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You may copy it, give it away or -re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included -with this eBook or online at www.gutenberg.org/license - - -Title: Claros varones de Castilla, y Letras - -Author: Fernando del Pulgar - -Release Date: February 7, 2020 [EBook #61339] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK CLAROS VARONES DE CASTILLA *** - - - - -Produced by Nahum Maso i Carcases, Ramón Pajares Box and -the Online Distributed Proofreading Team at -http://www.pgdp.net (Biblioteca Nacional de España.) - - - - - - - - - - Notas del Transcriptor - -Se han respetado la grafía y la acentuación del original, así como las -inconsistencias en éstas. - -Se han corregido los errores obvios de imprenta y las erratas -mencionadas en la sección correspondiente del original. - -Las notas a pie de página se han renumerado y situado al final del -párrafo correspondiente. - -El texto en versalita se ha sustituido por mayúsculas mientras que el -texto en cursiva se indica entre _guiones bajos_. - -Las páginas en blanco presentes en el original se han eliminado en la -versión electrónica. - - * * * * * - - - - - CLAROS VARONES - - _DE CASTILLA_, - - Y LETRAS - - DE FERNANDO - - _DE PULGAR_, - - - CONSEJERO, SECRETARIO Y CORONISTA - - DE LOS REYES CATÓLICOS - - DON FERNANDO Y DOÑA ISABEL. - - - [Ilustración] - - - _CON LICENCIA._ - - MADRID. MDCCLXXXIX. - - POR DON GERÓNIMO ORTEGA E HIJOS DE IBARRA. - - _Se hallará en su Imprenta y Librería calle Angosta de - Majaderitos, frente al Coliseo de la Cruz._ - - - - - ADVERTENCIA - - DEL EDITOR. - - -Las Obras de Fernando de Pulgar son tan conocidas y estimadas, como -lo publican las muchas ediciones que se han hecho de ellas, y los -elogios que han merecido de los Literatos; por lo que no necesitan de -recomendacion alguna. A la verdad es imposible leerlas sin hechizarse -de la hermosura de su estilo, de la pureza de su idioma, de la valentía -de sus expresiones, y de la solidez de su doctrina. - -Por tanto se las proponen por modelo á los jóvenes en el Real Seminario -de Nobles de Madrid, en San Isidro el Real, y en algunos Colegios de -Padres Escolapios, para que al mismo tiempo que aprenden la lengua -Latina, se perficionen en la Castellana. Ojalá que el exemplo de unos -Estudios tan autorizados se extienda á todos los de los dominios de -España. - -Entre todas las ediciones que se han hecho hasta ahora de los Claros -Varones y Letras de Pulgar la mas completa es la impresa en Madrid -en quarto el año de 1775 por el esmero y cuidado que puso el sabio -Editor, á quien somos tambien deudores de la Vida del Autor, y de las -Adicciones á los Claros Varones. Por lo mismo la hemos preferido á las -anteriores para original de ésta, y esperamos sea tan bien recibida -como aquella, de la qual apenas se puede haber un exemplar á las manos. -En quanto al tamaño, hemos elegido el presente, atendiendo á la mayor -comodidad de los Lectores. - - - - - VIDA DE FERNANDO - - DE PULGAR. - - -Fernando de Pulgar, Secretario y Consejero de los Reyes Católicos -D. Fernando y Doña Isabel, y su Cronista, fué natural del Reyno de -Toledo[1]. Algunos autores[2] congeturaron se llamó _de Pulgar_ por -haber nacido en el pueblo de este nombre; pero Salazar de Mendoza[3] le -hace natural del mismo Toledo, fundado en que para referir un suceso de -aquella Ciudad usa el modo comun de hablar en ella. - - [1] _Letra XXIV. dice_: De este nuestro Reyno de Toledo tiene - cargo... - - [2] _Tamayo de Bargas Prologo á la vida de_ Diego Garcia de - Paredes. _D. Nicolas Antonio_, Bibl. nova. - - [3] _En la_ Crónica del Cardenal D. Pedro Gonzalez de Mendoza, - _lib. 1. cap. 57._ - -Otros le confundieron[4] con _Hernan Perez de Pulgar_, Capitan -valeroso, creyéndolos una misma persona; pero no cabe la menor duda -en que eran diversas, pues el mismo Cronista en la tercera parte de -la Crónica capítulo III. dice: _Vista esta division por un Escudero, -que era de las Guardas del Rey é de la Reyna, Alcayde de la fortaleza -del Salar, que venia en aquella compañia, que se llamaba Hernan Perez -del Pulgar, hombre de buen esfuerzo, tomó una toca de lienzo, y atóla -en su lanza por via de enseña, y dixo_... Aunque se quisiese atribuir -la confusion á la semejanza de nombres, había en ellos diferencia. El -Alcayde se llamaba _Hernan Perez del Pulgar_, y el Cronista _Fernando -de Pulgar_: era el Alcayde mozo, Escudero, y de las Guardas de los -Reyes; y el Cronista viejo, y nunca da á entender hubiese exercido la -profesion militar, calificándose únicamente con el título de Escribano, -esto es, Secretario, como en el principio de la Letra I: _Señor Doctor -Francisco Nuñez, Físico_: _Yo Fernando de Pulgar, Escribano_... - - [4] _Argote de Molina en la lista de los Libros que tubo - presentes para_ la Historia de la Andalucia: _D. Diego Sanchez - Portocarrero en la_ Historia de Molina... - -Se ignora la calidad de sus padres, su educacion, y sus estudios; pero -él mismo asegura en la dedicatoria de los CLAROS VARONES á la Reyna, -que se crió en la corte de los Reyes D. Juan el II. y D. Enrique IV. -donde conoció y comunicó á muchos Prelados y Caballeros, cuyas vidas y -acciones se propone escribir. - -Reynando Enrique IV. era ya persona de crédito y consideracion en la -corte: _En verdad, Señor_, dice en la Letra VI. á un Caballero criado -del Arzobispo de Toledo, _yo fui uno de los Calderones con que el -Rey D. Enrique muchas veces envio á sacar paz del Arzobispo, y nunca -pudo sacarla_. Es de presumir que en los ultimos años del Rey tenia -ya el empleo de Secretario, y que con él empezó á servir á los Reyes -Católicos inmediatamente que subieron al Solio; pues en la 3. parte, -cap. 22. de la Crónica refiere, que _enviaron luego un su Secretario al -Rey D. Luis de Francia á le notificar como el Rey D. Enrique su hermano -era pasado de esta presente vida_... Aunque expresa lo que acaeció, -y otras negociaciones que le encargaron los Reyes, y sus resultas, -fué tan modesto que no quiso nombrarse. Dormer en los _Progresos de -la Historia de Aragon_ pag. 256. col. 2. dice, que Zurita[5] puso de -su mano al margen de dicho capítulo: _Este Secretario fué Hernando -del Pulgar, como parece por la Historia de Alonso de Palencia, lib. -23. cap. 5_. El mismo Pulgar _Letra XXIII._ asegura estuvo en París, -refiriendo lo que allí le dixo _un Religioso de santa vida_; pero calla -el motivo de su viage, y el tiempo que se detubo. - - [5] _Zurita hizo notas á los_ Claros Varones, _y es lástima que - por ignorarse donde paran no se hayan podido publicar en esta - edicion._ - -Vuelto á Castilla se puede colegir que su residencia ordinaria era en -la corte de la Reyna, donde regularmente residia el Consejo; bien que -como los viages de la Reyna eran tan continuos, no siempre la seguia -el Consejo, ni por consecuencia Pulgar. En la _Letra XII._ se alaba de -que _ni en corte, ni en Castilla no vivia hombre mejor vida_. Parece -que despues se retiró á su casa, que la tendria en Toledo, si como -asegura Salazar de Mendoza, era vecino de aquella Ciudad. _Estando_ en -ella _retraído_, dice en la Letra XXVIII. _é quasi libre de la pena -del cobdiciar, é comenzando á gozar del beneficio de contentamiento_, -fue llamado para escribir la Crónica de los Reyes: y aunque no se sabe -quando le dieron el cargo de Cronista, se infiere le usaba ya por -entónces, que era el año de 1482. al empezarse la guerra de Granada; -pues en la Letra XI. dice á la Reyna: _Pasados ya tantos trabajos -é peligros como el Rey N. S. y V. A. aveis avido, no se debe tener -en poca estima la escriptura dellos... Yo iré á V. A. segun me lo -envia á mandar, é llevaré lo escripto hasta aqui, para que lo mande -examinar... Acá avemos oído las nuevas de la guerra que mandais -mover contra los Moros..._ Lo escrito sería la parte de Crónica -anterior á aquel tiempo: en la qual había insertado algunas Epístolas -y Razonamientos que escribió por mandado de la Reyna, segun creyeron -las gentes, como dice _Andres Bernaldez Cura de los Palacios_, en -su Crónica MS. cap. 10. añadiendo en el 14. _que es parte del oficio -de los Coronistas de los Reyes expedir Epístolas en su servicio en -los tiempos que conviene:... y que deben procurar evitar escándalos -y guerras... y procurar la paz y concordia por Epístolas de dulce y -autorizado escribir_. - -A la sazon estaba la Reyna en Andalucía, y se puede tener por cierto -que desde entónces la siguió Pulgar constantemente en sus viages. Este -era el mejor medio de hallarse bien informado para escribir la Crónica; -porque el Rey instruía puntualmente á la Reyna de lo que pasaba en el -exército, y consultaba con ella todas las ocurrencias dificiles: y -la Reyna entretanto cuidaba de proveer el exército de gente, armas, -municiones y víveres, y del gobierno del Reyno. Quando la Reyna iba al -exército la seguia Pulgar; y así pudo ver por sí mismo los sitios de -Cambil y Haraval, el de Málaga, el de Baza, y otros acaecimientos. - -Era ya por entónces Pulgar de edad abanzada; pues en algunas de sus -_Letras_ (que todas son escritas desde el año de 1473. al 1483.) se -quexa de la vejez, y de los achaques anexos á ella. Fué casado, y vivia -su muger, tambien anciana, quando escribió la _Letra XXIII._ á una -hija, que de doce años entró en Religion. - -Llegó con su Crónica hasta la toma de Granada por Enero del año 1492. -Se omitirán aqui los elogios y las críticas que justamente se han hecho -de ella, dexándolo para quien se tome el laudable trabajo de cotejarla -con buenos MSS. corregirla, y restaurar lo que se omitió en las dos -ediciones que tenemos. Hizo la primera Antonio de Nebrija en Valladolid -año 1565. atribuyendo la obra á su abuelo Antonio el célebre Gramático, -porque habiéndola encontrado entre sus libros, creyó con ligereza -que quien la había puesto en Latin la habría escrito originalmente -en Castellano. Si la hubiese leido habría escusado la equivocacion; -pues en el capítulo 21. hablando de D. Enrique IV. hubiera hallado -estas palabras: _No se pone aqui la disposicion de su persona, ni -su condicion, porque en su Crónica, y asimesmo en un tractado que -fecimos de los_ Claros Varones de Castilla _que ovo en su tiempo está -largamente recontado_; y hubiera conocido pertenecer la Crónica al -autor de los CLAROS VARONES, que ya estaban impresos, y andaban en -manos de todos. - -La mas antigua edicion de los CLAROS VARONES que se ha tenido presente, -posterior sin duda á la muerte de Pulgar, se hizo _en Sevilla por -Stanislao Polono, é acabóse á 22. dias del mes de Mayo año del -nacimiento de N. S. Jesu-Christo de 1500._ incluyendo en ella XXXII. -Cartas del mismo autor dirigidas á la Reyna, á algunos grandes Señores, -Caballeros y otras personas. Catorce Cartas, que son la 1. 2. 3. 4. -5. 6. 10. 17. 31. 11. 13. 14. 15. y 12. comprehendidas en 16. hojas -en quarto se habían ya impreso antes, como se infiere de no haber en -ellas foliatura, nombre de Impresor, lugar, ni año: y esta se puede -llamar primera edicion. Siguióse otra completa en Alcalá por Miguel de -Eguia año 1528: otra en Zamora año 1543: en Valladolid otra año 1545. -todas en quarto: otra en Amberes por Juan Meursio año 1632: otra por -Daniel Elzevirio en Amsterdan año 1670. fol. al fin de las _Epístolas -de Pedro Martir de Angleria_, donde se hallan tambien las _Letras_ -traducidas en Latin por Juliano Magon: y finalmente otra en Madrid -año 1747. octavo, en la qual manifestó el editor gran presuncion é -ignorancia remodernando el estilo. - -Ademas de estas obras atribuyen algunos á Pulgar la Sátira conocida con -el título de _Coplas de Mingo Revulgo_, que otros sospecharon fuese de -Juan de Mena. En ediciones antiguas lleva el nombre de Rodrigo Cota el -tio vecino de Toledo, autor de las primeras Scenas de la famosa Comedia -_La Celestina_. Pulgar solamente hizo la glosa que se imprimió con -la misma Sátira antes del año 1500. Tambien le atribuye Don Nicolas -Antonio una _Cronica de Don Enrique IV._ que dice vió en la Librería -del Marques de Agrópoli; pero sin embargo conviene suspender el juicio -sobre esta obra, y sobre la _Historia de los Reyes Moros de Granada_, -que el mismo Don Nicolas Antonio asegura vió Martin Vazquez Siruela -en la Librería del Marques de Estepa; porque tratándose de MSS. son -frecuentes las equivocaciones. - -Que Pulgar escribió otras obras no conocidas, como la traducion de la -_Exposicion del Pater noster_ de S. Agustin que cita en la _Letra á su -hija Monja_, no debe dudarse. Lucio Marineo Siculo lib. 7. _De Hispaniæ -Laudibus_, citado por D. Nicolas Antonio, dice: _Ferdinandi Pulgarii -eloquentia, atque moralis Philosophia magna fuit ac laudabilis. -Siquidem sermone Hispano plura edidit eleganti facundia, & uberrima -dicendi copia. In eo enim opere quod de Viris illustribus inscripsit, -plurimum & ingenii, & doctrinæ, & scribendi artis ostendit. Permulta -quoque memoratu dignissima composuit, in quibus magnam quidem laudem -promeruit._ - -Se omiten otros elogios, porque ciertamente qualquiera verá que el -agudo, fecundo, y elegante ingenio de Pulgar no los necesita: y -concluirémos con decir, que para la presente edicion ha servido de -texto la del año 1500. y que tambien se ha hecho uso de la primera de -14. _Letras_, de la de Alcalá del año 1528. y de la Elzeviriana. - - - - - _ERRATAS._ - - - Pag. linea, emienda. - - 39.... 5.... mandaba, _mandada_. - - 102.... 9.... ocometia, _acometia_. - - 105.... 5.... contre, _contra_. - - 115.... 15.... crimioso, _criminoso_. - - 156.... 18.... próspeta, _próspera_. - - 158.... 13.... no responda, _nos responda_. - - - - - [Ilustración] - - - - - LIBRO - - DE LOS CLAROS VARONES - - _DE CASTILLA_, - - DIRIGIDO A LA MUY ALTA REYNA - MUESTRA SEÑORA. - - -Muy excelente é muy poderosa Reyna nuestra Señora. Algunos -Historiadores Griegos é Romanos escribieron bien por extenso las -hazañas que los Claros Varones de su tierra ficieron, é les parescieron -dignas de memoria. Otros escriptores ovo que las sacaron de las -Historias, é ficieron dellas tractados aparte, á fin que fuesen mas -comunicadas, segun fizo Valerio Máxîmo, é Plutarco, é otros algunos, -que con amor de su tierra, ó con aficion de personas, ó por mostrar su -eloqüencia quisieron ordenar sus fechos, ensalzándolos con palabras -algo por ventura mas de lo que fueron en obras. Yo, muy excelente Reyna -y Señora, de ambas cosas veo menguada la Corónica destos vuestros -Reynos de Castilla é de Leon en perjuicio grande del honor que se -debe á los Claros Varones naturales dellos, é á sus descendientes: -porque como sea verdad que ficiesen notables fechos; pero no los -leemos extendidamente en las Corónicas como los ficieron, ni veo -que ninguno los escribió aparte, como fizo Valerio, é los otros. -Verdad es que el noble Caballero Fernan Perez de Guzman escribió en -metro algunos Claros Varones naturales dellos que fueron en España: -asimismo escribió brevemente en prosa las condiciones del muy alto -y excelente Rey Don Juan de esclarecida memoria vuestro padre, é de -algunos Caballeros é Perlados sus súbditos que fueron en su tiempo. -Eso mismo ví en Francia el compendio que fizo un Maestro Jorge de la -Vernada Secretario del Rey Carlos, en que copiló los fechos notables -de algunos Caballeros é Perlados de aquel Reyno que fueron en su -tiempo. E aun en aquel libro de la Sacra Escriptura que fizo Jesú fijo -de Sirac, quiso loar los Varones gloriosos de su nacion. Tambien Sant -Hierónimo é otros algunos escribieron loando los ilustres Varones -dignos de memoria, para loable exemplo de nuestro vivir. Yo, muy -excelente Reyna y Señora, criado desde mi menor edad en la corte del -Rey vuestro padre, y del Rey Don Enrique vuestro hermano, movido con -aquel amor de mi tierra que los otros ovieron de la suya, me dispuse á -escrebir de algunos Claros Varones Perlados y Caballeros naturales de -vuestros Reynos, que yo conoscí é comuniqué, cuyas hazañas é notables -fechos, si particularmente se oviesen de contar, requeria facerse de -cada uno una grand Historia. Por ende brevemente con el ayuda de Dios -escrebiré los linages é condiciones de cada uno, é algunos notables -fechos que ficieron: de los quales se puede bien creer que en autoridad -de personas, y en ornamento de virtudes, y en las habilidades que -tubieron, así en ciencia, como en armas, no fueron menos excelentes -que aquellos Griegos é Romanos é Franceses que tanto son loados en sus -escripturas. E primeramente pensé poner la vida é condiciones del Rey -Don Enrique Quarto vuestro hermano, cuya ánima Dios haya, por aver -concurrido en su tiempo. - - - - - TITULO I. - - _Del Rey Don Enrique Quarto._ - - -El Rey Don Enrique Quarto fijo del Rey Don Juan el Segundo fué hombre -alto de cuerpo, é fermoso de gesto, é bien proporcionado en la -compostura de sus miembros. Este Rey seyendo Príncipe dióle el Rey su -padre la Ciudad de Segovia, é pusole casa é oficiales, seyendo de edad -de catorce años. Estobo en aquella Ciudad apartado del Rey su padre -los mas dias de su menor edad, en los quales se dió á algunos deleytes -que la mocedad suele demandar, y la honestad debe negar. Fizo abito -dellos; porque ni la edad flaca los sabía refrenar, ni la libertad que -tenia los sofria castigar. No bebia vino, ni queria vestir paños muy -preciosos, ni curaba de la ceremonia que es debida á Persona Real. -Tenia algunos mozos aceptos de los que con él se criaban: amábalos -con grande aficion, é dábales grandes dádivas. Desobedesció algunas -veces al Rey su padre; no porque de su voluntad procediese, mas por -inducimiento de algunos, que siguiendo sus proprios intereses, le -traían á ello. Era hombre piadoso, é no tenia ánimo de facer mal, ni -ver padecer á ninguno: é tan humano era, que con dificultad mandaba -executar la justicia criminal: y en la execucion de la cevil, y en -las otras cosas necesarias á la gobernacion de sus Reynos, algunas -veces era negligente, é con dificultad entendia en cosa agena de su -delectacion, porque el apetito le señoreaba la razon. No se vido en -él jamás punto de sobervia en dicho ni en fecho, ni por cobdicia de -aver grandes señoríos le vieron facer cosa fea ni deshonesta: é si -algunas veces avia ira, durábale poco, y no le señoreaba tanto que -dañase á él ni á otro. Era grand montero, é placiale muchas veces de -andar por los bosques apartado de las gentes. Casó seyendo Príncipe -con la Princesa Doña Blanca hija del Rey Don Juan de Aragon su tio, -que entonces era Rey de Navarra, con la qual estobo casado por espacio -de diez años, é al fin ovo divorcio entre ellos por el defecto de la -generacion, que él imputaba á ella y ella imputó á él. Murió el Rey D. -Juan su padre, é reynó luego pacificamente en los Reynos de Castilla -é de Leon, seyendo ya en edad de treinta años: é luego que reynó usó -de grand magnificencia con ciertos Caballeros é Grandes Señores de sus -Reynos soltando, á unos de las prisiones en que el Rey su padre los -avía puesto, é reduciendo é perdonando á otros que andaban desterrados -de sus Reynos, é restituyóles todas las Villas é Logares é rentas, -é todos sus patrimonios é oficios que tenian. Teniendo la primera -muger de quien se apartó casó con otra hija del Rey de Portugal: y -en este segundo casamiento se manifestó su impotencia; porque como -quier que estobo casado con ella por espacio de quince años, é tenía -comunicacion con otras mugeres, nunca pudo aver á ninguna allegamiento -de varon. Reynó veinte años, y en los diez primeros fué muy próspero, -é llegó grand poder de gentes é de tesoros, é los Grandes é Caballeros -de sus Reynos con grand obediencia cumplian sus mandamientos. Era -hombre franco, é facia grandes mercedes é dádivas; é no repetia jamás -lo que daba, ni le placía que otros en su presencia gelo repitiesen. -Llegó tanta abundancia de tesoros, que allende de los grandes gastos -é dádivas que facía, mercaba qualquier Villa ó Castillo, ó otra grand -renta que en sus Reynos se vendiese para acrescentar el patrimonio -Real. Era hombre que las mas cosas facía por solo su arbitrio, ó á -placer de aquellos que tenia por privados: é como los apartamientos -que los Reyes acen, é la grand aficion que sin justa causa muestran -á unos mas que á otros, é las excesivas dádivas que les dan, suelen -provocar á odio, é del odio nacen malos pensamientos, é peores obras, -algunos grandes de sus Reynos, á quien no comunicaba sus consejos, -ni la gobernacion de sus Reynos, é pensaban que de razon les debia -ser comunicado, concibieron tan dañado concepto, que algunas veces -conjuráron contra él para lo prender ó matar. Pero como este Rey era -piadoso, bien así usó Dios con él de piedad, é le libró de la prision, -é de los otros males que contra su Persona Real se imaginaron. E -ciertamente se debe considerar, que como quier que no sea ageno de los -hombres tener aficion á unos mas que á otros, pero especialmente los -Reyes, que están en el miradero de todos, tanto menor licencia tienen -de errar, quanto mas señalados y mirados son que los otros: mayormente -en las cosas de la justicia, de la qual tambien deben usar mostrando -su aficion templada al que lo meresciere, como en todas las otras -cosas: porque de mostrarse los Reyes aficionados sin templanza, é no -á quien, ni cómo, ni por lo que deben ser, nascen muchas veces las -envidias, dó se siguen las desobediencias, y vienen las guerras é otros -inconvenientes que á este Rey acaecieron. Era grand músico, é tenia -buena gracia en cantar é tañer, é en hablaren cosas generales; pero -en la execucion de las particulares é necesarias, algunas veces era -flaco, porque ocupaba su pensamiento en aquellos deleytes de que estaba -acostumbrado, los quales impiden el oficio de la prudencia á qualquier -que dellos está ocupado. E ciertamente vemos algunos hombres hablar -muy bien, loando generalmente las virtudes, é vituperando los vicios; -pero quando se les ofresce caso particular que les toque, entonces, -vencidos del interese ó del deleyte, no han lugar de permanescer en -la virtud que loaron, ni resistir el vicio que vituperaron. Usaba -asimismo de magnificencia en los recibimientos de Grandes hombres, é -de los Embaxadores de Reyes que venian á él, faciándoles grandes é -sumptuosas fiestas, é dándoles grandes dones: otrosí en facer grandes -edificios en los Alcazares é Casas Reales, y en Iglesias é lugares -sagrados. Este Rey fundó de principio los Monesterios de la Virgen -Santa Maria del Parral de Segovia, é de Sant Hierónymo del Paso de -Madrid, que son de la Orden de Sant Hierónymo é dotólos magníficamente: -é otrosí el Monesterio de Sant Antonio de Segovia de la Orden de Sant -Francisco: é hizo otros grandes edificios é reparos en otras muchas -Iglesias é Monesterios de sus Reynos, é dióles grandes limosnas, é -fizoles muchas mercedes. Otrosí mandaba pagar cada año en tierras é -acostamientos gran número de gente de armas: é allende desto gastaba -cada año en sueldo para la gente de caballo continua que traía en su -guarda otra grand cantidad de dinero. E con esto fué tan poderoso, é -su poder fué tan renombrado por el mundo, que el Rey D. Fernando de -Neápoles le envió suplicar que le recibiese en su omenage. Otrosí la -Ciudad de Barcelona con todo el Principado de Cataluña le ofresció de -se poner en su señorío, y de le darlos tributos debidos al Rey Don Juan -de Aragon su tio, á quien por entonces aquel Principado estaba rebelde. -Por inducimientos é persuasiones de algunos que estaban cerca dél en su -consejo, mas que procediendo de su voluntad, tuvo algunas diferencias -con este Rey de Aragon su tio, que asimesmo se intitulaba Rey de -Navarra, y entró por su persona poderosamente en el Reyno de Navarra, -y envió gran copia de gente de armas con sus Capitanes al Reyno de -Aragon, é fizo guerra á los Aragoneses é Navarros: é puedese bien creer -que segun su grande poder, é la disposicion del tiempo é de la tierra, -é la flaqueza é poca resistencia que por entonces avia en la parte -contraria, si este Rey fuera tirano é inhumano, todos aquellos Reynos y -Señoríos fueran puestos en su obediencia, dellos con pequeña fuerza, é -dellos de su voluntad. E para pacificar estas diferencias se trataron -vistas entre él y el Rey Don Luis de Francia, que como árbitro se -interpuso á las pacificar: á las quales vistas fué acompañado de -Grandes Señores é Perlados, é de grand multitud de Caballeros é -Fijosdalgo de sus Reynos. En los gastos que fizo, é dádivas que dió, -y en los arreos é otras cosas que fueron necesarias de se gastar -é destribuir para tan grande acto, mostró bien la franqueza de su -corazón, é paresció la grandeza de sus Reynos, é guardó la preeminencia -de su persona, é la honra é loable fama de sus súbditos. Fué la fabla -destos dos Reyes entre la Villa de Fuenterabía que es del Reyno de -Castilla, é la Ciudad de Bayona que es del Reyno de Francia, en la -rivera de la mar. Continuó algunos tiempos guerra contra los Moros: -fizo algunas entradas con grand copia de gente en el Reyno de Granada. -En su tiempo se ganó Gibraltar é Archidona, é otros algunos Lugares de -aquel Reyno. Constriñó á los Moros que le diesen parias algunos años -porque no les ficiese guerra: é los Reyes comarcanos temian tanto su -grand poder, que ninguno osaba facer el contrario de su voluntad, é -todas las cosas le acarreaba la fortuna como él las quería, é algunas -mucho mejor de lo que pensaba, como suele facer á los bien afortunados: -é los de sus Reynos todo aquel tiempo que estobieron en su obediencia -gozaban de paz, é de los otros bienes que della se siguen. Fenecidos -los diez años primeros de su señorío, la fortuna, envidiosa de los -grandes estados, mudó como suele la cara próspera, é comenzó á mostrar -la adversa. De la qual mudanza muchos veo quexarse, y á mi ver sin -causa: porque segund pienso alli hay mudanza de prosperidad dó hay -corrupcion de costumbres. Y así por esto, como porque se debe creer -que Dios queriendo unir en esta vida alguna desobediencia que este -Rey mostró al Rey su padre, dió lugar que fuese desobedecido de los -suyos, é permitió que algunos criados de los mas aceptos que este Rey -tenia, é á quien de pequeños fizo hombres grandes, é dió títulos é -dignidades é grandes patrimonios, quier lo ficiesen por conservar lo -avído, quier por lo acrecentar é añadir mayores rentas á sus grandes -rentas, erraron de la via que la razon les obligaba: é no podiendo -refrenar la envidia concebida de otros que pensaban ocuparles el lugar -que tenian, conocidas en este Rey algunas flaquezas nascidas del habito -que tenia fecho en los deleytes, osaron desobedecerle é poner disension -en su casa. La qual porque al principio no fué castigada segund debía, -cresció entre ellos tanto, que fizo descrecer el estado del Rey, y el -temor é obediencia que los Grandes de sus Reynos le avían. Donde se -siguió que algunos destos se juntaron con otros Perlados é Grandes -Señores del Reyno, é tomaron al Príncipe Don Alonso su hermano, mozo -de once años, é faciendo division en Castilla, lo alzaron por Rey -della, é todos los Grandes é Caballeros, é las Ciudades é Villas -estubieron divisos en dos partes: la una permaneció siempre con este -Rey Don Enrique; la otra estobo con aquel Rey Don Alonso: el qual -duró con título de Rey por espacio de tres años, é murió en edad de -catorce años. En esta division se despertó la cobdicia, é creció el -avaricia, cayó la justicia, é señoreó la fuerza, reynó la rapiña, é -disolvióse la luxuria, é ovo mayor lugar la cruel tentacion de la -sobervia que la humilde persuasion de la obediencia, é las costumbres -por la mayor parte fueron corrompidas é disolutas, de tal manera que -muchos, olvidada la lealtad é amor que debian á su Rey é á su tierra, é -siguiendo sus intereses particulares, dexaron caer el bien general de -tal forma que el general y el particular perescia. E Nuestro Señor, que -algunas veces permite males en las tierras generalmente, para que cada -uno sea punido particularmente segun la medida de su yerro, permitió -que oviese tantas guerras en todo el Reyno, que ninguno puede decir ser -exîmido de los males que dellas se siguieron; y especialmente aquellos -que fueron causa de las principiar se vieron en tales peligros, que -quisieran dexar gran parte de lo que primero tenian, con seguridad -de lo que les quedase, é ser ya salidos de las alteraciones que á -fin de acrecentar sus estados inventaron: é así pudieron saber con la -verdadera experiencia lo que no les dexó conocer la ciega cobdicia. -E por cierto así acaesce, que los hombres antes que sientan el mal -futuro, no conoscen el bien presente; pero quando se ven envueltos en -las necesidades peligrosas en que su desordenada cobdicia los mete, -entonces querrian é no pueden facer aquello que con menor daño pudieran -aver fecho. Duraron estas guerras los otros diez años postrimeros que -este Rey reynó, é los hombres pácificos padecieron muchas fuerzas de -los hombres nuevos que se levantaron é ficieron grandes destruiciones. -Gastó en estos tiempos el Rey todos sus tesoros: é allende de aquellos, -gastó é dió sin medida quasi todas las rentas de su patrimonio Real, é -muchas dellas que le tomaron los tiranos que en aquel tiempo eran: de -manera que aquel que con el abundancia de los tesoros compraba Villas -é Castillos, vino en tanta extrema necesidad, que vendió muchas de -veces las rentas del su patrimonio, todo para el mantenimiento de su -persona. Vivió este Rey cinquenta años, de los quales reynó veinte, é -murió en el Alcazar de la Villa de Madrid de dolencia del hijada, de -laqual en su vida muchas veces fué gravemente apasionado. - - - - - TITULO II. - - _El Almirante Don Fadrique._ - - -El Almirante Don Fadrique fijo del Almirante Don Alonso Enriquez[6], -é nieto de Don Fadrique Maestre de Santiago, é bisnieto del Rey Don -Alonso, fué pequeño de cuerpo é fermoso de gesto. Era un poco corto de -vista: hombre de buen entendimiento. Fué en los tiempos del Rey Don -Juan, é del Rey Don Enrique. Tenia muchos parientes, porque tenia por -hermano de madre al Adelantado Pero Manrique, que fué un Gran Señor en -Castilla, é tobo de su padre é madre otro hermano que fué Conde de Alva -de Liste, é nueve hermanas, que casaron todas con hombres de linage -que tenian casas de mayorazgos antiguas. Y de la parte de Doña Juana de -Mendoza su Madre, hija de Pero Gonzalez de Mendoza, tenia por deudos -de sangre todos los mas de los Grandes Señores de Castilla. Amaba los -parientes, é allegábalos, é trabajaba en procurar su honra y interese -muy mucho. Fué Caballero esforzado, é hombre de tan grande corazon, que -osadamente cometia muchas vegadas su persona y estado á los golpes de -la fortuna por la conservacion de sus parientes, é por adquirir para -sí honra é reputacion. Usando de su oficio de Almirante andobo por la -mar con grand flota de armada, é ovo rencuentros é batallas marinas -con Moros é Christianos, en las quales fué vencedor, é alcanzó fama de -esforzado Capitan. Era franco é liberal, é siempre pospuso la cobdicia -de guardar tesoros á la gloria que sentia en los gastar por aver honra. -Era hombre impaciente, é no podia buenamente tolerar las cosas que -le parecian excesivas é contrarias á la razon, é repreendialas con -algun rigor: especialmente increpaba la grand aficion que el Rey Don -Juan tenia al Maestre de Santiago Don Alvaro de Luna Condestable de -Castilla, y el gran poder que en su Corte é Reyno le dió, é las dádivas -inmensas que le fizo. Otrosí repreendia las cosas excesivas que este -Condestable, con el gran favor que del Rey tenia, facia, é no las podia -sofrir ni disimular. E desta condicion se le siguieron discordias y -enemistades con aquel Maestre, é con otros Caballeros que seguian la -su parcialidad, de las quales procedieron guerras y escándalos en el -Reyno: porque era hombre de grand autoridad, así por respeto de su -persona é grande casa, como por los muchos é Grandes Señores que tenia -por parientes. Casó una hija con el Rey de Aragon, que á la hora era -Rey de Navarra, é por causa deste casamiento, é de las parcialidades -que tenia en el Reyno, se le siguieron algunos infortunios, -especialmente en el vencimiento de la batalla que el Rey Don Juan ovo -contra el Rey de Navarra, é contra el Infante Don Enrique sus primos, -é contra otros Caballeros cerca de la Villa de Olmedo: en la qual, -como quier que este Almirante fue vencido del Maestre de Santiago su -enemigo, é preso por un Escudero de su capitanía; pero no le fallesció -ánimo en la hora del infortunio, é con fuerza de razones que dixo al -que le prendió, le puso en libertad: y fueron tomados todos sus bienes, -y él andubo desterrado del Reyno, sintiendo aquel grave sentimiento que -el vencido siente veyendo su enemigo vencedor. Sufrió este Caballero -sus pérdidas con igual cara, é ninguna fuerza de la fortuna le abaxó -la fuerza de su corazon. Loan los Historiadores Romanos por varon de -grand ánimo á Catón porque se mató, non podiendo con paciencia sofrir -la victoria de Cesar su enemigo; é no sé yo por cierto qué mayor -crueldad le ficiera el Cesar de la que él se fizo; porque repugnando á -la natura é al comun deseo de los hombres, fizo en su persona lo que -todos aborrecen facer en la agena. E adornan su muerte diciendo que -murió por aver libertad: é ciertamente no puedo entender que libertad -puede aver para sí, ni para dár á otro, el hombre muerto. Así que como -haya grande razon para loar su vida, no veo que la haya para loar su -muerte: porque anticiparse ninguno á desatar aquel conjuntisimo é -natural atamiento que el ánima tiene con el cuerpo, temiendo que otro -le desate, cosa es mas para aborrecer, que para loar. No se mata el -marinero en la fortuna antes que le mate la fortuna; ni el cercado se -dá la muerte por miedo de la servidumbre del cercador. A todos sostiene -la esperanza que no pudo sostener á Catón: el qual si tovo ánimo para -sofrir los bienes de la prosperidad, é no los males de la fortuna, con -mayor razon podemos loar á este Almirante: porque aquel paresció en su -muerte tan flaco, que no pudo sofrir sus males; y este paresció en su -vida tan fuerte, que tovo esperanza de cobrar sus bienes, aunque se -vido desterrado é vencido, é á su enemigo próspero é vencedor; porque -aquel es dicho varon magnánimo que sufriendo la mala, sabe buscar la -buena fortuna. E si el otro fué repreensor de pecados, tambien fué este -Almirante repreensor de aquello que le parescia fuera de razon: aunque -de repreender errores agenos mas veces se sigue odio al castigador, que -enmienda al castigado. E tambien debemos considerar, que si los juicios -de Dios no podemos compreender, menos los debemos repreender; porque no -sabemos sus misterios, ni los fines que su providencia tiene ordenados -en los actos de los hombres. E por ende el que pudiere refrenar su ira, -é dar pasada á las cosas que se pueden tolerar, é aver sufrimiento -para las disimular, sin duda vivirá vida mas segura, é no se pondrá, -segun este Almirante se puso, á los golpes peligrosos de la fortuna. -En los quales en alguna manera se pudo decir bien fortunado, porque -sus deudos é amigos le fueron gradecidos, é sus criados é servidores -le fueron leales; los quales membrándose de algunos beneficios que -dél rescibieron, le ayudaron quanto pudieron, é ayudáran mejor si -pudieran: porque el amor verdadero ni dexa de amar, ni cansa de -aprovechar. En estos tiempos de adversidades que por este Caballero -pasaron conosció bien la lucha continua que entre sí tienen el trabajo -de la una parte, y el deleyte de la otra: é como quier que el uno ó -el otro vencen á veces, pero ninguno dellos dura en el vencimiento -luengamente, al fin, haciendo el tiempo las mudanzas que suele, y los -amigos é servidores las obras que deben, rodeó Dios las cosas de tal -manera que tornó á Castilla, é recobró todos sus bienes é patrimonio, é -ovo logar de lo acrescentar, é fué restituído en la gran estimacion que -primero estaba, é murió lleno de dias en gran prosperidad: porque dexó -sus hijos en buen estado, y vido en sus postrimeros dias á su nieto -hijo de su hija ser Príncipe de Aragon, porque era único hijo del Rey -de Aragon su padre: é otrosí le vido Príncipe de los Reynos de Castilla -é de Leon, porque casó con la Princesa de Castilla Doña Isabél, que fué -Reyna destos Reynos. - - [6] _Vease el Cap. de D. Alonso Enriquez en las_ Generaciones y - Semblanzas, _pag. 221_. - - - - - TITULO. III. - - _El Conde de Haro._ - - -Don Pero Fernandez de Velasco Conde de Haro, hijo de Don Juan de -Velasco[7], é nieto de Don Pero Fernandez de Velasco, fué hombre de -mediana estatura, tenia las cervices torcidas, é los ojos un poco -vizcos. Era de linage noble y antiguo. Hállase por las Corónicas, -que él é su padre é abuelos fueron Camareros mayores de los Reyes de -Castilla sucesivamente por espacio de ciento é veinte años. Era hombre -agudo é de buen entendimiento. Vivió en los tiempos del Rey Don Juan -el Segundo, é del Rey Don Enrique Quarto su fijo. En su juventud la -edad lozana, é no aun madura ni experimentada en los inconvenientes -que acaescen en la vida, le indució que se juntase en parcialidades -con otros Grandes del Reyno sus parientes, é repugnase la voluntad é -aficion grande que el Rey Don Juan mostraba en obras y en palabras -á algunos privados: é por esta causa estubo algun tiempo en la -indignacion del Rey, é padesció algunos infortunios. E como acaesce -algunas veces que las adversidades dán al hombre mejor doctrina para -ser cauto, que las prosperidades para ser templado, este Caballero -despertó en la adversidad su buen entendimiento, é conosció como dende -en adelante viviese con mas seguridad é menos peligro. Fablaba con -buena gracia, é con tales razones traídas á propósito, que todos avian -placer de le oír. Era temeroso de Dios, é hombre de verdad, é inclinado -á justicia: la qual como sea dividida en partes, una de las quales se -dice legal, porque es instituída por ley; otra igual, que la razon -natural nos manda seguir, puedese por cierto creer deste Caballero, -que ni falleció en lo que manda la razon natural, ni era transgresor -de lo escripto por ley; antes fué un tan gran zelador de la justicia, -que no se puede decir otro en sus tiempos que con tan gran estudio la -mirase, ni con mejor diligencia é moderacion la cumpliese y executase. -Y esta virtud mostró bien en la gobernacion de sus Villas é Lugares, -é otras muchas tierras que tovo en administracion; porque allende del -derecho que igualmente facia guardar de unos é otros, dió tal forma -en sus tierras, que los ministros que ponía en la justicia dellas -eran obligados de pagar todo el robo que en el campo se ficiese á los -moradores, ó á otra qualquier persona que pasase por ellas, ó dar el -malhechor que lo oviese fecho, ó perseguirlo hasta lo aver, ó dar -razon donde fuese receptado é defendido. E luego que sabía el lugar -donde estaba facía tales diligencias, que avía el malhechor, é facía -justicia dél, ó apremiaba en tal manera al que lo receptaba, que le -facía restituir el robo, y el robado quedaba satisfecho: é con esta -diligencia, que tenia en la justicia sus tierras eran bien guardadas, -é florescian entre todas las otras comarcanas. Tenia tierras vecinas -á las Montañas, é como quier que junto en parentela con algunos de -los Caballeros dellas; pero conoscida la gente ser turbulenta é presta -al rigor, con tal prudencia los supo tratar, que en su tiempo no le -alcanzó parte de algunos males que de sus disensiones les vinieron; -porque era varon inclinado á paz, y enemigo de la discordia, é gran -zelador del bien público: en la gobernacion del qual le placía gastar -el tiempo y el trabajo. Loan los Historiadores á Bruto Consul Romano, -que mató sus hijos porque contra el bien público de Roma trataban de -reducir al Rey Tarquino, é dicen que la gran cobdicia de loor venció al -amor natural: é alega Virgilio que fué caso infelice; é si infelice, -no sé como la infelicidad debe ser loada, ni qué loor puede conseguir -aquel que repugna la natura, é contraría la razon. Podemos bien creer -que este Cónsul, si lo hizo con ira, fue mal; y si con deliberacion, -peor: porque de muchos Gobernadores Castellanos leemos, que no matando -sus hijos, mas templando sus pasiones, supieron muy bien gobernar sus -tierras é provincias. E este noble Conde, no señoreado de ambicion por -aver fama en esta vida, mas señoreando la tentacion por aver gloria en -la otra, gobernó la república tan rectamente, que ovo el premio que -suele dar la verdadera virtud: la qual conoscida en él alcanzó tener -tanto crédito é autoridad, que si alguna grande y señalada confianza -se avía de facer en el Reyno, quier de personas, quier de fortalezas, -ó de otra cosa de qualquier qualidad, siempre se confiaban dél: y en -algunas diferencias que el Rey Don Juan ovo con el Rey de Navarra, -é con el Infante Don Enrique sus primos, y en algunos otros debates -é controversias que los Grandes del Reyno ovieron unos con otros, -si para se pacificar era necesario que los de la una parte é de la -otra se juntasen en algun Lugar para platicar en las diferencias -que tenian, siempre se confiaba la salvaguarda del tal Lugar dó se -juntaban á este Caballero, é la una parte é la otra confiaban sus -personas de su fé y palabra, é muchas veces se remitian á su arbitrio -é parescer. Fué eso mismo hombre que por ganar honra deseaba facer -cosas magníficas: siguiéndo esta su condicion juntó muchas veces gran -copia de gente de su casa, así para la guerra contra los Moros, como -para servir al Rey, é sostener el estado é preheminencia Real en las -diferencias é guerras que en el Rey no acaescieron: y esto fizo en -lugares é tiempos tan necesarios, que como quier que sufrió grandes -miedos, é se puso á muchos discrimines y aventuras, pero al fin destos -trabajos ganó gran honra é reputacion, é su casa por respecto de sus -servicios fué acrescentada. Queria llevar las cosas por orden, é que -no saliesen punto de la razon; y esta condicion le facía mirar tanto -en los negocios, é poner tales dudas é inconvenientes, que tarde y con -gran dificultad se determinaba á las facer. Verdad es que tardío, é -ser súbito en la determinacion de las cosas, son dos extremos que se -deben fuir. Tambien es cierto que recibe alguna pena el que delibera -en deliberar tarde, y el que le espera en esperar mucho; pero por la -mayor parte vemos mas é mayores inconvenientes en la persona é fechos -de aquel que delibera súbito, que en el que es grave é tardío en sus -movimientos: porque si por deliberar tarde se pierde alguna vez el -bien que se podria aver, por determinar presto vimos perder muchas -veces el bien avido, é acarrear tales mudanzas é variedades, é aun -vanidades, que afean la persona é pierden la honra. Era deseoso como -todos los hombres de aver bienes, é supólos adquirir é acrescentar, -é muy bien conservar. Era asimesmo reglado en sus gastos continuos, -é con tanta diligencia miraba á quien avía de dar, é cómo é por qué -le daba, que algunas veces fallescía en la virtud de la liberalidad. -Era hombre esencial, é no curaba de aparencias, ni facia muestras de -lo que tenia, ni de lo que facia. Aprendió letras Latinas, é dabase -al estudio de Coránicas, é saber fechos pasados. Placiale asimesmo -la comunicacion de personas Religiosas é de hombres sabios, con los -quales comunicaba sus cosas. Al fin veyendose en los dias de la vejéz, -porque ovo verdadero cognoscimiento de los gozos falsos, é miserias -verdaderas que este mundo dá á los que en él están envueltos, apartóse -dél, é puso fin á todas las cosas mundanas, é encomendó su casa é -toda su gente de armas á su fijo mayor: é fundó en la su Villa de -Medina de Pomár un Monesterio de Monjas de la Orden de Santa Clara, -é un Hospital para pobres, é dotólos de lo necesario, é allí de su -voluntad se retraxo antes que muriese por espacio de diez años. Y como -quier que fué requerido algunas veces por el Rey, é por otros Grandes -Señores sus parientes, que saliese de aquel retraimiento para entender -en las disensiones que en aquellos tiempos acaescieron en el Reyno, no -quiso mudar su propósito; antes acordó de tomar en su casa compañía de -hombres Religiosos de buena é honesta vida, é fizo grande é estrecha -inquisicion sobre las cosas de su consciencia desde el dia que fué -de edad para pecar, é cometióles que alimpiasen su ánima, así en la -penitencia de su persona, como en la restitucion que debía facer de -sus bienes: é todos los que en aquellos tiempos vinieron á le demandar -qualquier cargo, así de servicios que le oviesen fecho, como de otra -qualquier calidad á que de justicia fuese obligado, fueron oídos é -satisfechos. E al cabo de aver fecho su penitencia é restituciones dexó -su casa é patrimonio á su fijo mayor, que fué Condestable de Castilla: -é dexó otros dos fijos herederos, en buen estado. E dando doctrina de -honrado vivir, é exemplo de bien morir, fenesció en edad de setenta -años dentro en aquel Monesterio que fundó. - - [7] _Vease el cap. de Don Juan de Velasco en las_ Generaciones y - Semblanzas, _cap. 232_. - - - - - TITULO IV. - - _Del Marqués de Santillana._ - - -Don Iñigo Lopez de Mendoza Marques de Santillana, é Conde del Real -de Manzanares, é Señor de la casa de la Vega, fijo del Almirante D. -Diego Furtado de Mendoza, é nieto de Pero Gonzalez de Mendoza Señor -de Alava[8], fué hombre de mediana estatura, bien proporcionado en la -compostura de sus miembros, é fermoso en las faciones de su rostro, de -linage noble Castellano é muy antiguo. Era hombre agudo é discreto, é -de tan gran corazon, que ni las grandes cosas le alteraban, ni en las -pequeñas le placia entender. En la continencia de su persona, é en el -razonar de su fabla mostraba ser hombre generoso é magnánimo. Fablaba -muy bien, é nunca le oían decir palabra que no fuese de notar, quier -para doctrina, quier para placer. Era cortés é honrador de todos los -que á él venian, especialmente de los hombres de ciencia. Muertos el -Almirante su padre, é Doña Leonor de la Vega su madre, é quedando bien -pequeño de edad, le fueron ocupadas las Asturias de Santillana, é -gran parte de los otros sus bienes: é como fué en edad que conosció -ser defraudado en su patrimonio, la necesidad que despierta el buen -entendimiento, é el corazon grande que no dexa caer sus cosas, le -ficieron poner tal diligencia, que veces por justicia, veces por las -armas recobró todos sus bienes. Fué muy templado en su comer é beber, -y en esto tenia una singular continencia. Tovo en su vida dos notables -exercicios, el uno en la disciplina militar, el otro en el estudio de -la ciencia[9]; é ni las armas le ocupaban el estudio, ni el estudio -le impedia el tiempo para platicar con los Caballeros y Escuderos de -su casa en la forma de las armas necesarias para defender, é quáles -avían de ser para ofender, é cómo se avía de ferir el enemigo, é en -qué manera avían de ser ordenadas las batallas é la disposicion de los -reales, como se avían de combatir é defender las fortalezas, é las -otras cosas que requiere el exercicio de la caballería: é en esta -plática se deleytaba por la grand habituacion que en ella tovo en su -mocedad. E porque los suyos supiesen por experiencia lo que le oían -decir por doctrina, mandaba continuar en su casa justas, é ordenaba -que se ficiesen otros exercicios de guerra, porque sus gentes, estando -habituadas en el uso de las armas, les fuesen menores los trabajos de -la guerra. Era Caballero esforzado, é ante de la facienda cuerdo é -templado, é puesto en ella era ardid é osado; é ni su osadía era sin -tiento, ni en su cordura se mezcló jamás punto de cobardía. Fué Capitan -principal en muchas batallas que ovo con Cristianos é con Moros, donde -fué vencedor, é vencido: especialmente ovo una batalla contra los -Aragoneses cerca de Araviana, otra batalla cerca del rio de Torote, y -estas dos batallas fueron muy feridas é sangrientas; porque peleando, -é no fuyendo, murieron de ambas partes muchos hombres é caballos: en -las quales porque este Caballero se halló en el campo con su gente, -aunque los suyos vido ser en número mucho menor que los contrarios; -pero porque veyendo al enemigo delante reputaba mayor mengua volver las -espaldas sin pelear, que morir ó dexar el campo peleando, cometióse á -la fortuna de la batalla, é peleó con tanto vigor y esfuerzo, que como -quier que fue ferido é vencido pero su persona ganó honra é reputacion -de valiente Capitan. Conoscidas por el Rey Don Juan las habilidades -deste Caballero le envió por Capitan de la guerra contra los Moros, el -qual recibió el cargo con alegre cara, é lo tovo en la Frontera gran -tiempo. El qual ovo con el Rey de Granada, é con otros Capitanes de -aquel Reyno muchas batallas, é grandes recuentros, dó fué vencedor, é -fizo muchas talas en la Vega de Granada, é ganó por fuerza de armas la -Villa de Huelma, é puso los Moros en tal estrecho, que ganára otros -Lugares, é ficiera otras grandes hazañas dignas de memoria, salvo quél -Rey, constreñido por algunas necesidades que en aquel tiempo ocurrieron -en su Reyno, le envió mandar que cesase la guerra que facia, é les -diese tregua. E como ovo esta comision, fizo la guerra tan cruda á -los Moros, que los puso só el yugo de servidumbre, é los apremió á dar -en parias cada año mayor cantidad de oro de la que el Rey esperaba -recibir, ni ellos jamás pensaron dar. E allende del oro que dieron, les -constriñó que soltasen todos los Christianos que estaban cativos en -tierra de Moros, los quales este Marqués redimió del cativerio en que -estaban, é los puso en libertad. Gobernaba asimismo con grand prudencia -las gentes de armas de su Capitanía, é sabía ser con ellos señor é -compañero: é ni era altivo en el señorío, ni raez, en la compañía; -porque dentro de sí tenia una humildad que le facía amigo de Dios, é -fuera guardaba tal autoridad que le facia estimado entre los hombres. -Daba liberalmente todo lo que á él como á Capitan mayor pertenescia -de las presas que se tomaban, é allende de aquello les repartia de lo -suyo en los tiempos necesarios: é al que le regradescia las dádivas que -daba solia decir: si deseamos bienes al que bien nos face, debemoslos -dar al que bien nos desea.[10] E guardando su continencia con graciosa -liberalidad, las gentes de su Capitanía le amaban; é temiendo de le -enojar, no salian de su orden en las batallas. Loan muchas de las -Historias Romanas el caso de Manlio Torquato Consul Romano, el qual -como constituyese que ninguno sin su licencia saliese de la hueste á -pelear con los Latinos contrarios de Roma, é un Caballero de la hueste -contraria convidase á la batalla singular de uno por uno al fijo deste -Consul, vituperando con palabras á él, é á los de la hueste porque no -osaban aceptar la batalla, no podiendo el mancebo sofrir la mengua -que de su mengua resultaba á los Romanos, peleó con aquel Caballero, -é lo mató: é viniendo como vencedor á se presentar con los despojos -del vencido ante el Consul su padre, le fizo atar, e contra voluntad -de toda la hueste Romana le mandó degollar, porque fuese exemplo á -otros que no osasen ir contra los mandamientos de su Capitan: como si -no oviese otro remedio para tener la hueste bien mandada sinó matar -el Capitan á su fijo. Dura debiera ser por cierto, é muy pertinaz la -rebelion de los Romanos, pues tan cruel exemplo les era necesario para -que fuesen obedientes á su Capitan: é por cierto yo no sé que mayor -venganza pudo aver el padre del Latino vencido, de la que le dió el -padre del Romano vencedor. Deste caso facen grand mencion Frontino y -Máxîmo y otros Historiadores, loando al padre de buen castigador, y -al fijo de buen vencedor; pero yo no sé como se debe loar al padre de -tan cruel castigo como el fijo se quexa, ni como loemos al fijo de tan -grand transgresion como el padre le impone. Bien podemos decir que -fizo este Capitan crueldad digna de memoria; pero no doctrina digna de -exemplo, ni mucho menos digna de loor: pues los mismos loadores dicen -que fué triste por la muerte del fijo, é aborrescido de la juventud -Romana todo el tiempo de su vida; é no puedo entender como el triste -aborrescido deba ser loado. No digo yo que las constituciones de la -Caballería no se deban guardar, por los inconvenientes generales que -no se guardando pueden recrescer; pero digo que deben ser añadidas, -menguadas, interpretadas é en alguna manera templadas por el Príncipe, -aviendo respecto al tiempo, al lugar, á la persona, é á las otras -circunstancias é nuevos casos que acaescen, que son tantos é tales, -que no pueden ser comprehendidos en los ringlones de la ley. E porque -estas cosas fueron bien consideradas por este Claro Varon en las -huestes que gobernó, con mayor loor por cierto, é mejor exemplo de -doctrina se puede facer memoria dél; pues sin matar fijo, ni facer -crueldad inhumana, mas con la autoridad de su persona, é no con el -miedo de su cuchillo, gobernó sus gentes, amado de todos, é no odioso -á ninguno. Conoscidas por el Rey Don Juan las claras virtudes deste -Caballero, é como era digno de dignidad, le dió título de Marqués de -Santillana, é le fizo Conde del Real de Manzanares, é le acrescentó -su casa é patrimonio. Otrosí confiaba dél su persona, é algunas veces -la gobernacion de sus Reynos: el qual gobernaba con tanta prudencia, -que los Poetas decian por él, que en Corte era grand Febo, por su -clara gobernacion, é en campo Anibal, por su grand esfuerzo. Era muy -zeloso de las cosas que á varon pertenescia facer, é tan repreensor de -las flaquezas que veía en algunos hombres, que como viese llorar á un -Caballero en el infortunio que estaba, movido con alguna ira le dixo: -O! quan digno de reprehension es el Caballero que por ningun grave -infortunio que le venga derrama lágrimas, sinó á los pies del confesor! -Era hombre magnánimo, é esta su magnanimidad le era ornamento é -compostura de todas las otras virtudes. Acaecióle un dia que hablándole -en su facienda, é ofresciéndole acrescentamiento de sus rentas, como -hombre poco atento en semejantes pláticas respondió: Eso que decís no -es mi lenguage: hablad, dixo él, esa cosa allá con hombres que mejor la -entiendan. E solia decir á los que procuraban los deleytes, que mucho -mas deleytable debia ser el trabajo virtuoso, que la vida sin virtud, -quanto quier que fuese deleytable. Tenia una tal piedad, que qualquier -atribulado ó perseguido que venia á él fallaba muy buena defensa é -consolacion en su casa, pospuesto qualquier inconveniente que por le -defender se le pudiese seguir. Consideraba asimismo los hombres é las -cosas segun su realidad, é no segun la opinion, y en esto tenia una -virtud singular é casi divina; porque nunca le vieron facer acepcion -de personas, ni miraba dónde ni quien, sinó cómo é quál era cada uno. -Este Caballero ordenó en metros los proverbios que comienzan: _Fijo mio -mucho amado_, &c. en los quales se contienen quasi todos los preceptos -de la Filosofia moral, que son necesarios para virtuosamente vivir. -Tenia grand copia de libros, é dábase al estudio, especialmente de la -Filosofia moral, é de cosas peregrinas é antiguas: é tenía siempre en -su casa Doctores é Maestros con quienes platicaba en las sciencias é -lecturas que estudiaba. Fizo asimismo otros tractados en metros y en -prosa muy doctrinables para provocar á virtudes, é refrenar vicios: -y en estas cosas pasó él lo mas del tiempo de su retraimiento. Tenia -grand fama é claro renombre en muchos Reynos fuera de España; pero -reputaba muy mucho mas la estimacion entre los sabios, que la fama -entre los muchos. E porque muchas veces vemos responder la condicion de -los hombres á su complexion, é tener siniestras inclinaciones aquellos -que no tienen buenas complexiones: podemos sin duda creer que este -Caballero fué en grand cargo á Dios por le aver compuesto la natura de -tan igual complexion, que fué hábil para recibir todo uso de virtud, é -refrenar sin grand pena qualquier tentacion de pecado. No quiero negar -que no tubiese algunas tentaciones de las que esta nuestra carne suele -dar á nuestro espíritu, é que algunas veces fuese vencido, quier de -ira, quier de luxuria, ó que excediese faciendo, ó faltase alguna vez -no faciendo lo que era obligado: porque estando como estobo envuelto en -guerras, é en otros grandes fechos que por él pasaron, dificile fuera -entre tanta multitud de errores vivir sin errar. Pero si verdad es que -las virtudes dan alegria, é los vicios traen tristeza: como sea verdad -que este Caballero lo mas del tiempo estaba alegre, bien se puede -juzgar que mucho mas fué acompañado de virtudes que dan alegria, que -señoreado de vicios que ponen tristeza. E como quiera que pasaron por -él infortunios en batallas, é ovo algunos pesares por muertes de fijos, -é de algunos otros sus propinquos; pero sufrialos con aquella fuerza de -ánimo que á otros doctrinaba que sufriesen. Fenesció sus dias en edad -de sesenta é cinco años con grand honra é prosperidad: é si se puede -decir que los hombres alcanzan alguna felicidad[11] despues de muertos -segun la opinion de algunos, creemos sin dubda que este Caballero la -ovo; porque dexó seis fijos varones, y el mayor que heredó su mayorazgo -le acrescentó é subió en dignidad de Duque, é el segundo fijo fué -Conde de Tendilla, é el tercero fue Conde de Curuña, el quarto[12] fué -Cardenal de España é Arzobispo de Toledo é Obispo de Cigüenza, é uno -de los mayores Perlados que en sus dias ovo en la Iglesia de Dios: -é á estos quatro, é á los otros dos, que se llamaron Don Juan é Don -Hurtado, dexó Villas é Lugares é rentas, de que fizo cinco casas de -mayorazgos, allende de su casa é mayorazgo principal. - - [8] _No fué Señor de Alava, sinó Caballero que tenia su solar - en Alava. Vease la vida de D. Diego Hurtado de Mendoza en las_ - Generaciones y Semblanzas, _pag. 225_. - - [9] _Vease el num 1. de las Adicciones que van al fin._ - - [10] _Parece que trocando las palabras debiera decir_: si - deseamos bienes al que bien nos desea, debemoslos dar al que bien - nos face. - - [11] _Alguna felicidad temporal._ - - - - - TITULO V. - - _Don Fernand Alvarez de Toledo._ - - -Don Fernand Alvarez de Toledo Conde de Alva, fijo de Garcia Alvarez de -Toledo, é nieto de... era de linage noble de los antiguos Caballeros -de aquella Ciudad, hombre de buen cuerpo é de fermosa disposicion, -gracioso é palaciano en sus fablas. Era de buen entendimiento, é -Caballero esforzado. Fué criado en la disciplina militar, é siempre -desde su mocedad deseó facer en el habito de la Caballería cosas -dignas de loable memoria. Conoscida por el Rey Don Juan la habilidad -deste Caballero, le mandó estár en la Villa de Requena por Capitan de -cierta gente de armas en el tiempo que tenia guerra con el Rey Don -Alfonso de Aragon su primo, é fizo tanta guerra á los del Reyno de -Valencia, que ganó por fuerza de armas la Villa é Castillo de Xalance, -con otras tres Fortalezas de las principales de aquel Reyno. Asimismo -venció la batalla campal que ovo con algunos Caballeros de aquel Reyno -de Valencia cerca de... de donde ovo grand despojo, é les tomó las -vanderas que traían. Fenescida por concordia esta guerra de Aragon, -el Rey Don Juan encomendó á este Caballero la frontera de los Moros, -en la qual estobo por espacio de tres años. Era muy acuto é astuto -en los engaños de la guerra: venció al Rey Moro é á otros Capitanes -de Granada en batallas campales, é tomó las vanderas de los enemigos -en los vencimientos que ovo: las quales, é las vanderas que tomó en -la batalla dó venció á los Valencianos están hoy puestas en la su -casa de Alva de Tormes, é las traen sus succesores en las orladuras -de sus armas. Ganó asimismo las Villas é Fortalezas de Benamaurel, é -Benzalema, é Castril, é Arenas, que son muy fuertes, é tomó muchas -presas, é fizo otras notables hazañas en servicio de Dios é del Rey, é -con amor de su patria, é deseo de su honra. Entre las quales acaesció -que entrando una vez en el Reyno de Granada con toda la gente de su -capitanía á facer guerra á una tierra que dicen el Exerquia, que es -cercana á la mar, é confina con la Ciudad de Málaga, como fué sentido -por los Moros que en aquellas partes moraban, juntáronse grand multitud -dellos, é antes que se pudiese proveer, le cercaron por todas las -partes en un valle tal, que segun la disposicion de la tierra, no podia -salir, salvo peleando por un lugar muy estrecho, é con grand daño suyo -é de las gentes de su capitanía. Veyendose cercado este Capitan por la -una parte de la mar, por la otra de las sierras, é que los enemigos se -le llegaban, é avían tomado aquel paso por dó podia salvar su gente, -conoscido aquel peligro, é visto como su gente desmayaba, no se le -amortiguó el ánimo en el tiempo del terror, como face á los cobardes; -mas experto de esfuerzo[13] de valiente Capitan, como facen los varones -fuertes, é habló á sus gentes: Caballeros, dixo él, en tal lugar nos -ha puesto la fortuna, que si somos cobardes tenemos cierta la muerte -é el cativerio; é si somos esforzados podrá ser cierta la vida é la -honra. Yo, dixo él, elijo antes pelear para nos salvar si pudieremos, -que rendirnos para ser cativos como piensan los Moros. E juntando á -grand priesa la obra con las palabras, se apeó del caballo con hasta -treinta hombres de armas, é púsose con ellos en aquel portillo, é mandó -salir por él toda su gente: y él con aquellos treinta peleando con los -Moros, é sufriendo por todas partes grand multitud de saetas é lanzadas -é otros golpes de piedras, daba priesa con grand ardideza á una parte -para se defender, é á otra para ofender é ferir en los Moros, faciendo -lugar para que pasase toda su gente; la qual peleaba con los Moros que -fallaba delante, é aquel caía muerto que menos esfuerzo tenia peleando. -E así duró aquella priesa por espacio de tres horas, en las quales -murieron é fueron feridos muchos de la una parte é de la otra. E al fin -el Conde, vista ya su gente en lugar seguro, cabalgó á caballo é salió -él é los que con él estaban por pura fuerza de armas é de corazon de -aquel grand peligro en que la fortuna le avía metido. Y ciertamente -vemos por experiencia, que así como el miedo derriba al cobarde, así -pone ánimo al hombre esforzado: é como el acometer, y el durar en las -lides son dos actos pertenecientes á la virtud de la fortaleza, é para -el acometer sea necesaria la ira, é para el durar en la obra convenga -tener buen tiento; por cierto las claras hazañas deste Caballero nos -mostraron que tovo gracia singular para usar de lo uno é de lo otro, de -cada cosa en sus tiempos. Esta hazaña fizo este Conde, en la qual nos -dió á conocer, que la virtud de la fortaleza no se muestra en guerrear -lo flaco; mas parece en resistir lo fuerte: é que tovo tan buen ánimo -para no ser vencido, como buena fortuna para ser vencedor. Al fin, -quando por mandado del Rey dexó el cargo de aquella guerra, avidas -en ella grandes presas de los Moros, é venido á su tierra con honra -é provecho, Don Gutierre de Toledo su tio[14], Arzobispo que fué de -Toledo, conoscida la grand suficiencia desee Caballero su sobrino, é -como siempre le sirvió, é en todas las cosas le fué obediente, concibió -dél grand amor, allende del que por razon del deudo era obligado de le -aver, é como quier que tenia otros sobrinos en el grado que aquel era, -deliberó de dexarle por heredero universal de todos sus bienes, entre -los quales le dió la su Villa de Alva de Tormes, de la qual el Rey -Don Juan le dió título de Conde. Y en todas las guerras é diferencias -del Reyno fué de los principales Caballeros de quien se facia cuenta -y estimacion: é como vemos que la prosperidad y el infortunio andan -en esta vida variando con los hombres, y veces el uno sube, veces el -otro desciende, acaesció que estando en la amistad é parcialidad del -Condestable Don Alvaro de Luna Maestre de Santiago, á quien el Rey Don -Juan confiaba la gobernacion de sus Reynos, el Maestre tovo manera que -este Conde fuese preso[15] juntamente con otros Condes é Caballeros -que el Rey mandó prender en la Villa de Tordesillas, é fuéle tomada -grand parte de su patrimonio. Este infortunio que le vino sufrió con -buena cara, mostrando corazon de varon; pero quexábase gravemente de -aver rescibido aquel daño por voluntad é rodéo del Maestre de Santiago, -confiándose dél, é aviendole fecho obras de amigo. Fué hombre deseoso -de alcanzar honra, é la procuraba por todas las vias que podia. Tenia -la cobdicia comun que los hombres tienen de aver bienes, é trabajaba -por los adquerir. Era hombre liberal, así en el destribuir de los -bienes, como en los otros negocios que le ocurrian, é sin empacho -ninguno daba, ó determinaba presto lo que avía de facer. En algunas -cosas era airado é mal sofrido, especialmente en aquellas que entendia -tocarle en la honra: de lo qual se le siguieron algunos debates, gastos -é fatigas. Duró en la prision dó estaba hasta que el Rey Don Juan -murió, é reynó el Rey Don Enrique su fijo, que le puso en libertad, -é restituyó todos sus bienes: é despues de suelto vivió en honra é -prosperidad algunos años, hasta que murió en su casa conosciendo á -Dios, é dexando á su fijo su casa é patrimonio mucho mas acrescentada -que la él ovo de su padre. - - [12] _D. Pedro Gonzalez de Mendoza._ - - [13] _En la Edic. de Alcalá año 1526. dice_ con esfuerzo; _pero - sin embargo queda obscuro este pasage, y acaso pudiera decir_, - despertó con esfuerzo... - - [14] _Vease el Cap. 29. de las_ Generaciones y Semblanzas. - - [15] _Vease en las Adiciones que van al fin el num. 2._ - - - - - TITULO VI. - - _De Don Juan Pacheco Maestre de Santiago._ - - -Don Juan Pacheco Marqués de Villena é Maestre de Santiago, fijo de -Alfonso Tellez Girón, fué hombre de mediana estatura, el cuerpo delgado -é bien compuesto, las faciones fermosas, é buena gracia en el gesto. -Era de nacion Portuguesa de los mas nobles de aquel Reyno, nieto de ... -uno de los Caballeros que vinieron de Portugal á Castilla al servicio -del Rey Don Juan, el que fué vencido en la batalla de Aljubarrota. Era -hombre agudo é de grand prudencia: é seyendo mozo vino á vivir con -el Rey Don Enrique quando era Príncipe, é alcanzó tanta gracia, que -fué mas acepto á él que ninguno de los que en aquel tiempo estaban en -su servicio: é así por el amor que el Príncipe le avía, como porque -cresciendo en dias florescian en él las virtudes intelectuales, le -encargó la gobernacion de los grandes negocios que le ocurrian. Fablaba -con buena gracia é abundancia en razones, sin prolixidad de palabras: -temblábale un poco la voz por enfermedad accidental, é no por defecto -natural. En la edad de mozo tovo seso é autoridad de viejo. Era hombre -esencial, é no curaba de aparencias, ni de cerimonias infladas. En el -tiempo que el Rey Don Juan ovo alguna indignacion contra el Rey de -Aragon, que entonces era Rey de Navarra, este Caballero, seyendo bien -mancebo, entendió por parte del Príncipe en algunas disensiones que -por entonces en el Reyno acaescieron; é ora procediese de su buena -dicha, ora lo imputemos á su sagacidad, él supo rodear las cosas de tal -manera, que el Rey Don Juan á suplicacion del Príncipe le dió título -de Marqués de Villena, é en pocos dias le fizo merced de todas las mas -Villas é Logares de aquel Marquesado, las que eran del Rey de Aragon. -Tenia muy grand habilidad para la gobernacion destas cosas temporales: -para la qual como sean necesarias agudeza, prudencia, diligencia é -sufrimiento, puedese creer deste Caballero que fué tan bien dotado -destas quatro cosas como el hombre que mas en su tiempo las ovo. -Consideraba muy bien la calidad del negocio, el tiempo, el lugar, la -persona, é las otras circunstancias que la prudencia debe considerar -en la gobernacion de las cosas. Tenia la agudeza tan viva, que á pocas -razones conoscia las condiciones é los fines de los hombres; é dando -á cada uno esperanza de sus deseos, alcanzaba muchas veces lo que él -deseaba. Tenia tan grand sufrimiento, que ni palabra áspera que le -dixesen le movia, ni novedad de negocio que oyese le alteraba: y en el -mayor discrimen de las cosas tenia mejor arbitrio para las entender -é remediar. Era hombre que con madura deliberacion determinaba lo -que avía de facer, é no forzaba al tiempo, mas forzaba á sí mismo -esperando tiempo para lo facer. De su natural condicion paresció -hombre de verdad, é placiale comunicacion de hombres verdaderos é -constantes; aunque los que están en deseo de adquirir grandes bienes -é honores, y especialmente aquellos que entienden en la gobernacion -de grandes cosas, algunas veces les acaesce fingir, dilatar, simular -é disimular aquella diversidad de los tiempos, ó la variedad de los -negocios; é por escusar mayores daños, ó por haber mayores provechos, -hayan de facer variaciones é negocios segun la ven en los tiempos. -Tovo algunos amigos de los que la próspera fortuna suele traer: tovo -asimismo muchos contrarios de los que la envidia de los bienes suele -criar, los quales le trataron muerte é destruicion é indignacion grande -con el Rey Don Juan, é con el Príncipe su fijo á quien él servia: é -como quier que algunas veces llegaron al punto de la execucion; pero -por casos inopinados é dignos de admiracion fué libre de los lazos -de muerte que muchas veces le fueron puestos. Era hombre de buen -corazon, é mostró ser Caballero esforzado en algunos lugares que fué -necesario. Era muy sabio é templado en su comer é beber: é paresció -ser vencido de la luxuria por los muchos fijos é fijas que ovo de -diversas mugeres, allende de los que ovo en su muger legitima. E porque -conoscia que ninguna utilidad hay en estos bienes de fortuna quando -no se reparten é destribuyen segund deben, usaba dellos francamente -en los lugares é tiempos é con las personas que debía ser liberal, -é dando é destribuyendo ganaba mas hacienda, é conservaba mejor la -avida: é con esta virtud é liberalidad que tovo fué bien servido de -los suyos, é avisado de los estraños en algunos tiempos é lugares que -cumplió mucho á la conservacion de su vida y estado. Tenia el comun -deseo que todos tenemos de alcanzar honras é bienes temporales, é -súpolas bien procurar é adquirir: é quier fuese por dicha, quier por -habilidad, ó por ambas cosas, alcanzó tener mayores rentas y estado -que ninguno de los otros Señores de España que fueron en su tiempo. -Fué hombre tratable y de dulce conversacion, é tanto humano, que -nunca fué en muerte de ninguno, ni la consintió, aunque tovo cargo de -gobernacion. No era varon de venganzas, ni perdia tiempo ni pensamiento -en las seguir. Decia él que todo hombre que piensa en venganza, antes -atormenta á sí, que daña al contrario. Perdonaba ligeramente, y era -piadoso en la execucion de la justicia criminal; porque pensaba ser -mas aceptable á Dios la grand misericordia, que la estrema justicia. -Tenía un tan singular sufrimiento, que por grand discordia que oviese -con alguno, pocas veces le vieron romper en palabras, ni menos en -obras: antes ponia siempre sus diferencias en trato de concordia, que -en rigor ni rotura; porque reputaba ser mejor cierta paz, que incierta -la victoria. No queria encomendar á la fortuna en una hora todo lo -avido en la vida pasada: é como quier que algunas veces amenazaba con -la fuerza: pero nunca venia á mostrar lo ultimo de lo que podia facer -contra ninguno, aunque fuese menos poderoso que él: porque tener al -adversario en miedo con amenazas, decia él que era mucho mejor que -quitargelo mostrando el cabo de sus fuerzas. E teniendo sufrimiento, -y esperando tiempo, alcanzó honra, é acrescentó bienes. E como vemos -por experiencia la graveza grande que todos los mortales sienten en -caer del grado en que se ven puestos, é las hazañas grandes é aventuras -peligrosas á que se ponen por lo conservar é no caer, este Caballero, -sintiendo que su estada cerca de la persona del Rey Don Enrique no -le era segura, por el peligro de muerte é destruicion que otros que -estaban aceptos al Rey pensó que le trataban, apartóse de su servicio, -é fué el principal de los Caballeros é Perlados que ficieron division -en el Reyno entre el Rey Don Enrique, y el Rey Don Alfonso su hermano: -y en aquellas discordias supo tener tales mañas, que fué elegido -é proveído del Maestrazgo de Santiago. E porque ninguno es bien -corrigido si puramente no es arrepentido, conosciendo este Caballero -averse desviado del camino que debia seguir, no solamente tornó á él; -mas aun trabajó de amansar quanto pudo las voluntades alteradas de los -Caballeros é Perlados que aquella division querian continuar, é tornó -en la gracia del Rey Don Enrique: el qual le perdonó é fizo grandes -mercedes de Villas é Lugares, é otras grandes rentas, é confió dél toda -la gobernacion de sus Reynos: é dende en adelante gobernó absolutamente -é con mayor esencion é libertad que primero solia gobernar. No quiero -negar que como hombre humano este Caballero no tobiese vicios como -los otros hombres; pero puédese bien creer, que si la flaqueza de su -humanidad no los podia resistir, la fuerza de su prudencia los sabía -disimular. Vivió gobernando en qualquier parte que estovo por espacio -de treinta años, é murió en grand prosperidad de edad de cincuenta é -cinco. - - - - - TITULO VII. - - _Del Conde Don Rodrigo de Villandrando._ - - -Don Rodrigo de Villandrando Conde de Ribadeo fué fijo de un Escudero -Fijodalgo natural de la Villa de Valladolid, hombre de buen cuerpo, -bien compuesto en sus miembros, é de muy recia fuerza: las faciones del -rostro tenia fermosas, é la catadura feroce. Seyendo de pocos dias su -grand corazon é su buena constelacion le llevaron mozo é pobre é solo -al Reyno de Francia en el tiempo que en aquellas partes avía grandes -guerras é divisiones é compañías de gente de armas; é como en aquellos -tiempos de guerras concurrian en aquel Reyno hombres estrangeros de -todas partes, este Caballero, por ser dispuesto para los trabajos de la -guerra falló luego Capitan que le rescibió en su compañia; en la qual -aprobó tambien seyendo mozo, é despues en las cosas que hombre mancebo -debe facer, que ganó por las armas estimacion de hombre valiente y -esforzado, é su Capitan le reputaba por hombre singular entre todos los -otros de su Capitanía. Acaesció algunas veces que estando las batallas -en el campo, quando algun hombre de armas de la parte contraria, -confiando en sus fuerzas, queria facer armas, é demandaba batalla -uno por uno, este Caballero se esmeraba entre todos los otros de su -parte; é presentes las batallas de la una parte é de la otra, salia á -pelear con el contrario, é le vencia é derribaba, é traía sus armas é -despojo á su Capitan: y esta vitoria, que algunas veces ovo, le dió -honra, la qual así como le puso en gracia y estimacion de algunos, así -le troxo en odio y envidia de otros. La qual cresció tanto, que por -ser estrangero fue constreñido de se apartar de su Capitan: é como -quier que le fué grave de sofrir; pero como vemos muchas veces que los -infortunios de presente son causa de la prosperidad futura segun que -los casos de la providencia los suele rodear, este Caballero, veyendose -solo de parientes, desfavorescido de compañeros, sin arrímo de -Capitan, pobre de dinero, é sin amigos, y en tierra agena, no tovo otro -refugio sinó á su buen seso é grand esfuerzo, é con otro é otros dos -que se llegaron á él, se aventuraba con buena destreza é grand osadía -á facer saltos en la tierra de los contrarios en lugares peligrosos, é -faciales guerra, é tomaba alguna presa con que se podia sostener. Esto -fizo muchas veces, é con tanta sagacidad y esfuerzo, que siempre salia -en salvo. E como la fama de su valentía é de las presas que tomaba se -divulgó por la tierra, allegáronse á él algunos hombres: é cresciendo -de dia en dia el corazon con las hazañas, é las hazañas con la gente, -é la gente con el interese, allegaronse á él muchas mas gentes fasta -que alcanzó á ser Capitan una vez de mil hombres, é despues de grado en -grado acrescentó su Capitanía fasta ser Capitan de diez mil hombres, é -su poder fué de los mayores que tenia ninguno de los otros Capitanes -del Rey de Francia á quien servía. E con aquel su grand poder robó, -quemó, destruyó, derribó, despobló Villas é Lugares é pueblos de -Borgoña é de Francia en tiempo que aquel honórable Rey no padescia -guerras crueles, que duraron por espacio de cinquenta años. Andaba lo -mas del tiempo en el campo, é ponia grand diligencia en la guarda de -los reales para que su gente no rescibiese daño. Era hombre ayrado en -los lugares que convenia serlo, é mostraba tan grand ferocidad con -la ira, que todos le avían miedo. Tenia dos singulares condiciones: -la una, que facia guardar la justicia entre la gente que tenia, é no -consentia fuerza ni robo ni otro crimen; é si alguno lo cometia, él -por sus manos lo punia. E con esto todas las gentes de su hueste, -aunque eran muchas é de diversas naciones, é tenian oficio de robar, -le temian, y estaban en paz, é no osaban cometer fuerza ni crimen uno -contra otro. Facia asímismo repartir las presas igualmente, segun que -cada uno lo debia aver, é de tal manera dividia lo robado por justicia, -que facia durar los robadores en concordia. Era asimismo hombre de -verdad, é el seguro que daba á qualquier Villa ó Lugar ó Provincia, ó -qualquier pacto que ponia con ellos, guardábalo estrechamente; é si -alguno robaba, ó facia daño al que él seguraba, faciale buscar con -grand diligencia, é executar en él la justicia. E con esta condicion -que en él vían muchos pueblos é Provincias, é otras personas singulares -se fiaban de su palabra, é la compraban con grandes precios, á fin de -ser seguros de sus gentes: é con esto tenia sus reales bien bastecidos -de viandas é armas é de todas las cosas necesarias; porque mandaba -pagar é guardar á los que venian á ellos con provision, é su mandado -era muy temido é complido. Ovo muchas batallas con Ingleses é con -Borgoñones, en las quales Dios le libró por muchos casos de ser -perdido, é le ayudó por muchas maneras á ser vencedor. Especialmente -venció una batalla que ovo con el Príncipe de Oreyna, donde concurrió -mucha gente de ambas partes. Esta batalla fué muy ferida é sangrienta, -en la qual los que le vieron pelear le compararon á leon bravo en el -estrago que facia en los contrarios, y el ayuda y esfuerzo que daba á -los suyos. E acabado de aver el vencimiento tovo esta astucia: habló -con uno de los prisioneros que tenia, é prometióle libertad si le -descubriese el valor de los prisioneros que las otras sus gentes avían -tomado en la batalla. E como se informó secretamente de lo que cada uno -podia valer, comprólos todos, dando por cada uno mucho menor precio de -lo que valian: é como fueron puestos en su poder, rescatólos á todos -por mucho mayores precios de lo que le costaron. E con esta astucia -ovo grand tesoro, é la fortuna le puso en tan grand reputacion, que -alcanzó casar con la fija del Duque de Borbón, que era de la sangre -Real de Francia, é fué Señor de veinte y siete Villas en la tierra de -Borbonés, dellas compradas, é dellas ganadas. Y en veinte años que -siguió aquella guerra fizo otras notables hazañas: entre las quales -acaesció que un dia estando á punto de batalla con un grande Capitan -de Inglaterra, que se llamaba Talabot, en la Provincia de Guiana, el -Capitan Inglés, que por oídas conoscia las condiciones deste Caballero, -deseaba asimesmo conoscer su persona, por ver que cuerpo é que faciones -tenia hombre que de tan pequeña manera avía subido á tan grand estado: -é como por medio de sus Farautes acordasen de se hablar, dexadas el -uno y el otro sus huestes en buena guarda, estos dos Capitanes solo se -juntaron é vieron en la ribera de un rio llamado Lera, y el Capitan -Talabot le dixo: Deseaba ver tu persona, pues tengo conoscida tu -condicion: ruégote, dixo él, pues los hados nos trujeron juntos á este -lugar, que comamos sendos bocados de pan, é bebamos sendas veces de -vino, é despues será la ventura de la batalla como á Dios pluguiere, -y señor Sant Jorge ayudare. Este Capitan Don Rodrigo le respondió: Si -otra cosa no te place, ésta por cierto no la quiero facer; porque si -la fortuna dispusiere que hayamos de pelear, perderia gran parte de la -ira que en la facienda debo tener, é menos feriria mi fierro en los -tuyos membrándome aver comido pan contigo. E diciendo estas palabras -volvió la rienda á su caballo, é tornó para sus batallas: é el Capitan -Talabot, aunque era Caballero esforzado, concibió de aquellas palabras -tal concepto, que así por ellas, como por la disposicion del lugar dó -estaba, acordó de no pelear, aunque tenia mayor número de gente que -él. Afirmóse aver dicho este Capitan en su lenguage: No es de pelear -con cabeza Española en tiempo de su ira. Despues de muchos tiempos de -guerras é destruiciones avidas en aquellas tierras, ovo Dios piedad de -los moradores de ellas, é dió tales victorias al Rey Carlos de Francia, -que lanzó de todo su Reyno al Rey Eduarte de Inglaterra su enemigo, -é á toda su gente, é fueron cesando las crudas guerras que en aquel -Reyno avía. Y en aquel tiempo acaesció aver en Castilla grandes debates -é disensiones, para las quales el Rey Don Juan envió á mandar á este -Caballero su natural que viniese en Castilla á le servir con la mas -gente que pudiese: el qual vino á su llamado con quatro mil hombres á -caballo: y el Rey le rescibió muy bien, é le fizo merced de la Villa -de Ribadeo, é dióle título de Conde della, é fizole otras mercedes. -Muerta la primera muger Francesa, casó en Castilla con muger noble de -linage de Stúñiga: y el Rey le puso en su Consejo, é facia dél grand -confianza, especialmente de aquellas cosas que concernian á la guerra -que por estonces avía en sus Reynos. Acaesció que como el Rey en tiempo -de aquellas disensiones fuese á la Cibdad de Toledo, é los de aquella -Cibdad se rebelasen contra él, y le cerrasen las puertas, puesto el Rey -en algun recelo de la gente de armas que á la hora estaba apoderada de -aquella Cibdad, este Conde de Ribadeo fizo improviso en la Iglesia de -Sant Lázaro, que es bien cerca de la Cibdad, un palenque con tan gran -defensa, que la persona del Rey, con la poca gente que por estonces con -el Rey estaba, podia ser segura é sin daño, fasta que los otros sus -Capitanes é gentes de armas que venian en la zaguera ovieron tiempo -de llegar. E por memoria perpetua deste servicio, que fizo en el dia -señalado de la Epifanía, el Rey fizo merced á él é á sus descendientes -de la ropa que él é los Reyes de Castilla sus succesores vistiesen -aquel dia, é que comiese con él á su mesa: de la qual merced goza hoy -su succesor[16]. E al fin, veyendose ya viejo y enfermo de dolencia -tal que no podia escapar, Dios, que ni dexa al hombre sin punicion, -ni le niega su misericordia, le dió tiempo en que se corrigiese -arrepintiéndose. E por cierto cosa fué maravillosa, y exemplo digno de -memoria á los mortales la gran contricion que ovo, y el arrepentimiento -de sus pecados, y el derramar de las lágrimas que fizo continuamente -muchos dias antes que muriese, llamando á Dios, é pidiendole con todo -corazon que le perdonase é oviese merced de su ánima: é con esta -contricion fenesció sus dias en edad de setenta años. E por esta fin -que con tal contricion ovo se pone aqui en el número de los Claros -Varones. - - [16] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. 3._ - - - - - TITULO VIII. - - _Del Conde de Cifuentes._ - - -Don Juan de Silva Conde de Cifuentes é Alferez mayor del Pendon Real, -fijo de Alonso Tenorio Adelantado de Cazorla, é nieto de Arias Gomez -de Silva, fué hombre delgado é alto de cuerpo, é bien compuesto en la -proporcion de sus miembros, la cara tenia larga é honesta, la nariz -un poco luenga, é la lengua ceceosa. Era Fijodalgo de limpia sangre: -sus aguelos eran naturales de Portugal. Vivió en tiempos del Rey Don -Juan, é del Rey Don Enrique su fijo; é mozo de pocos dias vino al -servicio del Rey Don Juan. Tenia tan buena gracia en la manera de su -servicio, que fué uno de los aceptos servidores que el Rey tovo. Era -hombre muy agudo é muy discreto, é inclinado á justicia: fablaba muy -bien, é cosas muy substanciales é conformes á la razon. Vista la -autoridad de su persona, é la limpieza de su vivir, fué puesto en el -Consejo del Rey: é como acaesce que en las Cortes y en las Casas Reales -concurren muchos hombres que por diversas vias van tras sus deseos, é -algunos porque les den, otros porque no les quiten loan lo que debrian -callar, é callan lo que debrian reprehender; é si algunos dicen cosa -conforme á la razon, la dañan mesclándola con alguna pasion é odio -de personas: este Caballero tenia una condicion de hombre claro sin -ninguna encubierta, é realmente, pospuesta toda aficion é odio, decia -con muy buena gracia su parescer en las cosas, é no dexaba de decir -aquello que otros, ó por gratificar, ó por no indignar, callaban. E -como quier que su voto fuese contra el deseo de algunos; pero porque -sus fablas se mostraban proceder de buenas é no dañadas entrañas, no -eran mal rescebidas, é su persona por esta causa era muy estimada, é -su parescer en las cosas muy esperado. Era grand zelador del bien -comun, é con todas sus fuerzas procuró muchas veces la conservacion -del patrimonio Real, é contradecia á los que procurando sus intereses -particulares ofendian al bien general: é por esto ovo algunas molestias -é trabajos de las que suelen aver los favorescedores de la verdad. Pero -al fin, seyendo constante en el camino de la virtud, fué muy aceptado -é honrado, y el Rey le fizo su Alferez mayor, é le encargó grandes -é arduos negocios, porque entendia que trataba verdad, é guardaba -fidelidad. Acaesció en sus tiempos que todos los Príncipes Christianos -se acordaron con los Perlados é Clerecía de facer Concilio en la Cibdad -de Basilea, que es en la alta Alemania, sobre una grand cisma que por -entonces avía en la Iglesia de Dios entre el Papa Eugenio, é otro que -se llamó Felix: á la qual Congregacion como todos acordasen enviar -sus Embaxadores, porque convenia mostrarse en aquella Congregacion la -magníficencia é poderío de los Reyes, el Rey Don Juan, conoscida la -suficencia deste Caballero, le cometió esta embaxada, y envió con -él grandes Letrados, é fué acompañado de mucha compaña de Fidalgos -con grandes é muy sumptuosos arreos: é así en sus hablas, como en la -continencia de su persona, y en todos los otros actos que debe facer -hombre discreto de grand autoridad, guardó tan bien la honra del Rey é -de su tierra é de su persona, que ninguno de quantos Embaxadores fueron -en aquella Congregacion la guardó mejor. E como acaesció un dia que el -Embaxador del Rey de Inglaterra quisiese anticiparse y ocupar el lugar -de la precedencia que al Rey de Castilla pertenescia, no pudiendo este -Caballero sofrir tiempo para que se determinase por razon lo que veía -llevar por fuerza, llegó á aquel Embaxador, é puestas las manos en él, -con grand osadía le arrebató y echó de aquel lugar, y él se puso en él. -Visto este exceso fecho en el Palacio de la Congregacion, la gente de -armas que tenia la salvaguarda de la Cibdad se escandalizó, é tentaron -de proceder contra él é contra los suyos por aver cometido cosa de -fecho, sin esperar determinacion de derecho. Este Caballero, guardada -su autoridad, sin rescebir alteracion, ensistió en su propósito: é -preguntado por el Caballero Presidente de la justicia ¿cómo avía osado -poner las manos en tan notable Embaxador é de tan grand Príncipe como -era el Rey de Inglaterra? con ánimo no vencido le respondió: Digoos -Presidente, que quando padesce defecto la razon, no deben faltar manos -al corazon. E por su grand osadía, junto con su buena razon, fué -guardada la preeminencia del Rey, é la honra del Reyno, é fué amansado -aquel escándalo. Despues de largo tiempo, concluídas las cosas de aquel -Concilio, volvió al Reyno con fama de hombre magnífico, porque fué -muy franco en el distribuir; é de Caballero esforzado, porque mostró -valentía en el osar; é de varon discreto, porque gobernó aquel cargo -con sagacidad é prudencia. Venido al Reyno de Castilla, é tornado al -lugar que tenia en el Consejo del Rey, entendió muchas veces, é con -grandes trabajos del cuerpo é del espíritu, en concordar al Príncipe -Don Enrique con el Rey su padre, y en escusar las grandes roturas que -se esperaban sobre algunas diferencias que entre ellos avía: y esto -supo tratar con grand prudencia, persuadiendo la obediencia que el -fijo debia tener al padre, y mitigando la indignacion que el padre -tenia contra el fijo, é desviando las siniestras intenciones que avía -de la una parte y de la otra. Entendió asimesmo en otros grandes é -arduos negocios, en los quales el Rey conoscidos sus leales servicios -é trabajos, le fizo merced de las Villas de Cifuentes é Monte mayor, -é de otros Lugares é bienes é rentas en cantidad mucho mayor de la -que heredó de su padre. E como vemos alcanzar riquezas por caso, é -conservarlas por seso, puédese creer deste Caballero que complidamente -ovo lo uno é lo otro; porque si tovo fortuna para alcanzar bienes, -tovo asimesmo prudencia para los conservar. Despues de la muerte del -Rey Don Juan, el Rey Don Enrique le dió título de Conde de la Villa -de Cifuentes, é le fizo otras mercedes: é como vemos por experiencia -que los hombres vanos é incapaces, quando les acaesce aver oficios -é riquezas é bienes temporales, se alteran, é queriéndose mostrar -magnánimos, facen cosas fuera de lo que su medida requiere; puédese -bien creer que así asentó en este Caballero el nuevo estado é dignidad, -é tan poca alteracion fizo en su persona la abundancia de los bienes, -como si de sus aguelos por grande antigüedad los oviera avido. Al fin, -entrado ya en los dias de la vejéz, en los quales suele mas reynar -en los hombres la avaricia, cosa fué por cierto singular é digna de -exemplo el fin que este Caballero puso á su cobdicia; porque dado que -fué llamado por el Rey para que entendiese en grandes cosas donde -pudiera aver grandes intereses, todo lo pospuso, é se retruxo á su -casa, dó fizo loable fin; é dexados dos mayorazgos de asaz rentas á dos -fijos, murió conosciendo á Dios en edad de sesenta é cinco años. - - - - - TITULO IX. - - _Del Duque del Infantazgo._ - - -Don Diego Hurtado de Mendoza Duque del Infantazgo, Marqués de -Santillana, é Conde del Real de Manzanares, fijo del Marqués Don Iñigo -Lopez de Mendoza, é nieto del Almirante Don Diego Hurtado, fué hombre -delgado é alto de cuerpo: tenia los ojos prietos, é las faciones del -rostro fermosas, é bien proporcionado en la compostura de sus miembros. -Era de linage noble Castellano muy antiguo. Seyendo mozo el Marqués -su padre le envió á la su casa de la Vega por pacificar la tierra de -las Asturias de Santillana, é la librar de algunos tiranos que gela -ocupaban; con los quales ovo algunos recuentros é fechos de armas, en -que usó el exercicio de la caballería, é fizo hábito en la disciplina -militar. E porque las gentes de aquellas tierras son hombres valientes, -esforzados é muy cursados en las peleas á pie, que segun la disposicion -de aquellas Montañas se requiere facer, este Caballero se vido con -ellos muchas veces en grandes trabajos é peligros de la guerra continua -que con ellos tovo, hasta que al fin vencidos sus contrarios por -batallas en campo, é muerto su principal Capitan, alimpió aquellas sus -Montañas de la tirania en que por largos tiempos avían estado. Era -hombre bien instruto en las letras Latinas, é tenia tan buena memoria, -que pocas cosas se le olvidaban de lo que en la Sacra Escriptura avía -leido. Era hombre de verdad, é aborrescia tanto mentiras é mentirosos, -que ninguno de los tales ovo jamás logar cerca dél. Heredó la casa -de su padre en el tiempo del Rey Don Enrique Quarto, é fué uno de -los principales Señores del Reyno que entendieron en pacificar las -divisiones que ovo entre el Rey Don Enrique, é el Rey Don Alfonso su -hermano. Fue tan perseverante en la virtud de la constancia, que por -ningun interese jamás le vieron facer mudanza de aquello que una vez -asentaba de facer: y esta virtud se experimentó en él, porque no -dexó de seguir la via del Rey Don Enrique, aunque en ella ovo algunos -siniestros, é se vido en grandes discrimines é aventuras de perder su -persona é casa; porque se tenia por dicho, que en el infortunio relucia -la constancia. Peleó en la batalla que estos dos Reyes ovieron cerca -de la Villa de Olmedo: ante de la qual, viéndose las faces contrarias -unas á otras en el campo, ni el miedo le turbó el seso para consejo, ni -el esfuerzo se enflaquesció para cometer, ni menos cayó la fuerza del -corazon peleando para vencer. Zelaba este Caballero tanto la honra, que -con dificultad era traído á entender en ninguna negociacion ni trato -que le fuese movido, recelando que las variedades de los tiempos le -forzasen facer mudanza de su palabra, por dó pudiese caer en punto de -mengua. Era hombre muy llano é tratable con todos, é honrador en los -rescibimientos de los que á él venian, é ageno de simulaciones. Tenia -ánimo tan noble, é las entrañas tan claras é tan abiertas, que jamas -fué conoscido en él pensamiento para muerte é destruicion ni injuria -de ninguno; é de su natural inclinacion no queria entender salvo en -cosas justas é rectas. Todas las cautelas é ficiones aborrescia como -cosa contraria á su natural condicion. No era varon de venganzas, é -perdonaba tan facilmente á los que le erraban, que jamás avía memoria -de sus yerros. Acaescióle que como algunos suyos le errasen de tal -manera que la graveza del delito les cerrase la puerta de la esperanza -para ser perdonados, movido este Caballero por la piedad natural que -tenia, podiendo aver dellos entera venganza, le acaesció llamarlos é -perdonarlos; é quedando limpio de todo odio, les dió de sus bienes. -Porque, decia él, que ninguna mayor pena podia rescibir el injuriador, -que venir á manos del injuriado; ni mayor gloria el injuriado, que -dar vida é beneficios al injuriador. Tenia la cobdicia de aver bienes -temporales como todos los mortales tienen; pero en esto tovo una tan -singular templanza, que por grand utilidad é acrescentamiento que -oviese, no ficiera cosa fea ni desordenada. E como vemos todos los -hombres desear honra é acrescentamiento, especialmente en las tierras -de su morada, é la necesidad de los tiempos acarrease que el Rey en -remuneracion de sus servicios le ofresciese donacion perpetua de -Guadalaxara, dó era su asiento, este Caballero no la quiso rescibir; -porque su humanidad no pudo sufrir la pasion é trabajo que otros -sentian por ser puestos en señorío particular, é apartados del señorío -Real. Decía él, que el imperio forzoso mas se puede decir cuidado -grave, que posesion deleytosa. Fué hombre que se deleytaba en labores -de casas é edificios: este Duque fundó de principio en la su Villa de -Manzanares la fortaleza que está en ella edificada, é fizo de nuevo -é reparó algunas casas de morada en sus tierras é Lugares; y en esto -mas que en otras cosas fué liberal. Fué asimismo vencido de mugeres, -é del apetito de los manjares. E aviendo acrescentado su título é -patrimonio allende de lo que le dexó el Marqués su padre, murió en -toda prosperidad en edad de sesenta é cinco años. - - - - - TITULO X. - - _Del Conde de Alva de Liste._ - - -Don Enrique Enriquez Conde de Alva de Liste, fijo del Almirante Don -Alfonso Enriquez[17], é nieto de Don Fadrique Maestre de Santiago, -fué hombre de mediana estatura, bien compuesto en la proporcion de -sus miembros, la nariz tenia larga, los ojos un poco colorados, é los -cabellos llanos. Este Caballero tovo el juicio muy vivo: era hombre -de buena prudencia, é por la experiencia de los grandes fechos que -por él pasaron, su parescer en las cosas se avía por muy cierto. Era -hombre palaciano, é siempre fablaba cosas breves é graciosas. Fué -hombre de tan grand esfuerzo, que en algunas afrentas peligrosas donde -fué experimentado, ninguno otro en sus tiempos se falló tener ánimo -mas libre de miedo para acometer é defender. E como quiera que por -su linage, título é estado era con gran veneracion acatado, pero por -respecto de su gran esfuerzo, é cierto juicio, siempre su persona -fué mirada con mas honrada estimacion que otros que tenian mayores -estados que el suyo. Era hombre de poco sufrimiento, y en algunas -diferencias que ovo en estos Reynos siguió la parcialidad del Almirante -Don Fadrique, y del Adelantado Pero Manrique sus hermanos, donde se -le siguieron prisiones é otros infortunios, que sufrió con ánimo de -varon. Era hombre de verdad, é sirvió muy bien é lealmente al Rey Don -Fernando, é á la Reyna Doña Isabel en las guerras que pasaron con el -Rey Don Alfonso de Portugal: y en la batalla real que estos dos Reyes -ovieron entre las Cibdades de Toro é Zamora, donde el Rey de Portugal -fué vencido, este Caballero, aunque en edad ya de sesenta años, ni -la fuerza del corazon se le enflaqueció, ni la de los miembros le -faltó para pelear: é peleó con tan gran esfuerzo, que fué siguiendo el -alcance contra los Portugueses hasta cerca de la puente de Toro; donde, -pensando que le guardaban los suyos, se metió tanto en los contrarios, -que fué preso é llevado á Portugal. Estando en la prision, conoscida la -limpieza de su condicion, le fué dada libertad para venir á Castilla -con algunos partidos de concordia; é compliendo su palabra, volvió á -la prision, en la qual estovo hasta que la Reyna, á su gran honra, le -fizo libre. E fenesció su vida con gran honra, y exemplo de bueno y -esforzado Caballero, en edad de setenta é cinco años. - - [17] _Vease el Cap. VI. de las_ Generaciones y Semblanzas, _pag. - 221_. - - - - - TITULO XI. - - _Del Conde de Placencia._ - - -Don Pedro de Stúñiga Conde de Placencia, fijo de Diego Lopez de -Stúñiga[18] Justicia mayor del Rey, fué hombre alto de cuerpo, -bien proporcionado en la compostura de sus miembros, y el rostro -tenia largo, é la nariz afilada. Sus aguelos fueron de linage noble, -naturales del Reyno de Navarra. Era hombre de buen seso, é de pocas -palabras, é de gran execucion en las cosas que queria. En sus tiempos -fué tenido en gran estimacion por respecto de su persona, é gran casa. -Era Caballero esforzado, é muy perseverante en la opinion que tomaba. -Placiale tener hombres esforzados, é defendialos de las hazañas que -cometian; é por esta causa siempre estaba acompañado de hombres de -todas suertes. En su tiempo fué acrescentada su casa, é floresció -su fama por la gran copia de gente que de continuo era inclinado -de mantener. Acaesció que como el Rey Don Juan el Segundo oviese -necesarias algunas gentes de armas para pacificar los escándalos que -entonces en sus Reynos avía, este Caballero, como quiera que era ya -viejo y enfermo é muy agravado de gota, pero con zelo grande que tovo -de servir á su Rey, se fizo traer en andas dó estaba la hueste, é -rodeado de gran copia de gente de armas de su casa vínole á servir, é -sirvióle con otros Caballeros de tal manera en aquella jornada, que el -Rey rescibió dél servicio señalado, y él alcanzó fama de leal súbdito, -é fué exemplo de lealtad á otros que se movieron á servir á su Rey, -veyendo venir como vino este Caballero en andas á le servir. Murió con -gran honra de edad de setenta años. - - [18] _Vease el Cap. VIII. de las_ Generaciones y Semblanzas, - _pag. 223_. - - - - - TITULO XII. - - _Del Conde de Medinaceli._ - - -Don Gaston de la Cerda Conde de Medinaceli, fijo de Don Luis de la -Cerda, fué hombre delgado de cuerpo, de muy fermoso gesto, é de -mediana estatura, é bien compuesto en la proporcion de sus miembros: -ceceaba un poco. Su padre é aguelos fueron del linage de los Reyes de -Castilla, descendientes por legítima linea, é asimismo de los Reyes -de Francia, é todos succesivamente fueron Condes de aquel Condado de -Medina: el qual Condado, con otras Villas é Lugares é tierras, fué dado -á su trasvisabuelo, que era nieto del Rey Don Alfonso de Castilla, -por el derecho que avía á estos Reynos. Este Conde fué muy franco, é -procuraba estár acompañado de hombres Fijosdalgo: é seyendo en edad -de veinte é cinco años, veyendo que el Conde su padre seguia algunas -parcialidades de Caballeros contra la voluntad del Rey Don Juan, é -puesto en pensamiento trabajoso, porque si la opinion de su padre -siguiese, creía errar á la lealtad que debia al Rey, é si obedescia al -Rey, pensaba errar á la obediencia paternal, pospuestos los daños que -del apartamiento de su padre se le siguieron, deliberó obedescer los -mandamientos Reales, é sirvió á su Rey todo el tiempo de su vida con -tanta obediencia, que la perseverancia que tovo en su servicio fué -á otros exemplo de lealtad. E despues que heredó la casa de su padre -siempre vivió faciendo guerra á los contrarios del Rey, é fué preso -en su servicio en una batalla que ovo con los Aragoneses: en la qual -prision estovo algun tiempo, é rescibió daños en su persona é facienda, -que sufrió como varon fuerte, y reputándolos á prosperidad por ser en -servicio de su Rey. Este Conde conosció bien quanto reluce la lealtad -é la constancia en el Caballero, é quanto es fea la mácula del yerro -cometido contra los Reyes. Fué hombre vencido del amor de las mugeres, -y él fué amado dellas. Murió con gran honra despues que salió de la -prision en edad de quarenta años. - - - - - TITULO XIII. - - _Del Maestre Don Rodrigo Manrique Conde de Paredes._ - - -Don Rodrigo Manrique Conde de Paredes é Maestre de Santiago, fijo -segundo de Pedro Manrique[19] Adelantado mayor del Reyno de Leon, fué -hombre de mediana estatura, bien proporcionado en la compostura de -sus miembros: los cabellos tenia rojos, é la nariz un poco larga. Era -de linage noble Castellano. En los actos que facia en su menor edad -paresció ser inclinado al oficio de la Caballería. Tomó Avito é Orden -de Santiago, é fué Comendador de Segura, que es cercana á la tierra -de los Moros: y estando por frontero en aquella su Encomienda fizo -muchas entradas en la tierra de los Moros, donde ovo fama de tan buen -Caballero, que el Adelantado su padre, por la estimacion grande en que -este su fijo era tenido, apartó de su mayorazgo la Villa de Paredes, -é le fizo donacion della: y el Rey Don Juan le dió título de Conde -de aquella Villa. Este varon gozó de dos singulares virtudes: de la -prudencia, conosciendo los tiempos, los lugares, las personas, é las -otras cosas que en la guerra conviene que sepa el buen Capitan. Fué -asimesmo dotado de la virtud de la fortaleza; no por aquellas vias en -que se muestran fuertes los que fingida é no verdaderamente lo son; -mas así por su buena composicion natural, como por los muchos actos -que fizo en el exercicio de las armas, asentó tan perfectamente en su -ánimo el habito de la fortaleza, que se deleytaba quando le ocurria -lugar en que la debiese exercitar. Esperaba con buen esfuerzo los -peligros, é acometia las fazañas con grande osadía, é ningun trabajo -de guerra á él ni á los suyos era nuevo. Preciabase mucho que sus -criados fuesen dispuestos para las armas. Su plática con ellos era -la manera del defender é del ofender el enemigo, é ni se decia ni -facia en su casa acto ninguno de molleza, enemiga del oficio de las -armas. Queria que todos los de su compañía fuesen escogidos para aquel -exercicio, é no convenia á ninguno durar en su casa si en él fuese -conoscido punto de cobardía: é si alguno venia á ella que no fuese -dispuesto para el uso de las armas, el grand exercicio que avía é veía -en los otros, le facia hábile é diestro en ellas. En las batallas, é -muchos encuentros que ovo con Moros é con Christianos, este Caballero -fué el que mostrando grand esfuerzo á los suyos, feria primero en los -contrarios: é las gentes de su Compañía, visto el esfuerzo de este su -Capitan, todos le siguian é cobraban osadía de pelear. Tenia tan grand -conoscimiento de las cosas del campo, é proveíalas en tal manera, -que donde fué él principal Capitan nunca puso su gente en lugar dó -se oviese de retraer: porque volver las espaldas al enemigo era tan -ageno de su ánimo, que elegia antes rescibir la muerte peleando, que -salvar la vida huyendo. Este Caballero osó acometer grandes fazañas: -especialmente escaló una noche la Cibdad de Huesca, que es del Reyno de -Granada; é como quier que subiendo el escala los suyos fueron sentidos -de los Moros, é fueron algunos derribados del adarve, é feridos en la -subida; pero el esfuerzo deste Capitan se imprimió á la hora tanto -en los suyos, que pospuesta la vida, é propuesta la gloria, subieron -el muro peleando, é no fallescieron de sus fuerzas defendiéndola, -aunque veían los unos derramar su sangre, los otros caer de la cerca. -Y en esta manera matando de los Moros, é muriendo de los suyos, este -Capitan, ferido en el brazo de una saeta, peleando entró en la Cibdad, -é retruxo los Moros fasta que los cercó en la Fortaleza: y esperando el -socorro que le farian los Christianos, no temió el socorro que venia -á los Moros. En aquella hora los suyos, vencidos de miedo, vista la -multitud que sobre ellos venia por todas partes á socorrer los Moros, -é tardar el socorro que esperaban de los Christianos, le amonestaron -que desamparase la Cibdad, é no encomendase á la fortuna de una hora -la vida suya, é de aquellas gentes, juntamente con la honra ganada en -su edad pasada: é requirianle, que pues tenia tiempo para se proveer, -no esperase hora en que tomase el consejo necesario, é no el que agora -tenia voluntario. Visto por este Caballero el temor que los suyos -mostraban: No, dixo él, suele vencer la muchedumbre de los Moros al -esfuerzo de los Christianos quando son buenos, aunque no son tantos: la -buena fortuna del Caballero cresce cresciendo su esfuerzo: é si á estos -Moros que vienen cumple socorrer á su infortunio, á nosotros conviene -permanescer en nuestra victoria fasta la acabar ó morir; porque si -el miedo de los Moros nos ficiese desamparar esta Cibdad ganada ya -con tanta sangre, justa culpa nos pornian los Christianos por no aver -esperado su socorro; y es mejor que sean ellos culpados por no venir, -que nosotros por no esperar. De una cosa, dixo él, sed ciertos, que -entretanto que Dios me diere vida, nunca el Moro me porná miedo: porque -tengo tal confianza en Dios, y en vuestras fuerzas, que no fallescerán -peleando, veyendo vuestro Capitan pelear. Este Caballero duró, é -fizo durar á los suyos combatiendo á los Moros que tenia cercados, é -resistiendo á los Moros que le tenian cercado por espacio de dos dias, -hasta que vino el socorro que esperaba, é ovo el fruto que suelen aver -aquellos que permanecen en la virtud de la fortaleza. Ganada aquella -Cibdad, é dexado en ella por Capitan á un su hermano llamado Gomez -Manrique, ganó otras Fortalezas en la comarca. Socorrió muchas veces -algunas Cibdades é Villas é Capitanes Christianos en tiempo de extrema -necesidad: é fizo tanta guerra en aquellas tierras, que en el Reyno de -Granada el nombre de Rodrigo Manrique fué mucho tiempo á los Moros gran -terror. Cercó asimismo este Caballero la Fortaleza de Alcaráz por la -reducir á la Corona Real. Cercó la Fortaleza de Uclés, por la reducir -á la su Orden de Santiago. Esperó en estos dos sitios las gentes que -contra él vinieron á socorrer estas Fortalezas: é como quier que la -gente contraria vido ser en mucho mayor número que la suya, mostró tal -esfuerzo, que los contrarios no le osaron acometer, y él consiguió con -grand honra el fin de aquellas empresas que tomó: dó se puede bien -creer que venció, mas con el esfuerzo de su ánimo, que con el número de -su gente. Ovo asimesmo este Caballero otras batallas é fechos de armas -con Christianos é con Moros, que requerian gran historia, si de cada -una por extenso se oviese de facer mencion: porque toda la mayor parte -de su vida trabajó en guerras y en fechos de armas. Fablaba muy bien, -é deleytábase en recontar los casos que le acaescian en las guerras. -Usaba de tanta liberalidad, que no bastaba su renta á sus gastos; ni le -bastára si muy grandes rentas é tesoros toviera, segun la continuacion -que tovo en las guerras. Era varon de altos pensamientos, é inclinado -á cometer grandes é peligrosas fazañas, é no podia sufrir cosa que le -paresciese no sufridera, é desta condicion se le siguieron grandes -peligros é molestias. E ciertamente por experiencia vemos pasar por -grandes infortunios á muchos que presumen forzar la fuerza del tiempo: -los quales por no sufrir una sola cosa, les acaesce sufrir muchas, é á -muchos á quien de fuerza han de tener contentos para conseguir su poco -sofrimiento. Era amado por los Caballeros de la Orden de Santiago, los -quales visto que concurrian en él todas las cosas dignas de aquella -Dignidad, le eligieron por Maestre en la Provincia de Castilla por fin -del Maestre Don Juan Pacheco. Murió con grand honra en edad de sesenta -años. - - [19] _Vease el Cap. XXIV. de las_ Generaciones y Semblanzas _pag. - 245_: y _el num. IV. de las Adicciones que van al fin_. - - - - - TITULO XIV. - - _De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra Señora._ - - -Otros muchos Claros Varones naturales de vuestros Reynos ovo que -ficieron cosas dignas de memoria, las quales si como dixe se -escribiesen particularmente, sin dubda sería mayor libro, é de -mayores é mas claras fazañas que el que fizo Valerio, é los otros que -escribieron los fechos de los Griegos é de los Romanos. Entre los -quales facen grand memoria de Mucio Cévola, que escondidamente salió de -la Cibdad de Roma, é fué á matar al Rey Porsena que la tenia cercada, -y exáltanlo mucho en aver quemado su brazo porque no acertó de matar -al Rey que pensaba, é mató á otro que parescia ser el Rey. Ved qué -culpa tovo su brazo por el yerro que ovo su pensamiento. E por cierto -si la pena que este dió á su brazo toviese lugar de loor, loariamos -al espada que face buen golpe, é no al que la menea. E pues deste -caso se face grand estima por los Historiadores Romanos, razon es que -faga aqui memoria de lo que supe, é es notorio en Francia, que fizo un -Fijodalgo vuestro natural, que se llamó Pedro Fajardo, mozo de veinte -años: el qual como sirviese en la Cámara del Rey Carlos de Francia, é -le pidiese merced de un caballo é un arnés para le servir en la batalla -que tenia aplazada con el Rey de Inglaterra; é el Rey, ávido respecto -que su edad era aun tierna para entrar en batalla, no gelo quisiese -dar, é le mandase quedar en su Cámara, este Pedro Fajardo respondió al -Rey: No suelen los Fijosdalgo de Castilla que son de mi edad quedar en -la Cámara yendo su Señor á guerra; yo vos certifico, Señor, dixo él, -que si no me forneceís de armas é de caballo, que yo iré á pie delante -las esquadras de vuestra gente á morir, peleando en la batalla. El Rey, -conoscida la animosidad deste Fijodalgo, le dió un caballo é un arnés: -é como se vido armado, un dia antes de la batalla, en presencia del -Rey fizo voto solenne de matar al Rey de Inglaterra, ó derribar su -estandarte Real, ó morir en la demanda. El corazon deste mozo conoscido -por algunos mancebos Franceses, despertó sus ánimos, é prometieron de -le ayudar á complir su voto. Otro dia, las faces tendidas, é fecha -señal de trompeta para se juntar las faces, este Fijodalgo Castellano -se adelantó de las otras gentes, é dando golpes en los enemigos, é -rescibiéndolos en todo su cuerpo, entró por fuerza en la batalla del -Rey Inglés, é abrazóse con su Estandarte Real, é vino con él al suelo: -é alli rescibió tan grandes feridas en la cabeza, que perdió las -fuerzas y el sentido, é fué preso por los Ingleses; pero consiguió el -fin de su voto por donde fué su parte vencedora. Este Pedro Fajardo -Castellano, y el otro Cévola Romano iguales me parece que fueron en los -propósitos, pues que ambos iban con deliberacion de rescebir muerte por -ayudar á su parte; pero el Castellano se mostró claro enemigo, porque -guerreando los contrarios fué como Caballero á complir su voto: el -Romano, como hombre encubierto, con simulacion fingida fue á complir -el propósito que no consiguió, porque mató á otro, é no al Rey que -pensó matar. Notorio es asimesmo en toda la Christiandad el paso que -Suero de Quiñones Caballero Fijodalgo sostuvo un año en la puente de -Orvigo, que es en el camino de Santiago, é como este Caballero envió -publicar con sus Farautes por las cortes de los Reyes é Señores de -la Christiandad, que qualquier Gentilhombre que por aquella puente -pasase avía de facer armas con él. Concurrieron á esta reqüesta muchos -Caballeros é Gentileshombres de diversas tierras, que en el paso de -aquella puente de Orvigo ficieron armas con este Caballero: en las -quales, é en todo otro acto de caballería que alli intervino, ningun -estrangero se esmeró ni ovo igual victoria de la que por las armas este -Fijodalgo Castellano ovo. ¿Qual de los Capitanes Romanos pudo pujar al -esfuerzo de Don Juan Ramirez, Comendador mayor de Calatrava, del noble -linage de Guzman? el qual mostraba tan grand ardideza en las batallas, -é tenia tanta destreza en el gobernar las armas, que el brazo desnudo, -el espada en la mano, esforzando los suyos, firiendo los enemigos, -venció muchas batallas de Moros: é con tanto esfuerzo acometia, é con -tal perseverancia duraba en los peligros, que como ageno de todo miedo -lo imprimia en los enemigos. - - - - - TITULO XV. - - _De Garcilaso de la Vega._ - - -Garcilaso de la Vega, Caballero de noble sangre é antiguo, criado desde -su menor edad en el oficio de las armas, en la mayor priesa de las -batallas tenia mejor tiento para facer golpe cierto en el enemigo: é -ni la multitud de las saetas, ni los tiros de las lanzas, ni los otros -golpes de los contrarios que le rodeaban, alteraban su continencia -para facer desconcierto en la manera de su pelear. De loar es por -cierto Oracio Teocles[20] Romano, que peleó en la puente Suhicia[21] -del Tiberi con los Toscanos, é los detovo peleando entretanto que se -derribaba el un arco de aquella puente, porque los Romanos fuesen -salvos; pero no es menos de estimar el esfuerzo deste Garcilaso, el -qual como viese que su gente estaba en punto de se perder, fuyendo de -la multitud de los Caballeros Moros que los siguian, este Caballero, -ofresciendo su vida por la salud de los suyos, tornó con grand esfuerzo -á los enemigos, é tomado un paso, los impidió peleando con ellos tanto -espacio, que su gente se pudo salvar que no peresciese.[22] Este -Caballero era hombre callado, sofrido, esencial, amigo de efectos, -enemigo de palabras, é tovo tal gracia, que todos los Caballeros de su -tiempo desearon remedar sus costumbres. - - [20] Cocles. - - [21] Sublicia. - - [22] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. V._ - - - - - TITULO XVI. - - _De Don Juan de Sayavedra._ - - -Don Juan de Sayavedra, Caballero Fijodalgo guerreó los Moros muchos -tiempos, é tan osado era en las batallas, que con menor número de gente -siempre osó acometer los enemigos, aunque fuesen muchos mas que los -suyos, é los venció muchas veces é desbarató. Gonzalo de Sayavedra su -hermano, en guerras de Moros é de Christianos ningun Romano pudo tener -mayor diligencia, ni mejor conoscimiento para ordenar las batallas, ni -en saber los lugares, ni en poner las guardas, y en todas las otras -cosas que para seguridad de las huestes se requiere saber á todo buen -Capitan: el qual fué tan discreto, é consideraba las cosas é los casos -que podian acaescer en las guerras, é las proveía de tal manera, -que nunca se halló que por defecto de su provision los de su parte -rescibiesen inconveniente. - - - - - TITULO XVII. - - _De Rodrigo de Narvaez._ - - -¿Quien fué visto ser mas industrioso ni mas acepto en los actos de -la guerra que Rodrigo de Narvaez, Caballero Fijodalgo, á quien, por -notables hazañas que contra los Moros fizo, le fué cometida la Cibdad -de Antequera, en la guarda de la qual, y en los vencimientos que -fizo á los Moros, ganó tanta honra y estimacion de buen Caballero, -que ninguno en sus tiempos la ovo mayor en aquellas Fronteras? Y es -de considerar, que como quiera que los Moros son hombres belicosos, -astutos é muy engañosos en las artes de la guerra, é varones robustos -é crueles, é aunque poseen tierra de grandes é altas montañas, é de -lugares tanto asperos é fragosos, que la disposicion de la misma tierra -es la mayor parte de su defensa; pero la fuerza y el esfuerzo destos -Caballeros, é de otros muchos Nobles é Fijosdalgo vuestros naturales, -que continuaron guerras con ellos, siempre los oprimieron á que diesen -parias á los Reyes vuestros progenitores, é se ofresciesen por sus -vasallos. E ni estos grandes Señores é Caballeros é Fijosdalgo de quien -aqui con causas razonables es hecha memoria, ni los otros pasados que -guerreando á España la ganaron del poder de los enemigos, no mataron -por cierto sus fijos, como ficieron los Cónsules Bruto é Torcato, ni -quemaron sus brazos, como fizo Cévola, ni ficieron en su propia sangre -las crueldades que repugna la natura, é defiende la razon; mas con -fortaleza é perseverancia, é con prudencia é deligencia, con justicia -é con clemencia, ganando el amor de los suyos, é seyendo terror á -los estraños, gobernaron huestes, ordenaron batallas, vencieron los -enemigos, ganaron tierras agenas, é defendieron las suyas. Yo por -cierto no vi en mis tiempos, ni leí que en los pasados viniesen -tantos Caballeros de otros Reynos é tierras estrañas á estos vuestros -Reynos de Castilla é de Leon por facer armas á todo trance, como ví -que fueron Caballeros de Castilla á las buscar por otras partes de -la Christiandad. Conoscí al Conde Don Gonzalo de Guzman, é á Juan -de Merlo: conoscí á Juan de Torres, é á Juan de Polanco, Alfaran de -Vivero, é á Mosen Pero Vazquez de Sayavedra, á Gutierre Quixada, é -á Mosen Diego de Valera; é oí decir de otros Castellanos que con -ánimo de Caballeros fueron por los Reynos estraños á facer armas con -qualquier Caballero que quisiese facerlas con ellos, é por ellas -ganaron honra para sí, é fama de valientes y esforzados Caballeros para -los Fijosdalgo de Castilla. Asimesmo supe que ovo guerra en Francia, -y en Nápoles, é en otras partes, donde concurrieron gentes de muchas -naciones, é fuí informado que el Capitan Francés ó el Italiano tenia -estonces por muy bien fornescida la Esquadra de su gente, quando podia -aver en ella algunos Caballeros Castellanos; porque conoscia dellos -tener esfuerzo é constancia en los peligros mas que los de otras -naciones. Ví tambien guerras en Castilla, é durar algunos tiempos; -pero no ví que viniesen á ella guerreros de otras partes: porque así -como ninguno piensa llevar fierro á la tierra de Vizcaya donde ello -nace; bien así los estrangeros reputaban á mal seso venir á mostrar su -valentia á la tierra de Castilla, dó saben que hay tanta abundancia -de fuerzas y esfuerzo en los varones della, que la suya será poco -estimada. Así que, Reyna muy Excelente, estos Caballeros, é Perlados, é -otros muchos naturales de vuestros Reynos, de que no fago aqui mencion -por ocupacion de mi persona, alcanzaron con sus loables trabajos que -ovieron, é virtudes que siguieron, el nombre de Varones Claros, de que -sus descendientes en especial se deben arrear, é todos los Fijosdalgo -de vuestros Reynos deben tomar exemplo para limpiamente vivir, porque -puedan fenescer sus dias en toda prosperidad, como estos vivieron é -fenescieron. Lo qual sin dubda todo hombre podrá facer sacudiendo de -sí malas aficiones é pensamientos torpes, que al principio prometen -dulzura, é á la fin paren tristeza é disfamia. Agora razon es facer -aqui memoria de algunos Perlados naturales de Castilla, que en mis -tiempos por su sciencia, méritos é virtudes subieron á grandes estados, -é tubieron grandes dignidades en la Iglesia de Dios. - - - - - TITULO XVIII. - - _Del Cardenal de Sant Sixto._ - - -Don Juan de Torquemada Cardenal de Sant Sixto fué hombre alto de -cuerpo, delgado, é de venerable gesto é presencia, natural de la Cibdad -de Burgos. Sus aguelos fueron de linage de los Judios convertidos á -nuestra Santa Fé Católica.[23] Aprendió Teología seyendo mozo, porque -tenia inclinacion á esta sciencia mas que á otra. Paresció en el -sosiego de su niñez que la natura le apartó de las cosas mundanas, -é ofresció á la Religion. Los dias de su adolescencia siguieron las -buenas costumbres que ovo en su mocedad, é los de la juventud á los de -la adolescencia: é así cresciendo en dias, siempre crescia en virtudes: -é segun paresció en la honestad é limpieza de su vida, quier procediese -de su complexion ó de su buen seso, siempre tovo tan fuerte resistencia -contra las tentaciones, que no pudieron corromper sus buenas -costumbres. Rescibió de su voluntad Avito é Orden de Santo Domingo. -Era observantisimo en su Religion. Aprendió en el estudio de París, -donde recibió el grado de Magisterio. Venido á Castilla con deseo de su -naturaleza, conoscida la sciencia é honestidad de su vida, fué elegido -por Prior de Sant Pablo de Valladolid, é despues fué Prior de Sant -Pedro Martir de la Cibdad de Toledo. Estando en aquel Monesterio con -propósito de facer alli asiento de su vida, los hados que llevan al que -quieren para que vaya á aquellas cosas que la providencia Divina tiene -ordenadas, rodearon las cosas en tal manera, que se levantó contra él -tal emulacion de persona de su Orden, que le forzó ir á Roma quando -fué quitada la cisma que ovo en la Iglesia entre el Papa Eugenio y el -que se llamó Felix, é llegó á tiempo que se avía de facer Congregacion -de Letrados en Roma para determinar algunas dubdas que de la cisma -pasada avian resultado. Para lo qual el Rey Don Juan acordó enviar -sus Embaxadores á Roma, entre los quales, porque era necesario enviar -grandes Letrados, conoscida la fama que este Religioso tenia de gran -teólogo, le envió mandar que se juntase con sus Embaxadores: el qual -obedesciendo al Rey lo fizo. En aquella Congregacion de Letrados cosa -maravillosa fué quanto se esmeró sobre todos los otros, así en las -dubdas que aclaró, como en la determinacion que fizo en las cosas que -ocurrieron: lo qual fizo crescer la fama que tenia de gran Letrado. E -porque la honestad de su vida se conformaba con la abundancia de su -sciencia, el Papa le fizo mucha honra, é á suplicacion del Rey Don Juan -le crió Cardenal. Fué avido en sus tiempos por tan gran teólogo, que -quando acaescia venir de qualquier parte de la Christiandad alguna -dubda ó qüestion de teología, todos se referian á la determinacion -que este Cardenal entre todos los otros teólogos ficiese. Era hombre -apartado, estudioso, manso é caritativo, y en su buena y honesta -vida mostró tener gracia singular, con la qual ganó honra para sí, -é dió exemplo á otros para usar de virtud. Deleytabase en las obras -del entendimiento: fizo una glosa del Psalterio devotisima, é otros -tractados é declaraciones de la Sacra Escriptura, muy provechosos é -doctrinales. Fundó en Roma á sus expensas el Monesterio de la Minerva: -reedificó asimesmo todo el Monesterio de Sant Pablo de Valladolid, é -tornólo en observancia: é fizo otras labores é reparos en Monesterios é -Casas de oracion. Estobo con grand honra en Roma despues que fué criado -Cardenal, hasta que murió de edad de ochenta años. - - [23] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. VI._ - - - - - TITULO XIX. - - _Del Cardenal de Sant Angelo._ - - -Don Juan de Carvajal Cardenal de Sant Angelo fué hombre alto de -cuerpo, de gesto blanco, y el cabello cano, é de muy venerable fermosa -presencia, natural de la Cibdad de Placencia, de linage de hombres -Fijosdalgo. Desde su menor edad continuó el estudio: fué grand Letrado -en derecho canónico é civil. Era hombre muy honesto é gracioso en -sus fablas. Quando propuso de tomar orden Eclesiástica fué á Roma, -donde conoscido por grand Letrado é hombre de honesta vida, el Papa -Eugenio le encargó negocios arduos, é le envió diversas veces en -embaxadas de grand importancia, en las quales guardó siempre su honra -é su conciencia, é dió la razon que hombre Letrado é discreto debia -dar. Fué proveído del Obispado de aquella Cibdad de Placencia dó era -natural; é viniendo de una embazada dó fué enviado al Concilio de -Basilea, conoscida su grand suficiencia en las cosas que alli negoció, -le fué dado el Capelo de Cardenal. Era hombre esencial, aborrescedor -de aparencias é de cerimonias infladas. Quanto mas fuía de la honra -mundana tanto mas le seguia. Nunca en sus votos publicos, ni fablas -privadas fué visto desviar punto de la justicia por aficion ni por -interese suyo ni ageno, ni fizo cosa que paresciese fuera de razon, ni -demandó que otro la ficiese. Despues que ovo la renta de aquel Obispado -de Placencia, la qual entendió ser necesaria para sostener su estado, -no pensó en gastar la vida cobdiciando riquezas; mas propuso vivir -obrando virtudes, é puso tales límites á la cobdicia, que se puede -bien decir averla vencido: porque no solamente dexó de procurar mas -renta de la que avía de su Obispado: mas cerró su deseo, é apartó de -sí la cobdicia de tal manera, que jamás quiso rescebir otras rentas -é dignidades que muchas veces le fueron ofrecidas: é de muchos é -grandes cargos que tuvo, é comisiones que le fueron fechas, donde por -razon pudiera aver grandes intereses, nunca rescibió, ni consintió -á sus oficiales rescebir interese pequeño ni grande. E en esta -manera, señoreando la cobdicia, señoreaba aquellos á quien señoreaba -la cobdicia, é ninguno osaba agraviarse de sus determinaciones, -conosciendo que carescian de aficion é interese. Reprehendia mucho -á los hombres que sobrándoles las rentas allende de lo necesario, -tenian el deseo de adquirir en infinito. Este varon supo bien quanta -fuerza suele facer á las veces el oro á la justicia, la qual teme -poco el criminoso quando con dinero piensa redemir su crimen. Conosció -asimesmo como todo Juez que toma, luego es tomado, é que no puede huir -de ser injusto ó ingrato: injusto, si por el don que rescibe tuerce -el derecho: ingrato, sinó le tuerce el favor de aquel que le dió: -é si face justicia ó la abrevia por lo que rescibió, puédese decir -vendedor de la justicia por precio. Conoscidos por este Perlado los -inconvenientes que del cobdiciar allende de lo necesario se siguen, ni -se atormentó cobdiciando ni se avergonzó demandando: é teniendo la -cobdicia tan subjecta, tenia la honra tan alta. Estaba continuamente -alegre, porque gozaba de la virtud de la templanza, avenidora de la -razon con el apetito. Era prudente é de grand entendimiento, que -son partes esenciales del anima, é las ovo por arte y esperiencia -de tiempos. Estas virtudes conoscidas en él, fué Legado del Papa á -la Provincia de Alemaña dos veces: y en estas sus Legaciones fizo, -determinó é declaró grandes fechos, é pacificó los Príncipes de -aquellas partes, é las Comunidades que estaban en discordia: é castigó -la heregía de los Boemios, é fizo otras singulares cosas en servicio -de Dios é augmentacion de la Fé Christiana. Otrosí por escusar el daño -grande que conosció recrescer á todas las gentes que pasaban el rio de -Tajo cerca de la cibdad de Placencia, movido con ferviente caridad, -fizo á sus grandes expensas la puente que hoy allí está edificada, que -se llama la puente del Cardenal, edificio muy notable. Puedese creer -deste Claro Varon que su buen seso le fizo aprender sciencia, é su -sciencia le dió saber, é su saber le dió esperiencia, é la esperiencia -le dió conoscimiento de las cosas, de las quales supo con prudencia -elegir las que le ficieron hábito de virtud: mediante la qual vivió -próspero ochenta años sin pasion de cobdicia, é con abundancia de lo -necesario, é murió con grand honra en la Cibdad de Roma. - - - - - TITULO XX. - - _Del Arzobispo de Toledo._ - - -Don Alonso Carrillo Arzobispo de Toledo, fijo de Lope Vasques de Acuña, -fué hombre alto de cuerpo, é de buena presencia. Era de los Fidalgos -é de limpia sangre del Reyno de Portugal. Su abuelo fué Caballero -Portugués, que vino á Castilla al servicio del Rey Don Juan el que fué -vencido en la batalla de Aljubarrota. Fué primero Obispo de Ciguenza, é -despues fué proveido del Arzobispado de Toledo á suplicacion del Rey -Don Juan. Rezaba bien sus horas: guardaba complidamente las cerimonias -que la Iglesia manda guardar. Fundó el Monesterio de San Francisco de -Alcalá, é comenzó á fundar otro Monesterio en la Villa de Brihuega. -Era hombre de gran corazon, é su principal deseo era facer grandes -cosas é tener grand estado, por aver fama é grand renombre. Tenia en -su casa Letrados é Caballeros é hombres de facion. Rescebia muy bien -é honraba mucho á los que á él venian, é tratábalos con buena gracia, -é mandábales dar grand abundancia de manjares de diversas maneras, -de los quales facia siempre tener su casa muy proveida, é tenia para -ello los oficiales é ministros necesarios, é deleytabase en ello. Sus -pensamientos deste Perlado eran muy mas altos que sus fuerzas, é su -grand corazon no le dexaba discernir, ni consentia medir su facultad -con las grandes empresas que tomaba, é desto se le seguian trabajos é -fatigas continuas. Era hombre franco, é allende de las dádivas que de -su voluntad con grand liberalidad facia, siempre daba á qualquier que -le demandaba, porque no sofria que ninguno se partiese dél descontento: -é por cierto la dádiva fecha con deseo de fama, é no con pensamiento -de razon, mas se puede decir mal fecho, que buen pensamiento: porque -aquel beneficio es carísimo que caresce de vanagloria. Verdad es que ni -nuestra benignidad se debe tanto cerrar que sea dura la comunicacion -de nuestros bienes, ni tanto abrir que con prodigalidad se derramen: -porque si del retener se sigue odio, del indiscreto derramar procede -tal mengua, que de necesario vienen los pródigos á poner las manos -en bienes agenos. Así que estos bienes temporales son buenos, é á lá -humana sociedad mucho aprovechan, quando son poseídos por varones de -prudencia, para que ni dañen á otros retiniéndoselos con avaricia, ni -pierdan al que los posee vertiéndolos con indiscrecion: porque tambien -parescen mal guardándose, como sin causa derramándose. Era hombre -belicoso, é siguiendo esta su condicion placiale tener continuamente -gente de armas, é andar en guerras é juntamientos de gentes. Insistía -mucho en la opinion que tomaba, é queriala proseguir aunque se le -representaban algunos inconvenientes: é como la opinion, sospecha é -afecion son cosas que muchas veces á los hombres desatinan, así este -Perlado, traído por alguna destas, procuraba siempre de sostener -parcialidades, donde se siguieron en sus tiempos algunas guerras en el -Reyno, en las quales acaescieron batallas campales, é otros recuentros -é fechos de armas. Era grand trabajador en las cosas de la guerra; -é quanto era amado de algunos por ser franco, tanto era desamado de -muchos por ser belicoso, seyendo obligado á Religion. Placíale saber -experiencias é propiedades de aguas é de yerbas, é otros secretos de -natura. Procuraba siempre aver grandes riquezas, no para tesoro, mas -para las dar é destribuir, y este deseo le fizo entender muchos años -en el arte del alquimia; é como quier que della no veía efecto, pero -creyendo siempre alcanzarla para las grandes hazañas que imaginaba -facer, siempre continuó: en la qual, é en buscar tesoros é mineros, -consumió mucho tiempo de su vida, é gran parte de renta, é todo quanto -mas podia aver de otras partes. E como vemos algunas veces que los -hombres deseando ser ricos se meten en tales necesidades que los facen -ser pobres, este Arzobispo, dando é gastando en el arte del alquimia, y -en buscar mineros é tesoros pensando alcanzar grandes riquezas para las -dar é destribuir, siempre estaba en continuas necesidades. E sin dubda -puedese creer, que si lo que deseaba tener este Perlado respondiera al -corazon que tenia, ficiera grandes cosas. Al fin, gastando mucho, é -deseando gastar mas, murió pobre y adeudado en la Villa de Alcalá de -edad de sesenta años, de los quales fué treinta é siete Arzobispo de -Toledo. - - - - - TITULO XXI. - - _Del Arzobispo de Sevilla._ - - -Don Alfonso de Fonseca Arzobispo de Sevilla fué hombre de mediana -estatura, bien proporcionado en las faciones de su rostro y en la -composicion de sus miembros, fijo del Doctor Juan Alfonso de Ulloa, -de linage de hombres Fijosdalgo del Reyno de Galicia. Era natural de -la Cibdad de Toro: tomó el apellido de su madre, que era de linage de -Fonseca. Era hombre de muy agudo ingenio, é de buen entendimiento, é -bien instruto en lo que requeria el hábito é profesion Eclesiástica -que tomó. El sentido de la vista tenia muy ávido é cobdicioso mas -que ninguno de los otros sentidos: é siguiendo esta su inclinacion, -placiale tener piedras preciosas, é perlas, é joyas de oro é de plata, -é otras cosas fermosas á la vista. Las cosas necesarias para el -servicio de su persona é para el arreo de su casa queria que fuesen -muy primas, é toviesen singularidad de perfeciones sobre todas las -otras, é deleytábase en ello. Era asimesmo muy limpio en su persona -y en su vestidura é trages, é reglado é muy ordenado en sus gastos. -Comenzando la edad de mancebo salió del Estudio, é vino al servicio del -Rey Don Enrique seyendo Príncipe, é fué su Capellan mayor, é por su -intercesion fué proveído del Obispado de Avila, é despues fué proveído -á dignidad de Arzobispo de Sevilla. Fablaba muy bien é con buena -gracia. Tovo gran lugar en la gobernacion del Reyno en tiempo del Rey -Don Juan, é del Rey Don Enrique su fijo. Quería tanto gratificar á los -que con él negociaban, que ninguno iba mal contento de su respuesta. -Era hombre muy astuto é diligente: daba buenos é prestos remedios á los -casos que acaescian: zelaba mucho la justicia, é la honra de la Corona -Real. Era tan agudo, que siempre inventaba grandes cosas. Procuraba -mucho la honra, é siempre queria tener el especial lugar cerca de los -Reyes, é ser único con ellos en sus fablas é retraimientos: é como -acaesce en las Cortes de los Reyes ser envidiados é odiosos aquellos -que mas cerca dellos están, este Arzobispo por esta singular acepcion -que procuraba siempre tener acerca del Rey Don Juan é del Rey Enrique, -é por la gran confianza que en aquellos tiempos le ficieron de algunos -arduos negocios que ocurrian, se le siguieron enemistades peligrosas -con algunos Grandes del Reyno, las quales por discurso de tiempo, -é con obras que fizo de amistad supo con buen juicio satisfacer de -tal manera que saneó el odio que dél fué concebido. Conoscidos los -grandes trabajos, así del espíritu como de la persona, que ovo en la -gobernacion del Reyno, le fué fecha merced por el Rey Don Juan de -las Villas de Coca é de Alahejos é otras grandes mercedes, de que -fizo casa é mayorazgo que dexó á su hermano. Tenia la cobdicia comun -que todos los hombres tienen de aver bienes temporales, é sabíalos -muy bien é con gran diligencia adquerir. Este Arzobispo edificó de -principio en aquella su Villa de Alahejos la Fortaleza que en ella -está hoy fundada. E como acaesce que algunos procurando las cosas que -desean se reputan mezquinos quando no las alcanzan, é serloían si las -alcanzasen; é otros hay que aborresciendo las cosas que piensan serles -dañosas, su buena fortuna les fuerza que las resciban, por la utilidad -que dellas se les ha de seguir: puédese creer deste Arzobispo, que -ovo tan buena fortuna acerca de estas cosas mundanas, que siempre se -le apartaba aquello que procuraba, si al fin le avía de ser dañoso; é -se le aparejaba lo que aborrescia, si al fin le avía de ser próspero. -Murió en honra é prosperidad en la su Villa de Coca conosciendo á Dios -como buen Perlado, é con devocion de Católico Christiano en edad de -cincuenta é cinco años. - - - - - TITULO XXII. - - _Del Obispo de Burgos._ - - -Don Alfonso de Santa Maria Obispo de Burgos fué hombre de buen cuerpo, -bien compuesto en la proporcion de sus miembros, tenia cara é persona -muy reverenda. Era fijo de Don Pablo Obispo de Burgos, el qual le -ovo en su muger legítima que tovo antes que entrase en la Religion -Eclesiástica. Este Obispo Don Pablo fué de linage de los Judios, é -tan gran sabio, que fué alumbrado de la gracia del Espíritu Santo, é -aviendo conoscimiento de la verdad, se convirtió á la nuestra santa Fé -Católica. Este Obispo Don Alfonso su fijo desde su mocedad fué criado -en la Iglesia, y en escuela de sciencia, é fué gran Letrado en Derecho -canónico é civil. Era asimesmo gran Filosofo natural: fablaba muy bien -é con buena gracia, ceceaba un poco, é su persona era tan reverenda é -de tanta autoridad que en su presencia todos se honestaban, é ninguno -osaba decir ni facer cosa torpe. Era ya tan acostumbrado en los actos -de virtud, que se deleytaba en ellos. Era muy limpio en su persona y -en las ropas que traía, y el servicio de su mesa é todas las cosas -que le tocaban facia tratar con gran limpieza, é aborrescia mucho los -hombres que no eran limpios: porque la limpieza exterior del hombre -decia él que era alguna señal de la interior; pero entendia aprovechar -poco la limpieza del cuerpo é de las ropas é de las muy limpias -vestiduras é aparatos, sinó se conseguian con ello la sinceridad de los -pensamientos, é la limpieza de las obras. Entre los Letrados que fueron -escogidos para enviar á un gran Concilio que se fizo en Basilea, este -Obispo seyendo Dean de Santiago fué uno de los nombrados á quien el Rey -Don Juan mandó ir en aquella embaxada[24]: en la qual, conoscida su -sciencia é la experiencia de sus letras é claras costumbres, ganó tan -gran fama, que estando en Roma, el Papa Eugenio le proveyó del Obispado -de Burgos, que era del Obispo Don Pablo su padre. Puesto en esta -dignidad guardó tan bien los preceptos que segun los sacros Canones é -Decretos debe guardar el Perlado, que fué exemplo de vida é doctrina -á todos los otros Perlados que fueron en su tiempo. Fué Embaxador al -Rey de Portugal por mandado del Rey Don Juan, é con la fuerza de sus -razones escusó la guerra, é concluyó la paz que por entonces ovo entre -estos dos Reynos. Era observantísimo en la orden é hábito que tomó. -Predicaba, confesaba, corregia, é usaba en su Diocesi de aquellas cosas -que Perlado es obligado á facer. Era limosnero, é ayudó con gran suma -á edificar el Monesterio de Sant Pablo de Burgos, é reedificó otras -Iglesias e Monesterios de su Obispado. Fué varon quito de cobdicias -temporales, é nunca se sintió en él punto de envidia. Decia él que no -podia ser alegre con sus bienes el que se atormenta con bienes agenos. -Era de espíritu humilde, é doctrinando con humildad, su doctrina era -mejor rescebida é de mejor fruto. Tornó de lengua Latina en nuestra -lengua vulgar ciertas obras de Séneca, que el Rey Don Juan le mandó -reducir. Era hombre muy estudioso, é deleytábase en platicar las cosas -de sciencia. Ovo una gran disputa con un Filósofo é Orador grande de -Italia, que se llamó Leonardo de Arecio, sobre la nueva traslacion que -fizo de las Eticas de Aristóteles, en la qual disputa se contienen -muchos é muy doctrinables preceptos. Fizo asimesmo algunos tratados -de Filosofia moral, é de Teología, provechosos á la vida, los quales -están hoy en la Capilla dó está enterrado en la Iglesia mayor de -Burgos. Aborrescia los loores que en presencia le decian; porque si la -consciencia acusa de dentro, poco decia él que aprovechan los loores de -fuera. E si el entendimiento humano es tan alto é generoso que pone sus -terminos cercanos á los del alto Dios, quien bien considerare los actos -exteriores deste Perlado conoscerá sin dubda que sus pensamientos -interiores mas participaban con las cosas celestiales, que con las -terrenales. Al fin, seyendo en edad de sesenta años, como propusiese ir -en romería de Santiago, aun en este su voto paresció ser bien acepto á -Dios; porque le dió gracia que fuese en salvo é cumpliese su romería: -la qual cumplida, é tornado á su Diocesi, finó conosciendo á Dios, é -dexando fama loable, é claro exemplo de vida. - - [24] _Con el Conde de Cifuentes. Vease el Título VIII._ - - - - - TITULO XXIII. - - _Del Obispo de Coria._ - - -Don Francisco Obispo de Coria fué hombre de pequeño cuerpo, é fermoso -de gesto: la cabeza tenia grande. Era natural de la Cibdad de Toledo: -sus abuelos fueron de linage de los Judios convertidos á la Fé -Católica. Desde su menor edad fué honesto, é tovo inclinacion á la -sciencia. Era cuerdo é de muy sotil ingenio. Muertos su padre é madre, -é quedando mozo, la vergüenza que padescia por falta de lo necesario -le constriñó salir de su tierra, é ir al Estudio de Lérida, donde -mostrando Gramática á otros, y él aprendiendo Filosofía, pobremente -pasó algun tiempo. Durante el qual ovo noticia de su habilidad la -Reyna Doña Maria de Aragon, hermana del Rey Don Juan, é porque le -placía mucho ver Castellanos dados á virtud, le tomó para su Capilla: -é á pocos dias, conoscido que tal ingenio no debia ser distraído del -estudio, proveyéndole de su limosna para cada año, le envió al Estudio -de París, donde aprendió por espacio de diez años: en los quales los -Rectores de aquel Estudio, veyendo que su grand sciencia é integridad -de vida suplian el defecto de su edad, le dieron grado de Magisterio, -que á otros tan mancebos no se acostumbra dar en aquel Estudio. Fué -muy grand predicador, é ceceaba un poco; é como quier que pequeño -de cuerpo, su órgano resonaba muy claro, é tenia singular gracia en -sermonar, tan bien en lengua Latina, como en la suya materna. Era -observantísimo en la orden Clerical que tomó. Sostovo muchas veces -conclusiones de Filosofía é Teología en el Estudio de París, y en Corte -Romana, y en otros Estudios generales, donde alcanzó honra é fama de -grand Teólogo. Era de vida honestísima, é no fué visto en ninguna -de sus edades jugar ni jurar. E como el entendimiento comprehende -las cosas universalmente, y el apetito las sigue, é la prudencia las -ordena, puédese creer deste Perlado, que ni fallesció en el entender, -ni erró en el elegir, ni menos desvió del verdadero juicio para las -discernir. Moviase á la obra virtuosa, no por el bien aparente, salvo -por el exîstente: era hombre justo, no por temor de la pena, mas -por amor de la justicia. Estando en Roma, un Cardenal que se decia -Deformo[25], varon muy notable, le rescibió en su casa, é visto por -experiencia lo que deste Claro Varon se decia por fama, le fizo su -Confesor, é al tiempo de su fin le estableció albacéa de su alma. Era -de vida tan clara, que jamás fizo cosa en secreto que sin repreension -no la pudiera facer en público. No suplicó jamás por Beneficio ni -Dignidad que oviese; mas su sciencia é su vida procuraban su provision -sin procuracion. Muerto aquel Cardenal, el Papa Pio le rescibió por su -Familiar, é le proveyó del Deanadgo de Toledo é de otros Beneficios: -é conoscida la gran fuerza que tenia en el razonar, le envió diversas -veces por Embaxador al Rey Don Luis de Francia, é al Rey Don Alfonso de -Aragon. Fué uno de los Teólogos escogidos que el Papa envió dos veces -á reducir los Boemios hereges, donde trabajó mucho el espíritu é la -persona en augmentacion de la Fé Católica. No tenia en tal estimacion -las cosas humanas, que le impidiesen la contemplacion de las divinas. -Ordenó algunos tratados de Filosofía é Teología, é Sermones de gran -doctrina: é aviendo consideracion del yerro grande en que caen aquellos -que sin autoridad del Sumo Pontífice presumen quitar Reyes é ponerlos, -ordenó un libro fundado por Derecho contra aquellos que facen division -en los Reynos, é presumen por su propia autoridad quitar un Rey é -poner otro. E nunca fué tan laborioso, que no pensase en las cosas de -Dios; ni tan ocioso, que no trabajase en utilidad del próximo. Estaba -ya habituado en vida tan recta é tan razonable, que aquella gracia -del libre arbitrio que le cupo siempre la exercitó en loor de aquel -que gela dió. El Rey Don Enrique Quarto le dió cargo de la embaxada -é procuracion suya é de sus Reynos en Corte Romana, y el Papa Sixto -le fizo su Datario, que es oficio de gran confianza, é le proveyó -del Obispado de Coria. E porque en la Cibdad de Génova acaescieron -grandes divisiones y escándalos de los que suelen acaescer entre -los de aquella Cibdad, el Papa, que era de aquella nacion Genovesa, -deseándolos pacificar, é conosciendo que el honesto vivir deste Perlado -le daba grand autoridad, le envió por su Legado á aquella Provincia: -el qual, conoscidos los deseos de los principales movedores, é dando -á cada uno las razones que entendió ser medicinales á su pasion, los -retraxo de las vias erradas que llevaban; é puestos en las verdaderas -que debian llevar, los amansó, é pacificó los escándalos, que estaban -aparejados á la destruicion de la tierra. Puestas en paz las cosas -de aquella Provincia, é vuelto á la Cibdad de Roma, estando para -ser creado Cardenal en edad de cincuenta é cinco años fenesció sus -dias, é tornó á la tierra tan virgen como salió della. E porque las -molestias é tentaciones en esta vida vienen á los hombres por diversas -maneras, á unos porque sean punidos, á otros porque sean corregidos, -ó porque tentados con alguna adversidad conoscan mejor á Dios, ó por -otros respectos notos á él, é innotos á ellos, puédese creer deste -Perlado, que así como fué amado de los buenos por ser gran persuasor de -virtudes, así por ser reprehensor de vicios fué aborrescido de algunos -malos, de cuyos mordimientos ovo molestias que sufrió é venció con -verdadera paciencia. Ciertamente quien considerare la vida deste Claro -Varon hallará ser ejemplo é doctrina para todo hombre que quisiere bien -vivir: porque ni esta opinion que tenemos de linage le sublimó, ni la -compostura del cuerpo, ni las riquezas le ficieron Claro Varon, ni -menos se puede decir que la fortuna le fué favorable para alcanzar la -honra y estimacion grande que ovo; mas la perseverancia que tovo en la -vida virtuosa le abrió puerta para entrar en grandes lugares, é le fizo -aver acepcion cerca de grandes Señores, é para aver la honra que le dió -claro nombre. - - [25] _Acaso deberá decir_ de Fermo. - - - - - TITULO XXIV. - - _Del Obispo de Avila._ - - -Don Alfonso Obispo de Avila fué hombre de mediana estatura, el cuerpo -espeso, bien proporcionado en la compostura de sus miembros: tenia la -cabeza grande, y el gesto robusto, el pescuezo corto. Era natural de -la Villa de Madrigal, de linage de Labradores. Desde su niñez tovo -inclinacion á la sciencia, é cresciendo en dias, cresció mas en -deseo de aprender. Era hombre agudo é de gran memoria: ovo principios -en Filosofia é Teología: aprendió en el Estudio de Salamanca, donde -recibió habito Clerical. Fué observantísimo en la Orden que rescibió, -é de edad de veinte y cinco años ovo el grado de Magisterio: é tanto -resplandescia en sciencia y en vida honesta, que como quier que avía -otros de mayor edad, é de gran suficiencia, pero por sus méritos fué -elegido para leer las Cátedras de Teología é Filosofia: é tovo gran -continuacion é perseverancia en el estudio, tanto que el tiempo que se -pasaba siempre lo tenia presente, porque gozaba en la hora presente de -lo que en la pasada avia deprendido. Tovo muchos discípulos, é despues -que fué Maestro nunca falló mostrador; porque ni se escusó jamás de -aprender, ni fué acusado de aver mal aprendido. El Papa, movido por la -habilidad interior deste Claro Varon, mas que por suplicacion exterior -de otro, le proveyó de Maestre-escuela de Salamanca. Seyendo gran -Maestro en Artes é Teología se dispuso á aprender Derecho canónico é -cevil, é fué en aquellas facultades bien instruto: é tan grande era la -fama de su saber en todas sciencias, que estando en aquel Estudio duró -gran tiempo que le venian á ver hombres doctos, tambien de los Reynos -estraños, como de los Reynos de España. Cierto es que ningun hombre, -dado que viva largos tiempos, puede saber la perfeccion é profundidad -de todas las sciencias: é no quiero decir que este sabio Perlado las -alcanzó todas; pero puédese creer dél, que en la sciencia de las Artes, -é Teología, é Filosofia natural é moral, é asimismo en el arte del -Astrología é Astronomía no se vido en los Reynos de España, ni en otros -estraños se oyó aver otro en sus tiempos que con él se comparase. Era -hombre callado, é resplandescia mas en él la lumbre de la sciencia, -que el florear de la lengua. Fué á Roma, donde sostubo conclusiones de -gran sciencia, é alcanzó fama de varon muy sabio, é fué mirado por el -Papa é por todos los Cardenales como hombre singular en la Iglesia -de Dios. Fizo muchos tratados de Filosofia é Teología, y escribió -sobre el texto de la Sacra Escriptura una muy copiosa declaracion é -de gran doctrina, que está hoy en el Monesterio de Guadalupe, y en el -Estudio de Salamanca: en la qual verá quien bien la mirare quanto este -Perlado abundaba en todas sciencias, é como es verdad lo que dél aqui -se predica. El Rey Don Juan, que era un Príncipe á quien placia oír -lecturas, é saber declaraciones é secretos de la Sacra Escriptura, le -tuvo cerca de sí, é le fizo de su Consejo, é suplicó al Papa que le -proveyese del Obispado de Avila. Duró Perlado en aquel Obispado seis -años, é murió de edad de cincuenta é cinco, conosciendo á Dios, é con -fama del mas sabio hombre que en sus tiempos ovo en la Iglesia de Dios. - - - - - TITULO XXV. - - _Del Obispo de Córdova._ - - -Don Tello Obispo de Córdova fué hombre alto de cuerpo, bien -proporcionado en la compostura de sus miembros, y el rostro tenia -honesto: era natural de una Villa que se dice Buendia, de linage de -Labradores. Desde su menor edad tovo gran deseo á la sciencia: é -como quier que le menguaba lo necesario para continuar el estudio, -pero la voluntad que tenia de aprender le llevó á las Escuelas de -Salamanca, confiando mas en la providencia de Dios, que suele acorrer -á los buenos deseos, que en la facultad suya, ni de otro ninguno que -le ayudase. Aprendió en un Colegio de Salamanca donde muestran á -los pobres por amor de Dios. Fué buen Letrado en Derecho canónico, -y en aquella facultad le fué dado grado de Doctor. Eligió el hábito -Clerical, é guardó muy bien aquellas cosas que la Iglesia estatuyó -que guardasen los buenos Clérigos. Por sus méritos fué proveído del -Arcedianadgo de Toledo, é de otros Beneficios en la Iglesia de Dios: é -como este Claro Varon se vido con gran renta, é puesto ya en la edad -que demanda reposo, retráxose á la Iglesia de Toledo á servir á Dios -en aquella Dignidad que tenia. Era hombre á quien movia mas la caridad -para distribuir, que la cobdicia para ganar. Compadesciase de los -miserables, é veces con el consejo, veces con el consuelo, é tambien -con su limosna, allí dó era necesario los consolaba é remediaba; -porque creía que estos bienes temporales no se dieron mas para poseer, -que para destribuir. Su deseo era facer, obras de misericordia, é -poniéndolas en obra sacaba todos los años cierto número de cativos -Christianos de tierra de Moros: y en esto, y en casar huerfanas é -socorrer pobres gastaba su pensamiento é toda la renta que tenia, -reputando á pecado si de un año le quedase algo para otro. Y esto fizo -complidamente y con tanta diligencia, que sin dubda se puede decir que -fué leal despensero de sus bienes para los destribuir á voluntad del -que gelos dió: porque hervia tanto en la virtud de la caridad, que -de lo necesario á su persona propria no curaba tanto, quanto pensaba -en socorrer la necesidad agena. E porque fué informado que por falta -de una torre que no avía en un termino cerca de la Cibdad de Alcalá -la Real perescian algunos Christianos en las guerras que en aquellas -partes tienen con los Moros, este Perlado envió á la edificar á sus -proprias expensas en el lugar é forma que le fué dicho ser necesaria -al bien é defensa de aquella tierra. Otrosí, visto que algunos hombres -perescian en el rio de Guadarrama, que pasa por el camino que va desde -la Cibdad de Toledo á la Villa de Torrijos, este Claro Varon edificó -la puente que hoy allí está edificada, y escusó los inconvenientes que -todos los años por falta della en el paso de aquel rio se recrescian: -en la qual obra este Perlado usó de tal magnanimidad, que como -viese la dificultad que algunas personas particulares ponian en la -contribucion de lo necesario para aquel edificio, no consintió que -ninguno contribuyese cosa alguna para él, salvo él solo acordó de lo -facer á sus expensas. Y en esta liberalidad nos dió á conoscer quanto -mas el virtuoso se deleyta en el gastar, que el avariento pena en el -guardar. La Reyna Doña Isabél, que tenia un singular deseo de proveer -en las Iglesias de sus Reynos de personas notables, suplicó al Papa -que proveyese á este Claro varon del Obispado de Córdova: el qual fué -proveído de aquella Iglesia, é mediante los ruegos y exortaciones que -de parte de la Reyna le fueron fechas aceptó la provision que el Papa -le fizo de aquella Dignidad: é dentro del año que fué proveído por -Perlado de aquella Iglesia fenesció en esta vida, con testimonio cierto -de aver ganado la otra, en edad de setenta años. - - - - - TITULO XXVI. - - _De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna nuestra Señora._ - - -Muy excelente Reyna y Señora. Por cierto se debe creer que tambien -se loára un fecho Castellano, como se loa un fecho Romano, si oviera -escriptores en Castilla que supieran ensalzar en escriptura los fechos -de los Castellanos, como ovo Romanos que supieron sublimar los de su -nacion Romana: así que imputarémos la negligencia á los escriptores que -no escribieron, mas no imputarémos por cierto á los Castellanos que no -ficieron actos de virtud en todas las cosas donde ella exercitada suele -relucir. E por tanto el noble Caballero Fernan Perez de Guzman dixo -verdad, que para ser la escriptura buena é verdadera, los Caballeros -debian ser Castellanos, é los escriptores de sus fechos Romanos. - - - - - NOTA. - - -_En ninguna ediccion se hallan colocadas las Cartas de Pulgar -cronológicamente. En esta se advertirá al principio de algunas el -año en que parece se escribieron: la fecha de otras no se ha podido -averiguar. Tambien se notará las que faltan en la primera ediccion._ - - - - - LETRAS - - DE FERNANDO DE PULGAR. - - - - - LETRA I. - - _Contra los males de la vejez._ - - -Señor Doctor Francisco Nuñez, Físico: Yo Fernando de Pulgar, Escrivano, -paresco ante vos é digo: que padesciendo gran dolor de la hijada y -otros males que asoman con la vejez, quise leer á Tulio _de Senectute_, -para aver dél para ellos algun remedio: é no le dé Dios mas salud al -ánima de la que yo fallé en él para mi hijada. Verdad es que dá muchas -consolaciones, é cuenta muchos loores de la vejez; pero no provee de -remedio para sus males. Quisiera yo fallar un remedio tan solo mas por -cierto, señor Físico, que todas sus consolaciones: porque el conorte -quando no quita dolor, no pone consolacion; é así quedé con mi dolor, -é sin su consolacion. Quise ver eso mismo el segundo libro que fizo de -las Qüestiones Tusculanas, donde quiere probar que el sabio no debe -aver dolor; é si lo oviere, lo puede desechar con virtud. E yo, señor -Doctor, como no soy sabio, sentí el dolor, é como no soy virtuoso, no -le puedo desechar, ni le desechára el mismo Tulio, por virtuoso que -fuera, si sintiera el mal que yo siento: así que para las enfermedades -que vienen con la vejez hállo que es mejor ir al Físico remediador, que -al Filósofo consolador. Por los Cipiones, por los Metelos é Fabios, é -por los Trasos, é por otros algunos Romanos que vivieron é murieron en -honra, quiere probar Tulio que la vejez es buena; é por algunos que -ovieron mala postrimería probaré yo que es mala, y daré yo mayor número -de testigos para prueba de mi intencion, que el señor Tulio pudo dar -para en prueba de la suya. Uno de los quales presento al mismo Tulio, -el qual sea preguntado de mi parte: ¿Quándo Marco Antonio su enemigo -le cortó la mano é la cabeza, quál quisiera mas, morir de calenturas -algunos años antes, ó morir como murió viejo é de fierro algunos años -despues? Bien creo yo que aquellos Romanos que alega ovieron honrada -vejez; pero tambien creo que el señor Tulio escribió las prosperidades -que ovieron, é dexó de decir las angustias é dolores que sintieron, -é sienten todos quantos mucho viven. Sabio y honrado fué Adán; pero -sus dos fijos vido homicida el uno del otro. Justo fué Noé; pero vido -perescer el mundo, y él andubo á la tormenta de las aguas, é vídose -descubierto y escarnecido de su fijo. Abraham amigo fué de Dios; pero -desterrado andubo de su tierra, é sufriendo angustias por moradas -agenas. Isaac la vejez le fizo ciego, é vivió vida atribulada por la -discordia de sus dos hijos. Rico fué Jacob é honrado; pero sus fijos -le vendieron al fijo que mas amaba, y en ciento é treinta años confesó -que avía pocos é malos. David persecuciones ovo muchas, é graves -disensiones dentro de su casa, que es doblado tormento. El viejo Elí, -Sacerdote, sus dos fijos supo ser muertos en la batalla, y el Arca del -Testamento tomada de los enemigos. Estos de quien estas cosas se leen -Patriarcas fueron, é muy amigos de Dios, mucho mas por cierto que los -Metelos ni los Fabios de Roma; ¿pero quién quita que en los muchos años -que vivieron ovieron lugar todas estas persecuciones que sintieron? No -acabariamos de contar, porque son muchos: é aun diria que todos por -vivir mucho ovieron en sus postrimeros dias grandes tormentos, allende -de los dolores corporales que les acarrea la vejez. Ni por eso quiero -yo comparar á nuestra vida é trabajos la vida é tentaciones destos -Patriarcas, ni de los Santos é Mártires que alumbrados del Espíritu -Santo sufrieron virtuosos martirios é persecuciones; porque aquello fué -por otros misterios de Dios obrados en aquellos que fueron sus amigos, -por experimentar en ellos la virtud de la fé, de la paciencia, é de la -costancia para exemplo de nuestra vida; pero digo que quando aquellos -sintieron los trabajos de la vejez ¿quánto mas lo sentirán los que -no pudieron alcanzar la gracia que ellos alcanzaron? Job nos condena -á pena de vivir pocos dias, é de sufrir muchas lacerias: la qual -sentencia se executa cada dia en cada uno de nosotros, especialmente en -los viejos; porque veo que continuamente padecemos dolores, dolencias, -muertes de propinquos, necesidades que tomamos, otras que se nos -vienen sin llamar, segun y en la manera que Job lo pronunció por su -sentencia: iten mas, pobreza amiga é mucho compañera de la vejez. E -porque loa eso mismo Tulio la vejez de templada, porque se aparta de -luxuria é de los otros excesos de la mocedad, sea preguntado ¿si usan -los viejos desta templanza porque no pueden, ó porque no quieren? -Dígolo, señor Físico, porque á vos y á otros hombres honrados viejos he -oído loar esta templanza, é loar é deleytarse tanto en la destemplanza -de su mocedad pasada, que paresce faltar la obra porque falta el -poder, que está ya tan seco, quanto está verde el deseo para la obra -si pudiese: así que no sé yo como loemos de templado al que no puede -ser destemplado. E si el viejo quiere tornar á usar de las luxurias -que dexó con la mocedad, ya vedes, señor Doctor, quan hermoso le está -andar envuelto en las cosas que su apetito le tienta, é su fuerza -le niega. Loa tambien la vejez porque está llena de autoridad é de -consejo: é por cierto dice verdad; como quiera que yo he visto muchos -viejos llenos de dias é vacíos de seso, á los quales ni los años dieron -autoridad, ni la experiencia pudo dar doctrina, é ser corregidos de -algunos mancebos. E si algunos viejos hay que sepan, aun estos dicen: -Si supiera quando mozo lo que agora sé quando viejo, otramente oviera -vivido: de manera que si el mozo no face lo que debe porque no sabe, -menos lo face el viejo, porque no puede. Loa tambien el señor Tulio la -vejez porque está cerca de ir á visitar los buenos en la otra vida: é -desta visitacion veo yo que todos huímos, é huyera asimismo Tulio sinó -le tomáran á manos, é le enviaran su camino á facer esta visitacion -que mucho loó, é poco deseó. Porque hablando en su reverencia, uno -de los mayores males que padece el viejo es el pensamiento de tener -cercana la muerte, el qual le face no gozar de todos los otros bienes -de la vida; porque todos naturalmente querriamos conservar este sér, -y esto acá no puede ser; porque quanto mas esta vida crece, tanto mas -descrece: é quanto mas anda, tanto mas va á no andar. Y lo mas grave -que yo veo, señor Doctor, es que si el viejo quiere usar como viejo, -huyen dél; si como mozo, burlan dél. No es para servir, porque no -puede: no para ser servido, porque riñe: no para en compañia de mozos, -porque el tiempo les apartó la conversacion: menos le pueden convenir -los viejos, porque la vejez desacuerda sus propósitos. Comen con pena, -purgan con trabajos: enojosos á los que los menean: aborrescibles á -los proquinquos si son pobres, porque tardan en morir: aborrescibles -si son ricos é viven mucho, porque tarda su herencia. Disformánseles -los ojos, la boca, é las otras faciones é miembros: enflaquescenseles -los sentidos, é algunos se les privan: gastan, no ganan: fablan mucho, -facen poco: é sobre todo la avaricia, que les crece juntamente con los -dias, la qual dó quier que asienta ¿qué mayor corrupcion puede ser en -la vida? Así que, señor Físico, no sé yo que pudo hallar Tulio que loar -en la vejez, heces é horrura de toda la vida pasada, la qual le hace -hábile para recebir qualquier dolencia de hijada, con sus adherencias. -E si alguna edad de la vida halló digna de loor (lo que niego) debria -á mi parescer loar la mocedad, antes que la vejez; porque la una es -fermosa, la otra fea: la una sana, la otra enferma: la una alegre, la -otra triste: la una inhiesta, la otra caída: la una recia, la otra -flaca: la una dispuesta para todo exercicio, la otra para ninguno, sinó -para gemir los males que cada hora de dentro é de fuera nascen. E por -tanto, señor Físico, sintiendome muy agraviado de las consolaciones -é pocos remedios de Tulio _de Senectute_, como de ningunas é de -ningun valor, apelo para ante vos, señor Francisco de Médicis, é pido -los emplastos necesarios _sæpe, & instantive_: é requieroos que me -remedieis, é no me consoleis. Valete. - - - - - LETRA II. - - _Para un Caballero que fué desterrado del Reyno._[26] - - [26] _Se puede presumir que se escribió reynando todavía - Enrique IV._ - - -Señor: Los que bien os desean querrian fablar luego en vuestro negocio: -yo, Señor, pienso ser de calidad, que procurándolo agora se hará tarde, -lo que dexándose un poco se puede facer temprano: é por tanto creed que -se face mucho porque se dexa agora de facer algo. Y no os maravilleis, -que dolencias hay que sana el tiempo sin medecina, y no el Físico con -ella: vos, Señor, teneis acá tales Físicos, que no faltará diligencia -quando vieren oportunidad. Digoos, Señor, mi parescer, porque con -quatro cosas somos obligados de ayudar á los señores é amigos, con -la persona, con la hacienda, con la consolacion, é con el consejo, -ó con la que destas tuvieremos, y el amigo oviere de menester. Vos, -Señor, no aveis necesario de mí ninguna destas, ni aun se hallan en -todos hombres, especialmente las tres dellas: porque muchos tienen -personas para ayudar; pero no tienen ánimo para las disponer: otros -tienen hacienda para dar; pero fallesceles corazon para la aventurar: -algunos querrian consolar; pero no saben. El consejar es muy ligero -de facer, porque qualquiera, por nescio que sea, presume dar consejo; -é aun muchos se convidan con él, porque cuesta poco, é también porque -nuestra humanidad nos trae naturalmente á ello, condoliendose de lo -que al próximo vemos padescer: é no pudiendo por agora faceros otra -ayuda sinó la del consejo, que es mas varata que las otras, me parece -lo que arriba digo. Entretanto, porque la obra de los Físicos de acá -aproveche con vuestro buen regimiento de allá, os pido por merced, -que considereis que en todos los tiempos ovo destierros de personas -mayores, iguales, é menores que vos, en las quales ovo algunas que la -causa de su destierro fué comienzo de su prosperidad. En su destierro -vido Moysen á Dios: en su destierro salvó á Roma Marco Camilo: el -destierro de Tulio fué causa de su prosperidad, é otros muchos en -diversas maneras rodeadas por la providencia Divina: é así placerá -á Dios que deste vuestro surtirá cosa tan próspera, que no querais -no aver seido desterrado; porque Dios es aquel que despues de la -adversidad dá prosperidad, é despues de muchas lágrimas é tristeza -acostumbra derramar su misericordia. Direis vos, Señor, que este no es -consejo, sinó consuelo, é aun no de los mejores, é podriadesme llamar -consolador de espera. Vamos, pues, al remedio, que á mí paresce ser el -verdadero. Pensad, Señor, dentro de vos mismo en vuestras culpas é -ofensas fechas á Dios, é si fueredes buen juez, fallareis que os suelta -mas de la mitad de lo que le debeis. E si junto con este pensamiento -os meteis poco á poco por aquella contricion adelante, y la dexais -derramar por todas las venas é arterias fasta que llegue al corazon que -os le pase de parte á parte, y os apretais con ella fasta que os faga -bien sudar, daos por sano é alegre; porque jamás fué ninguno puramente -contrito, que no fuese piadosamente oído. Sant Matéo en su Evangelio -dice de una muger, que entre grand multitud dó estaba Nuestro Señor -pudo tocarle en la falda para que la sanase del fluxo de la sangre que -padescia: é dice que sintió Nuestro Señor salir de sí virtud con que -sanó aquella muger: é no le llegando los pies á tierra (tan apretado -iba de gente) preguntó ¿quién me tocó? Yo creo, Señor, que dado que -la Iglesia esté llena de gente, é aunque muchos estemos de rodillas; -pero pocos tocamos con la verdadera contricion en la falda de Nuestro -Señor, para que salga dél la virtud de su piedad que nos sane de la -sangre, que son los pecados, como fizo á aquella buena dueña: ca si lo -hiciesemos como ella lo fizo, tan sanos quedariamos como ella quedó. -Así que, Señor, toquemos á Nuestro Señor en la falda con la contricion, -é acorrernos ha en el alma con la piedad: toquemosle con el afecion é -remediará nuestra aflicion: toquemosle con las lágrimas, é no dubdeis -que nos responda con la misericordia, con el remedio, con el alegria, é -generalmente con todo lo que ovieremos necesario. Gemia David, é regaba -con lagrimas su cama é su estrado en sus destierros é adversidades, é -confiando en aquella su verdadera contricion decia: Tú, Señor, eres -aquel que me restituirás mi heredad: é así gela restituyó, é restituirá -á todo contrito. Sin dubda creed, Señor, que el mas cierto combate -para tomar la piedad de Dios es la humildad é contricion nuestra. -Sentencia é muy terrible fué dada contra Acab; pero su contricion la -fizo revocar. Sentencia de muerte fué dada contra Ezechias pero su -contricion la fizo prorrogar: é así creed que se revocará la vuestra, -si aveis la contricion que los otros ovieron; é sino se revocare, -creed que no sudastes bien. Tornad otra vez á la verdadera contricion -pura, sin otro pensamiento ni esperanza de hombres, sinó en solo -Dios, é luego avreis el reparo que esperais: porque ni él quiere otro -sacrificio para ser aplacado, ni á vos queda otro consejo para ser -remediado. E no os empacheis aunque vais á él tarde. Dígolo porque -muchos son los que despedidos ya de todo el remedio de los hombres, -se tornan á Dios en sus necesidades, y en las tales suele él mostrar -su fuerza Divina, quando se experimentó nuestra flaqueza humana, no -mirando la poca cuenta que dél en el principio de nuestras cosas -fecimos, é debieramos aver fecho. El Rey Vencislao de Hungría, echado -de su tierra, desamparado ya de todos los que le servian, dixo así: La -fiucia que tenia en estos hombres me ocupaba aquella pura esperanza -que debia tener en Dios: agora que toda entera la pongo en él, por -fe tengo que me remediará. E así le remedió; porque en poco espacio -fué restituído en su tierra y en su honra. Si cuerdo soi, desta vez -creereis tener parte en Dios, pues os tienta: de la qual tentacion, -allende de lo conoscer mas é mejor de aqui adelante, creo quedareis tan -buen maestro, que jamás sereis contra él, aunque el Rey os lo mande; -ni contra el Rey, aunque vuestro Señor lo quiera. Verdad es que la -costumbre mala é perversa de nuestra tierra es en contrario, é desto -vienen en ella las turbaciones que vemos. Porque teneis espacio para -leer vos embio esta: leedla, aunque es prolija. Valete. - - - - - LETRA III. - - _Para el Arzobispo de Toledo._[27] - - [27] _D. Alonso Carrillo. Año de 1475._ - - -_Clama, ne cesses_, dice Isaías, muy reverendo Señor: é pues no vemos -cesar este Reyno de llorar sus males, no es de cesar de reclamar á -vos, que dicen ser causa dellos. ¿Poca cosa os parece, dice Moysén -á Coré é sus sequaces, averos Dios elegido entre toda la multitud -del pueblo para que le sirvais en el Sacerdocio, sinó que en pago de -su beneficio le seais adverso escandalizando el pueblo? Contad, muy -reverendo Señor, vuestros dias antiguos, é los años de vuestra vida -considerad. Considerad asimismo los pensamientos de vuestra ánima, é -fallareis que en tiempo del Rey Don Enrique vuestra casa receptáculo -fué de Caballeros airados é descontentos, inventora de ligas é -conjuraciones contra el Ceptro Real, favorescedora de desobedientes é -de escándalos del Reyno; é siempre vos avemos visto gozar en armas é -ayuntamientos de gentes, muy agenos de vuestra profesion, enemigos de -la quietud del pueblo. E dexando de recontar los escándalos pasados que -con el pan de los diezmos aveis sostenido, el año de sesenta é quatro -contra el Rey Don Enrique se fizo aquel ayuntamiento de gente, que -todos vimos ser el primero acto de inobediencia clara, que vuestra -Señoría seyendo cabeza é guiador, sus naturales le osaron mostrar. -Aquel quasi amansado por la sentencia que en Medina se ordenaba, -vuestra muy reverenda Señoría se tornó á ayuntar con el Rey: é luego á -pocos dias acordó de mudar el propósito, é se juntar con el Príncipe -Don Alfonso, faciendo division en el Reyno alzándole por Rey. Estas -mudanzas, tantas y en tan poco espacio de tiempo por Señor de tan gran -dignidad fechas, no en pequeña injuria de la persona é de la dignidad -se pudieron facer. Durante esta division si se despertó la maldad de -los malos, la cobdicia de los cobdiciosos, la crueldad de los crueles, -é la revelion de los inobedientes, vuestra muy reverenda Señoría lo -considere bien, é verá quan medicinal es la Sacra Escriptura, que nos -manda por Sant Pedro obedescer á los Reyes, aunque disolutos, antes -que facer division en los Reynos; porque la corrupcion é males de la -division son muchos, é mas graves sin comparacion que aquellos que -del mal Rey se pueden sufrir. Con gran vigilancia vemos á vuestra -Señoría procurar que vuestros inferiores os obedescan é sean subjetos. -Dexad pues por Dios, Señor, á los subjetos de los príncipes, no los -alboroteis, no los levanteis, no los mostreis sacudir de sí el yugo de -la obediencia, la qual es mas aceptable á Dios que el sacrificio. Dexad -ya, Señor, de ser causa de escándalos é sangres: ca si á David por -ser varon de sangres no permitió Dios facer la casa de oracion ¿como -puede vuestra Señoría en guerras dó tantas sangres se han seguido en -volveros con sana consciencia en las cosas Divinas que vuestro oficio -Sacerdotal requiere? Contagioso é muy irregular exemplo toman ya los -otros Perlados desta nuestra España veyendo á vos el principal ser -el principal de todas las armas é divisiones. No pequeis por Dios, -Señor, ni fagais pecar: ca la sangre de Geroboan de la tierra fue -desarraygada por este pecado. Dexad ya, Señor, de revelar, é favorescer -rebeldes á sus Reyes é Señores: que el mayor denuesto que dió Nabal -á David, fué que era aírado é desobediente á su señor. Hierusalen -é todas aquellas tierras, segun cuenta el historiador Josepho, en -caída tal vinieron quando los Sacerdotes, dexado su oficio Divino, se -mesclaron en guerras y en cosas profanas. E pues vuestra dignidad vos -fizo padre, vuestra condicion no os faga parte, é no profaneis ya mas -vuestra persona, religion é renta, que es consagrada, é para sus cosas -pías dedicada. Gran inquisicion fizo Achimelech, Sacerdote, antes que -diese el pan consagrado á David, por saber primero si la gente que lo -avía de comer eran limpios. Pues considere agora bien vuestra Señoría -de consideracion espiritual si son limpios aquellos á quien vos lo -repartís, é como, é á quién, ó por qué se lo dais, é á quién se debia -dar, é como sois transgresor de aquel santo decreto que dice: _Virum -catholicum præcipue Domini Sacerdotem_. Cansad ya por Dios, Señor, -cansad, y á lo menos aved compasion desta atribulada tierra, que piensa -tener Perlado, é tiene enemigo. Gime y reclama porque tovistes poderío -en ella, del qual á vos place usar, no para su instrucion como debeis, -mas para su destruicion como faceis: no para su reformacion como sois -obligado, mas para su deformacion: no para doctrina y exemplo de paz -é mansedumbre, mas para corrupcion y escándalo é turbacion. ¿Para qué -vos armais, Sacerdote, sinó para pervertir vuestro hábito é religion? -¿Para qué os armais, padre de consolacion, sinó para desconsolar, é -facer llorar los pobres é miserables, é para que se gocen los tiranos -é robadores é hombres de escándalos é sangres con la division continua -que vuestra Señoría cria é favoresce? Decidnos, por Dios, Señor, si -podrán en vuestros dias aver fin nuestros males? ¿ó si podrémos tener -la tierra, en vuestro tiempo sin division? Catad, Señor, que todos los -que en los Reynos é Provincias procuraron divisiones, vidas é fines -ovieron atribuladas. Temed pues por Dios la caída de aquellos cuya -doctrina quereis remedar, é no trabajeis ya mas este Reyno; ca no hay -só el Cielo Reyno mas deshonrado que el diviso. Lea vuestra Señoría -á Sant Pedro, cuya orden recebistes, é hábito vestís, é aved alguna -caridad de la que os encomendó que hayais, é basteos el tiempo pasado á -voluntad de las gentes. Sea el por venir á voluntad de Dios; que hora -es ya, Señor, de mirar dó vais, é no atrás dó venís. No querais mas -tentar á Dios con tantas mudanzas: no querais despertar sus juicios, -que son terribles y espantosos: y pues vos eligió Dios entre tanta -multitud para que le sirvais en el Sacerdocio, en retribucion de su -beneficio no le escandaliceis el pueblo, según fueron las primeras -palabras desta Epístola. - - - - - LETRA IV. - - _Para un Caballero su amigo de Toledo._[28] - - [28] _Parece escrito el año 1478._ - - -Señor: Dixéronme que vuestras enfermedades os han mucho enflaquecido, é -no me maravillo; porque si la edad que abaxa nunca arriba sin dolencia -¿quánto mas fará con ella? E vemos que las enfermedades avidas derredor -de los sesenta, quando ya tanta gracia nos ficieren que no nos lleven, -otorgannos la vida con condicion que parezcámos de setenta, é que -vivamos con ay continuo. La Reyna Isis en la tierra de los Indios -que conquistó falló una Isla llamada Barac, dó mataban los viejos -comenzando á adolescer, porque no viviesen con pena. No apruebo esta -costumbre, porque ni la Fé, ni la natura la consienten; pero conozco -viejos que querrian vivir en aquella Isla, por no esperar la hora de la -muerte penando todas las horas de la vida. A mí paresce que así como -facemos provision en verano para sufrir las fortunas del invierno; bien -así en las fuerzas de la mocedad debemos trabajar para sostener la -flaqueza de la vejez: é vos debeis dar gracias á Dios porque en vuestra -mocedad os dió casa é hacienda para sufrir é remediar las dolencias que -trae la edad. Miembráseme entre las otras cosas que oí decir á Fernando -Perez de Guzman, que el Obispo Don Pablo escribió al Condestable viejo, -que estaba enfermo y en Toledo: Placeme que estais en Cibdad de -notables Físicos, é substanciosas medicinas. No sé si lo dixera agora; -porque vemos que los famosos Odreros han echado dende los notables -Físicos: é así creo que estais agora ende fornescidos de muchos mejores -Odreros alborotadores, que de buenos Físicos naturales. E dexando agora -esta materia, de mí os digo, Señor, que á esta mi enemiga é compañera -no le bastó la ruin y engañosa compañía que fasta aquí me ha fecho, -sinó aun agora que me quiere dexar me la face mucho peor. Quando mozo -me atormentó con sus tentaciones: agora me atribula con sus dolencias. -¡O, digo, mala carne desagradescida! ¿quesiste nunca de mí cosa que -te negase? Si luxuria, luxuria: si gula, gula: si vanagloria, si -ambicion, si otros qualesquier deleytes de los que tú sueles demandar -te pluguieron, nunca te resistí ninguno; ¿por qué agora te place con -tus enfermedades darme tanto pesar en pago de tanto placér? Por qué? -dice ella; porque yo soy enferma de mi natura; é lo enfermo no puedo -facer sano: y ese complimiento de apetitos que me feciste pasados, -eran principio de las dolencias que ves presentes. Si tuvieras, dice -ella, seso estonces para resistir mis tentaciones, tuvieras agora -fuerza para sufrir mis enfermedades; pero ni supiste repugnar las -tentaciones que se vencen peleando, ni la luxuria que se vence huyendo. -Esto considerando, paresceme, Señor, que será bueno que comencemos ya -á enfardelar para partir: é porque no vayamos penados con la carga mal -cargada, vereis si os paresce que vaya hecha en dos fardelejos, uno de -la satisfacion, é otro de la contricion: porque esta mercadería es muy -buena para aquella feria dó vamos, é tanto demandada allá, quanto poco -usada acá. Mas diria desto, sinó por no parescer parlero. Dios os dé -salud. - - - - - LETRA V. - - _Para el Obispo de Osma._[29] - - [29] _D. Francisco de Santillan, que fué Camarero del Papa Sixto - IV. Parece se escribió esta carta el año de 1476._ - - -Muy reverendo Señor: Una letra de vuestra reverenda Paternidad, -enviada á vuestro hermano, é tomada por las guardas, se vido aqui en -Burgos, la qual _inter cætera_ contenia, que por todos, grandes é -pequeños, en esa Corte Romana se da cargo grande á la Reyna nuestra -Señora, porque al principio destas cosas no se ovo segun se debia -aver: é paresceme, muy reverendo Señor, que los que tal sentencia -dan sin preceder otro conoscimiento, se debrian bien informar antes -que juzgar, ó callar sinó se pueden informar. O si lo uno ni lo otro -ficieren, debrian aver consideracion, ó siquiera alguna compasion -de veinte y tres años de edad tantierna qué gobernacion tan dura -tomaron en administracion, oyendo cada hora tantos consejos é tantas -informaciones, é unas contrarias de otras: tantas palabras afeytadas, é -muchas dellas engañosas, que turban é fatigan las simplicisimas orejas -de los Príncipes. Asimismo debrian pensar que son humanos, aunque -Reyes, é cargados de muchas mayores curas é trabajos que todos los -otros: é si qualquier persona, por perfecta que sea, rescibe alteracion -si tres negocios arduos juntamente le ocurren, loarémos pues, é aun -adorarémos estos veinte y tres años, á quien todos los negocios -deste Reyno, é los suyos proprios, en tan poco de espacio, á manera -de tormenta arrebatada concurrieron, é los sufrió con igual cara, é -gobernó con firme esperanza de dar en estos sus Reynos la paz que con -tanto trabajo procuran, é con tan gran deseo esperan. E si por ventura -vuestra reverenda Paternidad lo escribió porque no quiso confirmar -á Arevalo al señor Duque: en verdad, muy reverendo Señor, mirándolo -sin pasion, aun no se fallará que pecó mucho su Alteza si como Reyna -supo adminstrar justicia, ó como fija quiso ayudar á su madre, ó como -persona virtuosa quiso favorescer á una viuda despojada de lo que dice -pertenescerle: á la qual obligacion, no solo ella, mas de razon todo -bueno, mediante justicia, es obligado. Vistes, muy reverendo Señor, -acá, é oistes allá como esta tierra estaba en total perdicion por la -falta de justicia. Agora pues razon es que sepais, por que el Rey é la -Reyna la executaron en algunos malfechores luego que reynaron, é por -que tentaron desagraviar algunos agraviados, é quisieron facer otros -actos de justicia debidos á su oficio Real, la mala naturaleza nuestra, -junto con la dañada posesion en que el Rey Don Enrique (que Dios haya) -nos dexó, despreció el beneficio tan saludable que Dios nos enviaba, é -porque no repartieron lo que queda por dar del Reyno, é no confirmaron -lo que está dado, y en conclusion porque no se despojaron de todo el -patrimonio Real, sinó de solo el nombre de Rey que querriamos que les -quedase para lo poder dar, se ha fecho esto que allá avreis oído. Lo -qual si dura, certifico á vuestra reverenda Paternidad que hayais tarde -la posesion del Obispado de Osma; é quando ya lo oviesedes, cobreis -dél mas enojos que renta. Así que, Señor, si á estos que lo oyen allá -paresce eso que dicen, á estos que están acá paresce esto que ven. - - - - - LETRA VI. - - _Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo, - en respuesta de otra suya._[30] - - [30] _Año de 1478. Vease la Crónica de los Reyes Católicos, - ediccion de Valladolid, fol. 114._ - - -Señor: Vuestra carta recebí, por la qual quereis relevar de culpa al -Señor Arzobispo vuestro amo por este escándalo nuevo que se sigue en -el Reyno de la gente que agora tiene junta en Alcalá, é quereis darme -á entender que lo face por seguridad de su persona, é por paz en el -Reyno: é tambien decís que ha miedo de yervas. Para este temor de las -yervas entiendo yo que sería mejor atriaca que gente, aunque costaria -menos. E quanto á la seguridad de su persona é paz del Reyno, faced vos -con el señor Arzobispo que sosiegue su espíritu, é luego holgarán él y -el Reyno. E por tanto, Señor, escusada es la ida vuestra á Córdova á -tratar paz con la Reyna; porque si paz quereis, ahí la aveis de tratar -en Alcalá con el Arzobispo, é aun dentro del Arzobispo. Acabad vos con -su Señoría que tenga paz consigo, é que esté acompañado de gente de -letras como su orden lo requiere, é no rodeado de armas como su oficio -lo defiende, é luego avreis tratado la paz que él quiere procurar, -é vos quereis tratar. Con todo eso aqui me han dicho que el Doctor -Calderon es vuelto á Corte: plega á Dios que este Calderon saque paz. -Justo es Dios, é justo es su juicio. En verdad, Señor, yo fuí uno de -los Calderones con que el Rey Don Enrique muchas veces envió á sacar -paz del Arzobispo, é nunca pudo sacarla. Agora veo que el Arzobispo -envia su Calderon á sacarla de la Reyna: plega á Dios que la concluya -con su Alteza mejor que yo la acabé con el Arzobispo. Pero dexando -agora esto á parte: ciertamente, Señor, gran cargo aveis tomado si -pensais quitar de cargo á ese Señor por este nuevo escándalo que agora -face; salvo si alegais que el Beato é Alarcón le mandaron de parte de -Dios que lo ficiese: é no lo dubdo que gelo dixesen. Porque cierto es -que el Arzobispo sirvió tanto al Rey é á la Reyna en los principios, -é tan bien, que si en el servicio perseverára, todo el mundo dixera -que el comienzo, medio é fin de su reynar avía seido el Arzobispo, é -toda la gloria se imputára al Arzobispo. Dixo Dios: _Gloriam meam_, al -Arzobispo, _non dabo_; é para guardar para mi esta gloria que no me -la tome ningun Arzobispo, permitiré que aquellos Alarcones le digan -que sea contrario al Rey é á la Reyna, é que ayude al Rey de Portugal -para les quitar este Reyno; é contra toda su voluntad é fuerzas lo -daré á esta Reyna que lo debe aver derecho, porque vean las gentes que -quantos Arzobispos hay de mar á mundo no son bastantes para quitar ni -poner Reyes en la tierra, sinó solo yo que tengo reservada la semejante -provision á mi Tribunal. Así que, Señor, esta via me paresce para -escusar á su Señoría, pues que lo podeis autorizar con tal Moysén é -Aaron como el Beato é Alarcón. Con todo eso vi esta semana una carta -que enviaba á su Cabildo, en que reprehende mucho al Rey é á la Reyna -porque tomaron la plata de las Iglesias; la qual sin dubda estuviera -queda en su sagrario, si él estuviera quedo en su casa. Tambien dice, -que fatigan mucho el Reyno con Hermandades: é no ve que la fatiga que -dá él á ellos causa la que dan ellos al Reyno. Quéxase asimismo porque -favorescen la toma de Talavera, que es de su Iglesia de Toledo, é -no se miembra que favoresció la toma de Cantalapiedra, que es de la -Iglesia de Salamanca. Siente mucho el embargo de sus rentas, é no se -miembra quántas ha tomado é toma del Rey; é aun nunca ha presentado -el privilegio que tiene para tomar lo del Rey, é que el Rey no pueda -tomar lo suyo. Otras sas dice la carta, que yo no consejára á su -Señoría escrebir si fuera su Escribano, porque la Sacra Escriptura -manda, que no fable ninguno con su Rey papo á papo, ni ande con él á -dime y dirtehe. Dexando agora esto aparte, mucho querria yo que tal -Señor como ese considerase, que las cosas que Dios en su presencia -tiene ordenadas para que ayan fines prósperos é durables muchas veces -vemos que han principios é fundamentos trabajosos; porque quandó -vinieren al culmen de la dignidad ayan pasado por el crisol de los -trabajos, é por grandes misterios ignotos de presente á nos, é notos -de futuro á él. La Sacra Escriptura é otras Historias están llenas -destos exemplos. Persecuciones grandes ovo David en su principio; pero -_Jesu fili David_ decimos. Grandes trabajos pasó Enéas, dó vinieron los -Emperadores que señorearon el mundo. Jupiter, Hercules, Rómulo, Ceres -Reyna de Cecilia, é otros é otras muchas, á unos criaron ciervos, é -á otros lobos, echados por los campos; pero leemos que al fin fueron -adorados, é se asentaron en sillas Reales, cuya memoria dura hasta -hoy. E no sin causa la ordenacion Divina quiere que aquello que -luengamente ha de durar tenga los fundamentos fuertes é tales sobre -que se pueda facer obra que dure. Veniendo agora pues al propósito, -casó el Rey de Aragon con la Reyna madre del Rey nuestro Señor, é -luego fue desheredo é desterrado de Castilla. Ovo este su fijo, que -desde su niñez fué guerreado é corrido, cercado, combatido de sus -súbditos é de los estraños, é su madre con él en los brazos huyendo -de peligro en peligro. La Reyna nuestra Señora desde niña se le murió -el padre, é aun podemos decir la madre, que á los niños no es pequeño -infortunio. Vínole el entender, é junto con él los trabajosos cuidados; -é lo que mas grave se siente en los Reales es mengua extrema de las -cosas necesarias. Sufria amenazas, estaba con temor, vivia en peligro. -Murieron los Príncipes Don Alfonso é Don Carlos sus hermanos: cesaron -estas. Ellos á la puerta de su Reynar, y el adversario á la puerta de -su Reyno. Padescian guerra de los estraños, rebelion de los suyos, -ninguna renta, mucha costa, grandes necesidades, ningun dinero, muchas -demandas, poca obediencia. Todo esto así pasado con estos principios -que vimos, é otros que no sabemos, si ese Señor vuestro amo les piensa -tomar este Reyno como un bonete, é darlo á quien se pagare, digoos, -Señor, que no lo quiero creer, aunque me lo digan Alarcón y el Beato: -mas quiero creer á estos misterios divinos, que á esos pensamientos -humanos. ¿E cómo? ¿para esto murió el Rey Don Enrique sin generacion, -é para esto murieron el Príncipe Don Carlos é Don Alfonso, é para -esto murieron otros grandes estorvadores, é para esto fizo Dios todos -estos fundamentos é misterios que avemos visto, para que disponga el -Arzobispo vuestro amo de tan grandes Reynos á la medida de su enojo? -De espacio se estaba Dios en buena fé si avía de consentir que el -Arzobispo de Toledo venga sus manos lavadas, é disponga así ligeramente -de todo lo que él ha ordenado é cimentado de tanto tiempo acá con -tantos é tan divinos misterios. Facedme agora tanto placer, si deseais -servir á ese Señor, que le consejeis que no lo piense así, é que no -mire tan somero cosa tan honda: en especial le consejad que huyga -quanto pudiere de ser causa de divisiones en los Reynos como de fuego -infernal, é tome exemplo en los fines que han avido los que divisiones -han causado. Vimos que el Rey Don Juan de Aragon, padre del Rey nuestro -Señor, favoresció algunas parcialidades é alteraciones en Castilla; é -vimos que permitió Dios á su fijo el Príncipe Don Carlos que le pusiese -escándalos é divisiones en su Reyno: é tambien vimos que el fijo que -las puso, é los que le succedieron en aquellas divisiones, murieron en -el medio de sus dias sin conseguir el fruto de sus deseos. Vimos que el -Rey Don Enrique crió é favoresció aquella division en Aragon; é vimos -que el Principe Don Alfonso su hermano le puso division en Castilla: -é vimos que plugo á Dios de le llevar desta vida en su mocedad como á -instrumento de aquella division. Vimos que el Rey de Francia procuró -asimismo division en Inglaterra; y vimos que el Duque de Guiana su -hermano procuró division en Francia: é vimos que el hermano perdió -la vida sin conseguir lo que deseaba. Vimos que el Duque de Borgoña, -y el Conde de Barvique, y otros muchos procuraron en los Reynos de -Inglaterra é de Francia divisiones y escándalos; é vimos que murieron -en batallas despedazados é no enterrados. E si quereis exemplo de la -Sacra Escriptura, Architofel é Absalon procuraron division en el Reyno -de David, é murieron ahorcados. Así que, visto, todo esto que vimos, -no sé quién puede estár bien y estár quedo, é quiere estar mal y estar -bullendo. - - - - - LETRA VII. - - _Para el Rey de Portugal._[31] - - [31] _Año de 1475. Falta en la primera ediccion._ - - -Muy poderoso Rey é Señor: Sabido he la inclinacion que Vuestra Alteza -tiene de aceptar esta empresa de Castilla, que algunos Caballeros -della os ofrescen: é despues de aver bien pensado en esta materia, -acordé de escrebir á Vuestra Alteza mi parescer. Bien es, muy excelente -Rey é Señor, que sobre cosa tan alta é tan ardua haya en vuestro -Consejo alguna plática de contradicion disputable, porque en ella se -aclare lo que á servicio de Dios, honor de vuestra Corona Real, bien é -acrescentamiento de vuestros Reynos mas conviene seguir. E para esto, -muy poderoso Señor, segun en las otras guerras santas dó aveis seído -victorioso aveis fecho, porque en esta con ánimo limpio de pasion lo -cierto mejor se pueda discernir, mi parescer es que ante todas cosas -aquel Redentor se consuele[32] que vuestras cosas conseja, aquel se -mire que siempre os guia, aquel se adore é suplique que vuestras -cosas é estado segura é prospéra; porque como quier que vuestro fin -es ganar honra en esta vida, vuestro principio sea ganar vida en la -otra. E quanto toca á la justicia que la Señora vuestra Sobrina dice -tener á los Reynos del Rey Don Enrique, que es el fundamento que estos -Caballeros de Castilla facen, é aun lo primero que Vuestra Alteza debe -mirar, yo por cierto, Señor, no determino agora su justicia; pero veo -que estos que os llaman por executor della son el Arzobispo de Toledo, -y el Duque de Arevalo, é los fijos del Maestre de Santiago é del -Maestre de Calatrava su hermano, que fueron aquellos que afirmaron por -toda España, é aun fuera della publicaron, esta Señora ni tener derecho -á los Reynos de Don Enrique, ni poder ser su fija por la impotencia -experimentada que dél en todo el mundo por sus cartas é mensageros -divulgaron: é allende desto le quitaron el título Real, é ficieron -division en su Reyno. Deberiamos pues saber ¿cómo fallaron estonces, -esta Señora no ser heredera de Castilla, é pusieron sobre ello sus -estados en condicion, é como fallaron agora ser su legítima succesora, -é quieren poner á ello el vuestro? Estas variedades, muy poderoso -Señor, dan causa justa de sospecha que estos Caballeros no vienen -á vuestra Señoria con zelo de vuestro servicio, ni menos con deseo -desta justicia que publícan; mas con deseo de sus propios intereses -que el Rey é la Reyna no quisieron, ó por ventura no pudieron complir -segun la medida de su cobdicia: la qual tiene tan ocupada la razon -en algunos hombres, que tentando sus propios intereses acá é allá, -dan el derecho ageno dó hallan su utilidad propria. Y debeis creer, -muy excelente Señor, que pocas veces vos sean fieles aquellos que -con dádivas ovieredes de sostener; antes es cierto aquellas cesantes -os sean deservidores, porque ninguno de los semejantes viene á vos -como debe venir, mas como piensa alcanzar. E quando vencido ya de la -instancia dellos vuestra Real Señoría acordase todavia aceptar esta -empresa, yo por cierto dubdaria mucho entrar en aquel Reyno, teniendo -en él por ayudadores, y menos por servidores, los que el pecado de -la division pasada ficieron, é quieren agora de nuevo facer otra, -reputándolo á pecado venial, como sea uno de los mayores crimines que -en la tierra se puede cometer, é señal cierta de espíritu disoluto é -inobediente: por el qual pecado los de Samaria, que fueron causa de -la division del Reyno de David, fueron tan excomulgados, que Nuestro -Redentor mandó á sus Discipulos: En la provincia de Samaria no entreis; -numerándolos en el gremio de las idolatrías. E aunpor tales mandó el -Hombre de Dios al Rey Amasías que no juntase su gente con ellos para -la guerra que entró á facer en la tierra de Seir; y en caso que este -Rey avía traído cient mil dellos, é pagadoles el sueldo, los dexó por -ser varones de division y escándalo, é no osó envolverse con ellos, ni -gozar de su ayuda en aquella guerra, por no tener irada la divinidad: -la qual en todas las cosas, y en la guerra mayormente, debemos tener -aplacada, porque sin ella ninguna cosa está, ningun saber vale, ningun -trabajo aprovecha. E por tanto mirad por Dios, Señor, que vuestras -cosas hasta hoy florescientes no las envolvais con aquellos que el -derecho de los Reynos, que es divino, miran, no segun su realidad, mas -segun sus pasiones é proprios intereses. E quanto á la promesa tan -grande é dulce como estos Caballeros os facen de los Reynos de Castilla -con poco trabajo é mucha gloria, ocúrreme un dicho de Sant Anselmo, que -dice: Compuesta es é muy afeytada la puerta que convida al peligro: é -por cierto, Señor, no puede ser mayor afeytamiento ni compostura de la -que estos vos presentan; pero yo fago mas cierto el peligro de esta -empresa, que cierto el efecto de esta promesa. Lo primero, porque no -vemos aquí otros Caballeros sino estos solos, y estos no dan seguridad -ninguna de su lealtad; é caso que aya otros secretos que afirman -aclararse, los tales no piensan tener firme como deben, mas temporizar -como suelen, para declinar á la parte que la fortuna se mostrare mas -favorable. Lo segundo, porque dado que todos los mas de los Grandes, -é de las Cibdades é Villas de Castilla, como estos prometen, vengan -luego á vuestra obediencia, no es dubda, segun la parentela que el Rey -tiene, que muchos Caballeros é Grandes Señores é Cibdades é Villas se -tengan por él é por la Reyna, á los quales asimismo los pueblos son muy -aficionados, porque saben ella ser fija cierta del Rey Don Juan, é su -marido fijo natural de la Casa Real de Castilla; é la Señora vuestra -sobrina fija incierta del Rey Don Enrique, y que vos la tomais por -muger: de lo qual no pequeña estima se debe facer, porque la voz del -pueblo es voz divina, é repugnar lo divino es querer con flaca vista -vencer los fuertes rayos del sol. Eso mismo porque vuestros súbditos -nunca bien se compadescieron con los Castellanos, y entrando Vuestra -Alteza en Castilla con título de Rey, podria ser que las enemistades é -discordias que entre ellos tienen, é de que estos facen fundamento á -vuestro reynar, todas se saneasen, é convertiesen contra vuestra gente -por el odio que antiguamente entre ellos es. Lo otro, porque en tiempo -de division, así á vos de vuestra parte, como al Rey é á la Reyna de la -suya converná dár é prometer, rogar é sufrir á todos, porque no muden -el partido que tovieren para se juntar con la parte que mas largamente -con ellos se oviere. Así que, Señor, pasariades vuestra vida sufriendo -é dando é rogando, que es oficio de subjecto é no reynando é mandando, -que es el fin que vos deseais, y estos Caballeros prometen. Tornando -agora pues á fablar en la justicia de la Señora vuestra sobrina, yo, -muy alto Rey é Señor, desta justicia dos partes fago: una es esta que -vosotros los Reyes é Príncipes é vuestros Oficiales por cosas probadas -mandais executar en vuestras tierras, é á esta conviene preceder prueba -é declaracion ante que la execucion. Otra justicia es la que por juicio -divino, por pecados á nosotros ocultos, vemos executar veces en las -personas proprias de los delinquentes, y en sus bienes, veces en los -bienes de sus fijos é sucesores: así como fizo al Rey Roboam, fijo -del Rey Salomón, quando de doce partes de su Reyno luego en reynando -perdió las diez. No se lee pues Roboam aver cometido público pecado -fasta estonces por dó los debiese perder: é como juntase gente de su -Reyno para recobrar lo que perdia, Semey, Profeta de Dios, le dixo de -su parte: Está quedó, no pelees, no es la voluntad divina que cobres -esto que pierdes. E como quiera que Dios ni face ni permite facer cosa -sin causa, pero el Profeta no gelo declaró; porque tan honesto es y -comedido Nuestro Señor, que aun despues de muerto el Rey Salomón no -le quiso deshonrar, ni á su fijo envergonzar, declarando los pecados -ocultos del padre porque le plugo que el sucesor perdiese estos bienes -temporales que perdia. En la Sacra Escriptura, é aun en otras Historias -auténticas hay desto asaz exemplos: mas porque no vamos á cosas muy -antiguas é peregrinas, este vuestro Reyno de Portugal á la Reyna Doña -Beatriz fija heredera del Rey Don Fernando, é muger del Rey Don Juan -de Castilla, pertenescia de derecho público; pero plugo al otro juicio -de Dios oculto darlo al Rey vuestro aguelo, aunque bastardo é profeso -de la Orden de Cistel. E porque á este oculto juicio este Rey Don -Juan quiso repugnar, cayeron aquella multitud de Castellanos, que en -la de Aljubarrota sabemos y es notorio ser muertos. De derecho claro -pertenescian los Reynos de Castilla á los fijos del Rey Don Pedro; -pero vemos que por virtud del juicio del Dios oculto lo poseen hoy -los descendientes del Rey Don Enrique su hermano, aunque bastardo. E -si quiere Vuestra Alteza exemplos modernos, ayer vimos el Reyno de -Inglaterra que pertenescia al Príncipe fijo del Rey Don Enrique, é -vemoslo hoy poseer pacífico el Rey Eduarte, que mató al padre é al -fijo. E como quier que vemos claros de cada dia estos é semejantes -efectos, ni somos ni podemos ser acá jueces de sus causas, en especial -de los Reyes, cuyo juez solo es Dios que los castiga, veces en sus -personas é bienes, veces en la succesion de sus fijos: segun la medida -de sus yerros. Sant Augustin en el libro de la Ciudad de Dios dice: -¿El juicio de Dios oculto puede ser iniquo? no. ¿Qué sabemos pues, -muy excelente Rey é Señor, si el Rey Don Enrique cometió en su vida -algunos graves pecados por dó tenga Dios deliberado en su juicio -secreto disponer de sus Reynos en otra manera de lo que la Señora -vuestra sobrina y estos Caballeros procuran, segun fizo á Roboam, é á -los otros que declarado he á vuestra Señoría? De los pecados públicos -se dice dél, que en la administracion de la justicia (que es aquella -por dó los Reyes reynan) fue tan negligente, que sus Reynos vinieron -en total corrupcion é tiranía, de manera que antes muchos dias que -fallesciese todo quasi el poderío é autoridad Real le era evanescido. -Todo esto considerado, querria saber ¿quién es aquel de sano -entendimiento que no vea quan dificile sea esto que á Vuestra Alteza -facen facile, y esta guerra que dicen pequeña quanto sea grande, é la -materia della peligrosa. En la qual si algun juicio de Dios oculto hay, -por dó Vuestra Alteza repugnándolo oviese algun siniestro, considerad -bien, Señor, quan grande es el aventura en que poneis vuestro Estado -Real, y en quanta obscuridad vuestra fama, que por la gracia de Dios -por todo el mundo relumbra. Allende desto, de necesario ha de haber -quemas, robos, muertes, adulterios, rapiñas, destruiciones de Pueblos -é de Casas de oracion, sacrilegios, el culto Divino profanado, la -Religion apostatada, é otros muchos estragos é roturas que de la guerra -surten. Tambien vos converná sofrir é sostener robos é robadores é -hombres criminosos, sin castigo ninguno, é agraviar los ciudadanos é -hombres pacíficos, que es oficio de tirano, é no de Rey, é vuestro -Reyno entretanto no será libre destos infortunios; porque en caso que -los enemigos no le guerreasen, vos era forzado con tributos continuos, -y servidumbres premiosas para la guerra necesarias, los fatigasedes: de -manera que procurando una justicia, cometeriades muchas injusticias. -Allende desto vuestra Real Persona, que por la gracia de Dios está -agora quieta, es necesario que se altere; vuestra consciencia sana, -es por fuerza que se corrompa: el temor que tienen vuestros súbditos -á vuestro mandado, es necesario que se afloje. Estais quito de -molestias; es cierto que avreis muchas. Estais libre de necesidades; -meteis vuestra persona en tantas é tales que por fuerza os farán -subjecto de aquellos que la libertad que agora teneis os face Rey é -Señor. E porque conozco quanto zela vuestra alta Señoría la limpieza de -vuestra excelente fama, quiero traer á vuestra memoria, como ovistes -enviado vuestra embaxada á demandar por muger á la Reyna. Tambien es -notorio quantas veces en vida del Rey Don Enrique vos fue ofrescida por -muger la Señora vuestra sobrina, é no vos plugo de lo aceptar, porque -se decia vuestra consciencia Real no se sanear bien del derecho de -su succesion. Pues considerada agora esta mudanza sin preceder causa -pública porque la debais facer ¿quien no avrá razon de pensar que -hallais agora derecha succesora á vuestra sobrina, no porque lo sea de -derecho, mas porque la Reyna que demandastes por muger contraxo antes -el matrimonio con el Rey su marido que con vos que la demandastes? E -avria lugar la sospecha de cosas indebidas, contrarias mucho á las -virtudes insignes que de vuestra Persona Real por todo el mundo están -divulgadas. E soy maravillado de los que facen fundamento deste Reyno -que vos dan en la discordia de los Caballeros é gentes dél, como si -fuese imposible la reconciliacion entre ellos, é conformarse contra -vuestras gentes. Podemos decir por cierto, muy alto Señor, que el que -esto no vé es ciego del entendimiento, y el que lo vé é no lo dice es -desleal. Guardad Señor, no sean estos consejeros los que consejan no -segun la recta razon, mas segun la voluntad del Príncipe ven inclinada. -E por tanto, muy alto é muy poderoso Rey é Señor, antes que esta guerra -se comience se debe mucho mirar la entrada; porque principiar guerra -quien quiera lo puede facer; salir de ella no, sinó como los casos de -la fortuna se ofrescieren, los quales son tanto varios é peligrosos que -estados Reales é grandes no se les deben cometer sin grande é madura -deliberacion é á cosas muy justas é ciertas. - - [32] _Asi dice en todas las edicciones, y parece debiera decir_ - consulte. - - - - - LETRA VIII. - - _Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal, - en respuesta de otra._[33] - - [33] _Año de 1478. Falta en la primera ediccion. Este Obispo se - llamaba D. Diego de Muros._ - - -Reverendo Señor: Encomendaros á la Virgen María no era mal consejo, -si ese vuestro cuñado os lo consejára antes que os prendiera, mas -consejándolo despues de preso, debriades decir: Ya no poide, segun que -todo buen Gallego debia responder. Bien es, Señor, que tengais devocion -en los milagros de alguna Casa de oracion, segun lo conseja el cuñado; -pero junto con ella no dexeis de encomendaros á la Casa de la moneda de -la Curuña, ó á otra semejante; porque entiendo que allí se facen los -milagros porque vos aveis de ser libre. Por ende, Señor, prometed algo -á una casa destas, é luego vereis por experiencia el milagro que vos -esperais, é vuestro cuñado os conseja: y abreviad quanto pudieredes, -porque segun acá anda vuestra hacienda, poco teneis agora para ofrecer -á la Casa, é terneis menos ó nada si mucho os tardais. Decis, Señor, -que no os hallaron otro crimen sinó aver reprehendido en sermones -la entrada del Señor Rey de Portugal en Castilla. En verdad, Señor, -algunos predicadores la aprobaron en sus sermones; pero yo libres -los veo andar entre nosotros: aunque creo que tienen tanta pena por -ser inciertos predicadores, quánta gloria vos debeis tener por ser -cierto, aunque preso. Ya sabeis que Micheas Profeta preso estobo, y -aun buena bofetada le dieron porque profetaba verdad contra todos los -otros que persuadian al Rey Acab que entrase en Ramoth Galat: y bien -sabeis quantos golpes resciben los Ministros de la verdad, la qual se -aposenta de buena voluntad en los constantes, porque allí reluce ella -mejor con los martirios: _Herculem duri celebrant labores_. ¿Pensais -vos, Señor, que ese vuestro ingenio tan sotil, esa vuestra ánima tan -apta é dedicada por su habilidad para gozar de la verdadera claridad, -avía de quedar en esta vida sin prueba de trabajos que la limpiasen, -porque limpia torne al lugar limpio donde vino? no lo creais. Aquellas -que van al lugar sucio es de creer que vayan sin lavatorio de tentacion -en esta vida. Gregorio _in Pastorali_ dice: _De spe æternæ hæreditatis -gaudium sumant, quos adversitas vitæ temporalis humiliat_. Mas os diría -desto, sinó que pienso que querriades mas quatro remedios de idiotas, -que cinco consuelos de Filosofos, por Filosofos que fuesen. Pero con -todo eso tengo creído que por algun bien vuestro ovistes este trabajo: -_Sæpe majori fortunæ_ (dice Seneca) _locum fecit injuria_, segun avemos -visto é leído en muchas partes. Así me vala Dios, Señor, quando no nos -catarémos os espero cargado de tratos para poner paz en la tierra. Aqui -nos dixeron que el Señor Rey de Portugal se queria meter en religion; -agora nos dicen que se queria meter en guerra. ¿Lo uno ó lo otro es de -creer? Ambas cosas seyendo tanto contrarias, lejanas son de un juicio -tan excelente como el suyo. Algunos Castellanos aficionados á Portugal -han andado por aqui cargados de profecías; dellas salen inciertas, -otras hay en la verdad que no valen nada. Y pues andamos á profetizar, -yo profetizo, que si el Señor Rey de Portugal deliberare entrar otra -vez en estos Reynos á ponellos en guerra é trabajos, muertes é robos, -é á Portugal á vueltas, no lo dudo, é menos dudo que faga los fechos -de los descontentos; pero facer el suyo como lo desea, no lo creais en -vida de los vivos. Plega á Nuestro Señor é á Nuestra Señora que presto -seais libre é á vuestra honra. - - - - - LETRA IX. - - _Para el Doctor de Talavera._[34] - - [34] _Por Julio de 1478. Falta en la primera ediccion._ - - -Señor: Del nascimiento del Príncipe con salud de la Reyna ovimos acá -muy gran placér. Claramente vemos sernos dado por especial dón de -Dios, pues al fin de tan larga esperanza le plugo darnosle: pagado ha -la Reyna á este Reyno la deuda de succesion viril, que era obligada -de le dar, quanto yo por fé tengo que ha de ser el mas bienaventurado -Príncipe del mundo; porque todos estos que nacen deseados son amigos de -Dios, como fue Isaac, Samuél, é Sant Juan, é todos aquellos de quien -la Sacra Escriptura hace mencion que ovieron nascimientos como este -muy deseados: é no son sin causa, pues son concebidos é nascidos en -virtud de muchas plegarias é sacrificios. Ved el Evangelio que se reza -el dia de Sant Juan: cosa es tan trasladada que no parece sino molde -el un nacimiento del otro: la otra Isabél, esta otra Isabél: el otro -en estos dias, este estos mismos; é tambien que se gozaron los vecinos -é parientes, é que fué terror á los de las montañas. No os escribo -mas, Señor, sobre esto, porque se me entiende que otros abrán allá -caído en esto mismo, é lo dirán y escribirán mejor que yo. Basta que -podemos decir, que _Repulit Deus tabernaculum Enrici, e tribum Alfonsi -non elegit; sed elegit tribum Elisabeth quam dilexit_, hallarloeis en -el Psalmo de _Attendite popule meus_. No queda agora pues, sinó que -alzadas las manos al Cielo, digamos todos el _Nunc dimittis_, que el -otro dixo, pues ven nuestros ojos la salud de este Reyno. Plega aquel -que oyó las oraciones para su nacimiento, que las oyga para le dar -larga vida. - - - - - LETRA X. - - _Para Don Enrique, tio del Rey._[35] - - [35] _Año de 1483._ En la primera ediccion dice, _tio del Rey, - quando le firieron en Tajara_. - - -Muy noble é magnífico Señor: Usando Vuestra merced de su oficio é yo -del mio, no es maravilla que mi mano esté de tinta, é vuestro pie -sangriento. Bien creo, Señor, que esa vuestra herida tal y en tal lugar -os daria dolor é pornia en temor. ¿Pero quereis que os diga, muy noble -Señor, que la profesion que fecistes en la Orden de Caballería que -tomastes os obliga á rescebir tanto mayores peligros que los otros, -quanto mayor honra teneis que los otros? Porque si no tuviesedes -ánimo mas que otros para semejantes afrentas, todos seriamos iguales. -Ciertamente, Señor, fatiga me dió algunos dias la fama desa vuestra -ferida, porque todos decian ser peligrosa; pero debemos ser alegres, -pues servistes á Dios con devocion, é al Rey con lealtad, é á la -patria con amor, é al fin quedastes libre. Loado sea Dios por ello, é -la Virgen gloriosa su Madre.[36] Muy noble Señor: aquellos á quien yo -subcedí en este cargo demandaban dádivas á los Señores por escrebir -semejantes fechos. Yo, Señor, no quiero otra cosa sinó que Vra. merced -me mande escrebir la disposicion de vuestra persona é de vuestro pie: -é si en esto os aveis conmigo liberalmente, prometo á Vra. merced de -facer el pie vuestro mejor que la mano de otro. - - [36] _Lo siguiente se halla en la primera ediccion, y falta en - las posteriores._ - - - - - LETRA XI. - - _Para la Reyna._[37] - - [37] _Año de 1482. que fué quando se empezó la guerra de - Granada. Esta Carta se ha puesto conforme á la primera - ediccion, restituyendo algunos periodos que se omitieron en las - posteriores._ - - -Muy alta y excelente y poderosa Reyna é Señora: Pasados ya tantos -trabajos é peligros como el Rey nuestro Señor é Vuestra Alteza aveis -avido, no se debe tener en poca estima la escriptura dellos, pues -ninguna se lee dó mayores hayan acaescido: y aun algunas Historias -hay que las magnificaron con palabras los escriptores mucho mas que -fueran las obras de los autores. E vuestras cosas, muy excelente Reyna -é Señora, no sé yo quien tanto las pueda sublimar, que no haya mucho -mas trabajado el obrador, que puede decir el escriptor. Yo iré á -Vuestra Alteza segun me lo envia á mandar, é llevaré lo escripto hasta -aqui, para que lo mande exâminar; porque escribir tiempos de tanta -injusticia convertidos por la gracia de Dios en tanta justicia, tanta -inobediencia en tanta obediencia, tanta corrupcion en tanta orden, yo -confieso, Señora, que ha menester mejor cabeza que la mia. Despues -desto es menester algunas veces fablar como el Rey, é como Vuestra -Alteza, é asentar los propósitos que ovistes en las cosas: asentar -asimismo vuestros consejos, vuestros motivos. Otras veces requiere -fablar como los de vuestro Consejo; otras veces como los contrarios. -Despues de esto las fablas é razonamientos, y otras diversas cosas. -Todo esto, muy excelente Reyna é Señora, no es razon dexarlo á exâmen -de un cerebro solo, aunque fuese bueno, pues ha de quedar por perpetua -memoria. Y si Vuestra Alteza manda poner diligencia en los edificios -que se caen por tiempo é no fablan ¿quánto mas la debe mandar poner -en vuestra Historia, que ni cae ni calla? Muchos templos y edificios -ficieron algunos Reyes y Emperadores pasados, de los quales no queda -piedra que veamos; pero queda escriptura que leemos. En verdad muy -excelente Reyna y Señora, segun lo vais faciendo, si otras dos fijas -ó tres acá nos dais, antes de veinte años vereis vuestros fijos é -nietos señores de toda la mayor parte de la Christiandad; y es cosa -muy razonable que vuestra Persona Real se glorifique en leer[38] -vuestras cosas, pues son dignas de exemplo é doctrina para vuestros -descendientes en especial, é para todos los otros en general. Acá -avemos oído las nuevas de la guerra que mandais mover contra los Moros. -Ciertamente, muy excelente Reyna é Señora, quien bien mira todas las -cosas del Rey é vuestras, claro verá como Dios os adereza la paz con -quien la debeis tener, y os despierta á la guerra que sois obligados. -Una de las cosas que los Reyes comarcanos vos an envidia, es tener en -vuestros confines gente con quien, no solo podeis tener guerra justa, -mas guerra santa, en que entendais é hagais exercer la Caballería de -vuestros Reynos; que no piense Vuestra Alteza ser pequeño proveímiento. -Tulio Ostilio, el tercero Rey que fué en Roma, movió guerra sin causa -con los Albanos sus amigos é aun parientes, por no dexar en ocio su -Caballería, del qual escribe Titus Livius: _Segnescere civitatem ratus, -bellum extra undique quærebat_. ¿Pues quánto mejor lo hará quien la -tiene tan justa buscada é comenzada? Mucho deseo saber como va á -Vuestra Alteza con el Latin que aprendeis: dígolo, Señora, porque hay -algun Latin tan zahareño que no se dexa tomar de los que tienen muchos -negocios; aunque yo confio tanto en el ingenio de Vuestra Alteza, que -si lo tomais entre manos, por sobervio que sea lo amansareis, como -habeis fecho otros lenguages. - - [38] _Parece debe entenderse_ en que se lean. - - - - - LETRA XII. - - _Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla._ - - -Señor: Muy acepto decís que os paresco á mi señor Cardenal. Grande -vista debe ser por cierto la vuestra, pues tan lejos vedes lo que yo -no veo tan cerca. Si á la comunicacion llamais acepcion, alguna tengo -como los otros; pero dó no hay merced, no creais que haya acepcion, -por grande que sea la comunicacion: _maximè_, que sabreis, Señor, que -ni me comunica mucho su Señoría, ni me dá nada su magnificencia: é -si alguna acepcion quereis que confiese, sabed que es como la de los -reposteros de la plata, que tienen só llave doscientos marcos, y no -tienen un maravedí para afeytarse. Creed, Señor, que no hay otro acepto -sinó el que acepta ó el que acierta, quier por dicha, quier por gracia -é suficiencia; é yo soy ageno destas cosas. Al presente ningunas nuevas -hay que os escriba; porque en tiempo de buenos Reyes administrase la -justicia, é la justicia engendra miedo, y el miedo escusa excesos, y -dó no hay excesos hay sosiego, é do hay sosiego no hay escándalos, -que crian la guerra que face los casos dó vienen las nuevas que el -buen vino aporta. Aunque la mala condicion Española, inquieta de su -natura, en el ayre querria si pudiese congelar los movimientos, -é sufrir guerra de dentro, quando no la tienen de fuera. A osadas -quien describió á los Españoles en la guerra perezosos, y en la paz -escandalizosos, que supo lo que dixo. Demos gracias á Dios que tenemos -un Rey é una Reyna, que no querais saber dellos sino que ambos, ni cada -uno por sí, no tienen privado, que es la cosa, é aun la causa de la -desobediencia y escándalos en los Reynos. El privado del Rey sabed que -es la Reyna, y el privado de la Reyna sabed que es el Rey, y estos oyen -é juzgan, é quieren derecho, que son cosas que estorban escándalos, é -los amatan. Cerca de lo que os aplace saber de mí, creed, Señor, que ni -en Corte ni en Castilla no vive hombre mejor vida; pero así la fenesca -yo sirviendo á Dios, que si della fuese ya salido, no la tornase á -tomar, aunque me la diesen con el Ducado de Borgoña, por las angustias -é tristezas que con ella están entretexidas y enzarzadas. E pues -quereis saber como me habeis de llamar, sabed, Señor, que me llaman -Fernando, é me llamaban é llamarán Fernando, é si me dan el Maestrazgo -de Santiago tambien Fernando; porque de aquel título é honra me quiero -arrear que ninguno me pueda quitar, é tambien porque tengo creído que -ningun título pone virtud á quien no la tiene de suyo. Valete. - - - - - LETRA XIII. - - _Para el Condestable._[39] - - [39] _Año de 1479. durante el cerco de Montanches por - el verano._ - - -Ilustre Señor: Rescebí la letra de vuestra Señoría, en que mostrais -sentimiento por los trabajos que pasais, é peligros que esperais en -este cerco que teneis sobre Montanches. Cosa por cierto nueva vemos -en vuestra condicion; porque en las otras cosas que por vos han -pasado, prosperas ó adversas, ni os vimos movimiento en la cara, ni -sentimiento en la palabra. Verdad es que los males presentes son los -que mas duelen en especial si se prolongan; é porque ese es duro, é -dura tanto, no es maravilla que lo sintais. La muerte, que es el -último de los temores terribles, dice Seneca que no es de temer, porque -dura poco. Pero, ilustre Señor, yo creo bien que por duros é largos -que sean los trabajos que agora teneis, vuestra Señoría los sufrirá -con igual ánimo, pues que son por ensalzamiento de la Corona Real, é -por el honor é paz de vuestra propria tierra: lo qual ningun bueno -debe con mayor deseo cobdiciar, ni con mayor alegria oír, ni con tan -grande y ferviente aficion del ánima é trabajo del cuerpo procurar; -porque el fin de todos los mortales es tener paz, la qual así como los -malos turban escandalizando, así los buenos procuran guerreando: é con -guerra vemos que se quita la guerra, é se alcanza la paz, así como con -fuego se quita el veneno, é se alcanza salud. Yo, Señor, dubdo que -el Rey de Portugal venga á socorrer esa Fortaleza de Montanches que -teneis cercada; porque cierta cosa es que este su socorro con gente -se ha de facer, é su imperio no es el de Darío para que aya menester -grandes tiempos en la juntar. En verdad, Señor, desque se dice este -su socorro, sería quemada Escalona; pero dado que la socorriese, creo, -ilustre Señor, que deliberastes bien antes que esa empresa aceptases, -para no rescebir en ella mengua, como facen los varones fuertes, que -no se ofrescen á toda cosa, mas eligen con maduro pensamiento aquella -donde por qualquier cosa que acaezca, próspera ó adversa, resplandezca -su loable memoria. E porque así como el miedo hace caer á los flacos, -así el peligro hace proveer á los fuertes, tengo segura confianza -que en el esfuerzo interior, y en la provision exterior, no teneis -agora menor ánimo que tovistes al principio quando aceptastes esa -empresa, para le dar el fin que vos quereis, é todos deseamos: porque -como vuestra Señoría conoce, la salida se mira en las cosas que se -comienzan, é no la causa porque se comenzaron. No dubdo, Señor, que -hayais muchos trabajos, considerado el lugar, el tiempo, é las otras -circunstancias: pero, Señor, si el ladron Caco no fuera afamado de -recio, Hercules que lo mató no fuera loado de fuerte: porque do hay -mayor peligro se muestra mayor grado de fortaleza, la qual no se loa -combatiendo lo flaco, mas resplandece resistiendo lo fuerte, é tiene -mayor grado de virtud esperando al que comete, que cometiendo al -que espera; especialmente aquel que resiste presto los peligros que -súbitamente vienen, porque en aquella presta resistencia parece tener -fecho hábito de fortaleza, de la qual se ha de fornescer de tal manera -qualquiera que face profesion en la Orden de Caballería, que ni el -amor de la vida, ni menos el temor de la muerte le corrompa para facer -cosa que no deba. Verdad es, Señor, que el temor de la muerte turba á -todo hombre; pero el Caballero que está obligado á rescebir la muerte -loable, é fuir de la vida torpe, debe seguir la doctrina del mote que -traeis en vuestra divisa, que dice: _Un bel morir toda la vida honra_, -al qual me refiero. Si en esta materia fablo mas que debo, en pena de -mi atrevimiento quiero sofrir que me diga vuestra Señoría lo que dixo -Anibal, el qual como anduviese huyendo de los Romanos, é oyese á uno -parlar de _Re militari_, é ordenar como avian de ir las huestes, é como -las batallas habian de ser ordenadas, respondió: Buenas cosas dice -este necio; sinó que un caso que se suele atravesar en la facienda lo -destruye todo, é hace ser vencidos á los que piensan ser vencedores: -é por cierto, Señor, creo que dixo verdad; porque leemos en el Titus -Livius que el graznido de un ansar que se atravesó escusó de ser tomado -el Capitolio de Roma por los Franceses que tenian ya entrada la Ciudad, -y despues fueron vencidos é desvaratados de los Romanos. - - - - - LETRA XIV. - - _Para un su amigo de Toledo._[40] - - [40] _Año de 1478. Es parte del Razonamiento al pueblo de Toledo, - que Pulgar en la Crónica fol. 116. de la edic. de Valladolid, - puso en boca de Gomez Manrique, Corregidor de aquella Ciudad._ - - -Señor compadre: Vuestra letra rescebí, é porque veais si la entiendo, -diré claro lo que vos decís entre dientes. En esa noble Cibdad no se -puede buenamente sufrir que algunos que juzgais no ser de linage -tengan honras é oficios de gobernacion; porque entendeis que el -defecto de la sangre les quita la habilidad del gobernar. Asimismo se -sufre gravemente ver riquezas en hombres que se cree no las merecer, -en especial aquellos que nuevamente las ganaron. Destas cosas que se -sienten ser graves é incomportables se engendra un mordimiento de -envidia tal que atormenta é mueve muy ligeramente á tomar armas é facer -insultos. ¡O tristes de los nuevamente ricos, que tienen guerra con los -mayores porque los alcanzan, é con los menores porque no los pueden -alcanzar! E debrian considerar los mayores que ovo comienzo su mayoría, -é los menores que la pueden aver. E ciertamente, señor compadre, no sé -yo que otra cosa se puede colegir del propósito de semejantes hombres, -salvo que querrian emendar el mundo, é repartir los bienes é honras -dél á su arbitrio, porque les parece que va muy errado, é las cosas -dél no bien repartidas. Pleyto muy viejo toman por cierto, é querella -muy antigua usada, é no aun en el mundo fenescida, cuyas raíces son -hondas nascidas con los primeros hombres, é sus ramas de confusion que -ciegan los entendimientos, é las flores secas é amarillas que afligen -el pensamiento, é su fruto tan dañado é tan mortal que crió é cria -toda la mayor parte de las muertes é crimines que en el mundo pasan é -han pasado, los que aveis oído é los que aveis de oír. Mirad agora, -Señor, yo vos ruego quanto yerra el apasionado deste error: porque -dexando ora de decir como yerra contra ley de natura, pues todos somos -nascidos de una masa, é ovimos un principio noble; é asimismo contra -Ley Divina, que manda ser todos en un corral, é debaxo de un Pastor; y -especialmente contra la clara virtud de la caridad, que nos alumbra el -camino de la felicidad verdadera: aveis de saber que se lee en la Sacra -Escriptura, que ovo una nacion de Gigantes, que fué por Dios destruida, -porque segun se dice presumieron pelear con el Cielo. ¿Qué pues otra -cosa podemos entender de los que mordidos de envidia facen escándalos -é divisiones en los pueblos, sinó que remedando á la sobervia de -aquellos Gigantes, quieren pelear con el Cielo, é quitar la fuerza á -las estrellas, é repugnar las gracias que Dios reparte á cada uno como -le place, en virtud de las quales alcanzan estas honras é bienes que -ellos piensan emendar é contradecir? Vemos por experiencia algunos -hombres destos que juzgamos nascidos de baxa sangre forzarles su -natural inclinacion á dexar los oficios baxos de los padres, é aprender -sciencias, é ser grandes letrados: vemos asimismo otros que tienen -inclinacion natural á las armas é á la agricultura: otros en bien é -compuestamente fablar: otros en administrar y en regir, é á otras -artes diversas, y tener en ellas habilidad grande á que les fuerza su -inclinacion natural. Otrosí vemos diversidad grande de condiciones, -no solamente entre la multitud de los hombres, mas aun entre los -hermanos nascidos de un padre é de una madre: el uno vemos sabio, el -otro ignorante: uno cobarde, otro esforzado: liberal el un hermano, -el otro avariento: uno dado á algunas artes, el otro á ninguna. En -esa Cibdad pocos dias há vimos un hombre perayle, el qual era sabio -en el arte de Astrología, y en el movimiento de las estrellas: mirad -agora, ruego vos, quan gran diferencia hay entre el oficio de adobar -paños, é la sciencia del movimiento de los Cielos; pero la fuerza de -su constelacion lo llevó á aquello, por dó ovo en la Cibdad honra é -reputacion. ¿Podemos nosotros por ventura quitar á estos la inclinacion -natural que tienen, dó les procede esta honra que poseen? no por -cierto, sinó peleando con el Cielo, como ficieron aquellos Gigantes que -fueron destruídos. Tambien vemos los hijos é descendientes de muchos -Reyes é notables hombres, obscuros é olvidados, por ser inhabiles é de -baxa condicion. Fagamos agora que sean esforzados todos los que vienen -de linage del Rey Pirrus, porque su padre fué esforzado: ó fagamos -sabios á todos los descendientes del Rey Salomón, porque su padre fué -el mas sabio: ó dad riquezas y estados grandes á los del linage del -Rey Don Pedro de Castilla, é del Rey D. Donís de Portogal, pues no -los tienen, é paresce que los deben tener, por ser de linage. E si -el mundo quieren emendar, quiten las grandes dignidades, vasallos é -rentas é oficios, que el Rey Don Enrique de treinta años á esta parte -dió á hombres de baxo linage. Vano trabajo por cierto, é fatiga grande -de espíritu da la ignorancia de este triste pecado: el qual ningun -fruto de delectacion tiene como algunos otros pecados; porque en el -acto y en el fin del acto engendra tristeza é pasion, con que llora -su mal propio, y el bien ageno. Así que no se debe aver por molesto -tener riquezas é honras aquellos que paresce que no las deben tener, -y carescer dellas los que por linage paresce que las merecen; porque -esto procede de una ordenacion Divina, que no se puede repugnar en -la tierra, sinó con destruicion de la tierra. E avemos de creer que -Dios fizo hombres, é no fizo linages en que escogiesen, é á todos fizo -nobles en su nascimiento: la vileza de la sangre é obscuridad de linage -ellos con sus manos lo toman aquellos, que dexado el camino de la -clara virtud, se inclinan á los vicios é máculas del camino errado. Y -pues á ninguno dieron eleccion de linage quando nasció, é todos tienen -eleccion de costumbres quando viven, imposible sería segun razon ser -el bueno privado de honra, ni el malo tenerla, aunque sus primeros la -ayan tenido. Muchos de los que opinamos de noble sangre vemos pobres é -raheces, á quienes ni la nobleza de sus primeros pudo quitar pobreza, -ni dar autoridad: donde podemos claramente ver que esta nobleza que -opinamos ninguna fuerza natural tiene que la faga permanescer de unos -en otros, sinó permanesciendo la virtud, que dá la verdadera nobleza. -Avemos eso mismo de mirar, que así como el cielo un momento no está -quedo, así las cosas de la tierra no pueden estar en un estado: todas -las muda el que nunca se muda: solo el amor de Dios, é la caridad -del proximo es la que permanesce, la qual engendra en el Christiano -buenos pensamientos, é le da gracia para las buenas obras, que facen la -verdadera hidalguía, é para acabar bien en esta vida, é ser de linage -de los Santos en la otra. No entendais, señor compadre, que yo condene -á la mayor parte, ni á la menor; mas á algunos pocos, y bien pocos, que -pecan é facen pecar á muchos alterándolos, é turbando la paz comun por -su bien particular, é faciéndose principales guiadores, el camino desta -vida yerran, y el de la otra cierran: porque sus principios destos que -se facen principales son sobervia y ambicion, é sus medios envidia é -malicia, é sus fines muerte y destruicion: los quales no debrian por -cierto tener autoridad de principales; mas como hombres de escándalo -debrian ser apartados, no solamente del pueblo, mas del mundo, pues -tienen las intenciones tan dañadas, que ni el temor de Dios los retrae, -ni el del Rey los enfrena, ni la consciencia los acusa, ni la vergüenza -los impide, ni la razon los manda, ni la ley los juzga, y con sed -rabiosa de alcanzar en los pueblos honras é riquezas, caresciendo del -buen saber por dó se alcanzan las de buena parte, despiertan escándalos -para las adquerir, poniendo veneno de division en el pueblo: el qual -no puede tener quieto ni próspero estado quando lo que estos tales -piensan dicen, y lo que dicen pueden, y lo que pueden osan é ponen en -obra, é ninguno gelo resiste; á los quales los buenos é principales -debrian por cierto con gran diligencia reprehender é castigar, por huir -la indignacion de Dios, al qual vos encomiendo. - - - - - LETRA XV. - - _Para el Cardenal._[41] - - [41] _Es El Cardenal D. Pedro Gonzalez de Mendoza, á quien dá el - pésame de la muerte de su hermano el Duque del Infantado, cuya - vida es el tit. 9. de los Claros Varones. Fecha esta Carta por - Enero de 1479._ - - -Ilustre y Reverendisimo Señor: Diego Garcia me apremió que escribiese -consolaciones á Vuestra Señoría sobre la muerte del Duque vuestro -hermano, que Dios haya, no conosciendo en quanta simpleza incurria -yo si presumiese consolar á Vuestra Señoría, á quien todas las -consolaciones que se pueden decir son presentes. No só yo de aquellos -que presumen quitar con palabras la tristeza no aun madura, furtando -su oficio al tiempo, que la suele quitar madurando. Yo, Reverendisimo -Señor, no sé decir otra consolacion, sinó que muy ligeramente se -consolará por muerte agena aquel que toda hora pensará en la suya. - - - - - LETRA XVI. - - _Del razonamiento hecho á la Reyna quando hizo - perdon general en Sevilla._[42] - - [42] _Año de 1477. Insertó Pulgar este Razonamiento en la - Crónica, fol. 104. poniendole en boca del Obispo de Cádiz, quando - acompañado de muchos Caballeros y Ciudadanos de Sevilla fué á - pedir perdon general á la Reyna. Falta en la primera ediccion._ - - -Muy alta y excelente Reyna é Señora: Estos Caballeros é Pueblo desta -vuestra Cibdad vienen aqui ante Vuestra Real Magestad, é vos notifican, -que quanto gozo ovieron los dias pasados con vuestra venida en esta -tierra, tanto terror y espanto ha puesto en ella el rigor grande que -vuestros Ministros muestran en la execucion de vuestra justicia, el -qual les ha convertido todo su placer en tristeza, é toda su alegría -en miedo, é todo su gozo en angustia é trabajo. Muy excelente Reyna -é Señora: Todos los hombres generalmente dice la Sacra Escriptura -que somos inclinados á mal; y para refrenar esta mala inclinacion -nuestra son puestas y establescidas leyes é penas, é fueron por Dios -constituídos Reyes en las tierras, é Ministros para las executar, -porque todos vivamos en paz é seguridad, para que alcancemos aquel -fin bienaventurado que todos deseamos. Pero quando Reyes é Ministros -no avemos, ó si los avemos son tales de quien no se haya temor, ni se -cate obediencia, no nos maravillemos que la natura humana, siguiendo -su mala inclinacion, se desenfrene é cometa delictos y excesos en las -tierras, y especialmente en esta vuestra España, donde vemos que los -hombres por la mayor parte pecan en un error comun, anteponiendo el -servicio de sus señores inferiores á la obediencia que son obligados -á los Reyes sus Soberanos Señores. E por cierto ni á Dios debemos -ofender, aunque el Rey nos lo mande; ni al Rey, aunque nuestro Señor -lo quiera: é porque pervertimos esta orden de obediencia vienen en -los Reynos muchas veces las guerras que leemos pasadas, é los males -que vemos presentes. Notorios son, muy poderosa Reyna é Señora, los -delitos é crimines cometidos generalmente en todos vuestros Reynos -en tiempo del Rey Don Enrique vuestro hermano, cuya ánima Dios haya, -por la negligencia grande de su justicia, é la poca obediencia de sus -súbditos: la qual dió causa que así como ovo disensiones y escándalos -en todas las mas de las Cibdades de vuestros Reynos, así en esta estos -dos Caballeros Duque de Medina y Marques de Cadiz se discordasen, é con -el poco temor de la justicia Real se pusiesen en armas uno contra otro: -en fuerza de los quales cada uno procuró de seguir su propósito en -detrimento general de toda esta tierra: y en esta discordia ciudadana -pocos ó ningunos de los moradores de ella se pueden buenamente -escusar de haber pecado, desobedeciendo al Ceptro Real, siguiendo la -parcialidad del uno ó del otro destos dos Caballeros. E dexando de -decir las batallas que entre ellos ovo en la Cibdad é fuera della, é -tornando á los males particulares que por causa dellas se siguieron en -toda la tierra, no podemos por cierto negar que en aquel tiempo tan -disoluto no fueron cometidas algunas fuerzas, muertes é robos é otros -excesos por muchos vecinos desta Cibdad é su tierra, los quales causó -la malicia del tiempo, y no excusó la justicia del Rey: y estos son en -tanto número, que pensamos aver pocas casas en Sevilla que carezcan de -pecado, quier cometiendolo ó favoresciendolo, quier encubriendolo ó -seyendo en él participes, ó por otras vias é circunstancias. E porque -de los males de las guerras vemos caídas é destruiciones de Pueblos -é Cibdades, creemos verdaderamente que si esta guerra mas durára, y -Dios por su gran misericordia no la remediára asentando á vuestra Real -Magestad en la Silla Real del Rey vuestro padre, esta Cibdad de todo -punto peresciera y se asolára. E si estonces, muy excelente Reyna é -Señora, estaba en punto de se perder por la poca justicia, agora está -perdida é muy caída por la mucha é muy rigurosa que vuestros Jueces é -Ministros en ella executan: de la qual todo este pueblo ha apelado, é -agora apela para ante la clemencia y piedad de vuestra Real Magestad, -é con las lágrimas é gemidos que agora vedes é oís se humillan ante -vos, é os suplícan que hayais aquella piedad de vuestros súbditos que -Nuestro Señor ha de todos los vivientes, é que vuestras entrañas Reales -se compadezcan de sus dolores, de sus destierros, pobrezas, angustias -é trabajos que continuamente padescen, andando fuera de sus casas por -miedo de vuestra justicia: la qual, muy excelente Reyna é Señora, como -quier que se deba executar en los errados; pero no con tan gran rigor -que se cierre aquella loable puerta de la clemencia que face á los -Reyes amados, é si amados, de necesario temidos, porque ninguno ama -á su Rey que no tema de le enojar. Verdad es, muy excelente Reyna -é Señora, que Nuestro Señor tambien usa de justicia como de piedad; -pero de la justicia algunas veces, y de la piedad todas veces, é no -solamente todas veces, mas todos los momentos de la vida: porque si -siempre usase de la justicia, segun siempre usa de piedad, como todos -los mortales seamos dignos de pena, el mundo en un instante peresceria: -é asimismo, porque como vuestra Real prudencia sabe, el rigor de la -justicia engendra miedo, y el miedo turbacion, é la turbacion algunas -veces desesperacion é pecado; é de la piedad procede amor, é del amor -caridad, é de la caridad siempre se sigue mérito é gloria. E por esta -razon hallará Vuestra Excelencia que la Sacra Escriptura está llena -de loores ensalzando la piedad, la mansedumbre, la misericordia é -clemencia, que son títulos é nombres de Nuestro Redentor, el qual -nos dice que aprendamos dél, no á ser rigurosos en la justicia; mas -aprended de mí, dice él, que soy manso é humilde de corazon. La Santa -Iglesia Católica continuamente canta: Llena está, Señor, la tierra -de tu misericordia: é por el continuo uso de su clemencia le llamamos -_Miserator_, _misericors_, _patiens_, _multæ misericordiæ_. Mire bien -Vuestra Alteza quantas veces refiere este su nombre de misericordioso, -lo que no fallamos veces tan repetidas del nombre de justiciero, é -mucho menos de riguroso en la justicia, porque el rigor de la justicia -vecino es de la crueldad, é aquel Príncipe se llama cruel, que aunque -tiene causa, no tiene templanza en el punir. E la piedad oficio es -continuo de Nuestro Redentor, del qual tomando exemplo los Reyes y -Emperadores, cuya fama resplandece entre los vivos, perdonaron los -humildes, é persiguieron los sobervios, por remedar á aquel que les -dió poder en las tierras: entre los quales aquel sabio Rey Salomón no -demandó á Dios que se membrase de los trabajos, no de las limosnas, no -de los otros méritos del Rey David su padre, ni menos de la justicia -que fizo, é penas que executó; mas miembrate, dixo, Señor, de David, -é de toda su mansedumbre: por los méritos de la qual entendia aquel -Rey de ganar la mansedumbre é la piedad de Dios, para remision de sus -pecados, é perpetuidad de su Silla Real. E vos, Reyna muy excelente, -tomando aquella doctrina mansa de nuestro Salvador, é de los Reyes -santos é buenos, templad vuestra justicia, é derramad vuestra -misericordia é mansedumbre en vuestra tierra; porque tanto sereis -junta con su Divinidad, quanto la remedaredes en las obras, é tanto -la remedareis en las obras, quanto fueredes piadosa; y tanto sereis -piadosa, quanto os compadescieredes é perdonaredes los miserables que -llaman y esperan con gran angustia vuestra clemencia é mansedumbre. La -qual, muy excelente Reyna, debe estár arraygada en vuestra memoria, -y en los conceptos de vuestra ánima, porque se miembre Dios de vos é -de vuestra mansedumbre, y os perdone como vos perdonaredes, y os dé -vida como vos la dieredes, é perpetúe vuestra Silla Real en vuestros -descendientes para siempre; especialmente con los desta Cibdad, -aunque ayan errado, considerando que entre tanta multitud de errores -dificile era vivir por sola inocencia. El Rey D. Juan vuestro padre, no -solo en una Cibdad ni en una Provincia, mas en todos sus Reynos fizo -perdon general quando las disensiones y escándalos en ellos acaescidos -con los Infantes de Aragon sus primos. Vemos asimesmo que vuestra -clemencia manda poner en libertad á los Portogueses que entraron en -vuestros Reynos á os deservir, é cometieron en ellos grandes delictos -é maleficios: é no solamente los mandais poner en libertad, mas -mandaislos proveer de vuestras limosnas, é reducirlos á sus tierras. -Reducid pues, Reyna muy excelente, á los vuestros, é la piedad que -aveis con los extraños, avedla con los vuestros naturales: los quales -así como el ánima enferma de cobdicia, aunque envuelta en el deseo de -los bienes temporales, siempre suspira á un Dios que la repare con -su misericordia; así bien estos vuestros subditos, aunque envueltos -en las guerras é males pasados, todavía tubieron ferviente deseo de -vuestra victoria é prosperidad, porque en virtud de vuestro Ceptro -Real gozasen de paz é seguridad: la qual humildemente vos suplican -que derrameis en esta vuestra Cibdad é tierra, porque así como damos -gracias á Dios por los males que refrenó vuestra justicia, bien así -gelas demos por la vida que nos otorga vuestra clemencia. - - - - - LETRA XVII. - - _Para el Señor Don Enrique, tio del Rey._[43] - - [43] _Año de 1474. escrita quando en la toma de Tojara hirieron - en el pie al Señor Don Enrique. Crónica fol. 174._ - - -Muy noble é magnífico Señor: Manda Vra. merced que os escriba, y que -no escriba consolaciones. Pláceme, Señor, de lo facer; porque ni yo -mal pecado las sé enviar, ni vos, gracias á Dios, las aveis menester. -Dexemos su oficio á Dios, que es el verdadero consolador, el qual -despues de la pena dá refrigerio, y despues de las lágrimas derrama -misericordia. Yo, muy noble Señor, no mandé á mi Carta que os dixese -consolaciones ningunas; é si la he á las manos, yo le faré que otro -dia no diga lo que no le mandan. Lo que yo le mandé que dixese á Vra. -merced es, que si buenas feridas teniades, buenas os las tuviesedes; -porque son insignias de la profesion que fecistes en la órden de -Caballería que tomastes. E no sé yo que locura tomó á mi Carta en -parlar consolaciones que no le mandaron; porque si bien consideramos -vuestra persona, vuestra sangre, vuestra órden, vuestra ferida, y el -lugar dó la oviste, mas es para dar alegria, que para poner tristura, -ni escrebir sobre ello consolaciones. E dado que fuese tan nescio -Fernando de Pulgar, que presumiese enviar consolaciones al Señor Don -Enrique, tanta tierra hay de aqui allá, que ya quando las rescibiesedes -seriades sano, é llegarian dañadas, aunque fuesen en escaveche. -Ciertamente, Señor, la consolacion que no vá envuelta en algun remedio -no vale un cornado; é por eso quando no puedo remediar no curo de -consolar. Entiendo yo, Señor, que mas descansa hombre contando sus -males proprios, que oyendo consolaciones agenas, quando no dan remedio -de presente, ó lo prometen de futuro. Dice Vra. merced, que ese vuestro -enojo conosceis ser poco, segun lo que sabeis que meresceis á Dios. -Creed, Señor, que nunca esa tal palabra salió sinó por boca de buen -ánima; porque fallareis que el dolor, así como pone desesperacion á los -malos, así trae contricion á los buenos: y de esa tal palabra os debeis -mas arrear teniendola en el corazon, que de la ferida que teneis en el -pie. - - - - - LETRA XVIII. - - _Para el Prior del Paso._[44] - - [44] _Falta en la primera edicion._ - - -Reverendo Señor: Si soñastes que os avía de escrebir una ó dos veces, -é que Vra. Reverencia no me responda á ninguna, no creais en sueños, -porque los mas son inciertos. Verdaderamente jurado avía _in Sancto -meo_ de no escrebiros, salvo porque la ira que me puso vuestra -negligencia, me quitó vuestra bondad; y aun porque vuestro amor me -constriñe, é vuestro temor me manda que os escriba muchas Letras, por -aver sola una, que me dé tanta consolacion ogaño en este destierro, -como me dió vuestra visitacion antaño en la dolencia. Escrebidme, -Reverendo Señor, si de la salud corporal estais bien; que de la -espiritual sé cierto que no estais mal. Vuestro Fray Diego de Zamora -vino aqui: si tan bien libró los negocios que traía como despachó unas -calenturas que le vinieron, sé que vá bien librado. Valete. - - - - - LETRA XIX. - - _Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en Granada._[45] - - [45] _Falta en la primera edicion._ - - -Muy noble Señor: Agora que se vá entiviando el sentimiento que ove -de vuestra prision, é arde el deseo que tengo de vuestra libertad, -querria escrebir á Vra. merced algo que aprovechase; pero fallo que la -libertad que vos aveis menester yo no la puedo dar, é la consolacion -que podria dar, vos no la aveis menester; porque entiendo que vuestro -seso os la dará sin ayuda del ageno: y aun dexélo, porque tengo creído -que estas consolatorias que se usan consuelan poco quando no remedian -algo. Muy noble Señor, si considerais quien sois, y el oficio que -tomastes, y el por qué y el cómo y el dónde os prendieron, creo avreis -alguna paciencia en ese trabajo dó estais; é si no la ovieredes, -no sabría por agora deciros otra consolacion, sinó que preso con -paciencia, ó preso sin paciencia, mas vale preso con paciencia. Las -nuevas de la Reyna, que face é quiere facer, tan bien os las dirán -los Moros de allá, como los Christianos de acá, é por eso no os las -escribo. Plega al muy alto Dios que presto os veamos libre. El traslado -de una Letra que ove enviado á un Caballero desterrado del Reyno os -envio: leala Vra. merced, é obre la vuestra devocion. - - - - - LETRA XX. - - _Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla._[46] - - [46] _Año de 1482. Cron. fol. 149. y siguientes. Falta en la - primera ediccion._ - - -Muy noble Señor: como á amigo no me podeis comunicar vuestras cosas, -porque la desproporcion de las personas lo niega, y vuestro señorío -no sufre tal grado de amistad. Ni menos las recibo como Coronista; -pero como un servidor de los que teneis os tengo en merced avermelas -escripto por extenso. Crea Vra. Señoría, que lo que sentís, deseais é -quereis en ellas, quiero, siento é deseo. El trabajo que ovistes _in -reducendo commilitones ad viam_ parece bien obra de vuestras manos: -y si de otra guisa se ficiera, tuvierades guerra, no solo con los -enemigos, mas con los vuestros; porque _ubi est corruptio moris, ibi -est destructio mortis_. E lo que peor es é mas grave, tuvieradesla con -Dios; porque sin duda la Divinidad está airada contra la humanidad que -está dañada. Una de las cosas porque se perdió Roma, dice Salustio en -el Catilinario: _Quod Lucius Sulla exercitum, quem in Asia ductaverat, -quo sibi fidum faceret, contra morem majorum luxuriose, nimisque -liberaliter habuerat loca amena, voluptaria facile in otio ferocis -militum animos molliverant, ibi primum insuevit exercitus Populi Romani -amare, potare &c._ Alegar yo á Vra. Señoría el Salustio bien veo que -es necedad: pero sufridla, pues sufro yo á estos Labradores que me -cuenten á mí las cosas que vos faceis en Alhama. Ciertamente, Señor, -como el enfermo que avida la salud estima mucho la medicina que primero -le amargaba, bien así creo que esos vuestros comilitones amen mucho -vuestra noble persona, quando conoscieren la salud que les acarreó -vuestra doctrina. El socorro que fecistes á vuestra gente verdad es -que es de notar _apud alios_ mas que _apud me_, que conozco bien, -segun quien sois, y el linage de donde venís, que ni aveis de fuir los -enemigos, ni desamparar los amigos. - - - - - LETRA XXI. - - _Para un su Amigo encubierto._[47] - - [47] _Año de 1478. Parece que este amigo era de Toledo. Vease la - Cron. fol. 112. Falta en la primera edicion._ - - -Señor compadre: Ví una Carta, que fué echada de noche, é tomada entre -puertas. La Carta se dirigia á mi señor el Cardenal, é la materia -della eran injurias dirigidas á mí: é porque supe que vino antes á -vuestras manos que á las mias, y que la andabades publicando por esa -Cibdad, acordé despues de leída enviarla á su Señoría, pues vos no la -enviastes. Pidoos de merced, si en algun tiempo supieredes quien es -aquel encubierto que la fizo, le dedes esta respuesta que le fago. - -Encubierto amigo: Ví la carta que enviastes á mi señor el Cardenal, por -la qual injuriais á mí, é avisais á él de los yerros que os parecieron -en una mi Letra que envie á su Señoría sobre la materia de los Hereges -de Sevilla: é quanto toca á mis injurias, si decís verdad, yo me -enmendaré; si no la decís, enmendaos vos. Pero como quier que ello sea, -si á vos no plugo guardar la doctrina Evangélica en el injuriar, á mí -place de la guardar en el perdonar: é para aquí, é para delante aquel -que mandó perdonar las injurias os perdono, y en tal manera perdonado, -que ni me queda escrúpulo ni rancor contra vos; porque entiendo que -aquel que busca venganza, primero se atormenta que venga, é recibe tal -alteracion, que pena el cuerpo, é no gana el ánima. E por esto aquel -Redentor é verdadero Físico nuestro tan bien nos dió doctrina saludable -á los cuerpos como á las ánimas quando nos mandó perdonar á nuestros -abofeteadores, segun yo perdono á vos por la presente las bofetadas que -me dais: allá os lo aved con Dios, que reservó para sí la jurisdiccion -de la vindicta. Señor encubierto, ó vos fablais bien en vuestra Letra, -ó mal: si mal, ¿por qué la escrebís? é si bien, ¿por qué os encubrís, -como sea verdad que todo Católico Christiano segun que os mostrais, -no debe encubrir su doctrina, é mucho menos su persona? E vos me -paresce que faceis lo contrario, encubrís vuestra persona, é publicais -vuestras injurias, las quales debrian ser reprehension secreta, como -dice Crisóstomo sobre Matéo, é no injuria pública, como prohibe Christo -en el Evangelio. Reprehendeisme de las cosas contenidas en la Letra -que envié á mi señor el Cardenal: é si ella ó yo fueramos dignos de -reprehension ¿quién mas ni mejor la pudiera, é aun debiera recusar, -que el mesmo Cardenal á quien mi Carta se dirigia, por ser uno de los -quiciales sobre que se rodea la Iglesia de Dios? Pero sin dubda, ni en -presencia, ni por Letra la reprehendió él, ni otros Letrados que la -vieron; porque son palabras de Sant Agustin, Epístola ciento é quarenta -é nueve, sobre el paragrafo de los Hereges Donatistas. Si aquellas -palabras fallais ser reprehensibles, avedlo allá con Sant Agustin que -las dixo, y dexad á mi que las alego. Otrosí parece que en el principio -de vuestra Letra me acusais del pecado de vanagloria, porque dixe que -esperaba su Señoría mi Letra: y deste pecado por cierto entiendo que no -me podeis emendar; porque su Señoría, é otros Señores é doctos hombres -me han escrito, é de continuo escriben mandandome que les escriba, y -es por fuerza facer lo que mandan: faced vos cesar su mando, é avreis -castigado mi vanagloria. Reprehendeisme asimismo de albardan porque -escribo algunas veces cosas jocosas; é ciertamente, Señor encubierto, -vos decís verdad; pero yo ví á aquellos nobles é magníficos varones -Marques de Santillana D. Iñigo Lopez de Mendoza, é Don Diego Hurtado -de Mendoza su fijo Duque del Infantazgo, é á Fernan Perez de Guzman -Señor de Batres, é á otros notables varones escrebir mensageras de -mucha doctrina, interponiendo en ellas algunas cosas de burlas que -daban sal á las veras. Leed si os place las Epístolas familiares de -Tulio que enviaba á Marco Marcelo, é á Elio Lucio, é á Ticio, é á Lelio -Valerio, é á Curion, é á otros muchos, é fallareis interpuestas asaz -burlas en las veras: é aun Platón é Terencio no me paresce que son -reprehendidos porque interpusieron cosas jocosas en su escriptura. No -creais que traygo yo este exemplo porque presuma compararme á ninguno -destos; pero ellos para quien eran, é yo para quien só, ¿por qué no me -dexareis vos, Acusador amigo, albardanear lo que supiere sin injuria -de ninguno, pues dello me fallo bien, é vos no mal? Con todo eso os -digo, que si vos, señor Encubierto, fallardes que jamás escribiese un -renglon de burlas dó no oviese catorce de veras, quiero yo quedar por -el albardan que vos me juzgais. Asimismo decís: que mi Carta dice que -yerran los Inquisidores de Sevilla en lo que facen, é que se seguiria -que la Reyna nuestra Señora avria errado en gelo cometer. Yo por cierto -no escrebí Carta que tal cosa dixese, é me paresce conozco tanto della -que no dirá lo que no le mandé: porque ni yo digo que ellos yerran en -su oficio, ni la Reyna en su comision, aunque posible seria su Alteza -aver errado en gelo cometer, é aun ellos en el proceder; é lo uno é lo -otro no por malas intenciones suyas, mas por dañadas informaciones -agenas. Bueno era por cierto é discreto el Rey Don Juan, de gloriosa -memoria; pero pensando que facia bien cometió esa Cibdad de Toledo á -Pero Sarmiento que gela guardase, el qual pervertido de malos hombres -della, rebeló contra él, y le tiró el Título Real, é aun tiró piedras á -su tienda. La Reyna nuestra Señora bien pensó que facia quando confió -la Fortaleza de Nodar á Martin de Sepulveda; pero alzóse con ella, é -vendióla al Rey de Portogal. Así que, señor Emendador, no es maravilla -que su Alteza haya errado en la comision que fizo, pensando que cometia -bien, y ellos en los procesos, pensando que no se informan mal; aunque -ni yo dixe, ni agora afirmo cosa ninguna destas. A las otras cosas que -tocais de la Sacra Escriptura no os respondo, porque no sé quien sois: -aclaraos, é satisfaceros he quanto pudiere, é aun daros he á entender -claro como pecais en el pecado de la mentira por me macular del pecado -de la heregía. - - - - - LETRA XXII. - - _Para Don Gabriel de Mendoza._[48] - - [48] _Falta en la primera ediccion._ - - -Noble Señor: Si yo supiera el fruto tan grande que de vuestra absencia -desta tierra en ese Estudio aveis conseguido, mayor precio os demándara -del que os demandé por ganaros la licencia que os ove de mi señor el -Cardenal vuestro tio. Pero, Señor, mejor proporcionastes vos por cierto -vuestra manda con vuestra nobleza, que yo mi demanda con mi cobdicia; -porque si vos membrais, yo os demandé un melon, é vos, Señor, me -ofrecistes una mula: dó se demostró en la demanda mi poca cobdicia, -y en la manda vuestra gran nobleza. Agora, Señor, quiero faceros mas -varata aquella demanda: porque de todo mi trabajo no quiero otra cosa -de Vra. merced, salvo que fagais lo que escribió Tulio en una Epístola -familiar á Curion: _Ut sic ac nos conformatus revertare, ut quam -expectationem tui concitasti, hanc sustinere ac tueri possis &c. Hoc -enim, nobilissime Domine, facile consequi posses, etiam & augere_, si -ficieredes lo que el mismo Tulio escribe á su fijo en el prólogo de los -Oficios, lo qual os pido de merced que leais sinó es leído, é fagais -sinó es fecho: aunque no creo yo, Señor, que para esto hayais menester -persuasion mia ni de otro, pues aquella vuestra natural inclinacion, -que con tan ferviente deseo allá os llevó, es de creer que faga su -oficio de tal manera, que dedes vos á otros mejor exemplo de doctrina, -que ninguno lo puede dár á vos para la sciencia. _Et de hoc satis. -Valete._ - - - - - LETRA XXIII. - - _Para su fija Monja._[49] - - [49] _Falta en la primera ediccion._ - - -Muy amada Fija: Pocas palabras te fablé desde que nasciste fasta -que complida la edad de doce años escogiste ser consagrada para la -bienaventuranza venidera; é porque soy tenudo como próximo, é deudor -como padre, no por premia que me fuerza, mas por caridad que me obliga -he tenido cuidado de te pagar lo que es razon de te fablar; porque -mayor es el pensamiento que el buen pagador tiene para pagar, que -premia le puede facer el acreedor para ser pagado. Verdad es, Fija, -que la hora que yo é tu madre te vimos apartar de nosotros, y encerrar -en ese encerramiento, se nos conmovieron las entrañas, sintiendo aquel -pungimiento que la carne suele dár al espíritu. Pero despues que la -razon usando de su oficio nos fizo pensar como en esa angostura de -templo gozas de la anchura de paraíso, estonces nos esforzamos á vencer -la tentacion de la carne, é gozamos de la clara victoria que suele -gozar el ánima. Leese de Sócrates que en la pared de sus escuelas avía -escrito dos versos: el uno decia: Si vencidos de la torpe tentacion os -deleytardes en cosa fea, el deleyte será momentaneo, é la mácula de -la vileza os acusará para siempre. El otro decía: Si sintierdes pena -en el combate de la tentacion carnal, el trabajo del combate durará -poco, é la gloria del vencimiento durará mucho. Y cierto debemos creer -que Dios dé gracia para vencer al que tiene osadía para resistir: é -para este vencimiento grande aparejo por cierto es el sacudir los malos -pensamientos, tambien los que engendran molleza de la carne, como los -que nos traen á odio del proximo. El Sabio dice, que las imaginaciones -malas nos apartan de Dios. Hallarás, amada Fija, que del mismo Sócrates -dice Valerio Máximo estas palabras: Sócrates, casi en oraculo de divina -sabiduría, ninguna cosa mandaba que pidiesemos al Dios inmortal, sinó -que nos diese bien. E no fallaba este Filósofo que debia ser en nuestro -arbitrio la eleccion del bien que pidiesemos; porque muchos procuraron -riquezas que los traxeron á la muerte: otros, decia él, que con gran -diligencia procuraron oficios que los traxeron á perdicion: otros ovo -que procuraron casamientos, pensando por ellos aver bienaventuranza, -é fueron causa de su pobreza é deshonra. Así que determinaba aquel -Filósofo, que la eleccion del bien que deseamos debiamos remitir -al dador de los bienes, porque aquel que los avía de dár los sabria -escoger. En el Evangelio de Sant Matéo dice, que Dios nuestro Padre -sabe lo que nos es necesario antes que lo pidamos: é sin dubda es -de creer que el facedor de los vasos sabe quanto caben, é á cada -uno dá según su medida: é si alguno engañado de aficion toma oficio -ageno de su habilidad, el elector é lo elegido vemos que se pierde. -Sant Agustin en el libro de la Cibdad de Dios dice, que así como no -procede de la carne lo que á la carne face vivir, bien así no procede -del hombre, mas sobre el hombre es lo que al hombre face bien vivir. -Esto considerado damos gracias á aquel verdadero escogedor que te dió -gracia para elegir aquello á que desde tu niñez te vimos inclinada, -porque puedas bien vivir en esta, é ir á muy buen lugar en la otra -vida. Y pues por la gracia de nuestro Redentor has fecho profesion en -la santa Religion que escogiste, verdad es que yo no puedo saber como -te vá allá; pero quiérote decir como te fuera acá si esta otra vida -escogieras. Lo primero que te convenia facer era entrar en la orden del -matrimonio, la qual ordenó Dios, y es por cierto santa é buena á los -que en ella bien se conservan; pero no entiendas que en buscar marido -á la fija, ni aun despues de fallado sea pequeño cuidado á los padres -é á la fija. E dexando agora de decir los enojos é desabrimientos -que á las veces en esto se sienten, Sant Agustin en el libro de la -Cibdad de Dios pinta este mundo segun aqui verás: El hombre, dice él, -no puede estar sin trabajo, sin dolor é sin temor. ¿Qué dirémos del -amor de tan vanas y empescibles cosas, é de los cuidados que muerden? -¿las perturbaciones, las tristezas, los miedos, los locos gozos, las -discordias, las lides, las guerras é asechanzas, iras, enemistades, -mentiras, lisonjas, engaños, hurto, rapiña, porfia, sobervia, ambicion, -envidias, homecidios, muertes de padres, crueldades, asperezas, -maldades, luxuria, osadía, desvergüenza, vilezas, fornicaciones, -menguas, pobrezas, adulterios de todas maneras, é otras suciedades que -decirse es cosa torpe, sacrilegios, heregías, perjuros, opresiones de -los inocentes, calumnias, rodéos, prevaricaciones, falsos testimonios, -iniquos juicios, fuerzas, ladronicios, é otras cosas semejantes que no -me vienen á la memoria, pero no se apartan desta vida? y ciertamente -estas cosas son de los malos hombres, procedientes de aquella raíz del -error y perverso amor, con el qual todo fijo de Adan es nascido &c. -Otrosí dice ¿que quien es aquel que no conosce como el hombre viene en -esta vida con ignorancia de verdad, la qual se manifiesta en él quando -niño? ¿é con abundancia de vana cobdicia, mostrada en él quando mozo? -de manera que si le dexasen vivir como quiere, cometeria todas ó muchas -de las maldades é perversidades que arriba dice, é otras que decir no -puede. Asimesmo dice ¿que para que son los miedos falsos que ponemos á -los niños, é para que son los azotes é palmatoriadas á los mozos, ó el -cetro de la justicia que está enhiesto para contra los malos, sinó para -los temorizar é refrenar la maldad á que la natura humana nos inclina? -Dice mas adelante ¿Qué es esto, que con trabajo tenemos memoria, é -sin trabajo la perdemos? ¿con el trabajo aprendemos, é sin trabajo no -sabemos? ¿con el trabajo somos fuertes, é sin trabajo somos sin arte? -¿Qué diré, dice él de los trabajos innumerables con que el cuerpo -terrece? ¿conviene á saber, con fervores, con frios, tempestades, -lluvias, relámpagos, truenos, granizos, rayos, terremotos, caídas por -ofension é por temor, ó por malicias de hombres é de bestias, ó por -venenos nascidos en los frutos y en las aguas y en los ayres, ó de los -mordimientos de bestias rabiosas, tambien de las que son domesticas, -las quales algunas veces son mas temidas que los leones é los dragones? -¿Quántos son los males que pasan los navegantes é los que andan camino? -¿Quién es el que anda que no esté obligado dó quier que anduviere á los -casos inopinados? &c.[50] De todo lo qual, ó de parte alguna de lo que -aqui pone, no creas amada Fija, que ninguno de los que acá andamos -se puede escusar por vigilante ó cauto que sea: porque el Sabio en -sus Proverbios dice, que si el justo es tentado en la tierra ¿quánto -mas lo serán los iniquos é pecadores? E por tanto debes dar gracias á -nuestro Redentor porque te dió gracia para que dexada la solicitud que -tenia Marta, tomases la parte mejor que escogió Maria, la qual te face -libre de ver é sentir estas tribulaciones. Un Religioso Carmelita de -santa vida, cuya mocedad avía sido envuelta en las cosas del mundo, -me dixo en París, que sinó pecára, no aborresciera tanto los pecados, -ni amára tanto las virtudes; ni oviera verdadero conoscimiento para -gozarse con el reposo de la Religion, sino conosciendo la inquietud -é turbaciones que tubo fuera della. El Libro de la Sabiduría dice, -que la Religion guarda é justifica, é dá alegría de corazon. E no te -engañe el pensamiento de como fuiste criada para ver el mundo, y en -ese encerramiento no le puedes ver; porque en verdad, Fija, si tu le -vieses, verias una ruin cosa, é llena de todas aquellas cosas que -arriba pone Sant Agustin, las quales no querriamos ver, ni mucho menos -sentir los que las vemos é sentimos. E puédote bien certificar, que si -el mozo tuviese la experiencia que tiene el viejo, si seso tuviese, -huiria del mundo é de las cosas dél; pero la mocedad lozana, ignorante -de sí misma, tiene tan fuertes los combates de la carne, que no los -pudiendo resistir, es enlazada é metida en tales necesidades, que no -puede quando quiere salir dellas. E porque tu entendimiento lo vea -mejor, quiérote decir, que de los que estais en Religion, á los que -estamos en el mundo, hago yo por comparacion como de los que miran los -toros de talanquera, á los que andan corriendo por el coso. Los que -andan en el coso verdad es que tienen una que parece libertad para ir -dó quieren, é mudar lugares á su voluntad; pero dellos caen, dellos -estropiezan; otros huyen sin causa, porque vá tras ellos el miedo, é no -el toro: otros están siempre en movimiento para acometer ó para fuir; -otros se encuentran é se dañan; y el que vá á tirar al toro la frecha -no sabrá decir qué razon le lleva con tanta diligencia é peligro á -facer mal á quien no gelo face: é así veo que todos andan vagando -sin término é sin sabiduría de lo que les acaesce é puede acaescer, -llenos de miedo rezelando su caída, y llenos de placer mirando la de -los otros. Los que miran de talanquera verdad es que no tienen aquella -libertad que los del coso tienen para andar por dó quieren; pero están -seguros de los peligros, estropiezos é turbaciones que ven padescer -á los que andan por el coso: de los quales si bien fueses informada, -digote que darias dobladas gracias al que te subió en esa talanquera, -donde tienes quitadas aquellas ocasiones de pecar de que acá estarias -rodeada, de las quales, ó de alguna dellas te sería dificile escapar -si anduvieses en el coso que acá andamos; porque si vencieses la -sobervia, encontrarias con la ira; é si la ira vencieses, vencerte ia -la cobdicia, é si la cobdicia templases, quizá te guerrearia la acidia, -é te venceria la gula, é si templases la gula, no podrias vencer la -envidia, é atropellarte ian las feas tentaciones de la luxuria. Mira, -verás quien se podrá defender de tantos é tan fuertes combates como de -continuo nos face el diablo, del qual canta la Iglesia, que como leon -bramante nos rodéa, buscando á quien trague; en especial considerando -la flaqueza de nuestra humanidad: de la qual dice Job: Ni mi fortaleza -es fortaleza de piedra, ni menos mi carne es fecha de fierro, para que -pudiese sufrir el combate de tantas tentaciones. E no nos maravillemos -de ser tentados de los pecados, quando nuestro Redentor fué tentado del -diablo. E Sant Pablo en una Epístola á Tito dice, que algunas veces fué -ignorante, incrédulo, errante, servidor de deseos é deleytes varios -con malicia, con envidia, aborrescible é aborrescido. Verdad es que en -alguna manera debemos ser alegres en aver seído pecadores; porque á -las veces ganamos mas en la penitencia que facemos, que perdimos en el -pecado que cometimos: lo qual vemos en el mismo Sant Pablo y en Sant -Pedro, y en la Magdalena y en otros muchos, á quien la gran contricion -que ovieron de los pecados que cometieron los truxo al excelente grado -de gloria que tienen. E por cierto, amada Fija, si otro combate no -tuviesemos, salvo el de la cobdicia, nos sería asaz grave de sofrir, -considerando las muertes, é otros daños que della se siguen. E quiérote -traer aqui á propósito una fablilla que acaesció á un raposo con un -asno. Segun cuenta esta patraña, el leon, que es Rey de los animales, -quiso facer cortes, á las quales concurrieron los principales animales: -é dice, que como este Rey leon tenia ó debia tener la condicion noble, -é las orejas simplicisimas, creía todo lo que los otros animales -principales le decian. El raposo que era artero, le decia: ¡ó Rey! mal -lo miras si todo quanto te dicen crees; porque muchos vienen á tí, -dellos con mentiras coloradas, dellos con malicias que tienen imagen -de bondad; otros facen su fecho mostrando que facen el tuyo: y has de -creer que estos grandes animales desean tener libertad, é sacudir de -sí el yugo de tu subjecion, y aver de tu patrimonio para facer á ellos -poderosos, é á tí flaco, porque no los puedas castigar, é pierdas tu -autoridad; la qual perdída, no serás obedescido, é tu justicia se -enflaquescerá, é los delictos creceran, é tu reyno se perderá. Para -mientes que los oficios mas veces se conservan con las virtudes, que -las virtudes se ganan con los oficios. Necesario has buen seso para -sentir, é buen consejo para discernir, é buen esfuerzo para executar. -El raposo por el lugar que mediante estos avisos tenia con el Rey era -envidiado: los animales mayores, caídos del grado que pensaban merescer -cerca del Rey, porque el raposo les era peligroso, buscaron como le -apartar de la oreja del leon, é propusieron ante él, que la principal -cosa en que se debia entender era en su salud: é porque esta no se -podia alcanzar salvo con seso é corazon de asno, el raposo, que era -discreto é diligente, debia ir por él. El raposo conosciendo que lo -apartaban del leon, le dixo: mira que estos mas lo facen por apartar á -mí, que por servir á tí. El leon, visto que todos los grandes animales -conformaban, fué constreñido á lo enviar. El raposo yendo en su camino -falló un asno pasciendo en un prado, é dixole; ¿tú por qué no vás á -la corte donde van todos los animales? El asno le respondió: porque -paso aqui mi vida lo mejor que puedo, y no sé qué cosa es corte, ni lo -quiero saber. Respondió el raposo: no saber es mal, é no querer saber -es peor. ¿Por qué rehusas de ir dó se avisan los animales, dó alcanzan -fama, donde la gracia é la dicha de cada uno ha lugar de se emplear en -grandes cosas, é aver grandes bienes? Respondió el asno: no tengo uso -para entre tal gente. Dixo el raposo: el mayor trabajo es principiar, -é la plática te hará maestro. El asno, vencido de cobdicia, dexó su -abrigo, é va en compañia del raposo: é como llegasen á un lugar, el -asno quiso holgar, y el raposo le dixo: si quieres ser rico é honrado -has de ser verdadero é diligente, porque el perezoso holgando, pena -deseando. El asno, remitido á la gobernacion del raposo, llegó á la -corte, donde vió la presencia espantable del leon, é vido la grandeza -de los otros animales, é cobdició ser como uno dellos. El leon fizole -gracioso rescibimiento; é á pocos dias, como pensó de le matar, mudó -la voluntad buena, é comenzóle á mostrar la cara feroz. El asno, visto -que el Rey no le miraba como solia, volvió las espaldas, é tornóse á su -prado. El raposo acusó al leon, dixole: quando tuvieredes indignacion, -é acordares prender á alguno, juntamente ha de ser la indignacion con -la execucion; sinó nacerte ha tal escándalo, que serás deservido. El -leon, conoscida su mengua, le rogó que tornase por el asno. El raposo, -por encargar al Rey con sus servicios, fué al asno, é preguntóle por -qué se avía venido. El asno le respondió: anda, vete, amigo, con tu -corte; no querria el placer de su favor, por la tristeza que sentí -en el disfavor. Dixo el raposo: ¡cómo eres ignorante! sabete que en -las cortes con el favor no te conoscerás, é con el disfavor no te -conoscerán. Dixo el asno: no tengo ninguno de mi linage que me honre -ni ayude. Respondió el raposo: serás tú el primero que avrás la gloria -de los que despiertan memoria á los de su sangre. El asno, metido en -la cobdicia, acordó de volver con el raposo, é dixole: yo quiero -tornar; mas sinó lo fallo como quiero, no me fallará como quiere. El -leon, despues de algunos dias, quiso echar las uñas al asno, é no -pudo. El asno, como lo sospechó, huyó, é tornó á su lugar. El raposo, -visto como avía perdido su trabajo, reprehendió la negligencia del -Rey, é comenzóle á recontar los trabajos que avía pasado en traer dos -veces al asno. El leon le dixo ¿quieres que te diga? si alcanzamos el -fin, relucen los trabajos; é sinó han efecto, no esperes gualardon, -porque el fin de la cosa se mira mas que los medios. El raposo por no -perder lo servido tornó por el asno, é dixole: maravillome estando -en el dulzor de subir á poderoso dexarlo, é venirte. Cata que ser -criado entre nobles, y escoger vida entre rústicos no procede de buen -ingenio. Respondióle el asno: si me castigas con rigor, antes me harás -tu enemigo que tu corregido, é primero ganarás enemistad para tí, que -emienda para mí. Respondió el raposo: nescio eres si miras en la forma -del corregir, é no en la manera de tu emendar. El asno le respondió: -dígote que esta vida es tan corta, que antes nos morimos que nos -emendemos; é por tanto te ruego que dexes de emendarme y cures de -proveerme. Sábete que me vine porque quisiera yo luego algun oficio -para poder cargar á otros, como otros cargan á mí. Respondió el raposo: -si tú quieres oficio ageno de tu natural, perderás á tí é al oficio. -Dixo el asno: tambien sospeché que el leon me queria prender ó matar. -Dixo el raposo: tu absencia te condena, aunque seas limpio de crimen. -Andá acá conmigo, dixo el raposo, é tu presencia quitará la sospecha; -porque los miedos vanos nunca los concibió buen seso. Dixo el asno: no -querria estár en lugar dó he de facer cara contraria á mi voluntad, -é dó peno deseando que me den, é rezelando que me quiten. Dixo el -raposo: ¿é dó estarás que no penes con eso? Dixo el asno: bien estaba -aqui, donde huelgo mas, é peco menos. Pero anda, allá vamos: bien veo -que si al principio no te creyera quando despertaste mi cobdicia, no -fuera metido en necesidad forzosa, como al comienzo fué voluntaria. -Entrados en la corte, el leon echó las uñas en el asno, é mandó al -raposo que truxese los sesos y el corazon. El raposo vistos los sesos y -el corazon del asno, comiólos, é dixo al leon que no le habia fallado -ningun seso ni corazon. El leon maravillado como podia ser animal sin -seso é sin corazon, respondió el raposo: creer debes cierto, señor, -que si este animal tuviera seso é corazon no le truxera la cobdicia -tres veces á la corte, donde perdió la vida por ganar hacienda. Muy -amada Fija: este exemplo te he trahido, en el qual verás allá todo lo -en que andamos acá. E puedes creer que non digo muchos, mas infinito -es el número de los que tenemos tan poco seso é corazon como el asno; -porque teniendo suficiente proveímiento, no dexamos de cometernos á -los vayvenes de la fortuna, é vamos tres é mas veces donde los engaños -del raposo nos llevan. Otros hay que no se mueven por necesidad que -ayan á las cosas, sinó porque ven mover sus vecinos á ellas. Otros -veo que dexados los oficios que tienen útiles á la vida, se meten, -á fin de holgar, en negocios impropios á su habilidad, é dañosos á -ellos, é á la comun utilidad de todos, donde proceden los males que -acontescieron al asno, é los que arriba dice Sant Agustin. E si me -dixeres que estás aí encerrada, dígote que así lo están acá las buenas. -E si sientes estár subjecta, así lo mandó Dios que lo fuesen todos. Si -no gozas con la compañia del marido, así estás libre de los dolores -del parto. Si no gozas con la generacion de los fijos: tampoco te -atormentan sus muertes é sus cuidados. Si caresces de servidores, así -estás libre de buscar lo necesario para los proveer. Si te holgáras con -tus iguales, asimesmo penáras en sufrir la envidia de tus desiguales. -Y en conclusion, si no puedes decir ni facer lo que quieres, así estás -libre que no te digan ni te fagan acá lo que no quieres; é de los -otros infinitos males que arriba dice Sant Agustin. Nota bien, amada -Fija, que el sabio Salomón dice, que el prudente se esconde quando vé -el mal, y el loco pasa, é padesce infortunio. Y en el Psalmo treinta -que comienza: _In te Domine speravi_ se dicen estos versos: ¡O quan -grande es la muchedumbre de la dulzura tuya, Señor, que escondiste á -los que te temen! esconderlos has de las tribulaciones de los hombres -en el escondimiento de tu cara: defenderlos has en tu tabernáculo de -la contradicion de las lenguas. E porque tú por la gracia del muy -alto Dios estás en ese tabernáculo divinal escondida de todas estas -contradiciones, é gozas de aquella corona preciosa de virginidad de -que gozan las virgenes en el paraíso, resta agora decirte que tengas -ante tus ojos quatro cosas. La primera, te encomiendo siempre tengas -é creas firmemente la Fé Católica de nuestro Salvador é Redentor -Jesu-Christo, é aquello que la Santa Madre Iglesia suya cree é tiene; -porque ninguno se puede salvar sin fé, la qual Sant Gregorio dice que -caresceria de mérito si se creyese por razon. La segunda, te encomiendo -que seas mansa é humilde: é para bien mientes que el quinto capítulo -del Evangelio de Sant Mateo dice, que Nuestro Señor en el Monte abrió -su boca é dixo: Bienaventurados los pobres de espíritu. No dixo pobres -de bienes, ni de oficios, ni de cargos, si bien los ministran; mas -dice, que como quier que tengamos abundancia destas cosas, no seamos -con ellas arrogantes ni vanagloriosos. Item, manda que seamos mansos, -é poseerémos la tierra: y esto vemos por experiencia; porque nunca -ví sobervio que durase mucho en ella, ni en el amor de las gentes; é -vemos que los mansos, é de blanda condicion son tan agradables en su -conversacion, que ganan la gracia de las gentes, é alcanzan honras -é bienes. Sant Pedro en una Canónica dice, que Dios resiste á los -sobervios, é dá gracia á los humildes. E si algun émulo ó adversario -tuvieres, no te pese: porque no es siempre malo tener el hombre algun -competidor ó contrario, porque estonces hallarás que es bueno quando -por miedo de la reprehension de mi émulo dexo de facer cosa fea, é -quando me refreno de algunos vicios, que no me refrenaria si el miedo -del competidor no tuviese presente. Verdad es que vivir hombre sin -emulacion aquesto es lo mas seguro; pero quando la malicia del tiempo -lo criare, ningun remedio tenemos mas cierto que vivir tan limpios de -reprehension que quebremos los ojos al reprehensor. Otrosí debes, Fija, -tener ante tus ojos una verdadera é no fingida obediencia á tu mayor. E -mira bien que dice el Evangelio, que el discípulo no ha de ser sobre el -maestro, ni el siervo sobre el señor. Y el Apostol dice á los Romanos, -que toda ánima sea súbdita á su mayor, porque todo poder es dado por -Dios, é quien resiste á su mayor, resiste á Dios. E por cierto si bien -mirado es, mucho mayor cuidado debe ser el mandar, que el obedescer; -porque aquel que manda ha de trabajar el espíritu considerando qué es -lo que manda, é á quien lo manda, y en qué tiempo, é por qué, é para -qué, é todas las otras qualidades que se deben mirar en la governacion: -é si buen governador es, siempre estará en pensamiento si avra ó no -avra buen fin lo que manda. Sant Gregorio en los Morales dice, que -qualquier presidente que tiene cargo de ministracion siempre está -puesto en los encubiertos tiros del enemigo; porque quando trabaja -por proveer las cosas presentes, á las veces, no mirando, daña las -futuras: así que el que manda pende de muchas cosas; y el que obedesce -de sola una. Obedesciendo paga su deuda é no tiene de dár cuenta si -es mal mandado: pero darla ha si no es bien obedescido. Y vemos por -experiencia que las Casas, las Ordenes, las Cibdades, las Provincias, -los Reynos duran é relucen con la obediencia, é caen é se pierden -por la inobediencia de los rebeldes. E si por ventura algun cargo de -governacion te dieren, por Dios mira que seas en él tan vigilante, que -tu negligencia no acarree mengua: en especial debes mirar que no seas -traída por afeccion de personas. El Evangelio dice: Sabemos, Señor, -que eres verdadero, é que no miras la cara de ninguno: mas la via del -Señor muestras con verdad. E así como el Psalmo dice que acerca de -Dios no hay acepcion de personas, menos la debe aver acerca de los -governadores; porque alli coxquea la razon del governador, dó se mira -linage ó afeccion, é no virtudes é habilidad. Sant Hierónimo en un -Prólogo á los Romanos é á los Judíos que se gloriaban de linage, les -reprehende diciendoles: En tal manera os gloriais de linage, como si -las buenas costumbres no os ficiesen fijos de los Santos, mejor que el -nascimiento carnal. Y el Boecio de Consolacion dice, que ninguno hay -de linage[51], salvo aquel que dexada la via de la virtud es maculado -con las malas costumbres. La tercera cosa que te encomiendo es que -tengas caridad, sin la qual ninguno en esta vida puede ser amado, ni -en la otra bien rescibido. Sant Pablo dice: Si fabláre las lenguas -de los hombres é de los Angeles, é no tengo caridad, no es otra cosa -sinó una campana que suena. E si tuviere espíritu de profecía, é -tuviere tal ingenio que sepa todos los misterios é toda la sciencia, é -tuviere tanta fé que pueda traspasar los montes, é no tengo caridad, -no vale nada. E si diere á comer toda mi hacienda á los pobres, é no -tengo caridad, no aprovecha nada. La caridad es paciente é benigna, -la caridad no es envidiosa, no tiene maldad, no es vanagloriosa ni -soberviosa, no es ambiciosa, no busca lo ageno, no piensa mal, no se -goza con lo malo, gozáse con lo verdadero, todo lo sufre, todo lo cree, -á todo sobrepuja, todo lo sostiene. Esto dice Pablo á los Corinthios -en los trece capítulos. ¿E quieres amada Fija, que te diga qué cosa es -caridad? A mí paresce que es un comovimiento que sienten las entrañas -del caritativo, compadeciendose quando vé alguno padescer mengua ó -angustia, quier de consejo, quier de ayuda ó de consolacion, ó de otra -alguna necesidad. Y el caritativo usa de esta caridad ayudando al -necesitado: calla callando sin publicar el ayuda que él face, ni la -mengua que el menguado padesce: y esta caridad se debe usar con todos -los hombres: é como quier que somos inclinados á desamar á los buenos -como á los malos[52]; pero piadosa cosa es amarlos como á hombres, -porque en lo uno amamos la naturaleza nuestra, y en lo otro desamamos -la malicia agena. La quarta es rogarte, pues que tienes oficio de orar, -y estás en casa digna para lo facer, que ruegues á Dios por mí é por -tu madre, y en esto nos pagarás la deuda que nos debes, como facen las -cigueñas, que mantienen sus padres quando envejecen otro tanto tiempo -como ellos mantuvieron á los fijos quando eran pollos. E tu, amada -Fija, si criándote en nuestra casa oviste alguna buena doctrina, debes -pagarnosla en oraciones agora que somos viejos, é las avemos menester. -Y cerca de la manera del orar, Elías el Profeta decia, que Dios oía -por el fuego: conviene á saber por el ardor de la devocion. Así que la -oracion se debe facer con todo corazon é con todo el entendimiento, sin -nos trasponer quando oráremos en pensamiento ageno de lo que oramos; -porque ya vés como estará Dios con nosotros para nos oír, no estando -nosotros con él para le rogar. E por cierto burla paresce fablar, é -no tener el pensamiento en lo que fablamos: porque esta tal fabla ni -nosotros la sabrémos decir, ni el que la oye la querrá entender, é -mucho menos facer. E porque sepas mejor como has de orar, trasladé de -Latin en Romance para te enviar la Oracion Domínica del Pater noster -con la exposicion que fizo Sant Agustin. Plega á Nuestro Señor, é á -la Reyna de los Cielos que te dexe perseverar en su servicio, porque -al fin ayas santo y entero gualardon, é te dé gracia para rogar por -nosotros. - - [50] _De Civitate Dei, lib. 22._ - - [51] _Así en todas las ediciones; parece debe decir_ que ninguno - hay que no sea de linage salvo... - - [52] _Así en todas las ediciones; y atendiendo al sentido, parece - debiera decir_: é como quier que somos inclinados á desamar á los - malos, como á amar á los buenos; pero... - - - - - LETRA XXIV. - - _Para cierto Caballero._[53] - - [53] _No tiene epígrafe en las ediciones antiguas. Falta en la - primera edicion._ - - -Señor: Mandais que os escriba mi parescer cerca del casamiento que -se trata de vuestro sobrino. Ciertamente, Señor, las cosas que -suelen acaescer en los casamientos son tan varias é tanto fuera del -pensamiento de los hombres, que no sé quien ose dár en ellas su -parescer determinado, en especial porque si la cosa sucede bien no es -agradescido el consejo, é si acude mal es reprehendido el consejero. -Querria, Señor, preguntaros ¿que parescer puede ninguno dar en los -casamientos, quando en los amores que tenia el otro vuestro primo -vimos el estudio que tenia en el traer, é la vigilancia en el servir, -y que temor avía de enojar, y que humildad en el rogar, y que deleyte -en el contemplar, y que diligencia en el visitar, que alegria en el -favor, y que tristeza en el disfavor, que obediencia al mandamiento, -y que alegria en ser mandado, que devocion en el mirar, que placer en -el amar, que velar, que madrugar, que aventurar, que posponer, que -sufrir, que acometer, que trabajar, é quantas é quales penas é congojas -tenia en el continuo pensar, é que primores escrebia, é que locuras -á las veces decia? Ciertamente, Señor, muchas son las variedades que -se revuelven toda hora en el pecho del enamorado, é grandes son las -penas que le deleytan, é grandes son las sospechas que le penan; de las -quales cosas si sola una ficiese por amor de Dios, como lo face por -amor de su amiga, entiendo que en cuerpo y en ánima iría al paraíso. E -vistes como despues que alcanzó por muger la que adoraba por señora, -dentro en dos años ovo entre ellos tal discordia, que buscaba causa -para aver divorcio della. E ciertamente, Señor, no nos maravillemos -si queriendo él mandar como marido, fuese á ella grave ser tan presto -subjecta de aquel que fué algun tiempo señora. Tambien vistes la fuerza -é la manera que fué menester para traer el otro vuestro sobrino á -que concluyese el casamiento que fizo; é vemos agora como, dexado el -aborrescimiento que primero tenia, poco á poco se le convertió en un -amor tan ferviente é tan loco, que se ha desnudado, no solo del poder -é del entender, mas del querer é del saber, y está remitido todo á la -muger que primero aborrescia; la qual le tiene tan subjecto, que le -manda lo que quiere, é cómo é quándo lo quiere, é le aparta quando le -paresce, é le llama quando le place, é le defiende, é le castiga, é -le quita lo que quiere, é le dá lo que le place: y el mancebo es ya -venido en tan grande estrecho de subjecion, que ni osa repugnar lo que -le manda, ni dexa de facer lo que ella quiere, aunque él no lo quiera, -é obedesce el triste como servidor, é sufre como siervo. Destos dos -estremos este diria yo, Señor, que se debe fuir, por ser muy ageno -de todo varon é de toda razon; é tambien porque face poco en honra -de la muger tener marido que no vale nada. Así que, Señor, porque la -prudencia es la que gobierna, é no consiente fealdad en las cosas, si -entendeis que no la hay en alguna de las partes, pues la doncella es -buena, é fija de buena, concluidlo en hora buena. - - - - - LETRA XXV. - - _Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo._[54] - - [54] _Vease su Vida en los Claros Varones tit. XXII. Se escribió - esta Epístola en Madrid año de 1473. Falta en la primera edicion._ - - -Reverendo Señor: Incrépame Vra. mrd. porque no escribo nuevas de la -tierra: ya Señor, estó cansado de os escribir generalmente algunas -veces; pero me he asentado con propósito de escrebir particularmente -las muertes, robos, quemas, injurias, asonadas, desafios, fuerzas, -juntamientos de gentes, roturas que cada dia se facen _abundanter_ -en diversas partes del Reyno, é son por nuestros pecados de tan mala -calidad, é tantas en cantidad, que Trogo Pompeo ternia asaz que facer -en recontar solamente las acaescidas en un mes. Ya Vra. mrd. sabe -que el Duque de Medina con el Marques de Cadiz, el Conde de Cabra -con Don Alfonso de Aguilar tienen cargo de destruir toda aquella -tierra de Andalucía, é meter Moros quando alguna parte destas se -viere en aprieto. Estos siempre tienen entre sí las discordias vivas -é crudas, é crecen con muertes, é con robos que se facen unos á otros -cada dia. Agora tienen tregua por tres meses, porque diesen lugar al -sembrar, que se asolaba toda la tierra, parte por la esterilidad del -año pasado, parte por la guerra que no daba lugar á la labranza del -campo. Los hermanos del Duque muertos en batalla: los Caballeros -de una parte é de otra todos robados, desterrados, homiciados, y -enemistados con guerras é recuentros cada dia de unos en otros en toda -aquella Andalucía, tantos que serian dificiles de contar. Del Reyno de -Murcia os puedo bien jurar, Señor, que tan ageno lo reputamos ya de -nuestra naturaleza como el Reyno de Navarra; porque carta, mensagero, -procurador, ni qüestor ni viene de allá, ni vá de acá mas ha de cinco -años. La Provincia de Leon tiene cargo de destruir el Clavero, que -se llama Maestre de Alcantara, con algunos Alcaydes é parientes que -quedaron succesores en la enemistad del Maestre muerto. El Clavero, -sive Maestre, siempre duerme con la lanza en la mano, veces con cient -lanzas, veces con seiscientas. El señor Maestre de Santiago ayuda á -la otra parte: unos dicen que por recobrar á Montanches, que es llave -de toda aquella tierra, y gela tiene el Clavero ocupada; otros dicen -que por aver el Maestrazgo de Alcántara: baste saber á Vra. mrd. que -aquella tierra está toda llena de gente de armas, para saber como -le debe ir. Deste nuestro Reyno de Toledo tienen cargo Pedrarías, -el Mariscal Fernando, Christoval Bermudez, Vasco de Contreras. -Levantanse agora otros mayores, _scilicet_ el Conde de Fuensalida, -Conde de Cifuentes, D. Juan de Ribera, Lope Ortíz de Stúñiga, Diego -Lopez de Haro fijo de Juan de Haro, desposado con la fija del Conde -de Fuensalida la que avía de ser Condesa de Cifuentes. Estos facen -guerra porque los dexen entrar en sus casas: si entran, como son de -mala yacija, nunca estarán quedos dentro; si no entran, nunca estarán -quedos fuera con deseo de entrar. Si entraren algunos que se trata que -entren, los que quedaren fuera de necesario bullecerán por entrar; de -manera que no sé por qué pecados aquella noble Cibdad rescibiese tan -grandes, y espera rescebir mayores puniciones. ¿Qué diré pues, Señor, -del cuerpo de aquella noble Cibdad de Toledo, alcazar de Emperadores, -donde grandes y menores todos viven una vida bien triste por cierto -é desaventurada? Levantóse el pueblo con el Dean Morales é Prior de -Aroche, y echaron fuera al Conde de Fuensalida é á sus fijos, é á Diego -de Ribera que tenia el Alcazar, é á todos los del Señor Maestre. Los -de fuera, echados, han fecho guerra á la Cibdad, la Cibdad tambien -á los de fuera: é como aquellos Cibdadanos son grandes inquisidores -de la fé, dad que heregías fallaron en los bienes de los Labradores -de Fuensalida, que toda la robaron, é quemaron é robaron á Guadamur, -é otros Lugares. Los de fuera con este mismo zelo de la fé quemaron -muchas casas de Burguillos, é ficieron tanta guerra á los de dentro, -que llegó á valer en Toledo solo el cocer de un pan un maravedí por -falta de leña. El Rey es ido allá, é fizo ir con él al Conde de -Saldaña, porque los unos é los otros se ponen en su mano. Plega á -Dios que yo sea incierto adevino, porque creo que no podrá sentenciar -el Conde; é si sentenciare, no se obedescerá; é si se obedesciere, -no se complirá; é complido, no durará, ni la razon dá posibilidad -para ello. El que mas en esto á mi ver ha perdido es el Señor Conde -de Fuensalida, no tanto de sus rentas é bienes que le han quemado é -tomado, aunque es asaz, quanto de la autoridad que por el oficio é -por su persona tenia en aquella su naturaleza. Esto digo porque la -cosa vá tan rota contra él, que fué por la Cibdad llamado Alfonso -Carrillo, al qual entregaron la vara del oficio de Alcaldía mayor. -El suceso que avrá no lo sé; pero hoy dia la tiene en haz del Rey, -que está en la Cibdad como tratante entre ellos. Medina, Valladolid, -Toro, Zamora, Salamanca, y eso por aí está debaxo de la cobdicia del -Alcayde de Castronuño. Hase levantado contra él el señor Duque de -Alva para lo cercar; y no creo que podrá, por la ruin disposicion del -Reyno, é tambien porque aquel Alcayde está ya criado gusano del Rey -Don Alfonso, tan grueso, que allega cada vez que quiere quinientas é -seiscientas lanzas. Andan agora en tratos con él porque dé seguridad -para que no robe ni mate. En campos naturales son las asonadas, é no -mengua nada su costumbre por la indisposicion del Reyno. Las guerras -de Galicia, de que nos soliamos espeluznar, ya las reputamos ceviles -é tolerables, _immo_, lícitas. El Condestable, el Conde de Triviño, -con esos Caballeros de las Montañas, se trabajan asaz por asolar toda -aquella tierra fasta Fuenterabia. Creo que salgan con ello segun la -priesa le dán. No hay mas Castilla; sinó mas guerras avria. La Corte -que... Los del Consejo _squalidi_, Contadores _gementes_, Secretarios -_querentes_. Avernos dexado ya de facer alguna imagen de provision, -porque ni se obedesce ni se cumple, y contamos las roturas é casos -que acaescen en nuestra Castilla como si acaesciesen en Boloña, ó en -Reynos dó nuestra jurisdicion no alcanzase. E porque mas brevemente -Vra. mrd. lo comprehenda, certificoos, Señor, que podria bien afirmar -que los Jueces no ahorcan hoy un hombre por justicia por ningun crimen -que cometa en toda Castilla, aviendo en ella asaz que lo merescen, como -quier que algunos se ahorcan por injusticia. Dígolo porque poco ha que -Juan de Ulloa en Toro envió á las casas del Licenciado de Valdivieso, é -de Juan de Villalpando, é los ahorcó de sus puertas. Estos eran de los -mas principales de la Cibdad: todos los otros Caballeros de Toro sabido -esto, con sus parciales é allegados fuyeron, é desampararon la Cibdad; -é Juan de Ulloa é los suyos entraron las casas, é robaronlas. Yo vos -certifico, Señor, que no acabe aqui esta letanía: así que, Señor, si -Dios _miraculosè_ no quisiese reedificar este templo tan destruido, -no os ponga nadie esperanza de remedio, sinó de mucho peor _in dies_. -Los Procuradores del Reyno, que fueron llamados tres años ha, gastados -é cansados ya de andar acá tanto tiempo, mas por alguna reformacion -de sus faciendas, que por conservacion de sus consciencias, otorgaron -Pedido é Monedas; el qual bien repartido por Caballeros é tiranos que -se lo coman bien se hallará de ciento é tantos cuentos uno solo que -se pudiese aver para la despensa del Rey. Puedo bien certificar á -Vra. mrd. que estos Procuradores muchas é muchas veces se trabajaron -en entender é dar orden en alguna reformacion del Reyno, é para esto -ficieron juntas generales dos ó tres veces: é mirad quan crudo está -aun este humor, é quan rebelde, que nunca hallaron medicina para le -curar; de manera que desesperados ya de remedio, se han dexado dello. -Los Perlados eso mismo acordaron de se juntar para remediar algunas -tiranías que se entran su poco á poco en la Iglesia, resultantes -destotro temporal, é para esto el señor Arzobispo de Toledo, é otros -algunos Obispos se han juntado en Aranda. Menos se presume que -aprovechará esto; porque he miedo... El señor Maestre se casa agora: -casado, acuérdase que se junten aqui en Madrid él y el Cardenal con -algunos Procuradores, é otros algunos Grandes é Perlados, para dar -orden en alguna paz é governacion del Reyno, poniendo algunos Perlados -é Caballeros que goviernen por tiempo... porque sobre el cómo, sobre el -quien... como dice Tulio: y esto porque falta el oficio del Rey, que -lo avía todo de mandar solo. Muerto el Arzobispo de Sevilla, todos sus -bienes é la Mota de Medina quedó á Fonseca su sobrino. Aquella Villa -viéndose opresa de aquella Mota, acordaron de la derribar, é para esto -tomaron por ayudador al Alcayde de Castronuño, el qual con los de la -Villa, é los de la Villa con él, la tienen ya en algun aprieto, con -propósito de la derribar, é aun daban alguna suma por ello. El Fonseca, -viendose así é á su Mota en algun estrecho; trató con la Villa que -le diesen alguna equivalencia, é les daria la Mota para la derrocar, -é para esto que llamasen al señor Duque de Alva, porque el Duque la -tuviese en las manos fasta que la Villa cumpliese la equivalencia que -al Fonseca avía de ser dada: y esto todo se trató sin lo saber el -Alcayde de Castronuño que la tenia cercada. _Et factum est sic._ Vino -el Duque de Alva con gente, y entró por una puerta de Medina, y el -Alcayde se fué por otra, é alzó el cerco, é tomó el Duque la Mota en -sí: unos dicen que para la derribar como la Villa lo desea; otros que -para la tornar al Fonseca como él lo querria. Yo, Señor, veo que se la -tiene el Duque. No dude Vra. mrd. que la envidia ha fecho su oficio -aqui, de tal manera, que algunos favorescen de secreto al Alcayde, -para que el señor Duque de Alva tenga que entender con él algun rato. -Vedes aqui las nuevas de hasta agora: si mas quisieredes, por la -muestra destas sacareis las otras. - - - - - LETRA XXVI. - - _Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna._[55] - - [55] _Año de 1479. Falta en la primera edicion._ - - -Señor: Acá nos dicen que se concluye paz con el Rey de Portugal: é -por cierto cosa es muy santa é conveniente á ambas partes: á la Reyna -nuestra Señora, porque quitado el empacho de la guerra en Reyno ageno, -pueda administrar libremente la justicia que debe en el suyo, é tambien -porque cosa es digna de loor vencer con fortaleza, é pacificar con -humanidad. Al señor Rey de Portugal conviene eso mismo, porque si bien -lo mira su Señoría, cara á cara le ha mandado Dios que se dexe desta -demanda, pues vido que este Reyno no le pudo sofrir, ni el suyo ayudar, -ni mucho menos el de Francia remediar para conseguir su propósito. -Vido eso mismo Su Señoria, que si ovo orgullo quando tomó á Zamora, -aquello fué por peor, pues fué para salir della con daño é muerte de -algunos suyos. Si ovo orgullo para poner real sobre la puente, aquello -fué por peor, pues se levantó de alli sin conseguir fruto, peleó é -fué vencido. Si ovo esfuerzo en la guerra que el Rey de Francia nos -facia en su favor, aquello fué peor, pues se movió por aquello á ir en -persona donde ni ganó honra, ni truxo provecho. Si acordó enviar la -gente que enviaba á Mérida y Medellin, aquello fué mal consejo, porque -peleó é fué vencido del Maestre de Santiago. Y en conclusion, si ovo -orgullo con la mucha gente de Portugal, é muchas fiucias de Castilla -quando entró en ella, aquello fué por peor, pues salió della con poco -provecho é mucho daño. Así que, Señor, bien miradas estas experiencias -que vido é que vimos públicas, é otras algunas que Su Alteza ha -sentido secretas, de creer es que son amonestaciones divinas que se -facen á los Reyes católicos para los reducir de malo á buen propósito: -é así entiendo que como católico Príncipe, por via de verdadero -conoscimiento de Dios, pues en obras claras ve su voluntad secreta, -remedando á Nabucodonosor cuyas tentaciones fueron á penitencia, é no -á Faraon que le truxeron á endurescimiento, nos dexará libres servir -nuestros Reyes, é no nos molestará ya mas para que sirvamos á Reyes -agenos, _quos non cognoverunn patres nostri_. En especial creo que como -Príncipe católico é prudente tomará el consejo evangélico que dice: -¿Quien es aquel Rey que ha de ir acometer guerra contra otro Rey, é -no se asienta primero á pensar si podrá con diez mil ir contra el que -viene con veinte mil? E pues ve Su Alteza que no es tan poderoso para -sostener guerra donde tanta desproporcion de poderío hay, es de creer, -segun su prudencia, que segun el mismo Evangelio dice, enviará su -embaxada, é rogará aquellas cosas que concernen á la paz. Escribe esto -Sant Lucas á los catorce capítulos de su Evangelio: póngolo en romance -porque no vais á declaradores. No dudo, Señor, que alteren al señor -Rey de Portugal algunas cosas nascidas de las esperanzas que le darán -de Castilla; pero á mí paresce que debria Su Señoría membrarse bien -que mi señor el Cardenal de España le envió, entre otras cosas á decir -quando queria entrar en Castilla, que no ficiese gran caudal del ayuda -verbal que le ofrescian algunos Caballeros é Perlados deste Reyno; -porque quando necesario oviese el efecto de la actual, podria ser que -ni hallase actual ni verbal; en lo qual paresció que el Cardenal mi -señor profetizó mas cierto la salida que ovo en este fecho, que los que -favorescieron su entrada en este Reyno. - - - - - LETRA XXVII. - - _Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal._[56] - - [56] _Falta en la primera edicion._ - - -_Charissime Domine_: Dos, é aun creo que tres Cartas vuestras he -rescebido, que no contienen otra cosa sinó rogarme que os escriba: é -ciertamente querria facer lo que mandais, quanto mas lo que rogais, -salvo porque ni tengo acá, ni me dais allá materia que escribir. Menos -escribo nuevas, porque las públicas vos la sabeis, é las secretas yo -no las sé. E porque el Filosofo dice que los _sermones sunt inquirendi -juxta materiam_, pues vos no sabeis dar la materia, menos puedo yo -facer los sermones: así que vos por no saber, é yo por no poder, se -queda la carta por escrebir. Despues he pensado que me quereis apremiar -que diga la materia, é faga la forma, como el Rey Nabucodonosor -constriñó á sus mágicos que le dixesen el sueño, é le mostrasen la -soltara: é aunque vos no teneis el poder de aquel Rey, ni yo el saber -de aquel Daniel; pero digoos que fecistes bien en os ir, pues sois ido, -é fareis mejor en permanescer, pues estais allá. E como quier que se -me fizo grave vuestra ida, pero quanto enojo me dió vuestra absencia, -tanto placer me dá vuestra utilidad, sabiendo como estais bien con ese -Serenísimo Rey. E pues vuestra constelacion era de venir de capilla -en capilla de los Reyes que son de levante fasta poniente, á lo menos -serémos seguros que no ireis mas adelante, pues no hay mas capillas de -Reyes dó podais ir. Quanto á lo que me encargais tocante á la señora -vuestra madre, _dictum puta. Valete._ - - - - - LETRA XXVIII. - - _Para el Prior del Paso._[57] - - [57] _Año de 1484. por Septiembre. Falta en la primera edicion._ - - -Reverendo Señor: Recebí vuestra Letra, y pues es buena, no es cara. -Dígolo porque aun vuestras Cartas son tan duras de aver, que no sé si -las dais tan caras porque sean mas preciadas, ó si las dexais de dar -por no dar aunque sea papel; porque como Vra. Reverencia sabe, todos -vosotros mis señores los Religiosos sois tan enemigos del dar, quanto -sois devotos del tomar. Como quier que sea, me plugo de la rescebir, -por saber de la salud de Vra. Reverendisima persona, é tambien por -conoscer si aveis templado algun poco esa cobdicia que el hábito de -Sant Hieronimo vos dá, debiendoosla quitar. _Inter alia_ me mandais -que os escriba nuevas: é para decir verdad de lo que yo sé, ningunas -hay de presente sinó guerra de Moros, en la qual esta Reyna nuestra -Señora vemos que fuelga é trabaja con tantas fuerzas interiores y -exteriores, que paresce bien tenerla en el ánimo. Creed que toda su -mayor solicitud por agora es los aderezos que convienen para la seguir, -porque tiene los enemigos flacos, hambrientos, divisos, é tan caídos, -que se cree á pocos vayvenes sean derribados, ó á lo menos... Face bien -de perseverar en su empresa, porque no le contezca lo que acaesció á -muchos Reyes y Emperadores, que no sabiendo conoscer su tiempo ni su -vencimiento, perdieron todo su trabajo pasado, é ovieron infortunios -en lo por venir. Otras nuevas ovimos esta semana, á saber, que el Rey -de Portugal, despues que degolló antaño el Duque de Braganza, mató -ogaño al Duque de Viseo su primo, fijo del Infante Don Fernando, y -hermano de la Reyna su muger, mozo de veinte años: é dícese que mandó -matar otros hombres principales sus criados é servidores. La causa -destas muertes dicen que fué informacion que ovo el Rey como este Duque -trataba de lo matar. Esto es lo que dicen los otros; lo que digo yo -es, que no querria vivir en Reyno donde el Rey mata sus deudos, é los -deudos se dice que imaginaban matar su Rey. Ciertamente, Reverendo -Señor, fablando en la verdad, grande é muy arrebatada debria ser la ira -que aquel Rey, para ser Rey, concibió, pues le fizo que matase, é que -matase él mismo, é tan aceleradamente, é á hombre de su sangre, é sin -le oir primero, é á mozo de veinte años, edad tan tierna, que aunque -fuese hábile para facer fazaña, no era aún capaz para la inventar, ni -para imaginar dolo. No tenemos licencia para fablar en las cosas de los -Reyes; pero sé os decir, que infinitos Reyes leemos vivir vida larga -é próspera perdonando, é pocos leemos vivir muchos dias ni seguros -matando. _Fiat voluntas Dei._ Vedes aqui, Señor, las nuevas con sus -autoridades. Estas é mas os diria, no porque no sé que las sabeis -vos; mas porque sepais que las sé yo, é no digais, como soleis, que -mis ochenta libros estarian mejor en vuestra celda que en mi cámara. -_Valete._ - - - - - LETRA XXIX. - - _Para Mosen Alfonso de Olivares que estaba en la - compañia del Duque de Placencia._[58] - - [58] _Escrita por el mismo tiempo que la primera_ Contra los - males de la vejez, _año de 1482. Falta en la primera edicion._ - - -Señor: Dias há que supe el reposo que hallastes con ese noble Señor, -é considerada vuestra condicion y edad, conoscí que así como Dios -permite turbaciones á los turbulentos, bien así acarrea sosiego á los -quietos. Plega aquel _qui liberavit vos a negotio perambulante_ en -corte, _& replevit vos longitudine dierum_: que al fin _ostendat vobis -salutare suum_. Yo soy aqui mas traido que venido; porque estando en -mi casa retraído, é quasi libre de la pena del cobdiciar, é comenzando -á gozar del beneficio de contentamiento, fuí llamado para escribir las -cosas destos Señores. Este Señor me rogó que os escribiese, y enviase -unos renglones que ove fecho contra la vejez. Por ellos vereis que _cum -eram parvulus loquebar ut parvulus_; agora que soy viejo la edad me -constriñe escribir el sentimiento que se siente en los dias viejos. Al -Señor Duque beso las manos. _Valete._ - - - - - LETRA XXX. - - _Para Puertocarrero, Señor de Palma._[59] - - [59] _Año de 1482. Falta en la primera edicion._ - - -Muy noble é magnífico Señor: Dice Vra. mrd. que querria ver mis razones -mas que mis encomiendas. En verdad, muy noble Señor, yo deseo que -viesedes mas mis servicios que lo uno ni lo otro; pero porque son pocos -é flacos, los suplo con aquellas pocas encomiendas que os envié. E -por tanto, Señor, no quiero que resciba Vra. mrd. este engaño; porque -aveis de saber que quando oviere fecho lo ultimo de mi poder por os -servir, certifico á Vra. mrd. que todo ello valga bien poco. Así que -no lleva razon que tal Señor como vos, y con tan claras obras como las -vuestras, estén obligadas á tan flaco servidor, é tan pocos servicios -como los mios. Dice asimismo Vra. mrd. que andando por mandado de la -Reyna con el Duque de Viséo vos cuesta saber la lengua Portuguesa tanto -como al Conde de Castañeda la Morisca quando se rescató de la prision -de los Moros. Ciertamente, Señor, ambos comprastes caro; porque ni la -una lengua ni la otra valen la meitad de lo que costaron, y con tales -compras de lenguages como estas que se os deparan, está como está el -tesoro de Palma. Pero, Señor, si mirais que el otro compró su libertad, -é vos fecistes vuestra lealtad, hallareis que ambos comprastes varato. -Allende desto os debeis conortar con el Señor Rey de Portugal, á -quien costó mas dineros aprender la lengua Castellana que á vos la -Portuguesa, é nunca pudo aprender palabra en todo el tiempo que estuvo -en Castilla. - - - - - LETRA XXXI. - - _Para el Cardenal de España._[60] - - [60] _Falta en la primera edicion._ - - -Ilustre y Reverendisimo Señor: Sabido avrá V. S. aquel nuevo estatuto -fecho en Guipuzcoa, en que ordenaron que no fuesemos allá á casar ni -morar &c. como sinó estuviera ya sinó en ir á poblar aquella fertilidad -de Xarafe, é aquella abundancia de Carpentania. Un poco paresce á la -ordenanza que ficieron los pedreros de Toledo de no amostrar su oficio -á confeso ninguno. Así me vala Dios, Señor, bien considerado no ví -cosa mas de reir para el que conosce la qualidad de la tierra, é la -condicion de la gente. ¿No es de reir, que todos ó los mas envian acá -sus fijos que nos sirvan, é muchos dellos por mozos de espuelas, é que -no quieran ser consuegros de los que desean ser servidores? No sé yo -por cierto, Señor, como esto se puede proporcionar, desecharnos por -parientes, y escogernos por señores; ni menos entiendo como se puede -compadescer de la una parte prohibir nuestra comunicacion, é de la otra -henchir las casas de los Mercaderes y Escrivanos de acá de los fijos de -allá; é instituir los padres ordenanzas injuriosas contra los que les -crian los fijos, é les dán oficios é caudales, é dieron á ellos quando -mozos: quánto yo, Señor, mas dellos ví en casa del Relator aprendiendo -á escrebir, que en casa del Marques Iñigo Lopez aprendiendo á justar. -Tambien seguro á Vra. Señoría, que hallen agora mas Guipuzces en casa -de Fernand Alvarez y de Alfonso de Avila, Secretarios, que en vuestra -casa, ni del Condestable, aunque sois de su tierra. En mi fé, Señor, -quatro dellos crio agora en mi casa: sus padres ordenan esto que veis: -é mas de quarenta hombres honrados é casados están en aquella tierra -que crié é mostré; pero no por cierto á facer aquellas ordenanzas. -_Omnium rerum vicissitudo est._ Pagan agora estos la prohibicion que -fizo Moysen á su gente que no casasen con Gentiles; pero no podemos -decir del: _Cœpit Moyses facere & docere_, como decimos de Christo -nuestro Redentor; porque dos veces que casó tomó mugeres para sí de las -que defendió á los otros. Tornando ora, Señor, á fablar al propósito, -ciertamente gran ofensa ficieron á Dios por ordenar en su Iglesia -contra su Ley, é gran ofensa ficieron á la Reyna por ordenar en su -tierra sin su licencia. - - - - - LETRA XXXII. - - _Para el Señor Don Enrique._[61] - - [61] _A principios del año de 1482. pues la pérdida de Zahara fué - á 27. de Diciembre de 1481._ - - -Muy noble é magnífico Señor: Tanto placer ove del pesar que ovistes -por la pérdida de Zahara, quanto pesar ove del placer que ovieron los -Moros en ganarla: é por cierto Señor, si desto debe pesar al buen -Christiano, é al buen Caballero, mucho mas debe pesar al visnieto del -Infante Don Fadríque, é del Rey Don Alfonso de Castilla como vos sois. -Este tal por cierto no solo debe aver pesar de tal cosa, mas debe aver -ira: porque el pesar á las veces es de las cosas que no llevan remedio, -é la ira de las que se espera remedio é venganza. Algunos Filosofos -dixeron que el buen varon no debe aver ira, é Aristoteles en las Eticas -dice que la debe aver donde conviene, é por lo que conviene: é por -cierto, Señor, no sé yo quando ni porque cosa mas la debe aver el buen -Caballero que por el caso presente. Así que, muy noble Señor, como -suelen decir: pesóme de vuestro enojo; así os digo que me plugo deste -vuestro pesar; porque de razon como fijo de vuestro padre, é nieto de -vuestros abuelos lo debeis aver para procurar el remedio: é no medre -Dios á quien consolatoria os enviare solare ello. Dice Vra. mrd. que -os pesará, si quando fuerdes en la Corte se os quitáre el pesar que -teneis por la pérdida de aquella Villa: y creo, muy noble Señor, que -recelais no os acaezca lo que acaesció á Sant Pedro; el qual como fuese -esforzado, verdadero é constante, entrando en la corte de Cayfas luego -se mudo, é negó y enflaquesció. Esto, muy noble Señor, es verdad que -acaesce en las cortes de los Reyes malos é tiranos, dó se face el buen -Caballero malo, y el malo peor; pero no ha lugar por cierto en la corte -de los buenos Reyes é Católicos, como son estos nuestros, porque alli -se ha tal doctrina con que el buen Caballero es mejor, y el malo no -tanto; é aun alli puede el buen Caballero ganar su ánima quando recta -é lealmente se oviere en las cosas. Decia el Obispo Don Alfonso, que -el Caballero que no iba á la corte, y el Clérigo que no iba á Roma no -valian un cornado.[62] - - [62] _En la primera edicion dice_: no eran bien consejados. - - - FIN. - - - - - ADICIONES - - A LOS CLAROS VARONES - - DE PULGAR. - - - I. - - _Al título del Marques de Santillana, pág. 32._ - - _Gomez Manrique, Corregidor de Avila y Toledo, hijo del Adelantado - Pedro Manrique, hermano de Don Rodrigo Manrique Maestre de Santiago, - y tio del célebre Poeta Don Jorge Manrique, en el Cancionero que - recopiló de sus propias obras á ruego del Conde de Benavente insertó - las Coplas que hizo á la muerte del Marques[63], precedidas de una - Carta, dirigiendolas á Don Pedro Gonzalez de Mendoza, Obispo entonces - de Calahorra, en la qual dice_: - - [63] Se imprimieron estas Coplas sin la Carta en el Cancionero - general de Sevilla del año 1535. fol. 34. - -Si despues de la definicion del muy virtuoso señor padre vuestro, mi -señor é mi tio, digno de eterna memoria, muy Reverendo Señor, yo he -dexado de escrebir á Vra. Reverencia, segun se suele acostumbrar en -los semblantes casos de dolor entre los que bien se aman, bien puede -creer la Merced vra. non aver por inadvertencia nin por mengua de amor -quedado; mas ciertamente porque vuestro sentimiento sentí, é el vuestro -dolor tanto me dolió, que mas para ser consolado, que para consolar -me fallé dispuesto. E no sin causa; ca en pronto ante mi afligido -espíritu fué presentada la irreparable pérdida que este nuestro Reyno -facia: que bien se puede decir que perdió otro Fabio para sus consejos, -otro Cesar para sus conquistas, otro Camilo para sus defensas, otro -Livio para sus memorias; seyendo el primero de semblante prosapia é -grandeza de estado que en nuestros tiempos congregó la ciencia con la -caballería, é la loríga con la toga: que yo me recuerdo aver pocos, é -aun verdad fablando, ninguno de los tales que á las Letras se diese; -é no solamente digo que no las procuraban, mas que las aborrescian, -repreendiendo á algun Caballero si se daba al estudio, como si el -oficio militar solo en saber bien encontrar con la lanza, ó ferir con -la espada consistiese. La qual errada opinion este Varon magnífico -arrancó de nuestra patria, reprobándola por teórica, e faciendola -incierta por prática: en la paz prosas é metros de mayor elegancia -escribiendo que ninguno de los pasados; en las guerras mostrandose -un Marcelo en el ordenar, é un Castino en acometer, seyendo á sus -Caballeros, como Mario por sí decia, aconsejador, en los fechos, é -compañero en los peligros... - - - II. - - _Al título de D. Fernand Alvarez de Toledo, pag. 45._ - - _Hallandose este Caballero en la prision le dirigió el Marques de - Santillana una obrita intitulada_: Coplas de Bias á la Fortuna[64] - _con la carta ó proemio que se sigue_. - - [64] Se halla impresa esta obrita en quarto, sin expresion del - año, del lugar, ni del nombre del Impresor. Labbe en la Bibliot. - M. S. dice que en la Librería del Rey de Francia hay dos Cartas - del Marques de Santillana al Conde de Alva estando en prision: - acaso esta será una de ellas. - -Quando yo demando á los Ferreras, tus criados y mios, é aun á muchos -otros, Señor é mas que hermano mio, de tu salud, é de qual es agora -tu vida, é que es lo que faces é dices; é responden é certifican con -quanto esfuerzo, con quanta paciencia, con quanto desprecio é buena -cara tú padesces, consientes é sufres tu detencion, é todas las otras -congojas, molestias y vejaciones que el mundo ha traído; é con quanta -liberalidad é franqueza partes é distribuyes aquellas cosas que á tus -sueltas manos vienen; refiriendo á Dios muchas gracias, me recuerdo de -aquello que Homero escribe en la Ulixia; conviene á saber, que como por -naufragio ó fortuna de mar, Ulixes, Rey de los Cefalanos, desbaratado -viniese en las riberas del mar, é desnudo é maltractado fuese traído -ante la Reyna de aquella tierra, é de los Grandes del Reyno, que con -ella estaban en un festival é grande convite: é como aquella le viese -y le acatase, despues todos los otros con grande reverencia tanto le -estimaron, que dexada la cena, todos estaban contemplando en él: asi -que apenas era alguno que mas desease cosa que pudiese alcanzar de los -dioses que ser Ulixes en aquel estado. Adonde á grandes voces, y muchas -veces, este soberano poeta exclama diciendo: ¡O homes! habed en gran -cura la virtud, la qual con el naufragio nada, é al que está desnudo é -desechado en los marinos litos ha mostrado con tanta autoridad é así -venerable á las gentes. La virtud, así como el Filosofo dice, siempre -cayó de pies, é como el abrojo. E ciertamente, Señor é mas que hermano -mio, á los amigos tuyos é mios, asi como uno de aquellos, es é debe ser -de los trabajos tuyos el dolor, la mengua ó alta, asi como Lelio decia -de Cipion: ca la virtud siempre será, agora libre ó detenido, rico ó -pobre, armado ó sin armas, vivo ó muerto, con una loable é maravillosa -eternidad y fama. Con estos Ferreras me escribistes que algunos de -mis tractados te enviase por consolacion tuya. Desde allí con aquella -atencion que furtar se puede de los mayores negocios, é despues de los -familiares, pensé investigar alguna buena manera, así como remedios, -ó meditacion contra Fortuna, tal que si ser pudiese, en esta vejacion -á tu nobleza gratificase, como no sin asaz justas y aparentes causas -á lo tal é á mayores cosas yo sea tenido. Ca principalmente ovimos -unos mesmos abuelos, é las nuestras casas siempre sin enterrupcion -alguna se miraron con leales ojos, sincéro é amoroso acatamiento; é -lo mas del tiempo de nuestra crianza quasi una é en uno fué: así que -juntamente con las personas cresció é se aumentó nuestra verdadera -amistad. Siempre me pluguieron é fueron gratas las cosas que á tí, de -lo qual me tove é tengo por contento: por quanto aquellos á quienes las -obras de los virtuosos placen, así como librea ó alguna señal traen de -virtud. Una continuamente fué nuestra mesa: un mesmo uso en todas las -cosas de paz é de guerra. Nenguna de las nuestras cámaras é despensas -se pudo decir menguada si la otra abastada fuese. Nunca yo te demandé -cosa que tú no cumplieses, nin me la denegases; lo qual me face creer -que las mis demandas fuesen rectas é honestas é conformes á la razon, -como sea que á los buenos é doctos varones jamás les plega ni deban -otorgar sinó buenas é lícitas cosas. E sean agora por informaciones -de aquellos que mas han visto, é paresce verdaderamente hayan querido -hablar de las costumbres y calidades de todos los Señores y mayores -hombres deste nuestro Regno, ó de aquellos que de treinta años, ó poco -mas, que yo comencé la navegacion en este vejado é trabajoso golfo, he -avido noticia é conoscimiento, é de algunos compañia é familiaridad, -loando á todos, tú eres el que á mí mucho plugiste é places. Ca la tu -voluntad non esperó á la mediana mancebía, ni á los postrimeros dias -de la vejez; ca en edad nueva aún puedo decir comenzó el resplandor -de la tu utilidad é nobleza. Nin es quien pueda negar que fechas las -treguas con los Reyes de Aragón é de Navarra, é levantadas las huestes -del Garray é del Majano, cesadas las guerras, en las quales viril é -muy virtuosamente te oviste, é por tí obtenidas las inexpugnables -fuerzas de Xalante, é Teresa, Sahara, é Xaraficil en el Regno de -Valencia, aver tu seido de los primeros que contra Granada la frontera -emprendiese, ciertamente estando ella en otro punto é mayor prosperidad -que tú la dexaste al tiempo que triunfal é gloriosamente por mandado -de nuestro Rey de las fronteras de Córdoba é Jaen te partiste, aviendo -ganado tantas é mas Villas é Castillos, así guerreandolas, como -combatiendolas, entrandolas forzosamente, que ninguno. E como quiera -que el principal remedio é libertad á la tu detencion, é infortunios -depende de aquel que universalmente á los vejados reposa, á los -aflictos remedia, á los tristes alegra, espero ya sea que en algunos -tiempos traerá á memoria á los muy excelentes y claros nuestro Rey é -Príncipe (como en la mano suya los corazones sean de los Reyes) todas -las cosas que ya de los tus fechos he dicho, y muchos otros servicios -á la Real Casa de Castilla por los tuyos é por tí fechos. E por me -allegar á la rivera é puerto de mi obra, recuérdome de aver leido en -aquel libro donde la vida del Rey Asuero se escribe, que de Ester se -llama, como en aquel tiempo la costumbre de los Reyes fuese en los -retraimientos é reposos suyos mandar leer las gestas é actos que los -naturales de sus Reynos é forasteros oviesen fecho en servicio de los -Reyes, de la patria é del bien público, que Mardochêo prósperamente é -con glorioso triunfo de la muerte fué librado. Pues lee nuestro Rey é -mira los servicios, regracíalos é satisfácelos; é si se aluenga non se -tira. Ni tanto lugar avrá el nucíble apetito, nin la ciega saña, que -tales é tan grandes aldabadas é voces de servicios las sus orejas non -despierten: ca non son los nuestros Señores Diomedis de Tracia, que -de humana carne facia manjar á sus caballos; non Buseris de Egipto, -matador de los huespedes; non Perillo Siracusano, que nuevos modos de -penas buscaba á los tristes culpados hombres; non Dionisio de esta -misma Siracusa; non Attila _flagelum Dei_, nin de muchos otros tales; -mas benívolos, clementes é humanos: lo qual todo hace á mí firmemente -esperar de tu libertad. La qual con salud tuya, é de tu noble muger, é -de tus fijos dignos de tí, nuestro Señor aderesce así como yo deseo. - - - III. - - _Al título de D. Rodrigo de Villandrando, pag. 61._ - - _El Privilegio que el Rey Don Juan el II. expidió á este Caballero - está inserto en una confirmacion de la Reyna Doña Juana, cuyo registro - se halla en el Archivo de Simancas: Dice_: - -En el nombre de Dios Padre..... Acatando é parando mientes á los -muchos, é buenos, é leales, é señalados servicios que vos Don Rodrigo -de Villandrando, Conde de Rivadeo, mi Vasallo, é de mi Consejo, me -avedes fecho, é los peligros á que vos pusistes por mi servicio, é de -la Corona Real de mis Reynos, veniendo, segun que venistes de fuera -de ellos por mi mandado con muchas Gentes de armas de á caballo é -Archeros, sobre los levantamientos fechos en mis Reynos, é dexastes -vuestras tierras é castillos é hacienda, poniendolo todo en aventura -por mi servicio. E especialmente el servicio señalado que vos me -fecisteis el dia de la Epifanía que pasó, quando estando para entrar -en Toledo mi persona ovo gran peligro, é vos con vuestro esfuerzo -é animosidad la fecisteis segura de las muchas Gentes de armas que -salieron en pos del Infante de la Cibdad para facerme deservicio. E -por memoria de tan leal é animoso fecho, é señalado servicio, vos me -pedistes por privillejo é preeminencia especial, que vos, é los otros -Condes vuestros succesores que despues vinieren hayan é lleven, é les -sean dadas las ropas é vestiduras enteramente que Nos, é los Reyes -nuestros succesores en Castilla é en Leon, que despues de nos vinieren, -vistieremos en el sobre dicho dia de la Epifanía de cada un año para -siempre jamas: é ansimismo que vos honremos asentandovos á nuestra mesa -á comer con Nos, é con los otros Reyes que despues de Nos fueren, en -el dicho dia de la Epifanía de cada un año por siempre jamas á vos é á -los que vos succedieren en vuestro Condado de Rivadeo. Y yo, queriendo -que haya memoria de tan gran fecho, é leal é señalado servicio, é -animosidad con que defendisteis mi Persona, é acudisteis al bien -publico de mis Reynos, é que se dé exemplo á los otros mis Vasallos, -lo tove por bien. E por la presente... Fecho en Torrijos nueve dias de -Enero año del Nascimiento de Nuestro Salvador Jesu Christo de mil é -quatrocientos é quarenta é un años, YO EL REY. Yo Diego Romero le fice -escrebir por mandado de nuestro Señor el Rey. - - [Ilustración] - - - IV. - - _Al título de Don Rodrigo Manrique, pag. 90._ - - _D. Jorge Manrique, hijo de este insigne Maestre de Santiago, hizo en - su elogio con motivo de su muerte aquellas célebres Coplas que tantas - veces se han impreso, y que sin embargo son raras: por cuyo motivo, y - por ser de las mejores poesías de aquel tiempo, se repiten aqui._ - - Recuerde el alma dormida, - avive el seso y despierte - contemplando - como se pasa la vida, - como se viene la muerte - tan callando: - quan presto se vá el placér; - como despues de acordado - dá dolor; - como á nuestro parecer - qualquiera tiempo pasado - fué mejor. - - Pues que vemos lo presente - quan en un punto se es ido - y acabado, - si juzgamos sabiamente, - daremos lo no venido - por pasado. - No se engañe nadie, no, - pensando que ha de durar - lo que espera - mas que duró lo que vió; - pues que todo ha de pasar - por tal manera. - - Nuestras vidas son los rios - que van á dar en la mar, - que es el morir: - allí van los señoríos - derechos á se acabar - y consumir. - Allí los rios caudales, - allí los otros medianos, - y mas chicos, - allegados son iguales; - los que viven por sus manos, - y los ricos. - - Dexo las invocaciones - de los famosos poetas - y oradores: - no curo de sus ficiones; - que traen yerva secreta - sus sabores. - A aquel solo me encomiendo, - á aquel solo invoco yo - de verdad, - que en este mundo viviendo, - el mundo no conoció - su Deidad. - - Este mundo es el camino - para el otro, que es morada - sin pesar; - mas cumple tener buen tino - para andar esta jornada - sin errar. - Partimos quando nacemos, - andamos mientras vivimos, - y llegamos - al tiempo que fenecemos: - asi que quando morimos - descansamos. - - Este mundo bueno fué, - si bien usasemos de él - como debemos; - porque segun nuestra fé - es para ganar aquel - que atendemos. - Y aún el Fijo de Dios - para subirnos al Cielo - descendió - á nacer acá entre nós, - y vivir en este suelo - dó murió. - - Ved de quan poco valor - son las cosas tras que andamos - é corremos, - que en este mundo traydor - aun primero que muramos - las perdemos. - Dellas deshace la edad, - dellas casos desastrados - que acaescen, - dellas por su calidad - en los mas altos estados - desfallecen. - - Decidme ¿la hermosura, - la gentil frescura y tez - de la cara, - la color y la blancura, - quando viene la vejez - qual se para? - Las mañas é ligereza, - y la fuerza corporal - de juventud, - todo se torna graveza - quando llega al arrabal - de senectud. - - ¿Pues la sangre de los Godos, - el linage, y la nobleza - tan crecida, - por quantas vias y modos - se pierde su gran alteza - en esta vida? - Unos por poco valer, - ¡por quan bajos y abatidos - que los tienen! - otros que por no tener - con oficios no debidos - se mantienen. - - ¿Los estados é riqueza - que nos dexan á deshora - quien lo duda? - No les pidamos firmeza; - pues que son de una señora - que se muda: - que bienes son de fortuna, - que revuelve con su rueda - presurosa; - la qual no puede ser una, - ni ser estable ni queda - en una cosa. - - Pero digo que acompañen - é lleguen basta la huesa - con su dueño: - por eso no nos engañen; - pues se va la vida apriesa - como sueño. - Y los deleytes de acá - son, en que nos deleytamos - temporales; - y los tormentos de allá, - que por ellos esperamos, - eternales. - - Los placeres é dulzores - de esta vida trabajada - que tenemos - ¿que son sino corredores, - y la muerte la zelada - en que caemos? - No mirando á nuestro daño - corremos á rienda suelta - sin parar: - de que vemos el engaño, - y queremos dar la vuelta, - no hay lugar. - - Si fuese en nuestro poder - tornar la cara fermosa - corporal, - como podemos hacer - el alma tan gloriosa - angelical, - ¿que diligencia tan viva - tubieramos toda hora, - y tan presta, - en componer la cativa, - dexándonos la señora - descompuesta? - - Estos Reyes poderosos, - que vemos por escrituras - ya pasadas, - con casos tristes llorosos - fueron sus buenas venturas - trastornadas. - Asi que no hay cosa fuerte; - que á Papas y Emperadores, - y Perlados - así los trata la muerte - como á los pobres pastores - de ganados. - - Dexemos á los Troyanos, - que sus males no los vimos - ni sus glorias: - dexemos á los Romanos, - aunque oímos y leemos - sus historias. - No curemos de saber - lo de aquel siglo pasado - qué fue de ello: - vengamos á lo de ayer, - que tambien es olvidado - como aquello. - - ¿Qué se hizo el Rey D. Juan? - ¿los Infantes de Aragon - que se hicieron? - ¿que fué de tanto galan, - que fué de tanta invencion - como traxeron? - ¿Las justas é los torneos, - paramentos, bordaduras - é cimeras, - que fueron sinó devaneos? - ¿que fueron sinó verduras - de las eras? - - ¿Que se hicieron las damas, - sus tocados, sus vestidos, - sus olores? - ¿Que se hicieron las llamas - de los fuegos encendidos - de amadores? - ¿Que se hizo aquel trobar - las musicas acordadas - que tañian? - ¿Que se hizo aquel danzar - y aquellas ropas chapadas - que trahian? - - ¿Pues el otro su heredero - Don Enrique que poderes - alcanzaba? - ¡Quan blando, quan halaguero - el mundo con sus placeres - se le daba! - Mas verás ¡quan enemigo, - quan contrario, quan cruel - se le mostró! - ¡Habiéndole sido amigo, - quan poco duró con el - lo que le dió! - - ¡Las dádivas desmedidas, - los edificios reales - llenos de oro; - las bajillas tan fabridas, - los enriques y reales - del tesoro; - los jaeces y caballos - de su gente, y atavios - tan sobrados, - donde iremos á buscallos! - ¿que fueron sinó rocios - de los prados? - - Pues su hermano el inocente, - que en su vida sucesor - se llamó, - ¡que corte tan excelente - tubo, y quanto gran Señor - que le siguió! - Mas como fuese mortal, - metiólo la muerte luego - en su fragua. - ¡O juicio divinal! - quando mas ardia el fuego - echaste agua. - - Pues aquel gran Condestable, - Maestre que conocimos - tan privado, - no cumple que dél se hable, - sinó solo que le vimos - degollado. - Sus infinitos tesoros, - sus Villas y sus Lugares, - su mandar, - ¿que le fueron sino lloros? - ¿qué fueron sino pesares - al dexar? - - Pues los otros dos hermanos - Maestres tan prosperados - como Reyes, - que á los grandes é medianos - traxeron tan sojuzgados - á sus leyes: - aquella prosperidad, - que tan alto fué subida - y ensalzada, - ¿que fué sino claridad - que quando mas encendida - fué amatada? - - Tantos Duques excelentes, - tantos Marqueses y Condes - y Varones - como vimos tan potentes, - dí, muerte, ¿dó los escondes - y los pones? - É sus muy claras hazañas - que ficieron en las guerras - y en las paces, - quando tú, ¡cruel! te ensañas - con tu fuerza las atierras - é deshaces. - - ¿Las huestes inumerables, - los pendones, estandartes - e vanderas, - los castillos impunables, - los muros y baluartes - é barreras, - la caba honda chapada, - ó qualquier otro reparo, - que aprovecha? - quando tú vienes airada - todo lo pasas de claro - con tu flecha. - - Aquel de buenos abrigo, - amado por virtuoso - de la gente, - el Maestre Don Rodrigo - Manrique, tan famoso - é tan valiente, - sus grandes fechos y claros - no cumple que los alabe, - pues los vieron; - ni los quiero facer caros, - pues el mundo todo sabe - quales fueron. - - ¡Que amigo de sus amigos! - ¡que señor para criados - y parientes! - ¡que enemigo de enemigos! - ¡que Maestre de esforzados - y valientes! - ¡que seso para discretos! - ¡que gracia para donosos! - ¡que razon! - ¡quan benigno á los subjectos! - ¡y á los brabos y dañosos - un leon! - - En ventura, Octaviano: - Julio Cesar en vencer - é batallar: - en la virtud, Africano: - Anibal en el saber - y trabajar: - en la bondad, un Trajano: - Tito en liberalidad - con alegria: - en su brazo, un Archiano: - Marco Tulio en la verdad - que prometia: - - Antonio Pio en clemencia: - Marco Aurelio en igualdad - del semblante: - Adriano en eloqüencia: - Theodosio en humanidad - y buen talante: - Aurelio Alexandro fué - en disciplina e rigor - de la guerra: - un Constantino en la fé: - Gamelio en el gran amor - de su tierra. - - No dexó grandes tesoros, - ni alcanzó muchas riquezas, - ni bajillas; - mas hizo guerra á los Moros, - ganando sus fortalezas - e sus Villas: - y en las lides que venció - Caballeros y caballos - se prendieron: - en este oficio ganó - las rentas y los vasallos - que le dieron. - - ¿Pues por su honra y estado - en otros tiempos pasados - cómo se hubo? - quedando desamparado, - con hermanos y criados - se sostuvo. - Despues que fechos famosos - fizo en esta dicha guerra - que facia, - fizo tratos tan honrosos, - que le dieron mui mas tierra - que tenia. - - Estas sus viejas historias, - que con su brazo pintó - en juventud, - con otras nuevas victorias - agora las renovó - en senectud. - E por su gran ablidad, - por meritos y ancianía - bien gastada, - alcanzó la dignidad - de la gran Caballería - de la Espada. - - E sus villas é sus tierras - ocupadas de tiranos - las halló; - mas por cercos é por guerras, - é por fuerzas de sus manos - las cobró. - Pues nuestro Rey natural - si de las obras que obró - fué servido, - dígalo el de Portugal, - y en Castilla quien siguió - su partido. - - Despues de puesta la vida - tantas veces por su Ley - al tablero; - despues de tan bien servida - la corona de su Rey - verdadero; - despues de tanta fazaña, - á que no puede bastar - cuenta cierta, - en la su Villa de Ocaña - vino la muerte á llamar - á su puerta. - - Diciendo: buen Caballero, - dexad el mundo engañoso, - y su halago: - muestre su esfuerzo famoso - vuestro corazon de acero - en este trago. - Y pues de vida y salud - hicisteis tan poca cuenta - por la fama, - esfuercese la virtud - para sufrir esta afrenta - que os llama. - - No se os haga tan amarga - la batalla temerosa - que esperais, - pues otra vida mas larga - de fama tan gloriosa - acá dexais. - Aunque esta vida de honor - tampoco no es eternal, - ni verdadera; - mas con todo muy mejor - que la otra temporal - perecedera. - - El vivir que es perdurable - no se gana con estados - mundanales, - ni con vida deleytable, - en que moran los pecados - infernales; - mas los buenos Religiosos - gananlo con oraciones, - y con lloros; - los Caballeros famosos - con trabajos y aflicciones - contra Moros. - - Y pues vos, claro Varon, - tanta sangre derramastes - de paganos, - esperad el galardon - que en este mundo ganastes - por las manos. - Y con esta confianza - y con la fé tan entera - que teneis - partid con buena esperanza, - que esta otra vida tercera - ganareis. - - - _Responde el Maestre._ - - No gastemos tiempo ya - en esta vida mezquina, - por tal modo - que mi voluntad está - conforme con la divina - para todo. - Y consiento en mi morir - con voluntad placentera - clara y pura; - que querer hombre vivir - quando Dios quiere que muera - es locura. - - Tú que por nuestra maldad - tomaste forma civil - y baxo nombre: - tú que á tu divinidad - juntaste cosa tan vil - como el hombre: - tú que tan grandes tormentos - sufriste sin resistencia - en tu persona; - no por mis merecimientos, - mas por tu sola clemencia - me perdona. - - Así con tal entender, - todos sentidos humanos - conservados, - cercado de su muger, - de sus hijos y de hermanos - y de criados, - dió el alma á quien se la dió, - el qual la ponga en el cielo, - y en su gloria: - y aunque la vida murió, - nos dexó harto consuelo - su memoria. - - [Ilustración] - - - V. - - _Al título de Garcilaso de la Vega, pag. 102._ - - _En el Cancionero M. S. de_ Gomez Manrique _hay una obra con el - título de_ Difinicion del Noble Caballero Garcilaso de la Vega, - _cuyas primeras Coplas ha parecido poner aqui, por expresar algunas - circunstancias de su muerte, y un elogio que conviene con el que le - hace Pulgar_. - - A Veinte y un dias del noveno mes - el año de cinco despues de cincuenta, - é quatro centenas poniendo en la cuenta, - nueve centenas é una despues, - estando bien cerca del Lugar que es - mayor de la Foya de tierra de Moros - en nuestras ví gentes sospiros é lloros; - é ví los contrarios facer al revés. - - Las nuestras gentes muy agro lloraban, - dando sospiros é grandes gemidos; - los Moros con trompas é con alaridos - é con atabales el ayre enllenaban. - Los nuestros llorando su mal publicaban; - los otros riendo su bien descubrian: - así los llorantes é los que reian - con voces discordes el campo atronaban. - - Allí era llanto con miedo mezclado: - lágrimas iban con lanzas echadas. - Allí los gemidos é las cuchilladas - facian un son muy desacordado. - Allí por sacar el cuerpo finado - avia ruido, é tan espantoso, - que ninguno era tan poco medroso - que non estuviese asaz demudado. - - Lloraban, plañian parientes hermanos - por ser así muerto por un ballestero - aquel esforzado gentil Caballero, - que otro mejor no fué por sus manos. - La contra facian los perros paganos, - de los quales era su lanza temida, - á muchos con ella tirando la vida, - é á otros dexando con cuerpos mal sanos. - - Oyendo lo qual con gran turbacion, - teniendo en el campo quien bien me doliese, - sofrirlo no pude que presto no fuese - á saber quien era aquel buen varon - por quien se facia tal lamentacion, - lo qual pregunté á uno muy paso: - llorando me dixo: est'es Garcilaso: - matóle saeta por gran ocasion. - - Est'es aquel que sangre facia - primero que nadie en los enemigos: - est'es aquel que por sus amigos - la vida é facienda de grado ponia: - est'es aquel que tanto valia - que nunca por cierto morirse debiera. - Murio por gran falta de una babera, - que por ir mas suelto traer no queria. - - Este jamas perdió su reposo - por grandes peligros, nin fuertes temores; - antes en priesas é miedos mayores - allí se mostraba menos temeroso. - Este fué tanto en armas dichoso, - que no lo fué mas el fijo mayor - del buen Rey Troyano, nin su matador, - por mucho que Homero le pinte famoso. - - Est'es aquel mancebo nombrado, - que non fué Troilo en su tiempo mas. - Est'es aquel que nunca jamas - fué visto vencido, maguer que sobrado. - Este sin dubda ha bien demostrado - en quantas peleas é casos se vió - venir del linage de aquel que pasó - con tanto peligro primero el Salado. - - Aqueste que vedes aquí muerto ya, - por quien esta gente tan fuerte se clama, - aquí comenzó la su buena fama, - la qual mucho tarde, ó nunca morrá. - En aqueste mismo lugar donde está - le armó Caballero en una gran lid - Rodrigo Manrique el segundo Cid, - á quien de su muerte mucho pesará. - - Este muriendo al Rey fizo pago, - pues que delante sus ojos fué muerto, - su Orden muy bien guardando por cierto - de nuestro Patron Señor Santiago, - faciendo en los Moros non menos estrago - que los descendientes en sí de Cadino, - mostrando ser bien sin duda sobrino - del noble Marques Señor de Buitrago. - - ....................................... - - - VI. - - _Al título del Cardenal de San Sixto, pag. 109._ - - _En la edicion de los_ Claros Varones _del año 1747. en 8. al fin de - la vida de este Cardenal se puso la advertencia siguiente_. - -El P. M. Fr. Hernando del Castillo... Historiador de la Sagrada -Religion de Predicadores, en la 1. part. lib. 3. cap. 42... hace varios -elogios de los méritos y excelencias del Cardenal de Torquemada: y su -ilustre descendencia la refiere asi: - - «Fué el Cardenal Fr. Juan de Torquemada, no de Burgos, como le pareció - á Fernando de Pulgar, ni de los padres que por su antojo él quiere - darle en sus _Claros Varones_. Fué natural de Valladolid, como él - mismo lo escribe en su _Lectura sobre el Decreto_, hijo de Alvar - Fernandez de Torquemada Regidor de aquella Villa, y nieto de Pero - Fernandez de Torquemada, y visnieto de Lope Alfonso de Torquemada. A - Lope Alfonso de Torquemada, siendo Hijodalgo á los Fueros de Castilla, - armó Caballero el Rey D. Alonso el Onceno el dia de su Coronacion - en la Ciudad de Burgos, como parece en su Historia cap. 105. Está - enterrado en la Iglesia de Santa Cruz de la Villa de Torquemada, donde - era natural, y de cuyos antepasados era la mayor parte de aquel Lugar, - como consta de un Privilegio que el Rey D. Fernando el Quarto dió á la - Villa. De este Lope Alfonso, y de Ana de Collazos su muger fué hijo - Pero Fernandez de Torquemada abuelo del Cardenal, y tuvo por hijo en - Juana Fernandez de Tovar á Alvar Fernandez de Torquemada. Mandóse - enterrar en la Iglesia de Santa Olalla de Torquemada junto á la - sepultura de Alvar Lopez de Torquemada su tio. Su testamento es en la - Era de MCCCCXIV. que es año del Señor de 1376. en el qual hace mencion - de su primo Rodrigo Rodriguez de Torquemada, que fué Adelantado mayor - de Castilla (en la Crónica del Rey D. Pedro cap. 3. 4. 5.) y de su - tio Lope Garcia de Torquemada, Señor de Fornillos. Su muger Juana - Fernandez de Tovar está enterrada en San Francisco de Valladolid en - la Claustra en una Capilla que labró su hijo mayor Alvar Fernandez - de Torquemada, padre que fué del Cardenal, y de Pero Fernandez de - Torquemada. El Alvar Fernandez está con su muger en la Capilla - susodicha de San Francisco; y el Pero Fernandez, hermano del Cardenal, - en otra que llaman de Santo Domingo en San Pablo. Y haber sido hijo - del dicho Alvar Fernandez consta por su testamento, y tambien por la - Escritura de renunciacion que el Monasterio de San Pablo hizo de la - legítima que le pertenescia por haber tomado allí el Avito y hecho - profesion Fr. Juan de Torquemada su hijo.» - - - - - TABLA - - DE LOS CLAROS VARONES. - - - TITULO I. Del Rey D. Enrique Quarto, pag. 4. - - II. Del Almirante D. Fadrique, 17. - - III. Del Conde de Haro, 24. - - IV. Del Marques de Santillana, 32. - - V. De D. Fernand Alvarez de Toledo, 45. - - VI. De D. Juan Pacheco Maestre de Santiago, 53. - - VII. Del Conde D. Rodrigo de Villandrando, 61. - - VIII. Del Conde de Cifuentes, 71. - - IX. Del Duque del Infantazgo, 78. - - X. Del Conde de Alvadeliste, 83. - - XI. Del Conde de Placencia, 85. - - XII. Del Conde de Medinaceli, 87. - - XIII. Del Maestre D. Rodrigo Manrique Conde de Paredes, - 90. - - XIV. De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra - Señora, 98. - - XV. De Garcilaso de la Vega, 102. - - XVI. De D. Juan de Sayavedra, 104. - - XVII. De Rodrigo de Narvaez, 105. - - XVIII. Del Cardenal de Sant Sixto, 109. - - XIX. Del Cardenal de Sant Angelo, 113. - - XX. Del Arzobispo de Toledo, 117. - - XXI. Del Arzobispo de Sevilla, 122. - - XXII. Del Obispo de Burgos, 126. - - XXIII. Del Obispo de Coria, 130. - - XXIV. Del Obispo de Abila, 136. - - XXV. Del Obispo de Cordova, 140. - - XXVI. De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna - nuestra Señora, 144. - - - TABLA DE LAS LETRAS. - - LETRA I. Contra los males de la vejez, 146. - - II. Para un Caballero que fué desterrado del Reyno, 154. - - III. Para el Arzobispo de Toledo, 160. - - IV. Para un Caballero su amigo de Toledo, 166. - - V. Para el Obispo de Osma, 170. - - VI. Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo, - 173. - - VII. Para el Rey de Portugal, 181. - - VIII. Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal, - 195. - - IX. Para el Doctor de Talavera, 198. - - X. Para Don Enrique, tio del Rey, 200. - - XI. Para la Reyna, 202. - - XII. Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla, 205. - - XIII. Para el Condestable, 208. - - XIV. Para un su amigo de Toledo, 212. - - XV. Para el Cardenal, 220. - - XVI. Del Razonamiento hecho á la Reyna quando hizo - perdon general en Sevilla, 221. - - XVII. Para el Señor Don Enrique, tio del Rey, 230. - - XVIII. Para el Prior del Paso, 232. - - XIX. Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en - Granada, 233. - - XX. Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla, 235. - - XXI. Para un su amigo encubierto, 237. - - XXII. Para D. Gabriel de Mendoza, 243. - - XXIII. Para su fija Monja, 244. - - XXIV. Para cierto Caballero, 270. - - XXV. Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo, 273. - - XXVI. Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna, - 283. - - XXVII. Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal, - 287. - - XXVIII. Para el Prior del Paso, 288. - - XXIX. Para Mosen Alfonso de Olivares, que estaba en - la compañia del Duque de Palencia, 291. - - XXX. Para Puertocarrero, Señor de Palma, 293. - - XXXI. Para el Cardenal de España, 294. - - XXXII. Para el Señor D. Enrique, 297. - - - ADICIONES A LOS CLAROS VARONES. - - I. Al título del Marques de Santillana, 301. - - II. Al de D. Fernand Alvarez de Toledo, 304. - - III. Al de D. Rodrigo de Villandrando, 311. - - IV. Al de D. Rodrigo Manrique, 314. - - V. Al de Garcilaso de la Vega, 320. - - VI. Al del Cardenal de San Sixto, 323. - - - VARIANTES DE ALGUNAS CARTAS - - SEGUN LA PRIMERA EDICION. - - Pag. 152. lin. 3. tanto mas va á no andar. E propiamente fablando no - se puede decir con verdad que vive ni que muere el viejo: no muere, - porque aun tiene el ánima en el cuerpo; é no vive, porque tiene la - muerte tanto cerca, quanto cierta. Así, Señor Doctor, que no sé yo qué - vida puede tener el que este temor continuo tiene. Y lo mas grave... - - 154. 6. _sæpè & instantissimè_: - - 156. 14. y de otros muchos en diversas... - - 118. 13. que nos responda... - - 159. 16. en sus necesidades, y alli suele... - - 163. 11. facerle Casa de oracion... - - 164. 3. en caída total vinieron... - - 10. é para cosas pias... - - 170. 17. veinte y tres años, edad tan tierna... - - 171. 2. informaciones, unas contrarias... - - 172. 11. que sepais que porque... - - 173. 6. si á esos que lo oyen... - - 174. 2. que gente, y aun costaria menos... - - 175. 11. sirvio al Rey é á la Reyna en los principios - tanto é tan bien... - - 176. 5. me paresce mejor para... - - 178. 19. é junto con él los trabajos e cuidados; - - 25. sus hermanos. Casaron estos: ellos... - - - FIN. - - - - - -End of the Project Gutenberg EBook of Claros varones de Castilla, y Letras, by -Fernando del Pulgar - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK CLAROS VARONES DE CASTILLA *** - -***** This file should be named 61339-0.txt or 61339-0.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/6/1/3/3/61339/ - -Produced by Nahum Maso i Carcases, Ramón Pajares Box and -the Online Distributed Proofreading Team at -http://www.pgdp.net (Biblioteca Nacional de España.) - - -Updated editions will replace the previous one--the old editions -will be renamed. - -Creating the works from public domain print editions means that no -one owns a United States copyright in these works, so the Foundation -(and you!) can copy and distribute it in the United States without -permission and without paying copyright royalties. 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Information about the Project Gutenberg Literary Archive -Foundation - -The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit -501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the -state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal -Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification -number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at -http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent -permitted by U.S. federal laws and your state's laws. - -The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S. -Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered -throughout numerous locations. Its business office is located at -809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email -business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact -information can be found at the Foundation's web site and official -page at http://pglaf.org - -For additional contact information: - Dr. Gregory B. Newby - Chief Executive and Director - gbnewby@pglaf.org - - -Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg -Literary Archive Foundation - -Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide -spread public support and donations to carry out its mission of -increasing the number of public domain and licensed works that can be -freely distributed in machine readable form accessible by the widest -array of equipment including outdated equipment. Many small donations -($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt -status with the IRS. - -The Foundation is committed to complying with the laws regulating -charities and charitable donations in all 50 states of the United -States. 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