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-The Project Gutenberg EBook of Claros varones de Castilla, y Letras, by
-Fernando del Pulgar
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
-almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
-re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
-with this eBook or online at www.gutenberg.org/license
-
-
-Title: Claros varones de Castilla, y Letras
-
-Author: Fernando del Pulgar
-
-Release Date: February 7, 2020 [EBook #61339]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK CLAROS VARONES DE CASTILLA ***
-
-
-
-
-Produced by Nahum Maso i Carcases, Ramón Pajares Box and
-the Online Distributed Proofreading Team at
-http://www.pgdp.net (Biblioteca Nacional de España.)
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-
- Notas del Transcriptor
-
-Se han respetado la grafía y la acentuación del original, así como las
-inconsistencias en éstas.
-
-Se han corregido los errores obvios de imprenta y las erratas
-mencionadas en la sección correspondiente del original.
-
-Las notas a pie de página se han renumerado y situado al final del
-párrafo correspondiente.
-
-El texto en versalita se ha sustituido por mayúsculas mientras que el
-texto en cursiva se indica entre _guiones bajos_.
-
-Las páginas en blanco presentes en el original se han eliminado en la
-versión electrónica.
-
- * * * * *
-
-
-
-
- CLAROS VARONES
-
- _DE CASTILLA_,
-
- Y LETRAS
-
- DE FERNANDO
-
- _DE PULGAR_,
-
-
- CONSEJERO, SECRETARIO Y CORONISTA
-
- DE LOS REYES CATÓLICOS
-
- DON FERNANDO Y DOÑA ISABEL.
-
-
- [Ilustración]
-
-
- _CON LICENCIA._
-
- MADRID. MDCCLXXXIX.
-
- POR DON GERÓNIMO ORTEGA E HIJOS DE IBARRA.
-
- _Se hallará en su Imprenta y Librería calle Angosta de
- Majaderitos, frente al Coliseo de la Cruz._
-
-
-
-
- ADVERTENCIA
-
- DEL EDITOR.
-
-
-Las Obras de Fernando de Pulgar son tan conocidas y estimadas, como
-lo publican las muchas ediciones que se han hecho de ellas, y los
-elogios que han merecido de los Literatos; por lo que no necesitan de
-recomendacion alguna. A la verdad es imposible leerlas sin hechizarse
-de la hermosura de su estilo, de la pureza de su idioma, de la valentía
-de sus expresiones, y de la solidez de su doctrina.
-
-Por tanto se las proponen por modelo á los jóvenes en el Real Seminario
-de Nobles de Madrid, en San Isidro el Real, y en algunos Colegios de
-Padres Escolapios, para que al mismo tiempo que aprenden la lengua
-Latina, se perficionen en la Castellana. Ojalá que el exemplo de unos
-Estudios tan autorizados se extienda á todos los de los dominios de
-España.
-
-Entre todas las ediciones que se han hecho hasta ahora de los Claros
-Varones y Letras de Pulgar la mas completa es la impresa en Madrid
-en quarto el año de 1775 por el esmero y cuidado que puso el sabio
-Editor, á quien somos tambien deudores de la Vida del Autor, y de las
-Adicciones á los Claros Varones. Por lo mismo la hemos preferido á las
-anteriores para original de ésta, y esperamos sea tan bien recibida
-como aquella, de la qual apenas se puede haber un exemplar á las manos.
-En quanto al tamaño, hemos elegido el presente, atendiendo á la mayor
-comodidad de los Lectores.
-
-
-
-
- VIDA DE FERNANDO
-
- DE PULGAR.
-
-
-Fernando de Pulgar, Secretario y Consejero de los Reyes Católicos
-D. Fernando y Doña Isabel, y su Cronista, fué natural del Reyno de
-Toledo[1]. Algunos autores[2] congeturaron se llamó _de Pulgar_ por
-haber nacido en el pueblo de este nombre; pero Salazar de Mendoza[3] le
-hace natural del mismo Toledo, fundado en que para referir un suceso de
-aquella Ciudad usa el modo comun de hablar en ella.
-
- [1] _Letra XXIV. dice_: De este nuestro Reyno de Toledo tiene
- cargo...
-
- [2] _Tamayo de Bargas Prologo á la vida de_ Diego Garcia de
- Paredes. _D. Nicolas Antonio_, Bibl. nova.
-
- [3] _En la_ Crónica del Cardenal D. Pedro Gonzalez de Mendoza,
- _lib. 1. cap. 57._
-
-Otros le confundieron[4] con _Hernan Perez de Pulgar_, Capitan
-valeroso, creyéndolos una misma persona; pero no cabe la menor duda
-en que eran diversas, pues el mismo Cronista en la tercera parte de
-la Crónica capítulo III. dice: _Vista esta division por un Escudero,
-que era de las Guardas del Rey é de la Reyna, Alcayde de la fortaleza
-del Salar, que venia en aquella compañia, que se llamaba Hernan Perez
-del Pulgar, hombre de buen esfuerzo, tomó una toca de lienzo, y atóla
-en su lanza por via de enseña, y dixo_... Aunque se quisiese atribuir
-la confusion á la semejanza de nombres, había en ellos diferencia. El
-Alcayde se llamaba _Hernan Perez del Pulgar_, y el Cronista _Fernando
-de Pulgar_: era el Alcayde mozo, Escudero, y de las Guardas de los
-Reyes; y el Cronista viejo, y nunca da á entender hubiese exercido la
-profesion militar, calificándose únicamente con el título de Escribano,
-esto es, Secretario, como en el principio de la Letra I: _Señor Doctor
-Francisco Nuñez, Físico_: _Yo Fernando de Pulgar, Escribano_...
-
- [4] _Argote de Molina en la lista de los Libros que tubo
- presentes para_ la Historia de la Andalucia: _D. Diego Sanchez
- Portocarrero en la_ Historia de Molina...
-
-Se ignora la calidad de sus padres, su educacion, y sus estudios; pero
-él mismo asegura en la dedicatoria de los CLAROS VARONES á la Reyna,
-que se crió en la corte de los Reyes D. Juan el II. y D. Enrique IV.
-donde conoció y comunicó á muchos Prelados y Caballeros, cuyas vidas y
-acciones se propone escribir.
-
-Reynando Enrique IV. era ya persona de crédito y consideracion en la
-corte: _En verdad, Señor_, dice en la Letra VI. á un Caballero criado
-del Arzobispo de Toledo, _yo fui uno de los Calderones con que el
-Rey D. Enrique muchas veces envio á sacar paz del Arzobispo, y nunca
-pudo sacarla_. Es de presumir que en los ultimos años del Rey tenia
-ya el empleo de Secretario, y que con él empezó á servir á los Reyes
-Católicos inmediatamente que subieron al Solio; pues en la 3. parte,
-cap. 22. de la Crónica refiere, que _enviaron luego un su Secretario al
-Rey D. Luis de Francia á le notificar como el Rey D. Enrique su hermano
-era pasado de esta presente vida_... Aunque expresa lo que acaeció,
-y otras negociaciones que le encargaron los Reyes, y sus resultas,
-fué tan modesto que no quiso nombrarse. Dormer en los _Progresos de
-la Historia de Aragon_ pag. 256. col. 2. dice, que Zurita[5] puso de
-su mano al margen de dicho capítulo: _Este Secretario fué Hernando
-del Pulgar, como parece por la Historia de Alonso de Palencia, lib.
-23. cap. 5_. El mismo Pulgar _Letra XXIII._ asegura estuvo en París,
-refiriendo lo que allí le dixo _un Religioso de santa vida_; pero calla
-el motivo de su viage, y el tiempo que se detubo.
-
- [5] _Zurita hizo notas á los_ Claros Varones, _y es lástima que
- por ignorarse donde paran no se hayan podido publicar en esta
- edicion._
-
-Vuelto á Castilla se puede colegir que su residencia ordinaria era en
-la corte de la Reyna, donde regularmente residia el Consejo; bien que
-como los viages de la Reyna eran tan continuos, no siempre la seguia
-el Consejo, ni por consecuencia Pulgar. En la _Letra XII._ se alaba de
-que _ni en corte, ni en Castilla no vivia hombre mejor vida_. Parece
-que despues se retiró á su casa, que la tendria en Toledo, si como
-asegura Salazar de Mendoza, era vecino de aquella Ciudad. _Estando_ en
-ella _retraído_, dice en la Letra XXVIII. _é quasi libre de la pena
-del cobdiciar, é comenzando á gozar del beneficio de contentamiento_,
-fue llamado para escribir la Crónica de los Reyes: y aunque no se sabe
-quando le dieron el cargo de Cronista, se infiere le usaba ya por
-entónces, que era el año de 1482. al empezarse la guerra de Granada;
-pues en la Letra XI. dice á la Reyna: _Pasados ya tantos trabajos
-é peligros como el Rey N. S. y V. A. aveis avido, no se debe tener
-en poca estima la escriptura dellos... Yo iré á V. A. segun me lo
-envia á mandar, é llevaré lo escripto hasta aqui, para que lo mande
-examinar... Acá avemos oído las nuevas de la guerra que mandais
-mover contra los Moros..._ Lo escrito sería la parte de Crónica
-anterior á aquel tiempo: en la qual había insertado algunas Epístolas
-y Razonamientos que escribió por mandado de la Reyna, segun creyeron
-las gentes, como dice _Andres Bernaldez Cura de los Palacios_, en
-su Crónica MS. cap. 10. añadiendo en el 14. _que es parte del oficio
-de los Coronistas de los Reyes expedir Epístolas en su servicio en
-los tiempos que conviene:... y que deben procurar evitar escándalos
-y guerras... y procurar la paz y concordia por Epístolas de dulce y
-autorizado escribir_.
-
-A la sazon estaba la Reyna en Andalucía, y se puede tener por cierto
-que desde entónces la siguió Pulgar constantemente en sus viages. Este
-era el mejor medio de hallarse bien informado para escribir la Crónica;
-porque el Rey instruía puntualmente á la Reyna de lo que pasaba en el
-exército, y consultaba con ella todas las ocurrencias dificiles: y
-la Reyna entretanto cuidaba de proveer el exército de gente, armas,
-municiones y víveres, y del gobierno del Reyno. Quando la Reyna iba al
-exército la seguia Pulgar; y así pudo ver por sí mismo los sitios de
-Cambil y Haraval, el de Málaga, el de Baza, y otros acaecimientos.
-
-Era ya por entónces Pulgar de edad abanzada; pues en algunas de sus
-_Letras_ (que todas son escritas desde el año de 1473. al 1483.) se
-quexa de la vejez, y de los achaques anexos á ella. Fué casado, y vivia
-su muger, tambien anciana, quando escribió la _Letra XXIII._ á una
-hija, que de doce años entró en Religion.
-
-Llegó con su Crónica hasta la toma de Granada por Enero del año 1492.
-Se omitirán aqui los elogios y las críticas que justamente se han hecho
-de ella, dexándolo para quien se tome el laudable trabajo de cotejarla
-con buenos MSS. corregirla, y restaurar lo que se omitió en las dos
-ediciones que tenemos. Hizo la primera Antonio de Nebrija en Valladolid
-año 1565. atribuyendo la obra á su abuelo Antonio el célebre Gramático,
-porque habiéndola encontrado entre sus libros, creyó con ligereza
-que quien la había puesto en Latin la habría escrito originalmente
-en Castellano. Si la hubiese leido habría escusado la equivocacion;
-pues en el capítulo 21. hablando de D. Enrique IV. hubiera hallado
-estas palabras: _No se pone aqui la disposicion de su persona, ni
-su condicion, porque en su Crónica, y asimesmo en un tractado que
-fecimos de los_ Claros Varones de Castilla _que ovo en su tiempo está
-largamente recontado_; y hubiera conocido pertenecer la Crónica al
-autor de los CLAROS VARONES, que ya estaban impresos, y andaban en
-manos de todos.
-
-La mas antigua edicion de los CLAROS VARONES que se ha tenido presente,
-posterior sin duda á la muerte de Pulgar, se hizo _en Sevilla por
-Stanislao Polono, é acabóse á 22. dias del mes de Mayo año del
-nacimiento de N. S. Jesu-Christo de 1500._ incluyendo en ella XXXII.
-Cartas del mismo autor dirigidas á la Reyna, á algunos grandes Señores,
-Caballeros y otras personas. Catorce Cartas, que son la 1. 2. 3. 4.
-5. 6. 10. 17. 31. 11. 13. 14. 15. y 12. comprehendidas en 16. hojas
-en quarto se habían ya impreso antes, como se infiere de no haber en
-ellas foliatura, nombre de Impresor, lugar, ni año: y esta se puede
-llamar primera edicion. Siguióse otra completa en Alcalá por Miguel de
-Eguia año 1528: otra en Zamora año 1543: en Valladolid otra año 1545.
-todas en quarto: otra en Amberes por Juan Meursio año 1632: otra por
-Daniel Elzevirio en Amsterdan año 1670. fol. al fin de las _Epístolas
-de Pedro Martir de Angleria_, donde se hallan tambien las _Letras_
-traducidas en Latin por Juliano Magon: y finalmente otra en Madrid
-año 1747. octavo, en la qual manifestó el editor gran presuncion é
-ignorancia remodernando el estilo.
-
-Ademas de estas obras atribuyen algunos á Pulgar la Sátira conocida con
-el título de _Coplas de Mingo Revulgo_, que otros sospecharon fuese de
-Juan de Mena. En ediciones antiguas lleva el nombre de Rodrigo Cota el
-tio vecino de Toledo, autor de las primeras Scenas de la famosa Comedia
-_La Celestina_. Pulgar solamente hizo la glosa que se imprimió con
-la misma Sátira antes del año 1500. Tambien le atribuye Don Nicolas
-Antonio una _Cronica de Don Enrique IV._ que dice vió en la Librería
-del Marques de Agrópoli; pero sin embargo conviene suspender el juicio
-sobre esta obra, y sobre la _Historia de los Reyes Moros de Granada_,
-que el mismo Don Nicolas Antonio asegura vió Martin Vazquez Siruela
-en la Librería del Marques de Estepa; porque tratándose de MSS. son
-frecuentes las equivocaciones.
-
-Que Pulgar escribió otras obras no conocidas, como la traducion de la
-_Exposicion del Pater noster_ de S. Agustin que cita en la _Letra á su
-hija Monja_, no debe dudarse. Lucio Marineo Siculo lib. 7. _De Hispaniæ
-Laudibus_, citado por D. Nicolas Antonio, dice: _Ferdinandi Pulgarii
-eloquentia, atque moralis Philosophia magna fuit ac laudabilis.
-Siquidem sermone Hispano plura edidit eleganti facundia, & uberrima
-dicendi copia. In eo enim opere quod de Viris illustribus inscripsit,
-plurimum & ingenii, & doctrinæ, & scribendi artis ostendit. Permulta
-quoque memoratu dignissima composuit, in quibus magnam quidem laudem
-promeruit._
-
-Se omiten otros elogios, porque ciertamente qualquiera verá que el
-agudo, fecundo, y elegante ingenio de Pulgar no los necesita: y
-concluirémos con decir, que para la presente edicion ha servido de
-texto la del año 1500. y que tambien se ha hecho uso de la primera de
-14. _Letras_, de la de Alcalá del año 1528. y de la Elzeviriana.
-
-
-
-
- _ERRATAS._
-
-
- Pag. linea, emienda.
-
- 39.... 5.... mandaba, _mandada_.
-
- 102.... 9.... ocometia, _acometia_.
-
- 105.... 5.... contre, _contra_.
-
- 115.... 15.... crimioso, _criminoso_.
-
- 156.... 18.... próspeta, _próspera_.
-
- 158.... 13.... no responda, _nos responda_.
-
-
-
-
- [Ilustración]
-
-
-
-
- LIBRO
-
- DE LOS CLAROS VARONES
-
- _DE CASTILLA_,
-
- DIRIGIDO A LA MUY ALTA REYNA
- MUESTRA SEÑORA.
-
-
-Muy excelente é muy poderosa Reyna nuestra Señora. Algunos
-Historiadores Griegos é Romanos escribieron bien por extenso las
-hazañas que los Claros Varones de su tierra ficieron, é les parescieron
-dignas de memoria. Otros escriptores ovo que las sacaron de las
-Historias, é ficieron dellas tractados aparte, á fin que fuesen mas
-comunicadas, segun fizo Valerio Máxîmo, é Plutarco, é otros algunos,
-que con amor de su tierra, ó con aficion de personas, ó por mostrar su
-eloqüencia quisieron ordenar sus fechos, ensalzándolos con palabras
-algo por ventura mas de lo que fueron en obras. Yo, muy excelente Reyna
-y Señora, de ambas cosas veo menguada la Corónica destos vuestros
-Reynos de Castilla é de Leon en perjuicio grande del honor que se
-debe á los Claros Varones naturales dellos, é á sus descendientes:
-porque como sea verdad que ficiesen notables fechos; pero no los
-leemos extendidamente en las Corónicas como los ficieron, ni veo
-que ninguno los escribió aparte, como fizo Valerio, é los otros.
-Verdad es que el noble Caballero Fernan Perez de Guzman escribió en
-metro algunos Claros Varones naturales dellos que fueron en España:
-asimismo escribió brevemente en prosa las condiciones del muy alto
-y excelente Rey Don Juan de esclarecida memoria vuestro padre, é de
-algunos Caballeros é Perlados sus súbditos que fueron en su tiempo.
-Eso mismo ví en Francia el compendio que fizo un Maestro Jorge de la
-Vernada Secretario del Rey Carlos, en que copiló los fechos notables
-de algunos Caballeros é Perlados de aquel Reyno que fueron en su
-tiempo. E aun en aquel libro de la Sacra Escriptura que fizo Jesú fijo
-de Sirac, quiso loar los Varones gloriosos de su nacion. Tambien Sant
-Hierónimo é otros algunos escribieron loando los ilustres Varones
-dignos de memoria, para loable exemplo de nuestro vivir. Yo, muy
-excelente Reyna y Señora, criado desde mi menor edad en la corte del
-Rey vuestro padre, y del Rey Don Enrique vuestro hermano, movido con
-aquel amor de mi tierra que los otros ovieron de la suya, me dispuse á
-escrebir de algunos Claros Varones Perlados y Caballeros naturales de
-vuestros Reynos, que yo conoscí é comuniqué, cuyas hazañas é notables
-fechos, si particularmente se oviesen de contar, requeria facerse de
-cada uno una grand Historia. Por ende brevemente con el ayuda de Dios
-escrebiré los linages é condiciones de cada uno, é algunos notables
-fechos que ficieron: de los quales se puede bien creer que en autoridad
-de personas, y en ornamento de virtudes, y en las habilidades que
-tubieron, así en ciencia, como en armas, no fueron menos excelentes
-que aquellos Griegos é Romanos é Franceses que tanto son loados en sus
-escripturas. E primeramente pensé poner la vida é condiciones del Rey
-Don Enrique Quarto vuestro hermano, cuya ánima Dios haya, por aver
-concurrido en su tiempo.
-
-
-
-
- TITULO I.
-
- _Del Rey Don Enrique Quarto._
-
-
-El Rey Don Enrique Quarto fijo del Rey Don Juan el Segundo fué hombre
-alto de cuerpo, é fermoso de gesto, é bien proporcionado en la
-compostura de sus miembros. Este Rey seyendo Príncipe dióle el Rey su
-padre la Ciudad de Segovia, é pusole casa é oficiales, seyendo de edad
-de catorce años. Estobo en aquella Ciudad apartado del Rey su padre
-los mas dias de su menor edad, en los quales se dió á algunos deleytes
-que la mocedad suele demandar, y la honestad debe negar. Fizo abito
-dellos; porque ni la edad flaca los sabía refrenar, ni la libertad que
-tenia los sofria castigar. No bebia vino, ni queria vestir paños muy
-preciosos, ni curaba de la ceremonia que es debida á Persona Real.
-Tenia algunos mozos aceptos de los que con él se criaban: amábalos
-con grande aficion, é dábales grandes dádivas. Desobedesció algunas
-veces al Rey su padre; no porque de su voluntad procediese, mas por
-inducimiento de algunos, que siguiendo sus proprios intereses, le
-traían á ello. Era hombre piadoso, é no tenia ánimo de facer mal, ni
-ver padecer á ninguno: é tan humano era, que con dificultad mandaba
-executar la justicia criminal: y en la execucion de la cevil, y en
-las otras cosas necesarias á la gobernacion de sus Reynos, algunas
-veces era negligente, é con dificultad entendia en cosa agena de su
-delectacion, porque el apetito le señoreaba la razon. No se vido en
-él jamás punto de sobervia en dicho ni en fecho, ni por cobdicia de
-aver grandes señoríos le vieron facer cosa fea ni deshonesta: é si
-algunas veces avia ira, durábale poco, y no le señoreaba tanto que
-dañase á él ni á otro. Era grand montero, é placiale muchas veces de
-andar por los bosques apartado de las gentes. Casó seyendo Príncipe
-con la Princesa Doña Blanca hija del Rey Don Juan de Aragon su tio,
-que entonces era Rey de Navarra, con la qual estobo casado por espacio
-de diez años, é al fin ovo divorcio entre ellos por el defecto de la
-generacion, que él imputaba á ella y ella imputó á él. Murió el Rey D.
-Juan su padre, é reynó luego pacificamente en los Reynos de Castilla
-é de Leon, seyendo ya en edad de treinta años: é luego que reynó usó
-de grand magnificencia con ciertos Caballeros é Grandes Señores de sus
-Reynos soltando, á unos de las prisiones en que el Rey su padre los
-avía puesto, é reduciendo é perdonando á otros que andaban desterrados
-de sus Reynos, é restituyóles todas las Villas é Logares é rentas,
-é todos sus patrimonios é oficios que tenian. Teniendo la primera
-muger de quien se apartó casó con otra hija del Rey de Portugal: y
-en este segundo casamiento se manifestó su impotencia; porque como
-quier que estobo casado con ella por espacio de quince años, é tenía
-comunicacion con otras mugeres, nunca pudo aver á ninguna allegamiento
-de varon. Reynó veinte años, y en los diez primeros fué muy próspero,
-é llegó grand poder de gentes é de tesoros, é los Grandes é Caballeros
-de sus Reynos con grand obediencia cumplian sus mandamientos. Era
-hombre franco, é facia grandes mercedes é dádivas; é no repetia jamás
-lo que daba, ni le placía que otros en su presencia gelo repitiesen.
-Llegó tanta abundancia de tesoros, que allende de los grandes gastos
-é dádivas que facía, mercaba qualquier Villa ó Castillo, ó otra grand
-renta que en sus Reynos se vendiese para acrescentar el patrimonio
-Real. Era hombre que las mas cosas facía por solo su arbitrio, ó á
-placer de aquellos que tenia por privados: é como los apartamientos
-que los Reyes acen, é la grand aficion que sin justa causa muestran
-á unos mas que á otros, é las excesivas dádivas que les dan, suelen
-provocar á odio, é del odio nacen malos pensamientos, é peores obras,
-algunos grandes de sus Reynos, á quien no comunicaba sus consejos,
-ni la gobernacion de sus Reynos, é pensaban que de razon les debia
-ser comunicado, concibieron tan dañado concepto, que algunas veces
-conjuráron contra él para lo prender ó matar. Pero como este Rey era
-piadoso, bien así usó Dios con él de piedad, é le libró de la prision,
-é de los otros males que contra su Persona Real se imaginaron. E
-ciertamente se debe considerar, que como quier que no sea ageno de los
-hombres tener aficion á unos mas que á otros, pero especialmente los
-Reyes, que están en el miradero de todos, tanto menor licencia tienen
-de errar, quanto mas señalados y mirados son que los otros: mayormente
-en las cosas de la justicia, de la qual tambien deben usar mostrando
-su aficion templada al que lo meresciere, como en todas las otras
-cosas: porque de mostrarse los Reyes aficionados sin templanza, é no
-á quien, ni cómo, ni por lo que deben ser, nascen muchas veces las
-envidias, dó se siguen las desobediencias, y vienen las guerras é otros
-inconvenientes que á este Rey acaecieron. Era grand músico, é tenia
-buena gracia en cantar é tañer, é en hablaren cosas generales; pero
-en la execucion de las particulares é necesarias, algunas veces era
-flaco, porque ocupaba su pensamiento en aquellos deleytes de que estaba
-acostumbrado, los quales impiden el oficio de la prudencia á qualquier
-que dellos está ocupado. E ciertamente vemos algunos hombres hablar
-muy bien, loando generalmente las virtudes, é vituperando los vicios;
-pero quando se les ofresce caso particular que les toque, entonces,
-vencidos del interese ó del deleyte, no han lugar de permanescer en
-la virtud que loaron, ni resistir el vicio que vituperaron. Usaba
-asimismo de magnificencia en los recibimientos de Grandes hombres, é
-de los Embaxadores de Reyes que venian á él, faciándoles grandes é
-sumptuosas fiestas, é dándoles grandes dones: otrosí en facer grandes
-edificios en los Alcazares é Casas Reales, y en Iglesias é lugares
-sagrados. Este Rey fundó de principio los Monesterios de la Virgen
-Santa Maria del Parral de Segovia, é de Sant Hierónymo del Paso de
-Madrid, que son de la Orden de Sant Hierónymo é dotólos magníficamente:
-é otrosí el Monesterio de Sant Antonio de Segovia de la Orden de Sant
-Francisco: é hizo otros grandes edificios é reparos en otras muchas
-Iglesias é Monesterios de sus Reynos, é dióles grandes limosnas, é
-fizoles muchas mercedes. Otrosí mandaba pagar cada año en tierras é
-acostamientos gran número de gente de armas: é allende desto gastaba
-cada año en sueldo para la gente de caballo continua que traía en su
-guarda otra grand cantidad de dinero. E con esto fué tan poderoso, é
-su poder fué tan renombrado por el mundo, que el Rey D. Fernando de
-Neápoles le envió suplicar que le recibiese en su omenage. Otrosí la
-Ciudad de Barcelona con todo el Principado de Cataluña le ofresció de
-se poner en su señorío, y de le darlos tributos debidos al Rey Don Juan
-de Aragon su tio, á quien por entonces aquel Principado estaba rebelde.
-Por inducimientos é persuasiones de algunos que estaban cerca dél en su
-consejo, mas que procediendo de su voluntad, tuvo algunas diferencias
-con este Rey de Aragon su tio, que asimesmo se intitulaba Rey de
-Navarra, y entró por su persona poderosamente en el Reyno de Navarra,
-y envió gran copia de gente de armas con sus Capitanes al Reyno de
-Aragon, é fizo guerra á los Aragoneses é Navarros: é puedese bien creer
-que segun su grande poder, é la disposicion del tiempo é de la tierra,
-é la flaqueza é poca resistencia que por entonces avia en la parte
-contraria, si este Rey fuera tirano é inhumano, todos aquellos Reynos y
-Señoríos fueran puestos en su obediencia, dellos con pequeña fuerza, é
-dellos de su voluntad. E para pacificar estas diferencias se trataron
-vistas entre él y el Rey Don Luis de Francia, que como árbitro se
-interpuso á las pacificar: á las quales vistas fué acompañado de
-Grandes Señores é Perlados, é de grand multitud de Caballeros é
-Fijosdalgo de sus Reynos. En los gastos que fizo, é dádivas que dió,
-y en los arreos é otras cosas que fueron necesarias de se gastar
-é destribuir para tan grande acto, mostró bien la franqueza de su
-corazón, é paresció la grandeza de sus Reynos, é guardó la preeminencia
-de su persona, é la honra é loable fama de sus súbditos. Fué la fabla
-destos dos Reyes entre la Villa de Fuenterabía que es del Reyno de
-Castilla, é la Ciudad de Bayona que es del Reyno de Francia, en la
-rivera de la mar. Continuó algunos tiempos guerra contra los Moros:
-fizo algunas entradas con grand copia de gente en el Reyno de Granada.
-En su tiempo se ganó Gibraltar é Archidona, é otros algunos Lugares de
-aquel Reyno. Constriñó á los Moros que le diesen parias algunos años
-porque no les ficiese guerra: é los Reyes comarcanos temian tanto su
-grand poder, que ninguno osaba facer el contrario de su voluntad, é
-todas las cosas le acarreaba la fortuna como él las quería, é algunas
-mucho mejor de lo que pensaba, como suele facer á los bien afortunados:
-é los de sus Reynos todo aquel tiempo que estobieron en su obediencia
-gozaban de paz, é de los otros bienes que della se siguen. Fenecidos
-los diez años primeros de su señorío, la fortuna, envidiosa de los
-grandes estados, mudó como suele la cara próspera, é comenzó á mostrar
-la adversa. De la qual mudanza muchos veo quexarse, y á mi ver sin
-causa: porque segund pienso alli hay mudanza de prosperidad dó hay
-corrupcion de costumbres. Y así por esto, como porque se debe creer
-que Dios queriendo unir en esta vida alguna desobediencia que este
-Rey mostró al Rey su padre, dió lugar que fuese desobedecido de los
-suyos, é permitió que algunos criados de los mas aceptos que este Rey
-tenia, é á quien de pequeños fizo hombres grandes, é dió títulos é
-dignidades é grandes patrimonios, quier lo ficiesen por conservar lo
-avído, quier por lo acrecentar é añadir mayores rentas á sus grandes
-rentas, erraron de la via que la razon les obligaba: é no podiendo
-refrenar la envidia concebida de otros que pensaban ocuparles el lugar
-que tenian, conocidas en este Rey algunas flaquezas nascidas del habito
-que tenia fecho en los deleytes, osaron desobedecerle é poner disension
-en su casa. La qual porque al principio no fué castigada segund debía,
-cresció entre ellos tanto, que fizo descrecer el estado del Rey, y el
-temor é obediencia que los Grandes de sus Reynos le avían. Donde se
-siguió que algunos destos se juntaron con otros Perlados é Grandes
-Señores del Reyno, é tomaron al Príncipe Don Alonso su hermano, mozo
-de once años, é faciendo division en Castilla, lo alzaron por Rey
-della, é todos los Grandes é Caballeros, é las Ciudades é Villas
-estubieron divisos en dos partes: la una permaneció siempre con este
-Rey Don Enrique; la otra estobo con aquel Rey Don Alonso: el qual
-duró con título de Rey por espacio de tres años, é murió en edad de
-catorce años. En esta division se despertó la cobdicia, é creció el
-avaricia, cayó la justicia, é señoreó la fuerza, reynó la rapiña, é
-disolvióse la luxuria, é ovo mayor lugar la cruel tentacion de la
-sobervia que la humilde persuasion de la obediencia, é las costumbres
-por la mayor parte fueron corrompidas é disolutas, de tal manera que
-muchos, olvidada la lealtad é amor que debian á su Rey é á su tierra, é
-siguiendo sus intereses particulares, dexaron caer el bien general de
-tal forma que el general y el particular perescia. E Nuestro Señor, que
-algunas veces permite males en las tierras generalmente, para que cada
-uno sea punido particularmente segun la medida de su yerro, permitió
-que oviese tantas guerras en todo el Reyno, que ninguno puede decir ser
-exîmido de los males que dellas se siguieron; y especialmente aquellos
-que fueron causa de las principiar se vieron en tales peligros, que
-quisieran dexar gran parte de lo que primero tenian, con seguridad
-de lo que les quedase, é ser ya salidos de las alteraciones que á
-fin de acrecentar sus estados inventaron: é así pudieron saber con la
-verdadera experiencia lo que no les dexó conocer la ciega cobdicia.
-E por cierto así acaesce, que los hombres antes que sientan el mal
-futuro, no conoscen el bien presente; pero quando se ven envueltos en
-las necesidades peligrosas en que su desordenada cobdicia los mete,
-entonces querrian é no pueden facer aquello que con menor daño pudieran
-aver fecho. Duraron estas guerras los otros diez años postrimeros que
-este Rey reynó, é los hombres pácificos padecieron muchas fuerzas de
-los hombres nuevos que se levantaron é ficieron grandes destruiciones.
-Gastó en estos tiempos el Rey todos sus tesoros: é allende de aquellos,
-gastó é dió sin medida quasi todas las rentas de su patrimonio Real, é
-muchas dellas que le tomaron los tiranos que en aquel tiempo eran: de
-manera que aquel que con el abundancia de los tesoros compraba Villas
-é Castillos, vino en tanta extrema necesidad, que vendió muchas de
-veces las rentas del su patrimonio, todo para el mantenimiento de su
-persona. Vivió este Rey cinquenta años, de los quales reynó veinte, é
-murió en el Alcazar de la Villa de Madrid de dolencia del hijada, de
-laqual en su vida muchas veces fué gravemente apasionado.
-
-
-
-
- TITULO II.
-
- _El Almirante Don Fadrique._
-
-
-El Almirante Don Fadrique fijo del Almirante Don Alonso Enriquez[6],
-é nieto de Don Fadrique Maestre de Santiago, é bisnieto del Rey Don
-Alonso, fué pequeño de cuerpo é fermoso de gesto. Era un poco corto de
-vista: hombre de buen entendimiento. Fué en los tiempos del Rey Don
-Juan, é del Rey Don Enrique. Tenia muchos parientes, porque tenia por
-hermano de madre al Adelantado Pero Manrique, que fué un Gran Señor en
-Castilla, é tobo de su padre é madre otro hermano que fué Conde de Alva
-de Liste, é nueve hermanas, que casaron todas con hombres de linage
-que tenian casas de mayorazgos antiguas. Y de la parte de Doña Juana de
-Mendoza su Madre, hija de Pero Gonzalez de Mendoza, tenia por deudos
-de sangre todos los mas de los Grandes Señores de Castilla. Amaba los
-parientes, é allegábalos, é trabajaba en procurar su honra y interese
-muy mucho. Fué Caballero esforzado, é hombre de tan grande corazon, que
-osadamente cometia muchas vegadas su persona y estado á los golpes de
-la fortuna por la conservacion de sus parientes, é por adquirir para
-sí honra é reputacion. Usando de su oficio de Almirante andobo por la
-mar con grand flota de armada, é ovo rencuentros é batallas marinas
-con Moros é Christianos, en las quales fué vencedor, é alcanzó fama de
-esforzado Capitan. Era franco é liberal, é siempre pospuso la cobdicia
-de guardar tesoros á la gloria que sentia en los gastar por aver honra.
-Era hombre impaciente, é no podia buenamente tolerar las cosas que
-le parecian excesivas é contrarias á la razon, é repreendialas con
-algun rigor: especialmente increpaba la grand aficion que el Rey Don
-Juan tenia al Maestre de Santiago Don Alvaro de Luna Condestable de
-Castilla, y el gran poder que en su Corte é Reyno le dió, é las dádivas
-inmensas que le fizo. Otrosí repreendia las cosas excesivas que este
-Condestable, con el gran favor que del Rey tenia, facia, é no las podia
-sofrir ni disimular. E desta condicion se le siguieron discordias y
-enemistades con aquel Maestre, é con otros Caballeros que seguian la
-su parcialidad, de las quales procedieron guerras y escándalos en el
-Reyno: porque era hombre de grand autoridad, así por respeto de su
-persona é grande casa, como por los muchos é Grandes Señores que tenia
-por parientes. Casó una hija con el Rey de Aragon, que á la hora era
-Rey de Navarra, é por causa deste casamiento, é de las parcialidades
-que tenia en el Reyno, se le siguieron algunos infortunios,
-especialmente en el vencimiento de la batalla que el Rey Don Juan ovo
-contra el Rey de Navarra, é contra el Infante Don Enrique sus primos,
-é contra otros Caballeros cerca de la Villa de Olmedo: en la qual,
-como quier que este Almirante fue vencido del Maestre de Santiago su
-enemigo, é preso por un Escudero de su capitanía; pero no le fallesció
-ánimo en la hora del infortunio, é con fuerza de razones que dixo al
-que le prendió, le puso en libertad: y fueron tomados todos sus bienes,
-y él andubo desterrado del Reyno, sintiendo aquel grave sentimiento que
-el vencido siente veyendo su enemigo vencedor. Sufrió este Caballero
-sus pérdidas con igual cara, é ninguna fuerza de la fortuna le abaxó
-la fuerza de su corazon. Loan los Historiadores Romanos por varon de
-grand ánimo á Catón porque se mató, non podiendo con paciencia sofrir
-la victoria de Cesar su enemigo; é no sé yo por cierto qué mayor
-crueldad le ficiera el Cesar de la que él se fizo; porque repugnando á
-la natura é al comun deseo de los hombres, fizo en su persona lo que
-todos aborrecen facer en la agena. E adornan su muerte diciendo que
-murió por aver libertad: é ciertamente no puedo entender que libertad
-puede aver para sí, ni para dár á otro, el hombre muerto. Así que como
-haya grande razon para loar su vida, no veo que la haya para loar su
-muerte: porque anticiparse ninguno á desatar aquel conjuntisimo é
-natural atamiento que el ánima tiene con el cuerpo, temiendo que otro
-le desate, cosa es mas para aborrecer, que para loar. No se mata el
-marinero en la fortuna antes que le mate la fortuna; ni el cercado se
-dá la muerte por miedo de la servidumbre del cercador. A todos sostiene
-la esperanza que no pudo sostener á Catón: el qual si tovo ánimo para
-sofrir los bienes de la prosperidad, é no los males de la fortuna, con
-mayor razon podemos loar á este Almirante: porque aquel paresció en su
-muerte tan flaco, que no pudo sofrir sus males; y este paresció en su
-vida tan fuerte, que tovo esperanza de cobrar sus bienes, aunque se
-vido desterrado é vencido, é á su enemigo próspero é vencedor; porque
-aquel es dicho varon magnánimo que sufriendo la mala, sabe buscar la
-buena fortuna. E si el otro fué repreensor de pecados, tambien fué este
-Almirante repreensor de aquello que le parescia fuera de razon: aunque
-de repreender errores agenos mas veces se sigue odio al castigador, que
-enmienda al castigado. E tambien debemos considerar, que si los juicios
-de Dios no podemos compreender, menos los debemos repreender; porque no
-sabemos sus misterios, ni los fines que su providencia tiene ordenados
-en los actos de los hombres. E por ende el que pudiere refrenar su ira,
-é dar pasada á las cosas que se pueden tolerar, é aver sufrimiento
-para las disimular, sin duda vivirá vida mas segura, é no se pondrá,
-segun este Almirante se puso, á los golpes peligrosos de la fortuna.
-En los quales en alguna manera se pudo decir bien fortunado, porque
-sus deudos é amigos le fueron gradecidos, é sus criados é servidores
-le fueron leales; los quales membrándose de algunos beneficios que
-dél rescibieron, le ayudaron quanto pudieron, é ayudáran mejor si
-pudieran: porque el amor verdadero ni dexa de amar, ni cansa de
-aprovechar. En estos tiempos de adversidades que por este Caballero
-pasaron conosció bien la lucha continua que entre sí tienen el trabajo
-de la una parte, y el deleyte de la otra: é como quier que el uno ó
-el otro vencen á veces, pero ninguno dellos dura en el vencimiento
-luengamente, al fin, haciendo el tiempo las mudanzas que suele, y los
-amigos é servidores las obras que deben, rodeó Dios las cosas de tal
-manera que tornó á Castilla, é recobró todos sus bienes é patrimonio, é
-ovo logar de lo acrescentar, é fué restituído en la gran estimacion que
-primero estaba, é murió lleno de dias en gran prosperidad: porque dexó
-sus hijos en buen estado, y vido en sus postrimeros dias á su nieto
-hijo de su hija ser Príncipe de Aragon, porque era único hijo del Rey
-de Aragon su padre: é otrosí le vido Príncipe de los Reynos de Castilla
-é de Leon, porque casó con la Princesa de Castilla Doña Isabél, que fué
-Reyna destos Reynos.
-
- [6] _Vease el Cap. de D. Alonso Enriquez en las_ Generaciones y
- Semblanzas, _pag. 221_.
-
-
-
-
- TITULO. III.
-
- _El Conde de Haro._
-
-
-Don Pero Fernandez de Velasco Conde de Haro, hijo de Don Juan de
-Velasco[7], é nieto de Don Pero Fernandez de Velasco, fué hombre de
-mediana estatura, tenia las cervices torcidas, é los ojos un poco
-vizcos. Era de linage noble y antiguo. Hállase por las Corónicas,
-que él é su padre é abuelos fueron Camareros mayores de los Reyes de
-Castilla sucesivamente por espacio de ciento é veinte años. Era hombre
-agudo é de buen entendimiento. Vivió en los tiempos del Rey Don Juan
-el Segundo, é del Rey Don Enrique Quarto su fijo. En su juventud la
-edad lozana, é no aun madura ni experimentada en los inconvenientes
-que acaescen en la vida, le indució que se juntase en parcialidades
-con otros Grandes del Reyno sus parientes, é repugnase la voluntad é
-aficion grande que el Rey Don Juan mostraba en obras y en palabras
-á algunos privados: é por esta causa estubo algun tiempo en la
-indignacion del Rey, é padesció algunos infortunios. E como acaesce
-algunas veces que las adversidades dán al hombre mejor doctrina para
-ser cauto, que las prosperidades para ser templado, este Caballero
-despertó en la adversidad su buen entendimiento, é conosció como dende
-en adelante viviese con mas seguridad é menos peligro. Fablaba con
-buena gracia, é con tales razones traídas á propósito, que todos avian
-placer de le oír. Era temeroso de Dios, é hombre de verdad, é inclinado
-á justicia: la qual como sea dividida en partes, una de las quales se
-dice legal, porque es instituída por ley; otra igual, que la razon
-natural nos manda seguir, puedese por cierto creer deste Caballero,
-que ni falleció en lo que manda la razon natural, ni era transgresor
-de lo escripto por ley; antes fué un tan gran zelador de la justicia,
-que no se puede decir otro en sus tiempos que con tan gran estudio la
-mirase, ni con mejor diligencia é moderacion la cumpliese y executase.
-Y esta virtud mostró bien en la gobernacion de sus Villas é Lugares,
-é otras muchas tierras que tovo en administracion; porque allende del
-derecho que igualmente facia guardar de unos é otros, dió tal forma
-en sus tierras, que los ministros que ponía en la justicia dellas
-eran obligados de pagar todo el robo que en el campo se ficiese á los
-moradores, ó á otra qualquier persona que pasase por ellas, ó dar el
-malhechor que lo oviese fecho, ó perseguirlo hasta lo aver, ó dar
-razon donde fuese receptado é defendido. E luego que sabía el lugar
-donde estaba facía tales diligencias, que avía el malhechor, é facía
-justicia dél, ó apremiaba en tal manera al que lo receptaba, que le
-facía restituir el robo, y el robado quedaba satisfecho: é con esta
-diligencia, que tenia en la justicia sus tierras eran bien guardadas,
-é florescian entre todas las otras comarcanas. Tenia tierras vecinas
-á las Montañas, é como quier que junto en parentela con algunos de
-los Caballeros dellas; pero conoscida la gente ser turbulenta é presta
-al rigor, con tal prudencia los supo tratar, que en su tiempo no le
-alcanzó parte de algunos males que de sus disensiones les vinieron;
-porque era varon inclinado á paz, y enemigo de la discordia, é gran
-zelador del bien público: en la gobernacion del qual le placía gastar
-el tiempo y el trabajo. Loan los Historiadores á Bruto Consul Romano,
-que mató sus hijos porque contra el bien público de Roma trataban de
-reducir al Rey Tarquino, é dicen que la gran cobdicia de loor venció al
-amor natural: é alega Virgilio que fué caso infelice; é si infelice,
-no sé como la infelicidad debe ser loada, ni qué loor puede conseguir
-aquel que repugna la natura, é contraría la razon. Podemos bien creer
-que este Cónsul, si lo hizo con ira, fue mal; y si con deliberacion,
-peor: porque de muchos Gobernadores Castellanos leemos, que no matando
-sus hijos, mas templando sus pasiones, supieron muy bien gobernar sus
-tierras é provincias. E este noble Conde, no señoreado de ambicion por
-aver fama en esta vida, mas señoreando la tentacion por aver gloria en
-la otra, gobernó la república tan rectamente, que ovo el premio que
-suele dar la verdadera virtud: la qual conoscida en él alcanzó tener
-tanto crédito é autoridad, que si alguna grande y señalada confianza
-se avía de facer en el Reyno, quier de personas, quier de fortalezas,
-ó de otra cosa de qualquier qualidad, siempre se confiaban dél: y en
-algunas diferencias que el Rey Don Juan ovo con el Rey de Navarra,
-é con el Infante Don Enrique sus primos, y en algunos otros debates
-é controversias que los Grandes del Reyno ovieron unos con otros,
-si para se pacificar era necesario que los de la una parte é de la
-otra se juntasen en algun Lugar para platicar en las diferencias
-que tenian, siempre se confiaba la salvaguarda del tal Lugar dó se
-juntaban á este Caballero, é la una parte é la otra confiaban sus
-personas de su fé y palabra, é muchas veces se remitian á su arbitrio
-é parescer. Fué eso mismo hombre que por ganar honra deseaba facer
-cosas magníficas: siguiéndo esta su condicion juntó muchas veces gran
-copia de gente de su casa, así para la guerra contra los Moros, como
-para servir al Rey, é sostener el estado é preheminencia Real en las
-diferencias é guerras que en el Rey no acaescieron: y esto fizo en
-lugares é tiempos tan necesarios, que como quier que sufrió grandes
-miedos, é se puso á muchos discrimines y aventuras, pero al fin destos
-trabajos ganó gran honra é reputacion, é su casa por respecto de sus
-servicios fué acrescentada. Queria llevar las cosas por orden, é que
-no saliesen punto de la razon; y esta condicion le facía mirar tanto
-en los negocios, é poner tales dudas é inconvenientes, que tarde y con
-gran dificultad se determinaba á las facer. Verdad es que tardío, é
-ser súbito en la determinacion de las cosas, son dos extremos que se
-deben fuir. Tambien es cierto que recibe alguna pena el que delibera
-en deliberar tarde, y el que le espera en esperar mucho; pero por la
-mayor parte vemos mas é mayores inconvenientes en la persona é fechos
-de aquel que delibera súbito, que en el que es grave é tardío en sus
-movimientos: porque si por deliberar tarde se pierde alguna vez el
-bien que se podria aver, por determinar presto vimos perder muchas
-veces el bien avido, é acarrear tales mudanzas é variedades, é aun
-vanidades, que afean la persona é pierden la honra. Era deseoso como
-todos los hombres de aver bienes, é supólos adquirir é acrescentar,
-é muy bien conservar. Era asimesmo reglado en sus gastos continuos,
-é con tanta diligencia miraba á quien avía de dar, é cómo é por qué
-le daba, que algunas veces fallescía en la virtud de la liberalidad.
-Era hombre esencial, é no curaba de aparencias, ni facia muestras de
-lo que tenia, ni de lo que facia. Aprendió letras Latinas, é dabase
-al estudio de Coránicas, é saber fechos pasados. Placiale asimesmo
-la comunicacion de personas Religiosas é de hombres sabios, con los
-quales comunicaba sus cosas. Al fin veyendose en los dias de la vejéz,
-porque ovo verdadero cognoscimiento de los gozos falsos, é miserias
-verdaderas que este mundo dá á los que en él están envueltos, apartóse
-dél, é puso fin á todas las cosas mundanas, é encomendó su casa é
-toda su gente de armas á su fijo mayor: é fundó en la su Villa de
-Medina de Pomár un Monesterio de Monjas de la Orden de Santa Clara,
-é un Hospital para pobres, é dotólos de lo necesario, é allí de su
-voluntad se retraxo antes que muriese por espacio de diez años. Y como
-quier que fué requerido algunas veces por el Rey, é por otros Grandes
-Señores sus parientes, que saliese de aquel retraimiento para entender
-en las disensiones que en aquellos tiempos acaescieron en el Reyno, no
-quiso mudar su propósito; antes acordó de tomar en su casa compañía de
-hombres Religiosos de buena é honesta vida, é fizo grande é estrecha
-inquisicion sobre las cosas de su consciencia desde el dia que fué
-de edad para pecar, é cometióles que alimpiasen su ánima, así en la
-penitencia de su persona, como en la restitucion que debía facer de
-sus bienes: é todos los que en aquellos tiempos vinieron á le demandar
-qualquier cargo, así de servicios que le oviesen fecho, como de otra
-qualquier calidad á que de justicia fuese obligado, fueron oídos é
-satisfechos. E al cabo de aver fecho su penitencia é restituciones dexó
-su casa é patrimonio á su fijo mayor, que fué Condestable de Castilla:
-é dexó otros dos fijos herederos, en buen estado. E dando doctrina de
-honrado vivir, é exemplo de bien morir, fenesció en edad de setenta
-años dentro en aquel Monesterio que fundó.
-
- [7] _Vease el cap. de Don Juan de Velasco en las_ Generaciones y
- Semblanzas, _cap. 232_.
-
-
-
-
- TITULO IV.
-
- _Del Marqués de Santillana._
-
-
-Don Iñigo Lopez de Mendoza Marques de Santillana, é Conde del Real
-de Manzanares, é Señor de la casa de la Vega, fijo del Almirante D.
-Diego Furtado de Mendoza, é nieto de Pero Gonzalez de Mendoza Señor
-de Alava[8], fué hombre de mediana estatura, bien proporcionado en la
-compostura de sus miembros, é fermoso en las faciones de su rostro, de
-linage noble Castellano é muy antiguo. Era hombre agudo é discreto, é
-de tan gran corazon, que ni las grandes cosas le alteraban, ni en las
-pequeñas le placia entender. En la continencia de su persona, é en el
-razonar de su fabla mostraba ser hombre generoso é magnánimo. Fablaba
-muy bien, é nunca le oían decir palabra que no fuese de notar, quier
-para doctrina, quier para placer. Era cortés é honrador de todos los
-que á él venian, especialmente de los hombres de ciencia. Muertos el
-Almirante su padre, é Doña Leonor de la Vega su madre, é quedando bien
-pequeño de edad, le fueron ocupadas las Asturias de Santillana, é
-gran parte de los otros sus bienes: é como fué en edad que conosció
-ser defraudado en su patrimonio, la necesidad que despierta el buen
-entendimiento, é el corazon grande que no dexa caer sus cosas, le
-ficieron poner tal diligencia, que veces por justicia, veces por las
-armas recobró todos sus bienes. Fué muy templado en su comer é beber,
-y en esto tenia una singular continencia. Tovo en su vida dos notables
-exercicios, el uno en la disciplina militar, el otro en el estudio de
-la ciencia[9]; é ni las armas le ocupaban el estudio, ni el estudio
-le impedia el tiempo para platicar con los Caballeros y Escuderos de
-su casa en la forma de las armas necesarias para defender, é quáles
-avían de ser para ofender, é cómo se avía de ferir el enemigo, é en
-qué manera avían de ser ordenadas las batallas é la disposicion de los
-reales, como se avían de combatir é defender las fortalezas, é las
-otras cosas que requiere el exercicio de la caballería: é en esta
-plática se deleytaba por la grand habituacion que en ella tovo en su
-mocedad. E porque los suyos supiesen por experiencia lo que le oían
-decir por doctrina, mandaba continuar en su casa justas, é ordenaba
-que se ficiesen otros exercicios de guerra, porque sus gentes, estando
-habituadas en el uso de las armas, les fuesen menores los trabajos de
-la guerra. Era Caballero esforzado, é ante de la facienda cuerdo é
-templado, é puesto en ella era ardid é osado; é ni su osadía era sin
-tiento, ni en su cordura se mezcló jamás punto de cobardía. Fué Capitan
-principal en muchas batallas que ovo con Cristianos é con Moros, donde
-fué vencedor, é vencido: especialmente ovo una batalla contra los
-Aragoneses cerca de Araviana, otra batalla cerca del rio de Torote, y
-estas dos batallas fueron muy feridas é sangrientas; porque peleando,
-é no fuyendo, murieron de ambas partes muchos hombres é caballos: en
-las quales porque este Caballero se halló en el campo con su gente,
-aunque los suyos vido ser en número mucho menor que los contrarios;
-pero porque veyendo al enemigo delante reputaba mayor mengua volver las
-espaldas sin pelear, que morir ó dexar el campo peleando, cometióse á
-la fortuna de la batalla, é peleó con tanto vigor y esfuerzo, que como
-quier que fue ferido é vencido pero su persona ganó honra é reputacion
-de valiente Capitan. Conoscidas por el Rey Don Juan las habilidades
-deste Caballero le envió por Capitan de la guerra contra los Moros, el
-qual recibió el cargo con alegre cara, é lo tovo en la Frontera gran
-tiempo. El qual ovo con el Rey de Granada, é con otros Capitanes de
-aquel Reyno muchas batallas, é grandes recuentros, dó fué vencedor, é
-fizo muchas talas en la Vega de Granada, é ganó por fuerza de armas la
-Villa de Huelma, é puso los Moros en tal estrecho, que ganára otros
-Lugares, é ficiera otras grandes hazañas dignas de memoria, salvo quél
-Rey, constreñido por algunas necesidades que en aquel tiempo ocurrieron
-en su Reyno, le envió mandar que cesase la guerra que facia, é les
-diese tregua. E como ovo esta comision, fizo la guerra tan cruda á
-los Moros, que los puso só el yugo de servidumbre, é los apremió á dar
-en parias cada año mayor cantidad de oro de la que el Rey esperaba
-recibir, ni ellos jamás pensaron dar. E allende del oro que dieron, les
-constriñó que soltasen todos los Christianos que estaban cativos en
-tierra de Moros, los quales este Marqués redimió del cativerio en que
-estaban, é los puso en libertad. Gobernaba asimismo con grand prudencia
-las gentes de armas de su Capitanía, é sabía ser con ellos señor é
-compañero: é ni era altivo en el señorío, ni raez, en la compañía;
-porque dentro de sí tenia una humildad que le facía amigo de Dios, é
-fuera guardaba tal autoridad que le facia estimado entre los hombres.
-Daba liberalmente todo lo que á él como á Capitan mayor pertenescia
-de las presas que se tomaban, é allende de aquello les repartia de lo
-suyo en los tiempos necesarios: é al que le regradescia las dádivas que
-daba solia decir: si deseamos bienes al que bien nos face, debemoslos
-dar al que bien nos desea.[10] E guardando su continencia con graciosa
-liberalidad, las gentes de su Capitanía le amaban; é temiendo de le
-enojar, no salian de su orden en las batallas. Loan muchas de las
-Historias Romanas el caso de Manlio Torquato Consul Romano, el qual
-como constituyese que ninguno sin su licencia saliese de la hueste á
-pelear con los Latinos contrarios de Roma, é un Caballero de la hueste
-contraria convidase á la batalla singular de uno por uno al fijo deste
-Consul, vituperando con palabras á él, é á los de la hueste porque no
-osaban aceptar la batalla, no podiendo el mancebo sofrir la mengua
-que de su mengua resultaba á los Romanos, peleó con aquel Caballero,
-é lo mató: é viniendo como vencedor á se presentar con los despojos
-del vencido ante el Consul su padre, le fizo atar, e contra voluntad
-de toda la hueste Romana le mandó degollar, porque fuese exemplo á
-otros que no osasen ir contra los mandamientos de su Capitan: como si
-no oviese otro remedio para tener la hueste bien mandada sinó matar
-el Capitan á su fijo. Dura debiera ser por cierto, é muy pertinaz la
-rebelion de los Romanos, pues tan cruel exemplo les era necesario para
-que fuesen obedientes á su Capitan: é por cierto yo no sé que mayor
-venganza pudo aver el padre del Latino vencido, de la que le dió el
-padre del Romano vencedor. Deste caso facen grand mencion Frontino y
-Máxîmo y otros Historiadores, loando al padre de buen castigador, y
-al fijo de buen vencedor; pero yo no sé como se debe loar al padre de
-tan cruel castigo como el fijo se quexa, ni como loemos al fijo de tan
-grand transgresion como el padre le impone. Bien podemos decir que
-fizo este Capitan crueldad digna de memoria; pero no doctrina digna de
-exemplo, ni mucho menos digna de loor: pues los mismos loadores dicen
-que fué triste por la muerte del fijo, é aborrescido de la juventud
-Romana todo el tiempo de su vida; é no puedo entender como el triste
-aborrescido deba ser loado. No digo yo que las constituciones de la
-Caballería no se deban guardar, por los inconvenientes generales que
-no se guardando pueden recrescer; pero digo que deben ser añadidas,
-menguadas, interpretadas é en alguna manera templadas por el Príncipe,
-aviendo respecto al tiempo, al lugar, á la persona, é á las otras
-circunstancias é nuevos casos que acaescen, que son tantos é tales,
-que no pueden ser comprehendidos en los ringlones de la ley. E porque
-estas cosas fueron bien consideradas por este Claro Varon en las
-huestes que gobernó, con mayor loor por cierto, é mejor exemplo de
-doctrina se puede facer memoria dél; pues sin matar fijo, ni facer
-crueldad inhumana, mas con la autoridad de su persona, é no con el
-miedo de su cuchillo, gobernó sus gentes, amado de todos, é no odioso
-á ninguno. Conoscidas por el Rey Don Juan las claras virtudes deste
-Caballero, é como era digno de dignidad, le dió título de Marqués de
-Santillana, é le fizo Conde del Real de Manzanares, é le acrescentó
-su casa é patrimonio. Otrosí confiaba dél su persona, é algunas veces
-la gobernacion de sus Reynos: el qual gobernaba con tanta prudencia,
-que los Poetas decian por él, que en Corte era grand Febo, por su
-clara gobernacion, é en campo Anibal, por su grand esfuerzo. Era muy
-zeloso de las cosas que á varon pertenescia facer, é tan repreensor de
-las flaquezas que veía en algunos hombres, que como viese llorar á un
-Caballero en el infortunio que estaba, movido con alguna ira le dixo:
-O! quan digno de reprehension es el Caballero que por ningun grave
-infortunio que le venga derrama lágrimas, sinó á los pies del confesor!
-Era hombre magnánimo, é esta su magnanimidad le era ornamento é
-compostura de todas las otras virtudes. Acaecióle un dia que hablándole
-en su facienda, é ofresciéndole acrescentamiento de sus rentas, como
-hombre poco atento en semejantes pláticas respondió: Eso que decís no
-es mi lenguage: hablad, dixo él, esa cosa allá con hombres que mejor la
-entiendan. E solia decir á los que procuraban los deleytes, que mucho
-mas deleytable debia ser el trabajo virtuoso, que la vida sin virtud,
-quanto quier que fuese deleytable. Tenia una tal piedad, que qualquier
-atribulado ó perseguido que venia á él fallaba muy buena defensa é
-consolacion en su casa, pospuesto qualquier inconveniente que por le
-defender se le pudiese seguir. Consideraba asimismo los hombres é las
-cosas segun su realidad, é no segun la opinion, y en esto tenia una
-virtud singular é casi divina; porque nunca le vieron facer acepcion
-de personas, ni miraba dónde ni quien, sinó cómo é quál era cada uno.
-Este Caballero ordenó en metros los proverbios que comienzan: _Fijo mio
-mucho amado_, &c. en los quales se contienen quasi todos los preceptos
-de la Filosofia moral, que son necesarios para virtuosamente vivir.
-Tenia grand copia de libros, é dábase al estudio, especialmente de la
-Filosofia moral, é de cosas peregrinas é antiguas: é tenía siempre en
-su casa Doctores é Maestros con quienes platicaba en las sciencias é
-lecturas que estudiaba. Fizo asimismo otros tractados en metros y en
-prosa muy doctrinables para provocar á virtudes, é refrenar vicios:
-y en estas cosas pasó él lo mas del tiempo de su retraimiento. Tenia
-grand fama é claro renombre en muchos Reynos fuera de España; pero
-reputaba muy mucho mas la estimacion entre los sabios, que la fama
-entre los muchos. E porque muchas veces vemos responder la condicion de
-los hombres á su complexion, é tener siniestras inclinaciones aquellos
-que no tienen buenas complexiones: podemos sin duda creer que este
-Caballero fué en grand cargo á Dios por le aver compuesto la natura de
-tan igual complexion, que fué hábil para recibir todo uso de virtud, é
-refrenar sin grand pena qualquier tentacion de pecado. No quiero negar
-que no tubiese algunas tentaciones de las que esta nuestra carne suele
-dar á nuestro espíritu, é que algunas veces fuese vencido, quier de
-ira, quier de luxuria, ó que excediese faciendo, ó faltase alguna vez
-no faciendo lo que era obligado: porque estando como estobo envuelto en
-guerras, é en otros grandes fechos que por él pasaron, dificile fuera
-entre tanta multitud de errores vivir sin errar. Pero si verdad es que
-las virtudes dan alegria, é los vicios traen tristeza: como sea verdad
-que este Caballero lo mas del tiempo estaba alegre, bien se puede
-juzgar que mucho mas fué acompañado de virtudes que dan alegria, que
-señoreado de vicios que ponen tristeza. E como quiera que pasaron por
-él infortunios en batallas, é ovo algunos pesares por muertes de fijos,
-é de algunos otros sus propinquos; pero sufrialos con aquella fuerza de
-ánimo que á otros doctrinaba que sufriesen. Fenesció sus dias en edad
-de sesenta é cinco años con grand honra é prosperidad: é si se puede
-decir que los hombres alcanzan alguna felicidad[11] despues de muertos
-segun la opinion de algunos, creemos sin dubda que este Caballero la
-ovo; porque dexó seis fijos varones, y el mayor que heredó su mayorazgo
-le acrescentó é subió en dignidad de Duque, é el segundo fijo fué
-Conde de Tendilla, é el tercero fue Conde de Curuña, el quarto[12] fué
-Cardenal de España é Arzobispo de Toledo é Obispo de Cigüenza, é uno
-de los mayores Perlados que en sus dias ovo en la Iglesia de Dios:
-é á estos quatro, é á los otros dos, que se llamaron Don Juan é Don
-Hurtado, dexó Villas é Lugares é rentas, de que fizo cinco casas de
-mayorazgos, allende de su casa é mayorazgo principal.
-
- [8] _No fué Señor de Alava, sinó Caballero que tenia su solar
- en Alava. Vease la vida de D. Diego Hurtado de Mendoza en las_
- Generaciones y Semblanzas, _pag. 225_.
-
- [9] _Vease el num 1. de las Adicciones que van al fin._
-
- [10] _Parece que trocando las palabras debiera decir_: si
- deseamos bienes al que bien nos desea, debemoslos dar al que bien
- nos face.
-
- [11] _Alguna felicidad temporal._
-
-
-
-
- TITULO V.
-
- _Don Fernand Alvarez de Toledo._
-
-
-Don Fernand Alvarez de Toledo Conde de Alva, fijo de Garcia Alvarez de
-Toledo, é nieto de... era de linage noble de los antiguos Caballeros
-de aquella Ciudad, hombre de buen cuerpo é de fermosa disposicion,
-gracioso é palaciano en sus fablas. Era de buen entendimiento, é
-Caballero esforzado. Fué criado en la disciplina militar, é siempre
-desde su mocedad deseó facer en el habito de la Caballería cosas
-dignas de loable memoria. Conoscida por el Rey Don Juan la habilidad
-deste Caballero, le mandó estár en la Villa de Requena por Capitan de
-cierta gente de armas en el tiempo que tenia guerra con el Rey Don
-Alfonso de Aragon su primo, é fizo tanta guerra á los del Reyno de
-Valencia, que ganó por fuerza de armas la Villa é Castillo de Xalance,
-con otras tres Fortalezas de las principales de aquel Reyno. Asimismo
-venció la batalla campal que ovo con algunos Caballeros de aquel Reyno
-de Valencia cerca de... de donde ovo grand despojo, é les tomó las
-vanderas que traían. Fenescida por concordia esta guerra de Aragon,
-el Rey Don Juan encomendó á este Caballero la frontera de los Moros,
-en la qual estobo por espacio de tres años. Era muy acuto é astuto
-en los engaños de la guerra: venció al Rey Moro é á otros Capitanes
-de Granada en batallas campales, é tomó las vanderas de los enemigos
-en los vencimientos que ovo: las quales, é las vanderas que tomó en
-la batalla dó venció á los Valencianos están hoy puestas en la su
-casa de Alva de Tormes, é las traen sus succesores en las orladuras
-de sus armas. Ganó asimismo las Villas é Fortalezas de Benamaurel, é
-Benzalema, é Castril, é Arenas, que son muy fuertes, é tomó muchas
-presas, é fizo otras notables hazañas en servicio de Dios é del Rey, é
-con amor de su patria, é deseo de su honra. Entre las quales acaesció
-que entrando una vez en el Reyno de Granada con toda la gente de su
-capitanía á facer guerra á una tierra que dicen el Exerquia, que es
-cercana á la mar, é confina con la Ciudad de Málaga, como fué sentido
-por los Moros que en aquellas partes moraban, juntáronse grand multitud
-dellos, é antes que se pudiese proveer, le cercaron por todas las
-partes en un valle tal, que segun la disposicion de la tierra, no podia
-salir, salvo peleando por un lugar muy estrecho, é con grand daño suyo
-é de las gentes de su capitanía. Veyendose cercado este Capitan por la
-una parte de la mar, por la otra de las sierras, é que los enemigos se
-le llegaban, é avían tomado aquel paso por dó podia salvar su gente,
-conoscido aquel peligro, é visto como su gente desmayaba, no se le
-amortiguó el ánimo en el tiempo del terror, como face á los cobardes;
-mas experto de esfuerzo[13] de valiente Capitan, como facen los varones
-fuertes, é habló á sus gentes: Caballeros, dixo él, en tal lugar nos
-ha puesto la fortuna, que si somos cobardes tenemos cierta la muerte
-é el cativerio; é si somos esforzados podrá ser cierta la vida é la
-honra. Yo, dixo él, elijo antes pelear para nos salvar si pudieremos,
-que rendirnos para ser cativos como piensan los Moros. E juntando á
-grand priesa la obra con las palabras, se apeó del caballo con hasta
-treinta hombres de armas, é púsose con ellos en aquel portillo, é mandó
-salir por él toda su gente: y él con aquellos treinta peleando con los
-Moros, é sufriendo por todas partes grand multitud de saetas é lanzadas
-é otros golpes de piedras, daba priesa con grand ardideza á una parte
-para se defender, é á otra para ofender é ferir en los Moros, faciendo
-lugar para que pasase toda su gente; la qual peleaba con los Moros que
-fallaba delante, é aquel caía muerto que menos esfuerzo tenia peleando.
-E así duró aquella priesa por espacio de tres horas, en las quales
-murieron é fueron feridos muchos de la una parte é de la otra. E al fin
-el Conde, vista ya su gente en lugar seguro, cabalgó á caballo é salió
-él é los que con él estaban por pura fuerza de armas é de corazon de
-aquel grand peligro en que la fortuna le avía metido. Y ciertamente
-vemos por experiencia, que así como el miedo derriba al cobarde, así
-pone ánimo al hombre esforzado: é como el acometer, y el durar en las
-lides son dos actos pertenecientes á la virtud de la fortaleza, é para
-el acometer sea necesaria la ira, é para el durar en la obra convenga
-tener buen tiento; por cierto las claras hazañas deste Caballero nos
-mostraron que tovo gracia singular para usar de lo uno é de lo otro, de
-cada cosa en sus tiempos. Esta hazaña fizo este Conde, en la qual nos
-dió á conocer, que la virtud de la fortaleza no se muestra en guerrear
-lo flaco; mas parece en resistir lo fuerte: é que tovo tan buen ánimo
-para no ser vencido, como buena fortuna para ser vencedor. Al fin,
-quando por mandado del Rey dexó el cargo de aquella guerra, avidas
-en ella grandes presas de los Moros, é venido á su tierra con honra
-é provecho, Don Gutierre de Toledo su tio[14], Arzobispo que fué de
-Toledo, conoscida la grand suficiencia desee Caballero su sobrino, é
-como siempre le sirvió, é en todas las cosas le fué obediente, concibió
-dél grand amor, allende del que por razon del deudo era obligado de le
-aver, é como quier que tenia otros sobrinos en el grado que aquel era,
-deliberó de dexarle por heredero universal de todos sus bienes, entre
-los quales le dió la su Villa de Alva de Tormes, de la qual el Rey
-Don Juan le dió título de Conde. Y en todas las guerras é diferencias
-del Reyno fué de los principales Caballeros de quien se facia cuenta
-y estimacion: é como vemos que la prosperidad y el infortunio andan
-en esta vida variando con los hombres, y veces el uno sube, veces el
-otro desciende, acaesció que estando en la amistad é parcialidad del
-Condestable Don Alvaro de Luna Maestre de Santiago, á quien el Rey Don
-Juan confiaba la gobernacion de sus Reynos, el Maestre tovo manera que
-este Conde fuese preso[15] juntamente con otros Condes é Caballeros
-que el Rey mandó prender en la Villa de Tordesillas, é fuéle tomada
-grand parte de su patrimonio. Este infortunio que le vino sufrió con
-buena cara, mostrando corazon de varon; pero quexábase gravemente de
-aver rescibido aquel daño por voluntad é rodéo del Maestre de Santiago,
-confiándose dél, é aviendole fecho obras de amigo. Fué hombre deseoso
-de alcanzar honra, é la procuraba por todas las vias que podia. Tenia
-la cobdicia comun que los hombres tienen de aver bienes, é trabajaba
-por los adquerir. Era hombre liberal, así en el destribuir de los
-bienes, como en los otros negocios que le ocurrian, é sin empacho
-ninguno daba, ó determinaba presto lo que avía de facer. En algunas
-cosas era airado é mal sofrido, especialmente en aquellas que entendia
-tocarle en la honra: de lo qual se le siguieron algunos debates, gastos
-é fatigas. Duró en la prision dó estaba hasta que el Rey Don Juan
-murió, é reynó el Rey Don Enrique su fijo, que le puso en libertad,
-é restituyó todos sus bienes: é despues de suelto vivió en honra é
-prosperidad algunos años, hasta que murió en su casa conosciendo á
-Dios, é dexando á su fijo su casa é patrimonio mucho mas acrescentada
-que la él ovo de su padre.
-
- [12] _D. Pedro Gonzalez de Mendoza._
-
- [13] _En la Edic. de Alcalá año 1526. dice_ con esfuerzo; _pero
- sin embargo queda obscuro este pasage, y acaso pudiera decir_,
- despertó con esfuerzo...
-
- [14] _Vease el Cap. 29. de las_ Generaciones y Semblanzas.
-
- [15] _Vease en las Adiciones que van al fin el num. 2._
-
-
-
-
- TITULO VI.
-
- _De Don Juan Pacheco Maestre de Santiago._
-
-
-Don Juan Pacheco Marqués de Villena é Maestre de Santiago, fijo de
-Alfonso Tellez Girón, fué hombre de mediana estatura, el cuerpo delgado
-é bien compuesto, las faciones fermosas, é buena gracia en el gesto.
-Era de nacion Portuguesa de los mas nobles de aquel Reyno, nieto de ...
-uno de los Caballeros que vinieron de Portugal á Castilla al servicio
-del Rey Don Juan, el que fué vencido en la batalla de Aljubarrota. Era
-hombre agudo é de grand prudencia: é seyendo mozo vino á vivir con
-el Rey Don Enrique quando era Príncipe, é alcanzó tanta gracia, que
-fué mas acepto á él que ninguno de los que en aquel tiempo estaban en
-su servicio: é así por el amor que el Príncipe le avía, como porque
-cresciendo en dias florescian en él las virtudes intelectuales, le
-encargó la gobernacion de los grandes negocios que le ocurrian. Fablaba
-con buena gracia é abundancia en razones, sin prolixidad de palabras:
-temblábale un poco la voz por enfermedad accidental, é no por defecto
-natural. En la edad de mozo tovo seso é autoridad de viejo. Era hombre
-esencial, é no curaba de aparencias, ni de cerimonias infladas. En el
-tiempo que el Rey Don Juan ovo alguna indignacion contra el Rey de
-Aragon, que entonces era Rey de Navarra, este Caballero, seyendo bien
-mancebo, entendió por parte del Príncipe en algunas disensiones que
-por entonces en el Reyno acaescieron; é ora procediese de su buena
-dicha, ora lo imputemos á su sagacidad, él supo rodear las cosas de tal
-manera, que el Rey Don Juan á suplicacion del Príncipe le dió título
-de Marqués de Villena, é en pocos dias le fizo merced de todas las mas
-Villas é Logares de aquel Marquesado, las que eran del Rey de Aragon.
-Tenia muy grand habilidad para la gobernacion destas cosas temporales:
-para la qual como sean necesarias agudeza, prudencia, diligencia é
-sufrimiento, puedese creer deste Caballero que fué tan bien dotado
-destas quatro cosas como el hombre que mas en su tiempo las ovo.
-Consideraba muy bien la calidad del negocio, el tiempo, el lugar, la
-persona, é las otras circunstancias que la prudencia debe considerar
-en la gobernacion de las cosas. Tenia la agudeza tan viva, que á pocas
-razones conoscia las condiciones é los fines de los hombres; é dando
-á cada uno esperanza de sus deseos, alcanzaba muchas veces lo que él
-deseaba. Tenia tan grand sufrimiento, que ni palabra áspera que le
-dixesen le movia, ni novedad de negocio que oyese le alteraba: y en el
-mayor discrimen de las cosas tenia mejor arbitrio para las entender
-é remediar. Era hombre que con madura deliberacion determinaba lo
-que avía de facer, é no forzaba al tiempo, mas forzaba á sí mismo
-esperando tiempo para lo facer. De su natural condicion paresció
-hombre de verdad, é placiale comunicacion de hombres verdaderos é
-constantes; aunque los que están en deseo de adquirir grandes bienes
-é honores, y especialmente aquellos que entienden en la gobernacion
-de grandes cosas, algunas veces les acaesce fingir, dilatar, simular
-é disimular aquella diversidad de los tiempos, ó la variedad de los
-negocios; é por escusar mayores daños, ó por haber mayores provechos,
-hayan de facer variaciones é negocios segun la ven en los tiempos.
-Tovo algunos amigos de los que la próspera fortuna suele traer: tovo
-asimismo muchos contrarios de los que la envidia de los bienes suele
-criar, los quales le trataron muerte é destruicion é indignacion grande
-con el Rey Don Juan, é con el Príncipe su fijo á quien él servia: é
-como quier que algunas veces llegaron al punto de la execucion; pero
-por casos inopinados é dignos de admiracion fué libre de los lazos
-de muerte que muchas veces le fueron puestos. Era hombre de buen
-corazon, é mostró ser Caballero esforzado en algunos lugares que fué
-necesario. Era muy sabio é templado en su comer é beber: é paresció
-ser vencido de la luxuria por los muchos fijos é fijas que ovo de
-diversas mugeres, allende de los que ovo en su muger legitima. E porque
-conoscia que ninguna utilidad hay en estos bienes de fortuna quando
-no se reparten é destribuyen segund deben, usaba dellos francamente
-en los lugares é tiempos é con las personas que debía ser liberal,
-é dando é destribuyendo ganaba mas hacienda, é conservaba mejor la
-avida: é con esta virtud é liberalidad que tovo fué bien servido de
-los suyos, é avisado de los estraños en algunos tiempos é lugares que
-cumplió mucho á la conservacion de su vida y estado. Tenia el comun
-deseo que todos tenemos de alcanzar honras é bienes temporales, é
-súpolas bien procurar é adquirir: é quier fuese por dicha, quier por
-habilidad, ó por ambas cosas, alcanzó tener mayores rentas y estado
-que ninguno de los otros Señores de España que fueron en su tiempo.
-Fué hombre tratable y de dulce conversacion, é tanto humano, que
-nunca fué en muerte de ninguno, ni la consintió, aunque tovo cargo de
-gobernacion. No era varon de venganzas, ni perdia tiempo ni pensamiento
-en las seguir. Decia él que todo hombre que piensa en venganza, antes
-atormenta á sí, que daña al contrario. Perdonaba ligeramente, y era
-piadoso en la execucion de la justicia criminal; porque pensaba ser
-mas aceptable á Dios la grand misericordia, que la estrema justicia.
-Tenía un tan singular sufrimiento, que por grand discordia que oviese
-con alguno, pocas veces le vieron romper en palabras, ni menos en
-obras: antes ponia siempre sus diferencias en trato de concordia, que
-en rigor ni rotura; porque reputaba ser mejor cierta paz, que incierta
-la victoria. No queria encomendar á la fortuna en una hora todo lo
-avido en la vida pasada: é como quier que algunas veces amenazaba con
-la fuerza: pero nunca venia á mostrar lo ultimo de lo que podia facer
-contra ninguno, aunque fuese menos poderoso que él: porque tener al
-adversario en miedo con amenazas, decia él que era mucho mejor que
-quitargelo mostrando el cabo de sus fuerzas. E teniendo sufrimiento,
-y esperando tiempo, alcanzó honra, é acrescentó bienes. E como vemos
-por experiencia la graveza grande que todos los mortales sienten en
-caer del grado en que se ven puestos, é las hazañas grandes é aventuras
-peligrosas á que se ponen por lo conservar é no caer, este Caballero,
-sintiendo que su estada cerca de la persona del Rey Don Enrique no
-le era segura, por el peligro de muerte é destruicion que otros que
-estaban aceptos al Rey pensó que le trataban, apartóse de su servicio,
-é fué el principal de los Caballeros é Perlados que ficieron division
-en el Reyno entre el Rey Don Enrique, y el Rey Don Alfonso su hermano:
-y en aquellas discordias supo tener tales mañas, que fué elegido
-é proveído del Maestrazgo de Santiago. E porque ninguno es bien
-corrigido si puramente no es arrepentido, conosciendo este Caballero
-averse desviado del camino que debia seguir, no solamente tornó á él;
-mas aun trabajó de amansar quanto pudo las voluntades alteradas de los
-Caballeros é Perlados que aquella division querian continuar, é tornó
-en la gracia del Rey Don Enrique: el qual le perdonó é fizo grandes
-mercedes de Villas é Lugares, é otras grandes rentas, é confió dél toda
-la gobernacion de sus Reynos: é dende en adelante gobernó absolutamente
-é con mayor esencion é libertad que primero solia gobernar. No quiero
-negar que como hombre humano este Caballero no tobiese vicios como
-los otros hombres; pero puédese bien creer, que si la flaqueza de su
-humanidad no los podia resistir, la fuerza de su prudencia los sabía
-disimular. Vivió gobernando en qualquier parte que estovo por espacio
-de treinta años, é murió en grand prosperidad de edad de cincuenta é
-cinco.
-
-
-
-
- TITULO VII.
-
- _Del Conde Don Rodrigo de Villandrando._
-
-
-Don Rodrigo de Villandrando Conde de Ribadeo fué fijo de un Escudero
-Fijodalgo natural de la Villa de Valladolid, hombre de buen cuerpo,
-bien compuesto en sus miembros, é de muy recia fuerza: las faciones del
-rostro tenia fermosas, é la catadura feroce. Seyendo de pocos dias su
-grand corazon é su buena constelacion le llevaron mozo é pobre é solo
-al Reyno de Francia en el tiempo que en aquellas partes avía grandes
-guerras é divisiones é compañías de gente de armas; é como en aquellos
-tiempos de guerras concurrian en aquel Reyno hombres estrangeros de
-todas partes, este Caballero, por ser dispuesto para los trabajos de la
-guerra falló luego Capitan que le rescibió en su compañia; en la qual
-aprobó tambien seyendo mozo, é despues en las cosas que hombre mancebo
-debe facer, que ganó por las armas estimacion de hombre valiente y
-esforzado, é su Capitan le reputaba por hombre singular entre todos los
-otros de su Capitanía. Acaesció algunas veces que estando las batallas
-en el campo, quando algun hombre de armas de la parte contraria,
-confiando en sus fuerzas, queria facer armas, é demandaba batalla
-uno por uno, este Caballero se esmeraba entre todos los otros de su
-parte; é presentes las batallas de la una parte é de la otra, salia á
-pelear con el contrario, é le vencia é derribaba, é traía sus armas é
-despojo á su Capitan: y esta vitoria, que algunas veces ovo, le dió
-honra, la qual así como le puso en gracia y estimacion de algunos, así
-le troxo en odio y envidia de otros. La qual cresció tanto, que por
-ser estrangero fue constreñido de se apartar de su Capitan: é como
-quier que le fué grave de sofrir; pero como vemos muchas veces que los
-infortunios de presente son causa de la prosperidad futura segun que
-los casos de la providencia los suele rodear, este Caballero, veyendose
-solo de parientes, desfavorescido de compañeros, sin arrímo de
-Capitan, pobre de dinero, é sin amigos, y en tierra agena, no tovo otro
-refugio sinó á su buen seso é grand esfuerzo, é con otro é otros dos
-que se llegaron á él, se aventuraba con buena destreza é grand osadía
-á facer saltos en la tierra de los contrarios en lugares peligrosos, é
-faciales guerra, é tomaba alguna presa con que se podia sostener. Esto
-fizo muchas veces, é con tanta sagacidad y esfuerzo, que siempre salia
-en salvo. E como la fama de su valentía é de las presas que tomaba se
-divulgó por la tierra, allegáronse á él algunos hombres: é cresciendo
-de dia en dia el corazon con las hazañas, é las hazañas con la gente,
-é la gente con el interese, allegaronse á él muchas mas gentes fasta
-que alcanzó á ser Capitan una vez de mil hombres, é despues de grado en
-grado acrescentó su Capitanía fasta ser Capitan de diez mil hombres, é
-su poder fué de los mayores que tenia ninguno de los otros Capitanes
-del Rey de Francia á quien servía. E con aquel su grand poder robó,
-quemó, destruyó, derribó, despobló Villas é Lugares é pueblos de
-Borgoña é de Francia en tiempo que aquel honórable Rey no padescia
-guerras crueles, que duraron por espacio de cinquenta años. Andaba lo
-mas del tiempo en el campo, é ponia grand diligencia en la guarda de
-los reales para que su gente no rescibiese daño. Era hombre ayrado en
-los lugares que convenia serlo, é mostraba tan grand ferocidad con
-la ira, que todos le avían miedo. Tenia dos singulares condiciones:
-la una, que facia guardar la justicia entre la gente que tenia, é no
-consentia fuerza ni robo ni otro crimen; é si alguno lo cometia, él
-por sus manos lo punia. E con esto todas las gentes de su hueste,
-aunque eran muchas é de diversas naciones, é tenian oficio de robar,
-le temian, y estaban en paz, é no osaban cometer fuerza ni crimen uno
-contra otro. Facia asímismo repartir las presas igualmente, segun que
-cada uno lo debia aver, é de tal manera dividia lo robado por justicia,
-que facia durar los robadores en concordia. Era asimismo hombre de
-verdad, é el seguro que daba á qualquier Villa ó Lugar ó Provincia, ó
-qualquier pacto que ponia con ellos, guardábalo estrechamente; é si
-alguno robaba, ó facia daño al que él seguraba, faciale buscar con
-grand diligencia, é executar en él la justicia. E con esta condicion
-que en él vían muchos pueblos é Provincias, é otras personas singulares
-se fiaban de su palabra, é la compraban con grandes precios, á fin de
-ser seguros de sus gentes: é con esto tenia sus reales bien bastecidos
-de viandas é armas é de todas las cosas necesarias; porque mandaba
-pagar é guardar á los que venian á ellos con provision, é su mandado
-era muy temido é complido. Ovo muchas batallas con Ingleses é con
-Borgoñones, en las quales Dios le libró por muchos casos de ser
-perdido, é le ayudó por muchas maneras á ser vencedor. Especialmente
-venció una batalla que ovo con el Príncipe de Oreyna, donde concurrió
-mucha gente de ambas partes. Esta batalla fué muy ferida é sangrienta,
-en la qual los que le vieron pelear le compararon á leon bravo en el
-estrago que facia en los contrarios, y el ayuda y esfuerzo que daba á
-los suyos. E acabado de aver el vencimiento tovo esta astucia: habló
-con uno de los prisioneros que tenia, é prometióle libertad si le
-descubriese el valor de los prisioneros que las otras sus gentes avían
-tomado en la batalla. E como se informó secretamente de lo que cada uno
-podia valer, comprólos todos, dando por cada uno mucho menor precio de
-lo que valian: é como fueron puestos en su poder, rescatólos á todos
-por mucho mayores precios de lo que le costaron. E con esta astucia
-ovo grand tesoro, é la fortuna le puso en tan grand reputacion, que
-alcanzó casar con la fija del Duque de Borbón, que era de la sangre
-Real de Francia, é fué Señor de veinte y siete Villas en la tierra de
-Borbonés, dellas compradas, é dellas ganadas. Y en veinte años que
-siguió aquella guerra fizo otras notables hazañas: entre las quales
-acaesció que un dia estando á punto de batalla con un grande Capitan
-de Inglaterra, que se llamaba Talabot, en la Provincia de Guiana, el
-Capitan Inglés, que por oídas conoscia las condiciones deste Caballero,
-deseaba asimesmo conoscer su persona, por ver que cuerpo é que faciones
-tenia hombre que de tan pequeña manera avía subido á tan grand estado:
-é como por medio de sus Farautes acordasen de se hablar, dexadas el
-uno y el otro sus huestes en buena guarda, estos dos Capitanes solo se
-juntaron é vieron en la ribera de un rio llamado Lera, y el Capitan
-Talabot le dixo: Deseaba ver tu persona, pues tengo conoscida tu
-condicion: ruégote, dixo él, pues los hados nos trujeron juntos á este
-lugar, que comamos sendos bocados de pan, é bebamos sendas veces de
-vino, é despues será la ventura de la batalla como á Dios pluguiere,
-y señor Sant Jorge ayudare. Este Capitan Don Rodrigo le respondió: Si
-otra cosa no te place, ésta por cierto no la quiero facer; porque si
-la fortuna dispusiere que hayamos de pelear, perderia gran parte de la
-ira que en la facienda debo tener, é menos feriria mi fierro en los
-tuyos membrándome aver comido pan contigo. E diciendo estas palabras
-volvió la rienda á su caballo, é tornó para sus batallas: é el Capitan
-Talabot, aunque era Caballero esforzado, concibió de aquellas palabras
-tal concepto, que así por ellas, como por la disposicion del lugar dó
-estaba, acordó de no pelear, aunque tenia mayor número de gente que
-él. Afirmóse aver dicho este Capitan en su lenguage: No es de pelear
-con cabeza Española en tiempo de su ira. Despues de muchos tiempos de
-guerras é destruiciones avidas en aquellas tierras, ovo Dios piedad de
-los moradores de ellas, é dió tales victorias al Rey Carlos de Francia,
-que lanzó de todo su Reyno al Rey Eduarte de Inglaterra su enemigo,
-é á toda su gente, é fueron cesando las crudas guerras que en aquel
-Reyno avía. Y en aquel tiempo acaesció aver en Castilla grandes debates
-é disensiones, para las quales el Rey Don Juan envió á mandar á este
-Caballero su natural que viniese en Castilla á le servir con la mas
-gente que pudiese: el qual vino á su llamado con quatro mil hombres á
-caballo: y el Rey le rescibió muy bien, é le fizo merced de la Villa
-de Ribadeo, é dióle título de Conde della, é fizole otras mercedes.
-Muerta la primera muger Francesa, casó en Castilla con muger noble de
-linage de Stúñiga: y el Rey le puso en su Consejo, é facia dél grand
-confianza, especialmente de aquellas cosas que concernian á la guerra
-que por estonces avía en sus Reynos. Acaesció que como el Rey en tiempo
-de aquellas disensiones fuese á la Cibdad de Toledo, é los de aquella
-Cibdad se rebelasen contra él, y le cerrasen las puertas, puesto el Rey
-en algun recelo de la gente de armas que á la hora estaba apoderada de
-aquella Cibdad, este Conde de Ribadeo fizo improviso en la Iglesia de
-Sant Lázaro, que es bien cerca de la Cibdad, un palenque con tan gran
-defensa, que la persona del Rey, con la poca gente que por estonces con
-el Rey estaba, podia ser segura é sin daño, fasta que los otros sus
-Capitanes é gentes de armas que venian en la zaguera ovieron tiempo
-de llegar. E por memoria perpetua deste servicio, que fizo en el dia
-señalado de la Epifanía, el Rey fizo merced á él é á sus descendientes
-de la ropa que él é los Reyes de Castilla sus succesores vistiesen
-aquel dia, é que comiese con él á su mesa: de la qual merced goza hoy
-su succesor[16]. E al fin, veyendose ya viejo y enfermo de dolencia
-tal que no podia escapar, Dios, que ni dexa al hombre sin punicion,
-ni le niega su misericordia, le dió tiempo en que se corrigiese
-arrepintiéndose. E por cierto cosa fué maravillosa, y exemplo digno de
-memoria á los mortales la gran contricion que ovo, y el arrepentimiento
-de sus pecados, y el derramar de las lágrimas que fizo continuamente
-muchos dias antes que muriese, llamando á Dios, é pidiendole con todo
-corazon que le perdonase é oviese merced de su ánima: é con esta
-contricion fenesció sus dias en edad de setenta años. E por esta fin
-que con tal contricion ovo se pone aqui en el número de los Claros
-Varones.
-
- [16] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. 3._
-
-
-
-
- TITULO VIII.
-
- _Del Conde de Cifuentes._
-
-
-Don Juan de Silva Conde de Cifuentes é Alferez mayor del Pendon Real,
-fijo de Alonso Tenorio Adelantado de Cazorla, é nieto de Arias Gomez
-de Silva, fué hombre delgado é alto de cuerpo, é bien compuesto en la
-proporcion de sus miembros, la cara tenia larga é honesta, la nariz
-un poco luenga, é la lengua ceceosa. Era Fijodalgo de limpia sangre:
-sus aguelos eran naturales de Portugal. Vivió en tiempos del Rey Don
-Juan, é del Rey Don Enrique su fijo; é mozo de pocos dias vino al
-servicio del Rey Don Juan. Tenia tan buena gracia en la manera de su
-servicio, que fué uno de los aceptos servidores que el Rey tovo. Era
-hombre muy agudo é muy discreto, é inclinado á justicia: fablaba muy
-bien, é cosas muy substanciales é conformes á la razon. Vista la
-autoridad de su persona, é la limpieza de su vivir, fué puesto en el
-Consejo del Rey: é como acaesce que en las Cortes y en las Casas Reales
-concurren muchos hombres que por diversas vias van tras sus deseos, é
-algunos porque les den, otros porque no les quiten loan lo que debrian
-callar, é callan lo que debrian reprehender; é si algunos dicen cosa
-conforme á la razon, la dañan mesclándola con alguna pasion é odio
-de personas: este Caballero tenia una condicion de hombre claro sin
-ninguna encubierta, é realmente, pospuesta toda aficion é odio, decia
-con muy buena gracia su parescer en las cosas, é no dexaba de decir
-aquello que otros, ó por gratificar, ó por no indignar, callaban. E
-como quier que su voto fuese contra el deseo de algunos; pero porque
-sus fablas se mostraban proceder de buenas é no dañadas entrañas, no
-eran mal rescebidas, é su persona por esta causa era muy estimada, é
-su parescer en las cosas muy esperado. Era grand zelador del bien
-comun, é con todas sus fuerzas procuró muchas veces la conservacion
-del patrimonio Real, é contradecia á los que procurando sus intereses
-particulares ofendian al bien general: é por esto ovo algunas molestias
-é trabajos de las que suelen aver los favorescedores de la verdad. Pero
-al fin, seyendo constante en el camino de la virtud, fué muy aceptado
-é honrado, y el Rey le fizo su Alferez mayor, é le encargó grandes
-é arduos negocios, porque entendia que trataba verdad, é guardaba
-fidelidad. Acaesció en sus tiempos que todos los Príncipes Christianos
-se acordaron con los Perlados é Clerecía de facer Concilio en la Cibdad
-de Basilea, que es en la alta Alemania, sobre una grand cisma que por
-entonces avía en la Iglesia de Dios entre el Papa Eugenio, é otro que
-se llamó Felix: á la qual Congregacion como todos acordasen enviar
-sus Embaxadores, porque convenia mostrarse en aquella Congregacion la
-magníficencia é poderío de los Reyes, el Rey Don Juan, conoscida la
-suficencia deste Caballero, le cometió esta embaxada, y envió con
-él grandes Letrados, é fué acompañado de mucha compaña de Fidalgos
-con grandes é muy sumptuosos arreos: é así en sus hablas, como en la
-continencia de su persona, y en todos los otros actos que debe facer
-hombre discreto de grand autoridad, guardó tan bien la honra del Rey é
-de su tierra é de su persona, que ninguno de quantos Embaxadores fueron
-en aquella Congregacion la guardó mejor. E como acaesció un dia que el
-Embaxador del Rey de Inglaterra quisiese anticiparse y ocupar el lugar
-de la precedencia que al Rey de Castilla pertenescia, no pudiendo este
-Caballero sofrir tiempo para que se determinase por razon lo que veía
-llevar por fuerza, llegó á aquel Embaxador, é puestas las manos en él,
-con grand osadía le arrebató y echó de aquel lugar, y él se puso en él.
-Visto este exceso fecho en el Palacio de la Congregacion, la gente de
-armas que tenia la salvaguarda de la Cibdad se escandalizó, é tentaron
-de proceder contra él é contra los suyos por aver cometido cosa de
-fecho, sin esperar determinacion de derecho. Este Caballero, guardada
-su autoridad, sin rescebir alteracion, ensistió en su propósito: é
-preguntado por el Caballero Presidente de la justicia ¿cómo avía osado
-poner las manos en tan notable Embaxador é de tan grand Príncipe como
-era el Rey de Inglaterra? con ánimo no vencido le respondió: Digoos
-Presidente, que quando padesce defecto la razon, no deben faltar manos
-al corazon. E por su grand osadía, junto con su buena razon, fué
-guardada la preeminencia del Rey, é la honra del Reyno, é fué amansado
-aquel escándalo. Despues de largo tiempo, concluídas las cosas de aquel
-Concilio, volvió al Reyno con fama de hombre magnífico, porque fué
-muy franco en el distribuir; é de Caballero esforzado, porque mostró
-valentía en el osar; é de varon discreto, porque gobernó aquel cargo
-con sagacidad é prudencia. Venido al Reyno de Castilla, é tornado al
-lugar que tenia en el Consejo del Rey, entendió muchas veces, é con
-grandes trabajos del cuerpo é del espíritu, en concordar al Príncipe
-Don Enrique con el Rey su padre, y en escusar las grandes roturas que
-se esperaban sobre algunas diferencias que entre ellos avía: y esto
-supo tratar con grand prudencia, persuadiendo la obediencia que el
-fijo debia tener al padre, y mitigando la indignacion que el padre
-tenia contra el fijo, é desviando las siniestras intenciones que avía
-de la una parte y de la otra. Entendió asimesmo en otros grandes é
-arduos negocios, en los quales el Rey conoscidos sus leales servicios
-é trabajos, le fizo merced de las Villas de Cifuentes é Monte mayor,
-é de otros Lugares é bienes é rentas en cantidad mucho mayor de la
-que heredó de su padre. E como vemos alcanzar riquezas por caso, é
-conservarlas por seso, puédese creer deste Caballero que complidamente
-ovo lo uno é lo otro; porque si tovo fortuna para alcanzar bienes,
-tovo asimesmo prudencia para los conservar. Despues de la muerte del
-Rey Don Juan, el Rey Don Enrique le dió título de Conde de la Villa
-de Cifuentes, é le fizo otras mercedes: é como vemos por experiencia
-que los hombres vanos é incapaces, quando les acaesce aver oficios
-é riquezas é bienes temporales, se alteran, é queriéndose mostrar
-magnánimos, facen cosas fuera de lo que su medida requiere; puédese
-bien creer que así asentó en este Caballero el nuevo estado é dignidad,
-é tan poca alteracion fizo en su persona la abundancia de los bienes,
-como si de sus aguelos por grande antigüedad los oviera avido. Al fin,
-entrado ya en los dias de la vejéz, en los quales suele mas reynar
-en los hombres la avaricia, cosa fué por cierto singular é digna de
-exemplo el fin que este Caballero puso á su cobdicia; porque dado que
-fué llamado por el Rey para que entendiese en grandes cosas donde
-pudiera aver grandes intereses, todo lo pospuso, é se retruxo á su
-casa, dó fizo loable fin; é dexados dos mayorazgos de asaz rentas á dos
-fijos, murió conosciendo á Dios en edad de sesenta é cinco años.
-
-
-
-
- TITULO IX.
-
- _Del Duque del Infantazgo._
-
-
-Don Diego Hurtado de Mendoza Duque del Infantazgo, Marqués de
-Santillana, é Conde del Real de Manzanares, fijo del Marqués Don Iñigo
-Lopez de Mendoza, é nieto del Almirante Don Diego Hurtado, fué hombre
-delgado é alto de cuerpo: tenia los ojos prietos, é las faciones del
-rostro fermosas, é bien proporcionado en la compostura de sus miembros.
-Era de linage noble Castellano muy antiguo. Seyendo mozo el Marqués
-su padre le envió á la su casa de la Vega por pacificar la tierra de
-las Asturias de Santillana, é la librar de algunos tiranos que gela
-ocupaban; con los quales ovo algunos recuentros é fechos de armas, en
-que usó el exercicio de la caballería, é fizo hábito en la disciplina
-militar. E porque las gentes de aquellas tierras son hombres valientes,
-esforzados é muy cursados en las peleas á pie, que segun la disposicion
-de aquellas Montañas se requiere facer, este Caballero se vido con
-ellos muchas veces en grandes trabajos é peligros de la guerra continua
-que con ellos tovo, hasta que al fin vencidos sus contrarios por
-batallas en campo, é muerto su principal Capitan, alimpió aquellas sus
-Montañas de la tirania en que por largos tiempos avían estado. Era
-hombre bien instruto en las letras Latinas, é tenia tan buena memoria,
-que pocas cosas se le olvidaban de lo que en la Sacra Escriptura avía
-leido. Era hombre de verdad, é aborrescia tanto mentiras é mentirosos,
-que ninguno de los tales ovo jamás logar cerca dél. Heredó la casa
-de su padre en el tiempo del Rey Don Enrique Quarto, é fué uno de
-los principales Señores del Reyno que entendieron en pacificar las
-divisiones que ovo entre el Rey Don Enrique, é el Rey Don Alfonso su
-hermano. Fue tan perseverante en la virtud de la constancia, que por
-ningun interese jamás le vieron facer mudanza de aquello que una vez
-asentaba de facer: y esta virtud se experimentó en él, porque no
-dexó de seguir la via del Rey Don Enrique, aunque en ella ovo algunos
-siniestros, é se vido en grandes discrimines é aventuras de perder su
-persona é casa; porque se tenia por dicho, que en el infortunio relucia
-la constancia. Peleó en la batalla que estos dos Reyes ovieron cerca
-de la Villa de Olmedo: ante de la qual, viéndose las faces contrarias
-unas á otras en el campo, ni el miedo le turbó el seso para consejo, ni
-el esfuerzo se enflaquesció para cometer, ni menos cayó la fuerza del
-corazon peleando para vencer. Zelaba este Caballero tanto la honra, que
-con dificultad era traído á entender en ninguna negociacion ni trato
-que le fuese movido, recelando que las variedades de los tiempos le
-forzasen facer mudanza de su palabra, por dó pudiese caer en punto de
-mengua. Era hombre muy llano é tratable con todos, é honrador en los
-rescibimientos de los que á él venian, é ageno de simulaciones. Tenia
-ánimo tan noble, é las entrañas tan claras é tan abiertas, que jamas
-fué conoscido en él pensamiento para muerte é destruicion ni injuria
-de ninguno; é de su natural inclinacion no queria entender salvo en
-cosas justas é rectas. Todas las cautelas é ficiones aborrescia como
-cosa contraria á su natural condicion. No era varon de venganzas, é
-perdonaba tan facilmente á los que le erraban, que jamás avía memoria
-de sus yerros. Acaescióle que como algunos suyos le errasen de tal
-manera que la graveza del delito les cerrase la puerta de la esperanza
-para ser perdonados, movido este Caballero por la piedad natural que
-tenia, podiendo aver dellos entera venganza, le acaesció llamarlos é
-perdonarlos; é quedando limpio de todo odio, les dió de sus bienes.
-Porque, decia él, que ninguna mayor pena podia rescibir el injuriador,
-que venir á manos del injuriado; ni mayor gloria el injuriado, que
-dar vida é beneficios al injuriador. Tenia la cobdicia de aver bienes
-temporales como todos los mortales tienen; pero en esto tovo una tan
-singular templanza, que por grand utilidad é acrescentamiento que
-oviese, no ficiera cosa fea ni desordenada. E como vemos todos los
-hombres desear honra é acrescentamiento, especialmente en las tierras
-de su morada, é la necesidad de los tiempos acarrease que el Rey en
-remuneracion de sus servicios le ofresciese donacion perpetua de
-Guadalaxara, dó era su asiento, este Caballero no la quiso rescibir;
-porque su humanidad no pudo sufrir la pasion é trabajo que otros
-sentian por ser puestos en señorío particular, é apartados del señorío
-Real. Decía él, que el imperio forzoso mas se puede decir cuidado
-grave, que posesion deleytosa. Fué hombre que se deleytaba en labores
-de casas é edificios: este Duque fundó de principio en la su Villa de
-Manzanares la fortaleza que está en ella edificada, é fizo de nuevo
-é reparó algunas casas de morada en sus tierras é Lugares; y en esto
-mas que en otras cosas fué liberal. Fué asimismo vencido de mugeres,
-é del apetito de los manjares. E aviendo acrescentado su título é
-patrimonio allende de lo que le dexó el Marqués su padre, murió en
-toda prosperidad en edad de sesenta é cinco años.
-
-
-
-
- TITULO X.
-
- _Del Conde de Alva de Liste._
-
-
-Don Enrique Enriquez Conde de Alva de Liste, fijo del Almirante Don
-Alfonso Enriquez[17], é nieto de Don Fadrique Maestre de Santiago,
-fué hombre de mediana estatura, bien compuesto en la proporcion de
-sus miembros, la nariz tenia larga, los ojos un poco colorados, é los
-cabellos llanos. Este Caballero tovo el juicio muy vivo: era hombre
-de buena prudencia, é por la experiencia de los grandes fechos que
-por él pasaron, su parescer en las cosas se avía por muy cierto. Era
-hombre palaciano, é siempre fablaba cosas breves é graciosas. Fué
-hombre de tan grand esfuerzo, que en algunas afrentas peligrosas donde
-fué experimentado, ninguno otro en sus tiempos se falló tener ánimo
-mas libre de miedo para acometer é defender. E como quiera que por
-su linage, título é estado era con gran veneracion acatado, pero por
-respecto de su gran esfuerzo, é cierto juicio, siempre su persona
-fué mirada con mas honrada estimacion que otros que tenian mayores
-estados que el suyo. Era hombre de poco sufrimiento, y en algunas
-diferencias que ovo en estos Reynos siguió la parcialidad del Almirante
-Don Fadrique, y del Adelantado Pero Manrique sus hermanos, donde se
-le siguieron prisiones é otros infortunios, que sufrió con ánimo de
-varon. Era hombre de verdad, é sirvió muy bien é lealmente al Rey Don
-Fernando, é á la Reyna Doña Isabel en las guerras que pasaron con el
-Rey Don Alfonso de Portugal: y en la batalla real que estos dos Reyes
-ovieron entre las Cibdades de Toro é Zamora, donde el Rey de Portugal
-fué vencido, este Caballero, aunque en edad ya de sesenta años, ni
-la fuerza del corazon se le enflaqueció, ni la de los miembros le
-faltó para pelear: é peleó con tan gran esfuerzo, que fué siguiendo el
-alcance contra los Portugueses hasta cerca de la puente de Toro; donde,
-pensando que le guardaban los suyos, se metió tanto en los contrarios,
-que fué preso é llevado á Portugal. Estando en la prision, conoscida la
-limpieza de su condicion, le fué dada libertad para venir á Castilla
-con algunos partidos de concordia; é compliendo su palabra, volvió á
-la prision, en la qual estovo hasta que la Reyna, á su gran honra, le
-fizo libre. E fenesció su vida con gran honra, y exemplo de bueno y
-esforzado Caballero, en edad de setenta é cinco años.
-
- [17] _Vease el Cap. VI. de las_ Generaciones y Semblanzas, _pag.
- 221_.
-
-
-
-
- TITULO XI.
-
- _Del Conde de Placencia._
-
-
-Don Pedro de Stúñiga Conde de Placencia, fijo de Diego Lopez de
-Stúñiga[18] Justicia mayor del Rey, fué hombre alto de cuerpo,
-bien proporcionado en la compostura de sus miembros, y el rostro
-tenia largo, é la nariz afilada. Sus aguelos fueron de linage noble,
-naturales del Reyno de Navarra. Era hombre de buen seso, é de pocas
-palabras, é de gran execucion en las cosas que queria. En sus tiempos
-fué tenido en gran estimacion por respecto de su persona, é gran casa.
-Era Caballero esforzado, é muy perseverante en la opinion que tomaba.
-Placiale tener hombres esforzados, é defendialos de las hazañas que
-cometian; é por esta causa siempre estaba acompañado de hombres de
-todas suertes. En su tiempo fué acrescentada su casa, é floresció
-su fama por la gran copia de gente que de continuo era inclinado
-de mantener. Acaesció que como el Rey Don Juan el Segundo oviese
-necesarias algunas gentes de armas para pacificar los escándalos que
-entonces en sus Reynos avía, este Caballero, como quiera que era ya
-viejo y enfermo é muy agravado de gota, pero con zelo grande que tovo
-de servir á su Rey, se fizo traer en andas dó estaba la hueste, é
-rodeado de gran copia de gente de armas de su casa vínole á servir, é
-sirvióle con otros Caballeros de tal manera en aquella jornada, que el
-Rey rescibió dél servicio señalado, y él alcanzó fama de leal súbdito,
-é fué exemplo de lealtad á otros que se movieron á servir á su Rey,
-veyendo venir como vino este Caballero en andas á le servir. Murió con
-gran honra de edad de setenta años.
-
- [18] _Vease el Cap. VIII. de las_ Generaciones y Semblanzas,
- _pag. 223_.
-
-
-
-
- TITULO XII.
-
- _Del Conde de Medinaceli._
-
-
-Don Gaston de la Cerda Conde de Medinaceli, fijo de Don Luis de la
-Cerda, fué hombre delgado de cuerpo, de muy fermoso gesto, é de
-mediana estatura, é bien compuesto en la proporcion de sus miembros:
-ceceaba un poco. Su padre é aguelos fueron del linage de los Reyes de
-Castilla, descendientes por legítima linea, é asimismo de los Reyes
-de Francia, é todos succesivamente fueron Condes de aquel Condado de
-Medina: el qual Condado, con otras Villas é Lugares é tierras, fué dado
-á su trasvisabuelo, que era nieto del Rey Don Alfonso de Castilla,
-por el derecho que avía á estos Reynos. Este Conde fué muy franco, é
-procuraba estár acompañado de hombres Fijosdalgo: é seyendo en edad
-de veinte é cinco años, veyendo que el Conde su padre seguia algunas
-parcialidades de Caballeros contra la voluntad del Rey Don Juan, é
-puesto en pensamiento trabajoso, porque si la opinion de su padre
-siguiese, creía errar á la lealtad que debia al Rey, é si obedescia al
-Rey, pensaba errar á la obediencia paternal, pospuestos los daños que
-del apartamiento de su padre se le siguieron, deliberó obedescer los
-mandamientos Reales, é sirvió á su Rey todo el tiempo de su vida con
-tanta obediencia, que la perseverancia que tovo en su servicio fué
-á otros exemplo de lealtad. E despues que heredó la casa de su padre
-siempre vivió faciendo guerra á los contrarios del Rey, é fué preso
-en su servicio en una batalla que ovo con los Aragoneses: en la qual
-prision estovo algun tiempo, é rescibió daños en su persona é facienda,
-que sufrió como varon fuerte, y reputándolos á prosperidad por ser en
-servicio de su Rey. Este Conde conosció bien quanto reluce la lealtad
-é la constancia en el Caballero, é quanto es fea la mácula del yerro
-cometido contra los Reyes. Fué hombre vencido del amor de las mugeres,
-y él fué amado dellas. Murió con gran honra despues que salió de la
-prision en edad de quarenta años.
-
-
-
-
- TITULO XIII.
-
- _Del Maestre Don Rodrigo Manrique Conde de Paredes._
-
-
-Don Rodrigo Manrique Conde de Paredes é Maestre de Santiago, fijo
-segundo de Pedro Manrique[19] Adelantado mayor del Reyno de Leon, fué
-hombre de mediana estatura, bien proporcionado en la compostura de
-sus miembros: los cabellos tenia rojos, é la nariz un poco larga. Era
-de linage noble Castellano. En los actos que facia en su menor edad
-paresció ser inclinado al oficio de la Caballería. Tomó Avito é Orden
-de Santiago, é fué Comendador de Segura, que es cercana á la tierra
-de los Moros: y estando por frontero en aquella su Encomienda fizo
-muchas entradas en la tierra de los Moros, donde ovo fama de tan buen
-Caballero, que el Adelantado su padre, por la estimacion grande en que
-este su fijo era tenido, apartó de su mayorazgo la Villa de Paredes,
-é le fizo donacion della: y el Rey Don Juan le dió título de Conde
-de aquella Villa. Este varon gozó de dos singulares virtudes: de la
-prudencia, conosciendo los tiempos, los lugares, las personas, é las
-otras cosas que en la guerra conviene que sepa el buen Capitan. Fué
-asimesmo dotado de la virtud de la fortaleza; no por aquellas vias en
-que se muestran fuertes los que fingida é no verdaderamente lo son;
-mas así por su buena composicion natural, como por los muchos actos
-que fizo en el exercicio de las armas, asentó tan perfectamente en su
-ánimo el habito de la fortaleza, que se deleytaba quando le ocurria
-lugar en que la debiese exercitar. Esperaba con buen esfuerzo los
-peligros, é acometia las fazañas con grande osadía, é ningun trabajo
-de guerra á él ni á los suyos era nuevo. Preciabase mucho que sus
-criados fuesen dispuestos para las armas. Su plática con ellos era
-la manera del defender é del ofender el enemigo, é ni se decia ni
-facia en su casa acto ninguno de molleza, enemiga del oficio de las
-armas. Queria que todos los de su compañía fuesen escogidos para aquel
-exercicio, é no convenia á ninguno durar en su casa si en él fuese
-conoscido punto de cobardía: é si alguno venia á ella que no fuese
-dispuesto para el uso de las armas, el grand exercicio que avía é veía
-en los otros, le facia hábile é diestro en ellas. En las batallas, é
-muchos encuentros que ovo con Moros é con Christianos, este Caballero
-fué el que mostrando grand esfuerzo á los suyos, feria primero en los
-contrarios: é las gentes de su Compañía, visto el esfuerzo de este su
-Capitan, todos le siguian é cobraban osadía de pelear. Tenia tan grand
-conoscimiento de las cosas del campo, é proveíalas en tal manera,
-que donde fué él principal Capitan nunca puso su gente en lugar dó
-se oviese de retraer: porque volver las espaldas al enemigo era tan
-ageno de su ánimo, que elegia antes rescibir la muerte peleando, que
-salvar la vida huyendo. Este Caballero osó acometer grandes fazañas:
-especialmente escaló una noche la Cibdad de Huesca, que es del Reyno de
-Granada; é como quier que subiendo el escala los suyos fueron sentidos
-de los Moros, é fueron algunos derribados del adarve, é feridos en la
-subida; pero el esfuerzo deste Capitan se imprimió á la hora tanto
-en los suyos, que pospuesta la vida, é propuesta la gloria, subieron
-el muro peleando, é no fallescieron de sus fuerzas defendiéndola,
-aunque veían los unos derramar su sangre, los otros caer de la cerca.
-Y en esta manera matando de los Moros, é muriendo de los suyos, este
-Capitan, ferido en el brazo de una saeta, peleando entró en la Cibdad,
-é retruxo los Moros fasta que los cercó en la Fortaleza: y esperando el
-socorro que le farian los Christianos, no temió el socorro que venia
-á los Moros. En aquella hora los suyos, vencidos de miedo, vista la
-multitud que sobre ellos venia por todas partes á socorrer los Moros,
-é tardar el socorro que esperaban de los Christianos, le amonestaron
-que desamparase la Cibdad, é no encomendase á la fortuna de una hora
-la vida suya, é de aquellas gentes, juntamente con la honra ganada en
-su edad pasada: é requirianle, que pues tenia tiempo para se proveer,
-no esperase hora en que tomase el consejo necesario, é no el que agora
-tenia voluntario. Visto por este Caballero el temor que los suyos
-mostraban: No, dixo él, suele vencer la muchedumbre de los Moros al
-esfuerzo de los Christianos quando son buenos, aunque no son tantos: la
-buena fortuna del Caballero cresce cresciendo su esfuerzo: é si á estos
-Moros que vienen cumple socorrer á su infortunio, á nosotros conviene
-permanescer en nuestra victoria fasta la acabar ó morir; porque si
-el miedo de los Moros nos ficiese desamparar esta Cibdad ganada ya
-con tanta sangre, justa culpa nos pornian los Christianos por no aver
-esperado su socorro; y es mejor que sean ellos culpados por no venir,
-que nosotros por no esperar. De una cosa, dixo él, sed ciertos, que
-entretanto que Dios me diere vida, nunca el Moro me porná miedo: porque
-tengo tal confianza en Dios, y en vuestras fuerzas, que no fallescerán
-peleando, veyendo vuestro Capitan pelear. Este Caballero duró, é
-fizo durar á los suyos combatiendo á los Moros que tenia cercados, é
-resistiendo á los Moros que le tenian cercado por espacio de dos dias,
-hasta que vino el socorro que esperaba, é ovo el fruto que suelen aver
-aquellos que permanecen en la virtud de la fortaleza. Ganada aquella
-Cibdad, é dexado en ella por Capitan á un su hermano llamado Gomez
-Manrique, ganó otras Fortalezas en la comarca. Socorrió muchas veces
-algunas Cibdades é Villas é Capitanes Christianos en tiempo de extrema
-necesidad: é fizo tanta guerra en aquellas tierras, que en el Reyno de
-Granada el nombre de Rodrigo Manrique fué mucho tiempo á los Moros gran
-terror. Cercó asimismo este Caballero la Fortaleza de Alcaráz por la
-reducir á la Corona Real. Cercó la Fortaleza de Uclés, por la reducir
-á la su Orden de Santiago. Esperó en estos dos sitios las gentes que
-contra él vinieron á socorrer estas Fortalezas: é como quier que la
-gente contraria vido ser en mucho mayor número que la suya, mostró tal
-esfuerzo, que los contrarios no le osaron acometer, y él consiguió con
-grand honra el fin de aquellas empresas que tomó: dó se puede bien
-creer que venció, mas con el esfuerzo de su ánimo, que con el número de
-su gente. Ovo asimesmo este Caballero otras batallas é fechos de armas
-con Christianos é con Moros, que requerian gran historia, si de cada
-una por extenso se oviese de facer mencion: porque toda la mayor parte
-de su vida trabajó en guerras y en fechos de armas. Fablaba muy bien,
-é deleytábase en recontar los casos que le acaescian en las guerras.
-Usaba de tanta liberalidad, que no bastaba su renta á sus gastos; ni le
-bastára si muy grandes rentas é tesoros toviera, segun la continuacion
-que tovo en las guerras. Era varon de altos pensamientos, é inclinado
-á cometer grandes é peligrosas fazañas, é no podia sufrir cosa que le
-paresciese no sufridera, é desta condicion se le siguieron grandes
-peligros é molestias. E ciertamente por experiencia vemos pasar por
-grandes infortunios á muchos que presumen forzar la fuerza del tiempo:
-los quales por no sufrir una sola cosa, les acaesce sufrir muchas, é á
-muchos á quien de fuerza han de tener contentos para conseguir su poco
-sofrimiento. Era amado por los Caballeros de la Orden de Santiago, los
-quales visto que concurrian en él todas las cosas dignas de aquella
-Dignidad, le eligieron por Maestre en la Provincia de Castilla por fin
-del Maestre Don Juan Pacheco. Murió con grand honra en edad de sesenta
-años.
-
- [19] _Vease el Cap. XXIV. de las_ Generaciones y Semblanzas _pag.
- 245_: y _el num. IV. de las Adicciones que van al fin_.
-
-
-
-
- TITULO XIV.
-
- _De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra Señora._
-
-
-Otros muchos Claros Varones naturales de vuestros Reynos ovo que
-ficieron cosas dignas de memoria, las quales si como dixe se
-escribiesen particularmente, sin dubda sería mayor libro, é de
-mayores é mas claras fazañas que el que fizo Valerio, é los otros que
-escribieron los fechos de los Griegos é de los Romanos. Entre los
-quales facen grand memoria de Mucio Cévola, que escondidamente salió de
-la Cibdad de Roma, é fué á matar al Rey Porsena que la tenia cercada,
-y exáltanlo mucho en aver quemado su brazo porque no acertó de matar
-al Rey que pensaba, é mató á otro que parescia ser el Rey. Ved qué
-culpa tovo su brazo por el yerro que ovo su pensamiento. E por cierto
-si la pena que este dió á su brazo toviese lugar de loor, loariamos
-al espada que face buen golpe, é no al que la menea. E pues deste
-caso se face grand estima por los Historiadores Romanos, razon es que
-faga aqui memoria de lo que supe, é es notorio en Francia, que fizo un
-Fijodalgo vuestro natural, que se llamó Pedro Fajardo, mozo de veinte
-años: el qual como sirviese en la Cámara del Rey Carlos de Francia, é
-le pidiese merced de un caballo é un arnés para le servir en la batalla
-que tenia aplazada con el Rey de Inglaterra; é el Rey, ávido respecto
-que su edad era aun tierna para entrar en batalla, no gelo quisiese
-dar, é le mandase quedar en su Cámara, este Pedro Fajardo respondió al
-Rey: No suelen los Fijosdalgo de Castilla que son de mi edad quedar en
-la Cámara yendo su Señor á guerra; yo vos certifico, Señor, dixo él,
-que si no me forneceís de armas é de caballo, que yo iré á pie delante
-las esquadras de vuestra gente á morir, peleando en la batalla. El Rey,
-conoscida la animosidad deste Fijodalgo, le dió un caballo é un arnés:
-é como se vido armado, un dia antes de la batalla, en presencia del
-Rey fizo voto solenne de matar al Rey de Inglaterra, ó derribar su
-estandarte Real, ó morir en la demanda. El corazon deste mozo conoscido
-por algunos mancebos Franceses, despertó sus ánimos, é prometieron de
-le ayudar á complir su voto. Otro dia, las faces tendidas, é fecha
-señal de trompeta para se juntar las faces, este Fijodalgo Castellano
-se adelantó de las otras gentes, é dando golpes en los enemigos, é
-rescibiéndolos en todo su cuerpo, entró por fuerza en la batalla del
-Rey Inglés, é abrazóse con su Estandarte Real, é vino con él al suelo:
-é alli rescibió tan grandes feridas en la cabeza, que perdió las
-fuerzas y el sentido, é fué preso por los Ingleses; pero consiguió el
-fin de su voto por donde fué su parte vencedora. Este Pedro Fajardo
-Castellano, y el otro Cévola Romano iguales me parece que fueron en los
-propósitos, pues que ambos iban con deliberacion de rescebir muerte por
-ayudar á su parte; pero el Castellano se mostró claro enemigo, porque
-guerreando los contrarios fué como Caballero á complir su voto: el
-Romano, como hombre encubierto, con simulacion fingida fue á complir
-el propósito que no consiguió, porque mató á otro, é no al Rey que
-pensó matar. Notorio es asimesmo en toda la Christiandad el paso que
-Suero de Quiñones Caballero Fijodalgo sostuvo un año en la puente de
-Orvigo, que es en el camino de Santiago, é como este Caballero envió
-publicar con sus Farautes por las cortes de los Reyes é Señores de
-la Christiandad, que qualquier Gentilhombre que por aquella puente
-pasase avía de facer armas con él. Concurrieron á esta reqüesta muchos
-Caballeros é Gentileshombres de diversas tierras, que en el paso de
-aquella puente de Orvigo ficieron armas con este Caballero: en las
-quales, é en todo otro acto de caballería que alli intervino, ningun
-estrangero se esmeró ni ovo igual victoria de la que por las armas este
-Fijodalgo Castellano ovo. ¿Qual de los Capitanes Romanos pudo pujar al
-esfuerzo de Don Juan Ramirez, Comendador mayor de Calatrava, del noble
-linage de Guzman? el qual mostraba tan grand ardideza en las batallas,
-é tenia tanta destreza en el gobernar las armas, que el brazo desnudo,
-el espada en la mano, esforzando los suyos, firiendo los enemigos,
-venció muchas batallas de Moros: é con tanto esfuerzo acometia, é con
-tal perseverancia duraba en los peligros, que como ageno de todo miedo
-lo imprimia en los enemigos.
-
-
-
-
- TITULO XV.
-
- _De Garcilaso de la Vega._
-
-
-Garcilaso de la Vega, Caballero de noble sangre é antiguo, criado desde
-su menor edad en el oficio de las armas, en la mayor priesa de las
-batallas tenia mejor tiento para facer golpe cierto en el enemigo: é
-ni la multitud de las saetas, ni los tiros de las lanzas, ni los otros
-golpes de los contrarios que le rodeaban, alteraban su continencia
-para facer desconcierto en la manera de su pelear. De loar es por
-cierto Oracio Teocles[20] Romano, que peleó en la puente Suhicia[21]
-del Tiberi con los Toscanos, é los detovo peleando entretanto que se
-derribaba el un arco de aquella puente, porque los Romanos fuesen
-salvos; pero no es menos de estimar el esfuerzo deste Garcilaso, el
-qual como viese que su gente estaba en punto de se perder, fuyendo de
-la multitud de los Caballeros Moros que los siguian, este Caballero,
-ofresciendo su vida por la salud de los suyos, tornó con grand esfuerzo
-á los enemigos, é tomado un paso, los impidió peleando con ellos tanto
-espacio, que su gente se pudo salvar que no peresciese.[22] Este
-Caballero era hombre callado, sofrido, esencial, amigo de efectos,
-enemigo de palabras, é tovo tal gracia, que todos los Caballeros de su
-tiempo desearon remedar sus costumbres.
-
- [20] Cocles.
-
- [21] Sublicia.
-
- [22] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. V._
-
-
-
-
- TITULO XVI.
-
- _De Don Juan de Sayavedra._
-
-
-Don Juan de Sayavedra, Caballero Fijodalgo guerreó los Moros muchos
-tiempos, é tan osado era en las batallas, que con menor número de gente
-siempre osó acometer los enemigos, aunque fuesen muchos mas que los
-suyos, é los venció muchas veces é desbarató. Gonzalo de Sayavedra su
-hermano, en guerras de Moros é de Christianos ningun Romano pudo tener
-mayor diligencia, ni mejor conoscimiento para ordenar las batallas, ni
-en saber los lugares, ni en poner las guardas, y en todas las otras
-cosas que para seguridad de las huestes se requiere saber á todo buen
-Capitan: el qual fué tan discreto, é consideraba las cosas é los casos
-que podian acaescer en las guerras, é las proveía de tal manera,
-que nunca se halló que por defecto de su provision los de su parte
-rescibiesen inconveniente.
-
-
-
-
- TITULO XVII.
-
- _De Rodrigo de Narvaez._
-
-
-¿Quien fué visto ser mas industrioso ni mas acepto en los actos de
-la guerra que Rodrigo de Narvaez, Caballero Fijodalgo, á quien, por
-notables hazañas que contra los Moros fizo, le fué cometida la Cibdad
-de Antequera, en la guarda de la qual, y en los vencimientos que
-fizo á los Moros, ganó tanta honra y estimacion de buen Caballero,
-que ninguno en sus tiempos la ovo mayor en aquellas Fronteras? Y es
-de considerar, que como quiera que los Moros son hombres belicosos,
-astutos é muy engañosos en las artes de la guerra, é varones robustos
-é crueles, é aunque poseen tierra de grandes é altas montañas, é de
-lugares tanto asperos é fragosos, que la disposicion de la misma tierra
-es la mayor parte de su defensa; pero la fuerza y el esfuerzo destos
-Caballeros, é de otros muchos Nobles é Fijosdalgo vuestros naturales,
-que continuaron guerras con ellos, siempre los oprimieron á que diesen
-parias á los Reyes vuestros progenitores, é se ofresciesen por sus
-vasallos. E ni estos grandes Señores é Caballeros é Fijosdalgo de quien
-aqui con causas razonables es hecha memoria, ni los otros pasados que
-guerreando á España la ganaron del poder de los enemigos, no mataron
-por cierto sus fijos, como ficieron los Cónsules Bruto é Torcato, ni
-quemaron sus brazos, como fizo Cévola, ni ficieron en su propia sangre
-las crueldades que repugna la natura, é defiende la razon; mas con
-fortaleza é perseverancia, é con prudencia é deligencia, con justicia
-é con clemencia, ganando el amor de los suyos, é seyendo terror á
-los estraños, gobernaron huestes, ordenaron batallas, vencieron los
-enemigos, ganaron tierras agenas, é defendieron las suyas. Yo por
-cierto no vi en mis tiempos, ni leí que en los pasados viniesen
-tantos Caballeros de otros Reynos é tierras estrañas á estos vuestros
-Reynos de Castilla é de Leon por facer armas á todo trance, como ví
-que fueron Caballeros de Castilla á las buscar por otras partes de
-la Christiandad. Conoscí al Conde Don Gonzalo de Guzman, é á Juan
-de Merlo: conoscí á Juan de Torres, é á Juan de Polanco, Alfaran de
-Vivero, é á Mosen Pero Vazquez de Sayavedra, á Gutierre Quixada, é
-á Mosen Diego de Valera; é oí decir de otros Castellanos que con
-ánimo de Caballeros fueron por los Reynos estraños á facer armas con
-qualquier Caballero que quisiese facerlas con ellos, é por ellas
-ganaron honra para sí, é fama de valientes y esforzados Caballeros para
-los Fijosdalgo de Castilla. Asimesmo supe que ovo guerra en Francia,
-y en Nápoles, é en otras partes, donde concurrieron gentes de muchas
-naciones, é fuí informado que el Capitan Francés ó el Italiano tenia
-estonces por muy bien fornescida la Esquadra de su gente, quando podia
-aver en ella algunos Caballeros Castellanos; porque conoscia dellos
-tener esfuerzo é constancia en los peligros mas que los de otras
-naciones. Ví tambien guerras en Castilla, é durar algunos tiempos;
-pero no ví que viniesen á ella guerreros de otras partes: porque así
-como ninguno piensa llevar fierro á la tierra de Vizcaya donde ello
-nace; bien así los estrangeros reputaban á mal seso venir á mostrar su
-valentia á la tierra de Castilla, dó saben que hay tanta abundancia
-de fuerzas y esfuerzo en los varones della, que la suya será poco
-estimada. Así que, Reyna muy Excelente, estos Caballeros, é Perlados, é
-otros muchos naturales de vuestros Reynos, de que no fago aqui mencion
-por ocupacion de mi persona, alcanzaron con sus loables trabajos que
-ovieron, é virtudes que siguieron, el nombre de Varones Claros, de que
-sus descendientes en especial se deben arrear, é todos los Fijosdalgo
-de vuestros Reynos deben tomar exemplo para limpiamente vivir, porque
-puedan fenescer sus dias en toda prosperidad, como estos vivieron é
-fenescieron. Lo qual sin dubda todo hombre podrá facer sacudiendo de
-sí malas aficiones é pensamientos torpes, que al principio prometen
-dulzura, é á la fin paren tristeza é disfamia. Agora razon es facer
-aqui memoria de algunos Perlados naturales de Castilla, que en mis
-tiempos por su sciencia, méritos é virtudes subieron á grandes estados,
-é tubieron grandes dignidades en la Iglesia de Dios.
-
-
-
-
- TITULO XVIII.
-
- _Del Cardenal de Sant Sixto._
-
-
-Don Juan de Torquemada Cardenal de Sant Sixto fué hombre alto de
-cuerpo, delgado, é de venerable gesto é presencia, natural de la Cibdad
-de Burgos. Sus aguelos fueron de linage de los Judios convertidos á
-nuestra Santa Fé Católica.[23] Aprendió Teología seyendo mozo, porque
-tenia inclinacion á esta sciencia mas que á otra. Paresció en el
-sosiego de su niñez que la natura le apartó de las cosas mundanas,
-é ofresció á la Religion. Los dias de su adolescencia siguieron las
-buenas costumbres que ovo en su mocedad, é los de la juventud á los de
-la adolescencia: é así cresciendo en dias, siempre crescia en virtudes:
-é segun paresció en la honestad é limpieza de su vida, quier procediese
-de su complexion ó de su buen seso, siempre tovo tan fuerte resistencia
-contra las tentaciones, que no pudieron corromper sus buenas
-costumbres. Rescibió de su voluntad Avito é Orden de Santo Domingo.
-Era observantisimo en su Religion. Aprendió en el estudio de París,
-donde recibió el grado de Magisterio. Venido á Castilla con deseo de su
-naturaleza, conoscida la sciencia é honestidad de su vida, fué elegido
-por Prior de Sant Pablo de Valladolid, é despues fué Prior de Sant
-Pedro Martir de la Cibdad de Toledo. Estando en aquel Monesterio con
-propósito de facer alli asiento de su vida, los hados que llevan al que
-quieren para que vaya á aquellas cosas que la providencia Divina tiene
-ordenadas, rodearon las cosas en tal manera, que se levantó contra él
-tal emulacion de persona de su Orden, que le forzó ir á Roma quando
-fué quitada la cisma que ovo en la Iglesia entre el Papa Eugenio y el
-que se llamó Felix, é llegó á tiempo que se avía de facer Congregacion
-de Letrados en Roma para determinar algunas dubdas que de la cisma
-pasada avian resultado. Para lo qual el Rey Don Juan acordó enviar
-sus Embaxadores á Roma, entre los quales, porque era necesario enviar
-grandes Letrados, conoscida la fama que este Religioso tenia de gran
-teólogo, le envió mandar que se juntase con sus Embaxadores: el qual
-obedesciendo al Rey lo fizo. En aquella Congregacion de Letrados cosa
-maravillosa fué quanto se esmeró sobre todos los otros, así en las
-dubdas que aclaró, como en la determinacion que fizo en las cosas que
-ocurrieron: lo qual fizo crescer la fama que tenia de gran Letrado. E
-porque la honestad de su vida se conformaba con la abundancia de su
-sciencia, el Papa le fizo mucha honra, é á suplicacion del Rey Don Juan
-le crió Cardenal. Fué avido en sus tiempos por tan gran teólogo, que
-quando acaescia venir de qualquier parte de la Christiandad alguna
-dubda ó qüestion de teología, todos se referian á la determinacion
-que este Cardenal entre todos los otros teólogos ficiese. Era hombre
-apartado, estudioso, manso é caritativo, y en su buena y honesta
-vida mostró tener gracia singular, con la qual ganó honra para sí,
-é dió exemplo á otros para usar de virtud. Deleytabase en las obras
-del entendimiento: fizo una glosa del Psalterio devotisima, é otros
-tractados é declaraciones de la Sacra Escriptura, muy provechosos é
-doctrinales. Fundó en Roma á sus expensas el Monesterio de la Minerva:
-reedificó asimesmo todo el Monesterio de Sant Pablo de Valladolid, é
-tornólo en observancia: é fizo otras labores é reparos en Monesterios é
-Casas de oracion. Estobo con grand honra en Roma despues que fué criado
-Cardenal, hasta que murió de edad de ochenta años.
-
- [23] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. VI._
-
-
-
-
- TITULO XIX.
-
- _Del Cardenal de Sant Angelo._
-
-
-Don Juan de Carvajal Cardenal de Sant Angelo fué hombre alto de
-cuerpo, de gesto blanco, y el cabello cano, é de muy venerable fermosa
-presencia, natural de la Cibdad de Placencia, de linage de hombres
-Fijosdalgo. Desde su menor edad continuó el estudio: fué grand Letrado
-en derecho canónico é civil. Era hombre muy honesto é gracioso en
-sus fablas. Quando propuso de tomar orden Eclesiástica fué á Roma,
-donde conoscido por grand Letrado é hombre de honesta vida, el Papa
-Eugenio le encargó negocios arduos, é le envió diversas veces en
-embaxadas de grand importancia, en las quales guardó siempre su honra
-é su conciencia, é dió la razon que hombre Letrado é discreto debia
-dar. Fué proveído del Obispado de aquella Cibdad de Placencia dó era
-natural; é viniendo de una embazada dó fué enviado al Concilio de
-Basilea, conoscida su grand suficiencia en las cosas que alli negoció,
-le fué dado el Capelo de Cardenal. Era hombre esencial, aborrescedor
-de aparencias é de cerimonias infladas. Quanto mas fuía de la honra
-mundana tanto mas le seguia. Nunca en sus votos publicos, ni fablas
-privadas fué visto desviar punto de la justicia por aficion ni por
-interese suyo ni ageno, ni fizo cosa que paresciese fuera de razon, ni
-demandó que otro la ficiese. Despues que ovo la renta de aquel Obispado
-de Placencia, la qual entendió ser necesaria para sostener su estado,
-no pensó en gastar la vida cobdiciando riquezas; mas propuso vivir
-obrando virtudes, é puso tales límites á la cobdicia, que se puede
-bien decir averla vencido: porque no solamente dexó de procurar mas
-renta de la que avía de su Obispado: mas cerró su deseo, é apartó de
-sí la cobdicia de tal manera, que jamás quiso rescebir otras rentas
-é dignidades que muchas veces le fueron ofrecidas: é de muchos é
-grandes cargos que tuvo, é comisiones que le fueron fechas, donde por
-razon pudiera aver grandes intereses, nunca rescibió, ni consintió
-á sus oficiales rescebir interese pequeño ni grande. E en esta
-manera, señoreando la cobdicia, señoreaba aquellos á quien señoreaba
-la cobdicia, é ninguno osaba agraviarse de sus determinaciones,
-conosciendo que carescian de aficion é interese. Reprehendia mucho
-á los hombres que sobrándoles las rentas allende de lo necesario,
-tenian el deseo de adquirir en infinito. Este varon supo bien quanta
-fuerza suele facer á las veces el oro á la justicia, la qual teme
-poco el criminoso quando con dinero piensa redemir su crimen. Conosció
-asimesmo como todo Juez que toma, luego es tomado, é que no puede huir
-de ser injusto ó ingrato: injusto, si por el don que rescibe tuerce
-el derecho: ingrato, sinó le tuerce el favor de aquel que le dió:
-é si face justicia ó la abrevia por lo que rescibió, puédese decir
-vendedor de la justicia por precio. Conoscidos por este Perlado los
-inconvenientes que del cobdiciar allende de lo necesario se siguen, ni
-se atormentó cobdiciando ni se avergonzó demandando: é teniendo la
-cobdicia tan subjecta, tenia la honra tan alta. Estaba continuamente
-alegre, porque gozaba de la virtud de la templanza, avenidora de la
-razon con el apetito. Era prudente é de grand entendimiento, que
-son partes esenciales del anima, é las ovo por arte y esperiencia
-de tiempos. Estas virtudes conoscidas en él, fué Legado del Papa á
-la Provincia de Alemaña dos veces: y en estas sus Legaciones fizo,
-determinó é declaró grandes fechos, é pacificó los Príncipes de
-aquellas partes, é las Comunidades que estaban en discordia: é castigó
-la heregía de los Boemios, é fizo otras singulares cosas en servicio
-de Dios é augmentacion de la Fé Christiana. Otrosí por escusar el daño
-grande que conosció recrescer á todas las gentes que pasaban el rio de
-Tajo cerca de la cibdad de Placencia, movido con ferviente caridad,
-fizo á sus grandes expensas la puente que hoy allí está edificada, que
-se llama la puente del Cardenal, edificio muy notable. Puedese creer
-deste Claro Varon que su buen seso le fizo aprender sciencia, é su
-sciencia le dió saber, é su saber le dió esperiencia, é la esperiencia
-le dió conoscimiento de las cosas, de las quales supo con prudencia
-elegir las que le ficieron hábito de virtud: mediante la qual vivió
-próspero ochenta años sin pasion de cobdicia, é con abundancia de lo
-necesario, é murió con grand honra en la Cibdad de Roma.
-
-
-
-
- TITULO XX.
-
- _Del Arzobispo de Toledo._
-
-
-Don Alonso Carrillo Arzobispo de Toledo, fijo de Lope Vasques de Acuña,
-fué hombre alto de cuerpo, é de buena presencia. Era de los Fidalgos
-é de limpia sangre del Reyno de Portugal. Su abuelo fué Caballero
-Portugués, que vino á Castilla al servicio del Rey Don Juan el que fué
-vencido en la batalla de Aljubarrota. Fué primero Obispo de Ciguenza, é
-despues fué proveido del Arzobispado de Toledo á suplicacion del Rey
-Don Juan. Rezaba bien sus horas: guardaba complidamente las cerimonias
-que la Iglesia manda guardar. Fundó el Monesterio de San Francisco de
-Alcalá, é comenzó á fundar otro Monesterio en la Villa de Brihuega.
-Era hombre de gran corazon, é su principal deseo era facer grandes
-cosas é tener grand estado, por aver fama é grand renombre. Tenia en
-su casa Letrados é Caballeros é hombres de facion. Rescebia muy bien
-é honraba mucho á los que á él venian, é tratábalos con buena gracia,
-é mandábales dar grand abundancia de manjares de diversas maneras,
-de los quales facia siempre tener su casa muy proveida, é tenia para
-ello los oficiales é ministros necesarios, é deleytabase en ello. Sus
-pensamientos deste Perlado eran muy mas altos que sus fuerzas, é su
-grand corazon no le dexaba discernir, ni consentia medir su facultad
-con las grandes empresas que tomaba, é desto se le seguian trabajos é
-fatigas continuas. Era hombre franco, é allende de las dádivas que de
-su voluntad con grand liberalidad facia, siempre daba á qualquier que
-le demandaba, porque no sofria que ninguno se partiese dél descontento:
-é por cierto la dádiva fecha con deseo de fama, é no con pensamiento
-de razon, mas se puede decir mal fecho, que buen pensamiento: porque
-aquel beneficio es carísimo que caresce de vanagloria. Verdad es que ni
-nuestra benignidad se debe tanto cerrar que sea dura la comunicacion
-de nuestros bienes, ni tanto abrir que con prodigalidad se derramen:
-porque si del retener se sigue odio, del indiscreto derramar procede
-tal mengua, que de necesario vienen los pródigos á poner las manos
-en bienes agenos. Así que estos bienes temporales son buenos, é á lá
-humana sociedad mucho aprovechan, quando son poseídos por varones de
-prudencia, para que ni dañen á otros retiniéndoselos con avaricia, ni
-pierdan al que los posee vertiéndolos con indiscrecion: porque tambien
-parescen mal guardándose, como sin causa derramándose. Era hombre
-belicoso, é siguiendo esta su condicion placiale tener continuamente
-gente de armas, é andar en guerras é juntamientos de gentes. Insistía
-mucho en la opinion que tomaba, é queriala proseguir aunque se le
-representaban algunos inconvenientes: é como la opinion, sospecha é
-afecion son cosas que muchas veces á los hombres desatinan, así este
-Perlado, traído por alguna destas, procuraba siempre de sostener
-parcialidades, donde se siguieron en sus tiempos algunas guerras en el
-Reyno, en las quales acaescieron batallas campales, é otros recuentros
-é fechos de armas. Era grand trabajador en las cosas de la guerra;
-é quanto era amado de algunos por ser franco, tanto era desamado de
-muchos por ser belicoso, seyendo obligado á Religion. Placíale saber
-experiencias é propiedades de aguas é de yerbas, é otros secretos de
-natura. Procuraba siempre aver grandes riquezas, no para tesoro, mas
-para las dar é destribuir, y este deseo le fizo entender muchos años
-en el arte del alquimia; é como quier que della no veía efecto, pero
-creyendo siempre alcanzarla para las grandes hazañas que imaginaba
-facer, siempre continuó: en la qual, é en buscar tesoros é mineros,
-consumió mucho tiempo de su vida, é gran parte de renta, é todo quanto
-mas podia aver de otras partes. E como vemos algunas veces que los
-hombres deseando ser ricos se meten en tales necesidades que los facen
-ser pobres, este Arzobispo, dando é gastando en el arte del alquimia, y
-en buscar mineros é tesoros pensando alcanzar grandes riquezas para las
-dar é destribuir, siempre estaba en continuas necesidades. E sin dubda
-puedese creer, que si lo que deseaba tener este Perlado respondiera al
-corazon que tenia, ficiera grandes cosas. Al fin, gastando mucho, é
-deseando gastar mas, murió pobre y adeudado en la Villa de Alcalá de
-edad de sesenta años, de los quales fué treinta é siete Arzobispo de
-Toledo.
-
-
-
-
- TITULO XXI.
-
- _Del Arzobispo de Sevilla._
-
-
-Don Alfonso de Fonseca Arzobispo de Sevilla fué hombre de mediana
-estatura, bien proporcionado en las faciones de su rostro y en la
-composicion de sus miembros, fijo del Doctor Juan Alfonso de Ulloa,
-de linage de hombres Fijosdalgo del Reyno de Galicia. Era natural de
-la Cibdad de Toro: tomó el apellido de su madre, que era de linage de
-Fonseca. Era hombre de muy agudo ingenio, é de buen entendimiento, é
-bien instruto en lo que requeria el hábito é profesion Eclesiástica
-que tomó. El sentido de la vista tenia muy ávido é cobdicioso mas
-que ninguno de los otros sentidos: é siguiendo esta su inclinacion,
-placiale tener piedras preciosas, é perlas, é joyas de oro é de plata,
-é otras cosas fermosas á la vista. Las cosas necesarias para el
-servicio de su persona é para el arreo de su casa queria que fuesen
-muy primas, é toviesen singularidad de perfeciones sobre todas las
-otras, é deleytábase en ello. Era asimesmo muy limpio en su persona
-y en su vestidura é trages, é reglado é muy ordenado en sus gastos.
-Comenzando la edad de mancebo salió del Estudio, é vino al servicio del
-Rey Don Enrique seyendo Príncipe, é fué su Capellan mayor, é por su
-intercesion fué proveído del Obispado de Avila, é despues fué proveído
-á dignidad de Arzobispo de Sevilla. Fablaba muy bien é con buena
-gracia. Tovo gran lugar en la gobernacion del Reyno en tiempo del Rey
-Don Juan, é del Rey Don Enrique su fijo. Quería tanto gratificar á los
-que con él negociaban, que ninguno iba mal contento de su respuesta.
-Era hombre muy astuto é diligente: daba buenos é prestos remedios á los
-casos que acaescian: zelaba mucho la justicia, é la honra de la Corona
-Real. Era tan agudo, que siempre inventaba grandes cosas. Procuraba
-mucho la honra, é siempre queria tener el especial lugar cerca de los
-Reyes, é ser único con ellos en sus fablas é retraimientos: é como
-acaesce en las Cortes de los Reyes ser envidiados é odiosos aquellos
-que mas cerca dellos están, este Arzobispo por esta singular acepcion
-que procuraba siempre tener acerca del Rey Don Juan é del Rey Enrique,
-é por la gran confianza que en aquellos tiempos le ficieron de algunos
-arduos negocios que ocurrian, se le siguieron enemistades peligrosas
-con algunos Grandes del Reyno, las quales por discurso de tiempo,
-é con obras que fizo de amistad supo con buen juicio satisfacer de
-tal manera que saneó el odio que dél fué concebido. Conoscidos los
-grandes trabajos, así del espíritu como de la persona, que ovo en la
-gobernacion del Reyno, le fué fecha merced por el Rey Don Juan de
-las Villas de Coca é de Alahejos é otras grandes mercedes, de que
-fizo casa é mayorazgo que dexó á su hermano. Tenia la cobdicia comun
-que todos los hombres tienen de aver bienes temporales, é sabíalos
-muy bien é con gran diligencia adquerir. Este Arzobispo edificó de
-principio en aquella su Villa de Alahejos la Fortaleza que en ella
-está hoy fundada. E como acaesce que algunos procurando las cosas que
-desean se reputan mezquinos quando no las alcanzan, é serloían si las
-alcanzasen; é otros hay que aborresciendo las cosas que piensan serles
-dañosas, su buena fortuna les fuerza que las resciban, por la utilidad
-que dellas se les ha de seguir: puédese creer deste Arzobispo, que
-ovo tan buena fortuna acerca de estas cosas mundanas, que siempre se
-le apartaba aquello que procuraba, si al fin le avía de ser dañoso; é
-se le aparejaba lo que aborrescia, si al fin le avía de ser próspero.
-Murió en honra é prosperidad en la su Villa de Coca conosciendo á Dios
-como buen Perlado, é con devocion de Católico Christiano en edad de
-cincuenta é cinco años.
-
-
-
-
- TITULO XXII.
-
- _Del Obispo de Burgos._
-
-
-Don Alfonso de Santa Maria Obispo de Burgos fué hombre de buen cuerpo,
-bien compuesto en la proporcion de sus miembros, tenia cara é persona
-muy reverenda. Era fijo de Don Pablo Obispo de Burgos, el qual le
-ovo en su muger legítima que tovo antes que entrase en la Religion
-Eclesiástica. Este Obispo Don Pablo fué de linage de los Judios, é
-tan gran sabio, que fué alumbrado de la gracia del Espíritu Santo, é
-aviendo conoscimiento de la verdad, se convirtió á la nuestra santa Fé
-Católica. Este Obispo Don Alfonso su fijo desde su mocedad fué criado
-en la Iglesia, y en escuela de sciencia, é fué gran Letrado en Derecho
-canónico é civil. Era asimesmo gran Filosofo natural: fablaba muy bien
-é con buena gracia, ceceaba un poco, é su persona era tan reverenda é
-de tanta autoridad que en su presencia todos se honestaban, é ninguno
-osaba decir ni facer cosa torpe. Era ya tan acostumbrado en los actos
-de virtud, que se deleytaba en ellos. Era muy limpio en su persona y
-en las ropas que traía, y el servicio de su mesa é todas las cosas
-que le tocaban facia tratar con gran limpieza, é aborrescia mucho los
-hombres que no eran limpios: porque la limpieza exterior del hombre
-decia él que era alguna señal de la interior; pero entendia aprovechar
-poco la limpieza del cuerpo é de las ropas é de las muy limpias
-vestiduras é aparatos, sinó se conseguian con ello la sinceridad de los
-pensamientos, é la limpieza de las obras. Entre los Letrados que fueron
-escogidos para enviar á un gran Concilio que se fizo en Basilea, este
-Obispo seyendo Dean de Santiago fué uno de los nombrados á quien el Rey
-Don Juan mandó ir en aquella embaxada[24]: en la qual, conoscida su
-sciencia é la experiencia de sus letras é claras costumbres, ganó tan
-gran fama, que estando en Roma, el Papa Eugenio le proveyó del Obispado
-de Burgos, que era del Obispo Don Pablo su padre. Puesto en esta
-dignidad guardó tan bien los preceptos que segun los sacros Canones é
-Decretos debe guardar el Perlado, que fué exemplo de vida é doctrina
-á todos los otros Perlados que fueron en su tiempo. Fué Embaxador al
-Rey de Portugal por mandado del Rey Don Juan, é con la fuerza de sus
-razones escusó la guerra, é concluyó la paz que por entonces ovo entre
-estos dos Reynos. Era observantísimo en la orden é hábito que tomó.
-Predicaba, confesaba, corregia, é usaba en su Diocesi de aquellas cosas
-que Perlado es obligado á facer. Era limosnero, é ayudó con gran suma
-á edificar el Monesterio de Sant Pablo de Burgos, é reedificó otras
-Iglesias e Monesterios de su Obispado. Fué varon quito de cobdicias
-temporales, é nunca se sintió en él punto de envidia. Decia él que no
-podia ser alegre con sus bienes el que se atormenta con bienes agenos.
-Era de espíritu humilde, é doctrinando con humildad, su doctrina era
-mejor rescebida é de mejor fruto. Tornó de lengua Latina en nuestra
-lengua vulgar ciertas obras de Séneca, que el Rey Don Juan le mandó
-reducir. Era hombre muy estudioso, é deleytábase en platicar las cosas
-de sciencia. Ovo una gran disputa con un Filósofo é Orador grande de
-Italia, que se llamó Leonardo de Arecio, sobre la nueva traslacion que
-fizo de las Eticas de Aristóteles, en la qual disputa se contienen
-muchos é muy doctrinables preceptos. Fizo asimesmo algunos tratados
-de Filosofia moral, é de Teología, provechosos á la vida, los quales
-están hoy en la Capilla dó está enterrado en la Iglesia mayor de
-Burgos. Aborrescia los loores que en presencia le decian; porque si la
-consciencia acusa de dentro, poco decia él que aprovechan los loores de
-fuera. E si el entendimiento humano es tan alto é generoso que pone sus
-terminos cercanos á los del alto Dios, quien bien considerare los actos
-exteriores deste Perlado conoscerá sin dubda que sus pensamientos
-interiores mas participaban con las cosas celestiales, que con las
-terrenales. Al fin, seyendo en edad de sesenta años, como propusiese ir
-en romería de Santiago, aun en este su voto paresció ser bien acepto á
-Dios; porque le dió gracia que fuese en salvo é cumpliese su romería:
-la qual cumplida, é tornado á su Diocesi, finó conosciendo á Dios, é
-dexando fama loable, é claro exemplo de vida.
-
- [24] _Con el Conde de Cifuentes. Vease el Título VIII._
-
-
-
-
- TITULO XXIII.
-
- _Del Obispo de Coria._
-
-
-Don Francisco Obispo de Coria fué hombre de pequeño cuerpo, é fermoso
-de gesto: la cabeza tenia grande. Era natural de la Cibdad de Toledo:
-sus abuelos fueron de linage de los Judios convertidos á la Fé
-Católica. Desde su menor edad fué honesto, é tovo inclinacion á la
-sciencia. Era cuerdo é de muy sotil ingenio. Muertos su padre é madre,
-é quedando mozo, la vergüenza que padescia por falta de lo necesario
-le constriñó salir de su tierra, é ir al Estudio de Lérida, donde
-mostrando Gramática á otros, y él aprendiendo Filosofía, pobremente
-pasó algun tiempo. Durante el qual ovo noticia de su habilidad la
-Reyna Doña Maria de Aragon, hermana del Rey Don Juan, é porque le
-placía mucho ver Castellanos dados á virtud, le tomó para su Capilla:
-é á pocos dias, conoscido que tal ingenio no debia ser distraído del
-estudio, proveyéndole de su limosna para cada año, le envió al Estudio
-de París, donde aprendió por espacio de diez años: en los quales los
-Rectores de aquel Estudio, veyendo que su grand sciencia é integridad
-de vida suplian el defecto de su edad, le dieron grado de Magisterio,
-que á otros tan mancebos no se acostumbra dar en aquel Estudio. Fué
-muy grand predicador, é ceceaba un poco; é como quier que pequeño
-de cuerpo, su órgano resonaba muy claro, é tenia singular gracia en
-sermonar, tan bien en lengua Latina, como en la suya materna. Era
-observantísimo en la orden Clerical que tomó. Sostovo muchas veces
-conclusiones de Filosofía é Teología en el Estudio de París, y en Corte
-Romana, y en otros Estudios generales, donde alcanzó honra é fama de
-grand Teólogo. Era de vida honestísima, é no fué visto en ninguna
-de sus edades jugar ni jurar. E como el entendimiento comprehende
-las cosas universalmente, y el apetito las sigue, é la prudencia las
-ordena, puédese creer deste Perlado, que ni fallesció en el entender,
-ni erró en el elegir, ni menos desvió del verdadero juicio para las
-discernir. Moviase á la obra virtuosa, no por el bien aparente, salvo
-por el exîstente: era hombre justo, no por temor de la pena, mas
-por amor de la justicia. Estando en Roma, un Cardenal que se decia
-Deformo[25], varon muy notable, le rescibió en su casa, é visto por
-experiencia lo que deste Claro Varon se decia por fama, le fizo su
-Confesor, é al tiempo de su fin le estableció albacéa de su alma. Era
-de vida tan clara, que jamás fizo cosa en secreto que sin repreension
-no la pudiera facer en público. No suplicó jamás por Beneficio ni
-Dignidad que oviese; mas su sciencia é su vida procuraban su provision
-sin procuracion. Muerto aquel Cardenal, el Papa Pio le rescibió por su
-Familiar, é le proveyó del Deanadgo de Toledo é de otros Beneficios:
-é conoscida la gran fuerza que tenia en el razonar, le envió diversas
-veces por Embaxador al Rey Don Luis de Francia, é al Rey Don Alfonso de
-Aragon. Fué uno de los Teólogos escogidos que el Papa envió dos veces
-á reducir los Boemios hereges, donde trabajó mucho el espíritu é la
-persona en augmentacion de la Fé Católica. No tenia en tal estimacion
-las cosas humanas, que le impidiesen la contemplacion de las divinas.
-Ordenó algunos tratados de Filosofía é Teología, é Sermones de gran
-doctrina: é aviendo consideracion del yerro grande en que caen aquellos
-que sin autoridad del Sumo Pontífice presumen quitar Reyes é ponerlos,
-ordenó un libro fundado por Derecho contra aquellos que facen division
-en los Reynos, é presumen por su propia autoridad quitar un Rey é
-poner otro. E nunca fué tan laborioso, que no pensase en las cosas de
-Dios; ni tan ocioso, que no trabajase en utilidad del próximo. Estaba
-ya habituado en vida tan recta é tan razonable, que aquella gracia
-del libre arbitrio que le cupo siempre la exercitó en loor de aquel
-que gela dió. El Rey Don Enrique Quarto le dió cargo de la embaxada
-é procuracion suya é de sus Reynos en Corte Romana, y el Papa Sixto
-le fizo su Datario, que es oficio de gran confianza, é le proveyó
-del Obispado de Coria. E porque en la Cibdad de Génova acaescieron
-grandes divisiones y escándalos de los que suelen acaescer entre
-los de aquella Cibdad, el Papa, que era de aquella nacion Genovesa,
-deseándolos pacificar, é conosciendo que el honesto vivir deste Perlado
-le daba grand autoridad, le envió por su Legado á aquella Provincia:
-el qual, conoscidos los deseos de los principales movedores, é dando
-á cada uno las razones que entendió ser medicinales á su pasion, los
-retraxo de las vias erradas que llevaban; é puestos en las verdaderas
-que debian llevar, los amansó, é pacificó los escándalos, que estaban
-aparejados á la destruicion de la tierra. Puestas en paz las cosas
-de aquella Provincia, é vuelto á la Cibdad de Roma, estando para
-ser creado Cardenal en edad de cincuenta é cinco años fenesció sus
-dias, é tornó á la tierra tan virgen como salió della. E porque las
-molestias é tentaciones en esta vida vienen á los hombres por diversas
-maneras, á unos porque sean punidos, á otros porque sean corregidos,
-ó porque tentados con alguna adversidad conoscan mejor á Dios, ó por
-otros respectos notos á él, é innotos á ellos, puédese creer deste
-Perlado, que así como fué amado de los buenos por ser gran persuasor de
-virtudes, así por ser reprehensor de vicios fué aborrescido de algunos
-malos, de cuyos mordimientos ovo molestias que sufrió é venció con
-verdadera paciencia. Ciertamente quien considerare la vida deste Claro
-Varon hallará ser ejemplo é doctrina para todo hombre que quisiere bien
-vivir: porque ni esta opinion que tenemos de linage le sublimó, ni la
-compostura del cuerpo, ni las riquezas le ficieron Claro Varon, ni
-menos se puede decir que la fortuna le fué favorable para alcanzar la
-honra y estimacion grande que ovo; mas la perseverancia que tovo en la
-vida virtuosa le abrió puerta para entrar en grandes lugares, é le fizo
-aver acepcion cerca de grandes Señores, é para aver la honra que le dió
-claro nombre.
-
- [25] _Acaso deberá decir_ de Fermo.
-
-
-
-
- TITULO XXIV.
-
- _Del Obispo de Avila._
-
-
-Don Alfonso Obispo de Avila fué hombre de mediana estatura, el cuerpo
-espeso, bien proporcionado en la compostura de sus miembros: tenia la
-cabeza grande, y el gesto robusto, el pescuezo corto. Era natural de
-la Villa de Madrigal, de linage de Labradores. Desde su niñez tovo
-inclinacion á la sciencia, é cresciendo en dias, cresció mas en
-deseo de aprender. Era hombre agudo é de gran memoria: ovo principios
-en Filosofia é Teología: aprendió en el Estudio de Salamanca, donde
-recibió habito Clerical. Fué observantísimo en la Orden que rescibió,
-é de edad de veinte y cinco años ovo el grado de Magisterio: é tanto
-resplandescia en sciencia y en vida honesta, que como quier que avía
-otros de mayor edad, é de gran suficiencia, pero por sus méritos fué
-elegido para leer las Cátedras de Teología é Filosofia: é tovo gran
-continuacion é perseverancia en el estudio, tanto que el tiempo que se
-pasaba siempre lo tenia presente, porque gozaba en la hora presente de
-lo que en la pasada avia deprendido. Tovo muchos discípulos, é despues
-que fué Maestro nunca falló mostrador; porque ni se escusó jamás de
-aprender, ni fué acusado de aver mal aprendido. El Papa, movido por la
-habilidad interior deste Claro Varon, mas que por suplicacion exterior
-de otro, le proveyó de Maestre-escuela de Salamanca. Seyendo gran
-Maestro en Artes é Teología se dispuso á aprender Derecho canónico é
-cevil, é fué en aquellas facultades bien instruto: é tan grande era la
-fama de su saber en todas sciencias, que estando en aquel Estudio duró
-gran tiempo que le venian á ver hombres doctos, tambien de los Reynos
-estraños, como de los Reynos de España. Cierto es que ningun hombre,
-dado que viva largos tiempos, puede saber la perfeccion é profundidad
-de todas las sciencias: é no quiero decir que este sabio Perlado las
-alcanzó todas; pero puédese creer dél, que en la sciencia de las Artes,
-é Teología, é Filosofia natural é moral, é asimismo en el arte del
-Astrología é Astronomía no se vido en los Reynos de España, ni en otros
-estraños se oyó aver otro en sus tiempos que con él se comparase. Era
-hombre callado, é resplandescia mas en él la lumbre de la sciencia,
-que el florear de la lengua. Fué á Roma, donde sostubo conclusiones de
-gran sciencia, é alcanzó fama de varon muy sabio, é fué mirado por el
-Papa é por todos los Cardenales como hombre singular en la Iglesia
-de Dios. Fizo muchos tratados de Filosofia é Teología, y escribió
-sobre el texto de la Sacra Escriptura una muy copiosa declaracion é
-de gran doctrina, que está hoy en el Monesterio de Guadalupe, y en el
-Estudio de Salamanca: en la qual verá quien bien la mirare quanto este
-Perlado abundaba en todas sciencias, é como es verdad lo que dél aqui
-se predica. El Rey Don Juan, que era un Príncipe á quien placia oír
-lecturas, é saber declaraciones é secretos de la Sacra Escriptura, le
-tuvo cerca de sí, é le fizo de su Consejo, é suplicó al Papa que le
-proveyese del Obispado de Avila. Duró Perlado en aquel Obispado seis
-años, é murió de edad de cincuenta é cinco, conosciendo á Dios, é con
-fama del mas sabio hombre que en sus tiempos ovo en la Iglesia de Dios.
-
-
-
-
- TITULO XXV.
-
- _Del Obispo de Córdova._
-
-
-Don Tello Obispo de Córdova fué hombre alto de cuerpo, bien
-proporcionado en la compostura de sus miembros, y el rostro tenia
-honesto: era natural de una Villa que se dice Buendia, de linage de
-Labradores. Desde su menor edad tovo gran deseo á la sciencia: é
-como quier que le menguaba lo necesario para continuar el estudio,
-pero la voluntad que tenia de aprender le llevó á las Escuelas de
-Salamanca, confiando mas en la providencia de Dios, que suele acorrer
-á los buenos deseos, que en la facultad suya, ni de otro ninguno que
-le ayudase. Aprendió en un Colegio de Salamanca donde muestran á
-los pobres por amor de Dios. Fué buen Letrado en Derecho canónico,
-y en aquella facultad le fué dado grado de Doctor. Eligió el hábito
-Clerical, é guardó muy bien aquellas cosas que la Iglesia estatuyó
-que guardasen los buenos Clérigos. Por sus méritos fué proveído del
-Arcedianadgo de Toledo, é de otros Beneficios en la Iglesia de Dios: é
-como este Claro Varon se vido con gran renta, é puesto ya en la edad
-que demanda reposo, retráxose á la Iglesia de Toledo á servir á Dios
-en aquella Dignidad que tenia. Era hombre á quien movia mas la caridad
-para distribuir, que la cobdicia para ganar. Compadesciase de los
-miserables, é veces con el consejo, veces con el consuelo, é tambien
-con su limosna, allí dó era necesario los consolaba é remediaba;
-porque creía que estos bienes temporales no se dieron mas para poseer,
-que para destribuir. Su deseo era facer, obras de misericordia, é
-poniéndolas en obra sacaba todos los años cierto número de cativos
-Christianos de tierra de Moros: y en esto, y en casar huerfanas é
-socorrer pobres gastaba su pensamiento é toda la renta que tenia,
-reputando á pecado si de un año le quedase algo para otro. Y esto fizo
-complidamente y con tanta diligencia, que sin dubda se puede decir que
-fué leal despensero de sus bienes para los destribuir á voluntad del
-que gelos dió: porque hervia tanto en la virtud de la caridad, que
-de lo necesario á su persona propria no curaba tanto, quanto pensaba
-en socorrer la necesidad agena. E porque fué informado que por falta
-de una torre que no avía en un termino cerca de la Cibdad de Alcalá
-la Real perescian algunos Christianos en las guerras que en aquellas
-partes tienen con los Moros, este Perlado envió á la edificar á sus
-proprias expensas en el lugar é forma que le fué dicho ser necesaria
-al bien é defensa de aquella tierra. Otrosí, visto que algunos hombres
-perescian en el rio de Guadarrama, que pasa por el camino que va desde
-la Cibdad de Toledo á la Villa de Torrijos, este Claro Varon edificó
-la puente que hoy allí está edificada, y escusó los inconvenientes que
-todos los años por falta della en el paso de aquel rio se recrescian:
-en la qual obra este Perlado usó de tal magnanimidad, que como
-viese la dificultad que algunas personas particulares ponian en la
-contribucion de lo necesario para aquel edificio, no consintió que
-ninguno contribuyese cosa alguna para él, salvo él solo acordó de lo
-facer á sus expensas. Y en esta liberalidad nos dió á conoscer quanto
-mas el virtuoso se deleyta en el gastar, que el avariento pena en el
-guardar. La Reyna Doña Isabél, que tenia un singular deseo de proveer
-en las Iglesias de sus Reynos de personas notables, suplicó al Papa
-que proveyese á este Claro varon del Obispado de Córdova: el qual fué
-proveído de aquella Iglesia, é mediante los ruegos y exortaciones que
-de parte de la Reyna le fueron fechas aceptó la provision que el Papa
-le fizo de aquella Dignidad: é dentro del año que fué proveído por
-Perlado de aquella Iglesia fenesció en esta vida, con testimonio cierto
-de aver ganado la otra, en edad de setenta años.
-
-
-
-
- TITULO XXVI.
-
- _De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna nuestra Señora._
-
-
-Muy excelente Reyna y Señora. Por cierto se debe creer que tambien
-se loára un fecho Castellano, como se loa un fecho Romano, si oviera
-escriptores en Castilla que supieran ensalzar en escriptura los fechos
-de los Castellanos, como ovo Romanos que supieron sublimar los de su
-nacion Romana: así que imputarémos la negligencia á los escriptores que
-no escribieron, mas no imputarémos por cierto á los Castellanos que no
-ficieron actos de virtud en todas las cosas donde ella exercitada suele
-relucir. E por tanto el noble Caballero Fernan Perez de Guzman dixo
-verdad, que para ser la escriptura buena é verdadera, los Caballeros
-debian ser Castellanos, é los escriptores de sus fechos Romanos.
-
-
-
-
- NOTA.
-
-
-_En ninguna ediccion se hallan colocadas las Cartas de Pulgar
-cronológicamente. En esta se advertirá al principio de algunas el
-año en que parece se escribieron: la fecha de otras no se ha podido
-averiguar. Tambien se notará las que faltan en la primera ediccion._
-
-
-
-
- LETRAS
-
- DE FERNANDO DE PULGAR.
-
-
-
-
- LETRA I.
-
- _Contra los males de la vejez._
-
-
-Señor Doctor Francisco Nuñez, Físico: Yo Fernando de Pulgar, Escrivano,
-paresco ante vos é digo: que padesciendo gran dolor de la hijada y
-otros males que asoman con la vejez, quise leer á Tulio _de Senectute_,
-para aver dél para ellos algun remedio: é no le dé Dios mas salud al
-ánima de la que yo fallé en él para mi hijada. Verdad es que dá muchas
-consolaciones, é cuenta muchos loores de la vejez; pero no provee de
-remedio para sus males. Quisiera yo fallar un remedio tan solo mas por
-cierto, señor Físico, que todas sus consolaciones: porque el conorte
-quando no quita dolor, no pone consolacion; é así quedé con mi dolor,
-é sin su consolacion. Quise ver eso mismo el segundo libro que fizo de
-las Qüestiones Tusculanas, donde quiere probar que el sabio no debe
-aver dolor; é si lo oviere, lo puede desechar con virtud. E yo, señor
-Doctor, como no soy sabio, sentí el dolor, é como no soy virtuoso, no
-le puedo desechar, ni le desechára el mismo Tulio, por virtuoso que
-fuera, si sintiera el mal que yo siento: así que para las enfermedades
-que vienen con la vejez hállo que es mejor ir al Físico remediador, que
-al Filósofo consolador. Por los Cipiones, por los Metelos é Fabios, é
-por los Trasos, é por otros algunos Romanos que vivieron é murieron en
-honra, quiere probar Tulio que la vejez es buena; é por algunos que
-ovieron mala postrimería probaré yo que es mala, y daré yo mayor número
-de testigos para prueba de mi intencion, que el señor Tulio pudo dar
-para en prueba de la suya. Uno de los quales presento al mismo Tulio,
-el qual sea preguntado de mi parte: ¿Quándo Marco Antonio su enemigo
-le cortó la mano é la cabeza, quál quisiera mas, morir de calenturas
-algunos años antes, ó morir como murió viejo é de fierro algunos años
-despues? Bien creo yo que aquellos Romanos que alega ovieron honrada
-vejez; pero tambien creo que el señor Tulio escribió las prosperidades
-que ovieron, é dexó de decir las angustias é dolores que sintieron,
-é sienten todos quantos mucho viven. Sabio y honrado fué Adán; pero
-sus dos fijos vido homicida el uno del otro. Justo fué Noé; pero vido
-perescer el mundo, y él andubo á la tormenta de las aguas, é vídose
-descubierto y escarnecido de su fijo. Abraham amigo fué de Dios; pero
-desterrado andubo de su tierra, é sufriendo angustias por moradas
-agenas. Isaac la vejez le fizo ciego, é vivió vida atribulada por la
-discordia de sus dos hijos. Rico fué Jacob é honrado; pero sus fijos
-le vendieron al fijo que mas amaba, y en ciento é treinta años confesó
-que avía pocos é malos. David persecuciones ovo muchas, é graves
-disensiones dentro de su casa, que es doblado tormento. El viejo Elí,
-Sacerdote, sus dos fijos supo ser muertos en la batalla, y el Arca del
-Testamento tomada de los enemigos. Estos de quien estas cosas se leen
-Patriarcas fueron, é muy amigos de Dios, mucho mas por cierto que los
-Metelos ni los Fabios de Roma; ¿pero quién quita que en los muchos años
-que vivieron ovieron lugar todas estas persecuciones que sintieron? No
-acabariamos de contar, porque son muchos: é aun diria que todos por
-vivir mucho ovieron en sus postrimeros dias grandes tormentos, allende
-de los dolores corporales que les acarrea la vejez. Ni por eso quiero
-yo comparar á nuestra vida é trabajos la vida é tentaciones destos
-Patriarcas, ni de los Santos é Mártires que alumbrados del Espíritu
-Santo sufrieron virtuosos martirios é persecuciones; porque aquello fué
-por otros misterios de Dios obrados en aquellos que fueron sus amigos,
-por experimentar en ellos la virtud de la fé, de la paciencia, é de la
-costancia para exemplo de nuestra vida; pero digo que quando aquellos
-sintieron los trabajos de la vejez ¿quánto mas lo sentirán los que
-no pudieron alcanzar la gracia que ellos alcanzaron? Job nos condena
-á pena de vivir pocos dias, é de sufrir muchas lacerias: la qual
-sentencia se executa cada dia en cada uno de nosotros, especialmente en
-los viejos; porque veo que continuamente padecemos dolores, dolencias,
-muertes de propinquos, necesidades que tomamos, otras que se nos
-vienen sin llamar, segun y en la manera que Job lo pronunció por su
-sentencia: iten mas, pobreza amiga é mucho compañera de la vejez. E
-porque loa eso mismo Tulio la vejez de templada, porque se aparta de
-luxuria é de los otros excesos de la mocedad, sea preguntado ¿si usan
-los viejos desta templanza porque no pueden, ó porque no quieren?
-Dígolo, señor Físico, porque á vos y á otros hombres honrados viejos he
-oído loar esta templanza, é loar é deleytarse tanto en la destemplanza
-de su mocedad pasada, que paresce faltar la obra porque falta el
-poder, que está ya tan seco, quanto está verde el deseo para la obra
-si pudiese: así que no sé yo como loemos de templado al que no puede
-ser destemplado. E si el viejo quiere tornar á usar de las luxurias
-que dexó con la mocedad, ya vedes, señor Doctor, quan hermoso le está
-andar envuelto en las cosas que su apetito le tienta, é su fuerza
-le niega. Loa tambien la vejez porque está llena de autoridad é de
-consejo: é por cierto dice verdad; como quiera que yo he visto muchos
-viejos llenos de dias é vacíos de seso, á los quales ni los años dieron
-autoridad, ni la experiencia pudo dar doctrina, é ser corregidos de
-algunos mancebos. E si algunos viejos hay que sepan, aun estos dicen:
-Si supiera quando mozo lo que agora sé quando viejo, otramente oviera
-vivido: de manera que si el mozo no face lo que debe porque no sabe,
-menos lo face el viejo, porque no puede. Loa tambien el señor Tulio la
-vejez porque está cerca de ir á visitar los buenos en la otra vida: é
-desta visitacion veo yo que todos huímos, é huyera asimismo Tulio sinó
-le tomáran á manos, é le enviaran su camino á facer esta visitacion
-que mucho loó, é poco deseó. Porque hablando en su reverencia, uno
-de los mayores males que padece el viejo es el pensamiento de tener
-cercana la muerte, el qual le face no gozar de todos los otros bienes
-de la vida; porque todos naturalmente querriamos conservar este sér,
-y esto acá no puede ser; porque quanto mas esta vida crece, tanto mas
-descrece: é quanto mas anda, tanto mas va á no andar. Y lo mas grave
-que yo veo, señor Doctor, es que si el viejo quiere usar como viejo,
-huyen dél; si como mozo, burlan dél. No es para servir, porque no
-puede: no para ser servido, porque riñe: no para en compañia de mozos,
-porque el tiempo les apartó la conversacion: menos le pueden convenir
-los viejos, porque la vejez desacuerda sus propósitos. Comen con pena,
-purgan con trabajos: enojosos á los que los menean: aborrescibles á
-los proquinquos si son pobres, porque tardan en morir: aborrescibles
-si son ricos é viven mucho, porque tarda su herencia. Disformánseles
-los ojos, la boca, é las otras faciones é miembros: enflaquescenseles
-los sentidos, é algunos se les privan: gastan, no ganan: fablan mucho,
-facen poco: é sobre todo la avaricia, que les crece juntamente con los
-dias, la qual dó quier que asienta ¿qué mayor corrupcion puede ser en
-la vida? Así que, señor Físico, no sé yo que pudo hallar Tulio que loar
-en la vejez, heces é horrura de toda la vida pasada, la qual le hace
-hábile para recebir qualquier dolencia de hijada, con sus adherencias.
-E si alguna edad de la vida halló digna de loor (lo que niego) debria
-á mi parescer loar la mocedad, antes que la vejez; porque la una es
-fermosa, la otra fea: la una sana, la otra enferma: la una alegre, la
-otra triste: la una inhiesta, la otra caída: la una recia, la otra
-flaca: la una dispuesta para todo exercicio, la otra para ninguno, sinó
-para gemir los males que cada hora de dentro é de fuera nascen. E por
-tanto, señor Físico, sintiendome muy agraviado de las consolaciones
-é pocos remedios de Tulio _de Senectute_, como de ningunas é de
-ningun valor, apelo para ante vos, señor Francisco de Médicis, é pido
-los emplastos necesarios _sæpe, & instantive_: é requieroos que me
-remedieis, é no me consoleis. Valete.
-
-
-
-
- LETRA II.
-
- _Para un Caballero que fué desterrado del Reyno._[26]
-
- [26] _Se puede presumir que se escribió reynando todavía
- Enrique IV._
-
-
-Señor: Los que bien os desean querrian fablar luego en vuestro negocio:
-yo, Señor, pienso ser de calidad, que procurándolo agora se hará tarde,
-lo que dexándose un poco se puede facer temprano: é por tanto creed que
-se face mucho porque se dexa agora de facer algo. Y no os maravilleis,
-que dolencias hay que sana el tiempo sin medecina, y no el Físico con
-ella: vos, Señor, teneis acá tales Físicos, que no faltará diligencia
-quando vieren oportunidad. Digoos, Señor, mi parescer, porque con
-quatro cosas somos obligados de ayudar á los señores é amigos, con
-la persona, con la hacienda, con la consolacion, é con el consejo,
-ó con la que destas tuvieremos, y el amigo oviere de menester. Vos,
-Señor, no aveis necesario de mí ninguna destas, ni aun se hallan en
-todos hombres, especialmente las tres dellas: porque muchos tienen
-personas para ayudar; pero no tienen ánimo para las disponer: otros
-tienen hacienda para dar; pero fallesceles corazon para la aventurar:
-algunos querrian consolar; pero no saben. El consejar es muy ligero
-de facer, porque qualquiera, por nescio que sea, presume dar consejo;
-é aun muchos se convidan con él, porque cuesta poco, é también porque
-nuestra humanidad nos trae naturalmente á ello, condoliendose de lo
-que al próximo vemos padescer: é no pudiendo por agora faceros otra
-ayuda sinó la del consejo, que es mas varata que las otras, me parece
-lo que arriba digo. Entretanto, porque la obra de los Físicos de acá
-aproveche con vuestro buen regimiento de allá, os pido por merced,
-que considereis que en todos los tiempos ovo destierros de personas
-mayores, iguales, é menores que vos, en las quales ovo algunas que la
-causa de su destierro fué comienzo de su prosperidad. En su destierro
-vido Moysen á Dios: en su destierro salvó á Roma Marco Camilo: el
-destierro de Tulio fué causa de su prosperidad, é otros muchos en
-diversas maneras rodeadas por la providencia Divina: é así placerá
-á Dios que deste vuestro surtirá cosa tan próspera, que no querais
-no aver seido desterrado; porque Dios es aquel que despues de la
-adversidad dá prosperidad, é despues de muchas lágrimas é tristeza
-acostumbra derramar su misericordia. Direis vos, Señor, que este no es
-consejo, sinó consuelo, é aun no de los mejores, é podriadesme llamar
-consolador de espera. Vamos, pues, al remedio, que á mí paresce ser el
-verdadero. Pensad, Señor, dentro de vos mismo en vuestras culpas é
-ofensas fechas á Dios, é si fueredes buen juez, fallareis que os suelta
-mas de la mitad de lo que le debeis. E si junto con este pensamiento
-os meteis poco á poco por aquella contricion adelante, y la dexais
-derramar por todas las venas é arterias fasta que llegue al corazon que
-os le pase de parte á parte, y os apretais con ella fasta que os faga
-bien sudar, daos por sano é alegre; porque jamás fué ninguno puramente
-contrito, que no fuese piadosamente oído. Sant Matéo en su Evangelio
-dice de una muger, que entre grand multitud dó estaba Nuestro Señor
-pudo tocarle en la falda para que la sanase del fluxo de la sangre que
-padescia: é dice que sintió Nuestro Señor salir de sí virtud con que
-sanó aquella muger: é no le llegando los pies á tierra (tan apretado
-iba de gente) preguntó ¿quién me tocó? Yo creo, Señor, que dado que
-la Iglesia esté llena de gente, é aunque muchos estemos de rodillas;
-pero pocos tocamos con la verdadera contricion en la falda de Nuestro
-Señor, para que salga dél la virtud de su piedad que nos sane de la
-sangre, que son los pecados, como fizo á aquella buena dueña: ca si lo
-hiciesemos como ella lo fizo, tan sanos quedariamos como ella quedó.
-Así que, Señor, toquemos á Nuestro Señor en la falda con la contricion,
-é acorrernos ha en el alma con la piedad: toquemosle con el afecion é
-remediará nuestra aflicion: toquemosle con las lágrimas, é no dubdeis
-que nos responda con la misericordia, con el remedio, con el alegria, é
-generalmente con todo lo que ovieremos necesario. Gemia David, é regaba
-con lagrimas su cama é su estrado en sus destierros é adversidades, é
-confiando en aquella su verdadera contricion decia: Tú, Señor, eres
-aquel que me restituirás mi heredad: é así gela restituyó, é restituirá
-á todo contrito. Sin dubda creed, Señor, que el mas cierto combate
-para tomar la piedad de Dios es la humildad é contricion nuestra.
-Sentencia é muy terrible fué dada contra Acab; pero su contricion la
-fizo revocar. Sentencia de muerte fué dada contra Ezechias pero su
-contricion la fizo prorrogar: é así creed que se revocará la vuestra,
-si aveis la contricion que los otros ovieron; é sino se revocare,
-creed que no sudastes bien. Tornad otra vez á la verdadera contricion
-pura, sin otro pensamiento ni esperanza de hombres, sinó en solo
-Dios, é luego avreis el reparo que esperais: porque ni él quiere otro
-sacrificio para ser aplacado, ni á vos queda otro consejo para ser
-remediado. E no os empacheis aunque vais á él tarde. Dígolo porque
-muchos son los que despedidos ya de todo el remedio de los hombres,
-se tornan á Dios en sus necesidades, y en las tales suele él mostrar
-su fuerza Divina, quando se experimentó nuestra flaqueza humana, no
-mirando la poca cuenta que dél en el principio de nuestras cosas
-fecimos, é debieramos aver fecho. El Rey Vencislao de Hungría, echado
-de su tierra, desamparado ya de todos los que le servian, dixo así: La
-fiucia que tenia en estos hombres me ocupaba aquella pura esperanza
-que debia tener en Dios: agora que toda entera la pongo en él, por
-fe tengo que me remediará. E así le remedió; porque en poco espacio
-fué restituído en su tierra y en su honra. Si cuerdo soi, desta vez
-creereis tener parte en Dios, pues os tienta: de la qual tentacion,
-allende de lo conoscer mas é mejor de aqui adelante, creo quedareis tan
-buen maestro, que jamás sereis contra él, aunque el Rey os lo mande;
-ni contra el Rey, aunque vuestro Señor lo quiera. Verdad es que la
-costumbre mala é perversa de nuestra tierra es en contrario, é desto
-vienen en ella las turbaciones que vemos. Porque teneis espacio para
-leer vos embio esta: leedla, aunque es prolija. Valete.
-
-
-
-
- LETRA III.
-
- _Para el Arzobispo de Toledo._[27]
-
- [27] _D. Alonso Carrillo. Año de 1475._
-
-
-_Clama, ne cesses_, dice Isaías, muy reverendo Señor: é pues no vemos
-cesar este Reyno de llorar sus males, no es de cesar de reclamar á
-vos, que dicen ser causa dellos. ¿Poca cosa os parece, dice Moysén
-á Coré é sus sequaces, averos Dios elegido entre toda la multitud
-del pueblo para que le sirvais en el Sacerdocio, sinó que en pago de
-su beneficio le seais adverso escandalizando el pueblo? Contad, muy
-reverendo Señor, vuestros dias antiguos, é los años de vuestra vida
-considerad. Considerad asimismo los pensamientos de vuestra ánima, é
-fallareis que en tiempo del Rey Don Enrique vuestra casa receptáculo
-fué de Caballeros airados é descontentos, inventora de ligas é
-conjuraciones contra el Ceptro Real, favorescedora de desobedientes é
-de escándalos del Reyno; é siempre vos avemos visto gozar en armas é
-ayuntamientos de gentes, muy agenos de vuestra profesion, enemigos de
-la quietud del pueblo. E dexando de recontar los escándalos pasados que
-con el pan de los diezmos aveis sostenido, el año de sesenta é quatro
-contra el Rey Don Enrique se fizo aquel ayuntamiento de gente, que
-todos vimos ser el primero acto de inobediencia clara, que vuestra
-Señoría seyendo cabeza é guiador, sus naturales le osaron mostrar.
-Aquel quasi amansado por la sentencia que en Medina se ordenaba,
-vuestra muy reverenda Señoría se tornó á ayuntar con el Rey: é luego á
-pocos dias acordó de mudar el propósito, é se juntar con el Príncipe
-Don Alfonso, faciendo division en el Reyno alzándole por Rey. Estas
-mudanzas, tantas y en tan poco espacio de tiempo por Señor de tan gran
-dignidad fechas, no en pequeña injuria de la persona é de la dignidad
-se pudieron facer. Durante esta division si se despertó la maldad de
-los malos, la cobdicia de los cobdiciosos, la crueldad de los crueles,
-é la revelion de los inobedientes, vuestra muy reverenda Señoría lo
-considere bien, é verá quan medicinal es la Sacra Escriptura, que nos
-manda por Sant Pedro obedescer á los Reyes, aunque disolutos, antes
-que facer division en los Reynos; porque la corrupcion é males de la
-division son muchos, é mas graves sin comparacion que aquellos que
-del mal Rey se pueden sufrir. Con gran vigilancia vemos á vuestra
-Señoría procurar que vuestros inferiores os obedescan é sean subjetos.
-Dexad pues por Dios, Señor, á los subjetos de los príncipes, no los
-alboroteis, no los levanteis, no los mostreis sacudir de sí el yugo de
-la obediencia, la qual es mas aceptable á Dios que el sacrificio. Dexad
-ya, Señor, de ser causa de escándalos é sangres: ca si á David por
-ser varon de sangres no permitió Dios facer la casa de oracion ¿como
-puede vuestra Señoría en guerras dó tantas sangres se han seguido en
-volveros con sana consciencia en las cosas Divinas que vuestro oficio
-Sacerdotal requiere? Contagioso é muy irregular exemplo toman ya los
-otros Perlados desta nuestra España veyendo á vos el principal ser
-el principal de todas las armas é divisiones. No pequeis por Dios,
-Señor, ni fagais pecar: ca la sangre de Geroboan de la tierra fue
-desarraygada por este pecado. Dexad ya, Señor, de revelar, é favorescer
-rebeldes á sus Reyes é Señores: que el mayor denuesto que dió Nabal
-á David, fué que era aírado é desobediente á su señor. Hierusalen
-é todas aquellas tierras, segun cuenta el historiador Josepho, en
-caída tal vinieron quando los Sacerdotes, dexado su oficio Divino, se
-mesclaron en guerras y en cosas profanas. E pues vuestra dignidad vos
-fizo padre, vuestra condicion no os faga parte, é no profaneis ya mas
-vuestra persona, religion é renta, que es consagrada, é para sus cosas
-pías dedicada. Gran inquisicion fizo Achimelech, Sacerdote, antes que
-diese el pan consagrado á David, por saber primero si la gente que lo
-avía de comer eran limpios. Pues considere agora bien vuestra Señoría
-de consideracion espiritual si son limpios aquellos á quien vos lo
-repartís, é como, é á quién, ó por qué se lo dais, é á quién se debia
-dar, é como sois transgresor de aquel santo decreto que dice: _Virum
-catholicum præcipue Domini Sacerdotem_. Cansad ya por Dios, Señor,
-cansad, y á lo menos aved compasion desta atribulada tierra, que piensa
-tener Perlado, é tiene enemigo. Gime y reclama porque tovistes poderío
-en ella, del qual á vos place usar, no para su instrucion como debeis,
-mas para su destruicion como faceis: no para su reformacion como sois
-obligado, mas para su deformacion: no para doctrina y exemplo de paz
-é mansedumbre, mas para corrupcion y escándalo é turbacion. ¿Para qué
-vos armais, Sacerdote, sinó para pervertir vuestro hábito é religion?
-¿Para qué os armais, padre de consolacion, sinó para desconsolar, é
-facer llorar los pobres é miserables, é para que se gocen los tiranos
-é robadores é hombres de escándalos é sangres con la division continua
-que vuestra Señoría cria é favoresce? Decidnos, por Dios, Señor, si
-podrán en vuestros dias aver fin nuestros males? ¿ó si podrémos tener
-la tierra, en vuestro tiempo sin division? Catad, Señor, que todos los
-que en los Reynos é Provincias procuraron divisiones, vidas é fines
-ovieron atribuladas. Temed pues por Dios la caída de aquellos cuya
-doctrina quereis remedar, é no trabajeis ya mas este Reyno; ca no hay
-só el Cielo Reyno mas deshonrado que el diviso. Lea vuestra Señoría
-á Sant Pedro, cuya orden recebistes, é hábito vestís, é aved alguna
-caridad de la que os encomendó que hayais, é basteos el tiempo pasado á
-voluntad de las gentes. Sea el por venir á voluntad de Dios; que hora
-es ya, Señor, de mirar dó vais, é no atrás dó venís. No querais mas
-tentar á Dios con tantas mudanzas: no querais despertar sus juicios,
-que son terribles y espantosos: y pues vos eligió Dios entre tanta
-multitud para que le sirvais en el Sacerdocio, en retribucion de su
-beneficio no le escandaliceis el pueblo, según fueron las primeras
-palabras desta Epístola.
-
-
-
-
- LETRA IV.
-
- _Para un Caballero su amigo de Toledo._[28]
-
- [28] _Parece escrito el año 1478._
-
-
-Señor: Dixéronme que vuestras enfermedades os han mucho enflaquecido, é
-no me maravillo; porque si la edad que abaxa nunca arriba sin dolencia
-¿quánto mas fará con ella? E vemos que las enfermedades avidas derredor
-de los sesenta, quando ya tanta gracia nos ficieren que no nos lleven,
-otorgannos la vida con condicion que parezcámos de setenta, é que
-vivamos con ay continuo. La Reyna Isis en la tierra de los Indios
-que conquistó falló una Isla llamada Barac, dó mataban los viejos
-comenzando á adolescer, porque no viviesen con pena. No apruebo esta
-costumbre, porque ni la Fé, ni la natura la consienten; pero conozco
-viejos que querrian vivir en aquella Isla, por no esperar la hora de la
-muerte penando todas las horas de la vida. A mí paresce que así como
-facemos provision en verano para sufrir las fortunas del invierno; bien
-así en las fuerzas de la mocedad debemos trabajar para sostener la
-flaqueza de la vejez: é vos debeis dar gracias á Dios porque en vuestra
-mocedad os dió casa é hacienda para sufrir é remediar las dolencias que
-trae la edad. Miembráseme entre las otras cosas que oí decir á Fernando
-Perez de Guzman, que el Obispo Don Pablo escribió al Condestable viejo,
-que estaba enfermo y en Toledo: Placeme que estais en Cibdad de
-notables Físicos, é substanciosas medicinas. No sé si lo dixera agora;
-porque vemos que los famosos Odreros han echado dende los notables
-Físicos: é así creo que estais agora ende fornescidos de muchos mejores
-Odreros alborotadores, que de buenos Físicos naturales. E dexando agora
-esta materia, de mí os digo, Señor, que á esta mi enemiga é compañera
-no le bastó la ruin y engañosa compañía que fasta aquí me ha fecho,
-sinó aun agora que me quiere dexar me la face mucho peor. Quando mozo
-me atormentó con sus tentaciones: agora me atribula con sus dolencias.
-¡O, digo, mala carne desagradescida! ¿quesiste nunca de mí cosa que
-te negase? Si luxuria, luxuria: si gula, gula: si vanagloria, si
-ambicion, si otros qualesquier deleytes de los que tú sueles demandar
-te pluguieron, nunca te resistí ninguno; ¿por qué agora te place con
-tus enfermedades darme tanto pesar en pago de tanto placér? Por qué?
-dice ella; porque yo soy enferma de mi natura; é lo enfermo no puedo
-facer sano: y ese complimiento de apetitos que me feciste pasados,
-eran principio de las dolencias que ves presentes. Si tuvieras, dice
-ella, seso estonces para resistir mis tentaciones, tuvieras agora
-fuerza para sufrir mis enfermedades; pero ni supiste repugnar las
-tentaciones que se vencen peleando, ni la luxuria que se vence huyendo.
-Esto considerando, paresceme, Señor, que será bueno que comencemos ya
-á enfardelar para partir: é porque no vayamos penados con la carga mal
-cargada, vereis si os paresce que vaya hecha en dos fardelejos, uno de
-la satisfacion, é otro de la contricion: porque esta mercadería es muy
-buena para aquella feria dó vamos, é tanto demandada allá, quanto poco
-usada acá. Mas diria desto, sinó por no parescer parlero. Dios os dé
-salud.
-
-
-
-
- LETRA V.
-
- _Para el Obispo de Osma._[29]
-
- [29] _D. Francisco de Santillan, que fué Camarero del Papa Sixto
- IV. Parece se escribió esta carta el año de 1476._
-
-
-Muy reverendo Señor: Una letra de vuestra reverenda Paternidad,
-enviada á vuestro hermano, é tomada por las guardas, se vido aqui en
-Burgos, la qual _inter cætera_ contenia, que por todos, grandes é
-pequeños, en esa Corte Romana se da cargo grande á la Reyna nuestra
-Señora, porque al principio destas cosas no se ovo segun se debia
-aver: é paresceme, muy reverendo Señor, que los que tal sentencia
-dan sin preceder otro conoscimiento, se debrian bien informar antes
-que juzgar, ó callar sinó se pueden informar. O si lo uno ni lo otro
-ficieren, debrian aver consideracion, ó siquiera alguna compasion
-de veinte y tres años de edad tantierna qué gobernacion tan dura
-tomaron en administracion, oyendo cada hora tantos consejos é tantas
-informaciones, é unas contrarias de otras: tantas palabras afeytadas, é
-muchas dellas engañosas, que turban é fatigan las simplicisimas orejas
-de los Príncipes. Asimismo debrian pensar que son humanos, aunque
-Reyes, é cargados de muchas mayores curas é trabajos que todos los
-otros: é si qualquier persona, por perfecta que sea, rescibe alteracion
-si tres negocios arduos juntamente le ocurren, loarémos pues, é aun
-adorarémos estos veinte y tres años, á quien todos los negocios
-deste Reyno, é los suyos proprios, en tan poco de espacio, á manera
-de tormenta arrebatada concurrieron, é los sufrió con igual cara, é
-gobernó con firme esperanza de dar en estos sus Reynos la paz que con
-tanto trabajo procuran, é con tan gran deseo esperan. E si por ventura
-vuestra reverenda Paternidad lo escribió porque no quiso confirmar
-á Arevalo al señor Duque: en verdad, muy reverendo Señor, mirándolo
-sin pasion, aun no se fallará que pecó mucho su Alteza si como Reyna
-supo adminstrar justicia, ó como fija quiso ayudar á su madre, ó como
-persona virtuosa quiso favorescer á una viuda despojada de lo que dice
-pertenescerle: á la qual obligacion, no solo ella, mas de razon todo
-bueno, mediante justicia, es obligado. Vistes, muy reverendo Señor,
-acá, é oistes allá como esta tierra estaba en total perdicion por la
-falta de justicia. Agora pues razon es que sepais, por que el Rey é la
-Reyna la executaron en algunos malfechores luego que reynaron, é por
-que tentaron desagraviar algunos agraviados, é quisieron facer otros
-actos de justicia debidos á su oficio Real, la mala naturaleza nuestra,
-junto con la dañada posesion en que el Rey Don Enrique (que Dios haya)
-nos dexó, despreció el beneficio tan saludable que Dios nos enviaba, é
-porque no repartieron lo que queda por dar del Reyno, é no confirmaron
-lo que está dado, y en conclusion porque no se despojaron de todo el
-patrimonio Real, sinó de solo el nombre de Rey que querriamos que les
-quedase para lo poder dar, se ha fecho esto que allá avreis oído. Lo
-qual si dura, certifico á vuestra reverenda Paternidad que hayais tarde
-la posesion del Obispado de Osma; é quando ya lo oviesedes, cobreis
-dél mas enojos que renta. Así que, Señor, si á estos que lo oyen allá
-paresce eso que dicen, á estos que están acá paresce esto que ven.
-
-
-
-
- LETRA VI.
-
- _Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo,
- en respuesta de otra suya._[30]
-
- [30] _Año de 1478. Vease la Crónica de los Reyes Católicos,
- ediccion de Valladolid, fol. 114._
-
-
-Señor: Vuestra carta recebí, por la qual quereis relevar de culpa al
-Señor Arzobispo vuestro amo por este escándalo nuevo que se sigue en
-el Reyno de la gente que agora tiene junta en Alcalá, é quereis darme
-á entender que lo face por seguridad de su persona, é por paz en el
-Reyno: é tambien decís que ha miedo de yervas. Para este temor de las
-yervas entiendo yo que sería mejor atriaca que gente, aunque costaria
-menos. E quanto á la seguridad de su persona é paz del Reyno, faced vos
-con el señor Arzobispo que sosiegue su espíritu, é luego holgarán él y
-el Reyno. E por tanto, Señor, escusada es la ida vuestra á Córdova á
-tratar paz con la Reyna; porque si paz quereis, ahí la aveis de tratar
-en Alcalá con el Arzobispo, é aun dentro del Arzobispo. Acabad vos con
-su Señoría que tenga paz consigo, é que esté acompañado de gente de
-letras como su orden lo requiere, é no rodeado de armas como su oficio
-lo defiende, é luego avreis tratado la paz que él quiere procurar,
-é vos quereis tratar. Con todo eso aqui me han dicho que el Doctor
-Calderon es vuelto á Corte: plega á Dios que este Calderon saque paz.
-Justo es Dios, é justo es su juicio. En verdad, Señor, yo fuí uno de
-los Calderones con que el Rey Don Enrique muchas veces envió á sacar
-paz del Arzobispo, é nunca pudo sacarla. Agora veo que el Arzobispo
-envia su Calderon á sacarla de la Reyna: plega á Dios que la concluya
-con su Alteza mejor que yo la acabé con el Arzobispo. Pero dexando
-agora esto á parte: ciertamente, Señor, gran cargo aveis tomado si
-pensais quitar de cargo á ese Señor por este nuevo escándalo que agora
-face; salvo si alegais que el Beato é Alarcón le mandaron de parte de
-Dios que lo ficiese: é no lo dubdo que gelo dixesen. Porque cierto es
-que el Arzobispo sirvió tanto al Rey é á la Reyna en los principios,
-é tan bien, que si en el servicio perseverára, todo el mundo dixera
-que el comienzo, medio é fin de su reynar avía seido el Arzobispo, é
-toda la gloria se imputára al Arzobispo. Dixo Dios: _Gloriam meam_, al
-Arzobispo, _non dabo_; é para guardar para mi esta gloria que no me
-la tome ningun Arzobispo, permitiré que aquellos Alarcones le digan
-que sea contrario al Rey é á la Reyna, é que ayude al Rey de Portugal
-para les quitar este Reyno; é contra toda su voluntad é fuerzas lo
-daré á esta Reyna que lo debe aver derecho, porque vean las gentes que
-quantos Arzobispos hay de mar á mundo no son bastantes para quitar ni
-poner Reyes en la tierra, sinó solo yo que tengo reservada la semejante
-provision á mi Tribunal. Así que, Señor, esta via me paresce para
-escusar á su Señoría, pues que lo podeis autorizar con tal Moysén é
-Aaron como el Beato é Alarcón. Con todo eso vi esta semana una carta
-que enviaba á su Cabildo, en que reprehende mucho al Rey é á la Reyna
-porque tomaron la plata de las Iglesias; la qual sin dubda estuviera
-queda en su sagrario, si él estuviera quedo en su casa. Tambien dice,
-que fatigan mucho el Reyno con Hermandades: é no ve que la fatiga que
-dá él á ellos causa la que dan ellos al Reyno. Quéxase asimismo porque
-favorescen la toma de Talavera, que es de su Iglesia de Toledo, é
-no se miembra que favoresció la toma de Cantalapiedra, que es de la
-Iglesia de Salamanca. Siente mucho el embargo de sus rentas, é no se
-miembra quántas ha tomado é toma del Rey; é aun nunca ha presentado
-el privilegio que tiene para tomar lo del Rey, é que el Rey no pueda
-tomar lo suyo. Otras sas dice la carta, que yo no consejára á su
-Señoría escrebir si fuera su Escribano, porque la Sacra Escriptura
-manda, que no fable ninguno con su Rey papo á papo, ni ande con él á
-dime y dirtehe. Dexando agora esto aparte, mucho querria yo que tal
-Señor como ese considerase, que las cosas que Dios en su presencia
-tiene ordenadas para que ayan fines prósperos é durables muchas veces
-vemos que han principios é fundamentos trabajosos; porque quandó
-vinieren al culmen de la dignidad ayan pasado por el crisol de los
-trabajos, é por grandes misterios ignotos de presente á nos, é notos
-de futuro á él. La Sacra Escriptura é otras Historias están llenas
-destos exemplos. Persecuciones grandes ovo David en su principio; pero
-_Jesu fili David_ decimos. Grandes trabajos pasó Enéas, dó vinieron los
-Emperadores que señorearon el mundo. Jupiter, Hercules, Rómulo, Ceres
-Reyna de Cecilia, é otros é otras muchas, á unos criaron ciervos, é
-á otros lobos, echados por los campos; pero leemos que al fin fueron
-adorados, é se asentaron en sillas Reales, cuya memoria dura hasta
-hoy. E no sin causa la ordenacion Divina quiere que aquello que
-luengamente ha de durar tenga los fundamentos fuertes é tales sobre
-que se pueda facer obra que dure. Veniendo agora pues al propósito,
-casó el Rey de Aragon con la Reyna madre del Rey nuestro Señor, é
-luego fue desheredo é desterrado de Castilla. Ovo este su fijo, que
-desde su niñez fué guerreado é corrido, cercado, combatido de sus
-súbditos é de los estraños, é su madre con él en los brazos huyendo
-de peligro en peligro. La Reyna nuestra Señora desde niña se le murió
-el padre, é aun podemos decir la madre, que á los niños no es pequeño
-infortunio. Vínole el entender, é junto con él los trabajosos cuidados;
-é lo que mas grave se siente en los Reales es mengua extrema de las
-cosas necesarias. Sufria amenazas, estaba con temor, vivia en peligro.
-Murieron los Príncipes Don Alfonso é Don Carlos sus hermanos: cesaron
-estas. Ellos á la puerta de su Reynar, y el adversario á la puerta de
-su Reyno. Padescian guerra de los estraños, rebelion de los suyos,
-ninguna renta, mucha costa, grandes necesidades, ningun dinero, muchas
-demandas, poca obediencia. Todo esto así pasado con estos principios
-que vimos, é otros que no sabemos, si ese Señor vuestro amo les piensa
-tomar este Reyno como un bonete, é darlo á quien se pagare, digoos,
-Señor, que no lo quiero creer, aunque me lo digan Alarcón y el Beato:
-mas quiero creer á estos misterios divinos, que á esos pensamientos
-humanos. ¿E cómo? ¿para esto murió el Rey Don Enrique sin generacion,
-é para esto murieron el Príncipe Don Carlos é Don Alfonso, é para
-esto murieron otros grandes estorvadores, é para esto fizo Dios todos
-estos fundamentos é misterios que avemos visto, para que disponga el
-Arzobispo vuestro amo de tan grandes Reynos á la medida de su enojo?
-De espacio se estaba Dios en buena fé si avía de consentir que el
-Arzobispo de Toledo venga sus manos lavadas, é disponga así ligeramente
-de todo lo que él ha ordenado é cimentado de tanto tiempo acá con
-tantos é tan divinos misterios. Facedme agora tanto placer, si deseais
-servir á ese Señor, que le consejeis que no lo piense así, é que no
-mire tan somero cosa tan honda: en especial le consejad que huyga
-quanto pudiere de ser causa de divisiones en los Reynos como de fuego
-infernal, é tome exemplo en los fines que han avido los que divisiones
-han causado. Vimos que el Rey Don Juan de Aragon, padre del Rey nuestro
-Señor, favoresció algunas parcialidades é alteraciones en Castilla; é
-vimos que permitió Dios á su fijo el Príncipe Don Carlos que le pusiese
-escándalos é divisiones en su Reyno: é tambien vimos que el fijo que
-las puso, é los que le succedieron en aquellas divisiones, murieron en
-el medio de sus dias sin conseguir el fruto de sus deseos. Vimos que el
-Rey Don Enrique crió é favoresció aquella division en Aragon; é vimos
-que el Principe Don Alfonso su hermano le puso division en Castilla:
-é vimos que plugo á Dios de le llevar desta vida en su mocedad como á
-instrumento de aquella division. Vimos que el Rey de Francia procuró
-asimismo division en Inglaterra; y vimos que el Duque de Guiana su
-hermano procuró division en Francia: é vimos que el hermano perdió
-la vida sin conseguir lo que deseaba. Vimos que el Duque de Borgoña,
-y el Conde de Barvique, y otros muchos procuraron en los Reynos de
-Inglaterra é de Francia divisiones y escándalos; é vimos que murieron
-en batallas despedazados é no enterrados. E si quereis exemplo de la
-Sacra Escriptura, Architofel é Absalon procuraron division en el Reyno
-de David, é murieron ahorcados. Así que, visto, todo esto que vimos,
-no sé quién puede estár bien y estár quedo, é quiere estar mal y estar
-bullendo.
-
-
-
-
- LETRA VII.
-
- _Para el Rey de Portugal._[31]
-
- [31] _Año de 1475. Falta en la primera ediccion._
-
-
-Muy poderoso Rey é Señor: Sabido he la inclinacion que Vuestra Alteza
-tiene de aceptar esta empresa de Castilla, que algunos Caballeros
-della os ofrescen: é despues de aver bien pensado en esta materia,
-acordé de escrebir á Vuestra Alteza mi parescer. Bien es, muy excelente
-Rey é Señor, que sobre cosa tan alta é tan ardua haya en vuestro
-Consejo alguna plática de contradicion disputable, porque en ella se
-aclare lo que á servicio de Dios, honor de vuestra Corona Real, bien é
-acrescentamiento de vuestros Reynos mas conviene seguir. E para esto,
-muy poderoso Señor, segun en las otras guerras santas dó aveis seído
-victorioso aveis fecho, porque en esta con ánimo limpio de pasion lo
-cierto mejor se pueda discernir, mi parescer es que ante todas cosas
-aquel Redentor se consuele[32] que vuestras cosas conseja, aquel se
-mire que siempre os guia, aquel se adore é suplique que vuestras
-cosas é estado segura é prospéra; porque como quier que vuestro fin
-es ganar honra en esta vida, vuestro principio sea ganar vida en la
-otra. E quanto toca á la justicia que la Señora vuestra Sobrina dice
-tener á los Reynos del Rey Don Enrique, que es el fundamento que estos
-Caballeros de Castilla facen, é aun lo primero que Vuestra Alteza debe
-mirar, yo por cierto, Señor, no determino agora su justicia; pero veo
-que estos que os llaman por executor della son el Arzobispo de Toledo,
-y el Duque de Arevalo, é los fijos del Maestre de Santiago é del
-Maestre de Calatrava su hermano, que fueron aquellos que afirmaron por
-toda España, é aun fuera della publicaron, esta Señora ni tener derecho
-á los Reynos de Don Enrique, ni poder ser su fija por la impotencia
-experimentada que dél en todo el mundo por sus cartas é mensageros
-divulgaron: é allende desto le quitaron el título Real, é ficieron
-division en su Reyno. Deberiamos pues saber ¿cómo fallaron estonces,
-esta Señora no ser heredera de Castilla, é pusieron sobre ello sus
-estados en condicion, é como fallaron agora ser su legítima succesora,
-é quieren poner á ello el vuestro? Estas variedades, muy poderoso
-Señor, dan causa justa de sospecha que estos Caballeros no vienen
-á vuestra Señoria con zelo de vuestro servicio, ni menos con deseo
-desta justicia que publícan; mas con deseo de sus propios intereses
-que el Rey é la Reyna no quisieron, ó por ventura no pudieron complir
-segun la medida de su cobdicia: la qual tiene tan ocupada la razon
-en algunos hombres, que tentando sus propios intereses acá é allá,
-dan el derecho ageno dó hallan su utilidad propria. Y debeis creer,
-muy excelente Señor, que pocas veces vos sean fieles aquellos que
-con dádivas ovieredes de sostener; antes es cierto aquellas cesantes
-os sean deservidores, porque ninguno de los semejantes viene á vos
-como debe venir, mas como piensa alcanzar. E quando vencido ya de la
-instancia dellos vuestra Real Señoría acordase todavia aceptar esta
-empresa, yo por cierto dubdaria mucho entrar en aquel Reyno, teniendo
-en él por ayudadores, y menos por servidores, los que el pecado de
-la division pasada ficieron, é quieren agora de nuevo facer otra,
-reputándolo á pecado venial, como sea uno de los mayores crimines que
-en la tierra se puede cometer, é señal cierta de espíritu disoluto é
-inobediente: por el qual pecado los de Samaria, que fueron causa de
-la division del Reyno de David, fueron tan excomulgados, que Nuestro
-Redentor mandó á sus Discipulos: En la provincia de Samaria no entreis;
-numerándolos en el gremio de las idolatrías. E aunpor tales mandó el
-Hombre de Dios al Rey Amasías que no juntase su gente con ellos para
-la guerra que entró á facer en la tierra de Seir; y en caso que este
-Rey avía traído cient mil dellos, é pagadoles el sueldo, los dexó por
-ser varones de division y escándalo, é no osó envolverse con ellos, ni
-gozar de su ayuda en aquella guerra, por no tener irada la divinidad:
-la qual en todas las cosas, y en la guerra mayormente, debemos tener
-aplacada, porque sin ella ninguna cosa está, ningun saber vale, ningun
-trabajo aprovecha. E por tanto mirad por Dios, Señor, que vuestras
-cosas hasta hoy florescientes no las envolvais con aquellos que el
-derecho de los Reynos, que es divino, miran, no segun su realidad, mas
-segun sus pasiones é proprios intereses. E quanto á la promesa tan
-grande é dulce como estos Caballeros os facen de los Reynos de Castilla
-con poco trabajo é mucha gloria, ocúrreme un dicho de Sant Anselmo, que
-dice: Compuesta es é muy afeytada la puerta que convida al peligro: é
-por cierto, Señor, no puede ser mayor afeytamiento ni compostura de la
-que estos vos presentan; pero yo fago mas cierto el peligro de esta
-empresa, que cierto el efecto de esta promesa. Lo primero, porque no
-vemos aquí otros Caballeros sino estos solos, y estos no dan seguridad
-ninguna de su lealtad; é caso que aya otros secretos que afirman
-aclararse, los tales no piensan tener firme como deben, mas temporizar
-como suelen, para declinar á la parte que la fortuna se mostrare mas
-favorable. Lo segundo, porque dado que todos los mas de los Grandes,
-é de las Cibdades é Villas de Castilla, como estos prometen, vengan
-luego á vuestra obediencia, no es dubda, segun la parentela que el Rey
-tiene, que muchos Caballeros é Grandes Señores é Cibdades é Villas se
-tengan por él é por la Reyna, á los quales asimismo los pueblos son muy
-aficionados, porque saben ella ser fija cierta del Rey Don Juan, é su
-marido fijo natural de la Casa Real de Castilla; é la Señora vuestra
-sobrina fija incierta del Rey Don Enrique, y que vos la tomais por
-muger: de lo qual no pequeña estima se debe facer, porque la voz del
-pueblo es voz divina, é repugnar lo divino es querer con flaca vista
-vencer los fuertes rayos del sol. Eso mismo porque vuestros súbditos
-nunca bien se compadescieron con los Castellanos, y entrando Vuestra
-Alteza en Castilla con título de Rey, podria ser que las enemistades é
-discordias que entre ellos tienen, é de que estos facen fundamento á
-vuestro reynar, todas se saneasen, é convertiesen contra vuestra gente
-por el odio que antiguamente entre ellos es. Lo otro, porque en tiempo
-de division, así á vos de vuestra parte, como al Rey é á la Reyna de la
-suya converná dár é prometer, rogar é sufrir á todos, porque no muden
-el partido que tovieren para se juntar con la parte que mas largamente
-con ellos se oviere. Así que, Señor, pasariades vuestra vida sufriendo
-é dando é rogando, que es oficio de subjecto é no reynando é mandando,
-que es el fin que vos deseais, y estos Caballeros prometen. Tornando
-agora pues á fablar en la justicia de la Señora vuestra sobrina, yo,
-muy alto Rey é Señor, desta justicia dos partes fago: una es esta que
-vosotros los Reyes é Príncipes é vuestros Oficiales por cosas probadas
-mandais executar en vuestras tierras, é á esta conviene preceder prueba
-é declaracion ante que la execucion. Otra justicia es la que por juicio
-divino, por pecados á nosotros ocultos, vemos executar veces en las
-personas proprias de los delinquentes, y en sus bienes, veces en los
-bienes de sus fijos é sucesores: así como fizo al Rey Roboam, fijo
-del Rey Salomón, quando de doce partes de su Reyno luego en reynando
-perdió las diez. No se lee pues Roboam aver cometido público pecado
-fasta estonces por dó los debiese perder: é como juntase gente de su
-Reyno para recobrar lo que perdia, Semey, Profeta de Dios, le dixo de
-su parte: Está quedó, no pelees, no es la voluntad divina que cobres
-esto que pierdes. E como quiera que Dios ni face ni permite facer cosa
-sin causa, pero el Profeta no gelo declaró; porque tan honesto es y
-comedido Nuestro Señor, que aun despues de muerto el Rey Salomón no
-le quiso deshonrar, ni á su fijo envergonzar, declarando los pecados
-ocultos del padre porque le plugo que el sucesor perdiese estos bienes
-temporales que perdia. En la Sacra Escriptura, é aun en otras Historias
-auténticas hay desto asaz exemplos: mas porque no vamos á cosas muy
-antiguas é peregrinas, este vuestro Reyno de Portugal á la Reyna Doña
-Beatriz fija heredera del Rey Don Fernando, é muger del Rey Don Juan
-de Castilla, pertenescia de derecho público; pero plugo al otro juicio
-de Dios oculto darlo al Rey vuestro aguelo, aunque bastardo é profeso
-de la Orden de Cistel. E porque á este oculto juicio este Rey Don
-Juan quiso repugnar, cayeron aquella multitud de Castellanos, que en
-la de Aljubarrota sabemos y es notorio ser muertos. De derecho claro
-pertenescian los Reynos de Castilla á los fijos del Rey Don Pedro;
-pero vemos que por virtud del juicio del Dios oculto lo poseen hoy
-los descendientes del Rey Don Enrique su hermano, aunque bastardo. E
-si quiere Vuestra Alteza exemplos modernos, ayer vimos el Reyno de
-Inglaterra que pertenescia al Príncipe fijo del Rey Don Enrique, é
-vemoslo hoy poseer pacífico el Rey Eduarte, que mató al padre é al
-fijo. E como quier que vemos claros de cada dia estos é semejantes
-efectos, ni somos ni podemos ser acá jueces de sus causas, en especial
-de los Reyes, cuyo juez solo es Dios que los castiga, veces en sus
-personas é bienes, veces en la succesion de sus fijos: segun la medida
-de sus yerros. Sant Augustin en el libro de la Ciudad de Dios dice:
-¿El juicio de Dios oculto puede ser iniquo? no. ¿Qué sabemos pues,
-muy excelente Rey é Señor, si el Rey Don Enrique cometió en su vida
-algunos graves pecados por dó tenga Dios deliberado en su juicio
-secreto disponer de sus Reynos en otra manera de lo que la Señora
-vuestra sobrina y estos Caballeros procuran, segun fizo á Roboam, é á
-los otros que declarado he á vuestra Señoría? De los pecados públicos
-se dice dél, que en la administracion de la justicia (que es aquella
-por dó los Reyes reynan) fue tan negligente, que sus Reynos vinieron
-en total corrupcion é tiranía, de manera que antes muchos dias que
-fallesciese todo quasi el poderío é autoridad Real le era evanescido.
-Todo esto considerado, querria saber ¿quién es aquel de sano
-entendimiento que no vea quan dificile sea esto que á Vuestra Alteza
-facen facile, y esta guerra que dicen pequeña quanto sea grande, é la
-materia della peligrosa. En la qual si algun juicio de Dios oculto hay,
-por dó Vuestra Alteza repugnándolo oviese algun siniestro, considerad
-bien, Señor, quan grande es el aventura en que poneis vuestro Estado
-Real, y en quanta obscuridad vuestra fama, que por la gracia de Dios
-por todo el mundo relumbra. Allende desto, de necesario ha de haber
-quemas, robos, muertes, adulterios, rapiñas, destruiciones de Pueblos
-é de Casas de oracion, sacrilegios, el culto Divino profanado, la
-Religion apostatada, é otros muchos estragos é roturas que de la guerra
-surten. Tambien vos converná sofrir é sostener robos é robadores é
-hombres criminosos, sin castigo ninguno, é agraviar los ciudadanos é
-hombres pacíficos, que es oficio de tirano, é no de Rey, é vuestro
-Reyno entretanto no será libre destos infortunios; porque en caso que
-los enemigos no le guerreasen, vos era forzado con tributos continuos,
-y servidumbres premiosas para la guerra necesarias, los fatigasedes: de
-manera que procurando una justicia, cometeriades muchas injusticias.
-Allende desto vuestra Real Persona, que por la gracia de Dios está
-agora quieta, es necesario que se altere; vuestra consciencia sana,
-es por fuerza que se corrompa: el temor que tienen vuestros súbditos
-á vuestro mandado, es necesario que se afloje. Estais quito de
-molestias; es cierto que avreis muchas. Estais libre de necesidades;
-meteis vuestra persona en tantas é tales que por fuerza os farán
-subjecto de aquellos que la libertad que agora teneis os face Rey é
-Señor. E porque conozco quanto zela vuestra alta Señoría la limpieza de
-vuestra excelente fama, quiero traer á vuestra memoria, como ovistes
-enviado vuestra embaxada á demandar por muger á la Reyna. Tambien es
-notorio quantas veces en vida del Rey Don Enrique vos fue ofrescida por
-muger la Señora vuestra sobrina, é no vos plugo de lo aceptar, porque
-se decia vuestra consciencia Real no se sanear bien del derecho de
-su succesion. Pues considerada agora esta mudanza sin preceder causa
-pública porque la debais facer ¿quien no avrá razon de pensar que
-hallais agora derecha succesora á vuestra sobrina, no porque lo sea de
-derecho, mas porque la Reyna que demandastes por muger contraxo antes
-el matrimonio con el Rey su marido que con vos que la demandastes? E
-avria lugar la sospecha de cosas indebidas, contrarias mucho á las
-virtudes insignes que de vuestra Persona Real por todo el mundo están
-divulgadas. E soy maravillado de los que facen fundamento deste Reyno
-que vos dan en la discordia de los Caballeros é gentes dél, como si
-fuese imposible la reconciliacion entre ellos, é conformarse contra
-vuestras gentes. Podemos decir por cierto, muy alto Señor, que el que
-esto no vé es ciego del entendimiento, y el que lo vé é no lo dice es
-desleal. Guardad Señor, no sean estos consejeros los que consejan no
-segun la recta razon, mas segun la voluntad del Príncipe ven inclinada.
-E por tanto, muy alto é muy poderoso Rey é Señor, antes que esta guerra
-se comience se debe mucho mirar la entrada; porque principiar guerra
-quien quiera lo puede facer; salir de ella no, sinó como los casos de
-la fortuna se ofrescieren, los quales son tanto varios é peligrosos que
-estados Reales é grandes no se les deben cometer sin grande é madura
-deliberacion é á cosas muy justas é ciertas.
-
- [32] _Asi dice en todas las edicciones, y parece debiera decir_
- consulte.
-
-
-
-
- LETRA VIII.
-
- _Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal,
- en respuesta de otra._[33]
-
- [33] _Año de 1478. Falta en la primera ediccion. Este Obispo se
- llamaba D. Diego de Muros._
-
-
-Reverendo Señor: Encomendaros á la Virgen María no era mal consejo,
-si ese vuestro cuñado os lo consejára antes que os prendiera, mas
-consejándolo despues de preso, debriades decir: Ya no poide, segun que
-todo buen Gallego debia responder. Bien es, Señor, que tengais devocion
-en los milagros de alguna Casa de oracion, segun lo conseja el cuñado;
-pero junto con ella no dexeis de encomendaros á la Casa de la moneda de
-la Curuña, ó á otra semejante; porque entiendo que allí se facen los
-milagros porque vos aveis de ser libre. Por ende, Señor, prometed algo
-á una casa destas, é luego vereis por experiencia el milagro que vos
-esperais, é vuestro cuñado os conseja: y abreviad quanto pudieredes,
-porque segun acá anda vuestra hacienda, poco teneis agora para ofrecer
-á la Casa, é terneis menos ó nada si mucho os tardais. Decis, Señor,
-que no os hallaron otro crimen sinó aver reprehendido en sermones
-la entrada del Señor Rey de Portugal en Castilla. En verdad, Señor,
-algunos predicadores la aprobaron en sus sermones; pero yo libres
-los veo andar entre nosotros: aunque creo que tienen tanta pena por
-ser inciertos predicadores, quánta gloria vos debeis tener por ser
-cierto, aunque preso. Ya sabeis que Micheas Profeta preso estobo, y
-aun buena bofetada le dieron porque profetaba verdad contra todos los
-otros que persuadian al Rey Acab que entrase en Ramoth Galat: y bien
-sabeis quantos golpes resciben los Ministros de la verdad, la qual se
-aposenta de buena voluntad en los constantes, porque allí reluce ella
-mejor con los martirios: _Herculem duri celebrant labores_. ¿Pensais
-vos, Señor, que ese vuestro ingenio tan sotil, esa vuestra ánima tan
-apta é dedicada por su habilidad para gozar de la verdadera claridad,
-avía de quedar en esta vida sin prueba de trabajos que la limpiasen,
-porque limpia torne al lugar limpio donde vino? no lo creais. Aquellas
-que van al lugar sucio es de creer que vayan sin lavatorio de tentacion
-en esta vida. Gregorio _in Pastorali_ dice: _De spe æternæ hæreditatis
-gaudium sumant, quos adversitas vitæ temporalis humiliat_. Mas os diría
-desto, sinó que pienso que querriades mas quatro remedios de idiotas,
-que cinco consuelos de Filosofos, por Filosofos que fuesen. Pero con
-todo eso tengo creído que por algun bien vuestro ovistes este trabajo:
-_Sæpe majori fortunæ_ (dice Seneca) _locum fecit injuria_, segun avemos
-visto é leído en muchas partes. Así me vala Dios, Señor, quando no nos
-catarémos os espero cargado de tratos para poner paz en la tierra. Aqui
-nos dixeron que el Señor Rey de Portugal se queria meter en religion;
-agora nos dicen que se queria meter en guerra. ¿Lo uno ó lo otro es de
-creer? Ambas cosas seyendo tanto contrarias, lejanas son de un juicio
-tan excelente como el suyo. Algunos Castellanos aficionados á Portugal
-han andado por aqui cargados de profecías; dellas salen inciertas,
-otras hay en la verdad que no valen nada. Y pues andamos á profetizar,
-yo profetizo, que si el Señor Rey de Portugal deliberare entrar otra
-vez en estos Reynos á ponellos en guerra é trabajos, muertes é robos,
-é á Portugal á vueltas, no lo dudo, é menos dudo que faga los fechos
-de los descontentos; pero facer el suyo como lo desea, no lo creais en
-vida de los vivos. Plega á Nuestro Señor é á Nuestra Señora que presto
-seais libre é á vuestra honra.
-
-
-
-
- LETRA IX.
-
- _Para el Doctor de Talavera._[34]
-
- [34] _Por Julio de 1478. Falta en la primera ediccion._
-
-
-Señor: Del nascimiento del Príncipe con salud de la Reyna ovimos acá
-muy gran placér. Claramente vemos sernos dado por especial dón de
-Dios, pues al fin de tan larga esperanza le plugo darnosle: pagado ha
-la Reyna á este Reyno la deuda de succesion viril, que era obligada
-de le dar, quanto yo por fé tengo que ha de ser el mas bienaventurado
-Príncipe del mundo; porque todos estos que nacen deseados son amigos de
-Dios, como fue Isaac, Samuél, é Sant Juan, é todos aquellos de quien
-la Sacra Escriptura hace mencion que ovieron nascimientos como este
-muy deseados: é no son sin causa, pues son concebidos é nascidos en
-virtud de muchas plegarias é sacrificios. Ved el Evangelio que se reza
-el dia de Sant Juan: cosa es tan trasladada que no parece sino molde
-el un nacimiento del otro: la otra Isabél, esta otra Isabél: el otro
-en estos dias, este estos mismos; é tambien que se gozaron los vecinos
-é parientes, é que fué terror á los de las montañas. No os escribo
-mas, Señor, sobre esto, porque se me entiende que otros abrán allá
-caído en esto mismo, é lo dirán y escribirán mejor que yo. Basta que
-podemos decir, que _Repulit Deus tabernaculum Enrici, e tribum Alfonsi
-non elegit; sed elegit tribum Elisabeth quam dilexit_, hallarloeis en
-el Psalmo de _Attendite popule meus_. No queda agora pues, sinó que
-alzadas las manos al Cielo, digamos todos el _Nunc dimittis_, que el
-otro dixo, pues ven nuestros ojos la salud de este Reyno. Plega aquel
-que oyó las oraciones para su nacimiento, que las oyga para le dar
-larga vida.
-
-
-
-
- LETRA X.
-
- _Para Don Enrique, tio del Rey._[35]
-
- [35] _Año de 1483._ En la primera ediccion dice, _tio del Rey,
- quando le firieron en Tajara_.
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Usando Vuestra merced de su oficio é yo
-del mio, no es maravilla que mi mano esté de tinta, é vuestro pie
-sangriento. Bien creo, Señor, que esa vuestra herida tal y en tal lugar
-os daria dolor é pornia en temor. ¿Pero quereis que os diga, muy noble
-Señor, que la profesion que fecistes en la Orden de Caballería que
-tomastes os obliga á rescebir tanto mayores peligros que los otros,
-quanto mayor honra teneis que los otros? Porque si no tuviesedes
-ánimo mas que otros para semejantes afrentas, todos seriamos iguales.
-Ciertamente, Señor, fatiga me dió algunos dias la fama desa vuestra
-ferida, porque todos decian ser peligrosa; pero debemos ser alegres,
-pues servistes á Dios con devocion, é al Rey con lealtad, é á la
-patria con amor, é al fin quedastes libre. Loado sea Dios por ello, é
-la Virgen gloriosa su Madre.[36] Muy noble Señor: aquellos á quien yo
-subcedí en este cargo demandaban dádivas á los Señores por escrebir
-semejantes fechos. Yo, Señor, no quiero otra cosa sinó que Vra. merced
-me mande escrebir la disposicion de vuestra persona é de vuestro pie:
-é si en esto os aveis conmigo liberalmente, prometo á Vra. merced de
-facer el pie vuestro mejor que la mano de otro.
-
- [36] _Lo siguiente se halla en la primera ediccion, y falta en
- las posteriores._
-
-
-
-
- LETRA XI.
-
- _Para la Reyna._[37]
-
- [37] _Año de 1482. que fué quando se empezó la guerra de
- Granada. Esta Carta se ha puesto conforme á la primera
- ediccion, restituyendo algunos periodos que se omitieron en las
- posteriores._
-
-
-Muy alta y excelente y poderosa Reyna é Señora: Pasados ya tantos
-trabajos é peligros como el Rey nuestro Señor é Vuestra Alteza aveis
-avido, no se debe tener en poca estima la escriptura dellos, pues
-ninguna se lee dó mayores hayan acaescido: y aun algunas Historias
-hay que las magnificaron con palabras los escriptores mucho mas que
-fueran las obras de los autores. E vuestras cosas, muy excelente Reyna
-é Señora, no sé yo quien tanto las pueda sublimar, que no haya mucho
-mas trabajado el obrador, que puede decir el escriptor. Yo iré á
-Vuestra Alteza segun me lo envia á mandar, é llevaré lo escripto hasta
-aqui, para que lo mande exâminar; porque escribir tiempos de tanta
-injusticia convertidos por la gracia de Dios en tanta justicia, tanta
-inobediencia en tanta obediencia, tanta corrupcion en tanta orden, yo
-confieso, Señora, que ha menester mejor cabeza que la mia. Despues
-desto es menester algunas veces fablar como el Rey, é como Vuestra
-Alteza, é asentar los propósitos que ovistes en las cosas: asentar
-asimismo vuestros consejos, vuestros motivos. Otras veces requiere
-fablar como los de vuestro Consejo; otras veces como los contrarios.
-Despues de esto las fablas é razonamientos, y otras diversas cosas.
-Todo esto, muy excelente Reyna é Señora, no es razon dexarlo á exâmen
-de un cerebro solo, aunque fuese bueno, pues ha de quedar por perpetua
-memoria. Y si Vuestra Alteza manda poner diligencia en los edificios
-que se caen por tiempo é no fablan ¿quánto mas la debe mandar poner
-en vuestra Historia, que ni cae ni calla? Muchos templos y edificios
-ficieron algunos Reyes y Emperadores pasados, de los quales no queda
-piedra que veamos; pero queda escriptura que leemos. En verdad muy
-excelente Reyna y Señora, segun lo vais faciendo, si otras dos fijas
-ó tres acá nos dais, antes de veinte años vereis vuestros fijos é
-nietos señores de toda la mayor parte de la Christiandad; y es cosa
-muy razonable que vuestra Persona Real se glorifique en leer[38]
-vuestras cosas, pues son dignas de exemplo é doctrina para vuestros
-descendientes en especial, é para todos los otros en general. Acá
-avemos oído las nuevas de la guerra que mandais mover contra los Moros.
-Ciertamente, muy excelente Reyna é Señora, quien bien mira todas las
-cosas del Rey é vuestras, claro verá como Dios os adereza la paz con
-quien la debeis tener, y os despierta á la guerra que sois obligados.
-Una de las cosas que los Reyes comarcanos vos an envidia, es tener en
-vuestros confines gente con quien, no solo podeis tener guerra justa,
-mas guerra santa, en que entendais é hagais exercer la Caballería de
-vuestros Reynos; que no piense Vuestra Alteza ser pequeño proveímiento.
-Tulio Ostilio, el tercero Rey que fué en Roma, movió guerra sin causa
-con los Albanos sus amigos é aun parientes, por no dexar en ocio su
-Caballería, del qual escribe Titus Livius: _Segnescere civitatem ratus,
-bellum extra undique quærebat_. ¿Pues quánto mejor lo hará quien la
-tiene tan justa buscada é comenzada? Mucho deseo saber como va á
-Vuestra Alteza con el Latin que aprendeis: dígolo, Señora, porque hay
-algun Latin tan zahareño que no se dexa tomar de los que tienen muchos
-negocios; aunque yo confio tanto en el ingenio de Vuestra Alteza, que
-si lo tomais entre manos, por sobervio que sea lo amansareis, como
-habeis fecho otros lenguages.
-
- [38] _Parece debe entenderse_ en que se lean.
-
-
-
-
- LETRA XII.
-
- _Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla._
-
-
-Señor: Muy acepto decís que os paresco á mi señor Cardenal. Grande
-vista debe ser por cierto la vuestra, pues tan lejos vedes lo que yo
-no veo tan cerca. Si á la comunicacion llamais acepcion, alguna tengo
-como los otros; pero dó no hay merced, no creais que haya acepcion,
-por grande que sea la comunicacion: _maximè_, que sabreis, Señor, que
-ni me comunica mucho su Señoría, ni me dá nada su magnificencia: é
-si alguna acepcion quereis que confiese, sabed que es como la de los
-reposteros de la plata, que tienen só llave doscientos marcos, y no
-tienen un maravedí para afeytarse. Creed, Señor, que no hay otro acepto
-sinó el que acepta ó el que acierta, quier por dicha, quier por gracia
-é suficiencia; é yo soy ageno destas cosas. Al presente ningunas nuevas
-hay que os escriba; porque en tiempo de buenos Reyes administrase la
-justicia, é la justicia engendra miedo, y el miedo escusa excesos, y
-dó no hay excesos hay sosiego, é do hay sosiego no hay escándalos,
-que crian la guerra que face los casos dó vienen las nuevas que el
-buen vino aporta. Aunque la mala condicion Española, inquieta de su
-natura, en el ayre querria si pudiese congelar los movimientos,
-é sufrir guerra de dentro, quando no la tienen de fuera. A osadas
-quien describió á los Españoles en la guerra perezosos, y en la paz
-escandalizosos, que supo lo que dixo. Demos gracias á Dios que tenemos
-un Rey é una Reyna, que no querais saber dellos sino que ambos, ni cada
-uno por sí, no tienen privado, que es la cosa, é aun la causa de la
-desobediencia y escándalos en los Reynos. El privado del Rey sabed que
-es la Reyna, y el privado de la Reyna sabed que es el Rey, y estos oyen
-é juzgan, é quieren derecho, que son cosas que estorban escándalos, é
-los amatan. Cerca de lo que os aplace saber de mí, creed, Señor, que ni
-en Corte ni en Castilla no vive hombre mejor vida; pero así la fenesca
-yo sirviendo á Dios, que si della fuese ya salido, no la tornase á
-tomar, aunque me la diesen con el Ducado de Borgoña, por las angustias
-é tristezas que con ella están entretexidas y enzarzadas. E pues
-quereis saber como me habeis de llamar, sabed, Señor, que me llaman
-Fernando, é me llamaban é llamarán Fernando, é si me dan el Maestrazgo
-de Santiago tambien Fernando; porque de aquel título é honra me quiero
-arrear que ninguno me pueda quitar, é tambien porque tengo creído que
-ningun título pone virtud á quien no la tiene de suyo. Valete.
-
-
-
-
- LETRA XIII.
-
- _Para el Condestable._[39]
-
- [39] _Año de 1479. durante el cerco de Montanches por
- el verano._
-
-
-Ilustre Señor: Rescebí la letra de vuestra Señoría, en que mostrais
-sentimiento por los trabajos que pasais, é peligros que esperais en
-este cerco que teneis sobre Montanches. Cosa por cierto nueva vemos
-en vuestra condicion; porque en las otras cosas que por vos han
-pasado, prosperas ó adversas, ni os vimos movimiento en la cara, ni
-sentimiento en la palabra. Verdad es que los males presentes son los
-que mas duelen en especial si se prolongan; é porque ese es duro, é
-dura tanto, no es maravilla que lo sintais. La muerte, que es el
-último de los temores terribles, dice Seneca que no es de temer, porque
-dura poco. Pero, ilustre Señor, yo creo bien que por duros é largos
-que sean los trabajos que agora teneis, vuestra Señoría los sufrirá
-con igual ánimo, pues que son por ensalzamiento de la Corona Real, é
-por el honor é paz de vuestra propria tierra: lo qual ningun bueno
-debe con mayor deseo cobdiciar, ni con mayor alegria oír, ni con tan
-grande y ferviente aficion del ánima é trabajo del cuerpo procurar;
-porque el fin de todos los mortales es tener paz, la qual así como los
-malos turban escandalizando, así los buenos procuran guerreando: é con
-guerra vemos que se quita la guerra, é se alcanza la paz, así como con
-fuego se quita el veneno, é se alcanza salud. Yo, Señor, dubdo que
-el Rey de Portugal venga á socorrer esa Fortaleza de Montanches que
-teneis cercada; porque cierta cosa es que este su socorro con gente
-se ha de facer, é su imperio no es el de Darío para que aya menester
-grandes tiempos en la juntar. En verdad, Señor, desque se dice este
-su socorro, sería quemada Escalona; pero dado que la socorriese, creo,
-ilustre Señor, que deliberastes bien antes que esa empresa aceptases,
-para no rescebir en ella mengua, como facen los varones fuertes, que
-no se ofrescen á toda cosa, mas eligen con maduro pensamiento aquella
-donde por qualquier cosa que acaezca, próspera ó adversa, resplandezca
-su loable memoria. E porque así como el miedo hace caer á los flacos,
-así el peligro hace proveer á los fuertes, tengo segura confianza
-que en el esfuerzo interior, y en la provision exterior, no teneis
-agora menor ánimo que tovistes al principio quando aceptastes esa
-empresa, para le dar el fin que vos quereis, é todos deseamos: porque
-como vuestra Señoría conoce, la salida se mira en las cosas que se
-comienzan, é no la causa porque se comenzaron. No dubdo, Señor, que
-hayais muchos trabajos, considerado el lugar, el tiempo, é las otras
-circunstancias: pero, Señor, si el ladron Caco no fuera afamado de
-recio, Hercules que lo mató no fuera loado de fuerte: porque do hay
-mayor peligro se muestra mayor grado de fortaleza, la qual no se loa
-combatiendo lo flaco, mas resplandece resistiendo lo fuerte, é tiene
-mayor grado de virtud esperando al que comete, que cometiendo al
-que espera; especialmente aquel que resiste presto los peligros que
-súbitamente vienen, porque en aquella presta resistencia parece tener
-fecho hábito de fortaleza, de la qual se ha de fornescer de tal manera
-qualquiera que face profesion en la Orden de Caballería, que ni el
-amor de la vida, ni menos el temor de la muerte le corrompa para facer
-cosa que no deba. Verdad es, Señor, que el temor de la muerte turba á
-todo hombre; pero el Caballero que está obligado á rescebir la muerte
-loable, é fuir de la vida torpe, debe seguir la doctrina del mote que
-traeis en vuestra divisa, que dice: _Un bel morir toda la vida honra_,
-al qual me refiero. Si en esta materia fablo mas que debo, en pena de
-mi atrevimiento quiero sofrir que me diga vuestra Señoría lo que dixo
-Anibal, el qual como anduviese huyendo de los Romanos, é oyese á uno
-parlar de _Re militari_, é ordenar como avian de ir las huestes, é como
-las batallas habian de ser ordenadas, respondió: Buenas cosas dice
-este necio; sinó que un caso que se suele atravesar en la facienda lo
-destruye todo, é hace ser vencidos á los que piensan ser vencedores:
-é por cierto, Señor, creo que dixo verdad; porque leemos en el Titus
-Livius que el graznido de un ansar que se atravesó escusó de ser tomado
-el Capitolio de Roma por los Franceses que tenian ya entrada la Ciudad,
-y despues fueron vencidos é desvaratados de los Romanos.
-
-
-
-
- LETRA XIV.
-
- _Para un su amigo de Toledo._[40]
-
- [40] _Año de 1478. Es parte del Razonamiento al pueblo de Toledo,
- que Pulgar en la Crónica fol. 116. de la edic. de Valladolid,
- puso en boca de Gomez Manrique, Corregidor de aquella Ciudad._
-
-
-Señor compadre: Vuestra letra rescebí, é porque veais si la entiendo,
-diré claro lo que vos decís entre dientes. En esa noble Cibdad no se
-puede buenamente sufrir que algunos que juzgais no ser de linage
-tengan honras é oficios de gobernacion; porque entendeis que el
-defecto de la sangre les quita la habilidad del gobernar. Asimismo se
-sufre gravemente ver riquezas en hombres que se cree no las merecer,
-en especial aquellos que nuevamente las ganaron. Destas cosas que se
-sienten ser graves é incomportables se engendra un mordimiento de
-envidia tal que atormenta é mueve muy ligeramente á tomar armas é facer
-insultos. ¡O tristes de los nuevamente ricos, que tienen guerra con los
-mayores porque los alcanzan, é con los menores porque no los pueden
-alcanzar! E debrian considerar los mayores que ovo comienzo su mayoría,
-é los menores que la pueden aver. E ciertamente, señor compadre, no sé
-yo que otra cosa se puede colegir del propósito de semejantes hombres,
-salvo que querrian emendar el mundo, é repartir los bienes é honras
-dél á su arbitrio, porque les parece que va muy errado, é las cosas
-dél no bien repartidas. Pleyto muy viejo toman por cierto, é querella
-muy antigua usada, é no aun en el mundo fenescida, cuyas raíces son
-hondas nascidas con los primeros hombres, é sus ramas de confusion que
-ciegan los entendimientos, é las flores secas é amarillas que afligen
-el pensamiento, é su fruto tan dañado é tan mortal que crió é cria
-toda la mayor parte de las muertes é crimines que en el mundo pasan é
-han pasado, los que aveis oído é los que aveis de oír. Mirad agora,
-Señor, yo vos ruego quanto yerra el apasionado deste error: porque
-dexando ora de decir como yerra contra ley de natura, pues todos somos
-nascidos de una masa, é ovimos un principio noble; é asimismo contra
-Ley Divina, que manda ser todos en un corral, é debaxo de un Pastor; y
-especialmente contra la clara virtud de la caridad, que nos alumbra el
-camino de la felicidad verdadera: aveis de saber que se lee en la Sacra
-Escriptura, que ovo una nacion de Gigantes, que fué por Dios destruida,
-porque segun se dice presumieron pelear con el Cielo. ¿Qué pues otra
-cosa podemos entender de los que mordidos de envidia facen escándalos
-é divisiones en los pueblos, sinó que remedando á la sobervia de
-aquellos Gigantes, quieren pelear con el Cielo, é quitar la fuerza á
-las estrellas, é repugnar las gracias que Dios reparte á cada uno como
-le place, en virtud de las quales alcanzan estas honras é bienes que
-ellos piensan emendar é contradecir? Vemos por experiencia algunos
-hombres destos que juzgamos nascidos de baxa sangre forzarles su
-natural inclinacion á dexar los oficios baxos de los padres, é aprender
-sciencias, é ser grandes letrados: vemos asimismo otros que tienen
-inclinacion natural á las armas é á la agricultura: otros en bien é
-compuestamente fablar: otros en administrar y en regir, é á otras
-artes diversas, y tener en ellas habilidad grande á que les fuerza su
-inclinacion natural. Otrosí vemos diversidad grande de condiciones,
-no solamente entre la multitud de los hombres, mas aun entre los
-hermanos nascidos de un padre é de una madre: el uno vemos sabio, el
-otro ignorante: uno cobarde, otro esforzado: liberal el un hermano,
-el otro avariento: uno dado á algunas artes, el otro á ninguna. En
-esa Cibdad pocos dias há vimos un hombre perayle, el qual era sabio
-en el arte de Astrología, y en el movimiento de las estrellas: mirad
-agora, ruego vos, quan gran diferencia hay entre el oficio de adobar
-paños, é la sciencia del movimiento de los Cielos; pero la fuerza de
-su constelacion lo llevó á aquello, por dó ovo en la Cibdad honra é
-reputacion. ¿Podemos nosotros por ventura quitar á estos la inclinacion
-natural que tienen, dó les procede esta honra que poseen? no por
-cierto, sinó peleando con el Cielo, como ficieron aquellos Gigantes que
-fueron destruídos. Tambien vemos los hijos é descendientes de muchos
-Reyes é notables hombres, obscuros é olvidados, por ser inhabiles é de
-baxa condicion. Fagamos agora que sean esforzados todos los que vienen
-de linage del Rey Pirrus, porque su padre fué esforzado: ó fagamos
-sabios á todos los descendientes del Rey Salomón, porque su padre fué
-el mas sabio: ó dad riquezas y estados grandes á los del linage del
-Rey Don Pedro de Castilla, é del Rey D. Donís de Portogal, pues no
-los tienen, é paresce que los deben tener, por ser de linage. E si
-el mundo quieren emendar, quiten las grandes dignidades, vasallos é
-rentas é oficios, que el Rey Don Enrique de treinta años á esta parte
-dió á hombres de baxo linage. Vano trabajo por cierto, é fatiga grande
-de espíritu da la ignorancia de este triste pecado: el qual ningun
-fruto de delectacion tiene como algunos otros pecados; porque en el
-acto y en el fin del acto engendra tristeza é pasion, con que llora
-su mal propio, y el bien ageno. Así que no se debe aver por molesto
-tener riquezas é honras aquellos que paresce que no las deben tener,
-y carescer dellas los que por linage paresce que las merecen; porque
-esto procede de una ordenacion Divina, que no se puede repugnar en
-la tierra, sinó con destruicion de la tierra. E avemos de creer que
-Dios fizo hombres, é no fizo linages en que escogiesen, é á todos fizo
-nobles en su nascimiento: la vileza de la sangre é obscuridad de linage
-ellos con sus manos lo toman aquellos, que dexado el camino de la
-clara virtud, se inclinan á los vicios é máculas del camino errado. Y
-pues á ninguno dieron eleccion de linage quando nasció, é todos tienen
-eleccion de costumbres quando viven, imposible sería segun razon ser
-el bueno privado de honra, ni el malo tenerla, aunque sus primeros la
-ayan tenido. Muchos de los que opinamos de noble sangre vemos pobres é
-raheces, á quienes ni la nobleza de sus primeros pudo quitar pobreza,
-ni dar autoridad: donde podemos claramente ver que esta nobleza que
-opinamos ninguna fuerza natural tiene que la faga permanescer de unos
-en otros, sinó permanesciendo la virtud, que dá la verdadera nobleza.
-Avemos eso mismo de mirar, que así como el cielo un momento no está
-quedo, así las cosas de la tierra no pueden estar en un estado: todas
-las muda el que nunca se muda: solo el amor de Dios, é la caridad
-del proximo es la que permanesce, la qual engendra en el Christiano
-buenos pensamientos, é le da gracia para las buenas obras, que facen la
-verdadera hidalguía, é para acabar bien en esta vida, é ser de linage
-de los Santos en la otra. No entendais, señor compadre, que yo condene
-á la mayor parte, ni á la menor; mas á algunos pocos, y bien pocos, que
-pecan é facen pecar á muchos alterándolos, é turbando la paz comun por
-su bien particular, é faciéndose principales guiadores, el camino desta
-vida yerran, y el de la otra cierran: porque sus principios destos que
-se facen principales son sobervia y ambicion, é sus medios envidia é
-malicia, é sus fines muerte y destruicion: los quales no debrian por
-cierto tener autoridad de principales; mas como hombres de escándalo
-debrian ser apartados, no solamente del pueblo, mas del mundo, pues
-tienen las intenciones tan dañadas, que ni el temor de Dios los retrae,
-ni el del Rey los enfrena, ni la consciencia los acusa, ni la vergüenza
-los impide, ni la razon los manda, ni la ley los juzga, y con sed
-rabiosa de alcanzar en los pueblos honras é riquezas, caresciendo del
-buen saber por dó se alcanzan las de buena parte, despiertan escándalos
-para las adquerir, poniendo veneno de division en el pueblo: el qual
-no puede tener quieto ni próspero estado quando lo que estos tales
-piensan dicen, y lo que dicen pueden, y lo que pueden osan é ponen en
-obra, é ninguno gelo resiste; á los quales los buenos é principales
-debrian por cierto con gran diligencia reprehender é castigar, por huir
-la indignacion de Dios, al qual vos encomiendo.
-
-
-
-
- LETRA XV.
-
- _Para el Cardenal._[41]
-
- [41] _Es El Cardenal D. Pedro Gonzalez de Mendoza, á quien dá el
- pésame de la muerte de su hermano el Duque del Infantado, cuya
- vida es el tit. 9. de los Claros Varones. Fecha esta Carta por
- Enero de 1479._
-
-
-Ilustre y Reverendisimo Señor: Diego Garcia me apremió que escribiese
-consolaciones á Vuestra Señoría sobre la muerte del Duque vuestro
-hermano, que Dios haya, no conosciendo en quanta simpleza incurria
-yo si presumiese consolar á Vuestra Señoría, á quien todas las
-consolaciones que se pueden decir son presentes. No só yo de aquellos
-que presumen quitar con palabras la tristeza no aun madura, furtando
-su oficio al tiempo, que la suele quitar madurando. Yo, Reverendisimo
-Señor, no sé decir otra consolacion, sinó que muy ligeramente se
-consolará por muerte agena aquel que toda hora pensará en la suya.
-
-
-
-
- LETRA XVI.
-
- _Del razonamiento hecho á la Reyna quando hizo
- perdon general en Sevilla._[42]
-
- [42] _Año de 1477. Insertó Pulgar este Razonamiento en la
- Crónica, fol. 104. poniendole en boca del Obispo de Cádiz, quando
- acompañado de muchos Caballeros y Ciudadanos de Sevilla fué á
- pedir perdon general á la Reyna. Falta en la primera ediccion._
-
-
-Muy alta y excelente Reyna é Señora: Estos Caballeros é Pueblo desta
-vuestra Cibdad vienen aqui ante Vuestra Real Magestad, é vos notifican,
-que quanto gozo ovieron los dias pasados con vuestra venida en esta
-tierra, tanto terror y espanto ha puesto en ella el rigor grande que
-vuestros Ministros muestran en la execucion de vuestra justicia, el
-qual les ha convertido todo su placer en tristeza, é toda su alegría
-en miedo, é todo su gozo en angustia é trabajo. Muy excelente Reyna
-é Señora: Todos los hombres generalmente dice la Sacra Escriptura
-que somos inclinados á mal; y para refrenar esta mala inclinacion
-nuestra son puestas y establescidas leyes é penas, é fueron por Dios
-constituídos Reyes en las tierras, é Ministros para las executar,
-porque todos vivamos en paz é seguridad, para que alcancemos aquel
-fin bienaventurado que todos deseamos. Pero quando Reyes é Ministros
-no avemos, ó si los avemos son tales de quien no se haya temor, ni se
-cate obediencia, no nos maravillemos que la natura humana, siguiendo
-su mala inclinacion, se desenfrene é cometa delictos y excesos en las
-tierras, y especialmente en esta vuestra España, donde vemos que los
-hombres por la mayor parte pecan en un error comun, anteponiendo el
-servicio de sus señores inferiores á la obediencia que son obligados
-á los Reyes sus Soberanos Señores. E por cierto ni á Dios debemos
-ofender, aunque el Rey nos lo mande; ni al Rey, aunque nuestro Señor
-lo quiera: é porque pervertimos esta orden de obediencia vienen en
-los Reynos muchas veces las guerras que leemos pasadas, é los males
-que vemos presentes. Notorios son, muy poderosa Reyna é Señora, los
-delitos é crimines cometidos generalmente en todos vuestros Reynos
-en tiempo del Rey Don Enrique vuestro hermano, cuya ánima Dios haya,
-por la negligencia grande de su justicia, é la poca obediencia de sus
-súbditos: la qual dió causa que así como ovo disensiones y escándalos
-en todas las mas de las Cibdades de vuestros Reynos, así en esta estos
-dos Caballeros Duque de Medina y Marques de Cadiz se discordasen, é con
-el poco temor de la justicia Real se pusiesen en armas uno contra otro:
-en fuerza de los quales cada uno procuró de seguir su propósito en
-detrimento general de toda esta tierra: y en esta discordia ciudadana
-pocos ó ningunos de los moradores de ella se pueden buenamente
-escusar de haber pecado, desobedeciendo al Ceptro Real, siguiendo la
-parcialidad del uno ó del otro destos dos Caballeros. E dexando de
-decir las batallas que entre ellos ovo en la Cibdad é fuera della, é
-tornando á los males particulares que por causa dellas se siguieron en
-toda la tierra, no podemos por cierto negar que en aquel tiempo tan
-disoluto no fueron cometidas algunas fuerzas, muertes é robos é otros
-excesos por muchos vecinos desta Cibdad é su tierra, los quales causó
-la malicia del tiempo, y no excusó la justicia del Rey: y estos son en
-tanto número, que pensamos aver pocas casas en Sevilla que carezcan de
-pecado, quier cometiendolo ó favoresciendolo, quier encubriendolo ó
-seyendo en él participes, ó por otras vias é circunstancias. E porque
-de los males de las guerras vemos caídas é destruiciones de Pueblos
-é Cibdades, creemos verdaderamente que si esta guerra mas durára, y
-Dios por su gran misericordia no la remediára asentando á vuestra Real
-Magestad en la Silla Real del Rey vuestro padre, esta Cibdad de todo
-punto peresciera y se asolára. E si estonces, muy excelente Reyna é
-Señora, estaba en punto de se perder por la poca justicia, agora está
-perdida é muy caída por la mucha é muy rigurosa que vuestros Jueces é
-Ministros en ella executan: de la qual todo este pueblo ha apelado, é
-agora apela para ante la clemencia y piedad de vuestra Real Magestad,
-é con las lágrimas é gemidos que agora vedes é oís se humillan ante
-vos, é os suplícan que hayais aquella piedad de vuestros súbditos que
-Nuestro Señor ha de todos los vivientes, é que vuestras entrañas Reales
-se compadezcan de sus dolores, de sus destierros, pobrezas, angustias
-é trabajos que continuamente padescen, andando fuera de sus casas por
-miedo de vuestra justicia: la qual, muy excelente Reyna é Señora, como
-quier que se deba executar en los errados; pero no con tan gran rigor
-que se cierre aquella loable puerta de la clemencia que face á los
-Reyes amados, é si amados, de necesario temidos, porque ninguno ama
-á su Rey que no tema de le enojar. Verdad es, muy excelente Reyna
-é Señora, que Nuestro Señor tambien usa de justicia como de piedad;
-pero de la justicia algunas veces, y de la piedad todas veces, é no
-solamente todas veces, mas todos los momentos de la vida: porque si
-siempre usase de la justicia, segun siempre usa de piedad, como todos
-los mortales seamos dignos de pena, el mundo en un instante peresceria:
-é asimismo, porque como vuestra Real prudencia sabe, el rigor de la
-justicia engendra miedo, y el miedo turbacion, é la turbacion algunas
-veces desesperacion é pecado; é de la piedad procede amor, é del amor
-caridad, é de la caridad siempre se sigue mérito é gloria. E por esta
-razon hallará Vuestra Excelencia que la Sacra Escriptura está llena
-de loores ensalzando la piedad, la mansedumbre, la misericordia é
-clemencia, que son títulos é nombres de Nuestro Redentor, el qual
-nos dice que aprendamos dél, no á ser rigurosos en la justicia; mas
-aprended de mí, dice él, que soy manso é humilde de corazon. La Santa
-Iglesia Católica continuamente canta: Llena está, Señor, la tierra
-de tu misericordia: é por el continuo uso de su clemencia le llamamos
-_Miserator_, _misericors_, _patiens_, _multæ misericordiæ_. Mire bien
-Vuestra Alteza quantas veces refiere este su nombre de misericordioso,
-lo que no fallamos veces tan repetidas del nombre de justiciero, é
-mucho menos de riguroso en la justicia, porque el rigor de la justicia
-vecino es de la crueldad, é aquel Príncipe se llama cruel, que aunque
-tiene causa, no tiene templanza en el punir. E la piedad oficio es
-continuo de Nuestro Redentor, del qual tomando exemplo los Reyes y
-Emperadores, cuya fama resplandece entre los vivos, perdonaron los
-humildes, é persiguieron los sobervios, por remedar á aquel que les
-dió poder en las tierras: entre los quales aquel sabio Rey Salomón no
-demandó á Dios que se membrase de los trabajos, no de las limosnas, no
-de los otros méritos del Rey David su padre, ni menos de la justicia
-que fizo, é penas que executó; mas miembrate, dixo, Señor, de David,
-é de toda su mansedumbre: por los méritos de la qual entendia aquel
-Rey de ganar la mansedumbre é la piedad de Dios, para remision de sus
-pecados, é perpetuidad de su Silla Real. E vos, Reyna muy excelente,
-tomando aquella doctrina mansa de nuestro Salvador, é de los Reyes
-santos é buenos, templad vuestra justicia, é derramad vuestra
-misericordia é mansedumbre en vuestra tierra; porque tanto sereis
-junta con su Divinidad, quanto la remedaredes en las obras, é tanto
-la remedareis en las obras, quanto fueredes piadosa; y tanto sereis
-piadosa, quanto os compadescieredes é perdonaredes los miserables que
-llaman y esperan con gran angustia vuestra clemencia é mansedumbre. La
-qual, muy excelente Reyna, debe estár arraygada en vuestra memoria,
-y en los conceptos de vuestra ánima, porque se miembre Dios de vos é
-de vuestra mansedumbre, y os perdone como vos perdonaredes, y os dé
-vida como vos la dieredes, é perpetúe vuestra Silla Real en vuestros
-descendientes para siempre; especialmente con los desta Cibdad,
-aunque ayan errado, considerando que entre tanta multitud de errores
-dificile era vivir por sola inocencia. El Rey D. Juan vuestro padre, no
-solo en una Cibdad ni en una Provincia, mas en todos sus Reynos fizo
-perdon general quando las disensiones y escándalos en ellos acaescidos
-con los Infantes de Aragon sus primos. Vemos asimesmo que vuestra
-clemencia manda poner en libertad á los Portogueses que entraron en
-vuestros Reynos á os deservir, é cometieron en ellos grandes delictos
-é maleficios: é no solamente los mandais poner en libertad, mas
-mandaislos proveer de vuestras limosnas, é reducirlos á sus tierras.
-Reducid pues, Reyna muy excelente, á los vuestros, é la piedad que
-aveis con los extraños, avedla con los vuestros naturales: los quales
-así como el ánima enferma de cobdicia, aunque envuelta en el deseo de
-los bienes temporales, siempre suspira á un Dios que la repare con
-su misericordia; así bien estos vuestros subditos, aunque envueltos
-en las guerras é males pasados, todavía tubieron ferviente deseo de
-vuestra victoria é prosperidad, porque en virtud de vuestro Ceptro
-Real gozasen de paz é seguridad: la qual humildemente vos suplican
-que derrameis en esta vuestra Cibdad é tierra, porque así como damos
-gracias á Dios por los males que refrenó vuestra justicia, bien así
-gelas demos por la vida que nos otorga vuestra clemencia.
-
-
-
-
- LETRA XVII.
-
- _Para el Señor Don Enrique, tio del Rey._[43]
-
- [43] _Año de 1474. escrita quando en la toma de Tojara hirieron
- en el pie al Señor Don Enrique. Crónica fol. 174._
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Manda Vra. merced que os escriba, y que
-no escriba consolaciones. Pláceme, Señor, de lo facer; porque ni yo
-mal pecado las sé enviar, ni vos, gracias á Dios, las aveis menester.
-Dexemos su oficio á Dios, que es el verdadero consolador, el qual
-despues de la pena dá refrigerio, y despues de las lágrimas derrama
-misericordia. Yo, muy noble Señor, no mandé á mi Carta que os dixese
-consolaciones ningunas; é si la he á las manos, yo le faré que otro
-dia no diga lo que no le mandan. Lo que yo le mandé que dixese á Vra.
-merced es, que si buenas feridas teniades, buenas os las tuviesedes;
-porque son insignias de la profesion que fecistes en la órden de
-Caballería que tomastes. E no sé yo que locura tomó á mi Carta en
-parlar consolaciones que no le mandaron; porque si bien consideramos
-vuestra persona, vuestra sangre, vuestra órden, vuestra ferida, y el
-lugar dó la oviste, mas es para dar alegria, que para poner tristura,
-ni escrebir sobre ello consolaciones. E dado que fuese tan nescio
-Fernando de Pulgar, que presumiese enviar consolaciones al Señor Don
-Enrique, tanta tierra hay de aqui allá, que ya quando las rescibiesedes
-seriades sano, é llegarian dañadas, aunque fuesen en escaveche.
-Ciertamente, Señor, la consolacion que no vá envuelta en algun remedio
-no vale un cornado; é por eso quando no puedo remediar no curo de
-consolar. Entiendo yo, Señor, que mas descansa hombre contando sus
-males proprios, que oyendo consolaciones agenas, quando no dan remedio
-de presente, ó lo prometen de futuro. Dice Vra. merced, que ese vuestro
-enojo conosceis ser poco, segun lo que sabeis que meresceis á Dios.
-Creed, Señor, que nunca esa tal palabra salió sinó por boca de buen
-ánima; porque fallareis que el dolor, así como pone desesperacion á los
-malos, así trae contricion á los buenos: y de esa tal palabra os debeis
-mas arrear teniendola en el corazon, que de la ferida que teneis en el
-pie.
-
-
-
-
- LETRA XVIII.
-
- _Para el Prior del Paso._[44]
-
- [44] _Falta en la primera edicion._
-
-
-Reverendo Señor: Si soñastes que os avía de escrebir una ó dos veces,
-é que Vra. Reverencia no me responda á ninguna, no creais en sueños,
-porque los mas son inciertos. Verdaderamente jurado avía _in Sancto
-meo_ de no escrebiros, salvo porque la ira que me puso vuestra
-negligencia, me quitó vuestra bondad; y aun porque vuestro amor me
-constriñe, é vuestro temor me manda que os escriba muchas Letras, por
-aver sola una, que me dé tanta consolacion ogaño en este destierro,
-como me dió vuestra visitacion antaño en la dolencia. Escrebidme,
-Reverendo Señor, si de la salud corporal estais bien; que de la
-espiritual sé cierto que no estais mal. Vuestro Fray Diego de Zamora
-vino aqui: si tan bien libró los negocios que traía como despachó unas
-calenturas que le vinieron, sé que vá bien librado. Valete.
-
-
-
-
- LETRA XIX.
-
- _Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en Granada._[45]
-
- [45] _Falta en la primera edicion._
-
-
-Muy noble Señor: Agora que se vá entiviando el sentimiento que ove
-de vuestra prision, é arde el deseo que tengo de vuestra libertad,
-querria escrebir á Vra. merced algo que aprovechase; pero fallo que la
-libertad que vos aveis menester yo no la puedo dar, é la consolacion
-que podria dar, vos no la aveis menester; porque entiendo que vuestro
-seso os la dará sin ayuda del ageno: y aun dexélo, porque tengo creído
-que estas consolatorias que se usan consuelan poco quando no remedian
-algo. Muy noble Señor, si considerais quien sois, y el oficio que
-tomastes, y el por qué y el cómo y el dónde os prendieron, creo avreis
-alguna paciencia en ese trabajo dó estais; é si no la ovieredes,
-no sabría por agora deciros otra consolacion, sinó que preso con
-paciencia, ó preso sin paciencia, mas vale preso con paciencia. Las
-nuevas de la Reyna, que face é quiere facer, tan bien os las dirán
-los Moros de allá, como los Christianos de acá, é por eso no os las
-escribo. Plega al muy alto Dios que presto os veamos libre. El traslado
-de una Letra que ove enviado á un Caballero desterrado del Reyno os
-envio: leala Vra. merced, é obre la vuestra devocion.
-
-
-
-
- LETRA XX.
-
- _Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla._[46]
-
- [46] _Año de 1482. Cron. fol. 149. y siguientes. Falta en la
- primera ediccion._
-
-
-Muy noble Señor: como á amigo no me podeis comunicar vuestras cosas,
-porque la desproporcion de las personas lo niega, y vuestro señorío
-no sufre tal grado de amistad. Ni menos las recibo como Coronista;
-pero como un servidor de los que teneis os tengo en merced avermelas
-escripto por extenso. Crea Vra. Señoría, que lo que sentís, deseais é
-quereis en ellas, quiero, siento é deseo. El trabajo que ovistes _in
-reducendo commilitones ad viam_ parece bien obra de vuestras manos:
-y si de otra guisa se ficiera, tuvierades guerra, no solo con los
-enemigos, mas con los vuestros; porque _ubi est corruptio moris, ibi
-est destructio mortis_. E lo que peor es é mas grave, tuvieradesla con
-Dios; porque sin duda la Divinidad está airada contra la humanidad que
-está dañada. Una de las cosas porque se perdió Roma, dice Salustio en
-el Catilinario: _Quod Lucius Sulla exercitum, quem in Asia ductaverat,
-quo sibi fidum faceret, contra morem majorum luxuriose, nimisque
-liberaliter habuerat loca amena, voluptaria facile in otio ferocis
-militum animos molliverant, ibi primum insuevit exercitus Populi Romani
-amare, potare &c._ Alegar yo á Vra. Señoría el Salustio bien veo que
-es necedad: pero sufridla, pues sufro yo á estos Labradores que me
-cuenten á mí las cosas que vos faceis en Alhama. Ciertamente, Señor,
-como el enfermo que avida la salud estima mucho la medicina que primero
-le amargaba, bien así creo que esos vuestros comilitones amen mucho
-vuestra noble persona, quando conoscieren la salud que les acarreó
-vuestra doctrina. El socorro que fecistes á vuestra gente verdad es
-que es de notar _apud alios_ mas que _apud me_, que conozco bien,
-segun quien sois, y el linage de donde venís, que ni aveis de fuir los
-enemigos, ni desamparar los amigos.
-
-
-
-
- LETRA XXI.
-
- _Para un su Amigo encubierto._[47]
-
- [47] _Año de 1478. Parece que este amigo era de Toledo. Vease la
- Cron. fol. 112. Falta en la primera edicion._
-
-
-Señor compadre: Ví una Carta, que fué echada de noche, é tomada entre
-puertas. La Carta se dirigia á mi señor el Cardenal, é la materia
-della eran injurias dirigidas á mí: é porque supe que vino antes á
-vuestras manos que á las mias, y que la andabades publicando por esa
-Cibdad, acordé despues de leída enviarla á su Señoría, pues vos no la
-enviastes. Pidoos de merced, si en algun tiempo supieredes quien es
-aquel encubierto que la fizo, le dedes esta respuesta que le fago.
-
-Encubierto amigo: Ví la carta que enviastes á mi señor el Cardenal, por
-la qual injuriais á mí, é avisais á él de los yerros que os parecieron
-en una mi Letra que envie á su Señoría sobre la materia de los Hereges
-de Sevilla: é quanto toca á mis injurias, si decís verdad, yo me
-enmendaré; si no la decís, enmendaos vos. Pero como quier que ello sea,
-si á vos no plugo guardar la doctrina Evangélica en el injuriar, á mí
-place de la guardar en el perdonar: é para aquí, é para delante aquel
-que mandó perdonar las injurias os perdono, y en tal manera perdonado,
-que ni me queda escrúpulo ni rancor contra vos; porque entiendo que
-aquel que busca venganza, primero se atormenta que venga, é recibe tal
-alteracion, que pena el cuerpo, é no gana el ánima. E por esto aquel
-Redentor é verdadero Físico nuestro tan bien nos dió doctrina saludable
-á los cuerpos como á las ánimas quando nos mandó perdonar á nuestros
-abofeteadores, segun yo perdono á vos por la presente las bofetadas que
-me dais: allá os lo aved con Dios, que reservó para sí la jurisdiccion
-de la vindicta. Señor encubierto, ó vos fablais bien en vuestra Letra,
-ó mal: si mal, ¿por qué la escrebís? é si bien, ¿por qué os encubrís,
-como sea verdad que todo Católico Christiano segun que os mostrais,
-no debe encubrir su doctrina, é mucho menos su persona? E vos me
-paresce que faceis lo contrario, encubrís vuestra persona, é publicais
-vuestras injurias, las quales debrian ser reprehension secreta, como
-dice Crisóstomo sobre Matéo, é no injuria pública, como prohibe Christo
-en el Evangelio. Reprehendeisme de las cosas contenidas en la Letra
-que envié á mi señor el Cardenal: é si ella ó yo fueramos dignos de
-reprehension ¿quién mas ni mejor la pudiera, é aun debiera recusar,
-que el mesmo Cardenal á quien mi Carta se dirigia, por ser uno de los
-quiciales sobre que se rodea la Iglesia de Dios? Pero sin dubda, ni en
-presencia, ni por Letra la reprehendió él, ni otros Letrados que la
-vieron; porque son palabras de Sant Agustin, Epístola ciento é quarenta
-é nueve, sobre el paragrafo de los Hereges Donatistas. Si aquellas
-palabras fallais ser reprehensibles, avedlo allá con Sant Agustin que
-las dixo, y dexad á mi que las alego. Otrosí parece que en el principio
-de vuestra Letra me acusais del pecado de vanagloria, porque dixe que
-esperaba su Señoría mi Letra: y deste pecado por cierto entiendo que no
-me podeis emendar; porque su Señoría, é otros Señores é doctos hombres
-me han escrito, é de continuo escriben mandandome que les escriba, y
-es por fuerza facer lo que mandan: faced vos cesar su mando, é avreis
-castigado mi vanagloria. Reprehendeisme asimismo de albardan porque
-escribo algunas veces cosas jocosas; é ciertamente, Señor encubierto,
-vos decís verdad; pero yo ví á aquellos nobles é magníficos varones
-Marques de Santillana D. Iñigo Lopez de Mendoza, é Don Diego Hurtado
-de Mendoza su fijo Duque del Infantazgo, é á Fernan Perez de Guzman
-Señor de Batres, é á otros notables varones escrebir mensageras de
-mucha doctrina, interponiendo en ellas algunas cosas de burlas que
-daban sal á las veras. Leed si os place las Epístolas familiares de
-Tulio que enviaba á Marco Marcelo, é á Elio Lucio, é á Ticio, é á Lelio
-Valerio, é á Curion, é á otros muchos, é fallareis interpuestas asaz
-burlas en las veras: é aun Platón é Terencio no me paresce que son
-reprehendidos porque interpusieron cosas jocosas en su escriptura. No
-creais que traygo yo este exemplo porque presuma compararme á ninguno
-destos; pero ellos para quien eran, é yo para quien só, ¿por qué no me
-dexareis vos, Acusador amigo, albardanear lo que supiere sin injuria
-de ninguno, pues dello me fallo bien, é vos no mal? Con todo eso os
-digo, que si vos, señor Encubierto, fallardes que jamás escribiese un
-renglon de burlas dó no oviese catorce de veras, quiero yo quedar por
-el albardan que vos me juzgais. Asimismo decís: que mi Carta dice que
-yerran los Inquisidores de Sevilla en lo que facen, é que se seguiria
-que la Reyna nuestra Señora avria errado en gelo cometer. Yo por cierto
-no escrebí Carta que tal cosa dixese, é me paresce conozco tanto della
-que no dirá lo que no le mandé: porque ni yo digo que ellos yerran en
-su oficio, ni la Reyna en su comision, aunque posible seria su Alteza
-aver errado en gelo cometer, é aun ellos en el proceder; é lo uno é lo
-otro no por malas intenciones suyas, mas por dañadas informaciones
-agenas. Bueno era por cierto é discreto el Rey Don Juan, de gloriosa
-memoria; pero pensando que facia bien cometió esa Cibdad de Toledo á
-Pero Sarmiento que gela guardase, el qual pervertido de malos hombres
-della, rebeló contra él, y le tiró el Título Real, é aun tiró piedras á
-su tienda. La Reyna nuestra Señora bien pensó que facia quando confió
-la Fortaleza de Nodar á Martin de Sepulveda; pero alzóse con ella, é
-vendióla al Rey de Portogal. Así que, señor Emendador, no es maravilla
-que su Alteza haya errado en la comision que fizo, pensando que cometia
-bien, y ellos en los procesos, pensando que no se informan mal; aunque
-ni yo dixe, ni agora afirmo cosa ninguna destas. A las otras cosas que
-tocais de la Sacra Escriptura no os respondo, porque no sé quien sois:
-aclaraos, é satisfaceros he quanto pudiere, é aun daros he á entender
-claro como pecais en el pecado de la mentira por me macular del pecado
-de la heregía.
-
-
-
-
- LETRA XXII.
-
- _Para Don Gabriel de Mendoza._[48]
-
- [48] _Falta en la primera ediccion._
-
-
-Noble Señor: Si yo supiera el fruto tan grande que de vuestra absencia
-desta tierra en ese Estudio aveis conseguido, mayor precio os demándara
-del que os demandé por ganaros la licencia que os ove de mi señor el
-Cardenal vuestro tio. Pero, Señor, mejor proporcionastes vos por cierto
-vuestra manda con vuestra nobleza, que yo mi demanda con mi cobdicia;
-porque si vos membrais, yo os demandé un melon, é vos, Señor, me
-ofrecistes una mula: dó se demostró en la demanda mi poca cobdicia,
-y en la manda vuestra gran nobleza. Agora, Señor, quiero faceros mas
-varata aquella demanda: porque de todo mi trabajo no quiero otra cosa
-de Vra. merced, salvo que fagais lo que escribió Tulio en una Epístola
-familiar á Curion: _Ut sic ac nos conformatus revertare, ut quam
-expectationem tui concitasti, hanc sustinere ac tueri possis &c. Hoc
-enim, nobilissime Domine, facile consequi posses, etiam & augere_, si
-ficieredes lo que el mismo Tulio escribe á su fijo en el prólogo de los
-Oficios, lo qual os pido de merced que leais sinó es leído, é fagais
-sinó es fecho: aunque no creo yo, Señor, que para esto hayais menester
-persuasion mia ni de otro, pues aquella vuestra natural inclinacion,
-que con tan ferviente deseo allá os llevó, es de creer que faga su
-oficio de tal manera, que dedes vos á otros mejor exemplo de doctrina,
-que ninguno lo puede dár á vos para la sciencia. _Et de hoc satis.
-Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXIII.
-
- _Para su fija Monja._[49]
-
- [49] _Falta en la primera ediccion._
-
-
-Muy amada Fija: Pocas palabras te fablé desde que nasciste fasta
-que complida la edad de doce años escogiste ser consagrada para la
-bienaventuranza venidera; é porque soy tenudo como próximo, é deudor
-como padre, no por premia que me fuerza, mas por caridad que me obliga
-he tenido cuidado de te pagar lo que es razon de te fablar; porque
-mayor es el pensamiento que el buen pagador tiene para pagar, que
-premia le puede facer el acreedor para ser pagado. Verdad es, Fija,
-que la hora que yo é tu madre te vimos apartar de nosotros, y encerrar
-en ese encerramiento, se nos conmovieron las entrañas, sintiendo aquel
-pungimiento que la carne suele dár al espíritu. Pero despues que la
-razon usando de su oficio nos fizo pensar como en esa angostura de
-templo gozas de la anchura de paraíso, estonces nos esforzamos á vencer
-la tentacion de la carne, é gozamos de la clara victoria que suele
-gozar el ánima. Leese de Sócrates que en la pared de sus escuelas avía
-escrito dos versos: el uno decia: Si vencidos de la torpe tentacion os
-deleytardes en cosa fea, el deleyte será momentaneo, é la mácula de
-la vileza os acusará para siempre. El otro decía: Si sintierdes pena
-en el combate de la tentacion carnal, el trabajo del combate durará
-poco, é la gloria del vencimiento durará mucho. Y cierto debemos creer
-que Dios dé gracia para vencer al que tiene osadía para resistir: é
-para este vencimiento grande aparejo por cierto es el sacudir los malos
-pensamientos, tambien los que engendran molleza de la carne, como los
-que nos traen á odio del proximo. El Sabio dice, que las imaginaciones
-malas nos apartan de Dios. Hallarás, amada Fija, que del mismo Sócrates
-dice Valerio Máximo estas palabras: Sócrates, casi en oraculo de divina
-sabiduría, ninguna cosa mandaba que pidiesemos al Dios inmortal, sinó
-que nos diese bien. E no fallaba este Filósofo que debia ser en nuestro
-arbitrio la eleccion del bien que pidiesemos; porque muchos procuraron
-riquezas que los traxeron á la muerte: otros, decia él, que con gran
-diligencia procuraron oficios que los traxeron á perdicion: otros ovo
-que procuraron casamientos, pensando por ellos aver bienaventuranza,
-é fueron causa de su pobreza é deshonra. Así que determinaba aquel
-Filósofo, que la eleccion del bien que deseamos debiamos remitir
-al dador de los bienes, porque aquel que los avía de dár los sabria
-escoger. En el Evangelio de Sant Matéo dice, que Dios nuestro Padre
-sabe lo que nos es necesario antes que lo pidamos: é sin dubda es
-de creer que el facedor de los vasos sabe quanto caben, é á cada
-uno dá según su medida: é si alguno engañado de aficion toma oficio
-ageno de su habilidad, el elector é lo elegido vemos que se pierde.
-Sant Agustin en el libro de la Cibdad de Dios dice, que así como no
-procede de la carne lo que á la carne face vivir, bien así no procede
-del hombre, mas sobre el hombre es lo que al hombre face bien vivir.
-Esto considerado damos gracias á aquel verdadero escogedor que te dió
-gracia para elegir aquello á que desde tu niñez te vimos inclinada,
-porque puedas bien vivir en esta, é ir á muy buen lugar en la otra
-vida. Y pues por la gracia de nuestro Redentor has fecho profesion en
-la santa Religion que escogiste, verdad es que yo no puedo saber como
-te vá allá; pero quiérote decir como te fuera acá si esta otra vida
-escogieras. Lo primero que te convenia facer era entrar en la orden del
-matrimonio, la qual ordenó Dios, y es por cierto santa é buena á los
-que en ella bien se conservan; pero no entiendas que en buscar marido
-á la fija, ni aun despues de fallado sea pequeño cuidado á los padres
-é á la fija. E dexando agora de decir los enojos é desabrimientos
-que á las veces en esto se sienten, Sant Agustin en el libro de la
-Cibdad de Dios pinta este mundo segun aqui verás: El hombre, dice él,
-no puede estar sin trabajo, sin dolor é sin temor. ¿Qué dirémos del
-amor de tan vanas y empescibles cosas, é de los cuidados que muerden?
-¿las perturbaciones, las tristezas, los miedos, los locos gozos, las
-discordias, las lides, las guerras é asechanzas, iras, enemistades,
-mentiras, lisonjas, engaños, hurto, rapiña, porfia, sobervia, ambicion,
-envidias, homecidios, muertes de padres, crueldades, asperezas,
-maldades, luxuria, osadía, desvergüenza, vilezas, fornicaciones,
-menguas, pobrezas, adulterios de todas maneras, é otras suciedades que
-decirse es cosa torpe, sacrilegios, heregías, perjuros, opresiones de
-los inocentes, calumnias, rodéos, prevaricaciones, falsos testimonios,
-iniquos juicios, fuerzas, ladronicios, é otras cosas semejantes que no
-me vienen á la memoria, pero no se apartan desta vida? y ciertamente
-estas cosas son de los malos hombres, procedientes de aquella raíz del
-error y perverso amor, con el qual todo fijo de Adan es nascido &c.
-Otrosí dice ¿que quien es aquel que no conosce como el hombre viene en
-esta vida con ignorancia de verdad, la qual se manifiesta en él quando
-niño? ¿é con abundancia de vana cobdicia, mostrada en él quando mozo?
-de manera que si le dexasen vivir como quiere, cometeria todas ó muchas
-de las maldades é perversidades que arriba dice, é otras que decir no
-puede. Asimesmo dice ¿que para que son los miedos falsos que ponemos á
-los niños, é para que son los azotes é palmatoriadas á los mozos, ó el
-cetro de la justicia que está enhiesto para contra los malos, sinó para
-los temorizar é refrenar la maldad á que la natura humana nos inclina?
-Dice mas adelante ¿Qué es esto, que con trabajo tenemos memoria, é
-sin trabajo la perdemos? ¿con el trabajo aprendemos, é sin trabajo no
-sabemos? ¿con el trabajo somos fuertes, é sin trabajo somos sin arte?
-¿Qué diré, dice él de los trabajos innumerables con que el cuerpo
-terrece? ¿conviene á saber, con fervores, con frios, tempestades,
-lluvias, relámpagos, truenos, granizos, rayos, terremotos, caídas por
-ofension é por temor, ó por malicias de hombres é de bestias, ó por
-venenos nascidos en los frutos y en las aguas y en los ayres, ó de los
-mordimientos de bestias rabiosas, tambien de las que son domesticas,
-las quales algunas veces son mas temidas que los leones é los dragones?
-¿Quántos son los males que pasan los navegantes é los que andan camino?
-¿Quién es el que anda que no esté obligado dó quier que anduviere á los
-casos inopinados? &c.[50] De todo lo qual, ó de parte alguna de lo que
-aqui pone, no creas amada Fija, que ninguno de los que acá andamos
-se puede escusar por vigilante ó cauto que sea: porque el Sabio en
-sus Proverbios dice, que si el justo es tentado en la tierra ¿quánto
-mas lo serán los iniquos é pecadores? E por tanto debes dar gracias á
-nuestro Redentor porque te dió gracia para que dexada la solicitud que
-tenia Marta, tomases la parte mejor que escogió Maria, la qual te face
-libre de ver é sentir estas tribulaciones. Un Religioso Carmelita de
-santa vida, cuya mocedad avía sido envuelta en las cosas del mundo,
-me dixo en París, que sinó pecára, no aborresciera tanto los pecados,
-ni amára tanto las virtudes; ni oviera verdadero conoscimiento para
-gozarse con el reposo de la Religion, sino conosciendo la inquietud
-é turbaciones que tubo fuera della. El Libro de la Sabiduría dice,
-que la Religion guarda é justifica, é dá alegría de corazon. E no te
-engañe el pensamiento de como fuiste criada para ver el mundo, y en
-ese encerramiento no le puedes ver; porque en verdad, Fija, si tu le
-vieses, verias una ruin cosa, é llena de todas aquellas cosas que
-arriba pone Sant Agustin, las quales no querriamos ver, ni mucho menos
-sentir los que las vemos é sentimos. E puédote bien certificar, que si
-el mozo tuviese la experiencia que tiene el viejo, si seso tuviese,
-huiria del mundo é de las cosas dél; pero la mocedad lozana, ignorante
-de sí misma, tiene tan fuertes los combates de la carne, que no los
-pudiendo resistir, es enlazada é metida en tales necesidades, que no
-puede quando quiere salir dellas. E porque tu entendimiento lo vea
-mejor, quiérote decir, que de los que estais en Religion, á los que
-estamos en el mundo, hago yo por comparacion como de los que miran los
-toros de talanquera, á los que andan corriendo por el coso. Los que
-andan en el coso verdad es que tienen una que parece libertad para ir
-dó quieren, é mudar lugares á su voluntad; pero dellos caen, dellos
-estropiezan; otros huyen sin causa, porque vá tras ellos el miedo, é no
-el toro: otros están siempre en movimiento para acometer ó para fuir;
-otros se encuentran é se dañan; y el que vá á tirar al toro la frecha
-no sabrá decir qué razon le lleva con tanta diligencia é peligro á
-facer mal á quien no gelo face: é así veo que todos andan vagando
-sin término é sin sabiduría de lo que les acaesce é puede acaescer,
-llenos de miedo rezelando su caída, y llenos de placer mirando la de
-los otros. Los que miran de talanquera verdad es que no tienen aquella
-libertad que los del coso tienen para andar por dó quieren; pero están
-seguros de los peligros, estropiezos é turbaciones que ven padescer
-á los que andan por el coso: de los quales si bien fueses informada,
-digote que darias dobladas gracias al que te subió en esa talanquera,
-donde tienes quitadas aquellas ocasiones de pecar de que acá estarias
-rodeada, de las quales, ó de alguna dellas te sería dificile escapar
-si anduvieses en el coso que acá andamos; porque si vencieses la
-sobervia, encontrarias con la ira; é si la ira vencieses, vencerte ia
-la cobdicia, é si la cobdicia templases, quizá te guerrearia la acidia,
-é te venceria la gula, é si templases la gula, no podrias vencer la
-envidia, é atropellarte ian las feas tentaciones de la luxuria. Mira,
-verás quien se podrá defender de tantos é tan fuertes combates como de
-continuo nos face el diablo, del qual canta la Iglesia, que como leon
-bramante nos rodéa, buscando á quien trague; en especial considerando
-la flaqueza de nuestra humanidad: de la qual dice Job: Ni mi fortaleza
-es fortaleza de piedra, ni menos mi carne es fecha de fierro, para que
-pudiese sufrir el combate de tantas tentaciones. E no nos maravillemos
-de ser tentados de los pecados, quando nuestro Redentor fué tentado del
-diablo. E Sant Pablo en una Epístola á Tito dice, que algunas veces fué
-ignorante, incrédulo, errante, servidor de deseos é deleytes varios
-con malicia, con envidia, aborrescible é aborrescido. Verdad es que en
-alguna manera debemos ser alegres en aver seído pecadores; porque á
-las veces ganamos mas en la penitencia que facemos, que perdimos en el
-pecado que cometimos: lo qual vemos en el mismo Sant Pablo y en Sant
-Pedro, y en la Magdalena y en otros muchos, á quien la gran contricion
-que ovieron de los pecados que cometieron los truxo al excelente grado
-de gloria que tienen. E por cierto, amada Fija, si otro combate no
-tuviesemos, salvo el de la cobdicia, nos sería asaz grave de sofrir,
-considerando las muertes, é otros daños que della se siguen. E quiérote
-traer aqui á propósito una fablilla que acaesció á un raposo con un
-asno. Segun cuenta esta patraña, el leon, que es Rey de los animales,
-quiso facer cortes, á las quales concurrieron los principales animales:
-é dice, que como este Rey leon tenia ó debia tener la condicion noble,
-é las orejas simplicisimas, creía todo lo que los otros animales
-principales le decian. El raposo que era artero, le decia: ¡ó Rey! mal
-lo miras si todo quanto te dicen crees; porque muchos vienen á tí,
-dellos con mentiras coloradas, dellos con malicias que tienen imagen
-de bondad; otros facen su fecho mostrando que facen el tuyo: y has de
-creer que estos grandes animales desean tener libertad, é sacudir de
-sí el yugo de tu subjecion, y aver de tu patrimonio para facer á ellos
-poderosos, é á tí flaco, porque no los puedas castigar, é pierdas tu
-autoridad; la qual perdída, no serás obedescido, é tu justicia se
-enflaquescerá, é los delictos creceran, é tu reyno se perderá. Para
-mientes que los oficios mas veces se conservan con las virtudes, que
-las virtudes se ganan con los oficios. Necesario has buen seso para
-sentir, é buen consejo para discernir, é buen esfuerzo para executar.
-El raposo por el lugar que mediante estos avisos tenia con el Rey era
-envidiado: los animales mayores, caídos del grado que pensaban merescer
-cerca del Rey, porque el raposo les era peligroso, buscaron como le
-apartar de la oreja del leon, é propusieron ante él, que la principal
-cosa en que se debia entender era en su salud: é porque esta no se
-podia alcanzar salvo con seso é corazon de asno, el raposo, que era
-discreto é diligente, debia ir por él. El raposo conosciendo que lo
-apartaban del leon, le dixo: mira que estos mas lo facen por apartar á
-mí, que por servir á tí. El leon, visto que todos los grandes animales
-conformaban, fué constreñido á lo enviar. El raposo yendo en su camino
-falló un asno pasciendo en un prado, é dixole; ¿tú por qué no vás á
-la corte donde van todos los animales? El asno le respondió: porque
-paso aqui mi vida lo mejor que puedo, y no sé qué cosa es corte, ni lo
-quiero saber. Respondió el raposo: no saber es mal, é no querer saber
-es peor. ¿Por qué rehusas de ir dó se avisan los animales, dó alcanzan
-fama, donde la gracia é la dicha de cada uno ha lugar de se emplear en
-grandes cosas, é aver grandes bienes? Respondió el asno: no tengo uso
-para entre tal gente. Dixo el raposo: el mayor trabajo es principiar,
-é la plática te hará maestro. El asno, vencido de cobdicia, dexó su
-abrigo, é va en compañia del raposo: é como llegasen á un lugar, el
-asno quiso holgar, y el raposo le dixo: si quieres ser rico é honrado
-has de ser verdadero é diligente, porque el perezoso holgando, pena
-deseando. El asno, remitido á la gobernacion del raposo, llegó á la
-corte, donde vió la presencia espantable del leon, é vido la grandeza
-de los otros animales, é cobdició ser como uno dellos. El leon fizole
-gracioso rescibimiento; é á pocos dias, como pensó de le matar, mudó
-la voluntad buena, é comenzóle á mostrar la cara feroz. El asno, visto
-que el Rey no le miraba como solia, volvió las espaldas, é tornóse á su
-prado. El raposo acusó al leon, dixole: quando tuvieredes indignacion,
-é acordares prender á alguno, juntamente ha de ser la indignacion con
-la execucion; sinó nacerte ha tal escándalo, que serás deservido. El
-leon, conoscida su mengua, le rogó que tornase por el asno. El raposo,
-por encargar al Rey con sus servicios, fué al asno, é preguntóle por
-qué se avía venido. El asno le respondió: anda, vete, amigo, con tu
-corte; no querria el placer de su favor, por la tristeza que sentí
-en el disfavor. Dixo el raposo: ¡cómo eres ignorante! sabete que en
-las cortes con el favor no te conoscerás, é con el disfavor no te
-conoscerán. Dixo el asno: no tengo ninguno de mi linage que me honre
-ni ayude. Respondió el raposo: serás tú el primero que avrás la gloria
-de los que despiertan memoria á los de su sangre. El asno, metido en
-la cobdicia, acordó de volver con el raposo, é dixole: yo quiero
-tornar; mas sinó lo fallo como quiero, no me fallará como quiere. El
-leon, despues de algunos dias, quiso echar las uñas al asno, é no
-pudo. El asno, como lo sospechó, huyó, é tornó á su lugar. El raposo,
-visto como avía perdido su trabajo, reprehendió la negligencia del
-Rey, é comenzóle á recontar los trabajos que avía pasado en traer dos
-veces al asno. El leon le dixo ¿quieres que te diga? si alcanzamos el
-fin, relucen los trabajos; é sinó han efecto, no esperes gualardon,
-porque el fin de la cosa se mira mas que los medios. El raposo por no
-perder lo servido tornó por el asno, é dixole: maravillome estando
-en el dulzor de subir á poderoso dexarlo, é venirte. Cata que ser
-criado entre nobles, y escoger vida entre rústicos no procede de buen
-ingenio. Respondióle el asno: si me castigas con rigor, antes me harás
-tu enemigo que tu corregido, é primero ganarás enemistad para tí, que
-emienda para mí. Respondió el raposo: nescio eres si miras en la forma
-del corregir, é no en la manera de tu emendar. El asno le respondió:
-dígote que esta vida es tan corta, que antes nos morimos que nos
-emendemos; é por tanto te ruego que dexes de emendarme y cures de
-proveerme. Sábete que me vine porque quisiera yo luego algun oficio
-para poder cargar á otros, como otros cargan á mí. Respondió el raposo:
-si tú quieres oficio ageno de tu natural, perderás á tí é al oficio.
-Dixo el asno: tambien sospeché que el leon me queria prender ó matar.
-Dixo el raposo: tu absencia te condena, aunque seas limpio de crimen.
-Andá acá conmigo, dixo el raposo, é tu presencia quitará la sospecha;
-porque los miedos vanos nunca los concibió buen seso. Dixo el asno: no
-querria estár en lugar dó he de facer cara contraria á mi voluntad,
-é dó peno deseando que me den, é rezelando que me quiten. Dixo el
-raposo: ¿é dó estarás que no penes con eso? Dixo el asno: bien estaba
-aqui, donde huelgo mas, é peco menos. Pero anda, allá vamos: bien veo
-que si al principio no te creyera quando despertaste mi cobdicia, no
-fuera metido en necesidad forzosa, como al comienzo fué voluntaria.
-Entrados en la corte, el leon echó las uñas en el asno, é mandó al
-raposo que truxese los sesos y el corazon. El raposo vistos los sesos y
-el corazon del asno, comiólos, é dixo al leon que no le habia fallado
-ningun seso ni corazon. El leon maravillado como podia ser animal sin
-seso é sin corazon, respondió el raposo: creer debes cierto, señor,
-que si este animal tuviera seso é corazon no le truxera la cobdicia
-tres veces á la corte, donde perdió la vida por ganar hacienda. Muy
-amada Fija: este exemplo te he trahido, en el qual verás allá todo lo
-en que andamos acá. E puedes creer que non digo muchos, mas infinito
-es el número de los que tenemos tan poco seso é corazon como el asno;
-porque teniendo suficiente proveímiento, no dexamos de cometernos á
-los vayvenes de la fortuna, é vamos tres é mas veces donde los engaños
-del raposo nos llevan. Otros hay que no se mueven por necesidad que
-ayan á las cosas, sinó porque ven mover sus vecinos á ellas. Otros
-veo que dexados los oficios que tienen útiles á la vida, se meten,
-á fin de holgar, en negocios impropios á su habilidad, é dañosos á
-ellos, é á la comun utilidad de todos, donde proceden los males que
-acontescieron al asno, é los que arriba dice Sant Agustin. E si me
-dixeres que estás aí encerrada, dígote que así lo están acá las buenas.
-E si sientes estár subjecta, así lo mandó Dios que lo fuesen todos. Si
-no gozas con la compañia del marido, así estás libre de los dolores
-del parto. Si no gozas con la generacion de los fijos: tampoco te
-atormentan sus muertes é sus cuidados. Si caresces de servidores, así
-estás libre de buscar lo necesario para los proveer. Si te holgáras con
-tus iguales, asimesmo penáras en sufrir la envidia de tus desiguales.
-Y en conclusion, si no puedes decir ni facer lo que quieres, así estás
-libre que no te digan ni te fagan acá lo que no quieres; é de los
-otros infinitos males que arriba dice Sant Agustin. Nota bien, amada
-Fija, que el sabio Salomón dice, que el prudente se esconde quando vé
-el mal, y el loco pasa, é padesce infortunio. Y en el Psalmo treinta
-que comienza: _In te Domine speravi_ se dicen estos versos: ¡O quan
-grande es la muchedumbre de la dulzura tuya, Señor, que escondiste á
-los que te temen! esconderlos has de las tribulaciones de los hombres
-en el escondimiento de tu cara: defenderlos has en tu tabernáculo de
-la contradicion de las lenguas. E porque tú por la gracia del muy
-alto Dios estás en ese tabernáculo divinal escondida de todas estas
-contradiciones, é gozas de aquella corona preciosa de virginidad de
-que gozan las virgenes en el paraíso, resta agora decirte que tengas
-ante tus ojos quatro cosas. La primera, te encomiendo siempre tengas
-é creas firmemente la Fé Católica de nuestro Salvador é Redentor
-Jesu-Christo, é aquello que la Santa Madre Iglesia suya cree é tiene;
-porque ninguno se puede salvar sin fé, la qual Sant Gregorio dice que
-caresceria de mérito si se creyese por razon. La segunda, te encomiendo
-que seas mansa é humilde: é para bien mientes que el quinto capítulo
-del Evangelio de Sant Mateo dice, que Nuestro Señor en el Monte abrió
-su boca é dixo: Bienaventurados los pobres de espíritu. No dixo pobres
-de bienes, ni de oficios, ni de cargos, si bien los ministran; mas
-dice, que como quier que tengamos abundancia destas cosas, no seamos
-con ellas arrogantes ni vanagloriosos. Item, manda que seamos mansos,
-é poseerémos la tierra: y esto vemos por experiencia; porque nunca
-ví sobervio que durase mucho en ella, ni en el amor de las gentes; é
-vemos que los mansos, é de blanda condicion son tan agradables en su
-conversacion, que ganan la gracia de las gentes, é alcanzan honras
-é bienes. Sant Pedro en una Canónica dice, que Dios resiste á los
-sobervios, é dá gracia á los humildes. E si algun émulo ó adversario
-tuvieres, no te pese: porque no es siempre malo tener el hombre algun
-competidor ó contrario, porque estonces hallarás que es bueno quando
-por miedo de la reprehension de mi émulo dexo de facer cosa fea, é
-quando me refreno de algunos vicios, que no me refrenaria si el miedo
-del competidor no tuviese presente. Verdad es que vivir hombre sin
-emulacion aquesto es lo mas seguro; pero quando la malicia del tiempo
-lo criare, ningun remedio tenemos mas cierto que vivir tan limpios de
-reprehension que quebremos los ojos al reprehensor. Otrosí debes, Fija,
-tener ante tus ojos una verdadera é no fingida obediencia á tu mayor. E
-mira bien que dice el Evangelio, que el discípulo no ha de ser sobre el
-maestro, ni el siervo sobre el señor. Y el Apostol dice á los Romanos,
-que toda ánima sea súbdita á su mayor, porque todo poder es dado por
-Dios, é quien resiste á su mayor, resiste á Dios. E por cierto si bien
-mirado es, mucho mayor cuidado debe ser el mandar, que el obedescer;
-porque aquel que manda ha de trabajar el espíritu considerando qué es
-lo que manda, é á quien lo manda, y en qué tiempo, é por qué, é para
-qué, é todas las otras qualidades que se deben mirar en la governacion:
-é si buen governador es, siempre estará en pensamiento si avra ó no
-avra buen fin lo que manda. Sant Gregorio en los Morales dice, que
-qualquier presidente que tiene cargo de ministracion siempre está
-puesto en los encubiertos tiros del enemigo; porque quando trabaja
-por proveer las cosas presentes, á las veces, no mirando, daña las
-futuras: así que el que manda pende de muchas cosas; y el que obedesce
-de sola una. Obedesciendo paga su deuda é no tiene de dár cuenta si
-es mal mandado: pero darla ha si no es bien obedescido. Y vemos por
-experiencia que las Casas, las Ordenes, las Cibdades, las Provincias,
-los Reynos duran é relucen con la obediencia, é caen é se pierden
-por la inobediencia de los rebeldes. E si por ventura algun cargo de
-governacion te dieren, por Dios mira que seas en él tan vigilante, que
-tu negligencia no acarree mengua: en especial debes mirar que no seas
-traída por afeccion de personas. El Evangelio dice: Sabemos, Señor,
-que eres verdadero, é que no miras la cara de ninguno: mas la via del
-Señor muestras con verdad. E así como el Psalmo dice que acerca de
-Dios no hay acepcion de personas, menos la debe aver acerca de los
-governadores; porque alli coxquea la razon del governador, dó se mira
-linage ó afeccion, é no virtudes é habilidad. Sant Hierónimo en un
-Prólogo á los Romanos é á los Judíos que se gloriaban de linage, les
-reprehende diciendoles: En tal manera os gloriais de linage, como si
-las buenas costumbres no os ficiesen fijos de los Santos, mejor que el
-nascimiento carnal. Y el Boecio de Consolacion dice, que ninguno hay
-de linage[51], salvo aquel que dexada la via de la virtud es maculado
-con las malas costumbres. La tercera cosa que te encomiendo es que
-tengas caridad, sin la qual ninguno en esta vida puede ser amado, ni
-en la otra bien rescibido. Sant Pablo dice: Si fabláre las lenguas
-de los hombres é de los Angeles, é no tengo caridad, no es otra cosa
-sinó una campana que suena. E si tuviere espíritu de profecía, é
-tuviere tal ingenio que sepa todos los misterios é toda la sciencia, é
-tuviere tanta fé que pueda traspasar los montes, é no tengo caridad,
-no vale nada. E si diere á comer toda mi hacienda á los pobres, é no
-tengo caridad, no aprovecha nada. La caridad es paciente é benigna,
-la caridad no es envidiosa, no tiene maldad, no es vanagloriosa ni
-soberviosa, no es ambiciosa, no busca lo ageno, no piensa mal, no se
-goza con lo malo, gozáse con lo verdadero, todo lo sufre, todo lo cree,
-á todo sobrepuja, todo lo sostiene. Esto dice Pablo á los Corinthios
-en los trece capítulos. ¿E quieres amada Fija, que te diga qué cosa es
-caridad? A mí paresce que es un comovimiento que sienten las entrañas
-del caritativo, compadeciendose quando vé alguno padescer mengua ó
-angustia, quier de consejo, quier de ayuda ó de consolacion, ó de otra
-alguna necesidad. Y el caritativo usa de esta caridad ayudando al
-necesitado: calla callando sin publicar el ayuda que él face, ni la
-mengua que el menguado padesce: y esta caridad se debe usar con todos
-los hombres: é como quier que somos inclinados á desamar á los buenos
-como á los malos[52]; pero piadosa cosa es amarlos como á hombres,
-porque en lo uno amamos la naturaleza nuestra, y en lo otro desamamos
-la malicia agena. La quarta es rogarte, pues que tienes oficio de orar,
-y estás en casa digna para lo facer, que ruegues á Dios por mí é por
-tu madre, y en esto nos pagarás la deuda que nos debes, como facen las
-cigueñas, que mantienen sus padres quando envejecen otro tanto tiempo
-como ellos mantuvieron á los fijos quando eran pollos. E tu, amada
-Fija, si criándote en nuestra casa oviste alguna buena doctrina, debes
-pagarnosla en oraciones agora que somos viejos, é las avemos menester.
-Y cerca de la manera del orar, Elías el Profeta decia, que Dios oía
-por el fuego: conviene á saber por el ardor de la devocion. Así que la
-oracion se debe facer con todo corazon é con todo el entendimiento, sin
-nos trasponer quando oráremos en pensamiento ageno de lo que oramos;
-porque ya vés como estará Dios con nosotros para nos oír, no estando
-nosotros con él para le rogar. E por cierto burla paresce fablar, é
-no tener el pensamiento en lo que fablamos: porque esta tal fabla ni
-nosotros la sabrémos decir, ni el que la oye la querrá entender, é
-mucho menos facer. E porque sepas mejor como has de orar, trasladé de
-Latin en Romance para te enviar la Oracion Domínica del Pater noster
-con la exposicion que fizo Sant Agustin. Plega á Nuestro Señor, é á
-la Reyna de los Cielos que te dexe perseverar en su servicio, porque
-al fin ayas santo y entero gualardon, é te dé gracia para rogar por
-nosotros.
-
- [50] _De Civitate Dei, lib. 22._
-
- [51] _Así en todas las ediciones; parece debe decir_ que ninguno
- hay que no sea de linage salvo...
-
- [52] _Así en todas las ediciones; y atendiendo al sentido, parece
- debiera decir_: é como quier que somos inclinados á desamar á los
- malos, como á amar á los buenos; pero...
-
-
-
-
- LETRA XXIV.
-
- _Para cierto Caballero._[53]
-
- [53] _No tiene epígrafe en las ediciones antiguas. Falta en la
- primera edicion._
-
-
-Señor: Mandais que os escriba mi parescer cerca del casamiento que
-se trata de vuestro sobrino. Ciertamente, Señor, las cosas que
-suelen acaescer en los casamientos son tan varias é tanto fuera del
-pensamiento de los hombres, que no sé quien ose dár en ellas su
-parescer determinado, en especial porque si la cosa sucede bien no es
-agradescido el consejo, é si acude mal es reprehendido el consejero.
-Querria, Señor, preguntaros ¿que parescer puede ninguno dar en los
-casamientos, quando en los amores que tenia el otro vuestro primo
-vimos el estudio que tenia en el traer, é la vigilancia en el servir,
-y que temor avía de enojar, y que humildad en el rogar, y que deleyte
-en el contemplar, y que diligencia en el visitar, que alegria en el
-favor, y que tristeza en el disfavor, que obediencia al mandamiento,
-y que alegria en ser mandado, que devocion en el mirar, que placer en
-el amar, que velar, que madrugar, que aventurar, que posponer, que
-sufrir, que acometer, que trabajar, é quantas é quales penas é congojas
-tenia en el continuo pensar, é que primores escrebia, é que locuras
-á las veces decia? Ciertamente, Señor, muchas son las variedades que
-se revuelven toda hora en el pecho del enamorado, é grandes son las
-penas que le deleytan, é grandes son las sospechas que le penan; de las
-quales cosas si sola una ficiese por amor de Dios, como lo face por
-amor de su amiga, entiendo que en cuerpo y en ánima iría al paraíso. E
-vistes como despues que alcanzó por muger la que adoraba por señora,
-dentro en dos años ovo entre ellos tal discordia, que buscaba causa
-para aver divorcio della. E ciertamente, Señor, no nos maravillemos
-si queriendo él mandar como marido, fuese á ella grave ser tan presto
-subjecta de aquel que fué algun tiempo señora. Tambien vistes la fuerza
-é la manera que fué menester para traer el otro vuestro sobrino á
-que concluyese el casamiento que fizo; é vemos agora como, dexado el
-aborrescimiento que primero tenia, poco á poco se le convertió en un
-amor tan ferviente é tan loco, que se ha desnudado, no solo del poder
-é del entender, mas del querer é del saber, y está remitido todo á la
-muger que primero aborrescia; la qual le tiene tan subjecto, que le
-manda lo que quiere, é cómo é quándo lo quiere, é le aparta quando le
-paresce, é le llama quando le place, é le defiende, é le castiga, é
-le quita lo que quiere, é le dá lo que le place: y el mancebo es ya
-venido en tan grande estrecho de subjecion, que ni osa repugnar lo que
-le manda, ni dexa de facer lo que ella quiere, aunque él no lo quiera,
-é obedesce el triste como servidor, é sufre como siervo. Destos dos
-estremos este diria yo, Señor, que se debe fuir, por ser muy ageno
-de todo varon é de toda razon; é tambien porque face poco en honra
-de la muger tener marido que no vale nada. Así que, Señor, porque la
-prudencia es la que gobierna, é no consiente fealdad en las cosas, si
-entendeis que no la hay en alguna de las partes, pues la doncella es
-buena, é fija de buena, concluidlo en hora buena.
-
-
-
-
- LETRA XXV.
-
- _Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo._[54]
-
- [54] _Vease su Vida en los Claros Varones tit. XXII. Se escribió
- esta Epístola en Madrid año de 1473. Falta en la primera edicion._
-
-
-Reverendo Señor: Incrépame Vra. mrd. porque no escribo nuevas de la
-tierra: ya Señor, estó cansado de os escribir generalmente algunas
-veces; pero me he asentado con propósito de escrebir particularmente
-las muertes, robos, quemas, injurias, asonadas, desafios, fuerzas,
-juntamientos de gentes, roturas que cada dia se facen _abundanter_
-en diversas partes del Reyno, é son por nuestros pecados de tan mala
-calidad, é tantas en cantidad, que Trogo Pompeo ternia asaz que facer
-en recontar solamente las acaescidas en un mes. Ya Vra. mrd. sabe
-que el Duque de Medina con el Marques de Cadiz, el Conde de Cabra
-con Don Alfonso de Aguilar tienen cargo de destruir toda aquella
-tierra de Andalucía, é meter Moros quando alguna parte destas se
-viere en aprieto. Estos siempre tienen entre sí las discordias vivas
-é crudas, é crecen con muertes, é con robos que se facen unos á otros
-cada dia. Agora tienen tregua por tres meses, porque diesen lugar al
-sembrar, que se asolaba toda la tierra, parte por la esterilidad del
-año pasado, parte por la guerra que no daba lugar á la labranza del
-campo. Los hermanos del Duque muertos en batalla: los Caballeros
-de una parte é de otra todos robados, desterrados, homiciados, y
-enemistados con guerras é recuentros cada dia de unos en otros en toda
-aquella Andalucía, tantos que serian dificiles de contar. Del Reyno de
-Murcia os puedo bien jurar, Señor, que tan ageno lo reputamos ya de
-nuestra naturaleza como el Reyno de Navarra; porque carta, mensagero,
-procurador, ni qüestor ni viene de allá, ni vá de acá mas ha de cinco
-años. La Provincia de Leon tiene cargo de destruir el Clavero, que
-se llama Maestre de Alcantara, con algunos Alcaydes é parientes que
-quedaron succesores en la enemistad del Maestre muerto. El Clavero,
-sive Maestre, siempre duerme con la lanza en la mano, veces con cient
-lanzas, veces con seiscientas. El señor Maestre de Santiago ayuda á
-la otra parte: unos dicen que por recobrar á Montanches, que es llave
-de toda aquella tierra, y gela tiene el Clavero ocupada; otros dicen
-que por aver el Maestrazgo de Alcántara: baste saber á Vra. mrd. que
-aquella tierra está toda llena de gente de armas, para saber como
-le debe ir. Deste nuestro Reyno de Toledo tienen cargo Pedrarías,
-el Mariscal Fernando, Christoval Bermudez, Vasco de Contreras.
-Levantanse agora otros mayores, _scilicet_ el Conde de Fuensalida,
-Conde de Cifuentes, D. Juan de Ribera, Lope Ortíz de Stúñiga, Diego
-Lopez de Haro fijo de Juan de Haro, desposado con la fija del Conde
-de Fuensalida la que avía de ser Condesa de Cifuentes. Estos facen
-guerra porque los dexen entrar en sus casas: si entran, como son de
-mala yacija, nunca estarán quedos dentro; si no entran, nunca estarán
-quedos fuera con deseo de entrar. Si entraren algunos que se trata que
-entren, los que quedaren fuera de necesario bullecerán por entrar; de
-manera que no sé por qué pecados aquella noble Cibdad rescibiese tan
-grandes, y espera rescebir mayores puniciones. ¿Qué diré pues, Señor,
-del cuerpo de aquella noble Cibdad de Toledo, alcazar de Emperadores,
-donde grandes y menores todos viven una vida bien triste por cierto
-é desaventurada? Levantóse el pueblo con el Dean Morales é Prior de
-Aroche, y echaron fuera al Conde de Fuensalida é á sus fijos, é á Diego
-de Ribera que tenia el Alcazar, é á todos los del Señor Maestre. Los
-de fuera, echados, han fecho guerra á la Cibdad, la Cibdad tambien
-á los de fuera: é como aquellos Cibdadanos son grandes inquisidores
-de la fé, dad que heregías fallaron en los bienes de los Labradores
-de Fuensalida, que toda la robaron, é quemaron é robaron á Guadamur,
-é otros Lugares. Los de fuera con este mismo zelo de la fé quemaron
-muchas casas de Burguillos, é ficieron tanta guerra á los de dentro,
-que llegó á valer en Toledo solo el cocer de un pan un maravedí por
-falta de leña. El Rey es ido allá, é fizo ir con él al Conde de
-Saldaña, porque los unos é los otros se ponen en su mano. Plega á
-Dios que yo sea incierto adevino, porque creo que no podrá sentenciar
-el Conde; é si sentenciare, no se obedescerá; é si se obedesciere,
-no se complirá; é complido, no durará, ni la razon dá posibilidad
-para ello. El que mas en esto á mi ver ha perdido es el Señor Conde
-de Fuensalida, no tanto de sus rentas é bienes que le han quemado é
-tomado, aunque es asaz, quanto de la autoridad que por el oficio é
-por su persona tenia en aquella su naturaleza. Esto digo porque la
-cosa vá tan rota contra él, que fué por la Cibdad llamado Alfonso
-Carrillo, al qual entregaron la vara del oficio de Alcaldía mayor.
-El suceso que avrá no lo sé; pero hoy dia la tiene en haz del Rey,
-que está en la Cibdad como tratante entre ellos. Medina, Valladolid,
-Toro, Zamora, Salamanca, y eso por aí está debaxo de la cobdicia del
-Alcayde de Castronuño. Hase levantado contra él el señor Duque de
-Alva para lo cercar; y no creo que podrá, por la ruin disposicion del
-Reyno, é tambien porque aquel Alcayde está ya criado gusano del Rey
-Don Alfonso, tan grueso, que allega cada vez que quiere quinientas é
-seiscientas lanzas. Andan agora en tratos con él porque dé seguridad
-para que no robe ni mate. En campos naturales son las asonadas, é no
-mengua nada su costumbre por la indisposicion del Reyno. Las guerras
-de Galicia, de que nos soliamos espeluznar, ya las reputamos ceviles
-é tolerables, _immo_, lícitas. El Condestable, el Conde de Triviño,
-con esos Caballeros de las Montañas, se trabajan asaz por asolar toda
-aquella tierra fasta Fuenterabia. Creo que salgan con ello segun la
-priesa le dán. No hay mas Castilla; sinó mas guerras avria. La Corte
-que... Los del Consejo _squalidi_, Contadores _gementes_, Secretarios
-_querentes_. Avernos dexado ya de facer alguna imagen de provision,
-porque ni se obedesce ni se cumple, y contamos las roturas é casos
-que acaescen en nuestra Castilla como si acaesciesen en Boloña, ó en
-Reynos dó nuestra jurisdicion no alcanzase. E porque mas brevemente
-Vra. mrd. lo comprehenda, certificoos, Señor, que podria bien afirmar
-que los Jueces no ahorcan hoy un hombre por justicia por ningun crimen
-que cometa en toda Castilla, aviendo en ella asaz que lo merescen, como
-quier que algunos se ahorcan por injusticia. Dígolo porque poco ha que
-Juan de Ulloa en Toro envió á las casas del Licenciado de Valdivieso, é
-de Juan de Villalpando, é los ahorcó de sus puertas. Estos eran de los
-mas principales de la Cibdad: todos los otros Caballeros de Toro sabido
-esto, con sus parciales é allegados fuyeron, é desampararon la Cibdad;
-é Juan de Ulloa é los suyos entraron las casas, é robaronlas. Yo vos
-certifico, Señor, que no acabe aqui esta letanía: así que, Señor, si
-Dios _miraculosè_ no quisiese reedificar este templo tan destruido,
-no os ponga nadie esperanza de remedio, sinó de mucho peor _in dies_.
-Los Procuradores del Reyno, que fueron llamados tres años ha, gastados
-é cansados ya de andar acá tanto tiempo, mas por alguna reformacion
-de sus faciendas, que por conservacion de sus consciencias, otorgaron
-Pedido é Monedas; el qual bien repartido por Caballeros é tiranos que
-se lo coman bien se hallará de ciento é tantos cuentos uno solo que
-se pudiese aver para la despensa del Rey. Puedo bien certificar á
-Vra. mrd. que estos Procuradores muchas é muchas veces se trabajaron
-en entender é dar orden en alguna reformacion del Reyno, é para esto
-ficieron juntas generales dos ó tres veces: é mirad quan crudo está
-aun este humor, é quan rebelde, que nunca hallaron medicina para le
-curar; de manera que desesperados ya de remedio, se han dexado dello.
-Los Perlados eso mismo acordaron de se juntar para remediar algunas
-tiranías que se entran su poco á poco en la Iglesia, resultantes
-destotro temporal, é para esto el señor Arzobispo de Toledo, é otros
-algunos Obispos se han juntado en Aranda. Menos se presume que
-aprovechará esto; porque he miedo... El señor Maestre se casa agora:
-casado, acuérdase que se junten aqui en Madrid él y el Cardenal con
-algunos Procuradores, é otros algunos Grandes é Perlados, para dar
-orden en alguna paz é governacion del Reyno, poniendo algunos Perlados
-é Caballeros que goviernen por tiempo... porque sobre el cómo, sobre el
-quien... como dice Tulio: y esto porque falta el oficio del Rey, que
-lo avía todo de mandar solo. Muerto el Arzobispo de Sevilla, todos sus
-bienes é la Mota de Medina quedó á Fonseca su sobrino. Aquella Villa
-viéndose opresa de aquella Mota, acordaron de la derribar, é para esto
-tomaron por ayudador al Alcayde de Castronuño, el qual con los de la
-Villa, é los de la Villa con él, la tienen ya en algun aprieto, con
-propósito de la derribar, é aun daban alguna suma por ello. El Fonseca,
-viendose así é á su Mota en algun estrecho; trató con la Villa que
-le diesen alguna equivalencia, é les daria la Mota para la derrocar,
-é para esto que llamasen al señor Duque de Alva, porque el Duque la
-tuviese en las manos fasta que la Villa cumpliese la equivalencia que
-al Fonseca avía de ser dada: y esto todo se trató sin lo saber el
-Alcayde de Castronuño que la tenia cercada. _Et factum est sic._ Vino
-el Duque de Alva con gente, y entró por una puerta de Medina, y el
-Alcayde se fué por otra, é alzó el cerco, é tomó el Duque la Mota en
-sí: unos dicen que para la derribar como la Villa lo desea; otros que
-para la tornar al Fonseca como él lo querria. Yo, Señor, veo que se la
-tiene el Duque. No dude Vra. mrd. que la envidia ha fecho su oficio
-aqui, de tal manera, que algunos favorescen de secreto al Alcayde,
-para que el señor Duque de Alva tenga que entender con él algun rato.
-Vedes aqui las nuevas de hasta agora: si mas quisieredes, por la
-muestra destas sacareis las otras.
-
-
-
-
- LETRA XXVI.
-
- _Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna._[55]
-
- [55] _Año de 1479. Falta en la primera edicion._
-
-
-Señor: Acá nos dicen que se concluye paz con el Rey de Portugal: é
-por cierto cosa es muy santa é conveniente á ambas partes: á la Reyna
-nuestra Señora, porque quitado el empacho de la guerra en Reyno ageno,
-pueda administrar libremente la justicia que debe en el suyo, é tambien
-porque cosa es digna de loor vencer con fortaleza, é pacificar con
-humanidad. Al señor Rey de Portugal conviene eso mismo, porque si bien
-lo mira su Señoría, cara á cara le ha mandado Dios que se dexe desta
-demanda, pues vido que este Reyno no le pudo sofrir, ni el suyo ayudar,
-ni mucho menos el de Francia remediar para conseguir su propósito.
-Vido eso mismo Su Señoria, que si ovo orgullo quando tomó á Zamora,
-aquello fué por peor, pues fué para salir della con daño é muerte de
-algunos suyos. Si ovo orgullo para poner real sobre la puente, aquello
-fué por peor, pues se levantó de alli sin conseguir fruto, peleó é
-fué vencido. Si ovo esfuerzo en la guerra que el Rey de Francia nos
-facia en su favor, aquello fué peor, pues se movió por aquello á ir en
-persona donde ni ganó honra, ni truxo provecho. Si acordó enviar la
-gente que enviaba á Mérida y Medellin, aquello fué mal consejo, porque
-peleó é fué vencido del Maestre de Santiago. Y en conclusion, si ovo
-orgullo con la mucha gente de Portugal, é muchas fiucias de Castilla
-quando entró en ella, aquello fué por peor, pues salió della con poco
-provecho é mucho daño. Así que, Señor, bien miradas estas experiencias
-que vido é que vimos públicas, é otras algunas que Su Alteza ha
-sentido secretas, de creer es que son amonestaciones divinas que se
-facen á los Reyes católicos para los reducir de malo á buen propósito:
-é así entiendo que como católico Príncipe, por via de verdadero
-conoscimiento de Dios, pues en obras claras ve su voluntad secreta,
-remedando á Nabucodonosor cuyas tentaciones fueron á penitencia, é no
-á Faraon que le truxeron á endurescimiento, nos dexará libres servir
-nuestros Reyes, é no nos molestará ya mas para que sirvamos á Reyes
-agenos, _quos non cognoverunn patres nostri_. En especial creo que como
-Príncipe católico é prudente tomará el consejo evangélico que dice:
-¿Quien es aquel Rey que ha de ir acometer guerra contra otro Rey, é
-no se asienta primero á pensar si podrá con diez mil ir contra el que
-viene con veinte mil? E pues ve Su Alteza que no es tan poderoso para
-sostener guerra donde tanta desproporcion de poderío hay, es de creer,
-segun su prudencia, que segun el mismo Evangelio dice, enviará su
-embaxada, é rogará aquellas cosas que concernen á la paz. Escribe esto
-Sant Lucas á los catorce capítulos de su Evangelio: póngolo en romance
-porque no vais á declaradores. No dudo, Señor, que alteren al señor
-Rey de Portugal algunas cosas nascidas de las esperanzas que le darán
-de Castilla; pero á mí paresce que debria Su Señoría membrarse bien
-que mi señor el Cardenal de España le envió, entre otras cosas á decir
-quando queria entrar en Castilla, que no ficiese gran caudal del ayuda
-verbal que le ofrescian algunos Caballeros é Perlados deste Reyno;
-porque quando necesario oviese el efecto de la actual, podria ser que
-ni hallase actual ni verbal; en lo qual paresció que el Cardenal mi
-señor profetizó mas cierto la salida que ovo en este fecho, que los que
-favorescieron su entrada en este Reyno.
-
-
-
-
- LETRA XXVII.
-
- _Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal._[56]
-
- [56] _Falta en la primera edicion._
-
-
-_Charissime Domine_: Dos, é aun creo que tres Cartas vuestras he
-rescebido, que no contienen otra cosa sinó rogarme que os escriba: é
-ciertamente querria facer lo que mandais, quanto mas lo que rogais,
-salvo porque ni tengo acá, ni me dais allá materia que escribir. Menos
-escribo nuevas, porque las públicas vos la sabeis, é las secretas yo
-no las sé. E porque el Filosofo dice que los _sermones sunt inquirendi
-juxta materiam_, pues vos no sabeis dar la materia, menos puedo yo
-facer los sermones: así que vos por no saber, é yo por no poder, se
-queda la carta por escrebir. Despues he pensado que me quereis apremiar
-que diga la materia, é faga la forma, como el Rey Nabucodonosor
-constriñó á sus mágicos que le dixesen el sueño, é le mostrasen la
-soltara: é aunque vos no teneis el poder de aquel Rey, ni yo el saber
-de aquel Daniel; pero digoos que fecistes bien en os ir, pues sois ido,
-é fareis mejor en permanescer, pues estais allá. E como quier que se
-me fizo grave vuestra ida, pero quanto enojo me dió vuestra absencia,
-tanto placer me dá vuestra utilidad, sabiendo como estais bien con ese
-Serenísimo Rey. E pues vuestra constelacion era de venir de capilla
-en capilla de los Reyes que son de levante fasta poniente, á lo menos
-serémos seguros que no ireis mas adelante, pues no hay mas capillas de
-Reyes dó podais ir. Quanto á lo que me encargais tocante á la señora
-vuestra madre, _dictum puta. Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXVIII.
-
- _Para el Prior del Paso._[57]
-
- [57] _Año de 1484. por Septiembre. Falta en la primera edicion._
-
-
-Reverendo Señor: Recebí vuestra Letra, y pues es buena, no es cara.
-Dígolo porque aun vuestras Cartas son tan duras de aver, que no sé si
-las dais tan caras porque sean mas preciadas, ó si las dexais de dar
-por no dar aunque sea papel; porque como Vra. Reverencia sabe, todos
-vosotros mis señores los Religiosos sois tan enemigos del dar, quanto
-sois devotos del tomar. Como quier que sea, me plugo de la rescebir,
-por saber de la salud de Vra. Reverendisima persona, é tambien por
-conoscer si aveis templado algun poco esa cobdicia que el hábito de
-Sant Hieronimo vos dá, debiendoosla quitar. _Inter alia_ me mandais
-que os escriba nuevas: é para decir verdad de lo que yo sé, ningunas
-hay de presente sinó guerra de Moros, en la qual esta Reyna nuestra
-Señora vemos que fuelga é trabaja con tantas fuerzas interiores y
-exteriores, que paresce bien tenerla en el ánimo. Creed que toda su
-mayor solicitud por agora es los aderezos que convienen para la seguir,
-porque tiene los enemigos flacos, hambrientos, divisos, é tan caídos,
-que se cree á pocos vayvenes sean derribados, ó á lo menos... Face bien
-de perseverar en su empresa, porque no le contezca lo que acaesció á
-muchos Reyes y Emperadores, que no sabiendo conoscer su tiempo ni su
-vencimiento, perdieron todo su trabajo pasado, é ovieron infortunios
-en lo por venir. Otras nuevas ovimos esta semana, á saber, que el Rey
-de Portugal, despues que degolló antaño el Duque de Braganza, mató
-ogaño al Duque de Viseo su primo, fijo del Infante Don Fernando, y
-hermano de la Reyna su muger, mozo de veinte años: é dícese que mandó
-matar otros hombres principales sus criados é servidores. La causa
-destas muertes dicen que fué informacion que ovo el Rey como este Duque
-trataba de lo matar. Esto es lo que dicen los otros; lo que digo yo
-es, que no querria vivir en Reyno donde el Rey mata sus deudos, é los
-deudos se dice que imaginaban matar su Rey. Ciertamente, Reverendo
-Señor, fablando en la verdad, grande é muy arrebatada debria ser la ira
-que aquel Rey, para ser Rey, concibió, pues le fizo que matase, é que
-matase él mismo, é tan aceleradamente, é á hombre de su sangre, é sin
-le oir primero, é á mozo de veinte años, edad tan tierna, que aunque
-fuese hábile para facer fazaña, no era aún capaz para la inventar, ni
-para imaginar dolo. No tenemos licencia para fablar en las cosas de los
-Reyes; pero sé os decir, que infinitos Reyes leemos vivir vida larga
-é próspera perdonando, é pocos leemos vivir muchos dias ni seguros
-matando. _Fiat voluntas Dei._ Vedes aqui, Señor, las nuevas con sus
-autoridades. Estas é mas os diria, no porque no sé que las sabeis
-vos; mas porque sepais que las sé yo, é no digais, como soleis, que
-mis ochenta libros estarian mejor en vuestra celda que en mi cámara.
-_Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXIX.
-
- _Para Mosen Alfonso de Olivares que estaba en la
- compañia del Duque de Placencia._[58]
-
- [58] _Escrita por el mismo tiempo que la primera_ Contra los
- males de la vejez, _año de 1482. Falta en la primera edicion._
-
-
-Señor: Dias há que supe el reposo que hallastes con ese noble Señor,
-é considerada vuestra condicion y edad, conoscí que así como Dios
-permite turbaciones á los turbulentos, bien así acarrea sosiego á los
-quietos. Plega aquel _qui liberavit vos a negotio perambulante_ en
-corte, _& replevit vos longitudine dierum_: que al fin _ostendat vobis
-salutare suum_. Yo soy aqui mas traido que venido; porque estando en
-mi casa retraído, é quasi libre de la pena del cobdiciar, é comenzando
-á gozar del beneficio de contentamiento, fuí llamado para escribir las
-cosas destos Señores. Este Señor me rogó que os escribiese, y enviase
-unos renglones que ove fecho contra la vejez. Por ellos vereis que _cum
-eram parvulus loquebar ut parvulus_; agora que soy viejo la edad me
-constriñe escribir el sentimiento que se siente en los dias viejos. Al
-Señor Duque beso las manos. _Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXX.
-
- _Para Puertocarrero, Señor de Palma._[59]
-
- [59] _Año de 1482. Falta en la primera edicion._
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Dice Vra. mrd. que querria ver mis razones
-mas que mis encomiendas. En verdad, muy noble Señor, yo deseo que
-viesedes mas mis servicios que lo uno ni lo otro; pero porque son pocos
-é flacos, los suplo con aquellas pocas encomiendas que os envié. E
-por tanto, Señor, no quiero que resciba Vra. mrd. este engaño; porque
-aveis de saber que quando oviere fecho lo ultimo de mi poder por os
-servir, certifico á Vra. mrd. que todo ello valga bien poco. Así que
-no lleva razon que tal Señor como vos, y con tan claras obras como las
-vuestras, estén obligadas á tan flaco servidor, é tan pocos servicios
-como los mios. Dice asimismo Vra. mrd. que andando por mandado de la
-Reyna con el Duque de Viséo vos cuesta saber la lengua Portuguesa tanto
-como al Conde de Castañeda la Morisca quando se rescató de la prision
-de los Moros. Ciertamente, Señor, ambos comprastes caro; porque ni la
-una lengua ni la otra valen la meitad de lo que costaron, y con tales
-compras de lenguages como estas que se os deparan, está como está el
-tesoro de Palma. Pero, Señor, si mirais que el otro compró su libertad,
-é vos fecistes vuestra lealtad, hallareis que ambos comprastes varato.
-Allende desto os debeis conortar con el Señor Rey de Portugal, á
-quien costó mas dineros aprender la lengua Castellana que á vos la
-Portuguesa, é nunca pudo aprender palabra en todo el tiempo que estuvo
-en Castilla.
-
-
-
-
- LETRA XXXI.
-
- _Para el Cardenal de España._[60]
-
- [60] _Falta en la primera edicion._
-
-
-Ilustre y Reverendisimo Señor: Sabido avrá V. S. aquel nuevo estatuto
-fecho en Guipuzcoa, en que ordenaron que no fuesemos allá á casar ni
-morar &c. como sinó estuviera ya sinó en ir á poblar aquella fertilidad
-de Xarafe, é aquella abundancia de Carpentania. Un poco paresce á la
-ordenanza que ficieron los pedreros de Toledo de no amostrar su oficio
-á confeso ninguno. Así me vala Dios, Señor, bien considerado no ví
-cosa mas de reir para el que conosce la qualidad de la tierra, é la
-condicion de la gente. ¿No es de reir, que todos ó los mas envian acá
-sus fijos que nos sirvan, é muchos dellos por mozos de espuelas, é que
-no quieran ser consuegros de los que desean ser servidores? No sé yo
-por cierto, Señor, como esto se puede proporcionar, desecharnos por
-parientes, y escogernos por señores; ni menos entiendo como se puede
-compadescer de la una parte prohibir nuestra comunicacion, é de la otra
-henchir las casas de los Mercaderes y Escrivanos de acá de los fijos de
-allá; é instituir los padres ordenanzas injuriosas contra los que les
-crian los fijos, é les dán oficios é caudales, é dieron á ellos quando
-mozos: quánto yo, Señor, mas dellos ví en casa del Relator aprendiendo
-á escrebir, que en casa del Marques Iñigo Lopez aprendiendo á justar.
-Tambien seguro á Vra. Señoría, que hallen agora mas Guipuzces en casa
-de Fernand Alvarez y de Alfonso de Avila, Secretarios, que en vuestra
-casa, ni del Condestable, aunque sois de su tierra. En mi fé, Señor,
-quatro dellos crio agora en mi casa: sus padres ordenan esto que veis:
-é mas de quarenta hombres honrados é casados están en aquella tierra
-que crié é mostré; pero no por cierto á facer aquellas ordenanzas.
-_Omnium rerum vicissitudo est._ Pagan agora estos la prohibicion que
-fizo Moysen á su gente que no casasen con Gentiles; pero no podemos
-decir del: _Cœpit Moyses facere & docere_, como decimos de Christo
-nuestro Redentor; porque dos veces que casó tomó mugeres para sí de las
-que defendió á los otros. Tornando ora, Señor, á fablar al propósito,
-ciertamente gran ofensa ficieron á Dios por ordenar en su Iglesia
-contra su Ley, é gran ofensa ficieron á la Reyna por ordenar en su
-tierra sin su licencia.
-
-
-
-
- LETRA XXXII.
-
- _Para el Señor Don Enrique._[61]
-
- [61] _A principios del año de 1482. pues la pérdida de Zahara fué
- á 27. de Diciembre de 1481._
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Tanto placer ove del pesar que ovistes
-por la pérdida de Zahara, quanto pesar ove del placer que ovieron los
-Moros en ganarla: é por cierto Señor, si desto debe pesar al buen
-Christiano, é al buen Caballero, mucho mas debe pesar al visnieto del
-Infante Don Fadríque, é del Rey Don Alfonso de Castilla como vos sois.
-Este tal por cierto no solo debe aver pesar de tal cosa, mas debe aver
-ira: porque el pesar á las veces es de las cosas que no llevan remedio,
-é la ira de las que se espera remedio é venganza. Algunos Filosofos
-dixeron que el buen varon no debe aver ira, é Aristoteles en las Eticas
-dice que la debe aver donde conviene, é por lo que conviene: é por
-cierto, Señor, no sé yo quando ni porque cosa mas la debe aver el buen
-Caballero que por el caso presente. Así que, muy noble Señor, como
-suelen decir: pesóme de vuestro enojo; así os digo que me plugo deste
-vuestro pesar; porque de razon como fijo de vuestro padre, é nieto de
-vuestros abuelos lo debeis aver para procurar el remedio: é no medre
-Dios á quien consolatoria os enviare solare ello. Dice Vra. mrd. que
-os pesará, si quando fuerdes en la Corte se os quitáre el pesar que
-teneis por la pérdida de aquella Villa: y creo, muy noble Señor, que
-recelais no os acaezca lo que acaesció á Sant Pedro; el qual como fuese
-esforzado, verdadero é constante, entrando en la corte de Cayfas luego
-se mudo, é negó y enflaquesció. Esto, muy noble Señor, es verdad que
-acaesce en las cortes de los Reyes malos é tiranos, dó se face el buen
-Caballero malo, y el malo peor; pero no ha lugar por cierto en la corte
-de los buenos Reyes é Católicos, como son estos nuestros, porque alli
-se ha tal doctrina con que el buen Caballero es mejor, y el malo no
-tanto; é aun alli puede el buen Caballero ganar su ánima quando recta
-é lealmente se oviere en las cosas. Decia el Obispo Don Alfonso, que
-el Caballero que no iba á la corte, y el Clérigo que no iba á Roma no
-valian un cornado.[62]
-
- [62] _En la primera edicion dice_: no eran bien consejados.
-
-
- FIN.
-
-
-
-
- ADICIONES
-
- A LOS CLAROS VARONES
-
- DE PULGAR.
-
-
- I.
-
- _Al título del Marques de Santillana, pág. 32._
-
- _Gomez Manrique, Corregidor de Avila y Toledo, hijo del Adelantado
- Pedro Manrique, hermano de Don Rodrigo Manrique Maestre de Santiago,
- y tio del célebre Poeta Don Jorge Manrique, en el Cancionero que
- recopiló de sus propias obras á ruego del Conde de Benavente insertó
- las Coplas que hizo á la muerte del Marques[63], precedidas de una
- Carta, dirigiendolas á Don Pedro Gonzalez de Mendoza, Obispo entonces
- de Calahorra, en la qual dice_:
-
- [63] Se imprimieron estas Coplas sin la Carta en el Cancionero
- general de Sevilla del año 1535. fol. 34.
-
-Si despues de la definicion del muy virtuoso señor padre vuestro, mi
-señor é mi tio, digno de eterna memoria, muy Reverendo Señor, yo he
-dexado de escrebir á Vra. Reverencia, segun se suele acostumbrar en
-los semblantes casos de dolor entre los que bien se aman, bien puede
-creer la Merced vra. non aver por inadvertencia nin por mengua de amor
-quedado; mas ciertamente porque vuestro sentimiento sentí, é el vuestro
-dolor tanto me dolió, que mas para ser consolado, que para consolar
-me fallé dispuesto. E no sin causa; ca en pronto ante mi afligido
-espíritu fué presentada la irreparable pérdida que este nuestro Reyno
-facia: que bien se puede decir que perdió otro Fabio para sus consejos,
-otro Cesar para sus conquistas, otro Camilo para sus defensas, otro
-Livio para sus memorias; seyendo el primero de semblante prosapia é
-grandeza de estado que en nuestros tiempos congregó la ciencia con la
-caballería, é la loríga con la toga: que yo me recuerdo aver pocos, é
-aun verdad fablando, ninguno de los tales que á las Letras se diese;
-é no solamente digo que no las procuraban, mas que las aborrescian,
-repreendiendo á algun Caballero si se daba al estudio, como si el
-oficio militar solo en saber bien encontrar con la lanza, ó ferir con
-la espada consistiese. La qual errada opinion este Varon magnífico
-arrancó de nuestra patria, reprobándola por teórica, e faciendola
-incierta por prática: en la paz prosas é metros de mayor elegancia
-escribiendo que ninguno de los pasados; en las guerras mostrandose
-un Marcelo en el ordenar, é un Castino en acometer, seyendo á sus
-Caballeros, como Mario por sí decia, aconsejador, en los fechos, é
-compañero en los peligros...
-
-
- II.
-
- _Al título de D. Fernand Alvarez de Toledo, pag. 45._
-
- _Hallandose este Caballero en la prision le dirigió el Marques de
- Santillana una obrita intitulada_: Coplas de Bias á la Fortuna[64]
- _con la carta ó proemio que se sigue_.
-
- [64] Se halla impresa esta obrita en quarto, sin expresion del
- año, del lugar, ni del nombre del Impresor. Labbe en la Bibliot.
- M. S. dice que en la Librería del Rey de Francia hay dos Cartas
- del Marques de Santillana al Conde de Alva estando en prision:
- acaso esta será una de ellas.
-
-Quando yo demando á los Ferreras, tus criados y mios, é aun á muchos
-otros, Señor é mas que hermano mio, de tu salud, é de qual es agora
-tu vida, é que es lo que faces é dices; é responden é certifican con
-quanto esfuerzo, con quanta paciencia, con quanto desprecio é buena
-cara tú padesces, consientes é sufres tu detencion, é todas las otras
-congojas, molestias y vejaciones que el mundo ha traído; é con quanta
-liberalidad é franqueza partes é distribuyes aquellas cosas que á tus
-sueltas manos vienen; refiriendo á Dios muchas gracias, me recuerdo de
-aquello que Homero escribe en la Ulixia; conviene á saber, que como por
-naufragio ó fortuna de mar, Ulixes, Rey de los Cefalanos, desbaratado
-viniese en las riberas del mar, é desnudo é maltractado fuese traído
-ante la Reyna de aquella tierra, é de los Grandes del Reyno, que con
-ella estaban en un festival é grande convite: é como aquella le viese
-y le acatase, despues todos los otros con grande reverencia tanto le
-estimaron, que dexada la cena, todos estaban contemplando en él: asi
-que apenas era alguno que mas desease cosa que pudiese alcanzar de los
-dioses que ser Ulixes en aquel estado. Adonde á grandes voces, y muchas
-veces, este soberano poeta exclama diciendo: ¡O homes! habed en gran
-cura la virtud, la qual con el naufragio nada, é al que está desnudo é
-desechado en los marinos litos ha mostrado con tanta autoridad é así
-venerable á las gentes. La virtud, así como el Filosofo dice, siempre
-cayó de pies, é como el abrojo. E ciertamente, Señor é mas que hermano
-mio, á los amigos tuyos é mios, asi como uno de aquellos, es é debe ser
-de los trabajos tuyos el dolor, la mengua ó alta, asi como Lelio decia
-de Cipion: ca la virtud siempre será, agora libre ó detenido, rico ó
-pobre, armado ó sin armas, vivo ó muerto, con una loable é maravillosa
-eternidad y fama. Con estos Ferreras me escribistes que algunos de
-mis tractados te enviase por consolacion tuya. Desde allí con aquella
-atencion que furtar se puede de los mayores negocios, é despues de los
-familiares, pensé investigar alguna buena manera, así como remedios,
-ó meditacion contra Fortuna, tal que si ser pudiese, en esta vejacion
-á tu nobleza gratificase, como no sin asaz justas y aparentes causas
-á lo tal é á mayores cosas yo sea tenido. Ca principalmente ovimos
-unos mesmos abuelos, é las nuestras casas siempre sin enterrupcion
-alguna se miraron con leales ojos, sincéro é amoroso acatamiento; é
-lo mas del tiempo de nuestra crianza quasi una é en uno fué: así que
-juntamente con las personas cresció é se aumentó nuestra verdadera
-amistad. Siempre me pluguieron é fueron gratas las cosas que á tí, de
-lo qual me tove é tengo por contento: por quanto aquellos á quienes las
-obras de los virtuosos placen, así como librea ó alguna señal traen de
-virtud. Una continuamente fué nuestra mesa: un mesmo uso en todas las
-cosas de paz é de guerra. Nenguna de las nuestras cámaras é despensas
-se pudo decir menguada si la otra abastada fuese. Nunca yo te demandé
-cosa que tú no cumplieses, nin me la denegases; lo qual me face creer
-que las mis demandas fuesen rectas é honestas é conformes á la razon,
-como sea que á los buenos é doctos varones jamás les plega ni deban
-otorgar sinó buenas é lícitas cosas. E sean agora por informaciones
-de aquellos que mas han visto, é paresce verdaderamente hayan querido
-hablar de las costumbres y calidades de todos los Señores y mayores
-hombres deste nuestro Regno, ó de aquellos que de treinta años, ó poco
-mas, que yo comencé la navegacion en este vejado é trabajoso golfo, he
-avido noticia é conoscimiento, é de algunos compañia é familiaridad,
-loando á todos, tú eres el que á mí mucho plugiste é places. Ca la tu
-voluntad non esperó á la mediana mancebía, ni á los postrimeros dias
-de la vejez; ca en edad nueva aún puedo decir comenzó el resplandor
-de la tu utilidad é nobleza. Nin es quien pueda negar que fechas las
-treguas con los Reyes de Aragón é de Navarra, é levantadas las huestes
-del Garray é del Majano, cesadas las guerras, en las quales viril é
-muy virtuosamente te oviste, é por tí obtenidas las inexpugnables
-fuerzas de Xalante, é Teresa, Sahara, é Xaraficil en el Regno de
-Valencia, aver tu seido de los primeros que contra Granada la frontera
-emprendiese, ciertamente estando ella en otro punto é mayor prosperidad
-que tú la dexaste al tiempo que triunfal é gloriosamente por mandado
-de nuestro Rey de las fronteras de Córdoba é Jaen te partiste, aviendo
-ganado tantas é mas Villas é Castillos, así guerreandolas, como
-combatiendolas, entrandolas forzosamente, que ninguno. E como quiera
-que el principal remedio é libertad á la tu detencion, é infortunios
-depende de aquel que universalmente á los vejados reposa, á los
-aflictos remedia, á los tristes alegra, espero ya sea que en algunos
-tiempos traerá á memoria á los muy excelentes y claros nuestro Rey é
-Príncipe (como en la mano suya los corazones sean de los Reyes) todas
-las cosas que ya de los tus fechos he dicho, y muchos otros servicios
-á la Real Casa de Castilla por los tuyos é por tí fechos. E por me
-allegar á la rivera é puerto de mi obra, recuérdome de aver leido en
-aquel libro donde la vida del Rey Asuero se escribe, que de Ester se
-llama, como en aquel tiempo la costumbre de los Reyes fuese en los
-retraimientos é reposos suyos mandar leer las gestas é actos que los
-naturales de sus Reynos é forasteros oviesen fecho en servicio de los
-Reyes, de la patria é del bien público, que Mardochêo prósperamente é
-con glorioso triunfo de la muerte fué librado. Pues lee nuestro Rey é
-mira los servicios, regracíalos é satisfácelos; é si se aluenga non se
-tira. Ni tanto lugar avrá el nucíble apetito, nin la ciega saña, que
-tales é tan grandes aldabadas é voces de servicios las sus orejas non
-despierten: ca non son los nuestros Señores Diomedis de Tracia, que
-de humana carne facia manjar á sus caballos; non Buseris de Egipto,
-matador de los huespedes; non Perillo Siracusano, que nuevos modos de
-penas buscaba á los tristes culpados hombres; non Dionisio de esta
-misma Siracusa; non Attila _flagelum Dei_, nin de muchos otros tales;
-mas benívolos, clementes é humanos: lo qual todo hace á mí firmemente
-esperar de tu libertad. La qual con salud tuya, é de tu noble muger, é
-de tus fijos dignos de tí, nuestro Señor aderesce así como yo deseo.
-
-
- III.
-
- _Al título de D. Rodrigo de Villandrando, pag. 61._
-
- _El Privilegio que el Rey Don Juan el II. expidió á este Caballero
- está inserto en una confirmacion de la Reyna Doña Juana, cuyo registro
- se halla en el Archivo de Simancas: Dice_:
-
-En el nombre de Dios Padre..... Acatando é parando mientes á los
-muchos, é buenos, é leales, é señalados servicios que vos Don Rodrigo
-de Villandrando, Conde de Rivadeo, mi Vasallo, é de mi Consejo, me
-avedes fecho, é los peligros á que vos pusistes por mi servicio, é de
-la Corona Real de mis Reynos, veniendo, segun que venistes de fuera
-de ellos por mi mandado con muchas Gentes de armas de á caballo é
-Archeros, sobre los levantamientos fechos en mis Reynos, é dexastes
-vuestras tierras é castillos é hacienda, poniendolo todo en aventura
-por mi servicio. E especialmente el servicio señalado que vos me
-fecisteis el dia de la Epifanía que pasó, quando estando para entrar
-en Toledo mi persona ovo gran peligro, é vos con vuestro esfuerzo
-é animosidad la fecisteis segura de las muchas Gentes de armas que
-salieron en pos del Infante de la Cibdad para facerme deservicio. E
-por memoria de tan leal é animoso fecho, é señalado servicio, vos me
-pedistes por privillejo é preeminencia especial, que vos, é los otros
-Condes vuestros succesores que despues vinieren hayan é lleven, é les
-sean dadas las ropas é vestiduras enteramente que Nos, é los Reyes
-nuestros succesores en Castilla é en Leon, que despues de nos vinieren,
-vistieremos en el sobre dicho dia de la Epifanía de cada un año para
-siempre jamas: é ansimismo que vos honremos asentandovos á nuestra mesa
-á comer con Nos, é con los otros Reyes que despues de Nos fueren, en
-el dicho dia de la Epifanía de cada un año por siempre jamas á vos é á
-los que vos succedieren en vuestro Condado de Rivadeo. Y yo, queriendo
-que haya memoria de tan gran fecho, é leal é señalado servicio, é
-animosidad con que defendisteis mi Persona, é acudisteis al bien
-publico de mis Reynos, é que se dé exemplo á los otros mis Vasallos,
-lo tove por bien. E por la presente... Fecho en Torrijos nueve dias de
-Enero año del Nascimiento de Nuestro Salvador Jesu Christo de mil é
-quatrocientos é quarenta é un años, YO EL REY. Yo Diego Romero le fice
-escrebir por mandado de nuestro Señor el Rey.
-
- [Ilustración]
-
-
- IV.
-
- _Al título de Don Rodrigo Manrique, pag. 90._
-
- _D. Jorge Manrique, hijo de este insigne Maestre de Santiago, hizo en
- su elogio con motivo de su muerte aquellas célebres Coplas que tantas
- veces se han impreso, y que sin embargo son raras: por cuyo motivo, y
- por ser de las mejores poesías de aquel tiempo, se repiten aqui._
-
- Recuerde el alma dormida,
- avive el seso y despierte
- contemplando
- como se pasa la vida,
- como se viene la muerte
- tan callando:
- quan presto se vá el placér;
- como despues de acordado
- dá dolor;
- como á nuestro parecer
- qualquiera tiempo pasado
- fué mejor.
-
- Pues que vemos lo presente
- quan en un punto se es ido
- y acabado,
- si juzgamos sabiamente,
- daremos lo no venido
- por pasado.
- No se engañe nadie, no,
- pensando que ha de durar
- lo que espera
- mas que duró lo que vió;
- pues que todo ha de pasar
- por tal manera.
-
- Nuestras vidas son los rios
- que van á dar en la mar,
- que es el morir:
- allí van los señoríos
- derechos á se acabar
- y consumir.
- Allí los rios caudales,
- allí los otros medianos,
- y mas chicos,
- allegados son iguales;
- los que viven por sus manos,
- y los ricos.
-
- Dexo las invocaciones
- de los famosos poetas
- y oradores:
- no curo de sus ficiones;
- que traen yerva secreta
- sus sabores.
- A aquel solo me encomiendo,
- á aquel solo invoco yo
- de verdad,
- que en este mundo viviendo,
- el mundo no conoció
- su Deidad.
-
- Este mundo es el camino
- para el otro, que es morada
- sin pesar;
- mas cumple tener buen tino
- para andar esta jornada
- sin errar.
- Partimos quando nacemos,
- andamos mientras vivimos,
- y llegamos
- al tiempo que fenecemos:
- asi que quando morimos
- descansamos.
-
- Este mundo bueno fué,
- si bien usasemos de él
- como debemos;
- porque segun nuestra fé
- es para ganar aquel
- que atendemos.
- Y aún el Fijo de Dios
- para subirnos al Cielo
- descendió
- á nacer acá entre nós,
- y vivir en este suelo
- dó murió.
-
- Ved de quan poco valor
- son las cosas tras que andamos
- é corremos,
- que en este mundo traydor
- aun primero que muramos
- las perdemos.
- Dellas deshace la edad,
- dellas casos desastrados
- que acaescen,
- dellas por su calidad
- en los mas altos estados
- desfallecen.
-
- Decidme ¿la hermosura,
- la gentil frescura y tez
- de la cara,
- la color y la blancura,
- quando viene la vejez
- qual se para?
- Las mañas é ligereza,
- y la fuerza corporal
- de juventud,
- todo se torna graveza
- quando llega al arrabal
- de senectud.
-
- ¿Pues la sangre de los Godos,
- el linage, y la nobleza
- tan crecida,
- por quantas vias y modos
- se pierde su gran alteza
- en esta vida?
- Unos por poco valer,
- ¡por quan bajos y abatidos
- que los tienen!
- otros que por no tener
- con oficios no debidos
- se mantienen.
-
- ¿Los estados é riqueza
- que nos dexan á deshora
- quien lo duda?
- No les pidamos firmeza;
- pues que son de una señora
- que se muda:
- que bienes son de fortuna,
- que revuelve con su rueda
- presurosa;
- la qual no puede ser una,
- ni ser estable ni queda
- en una cosa.
-
- Pero digo que acompañen
- é lleguen basta la huesa
- con su dueño:
- por eso no nos engañen;
- pues se va la vida apriesa
- como sueño.
- Y los deleytes de acá
- son, en que nos deleytamos
- temporales;
- y los tormentos de allá,
- que por ellos esperamos,
- eternales.
-
- Los placeres é dulzores
- de esta vida trabajada
- que tenemos
- ¿que son sino corredores,
- y la muerte la zelada
- en que caemos?
- No mirando á nuestro daño
- corremos á rienda suelta
- sin parar:
- de que vemos el engaño,
- y queremos dar la vuelta,
- no hay lugar.
-
- Si fuese en nuestro poder
- tornar la cara fermosa
- corporal,
- como podemos hacer
- el alma tan gloriosa
- angelical,
- ¿que diligencia tan viva
- tubieramos toda hora,
- y tan presta,
- en componer la cativa,
- dexándonos la señora
- descompuesta?
-
- Estos Reyes poderosos,
- que vemos por escrituras
- ya pasadas,
- con casos tristes llorosos
- fueron sus buenas venturas
- trastornadas.
- Asi que no hay cosa fuerte;
- que á Papas y Emperadores,
- y Perlados
- así los trata la muerte
- como á los pobres pastores
- de ganados.
-
- Dexemos á los Troyanos,
- que sus males no los vimos
- ni sus glorias:
- dexemos á los Romanos,
- aunque oímos y leemos
- sus historias.
- No curemos de saber
- lo de aquel siglo pasado
- qué fue de ello:
- vengamos á lo de ayer,
- que tambien es olvidado
- como aquello.
-
- ¿Qué se hizo el Rey D. Juan?
- ¿los Infantes de Aragon
- que se hicieron?
- ¿que fué de tanto galan,
- que fué de tanta invencion
- como traxeron?
- ¿Las justas é los torneos,
- paramentos, bordaduras
- é cimeras,
- que fueron sinó devaneos?
- ¿que fueron sinó verduras
- de las eras?
-
- ¿Que se hicieron las damas,
- sus tocados, sus vestidos,
- sus olores?
- ¿Que se hicieron las llamas
- de los fuegos encendidos
- de amadores?
- ¿Que se hizo aquel trobar
- las musicas acordadas
- que tañian?
- ¿Que se hizo aquel danzar
- y aquellas ropas chapadas
- que trahian?
-
- ¿Pues el otro su heredero
- Don Enrique que poderes
- alcanzaba?
- ¡Quan blando, quan halaguero
- el mundo con sus placeres
- se le daba!
- Mas verás ¡quan enemigo,
- quan contrario, quan cruel
- se le mostró!
- ¡Habiéndole sido amigo,
- quan poco duró con el
- lo que le dió!
-
- ¡Las dádivas desmedidas,
- los edificios reales
- llenos de oro;
- las bajillas tan fabridas,
- los enriques y reales
- del tesoro;
- los jaeces y caballos
- de su gente, y atavios
- tan sobrados,
- donde iremos á buscallos!
- ¿que fueron sinó rocios
- de los prados?
-
- Pues su hermano el inocente,
- que en su vida sucesor
- se llamó,
- ¡que corte tan excelente
- tubo, y quanto gran Señor
- que le siguió!
- Mas como fuese mortal,
- metiólo la muerte luego
- en su fragua.
- ¡O juicio divinal!
- quando mas ardia el fuego
- echaste agua.
-
- Pues aquel gran Condestable,
- Maestre que conocimos
- tan privado,
- no cumple que dél se hable,
- sinó solo que le vimos
- degollado.
- Sus infinitos tesoros,
- sus Villas y sus Lugares,
- su mandar,
- ¿que le fueron sino lloros?
- ¿qué fueron sino pesares
- al dexar?
-
- Pues los otros dos hermanos
- Maestres tan prosperados
- como Reyes,
- que á los grandes é medianos
- traxeron tan sojuzgados
- á sus leyes:
- aquella prosperidad,
- que tan alto fué subida
- y ensalzada,
- ¿que fué sino claridad
- que quando mas encendida
- fué amatada?
-
- Tantos Duques excelentes,
- tantos Marqueses y Condes
- y Varones
- como vimos tan potentes,
- dí, muerte, ¿dó los escondes
- y los pones?
- É sus muy claras hazañas
- que ficieron en las guerras
- y en las paces,
- quando tú, ¡cruel! te ensañas
- con tu fuerza las atierras
- é deshaces.
-
- ¿Las huestes inumerables,
- los pendones, estandartes
- e vanderas,
- los castillos impunables,
- los muros y baluartes
- é barreras,
- la caba honda chapada,
- ó qualquier otro reparo,
- que aprovecha?
- quando tú vienes airada
- todo lo pasas de claro
- con tu flecha.
-
- Aquel de buenos abrigo,
- amado por virtuoso
- de la gente,
- el Maestre Don Rodrigo
- Manrique, tan famoso
- é tan valiente,
- sus grandes fechos y claros
- no cumple que los alabe,
- pues los vieron;
- ni los quiero facer caros,
- pues el mundo todo sabe
- quales fueron.
-
- ¡Que amigo de sus amigos!
- ¡que señor para criados
- y parientes!
- ¡que enemigo de enemigos!
- ¡que Maestre de esforzados
- y valientes!
- ¡que seso para discretos!
- ¡que gracia para donosos!
- ¡que razon!
- ¡quan benigno á los subjectos!
- ¡y á los brabos y dañosos
- un leon!
-
- En ventura, Octaviano:
- Julio Cesar en vencer
- é batallar:
- en la virtud, Africano:
- Anibal en el saber
- y trabajar:
- en la bondad, un Trajano:
- Tito en liberalidad
- con alegria:
- en su brazo, un Archiano:
- Marco Tulio en la verdad
- que prometia:
-
- Antonio Pio en clemencia:
- Marco Aurelio en igualdad
- del semblante:
- Adriano en eloqüencia:
- Theodosio en humanidad
- y buen talante:
- Aurelio Alexandro fué
- en disciplina e rigor
- de la guerra:
- un Constantino en la fé:
- Gamelio en el gran amor
- de su tierra.
-
- No dexó grandes tesoros,
- ni alcanzó muchas riquezas,
- ni bajillas;
- mas hizo guerra á los Moros,
- ganando sus fortalezas
- e sus Villas:
- y en las lides que venció
- Caballeros y caballos
- se prendieron:
- en este oficio ganó
- las rentas y los vasallos
- que le dieron.
-
- ¿Pues por su honra y estado
- en otros tiempos pasados
- cómo se hubo?
- quedando desamparado,
- con hermanos y criados
- se sostuvo.
- Despues que fechos famosos
- fizo en esta dicha guerra
- que facia,
- fizo tratos tan honrosos,
- que le dieron mui mas tierra
- que tenia.
-
- Estas sus viejas historias,
- que con su brazo pintó
- en juventud,
- con otras nuevas victorias
- agora las renovó
- en senectud.
- E por su gran ablidad,
- por meritos y ancianía
- bien gastada,
- alcanzó la dignidad
- de la gran Caballería
- de la Espada.
-
- E sus villas é sus tierras
- ocupadas de tiranos
- las halló;
- mas por cercos é por guerras,
- é por fuerzas de sus manos
- las cobró.
- Pues nuestro Rey natural
- si de las obras que obró
- fué servido,
- dígalo el de Portugal,
- y en Castilla quien siguió
- su partido.
-
- Despues de puesta la vida
- tantas veces por su Ley
- al tablero;
- despues de tan bien servida
- la corona de su Rey
- verdadero;
- despues de tanta fazaña,
- á que no puede bastar
- cuenta cierta,
- en la su Villa de Ocaña
- vino la muerte á llamar
- á su puerta.
-
- Diciendo: buen Caballero,
- dexad el mundo engañoso,
- y su halago:
- muestre su esfuerzo famoso
- vuestro corazon de acero
- en este trago.
- Y pues de vida y salud
- hicisteis tan poca cuenta
- por la fama,
- esfuercese la virtud
- para sufrir esta afrenta
- que os llama.
-
- No se os haga tan amarga
- la batalla temerosa
- que esperais,
- pues otra vida mas larga
- de fama tan gloriosa
- acá dexais.
- Aunque esta vida de honor
- tampoco no es eternal,
- ni verdadera;
- mas con todo muy mejor
- que la otra temporal
- perecedera.
-
- El vivir que es perdurable
- no se gana con estados
- mundanales,
- ni con vida deleytable,
- en que moran los pecados
- infernales;
- mas los buenos Religiosos
- gananlo con oraciones,
- y con lloros;
- los Caballeros famosos
- con trabajos y aflicciones
- contra Moros.
-
- Y pues vos, claro Varon,
- tanta sangre derramastes
- de paganos,
- esperad el galardon
- que en este mundo ganastes
- por las manos.
- Y con esta confianza
- y con la fé tan entera
- que teneis
- partid con buena esperanza,
- que esta otra vida tercera
- ganareis.
-
-
- _Responde el Maestre._
-
- No gastemos tiempo ya
- en esta vida mezquina,
- por tal modo
- que mi voluntad está
- conforme con la divina
- para todo.
- Y consiento en mi morir
- con voluntad placentera
- clara y pura;
- que querer hombre vivir
- quando Dios quiere que muera
- es locura.
-
- Tú que por nuestra maldad
- tomaste forma civil
- y baxo nombre:
- tú que á tu divinidad
- juntaste cosa tan vil
- como el hombre:
- tú que tan grandes tormentos
- sufriste sin resistencia
- en tu persona;
- no por mis merecimientos,
- mas por tu sola clemencia
- me perdona.
-
- Así con tal entender,
- todos sentidos humanos
- conservados,
- cercado de su muger,
- de sus hijos y de hermanos
- y de criados,
- dió el alma á quien se la dió,
- el qual la ponga en el cielo,
- y en su gloria:
- y aunque la vida murió,
- nos dexó harto consuelo
- su memoria.
-
- [Ilustración]
-
-
- V.
-
- _Al título de Garcilaso de la Vega, pag. 102._
-
- _En el Cancionero M. S. de_ Gomez Manrique _hay una obra con el
- título de_ Difinicion del Noble Caballero Garcilaso de la Vega,
- _cuyas primeras Coplas ha parecido poner aqui, por expresar algunas
- circunstancias de su muerte, y un elogio que conviene con el que le
- hace Pulgar_.
-
- A Veinte y un dias del noveno mes
- el año de cinco despues de cincuenta,
- é quatro centenas poniendo en la cuenta,
- nueve centenas é una despues,
- estando bien cerca del Lugar que es
- mayor de la Foya de tierra de Moros
- en nuestras ví gentes sospiros é lloros;
- é ví los contrarios facer al revés.
-
- Las nuestras gentes muy agro lloraban,
- dando sospiros é grandes gemidos;
- los Moros con trompas é con alaridos
- é con atabales el ayre enllenaban.
- Los nuestros llorando su mal publicaban;
- los otros riendo su bien descubrian:
- así los llorantes é los que reian
- con voces discordes el campo atronaban.
-
- Allí era llanto con miedo mezclado:
- lágrimas iban con lanzas echadas.
- Allí los gemidos é las cuchilladas
- facian un son muy desacordado.
- Allí por sacar el cuerpo finado
- avia ruido, é tan espantoso,
- que ninguno era tan poco medroso
- que non estuviese asaz demudado.
-
- Lloraban, plañian parientes hermanos
- por ser así muerto por un ballestero
- aquel esforzado gentil Caballero,
- que otro mejor no fué por sus manos.
- La contra facian los perros paganos,
- de los quales era su lanza temida,
- á muchos con ella tirando la vida,
- é á otros dexando con cuerpos mal sanos.
-
- Oyendo lo qual con gran turbacion,
- teniendo en el campo quien bien me doliese,
- sofrirlo no pude que presto no fuese
- á saber quien era aquel buen varon
- por quien se facia tal lamentacion,
- lo qual pregunté á uno muy paso:
- llorando me dixo: est'es Garcilaso:
- matóle saeta por gran ocasion.
-
- Est'es aquel que sangre facia
- primero que nadie en los enemigos:
- est'es aquel que por sus amigos
- la vida é facienda de grado ponia:
- est'es aquel que tanto valia
- que nunca por cierto morirse debiera.
- Murio por gran falta de una babera,
- que por ir mas suelto traer no queria.
-
- Este jamas perdió su reposo
- por grandes peligros, nin fuertes temores;
- antes en priesas é miedos mayores
- allí se mostraba menos temeroso.
- Este fué tanto en armas dichoso,
- que no lo fué mas el fijo mayor
- del buen Rey Troyano, nin su matador,
- por mucho que Homero le pinte famoso.
-
- Est'es aquel mancebo nombrado,
- que non fué Troilo en su tiempo mas.
- Est'es aquel que nunca jamas
- fué visto vencido, maguer que sobrado.
- Este sin dubda ha bien demostrado
- en quantas peleas é casos se vió
- venir del linage de aquel que pasó
- con tanto peligro primero el Salado.
-
- Aqueste que vedes aquí muerto ya,
- por quien esta gente tan fuerte se clama,
- aquí comenzó la su buena fama,
- la qual mucho tarde, ó nunca morrá.
- En aqueste mismo lugar donde está
- le armó Caballero en una gran lid
- Rodrigo Manrique el segundo Cid,
- á quien de su muerte mucho pesará.
-
- Este muriendo al Rey fizo pago,
- pues que delante sus ojos fué muerto,
- su Orden muy bien guardando por cierto
- de nuestro Patron Señor Santiago,
- faciendo en los Moros non menos estrago
- que los descendientes en sí de Cadino,
- mostrando ser bien sin duda sobrino
- del noble Marques Señor de Buitrago.
-
- .......................................
-
-
- VI.
-
- _Al título del Cardenal de San Sixto, pag. 109._
-
- _En la edicion de los_ Claros Varones _del año 1747. en 8. al fin de
- la vida de este Cardenal se puso la advertencia siguiente_.
-
-El P. M. Fr. Hernando del Castillo... Historiador de la Sagrada
-Religion de Predicadores, en la 1. part. lib. 3. cap. 42... hace varios
-elogios de los méritos y excelencias del Cardenal de Torquemada: y su
-ilustre descendencia la refiere asi:
-
- «Fué el Cardenal Fr. Juan de Torquemada, no de Burgos, como le pareció
- á Fernando de Pulgar, ni de los padres que por su antojo él quiere
- darle en sus _Claros Varones_. Fué natural de Valladolid, como él
- mismo lo escribe en su _Lectura sobre el Decreto_, hijo de Alvar
- Fernandez de Torquemada Regidor de aquella Villa, y nieto de Pero
- Fernandez de Torquemada, y visnieto de Lope Alfonso de Torquemada. A
- Lope Alfonso de Torquemada, siendo Hijodalgo á los Fueros de Castilla,
- armó Caballero el Rey D. Alonso el Onceno el dia de su Coronacion
- en la Ciudad de Burgos, como parece en su Historia cap. 105. Está
- enterrado en la Iglesia de Santa Cruz de la Villa de Torquemada, donde
- era natural, y de cuyos antepasados era la mayor parte de aquel Lugar,
- como consta de un Privilegio que el Rey D. Fernando el Quarto dió á la
- Villa. De este Lope Alfonso, y de Ana de Collazos su muger fué hijo
- Pero Fernandez de Torquemada abuelo del Cardenal, y tuvo por hijo en
- Juana Fernandez de Tovar á Alvar Fernandez de Torquemada. Mandóse
- enterrar en la Iglesia de Santa Olalla de Torquemada junto á la
- sepultura de Alvar Lopez de Torquemada su tio. Su testamento es en la
- Era de MCCCCXIV. que es año del Señor de 1376. en el qual hace mencion
- de su primo Rodrigo Rodriguez de Torquemada, que fué Adelantado mayor
- de Castilla (en la Crónica del Rey D. Pedro cap. 3. 4. 5.) y de su
- tio Lope Garcia de Torquemada, Señor de Fornillos. Su muger Juana
- Fernandez de Tovar está enterrada en San Francisco de Valladolid en
- la Claustra en una Capilla que labró su hijo mayor Alvar Fernandez
- de Torquemada, padre que fué del Cardenal, y de Pero Fernandez de
- Torquemada. El Alvar Fernandez está con su muger en la Capilla
- susodicha de San Francisco; y el Pero Fernandez, hermano del Cardenal,
- en otra que llaman de Santo Domingo en San Pablo. Y haber sido hijo
- del dicho Alvar Fernandez consta por su testamento, y tambien por la
- Escritura de renunciacion que el Monasterio de San Pablo hizo de la
- legítima que le pertenescia por haber tomado allí el Avito y hecho
- profesion Fr. Juan de Torquemada su hijo.»
-
-
-
-
- TABLA
-
- DE LOS CLAROS VARONES.
-
-
- TITULO I. Del Rey D. Enrique Quarto, pag. 4.
-
- II. Del Almirante D. Fadrique, 17.
-
- III. Del Conde de Haro, 24.
-
- IV. Del Marques de Santillana, 32.
-
- V. De D. Fernand Alvarez de Toledo, 45.
-
- VI. De D. Juan Pacheco Maestre de Santiago, 53.
-
- VII. Del Conde D. Rodrigo de Villandrando, 61.
-
- VIII. Del Conde de Cifuentes, 71.
-
- IX. Del Duque del Infantazgo, 78.
-
- X. Del Conde de Alvadeliste, 83.
-
- XI. Del Conde de Placencia, 85.
-
- XII. Del Conde de Medinaceli, 87.
-
- XIII. Del Maestre D. Rodrigo Manrique Conde de Paredes,
- 90.
-
- XIV. De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra
- Señora, 98.
-
- XV. De Garcilaso de la Vega, 102.
-
- XVI. De D. Juan de Sayavedra, 104.
-
- XVII. De Rodrigo de Narvaez, 105.
-
- XVIII. Del Cardenal de Sant Sixto, 109.
-
- XIX. Del Cardenal de Sant Angelo, 113.
-
- XX. Del Arzobispo de Toledo, 117.
-
- XXI. Del Arzobispo de Sevilla, 122.
-
- XXII. Del Obispo de Burgos, 126.
-
- XXIII. Del Obispo de Coria, 130.
-
- XXIV. Del Obispo de Abila, 136.
-
- XXV. Del Obispo de Cordova, 140.
-
- XXVI. De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna
- nuestra Señora, 144.
-
-
- TABLA DE LAS LETRAS.
-
- LETRA I. Contra los males de la vejez, 146.
-
- II. Para un Caballero que fué desterrado del Reyno, 154.
-
- III. Para el Arzobispo de Toledo, 160.
-
- IV. Para un Caballero su amigo de Toledo, 166.
-
- V. Para el Obispo de Osma, 170.
-
- VI. Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo,
- 173.
-
- VII. Para el Rey de Portugal, 181.
-
- VIII. Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal,
- 195.
-
- IX. Para el Doctor de Talavera, 198.
-
- X. Para Don Enrique, tio del Rey, 200.
-
- XI. Para la Reyna, 202.
-
- XII. Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla, 205.
-
- XIII. Para el Condestable, 208.
-
- XIV. Para un su amigo de Toledo, 212.
-
- XV. Para el Cardenal, 220.
-
- XVI. Del Razonamiento hecho á la Reyna quando hizo
- perdon general en Sevilla, 221.
-
- XVII. Para el Señor Don Enrique, tio del Rey, 230.
-
- XVIII. Para el Prior del Paso, 232.
-
- XIX. Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en
- Granada, 233.
-
- XX. Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla, 235.
-
- XXI. Para un su amigo encubierto, 237.
-
- XXII. Para D. Gabriel de Mendoza, 243.
-
- XXIII. Para su fija Monja, 244.
-
- XXIV. Para cierto Caballero, 270.
-
- XXV. Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo, 273.
-
- XXVI. Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna,
- 283.
-
- XXVII. Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal,
- 287.
-
- XXVIII. Para el Prior del Paso, 288.
-
- XXIX. Para Mosen Alfonso de Olivares, que estaba en
- la compañia del Duque de Palencia, 291.
-
- XXX. Para Puertocarrero, Señor de Palma, 293.
-
- XXXI. Para el Cardenal de España, 294.
-
- XXXII. Para el Señor D. Enrique, 297.
-
-
- ADICIONES A LOS CLAROS VARONES.
-
- I. Al título del Marques de Santillana, 301.
-
- II. Al de D. Fernand Alvarez de Toledo, 304.
-
- III. Al de D. Rodrigo de Villandrando, 311.
-
- IV. Al de D. Rodrigo Manrique, 314.
-
- V. Al de Garcilaso de la Vega, 320.
-
- VI. Al del Cardenal de San Sixto, 323.
-
-
- VARIANTES DE ALGUNAS CARTAS
-
- SEGUN LA PRIMERA EDICION.
-
- Pag. 152. lin. 3. tanto mas va á no andar. E propiamente fablando no
- se puede decir con verdad que vive ni que muere el viejo: no muere,
- porque aun tiene el ánima en el cuerpo; é no vive, porque tiene la
- muerte tanto cerca, quanto cierta. Así, Señor Doctor, que no sé yo qué
- vida puede tener el que este temor continuo tiene. Y lo mas grave...
-
- 154. 6. _sæpè & instantissimè_:
-
- 156. 14. y de otros muchos en diversas...
-
- 118. 13. que nos responda...
-
- 159. 16. en sus necesidades, y alli suele...
-
- 163. 11. facerle Casa de oracion...
-
- 164. 3. en caída total vinieron...
-
- 10. é para cosas pias...
-
- 170. 17. veinte y tres años, edad tan tierna...
-
- 171. 2. informaciones, unas contrarias...
-
- 172. 11. que sepais que porque...
-
- 173. 6. si á esos que lo oyen...
-
- 174. 2. que gente, y aun costaria menos...
-
- 175. 11. sirvio al Rey é á la Reyna en los principios
- tanto é tan bien...
-
- 176. 5. me paresce mejor para...
-
- 178. 19. é junto con él los trabajos e cuidados;
-
- 25. sus hermanos. Casaron estos: ellos...
-
-
- FIN.
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Claros varones de Castilla, y Letras, by
-Fernando del Pulgar
-
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-
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-assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
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-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
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-To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
-and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
-
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
-Foundation
-
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
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-Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
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-Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
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-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
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