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diff --git a/.gitattributes b/.gitattributes new file mode 100644 index 0000000..d7b82bc --- /dev/null +++ b/.gitattributes @@ -0,0 +1,4 @@ +*.txt text eol=lf +*.htm text eol=lf +*.html text eol=lf +*.md text eol=lf diff --git a/75613-0.txt b/75613-0.txt new file mode 100644 index 0000000..7f76b85 --- /dev/null +++ b/75613-0.txt @@ -0,0 +1,8394 @@ + +*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 75613 *** + + + + NOTAS DEL TRANSCRIPTOR + + +En la versión de texto sin formatear el texto en cursiva está encerrado +entre guiones bajos (_cursiva_), el texto en negritas =texto= y el +texto en Versalitas está marcado en MAYÚSCULAS. + +El criterio utilizado para llevar a cabo esta transcripción ha sido en +general el de respetar la intención del autor, quien en la mayoría de +las historias hace hablar a algunos de los personajes en un lenguaje +con expresiones y giros autóctonos que son típicos de la Argentina. A +otros personajes, que son inmigrantes, los hace hablar en un castellano +que es típico de personas de lengua materna no hispánica. + +En los textos que son descripciones hechas por el autor, el criterio +ha sido el de seguir las reglas vigentes de la Real Academia Española +cuando la presente edición de esta obra fue publicada. El lector +interesado puede consultar el Mapa de Diccionarios Académicos de la +Real Academia Española. Se han corregido en estos textos errores +evidentes de puntuación y otros errores tipográficos y de ortografía. + +En la presente transcripción se adecuó la ortografía de las mayúsculas +acentuadas a las reglas indicadas por la RAE, que establecen que el +acento ortográfico debe utilizarse, incluso si la vocal acentuada está +en mayúsculas. + +El Índice con los títulos de las historias ha sido reubicado al +principio de la obra. + +La portada incluida en este libro electrónico fue modificada por el +transcriptor y se concede al dominio público. + + + * * * * * + + + CUENTOS DE FRAY MOCHO + + + “LA CULTURA ARGENTINA” + + + JOSÉ S. ÁLVAREZ (Fray Mocho) + + + + + CUENTOS + de + FRAY MOCHO + + Con una introducción de + + MIGUEL CANÉ + + [Ilustración] + + + ADMINISTRACIÓN GENERAL: + VACCARO--Avenida de Mayo 638--Buenos Aires + 1920 + + + + + INTRODUCCIÓN + FRAY MOCHO + + +Un día, en París, hace algunos años, recibí un pequeño libro, malamente +impreso y firmado con un pseudónimo que había visto algunas veces al +pie de artículos que, en general, no había leído. Era el _Viaje al país +de los matreros_, mal título también, que ocultaba una de las pinturas +más deliciosas y exactas que existen de un pedazo de suelo argentino, +precisamente del más característico: tal vez de aquél formado y sin +cesar modificado, por el aluvión formidable del padre de los ríos +nacionales. Comuniqué mi impresión a su autor en una carta entusiasta, +cuyo borrador siento no poseer en estos momentos, para darla de nuevo a +luz, como el más cumplido homenaje al talento literario del hombre que +nuestro mundo intelectual acaba de perder. + +Más tarde, Fray Mocho, publicó su _Viaje Austral_ que, como fuerza +descriptiva vale quizás su primer ensayo, pero que le es superior en +sus elementos de drama. Esa dura vida del lobero, en la intrincada red +de canales entre los que va disolviéndose la más austral de las tierras +habitadas, está pintada con una verdad y una intensidad tales, que +parece increíble haya podido dibujarse el cuadro y darle color, sin +haber visitado minuciosamente el teatro de la acción. Y sin embargo, +según tengo entendido, Álvarez nunca visitó el Estrecho. + +Más tarde, con motivo de la fundación de este semanario, de _Caras y +Caretas_, para el que se me pide estas líneas de admiración y de pena, +Álvarez cayó en la huella normal de su espíritu--y abordó el género +para el que le habían preparado, no sólo las condiciones peculiares de +su inteligencia viva, sagaz, observadora, de una sensibilidad de placa +para retener la impresión de los ridículos más fugaces, sino también +su vida azarosa, difícil, un tanto bohemia, en la que había tomado +contacto material con todos los bajos fondos sociales--y contacto +moral con todos los dolores y amarguras de la miseria. No pocos de +sus cuentos, o más bien dicho, de sus escenas, porque se preocupaba +muy poco de confabular, si bien mucho de pintar, ocultan, tras la +forma retozona e irresistible que le es habitual, un fondo de profunda +simpatía por el desheredado cuya ignorancia o mala suerte le sirve de +tema. Poco antes de embarcarse para el Paraguay, tuve ocasión de verle +y escribirle. Le hice ver que había llegado para él la hora de pedir +a su espíritu lo que nos había prometido y le conjuré para que, a su +regreso, se entregara al trabajo con método y plan. + +No soy un entusiasta delirante por el _criollismo_ en nuestra +literatura. La razón fundamental es que siempre, o casi siempre, las +producciones _criollas_ no son, a mis ojos, sino reproducción de viejos +temas, viejas pasiones, viejas intrigas, sin ubicación necesaria, +pero revestidos de un lenguaje vulgar, trivial y de una repetición +de símiles, lugares comunes y otros recursos, realmente agobiadora. +Brieux, si hubiera visto una pieza _criolla_, que se está dando con +éxito, habría podido hacer de ella _Blanchette_, con sólo cambiar el +sexo del protagonista. + +Álvarez no entendía así el _criollismo_; mejor dicho, no se preocupaba +de ninguna manera de entenderlo o comentarlo. Como todos los artistas +verdaderos, se ocupaba sólo en producir y esto de la única manera que +podía hacerlo, mirando y pintando. Sus personajes no sólo hablaban +como estamos habituados a oir hablar en nuestros campos, calles y +casas, sino que sentían y concebían las cosas, como las sienten y las +conciben necesariamente, por educación, por herencia y por influencia +del medio, los diversos tipos sociales de nuestro país. Yo le decía +a Fray Mocho: “Usted está destinado a escribir la primera comedia +_criolla_ de nuestro futuro teatro. Deje al gaucho tan esquilmado, +al compadrito que sólo debe ser un personaje episódico y plante su +escena, como sólo usted sabe hacerlo, en una casa modesta, de barrio +lejano. Traiga usted allí a la mamá y a las niñas, al papá, nacido allá +por 1840, al pariente, a las vecinas y haga usted hablar a toda esa +gente. No se preocupe usted de la acción; hágale usted hablar, sentir +y pensar como usted sabe que en ese mundo hablan, sienten y piensan, y +le auguro a usted un éxito de primer orden”. Álvarez sonreía, pero allá +en el fondo acariciaba la idea con la conciencia de poder realizarla de +incomparable manera. + +Brutalmente, la muerte se lo lleva cuando la vida empezaba a serle +menos rigurosa. Él reposa, pero va a faltarnos, en esta monotonía +seria y en esta expectativa casi angustiosa en que vivimos, la alegre +nota semanal de Fray Mocho, en la que poniendo de relieve uno de los +aspectos de _nuestro_ ridículo, nos hacía gozar por la admirable +penetración del artista, y por la verdad del tipo estudiado. + +Todos esos bocetos van a ser reunidos en volumen. Ahí deberán ir a +estudiar todos los que quieran interpretar nuestro microcosmos social, +como en las horas largas y tristes allí se deberá buscar el reactivo +contra las sombras del espíritu. + +Hemos perdido un verdadero temperamento artístico y el día de ayer, que +fué el último de un hombre que tomó muy poco a lo serio la vida y el +arte, ha sido un día de duelo para las letras argentinas. + + MIGUEL CANÉ + +Agosto 24 de 1903. + + + + + ÍNDICE + + INTRODUCCIÓN _Pág._ + Fray Mocho, por Miguel Cané 9 + CUENTOS DE FRAY MOCHO + El lechero 15 + Pascalino 16 + Instantánea 19 + Monologando 20 + Me mudo al norte 21 + Más vale maña que fuerza.--Leyendas entrerrianas 22 + Tierna despedida 26 + El marchante más antiguo.--En la comisaría 29 + Entre dos mates 30 + El ahijado del comisario 32 + Cada cual se agarra con las uñas que tiene 35 + Filosofando 36 + Entre amigos 38 + Cuartelera 40 + ¿Y a mí, quién me agarra? 42 + Instantánea 44 + Entre el recado y la silla 46 + En familia 48 + A la hora del té 51 + Como víbora que ha perdido la ponzoña 54 + Escuela de campaña 57 + Ni con cuarta 59 + Confidencias 61 + Al vuelo 63 + Conspirando 65 + En las antesalas del Congreso 67 + Del natural 70 + ¿No es verdá, nena? 72 + Reminiscencia 74 + Saudades 75 + Paisajes 78 + Donde las dan las toman 80 + Centenarios de hojalata 83 + Cada cual come en su plato 86 + Pechadores 88 + Cazando al vuelo 91 + Cosas de negros 93 + Cuentos de caza 96 + Notas de viaje 98 + ¿A mí?... ¡con la piolita! 104 + Del mismo pelo 106 + ¡Qué suerte pa las de Miguens! 108 + Siempre amigo 111 + ¡El pobre amigo! 115 + Entre dos copas 119 + Flirt 121 + Los tiempos de aura 124 + Tirando al aire 127 + La caza del cóndor 129 + Como en familia 133 + Desertor 135 + La junta de la cuchilla 138 + En el bañado 141 + De raza 144 + Patriotismo... y caldo gordo 149 + Divorçons... en criollo 153 + ¡Cuatrerismo vivito! 155 + Entre yo y mi perro 158 + Carnavalesca 162 + De vuelta del Paraguay 165 + Frente a frente 168 + Entre gentes de confianza 171 + ¡Robadita! 174 + De baquet'a sacatrapo 176 + Sin revancha 178 + ¡Ojo por ojo! 181 + El hijo de doñ'Amalia 184 + Después del recibo 188 + ¡Viva Chile... y siga el baile! 192 + El cazador de tigres 195 + Diplomático en botón 199 + Nobleza del pago 203 + Una cura por el agua 206 + Entre rentistas 209 + Política casera 211 + Confidencias 213 + La economía es la madre de la riqueza 215 + La despedida 219 + Mi primo Sebastián 222 + En familia 226 + Callejera 229 + El café de la Recova 231 + En confianza 233 + Callejera 237 + Milico viejo 239 + Robustiano Miñones 243 + La bienvenida 246 + Haciendo lobos de mar 243 + Regalos de boda 251 + Bordoneo 255 + “Entidá Judicial” 258 + “Las etcéteras” 262 + + + + + =CUENTOS DE FRAY MOCHO= + + + EL LECHERO + +Siendo la leche el primer alimento que se da a los recién nacidos, +necesario era que mi primer artículo para _Caras y Caretas_ tuviese +sabor lácteo, para lo cual ningún tipo de los que me obligaron a +presentar se acomodaba tanto a mi propósito, como el del lechero. + +Ya se fué el marchante de los buenos tiempos viejos, que los niños +esperábamos ansiosos por la yapa de la leche, exigua y por ello +sabrosa, y los más grandecitos y traviesos, por el mancarrón cargado +con los tarros, sobre cuyas tapas envueltas en trapos, se extendía el +cuero de carnero que le servía de trono y sobre el cual, arrodillado y +erguido el busto, marchaba a trote de lechero, como se decía, el viejo +vasco cantor y alegre. + +¡Qué famosos galopes hasta la bocacalle, con corridas de todos los +perros vecinos! + +Se fué el marchante y con él se ha ido una nota típica de Buenos +Aires y también el arreador usado como cetro; la boina terciada sobre +la oreja; el chiripá de granos de oro cayendo apenas sobre la bota +de becerro chueca y embarrada; el tirador que era una especie de +cafarnaún en que se hallaban botones desertores, cartas de mucamas +aventureras que comenzaban con el invariable “cerido, marchante digamé +ci es cierto que me dará el haniyito ci le doy el veso”, pesos chicos +con carnerito, cabellos mezclados con flores secas, horquillas para +la novia preferida--la paisana--que le esperaba entre sus patos y +gallinas, allá por Morón o San Justo, y a veces el papelito en que “la +patrona gorda”, “la flaca de Maypú”, “la vieja del Socorro”, como él +designaba a su clientela, le encargaban manteca fresca o huevos caseros +para la niña y también las milongas en vascuence, entonadas al bordear +un charco suburbano, y la original “fonda de vascos”, donde entre copa +y copa de vino se comentaba a gritos toda la vida porteña, mirada desde +la cocina. + +A otros tiempos otros tipos. + +Ahora tenemos el carrito con vasijas de latón, lustrosas de puro +limpias; el lechero de delantal y gorro blanco, serio, grave, que no +canta ni ríe, ni dice chicoleos; la manteca en panes de ilusión y la +harina y el agua y la sofisticación reinando omnipotentes con sellos, +patentes, certificados químicos y tapas higiénicas! + +Y ahí va la vida, siguiendo su tortuoso camino, cada día menos +pintoresca, menos nacional, diremos, pero más arreglada a las leyes +y ordenanzas, por más que el viejo marchante desalojado, diga +melancólicamente, al ver pasar uno de los carritos triunfadores: + +--¡Arodá no más... masón condenao, que ya te allegará tu hora!... + + + PASCALINO + +Es uno de nuestros calabreses más distinguidos y al mismo tiempo el +verdulero más popular del barrio de la Piedad, cuyas calles recorre +diariamente con su carrito de mano, desempeñando alternativamente el +papel de caballo de tiro y el de comerciante al menudeo. + +Es una especie de guión tirado desde la elegante casa de familia +hasta el modesto cuarto de conventillo, y él nivela, tuteándolas, a +la empongorotada dama a quien le falta de repente algún ingrediente +para preparar un plato improvisado, con la cocinera sin trabajo, que +para no perder la costumbre y asentar la mano, se sisa a sí misma cinco +centavos en el clásico puchero. + +Con su galerita terciada sobre la oreja, sus pantalones y su saco +deshermanados, que de puro cortos ya casi ni se saludan, va de puerta +en puerta, asomando su cara de doble sentido,--pues desde la boca para +arriba parece ser de un flaco melancólico, y desde el mismo punto para +abajo, de un gordo divertido--y, gritando con doliente voz de falsete, +que filtra como en chorritos como a través de una mascada cosmopolita, +verdadera asamblea de puchos callejeros: + +--¡Se me caen los pantalones!... ¡ay!... ¡se me caen los pantalones! + +La frase pregonera, que más parece anunciadora de catástrofe +escandalosa, ya no llama, sin embargo, la atención de la clientela: +todo el barrio la conoce y sabe que traducida al criollo quiere decir +simplemente: + +--¡Señora!... ¡Aquí está Pascalino! + +Y convocadas por ella salen las compradoras a la puerta, quienes +francamente y quienes con un gracioso recato, revelador de escrúpulos +sociales muy recomendables, mientras otras entablan su negociación +desde el descanso de la escalera, obligándole a viajes frecuentes, +hasta el carrito, que le permiten desplegar las gracias de su porte. + +--¿Tiene longaniza, marchante? + +--¡Nun e buona per náida! + +--¿Por qué? + +--¡Mó!... ¡Yandangarando periti li canachi dil monichipio! + +--¿Qué me dice? + +Aquí Pascalino, que se siente importante con su noticia, exclama en +tono sentencioso al par que discretamente petulante: + +--¡Domandalo al tuo maritos!... Li canachi, vendono li periti a cuelo +qui fanno cholchicho... ¡Guandío ti lo dicos e berqué lo só! + +Y extrayendo del carrito un envoltorio de papeles y de éste una yunta +de chorizos que para lucirlos mejor hace cabalgar sobre su índice: + +--¡Berá!... Roba fina cuesta... ¡Bó!... ¡Li chorichi non si fanno gun +artigoli di pero!... ¡Cuesto si po mangiare comi-ti-lo-dico! + +--¡Pero marchante ... yo lo que necesito son longanizas! + +--¡Ti prechisa chorichi!... ¡Lo só bene!... ¡L'altra ruba non e buona, +te l'ho deto! + +--Pero vea, marchante... + +Pascalino se siente arrebatado; las venas del cuello se le inflan, los +ojos se le inyectan: le revuelve la bilis, evidentemente la terquedad +de una cliente que quiere longaniza cuando él no tiene y se encamina +apresuradamente a su carro como para marcharse, pero vuelve con la +misma rapidez, se encara con ella, desocupa la boca de la mascada que +le dificulta la palabra, y le dice con tono despreciativo, aunque casi +lloriqueante de puro meloso y derretido: + +--¡Mó!... ¿Berqué nun parlate guiaro allora?... Voy volete artigoli +fati gon gose di pero... ¡Ebene!... Andati al meregato si volete... +¡Pascalino non dimentigará di la sua fama! + +Y ante semejante indignación la compradora que necesitaba longanizas, +se somete a la tiranía del marchante que, de casa en casa y de puerta +en puerta, urde mentiras en su media lengua e impone su voluntad +soberana. + + + INSTANTÁNEA + +Bajo el azote de la lluvia que caía silenciosa, tenaz y como +acompasada, llegó el jinete frente al rancho desmantelado que ocupaba +la china hospitalaria, famosa en el pago; maneó el petizo maceta y +panzón, cinchado casi en los sobacos, dobló el cuero de carnero que le +servía de cojinillo, a fin de evitar la mojadura de la lana, y notando +un caballito de cola recortada y atusado con coquetería, que dormitaba +con una pata encogida bajo la diminuta enramada--refugio de una pava +viuda y de media docena de gallinas, usufructuarias de un gallo +cegatón--movió la cabeza como con desagrado y silbando entre dientes +una mazurka mestiza de tarantela, se acercó a la puerta enclenque e +indiscreta; golpeó con los nudillos suavemente y esperó la respuesta +con aires de desgano y desconfianza. + +--¿Quién es?...--respondió una voz varonil y bien timbrada, que no era +por cierto la ronca y casi gangosa de la buena amiga. + +--Sono io... Angelo... ¡il discarriadore de la estancia! + +--¡Ah!... ¡Bueno!... ¡Aquí no precisamos descarriadores por aura! + +--¡Ma!... ¡Llove com'in cane e non ho piú cavallo!... ¡Il petizo l'he +riventado!... ¡Ho fatto ina galopiada dila gran siete! + +--¡Bueno!... Vayasé a la pulpería, entonces... ¡Está ahí!... ¡atrás del +cardal!... + +--¡Non poso!... Dichetele a la patrona... que sonno io... ¡Angelo! + +--¡Dice la patrona que se deje de... embromar y que si es ángel por qué +no vuela! + +--¡Corpo di Dio!... Dichetele que non posso... ¡perque sono pechone! + +Y mientras de adentro se contestaba con una carcajada su salida +espiritual, él se enhorquetaba en su petizo y estimulándole con el +chicoteo de sus piernas, se perdía al trotecito entre el cardal +verdegueante, donde cantaba la lluvia su eterna canción monótona. + + + MONOLOGANDO + +--Mirá Juaquín, vos no me conocés tuavía; vos no sabés la liendre +qu'es Justo Pérez... Aquí ande me ves con mi sombrerito requintao y +mi pañuelito en el pescuezo, soy hombre que lo mesmo me siento en el +pescante de un coche particular, de ésos que tienen caballos como +los de aura--que estiran en cuanto se paran y levantan la cabeza con +orgullo, como si jueran dotores--que entre el molinete de una chata, +con cola... Yo nací en la calle Maipú, ¿sabés?... en la casa e los +Garcías y h'estao acostumbrao a darme con gente y no con basura... +¡Bueno!... Y si no lo sabés, sabelo... a mí me cristianaron en la Mercé +y jué mi padrino un italiano que tenía almacén al lao de casa y que +se murió pa la fiebre grande... Ile tomando el peso!... ¡Bueno!... +Y cuando era vendedor de diarios siempre lo veía a don Bartolo, +¿sabés?... ¡Bueno!... Y por eso me da rabia que un alfayate como el +pardo González, dentre a ser cabo nada más que porque la mujer es +planchadora del comisario... Mirá, che, a mí no me des hombre que se +priende de polleras pa subir... ¿sabés? De asco pedí la baja y no +vuelvo a la policía si no es que me llevan preso... ¡Juna perra!... +Si yo juera como González, no me hubiesen faltao protecciones ni +cadeneros... Tamién he tenido mi pior es nada, aunque sea feo +decirlo... pero, mirá... cuando dejé de ser floristo y dentré a la +cuarta, tenía una mujer italiana que había sido ama e leche de don +Marquito Avellaneda... ¿sabés?... ¡Bueno!... Y ella me decía siempre +que m'iba a hacer ascender... y... ¿sabés? lo qu'hice?... ¡Bueno!... +Le pegué una patada a la suerte, pedí la baja y me juí con otra,--una +corista e Raffeto--y m'hice correntino e Morel... ¿te acordás?... +¡Bueno!... Y ¿qué querés?... yo soy así... lo mesmo trabajo e zanagoria +en cualquier circo, que me priendo el machete u agarro el látigo y las +riendas y salgo por esas calles vendiendo almanaques... ¡Bueno!... Y +aura ya sabés: pa mí s'hizo la milonga e Morales + + Mi madre se llama Clara + Y mi hermana Claridá; + Yo me llamo Francamente... + ¡Miren qué casualidá! + + + ME MUDO AL NORTE + +Siempre lo dije: si las cosas siguen como van hasta hoy, yo tendré +que abandonar estos barrios... ¿Quién diablo puede vivir hoy en el +sur, a menos que no sea algún payucá de esos que se mantienen con +churrasco y le hacen cara fea a un caracol?... Si esto está cada día +más imposible... Antes siquiera tenía uno los rezagos del Mercao Viejo +o la sopa e San Francisco, ¡pero aura!... ¿Y del río, qué me dicen?... +Siempre era un recurso... Lo tenía uno “ahicito no más”, como decía ño +Pantalión, y siempre se hallaba entre la resaca un sábalo asonsao, una +boga con la jeta rota o un bagre atorao con el anzuelo... ¿Y aura?... +¡Vaya uno a dar con el río!... ¡Lo han ido reculando, reculando... +hasta el diablo!... ¡No!... Eso sí... pa vivir bien, el norte; ésa es +gente que sabe... ¡y después, la municipalidad ayuda siquiera!... ¡Se +acuerda del vecindario!... Uno va por la vedera y camina trompezando +con la comida... ¡un caracú aquí, un espinazo allá!... Los basureros +siquiera son allí hombres de sociedá y a veces por un compromiso u +por otro, se les pegan las sábanas... ¡y dan un calce!... ¿Y qué me +dicen de las diversiones?... ¡Se sienta uno en una puerta y aquello +es un veinticinco e mayo!... Coches llenos de muchachas alegres, +bicicletas, casas en que tocan el piano, carreros satisfechos con las +propinas y que hasta pagan una copa... almaceneros que tiran cachos +de salchichón... ¡No!... ¡Aquello es otra cosa: no se puede negar! Y +después Palermo, la Recoleta, las quintas llenas de flores... ¡No, +no!... ¡He sido un bárbaro... ¡Me mudo al norte! + + + LEYENDAS ENTRERRIANAS + MÁS VALE MAÑA QUE FUERZA + +Fué alrededor de los fogones camperos de Entre Ríos, donde oí por vez +primera los fragmentos del poema simbólico--de que forma parte mínima +esta leyenda sencilla--destinado a perpetuar por la tradición oral +el conocimiento que los hombres adquirían de la vida y costumbres de +los animales, ya en las cuchillas enhiestas en que el sol fecundante +reverbera, como en las cuestas alegres donde verdean los pastizales +tutelares y negrean los montes rumorosos o en los juncales movedizos +que tienden su manto pintarrajeado sobre las aguas dormidas de los +arroyos y de las lagunas. + +Cuando el hombre no reinaba todavía sobre todos los animales que +pueblan la tierra, era el avestruz el rey de ésta, pues con su +velocidad y su oído fino escapaba a las acechanzas del tigre--su rival, +que le aguardaba oculto entre los pastizales hirsutos,--dominándole +con su vuelo poderoso, que le permitía penetrar al monte enmarañado e +ir a sorprender sus crías--arrebatándolas al celo de la madre--para +elevarlas en los aires y estrellarlas sobre los raros pedregales del +llano o de las abras medrosas. + +El avestruz volaba entonces como un gavilán y nadaba como un pez; +perdió estas facultades cuando, orgulloso de su dominio en los aires, +en la tierra y en las aguas, quiso llegar hasta las nubes para verlas +por detrás. Un rayo le quemó las alas y con ello le quitó no solamente +el dominio de los aires, sino también el de las aguas, pues apenas le +quedó la propiedad de nadar en línea recta--recurso extremo en caso de +persecución excepcional--sin poder manejarse a voluntad. + +En cada región tenía un rival temible: en la tierra el tigre, en el +agua el sapo y en los aires el águila negra, habitadora silenciosa +de la copa de los molles y coronillos. El sapo--que en el poema +personifica la astucia--era el más grande calavera de la región, y +como cantor, guitarrero y divertido, su fama era tan universal como su +suerte en lides amorosas. + +Ya no eran sólo las ranas y renacuajos su prole conocida, sino que, +sorprendiendo una siesta a la vieja del agua, libando las flores de un +camalote, engendró en ella el bagre negro, que habita entre los charcos +y lagunas, ufano de su origen; en una tararira, que jugueteaba entre +un juncal naciente tuvo al moncholo inquieto, y en la anguila, que vive +en el cauce de los riachos sin corriente, la raya venenosa y agresiva. + +Una noche sorprendió dormida una víbora de la cruz junto a un cañaveral +donde acostumbraba a ocultar su ponzoña para bañarse y dió vida al +escuerzo repugnante, y en otras víboras inofensivas engendró el lagarto +y la lagartija, y en la de dos cabezas el camaleón de veneno letal. + +Sus amores y sus riñas con hermanos y maridos ofendidos, forman en el +poema un largo capítulo interesante, y cuando el avestruz conoció las +perturbaciones que en el agua y en la tierra introducía su conducta +desordenada, le declaró franca guerra de exterminio. + +Apercibido el sapo de la merma que sufría su prole, buscó al avestruz +y lo retó a duelo, mereciendo de éste una sonrisa de desprecio que le +alcanzó al alma, si acaso la tenía. + +--¿No quiere pelear?... ¡Pues le corro una carrera, entonces! + +Nueva sonrisa del avestruz le valió la petulancia. + +No obstante, tanto insistió y tanta propaganda hizo contra el rey de la +tierra, que éste, como por ironía, le aceptó su desafío. + +Correrían, en el primer día de la próxima primavera, un tiro de una +legua en cierta llanura donde el avestruz acostumbraba ejercitarse de +continuo: en la raya se pondría un mortero, en cuya parte hueca se +sentaría el ganador bien que esto último no fuera condición obligatoria +para el sapo, y como precio, arreglaron que si el avestruz triunfaba, +el sapo sería su esclavo y le salvaría sus nidadas del latrocinio +de los ratones que las perseguían, y si el sapo era el ganador, el +avestruz no mataría ni comería jamás a ningún ser que llevara su +sangre, pudiendo, no obstante, matar a cualquiera de los que admitieran +sus requiebros y amoríos. + +El sapo, llegando el día y lugar de la cita fué a los pajonales, reunió +un centenar de los suyos y dándoles sus instrucciones secretas, salió +con ellos ocultamente, algunas noches antes del día fijado para la +carrera que iba a decidir de su porvenir y del de su raza. + +Llegó éste, hermoso y alegre como son en Entre Ríos los días +primaverales, sorprendiendo ya en el punto de partida al sapo--ventrudo +y pesado--que parecía contra su natural, ansioso y anhelante, +contrastando con su esbelto rival, que con aire zumbón gambeteaba sobre +el llano, luciendo la agilidad de sus músculos y la sutileza de su +espíritu, inagotable para suministrarle formas de engaño con qué burlar +la expectativa de sus perseguidores o adversarios. + +Dada la señal de que los rayeros--el peludo, símbolo de la justicia, +por lo lento probablemente, y la tortuga, personificación de la +perspicacia y la reflexión--estaban en su puesto así como el mortero +que serviría de asiento al ganador, se largó la carrera, constatando +el avestruz, con sorpresa creciente, que por más que acelerara su +marcha, siempre saltaba adelante suyo y a poca distancia, su ventrudo +adversario. + +Cuando llegó al mortero y se dejó caer pesadamente en el hueco que le +servía de asiento y a cuya forma se adaptaba admirablemente su cuerpo, +oyó que el sapo le gritaba desde el fondo: + +--¡Cuidado, amigo... mire que hay gente! + +Con pesar reconoció el avestruz petulante su increíble derrota y +nunca sospechó que su adversario le había ganado con más ingenio que +celeridad, pues había escalonado a lo largo del camino muchos de sus +congéneres, que tenían por misión saltar delante del ágil adversario, +a medida que éste avanzara, ocultando dentro del mortero un su hermano, +que más que sapo alguno se le parecía, y que era habilísimo en +parlamentos y discusiones. + +El avestruz vencido juró respetar la prole de su vencedor y hacerla +respetar de los suyos, y éste a su vez, por caballerosidad, ya que el +contrario no le obligaba, prometió al avestruz cuidar sus nidadas, +que el ratón--por otra parte su enemigo personal por cuestión de +mujeres--perseguía encarnizado. + +Desde entonces el avestruz no mata ni come sapos ni alimaña alguna que +con éste tenga parentesco, ya sea legal o ilegal, y el sapo se hizo el +guardián de las nidadas de aquél, y por esto, y no por glotonería ni +por amor a las moscas,--que atraídas por el huevo que con el fin de +reunirlas, para alimento de los recientes polluelos, reserva siempre +sin empollar el avestruz clueco--como algunos maliciosos suponen--fué +que el sapo tomó sobre sí la odiosa comisión que ha cumplido tan +fielmente. + +Este odio tradicional, del cual el hombre se apoderó más tarde por +la indiscreción de una araña charlatana, es el que ha servido al +agricultor para defender sus trojes de la voracidad del astuto roedor: +local donde se encierran sapos queda libre de ratones aun cuando +contenga montañas de maíz fragante y tentador. + + + TIERNA DESPEDIDA + +--Ya te lo he dicho, Natalia, y no me obligués a que te lo repita... +Vos estabas güeña pa mujer de cuartiador, no digo que no, pero +pa mujer de vigilante te falta laya... Suponé que te tenga que +presentar al sargento e mi cuarto, u al oficial, u a alguno de los +compañeros... ¡Ponéte en el caso y contestame! ¿Qué pensarían de un +agente que trompezaba tan fiero?... Tal vez lo tomarían por zanagoria +de algún circo e pruebas u por organista e la calle... ¡No, no!... +¡Convencete!... ¡Devolveme mis pilchas y hoy u mañana si necesitás +protección no te olvidés de que Pedro Gorosito supo quererte y de que +no se marea ni aunque lo hagan cabo primero! + +--¡Mire el discurso!... ¿Quién había e figurarse, roñoso, que llegarías +a creerte gente?... + +--Mirá, Natalia... respetá a la polecía... ¿sabés? y no subás la prima +porque la vas a embarrar... + +--¿Yo?... ¡Vaya!... Mirá... te lo digo con franqueza, ¿entendés?... +Podés dirte cuando se te antoje y llevarte tus murriñas... Cuidao no me +vayás a dejar en lo oscuro... Veanlón al roñoso que porque se priende +un machete y se pone guantes los domingos, ya se cre igual a don +Bartolo... ¡Miren qué traza!... + +--¡Che, che!... ¡Pará el carro y no arrugués, que no hay quien planche! +No te olvidés que estás hablando conmigo, ¿eh?... + +--¡Buena tripa pa chorizo!... Mirá llevate tus cosas de una vez y +mandate mudar: a'hi al lao de la tina están tus chancletas y abajo e la +cama tu chapona y la única camisa que tenés... + +-¡Ah! ¡Ah!... Aura salimos con ésas... ¿eh? ¿Conque no tenés prendas +mías, no?... Mirá, Natalia, no seas chiflada y atendé la razón... No me +tomes pa cadenero; ya sabés que yo soy de esos que no se estiran; ¡no +me hagás que dentre ande no quiero dentrar!... Devolveme mis pilchas y +sigamos de amigos, ¡qué diablos!... ¡Tal vez, m'hija, toavía te sirva +de algo... ser amiga de un agente, che, no es cosa de tragar así no +más... sin mascar! + +--¿Y qué prendas tenés aquí ni en ninguna parte...? ¿Si estarás soñando +que sos tendero?... Atendéme y entendé: en este cuarto ni tus puchos +pa recuerdo... ni tu sombra!... Y no creas que no me alegro, porque +al fin pa tener pulgas y no sentir comezón, vale más sacudirse la +pollera... ¡Conque así, mi hijito, andá, acercá tu miseria a otra más +necesitada!... + +--¿Y mi pañuelo e seda? + +--¿Pañuelo e seda tuyo? ¿Diánde vas a sacar? Ése que usabas era mío +¿no te acordás?... ¡Bueno! ¡era mío!... ¿Y sabés quien me lo dió?... +¡Bueno!... Uno que vale más que vos, ¿sabés?... don Santiago el +botellero, que anda como pichicho por mí! + +--¡Güen gringo, chancho!... Mirá, ni me nombrés a ese gringo, Natalia, +si no querés que haga una barbaridá... Y aura escuchame lo que viá +decirte, ¿sabés?... Yo me voy de tu lao, pero si llego a saber que el +botellero dentra a llevarte el apunte, vengo un día y ni aunque me den +de baja... + +--¡Qué vas a venir, roñoso!... Aura cuando salgás de aquí, te tragás el +machete y comenzás a caminar solo como el elétrico... Hasta Roca te va +a parecer enano... ¡cuanti más el botellero!... + + + EN LA COMISARÍA + EL MARCHANTE MÁS ANTIGUO + +--¡Ah! ¡Ah!... ¿Otra vez?... ¡Pero hombre!... ¿para qué andás con +cumplimientos?... ¿Por qué no te alquilás un calabocito?... Te lo +daremos barato... + +--Ya veo... ¡hum!... por lo diablo ha de ser el comisario el que +habla... ¡hum! Yo ni aunque esté más chupao que caramelo, conozco al +gobierno!... ¡Mirá!... Pa ser bicho y tener dentrada hasta en las +confiterías, basta ser autoridá... Y los comisarios cómo se ponen de +vivos en cuanto les cuelgan la medalla! + +--¡Che! ¡Che!... ¡Mirá!... No te pasés de pato a ganso y aunque estés +borracho, acordate de que tenés madre, ¿no? + +--¡Orst!... ¡Y si es verdá! ¡Vea!... Yo me llamo Agapito Giménez y me +criao frente a lo del coronel Dantas... ¿Sabe?... En la parroquia de la +Concesión y al lado de casa vivía un muchacho que se llamaba Aniceto, +que era brutísimo y sonso y comilón de manises y además ahijado +del coronel... Todos decían en el barrio qu'iba ser de los de la +Convalecencia porque era golpiau de la cuna... ¡y les pegó un chasco de +órdago!... Se metió en política y ¡qué se yo! y un redepente, ¡zás! lo +nombraron comisario del Tuyú... ¡Y viera lo diablo que se puso!... Lo +que tenía güen sueldo, le brotaban las gracias como granos... sin hacer +ruido... ¡Pucha con el Agapito!... Me sabía contar mi compadre don +Ruperto, que se jué de cabo con él, que daba gusto ver las travesuras +qu'idiaba todos los días y cómo hacía perecer de risa a los empliaos +y de rabia a los vigilantes, pues con tres hacía el servicio de +veinticinco y se guardaba los sueldos!... ¡Era diablísimo! + +--¡A ver... a ver! Metan adentro al loco este... que si no lo vamos a +tener que convidar. + +--Gracias, comisario... ¡Yo tomo sin soda!... Así no más... ¡hum! +giñebrita pelada... ¡Orst! No arrempuje, vigilante... ¡espere!... +¿Qué?... ¿no ve que estamos conversando con su jefe?... Aprienda a +respetar... ¡Caramba con la gentesita esta! + +--¡Bueno... Siga pa dentro! + +--¡Qué bárbaro!... ¿Te crés viá dir pa'juera?... Mirá; por esta +cruz, ¿ves?... no te vas a dejar dar de baja... vos estás destinao +pa manate... Vea, comisario... ¿y cuándo me va a largar? Yo estoy +conchavao con un pianista pa arrempujarle el istrumento y si me dejan +aquí voy a perder el acomodo... + +--Luego... si pagás la multa. + +--¡Cómo no... si fían!... No tengo más que cinco pesos... ¿Por qué no +me hace una rebajita, comisario? + +--¡Bueno!... ¡Siga pa dentro! + +--¡Esperate, hombre!... ¡Permita Dios que por apurao se te caigan los +dientes... de comer queso!... Mire, comisario, ya sabe que soy chupador +pero güen hombre... Tenga consideración... ¿l'oye?... Piense que soy el +marchante más viejo e la sesión!... + + + ENTRE DOS MATES + +Y el viejo capataz, que ha andado a campo toda la mañana, acompañando +al patrón en una de las raras recorridas que suele pegarle a su +estancia, a la entrada de cada estación, para ver cómo vienen los +pastos y pesar con sus ojos de ganadero práctico los kilogramos de +gordura que tiene la hacienda, aprovecha la oportunidad de una parada +en las casas para reconfortarse el estómago con un par de amargos, +cebados por la mano primorosa de doña Petrona, la cocinera de la +familia propietaria y su amiga vieja, con quien le gusta de vez +en cuando echar un párrafo sabroso, haciéndola platicar sobre sus +desventuras matrimoniales, que son de pública notoriedad, y que él +se permite echar a la chacota, como estimulando su verba maliciosa +y picante, que lo mismo se ensaña en doña Graciana, la mujer del +arrendatario, que en los melindres de la patrona. + +Y ha llegado en buen momento, a juzgar por la cara avinagrada de su +amiga, que si bien le alcanza el mate, entre sonriente y grave, muestra +en su ceño adusto y en el relampagueo de sus ojitos negros y lucientes, +que una tormenta ruge en su espíritu próxima a estallar. + +El gaucho, socarrón y malicioso, saborea en silencio el primer mate, +observando como al descuido la cara de la cebadora y piensa para sí en +que quizás la visita matinal de la señora a cacerolas y fogones habrá +valido a su guardiana lo que le valieron él, a la misma hora y de parte +de su patrón, unos alambres flojos hallados allá en la linde del campo +o unos corderos muertos hallados a la salida del cardal, y que eran +prueba manifiesta de desidia y abandono. + +La verdad es que hay días que parecen consagrados al diablo y que, en +ese caso, lo mejor es echarse el alma a la espalda y buscarse diversión +barata a costa de cualquiera que esté dispuesto a tomarse a lo serio +las contrariedades de la vida. + +Y al recibir el segundo mate, no pudo menos que sonreír, mirando +el aire preocupado de la cebadora y quedarse mirándola con aire +bonachón... + +--¡Orst!... ¿Qué me mira?... ¿Se cree que soy figurita? + +--¡Qué ña Petrona, ésta!... ¿Con que al fin la dejó mi compadre? + +--¿La dejó?... Seré hilacha, acaso, pa que me deje cualisquier rotoso... + +--No digo tanto... cuanti más que sé de alguno que anda perdiendo el +poncho por usté... Y así le decía siempre a mi compadre cada vez que +la vía con su pollerita cortita, de aquí p'allá en los trajines de la +cocina: “!Mire, compadre... conserve esa prenda, que es un tesoro!...”. +Y mi compadre se reía no más, y moviendo aquel dedo mocho que tenía en +la zurda, me decía que no sabía por qué lo quería tanto usté, y que +cráia que juera por el olor a caña que siempre le tomaba... + +--¿Qui arrastrao!... ¿Conque eso le decía?... Mire, compadre... lo que +me está hablando, estoy recordando a doña Eloya, la puestera de la +costa, que supo ser su consentida... aquélla que se le juyó al marido +dejandolé todos los hijos... ¿se acuerda?... La pobre me decía siempre, +pensando en lo que usté la quería: “!Qué hombre, ña Petrona, es su +compadre!... Por lo querenciao, parece que se hubiere criao guacho... +De aquí de casa no sale mientras hay yerba o un churrasco colgao en la +ramada...”. + + + EL AHIJADO DEL COMISARIO + +--¡No, che; eso sí que no! Ni como agente, ¿sabés?, ni como amigo, +puedo encontrarte a bien que seas ingrato con el comisario... ¡Como +quiera que sea, él te ha criao ¿sabés?, y te ha hecho gente! + +--¡Si te mamás... con soda!... ¡Ti ha criao!... ¿Diánde... me hablás +que no te oigo?... Yo, ¿sabés?, dentré ya grande a su casa... +muchachito e servicio... que ya se ganaba su bifecito... Y me han sacao +el jugo con el cuento de que era ahijao de confirmación... ¡Pucha +con la crianza cara!... Le he servido de mucamo, de cocinero, de +caballerizo y del diablo, quince años... y aura salimos conque tuavía +estoy enditao... ¡Estás loco, hermano... y tu mama no sabe nada! + +--Mirá, Mamerto, vos tenés mucha letra menuda, ¿sabés?... pero conmigo +es al ñudo... Ni a'nque te lambás el cogote me vas a hacer crer que sos +pruebista... ¿Quién te ha enseñao lo que sabés, vamos a ver? + +--¡Lo que sabés!... ¿Y te crés que si yo toco la guitarra u mi hago ver +en el redoblante se lo debo a él ni a naides?... Es de óido m'hijito y +de afición y más bien se lo debo al sargento Nemesio que m'hizo dentrar +en “Los caminantes de Balvanera”. Yo, ¿sabés?, ¿querés que lo confiese? +no les tengo rabia ni al comisario ni a la señora... pero a la suegra, +¡que Dios permita que la reviente un tránway!; no la puedo aguantar, +che... Si me tenía todo el día como mascada e loco, de un lao para +otro, buscándole tul de cinco centavos la vara pa remendar la pamela u +fresadas di a peso u carreteles d'hilo di a vainte la docena. + +--¡Bueno!... Pero ésas son cosas no más, hermano... En ninguna parte +vas a estar como en lo del comisario... cremeló. + +--¡No, che!... ¿qué querés?... aura vi'aver si puedo vivir solo un +tiempito, enseñándole a mi loro a cantar el hino nacional y después +veremos si me hago nombrar ispetor d'impuestos internos como lo han +nombrao al hijo e Bachichín... + +--¡Bah, bah, bah!... Mamerto, mirá, te lo digo endeveras, ¿l'ois?, por +esta cruz, ¿ves?... Vas a dir a parar a la casa e locos... ¡Che, che! +¡Mirá, como el hijo de Bachichín!... Bien decía el comisario que a vos +te daba por hablar solo y espantarte las moscas en l'oscuro... + +--¿El hijo de Bachichín?... ¡Gran cosa!... ¡Un animal que no sabe ni +acompañar un paso doble!... ¡No embromés, hombre!... Dejá que yo dentre +a la orquesta e la Ópera y vas a saber cuántas son cinco... Hasta me +van a sacar en los diarios y tuavía lo vi'a dejar al comisario con la +boca abierta... + +--Tu mama vendía alfajores... ¡Qué bárbaro...! + +--¿Bárbaro?... Y qué más que yo han sido muchos de ésos que figuran?... +Vamos a ver... ¿Quí ha sido el mismo comisario?... O te crés que yo +no lo conozco al gringo tuerto que lo tenía e pión en los Corrales? +Mirá, hermano, vos nunca has de ser nada, ¿sabés?... sos de los que se +contentan con pitar un cigarro negro y se sienten orgullosos porque los +saluda el oficial. + +--¡Che, che!... ¡Mirenlón!... Y vos sos de los que corcovean con el +chorro en el hospicio a juerza de ser diablos y advertidos... Bueno, +pues, ya sabés mi opinión, hermano... Acordate de que el comisario es +tu padrino y de que mal que mal él te crió... + +--Pucha con la crianza, más cantada que la milonga!... Cualquiera +crería que el comisario al criarme a mí lo hubiese criao a Liandro +Alén!... + +--¡Oigalé!... ¡Pise juerte y no tenga asco!... ¡Pucha con el +Mamerto!... ¡Pa pegarte no t'iguala ni la mugre! + + + CADA CUAL SE AGARRA CON LAS UÑAS QUE TIENE + +La lechuza, agorera de la muerte para nosotros los de la edad presente, +era para los de la edad remota,--que zurcieron el poema en que a los +animales se atribuyen las prerrogativas de los hombres--, mensajera +de amores y de enredos y quien preparó con sus hábiles manejos la +extraña boda de la nutria y el jabalí, progenitores del carpincho, en +unión con su comadre la vizcacha, personificación de la avaricia que +proporciona la comodidad de sus barracas subterráneas a todos aquéllos +que pertenecieran a este mundo, pues desde la noche el agua en que +se revolvía había sufrido una merma considerable,--vió de repente +acercarse con cautela a su amigo el gato, que andaba a la pesca de un +bocado apetitoso: + +--¡Hola, compañero!... ¡Acerquesé!... ¡Mire cómo está su amigo! + +--¡Hombre, hombre,--dijo el gato, atusándose el bigote--; ¡cómo lo +encuentro, compañero!... ¿Y qué tal la señora? + +--¡Vea!... No estoy para informes ahora... ¿Quiere hacerme el favor de +arrastrarme hasta por ahí donde haya agua?... ¡Me estoy ahogando en +seco! + +--¡Cómo no, bagre amigo... ya lo creo!... Vea: monte a caballo sobre +mi y lo llevaré hasta allí, frente aquel barranco donde hay un pozo +profundo. + +Y pronto comenzó el gato a trotar con su jinete, que se agarraba con +las aletas y echaba el alma tosiendo: + +--¡No tan ligero, por vida suya!... ¡Espérese que me caigo! + +Y de repente el gato, dando un brinco, exclamó encolerizado. + +--¿Qué es eso, compadre?... ¡Me está taladrando las costillas! + +--¡No, compadre; es que me agarro! + +--¿Que se agarra? ... ¿A ver si larga?... ¡Orts!... ¡Esto sí que está +bueno!... ¡Largue, compadre, o lo estrello! + +Y el bagre, en silencio, aguantaba los brincos de su cabalgadura, +exclamando entre dos golpes de tos: + +--¡Si no es nada!... ¡Me he afirmado con la espina no más!... ¡Siga un +poquito que ya llegamos! + +--¡Bueno!... ¡Saque, amigo!... Que me aujerea el costillar! + +--¡Pero hombre, usted me desolló el lomo la vez pasada y yo no grité +tanto! + +--¡Fué con las uñas amigo, que es distinto! + +--¡Hombre!... ¡Yo me afirmo con la espina no más! + +Y como en ese momento llegaran a la orilla, el bagre pegó un salto y +cayó al agua, exclamando mientras el gato se revolcaba en la arena +desesperado: + +--Amigo, en este mundo cada cual se agarra con las uñas que tiene... y +no hay vuelta... Ya lo sabe para otra vez, como lo sé yo. + + + FILOSOFANDO + +¡Yo no he visto en mi vida, caballos más animales que los míos! +Había'estar yo en su lugar y me habían de sacar del pértigo ni aunque +juera pa un resuellito y ya vería el carrero cuántas eran treinta y +tres en un revite apurao... ¡Ni a bola me agarraba naides, sino con +la panza llena!... ¡Y esos condenaos, naca!... ¡Los largo y ahí se +quedan con la jeta caída y sin ganas ni de mosquiar... ¡Juna perra!... +No es por decir, pero parece que jueran jueces de paz o comisarios y +que el carro les debiera la patente... No; pero a mí no me pita ningún +ñato por más narices que tenga... O estos mancarrones comen aura que +no me cuesta nada o luego revientan de hambre!... ¡No hay vuelta!... +¡Ellos podrán ser todo lo trompeta que quieran y me ganarán a pillo y +a condenao... pero lo que es a bruto, ni aunque se mamen la oreja!... +¡Mirá con quién se han metido!... Yo les vi'a enseñar lo que no les +enseñó la madre y les he'probar como le probé a mi compadre ño Grabiel, +que yo puedo ser carrero y pobre aperiao, pero que soy hombre de +carácter y que si no he llegao al gobierno no ha sido por falta de +ganas... ¡Caramba!... Parece increíble pero es verdá... ¡Lo que no se +ve en este mundo no se ve en ninguna parte!... ¿Y qué vi'a decir de +los mancarrones porque no quieren comer aura que tienen pasto?... ¡Si +yo soy igualito!... ¿No la tengo ahí abandonada, como rancho viejo, a +Petrona mi mujer... una criolla linda y en unas carnes que li hacen +hacer agua la boca a cualquiera y ando al trote atrás de ña Marica la +puestera, que es una garra e cuero y que de yapa no me quiere?... Si +uno es ansí no más... ¡canalla y mal enseñao!... ¡Juna perra!... La +verdá es también si uno deja que hasta los caballos hagan su gusto +¿ande vamos a parar?... ¿Quién diantres le va a hacer entonces el gusto +a uno?... ¡No, no!... ¡Dejemosnós de pavadas!... Al fin los mancarrones +son mancarrones y uno es gente... Que pastéen no más aunque no tengan +ganas, que no están los tiempos como p'andar tirando la plata al ñudo +en mantención de sotretas! + + + ENTRE AMIGOS + +--¿Qué... me decís, che? + +--Como l'ois... ¡Si h'andao ajuera!... por Lincon!... ¡M'e pasao una +semana di arriba, acompañando a Mauro, mi primo, que se casaba!... ¿No +ti acordás de Mauro... aquel muchacho achinao, grandote, que siempre +m'iba a esperar a la salida del trabajo? + +--¡Ah!... ¿Un picao de vigüela, medio poeta, que cantaba fierísimo y +siempre andaba componiedo milongas? + +--Ése es... ¡Bueno, ese muchacho se fué al campo y ganó platita, +che... y aura se casaba... ¡Si vieras cómo m'he ráido!... ¡Que cosa +bárbara!... Ti aseguro que ha sido mejor qu'el circo aquello... La +novia era un bagrecito... pero rellenito ¿sabés?... hija única di un +napolitano petizo que junta güesos en el campo y tiene una tropitas e +carros... No sé cómo diablos l'hizo caso a Mauro que es brutísimo y +le da por hacerse el dotor... el hecho es que se casaban y que cuando +vino a comprar la ropa para ella y para él, me convidó y nos fuimos... +Si vieras las fiestas qu'hicieron en la chacra... ¡Qué carnaval ni +qué demonios!... Hubo baile con alfombra y chocolate y estuvieron +varios mozos del pueblito, medios cortos de genio, que se llevaron +un chasco bárbaro. Creyeron que habría muchachas y no hallaron sino +cuatro napolitanas viejonas y jediendo a asáite y una viudita criolla, +pasadita e la raya, pero siempre mejor que nada. + +--Y... ¿claro?... Vos te le habrías pegao ya... + +--¿Y sinó?... ¡Mirá quién!... Como pa dormirse estaba la cosa... +¡Natural! ¡éramos los que bailábamos!... A las tarantelas ¿sabés? les +pegábamos con carrerita y medio tirando a mazurca y las viejas le +daban a uso e su tierra, con unos paisanos suyos que cantaban medio +apretaos de gañote pero fuerte ¿sabés? y bastante entonaos... Pero eso +no fué nada comparao con lo de la iglesia... ¡Hermanito!... Si hasta se +me saltó la presilla del pantalón, de ráirme. Figuráte que estábamos +junto al altar, los del casorio, la gente e la chacra, todos, menos el +gringo viejo que se había quedao en la calle quemando cuetes chicos a +riejo de hacer disparar los carros en que habíamos venido, y salió el +cura, un italiano gordo, con unos ojos chiquitos, y comenzó a meterle +en latín, ligerito no más... + +--Ya sé... ¡Como pa pobre!... En una ocasión vi casarse a un mozo +amigo... ¡Hombre!... Vos lo has de conocer... Es un tal Tomás que supo +ser cabo de bomberos y que aura tiene a su cargo una manguera e las +aguas corrientes, allá pasao el Once ¿sabé? cerca e lo doña Ramona, la +madrina e Canuto... ¡Si vieras qué trote!... El cura s'iba no más en +bicicleta y en cuanto quisimos toser y medio se sosegó la conversación +y nos acomodamos... ¡ya estuvo! + +--¡Eso es!... Y un redepente llegó a lo lindo: “Fulano ¿querés a Fulana +por esposa y mujer?...”. Y lo veo a Mauro que se estira, medio se +cuadra y pestañiando ligerísimo, dice en lugar de “sí, padre” y con +tonito como de largar un discurso... “No sólo la quiero, padre, y la +amo, sino tamién que la idolatro!...”. ¡Hermano!... ¡Si creo que hasta +los santos s'están riendo toavía! + + + CUARTELERA + +--¡No, mi cabo Machuca, no!... Hay que distinguir... ¡No me confunda +fajina con alto el fuego!... En un tiempo, el soldao y el perro corrían +carreras... ¡Acuérdese!... ¡no se olvide de las cepiadas y del plantón +y del famoso ¡“hacé lomo” pa el planchao de las costillas! + +--¿No me confunda?... Mirá charaboncito ni aunque me dieras diez pesos, +te confundía las cosas di antes con las di aura..., Si ustedes ya no +son milicos, m'hijito... ¡milicos di aquí, se entiende! ¿Las cepiadas, +el plantón y la leña en las costillas?... ¡Gran cosa!... ¡Salíamos de +una y ya estábamos en otra!... ¡Los milicos teníamos cuero, che!... +¿Vos te crés, qui aura, cuando yo miro un soldao con pantalón de +bombilla y blusa cortada por modista como bata e mujer, mi acuerdo +siquiera, e los compañeros que dejaron la osamenta en las cuchillas de +Entre Ríos u en los médanos de la frontera? ¡Bah! Más bien mi acuerdo +e los particulares de la preveduría u de los amigos del máistro de +banda... + +--¿Y qué quiere... Que andemos desnudos pa que usté se acuerde e los +veteranos?... Mire, cabo Machuca, aura tamién se es soldado aunque uno +ande con chaquetilla y en vez de tirar con fusil de chispa tire con +máuser... Cada uno tiene su entripao y pasa sus malos ratos... y sus +buenos... ¿Compriende? + +--¡Música!... ¡Los milicos criollos se acabaron m'hijito, como los +pasteles del sargento Ledesma--una china vieja que se crió en la +frontera y que la hicieron clase porque una vez pelió a los indios en +un fortín y salvó la caballada y qui amasaba en las caronas mejor que +cualquier panadero! ¡Si queda alguno, anda como yo, dando güeltas +alrededor de los cuarteles, muerto di hambre y hecho un andrajo, +esperando que le tiren un güeso... si hay por casualidá, porque hasta +los güesos se están acabando! Ustedes, no tienen ni juerza pa mascar +la carne, che... Un churrasco o un puchero de aujas les da indigestión +con sólo verlos, cuantimás una picana de avestruz medio chamuscada o un +costillar de mula... En las cocinas de los cuarteles ya no se toma olor +a comida sino a botica... ¿Me vas a decir que es rancho lo que le dan a +ustedes?... ¡No embromés, hombre!... + +--Cambie el paso, mi cabo, y dígame qué culpa tenemos nosotros que +nos alimenten con mixto e fósforo en vez de darnos comida... ¿Cre que +nos han consultao acaso?... ¿Los consultaban a ustedes en la frontera +cuando les secaban los caracuces de frío o los hacían crujir en las +estacas porque un alfayate se había levantado con la luna o se le había +dormido al porrón?... + +--A nosotros no nos consultaban che... ¡pero marcaban el paso los de +arriba...! ¡Pucha... Ti apuesto a qui a nosotros no nos enfundaban en +esos quepises de aura, que les dan a los milicos ese aire de abombaos +o de pasaos de las doce... ¡Mirá...! Nosotros usábamos unos quepisitos +petizones, que les quebrábamos la visera con el barbijo ¿sabés? y que +nos quedaban como pintaus y después con la bombacha y las polainas y +la paradita criolla, che... Eso era tropa... ¡Créme!... ¡Cada criollo +lo que se sentía entre el uniforme, crecía y se ponía orgulloso!... +¡Mirá!... Ustedes no le tienen ni amor al número!... ¡lo mismo son del +tres que del once!... Antes, ¡hum! El número, che, era el soldao. Vos +decías yo soy del seis, ¿sabés? y el alma te temblaba e gusto y lo +mismo era con las clases y los oficiales y los jefes y hasta con las +chinas del batallón... ¡El cuerpo era tan sagrau como la bandera! + +--¡Y aura es lo mismo!... ¡Lo qui hay es que no cacariamos! + +--¡Di ande!... Si aura ni chinas tienen... ¡Habías de verlas en aquel +tiempo! Cuando se nos venían los indios, las echábamos al medio el +cuadro y mientras le metíamos fierro, ellas servían p'alcanzar la +munición o pa'uxiliar los heridos... ¿Las di aura pa qué sirven?... ¡Si +andan de pamelita y ya de puro finas ni mate toman... ¡Mirá charabón, a +mí no me vengás con dianas, porque m'he criao de tambor! + + + ¿Y A MÍ, QUIÉN ME AGARRA? + +El sol--aquel sol de mi tierra, cuyo recuerdo guardo con +cariño--filtrándose por entre la hojarasca de la parra que sombreaba +el patio, echaba su tapiz de lunarcitos brillantes y movibles sobre el +suelo recién regado. + +Los morados racimos, cayendo aquí y allá--ora sostenidos por el +tronquito nudoso y retorcido, ora cabalgando sobre un gajo rugoso +y sirviendo de reparo a las vistosas arañas diminutas, que tienden +de hoja en hoja los plateados hilos de su tela--traen saliva a la +boca y se llevan tras de sí los ojos de los muchachos, tres rapaces +desaliñados, que jugando al trompo espían con disimulo un descuido de +la madre--guardián celoso de la fruta codiciada, que entra y sale, +ocupada en las faenas de la casa--para dar un malón que les desquite +de aquella prohibición que sólo sirve para aguijonear los deseos +contenidos. + +Zumbaban los trompos a concierto--para llevar a botes a la “troya” al +viejo “servidor” que, sin cabeza y luciendo las cicatrices de las púas, +estaba por ahí, a medio camino mientras las mariposas voltejeando, se +perseguían por el jardín y las abejas y mangangaes parecían imitar el +zumbido de los trompos, ya parándose en la corola de una rosa fragante, +ya descendiendo a las profundidades de un lirio perfumado o ya +deteniéndose, como en éxtasis, ante una mata de resedá, sobre el tallo +carnoso de una azucena o esmaltando con su color tornasolado la nieve +nítida de las flores del naranjo protector de violetas y de alhelíes y +tutor de madreselvas y glicinas. + +De repente cesa el zumbido de los trompos coincidiendo con ello el +alejamiento momentáneo de la madre afanosa: el parral está librado al +deseo de sus enemigos. + +Una piedra vuela y estrella un racimo que se desmenuza en gotas +brillantes que los muchachos, de rodillas, persiguen en el suelo con +diligencia, pero no con tanta que hayan desaparecido todas antes que el +celoso vigilante esté de vuelta. + +Se oye el grito preventivo. Como movidos por un resorte los del malón +están de pie, dispersándose a la carrera. La madre hesita, busca al +culpable, a aquel que fuga hacia la calle impulsado por su fechoría y +como con alas en los talones. + +Le sigue hasta el umbral del ancho portón ruinoso y allí se detiene, +temerosa del escándalo que provocará en el barrio y de asustar +demasiado a su muchacho, que parado en media calle se come una a una +las uvas recogidas, reponiéndose poco a poco de la agitación de la +carrera. + +Es un cínico el pillete: la madre se indigna; busca con los ojos un +auxiliar que ponga entre sus manos el pequeño bandido, y, con placer, +ve por sobre el cerco de la casa vecina a otro bandolero que ella cree +juicioso “porque no es de esa bandada que le saca canas verdes”. + +Ahí está, cerca del brocal del pozo, parado con aire de acechar algo, +que será su salvación. + +--¡Pchit!... ¡Pchit!... ¡Fulanito!... ¿ Quieres agarrarme ese pillo que +se me ha escapado? + +--¿Sí?... ¿Y a mí quién me agarra? + +Y tras la frase, aparece la madre del juicioso, que le persigue de +cerca hace media hora, afanada por vengar algo que ya pasa de castaño +obscuro: un robo de dulce, hecho con efracción y con violencia. + +Y mientras las madres, de casa en casa, se comunican sus rabietas y +desazones, aun cuando teniendo en el corazón todo un tesoro de cariño +por “esos bandidos”, éstos se reúnen, allá, en el fleco de sombra que +da una pared medio ruinosa, a cambiar el producto de su rapiña y a +espiar a las inquietas tacuaritas, que vuelan de palo en palo, llevando +en el pico las pajas con que harán su nido, ayer deshecho por la mano +impía de los piratas de la calle. + + + INSTANTÁNEA + +--¡Mire que es terca y caprichuda usté!... + +--Ma... dícame un poco... ¿Cosa li parece in amuramientos tras ina +lavandiera e in bombero?... E anche... tra ina cringa comé me e ono +criollo comi osté... que e propio in chino... + +--Vea con la que salimos aura... ¡No digo...! ¡La gran perra con las +mujeres para pensar fiero!... ¿Y qué tiene de raro?--¡vamos a ver!--que +un bombero como yo, achinado, ¿sabe? guste de una mujer com'usté, que +lo anda tentando dende que vivían juntos en la calle e Mateo, aura +dos meses?... ¡Vamos a ver! Y qué va a sacar usté con querer a alguno +de sus paisanos... tal vez con mujer en Uropa como le pasó a una +conocida mía... ¡ucha que se va a armar!... Ésos no quieren más que la +guadañanza y le van a hacer echar los bofes trabajando, mientras que yo +¡qué diablos! seré bombero y pobre y todo lo que se le antoje, pero con +la manguera en la mano soy un tigre y en eso que le comienzo a tomar +gusto al juego mi hago ver y nunca falta un danificao que me largue +un vainte y yo no me llamo plata ni ninguno e mi familia... Mire: +¡pienseló! Yo soy mozo e juicio y ya he dejao de pasiar--le pongo por +testigo al coronel Calaza que me tiene fe y siempre dice: “el día que +se nos vaya el chino Perayra se acabaron los bomberos”--y la quiero a +usté como no he sabido querer a naides... Vea: la noche estaba en uno +de esos incendios de floriarse y me tocó de tener el macho ¿sabe?... +la manguera gruesa... ¡bueno!... y había puesto el chorro derechito y +le estaba pegando cuando un redepente se me viene usté a la memoria y +me dentra a temblar la mano... ¿Ve?... Causa de eso lo sacaron medio +chamuscao al cabo García y yo me chupé un plantón... Mire, creamé +lo que le digo... su crueldá conmigo les va a costar cara a más de +cuatro... si no hace por mí, hagaló por ellos siquiera... + +--¡Non dico di no, dun Perayra... ma prima bisoña...! ¡Cueste cose non +si danno com'il savone... cosí, cosí e cosí!... + +--¿Y será capaz de decirme que tuavía no ha pensao en mí, después de +dos meses que me tiene sin saliva?... ¿Ya no si acuerda e lo que me +dijo la noche que nos conocimos en el velorio de don Miguelín, ánima +bendita?... ¡Parece mentira que haya en el mundo una lavandera, capaz +de jugar con un bombero acreditao, como lo hace usté conmigo!... +¿Digamé ¿usted no cre en Dios?... ¿No tiene miedo que la castigue por +cruel y la deje sin lavaos? + +--Ma, dum Perayra... ¡pense que si te dago del sí... osté haberá una +donna pobre... pobre! + +--¿Pobre?... La gran perra, que había sido avarienta!... ¿Y tuavía +querés ser más rica de lo que sos, mi vida?... ¡Pucha!... ¡si al pensar +que me vi'a juntar con vos, me parece que me junto con el Banco e +Londres!... + + + ENTRE EL RECADO Y LA SILLA + +¡Sí, con ustedes che, no se puede...! Son refractarios a todo progreso +y viven casi como los indios. Vos, por ejemplo, que sos uno de los +menos atrasadones, de criador no tenés más que las vacas y las ovejas +en el campo, pero se t'importa tanto de la calidá ni las condiciones +del ganao como a mí del primer cigarrillo que pité... ¿Pa qué ocuparse +de mejorar los pastos, ni de hacer aguadas sanas, ni de refinar las +crías, si todo eso no es más que charla e los gringos?... ¡Y mirá, +convencete, hoy el que quiera vender bien tiene que producir bueno +y... no hay vuelta...! ¿Vos te crés qu'en Uropa andan preguntando los +compradores de qu'estancia es el producto que compran y si el dueño es +criollo viejo o si es picao de viruelas?... ¡No, m'hijito! ¡Se compra +lo mejor y nada más! + +--¿Vea, no?... ¡Qué novedá!... ¿Ves? Esto es lo que me revient'a mí... +¡Un criollo como vos, inorante como cualquiera e nosotros, pero +medio chiflao, que oye cantar el gallo y ya comienza a creerse de la +familia...! ¡Te distes una vueltita por París hablando por señas como +los mudos y te volvistes aburrido aunque vestido e francés y ya te +crés un sabio, un'especie d'estanciero fenómeno que no cre que sean +criadores sino los que tienen importaos de tres mil pesos y chalés +y molino p'al agua...! No m'embromés, che, con tus inovaciones... +¡Demasiao sé lo qu'es un'estancia de los progresistas de tu laya! + +--¿No ve?... El maldito espíritu aldiano los mata a ustedes y la +envidia no le deja ni rascarse... Bien me decía Curcuá, el célebre +bacteriólogo... + +--¿Envidia?... ¿Y de qué, che, querés decirme?... ¡Mirá! Yo soy +estanciero a l'antigua, ¿sabés?, de los que recorren su campito a +caballo y conocen sus pastitos mata por mata, y sus animalitos, y que +no necesitan capataces de polaina y tenedores de libro con saquito e +seda, pero que tienen novillitos gordos todo el año y una lana que no +la esquila la sarna... + +--¡Claro!... Y serás de los que se cuentan por tarja en la vaina +del cuchillo y duermen sobre'l recao, comiendo en la cocina con los +piones... + +--¡Justamente!... Pero no soy de los que tienen pionada que se +levanta con el sol alto, ni de los que hacen telegramas al mayordomo, +diciéndoles “mañana voy, espéreme en la estación”, dando la señal pa +qu'el jardinero salga con l'azada a medio carpir apurao, alrededor de +las casas y a cada quisque le comience a sacudir a su tarea pa que la +estancia no parezca tapera y vaya a notar el patrón que los pesebres de +los finos de tres mil pesos no se lavan sino cuando él viene, o que los +tales finos han estado durmiendo a la intemperie como cualquier mortal +y a veces ataos al palo veinticuatro horas, sin comer ni beber y eso +cuando no les han sacao la frisa en la vecindá... + +--¡Che... che... qu'imaginación!... ¡La gran perra!... ¡Cualquiera +crería qu'esos palos son pa casa! + +--No... ¡si han de ser pa la del papa! + +--Eso sería antes, che. Aura va todas las semanas Enrique, m'hijo... + +--¡Otra!... ¿Y te crés que tu hijo v'a ver nada, o te has olvidao en +Francia de qu'en el campo no v'el que quiere sino el que sabe?... +Mirá qué tigre el que les vas a echar... Tu hijo hará como todos los +hijos de los estancieros de tu laya... Llegará al chalé medio ahogao +por la poca tierra del camino y renegando porque no es adoquinao de +madera como l'Avenida, oirá el crujido de los herrajes del molino p'al +agua y después agarrará el campo con los amigos que lo han acompañao, +a desocar mancarrones, a gastar balas en tirarles a los terneros pa +probar la puntería o a refistoliar las muchachas de los puestos... +Atendéme che y créme, los estancieros de tu laya no sirven, sino pa +daño... y p'andar sonsiando en coche... ¿sabés?... porque p'andar a +caballo son demasiado jailai y pa jailai no les da el cuero... + + + EN FAMILIA + +--¡Pero, Eleuterio, ya con Susanita va a ser la quinta de tus hijas +que casas y todavía andás con cosquillas!... ¡Bendito sea Dios!... ¡Y +cuidado que a terco y a disconforme no te va a ganar cualquiera!... +Habías de estar en lugar de García, que no ha podido salir de ninguna +de las muchachas y veríamos... ¿Qué más querés todavía? + +--¿Cómo qué más querés, Ramona, por Dios?... ¿Y crés que yo, más +criollo que la Conceción, vi'astar conforme con que las muchachas se +m'estén casando así?... ¡Caramba!... Ya mi casa, che, no es casa... más +parece coche e trangüay o pasadizo de hotel... ¡Mirá!... Por esta cruz, +¿ves?... yo cada vez que tengo que hablar con alguno e mis yernos, le +juego señas no más y pura arrugada e cara, pa que vean que no estoy +enojao... pero no les entiendo ni un pito... No, che, ¡convencete!... +lo'pior que le puede pasar a una familia, es lo que nos pasa a +nosotros... La primera que comenzó fué Tulia con su alemancito, y de +áhi siguieron no más como lienzo de alambrao. Petrona con su italiano. +Antonia con su portugués. Eulogia con su inglesito y aura se nos viene +Susana con un francés... ¡No, che, no... a no embromar vamos!... ¡No +faltaba más! + +--Tené entendido para tu gobierno, que la otra tarde, en lo de +Martinita, que aura recibe los jueves porque María le ha tomado los +miércoles por causa de las lecciones de la Chona, estuvieron ponderando +la suerte de Susanita y diciendo que el francesito era una gran cosa y +de lo más educado. + +--¡Que gran cosa ni qué demonios!... ¡Un chuchumeco e media pulgada de +alto, con el pelo echadito para adelante y una carita de asustao o de +hombre que buscase algo que hubiera perdido!... ¡Y con un modito e dar +la mano que parece sacao del codo!... ¡Che, mirá, el hombre será todo +lo que quieran pero a mí no m'entra!... ¡Amigo, con la Susanita, que +había sido lerda!... ¡Mire que dejarlo escapar al Chicho, el hijo de +Juanita, un muchacho que da gusto por lo juicioso y aprovechadito...! + +--¡Salí, Eleuterio... no seás infeliz...! ¿Qué no sabés que el Chicho +es un pajuate... un verdadero hijo e vieja...? ¡Así me decía Susanita +una vez que hablábamos d'eso: “Mire, mi tía, el Chicho sabe demasiado +catecismo para poder ser mi novio...!”. + +--¡Y ponerte a hacerle caso vos a semejante macaneadora!... Si ha de +ser mejor el francesito éste con su paradita de chingolo maniao... +Mirá, Ramona, te juro que si yhu'biese siquiera sospechao lo que m'iba +pasar en la familia, no soy yo el que crío las muchachas aquí... +¡No, che, me las dejo en la estancia no más y cuando mucho, allá pa +semana santa o el veinticinco e mayo, las hacía dar una vueltita por +el Pergamino, y después a casa!... ¡Se mi hubiesen casao con algunos +muchachos del pago, ya que son tan buscaditas, y yo, siquiera, che... +caramba!... ¡podría saber las fiestas de la familia y no como aura +que un derrepente me mandan llamar de lo de Eulogia, voy... y ¡záz! +fiesta... ¡santo e la reina Victoria!... Una noche me cuelo a lo de +Antonia, así, de sopetón, y me encuentro la casa llena e portugueses +bailando... festejaban no sé qué cosa de Portugal... Si ya casi ni +hermanas son mis hijas, che... si todo es un titeo. + +--Pero mirá que sos, Eleuterio... ¡Bendito sea Dios!... Y yo, fijate... +mi gloria hubiese sido que mis dos hijas, las pobrecitas, se hubieran +casado con extranjeros, che... ¡Gente tan fina, tan correcta!... Y +después ¡ya ves!... hasta cuando se mueren los yernos es mejor, se +sufre menos... A mí, cuando se murió Gómez, que era criollo y que, como +sabés, fué un cachafaz, lo lloré que era una barbaridá, sin pensar ni +en lo que la había hecho sufrir a m'hijita, y cuando se murió Tonelli, +que había sido tan bueno con Ernestina y me la había hecho tan dichosa, +apenas lo sentí, che... Tal vez, como el pobre era extranjero, me dolía +menos... + +--¡Bueno!... Yo... ¡eso sí!... no tengo de qué quejarme, los hombres +son buenos, trabajadores y me tienen las muchachas en palmas de mano... +pero, ¿qué querés? me revienta la mescolanza y el titeo e la familia, y +lo que es más, no poderles entender su media lengua, che, y ni siquiera +oirme llamar derecho viejo...! ¡Figuráte que al italiano todavía no le +puedo hacer agarrar el paso... Me dice don Cementerio, y se queda muy +suelto e cuerpo! + + + A LA HORA DEL TÉ + +--¡No me digás, che!... Éstos de ahora ya no son mozos... ¡Los +muchachos parece que nacieran viejos y de las muchachas no te digo +nada!... ¡Vos las ves reunidas y es un cotorreo y una charla y una +risas, que crés por lo menos está desfilando todo Buenos Aires +ridículo por delante del grupo y te ponés a escuchar... ¡Hijita!... +¡Qué insulsez!... Tod'ese barullo es para hablar de baratillos y de +pichincheo con las costureras o ponderaciones de lo tiradas, que eran +en París, según les contó fulanita, las puntillas que aquí cuestan +un sentido... Parece que fueran dependientes de tienda... ¡Mirá, +cuando nosotras!... ¿Te acordás!... El día nos era corto para nuestras +cosas y nuestros tijereteos... ¡Íbamos a perder el tiempo en discutir +centavitos!... ¡cómo no! + +--¿Qué me vas a decir, Feliciana, si ésa es mi guerra de todos los +días? ¿Vos las ves a mis hijas que gastan un platal todos los días? Vos +las ves a mis hijas que gastan un platal en monadas y en adornos y eso +que no puedo acusarlas de que sean ahorradas... ¿Y para qué?... ¡Para +irse en el coche como estatuas!... ¿Te crés que siquiera se dicen algo +de la gente que ven?... Pues, no, che... ¡No faltaba más! ¡Van como si +estuviesen en misa, porque no hay importancia sin formalidá! + +--Pero si no se usa hablar, che... a lo menos en castilla... ¡Parece +que es muy ordinario, muy guarango!... + +--Vez pasada me dijo a mi una amiga que acababa de venir de Europa y +que me vió en Palermo con Federico, charlando a más y mejor, que en +París, che, cuando se veía en un paseo una señora y un caballero que +iban conversando y riendosé, se podía asegurar que no eran casados... +¡Figuráte! + +--A propósito de los que vienen de París, hijita, te voy a contar +lo que me sucedió el otro día en lo de Mariquita, mi sobrina, que +como sabrás, recién ha venido... ¡Voy a visitarla y si vieras qué +comedia!... Llego a la casa y lo primero con que me topo, es un francés +todo afeitado y vestido de fraque que no entendía ni jota; de balde +le decía, desgañitandomé: “Vaya, digalé que está su tía Feliciana”... +¡Nada!... Al fin busco en la cartera y le doy una tarjeta, pero en +vez de darle una mía, con el apuro y la agitación, hijita, le doy una +de Pepita Aguirre, que tenía guardada y lo oigo que gritaba desde +la puerta cancel a otro sirviente que estaba en el descanso de la +escalera... ¡Madame Vassilicós!... ¡y oigo que el otro repetía la cosa +y que el grito seguía!... Entonces me subo ligerita para decirles a +aquellos condenados mi equivocación y tomo para el lado del comedor, +donde siempre acostumbraba a recibirme Mariquita; pero me ataja el +sirviente y me mete a la sala, que a las tres de la tarde estaba ya con +luz encendida y con todas las ventanas cerradas... ¿Creerás?... Tuve +miedo del cú de charol, che, y estaba pensando en escaparme de algún +modo, cuando se aparece Mariquita en una de las puertas, de gran cola +y me hace una cortesía a uso de minué... ¡Claro!... Corrí a abrazarla +diciéndole: “si soy yo, m'hijita”, pero ella con una sonrisa seria en +que solamente me mostraba el colmillo de un lado, me estiró la mano en +silencio y con una frialdad que me heló, che, a pesar del calor... Nos +sentamos y naturalmente le pregunté por su esposo, por González, que +era, como sabrás, antes de sacarse la lotería que se sacó, uno de los +escribientes del ministerio que nombró tatita... Apenas me dijo que +estaba bien preguntandomé de paso por Mamerto... ¡Si vieras la cara que +puso cuando le dije que todavía seguía con sus pobres pies y que lo +atendía Federico, tu esposo!... Y después de esto, se estiró bien en el +sofá y no me habló una palabra más... + +--Así es la moda de ahora, Feliciana de mi alma... ¿Que no ves los +bailes que se usan?... ¿Acaso son como aquéllos de nuestros tiempos +en que las muchachas y los mozos podían bailar y conversar?... Ahora +para bailar se necesita ser casi un ingeniero para estar contando los +pasitos y golpecitos con el pie... + +--Mirá, m'hijita, ¿sabés una cosa?... Yo no creo que en París la gente +sea como ésta que va y vuelve... ¿Qué querés?... A mí me parece que +éstos toman por franceses a los manequís de alguna tienda... ¡Mirá!... +¡En esto ha de estar sucediendo alguna gran barbaridá! + + + COMO VÍBORA QUE HA PERDIDO LA PONZOÑA + +Zumbaban las chicharras en el talar vecino y pasaban hacia el monte, +silenciosas, las bandadas de cardenales y jilgueros, que el sol +ahuyentaba de la llanura, cuando la vieja guaycurú, que decía recordar +al cacique Picairué--el primer indio de su tribu que vió un hombre +blanco, razón por la cual los entendidos en edad de indígena le +atribuían por lo menos siglo y cuarto--comenzó el extraño relato que me +tuvo encantado hasta la hora en que las sombras vinieron con su cortejo +de jejenes y de mosquitos. + +--Yo no entiendo el lenguaje de los animales, pero la finada mamita lo +entendía y me enseñó muchas cosas que no he olvidado nunca. Los pájaros +y los bichos del campo conversaban como nosotros según ella, y se +contaban las cosas que les sucedían, por lo general tan extraordinarias +como divertidas. + +--¡Soy curioso, viejita!... Cuénteme algo de lo que sepa. + +--Mire, señor... no tenga curiosidad y será feliz. Esto se lo repite +siempre la tijereta a su prima la golondrina, que hasta se mete en los +ranchos para averiguar lo que no le importa... pero es sermón perdido, +porque en esta vida cada uno hace lo que el cuerpo le pide y no lo que +debe hacer. + +Y luego entró a relatarme el extraño poema indígena de que es apenas +una estrofa la presente narración. + +Hallándose una siesta con su mamita, ocultas entre las ramas flexibles +de un sarandí que se mojaba en el arroyo, esperando el paso de alguna +tararira dormilona que llevara remolcando la corriente, vino un ocó a +posarse en un albardón, al lado de una garza mora que miraba el agua +como encantada. + +--Mire, hija, dijo la madre, ¿ve ese ocó?... ¡Bueno! Atienda cómo +habla con su amiga la garza--porque ha de saber que esos dos pájaros +aborrecen a la víbora, que habita entre el malezal costero y que +viajando de mata en mata devora las nidadas de las aves del agua y que +el odio liga tanto como el cariño... ¿Oye los rezongos del ocó?... Le +reprocha a la garza que esté con el buche vacío habiendo a mano tanto +caracolito lindo, y ella le responde que las penas que le afligen le +quitan el apetito. + +Además del conocido y comentado robo de su fortuna por el +martín-pescador y el biguá, escondida, según su opinión, debajo del +agua, motivo por lo cual ella recorre las orillas de los arroyos y +lagunas, tratando de recuperarla, una víbora le ha comido la nidada +defraudando todas sus esperanzas. + +--¿Quién sabe si habrá sido la víbora, comadre? La otra tarde al irme +para casa, hallé dos zorros jovencitos que venían saltando de albardón +en albardón y como usted anda siempre como dormida, tal vez anidó en lo +seco y la han aprovechado... + +--Vea, amigo ocó, yo seré todo lo que quiera, pero como buena madre +no le tengo envidia a nadie... Mi nido está casi boyando y además los +zorros rompen los huevos para comerlos, mientras que esa canalla deja +las cáscaras enteras y apenas picaditas. + +--¡Chit!... ¡Silencio!... Siento un ruidito sospechoso... ¿no +oye?... Mire, allí está junto a aquella mata de rama negra y se está +aprontando para bañarse... ¡Es un coral, comadre!... Vea. ¡En cuanto +deje el veneno, yo se la asusto y si cae al agua usted la levanta! + +Y a poco vimos nosotras una hermosa víbora, manchada de rojo y blanco +que, envolviéndose de rama en rama, avanzaba cautelosamente hacia el +agua, alzando de vez en cuando su cabeza chata como una plancha vista +de punta. + +La garza se alzó penosamente en el aire y luego que sus alas vencieron +la pereza orgánica lanzó el ocó su grito de guerra,--que hace encerrar +a los caracoles en su casas movibles y temblar a las mojarras huyendo +seguida de su muchachada inquieta hacia las aguas profundas--y +simultáneamente oímos el chicotazo de la víbora al caer al arroyo. + +La garza, luego de divisar a su enemiga, que haciendo un zig zag +con su cuerpo flexible, intentaba ocultarse diligente en un remanso +donde se amacaban nenúfares y achiras, describió un gran círculo y, +rápida como el pensamiento, cayó sobre ella haciendo presa en el +fino cuello tornasolado, inmovilizando la cabeza agresiva y tendió +el vuelo majestuoso llevando en el pico acerado, como un trofeo, al +mísero reptil, que se retorcía impotente y envolvía entre sus anillos +multicolores, que brillaban como si fueran de fuego, el largo pescuezo +del ave cazadora. + +Y no quedó mata de paja, albardón ni arbolito de donde no asomaran +cabezas azoradas a contemplar la lucha interesante y, hasta los +ratones y los sapos, asomados a las puertas de sus cuevas, siguieron +emocionados las peripecias de la larga agonía del ofidio, que, luego de +asfixiado, pasó al buche del implacable vencedor. + +--Y diga mamita, ¿no la picará a la pobre garza? + +--No, hija, dijo la madre: la víbora nunca entra al agua llevando su +veneno que es una bolsita blanca que tiene entre los colmillos. Cuando +se va a bañar busca una alguna hoja de camalote o alguna flor de paja +y la cuelga en ella. Los guerreros buscan esas bolsitas y mojan en una +agüita que tienen, las puntas de sus flechas de combate. Cuando la +víbora sale del agua, comienza a buscar su veneno y al no encontrarlo +corre de un lado para otro desesperada y al fin se mata a golpes al +verse inerme. Por esto es que se dice de la persona que anda inquieta y +atribulada, ¡que parece víbora que ha perdido la ponzoña! + + + ESCUELA DE CAMPAÑA + +--Velay, señor máistro, le traigo m'hijo, como quien dice pa qu'estudée +y no pa que me le haga perder tiempo en macaneo de puesía y de güeltas +a la derecha y a la izquierda. A los pobres inorantes, como un servidor +de usté, que vivimos de la cuarta al pértigo y sudando el naco, maldita +la gracia que nos hace que los muchachos se pasen el día aprendiendo +puánde sale el sol y puánde se pone y cómo se llaman los pastos, +sin que naides enseñe la letura ni de poner su nombre u de sacar +las cuentas más necesarias... ¿sabe?... Yo no quiero qu'el muchacho +aprienda pa cura ni pa dotor, sino pa trabajar con más alivio que su +padre y que sepa defenderse de los ladrones ni anqu'inore cómo se +nombra el gobierno. Ya lo aprenderá cuando vea que los manates se pasan +el mate entr'ellos, sin esperar a que se lo brinden!... Eso no sirve +pa los pobres que tienen que romper tierra con el arau y cuidar vacas +y trasquilar ovejas... Los otros días agarré el muchacho y lo llevé a +la escuela de esa moza rubia que está pasando la pulpería e Menegildo +y fí y le dije a la moza esto mesmo que le digo a usté, ¡Si viera!... +La rubia se me alzó como leche hervida y me dijo que yo era un atrasao +y un indino hasta de ser padre... + +--Ta bien, niña, le dije, almiro su cencia, pero me llevo el muchacho +pa otra escuela... Con floreos y con puesías no vamos a comprar +alpargatas ni él ni yo... Y es por esto, señor máistro, que vengo a +trairle el muchacho pa dejarselo, si es que usté, que parece hombre de +juicio, se compromete a enseñármelo a ler en libro y a pintar la firma +aunque no sea muy derecho... + +--Pero vea, señor... nosotros tenemos que enseñar como manda la ley... +El concejo ordena... + +--Ya le digo, señor máistro que la lay dirá todo lo que quieran que +digan... yo no me opongo... pero no cejo en cuanto al muchacho... ¡Eso +sí que no!... Un hijo e Liberio Pacheco ha e saber cosas e hombre... +¡y nada más!... ¡Vea!... La cencia ésa que andan enseñando aura, yo no +l'hallo conveniente!... M'hijo no ha de ser gobierno sino estanciero +como su padre y cuando tenga que dar un baile, pongo por caso, él no +tendrá necesidá e tocar la música, sino que buscará algún pianisto +que esté dando güelta a la manija y lambiéndosé por hacer lo qu'están +haciendo los que pagan... + +--Bien, mi amigo: yo haré lo que pueda... pero le prevengo que estoy +obligado a enseñarle lo mismo que la señorita... Hay un programa... + +--¿Y también le va a enseñar la costura como en la escuela de la rubia? + +--Si señor... ¡El reglamento lo manda! + +--Lo mandará... pero yo no dejo el muchacho... ¡Mirá con auja y dedal +nada menos que un hijo e Liborio Pacheco!... ¡Pues no faltaba más... +¡Dejemé que me raiga, ni aunque se me añude una tripa!... Aura ya +no faltaba más sino que a las muchachas les enseñen a que muenten a +caballo y salgan hechas varón a boliar avestruces, mientras los machos +planchan, cosen y crían la cachorrada... Tendría que ver a un criollo +con tamañas barbas dándoles de comer a los muchachos o zurciéndoles los +calzones. ¿Y qué hace la mujer en el inter, vamos a ver? ¡No señor! +Yo estoy porque mis hijos se críen como me crió mi madre a mí, que +apriendan a trabajar y a cumplir con su deber creyendo en Dios y que +se dejen de macaneos... ¡La gran perra con la gente istruida!... ¿Qué +quiere, señor máistro? prefiero que m'hijo ¿sabe? ¡el hijo e Liborio +Pacheco, sea tan bruto como su padre, pero que siquiera sea hombre!... +¡Qué se ráigan d'él por bárbaro, pero no por mujerengo... + + + NI CON CUARTA + +--No me tire con la tapa e la tinaja... y la vaya a ver el cabo +González... Ya sabe qu'el hombre a'nque sea suertudo, no aguanta +pulgas... ¡La gran perra!... Y cómo anda por'él todo el mucamerío del +barrio... ¡ni que juera caramelo el cabo!... ¡And'él se para, no hay +que hacerle!... Hasta los cuartiadores somos gusanos... ¡Vea!... No es +por contarle ¿sabe? sino pa que sepa cómo le codicean su prenda... si +es de usté. Las otras tardes estaba yo parau allí en l'esquina y el +cabo venía al tranquito por junto a la vedera, haciéndose el distraido, +cuando un derrepente aparece en el balcón la rubiecita de allí e los +altos... + +--¿Cuál?... ¿Una pecosa, más seca que mango e cacerola? + +--¡Justo! Y diánde va y saca un ramito e flores que tenía en el pecho +y se lo tira al cabo, que ahí no más lo abarajó y lo metió entre el +kepís... ¡Claro! Yo me quedé lambiendo, porque al fin aunque uno sea +cuartiador, si ve comer masitas y que no lo convidan, se le hace agua +la boca como a cualisquiera, y cuando pasó por mi lao me la rai y le +cerré un ojo, haciendolé seña pa su casa... + +--¿Y él que hizo? + +--¿Y qu'iba hacer?... se riyó no más y medio s'encogió de hombros como +diciendo: “!...que sos sonso pa rumbiar, che!” Y en cuanto volvió +de la recorrida me le acerqué y recostandomé en el caballo, como +aura'estoy, le dije redepente que usté había pasao del centro y que +venía paquetísima... ¡Ni s'encogió siquiera! + +--¡Claro!... ¿Y qué s'iba a encoger, si ha de andar como pichicho por +la garra ésa e los altos? + +--No digo tanto... ¡pero el hombre anda por cáir!... ¡Así le dije +yo!... ¿Y qué pensará de su conduta cabo, la cocinerita de allí e la +cuadra? ¡Cuidao, me dijo, no me vayás a desvelar!... Será la cuarenta +y cuatro, pues... y nada más... ¡Lo que son éstos de la policía +¿no?... Porque tienen pito ya se cren dueños del mundo... ¡Habían de +ser curtidores, pa ver si eran tan entonaos cuando viesen que aunque +quisieran como quiero yo por ejemplo, a una que a mí ni me mira, los +condenara la suerte a andarse guasquiando solos! + +--El cabo es un canalla e patente... pero conmigo la torta le ha e +salir pan... ¡pierda cuidado! + +--¿No ha de?... ¿No oye que él ya le llama la cuarenta y cuatro?... No +solamente la desprecea, sino que hasta le pone la marca y la larga pa +que corra. + +--Permita Dios que reviente el muy trompeta a'nque sea sin confisión... +¡Bah!... pa lo que a mí se m'importa... ¡Vea!... Luego lo espero pa +que demos una vueltita... + +--¡Cómo no, mi vida!... + +--Hasta luego... + +--...¡Juna perra!... ¡Qué tipiada m'está viniendo encima!... Hasta ví'a +tener que pedir relevo en la parada... ¡Pero... la verdá es que la +hembra vale!... ¡Juna perra!... ¡Y lo que es d'ésta el cabo González +peludea!... ¡No lo sacan ni con cuarta! + + + CONFIDENCIAS + +--Si vos no parás en los conchavos, che... Parecés zapato cambiao... +¡No hay pata en que calcés bien! + +--¿Y qué quiere que haiga, mi tía, si me tocan unas?... ¡La gran +perra!... ¡Vea la última que me cayó!... Mucho firulete y máistros de +francés y de pintura pa las niñas, pero en punto a pago... ¡ninte! + +--Eso no lo puedo crer, che, ni a'nque me lo jurés por tu mama... ¡Tu +patrón es hombre rico!... + +--¡Gran cosa el patrón!... Usté lo ve metido en su levitón y no sabe la +clase e'liendre qu'es con ese aire de abombao... Vea; a mí me tomó pa +mucamo'el escritorio; en cuanto me descuidé, era desd'eso hasta pión de +patio y en los ratos desocupaos hasta niñero... Al fin del mes le cobré +el sueldo y me salió con consejos y me peg'un reto diciendo que tóitos +eramos ansí y que me juera'costumbrando al ahorro y... ¿sabe?... al +segundo mes m'echó sin pagarme ni fósforos, a pretesto de que le quebré +un plato e loza que dijo qu'era recuerdo e Garibalde... ¡La gran perra +con el hombre, chancho!... ¿Y usté está tuavía en lo e doña Dolorcitas? + +--¿Pero te has cáído de algún nido, Indalecio? ¿Qué no sabés lo que +hubo con el patrón, por causa de un guiso e patitas con zanagorias? +¡Si fué tremenda y yo ya se la tenía anunciad'a la señora, qu'es +terquísima! Figuráte qu'él le daba p'al mercao un diario regular, +pero como a ella le gusta el tiatro, ahí tenés que sacaba d'eso pa +las entradas, y las lunetas y el diablo... Y conforme se'iba'acabando +la platita, ya empezab'ella con las recomendaciones de que trajiese +patitas o mondongo pa guisar con zanagorias, y si él reclamaba, se le +quejaba de que las cocineras la robaban y de que todo estaba carísimo +y de qu'era un escándalo y que no sabía qué hacer y ahí me tenías a +mí, mientras duraba la temporada e la Ópera, sindicada e ladrona y +aguantándome cada reto'el patrón que daba miedo... ¡Claro!... ¡Tanto +s'estiró la cuerda que un día se reventó...! + +--Caramba, con la gente, ¿no?... Y quien diría al verlas tan paquetas, +oyendo la ópera, que tienen la barriga chiflando... + +--¡Y cualquiera que conozca el mundo m'hijo! Pior era tuavía en lo +e las González, donde la señora en cuanto que veía llegar con la +fuente e carbonada, ya decía arrastrando la lengua y con una vocesita +e'caramelo: “Ya stá otra vez el obsequio e Magdalena a su patrón... +¿Cuándo se v'a cansar mujer de hacerl'el gusto a este rutinero...?” Y +el pavo se lo craía, che, y se llenaba la panza sin chistar. + + + AL VUELO + +--Vea, señor comisario, yo venía a verlo pa un asunto que talvez no +sea de cosa e justicia ¿sabe?... pero qu'es de humanidá y así le dije +a mi sobrina Paulita, la mujer de don Chicho, ese almacenero italiano +qu'está aquí a la vuelta e la cuadra... “No, m'hijita... yo me vi'a +ver ese comisario, que ha e ser cristiano a'nque sea e las provincias +y recién haiga venido a la sesión”; y aquí me tiene, señor, que vengo +a tráirle una consulta, sin conocerlo, confiada no más qu'en su buen +corazón... + +--Hizo bien, señora... + +--Rosaura Pico, pa servirle, señor... De las Pico del Once, que han +sido bastante mentadas en sus buenos tiempos, cuando vivía su tatita +don Nemesio Pico, que tal vez habrá conocido... uno de esos criollos +que ya se acabaron, señor, de los que cráian en don Bartolo como en +Dios, y compadre e don Pedro Berné que sacó e la pila a uno e mis +hermanos, ya finao... + +--¡Perfectamente!... ¿Y qué deseaba, señora? + +--Pues, a eso voy señor comisario, si me permite... Es el caso, que vez +pasada, hará d'esto como tres años, hubo en casa una inquilina que se +murió dejando un chiquito que apenas caminaba y que nosotros recogimos +de lástima y criamos con nuestras pobrezas... y aura, señor, con estos +tiempos tan malos que corren, nosotras vamos pa pior cada día y más +con la muerte de algunas señoras de relación que solían favorecernos y +que han dejao unas hijas que da vergüenza... Gentes d'esas que pesito +que les sobra se lo echan en trapos y en gorras, como creyendo que +el señorío y la categoría se alquieren en las tiendas... ¡Bueno!... +Naturalmente, el chico, que al fin, no es de nuestra sangre, nos pesa +y quedríamos aliviarnos, aunque buscandolé su felicidá, porque al fin +nosotras no podemos olvidar que somos de las Picos del Once y que nos +hemos criado en la calle Piedá, en unas casitas que había and'está el +Pasaje, frente por frente con las de Vela... las cuñadas del capitán +Amarillo, qu'es viudo de la finada Mariquita. + +--Bueno, señora... ¿y yo en qué puedo servirla?... + +--Usté puede ser nuestra salvación, comisario... En los tiempos de +aura, lo que no puede la policía no lo puede nadies... Mire... Yo he +andado más de un año por meterlo en los güérfanos, pero no he podido +porque diz que no hay lugar... En cambio, vea lo que son las cosas... +una señora conocida, ha conseguido meter dos de sus hijos, a pretesto +que su marido, qu'es estanciero, vive en el campo y ella tiene qu'irse +a acompañarlo... ¿Qué le parece? + +--Que hace bien la señora en no dejar solo a su esposo... Le puede +suceder cualquier cosa... + +--¡Si no es eso!... Le preguntaba su parecer sobre el chico... Pa un +güérfano verdadero no hay lugar y los falsificados caben en todas +partes... Si así es nuestra tierra, señor... ¿Y qué le vamos a +hacer?... Hay que armarse e paciencia y jugarle risa ¿no le parece?... +Eso mismo le decía yo a mi hermana vez pasada por motivo e dos +chinitas que había criao una amiga y qu'eran perseguidísimas por un +mozo panadero que al fin se quedó con la más pior... ¡Pareció cosa del +diablo, señor! ¡El condenao aquél se casó con la china más demonio +y más indina que puede figurarse y dejó la otra que era una monada +verdadera!... + +--Bueno, señora... ¿y yo en qué puedo serle útil? + +--A eso voy, comisario... Pues, mire usté, yo lo único que deseo es que +me dé una nota p'al Asilo, diciendo que el chico es güérfano ¿sabe?, +que lo han encontrao en la calle y que como la policía no tiene ande +poner los güérfanos verdaderos, lo manda pa que lo pongan ande debe +estar... + +--Perfectamente, señora... pero yo no puedo mentir... + +--Mire, comisario, hagaló por vida suya y no se ocupe de la verdá, que +al fin ella no se ocupa de nosotros... Y vea, le voy a dar un consejo +de amiga, pa su bien... ¡Si quiere hacer camino en esta tierra, mienta +grande, y cuando halle la verdá en alguna parte, dele de hacha y no +perdone... que de atrás vienen pegando!... + + + CONSPIRANDO + +--¡Eh!... ¡So bene que la mochacha e linda... ma cuela furba di vequia +e propio in cane...! + +--¡Peru tú se la pidiste y te enojás porque te la negó! + +--¡Corpo!... Ha fato in bechincho di la gran siete e ha deto tanti +porqueríe... tanti bestialitá, come oggi la fatto co l'amico +viquilante... ¡Ma! ¡Dico io!... ¿Cosa ha la mochacha, que tutti +noialtri andiamo propio come lo pero...? + +--¡No, che... pare el carro... y no igualemos!... A usté la vieja lo +echó por roñoso y porque era gringo... + +--¿E perque t'ha fato a té la medésima chanchería... vediamo?... ¿Cose +t'ha detto...? + +--¡Sí, hombre!... Cuéntanos lu que te pasó... ¡Entre amijos, comu decía +Castelar, no debés tener verjuenza...! + +--¿Y qué vergüenza v'iá tener de ustedes que, al fin, también han +salido en el asunto como perros con tramojo...? ¡Bah!... Estaba parao +allí en la esquina del mercao, cuando la veo venir a la vieja pujando +con la canasta y me le acerco, ansina, de golpe, como pa no darle +ni lugar a resollar y le digo: “Mire doña Robustiana, es mejor que +hablemos claro, qué diablos, ¿no le parece?...”. Me miró con unos ojos +que hast'aura me dan miedo, dejó la canasta en el suelo y no abrió el +pico... Yo seguí “Vea... usté aunque sea una triste cocinera, alguna +vez haberá sido joven y si se acuerda me comprenderá... Yo, confiao +justamente en que usté como persona de juicio saberá lo que son ciertas +cosas de la joventú, es que m'he animao a'cerle esta dentradita y +com'uste's madre y al fin no ha de querer su hija pa tenerla prendidita +e la pollera, ni pa reliquia es que...”. Ahí no más pegó un bufido e +rabia y me gritó... “Acabá, condenao... que no sé cómo no te arranco +algo en plena calle... ¡Acabá!...”. No se m'enoje, doña Robustiana, +le contesté, mire que va'ser pa pior... Al respeto de su hija, yo no +tengo sino motivos pa quererla y si vengo a decirseló, es porque usté's +su mama... ¡Buena vieja mala había sido la cocinera! Ahí no más me +retrucó: “!Y vos sos un arrastrao y antes que darte la muchacha me has +de ver en un cajón con cuatro velas!...”. + +--Cristu con la viega que había sidu más mala que Anchurena... ¿Y tú, +que le diguiste?... + +--Pa qué me va a'cer llorar, doña Robustiana, con ese canto tan +triste... ¡Cambie el tono y nos hemos d'entender!... ¡La vieran cómo +se desató!... ¡La gran perra! Parecía que tuviese una bicicleta en +lugar de lengua y gritaba... “¿Mirá quién pa pretenderme la muchacha? +Si crerás que la h'estao criando como si juera una raina pa que se +fijase en vos u en otros de tu calaña... ¡Es atrevimiento!... ¡Casarse +con un vigilante nada menos que una hija de Robustiana Paredes!... ¿Vos +sabés quién es Petrona pa fijarte en ella?... ¿Lo has averiguao?... +¡Bueno!... Petrona es ahijada e don Antonio Gandulla, el dueño del +almacén del Resuello, en la barranca e Balvanera, y su madre, que soy +yo, nació en la casa del finao Rodríguez, en la parroquia e Monserrate, +frente a la plaza... ¡Y nosotras no somos de la laya que te pensás... +provinciano aguachao, mantenido con patay!”. Y aquí me tienen ustedes +aura, sin saber qué hacer y hasta medio maltratao. + +--¡Perú qué importa de la viega si la muchacha sigue la prucesión!... +¡Yu creu que este, ajora, nu se debe de andar con chicas y si ya ha +sonadu la campana, que haja la humbrada y se alce cun la prenda!... ¡Al +que nu entiende razones, que dicen en mi tierra, las custuras le hacen +llajas! + + + EN LAS ANTESALAS DEL CONGRESO + +--¿Mirá quién en la casa de las leyes?... De seguro viene tormenta... + +--El tisne le dijo a la olla... ¡agarrate Catalina!... ¿Y cómo te va?... + +--¡La pregunta!... ¡Lindo no más, pues!... ¿Qué no sabés que le pedí +la'ija a tu comadre?... + +--Las muchachas leyeron la cosa en la crónica social de _La Clase_... +pero no había detalles. + +--¿Y qué detalles me has dau a guardar?... La pedí y me la dieron y +aquí paz y después gloria como decía el finau Aneiros. + +--Hombre, que sea pa tiempos y pa güeno... Bien te lo merecés, ¡qué +diablos!... Porque vos l'has peliao a tu posición atual com'un tigre... + +--Bueno... un poco yo y otro la suerte... + +--¡Qué suerte ni qué demonios!... Cuántos como vos han sido mucamos o +citadores de jujao y no han llegao al congreso u los ministerios... +¡No che, lo qu'es justo es justo!... Y de la muchacha no te digo nada +porque todo sería poco... Mirá... ahí te llama aquel diputao... + +--¿Cuál? + +--Ese grandote... picau de virgüelas... + +--¡Ah! ¡No importa!... ¡Qu'espere!... Ése's de los que van al muere... +¿Y que andás queriendo? + +--Es que ando de pobre... que no ladro de miedo de que me tomen por +perro y me cobren la patente ¿sabés? y m'he metido a corredor... + +--¿A corredor?... ¿Con esas patas?... + +--¡Escuchá con formalidá, que vale la pena... Quiero que le hablés a +García y lo interesés pa que busqu'en la carpeta e su ministro, una +solicitú e doña Jesusa Paredes!... Mirá... Ahí te llama aquel diputao, +che... + +--¿Cuál? + +--Ese flaquito e galera... + +--¡Ah! Mosca mansa... Ése's tamién de los que se van pa no volver... +Que lo atienda otro... ¡Seguí no más!!... + +--¡Bueno! Doña Jesusa me ha ofrecido doscientos pesos por ese despacho +y yo, che, como el melón tiene muchas tajadas t'invito a que lo +partás... Mirá... ahí te llama ese señor de sobretodo... Ha e ser +otro... + +--No... Ése's de los que quedan... Esperate que aura vengo... ¡Ah!... +¡Lo atendió González!... Seguí... + +--¿Y cómo partimos el queso?... + +--¡Entre vos y yo y García... igualitos! + +--Perfectamente. Mirá... ahí te llama otro señor... aquél de +sombrerito... + +--Que reviente... Ése's también de los mortales... + +--Pero che... Estoy viendo que ustedes aquí no sirven a naides... + +--¿No servimos?... ¡Demonio! Lo que hay es que a estos payucaces +que acaban el período y no van a ser reletos, no tenemos pa qué +atenderlos... ¿Qué van a hacer esos desgraciaos, si no pueden ni con la +figura?... Son parientes de gobernadores que han caído u miembros de +poderes caducaos. + +--Sí, perfectamente... pero ¿y si se quejan de que ustedes no los +sirven? + +--¿Y quién les va'cer caso, che? Aquí, diputao que pierde la releción +no se para ni con muletas... Nosotros ¿sabés? conocemos bien a nuestra +gente y servimos a la gente que puede servirnos... ¡El sabalaje que se +las campané como pueda! Hombre qu'estando arriba se va barranc'abajo no +tiene alce, che, y jiede a muerto. + +--¿Lo qu'es la política, no? + +--¿Y qué más querés que sea... Éstos han tramitao su vida cuatro años +y se les cierra el debate... No les queda más remedio que levantar la +sesión y seguir viaje... + +--¿Pero y si vuelven? + +--Y si vuelven los agasajamos y con la alegría de dentrar al recinto ni +se acuerdan de antes... Mirá... Vos pa saber si un diputao o senador +d'éstos de a vainte la docena, s'entiende, anda en la güena con Roca, +no tenés más que venirte aquí y si ves que los empliaos lo miramos como +a público, le podés echar fallo sin miedo. + +--¿Qué me contás?... + +--¿Ves ése que va dentrando?... Bueno... Ése v'a ser diputao el año que +viene... Fijate cómo le mueven la cola y oservales las sonrisas... + +--Bueno, hermano, ¿y lo hablarás a García? + +--¿Y cómo no?... Mañana lo ves en el despacho pa darle los datos... +Sacale garantía a la interesada... No te vayás a olvidar... Ya sabés +que seguro... no caí preso y el que traga gana el cielo. + + + DEL NATURAL + +--Buenos días, doña Francisca... Le manda decir mi mama que si quiere +pasar un rato, vaya luego a la noche por casa, que la espera, y que si +le puede emprestar la lámpara y dos sillas, que se las mande con don +Bautista en alguna pasadita... + +--¿Y qué hay? ¿Baile?... + +--Yo no sé... Parece que van a dar unas vueltitas y que va'star Pérez, +el meritorio e la comisaría y la hija de doña Inés... Es pa darle las +gracias por lo que los hizo poner en libertá a los muchachos... + +--¿A tus hermanos?... ¿Y qu'estuvieron presos?... No sabía. + +--Sí señora... Guasintón y Julio César estaban bailando en la vereda y +derrepente vino Gútember y les hizo una zancadilla y se agarraron... En +el bochinche lo voltiaron a Mirabó y a Lucrecia y le quebraron un brazo +a Napolioncito... + +--¿Qué me decís, muchacho? + +--Fué un bochinche grandísimo y los enderezaron a todos a la comisaría, +menos a mí y a Colón que habíamos ido a llevar una carta e tata a la +imprenta en que trabaja... + +--¡Bendito sea Dios...! ¿Y quién es la hija e doña Inés? + +--Es ésa que vive junto a las piezas nuestras. El padre es un +napolitano tuerto que sabe andar por aquí buscando sillas pa componer... + +--¡Ah!... Sí... ¿Y ésa es la novia del meritorio?... + +--Yo no sé... pero ella fué la que lo habló por mi mama y a más siempre +que voy pa la escuela la suelo ver conversando con él en la esquina o +si no en la puerta de La Cotorra, que es la mercería de la vuelta... + +--Mirá... ¿Y quiénes más estarán? + +--Yo no sé... pero han de'star también las hijas de un compañero de +tata que aura saben ir a casa, y doña Nicolasa la lavandera y esa otra +señora que siempre anda con ella, la madre d'ese muchacho que le dicen +Chinchulín. + +--¡Ah! ¡Ah!... L'adivina... ¿Y, esas hijas del compañero de tu tata +cuántas son? + +--Son dos... La más grande la'stuvo ayudando a mama pa la enfermedad, +cuando recién nos mudamos aquí... ¿se acuerda? + +--¿Una rubia, pecosa, que dicen qu'es modista? + +--La misma ha de ser, porque ella le v'a prestar a mi mama una pollera, +que Guasintón tiene que ir a buscar lo que salgamos de clase... + +--Bueno... m'hijito, dale las gracias a tu mama y decile que aunque a +la lámpara se le ha roto el tubo, se la v'ia mandar lo mismo que las +sillas, y que yo he de ir a'nque sea un ratito y de parada no más... + +--Bueno, ¡adiós!... + +--Mirá, largar mi tubo pa qu'entre en danza!... ¡Cómo no!... ¡Qué baile +en l'oscuro el meritorio si quiere... y tal vez me dé las gracias!... +¿Pa qué quiere más luz que la hija de doña Inés? + + + ¿NO ES VERDÁ, NENA? + +--¿Eh?... Ya lo creo qu'es así... ¡L'oficio no es tanto bueno como se +cren y tiene sus contras!... Preguntelé si no a su tía, doña Marcelina +quién le abrió la lana a la hija cuando se fué a casar con el sobrino +de don Chicho... Que diga cuánto me pagó... Estuve dos días machacando +y después me salieron con historias... ¿Y a la sobrina de Bachicha, +quién l'abrió la lana? ¿No fué también este pobre colchonero? ¿Y se +acordaron, acaso, de decirle “venga, don Antonio, aquí tiene un vaso +de vino”...? ¡Mañana!... La política es mientras uno se las abre; pero +después se acaba hasta la relación. + +--Mire, marchante, con nosotros no v'a ser así... No es la primera vez +que usté trabaja en casa. + +--¡Ya lo creo que no es...! Yo la he conocido a usté cuando era +com'esta chiculina, una vez que vine a cambiarle los forros a su mama +después de la muerte de su abuelita... + +--¿Usté fué el que se los cambió? + +--¿Y si no?... Me acuerdo que su tata me decía que se los pusiera +fuertes para que no se le rompieran en las mudanzas. + +--¿Entonces usté la conoció a mi mama cuando todavía vivía mi +abuela?... ¡Mirá!... Vea, marchante, demelé otra pasadita a este +montón... ¿No le parece qu'está sucito?... + +--Bueno... ¡Aura la daremos... hay tiempo!... La noche que se morió la +viejita, yo fuí de los qu'estuvieron en el velorio... Nos pasamos la +noche comiendo canilla de muerto, de unas que hacían en la confitería +de Pedrín y chupando vino barbera... ¡La gran perra!... Al otro día +me silbaba la cabeza como si tuviera un vigilante y no pude andar al +entierro que estuvo lindísimo. + +--Qué cosa, no... Vea... comience la otra pasadita... sino se +va'montonar mucha y va'ser pa pior. + +--¡Cristo!... ¿Sabe qu'es cabezuda usté?... ¡Aura le daremos!... ¿Que +no ve que esta lana tiene más tierra que maíz frito y que hay que +sacarla? + +--Sí, pero es que si no nos apuramos v'a llegar la noche y no voy a +tener colchón; ¿no es verdá, nena? + +--¡Y qué sabe la nena, hombre!... A las tres estamos listos... Yo tengo +que andar también de doña Catalina, la mercera, que me mandó decir que +fuese a reglarle unas sillas y si no ando temprano no lo hago. + +--Bueno... pero yo no quiero frangollos, marchante... Si no puede ir a +las tres a lo de doña Catalina, va a las cuatro... + +--¿Sí? ¿Y quién me calienta la cola?... ¿No ve que se necesita +tiempo?... + +--¿Y a mí qué me importa de la cola... Yo lo que quiero es que mi +colchón quede bien, ¿no es verdad, nena? + +--Oh!... y aunque no le parezca a la nena, a mí no se me importa +tampoco... Al fin el colchonero soy yo, aquí... ¡qué diablos! + +--Vea, marchante... no sea así... ¡Mire que parece loco... disgustao +con la familia!... Bueno... ¿Comienza la pasadita o no? + +--¡Caramba, ya lo creo que la comienzo!... Si no lo hiciera, usté me +hace devenir loco endeveras... ¿No es verdá, nena? + + + REMINISCENCIA + +El viejo don Pantaleón detiene su cabalgadura y busca en la inmensidad +de la desierta pampa la majada diminuta confiada a su cuidado. Las +ovejas, en pelotones, avanzan lentamente, pastando despreocupadas en +dirección a la laguna que blanquea a lo lejos y a cuya orilla, en +tiempos que pasaron, llegó él cierta tarde luciendo sus jinetas de +sargento y guiando una partida que del próximo fortín saliera en la +mañana a batir la indiada triunfadora que volvía de adentro con pesado +arreo de haciendas y cautivos. + +Ahí mismo, donde está ahora la majada, estaba el campamento, y las +largas lanzas clavadas en el suelo llameaban al quebrarse la luz en las +moharras. + +¡Qué entrevero! + +Los caballos rodaban, tropezando en los muertos, y los sables, cada +vez que caían volteaban un jinete, y ayes y alaridos se alzaban del +revuelto campo, coreados por los teros en alarma. + +Y el viejo, rejuvenecido, yergue el busto hercúleo, da frente al +pampero y suelta la rienda a la mal pergeñada cabalgadura, que no +sintiéndose estimulada por recuerdo alguno, dormita pacientemente +espiando de reojo a los perros camperos, que viendo a su amo detener +la marcha y ajenos a las preocupaciones que le embargan, husmean +provechosas aventuras cinegéticas y se acercan curiosos a esperar la +señal apetecida. + +Allá va la indiada en dispersión, perdiéndose a lo lejos, y luego +vienen a su mente los cuadros sucesivos de su vida pasada: el viejo +fortín que ya no existe, la estancia que fundó su capitán en aquel +campo que supo conquistar y los suyos se apresuraron a vender apenas +muerto, y luego, más acá, su odisea en busca de trabajo y su eterno +rodar sobre esa pampa que él conoció desierta y pobre, contribuyendo +con su esfuerzo a enriquecerla. + +--Amigo... ¡qu'he rodao!... Y pa qué... P'andar cuidando ovejas a mis +años. ¡Suerte chancha!... ¡A'nque bien visto, caray, es mejor que la +d'estos charabones de hoy, que no tendrán después ni siquiera de qué +acordarse! + + + SAUDADES + +--¿Pero, tenés valor, che, de andar enamorao d'esa manera, llamandoté +Cipriano y teniendo esa cara'emal comido u de dependient'e tienda a'nde +dentran muchas marchantas...? + +--¿Y qué tiene que ver mi nombre ni mi cara, che, con lo que yo te +digo?... Mirá, Aguilera... vos te crés qu'es juguete, ¿sabés? porque +no entendés... pero fíjáte... Antes yo era un mozo alegre y divertido, +¿sabés?... que agarraba mi guitarra y dentrab'a un baile, pinto el +caso, u a cualquier parte a'nde se pudiera tocar algo y aquello de que +cruzaba la pierna y miraba p'arriba che, y ya se m'empezaban a venir +los versos como a su casa y d'eai no más ya puertiaban... a veces hasta +de a dos... ¿Y aura?... ¡Ya ves, es al ñudo!... La otra noche fí con +unos amigos a lo'e la Silva, ¿sabés? p'acacito de Almagro y m'encontré +con una muchacha que hace com'un año la llevo clavada en l'alma y +qu'es lind'hasta por lujo y con unos ojos y una boca y un modito más +dentrador, che... ¿Y querrás crer que fué verla y agarrarme como a modo +de una cortedá o de una tristeza grandísima y ya se m'hizo com'un +ñudo en la garganta, che, y no me animé a decirte nada?... A la cuenta +me habrá tomao por sonso, pero, ¿qué querés?... Me parecía que si le +decía'lguna cosa, se m'ib'enojar por mentiroso esta imagen que llevo en +las entrañas desde hace un mes y que me tiene a mal trair! + +--¡Che, che!... ¡Qué peludo tan negro!... ¡Parece pintao con tinta! + +--¿Peludo?... ¡Ah malaya!... Mirá... Feliz de vos, ¿l'ois? y de otros +como vos, que no saben de ciertas cosas y que se morirán de viejos, +contentos porque han comido bien o porque han bebido cuando tenían sé, +u porque han sido dichosos con su familia... pero, créme, che, lo que +te v'ia decir... Si alguna vez llegaran a tomarle el gustito a'lgún +amor imposible, a querer una mujer hasta sin esperanza de poder verla +ni de lejos, si a mano viene, cuantimás de respirar ese aire perfumao +que deja cuando pasa y que sólo güele aquél que l'anda queriendo, o que +siquiera los mire distraida así como se mir'a un perro'e la calle, se +morirían de rabia por más brutos que fueran, lamentando haber perdido +su vid'al divino botón... Yo, antes, me sabía rair de'sos que cantan en +seco... pero, aura... + +--Mirá, Cipriano... ¡a vos te v'a perder el gusanito ése de la puesía +que te ha dentrao a picar...! + +--¿Puesía?... Atendéme hermano y convencete de lo que te digo... Vos +sos uno de'sos desgraciaos que se mueren sin haber mirao p'arriba en +una noche estrellada y más bien hay que tenerles lástima que dejárseles +cair por sonsos... ¡Probá una noche y verás lo qu'es la luna mirada +como al descuido!... No hay hombre que no teng'adentro una guitarrita, +¿sabés?... y feliz de vos cuando la tiempla quien debe, porqu'entonces +aunque sufrás un tormento, hermano, es un tormento con gusto y que +aficiona! ¿Aquí no me ves a mí? Vengo todas las mañanas y me apelotono +contra esta puerta y soy capaz de pasarme un siglo, mirando la casa +d'ella... Y eso de que la veo venir vestidita e punzón como la vi la +primera vez y picando la vedera con un pasito cantor, che, que parece +acompañamiento a una música que n'oye naides pero que oigo yo, porque +se me hace tenerla'dentro, abro las narices pa respirar porque me +augo y cierro los ojos pa no mirar los d'ella, que son como violetas +francesas que tuviesen una luz en las hojitas... La gran perra, +hermano... Te aseguro que yo sé qu'es un imposible y que nunca m'he +tenido más rabia al verme tan sonso... pero, ¿qué querés... la tierra +va pa ese lao y no hay qué hacerle... + +--¡Ah! ¡Ah!... ¿Conque la moza es del barrio?... ¿Y a'ande vive, che?... + +--¡Pero'ai en ese caserón grandote de la media cuadra!... Es una rubia +bizarrota, che, con un cuerpito que da comezón en l'alma... ¡Si vos +l'has de conocer, Aguilera!... Si es com'una figura y aquello de que +pasa por junto a uno es como si viniera chicotiando con una vara de +azucenas... + +--¡Beno, hermano!... ¡Vas a dir de patitas pa loco!... ¡Ya te veo con +las pilchas al hombro trotiando pa l'ambulancia!... Sabete qu'esa moza +es la hija de un dotor y que ya es prenda con dueño... + +--¿Y te crés que se m'importa, pa quererla? Ya t'he dicho, Aguilera, +que vos no entendés la vida... ni nunca la entenderás... No tenés la +guitarrita de que te hablé, ¿sabés? y en amor sos como un sordo... A +mí se m'importa un diablo que ella sea como sea, ¿entendés?... Yo +la quiero porque es ella y nada más, y ella no lo ha'e saber nunca, +tampoco, porque no hay necesidá... ¿No te digo que cada vez que la veo, +hasta cierro los ojos cuando pasa, y que me dentra como a modo de un +respeto, y que quisiera desaparecer sin que me viera, pero seguirla +como un humito o com'una luz, envolviendolá todita pero sin qu'ella me +sintiera?... ¿Te crés que la vi'a querer como a una de nuestra clase, +che?... Pa soñar con gusto hasta el aire paletea y yo prefiero morir +antes que causarle pena... Si ella no sabe mi amor, se lo h'esconder +hast'a Dios. + +--Che, che... ya me parece que te ajusto la cadena... ¡Vos vas +marchanto pa loco... oservate y lo verás! + +--Mir'Aguilera, vos no pasás de un triste vigilante, ¿sabés?... pero si +tuvieras adentro algo d'esto que yo tengo, hasta Bizle se te haría un +gorgojo... Pero... ¡de ande vas a soñar despierto, m'hijito, si t'estás +cayendo e sueño...! + + + PAISAJES + +Era en una de aquellas tardes de los veranos de mi tierra, que al ser +recordadas, traen a la memoria los naranjos oscuros salpicados de +estrellas blancas, con su cortejo obligado de abejas zumbadoras y de +tornasolados picaflores, el rasguido de la guitarra que preludia como +ensayo el gemido anhelante que se exhalará en la noche al pie de la +reja amohosada--guardadora aparente del honor mujeril confiado a sus +barrotes por la candidez de algún olvidadizo de la vida--el melancólico +chistar de las tacuaras y chingolos y los últimos rayos de aquel sol +que hizo las delicias del lagarto y que al irse, va tiñendo de violeta +el cielo azul y la tersa superficie del arroyo que surcan veloces los +patos en hilera buscando el boscaje de la orilla. + +El calor había pasado: ráfagas de frescura venían a mí, trayéndome el +aroma inimitable de los cercos florecidos y aquel perfume de los patios +recién regados, donde tienden su manto luminoso las hojas de las parras. + +Cerca del viejo brocal del pozo, que el verdín manchaba a su capricho, +estaba el mozo y a su lado aquélla cuyos ojos negros y rasgados eran +entonces, para él, su único encanto. + +Ambos, sentados en pequeñas sillas de junco, de armazón casi rústica, +tomaban su mate de la tarde, sazonado con la sabrosa plática cuyo fondo +no iba más allá, seguramente, de los acontecimientos del barrio, no por +cierto abundantes ni socorridos. + +Yo los miraba de lejos y vivía la vida de los recuerdos dulces y +apacibles. Ella, morena y joven, vestida de blanco, con su busto +cubierto por un pañuelo celeste que contrastaba con el rojo de los +labios, con el níveo relampagueo de los dientes al esbozarse una +sonrisa y con el manojo de claveles, colocado como al descuido entre el +pelo reunido en rodete, que parecía el azabache, se mantenía erguida, +chupando el mate, sostenido por su mano regordeta a la altura del +pecho, mientras la otra erraba sobre sus faldas jugando con el fleco +del pañuelo. + +Su oído y sus ojos estaban embargados por aquél que en esos momentos no +veía picaflores ni azahares, ni escuchaba el canto de la brisa entre el +cordaje de las madreselvas florecidas, ni miraba claveles ni sonrisas, +ocupado en estirar las mangas de su saco y en alzarse el pantalón +para salvarlo de ajaduras y dobleses. Era un tipito insignificante y +pretensioso, con aires de dependiente de confianza, de perita, con +una onda sobre la frente estrecha y deprimida y vestido con su traje +dominguero que conservaba aún el sello del baúl en que dormía sueños de +una semana, rara vez interrumpidos. + +Aquella nota discordante en el concierto de la luz y de las flores me +ponía nervioso, me exasperaba, y recuerdo que pensé hasta en la manera +mejor de eliminarla y filosofé con rabia sobre la resignación y la +paciencia de las mujeres lindas, que soportan a su lado, los miran y +aun les sonríen complacidas, a seres cuya presencia es un contraste +chocante, como lo sería la de una oruga, de ésas que cuelgan su cesto +allá en las ramas flexibles de los duraznos envueltos en la gasa rosada +de su florescencia inimitable, sobre la curva graciosa de su pecho +palpitante. + +--¡Bah!... Y siempre que este cuadro ha venido a mi memoria, a través +del tiempo, he tenido sobre mi labio, lo confieso, una palabra dura, +expresión de un pensamiento dañino, para aquel dependiente endomingado +que tuve la desgracia de ver en el cuarto de hora más dichoso de su +vida y que me persigue hasta el extremo de haberse hecho retratar en +el más bonito cuadro que adorna el taller del pintor más colorista de +Buenos Aires. + + + DONDE LAS DAN LAS TOMAN + +Don Mauricio recogió las piernas, que había estirado a ambos lados +del fogón, y luego de atizar su cigarrillo con la uña del pulgar, +parsimoniosamente, exclamó, mirándome asombrado: + +--¡Ah! ¡Ah!... Usted no sabe la historia de la víbora y el tigre, y, +sin embargo, es dotor... ¿Qué será lo que sabe, entonces?... Dejuro +qu'es de libros no más... + +--¡Justamente, don Mauricio... de libros! ¿Y sabe una cosa?... Cada día +me convenzo más de que no sé nada... + +--¡Dejuro! Si pa enseñar cosas no hay mejor escuela que la vida... +¡Oiga la historia y la verá! + +Y el viejo me refirió la extraña fábula, que él, a su vez, había oído +de otros labios, allá en su mocedad. + +Diz que un día una tormenta espantosa asoló la tierra. Volaron los +ranchos de los hombres, los arroyos y los ríos, se derramaron sobre el +llano, inundando las cuevas más profundas, derribando los árboles más +vigorosos y destruyendo los nidos inaccesibles. + +Los animales, aterrorizados, chapaleaban el barro líquido y trepaban +sobre los troncos caídos, guareciéndose entre la hojarasca en +promiscuidad con los reptiles y los pájaros, a quienes los peces +burlaban, vengándose de las bromas de otros días, cuando la seca +prolongada había hecho peligrar sus vidas en los arenales sedientos que +crecían a medida que disminuían las probabilidades de salvación. + +Cuando la tierra quedó transitable, el tigre, que se tenía por fuerte, +echóse al campo a socorrer necesitados y a aliviar desgracias. + +Cruzaba una isleta centenaria, que había sido descuajada casi en masa, +cuando de repente hirió su oído una angustiada voz: + +--¡Socorro!... ¡Auxilio!... ¡Una pobre señora está en peligro de muerte! + +Apresuró su paso, y bajo el pesado tronco de una palma caranday +encontró un curiyú que con tono quejumbroso, le refirió su desventura: + +--Como sabe, compadre tigre, yo soy señora sola y muy temerosa de +los truenos, hasta el punto de que todo es descomponerse el tiempo +y ya me siento mala... En esta tormenta he sufrido lo que no puede +imaginarse... Conforme paró el agua, salí a dar una vueltita, y de +repente me sorprendió este árbol que se caía y que me apretó... ¡Yo +creo que me ha roto algo! + +Y la serpiente se retorcía desesperada, lamentándose de carecer de +fuerzas para librarse, debido a su estado de extrema debilidad: + +--¡También, no es para menos, compadre, tres días sin probar bocado! + +El tigre, compadecido, alzó el pesado tronco, y la serpiente escapando +de su prisión, se estiró para probar la integridad de su persona y +cuando se hubo cerciorado de no haber sufrido detrimento, se enroscó en +el cuerpo de su compadre y trató de ahogarlo con sus anillos. + +El tigre, sorprendido, rugía de rabia, declarando, que su comadre era +una perfecta canalla, que en vez de darle las gracias por el servicio +que le había prestado, trataba de sacrificarlo: + +--¿Y sinó?... ¡Ya lo creo!... ¡Donde hay hambre no hay poesía! + +Un zorro que pasaba oyó la controversia y se acercó con curiosidad. + +--Venga, amigo zorro--dijo la serpiente.--¿Si usted estuviese dos días +sin comer y pasara a su alcance un buen bocado, usted lo desperdiciaría +por consideraciones filosóficas más o menos discutibles? + +--¿Yo?... ¡Cómo no! + +--¡Pero amigo zorro... oiga y verá! Esta señora estaba apretada por ese +palo y pedía socorro, desesperada. Yo la oí y la ayudé y el pago que +me da es el que usted está viendo. + +--¡Claro!... ¿Y cuál otro quiere que sea?... Los servicios se hacen +completos, amigo, o no se hacen. + +--Eso es lo que yo digo--replicó la serpiente,--o se hacen completos o +no se hacen: eso es hablar. + +--¡Es una canallada--rugió el tigre,--pagar un favor con un mordisco! + +--No tanto, no tanto... Yo se lo probaré. Vea, distinguida amiga, +volvamos a poner las cosas como estaban a fin de juzgar mejor. + +Y la serpiente, que era animada, evidentemente por un espíritu +discutidor, se dejó arrebatar por la persuasiva palabra del zorro, +abandonó su presa y se dejó colocar encima el pesado tronco. + +Cuando el zorro estuvo seguro de tenerla aprisionada, se colocó +gravemente al lado del tigre, y exclamó: + +--Vamos compadre... y sepa que no conviene meterse a salvador de +víboras... Cuando encuentre alguna en un aprieto, déjela donde está. +¡Se ahorrará muchos disgustos! + + + CENTENARIOS DE HOJALATA + +--No te aflijás por los años, che... ni porqu'esté puertiando otro +siglo... afligite más bien por los pobres güesos que, amojosaos y todo, +no se quieren despedir. + +--¿Yo?... ¡No, che!... Yo no me aflijo ni por los años ni por los +güesos, que al fin de cuentas y bien mirao, les he sacao más jugo +del que tenían, sabiendo qu'eran prestaos... ¿Sabés l'único que a +mí me'mbroma?... ¡No lo creerás!... ¡Es verlo al tigre sin dientes y +mirando la carniada! Eso de que veo pasar junto a nosotros el tropel de +la vida y escucho el taloneo de los que bailan y me llega a la nariz el +olorcito'el churrasco... ya se m'empieza a'cer agua la boca, che, y me +dentra como a modo de una rabia grandísima y aborrezco la humanidá... +¡Ah, tiempos los de nosotros, hermanito!... ¿no? + +--¡Ah! ¡Ah!... ¿Conque sos viejo angurriento?... ¡Juna perra!... ¿Te +has comido tu ración y querés seguir picando?... + +--¡No embromés, che, con tus ascos!... ¿Y vos?... Mirá: yo he visto +¿sabés? los primeros vapores que trajieron y vi hacer el ferrocarril y +el telégrafo y el alumbrao a kerosén y el tranguai y el gas y las aguas +corrientes y las cloacas y el teléfono, y todo lo he disfrutao y estoy +contento... Pero eso'e la bicicleta, que te hace volar como alma que +lleva el diablo y te dej'acercarte a cualesquiera, sin que te sienta ni +el aire y que no puedo gozar... me revienta, che... Adivino ¿sabés?... +y se me ñublan los ojos... Hay dos cosas que yo quisiera ser antes de +morirme... por Dios ¿ves? te lo juro... biciclista y guerrero'e la +independencia. + +--¿Biciclista?... Pero si eso es una corrución, che, que ya va ganando +hasta los negros... Yo ya no me muero sin ver un moreno en bicicleta, +pero, pagaría cualesquier cosa por verte a vos, que has sabido ser tan +de a caballo ¿te acordás?... sin bigote, montao sobre un fierrito y +pataliando en el aire... + +--¿Y la otra cosa e negro, tampoco te gusta? + +--¿Ser guerrero?... ¿Ve?... Eso siquiera vale la pena por la pensión y +pa que te paseen en coche los veinticinco. ¿Ahí no lo tenés a mi primo +Tomás, que nunca pelió sino con la suegra y con la mujer y de'ande va +y le da aquel ataque e perlesía que lo atrasó y tiene la suert'e que +tropiecen con él Carranza y Santacoloma y comiencen a decir que había +sido trompa e San Martín, porque tenía un labio hinchao... y ya lo +tenés con fortuna al hombre... y parao. + +--Mirá, hermano... ¡Bueno!... ¿Sabés? Ya que no podemos hacernos +biciclistas hagámosnos guerreros... ¡Fijate qué bolada la entrada'el +siglo! En cuanto apunte ya lo recibimos con una tosesita sospechosa +y en el primer invierno castigamos hasta los noventa y nos plantamos +haciéndonos los sonsos... ¿sabés?... Pa que no nos pillen, tenemos +que perder el oído y la memoria y mezclar de todo en la conversación, +agarrando de un lao para otro como gringo que anda en pelos... Mirá, +hermano, ya se me hace que la cosa cuaja y dudo hasta de que haiga +viejos... ¡La gran perra!... ¡Si me apurás no le creo ni al almanaque! + +--¿Y te crés que yo pito d'esa marca, che?... ¡No embromés!... los +qu'hemos castigao hasta est'altura no rodamos and'equiera... + +--Esperate hermano... qu'el tiro no es pa'sustar... Si hoy cualesquier +muchacho va rayando en los setenta y conforme vean el juego, nos van a +cair como avispas... Mirá... atendeme y tené formalidá ¿sabés?... No +creas en los viejos sino en las mañas y conforme veás alguno que se te +viene atracando... ladiatelé y mandale recuerdos a la familia... + +--Pero decime, Fausto, y si nos pillan... ¿qué dirán? + +--¿Y qué van a decir, che...? ¡Dirán que somos dos viejitos +mentirosos...! ¿Y de'ai...? ¡Gran cosa!... ¡Lo raro sería que no +mintiéramos, siendo criollos d'esta tierra! + + + CADA CUAL COME EN SU PLATO... + +--Si soy muy bárbaro, che... y cualesquiera cosa que me suceda me caí +como anillo al dedo... Figuráte qu'estábamos en el incendio la otra +noche, casi entre el fuego... Yo ib'adelante con el macho ¿sabés? y +por poco me augaban las llamas, que a cada vez qu'el vientito las +empujaba o a mí me temblaba el puso, se me venían en bocanadas... pero +el loco Pérez, qu'estaba a retaguardia le pegaba al chorro y a cada +toqu'e la corneta que seguía cantando avancen, ganábamos un chiquito... +¡Te garanto, hermano, que hast'el recuerdo de aquélla que vos sabés y +que me tiene penando, se me fué de la memoria y que hubo instante en +que ya me vi en San Roque aguardando cuero nuevo y a que me salieran +pelos!... Y un redepente, che, en momentos que una llamarada se venía +como a lamberme, sentí una comezón en la barriga y ahí no más largué +una carcajada y ya seguí riyéndome como loco... + +--¿No digás?... ¿Y de qué ráibas d'ese modo? + +--¡Aurita lo verás!... Cuando se vinieron abajo los tirantes y se cayó +la paré y comenzó el botellerío a reventar como pororó, m'envolvió +com'una nube, y ya ni vi a'nd'estaba, pero mantuve firme la coluna, +che, y me seguí riyendo como si m'hicieran cosquillas... ¡La gran +perra!... ¡Y en eso siento al teniente que me hablaba de atrás, y en +lugar de contestarle no pude aguantar la risa y me seguí riyendo no +más!... ¡Qué cosa bárbara! + +--¿Pero de qué diablos te ráibas d'ese modo?... Es preciso ser loco y +medio... + +--¿Qué querés?... Me acordaba, hermano, de que al venir en el carrito +y pasar por junto a vos, que estabas de fación, volqué l'antorcha +pa'lumbrarte y te vi tan raro con tu casco blanco, siendo tan negro, +que me dieron ganas de gritarle a tu comisario “cuide esa olla, señor, +que se le v'a quemar la leche... mire qu'está alzando espuma...”. + +--¡Tu mama era sorda... y la pisó una bicicleta! ¿Por qué no te +conchavás pa gracioso en algún tiatro, che...? La gran perra...! ¡Se te +redama la gracia y será lástima que acabés en chicharrón... sin dejar +siquiera un hijo! + +--No te m'enojés, hermano, que ya sé que andás en la güena...! +¡Mirá...! Vos serás negro de casco blanco ¿sabés? y yo blanco de +casco negro... pero vos sos suertudo como gringo y yo sin suerte como +criollo, y ando más abollao que tarro e lechero suelto... + +--¡Te veo... bicho!... ¿Conque ya te llegó la cosa...? ¡Fijate cómo es +la gente, che! + +--¡Si me han dicho que vivís en un palacio y que chupás un coñaque y +unos vinos que dan calor y que hasta dormís en una cama que parece un +altar...! + +--Y es cierto, che... ¡No te han engañao!... ¡El negro Peralta no se +muere ya sin saber lo qu'es vivir a lo rico!... ¿Te acordás de la +parda Isidora, aquella ñata farfantona, medio tartamuda, que supo ser +planchadora del finao Molina?... ¡Bueno!... Está de casera de una +familia que ha salido a veranear y que l'ha dejao como raina... y, +¡claro! ¡yo soy el rai! + +--¡No vas a crer que es casa de cualquier cosa, che! Allí no ves sino +el espejero por todas partes y tenés unos cuartos de baño que tan sólo +con mirarlos te ponen com'una lechuga... Si me vieses en la bañadera e +la niña, qu'es pintada e color rosa, tal vez ni me conocías, y no te +digo a Isidora en eso de que se sienta en el vestíbulo cuando van a +visitarla las amigas... ¡Si aquello es una comedia, hermano! + +--¡Juna perra!... A eso le llamo suerte yo... ¿ves? + +--¡Claro!... ¡Porque no contás con la contra!... Mirá... Yo vivo en +un palacio, ¿sabés? y duermo en cama grandota y me siento en sillones +de terciopelo... pero ando en compañía de Isidora, qu'es un mono con +polleras... mientras que vos, tal vez dormirás en catre y comerás en la +fonda, pero si vas por la calle con la mujer que te quiere, vas rodiao +de claridades y ande quiera ves jardines y tomás olor a flores... +¡Créme, che, en esta vida, cada cual come en su plato y se debe +contentar! + + + PECHADORES + + ENSARTADA + +--¡Oiga, niño... y perdone!... Soy un soldao viejo ¿sabe?... de los que +han defendido la patria y aquí me ve más arrastrao que la basura... +¿No tiene ni a'nque sea un váinte pa'l pobre milico?... ¡Hagaló por su +novia... si la tiene! + +--Si yo también soy... ¿sabés?... de los que tiran al pecho y acabo de +salir de casa... + +--¿No diga... ¿Quién lo había 'e pensar al verlo?... ¿Lo qu'es jujar +por apariencias, no? + +--¡Ahí tenés!... + +--¡Bueno, hijo!... ¿Perdone, no?... Y yo que cuando lo vi que venía, +cráia qu'era lo menos el hijo e Roca... P'cha... qu'es sonso el hombre +¿no?... ¿Y como lo engatusa la parada?... ¡Esto si qu'es ensartarse! + + + CAPATAZ Y MUERTO DE HAMBRE + +--¡Vea, señor... y perdone el atrevimiento!... Yo soy un mozo bueno, +que acabo de llegar de Tucumán, nombrao de capataz para la Aduana... +¡Hay que trabajar, señor, para vivir y no hay que hacerle! ¡Es la +ley...! Bueno... y ¿quiere creerme lo que le voy a decir?... ¡Aquí me +tiene en Buenos Aires, de capataz y sin un centavo!... ¡Parece cosa del +diablo pero es así!... Estoy seguro que ninguno de mis parientes se ha +visto nunca como yo... porque soy de los Bastos. + +--¡Mal palo, che!... Se va a embromar... Si fuera Copas se le apuntaría +cualquiera... pero así... se va a quedar de capataz y muerto de +hambre... + +--¿Le parece?... Entonces, me cambio el nombre... + +--¡Es lo mejor!... ¡Ah!... ¡Y cambiá de cuento también porque el que +usás tiene canas! + + + BORRACHO EL HOMBRE... PERO BUEN PADRE + +--¿Dígame, señor... usted no es hermano del finado Antonio González, +que supo tener un bar en la Boca? + +--¿Un bar en la Boca?... Mire, amigo... usted está delirando con la +bebida, así, como quien dice por mayor y me confunde. + +--Bueno; es lo mismo. Vea... Quiere hacerle un servicio a un hombre, +que es borracho y canalla y degradado ¿sabe?... Todo lo que usted +quiera es el hombre ahora... pero ha sido educado y persona de fortuna +en otro tiempo... ¿Quiere no juzgarlo mal al hombre, aunque lo vea en +el suelo, hecho un andrajo y pensar que es un padre de familia cargado +de hijos y que los pobrecitos no tienen la culpa de que el hombre sea +lo que es?... + +--¡Oiga, che!... + +--Ya sé lo que me va a decir... No importa... Cualquier cosa, lo que +pueda, el hombre no se abochorna y agradece la voluntad... ¡Vea!... El +hambre es borracho y sinvergüenza ¿sabe?... pero es padre de familia... + +--Esto mismo, che... te lo vengo oyendo hace un año... + +--¡Claro!... ¡Eso le prueba que el hombre será un canalla y borracho y +padre de familia y todo lo que usted quiera... pero que no sabe mentir! + + + LA CARIDAD... QUE EMPIEZA POR CASA + +--Señor, usted disculpará... pero el Colegio del Niño Descuartizado, +que sostenemos Las Hermanas del Sombrero de la Virgen, está pasando +por momentos terribles y las sostenedoras hemos resuelto levantar una +subscripción solamente entre la gente bien y de fortuna, para la cual +cien pesos son como una sonrisa... + +--Escuchemé... + +--A mí me dijo Dolorcitas Garramuño, que es la tesorera, una morochita +de cerca de su casa, “mire, misia Clorinda, vayasé al escritorio del +señor Martínez y vealó a él, estoy segura que no sale desairada...” + +--¿Dolorcita Garramuño?... No conozco... + +--Pero ella lo conoce a usted y ya ve, su simpatía es la que me ha +hecho venir a verlo... Si no fuera eso, no me hubiese atrevido jamás... + +--¡Bueno, señora!... Yo no puedo hacer nada por el Niño +Descuartizado... casi lo soy también... + +--¡Pero algo... hará!... Dolorcitas no puede... + +--Bien, bien!... ¡Mire!... Llévese esos veinte centavos, pero no me +hable de mujeres ¿quiere?... ¡Estoy hasta aquí de niños! ¡Dígalé así a +Dolorcitas... y que se cuide! + +--Bien, señor... Si puedo traer a Dolorcitas un día de éstos, tendré el +placer... ¡La pobrecita quizás sea más suertuda, como que es tan joven! + + + CAZANDO AL VUELO + +--Usté no puede decir eso, don Francisco... Acuerdesé de qu'es un +hombre casao... + +--P'cha que modo'e decir casao... Te gozás pronunciando la palabra, +como si le hallase alguna música rara y hacés sonar y la saboriás +como si fuera dulce, olvidando que pa mí, que al fin no he cometido +otro delito que quererte, ha de ser más amarga que la yel... Oíme con +l'alma, che, y no te olvidés de qu'el que te habla es un compadr'e tu +mama que nunc'ha sabido mentir ni a'nque sea padr'e familia... + +--Vea, don Francisco, yo no l'he dicho eso pa que s'enoje, sino +porqu'es la verdá... ¡Piens'en lo que diría doña Petrona...! + +--¡Aurita me v'y a ocupar, teniéndote junto a mí...! Decime lo que +querás, que si es viniendo de vos ha de ser com'un sahumerio, pero no +te me hagás la inocente pa herirme con más crueldá, ni me saqués la +familia... Demasiado sé que a tu amor le voy jugando mi dicha y quizás +hasta mi vida... + +--¿Y si lo sabe, entonces, pa qué sigue'n su capricho don Francisco, +por Dios? + +--¿Capricho?... ¿Pero por qué sos tan cruel con quien no se lo merece, +y cómo tenés valor pa llamarle capricho a est'ansia que me devora? ¡La +gran perra!... Se me hace que hasta gozás sabiendo que ando penando, +y no tan sólo m'herís, sino que to'avía te ráis, revolviéndome'l +cuchillo... ¡Mirá! Yo t'he visto criar ¿sabés? y siempre t'he +codiciao... Vos no lo crerás, tal vez, porque como soy casao, pensarás +que soy de palo... pero pa que no alegués inorancia, te juro por l'alma +de la finada mi madre, a quien Dios condene pa toda la siega si no +es verdá lo que digo, que yo no vivo sino pa vos y pa pensar en tus +ojos y pa soñar con tu boca y p'andar como abombao llevándote adentro +mío, oyendo tu voz que me habla hasta en el viento que pasa... Y aura +que ya lo sabés, hacé lo que se te antoje, pero no echés en olvido +que hay un hombre que te quiere, a'nque sea sin esperanza y que ha de +peliar tu cariño como si fuera su vida... ¿Por qué no me querés crer? +¿Le has óido decir a naides que yo haya jugao jamás lo que a vos te +voy jugando?... ¿No sabés que al hablarte como te hablo, me olvido +del mundo entero y que t'he de querer muy mucho pa no acordarm'e mis +hijos y de la pobre Petrona, que naides mejor que vos conoce lo que la +quiero?... ¿Y qué jusjaría tu mama al saber que su compadre se había +salido'e la güeya...? No, che, pensá que en esta parada no va más que +plata mía, porque, al fin, vos sos solita y no debés cuenta'a naides si +te querés dar un gusto... + +--¡Pero esto es una locura, don Francisco...! Yo no le puedo acetar... + +--¿Qué no podés acetar?... ¿Querés decirm'el por qué...? ¡Mirá!... ¡Si +no me lo decís, v'y'a crer qu'es cierta una sospecha que tengo, y qu'es +la que me ha hecho hablarte...! + +--¿Sospecha de mí...? ¡Esto sí qu'es lindo...! + +--¡Ah! ¡Ah!... ¿Te parece lindo?... ¡Bueno!... Conforme pase por casa +el hijo de tu madrina, me lo paro como a un mono, y ahí no más le +cuento todo... + +--¿Todo?... ¿Todo qué?... + +--¡Ya verás!... Van a salir muchas cosas, y entr'ellas un peluquero +trenzao con un vigilante... + +--¿Y será capaz, don Francisco, de levantarme algún falso?... +¿Dond'está este cariño que me tiene?... + +--¡Mirá, m'hijita, no vengás pidiendolé agua al que se muere de sé! +¡Bien sabés vos qu'es verdá! + +--¿Acaso yo tengo nada con Eduardo ni con nadies... ni sé de lo que me +habla?... + +--Ya sé que no... pero puede!... ¡Atendéme!... Este asunto merece ser +conversao con más secreto que aquí... ¿Querés que t'espere luego?... + +--¡Mire, don Francisco... por Dios! + +--Dejat'e meter a Dios en lo que no se l'importa... + +--Vea... Le ruego por lo que más quiera, que no se acuerde con +nadies d'esas cosas que me ha'blao... ¿quiere?... ¡Piense en mí, don +Francisco... se lo pido! + +--¡P'cha con la recomendación!... ¿Te crés que hay algún minuto en +que yo no piens'en vos, u qu'el amor de'sos sonsos, que te andan +comprometiendo, se v'a poder comparar con uno de fundamento?... ¿Qué +van a enseñarle al zorro lo que son pollos y guascas?... + + + COSAS DE NEGROS + +--Vea... No sé cómo decirle, ¿sabe?... Tengo miedo e que me vay'a tomar +por algún chichón suelto... ¡Atiendamé!... ¿Usté's moreno endeveras o +es difrasao como yo, no más? + +--Sofrenesé, che, y no juegue con armas que no conoce... ¡Mire qu'el +diablo las carga! + +--¿No ve? Ya se m'enojó... P'cha que soy sin suerte... + +--¡No, che... qué sin suerte ni qué macanas! Es que usté se me viene +montando a la vedera... + +--¡Bueno, compañero, perdonemé... por favor! Mire que si yo l'he hablao +así, sin conocerlo, ha sido por pura simpatía y porque siendo forastero +d'estos barrios, no conozco a nadies y es tan sin gracia andar de +máscara cortao... ¡Vea! Yo m'he disfrasao de negro... ¿sabe por qué...? +¡Bueno! ¡Le v'y 'a contar!... ¡Porque ando enamorado, amigo, y he +querido ver si de negro tengo más suerte...! ¿Qué le parece? + +--Pero, ¿qué me v'a parecer, che...? ¡Qué usté ha'e ser algún chiflao +de otros barrios!... ¡Mire que se necesita pecho pa crer que un negro +puede ser suertudo en algo y cuantimás en amores!... ¡Si no hay bicho +más disgraciao qu'el negro, compañero, y másime si como yo es medio +hoyoso e virgüelas! + +--¡No diga! + +--¿No diga?... ¡Mire!... Las mujeres cren que los negros y los picao de +virgüelas podemos mirar al sol sin que nos lloren los ojos... ¡Vea!... +Aquí, adonde usté me ve, yo soy un negro cargao, que a gatas cruza la +vida, agobiao con el peso e lo que lleva... ¡Juna gran perra, che! Si +usté conociera a Juanita... + +--Digamé... ¿no es una pardita de ojos grandes que cuando lo miran a +uno, parece que l'hiciesen cosquillas?... + +--¡Qué pardita ni qué demonches, compañero!... ¡Juanita es la hija del +confitero e la esquina, che, una rubiecita como de quince años que +da las doce antes de hora!... ¡Si la viera en eso de que se pone su +pollerita celeste y sale a pasiar el hermanito!... + +--¡Bueno!... Pero también es un atrevimiento, compañero, pensar que un +confitito d'esa laya pueda cáirle entre los dientes... Yo no me hallo +en ese caso, ¿sabe?... A mí, la que me tiene penando es una pardita +bizarrota, che, carnudita com'una ciruela y con su modito y un aire que +parece de raina... + +--¿Y cré que siendo pardita lo va'querer si lo ve vestido e negro?... +¡P'cha qu'es inocente!... ¡Si aura pa las pardas no valemos ni +fóforo!... Ellas lo que quieren son italianos ú ingleses y a los negros +ni nos miran... + +--¡No diga!... + +--¡Mire!... Crealé a un hombre que sabe... Quand'un negro se pesca aura +una morena o alguna parda, le lleva el apunte... ¡hay que desconfiarle, +che!... Los negros tomamos borra y ni olemos el café... Me conchavé +vez pasaba en casa de unos franceses y les caí a la cuenta en gracia +porque m'empezaron a'cer colita pa que formara familia... ¡Si viese +cómo busqué fogón en que churrasquiar!... Allá, pa'quellos laos de la +Recoleta m'indicaron una morena que buscaba un pior es nada y me le fuí +con coraje... ¡La gran perra!... ¡Hast'aura me duelen los garrones de +la sentada que pegué!... ¡Vea! con ese disfraz l'único que v'a sacar es +la lengua... ¡de tanto trotiar al ñudo! + + + CUENTOS DE CAZA + +Como en ese momento una nube de humo amenazara ahogarlo, mi tío Martín +se echó para atrás a fin de dejarla pasar, luego de dar vuelta sobre +las brasas el pedazo de carne que chamuscaba, dijo con firmeza: + +--¡Miren, che... yo me he criado en los pajonales y sé lo que son +tigres. Bueno sería que hubiese estado esperando, para aprenderlo, a +que ustedes vinieran del pueblo! + +--¡Yo no le digo eso!... Lo que le he dicho es que ni el tigre, ni el +perro cimarrón, ni ningún animal salvaje ataca al hombre si éste no lo +ataca a él. El instinto de la fiera es huir. + +--¿Ve?... Eso es lo que en buen criollo se llama macana. + +Y como nosotros insistiéramos en negar a las fieras un espíritu +agresivo, deseosos de oirle contar algunas de sus aventuras,--que era +bastante reacio para referir,--él, para probarnos su tesis, desplegó +ante nuestros ojos los cuadros de la vida salvaje en que había actuado, +y la verdad es que, impresionados por su relato o sugestionados por +las circunstancias que nos rodeaban, comenzamos a mirar con respeto +el pajonal que atravesábamos creyendo ver a la muerte que avanzaba +hacia el campamento, ya en forma de una serpiente de cascabel que +desarrollaba sus anillos brillantes al pie de un algodonillo florecido, +ya de una yarará que dormitaba sobre las ramas de un ceibo, acechando +la vuelta de la torcaz propietaria que andaba por las cuchillas +lamentando sus penas, o de un yacaré que emergía de entre las aguas +fangosas y nos miraba con sus ojos sin párpados, o de una nube de +cimarrones que nos seguían hambrientos y nos asaltaban furiosos, o +de tigres sentados al borde de los arroyos, entretenidos en echar +espumarajos sobre las aguas, a fin de atraer peces para sacarlos con un +manotón certero y que al vernos se ponían de pie y batiendo los flancos +con sus colas inquietas bramaban enfurecidos. + +Y, no sé si serían iguales a las mías las impresiones de todos los que +rodeábamos el modesto fogón campero donde preparábamos nuestra comida y +que poco a poco se había ido apagando, pero en esos momentos envidiaba +a las bandadas de siriríes que pasaban por sobre nosotros en viaje +hacia la costa del bañado. + +--Sí, che, con el tigre no se juega, sobre todo cuando es cebado. +Entonces es feroz y más audaz que el mismo yacaré, que es capaz de +venirse sobre uno hasta fuera del agua, buscando llevarle aunque sea +una mano. Siempre me acordaré de un suceso que me impresionó en cierta +excursión que hice al Mocoretá, como quien dice a la patria de los +guazuviráes y de los ciervos. Almorzaba en el rancho de una familia +correntina, cuando de repente oigo unos quejidos y unos sollozos que me +alarmaron. + +--¿Qué es eso? + +--No te asustés, que no es nada--me dijo una de las muchachas, con esa +familiaridad guaraní que no conoce el usted y con esa tonadita que da a +la frase suavidades de terciopelo. + +--¿Cómo que no es nada...? + +--Es un gringo que está llorando a su compañero... Eran dos que +pidieron hacer noche en la ramada y vino un tigre cebado y se llevó a +uno... + +Y como en ese momento se oyera un ruido sordo, que venía del pajonal, +mi tío se interrumpió y exclamó con toda naturalidad, tanta quizás como +la de la joven correntina de su relato: + +--Es una banda de chanchos del monte que marcha en retirada... Seguro +que atrás viene algún tigre cebado... ¿Quieren que lo veamos? + +Confieso que en mi vida me he puesto de pie con mayor celeridad ni con +más gusto. + + + NOTAS DE VIAJE + + EN MI PUEBLO + +Recostados en la borda del vapor mirábamos las barrancas de Fray +Bentos, y el ilustrado conferencista italiano, que era mi compañero +de viaje y que conmigo volvía del Alto Uruguay entusiasmado con los +cuadros inimitables con que la naturaleza había deslumbrado nuestros +ojos, ensayaba por la quinta vez una conversación que no prosperaba: + +--¿Qué mira?... + +--Nada... ¿ve, allá lejos, adonde parece que se juntan aquellas dos +líneas oscuras que cierran el horizonte?... ¡Bueno!... Pues sabrá que +esas líneas no se juntan y que ahí, frente a ese gran manchón de luz +que reverbera sobre el agua, peleando con la sombra costanera, se abre +cancha entre ceibos y espinillos, festoneado de juncos y de achiras, un +arroyo pintoresco y que a orillas de él en un recodo precioso celebrado +por prosadores como Sarmiento y poetas como Andrade y Gervasio Méndez, +se halla el pueblo donde nací... + +Y el ilustrado extranjero, templándose en mi tono, repuso: + +--¡Hombre!... Yo nunca he pasado cerca de mi aldea sin emocionarme... +La veo chiquita, con su caserío despintado y con sus calles tortuosas y +polvorientas, pero me parece tan grande y tan linda... A uno le sucede +con la aldea como con la novia... ¿Cómo se llama su pueblo? + +--Gualeguaychú... + +--¡Salute!... ¿Y es grande? + +--¡Tante grazie!... Un puñadito de casas, pero los de allí creemos +que son un puñado y cuando fechamos una carta en el pueblo ponemos +solamente _Gchú_, que es una abreviatura del nombre, pues sabiendo que +es una ciudad importante nos parece que no debe haber nadie que no la +conozca... Mi pueblo es un pueblo raro, che, y hasta podría decirle +que es una curiosidad. Las casas parece que brotaran del bañado que +lo circunda, pero no brotan; el arroyo es caudaloso y parece que +fuera navegable, pero no lo es, porque un banco de arena le cierra +la boca con gran desesperación del vecindario; los habitantes parece +que fueran serios y graves, pero la risa les hace cosquillas, y el +espíritu bromista que les anima lo encontrará usted traducido en las +enseñas del comercio, que son verdaderas joyas de contrasentido, y en +las veletas que coronan las casas, pues hay tantas, que constituyen +otra peculiaridad, llegando a hacer creer que es allí preocupación del +público saber todos los días de qué lado sopla el viento... ¡Vea! Allí +hasta el nombre chasquea; acabo de pronunciarlo y usted creyó que le +había atado un estornudo a la cola... + +--Pero... qué, ¿no estornudó? + +--¡No me embrome, che! Yo no sé jugar con las cosas de mi pueblo... + +--¡Gua-le-guay-chú!... Parece un rompecabezas el nombre. + +--¡Parece... pero no lo es! Su paisano Mantegazza cita a mi pueblo en +su _Fisiología del Amor_, diciendo que en sus alrededores observó una +escena entre dos caranchos, que lo conmovió por su ternura y sepa, sin +embargo, que esos pájaros son el símbolo de la crueldad y del egoísmo, +y que son golosos de los ojos lindos y que en Gualeguaychú abundan +éstos como las aromas y las mosquetas... Pero, no toquemos este asunto +porque “es pa pior”, como decía Jesucristo, según el cuento salteño. + +Y allá nos fuimos ambos río arriba y cuando nos encontramos en mi +caserío nativo, el día nos fué corto--a él, para comprobar mis +aserciones por propia observación, y a mí para rememorar la lejana +niñez y evocar aquélla mi vida de muchacho callejero y mataperros, o de +adolescente soñador y pretencioso. + +En una callejuela suburbana, frente a un viejo cicutal que rodeaba dos +higueras arruinadas,--un tiempo mi gimnasio y hoy seguramente el de +otros desarrapados de mi estofa,--esperaba la hora de su derrumbe la +azotea centenaria donde estaba la escuela. + +Y sin quererlo me colé por la puerta desvencijada y eché la vista +adentro. + +Allí estaba el maestro con su cara grave y seria como la de un +personaje con proyecciones en la historia, con el brazo armado con la +tiza, y más allá, la muchachada desgreñada, descalza y cara sucia, +como en mi tiempo, con los calzones a medio sostener por un tirante y +con la bolsa de cotín suspendida a un flanco y que a la vez que arma +de guerra era continente de cuadernos borroneados, de gramáticas y +catecismos desencuadernados y de pizarras de bordes carcomidos por las +contingencias de la vida. + +En ese momento repetía su eterno problema: “Diez cajones de velas, a +un peso cada cajón, ¿cuánto importan?”. Y arrastrado por mis recuerdos +escolares, contesté maquinalmente como en mi tiempo lo hacía, y hasta +con el tonito conque deben contestarse esas preguntas: “Diez cajones +de velas, a un peso cada cajón, importan diez pesos...”. Oigo todavía +la risa de la muchachada y veo la cara de asombro del viejo maestro, +que no reconociéndome como a uno de los calculistas de su fabricación, +me tomó por un bromista callejero y me señaló la puerta con ademán +colérico, mientras llamaba al orden a sus discípulos dando palmadas +sobre la mesa. + +Al pasar por un rancho sin revocar, flanqueando por el cerco de palo +a pique, cuyos intersticios rellenaban jazmines y mosquetas, y ver la +ruinosa ventana del mojinete, que aún luchaba por no abandonar el muro +agrietado, algo como una brisa perfumada me acarició: y allí estaba mi +novia de los quince años, y la veía en la alta noche luminosa mirándome +por el postigo entreabierto, mientras yo, pisando en un ladrillo +saliente, que aún persiste, pulsaba mi guitarra decidor. Busqué con +las vista a la chinita que tan cruel fuera conmigo y con ella misma +y la encontré, como siempre, sentada bajo el naranjo secular que +sombrea su patio, rodeada de claveles y alelíes que desbordaban de los +mohosos tiestos alineados; pero no era ya aquel botón de rosa que tanto +codicié... Jugaba distraída con su pichicho favorito y me miró, al +pasar, indiferente... la pobre china gorda y olvidadiza. + +Caía la tarde--la poética tarde de mi pueblo, que nunca he de +olvidar--y fuí a visitar en su despacho al señor jefe político, y como +es natural, no lo encontré. + +Sentéme en un viejo sillón de damasco punzó, que conocía desde la +infancia como perteneciente a un mueblaje regalado por Urquiza en +tiempos casi históricos, y lo hallé a él y a sus coetáneos, que +adornaban la sala, gozando de salud precaria, pero viviendo todavía. +Por la ventana entreabierta miré hacia la plaza y vi en su lugar +aquellos bancos tan viejos como el pueblo, el paisaje y las casas +que la rodeaban: todo parecía petrificado. Mi imaginación retrocedió +treinta años y evocó la figura de los vecinos más respetables. Ninguno +faltó a la lista y todos estaban en sus asientos preferidos, hasta sin +cambiar de ropas. De repente, una música que parecía venir desde muy +lejos llegó hasta mis oídos, y al mirar por la ventana, vi alineada +en la vereda tocando la retreta, aquella banda que hizo mis delicias +durante las serenatas callejeras: allí estaba el negro Lechuza con su +redoblante legendario, el bombardín Pascualetti, el pistón Andresito +y los cobres abollados que gemían de memoria el “Sueño de un Jazmín”, +mestizado con algo de “La Ganga”... Y sentí frío ante aquellos vecinos +y aquellos músicos que, según mis cuentas, debían ser difuntos, y, +sin esperar al funcionario policial--que temí fuera otro trasgo,--me +encaminé al hotel en busca de mi compañero. + +--¡Hombre!... ¿Sabe que tenía razón?... Su pueblo es el pueblo más raro +que he conocido. Me he encantado recorriendo las calles y mirando las +enseñas del comercio y las veletas que adornan los edificios... Éste es +el país de los simbolistas y de los contrastes estupendos, y cada una +de esas figuras de lata que sirven de enseña es un poema humorístico +de sabor original. Sobre una sombrerería hay una gran chancha pintada +de azul y debajo, con letras amarillas, dice: “A la cotorra calavera. +Se planchan sombreros de felpa y se achican”. Le pregunté a un señor +que se detuvo a mirarme cuando yo copiaba el letrero y lo gozaba a mis +anchas, el significado de la palabra “achicar” y me contestó con aire +de asombro que quería decir “empequeñecer el diámetro de los sombreros +de felpa”, para que pudieran usarlos los herederos cuando habían sido +más grandes que su cabeza la de los causantes; y agregó, como por vía +de ilustración, que “en Gualeguaychú se conservaban con respetuoso +cuidado algunos sombreros de felpa que habían brillado con el sol +que alumbró a los libertadores”. En frente de esta enseña se ve otra +formada por un vasco fumando su pipa y calzado con alpargatas: señala +una “Peluquería del Gran Napoleón” y mira a un indio en la actitud de +disparar su flecha, a cuyos pies se lee: “En esta botica se despacha +también de noche”. En una cajonería fúnebre hay un avestruz de lata +que tiene una expresión risueña y, en un almacén de comestibles, un +indio descansando en su maza y con las piernas cruzadas, contempla a +una mujer que, soplando en un largo clarín, brota de! techo de una +carbonería... He visto también un ciervo sobre una tienda titulada “La +Joven Italia”, una tortuga roja sobre una empresa de mensajería llamada +“La Rápida”, un gallo sobre un almacén de música y una estrella arriba +de una zapatería, como diciendo que el que se calza allí ve la marca de +fábrica en todas partes y a todas horas; y este hotel en que estamos +se llama “del Vapor” y su enseña es un cazador disparando su escopeta +y mirado con estupefacción por un perrito rengo... y por un puñado de +angelitos que salen de entre una bota. + +--Mire, amigo... este pueblo es un canto a la risa y sus hijos deben +impedir que el espíritu modernista le quite su cómica expresión +risueña... Vea el letrero que he copiado en el gran almacén de “El +Pobre Diablo”: “Se venden clavos, tachuelas y otros comestibles”. + +--Eso no es nada, che. Mire hacia el oeste, por esta calle en que nos +hallamos ¿qué ve? + +--Un paseo público... ¡Qué lindo efecto! Parece una decoración de +teatro imitando un paisaje de montaña... + +--Bueno. Otro chasco. Parece un paseo público, pero no es: ahí está el +cementerio, donde debían descansar los habitantes muertos. + +--¡Ah!... Que no lo usan... + +--Sí... lo usan para enterrar a los niños que mueren o alguno que otro +extranjero que no se ha aclimatado todavía... Mire. Usted lo creerá o +no lo creerá, pero es cierto: persona que llega a cumplir cincuenta +años en esta localidad no muere más. La gran curiosidad local es esa +islita que hay frente al muelle: es el lugar obligado desde 1848 en que +la estrenó Urquiza para celebrar los banquetes de resonancia, aquéllos +raros que se dan a algún personaje de campanillas que llega y del cual +esperan algún beneficio los del pueblo, aunque sepan que si el tal es +conterráneo les prometerá el oro y el moro mientras come y después no +les dará ni las gracias--y desde entonces es tradición en Gualeguaychú +que el honor más grande que se puede discernir a un mortal en el mundo +es darle “un banquete en la isla”. + +--¿Y a usted le han dado alguno? + +--¿A mí?... ¡No faltaba más! Ni siquiera me'han convidado para asistir +a los pocos que se han dado desde que yo tengo memoria. ¿Qué cree +usted, che, que son los banquetes en la isla?... + + + ¿A MÍ?... ¡CON LA PIOLITA! + +--¡La gran perra con el agente que había sido desvergonzao y ligero +p'al cuchillo! ¡Caray! Se necesita ser corajudo pa'tajar así una +sirvienta, en plena calle, haciéndola olvidar a la pobrecita de que +tal vez su patrona l'haiga mandao apurada... u de que puede verla el +patrón!... ¡Y mírenlén el modito a la indina y cómo le juega sonrisitas +y parpadeos al vigilante! ¡P'cha con las mujeres, amigo, que s'están +poniendo peligrosas pa los particulares! ¡Dentro e poco se me hace que +va ser cosa e cerrar los ojos y ni mirar p'atrás, cada vez que una +tentación comience a quitarle el sueño!... ¡Lo que es a mí no me han +de agarrar ni a bola, cuantimás con miga e pan!... Sin dir más lejos y +en buena hora lo digo, ¿no le tengo echao el ojo a una negrita d'esas +que son com'una cosquilla y con ser que me lleva l'apunte, no le ando +juyendo al calse, sin animarmelé?... ¿Y qué me le v'y animar con esto +que uno está viendo?... ¿Ve?... ¡Si Roca fuera otr'hombre y entendiera +su deber, se ocuparía de los pobres y no dejaría qu'estos locos, +que por ser autoridá no respetan prenda'jena, metan pierna adonde +quiera!... ¡Y vea a la sirvientita, cómo l'echa leña al fuego con esa +paradita como de quien dice adiós, pero que se va quedando y con ese +meneíto de las polleras y ese jueguito convidador!... ¿Pero quién +diablos les enseñará a estas diantres a orejiar su naipe de semejante +manera? ¿A'nde aprienden a frairle l'alma a un cristiano sin pedirle +ni permiso?... Y el pobre vigilante, veanló cómo s'encoge y s'estira +creyendosé hombre suertudo, mientras la chinita inocente lo maneja +como quiere... ¡Juna perra que es sonso el hombre cuando uno lo ve de +cerca!... ¡Y decir que todos somos ansina y que al más toro lo hace +cabrestiar una mocosa cuando le muestra los dientes...! ¿Y a qué patiar +contra el carro ni meterse a corcobiar, si todo a de ser pa pior y le +han de ganar el lao? ¡Bah!... ¿Y pa qué ser vigilante, ni comisario, ni +presidente, si a todos nos cabe el lazo y todos clavamos l'aspa, cuando +nos llega el momento?... ¡No!... Lo qu'es a mí, con la piolita... y +el que corte de mi asao que guarde muy bien la mano si la quiere +conservar... ¡Yo seré un triste carrero, pero e'morir en mi lay! + + + DEL MISMO PELO + +--¿Ves?... Eso es lo que a mí me revienta y así se lo dije a Julio el +otro día: si no quieren que a este país se lo llev'el diablo, eviten +las mescolanzas, che... + +--¿A qué Julio? + +--¿Cómo a qué Julio... A Roca... ¡Si hemos llegado al extremo, che, +de que ya no se respeta nada aquí! Ya ni hay antecedentes, ni nombre, +ni posición que no sirva d'estropajo a los advenedizos y hasta la +misma crónica social de los diarios se ve invadida por el canallismo +más depravado... Todo está hecho un revoltijo... Derrepente ponen de +concurrente a una fiesta o al tiatro--¡en pleno mes de abril!--y te +colocan entre unos apellidos que'están oliendo a cebolla o a liencillo, +cuando no te dan como presente en unos casamientos o funerales +vergonzosos. + +--¡Qué me vas a decir d'eso, che!... Figuráte que aquí donde me ves, +h'estado anoche, según los diarios, nada menos qu'en el casamiento de +una hija de cierto inglés que nos compró la estancia l'año pasado... Un +verdadero cualquiera que casi ni sé cómo se llama! Imaginate qu'es un +hombre de andar en trangüay!... + +--¿Qué me decís?... Esta jugada es como para juntarla con la que +le hicieron a mi tía... Querés creer que la metieron entre las +concurrentes al Politeama... ¡Figuráte el madrugón! + +--¿Y vos todavía no te has hecho ver en el tiatro? + +--¿Yo?... ¡No faltaba más!... Para mí las veladas comienzan con la +Ópera, che, y soy fiel a la tradición... Yo no tranzo... ya saben todos +que si no se me ve allí es porque no estoy... + +--A mí me pasa igual... ¿Sabés qu'este año va'seguir la moda del +pasado, tan cómoda y tan chic?... No será elegante entrar al tiatro +sino en los entreactos... + +--¡Es natural! La sala es para los músicos y la gente para la cual el +espectáculo es una novedá... Yo, che, te lo digo con franqueza, no +pienso abonarme... Buscaré algún amigo con quien turnarnos para la +entrada, ¿sabés? y con mostrarse uno un poco y después estar para la +salida... ¡se hace la noche!... ¡Quién se aguanta tres horas de función! + +--¡Es una barbaridá!... Yo también ando buscando con quien hacer +patota, y conforme'encuentre me ligo y con una soncera hago mi noche... + +--¡Ésa es otra, che!... ¡Esta gente nos está desollando con los precios! + +--¡Qué bárbaros, no!... ¡Y decir que a uno en su misma patria, como +quien en su casa, lo están esquilmando!... ¿Ves? Eso le debías decir a +Roca... ¡ya que sos tan amigo!... + +--Si se lo he dicho mil veces, che!... Pero parece qu'el hombre +vivies'en las nubes... ¿Vos te crés que hace caso de consejos?... +¡Preguntale a cualquiera e los ministros y verás!... ¿Y?... ¿Che?... +¿Nos asociamos p'al jueguito'e las entradas? + +--¿Y si no?... ¡Pa qué somos de los que no nos cortamos, aunque nos +acollaren con un pelo! + + + ¡QUÉ SUERTE PA LAS DE MIGUENS!... + +--No, mi tía... no juzgue así las cosas del corazón, ni califique de +capricho pasajero el sentimiento que me domina... Mire qu'es cosa +seria... + +--No me hagás réir, Pituco... ¡que tengo el labio partido!... ¿Vos, con +cosas serias?... ¿Pero sabés lo qu'estás diciendo? + +--Haga el favor de atender, mi tía y dejemé que la hable al alma, +¿quiere?... ¿Nunca le han hablao al alma a usted? + +--¡No, che!... Tu tío no habló jamás sino en criollo y esta lengua +parece que no se presta... + +--¿Qué no?... Vea... Ust'está diciendo a gritos que hast'ha óido hablar +los mudos... Si aura mismo y con ser que soy su sobrino, l'estoy +tomand'un olorcito que casi casi no es de tía sino de moza garrida. + +--¿Sabés que sos adulón, Pituco, y que m'están dando ganas de crer que +te se't'está quemando algo?... ¡Mirá si fuese verdad! ¡Qué suerte pa +las de Miguens! + +--¿Cómo pa las de Miguens, tan luego?... ¿Y por qué?... + +--¡Es un refrán, hijito!... No hagás caso... ni creas qu'es por lavarte +la cara!... Es un refrán de familia, ¿sabés? + +--¡Bueno!... ¡Vea!... Yo sé que le ha llegao el run-run y no tengo por +qué ocultarle qu'es cierto... Me tienen mal, mi tía, y es por eso que +busco el calorcito'e la familia... + +--¡Se conoce!... ¿Será por eso que has volado de tu casa?... + +--¡Atienda!... Yo sé que me v'a dar la razón... ¿Sabe por qué me +separ'é la familia y me salí a vivir solo, armando el bochinch'el +siglo?... ¡Bueno!... Todo fué por esta cosa que me tiene trastornao. +En casa me augaba, estando tan lejos d'ella... Piens'en lo qu'es la +distancia, mi tía y tengamé lástima y no pegue de hacha... Me parecía +que hast'el aire me faltaba en aquel barrio tan triste... como son +todos los barrios que no son el barrio d'ella... y aquí me tiene +buscando acercarmelé... + +--Pero ésas son muchachadas, Pituco... ¡Eso no es amor!... + +--¿Y cree que yo sé lo'qués, ni m'he puesto a'veriguar?... Yo lo que +sé, mi tía, es que no vivo tranquilo cuando no la estoy mirando y que +d'el lado qu'ella vive, hast'hallo más lindo el cielo y me parece qu'el +aire que ha pasao por su casa tiene un cierto no sé qué... que no +tienen otros aires... ¿Usted no ha querido nunca, mi tía? + +--Mirá, Pituco... No seas atrevido... + +--No me diga Pituco, ¿quiere?... Llamemé por mi nombre... Mire +qu'estamos hablando de cosas serias... ¡No se olvide!... + +--¿De cosas serias?... ¡Qué suerte pa las de Miguens! + +--¿Pa las de Miguens?... ¿Y por qué?... + +--Ya t'he dicho que no hagás caso... Es un refrán de mi tiempo +¿sabés?... como aquél del mate de las Morales que nunca llegó a +cebarse... ¿No sabés quiénes eran las de Miguens?... Cuando lo sepás te +v'a gustar el cuentito... ya que te gusta hasta el aire que te viene +desde ella... Las de Miguens eran las tías del tesoro con que soñás... +unas muchachas que tenían talón de fierro y llegaron a ser famosas por +su afán de divertirse. Ya se sabía en Buenos Aires, che, que no había +velorio, casamiento, bautizo, comida, entierro, misa ni el diablo... en +que no estuvieran las de Miguens... ¡Era una cosa bárbara! ¿Había un +enfermo en una casa?... Las de Miguens iban de visita a indagar cómo +se hallaba. ¿Había una misa en el sur y otra en el norte y un baile +en el oeste y una comida en el puerto, a bordo de algún barco y un +bautismo en Flores?... Pues, hijito... las de Miguens se hallaban en +todas partes alegres, contentas, comiendo bombones y sándwiches a dos +carrillos, tomando chocolate y comiendo naranjas o sandías o tomando +leche... Jamás ni nunca se supo que a ellas les hiciese daño nada, ni +les doliera alguna cosa, ni discutieran un menú, ni tuviesen una pena +y de repente nació entre la gente, así, de sopetón, como te ha nacido +a vos ese amor por la sobrina, el refrancito embromador... ¡Qué suerte +pa las de Miguens! Quería decir qué motivos para jaleo, qué ocasión +para salir a la calle, para jarana o para lloriqueo o para almuerzo +o para baile o para rezo... Y corrió tanto, que una tarde estaba yo +en la mercería alemana y derrepente se le cay'una pieza de puntilla +a la dependienta y el dueño, al ver que l'abarajaba antes de tocar +el suelo, dijo con su media lengua: “qué suerte pa las de Miguens” +significando qu'el hecho podía ser motivo para que vinieran a la +tienda... ¿Y quién te dice, hijito, qu'en eso las veo entrar a Panchita +y a Celestina--qu'eran las mayores--con aquel aire de inocencia que +tenían?... + +--¡Bueno! El cuentito es lindo, mi tía, como todo lo de usted... pero +yo no he venido a visitarla para que me enseñe historia--para eso me +hubiese ido a lo de don Bartolo o a lo de don Vicente López,--sino +pa pedirle que me ayude'n esta empresa en que se juega mi vida... +Invitelás a comer cualquiera d'estos... + +--¿A quién? ¿A las de Miguens?... ¡Pues no faltaba más! ¡Mirá si lo +sabe tu mama!... ¿Cómo te imaginás, Pituco, que yo pueda contribuir a +qu'entrés en el refrán, vos... el hijo, nada menos que de mi hermana, +que--¡Dios me perdone si m'equivoco!--hasta creo que fué la inventora +del refrán?... + +--¿Y qué tiene?... Yo, que soy el hijo y usted qu'es mi tía, le +agregaremos la cola y la cosa quedará en familia... La vieja podrá +decir con justísima razón: “!Qué suerte pa las de Miguens... y para +mh'ijo Pituco!” + + + SIEMPRE AMIGO + + Haz a otros lo que desees que + los otros hagan contigo. + +Nos conocimos en Ranchos, antes de que este pueblo se modernizara +cambiando su nombre, lo que equivale a decir que, por lo menos, una +decena de años nos separa del tiempo aquél en que yo, que solía visitar +a unos parientes avencindados frente a la plaza, y él, modesto perro +del cura, simpatizamos cambiando nuestro primer saludo. + +Era la casa de mis parientes, un viejo edificio, de dos departamentos +que se abrían a un patio común. El de la derecha lo ocupaban éstos, y +el de la izquierda, un viejo sastre con su esposa. + +--¿Por qué tienen cerrada la puerta, de calle, comadre? Esto huele a +convento... + +--Es por unos días no más, compadre... Los vecinos tienen una perrita +que adoran, como que es monísima y muy fina, y temen que se les vaya a +la plaza de enfrente, a _mataperriar_ con el perro del cura, que es de +lo más bandido que hay en el pueblo... + +--Ave María Purísima, mujer... Y por eso... + +--¡Qué querés, che!... ¡Son tan buenos los vecinos, que con placer le +hacemos el gusto, a'nque nos importe un sacrificio! + +Y la bondadosa de mi comadre, que era tronco de una numerosísima +familia, se fué a sus quehaceres y yo quedeme holgando en el ancho +patio, hasta que las sombras de la noche me llamaron al descanso. La +primera claridad del día hallóme ya despierto, como todos dormían aún, +me encaminé a la puerta de calle para recrearme con el espectáculo +curioso del despertar de una población, que es agradable contemplar +cuando uno no tiene otra cosa con qué matar el tiempo. + +Las calles comenzaron a animarse. Allá a lo lejos, cruzaba algún +carrito de chacarero que con el chirrido de sus ruedas desengrasadas +despertaba los ecos, o la jardinera del panadero, deslustrada por las +lluvias y de repente, como emergiendo de la llanura verde en que a no +mucha distancia de mí se perdía la calle, vi aparecer un perro de lindo +porte y buena talla, que con la cola en alto y trotando ágil, aunque +reposado, se dirigía hacia mí. + +--Ése ha de ser el perro del cura que tanto los preocupa a mis +parientes y a sus vecinos, pensé; y seguí mirando, distraído, su aire +de calavera, que contrastaba singularmente con el que debía tener si +era él quien yo creía. + +El perro continuaba avanzando y veía ya las manchas de su cuero, +el brillo de sus ojos que me miraban maliciosos y hasta me pareció +escucharle los comentarios que rezongaba:--¿Qué hará ése, nada menos +que en casa de mi novia?... ¡Ah! ¡Es gente nueva!... + +Me fué simpático. Cuando llegó a unos veinte pasos se bajó +prudentemente de la vereda, como para evitar una sorpresa de parte +de sus enemigos o de mí, a quien lógicamente me suponía un aliado de +ellos, por lo menos, y tomando el medio de la calle con disimulada +serenidad, siguió su camino, mirándome de soslayo. + +--¡Pichicho!... ¡Pichicho!... + +Le pareció una burla y se hizo el desentendido, aun cuando yo le había +sorprendido una tiernísima mirada hacia el interior de la casa en el +momento de enfrentar a ella. + +--¡Seguramente! ¡Éste es el perro del cura... el famoso perro del +cura... esa miradita lo traiciona... ¡Pichicho! + +Se detuvo asombrado como diciendo: + +--¿Pichicho a mí? ¿De la casa de mi novia?... ¡Hum!... ¿Se tratará de +un loco, de alguna alma compasiva o de un traidor? + +--¡Pichicho!... ¡Pichicho! + +Me miró a la cara y comprendió con su finísimo instinto, que yo, aunque +era de la familia de mis parientes y vecino de los viejitos, patrones +de su novia, era un hombre honrado, que no me metía a contrariar los +amores de nadie. + +--¡Pichicho!... ¡Pichicho!... + +Lamió mis manos con zalamería, me golpeó las piernas con la cola y +metiendo el hocico por la rendija de la puerta aspiró con fruición el +aire que le llegaba del interior de la casa y le traía quizá el aliento +de su amada. + +Conmovido por su ternura, abrí la hoja de la puerta, invitándole +a entrar. No podía creer en dicha semejante y me miraba como +preguntándomé si aquello no era un sueño o una infame traición. +Me acarició, me observó bien y cuando se cercioró de mis buenas +intenciones a su respecto, se coló con presteza, lanzándome una última +mirada en que leí clarito: + +--Por su madre, compañero... ¡no me vaya a reventar!... ¡Mire que la +aventura es peligrosa! + +No habían transcurrido dos minutos, cuando oí un tropel en el interior +de la casa y al viejito que gritaba: + +--¡El perro del cura! ¿Pero quién diablos le ha abierto la puerta? + +Como un relámpago pasó por delante de mis ojos el galán audaz, seguido +por su amada, que haciéndose la temerosa se encaminaba con él hacia el +alto yuyal de la plaza: + +--¡Corré, mi vida, que el viejito es muy bruto y nos va a pegar!... Yo, +entre que me pegue él y pegués vos... aunque sea un mordiscón que me +sepa a beso... ¡te elijo a vos! + +Y en la carrera se perdieron entre el tupido pastizal, mientras el +viejito y la viejita, a medio vestir, llegaron a la puerta azorados y +encontránse conmigo, exclamaron como en un sollozo: + +--¿No vió?... El perro se llevó la perrita... + +--¡Ah!... ¡Sí!... ¡Ahí en esa plaza los vi perderse!... + +Y ambos miraban el alto yuyal, que en ese momento iluminaban los rayos +del sol naciente y agitaba mansamente la brisa matutina, con ojos de +verdadera angustia. + +Solíamos después hallarnos en las calles del pueblo con el perro del +cura y jamás pasaba por mi lado sin detenerse a mirarme, meneando el +rabo: + +--¡El buen amigo!... ¡Qué dicha volverlo a ver!... ¿Y qué tal? ¿Cómo +andan las cosas por allá... por la sastrería? + +Y ayer me ha reconocido, aquí en las calles, malgrado las injurias de +los años, cuando yo ya no le conocía y había hasta olvidado la galante +empresa en que le ayudara, arrastrado por la clarividencia del futuro +condensada en la máxima que me sirve de epígrafe. + +¡Pobre perro agradecido!... Quizá ni la perrita, que tanto amó, existe +ya más ni en su memoria, y, sin embargo, persiste todavía el recuerdo +del amigo, conocido al pasar, pero siempre querido e inolvidable! + + + ¡EL POBRE AMIGO! + + I + +--¡Pobre Comaleras,--dijo el rubio González;--muere con él la espuma de +los jugadores del truco del barrio de la Concepción, y los que vamos +acompañándole, podemos decir con orgullo que llevamos a enterrar, no +solamente al mejor de los comisarios jubilados de la policía antigua, +sino también a un hombre que jamás le disparó a un real envido, +teniendo las treinta y tres de mano! + +--¡Hum!... No solamente era toro Comaleras--exclamó un viejito que iba +acurrucado en un rincón del coche y a quien no conocíamos ni de vista +ninguno de los otros tres acompañantes, que éramos, además del rubio +González, el tuerto Cabira y yo,--¡sino un gran corazón! Gustavo S. +Bordenave, servidor de ustedes, no ha concurrido ni concurrirá jamás +a otro entierro con un gusto mayor que el que experimenta en estos +momentos. ¡Pobre Comaleras! + +--¿Me permite, señor Bordenave?...--replicó Cabira, sonriendo de +la extraña manera que le permite hacerlo la parálisis facial que +lo caracteriza, pero con un tono que no dejaba dudas respecto a su +intención de protestar con toda formalidad. + +--¡Ahórrese los reproches, señor... Mis palabras hacen justicia a +las virtudes de nuestro amigo, aun cuando se presten tal vez a una +interpretación aparentemente desfavorable... + +--¡No!... Es que con gusto no se concurre al entierro de nadie... + +--Así es, señor mío... generalmente; pero en el caso sub-júdice +de Gustavo S. Bordenave, concurren circunstancias que lo hacen +excepcional, como lo verán ustedes. + + II + +Aunque les parezca extraño, dados los rasgos de mi personalidad actual, +yo he sido un funcionario municipal de cierta categoría, a los efectos +del sueldo, condición única que puede establecer diferencias entre los +empleados públicos. En ese entonces tuve la suerte de conocer a fondo +a mi amigo Comaleras y la desgracia de que apareciese en mí el asma +que me acompaña, ayudándome a formar la molesta entidad del Gustavo +S. Bordenave de la actualidad. Los médicos ni yo, la conocimos al +principio, y se creyó que era una notificación de la muerte, que me +dijera con tan extraño lenguaje: “Gustavo S. Bordenave, a usted me lo +llevaré tironeándole del corazón”. Una tarde pasaba de mi despacho a la +tesorería, cuando me topé de manos a boca con Nicanor. + +--¡Hola!... ¿Tú, por acá?... + +--Sí, mi querido amigo. Acabo de ser jubilado en la policía, y +como no puedo acumular dos sueldos nacionales y he menester de +aumentar mis entradas porque me he quedado viudo y sin hijos y mis +necesidades han crecido por consiguiente, tenderé mis líneas aquí, +en la municipalidad... El intedente, que es amigo, correligionario y +pariente, me quiere ayudar... ¿No sabes de alguna vacante a producirse +o que sea fácil producir?... Con placer sería tu compañero. + +--No lo serías por mucho tiempo... exclamé imprudentemente. + +--¿Por qué? + +--¿Pero, qué, no ves?... ¡Si me estoy muriendo del corazón! Los médicos +ya me han sentenciado, che! + +--¿Qué me dices?... ¡Pero si parece mentira! ¿Y tienes buen sueldo? + +--¡Cómo no! + +Y le declaré todas las peculiaridades de mi empleo, confiándole hasta +ciertas facilidades que tenía para aumentar mis entraditas, con sólo +crear pequeñas dificultades en las tramitaciones. ¡Pobre Nicanor!... +¡Cuánto y cómo se contristó y hasta dónde llevó su interés por el viejo +amigo que les habla en estos momentos verdaderamente solemnes! Dos +días después, el intendente se dignó llamarme a su despacho y con esa +seguridad envidiable que da la superioridad jerárquica, me dijo, casi +tuteándome: + +--Vea, Bordenave... Me han dicho que usted está muy enfermo del corazón +y deseo conocer la verdad... Tengo un amigo a quien quisiera servir +y no me gustaría defraudar sus esperanzas, prometiéndole algo que no +le cumpliera... Se trata de un amigo suyo... de Nicanor Comaleras, +¿sabe?... Me ha informado de que usted es casi un cadáver y me ha +pedido que en caso de quedar vacante su empleo, él desearía que se lo +acordara y como el pobre es tan bueno y tan amigo, quiero servirlo... +Vamos a ver, ¿qué le han dicho los médicos? + +--Dicen, señor, que parece haber algo cardíaco y me han recomendado +resignación... + +--¡Ah, bueno!... ¡Entonces no hay vuelta, Bordenave! ¡Mire! Voy a +decirle a Nicanor que espere el desenlace y que esté seguro... ¿no le +parece?... Así conciliamos todo... + +Y con esa oficiosidad que tan bien sienta en un subalterno, sea cual +sea el ítem del presupuesto que llene con su modesto nombre, le pedí +disculpara si obstaculizaba en cierta manera sus deseos. + +Desde ese día, Nicanor concurría asiduamente a mi despacho y yo conocía +en su voz y en su actitud el interés que le inspiraba mi salud, +apresurándome a informarle sobre ella, sin exagerar su gravedad, como +podría pensarse que pudiera hacerlo, a haber temido que el candidato, +viendo que la muerte no se apresuraba a coadyuvar a sus fines, hiciera +fuerza para que su pariente y correligionario lo auxiliase por uno +cualquiera de los tantos medios a su alcance. + +Tuve que ser muy discreto para no hacerme sospechoso a sus ojos de +amigo celoso, y recién cuando su pariente y correligionario dejó de ser +mi superior, me atreví a irle informando poco a poco de mi mejoría, así +como también de que los médicos habían descubierto que yo no era un +cardíaco sino un asmático. + +--Es igual, ahora... me contestó con aquel tonito dulce que era una de +sus peculiaridades, ¡es igual!... El nuevo intendente que ha entrado es +mi adversario. + +No le volví a ver sino de tarde en tarde, pues se ocupó en otra clase +de asuntos y poco a poco fuimos dejando hasta de saludarnos, a medida +que yo iba recuperándome... + +Ha muerto, el pobre, sin que yo pueda saber, a ciencia cierta, si +allá, en el fondo de su espíritu, floreció alguna vez alguna sospecha +respecto a mi sinceridad cuando le informaba sobre mi salud y poder +vindicarme a sus ojos y es por ello que he venido con gusto a su +entierro, buscando la oportunidad de declarar, como declaro ante sus +amigos, ya que no puedo hacerlo ante él, que Gustavo S. Bordenave fué +leal y honrado en sus informaciones y que por ser cristiano y acatar +la voluntad de Dios, no lamenta haber defraudado las esperanzas que él +abrigara a su respecto... + +--Agradecemos, señor, dijo Cabira, sus amables y espontáneas +declaraciones, y yo, le manifiesto, sin temor de ser desmentido, +que reconocemos en el procedimiento que usted nos ha descripto la +caballerosidad y delicadeza de aquél que ya no es más ¡sino un recuerdo! + + + ENTRE DOS COPAS + +--¿Y me van a mandar nada más que por ebriedad... ¡Bueno!... +¡Perfetamente! ¡No m'importa!... Yo no soy el primer criollo que se +mama el veinticinco y tampoco'e ser el último y no tengo vergüenza de +haber solenisao el día de la patria, no señor, no la tengo... porque +gracia's'a Dios no soy hijo e gringo y me acuerdo de qu'esta tierra es +la mía... + +--Mirá, che, bajá la prima... y si no es otra cosa lo que tenés que +decir, podés ir aprontando tu linyera... ¡Estás despachao! + +--¿Despachao?... ¡Perfetamente! Para eso tenemos patria, caray!... Pa +que uno no pueda festejar los aniversarios gloriosos sin permiso'e la +autoridá... Había e bajar San Martín a ver lo qu'están haciendo... +¡Junaperra!... Le quisiera ver la cara al viejo cuando dentrase a una +comisaría--como yo aura, pinto el caso--y se topara con que ya ni +siquiera se respeta al nieto e su asistente Martínez!... + +--¡Loco lindo!... ¡Así me gusta un criollo!... ¡que muera borracho, +pero cantando el himno nacional!... ¿Sabés qu'estoy por largarte? + +--¿Largarte?... ¿No ve... En esa costubre'e tutiar a cualisquiera por +desconocido que sea, s'está viendo que usté's de casta estranjera!... +P'cha ¡qu'es confianzudo el gringo y entonao, másime si tiene mando, +¿no?... ¡Mire!... Así a'nde me ve a mí, así, medio mal pergeñao y +hasta tirando p'al Veinticuatro'e Noviembre, por haber solenisao la +fiesta'el veinticinco en mi patria, siendo como soy decendient'e +prócer... sepasé que lo h'echo con la plata'e don Bartolo y que cuando +él nos la dió para que tomáramos una copa era porque quería que los de +La Diana'e la patria, l'hiciéramos un honor a la bandera!... ¿A que +usté con ser quien es y hasta tutiarlo a Roca si se le pone a tiro, no +ha tenido nunca semejante voz de mando ni lo han obedecido con mayor +satisfacción!... ¡Convenzasé, señor, pa mandar como se debe... ¡Don +Bartolo! + +--¿Sabés, che, qu'en medio e tus locuras te dejás cair despacito, pero +con cierta elegancia y que m'estás interesando?... ¿Y luego qué es eso +La Diana'e la Patria? + +--¿Qué, no sabe?... Es una sociedad que tenemos pa saludar a los +patriotas de la seción. ¡Si hemos andao toda la mañana meniandolé al +tambor y a los clarines!... Somos tres... Peraira, que cuenta cuentos +pa los fonógrafos y se queda ronco de hablar sobre unos cilindros, +imitando a Juan Moraira; el ñato Gutiérrez, más conocido que la ruda y +yo, qu'he sido tambor del tres... Hoy, conforme aclaró, nos metimos en +la casa e don Bartolo y l'echamos un redoble qu'era como pa bailarlo +y áhi no más ya salió uno de adentro y alcanzandonós un diez nos dijo +qu'el general nos lo mandaba pa la copa... ¡a la cuenta tomandonós por +veteranos!... ¡Qué veinticinco ha sido éste, señor!... ¡Como pa que no +l'olvidemos! De orgullo y de satifación me pasé de pato a ganso... ¡y +aura tengo que pagarla! + +--Pero, pa vos, che, todo el año es fiesta patria... ¿Sabés cuántas +entradas tenés?... + +--¿Y usté sabe, señor... cuántos días gloriosos tenemos los +argentinos?... ¿Inora la historia d'esta patria?... ¡Hay que cumplir +con los mártires y el entusiasmo arrastra, señor! Yo he sido empliao +como guardián en el Museo Histórico, ¿sabe?... Allí, en Lezama... +¡Bueno!... ¡En ese oficio alquirí este vicio'e los festejos a los que +murieron por nosotros, y ya ve ande me lleva la historia! + + + FLIRT + +--¡Y así no más ha sido, pues!... ¡Te has chasqueado, prima, porque sos +todavía inocente a pesar de ser tan viva... Mirá... + +--¡No me digás, che!... ¡Si los hombres se han puesto muy canallas en +esta ciudá y ya no respetan nada!... ¡No me digás! + +--¡No creas!... Aquí, como en todas partes, los hombres respetan lo +que deben respetar y nada más... ¡Mirá!... Las mujeres, a tu edad, +pocas veces saben contener su coquetería en los justos límites de la +prudencia. Descienden del trono en que son reinas, gustan arrastrar su +vestido en la vereda plebeya y cuando ésta, que no es la impecable +alfombra de tu sala, se los ensucia, se indignan... ¡Esto sí qu'es +lindo, che! + +--¿Te parece? + +--¡La pregunta!... ¡O sos muy ingenua, prima, o me tomás por pipiolo... +¡a pesar de mis pesares! + +--¡Pero si ha sido un atrevido conmigo el tal García, que parecía un +hombre decente... un caballero!... Figuráte que salgo para casa de +mamá y en cuanto doblo la esquina, se me pone al lado como si yo fuese +una mucamita o una cocinera e intenta emprender conversación... Es un +indigno, un changador, un cualquiera... + +--Convenido... ¡Un cualquiera!... Ése es el término... ¿Y para qué lo +mirabas cada vez que pasabas por delante de su tienda, desperdiciando +en ese insignificante la incomparable luz de tus ojos?... ¿Es +posible que halague tu vanidad de mujer linda y elegante la babosa +admiración de un tenorio de trastienda? Vaya aprendiendo, prima, vaya +aprendiendo... y sufra las decepciones consiguientes y aguante que el +almacenero de la esquina, el lechero, el carbonero y tutti cuanti, +crean que ella, la reina de las flores, es la consentida del tendero... +y de envidia por la suerte de éste, pretendan deshojarla y repartirse +entre todos sus despojos!... Y no te admire que hasta el mismo +barrendero haya soñado alguna vez, mirándote al pasar, ¡que su escoba +pudiera transformarse'n abanico! + +--Decí todo lo que quieras, che... pero yo te aseguro que los hombres +son muy cochinos... Bien decía la otra tarde mi tía Petrona: “!Querés +crer, m'hijita, que hasta'mí me dicen cosas todavía...!”. “Al pasar +una bocacalle, un pillastre me ha echado una miradita qu'era un chorro +de agua caliente y me ha dicho que las flores más lindas eran las +violetas... ¡que nacían solamente en el invierno!”. + +--¡Otra que bien baila, nuestra, tía!... ¿Qué me contás? ¡Con que a +pesar de su medio siglo y de su tos, todavía se queda en la cancha!... +Oye, prima... ¡no seas mujer como las demás! Abrí tus ojos encantadores +a esta hermosa luz de nuestra tierra, madre de mujeres tan lindas y +tan... ¿cómo te diré?... tan criollamente orgullosas y tan suavemente +picantes... + +--Mirá, primo... ¡estoy hecha una tigra!... Este canalla de atrevido +me ha puesto nerviosa y no sé por qué me parece que me ha ofendido... +¡Siento como una quemadura!... Me parece que me hubiesen rebajado y +que fuera una de las enanas del San Martín, y tengo asco, y rabia... +y hasta ganas de encerrarme y no pisar más la calle... El mundo, che, +s'está poniendo como para dispararle!... Ya no se puede ni mirar sin +que alguno se crea adorado... + +--No te pasés, che, no te pasés y no des crédito al piropo que +l'echaron a tu tía... la modesta flor fragante que la escarcha esmalta +en el rincón olvidado del jardín... No pensés en la tumba ni el +convento, por que un tendero enamorado tendió bajo tus pasos su capa de +tenorio... Pisala y... adelante con los faroles y si t'he visto no me +acuerdo... Abrí bien los ojos y mirá a tu alrededor y ve aprendiendo a +conocer los instrumentos que suenan para ti la marcha triunfal de la +vida... y no los confundas a unos con otros, tomándolos a todos por +bombardines plebeyos... + +--¡Qué mi primo... éste! Decime, che... ¿darán pronto en algún teatro +el “Cyrano de Bergerac”?... + +--Tal vez... ¡A mí no me interesa!... + +--¿No?... ¿y por qué? ¡Es un drama tan lindo!... + +--¡Qué me vas a decir lo qu'es Cyrano, prima? ¡Si casi lo he'scrito yo! + + + LOS TIEMPOS DE AURA + +--Decime, che... ¿No tenés vergüenza de venir a tu casa a las diez de +la mañana, después de haberte pasao la noche perdido quién sabe en +dónde? + +--Mirá, Diolinda... ¡tené cuidao, hijita!... Ya sabés que la lengua +rompe güesos... Y aura, permitime que t'esplique en lo qu'he andao pa +que veás que Juan Antonio Gutiérrez sabe lo qu'es matrimonio y respeta +los mandamientos... + +--Lo que sos vos no morís ahorcao si te dejan hablar... pero esta vez +no me vas a venir con las mentiras de siempre... ¡Ya me tenés hasta los +ojos! + +--¡Diolinda! Oí la voz de tu marido y dejat'e macaniar... ¿Sabés en lo +qu'he andao?... Es un secreto, ¿sabés?... Cosa e la política... + +--¡Bueno!... ¿En qué has andao?... ¡Vamos a ver! + +--¿A ver?... No, che, ¡que ver ni ver...! Apenas que te haga relumbrar +de que tal vez seás mujer d'empliao cuando menos lo pensés... He +pasao la noche en casa e Simón Ravena, ¿sabés?... el qu'era cochero e +Pellegrini y hemos charlao de todo... + +--¿Vos charlando con Pellegrini?... ¡Borracho!... ¡Canalla! + +--Mira, Diolinda, no te olvidés de tu caráter, haceme el favor... Yo +no t'he dicho que haiga pasao la noche con el dotor sino con Ravena. +¡Entendé!... + +--Y ¿quién pagó las copas?... + +--¿Ve?... ¡Éstas son las mujeres, caray!... ¡Una piedra que uno lleva +atada en las patas!... ¡Y suba usté con semejante tramojo!... ¡Mirá! No +me quemés la sangre, che, y andá arregláme la cama... ¡Es mejor! + +--¿Que te arregle la cama?... ¡No te la'reglás vos con toda tu alma, +perdido, embustero!... + +--¡Bueno! ¡Mirá! ¡Calmate!... Te v'y a contar, pa que no se te reviente +la yel con la curiosidá... Estamos formando un clú, ¿sabés?... un clú +de hacha y tiza, p'agarrar empleos y p'armarnos como caiga... No te +creas que yo he dentrao, llevao como mono e gringo, ni porque tenga +cara linda, sino por mis cabales... ¡Soy del grupo, diretivo ¿sabés? +de los que van en la punta, de los que tallan, m'hijita!... ¿Y a qué +no adivinás a quién le debo mi suerte?... ¡Qué vas a adivinar!... ¡Se +la debo a la lengua, che, y a naide más! Figuráte que dentro ayer al +caf'e Manolín y conversando con un amigo me cuenta qu'en el gobierno +andaban dando empleos a todo el que hablaba mal de la autoridá, porque +querían prestigiarla... ¡Claro!... ¡Ahí no más ya l'empecé a sacudir +cada chaguarazo desde Roc'abajo a todo el que caía a tiro!... ¡Pa mí no +había congreso, ni ministros ni nada y vivíamos como entre los indios, +pensando solamente en la barriga!... Habías de ver el efeto, che, ¡fué +bárbaro! + +--¡Claro!... ¡Te pegaron alguna patiadura! + +--¿A mí?... Pero, che, ¡avisá si estás durmiendo y no tentés si querés +morir de antojo!... Ni bien me oyó Ravena se me acercó y le comenzó a +sacudir a Pellegrini porque lo había despedido... Y ya seguimos como +bicicleta, che... y de áhi ya salimos pa l'Aduana y pa los corrales y +pa todos laos... Y aquí me tenés de vuelta y con la garganta seca! + +--¡Bueno!... ¿Pero dónde'stá el empleo? + +--Pero, ¿no has entendido entonces?... ¡Hemos formao el clú pa'blar +mal del que caiga y ya somos once juramentaos! Hay uno que dice qu'él +no se calla si no lo hacen por lo menos diputao y que va'blar de Roca +hasta que l'oigan los sordos y yo... ¡no te digo nada!... Yo v'y a +ser el vengador de mi generación, che, que a causa'e Roca y de sus +paniaguados, se ha tenido que refugiar en las confiterías pa'cer algo, +porque en el gobierno no le daban calce... ¡Y aquí me tenés aura, +encajao en la política y dispuesto a salir de pobre!... ¡Mirá, yo, de +cortar e'cortar grande!... Si Roca quiere que nos callemos Ravena y yo, +o nos hace guardacostas o diputaos y si no, lo desprestigiamos ante +la sociedá y lo hundimos... no te quepa duda, Diolinda... Hoy, como +decía el pardo Ramírez, pa subir hay que hacer escalera de la lengua y +nosotros no seremos los primeros, ni los inventores del sistema, pero +no hemos de ser los últimos... ¡No te murás, Diolinda, y verás dónde +llegaremos los que aura crés vagamundo!... + +--¿Vas a seguir todavía?... ¡Mirá, mejor es que te callés y te vas a +dormir la mona!... ¡Sinvergüenza! + +--¿Que me calle? El día'el juicio... ¡y a la tarde!... ¡Dejá correr el +tiempo y verás adónde llego, che!... Aquí el tiempo no es de los mudos +como en Uropa, Diolinda, y al que charla le hacen rai!... + + + TIRANDO AL AIRE + +--Mire, don Antonio, que la muchacha lo quiere... Yo sé lo que le +digo... ¿No ve que yo m'he fijao en lo que hace y que ya no soy una +nena que se chupa el dedo?... Cuand'una muchacha como ella, tan +señorita--porque no es porque sea sobrina de mi marido, pero es muy +señorita--dentra a no encontrar nada que le venga bien y hasta echa +p'al diario la pollerita'e dominguiar, no le quepa duda de qu'es +porqueanda interesando... + +--¡Así sará!... Ma... ¿qué quiere que le dica?... Io ho pavura de tute +le donne dil paese!... ¡Ho visto tante purqueríe!... E dopo... ¿cosa +saco io con tuto cuesto de l'inamoramiento?... ¡Macana! + +--¿Cómo qué saco?... ¿Y qué quiere sacar? ¿Cre qu'el amor es alguna +lotería?... ¡Mirenlón al hombre!... Gringo había'ser para ser +interesao... ¡Si quedrá que le paguen también por tomarle el pulso!... +¡Habráse visto insolente igual! + +--Ma... dícame un poco!... ¿Io me ha metido con la muchacha?... ¿Non e +propriamente lei qui si venga in garpone e me fa di cuele murisquetite +con il vestito... cosí e cosí... sorridendo e guardándome con cueli +oquione safao e fachéndome ina cusquillería de la gran siete, proprio +como si io fose di leño?... ¡Mira!... ¡Ho pasato con cuela donna la +piú dificoltá de tute le ore di la mía vita!... ¡Bisogna habere ina +forza dil diávolo per esere sicuro con cuela birbanta di mochacha qui +fa bruchare il sangüe in cuel garpone maledetto!... E no e cuesto tuto +l'affare, ¿sapete?... Dopo ha incominchato ina conversaziones con cuela +maniera cosí simpática e cosí calda qui ha de parlare... e ma'fatto +venire in cane di filo tremendo!... Propriamente, io, non sono ancora +un vequio formone mellato e tanta afiladura m'ha fato diventar capace +di farle la barba a lo stesso archivescovo... Io vi dico que cuesto non +e vita, mía cara siñora!... Io non so buono per sofrire tuta cuesta +bruchatura in corpo e restarmi cosí trancuilo. ¿Sapete bene?... Dun +Antonio e dun Antonio, ma per cuesto non e il santo di suo nome! + +--¡Bueno!... ¿Ve?... ¡Eso es amor!... Al fin me ha confesao la +partida!... Como lo ha dicho muy bien, usté no es todavía un formón +mellao y así le decía yo a la muchacha: “no te aflijás, m'hijita, el +hombre es extranjero, pero te ha'e saber entender”...; y ya ve cómo no +me había equivocao... ¡Una muchacha como ésa no es de desperdiciar, don +Antonio!... ¡Buena como el pan, hacendosa, ahorrada... y linda com'una +bendición! + +--¡Ma... vedi... tuto cuesto mi guasta l'anima, per Baco!... ¡Cuesto e +l'afare! + +--¡Pero y si ella no le es indiferente y usté'stá seguro de que lo +quiere, como que por usté dejó al escribiente aquél de la comisaría que +le andaba arrastrando l'ala!... ¡Casesé!... ¿Pa qué andar con vueltas? + +--Ma... cuesto e l'affare, mía siñora... io sono amollato da chincue +ani in Italia... + +--¿Casao en Italia?... ¡Gringo pillo!... ¡Mirá con la que venís a +salirnos aura!... ¡Esto sí que se llama llevarse un chasco!... ¿Y por +qué no hablaste antes, gringo condenao? + +--Io voleva vedere... cosa facheva l'amore miracoloso... Ma... tute le +donne hanno la estesa maniera di pensare... l'amore e il matrimonio... +e niente altro... + +--¿Y qué más querrá este condenao?... ¡Se necesita ser un gringo +afilador pa crer que una muchacha como mi sobrina sea capaz de fijarse +en él si no es pa casarse!... ¿Pa qué estarán los criollos?... ¡Aura +mismo le voy avisar al escribiente que no habías sido lo que parecés... +¡condenao!... ¡Si hasta facha e'criminal en tu tierra te estoy +encontrando... verás con quién te has metido a tirar tiros al aire!... + + + LA CAZA DEL CÓNDOR + +Una hora hacía por lo menos que callaban nuestros fusiles y, sin +embargo, los cóndores, desconfiados como coyas, revoloteaban +todavía alarmados. Los pocos que se habían asentado en la falda del +lejano cerro frontero se paseaban parsimoniosos y serenos, aunque +evidentemente inquietos, a juzgar por el movimiento de sus calvas +cabezas rojas y por la presteza con que ensayaban tender el vuelo +cuando un ruido insólito llegaba a sus oídos o un detalle sospechoso +velaba la nítida visión de sus ojos claros y penetrantes, que +atisbaban, sin parpadear, la entrada de las grutas misteriosas y la +sombra traidora de los peñascos o del medroso malezal. Recogida sólo a +medias el ala diligente, caminaban ceremoniosos y graves, erguida la +cabeza descubierta, como enlutados caballeros medievales, que en justa +de apostura, lucieran su garbo y su donaire. Cada vez que se detenían, +estirando el cuello, como ansiosos de recoger en el oído, para +descifrarlo, el enigmático lenguaje con que les hablaba el monte y la +llanura, parecía que tal no hicieran, sino mutuas cortesías reverentes: +la tizona obediente a la presión de la mano sobre el pomo, alzaba en +la contera la extremidad del manto caballero, las golas ondulaban con +coquetería y las espuelas chirriaban acompasadas. Y desde el ras del +suelo hasta donde el ojo alcanzaba en el infinito azul, se les veía: ya +escoltaban rápidos y nerviosos la blanca nube pasajera que impulsaba el +viento, o ya, sin batir el ala, describían un círculo fantástico sobre +la masa obscura de las sierras, cruzando juguetones las anchas fajas +luminosas en que el sol reía placentero. + +--¿Usté cré que sólo le malicea a la oscuridá, señor?...--dijo con su +acento característico el viejo gaucho cordobés que nos acompañaba.--¡No +crea!... El cóndor es un pájaro muy astuto... Desconfía más del sol +que de la sombra y a'nque puede mirarlo sin pestañar, se le hace que +a contra luz s'escuende un enemigo y por eso pega la vuelta pa ver de +todos laos... Sabe qu'el hombre es artero y que se lo ha de madrugar si +le da un cabe... + +--Pues si todos dan el cabe que han dado éstos, los cóndores morirán +sólo de viejos. + +--¿Ha visto cómo le matrerean al plomo, señor? Y eso que las balas son +p'al cuero d'ellos como son p'al mío estas espinas de amor seco... Lo +que les dentra lindo es el cuchillo... + +--¡Cómo no!... Y el dedo en el pico les ha de entrar mejor... quizá. + +Y convenimos, después de mucho conversar y sostenerme el viejo que “pa +cazar el cóndor más valían las mañas que los fusiles”, en que al día +siguiente cazaría para mí un cóndor vivo y que si ello sucedía, yo +cambiaría su posesión contra cincuenta pesos. + +--Cácelo ahora... ¿Para qué esperar hasta mañana?... + +--Hay que hacer aprontes, señor... y además, el cóndor en ayunas no es +tan fortacho... Al finao mi padre, qu'era de la gente de antes, cuando +no había aquí en las sierras rifles de largo alcance como hay aura, le +gustaba cazar los cóndores a mano... a lo indio... y sabía obligarlos a +suicidarse... + +--¿Y usted no le aprendió la receta?... + +--¡Vaya!... ¿Y cómo no?... ¡Si es facilísimo!... No hay más que +decirles una palabra en la oreja y ya'stá... Mañana de mañanita lo +verá... + +Y al día siguiente tuve ocasión de presenciar asombrado, el extraño +espectáculo de una lucha singular entre la astucia y la fuerza, en +aquel vasto escenario de las sierras, que alumbraba el sol naciente. + +Llegamos a una quebrada pintoresca y dimos con un viejo mancarrón que +pastaba tranquilo, discurriendo goloso entre el perfumado pastizal +serrano. + +--¿Ve?... Ese mancarrón, señor, me v'a servir pa carnada... ¡Ya verá +cómo cain los cóndores al olor de la sangre y cómo los asonsa la gasusa +e la madrugada, castigada por la vista e la grasita! + +Entre el viejo y sus dos hijos degollaron el mancarrón inservible, +le abrieron el cuerpo, extrayendo las vísceras, para dejar una buena +cavidad, y le quitaron a medias la piel, tapando con ella, arrollada, +la entrada de aquélla, entre la cual se deslizó el cazador, diciéndonos +mientras se acomodaba, disimulando su presencia: + +--Aura, vayansén pa la cueva, que los muchachos conocen y abra el ojo, +señor, ¡pa ver una cosa linda!... ¡Escuendansén bien, che?... ¡Ya saben +lo linces que son estos condenaos... y apurensén pa'yudarme conforme me +vean parao!... ¡Voy a cazar el más grande! + +Apenas estábamos instalados en nuestro escondite, cuando, apareció en +el cielo un enjambre de puntos negros que a medida que avanzaba iba +aumentando en volumen y en cantidad: parecía que los cerros enteros, +desmenuzados, andaban en el aire. Los cóndores, majestuosos, volaban +en círculo. Ya venían apresurados, batiendo el ala con presteza, o +ya, serenos y como inmóviles, se detenían sobre el punto donde yacía +el mancarrón y descendían rápidos a posar la garra acerada sobre el +desmedrado costillar, o peleaban dos rivales, rezongando, por adueñarse +de la cabeza, que parece ser bocado suculento, mientras otros hacían +presa en las vísceras sangrientas y se las repartían a tirones. De +repente un ruido formidable apagó los roncos graznidos entrecortados, +se oyó un soplo de huracán, y al correr hacia la res vimos el enjambre +gigantesco aletear desesperado para alzar el vuelo, impulsando el +cuerpo remolón, mientras, allá, sobre el costillar casi pelado ya, +forcejeaba por escapar a las manos hercúleas que sostenían sus patas +negruzcas, un cóndor enorme, que el viejo cordobés sujetaba, sin salir +de su escondite, temeroso a las injurias del pico sanguinario. + +Pronto los mocetones hicieron presa en el cuello y en las alas, y con +grave escándalo del enjambre que voltejeaba graznando sobre nuestras +cabezas, quedó el cóndor como estaqueado. Era un magnífico ejemplar, +que hedía a carroña y cuyos ojos fulguraban iracundos... + +--Ya ve, señor, cómo más valen las mañas que los fusiles... Y es grande +el condenao... Con razón por poco no me levantaba... + +--¿Sabe que esto se llama hazaña, viejo?... + +--No tanto, señor... pero los muchachos no hacen esto todavía... Y aura +lo hagamos suicidarse a este roñoso... ¿no le parece? + +Sacó el viejo una lesna del bolsillo de su tirador y al propio tiempo +que traspasaba con ella ambos ojos del enorme pájaro de presa, los +mocetones lo largaron... + +Corrió un trecho, graznando de dolor y luego se remontó casi recto, +siguiéndolo nuestra vista entre el enjambre de sus compañeros, que +revoloteando en círculo lo rodeaban curiosos, pero que él no atendía y +así se perdió en el infinito azul... + +--No crea que v'a dir lejos... Aura, lo que se vea ciego, se descuelga +desde las nubes a cuerpo muerto y se destroza sobre las piedras... + +Y así fué. De repente lo vimos caer pesadamente, allá, en la lejanía +brumosa de los cerros desiertos. + + + COMO EN FAMILIA + +--Dígame, che... ¿usté tiene compromiso pa carnaval? + +--¡Cómo no... señor!... Soy suplente quinto de la comparsa e Los +Artesanos Florecidos y tengo un solo en el valse... ¡que da calor! + +--¡No, hombre...! Le digo con el carro... Yo se lo contrataría pa los +tres días y el entierro... ¿sabe? + +--¿Pa dir al corso?... Vea, señor, pa que lo v'y a engañar... solamente +muy bien pago dentraría por el aro... Al patrón no le gusta que los +carros trabajen d'estraordinario... y después los caballos ¿sabe?... +¡sufren mucho!... + +--Dejate de historias, che, y cantá claro... ¿Cuánto querés? + +--Fíjese qué carro, señor... ¡Parece un coche!... ¡Y si viese qué +yunta!... Ese malacarita, así como lo ve, con ese airecito e'dormilón, +tiene un pecho y un arranque tremendo... ¿Conoce la barranca e'Santa +Lucía?... ¡Bueno!... Aquello de qu'él para la cola y amoja las orejas +es como p'acerles pito a los cuartiadores... A ese caballito lo quiso +comprar vez pasada un amigo e'don Bartolo pa regalarseló p'al coche, +pero no nos arreglamos... Esa gent'el gobierno, amigo, cuando es pa +comprar con su plata, tiene más maña que gringo verdulero... + +--¡Bueno!... ¡perfectamente!... ¿Pero cuánto querés?... Ten'en +cuenta'ntes de pedir, che... qu'el malacarita parece qu'stá refriao y +fijate qu'el de las varas tiene cara de aburrido. + +--¿Refriao el malacara?... ¡No embrome, amigo!... El caballo es +sano de pies y manos y eso que usté le'stá tomando por tos, es pura +compadrada... Se compon'el pecho como avisándole al otro de que no le +gusta lo que hablamos... ¿Quiere dar ochenta pesos? + +--¿Ochenta pesos?... ¡Vos te han cáido de la luna, che, no te quepa +duda!... ¡La gran perra!... ¡Si tenés novia no le arriendo las +ganancias con ese modo e pedir! + +--Pero, mire, señor... saque la cuenta! Es a vainte por noche... y no +le pong'ora pa'acabar... ¿Que más quiere?... Fijesé qué pingos y no +se olvide de que yo v'y a tener que privarm'e la comparsa y de qu'es +casi'a la fija que me v'acer disfrazar... + +--¿Querés sesenta?... + +--¿Van a dir hombres solos en el carro? + +--¿Y te crés que pa llevar machos v'y a gastar yo ese montón de +plata?... Es pa la comparsa e “Las Moscas de San Cristóbal”... + +--¡Ah!... ¡No señor!... ¡Qu'esperanza!... No rebajo ni un peso... +¡Mirá, llevar moscas nada menos qu'en el carro! Me van a volver loco +los conocidos gritandomé zafadurías... ¡y eso no lo aguanto de upa!... + +--No hablemos más, entonces... Yo, amigo, ofrezco lo que puedo y si no +conviene... ¡paciencia! + +--Vea... deme setenta y cerramos el trato... V'y a quedar con los +Artesanos más pior que mantel de fonda... + +--¡Pero vas a quedar con Las Moscas como vidriera e confitería!... ¡Si +vieras qué gente la que forma la comparsa, che!... Tu carro v'a ser un +cielo y lo vamos a'dornar como si fuese un altar... ¡Ah!... ¡Mirá! No +te vayás a olvidar de darle pasto a la yunta... ¡Hacelo por la comparsa! + +--¡Ni me hable!... ¡Ya verá quién es Molina sentandosé'n el pescante!... + +--Y ya verás las muchachas... diablitas, ¿sabés?... ¡pero de aquéllas +que no erran!... ¡Ya oirás los tiros!... + +--Pues amigo... digalés que no apunten pa este lao, sino quieren que +venga la policía... ¡La gran perra! Si se me hace que hasta el mismo +malacara s'está riyendo e contento, pensando que ya me ve trenzao con +el mosquerío! + + + DESERTOR + +--¡A ver!... No me vengás con sonatas, che... ¡mirá que yo conozco a +los rengos hast'en el modo e toser!... Y aura... contestá derechamente +si sos vos o no sos el tal Antonio Rodríguez, alias La Catanga Chica... + +--¿Pa qué se lo v'y a negar?... Yo soy Antonio Rodríguez... pero +en cuanto a lo a Catanga no sé que me conozca naides por apodo +semejante... a'no ser el gringo Tavolara, qu'es el que me ha denunciao, +mostrandosé com'un chancho... ¿Pero a mí que se m'importa si no somos +ni parientes?... ¿No le parece, señor? + +--¡Bueno!... Piden tu captura desde Barracas y dicen que te han de +hallar con pantalón de arpillera, muy ajustao... vestido de dominó y +tocando l'acordión... + +--¿Tocando l'acordión, no?... ¿Y con pantalón de arpillera?... +¡Perfetamente!... ¡Y así me han hallao!... ¿Y qué gana con eso +Tavolara, vamos a ver? + +--En el pedido de captura no figura Tavolara... + +--¿Y qué v'a figurar, si él no es naides?... ¡Si es apenas un miserable +zanahoria!... El que ha e pedir la catura ha e ser un tal Natalín... +un gringuito colchonero, bajito y medio cecioso... qu'es el dueño e la +comparsa de que yo me deserté... + +-¡Ah!... Es por asunto e comparsas... + +--¿Y si no?... De qué otra cosa v'a ser, siendo, como es, Carnaval... +Yo'estaba los otros días en el caf'e doñ'Anita, cuando dentró Tavolara +pa proponerme un negocio... Mirá, Rodríguez, me dijo... porque lo +qu'es de Catanga no me trata ni mamao... tengo encargue de buscar, pa +que haga yunta conmigo, un mozo, así, de tu altor... Es pa formar un +camello, ¿sabés?... en esa comparsa e fieras que saca todos los años +don Natalio Pestagali... ¡Claro!... Le rechacé la propuesta casi sin +esaminarla, dijera el manco Centeno... pero él siguió machacando... ¡No +se puede figurar lo qu'es el tal Tavolara de terco y de tesonero!... +Mirá, hermano... no sabés lo que perdés, me decía ... Natalín es +generoso y si hacemos buena yunta pa formar el animal, nos v'a largar +vainte pesos... sin contar las convidadas... Y, fijate... Vamos a poder +dentrar hasta en él _al_ de _La Prensa_. + +--¡Ah! ¡Ah!... ¿ Vos eras, entonces, uno d'esos animales qu'iban +llevaos por un persa?... + +--No... Yo no era un animal entero sino apenas la mitá y la otra era +Tavolara, que formaba cuestión... porque como yo soy más alto, tenía +que caminar con el pescuezo encogido y cuando no perdía el paso, me +olvidaba de un meneo pa la cola, la cabeza y las patas delanteras... +D'eso nació la que me habían recomendado y ya sentía los bufidos +que pegaba Tavolara y el palo de Natalín que me marcaba el compás, +golpiandomé las canillas... Redepente me paré y no quise seguir más y +ya se armó el batifondo... Tavolara, en la vedera, formaba un medio +camello que parecía sentao y qu'estirara el pescuezo pa verse l'anca +vacía, hablando con Natalín, desde abajo e l'armazón, mientras la gente +se raia y aplaudía hasta rajarse... ¡Aquello era una comedia!... Al +fin cay'un conocido y con él me reemplazaron, pero no s'hizo la cosa +por causa e los pantalones, qu'eran d'esos de vidriero... hechos de +género azul y con corte de bombacha... ¡Claro!... Les resultaba un +camello qu'era una barbaridá... A ver,--dijo Natalín,--dele a éste +los pantalones!... ¿Yo?...--le contesé secamente pa aguantar mejor la +risa...--¡cómo no!... Aurita me v'y a quedar con las canillas al aire +nada menos qu'en el corso... Me ofrecieron cinco pesos y allí no más +sobre el pucho, se los rechacé indinao, declarando francamente que +si no me daban diez yo no largaba la prenda... La gran perra... ¡qué +alegamos!... Pero el gringo no largaba... Al fin cay'un vigilante y +yo me les deserté e miedo que me agarrasen pa'cerme algun'echuría sin +pagarme ni un centavo... + +--¡Bueno!... ¿Y cómo siguió el camello? + +--¿Y yo cómo v'y'asaber?... ¡S'iría de patas azules y tranquiando +despacito, como quería Tavolara pa lucir su habilidá!... + + + LA YUNTA DE LA CUCHILLA + +A medida que el galope de mi caballo me acercaba al rancho que ocupaba +la comisaría, desmantelado y miserable a pesar de su carácter oficial, +mis pensamientos se modificaban. + +--¡Malo!... ¡Malo! Rancho en que no se ve ni un arbolito y donde los +postes del guarda-patio y del palenque los han rajado en pie para +quemarlos, no puede ser cosa buena... Mejor sería quizás que pregunte +por alguna pulpería del pago y me vaya a alojar en ella... Aquel tape +barrigón que está debajo del corredor chupando su mate y mirando como +le rasquetean el caballo, ha de ser el comisario... + +--Buenos días le dé Dios, señor... + +--¡Buenos!... Apéese si gusta, amigo... + +--Mil gracias, señor... Vengo únicamente para preguntarle si no hay por +aquí alguna pulpería donde poder hacer noche... + +--¡Cómo no!... ¡Che!... ¿Rodríguez?--exclamó dirigiéndose el que +rasqueteaba el caballo, que con su atuce en redondo, su cola al garrón +y sus uñas recortadas con coquetería, estaba indicando a las claras que +era parejero de comisario, o lo que es lo mismo, pingo que no perdía +carrera a no ser que al dueño afortunado le conviniese.--No t'he dicho +que no me lo rasquetiés así ¡con mil demonios! ¿o tenés ganas de dir a +parar al cepo?... ¡Avisá si te anda pidiendo el lomo!... ¡Sí, señor!... +Allisito en aquella cuchilla, hay una pulpería de unos gringos... +pero es una yunta de desconfiarle... Ya se ha'blao de pasajeros +desaparecidos y son cuatrerísimos y como zorros pa las gallinas +ajenas... ¡Así tamién v'a ser la cepiada si yo los agarro en una!... +¡Che... Rodríguez!... ¿Cuál de los dos gringos de la pulpería es el que +dicen que se comió una familia en Italia? + +--¡Parece que fué el grandote... comisario!... Del otro, del peticito, +tamién se dice qu'está condenao a muerte... pero nosotros no tenemos +requisitoria de ninguno... + +--¿No ve, señor? És'es el escribient'e' la comisaría y conoce el +pago mejor que yo, que recién he dentrao a este servicio... ¡Che! +¿Rodríguez?... Ese caballo está entumido, me parece... ¿A ver?... +¡Hacelo andar!... Afloja una pata, che... ¿o es ilusión mía?... +¡Ah! ¡No es nada!... ¡P'cha que le tengo miedo a un calambr'en esta +carrera!... ¡Che!... ¿Rodríguez?... ¿Querés un mate? + +--¿Y podré encontrar alojamiento en la pulpería... señor? + +--¡Che!... ¿Rodríguez?... Este señor pregunta si podr'hallar +alojamiento en la pulpería... ¿Qué te parece? + +--¡Cómo no!... Los gringos, saben tener catres pero están hirviendo en +chinches... Que haga que le tiendan cama en la carretilla e manos... En +cuanto les pida eso, ya van a ver que v'alecionao y conociendo la casa +u que, por lo menos, yo sé que allí pernotó... + +Las noticias no eran halagadoras y al despedirme del comisario y de +su adlátere y seguir al trote por la sendita que cruzaba el cardal +naciente, iba pensando en la espeluznante biografía de la yunta. No me +asustaba por cierto, el dato relativo a las gallinas ajenas, que me +imaginaba asadas con maestría campesina, pero sí lo otro y procedí como +me habían indicado. + +--No tenga miedo, siñor, de las chinchas... Sun macana d'esu Rodrique +del comesario... que ne debe tante cope e ne hace la purquería... + +Y la verdad es que el italiano--que era el grandote, pues el peticito +parece que se había ido al pueblo--se esforzó en instalarme con +comodidad y en distraerme, conversando, hasta que vino un cliente de +la pulpería con quien se puso a departir junto al mostrador, mientras +yo, que había cenado bien, me estiraba en el catre tratando de +dormirme, a la luz amarillenta del quinqué, que alumbraba escasamente +el testero de la pieza correspondiente al boliche, dejando en la +penumbra la parte trasera, dormitorio de la yunta y de los huéspedes, +cuando los había. + +Parece que el visitante era un viejo conocido que iba de paso y no +había querido cruzar sin saludar a la yunta: + +--Allá, en el pago viejo, los extrañaban mucho los vecinos pues los +estancieros no hallaban comodidad con los nuevos pulperos y no se +explicaban por qué abandonaron ellos el negocio... + +--¿Ma... qué queré, dun Casintu?... Tovimo que andar vía... per +sunsería de la vita... ¿sabé?... Me sociu Pepín, le dió la garanzia a +so compadre l'arcarde García... ¡e le vino mal la cosa!... + +--¡Ah!... ¡Ah!.. ¡Sí!... Se dijo en el pago... pero añadieron que usté +iba a seguir solo con el negocio. + +--¿Solu?... ¡Ma esu sun macane!... Me sociu liquidó so parte e pagó, +e dopo me dico que s'iba a changar de pión pa deschalar maíz... ¡Merá +un poco eso pión!... On hombre como él, que no e porque sea me sociu, +pero que e coracudo come on toro... Yo le dique antonce... ¿Ma qué +v'a'cer... hombre? Decasé de macana cun la deschalada de maíz... e +vaya drintro a'rreglar la botillas... Osté sabe que Pepín e propio un +animale, perdonando la cumparación... Me dico que se ne iba e yo le +dique que antonce yo le rompiba arguno güeso, pa que se ne acordara dil +socio vequiu... ¡Afigoresé se n'andarse así!... + +--¿Y se quedó de socio no más? + +--¿E sinó?... Hemo'stau sociu cuande no teníbamo ne un chentavo e +allora que yo tengu argún se ne íbamo a separar?... Yo le rompo un +güeso se me hace esa purquería... ¡Porque era propio ina purquería!... + +--¿Y por qué no se quedaron allá... no más? + +--¡Ma... osté se afica! Pepín iba a sofrir on pocu con la pregunta +curiosa de lo conocidos... e ne hemo venido aquí. + + * * * * * + +Y al mirar la enérgica cabeza noble del hombre que hablaba, tuve +envidia de su fuerza, pareciéndome que la luz del quinqué alumbraba +en esos momentos no la miserable pulpería en que me hallaba, sino un +templo suntuoso, levantado al amor y a la amistad, por la inmensa +piedad de los pequeños que un día serán grandes... + + + EN EL BAÑADO + +Al paso de nuestras cabalgaduras seguíamos la tortuosa senda que +cruzaba el bañado en los días de seca, chapaleando aquí y allá el agua +cristalina, conservada como un tesoro por el pajonal, que le cubría +celoso con su manto verdinegro, orlado de nenúfares y camalotes. + +--¿Sabe que es lindo el bañado, don Pascasio? + +--¡Y cómo no, amigo!... Por eso el que cae a estos aguazales no los +deja sino con pena, y los que nacieron en ellos y se ausentan, jamás +lo hacen para siempre... Volvedor como pato'e la laguna, dicen los +criollos... ¡y es verdad! + +Tendí la vista sobre el pajonal que ondulaba movido por la brisa y +seguí complacido las bandadas de siriríes que se alzaban en montón, +dando el alerta con el rumor de sus rápidas alas a las gallaretas y +a las grullas y a los pesados ocós que dormitaban a orillas de los +juncales, esperando el paso de las mojarras, inquietas y perspicaces... + +--¡Mire que tendrá cuentos el bañado, don Pascasio!... Si yo pudiese, +me quedaba un tiempo... ¡Ha de ser divertido estudiar las costumbres de +tanto pájaro y de tanto bicharraco como hay!... + +--No crea que son muchas las clases... Pronto las conocería a todas +y después le sucedería lo que a mí, que no distingo los pájaros ni +los bichos sino cuando tengo que comerlos... ¡y eso por el olor y +la necesidad, porque como decimos aquí “pa boc'hambrienta no hay +carn'hedionda!” + +--Mire cómo hierven los patos en aquel charco... Fíjese qué colores más +lindos... ¡Si parecen bruñidos los cuerpitos y hechos con mosaicos de +rubíes, de esmeralda y de brillantes! + +--Ésos no son patos sino gallinetas... como quien dijera las perdices +del bañado... Comen lombrices y por eso hay algunos que no las quieren +aunque sean riquísimas... ¡Vea!... No admiten en su sociedad sino a los +cucharones que con sus picos chatos les revuelven el barro del fondo +y les descubren la comida... Se dice que son compadres, pero que no +se tutean para no darse confianza y tener después que pelearse... La +gallineta es ligerísima para comer, pero no abusa de la lentitud de su +amigo y le da lugar y tiempo... + +--¡Qué precioso aquel charquito de la derecha!... Mire... Parece +esmaltado. + +--Ése no es un charquito sino un charco muy hondo... Si fuese playo, +no andarían en él los cisnes y los patos picazos, que revuelven las +aguas profundas persiguiendo los pescaditos... Éstos vienen en cardumen +a guarecerse, asustados, entre las malezas de la orilla y por eso +están en ella las garzas blancas y los flamencos rosados esperándolos +atentos. Todos esos canilludos son haraganes y se aprovechan del +barullo que arman en el agua los grandes nadadores o de los ruidosos +zambullones de los carpinchos y de las nutrias... En el bañado, amigo, +es como en tierra firme... ¡El vivo vive del sonso y el sonso de su +trabajo! + +Y don Pascasio mirando a lo lejos y señalándome un punto lejano, +prosiguió: + +--Mire, allá, junto a aquel sauce quebrado que está como cayéndose al +agua... ¿No lo ve cubierto por una bandada de biguáes, que son las aves +negras del aguazal?... Obsérvelos... Saltan, zambullen, dan volidos +cortitos y vuelven a su puesto a sacudir sus plumas, que parecen de +azabache y a tragarse cualquier animalejo que haya robado su pico. +Fíjese bien y verá, casi entre ellos, pero discretamente apartada... +una garza-mora que se tiene sobre una pata, quizás para no cansar las +dos, mirando el agua con ojos de codicia... + +Según un cuento de aquí, la garza-mora era una viuda muy rica cuya +confianza ganó al dandy de los bañados, el Martín-pescador, mozo pobre +y haragán, fastuoso en el vestir y cargado de alhajas falsas como un +buen jugador sonso, quien inició la testamentaría, repartiendo cargos +y comisiones entre sus parientes los biguáes... ¡Claro! Muy pronto +desaparecieron los tesoros y la viuda se vió obligada a pleitear con su +apoderado, que es un maestro en la chicana. + +El juez es el tuyuyú, personaje grave y sesudo que dicta buenas +sentencias, pero que no tiene a sus órdenes ni un miserable gendarme +que lleve las citaciones... Y ahí la tiene usted a la viuda, +persiguiendo en los bañados a todos sus defraudadores para entregarles +las cédulas... Todas las mañanas viene la garza a buscarlos y sale +con las bandadas con rumbo hacia las cuchillas donde vive el tuyuyú, +pero cuando pica el sol, los biguáes se asientan en las lagunas y no +quieren seguir viaje a pretexto de que el calor los enferma. La garza +desconfiada, se queda entre ellos y observa el malezal con atención +para ver si en las corrientes ve pasar los rubíes y los brillantes que +formaban su tesoro aunque en realidad espere los animalejos que los +biguáes desprecian... porque no pueden con ellos. No tiene ni amigos en +el bañado: ¡ellos son ellos y nada más!... Si formasen gobierno, alguna +vez serían los representantes del más completo nepotismo... Se visten +igualitos, no conversan sino unos con otros ni se les ve reunirse con +nadie que no sea de su familia... Son envidiosos, egoístas y rapaces +hasta darles con un palo y de ellos no se saca sino perjuicio... La +carne es hedionda como la pluma y no se alimentan sino de bichos +inofensivos, porque son flojísimos y no se le animan a la sabandija! + +--¿Y el Martín-pescador? + +--Adonde anda la garza-mora no se le ve a ese canalla... Ella recorre +los ribazos que alumbra el sol, porque a ellos concurren las lombrices +y las víboras de que se alimenta y que los biguáes desprecian y él vive +entre las malezas sombrías o entre el ramaje tupido de las arboledas +costaneras, buscando las plateadas mojarritas que vienen curiosas a +contemplar las pedrerías de su ropaje reflejado en el cristal de las +corrientes. + + + DE RAZA + +Había concluido el ligero aseo de mi persona que permitían las +comodidades de la fonda y me disponía a darle un vistazo a mi caballo, +largado en lo que llaman “el potrero” los dueños de la casa, y que era +un pequeño corral de alambre, en el cual los animales debían encontrar +su comida, pero que no la encontraban sino condicionalmente, cuando +golpeó alguien la puerta entrecerrada del cuarto que ocupaba. + +Era el patrón, que venía cargado con una pila de guascas y cojinillos y +con una maleta de lienzo, por entre cuya abertura se veían los cantos +rojizos de varios quesos, curados con pimentón: + +--¡Es que viene otro güespe, señor!... + +--¿Por qué no le pone en otra pieza, che?... Yo tengo mal dormir... y +con ese olor a queso va a ser tremendo... + +--¡Si no hay más cuarto qu'éste, señor!... Por eso'stán las camas... + +Interrumpió nuestro diálogo la llegada del tal huésped, que venía +jadeante. Ni saludó por mirar los efectos que el patrón había +descargado en medio de la pieza y cuyo inventario hizo rápidamente con +una sola mirada: + +--¡Están todos!... ¡Ah!... ¡No!... Me faltan el sobrepuesto de +cuero de gato y el cinchón... ¡Ah!... ¡No!... ¡También están!... ¿Y +los quesos?... ¡Son ocho!... ¡Ah!... ¡Sí!... ¡No se ha estropeado +ninguno?... ¡Bueno!... ¡Perfectamente!... Hay uno que viene bufando, +pero todavía está entero... + +A esta altura de sus investigaciones recién notó mi presencia, pues me +hizo una especie de mueca y movió la cabeza. + +--¡Vea... fondero!... ¿Es seguro el cuarto?... Mire que traigo buenas +pilchas, que no son mías y además esos quesos... Ya ve que el asunto es +serio... + +Comprendí que mi catadura no le inspiraba confianza y que me tomaba por +hombre capaz de hacerle un tirito... + +--¡Puede cerrar la puerta si gusta, señor! Yo no tengo nada que hacer +en el cuarto sino a la hora de dormir... + +--¡Ah!... ¡Bueno!... Así estaré tranquilo... Mil gracias, señor... Yo +soy don Aurelio--quizás me conozca de nombre--el nuevo maestro nombrado +para la escuela cinco... Me he formado con Canete en el distrito tres y +soy de los que ya se van aburriendo, amigo, con estas cosas... ¡Che... +fondero!... Tenga cuidado con mi caballo, ¿eh?... Mire que si me quedo +a pie el responsable es usted... ¿no? + +Y encarándose conmigo y tomándome familiarmente por un botón del saco, +como para asegurarme, prosiguió: + +--No crea que la recomendación es infundada... En estos fondines de +campo, dejan escapar los caballos para obligarlo a uno a quedarse dos +o tres días de huésped, hasta que se procura otro... La mejor manera +que hay para defenderse es decir que uno no tiene plata para pagar +la pensión. Entonces se apresuran a sacarlo del atolladero estos +vampiros... + +El hombre era locuaz y pronto me mostró todo su bagaje, formado por +palabras sin sentido positivo y por ideas ajenas, recogidas en el +correr de la vida, ya sea en los comentarios de pequeños círculos, como +en las columnas de los diarios, cajones de turco en que encuentran +baratijas lucientes, para adornarse a poco costo todos los perezosos +petulantes que gustan de las galas del pensamiento, pero que no quieren +trabajar para obtenerlas, contentándose con los facsímiles de ellas. Se +quejó del estado financiero del país y me dijo que si él fuera ministro +de Hacienda ya vería yo lo que era prosperidad: + +--¡Pero no lo seré nunca, compañero!... Roca no busca sus ministros +entre los hombres como yo, sino entre sus paniaguados... ¡Y es +justo!... Un suertudo como él, que no sabe nada de nada, les teme a las +personas ilustradas... Se siente chiquito ante un libro, aunque sea una +anagnosia... ¡Vea!... Aquí, entre nosotros, no más, suceden cosas que +lo pintan... Tenemos un auxiliar de la subinspección escolar a un tipo +picado de viruelas, ñato, peticito... que es de los que dicen setiembre +por septiembre... ¿Y sabe por qué lo nombraron?... Porque le escribió +una carta llamándole ¡Conquistador del Desierto!... Y del maestro de +la escuela rural del segundo distrito ¿qué le diré?... Bástele este +dato... Ha sido guitarrero y es hijo de un francés boticario... + +Estirado en mi catre, poco a poco me iba adormeciendo, mecido por la +voz monótona de mi interlocutor que parecía un arrorró... + +--Perdone, amigo... pero tengo que madrugar y voy a ver si me duermo... + +--¡Hombre!... feliz de usted que tiene sueño... Yo soy tremendo para +pescarlo... Dígame, ¿le incomoda dormir con luz?... Le pregunto, porque +yo, en lo obscuro, no pego los ojos ni a garrote... Cada ruidito +que siento me pone nervioso y despierta mi curiosidad... Me pongo a +rezar... ¡y nada!... ¡No viene!... Me pongo a contar a media voz... +¡y nada!... ¡Tampoco viene! ¡Es una desesperación!... ¿Sabe lo que +me suele dar sueño a veces?... ¡La conversación!... ¡Cuando tengo la +suerte de toparme con algún solista suelo ser dichoso!... + +No le contesté y me quedé inmóvil. El hombre se revolvió en la cama, +y luego que vió la inutilidad de sus esfuerzos para tener un oyente, +sentí que empezaba a murmurar un padre nuestro, que repitió hasta que +me dormí. + +De repente oí entre sueños una voz que clamaba: + +--¡Amigo!... ¡Eh, amigo!... ¡La gran perra con el ronquidito embromador +que había tenido!... ¡Amigo!... + +--¿Qué hay?... + +--¡Nada!... Es que usted es tremendo cuando duerme... ¿Cree que he +podido pegar los ojos?... ¡Voy a contar!... Quizás logre algo si usted +me da tiempo y suspende un poco el soplidito... ¿Sabe que si no es +asmático le pasa raspando?... ¿O duerme con la boca abierta? + +Sentí que el hombre decía a media voz... ¡uno!... ¡dos!... ¡tres!... +acompasadamente. + +Lo seguí hasta que dijo “treinta”, y de ahí para adelante no sé lo que +sucedió, pero el hombre debe haberse entregado a excesos terribles a +fin de despertarme, porque en algunos momentos llegaron a mis oídos +ruidos diversos y hasta una alegación con el fondero, quien desde la +pieza vecina reprochó a mi compañero su imprudencia, recibiendo de éste +una andanada de insultos y maldiciones... + +A la madrugada abrí mis ojos y lo primero que oyeron mis oídos fué la +voz del nuevo maestro de la escuela cinco, que agotaba la aritmética, +poniéndola de carnada para su sueño rebelde. + +--¡Setenta y tres mil novecientos noventa y cuatro!... ¡Setenta y tres +mil novecientos noventa y cinco!... + +--¡Buenos días, amigo!... ¿Qué tal la noche? + +--¡Como la mona, amigo!... En mi vida he pasado otra igual!... ¡Qué +desvelo bárbaro!... Decididamente la conversación es para mí como un +veneno... + +--Tal vez se marea... + +--No sé, amigo... pero en adelante no admito cuarto con gente... +Preferiré quedarme en el patio... ¡La gran perra... con los +roncadores!... Si yo fuera gobierno los condenaba a la muerte o les +ponía una campanilla que no la pudieran dejar ni para comer... + +--Los roncadores y los solistas, debían nacer con un cascabelito como +las víboras venenosas... + +Se quedó callado un momento y luego, incorporándose para comenzar a +vestirse, me dijo confidencialmente: + +--El mundo, che, iba a parecer una pandereta y a ser más aburrido que +baile entre la familia... ¡Mire!... Es mejor que las cosas sigan como +están no más, pues si el no dormir es feo, el no hablar será peor. ¡Se +lo afirma uno que entiende el asunto!... + + + PATRIOTISMO... Y CALDO GORDO + +--¡Mirá, hermano... yo sé lo que te digo!... Si la historia y el +patriotismo, manejaos con cierta malicia, no te pueden abrir cancha, +es porqu'estás destinao a vivir de tu trabajo... ¡Pero es bueno que +tentés!... La historia... + +--Como para historia'ndo yo... que de pobre me voy quedando hasta miope. + +--Pior andaba Taquito... ¿te acordás?... ¡Bueno!... Y ya lo ves aura... +¡Juntó platita para casarse, se da corte hasta con Roca y es hombre +que ha'segurao su pucherito y su catre!... ¡Mirá! P'hacer vivir a las +gentes no vas a'llar protector que lo iguale a San Martín... ¡Ésa es +muñeca, che!... Si aprendés a manejar la vida e nuestros guerreros, +reít'e todos los jueces con sus listas de remates y nombramiento de +oficios... ¡No hay caldo más sustancioso que el que toman los patriotas! + +--Sí, che... pero hay que tener coraje... ¿sabés?... y cierto barniz de +loco... + +--¡Gran cosa el barniz!... Lo que hay que tener es ganas y sentir +necesidá... + +--La perra con el Taquito que habí'entendido la biblia... ¿Quién ib'a +crer, viendoló en la facultá, que llegase a pesonaje y se codiara algún +día con Carranza y con Mantilla, con Biedma y Leguizamón?... + +--¡Ésos son los pichoncitos!... ¡Pensá en los otros más grandes!... +Mirá. Cuando hizo el descubrimiento de aquella hija natural del trompa +de San Martín, recién estaba estudiando y sin embargo se hizo de +relación con López y don Bartolo, terciando una polémica entre Groussac +y Zeballos... ¡Ya lo ves!... ¿Qué no podrías ser vos, que al fin sos +tod'un dotor, si te metieras en una?... + +-Yo, hermano, no tengo cuero pa semejantes correas... + +--Porque sos sonso y te da por lo romántico, cosa que Taquito no +tenía... ¡Fijate!... Una mañana me lo hallo en plena calle Florida y +lo convido a'lmorzar... Estaba contentísimo. Hasta llegó a interesarse +por mis trabajos d'estancia... Nos sentamos y como era natural vo'y le +paso el menú... ¡Pucha qué cambio, che!... No bien l'ech'una mirada, +se paró temblando e rabia y me gritó como loco... A ver, che, vamonós +d'este fondin!... ¡Esto es un crimen!... ¡Es un delito!... ¡Al gringo +qu'es dueño de este tugurio, deberían secarlo en la cárcel por bandido +y facineroso! ¡Claro!... A los gritos, corrió el dueño de la casa y +todos los concurrentes, y él, saltando sobre una mesa, pidió a los +argentinos que s'encontrasen presentes que abandonasen la sala... ¡No +se puede comer, decía, en la casa de un canalla, que ha tenido el +atrevimiento de poner entre los platos del día nada menos que bacalao a +la española, siendo el aniversario del sorteo de Matucana, en que los +más preclaros patriotas, pagaron con su vida su amor a la libertá!... +¡Qué cosa bárbara, che!... ¡Claro!... Fuimos a dar a la comisaría... +¡Per'hubieras visto los diarios a la mañana siguiente!... Taquito +fué casi un héroe y el gobierno le tuvo que dar un puesto pa medio +desagraviarlo y apaciguar la opinión... + +--¡Bueno! ¡Perfectamente!... Yo lo comprendo todo... pero cuand'uno no +puede hermano... ¡no puede y no hay que hacerle! + +--¡Hay que poder no más!... Taquito es consecuente con sus locuras y +es lógico con su conducta... ¡por eso ha subido!... Un día, lo hallo +parao en la calle, grave y serio como debe ser todo hombre que sabe +qu'es importante y lo convidé a seguir. “No puedo, hermano... Estoy +esperand'un tránway... ¡el único d'esta línea en qu'es mayoral un +criollo!... No hay nada que me reviente como pagarle a un gallego para +poder circular en las calles de mi patria... ¡d'esta patria, agregó +con voz de trueno, qu'es cuna de tanto prócer!” ¡Ya ves!... Cualquiera +crería que Taquito ib'a dar al manicomio y ha ido a dar al Congreso y +es caudillo y hombre de porvenir... Será ministro en el extranjero, +senador y si me apurás mucho hasta president'e la república... Con la +historia y el patriotismo, che, se lleg'a todo en esta tierra... + +--Si yo soy un convencido, hermano... pero le temo al ridículo... ¿Soy +sonso, me dirás?... ¡Y bueno!... Yo lo sé, pero con eso no me voy a +remediar y es por lo que t'he pedido que me recomendés a tu primo... +¡Los jueces pueden hacer mucho por los sonsos, cuando quieren!... + +--Pucha que sos pavo... ¡En fin!... No hay pior sordo qu'el que no +quier'escuchar... + +--Decime... ¿Y vos sabés por qué se mudó Taquito de la casa e la +suegra, produciend'un bochinche de familia?... ¡Fué porque la señora +permitió que visitas'en la casa un catamarqueñito que se llamaba +Goyeneche!... No podía oir el nombre, según decía, sin recordar +Vilcapugio y los versos del himno nacional: “!Y cual lloran bañados en +sangre, Potosí, Cochabamba y La Paz!...” + +--¿Qué loco lindo, no?... Yo, a la verdad, me alegro de que le vaya +bien y lo sigo con placer, aunque se'a la distancia... Vez pasada +la fuí a ver a la hermana, con quien tengo relación y atend'este +dialoguito que lo pinta de mano máistra: + +--¿Y Taquito?... ¿Dónde vive?... ¡Hace mucho que no lo veo! + +--Vive aquí... Ocupa, la planta baja... + +--¡Mirá... qué suerte para usted!... + +--¡Cómo no!... Sin embargo, ahor'andamos medio mal, por causa e mi +chiquilina qu'está'prendiendo el piano... + +--¡Ah!... ¿Lo molesta en sus estudios?... + +--¡No! Es que la otra mañana vino el máistro y l'empezó a enseñar la +introdución del himno nacional, qu'es tan bonita... En eso estábamos, +cuando de repente l'oigo que gritaba de abajo... ¡Che!... ¿Querés +decirle a la chiquilina que se deje d'embromar?... ¿Vos no sabés que yo +n'oigo nunca el himno aplastao en una silla? ¡Desde hace dos horas me +tiene de pie! + +--¡Si no es nada, che, le contesté, es la niña qu'está con el +máistro!... ¡Más bien no me hubiera óido!... ¡Vino a casa y lo puso al +pobre don Domingo pior que si fuese un trapo e cocina, diciendo qu'era +una indignidad andar manoseando la música de la patria y enseñando al +pueblo a no tenerle respeto y que lo debían quemar por hereje y mal +entretenido! + +--¡Bueno, che... todo eso te prueba qu'es un desequilibrao! + +--¿Y qué ganás vos ni yo con el equilibrio que tenemos?... ¿Vamos a +ver?... ¿De qué nos sirve?... Él, con sus locuras, vive y engorda, y +nosotros con nuestro juicio nos morimos de hambre... ¡Mirá, hermano... +convencete!... ¡La gent'e juicio va siendo la cola'el mundo y hay que +castigar pa ponerse a la cabeza, si es que se quiere andar limpio!... + + + DIVORÇONS... EN CRIOLLO + +--¡Claro!... ¡Pa vos es de lo más sencillo que agarremos cada una pa +nuestro lao, porque no pasás de ser una mujer inorante, que ni sabés +valorar el marido que tenés, cuantimás guardarle las consideraciones y +los respetos debidos!... Convencete, che... sos de lo más ordinario... + +--¡Tan fino que sos vos... que no respetás ni el kerosene de la +lámpara!... + +--¡Tu madre... usab'alpargatas pa curarse de las muelas!... ¡La gran +perra... con el destino que tienen algunos hombres...! ¡Cada vez que +pienso que yo he sido medio pueta y que si no llegué a nada fué por +haberte querido... me dan unos ímpetos y una rabia...! ¡P'cha qu'he +sido animal...! Bien me lo sabía decir la madre de mi padrino... +¡Disparale al conventillo Manolo y vivirás en palacio!... ¡Y en lugar +de dispararle m'encajé hasta las orejas...! + +--¡Mejor sería que trabajaras a'nque fuera de changador... en vez de +pasarte el día cargando monas al hombro, sin que te paguen un cobre!... +Debías de tener vergüenza y dejarte de puesías... + +--¡Callate... besti'e carga!... ¿Qu'entendés vos de la vida ni de +los goces del mundo...? Vos sos feliz teniendo un pedazo e carne y +dos hojas de repollo... ¿No ve, aura... no más? ¿No me atropellás, +furiosa porque no he venido anoche y en lugar de preguntarme, como +mujer cariñosa, si h'estao ocupao en algo, me amenazás a una limpia, +queriendo echarme del cuarto diciendo qu'estoy mamao...? ¿Cres qu'eso +será cariño?... ¡Lé los diarios, che... instruite un poco y tratá de +ser más fina, siquiera pa diferenciar...! + +--¡Es claro...! ¿Y por qué no me aconsejás de que me siente en el piano +y abandone los planchaos...? + +--¡No seas macaniadara, che... hacem'el favor y seguí, a'nque sea +de lejos el movimiento social pa que no te sorprendan los sucesos y +te lleven por delante...! Dejá de ser planchadora ni a'nque sea por +diez minutos y sé un poco mujer... ¿sabés?... Eso es lo que buscamos +nosotros, como dic'el diputá'Olivera... ¿ves?... que las mujeres sean +menos animales de trabajo y apriendan a no desperdiciar la felicidá... +P'cha si l'hubieses escuchao como yo lo escuché anoche, hablandonós del +divorcio y pidiendonós ayuda pa'cer triunfar sus principios... + +--¿Ustedes...? ¡Bueno...! Solamente a un extranjero se le puede +perdonar que s'equivoque tan feo... + +--¿Extranjero...? ¡Si es más criollo qu'el chiripá, y usa unos lentes +gruesísimos y pantalones finitos...! Y qué pico el que tiene, che, y +qué cáidas las que les hizo a las criollas, que no saben sino trabajar +y llenarse de familia, olvidando que sus maridos son también hijos +de Dios y que si no los atienden ha de llegar un momento en que se +cansen de ellas y se salgan a la calle en busca de una puesía que no +encuentran en su casa... ¿Sabés cuáles son los enemigos de los pobres y +de los trabajadores...? ¡La vulgaridá aplastadora de las mujeres que no +piensan sino en enllenarse el buche y enllenar el de sus hijos...! Hay +que tener puesía ¿sabés?... idiales grandes y ler much'historia, pa +saber lo que hacían los romanos, que fueron los dueños del mundo cuando +toavía no se conocían los ingleses... ¡Ésa era gente, che!... Todo el +día no la veías sino pasiando en las calles, tomando el sol en las +plazas, pintando, haciendo versos y discursos o sin'ocupando sus horas +en banquetes y comilonas que no se acababan nunca!... Se compriende que +las mujeres de semejantes maridos no anduviesen com'ustedes prendiendo +velas a los santos pa salir de un atolladero... + +--Claro!... ¡Ellas harían como vos... que salís de los pantanos +prendiendolé a la giñebra... si encontrás quien te la pague... a'nque +sea una planchadora, como lo es tu mujer...! + +--No, che, vos lo crerás si querés y sino no lo crerás, pero aquí donde +me ves soy una de las columnas que sostendrán el divorcio... Tenemos +que reacionar y a'nque no vamos ganando ni un centavo en la parada, es +preciso no'lvidarse que no todo ha de ser pan... + +--¡Claro!... ¡También ha de haber galleta y ésa no te v'a faltar! + + + ¡CUATRERISMO VIVITO! + +--Pero si hasta parec'incréible, che, que un hombre como vos, joven, +rico, ilustrao, que ha viajao por toda Europa y que se tiene por +miembro de l'alta vida porteña, pueda ser tan lleno e preocupaciones y +de sonseras... T'estoy mirando y t'encuentro igualito a mi tía Segunda, +que cuando te quiere ponderar la distinción de alguna persona, te dice, +frunciendo la boca y abriendo los ojos “habl'en francés, che, como si +fues'en castilla...” Esas ideas, hijito, eran como pa tu abuelo y a +vos te quedan en el tiempo de aura como te quedarían los calzones de +alzapón o la galera peluda. + +--¿Pero, qu'es lo que querés, entonces?... Que yo piense como la +cocinera o como los piones de l'estancia...? ¡Pues no me faltaban +más!... Y después, che, no te olvidés, que por algo tengo un título +de abogado y que yo no puedo considerar las cuestiones, así, +pedestremente, como vos las considerás... Ustedes aquí... y al decir +ustedes me refiero a todos los como vos ¿sabés? que son un'especi'e +gauchos de levita, que no respetan nada y para quienes la vida +intelectual es como la pampa de antes, cuando no había alambraos, que +se podí'atravesar por donde quiera, teniendo caballos y asentaderas... +¡No tienen idea de las responsabilidades, ni se dan cuenta de lo que +son las bases fundamentales de la sociedá y atropellan no más a ojos +cerraos...! ¡Al pensamiento no le reconocen más límite que la fuerz'e +la lengua y le pegan al razonamiento en criollo como sus antecesores +le pegaban al parejero en las boleadas de avestruces... hasta +reventarlo!... ¿Vamos a ver...? Quienes son los congresales de aura pa +corregirle la plana nada menos que a Vélez Sársfield, que cuando les +dió a las mujeres los derechos que les dió, lo hizo para que fuesen +socialmente lo que son los árboles que el ingeniero Luiggi plant'aura +en los médanos de Patagonia... una especie de reparo pa evitar que los +vientos se lleven otro lao las arenas que nos trajeron de todas partes +del mundo. + +--Mirá, hermano... dejá la sociología y vamos a lo qu'es razón... Aquí +no estamos en Francia, ni en Inglaterra, ni en los Estados Unidos... +¿sabés?... sino en Buenos Aires, y entonces no tenemos pa qué pensar +en francés ni en yanqui, sino en criollo viejo... d'ese que al pan le +llama pan y al vino, vino. + +--¡Qué le v'a llamar, che... si es pura falsificación y cuatrerismo +vivito...! ¡Se cuatrea en moral, en ilustración, en finanzas, en +ideas... en el diablo!... ¡Se vive carniando ajeno y maquinando +recursos pa desfigurar las marcas y poder vender los cueros! ¡Mirá! +Fijate, no más, en lo que pas'en el tiatro con las damas distinguidas +del alto mundo social y te convencerás de que todo es faramalla... No +van a sus localidades de la Ópera cuando “Iris” sube a escena, porque +se ha dado en decir qu'es una obra zafada... pero van a la cazuela... + +--¡Che...! ¡Aura que hablás de tiatro... sabés lo que le ha pasao al +dandy doctor Pitanga...? ¡Hermanito...! ¡Si es una cosa divina!... +Habiendo leído a “Afrodita”, que recién llegó a sus manos cuando +Berutti la puso en música, le pareció distinguidísimo aquel bello +Demetrios, conquistador de todas las mujeres de su tiempo, como se +cre que lo es él con su fach'e tenedor para comer caracoles, y para +imitarlo a conciencia llamó su barbero y se hizo dar un'afeitada de la +que sólo escaparon, y eso por casualidá, la melena opulenta y el bigote +aventurero... A los dos días estaba con una fiebre que volaba, che, y +han tenido que acostarlo y envolverlo en algodones... + +--¡Claro...! Pitanga es otro que tal, como los cuatreros del congreso y +del ejército y de la política, solamente que él, inocente y petulante, +lo es de la historia griega y nos llama l'atención porque rebalsa la +medida y es un sonso que anda guacho... pero ya verás de aquí a unos +días, cuando se junte con los Bismarck y con los Edison y los Spencer, +como hasta vos lo aplaudís y t'encrespás indignao si me sentís un +chiflido. + +--¡Bueno, che, perfectamente...! Convengo en que tengás razón, ¿pero +serás capaz de decirme qu'en Europa las cosas son de otro modo...? ¿Y +qué gauchos hay allí, pa que hayan enseñao a cuatrerear a todos los +habitantes? + +--¡No creas lo que te cuentan, hermano...! Las gentes allí tienen +conciencia y respetan de verdad todo lo qu'es respetable... ¡Te crés +que vas a encontrar hombres de tu condición o de tu clase social, que +sean lo que sos vos... un'especie de anarquista... en ideas, porque lo +qu'es con los pesos más fe le tengo al mastuerzo...! + +--¡Esto sí qu'es lindo, che!... ¡yo creía y así se lo dije a éste, +que t'iba a encontrar dispuesto pa cáirle a la Europa entera, porque +llegastes a ella y ni siquiera mosquió...! + +--¿Y vos crés que mosquió más al verlo llegar a Roca, o al alegre +Pellegrini...? ¡Mirá!... Allí la gente de aquí no sirve sino para dar +propina y para comprar remedios y vestidos de señora... baratitos, pero +que parezcan caros. + + + ENTRE YO Y MI PERRO + +Con la primera luz de aquella espléndida mañana de primavera y con el +primer mate que me alcanzaba a la cama la vieja sirvienta calabresa, +que sabía cebarlo como poquísimas criollas, teniendo la tradición de +los grandes maestros en arte tan difícil en realidad como simple en +apariencia, llegó a mis oídos la noticia desagradable. + +--¡Siñore...! Lu pochocho s'isscapó... S'antretenib'a la porta e se +n'andó. + +--No importa, le repliqué con fingida seguridad. Estamos en primavera +¿sabe?... y al pobre perrito se lo habrán arrastrado sus instintos +perversos, Dios sabe adónde... Ya volverá... + +--Ma no te olvidés, padrono, de li asasin monichipali... Prendono i +perriti a la matina, e due ore dopo ne ti resta ne la memoria...! + +--¡No...! Ahora ha de volver... + +Y a pesar de mi seguridad, una extraña desazón se apoderó de mí, +obligándome a salir de la cama y llevándome hasta el balcón, ansioso de +inquirir algún dato tranquilizador. Pasaban por mi mente, en confuso +tropel, ideas terroríficas y cuentos de perritos desaparecidos sin +remedio, máxime cuando los protagonistas, como el mío, eran deudores +morosos de la municipalidad por el impuesto de patentes y estaban +expuestos por ello a una ejecución perentoria como defraudadores del +fisco. Miré a lo largo de la calle, escruté la vecindad, aparentemente +tranquilo, y no encontré ni sombras de una huella. Seguramente iría ya +camino del depósito de perros vagabundos o de la grasería en que dejan +su beneficio a la humanidad de su tiempo, ya en forma de manteca o de +botas, carteras o cinturones, aquél cuya existencia me preocupaba. + +De repente se abrió la puerta del conventillo frontero y salió +pacíficamente a la vereda el viejo perro sarnoso del remendón que +me atormentaba diariamente con su incesante martilleo y su canto +destemplado. Dió algunas vueltas tosiendo, pues además de viejo y +sarnoso y cascarriento, era asmático, y se sentó gravemente con +el muñón de su cola extendido sobre las piedras. Yo lo observaba +comparándolo con mi foxterrier, blanco como un copo de nieve y me decía: + +--¡Lo que es la vida, amigo!... ¿De cuántas aventuras peligrosas +habrá escapado esta inmundicia de perro de zapatero, que ya no será +charquiado por nadie?... ¡Sin embargo... para haber llegado a tener +la facha que tiene, más le valiese que lo hubieran ahorcado hace +algunos años!... ¿Qué placeres puede guardarles la vida a perros de +semejante catadura?... Y como en ese momento lo mirara, vi que se +ponía de pie, paraba las orejas y trataba de ver algo que sus ojos no +veían, seguramente, pero que su instinto le anunciaba, y siguiendo la +dirección de sus miradas, apercibí, allá a lo lejos, una cuadrilla +de ocho o diez perros de todo pelaje y alzada, que corrían jadeantes +detrás de una perrilla calavera; que, haciéndose la temerosa y la +esquiva, los excitaba en sus empeños. + +Por la vereda venía mi perrito, apartado de la cuadrilla, pero +corriendo a su lado con verdadero entusiasmo. Con su cola en alto, su +lengua fuera de la boca y el cuello y el lomo salpicados de pintas +rojas, reveladoras de los combates que había librado con sus rivales, +pasó por frente al balcón como una flecha, no sin lanzarme una mirada +de soslayo, como diciéndome: + +--¡Espérese!... ¡Vuelvo!... ¡Esto no es cosa de perder tiempo!... Usted +sabe lo que son necesidades... + +Y pasó como un torbellino la perrada jadeante, mientras el pobre viejo +tosía en la vereda y se lamía los rígidos bigotes, como diciendo ante +aquella visión de lejanas épocas pasadas, pero queridas: + +--¡Ah... mis tiempos...! ¡Si no fuese esta tos del diablo, ya les +enseñaría yo cuántas son cuarenta y cinco a todos esos macacos...! + +De repente, la perrilla, volviendo sobre sus pasos, desembocó en +la cuadra y tomando por la vereda donde se hallaba el asmático +protestador, siguió su carrera desenfrenada habiendo dejado muy atrás a +la turba de sus adoradores. + +El viejo la vió venir y permaneció impasible en apariencia, engañándome +a mí mismo que lo observaba, pero cuando la tuvo a su alcance se +transformó: se le concluyó la tos, le brillaron los ojos entre las +tupidas cejas, y sus manos tuvieron fuerzas todavía para sujetar a la +incauta y empujarla hacia el zaguán de la casa, previendo la cólera +irreflexiva de la juventud que la seguía, y que ya doblaba la bocacalle +prosiguiendo la persecución interrumpida. + +Llegaron los perros en tropel y se arremoliñaron ladrando furiosos y +arremetiendo contra el viejo camandulero y atrevido, con intenciones de +despedazarlo, mientras yo gritaba al zapatero, deseoso de defenderlo, +movido por una instantánea simpatía: + +--¡Che!... ¡Zapatero...! ¡Defienda a su perro, que es un tigre...! + +Y terminado el ruidoso suceso callejero, el fugitivo volvió al hogar y +nuestra vida siguió su curso de siempre, borrándose de mi memoria el +incidente hasta una mañana en que un hecho en apariencia insignificante +me lo recordó, probándome con la elocuencia de los hechos que hasta los +perros conservan memoria de los sucesos desgraciados de su vida. + +Entraba el invierno y tomábamos el sol, mi perro y yo, en el balcón de +la casa, cuando de repente aparece en la vereda de enfrente el viejo +del remendón. Verlo mi perro, erizarse y echarse a ladrar furoso fué +todo uno: quería salir del balcón y atropellarlo. El viejo vencedor lo +miraba impasible e indiferente: + +--Callesé, le dije yo a mi perro... ¡Joven petulante y rencoroso!... +¿No tiene vergüenza de querer vengarse de un pobre viejo que le enseñó +a vivir...? ¡agradezca y aprenda para algún día... que también le ha +de llegar, si no se muere... que más vale una aguja a tiempo que una +máquina de coser! + + + CARNAVALESCA + +--Así me dijo Parrita, mirándome con aquellos ojazos negros que +tiene... Vayasé mañana, comadre, hasta la call'e Perú y trat'e +convidarmel'a esa galleguita ingrata... ¿quiere?... Y aquí me tenés +m'hijita cumpliendo la comisión pa tranquilidá d'ese pobr'e mi +compadre, que anda como asonsao de puro pensar en vos... Aura sí que +no le faltaría más sino que lo desairases... ¡Un mozo tan bueno y +tan caballero...! No es por ofender a naides ¿sabés? pero en toda +la segunda, no hay agente que se le compare y esto lo ha reconocido +hast'el mismo comisario... ¡Y mirá quién te lo dice... ¡Nada menos que +la novia del cabo Pancho Rosales, president'e los Macacos... + +--Bueno... pero... es que yo no puedo salir porque la señora es enemiga +del carnaval... + +--¿Y todavía tenés coraje de llamarle señor'a semejante espantajo...? +¿Y quién es ella pa ser enemiga del carnaval, con ese pescuezo que +tiene y ese tall'e budinera? + +--¡Sí...! Es así... ¿Pero qué quieres hacerle?... + +--¡Dejat'e firuletes, mujer... y no seas pava...! ¿Vas a cambiar tu +novio y un baile, nada menos qu'en los Macacos Ambulantes, por una +cucaracha vieja, que al fin se aprovecha de que sos d'España pa sacarte +el jugo por unos cuantos centavos...? + +--¡Yo no cambio... pero es menester pensar en que no tengo ni ropa!... +Tendría que hacerme algún traje... y aprontar alguna cosa... + +--Mirenlán a la princesa... T'estás creyendo, quizás, que te van a +retratar pa que salgás en los diarios... ¡Fijate...! Con esa pollerita +que tenés, que a'nqu'es de volao en forma, le cairán bien unos moños +prendidos en el costao y una bata figurada con un metro e sedalina +puesta a modo e corselete... vas a ser un figurín pues, como dice +Parrita, tenés uno d'esos cuerpos que no precisan de ropa pa pegar un +sofocón... Y, después, como sos rubia y la bata ha'e ser celeste pa que +haga con la pollera los colores de la patria... + +--¿Pero los colores de la patria no son rojo y gualda?... + +--¡No seas pava, haceme el favor!... Como representamos la +confraternidá, vos que sos española, tenés que ir de argentina y yo +que soy argentina tengo que ir d'española... ¡Ligadas por una cinta +formad'e las dos banderas y llevando una pantalla y un pañuelito bordao +con pinitos o laureles... vamos a ser dos princesas para esos pobres +Macacos!... + +--¿Sabés?... ¡A mí lo único que me escuece es la señora!... ¿Cómo me +podré arreglar si me niega su permiso?... + +--¡Gran cosa lo que v'a negar ese barrilete!... ¡Le tenés un miedo que +no parece sino que fuera tu mama!... + +--¡Sí!... ¿Pero cómo hago... si me lo niega? + +--Enfermatelé o decile que tenés una tía qu'está malísima y que querés +ir a verla... + +--¡Si ella sabe que no tengo más pariente que mi hermano, que es +corista en el Apolo!... ¿Y si le avisa a éste?... + +--¡Bueno, che!... Si empezás a sacar dificultades te vas a quedar sin +baile y de paso me embromás, porque contando con vos yo me arreglé mi +disfraz y aura me v'a resultar que fué crudo y no coció... Acordate +que este baile es el baile del entierro y que ha'e ser mucho mejor +que los que hubo en carnaval, con ser que fueron de aquéllos que no +se olvidan jamás... ¡Figuráte aquel salón con alfombras y cortinados +com'una casa e familia y después con una mesa qu'era una confitería! +¡Los helaos y las masitas eran una tentación... A mi me sirvió Rosales +con esa gracia que tiene y no sé si fué porqu'eran de manos suyas, pero +jamás he probao un bocao más delicioso!... ¡Mirá, si t'encontrás con +Parrita que anda tan enamorao... qué rato irás a pasar... sin contar +con los festejos de toda aquella mozada que v'a ser de lo mejor!... +¡Con decirte que v'a estar hasta'el hermano del auxiliar, creo que te +digo todo!... + +--¿Y si le avis'a mi hermano?... + +--¡Gran cosa!... ¿Y qué v'acer?... ¿Les v'a escribir a Galicia +qu'estuvistes en un baile?... ¡No seas pava, mujer!... Si tu hermano +se lleg'a meter a sonso, lo hacemos agarrar con los muchachos diciendo +qu'está borracho y necesita dormir pa que no vay'acer daño... + +--¡Es que mi hermano es muy bruto!... + +--¿Y los Macacos?... ¡Se v'a armar si se mete a sonso!... ¡Mirá!... +Refalale un par de pesos pa que se vay'a pasiar y reite de lo demás... +¡Los hombres hay qu'entenderlos, che!... ¡Claro!... Si te lo largás en +seco y vos te vas a farriar arriejando el conchabito... sin darle ni +pa cigarros... el hombre se ha de enojar y le ha de dar la razón al +mamarracho e'la vieja... Pero si vos te hacés ver... ¡ha e'prender en +otra hornalla!... + +--El miedo que tengo es que vaya a la sociedad y que me saque del +baile... + +--¡Mirá!... Salite a las dos y andate derecho a casa pa'acabar con los +arreglo del vestido y de la bata y llevá la sedalina y unos tres metros +de cinta... ¡De l'otro ni te ocupés!... Si tu hermano es caprichoso, ya +verá quién es Parrita y aprender'a respetar la vos de la autoridá... +¡Diez horas de calabozo, me decía una vez Rosales cuando empezó a +festejarme y tata quiso privarnos, valen más que cien discursos!... Y +tenía razón mi negro... Tata quedó como un guante... + +--Yo lo conozco a mi hermano y sé que a bruto y a terco no le han de +ganar muy fácil... + +--¡Y yo sé quién es Parrita, y sobre todo Rosales, p'hablar de +confraternidá!... + + * * * * * + +--¡Porca vita de un cane!... La maliñitá di le donne innamorata e +proprio cume la sarna, que non rispeta ne figlio, ne fratello, ne +babo... e a'nque ne archivescovo... ¡Mirá in po li pobero gallego, come +l'e vichino da la cumesaria per ubriaco... ¡e per sunsu!... + + + DE VUELTA DEL PARAGUAY + +Aunque los diarios no lo hayan anunciado en sus crónicas sociales, +yo he regresado a Buenos Aires y por desdicha mía ha coincidido la +vuelta con las pascuas de Navidad y los festejos de Año Nuevo, lo cual +equivale a decir que también me han ligado felicitaciones y saludos, no +por mi llegada, así, sin noticias previas, sino por haber presenciado, +como cualquiera, la agonía y la muerte del 1902 y el trabajoso +nacimiento de su sucesor, al cual tendremos que vivirnos todavía, sabe +Dios en qué forma ni de qué manera. En fin, sea como sea, el hecho es +que yo estoy de vuelta, cargado de recuerdos y de impresiones y que +como corresponde al carácter de un periódico moderno, el director de +éste se ha demostrado tan adelantado, que llegado el caso de veranear, +lo ha hecho antes de comenzar la estación. + +¡Cuán provechosos son los viajes para la juventud y cómo desarrollan la +observación, el tacto social y el instinto de conservación! + +Esto lo pensaba durante una tibia mañana tropical en la estación +central del ferrocarril del Paraguay, mientras esperábamos con mi +compañera la partida de un tren que debía conducirnos de la Asunción a +San Bernardino y que estaba anunciada de esta manera: salida de 6 a 8 +a. m. + +Sin embargo, como hubiesen sonado las ocho y media y no viéramos +ninguno de esos signos característicos, precursores de la salida de +un tren en cualquier parte del mundo, resolví iniciar una pequeña +investigación antes de formular un juicio definitivo a propósito de la +exactitud en idioma guaraní. + +--¡Señor!...--le dije al jefe de la estación, que quizá para dilapidar +un poco la abundante riqueza del país--el sueño,--se paseaba lentamente +en el andén...--El tren para San Bernardino saldrá más tarde... +¿todavía? + +--Sí, señor... ¡Ahora no más va a salir!... me contestó con el +dulcísimo acento regional, y agregó bondadosamente a guisa de disculpa +por el retardo... Estamos esperando a mi compadre don Bautista--ese +boticario gordo de la calle de Palmas, frente al mercado--que va a +su quinta de Paraguarí... Es un hombre buenísimo, señor... Yo soy el +padrino de óleos de la menor de sus hijitas y él me sacó de la pila al +mayorcito de mis nenes... + +La llegada del aludido fué punto final de la instructiva relación +amistosa y pronto respiramos las frescas brisas del balneario +paraguayo--la laguna Ipacarahy--cuyo manso oleaje parece adormecer a +los yacarés y estimular con el calorcito de sus aguas la sed insaciable +de los colonos alemanes establecidos en sus orillas, haciéndoles +consumir con entusiasmo la cerveza de su propia fabricación, que, a no +ser así, tendría que consumirse a sí misma. + +--Vea, señor hotelero... No podemos bañarnos en esa casilla que nos ha +dado... + +--¿No?... ¿Y por qué?... me respondió el buen hombre, un poco +sorprendido de que halláramos una dificultad, nada menos que en el +mejor balneario de la República del Paraguay. + +--Primero... porque se ha instalado un yacaré precisamente a la entrada +del baño. + +--¡Bueno!... No le hagás caso... Ése se ha criado ahí desde pichón... + +--Y luego porque se nos ha metido en la casilla un hombre borracho y se +quiere desnudar junto con nosotros... + +--¡Ah!... ¡Bueno!... ¡No le hagás caso tampoco!... Es el capataz de la +cervecería... Ése está acostumbrado a bañarse hasta con la familia del +presidente... + +¡Claro!... No paramos hasta Montevideo, y me parece sentir todavía +sobre los labios el escozor de la brisa marina, cuando sopla del este +y en los ojos la cosquilla deliciosa que producen las uruguayas... sea +cual sea el viento dominante. + +¡Aquello sí que es vida y no esto de aquí, en que uno, atosigado por +los versos y las felicitaciones, no encuentra punto de reposo! + +En la tierra vecina, la existencia no es una carga, sino el día en que +hay extracción de lotería, pues todos los habitantes sin distinción de +sexo ni de edad, ofrecen ceremoniosamente a los extranjeros “el último +numerito que les queda”. + +Un comerciante holandés con quien departía una tarde, me informó de que +hasta el presidente Cuestas era billetero en sus ratos de ocio y que ya +había repartido varias grandes entre el sacerdocio y la milicia, clases +en las cuales tenía mayor número de amigos. + +¡Y quién me diría ahora, al verme en mi oficina pegando sobres y +escribiendo tarjetas, que soy yo aquel mismo mortal que pasó tan lindas +horas haraganeando y escapó con vida de un viaje de recreo porque Dios, +tal vez, no lo alcanzó a ver bien a la distancia! + +¿Por qué no me sucederá algo así como lo que le sucede al candidato +oficial a la presidencia uruguaya? + +Tiene dos personalidades, una escrita--Mac-Eacenh--y otra +hablada--Maquica--y gracias a esa particularidad desorienta a los +orientales más rumbeadores... aunque dudo que ni con eso fuera capaz +de escapar, entre nosotros, a las asechanzas de la propina y al goce +inefable de la felicitación... + + + FRENTE A FRENTE + +--Si es con dinero, che, que buscás ser ayudado, haceme el favor de ni +siquiera pensar en Enrique... ¡Se te va a enojar de veras y ya sabés el +geniecito que tiene... ¡A mí misma me desconocería!... + +--¡Basta, che!... ¡Basta!... decile que no se enoje y que cuide su +salud!... Su cuñado Raúl lo conoce demasiado, para ser capaz de +acercarselé con propósitos hostiles... Y haga patria uno con semejante +familia... Los cuñados, conforme se para uno en el zaguán, empiezan a +echarle los perros, y las hermanas no te digo nada... + +--¡Vos son injusto, Raúl!... Acordate de lo que ha sido Enrique con vos +y que aura te desconfía, sus buenas razones tiene... + +--¡Historia antigua, che!... ¡Macanas!... A una simple calaverada de +muchacho le da una importancia y un retintín... ¡Psch!... Decile que +no embrome, che... ¡que el jueguito es conocido! + +--No te digo que no... ¡pero la culpa la tenés vos, que sos un +tarambana y un ocioso!... + +--¡Bueno!... ¡Mirá!... Dejemonós de filosofía y vamos al grano... +Escuchame con atención, que la cosa es seria, Edelmira!... Lo que yo +ando buscando, ¿sabés lo que es?... ¡Bueno!... ¡Hacerme una plataforma +para ver si me caso como la gente! + +--¡Vaya!... ¿Y contra quién... dirigís tus tiros? + +--¡Todavía no he apuntado, che!... Ando con el arma cargada no más y +tengo la intención de no tirar sino sobre algo seguro y que medio valga +la pena... Por lo pronto, necesito darle cierto relieve a la persona, +comenzando a figurar en el mundo social con visos de personaje... +¿sabés? y es para eso que lo vengo a ver a Enrique... Quiero que los +amigos me obsequien con un banquete, con motivo de mi llegada de Europa. + +--¿Cómo de tu llegada de Europa?... + +--Es figurado no más,¿sabés?... Es un pretexto para dar la noticia en +todos los diarios, como hacen muchos... No me voy nada, pero llego... +¿Comprendes?... ¡Bueno!... El banquete no tengo interés de que se +realice tampoco, pero sí de que se diga que me lo dieron... Ya tengo +cinco o seis firmas de lo mejor, para iniciar el movimiento y conforme +cuente con que él no se meterá a andar con rectificaciones y con +sonceras... ¡Zas!... Largo la noticia de que subscriben la invitación +los señores tales y tales y comienzo a festejar a la muchacha a la que +le haya echao el ojo... Así hizo Fermincito Covarrubias y la cosa le +salió como de molde. ¡Fijate qué bolada para una muchacha que no halla +quién la afile, toparse con una simpatía que es nada menos que un mozo +recién llegado de Europa y a quien le dan un banquete!... ¡Claro!... +¡La cosa pega como con goma y se viene derechito! + +--¡Sí!... Pero vos sabés que Enrique es enemigo de farsas y que no se +va a prestar... + +--¡Ya sé y es por eso que lo busco!... Además es necesario que figure +algún pariente, por el efecto moral... Lo que es para acompañar tengo +firmas de primera... Don Mariano Unzué, el doctor Pellegrini, el +general Capdevila, el ministro González, el doctor Benjamín Victorica... + +--¿Y quién te ha proporcionado esas relaciones? ¿Cómo has hecho para +tener su consentimiento? + +--Ahí verás, che... ¡que tu hermano no es tan lerdo!... Los he ido +sacando de todos los banquetes en que figuran y he descubierto que les +agarran el nombre ¡y se los ponen no más!... ¿Qué se van ocupar ellos +en andar rectificando, si ya están acostumbrados?... Cuando más dirán: +¿quién diablos será este Raúl?... y después se olvidarán de la cosa... + +--¡Enrique no va a querer, che!... Yo lo conozco y sé que le va a dar +una rabia grandísima... + +--¡Bueno!... Mirá... Eso a mí no me importa un pito, ¿sabés?... Lo +único que yo te pido es que no lo dejés que haga rectificaciones, si +llegase a ver su nombre al pie de la invitación... Decile que se haga +de una vez hombre de mundo... que se temple a la moderna y que se deje +de todas esas ideas rancias y de esas macanas que le dan estructura de +loco... Yo soy un buen muchacho, che... que lo único que necesita es +campo para volar... ¡Pedile que no me corte las alas! + +--¡Bueno... che!... ¡Perfetamente! Pero, ¿y si me dice que no? + +--Lo meto en la lista no más... y me hago el sonso!... Con decirle que +no he sido yo el que lo puse... ya está... Aquí hay que hacer como +Roca, ¡y no hay vuelta... che...! ¡Al que le gusta, que se ría, y al +que no, que tome quina y piense que es chocolate! + + + ENTRE GENTES DE CONFIANZA + +“Mi querida Ernestina: Te escribo apurada para hacerte saver que recién +acavamos de yegar de Lomas y que estamos muy buenas de salud. Mamá a +perdido completamente aquellos mareos que le daban y tuvo que achicar +la bata como tres sentímetros porque con los aires del campo perdio +como medio kilo. Yo no puedo salir todavía porque acabo de bagar del +tren y estoy desnuda. Nos vinimos con lo puesto porque el equipage se +lo dejamos a mi tio para que él nos lo mande despacio. Si vieras como +he pasado estos quince días que no nos bemos. Encontré una cimpatía +que es bastante buen mozo y, después te contaré. Es un mozo de ogos +asules, que está muy bien empliao en el jujao de pas y dice mi tio que +es de porbenir y muy serio. No te escribo más porque el muchacho está +esperando y no quiero demorarlo. Ernestina, dise mamá que te pide como +un cerbisio que le digás por el teléfono a ese amigo tuyo que puso el +otro día la noticia de que nos íbamos, que lla emos buelto y estamos +aquí y que este año pensamos dar algunos resibos a las relaciones +festegando la entrada del inbierno. No te vallas a olvidar y decile el +nombre de nosotros bien, para que no ponga en la noticia que somos la +familia de Mogarrita, que es el apellido de papá, que es tan feo, sino +de Lagos, que es más conocido y es el de mama. Dice mama que le digás +tanvien que hemos sido muy osequiadas por lo megor de Lomas y que nos +visitaron mucho, porque mi tío es allí muy querido y que el gobierno +le dibia de dar algún empleo bueno, bisto lo bien que se a portado. +El corría con las luces del corso y nadies tubo nada que decir. El +pobre es mui bueno y nie va a yudar para que me bisite el mozo de +que te hable mas arriba. Se disfrazo de Juan Moreira y otra noche de +Cocoliche y nos hiso reir con las ocurrencias que nos digo. A mí me +digo que desde que me había visto, le paresia que tenia un hormijero +en la naris, en italiano arebesao le salió muy gracioso. Yo creo que +me quiere, porque se paso las tres noche con nosotros. Es afisionao a +la bisicleta y sacó a Juan Moreira y a Cocoliche montado en bisicleta +por lo que todo lo aplaudían. A mí me digo un berso muy lindo. Cuando +nos veamos te contare de otra cosas. En Lomas estaban las de García +que dijieron los diarios que se iban a Mar del Plata. Bibian en una +casita de las orilla alquilaban una piesa para todos y decían que +eran sobrinas del presidente y que no podían quedarse sino hasta el +gueves después del entiero, porque tenian que ir a resibir a Marselo de +Albiar. Que te parece lo que son la notisia de los diarios, ya no se +puede crer las notisias que dan sobre la bida social con las mentiras +que disen. A mí me encontraron en la plasa y se icieron la que no me +conocían, pero yo me les acerqué no más y entonces no sabían qué hacer +con nosotras. Nos digieron que estaban con un enfermo que creían era +tifos para que no las bisitaramos y supiéramos como bibían amontonadas. +Juanita trago un bestido rosa de bolado en forma y manga de farol y +María Ester un sombrero muy lebantado de atras y bago de adelante. + +Parese que a Juanita la festega un provinsiano y que se casa. Ay +algunas que tienen suerte y saben mariar los moso así que no es +estraño. Dice mama que te pide que no te olbidés de la notisia de la +yegada de nosotras y que hagás costar que somo las de Lagos y no de +Mogarrita como digieron. Si tenés algún ratito venite a conbersar. Ya +me contaron que el ofisialito aquel de los bomberos, andaba pasando +siempre y que te había escrito. Me conto Laurita en la estación +Costitucion cuando yegamo y ella iba para Adrogue. No le vas a +contestar, acordate de lo que me paso a mi con aquel dependiente por +aberle contestado, que después les mostro a todos los amigos y tata +mimo lelló mi carta en el café, enseñada por el y se la tubo que quitar +y romperla dándome un reto grandísimo...”. + +--¡Niña!... Si no v'acabar, v'y a espumar el puchero... y a retirar la +olla'sta que vuelva... ¡si acaso me v'a mandar! + +--¿Y recién te acordás... condenado?... Vas a ver luego con mama... ¡Ya +verás lo que cobrás!... Llevale'esta carta a Ernestina y si te pregunta +cuándo llegamos, decile que recién entramos... + +--¿Y quién espuma el puchero?... Mire que la niña vive lejos... ¡y no +v'y a venir a tiempo!... + +--¡Andá no más... y apurate... Mirá... Si te pregunta qu'estoy +haciendo, no le digás que cocinando... decile qu'estaba en el piano... +¡No te vayás a olvidar!... ¿eh?... Y fijate, así de paso, a ver lo +qu'está'ciendo ella... + +--¡La pucha que tiene vueltas el oficio e cocinero... en estas casas de +ricos!... ¡Uno es casi com'un estuche! + + + ¡ROBADITA!... + +¿Per'usté cre qu'es por verla, mi vida, que me paso todo el día plantao +en la bocacalle, llamandolé l'atención a la misma policía?... ¡No +crea!... Ya pronto v'acer un mes que la tengo retratada en lo profundo +del alma y pa mirarm'en sus ojos y recriarme con la gracia de ese +cuerpito tan lindo, miro un poquito p'adentro y ya se me representa +como si fuera verdá... hasta con ese gestito de cruel, de mala y +d'ingrata, qu'está diciendo “alto el fuego... no se pasen de la raya”, +mientras da unos tironcitos que se lo llevan a uno como si fuese a la +rastra... Mire, mi alma... y perdone la confianza... Ya que usté sabe +muy bien qu'inoro como se llama, m'he visto en la obligación de tener +que darle un nombre pa poder hasta tutiarla!... Si acaso no le gustase, +digameló con franqueza, porque ya que nadie sabe, puedo cambiarlo por +otro de los tantos que me brotan de lo más hondo del alma... Entre +“ricura” y “mi vida”, pasé dos noches pensando... + +--Se le conoce'n la cara... + +--Y así no más ha de ser, a'nque usté le juegue risa!... ¡Bueno!... +¡Mire, mi alma! Si yo me paso las horas como sabe que las paso, quizá +arriejando que crean que soy un aplana-calles y que no sé respetar lo +qu'es dino de respeto, es sólo porque se me hace qu'el aire que aquí +respiro me trai como una esperanza... + +--No diga... que aura es de noche... porque v'y a creer qu'es verdá y +que soñando dispierta, escuché como llovía... + +--¡Mayhaya que soy sin suerte!... Bien me decía la otra tarde el agente +Caña-dulce, oservando que mi vista estaba como clavada en cierto balcón +dichoso... + +--El agente Caña-dulce... Mejor qu'en andar hablando, bien se podía +ocupar de ser menos sinvergüenza... Ya no hay muchacha en el barrio +que ni siquiera lo mire, por caluñero y guarango... ¿Y qué le dijo su +lengua con respeto a mi persona?... + +--De malo no dijo nada... porqu'estando yo presente, no hay quien capaz +d'echar sombra ni siquiera en la paré de la casa en qu'ella vive... +pero sí me declaró qu'éramos más de quinientos atacaos del mismo mal +y que no había ninguno que hallara el menor alivio!... Me habló de un +joven francés de pantalón de cuadritos, que sabía pasarse días... + +--¿No ve si será canalla?... A nadie mejor que a él le costa que +ése afiló lo mismo qu'él afilaba y por causa de los dos abandonó su +conchavo una muchacha tan buena como Paca Miraflor... Es pa que no +suceda lo que a ella le pasó, que le pido que me deje... + +--¿La patrona es delicada?... + +--¿Delicada?... ¡Cómo no!... Lo que hay es qu'es una vieja separada del +marido... + +--¡Y se le hace la boca agua si ve comer caramelos!... ¡Bueno, mi +alma! ¡Vea!... Yo le v'y a'blar con franqueza y le v'y a probar con +hechos que sé lo qu'es respetar lo que merece respeto... ¿Usté sale los +domingos? + +--¿Y pa qué quiere saberlo?... + +--Pa tener un'esperanza y pasarme la semana siquiera con la ilusión de +que v'a llegar la hora de poder mirar sus ojos, así, de cerquita, mi +alma... ¡como aura la estoy mirando!... + +--No se pase... tan seguido, por la vereda de casa... y apriend'a tener +pacencia... ¡siquiera hasta otra ocasión!... + +--¡La perra... con Caña-dulce y la vieja sin marido! ¡Lo qu'es al +criollo Morales no le van a cantar flor sin que uno de estos domingos +conteste con una contra... ¡que parezca como dos!... + + + DE BAQUET'A SACATRAPO + +--¡Lo siento... caramba!... Lo siento en l'alma, ¡pero no va'ber más +remedio!... ¡Yo v'y tener que dejar de ler los diarios si no quiero +reventar de un sofocón el día menos pensao!... ¡Sí, señor!... Nada +menos que yo, Juan Antonio González, el hombre más letor que ha'bido +en Buenos Aires, v'a tener que privarse de hacer su gusto si no quiere +desertar del pellejo en que lo retobó su mama, ¡como decía el finao +Apolinario!... ¡No!... Lo qú'es este número, me lo guardo ni a'nque me +queme el bolsillo y no paro hasta que no se lo muestre a medio mundo +y le pueda decir qu'este señor don Ruperto Cortabarría que ha dao un +baile en su casa, al que han asistido todos los copetudos de la ciudá, +es aquél mismo Ruperto qu'el infrasquito supo tener de pión en la +call'e La Piedá y que se formó a su lao... Mire qu'es chancho el mundo +y que pega vue'tas y trompezones!... ¿Quién le diría a la misia Rosario +Llavero de Cortabarría, que aura le ponen _Ll._ de Cortabarría,--pa'cer +crer a los abombaos qu'es alguna Llavallol.--qu'iba'ndar pisando +alfombras, ella, que sabia chapaliar l'agua con que lavaba las pilas +de frascos vacíos p'al anís falsificao?... ¿Y a mí?... ¡Quién me diría +cuando salía pa la Bolsa en mi coche propio, hech'un brazo e mar, o +cuando jugaba mis truquitos en el Progrueso, qu'iba'llegar un día en +que recostao en una pila'e cajones me pasaría las horas renegando y +tomando el sol!... ¡Bah!... ¡Y Rosario ha'e tener hijitas lindas y +diablas, porqu'ella a'nque'ra lavadora'e frascos tenía unos ojitos y +un gestito y un modito'e caminar cuando s'empaquetaba los domingos, +que hast'a mí, con ser qu'era el patrón de su marido, me sabía envidar +hasta la falta!... ¡Yo no agarraba, porque nunca me gustó revolcarme en +la ceniza... pero tuve tentaciones... ¡caramba si las tuve!... ¿Y pa +qué lo v'y a negar?... Si me quedé con el punto no fué por irme a la +pesca, sino por no traicionarme. ¡Como pa escuchar chillidos andaba yo +en ese entonces con aquella campanita que hast'aura me toca a fuego!... +¡Amigo con la Enriqueta, que me supo cortar grande!... Bueno; pero +también hay que convenir en qu'era d'esas mujeres que no conocen el +yelo, no digo ya ni pintao, sino vivito y coliando!... ¡Qué ojos y qué +boquita y qué cuerpo!... ¡Si era un verso caminando y creo que hasta +difunto me ha de seguir su cadencia... a'unque ella l'aiga olvidao!... +¡Y es cochino el Ruperto hasta darle con un palo!... Nunca me olvidaré +de la mañana en que fuí a verlo después de mi quiebra y cuando ya'bía +puesto su Ropería del Carretel... Ni bien le hablé de mi estao, me +comenzó a sermoniar y conforme me descuidé me largó como por un tubo, +pataliando y sin darme calce... ¡Bueno!... ¿Y a mí qué me va ni qué me +viene con que Ruperto dé bailes o dé velorios?... ¿Qué m'importa, vamos +a ver?... ¿Acaso yo m'indino por mí, tampoco?... ¡Si me da rabia es que +soy argentino, criollo d'esta ciudá y que me revientan las confusiones +y las mescolanzas!... Aura'ndamos aquí como cajón de turco y ya la +gente ni se conoce... Hombres como yo, que son hijos de buena familia +y qu'en su tiempo han sabido dragoniar a lo mejorcito que pisaba la +cancha, andan rajuñando en las veredas pa ver si agarran un pan y si +se descuidan los revienta el coche de alguno que fué su pión... ¿A mí? +¡Sí!... ¡Lindo lo va'poner la suerte al que me quiera empardar!... +Yo no soy d'esos mansitos que los ensilla cualquiera y ya salen al +galope... Yo'e corcobiar el día que muerda el freno, como se lo dije +ayer a mi compadre García en su misma oficina... ¿Ve?... Ahí está otro +pa'yuntarlo con Ruperto... Un cualquiera, nieto de un gringo zapatero +que ganó unos pesos pa que los bambolleros de los hijos se metieran a +gente, ¡sin fijarse que'andan jediendo a cerote! + + + SIN REVANCHA... + +--¿Quién dice que yo no he tenido miedo?...--preguntó a sus +interlocutores el viejo caudillo. + +--Es la voz que corre de fogón en fogón!... Todos dicen qu'el +comandante, Mosquera, que hoy tropea pa saladero, le supo parar rodeo +hast'el ejército e liña... + +--Gran caudal con diez centavos, che... Los que hablan han de ser del +terneraje, que no ha sentido una lanza culebriando en las costillas +en medio de un entrevero... ¡Que yo no he tenido miedo!... ¡Qué +bárbaros!... + +--¿Y cuál es la vez en que corrió más peligro?... + +--¿Peligro de qué? + +--Dejuro que ha'e ser de muerte... ¿qu'es el más grand'en que puede +hallarse un hombre?... + +--¡Asigún, che... asigún!... Pa mí, la vez que la vi más cerca y en que +le tuve más miedo... ¡Peligra la verdá, pero es cierto!... fué p'al +setenta y cuatro en la liña'e Santa Fe... ¿Pa qué v'y a'blar d'estas +cosas?... Dentran mujeres y no quiero que se diga de que no sé respetar +lo que merece respeto... + +--¡P'cha, qu'es lindo!... ¿Y nos v'a dejar lambiendo?... ¡No diga!... + +--No, che... es que hay cosas que mejor es no meñarlas... Eso de +comenzar a revolver la memoria, es toriar un avispero... ¡La gran +perra!... Fu'en una d'esas cruzadas que se hacían medio escondidas +y m'encontr'en una fiesta de aquéllas que ya no se hacen... Er'a la +entrada'el verano y yo caí con el sol alto, montao en un parejero que +lo traia de tapao, pa ver si le daban calce y les hacía repuluz... ¡Qué +flete, che!... Si parece que lo veo... ¡Er'alazán... requemao y pico +blanco y yo lo tení'a lo gringo... sin tuzar y con la co'lal garrón... +¡Claro!... Llegué, lo puse a a la sombra y me perdí entre el gauchaje +que andaba remolineando alrededor de un fogón como p'asar un rodeo... +Ya se puede figurar si me agarrarían con ganas, sabiendo qu'era +forastero y que andaba medio alzao... Desd'el locro a los pasteles +les corrí sin castigar y en cuanto pa'sé la raya, qu'era un pipón de +francés, recogí los cojinillos y pa que no me tentaran ni con taba ni +con naipes, labrando mi perdición, enderecé pa un sauzal que costeaba +el tajamar... Siempr'he sido sestiador, pero esa vez, el almuerzo y tal +vez el calorcito, que ya empezab'a picar, m'estaban gritando vamos... +Elegí un tronco grandote, atrás de un cañaveral y ahí no más ya me +ovillé, deleitao con las chicharras, que le hacían colita al sueño y a +las nubes de jilgueros que caían al desplayao en silencio y apuradas... +¡P'cha que estaba lindo!... A la tarde ib'a salir como quien sale del +cielo y los pesos a ponchadas me pasaban por delante conforme clavaba +el pico, acariciao por el fresco y aquella tranquilidá del sauzal +como dormido... Redepente sient'un ruido y apareció una muchacha +con un atadito e ropa... ¡A la cuenta la pioncita!... ¡La perra con +el destino que sabe ser chacotón y tiene bromas pesadas!... Era una +flor en botón la mocita lavandera... ¿y de'ande va y se me ocurre de +comenzarl'a observar?... Si el diablo sabe andar suelto se me hace que +es a la siesta y que le ha'e gustar perderse a la orilla'e los arroyos +y cerca'e los lavaderos... Me pareció qu'el solcito estaba cayendo a +plomo y me dió gan'e pararme y de mandarme a mudar... + +--¡Jesús... que barbaridá!... + +--¡Y no lo hice, che... y esa fué mi perdición!... Acabao el lavadito, +se paró como sin ganas, miró l'agua, se desperezó y comenzó despacito +a soltarse la pollera y a desprenderse la bata... Qu'irá a'cer esta +chinita? pensé... y algo como una inquietú me dejó paralisao... ¡Amigo +con la pioncita que había sabido ser linda, mirada, así, en camisita... +y sobre todo después... al dentrar al tajamar!... ¡Conform'iba +caminando y se'iba metiendo al hondo ella alzaba la ropita y yo la +veia erizarse lo que l'agua la tocaba, apartándose encrespada como no +queriendo dirse!... Tuve hasta la tentación de decirle... “hijita... +tenga cuidao”... pero no le dije nada, porque en ese mismo instante vi +que se zumbullía... + +--¿Y usté... qué hizo? + +--¿Y qué iba'cer?... ¡Aproveché la ocasión pa medio cerrar los ojos +que m'estaban lagrimiando a fuerza e no pestanear, y cuando volvió a +salir y enderezó pa la ropa, la miré pa n'olvidarla ni aunque pasaran +los años y aquí me tenés tuavía... sin haber tomao venganza de quien me +tuvo tan mal y que quizás me'cha al hoyo si le llego a cabrestiar... + + + ¡OJO POR OJO!... + +Nosotros, en la tertulia íntima, le escuchábamos con veneración y con +respeto, deleitándonos con el relato de sus aventuras romancescas o con +el chispear brillantísimo de su espíritu cáustico y mordiente. + +--¡Buena cría la suya, che!... ¡Como si no supiéramos aquí lo qu'eran +los entrerrianos! ¡Ustedes, en su tierra, nacen chairando el cuchillo! + +--¡Miren el nene, se asusta porque tocan a degüello! + +--¿Yo?... ¡Ya lo creo!... No me acuerdo haber derramao jamás ni una +gota'e sangre inocente... ¡Y cuidao qu'he visto trifulcas!... + +--¡Así decían los diarios de su tiempo! Todavía recuerd'un artículo... + +--¡Vean! ¡Una cosa son los diarios, che y otra cosa es la verdá!... +¡A no embromar vamos!... Les v'y a contar el único caso en qu'hice +degollar un inocente... y quien sabe si lo era tampoco... D'esto no se +ocuparon los diarios les aseguro y sin embargo fué tremendo! + +--Cruzaba una tardecita por esas sierras de Córdoba, que son com'una +pintura, en derecera a los llanos... Iba'apurao y llevaba como escolta +un escuadrón de puntanos qu'eran todos como cuadro... Ya casi al +anochecer caímos en un rancho serrano, d'esos que ya parece que van a +venirse al suelo, pero que se aguantan, dejando pasar los huracanes +como si no fuera nada. No hallamos a la llegada más que dos chinas +viejas y una chinita obsequiosa, que me convidó con mate y qu'encontré +tan donosa, así, a la luz del fogón... Parecía que las llamitas +l'alumbraban con cariño, como queriendo besarla... ¡La gran perra!... +Era linda con usura y tenía unos ojitos y un modito pa sonreír, que +hacían como cosquillas y después era graciosita en el andar... y +picarita... Ni sé cómo ni por qué, se me metió en la cabeza que había +d'estar resfriada y comencé a recordar una famosa receta que me dieron +una vez para curar los resfríos... era una palabra en turco que había +que decirle a l'óido a la persona atacada, sin que lo oyera ni el +aire... + +--¿Ust'está resfriada, hijita? + +--No, señor... + +--Que no, hijita... si eso se le ve en los ojos... Tal vez usté no lo +sepa... viviendo aquí, tan solita... + +--Tal vez, señor... + +--¿No quiere que yo la cure?... + +Y como me mirase sonriendo y me pareciera verle así con una expresión +de travesura infinita en sus ojitos tan lindos y hast'en unos dos +pocitos que se le hacían en la cara, me saqué un pañuelo'e seda que +llevaba en el pescuezo y se lo puse en el d'ella, que me agradeció +el regalo... sin decirme ni palabra, pero con más elocuencia que si +hubiese hablao en verso... + +--¿Y adónde duermes, hijita, en esta casa tan chica?... + +--Aquí no más, señor... Allí, en aquel rincón, tienden mi madre y mi +tía y yo en aquel otro... en que hay un catre'e guasca... + +Y me señaló pa un rincón que quedaba allá en lo oscuro... y que yo +vi'luminao como la plaza Vitoria... En ese momento, che, me llegaba +de la sierra como a modo de un vientito con fragancia a flor del aire +mesturada con poleo, con menta y con piquillín... + +--Va a estar fresquita la noche... señor coronel, me dijo la madre de +la muchacha que venía a cocinar y empezó a'tizar el fuego... + +--¡Así parece, hija!... Y ustedes, cómo viven tan solitas aquí... sin +hombres!... ¿No tienen miedo? + +--¡Si hay hombres, señor! Lo que tiene es que fueron a meliar... pero +tal vez caigan pa la salid'el lucero... Es mi marido, un hijo d'él y +tres sobrinos... gente buena, señor... mejorando lo presente. + +Comimos como se com'en los ranchos, medio en l'oscuro y yo hice trair +mi catr'e campaña. Las viejas me tendieron una cama qu'estaba llamando +al sueño con sus sábanas de bramante, almidonadas al estilo'el pago... + +--¿Y ya no le llegaba el olorcito a la menta mesturao con flor del +aire?... + +--¡Qué sé yo, che, si estaba durmiéndome como cuzco en la ceniza!... +Derrepente me despertaron las viejas que soplaban a compás y hasta me +pareció que la chinita tosía... ¡Claro!... Me acordé de la promesa y +quise salir del catre... ¡La perra con las sabanitas!... Empezaron +a'cer ruido como si fuesen papeles y como para el remedio tenía que +no ser sentido, me comencé a refalar y en eso que fuí a pararme, oigo +balar un chivito y siento que me topaba las piernas, mientras una de +las viejas le decía a media voz: + +--¡Sosegate capitán... que lo vas a despertar al señor coronel! + +En la vida le han echao maldiciones más tremendas a ningún chivito +guacho, que las que l'eché yo al condenao... ¡Tres veces tenté bajarme +y tres veces el chivito me dispertaba a la vieja, mientras oía a la +chinita que hacía crujir su catr'entre dormida y dispierta! + +--¿Y por qué no se levantaba no más? ¡P'cha qu'era mulita! + +--¿No ve?... ¡Así son las cosas!... ¿Y el respeto, amigo, que se tiene +que tener por la madr'e las enfermas, cuand'uno anda'ciendo'e médico +sin estar autorizao?... De repente se oy'un tropel y cayeron al rancho +los meliadores, cargaos de carne y con unas fachas de forajidos... +¡Claro! Eran cuatreros mestizos de saltiadores. + +--¿Y se quedó sin decirle a la chinita aquella palabra en turco? + +--¿Y sinó? Ya nos levantamos todos y empezó la churrasquiada, pero +cuando al aclarar les quise decir adiós, me dijo el dueño'e la casa: + +--¿Por qué no se lleva un asao, señor? + +--¿Pa qué?... Hemos de hallar poblaciones... + +En eso miré p'al rancho y vi al maldito chivito qu'estaba pelando un +maíz, brotao por casualidá junto a un cardón medio seco: + +--Más bien me llevo ese chivo. + +Y antes que me arrepintiera ya'stuvo atao a los tientos y en camino +pa los llanos... ¿Ven?... ¡Ésta es la única vez que yo hice derramar +sangre... y... caray! ¡creo que fué con razón si se me juzga como +hombre! + + + EL HIJO DE DOÑ'AMALIA + +Alertearon los chajáes y los teros, cuando aparecimos en la orilla del +baño y a medida que su voz rodaba de mata en mata, perdiéndose en la +lejanía velada por las sombras de la noche, tendieron el vuelo rumoroso +las gallaretas y los patos, seguidos por la turba anónima, habitadora +perenne del pajonal, y por las garzas silenciosas, que se alzaban +como con pereza, recogiendo, ceremoniosas y coquetas, sus largas +zancas, despedidas por el gruñido de los carpinchos y de las nutrias al +azotarse en alarma. + +El bañado entero pareció levantarse hacia las nubes, volando +desmenuzado, y las víboras y los sapos amedrentados, suspendieron +sus monótonos dúos y miraron con sus ojos inquietos el revolar +insólito,--signo evidente de próximo peligro. + +Y guiados por ese instinto peculiar de los hombres de campo para tomar +su rumbo, que mi compañero poseía en alto grado, alcanzamos al rancho +entrevisto desde la linde del monte y en el cual pensábamos encontrar +quien nos indicara el camino para salir al llano. + +--Ave María Purísima... + +--¡Sin pecado!... Dentren... que no hay perros. + +--¡Mil gracias...! Más miedo les tenemos a las pulgas... refunfuñó mi +compañero, mientras yo, estirando el pescuezo por la rendija que servía +de puerta a la miserable vivienda, descubría una china vieja que, +sentada en cuclillas al lado del fogón, revolvía lentamente una olla +vocinglera. + +--Ustedes perdonarán... pero estoy friyendo una grasita y no la puedo +dejar... + +--Siga no más, señora... Esperaremos aquí afuera... + +--¡Como gusten...! Los bancos están junto al moginete u sinó aquí, del +lao de adentro, cerca e la puerta. + +Luego que nos sentamos y encendimos nuestro cigarro, dejando que el +espíritu y el cuerpo armonizaran con la quietud apacible que, nos +rodeaba, exclamó mi compañero: + +--Diga, señora... ¿Nos podría dar un matecito? + +--¡Cómo no, señor!... Aura, lo que venga doñ'Amalia, los convidaré, si +es que trai yerba. + +--¿La cosa no es segura, entonces? + +--¡Y qué va a ser, señor!... ¡Si el pulpero de la cuchilla le da un +fiao que fué a pedirle a cuenta de una pajita que tenemos cortada, +haberá conque y sinó, no! + +La declaración no podía ser más categórica y guardamos silencio hasta +que, terminada la fritura, salió del rancho, limpiándose las manos en +la pollera, nuestra desconocida informante, que luego de saludarnos +comenzó a armar un fogoncito en el patio, confesándonos de paso que el +pulguerío del rancho era una cosa bárbara y que daba miedo, sobre todo +a la nochecita. + +--¿Y tardará mucho su compañera con la yerba...? + +--No ha de... Ahí siento el escarceo del petizo... Es un patrio +viejísimo que mandó hace como cinco años el hijo de doñ'Amalia... el +mayor González, que le llaman Conejito por mal nombre... + +--¿Qué me dice?... ¿Aquí vive la madre de Conejito...? dijo mi +compañero con acento de asombro. + +--¡Sí, señor! Aquí vive y es mi compañera... ¿Quién lo diría, no? ¡Un +hombre así, que tenga a su mama d'este modo! + +Y mi compañero, mirándome de soslayo, agregó como por vía de +explicación endilgada a mí: + +--Es el caudillo del pueblo y... candidato para el Congreso... + +Como llegara doña Amalia y trajera en una pequeña maleta las +provisiones esperadas y el agua estuviese hirviendo, nos colocamos al +lado del fuego, que chisporroteaba alegre. + +--¿Conque usted había sido la madre del mayor González? + +--Sí, señor... para servirle. + +La cara angulosa de la vieja china se transfiguró: + +--¿Lo conocen a m'ijito?... ¡Pobre!... En el pueblo todos lo quieren y +aurita no más me decía el bachicha de la pulpería que tal vez lo hagan +gobierno... + +--No ha tráido sal, doñ'Amalia, ¿sabe?... ¡Lindo vamos a estar! + +--¿Y qué quiere ña Martina... El hombre no quiso dar... + +--¡Mirá qué bolada...! Otra semana de guiso e bagre o de lagarto asao +sin pisca e sabor... + +--¿Comen lagarto ustedes? + +--¿Y sinó...? Si es riquísimo según dice doñ'Amalia, y nosotras cuando +agarramos alguno estamos de fiesta... Aquí la carne es como la sal... +¡Cosa e lujo! + +--¿Y hace mucho que no lo ve al mayor González, señora? + +--¡Cómo no!... ¡Mucho!... El pobre casi no se puede mover del pueblo, +y yo, ya ve, acostumbrada a esta vida del bañao, tengo hasta pereza +d'ir... + +--Cómo no, doñ'Amalia, dijo ña Martina indignada... ¡Ust'es una mujer +sonsaza con el muchacho ése...! S'está muriendo de hambre aquí, metida +en l'agua pa cortar la paja y teniendo que vivir de bichos del bañao y +él... ni se acuerda de su mama... ¡Y toavía viene a defenderlo!... ¡No +diga!... ¡Ése no tiene perdón de Dios!... ¿Quieren creer que vez pasada +la pic'un coral y que cuando vi que la contravíbora parecía que no +hacía efeto, le mandé decir que se moría y ni siquiera contestó? + +--Callesé, ña Martina, es mejor... dijo doñ'Amalia, irguiéndose +enojada... ¡Cómo se conoce que no es madre!... Caramba con la compañera +que tiene una lengua de rastrillo ¡Mirá decir que m'hijito no se +acuerda de mí, cuando hasta me mandó el petizo ése que muento, qu'es +una alhaja, señor! + + * * * * * + +Una noche, meses más tarde, nos hallábamos en la Ópera con el compañero +de caza, y como me constaba que no conocía a nadie en el mundo +brillante que nos rodeaba, y notara la insistencia conque fijaba el +anteojo en uno de los palcos bajos, le dije: + +--¿Halla'lgo aquí que le guste más que'lmonte, compañero? + +--Ya lo creo... Pero aura miraba'l Conejito, qu'es el nuevo diputado de +nuestra provincia y qu'está allí en un palco con varios amigos... Es el +hijo'e doñ'Amalia, ¿se acuerda?... Aquella china del bañao que nos sacó +cuando nos perdimos... + +Miré hacia el palco y vi, lustroso y rozagante, un tape de edad mediana +que miraba como distraído la sala resplandeciente, y me acordé del +modesto fogón campero a cuya orilla una pobre china vieja chamuscaba la +carne de un lagarto que sazonaría, a falta de sal, con buena voluntad y +con cariño de madre. + + + DESPUÉS DEL RECIBO... + +--¡Dejam'hijita...! exclamaba doña Prudencia, de pie en los últimos +peldaños de los treinta que forman la escalera de la casa de su +sobrina.--¡No me hablés... que vengo con la garganta seca y n'oigo +ni una palabra...! Dios me libr'y me guarde de volver a semejante +visita... ¡Se fueron báules, che, y han vuelto petacas...! ¡Con eso te +digo todo! + +--¡Pero mi tía... si yo no sé ni de dónde viene...! Esperesé...! +Saquesé la gorra... + +--¡No, hijita, dejáme así no más...! Mirá... ¡Hacéme servir más bien +una tacit'e caldo, si tenés a mano... o mejor un matecito, che!... +¡Qué cosa bárbara las tales Pitiguascas...! ¿Pa qué me habré metido +a visitarlas...? ¡Aura, m'hijita, después de lo que me ha pasao, les +hago una cruz a todas las que vuelven de Uropa, ni an'que les pongan +noticias en los diarios y digan que han visitao a las reinas y a las +princesas...! Querés crer que Ramona me acompañó hasta la puert'e la +sala y allí m'hizo una reverencia como si yo fuese alguna condesa +qu'iba a visitarla y me largó a pata... con este romatismo y sin +decirme ni siquiera el trangüe que tenía que tomar...? + +--Bueno, mi tía... pero usted ha hecho mal también en irse a meter de +visita en lo de Misia Ramona... + +--¿Mal?... ¿Y por qué...? ¿No las he visitao siempre hasta que se +fueron pa Uropa y no me trataban antes como me correspondía no +solamente por mis años sino por ser la viuda del hermano de su +marido...? ¡Bastantes tortas de tape nos hemos comido con mate, +sentadas frente a la puert'e la cocina!... ¿A'n'de se ha visto que +porque haigan estao dos meses en París, ya se van a olvidar hast'e +la parentela...? ¡Mirá que antes m'iba'a dejar salir Ramona sin +darme siquiera p'al trangüe y sin convidarme a'n'que fuese con +un matecito...! ¡Éstas de aura, son cosas de las muchachas, que +l'han trastornao con sus lujos y con sus modas, che...! ¡Mocosas +atrevidas...! La muert'el padre no les ha servido sino pa que +agarren al destajo los pesitos que les juntó y todavía las he de ver +arriand'ovejas en algún puesto e mala muerte, como la he visto tantas +veces a su madre... porque Ramona, m'hijita, a'nque la veás aura con +tanto ringorrango, montaba hecha hombre en cualquier mancarrón y se +largaba por esos campos con la pollera como chiripá... ¡Y aura quien la +ve metida a pelo colorao, cuando tiene las cerdas como cepillo... y con +el pescuezo, qu'era una cola'sada por lo negro y por lo seco, pintao de +blanco y hasta con venas azules...! + +--¿Pero que le han hecho, mi tía... qu'está tan enojada? + +--¡Enojada no, che...! Lo qu'estoy es resentida como argentina, con +todas esas mamarrachas que siempre se han llenao la barriga con galleta +y mate amargo... y eso cuando tenían... y que aura no toman sino +té con bizcochitos de ala e mosca... ¡Fijate...! Llego a la casa y +m'entro sin golpiar, como siempr'he tenido por costumbre, pero cuando +subo, me topo arriba e la escalera con un gringuito todo afeitao, +qu'estaba e centinela y que pela una bandejita de oro y me la mete por +las narices pa qu'eche la tarjeta... ¡Mirá yo con tarjetas, che...! +¿An'de estaremos...? Le dije despacito, porque noté que había gent'en +la sala y no quería hacer ruido, que yo ib'a pasar al comedor y que +cuando saliese Ramona le avisara... ¡Si vieses la cara que puso y los +ojos conque me miró...! ¡Parecía que le hubiese propuesto ir a robar +el Cristo e la Catedral, che...! ¡En eso veo que se levantan dos +paquetonas de las qu'estaban de visita y qu'eran nada menos que las +hijas de don Pepín, aquel verdulero del mercao Comercio que m'hizo +que le sacase un hijo e la pila, allá p'al tiempo en que mi marido +era ispetor y que son unas gringuitas conocidísimas...! ¡Claro!... +Quise saludarlas, pero no tuve tiempo porque parándose frente a la +escalera, se hicieron unas cortesías con Ramona y las hijas, dando como +unas sentaditas sobre los garrones y largandosé la cola pa lucirla, +haciéndose las que la dejaban p'agarrarse de la baranda, salieron muy +orondas... Ni me miraron, che, y pasaron por junto a mí embebidas en +los trapos... La saludo a Ramona y a las muchachas, que me recibieron, +no como antes, con aquellas esclamaciones y aquellos agasajos de la +gente criolla, sino con una sonrisa con mostrada e colmillo y un +apretón de manos con el brazo tieso como pa ensartarte si acaso querías +besarlas... y ya me dió un sofocón, che... ¡No sabiendo qué decirles +después de los saludos, me acordé de las gringuitas de don Pepín que +aura andan tan alcotanas y que yo había conocido roñosas, comiendo los +desperdicios del mercao... y no me contestaron ni una palabra, che!... +Aquello no era visita sino baño helao y me salí ligerito no fuera que +me agarrasen a escobazos... + +--¡Hizo mal, mi tía, en ir a decirles esas cosas, también!... ¿Para que +andar así... recordando la vida pasada...? + +--¡De gusto...! ¡P'hacerlas rabiar y morderse la cola, por mamarrachas +y por sonsas...! ¡Quisiera que levantase la cabeza mi cuñao, pa +que viera en un recibo la familia'e su apellido... él qu'era tan +criollazo...! Nunca me olvidaré del reto que le pegó a Ramona, una +vez, por meterse a'ndar hablando con dicionario y queriéndolo'bligar a +qu'hiciera lo mismo... Estábamos en rueda y él contaba que por no haber +pagao un compadre suyo la sepultura e la mujer, cuando se le venció +el plazo, echaron los güesos al osario... ¡Si vieras la cara e Ramona +cuando le oyó decir osario con toda aquella boca que le había dao Dios +al pobre... y la de él, cuando ella, con su vocesita e flauta, le dijo +haciéndosé la fina: “No es osario, Miguel... sino Osorio...! ¡Tené +cuidao... pa no pasar por lo que no sos...!”. + + + ¡VIVA CHILE... Y SIGA EL BAILE! + +--¡Pa chancha y pa puerca, che, la suerte mía...! ¡Mire qu'irsemé los +chilenos nada menos que cuando se vienen los fríos y dejándomé a la +intemperie...! ¡Si parece maldición, amigo...! + +--¡Per'hombre...! ¡Esto si qu'es lindo...! ¿Si quedrás que los +güéspedes se quedaran hast'el día'el juicio final? + +--¿Y cómo no...? ¡Gente tan buena y tan simpática...! Yo +ya'bía'prendido a decir “puj'hombre”, “al tiro” y “donde Concha”... +como si fuese oriundo de las orillas del Mapocho y les había entrao, +hast'el estremo de que Vergara me decía las otras noches “vengasé +conmigo, cabaiero Rodríguez Ese”--pues yo para'chilenarme mejor me +agregué la inicial de Salchicha, qu'es el apellido e mi madre--“Y +haremos una visit'a la tierra”... ¡Es una verdadera lástima que nos +hay'abandonao esta gente y no m'explico porque no se le ha pedido +a la delegación que se quede siquiera un mes...! ¡Qué banquetones, +che, todas las noches...! ¡Y después los habanos y los licores y la +charla...! ¡Te aseguro que yo he'ngordao... y del ñato Tripita no te +digo nada! + +--¿Qué me contás...? Con razón me dijeron que no se te veía por el +jujao hacía como diez días y que a tu cuarto ni pisabas... + +--¡Pues hubies'estado lindo que me costeara hast'allá, teniend'un +espléndido alojamiento en el Royal... hasta con ropa para mudarme! +¡Y después no nos daban alce los güéspedes, che!... ¿No ves que +dragoniábamos de periodistas, d'estancieros, de rentistas y teníamos +que andar por allí no más? + +--¿Y ustedes de qué dragoniaban? + +--Yo de chileno criao aquí y Tripita de redator político... pero había +muchísimos otros... + +--¿Y cómo fueron a colarse en la comitiva, che...? ¡La gran perra, si +yo l'hubiese sabido...! + +--¡Ahí tenés...! ¡Fuimos a la intendencia a pedir dos entradas p'al +puerto el día de la receción y uno de los empliaos oyendo a Tripita +qu'es medio gangoso p'hablar, lo tomó por chileno y le preguntó si +éramos recién llegaos. ¡Fijate que bolada, che!... ¡Claro! ¡Ahí no +más nos dieron un palco de honor haciendo arriar a la policía por +mistificadores a dos chilenos verdaderos...! ¡Si era de perecer de +risa, lo mismo que cuando en el baile del Jockey, el senador Cané, pa +mostrarme su viveza e criollo diablo, hizo echar a la calle a un pobre +reporter qu'iba con invitación de su diario a ganarse la vida y a mí me +acompañó hast'el comedor, diciéndome con su vocesita e nervioso. ¡Mire, +la facha del periodista... sin frac. ¡Es un escándalo lo que sucede con +los colados, chileno amigo!”. + +--¡Eso es invento tuyo, che!... ¿Cómo no v'ha saber Cané que los +periodistas de verdá, los pobres bichos que honradamente cambian su +salú por el mendrugo miserable, no tienen el aspecto rozagante y +florecido de los que viven del cuento...? ¡Eso es macana! + +--¿Qué v'a saber hombre...? ¡Si él a fuerza de cernirs'en las nubes ya +no se acuerda de lo qu'es la tierra! ¡Mirá...! ¡No hay bicho más cruel +con sus semejantes qu'el hombre que l'ha calzao!... Nosotros éramos +como treinta, que andábamos con fraques alquilados y si vieras cómo +nos trataban nada más que por la colita e pato! Todos se desvivían +por agasajarnos y a pesar de sospechar qu'éramos casi zanagorias, nos +obsequiaban y convidaban a cuerpo e rey... Cuando entrábamos a una +mesa e lunch hacíamos repeluz de lo que caía y si vieras como nos +trataban los mozos y los capataces porque rompíamos copas con el apuro +y tirábamos al suelo hasta las fuentes de masas... ¡Por poco no nos +abrazaban de contentos lo que le agrandábamos las cuentas y les dábamos +ocasión para salarlas!... ¡P'andar bien con ellos, hay que hacer eso y +ni escupir en los restaurantes donde se banquetea en detalle... ¡Tan +sonsos que son los empresarios! + +--Y entonces toda esa gente que se veía en los teatros, siguiendo a los +chilenos, ¿eran puritos com'ustedes?... + +--Y si no... ¡Habí'algunos del sonsaje, que caían a visitarlos por +curiosidá, pero no podían con nosotros que ya éramos de confianza... y +los sacábamos peinando...! Una tarde llegaron unos cuantos periodistas +de verdá y nosotros apenas los saludamos con la cabeza... así... como a +inferiores. ¡Cuando se fueron Tripita tuvo la osadía de decirles a unos +chilenos qu'eran pinches de los diarios que venían quizás a ver si les +hacían algún regalito...! ¡Mirá, hermano! ¿Sabés que me he convencido +de que aquí no hay nadie que pueda más de lo que puede un cola e pato? +¡Yo conforme tenga unos pesos, me le afirmo a uno de moda y dejo e ser +ave negra...! ¡Quién sabe si todavía no me ves de personaje...! + +--¡Sí, che...! Pero si lo lográs, no vayás a'cer conmigo alguna +barbaridá porque me veás de saquito... + +--¿Conque te gusta ser gente, no?... ¡Bueno! Entonces transformate, +hermano... y seguí la corriente... Si no servís para otra cosa, +servirás para comparsa... Comprate un frá y unos guantes y ponete en +condiciones... + +--Lo que dudo, che... es que vuel'va presentarse otra bolada como +ésta... + +--¡Ah! Tenelo por seguro... Ya como ésta, ni pintada... pero el asunto +e la confraternitá es cosa que v'a durar. ¿No ves que el comercio y +los empliaos ya le han tomao el gustito y an'que las otras naciones no +se comparen con Chile, las tenemos que osequiar?... ¡Lo qu'es yo, v'y +a'prender para oriental y un poco pa paraguayo y vas a ver qué papel +cuando llegue la ocasión! + + + EL CAZADOR DE TIGRES + +Me lo habían señalado como tipo digno de estudio, pero diversas +circunstancias habían obstaculizado una entrevista durante el verano y +al llegar el invierno se ausentó de la ciudad, quizás a alguna cacería +de tigres, de aquéllas que formaban su especialidad. Una tarde me +avisaron su regreso y fuí a buscarlo en la confitería que frecuentaba +con regularidad casi cronométrica. + +--Buenos días, amigo... + +--Buenos... dijo el hombre, alzando la cabeza más cómicamente calva que +he visto en mi vida, y mostrándome el chirlo rojo que le cruzaba la +frente y del cual me había hablado mi informante, diciéndome que era el +zarpazo de un felino. + +--Me dijo mi amigo Gutiérrez que usted era cazador de tigres... + +--¡Perfectamente!... ¿Y qué hay con eso?... Y se sonrió sin la menor +vanidad por su belleza personal pues de haberla tenido, no hubiese +exhibido con tanta franqueza una dentadura asaz maltratada por el uso. + +--¡Nada!... ¡Quería conocerlo... hablar con usted!... ¿Quiere que +tomemos alguna cosa? + +--¡Permítame, señor!... ¿Usted se llama García? + +--¿Yo? No, señor... a menos que no lo sepa... ¡Yo soy Pérez... el +periodista Pérez! + +Y nos sentamos en un rincón, echando al medio una botella de vermouth, +pues el hombre, aunque cazador de tigres, era temeroso del cognac y de +la ginebra. Supe de sus labios curiosísimos detalles a propósito de +su especialidad y, entre otros, que las autoridades de la comarca que +acababa de recorrer, le habían prohibido el ejercicio de su habilidad, +porque no le había querido regalar al comisario de policía del partido +el caballito que montaba. + +--¿Pero eso no ha de ser así, amigo?... + +--¿Y por qué no ha de ser, señor? ¿Acaso no sucede siempre lo mismo?... +Nombran un comisario nuevo para cualquier partido y cuando más pobre +llega, más pronto sale a hacer su recorrida para conocer el pago... +Va de estancia en estancia y de rancho en rancho y aquí le gusta un +caballito por la parada de las orejas cuando ladran los perros, allí +una yunta de bueyes por el modo de mugir o porque tienen las astas +blancas y más allá un carnero o unas ovejitas o un gallo, según la +pinta de la gente con quien tiene que tratar... Ya ve, pues, que de +esto, a tener un plantelito de estancia no hay ni media pulgada. + +--Y usted sabía que había tigres por allí... + +--¿Qué iba saber, amigo? ¿No le digo que era la primera vez que pisaba +el partido?... ¡Andaba buscando no más!... La gran perra con el tal +comisario... ¡Me ha hecho perder la bolada de probar ante propios y +extraños, como lo he sostenido siempre, que el tigre le dispara al +hombre en lugar de atropellarlo... ¡Vea...! ¡Al tigre, que es flojo +pero atrevido, no hay como ganarle el tirón!... + +--¡Lo creo... pero el miedo no es sonso... ni convida a bailes, amigo! + +--¡Qué me va a decir a mí, señor Pérez, sobre el miedo, cuando lo +tengo más estudiado que la cartilla!... ¡Mire! Eso de los hombres que +no tienen miedo, es una macana vivita... El miedo no necesita que lo +llamen para venirse sobre uno en los momentos de peligro y lo mismo le +cae a un blanco que a un negro... ¿Sabe la única diferencia que hay +entre los flojos y los guapos?... ¡Que los primeros no se saben tragar +su miedo como los segundos!... Si yo no hubiese tenido la desgracia de +que el tal comisario se llamara García, a esta hora andaría mi nombre +volando por toda la República en alas de un hecho incontrovertible, +probatorio de este aserto atrevido... + +--¡Hombre!... ¿Sabe que no veo bien la concomitancia que puede haber +entre su cacería de tigres y el hecho de que el comisario se llamara +García?... + +--¡Claro!... ¿Qué va a ver?... Para ser ciego y sordo con perfección, +en este país, no hay como ser periodista... ¡Mire! A mí los Garcías me +tienen reventado y cada vez que me topo con uno, es casi a la fija que +me ocurre una desgracia: por dolorosa experiencia sé que es inútil que +les haga la cruz ni que toque fierro... Dígame... ¿Ha pensado usted +alguna vez en contar los Garcías que hay en Buenos Aires? ¡Bueno! Yo +lo he hecho, porque ellos son mi desventura y he querido conocerla en +toda su extensión... ¡Tome nota!... Hay nueve mil veintitrés García y +de éstos son hombres cinco mil doscientos once, contando como entero +a un sastre cojo y manco, que vive en la calle Balcarce al llegar +a Brasil, de cuya exigua persona no quedan sino retazos y que se +completa con un hijo que tiene seis dedos, y tres mil ochocientas doce +mujeres. Setecientos veintidós son almaceneros, doscientos cincuenta +y un corredores, ciento tres abogados, cuarenta y tres médicos, +doscientos cincuenta y un militares, entre los cuales hay un general; +un comodoro y doce coroneles, veintiocho clérigos y el resto pertenecen +a profesiones varias, teniendo teléfono solamente diecinueve, pues +es la gente más refractaria al progreso y al gasto de dinero en +superfluidades. + +--¡Demonio...! ¿Sabe que es curiosa su estadística? + +--¡Ya lo creo!... La he hecho como un cálculo de probabilidades contra +la desgracia, pero no me ha servido de un comino y por lo que le he +contado del maldito comisario, ya puede ver de lo que son capaces los +García cuando se le atraviesan a un hombre... ¡Puede tener la seguridad +absoluta de que la sola presencia del más insignificante de ellos, +basta para desbaratar el proyecto mejor elaborado...! + +--¡Bueno! ¡Perfectamente...! ¿Pero cuántos tigres lleva usted +despachurrados hasta la fecha, a pesar de la siniestra influencia de +los García? + +--¿Yo?... ¡Pero ni uno, amigo...! ¿No le he dicho que lo que ando +buscando todavía, sin poder conseguirlo, es tener la ocasión de probar +que el miedo es común a todos los hombres y que los más guapos son +todavía los que se lo tragan mejor? + +--¿Pero, entonces, cómo tiene usted tanta fama de cazador de tigres...? + +--¡Ahí verá lo que son las famas...! + +--¿Sabe que es curioso el asunto? ¿Y el chirlo ése que tiene en la +frente no es un zarpazo de felino, entonces? + +--¡No, hombre... qué va a ser! Éste es un arañón que me pegué con unos +vidrios de botella cuando era chico. + +--Me ha embromado Gutiérrez con sus informes... ¡La gran perra que es +mentirosa la gente...! + +--¡No crea...! Es que la vida es así no más, mi querido señor Pérez, +y que en este país como es nuevo, tenemos que inventarnos todo para +poder vivir a la europea... ¿Qué sería de nosotros si no tuviéramos +historiadores, militares, artistas, políticos clarividentes, +periodistas, comerciantes, literatos, autores dramáticos, cantores y +hasta cazadores de tigres...? Una miserable toldería con indios de +levita. + + + DIPLOMÁTICO EN BOTÓN + +--¡No che...! Apuntá para otro lao... Lo qu'es a mí, ni pintao volvés a +verme n'un atrio. + +--¡Perfetamente...! ¡Sos dueño'e tu voluntá...! ¡Pero no vengás, +después, diciendo que sos patriota y maldiciendo al partido porque no +sacaste nada...! Bien me decía vez pasada el padre'e los Amarillos. + +--¿De mí...? ¿Y qué te pudo decir el padre'e los Amarillos, que apenas +si me conocía de haberle pagao la copa en algunas ocasiones...? + +--No sé si te conocía, hermano... pero p'al caso es lo mismo, desde +que va saliendo verdá todita su información... ¡Hombre!... Fué cuando +te sostuve pa citador del jujao... ¿te acordás?... ¡Bueno! Entonces me +sabía decir con aquel tonito gangoso que nos hacía tanta gracia: “No se +fíe d'ese mozo, amigo... porque no ha'e ser de firmeza y el día menos +pensao la sangre lo ha'e tiroñar... ¡El padre usaba un escapulario con +retrato'e don Bartolo... y la cabra tir'al monte!”. + +--¡Buen viejo chancho y embustero...! Permita Dios qu'esté ardiendo en +el tacho más caliente que tengan en el infierno... ¿Conqu'él conoció a +mi padre, no?... Mirá... Andá y decil'e mi parte que se rasque si le +pica... ¿Querés? + +--¡Cómo no! ¡Aurita voy conforme pas'el calor! + +--¡La pucha con el viejito...! ¡Con razón tuv'unos hijos que son tan +calamidá y unas hijas que pa bagres no les falta ni collar...! ¡Conque +mi mama, qu'era una mujer tan seria y que sabía tanta cosa, me supo dar +ningún dato respeto el particular... y los ib'a tener él que al fin ni +parecía de aquí... al menos por la tonada...! + +--¿Y qué querés, hermano?... Hasta se l'oí repetir en el mismo comité... + +--¿En el comité...? P'cha que siento, che, qu'ese viejo se haiga +muerto... L'hubiera hecho confesar lo que siempre sospeché, ¿sabés?... +¡que hasta él mismo era toda una matufia que caminaba com'hombre!... +¡Fijate sinó...! Se llamab'Agapito ¿te acordás? y nunca hizo ni +morisquetas, porque no sabía ni rairse y de apelativo Amarillo y era +aindiao tirando a negro. + +--¡Bueno, hermano, así sería... pero ya ves...! + +--¿Ya ves?... ¡Yo no veo nada, che!... Lo que sé's que no m'iscribo, ni +voto ni m'enrolo, ni me meto en política ni en nada... + +--¡Pero, che...! Vas a quedar pior que gringo, porque un criollo sin +boleta no sirve ni pa charlar... ¿Ve? ¡Así son todos ustedes!... Se les +viene la ocasión de hacerse valer com'hombres y empiezan a hinchar el +lomo y la dejan escapar... + +--Yo no encumbro más manates, que después ni me saludan... + +--¡Veanlón al mozo vivo...! ¿Ve?... ¿Pero te crés, infeliz, que ni +vos, ni yo, ni nadie servimos para otra cosa que pa'muchar el montón +de los pobres zanagorias...? ¡Y no encumbro más manates...! ¡Dejat'e +cantar, chicharra, que todavía pued'elar!... ¡Atendé...! Vos no tenés +porqu'estar desencantao... Si no cuajastes de citador, no fué porque +tus amigos no te hubiesen sostenido; sino porqu'el acuerdo t'esigió ese +sacrificio... El empleo se le dió al pardo González, candidato e los +mitristas, qu'hicieron, como se dice, hasta cuestión de gabinete... + +--¡Dejat'e macaniar, hermano...! ¿Cres que si yo m'enojao, ha sido por +tal pavada, ni qu'he dentrao en política llevao por la mamadera?... +¡No, che...! A mí me pasó algo pior que sufrir una redota... Fuí tratao +como alversario y me pegaron de atrás los mismos que yo servía... ¿Te +acordás de Catalina, la hijita de aquella parda que tenía un taller +de plancha casi pegao a mi cuarto...? ¡Bueno!... Yo le tuve a esa +muchacha una lai y un'afición, que si mucho me apurás no se me ha'cabao +tuavía... qu'era linda, che y como me l'iba metiendo en l'alma, +despacito y poco a poco... porque de miedo e perderla no me animaba +ni a'blarla y dejaba que los hechos fuesen hablando por mí, como dice +la milonga... Se me hacía que s'iba desvanecer aquel encanto tan +grande que me venía desd'ella, el día que descubriese qu'era toda mi +codicia... ¿Y sabés lo que pasó?... + +--¿Cómo no?... ¿No fué una que se alzó con el sargento Ferraira? + +--¡Qué se v'alzar, che...! El sargento aprovechó la ocasión de que yo +estaba ocupao con las cuestiones del clú y el domingo'e la elección, +mientras yo'staba en el atrio cumpliendo con mi deber y la mam'abía +salido a entregar una ropita, vino y nos la rató... ¡Mire que +caminamos pa ver de quitarselá, antes de que fuera tarde!... ¡Lo vimos +al comisario, al juez de paz y hast'al mismo dotor Vigüela, que tanto +se me ofreció cuando le di mi boleta... y nada! ¡Todo fué al ñudo...! +A los dos meses se apareció la muchacha diciendo que venía'e Belgrano, +la pobrecita... y yo, che, de miedo que me convenciera ¿sabés? por que +la quería pa bien, alc'el vuelo y juré no dentrar más en política pa +sostener a canallas de la clase de Ferraira, qu'en vez d'esponer el +cuero cuando llega la ocasión le ratan a uno la novia y se la largan +doblada pa que si uno es medio sonso cargue con la responsabilidad... + +--Bueno, hermano... pero no porque un sargento le haiga hech'una +porquería, v'a renegar de su patria. Yo siento que haigás pensao d'este +modo tan luego en esta ocasión, porque tengo la seguridá de qu'en el +comité se v'a crer lo que te dije... que te has pasao a mitrista. + +--¿Y por qué se ha'e crer en macana semejante, dina de un viejo +hablador como era el Amarillo? + +--¡Ahí tenés...! Como aura la política de los mitristas es de que no +haiga iscrición y vos con tu conduta vas a tirar pa ese lao... + +--¡Maldita sea la casta del tal Amarillo y la hora en que reventó sin +que yo supiera esto...! ¡Trompeta!... Pa que no se diga que la baba +d'ese viejo me ha llegao a salpicar... te v'y'acompañar... pero, ya +sabés, por esta, por esta cruz ¿ves? ésta es la última ocasión en que +yo pis'en un atrio... + +--¡No jurés, hermano... no jurés...! Mirá que aquí, en esta tierra, no +se puede hacer programa en materia eletoral y arriejás ser zanagoria +pensando ser verdulero... + + + NOBLEZA DEL PAGO + +--Lo encontré al tío viejo en su rancho y comenzamos así la +conferencia... ¡Atendé! + +--¿Usté no lé la vida social de los diarios, mi tío? + +--¿Yo?... ¡Poco sé ler, che!... Nunca he sido aficionao a la letura y +aura, con los años, mucho menos... Lo que me gustaba'antes ¿sabés?... +cuando recién me pobl'en La Colorada, era ver las figuras del Correo de +Ultramar, que solía trair cosas lindas. Entonces me conocí casi todos +los reyes y sus familias y también vi unas cabras que diz que servían +pa lecheras y unos yuyos rarísimos, que comían carne... + +--¡Bueno... mire!... Como aura los diarios han puesto de moda que las +familias bien, desciendan de condes o de marqueses o de personas de +quienes se haig'hablao en la antigüedá, nosotros necesitamos en casa +saber algo de los viejos... Y yo venía por eso... A preguntarle lo que +usté supiese d'ellos... + +--¡Ah!... ¡D'eso sé bastante, che!... + +--¡Qué suerte!... Bien decía yo a Mauricia qu'era imposible que usté no +supiese alguna cosa... + +--Pues bueno fuera que no... ¡Si ha'bido gente de quien se haig'hablao +es de la nuestra...! Mucho habrá sido calumnia... Pero algo ha de haber +habido de verdá... ¿no te parece? + +--¡Ya lo creo!... Y después... tenga en cuenta lo qu'es la envidia de +la plebe contra los nobles... + +--Yo no sé, che, si eran nobles, pero sé que les caian y que con +algunos hasta tuvo que ver l'autoridá, como le pasó a tu tío Ramón, +que al fin se quedó en la calle, y a tu tía Robustiana, mal casada +con un inglés que tenía el finao mi padre de puestero y que lo pilló +cerdiandolé las yeguas a medias con el juez de paz... + +--¡Bueno!... ¿Pero de dónd'era nuestro abuelo paterno...? El que nos +dió el apellido de García... + +--És'era santiagueñ'o cordobés... Hombre bueno y de acción, según decía +mi padre... + +--¿Y nuestra'buela de dónd'era...? + +--¡Vay'a saber uno...! De por ahí... del campo no más... + +--¿Pero no dicen qu'era vasca española...? + +--¡Tal vez... pero lo dudo! ¡Más bien tirab'a pampa o a correntina por +l'habla... Si era bosalísima!... El viejo parece que se juntó con ella +cuando andaba'e picador de carros, p'allá, pa la cost'el Salao, que fué +de an'de comenzó a internarse pa l'Azul... + +--¿Y de dónde sacó su apellido de Barroso, entonces? + +--¿Y qué se yo...? Quizás del charc'o del jagüel en que lavaba sus +pilchas... A ella, antes, la conocían en el pago por doña Pepa la +mocha, porqu'era del rancho e Los Mochos, como le llamaban a la +estancia'el viejo, que casi nadie sabía que fuese tal García... + +--¿Los Mochos?... Parece algo así como los Medichi... Sería lindo que +resultásemos también como los Demarchi. + +--¡Y me contó lo siguiente, qu'es toda nuestra ejecutoria, Mauricia! + +--Cuando el finao mi padre, qu'era hombre gaucho pero bien intencionao, +se alzó con mama, qu'era jovencita y codiciada en el pago, ganó campo +afuera y fué a levantar su rancho casi entre los mismos toldos de un +indio capitanejo, que decían las malas lenguas que venía a ser su +cuñao... Y ahí vinieron, medio a lo cimarrón, hasta que un buen día los +indios se fueron, corridos por los cristianos que empezaban a poblarse +y cayó a Los Mochos un señor de Buenos Aires, que diz que había comprao +los campos y venía a recorrerlos... ¡Claro!... Habló con mi padre una +noche que se quedó en el rancho y a la cuenta le gustó la gente, porque +antes de despedirse le dijo: + +--¿Quiere quedarse aquí mi amigo...? Yo le doy mil vacas pa que las +cuide al tercio... y pa que corra con el campo... + +--¡Cómo no, señor...! ¡Ya lo creo! + +--¡Bueno!... Entonces... ¡vea!... Le v'y a dar dos mil vacas al tercio +y los mochos a medias... + +--¿Los mochos a medias...? ¡No diga, señor! + +--¡Sí, señor! Los mochos no serán muchos... pero pa empezar... + +--¡Qué no han de ser, señor...! ¡Si es una fortuna...! Vea señor... +¿ust'es amigo'el gobierno...? + +--¡Cómo no...! ¡El gobernador es mi primo y el ministro es mi cuñao... +conque, figuresé! + +--¡Qué me dice!... ¿Y el comandante militar de aquí no será también +pariente?... + +--No... pero es amigo y además lo puedo hacer recomendar por la gente +de arriba... + +Y así pasaron tres años hasta que un día el patrón volvió a su campo y +se halló con una fortuna... Dicen que estaban sentaos cerca del rancho +para ver desfilar los rodeos con toda comodidá: + +--¡Amigo! ¿Sabe qu'esto ha'ndao lindo?... Novillada flor... ¡Y qué +torada! + +--¡Y, cómo no, señor!... Éstas son las cuatro mil del tercio... + +--¿Cuatro mil, eh? ¿Y aquella polvareda que se ve allá? + +--Son los mochos, señor... + +--¿Los mochos?... ¡No puede ser, hombre! + +--Sí, señor... Parecen muchos pero no son tantos... Apenas habrá unos +catorce mil... + +--¿Catorce mil?... Pero no puede ser, che... ¡Has d'estar borracho!... +¡Si estoy viend'un mont'e guampas!... + +--As' es, señor... Gracias a su recomendación el comandante ha cerrao +los ojos y yo no he dejao ternero en el vecindario que no haiga llevao +la marca... + +--¡Jesús!... ¡Dios mío!... ¿Pero qu'es esto?... + +Y el hombre se persignaba viendo desfilar el vacaje y mirando la +guampería'e los mochos, que relumbraban. ¡Claro!... Liquidaron la +sociedá, pero el viejo se quedó con ocho mil vaquitas, compró campo y +s'hizo hombre... ¿Ves?... Ése's el origen de la fortuna e los García +tan mentada y la gente'l pago, sabiendo la historia y d'envidiosa... le +chantó el apodo al viejo... + +--¡Ave María, mi tío!... ¿Es decir que de nobles no nos quedan ni las +ganas?... + +--¡Yo no he dicho eso!... ¡Conform'el viejo le cerró el lazo al +terneraje orejano... cierrenselón ustedes al primer apellido que les +guste y... hagansén los chanchos rengos... como tantos! + + + UNA CURA POR EL AGUA + +--La familia ha pedido su detención, porque dice que anda con intención +de suicidarse... Lo agarré junto a la parada catorce y s'hizo el que +compraba unos duraznos cuando me vió aparecer acompañao de su hijito, +que me lo enseñó... + +--¡Son macanas de familia, hombre!... Se necesita no tener qué hacer y +no conocer a mi gente... pa ocuparse en hacerle caso... + +--¡Bueno!... ¿Cómo se llama y a dónde vive? + +--¿Y pa qué quiere saberlo...? No le digo que todo es una macana... + +--Yo tengo que llevarlo, amigo... como quiera que sea no más... y no +lo v'y a llevar así... en seco... pa qu'el comisario me pregunte si +h'estao dormido u si lo h'encontrao en la vereda como perro que ha +perdido el domicilio... + +--Y a mi qué m'importa... Lo que yo no quiero es que los diarios me +agarren pa la chacota y más por una cuestión qu'en realidá no es +cuestión... Yo soy persona conocida, che... y a'nque me vea con gorra +e vasco, sepansén que me saludo con hombres de galera y que a veces sé +ser suplente en l'aduana e Catalinas... + +--¡Perfectamente, amigo...! ¡Le almito todo lo que quiera...! Per'usté +comprende que me tiene que dar su nombre pa no cair a la comisaría como +cualquier ene ene... + +--¡Bueno...! Ponga Antonio Delgadillo... + +--¿Delgadillo y con esa panza...? ¡Mire que v'a resultar una barbaridá, +che... y se le van a rair en la oficina...! ¡No sabe lo que son los +escribientes...! ¡En fin... allá se las haiga!... ¿No le parece, +compañero? + +--¡Claro...! Diga en la comisaría, siquiera par'ayudarlo... qu'el +hombre no se resistió y que parece decente... + +--¡Hij'una gran perra con la vieja chancha e doña Rosa...! ¡Vean! +¡si alguna vez esa vieja me agarr'atravesao y con una copa de más, +tengan seguro que la cazo e la cabeza y de los pies y la convierto en +acordeón...! ¡Saben lo qu'hizp anoche...! ¡Le dijo a mi mujer, qu'es +sobrina d'ella y que anda con sangr'en el ojo porque no encuentro +trabajo, que me había visto en la calle acompañao de una inglesa...! +¡Claro...! Una palabra saca a la otra y nos trenzamos de un modo que +yo tuve que salirme a media noche con la ropa dentrecasa y enderezar +pa los diques... ¿Ve?... Y d'eso es que ha resultao lo que aura m'está +pasando y de que tengo seguro que mi mujer se arrepiente... + +--Yo, conforme lo vi, ya pensé que usted no era hombre de suicidarse y +que todo había de ser por cuestiones de familia... + +--¿Qué no soy hombre de suicidarme...? ¡No crea!... ¡En un momento e +rabia, soy capaz de cualquier cosa...? Anoche no más... cuando me senté +sobr'el malecón y me puse a reflesionar sobre las chanchadas de la +vida, pensé que quizás sería mejor que acabase de una vez y cuando más +cavilaba me sentía más tentao... Conform'empezó a clariar me comencé +a desvestir... pucha con la mañana linda... dije y me quedé mirando +el sol que comenzaba a'somar pa'quel lao de la Colonia... Mi mujer se +acordará d'este día mientras le dure la vida y cuando sepa que toditas +son mentiras de la canalla e su tía, tal vez l'arrastre e las mechas y +yo me vea vengao... Y ahí no más me zambullí... + +--¡Entonces era verdá que salió pa suicidarse...! + +--¡No crea...! El decir adiós no es dirse... Conforme me tocó l'agua, +se me aplacaron los nervios y en vez de querer augarme me pegué uno +d'esos baños que lo dejan como nuevo al hombre más aporriao... Y la +verdá, amigo, lo que nadé un poco, se me despejó la cabeza y dentré +a considerar que yo no tenía derecho p'abandonar a mis hijos en este +trance tan fiero del vivir en la pobreza y m'empecé a tomar rabia, +pensando qu'era más justo qu'en vez de matarme yo, que al fin le soy +necesario a toda mi cachorrada, viera de darle un dijusto a la vieja +doña Rosa por enredista... y por chancha! + +--¡Ya lo creo...! Pero tenga cuidao amigo y que no se le vay'adir la +mano... Mire qu'engolosinao puede hacer una barbaridá... + +--¡No crea...! ¡L'he dar lo que necesita sin almitirle rebaja... y si +puedo hasta un bañito en el dique... con venia e l'autoridá! + + + ENTRE RENTISTAS... + +Yo no alquilo, che, sino muy ligadito... Tres meses adelantaos y +garantía personal a satisfacción y no hay tutía... Eso de gente bien +y personas distinguidas... ¡pa los pavos! No se hace puchero con +pergaminos... ¿no te parece? + +--Si yo hago igual, che... pero a veces se atraviesan cosas qu'embroman +y no tenés más que dejarte cinchar... Fijate sinó lo que me pasó con +la propiedá'e la calle Lavalle, en que se metió el dotor Fritanga y me +partió como a queso... ¿quién lo iba a decir?... + +--¡Pero cualquiera... che!... Si la cosa s'estaba cayendo'e madura... +¿Creés que nadies t'iba'lquilar semejante atorradero por doscientos +pesos con intención de pagarlos?... Es preciso ne dejars'enceguecer +por la codicia, y saber con claridá lo que vale cada finca... ¿Pa qué +cargar la romana sabiendo que se ha'e romper? El rentista ha'e ser +como el hombre'e mundo cuando trata con mujeres... ¡No ha'e pedir sino +lo que pueden darle...! No te debés olvidar, hijo, me solía decir mi +padre, que la codicia en negocios es como la glotonería... El día menos +pensao te deja mostrando el sebo!... + +--¡Pues yo caí com'un chorlito!... Y... a propósito... ¿vos conocés un +italiano corredor que se llama Bellagamba?... Uno bajito, medio tuerto, +que siempre anda como estornudando pero que no estornuda nada. + +--¡Buena persona!... Es amigo mío... Si vieras qué modo'e tocar la +flauta el de ese corredor, che!... Mirá... Es agarrar su instrumento y +comenzar a sentir vos como que te alzan del pelo... + +--No digo d'eso, che... digo p'al pago... Me anda por alquilar... + +--¡Ah!... D'eso no sé... pero atento a que somos como chanchos te +haré un cuentito ¿sabés? y vos sacá la consecuencia si conseguís atar +cabos... A mí no me gusta desacreditar y menos a Bellagamba qu'es +persona de mi aprecio... Ya sabés que yo no soy sino hombre de afetos y +que poco me ha gustado andar metiéndome en canalladas ni difamando a la +gente... + +--Dejat'e bordoneos, hermano... Ya sabés que secreto qu'echás en mí es +como si se cayese al río... ¡No lo pescás ni con ré!... + +--El hombr'es bueno ¿sabés? pero juega y a veces la falt'alpiste y +d'eso es que le dimana... + +--¡Ah! ¡Ah!... ¿Conque juega, no?... ¡Mirá qué ganga!... ¡Bueno!... ¿Y +cuál es el cuento? + +--Vez pasada vivía con su familia en la call'e Chile y me llevó pa +mostrarme su colección de orquídeas--porqu'es coleccionista--y cuando +pasamos por junto d'unas gallinas que andaban en el fondo, noté que +los animalitos conforme me miraban se tiraban al suelo y juntaban las +patitas... ¡Claro!... Me llamó l'atención la cosa y se lo hice notar, +contestándome con la mayor frescura... ¿A qué no sabés qué?...--Mire, +me dijo, es que lo han tomao por empresario'e mudanzas y como están +acostumbradas a que las aten pa trasportarlas, cada vez que cambiamos +de casa, ya se l'echan no más... Por el hilo podés sacar el ovillo, si +la cosa t'interesa... pero, ya sabés... yo no desacredito a nadies y +menos a mis amigos... + + + POLÍTICA CASERA + +--Y ¿quién es tu padre, che... pa venir a jujar de mi conduta nada +menos qu'en asuntos de política?... ¡Mirá!... Te v'y a dar un consejo +pa que se lo trasmitás... ¡pero como cosa tuya!... + +--¡Si tata, che, no tiene opinión!... Me ha dicho solamente lo que oyó +en el almacén... + +--Mejor sería qu'estuvies'en su trabajo, pa tener siquiera vainte pesos +cuando su hija se los pide... Tu padre, que al fin no es más que un +triste remendero media lengua, s'enllena la boca con sus paisanos, +diciendo que su hija Catalina es nada menos que la mujer de don Calisto +Viñales, pero conforme te refalás con un pedido cualquiera te saca el +cuerpo y te deja que te rompás el bautismo... ¡Y vení a contarme a mí +del cariño de tu padre! + +--Pero, mirá, Calisto... Tata tiene muchos gastos... Los muchachos se +le han alzao y no quieren trabajar... + +--¡Música!... Yo no soy gringo como él ¿sabés? pero así, en criollo no +más, le adivino los albitrios y no es quién pa ganarmelá cortao... ¿Por +qué no te dió los pesitos en vez de venirte con l'agachada de si m'iba +pa La Plata o de si m'ib'a quedar?... Convencete, che... Tu padr'es más +chancho e lo que parece y gasta jarabe'e pico, como qu'es cosa barata... + +--¡Pobre tata!... Se asustó cuando le dijeron que cambiabas de partido +y ya está la explicación... + +--¡Cómo no!... ¡Clarita!... Y quién lo puede haber dicho que cambeo de +partido, vamos a ver, si no son otros como él? ¿Y quiénes son ellos pa +venir con dinidá y con firmeza e caráter cuando por cinco centavos te +bailan la tarantela y lo hacen hasta con yapa?... ¡Qué no embromen!... +¡Mirá! ¿Sabés lo que hay en todo esto?... Te lo v'y a decir en +secreto, pa que lo desparramés más pronto con ayuda de tu familia +qu'es toda tan inocente... P'allá p'al mes de setiembre, m'hizo llamar +un amigo y me pidió mi concurso p'al partido casarista, diciendomé, +entre otras cosas, que yo no había de andar solo, pues estaba por el +hombre la gente de más valer de todita la provincia... ¡Figuráte la +bolada, che!... ¡Claro! Mordí el freno... ¿Te acordás de unos cien +pesos nuevitos conque te alumbré una tarde?... ¡Bueno! Eran d'eso... +Y después no hubo más cera y nos pedían el concurso, así no más, por +vergüenza... diciendo de que seríamos el dique p'atajar la corrución +y de que algún día la historia se ocuparía de nosotros... Como pa +historias y diques andaba la muchachada, che... ¡Claro!... ¡Ni pisamos +los atrios, y los ugartistas agarraron el soquete y salieron como alma +que lleva el diablo!... ¿Te crés que los casaristas nos quedamos a +esperar que nos llovies'el puchero?... ¡Pues no!... Comenzaron a'garrar +p'al lao de los vencedores y a meterse bajo l'ala de los amigos probaos +y como yo me topé con Ciríaco el santiagueño, con quien siempre fuimos +yunta, le conté mi desventura y él me dijo que yo no era sino víctima +de mi propia fe y me largó cinco pesos... + +--¡Eso es amigo!... ¿Lo ves?... + +--¡Ya lo creo qu'es amigo! Es'es de los que no se despintan, che... +y saben lo qu'es andar en la mala... ¡Bueno! Y aquí me tenés, +comprometido con él p'acompañarlo al infierno... si es que allí le dan +un calce... Y aura comparame esta conduta con la que oservá mi suegro y +decime con franqueza si tiene perdón de Dios... + +--¿Y dónde están esos cinco... con que tanto cacariás? + +--Querés que te dé los cinco... y no has sido ni capaz d'encontrar en +tu familia quien nos dé ni un vaso de agua... ¡Afilate!... Ustedes +son gringos, che... y entiendansén como puedan, porque lo qu'es con +mi plata no se van a dir a Italia... ¡Y ya lo sabés!... Si querés +ver estos cincos y tomarle el olor... andá enseñale a tu padre cómo +deben ser los suegros... y convidalo a un acuerdo sobre la bas'e los +vainte... ¡Que afloje si quiere hablar... como hacen los ugartistas! + + + CONFIDENCIAS + +--Tu padre no cre nada, che, sinó que sos sonso... ¡Y la gracia es que +hasta yo me voy convenciendo de lo mismo!... ¡Mire que se necesita ser +pavo pa preferir andar de atorrante a estar en la estancia cómodamente, +trabajando en tus cosas y dandolé gusto al viejo, que lo que quiere +es tu bien y nada más... ¡qué diablos!... A qué demonios te has ido a +meter en puebladas, exponiéndote a que te dejen seco de un palo?... +¿Qué te va ni qué te viene en que Roca lo achure a Pellegrini ayudao +por don Bartolo, o en que don Bartolo lo estire a Roca, o en que los +tres se hagan tiras dejando güérfano al país, aunque sea por diez +minutos?... ¿Acaso vos vas a ser el tutor?... + +--Dejat'e macanas Santiago y no te metás en lo que no entendés ni +entenderá mi padre tampoco... ¿Qué saben ustedes, pobres bichos, de +ciertas cosas que ni sospechan que existen?... Ustedes han nacido pa +comer a gusto, che, pa trabajar a sus anchas, pa vivir sin pensar ni +sentir, esperando que los negocios vayan delante y que Dios les dé +salud... Los dos son viejísimos, che, aunque no lo echen de ver y yo +sería un loco si me metiese a convencerlos... Decime... ¿Vos jugarías +plat'a mis manos si me vieras trair un mancarrón de la estancia, +cuidarlo como a potrillo y anotarlo p'al premio grande?... + +--¡Che... che... che! ¡Al fin veo la pata de que rengueás!... Vos estás +enamorao com'un pichicho y sos romántico y te has llegao a convencer +de que sos el único en el mundo que sabe lo qu'es querer... ¿Pa qué te +ponés colorao?... No seas pipiolo, hombre, y cantá claro... ¡Mirá!... +Yo soy tu tío, pero soy muy macho, che... y aunque vos lo dudés tengo +más música en l'alma de la que tal vez necesito... con alguna semillita +que se te ha de hacer carozo... ¡A ver, desembuchá!... Te has de estar +atorando. + +--¡No arrugués que no hay quien planche!... P'cha que sos diablo... +¿Por qué no te metés a divino?... + +--Mirá, chiquilín... Esto va en serio... Es una macana lo que hacés de +alzarte contra tu padre y resistir su mandao... ¿Cres que por eso va a +ser más grande tu amor ni tampoco el que te tengan?... + +--¡Pero si todo es una locura, Santiago!... Si yo mismo ni sé lo que +ando queriendo!... Figuráte que estoy enamorao.... así... como se +dice... de un sueño... Si ella no sabe nada... + +--¿Pero por qué no se lo decís?... ¡Mirá!... En estas cosas hay que ser +prácticos, che, y lo primero es lo primero... + +--¡La facilidá!... Si yo lo único que hago es irme frente a su casa +para verla cuando sale y no me animo ni a seguirla! ¡Si cuando la +veo, che, hasta las piernas me flaquean y... ¡que me caiga muerto si +miento!... hasta me dan ganas de irme por miedo de que vaya a conocerme +el juego y se me ría en las narices... + +--¿No digas?... ¿Pero vos no sos sonso, entonces, sino sonso y +medio?... ¿De qué nido te habrás caído, sobrino?... + +--¿Y qué querés, Santiago?... Así es la cosa... Y por eso no me animaba +a decirte... ¿Ves?... Aura resulta que no m'entendés y que te burlás de +mí y me vas a echar al medio... + +--¡No, hombre!... Dejat'e macanas... Si yo sé lo qué es cantar sin +tener quien acompañe... Mirá... A tus años se le perdona a cualquiera +que pegue un tropezón y se rompa cualquier cosa... pero a la mía... +¿qué me decís? ¡Y si vieras cómo ando yo, che!... Ni veo, ni oigo, y el +día menos pensao hago una barbaridá... ¡Te garanto que vos estás a dos +dedos de hallarte con una tía qu'es una divinidá!... ¡Casi, casi, estoy +por decirte que serás sobrino'el cielo, che!... Bueno, pues... y aura +que ya nos hemos entendido, escuchá lo que te digo... ¡No te metás en +política y adelante con los faroles!... + +--¡Qué política ni qué diablos, che!... Pero... te crés que teniendo +como tengo un jardín dentro'el alma, me v'y a ocupar en ir a cavar +sepulturas... y... decime... ¿le ves aura que me puedo ir a la estancia +y dejar así, mis asuntos, para atender los del viejo?... + +--Mirá, m'hijito... Entr'el corazón y el bolsillo cabe una +conciliación... ¡No muñequiés!... El sistema ya está viejo y no hay que +hacerse boliar cuando uno anda en libertá! + + + LA ECONOMÍA ES LA MADRE DE LA RIQUEZA + +Era en aquellos tiempos del Buenos Aires pendenciero y levantisco, en +que crudos y cocidos y pandilleros y chupandinos ensagrentaban las +calles a cada triquitraque y en que no había ciudadano por modesto que +fuese, que no creyera que los destinos de la patria los llevaba cada +cual en la punta de su cuchillo. + +Los hombres vivían más en la plaza pública que en su propio hogar, +y como su existencia transcurría de club en club y de manifestación +en manifestación y los servicios de fondas y restaurants andaban tan +escasos como caros, abundaban los negros pasteleros, que eran la +providencia de los estómagos famélicos, así como la confección de los +pasteles que vendían, lo era también de más de una casa de familia, +que no solamente costeaba con su producto los gastos ordinarios de +su presupuesto, sino que aun proyectaba en el futuro siluetas de +millonarios y potentados. Los días de agitación política, las fiestas +patrias, el carnaval durante el cual no era prudente aventurarse así no +más en busca de provisiones, y, sobre todo la Semana Santa, en cuyos +términos no se hacía matanza en los corrales ni se expendía carne en +los mercados, eran los grandes días de la industria casera. + +Fué al aproximarse uno de esos períodos y en época de gran carestía de +provisiones en la ciudad, por hallarse ésta bajo sitio y con todas sus +comunicaciones interrumpidas, que hicieron su aparición en las plazas +y en las calles los pasteles de Misia Paca, que vendidos a precios +increíbles por su baratura y rellenados con generosa liberalidad, +desalojaron a sus rivales en el comercio menudo y mataron toda +competencia, produciendo una crisis espantosa en la antes boyante +industria pastelera. + +Y las aceradas lenguas criollas, que cortan como tijeras de sastre, y +las mentes activas y cavilosas, se echaron a buscar, desesperadas, el +secreto profesional de la victoriosa pastelera Misia Paca: + +--¡Si nunca hizo ni tortas fritas, che!... Y, después, eso se ve +clarito... ¡Los pasteles son de morondanga y sólo sirven pa los que +caían de pobres!... + +--Yo... lo que no me explico, ¿saben?... ¡es el precio!... ¡Si es una +barbaridá con los artículos como están!... + +Y las comadres llegaron a propalar que los pasteles de Misia Paca se +hacían con carne, no de mula ni de caballo, que al fin hubiera sido una +nimiedad, sino con carne humana. Hasta se habló de varios ingleses sin +familia que habían desaparecido y se afirmó que un carrero de la Aduana +se había atorado con un huesito el cual examinado, había resultado ser +un pedazo de dedo chico... hasta con uña. + +--¡Ya veremos!... Dejen que venga Semana Santa... ¡Entonces será la +buena!... El pescado no tiene más que un precio... ¡y no es inglés sin +familia! + +Y vino la esperada semana y Misia Paca vendió sus pasteles como +siempre, baratos y tan bien rellenos, que su jugo “chorreaba por los +enemigos”, como decía la clientela, aludiendo a que al primer mordisco +cuando estaban calientes, saltaba la salsa apetitosa mojando los +carrillos... + +Entretanto, Misia Paca estaba radiante y su triunfo la embriagaba, +quitando de sus labios hasta las palabras de piedad, que otrora supo +reclamar para los desheredados... + +--Se han fundido porque son haraganas y ambiciosas, y quieren ganar +platales como Anchorena... Que trabajen y se contenten con poco, como +yo... y ya verán. + +Y el reinado de Misia Paca fué real y positivo, extendiéndose su +influencia por toda la ciudad, llegando sus pasteles a todos los +estómagos, pues no quedó negro vendedor que quisiera otra factura que +aquélla sin rival. + +Ya no había competencia. Descartada la insidiosa calumnia de la carne +de inglés y la malévola especie de que los tales pasteles no podían +encontrarlos buenos sino las personas sin estómago, se acallaron las +protestas y los labios enmudecieron, confundidas las mentes cavilosas +por la evidencia de los hechos, siendo aclamada Misia Paca e inscripto +su nombre en la lista de oro de las grandes damas caritativas de la +ciudad y disputándoselo las asociaciones de beneficencia para encabezar +los consejos directivos... Hasta su esposo, que era un triste capitán, +ascendió en el ejército, llegando a jefe de batallón, debido al +influjo de los pasteles, que siempre en esta tierra se vieron cosas +de tal jaez y ya no llaman la atención de nadie: los poetas no ganan +posiciones escribiendo versos, sino enseñando matemáticas; los abogados +curando enfermos o proyectando ferrocarriles; los médicos tramitando +testamentarías; los ingenieros pleiteando en los estrados y los +militares... hasta vendiendo pasteles de confección casera, escribiendo +artículos de diario o mezclándose a las turbias corrientes de la +política. + +Una noche había reunión en una noble sociedad caritativa, presidida +por la radiante Misia Paca y se atendía el pedido de una pobre mujer +cargada de hijos, viuda reciente de un viejo soldado. + +--¡Bueno!--decía Misia Paca, dirigiéndose a la pobre o postulante y +manteniendo una atención aduladora, de parte de sus consocias,--ust'es +pobre porque quiere... Trabaje y economice... La economía es la madre +de la riqueza. + +--Sí, señora. + +--Yo también soy esposa de soldado y... ¡ya ve! adónde he llegado +haciendo pasteles... + +--¡Cómo no, señora!... Pero para eso ya'stoy vieja y muy llena +d'hijos... + +--Eso qu'importa... ¡No se'haragana! + +--Si no es por haraganería... Sino que yo no voy a'llar sino alguno de +tropa que me quiera... Y casarme, así... ¡usté ve! + +--¿Acaso yo le aconsejo eso?... + +--Ya sé que no... pero si no me caso con un oficial que me mande las +economías del batallón... la leña, la carne, la grasa, la harina... +¡que son tan caras!... ¿cómo voy a fabricar pasteles baratos, señora?... + +El argumento fué contundente y al explicarse de manera tan sencilla +como inesperada el secreto profesional de Misia Paca, acabó su reinado, +basado solamente en la economía... del cuerpo que mandaba su esposo y +que resultaba ser la madre de la riqueza, como ella lo pregonaba... + + + LA DESPEDIDA + +A ña Simona Peraira, como ella solía decirlo, no la agarraban sin +perros ni los más madrugadores y en cuanto a su Carmencita, tal vez +cayese en las uñas de algún gavilán artero, pues no hay muchacha en +el mundo de quien se puede decir que sabe seguir consejos, pero antes +que desgraciada, habían de verla sus ojos en el mismo cementerio. Y +al mirarme ña Simona, por entre un monte de cejas, juntadas sobre sus +ojos para darle a sus palabras un tinte de más firmeza, halló que me +estaba riendo, al verlos cerca del pozo al aparcero Francisco y a la +linda Carmencita, diciéndose sus ternezas como si nadie los viese en +esa hora postrera, pues él dejaba sus pagos para irse de pialador a +trabajar en las yerras... + +--No crea que me la ganan y que yo me mamo el dedo... + +--¡Qué ocurrencia, ña Simona...! + +--Déjese de cumplimientos y de hacerse el socarrón, que usté no nació +par'eso, como no nació Francisco, a quien si yo le doy lao pa que hable +con Carmencita y le diga lo que quiera, es porqu'el mozo me gusta y no +porque m'echen tierra, como ustedes se lo piensan. + +--¡Pero, mire!... Atiéndame con paciencia y verá... + +--¿Y paqué quiere que vea... si viendo he llegado a vieja?... Sepa sólo +de una vez y pa que no alegue inorancia, que a ña Simona Peraira no es +quién usté pa pitarla, por más narices que tenga y que a'nqu'hijo del +patrón, no me ha'e boliar el caballo ni me ha'e gritar “bijulé” cuando +salga d'este rancho... Son muy cachorros los dos p'hacer semejante +hazaña y a usté, a'nque no le guste, se lo'e decir francamente... ¡pa +gancho no le veo laya! + +--Pero atienda, ña Simona, y no agarre campo afuera... mire que voy a +pensar que es cierto lo que se corre, de que usted ve piernas en todas +partes cuando no ve interesados en alzarle las tamberas y que no tiene +más vida qu'estar chumbando los perros a cualquiera que se allega... + +--¡Mirenmelón al dotor, afanao por hacer renga a Simona la puestera!... +Vaya, pregunte a su padre, que con ser lo que él ha sido, nunca pudo +en este rancho venir a soliar sus jergas sin permiso de la dueña o al +menos... ¡sin que lo viera!... Fijesén la parejita que hace m'hija +con Francisco, paradita junto al pozo, oyéndolé las mentiras con que +trata de envolverla!... Lo mismo que a ella le pasa me pasó a mí con +Mamentro, a quien Dios tenga en su gloria, el día que vino a'blarme +antes de dirse a la guerra... Era un mozo bizarrote, así como Carmen su +hija, y sabía decir las cosas con una gracia y un modo, que a'nque uno +ya las supiese, gustaba escuchárselas, pues parecían siempre nuevas... +Cayó a casa esa mañana montado en un redomón que recién mascaba el +yerro y mientras mama'cababa de llenar un zarzo e quesos, trujo el +caballo e la rienda, así como hizo Francisco y m'empezó a decir cosas, +qu'eran todas cosas viejas, porque no encontré ninguna que yo ya no la +supiera... Y habiendo estao en el trance, quiere usté que yo no sepa +lo que le dice Francisco a la pobre de m'hijita, que hacen ya como dos +meses que lo anda llevando en e'alma como él la llev'a ella?... ¡No +crea en eso que corre de que yo chumbo los perros a todos los que se +allegan!... Son dichos de pulpería, circulaos por cuanto vago sale a +campearse un churrasc'o una cebadura e yerba pegandolé a la sin güeso +p'hacer crer que no'stá seca... Francisco es un mozo bueno, como lo era +mi Mamerto, y ya me ha dicho el patrón que lo v'hacer capataz cuando +haga l'estancia nueva y entonces mi Carmencita y también mis cuatro +riales, han de pasar a sus manos, si acaso Dios me permite... + +--Y se lo ha de permitir, porque Carmen y Francisco... + +--¡No me hable d'esos canallas que cren que m'están pitando!... No les +diga que yo sé, mejor que lo qu'ellos saben, ese secreto que guardan... +Hay flores que sólo güelen en el misterio e la noche, pues parece que +el olor con la sombra se casara... + + + MI PRIMO SEBASTIÁN + +Las personas que no tengan entre sus parientes un ejemplar como mi +primo Sebastián, no mirarán seguramente, los tramways eléctricos ni los +automóviles, con la fruición que yo los miro, ni leerán las noticias +referentes a choques y colisiones, con mi impaciencia golosa, sobre +todo al recorrer anhelante la lista de las desgraciadas víctimas. +Anteayer acababa de desayunarme en el club y leía los periódicos, +cuando se me presentó mi pariente: + +--¡No salgás todavía, che! Tengo que hablarte seriamente de un asunto +importante, que te interesa como primo y como argentino... + +Y tomando asiento, con ese desparpajo fanfarrón, propio solamente de +los hombres necesitados de entereza y que ocupados en fingirla no ven +el ridículo que les hace señas, llamó al mozo encargándole uno de sus +tantos brebajes favoritos, y encarándose conmigo, me dijo a quemarropa: + +--Decime che... ¿vos ya te has afiliao a alguno de los partidos en +lucha?... ¿Qué sos en l'atualidá?...--Y mi primo Sebastián revolvía +nerviosamente su vaso, sin mirarme. + +--¿Yo?... ¿Y qué quieres que sea, Sebastián? + +--¿Cómo que quiero que seas?... ¡Yo no quiero nada!... El que debe +querer sos vos, que no podés permanecer indiferente cuando ya +están hirviendo las parroquias, olvidándote de que tenés un nombre +tradicional en nuestras luchas electorales y parientes, como yo, ¡que +solamente esperan tu palabra pa pararse!... Anoche, no más, les decía +a los muchachos de casa, que comentaban tu indiferencia: “!Vean!... ¡A +ese dejenmelón a mí, que yo lo v'y a templar!...” ¡Y aquí me tenés a +tu lao, dispuesto a todo!... Vos sabés que yo soy el último Ferro que +queda en la familia y que tengo de mi padre, entre muchas cosas buenas, +la condición de ser desinteresado y decidido, como era él, que aunque +hijo de italiano, no tuvo nunca nadie que decirle que no fuese un +criollo cuadrao!... Yo, ¿sabés?, ¡estoy dispuesto a transigir con todo, +menos con verte alejao del puesto que te corresponde y he tenido mucha +rabia al no hallarte entre los notables que forman la convención!... +¿Qué se piensa Roca de nosotros, che?... Ya sería tiempo'e saberlo +pa tomar un rumbo fijo y enseñarle a respetar... ¿Qué te ha dicho +Pellegrini?... + +--¿A mí?... ¡Nada! + +--¿Aura salimos con ésa?... ¡El gringo ha de estar creyendo que se la +lleva de arriba!... ¡Bueno: ¡Mirá!... Lo primero que hay que hacer, es +cambiar de táctica y formar un clusito independiente pero maniobrero, +algo así livianito, que podamos manejarlo como queramos... Sería una +vergüenza pa vos y pa todos los amigos, che... que dejaran a un hombre +como yo que dentrara a transar por el puchero, nada menos que con esos +usurpadores envalentonaos... ¿Entonces quedamos en que vos lo que +querés es dentrar entre los notables?... + +--¿Yo?... + +--¡Perfetamente!... ¡No hay ni que hablar!... Che!... ¡Mozo!... ¡Oiga! +Traiga una botellita e coñaque del mejor que tenga... que vamos +a festejar una alianza que será famosa... ¡Este hombre tiene una +suerte...! + +--¡Sebastián!... ¡Yo no te he dicho nada ni quiero nada!... ¡No me +mezclo en política, ni quiero saber de notables ni de convencionales! + +--¿Qué no vas a querer, hipócrita del demonio?... ¡Lo que hay es que ya +estás creyendo que yo te me voy a dejar cair con un par de a quinientos +y m'estás sacando el cuerpo!... ¡No creas, hermano!... Aura, desde que +dejé mis viejos vicios, o mejor dicho, desde que ellos me dejaron a mí, +se acabó el Sebastián de antes, aquél pasiandero y divertido que tanto +les dió que hacer... + +--Yo no te digo nada, Sebastián... pero no me meto en política ni +quiero oir hablar de asuntos semejantes!... + +--¿Qué no te metés?... ¡Eso será lo que tase un sastre!... ¿Y con +qué derecho me querés cortar mi carrera, arrancándome de las manos +nada menos que la bandera de la regeneración? ¡No, che!... ¡Vos tenés +una tradición de familia que no es de tu sola propiedá y yo no v'y a +consentir que te den una bofetada y te quedés como si tal cosa!... ¡No, +m'hijito!... El honor y la dinidá no se valoran con plata, entendelo +bien... y pensá que si vos sos rico en cambio te falta sangre en las +venas y que yo tengo pa los dos... + +--Bebete tu copa, Sebastián, dejémonos de zonceras... + +--¿Zonceras la dinidá?... ¿Zonceras el orgullo y la altivez?... Es +decir, que porque a vos se te antoje dejarte aporriar con Roca y con +Pellegrini, nosotros nos tenemos que aguantar... ¡Hombre!... ¡Ni que +fueras don Bartolo, pa disponer así de nuestra voluntá!... No, che, +vos no te pertenecés y perdoná que te lo diga, ni tenés derecho pa +condenarte a vivir como estoy viviendo yo, por conservar con honor el +apellido... + +--¿Y qué sé yo de lo que vives, ni lo que haces?... + +--Ah!... ¿No sabés de lo que vivo?... ¡Bueno!... Vas a saberlo y +entonces comprenderás de lo qu'es capaz el último de los Ferro de la +familia, pa no desmentir la cría... ¡Asombrate! Yo exploto el apellido, +haciéndoló servir pa encabezar banquetes en los hoteles y restaurants, +pues soy nada menos que promotor de despedidas de la vida de soltero y +felicitaciones por haber concluido la carrera!... ¿Y sabés cuál es mi +suerte?... ¡Bueno!... ¡El llamarme Ferro!... ¡Si me llamase Martínez, +Velázquez, Álvarez o Fernández no tendría ni siquiera ese miserable +recurso de la comisión que me pagan los hoteleros como promotor!... +¿Quién diablo s'iba a dejar promover nada, con un individuo llamado +así? ¿Quién iba a crer que un criollo o un gallego podían andar +pagando banquetes a cada triquitraque ni festejando estudiantes?... ¿Y +aura que conocés el misterio, decime si crés que yo puedo mirar con +indiferencia tu alejamiento egoísta de la política, que me quita hasta +la posibilidad de poder lograrme un calce? + +--¡Qué Sebastián éste!... ¿Entonces creés de veras que yo tengo la +obligación de meterme en lo que no quiero, nada más que por solidaridad +de familia? + +--¡Claro! ¡Los antecedentes atan, che, y obligan!... ¡Vos jujandomé +por las historias de mi juventud de antes, te negás a ponerte en +condiciones de ayudarme y preferís tu tranquilidá al honor, y yo, ni +la familia, te lo podemos consentir!... Vos sos un personaje y tenés +obligación de proceder como tal, con altura y dinidá... Yo, te lo +confieso con franqueza, me veré obligao a hacerte dentrar entre los +notables y a ponerte en condiciones, proclamando tu nombre en todos +los banquetes que promuevo, porque me faltan unos doscientos pesos pa +plantear mi clusito man'obrero... + +--¡Y yo te digo redondamente, Sebastián, que no te doy ni un centavo y +que te prohíbo hasta acordarte de mí! + +--¡Cómo no!... Esta misma noche comienzo la proclamación y mañana vuela +tu candidatura presidencial de boca en boca... Pues estaría lindo que +rehusaras a ser nada menos que personaje en estos momentos solenes... +¡Ya verás de lo que yo soy capaz por honor de la familia y por no dejar +un güeco nada menos qu'en la historia electoral de nuestra patria! + + + EN FAMILIA... + +--Mirá mamá querida... todas esas cosas que me decís, yo las sé, +pero no me sirven de nada, porque con ellas no adelanto ni pizca... +¡Mi situación es d'empantanamiento clavao y no tiene vuelta!... +¡Fijensé!... No he podido n'ingresar en el nuevo partido, pa ver si +siendo de los primeros me liga alguna cosita, porque ustedes me tienen +en una categoría que... ¡francamente!... da vergüenza. + +--¿Y'acaso yo te privo?... ¿No es verdá, Mari'Elenita que yo no le +privo nada? + +--¿Y qué le vas a privar?... ¡Mirá semejante nene para'cer caso de lo +que le digan!... + +--Yo sé que no me privan... pero... ¿y con qué hago la parada?... ¡Aquí +no caí pesito que vos no te lo tragués con tus modas y a mí me tenés +reventao!... No tengo ni ranglar siquiera y le sacudo al over-coat +hasta de tarde... arriejo de que me tomen por cobrador... Está bueno, +che... que uno vaya pasando a fuerza de hacerse el loco y el mozo +diablo... ¡pero no hay que ser tan calvo que se vean hasta los sesos! + +--¿Y por qué no lo ves a tu sastre? ¿Qué nos venís a nosotras con +semejantes historias... pedazo de sonso? + +--¿Ves a tu sastre?... ¿Y te crés que yo tengo eso, che... ni que +porque yo lo vea ya me v'alargar un ranglar?... No seas pava... +hijita... Tengo que llevarle veinte pesos y sinó no hay tutía. + +--¿Y cómo tenés para llevarlas a palco y nada menos que al Odeón... a +las lombrices de Misia Pepa?... + +--¡Mirá Marí'Elenita... no me saqués los cueros al sol, porque no se +van a'soliar solos, eh? + +--¡Bueno!... Dejensé d'eso... y vamos a ver cómo arreglamos para que te +hagás un sobretodo... + +--Acordate, mamá, qu'este mes hay que pagar los réditos y que se +precisan los cincuenta pesos para el bordador de tu capa... Vos no +podés seguir con la que tenés... ¡Es un verdadero asesinato! + +--Dejal'a mamá, che... qu'ella sabrá lo que v'a'cer... No la mariés con +tus esageraciones... + +--¿Vos crés que son esageraciones?... ¡A este paso nos vamos a quedar +en la calle! Mejor sería qu'en lugar de andar de tiatro en tiatro, te +ocupases de alguna cosa... + +--¿Pero vos crés que yo gasto un centavo en tiatros?... ¿Y de dónde +v'y a sacar?... ¿No sos vos la que la metés a mamá en los gastos de +dar recibos, para que no venga, nadie... pues no lo quiero contar al +desgraciao de Pambazo?... + +--¡Bueno!... sosieguensén y vamos a reglar el asunto... + +--Si yo no hago más que contestarle a esta... mamá... ¡Figuráte que yo +tengo que tomar mi café con el Dientudo chico que me lo paga pa que lo +acompañe a pasar por una casa de la calle de Artes... + +--¡Eso no es el tiatro... che!... ¡Yo te hablaba de las lombrices de +Misia Pepa... no te hagás el sonso...! + +--¿Y sabés por qué voy con ellas?... Porque son portuguesas... y yo las +acompaño... + +--¿Que Pepa es portuguesa, decís? ¿Pero estás loco?... Si hemos andao +juntas en l'escuela'e Misia Pamela y nos conocemos desde chicas... El +padre'ra un chino gordo... + +--No, mamá... Si no es portuguesa de nacionalidá sino de oficio... +En los tiatros les llaman así ¿sabés? a las familias que sirven p'al +relleno e las salas no más... Cuando se da una función y no va gente, +la empresa comienza a mandar los palcos y las lunetas, conforme nota +que no se van a vender, a las casas que ya se tienen en lista... +Todas esas familias qu'entran tarde a la función son generalmente del +gremio... + +--¿Qué nos contás, hijito? + +--¡Como lo oyen! Misia Pepa es muy amiga del empresario y es la +segund'e la lista... A las ocho, ya se visten las muchachas y se ponen +los sombreros y esperamos, jugando a la baraja, hasta que llega el +zanagoria con las localidades... Ves... vos, che... És'es el secreto +que tengo para ir casi todas las noches y si no fueses tan criticona yo +ya te hubiese convidao, porque las muchachas... + +--¿A mí?... ¡No faltaba más!... ¡Mirá quién, che... para andar de +portuguesa en ninguna parte!... ¡Y yo que creía que esas que llegan +tarde a la función lo hacían por darse corte!... + +--¡Portuguesismo corrido, m'hijita!... Nosotros ya conocemos todo eso +y no nos llama l'atención... ¡Bueno!... Vaya, hermanita querida, en +cambio de la lección que l´he dao eche una manita a ver si arreglamos +lo del ranglar... ¿Cómo hago?... + +--Mi consejo es que hagás como hacen muchos... ¡Que veás si también hay +portugueses en las sastrerías y te hagás poner en lista! + + + CALLEJERA + +--¿Conque resulta entonces que vos no sos coya sino una miserable +falsificación?... ¡La gran perra!... Y pague uno impuestos y +sacrifiquesé trabajando, pa que le suceda estas cosas nada menos qu'en +una ciudá civilizada... ¿Querés ver de que llamo al vigilante...? + +--Orst... ¿Y sabe que es ocurrencia?... ¿Acaso yo l´he dicho que soy +coya ni que no soy?... Usté me ha llamao pa que le venda polvitos p'al +amor y l´he dicho que no tengo sino bálsamo católico, habas tongas y +pepitas de quina-quina... ¿Qué más quiere? + +--¡Hijo'e perra...! ¿Aura me venís con ésas, no?... Esperate... Ya te +v'y a'cer ver que aquí no'stás entre gringos... + +--Pero, digamé, señor... + +--¡Nada!... ¿A ver?... ¿A'nde tenés la patente...? + +--Patente'e coya... Esto sí qu'es lindo... ¡Mirá... en la que m'he +metido!... ¡Vea... señor!... ¡Atienda! Yo soy criollo de aquí ¿sabe?... +M'he criao en casa'e los Palmarini, en la call'e San José y siempr'he +sabido trabajar d'elemento eletoral... así... pa'sistir a las +manifestaciones o pa fundar algunos clus... pero aur'ha cambiao la cosa +y pa ver de remediarme le pedí el traje a un amigo que ha dentrao al +cajoncito y aquí me tiene rodando... + +--¿Que ha dentrao al cajoncito, tu amigo?... Y qué diablos es eso, +che...? ¿Sabés que m'interesás? + +--¿No sabe?... Pucha... ¿ve?... Eso sí que no le creo... ¡Si ustedes +son más corsarios los de la municipalidá, que no se les va ni el aire +sin que le metan el sello...! ¡Mire...! Mi amigo ha dentrao de turco y +anda con el cajoncito vendiendo la merchería... + +--¡Ah! ¡Ah!... ¿Es decir que aura hasta los turcos son criollos y que +ustedes se le agachan a lo que caiga? + +--¿Y sinó, señor...? Antes, siquiera los pobres teníamos algún recurso +con el cuento'e las elecciones y a veces hasta nos caian con alguna +comilona... pero, aura, Roca no precisa de nadies pa fabricar los +pasteles y hasta se chupa los dedos pa no perder la grasita... + +--A ver... che... bajá la prima y no te vas a pasar... Mirá que soy del +partido... + +--¡Orst...! ¿Y yo?... ¿Se cre que a'nque ande de coya no he sabido +hacerme ver...? ¡Mire...! Busqu'en la lista'el comercio que le osequió +una medalla cuando subió a presidente y, allá así como a la mitá, +v'hallar que Antonio Carreño, que soy yo para servirle, figura con +cinco pesos... + +--Pucha qu'eras entusiasta... + +--¿Yo?... ¡Ya lo creo!... Me recuerdo que una noche aquel dotor +Igarzábal que formaba el comité, pues yo entonces me ocupaba de +ausiliar de zanagoria, me mandó buscar al circo y alcanzándome un +pesito, me dijo: “pa que bebás una copa y sepás que figurás en clase de +comerciante... Claro... Ya se pued'imaginar el viva que largaría... + +--¿Y nunca vas a lo'e Roca?... ¿Por qué no te le acercás?... ¡Mirá!... +Si yo no fuese inspector ¿sabés? y me hallas'en tu pellejo... yo le +hacía un'atropellada... + +--¿Sabe que tiene razón? ¡Mañana me voy a verlo...! Tal vez que si +necesita, me haga coya verdadero ¿no le parece, señor?... ¿Quién +diablos v'a'cer aquí las cosas qu'él sabe hacer... así... sin rairse y +mirando, como quien mira p'al cielo? + + + EL CAFÉ DE LA RECOVA + +--¡Hombre!... Me venís como a un veintiocho un tres, jugando a la +treinta y una...--exclamó mi pariente don Emeterio al verme entrar +al clásico café de la Recova, en que hacen su tertulia desde 1874 +varios criollos amigos, que después de darse una vuelta por la casa de +gobierno y por la aduana, en busca de mentiras y de embrollas o por +el palacio del congreso, donde se saturan de oratoria parlamentaria, +acostumbran echar su truquito, levemente interesado con un modesto +coñac...--Casualmente les estaba queriendo probar a éstos, aura que +no hay sesión en diputados por la consabida falta de número, que a +est'italiano Barzini que nos ha pegao una felpiada desde su tierra, +disparandosé de aquí como perro que ha robao sebo, le debíamos levantar +un'estatua o mandarle una pensión... ¿Qué te parece a vos... com'hombre +del oficio? + +--Eso no es argumentar, che... El señor, que puede ser muy buena +persona... + +--Permitime, che... El señor es sobrino mío... hijo de mi prima +Margarita ¿te acordás?... que supo vivir frente a tu casa, en la plaza +Monserrá... + +--¡Perfetamente...! El señor, como decía, puede ser muy buena persona y +más sobrino tuyo que los hijos de tu hermano, pero eso no quiere decir +qu'ese gringuito, esté autorizao pa cairnos como a'jenos, cuando ni +siquiera nos conoce... ¿No le parece, amigo...? Pues linda estaría la +patria, si cada vapor que llegase nos trajese güespes d'esa clase, que +sin saber bien ni ande tienen las narices nos agarrasen a guascazo... +¿Qué dirían en Italia si el señor... pinto el caso... llegase una +mañana y a la tarde los pusiera mormosos al rey, al papa y a todos los +jueces y magistraos?... ¿No dirían en italiano lo que nosotros decimos +en criollo?... ¿Es un macaniador que no tiene madre viva...? ¡Oh!... +¡Lo qu'es razón es razón... che... y no tiene vuelta! + +--¿Ve...? ¡Por la tuya, cualquiera conoce la figura de todos los +criollos, con mil demonios!... ¡Pura espuma como el chajá! ¿Me vas +a decir que aquí tenemos justicia, ni administración, ni nada que +valga un pito?... No embromés, hombre, y acordate de que todos nos +conocemos... ¡Mirá!... La verdá no tiene patria, ¿sabés?... y todo eso +que dicen de nosotros es verdá... ¡ni an'que te pique...! Y aura venime +con tu divorcio y tus leyes contra el juego... ¡Purito papel pintao! + +--¿Y también vas a'tacar el divorcio y el proyeto de Varela...? +¡Bueno...! ¿Sabés?... ¡A'nque seás el tío del señor y todo lo que +querás, yo te digo que tenés una lengua viperina, y que si te mordés +comiendo, van a cantar las lechuzas sobr'el techo de tu casa! + +--¿Y quiénes son esos legisladores, que no han estudiao en ninguna +parte, pa meters'en tales honduras, che?... ¡Claro que los v'y +a'tacar!... Lo que quieren es nombrarlo tutor de los matrimonios y +hasta de los gustos de uno, al president'e la república... ¡La gran +perra!... Aura v'a resultar que uno ya no v'ha poder ni peliarse con +la mujer si no es del partido e Roca y que pa jugar sus pesos v'haber +que sacar permiso quizás en papel sellao y con firma de abogado... +¡La pucha con la libertá, que se nos va enflaqueciendo, che...! ¿Vos +crés, tal vez, que las leyes se pueden andar haciendo como se hacen +pelotillas... así no más... por afición? ¡Mirá divorcio en esta tierra, +a'nde a las doce del día lo agarran a Juan Demetrio Piñero en la misma +esquina de Artes y Cangallo y le quitan la cartera y eso con ser qu'es +nada menos qu'el hermano del médico e don Bartolo!... ¡No m'embromés, +che!... Mejor sería que arreglasen la policía ¿sabés? y qu'hiciesen lo +que pudieran por la niña, pa que los patos chilenos no nos limpien el +comedero, ni los ladrones se metan a las iglesias a robarse hasta las +velas... + +--¡Pucha que sos arruinao, che!... ¿Conque aura querés que la policía +conozc'a los ladrones de las iglesias, cuando ni los mismos santos han +podido conocerlos...? ¿Por qué no pedís también que te nombren senador +en lugar de don Bartolo o que te manden a Roma en vez de mandarlo a +Wilde p'acerlo rabiar al papa y que Roca se tenga por mozo diablo...? +Vea, amigo, su parient'es como las butifarras, que cuanti más viejas +son van siendo más indigestas... ¡Cuidenlón si lo quieren conservar +y digalé a la familia que y'ha perdido la fuerza hasta pa envidar el +resto y que lo encierren porque tal vez le haga daño salir con tanta +humedá! + + + EN CONFIANZA + +--Estuve a visitarl'a mi sobrina Sofía que acab'e llegar d'Europa y de +allí me vine a verte, aunque sabía que recibís los viernes y corría el +riejo de chasquiarme... + +--Los viernes no son pa vos, che... que sos de confianza... sino +par'esas relaciones de compromiso ¿sabés?... como las de Rodríguez, que +son las del compañero de oficina que tiene Pedro o Misia Robustiana, la +señora de su jefe... ¿Y cómo llegó tu sobrina? + +--¡Lo más bien, che!... Han andao por todo y trai unos cuentos, la +pobrecita, qu'es tan diabla, que son de perecers'e risa... Una se pasa +las horas oyendolé los apuros en que anduvieron con la lengua... Así +le decía yo: “Bien hecho... porque no estudiastes cuando andabas en la +escuela...”. + +--Es lo mismo que yo le repito a mi Rosita, todos los días... ¡Lé tus +libros... Estudiá... que uno no sabe, sino, después lo que le v'a +suceder!... + +--¿Me han dicho que se casa Rosita...? Así se acordaron el otro día las +de Tripasini en el atrio de San Inacio... + +--¡Callate, hija!... Si hemos estao con el Jesús en la boca con +semejante casamiento... Figuráte que desde el corso e las flores nos +la visita un subteniente de artillería, pero de donde va y se les +antoj'a los generales del congreso, presentar una ley prohibiendo a los +oficiales que se casen, a pretesto de que si se morían les dejaban una +pensión a las mujeres... + +--¡Mir'eso...! ¿Y qué querían que les de'asen entonces? + +--¡Ahí verás...! ¡Eso mismo decíamos nosotros, pensando en qu'el +noviazgo se nos iba'cer piedra quién sabe por cuantos años...! Y, +después, ¿qué ventaja hay para una madr'en casar su hija con un militar +y verla sufriendo toda la vida con sus ausencias y con ese caráter +que saben tener y qu'es del oficio, si no le qued'a una ni siquiera +la espe'anza de la pensión...? ¡Claro!... Nos dimos un susto bárbaro, +hasta que pasó todo y quedaron las cosas como antes... + +--Sin embargo, che... no se fíen y apurensén... Ésos del Congreso +cuando empiezan a temar con algo son como los locos y se van de un +hilito como lista e poncho... Fijate sinó lo que han hecho con las +vírgenes milagrosas. Han sacao la tarantela de no dejar pasar año sin +darle un'alguna provinca... Esta vez le ha tocao a Salta... + +--Han de ser puros pretestos para llevarles la plata haciendo que les +dan limosna... ¡Si esos provincianos son como rastrillos, che...!. + +--¡Eso digo yo...! ¿Cómo antes, cuando las iglesias eran pobres, no +había más virgen que Nuestra Señora de Luján y aura empiezan a'parecer +estas otras...? Dicen que la qu'está de moda, vino acompañada del Señor +de los Milagros, entre un cajón que atravesó boyando por todo el mar +y que fué a llegar a Salta y se acabaron las secas y los temblores de +tierra... + +--¿Qué me contás...? ¿Pero tendrán el diablo en el cuerpo esos +descomulgaos para inventar semejantes picardías...? ¿Cómo van a'ber +llegao nadando a Salta qu'es una ciudá que no tiene ni siquiera río en +la orilla, como nos lo ha dicho el suteniente que la festej'a Rosita, +qu'es precisamente de allí? + +--¡Ah! ¿Es salteño el novio?... ¡Mirá qué suerte!... El marido de mi +sobrina Sofía, qu'es un verdadero santo, es también de allí y no se +ha visto hombre más bueno... ¡A mí me ha hecho traer un viso de seda, +che... que se para solo!... Pues volviendo al asunto de las vírgenes, +m'esplicaba un mocito el otro día en casa de Misia Paquita, que como +Nuestra Señora de Luján se quedo en el paraje donde se halla el +Santuario, negandosé a seguir viaje para Córdoba en el carro en que la +llevaban, los cordobeses de puro vengativos le han urdido esta novela. + +--¡Con razón la tierra se nos v'a volviendo un bochinche, si ya no se +respeta ni a las vírgenes y lo que van a sacar los tales cordobeses es +que nos van a trair alguna desgracia tremenda por andar mezclando a los +santos en sus intrigas...! ¡Esos envenenamientos de La Plata y esos +huracanes horribles que han ocasionado tantas muertes, no pueden ser +sino castigo del cielo...! + +--¡Ya lo creo...! Y todo es el afán del lujo, che, y del deseo de +aparentar y de lucir... El domingo fuí a la calle Florida a la hora +del desfile y todavía no vuelvo de mi asombro al ver aquellos millones +de coches atestados de muchachas y de señoras qu'eran una luz por los +brillantes que llevaban... ¡Y qué vestidos, che!... ¡No veías sino +seda y encaje d'Inglaterra...! ¿Sabés, sin ir más lejos, con quienes +m'encontré?... Con las de Cantero que y'andan sangoloteandosé por +todas partes y desparramando la herencia que les dejó su padre... ¡Si +vieras el saludo que m'hicieron...! ¡Apenas fruncieron las narices y ni +movieron la cabeza... quizás por no ajar los trapos que llevaban!... +¡Eran un mostrador de mercería! + +--Has de haber ido a pie o en algún coche de morondanga... A mí me ha +sucedido lo mismo con las de Tableta... aquellas muchachas que vivían +antes aquí al lado... ¡Como aura las ponen en la vida social, les +parece deshonroso saludar a la plebe y se olvidan de que su padre no +salía de la confitería de la bocacalle... a pesar de ser comandante...! + +--¡Si lo he conocido mucho, che...! A la hermana le llamaban El Ombú +de San Nicolás, porque en su casa se guarecían todos los pájaros de +la parroquia... ¡Vos lo has de haber conocido al padre también...! +Era un colchonero tuerto de la calle de Artes, que nunca pudo hastiar +derecho ningún colchón... ¡No me hablés de él, que hast'aura me duelen +las costillas nada más que de recordarlo y si las viese a las nietas +metidas a gente, creo que me darían hasta calambres!... + + + CALLEJERA + +--Y bueno, che... Hagan de cuenta no más de que yo me les he muerto +y arreglensén como puedan... Yo no las v'y a demandar y pueden vivir +tranquilas... + +--¡Pero eso es un campanazo, tata... y es lo que mama no quiere!... +¡Lindas nos van a poner todas las que andan con ganas! + +--Ojalá que las charquéen, che, pa que apriendan a saber que la gente +de copete no viv'en los conventillos como vivimos nosotros, ¿sabés? y +que no pega muy bien que yo ande de masitero y ustedes de pura seda y +peinado de oreja e perro... + +--¿Y por qué s'empeña ust'en seguir de masitero?... ¿Por qué no cambia +de oficio, siquiera pa'hacerle honor a su mujer y a su hija?... + +--¡Ahí tenés!... ¿ve?... ¡de sonso!... Vez pasada bien pudieron +elegirme pa una diputación como a cualquier argentino, pero esos del +comité ni se acordaron de mí... ¡Bueno!... ¡Los pobres tenían razón, +qué diablos! Como yo no soy amigo e Roca... + +--¿Ves? ¡Eso es lo que dice mama!... Que ust'es un hombre cabezudo, que +siempre la sacrificó por no dar su brazo a torcer... ¡Un terco y un +orgulloso!... ¿Por qué le tiene odio a Roca... Vamos aver?... Digameló +a mí, ya que nunca se lo ha querido decir a ella... ¿Qué ofensa puede +haberl'hecho? + +--¿A mí, che?... ¡Ninguna!... Y sobre todo cualisquiera que me hubiese +hecho, estoy dispuesto a olvidarla, con tal de que mi familia pueda +realizar su gusto... ¡Mirá! Quedan autorizadas, tanto vos como tu mama, +y hasta tu tía doña Aurelia y su esposo don Román, pa que se vayan a +verlo alguna d'estas mañanas y me arreglen ese asunto como mejor les +parezca... Y la verdá qu'es sonsera andar enojao con Roca, perdiendo +el tiempo en pavadas como es la venta e masas, en vez de empliarlo en +pasiar, divirtiendo a la familia... + +--Vea, tata... Mama me dijo que le dijiese que lo esperab'almorzar +y que l'iba a proponer no sé qué cosa de un kiosco en la plaza de +Lorea... Creo que d'eso han hablao con la señora González, qu'es la +vicepresidenta de las Hijas del Socorro. + +--¡Bueno!... ¡Decile a tu mama que no se ocupe de almuerzos hasta que +hable con Roca ¿sabés? y qu'en cuanto a lo del kiosco lo deje pa otra +ocasión... ya que a ésta la pintan calva... como ella lo supo ser! + +--¡Dejesé de bromas, tata!... Mire que la cosa es seria... ¿No v'a ir +entonces? + +--No, m'hijita, yo no voy... + +--¡V'a ser tremendo, tatita!... Todas aquellas brujas que se retuercen +d'envidia porque me ven de sombrero, van a bailar de placer... ¿Un +bochinche en nuestra casa?... ¡Pues es poco lo del ojo!... + +--¡Cómo no!... Mañana no queda diario que no hable del asunto y traiga +los comentarios de todita la ciudá... Vamos a dejar chiquito al hombre +descuartizao... ¡Bueno!... ¡Vayasé m'hijita y ya sabe... la esquina en +qu'está su padre, con sus canastas de masas! + +--Mire qu'es cruel y qu'es malo... ¿no? Lo llama uno, le pide perdón, +le dice que se deje de niñerías y sale contestando vivezas... ¡Vea!... +¿Qué le ha hecho mama, en resumidas cuentas?... ¿Por qué s'enoja? + +--¡Mirá!... Afortunadamente ya sos grande, che, y se te puede hablar +sin miedo a que reventés... Tu mama, aura a la vejez, se me ha hinchao +com'una breva y no l'aguanta ni el diablo con semejant'importancia... +Antes pasaba contenta, remendandomé la ropa y haciendoté vestiditos, +pero aura los hace hacer y me lleva refundido, y en vez de dejars'estar +atendiendo a su quehacer, no vive sino en la calle, visitando al +pobrerío como si ella fuese rica... + +--¡Pero, tata... siempre hay quien tenga necesidá!... + +--¡Bueno, m'hijita!... A mí eso me revienta, ¿sabés?... porque nadies +tiene más necesidá que yo y a'nque pobre masitero, cada vez que viene +tu mama oliendo a trapo quemao, por causa d'esos mejunjes conque +s'estira el pellejo, me dan ganas de darte un ejemplo malo... y es +por eso, porque también me gust'hacer caridá, que me quedo aquí en mi +esquina, pegadito a mis canastas, esperando a que lo vean a Roca y lo +compongan conmigo... + + + MILICO VIEJO + +--No embrome, amigo, dijo el capitán Churrasco atusándose con aire +marcial el canoso bigote... ¡Esto de aura no es kepí, ni es morrión ni +es nada! ¡Todito es papel pintao y redoble de tambor...! + +--Yo no le digo que no, mi capitán... pero ya se acabaron también +aquellos oficialitos de kepí sobre la oreja, jineteando sobre la chasca +enaceitada y de botita bordada con las armas de la patria... ¡Eso no +puede negarse tampoco, porqu'es claro como la luz...! Los oficiales +de hoy parecen europeos y cuand'uno lo ve, no tiembl'a'e que lo rajen +de un hachazo o le rebajen las narices de un tiro, como en aquellos +tiempos de Maldonado y de Ederra... + +--¿Y pa qué se va tan lejos, che...? ¡Acerquesé más al fogón y verá +las cosas claras...! ¿Acaso yo le defiendo los milicos del Paraguay +ni de la guerra e los indios...? ¡Ésos, che, no necesitan de que les +hagan estatuas ni les recuerden el nombre...! ¡No ve qu'eran criollos +guasos, que a'nque peliaran como héroes cuando les llegaba el turno, no +sabían ni siquiera acetar acensos si no los habían ganao con la espada +y la conciencia! ¡No, che...! Ésos ya tienen su pago con los sueldos +que les han dao y con la gloria e saber de que agrandaron la patria... +¿Qué bárbaros, no?... ¡A'n'de quiera que cayó una gota de su sangre o +quedaron sus güesos blanquiando, ha brotao un pueblito o un'estancia... +pero eso lo hacía cualquiera en aquellos tiempos... y lo hacía de yapa +no más!... ¡Mirá los de aura qu'iban a'cer semejante barbaridá, ni +peliar hasta morir, pa dejar asentao el nombre a'nque fuera entre los +indios...! ¡Ellos han aprendido en la escuela materias muy diferentes +y a nosotros que fuimos tan inorantes, no nos queda más recurso que +mascar el freno con fuerza y retorcernos d'envidia! Vea... ¡Una pirueta +del más ruin de los bailarines que haig'aura en un batallón... vale más +que diez campañas... y es muy justo! Ellos, los guasos, sabían peliar a +bola y lanza, porque no tenían munición y había que defender el cuero +en las soledades de la pampa... pero lo hacían así, a la bruta no +más... De a'n'de iban a ser capaces de presentarse en un circo pa'cerle +competencia a los pruebistas, revoliand'una cañita pintad'e color de +fierro... + +--¡No me saque la cuestión de su terreno, amigo teniente, hagam'el +favor! El soldao era'ntes un animal de carga que no tenía ni derechos +ni propiedades y que si le arrimaban una paliza o lo hacían trinar en +las estacas, tenía que conformarse y aguantar, porque para eso era +tropa... ¡Aura, mire qué soldaos los que tenemos!... ¡Una muchachada +linda, culta, conocedora de sus deberes y que sabe que al vestir el +uniforme que le da la patria no lo hace para deprimirlo sino para +enaltecerlo...! ¡Hoy es un honor ser soldao y antes era una desgracia! + +--¡Cómo no! ¡Si en vez de andarles prendiendo luces a los chilenos, +tuviéramos que prenderles bala... ya verían la diferencia!... Cada +milico de aura sería un general que dispondría batallas montando en +pingo con la colita de un dedo y adornao con cintitas como pichicho +faldero, y cuando lo mandaran a peliar, sacarían bien la cuenta y vería +antes de obedecer si no ib'a ser un sacrificio al ñudo que le metieran +un tiro... ¡Vea, amigo...! A mí, a'nque yo sea de los de antes, me +gusta ver a los modernos y en el desfile del Campo e Mayo, delant'e +los chilenos me apronto pa gozar lo que no puede figurarse... ¡Mirá, +qu'en tiempo e nosotros ib'haber ningún ministro e la guerra capaz de +hacer hast'e trompa de órdenes pa que se salvara una evolución de los +cuerpos...! ¡Cómo no...! ¡El ministro sabi'a'nde estaban los cuarteles, +pa mandar a los jefes de arrestaos en tropilla, pero no se ocupaba en +enseñarles ni en andarles haciendo su papel...! ¡Hubiera querido verlo +a Alsina, a Roca, a Luis María Campos, a Victorica, a Levalle o a +Racedo, molineteando con la espada y corriendo como ayudantes pa quedar +bien con los mirones haciéndoles gozar de un desfile como tabla... +qu'en idioma militar es como decir balurdo! + +--¿Y usté cre que no vale la pena dejar a un lao la fachenda y la +prosopopeya de un ministro, para hacer qu'el ejército haga una linda +figura? + +--¡Cómo no...! ¡Pa que se luciese más, hasta se podían formar +escuadrones de ministros de la guerra mandaos por presidentes de la +república y enseñarles a bailar lanceros en caballos máistros y a +cantar el himno nacional pa que de paso se recriaran los aficionados a +la música!... Mire, amigo... ¿sabe un cosa?... Si estos chilenos que +nos han visitao, son hombres de juicio y que saben lo qu'es ejército y +milicia, se deben estar riendo de nosotros a mandíbula batiente... y +pensando que como bailarines, nuestros milicos son un desastre y como +milicos... no te digo nada por no darte que sentir. + +--¡Pero, amigo...! ¿Quiere espectáculo más bonito que el juego del +zendado que hizo la caballería en el carrousel organizado por la +Sociedad Hípica y cuadros más novedosos que las evoluciones del Campo +e Mayo, en que desfilarán con ropa nuevita, escuadrones de coroneles, +de comandantes, de mayores, de capitanes, de tenientes, de alféreces +y luego de tropa por orden de jerarquía...? ¡Eso es una invención de +nosotros que no se le habría ocurrido ni al mismo Napoleón! ¿A qu'eso +no lo han visto los chilenos ni en Europa? + +--¿Sabe, amigo, lo que a mí me da rabia...? La diferencia que hay +entr'el ejército y l'armada... ¡Los marinos no han bailao ni siquiera +un schotis con quebrada!... Es una iniquidá mostrar un adelanto tan +grande en el ejército y un atraso tan monumental en la marina y +m'extraña qu'el presidente no adote alguna medida pa que no vuelva +a ocurrir semejante barbaridá... ¡Los marinos debieron por lo menos +bailar una mazurquita en algún tiatro como el Politeama pa que los +viera más gente y la mejor sociedá! + +--¿Pero sabe que son mordaces los milicos del tiempo viejo, aunque no +sean bailarines ni pruebistas, amigo capitán? + +--¡No crea, amigo...! ¡Lo que hay es que nos duele mirar tan por el +suelo la gloria de nuestros tiempos y que no haiga nadie que la salg'a +levantar... de miedo e pasar por guaso...! + + + ROBUSTIANO QUIÑONES + +Mi amigo exclamó exasperado mirando las botellas que traía el mozo del +café: + +--Que se vayan al diablo todos los falsificadores y con ellos el +ministro de hacienda y el presidente de la república... oye... ¡Esto +se lo dice Robustiano Quiñones, que no tiene pelos en la lengua, y que +gracias a Dios se precia de saber hacer un San Martín como la gente y +de no beber estos brebajes infames conque ahora se envenena al público +a mansalva! + +Y luego bajando el tono, como arrepentido de sus excesos oratorios, +agregó: + +--¡La ginebrita no parece mala... pero mezclada con ese bitter plebeyo, +debe resultar una verdadera canallada... una cañifla infame! + +--Tómela sola, entonces, compañero... + +--¿Yo?... Pues no faltaría más... ¡Nosotros, los de mi casa, no tomamos +jamás la ginebra sola, compañero, porque nos han dicho que es mala +para el reumatismo...! ¡Vea... che... mozo! Hagamé el San Martín a la +portuguesa... ¿sabe?... ¡Bueno!... Yo lo voy a dirigir... ¡Eche la +ginebra...! Siga no más... siga sin miedo hasta que se llene el vaso... +¡Bueno! Venga ahora el aperital y echelé despacito cinco gotas chicas y +dos más grande... ¡Eso es! + +Cuando concluyó don Robustiano la delicada operación que dirigía, y que +no era otra que prepararse disimuladamente un medio litro de ginebra, +me dijo chasqueando la lengua: + +--¡Qué hombres los portugueses, amigo! ¡Ellos con cinco gotitas +de bitter, le preparan a usted un verdadero néctar, delicioso y +económico...! A mí me enseñó la receta el jefe de mi oficina, cuando +estaba empleado en el correo... Ése era hombre tigre, che, y que +sabía vivir, como decía mi mujer... Cuando vinieron los brasileros +¿se acuerda? me propuso a mí que diéramos un baile en casa para +festejarlos, y con veinticinco pesos que sacamos de subscripción entre +varios amigos y su ingenio, puso una mesa en que no faltaba ni el +marrasquino para las señoras de paladar delicado... ¡Los brasileros +no concurrieron a la fiesta porque tuvieron que asistir al baile +del Jockey Club, pero nosotros pasamos una noche de ésas que no se +empardan... y sé que cuando volvieron a Río era, el haber faltado, +uno de los pesares que llevaban!... ¡Y... a propósito...! ¿Sabe que +vienen los chilenos a visitarnos? El país argentino, mi amigo, les debe +demostrar que los sentimientos de fraternidad y de compañerismo, no +son entre nuestro pueblo pura faramalla y papel pintado, como ocurre +entre la gente de gobierno. Yo, por mi parte, he resuelto darles una +fiesta en casa, como la que habrá en lo de Unzué y en lo de Luis +María Campos... ¿Qué le parece la idea?... ¡Mozo!... ¡Vea!... ¡El San +Martincito éste, se está poniendo picantito... agreguelé un poco más de +la maldita ginebrita esa...! ¡Bueno!... ¿Y qué me dice del proyecto, +compañero...? + +--Me parece bien... + +--Yo he hablado con varios amigos y es con ellos que hemos resuelto +invitarlo a formar el comité de festejos... Están apalabrados el tuerto +García, el ñato Miguelín, Pituco y ese mozo oriental que va todas las +noches a la confitería de la esquina de su casa y que hace maravillas +en el billar... uno bajito, medio tartamudo... + +--¡Lo conozco...! Pero es el caso, compañero, que yo estoy con enfermos +en casa y que el asunto es para largo... + +--¿Y eso qué tiene?... ¡Contribuya con su cuota de diez pesos y cumpla +con la patria, amigo, como le corresponde! ¡Aquí, en estos casos, es +cuando se ven los hombres de entraña y de hígado, che... que aman la +tierra en que nacieron...! ¡No se me niegue a la subscripción, hágame +el favor...! ¡Mire que me va a dar vergüenza de comunicarle al comité +que nada menos que un criollo de su laya se ha hecho el sordo a la voz +del patriotismo! + +--¡Pero la cuota es muy alta, don Robustiano...! + +--¿Alta? ¿Y con qué quiere hacer cantar un ciego, entonces?... ¿No +ve que hay que poner una mesa y comprar un juego de sala y otras +chucherías...? Yo doy la casa, pero no los implementos de que +carezco... Después... hay que poner coches, porque los chilenos no van +a ir a pie hasta la calle Castro Barros... ¡En fin, la cosa se hace +bien o no se hace...! + +--¡Yo, amigo don Robustiano... lo tengo que pensar! Vez pasada entré +también en la subscripción aquélla de los brasileros de que me habló +¿se acuerda?... Entonces compramos también un jueguito de muebles y... + +--¿Ahora salimos con ésas?... ¿Y cree que los muebles van a durar toda +la vida...? ¡A mí no me venga con agachadas, compañero!... Los muebles +ahí están en casa, todos comidos por la polilla, y sería una vergüenza +presentarlos en el salón cuando vayan los ilustres huéspedes... Es por +eso y para cumplir como la gente, que ahora ando viendo a los amigos +honorables y patriotas que se quieren hacer ver y para los cuales no +sea un par de miserables pesos, asunto tan esencial como el hígado o +las tripas... Dejémosnos de roñas cuando se habla de la patria. + +--No digo que no, don Robustiano... pero cuando el hombre no puede... + +--¡Ah! ¡No puede...! ¡Bueno!... ¡Vea!... Esta venida de los chilenos +me va a servir para liquidar muchas amistades que no sirven ni para +escupirlas... ¡Vaya a juntarse con Roca, con Pellegrini, con Tornquist, +con Basualdo y con toda la caterva de acopiadores de centavos que +reniegan del nombre de argentinos, cuando llaman a formar en nombre de +los más caros intereses de la patria, y olvídese de su amigo Robustiano +Quiñones que felizmente no es de su casta ni de su laya! + +Y salió el patriota como si le hubiesen puesto un cohete en los +talones... probándome que de todos los brebajes que venden en la +confitería, era el más económico el San Martín a la portuguesa, como él +lo preparaba y lo bebía. + + + LA BIENVENIDA + +--Fijesé, viejo... pero hagasé el que no mira, pa que no coceen... Ha e +ser triste la llegada a tierra extraña y sentir que lo están filiando, +¿no?... ¿Y de ande vendrán todos estos? + +--Parecen italianos por la cachorrada y los paraguas... ¿Ha visto? Un +italiano podrá llegar sin saco u tal vez sin sombrero, pero de fijo +trai su paragüita abajo el brazo... A la cuenta creen que aquí no +vivimos sino mojaos y se vienen prevenidos... + +--Ese friolento, medio recortao, que está'hi junto a las canastas ha +e ser el marido d'esa grandota con trazas de capataza... ¿Qué quiere +apostar a qu'ese tiene almacén p'al año que viene?... Vealó: tiene ojos +de codicioso y de aporriao por la mujer... ¡Mire, amigo!... ¿Sabe por +qué se hacen ricos estos bichos?... Pues es porque le obedecen a las +mujeres, que no saben sino juntar pesos y criar muchachos... Cuando +acuerdan son cincuenta los que tiran p'al montón... + +--¡Qué me va'decir, amigo! Vea. Vez pasada dentré a trabajar en el +rejuardo y conocí en la fonda ande almorzaba un muchacho lavaplatos +qu'era la roña andando... ¿Quiere crer que un buen día, ansí en +silencio no más y casi hasta sin lavarse la cara, salió comprando la +casa?... ¿Qué le parece? + +--Sería ligero p'al cuchillo el hombre y encontraría carne blanda... + +--¡No, señor! Era superior el muchacho... Lo que hay es que había +tenido un enjambre d'hermanos y que a la madre le gustó la bolada y los +metió a toditos en el asunto... + +--Y decir, amigo, que nosotros los criollos que nos creemos tan vivos y +tan civilizaos no vamos si no reculando, ¿no? ¡Porque, mire, cada barco +d'estos que llega al puerto trai de todo: ahí vienen maridos pa las +hijas de familias ricas, patrones pa las casas de comercio, estancieros +que no sabrán lo qu'es un pingo pero que harán galopiar a su pionada, y +sin fin de pajarracos desplumaos que pronto se pondrán desconocidos...! + +--Sin ir más lejos ahí tiene al finao mi abuelo que dicen que era +genovés. El hombre llegó con lo puesto y se metió de albañil o qué sé +yo, el hecho es que dejó platita, casas, terrenos y el diablo también, +porque lo dejó a mi padre que, a los cinco años, andaba poco menos +que atorrando, asigún me ha contao mi madre... Yo he oservao, amigo, +qu'éstos vienen y amontonan y se apuran, pero después cain los hijos +que se ocupan en desparramar como con rabia... + +--¡Claro! Ahí tiene al de las canastras que usté dijo, fijesé con los +ojos que mira a la ciudá... Parece que anduviese buscando las casas que +va'comprar y ya verá cómo las halla y cómo todos esos pergenios que +trai criando lo ayudan a'montonar... Pero después va'ser el baile que +no veremos ni usté ni yo. + +--¡Quién sabe...! Acuérdese de que los criollos somos como los +duraznos: nos conservamos en caña. Creamé lo que le vi'a decir, a'nque +parezca macana... Yo era más viejo hace diez años que aura y más sonso +también. Me sabía venir aquí al puerto, ¿sabe a qué?... a insultar a +los imigrantes que llegaban y ellos como no m'entendían le jugaban +risa. Después dentré a trabajar en la descarga y poco a poco les fuí +tomando cariño, porque cuanto más llegaban más pesitos embolsicábamos +nosotros y hasta llegué a'cordarme de que mi abuelo también había sido +d' ellos... + +--¡Y ansina no más es la cosa, pues! El hombre, amigo, juja de la vida +asigún está de comida... ¿no le parece? + + + HACIENDO LOBOS DE MAR + +El contramaestre, con la gorra sobre la oreja y las manos en los +bolsillos, acaba de dar sus instrucciones al cabo de mar, con respecto +a la instrucción de los conscriptos. + +--¡Ya sabe, cabo... nada de malas palabras ni de golpes...! + +--Mirá yo pa ser capaz de semejante barbaridá... + +--¡No!... es qu'el teniente me ha dicho que les recomiende los modos... +¡y ya saben qu'él nunca se anda con chicas...! ¡Si llegase a'veriguar +que le maltratan la gente, les arma una zafacoca que se oy'en +Montevideo...! + +--¡Qu'esperanza...! Le v'y a sacar una hornada que v'a ser de dar +calor... Pucha con la muchachada... ¡Cad'año viene más linda! + +--¡Bueno...! Aura ya lo sabe... ¡Guante blanco y mucha miel...! ¡A +ver...! ¡A embarcar todos los nombraos ayer pa la segunda lancha...! +¿Ha comprendido bien las instrucciones, cabo...? Enseñelés bien lo +qu'es un bote y que apriendan a manejarlo como si fueran sus piernas... + + * * * * * + +--¡Ala, concritos, y abrir el ojo... que aquí se bañan de arriba los +sonsos y los dormidos...! ¡Trote!... Todos s'embarcan por el tango, +qu'es ese puntal qu'está derecho al costado de babor... ¡Vivos...! + +--¡Tenga cuidao, cabo...! ¡N'olvide lo que l'he dicho que me recomendó +el teniente...! + + * * * * * + +--¡Cómo no...! ¡Abre...! ¡Listo...! ¡Armar...! ¡Atiendan, ñanduces +pichones...! ¡Atiendan...! ¡Miren que las cañas del timón saben bailar +solitas y hasta levantar chichones...! ¡A ver...! ¡Las palas p'al +lao de proa!... ¡Vos, che, nariz de garrón de mono...! ¡Poné bien el +remo...! ¡Mire qué gente p'hacer lobos de mar con ella...! ¡A ver! +ese segundo proel de estribor, con mil demonios... ¡si pone las manos +juntas en el guión y con las uñas p'abajo! ¡Y qu'esté creyendo la +patria que la van a salvar estos gorgojos...! ¡Mirá, che...! ¡Vos...! +¡Cara e mocito abombao...! atendé las liciones o se me acaba la +pacencia y te... ¡Mire que son animales! ¡Vea ese tercero e la bancada +e popa... todo despatarrao y que parece que se quiere tragar toda +l'agua...! ¡A ver si t'enderesás, che, antes que yo t'enderiese...! +¡Poné bien el luchadero del remo, qu'es ese pedazo e cuero que tiene +en el medio...! ¡A ver... encajalo en la chumacera, cara e tamango +patria...! ¡Y que me venga a recomendar pacencia con estos salvajes...! +¡La gran perra que cuestan caras las jinetas teniendo que lidiar con +concritos!... ¡Vaya... hombre! ¡Al fin izaron la maldita P... A ver, +avestruces... a bordo! + + * * * * * + +--¡Suba la gente!... ¡A ver, contramaestre, aliste para izar el +bote...! ¡Venga usted, conscripto!... + +--¡Ordene, señor! + +--¿No sabe que cuando se sube a bordo de un buque de guerra se +saluda al oficial de guardia?... ¡Maestro de armas... póngale a este +conscripto, por recluta, seis horas de plantón con el coy al hombro...! +¿Cómo anduvieron, cabo? + +--¡Como una seda... mi teniente... y, después, como se les trata como a +damitas y son muchachos de vergüenza... Yo los trato como a los de la +familia...! + + * * * * * + +--¡Iza bote!... ¡Arriba a las tiras!... ¡Cada brigada a su banda!... +¡Ala!... ¡Pi... pio!... ¡Parejo!..., ¡a una...! ¡Pio... pio! +¡Aguanta...! ¡Listo!... ¡Qué macacos que me han hecho sudar! + + * * * * * + +--¡Al fin podemos dar por ganaos los centavitos del día y el jarro e +mate cocido!... ¡Qué salvajes!... ¡Mir'el modo e caminar de los tales +lobos marinos...! ¡Bueno...! ¡Hay que contar que cuand'un recluta tiene +hambre se olvid'hasta de la madre...! ¡Pobre locro!... ¿Qué les darían +de comer a los conscritos si n'hubiese maíz en el mundo...? ¿Si se +tendrían que bandiar, alimentaos solamente por el cariño del jefe y de +los oficiales...? ¡Pucha que es chancha la vida! + + + REGALOS DE BODA + +--Mire, che--me decía la otra noche el comandante González, durante +la fiesta con que celebrábamos la boda de parientes comunes--su primo +Nemesio es hombre de puntería... ¡Fíjese qué gentecita la que se ha +traído a presenciar su casamiento...! No se ven sino entorchados, +congresales y banqueros y los parientes de él o de la novia, como +usted y como yo, resultamos unos verdaderos porotos caídos como por +casualidad en esta olla brillante en que se cocina la dicha de un nuevo +hogar argentino, como le dije anoche a la pareja en el brindis que le +eché... ¿Se acuerda? + +--¡Cómo no, comandante amigo!... Tengo en el oído sus palabras tan +sentidas y, anoche, cuando me estaba acostando, se las repetía a mi +mujer, diciéndole precisamente que no había conocido un militar que +calzara más altos puntos que usted como orador y que me extrañaba que +ya no ocupara una banca en el Congreso... + +--¡Hombre...! Nada tendría de particular y le prevengo que aunque usted +lo diga por broma, hay más de cuatro que dicen lo mismo con verdadera +seriedad... Dígame... ¿Lo conoce al doctor Garrapata?... ¡Bueno! ¡Ése +es uno de ellos!... El domingo, sin ir más lejos, estuvo a visitarme, +pues Garrapata y yo somos como chanchos desde chiquitos, habiendo +nacido casi el mismo día, nada menos que en abril del 56... + +--¿Cómo del 56...? Tenía el pálpito de que usted era de los del 69 y +hasta me parecía haberlo leído así en aquella su autobiografía que +comenzaba con el párrafo magistral: “Mi cuna no se meció bajo el techo +de palacios artesonados, sino en la modesta chacra de mi abuelo, +sexagenario a la sazón, a pesar de llamarse Juan Bautista y ser hijo +de un honrado matrimonio oriundo de Santander”. + +--¡La gran perra con el memorión!... Pero esta vez está equivocado, +compañero, y confunde la fecha de mi nacimiento con la de mi entrada al +ejército, a los trece años de edad, hecho al cual atribuyo todas mis +desventuras en la carrera, pues el trece nunca me ha sido propicio... +Siempre me han tenido estancado, ya sea porque los ministros de la +guerra me han juzgao elemento peligroso, como ocurre ahora con Richeri, +que me está sentando el nombre en la lista de ascensos que prepara, +o ya por razones puramente literarias, como lo declaró el general +Victorica, que ahora forma parte de la convención que organiza Roca por +debajo de cuerdas para lavarse las manos como Pilatos en el amasijo +presidencial, según la frase del coronel Descalzo, persona de muy buen +sentido, aunque de humildísimo origen, pues la madre fué cocinera de +don Ergusto Rodríguez, aquel tendero viejo de la esquina de Perú y +Venezuela, frente por frente de lo del finao Peroso, que murió cuando +la fiebre amarilla y a quien, con el apuro lo enterraron medio vivo, +según las crónicas de entonces, hecho que desmintió Héctor Varela en +una publicación, motivada por ciertos cargos velados contra la Comisión +Popular... + +--Vea, mi comandante... abandonemos la historia y piano piano vamonós +hasta aquella salita donde se ha'lan los regalos... Me han dicho entre +la familia que Nicasio se ha hecho ver... + +--¡Déjeme, amigo, de regalos y de vanidades tontas!... Yo no soy de los +que me extasío delante de una vidriera mirando piedras, como le sucedió +a la hija del general Cascabolas, a quien se le cayó la dentadura a +fuerza de abrir la boca, delante de una joyería de la calle de Florida, +teniendo después que ir a reclamarla en la policía, pues parece que la +recogió uno de los transeuntes, según lo declaró un señor Cabello, que +es un corredor rengo, casado casualmente con una sobrina... + +--¡Es que estos regalos debemos verlos, mi comandante, siquiera para +hablar de ellos en familia, después...! Usted como tío de la novia no +se puede quedar así... + +--Qué tío ni qué berenjenas, compañero... La novia es sobrina tercera +de la prima de una cuñada de mi sobrina Carmencita, y si yo he venido +a la fiesta ha sido sencillamente por ver si me los pescaba a Roca +o a Pellegrini, pues me sospechaba que su primo Nemesio, se los +hubiese enganchado como a tanto alarife... Quería ver si les hablaba +sin hablarles de la que me está tramando Richeri, contra quien los +militares andamos alborotadísimos... Lo que es yo no hablo mal todavía +porque no sé si voy o no voy en listas, pero si me llega a echar al +bombo, le garanto que va a ser de alquilar balcones para oirme, porque +yo, como me dijo el doctor Garrapata, tengo más sangre de polemista que +de soldado y... + +--¿Y por qué se anda por las ramas...? Váyasele a Roca, directamente, +hombre... y háblele sin hablarle... con toda claridad. Por ahora es +mejor que pensemos en los regalos... + +--Le prevengo que me los conozco de memoria... + +--¿Sabe que no me parecen muy católicos...? ¡Mucha caja y mucha +etiqueta... pero latita corrida no más...! + +--¡No se aflija...! Ya verá en los diarios, mañana, las listas +interminables de los obsequios, adornados con los títulos más +rimbombantes... ¡Vea...! Esos candeleros de bronce que están en aquel +estuche, se los regalé yo en 1890 a mi compadre Pérez cuando se casó, +¿se acuerda?... ¡Bueno!... Desde entonces andan viajando de mano en +mano y casi no ha habido matrimonio en Buenos Aires que no los haya +recibido y se hayan apresurado a deshacerse de ellos, pasándoselos +a otro... ¿Para qué diablos sirven ahora los candeleros con el gas +y la luz eléctrica, sino para estorbo?... ¡Mire...! Lo que es eso, +estoy seguro de que me conocen y ni siquiera me les acerco, de miedo +que me saluden o me reprochen sus andanzas... ¡Ya los he hallado como +diez veces en la vida! Hay regalos de éstos, que andan en circulación +desde hace veinticinco años y me contó una señora de mi amistad, que +conocía cierta viuda a quien, en sus terceras nupcias, le regalaron +unos floreros con los cuales ella había obsequiado a una amiga mucho +antes de celebrar su primera boda, que fué precisamente con el mayor +Rivademar, hijo de Misia Petronita Bocafría, prima hermana del dueño. + +--¿Sabe, amigo comandante, que sería una novedad un libro escrito por +usted con el cúmulo de noticias que conoce...? Le daría la masita al +mejor cinematógrafo. + +--Como para libros ando yo, amigo... con las cosas que nos suceden a +los miembros de la benemérita familia militar... ¿Que no ve que hasta +hombres callados, como yo, se desbordan y charlan hasta por los codos? +¿Y cree que lo hacemos por gusto o por un prurito de malevolencia?... +¡No crea!... Lo hacemos por hacer algo no más y para aliviarnos un poco +del fuego que nos devora... ¡Vea! Yo me he refugiado en los recuerdos +históricos y con ellos lo cañoneo al mundo a mi placer y aun me parece +poco... ¡Lo lindo va a ser ahora, cuando me convenza de que no voy +en la lista...! ¡Entonces sí, compañero, que voy a trabajar para +conquistarme la fama imperecedera de malhablado y peor pensado...! Le +garanto que no me he de ocupar de los regalos que se pasan de mano en +mano en los casamientos y que he de afilar la espada... + +--¿Se hará microbio patógeno... entonces? + +--El pato es bicho inofensivo, a menos que uno no lo coma medio +crudo... ¡Yo necesito ser algo que no erre, amigo!... Una cosa así como +el microbio de la bubónica o del cólera, que no deje títere con cabeza. + +--¡Hágase motorman de tramway eléctrico, entonces...! ¡Con ese oficio +y un poco de conversación, mi comandante, se deja usted peticitas las +siete plagas de Egipto! + + + BORDONEO + +--Pero, digamé, che... ¿Su asunto lo v'y'a dirigir y'o lo v'a dirigir +usté? + +--¡Mire, don Serapio... atiendamé!... L'único que quería era darle +un'esplicación del hecho... + +--¡Qu'esplicación ni qué macana!... Aquí lo que hay que hacer es +proceder y dejar'e firuletes... Que su hermano le cerraj'un tiro a +su cuñao y le vació l'ojo a l'amigo qu'iba con él... ¡Bueno! ¿Y que +hay con eso?... ¿Acaso es el primero que se v'a ver en un apuro?... +¡Gran cosa!... Convenzasé, che... ustedes se áugan entre un dedal, +y cualquier cosa que les suceda bien merecida se la tienen por +ensimismaos en sonceras... + +--Yo no le digo que no, don Serapio... pero en este caso es +diferente... Mi hermano... + +--Su hermano no ha hecho ni más ni menos qu'el hermano de cualquiera, y +así se lo h'e decir al juez... Mire, una vez... era cuando recién había +dentrao Avellaneda a la presidencia... un compadre mío hizo un'atrocidá +con un italiano en la calle cortad'el Mercao del Plata y a mí me dieron +el asunto, o mejor dicho, lo agarré yo no más, al verla'llorar a mi +comadre y a la mama, qu'era una d'esas viudas grandotas y carnudas, +che, que no tienen desperdicio... Me voy a verlo al gringo con +intención de pedirle que me acompañara y usté sabe lo qu'es el gringo +pa servir a los amigos... + +--¿Qué gringo?... + +--¡La gran perra...! ¡Aura salimos con ésa...! ¿No sabe ni quién es +el gringo?... ¿Pero qué se han pasao haciendo en su casa hasta hoy, +che?... ¿Parec'incréible que haiga gente tan inorante en esta ciudá tan +grande?... ¿Quiere ver a que no le defiendo el asunto y los dejo a usté +y a su hermano que se pudran en una cárcel, siquiera pa que apriendan a +conocer, ni aunque sea de nombre, a la gente de su patria...? ¿Entonces +no sabe quién es el gringo?... ¡Bueno...! ¡Mire...! Entienda... Aquí +en Buenos Aires no hay más gringo qu'el dotor Pellegrini... ¿sabe?... +como no hay sin'un solo don Bartolo y no habrá más Roca que Julio, a +quien los amigos le llamamos el zorro en la intimidá, pa sinificar que +el hombr'es capaz de pelarse un gallo sin que cacaree y hacerle crer +que le van a salir plumas el domingo e carnaval... ¡Bueno!... Pues +vo'y, lo busco al gringo y no lo encuentro... ¡Claro!... Me dió'una +rabia grandísima y sin mirar ni lo que hacía le dejé un parte con el +sirviente... que hast'aura, cuando se acuerde, le ha de hacer arder el +cuero y agarré solo pa'l correcional y de allí pa'l jujao del crimen +donde se hallaba l'asunto... ¡La gran perra!... Nunca l'he dicho a un +hombre las cosas que le dije al juez, que me mirab'asustao como si +viese visiones... P'cha con el hombre mulita, como le declaré después +a Jos'inacio Garmendia, un día que conversábamos cuando lo hicieron +general... + +--¿Y lo salvó a su compadre...? + +--¿Lo salvó...? ¡La gran perra!... ¡Como pa salvarlo estaban las +cosas...! El pobre fué vítima d'el canalla d'el juez, que pa vengarse +de todas las que yo le cante'n sus propias narices l'hizo pegar cuatro +tiros en el patio e la Nueva, como a cualquier criminal vulgar... Así +han sido también las maldiciones que l'echao y la propaganda que l'echo +en cuanto café y confitería he sabido frecuentar... + +--Siempre que al pobre de mi hermano no le vay'a suceder lo mismo... +Vea... ¡Yo creo qu'eso, ¿sabe?, es mejor arreglarlo por las buenas...! +Que más quiere maña que fuerza... + +--¿No ve?... ¡Ya saltó el criollo habilidoso que prefiere perder su +derecho a que le anden en el cogote...! ¡Y haga usté patria con esta +gente...! + +--Pero mire, amigo don Serapio... Nosotros... ¿sabe?... preferimos +qu'el pobre de nuestro hermano pierda, no digo su derecho sino todo lo +que tenga que perder... pero que lo larguen... + +--¡Eso es...! ¿Y el honor y la dinidá...? ¡Ustedes, che, no pesan +ciertas cosas, ni las conocen...! Lo que quieren es que lo larguen, ni +a'nque sea con un cuero atao a la cola o jediendo a misto, pa que no se +le acerquen ni las moscas sin sentirse deshonradas... + +--¿Y usté qu'es lo que quiere, entonces...? ¿Que lo fusilen? + +--¿No ve...? ¡P'cha qu'es bárbaro el criollo cuando sale mañero y mal +acostumbrao...! ¿Conqu'es decir que ustedes prefieren que su hermano +quede com'un delincuente adocenao, a que salga de la cárcel por sus +cabales...? Pa qué quiere la vida un hombre sin dinidá, acusao de haber +herido a su cuñao que debía ser inviolable pa un hombre de corazón... + +--¿Y acaso él lo ha herido a su cuñao?... No l'he dicho qu'el herido +fué el amigo y que fué por casualidá... + +--¡Bueno, bueno... che! Yo no me ocupo d'embrollos, en que se desprecea +el derecho, queriend'usar del soborno, como me dij'una vez el gringo, +cuando fuí a consultarle l'asunto de don Patricio Maidana, que le había +robao un caballo al tuerto Tejerina y quería hacerlo pasar como dádiva +voluntaria... + +--¿Y qué quiere don Serapio...? Nosotros no entendemos d'eso y l'único +que buscamos es que lo larguen a Pancho... + +--¡Perfetamente, che... perfetamente...! Busquien cualisquier ave +negra que se ocupe d'esas cosas pero no a Serapio Cortina que al fin, +a'nque pobre no le ha'e'ceder la derecha ni al president'e la Corte +cuantimás a un alfayate. ¡Y aura... pagá y vamos, como me decía el +finao Sarmiento cuando dejó e ser presidente y salíamos a pasiar! + + + “ENTIDÁ JUDICIAL” + +Ya estamos en pleno invierno, aunque ello no sea tanto por los fríos +reinantes cuanto por encontrarnos todos reunidos en la ciudad, +terminadas las excursiones veraniegas, reales o simuladas y dispuestos +a comenzar la _season_, como reza el lenguaje de los cronistas +sociales. En casa de mis vecinos los Ferralladas, ya se desenfundó el +microscópico farol paralítico del zaguán y comenzaron los sabrosos +diálogos del señor y la señora, más instructivos a propósito de +costumbres y modalidades contemporáneas, que todas las crónicas habidas +y por haber. + +--¡Pero, che...! ¡Vos ya t'estás pasando a las grandes...! ¿Te crés que +las siet'y media son horas de venir a la casa?... ¿Cuando demonios v'a +estar la comida entonces? + +--¿La comida...? ¡Cualisquiera crería que tenés a tu disposición el +Mercado del Centro y que te lo vas a tragar enterito...! ¡Gracias +conque tengás pa llenar el buche un salpiconcito con el puchero frío +d'esta mañana y estás compadriando y haciendot'el acostumbrao a +puro cenar de fonda...! Vos t'estás volviendo sonso, che... con tu +importancia... ¡A ver...! ¡Ponéte a picar la carne y esa cebollita +qu'está sobre la tabl'e la cocina, junto a la botella del aceite... +mientras yo me aliviano d'estos embelecos...! ¿Qué no ves que hoy +estrené mi batita nueva?... ¡Ya no tenés ni ojos!... + +--¿Batita nueva...? ¡Claro...! ¿Cómo diablos v'a tener uno qué comer, +si peso que agarran es para chantárselo en trapos y en perendengues?... + +--¿En trapos y en perendengues?... ¿Qué no ves que la bata está +hecha con la pollera vieja del año pasao?... ¡Mirá!... ¿Sabés lo que +merecerías vos, por desconsiderao y por charlatán?... ¡Que te tuvieran +como lo tienen las de Pérez a don Federico!... + +--¡Hombre!... Pior que lo que me tienen ustedes a mí no creo que lo +tengan a don Federico... ¿Y Ernestina, dónde diablos se ha metido?... +¿Por qué no va ell'a picar la carne?... Acuerdensén, che, que yo soy un +funcionario público y que me debo respetar... + +--Pero qué no ves que no ha venido, o estás borracho o con ganas de que +te diga cuatro barbaridades... ¡Se quedó a comer en lo de Pérez!... + +--¡Mirá quién es la muchacha, pa dejarla venir así... y tan luego en +su día de recibo y cuando vienen de novedades hasta la boca!... Si no +charlaran, che... ¡yo creo que reventarían!... + +--¡Lo que m'iba a importar a mí!... ¡Has hecho mal en dejarla!... Las +señoritas no deben tener más recreo que su hogar y no acostumbrarse +a'ndar como las tales de Pérez, que al fin no son más que unas +alpargatas viejas, qu'en cualquier pie que las pongan bailan!... + +--Dejat'e chocheces... y andá picá la carne... si querés servir +par'algo... ¡Si vieras cómo ha venido Robustiana!... Está lo más gruesa +y lo más remozada... ¡Bueno!... Porqu'eso sí que no se puede negar... +Siempre fué bizarrota y no deja de ser agraciada... + +--¡Cómo no!... Y sinó que lo diga Pérez, o mejor dicho, sus trampas; +porque lo que es él ya no existe sino en los libros de cuentas y en los +registros de los juzjaos y alcaldías... Dice Márquez, el dueño de la +confitería del Gallo, que Pérez no es más que “una entidá judicial” y +veanlón, todavía metido a tener recibos... + +--Mirá che... Vos estás con el diablo en el cuerpo esta noche y creo +que'n vez de cena v'y a tener un sofocón... T'estás poniendo insufrible +y desde que t'hicieron ausiliar humiás como chiminea... + +--¿Pa qué le das bombo a Pérez y lo sacas como ejemplo?... ¿No sabés +qu'es un don Nadies, aunqu'el y su Robustiana y las arpías de sus hijas +quieran mostrar lo contrario?... + +--¡No seás pavo, hombre bendito!... Cres que nosotros te vamos a +comparar con semejante zascandil, nada menos que a vos, que tendrás +tus defectos y serás rezongón, pero que al fin sos cariñoso con tu +familia... + +--¡Bueno!... ¿Dónde decís qu'está la cebollita? + +--Está ahí... en 'a tabla'e la cocina, junto la botella del aceite... +¡Bueno!... Fijate... La mayor de las muchachas, que vos sabés que ya es +de colmillo doblao... aunque como es flaquita y descolorida disimula y +va pasando... se ha pescao un novio en la kermese y andan que no saben +dónde ponerlo... Es un españolcito con cara de soñoliento, que dicen +que escribe las leyes no sé pa qué ministro o gobernador y que además +hace versos y saca fotografías... + +--Será un larguirucho que sabe andar con Pérez... ¿y que tiene unos +pantalones verdosos con todo el ruedo comido?... + +--¡No!... ¡Si es hombre de puro coche!... Robustiana recibía los +viernes, como vos sabés, y por causa de qu'el novio ha elegido, ese día +pa sus visitas, aura reciben los lunes... No le van a presentar sino la +crema de sus relaciones... como nosotras, las de Pajalarga y la viuda +de Martínez... + +--¿Es decir que la “entidá judicial” v'a tener recibos dobles, +entonces?... ¡Mirá qué bolada pa los acreedores como Márquez!... Seguro +que le v'a querer dar por pagada la cuenta con los recibos viejos, en +los cuales ni figurás sino vos... ¡y las célebres Pajalargas!... + +--No creas, che... ¡Tienen buenas relaciones!... Dice qu'este año +visitaron a una porción de copetudos y que andaba de un lado para otro +con pura gente conocida. + +--¡Cómo no!... Pero han de haber hecho con sus visitas lo que hace +Pérez con sus cuentas... ¡No me vengás con historias, che, qu'estoy +de sonceras hasta las narices!... Hoy me topé con el ñato García que +salía de la Bolsa con el sombrero en la mano y disparando como si +fuer'a esconderse después de haber pegao golpe... Cuando me vió, se +paró y como quien larga un tiro a boca e jarro me preguntó si tenía +oro... ¡Figuráte! Antes de que le pudiese pegar una trompada, agregó: +“!Vendaló... compañero... vendaló!... Aura la cosa va deveras... Los de +la Bolsa, encabezaos por Echenique, lo reventamos al gobierno y el oro +se viene al suelo!...” + +--Pobre García... ¿Vos sabés qu'es primo de Robustiana y qu'estuvo +medio loco vez pasada?... Precisamente hoy ib'al recibo y lo estaban +esperando... + +--¡Claro!... Se ha de andar por asociar con Pérez pa rejuntar el oro +cuando se caiga... Entonces sí que v'hacer recibos y excursiones +veraniegas y hasta lujosos casamientos... Los Pérez van a engordar con +las tripas del gobierno, y de los García no te digo nada... ¡lo van a +dejar petizo hast'el mismo Pellegrini!... + + + “LAS ETCÉTERAS” + +--¡Tan perdidas que han estao!... Así le deci'a Petronita las otras +tardes, acordándonos de ustedes... ¡Qué amigas las de Colombini, +m'hijita... aprendé a ser cariñosa! + +--No crea, Encarnación... Si no hemos venido no es porque las hayamos +olvidado, sino que con los tiatros y los fríos y las enfermedades, +que nunca faltan, no se tiene tiempo para nada!... Aura mismo... ¿ya +ve?... he tenido que venir sola... La Chicha estaba con una jaqueca +terrible... Cremos que ser'algo d'influencia... por los síntomas, +¿sabe?... ¡y por lo que anda tanto!... Allá se quedó con María Luisa +Rataplán... la hija del general... ¡con quien se han hecho lo más +amigas!... Como ese año tomamos temporada en la Ópera y teníamos las +lunetas juntas... + +--¿No ves, mamá, cómo tenían razón las de Galillo?... Ellas nos dijeron +que dos veces que habían ido al tiatro las habían visto a ustedes y +nosotras no les queríamos crer... + +--¿Y cómo les íbamos a crer, sabiendo, como sabíamos que habían estado +de desgracia. + +--¡Ah!... ¡Sí!... Cuando la muerte de Felipe, mi cuñado... ¡Es +verdá!... Pero el médico nos prohibió que la entristeciéramos a la +Chicha y tuvimos que usar un luto así no más... como para medio salir +del paso... El pobre Federico ha tenido que hacer el duelo, solo... +porque yo tenía que acompañarla y no era propio quell'anduviera de +claro y yo de negro... ¿no les parece?... Y la Chicha estaba mal!... +L'empezaron a dar como a modo de unos desmayos y tuvimos que hacerla +ver... Los médicos l'hallaron propensisim'a una enfermedá grave... +por la debilidá y nos recetaron que no la privásemos de nada y que la +hiciéramos pasiar y divertirse... Así me decía el padre... qué luto ni +luto... primero está la Chicha que todo... + +--¡Ya lo creo!... y después... luto por un tío... que el finao no tenía +más familia que ustedes... + +--Así es... Pues le tomamos un abono en la Ópera, que nos ha costado un +sentido por cierto... y carruaje para que vaya a Palermo... Suerte que +su padre puede, que sinó, no sé lo que hubiésemos hecho para aliviarl'a +la pobrecita... + +--¿Pero aura seguirá bien ya?... Ésta vió el otro día en la crónica +social... + +--¡Ah!... ¡Sí... En el casamiento de Mari'Amelia... mi sobrina!... + +--No, mama... no fué en la vida social, sino en una noticia que salió a +los dos días... Decía que ustedes habían presenciado la boda y enviado +un valiosísimo regalo... + +--¡Era como si fuese en la crónica, aunque salió entre las noticias +varias!... Fué una de las tantas picardías de los tales cronistas +sociales, pero yo me les fuí a la dirección no más y les ajusté las +clavijas... Figurensé que hasta en el casamiento de mi sobrina nos +pusieron entre las ecéteras... ¡Aura sí que no permito el abuso, le +dije a Federico, y me largué a la imprenta!... Nos han tenido con la +sangre quemada todo el año... ¿Quieren crer que no nos pusieron ni una +vez en las listas de las concurrentas a la Ópera?... Y eso que teníamos +unas lunetas de adelante, casi al ladito del mismo Muñone... y que no +faltamos ni una noche... + +--Eso no es extraño, Rosaura... A ésta, no la nombran ni por casualidá +cuando v'a los bailes del chircolo... Los cronistas parece que +tuvieran hasta las listas hechas... Siempre son los mismos nombres... +¡Un'especie de aviso de remate!... Nosotras no les hacemos ni caso... + +--¡Lo mismo nosotras!... Pero, en esto de mi sobrina, el asunto era +diferente... Figurensé que mandé un'alhaja riquísima, porque Federico +quería quedar bien con el novio, qu'es un hombre de la política, +qu'está de candidato pa no se qué cos'a en el Banco y al otro día +salimos conque figuraban en los diarios hasta sonceras de cinco pesos, +qu'entre paréntesis hubo muchas... y Rosaura Gutiérrez de Colombini se +quedó en el tintero... + +--Y es claro, misia Rosaura... Si así sucede siempre... A mi me dij'una +vez un cronista con quien hablab'en un baile d'estas cosas, que no +valía la pena poner en la cronic'a las gentes que tenían apellidos +criollos, españoles o italianos... Qu'era una vulgaridá... porque +resultaban listas como las de los vapores llenas de erres y de inis y +que se agitaba la idea, entre los cronistas de cambiar los apellidos, +ainglesándoselós o afrancesándoselós, según los casos, a las familias +pudientes que no podían dejarse afuera y qu'ellos no comprendían cómo +había gente conocida que se avenía con semejantes nombres... + +--Lo qu'es yo, hijita... me llamo como me puso mi madre no más y a +pesar d'eso no los he dejar que hagan su gusto... He de figurar en las +listas y Chicha también... ¿Ya ven?... Me les largué a la imprenta y +les arranqu'esa noticita... + +--¡Sí... pero eso no se puede siempre!... ¿Cómo hace una para que la +pongan, no teniendo apellido como el que esigen?... No hay más remedio +que resinarse y tragar saliva... + +--¡No crea! Lo qu'es aura yo ya s'el caminito y conforme me dejen en el +tintero... ¡zás!... una carta al diretor o una visita... ¡Yo v'ya'cer +que a la Chicha me l'hagan figurar como le corresponde o ellos van a +reventar!... + +--¡Vea!... Y parece que la tal crónica no diera nada y da qu'es una +barbaridá... ¡Nosotras conocemos unas muchachas qu'eran unas pobrecitas +de por allá por los Corrales y había de ver aura lo que son!... Una +d'ellas, entró en amores con un tipógrafo que la empezó a'cer poner en +las listas y poco a poco las fué haciendo conocer... Hoy una está en +el correo, lo más bien y la otra en una escuela, y el hermano, qu'era +mayoral de trangüe, calzó en l'aduana... + +--Sin contar conque Marcelina se casó con su tipógrafo y que tuvo unos +regalos riquísimos... ¡Bueno!... Pero ésas habían hech'un negocio de la +cosa... Las muchachas bien, del barrio, las buscaban para llevarlas a +los tiatros y a los bailes... por darse corte de personas relacionadas +con gente conocida... Usté sabe lo qu'es la vanidá... + +--Yo no lo haré por negocio ni por nada, pero no he de dejar que a la +Chicha me la pongan entre las ecéteras ni a mí tampoco... Conforme +salga de una fiesta la mando a la Chicha con Federico y yo enderezo pa +las imprentas a ver a los diretores... ¡Ya verán cómo hasta yo h'e ser +como e! catecismo!... ¡Me han de aprender de memoria!... + + + * * * * * + + + TALLERES GRÁFICOS + SCHENONE HNOS. + --& LIN.RI-- + PASCO 735--BS. AIRES + + + +*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 75613 *** diff --git a/75613-h/75613-h.htm b/75613-h/75613-h.htm new file mode 100644 index 0000000..3b73d7a --- /dev/null +++ b/75613-h/75613-h.htm @@ -0,0 +1,11806 @@ +<!DOCTYPE html> +<html lang="es"> +<head> + <meta charset="UTF-8"> + <title> + Cuentos de Fray Mocho | Project Gutenberg + </title> + <link rel="icon" href="images/cover.jpg" type="image/x-cover"> + <style> + +body { + margin-left: 10%; + margin-right: 10%; +} + + h1, h2, h3 { + text-align: center; /* all headings centered */ + clear: both; +} + + +h2 {margin-top: 4em; margin-bottom: 2em; font-weight: normal;} + +h3 {margin-top: 2em; font-weight: normal; } + + + +p { + margin-top: .51em; + text-align: justify; + margin-bottom: .49em; +} + +.p2 {margin-top: 2em;} +.p2b {margin-bottom: 2em;} +.p4 {margin-top: 4em;} + + +.half-title +{ + margin-top: 6em; + margin-bottom: 6em; + text-align: center; + font-size: 145%; +} + +.blockquot { + margin-top: 2em; + margin-left: 10%; + margin-right: 10%; + font-size: 0.9em; +} + +.big1 { + font-size: 110%; + } + +.big2 { + font-size: 130%; + } + +.big3 { + font-size: 140%; + } + +hr.tb {width: 30%; margin-left: 35%; margin-right: 35%; margin-top: 1.5em; margin-bottom: 1.5em;} + + +div.chapter {page-break-before: always;} +h2.nobreak {page-break-before: avoid;} + + +.autotable { + margin-left: auto; + margin-right: auto; + width: auto; +} + +.x-ebookmaker .autotable {margin-right: auto; width: auto; margin-left: auto;} + +table.autotable { border-collapse: collapse; } +table.autotable td, +table.autotable th { padding: 0.25em; } + +.tdl {text-align: left;} +.tdr {text-align: right;} +.tdc {text-align: center;} + +.pagenum { /* uncomment the next line for invisible page numbers */ + visibility: hidden; + position: absolute; + left: 92%; + font-size: small; + text-align: right; + font-style: normal; + font-weight: normal; + font-variant: normal; + text-indent: 0; +} /* page numbers */ + + + + +.center {text-align: center;} + +.right {text-align: right;} + +.smcap {font-variant: small-caps;} + + + +/* Images */ + +img { + max-width: 100%; + height: auto; +} +img.w100 {width: 100%;} + + +.figcenter { + margin: auto; + text-align: center; + page-break-inside: avoid; + max-width: 100%; +} + +/* Poetry */ +/* uncomment the next line for centered poetry */ + .poetry-container {display: flex; justify-content: center;} +.poetry-container {text-align: center; margin-top: 1em; margin-bottom: 1em;} +.poetry {text-align: left; margin-left: 5%; margin-right: 5%;} + + +/* Transcriber's notes */ + .tnote {border: dashed 1px; margin-left: 10%; + margin-right: 10%; padding-bottom: 2em; padding-top: 2em; + padding-left: 2em; padding-right: 2em; margin-top: 4em; margin-bottom: 4em; } + +/* Illustration classes */ +.illowe45 {width: 45em;} +.illowe4 {width: 4em;} + + + </style> +</head> +<body> +<div style='text-align:center'>*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 75613 ***</div> + +<figure class="figcenter illowe45" id="cover"> + <img class="w100" src="images/cover.jpg" alt="cubierta" title="ilocubierta"> +</figure> + +<div class="chapter"> +<div class="tnote"> + <p class="center big2 p2">NOTAS DEL TRANSCRIPTOR</p> + + +<p>En la versión de texto sin formatear el texto en <i>cursiva</i> está encerrado +entre guiones bajos (_cursiva_), el texto en <b>negritas</b> =texto= y el +texto en Versalitas está marcado en MAYÚSCULAS.</p> + +<p>El criterio utilizado para llevar a cabo esta transcripción ha sido en +general el de respetar la intención del autor, quien en la mayoría de +las historias hace hablar a algunos de los personajes en un lenguaje +con expresiones y giros autóctonos que son típicos de la Argentina. A +otros personajes, que son inmigrantes, los hace hablar en un castellano +que es típico de personas de lengua materna no hispánica.</p> + +<p>En los textos que son descripciones hechas por el autor, el criterio +ha sido el de seguir las reglas vigentes de la Real Academia Española +cuando la presente edición de esta obra fue publicada. El lector +interesado puede consultar el Mapa de Diccionarios Académicos de la +Real Academia Española. Se han corregido en estos textos errores +evidentes de puntuación y otros errores tipográficos y de ortografía.</p> + +<p>En la presente transcripción se adecuó la ortografía de las mayúsculas +acentuadas a las reglas indicadas por la RAE, que establecen que el +acento ortográfico debe utilizarse, incluso si la vocal acentuada está +en mayúsculas.</p> + +<p>El Índice con los títulos de las historias ha sido reubicado al +principio de la obra.</p> + +<p>La portada incluida en este libro electrónico fue modificada por el +transcriptor y se concede al dominio público.</p> +</div> + +<hr class="tb x-ebookmaker-drop"> + +</div> + + +<div class="chapter"> +<p class="half-title">CUENTOS DE FRAY MOCHO</p> +</div> + + +<div class="chapter"> + +<p class="center big1">“LA CULTURA ARGENTINA”</p> + +<p class="center big3 p2">JOSÉ S. ÁLVAREZ (Fray Mocho)</p> + + +<h1>CUENTOS<br> + +de<br> + +FRAY MOCHO</h1> + +<p class="center big1">Con una introducción de</p> + +<p class="center big2">MIGUEL CANÉ</p> +</div> + +<figure class="figcenter illowe4" id="tpilo"> + <img class="w100 p2 p2b" src="images/tpilo.jpg" alt="ilotptpilo"> +</figure> + +<p class="center"> +ADMINISTRACIÓN GENERAL:<br> +VACCARO—Avenida de Mayo 638—Buenos Aires<br> +1920</p> + +<div class="chapter"> +<p><span class="pagenum" id="Page_7">[Pg 7]</span></p> +</div> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_8">[Pg 8]</span></p> + +<div class="chapter"> +<p><span class="pagenum" id="Page_9">[Pg 9]</span></p> +</div> + +<h2 class="nobreak">INTRODUCCIÓN<br> +<br> +FRAY MOCHO</h2> + + + +<p>Un día, en París, hace algunos años, recibí un pequeño +libro, malamente impreso y firmado con un +pseudónimo que había visto algunas veces al pie de +artículos que, en general, no había leído. Era el <em>Viaje +al país de los matreros</em>, mal título también, que ocultaba +una de las pinturas más deliciosas y exactas que +existen de un pedazo de suelo argentino, precisamente +del más característico: tal vez de aquél +formado y sin cesar modificado, por el aluvión formidable +del padre de los ríos nacionales. Comuniqué mi +impresión a su autor en una carta entusiasta, cuyo +borrador siento no poseer en estos momentos, para +darla de nuevo a luz, como el más cumplido homenaje +al talento literario del hombre que nuestro mundo +intelectual acaba de perder.</p> + +<p>Más tarde, Fray Mocho, publicó su <em>Viaje Austral</em> +que, como fuerza descriptiva vale quizás su primer +ensayo, pero que le es superior en sus elementos de +drama. Esa dura vida del lobero, en la intrincada red +de canales entre los que va disolviéndose la más austral +de las tierras habitadas, está pintada con una verdad +y una intensidad tales, que parece increíble haya +podido dibujarse el cuadro y darle color, sin haber visitado +minuciosamente el teatro de la acción. Y sin +embargo, según tengo entendido, Álvarez nunca visitó +el Estrecho.</p> + +<p>Más tarde, con motivo de la fundación de este semanario, +de <em>Caras y Caretas</em>, para el que se me pide +estas líneas de admiración y de pena, Álvarez cayó en +la huella normal de su espíritu—y abordó el género +para el que le habían preparado, no sólo las condiciones +peculiares de su inteligencia viva, sagaz, observadora, +de una sensibilidad de placa para retener +la impresión de los ridículos más fugaces, sino también +su vida azarosa, difícil, un tanto bohemia, en la +que había tomado contacto material con todos los bajos +fondos sociales—y contacto moral con todos los<span class="pagenum" id="Page_10">[Pg 10]</span> +dolores y amarguras de la miseria. No pocos de sus +cuentos, o más bien dicho, de sus escenas, porque se +preocupaba muy poco de confabular, si bien mucho de +pintar, ocultan, tras la forma retozona e irresistible +que le es habitual, un fondo de profunda simpatía por +el desheredado cuya ignorancia o mala suerte le sirve +de tema. Poco antes de embarcarse para el Paraguay, +tuve ocasión de verle y escribirle. Le hice ver que +había llegado para él la hora de pedir a su espíritu lo +que nos había prometido y le conjuré para que, a su +regreso, se entregara al trabajo con método y plan.</p> + +<p>No soy un entusiasta delirante por el <em>criollismo</em> en +nuestra literatura. La razón fundamental es que +siempre, o casi siempre, las producciones <em>criollas</em> no +son, a mis ojos, sino reproducción de viejos temas, viejas +pasiones, viejas intrigas, sin ubicación necesaria, +pero revestidos de un lenguaje vulgar, trivial y de una +repetición de símiles, lugares comunes y otros recursos, +realmente agobiadora. Brieux, si hubiera visto +una pieza <em>criolla</em>, que se está dando con éxito, habría +podido hacer de ella <em>Blanchette</em>, con sólo cambiar el +sexo del protagonista.</p> + +<p>Álvarez no entendía así el <em>criollismo</em>; mejor dicho, +no se preocupaba de ninguna manera de entenderlo o +comentarlo. Como todos los artistas verdaderos, se ocupaba +sólo en producir y esto de la única manera que +podía hacerlo, mirando y pintando. Sus personajes +no sólo hablaban como estamos habituados a oir hablar +en nuestros campos, calles y casas, sino que sentían +y concebían las cosas, como las sienten y las conciben +necesariamente, por educación, por herencia y +por influencia del medio, los diversos tipos sociales de +nuestro país. Yo le decía a Fray Mocho: “Usted está +destinado a escribir la primera comedia <em>criolla</em> de +nuestro futuro teatro. Deje al gaucho tan esquilmado, +al compadrito que sólo debe ser un personaje episódico +y plante su escena, como sólo usted sabe hacerlo, en +una casa modesta, de barrio lejano. Traiga usted allí +a la mamá y a las niñas, al papá, nacido allá por +1840, al pariente, a las vecinas y haga usted hablar a +toda esa gente. No se preocupe usted de la acción; +hágale usted hablar, sentir y pensar como usted sabe +que en ese mundo hablan, sienten y piensan, y le auguro +a usted un éxito de primer orden”. Álvarez sonreía, +pero allá en el fondo acariciaba la idea con la +conciencia de poder realizarla de incomparable manera.</p> + +<p>Brutalmente, la muerte se lo lleva cuando la vida +empezaba a serle menos rigurosa. Él reposa, pero va<span class="pagenum" id="Page_11">[Pg 11]</span> +a faltarnos, en esta monotonía seria y en esta expectativa +casi angustiosa en que vivimos, la alegre nota +semanal de Fray Mocho, en la que poniendo de relieve +uno de los aspectos de <em>nuestro</em> ridículo, nos hacía gozar +por la admirable penetración del artista, y por la +verdad del tipo estudiado.</p> + +<p>Todos esos bocetos van a ser reunidos en volumen. +Ahí deberán ir a estudiar todos los que quieran interpretar +nuestro microcosmos social, como en las horas +largas y tristes allí se deberá buscar el reactivo contra +las sombras del espíritu.</p> + +<p>Hemos perdido un verdadero temperamento artístico +y el día de ayer, que fué el último de un hombre que +tomó muy poco a lo serio la vida y el arte, ha sido +un día de duelo para las letras argentinas.</p> + +<p class="right" style="padding-right: 2em;"><span class="smcap">Miguel Cané</span></p> + +<p>Agosto 24 de 1903.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_12">[Pg 12]</span></p> + +<div class="chapter"> +<p><span class="pagenum" id="Page_13">[Pg 13]</span></p> +</div> + +<div class="chapter"><p class="p4 center big2">ÍNDICE</p> + +<table class="autotable"> + +<tr> +<td class="tdl">INTRODUCCIÓN</td> +<td class="tdl"><em>Pág.</em></td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Fray Mocho, por Miguel Cané</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_9">9</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdc">CUENTOS DE FRAY MOCHO</td> +<td class="tdl"></td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">El lechero</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_15">15</a></td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Pascalino</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_16">16</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Instantánea</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_19">19</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Monologando</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_20">20</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Me mudo al norte</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_21">21</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Más vale maña que fuerza.—Leyendas entrerrianas</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_22">22</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Tierna despedida</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_26">26</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">El marchante más antiguo.—En la comisaría</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_29">29</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Entre dos mates</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_30">30</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">El ahijado del comisario</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_32">32</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Cada cual se agarra con las uñas que tiene</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_35">35</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Filosofando</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_36">36</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Entre amigos</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_38">38</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Cuartelera</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_40">40</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¿Y a mí, quién me agarra?</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_42">42</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Instantánea</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_44">44</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Entre el recado y la silla</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_46">46</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">En familia</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_48">48</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">A la hora del té</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_51">51</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Como víbora que ha perdido la ponzoña</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_54">54</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Escuela de campaña</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_57">57</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Ni con cuarta</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_59">59</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Confidencias</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_61">61</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Al vuelo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_63">63</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Conspirando</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_65">65</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">En las antesalas del Congreso</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_67">67</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Del natural</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_70">70</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¿No es verdá, nena?</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_72">72</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Reminiscencia</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_74">74</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Saudades</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_75">75</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Paisajes</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_78">78</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Donde las dan las toman</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_80">80</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Centenarios de hojalata</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_83">83</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Cada cual come en su plato</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_86">86</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Pechadores</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_88">88</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Cazando al vuelo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_91">91</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Cosas de negros</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_93">93</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Cuentos de caza</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_96">96</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Notas de viaje</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_98">98</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¿A mí?... ¡con la piolita!</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_104">104</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Del mismo pelo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_106">106</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¡Qué suerte pa las de Miguens!</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_108">108</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Siempre amigo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_111">111</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¡El pobre amigo!</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_115">115</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Entre dos copas</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_119">119</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Flirt</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_121">121</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Los tiempos de aura</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_124">124</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Tirando al aire</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_127">127</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">La caza del cóndor</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_129">129</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Como en familia</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_133">133</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Desertor</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_135">135</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">La junta de la cuchilla</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_138">138</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">En el bañado</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_141">141</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">De raza</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_144">144</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Patriotismo... y caldo gordo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_149">149</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Divorçons... en criollo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_153">153</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¡Cuatrerismo vivito!</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_155">155</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Entre yo y mi perro</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_158">158</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Carnavalesca</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_162">162</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">De vuelta del Paraguay</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_165">165</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Frente a frente</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_168">168</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Entre gentes de confianza</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_171">171</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¡Robadita!</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_174">174</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">De baquet'a sacatrapo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_176">176</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Sin revancha</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_178">178</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¡Ojo por ojo!</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_181">181</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">El hijo de doñ'Amalia</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_184">184</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Después del recibo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_188">188</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">¡Viva Chile... y siga el baile!</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_192">192</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">El cazador de tigres</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_195">195</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Diplomático en botón</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_199">199</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Nobleza del pago</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_203">203</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Una cura por el agua</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_206">206</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Entre rentistas</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_209">209</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Política casera</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_211">211</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Confidencias</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_213">213</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">La economía es la madre de la riqueza</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_215">215</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">La despedida</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_219">219</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Mi primo Sebastián</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_222">222</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">En familia</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_226">226</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Callejera</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_229">229</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">El café de la Recova</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_231">231</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">En confianza</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_233">233</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Callejera</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_237">237</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Milico viejo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_239">239</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Robustiano Miñones</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_243">243</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">La bienvenida</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_246">246</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Haciendo lobos de mar</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_243">243</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Regalos de boda</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_251">251</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">Bordoneo</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_255">255</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">“Entidá Judicial”</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_258">258</a> </td> +</tr> + +<tr> +<td class="tdl">“Las etcéteras”</td> +<td class="tdr" style="padding-right: 1em;"><a href="#Page_262">262</a> </td> +</tr> +</table> +</div> + +<div class="chapter"> +<p><span class="pagenum" id="Page_14">[Pg 14]</span></p> +</div> + +<p class="half-title"><b>CUENTOS DE FRAY MOCHO</b></p> + +<div class="chapter"> +<p><span class="pagenum" id="Page_15">[Pg 15]</span></p> +</div> + +<p class="center p2 big1">EL LECHERO</p> + + + +<p>Siendo la leche el primer alimento que se da a +los recién nacidos, necesario era que mi primer +artículo para <em>Caras y Caretas</em> tuviese sabor lácteo, +para lo cual ningún tipo de los que me obligaron +a presentar se acomodaba tanto a mi propósito, +como el del lechero.</p> + +<p>Ya se fué el marchante de los buenos tiempos +viejos, que los niños esperábamos ansiosos por +la yapa de la leche, exigua y por ello sabrosa, y +los más grandecitos y traviesos, por el mancarrón +cargado con los tarros, sobre cuyas tapas envueltas +en trapos, se extendía el cuero de carnero que +le servía de trono y sobre el cual, arrodillado y erguido +el busto, marchaba a trote de lechero, como +se decía, el viejo vasco cantor y alegre.</p> + +<p>¡Qué famosos galopes hasta la bocacalle, con +corridas de todos los perros vecinos!</p> + +<p>Se fué el marchante y con él se ha ido una nota +típica de Buenos Aires y también el arreador usado +como cetro; la boina terciada sobre la oreja; +el chiripá de granos de oro cayendo apenas sobre +la bota de becerro chueca y embarrada; el tirador +que era una especie de cafarnaún en que se hallaban +botones desertores, cartas de mucamas aventureras +que comenzaban con el invariable “cerido, +marchante digamé ci es cierto que me dará el haniyito +ci le doy el veso”, pesos chicos con carnerito, +cabellos mezclados con flores secas, horquillas +para la novia preferida—la paisana—que +le esperaba entre sus patos y gallinas, allá por Morón +o San Justo, y a veces el papelito en que “la +patrona gorda”, “la flaca de Maypú”, “la vieja +del Socorro”, como él designaba a su clientela, +le encargaban manteca fresca o huevos caseros +para la niña y también las milongas en vascuence, +entonadas al bordear un charco suburbano, y la +original “fonda de vascos”, donde entre copa y +copa de vino se comentaba a gritos toda la vida +porteña, mirada desde la cocina.</p> + +<p>A otros tiempos otros tipos.</p> + +<p>Ahora tenemos el carrito con vasijas de latón, +lustrosas de puro limpias; el lechero de delantal y +gorro blanco, serio, grave, que no canta ni ríe, +ni dice chicoleos; la manteca en panes de ilusión +y la harina y el agua y la sofisticación reinando +omnipotentes con sellos, patentes, certificados químicos +y tapas higiénicas!</p> + +<p>Y ahí va la vida, siguiendo su tortuoso camino, +cada día menos pintoresca, menos nacional, +diremos, pero más arreglada a las leyes y ordenanzas, +por más que el viejo marchante desalojado, +diga melancólicamente, al ver pasar uno de los +carritos triunfadores:</p> + +<p>—¡Arodá no más... masón condenao, que ya +te allegará tu hora!...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_16">[Pg 16]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">PASCALINO</p> + +<p>Es uno de nuestros calabreses más distinguidos +y al mismo tiempo el verdulero más popular del +barrio de la Piedad, cuyas calles recorre diariamente +con su carrito de mano, desempeñando alternativamente +el papel de caballo de tiro y el de +comerciante al menudeo.</p> + +<p>Es una especie de guión tirado desde la elegante +casa de familia hasta el modesto cuarto de conventillo, +y él nivela, tuteándolas, a la empongorotada<span class="pagenum" id="Page_17">[Pg 17]</span> +dama a quien le falta de repente algún ingrediente +para preparar un plato improvisado, con la +cocinera sin trabajo, que para no perder la costumbre +y asentar la mano, se sisa a sí misma cinco +centavos en el clásico puchero.</p> + +<p>Con su galerita terciada sobre la oreja, sus pantalones +y su saco deshermanados, que de puro cortos +ya casi ni se saludan, va de puerta en puerta, +asomando su cara de doble sentido,—pues desde +la boca para arriba parece ser de un flaco melancólico, +y desde el mismo punto para abajo, de +un gordo divertido—y, gritando con doliente +voz de falsete, que filtra como en chorritos como +a través de una mascada cosmopolita, verdadera +asamblea de puchos callejeros:</p> + +<p>—¡Se me caen los pantalones!... ¡ay!... ¡se +me caen los pantalones!</p> + +<p>La frase pregonera, que más parece anunciadora +de catástrofe escandalosa, ya no llama, sin +embargo, la atención de la clientela: todo el barrio +la conoce y sabe que traducida al criollo quiere +decir simplemente:</p> + +<p>—¡Señora!... ¡Aquí está Pascalino!</p> + +<p>Y convocadas por ella salen las compradoras +a la puerta, quienes francamente y quienes con un +gracioso recato, revelador de escrúpulos sociales +muy recomendables, mientras otras entablan su +negociación desde el descanso de la escalera, obligándole +a viajes frecuentes, hasta el carrito, que +le permiten desplegar las gracias de su porte.</p> + +<p>—¿Tiene longaniza, marchante?</p> + +<p>—¡Nun e buona per náida!</p> + +<p>—¿Por qué?</p> + +<p>—¡Mó!... ¡Yandangarando periti li canachi dil +monichipio!</p> + +<p>—¿Qué me dice?</p> + +<p>Aquí Pascalino, que se siente importante con<span class="pagenum" id="Page_18">[Pg 18]</span> +su noticia, exclama en tono sentencioso al par que +discretamente petulante:</p> + +<p>—¡Domandalo al tuo maritos!... Li canachi, +vendono li periti a cuelo qui fanno cholchicho... +¡Guandío ti lo dicos e berqué lo só!</p> + +<p>Y extrayendo del carrito un envoltorio de papeles +y de éste una yunta de chorizos que para +lucirlos mejor hace cabalgar sobre su índice:</p> + +<p>—¡Berá!... Roba fina cuesta... ¡Bó!... ¡Li +chorichi non si fanno gun artigoli di pero!... +¡Cuesto si po mangiare comi-ti-lo-dico!</p> + +<p>—¡Pero marchante ... yo lo que necesito son +longanizas!</p> + +<p>—¡Ti prechisa chorichi!... ¡Lo só bene!... +¡L'altra ruba non e buona, te l'ho deto!</p> + +<p>—Pero vea, marchante...</p> + +<p>Pascalino se siente arrebatado; las venas del +cuello se le inflan, los ojos se le inyectan: le revuelve +la bilis, evidentemente la terquedad de una +cliente que quiere longaniza cuando él no tiene +y se encamina apresuradamente a su carro como +para marcharse, pero vuelve con la misma rapidez, +se encara con ella, desocupa la boca de la mascada +que le dificulta la palabra, y le dice con tono despreciativo, +aunque casi lloriqueante de puro meloso +y derretido:</p> + +<p>—¡Mó!... ¿Berqué nun parlate guiaro allora?... +<span style="margin-left: 0.5em;">Voy volete artigoli fati gon gose di pero...</span><br> +¡Ebene!... Andati al meregato si volete... ¡Pascalino +non dimentigará di la sua fama!</p> + +<p>Y ante semejante indignación la compradora +que necesitaba longanizas, se somete a la tiranía +del marchante que, de casa en casa y de puerta en +puerta, urde mentiras en su media lengua e impone +su voluntad soberana.</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_19">[Pg 19]</span></p> + +<p class="center p2 big1">INSTANTÁNEA</p> + + + +<p>Bajo el azote de la lluvia que caía silenciosa, +tenaz y como acompasada, llegó el jinete frente +al rancho desmantelado que ocupaba la china hospitalaria, +famosa en el pago; maneó el petizo maceta +y panzón, cinchado casi en los sobacos, dobló +el cuero de carnero que le servía de cojinillo, +a fin de evitar la mojadura de la lana, y notando +un caballito de cola recortada y atusado con coquetería, +que dormitaba con una pata encogida +bajo la diminuta enramada—refugio de una pava +viuda y de media docena de gallinas, usufructuarias +de un gallo cegatón—movió la cabeza como +con desagrado y silbando entre dientes una +mazurka mestiza de tarantela, se acercó a la puerta +enclenque e indiscreta; golpeó con los nudillos +suavemente y esperó la respuesta con aires de +desgano y desconfianza.</p> + +<p>—¿Quién es?...—respondió una voz varonil +y bien timbrada, que no era por cierto la ronca +y casi gangosa de la buena amiga.</p> + +<p>—Sono io... Angelo... ¡il discarriadore de +la estancia!</p> + +<p>—¡Ah!... ¡Bueno!... ¡Aquí no precisamos descarriadores +por aura!</p> + +<p>—¡Ma!... ¡Llove com'in cane e non ho piú cavallo!... +¡Il petizo l'he riventado!... ¡Ho fatto +ina galopiada dila gran siete!</p> + +<p>—¡Bueno!... Vayasé a la pulpería, entonces... +¡Está ahí!... ¡atrás del cardal!...</p> + +<p>—¡Non poso!... Dichetele a la patrona... que +sonno io... ¡Angelo!</p> + +<p>—¡Dice la patrona que se deje de... embromar +y que si es ángel por qué no vuela!</p> + +<p>—¡Corpo di Dio!... Dichetele que non posso... +¡perque sono pechone!</p> + +<p>Y mientras de adentro se contestaba con una +carcajada su salida espiritual, él se enhorquetaba +en su petizo y estimulándole con el chicoteo de sus +piernas, se perdía al trotecito entre el cardal verdegueante, +donde cantaba la lluvia su eterna canción +monótona.</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_20">[Pg 20]</span></p> + +<p class="center p2 big1">MONOLOGANDO</p> + + +<p>—Mirá Juaquín, vos no me conocés tuavía; vos +no sabés la liendre qu'es Justo Pérez... Aquí +ande me ves con mi sombrerito requintao y mi +pañuelito en el pescuezo, soy hombre que lo mesmo +me siento en el pescante de un coche particular, +de ésos que tienen caballos como los de +aura—que estiran en cuanto se paran y levantan +la cabeza con orgullo, como si jueran dotores—que +entre el molinete de una chata, con cola... +Yo nací en la calle Maipú, ¿sabés?... en +la casa e los Garcías y h'estao acostumbrao a +darme con gente y no con basura... ¡Bueno!... +Y si no lo sabés, sabelo... a mí me cristianaron +en la Mercé y jué mi padrino un italiano que tenía +almacén al lao de casa y que se murió pa la +fiebre grande... Ile tomando el peso!... ¡Bueno!... +Y cuando era vendedor de diarios siempre +lo veía a don Bartolo, ¿sabés?... ¡Bueno!... +Y por eso me da rabia que un alfayate +como el pardo González, dentre a ser cabo nada +más que porque la mujer es planchadora del comisario... +Mirá, che, a mí no me des hombre +que se priende de polleras pa subir... ¿sabés? +De asco pedí la baja y no vuelvo a la policía si +no es que me llevan preso... ¡Juna perra!... +Si yo juera como González, no me hubiesen faltao +protecciones ni cadeneros... Tamién he tenido +mi pior es nada, aunque sea feo decirlo... +pero, mirá... cuando dejé de ser floristo y dentré +a la cuarta, tenía una mujer italiana que había +sido ama e leche de don Marquito Avellaneda... +¿sabés?... ¡Bueno!... Y ella me decía +siempre que m'iba a hacer ascender... y... +¿sabés? lo qu'hice?... ¡Bueno!... Le pegué +una patada a la suerte, pedí la baja y me juí con +otra,—una corista e Raffeto—y m'hice correntino +e Morel... ¿te acordás?... ¡Bueno!... Y +¿qué querés?... yo soy así... lo mesmo trabajo +e zanagoria en cualquier circo, que me priendo +el machete u agarro el látigo y las riendas y +salgo por esas calles vendiendo almanaques... +¡Bueno!... Y aura ya sabés: pa mí s'hizo la milonga +e Morales</p> + +<div class="poetry-container"> +<div class="poetry"> +<p><span style="margin-left: 1em;">Mi madre se llama Clara</span><br> +Y mi hermana Claridá;<br> +Yo me llamo Francamente...<br> +¡Miren qué casualidá!</p> +</div> +</div> + +<p><span class="pagenum" id="Page_21">[Pg 21]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">ME MUDO AL NORTE</p> + + +<p>Siempre lo dije: si las cosas siguen como van +hasta hoy, yo tendré que abandonar estos barrios... +¿Quién diablo puede vivir hoy en el sur, a +menos que no sea algún payucá de esos que se +mantienen con churrasco y le hacen cara fea a +un caracol?... Si esto está cada día más imposible... +Antes siquiera tenía uno los rezagos +del Mercao Viejo o la sopa e San Francisco, ¡pero +aura!... ¿Y del río, qué me dicen?... Siempre +era un recurso... Lo tenía uno “ahicito no +más”, como decía ño Pantalión, y siempre se hallaba +entre la resaca un sábalo asonsao, una boga +con la jeta rota o un bagre atorao con el anzuelo... +¿Y aura?... ¡Vaya uno a dar con el +río!... ¡Lo han ido reculando, reculando... +hasta el diablo!... ¡No!... Eso sí... pa vivir +bien, el norte; ésa es gente que sabe... ¡y después, +la municipalidad ayuda siquiera!... ¡Se +acuerda del vecindario!... Uno va por la vedera +y camina trompezando con la comida... ¡un +caracú aquí, un espinazo allá!... Los basureros +siquiera son allí hombres de sociedá y a veces por +un compromiso u por otro, se les pegan las sábanas... +¡y dan un calce!... ¿Y qué me dicen +de las diversiones?... ¡Se sienta uno en una +puerta y aquello es un veinticinco e mayo!... +Coches llenos de muchachas alegres, bicicletas, +casas en que tocan el piano, carreros satisfechos +con las propinas y que hasta pagan una copa... +almaceneros que tiran cachos de salchichón... +¡No!... ¡Aquello es otra cosa: no se puede negar! +Y después Palermo, la Recoleta, las quintas +llenas de flores... ¡No, no!... ¡He sido un bárbaro... +¡Me mudo al norte!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_22">[Pg 22]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">LEYENDAS ENTRERRIANAS<br> +MÁS VALE MAÑA QUE FUERZA</p> + + +<p>Fué alrededor de los fogones camperos de Entre +Ríos, donde oí por vez primera los fragmentos +del poema simbólico—de que forma parte mínima +esta leyenda sencilla—destinado a perpetuar +por la tradición oral el conocimiento que los +hombres adquirían de la vida y costumbres de los +animales, ya en las cuchillas enhiestas en que el +sol fecundante reverbera, como en las cuestas +alegres donde verdean los pastizales tutelares y<span class="pagenum" id="Page_23">[Pg 23]</span> +negrean los montes rumorosos o en los juncales +movedizos que tienden su manto pintarrajeado +sobre las aguas dormidas de los arroyos y de las +lagunas.</p> + +<p>Cuando el hombre no reinaba todavía sobre +todos los animales que pueblan la tierra, era el +avestruz el rey de ésta, pues con su velocidad y +su oído fino escapaba a las acechanzas del tigre—su +rival, que le aguardaba oculto entre los pastizales +hirsutos,—dominándole con su vuelo poderoso, +que le permitía penetrar al monte enmarañado +e ir a sorprender sus crías—arrebatándolas +al celo de la madre—para elevarlas en los aires +y estrellarlas sobre los raros pedregales del llano +o de las abras medrosas.</p> + +<p>El avestruz volaba entonces como un gavilán y +nadaba como un pez; perdió estas facultades +cuando, orgulloso de su dominio en los aires, en +la tierra y en las aguas, quiso llegar hasta las nubes +para verlas por detrás. Un rayo le quemó las +alas y con ello le quitó no solamente el dominio +de los aires, sino también el de las aguas, pues +apenas le quedó la propiedad de nadar en línea +recta—recurso extremo en caso de persecución +excepcional—sin poder manejarse a voluntad.</p> + +<p>En cada región tenía un rival temible: en la +tierra el tigre, en el agua el sapo y en los aires el +águila negra, habitadora silenciosa de la copa de +los molles y coronillos. El sapo—que en el poema +personifica la astucia—era el más grande calavera +de la región, y como cantor, guitarrero y +divertido, su fama era tan universal como su +suerte en lides amorosas.</p> + +<p>Ya no eran sólo las ranas y renacuajos su prole +conocida, sino que, sorprendiendo una siesta a +la vieja del agua, libando las flores de un camalote, +engendró en ella el bagre negro, que habita +entre los charcos y lagunas, ufano de su origen;<span class="pagenum" id="Page_24">[Pg 24]</span> +en una tararira, que jugueteaba entre un juncal +naciente tuvo al moncholo inquieto, y en la +anguila, que vive en el cauce de los riachos sin +corriente, la raya venenosa y agresiva.</p> + +<p>Una noche sorprendió dormida una víbora de +la cruz junto a un cañaveral donde acostumbraba +a ocultar su ponzoña para bañarse y dió vida +al escuerzo repugnante, y en otras víboras +inofensivas engendró el lagarto y la lagartija, y +en la de dos cabezas el camaleón de veneno letal.</p> + +<p>Sus amores y sus riñas con hermanos y maridos +ofendidos, forman en el poema un largo capítulo +interesante, y cuando el avestruz conoció +las perturbaciones que en el agua y en la tierra +introducía su conducta desordenada, le declaró +franca guerra de exterminio.</p> + +<p>Apercibido el sapo de la merma que sufría su +prole, buscó al avestruz y lo retó a duelo, mereciendo +de éste una sonrisa de desprecio que le +alcanzó al alma, si acaso la tenía.</p> + +<p>—¿No quiere pelear?... ¡Pues le corro una +carrera, entonces!</p> + +<p>Nueva sonrisa del avestruz le valió la petulancia.</p> + +<p>No obstante, tanto insistió y tanta propaganda +hizo contra el rey de la tierra, que éste, como por +ironía, le aceptó su desafío.</p> + +<p>Correrían, en el primer día de la próxima primavera, +un tiro de una legua en cierta llanura +donde el avestruz acostumbraba ejercitarse de +continuo: en la raya se pondría un mortero, en +cuya parte hueca se sentaría el ganador bien que +esto último no fuera condición obligatoria para +el sapo, y como precio, arreglaron que si el avestruz +triunfaba, el sapo sería su esclavo y le salvaría +sus nidadas del latrocinio de los ratones +que las perseguían, y si el sapo era el ganador, el +avestruz no mataría ni comería jamás a ningún<span class="pagenum" id="Page_25">[Pg 25]</span> +ser que llevara su sangre, pudiendo, no obstante, +matar a cualquiera de los que admitieran sus requiebros +y amoríos.</p> + +<p>El sapo, llegando el día y lugar de la cita fué +a los pajonales, reunió un centenar de los suyos +y dándoles sus instrucciones secretas, salió con +ellos ocultamente, algunas noches antes del día +fijado para la carrera que iba a decidir de su +porvenir y del de su raza.</p> + +<p>Llegó éste, hermoso y alegre como son en Entre +Ríos los días primaverales, sorprendiendo ya en +el punto de partida al sapo—ventrudo y pesado—que +parecía contra su natural, ansioso y anhelante, +contrastando con su esbelto rival, que +con aire zumbón gambeteaba sobre el llano, luciendo +la agilidad de sus músculos y la sutileza +de su espíritu, inagotable para suministrarle formas +de engaño con qué burlar la expectativa de +sus perseguidores o adversarios.</p> + +<p>Dada la señal de que los rayeros—el peludo, +símbolo de la justicia, por lo lento probablemente, +y la tortuga, personificación de la perspicacia +y la reflexión—estaban en su puesto así como +el mortero que serviría de asiento al ganador, se +largó la carrera, constatando el avestruz, con sorpresa +creciente, que por más que acelerara su +marcha, siempre saltaba adelante suyo y a poca +distancia, su ventrudo adversario.</p> + +<p>Cuando llegó al mortero y se dejó caer pesadamente +en el hueco que le servía de asiento y a +cuya forma se adaptaba admirablemente su cuerpo, +oyó que el sapo le gritaba desde el fondo:</p> + +<p>—¡Cuidado, amigo... mire que hay gente!</p> + +<p>Con pesar reconoció el avestruz petulante su +increíble derrota y nunca sospechó que su adversario +le había ganado con más ingenio que celeridad, +pues había escalonado a lo largo del camino +muchos de sus congéneres, que tenían por +misión saltar delante del ágil adversario, a medida +que éste avanzara, ocultando dentro del mortero +un su hermano, que más que sapo alguno se +le parecía, y que era habilísimo en parlamentos y +discusiones.</p> + +<p>El avestruz vencido juró respetar la prole de +su vencedor y hacerla respetar de los suyos, y +éste a su vez, por caballerosidad, ya que el contrario +no le obligaba, prometió al avestruz cuidar +sus nidadas, que el ratón—por otra parte su +enemigo personal por cuestión de mujeres—perseguía +encarnizado.</p> + +<p>Desde entonces el avestruz no mata ni come +sapos ni alimaña alguna que con éste tenga parentesco, +ya sea legal o ilegal, y el sapo se hizo +el guardián de las nidadas de aquél, y por esto, +y no por glotonería ni por amor a las moscas,—que +atraídas por el huevo que con el fin de reunirlas, +para alimento de los recientes polluelos, +reserva siempre sin empollar el avestruz clueco—como +algunos maliciosos suponen—fué que el sapo +tomó sobre sí la odiosa comisión que ha cumplido +tan fielmente.</p> + +<p>Este odio tradicional, del cual el hombre se +apoderó más tarde por la indiscreción de una +araña charlatana, es el que ha servido al agricultor +para defender sus trojes de la voracidad del +astuto roedor: local donde se encierran sapos +queda libre de ratones aun cuando contenga montañas +de maíz fragante y tentador.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_26">[Pg 26]</span></p> + +<p class="center p2 big1">TIERNA DESPEDIDA</p> + + +<p>—Ya te lo he dicho, Natalia, y no me obligués +a que te lo repita... Vos estabas güeña pa mujer +de cuartiador, no digo que no, pero pa mujer<span class="pagenum" id="Page_27">[Pg 27]</span> +de vigilante te falta laya... Suponé que te tenga +que presentar al sargento e mi cuarto, u al +oficial, u a alguno de los compañeros... ¡Ponéte +en el caso y contestame! ¿Qué pensarían de un +agente que trompezaba tan fiero?... Tal vez lo +tomarían por zanagoria de algún circo e pruebas +u por organista e la calle... ¡No, no!... ¡Convencete!... +¡Devolveme mis pilchas y hoy u mañana +si necesitás protección no te olvidés de que +Pedro Gorosito supo quererte y de que no se +marea ni aunque lo hagan cabo primero!</p> + +<p>—¡Mire el discurso!... ¿Quién había e figurarse, +roñoso, que llegarías a creerte gente?...</p> + +<p>—Mirá, Natalia... respetá a la polecía... +¿sabés? y no subás la prima porque la vas a embarrar...</p> + +<p>—¿Yo?... ¡Vaya!... Mirá... te lo digo con +franqueza, ¿entendés?... Podés dirte cuando se +te antoje y llevarte tus murriñas... Cuidao no +me vayás a dejar en lo oscuro... Veanlón al roñoso +que porque se priende un machete y se pone +guantes los domingos, ya se cre igual a don +Bartolo... ¡Miren qué traza!...</p> + +<p>—¡Che, che!... ¡Pará el carro y no arrugués, +que no hay quien planche! No te olvidés que estás +hablando conmigo, ¿eh?...</p> + +<p>—¡Buena tripa pa chorizo!... Mirá llevate tus +cosas de una vez y mandate mudar: a'hi al lao de +la tina están tus chancletas y abajo e la cama +tu chapona y la única camisa que tenés...</p> + +<p>-¡Ah! ¡Ah!... Aura salimos con ésas... +¿eh? ¿Conque no tenés prendas mías, no?... Mirá, +Natalia, no seas chiflada y atendé la razón... +No me tomes pa cadenero; ya sabés que yo soy +de esos que no se estiran; ¡no me hagás que dentre +ande no quiero dentrar!... Devolveme mis +pilchas y sigamos de amigos, ¡qué diablos!... +¡Tal vez, m'hija, toavía te sirva de algo... ser<span class="pagenum" id="Page_28">[Pg 28]</span> +amiga de un agente, che, no es cosa de tragar así +no más... sin mascar!</p> + +<p>—¿Y qué prendas tenés aquí ni en ninguna +parte...? ¿Si estarás soñando que sos tendero?... +Atendéme y entendé: en este cuarto ni tus +puchos pa recuerdo... ni tu sombra!... Y no +creas que no me alegro, porque al fin pa tener +pulgas y no sentir comezón, vale más sacudirse +la pollera... ¡Conque así, mi hijito, andá, acercá +tu miseria a otra más necesitada!...</p> + +<p>—¿Y mi pañuelo e seda?</p> + +<p>—¿Pañuelo e seda tuyo? ¿Diánde vas a sacar? +Ése que usabas era mío ¿no te acordás?... ¡Bueno! +¡era mío!... ¿Y sabés quien me lo dió?... +¡Bueno!... Uno que vale más que vos, ¿sabés?... +don Santiago el botellero, que anda como pichicho +por mí!</p> + +<p>—¡Güen gringo, chancho!... Mirá, ni me +nombrés a ese gringo, Natalia, si no querés que +haga una barbaridá... Y aura escuchame lo que +viá decirte, ¿sabés?... Yo me voy de tu lao, pero +si llego a saber que el botellero dentra a llevarte +el apunte, vengo un día y ni aunque me den de +baja...</p> + +<p>—¡Qué vas a venir, roñoso!... Aura cuando +salgás de aquí, te tragás el machete y comenzás +a caminar solo como el elétrico... Hasta Roca +te va a parecer enano... ¡cuanti más el botellero!...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_29">[Pg 29]</span></p> + +<p class="center p2 big1">EN LA COMISARÍA<br> +EL MARCHANTE MÁS ANTIGUO</p> + + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... ¿Otra vez?... ¡Pero hombre!... +¿para qué andás con cumplimientos?... +¿Por qué no te alquilás un calabocito?... Te lo +daremos barato...</p> + +<p>—Ya veo... ¡hum!... por lo diablo ha de ser +el comisario el que habla... ¡hum! Yo ni aunque +esté más chupao que caramelo, conozco al gobierno!... +¡Mirá!... Pa ser bicho y tener dentrada +hasta en las confiterías, basta ser autoridá... Y +los comisarios cómo se ponen de vivos en cuanto +les cuelgan la medalla!</p> + +<p>—¡Che! ¡Che!... ¡Mirá!... No te pasés de +pato a ganso y aunque estés borracho, acordate +de que tenés madre, ¿no?</p> + +<p>—¡Orst!... ¡Y si es verdá! ¡Vea!... Yo me +llamo Agapito Giménez y me criao frente a lo +del coronel Dantas... ¿Sabe?... En la parroquia +de la Concesión y al lado de casa vivía un +muchacho que se llamaba Aniceto, que era brutísimo +y sonso y comilón de manises y además +ahijado del coronel... Todos decían en el barrio +qu'iba ser de los de la Convalecencia porque era +golpiau de la cuna... ¡y les pegó un chasco de +órdago!... Se metió en política y ¡qué se yo! y +un redepente, ¡zás! lo nombraron comisario del +Tuyú... ¡Y viera lo diablo que se puso!... Lo +que tenía güen sueldo, le brotaban las gracias +como granos... sin hacer ruido... ¡Pucha con +el Agapito!... Me sabía contar mi compadre +don Ruperto, que se jué de cabo con él, que daba +gusto ver las travesuras qu'idiaba todos los +días y cómo hacía perecer de risa a los empliaos +y de rabia a los vigilantes, pues con tres hacía +el servicio de veinticinco y se guardaba los sueldos!... +¡Era diablísimo!</p> + +<p>—¡A ver... a ver! Metan adentro al loco este... +que si no lo vamos a tener que convidar.</p> + +<p>—Gracias, comisario... ¡Yo tomo sin soda!... +Así no más... ¡hum! giñebrita pelada... ¡Orst! +No arrempuje, vigilante... ¡espere!... ¿Qué?... +¿no ve que estamos conversando con su jefe?... +Aprienda a respetar... ¡Caramba con la gentesita +esta!</p> + +<p>—¡Bueno... Siga pa dentro!</p> + +<p>—¡Qué bárbaro!... ¿Te crés viá dir pa'juera?... +Mirá; por esta cruz, ¿ves?... no te vas +a dejar dar de baja... vos estás destinao pa +manate... Vea, comisario... ¿y cuándo me va +a largar? Yo estoy conchavao con un pianista +pa arrempujarle el istrumento y si me dejan +aquí voy a perder el acomodo...</p> + +<p>—Luego... si pagás la multa.</p> + +<p>—¡Cómo no... si fían!... No tengo más que +cinco pesos... ¿Por qué no me hace una rebajita, +comisario?</p> + +<p>—¡Bueno!... ¡Siga pa dentro!</p> + +<p>—¡Esperate, hombre!... ¡Permita Dios que +por apurao se te caigan los dientes... de comer +queso!... Mire, comisario, ya sabe que soy chupador +pero güen hombre... Tenga consideración... +¿l'oye?... Piense que soy el marchante +más viejo e la sesión!...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_30">[Pg 30]</span></p> + +<p class="center p2 big1">ENTRE DOS MATES</p> + + +<p>Y el viejo capataz, que ha andado a campo toda +la mañana, acompañando al patrón en una de +las raras recorridas que suele pegarle a su estancia, +a la entrada de cada estación, para ver<span class="pagenum" id="Page_31">[Pg 31]</span> +cómo vienen los pastos y pesar con sus ojos de +ganadero práctico los kilogramos de gordura que +tiene la hacienda, aprovecha la oportunidad de +una parada en las casas para reconfortarse el +estómago con un par de amargos, cebados por +la mano primorosa de doña Petrona, la cocinera +de la familia propietaria y su amiga vieja, con +quien le gusta de vez en cuando echar un párrafo +sabroso, haciéndola platicar sobre sus desventuras +matrimoniales, que son de pública notoriedad, +y que él se permite echar a la chacota, +como estimulando su verba maliciosa y picante, que +lo mismo se ensaña en doña Graciana, la mujer +del arrendatario, que en los melindres de la patrona.</p> + +<p>Y ha llegado en buen momento, a juzgar por +la cara avinagrada de su amiga, que si bien le +alcanza el mate, entre sonriente y grave, muestra +en su ceño adusto y en el relampagueo de +sus ojitos negros y lucientes, que una tormenta +ruge en su espíritu próxima a estallar.</p> + +<p>El gaucho, socarrón y malicioso, saborea en +silencio el primer mate, observando como al descuido +la cara de la cebadora y piensa para sí en +que quizás la visita matinal de la señora a cacerolas +y fogones habrá valido a su guardiana lo +que le valieron él, a la misma hora y de parte +de su patrón, unos alambres flojos hallados allá +en la linde del campo o unos corderos muertos +hallados a la salida del cardal, y que eran prueba +manifiesta de desidia y abandono.</p> + +<p>La verdad es que hay días que parecen consagrados +al diablo y que, en ese caso, lo mejor +es echarse el alma a la espalda y buscarse diversión +barata a costa de cualquiera que esté dispuesto +a tomarse a lo serio las contrariedades +de la vida.</p> + +<p>Y al recibir el segundo mate, no pudo menos +que sonreír, mirando el aire preocupado de la +cebadora y quedarse mirándola con aire bonachón...</p> + +<p>—¡Orst!... ¿Qué me mira?... ¿Se cree que +soy figurita?</p> + +<p>—¡Qué ña Petrona, ésta!... ¿Con que al fin +la dejó mi compadre?</p> + +<p>—¿La dejó?... Seré hilacha, acaso, pa que +me deje cualisquier rotoso...</p> + +<p>—No digo tanto... cuanti más que sé de alguno +que anda perdiendo el poncho por usté... +Y así le decía siempre a mi compadre cada vez +que la vía con su pollerita cortita, de aquí p'allá +en los trajines de la cocina: “!Mire, compadre... +conserve esa prenda, que es un tesoro!...”. Y +mi compadre se reía no más, y moviendo aquel +dedo mocho que tenía en la zurda, me decía que +no sabía por qué lo quería tanto usté, y que +cráia que juera por el olor a caña que siempre +le tomaba...</p> + +<p>—¿Qui arrastrao!... ¿Conque eso le decía?... +Mire, compadre... lo que me está hablando, estoy +recordando a doña Eloya, la puestera de la +costa, que supo ser su consentida... aquélla que +se le juyó al marido dejandolé todos los hijos... +¿se acuerda?... La pobre me decía siempre, pensando +en lo que usté la quería: “!Qué hombre, +ña Petrona, es su compadre!... Por lo querenciao, +parece que se hubiere criao guacho... De +aquí de casa no sale mientras hay yerba o un +churrasco colgao en la ramada...”.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_32">[Pg 32]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">EL AHIJADO DEL COMISARIO</p> + + +<p>—¡No, che; eso sí que no! Ni como agente, +¿sabés?, ni como amigo, puedo encontrarte a +bien que seas ingrato con el comisario... ¡Como<span class="pagenum" id="Page_33">[Pg 33]</span> +quiera que sea, él te ha criao ¿sabés?, y te +ha hecho gente!</p> + +<p>—¡Si te mamás... con soda!... ¡Ti ha +criao!... ¿Diánde... me hablás que no te oigo?... +Yo, ¿sabés?, dentré ya grande a su casa... +muchachito e servicio... que ya se ganaba +su bifecito... Y me han sacao el jugo con el +cuento de que era ahijao de confirmación... +¡Pucha con la crianza cara!... Le he servido +de mucamo, de cocinero, de caballerizo y del diablo, +quince años... y aura salimos conque tuavía +estoy enditao... ¡Estás loco, hermano... +y tu mama no sabe nada!</p> + +<p>—Mirá, Mamerto, vos tenés mucha letra menuda, +¿sabés?... pero conmigo es al ñudo... Ni +a'nque te lambás el cogote me vas a hacer crer +que sos pruebista... ¿Quién te ha enseñao lo que +sabés, vamos a ver?</p> + +<p>—¡Lo que sabés!... ¿Y te crés que si yo toco +la guitarra u mi hago ver en el redoblante se lo +debo a él ni a naides?... Es de óido m'hijito y +de afición y más bien se lo debo al sargento Nemesio +que m'hizo dentrar en “Los caminantes +de Balvanera”. Yo, ¿sabés?, ¿querés que lo confiese? +no les tengo rabia ni al comisario ni a la +señora... pero a la suegra, ¡que Dios permita +que la reviente un tránway!; no la puedo aguantar, +che... Si me tenía todo el día como mascada +e loco, de un lao para otro, buscándole tul de +cinco centavos la vara pa remendar la pamela u +fresadas di a peso u carreteles d'hilo di a vainte +la docena.</p> + +<p>—¡Bueno!... Pero ésas son cosas no más, hermano... +En ninguna parte vas a estar como en +lo del comisario... cremeló.</p> + +<p>—¡No, che!... ¿qué querés?... aura vi'aver si +puedo vivir solo un tiempito, enseñándole a mi +loro a cantar el hino nacional y después veremos<span class="pagenum" id="Page_34">[Pg 34]</span> +si me hago nombrar ispetor d'impuestos internos +como lo han nombrao al hijo e Bachichín...</p> + +<p>—¡Bah, bah, bah!... Mamerto, mirá, te lo digo +endeveras, ¿l'ois?, por esta cruz, ¿ves?... +Vas a dir a parar a la casa e locos... ¡Che, +che! ¡Mirá, como el hijo de Bachichín!... Bien +decía el comisario que a vos te daba por hablar +solo y espantarte las moscas en l'oscuro...</p> + +<p>—¿El hijo de Bachichín?... ¡Gran cosa!... +¡Un animal que no sabe ni acompañar un paso +doble!... ¡No embromés, hombre!... Dejá que +yo dentre a la orquesta e la Ópera y vas a saber +cuántas son cinco... Hasta me van a sacar en +los diarios y tuavía lo vi'a dejar al comisario +con la boca abierta...</p> + +<p>—Tu mama vendía alfajores... ¡Qué bárbaro...!</p> + +<p>—¿Bárbaro?... Y qué más que yo han sido +muchos de ésos que figuran?... Vamos a ver... +¿Quí ha sido el mismo comisario?... O te crés +que yo no lo conozco al gringo tuerto que lo tenía +e pión en los Corrales? Mirá, hermano, vos +nunca has de ser nada, ¿sabés?... sos de los que +se contentan con pitar un cigarro negro y se +sienten orgullosos porque los saluda el oficial.</p> + +<p>—¡Che, che!... ¡Mirenlón!... Y vos sos de +los que corcovean con el chorro en el hospicio a +juerza de ser diablos y advertidos... Bueno, +pues, ya sabés mi opinión, hermano... Acordate +de que el comisario es tu padrino y de que +mal que mal él te crió...</p> + +<p>—Pucha con la crianza, más cantada que la +milonga!... Cualquiera crería que el comisario +al criarme a mí lo hubiese criao a Liandro +Alén!...</p> + +<p>—¡Oigalé!... ¡Pise juerte y no tenga asco!... +¡Pucha con el Mamerto!... ¡Pa pegarte no t'iguala +ni la mugre!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_35">[Pg 35]</span></p> + +<p class="center p2 big1">CADA CUAL SE AGARRA CON LAS UÑAS +QUE TIENE</p> + + +<p>La lechuza, agorera de la muerte para nosotros +los de la edad presente, era para los de la +edad remota,—que zurcieron el poema en que +a los animales se atribuyen las prerrogativas de +los hombres—, mensajera de amores y de enredos +y quien preparó con sus hábiles manejos la +extraña boda de la nutria y el jabalí, progenitores +del carpincho, en unión con su comadre la +vizcacha, personificación de la avaricia que proporciona +la comodidad de sus barracas subterráneas +a todos aquéllos que pertenecieran a este +mundo, pues desde la noche el agua en que se +revolvía había sufrido una merma considerable,—vió +de repente acercarse con cautela a su amigo +el gato, que andaba a la pesca de un bocado +apetitoso:</p> + +<p>—¡Hola, compañero!... ¡Acerquesé!... ¡Mire +cómo está su amigo!</p> + +<p>—¡Hombre, hombre,—dijo el gato, atusándose +el bigote—; ¡cómo lo encuentro, compañero!... ¿Y +qué tal la señora?</p> + +<p>—¡Vea!... No estoy para informes ahora... ¿Quiere +hacerme el favor de arrastrarme hasta +por ahí donde haya agua?... ¡Me estoy ahogando +en seco!</p> + +<p>—¡Cómo no, bagre amigo... ya lo creo!... Vea: +monte a caballo sobre mi y lo llevaré hasta +allí, frente aquel barranco donde hay un pozo +profundo.</p> + +<p>Y pronto comenzó el gato a trotar con su jinete, +que se agarraba con las aletas y echaba el alma +tosiendo:</p> + +<p>—¡No tan ligero, por vida suya!... ¡Espérese +que me caigo!</p> + +<p>Y de repente el gato, dando un brinco, exclamó +encolerizado.</p> + +<p>—¿Qué es eso, compadre?... ¡Me está taladrando +las costillas!</p> + +<p>—¡No, compadre; es que me agarro!</p> + +<p>—¿Que se agarra? ... ¿A ver si larga?... +¡Orts!... ¡Esto sí que está bueno!... ¡Largue, +compadre, o lo estrello!</p> + +<p>Y el bagre, en silencio, aguantaba los brincos de +su cabalgadura, exclamando entre dos golpes de +tos:</p> + +<p>—¡Si no es nada!... ¡Me he afirmado con la +espina no más!... ¡Siga un poquito que ya llegamos!</p> + +<p>—¡Bueno!... ¡Saque, amigo!... Que me aujerea +el costillar!</p> + +<p>—¡Pero hombre, usted me desolló el lomo la vez +pasada y yo no grité tanto!</p> + +<p>—¡Fué con las uñas amigo, que es distinto!</p> + +<p>—¡Hombre!... ¡Yo me afirmo con la espina +no más!</p> + +<p>Y como en ese momento llegaran a la orilla, el +bagre pegó un salto y cayó al agua, exclamando +mientras el gato se revolcaba en la arena desesperado:</p> + +<p>—Amigo, en este mundo cada cual se agarra +con las uñas que tiene... y no hay vuelta... Ya +lo sabe para otra vez, como lo sé yo.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_36">[Pg 36]</span></p> + +<p class="center p2 big1">FILOSOFANDO</p> + + +<p>¡Yo no he visto en mi vida, caballos más animales +que los míos! Había'estar yo en su lugar y +me habían de sacar del pértigo ni aunque juera +pa un resuellito y ya vería el carrero cuántas eran +treinta y tres en un revite apurao... ¡Ni a bola +me agarraba naides, sino con la panza llena!...<span class="pagenum" id="Page_37">[Pg 37]</span> +¡Y esos condenaos, naca!... ¡Los largo y ahí se +quedan con la jeta caída y sin ganas ni de mosquiar... +¡Juna perra!... No es por decir, pero +parece que jueran jueces de paz o comisarios y +que el carro les debiera la patente... No; pero +a mí no me pita ningún ñato por más narices que +tenga... O estos mancarrones comen aura que +no me cuesta nada o luego revientan de hambre!... +¡No hay vuelta!... ¡Ellos podrán ser +todo lo trompeta que quieran y me ganarán a +pillo y a condenao... pero lo que es a bruto, ni +aunque se mamen la oreja!... ¡Mirá con quién +se han metido!... Yo les vi'a enseñar lo que no +les enseñó la madre y les he'probar como le probé +a mi compadre ño Grabiel, que yo puedo ser +carrero y pobre aperiao, pero que soy hombre de +carácter y que si no he llegao al gobierno no ha +sido por falta de ganas... ¡Caramba!... Parece +increíble pero es verdá... ¡Lo que no se ve en +este mundo no se ve en ninguna parte!... ¿Y +qué vi'a decir de los mancarrones porque no +quieren comer aura que tienen pasto?... ¡Si yo +soy igualito!... ¿No la tengo ahí abandonada, +como rancho viejo, a Petrona mi mujer... una +criolla linda y en unas carnes que li hacen hacer +agua la boca a cualquiera y ando al trote atrás de +ña Marica la puestera, que es una garra e cuero +y que de yapa no me quiere?... Si uno es ansí +no más... ¡canalla y mal enseñao!... ¡Juna perra!... +La verdá es también si uno deja que hasta +los caballos hagan su gusto ¿ande vamos a +parar?... ¿Quién diantres le va a hacer entonces +el gusto a uno?... ¡No, no!... ¡Dejemosnós de +pavadas!... Al fin los mancarrones son mancarrones +y uno es gente... Que pastéen no más +aunque no tengan ganas, que no están los tiempos +como p'andar tirando la plata al ñudo en mantención +de sotretas!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_38">[Pg 38]</span></p> + +<p class="center p2 big1">ENTRE AMIGOS</p> + + +<p>—¿Qué... me decís, che?</p> + +<p>—Como l'ois... ¡Si h'andao ajuera!... por +Lincon!... ¡M'e pasao una semana di arriba, +acompañando a Mauro, mi primo, que se casaba!... +¿No ti acordás de Mauro... aquel muchacho achinao, +grandote, que siempre m'iba a esperar a la +salida del trabajo?</p> + +<p>—¡Ah!... ¿Un picao de vigüela, medio poeta, +que cantaba fierísimo y siempre andaba componiedo +milongas?</p> + +<p>—Ése es... ¡Bueno, ese muchacho se fué al +campo y ganó platita, che... y aura se casaba... +¡Si vieras cómo m'he ráido!... ¡Que cosa bárbara!... +Ti aseguro que ha sido mejor qu'el circo +aquello... La novia era un bagrecito... pero +rellenito ¿sabés?... hija única di un napolitano +petizo que junta güesos en el campo y tiene una +tropitas e carros... No sé cómo diablos l'hizo +caso a Mauro que es brutísimo y le da por hacerse +el dotor... el hecho es que se casaban y +que cuando vino a comprar la ropa para ella y +para él, me convidó y nos fuimos... Si vieras +las fiestas qu'hicieron en la chacra... ¡Qué carnaval +ni qué demonios!... Hubo baile con alfombra +y chocolate y estuvieron varios mozos del pueblito, +medios cortos de genio, que se llevaron un +chasco bárbaro. Creyeron que habría muchachas +y no hallaron sino cuatro napolitanas viejonas y +jediendo a asáite y una viudita criolla, pasadita e +la raya, pero siempre mejor que nada.</p> + +<p>—Y... ¿claro?... Vos te le habrías pegao +ya...</p> + +<p>—¿Y sinó?... ¡Mirá quién!... Como pa dormirse +estaba la cosa... ¡Natural! ¡éramos los que +bailábamos!... A las tarantelas ¿sabés? les pegábamos<span class="pagenum" id="Page_39">[Pg 39]</span> +con carrerita y medio tirando a mazurca y +las viejas le daban a uso e su tierra, con unos +paisanos suyos que cantaban medio apretaos de gañote +pero fuerte ¿sabés? y bastante entonaos... +Pero eso no fué nada comparao con lo de la iglesia... +¡Hermanito!... Si hasta se me saltó la +presilla del pantalón, de ráirme. Figuráte que estábamos +junto al altar, los del casorio, la gente e +la chacra, todos, menos el gringo viejo que se +había quedao en la calle quemando cuetes chicos +a riejo de hacer disparar los carros en que habíamos +venido, y salió el cura, un italiano gordo, con +unos ojos chiquitos, y comenzó a meterle en latín, +ligerito no más...</p> + +<p>—Ya sé... ¡Como pa pobre!... En una ocasión +vi casarse a un mozo amigo... ¡Hombre!... +Vos lo has de conocer... Es un tal Tomás que +supo ser cabo de bomberos y que aura tiene a su +cargo una manguera e las aguas corrientes, allá +pasao el Once ¿sabé? cerca e lo doña Ramona, +la madrina e Canuto... ¡Si vieras qué trote!... +El cura s'iba no más en bicicleta y en cuanto +quisimos toser y medio se sosegó la conversación +y nos acomodamos... ¡ya estuvo!</p> + +<p>—¡Eso es!... Y un redepente llegó a lo lindo: +“Fulano ¿querés a Fulana por esposa y +mujer?...”. Y lo veo a Mauro que se estira, medio +se cuadra y pestañiando ligerísimo, dice en +lugar de “sí, padre” y con tonito como de largar +un discurso... “No sólo la quiero, padre, y la +amo, sino tamién que la idolatro!...”. ¡Hermano!... +¡Si creo que hasta los santos s'están riendo +toavía!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_40">[Pg 40]</span></p> + +<p class="center p2 big1">CUARTELERA</p> + + +<p>—¡No, mi cabo Machuca, no!... Hay que distinguir... +¡No me confunda fajina con alto el +fuego!... En un tiempo, el soldao y el perro corrían +carreras... ¡Acuérdese!... ¡no se olvide +de las cepiadas y del plantón y del famoso ¡“hacé +lomo” pa el planchao de las costillas!</p> + +<p>—¿No me confunda?... Mirá charaboncito +ni aunque me dieras diez pesos, te confundía las +cosas di antes con las di aura..., Si ustedes ya +no son milicos, m'hijito... ¡milicos di aquí, se +entiende! ¿Las cepiadas, el plantón y la leña en +las costillas?... ¡Gran cosa!... ¡Salíamos de +una y ya estábamos en otra!... ¡Los milicos teníamos +cuero, che!... ¿Vos te crés, qui aura, +cuando yo miro un soldao con pantalón de bombilla +y blusa cortada por modista como bata e +mujer, mi acuerdo siquiera, e los compañeros que +dejaron la osamenta en las cuchillas de Entre +Ríos u en los médanos de la frontera? ¡Bah! +Más bien mi acuerdo e los particulares de la +preveduría u de los amigos del máistro de +banda...</p> + +<p>—¿Y qué quiere... Que andemos desnudos pa +que usté se acuerde e los veteranos?... Mire, cabo +Machuca, aura tamién se es soldado aunque +uno ande con chaquetilla y en vez de tirar con +fusil de chispa tire con máuser... Cada uno tiene +su entripao y pasa sus malos ratos... y sus +buenos... ¿Compriende?</p> + +<p>—¡Música!... ¡Los milicos criollos se acabaron +m'hijito, como los pasteles del sargento Ledesma—una +china vieja que se crió en la frontera +y que la hicieron clase porque una vez pelió +a los indios en un fortín y salvó la caballada y +qui amasaba en las caronas mejor que cualquier<span class="pagenum" id="Page_41">[Pg 41]</span> +panadero! ¡Si queda alguno, anda como yo, dando +güeltas alrededor de los cuarteles, muerto di +hambre y hecho un andrajo, esperando que le tiren +un güeso... si hay por casualidá, porque +hasta los güesos se están acabando! Ustedes, no +tienen ni juerza pa mascar la carne, che... Un +churrasco o un puchero de aujas les da indigestión +con sólo verlos, cuantimás una picana de +avestruz medio chamuscada o un costillar de +mula... En las cocinas de los cuarteles ya no se +toma olor a comida sino a botica... ¿Me vas a +decir que es rancho lo que le dan a ustedes?... +¡No embromés, hombre!...</p> + +<p>—Cambie el paso, mi cabo, y dígame qué culpa +tenemos nosotros que nos alimenten con mixto +e fósforo en vez de darnos comida... ¿Cre +que nos han consultao acaso?... ¿Los consultaban +a ustedes en la frontera cuando les secaban +los caracuces de frío o los hacían crujir en las +estacas porque un alfayate se había levantado con +la luna o se le había dormido al porrón?...</p> + +<p>—A nosotros no nos consultaban che... ¡pero +marcaban el paso los de arriba...! ¡Pucha... +Ti apuesto a qui a nosotros no nos enfundaban +en esos quepises de aura, que les dan a los milicos +ese aire de abombaos o de pasaos de las doce... +¡Mirá...! Nosotros usábamos unos quepisitos +petizones, que les quebrábamos la visera +con el barbijo ¿sabés? y que nos quedaban como +pintaus y después con la bombacha y las polainas +y la paradita criolla, che... Eso era tropa... +¡Créme!... ¡Cada criollo lo que se sentía entre +el uniforme, crecía y se ponía orgulloso!... ¡Mirá!... +Ustedes no le tienen ni amor al número!... +¡lo mismo son del tres que del once!... Antes, +¡hum! El número, che, era el soldao. Vos +decías yo soy del seis, ¿sabés? y el alma te temblaba +e gusto y lo mismo era con las clases y los +oficiales y los jefes y hasta con las chinas del batallón... +¡El cuerpo era tan sagrau como la bandera!</p> + +<p>—¡Y aura es lo mismo!... ¡Lo qui hay es que +no cacariamos!</p> + +<p>—¡Di ande!... Si aura ni chinas tienen... +¡Habías de verlas en aquel tiempo! Cuando se +nos venían los indios, las echábamos al medio el +cuadro y mientras le metíamos fierro, ellas servían +p'alcanzar la munición o pa'uxiliar los heridos... +¿Las di aura pa qué sirven?... ¡Si andan +de pamelita y ya de puro finas ni mate toman... +¡Mirá charabón, a mí no me vengás con +dianas, porque m'he criao de tambor!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_42">[Pg 42]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">¿Y A MÍ, QUIÉN ME AGARRA?</p> + + +<p>El sol—aquel sol de mi tierra, cuyo recuerdo +guardo con cariño—filtrándose por entre la hojarasca +de la parra que sombreaba el patio, echaba +su tapiz de lunarcitos brillantes y movibles sobre +el suelo recién regado.</p> + +<p>Los morados racimos, cayendo aquí y allá—ora +sostenidos por el tronquito nudoso y retorcido, +ora cabalgando sobre un gajo rugoso y sirviendo +de reparo a las vistosas arañas diminutas, +que tienden de hoja en hoja los plateados hilos +de su tela—traen saliva a la boca y se llevan tras +de sí los ojos de los muchachos, tres rapaces +desaliñados, que jugando al trompo espían con +disimulo un descuido de la madre—guardián celoso +de la fruta codiciada, que entra y sale, ocupada +en las faenas de la casa—para dar un malón +que les desquite de aquella prohibición que +sólo sirve para aguijonear los deseos contenidos.</p> + +<p>Zumbaban los trompos a concierto—para llevar<span class="pagenum" id="Page_43">[Pg 43]</span> +a botes a la “troya” al viejo “servidor” que, +sin cabeza y luciendo las cicatrices de las púas, +estaba por ahí, a medio camino mientras las mariposas +voltejeando, se perseguían por el jardín y +las abejas y mangangaes parecían imitar el zumbido +de los trompos, ya parándose en la corola +de una rosa fragante, ya descendiendo a las profundidades +de un lirio perfumado o ya deteniéndose, +como en éxtasis, ante una mata de resedá, +sobre el tallo carnoso de una azucena o esmaltando +con su color tornasolado la nieve nítida de +las flores del naranjo protector de violetas y de +alhelíes y tutor de madreselvas y glicinas.</p> + +<p>De repente cesa el zumbido de los trompos +coincidiendo con ello el alejamiento momentáneo +de la madre afanosa: el parral está librado al deseo +de sus enemigos.</p> + +<p>Una piedra vuela y estrella un racimo que se +desmenuza en gotas brillantes que los muchachos, +de rodillas, persiguen en el suelo con diligencia, +pero no con tanta que hayan desaparecido +todas antes que el celoso vigilante esté de +vuelta.</p> + +<p>Se oye el grito preventivo. Como movidos por +un resorte los del malón están de pie, dispersándose +a la carrera. La madre hesita, busca al culpable, +a aquel que fuga hacia la calle impulsado +por su fechoría y como con alas en los talones.</p> + +<p>Le sigue hasta el umbral del ancho portón +ruinoso y allí se detiene, temerosa del escándalo +que provocará en el barrio y de asustar demasiado +a su muchacho, que parado en media calle se +come una a una las uvas recogidas, reponiéndose +poco a poco de la agitación de la carrera.</p> + +<p>Es un cínico el pillete: la madre se indigna; +busca con los ojos un auxiliar que ponga entre +sus manos el pequeño bandido, y, con placer, ve +por sobre el cerco de la casa vecina a otro bandolero +que ella cree juicioso “porque no es de +esa bandada que le saca canas verdes”.</p> + +<p>Ahí está, cerca del brocal del pozo, parado +con aire de acechar algo, que será su salvación.</p> + +<p>—¡Pchit!... ¡Pchit!... ¡Fulanito!... ¿ Quieres +agarrarme ese pillo que se me ha escapado?</p> + +<p>—¿Sí?... ¿Y a mí quién me agarra?</p> + +<p>Y tras la frase, aparece la madre del juicioso, +que le persigue de cerca hace media hora, afanada +por vengar algo que ya pasa de castaño obscuro: +un robo de dulce, hecho con efracción y con +violencia.</p> + +<p>Y mientras las madres, de casa en casa, se comunican +sus rabietas y desazones, aun cuando teniendo +en el corazón todo un tesoro de cariño +por “esos bandidos”, éstos se reúnen, allá, en el +fleco de sombra que da una pared medio ruinosa, +a cambiar el producto de su rapiña y a espiar +a las inquietas tacuaritas, que vuelan de palo en +palo, llevando en el pico las pajas con que harán +su nido, ayer deshecho por la mano impía de los +piratas de la calle.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_44">[Pg 44]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">INSTANTÁNEA</p> + + +<p>—¡Mire que es terca y caprichuda usté!...</p> + +<p>—Ma... dícame un poco... ¿Cosa li parece +in amuramientos tras ina lavandiera e in bombero?... +E anche... tra ina cringa comé me e ono +criollo comi osté... que e propio in chino...</p> + +<p>—Vea con la que salimos aura... ¡No digo...! +¡La gran perra con las mujeres para pensar +fiero!... ¿Y qué tiene de raro?—¡vamos a +ver!—que un bombero como yo, achinado, ¿sabe? +guste de una mujer com'usté, que lo anda tentando<span class="pagenum" id="Page_45">[Pg 45]</span> +dende que vivían juntos en la calle e Mateo, +aura dos meses?... ¡Vamos a ver! Y qué +va a sacar usté con querer a alguno de sus paisanos... +tal vez con mujer en Uropa como le +pasó a una conocida mía... ¡ucha que se va a +armar!... Ésos no quieren más que la guadañanza +y le van a hacer echar los bofes trabajando, +mientras que yo ¡qué diablos! seré bombero +y pobre y todo lo que se le antoje, pero con la +manguera en la mano soy un tigre y en eso que +le comienzo a tomar gusto al juego mi hago ver +y nunca falta un danificao que me largue un +vainte y yo no me llamo plata ni ninguno e mi +familia... Mire: ¡pienseló! Yo soy mozo e juicio +y ya he dejao de pasiar—le pongo por testigo +al coronel Calaza que me tiene fe y siempre dice: +“el día que se nos vaya el chino Perayra se +acabaron los bomberos”—y la quiero a usté como +no he sabido querer a naides... Vea: la noche +estaba en uno de esos incendios de floriarse +y me tocó de tener el macho ¿sabe?... la manguera +gruesa... ¡bueno!... y había puesto el +chorro derechito y le estaba pegando cuando un +redepente se me viene usté a la memoria y me +dentra a temblar la mano... ¿Ve?... Causa de +eso lo sacaron medio chamuscao al cabo García +y yo me chupé un plantón... Mire, creamé lo +que le digo... su crueldá conmigo les va a costar +cara a más de cuatro... si no hace por mí, +hagaló por ellos siquiera...</p> + +<p>—¡Non dico di no, dun Perayra... ma prima +bisoña...! ¡Cueste cose non si danno com'il savone... +cosí, cosí e cosí!...</p> + +<p>—¿Y será capaz de decirme que tuavía no ha +pensao en mí, después de dos meses que me tiene +sin saliva?... ¿Ya no si acuerda e lo que me +dijo la noche que nos conocimos en el velorio de +don Miguelín, ánima bendita?... ¡Parece mentira +que haya en el mundo una lavandera, capaz +de jugar con un bombero acreditao, como lo hace +usté conmigo!... ¿Digamé ¿usted no cre en +Dios?... ¿No tiene miedo que la castigue por +cruel y la deje sin lavaos?</p> + +<p>—Ma, dum Perayra... ¡pense que si te dago +del sí... osté haberá una donna pobre... pobre!</p> + +<p>—¿Pobre?... La gran perra, que había sido +avarienta!... ¿Y tuavía querés ser más rica de +lo que sos, mi vida?... ¡Pucha!... ¡si al pensar +que me vi'a juntar con vos, me parece que +me junto con el Banco e Londres!...</p> + +<span class="pagenum" id="Page_46">[Pg 46]</span> + + + +<p class="center p2 big1">ENTRE EL RECADO Y LA SILLA</p> + + +<p>¡Sí, con ustedes che, no se puede...! Son refractarios +a todo progreso y viven casi como los +indios. Vos, por ejemplo, que sos uno de los menos +atrasadones, de criador no tenés más que las +vacas y las ovejas en el campo, pero se t'importa +tanto de la calidá ni las condiciones del ganao +como a mí del primer cigarrillo que pité... +¿Pa qué ocuparse de mejorar los pastos, ni de +hacer aguadas sanas, ni de refinar las crías, si +todo eso no es más que charla e los gringos?... +¡Y mirá, convencete, hoy el que quiera vender +bien tiene que producir bueno y... no hay vuelta...! +¿Vos te crés qu'en Uropa andan preguntando +los compradores de qu'estancia es el producto +que compran y si el dueño es criollo viejo +o si es picao de viruelas?... ¡No, m'hijito! ¡Se +compra lo mejor y nada más!</p> + +<p>—¿Vea, no?... ¡Qué novedá!... ¿Ves? Esto +es lo que me revient'a mí... ¡Un criollo como +vos, inorante como cualquiera e nosotros, pero<span class="pagenum" id="Page_47">[Pg 47]</span> +medio chiflao, que oye cantar el gallo y ya comienza +a creerse de la familia...! ¡Te distes +una vueltita por París hablando por señas como +los mudos y te volvistes aburrido aunque vestido +e francés y ya te crés un sabio, un'especie +d'estanciero fenómeno que no cre que sean criadores +sino los que tienen importaos de tres mil +pesos y chalés y molino p'al agua...! No m'embromés, +che, con tus inovaciones... ¡Demasiao +sé lo qu'es un'estancia de los progresistas de tu +laya!</p> + +<p>—¿No ve?... El maldito espíritu aldiano los +mata a ustedes y la envidia no le deja ni rascarse... +Bien me decía Curcuá, el célebre bacteriólogo...</p> + +<p>—¿Envidia?... ¿Y de qué, che, querés decirme?... +¡Mirá! Yo soy estanciero a l'antigua, +¿sabés?, de los que recorren su campito a caballo +y conocen sus pastitos mata por mata, y sus animalitos, +y que no necesitan capataces de polaina +y tenedores de libro con saquito e seda, pero que +tienen novillitos gordos todo el año y una lana +que no la esquila la sarna...</p> + +<p>—¡Claro!... Y serás de los que se cuentan +por tarja en la vaina del cuchillo y duermen sobre'l +recao, comiendo en la cocina con los piones...</p> + +<p>—¡Justamente!... Pero no soy de los que tienen +pionada que se levanta con el sol alto, ni de +los que hacen telegramas al mayordomo, diciéndoles +“mañana voy, espéreme en la estación”, +dando la señal pa qu'el jardinero salga con l'azada +a medio carpir apurao, alrededor de las casas +y a cada quisque le comience a sacudir a su +tarea pa que la estancia no parezca tapera y vaya +a notar el patrón que los pesebres de los finos +de tres mil pesos no se lavan sino cuando él +viene, o que los tales finos han estado durmiendo +a la intemperie como cualquier mortal y a veces +ataos al palo veinticuatro horas, sin comer +ni beber y eso cuando no les han sacao la frisa +en la vecindá...</p> + +<p>—¡Che... che... qu'imaginación!... ¡La gran +perra!... ¡Cualquiera crería qu'esos palos son pa +casa!</p> + +<p>—No... ¡si han de ser pa la del papa!</p> + +<p>—Eso sería antes, che. Aura va todas las semanas +Enrique, m'hijo...</p> + +<p>—¡Otra!... ¿Y te crés que tu hijo v'a ver nada, +o te has olvidao en Francia de qu'en el campo +no v'el que quiere sino el que sabe?... Mirá +qué tigre el que les vas a echar... Tu hijo hará +como todos los hijos de los estancieros de tu +laya... Llegará al chalé medio ahogao por la +poca tierra del camino y renegando porque no es +adoquinao de madera como l'Avenida, oirá el +crujido de los herrajes del molino p'al agua y +después agarrará el campo con los amigos que +lo han acompañao, a desocar mancarrones, a gastar +balas en tirarles a los terneros pa probar la +puntería o a refistoliar las muchachas de los +puestos... Atendéme che y créme, los estancieros +de tu laya no sirven, sino pa daño... y p'andar +sonsiando en coche... ¿sabés?... porque +p'andar a caballo son demasiado jailai y pa jailai +no les da el cuero...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_48">[Pg 48]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">EN FAMILIA</p> + + +<p>—¡Pero, Eleuterio, ya con Susanita va a ser +la quinta de tus hijas que casas y todavía andás +con cosquillas!... ¡Bendito sea Dios!... ¡Y cuidado +que a terco y a disconforme no te va a ganar +cualquiera!... Habías de estar en lugar de<span class="pagenum" id="Page_49">[Pg 49]</span> +García, que no ha podido salir de ninguna de las +muchachas y veríamos... ¿Qué más querés todavía?</p> + +<p>—¿Cómo qué más querés, Ramona, por +Dios?... ¿Y crés que yo, más criollo que la Conceción, +vi'astar conforme con que las muchachas +se m'estén casando así?... ¡Caramba!... Ya mi +casa, che, no es casa... más parece coche e trangüay +o pasadizo de hotel... ¡Mirá!... Por esta +cruz, ¿ves?... yo cada vez que tengo que hablar +con alguno e mis yernos, le juego señas no más +y pura arrugada e cara, pa que vean que no estoy +enojao... pero no les entiendo ni un pito... No, +che, ¡convencete!... lo'pior que le puede pasar +a una familia, es lo que nos pasa a nosotros... +La primera que comenzó fué Tulia con su alemancito, +y de áhi siguieron no más como lienzo +de alambrao. Petrona con su italiano. Antonia +con su portugués. Eulogia con su inglesito y +aura se nos viene Susana con un francés... ¡No, +che, no... a no embromar vamos!... ¡No faltaba +más!</p> + +<p>—Tené entendido para tu gobierno, que la +otra tarde, en lo de Martinita, que aura recibe los +jueves porque María le ha tomado los miércoles +por causa de las lecciones de la Chona, estuvieron +ponderando la suerte de Susanita y diciendo que +el francesito era una gran cosa y de lo más educado.</p> + +<p>—¡Que gran cosa ni qué demonios!... ¡Un +chuchumeco e media pulgada de alto, con el pelo +echadito para adelante y una carita de asustao o +de hombre que buscase algo que hubiera perdido!... +¡Y con un modito e dar la mano que parece +sacao del codo!... ¡Che, mirá, el hombre será +todo lo que quieran pero a mí no m'entra!... +¡Amigo, con la Susanita, que había sido lerda!... +¡Mire que dejarlo escapar al Chicho, el hijo de<span class="pagenum" id="Page_50">[Pg 50]</span> +Juanita, un muchacho que da gusto por lo juicioso +y aprovechadito...!</p> + +<p>—¡Salí, Eleuterio... no seás infeliz...! ¿Qué +no sabés que el Chicho es un pajuate... un verdadero +hijo e vieja...? ¡Así me decía Susanita una +vez que hablábamos d'eso: “Mire, mi tía, el Chicho +sabe demasiado catecismo para poder ser mi novio...!”.</p> + +<p>—¡Y ponerte a hacerle caso vos a semejante +macaneadora!... Si ha de ser mejor el francesito +éste con su paradita de chingolo maniao... +Mirá, Ramona, te juro que si yhu'biese siquiera +sospechao lo que m'iba pasar en la familia, no soy +yo el que crío las muchachas aquí... ¡No, che, +me las dejo en la estancia no más y cuando mucho, +allá pa semana santa o el veinticinco e mayo, +las hacía dar una vueltita por el Pergamino, y después +a casa!... ¡Se mi hubiesen casao con algunos +muchachos del pago, ya que son tan buscaditas, +y yo, siquiera, che... caramba!... ¡podría +saber las fiestas de la familia y no como aura que +un derrepente me mandan llamar de lo de Eulogia, +voy... y ¡záz! fiesta... ¡santo e la reina Victoria!... +Una noche me cuelo a lo de Antonia, +así, de sopetón, y me encuentro la casa llena e +portugueses bailando... festejaban no sé qué cosa +de Portugal... Si ya casi ni hermanas son mis +hijas, che... si todo es un titeo.</p> + +<p>—Pero mirá que sos, Eleuterio... ¡Bendito +sea Dios!... Y yo, fijate... mi gloria hubiese sido +que mis dos hijas, las pobrecitas, se hubieran +casado con extranjeros, che... ¡Gente tan fina, +tan correcta!... Y después ¡ya ves!... hasta +cuando se mueren los yernos es mejor, se sufre +menos... A mí, cuando se murió Gómez, que +era criollo y que, como sabés, fué un cachafaz, lo +lloré que era una barbaridá, sin pensar ni en lo +que la había hecho sufrir a m'hijita, y cuando se +murió Tonelli, que había sido tan bueno con Ernestina +y me la había hecho tan dichosa, apenas +lo sentí, che... Tal vez, como el pobre era extranjero, +me dolía menos...</p> + +<p>—¡Bueno!... Yo... ¡eso sí!... no tengo de +qué quejarme, los hombres son buenos, trabajadores +y me tienen las muchachas en palmas de mano... +pero, ¿qué querés? me revienta la mescolanza +y el titeo e la familia, y lo que es más, no +poderles entender su media lengua, che, y ni siquiera +oirme llamar derecho viejo...! ¡Figuráte +que al italiano todavía no le puedo hacer agarrar +el paso... Me dice don Cementerio, y se queda +muy suelto e cuerpo!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_51">[Pg 51]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">A LA HORA DEL TÉ</p> + + +<p>—¡No me digás, che!... Éstos de ahora ya no +son mozos... ¡Los muchachos parece que nacieran +viejos y de las muchachas no te digo nada!... +¡Vos las ves reunidas y es un cotorreo y una charla +y una risas, que crés por lo menos está desfilando +todo Buenos Aires ridículo por delante +del grupo y te ponés a escuchar... ¡Hijita!... +¡Qué insulsez!... Tod'ese barullo es para hablar +de baratillos y de pichincheo con las costureras +o ponderaciones de lo tiradas, que eran en París, +según les contó fulanita, las puntillas que aquí +cuestan un sentido... Parece que fueran dependientes +de tienda... ¡Mirá, cuando nosotras!... +¿Te acordás!... El día nos era corto para nuestras +cosas y nuestros tijereteos... ¡Íbamos a perder +el tiempo en discutir centavitos!... ¡cómo no!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_52">[Pg 52]</span></p> + +<p>—¿Qué me vas a decir, Feliciana, si ésa es mi +guerra de todos los días? ¿Vos las ves a mis hijas +que gastan un platal todos los días? Vos las ves +a mis hijas que gastan un platal en monadas y +en adornos y eso que no puedo acusarlas de que +sean ahorradas... ¿Y para qué?... ¡Para irse +en el coche como estatuas!... ¿Te crés que siquiera +se dicen algo de la gente que ven?... Pues, +no, che... ¡No faltaba más! ¡Van como si estuviesen +en misa, porque no hay importancia sin +formalidá!</p> + +<p>—Pero si no se usa hablar, che... a lo menos +en castilla... ¡Parece que es muy ordinario, muy +guarango!...</p> + +<p>—Vez pasada me dijo a mi una amiga que acababa +de venir de Europa y que me vió en Palermo +con Federico, charlando a más y mejor, que en +París, che, cuando se veía en un paseo una señora +y un caballero que iban conversando y riendosé, +se podía asegurar que no eran casados... ¡Figuráte!</p> + +<p>—A propósito de los que vienen de París, hijita, +te voy a contar lo que me sucedió el otro día +en lo de Mariquita, mi sobrina, que como sabrás, +recién ha venido... ¡Voy a visitarla y si vieras +qué comedia!... Llego a la casa y lo primero con +que me topo, es un francés todo afeitado y vestido +de fraque que no entendía ni jota; de balde le decía, +desgañitandomé: “Vaya, digalé que está su tía +Feliciana”... ¡Nada!... Al fin busco en la cartera +y le doy una tarjeta, pero en vez de darle una +mía, con el apuro y la agitación, hijita, le doy una +de Pepita Aguirre, que tenía guardada y lo oigo +que gritaba desde la puerta cancel a otro sirviente +que estaba en el descanso de la escalera... ¡Madame +Vassilicós!... ¡y oigo que el otro repetía la +cosa y que el grito seguía!... Entonces me subo +ligerita para decirles a aquellos condenados mi<span class="pagenum" id="Page_53">[Pg 53]</span> +equivocación y tomo para el lado del comedor, +donde siempre acostumbraba a recibirme Mariquita; +pero me ataja el sirviente y me mete a la sala, +que a las tres de la tarde estaba ya con luz encendida +y con todas las ventanas cerradas... ¿Creerás?... +Tuve miedo del cú de charol, che, y estaba +pensando en escaparme de algún modo, cuando +se aparece Mariquita en una de las puertas, de +gran cola y me hace una cortesía a uso de minué... +¡Claro!... Corrí a abrazarla diciéndole: “si soy +yo, m'hijita”, pero ella con una sonrisa seria en +que solamente me mostraba el colmillo de un lado, +me estiró la mano en silencio y con una frialdad +que me heló, che, a pesar del calor... Nos sentamos +y naturalmente le pregunté por su esposo, por +González, que era, como sabrás, antes de sacarse +la lotería que se sacó, uno de los escribientes del +ministerio que nombró tatita... Apenas me dijo +que estaba bien preguntandomé de paso por Mamerto... +¡Si vieras la cara que puso cuando le +dije que todavía seguía con sus pobres pies y que +lo atendía Federico, tu esposo!... Y después de +esto, se estiró bien en el sofá y no me habló una +palabra más...</p> + +<p>—Así es la moda de ahora, Feliciana de mi alma... +¿Que no ves los bailes que se usan?... +¿Acaso son como aquéllos de nuestros tiempos en +que las muchachas y los mozos podían bailar y +conversar?... Ahora para bailar se necesita ser +casi un ingeniero para estar contando los pasitos +y golpecitos con el pie...</p> + +<p>—Mirá, m'hijita, ¿sabés una cosa?... Yo no +creo que en París la gente sea como ésta que va +y vuelve... ¿Qué querés?... A mí me parece +que éstos toman por franceses a los manequís de +alguna tienda... ¡Mirá!... ¡En esto ha de estar +sucediendo alguna gran barbaridá!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_54">[Pg 54]</span></p> + +<p class="center p2 big1">COMO VÍBORA QUE HA PERDIDO +LA PONZOÑA</p> + + +<p>Zumbaban las chicharras en el talar vecino y pasaban +hacia el monte, silenciosas, las bandadas de +cardenales y jilgueros, que el sol ahuyentaba de la +llanura, cuando la vieja guaycurú, que decía recordar +al cacique Picairué—el primer indio de su +tribu que vió un hombre blanco, razón por la cual +los entendidos en edad de indígena le atribuían +por lo menos siglo y cuarto—comenzó el extraño +relato que me tuvo encantado hasta la hora en +que las sombras vinieron con su cortejo de jejenes +y de mosquitos.</p> + +<p>—Yo no entiendo el lenguaje de los animales, +pero la finada mamita lo entendía y me enseñó +muchas cosas que no he olvidado nunca. Los pájaros +y los bichos del campo conversaban como +nosotros según ella, y se contaban las cosas que les +sucedían, por lo general tan extraordinarias como +divertidas.</p> + +<p>—¡Soy curioso, viejita!... Cuénteme algo de +lo que sepa.</p> + +<p>—Mire, señor... no tenga curiosidad y será +feliz. Esto se lo repite siempre la tijereta a su +prima la golondrina, que hasta se mete en los ranchos +para averiguar lo que no le importa... pero +es sermón perdido, porque en esta vida cada uno +hace lo que el cuerpo le pide y no lo que debe +hacer.</p> + +<p>Y luego entró a relatarme el extraño poema indígena +de que es apenas una estrofa la presente narración.</p> + +<p>Hallándose una siesta con su mamita, ocultas +entre las ramas flexibles de un sarandí que se mojaba +en el arroyo, esperando el paso de alguna<span class="pagenum" id="Page_55">[Pg 55]</span> +tararira dormilona que llevara remolcando la corriente, +vino un ocó a posarse en un albardón, al +lado de una garza mora que miraba el agua como +encantada.</p> + +<p>—Mire, hija, dijo la madre, ¿ve ese ocó?... +¡Bueno! Atienda cómo habla con su amiga la garza—porque +ha de saber que esos dos pájaros +aborrecen a la víbora, que habita entre el malezal +costero y que viajando de mata en mata devora +las nidadas de las aves del agua y que el odio +liga tanto como el cariño... ¿Oye los rezongos del +ocó?... Le reprocha a la garza que esté con el +buche vacío habiendo a mano tanto caracolito lindo, +y ella le responde que las penas que le afligen le +quitan el apetito.</p> + +<p>Además del conocido y comentado robo de su +fortuna por el martín-pescador y el biguá, escondida, +según su opinión, debajo del agua, motivo +por lo cual ella recorre las orillas de los arroyos y +lagunas, tratando de recuperarla, una víbora le ha +comido la nidada defraudando todas sus esperanzas.</p> + +<p>—¿Quién sabe si habrá sido la víbora, comadre? +La otra tarde al irme para casa, hallé dos zorros +jovencitos que venían saltando de albardón +en albardón y como usted anda siempre como dormida, +tal vez anidó en lo seco y la han aprovechado...</p> + +<p>—Vea, amigo ocó, yo seré todo lo que quiera, +pero como buena madre no le tengo envidia a nadie... +Mi nido está casi boyando y además los +zorros rompen los huevos para comerlos, mientras +que esa canalla deja las cáscaras enteras y +apenas picaditas.</p> + +<p>—¡Chit!... ¡Silencio!... Siento un ruidito sospechoso... +¿no oye?... Mire, allí está junto a +aquella mata de rama negra y se está aprontando<span class="pagenum" id="Page_56">[Pg 56]</span> +para bañarse... ¡Es un coral, comadre!... Vea. +¡En cuanto deje el veneno, yo se la asusto y si +cae al agua usted la levanta!</p> + +<p>Y a poco vimos nosotras una hermosa víbora, +manchada de rojo y blanco que, envolviéndose de +rama en rama, avanzaba cautelosamente hacia el +agua, alzando de vez en cuando su cabeza chata +como una plancha vista de punta.</p> + +<p>La garza se alzó penosamente en el aire y luego +que sus alas vencieron la pereza orgánica lanzó el +ocó su grito de guerra,—que hace encerrar a los +caracoles en su casas movibles y temblar a las mojarras +huyendo seguida de su muchachada inquieta +hacia las aguas profundas—y simultáneamente +oímos el chicotazo de la víbora al caer al arroyo.</p> + +<p>La garza, luego de divisar a su enemiga, que +haciendo un zig zag con su cuerpo flexible, intentaba +ocultarse diligente en un remanso donde se +amacaban nenúfares y achiras, describió un gran +círculo y, rápida como el pensamiento, cayó sobre +ella haciendo presa en el fino cuello tornasolado, +inmovilizando la cabeza agresiva y tendió el vuelo +majestuoso llevando en el pico acerado, como un +trofeo, al mísero reptil, que se retorcía impotente +y envolvía entre sus anillos multicolores, que brillaban +como si fueran de fuego, el largo pescuezo +del ave cazadora.</p> + +<p>Y no quedó mata de paja, albardón ni arbolito +de donde no asomaran cabezas azoradas a contemplar +la lucha interesante y, hasta los ratones y +los sapos, asomados a las puertas de sus cuevas, +siguieron emocionados las peripecias de la larga +agonía del ofidio, que, luego de asfixiado, pasó al +buche del implacable vencedor.</p> + +<p>—Y diga mamita, ¿no la picará a la pobre garza?</p> + +<p>—No, hija, dijo la madre: la víbora nunca entra +al agua llevando su veneno que es una bolsita +blanca que tiene entre los colmillos. Cuando se +va a bañar busca una alguna hoja de camalote o +alguna flor de paja y la cuelga en ella. Los guerreros +buscan esas bolsitas y mojan en una agüita +que tienen, las puntas de sus flechas de combate. +Cuando la víbora sale del agua, comienza a buscar +su veneno y al no encontrarlo corre de un lado +para otro desesperada y al fin se mata a golpes +al verse inerme. Por esto es que se dice de la +persona que anda inquieta y atribulada, ¡que parece +víbora que ha perdido la ponzoña!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_57">[Pg 57]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">ESCUELA DE CAMPAÑA</p> + + +<p>—Velay, señor máistro, le traigo m'hijo, como +quien dice pa qu'estudée y no pa que me le haga +perder tiempo en macaneo de puesía y de güeltas +a la derecha y a la izquierda. A los pobres inorantes, +como un servidor de usté, que vivimos de +la cuarta al pértigo y sudando el naco, maldita la +gracia que nos hace que los muchachos se pasen +el día aprendiendo puánde sale el sol y puánde se +pone y cómo se llaman los pastos, sin que naides +enseñe la letura ni de poner su nombre u de sacar +las cuentas más necesarias... ¿sabe?... Yo no +quiero qu'el muchacho aprienda pa cura ni pa dotor, +sino pa trabajar con más alivio que su padre y +que sepa defenderse de los ladrones ni anqu'inore +cómo se nombra el gobierno. Ya lo aprenderá +cuando vea que los manates se pasan el mate entr'ellos, +sin esperar a que se lo brinden!... Eso no +sirve pa los pobres que tienen que romper tierra +con el arau y cuidar vacas y trasquilar ovejas... +Los otros días agarré el muchacho y lo llevé a la<span class="pagenum" id="Page_58">[Pg 58]</span> +escuela de esa moza rubia que está pasando la +pulpería e Menegildo y fí y le dije a la moza esto +mesmo que le digo a usté, ¡Si viera!... La rubia +se me alzó como leche hervida y me dijo que yo +era un atrasao y un indino hasta de ser padre...</p> + +<p>—Ta bien, niña, le dije, almiro su cencia, pero +me llevo el muchacho pa otra escuela... Con floreos +y con puesías no vamos a comprar alpargatas +ni él ni yo... Y es por esto, señor máistro, que vengo +a trairle el muchacho pa dejarselo, si es que +usté, que parece hombre de juicio, se compromete +a enseñármelo a ler en libro y a pintar la firma +aunque no sea muy derecho...</p> + +<p>—Pero vea, señor... nosotros tenemos que +enseñar como manda la ley... El concejo ordena...</p> + +<p>—Ya le digo, señor máistro que la lay dirá todo +lo que quieran que digan... yo no me opongo... +pero no cejo en cuanto al muchacho... ¡Eso sí que +no!... Un hijo e Liberio Pacheco ha e saber cosas +e hombre... ¡y nada más!... ¡Vea!... La +cencia ésa que andan enseñando aura, yo no l'hallo +conveniente!... M'hijo no ha de ser gobierno sino +estanciero como su padre y cuando tenga que dar +un baile, pongo por caso, él no tendrá necesidá e +tocar la música, sino que buscará algún pianisto +que esté dando güelta a la manija y lambiéndosé +por hacer lo qu'están haciendo los que pagan...</p> + +<p>—Bien, mi amigo: yo haré lo que pueda... pero +le prevengo que estoy obligado a enseñarle lo +mismo que la señorita... Hay un programa...</p> + +<p>—¿Y también le va a enseñar la costura como +en la escuela de la rubia?</p> + +<p>—Si señor... ¡El reglamento lo manda!</p> + +<p>—Lo mandará... pero yo no dejo el muchacho... +¡Mirá con auja y dedal nada menos que un +hijo e Liborio Pacheco!... ¡Pues no faltaba más... +¡Dejemé que me raiga, ni aunque se me añude +una tripa!... Aura ya no faltaba más sino que a +las muchachas les enseñen a que muenten a caballo +y salgan hechas varón a boliar avestruces, mientras +los machos planchan, cosen y crían la cachorrada... +Tendría que ver a un criollo con tamañas +barbas dándoles de comer a los muchachos o zurciéndoles +los calzones. ¿Y qué hace la mujer en +el inter, vamos a ver? ¡No señor! Yo estoy porque +mis hijos se críen como me crió mi madre a +mí, que apriendan a trabajar y a cumplir con su +deber creyendo en Dios y que se dejen de macaneos... +¡La gran perra con la gente istruida!... +¿Qué quiere, señor máistro? prefiero que m'hijo +¿sabe? ¡el hijo e Liborio Pacheco, sea tan bruto +como su padre, pero que siquiera sea hombre!... +¡Qué se ráigan d'él por bárbaro, pero no por mujerengo...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_59">[Pg 59]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">NI CON CUARTA</p> + + +<p>—No me tire con la tapa e la tinaja... y la +vaya a ver el cabo González... Ya sabe qu'el hombre +a'nque sea suertudo, no aguanta pulgas... ¡La +gran perra!... Y cómo anda por'él todo el mucamerío +del barrio... ¡ni que juera caramelo el +cabo!... ¡And'él se para, no hay que hacerle!... +Hasta los cuartiadores somos gusanos... ¡Vea!... +No es por contarle ¿sabe? sino pa que sepa cómo +le codicean su prenda... si es de usté. Las otras +tardes estaba yo parau allí en l'esquina y el cabo +venía al tranquito por junto a la vedera, haciéndose +el distraido, cuando un derrepente aparece en +el balcón la rubiecita de allí e los altos...</p> + +<p>—¿Cuál?... ¿Una pecosa, más seca que mango +e cacerola?</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_60">[Pg 60]</span></p> + +<p>—¡Justo! Y diánde va y saca un ramito e flores +que tenía en el pecho y se lo tira al cabo, que +ahí no más lo abarajó y lo metió entre el kepís... +¡Claro! Yo me quedé lambiendo, porque al fin +aunque uno sea cuartiador, si ve comer masitas +y que no lo convidan, se le hace agua la boca como +a cualisquiera, y cuando pasó por mi lao me la +rai y le cerré un ojo, haciendolé seña pa su casa...</p> + +<p>—¿Y él que hizo?</p> + +<p>—¿Y qu'iba hacer?... se riyó no más y medio +s'encogió de hombros como diciendo: “!...que +sos sonso pa rumbiar, che!” Y en cuanto volvió de +la recorrida me le acerqué y recostandomé en el caballo, +como aura'estoy, le dije redepente que usté +había pasao del centro y que venía paquetísima... +¡Ni s'encogió siquiera!</p> + +<p>—¡Claro!... ¿Y qué s'iba a encoger, si ha de +andar como pichicho por la garra ésa e los altos?</p> + +<p>—No digo tanto... ¡pero el hombre anda por +cáir!... ¡Así le dije yo!... ¿Y qué pensará de +su conduta cabo, la cocinerita de allí e la cuadra? +¡Cuidao, me dijo, no me vayás a desvelar!... Será +la cuarenta y cuatro, pues... y nada más... ¡Lo +que son éstos de la policía ¿no?... Porque tienen +pito ya se cren dueños del mundo... ¡Habían de +ser curtidores, pa ver si eran tan entonaos cuando +viesen que aunque quisieran como quiero yo por +ejemplo, a una que a mí ni me mira, los condenara +la suerte a andarse guasquiando solos!</p> + +<p>—El cabo es un canalla e patente... pero conmigo +la torta le ha e salir pan... ¡pierda cuidado!</p> + +<p>—¿No ha de?... ¿No oye que él ya le llama la +cuarenta y cuatro?... No solamente la desprecea, +sino que hasta le pone la marca y la larga pa que +corra.</p> + +<p>—Permita Dios que reviente el muy trompeta +a'nque sea sin confisión... ¡Bah!... pa lo que a +mí se m'importa... ¡Vea!... Luego lo espero pa +que demos una vueltita...</p> + +<p>—¡Cómo no, mi vida!...</p> + +<p>—Hasta luego...</p> + +<p>—...¡Juna perra!... ¡Qué tipiada m'está viniendo +encima!... Hasta ví'a tener que pedir relevo +en la parada... ¡Pero... la verdá es que la hembra +vale!... ¡Juna perra!... ¡Y lo que es d'ésta el +cabo González peludea!... ¡No lo sacan ni con +cuarta!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_61">[Pg 61]</span></p> + + + +<p class="center p2 big1">CONFIDENCIAS</p> + + +<p>—Si vos no parás en los conchavos, che... Parecés +zapato cambiao... ¡No hay pata en que calcés +bien!</p> + +<p>—¿Y qué quiere que haiga, mi tía, si me tocan +unas?... ¡La gran perra!... ¡Vea la última que +me cayó!... Mucho firulete y máistros de francés +y de pintura pa las niñas, pero en punto a pago... +¡ninte!</p> + +<p>—Eso no lo puedo crer, che, ni a'nque me lo +jurés por tu mama... ¡Tu patrón es hombre rico!...</p> + +<p>—¡Gran cosa el patrón!... Usté lo ve metido +en su levitón y no sabe la clase e'liendre qu'es con +ese aire de abombao... Vea; a mí me tomó pa +mucamo'el escritorio; en cuanto me descuidé, era +desd'eso hasta pión de patio y en los ratos desocupaos +hasta niñero... Al fin del mes le cobré el +sueldo y me salió con consejos y me peg'un reto +diciendo que tóitos eramos ansí y que me juera'costumbrando +al ahorro y... ¿sabe?... al segundo +mes m'echó sin pagarme ni fósforos, a pretesto de +que le quebré un plato e loza que dijo qu'era recuerdo<span class="pagenum" id="Page_62">[Pg 62]</span> +e Garibalde... ¡La gran perra con el hombre, +chancho!... ¿Y usté está tuavía en lo e doña +Dolorcitas?</p> + +<p>—¿Pero te has cáído de algún nido, Indalecio? +¿Qué no sabés lo que hubo con el patrón, por causa +de un guiso e patitas con zanagorias? ¡Si fué tremenda +y yo ya se la tenía anunciad'a la señora, +qu'es terquísima! Figuráte qu'él le daba p'al mercao +un diario regular, pero como a ella le gusta el +tiatro, ahí tenés que sacaba d'eso pa las entradas, +y las lunetas y el diablo... Y conforme se'iba'acabando +la platita, ya empezab'ella con las recomendaciones +de que trajiese patitas o mondongo pa +guisar con zanagorias, y si él reclamaba, se le quejaba +de que las cocineras la robaban y de que todo +estaba carísimo y de qu'era un escándalo y que no +sabía qué hacer y ahí me tenías a mí, mientras duraba +la temporada e la Ópera, sindicada e ladrona +y aguantándome cada reto'el patrón que daba miedo... +¡Claro!... ¡Tanto s'estiró la cuerda que +un día se reventó...!</p> + +<p>—Caramba, con la gente, ¿no?... Y quien diría +al verlas tan paquetas, oyendo la ópera, que +tienen la barriga chiflando...</p> + +<p>—¡Y cualquiera que conozca el mundo m'hijo! +Pior era tuavía en lo e las González, donde la señora +en cuanto que veía llegar con la fuente e +carbonada, ya decía arrastrando la lengua y con +una vocesita e'caramelo: “Ya stá otra vez el obsequio +e Magdalena a su patrón... ¿Cuándo se v'a +cansar mujer de hacerl'el gusto a este rutinero...?” +Y el pavo se lo craía, che, y se llenaba la panza +sin chistar.</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_63">[Pg 63]</span></p> + +<p class="center p2 big1">AL VUELO</p> + + +<p>—Vea, señor comisario, yo venía a verlo pa un +asunto que talvez no sea de cosa e justicia ¿sabe?... +pero qu'es de humanidá y así le dije a mi +sobrina Paulita, la mujer de don Chicho, ese almacenero +italiano qu'está aquí a la vuelta e la cuadra... +“No, m'hijita... yo me vi'a ver ese comisario, +que ha e ser cristiano a'nque sea e las provincias +y recién haiga venido a la sesión”; y aquí +me tiene, señor, que vengo a tráirle una consulta, +sin conocerlo, confiada no más qu'en su buen corazón...</p> + +<p>—Hizo bien, señora...</p> + +<p>—Rosaura Pico, pa servirle, señor... De las +Pico del Once, que han sido bastante mentadas en +sus buenos tiempos, cuando vivía su tatita don Nemesio +Pico, que tal vez habrá conocido... uno de +esos criollos que ya se acabaron, señor, de los que +cráian en don Bartolo como en Dios, y compadre +e don Pedro Berné que sacó e la pila a uno e mis +hermanos, ya finao...</p> + +<p>—¡Perfectamente!... ¿Y qué deseaba, señora?</p> + +<p>—Pues, a eso voy señor comisario, si me permite... +Es el caso, que vez pasada, hará d'esto +como tres años, hubo en casa una inquilina que se +murió dejando un chiquito que apenas caminaba y +que nosotros recogimos de lástima y criamos con +nuestras pobrezas... y aura, señor, con estos tiempos +tan malos que corren, nosotras vamos pa pior +cada día y más con la muerte de algunas señoras +de relación que solían favorecernos y que han dejao +unas hijas que da vergüenza... Gentes d'esas +que pesito que les sobra se lo echan en trapos y +en gorras, como creyendo que el señorío y la categoría +se alquieren en las tiendas... ¡Bueno!...<span class="pagenum" id="Page_64">[Pg 64]</span> +Naturalmente, el chico, que al fin, no es de nuestra +sangre, nos pesa y quedríamos aliviarnos, aunque +buscandolé su felicidá, porque al fin nosotras +no podemos olvidar que somos de las Picos del +Once y que nos hemos criado en la calle Piedá, en +unas casitas que había and'está el Pasaje, frente +por frente con las de Vela... las cuñadas del capitán +Amarillo, qu'es viudo de la finada Mariquita.</p> + +<p>—Bueno, señora... ¿y yo en qué puedo servirla?...</p> + +<p>—Usté puede ser nuestra salvación, comisario... +En los tiempos de aura, lo que no puede la policía +no lo puede nadies... Mire... Yo he andado más +de un año por meterlo en los güérfanos, pero no +he podido porque diz que no hay lugar... En cambio, +vea lo que son las cosas... una señora conocida, +ha conseguido meter dos de sus hijos, a pretesto +que su marido, qu'es estanciero, vive en +el campo y ella tiene qu'irse a acompañarlo... ¿Qué +le parece?</p> + +<p>—Que hace bien la señora en no dejar solo a +su esposo... Le puede suceder cualquier cosa...</p> + +<p>—¡Si no es eso!... Le preguntaba su parecer +sobre el chico... Pa un güérfano verdadero no hay +lugar y los falsificados caben en todas partes... Si +así es nuestra tierra, señor... ¿Y qué le vamos a +hacer?... Hay que armarse e paciencia y jugarle +risa ¿no le parece?... Eso mismo le decía yo a mi +hermana vez pasada por motivo e dos chinitas que +había criao una amiga y qu'eran perseguidísimas +por un mozo panadero que al fin se quedó con la +más pior... ¡Pareció cosa del diablo, señor! ¡El +condenao aquél se casó con la china más demonio +y más indina que puede figurarse y dejó la otra +que era una monada verdadera!...</p> + + +<p>—Bueno, señora... ¿y yo en qué puedo serle +útil?</p> + +<p>—A eso voy, comisario... Pues, mire usté, yo +lo único que deseo es que me dé una nota p'al Asilo, +diciendo que el chico es güérfano ¿sabe?, que +lo han encontrao en la calle y que como la policía +no tiene ande poner los güérfanos verdaderos, lo +manda pa que lo pongan ande debe estar...</p> + +<p>—Perfectamente, señora... pero yo no puedo +mentir...</p> + +<p>—Mire, comisario, hagaló por vida suya y no se +ocupe de la verdá, que al fin ella no se ocupa de +nosotros... Y vea, le voy a dar un consejo de +amiga, pa su bien... ¡Si quiere hacer camino en +esta tierra, mienta grande, y cuando halle la verdá +en alguna parte, dele de hacha y no perdone... +que de atrás vienen pegando!...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_65">[Pg 65]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">CONSPIRANDO</p> + + +<p>—¡Eh!... ¡So bene que la mochacha e linda... +ma cuela furba di vequia e propio in cane...!</p> + +<p>—¡Peru tú se la pidiste y te enojás porque te +la negó!</p> + +<p>—¡Corpo!... Ha fato in bechincho di la gran +siete e ha deto tanti porqueríe... tanti bestialitá, +come oggi la fatto co l'amico viquilante... ¡Ma! +¡Dico io!... ¿Cosa ha la mochacha, que tutti noialtri +andiamo propio come lo pero...?</p> + +<p>—¡No, che... pare el carro... y no igualemos!... +A usté la vieja lo echó por roñoso y porque +era gringo...</p> + +<p>—¿E perque t'ha fato a té la medésima chanchería... +vediamo?... ¿Cose t'ha detto...?</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_66">[Pg 66]</span></p> + +<p>—¡Sí, hombre!... Cuéntanos lu que te pasó... +¡Entre amijos, comu decía Castelar, no debés tener +verjuenza...!</p> + +<p>—¿Y qué vergüenza v'iá tener de ustedes que, al +fin, también han salido en el asunto como perros con +tramojo...? ¡Bah!... Estaba parao allí en la esquina +del mercao, cuando la veo venir a la vieja +pujando con la canasta y me le acerco, ansina, de +golpe, como pa no darle ni lugar a resollar y le digo: +“Mire doña Robustiana, es mejor que hablemos +claro, qué diablos, ¿no le parece?...”. Me miró +con unos ojos que hast'aura me dan miedo, dejó +la canasta en el suelo y no abrió el pico... Yo +seguí “Vea... usté aunque sea una triste cocinera, +alguna vez haberá sido joven y si se acuerda me +comprenderá... Yo, confiao justamente en que usté +como persona de juicio saberá lo que son ciertas +cosas de la joventú, es que m'he animao a'cerle +esta dentradita y com'uste's madre y al fin no ha +de querer su hija pa tenerla prendidita e la pollera, +ni pa reliquia es que...”. Ahí no más pegó un bufido +e rabia y me gritó... “Acabá, condenao... +que no sé cómo no te arranco algo en plena calle... +¡Acabá!...”. No se m'enoje, doña Robustiana, le +contesté, mire que va'ser pa pior... Al respeto de +su hija, yo no tengo sino motivos pa quererla y si +vengo a decirseló, es porque usté's su mama... +¡Buena vieja mala había sido la cocinera! Ahí no +más me retrucó: “!Y vos sos un arrastrao y antes +que darte la muchacha me has de ver en un cajón +con cuatro velas!...”.</p> + +<p>—Cristu con la viega que había sidu más mala +que Anchurena... ¿Y tú, que le diguiste?...</p> + +<p>—Pa qué me va a'cer llorar, doña Robustiana, +con ese canto tan triste... ¡Cambie el tono y nos +hemos d'entender!... ¡La vieran cómo se desató!... +¡La gran perra! Parecía que tuviese una bicicleta +en lugar de lengua y gritaba... “¿Mirá +quién pa pretenderme la muchacha? Si crerás que +la h'estao criando como si juera una raina pa que +se fijase en vos u en otros de tu calaña... ¡Es atrevimiento!... +¡Casarse con un vigilante nada menos +que una hija de Robustiana Paredes!... ¿Vos +sabés quién es Petrona pa fijarte en ella?... ¿Lo +has averiguao?... ¡Bueno!... Petrona es ahijada +e don Antonio Gandulla, el dueño del almacén del +Resuello, en la barranca e Balvanera, y su madre, +que soy yo, nació en la casa del finao Rodríguez, +en la parroquia e Monserrate, frente a la plaza... +¡Y nosotras no somos de la laya que te pensás... +provinciano aguachao, mantenido con patay!”. Y +aquí me tienen ustedes aura, sin saber qué hacer +y hasta medio maltratao.</p> + +<p>—¡Perú qué importa de la viega si la muchacha +sigue la prucesión!... ¡Yu creu que este, ajora, nu +se debe de andar con chicas y si ya ha sonadu la +campana, que haja la humbrada y se alce cun la +prenda!... ¡Al que nu entiende razones, que dicen +en mi tierra, las custuras le hacen llajas!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_67">[Pg 67]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">EN LAS ANTESALAS DEL CONGRESO</p> + + +<p>—¿Mirá quién en la casa de las leyes?... De +seguro viene tormenta...</p> + +<p>—El tisne le dijo a la olla... ¡agarrate Catalina!... +¿Y cómo te va?...</p> + +<p>—¡La pregunta!... ¡Lindo no más, pues!... +¿Qué no sabés que le pedí la'ija a tu comadre?...</p> + +<p>—Las muchachas leyeron la cosa en la crónica +social de <em>La Clase</em>... pero no había detalles.</p> + +<p>—¿Y qué detalles me has dau a guardar?... +La pedí y me la dieron y aquí paz y después +gloria como decía el finau Aneiros.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_68">[Pg 68]</span></p> + +<p>—Hombre, que sea pa tiempos y pa güeno... +Bien te lo merecés, ¡qué diablos!... Porque vos +l'has peliao a tu posición atual com'un tigre...</p> + +<p>—Bueno... un poco yo y otro la suerte...</p> + +<p>—¡Qué suerte ni qué demonios!... Cuántos como +vos han sido mucamos o citadores de jujao y +no han llegao al congreso u los ministerios... ¡No +che, lo qu'es justo es justo!... Y de la muchacha +no te digo nada porque todo sería poco... Mirá... +ahí te llama aquel diputao...</p> + +<p>—¿Cuál?</p> + +<p>—Ese grandote... picau de virgüelas...</p> + +<p>—¡Ah! ¡No importa!... ¡Qu'espere!... Ése's +de los que van al muere... ¿Y que andás queriendo?</p> + +<p>—Es que ando de pobre... que no ladro de +miedo de que me tomen por perro y me cobren la +patente ¿sabés? y m'he metido a corredor...</p> + +<p>—¿A corredor?... ¿Con esas patas?...</p> + +<p>—¡Escuchá con formalidá, que vale la pena... +Quiero que le hablés a García y lo interesés pa +que busqu'en la carpeta e su ministro, una solicitú +e doña Jesusa Paredes!... Mirá... Ahí te llama +aquel diputao, che...</p> + +<p>—¿Cuál?</p> + +<p>—Ese flaquito e galera...</p> + +<p>—¡Ah! Mosca mansa... Ése's tamién de los +que se van pa no volver... Que lo atienda otro... +¡Seguí no más!!...</p> + +<p>—¡Bueno! Doña Jesusa me ha ofrecido doscientos +pesos por ese despacho y yo, che, como el +melón tiene muchas tajadas t'invito a que lo partás... +Mirá... ahí te llama ese señor de sobretodo... +Ha e ser otro...</p> + +<p>—No... Ése's de los que quedan... Esperate +que aura vengo... ¡Ah!... ¡Lo atendió González!... +Seguí...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_69">[Pg 69]</span></p> + +<p>—¿Y cómo partimos el queso?...</p> + +<p>—¡Entre vos y yo y García... igualitos!</p> + +<p>—Perfectamente. Mirá... ahí te llama otro señor... +aquél de sombrerito...</p> + +<p>—Que reviente... Ése's también de los mortales...</p> + +<p>—Pero che... Estoy viendo que ustedes aquí +no sirven a naides...</p> + +<p>—¿No servimos?... ¡Demonio! Lo que hay es +que a estos payucaces que acaban el período y no +van a ser reletos, no tenemos pa qué atenderlos... +¿Qué van a hacer esos desgraciaos, si no pueden +ni con la figura?... Son parientes de gobernadores +que han caído u miembros de poderes caducaos.</p> + +<p>—Sí, perfectamente... pero ¿y si se quejan de +que ustedes no los sirven?</p> + +<p>—¿Y quién les va'cer caso, che? Aquí, diputao +que pierde la releción no se para ni con muletas... +Nosotros ¿sabés? conocemos bien a nuestra +gente y servimos a la gente que puede servirnos... +¡El sabalaje que se las campané como pueda! +Hombre qu'estando arriba se va barranc'abajo no +tiene alce, che, y jiede a muerto.</p> + +<p>—¿Lo qu'es la política, no?</p> + +<p>—¿Y qué más querés que sea... Éstos han tramitao +su vida cuatro años y se les cierra el debate... +No les queda más remedio que levantar +la sesión y seguir viaje...</p> + +<p>—¿Pero y si vuelven?</p> + +<p>—Y si vuelven los agasajamos y con la alegría +de dentrar al recinto ni se acuerdan de antes... +Mirá... Vos pa saber si un diputao o senador +d'éstos de a vainte la docena, s'entiende, anda en +la güena con Roca, no tenés más que venirte aquí +y si ves que los empliaos lo miramos como a público, +le podés echar fallo sin miedo.</p> + +<p>—¿Qué me contás?...</p> + +<p>—¿Ves ése que va dentrando?... Bueno... +Ése v'a ser diputao el año que viene... Fijate cómo +le mueven la cola y oservales las sonrisas...</p> + +<p>—Bueno, hermano, ¿y lo hablarás a García?</p> + +<p>—¿Y cómo no?... Mañana lo ves en el despacho +pa darle los datos... Sacale garantía a la interesada... +No te vayás a olvidar... Ya sabés +que seguro... no caí preso y el que traga gana +el cielo.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_70">[Pg 70]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DEL NATURAL</p> + + +<p>—Buenos días, doña Francisca... Le manda +decir mi mama que si quiere pasar un rato, vaya +luego a la noche por casa, que la espera, y que si +le puede emprestar la lámpara y dos sillas, que se +las mande con don Bautista en alguna pasadita...</p> + +<p>—¿Y qué hay? ¿Baile?...</p> + +<p>—Yo no sé... Parece que van a dar unas vueltitas +y que va'star Pérez, el meritorio e la comisaría +y la hija de doña Inés... Es pa darle las gracias +por lo que los hizo poner en libertá a los muchachos...</p> + +<p>—¿A tus hermanos?... ¿Y qu'estuvieron presos?... +No sabía.</p> + +<p>—Sí señora... Guasintón y Julio César estaban +bailando en la vereda y derrepente vino Gútember +y les hizo una zancadilla y se agarraron... +En el bochinche lo voltiaron a Mirabó y a Lucrecia +y le quebraron un brazo a Napolioncito...</p> + +<p>—¿Qué me decís, muchacho?</p> + +<p>—Fué un bochinche grandísimo y los enderezaron +a todos a la comisaría, menos a mí y a Colón +que habíamos ido a llevar una carta e tata a la imprenta +en que trabaja...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_71">[Pg 71]</span></p> + +<p>—¡Bendito sea Dios...! ¿Y quién es la hija +e doña Inés?</p> + +<p>—Es ésa que vive junto a las piezas nuestras. +El padre es un napolitano tuerto que sabe andar +por aquí buscando sillas pa componer...</p> + +<p>—¡Ah!... Sí... ¿Y ésa es la novia del meritorio?...</p> + +<p>—Yo no sé... pero ella fué la que lo habló por +mi mama y a más siempre que voy pa la escuela +la suelo ver conversando con él en la esquina o +si no en la puerta de La Cotorra, que es la mercería +de la vuelta...</p> + +<p>—Mirá... ¿Y quiénes más estarán?</p> + +<p>—Yo no sé... pero han de'star también las hijas +de un compañero de tata que aura saben ir a +casa, y doña Nicolasa la lavandera y esa otra señora +que siempre anda con ella, la madre d'ese muchacho +que le dicen Chinchulín.</p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... L'adivina... ¿Y, esas hijas +del compañero de tu tata cuántas son?</p> + +<p>—Son dos... La más grande la'stuvo ayudando +a mama pa la enfermedad, cuando recién nos mudamos +aquí... ¿se acuerda?</p> + +<p>—¿Una rubia, pecosa, que dicen qu'es modista?</p> + +<p>—La misma ha de ser, porque ella le v'a prestar +a mi mama una pollera, que Guasintón tiene +que ir a buscar lo que salgamos de clase...</p> + +<p>—Bueno... m'hijito, dale las gracias a tu mama +y decile que aunque a la lámpara se le ha roto +el tubo, se la v'ia mandar lo mismo que las sillas, +y que yo he de ir a'nque sea un ratito y de +parada no más...</p> + +<p>—Bueno, ¡adiós!...</p> + +<p>—Mirá, largar mi tubo pa qu'entre en danza!... +¡Cómo no!... ¡Qué baile en l'oscuro el +meritorio si quiere... y tal vez me dé las gracias!... +¿Pa qué quiere más luz que la hija de +doña Inés?</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_72">[Pg 72]</span></p> + +<p class="center p2 big1">¿NO ES VERDÁ, NENA?</p> + + +<p>—¿Eh?... Ya lo creo qu'es así... ¡L'oficio no +es tanto bueno como se cren y tiene sus contras!... +Preguntelé si no a su tía, doña Marcelina +quién le abrió la lana a la hija cuando se fué a +casar con el sobrino de don Chicho... Que diga +cuánto me pagó... Estuve dos días machacando +y después me salieron con historias... ¿Y a la +sobrina de Bachicha, quién l'abrió la lana? ¿No +fué también este pobre colchonero? ¿Y se acordaron, +acaso, de decirle “venga, don Antonio, aquí +tiene un vaso de vino”...? ¡Mañana!... La política +es mientras uno se las abre; pero después se +acaba hasta la relación.</p> + +<p>—Mire, marchante, con nosotros no v'a ser +así... No es la primera vez que usté trabaja en +casa.</p> + +<p>—¡Ya lo creo que no es...! Yo la he conocido +a usté cuando era com'esta chiculina, una vez que +vine a cambiarle los forros a su mama después de +la muerte de su abuelita...</p> + +<p>—¿Usté fué el que se los cambió?</p> + +<p>—¿Y si no?... Me acuerdo que su tata me decía +que se los pusiera fuertes para que no se le rompieran +en las mudanzas.</p> + +<p>—¿Entonces usté la conoció a mi mama cuando +todavía vivía mi abuela?... ¡Mirá!... Vea, marchante, +demelé otra pasadita a este montón... +¿No le parece qu'está sucito?...</p> + +<p>—Bueno... ¡Aura la daremos... hay tiempo!... +La noche que se morió la viejita, yo fuí de +los qu'estuvieron en el velorio... Nos pasamos<span class="pagenum" id="Page_73">[Pg 73]</span> +la noche comiendo canilla de muerto, de unas que +hacían en la confitería de Pedrín y chupando vino +barbera... ¡La gran perra!... Al otro día me +silbaba la cabeza como si tuviera un vigilante y no +pude andar al entierro que estuvo lindísimo.</p> + +<p>—Qué cosa, no... Vea... comience la otra pasadita... +sino se va'montonar mucha y va'ser pa +pior.</p> + +<p>—¡Cristo!... ¿Sabe qu'es cabezuda usté?... +¡Aura le daremos!... ¿Que no ve que esta lana +tiene más tierra que maíz frito y que hay que sacarla?</p> + +<p>—Sí, pero es que si no nos apuramos v'a llegar +la noche y no voy a tener colchón; ¿no es verdá, +nena?</p> + +<p>—¡Y qué sabe la nena, hombre!... A las tres +estamos listos... Yo tengo que andar también de +doña Catalina, la mercera, que me mandó decir +que fuese a reglarle unas sillas y si no ando temprano +no lo hago.</p> + +<p>—Bueno... pero yo no quiero frangollos, marchante... +Si no puede ir a las tres a lo de doña +Catalina, va a las cuatro...</p> + +<p>—¿Sí? ¿Y quién me calienta la cola?... ¿No +ve que se necesita tiempo?...</p> + +<p>—¿Y a mí qué me importa de la cola... Yo lo +que quiero es que mi colchón quede bien, ¿no es +verdad, nena?</p> + +<p>—Oh!... y aunque no le parezca a la nena, a +mí no se me importa tampoco... Al fin el colchonero +soy yo, aquí... ¡qué diablos!</p> + +<p>—Vea, marchante... no sea así... ¡Mire que +parece loco... disgustao con la familia!... Bueno... +¿Comienza la pasadita o no?</p> + +<p>—¡Caramba, ya lo creo que la comienzo!... +Si no lo hiciera, usté me hace devenir loco endeveras... +¿No es verdá, nena?</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_74">[Pg 74]</span></p> + +<p class="center p2 big1">REMINISCENCIA</p> + + +<p>El viejo don Pantaleón detiene su cabalgadura +y busca en la inmensidad de la desierta pampa +la majada diminuta confiada a su cuidado. Las +ovejas, en pelotones, avanzan lentamente, pastando +despreocupadas en dirección a la laguna +que blanquea a lo lejos y a cuya orilla, en tiempos +que pasaron, llegó él cierta tarde luciendo sus jinetas +de sargento y guiando una partida que del +próximo fortín saliera en la mañana a batir la +indiada triunfadora que volvía de adentro con +pesado arreo de haciendas y cautivos.</p> + +<p>Ahí mismo, donde está ahora la majada, estaba +el campamento, y las largas lanzas clavadas en +el suelo llameaban al quebrarse la luz en las +moharras.</p> + +<p>¡Qué entrevero!</p> + +<p>Los caballos rodaban, tropezando en los muertos, +y los sables, cada vez que caían volteaban un +jinete, y ayes y alaridos se alzaban del revuelto +campo, coreados por los teros en alarma.</p> + +<p>Y el viejo, rejuvenecido, yergue el busto hercúleo, +da frente al pampero y suelta la rienda a +la mal pergeñada cabalgadura, que no sintiéndose +estimulada por recuerdo alguno, dormita pacientemente +espiando de reojo a los perros camperos, +que viendo a su amo detener la marcha y ajenos +a las preocupaciones que le embargan, husmean +provechosas aventuras cinegéticas y se acercan curiosos +a esperar la señal apetecida.</p> + +<p>Allá va la indiada en dispersión, perdiéndose a +lo lejos, y luego vienen a su mente los cuadros +sucesivos de su vida pasada: el viejo fortín que ya +no existe, la estancia que fundó su capitán en +aquel campo que supo conquistar y los suyos se +apresuraron a vender apenas muerto, y luego, +más acá, su odisea en busca de trabajo y su eterno +rodar sobre esa pampa que él conoció desierta +y pobre, contribuyendo con su esfuerzo a enriquecerla.</p> + +<p>—Amigo... ¡qu'he rodao!... Y pa qué... +P'andar cuidando ovejas a mis años. ¡Suerte +chancha!... ¡A'nque bien visto, caray, es mejor +que la d'estos charabones de hoy, que no tendrán +después ni siquiera de qué acordarse!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_75">[Pg 75]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">SAUDADES</p> + + +<p>—¿Pero, tenés valor, che, de andar enamorao +d'esa manera, llamandoté Cipriano y teniendo esa +cara'emal comido u de dependient'e tienda a'nde +dentran muchas marchantas...?</p> + +<p>—¿Y qué tiene que ver mi nombre ni mi cara, +che, con lo que yo te digo?... Mirá, Aguilera... +vos te crés qu'es juguete, ¿sabés? porque no +entendés... pero fíjáte... Antes yo era un mozo +alegre y divertido, ¿sabés?... que agarraba mi +guitarra y dentrab'a un baile, pinto el caso, u a +cualquier parte a'nde se pudiera tocar algo y +aquello de que cruzaba la pierna y miraba p'arriba +che, y ya se m'empezaban a venir los versos +como a su casa y d'eai no más ya puertiaban... +a veces hasta de a dos... ¿Y aura?... ¡Ya ves, es +al ñudo!... La otra noche fí con unos amigos a +lo'e la Silva, ¿sabés? p'acacito de Almagro y +m'encontré con una muchacha que hace com'un +año la llevo clavada en l'alma y qu'es lind'hasta +por lujo y con unos ojos y una boca y un modito +más dentrador, che... ¿Y querrás crer que fué +verla y agarrarme como a modo de una cortedá +o de una tristeza grandísima y ya se m'hizo com'un<span class="pagenum" id="Page_76">[Pg 76]</span> +ñudo en la garganta, che, y no me animé a +decirte nada?... A la cuenta me habrá tomao +por sonso, pero, ¿qué querés?... Me parecía que +si le decía'lguna cosa, se m'ib'enojar por mentiroso +esta imagen que llevo en las entrañas desde +hace un mes y que me tiene a mal trair!</p> + +<p>—¡Che, che!... ¡Qué peludo tan negro!... +¡Parece pintao con tinta!</p> + +<p>—¿Peludo?... ¡Ah malaya!... Mirá... Feliz +de vos, ¿l'ois? y de otros como vos, que no saben +de ciertas cosas y que se morirán de viejos, +contentos porque han comido bien o porque han +bebido cuando tenían sé, u porque han sido dichosos +con su familia... pero, créme, che, lo que +te v'ia decir... Si alguna vez llegaran a tomarle +el gustito a'lgún amor imposible, a querer una +mujer hasta sin esperanza de poder verla ni de +lejos, si a mano viene, cuantimás de respirar ese +aire perfumao que deja cuando pasa y que sólo +güele aquél que l'anda queriendo, o que siquiera +los mire distraida así como se mir'a un +perro'e la calle, se morirían de rabia por más +brutos que fueran, lamentando haber perdido su +vid'al divino botón... Yo, antes, me sabía rair +de'sos que cantan en seco... pero, aura...</p> + +<p>—Mirá, Cipriano... ¡a vos te v'a perder el +gusanito ése de la puesía que te ha dentrao a +picar...!</p> + +<p>—¿Puesía?... Atendéme hermano y convencete +de lo que te digo... Vos sos uno de'sos desgraciaos +que se mueren sin haber mirao p'arriba +en una noche estrellada y más bien hay que tenerles +lástima que dejárseles cair por sonsos... +¡Probá una noche y verás lo qu'es la luna mirada +como al descuido!... No hay hombre que no +teng'adentro una guitarrita, ¿sabés?... y feliz de +vos cuando la tiempla quien debe, porqu'entonces<span class="pagenum" id="Page_77">[Pg 77]</span> +aunque sufrás un tormento, hermano, es un +tormento con gusto y que aficiona! ¿Aquí no me +ves a mí? Vengo todas las mañanas y me apelotono +contra esta puerta y soy capaz de pasarme +un siglo, mirando la casa d'ella... Y eso de que +la veo venir vestidita e punzón como la vi la primera +vez y picando la vedera con un pasito cantor, +che, que parece acompañamiento a una música +que n'oye naides pero que oigo yo, porque +se me hace tenerla'dentro, abro las narices pa +respirar porque me augo y cierro los ojos pa no +mirar los d'ella, que son como violetas francesas +que tuviesen una luz en las hojitas... La +gran perra, hermano... Te aseguro que yo sé +qu'es un imposible y que nunca m'he tenido +más rabia al verme tan sonso... pero, ¿qué querés... +la tierra va pa ese lao y no hay qué hacerle...</p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... ¿Conque la moza es del barrio?... +¿Y a'ande vive, che?...</p> + +<p>—¡Pero'ai en ese caserón grandote de la media +cuadra!... Es una rubia bizarrota, che, +con un cuerpito que da comezón en l'alma... ¡Si +vos l'has de conocer, Aguilera!... Si es com'una +figura y aquello de que pasa por junto a uno es +como si viniera chicotiando con una vara de azucenas...</p> + +<p>—¡Beno, hermano!... ¡Vas a dir de patitas pa +loco!... ¡Ya te veo con las pilchas al hombro trotiando +pa l'ambulancia!... Sabete qu'esa moza es +la hija de un dotor y que ya es prenda con dueño...</p> + +<p>—¿Y te crés que se m'importa, pa quererla? Ya +t'he dicho, Aguilera, que vos no entendés la vida... +ni nunca la entenderás... No tenés la guitarrita +de que te hablé, ¿sabés? y en amor sos +como un sordo... A mí se m'importa un diablo +que ella sea como sea, ¿entendés?... Yo la quiero +porque es ella y nada más, y ella no lo ha'e saber +nunca, tampoco, porque no hay necesidá... +¿No te digo que cada vez que la veo, hasta cierro +los ojos cuando pasa, y que me dentra como a modo +de un respeto, y que quisiera desaparecer sin +que me viera, pero seguirla como un humito o +com'una luz, envolviendolá todita pero sin qu'ella +me sintiera?... ¿Te crés que la vi'a querer como +a una de nuestra clase, che?... Pa soñar con +gusto hasta el aire paletea y yo prefiero morir antes +que causarle pena... Si ella no sabe mi amor, +se lo h'esconder hast'a Dios.</p> + +<p>—Che, che... ya me parece que te ajusto la +cadena... ¡Vos vas marchanto pa loco... oservate +y lo verás!</p> + +<p>—Mir'Aguilera, vos no pasás de un triste vigilante, +¿sabés?... pero si tuvieras adentro algo +d'esto que yo tengo, hasta Bizle se te haría un +gorgojo... Pero... ¡de ande vas a soñar despierto, +m'hijito, si t'estás cayendo e sueño...!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_78">[Pg 78]</span></p> + + + +<p class="center p2 big1">PAISAJES</p> + + +<p>Era en una de aquellas tardes de los veranos +de mi tierra, que al ser recordadas, traen a la +memoria los naranjos oscuros salpicados de estrellas +blancas, con su cortejo obligado de abejas +zumbadoras y de tornasolados picaflores, el rasguido +de la guitarra que preludia como ensayo el +gemido anhelante que se exhalará en la noche al +pie de la reja amohosada—guardadora aparente +del honor mujeril confiado a sus barrotes por la +candidez de algún olvidadizo de la vida—el melancólico +chistar de las tacuaras y chingolos y los<span class="pagenum" id="Page_79">[Pg 79]</span> +últimos rayos de aquel sol que hizo las delicias del +lagarto y que al irse, va tiñendo de violeta el cielo +azul y la tersa superficie del arroyo que surcan +veloces los patos en hilera buscando el boscaje +de la orilla.</p> + +<p>El calor había pasado: ráfagas de frescura venían +a mí, trayéndome el aroma inimitable de los +cercos florecidos y aquel perfume de los patios +recién regados, donde tienden su manto luminoso +las hojas de las parras.</p> + +<p>Cerca del viejo brocal del pozo, que el verdín +manchaba a su capricho, estaba el mozo y a su +lado aquélla cuyos ojos negros y rasgados eran +entonces, para él, su único encanto.</p> + +<p>Ambos, sentados en pequeñas sillas de junco, +de armazón casi rústica, tomaban su mate de la +tarde, sazonado con la sabrosa plática cuyo fondo +no iba más allá, seguramente, de los acontecimientos +del barrio, no por cierto abundantes ni +socorridos.</p> + +<p>Yo los miraba de lejos y vivía la vida de los +recuerdos dulces y apacibles. Ella, morena y joven, +vestida de blanco, con su busto cubierto por +un pañuelo celeste que contrastaba con el rojo +de los labios, con el níveo relampagueo de los dientes +al esbozarse una sonrisa y con el manojo de +claveles, colocado como al descuido entre el pelo +reunido en rodete, que parecía el azabache, se +mantenía erguida, chupando el mate, sostenido +por su mano regordeta a la altura del pecho, mientras +la otra erraba sobre sus faldas jugando con +el fleco del pañuelo.</p> + +<p>Su oído y sus ojos estaban embargados por +aquél que en esos momentos no veía picaflores ni azahares, +ni escuchaba el canto de la brisa entre el +cordaje de las madreselvas florecidas, ni miraba claveles +ni sonrisas, ocupado en estirar las mangas de +su saco y en alzarse el pantalón para salvarlo de ajaduras +y dobleses. Era un tipito insignificante y +pretensioso, con aires de dependiente de confianza, +de perita, con una onda sobre la frente estrecha +y deprimida y vestido con su traje dominguero +que conservaba aún el sello del baúl en que +dormía sueños de una semana, rara vez interrumpidos.</p> + +<p>Aquella nota discordante en el concierto de la +luz y de las flores me ponía nervioso, me exasperaba, +y recuerdo que pensé hasta en la manera mejor +de eliminarla y filosofé con rabia sobre la resignación +y la paciencia de las mujeres lindas, que +soportan a su lado, los miran y aun les sonríen +complacidas, a seres cuya presencia es un contraste +chocante, como lo sería la de una oruga, de +ésas que cuelgan su cesto allá en las ramas flexibles +de los duraznos envueltos en la gasa rosada +de su florescencia inimitable, sobre la curva graciosa +de su pecho palpitante.</p> + +<p>—¡Bah!... Y siempre que este cuadro ha venido +a mi memoria, a través del tiempo, he tenido +sobre mi labio, lo confieso, una palabra dura, expresión +de un pensamiento dañino, para aquel dependiente +endomingado que tuve la desgracia de +ver en el cuarto de hora más dichoso de su vida y +que me persigue hasta el extremo de haberse hecho +retratar en el más bonito cuadro que adorna +el taller del pintor más colorista de Buenos Aires.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_80">[Pg 80]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DONDE LAS DAN LAS TOMAN</p> + + +<p>Don Mauricio recogió las piernas, que había estirado +a ambos lados del fogón, y luego de atizar +su cigarrillo con la uña del pulgar, parsimoniosamente, +exclamó, mirándome asombrado:</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_81">[Pg 81]</span></p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... Usted no sabe la historia de la +víbora y el tigre, y, sin embargo, es dotor... ¿Qué +será lo que sabe, entonces?... Dejuro qu'es de libros +no más...</p> + +<p>—¡Justamente, don Mauricio... de libros! ¿Y +sabe una cosa?... Cada día me convenzo más de +que no sé nada...</p> + +<p>—¡Dejuro! Si pa enseñar cosas no hay mejor +escuela que la vida... ¡Oiga la historia y la verá!</p> + +<p>Y el viejo me refirió la extraña fábula, que él, +a su vez, había oído de otros labios, allá en su mocedad.</p> + +<p>Diz que un día una tormenta espantosa asoló +la tierra. Volaron los ranchos de los hombres, los +arroyos y los ríos, se derramaron sobre el llano, +inundando las cuevas más profundas, derribando +los árboles más vigorosos y destruyendo los nidos +inaccesibles.</p> + +<p>Los animales, aterrorizados, chapaleaban el barro +líquido y trepaban sobre los troncos caídos, +guareciéndose entre la hojarasca en promiscuidad +con los reptiles y los pájaros, a quienes los peces +burlaban, vengándose de las bromas de otros días, +cuando la seca prolongada había hecho peligrar +sus vidas en los arenales sedientos que crecían a +medida que disminuían las probabilidades de salvación.</p> + +<p>Cuando la tierra quedó transitable, el tigre, que +se tenía por fuerte, echóse al campo a socorrer necesitados +y a aliviar desgracias.</p> + +<p>Cruzaba una isleta centenaria, que había sido +descuajada casi en masa, cuando de repente hirió +su oído una angustiada voz:</p> + +<p>—¡Socorro!... ¡Auxilio!... ¡Una pobre señora +está en peligro de muerte!</p> + +<p>Apresuró su paso, y bajo el pesado tronco de<span class="pagenum" id="Page_82">[Pg 82]</span> +una palma caranday encontró un curiyú que con +tono quejumbroso, le refirió su desventura:</p> + +<p>—Como sabe, compadre tigre, yo soy señora +sola y muy temerosa de los truenos, hasta el punto +de que todo es descomponerse el tiempo y ya +me siento mala... En esta tormenta he sufrido +lo que no puede imaginarse... Conforme paró el +agua, salí a dar una vueltita, y de repente me sorprendió +este árbol que se caía y que me apretó... +¡Yo creo que me ha roto algo!</p> + +<p>Y la serpiente se retorcía desesperada, lamentándose +de carecer de fuerzas para librarse, debido +a su estado de extrema debilidad:</p> + +<p>—¡También, no es para menos, compadre, tres +días sin probar bocado!</p> + +<p>El tigre, compadecido, alzó el pesado tronco, +y la serpiente escapando de su prisión, se estiró +para probar la integridad de su persona y cuando +se hubo cerciorado de no haber sufrido detrimento, +se enroscó en el cuerpo de su compadre y +trató de ahogarlo con sus anillos.</p> + +<p>El tigre, sorprendido, rugía de rabia, declarando, +que su comadre era una perfecta canalla, +que en vez de darle las gracias por el servicio que +le había prestado, trataba de sacrificarlo:</p> + +<p>—¿Y sinó?... ¡Ya lo creo!... ¡Donde hay +hambre no hay poesía!</p> + +<p>Un zorro que pasaba oyó la controversia y se +acercó con curiosidad.</p> + +<p>—Venga, amigo zorro—dijo la serpiente.—¿Si +usted estuviese dos días sin comer y pasara a su +alcance un buen bocado, usted lo desperdiciaría +por consideraciones filosóficas más o menos discutibles?</p> + +<p>—¿Yo?... ¡Cómo no!</p> + +<p>—¡Pero amigo zorro... oiga y verá! Esta señora +estaba apretada por ese palo y pedía socorro, +desesperada. Yo la oí y la ayudé y el pago que me +da es el que usted está viendo.</p> + +<p>—¡Claro!... ¿Y cuál otro quiere que sea?... +Los servicios se hacen completos, amigo, o no se +hacen.</p> + +<p>—Eso es lo que yo digo—replicó la serpiente,—o +se hacen completos o no se hacen: eso es hablar.</p> + +<p>—¡Es una canallada—rugió el tigre,—pagar un +favor con un mordisco!</p> + +<p>—No tanto, no tanto... Yo se lo probaré. Vea, +distinguida amiga, volvamos a poner las cosas como +estaban a fin de juzgar mejor.</p> + +<p>Y la serpiente, que era animada, evidentemente +por un espíritu discutidor, se dejó arrebatar por +la persuasiva palabra del zorro, abandonó su presa +y se dejó colocar encima el pesado tronco.</p> + +<p>Cuando el zorro estuvo seguro de tenerla aprisionada, +se colocó gravemente al lado del tigre, y +exclamó:</p> + +<p>—Vamos compadre... y sepa que no conviene +meterse a salvador de víboras... Cuando encuentre +alguna en un aprieto, déjela donde está. +¡Se ahorrará muchos disgustos!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_83">[Pg 83]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">CENTENARIOS DE HOJALATA</p> + + +<p>—No te aflijás por los años, che... ni porqu'esté +puertiando otro siglo... afligite más bien +por los pobres güesos que, amojosaos y todo, no +se quieren despedir.</p> + +<p>—¿Yo?... ¡No, che!... Yo no me aflijo ni +por los años ni por los güesos, que al fin de cuentas +y bien mirao, les he sacao más jugo del que +tenían, sabiendo qu'eran prestaos... ¿Sabés l'único<span class="pagenum" id="Page_84">[Pg 84]</span> +que a mí me'mbroma?... ¡No lo creerás!... +¡Es verlo al tigre sin dientes y mirando la carniada! +Eso de que veo pasar junto a nosotros el tropel +de la vida y escucho el taloneo de los que bailan +y me llega a la nariz el olorcito'el churrasco... +ya se m'empieza a'cer agua la boca, che, y me +dentra como a modo de una rabia grandísima y +aborrezco la humanidá... ¡Ah, tiempos los de +nosotros, hermanito!... ¿no?</p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... ¿Conque sos viejo angurriento?... +¡Juna perra!... ¿Te has comido tu ración +y querés seguir picando?...</p> + +<p>—¡No embromés, che, con tus ascos!... ¿Y +vos?... Mirá: yo he visto ¿sabés? los primeros +vapores que trajieron y vi hacer el ferrocarril y +el telégrafo y el alumbrao a kerosén y el tranguai +y el gas y las aguas corrientes y las cloacas y +el teléfono, y todo lo he disfrutao y estoy contento... +Pero eso'e la bicicleta, que te hace volar como +alma que lleva el diablo y te dej'acercarte a +cualesquiera, sin que te sienta ni el aire y que +no puedo gozar... me revienta, che... Adivino +¿sabés?... y se me ñublan los ojos... Hay dos +cosas que yo quisiera ser antes de morirme... por +Dios ¿ves? te lo juro... biciclista y guerrero'e la +independencia.</p> + +<p>—¿Biciclista?... Pero si eso es una corrución, +che, que ya va ganando hasta los negros... Yo +ya no me muero sin ver un moreno en bicicleta, +pero, pagaría cualesquier cosa por verte a vos, +que has sabido ser tan de a caballo ¿te acordás?... +sin bigote, montao sobre un fierrito y pataliando +en el aire...</p> + +<p>—¿Y la otra cosa e negro, tampoco te gusta?</p> + +<p>—¿Ser guerrero?... ¿Ve?... Eso siquiera vale +la pena por la pensión y pa que te paseen en +coche los veinticinco. ¿Ahí no lo tenés a mi primo<span class="pagenum" id="Page_85">[Pg 85]</span> +Tomás, que nunca pelió sino con la suegra y +con la mujer y de'ande va y le da aquel ataque e +perlesía que lo atrasó y tiene la suert'e que tropiecen +con él Carranza y Santacoloma y comiencen +a decir que había sido trompa e San Martín, +porque tenía un labio hinchao... y ya lo tenés +con fortuna al hombre... y parao.</p> + +<p>—Mirá, hermano... ¡Bueno!... ¿Sabés? Ya +que no podemos hacernos biciclistas hagámosnos +guerreros... ¡Fijate qué bolada la entrada'el siglo! +En cuanto apunte ya lo recibimos con una +tosesita sospechosa y en el primer invierno castigamos +hasta los noventa y nos plantamos haciéndonos +los sonsos... ¿sabés?... Pa que no nos pillen, +tenemos que perder el oído y la memoria y +mezclar de todo en la conversación, agarrando de +un lao para otro como gringo que anda en pelos... +Mirá, hermano, ya se me hace que la cosa cuaja +y dudo hasta de que haiga viejos... ¡La +gran perra!... ¡Si me apurás no le creo ni al almanaque!</p> + +<p>—¿Y te crés que yo pito d'esa marca, che?... +¡No embromés!... los qu'hemos castigao hasta +est'altura no rodamos and'equiera...</p> + +<p>—Esperate hermano... qu'el tiro no es pa'sustar... +Si hoy cualesquier muchacho va rayando +en los setenta y conforme vean el juego, nos +van a cair como avispas... Mirá... atendeme y +tené formalidá ¿sabés?... No creas en los viejos +sino en las mañas y conforme veás alguno que +se te viene atracando... ladiatelé y mandale recuerdos +a la familia...</p> + +<p>—Pero decime, Fausto, y si nos pillan... ¿qué +dirán?</p> + +<p>—¿Y qué van a decir, che...? ¡Dirán que somos +dos viejitos mentirosos...! ¿Y de'ai...? ¡Gran +cosa!... ¡Lo raro sería que no mintiéramos, siendo +criollos d'esta tierra!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_86">[Pg 86]</span></p> + +<p class="center p2 big1">CADA CUAL COME EN SU PLATO...</p> + + +<p>—Si soy muy bárbaro, che... y cualesquiera cosa +que me suceda me caí como anillo al dedo... +Figuráte qu'estábamos en el incendio la otra noche, +casi entre el fuego... Yo ib'adelante con el macho +¿sabés? y por poco me augaban las llamas, que a +cada vez qu'el vientito las empujaba o a mí me temblaba +el puso, se me venían en bocanadas... pero +el loco Pérez, qu'estaba a retaguardia le pegaba al +chorro y a cada toqu'e la corneta que seguía cantando +avancen, ganábamos un chiquito... ¡Te garanto, +hermano, que hast'el recuerdo de aquélla +que vos sabés y que me tiene penando, se me fué +de la memoria y que hubo instante en que ya me +vi en San Roque aguardando cuero nuevo y a que +me salieran pelos!... Y un redepente, che, en momentos +que una llamarada se venía como a lamberme, +sentí una comezón en la barriga y ahí no +más largué una carcajada y ya seguí riyéndome como +loco...</p> + +<p>—¿No digás?... ¿Y de qué ráibas d'ese modo?</p> + +<p>—¡Aurita lo verás!... Cuando se vinieron abajo +los tirantes y se cayó la paré y comenzó el botellerío +a reventar como pororó, m'envolvió com'una +nube, y ya ni vi a'nd'estaba, pero mantuve firme la +coluna, che, y me seguí riyendo como si m'hicieran +cosquillas... ¡La gran perra!... ¡Y en eso siento +al teniente que me hablaba de atrás, y en lugar de +contestarle no pude aguantar la risa y me seguí riyendo +no más!... ¡Qué cosa bárbara!</p> + +<p>—¿Pero de qué diablos te ráibas d'ese modo?... +Es preciso ser loco y medio...</p> + +<p>—¿Qué querés?... Me acordaba, hermano, de +que al venir en el carrito y pasar por junto a vos,<span class="pagenum" id="Page_87">[Pg 87]</span> +que estabas de fación, volqué l'antorcha pa'lumbrarte +y te vi tan raro con tu casco blanco, siendo +tan negro, que me dieron ganas de gritarle a tu +comisario “cuide esa olla, señor, que se le v'a quemar +la leche... mire qu'está alzando espuma...”.</p> + +<p>—¡Tu mama era sorda... y la pisó una bicicleta! +¿Por qué no te conchavás pa gracioso en algún tiatro, +che...? La gran perra...! ¡Se te redama la gracia +y será lástima que acabés en chicharrón... sin +dejar siquiera un hijo!</p> + +<p>—No te m'enojés, hermano, que ya sé que andás +en la güena...! ¡Mirá...! Vos serás negro de +casco blanco ¿sabés? y yo blanco de casco negro... +pero vos sos suertudo como gringo y yo sin suerte +como criollo, y ando más abollao que tarro e lechero +suelto...</p> + +<p>—¡Te veo... bicho!... ¿Conque ya te llegó la +cosa...? ¡Fijate cómo es la gente, che!</p> + +<p>—¡Si me han dicho que vivís en un palacio y que +chupás un coñaque y unos vinos que dan calor y +que hasta dormís en una cama que parece un altar...!</p> + +<p>—Y es cierto, che... ¡No te han engañao!... +¡El negro Peralta no se muere ya sin saber lo qu'es +vivir a lo rico!... ¿Te acordás de la parda Isidora, +aquella ñata farfantona, medio tartamuda, que supo +ser planchadora del finao Molina?... ¡Bueno!... +Está de casera de una familia que ha salido a veranear +y que l'ha dejao como raina... y, ¡claro! +¡yo soy el rai!</p> + +<p>—¡No vas a crer que es casa de cualquier cosa, +che! Allí no ves sino el espejero por todas partes +y tenés unos cuartos de baño que tan sólo con +mirarlos te ponen com'una lechuga... Si me +vieses en la bañadera e la niña, qu'es pintada e +color rosa, tal vez ni me conocías, y no te digo a +Isidora en eso de que se sienta en el vestíbulo +cuando van a visitarla las amigas... ¡Si aquello es +una comedia, hermano!</p> + +<p>—¡Juna perra!... A eso le llamo suerte yo... +¿ves?</p> + +<p>—¡Claro!... ¡Porque no contás con la contra!... +Mirá... Yo vivo en un palacio, ¿sabés? +y duermo en cama grandota y me siento en sillones +de terciopelo... pero ando en compañía de +Isidora, qu'es un mono con polleras... mientras +que vos, tal vez dormirás en catre y comerás en la +fonda, pero si vas por la calle con la mujer que +te quiere, vas rodiao de claridades y ande quiera +ves jardines y tomás olor a flores... ¡Créme, che, +en esta vida, cada cual come en su plato y se debe +contentar!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_88">[Pg 88]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">PECHADORES</p> + + +<p><span class="smcap">Ensartada</span></p> + +<p>—¡Oiga, niño... y perdone!... Soy un soldao +viejo ¿sabe?... de los que han defendido la patria +y aquí me ve más arrastrao que la basura... ¿No +tiene ni a'nque sea un váinte pa'l pobre milico?... +¡Hagaló por su novia... si la tiene!</p> + +<p>—Si yo también soy... ¿sabés?... de los que +tiran al pecho y acabo de salir de casa...</p> + +<p>—¿No diga... ¿Quién lo había 'e pensar al +verlo?... ¿Lo qu'es jujar por apariencias, no?</p> + +<p>—¡Ahí tenés!...</p> + +<p>—¡Bueno, hijo!... ¿Perdone, no?... Y yo que +cuando lo vi que venía, cráia qu'era lo menos el +hijo e Roca... P'cha... qu'es sonso el hombre +¿no?... ¿Y como lo engatusa la parada?... ¡Esto +si qu'es ensartarse!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_89">[Pg 89]</span></p> + + +<p><span class="smcap">Capataz y muerto de hambre</span></p> + +<p>—¡Vea, señor... y perdone el atrevimiento!... +Yo soy un mozo bueno, que acabo de llegar de +Tucumán, nombrao de capataz para la Aduana... +¡Hay que trabajar, señor, para vivir y no hay que +hacerle! ¡Es la ley...! Bueno... y ¿quiere creerme +lo que le voy a decir?... ¡Aquí me tiene en +Buenos Aires, de capataz y sin un centavo!... +¡Parece cosa del diablo pero es así!... Estoy seguro +que ninguno de mis parientes se ha visto nunca +como yo... porque soy de los Bastos.</p> + +<p>—¡Mal palo, che!... Se va a embromar... Si +fuera Copas se le apuntaría cualquiera... pero +así... se va a quedar de capataz y muerto de hambre...</p> + +<p>—¿Le parece?... Entonces, me cambio el nombre...</p> + +<p>—¡Es lo mejor!... ¡Ah!... ¡Y cambiá de +cuento también porque el que usás tiene canas!</p> + + +<p class="p2"><span class="smcap">Borracho el hombre... pero buen padre</span></p> + +<p>—¿Dígame, señor... usted no es hermano del +finado Antonio González, que supo tener un bar en +la Boca?</p> + +<p>—¿Un bar en la Boca?... Mire, amigo... usted +está delirando con la bebida, así, como quien +dice por mayor y me confunde.</p> + +<p>—Bueno; es lo mismo. Vea... Quiere hacerle +un servicio a un hombre, que es borracho y canalla +y degradado ¿sabe?... Todo lo que usted +quiera es el hombre ahora... pero ha sido educado +y persona de fortuna en otro tiempo... ¿Quiere +no juzgarlo mal al hombre, aunque lo vea en el +suelo, hecho un andrajo y pensar que es un padre +de familia cargado de hijos y que los pobrecitos<span class="pagenum" id="Page_90">[Pg 90]</span> +no tienen la culpa de que el hombre sea lo que +es?...</p> + +<p>—¡Oiga, che!...</p> + +<p>—Ya sé lo que me va a decir... No importa... +Cualquier cosa, lo que pueda, el hombre no se +abochorna y agradece la voluntad... ¡Vea!... El +hambre es borracho y sinvergüenza ¿sabe?... pero +es padre de familia...</p> + +<p>—Esto mismo, che... te lo vengo oyendo hace +un año...</p> + +<p>—¡Claro!... ¡Eso le prueba que el hombre +será un canalla y borracho y padre de familia y todo +lo que usted quiera... pero que no sabe mentir!</p> + + +<p class="p2"><span class="smcap">La caridad... que empieza por casa</span></p> + +<p>—Señor, usted disculpará... pero el Colegio +del Niño Descuartizado, que sostenemos Las Hermanas +del Sombrero de la Virgen, está pasando +por momentos terribles y las sostenedoras hemos +resuelto levantar una subscripción solamente entre +la gente bien y de fortuna, para la cual cien pesos +son como una sonrisa...</p> + +<p>—Escuchemé...</p> + +<p>—A mí me dijo Dolorcitas Garramuño, que es +la tesorera, una morochita de cerca de su casa, +“mire, misia Clorinda, vayasé al escritorio del señor +Martínez y vealó a él, estoy segura que no sale +desairada...”</p> + +<p>—¿Dolorcita Garramuño?... No conozco...</p> + +<p>—Pero ella lo conoce a usted y ya ve, su simpatía +es la que me ha hecho venir a verlo... Si no +fuera eso, no me hubiese atrevido jamás...</p> + +<p>—¡Bueno, señora!... Yo no puedo hacer nada +por el Niño Descuartizado... casi lo soy también...</p> + +<p>—¡Pero algo... hará!... Dolorcitas no puede...</p> + +<p>—Bien, bien!... ¡Mire!... Llévese esos veinte +centavos, pero no me hable de mujeres ¿quiere?... +¡Estoy hasta aquí de niños! ¡Dígalé así a Dolorcitas... +y que se cuide!</p> + +<p>—Bien, señor... Si puedo traer a Dolorcitas un +día de éstos, tendré el placer... ¡La pobrecita +quizás sea más suertuda, como que es tan joven!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_91">[Pg 91]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">CAZANDO AL VUELO</p> + + +<p>—Usté no puede decir eso, don Francisco... +Acuerdesé de qu'es un hombre casao...</p> + +<p>—P'cha que modo'e decir casao... Te gozás +pronunciando la palabra, como si le hallase alguna +música rara y hacés sonar y la saboriás como +si fuera dulce, olvidando que pa mí, que al fin no +he cometido otro delito que quererte, ha de ser +más amarga que la yel... Oíme con l'alma, che, y +no te olvidés de qu'el que te habla es un compadr'e +tu mama que nunc'ha sabido mentir ni a'nque sea +padr'e familia...</p> + +<p>—Vea, don Francisco, yo no l'he dicho eso pa +que s'enoje, sino porqu'es la verdá... ¡Piens'en +lo que diría doña Petrona...!</p> + +<p>—¡Aurita me v'y a ocupar, teniéndote junto a +mí...! Decime lo que querás, que si es viniendo +de vos ha de ser com'un sahumerio, pero no te me +hagás la inocente pa herirme con más crueldá, ni +me saqués la familia... Demasiado sé que a tu +amor le voy jugando mi dicha y quizás hasta mi +vida...</p> + +<p>—¿Y si lo sabe, entonces, pa qué sigue'n su capricho +don Francisco, por Dios?</p> + +<p>—¿Capricho?... ¿Pero por qué sos tan cruel con +quien no se lo merece, y cómo tenés valor pa llamarle +capricho a est'ansia que me devora? ¡La<span class="pagenum" id="Page_92">[Pg 92]</span> +gran perra!... Se me hace que hasta gozás sabiendo +que ando penando, y no tan sólo m'herís, +sino que to'avía te ráis, revolviéndome'l cuchillo... +¡Mirá! Yo t'he visto criar ¿sabés? y siempre +t'he codiciao... Vos no lo crerás, tal vez, +porque como soy casao, pensarás que soy de palo... +pero pa que no alegués inorancia, te juro por l'alma +de la finada mi madre, a quien Dios condene +pa toda la siega si no es verdá lo que digo, que +yo no vivo sino pa vos y pa pensar en tus ojos y +pa soñar con tu boca y p'andar como abombao +llevándote adentro mío, oyendo tu voz que me habla +hasta en el viento que pasa... Y aura que ya +lo sabés, hacé lo que se te antoje, pero no echés +en olvido que hay un hombre que te quiere, a'nque +sea sin esperanza y que ha de peliar tu cariño como +si fuera su vida... ¿Por qué no me querés +crer? ¿Le has óido decir a naides que yo haya +jugao jamás lo que a vos te voy jugando?... ¿No +sabés que al hablarte como te hablo, me olvido del +mundo entero y que t'he de querer muy mucho pa +no acordarm'e mis hijos y de la pobre Petrona, +que naides mejor que vos conoce lo que la quiero?... +¿Y qué jusjaría tu mama al saber que su +compadre se había salido'e la güeya...? No, che, +pensá que en esta parada no va más que plata mía, +porque, al fin, vos sos solita y no debés cuenta'a +naides si te querés dar un gusto...</p> + +<p>—¡Pero esto es una locura, don Francisco...! +Yo no le puedo acetar...</p> + +<p>—¿Qué no podés acetar?... ¿Querés decirm'el +por qué...? ¡Mirá!... ¡Si no me lo decís, v'y'a +crer qu'es cierta una sospecha que tengo, y qu'es +la que me ha hecho hablarte...!</p> + +<p>—¿Sospecha de mí...? ¡Esto sí qu'es lindo...!</p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... ¿Te parece lindo?... ¡Bueno!... +Conforme pase por casa el hijo de tu madrina, +me lo paro como a un mono, y ahí no más +le cuento todo...</p> + +<p>—¿Todo?... ¿Todo qué?...</p> + +<p>—¡Ya verás!... Van a salir muchas cosas, y +entr'ellas un peluquero trenzao con un vigilante...</p> + +<p>—¿Y será capaz, don Francisco, de levantarme +algún falso?... ¿Dond'está este cariño que me +tiene?...</p> + +<p>—¡Mirá, m'hijita, no vengás pidiendolé agua +al que se muere de sé! ¡Bien sabés vos qu'es verdá!</p> + +<p>—¿Acaso yo tengo nada con Eduardo ni con +nadies... ni sé de lo que me habla?...</p> + +<p>—Ya sé que no... pero puede!... ¡Atendéme!... +Este asunto merece ser conversao con más +secreto que aquí... ¿Querés que t'espere luego?...</p> + +<p>—¡Mire, don Francisco... por Dios!</p> + +<p>—Dejat'e meter a Dios en lo que no se l'importa...</p> + +<p>—Vea... Le ruego por lo que más quiera, que +no se acuerde con nadies d'esas cosas que me +ha'blao... ¿quiere?... ¡Piense en mí, don Francisco... +se lo pido!</p> + +<p>—¡P'cha con la recomendación!... ¿Te crés +que hay algún minuto en que yo no piens'en vos, u +qu'el amor de'sos sonsos, que te andan comprometiendo, +se v'a poder comparar con uno de fundamento?... +¿Qué van a enseñarle al zorro lo que +son pollos y guascas?...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_93">[Pg 93]</span></p> + +<p class="center p2 big1">COSAS DE NEGROS</p> + + +<p>—Vea... No sé cómo decirle, ¿sabe?... Tengo +miedo e que me vay'a tomar por algún chichón +suelto... ¡Atiendamé!... ¿Usté's moreno endeveras +o es difrasao como yo, no más?</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_94">[Pg 94]</span></p> + +<p>—Sofrenesé, che, y no juegue con armas que no +conoce... ¡Mire qu'el diablo las carga!</p> + +<p>—¿No ve? Ya se m'enojó... P'cha que soy sin +suerte...</p> + +<p>—¡No, che... qué sin suerte ni qué macanas! +Es que usté se me viene montando a la vedera...</p> + +<p>—¡Bueno, compañero, perdonemé... por favor! +Mire que si yo l'he hablao así, sin conocerlo, ha sido +por pura simpatía y porque siendo forastero +d'estos barrios, no conozco a nadies y es tan sin +gracia andar de máscara cortao... ¡Vea! Yo m'he +disfrasao de negro... ¿sabe por qué...? ¡Bueno! +¡Le v'y 'a contar!... ¡Porque ando enamorado, +amigo, y he querido ver si de negro tengo +más suerte...! ¿Qué le parece?</p> + +<p>—Pero, ¿qué me v'a parecer, che...? ¡Qué usté +ha'e ser algún chiflao de otros barrios!... ¡Mire +que se necesita pecho pa crer que un negro puede +ser suertudo en algo y cuantimás en amores!... +¡Si no hay bicho más disgraciao qu'el negro, compañero, +y másime si como yo es medio hoyoso e +virgüelas!</p> + +<p>—¡No diga!</p> + +<p>—¿No diga?... ¡Mire!... Las mujeres cren +que los negros y los picao de virgüelas podemos +mirar al sol sin que nos lloren los ojos... ¡Vea!... +Aquí, adonde usté me ve, yo soy un negro cargao, +que a gatas cruza la vida, agobiao con el peso e lo +que lleva... ¡Juna gran perra, che! Si usté conociera +a Juanita...</p> + +<p>—Digamé... ¿no es una pardita de ojos grandes +que cuando lo miran a uno, parece que l'hiciesen +cosquillas?...</p> + +<p>—¡Qué pardita ni qué demonches, compañero!... +¡Juanita es la hija del confitero e la esquina, +che, una rubiecita como de quince años que +da las doce antes de hora!... ¡Si la viera en eso<span class="pagenum" id="Page_95">[Pg 95]</span> +de que se pone su pollerita celeste y sale a pasiar +el hermanito!...</p> + +<p>—¡Bueno!... Pero también es un atrevimiento, +compañero, pensar que un confitito d'esa laya +pueda cáirle entre los dientes... Yo no me hallo +en ese caso, ¿sabe?... A mí, la que me tiene penando +es una pardita bizarrota, che, carnudita +com'una ciruela y con su modito y un aire que parece +de raina...</p> + +<p>—¿Y cré que siendo pardita lo va'querer si lo +ve vestido e negro?... ¡P'cha qu'es inocente!... +¡Si aura pa las pardas no valemos ni fóforo!... +Ellas lo que quieren son italianos ú ingleses y a +los negros ni nos miran...</p> + +<p>—¡No diga!...</p> + +<p>—¡Mire!... Crealé a un hombre que sabe... +Quand'un negro se pesca aura una morena o alguna +parda, le lleva el apunte... ¡hay que desconfiarle, +che!... Los negros tomamos borra y ni +olemos el café... Me conchavé vez pasaba en casa +de unos franceses y les caí a la cuenta en gracia +porque m'empezaron a'cer colita pa que formara +familia... ¡Si viese cómo busqué fogón en que +churrasquiar!... Allá, pa'quellos laos de la Recoleta +m'indicaron una morena que buscaba un pior +es nada y me le fuí con coraje... ¡La gran perra!... +¡Hast'aura me duelen los garrones de la +sentada que pegué!... ¡Vea! con ese disfraz l'único +que v'a sacar es la lengua... ¡de tanto trotiar +al ñudo!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_96">[Pg 96]</span></p> + +<p class="center p2 big1">CUENTOS DE CAZA</p> + + +<p>Como en ese momento una nube de humo amenazara +ahogarlo, mi tío Martín se echó para atrás +a fin de dejarla pasar, luego de dar vuelta sobre +las brasas el pedazo de carne que chamuscaba, dijo +con firmeza:</p> + +<p>—¡Miren, che... yo me he criado en los pajonales +y sé lo que son tigres. Bueno sería que hubiese +estado esperando, para aprenderlo, a que ustedes +vinieran del pueblo!</p> + +<p>—¡Yo no le digo eso!... Lo que le he dicho es +que ni el tigre, ni el perro cimarrón, ni ningún +animal salvaje ataca al hombre si éste no lo ataca +a él. El instinto de la fiera es huir.</p> + +<p>—¿Ve?... Eso es lo que en buen criollo se llama +macana.</p> + +<p>Y como nosotros insistiéramos en negar a las +fieras un espíritu agresivo, deseosos de oirle contar +algunas de sus aventuras,—que era bastante +reacio para referir,—él, para probarnos su tesis, +desplegó ante nuestros ojos los cuadros de la +vida salvaje en que había actuado, y la verdad es +que, impresionados por su relato o sugestionados +por las circunstancias que nos rodeaban, comenzamos +a mirar con respeto el pajonal que atravesábamos +creyendo ver a la muerte que avanzaba hacia +el campamento, ya en forma de una serpiente +de cascabel que desarrollaba sus anillos brillantes +al pie de un algodonillo florecido, ya de una yarará +que dormitaba sobre las ramas de un ceibo, acechando +la vuelta de la torcaz propietaria que andaba +por las cuchillas lamentando sus penas, o +de un yacaré que emergía de entre las aguas fangosas +y nos miraba con sus ojos sin párpados, o +de una nube de cimarrones que nos seguían hambrientos<span class="pagenum" id="Page_97">[Pg 97]</span> +y nos asaltaban furiosos, o de tigres sentados +al borde de los arroyos, entretenidos en echar +espumarajos sobre las aguas, a fin de atraer peces +para sacarlos con un manotón certero y que al +vernos se ponían de pie y batiendo los flancos con +sus colas inquietas bramaban enfurecidos.</p> + +<p>Y, no sé si serían iguales a las mías las impresiones +de todos los que rodeábamos el modesto +fogón campero donde preparábamos nuestra comida +y que poco a poco se había ido apagando, +pero en esos momentos envidiaba a las bandadas +de siriríes que pasaban por sobre nosotros en viaje +hacia la costa del bañado.</p> + +<p>—Sí, che, con el tigre no se juega, sobre todo +cuando es cebado. Entonces es feroz y más audaz +que el mismo yacaré, que es capaz de venirse sobre +uno hasta fuera del agua, buscando llevarle +aunque sea una mano. Siempre me acordaré de +un suceso que me impresionó en cierta excursión +que hice al Mocoretá, como quien dice a la patria +de los guazuviráes y de los ciervos. Almorzaba +en el rancho de una familia correntina, cuando +de repente oigo unos quejidos y unos sollozos que +me alarmaron.</p> + +<p>—¿Qué es eso?</p> + +<p>—No te asustés, que no es nada—me dijo una +de las muchachas, con esa familiaridad guaraní +que no conoce el usted y con esa tonadita que da +a la frase suavidades de terciopelo.</p> + +<p>—¿Cómo que no es nada...?</p> + +<p>—Es un gringo que está llorando a su compañero... +Eran dos que pidieron hacer noche en la +ramada y vino un tigre cebado y se llevó a uno...</p> + +<p>Y como en ese momento se oyera un ruido sordo, +que venía del pajonal, mi tío se interrumpió y +exclamó con toda naturalidad, tanta quizás como +la de la joven correntina de su relato:</p> + + +<p>—Es una banda de chanchos del monte que marcha +en retirada... Seguro que atrás viene algún +tigre cebado... ¿Quieren que lo veamos?</p> + +<p>Confieso que en mi vida me he puesto de pie +con mayor celeridad ni con más gusto.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_98">[Pg 98]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">NOTAS DE VIAJE</p> + + +<p><span class="smcap">En mi pueblo</span></p> + +<p>Recostados en la borda del vapor mirábamos +las barrancas de Fray Bentos, y el ilustrado conferencista +italiano, que era mi compañero de viaje +y que conmigo volvía del Alto Uruguay entusiasmado +con los cuadros inimitables con que la naturaleza +había deslumbrado nuestros ojos, ensayaba +por la quinta vez una conversación que no +prosperaba:</p> + +<p>—¿Qué mira?...</p> + +<p>—Nada... ¿ve, allá lejos, adonde parece que +se juntan aquellas dos líneas oscuras que cierran +el horizonte?... ¡Bueno!... Pues sabrá que esas +líneas no se juntan y que ahí, frente a ese gran +manchón de luz que reverbera sobre el agua, peleando +con la sombra costanera, se abre cancha entre +ceibos y espinillos, festoneado de juncos y de +achiras, un arroyo pintoresco y que a orillas de él +en un recodo precioso celebrado por prosadores +como Sarmiento y poetas como Andrade y Gervasio +Méndez, se halla el pueblo donde nací...</p> + +<p>Y el ilustrado extranjero, templándose en mi +tono, repuso:</p> + +<p>—¡Hombre!... Yo nunca he pasado cerca de +mi aldea sin emocionarme... La veo chiquita, con +su caserío despintado y con sus calles tortuosas y +polvorientas, pero me parece tan grande y tan linda...<span class="pagenum" id="Page_99">[Pg 99]</span> +A uno le sucede con la aldea como con la +novia... ¿Cómo se llama su pueblo?</p> + +<p>—Gualeguaychú...</p> + +<p>—¡Salute!... ¿Y es grande?</p> + +<p>—¡Tante grazie!... Un puñadito de casas, pero +los de allí creemos que son un puñado y cuando +fechamos una carta en el pueblo ponemos solamente +<em>Gchú</em>, que es una abreviatura del nombre, +pues sabiendo que es una ciudad importante nos +parece que no debe haber nadie que no la conozca... +Mi pueblo es un pueblo raro, che, y hasta +podría decirle que es una curiosidad. Las casas +parece que brotaran del bañado que lo circunda, +pero no brotan; el arroyo es caudaloso y parece +que fuera navegable, pero no lo es, porque un banco +de arena le cierra la boca con gran desesperación +del vecindario; los habitantes parece que fueran +serios y graves, pero la risa les hace cosquillas, +y el espíritu bromista que les anima lo encontrará +usted traducido en las enseñas del comercio, +que son verdaderas joyas de contrasentido, y en +las veletas que coronan las casas, pues hay tantas, +que constituyen otra peculiaridad, llegando a hacer +creer que es allí preocupación del público saber +todos los días de qué lado sopla el viento... +¡Vea! Allí hasta el nombre chasquea; acabo de +pronunciarlo y usted creyó que le había atado un +estornudo a la cola...</p> + +<p>—Pero... qué, ¿no estornudó?</p> + +<p>—¡No me embrome, che! Yo no sé jugar con las +cosas de mi pueblo...</p> + +<p>—¡Gua-le-guay-chú!... Parece un rompecabezas +el nombre.</p> + +<p>—¡Parece... pero no lo es! Su paisano Mantegazza +cita a mi pueblo en su <em>Fisiología del Amor</em>, +diciendo que en sus alrededores observó una escena +entre dos caranchos, que lo conmovió por su<span class="pagenum" id="Page_100">[Pg 100]</span> +ternura y sepa, sin embargo, que esos pájaros son +el símbolo de la crueldad y del egoísmo, y que son +golosos de los ojos lindos y que en Gualeguaychú +abundan éstos como las aromas y las mosquetas... +Pero, no toquemos este asunto porque “es pa pior”, +como decía Jesucristo, según el cuento salteño.</p> + +<p>Y allá nos fuimos ambos río arriba y cuando nos +encontramos en mi caserío nativo, el día nos fué +corto—a él, para comprobar mis aserciones por +propia observación, y a mí para rememorar la lejana +niñez y evocar aquélla mi vida de muchacho +callejero y mataperros, o de adolescente soñador y +pretencioso.</p> + +<p>En una callejuela suburbana, frente a un viejo +cicutal que rodeaba dos higueras arruinadas,—un +tiempo mi gimnasio y hoy seguramente el de otros +desarrapados de mi estofa,—esperaba la hora de +su derrumbe la azotea centenaria donde estaba la +escuela.</p> + +<p>Y sin quererlo me colé por la puerta desvencijada +y eché la vista adentro.</p> + +<p>Allí estaba el maestro con su cara grave y seria +como la de un personaje con proyecciones en +la historia, con el brazo armado con la tiza, y más +allá, la muchachada desgreñada, descalza y cara +sucia, como en mi tiempo, con los calzones a medio +sostener por un tirante y con la bolsa de cotín +suspendida a un flanco y que a la vez que +arma de guerra era continente de cuadernos borroneados, +de gramáticas y catecismos desencuadernados +y de pizarras de bordes carcomidos por +las contingencias de la vida.</p> + +<p>En ese momento repetía su eterno problema: +“Diez cajones de velas, a un peso cada cajón, ¿cuánto +importan?”. Y arrastrado por mis recuerdos escolares, +contesté maquinalmente como en mi tiempo +lo hacía, y hasta con el tonito conque deben contestarse<span class="pagenum" id="Page_101">[Pg 101]</span> +esas preguntas: “Diez cajones de velas, a un +peso cada cajón, importan diez pesos...”. Oigo todavía +la risa de la muchachada y veo la cara de +asombro del viejo maestro, que no reconociéndome +como a uno de los calculistas de su fabricación, +me tomó por un bromista callejero y me señaló la +puerta con ademán colérico, mientras llamaba al +orden a sus discípulos dando palmadas sobre la +mesa.</p> + +<p>Al pasar por un rancho sin revocar, flanqueando +por el cerco de palo a pique, cuyos intersticios rellenaban +jazmines y mosquetas, y ver la ruinosa +ventana del mojinete, que aún luchaba por no abandonar +el muro agrietado, algo como una brisa perfumada +me acarició: y allí estaba mi novia de los +quince años, y la veía en la alta noche luminosa +mirándome por el postigo entreabierto, mientras +yo, pisando en un ladrillo saliente, que aún persiste, +pulsaba mi guitarra decidor. Busqué con +las vista a la chinita que tan cruel fuera conmigo +y con ella misma y la encontré, como siempre, sentada +bajo el naranjo secular que sombrea su patio, +rodeada de claveles y alelíes que desbordaban +de los mohosos tiestos alineados; pero no era ya +aquel botón de rosa que tanto codicié... Jugaba +distraída con su pichicho favorito y me miró, al +pasar, indiferente... la pobre china gorda y olvidadiza.</p> + +<p>Caía la tarde—la poética tarde de mi pueblo, +que nunca he de olvidar—y fuí a visitar en su +despacho al señor jefe político, y como es natural, +no lo encontré.</p> + +<p>Sentéme en un viejo sillón de damasco punzó, +que conocía desde la infancia como perteneciente +a un mueblaje regalado por Urquiza en tiempos +casi históricos, y lo hallé a él y a sus coetáneos, +que adornaban la sala, gozando de salud +precaria, pero viviendo todavía. Por la ventana<span class="pagenum" id="Page_102">[Pg 102]</span> +entreabierta miré hacia la plaza y vi en su lugar +aquellos bancos tan viejos como el pueblo, el paisaje +y las casas que la rodeaban: todo parecía petrificado. +Mi imaginación retrocedió treinta años +y evocó la figura de los vecinos más respetables. +Ninguno faltó a la lista y todos estaban en sus +asientos preferidos, hasta sin cambiar de ropas. De +repente, una música que parecía venir desde muy +lejos llegó hasta mis oídos, y al mirar por la ventana, +vi alineada en la vereda tocando la retreta, +aquella banda que hizo mis delicias durante las +serenatas callejeras: allí estaba el negro Lechuza +con su redoblante legendario, el bombardín Pascualetti, +el pistón Andresito y los cobres abollados +que gemían de memoria el “Sueño de un Jazmín”, +mestizado con algo de “La Ganga”... Y sentí frío +ante aquellos vecinos y aquellos músicos que, según +mis cuentas, debían ser difuntos, y, sin esperar +al funcionario policial—que temí fuera otro +trasgo,—me encaminé al hotel en busca de mi +compañero.</p> + +<p>—¡Hombre!... ¿Sabe que tenía razón?... Su +pueblo es el pueblo más raro que he conocido. Me +he encantado recorriendo las calles y mirando las +enseñas del comercio y las veletas que adornan los +edificios... Éste es el país de los simbolistas y de +los contrastes estupendos, y cada una de esas figuras +de lata que sirven de enseña es un poema +humorístico de sabor original. Sobre una sombrerería +hay una gran chancha pintada de azul y debajo, +con letras amarillas, dice: “A la cotorra calavera. +Se planchan sombreros de felpa y se +achican”. Le pregunté a un señor que se detuvo a +mirarme cuando yo copiaba el letrero y lo gozaba +a mis anchas, el significado de la palabra “achicar” +y me contestó con aire de asombro que quería +decir “empequeñecer el diámetro de los sombreros<span class="pagenum" id="Page_103">[Pg 103]</span> +de felpa”, para que pudieran usarlos los herederos +cuando habían sido más grandes que su cabeza +la de los causantes; y agregó, como por vía +de ilustración, que “en Gualeguaychú se conservaban +con respetuoso cuidado algunos sombreros +de felpa que habían brillado con el sol que alumbró +a los libertadores”. En frente de esta enseña se +ve otra formada por un vasco fumando su pipa +y calzado con alpargatas: señala una “Peluquería +del Gran Napoleón” y mira a un indio en la actitud +de disparar su flecha, a cuyos pies se lee: +“En esta botica se despacha también de noche”. +En una cajonería fúnebre hay un avestruz de lata +que tiene una expresión risueña y, en un almacén +de comestibles, un indio descansando en su +maza y con las piernas cruzadas, contempla a una +mujer que, soplando en un largo clarín, brota de! +techo de una carbonería... He visto también un +ciervo sobre una tienda titulada “La Joven Italia”, +una tortuga roja sobre una empresa de mensajería +llamada “La Rápida”, un gallo sobre un almacén +de música y una estrella arriba de una zapatería, +como diciendo que el que se calza allí ve +la marca de fábrica en todas partes y a todas horas; +y este hotel en que estamos se llama “del Vapor” +y su enseña es un cazador disparando su escopeta +y mirado con estupefacción por un perrito +rengo... y por un puñado de angelitos que salen +de entre una bota.</p> + +<p>—Mire, amigo... este pueblo es un canto a la +risa y sus hijos deben impedir que el espíritu modernista +le quite su cómica expresión risueña... +Vea el letrero que he copiado en el gran almacén +de “El Pobre Diablo”: “Se venden clavos, tachuelas +y otros comestibles”.</p> + +<p>—Eso no es nada, che. Mire hacia el oeste, por +esta calle en que nos hallamos ¿qué ve?</p> + +<p>—Un paseo público... ¡Qué lindo efecto! Parece +una decoración de teatro imitando un paisaje +de montaña...</p> + +<p>—Bueno. Otro chasco. Parece un paseo público, +pero no es: ahí está el cementerio, donde debían +descansar los habitantes muertos.</p> + +<p>—¡Ah!... Que no lo usan...</p> + +<p>—Sí... lo usan para enterrar a los niños que +mueren o alguno que otro extranjero que no se +ha aclimatado todavía... Mire. Usted lo creerá +o no lo creerá, pero es cierto: persona que llega a +cumplir cincuenta años en esta localidad no muere +más. La gran curiosidad local es esa islita que +hay frente al muelle: es el lugar obligado desde +1848 en que la estrenó Urquiza para celebrar los +banquetes de resonancia, aquéllos raros que se dan +a algún personaje de campanillas que llega y del +cual esperan algún beneficio los del pueblo, aunque +sepan que si el tal es conterráneo les prometerá +el oro y el moro mientras come y después no +les dará ni las gracias—y desde entonces es tradición +en Gualeguaychú que el honor más grande +que se puede discernir a un mortal en el mundo es +darle “un banquete en la isla”.</p> + +<p>—¿Y a usted le han dado alguno?</p> + +<p>—¿A mí?... ¡No faltaba más! Ni siquiera +me'han convidado para asistir a los pocos que se +han dado desde que yo tengo memoria. ¿Qué cree +usted, che, que son los banquetes en la isla?...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_104">[Pg 104]</span></p> + + + +<p class="center p2 big1">¿A MÍ?... ¡CON LA PIOLITA!</p> + + +<p>—¡La gran perra con el agente que había sido +desvergonzao y ligero p'al cuchillo! ¡Caray! Se +necesita ser corajudo pa'tajar así una sirvienta, +en plena calle, haciéndola olvidar a la pobrecita<span class="pagenum" id="Page_105">[Pg 105]</span> +de que tal vez su patrona l'haiga mandao apurada... +u de que puede verla el patrón!... ¡Y mírenlén +el modito a la indina y cómo le juega sonrisitas y +parpadeos al vigilante! ¡P'cha con las mujeres, amigo, +que s'están poniendo peligrosas pa los particulares! +¡Dentro e poco se me hace que va ser cosa e cerrar +los ojos y ni mirar p'atrás, cada vez que una +tentación comience a quitarle el sueño!... ¡Lo que +es a mí no me han de agarrar ni a bola, cuantimás con +miga e pan!... Sin dir más lejos y en buena hora lo +digo, ¿no le tengo echao el ojo a una negrita d'esas +que son com'una cosquilla y con ser que me lleva +l'apunte, no le ando juyendo al calse, sin animarmelé?... +¿Y qué me le v'y animar con esto que +uno está viendo?... ¿Ve?... ¡Si Roca fuera +otr'hombre y entendiera su deber, se ocuparía de +los pobres y no dejaría qu'estos locos, que por ser +autoridá no respetan prenda'jena, metan pierna +adonde quiera!... ¡Y vea a la sirvientita, cómo +l'echa leña al fuego con esa paradita como de quien +dice adiós, pero que se va quedando y con ese meneíto +de las polleras y ese jueguito convidador!... +¿Pero quién diablos les enseñará a estas diantres +a orejiar su naipe de semejante manera? ¿A'nde +aprienden a frairle l'alma a un cristiano sin pedirle +ni permiso?... Y el pobre vigilante, veanló cómo +s'encoge y s'estira creyendosé hombre suertudo, +mientras la chinita inocente lo maneja como quiere... +¡Juna perra que es sonso el hombre cuando +uno lo ve de cerca!... ¡Y decir que todos somos +ansina y que al más toro lo hace cabrestiar una +mocosa cuando le muestra los dientes...! ¿Y a +qué patiar contra el carro ni meterse a corcobiar, +si todo a de ser pa pior y le han de ganar el lao? +¡Bah!... ¿Y pa qué ser vigilante, ni comisario, +ni presidente, si a todos nos cabe el lazo y todos +clavamos l'aspa, cuando nos llega el momento?... +¡No!... Lo qu'es a mí, con la piolita... y el +que corte de mi asao que guarde muy bien la mano +si la quiere conservar... ¡Yo seré un triste carrero, +pero e'morir en mi lay!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_106">[Pg 106]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DEL MISMO PELO</p> + + +<p>—¿Ves?... Eso es lo que a mí me revienta y así +se lo dije a Julio el otro día: si no quieren que a +este país se lo llev'el diablo, eviten las mescolanzas, +che...</p> + +<p>—¿A qué Julio?</p> + +<p>—¿Cómo a qué Julio... A Roca... ¡Si hemos +llegado al extremo, che, de que ya no se respeta +nada aquí! Ya ni hay antecedentes, ni nombre, +ni posición que no sirva d'estropajo a los advenedizos +y hasta la misma crónica social de los diarios +se ve invadida por el canallismo más depravado... +Todo está hecho un revoltijo... Derrepente +ponen de concurrente a una fiesta o al tiatro—¡en +pleno mes de abril!—y te colocan entre +unos apellidos que'están oliendo a cebolla o a liencillo, +cuando no te dan como presente en unos casamientos +o funerales vergonzosos.</p> + +<p>—¡Qué me vas a decir d'eso, che!... Figuráte +que aquí donde me ves, h'estado anoche, según +los diarios, nada menos qu'en el casamiento de +una hija de cierto inglés que nos compró la estancia +l'año pasado... Un verdadero cualquiera que +casi ni sé cómo se llama! Imaginate qu'es un hombre +de andar en trangüay!...</p> + +<p>—¿Qué me decís?... Esta jugada es como para +juntarla con la que le hicieron a mi tía... +Querés creer que la metieron entre las concurrentes +al Politeama... ¡Figuráte el madrugón!</p> + +<p>—¿Y vos todavía no te has hecho ver en el +tiatro?</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_107">[Pg 107]</span></p> + +<p>—¿Yo?... ¡No faltaba más!... Para mí las +veladas comienzan con la Ópera, che, y soy fiel a +la tradición... Yo no tranzo... ya saben todos +que si no se me ve allí es porque no estoy...</p> + +<p>—A mí me pasa igual... ¿Sabés qu'este año +va'seguir la moda del pasado, tan cómoda y tan +chic?... No será elegante entrar al tiatro sino en +los entreactos...</p> + +<p>—¡Es natural! La sala es para los músicos y +la gente para la cual el espectáculo es una novedá... +Yo, che, te lo digo con franqueza, no pienso +abonarme... Buscaré algún amigo con quien +turnarnos para la entrada, ¿sabés? y con mostrarse +uno un poco y después estar para la salida... +¡se hace la noche!... ¡Quién se aguanta tres horas +de función!</p> + +<p>—¡Es una barbaridá!... Yo también ando +buscando con quien hacer patota, y conforme'encuentre +me ligo y con una soncera hago mi noche...</p> + +<p>—¡Ésa es otra, che!... ¡Esta gente nos está +desollando con los precios!</p> + +<p>—¡Qué bárbaros, no!... ¡Y decir que a uno +en su misma patria, como quien en su casa, lo están +esquilmando!... ¿Ves? Eso le debías decir a +Roca... ¡ya que sos tan amigo!...</p> + +<p>—Si se lo he dicho mil veces, che!... Pero parece +qu'el hombre vivies'en las nubes... ¿Vos te +crés que hace caso de consejos?... ¡Preguntale a +cualquiera e los ministros y verás!... ¿Y?... +¿Che?... ¿Nos asociamos p'al jueguito'e las entradas?</p> + +<p>—¿Y si no?... ¡Pa qué somos de los que no nos +cortamos, aunque nos acollaren con un pelo!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_108">[Pg 108]</span></p> + +<p class="center p2 big1">¡QUÉ SUERTE PA LAS DE MIGUENS!...</p> + + +<p>—No, mi tía... no juzgue así las cosas del corazón, +ni califique de capricho pasajero el sentimiento +que me domina... Mire qu'es cosa seria...</p> + +<p>—No me hagás réir, Pituco... ¡que tengo el +labio partido!... ¿Vos, con cosas serias?... ¿Pero +sabés lo qu'estás diciendo?</p> + +<p>—Haga el favor de atender, mi tía y dejemé +que la hable al alma, ¿quiere?... ¿Nunca le han +hablao al alma a usted?</p> + +<p>—¡No, che!... Tu tío no habló jamás sino en +criollo y esta lengua parece que no se presta...</p> + +<p>—¿Qué no?... Vea... Ust'está diciendo a gritos +que hast'ha óido hablar los mudos... Si aura +mismo y con ser que soy su sobrino, l'estoy tomand'un +olorcito que casi casi no es de tía sino de +moza garrida.</p> + +<p>—¿Sabés que sos adulón, Pituco, y que m'están +dando ganas de crer que te se't'está quemando algo?... +¡Mirá si fuese verdad! ¡Qué suerte pa las +de Miguens!</p> + +<p>—¿Cómo pa las de Miguens, tan luego?... ¿Y +por qué?...</p> + +<p>—¡Es un refrán, hijito!... No hagás caso... +ni creas qu'es por lavarte la cara!... Es un refrán +de familia, ¿sabés?</p> + +<p>—¡Bueno!... ¡Vea!... Yo sé que le ha llegao +el run-run y no tengo por qué ocultarle qu'es +cierto... Me tienen mal, mi tía, y es por eso que +busco el calorcito'e la familia...</p> + +<p>—¡Se conoce!... ¿Será por eso que has volado +de tu casa?...</p> + +<p>—¡Atienda!... Yo sé que me v'a dar la razón... +¿Sabe por qué me separ'é la familia y me<span class="pagenum" id="Page_109">[Pg 109]</span> +salí a vivir solo, armando el bochinch'el siglo?... +¡Bueno!... Todo fué por esta cosa que me tiene +trastornao. En casa me augaba, estando tan lejos +d'ella... Piens'en lo qu'es la distancia, mi tía +y tengamé lástima y no pegue de hacha... Me parecía +que hast'el aire me faltaba en aquel barrio +tan triste... como son todos los barrios que no +son el barrio d'ella... y aquí me tiene buscando +acercarmelé...</p> + +<p>—Pero ésas son muchachadas, Pituco... ¡Eso +no es amor!...</p> + +<p>—¿Y cree que yo sé lo'qués, ni m'he puesto a'veriguar?... +Yo lo que sé, mi tía, es que no vivo +tranquilo cuando no la estoy mirando y que d'el +lado qu'ella vive, hast'hallo más lindo el cielo y +me parece qu'el aire que ha pasao por su casa tiene +un cierto no sé qué... que no tienen otros aires... +¿Usted no ha querido nunca, mi tía?</p> + +<p>—Mirá, Pituco... No seas atrevido...</p> + +<p>—No me diga Pituco, ¿quiere?... Llamemé +por mi nombre... Mire qu'estamos hablando de +cosas serias... ¡No se olvide!...</p> + +<p>—¿De cosas serias?... ¡Qué suerte pa las de +Miguens!</p> + +<p>—¿Pa las de Miguens?... ¿Y por qué?...</p> + +<p>—Ya t'he dicho que no hagás caso... Es un refrán +de mi tiempo ¿sabés?... como aquél del mate +de las Morales que nunca llegó a cebarse... +¿No sabés quiénes eran las de Miguens?... Cuando +lo sepás te v'a gustar el cuentito... ya que te +gusta hasta el aire que te viene desde ella... Las +de Miguens eran las tías del tesoro con que soñás... +unas muchachas que tenían talón de fierro +y llegaron a ser famosas por su afán de divertirse. +Ya se sabía en Buenos Aires, che, que no había +velorio, casamiento, bautizo, comida, entierro, +misa ni el diablo... en que no estuvieran las de<span class="pagenum" id="Page_110">[Pg 110]</span> +Miguens... ¡Era una cosa bárbara! ¿Había un +enfermo en una casa?... Las de Miguens iban de +visita a indagar cómo se hallaba. ¿Había una misa +en el sur y otra en el norte y un baile en el +oeste y una comida en el puerto, a bordo de algún +barco y un bautismo en Flores?... Pues, hijito... +las de Miguens se hallaban en todas partes +alegres, contentas, comiendo bombones y sándwiches +a dos carrillos, tomando chocolate y comiendo +naranjas o sandías o tomando leche... +Jamás ni nunca se supo que a ellas les hiciese daño +nada, ni les doliera alguna cosa, ni discutieran +un menú, ni tuviesen una pena y de repente nació +entre la gente, así, de sopetón, como te ha nacido +a vos ese amor por la sobrina, el refrancito embromador... +¡Qué suerte pa las de Miguens! Quería +decir qué motivos para jaleo, qué ocasión para +salir a la calle, para jarana o para lloriqueo o para +almuerzo o para baile o para rezo... Y corrió +tanto, que una tarde estaba yo en la mercería +alemana y derrepente se le cay'una pieza de puntilla +a la dependienta y el dueño, al ver que l'abarajaba +antes de tocar el suelo, dijo con su media +lengua: “qué suerte pa las de Miguens” significando +qu'el hecho podía ser motivo para que vinieran +a la tienda... ¿Y quién te dice, hijito, qu'en +eso las veo entrar a Panchita y a Celestina—qu'eran +las mayores—con aquel aire de inocencia que +tenían?...</p> + +<p>—¡Bueno! El cuentito es lindo, mi tía, como +todo lo de usted... pero yo no he venido a visitarla +para que me enseñe historia—para eso me hubiese +ido a lo de don Bartolo o a lo de don Vicente +López,—sino pa pedirle que me ayude'n esta empresa +en que se juega mi vida... Invitelás a comer +cualquiera d'estos...</p> + +<p>—¿A quién? ¿A las de Miguens?... ¡Pues no +faltaba más! ¡Mirá si lo sabe tu mama!... ¿Cómo +te imaginás, Pituco, que yo pueda contribuir +a qu'entrés en el refrán, vos... el hijo, nada menos +que de mi hermana, que—¡Dios me perdone si +m'equivoco!—hasta creo que fué la inventora del +refrán?...</p> + +<p>—¿Y qué tiene?... Yo, que soy el hijo y usted +qu'es mi tía, le agregaremos la cola y la cosa +quedará en familia... La vieja podrá decir con +justísima razón: “!Qué suerte pa las de Miguens... +y para mh'ijo Pituco!”</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_111">[Pg 111]</span></p> + + + +<p class="center p2 big1">SIEMPRE AMIGO</p> + +<div class="blockquot"> + +<p>Haz a otros lo que desees que +los otros hagan contigo.</p> +</div> + + +<p>Nos conocimos en Ranchos, antes de que este +pueblo se modernizara cambiando su nombre, lo +que equivale a decir que, por lo menos, una decena +de años nos separa del tiempo aquél en que +yo, que solía visitar a unos parientes avencindados +frente a la plaza, y él, modesto perro del cura, +simpatizamos cambiando nuestro primer saludo.</p> + +<p>Era la casa de mis parientes, un viejo edificio, +de dos departamentos que se abrían a un patio común. +El de la derecha lo ocupaban éstos, y el de +la izquierda, un viejo sastre con su esposa.</p> + +<p>—¿Por qué tienen cerrada la puerta, de calle, +comadre? Esto huele a convento...</p> + +<p>—Es por unos días no más, compadre... Los +vecinos tienen una perrita que adoran, como que +es monísima y muy fina, y temen que se les vaya +a la plaza de enfrente, a <em>mataperriar</em> con el perro +del cura, que es de lo más bandido que hay en +el pueblo...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_112">[Pg 112]</span></p> + +<p>—Ave María Purísima, mujer... Y por eso...</p> + +<p>—¡Qué querés, che!... ¡Son tan buenos los +vecinos, que con placer le hacemos el gusto, a'nque +nos importe un sacrificio!</p> + +<p>Y la bondadosa de mi comadre, que era tronco +de una numerosísima familia, se fué a +sus quehaceres y yo quedeme holgando en el ancho patio, +hasta que las sombras de la noche me llamaron al +descanso. La primera claridad del día hallóme ya +despierto, como todos dormían aún, me encaminé +a la puerta de calle para recrearme con el espectáculo +curioso del despertar de una población, +que es agradable contemplar cuando uno no tiene +otra cosa con qué matar el tiempo.</p> + +<p>Las calles comenzaron a animarse. Allá a lo lejos, +cruzaba algún carrito de chacarero que con +el chirrido de sus ruedas desengrasadas despertaba +los ecos, o la jardinera del panadero, deslustrada +por las lluvias y de repente, como emergiendo +de la llanura verde en que a no mucha distancia +de mí se perdía la calle, vi aparecer un perro de +lindo porte y buena talla, que con la cola en alto +y trotando ágil, aunque reposado, se dirigía hacia +mí.</p> + +<p>—Ése ha de ser el perro del cura que tanto los +preocupa a mis parientes y a sus vecinos, pensé; y +seguí mirando, distraído, su aire de calavera, que +contrastaba singularmente con el que debía tener +si era él quien yo creía.</p> + +<p>El perro continuaba avanzando y veía ya las +manchas de su cuero, el brillo de sus ojos que me +miraban maliciosos y hasta me pareció escucharle +los comentarios que rezongaba:—¿Qué hará ése, +nada menos que en casa de mi novia?... ¡Ah! ¡Es +gente nueva!...</p> + +<p>Me fué simpático. Cuando llegó a unos veinte +pasos se bajó prudentemente de la vereda, como<span class="pagenum" id="Page_113">[Pg 113]</span> +para evitar una sorpresa de parte de sus enemigos +o de mí, a quien lógicamente me suponía un +aliado de ellos, por lo menos, y tomando el medio +de la calle con disimulada serenidad, siguió su camino, +mirándome de soslayo.</p> + +<p>—¡Pichicho!... ¡Pichicho!...</p> + +<p>Le pareció una burla y se hizo el desentendido, +aun cuando yo le había sorprendido una tiernísima +mirada hacia el interior de la casa en el momento +de enfrentar a ella.</p> + +<p>—¡Seguramente! ¡Éste es el perro del cura... +el famoso perro del cura... esa miradita lo traiciona... +¡Pichicho!</p> + +<p>Se detuvo asombrado como diciendo:</p> + +<p>—¿Pichicho a mí? ¿De la casa de mi novia?... +¡Hum!... ¿Se tratará de un loco, de alguna alma +compasiva o de un traidor?</p> + +<p>—¡Pichicho!... ¡Pichicho!</p> + +<p>Me miró a la cara y comprendió con su finísimo +instinto, que yo, aunque era de la familia de +mis parientes y vecino de los viejitos, patrones de +su novia, era un hombre honrado, que no me metía +a contrariar los amores de nadie.</p> + +<p>—¡Pichicho!... ¡Pichicho!...</p> + +<p>Lamió mis manos con zalamería, me golpeó las +piernas con la cola y metiendo el hocico por la +rendija de la puerta aspiró con fruición el aire +que le llegaba del interior de la casa y le traía quizá +el aliento de su amada.</p> + +<p>Conmovido por su ternura, abrí la hoja de la +puerta, invitándole a entrar. No podía creer en +dicha semejante y me miraba como preguntándomé +si aquello no era un sueño o una infame traición. +Me acarició, me observó bien y cuando se +cercioró de mis buenas intenciones a su respecto, +se coló con presteza, lanzándome una última mirada +en que leí clarito:</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_114">[Pg 114]</span></p> + +<p>—Por su madre, compañero... ¡no me vaya a +reventar!... ¡Mire que la aventura es peligrosa!</p> + +<p>No habían transcurrido dos minutos, cuando +oí un tropel en el interior de la casa y al viejito +que gritaba:</p> + +<p>—¡El perro del cura! ¿Pero quién diablos le ha +abierto la puerta?</p> + +<p>Como un relámpago pasó por delante de mis +ojos el galán audaz, seguido por su amada, que +haciéndose la temerosa se encaminaba con él hacia +el alto yuyal de la plaza:</p> + +<p>—¡Corré, mi vida, que el viejito es muy bruto +y nos va a pegar!... Yo, entre que me pegue él +y pegués vos... aunque sea un mordiscón que me +sepa a beso... ¡te elijo a vos!</p> + +<p>Y en la carrera se perdieron entre el tupido +pastizal, mientras el viejito y la viejita, a medio +vestir, llegaron a la puerta azorados y encontránse +conmigo, exclamaron como en un sollozo:</p> + +<p>—¿No vió?... El perro se llevó la perrita...</p> + +<p>—¡Ah!... ¡Sí!... ¡Ahí en esa plaza los vi +perderse!...</p> + +<p>Y ambos miraban el alto yuyal, que en ese +momento iluminaban los rayos del sol naciente y +agitaba mansamente la brisa matutina, con ojos de +verdadera angustia.</p> + +<p>Solíamos después hallarnos en las calles del +pueblo con el perro del cura y jamás pasaba por +mi lado sin detenerse a mirarme, meneando el +rabo:</p> + +<p>—¡El buen amigo!... ¡Qué dicha volverlo a +ver!... ¿Y qué tal? ¿Cómo andan las cosas por +allá... por la sastrería?</p> + +<p>Y ayer me ha reconocido, aquí en las calles, +malgrado las injurias de los años, cuando yo ya +no le conocía y había hasta olvidado la galante +empresa en que le ayudara, arrastrado por la clarividencia +del futuro condensada en la máxima +que me sirve de epígrafe.</p> + +<p>¡Pobre perro agradecido!... Quizá ni la perrita, +que tanto amó, existe ya más ni en su memoria, +y, sin embargo, persiste todavía el recuerdo +del amigo, conocido al pasar, pero siempre querido +e inolvidable!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_115">[Pg 115]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">¡EL POBRE AMIGO!</p> + + +<p class="center">I</p> + +<p>—¡Pobre Comaleras,—dijo el rubio González;—muere +con él la espuma de los jugadores del +truco del barrio de la Concepción, y los que vamos +acompañándole, podemos decir con orgullo +que llevamos a enterrar, no solamente al mejor de +los comisarios jubilados de la policía antigua, sino +también a un hombre que jamás le disparó a un +real envido, teniendo las treinta y tres de mano!</p> + +<p>—¡Hum!... No solamente era toro Comaleras—exclamó +un viejito que iba acurrucado en un +rincón del coche y a quien no conocíamos ni de +vista ninguno de los otros tres acompañantes, que +éramos, además del rubio González, el tuerto Cabira +y yo,—¡sino un gran corazón! Gustavo S. +Bordenave, servidor de ustedes, no ha concurrido +ni concurrirá jamás a otro entierro con un gusto +mayor que el que experimenta en estos momentos. +¡Pobre Comaleras!</p> + +<p>—¿Me permite, señor Bordenave?...—replicó +Cabira, sonriendo de la extraña manera que le +permite hacerlo la parálisis facial que lo caracteriza, +pero con un tono que no dejaba dudas respecto +a su intención de protestar con toda formalidad.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_116">[Pg 116]</span></p> + +<p>—¡Ahórrese los reproches, señor... Mis palabras +hacen justicia a las virtudes de nuestro amigo, +aun cuando se presten tal vez a una interpretación +aparentemente desfavorable...</p> + +<p>—¡No!... Es que con gusto no se concurre al +entierro de nadie...</p> + +<p>—Así es, señor mío... generalmente; pero en +el caso sub-júdice de Gustavo S. Bordenave, concurren +circunstancias que lo hacen excepcional, +como lo verán ustedes.</p> + + +<p class="center">II</p> + +<p>Aunque les parezca extraño, dados los rasgos de +mi personalidad actual, yo he sido un funcionario +municipal de cierta categoría, a los efectos del +sueldo, condición única que puede establecer diferencias +entre los empleados públicos. En ese entonces +tuve la suerte de conocer a fondo a mi amigo +Comaleras y la desgracia de que apareciese en +mí el asma que me acompaña, ayudándome a formar +la molesta entidad del Gustavo S. Bordenave +de la actualidad. Los médicos ni yo, la conocimos +al principio, y se creyó que era una notificación +de la muerte, que me dijera con tan extraño +lenguaje: “Gustavo S. Bordenave, a usted me lo +llevaré tironeándole del corazón”. Una tarde pasaba +de mi despacho a la tesorería, cuando me topé +de manos a boca con Nicanor.</p> + +<p>—¡Hola!... ¿Tú, por acá?...</p> + +<p>—Sí, mi querido amigo. Acabo de ser jubilado +en la policía, y como no puedo acumular dos sueldos +nacionales y he menester de aumentar mis entradas +porque me he quedado viudo y sin hijos y +mis necesidades han crecido por consiguiente, tenderé +mis líneas aquí, en la municipalidad... El intedente, +que es amigo, correligionario y pariente,<span class="pagenum" id="Page_117">[Pg 117]</span> +me quiere ayudar... ¿No sabes de alguna vacante +a producirse o que sea fácil producir?... Con +placer sería tu compañero.</p> + +<p>—No lo serías por mucho tiempo... exclamé +imprudentemente.</p> + +<p>—¿Por qué?</p> + +<p>—¿Pero, qué, no ves?... ¡Si me estoy muriendo +del corazón! Los médicos ya me han sentenciado, +che!</p> + +<p>—¿Qué me dices?... ¡Pero si parece mentira! +¿Y tienes buen sueldo?</p> + +<p>—¡Cómo no!</p> + +<p>Y le declaré todas las peculiaridades de mi empleo, +confiándole hasta ciertas facilidades que tenía +para aumentar mis entraditas, con sólo crear +pequeñas dificultades en las tramitaciones. ¡Pobre +Nicanor!... ¡Cuánto y cómo se contristó y hasta +dónde llevó su interés por el viejo amigo que les +habla en estos momentos verdaderamente solemnes! +Dos días después, el intendente se dignó llamarme +a su despacho y con esa seguridad envidiable +que da la superioridad jerárquica, me dijo, +casi tuteándome:</p> + +<p>—Vea, Bordenave... Me han dicho que usted +está muy enfermo del corazón y deseo conocer la +verdad... Tengo un amigo a quien quisiera servir +y no me gustaría defraudar sus esperanzas, +prometiéndole algo que no le cumpliera... Se trata +de un amigo suyo... de Nicanor Comaleras, +¿sabe?... Me ha informado de que usted es casi +un cadáver y me ha pedido que en caso de quedar +vacante su empleo, él desearía que se lo acordara +y como el pobre es tan bueno y tan amigo, quiero +servirlo... Vamos a ver, ¿qué le han dicho los +médicos?</p> + +<p>—Dicen, señor, que parece haber algo cardíaco +y me han recomendado resignación...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_118">[Pg 118]</span></p> + +<p>—¡Ah, bueno!... ¡Entonces no hay vuelta, +Bordenave! ¡Mire! Voy a decirle a Nicanor que +espere el desenlace y que esté seguro... ¿no le parece?... +Así conciliamos todo...</p> + +<p>Y con esa oficiosidad que tan bien sienta en un +subalterno, sea cual sea el ítem del presupuesto +que llene con su modesto nombre, le pedí disculpara +si obstaculizaba en cierta manera sus deseos.</p> + +<p>Desde ese día, Nicanor concurría asiduamente +a mi despacho y yo conocía en su voz y en su actitud +el interés que le inspiraba mi salud, apresurándome +a informarle sobre ella, sin exagerar +su gravedad, como podría pensarse que pudiera +hacerlo, a haber temido que el candidato, viendo +que la muerte no se apresuraba a coadyuvar a sus +fines, hiciera fuerza para que su pariente y correligionario +lo auxiliase por uno cualquiera de +los tantos medios a su alcance.</p> + +<p>Tuve que ser muy discreto para no hacerme +sospechoso a sus ojos de amigo celoso, y recién +cuando su pariente y correligionario dejó de ser +mi superior, me atreví a irle informando poco a +poco de mi mejoría, así como también de que los +médicos habían descubierto que yo no era un cardíaco +sino un asmático.</p> + +<p>—Es igual, ahora... me contestó con aquel tonito +dulce que era una de sus peculiaridades, ¡es +igual!... El nuevo intendente que ha entrado es +mi adversario.</p> + +<p>No le volví a ver sino de tarde en tarde, pues +se ocupó en otra clase de asuntos y poco a poco +fuimos dejando hasta de saludarnos, a medida que +yo iba recuperándome...</p> + +<p>Ha muerto, el pobre, sin que yo pueda saber, +a ciencia cierta, si allá, en el fondo de su espíritu, +floreció alguna vez alguna sospecha respecto a mi +sinceridad cuando le informaba sobre mi salud y +poder vindicarme a sus ojos y es por ello que he +venido con gusto a su entierro, buscando la oportunidad +de declarar, como declaro ante sus amigos, +ya que no puedo hacerlo ante él, que Gustavo +S. Bordenave fué leal y honrado en sus informaciones +y que por ser cristiano y acatar la voluntad +de Dios, no lamenta haber defraudado las +esperanzas que él abrigara a su respecto...</p> + +<p>—Agradecemos, señor, dijo Cabira, sus amables +y espontáneas declaraciones, y yo, le manifiesto, +sin temor de ser desmentido, que reconocemos +en el procedimiento que usted nos ha descripto +la caballerosidad y delicadeza de aquél que ya +no es más ¡sino un recuerdo!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_119">[Pg 119]</span></p> + +<p class="center p2 big1">ENTRE DOS COPAS</p> + + +<p>—¿Y me van a mandar nada más que por ebriedad... +¡Bueno!... ¡Perfetamente! ¡No m'importa!... +Yo no soy el primer criollo que se mama +el veinticinco y tampoco'e ser el último y no +tengo vergüenza de haber solenisao el día de la +patria, no señor, no la tengo... porque gracia's'a +Dios no soy hijo e gringo y me acuerdo de qu'esta +tierra es la mía...</p> + +<p>—Mirá, che, bajá la prima... y si no es otra +cosa lo que tenés que decir, podés ir aprontando +tu linyera... ¡Estás despachao!</p> + +<p>—¿Despachao?... ¡Perfetamente! Para eso tenemos +patria, caray!... Pa que uno no pueda +festejar los aniversarios gloriosos sin permiso'e la +autoridá... Había e bajar San Martín a ver lo +qu'están haciendo... ¡Junaperra!... Le quisiera +ver la cara al viejo cuando dentrase a una comisaría—como<span class="pagenum" id="Page_120">[Pg 120]</span> +yo aura, pinto el caso—y se topara +con que ya ni siquiera se respeta al nieto e su +asistente Martínez!...</p> + +<p>—¡Loco lindo!... ¡Así me gusta un criollo!... +¡que muera borracho, pero cantando el himno +nacional!... ¿Sabés qu'estoy por largarte?</p> + +<p>—¿Largarte?... ¿No ve... En esa costubre'e +tutiar a cualisquiera por desconocido que sea, s'está +viendo que usté's de casta estranjera!... +P'cha ¡qu'es confianzudo el gringo y entonao, +másime si tiene mando, ¿no?... ¡Mire!... Así +a'nde me ve a mí, así, medio mal pergeñao y hasta +tirando p'al Veinticuatro'e Noviembre, por +haber solenisao la fiesta'el veinticinco en mi patria, +siendo como soy decendient'e prócer... sepasé +que lo h'echo con la plata'e don Bartolo y +que cuando él nos la dió para que tomáramos una +copa era porque quería que los de La Diana'e la +patria, l'hiciéramos un honor a la bandera!... ¿A +que usté con ser quien es y hasta tutiarlo a Roca +si se le pone a tiro, no ha tenido nunca semejante +voz de mando ni lo han obedecido con mayor +satisfacción!... ¡Convenzasé, señor, pa mandar +como se debe... ¡Don Bartolo!</p> + +<p>—¿Sabés, che, qu'en medio e tus locuras te dejás +cair despacito, pero con cierta elegancia y que m'estás +interesando?... ¿Y luego qué es eso La Diana'e +la Patria?</p> + +<p>—¿Qué, no sabe?... Es una sociedad que tenemos +pa saludar a los patriotas de la seción. ¡Si +hemos andao toda la mañana meniandolé al tambor +y a los clarines!... Somos tres... Peraira, +que cuenta cuentos pa los fonógrafos y se queda +ronco de hablar sobre unos cilindros, imitando a +Juan Moraira; el ñato Gutiérrez, más conocido +que la ruda y yo, qu'he sido tambor del tres... +Hoy, conforme aclaró, nos metimos en la casa e +don Bartolo y l'echamos un redoble qu'era como +pa bailarlo y áhi no más ya salió uno de adentro +y alcanzandonós un diez nos dijo qu'el general nos +lo mandaba pa la copa... ¡a la cuenta tomandonós +por veteranos!... ¡Qué veinticinco ha sido +éste, señor!... ¡Como pa que no l'olvidemos! +De orgullo y de satifación me pasé de pato a ganso... +¡y aura tengo que pagarla!</p> + +<p>—Pero, pa vos, che, todo el año es fiesta patria... +¿Sabés cuántas entradas tenés?...</p> + +<p>—¿Y usté sabe, señor... cuántos días gloriosos +tenemos los argentinos?... ¿Inora la historia +d'esta patria?... ¡Hay que cumplir con los mártires +y el entusiasmo arrastra, señor! Yo he sido +empliao como guardián en el Museo Histórico, +¿sabe?... Allí, en Lezama... ¡Bueno!... ¡En ese +oficio alquirí este vicio'e los festejos a los que +murieron por nosotros, y ya ve ande me lleva la +historia!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_121">[Pg 121]</span></p> + + + +<p class="center p2 big1">FLIRT</p> + + +<p>—¡Y así no más ha sido, pues!... ¡Te has +chasqueado, prima, porque sos todavía inocente a +pesar de ser tan viva... Mirá...</p> + +<p>—¡No me digás, che!... ¡Si los hombres se +han puesto muy canallas en esta ciudá y ya no +respetan nada!... ¡No me digás!</p> + +<p>—¡No creas!... Aquí, como en todas partes, +los hombres respetan lo que deben respetar y nada +más... ¡Mirá!... Las mujeres, a tu edad, pocas +veces saben contener su coquetería en los justos +límites de la prudencia. Descienden del trono en +que son reinas, gustan arrastrar su vestido en la +vereda plebeya y cuando ésta, que no es la impecable<span class="pagenum" id="Page_122">[Pg 122]</span> +alfombra de tu sala, se los ensucia, se indignan... +¡Esto sí qu'es lindo, che!</p> + +<p>—¿Te parece?</p> + +<p>—¡La pregunta!... ¡O sos muy ingenua, prima, +o me tomás por pipiolo... ¡a pesar de mis +pesares!</p> + +<p>—¡Pero si ha sido un atrevido conmigo el tal +García, que parecía un hombre decente... un +caballero!... Figuráte que salgo para casa de mamá +y en cuanto doblo la esquina, se me pone +al lado como si yo fuese una mucamita o una cocinera +e intenta emprender conversación... Es un +indigno, un changador, un cualquiera...</p> + +<p>—Convenido... ¡Un cualquiera!... Ése es el +término... ¿Y para qué lo mirabas cada vez que +pasabas por delante de su tienda, desperdiciando +en ese insignificante la incomparable luz de tus +ojos?... ¿Es posible que halague tu vanidad de +mujer linda y elegante la babosa admiración de un +tenorio de trastienda? Vaya aprendiendo, prima, +vaya aprendiendo... y sufra las decepciones consiguientes +y aguante que el almacenero de la esquina, +el lechero, el carbonero y tutti cuanti, crean +que ella, la reina de las flores, es la consentida del +tendero... y de envidia por la suerte de éste, pretendan +deshojarla y repartirse entre todos sus +despojos!... Y no te admire que hasta el mismo +barrendero haya soñado alguna vez, mirándote al +pasar, ¡que su escoba pudiera transformarse'n +abanico!</p> + +<p>—Decí todo lo que quieras, che... pero yo te +aseguro que los hombres son muy cochinos... +Bien decía la otra tarde mi tía Petrona: “!Querés +crer, m'hijita, que hasta'mí me dicen cosas todavía...!”. +“Al pasar una bocacalle, un pillastre me +ha echado una miradita qu'era un chorro de agua +caliente y me ha dicho que las flores más lindas<span class="pagenum" id="Page_123">[Pg 123]</span> +eran las violetas... ¡que nacían solamente en el +invierno!”.</p> + +<p>—¡Otra que bien baila, nuestra, tía!... ¿Qué +me contás? ¡Con que a pesar de su medio siglo y +de su tos, todavía se queda en la cancha!... Oye, +prima... ¡no seas mujer como las demás! Abrí +tus ojos encantadores a esta hermosa luz de nuestra +tierra, madre de mujeres tan lindas y tan... +¿cómo te diré?... tan criollamente orgullosas y tan +suavemente picantes...</p> + +<p>—Mirá, primo... ¡estoy hecha una tigra!... +Este canalla de atrevido me ha puesto nerviosa y +no sé por qué me parece que me ha ofendido... +¡Siento como una quemadura!... Me parece que +me hubiesen rebajado y que fuera una de las enanas +del San Martín, y tengo asco, y rabia... y +hasta ganas de encerrarme y no pisar más la calle... +El mundo, che, s'está poniendo como para +dispararle!... Ya no se puede ni mirar sin que +alguno se crea adorado...</p> + +<p>—No te pasés, che, no te pasés y no des crédito +al piropo que l'echaron a tu tía... la modesta +flor fragante que la escarcha esmalta en el rincón +olvidado del jardín... No pensés en la tumba +ni el convento, por que un tendero enamorado +tendió bajo tus pasos su capa de tenorio... Pisala +y... adelante con los faroles y si t'he visto no me +acuerdo... Abrí bien los ojos y mirá a tu alrededor +y ve aprendiendo a conocer los instrumentos +que suenan para ti la marcha triunfal de la +vida... y no los confundas a unos con otros, tomándolos +a todos por bombardines plebeyos...</p> + +<p>—¡Qué mi primo... éste! Decime, che... ¿darán +pronto en algún teatro el “Cyrano de Bergerac”?...</p> + +<p>—Tal vez... ¡A mí no me interesa!...</p> + + +<p>—¿No?... ¿y por qué? ¡Es un drama tan +lindo!...</p> + +<p>—¡Qué me vas a decir lo qu'es Cyrano, prima? +¡Si casi lo he'scrito yo!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_124">[Pg 124]</span></p> + +<p class="center p2 big1">LOS TIEMPOS DE AURA</p> + + +<p>—Decime, che... ¿No tenés vergüenza de venir +a tu casa a las diez de la mañana, después de +haberte pasao la noche perdido quién sabe en +dónde?</p> + +<p>—Mirá, Diolinda... ¡tené cuidao, hijita!... Ya +sabés que la lengua rompe güesos... Y aura, +permitime que t'esplique en lo qu'he andao pa que +veás que Juan Antonio Gutiérrez sabe lo qu'es +matrimonio y respeta los mandamientos...</p> + +<p>—Lo que sos vos no morís ahorcao si te dejan +hablar... pero esta vez no me vas a venir con las +mentiras de siempre... ¡Ya me tenés hasta los +ojos!</p> + +<p>—¡Diolinda! Oí la voz de tu marido y dejat'e +macaniar... ¿Sabés en lo qu'he andao?... Es un +secreto, ¿sabés?... Cosa e la política...</p> + +<p>—¡Bueno!... ¿En qué has andao?... ¡Vamos +a ver!</p> + +<p>—¿A ver?... No, che, ¡que ver ni ver...! +Apenas que te haga relumbrar de que tal vez seás +mujer d'empliao cuando menos lo pensés... He +pasao la noche en casa e Simón Ravena, ¿sabés?... +el qu'era cochero e Pellegrini y hemos charlao de +todo...</p> + +<p>—¿Vos charlando con Pellegrini?... ¡Borracho!... +¡Canalla!</p> + +<p>—Mira, Diolinda, no te olvidés de tu caráter, +haceme el favor... Yo no t'he dicho que haiga<span class="pagenum" id="Page_125">[Pg 125]</span> +pasao la noche con el dotor sino con Ravena. +¡Entendé!...</p> + +<p>—Y ¿quién pagó las copas?...</p> + +<p>—¿Ve?... ¡Éstas son las mujeres, caray!... +¡Una piedra que uno lleva atada en las patas!... +¡Y suba usté con semejante tramojo!... ¡Mirá! +No me quemés la sangre, che, y andá arregláme la +cama... ¡Es mejor!</p> + +<p>—¿Que te arregle la cama?... ¡No te la'reglás +vos con toda tu alma, perdido, embustero!...</p> + +<p>—¡Bueno! ¡Mirá! ¡Calmate!... Te v'y a contar, +pa que no se te reviente la yel con la curiosidá... +Estamos formando un clú, ¿sabés?... un +clú de hacha y tiza, p'agarrar empleos y p'armarnos +como caiga... No te creas que yo he dentrao, +llevao como mono e gringo, ni porque tenga cara +linda, sino por mis cabales... ¡Soy del grupo, diretivo +¿sabés? de los que van en la punta, de los +que tallan, m'hijita!... ¿Y a qué no adivinás a quién +le debo mi suerte?... ¡Qué vas a adivinar!... ¡Se +la debo a la lengua, che, y a naide más! Figuráte +que dentro ayer al caf'e Manolín y conversando +con un amigo me cuenta qu'en el gobierno andaban +dando empleos a todo el que hablaba mal de +la autoridá, porque querían prestigiarla... ¡Claro!... +¡Ahí no más ya l'empecé a sacudir cada +chaguarazo desde Roc'abajo a todo el que caía a tiro!... +¡Pa mí no había congreso, ni ministros ni +nada y vivíamos como entre los indios, pensando +solamente en la barriga!... Habías de ver el +efeto, che, ¡fué bárbaro!</p> + +<p>—¡Claro!... ¡Te pegaron alguna patiadura!</p> + +<p>—¿A mí?... Pero, che, ¡avisá si estás durmiendo +y no tentés si querés morir de antojo!... Ni +bien me oyó Ravena se me acercó y le comenzó a +sacudir a Pellegrini porque lo había despedido... +Y ya seguimos como bicicleta, che... y de áhi ya +salimos pa l'Aduana y pa los corrales y pa todos<span class="pagenum" id="Page_126">[Pg 126]</span> +laos... Y aquí me tenés de vuelta y con la garganta +seca!</p> + +<p>—¡Bueno!... ¿Pero dónde'stá el empleo?</p> + +<p>—Pero, ¿no has entendido entonces?... ¡Hemos +formao el clú pa'blar mal del que caiga y ya somos +once juramentaos! Hay uno que dice qu'él +no se calla si no lo hacen por lo menos diputao +y que va'blar de Roca hasta que l'oigan los sordos +y yo... ¡no te digo nada!... Yo v'y a ser el vengador +de mi generación, che, que a causa'e Roca +y de sus paniaguados, se ha tenido que refugiar +en las confiterías pa'cer algo, porque en el gobierno +no le daban calce... ¡Y aquí me tenés aura, encajao +en la política y dispuesto a salir de pobre!... +¡Mirá, yo, de cortar e'cortar grande!... Si Roca +quiere que nos callemos Ravena y yo, o nos hace +guardacostas o diputaos y si no, lo desprestigiamos +ante la sociedá y lo hundimos... no te quepa +duda, Diolinda... Hoy, como decía el pardo +Ramírez, pa subir hay que hacer escalera de la +lengua y nosotros no seremos los primeros, ni los +inventores del sistema, pero no hemos de ser los +últimos... ¡No te murás, Diolinda, y verás dónde +llegaremos los que aura crés vagamundo!...</p> + +<p>—¿Vas a seguir todavía?... ¡Mirá, mejor es +que te callés y te vas a dormir la mona!... ¡Sinvergüenza!</p> + +<p>—¿Que me calle? El día'el juicio... ¡y a la +tarde!... ¡Dejá correr el tiempo y verás adónde +llego, che!... Aquí el tiempo no es de los mudos +como en Uropa, Diolinda, y al que charla le hacen +rai!...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_127">[Pg 127]</span></p> + +<p class="center p2 big1">TIRANDO AL AIRE</p> + + +<p>—Mire, don Antonio, que la muchacha lo quiere... +Yo sé lo que le digo... ¿No ve que yo m'he +fijao en lo que hace y que ya no soy una nena que +se chupa el dedo?... Cuand'una muchacha como +ella, tan señorita—porque no es porque sea sobrina +de mi marido, pero es muy señorita—dentra a +no encontrar nada que le venga bien y hasta echa +p'al diario la pollerita'e dominguiar, no le +quepa duda de qu'es porqueanda interesando...</p> + +<p>—¡Así sará!... Ma... ¿qué quiere que le dica?... +Io ho pavura de tute le donne dil paese!... +¡Ho visto tante purqueríe!... E dopo... ¿cosa +saco io con tuto cuesto de l'inamoramiento?... +¡Macana!</p> + +<p>—¿Cómo qué saco?... ¿Y qué quiere sacar? +¿Cre qu'el amor es alguna lotería?... ¡Mirenlón +al hombre!... Gringo había'ser para ser interesao... +¡Si quedrá que le paguen también por tomarle +el pulso!... ¡Habráse visto insolente igual!</p> + +<p>—Ma... dícame un poco!... ¿Io me ha metido +con la muchacha?... ¿Non e propriamente lei qui +si venga in garpone e me fa di cuele murisquetite +con il vestito... cosí e cosí... sorridendo e guardándome +con cueli oquione safao e fachéndome +ina cusquillería de la gran siete, proprio como si +io fose di leño?... ¡Mira!... ¡Ho pasato con +cuela donna la piú dificoltá de tute le ore di la mía +vita!... ¡Bisogna habere ina forza dil diávolo per +esere sicuro con cuela birbanta di mochacha qui fa +bruchare il sangüe in cuel garpone maledetto!... +E no e cuesto tuto l'affare, ¿sapete?... Dopo ha +incominchato ina conversaziones con cuela maniera +cosí simpática e cosí calda qui ha de parlare... e<span class="pagenum" id="Page_128">[Pg 128]</span> +ma'fatto venire in cane di filo tremendo!... Propriamente, +io, non sono ancora un vequio formone +mellato e tanta afiladura m'ha fato diventar capace +di farle la barba a lo stesso archivescovo... Io +vi dico que cuesto non e vita, mía cara siñora!... +Io non so buono per sofrire tuta cuesta bruchatura +in corpo e restarmi cosí trancuilo. ¿Sapete +bene?... Dun Antonio e dun Antonio, ma per +cuesto non e il santo di suo nome!</p> + +<p>—¡Bueno!... ¿Ve?... ¡Eso es amor!... Al fin +me ha confesao la partida!... Como lo ha dicho +muy bien, usté no es todavía un formón mellao y +así le decía yo a la muchacha: “no te aflijás, m'hijita, +el hombre es extranjero, pero te ha'e saber +entender”...; y ya ve cómo no me había equivocao... +¡Una muchacha como ésa no es de desperdiciar, +don Antonio!... ¡Buena como el pan, hacendosa, +ahorrada... y linda com'una bendición!</p> + +<p>—¡Ma... vedi... tuto cuesto mi guasta l'anima, +per Baco!... ¡Cuesto e l'afare!</p> + +<p>—¡Pero y si ella no le es indiferente y usté'stá +seguro de que lo quiere, como que por usté dejó al +escribiente aquél de la comisaría que le andaba +arrastrando l'ala!... ¡Casesé!... ¿Pa qué andar +con vueltas?</p> + +<p>—Ma... cuesto e l'affare, mía siñora... io sono +amollato da chincue ani in Italia...</p> + +<p>—¿Casao en Italia?... ¡Gringo pillo!... ¡Mirá +con la que venís a salirnos aura!... ¡Esto sí que +se llama llevarse un chasco!... ¿Y por qué no hablaste +antes, gringo condenao?</p> + +<p>—Io voleva vedere... cosa facheva l'amore miracoloso... +Ma... tute le donne hanno la estesa +maniera di pensare... l'amore e il matrimonio... +e niente altro...</p> + +<p>—¿Y qué más querrá este condenao?... ¡Se necesita +ser un gringo afilador pa crer que una muchacha +como mi sobrina sea capaz de fijarse en él +si no es pa casarse!... ¿Pa qué estarán los criollos?... +¡Aura mismo le voy avisar al escribiente +que no habías sido lo que parecés... ¡condenao!... +¡Si hasta facha e'criminal en tu tierra te +estoy encontrando... verás con quién te has metido +a tirar tiros al aire!...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_129">[Pg 129]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">LA CAZA DEL CÓNDOR</p> + + +<p>Una hora hacía por lo menos que callaban nuestros +fusiles y, sin embargo, los cóndores, desconfiados +como coyas, revoloteaban todavía alarmados. +Los pocos que se habían asentado en la falda +del lejano cerro frontero se paseaban parsimoniosos +y serenos, aunque evidentemente inquietos, +a juzgar por el movimiento de sus calvas cabezas +rojas y por la presteza con que ensayaban tender +el vuelo cuando un ruido insólito llegaba a sus +oídos o un detalle sospechoso velaba la nítida visión +de sus ojos claros y penetrantes, que atisbaban, +sin parpadear, la entrada de las grutas misteriosas +y la sombra traidora de los peñascos o del +medroso malezal. Recogida sólo a medias el ala diligente, +caminaban ceremoniosos y graves, erguida +la cabeza descubierta, como enlutados caballeros +medievales, que en justa de apostura, lucieran +su garbo y su donaire. Cada vez que se detenían, +estirando el cuello, como ansiosos de recoger +en el oído, para descifrarlo, el enigmático lenguaje +con que les hablaba el monte y la llanura, parecía +que tal no hicieran, sino mutuas cortesías reverentes: +la tizona obediente a la presión de la +mano sobre el pomo, alzaba en la contera la extremidad +del manto caballero, las golas ondulaban con +coquetería y las espuelas chirriaban acompasadas.<span class="pagenum" id="Page_130">[Pg 130]</span> +Y desde el ras del suelo hasta donde el ojo alcanzaba +en el infinito azul, se les veía: ya escoltaban +rápidos y nerviosos la blanca nube pasajera que +impulsaba el viento, o ya, sin batir el ala, describían +un círculo fantástico sobre la masa obscura de +las sierras, cruzando juguetones las anchas fajas +luminosas en que el sol reía placentero.</p> + +<p>—¿Usté cré que sólo le malicea a la oscuridá, +señor?...—dijo con su acento característico el +viejo gaucho cordobés que nos acompañaba.—¡No +crea!... El cóndor es un pájaro muy astuto... +Desconfía más del sol que de la sombra y a'nque +puede mirarlo sin pestañar, se le hace que a contra +luz s'escuende un enemigo y por eso pega la +vuelta pa ver de todos laos... Sabe qu'el hombre +es artero y que se lo ha de madrugar si le da un +cabe...</p> + +<p>—Pues si todos dan el cabe que han dado éstos, +los cóndores morirán sólo de viejos.</p> + +<p>—¿Ha visto cómo le matrerean al plomo, señor? +Y eso que las balas son p'al cuero d'ellos +como son p'al mío estas espinas de amor seco... +Lo que les dentra lindo es el cuchillo...</p> + +<p>—¡Cómo no!... Y el dedo en el pico les ha de +entrar mejor... quizá.</p> + +<p>Y convenimos, después de mucho conversar y +sostenerme el viejo que “pa cazar el cóndor más +valían las mañas que los fusiles”, en que al día +siguiente cazaría para mí un cóndor vivo y que si +ello sucedía, yo cambiaría su posesión contra cincuenta +pesos.</p> + +<p>—Cácelo ahora... ¿Para qué esperar hasta +mañana?...</p> + +<p>—Hay que hacer aprontes, señor... y además, +el cóndor en ayunas no es tan fortacho... Al finao +mi padre, qu'era de la gente de antes, cuando +no había aquí en las sierras rifles de largo alcance<span class="pagenum" id="Page_131">[Pg 131]</span> +como hay aura, le gustaba cazar los cóndores a +mano... a lo indio... y sabía obligarlos a suicidarse...</p> + +<p>—¿Y usted no le aprendió la receta?...</p> + +<p>—¡Vaya!... ¿Y cómo no?... ¡Si es facilísimo!... +No hay más que decirles una palabra en +la oreja y ya'stá... Mañana de mañanita lo +verá...</p> + +<p>Y al día siguiente tuve ocasión de presenciar +asombrado, el extraño espectáculo de una lucha +singular entre la astucia y la fuerza, en aquel +vasto escenario de las sierras, que alumbraba el +sol naciente.</p> + +<p>Llegamos a una quebrada pintoresca y dimos +con un viejo mancarrón que pastaba tranquilo, +discurriendo goloso entre el perfumado pastizal +serrano.</p> + +<p>—¿Ve?... Ese mancarrón, señor, me v'a servir +pa carnada... ¡Ya verá cómo cain los cóndores +al olor de la sangre y cómo los asonsa la gasusa +e la madrugada, castigada por la vista e la grasita!</p> + +<p>Entre el viejo y sus dos hijos degollaron el mancarrón +inservible, le abrieron el cuerpo, extrayendo +las vísceras, para dejar una buena cavidad, y le +quitaron a medias la piel, tapando con ella, arrollada, +la entrada de aquélla, entre la cual se deslizó +el cazador, diciéndonos mientras se acomodaba, +disimulando su presencia:</p> + +<p>—Aura, vayansén pa la cueva, que los muchachos +conocen y abra el ojo, señor, ¡pa ver una cosa +linda!... ¡Escuendansén bien, che?... ¡Ya saben +lo linces que son estos condenaos... y apurensén +pa'yudarme conforme me vean parao!... +¡Voy a cazar el más grande!</p> + +<p>Apenas estábamos instalados en nuestro escondite, +cuando, apareció en el cielo un enjambre de<span class="pagenum" id="Page_132">[Pg 132]</span> +puntos negros que a medida que avanzaba iba aumentando +en volumen y en cantidad: parecía que +los cerros enteros, desmenuzados, andaban en el +aire. Los cóndores, majestuosos, volaban en círculo. +Ya venían apresurados, batiendo el ala con +presteza, o ya, serenos y como inmóviles, se detenían +sobre el punto donde yacía el mancarrón y +descendían rápidos a posar la garra acerada sobre +el desmedrado costillar, o peleaban dos rivales, rezongando, +por adueñarse de la cabeza, que parece +ser bocado suculento, mientras otros hacían presa +en las vísceras sangrientas y se las repartían a +tirones. De repente un ruido formidable apagó los +roncos graznidos entrecortados, se oyó un soplo +de huracán, y al correr hacia la res vimos el enjambre +gigantesco aletear desesperado para alzar +el vuelo, impulsando el cuerpo remolón, mientras, +allá, sobre el costillar casi pelado ya, forcejeaba +por escapar a las manos hercúleas que sostenían +sus patas negruzcas, un cóndor enorme, que el +viejo cordobés sujetaba, sin salir de su escondite, +temeroso a las injurias del pico sanguinario.</p> + +<p>Pronto los mocetones hicieron presa en el cuello +y en las alas, y con grave escándalo del enjambre +que voltejeaba graznando sobre nuestras +cabezas, quedó el cóndor como estaqueado. Era un +magnífico ejemplar, que hedía a carroña y cuyos +ojos fulguraban iracundos...</p> + +<p>—Ya ve, señor, cómo más valen las mañas que +los fusiles... Y es grande el condenao... Con +razón por poco no me levantaba...</p> + +<p>—¿Sabe que esto se llama hazaña, viejo?...</p> + +<p>—No tanto, señor... pero los muchachos no hacen +esto todavía... Y aura lo hagamos suicidarse +a este roñoso... ¿no le parece?</p> + +<p>Sacó el viejo una lesna del bolsillo de su tirador +y al propio tiempo que traspasaba con ella ambos +ojos del enorme pájaro de presa, los mocetones +lo largaron...</p> + +<p>Corrió un trecho, graznando de dolor y luego se +remontó casi recto, siguiéndolo nuestra vista entre +el enjambre de sus compañeros, que revoloteando +en círculo lo rodeaban curiosos, pero que él +no atendía y así se perdió en el infinito azul...</p> + +<p>—No crea que v'a dir lejos... Aura, lo que se vea +ciego, se descuelga desde las nubes a cuerpo muerto y +se destroza sobre las piedras...</p> + +<p>Y así fué. De repente lo vimos caer pesadamente, +allá, en la lejanía brumosa de los cerros desiertos.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_133">[Pg 133]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">COMO EN FAMILIA</p> + + +<p>—Dígame, che... ¿usté tiene compromiso pa +carnaval?</p> + +<p>—¡Cómo no... señor!... Soy suplente quinto +de la comparsa e Los Artesanos Florecidos y tengo +un solo en el valse... ¡que da calor!</p> + +<p>—¡No, hombre...! Le digo con el carro... Yo +se lo contrataría pa los tres días y el entierro... +¿sabe?</p> + +<p>—¿Pa dir al corso?... Vea, señor, pa que lo +v'y a engañar... solamente muy bien pago dentraría +por el aro... Al patrón no le gusta que los carros +trabajen d'estraordinario... y después los caballos +¿sabe?... ¡sufren mucho!...</p> + +<p>—Dejate de historias, che, y cantá claro... +¿Cuánto querés?</p> + +<p>—Fíjese qué carro, señor... ¡Parece un coche!... +¡Y si viese qué yunta!... Ese malacarita, así como +lo ve, con ese airecito e'dormilón, tiene un pecho y +un arranque tremendo... ¿Conoce la barranca +e'Santa Lucía?... ¡Bueno!... Aquello de qu'él<span class="pagenum" id="Page_134">[Pg 134]</span> +para la cola y amoja las orejas es como p'acerles +pito a los cuartiadores... A ese caballito lo quiso +comprar vez pasada un amigo e'don Bartolo pa regalarseló +p'al coche, pero no nos arreglamos... Esa +gent'el gobierno, amigo, cuando es pa comprar con +su plata, tiene más maña que gringo verdulero...</p> + +<p>—¡Bueno!... ¡perfectamente!... ¿Pero cuánto +querés?... Ten'en cuenta'ntes de pedir, che... qu'el +malacarita parece qu'stá refriao y fijate qu'el de las +varas tiene cara de aburrido.</p> + +<p>—¿Refriao el malacara?... ¡No embrome, amigo!... +El caballo es sano de pies y manos y eso +que usté le'stá tomando por tos, es pura compadrada... +Se compon'el pecho como avisándole al otro +de que no le gusta lo que hablamos... ¿Quiere dar +ochenta pesos?</p> + +<p>—¿Ochenta pesos?... ¡Vos te han cáido de la +luna, che, no te quepa duda!... ¡La gran perra!... +¡Si tenés novia no le arriendo las ganancias con ese +modo e pedir!</p> + +<p>—Pero, mire, señor... saque la cuenta! Es a +vainte por noche... y no le pong'ora pa'acabar... +¿Que más quiere?... Fijesé qué pingos y no se olvide +de que yo v'y a tener que privarm'e la comparsa +y de qu'es casi'a la fija que me v'acer disfrazar...</p> + +<p>—¿Querés sesenta?...</p> + +<p>—¿Van a dir hombres solos en el carro?</p> + +<p>—¿Y te crés que pa llevar machos v'y a gastar yo +ese montón de plata?... Es pa la comparsa e “Las +Moscas de San Cristóbal”...</p> + +<p>—¡Ah!... ¡No señor!... ¡Qu'esperanza!... No +rebajo ni un peso... ¡Mirá, llevar moscas nada +menos qu'en el carro! Me van a volver loco los +conocidos gritandomé zafadurías... ¡y eso no lo +aguanto de upa!...</p> + +<p>—No hablemos más, entonces... Yo, amigo, ofrezco +lo que puedo y si no conviene... ¡paciencia!</p> + +<p>—Vea... deme setenta y cerramos el trato... +V'y a quedar con los Artesanos más pior que mantel +de fonda...</p> + +<p>—¡Pero vas a quedar con Las Moscas como vidriera +e confitería!... ¡Si vieras qué gente la que +forma la comparsa, che!... Tu carro v'a ser un +cielo y lo vamos a'dornar como si fuese un altar... +¡Ah!... ¡Mirá! No te vayás a olvidar de darle +pasto a la yunta... ¡Hacelo por la comparsa!</p> + +<p>—¡Ni me hable!... ¡Ya verá quién es Molina +sentandosé'n el pescante!...</p> + +<p>—Y ya verás las muchachas... diablitas, ¿sabés?... +¡pero de aquéllas que no erran!... ¡Ya +oirás los tiros!...</p> + +<p>—Pues amigo... digalés que no apunten pa este +lao, sino quieren que venga la policía... ¡La +gran perra! Si se me hace que hasta el mismo +malacara s'está riyendo e contento, pensando que +ya me ve trenzao con el mosquerío!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_135">[Pg 135]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DESERTOR</p> + + +<p>—¡A ver!... No me vengás con sonatas, che... +¡mirá que yo conozco a los rengos hast'en el modo +e toser!... Y aura... contestá derechamente si sos +vos o no sos el tal Antonio Rodríguez, alias La +Catanga Chica...</p> + +<p>—¿Pa qué se lo v'y a negar?... Yo soy Antonio +Rodríguez... pero en cuanto a lo a Catanga no +sé que me conozca naides por apodo semejante... +a'no ser el gringo Tavolara, qu'es el que me ha +denunciao, mostrandosé com'un chancho... ¿Pero +a mí que se m'importa si no somos ni parientes?... +¿No le parece, señor?</p> + +<p>—¡Bueno!... Piden tu captura desde Barracas +y dicen que te han de hallar con pantalón de arpillera,<span class="pagenum" id="Page_136">[Pg 136]</span> +muy ajustao... vestido de dominó y tocando +l'acordión...</p> + +<p>—¿Tocando l'acordión, no?... ¿Y con pantalón +de arpillera?... ¡Perfetamente!... ¡Y así me han +hallao!... ¿Y qué gana con eso Tavolara, vamos +a ver?</p> + +<p>—En el pedido de captura no figura Tavolara...</p> + +<p>—¿Y qué v'a figurar, si él no es naides?... ¡Si +es apenas un miserable zanahoria!... El que ha e +pedir la catura ha e ser un tal Natalín... un gringuito +colchonero, bajito y medio cecioso... qu'es +el dueño e la comparsa de que yo me deserté...</p> + +<p>-¡Ah!... Es por asunto e comparsas...</p> + +<p>—¿Y si no?... De qué otra cosa v'a ser, siendo, +como es, Carnaval... Yo'estaba los otros días en el +caf'e doñ'Anita, cuando dentró Tavolara pa proponerme +un negocio... Mirá, Rodríguez, me dijo... +porque lo qu'es de Catanga no me trata ni +mamao... tengo encargue de buscar, pa que haga +yunta conmigo, un mozo, así, de tu altor... Es pa +formar un camello, ¿sabés?... en esa comparsa e +fieras que saca todos los años don Natalio Pestagali... +¡Claro!... Le rechacé la propuesta casi +sin esaminarla, dijera el manco Centeno... pero +él siguió machacando... ¡No se puede figurar lo +qu'es el tal Tavolara de terco y de tesonero!... +Mirá, hermano... no sabés lo que perdés, me decía ... +Natalín es generoso y si hacemos buena +yunta pa formar el animal, nos v'a largar vainte +pesos... sin contar las convidadas... Y, fijate... +Vamos a poder dentrar hasta en él <em>al</em> de <em>La Prensa</em>.</p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... ¿ Vos eras, entonces, uno d'esos +animales qu'iban llevaos por un persa?...</p> + +<p>—No... Yo no era un animal entero sino apenas +la mitá y la otra era Tavolara, que formaba +cuestión... porque como yo soy más alto, tenía +que caminar con el pescuezo encogido y cuando no<span class="pagenum" id="Page_137">[Pg 137]</span> +perdía el paso, me olvidaba de un meneo pa la cola, +la cabeza y las patas delanteras... D'eso nació la +que me habían recomendado y ya sentía los bufidos +que pegaba Tavolara y el palo de Natalín que me +marcaba el compás, golpiandomé las canillas... +Redepente me paré y no quise seguir más y ya se +armó el batifondo... Tavolara, en la vedera, formaba +un medio camello que parecía sentao y qu'estirara +el pescuezo pa verse l'anca vacía, hablando +con Natalín, desde abajo e l'armazón, mientras la +gente se raia y aplaudía hasta rajarse... ¡Aquello +era una comedia!... Al fin cay'un conocido y con +él me reemplazaron, pero no s'hizo la cosa por causa +e los pantalones, qu'eran d'esos de vidriero... +hechos de género azul y con corte de bombacha... +¡Claro!... Les resultaba un camello qu'era una +barbaridá... A ver,—dijo Natalín,—dele a éste los +pantalones!... ¿Yo?...—le contesé secamente pa +aguantar mejor la risa...—¡cómo no!... Aurita +me v'y a quedar con las canillas al aire nada menos +qu'en el corso... Me ofrecieron cinco pesos y allí +no más sobre el pucho, se los rechacé indinao, declarando +francamente que si no me daban diez yo +no largaba la prenda... La gran perra... ¡qué alegamos!... +Pero el gringo no largaba... Al fin +cay'un vigilante y yo me les deserté e miedo que +me agarrasen pa'cerme algun'echuría sin pagarme +ni un centavo...</p> + +<p>—¡Bueno!... ¿Y cómo siguió el camello?</p> + +<p>—¿Y yo cómo v'y'asaber?... ¡S'iría de patas +azules y tranquiando despacito, como quería Tavolara +pa lucir su habilidá!...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_138">[Pg 138]</span></p> + +<p class="center p2 big1">LA YUNTA DE LA CUCHILLA</p> + + +<p>A medida que el galope de mi caballo me acercaba +al rancho que ocupaba la comisaría, desmantelado +y miserable a pesar de su carácter oficial, mis pensamientos +se modificaban.</p> + +<p>—¡Malo!... ¡Malo! Rancho en que no se ve ni +un arbolito y donde los postes del guarda-patio y +del palenque los han rajado en pie para quemarlos, +no puede ser cosa buena... Mejor sería quizás que +pregunte por alguna pulpería del pago y me vaya +a alojar en ella... Aquel tape barrigón que está debajo +del corredor chupando su mate y mirando como +le rasquetean el caballo, ha de ser el comisario...</p> + +<p>—Buenos días le dé Dios, señor...</p> + +<p>—¡Buenos!... Apéese si gusta, amigo...</p> + +<p>—Mil gracias, señor... Vengo únicamente para +preguntarle si no hay por aquí alguna pulpería +donde poder hacer noche...</p> + +<p>—¡Cómo no!... ¡Che!... ¿Rodríguez?—exclamó +dirigiéndose el que rasqueteaba el caballo, que +con su atuce en redondo, su cola al garrón y sus +uñas recortadas con coquetería, estaba indicando a +las claras que era parejero de comisario, o lo que +es lo mismo, pingo que no perdía carrera a no ser +que al dueño afortunado le conviniese.—No t'he +dicho que no me lo rasquetiés así ¡con mil demonios! +¿o tenés ganas de dir a parar al cepo?... ¡Avisá si te +anda pidiendo el lomo!... ¡Sí, señor!... Allisito +en aquella cuchilla, hay una pulpería de unos gringos... +pero es una yunta de desconfiarle... Ya se +ha'blao de pasajeros desaparecidos y son cuatrerísimos +y como zorros pa las gallinas ajenas... ¡Así +tamién v'a ser la cepiada si yo los agarro en una!... +¡Che... Rodríguez!... ¿Cuál de los dos gringos +de la pulpería es el que dicen que se comió una familia +en Italia?</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_139">[Pg 139]</span></p> + +<p>—¡Parece que fué el grandote... comisario!... +Del otro, del peticito, tamién se dice qu'está condenao +a muerte... pero nosotros no tenemos requisitoria +de ninguno...</p> + +<p>—¿No ve, señor? És'es el escribient'e' la comisaría +y conoce el pago mejor que yo, que recién he +dentrao a este servicio... ¡Che! ¿Rodríguez?... +Ese caballo está entumido, me parece... ¿A ver?... +¡Hacelo andar!... Afloja una pata, che... ¿o es +ilusión mía?... ¡Ah! ¡No es nada!... ¡P'cha que +le tengo miedo a un calambr'en esta carrera!... +¡Che!... ¿Rodríguez?... ¿Querés un mate?</p> + +<p>—¿Y podré encontrar alojamiento en la pulpería... +señor?</p> + +<p>—¡Che!... ¿Rodríguez?... Este señor pregunta +si podr'hallar alojamiento en la pulpería... ¿Qué +te parece?</p> + +<p>—¡Cómo no!... Los gringos, saben tener catres +pero están hirviendo en chinches... Que haga que +le tiendan cama en la carretilla e manos... En +cuanto les pida eso, ya van a ver que v'alecionao +y conociendo la casa u que, por lo menos, yo sé +que allí pernotó...</p> + +<p>Las noticias no eran halagadoras y al despedirme +del comisario y de su adlátere y seguir al trote por +la sendita que cruzaba el cardal naciente, iba pensando +en la espeluznante biografía de la yunta. +No me asustaba por cierto, el dato relativo a las +gallinas ajenas, que me imaginaba asadas con maestría +campesina, pero sí lo otro y procedí como me +habían indicado.</p> + +<p>—No tenga miedo, siñor, de las chinchas... Sun +macana d'esu Rodrique del comesario... que ne +debe tante cope e ne hace la purquería...</p> + +<p>Y la verdad es que el italiano—que era el grandote, +pues el peticito parece que se había ido al +pueblo—se esforzó en instalarme con comodidad<span class="pagenum" id="Page_140">[Pg 140]</span> +y en distraerme, conversando, hasta que vino un +cliente de la pulpería con quien se puso a departir +junto al mostrador, mientras yo, que había cenado +bien, me estiraba en el catre tratando de dormirme, +a la luz amarillenta del quinqué, que alumbraba escasamente +el testero de la pieza correspondiente al +boliche, dejando en la penumbra la parte trasera, +dormitorio de la yunta y de los huéspedes, cuando +los había.</p> + +<p>Parece que el visitante era un viejo conocido +que iba de paso y no había querido cruzar sin saludar +a la yunta:</p> + +<p>—Allá, en el pago viejo, los extrañaban mucho +los vecinos pues los estancieros no hallaban comodidad +con los nuevos pulperos y no se explicaban +por qué abandonaron ellos el negocio...</p> + +<p>—¿Ma... qué queré, dun Casintu?... Tovimo +que andar vía... per sunsería de la vita... ¿sabé?... +Me sociu Pepín, le dió la garanzia a so compadre +l'arcarde García... ¡e le vino mal la cosa!...</p> + +<p>—¡Ah!... ¡Ah!.. ¡Sí!... Se dijo en el pago... +pero añadieron que usté iba a seguir solo con el +negocio.</p> + +<p>—¿Solu?... ¡Ma esu sun macane!... Me sociu +liquidó so parte e pagó, e dopo me dico que s'iba +a changar de pión pa deschalar maíz... ¡Merá un +poco eso pión!... On hombre como él, que no e +porque sea me sociu, pero que e coracudo come on +toro... Yo le dique antonce... ¿Ma qué v'a'cer... +hombre? Decasé de macana cun la deschalada de +maíz... e vaya drintro a'rreglar la botillas... Osté +sabe que Pepín e propio un animale, perdonando +la cumparación... Me dico que se ne iba e yo +le dique que antonce yo le rompiba arguno güeso, +pa que se ne acordara dil socio vequiu... ¡Afigoresé +se n'andarse así!...</p> + +<p>—¿Y se quedó de socio no más?</p> + + +<p>—¿E sinó?... Hemo'stau sociu cuande no teníbamo +ne un chentavo e allora que yo tengu argún +se ne íbamo a separar?... Yo le rompo un güeso +se me hace esa purquería... ¡Porque era propio +ina purquería!...</p> + +<p>—¿Y por qué no se quedaron allá... no más?</p> + +<p>—¡Ma... osté se afica! Pepín iba a sofrir on +pocu con la pregunta curiosa de lo conocidos... +e ne hemo venido aquí.</p> + +<hr class="tb"> + +<p>Y al mirar la enérgica cabeza noble del hombre +que hablaba, tuve envidia de su fuerza, pareciéndome +que la luz del quinqué alumbraba en esos +momentos no la miserable pulpería en que me hallaba, +sino un templo suntuoso, levantado al amor +y a la amistad, por la inmensa piedad de los pequeños +que un día serán grandes...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_141">[Pg 141]</span></p> + +<p class="center p2 big1">EN EL BAÑADO</p> + + +<p>Al paso de nuestras cabalgaduras seguíamos la +tortuosa senda que cruzaba el bañado en los días +de seca, chapaleando aquí y allá el agua cristalina, +conservada como un tesoro por el pajonal, que le +cubría celoso con su manto verdinegro, orlado de +nenúfares y camalotes.</p> + +<p>—¿Sabe que es lindo el bañado, don Pascasio?</p> + +<p>—¡Y cómo no, amigo!... Por eso el que cae a +estos aguazales no los deja sino con pena, y los +que nacieron en ellos y se ausentan, jamás lo hacen +para siempre... Volvedor como pato'e la laguna, +dicen los criollos... ¡y es verdad!</p> + +<p>Tendí la vista sobre el pajonal que ondulaba movido +por la brisa y seguí complacido las bandadas +de siriríes que se alzaban en montón, dando el alerta +con el rumor de sus rápidas alas a las gallaretas<span class="pagenum" id="Page_142">[Pg 142]</span> +y a las grullas y a los pesados ocós que dormitaban +a orillas de los juncales, esperando el paso +de las mojarras, inquietas y perspicaces...</p> + +<p>—¡Mire que tendrá cuentos el bañado, don Pascasio!... +Si yo pudiese, me quedaba un tiempo... +¡Ha de ser divertido estudiar las costumbres de +tanto pájaro y de tanto bicharraco como hay!...</p> + +<p>—No crea que son muchas las clases... Pronto +las conocería a todas y después le sucedería lo que +a mí, que no distingo los pájaros ni los bichos sino +cuando tengo que comerlos... ¡y eso por el olor +y la necesidad, porque como decimos aquí “pa boc'hambrienta +no hay carn'hedionda!”</p> + +<p>—Mire cómo hierven los patos en aquel charco... +Fíjese qué colores más lindos... ¡Si parecen bruñidos +los cuerpitos y hechos con mosaicos de rubíes, +de esmeralda y de brillantes!</p> + +<p>—Ésos no son patos sino gallinetas... como +quien dijera las perdices del bañado... Comen +lombrices y por eso hay algunos que no las quieren +aunque sean riquísimas... ¡Vea!... No admiten +en su sociedad sino a los cucharones que con sus +picos chatos les revuelven el barro del fondo y les +descubren la comida... Se dice que son compadres, +pero que no se tutean para no darse confianza +y tener después que pelearse... La gallineta +es ligerísima para comer, pero no abusa de +la lentitud de su amigo y le da lugar y tiempo...</p> + +<p>—¡Qué precioso aquel charquito de la derecha!... +Mire... Parece esmaltado.</p> + +<p>—Ése no es un charquito sino un charco muy +hondo... Si fuese playo, no andarían en él los +cisnes y los patos picazos, que revuelven las aguas +profundas persiguiendo los pescaditos... Éstos +vienen en cardumen a guarecerse, asustados, entre +las malezas de la orilla y por eso están en ella las +garzas blancas y los flamencos rosados esperándolos<span class="pagenum" id="Page_143">[Pg 143]</span> +atentos. Todos esos canilludos son haraganes +y se aprovechan del barullo que arman en el agua +los grandes nadadores o de los ruidosos zambullones +de los carpinchos y de las nutrias... En el +bañado, amigo, es como en tierra firme... ¡El vivo +vive del sonso y el sonso de su trabajo!</p> + +<p>Y don Pascasio mirando a lo lejos y señalándome +un punto lejano, prosiguió:</p> + +<p>—Mire, allá, junto a aquel sauce quebrado que +está como cayéndose al agua... ¿No lo ve cubierto +por una bandada de biguáes, que son las aves negras +del aguazal?... Obsérvelos... Saltan, zambullen, +dan volidos cortitos y vuelven a su puesto +a sacudir sus plumas, que parecen de azabache y +a tragarse cualquier animalejo que haya robado su +pico. Fíjese bien y verá, casi entre ellos, pero discretamente +apartada... una garza-mora que se tiene +sobre una pata, quizás para no cansar las dos, +mirando el agua con ojos de codicia...</p> + +<p>Según un cuento de aquí, la garza-mora era una +viuda muy rica cuya confianza ganó al dandy de los +bañados, el Martín-pescador, mozo pobre y haragán, +fastuoso en el vestir y cargado de alhajas +falsas como un buen jugador sonso, quien inició +la testamentaría, repartiendo cargos y comisiones +entre sus parientes los biguáes... ¡Claro! Muy +pronto desaparecieron los tesoros y la viuda se vió +obligada a pleitear con su apoderado, que es un +maestro en la chicana.</p> + +<p>El juez es el tuyuyú, personaje grave y sesudo +que dicta buenas sentencias, pero que no tiene a +sus órdenes ni un miserable gendarme que lleve +las citaciones... Y ahí la tiene usted a la viuda, +persiguiendo en los bañados a todos sus defraudadores +para entregarles las cédulas... Todas las +mañanas viene la garza a buscarlos y sale con las +bandadas con rumbo hacia las cuchillas donde vive +el tuyuyú, pero cuando pica el sol, los biguáes se +asientan en las lagunas y no quieren seguir viaje +a pretexto de que el calor los enferma. La garza +desconfiada, se queda entre ellos y observa el malezal +con atención para ver si en las corrientes ve +pasar los rubíes y los brillantes que formaban su +tesoro aunque en realidad espere los animalejos +que los biguáes desprecian... porque no pueden +con ellos. No tiene ni amigos en el bañado: ¡ellos +son ellos y nada más!... Si formasen gobierno, +alguna vez serían los representantes del más completo +nepotismo... Se visten igualitos, no conversan +sino unos con otros ni se les ve reunirse con +nadie que no sea de su familia... Son envidiosos, +egoístas y rapaces hasta darles con un palo y de +ellos no se saca sino perjuicio... La carne es hedionda +como la pluma y no se alimentan sino de +bichos inofensivos, porque son flojísimos y no se +le animan a la sabandija!</p> + +<p>—¿Y el Martín-pescador?</p> + +<p>—Adonde anda la garza-mora no se le ve a ese +canalla... Ella recorre los ribazos que alumbra el +sol, porque a ellos concurren las lombrices y las +víboras de que se alimenta y que los biguáes desprecian +y él vive entre las malezas sombrías o entre +el ramaje tupido de las arboledas costaneras, buscando +las plateadas mojarritas que vienen curiosas +a contemplar las pedrerías de su ropaje reflejado +en el cristal de las corrientes.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_144">[Pg 144]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DE RAZA</p> + + +<p>Había concluido el ligero aseo de mi persona que +permitían las comodidades de la fonda y me disponía +a darle un vistazo a mi caballo, largado en +lo que llaman “el potrero” los dueños de la casa, +y que era un pequeño corral de alambre, en el cual<span class="pagenum" id="Page_145">[Pg 145]</span> +los animales debían encontrar su comida, pero que +no la encontraban sino condicionalmente, cuando +golpeó alguien la puerta entrecerrada del cuarto +que ocupaba.</p> + +<p>Era el patrón, que venía cargado con una pila +de guascas y cojinillos y con una maleta de lienzo, +por entre cuya abertura se veían los cantos rojizos +de varios quesos, curados con pimentón:</p> + +<p>—¡Es que viene otro güespe, señor!...</p> + +<p>—¿Por qué no le pone en otra pieza, che?... +Yo tengo mal dormir... y con ese olor a queso va +a ser tremendo...</p> + +<p>—¡Si no hay más cuarto qu'éste, señor!... Por +eso'stán las camas...</p> + +<p>Interrumpió nuestro diálogo la llegada del tal +huésped, que venía jadeante. Ni saludó por mirar +los efectos que el patrón había descargado en medio +de la pieza y cuyo inventario hizo rápidamente +con una sola mirada:</p> + +<p>—¡Están todos!... ¡Ah!... ¡No!... Me faltan +el sobrepuesto de cuero de gato y el cinchón... +¡Ah!... ¡No!... ¡También están!... ¿Y los quesos?... +¡Son ocho!... ¡Ah!... ¡Sí!... ¡No se +ha estropeado ninguno?... ¡Bueno!... ¡Perfectamente!... +Hay uno que viene bufando, pero todavía +está entero...</p> + +<p>A esta altura de sus investigaciones recién notó +mi presencia, pues me hizo una especie de mueca +y movió la cabeza.</p> + +<p>—¡Vea... fondero!... ¿Es seguro el cuarto?... +Mire que traigo buenas pilchas, que no son mías +y además esos quesos... Ya ve que el asunto es +serio...</p> + +<p>Comprendí que mi catadura no le inspiraba confianza +y que me tomaba por hombre capaz de hacerle +un tirito...</p> + +<p>—¡Puede cerrar la puerta si gusta, señor! Yo no<span class="pagenum" id="Page_146">[Pg 146]</span> +tengo nada que hacer en el cuarto sino a la hora +de dormir...</p> + +<p>—¡Ah!... ¡Bueno!... Así estaré tranquilo... +Mil gracias, señor... Yo soy don Aurelio—quizás +me conozca de nombre—el nuevo maestro +nombrado para la escuela cinco... Me he formado +con Canete en el distrito tres y soy de los que ya +se van aburriendo, amigo, con estas cosas... +¡Che... fondero!... Tenga cuidado con mi caballo, +¿eh?... Mire que si me quedo a pie el responsable +es usted... ¿no?</p> + +<p>Y encarándose conmigo y tomándome familiarmente +por un botón del saco, como para asegurarme, +prosiguió:</p> + +<p>—No crea que la recomendación es infundada... +En estos fondines de campo, dejan escapar los caballos +para obligarlo a uno a quedarse dos o tres +días de huésped, hasta que se procura otro... La +mejor manera que hay para defenderse es decir +que uno no tiene plata para pagar la pensión. Entonces +se apresuran a sacarlo del atolladero estos +vampiros...</p> + +<p>El hombre era locuaz y pronto me mostró todo +su bagaje, formado por palabras sin sentido positivo +y por ideas ajenas, recogidas en el correr de +la vida, ya sea en los comentarios de pequeños círculos, +como en las columnas de los diarios, cajones +de turco en que encuentran baratijas lucientes, para +adornarse a poco costo todos los perezosos petulantes +que gustan de las galas del pensamiento, pero +que no quieren trabajar para obtenerlas, contentándose +con los facsímiles de ellas. Se quejó del estado +financiero del país y me dijo que si él fuera +ministro de Hacienda ya vería yo lo que era prosperidad:</p> + +<p>—¡Pero no lo seré nunca, compañero!... Roca +no busca sus ministros entre los hombres como yo,<span class="pagenum" id="Page_147">[Pg 147]</span> +sino entre sus paniaguados... ¡Y es justo!... Un +suertudo como él, que no sabe nada de nada, les +teme a las personas ilustradas... Se siente chiquito +ante un libro, aunque sea una anagnosia... ¡Vea!... +Aquí, entre nosotros, no más, suceden cosas que lo +pintan... Tenemos un auxiliar de la subinspección +escolar a un tipo picado de viruelas, ñato, peticito... +que es de los que dicen setiembre por septiembre... +¿Y sabe por qué lo nombraron?... Porque le escribió +una carta llamándole ¡Conquistador del Desierto!... +Y del maestro de la escuela rural del +segundo distrito ¿qué le diré?... Bástele este dato... +Ha sido guitarrero y es hijo de un francés +boticario...</p> + +<p>Estirado en mi catre, poco a poco me iba adormeciendo, +mecido por la voz monótona de mi interlocutor +que parecía un arrorró...</p> + +<p>—Perdone, amigo... pero tengo que madrugar +y voy a ver si me duermo...</p> + +<p>—¡Hombre!... feliz de usted que tiene sueño... +Yo soy tremendo para pescarlo... Dígame, ¿le incomoda +dormir con luz?... Le pregunto, porque +yo, en lo obscuro, no pego los ojos ni a garrote... +Cada ruidito que siento me pone nervioso y despierta +mi curiosidad... Me pongo a rezar... ¡y +nada!... ¡No viene!... Me pongo a contar a media +voz... ¡y nada!... ¡Tampoco viene! ¡Es una +desesperación!... ¿Sabe lo que me suele dar sueño +a veces?... ¡La conversación!... ¡Cuando tengo +la suerte de toparme con algún solista suelo ser dichoso!...</p> + +<p>No le contesté y me quedé inmóvil. El hombre +se revolvió en la cama, y luego que vió la inutilidad +de sus esfuerzos para tener un oyente, sentí que +empezaba a murmurar un padre nuestro, que repitió +hasta que me dormí.</p> + +<p>De repente oí entre sueños una voz que clamaba:</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_148">[Pg 148]</span></p> + +<p>—¡Amigo!... ¡Eh, amigo!... ¡La gran perra +con el ronquidito embromador que había tenido!... +¡Amigo!...</p> + +<p>—¿Qué hay?...</p> + +<p>—¡Nada!... Es que usted es tremendo cuando +duerme... ¿Cree que he podido pegar los ojos?... +¡Voy a contar!... Quizás logre algo si usted me da +tiempo y suspende un poco el soplidito... ¿Sabe que +si no es asmático le pasa raspando?... ¿O duerme +con la boca abierta?</p> + +<p>Sentí que el hombre decía a media voz... ¡uno!... +¡dos!... ¡tres!... acompasadamente.</p> + +<p>Lo seguí hasta que dijo “treinta”, y de ahí para +adelante no sé lo que sucedió, pero el hombre debe +haberse entregado a excesos terribles a fin de despertarme, +porque en algunos momentos llegaron +a mis oídos ruidos diversos y hasta una alegación +con el fondero, quien desde la pieza vecina reprochó +a mi compañero su imprudencia, recibiendo de +éste una andanada de insultos y maldiciones...</p> + +<p>A la madrugada abrí mis ojos y lo primero que +oyeron mis oídos fué la voz del nuevo maestro +de la escuela cinco, que agotaba la aritmética, poniéndola +de carnada para su sueño rebelde.</p> + +<p>—¡Setenta y tres mil novecientos noventa y cuatro!... +¡Setenta y tres mil novecientos noventa y +cinco!...</p> + +<p>—¡Buenos días, amigo!... ¿Qué tal la noche?</p> + +<p>—¡Como la mona, amigo!... En mi vida he pasado +otra igual!... ¡Qué desvelo bárbaro!... Decididamente +la conversación es para mí como un +veneno...</p> + +<p>—Tal vez se marea...</p> + +<p>—No sé, amigo... pero en adelante no admito +cuarto con gente... Preferiré quedarme en el patio... +¡La gran perra... con los roncadores!... +Si yo fuera gobierno los condenaba a la muerte o +les ponía una campanilla que no la pudieran dejar +ni para comer...</p> + +<p>—Los roncadores y los solistas, debían nacer con +un cascabelito como las víboras venenosas...</p> + +<p>Se quedó callado un momento y luego, incorporándose +para comenzar a vestirse, me dijo confidencialmente:</p> + +<p>—El mundo, che, iba a parecer una pandereta y +a ser más aburrido que baile entre la familia... +¡Mire!... Es mejor que las cosas sigan como están +no más, pues si el no dormir es feo, el no hablar +será peor. ¡Se lo afirma uno que entiende el asunto!...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_149">[Pg 149]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">PATRIOTISMO... Y CALDO GORDO</p> + + +<p>—¡Mirá, hermano... yo sé lo que te digo!... +Si la historia y el patriotismo, manejaos con cierta +malicia, no te pueden abrir cancha, es porqu'estás +destinao a vivir de tu trabajo... ¡Pero es bueno +que tentés!... La historia...</p> + +<p>—Como para historia'ndo yo... que de pobre +me voy quedando hasta miope.</p> + +<p>—Pior andaba Taquito... ¿te acordás?... ¡Bueno!... +Y ya lo ves aura... ¡Juntó platita para casarse, +se da corte hasta con Roca y es hombre que +ha'segurao su pucherito y su catre!... ¡Mirá! P'hacer +vivir a las gentes no vas a'llar protector que +lo iguale a San Martín... ¡Ésa es muñeca, che!... +Si aprendés a manejar la vida e nuestros guerreros, +reít'e todos los jueces con sus listas de remates +y nombramiento de oficios... ¡No hay caldo más +sustancioso que el que toman los patriotas!</p> + +<p>—Sí, che... pero hay que tener coraje... ¿sabés?... +y cierto barniz de loco...</p> + +<p>—¡Gran cosa el barniz!... Lo que hay que tener +es ganas y sentir necesidá...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_150">[Pg 150]</span></p> + +<p>—La perra con el Taquito que habí'entendido +la biblia... ¿Quién ib'a crer, viendoló en la facultá, +que llegase a pesonaje y se codiara algún día +con Carranza y con Mantilla, con Biedma y Leguizamón?...</p> + +<p>—¡Ésos son los pichoncitos!... ¡Pensá en los +otros más grandes!... Mirá. Cuando hizo el descubrimiento +de aquella hija natural del trompa de +San Martín, recién estaba estudiando y sin embargo +se hizo de relación con López y don Bartolo, +terciando una polémica entre Groussac y Zeballos... +¡Ya lo ves!... ¿Qué no podrías ser vos, que al +fin sos tod'un dotor, si te metieras en una?...</p> + +<p>-Yo, hermano, no tengo cuero pa semejantes +correas...</p> + +<p>—Porque sos sonso y te da por lo romántico, +cosa que Taquito no tenía... ¡Fijate!... Una mañana +me lo hallo en plena calle Florida y lo convido +a'lmorzar... Estaba contentísimo. Hasta llegó +a interesarse por mis trabajos d'estancia... Nos +sentamos y como era natural vo'y le paso el menú... +¡Pucha qué cambio, che!... No bien l'ech'una +mirada, se paró temblando e rabia y me +gritó como loco... A ver, che, vamonós d'este +fondin!... ¡Esto es un crimen!... ¡Es un delito!... +¡Al gringo qu'es dueño de este tugurio, deberían +secarlo en la cárcel por bandido y facineroso! +¡Claro!... A los gritos, corrió el dueño de +la casa y todos los concurrentes, y él, saltando sobre +una mesa, pidió a los argentinos que s'encontrasen +presentes que abandonasen la sala... ¡No se +puede comer, decía, en la casa de un canalla, que +ha tenido el atrevimiento de poner entre los platos +del día nada menos que bacalao a la española, +siendo el aniversario del sorteo de Matucana, en +que los más preclaros patriotas, pagaron con su +vida su amor a la libertá!... ¡Qué cosa bárbara,<span class="pagenum" id="Page_151">[Pg 151]</span> +che!... ¡Claro!... Fuimos a dar a la comisaría... +¡Per'hubieras visto los diarios a la mañana siguiente!... +Taquito fué casi un héroe y el gobierno le +tuvo que dar un puesto pa medio desagraviarlo y +apaciguar la opinión...</p> + +<p>—¡Bueno! ¡Perfectamente!... Yo lo comprendo +todo... pero cuand'uno no puede hermano... +¡no puede y no hay que hacerle!</p> + +<p>—¡Hay que poder no más!... Taquito es consecuente +con sus locuras y es lógico con su conducta... +¡por eso ha subido!... Un día, lo hallo parao +en la calle, grave y serio como debe ser todo +hombre que sabe qu'es importante y lo convidé a +seguir. “No puedo, hermano... Estoy esperand'un +tránway... ¡el único d'esta línea en qu'es +mayoral un criollo!... No hay nada que me +reviente como pagarle a un gallego para poder +circular en las calles de mi patria... +¡d'esta patria, agregó con voz de trueno, qu'es +cuna de tanto prócer!” ¡Ya ves!... Cualquiera +crería que Taquito ib'a dar al manicomio y ha +ido a dar al Congreso y es caudillo y hombre de +porvenir... Será ministro en el extranjero, senador +y si me apurás mucho hasta president'e la república... +Con la historia y el patriotismo, che, se +lleg'a todo en esta tierra...</p> + +<p>—Si yo soy un convencido, hermano... pero +le temo al ridículo... ¿Soy sonso, me dirás?... +¡Y bueno!... Yo lo sé, pero con eso no me voy a +remediar y es por lo que t'he pedido que me recomendés +a tu primo... ¡Los jueces pueden hacer +mucho por los sonsos, cuando quieren!...</p> + +<p>—Pucha que sos pavo... ¡En fin!... No hay +pior sordo qu'el que no quier'escuchar...</p> + +<p>—Decime... ¿Y vos sabés por qué se mudó +Taquito de la casa e la suegra, produciend'un bochinche +de familia?... ¡Fué porque la señora permitió +que visitas'en la casa un catamarqueñito que<span class="pagenum" id="Page_152">[Pg 152]</span> +se llamaba Goyeneche!... No podía oir el nombre, +según decía, sin recordar Vilcapugio y los versos +del himno nacional: “!Y cual lloran bañados en +sangre, Potosí, Cochabamba y La Paz!...”</p> + +<p>—¿Qué loco lindo, no?... Yo, a la verdad, me +alegro de que le vaya bien y lo sigo con placer, +aunque se'a la distancia... Vez pasada la fuí a +ver a la hermana, con quien tengo relación y atend'este +dialoguito que lo pinta de mano máistra:</p> + +<p>—¿Y Taquito?... ¿Dónde vive?... ¡Hace mucho +que no lo veo!</p> + +<p>—Vive aquí... Ocupa, la planta baja...</p> + +<p>—¡Mirá... qué suerte para usted!...</p> + +<p>—¡Cómo no!... Sin embargo, ahor'andamos +medio mal, por causa e mi chiquilina qu'está'prendiendo +el piano...</p> + +<p>—¡Ah!... ¿Lo molesta en sus estudios?...</p> + +<p>—¡No! Es que la otra mañana vino el máistro +y l'empezó a enseñar la introdución del himno nacional, +qu'es tan bonita... En eso estábamos, +cuando de repente l'oigo que gritaba de abajo... +¡Che!... ¿Querés decirle a la chiquilina que se deje +d'embromar?... ¿Vos no sabés que yo n'oigo +nunca el himno aplastao en una silla? ¡Desde hace +dos horas me tiene de pie!</p> + +<p>—¡Si no es nada, che, le contesté, es la niña +qu'está con el máistro!... ¡Más bien no me hubiera +óido!... ¡Vino a casa y lo puso al pobre +don Domingo pior que si fuese un trapo e cocina, +diciendo qu'era una indignidad andar manoseando +la música de la patria y enseñando al pueblo a +no tenerle respeto y que lo debían quemar por hereje +y mal entretenido!</p> + +<p>—¡Bueno, che... todo eso te prueba qu'es un +desequilibrao!</p> + +<p>—¿Y qué ganás vos ni yo con el equilibrio que +tenemos?... ¿Vamos a ver?... ¿De qué nos sirve?... +Él, con sus locuras, vive y engorda, y nosotros +con nuestro juicio nos morimos de hambre... +¡Mirá, hermano... convencete!... ¡La gent'e juicio +va siendo la cola'el mundo y hay que castigar +pa ponerse a la cabeza, si es que se quiere andar +limpio!...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_153">[Pg 153]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DIVORÇONS... EN CRIOLLO</p> + + +<p>—¡Claro!... ¡Pa vos es de lo más sencillo que +agarremos cada una pa nuestro lao, porque no pasás +de ser una mujer inorante, que ni sabés valorar +el marido que tenés, cuantimás guardarle las +consideraciones y los respetos debidos!... Convencete, +che... sos de lo más ordinario...</p> + +<p>—¡Tan fino que sos vos... que no respetás ni +el kerosene de la lámpara!...</p> + +<p>—¡Tu madre... usab'alpargatas pa curarse de +las muelas!... ¡La gran perra... con el destino +que tienen algunos hombres...! ¡Cada vez que pienso +que yo he sido medio pueta y que si no llegué +a nada fué por haberte querido... me dan unos +ímpetos y una rabia...! ¡P'cha qu'he sido animal...! +Bien me lo sabía decir la madre de mi +padrino... ¡Disparale al conventillo Manolo y vivirás +en palacio!... ¡Y en lugar de dispararle +m'encajé hasta las orejas...!</p> + +<p>—¡Mejor sería que trabajaras a'nque fuera de +changador... en vez de pasarte el día cargando +monas al hombro, sin que te paguen un cobre!... +Debías de tener vergüenza y dejarte de puesías...</p> + +<p>—¡Callate... besti'e carga!... ¿Qu'entendés +vos de la vida ni de los goces del mundo...? Vos +sos feliz teniendo un pedazo e carne y dos hojas +de repollo... ¿No ve, aura... no más? ¿No me +atropellás, furiosa porque no he venido anoche y<span class="pagenum" id="Page_154">[Pg 154]</span> +en lugar de preguntarme, como mujer cariñosa, si +h'estao ocupao en algo, me amenazás a una limpia, +queriendo echarme del cuarto diciendo qu'estoy +mamao...? ¿Cres qu'eso será cariño?... ¡Lé +los diarios, che... instruite un poco y tratá de ser +más fina, siquiera pa diferenciar...!</p> + +<p>—¡Es claro...! ¿Y por qué no me aconsejás de +que me siente en el piano y abandone los planchaos...?</p> + +<p>—¡No seas macaniadara, che... hacem'el favor +y seguí, a'nque sea de lejos el movimiento social +pa que no te sorprendan los sucesos y te lleven por +delante...! Dejá de ser planchadora ni a'nque sea +por diez minutos y sé un poco mujer... ¿sabés?... +Eso es lo que buscamos nosotros, como dic'el diputá'Olivera... +¿ves?... que las mujeres sean menos +animales de trabajo y apriendan a no desperdiciar +la felicidá... P'cha si l'hubieses escuchao +como yo lo escuché anoche, hablandonós del divorcio +y pidiendonós ayuda pa'cer triunfar sus principios...</p> + +<p>—¿Ustedes...? ¡Bueno...! Solamente a un extranjero +se le puede perdonar que s'equivoque tan +feo...</p> + +<p>—¿Extranjero...? ¡Si es más criollo qu'el chiripá, +y usa unos lentes gruesísimos y pantalones +finitos...! Y qué pico el que tiene, che, y qué cáidas +las que les hizo a las criollas, que no saben sino +trabajar y llenarse de familia, olvidando que +sus maridos son también hijos de Dios y que si no +los atienden ha de llegar un momento en que se +cansen de ellas y se salgan a la calle en busca de +una puesía que no encuentran en su casa... ¿Sabés +cuáles son los enemigos de los pobres y de los +trabajadores...? ¡La vulgaridá aplastadora de las +mujeres que no piensan sino en enllenarse el buche +y enllenar el de sus hijos...! Hay que tener +puesía ¿sabés?... idiales grandes y ler much'historia, +pa saber lo que hacían los romanos, que fueron +los dueños del mundo cuando toavía no se conocían +los ingleses... ¡Ésa era gente, che!... Todo +el día no la veías sino pasiando en las calles, tomando +el sol en las plazas, pintando, haciendo versos +y discursos o sin'ocupando sus horas en banquetes +y comilonas que no se acababan nunca!... +Se compriende que las mujeres de semejantes maridos +no anduviesen com'ustedes prendiendo velas +a los santos pa salir de un atolladero...</p> + +<p>—Claro!... ¡Ellas harían como vos... que salís +de los pantanos prendiendolé a la giñebra... si +encontrás quien te la pague... a'nque sea una planchadora, +como lo es tu mujer...!</p> + +<p>—No, che, vos lo crerás si querés y sino no lo +crerás, pero aquí donde me ves soy una de las columnas +que sostendrán el divorcio... Tenemos +que reacionar y a'nque no vamos ganando ni un +centavo en la parada, es preciso no'lvidarse que no +todo ha de ser pan...</p> + +<p>—¡Claro!... ¡También ha de haber galleta y +ésa no te v'a faltar!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_155">[Pg 155]</span></p> + +<p class="center p2 big1">¡CUATRERISMO VIVITO!</p> + + +<p>—Pero si hasta parec'incréible, che, que un hombre +como vos, joven, rico, ilustrao, que ha viajao +por toda Europa y que se tiene por miembro de l'alta +vida porteña, pueda ser tan lleno e preocupaciones +y de sonseras... T'estoy mirando y t'encuentro +igualito a mi tía Segunda, que cuando te +quiere ponderar la distinción de alguna persona, te +dice, frunciendo la boca y abriendo los ojos “habl'en +francés, che, como si fues'en castilla...” +Esas ideas, hijito, eran como pa tu abuelo y a vos<span class="pagenum" id="Page_156">[Pg 156]</span> +te quedan en el tiempo de aura como te quedarían +los calzones de alzapón o la galera peluda.</p> + +<p>—¿Pero, qu'es lo que querés, entonces?... Que +yo piense como la cocinera o como los piones de +l'estancia...? ¡Pues no me faltaban más!... Y +después, che, no te olvidés, que por algo tengo un +título de abogado y que yo no puedo considerar las +cuestiones, así, pedestremente, como vos las considerás... +Ustedes aquí... y al decir ustedes me +refiero a todos los como vos ¿sabés? que son un'especi'e +gauchos de levita, que no respetan nada y +para quienes la vida intelectual es como la pampa +de antes, cuando no había alambraos, que se podí'atravesar +por donde quiera, teniendo caballos y +asentaderas... ¡No tienen idea de las responsabilidades, +ni se dan cuenta de lo que son las bases +fundamentales de la sociedá y atropellan no más a +ojos cerraos...! ¡Al pensamiento no le reconocen +más límite que la fuerz'e la lengua y le pegan +al razonamiento en criollo como sus antecesores +le pegaban al parejero en las boleadas de avestruces... +hasta reventarlo!... ¿Vamos a ver...? +Quienes son los congresales de aura pa corregirle +la plana nada menos que a Vélez Sársfield, que +cuando les dió a las mujeres los derechos que les +dió, lo hizo para que fuesen socialmente lo que son +los árboles que el ingeniero Luiggi plant'aura en +los médanos de Patagonia... una especie de reparo +pa evitar que los vientos se lleven otro lao las +arenas que nos trajeron de todas partes del mundo.</p> + +<p>—Mirá, hermano... dejá la sociología y vamos +a lo qu'es razón... Aquí no estamos en Francia, +ni en Inglaterra, ni en los Estados Unidos... ¿sabés?... +sino en Buenos Aires, y entonces no tenemos +pa qué pensar en francés ni en yanqui, sino +en criollo viejo... d'ese que al pan le llama pan y +al vino, vino.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_157">[Pg 157]</span></p> + +<p>—¡Qué le v'a llamar, che... si es pura falsificación +y cuatrerismo vivito...! ¡Se cuatrea en moral, +en ilustración, en finanzas, en ideas... en el +diablo!... ¡Se vive carniando ajeno y maquinando +recursos pa desfigurar las marcas y poder vender +los cueros! ¡Mirá! Fijate, no más, en lo que +pas'en el tiatro con las damas distinguidas del alto +mundo social y te convencerás de que todo es faramalla... +No van a sus localidades de la Ópera +cuando “Iris” sube a escena, porque se ha dado en +decir qu'es una obra zafada... pero van a la cazuela...</p> + +<p>—¡Che...! ¡Aura que hablás de tiatro... sabés +lo que le ha pasao al dandy doctor Pitanga...? +¡Hermanito...! ¡Si es una cosa divina!... Habiendo +leído a “Afrodita”, que recién llegó a sus +manos cuando Berutti la puso en música, le pareció +distinguidísimo aquel bello Demetrios, conquistador +de todas las mujeres de su tiempo, como se +cre que lo es él con su fach'e tenedor para comer +caracoles, y para imitarlo a conciencia llamó su +barbero y se hizo dar un'afeitada de la que sólo escaparon, +y eso por casualidá, la melena opulenta y +el bigote aventurero... A los dos días estaba con +una fiebre que volaba, che, y han tenido que acostarlo +y envolverlo en algodones...</p> + +<p>—¡Claro...! Pitanga es otro que tal, como los +cuatreros del congreso y del ejército y de la política, +solamente que él, inocente y petulante, lo es +de la historia griega y nos llama l'atención porque +rebalsa la medida y es un sonso que anda guacho... +pero ya verás de aquí a unos días, cuando se junte +con los Bismarck y con los Edison y los Spencer, +como hasta vos lo aplaudís y t'encrespás indignao +si me sentís un chiflido.</p> + +<p>—¡Bueno, che, perfectamente...! Convengo en +que tengás razón, ¿pero serás capaz de decirme +qu'en Europa las cosas son de otro modo...? ¿Y +qué gauchos hay allí, pa que hayan enseñao a cuatrerear +a todos los habitantes?</p> + +<p>—¡No creas lo que te cuentan, hermano...! Las +gentes allí tienen conciencia y respetan de verdad +todo lo qu'es respetable... ¡Te crés que vas a encontrar +hombres de tu condición o de tu clase social, +que sean lo que sos vos... un'especie de anarquista... +en ideas, porque lo qu'es con los pesos +más fe le tengo al mastuerzo...!</p> + +<p>—¡Esto sí qu'es lindo, che!... ¡yo creía y así +se lo dije a éste, que t'iba a encontrar dispuesto pa +cáirle a la Europa entera, porque llegastes a ella +y ni siquiera mosquió...!</p> + +<p>—¿Y vos crés que mosquió más al verlo llegar +a Roca, o al alegre Pellegrini...? ¡Mirá!... Allí +la gente de aquí no sirve sino para dar propina y +para comprar remedios y vestidos de señora... +baratitos, pero que parezcan caros.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_158">[Pg 158]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">ENTRE YO Y MI PERRO</p> + + +<p>Con la primera luz de aquella espléndida mañana +de primavera y con el primer mate que me alcanzaba +a la cama la vieja sirvienta calabresa, que +sabía cebarlo como poquísimas criollas, teniendo la +tradición de los grandes maestros en arte tan difícil +en realidad como simple en apariencia, llegó a +mis oídos la noticia desagradable.</p> + +<p>—¡Siñore...! Lu pochocho s'isscapó... S'antretenib'a +la porta e se n'andó.</p> + +<p>—No importa, le repliqué con fingida seguridad. +Estamos en primavera ¿sabe?... y al pobre perrito +se lo habrán arrastrado sus instintos perversos, +Dios sabe adónde... Ya volverá...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_159">[Pg 159]</span></p> + +<p>—Ma no te olvidés, padrono, de li asasin monichipali... +Prendono i perriti a la matina, e due +ore dopo ne ti resta ne la memoria...!</p> + +<p>—¡No...! Ahora ha de volver...</p> + +<p>Y a pesar de mi seguridad, una extraña desazón +se apoderó de mí, obligándome a salir de la +cama y llevándome hasta el balcón, ansioso de inquirir +algún dato tranquilizador. Pasaban por mi +mente, en confuso tropel, ideas terroríficas y cuentos +de perritos desaparecidos sin remedio, máxime +cuando los protagonistas, como el mío, eran deudores +morosos de la municipalidad por el impuesto +de patentes y estaban expuestos por ello a una +ejecución perentoria como defraudadores del fisco. +Miré a lo largo de la calle, escruté la vecindad, aparentemente +tranquilo, y no encontré ni sombras +de una huella. Seguramente iría ya camino del depósito +de perros vagabundos o de la grasería en +que dejan su beneficio a la humanidad de su tiempo, +ya en forma de manteca o de botas, carteras o +cinturones, aquél cuya existencia me preocupaba.</p> + +<p>De repente se abrió la puerta del conventillo +frontero y salió pacíficamente a la vereda el viejo +perro sarnoso del remendón que me atormentaba +diariamente con su incesante martilleo y su canto +destemplado. Dió algunas vueltas tosiendo, pues +además de viejo y sarnoso y cascarriento, era asmático, +y se sentó gravemente con el muñón de su +cola extendido sobre las piedras. Yo lo observaba +comparándolo con mi foxterrier, blanco como +un copo de nieve y me decía:</p> + +<p>—¡Lo que es la vida, amigo!... ¿De cuántas +aventuras peligrosas habrá escapado esta inmundicia +de perro de zapatero, que ya no será charquiado +por nadie?... ¡Sin embargo... para haber +llegado a tener la facha que tiene, más le valiese +que lo hubieran ahorcado hace algunos años!...<span class="pagenum" id="Page_160">[Pg 160]</span> +¿Qué placeres puede guardarles la vida a perros +de semejante catadura?... Y como en ese momento +lo mirara, vi que se ponía de pie, paraba +las orejas y trataba de ver algo que sus ojos no +veían, seguramente, pero que su instinto le anunciaba, +y siguiendo la dirección de sus miradas, +apercibí, allá a lo lejos, una cuadrilla de ocho o +diez perros de todo pelaje y alzada, que corrían jadeantes +detrás de una perrilla calavera; que, haciéndose +la temerosa y la esquiva, los excitaba en +sus empeños.</p> + +<p>Por la vereda venía mi perrito, apartado de la +cuadrilla, pero corriendo a su lado con verdadero +entusiasmo. Con su cola en alto, su lengua fuera +de la boca y el cuello y el lomo salpicados de pintas +rojas, reveladoras de los combates que había +librado con sus rivales, pasó por frente al balcón +como una flecha, no sin lanzarme una mirada de +soslayo, como diciéndome:</p> + +<p>—¡Espérese!... ¡Vuelvo!... ¡Esto no es cosa +de perder tiempo!... Usted sabe lo que son necesidades...</p> + +<p>Y pasó como un torbellino la perrada jadeante, +mientras el pobre viejo tosía en la vereda y se lamía +los rígidos bigotes, como diciendo ante aquella +visión de lejanas épocas pasadas, pero queridas:</p> + +<p>—¡Ah... mis tiempos...! ¡Si no fuese esta tos +del diablo, ya les enseñaría yo cuántas son cuarenta +y cinco a todos esos macacos...!</p> + +<p>De repente, la perrilla, volviendo sobre sus pasos, +desembocó en la cuadra y tomando por la vereda +donde se hallaba el asmático protestador, siguió +su carrera desenfrenada habiendo dejado muy +atrás a la turba de sus adoradores.</p> + +<p>El viejo la vió venir y permaneció impasible en +apariencia, engañándome a mí mismo que lo observaba, +pero cuando la tuvo a su alcance se transformó:<span class="pagenum" id="Page_161">[Pg 161]</span> +se le concluyó la tos, le brillaron los ojos +entre las tupidas cejas, y sus manos tuvieron fuerzas +todavía para sujetar a la incauta y empujarla +hacia el zaguán de la casa, previendo la cólera irreflexiva +de la juventud que la seguía, y que ya doblaba +la bocacalle prosiguiendo la persecución interrumpida.</p> + +<p>Llegaron los perros en tropel y se arremoliñaron +ladrando furiosos y arremetiendo contra el viejo +camandulero y atrevido, con intenciones de despedazarlo, +mientras yo gritaba al zapatero, deseoso +de defenderlo, movido por una instantánea simpatía:</p> + +<p>—¡Che!... ¡Zapatero...! ¡Defienda a su perro, +que es un tigre...!</p> + +<p>Y terminado el ruidoso suceso callejero, el fugitivo +volvió al hogar y nuestra vida siguió su +curso de siempre, borrándose de mi memoria el +incidente hasta una mañana en que un hecho en +apariencia insignificante me lo recordó, probándome +con la elocuencia de los hechos que hasta los +perros conservan memoria de los sucesos desgraciados +de su vida.</p> + +<p>Entraba el invierno y tomábamos el sol, mi perro +y yo, en el balcón de la casa, cuando de repente +aparece en la vereda de enfrente el viejo del +remendón. Verlo mi perro, erizarse y echarse a +ladrar furoso fué todo uno: quería salir del balcón +y atropellarlo. El viejo vencedor lo miraba +impasible e indiferente:</p> + +<p>—Callesé, le dije yo a mi perro... ¡Joven petulante +y rencoroso!... ¿No tiene vergüenza de +querer vengarse de un pobre viejo que le enseñó +a vivir...? ¡agradezca y aprenda para algún día... +que también le ha de llegar, si no se muere... que +más vale una aguja a tiempo que una máquina de +coser!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_162">[Pg 162]</span></p> + +<p class="center p2 big1">CARNAVALESCA</p> + + +<p>—Así me dijo Parrita, mirándome con aquellos +ojazos negros que tiene... Vayasé mañana, comadre, +hasta la call'e Perú y trat'e convidarmel'a +esa galleguita ingrata... ¿quiere?... Y aquí me +tenés m'hijita cumpliendo la comisión pa tranquilidá +d'ese pobr'e mi compadre, que anda como +asonsao de puro pensar en vos... Aura sí que no +le faltaría más sino que lo desairases... ¡Un mozo +tan bueno y tan caballero...! No es por ofender +a naides ¿sabés? pero en toda la segunda, no +hay agente que se le compare y esto lo ha reconocido +hast'el mismo comisario... ¡Y mirá quién +te lo dice... ¡Nada menos que la novia del cabo +Pancho Rosales, president'e los Macacos...</p> + +<p>—Bueno... pero... es que yo no puedo salir +porque la señora es enemiga del carnaval...</p> + +<p>—¿Y todavía tenés coraje de llamarle señor'a +semejante espantajo...? ¿Y quién es ella pa ser +enemiga del carnaval, con ese pescuezo que tiene +y ese tall'e budinera?</p> + +<p>—¡Sí...! Es así... ¿Pero qué quieres hacerle?...</p> + +<p>—¡Dejat'e firuletes, mujer... y no seas pava...! +¿Vas a cambiar tu novio y un baile, nada menos +qu'en los Macacos Ambulantes, por una cucaracha +vieja, que al fin se aprovecha de que sos d'España +pa sacarte el jugo por unos cuantos centavos...?</p> + +<p>—¡Yo no cambio... pero es menester pensar +en que no tengo ni ropa!... Tendría que hacerme +algún traje... y aprontar alguna cosa...</p> + +<p>—Mirenlán a la princesa... T'estás creyendo, +quizás, que te van a retratar pa que salgás en los +diarios... ¡Fijate...! Con esa pollerita que tenés, +que a'nqu'es de volao en forma, le cairán bien unos<span class="pagenum" id="Page_163">[Pg 163]</span> +moños prendidos en el costao y una bata figurada +con un metro e sedalina puesta a modo e corselete... +vas a ser un figurín pues, como dice Parrita, +tenés uno d'esos cuerpos que no precisan de ropa +pa pegar un sofocón... Y, después, como sos +rubia y la bata ha'e ser celeste pa que haga con la +pollera los colores de la patria...</p> + +<p>—¿Pero los colores de la patria no son rojo y +gualda?...</p> + +<p>—¡No seas pava, haceme el favor!... Como representamos +la confraternidá, vos que sos española, +tenés que ir de argentina y yo que soy argentina +tengo que ir d'española... ¡Ligadas por +una cinta formad'e las dos banderas y llevando una +pantalla y un pañuelito bordao con pinitos o laureles... +vamos a ser dos princesas para esos pobres +Macacos!...</p> + +<p>—¿Sabés?... ¡A mí lo único que me escuece +es la señora!... ¿Cómo me podré arreglar si me +niega su permiso?...</p> + +<p>—¡Gran cosa lo que v'a negar ese barrilete!... +¡Le tenés un miedo que no parece sino que fuera +tu mama!...</p> + +<p>—¡Sí!... ¿Pero cómo hago... si me lo niega?</p> + +<p>—Enfermatelé o decile que tenés una tía qu'está +malísima y que querés ir a verla...</p> + +<p>—¡Si ella sabe que no tengo más pariente que +mi hermano, que es corista en el Apolo!... ¿Y si +le avisa a éste?...</p> + +<p>—¡Bueno, che!... Si empezás a sacar dificultades +te vas a quedar sin baile y de paso me embromás, +porque contando con vos yo me arreglé mi +disfraz y aura me v'a resultar que fué crudo y no +coció... Acordate que este baile es el baile del entierro +y que ha'e ser mucho mejor que los que hubo en +carnaval, con ser que fueron de aquéllos que no se +olvidan jamás... ¡Figuráte aquel salón con alfombras<span class="pagenum" id="Page_164">[Pg 164]</span> +y cortinados com'una casa e familia y después +con una mesa qu'era una confitería! ¡Los helaos +y las masitas eran una tentación... A mi me sirvió +Rosales con esa gracia que tiene y no sé si +fué porqu'eran de manos suyas, pero jamás he +probao un bocao más delicioso!... ¡Mirá, si t'encontrás +con Parrita que anda tan enamorao... +qué rato irás a pasar... sin contar con los festejos +de toda aquella mozada que v'a ser de lo mejor!... +¡Con decirte que v'a estar hasta'el hermano +del auxiliar, creo que te digo todo!...</p> + +<p>—¿Y si le avis'a mi hermano?...</p> + +<p>—¡Gran cosa!... ¿Y qué v'acer?... ¿Les v'a +escribir a Galicia qu'estuvistes en un baile?... +¡No seas pava, mujer!... Si tu hermano se lleg'a +meter a sonso, lo hacemos agarrar con los muchachos +diciendo qu'está borracho y necesita dormir +pa que no vay'acer daño...</p> + +<p>—¡Es que mi hermano es muy bruto!...</p> + +<p>—¿Y los Macacos?... ¡Se v'a armar si se mete +a sonso!... ¡Mirá!... Refalale un par de pesos +pa que se vay'a pasiar y reite de lo demás... +¡Los hombres hay qu'entenderlos, che!... ¡Claro!... +Si te lo largás en seco y vos te vas a +farriar arriejando el conchabito... sin darle ni +pa cigarros... el hombre se ha de enojar y le ha +de dar la razón al mamarracho e'la vieja... +Pero si vos te hacés ver... ¡ha e'prender en otra +hornalla!...</p> + +<p>—El miedo que tengo es que vaya a la sociedad +y que me saque del baile...</p> + +<p>—¡Mirá!... Salite a las dos y andate derecho a +casa pa'acabar con los arreglo del vestido y de la +bata y llevá la sedalina y unos tres metros de +cinta... ¡De l'otro ni te ocupés!... Si tu hermano +es caprichoso, ya verá quién es Parrita y +aprender'a respetar la vos de la autoridá... ¡Diez +horas de calabozo, me decía una vez Rosales cuando +empezó a festejarme y tata quiso privarnos, +valen más que cien discursos!... Y tenía razón +mi negro... Tata quedó como un guante...</p> + +<p>—Yo lo conozco a mi hermano y sé que a bruto +y a terco no le han de ganar muy fácil...</p> + +<p>—¡Y yo sé quién es Parrita, y sobre todo Rosales, +p'hablar de confraternidá!...</p> + +<hr class="tb"> + +<p>—¡Porca vita de un cane!... La maliñitá di le +donne innamorata e proprio cume la sarna, que +non rispeta ne figlio, ne fratello, ne babo... e a'nque +ne archivescovo... ¡Mirá in po li pobero gallego, +come l'e vichino da la cumesaria per ubriaco... ¡e +per sunsu!...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_165">[Pg 165]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DE VUELTA DEL PARAGUAY</p> + + +<p>Aunque los diarios no lo hayan anunciado en +sus crónicas sociales, yo he regresado a Buenos +Aires y por desdicha mía ha coincidido la vuelta +con las pascuas de Navidad y los festejos de Año +Nuevo, lo cual equivale a decir que también me han +ligado felicitaciones y saludos, no por mi llegada, +así, sin noticias previas, sino por haber presenciado, +como cualquiera, la agonía y la muerte del +1902 y el trabajoso nacimiento de su sucesor, al +cual tendremos que vivirnos todavía, sabe Dios en +qué forma ni de qué manera. En fin, sea como +sea, el hecho es que yo estoy de vuelta, cargado de +recuerdos y de impresiones y que como corresponde +al carácter de un periódico moderno, el director +de éste se ha demostrado tan adelantado, que +llegado el caso de veranear, lo ha hecho antes de +comenzar la estación.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_166">[Pg 166]</span></p> + +<p>¡Cuán provechosos son los viajes para la juventud +y cómo desarrollan la observación, el tacto social +y el instinto de conservación!</p> + +<p>Esto lo pensaba durante una tibia mañana tropical +en la estación central del ferrocarril del Paraguay, +mientras esperábamos con mi compañera la +partida de un tren que debía conducirnos de la +Asunción a San Bernardino y que estaba anunciada +de esta manera: salida de 6 a 8 a. m.</p> + +<p>Sin embargo, como hubiesen sonado las ocho y +media y no viéramos ninguno de esos signos característicos, +precursores de la salida de un tren +en cualquier parte del mundo, resolví iniciar una +pequeña investigación antes de formular un juicio +definitivo a propósito de la exactitud en idioma +guaraní.</p> + +<p>—¡Señor!...—le dije al jefe de la estación, que +quizá para dilapidar un poco la abundante riqueza +del país—el sueño,—se paseaba lentamente en el andén...—El +tren para San Bernardino saldrá más +tarde... ¿todavía?</p> + +<p>—Sí, señor... ¡Ahora no más va a salir!... me +contestó con el dulcísimo acento regional, y agregó +bondadosamente a guisa de disculpa por el retardo... +Estamos esperando a mi compadre don Bautista—ese +boticario gordo de la calle de Palmas, +frente al mercado—que va a su quinta de Paraguarí... +Es un hombre buenísimo, señor... Yo soy +el padrino de óleos de la menor de sus hijitas y +él me sacó de la pila al mayorcito de mis nenes...</p> + +<p>La llegada del aludido fué punto final de la instructiva +relación amistosa y pronto respiramos las +frescas brisas del balneario paraguayo—la laguna +Ipacarahy—cuyo manso oleaje parece adormecer a +los yacarés y estimular con el calorcito de sus aguas +la sed insaciable de los colonos alemanes establecidos +en sus orillas, haciéndoles consumir con entusiasmo<span class="pagenum" id="Page_167">[Pg 167]</span> +la cerveza de su propia fabricación, que, +a no ser así, tendría que consumirse a sí misma.</p> + +<p>—Vea, señor hotelero... No podemos bañarnos +en esa casilla que nos ha dado...</p> + +<p>—¿No?... ¿Y por qué?... me respondió el +buen hombre, un poco sorprendido de que halláramos +una dificultad, nada menos que en el mejor +balneario de la República del Paraguay.</p> + +<p>—Primero... porque se ha instalado un yacaré +precisamente a la entrada del baño.</p> + +<p>—¡Bueno!... No le hagás caso... Ése se ha +criado ahí desde pichón...</p> + +<p>—Y luego porque se nos ha metido en la casilla +un hombre borracho y se quiere desnudar junto +con nosotros...</p> + +<p>—¡Ah!... ¡Bueno!... ¡No le hagás caso tampoco!... +Es el capataz de la cervecería... Ése está +acostumbrado a bañarse hasta con la familia del +presidente...</p> + +<p>¡Claro!... No paramos hasta Montevideo, y me +parece sentir todavía sobre los labios el escozor de +la brisa marina, cuando sopla del este y en los ojos +la cosquilla deliciosa que producen las uruguayas... +sea cual sea el viento dominante.</p> + +<p>¡Aquello sí que es vida y no esto de aquí, en +que uno, atosigado por los versos y las felicitaciones, +no encuentra punto de reposo!</p> + +<p>En la tierra vecina, la existencia no es una carga, +sino el día en que hay extracción de lotería, +pues todos los habitantes sin distinción de sexo ni +de edad, ofrecen ceremoniosamente a los extranjeros +“el último numerito que les queda”.</p> + +<p>Un comerciante holandés con quien departía +una tarde, me informó de que hasta el presidente +Cuestas era billetero en sus ratos de ocio y que ya +había repartido varias grandes entre el sacerdocio +y la milicia, clases en las cuales tenía mayor +número de amigos.</p> + + +<p>¡Y quién me diría ahora, al verme en mi oficina +pegando sobres y escribiendo tarjetas, que soy yo +aquel mismo mortal que pasó tan lindas horas haraganeando +y escapó con vida de un viaje de recreo +porque Dios, tal vez, no lo alcanzó a ver bien +a la distancia!</p> + +<p>¿Por qué no me sucederá algo así como lo que +le sucede al candidato oficial a la presidencia uruguaya?</p> + +<p>Tiene dos personalidades, una escrita—Mac-Eacenh—y +otra hablada—Maquica—y gracias a +esa particularidad desorienta a los orientales más +rumbeadores... aunque dudo que ni con eso fuera +capaz de escapar, entre nosotros, a las asechanzas +de la propina y al goce inefable de la felicitación...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_168">[Pg 168]</span></p> + +<p class="center p2 big1">FRENTE A FRENTE</p> + + +<p>—Si es con dinero, che, que buscás ser ayudado, +haceme el favor de ni siquiera pensar en Enrique... +¡Se te va a enojar de veras y ya sabés +el geniecito que tiene... ¡A mí misma me desconocería!...</p> + +<p>—¡Basta, che!... ¡Basta!... decile que no se +enoje y que cuide su salud!... Su cuñado Raúl +lo conoce demasiado, para ser capaz de acercarselé +con propósitos hostiles... Y haga patria uno con +semejante familia... Los cuñados, conforme se +para uno en el zaguán, empiezan a echarle los perros, +y las hermanas no te digo nada...</p> + +<p>—¡Vos son injusto, Raúl!... Acordate de lo +que ha sido Enrique con vos y que aura te desconfía, +sus buenas razones tiene...</p> + +<p>—¡Historia antigua, che!... ¡Macanas!... A +una simple calaverada de muchacho le da una importancia<span class="pagenum" id="Page_169">[Pg 169]</span> +y un retintín... ¡Psch!... Decile que no +embrome, che... ¡que el jueguito es conocido!</p> + +<p>—No te digo que no... ¡pero la culpa la tenés +vos, que sos un tarambana y un ocioso!...</p> + +<p>—¡Bueno!... ¡Mirá!... Dejemonós de filosofía +y vamos al grano... Escuchame con atención, que +la cosa es seria, Edelmira!... Lo que yo ando buscando, +¿sabés lo que es?... ¡Bueno!... ¡Hacerme +una plataforma para ver si me caso como la +gente!</p> + +<p>—¡Vaya!... ¿Y contra quién... dirigís tus tiros?</p> + +<p>—¡Todavía no he apuntado, che!... Ando con +el arma cargada no más y tengo la intención de no +tirar sino sobre algo seguro y que medio valga la +pena... Por lo pronto, necesito darle cierto relieve +a la persona, comenzando a figurar en el mundo +social con visos de personaje... ¿sabés? y es +para eso que lo vengo a ver a Enrique... Quiero +que los amigos me obsequien con un banquete, +con motivo de mi llegada de Europa.</p> + +<p>—¿Cómo de tu llegada de Europa?...</p> + +<p>—Es figurado no más,¿sabés?... Es un pretexto +para dar la noticia en todos los diarios, como +hacen muchos... No me voy nada, pero llego... +¿Comprendes?... ¡Bueno!... El banquete no tengo +interés de que se realice tampoco, pero sí de +que se diga que me lo dieron... Ya tengo cinco o +seis firmas de lo mejor, para iniciar el movimiento +y conforme cuente con que él no se meterá a andar +con rectificaciones y con sonceras... ¡Zas!... +Largo la noticia de que subscriben la invitación +los señores tales y tales y comienzo a festejar a la +muchacha a la que le haya echao el ojo... Así hizo +Fermincito Covarrubias y la cosa le salió como de +molde. ¡Fijate qué bolada para una muchacha +que no halla quién la afile, toparse con una simpatía +que es nada menos que un mozo recién llegado<span class="pagenum" id="Page_170">[Pg 170]</span> +de Europa y a quien le dan un banquete!... +¡Claro!... ¡La cosa pega como con goma y se viene +derechito!</p> + +<p>—¡Sí!... Pero vos sabés que Enrique es enemigo +de farsas y que no se va a prestar...</p> + +<p>—¡Ya sé y es por eso que lo busco!... Además +es necesario que figure algún pariente, por el efecto +moral... Lo que es para acompañar tengo firmas +de primera... Don Mariano Unzué, el doctor +Pellegrini, el general Capdevila, el ministro González, +el doctor Benjamín Victorica...</p> + +<p>—¿Y quién te ha proporcionado esas relaciones? +¿Cómo has hecho para tener su consentimiento?</p> + +<p>—Ahí verás, che... ¡que tu hermano no es +tan lerdo!... Los he ido sacando de todos los banquetes +en que figuran y he descubierto que les agarran +el nombre ¡y se los ponen no más!... ¿Qué +se van ocupar ellos en andar rectificando, si ya están +acostumbrados?... Cuando más dirán: ¿quién +diablos será este Raúl?... y después se olvidarán +de la cosa...</p> + +<p>—¡Enrique no va a querer, che!... Yo lo conozco +y sé que le va a dar una rabia grandísima...</p> + +<p>—¡Bueno!... Mirá... Eso a mí no me importa +un pito, ¿sabés?... Lo único que yo te pido es +que no lo dejés que haga rectificaciones, si llegase +a ver su nombre al pie de la invitación... Decile +que se haga de una vez hombre de mundo... que +se temple a la moderna y que se deje de todas esas +ideas rancias y de esas macanas que le dan estructura +de loco... Yo soy un buen muchacho, +che... que lo único que necesita es campo para +volar... ¡Pedile que no me corte las alas!</p> + +<p>—¡Bueno... che!... ¡Perfetamente! Pero, ¿y +si me dice que no?</p> + +<p>—Lo meto en la lista no más... y me hago el +sonso!... Con decirle que no he sido yo el que lo +puse... ya está... Aquí hay que hacer como Roca, +¡y no hay vuelta... che...! ¡Al que le gusta, que +se ría, y al que no, que tome quina y piense que +es chocolate!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_171">[Pg 171]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">ENTRE GENTES DE CONFIANZA</p> + + + +<p>“Mi querida Ernestina: Te escribo apurada para +hacerte saver que recién acavamos de yegar de +Lomas y que estamos muy buenas de salud. Mamá +a perdido completamente aquellos mareos que +le daban y tuvo que achicar la bata como tres +sentímetros porque con los aires del campo perdio +como medio kilo. Yo no puedo salir todavía porque +acabo de bagar del tren y estoy desnuda. Nos +vinimos con lo puesto porque el equipage se lo dejamos +a mi tio para que él nos lo mande despacio. +Si vieras como he pasado estos quince días que no +nos bemos. Encontré una cimpatía que es bastante +buen mozo y, después te contaré. Es un mozo de +ogos asules, que está muy bien empliao en el jujao +de pas y dice mi tio que es de porbenir y muy +serio. No te escribo más porque el muchacho está +esperando y no quiero demorarlo. Ernestina, dise +mamá que te pide como un cerbisio que le digás +por el teléfono a ese amigo tuyo que puso el otro +día la noticia de que nos íbamos, que lla emos +buelto y estamos aquí y que este año pensamos dar +algunos resibos a las relaciones festegando la entrada +del inbierno. No te vallas a olvidar y decile +el nombre de nosotros bien, para que no ponga +en la noticia que somos la familia de Mogarrita, +que es el apellido de papá, que es tan feo, sino de +Lagos, que es más conocido y es el de mama. Dice +mama que le digás tanvien que hemos sido muy<span class="pagenum" id="Page_172">[Pg 172]</span> +osequiadas por lo megor de Lomas y que nos visitaron +mucho, porque mi tío es allí muy querido +y que el gobierno le dibia de dar algún empleo +bueno, bisto lo bien que se a portado. El corría con +las luces del corso y nadies tubo nada que decir. +El pobre es mui bueno y nie va a yudar para que +me bisite el mozo de que te hable mas arriba. Se +disfrazo de Juan Moreira y otra noche de Cocoliche +y nos hiso reir con las ocurrencias que nos +digo. A mí me digo que desde que me había visto, +le paresia que tenia un hormijero en la naris, en +italiano arebesao le salió muy gracioso. Yo creo +que me quiere, porque se paso las tres noche con +nosotros. Es afisionao a la bisicleta y sacó a Juan +Moreira y a Cocoliche montado en bisicleta por lo +que todo lo aplaudían. A mí me digo un berso muy +lindo. Cuando nos veamos te contare de otra cosas. +En Lomas estaban las de García que dijieron los +diarios que se iban a Mar del Plata. Bibian en una +casita de las orilla alquilaban una piesa para todos +y decían que eran sobrinas del presidente y que no +podían quedarse sino hasta el gueves después del +entiero, porque tenian que ir a resibir a Marselo +de Albiar. Que te parece lo que son la notisia de +los diarios, ya no se puede crer las notisias que +dan sobre la bida social con las mentiras que disen. +A mí me encontraron en la plasa y se icieron +la que no me conocían, pero yo me les acerqué +no más y entonces no sabían qué hacer con +nosotras. Nos digieron que estaban con un enfermo +que creían era tifos para que no las bisitaramos +y supiéramos como bibían amontonadas. Juanita +trago un bestido rosa de bolado en forma y +manga de farol y María Ester un sombrero muy +lebantado de atras y bago de adelante.</p> + +<p>Parese que a Juanita la festega un provinsiano +y que se casa. Ay algunas que tienen suerte y saben +mariar los moso así que no es estraño. Dice<span class="pagenum" id="Page_173">[Pg 173]</span> +mama que te pide que no te olbidés de la notisia +de la yegada de nosotras y que hagás costar que +somo las de Lagos y no de Mogarrita como digieron. +Si tenés algún ratito venite a conbersar. Ya +me contaron que el ofisialito aquel de los bomberos, +andaba pasando siempre y que te había escrito. +Me conto Laurita en la estación Costitucion +cuando yegamo y ella iba para Adrogue. No le vas +a contestar, acordate de lo que me paso a mi con +aquel dependiente por aberle contestado, que después +les mostro a todos los amigos y tata mimo +lelló mi carta en el café, enseñada por el y se la +tubo que quitar y romperla dándome un reto grandísimo...”.</p> + +<p>—¡Niña!... Si no v'acabar, v'y a espumar el +puchero... y a retirar la olla'sta que vuelva... ¡si +acaso me v'a mandar!</p> + +<p>—¿Y recién te acordás... condenado?... Vas +a ver luego con mama... ¡Ya verás lo que cobrás!... +Llevale'esta carta a Ernestina y si te +pregunta cuándo llegamos, decile que recién entramos...</p> + +<p>—¿Y quién espuma el puchero?... Mire que la +niña vive lejos... ¡y no v'y a venir a tiempo!...</p> + +<p>—¡Andá no más... y apurate... Mirá... Si te +pregunta qu'estoy haciendo, no le digás que cocinando... +decile qu'estaba en el piano... ¡No te +vayás a olvidar!... ¿eh?... Y fijate, así de paso, +a ver lo qu'está'ciendo ella...</p> + +<p>—¡La pucha que tiene vueltas el oficio e cocinero... +en estas casas de ricos!... ¡Uno es casi +com'un estuche!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_174">[Pg 174]</span></p> + +<p class="center p2 big1">¡ROBADITA!...</p> + + +<p>¿Per'usté cre qu'es por verla, mi vida, que me +paso todo el día plantao en la bocacalle, llamandolé +l'atención a la misma policía?... ¡No crea!... +Ya pronto v'acer un mes que la tengo retratada en +lo profundo del alma y pa mirarm'en sus ojos y +recriarme con la gracia de ese cuerpito tan lindo, +miro un poquito p'adentro y ya se me representa +como si fuera verdá... hasta con ese gestito de +cruel, de mala y d'ingrata, qu'está diciendo “alto +el fuego... no se pasen de la raya”, mientras da +unos tironcitos que se lo llevan a uno como si +fuese a la rastra... Mire, mi alma... y perdone +la confianza... Ya que usté sabe muy bien qu'inoro +como se llama, m'he visto en la obligación de +tener que darle un nombre pa poder hasta tutiarla!... +Si acaso no le gustase, digameló con franqueza, +porque ya que nadie sabe, puedo cambiarlo +por otro de los tantos que me brotan de lo más +hondo del alma... Entre “ricura” y “mi vida”, +pasé dos noches pensando...</p> + +<p>—Se le conoce'n la cara...</p> + +<p>—Y así no más ha de ser, a'nque usté le juegue +risa!... ¡Bueno!... ¡Mire, mi alma! Si yo +me paso las horas como sabe que las paso, quizá +arriejando que crean que soy un aplana-calles y +que no sé respetar lo qu'es dino de respeto, es sólo +porque se me hace qu'el aire que aquí respiro me +trai como una esperanza...</p> + +<p>—No diga... que aura es de noche... porque v'y +a creer qu'es verdá y que soñando dispierta, escuché +como llovía...</p> + +<p>—¡Mayhaya que soy sin suerte!... Bien me decía +la otra tarde el agente Caña-dulce, oservando +que mi vista estaba como clavada en cierto balcón +dichoso...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_175">[Pg 175]</span></p> + +<p>—El agente Caña-dulce... Mejor qu'en andar +hablando, bien se podía ocupar de ser menos sinvergüenza... +Ya no hay muchacha en el barrio +que ni siquiera lo mire, por caluñero y guarango... +¿Y qué le dijo su lengua con respeto a mi +persona?...</p> + +<p>—De malo no dijo nada... porqu'estando yo +presente, no hay quien capaz d'echar sombra ni siquiera +en la paré de la casa en qu'ella vive... pero +sí me declaró qu'éramos más de quinientos atacaos +del mismo mal y que no había ninguno que +hallara el menor alivio!... Me habló de un joven +francés de pantalón de cuadritos, que sabía pasarse +días...</p> + +<p>—¿No ve si será canalla?... A nadie mejor que +a él le costa que ése afiló lo mismo qu'él afilaba +y por causa de los dos abandonó su conchavo una +muchacha tan buena como Paca Miraflor... Es +pa que no suceda lo que a ella le pasó, que le pido +que me deje...</p> + +<p>—¿La patrona es delicada?...</p> + +<p>—¿Delicada?... ¡Cómo no!... Lo que hay es +qu'es una vieja separada del marido...</p> + +<p>—¡Y se le hace la boca agua si ve comer caramelos!... +¡Bueno, mi alma! ¡Vea!... Yo le v'y +a'blar con franqueza y le v'y a probar con hechos +que sé lo qu'es respetar lo que merece respeto... +¿Usté sale los domingos?</p> + +<p>—¿Y pa qué quiere saberlo?...</p> + +<p>—Pa tener un'esperanza y pasarme la semana +siquiera con la ilusión de que v'a llegar la hora +de poder mirar sus ojos, así, de cerquita, mi alma... +¡como aura la estoy mirando!...</p> + +<p>—No se pase... tan seguido, por la vereda de +casa... y apriend'a tener pacencia... ¡siquiera +hasta otra ocasión!...</p> + + +<p>—¡La perra... con Caña-dulce y la vieja sin +marido! ¡Lo qu'es al criollo Morales no le van a +cantar flor sin que uno de estos domingos conteste +con una contra... ¡que parezca como dos!...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_176">[Pg 176]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DE BAQUET'A SACATRAPO</p> + + +<p>—¡Lo siento... caramba!... Lo siento en l'alma, +¡pero no va'ber más remedio!... ¡Yo v'y tener +que dejar de ler los diarios si no quiero +reventar de un sofocón el día menos pensao!... +¡Sí, señor!... Nada menos que yo, Juan Antonio +González, el hombre más letor que ha'bido +en Buenos Aires, v'a tener que privarse de hacer +su gusto si no quiere desertar del pellejo en +que lo retobó su mama, ¡como decía el finao Apolinario!... +¡No!... Lo qú'es este número, me lo guardo +ni a'nque me queme el bolsillo y no paro hasta +que no se lo muestre a medio mundo y le pueda +decir qu'este señor don Ruperto Cortabarría +que ha dao un baile en su casa, al que han asistido +todos los copetudos de la ciudá, es aquél mismo +Ruperto qu'el infrasquito supo tener de pión +en la call'e La Piedá y que se formó a su lao... +Mire qu'es chancho el mundo y que pega vue'tas +y trompezones!... ¿Quién le diría a la misia Rosario +Llavero de Cortabarría, que aura le ponen +<em>Ll.</em> de Cortabarría,—pa'cer crer a los abombaos +qu'es alguna Llavallol.—qu'iba'ndar pisando alfombras, +ella, que sabia chapaliar l'agua con que +lavaba las pilas de frascos vacíos p'al anís falsificao?... +¿Y a mí?... ¡Quién me diría cuando salía +pa la Bolsa en mi coche propio, hech'un brazo +e mar, o cuando jugaba mis truquitos en el Progrueso, +qu'iba'llegar un día en que recostao en una<span class="pagenum" id="Page_177">[Pg 177]</span> +pila'e cajones me pasaría las horas renegando y +tomando el sol!... ¡Bah!... ¡Y Rosario ha'e tener +hijitas lindas y diablas, porqu'ella a'nque'ra +lavadora'e frascos tenía unos ojitos y un gestito y +un modito'e caminar cuando s'empaquetaba los domingos, +que hast'a mí, con ser qu'era el patrón de +su marido, me sabía envidar hasta la falta!... +¡Yo no agarraba, porque nunca me gustó revolcarme +en la ceniza... pero tuve tentaciones... +¡caramba si las tuve!... ¿Y pa qué lo v'y a negar?... +Si me quedé con el punto no fué por irme +a la pesca, sino por no traicionarme. ¡Como +pa escuchar chillidos andaba yo en ese entonces +con aquella campanita que hast'aura me toca a fuego!... +¡Amigo con la Enriqueta, que me supo cortar +grande!... Bueno; pero también hay que convenir +en qu'era d'esas mujeres que no conocen el +yelo, no digo ya ni pintao, sino vivito y coliando!... +¡Qué ojos y qué boquita y qué cuerpo!... +¡Si era un verso caminando y creo que hasta difunto +me ha de seguir su cadencia... a'unque ella +l'aiga olvidao!... ¡Y es cochino el Ruperto hasta +darle con un palo!... Nunca me olvidaré de la +mañana en que fuí a verlo después de mi quiebra y +cuando ya'bía puesto su Ropería del Carretel... +Ni bien le hablé de mi estao, me comenzó a sermoniar +y conforme me descuidé me largó como por +un tubo, pataliando y sin darme calce... ¡Bueno!... +¿Y a mí qué me va ni qué me viene con que +Ruperto dé bailes o dé velorios?... ¿Qué m'importa, +vamos a ver?... ¿Acaso yo m'indino por +mí, tampoco?... ¡Si me da rabia es que soy argentino, +criollo d'esta ciudá y que me revientan las +confusiones y las mescolanzas!... Aura'ndamos +aquí como cajón de turco y ya la gente ni se conoce... +Hombres como yo, que son hijos de buena +familia y qu'en su tiempo han sabido dragoniar +a lo mejorcito que pisaba la cancha, andan rajuñando +en las veredas pa ver si agarran un pan y +si se descuidan los revienta el coche de alguno que +fué su pión... ¿A mí? ¡Sí!... ¡Lindo lo va'poner +la suerte al que me quiera empardar!... Yo +no soy d'esos mansitos que los ensilla cualquiera y +ya salen al galope... Yo'e corcobiar el día que +muerda el freno, como se lo dije ayer a mi compadre +García en su misma oficina... ¿Ve?... Ahí +está otro pa'yuntarlo con Ruperto... Un cualquiera, +nieto de un gringo zapatero que ganó unos +pesos pa que los bambolleros de los hijos se metieran +a gente, ¡sin fijarse que'andan jediendo a +cerote!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_178">[Pg 178]</span> +</p> +<p class="center p2 big1">SIN REVANCHA...</p> + + +<p>—¿Quién dice que yo no he tenido miedo?...—preguntó +a sus interlocutores el viejo caudillo.</p> + +<p>—Es la voz que corre de fogón en fogón!... +Todos dicen qu'el comandante, Mosquera, que hoy +tropea pa saladero, le supo parar rodeo hast'el +ejército e liña...</p> + +<p>—Gran caudal con diez centavos, che... Los que +hablan han de ser del terneraje, que no ha sentido +una lanza culebriando en las costillas en medio +de un entrevero... ¡Que yo no he tenido miedo!... +¡Qué bárbaros!...</p> + +<p>—¿Y cuál es la vez en que corrió más peligro?...</p> + +<p>—¿Peligro de qué?</p> + +<p>—Dejuro que ha'e ser de muerte... ¿qu'es el +más grand'en que puede hallarse un hombre?...</p> + +<p>—¡Asigún, che... asigún!... Pa mí, la vez que +la vi más cerca y en que le tuve más miedo... +¡Peligra la verdá, pero es cierto!... fué p'al setenta +y cuatro en la liña'e Santa Fe... ¿Pa qué<span class="pagenum" id="Page_179">[Pg 179]</span> +v'y a'blar d'estas cosas?... Dentran mujeres y no +quiero que se diga de que no sé respetar lo que +merece respeto...</p> + +<p>—¡P'cha, qu'es lindo!... ¿Y nos v'a dejar lambiendo?... +¡No diga!...</p> + +<p>—No, che... es que hay cosas que mejor es no +meñarlas... Eso de comenzar a revolver la memoria, +es toriar un avispero... ¡La gran perra!... +Fu'en una d'esas cruzadas que se hacían medio escondidas +y m'encontr'en una fiesta de aquéllas +que ya no se hacen... Er'a la entrada'el verano +y yo caí con el sol alto, montao en un parejero +que lo traia de tapao, pa ver si le daban calce y +les hacía repuluz... ¡Qué flete, che!... Si parece +que lo veo... ¡Er'alazán... requemao y pico +blanco y yo lo tení'a lo gringo... sin tuzar y con +la co'lal garrón... ¡Claro!... Llegué, lo puse a +a la sombra y me perdí entre el gauchaje que andaba +remolineando alrededor de un fogón como +p'asar un rodeo... Ya se puede figurar si me +agarrarían con ganas, sabiendo qu'era forastero +y que andaba medio alzao... Desd'el locro a los +pasteles les corrí sin castigar y en cuanto pa'sé la +raya, qu'era un pipón de francés, recogí los cojinillos +y pa que no me tentaran ni con taba ni +con naipes, labrando mi perdición, enderecé pa un +sauzal que costeaba el tajamar... Siempr'he sido +sestiador, pero esa vez, el almuerzo y tal vez el +calorcito, que ya empezab'a picar, m'estaban gritando +vamos... Elegí un tronco grandote, atrás +de un cañaveral y ahí no más ya me ovillé, deleitao +con las chicharras, que le hacían colita al sueño +y a las nubes de jilgueros que caían al desplayao +en silencio y apuradas... ¡P'cha que estaba +lindo!... A la tarde ib'a salir como quien sale del +cielo y los pesos a ponchadas me pasaban por delante +conforme clavaba el pico, acariciao por el<span class="pagenum" id="Page_180">[Pg 180]</span> +fresco y aquella tranquilidá del sauzal como dormido... +Redepente sient'un ruido y apareció una +muchacha con un atadito e ropa... ¡A la cuenta +la pioncita!... ¡La perra con el destino que sabe +ser chacotón y tiene bromas pesadas!... Era una +flor en botón la mocita lavandera... ¿y de'ande +va y se me ocurre de comenzarl'a observar?... +Si el diablo sabe andar suelto se me hace que es +a la siesta y que le ha'e gustar perderse a la orilla'e +los arroyos y cerca'e los lavaderos... Me pareció +qu'el solcito estaba cayendo a plomo y me +dió gan'e pararme y de mandarme a mudar...</p> + +<p>—¡Jesús... que barbaridá!...</p> + +<p>—¡Y no lo hice, che... y esa fué mi perdición!... +Acabao el lavadito, se paró como sin ganas, miró +l'agua, se desperezó y comenzó despacito a soltarse +la pollera y a desprenderse la bata... Qu'irá +a'cer esta chinita? pensé... y algo como una +inquietú me dejó paralisao... ¡Amigo con la pioncita +que había sabido ser linda, mirada, así, en camisita... +y sobre todo después... al dentrar al +tajamar!... ¡Conform'iba caminando y se'iba metiendo +al hondo ella alzaba la ropita y yo la veia +erizarse lo que l'agua la tocaba, apartándose encrespada +como no queriendo dirse!... Tuve hasta +la tentación de decirle... “hijita... tenga cuidao”... +pero no le dije nada, porque en ese mismo +instante vi que se zumbullía...</p> + +<p>—¿Y usté... qué hizo?</p> + +<p>—¿Y qué iba'cer?... ¡Aproveché la ocasión pa +medio cerrar los ojos que m'estaban lagrimiando +a fuerza e no pestanear, y cuando volvió a salir y +enderezó pa la ropa, la miré pa n'olvidarla ni aunque +pasaran los años y aquí me tenés tuavía... +sin haber tomao venganza de quien me tuvo tan +mal y que quizás me'cha al hoyo si le llego a cabrestiar...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_181">[Pg 181]</span></p> + +<p class="center p2 big1">¡OJO POR OJO!...</p> + + +<p>Nosotros, en la tertulia íntima, le escuchábamos +con veneración y con respeto, deleitándonos con el +relato de sus aventuras romancescas o con el chispear +brillantísimo de su espíritu cáustico y mordiente.</p> + +<p>—¡Buena cría la suya, che!... ¡Como si no supiéramos +aquí lo qu'eran los entrerrianos! ¡Ustedes, +en su tierra, nacen chairando el cuchillo!</p> + +<p>—¡Miren el nene, se asusta porque tocan a degüello!</p> + +<p>—¿Yo?... ¡Ya lo creo!... No me acuerdo haber +derramao jamás ni una gota'e sangre inocente... +¡Y cuidao qu'he visto trifulcas!...</p> + +<p>—¡Así decían los diarios de su tiempo! Todavía +recuerd'un artículo...</p> + +<p>—¡Vean! ¡Una cosa son los diarios, che y otra +cosa es la verdá!... ¡A no embromar vamos!... +Les v'y a contar el único caso en qu'hice degollar +un inocente... y quien sabe si lo era tampoco... +D'esto no se ocuparon los diarios les aseguro y +sin embargo fué tremendo!</p> + +<p>—Cruzaba una tardecita por esas sierras de Córdoba, +que son com'una pintura, en derecera a los +llanos... Iba'apurao y llevaba como escolta un escuadrón +de puntanos qu'eran todos como cuadro... +Ya casi al anochecer caímos en un rancho serrano, +d'esos que ya parece que van a venirse al suelo, +pero que se aguantan, dejando pasar los huracanes +como si no fuera nada. No hallamos a la +llegada más que dos chinas viejas y una chinita +obsequiosa, que me convidó con mate y qu'encontré +tan donosa, así, a la luz del fogón... Parecía +que las llamitas l'alumbraban con cariño, como<span class="pagenum" id="Page_182">[Pg 182]</span> +queriendo besarla... ¡La gran perra!... Era linda +con usura y tenía unos ojitos y un modito pa +sonreír, que hacían como cosquillas y después era +graciosita en el andar... y picarita... Ni sé cómo +ni por qué, se me metió en la cabeza que había +d'estar resfriada y comencé a recordar una famosa +receta que me dieron una vez para curar los +resfríos... era una palabra en turco que había +que decirle a l'óido a la persona atacada, sin que +lo oyera ni el aire...</p> + +<p>—¿Ust'está resfriada, hijita?</p> + +<p>—No, señor...</p> + +<p>—Que no, hijita... si eso se le ve en los ojos... +Tal vez usté no lo sepa... viviendo aquí, tan solita...</p> + +<p>—Tal vez, señor...</p> + +<p>—¿No quiere que yo la cure?...</p> + +<p>Y como me mirase sonriendo y me pareciera +verle así con una expresión de travesura infinita +en sus ojitos tan lindos y hast'en unos dos pocitos +que se le hacían en la cara, me saqué un pañuelo'e +seda que llevaba en el pescuezo y se lo puse +en el d'ella, que me agradeció el regalo... sin +decirme ni palabra, pero con más elocuencia que +si hubiese hablao en verso...</p> + +<p>—¿Y adónde duermes, hijita, en esta casa tan +chica?...</p> + +<p>—Aquí no más, señor... Allí, en aquel rincón, +tienden mi madre y mi tía y yo en aquel otro... +en que hay un catre'e guasca...</p> + +<p>Y me señaló pa un rincón que quedaba allá en +lo oscuro... y que yo vi'luminao como la plaza +Vitoria... En ese momento, che, me llegaba de la +sierra como a modo de un vientito con fragancia +a flor del aire mesturada con poleo, con menta y +con piquillín...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_183">[Pg 183]</span></p> + +<p>—Va a estar fresquita la noche... señor coronel, +me dijo la madre de la muchacha que venía a cocinar +y empezó a'tizar el fuego...</p> + +<p>—¡Así parece, hija!... Y ustedes, cómo viven +tan solitas aquí... sin hombres!... ¿No tienen +miedo?</p> + +<p>—¡Si hay hombres, señor! Lo que tiene es que +fueron a meliar... pero tal vez caigan pa la salid'el +lucero... Es mi marido, un hijo d'él y tres +sobrinos... gente buena, señor... mejorando lo +presente.</p> + +<p>Comimos como se com'en los ranchos, medio en +l'oscuro y yo hice trair mi catr'e campaña. Las +viejas me tendieron una cama qu'estaba llamando +al sueño con sus sábanas de bramante, almidonadas +al estilo'el pago...</p> + +<p>—¿Y ya no le llegaba el olorcito a la menta mesturao +con flor del aire?...</p> + +<p>—¡Qué sé yo, che, si estaba durmiéndome como +cuzco en la ceniza!... Derrepente me despertaron +las viejas que soplaban a compás y hasta me pareció +que la chinita tosía... ¡Claro!... Me acordé +de la promesa y quise salir del catre... ¡La perra +con las sabanitas!... Empezaron a'cer ruido como +si fuesen papeles y como para el remedio tenía +que no ser sentido, me comencé a refalar y en eso +que fuí a pararme, oigo balar un chivito y siento +que me topaba las piernas, mientras una de las +viejas le decía a media voz:</p> + +<p>—¡Sosegate capitán... que lo vas a despertar +al señor coronel!</p> + +<p>En la vida le han echao maldiciones más tremendas +a ningún chivito guacho, que las que l'eché +yo al condenao... ¡Tres veces tenté bajarme +y tres veces el chivito me dispertaba a la vieja, +mientras oía a la chinita que hacía crujir su catr'entre +dormida y dispierta!</p> + + +<p>—¿Y por qué no se levantaba no más? ¡P'cha +qu'era mulita!</p> + +<p>—¿No ve?... ¡Así son las cosas!... ¿Y el respeto, +amigo, que se tiene que tener por la madr'e +las enfermas, cuand'uno anda'ciendo'e médico sin +estar autorizao?... De repente se oy'un tropel y +cayeron al rancho los meliadores, cargaos de carne +y con unas fachas de forajidos... ¡Claro! Eran +cuatreros mestizos de saltiadores.</p> + +<p>—¿Y se quedó sin decirle a la chinita aquella +palabra en turco?</p> + +<p>—¿Y sinó? Ya nos levantamos todos y empezó +la churrasquiada, pero cuando al aclarar les quise +decir adiós, me dijo el dueño'e la casa:</p> + +<p>—¿Por qué no se lleva un asao, señor?</p> + +<p>—¿Pa qué?... Hemos de hallar poblaciones...</p> + +<p>En eso miré p'al rancho y vi al maldito chivito +qu'estaba pelando un maíz, brotao por casualidá +junto a un cardón medio seco:</p> + +<p>—Más bien me llevo ese chivo.</p> + +<p>Y antes que me arrepintiera ya'stuvo atao a los +tientos y en camino pa los llanos... ¿Ven?... +¡Ésta es la única vez que yo hice derramar sangre... +y... caray! ¡creo que fué con razón si se +me juzga como hombre!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_184">[Pg 184]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">EL HIJO DE DOÑ'AMALIA</p> + + +<p>Alertearon los chajáes y los teros, cuando aparecimos +en la orilla del baño y a medida que su +voz rodaba de mata en mata, perdiéndose en la lejanía +velada por las sombras de la noche, tendieron +el vuelo rumoroso las gallaretas y los patos, +seguidos por la turba anónima, habitadora perenne +del pajonal, y por las garzas silenciosas, que se<span class="pagenum" id="Page_185">[Pg 185]</span> +alzaban como con pereza, recogiendo, ceremoniosas +y coquetas, sus largas zancas, despedidas por +el gruñido de los carpinchos y de las nutrias al +azotarse en alarma.</p> + +<p>El bañado entero pareció levantarse hacia las +nubes, volando desmenuzado, y las víboras y los +sapos amedrentados, suspendieron sus monótonos +dúos y miraron con sus ojos inquietos el revolar +insólito,—signo evidente de próximo peligro.</p> + +<p>Y guiados por ese instinto peculiar de los hombres +de campo para tomar su rumbo, que mi compañero +poseía en alto grado, alcanzamos al rancho +entrevisto desde la linde del monte y en el cual +pensábamos encontrar quien nos indicara el camino +para salir al llano.</p> + +<p>—Ave María Purísima...</p> + +<p>—¡Sin pecado!... Dentren... que no hay perros.</p> + +<p>—¡Mil gracias...! Más miedo les tenemos a +las pulgas... refunfuñó mi compañero, mientras +yo, estirando el pescuezo por la rendija que servía +de puerta a la miserable vivienda, descubría una +china vieja que, sentada en cuclillas al lado del fogón, +revolvía lentamente una olla vocinglera.</p> + +<p>—Ustedes perdonarán... pero estoy friyendo +una grasita y no la puedo dejar...</p> + +<p>—Siga no más, señora... Esperaremos aquí +afuera...</p> + +<p>—¡Como gusten...! Los bancos están junto al +moginete u sinó aquí, del lao de adentro, cerca e la +puerta.</p> + +<p>Luego que nos sentamos y encendimos nuestro +cigarro, dejando que el espíritu y el cuerpo armonizaran +con la quietud apacible que, nos rodeaba, +exclamó mi compañero:</p> + +<p>—Diga, señora... ¿Nos podría dar un matecito?</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_186">[Pg 186]</span></p> + +<p>—¡Cómo no, señor!... Aura, lo que venga doñ'Amalia, +los convidaré, si es que trai yerba.</p> + +<p>—¿La cosa no es segura, entonces?</p> + +<p>—¡Y qué va a ser, señor!... ¡Si el pulpero de +la cuchilla le da un fiao que fué a pedirle a cuenta +de una pajita que tenemos cortada, haberá conque +y sinó, no!</p> + +<p>La declaración no podía ser más categórica y +guardamos silencio hasta que, terminada la fritura, +salió del rancho, limpiándose las manos en la +pollera, nuestra desconocida informante, que luego +de saludarnos comenzó a armar un fogoncito en el +patio, confesándonos de paso que el pulguerío del +rancho era una cosa bárbara y que daba miedo, +sobre todo a la nochecita.</p> + +<p>—¿Y tardará mucho su compañera con la yerba...?</p> + +<p>—No ha de... Ahí siento el escarceo del petizo... +Es un patrio viejísimo que mandó hace como +cinco años el hijo de doñ'Amalia... el mayor +González, que le llaman Conejito por mal nombre...</p> + +<p>—¿Qué me dice?... ¿Aquí vive la madre de +Conejito...? dijo mi compañero con acento de +asombro.</p> + +<p>—¡Sí, señor! Aquí vive y es mi compañera... +¿Quién lo diría, no? ¡Un hombre así, que tenga a +su mama d'este modo!</p> + +<p>Y mi compañero, mirándome de soslayo, agregó +como por vía de explicación endilgada a mí:</p> + +<p>—Es el caudillo del pueblo y... candidato para +el Congreso...</p> + +<p>Como llegara doña Amalia y trajera en una pequeña +maleta las provisiones esperadas y el agua +estuviese hirviendo, nos colocamos al lado del fuego, +que chisporroteaba alegre.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_187">[Pg 187]</span></p> + +<p>—¿Conque usted había sido la madre del mayor +González?</p> + +<p>—Sí, señor... para servirle.</p> + +<p>La cara angulosa de la vieja china se transfiguró:</p> + +<p>—¿Lo conocen a m'ijito?... ¡Pobre!... En el +pueblo todos lo quieren y aurita no más me decía +el bachicha de la pulpería que tal vez lo hagan gobierno...</p> + +<p>—No ha tráido sal, doñ'Amalia, ¿sabe?... +¡Lindo vamos a estar!</p> + +<p>—¿Y qué quiere ña Martina... El hombre no +quiso dar...</p> + +<p>—¡Mirá qué bolada...! Otra semana de guiso +e bagre o de lagarto asao sin pisca e sabor...</p> + +<p>—¿Comen lagarto ustedes?</p> + +<p>—¿Y sinó...? Si es riquísimo según dice doñ'Amalia, +y nosotras cuando agarramos alguno +estamos de fiesta... Aquí la carne es como la +sal... ¡Cosa e lujo!</p> + +<p>—¿Y hace mucho que no lo ve al mayor González, +señora?</p> + +<p>—¡Cómo no!... ¡Mucho!... El pobre casi no +se puede mover del pueblo, y yo, ya ve, acostumbrada +a esta vida del bañao, tengo hasta pereza +d'ir...</p> + +<p>—Cómo no, doñ'Amalia, dijo ña Martina indignada... +¡Ust'es una mujer sonsaza con el muchacho +ése...! S'está muriendo de hambre aquí, metida +en l'agua pa cortar la paja y teniendo que vivir +de bichos del bañao y él... ni se acuerda de +su mama... ¡Y toavía viene a defenderlo!... ¡No +diga!... ¡Ése no tiene perdón de Dios!... ¿Quieren +creer que vez pasada la pic'un coral y que +cuando vi que la contravíbora parecía que no hacía +efeto, le mandé decir que se moría y ni siquiera +contestó?</p> + +<p>—Callesé, ña Martina, es mejor... dijo doñ'Amalia, +irguiéndose enojada... ¡Cómo se conoce +que no es madre!... Caramba con la compañera +que tiene una lengua de rastrillo ¡Mirá decir +que m'hijito no se acuerda de mí, cuando hasta me +mandó el petizo ése que muento, qu'es una alhaja, +señor!</p> + +<hr class="tb"> + +<p>Una noche, meses más tarde, nos hallábamos +en la Ópera con el compañero de caza, y como me +constaba que no conocía a nadie en el mundo brillante +que nos rodeaba, y notara la insistencia conque +fijaba el anteojo en uno de los palcos bajos, le +dije:</p> + +<p>—¿Halla'lgo aquí que le guste más que'lmonte, +compañero?</p> + +<p>—Ya lo creo... Pero aura miraba'l Conejito, +qu'es el nuevo diputado de nuestra provincia y +qu'está allí en un palco con varios amigos... Es el +hijo'e doñ'Amalia, ¿se acuerda?... Aquella china +del bañao que nos sacó cuando nos perdimos...</p> + +<p>Miré hacia el palco y vi, lustroso y rozagante, +un tape de edad mediana que miraba como distraído +la sala resplandeciente, y me acordé del modesto +fogón campero a cuya orilla una pobre china +vieja chamuscaba la carne de un lagarto que +sazonaría, a falta de sal, con buena voluntad y con +cariño de madre.</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_188">[Pg 188]</span></p> + +<p class="center p2 big1">DESPUÉS DEL RECIBO...</p> + + +<p>—¡Dejam'hijita...! exclamaba doña Prudencia, +de pie en los últimos peldaños de los treinta que +forman la escalera de la casa de su sobrina.—¡No<span class="pagenum" id="Page_189">[Pg 189]</span> +me hablés... que vengo con la garganta seca +y n'oigo ni una palabra...! Dios me libr'y me +guarde de volver a semejante visita... ¡Se fueron +báules, che, y han vuelto petacas...! ¡Con eso te +digo todo!</p> + +<p>—¡Pero mi tía... si yo no sé ni de dónde viene...! +Esperesé...! Saquesé la gorra...</p> + +<p>—¡No, hijita, dejáme así no más...! Mirá... +¡Hacéme servir más bien una tacit'e caldo, si tenés +a mano... o mejor un matecito, che!... ¡Qué +cosa bárbara las tales Pitiguascas...! ¿Pa qué +me habré metido a visitarlas...? ¡Aura, m'hijita, +después de lo que me ha pasao, les hago una cruz +a todas las que vuelven de Uropa, ni an'que les +pongan noticias en los diarios y digan que han +visitao a las reinas y a las princesas...! Querés +crer que Ramona me acompañó hasta la puert'e la +sala y allí m'hizo una reverencia como si yo fuese +alguna condesa qu'iba a visitarla y me largó a +pata... con este romatismo y sin decirme ni siquiera +el trangüe que tenía que tomar...?</p> + +<p>—Bueno, mi tía... pero usted ha hecho mal +también en irse a meter de visita en lo de Misia +Ramona...</p> + +<p>—¿Mal?... ¿Y por qué...? ¿No las he visitao +siempre hasta que se fueron pa Uropa y no me +trataban antes como me correspondía no solamente +por mis años sino por ser la viuda del hermano +de su marido...? ¡Bastantes tortas de tape nos +hemos comido con mate, sentadas frente a la puert'e +la cocina!... ¿A'n'de se ha visto que porque +haigan estao dos meses en París, ya se van a olvidar +hast'e la parentela...? ¡Mirá que antes m'iba'a +dejar salir Ramona sin darme siquiera p'al trangüe +y sin convidarme a'n'que fuese con un matecito...! +¡Éstas de aura, son cosas de las muchachas, +que l'han trastornao con sus lujos y con sus modas,<span class="pagenum" id="Page_190">[Pg 190]</span> +che...! ¡Mocosas atrevidas...! La muert'el +padre no les ha servido sino pa que agarren al destajo +los pesitos que les juntó y todavía las he de +ver arriand'ovejas en algún puesto e mala muerte, +como la he visto tantas veces a su madre... porque +Ramona, m'hijita, a'nque la veás aura con tanto +ringorrango, montaba hecha hombre en cualquier +mancarrón y se largaba por esos campos con +la pollera como chiripá... ¡Y aura quien la ve metida +a pelo colorao, cuando tiene las cerdas como +cepillo... y con el pescuezo, qu'era una cola'sada +por lo negro y por lo seco, pintao de blanco y hasta +con venas azules...!</p> + +<p>—¿Pero que le han hecho, mi tía... qu'está tan +enojada?</p> + +<p>—¡Enojada no, che...! Lo qu'estoy es resentida +como argentina, con todas esas mamarrachas +que siempre se han llenao la barriga con galleta y +mate amargo... y eso cuando tenían... y que aura +no toman sino té con bizcochitos de ala e mosca... +¡Fijate...! Llego a la casa y m'entro sin golpiar, +como siempr'he tenido por costumbre, pero cuando +subo, me topo arriba e la escalera con un gringuito +todo afeitao, qu'estaba e centinela y que pela una +bandejita de oro y me la mete por las narices pa +qu'eche la tarjeta... ¡Mirá yo con tarjetas, +che...! ¿An'de estaremos...? Le dije despacito, +porque noté que había gent'en la sala y no quería +hacer ruido, que yo ib'a pasar al comedor y que +cuando saliese Ramona le avisara... ¡Si vieses la +cara que puso y los ojos conque me miró...! ¡Parecía +que le hubiese propuesto ir a robar el Cristo +e la Catedral, che...! ¡En eso veo que se levantan +dos paquetonas de las qu'estaban de visita y qu'eran +nada menos que las hijas de don Pepín, aquel verdulero +del mercao Comercio que m'hizo que le sacase +un hijo e la pila, allá p'al tiempo en que mi<span class="pagenum" id="Page_191">[Pg 191]</span> +marido era ispetor y que son unas gringuitas conocidísimas...! +¡Claro!... Quise saludarlas, pero no +tuve tiempo porque parándose frente a la escalera, +se hicieron unas cortesías con Ramona y las hijas, +dando como unas sentaditas sobre los garrones y +largandosé la cola pa lucirla, haciéndose las que la +dejaban p'agarrarse de la baranda, salieron muy +orondas... Ni me miraron, che, y pasaron por junto +a mí embebidas en los trapos... La saludo a +Ramona y a las muchachas, que me recibieron, no +como antes, con aquellas esclamaciones y aquellos +agasajos de la gente criolla, sino con una sonrisa +con mostrada e colmillo y un apretón de manos +con el brazo tieso como pa ensartarte si acaso querías +besarlas... y ya me dió un sofocón, che... +¡No sabiendo qué decirles después de los saludos, +me acordé de las gringuitas de don Pepín que aura +andan tan alcotanas y que yo había conocido roñosas, +comiendo los desperdicios del mercao... y +no me contestaron ni una palabra, che!... Aquello +no era visita sino baño helao y me salí ligerito +no fuera que me agarrasen a escobazos...</p> + +<p>—¡Hizo mal, mi tía, en ir a decirles esas cosas, +también!... ¿Para que andar así... recordando la +vida pasada...?</p> + +<p>—¡De gusto...! ¡P'hacerlas rabiar y morderse +la cola, por mamarrachas y por sonsas...! ¡Quisiera +que levantase la cabeza mi cuñao, pa que +viera en un recibo la familia'e su apellido... él +qu'era tan criollazo...! Nunca me olvidaré del reto +que le pegó a Ramona, una vez, por meterse a'ndar +hablando con dicionario y queriéndolo'bligar a +qu'hiciera lo mismo... Estábamos en rueda y él +contaba que por no haber pagao un compadre suyo +la sepultura e la mujer, cuando se le venció el +plazo, echaron los güesos al osario... ¡Si vieras +la cara e Ramona cuando le oyó decir osario con +toda aquella boca que le había dao Dios al pobre... +y la de él, cuando ella, con su vocesita e flauta, le +dijo haciéndosé la fina: “No es osario, Miguel... +sino Osorio...! ¡Tené cuidao... pa no pasar por +lo que no sos...!”.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_192">[Pg 192]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">¡VIVA CHILE... Y SIGA EL BAILE!</p> + + +<p>—¡Pa chancha y pa puerca, che, la suerte +mía...! ¡Mire qu'irsemé los chilenos nada menos +que cuando se vienen los fríos y dejándomé a la intemperie...! +¡Si parece maldición, amigo...!</p> + +<p>—¡Per'hombre...! ¡Esto si qu'es lindo...! ¿Si +quedrás que los güéspedes se quedaran hast'el +día'el juicio final?</p> + +<p>—¿Y cómo no...? ¡Gente tan buena y tan simpática...! +Yo ya'bía'prendido a decir “puj'hombre”, +“al tiro” y “donde Concha”... como si fuese +oriundo de las orillas del Mapocho y les había entrao, +hast'el estremo de que Vergara me decía las +otras noches “vengasé conmigo, cabaiero Rodríguez +Ese”—pues yo para'chilenarme mejor me +agregué la inicial de Salchicha, qu'es el apellido e +mi madre—“Y haremos una visit'a la tierra”... +¡Es una verdadera lástima que nos hay'abandonao +esta gente y no m'explico porque no se le ha pedido +a la delegación que se quede siquiera un mes...! +¡Qué banquetones, che, todas las noches...! ¡Y +después los habanos y los licores y la charla...! +¡Te aseguro que yo he'ngordao... y del ñato Tripita +no te digo nada!</p> + +<p>—¿Qué me contás...? Con razón me dijeron +que no se te veía por el jujao hacía como diez días +y que a tu cuarto ni pisabas...</p> + +<p>—¡Pues hubies'estado lindo que me costeara<span class="pagenum" id="Page_193">[Pg 193]</span> +hast'allá, teniend'un espléndido alojamiento en el +Royal... hasta con ropa para mudarme! ¡Y después +no nos daban alce los güéspedes, che!... ¿No +ves que dragoniábamos de periodistas, d'estancieros, +de rentistas y teníamos que andar por allí no +más?</p> + +<p>—¿Y ustedes de qué dragoniaban?</p> + +<p>—Yo de chileno criao aquí y Tripita de redator +político... pero había muchísimos otros...</p> + +<p>—¿Y cómo fueron a colarse en la comitiva, +che...? ¡La gran perra, si yo l'hubiese sabido...!</p> + +<p>—¡Ahí tenés...! ¡Fuimos a la intendencia a pedir +dos entradas p'al puerto el día de la receción y +uno de los empliaos oyendo a Tripita qu'es medio +gangoso p'hablar, lo tomó por chileno y le preguntó +si éramos recién llegaos. ¡Fijate que bolada, +che!... ¡Claro! ¡Ahí no más nos dieron un palco +de honor haciendo arriar a la policía por mistificadores +a dos chilenos verdaderos...! ¡Si era de +perecer de risa, lo mismo que cuando en el baile +del Jockey, el senador Cané, pa mostrarme su viveza +e criollo diablo, hizo echar a la calle a un +pobre reporter qu'iba con invitación de su diario a +ganarse la vida y a mí me acompañó hast'el comedor, +diciéndome con su vocesita e nervioso. ¡Mire, +la facha del periodista... sin frac. ¡Es un escándalo +lo que sucede con los colados, chileno amigo!”.</p> + +<p>—¡Eso es invento tuyo, che!... ¿Cómo no v'ha +saber Cané que los periodistas de verdá, los pobres +bichos que honradamente cambian su salú por +el mendrugo miserable, no tienen el aspecto rozagante +y florecido de los que viven del cuento...? +¡Eso es macana!</p> + +<p>—¿Qué v'a saber hombre...? ¡Si él a fuerza de +cernirs'en las nubes ya no se acuerda de lo qu'es +la tierra! ¡Mirá...! ¡No hay bicho más cruel con +sus semejantes qu'el hombre que l'ha calzao!...<span class="pagenum" id="Page_194">[Pg 194]</span> +Nosotros éramos como treinta, que andábamos con +fraques alquilados y si vieras cómo nos trataban +nada más que por la colita e pato! Todos se desvivían +por agasajarnos y a pesar de sospechar qu'éramos +casi zanagorias, nos obsequiaban y convidaban +a cuerpo e rey... Cuando entrábamos a +una mesa e lunch hacíamos repeluz de lo que caía +y si vieras como nos trataban los mozos y los capataces +porque rompíamos copas con el apuro y +tirábamos al suelo hasta las fuentes de masas... +¡Por poco no nos abrazaban de contentos lo que le +agrandábamos las cuentas y les dábamos ocasión +para salarlas!... ¡P'andar bien con ellos, hay que +hacer eso y ni escupir en los restaurantes donde se +banquetea en detalle... ¡Tan sonsos que son los +empresarios!</p> + +<p>—Y entonces toda esa gente que se veía en los +teatros, siguiendo a los chilenos, ¿eran puritos com'ustedes?...</p> + +<p>—Y si no... ¡Habí'algunos del sonsaje, que +caían a visitarlos por curiosidá, pero no podían con +nosotros que ya éramos de confianza... y los sacábamos +peinando...! Una tarde llegaron unos +cuantos periodistas de verdá y nosotros apenas +los saludamos con la cabeza... así... como a inferiores. +¡Cuando se fueron Tripita tuvo la osadía +de decirles a unos chilenos qu'eran pinches de +los diarios que venían quizás a ver si les hacían algún +regalito...! ¡Mirá, hermano! ¿Sabés que me +he convencido de que aquí no hay nadie que pueda +más de lo que puede un cola e pato? ¡Yo conforme +tenga unos pesos, me le afirmo a uno de moda +y dejo e ser ave negra...! ¡Quién sabe si todavía +no me ves de personaje...!</p> + +<p>—¡Sí, che...! Pero si lo lográs, no vayás a'cer +conmigo alguna barbaridá porque me veás de saquito...</p> + + +<p>—¿Conque te gusta ser gente, no?... ¡Bueno! +Entonces transformate, hermano... y seguí la corriente... +Si no servís para otra cosa, servirás para +comparsa... Comprate un frá y unos guantes +y ponete en condiciones...</p> + +<p>—Lo que dudo, che... es que vuel'va presentarse +otra bolada como ésta...</p> + +<p>—¡Ah! Tenelo por seguro... Ya como ésta, ni +pintada... pero el asunto e la confraternitá es cosa +que v'a durar. ¿No ves que el comercio y los +empliaos ya le han tomao el gustito y an'que las +otras naciones no se comparen con Chile, las tenemos +que osequiar?... ¡Lo qu'es yo, v'y a'prender +para oriental y un poco pa paraguayo y vas a ver +qué papel cuando llegue la ocasión!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_195">[Pg 195]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">EL CAZADOR DE TIGRES</p> + + +<p>Me lo habían señalado como tipo digno de estudio, +pero diversas circunstancias habían obstaculizado +una entrevista durante el verano y al llegar +el invierno se ausentó de la ciudad, quizás a alguna +cacería de tigres, de aquéllas que formaban su especialidad. +Una tarde me avisaron su regreso y +fuí a buscarlo en la confitería que frecuentaba con +regularidad casi cronométrica.</p> + +<p>—Buenos días, amigo...</p> + +<p>—Buenos... dijo el hombre, alzando la cabeza +más cómicamente calva que he visto en mi vida, y +mostrándome el chirlo rojo que le cruzaba la frente +y del cual me había hablado mi informante, diciéndome +que era el zarpazo de un felino.</p> + +<p>—Me dijo mi amigo Gutiérrez que usted era cazador +de tigres...</p> + +<p>—¡Perfectamente!... ¿Y qué hay con eso?...<span class="pagenum" id="Page_196">[Pg 196]</span> +Y se sonrió sin la menor vanidad por su belleza +personal pues de haberla tenido, no hubiese exhibido +con tanta franqueza una dentadura asaz maltratada +por el uso.</p> + +<p>—¡Nada!... ¡Quería conocerlo... hablar con +usted!... ¿Quiere que tomemos alguna cosa?</p> + +<p>—¡Permítame, señor!... ¿Usted se llama García?</p> + +<p>—¿Yo? No, señor... a menos que no lo sepa... +¡Yo soy Pérez... el periodista Pérez!</p> + +<p>Y nos sentamos en un rincón, echando al medio +una botella de vermouth, pues el hombre, aunque +cazador de tigres, era temeroso del cognac y de la +ginebra. Supe de sus labios curiosísimos detalles +a propósito de su especialidad y, entre otros, que las +autoridades de la comarca que acababa de recorrer, +le habían prohibido el ejercicio de su habilidad, porque +no le había querido regalar al comisario de policía +del partido el caballito que montaba.</p> + +<p>—¿Pero eso no ha de ser así, amigo?...</p> + +<p>—¿Y por qué no ha de ser, señor? ¿Acaso no +sucede siempre lo mismo?... Nombran un comisario +nuevo para cualquier partido y cuando más +pobre llega, más pronto sale a hacer su recorrida +para conocer el pago... Va de estancia en estancia +y de rancho en rancho y aquí le gusta un caballito +por la parada de las orejas cuando ladran los +perros, allí una yunta de bueyes por el modo de mugir +o porque tienen las astas blancas y más allá un +carnero o unas ovejitas o un gallo, según la pinta +de la gente con quien tiene que tratar... Ya ve, +pues, que de esto, a tener un plantelito de estancia +no hay ni media pulgada.</p> + +<p>—Y usted sabía que había tigres por allí...</p> + +<p>—¿Qué iba saber, amigo? ¿No le digo que era +la primera vez que pisaba el partido?... ¡Andaba +buscando no más!... La gran perra con el tal comisario...<span class="pagenum" id="Page_197">[Pg 197]</span> +¡Me ha hecho perder la bolada de probar +ante propios y extraños, como lo he sostenido +siempre, que el tigre le dispara al hombre en lugar +de atropellarlo... ¡Vea...! ¡Al tigre, que es flojo +pero atrevido, no hay como ganarle el tirón!...</p> + +<p>—¡Lo creo... pero el miedo no es sonso... ni +convida a bailes, amigo!</p> + +<p>—¡Qué me va a decir a mí, señor Pérez, sobre +el miedo, cuando lo tengo más estudiado que la +cartilla!... ¡Mire! Eso de los hombres que no +tienen miedo, es una macana vivita... El miedo +no necesita que lo llamen para venirse sobre uno en +los momentos de peligro y lo mismo le cae a un +blanco que a un negro... ¿Sabe la única diferencia +que hay entre los flojos y los guapos?... ¡Que +los primeros no se saben tragar su miedo como los +segundos!... Si yo no hubiese tenido la desgracia +de que el tal comisario se llamara García, a esta +hora andaría mi nombre volando por toda la República +en alas de un hecho incontrovertible, probatorio +de este aserto atrevido...</p> + +<p>—¡Hombre!... ¿Sabe que no veo bien la concomitancia +que puede haber entre su cacería de tigres +y el hecho de que el comisario se llamara García?...</p> + +<p>—¡Claro!... ¿Qué va a ver?... Para ser ciego +y sordo con perfección, en este país, no hay como +ser periodista... ¡Mire! A mí los Garcías me tienen +reventado y cada vez que me topo con uno, es +casi a la fija que me ocurre una desgracia: por dolorosa +experiencia sé que es inútil que les haga la +cruz ni que toque fierro... Dígame... ¿Ha pensado +usted alguna vez en contar los Garcías que +hay en Buenos Aires? ¡Bueno! Yo lo he hecho, porque +ellos son mi desventura y he querido conocerla +en toda su extensión... ¡Tome nota!... Hay +nueve mil veintitrés García y de éstos son hombres<span class="pagenum" id="Page_198">[Pg 198]</span> +cinco mil doscientos once, contando como entero +a un sastre cojo y manco, que vive en la calle Balcarce +al llegar a Brasil, de cuya exigua persona no +quedan sino retazos y que se completa con un hijo +que tiene seis dedos, y tres mil ochocientas doce +mujeres. Setecientos veintidós son almaceneros, +doscientos cincuenta y un corredores, ciento tres +abogados, cuarenta y tres médicos, doscientos cincuenta +y un militares, entre los cuales hay un general; +un comodoro y doce coroneles, veintiocho +clérigos y el resto pertenecen a profesiones varias, +teniendo teléfono solamente diecinueve, pues es la +gente más refractaria al progreso y al gasto de dinero +en superfluidades.</p> + +<p>—¡Demonio...! ¿Sabe que es curiosa su estadística?</p> + +<p>—¡Ya lo creo!... La he hecho como un cálculo +de probabilidades contra la desgracia, pero no me +ha servido de un comino y por lo que le he contado +del maldito comisario, ya puede ver de lo que son +capaces los García cuando se le atraviesan a un +hombre... ¡Puede tener la seguridad absoluta de +que la sola presencia del más insignificante de ellos, +basta para desbaratar el proyecto mejor elaborado...!</p> + +<p>—¡Bueno! ¡Perfectamente...! ¿Pero cuántos +tigres lleva usted despachurrados hasta la fecha, a +pesar de la siniestra influencia de los García?</p> + +<p>—¿Yo?... ¡Pero ni uno, amigo...! ¿No le he +dicho que lo que ando buscando todavía, sin poder +conseguirlo, es tener la ocasión de probar que +el miedo es común a todos los hombres y que los +más guapos son todavía los que se lo tragan mejor?</p> + +<p>—¿Pero, entonces, cómo tiene usted tanta fama +de cazador de tigres...?</p> + +<p>—¡Ahí verá lo que son las famas...!</p> + +<p>—¿Sabe que es curioso el asunto? ¿Y el chirlo +ése que tiene en la frente no es un zarpazo de felino, +entonces?</p> + +<p>—¡No, hombre... qué va a ser! Éste es un arañón +que me pegué con unos vidrios de botella cuando +era chico.</p> + +<p>—Me ha embromado Gutiérrez con sus informes... +¡La gran perra que es mentirosa la gente...!</p> + +<p>—¡No crea...! Es que la vida es así no más, mi +querido señor Pérez, y que en este país como es +nuevo, tenemos que inventarnos todo para poder +vivir a la europea... ¿Qué sería de nosotros si no +tuviéramos historiadores, militares, artistas, políticos +clarividentes, periodistas, comerciantes, literatos, +autores dramáticos, cantores y hasta cazadores +de tigres...? Una miserable toldería con indios de +levita.</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_199">[Pg 199]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">DIPLOMÁTICO EN BOTÓN</p> + + +<p>—¡No che...! Apuntá para otro lao... Lo qu'es +a mí, ni pintao volvés a verme n'un atrio.</p> + +<p>—¡Perfetamente...! ¡Sos dueño'e tu voluntá...! +¡Pero no vengás, después, diciendo que sos patriota +y maldiciendo al partido porque no sacaste nada...! +Bien me decía vez pasada el padre'e los Amarillos.</p> + +<p>—¿De mí...? ¿Y qué te pudo decir el padre'e +los Amarillos, que apenas si me conocía de haberle +pagao la copa en algunas ocasiones...?</p> + +<p>—No sé si te conocía, hermano... pero p'al caso +es lo mismo, desde que va saliendo verdá todita +su información... ¡Hombre!... Fué cuando te +sostuve pa citador del jujao... ¿te acordás?... +¡Bueno! Entonces me sabía decir con aquel tonito +gangoso que nos hacía tanta gracia: “No se fíe +d'ese mozo, amigo... porque no ha'e ser de firmeza<span class="pagenum" id="Page_200">[Pg 200]</span> +y el día menos pensao la sangre lo ha'e tiroñar... +¡El padre usaba un escapulario con retrato'e don +Bartolo... y la cabra tir'al monte!”.</p> + +<p>—¡Buen viejo chancho y embustero...! Permita +Dios qu'esté ardiendo en el tacho más caliente +que tengan en el infierno... ¿Conqu'él conoció a +mi padre, no?... Mirá... Andá y decil'e mi parte +que se rasque si le pica... ¿Querés?</p> + +<p>—¡Cómo no! ¡Aurita voy conforme pas'el calor!</p> + +<p>—¡La pucha con el viejito...! ¡Con razón tuv'unos +hijos que son tan calamidá y unas hijas que +pa bagres no les falta ni collar...! ¡Conque mi +mama, qu'era una mujer tan seria y que sabía tanta +cosa, me supo dar ningún dato respeto el particular... +y los ib'a tener él que al fin ni parecía de +aquí... al menos por la tonada...!</p> + +<p>—¿Y qué querés, hermano?... Hasta se l'oí repetir +en el mismo comité...</p> + +<p>—¿En el comité...? P'cha que siento, che, qu'ese +viejo se haiga muerto... L'hubiera hecho confesar +lo que siempre sospeché, ¿sabés?... ¡que hasta +él mismo era toda una matufia que caminaba +com'hombre!... ¡Fijate sinó...! Se llamab'Agapito +¿te acordás? y nunca hizo ni morisquetas, porque +no sabía ni rairse y de apelativo Amarillo y +era aindiao tirando a negro.</p> + +<p>—¡Bueno, hermano, así sería... pero ya ves...!</p> + +<p>—¿Ya ves?... ¡Yo no veo nada, che!... Lo que +sé's que no m'iscribo, ni voto ni m'enrolo, ni me meto +en política ni en nada...</p> + +<p>—¡Pero, che...! Vas a quedar pior que gringo, +porque un criollo sin boleta no sirve ni pa charlar... +¿Ve? ¡Así son todos ustedes!... Se les +viene la ocasión de hacerse valer com'hombres y +empiezan a hinchar el lomo y la dejan escapar...</p> + +<p>—Yo no encumbro más manates, que después ni +me saludan...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_201">[Pg 201]</span></p> + +<p>—¡Veanlón al mozo vivo...! ¿Ve?... ¿Pero +te crés, infeliz, que ni vos, ni yo, ni nadie servimos +para otra cosa que pa'muchar el montón de los pobres +zanagorias...? ¡Y no encumbro más manates...! +¡Dejat'e cantar, chicharra, que todavía pued'elar!... +¡Atendé...! Vos no tenés porqu'estar +desencantao... Si no cuajastes de citador, no fué +porque tus amigos no te hubiesen sostenido; sino +porqu'el acuerdo t'esigió ese sacrificio... El empleo +se le dió al pardo González, candidato e los +mitristas, qu'hicieron, como se dice, hasta cuestión +de gabinete...</p> + +<p>—¡Dejat'e macaniar, hermano...! ¿Cres que si +yo m'enojao, ha sido por tal pavada, ni qu'he dentrao +en política llevao por la mamadera?... ¡No, +che...! A mí me pasó algo pior que sufrir una redota... +Fuí tratao como alversario y me pegaron +de atrás los mismos que yo servía... ¿Te acordás +de Catalina, la hijita de aquella parda que tenía un +taller de plancha casi pegao a mi cuarto...? ¡Bueno!... +Yo le tuve a esa muchacha una lai y un'afición, +que si mucho me apurás no se me ha'cabao +tuavía... qu'era linda, che y como me l'iba metiendo +en l'alma, despacito y poco a poco... porque +de miedo e perderla no me animaba ni a'blarla y dejaba +que los hechos fuesen hablando por mí, como +dice la milonga... Se me hacía que s'iba desvanecer +aquel encanto tan grande que me venía desd'ella, +el día que descubriese qu'era toda mi codicia... +¿Y sabés lo que pasó?...</p> + +<p>—¿Cómo no?... ¿No fué una que se alzó con el +sargento Ferraira?</p> + +<p>—¡Qué se v'alzar, che...! El sargento aprovechó +la ocasión de que yo estaba ocupao con las +cuestiones del clú y el domingo'e la elección, mientras +yo'staba en el atrio cumpliendo con mi deber +y la mam'abía salido a entregar una ropita, vino<span class="pagenum" id="Page_202">[Pg 202]</span> +y nos la rató... ¡Mire que caminamos pa ver de +quitarselá, antes de que fuera tarde!... ¡Lo vimos +al comisario, al juez de paz y hast'al mismo +dotor Vigüela, que tanto se me ofreció cuando le di +mi boleta... y nada! ¡Todo fué al ñudo...! A los +dos meses se apareció la muchacha diciendo que +venía'e Belgrano, la pobrecita... y yo, che, de miedo +que me convenciera ¿sabés? por que la quería +pa bien, alc'el vuelo y juré no dentrar más en política +pa sostener a canallas de la clase de Ferraira, +qu'en vez d'esponer el cuero cuando llega la ocasión +le ratan a uno la novia y se la largan doblada pa +que si uno es medio sonso cargue con la responsabilidad...</p> + +<p>—Bueno, hermano... pero no porque un sargento +le haiga hech'una porquería, v'a renegar de su +patria. Yo siento que haigás pensao d'este modo +tan luego en esta ocasión, porque tengo la seguridá +de qu'en el comité se v'a crer lo que te dije... que +te has pasao a mitrista.</p> + +<p>—¿Y por qué se ha'e crer en macana semejante, +dina de un viejo hablador como era el Amarillo?</p> + +<p>—¡Ahí tenés...! Como aura la política de los +mitristas es de que no haiga iscrición y vos con tu +conduta vas a tirar pa ese lao...</p> + +<p>—¡Maldita sea la casta del tal Amarillo y la hora +en que reventó sin que yo supiera esto...! +¡Trompeta!... Pa que no se diga que la baba d'ese +viejo me ha llegao a salpicar... te v'y'acompañar... +pero, ya sabés, por esta, por esta cruz +¿ves? ésta es la última ocasión en que yo pis'en un +atrio...</p> + +<p>—¡No jurés, hermano... no jurés...! Mirá que +aquí, en esta tierra, no se puede hacer programa en +materia eletoral y arriejás ser zanagoria pensando +ser verdulero...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_203">[Pg 203]</span></p> + +<p class="center p2 big1">NOBLEZA DEL PAGO</p> + + +<p>—Lo encontré al tío viejo en su rancho y comenzamos +así la conferencia... ¡Atendé!</p> + +<p>—¿Usté no lé la vida social de los diarios, mi tío?</p> + +<p>—¿Yo?... ¡Poco sé ler, che!... Nunca he sido +aficionao a la letura y aura, con los años, mucho +menos... Lo que me gustaba'antes ¿sabés?... +cuando recién me pobl'en La Colorada, era ver las +figuras del Correo de Ultramar, que solía trair cosas +lindas. Entonces me conocí casi todos los reyes +y sus familias y también vi unas cabras que diz +que servían pa lecheras y unos yuyos rarísimos, que +comían carne...</p> + +<p>—¡Bueno... mire!... Como aura los diarios +han puesto de moda que las familias bien, desciendan +de condes o de marqueses o de personas de +quienes se haig'hablao en la antigüedá, nosotros necesitamos +en casa saber algo de los viejos... Y +yo venía por eso... A preguntarle lo que usté supiese +d'ellos...</p> + +<p>—¡Ah!... ¡D'eso sé bastante, che!...</p> + +<p>—¡Qué suerte!... Bien decía yo a Mauricia +qu'era imposible que usté no supiese alguna cosa...</p> + +<p>—Pues bueno fuera que no... ¡Si ha'bido gente +de quien se haig'hablao es de la nuestra...! Mucho +habrá sido calumnia... Pero algo ha de haber +habido de verdá... ¿no te parece?</p> + +<p>—¡Ya lo creo!... Y después... tenga en cuenta +lo qu'es la envidia de la plebe contra los nobles...</p> + +<p>—Yo no sé, che, si eran nobles, pero sé que les +caian y que con algunos hasta tuvo que ver l'autoridá, +como le pasó a tu tío Ramón, que al fin se +quedó en la calle, y a tu tía Robustiana, mal casada +con un inglés que tenía el finao mi padre de<span class="pagenum" id="Page_204">[Pg 204]</span> +puestero y que lo pilló cerdiandolé las yeguas a medias +con el juez de paz...</p> + +<p>—¡Bueno!... ¿Pero de dónd'era nuestro abuelo +paterno...? El que nos dió el apellido de García...</p> + +<p>—És'era santiagueñ'o cordobés... Hombre bueno +y de acción, según decía mi padre...</p> + +<p>—¿Y nuestra'buela de dónd'era...?</p> + +<p>—¡Vay'a saber uno...! De por ahí... del campo +no más...</p> + +<p>—¿Pero no dicen qu'era vasca española...?</p> + +<p>—¡Tal vez... pero lo dudo! ¡Más bien tirab'a +pampa o a correntina por l'habla... Si era bosalísima!... +El viejo parece que se juntó con ella cuando +andaba'e picador de carros, p'allá, pa la cost'el +Salao, que fué de an'de comenzó a internarse pa +l'Azul...</p> + +<p>—¿Y de dónde sacó su apellido de Barroso, entonces?</p> + +<p>—¿Y qué se yo...? Quizás del charc'o del jagüel +en que lavaba sus pilchas... A ella, antes, la +conocían en el pago por doña Pepa la mocha, porqu'era +del rancho e Los Mochos, como le llamaban +a la estancia'el viejo, que casi nadie sabía que +fuese tal García...</p> + +<p>—¿Los Mochos?... Parece algo así como los +Medichi... Sería lindo que resultásemos también +como los Demarchi.</p> + +<p>—¡Y me contó lo siguiente, qu'es toda nuestra +ejecutoria, Mauricia!</p> + +<p>—Cuando el finao mi padre, qu'era hombre gaucho +pero bien intencionao, se alzó con mama, qu'era +jovencita y codiciada en el pago, ganó campo afuera +y fué a levantar su rancho casi entre los mismos +toldos de un indio capitanejo, que decían las malas +lenguas que venía a ser su cuñao... Y ahí vinieron, +medio a lo cimarrón, hasta que un buen día los indios<span class="pagenum" id="Page_205">[Pg 205]</span> +se fueron, corridos por los cristianos que empezaban +a poblarse y cayó a Los Mochos un señor +de Buenos Aires, que diz que había comprao +los campos y venía a recorrerlos... ¡Claro!... Habló +con mi padre una noche que se quedó en el rancho +y a la cuenta le gustó la gente, porque antes +de despedirse le dijo:</p> + +<p>—¿Quiere quedarse aquí mi amigo...? Yo le +doy mil vacas pa que las cuide al tercio... y pa +que corra con el campo...</p> + +<p>—¡Cómo no, señor...! ¡Ya lo creo!</p> + +<p>—¡Bueno!... Entonces... ¡vea!... Le v'y a +dar dos mil vacas al tercio y los mochos a medias...</p> + +<p>—¿Los mochos a medias...? ¡No diga, señor!</p> + +<p>—¡Sí, señor! Los mochos no serán muchos... +pero pa empezar...</p> + +<p>—¡Qué no han de ser, señor...! ¡Si es una fortuna...! +Vea señor... ¿ust'es amigo'el gobierno...?</p> + +<p>—¡Cómo no...! ¡El gobernador es mi primo y +el ministro es mi cuñao... conque, figuresé!</p> + +<p>—¡Qué me dice!... ¿Y el comandante militar +de aquí no será también pariente?...</p> + +<p>—No... pero es amigo y además lo puedo hacer +recomendar por la gente de arriba...</p> + +<p>Y así pasaron tres años hasta que un día el patrón +volvió a su campo y se halló con una fortuna... +Dicen que estaban sentaos cerca del rancho +para ver desfilar los rodeos con toda comodidá:</p> + +<p>—¡Amigo! ¿Sabe qu'esto ha'ndao lindo?... +Novillada flor... ¡Y qué torada!</p> + +<p>—¡Y, cómo no, señor!... Éstas son las cuatro +mil del tercio...</p> + +<p>—¿Cuatro mil, eh? ¿Y aquella polvareda que se +ve allá?</p> + +<p>—Son los mochos, señor...</p> + +<p>—¿Los mochos?... ¡No puede ser, hombre!</p> + + +<p>—Sí, señor... Parecen muchos pero no son tantos... +Apenas habrá unos catorce mil...</p> + +<p>—¿Catorce mil?... Pero no puede ser, che... +¡Has d'estar borracho!... ¡Si estoy viend'un mont'e +guampas!...</p> + +<p>—As' es, señor... Gracias a su recomendación +el comandante ha cerrao los ojos y yo no he dejao +ternero en el vecindario que no haiga llevao la +marca...</p> + +<p>—¡Jesús!... ¡Dios mío!... ¿Pero qu'es esto?...</p> + +<p>Y el hombre se persignaba viendo desfilar el vacaje +y mirando la guampería'e los mochos, que relumbraban. +¡Claro!... Liquidaron la sociedá, pero +el viejo se quedó con ocho mil vaquitas, compró +campo y s'hizo hombre... ¿Ves?... Ése's el +origen de la fortuna e los García tan mentada y +la gente'l pago, sabiendo la historia y d'envidiosa... +le chantó el apodo al viejo...</p> + +<p>—¡Ave María, mi tío!... ¿Es decir que de nobles +no nos quedan ni las ganas?...</p> + +<p>—¡Yo no he dicho eso!... ¡Conform'el viejo +le cerró el lazo al terneraje orejano... cierrenselón +ustedes al primer apellido que les guste y... hagansén +los chanchos rengos... como tantos!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_206">[Pg 206]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">UNA CURA POR EL AGUA</p> + + +<p>—La familia ha pedido su detención, porque dice +que anda con intención de suicidarse... Lo agarré +junto a la parada catorce y s'hizo el que compraba +unos duraznos cuando me vió aparecer acompañao +de su hijito, que me lo enseñó...</p> + +<p>—¡Son macanas de familia, hombre!... Se necesita +no tener qué hacer y no conocer a mi gente... +pa ocuparse en hacerle caso...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_207">[Pg 207]</span></p> + +<p>—¡Bueno!... ¿Cómo se llama y a dónde vive?</p> + +<p>—¿Y pa qué quiere saberlo...? No le digo que +todo es una macana...</p> + +<p>—Yo tengo que llevarlo, amigo... como quiera +que sea no más... y no lo v'y a llevar así... en seco... +pa qu'el comisario me pregunte si h'estao +dormido u si lo h'encontrao en la vereda como perro +que ha perdido el domicilio...</p> + +<p>—Y a mi qué m'importa... Lo que yo no quiero +es que los diarios me agarren pa la chacota y más +por una cuestión qu'en realidá no es cuestión... Yo +soy persona conocida, che... y a'nque me vea con +gorra e vasco, sepansén que me saludo con hombres +de galera y que a veces sé ser suplente en l'aduana +e Catalinas...</p> + +<p>—¡Perfectamente, amigo...! ¡Le almito todo lo +que quiera...! Per'usté comprende que me tiene +que dar su nombre pa no cair a la comisaría como +cualquier ene ene...</p> + +<p>—¡Bueno...! Ponga Antonio Delgadillo...</p> + +<p>—¿Delgadillo y con esa panza...? ¡Mire que +v'a resultar una barbaridá, che... y se le van a +rair en la oficina...! ¡No sabe lo que son los escribientes...! +¡En fin... allá se las haiga!... ¿No +le parece, compañero?</p> + +<p>—¡Claro...! Diga en la comisaría, siquiera par'ayudarlo... +qu'el hombre no se resistió y que parece +decente...</p> + +<p>—¡Hij'una gran perra con la vieja chancha e +doña Rosa...! ¡Vean! ¡si alguna vez esa vieja +me agarr'atravesao y con una copa de más, tengan +seguro que la cazo e la cabeza y de los pies y la +convierto en acordeón...! ¡Saben lo qu'hizp anoche...! +¡Le dijo a mi mujer, qu'es sobrina d'ella +y que anda con sangr'en el ojo porque no encuentro +trabajo, que me había visto en la calle acompañao +de una inglesa...! ¡Claro...! Una palabra<span class="pagenum" id="Page_208">[Pg 208]</span> +saca a la otra y nos trenzamos de un modo que yo +tuve que salirme a media noche con la ropa dentrecasa +y enderezar pa los diques... ¿Ve?... Y d'eso +es que ha resultao lo que aura m'está pasando y +de que tengo seguro que mi mujer se arrepiente...</p> + +<p>—Yo, conforme lo vi, ya pensé que usted no era +hombre de suicidarse y que todo había de ser por +cuestiones de familia...</p> + +<p>—¿Qué no soy hombre de suicidarme...? ¡No +crea!... ¡En un momento e rabia, soy capaz de cualquier +cosa...? Anoche no más... cuando me senté +sobr'el malecón y me puse a reflesionar sobre las +chanchadas de la vida, pensé que quizás sería mejor +que acabase de una vez y cuando más cavilaba +me sentía más tentao... Conform'empezó a clariar +me comencé a desvestir... pucha con la mañana +linda... dije y me quedé mirando el sol que comenzaba +a'somar pa'quel lao de la Colonia... Mi mujer +se acordará d'este día mientras le dure la vida +y cuando sepa que toditas son mentiras de la canalla +e su tía, tal vez l'arrastre e las mechas y yo +me vea vengao... Y ahí no más me zambullí...</p> + +<p>—¡Entonces era verdá que salió pa suicidarse...!</p> + +<p>—¡No crea...! El decir adiós no es dirse... +Conforme me tocó l'agua, se me aplacaron los nervios +y en vez de querer augarme me pegué uno +d'esos baños que lo dejan como nuevo al hombre +más aporriao... Y la verdá, amigo, lo que nadé un +poco, se me despejó la cabeza y dentré a considerar +que yo no tenía derecho p'abandonar a mis hijos +en este trance tan fiero del vivir en la pobreza +y m'empecé a tomar rabia, pensando qu'era más +justo qu'en vez de matarme yo, que al fin le soy +necesario a toda mi cachorrada, viera de darle un +dijusto a la vieja doña Rosa por enredista... y por +chancha!</p> + +<p>—¡Ya lo creo...! Pero tenga cuidao amigo y +que no se le vay'adir la mano... Mire qu'engolosinao +puede hacer una barbaridá...</p> + +<p>—¡No crea...! ¡L'he dar lo que necesita sin +almitirle rebaja... y si puedo hasta un bañito en +el dique... con venia e l'autoridá!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_209">[Pg 209]</span></p> + + + +<p class="center p2 big1">ENTRE RENTISTAS...</p> + + +<p>Yo no alquilo, che, sino muy ligadito... Tres +meses adelantaos y garantía personal a satisfacción +y no hay tutía... Eso de gente bien y personas distinguidas... +¡pa los pavos! No se hace puchero +con pergaminos... ¿no te parece?</p> + +<p>—Si yo hago igual, che... pero a veces se atraviesan +cosas qu'embroman y no tenés más que dejarte +cinchar... Fijate sinó lo que me pasó con la +propiedá'e la calle Lavalle, en que se metió el dotor +Fritanga y me partió como a queso... ¿quién +lo iba a decir?...</p> + +<p>—¡Pero cualquiera... che!... Si la cosa s'estaba +cayendo'e madura... ¿Creés que nadies t'iba'lquilar +semejante atorradero por doscientos pesos +con intención de pagarlos?... Es preciso ne dejars'enceguecer +por la codicia, y saber con claridá lo +que vale cada finca... ¿Pa qué cargar la romana sabiendo +que se ha'e romper? El rentista ha'e ser como +el hombre'e mundo cuando trata con mujeres... +¡No ha'e pedir sino lo que pueden darle...! No +te debés olvidar, hijo, me solía decir mi padre, que +la codicia en negocios es como la glotonería... El +día menos pensao te deja mostrando el sebo!...</p> + +<p>—¡Pues yo caí com'un chorlito!... Y... a propósito... +¿vos conocés un italiano corredor que se +llama Bellagamba?... Uno bajito, medio tuerto, +que siempre anda como estornudando pero que no +estornuda nada.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_210">[Pg 210]</span></p> + +<p>—¡Buena persona!... Es amigo mío... Si vieras +qué modo'e tocar la flauta el de ese corredor, +che!... Mirá... Es agarrar su instrumento y comenzar +a sentir vos como que te alzan del pelo...</p> + +<p>—No digo d'eso, che... digo p'al pago... Me +anda por alquilar...</p> + +<p>—¡Ah!... D'eso no sé... pero atento a que +somos como chanchos te haré un cuentito ¿sabés? +y vos sacá la consecuencia si conseguís atar cabos... +A mí no me gusta desacreditar y menos a Bellagamba +qu'es persona de mi aprecio... Ya sabés +que yo no soy sino hombre de afetos y que poco +me ha gustado andar metiéndome en canalladas ni +difamando a la gente...</p> + +<p>—Dejat'e bordoneos, hermano... Ya sabés que +secreto qu'echás en mí es como si se cayese al río... +¡No lo pescás ni con ré!...</p> + +<p>—El hombr'es bueno ¿sabés? pero juega y a veces +la falt'alpiste y d'eso es que le dimana...</p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... ¿Conque juega, no?... ¡Mirá +qué ganga!... ¡Bueno!... ¿Y cuál es el cuento?</p> + +<p>—Vez pasada vivía con su familia en la call'e +Chile y me llevó pa mostrarme su colección de orquídeas—porqu'es +coleccionista—y cuando pasamos +por junto d'unas gallinas que andaban en el fondo, +noté que los animalitos conforme me miraban se tiraban +al suelo y juntaban las patitas... ¡Claro!... +Me llamó l'atención la cosa y se lo hice notar, contestándome +con la mayor frescura... ¿A qué no +sabés qué?...—Mire, me dijo, es que lo han tomao +por empresario'e mudanzas y como están acostumbradas +a que las aten pa trasportarlas, cada vez +que cambiamos de casa, ya se l'echan no más... +Por el hilo podés sacar el ovillo, si la cosa t'interesa... +pero, ya sabés... yo no desacredito a nadies +y menos a mis amigos...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_211">[Pg 211]</span></p> + +<p class="center p2 big1">POLÍTICA CASERA</p> + + +<p>—Y ¿quién es tu padre, che... pa venir a jujar +de mi conduta nada menos qu'en asuntos de política?... +¡Mirá!... Te v'y a dar un consejo pa que +se lo trasmitás... ¡pero como cosa tuya!...</p> + +<p>—¡Si tata, che, no tiene opinión!... Me ha dicho +solamente lo que oyó en el almacén...</p> + +<p>—Mejor sería qu'estuvies'en su trabajo, pa tener +siquiera vainte pesos cuando su hija se los pide... +Tu padre, que al fin no es más que un triste +remendero media lengua, s'enllena la boca con sus +paisanos, diciendo que su hija Catalina es nada +menos que la mujer de don Calisto Viñales, pero +conforme te refalás con un pedido cualquiera te +saca el cuerpo y te deja que te rompás el bautismo... +¡Y vení a contarme a mí del cariño de tu +padre!</p> + +<p>—Pero, mirá, Calisto... Tata tiene muchos gastos... +Los muchachos se le han alzao y no quieren +trabajar...</p> + +<p>—¡Música!... Yo no soy gringo como él ¿sabés? +pero así, en criollo no más, le adivino los albitrios +y no es quién pa ganarmelá cortao... ¿Por +qué no te dió los pesitos en vez de venirte con l'agachada +de si m'iba pa La Plata o de si m'ib'a +quedar?... Convencete, che... Tu padr'es más +chancho e lo que parece y gasta jarabe'e pico, como +qu'es cosa barata...</p> + +<p>—¡Pobre tata!... Se asustó cuando le dijeron +que cambiabas de partido y ya está la explicación...</p> + +<p>—¡Cómo no!... ¡Clarita!... Y quién lo puede +haber dicho que cambeo de partido, vamos a ver, +si no son otros como él? ¿Y quiénes son ellos pa +venir con dinidá y con firmeza e caráter cuando por +cinco centavos te bailan la tarantela y lo hacen hasta<span class="pagenum" id="Page_212">[Pg 212]</span> +con yapa?... ¡Qué no embromen!... ¡Mirá! +¿Sabés lo que hay en todo esto?... Te lo v'y a decir +en secreto, pa que lo desparramés más pronto +con ayuda de tu familia qu'es toda tan inocente... +P'allá p'al mes de setiembre, m'hizo llamar un +amigo y me pidió mi concurso p'al partido casarista, +diciendomé, entre otras cosas, que yo no había +de andar solo, pues estaba por el hombre la gente +de más valer de todita la provincia... ¡Figuráte la +bolada, che!... ¡Claro! Mordí el freno... ¿Te +acordás de unos cien pesos nuevitos conque te alumbré +una tarde?... ¡Bueno! Eran d'eso... Y después +no hubo más cera y nos pedían el concurso, +así no más, por vergüenza... diciendo de que seríamos +el dique p'atajar la corrución y de que algún +día la historia se ocuparía de nosotros... Como pa +historias y diques andaba la muchachada, che... +¡Claro!... ¡Ni pisamos los atrios, y los ugartistas +agarraron el soquete y salieron como alma que lleva +el diablo!... ¿Te crés que los casaristas nos +quedamos a esperar que nos llovies'el puchero?... +¡Pues no!... Comenzaron a'garrar p'al lao de los +vencedores y a meterse bajo l'ala de los amigos probaos +y como yo me topé con Ciríaco el santiagueño, +con quien siempre fuimos yunta, le conté mi desventura +y él me dijo que yo no era sino víctima +de mi propia fe y me largó cinco pesos...</p> + +<p>—¡Eso es amigo!... ¿Lo ves?...</p> + +<p>—¡Ya lo creo qu'es amigo! Es'es de los que no +se despintan, che... y saben lo qu'es andar en la +mala... ¡Bueno! Y aquí me tenés, comprometido +con él p'acompañarlo al infierno... si es que allí +le dan un calce... Y aura comparame esta conduta +con la que oservá mi suegro y decime con franqueza +si tiene perdón de Dios...</p> + +<p>—¿Y dónde están esos cinco... con que tanto +cacariás?</p> + +<p>—Querés que te dé los cinco... y no has sido +ni capaz d'encontrar en tu familia quien nos dé ni +un vaso de agua... ¡Afilate!... Ustedes son gringos, +che... y entiendansén como puedan, porque lo +qu'es con mi plata no se van a dir a Italia... ¡Y +ya lo sabés!... Si querés ver estos cincos y tomarle +el olor... andá enseñale a tu padre cómo deben ser +los suegros... y convidalo a un acuerdo sobre la +bas'e los vainte... ¡Que afloje si quiere hablar... +como hacen los ugartistas!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_213">[Pg 213]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">CONFIDENCIAS</p> + + +<p>—Tu padre no cre nada, che, sinó que sos sonso... +¡Y la gracia es que hasta yo me voy convenciendo +de lo mismo!... ¡Mire que se necesita ser +pavo pa preferir andar de atorrante a estar en la +estancia cómodamente, trabajando en tus cosas y +dandolé gusto al viejo, que lo que quiere es tu +bien y nada más... ¡qué diablos!... A qué demonios +te has ido a meter en puebladas, exponiéndote +a que te dejen seco de un palo?... ¿Qué te va ni +qué te viene en que Roca lo achure a Pellegrini +ayudao por don Bartolo, o en que don Bartolo lo +estire a Roca, o en que los tres se hagan tiras dejando +güérfano al país, aunque sea por diez minutos?... +¿Acaso vos vas a ser el tutor?...</p> + +<p>—Dejat'e macanas Santiago y no te metás en lo +que no entendés ni entenderá mi padre tampoco... +¿Qué saben ustedes, pobres bichos, de ciertas cosas +que ni sospechan que existen?... Ustedes han nacido +pa comer a gusto, che, pa trabajar a sus anchas, +pa vivir sin pensar ni sentir, esperando que +los negocios vayan delante y que Dios les dé salud... +Los dos son viejísimos, che, aunque no lo<span class="pagenum" id="Page_214">[Pg 214]</span> +echen de ver y yo sería un loco si me metiese a +convencerlos... Decime... ¿Vos jugarías plat'a +mis manos si me vieras trair un mancarrón de la +estancia, cuidarlo como a potrillo y anotarlo p'al +premio grande?...</p> + +<p>—¡Che... che... che! ¡Al fin veo la pata de que +rengueás!... Vos estás enamorao com'un pichicho +y sos romántico y te has llegao a convencer de que +sos el único en el mundo que sabe lo qu'es querer... +¿Pa qué te ponés colorao?... No seas pipiolo, hombre, +y cantá claro... ¡Mirá!... Yo soy tu tío, pero +soy muy macho, che... y aunque vos lo dudés tengo +más música en l'alma de la que tal vez necesito... +con alguna semillita que se te ha de hacer carozo... +¡A ver, desembuchá!... Te has de estar atorando.</p> + +<p>—¡No arrugués que no hay quien planche!... +P'cha que sos diablo... ¿Por qué no te metés a +divino?...</p> + +<p>—Mirá, chiquilín... Esto va en serio... Es una +macana lo que hacés de alzarte contra tu padre y +resistir su mandao... ¿Cres que por eso va a ser +más grande tu amor ni tampoco el que te tengan?...</p> + +<p>—¡Pero si todo es una locura, Santiago!... Si +yo mismo ni sé lo que ando queriendo!... Figuráte +que estoy enamorao.... así... como se dice... de +un sueño... Si ella no sabe nada...</p> + +<p>—¿Pero por qué no se lo decís?... ¡Mirá!... +En estas cosas hay que ser prácticos, che, y lo +primero es lo primero...</p> + +<p>—¡La facilidá!... Si yo lo único que hago es +irme frente a su casa para verla cuando sale y no +me animo ni a seguirla! ¡Si cuando la veo, che, +hasta las piernas me flaquean y... ¡que me caiga +muerto si miento!... hasta me dan ganas de irme +por miedo de que vaya a conocerme el juego y se +me ría en las narices...</p> + +<p>—¿No digas?... ¿Pero vos no sos sonso, entonces, +sino sonso y medio?... ¿De qué nido te habrás +caído, sobrino?...</p> + +<p>—¿Y qué querés, Santiago?... Así es la cosa... +Y por eso no me animaba a decirte... ¿Ves?... +Aura resulta que no m'entendés y que te burlás de +mí y me vas a echar al medio...</p> + +<p>—¡No, hombre!... Dejat'e macanas... Si yo sé +lo qué es cantar sin tener quien acompañe... Mirá... +A tus años se le perdona a cualquiera que +pegue un tropezón y se rompa cualquier cosa... +pero a la mía... ¿qué me decís? ¡Y si vieras cómo +ando yo, che!... Ni veo, ni oigo, y el día menos +pensao hago una barbaridá... ¡Te garanto que +vos estás a dos dedos de hallarte con una tía qu'es +una divinidá!... ¡Casi, casi, estoy por decirte que +serás sobrino'el cielo, che!... Bueno, pues... y +aura que ya nos hemos entendido, escuchá lo que +te digo... ¡No te metás en política y adelante con +los faroles!...</p> + +<p>—¡Qué política ni qué diablos, che!... Pero... +te crés que teniendo como tengo un jardín dentro'el +alma, me v'y a ocupar en ir a cavar sepulturas... +y... decime... ¿le ves aura que me +puedo ir a la estancia y dejar así, mis asuntos, +para atender los del viejo?...</p> + +<p>—Mirá, m'hijito... Entr'el corazón y el bolsillo +cabe una conciliación... ¡No muñequiés!... El +sistema ya está viejo y no hay que hacerse boliar +cuando uno anda en libertá!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_215">[Pg 215]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">LA ECONOMÍA ES LA MADRE +DE LA RIQUEZA</p> + + +<p>Era en aquellos tiempos del Buenos Aires pendenciero +y levantisco, en que crudos y cocidos y +pandilleros y chupandinos ensagrentaban las calles<span class="pagenum" id="Page_216">[Pg 216]</span> +a cada triquitraque y en que no había ciudadano +por modesto que fuese, que no creyera que los destinos +de la patria los llevaba cada cual en la punta +de su cuchillo.</p> + +<p>Los hombres vivían más en la plaza pública que +en su propio hogar, y como su existencia transcurría +de club en club y de manifestación en manifestación +y los servicios de fondas y restaurants andaban +tan escasos como caros, abundaban los negros pasteleros, +que eran la providencia de los estómagos +famélicos, así como la confección de los pasteles +que vendían, lo era también de más de una casa de +familia, que no solamente costeaba con su producto +los gastos ordinarios de su presupuesto, sino que +aun proyectaba en el futuro siluetas de millonarios +y potentados. Los días de agitación política, las +fiestas patrias, el carnaval durante el cual no era +prudente aventurarse así no más en busca de provisiones, +y, sobre todo la Semana Santa, en cuyos +términos no se hacía matanza en los corrales ni se +expendía carne en los mercados, eran los grandes +días de la industria casera.</p> + +<p>Fué al aproximarse uno de esos períodos y en +época de gran carestía de provisiones en la ciudad, +por hallarse ésta bajo sitio y con todas sus comunicaciones +interrumpidas, que hicieron su aparición +en las plazas y en las calles los pasteles de Misia +Paca, que vendidos a precios increíbles por su baratura +y rellenados con generosa liberalidad, desalojaron +a sus rivales en el comercio menudo y +mataron toda competencia, produciendo una crisis +espantosa en la antes boyante industria pastelera.</p> + +<p>Y las aceradas lenguas criollas, que cortan como +tijeras de sastre, y las mentes activas y cavilosas, +se echaron a buscar, desesperadas, el secreto profesional +de la victoriosa pastelera Misia Paca:</p> + +<p>—¡Si nunca hizo ni tortas fritas, che!... Y, después,<span class="pagenum" id="Page_217">[Pg 217]</span> +eso se ve clarito... ¡Los pasteles son de morondanga +y sólo sirven pa los que caían de pobres!...</p> + +<p>—Yo... lo que no me explico, ¿saben?... ¡es el +precio!... ¡Si es una barbaridá con los artículos +como están!...</p> + +<p>Y las comadres llegaron a propalar que los pasteles +de Misia Paca se hacían con carne, no de mula +ni de caballo, que al fin hubiera sido una nimiedad, +sino con carne humana. Hasta se habló de varios +ingleses sin familia que habían desaparecido y se +afirmó que un carrero de la Aduana se había atorado +con un huesito el cual examinado, había resultado +ser un pedazo de dedo chico... hasta con +uña.</p> + +<p>—¡Ya veremos!... Dejen que venga Semana Santa... +¡Entonces será la buena!... El pescado no +tiene más que un precio... ¡y no es inglés sin familia!</p> + +<p>Y vino la esperada semana y Misia Paca vendió +sus pasteles como siempre, baratos y tan bien rellenos, +que su jugo “chorreaba por los enemigos”, +como decía la clientela, aludiendo a que al primer +mordisco cuando estaban calientes, saltaba la salsa +apetitosa mojando los carrillos...</p> + +<p>Entretanto, Misia Paca estaba radiante y su triunfo +la embriagaba, quitando de sus labios hasta las +palabras de piedad, que otrora supo reclamar para +los desheredados...</p> + +<p>—Se han fundido porque son haraganas y ambiciosas, +y quieren ganar platales como Anchorena... +Que trabajen y se contenten con poco, como yo... +y ya verán.</p> + +<p>Y el reinado de Misia Paca fué real y positivo, +extendiéndose su influencia por toda la ciudad, llegando +sus pasteles a todos los estómagos, pues no<span class="pagenum" id="Page_218">[Pg 218]</span> +quedó negro vendedor que quisiera otra factura que +aquélla sin rival.</p> + +<p>Ya no había competencia. Descartada la insidiosa +calumnia de la carne de inglés y la malévola especie +de que los tales pasteles no podían encontrarlos +buenos sino las personas sin estómago, se acallaron +las protestas y los labios enmudecieron, confundidas +las mentes cavilosas por la evidencia de los +hechos, siendo aclamada Misia Paca e inscripto su +nombre en la lista de oro de las grandes damas +caritativas de la ciudad y disputándoselo las asociaciones +de beneficencia para encabezar los consejos +directivos... Hasta su esposo, que era un triste +capitán, ascendió en el ejército, llegando a jefe de +batallón, debido al influjo de los pasteles, que siempre +en esta tierra se vieron cosas de tal jaez y ya +no llaman la atención de nadie: los poetas no ganan +posiciones escribiendo versos, sino enseñando +matemáticas; los abogados curando enfermos o +proyectando ferrocarriles; los médicos tramitando +testamentarías; los ingenieros pleiteando en los estrados +y los militares... hasta vendiendo pasteles +de confección casera, escribiendo artículos de diario +o mezclándose a las turbias corrientes de la +política.</p> + +<p>Una noche había reunión en una noble sociedad +caritativa, presidida por la radiante Misia +Paca y se atendía el pedido de una pobre mujer +cargada de hijos, viuda reciente de un viejo soldado.</p> + +<p>—¡Bueno!—decía Misia Paca, dirigiéndose a la +pobre o postulante y manteniendo una atención +aduladora, de parte de sus consocias,—ust'es pobre +porque quiere... Trabaje y economice... La +economía es la madre de la riqueza.</p> + +<p>—Sí, señora.</p> + +<p>—Yo también soy esposa de soldado y... +¡ya ve! adónde he llegado haciendo pasteles...</p> + +<p>—¡Cómo no, señora!... Pero para eso ya'stoy +vieja y muy llena d'hijos...</p> + +<p>—Eso qu'importa... ¡No se'haragana!</p> + +<p>—Si no es por haraganería... Sino que yo no +voy a'llar sino alguno de tropa que me quiera... +Y casarme, así... ¡usté ve!</p> + +<p>—¿Acaso yo le aconsejo eso?...</p> + +<p>—Ya sé que no... pero si no me caso con un +oficial que me mande las economías del batallón... +la leña, la carne, la grasa, la harina... ¡que son +tan caras!... ¿cómo voy a fabricar pasteles baratos, +señora?...</p> + +<p>El argumento fué contundente y al explicarse de +manera tan sencilla como inesperada el secreto profesional +de Misia Paca, acabó su reinado, basado +solamente en la economía... del cuerpo que mandaba +su esposo y que resultaba ser la madre de la +riqueza, como ella lo pregonaba...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_219">[Pg 219]</span></p> + +<p class="center p2 big1">LA DESPEDIDA</p> + + +<p>A ña Simona Peraira, como ella solía decirlo, +no la agarraban sin perros ni los más madrugadores +y en cuanto a su Carmencita, tal vez cayese +en las uñas de algún gavilán artero, pues no hay +muchacha en el mundo de quien se puede decir +que sabe seguir consejos, pero antes que desgraciada, +habían de verla sus ojos en el mismo cementerio. +Y al mirarme ña Simona, por entre un +monte de cejas, juntadas sobre sus ojos para darle +a sus palabras un tinte de más firmeza, halló +que me estaba riendo, al verlos cerca del pozo al +aparcero Francisco y a la linda Carmencita, diciéndose<span class="pagenum" id="Page_220">[Pg 220]</span> +sus ternezas como si nadie los viese en +esa hora postrera, pues él dejaba sus pagos para +irse de pialador a trabajar en las yerras...</p> + +<p>—No crea que me la ganan y que yo me mamo +el dedo...</p> + +<p>—¡Qué ocurrencia, ña Simona...!</p> + +<p>—Déjese de cumplimientos y de hacerse el socarrón, +que usté no nació par'eso, como no nació +Francisco, a quien si yo le doy lao pa que hable +con Carmencita y le diga lo que quiera, es porqu'el +mozo me gusta y no porque m'echen tierra, como +ustedes se lo piensan.</p> + +<p>—¡Pero, mire!... Atiéndame con paciencia y +verá...</p> + +<p>—¿Y paqué quiere que vea... si viendo he llegado +a vieja?... Sepa sólo de una vez y pa que +no alegue inorancia, que a ña Simona Peraira no +es quién usté pa pitarla, por más narices que tenga +y que a'nqu'hijo del patrón, no me ha'e boliar +el caballo ni me ha'e gritar “bijulé” cuando salga +d'este rancho... Son muy cachorros los dos p'hacer +semejante hazaña y a usté, a'nque no le guste, +se lo'e decir francamente... ¡pa gancho no le +veo laya!</p> + +<p>—Pero atienda, ña Simona, y no agarre campo +afuera... mire que voy a pensar que es cierto +lo que se corre, de que usted ve piernas en todas +partes cuando no ve interesados en alzarle las +tamberas y que no tiene más vida qu'estar chumbando +los perros a cualquiera que se allega...</p> + +<p>—¡Mirenmelón al dotor, afanao por hacer renga +a Simona la puestera!... Vaya, pregunte a su +padre, que con ser lo que él ha sido, nunca pudo +en este rancho venir a soliar sus jergas sin permiso +de la dueña o al menos... ¡sin que lo viera!... +Fijesén la parejita que hace m'hija con Francisco, +paradita junto al pozo, oyéndolé las mentiras con<span class="pagenum" id="Page_221">[Pg 221]</span> +que trata de envolverla!... Lo mismo que a ella le +pasa me pasó a mí con Mamentro, a quien Dios tenga +en su gloria, el día que vino a'blarme antes de +dirse a la guerra... Era un mozo bizarrote, así como +Carmen su hija, y sabía decir las cosas con una +gracia y un modo, que a'nque uno ya las supiese, +gustaba escuchárselas, pues parecían siempre nuevas... +Cayó a casa esa mañana montado en un redomón +que recién mascaba el yerro y mientras mama'cababa +de llenar un zarzo e quesos, trujo el caballo +e la rienda, así como hizo Francisco y m'empezó +a decir cosas, qu'eran todas cosas viejas, porque +no encontré ninguna que yo ya no la supiera... +Y habiendo estao en el trance, quiere usté que yo +no sepa lo que le dice Francisco a la pobre de m'hijita, +que hacen ya como dos meses que lo anda llevando +en e'alma como él la llev'a ella?... ¡No crea +en eso que corre de que yo chumbo los perros a +todos los que se allegan!... Son dichos de pulpería, +circulaos por cuanto vago sale a campearse un +churrasc'o una cebadura e yerba pegandolé a la sin +güeso p'hacer crer que no'stá seca... Francisco es +un mozo bueno, como lo era mi Mamerto, y ya me +ha dicho el patrón que lo v'hacer capataz cuando +haga l'estancia nueva y entonces mi Carmencita y +también mis cuatro riales, han de pasar a sus manos, +si acaso Dios me permite...</p> + +<p>—Y se lo ha de permitir, porque Carmen y Francisco...</p> + +<p>—¡No me hable d'esos canallas que cren que m'están +pitando!... No les diga que yo sé, mejor que +lo qu'ellos saben, ese secreto que guardan... Hay +flores que sólo güelen en el misterio e la noche, +pues parece que el olor con la sombra se casara...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_222">[Pg 222]</span></p> + +<p class="center p2 big1">MI PRIMO SEBASTIÁN</p> + + +<p>Las personas que no tengan entre sus parientes +un ejemplar como mi primo Sebastián, no mirarán +seguramente, los tramways eléctricos ni los automóviles, +con la fruición que yo los miro, ni leerán las +noticias referentes a choques y colisiones, con mi +impaciencia golosa, sobre todo al recorrer anhelante +la lista de las desgraciadas víctimas. Anteayer +acababa de desayunarme en el club y leía los periódicos, +cuando se me presentó mi pariente:</p> + +<p>—¡No salgás todavía, che! Tengo que hablarte +seriamente de un asunto importante, que te interesa +como primo y como argentino...</p> + +<p>Y tomando asiento, con ese desparpajo fanfarrón, +propio solamente de los hombres necesitados de entereza +y que ocupados en fingirla no ven el ridículo +que les hace señas, llamó al mozo encargándole uno +de sus tantos brebajes favoritos, y encarándose conmigo, +me dijo a quemarropa:</p> + +<p>—Decime che... ¿vos ya te has afiliao a alguno +de los partidos en lucha?... ¿Qué sos en l'atualidá?...—Y +mi primo Sebastián revolvía nerviosamente +su vaso, sin mirarme.</p> + +<p>—¿Yo?... ¿Y qué quieres que sea, Sebastián?</p> + +<p>—¿Cómo que quiero que seas?... ¡Yo no quiero +nada!... El que debe querer sos vos, que no podés +permanecer indiferente cuando ya están hirviendo +las parroquias, olvidándote de que tenés un +nombre tradicional en nuestras luchas electorales +y parientes, como yo, ¡que solamente esperan tu palabra +pa pararse!... Anoche, no más, les decía a +los muchachos de casa, que comentaban tu indiferencia: +“!Vean!... ¡A ese dejenmelón a mí, que +yo lo v'y a templar!...” ¡Y aquí me tenés a tu +lao, dispuesto a todo!... Vos sabés que yo soy el<span class="pagenum" id="Page_223">[Pg 223]</span> +último Ferro que queda en la familia y que tengo +de mi padre, entre muchas cosas buenas, la condición +de ser desinteresado y decidido, como era él, +que aunque hijo de italiano, no tuvo nunca nadie +que decirle que no fuese un criollo cuadrao!... Yo, +¿sabés?, ¡estoy dispuesto a transigir con todo, menos +con verte alejao del puesto que te corresponde +y he tenido mucha rabia al no hallarte entre los +notables que forman la convención!... ¿Qué se +piensa Roca de nosotros, che?... Ya sería tiempo'e +saberlo pa tomar un rumbo fijo y enseñarle a respetar... +¿Qué te ha dicho Pellegrini?...</p> + +<p>—¿A mí?... ¡Nada!</p> + +<p>—¿Aura salimos con ésa?... ¡El gringo ha de +estar creyendo que se la lleva de arriba!... ¡Bueno: +¡Mirá!... Lo primero que hay que hacer, es +cambiar de táctica y formar un clusito independiente +pero maniobrero, algo así livianito, que podamos +manejarlo como queramos... Sería una vergüenza +pa vos y pa todos los amigos, che... que dejaran a +un hombre como yo que dentrara a transar por el +puchero, nada menos que con esos usurpadores envalentonaos... +¿Entonces quedamos en que vos lo +que querés es dentrar entre los notables?...</p> + +<p>—¿Yo?...</p> + +<p>—¡Perfetamente!... ¡No hay ni que hablar!... +Che!... ¡Mozo!... ¡Oiga! Traiga una botellita +e coñaque del mejor que tenga... que vamos a festejar +una alianza que será famosa... ¡Este hombre +tiene una suerte...!</p> + +<p>—¡Sebastián!... ¡Yo no te he dicho nada ni quiero +nada!... ¡No me mezclo en política, ni quiero saber +de notables ni de convencionales!</p> + +<p>—¿Qué no vas a querer, hipócrita del demonio?... +¡Lo que hay es que ya estás creyendo que +yo te me voy a dejar cair con un par de a quinientos +y m'estás sacando el cuerpo!... ¡No creas, hermano!...<span class="pagenum" id="Page_224">[Pg 224]</span> +Aura, desde que dejé mis viejos vicios, o +mejor dicho, desde que ellos me dejaron a mí, se +acabó el Sebastián de antes, aquél pasiandero y divertido +que tanto les dió que hacer...</p> + +<p>—Yo no te digo nada, Sebastián... pero no me +meto en política ni quiero oir hablar de asuntos semejantes!...</p> + +<p>—¿Qué no te metés?... ¡Eso será lo que tase un +sastre!... ¿Y con qué derecho me querés cortar +mi carrera, arrancándome de las manos nada menos +que la bandera de la regeneración? ¡No, che!... +¡Vos tenés una tradición de familia que no es de +tu sola propiedá y yo no v'y a consentir que te den +una bofetada y te quedés como si tal cosa!... ¡No, +m'hijito!... El honor y la dinidá no se valoran con +plata, entendelo bien... y pensá que si vos sos +rico en cambio te falta sangre en las venas y que +yo tengo pa los dos...</p> + +<p>—Bebete tu copa, Sebastián, dejémonos de zonceras...</p> + +<p>—¿Zonceras la dinidá?... ¿Zonceras el orgullo +y la altivez?... Es decir, que porque a vos se te +antoje dejarte aporriar con Roca y con Pellegrini, +nosotros nos tenemos que aguantar... ¡Hombre!... +¡Ni que fueras don Bartolo, pa disponer así de +nuestra voluntá!... No, che, vos no te pertenecés y +perdoná que te lo diga, ni tenés derecho pa condenarte +a vivir como estoy viviendo yo, por conservar +con honor el apellido...</p> + +<p>—¿Y qué sé yo de lo que vives, ni lo que haces?...</p> + +<p>—Ah!... ¿No sabés de lo que vivo?... ¡Bueno!... +Vas a saberlo y entonces comprenderás de +lo qu'es capaz el último de los Ferro de la familia, +pa no desmentir la cría... ¡Asombrate! Yo exploto +el apellido, haciéndoló servir pa encabezar banquetes +en los hoteles y restaurants, pues soy nada<span class="pagenum" id="Page_225">[Pg 225]</span> +menos que promotor de despedidas de la vida de +soltero y felicitaciones por haber concluido la carrera!... +¿Y sabés cuál es mi suerte?... ¡Bueno!... +¡El llamarme Ferro!... ¡Si me llamase Martínez, +Velázquez, Álvarez o Fernández no tendría +ni siquiera ese miserable recurso de la comisión que +me pagan los hoteleros como promotor!... ¿Quién +diablo s'iba a dejar promover nada, con un individuo +llamado así? ¿Quién iba a crer que un criollo o +un gallego podían andar pagando banquetes a cada +triquitraque ni festejando estudiantes?... ¿Y aura +que conocés el misterio, decime si crés que yo puedo +mirar con indiferencia tu alejamiento egoísta +de la política, que me quita hasta la posibilidad de +poder lograrme un calce?</p> + +<p>—¡Qué Sebastián éste!... ¿Entonces creés de +veras que yo tengo la obligación de meterme en lo +que no quiero, nada más que por solidaridad de familia?</p> + +<p>—¡Claro! ¡Los antecedentes atan, che, y obligan!... +¡Vos jujandomé por las historias de mi +juventud de antes, te negás a ponerte en condiciones +de ayudarme y preferís tu tranquilidá al honor, +y yo, ni la familia, te lo podemos consentir!... +Vos sos un personaje y tenés obligación de proceder +como tal, con altura y dinidá... Yo, te lo confieso +con franqueza, me veré obligao a hacerte dentrar entre +los notables y a ponerte en condiciones, proclamando +tu nombre en todos los banquetes que promuevo, +porque me faltan unos doscientos pesos pa +plantear mi clusito man'obrero...</p> + +<p>—¡Y yo te digo redondamente, Sebastián, que no +te doy ni un centavo y que te prohíbo hasta acordarte +de mí!</p> + +<p>—¡Cómo no!... Esta misma noche comienzo la +proclamación y mañana vuela tu candidatura presidencial +de boca en boca... Pues estaría lindo que +rehusaras a ser nada menos que personaje en estos +momentos solenes... ¡Ya verás de lo que yo soy +capaz por honor de la familia y por no dejar un +güeco nada menos qu'en la historia electoral de nuestra +patria!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_226">[Pg 226]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">EN FAMILIA...</p> + + +<p>—Mirá mamá querida... todas esas cosas que +me decís, yo las sé, pero no me sirven de nada, porque +con ellas no adelanto ni pizca... ¡Mi situación +es d'empantanamiento clavao y no tiene vuelta!... +¡Fijensé!... No he podido n'ingresar en el nuevo +partido, pa ver si siendo de los primeros me liga +alguna cosita, porque ustedes me tienen en una categoría +que... ¡francamente!... da vergüenza.</p> + +<p>—¿Y'acaso yo te privo?... ¿No es verdá, Mari'Elenita +que yo no le privo nada?</p> + +<p>—¿Y qué le vas a privar?... ¡Mirá semejante +nene para'cer caso de lo que le digan!...</p> + +<p>—Yo sé que no me privan... pero... ¿y con qué +hago la parada?... ¡Aquí no caí pesito que vos no +te lo tragués con tus modas y a mí me tenés reventao!... +No tengo ni ranglar siquiera y le sacudo al +over-coat hasta de tarde... arriejo de que me tomen +por cobrador... Está bueno, che... que uno vaya +pasando a fuerza de hacerse el loco y el mozo diablo... +¡pero no hay que ser tan calvo que se vean +hasta los sesos!</p> + +<p>—¿Y por qué no lo ves a tu sastre? ¿Qué nos +venís a nosotras con semejantes historias... pedazo +de sonso?</p> + +<p>—¿Ves a tu sastre?... ¿Y te crés que yo tengo +eso, che... ni que porque yo lo vea ya me v'alargar +un ranglar?... No seas pava... hijita... Tengo +que llevarle veinte pesos y sinó no hay tutía.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_227">[Pg 227]</span></p> + +<p>—¿Y cómo tenés para llevarlas a palco y nada +menos que al Odeón... a las lombrices de Misia +Pepa?...</p> + +<p>—¡Mirá Marí'Elenita... no me saqués los cueros +al sol, porque no se van a'soliar solos, eh?</p> + +<p>—¡Bueno!... Dejensé d'eso... y vamos a ver +cómo arreglamos para que te hagás un sobretodo...</p> + +<p>—Acordate, mamá, qu'este mes hay que pagar +los réditos y que se precisan los cincuenta pesos +para el bordador de tu capa... Vos no podés seguir +con la que tenés... ¡Es un verdadero asesinato!</p> + +<p>—Dejal'a mamá, che... qu'ella sabrá lo que v'a'cer... +No la mariés con tus esageraciones...</p> + +<p>—¿Vos crés que son esageraciones?... ¡A este +paso nos vamos a quedar en la calle! Mejor sería +qu'en lugar de andar de tiatro en tiatro, te ocupases +de alguna cosa...</p> + +<p>—¿Pero vos crés que yo gasto un centavo en tiatros?... +¿Y de dónde v'y a sacar?... ¿No sos vos +la que la metés a mamá en los gastos de dar recibos, +para que no venga, nadie... pues no lo quiero +contar al desgraciao de Pambazo?...</p> + +<p>—¡Bueno!... sosieguensén y vamos a reglar el +asunto...</p> + +<p>—Si yo no hago más que contestarle a esta... +mamá... ¡Figuráte que yo tengo que tomar mi café +con el Dientudo chico que me lo paga pa que +lo acompañe a pasar por una casa de la calle de +Artes...</p> + +<p>—¡Eso no es el tiatro... che!... ¡Yo te hablaba +de las lombrices de Misia Pepa... no te hagás el +sonso...!</p> + +<p>—¿Y sabés por qué voy con ellas?... Porque +son portuguesas... y yo las acompaño...</p> + +<p>—¿Que Pepa es portuguesa, decís? ¿Pero estás<span class="pagenum" id="Page_228">[Pg 228]</span> +loco?... Si hemos andao juntas en l'escuela'e Misia +Pamela y nos conocemos desde chicas... El padre'ra +un chino gordo...</p> + +<p>—No, mamá... Si no es portuguesa de nacionalidá +sino de oficio... En los tiatros les llaman así +¿sabés? a las familias que sirven p'al relleno e las +salas no más... Cuando se da una función y no va +gente, la empresa comienza a mandar los palcos y +las lunetas, conforme nota que no se van a vender, +a las casas que ya se tienen en lista... Todas esas +familias qu'entran tarde a la función son generalmente +del gremio...</p> + +<p>—¿Qué nos contás, hijito?</p> + +<p>—¡Como lo oyen! Misia Pepa es muy amiga del +empresario y es la segund'e la lista... A las ocho, +ya se visten las muchachas y se ponen los sombreros +y esperamos, jugando a la baraja, hasta que +llega el zanagoria con las localidades... Ves... +vos, che... És'es el secreto que tengo para ir casi +todas las noches y si no fueses tan criticona yo ya te +hubiese convidao, porque las muchachas...</p> + +<p>—¿A mí?... ¡No faltaba más!... ¡Mirá quién, +che... para andar de portuguesa en ninguna parte!... +¡Y yo que creía que esas que llegan tarde a +la función lo hacían por darse corte!...</p> + +<p>—¡Portuguesismo corrido, m'hijita!... Nosotros +ya conocemos todo eso y no nos llama l'atención... +¡Bueno!... Vaya, hermanita querida, en +cambio de la lección que l´he dao eche una manita +a ver si arreglamos lo del ranglar... ¿Cómo hago?...</p> + +<p>—Mi consejo es que hagás como hacen muchos... +¡Que veás si también hay portugueses en las sastrerías +y te hagás poner en lista!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_229">[Pg 229]</span></p> + +<p class="center p2 big1">CALLEJERA</p> + + +<p>—¿Conque resulta entonces que vos no sos coya +sino una miserable falsificación?... ¡La gran +perra!... Y pague uno impuestos y sacrifiquesé +trabajando, pa que le suceda estas cosas nada menos +qu'en una ciudá civilizada... ¿Querés ver de +que llamo al vigilante...?</p> + +<p>—Orst... ¿Y sabe que es ocurrencia?... ¿Acaso +yo l´he dicho que soy coya ni que no soy?... +Usté me ha llamao pa que le venda polvitos p'al +amor y l´he dicho que no tengo sino bálsamo católico, +habas tongas y pepitas de quina-quina... ¿Qué +más quiere?</p> + +<p>—¡Hijo'e perra...! ¿Aura me venís con ésas, +no?... Esperate... Ya te v'y a'cer ver que aquí +no'stás entre gringos...</p> + +<p>—Pero, digamé, señor...</p> + +<p>—¡Nada!... ¿A ver?... ¿A'nde tenés la patente...?</p> + +<p>—Patente'e coya... Esto sí qu'es lindo... ¡Mirá... +en la que m'he metido!... ¡Vea... señor!... +¡Atienda! Yo soy criollo de aquí ¿sabe?... M'he +criao en casa'e los Palmarini, en la call'e San José +y siempr'he sabido trabajar d'elemento eletoral... +así... pa'sistir a las manifestaciones o pa fundar +algunos clus... pero aur'ha cambiao la cosa y pa +ver de remediarme le pedí el traje a un amigo que +ha dentrao al cajoncito y aquí me tiene rodando...</p> + +<p>—¿Que ha dentrao al cajoncito, tu amigo?... +Y qué diablos es eso, che...? ¿Sabés que m'interesás?</p> + +<p>—¿No sabe?... Pucha... ¿ve?... Eso sí que +no le creo... ¡Si ustedes son más corsarios los de +la municipalidá, que no se les va ni el aire sin que +le metan el sello...! ¡Mire...! Mi amigo ha dentrao<span class="pagenum" id="Page_230">[Pg 230]</span> +de turco y anda con el cajoncito vendiendo la +merchería...</p> + +<p>—¡Ah! ¡Ah!... ¿Es decir que aura hasta los +turcos son criollos y que ustedes se le agachan a +lo que caiga?</p> + +<p>—¿Y sinó, señor...? Antes, siquiera los pobres +teníamos algún recurso con el cuento'e las elecciones +y a veces hasta nos caian con alguna comilona... +pero, aura, Roca no precisa de nadies pa fabricar +los pasteles y hasta se chupa los dedos pa no perder +la grasita...</p> + +<p>—A ver... che... bajá la prima y no te vas a pasar... +Mirá que soy del partido...</p> + +<p>—¡Orst...! ¿Y yo?... ¿Se cre que a'nque ande +de coya no he sabido hacerme ver...? ¡Mire...! +Busqu'en la lista'el comercio que le osequió una medalla +cuando subió a presidente y, allá así como a la +mitá, v'hallar que Antonio Carreño, que soy yo para +servirle, figura con cinco pesos...</p> + +<p>—Pucha qu'eras entusiasta...</p> + +<p>—¿Yo?... ¡Ya lo creo!... Me recuerdo que +una noche aquel dotor Igarzábal que formaba el +comité, pues yo entonces me ocupaba de ausiliar +de zanagoria, me mandó buscar al circo y alcanzándome +un pesito, me dijo: “pa que bebás una +copa y sepás que figurás en clase de comerciante... +Claro... Ya se pued'imaginar el viva que largaría...</p> + +<p>—¿Y nunca vas a lo'e Roca?... ¿Por qué no te +le acercás?... ¡Mirá!... Si yo no fuese inspector +¿sabés? y me hallas'en tu pellejo... yo le hacía +un'atropellada...</p> + +<p>—¿Sabe que tiene razón? ¡Mañana me voy a +verlo...! Tal vez que si necesita, me haga coya +verdadero ¿no le parece, señor?... ¿Quién diablos +v'a'cer aquí las cosas qu'él sabe hacer... así... +sin rairse y mirando, como quien mira p'al cielo?</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_231">[Pg 231]</span></p> + +<p class="center p2 big1">EL CAFÉ DE LA RECOVA</p> + + +<p>—¡Hombre!... Me venís como a un veintiocho +un tres, jugando a la treinta y una...—exclamó mi +pariente don Emeterio al verme entrar al clásico café +de la Recova, en que hacen su tertulia desde 1874 +varios criollos amigos, que después de darse una +vuelta por la casa de gobierno y por la aduana, en +busca de mentiras y de embrollas o por el palacio +del congreso, donde se saturan de oratoria parlamentaria, +acostumbran echar su truquito, levemente +interesado con un modesto coñac...—Casualmente +les estaba queriendo probar a éstos, aura que no +hay sesión en diputados por la consabida falta de +número, que a est'italiano Barzini que nos ha pegao +una felpiada desde su tierra, disparandosé de aquí +como perro que ha robao sebo, le debíamos levantar +un'estatua o mandarle una pensión... ¿Qué te parece +a vos... com'hombre del oficio?</p> + +<p>—Eso no es argumentar, che... El señor, que +puede ser muy buena persona...</p> + +<p>—Permitime, che... El señor es sobrino mío... +hijo de mi prima Margarita ¿te acordás?... que +supo vivir frente a tu casa, en la plaza Monserrá...</p> + +<p>—¡Perfetamente...! El señor, como decía, puede +ser muy buena persona y más sobrino tuyo que +los hijos de tu hermano, pero eso no quiere decir +qu'ese gringuito, esté autorizao pa cairnos como +a'jenos, cuando ni siquiera nos conoce... ¿No le +parece, amigo...? Pues linda estaría la patria, si +cada vapor que llegase nos trajese güespes d'esa +clase, que sin saber bien ni ande tienen las narices +nos agarrasen a guascazo... ¿Qué dirían en Italia +si el señor... pinto el caso... llegase una mañana +y a la tarde los pusiera mormosos al rey, al papa +y a todos los jueces y magistraos?... ¿No dirían<span class="pagenum" id="Page_232">[Pg 232]</span> +en italiano lo que nosotros decimos en criollo?... +¿Es un macaniador que no tiene madre viva...? +¡Oh!... ¡Lo qu'es razón es razón... che... y no +tiene vuelta!</p> + +<p>—¿Ve...? ¡Por la tuya, cualquiera conoce la +figura de todos los criollos, con mil demonios!... +¡Pura espuma como el chajá! ¿Me vas a decir que +aquí tenemos justicia, ni administración, ni nada +que valga un pito?... No embromés, hombre, y +acordate de que todos nos conocemos... ¡Mirá!... +La verdá no tiene patria, ¿sabés?... y todo eso +que dicen de nosotros es verdá... ¡ni an'que te pique...! +Y aura venime con tu divorcio y tus leyes +contra el juego... ¡Purito papel pintao!</p> + +<p>—¿Y también vas a'tacar el divorcio y el proyeto +de Varela...? ¡Bueno...! ¿Sabés?... ¡A'nque +seás el tío del señor y todo lo que querás, yo +te digo que tenés una lengua viperina, y que si te +mordés comiendo, van a cantar las lechuzas sobr'el +techo de tu casa!</p> + +<p>—¿Y quiénes son esos legisladores, que no han +estudiao en ninguna parte, pa meters'en tales honduras, +che?... ¡Claro que los v'y a'tacar!... Lo +que quieren es nombrarlo tutor de los matrimonios +y hasta de los gustos de uno, al president'e la república... +¡La gran perra!... Aura v'a resultar +que uno ya no v'ha poder ni peliarse con la mujer +si no es del partido e Roca y que pa jugar sus pesos +v'haber que sacar permiso quizás en papel sellao +y con firma de abogado... ¡La pucha con la +libertá, que se nos va enflaqueciendo, che...! ¿Vos +crés, tal vez, que las leyes se pueden andar haciendo +como se hacen pelotillas... así no más... +por afición? ¡Mirá divorcio en esta tierra, a'nde +a las doce del día lo agarran a Juan Demetrio Piñero +en la misma esquina de Artes y Cangallo y le +quitan la cartera y eso con ser qu'es nada menos +qu'el hermano del médico e don Bartolo!... ¡No +m'embromés, che!... Mejor sería que arreglasen la +policía ¿sabés? y qu'hiciesen lo que pudieran por la +niña, pa que los patos chilenos no nos limpien el +comedero, ni los ladrones se metan a las iglesias a +robarse hasta las velas...</p> + +<p>—¡Pucha que sos arruinao, che!... ¿Conque +aura querés que la policía conozc'a los ladrones de +las iglesias, cuando ni los mismos santos han podido +conocerlos...? ¿Por qué no pedís también que +te nombren senador en lugar de don Bartolo o que +te manden a Roma en vez de mandarlo a Wilde +p'acerlo rabiar al papa y que Roca se tenga por mozo +diablo...? Vea, amigo, su parient'es como las +butifarras, que cuanti más viejas son van siendo +más indigestas... ¡Cuidenlón si lo quieren conservar +y digalé a la familia que y'ha perdido la fuerza hasta +pa envidar el resto y que lo encierren porque +tal vez le haga daño salir con tanta humedá!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_233">[Pg 233]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">EN CONFIANZA</p> + + +<p>—Estuve a visitarl'a mi sobrina Sofía que acab'e +llegar d'Europa y de allí me vine a verte, aunque +sabía que recibís los viernes y corría el riejo de +chasquiarme...</p> + +<p>—Los viernes no son pa vos, che... que sos de +confianza... sino par'esas relaciones de compromiso +¿sabés?... como las de Rodríguez, que son las +del compañero de oficina que tiene Pedro o Misia +Robustiana, la señora de su jefe... ¿Y cómo llegó +tu sobrina?</p> + +<p>—¡Lo más bien, che!... Han andao por todo y +trai unos cuentos, la pobrecita, qu'es tan diabla, que +son de perecers'e risa... Una se pasa las horas<span class="pagenum" id="Page_234">[Pg 234]</span> +oyendolé los apuros en que anduvieron con la lengua... +Así le decía yo: “Bien hecho... porque no +estudiastes cuando andabas en la escuela...”.</p> + +<p>—Es lo mismo que yo le repito a mi Rosita, todos +los días... ¡Lé tus libros... Estudiá... que +uno no sabe, sino, después lo que le v'a suceder!...</p> + +<p>—¿Me han dicho que se casa Rosita...? Así se +acordaron el otro día las de Tripasini en el atrio +de San Inacio...</p> + +<p>—¡Callate, hija!... Si hemos estao con el Jesús +en la boca con semejante casamiento... Figuráte +que desde el corso e las flores nos la visita un subteniente +de artillería, pero de donde va y se les antoj'a +los generales del congreso, presentar una ley +prohibiendo a los oficiales que se casen, a pretesto +de que si se morían les dejaban una pensión a las +mujeres...</p> + +<p>—¡Mir'eso...! ¿Y qué querían que les de'asen +entonces?</p> + +<p>—¡Ahí verás...! ¡Eso mismo decíamos nosotros, +pensando en qu'el noviazgo se nos iba'cer piedra +quién sabe por cuantos años...! Y, después, ¿qué +ventaja hay para una madr'en casar su hija con un +militar y verla sufriendo toda la vida con sus ausencias +y con ese caráter que saben tener y qu'es del +oficio, si no le qued'a una ni siquiera la espe'anza +de la pensión...? ¡Claro!... Nos dimos un susto +bárbaro, hasta que pasó todo y quedaron las cosas +como antes...</p> + +<p>—Sin embargo, che... no se fíen y apurensén... +Ésos del Congreso cuando empiezan a temar con algo +son como los locos y se van de un hilito como +lista e poncho... Fijate sinó lo que han hecho con +las vírgenes milagrosas. Han sacao la tarantela de +no dejar pasar año sin darle un'alguna provinca... +Esta vez le ha tocao a Salta...</p> + +<p>—Han de ser puros pretestos para llevarles la<span class="pagenum" id="Page_235">[Pg 235]</span> +plata haciendo que les dan limosna... ¡Si esos provincianos +son como rastrillos, che...!.</p> + +<p>—¡Eso digo yo...! ¿Cómo antes, cuando las iglesias +eran pobres, no había más virgen que Nuestra +Señora de Luján y aura empiezan a'parecer estas +otras...? Dicen que la qu'está de moda, vino acompañada +del Señor de los Milagros, entre un cajón +que atravesó boyando por todo el mar y que fué a +llegar a Salta y se acabaron las secas y los temblores +de tierra...</p> + +<p>—¿Qué me contás...? ¿Pero tendrán el diablo +en el cuerpo esos descomulgaos para inventar semejantes +picardías...? ¿Cómo van a'ber llegao nadando +a Salta qu'es una ciudá que no tiene ni siquiera +río en la orilla, como nos lo ha dicho el suteniente +que la festej'a Rosita, qu'es precisamente de allí?</p> + +<p>—¡Ah! ¿Es salteño el novio?... ¡Mirá qué suerte!... +El marido de mi sobrina Sofía, qu'es un +verdadero santo, es también de allí y no se ha visto +hombre más bueno... ¡A mí me ha hecho traer +un viso de seda, che... que se para solo!... Pues +volviendo al asunto de las vírgenes, m'esplicaba un +mocito el otro día en casa de Misia Paquita, que +como Nuestra Señora de Luján se quedo en el paraje +donde se halla el Santuario, negandosé a seguir +viaje para Córdoba en el carro en que la llevaban, +los cordobeses de puro vengativos le han urdido +esta novela.</p> + +<p>—¡Con razón la tierra se nos v'a volviendo un +bochinche, si ya no se respeta ni a las vírgenes y lo +que van a sacar los tales cordobeses es que nos van +a trair alguna desgracia tremenda por andar mezclando +a los santos en sus intrigas...! ¡Esos envenenamientos +de La Plata y esos huracanes horribles +que han ocasionado tantas muertes, no pueden +ser sino castigo del cielo...!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_236">[Pg 236]</span></p> + +<p>—¡Ya lo creo...! Y todo es el afán del lujo, che, +y del deseo de aparentar y de lucir... El domingo +fuí a la calle Florida a la hora del desfile y todavía +no vuelvo de mi asombro al ver aquellos millones +de coches atestados de muchachas y de señoras +qu'eran una luz por los brillantes que llevaban... +¡Y qué vestidos, che!... ¡No veías sino seda y encaje +d'Inglaterra...! ¿Sabés, sin ir más lejos, con +quienes m'encontré?... Con las de Cantero que +y'andan sangoloteandosé por todas partes y desparramando +la herencia que les dejó su padre... ¡Si +vieras el saludo que m'hicieron...! ¡Apenas fruncieron +las narices y ni movieron la cabeza... quizás +por no ajar los trapos que llevaban!... ¡Eran +un mostrador de mercería!</p> + +<p>—Has de haber ido a pie o en algún coche de morondanga... +A mí me ha sucedido lo mismo con +las de Tableta... aquellas muchachas que vivían +antes aquí al lado... ¡Como aura las ponen en la +vida social, les parece deshonroso saludar a la plebe +y se olvidan de que su padre no salía de la confitería +de la bocacalle... a pesar de ser comandante...!</p> + +<p>—¡Si lo he conocido mucho, che...! A la hermana +le llamaban El Ombú de San Nicolás, porque +en su casa se guarecían todos los pájaros de la parroquia... +¡Vos lo has de haber conocido al padre +también...! Era un colchonero tuerto de la calle +de Artes, que nunca pudo hastiar derecho ningún +colchón... ¡No me hablés de él, que hast'aura +me duelen las costillas nada más que de recordarlo +y si las viese a las nietas metidas a gente, creo que +me darían hasta calambres!...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_237">[Pg 237]</span></p> + +<p class="center p2 big1">CALLEJERA</p> + + +<p>—Y bueno, che... Hagan de cuenta no más de +que yo me les he muerto y arreglensén como puedan... +Yo no las v'y a demandar y pueden vivir +tranquilas...</p> + +<p>—¡Pero eso es un campanazo, tata... y es lo que +mama no quiere!... ¡Lindas nos van a poner todas +las que andan con ganas!</p> + +<p>—Ojalá que las charquéen, che, pa que apriendan +a saber que la gente de copete no viv'en los conventillos +como vivimos nosotros, ¿sabés? y que no +pega muy bien que yo ande de masitero y ustedes +de pura seda y peinado de oreja e perro...</p> + +<p>—¿Y por qué s'empeña ust'en seguir de masitero?... +¿Por qué no cambia de oficio, siquiera pa'hacerle +honor a su mujer y a su hija?...</p> + +<p>—¡Ahí tenés!... ¿ve?... ¡de sonso!... Vez pasada +bien pudieron elegirme pa una diputación como +a cualquier argentino, pero esos del comité ni +se acordaron de mí... ¡Bueno!... ¡Los pobres tenían +razón, qué diablos! Como yo no soy amigo e +Roca...</p> + +<p>—¿Ves? ¡Eso es lo que dice mama!... Que ust'es +un hombre cabezudo, que siempre la sacrificó +por no dar su brazo a torcer... ¡Un terco y un orgulloso!... +¿Por qué le tiene odio a Roca... Vamos +aver?... Digameló a mí, ya que nunca se lo +ha querido decir a ella... ¿Qué ofensa puede haberl'hecho?</p> + +<p>—¿A mí, che?... ¡Ninguna!... Y sobre todo +cualisquiera que me hubiese hecho, estoy dispuesto +a olvidarla, con tal de que mi familia pueda realizar +su gusto... ¡Mirá! Quedan autorizadas, tanto +vos como tu mama, y hasta tu tía doña Aurelia y +su esposo don Román, pa que se vayan a verlo alguna<span class="pagenum" id="Page_238">[Pg 238]</span> +d'estas mañanas y me arreglen ese asunto como +mejor les parezca... Y la verdá qu'es sonsera +andar enojao con Roca, perdiendo el tiempo en pavadas +como es la venta e masas, en vez de empliarlo +en pasiar, divirtiendo a la familia...</p> + +<p>—Vea, tata... Mama me dijo que le dijiese que +lo esperab'almorzar y que l'iba a proponer no sé +qué cosa de un kiosco en la plaza de Lorea... +Creo que d'eso han hablao con la señora González, +qu'es la vicepresidenta de las Hijas del Socorro.</p> + +<p>—¡Bueno!... ¡Decile a tu mama que no se ocupe +de almuerzos hasta que hable con Roca ¿sabés? +y qu'en cuanto a lo del kiosco lo deje pa otra ocasión... +ya que a ésta la pintan calva... como ella +lo supo ser!</p> + +<p>—¡Dejesé de bromas, tata!... Mire que la cosa +es seria... ¿No v'a ir entonces?</p> + +<p>—No, m'hijita, yo no voy...</p> + +<p>—¡V'a ser tremendo, tatita!... Todas aquellas +brujas que se retuercen d'envidia porque me ven de +sombrero, van a bailar de placer... ¿Un bochinche +en nuestra casa?... ¡Pues es poco lo del ojo!...</p> + +<p>—¡Cómo no!... Mañana no queda diario que no +hable del asunto y traiga los comentarios de todita +la ciudá... Vamos a dejar chiquito al hombre descuartizao... +¡Bueno!... ¡Vayasé m'hijita y ya sabe... +la esquina en qu'está su padre, con sus canastas +de masas!</p> + +<p>—Mire qu'es cruel y qu'es malo... ¿no? Lo llama +uno, le pide perdón, le dice que se deje de niñerías +y sale contestando vivezas... ¡Vea!... ¿Qué +le ha hecho mama, en resumidas cuentas?... ¿Por +qué s'enoja?</p> + +<p>—¡Mirá!... Afortunadamente ya sos grande, +che, y se te puede hablar sin miedo a que reventés... +Tu mama, aura a la vejez, se me ha hinchao +com'una breva y no l'aguanta ni el diablo con semejant'importancia... +Antes pasaba contenta, remendandomé +la ropa y haciendoté vestiditos, pero aura +los hace hacer y me lleva refundido, y en vez de +dejars'estar atendiendo a su quehacer, no vive sino +en la calle, visitando al pobrerío como si ella fuese +rica...</p> + +<p>—¡Pero, tata... siempre hay quien tenga necesidá!...</p> + +<p>—¡Bueno, m'hijita!... A mí eso me revienta, +¿sabés?... porque nadies tiene más necesidá que yo +y a'nque pobre masitero, cada vez que viene tu +mama oliendo a trapo quemao, por causa d'esos +mejunjes conque s'estira el pellejo, me dan ganas +de darte un ejemplo malo... y es por eso, porque +también me gust'hacer caridá, que me quedo aquí +en mi esquina, pegadito a mis canastas, esperando +a que lo vean a Roca y lo compongan conmigo...</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_239">[Pg 239]</span></p> + +<p class="center p2 big1">MILICO VIEJO</p> + + +<p>—No embrome, amigo, dijo el capitán Churrasco +atusándose con aire marcial el canoso bigote... +¡Esto de aura no es kepí, ni es morrión ni es nada! +¡Todito es papel pintao y redoble de tambor...!</p> + +<p>—Yo no le digo que no, mi capitán... pero ya +se acabaron también aquellos oficialitos de kepí sobre +la oreja, jineteando sobre la chasca enaceitada +y de botita bordada con las armas de la patria... +¡Eso no puede negarse tampoco, porqu'es claro como +la luz...! Los oficiales de hoy parecen europeos +y cuand'uno lo ve, no tiembl'a'e que lo rajen de un +hachazo o le rebajen las narices de un tiro, como en +aquellos tiempos de Maldonado y de Ederra...</p> + +<p>—¿Y pa qué se va tan lejos, che...? ¡Acerquesé +más al fogón y verá las cosas claras...! ¿Acaso<span class="pagenum" id="Page_240">[Pg 240]</span> +yo le defiendo los milicos del Paraguay ni de la guerra +e los indios...? ¡Ésos, che, no necesitan de +que les hagan estatuas ni les recuerden el nombre...! +¡No ve qu'eran criollos guasos, que a'nque peliaran +como héroes cuando les llegaba el turno, no sabían +ni siquiera acetar acensos si no los habían ganao +con la espada y la conciencia! ¡No, che...! Ésos ya +tienen su pago con los sueldos que les han dao y con +la gloria e saber de que agrandaron la patria... +¿Qué bárbaros, no?... ¡A'n'de quiera que cayó +una gota de su sangre o quedaron sus güesos blanquiando, +ha brotao un pueblito o un'estancia... pero +eso lo hacía cualquiera en aquellos tiempos... +y lo hacía de yapa no más!... ¡Mirá los de aura +qu'iban a'cer semejante barbaridá, ni peliar hasta +morir, pa dejar asentao el nombre a'nque fuera entre +los indios...! ¡Ellos han aprendido en la escuela +materias muy diferentes y a nosotros que fuimos +tan inorantes, no nos queda más recurso que +mascar el freno con fuerza y retorcernos d'envidia! +Vea... ¡Una pirueta del más ruin de los bailarines +que haig'aura en un batallón... vale más que diez +campañas... y es muy justo! Ellos, los guasos, sabían +peliar a bola y lanza, porque no tenían munición +y había que defender el cuero en las soledades +de la pampa... pero lo hacían así, a la bruta no +más... De a'n'de iban a ser capaces de presentarse +en un circo pa'cerle competencia a los pruebistas, +revoliand'una cañita pintad'e color de fierro...</p> + +<p>—¡No me saque la cuestión de su terreno, amigo +teniente, hagam'el favor! El soldao era'ntes un animal +de carga que no tenía ni derechos ni propiedades +y que si le arrimaban una paliza o lo hacían trinar +en las estacas, tenía que conformarse y aguantar, +porque para eso era tropa... ¡Aura, mire qué +soldaos los que tenemos!... ¡Una muchachada linda, +culta, conocedora de sus deberes y que sabe que<span class="pagenum" id="Page_241">[Pg 241]</span> +al vestir el uniforme que le da la patria no lo hace +para deprimirlo sino para enaltecerlo...! ¡Hoy es +un honor ser soldao y antes era una desgracia!</p> + +<p>—¡Cómo no! ¡Si en vez de andarles prendiendo +luces a los chilenos, tuviéramos que prenderles bala... +ya verían la diferencia!... Cada milico de +aura sería un general que dispondría batallas montando +en pingo con la colita de un dedo y adornao +con cintitas como pichicho faldero, y cuando lo mandaran +a peliar, sacarían bien la cuenta y vería antes +de obedecer si no ib'a ser un sacrificio al ñudo +que le metieran un tiro... ¡Vea, amigo...! A mí, +a'nque yo sea de los de antes, me gusta ver a los modernos +y en el desfile del Campo e Mayo, delant'e +los chilenos me apronto pa gozar lo que no puede +figurarse... ¡Mirá, qu'en tiempo e nosotros ib'haber +ningún ministro e la guerra capaz de hacer +hast'e trompa de órdenes pa que se salvara una evolución +de los cuerpos...! ¡Cómo no...! ¡El ministro +sabi'a'nde estaban los cuarteles, pa mandar +a los jefes de arrestaos en tropilla, pero no se ocupaba +en enseñarles ni en andarles haciendo su papel...! +¡Hubiera querido verlo a Alsina, a Roca, +a Luis María Campos, a Victorica, a Levalle o a +Racedo, molineteando con la espada y corriendo como +ayudantes pa quedar bien con los mirones haciéndoles +gozar de un desfile como tabla... qu'en +idioma militar es como decir balurdo!</p> + +<p>—¿Y usté cre que no vale la pena dejar a un +lao la fachenda y la prosopopeya de un ministro, +para hacer qu'el ejército haga una linda figura?</p> + +<p>—¡Cómo no...! ¡Pa que se luciese más, hasta +se podían formar escuadrones de ministros de la +guerra mandaos por presidentes de la república y +enseñarles a bailar lanceros en caballos máistros y +a cantar el himno nacional pa que de paso se recriaran +los aficionados a la música!... Mire, amigo...<span class="pagenum" id="Page_242">[Pg 242]</span> +¿sabe un cosa?... Si estos chilenos que nos +han visitao, son hombres de juicio y que saben lo +qu'es ejército y milicia, se deben estar riendo de +nosotros a mandíbula batiente... y pensando que +como bailarines, nuestros milicos son un desastre y +como milicos... no te digo nada por no darte que +sentir.</p> + +<p>—¡Pero, amigo...! ¿Quiere espectáculo más bonito +que el juego del zendado que hizo la caballería +en el carrousel organizado por la Sociedad Hípica +y cuadros más novedosos que las evoluciones del +Campo e Mayo, en que desfilarán con ropa nuevita, +escuadrones de coroneles, de comandantes, de mayores, +de capitanes, de tenientes, de alféreces y luego +de tropa por orden de jerarquía...? ¡Eso es +una invención de nosotros que no se le habría ocurrido +ni al mismo Napoleón! ¿A qu'eso no lo han +visto los chilenos ni en Europa?</p> + +<p>—¿Sabe, amigo, lo que a mí me da rabia...? La +diferencia que hay entr'el ejército y l'armada... +¡Los marinos no han bailao ni siquiera un schotis +con quebrada!... Es una iniquidá mostrar un adelanto +tan grande en el ejército y un atraso tan monumental +en la marina y m'extraña qu'el presidente +no adote alguna medida pa que no vuelva a ocurrir +semejante barbaridá... ¡Los marinos debieron +por lo menos bailar una mazurquita en algún tiatro +como el Politeama pa que los viera más gente y la +mejor sociedá!</p> + +<p>—¿Pero sabe que son mordaces los milicos del +tiempo viejo, aunque no sean bailarines ni pruebistas, +amigo capitán?</p> + +<p>—¡No crea, amigo...! ¡Lo que hay es que nos +duele mirar tan por el suelo la gloria de nuestros +tiempos y que no haiga nadie que la salg'a levantar... +de miedo e pasar por guaso...!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_243">[Pg 243]</span></p> + +<p class="center p2 big1">ROBUSTIANO QUIÑONES</p> + + +<p>Mi amigo exclamó exasperado mirando las botellas +que traía el mozo del café:</p> + +<p>—Que se vayan al diablo todos los falsificadores +y con ellos el ministro de hacienda y el presidente +de la república... oye... ¡Esto se lo dice Robustiano +Quiñones, que no tiene pelos en la lengua, y +que gracias a Dios se precia de saber hacer un San +Martín como la gente y de no beber estos brebajes +infames conque ahora se envenena al público a mansalva!</p> + +<p>Y luego bajando el tono, como arrepentido de sus +excesos oratorios, agregó:</p> + +<p>—¡La ginebrita no parece mala... pero mezclada +con ese bitter plebeyo, debe resultar una verdadera +canallada... una cañifla infame!</p> + +<p>—Tómela sola, entonces, compañero...</p> + +<p>—¿Yo?... Pues no faltaría más... ¡Nosotros, +los de mi casa, no tomamos jamás la ginebra sola, +compañero, porque nos han dicho que es mala para +el reumatismo...! ¡Vea... che... mozo! Hagamé +el San Martín a la portuguesa... ¿sabe?... ¡Bueno!... +Yo lo voy a dirigir... ¡Eche la ginebra...! +Siga no más... siga sin miedo hasta que se llene el +vaso... ¡Bueno! Venga ahora el aperital y echelé +despacito cinco gotas chicas y dos más grande... +¡Eso es!</p> + +<p>Cuando concluyó don Robustiano la delicada operación +que dirigía, y que no era otra que prepararse +disimuladamente un medio litro de ginebra, me dijo +chasqueando la lengua:</p> + +<p>—¡Qué hombres los portugueses, amigo! ¡Ellos +con cinco gotitas de bitter, le preparan a usted un +verdadero néctar, delicioso y económico...! A mí +me enseñó la receta el jefe de mi oficina, cuando estaba<span class="pagenum" id="Page_244">[Pg 244]</span> +empleado en el correo... Ése era hombre tigre, +che, y que sabía vivir, como decía mi mujer... +Cuando vinieron los brasileros ¿se acuerda? me propuso +a mí que diéramos un baile en casa para festejarlos, +y con veinticinco pesos que sacamos de subscripción +entre varios amigos y su ingenio, puso una +mesa en que no faltaba ni el marrasquino para las +señoras de paladar delicado... ¡Los brasileros no +concurrieron a la fiesta porque tuvieron que asistir +al baile del Jockey Club, pero nosotros pasamos una +noche de ésas que no se empardan... y sé que cuando +volvieron a Río era, el haber faltado, uno de los +pesares que llevaban!... ¡Y... a propósito...! +¿Sabe que vienen los chilenos a visitarnos? El país +argentino, mi amigo, les debe demostrar que los sentimientos +de fraternidad y de compañerismo, no son +entre nuestro pueblo pura faramalla y papel pintado, +como ocurre entre la gente de gobierno. Yo, por +mi parte, he resuelto darles una fiesta en casa, como +la que habrá en lo de Unzué y en lo de Luis María +Campos... ¿Qué le parece la idea?... ¡Mozo!... +¡Vea!... ¡El San Martincito éste, se está poniendo +picantito... agreguelé un poco más de la maldita +ginebrita esa...! ¡Bueno!... ¿Y qué me dice +del proyecto, compañero...?</p> + +<p>—Me parece bien...</p> + +<p>—Yo he hablado con varios amigos y es con +ellos que hemos resuelto invitarlo a formar el comité +de festejos... Están apalabrados el tuerto García, +el ñato Miguelín, Pituco y ese mozo oriental +que va todas las noches a la confitería de la esquina +de su casa y que hace maravillas en el billar... uno +bajito, medio tartamudo...</p> + +<p>—¡Lo conozco...! Pero es el caso, compañero, +que yo estoy con enfermos en casa y que el asunto +es para largo...</p> + +<p>—¿Y eso qué tiene?... ¡Contribuya con su cuota<span class="pagenum" id="Page_245">[Pg 245]</span> +de diez pesos y cumpla con la patria, amigo, como +le corresponde! ¡Aquí, en estos casos, es cuando se +ven los hombres de entraña y de hígado, che... que +aman la tierra en que nacieron...! ¡No se me niegue +a la subscripción, hágame el favor...! ¡Mire +que me va a dar vergüenza de comunicarle al comité +que nada menos que un criollo de su laya se +ha hecho el sordo a la voz del patriotismo!</p> + +<p>—¡Pero la cuota es muy alta, don Robustiano...!</p> + +<p>—¿Alta? ¿Y con qué quiere hacer cantar un ciego, +entonces?... ¿No ve que hay que poner una mesa +y comprar un juego de sala y otras chucherías...? +Yo doy la casa, pero no los implementos de que carezco... +Después... hay que poner coches, porque +los chilenos no van a ir a pie hasta la calle Castro +Barros... ¡En fin, la cosa se hace bien o no se +hace...!</p> + +<p>—¡Yo, amigo don Robustiano... lo tengo que +pensar! Vez pasada entré también en la subscripción +aquélla de los brasileros de que me habló ¿se +acuerda?... Entonces compramos también un jueguito +de muebles y...</p> + +<p>—¿Ahora salimos con ésas?... ¿Y cree que los +muebles van a durar toda la vida...? ¡A mí +no me venga con agachadas, compañero!... +Los muebles ahí están en casa, todos comidos +por la polilla, y sería una vergüenza presentarlos +en el salón cuando vayan los ilustres huéspedes... +Es por eso y para cumplir como la gente, que ahora +ando viendo a los amigos honorables y patriotas +que se quieren hacer ver y para los cuales no sea +un par de miserables pesos, asunto tan esencial +como el hígado o las tripas... Dejémosnos de roñas +cuando se habla de la patria.</p> + +<p>—No digo que no, don Robustiano... pero cuando +el hombre no puede...</p> + +<p>—¡Ah! ¡No puede...! ¡Bueno!... ¡Vea!...<span class="pagenum" id="Page_246">[Pg 246]</span> +Esta venida de los chilenos me va a servir para liquidar +muchas amistades que no sirven ni para escupirlas... +¡Vaya a juntarse con Roca, con Pellegrini, +con Tornquist, con Basualdo y con toda la caterva +de acopiadores de centavos que reniegan del +nombre de argentinos, cuando llaman a formar en +nombre de los más caros intereses de la patria, y olvídese +de su amigo Robustiano Quiñones que felizmente +no es de su casta ni de su laya!</p> + +<p>Y salió el patriota como si le hubiesen puesto un +cohete en los talones... probándome que de todos +los brebajes que venden en la confitería, era el más +económico el San Martín a la portuguesa, como él +lo preparaba y lo bebía.</p> + + + + + +<p class="center p2 big1">LA BIENVENIDA</p> + + +<p>—Fijesé, viejo... pero hagasé el que no mira, pa +que no coceen... Ha e ser triste la llegada a tierra +extraña y sentir que lo están filiando, ¿no?... ¿Y +de ande vendrán todos estos?</p> + +<p>—Parecen italianos por la cachorrada y los paraguas... +¿Ha visto? Un italiano podrá llegar sin saco +u tal vez sin sombrero, pero de fijo trai su paragüita +abajo el brazo... A la cuenta creen que aquí +no vivimos sino mojaos y se vienen prevenidos...</p> + +<p>—Ese friolento, medio recortao, que está'hi junto +a las canastas ha e ser el marido d'esa grandota +con trazas de capataza... ¿Qué quiere apostar a +qu'ese tiene almacén p'al año que viene?... Vealó: +tiene ojos de codicioso y de aporriao por la mujer... +¡Mire, amigo!... ¿Sabe por qué se hacen ricos estos +bichos?... Pues es porque le obedecen a las mujeres, +que no saben sino juntar pesos y criar muchachos... +Cuando acuerdan son cincuenta los que tiran +p'al montón...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_247">[Pg 247]</span></p> + +<p>—¡Qué me va'decir, amigo! Vea. Vez pasada +dentré a trabajar en el rejuardo y conocí en la fonda +ande almorzaba un muchacho lavaplatos qu'era +la roña andando... ¿Quiere crer que un buen día, +ansí en silencio no más y casi hasta sin lavarse la +cara, salió comprando la casa?... ¿Qué le parece?</p> + +<p>—Sería ligero p'al cuchillo el hombre y encontraría +carne blanda...</p> + +<p>—¡No, señor! Era superior el muchacho... Lo +que hay es que había tenido un enjambre d'hermanos +y que a la madre le gustó la bolada y los metió +a toditos en el asunto...</p> + +<p>—Y decir, amigo, que nosotros los criollos que +nos creemos tan vivos y tan civilizaos no vamos si +no reculando, ¿no? ¡Porque, mire, cada barco d'estos +que llega al puerto trai de todo: ahí vienen maridos +pa las hijas de familias ricas, patrones pa las +casas de comercio, estancieros que no sabrán lo +qu'es un pingo pero que harán galopiar a su pionada, +y sin fin de pajarracos desplumaos que pronto +se pondrán desconocidos...!</p> + +<p>—Sin ir más lejos ahí tiene al finao mi abuelo +que dicen que era genovés. El hombre llegó con lo +puesto y se metió de albañil o qué sé yo, el hecho +es que dejó platita, casas, terrenos y el diablo también, +porque lo dejó a mi padre que, a los cinco años, +andaba poco menos que atorrando, asigún me ha +contao mi madre... Yo he oservao, amigo, qu'éstos +vienen y amontonan y se apuran, pero después +cain los hijos que se ocupan en desparramar como +con rabia...</p> + +<p>—¡Claro! Ahí tiene al de las canastras que usté +dijo, fijesé con los ojos que mira a la ciudá... Parece +que anduviese buscando las casas que va'comprar +y ya verá cómo las halla y cómo todos esos +pergenios que trai criando lo ayudan a'montonar...<span class="pagenum" id="Page_248">[Pg 248]</span> +Pero después va'ser el baile que no veremos ni usté +ni yo.</p> + +<p>—¡Quién sabe...! Acuérdese de que los criollos +somos como los duraznos: nos conservamos en caña. +Creamé lo que le vi'a decir, a'nque parezca macana... +Yo era más viejo hace diez años que aura +y más sonso también. Me sabía venir aquí al puerto, +¿sabe a qué?... a insultar a los imigrantes que +llegaban y ellos como no m'entendían le jugaban risa. +Después dentré a trabajar en la descarga y poco +a poco les fuí tomando cariño, porque cuanto +más llegaban más pesitos embolsicábamos nosotros +y hasta llegué a'cordarme de que mi abuelo también +había sido d' ellos...</p> + +<p>—¡Y ansina no más es la cosa, pues! El hombre, +amigo, juja de la vida asigún está de comida... ¿no +le parece?</p> + + + + + +<p class="center p2 big1">HACIENDO LOBOS DE MAR</p> + + +<p>El contramaestre, con la gorra sobre la oreja y +las manos en los bolsillos, acaba de dar sus instrucciones +al cabo de mar, con respecto a la instrucción +de los conscriptos.</p> + +<p>—¡Ya sabe, cabo... nada de malas palabras ni +de golpes...!</p> + +<p>—Mirá yo pa ser capaz de semejante barbaridá...</p> + +<p>—¡No!... es qu'el teniente me ha dicho que les +recomiende los modos... ¡y ya saben qu'él nunca +se anda con chicas...! ¡Si llegase a'veriguar que le +maltratan la gente, les arma una zafacoca que se +oy'en Montevideo...!</p> + +<p>—¡Qu'esperanza...! Le v'y a sacar una hornada +que v'a ser de dar calor... Pucha con la muchachada... +¡Cad'año viene más linda!</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_249">[Pg 249]</span></p> + +<p>—¡Bueno...! Aura ya lo sabe... ¡Guante blanco +y mucha miel...! ¡A ver...! ¡A embarcar todos +los nombraos ayer pa la segunda lancha...! +¿Ha comprendido bien las instrucciones, cabo...? +Enseñelés bien lo qu'es un bote y que apriendan a +manejarlo como si fueran sus piernas...</p> + +<hr class="tb"> + +<p>—¡Ala, concritos, y abrir el ojo... que aquí se +bañan de arriba los sonsos y los dormidos...! ¡Trote!... +Todos s'embarcan por el tango, qu'es ese +puntal qu'está derecho al costado de babor... ¡Vivos...!</p> + +<p>—¡Tenga cuidao, cabo...! ¡N'olvide lo que l'he +dicho que me recomendó el teniente...!</p> + +<hr class="tb"> + +<p>—¡Cómo no...! ¡Abre...! ¡Listo...! ¡Armar...! +¡Atiendan, ñanduces pichones...! ¡Atiendan...! +¡Miren que las cañas del timón saben bailar solitas +y hasta levantar chichones...! ¡A ver...! +¡Las palas p'al lao de proa!... ¡Vos, che, nariz de +garrón de mono...! ¡Poné bien el remo...! ¡Mire +qué gente p'hacer lobos de mar con ella...! ¡A ver! +ese segundo proel de estribor, con mil demonios... +¡si pone las manos juntas en el guión y con las uñas +p'abajo! ¡Y qu'esté creyendo la patria que la van +a salvar estos gorgojos...! ¡Mirá, che...! ¡Vos...! +¡Cara e mocito abombao...! atendé las liciones o +se me acaba la pacencia y te... ¡Mire que son animales! +¡Vea ese tercero e la bancada e popa... +todo despatarrao y que parece que se quiere tragar +toda l'agua...! ¡A ver si t'enderesás, che, antes +que yo t'enderiese...! ¡Poné bien el luchadero del +remo, qu'es ese pedazo e cuero que tiene en el medio...! +¡A ver... encajalo en la chumacera, cara<span class="pagenum" id="Page_250">[Pg 250]</span> +e tamango patria...! ¡Y que me venga a recomendar +pacencia con estos salvajes...! ¡La gran perra +que cuestan caras las jinetas teniendo que lidiar con +concritos!... ¡Vaya... hombre! ¡Al fin izaron +la maldita P... A ver, avestruces... a bordo!</p> + +<hr class="tb"> + +<p>—¡Suba la gente!... ¡A ver, contramaestre, aliste +para izar el bote...! ¡Venga usted, conscripto!...</p> + +<p>—¡Ordene, señor!</p> + +<p>—¿No sabe que cuando se sube a bordo de un +buque de guerra se saluda al oficial de guardia?... +¡Maestro de armas... póngale a este conscripto, +por recluta, seis horas de plantón con el coy al hombro...! +¿Cómo anduvieron, cabo?</p> + +<p>—¡Como una seda... mi teniente... y, después, +como se les trata como a damitas y son muchachos +de vergüenza... Yo los trato como a los de la familia...!</p> + +<hr class="tb"> + +<p>—¡Iza bote!... ¡Arriba a las tiras!... ¡Cada brigada +a su banda!... ¡Ala!... ¡Pi... pio!... ¡Parejo!..., +¡a una...! ¡Pio... pio! ¡Aguanta...! +¡Listo!... ¡Qué macacos que me han hecho sudar!</p> + +<hr class="tb"> + +<p>—¡Al fin podemos dar por ganaos los centavitos +del día y el jarro e mate cocido!... ¡Qué salvajes!... +¡Mir'el modo e caminar de los tales lobos marinos...! +¡Bueno...! ¡Hay que contar que cuand'un recluta +tiene hambre se olvid'hasta de la madre...! ¡Pobre +locro!... ¿Qué les darían de comer a los conscritos +si n'hubiese maíz en el mundo...? ¿Si se +tendrían que bandiar, alimentaos solamente por el +cariño del jefe y de los oficiales...? ¡Pucha que es +chancha la vida!</p> + + + +<p><span class="pagenum" id="Page_251">[Pg 251]</span></p> + +<p class="center p2 big1">REGALOS DE BODA</p> + + +<p>—Mire, che—me decía la otra noche el comandante +González, durante la fiesta con que celebrábamos +la boda de parientes comunes—su primo +Nemesio es hombre de puntería... ¡Fíjese qué gentecita +la que se ha traído a presenciar su casamiento...! +No se ven sino entorchados, congresales y +banqueros y los parientes de él o de la novia, como +usted y como yo, resultamos unos verdaderos porotos +caídos como por casualidad en esta olla brillante +en que se cocina la dicha de un nuevo hogar argentino, +como le dije anoche a la pareja en el brindis +que le eché... ¿Se acuerda?</p> + +<p>—¡Cómo no, comandante amigo!... Tengo en el +oído sus palabras tan sentidas y, anoche, cuando me +estaba acostando, se las repetía a mi mujer, diciéndole +precisamente que no había conocido un militar +que calzara más altos puntos que usted como orador +y que me extrañaba que ya no ocupara una banca +en el Congreso...</p> + +<p>—¡Hombre...! Nada tendría de particular y le +prevengo que aunque usted lo diga por broma, hay +más de cuatro que dicen lo mismo con verdadera +seriedad... Dígame... ¿Lo conoce al doctor Garrapata?... +¡Bueno! ¡Ése es uno de ellos!... El +domingo, sin ir más lejos, estuvo a visitarme, pues +Garrapata y yo somos como chanchos desde chiquitos, +habiendo nacido casi el mismo día, nada menos +que en abril del 56...</p> + +<p>—¿Cómo del 56...? Tenía el pálpito de que usted +era de los del 69 y hasta me parecía haberlo +leído así en aquella su autobiografía que comenzaba +con el párrafo magistral: “Mi cuna no se meció +bajo el techo de palacios artesonados, sino en la modesta +chacra de mi abuelo, sexagenario a la sazón,<span class="pagenum" id="Page_252">[Pg 252]</span> +a pesar de llamarse Juan Bautista y ser hijo de un +honrado matrimonio oriundo de Santander”.</p> + +<p>—¡La gran perra con el memorión!... Pero esta +vez está equivocado, compañero, y confunde la fecha +de mi nacimiento con la de mi entrada al ejército, +a los trece años de edad, hecho al cual atribuyo +todas mis desventuras en la carrera, pues el trece +nunca me ha sido propicio... Siempre me han tenido +estancado, ya sea porque los ministros de la guerra +me han juzgao elemento peligroso, como ocurre ahora +con Richeri, que me está sentando el nombre en +la lista de ascensos que prepara, o ya por razones +puramente literarias, como lo declaró el general Victorica, +que ahora forma parte de la convención que +organiza Roca por debajo de cuerdas para lavarse +las manos como Pilatos en el amasijo presidencial, +según la frase del coronel Descalzo, persona de muy +buen sentido, aunque de humildísimo origen, pues +la madre fué cocinera de don Ergusto Rodríguez, +aquel tendero viejo de la esquina de Perú y Venezuela, +frente por frente de lo del finao Peroso, +que murió cuando la fiebre amarilla y a quien, con +el apuro lo enterraron medio vivo, según las crónicas +de entonces, hecho que desmintió Héctor Varela +en una publicación, motivada por ciertos cargos +velados contra la Comisión Popular...</p> + +<p>—Vea, mi comandante... abandonemos la historia +y piano piano vamonós hasta aquella salita donde +se ha'lan los regalos... Me han dicho entre la +familia que Nicasio se ha hecho ver...</p> + +<p>—¡Déjeme, amigo, de regalos y de vanidades tontas!... +Yo no soy de los que me extasío delante +de una vidriera mirando piedras, como le sucedió +a la hija del general Cascabolas, a quien se le cayó +la dentadura a fuerza de abrir la boca, delante de +una joyería de la calle de Florida, teniendo después +que ir a reclamarla en la policía, pues parece que la<span class="pagenum" id="Page_253">[Pg 253]</span> +recogió uno de los transeuntes, según lo declaró un +señor Cabello, que es un corredor rengo, casado casualmente +con una sobrina...</p> + +<p>—¡Es que estos regalos debemos verlos, mi comandante, +siquiera para hablar de ellos en familia, +después...! Usted como tío de la novia no se puede +quedar así...</p> + +<p>—Qué tío ni qué berenjenas, compañero... La +novia es sobrina tercera de la prima de una cuñada +de mi sobrina Carmencita, y si yo he venido a la +fiesta ha sido sencillamente por ver si me los pescaba +a Roca o a Pellegrini, pues me sospechaba que su +primo Nemesio, se los hubiese enganchado como a +tanto alarife... Quería ver si les hablaba sin hablarles +de la que me está tramando Richeri, contra +quien los militares andamos alborotadísimos... Lo +que es yo no hablo mal todavía porque no sé si voy +o no voy en listas, pero si me llega a echar al bombo, +le garanto que va a ser de alquilar balcones para +oirme, porque yo, como me dijo el doctor Garrapata, +tengo más sangre de polemista que de soldado +y...</p> + +<p>—¿Y por qué se anda por las ramas...? Váyasele +a Roca, directamente, hombre... y háblele sin hablarle... +con toda claridad. Por ahora es mejor +que pensemos en los regalos...</p> + +<p>—Le prevengo que me los conozco de memoria...</p> + +<p>—¿Sabe que no me parecen muy católicos...? +¡Mucha caja y mucha etiqueta... pero latita corrida +no más...!</p> + +<p>—¡No se aflija...! Ya verá en los diarios, mañana, +las listas interminables de los obsequios, adornados +con los títulos más rimbombantes... ¡Vea...! +Esos candeleros de bronce que están en aquel estuche, +se los regalé yo en 1890 a mi compadre Pérez +cuando se casó, ¿se acuerda?... ¡Bueno!... +Desde entonces andan viajando de mano en mano<span class="pagenum" id="Page_254">[Pg 254]</span> +y casi no ha habido matrimonio en Buenos Aires +que no los haya recibido y se hayan apresurado a +deshacerse de ellos, pasándoselos a otro... ¿Para +qué diablos sirven ahora los candeleros con el gas +y la luz eléctrica, sino para estorbo?... ¡Mire...! +Lo que es eso, estoy seguro de que me conocen y +ni siquiera me les acerco, de miedo que me saluden +o me reprochen sus andanzas... ¡Ya los he hallado +como diez veces en la vida! Hay regalos de éstos, +que andan en circulación desde hace veinticinco años +y me contó una señora de mi amistad, que conocía +cierta viuda a quien, en sus terceras nupcias, le regalaron +unos floreros con los cuales ella había obsequiado +a una amiga mucho antes de celebrar su +primera boda, que fué precisamente con el mayor +Rivademar, hijo de Misia Petronita Bocafría, prima +hermana del dueño.</p> + +<p>—¿Sabe, amigo comandante, que sería una novedad +un libro escrito por usted con el cúmulo de +noticias que conoce...? Le daría la masita al mejor +cinematógrafo.</p> + +<p>—Como para libros ando yo, amigo... con las +cosas que nos suceden a los miembros de la benemérita +familia militar... ¿Que no ve que hasta +hombres callados, como yo, se desbordan y charlan +hasta por los codos? ¿Y cree que lo hacemos por +gusto o por un prurito de malevolencia?... ¡No +crea!... Lo hacemos por hacer algo no más y para +aliviarnos un poco del fuego que nos devora... +¡Vea! Yo me he refugiado en los recuerdos históricos +y con ellos lo cañoneo al mundo a mi placer y +aun me parece poco... ¡Lo lindo va a ser ahora, +cuando me convenza de que no voy en la lista...! +¡Entonces sí, compañero, que voy a trabajar para +conquistarme la fama imperecedera de malhablado +y peor pensado...! Le garanto que no me he de ocupar +de los regalos que se pasan de mano en mano +en los casamientos y que he de afilar la espada...</p> + +<p>—¿Se hará microbio patógeno... entonces?</p> + +<p>—El pato es bicho inofensivo, a menos que uno +no lo coma medio crudo... ¡Yo necesito ser algo que +no erre, amigo!... Una cosa así como el microbio +de la bubónica o del cólera, que no deje títere con +cabeza.</p> + +<p>—¡Hágase motorman de tramway eléctrico, entonces...! +¡Con ese oficio y un poco de conversación, +mi comandante, se deja usted peticitas las siete +plagas de Egipto!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_255">[Pg 255]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">BORDONEO</p> + + +<p>—Pero, digamé, che... ¿Su asunto lo v'y'a dirigir +y'o lo v'a dirigir usté?</p> + +<p>—¡Mire, don Serapio... atiendamé!... L'único +que quería era darle un'esplicación del hecho...</p> + +<p>—¡Qu'esplicación ni qué macana!... Aquí lo +que hay que hacer es proceder y dejar'e firuletes... +Que su hermano le cerraj'un tiro a su cuñao y le +vació l'ojo a l'amigo qu'iba con él... ¡Bueno! ¿Y +que hay con eso?... ¿Acaso es el primero que se +v'a ver en un apuro?... ¡Gran cosa!... Convenzasé, +che... ustedes se áugan entre un dedal, y cualquier +cosa que les suceda bien merecida se la tienen +por ensimismaos en sonceras...</p> + +<p>—Yo no le digo que no, don Serapio... pero en +este caso es diferente... Mi hermano...</p> + +<p>—Su hermano no ha hecho ni más ni menos qu'el +hermano de cualquiera, y así se lo h'e decir al juez... +Mire, una vez... era cuando recién había dentrao +Avellaneda a la presidencia... un compadre mío +hizo un'atrocidá con un italiano en la calle cortad'el +Mercao del Plata y a mí me dieron el asunto, o mejor<span class="pagenum" id="Page_256">[Pg 256]</span> +dicho, lo agarré yo no más, al verla'llorar a mi +comadre y a la mama, qu'era una d'esas viudas grandotas +y carnudas, che, que no tienen desperdicio... +Me voy a verlo al gringo con intención de pedirle +que me acompañara y usté sabe lo qu'es el gringo +pa servir a los amigos...</p> + +<p>—¿Qué gringo?...</p> + +<p>—¡La gran perra...! ¡Aura salimos con ésa...! +¿No sabe ni quién es el gringo?... ¿Pero qué se +han pasao haciendo en su casa hasta hoy, che?... +¿Parec'incréible que haiga gente tan inorante en +esta ciudá tan grande?... ¿Quiere ver a que no le +defiendo el asunto y los dejo a usté y a su hermano +que se pudran en una cárcel, siquiera pa que apriendan +a conocer, ni aunque sea de nombre, a la gente +de su patria...? ¿Entonces no sabe quién es el gringo?... +¡Bueno...! ¡Mire...! Entienda... Aquí +en Buenos Aires no hay más gringo qu'el dotor +Pellegrini... ¿sabe?... como no hay sin'un solo don +Bartolo y no habrá más Roca que Julio, a quien los +amigos le llamamos el zorro en la intimidá, pa sinificar +que el hombr'es capaz de pelarse un gallo +sin que cacaree y hacerle crer que le van a salir plumas +el domingo e carnaval... ¡Bueno!... Pues vo'y, +lo busco al gringo y no lo encuentro... ¡Claro!... +Me dió'una rabia grandísima y sin mirar ni lo que +hacía le dejé un parte con el sirviente... que hast'aura, +cuando se acuerde, le ha de hacer arder el +cuero y agarré solo pa'l correcional y de allí pa'l jujao +del crimen donde se hallaba l'asunto... ¡La +gran perra!... Nunca l'he dicho a un hombre las +cosas que le dije al juez, que me mirab'asustao como +si viese visiones... P'cha con el hombre mulita, +como le declaré después a Jos'inacio Garmendia, un +día que conversábamos cuando lo hicieron general...</p> + +<p>—¿Y lo salvó a su compadre...?</p> + +<p>—¿Lo salvó...? ¡La gran perra!... ¡Como pa<span class="pagenum" id="Page_257">[Pg 257]</span> +salvarlo estaban las cosas...! El pobre fué vítima +d'el canalla d'el juez, que pa vengarse de todas las +que yo le cante'n sus propias narices l'hizo pegar +cuatro tiros en el patio e la Nueva, como a cualquier +criminal vulgar... Así han sido también las maldiciones +que l'echao y la propaganda que l'echo en +cuanto café y confitería he sabido frecuentar...</p> + +<p>—Siempre que al pobre de mi hermano no le vay'a +suceder lo mismo... Vea... ¡Yo creo qu'eso, +¿sabe?, es mejor arreglarlo por las buenas...! Que +más quiere maña que fuerza...</p> + +<p>—¿No ve?... ¡Ya saltó el criollo habilidoso que +prefiere perder su derecho a que le anden en el cogote...! +¡Y haga usté patria con esta gente...!</p> + +<p>—Pero mire, amigo don Serapio... Nosotros... +¿sabe?... preferimos qu'el pobre de nuestro hermano +pierda, no digo su derecho sino todo lo que tenga +que perder... pero que lo larguen...</p> + +<p>—¡Eso es...! ¿Y el honor y la dinidá...? ¡Ustedes, +che, no pesan ciertas cosas, ni las conocen...! +Lo que quieren es que lo larguen, ni a'nque sea con +un cuero atao a la cola o jediendo a misto, pa que +no se le acerquen ni las moscas sin sentirse deshonradas...</p> + +<p>—¿Y usté qu'es lo que quiere, entonces...? ¿Que +lo fusilen?</p> + +<p>—¿No ve...? ¡P'cha qu'es bárbaro el criollo +cuando sale mañero y mal acostumbrao...! ¿Conqu'es +decir que ustedes prefieren que su hermano +quede com'un delincuente adocenao, a que salga de +la cárcel por sus cabales...? Pa qué quiere la vida +un hombre sin dinidá, acusao de haber herido a +su cuñao que debía ser inviolable pa un hombre de +corazón...</p> + +<p>—¿Y acaso él lo ha herido a su cuñao?... No +l'he dicho qu'el herido fué el amigo y que fué por +casualidá...</p> + +<p>—¡Bueno, bueno... che! Yo no me ocupo d'embrollos, +en que se desprecea el derecho, queriend'usar +del soborno, como me dij'una vez el gringo, +cuando fuí a consultarle l'asunto de don Patricio +Maidana, que le había robao un caballo al tuerto +Tejerina y quería hacerlo pasar como dádiva voluntaria...</p> + +<p>—¿Y qué quiere don Serapio...? Nosotros no +entendemos d'eso y l'único que buscamos es que lo +larguen a Pancho...</p> + +<p>—¡Perfetamente, che... perfetamente...! Busquien +cualisquier ave negra que se ocupe d'esas cosas +pero no a Serapio Cortina que al fin, a'nque pobre +no le ha'e'ceder la derecha ni al president'e la Corte +cuantimás a un alfayate. ¡Y aura... pagá y vamos, +como me decía el finao Sarmiento cuando dejó +e ser presidente y salíamos a pasiar!</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_258">[Pg 258]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">“ENTIDÁ JUDICIAL”</p> + + +<p>Ya estamos en pleno invierno, aunque ello no +sea tanto por los fríos reinantes cuanto por encontrarnos +todos reunidos en la ciudad, terminadas las +excursiones veraniegas, reales o simuladas y dispuestos +a comenzar la <em>season</em>, como reza el lenguaje +de los cronistas sociales. En casa de mis vecinos +los Ferralladas, ya se desenfundó el microscópico +farol paralítico del zaguán y comenzaron los sabrosos +diálogos del señor y la señora, más instructivos +a propósito de costumbres y modalidades contemporáneas, +que todas las crónicas habidas y por +haber.</p> + +<p>—¡Pero, che...! ¡Vos ya t'estás pasando a las +grandes...! ¿Te crés que las siet'y media son horas +de venir a la casa?... ¿Cuando demonios v'a +estar la comida entonces?</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_259">[Pg 259]</span></p> + +<p>—¿La comida...? ¡Cualisquiera crería que tenés +a tu disposición el Mercado del Centro y que te lo +vas a tragar enterito...! ¡Gracias conque tengás pa +llenar el buche un salpiconcito con el puchero frío +d'esta mañana y estás compadriando y haciendot'el +acostumbrao a puro cenar de fonda...! Vos t'estás +volviendo sonso, che... con tu importancia... ¡A +ver...! ¡Ponéte a picar la carne y esa cebollita qu'está +sobre la tabl'e la cocina, junto a la botella del +aceite... mientras yo me aliviano d'estos embelecos...! +¿Qué no ves que hoy estrené mi batita nueva?... +¡Ya no tenés ni ojos!...</p> + +<p>—¿Batita nueva...? ¡Claro...! ¿Cómo diablos +v'a tener uno qué comer, si peso que agarran es para +chantárselo en trapos y en perendengues?...</p> + +<p>—¿En trapos y en perendengues?... ¿Qué no +ves que la bata está hecha con la pollera vieja del +año pasao?... ¡Mirá!... ¿Sabés lo que merecerías +vos, por desconsiderao y por charlatán?... ¡Que +te tuvieran como lo tienen las de Pérez a don Federico!...</p> + +<p>—¡Hombre!... Pior que lo que me tienen ustedes +a mí no creo que lo tengan a don Federico... +¿Y Ernestina, dónde diablos se ha metido?... +¿Por qué no va ell'a picar la carne?... Acuerdensén, +che, que yo soy un funcionario público y que +me debo respetar...</p> + +<p>—Pero qué no ves que no ha venido, o estás borracho +o con ganas de que te diga cuatro barbaridades... +¡Se quedó a comer en lo de Pérez!...</p> + +<p>—¡Mirá quién es la muchacha, pa dejarla venir +así... y tan luego en su día de recibo y cuando +vienen de novedades hasta la boca!... Si no charlaran, +che... ¡yo creo que reventarían!...</p> + +<p>—¡Lo que m'iba a importar a mí!... ¡Has hecho +mal en dejarla!... Las señoritas no deben tener +más recreo que su hogar y no acostumbrarse<span class="pagenum" id="Page_260">[Pg 260]</span> +a'ndar como las tales de Pérez, que al fin no son más +que unas alpargatas viejas, qu'en cualquier pie que +las pongan bailan!...</p> + +<p>—Dejat'e chocheces... y andá picá la carne... +si querés servir par'algo... ¡Si vieras cómo ha venido +Robustiana!... Está lo más gruesa y lo más +remozada... ¡Bueno!... Porqu'eso sí que no se +puede negar... Siempre fué bizarrota y no deja de +ser agraciada...</p> + +<p>—¡Cómo no!... Y sinó que lo diga Pérez, o mejor +dicho, sus trampas; porque lo que es él ya no +existe sino en los libros de cuentas y en los registros +de los juzjaos y alcaldías... Dice Márquez, el dueño +de la confitería del Gallo, que Pérez no es más +que “una entidá judicial” y veanlón, todavía metido +a tener recibos...</p> + +<p>—Mirá che... Vos estás con el diablo en el cuerpo +esta noche y creo que'n vez de cena v'y a tener +un sofocón... T'estás poniendo insufrible y desde +que t'hicieron ausiliar humiás como chiminea...</p> + +<p>—¿Pa qué le das bombo a Pérez y lo sacas como +ejemplo?... ¿No sabés qu'es un don Nadies, aunqu'el +y su Robustiana y las arpías de sus hijas quieran +mostrar lo contrario?...</p> + +<p>—¡No seás pavo, hombre bendito!... Cres que +nosotros te vamos a comparar con semejante zascandil, +nada menos que a vos, que tendrás tus defectos +y serás rezongón, pero que al fin sos cariñoso +con tu familia...</p> + +<p>—¡Bueno!... ¿Dónde decís qu'está la cebollita?</p> + +<p>—Está ahí... en 'a tabla'e la cocina, junto la botella +del aceite... ¡Bueno!... Fijate... La mayor +de las muchachas, que vos sabés que ya es de colmillo +doblao... aunque como es flaquita y descolorida +disimula y va pasando... se ha pescao un novio +en la kermese y andan que no saben dónde ponerlo... +Es un españolcito con cara de soñoliento, que dicen<span class="pagenum" id="Page_261">[Pg 261]</span> +que escribe las leyes no sé pa qué ministro o gobernador +y que además hace versos y saca fotografías...</p> + +<p>—Será un larguirucho que sabe andar con Pérez... +¿y que tiene unos pantalones verdosos con +todo el ruedo comido?...</p> + +<p>—¡No!... ¡Si es hombre de puro coche!... +Robustiana recibía los viernes, como vos sabés, y +por causa de qu'el novio ha elegido, ese día pa sus +visitas, aura reciben los lunes... No le van a presentar +sino la crema de sus relaciones... como nosotras, +las de Pajalarga y la viuda de Martínez...</p> + +<p>—¿Es decir que la “entidá judicial” v'a tener +recibos dobles, entonces?... ¡Mirá qué bolada pa +los acreedores como Márquez!... Seguro que le +v'a querer dar por pagada la cuenta con los recibos +viejos, en los cuales ni figurás sino vos... ¡y +las célebres Pajalargas!...</p> + +<p>—No creas, che... ¡Tienen buenas relaciones!... +Dice qu'este año visitaron a una porción +de copetudos y que andaba de un lado para otro +con pura gente conocida.</p> + +<p>—¡Cómo no!... Pero han de haber hecho con +sus visitas lo que hace Pérez con sus cuentas... +¡No me vengás con historias, che, qu'estoy de sonceras +hasta las narices!... Hoy me topé con el +ñato García que salía de la Bolsa con el sombrero +en la mano y disparando como si fuer'a esconderse +después de haber pegao golpe... Cuando me vió, +se paró y como quien larga un tiro a boca e jarro +me preguntó si tenía oro... ¡Figuráte! Antes +de que le pudiese pegar una trompada, agregó: +“!Vendaló... compañero... vendaló!... Aura la +cosa va deveras... Los de la Bolsa, encabezaos por +Echenique, lo reventamos al gobierno y el oro se +viene al suelo!...”</p> + +<p>—Pobre García... ¿Vos sabés qu'es primo de +Robustiana y qu'estuvo medio loco vez pasada?... +Precisamente hoy ib'al recibo y lo estaban esperando...</p> + +<p>—¡Claro!... Se ha de andar por asociar con +Pérez pa rejuntar el oro cuando se caiga... Entonces +sí que v'hacer recibos y excursiones veraniegas +y hasta lujosos casamientos... Los Pérez +van a engordar con las tripas del gobierno, y de +los García no te digo nada... ¡lo van a dejar petizo +hast'el mismo Pellegrini!...</p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_262">[Pg 262]</span></p> + + +<p class="center p2 big1">“LAS ETCÉTERAS”</p> + + +<p>—¡Tan perdidas que han estao!... Así le deci'a +Petronita las otras tardes, acordándonos de ustedes... +¡Qué amigas las de Colombini, m'hijita... +aprendé a ser cariñosa!</p> + +<p>—No crea, Encarnación... Si no hemos venido +no es porque las hayamos olvidado, sino que con +los tiatros y los fríos y las enfermedades, que nunca +faltan, no se tiene tiempo para nada!... Aura +mismo... ¿ya ve?... he tenido que venir sola... +La Chicha estaba con una jaqueca terrible... Cremos +que ser'algo d'influencia... por los síntomas, +¿sabe?... ¡y por lo que anda tanto!... Allá se +quedó con María Luisa Rataplán... la hija del general... +¡con quien se han hecho lo más amigas!... +Como ese año tomamos temporada en la Ópera y +teníamos las lunetas juntas...</p> + +<p>—¿No ves, mamá, cómo tenían razón las de Galillo?... +Ellas nos dijeron que dos veces que habían +ido al tiatro las habían visto a ustedes y nosotras +no les queríamos crer...</p> + +<p>—¿Y cómo les íbamos a crer, sabiendo, como sabíamos +que habían estado de desgracia.</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_263">[Pg 263]</span></p> + +<p>—¡Ah!... ¡Sí!... Cuando la muerte de Felipe, +mi cuñado... ¡Es verdá!... Pero el médico nos +prohibió que la entristeciéramos a la Chicha y tuvimos +que usar un luto así no más... como para +medio salir del paso... El pobre Federico ha tenido +que hacer el duelo, solo... porque yo tenía que +acompañarla y no era propio quell'anduviera de +claro y yo de negro... ¿no les parece?... Y la +Chicha estaba mal!... L'empezaron a dar como a +modo de unos desmayos y tuvimos que hacerla +ver... Los médicos l'hallaron propensisim'a una +enfermedá grave... por la debilidá y nos recetaron +que no la privásemos de nada y que la hiciéramos +pasiar y divertirse... Así me decía el padre... qué +luto ni luto... primero está la Chicha que todo...</p> + +<p>—¡Ya lo creo!... y después... luto por un +tío... que el finao no tenía más familia que ustedes...</p> + +<p>—Así es... Pues le tomamos un abono en la +Ópera, que nos ha costado un sentido por cierto... +y carruaje para que vaya a Palermo... Suerte que +su padre puede, que sinó, no sé lo que hubiésemos +hecho para aliviarl'a la pobrecita...</p> + +<p>—¿Pero aura seguirá bien ya?... Ésta vió el +otro día en la crónica social...</p> + +<p>—¡Ah!... ¡Sí... En el casamiento de Mari'Amelia... +mi sobrina!...</p> + +<p>—No, mama... no fué en la vida social, sino +en una noticia que salió a los dos días... Decía +que ustedes habían presenciado la boda y enviado +un valiosísimo regalo...</p> + +<p>—¡Era como si fuese en la crónica, aunque salió +entre las noticias varias!... Fué una de las +tantas picardías de los tales cronistas sociales, pero +yo me les fuí a la dirección no más y les ajusté las +clavijas... Figurensé que hasta en el casamiento +de mi sobrina nos pusieron entre las ecéteras... +¡Aura sí que no permito el abuso, le dije a Federico,<span class="pagenum" id="Page_264">[Pg 264]</span> +y me largué a la imprenta!... Nos han tenido +con la sangre quemada todo el año... ¿Quieren +crer que no nos pusieron ni una vez en las listas +de las concurrentas a la Ópera?... Y eso que +teníamos unas lunetas de adelante, casi al ladito del +mismo Muñone... y que no faltamos ni una +noche...</p> + +<p>—Eso no es extraño, Rosaura... A ésta, no la +nombran ni por casualidá cuando v'a los bailes del +chircolo... Los cronistas parece que tuvieran hasta +las listas hechas... Siempre son los mismos nombres... +¡Un'especie de aviso de remate!... Nosotras +no les hacemos ni caso...</p> + +<p>—¡Lo mismo nosotras!... Pero, en esto de mi +sobrina, el asunto era diferente... Figurensé que +mandé un'alhaja riquísima, porque Federico quería +quedar bien con el novio, qu'es un hombre de la política, +qu'está de candidato pa no se qué cos'a en el +Banco y al otro día salimos conque figuraban en los +diarios hasta sonceras de cinco pesos, qu'entre paréntesis +hubo muchas... y Rosaura Gutiérrez de +Colombini se quedó en el tintero...</p> + +<p>—Y es claro, misia Rosaura... Si así sucede +siempre... A mi me dij'una vez un cronista con +quien hablab'en un baile d'estas cosas, que no valía +la pena poner en la cronic'a las gentes que tenían +apellidos criollos, españoles o italianos... +Qu'era una vulgaridá... porque resultaban listas como +las de los vapores llenas de erres y de inis y +que se agitaba la idea, entre los cronistas de cambiar +los apellidos, ainglesándoselós o afrancesándoselós, +según los casos, a las familias pudientes +que no podían dejarse afuera y qu'ellos no comprendían +cómo había gente conocida que se avenía +con semejantes nombres...</p> + +<p>—Lo qu'es yo, hijita... me llamo como me puso +mi madre no más y a pesar d'eso no los he dejar<span class="pagenum" id="Page_265">[Pg 265]</span> +que hagan su gusto... He de figurar en las listas +y Chicha también... ¿Ya ven?... Me les largué +a la imprenta y les arranqu'esa noticita...</p> + +<p>—¡Sí... pero eso no se puede siempre!... ¿Cómo +hace una para que la pongan, no teniendo apellido +como el que esigen?... No hay más remedio +que resinarse y tragar saliva...</p> + +<p>—¡No crea! Lo qu'es aura yo ya s'el caminito +y conforme me dejen en el tintero... ¡zás!... +una carta al diretor o una visita... ¡Yo v'ya'cer +que a la Chicha me l'hagan figurar como le corresponde +o ellos van a reventar!...</p> + +<p>—¡Vea!... Y parece que la tal crónica no diera +nada y da qu'es una barbaridá... ¡Nosotras conocemos +unas muchachas qu'eran unas pobrecitas de +por allá por los Corrales y había de ver aura lo que +son!... Una d'ellas, entró en amores con un tipógrafo +que la empezó a'cer poner en las listas y poco +a poco las fué haciendo conocer... Hoy una está +en el correo, lo más bien y la otra en una escuela, +y el hermano, qu'era mayoral de trangüe, calzó en +l'aduana...</p> + +<p>—Sin contar conque Marcelina se casó con su +tipógrafo y que tuvo unos regalos riquísimos... +¡Bueno!... Pero ésas habían hech'un negocio de +la cosa... Las muchachas bien, del barrio, las buscaban +para llevarlas a los tiatros y a los bailes... +por darse corte de personas relacionadas con gente +conocida... Usté sabe lo qu'es la vanidá...</p> + +<p class="p2b">—Yo no lo haré por negocio ni por nada, pero +no he de dejar que a la Chicha me la pongan entre +las ecéteras ni a mí tampoco... Conforme salga de +una fiesta la mando a la Chicha con Federico y yo +enderezo pa las imprentas a ver a los diretores... +¡Ya verán cómo hasta yo h'e ser como e! catecismo!... +¡Me han de aprender de memoria!...</p> + +<p><span class="pagenum" id="Page_266">[Pg 266]</span></p> + + +<p><span class="pagenum" id="Page_270">[Pg 270]</span></p> +<hr class="tb x-ebookmaker-drop"> +<p><span class="pagenum" id="Page_271">[Pg 271]</span></p> + +<div class="chapter"> +<p class="center p4"><small>TALLERES GRÁFICOS</small><br> +<span class="smcap">Schenone Hnos.<br> +—& Lin.ri—<br> +Pasco 735—Bs. Aires</span></p> +</div> + +<div style='text-align:center'>*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 75613 ***</div> +</body> +</html> + diff --git a/75613-h/images/cover.jpg b/75613-h/images/cover.jpg Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..a3097a2 --- /dev/null +++ b/75613-h/images/cover.jpg diff --git a/75613-h/images/tpilo.jpg b/75613-h/images/tpilo.jpg Binary files differnew file mode 100644 index 0000000..505cef2 --- /dev/null +++ b/75613-h/images/tpilo.jpg diff --git a/LICENSE.txt b/LICENSE.txt new file mode 100644 index 0000000..6312041 --- /dev/null +++ b/LICENSE.txt @@ -0,0 +1,11 @@ +This eBook, including all associated images, markup, improvements, +metadata, and any other content or labor, has been confirmed to be +in the PUBLIC DOMAIN IN THE UNITED STATES. + +Procedures for determining public domain status are described in +the "Copyright How-To" at https://www.gutenberg.org. + +No investigation has been made concerning possible copyrights in +jurisdictions other than the United States. 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