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-The Project Gutenberg EBook of Claros varones de Castilla, y Letras, by
-Fernando del Pulgar
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
-almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
-re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
-with this eBook or online at www.gutenberg.org/license
-
-
-Title: Claros varones de Castilla, y Letras
-
-Author: Fernando del Pulgar
-
-Release Date: February 7, 2020 [EBook #61339]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK CLAROS VARONES DE CASTILLA ***
-
-
-
-
-Produced by Nahum Maso i Carcases, Ramón Pajares Box and
-the Online Distributed Proofreading Team at
-http://www.pgdp.net (Biblioteca Nacional de España.)
-
-
-
-
-
-
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-
-
- Notas del Transcriptor
-
-Se han respetado la grafía y la acentuación del original, así como las
-inconsistencias en éstas.
-
-Se han corregido los errores obvios de imprenta y las erratas
-mencionadas en la sección correspondiente del original.
-
-Las notas a pie de página se han renumerado y situado al final del
-párrafo correspondiente.
-
-El texto en versalita se ha sustituido por mayúsculas mientras que el
-texto en cursiva se indica entre _guiones bajos_.
-
-Las páginas en blanco presentes en el original se han eliminado en la
-versión electrónica.
-
- * * * * *
-
-
-
-
- CLAROS VARONES
-
- _DE CASTILLA_,
-
- Y LETRAS
-
- DE FERNANDO
-
- _DE PULGAR_,
-
-
- CONSEJERO, SECRETARIO Y CORONISTA
-
- DE LOS REYES CATÓLICOS
-
- DON FERNANDO Y DOÑA ISABEL.
-
-
- [Ilustración]
-
-
- _CON LICENCIA._
-
- MADRID. MDCCLXXXIX.
-
- POR DON GERÓNIMO ORTEGA E HIJOS DE IBARRA.
-
- _Se hallará en su Imprenta y Librería calle Angosta de
- Majaderitos, frente al Coliseo de la Cruz._
-
-
-
-
- ADVERTENCIA
-
- DEL EDITOR.
-
-
-Las Obras de Fernando de Pulgar son tan conocidas y estimadas, como
-lo publican las muchas ediciones que se han hecho de ellas, y los
-elogios que han merecido de los Literatos; por lo que no necesitan de
-recomendacion alguna. A la verdad es imposible leerlas sin hechizarse
-de la hermosura de su estilo, de la pureza de su idioma, de la valentía
-de sus expresiones, y de la solidez de su doctrina.
-
-Por tanto se las proponen por modelo á los jóvenes en el Real Seminario
-de Nobles de Madrid, en San Isidro el Real, y en algunos Colegios de
-Padres Escolapios, para que al mismo tiempo que aprenden la lengua
-Latina, se perficionen en la Castellana. Ojalá que el exemplo de unos
-Estudios tan autorizados se extienda á todos los de los dominios de
-España.
-
-Entre todas las ediciones que se han hecho hasta ahora de los Claros
-Varones y Letras de Pulgar la mas completa es la impresa en Madrid
-en quarto el año de 1775 por el esmero y cuidado que puso el sabio
-Editor, á quien somos tambien deudores de la Vida del Autor, y de las
-Adicciones á los Claros Varones. Por lo mismo la hemos preferido á las
-anteriores para original de ésta, y esperamos sea tan bien recibida
-como aquella, de la qual apenas se puede haber un exemplar á las manos.
-En quanto al tamaño, hemos elegido el presente, atendiendo á la mayor
-comodidad de los Lectores.
-
-
-
-
- VIDA DE FERNANDO
-
- DE PULGAR.
-
-
-Fernando de Pulgar, Secretario y Consejero de los Reyes Católicos
-D. Fernando y Doña Isabel, y su Cronista, fué natural del Reyno de
-Toledo[1]. Algunos autores[2] congeturaron se llamó _de Pulgar_ por
-haber nacido en el pueblo de este nombre; pero Salazar de Mendoza[3] le
-hace natural del mismo Toledo, fundado en que para referir un suceso de
-aquella Ciudad usa el modo comun de hablar en ella.
-
- [1] _Letra XXIV. dice_: De este nuestro Reyno de Toledo tiene
- cargo...
-
- [2] _Tamayo de Bargas Prologo á la vida de_ Diego Garcia de
- Paredes. _D. Nicolas Antonio_, Bibl. nova.
-
- [3] _En la_ Crónica del Cardenal D. Pedro Gonzalez de Mendoza,
- _lib. 1. cap. 57._
-
-Otros le confundieron[4] con _Hernan Perez de Pulgar_, Capitan
-valeroso, creyéndolos una misma persona; pero no cabe la menor duda
-en que eran diversas, pues el mismo Cronista en la tercera parte de
-la Crónica capítulo III. dice: _Vista esta division por un Escudero,
-que era de las Guardas del Rey é de la Reyna, Alcayde de la fortaleza
-del Salar, que venia en aquella compañia, que se llamaba Hernan Perez
-del Pulgar, hombre de buen esfuerzo, tomó una toca de lienzo, y atóla
-en su lanza por via de enseña, y dixo_... Aunque se quisiese atribuir
-la confusion á la semejanza de nombres, había en ellos diferencia. El
-Alcayde se llamaba _Hernan Perez del Pulgar_, y el Cronista _Fernando
-de Pulgar_: era el Alcayde mozo, Escudero, y de las Guardas de los
-Reyes; y el Cronista viejo, y nunca da á entender hubiese exercido la
-profesion militar, calificándose únicamente con el título de Escribano,
-esto es, Secretario, como en el principio de la Letra I: _Señor Doctor
-Francisco Nuñez, Físico_: _Yo Fernando de Pulgar, Escribano_...
-
- [4] _Argote de Molina en la lista de los Libros que tubo
- presentes para_ la Historia de la Andalucia: _D. Diego Sanchez
- Portocarrero en la_ Historia de Molina...
-
-Se ignora la calidad de sus padres, su educacion, y sus estudios; pero
-él mismo asegura en la dedicatoria de los CLAROS VARONES á la Reyna,
-que se crió en la corte de los Reyes D. Juan el II. y D. Enrique IV.
-donde conoció y comunicó á muchos Prelados y Caballeros, cuyas vidas y
-acciones se propone escribir.
-
-Reynando Enrique IV. era ya persona de crédito y consideracion en la
-corte: _En verdad, Señor_, dice en la Letra VI. á un Caballero criado
-del Arzobispo de Toledo, _yo fui uno de los Calderones con que el
-Rey D. Enrique muchas veces envio á sacar paz del Arzobispo, y nunca
-pudo sacarla_. Es de presumir que en los ultimos años del Rey tenia
-ya el empleo de Secretario, y que con él empezó á servir á los Reyes
-Católicos inmediatamente que subieron al Solio; pues en la 3. parte,
-cap. 22. de la Crónica refiere, que _enviaron luego un su Secretario al
-Rey D. Luis de Francia á le notificar como el Rey D. Enrique su hermano
-era pasado de esta presente vida_... Aunque expresa lo que acaeció,
-y otras negociaciones que le encargaron los Reyes, y sus resultas,
-fué tan modesto que no quiso nombrarse. Dormer en los _Progresos de
-la Historia de Aragon_ pag. 256. col. 2. dice, que Zurita[5] puso de
-su mano al margen de dicho capítulo: _Este Secretario fué Hernando
-del Pulgar, como parece por la Historia de Alonso de Palencia, lib.
-23. cap. 5_. El mismo Pulgar _Letra XXIII._ asegura estuvo en París,
-refiriendo lo que allí le dixo _un Religioso de santa vida_; pero calla
-el motivo de su viage, y el tiempo que se detubo.
-
- [5] _Zurita hizo notas á los_ Claros Varones, _y es lástima que
- por ignorarse donde paran no se hayan podido publicar en esta
- edicion._
-
-Vuelto á Castilla se puede colegir que su residencia ordinaria era en
-la corte de la Reyna, donde regularmente residia el Consejo; bien que
-como los viages de la Reyna eran tan continuos, no siempre la seguia
-el Consejo, ni por consecuencia Pulgar. En la _Letra XII._ se alaba de
-que _ni en corte, ni en Castilla no vivia hombre mejor vida_. Parece
-que despues se retiró á su casa, que la tendria en Toledo, si como
-asegura Salazar de Mendoza, era vecino de aquella Ciudad. _Estando_ en
-ella _retraído_, dice en la Letra XXVIII. _é quasi libre de la pena
-del cobdiciar, é comenzando á gozar del beneficio de contentamiento_,
-fue llamado para escribir la Crónica de los Reyes: y aunque no se sabe
-quando le dieron el cargo de Cronista, se infiere le usaba ya por
-entónces, que era el año de 1482. al empezarse la guerra de Granada;
-pues en la Letra XI. dice á la Reyna: _Pasados ya tantos trabajos
-é peligros como el Rey N. S. y V. A. aveis avido, no se debe tener
-en poca estima la escriptura dellos... Yo iré á V. A. segun me lo
-envia á mandar, é llevaré lo escripto hasta aqui, para que lo mande
-examinar... Acá avemos oído las nuevas de la guerra que mandais
-mover contra los Moros..._ Lo escrito sería la parte de Crónica
-anterior á aquel tiempo: en la qual había insertado algunas Epístolas
-y Razonamientos que escribió por mandado de la Reyna, segun creyeron
-las gentes, como dice _Andres Bernaldez Cura de los Palacios_, en
-su Crónica MS. cap. 10. añadiendo en el 14. _que es parte del oficio
-de los Coronistas de los Reyes expedir Epístolas en su servicio en
-los tiempos que conviene:... y que deben procurar evitar escándalos
-y guerras... y procurar la paz y concordia por Epístolas de dulce y
-autorizado escribir_.
-
-A la sazon estaba la Reyna en Andalucía, y se puede tener por cierto
-que desde entónces la siguió Pulgar constantemente en sus viages. Este
-era el mejor medio de hallarse bien informado para escribir la Crónica;
-porque el Rey instruía puntualmente á la Reyna de lo que pasaba en el
-exército, y consultaba con ella todas las ocurrencias dificiles: y
-la Reyna entretanto cuidaba de proveer el exército de gente, armas,
-municiones y víveres, y del gobierno del Reyno. Quando la Reyna iba al
-exército la seguia Pulgar; y así pudo ver por sí mismo los sitios de
-Cambil y Haraval, el de Málaga, el de Baza, y otros acaecimientos.
-
-Era ya por entónces Pulgar de edad abanzada; pues en algunas de sus
-_Letras_ (que todas son escritas desde el año de 1473. al 1483.) se
-quexa de la vejez, y de los achaques anexos á ella. Fué casado, y vivia
-su muger, tambien anciana, quando escribió la _Letra XXIII._ á una
-hija, que de doce años entró en Religion.
-
-Llegó con su Crónica hasta la toma de Granada por Enero del año 1492.
-Se omitirán aqui los elogios y las críticas que justamente se han hecho
-de ella, dexándolo para quien se tome el laudable trabajo de cotejarla
-con buenos MSS. corregirla, y restaurar lo que se omitió en las dos
-ediciones que tenemos. Hizo la primera Antonio de Nebrija en Valladolid
-año 1565. atribuyendo la obra á su abuelo Antonio el célebre Gramático,
-porque habiéndola encontrado entre sus libros, creyó con ligereza
-que quien la había puesto en Latin la habría escrito originalmente
-en Castellano. Si la hubiese leido habría escusado la equivocacion;
-pues en el capítulo 21. hablando de D. Enrique IV. hubiera hallado
-estas palabras: _No se pone aqui la disposicion de su persona, ni
-su condicion, porque en su Crónica, y asimesmo en un tractado que
-fecimos de los_ Claros Varones de Castilla _que ovo en su tiempo está
-largamente recontado_; y hubiera conocido pertenecer la Crónica al
-autor de los CLAROS VARONES, que ya estaban impresos, y andaban en
-manos de todos.
-
-La mas antigua edicion de los CLAROS VARONES que se ha tenido presente,
-posterior sin duda á la muerte de Pulgar, se hizo _en Sevilla por
-Stanislao Polono, é acabóse á 22. dias del mes de Mayo año del
-nacimiento de N. S. Jesu-Christo de 1500._ incluyendo en ella XXXII.
-Cartas del mismo autor dirigidas á la Reyna, á algunos grandes Señores,
-Caballeros y otras personas. Catorce Cartas, que son la 1. 2. 3. 4.
-5. 6. 10. 17. 31. 11. 13. 14. 15. y 12. comprehendidas en 16. hojas
-en quarto se habían ya impreso antes, como se infiere de no haber en
-ellas foliatura, nombre de Impresor, lugar, ni año: y esta se puede
-llamar primera edicion. Siguióse otra completa en Alcalá por Miguel de
-Eguia año 1528: otra en Zamora año 1543: en Valladolid otra año 1545.
-todas en quarto: otra en Amberes por Juan Meursio año 1632: otra por
-Daniel Elzevirio en Amsterdan año 1670. fol. al fin de las _Epístolas
-de Pedro Martir de Angleria_, donde se hallan tambien las _Letras_
-traducidas en Latin por Juliano Magon: y finalmente otra en Madrid
-año 1747. octavo, en la qual manifestó el editor gran presuncion é
-ignorancia remodernando el estilo.
-
-Ademas de estas obras atribuyen algunos á Pulgar la Sátira conocida con
-el título de _Coplas de Mingo Revulgo_, que otros sospecharon fuese de
-Juan de Mena. En ediciones antiguas lleva el nombre de Rodrigo Cota el
-tio vecino de Toledo, autor de las primeras Scenas de la famosa Comedia
-_La Celestina_. Pulgar solamente hizo la glosa que se imprimió con
-la misma Sátira antes del año 1500. Tambien le atribuye Don Nicolas
-Antonio una _Cronica de Don Enrique IV._ que dice vió en la Librería
-del Marques de Agrópoli; pero sin embargo conviene suspender el juicio
-sobre esta obra, y sobre la _Historia de los Reyes Moros de Granada_,
-que el mismo Don Nicolas Antonio asegura vió Martin Vazquez Siruela
-en la Librería del Marques de Estepa; porque tratándose de MSS. son
-frecuentes las equivocaciones.
-
-Que Pulgar escribió otras obras no conocidas, como la traducion de la
-_Exposicion del Pater noster_ de S. Agustin que cita en la _Letra á su
-hija Monja_, no debe dudarse. Lucio Marineo Siculo lib. 7. _De Hispaniæ
-Laudibus_, citado por D. Nicolas Antonio, dice: _Ferdinandi Pulgarii
-eloquentia, atque moralis Philosophia magna fuit ac laudabilis.
-Siquidem sermone Hispano plura edidit eleganti facundia, & uberrima
-dicendi copia. In eo enim opere quod de Viris illustribus inscripsit,
-plurimum & ingenii, & doctrinæ, & scribendi artis ostendit. Permulta
-quoque memoratu dignissima composuit, in quibus magnam quidem laudem
-promeruit._
-
-Se omiten otros elogios, porque ciertamente qualquiera verá que el
-agudo, fecundo, y elegante ingenio de Pulgar no los necesita: y
-concluirémos con decir, que para la presente edicion ha servido de
-texto la del año 1500. y que tambien se ha hecho uso de la primera de
-14. _Letras_, de la de Alcalá del año 1528. y de la Elzeviriana.
-
-
-
-
- _ERRATAS._
-
-
- Pag. linea, emienda.
-
- 39.... 5.... mandaba, _mandada_.
-
- 102.... 9.... ocometia, _acometia_.
-
- 105.... 5.... contre, _contra_.
-
- 115.... 15.... crimioso, _criminoso_.
-
- 156.... 18.... próspeta, _próspera_.
-
- 158.... 13.... no responda, _nos responda_.
-
-
-
-
- [Ilustración]
-
-
-
-
- LIBRO
-
- DE LOS CLAROS VARONES
-
- _DE CASTILLA_,
-
- DIRIGIDO A LA MUY ALTA REYNA
- MUESTRA SEÑORA.
-
-
-Muy excelente é muy poderosa Reyna nuestra Señora. Algunos
-Historiadores Griegos é Romanos escribieron bien por extenso las
-hazañas que los Claros Varones de su tierra ficieron, é les parescieron
-dignas de memoria. Otros escriptores ovo que las sacaron de las
-Historias, é ficieron dellas tractados aparte, á fin que fuesen mas
-comunicadas, segun fizo Valerio Máxîmo, é Plutarco, é otros algunos,
-que con amor de su tierra, ó con aficion de personas, ó por mostrar su
-eloqüencia quisieron ordenar sus fechos, ensalzándolos con palabras
-algo por ventura mas de lo que fueron en obras. Yo, muy excelente Reyna
-y Señora, de ambas cosas veo menguada la Corónica destos vuestros
-Reynos de Castilla é de Leon en perjuicio grande del honor que se
-debe á los Claros Varones naturales dellos, é á sus descendientes:
-porque como sea verdad que ficiesen notables fechos; pero no los
-leemos extendidamente en las Corónicas como los ficieron, ni veo
-que ninguno los escribió aparte, como fizo Valerio, é los otros.
-Verdad es que el noble Caballero Fernan Perez de Guzman escribió en
-metro algunos Claros Varones naturales dellos que fueron en España:
-asimismo escribió brevemente en prosa las condiciones del muy alto
-y excelente Rey Don Juan de esclarecida memoria vuestro padre, é de
-algunos Caballeros é Perlados sus súbditos que fueron en su tiempo.
-Eso mismo ví en Francia el compendio que fizo un Maestro Jorge de la
-Vernada Secretario del Rey Carlos, en que copiló los fechos notables
-de algunos Caballeros é Perlados de aquel Reyno que fueron en su
-tiempo. E aun en aquel libro de la Sacra Escriptura que fizo Jesú fijo
-de Sirac, quiso loar los Varones gloriosos de su nacion. Tambien Sant
-Hierónimo é otros algunos escribieron loando los ilustres Varones
-dignos de memoria, para loable exemplo de nuestro vivir. Yo, muy
-excelente Reyna y Señora, criado desde mi menor edad en la corte del
-Rey vuestro padre, y del Rey Don Enrique vuestro hermano, movido con
-aquel amor de mi tierra que los otros ovieron de la suya, me dispuse á
-escrebir de algunos Claros Varones Perlados y Caballeros naturales de
-vuestros Reynos, que yo conoscí é comuniqué, cuyas hazañas é notables
-fechos, si particularmente se oviesen de contar, requeria facerse de
-cada uno una grand Historia. Por ende brevemente con el ayuda de Dios
-escrebiré los linages é condiciones de cada uno, é algunos notables
-fechos que ficieron: de los quales se puede bien creer que en autoridad
-de personas, y en ornamento de virtudes, y en las habilidades que
-tubieron, así en ciencia, como en armas, no fueron menos excelentes
-que aquellos Griegos é Romanos é Franceses que tanto son loados en sus
-escripturas. E primeramente pensé poner la vida é condiciones del Rey
-Don Enrique Quarto vuestro hermano, cuya ánima Dios haya, por aver
-concurrido en su tiempo.
-
-
-
-
- TITULO I.
-
- _Del Rey Don Enrique Quarto._
-
-
-El Rey Don Enrique Quarto fijo del Rey Don Juan el Segundo fué hombre
-alto de cuerpo, é fermoso de gesto, é bien proporcionado en la
-compostura de sus miembros. Este Rey seyendo Príncipe dióle el Rey su
-padre la Ciudad de Segovia, é pusole casa é oficiales, seyendo de edad
-de catorce años. Estobo en aquella Ciudad apartado del Rey su padre
-los mas dias de su menor edad, en los quales se dió á algunos deleytes
-que la mocedad suele demandar, y la honestad debe negar. Fizo abito
-dellos; porque ni la edad flaca los sabía refrenar, ni la libertad que
-tenia los sofria castigar. No bebia vino, ni queria vestir paños muy
-preciosos, ni curaba de la ceremonia que es debida á Persona Real.
-Tenia algunos mozos aceptos de los que con él se criaban: amábalos
-con grande aficion, é dábales grandes dádivas. Desobedesció algunas
-veces al Rey su padre; no porque de su voluntad procediese, mas por
-inducimiento de algunos, que siguiendo sus proprios intereses, le
-traían á ello. Era hombre piadoso, é no tenia ánimo de facer mal, ni
-ver padecer á ninguno: é tan humano era, que con dificultad mandaba
-executar la justicia criminal: y en la execucion de la cevil, y en
-las otras cosas necesarias á la gobernacion de sus Reynos, algunas
-veces era negligente, é con dificultad entendia en cosa agena de su
-delectacion, porque el apetito le señoreaba la razon. No se vido en
-él jamás punto de sobervia en dicho ni en fecho, ni por cobdicia de
-aver grandes señoríos le vieron facer cosa fea ni deshonesta: é si
-algunas veces avia ira, durábale poco, y no le señoreaba tanto que
-dañase á él ni á otro. Era grand montero, é placiale muchas veces de
-andar por los bosques apartado de las gentes. Casó seyendo Príncipe
-con la Princesa Doña Blanca hija del Rey Don Juan de Aragon su tio,
-que entonces era Rey de Navarra, con la qual estobo casado por espacio
-de diez años, é al fin ovo divorcio entre ellos por el defecto de la
-generacion, que él imputaba á ella y ella imputó á él. Murió el Rey D.
-Juan su padre, é reynó luego pacificamente en los Reynos de Castilla
-é de Leon, seyendo ya en edad de treinta años: é luego que reynó usó
-de grand magnificencia con ciertos Caballeros é Grandes Señores de sus
-Reynos soltando, á unos de las prisiones en que el Rey su padre los
-avía puesto, é reduciendo é perdonando á otros que andaban desterrados
-de sus Reynos, é restituyóles todas las Villas é Logares é rentas,
-é todos sus patrimonios é oficios que tenian. Teniendo la primera
-muger de quien se apartó casó con otra hija del Rey de Portugal: y
-en este segundo casamiento se manifestó su impotencia; porque como
-quier que estobo casado con ella por espacio de quince años, é tenía
-comunicacion con otras mugeres, nunca pudo aver á ninguna allegamiento
-de varon. Reynó veinte años, y en los diez primeros fué muy próspero,
-é llegó grand poder de gentes é de tesoros, é los Grandes é Caballeros
-de sus Reynos con grand obediencia cumplian sus mandamientos. Era
-hombre franco, é facia grandes mercedes é dádivas; é no repetia jamás
-lo que daba, ni le placía que otros en su presencia gelo repitiesen.
-Llegó tanta abundancia de tesoros, que allende de los grandes gastos
-é dádivas que facía, mercaba qualquier Villa ó Castillo, ó otra grand
-renta que en sus Reynos se vendiese para acrescentar el patrimonio
-Real. Era hombre que las mas cosas facía por solo su arbitrio, ó á
-placer de aquellos que tenia por privados: é como los apartamientos
-que los Reyes acen, é la grand aficion que sin justa causa muestran
-á unos mas que á otros, é las excesivas dádivas que les dan, suelen
-provocar á odio, é del odio nacen malos pensamientos, é peores obras,
-algunos grandes de sus Reynos, á quien no comunicaba sus consejos,
-ni la gobernacion de sus Reynos, é pensaban que de razon les debia
-ser comunicado, concibieron tan dañado concepto, que algunas veces
-conjuráron contra él para lo prender ó matar. Pero como este Rey era
-piadoso, bien así usó Dios con él de piedad, é le libró de la prision,
-é de los otros males que contra su Persona Real se imaginaron. E
-ciertamente se debe considerar, que como quier que no sea ageno de los
-hombres tener aficion á unos mas que á otros, pero especialmente los
-Reyes, que están en el miradero de todos, tanto menor licencia tienen
-de errar, quanto mas señalados y mirados son que los otros: mayormente
-en las cosas de la justicia, de la qual tambien deben usar mostrando
-su aficion templada al que lo meresciere, como en todas las otras
-cosas: porque de mostrarse los Reyes aficionados sin templanza, é no
-á quien, ni cómo, ni por lo que deben ser, nascen muchas veces las
-envidias, dó se siguen las desobediencias, y vienen las guerras é otros
-inconvenientes que á este Rey acaecieron. Era grand músico, é tenia
-buena gracia en cantar é tañer, é en hablaren cosas generales; pero
-en la execucion de las particulares é necesarias, algunas veces era
-flaco, porque ocupaba su pensamiento en aquellos deleytes de que estaba
-acostumbrado, los quales impiden el oficio de la prudencia á qualquier
-que dellos está ocupado. E ciertamente vemos algunos hombres hablar
-muy bien, loando generalmente las virtudes, é vituperando los vicios;
-pero quando se les ofresce caso particular que les toque, entonces,
-vencidos del interese ó del deleyte, no han lugar de permanescer en
-la virtud que loaron, ni resistir el vicio que vituperaron. Usaba
-asimismo de magnificencia en los recibimientos de Grandes hombres, é
-de los Embaxadores de Reyes que venian á él, faciándoles grandes é
-sumptuosas fiestas, é dándoles grandes dones: otrosí en facer grandes
-edificios en los Alcazares é Casas Reales, y en Iglesias é lugares
-sagrados. Este Rey fundó de principio los Monesterios de la Virgen
-Santa Maria del Parral de Segovia, é de Sant Hierónymo del Paso de
-Madrid, que son de la Orden de Sant Hierónymo é dotólos magníficamente:
-é otrosí el Monesterio de Sant Antonio de Segovia de la Orden de Sant
-Francisco: é hizo otros grandes edificios é reparos en otras muchas
-Iglesias é Monesterios de sus Reynos, é dióles grandes limosnas, é
-fizoles muchas mercedes. Otrosí mandaba pagar cada año en tierras é
-acostamientos gran número de gente de armas: é allende desto gastaba
-cada año en sueldo para la gente de caballo continua que traía en su
-guarda otra grand cantidad de dinero. E con esto fué tan poderoso, é
-su poder fué tan renombrado por el mundo, que el Rey D. Fernando de
-Neápoles le envió suplicar que le recibiese en su omenage. Otrosí la
-Ciudad de Barcelona con todo el Principado de Cataluña le ofresció de
-se poner en su señorío, y de le darlos tributos debidos al Rey Don Juan
-de Aragon su tio, á quien por entonces aquel Principado estaba rebelde.
-Por inducimientos é persuasiones de algunos que estaban cerca dél en su
-consejo, mas que procediendo de su voluntad, tuvo algunas diferencias
-con este Rey de Aragon su tio, que asimesmo se intitulaba Rey de
-Navarra, y entró por su persona poderosamente en el Reyno de Navarra,
-y envió gran copia de gente de armas con sus Capitanes al Reyno de
-Aragon, é fizo guerra á los Aragoneses é Navarros: é puedese bien creer
-que segun su grande poder, é la disposicion del tiempo é de la tierra,
-é la flaqueza é poca resistencia que por entonces avia en la parte
-contraria, si este Rey fuera tirano é inhumano, todos aquellos Reynos y
-Señoríos fueran puestos en su obediencia, dellos con pequeña fuerza, é
-dellos de su voluntad. E para pacificar estas diferencias se trataron
-vistas entre él y el Rey Don Luis de Francia, que como árbitro se
-interpuso á las pacificar: á las quales vistas fué acompañado de
-Grandes Señores é Perlados, é de grand multitud de Caballeros é
-Fijosdalgo de sus Reynos. En los gastos que fizo, é dádivas que dió,
-y en los arreos é otras cosas que fueron necesarias de se gastar
-é destribuir para tan grande acto, mostró bien la franqueza de su
-corazón, é paresció la grandeza de sus Reynos, é guardó la preeminencia
-de su persona, é la honra é loable fama de sus súbditos. Fué la fabla
-destos dos Reyes entre la Villa de Fuenterabía que es del Reyno de
-Castilla, é la Ciudad de Bayona que es del Reyno de Francia, en la
-rivera de la mar. Continuó algunos tiempos guerra contra los Moros:
-fizo algunas entradas con grand copia de gente en el Reyno de Granada.
-En su tiempo se ganó Gibraltar é Archidona, é otros algunos Lugares de
-aquel Reyno. Constriñó á los Moros que le diesen parias algunos años
-porque no les ficiese guerra: é los Reyes comarcanos temian tanto su
-grand poder, que ninguno osaba facer el contrario de su voluntad, é
-todas las cosas le acarreaba la fortuna como él las quería, é algunas
-mucho mejor de lo que pensaba, como suele facer á los bien afortunados:
-é los de sus Reynos todo aquel tiempo que estobieron en su obediencia
-gozaban de paz, é de los otros bienes que della se siguen. Fenecidos
-los diez años primeros de su señorío, la fortuna, envidiosa de los
-grandes estados, mudó como suele la cara próspera, é comenzó á mostrar
-la adversa. De la qual mudanza muchos veo quexarse, y á mi ver sin
-causa: porque segund pienso alli hay mudanza de prosperidad dó hay
-corrupcion de costumbres. Y así por esto, como porque se debe creer
-que Dios queriendo unir en esta vida alguna desobediencia que este
-Rey mostró al Rey su padre, dió lugar que fuese desobedecido de los
-suyos, é permitió que algunos criados de los mas aceptos que este Rey
-tenia, é á quien de pequeños fizo hombres grandes, é dió títulos é
-dignidades é grandes patrimonios, quier lo ficiesen por conservar lo
-avído, quier por lo acrecentar é añadir mayores rentas á sus grandes
-rentas, erraron de la via que la razon les obligaba: é no podiendo
-refrenar la envidia concebida de otros que pensaban ocuparles el lugar
-que tenian, conocidas en este Rey algunas flaquezas nascidas del habito
-que tenia fecho en los deleytes, osaron desobedecerle é poner disension
-en su casa. La qual porque al principio no fué castigada segund debía,
-cresció entre ellos tanto, que fizo descrecer el estado del Rey, y el
-temor é obediencia que los Grandes de sus Reynos le avían. Donde se
-siguió que algunos destos se juntaron con otros Perlados é Grandes
-Señores del Reyno, é tomaron al Príncipe Don Alonso su hermano, mozo
-de once años, é faciendo division en Castilla, lo alzaron por Rey
-della, é todos los Grandes é Caballeros, é las Ciudades é Villas
-estubieron divisos en dos partes: la una permaneció siempre con este
-Rey Don Enrique; la otra estobo con aquel Rey Don Alonso: el qual
-duró con título de Rey por espacio de tres años, é murió en edad de
-catorce años. En esta division se despertó la cobdicia, é creció el
-avaricia, cayó la justicia, é señoreó la fuerza, reynó la rapiña, é
-disolvióse la luxuria, é ovo mayor lugar la cruel tentacion de la
-sobervia que la humilde persuasion de la obediencia, é las costumbres
-por la mayor parte fueron corrompidas é disolutas, de tal manera que
-muchos, olvidada la lealtad é amor que debian á su Rey é á su tierra, é
-siguiendo sus intereses particulares, dexaron caer el bien general de
-tal forma que el general y el particular perescia. E Nuestro Señor, que
-algunas veces permite males en las tierras generalmente, para que cada
-uno sea punido particularmente segun la medida de su yerro, permitió
-que oviese tantas guerras en todo el Reyno, que ninguno puede decir ser
-exîmido de los males que dellas se siguieron; y especialmente aquellos
-que fueron causa de las principiar se vieron en tales peligros, que
-quisieran dexar gran parte de lo que primero tenian, con seguridad
-de lo que les quedase, é ser ya salidos de las alteraciones que á
-fin de acrecentar sus estados inventaron: é así pudieron saber con la
-verdadera experiencia lo que no les dexó conocer la ciega cobdicia.
-E por cierto así acaesce, que los hombres antes que sientan el mal
-futuro, no conoscen el bien presente; pero quando se ven envueltos en
-las necesidades peligrosas en que su desordenada cobdicia los mete,
-entonces querrian é no pueden facer aquello que con menor daño pudieran
-aver fecho. Duraron estas guerras los otros diez años postrimeros que
-este Rey reynó, é los hombres pácificos padecieron muchas fuerzas de
-los hombres nuevos que se levantaron é ficieron grandes destruiciones.
-Gastó en estos tiempos el Rey todos sus tesoros: é allende de aquellos,
-gastó é dió sin medida quasi todas las rentas de su patrimonio Real, é
-muchas dellas que le tomaron los tiranos que en aquel tiempo eran: de
-manera que aquel que con el abundancia de los tesoros compraba Villas
-é Castillos, vino en tanta extrema necesidad, que vendió muchas de
-veces las rentas del su patrimonio, todo para el mantenimiento de su
-persona. Vivió este Rey cinquenta años, de los quales reynó veinte, é
-murió en el Alcazar de la Villa de Madrid de dolencia del hijada, de
-laqual en su vida muchas veces fué gravemente apasionado.
-
-
-
-
- TITULO II.
-
- _El Almirante Don Fadrique._
-
-
-El Almirante Don Fadrique fijo del Almirante Don Alonso Enriquez[6],
-é nieto de Don Fadrique Maestre de Santiago, é bisnieto del Rey Don
-Alonso, fué pequeño de cuerpo é fermoso de gesto. Era un poco corto de
-vista: hombre de buen entendimiento. Fué en los tiempos del Rey Don
-Juan, é del Rey Don Enrique. Tenia muchos parientes, porque tenia por
-hermano de madre al Adelantado Pero Manrique, que fué un Gran Señor en
-Castilla, é tobo de su padre é madre otro hermano que fué Conde de Alva
-de Liste, é nueve hermanas, que casaron todas con hombres de linage
-que tenian casas de mayorazgos antiguas. Y de la parte de Doña Juana de
-Mendoza su Madre, hija de Pero Gonzalez de Mendoza, tenia por deudos
-de sangre todos los mas de los Grandes Señores de Castilla. Amaba los
-parientes, é allegábalos, é trabajaba en procurar su honra y interese
-muy mucho. Fué Caballero esforzado, é hombre de tan grande corazon, que
-osadamente cometia muchas vegadas su persona y estado á los golpes de
-la fortuna por la conservacion de sus parientes, é por adquirir para
-sí honra é reputacion. Usando de su oficio de Almirante andobo por la
-mar con grand flota de armada, é ovo rencuentros é batallas marinas
-con Moros é Christianos, en las quales fué vencedor, é alcanzó fama de
-esforzado Capitan. Era franco é liberal, é siempre pospuso la cobdicia
-de guardar tesoros á la gloria que sentia en los gastar por aver honra.
-Era hombre impaciente, é no podia buenamente tolerar las cosas que
-le parecian excesivas é contrarias á la razon, é repreendialas con
-algun rigor: especialmente increpaba la grand aficion que el Rey Don
-Juan tenia al Maestre de Santiago Don Alvaro de Luna Condestable de
-Castilla, y el gran poder que en su Corte é Reyno le dió, é las dádivas
-inmensas que le fizo. Otrosí repreendia las cosas excesivas que este
-Condestable, con el gran favor que del Rey tenia, facia, é no las podia
-sofrir ni disimular. E desta condicion se le siguieron discordias y
-enemistades con aquel Maestre, é con otros Caballeros que seguian la
-su parcialidad, de las quales procedieron guerras y escándalos en el
-Reyno: porque era hombre de grand autoridad, así por respeto de su
-persona é grande casa, como por los muchos é Grandes Señores que tenia
-por parientes. Casó una hija con el Rey de Aragon, que á la hora era
-Rey de Navarra, é por causa deste casamiento, é de las parcialidades
-que tenia en el Reyno, se le siguieron algunos infortunios,
-especialmente en el vencimiento de la batalla que el Rey Don Juan ovo
-contra el Rey de Navarra, é contra el Infante Don Enrique sus primos,
-é contra otros Caballeros cerca de la Villa de Olmedo: en la qual,
-como quier que este Almirante fue vencido del Maestre de Santiago su
-enemigo, é preso por un Escudero de su capitanía; pero no le fallesció
-ánimo en la hora del infortunio, é con fuerza de razones que dixo al
-que le prendió, le puso en libertad: y fueron tomados todos sus bienes,
-y él andubo desterrado del Reyno, sintiendo aquel grave sentimiento que
-el vencido siente veyendo su enemigo vencedor. Sufrió este Caballero
-sus pérdidas con igual cara, é ninguna fuerza de la fortuna le abaxó
-la fuerza de su corazon. Loan los Historiadores Romanos por varon de
-grand ánimo á Catón porque se mató, non podiendo con paciencia sofrir
-la victoria de Cesar su enemigo; é no sé yo por cierto qué mayor
-crueldad le ficiera el Cesar de la que él se fizo; porque repugnando á
-la natura é al comun deseo de los hombres, fizo en su persona lo que
-todos aborrecen facer en la agena. E adornan su muerte diciendo que
-murió por aver libertad: é ciertamente no puedo entender que libertad
-puede aver para sí, ni para dár á otro, el hombre muerto. Así que como
-haya grande razon para loar su vida, no veo que la haya para loar su
-muerte: porque anticiparse ninguno á desatar aquel conjuntisimo é
-natural atamiento que el ánima tiene con el cuerpo, temiendo que otro
-le desate, cosa es mas para aborrecer, que para loar. No se mata el
-marinero en la fortuna antes que le mate la fortuna; ni el cercado se
-dá la muerte por miedo de la servidumbre del cercador. A todos sostiene
-la esperanza que no pudo sostener á Catón: el qual si tovo ánimo para
-sofrir los bienes de la prosperidad, é no los males de la fortuna, con
-mayor razon podemos loar á este Almirante: porque aquel paresció en su
-muerte tan flaco, que no pudo sofrir sus males; y este paresció en su
-vida tan fuerte, que tovo esperanza de cobrar sus bienes, aunque se
-vido desterrado é vencido, é á su enemigo próspero é vencedor; porque
-aquel es dicho varon magnánimo que sufriendo la mala, sabe buscar la
-buena fortuna. E si el otro fué repreensor de pecados, tambien fué este
-Almirante repreensor de aquello que le parescia fuera de razon: aunque
-de repreender errores agenos mas veces se sigue odio al castigador, que
-enmienda al castigado. E tambien debemos considerar, que si los juicios
-de Dios no podemos compreender, menos los debemos repreender; porque no
-sabemos sus misterios, ni los fines que su providencia tiene ordenados
-en los actos de los hombres. E por ende el que pudiere refrenar su ira,
-é dar pasada á las cosas que se pueden tolerar, é aver sufrimiento
-para las disimular, sin duda vivirá vida mas segura, é no se pondrá,
-segun este Almirante se puso, á los golpes peligrosos de la fortuna.
-En los quales en alguna manera se pudo decir bien fortunado, porque
-sus deudos é amigos le fueron gradecidos, é sus criados é servidores
-le fueron leales; los quales membrándose de algunos beneficios que
-dél rescibieron, le ayudaron quanto pudieron, é ayudáran mejor si
-pudieran: porque el amor verdadero ni dexa de amar, ni cansa de
-aprovechar. En estos tiempos de adversidades que por este Caballero
-pasaron conosció bien la lucha continua que entre sí tienen el trabajo
-de la una parte, y el deleyte de la otra: é como quier que el uno ó
-el otro vencen á veces, pero ninguno dellos dura en el vencimiento
-luengamente, al fin, haciendo el tiempo las mudanzas que suele, y los
-amigos é servidores las obras que deben, rodeó Dios las cosas de tal
-manera que tornó á Castilla, é recobró todos sus bienes é patrimonio, é
-ovo logar de lo acrescentar, é fué restituído en la gran estimacion que
-primero estaba, é murió lleno de dias en gran prosperidad: porque dexó
-sus hijos en buen estado, y vido en sus postrimeros dias á su nieto
-hijo de su hija ser Príncipe de Aragon, porque era único hijo del Rey
-de Aragon su padre: é otrosí le vido Príncipe de los Reynos de Castilla
-é de Leon, porque casó con la Princesa de Castilla Doña Isabél, que fué
-Reyna destos Reynos.
-
- [6] _Vease el Cap. de D. Alonso Enriquez en las_ Generaciones y
- Semblanzas, _pag. 221_.
-
-
-
-
- TITULO. III.
-
- _El Conde de Haro._
-
-
-Don Pero Fernandez de Velasco Conde de Haro, hijo de Don Juan de
-Velasco[7], é nieto de Don Pero Fernandez de Velasco, fué hombre de
-mediana estatura, tenia las cervices torcidas, é los ojos un poco
-vizcos. Era de linage noble y antiguo. Hállase por las Corónicas,
-que él é su padre é abuelos fueron Camareros mayores de los Reyes de
-Castilla sucesivamente por espacio de ciento é veinte años. Era hombre
-agudo é de buen entendimiento. Vivió en los tiempos del Rey Don Juan
-el Segundo, é del Rey Don Enrique Quarto su fijo. En su juventud la
-edad lozana, é no aun madura ni experimentada en los inconvenientes
-que acaescen en la vida, le indució que se juntase en parcialidades
-con otros Grandes del Reyno sus parientes, é repugnase la voluntad é
-aficion grande que el Rey Don Juan mostraba en obras y en palabras
-á algunos privados: é por esta causa estubo algun tiempo en la
-indignacion del Rey, é padesció algunos infortunios. E como acaesce
-algunas veces que las adversidades dán al hombre mejor doctrina para
-ser cauto, que las prosperidades para ser templado, este Caballero
-despertó en la adversidad su buen entendimiento, é conosció como dende
-en adelante viviese con mas seguridad é menos peligro. Fablaba con
-buena gracia, é con tales razones traídas á propósito, que todos avian
-placer de le oír. Era temeroso de Dios, é hombre de verdad, é inclinado
-á justicia: la qual como sea dividida en partes, una de las quales se
-dice legal, porque es instituída por ley; otra igual, que la razon
-natural nos manda seguir, puedese por cierto creer deste Caballero,
-que ni falleció en lo que manda la razon natural, ni era transgresor
-de lo escripto por ley; antes fué un tan gran zelador de la justicia,
-que no se puede decir otro en sus tiempos que con tan gran estudio la
-mirase, ni con mejor diligencia é moderacion la cumpliese y executase.
-Y esta virtud mostró bien en la gobernacion de sus Villas é Lugares,
-é otras muchas tierras que tovo en administracion; porque allende del
-derecho que igualmente facia guardar de unos é otros, dió tal forma
-en sus tierras, que los ministros que ponía en la justicia dellas
-eran obligados de pagar todo el robo que en el campo se ficiese á los
-moradores, ó á otra qualquier persona que pasase por ellas, ó dar el
-malhechor que lo oviese fecho, ó perseguirlo hasta lo aver, ó dar
-razon donde fuese receptado é defendido. E luego que sabía el lugar
-donde estaba facía tales diligencias, que avía el malhechor, é facía
-justicia dél, ó apremiaba en tal manera al que lo receptaba, que le
-facía restituir el robo, y el robado quedaba satisfecho: é con esta
-diligencia, que tenia en la justicia sus tierras eran bien guardadas,
-é florescian entre todas las otras comarcanas. Tenia tierras vecinas
-á las Montañas, é como quier que junto en parentela con algunos de
-los Caballeros dellas; pero conoscida la gente ser turbulenta é presta
-al rigor, con tal prudencia los supo tratar, que en su tiempo no le
-alcanzó parte de algunos males que de sus disensiones les vinieron;
-porque era varon inclinado á paz, y enemigo de la discordia, é gran
-zelador del bien público: en la gobernacion del qual le placía gastar
-el tiempo y el trabajo. Loan los Historiadores á Bruto Consul Romano,
-que mató sus hijos porque contra el bien público de Roma trataban de
-reducir al Rey Tarquino, é dicen que la gran cobdicia de loor venció al
-amor natural: é alega Virgilio que fué caso infelice; é si infelice,
-no sé como la infelicidad debe ser loada, ni qué loor puede conseguir
-aquel que repugna la natura, é contraría la razon. Podemos bien creer
-que este Cónsul, si lo hizo con ira, fue mal; y si con deliberacion,
-peor: porque de muchos Gobernadores Castellanos leemos, que no matando
-sus hijos, mas templando sus pasiones, supieron muy bien gobernar sus
-tierras é provincias. E este noble Conde, no señoreado de ambicion por
-aver fama en esta vida, mas señoreando la tentacion por aver gloria en
-la otra, gobernó la república tan rectamente, que ovo el premio que
-suele dar la verdadera virtud: la qual conoscida en él alcanzó tener
-tanto crédito é autoridad, que si alguna grande y señalada confianza
-se avía de facer en el Reyno, quier de personas, quier de fortalezas,
-ó de otra cosa de qualquier qualidad, siempre se confiaban dél: y en
-algunas diferencias que el Rey Don Juan ovo con el Rey de Navarra,
-é con el Infante Don Enrique sus primos, y en algunos otros debates
-é controversias que los Grandes del Reyno ovieron unos con otros,
-si para se pacificar era necesario que los de la una parte é de la
-otra se juntasen en algun Lugar para platicar en las diferencias
-que tenian, siempre se confiaba la salvaguarda del tal Lugar dó se
-juntaban á este Caballero, é la una parte é la otra confiaban sus
-personas de su fé y palabra, é muchas veces se remitian á su arbitrio
-é parescer. Fué eso mismo hombre que por ganar honra deseaba facer
-cosas magníficas: siguiéndo esta su condicion juntó muchas veces gran
-copia de gente de su casa, así para la guerra contra los Moros, como
-para servir al Rey, é sostener el estado é preheminencia Real en las
-diferencias é guerras que en el Rey no acaescieron: y esto fizo en
-lugares é tiempos tan necesarios, que como quier que sufrió grandes
-miedos, é se puso á muchos discrimines y aventuras, pero al fin destos
-trabajos ganó gran honra é reputacion, é su casa por respecto de sus
-servicios fué acrescentada. Queria llevar las cosas por orden, é que
-no saliesen punto de la razon; y esta condicion le facía mirar tanto
-en los negocios, é poner tales dudas é inconvenientes, que tarde y con
-gran dificultad se determinaba á las facer. Verdad es que tardío, é
-ser súbito en la determinacion de las cosas, son dos extremos que se
-deben fuir. Tambien es cierto que recibe alguna pena el que delibera
-en deliberar tarde, y el que le espera en esperar mucho; pero por la
-mayor parte vemos mas é mayores inconvenientes en la persona é fechos
-de aquel que delibera súbito, que en el que es grave é tardío en sus
-movimientos: porque si por deliberar tarde se pierde alguna vez el
-bien que se podria aver, por determinar presto vimos perder muchas
-veces el bien avido, é acarrear tales mudanzas é variedades, é aun
-vanidades, que afean la persona é pierden la honra. Era deseoso como
-todos los hombres de aver bienes, é supólos adquirir é acrescentar,
-é muy bien conservar. Era asimesmo reglado en sus gastos continuos,
-é con tanta diligencia miraba á quien avía de dar, é cómo é por qué
-le daba, que algunas veces fallescía en la virtud de la liberalidad.
-Era hombre esencial, é no curaba de aparencias, ni facia muestras de
-lo que tenia, ni de lo que facia. Aprendió letras Latinas, é dabase
-al estudio de Coránicas, é saber fechos pasados. Placiale asimesmo
-la comunicacion de personas Religiosas é de hombres sabios, con los
-quales comunicaba sus cosas. Al fin veyendose en los dias de la vejéz,
-porque ovo verdadero cognoscimiento de los gozos falsos, é miserias
-verdaderas que este mundo dá á los que en él están envueltos, apartóse
-dél, é puso fin á todas las cosas mundanas, é encomendó su casa é
-toda su gente de armas á su fijo mayor: é fundó en la su Villa de
-Medina de Pomár un Monesterio de Monjas de la Orden de Santa Clara,
-é un Hospital para pobres, é dotólos de lo necesario, é allí de su
-voluntad se retraxo antes que muriese por espacio de diez años. Y como
-quier que fué requerido algunas veces por el Rey, é por otros Grandes
-Señores sus parientes, que saliese de aquel retraimiento para entender
-en las disensiones que en aquellos tiempos acaescieron en el Reyno, no
-quiso mudar su propósito; antes acordó de tomar en su casa compañía de
-hombres Religiosos de buena é honesta vida, é fizo grande é estrecha
-inquisicion sobre las cosas de su consciencia desde el dia que fué
-de edad para pecar, é cometióles que alimpiasen su ánima, así en la
-penitencia de su persona, como en la restitucion que debía facer de
-sus bienes: é todos los que en aquellos tiempos vinieron á le demandar
-qualquier cargo, así de servicios que le oviesen fecho, como de otra
-qualquier calidad á que de justicia fuese obligado, fueron oídos é
-satisfechos. E al cabo de aver fecho su penitencia é restituciones dexó
-su casa é patrimonio á su fijo mayor, que fué Condestable de Castilla:
-é dexó otros dos fijos herederos, en buen estado. E dando doctrina de
-honrado vivir, é exemplo de bien morir, fenesció en edad de setenta
-años dentro en aquel Monesterio que fundó.
-
- [7] _Vease el cap. de Don Juan de Velasco en las_ Generaciones y
- Semblanzas, _cap. 232_.
-
-
-
-
- TITULO IV.
-
- _Del Marqués de Santillana._
-
-
-Don Iñigo Lopez de Mendoza Marques de Santillana, é Conde del Real
-de Manzanares, é Señor de la casa de la Vega, fijo del Almirante D.
-Diego Furtado de Mendoza, é nieto de Pero Gonzalez de Mendoza Señor
-de Alava[8], fué hombre de mediana estatura, bien proporcionado en la
-compostura de sus miembros, é fermoso en las faciones de su rostro, de
-linage noble Castellano é muy antiguo. Era hombre agudo é discreto, é
-de tan gran corazon, que ni las grandes cosas le alteraban, ni en las
-pequeñas le placia entender. En la continencia de su persona, é en el
-razonar de su fabla mostraba ser hombre generoso é magnánimo. Fablaba
-muy bien, é nunca le oían decir palabra que no fuese de notar, quier
-para doctrina, quier para placer. Era cortés é honrador de todos los
-que á él venian, especialmente de los hombres de ciencia. Muertos el
-Almirante su padre, é Doña Leonor de la Vega su madre, é quedando bien
-pequeño de edad, le fueron ocupadas las Asturias de Santillana, é
-gran parte de los otros sus bienes: é como fué en edad que conosció
-ser defraudado en su patrimonio, la necesidad que despierta el buen
-entendimiento, é el corazon grande que no dexa caer sus cosas, le
-ficieron poner tal diligencia, que veces por justicia, veces por las
-armas recobró todos sus bienes. Fué muy templado en su comer é beber,
-y en esto tenia una singular continencia. Tovo en su vida dos notables
-exercicios, el uno en la disciplina militar, el otro en el estudio de
-la ciencia[9]; é ni las armas le ocupaban el estudio, ni el estudio
-le impedia el tiempo para platicar con los Caballeros y Escuderos de
-su casa en la forma de las armas necesarias para defender, é quáles
-avían de ser para ofender, é cómo se avía de ferir el enemigo, é en
-qué manera avían de ser ordenadas las batallas é la disposicion de los
-reales, como se avían de combatir é defender las fortalezas, é las
-otras cosas que requiere el exercicio de la caballería: é en esta
-plática se deleytaba por la grand habituacion que en ella tovo en su
-mocedad. E porque los suyos supiesen por experiencia lo que le oían
-decir por doctrina, mandaba continuar en su casa justas, é ordenaba
-que se ficiesen otros exercicios de guerra, porque sus gentes, estando
-habituadas en el uso de las armas, les fuesen menores los trabajos de
-la guerra. Era Caballero esforzado, é ante de la facienda cuerdo é
-templado, é puesto en ella era ardid é osado; é ni su osadía era sin
-tiento, ni en su cordura se mezcló jamás punto de cobardía. Fué Capitan
-principal en muchas batallas que ovo con Cristianos é con Moros, donde
-fué vencedor, é vencido: especialmente ovo una batalla contra los
-Aragoneses cerca de Araviana, otra batalla cerca del rio de Torote, y
-estas dos batallas fueron muy feridas é sangrientas; porque peleando,
-é no fuyendo, murieron de ambas partes muchos hombres é caballos: en
-las quales porque este Caballero se halló en el campo con su gente,
-aunque los suyos vido ser en número mucho menor que los contrarios;
-pero porque veyendo al enemigo delante reputaba mayor mengua volver las
-espaldas sin pelear, que morir ó dexar el campo peleando, cometióse á
-la fortuna de la batalla, é peleó con tanto vigor y esfuerzo, que como
-quier que fue ferido é vencido pero su persona ganó honra é reputacion
-de valiente Capitan. Conoscidas por el Rey Don Juan las habilidades
-deste Caballero le envió por Capitan de la guerra contra los Moros, el
-qual recibió el cargo con alegre cara, é lo tovo en la Frontera gran
-tiempo. El qual ovo con el Rey de Granada, é con otros Capitanes de
-aquel Reyno muchas batallas, é grandes recuentros, dó fué vencedor, é
-fizo muchas talas en la Vega de Granada, é ganó por fuerza de armas la
-Villa de Huelma, é puso los Moros en tal estrecho, que ganára otros
-Lugares, é ficiera otras grandes hazañas dignas de memoria, salvo quél
-Rey, constreñido por algunas necesidades que en aquel tiempo ocurrieron
-en su Reyno, le envió mandar que cesase la guerra que facia, é les
-diese tregua. E como ovo esta comision, fizo la guerra tan cruda á
-los Moros, que los puso só el yugo de servidumbre, é los apremió á dar
-en parias cada año mayor cantidad de oro de la que el Rey esperaba
-recibir, ni ellos jamás pensaron dar. E allende del oro que dieron, les
-constriñó que soltasen todos los Christianos que estaban cativos en
-tierra de Moros, los quales este Marqués redimió del cativerio en que
-estaban, é los puso en libertad. Gobernaba asimismo con grand prudencia
-las gentes de armas de su Capitanía, é sabía ser con ellos señor é
-compañero: é ni era altivo en el señorío, ni raez, en la compañía;
-porque dentro de sí tenia una humildad que le facía amigo de Dios, é
-fuera guardaba tal autoridad que le facia estimado entre los hombres.
-Daba liberalmente todo lo que á él como á Capitan mayor pertenescia
-de las presas que se tomaban, é allende de aquello les repartia de lo
-suyo en los tiempos necesarios: é al que le regradescia las dádivas que
-daba solia decir: si deseamos bienes al que bien nos face, debemoslos
-dar al que bien nos desea.[10] E guardando su continencia con graciosa
-liberalidad, las gentes de su Capitanía le amaban; é temiendo de le
-enojar, no salian de su orden en las batallas. Loan muchas de las
-Historias Romanas el caso de Manlio Torquato Consul Romano, el qual
-como constituyese que ninguno sin su licencia saliese de la hueste á
-pelear con los Latinos contrarios de Roma, é un Caballero de la hueste
-contraria convidase á la batalla singular de uno por uno al fijo deste
-Consul, vituperando con palabras á él, é á los de la hueste porque no
-osaban aceptar la batalla, no podiendo el mancebo sofrir la mengua
-que de su mengua resultaba á los Romanos, peleó con aquel Caballero,
-é lo mató: é viniendo como vencedor á se presentar con los despojos
-del vencido ante el Consul su padre, le fizo atar, e contra voluntad
-de toda la hueste Romana le mandó degollar, porque fuese exemplo á
-otros que no osasen ir contra los mandamientos de su Capitan: como si
-no oviese otro remedio para tener la hueste bien mandada sinó matar
-el Capitan á su fijo. Dura debiera ser por cierto, é muy pertinaz la
-rebelion de los Romanos, pues tan cruel exemplo les era necesario para
-que fuesen obedientes á su Capitan: é por cierto yo no sé que mayor
-venganza pudo aver el padre del Latino vencido, de la que le dió el
-padre del Romano vencedor. Deste caso facen grand mencion Frontino y
-Máxîmo y otros Historiadores, loando al padre de buen castigador, y
-al fijo de buen vencedor; pero yo no sé como se debe loar al padre de
-tan cruel castigo como el fijo se quexa, ni como loemos al fijo de tan
-grand transgresion como el padre le impone. Bien podemos decir que
-fizo este Capitan crueldad digna de memoria; pero no doctrina digna de
-exemplo, ni mucho menos digna de loor: pues los mismos loadores dicen
-que fué triste por la muerte del fijo, é aborrescido de la juventud
-Romana todo el tiempo de su vida; é no puedo entender como el triste
-aborrescido deba ser loado. No digo yo que las constituciones de la
-Caballería no se deban guardar, por los inconvenientes generales que
-no se guardando pueden recrescer; pero digo que deben ser añadidas,
-menguadas, interpretadas é en alguna manera templadas por el Príncipe,
-aviendo respecto al tiempo, al lugar, á la persona, é á las otras
-circunstancias é nuevos casos que acaescen, que son tantos é tales,
-que no pueden ser comprehendidos en los ringlones de la ley. E porque
-estas cosas fueron bien consideradas por este Claro Varon en las
-huestes que gobernó, con mayor loor por cierto, é mejor exemplo de
-doctrina se puede facer memoria dél; pues sin matar fijo, ni facer
-crueldad inhumana, mas con la autoridad de su persona, é no con el
-miedo de su cuchillo, gobernó sus gentes, amado de todos, é no odioso
-á ninguno. Conoscidas por el Rey Don Juan las claras virtudes deste
-Caballero, é como era digno de dignidad, le dió título de Marqués de
-Santillana, é le fizo Conde del Real de Manzanares, é le acrescentó
-su casa é patrimonio. Otrosí confiaba dél su persona, é algunas veces
-la gobernacion de sus Reynos: el qual gobernaba con tanta prudencia,
-que los Poetas decian por él, que en Corte era grand Febo, por su
-clara gobernacion, é en campo Anibal, por su grand esfuerzo. Era muy
-zeloso de las cosas que á varon pertenescia facer, é tan repreensor de
-las flaquezas que veía en algunos hombres, que como viese llorar á un
-Caballero en el infortunio que estaba, movido con alguna ira le dixo:
-O! quan digno de reprehension es el Caballero que por ningun grave
-infortunio que le venga derrama lágrimas, sinó á los pies del confesor!
-Era hombre magnánimo, é esta su magnanimidad le era ornamento é
-compostura de todas las otras virtudes. Acaecióle un dia que hablándole
-en su facienda, é ofresciéndole acrescentamiento de sus rentas, como
-hombre poco atento en semejantes pláticas respondió: Eso que decís no
-es mi lenguage: hablad, dixo él, esa cosa allá con hombres que mejor la
-entiendan. E solia decir á los que procuraban los deleytes, que mucho
-mas deleytable debia ser el trabajo virtuoso, que la vida sin virtud,
-quanto quier que fuese deleytable. Tenia una tal piedad, que qualquier
-atribulado ó perseguido que venia á él fallaba muy buena defensa é
-consolacion en su casa, pospuesto qualquier inconveniente que por le
-defender se le pudiese seguir. Consideraba asimismo los hombres é las
-cosas segun su realidad, é no segun la opinion, y en esto tenia una
-virtud singular é casi divina; porque nunca le vieron facer acepcion
-de personas, ni miraba dónde ni quien, sinó cómo é quál era cada uno.
-Este Caballero ordenó en metros los proverbios que comienzan: _Fijo mio
-mucho amado_, &c. en los quales se contienen quasi todos los preceptos
-de la Filosofia moral, que son necesarios para virtuosamente vivir.
-Tenia grand copia de libros, é dábase al estudio, especialmente de la
-Filosofia moral, é de cosas peregrinas é antiguas: é tenía siempre en
-su casa Doctores é Maestros con quienes platicaba en las sciencias é
-lecturas que estudiaba. Fizo asimismo otros tractados en metros y en
-prosa muy doctrinables para provocar á virtudes, é refrenar vicios:
-y en estas cosas pasó él lo mas del tiempo de su retraimiento. Tenia
-grand fama é claro renombre en muchos Reynos fuera de España; pero
-reputaba muy mucho mas la estimacion entre los sabios, que la fama
-entre los muchos. E porque muchas veces vemos responder la condicion de
-los hombres á su complexion, é tener siniestras inclinaciones aquellos
-que no tienen buenas complexiones: podemos sin duda creer que este
-Caballero fué en grand cargo á Dios por le aver compuesto la natura de
-tan igual complexion, que fué hábil para recibir todo uso de virtud, é
-refrenar sin grand pena qualquier tentacion de pecado. No quiero negar
-que no tubiese algunas tentaciones de las que esta nuestra carne suele
-dar á nuestro espíritu, é que algunas veces fuese vencido, quier de
-ira, quier de luxuria, ó que excediese faciendo, ó faltase alguna vez
-no faciendo lo que era obligado: porque estando como estobo envuelto en
-guerras, é en otros grandes fechos que por él pasaron, dificile fuera
-entre tanta multitud de errores vivir sin errar. Pero si verdad es que
-las virtudes dan alegria, é los vicios traen tristeza: como sea verdad
-que este Caballero lo mas del tiempo estaba alegre, bien se puede
-juzgar que mucho mas fué acompañado de virtudes que dan alegria, que
-señoreado de vicios que ponen tristeza. E como quiera que pasaron por
-él infortunios en batallas, é ovo algunos pesares por muertes de fijos,
-é de algunos otros sus propinquos; pero sufrialos con aquella fuerza de
-ánimo que á otros doctrinaba que sufriesen. Fenesció sus dias en edad
-de sesenta é cinco años con grand honra é prosperidad: é si se puede
-decir que los hombres alcanzan alguna felicidad[11] despues de muertos
-segun la opinion de algunos, creemos sin dubda que este Caballero la
-ovo; porque dexó seis fijos varones, y el mayor que heredó su mayorazgo
-le acrescentó é subió en dignidad de Duque, é el segundo fijo fué
-Conde de Tendilla, é el tercero fue Conde de Curuña, el quarto[12] fué
-Cardenal de España é Arzobispo de Toledo é Obispo de Cigüenza, é uno
-de los mayores Perlados que en sus dias ovo en la Iglesia de Dios:
-é á estos quatro, é á los otros dos, que se llamaron Don Juan é Don
-Hurtado, dexó Villas é Lugares é rentas, de que fizo cinco casas de
-mayorazgos, allende de su casa é mayorazgo principal.
-
- [8] _No fué Señor de Alava, sinó Caballero que tenia su solar
- en Alava. Vease la vida de D. Diego Hurtado de Mendoza en las_
- Generaciones y Semblanzas, _pag. 225_.
-
- [9] _Vease el num 1. de las Adicciones que van al fin._
-
- [10] _Parece que trocando las palabras debiera decir_: si
- deseamos bienes al que bien nos desea, debemoslos dar al que bien
- nos face.
-
- [11] _Alguna felicidad temporal._
-
-
-
-
- TITULO V.
-
- _Don Fernand Alvarez de Toledo._
-
-
-Don Fernand Alvarez de Toledo Conde de Alva, fijo de Garcia Alvarez de
-Toledo, é nieto de... era de linage noble de los antiguos Caballeros
-de aquella Ciudad, hombre de buen cuerpo é de fermosa disposicion,
-gracioso é palaciano en sus fablas. Era de buen entendimiento, é
-Caballero esforzado. Fué criado en la disciplina militar, é siempre
-desde su mocedad deseó facer en el habito de la Caballería cosas
-dignas de loable memoria. Conoscida por el Rey Don Juan la habilidad
-deste Caballero, le mandó estár en la Villa de Requena por Capitan de
-cierta gente de armas en el tiempo que tenia guerra con el Rey Don
-Alfonso de Aragon su primo, é fizo tanta guerra á los del Reyno de
-Valencia, que ganó por fuerza de armas la Villa é Castillo de Xalance,
-con otras tres Fortalezas de las principales de aquel Reyno. Asimismo
-venció la batalla campal que ovo con algunos Caballeros de aquel Reyno
-de Valencia cerca de... de donde ovo grand despojo, é les tomó las
-vanderas que traían. Fenescida por concordia esta guerra de Aragon,
-el Rey Don Juan encomendó á este Caballero la frontera de los Moros,
-en la qual estobo por espacio de tres años. Era muy acuto é astuto
-en los engaños de la guerra: venció al Rey Moro é á otros Capitanes
-de Granada en batallas campales, é tomó las vanderas de los enemigos
-en los vencimientos que ovo: las quales, é las vanderas que tomó en
-la batalla dó venció á los Valencianos están hoy puestas en la su
-casa de Alva de Tormes, é las traen sus succesores en las orladuras
-de sus armas. Ganó asimismo las Villas é Fortalezas de Benamaurel, é
-Benzalema, é Castril, é Arenas, que son muy fuertes, é tomó muchas
-presas, é fizo otras notables hazañas en servicio de Dios é del Rey, é
-con amor de su patria, é deseo de su honra. Entre las quales acaesció
-que entrando una vez en el Reyno de Granada con toda la gente de su
-capitanía á facer guerra á una tierra que dicen el Exerquia, que es
-cercana á la mar, é confina con la Ciudad de Málaga, como fué sentido
-por los Moros que en aquellas partes moraban, juntáronse grand multitud
-dellos, é antes que se pudiese proveer, le cercaron por todas las
-partes en un valle tal, que segun la disposicion de la tierra, no podia
-salir, salvo peleando por un lugar muy estrecho, é con grand daño suyo
-é de las gentes de su capitanía. Veyendose cercado este Capitan por la
-una parte de la mar, por la otra de las sierras, é que los enemigos se
-le llegaban, é avían tomado aquel paso por dó podia salvar su gente,
-conoscido aquel peligro, é visto como su gente desmayaba, no se le
-amortiguó el ánimo en el tiempo del terror, como face á los cobardes;
-mas experto de esfuerzo[13] de valiente Capitan, como facen los varones
-fuertes, é habló á sus gentes: Caballeros, dixo él, en tal lugar nos
-ha puesto la fortuna, que si somos cobardes tenemos cierta la muerte
-é el cativerio; é si somos esforzados podrá ser cierta la vida é la
-honra. Yo, dixo él, elijo antes pelear para nos salvar si pudieremos,
-que rendirnos para ser cativos como piensan los Moros. E juntando á
-grand priesa la obra con las palabras, se apeó del caballo con hasta
-treinta hombres de armas, é púsose con ellos en aquel portillo, é mandó
-salir por él toda su gente: y él con aquellos treinta peleando con los
-Moros, é sufriendo por todas partes grand multitud de saetas é lanzadas
-é otros golpes de piedras, daba priesa con grand ardideza á una parte
-para se defender, é á otra para ofender é ferir en los Moros, faciendo
-lugar para que pasase toda su gente; la qual peleaba con los Moros que
-fallaba delante, é aquel caía muerto que menos esfuerzo tenia peleando.
-E así duró aquella priesa por espacio de tres horas, en las quales
-murieron é fueron feridos muchos de la una parte é de la otra. E al fin
-el Conde, vista ya su gente en lugar seguro, cabalgó á caballo é salió
-él é los que con él estaban por pura fuerza de armas é de corazon de
-aquel grand peligro en que la fortuna le avía metido. Y ciertamente
-vemos por experiencia, que así como el miedo derriba al cobarde, así
-pone ánimo al hombre esforzado: é como el acometer, y el durar en las
-lides son dos actos pertenecientes á la virtud de la fortaleza, é para
-el acometer sea necesaria la ira, é para el durar en la obra convenga
-tener buen tiento; por cierto las claras hazañas deste Caballero nos
-mostraron que tovo gracia singular para usar de lo uno é de lo otro, de
-cada cosa en sus tiempos. Esta hazaña fizo este Conde, en la qual nos
-dió á conocer, que la virtud de la fortaleza no se muestra en guerrear
-lo flaco; mas parece en resistir lo fuerte: é que tovo tan buen ánimo
-para no ser vencido, como buena fortuna para ser vencedor. Al fin,
-quando por mandado del Rey dexó el cargo de aquella guerra, avidas
-en ella grandes presas de los Moros, é venido á su tierra con honra
-é provecho, Don Gutierre de Toledo su tio[14], Arzobispo que fué de
-Toledo, conoscida la grand suficiencia desee Caballero su sobrino, é
-como siempre le sirvió, é en todas las cosas le fué obediente, concibió
-dél grand amor, allende del que por razon del deudo era obligado de le
-aver, é como quier que tenia otros sobrinos en el grado que aquel era,
-deliberó de dexarle por heredero universal de todos sus bienes, entre
-los quales le dió la su Villa de Alva de Tormes, de la qual el Rey
-Don Juan le dió título de Conde. Y en todas las guerras é diferencias
-del Reyno fué de los principales Caballeros de quien se facia cuenta
-y estimacion: é como vemos que la prosperidad y el infortunio andan
-en esta vida variando con los hombres, y veces el uno sube, veces el
-otro desciende, acaesció que estando en la amistad é parcialidad del
-Condestable Don Alvaro de Luna Maestre de Santiago, á quien el Rey Don
-Juan confiaba la gobernacion de sus Reynos, el Maestre tovo manera que
-este Conde fuese preso[15] juntamente con otros Condes é Caballeros
-que el Rey mandó prender en la Villa de Tordesillas, é fuéle tomada
-grand parte de su patrimonio. Este infortunio que le vino sufrió con
-buena cara, mostrando corazon de varon; pero quexábase gravemente de
-aver rescibido aquel daño por voluntad é rodéo del Maestre de Santiago,
-confiándose dél, é aviendole fecho obras de amigo. Fué hombre deseoso
-de alcanzar honra, é la procuraba por todas las vias que podia. Tenia
-la cobdicia comun que los hombres tienen de aver bienes, é trabajaba
-por los adquerir. Era hombre liberal, así en el destribuir de los
-bienes, como en los otros negocios que le ocurrian, é sin empacho
-ninguno daba, ó determinaba presto lo que avía de facer. En algunas
-cosas era airado é mal sofrido, especialmente en aquellas que entendia
-tocarle en la honra: de lo qual se le siguieron algunos debates, gastos
-é fatigas. Duró en la prision dó estaba hasta que el Rey Don Juan
-murió, é reynó el Rey Don Enrique su fijo, que le puso en libertad,
-é restituyó todos sus bienes: é despues de suelto vivió en honra é
-prosperidad algunos años, hasta que murió en su casa conosciendo á
-Dios, é dexando á su fijo su casa é patrimonio mucho mas acrescentada
-que la él ovo de su padre.
-
- [12] _D. Pedro Gonzalez de Mendoza._
-
- [13] _En la Edic. de Alcalá año 1526. dice_ con esfuerzo; _pero
- sin embargo queda obscuro este pasage, y acaso pudiera decir_,
- despertó con esfuerzo...
-
- [14] _Vease el Cap. 29. de las_ Generaciones y Semblanzas.
-
- [15] _Vease en las Adiciones que van al fin el num. 2._
-
-
-
-
- TITULO VI.
-
- _De Don Juan Pacheco Maestre de Santiago._
-
-
-Don Juan Pacheco Marqués de Villena é Maestre de Santiago, fijo de
-Alfonso Tellez Girón, fué hombre de mediana estatura, el cuerpo delgado
-é bien compuesto, las faciones fermosas, é buena gracia en el gesto.
-Era de nacion Portuguesa de los mas nobles de aquel Reyno, nieto de ...
-uno de los Caballeros que vinieron de Portugal á Castilla al servicio
-del Rey Don Juan, el que fué vencido en la batalla de Aljubarrota. Era
-hombre agudo é de grand prudencia: é seyendo mozo vino á vivir con
-el Rey Don Enrique quando era Príncipe, é alcanzó tanta gracia, que
-fué mas acepto á él que ninguno de los que en aquel tiempo estaban en
-su servicio: é así por el amor que el Príncipe le avía, como porque
-cresciendo en dias florescian en él las virtudes intelectuales, le
-encargó la gobernacion de los grandes negocios que le ocurrian. Fablaba
-con buena gracia é abundancia en razones, sin prolixidad de palabras:
-temblábale un poco la voz por enfermedad accidental, é no por defecto
-natural. En la edad de mozo tovo seso é autoridad de viejo. Era hombre
-esencial, é no curaba de aparencias, ni de cerimonias infladas. En el
-tiempo que el Rey Don Juan ovo alguna indignacion contra el Rey de
-Aragon, que entonces era Rey de Navarra, este Caballero, seyendo bien
-mancebo, entendió por parte del Príncipe en algunas disensiones que
-por entonces en el Reyno acaescieron; é ora procediese de su buena
-dicha, ora lo imputemos á su sagacidad, él supo rodear las cosas de tal
-manera, que el Rey Don Juan á suplicacion del Príncipe le dió título
-de Marqués de Villena, é en pocos dias le fizo merced de todas las mas
-Villas é Logares de aquel Marquesado, las que eran del Rey de Aragon.
-Tenia muy grand habilidad para la gobernacion destas cosas temporales:
-para la qual como sean necesarias agudeza, prudencia, diligencia é
-sufrimiento, puedese creer deste Caballero que fué tan bien dotado
-destas quatro cosas como el hombre que mas en su tiempo las ovo.
-Consideraba muy bien la calidad del negocio, el tiempo, el lugar, la
-persona, é las otras circunstancias que la prudencia debe considerar
-en la gobernacion de las cosas. Tenia la agudeza tan viva, que á pocas
-razones conoscia las condiciones é los fines de los hombres; é dando
-á cada uno esperanza de sus deseos, alcanzaba muchas veces lo que él
-deseaba. Tenia tan grand sufrimiento, que ni palabra áspera que le
-dixesen le movia, ni novedad de negocio que oyese le alteraba: y en el
-mayor discrimen de las cosas tenia mejor arbitrio para las entender
-é remediar. Era hombre que con madura deliberacion determinaba lo
-que avía de facer, é no forzaba al tiempo, mas forzaba á sí mismo
-esperando tiempo para lo facer. De su natural condicion paresció
-hombre de verdad, é placiale comunicacion de hombres verdaderos é
-constantes; aunque los que están en deseo de adquirir grandes bienes
-é honores, y especialmente aquellos que entienden en la gobernacion
-de grandes cosas, algunas veces les acaesce fingir, dilatar, simular
-é disimular aquella diversidad de los tiempos, ó la variedad de los
-negocios; é por escusar mayores daños, ó por haber mayores provechos,
-hayan de facer variaciones é negocios segun la ven en los tiempos.
-Tovo algunos amigos de los que la próspera fortuna suele traer: tovo
-asimismo muchos contrarios de los que la envidia de los bienes suele
-criar, los quales le trataron muerte é destruicion é indignacion grande
-con el Rey Don Juan, é con el Príncipe su fijo á quien él servia: é
-como quier que algunas veces llegaron al punto de la execucion; pero
-por casos inopinados é dignos de admiracion fué libre de los lazos
-de muerte que muchas veces le fueron puestos. Era hombre de buen
-corazon, é mostró ser Caballero esforzado en algunos lugares que fué
-necesario. Era muy sabio é templado en su comer é beber: é paresció
-ser vencido de la luxuria por los muchos fijos é fijas que ovo de
-diversas mugeres, allende de los que ovo en su muger legitima. E porque
-conoscia que ninguna utilidad hay en estos bienes de fortuna quando
-no se reparten é destribuyen segund deben, usaba dellos francamente
-en los lugares é tiempos é con las personas que debía ser liberal,
-é dando é destribuyendo ganaba mas hacienda, é conservaba mejor la
-avida: é con esta virtud é liberalidad que tovo fué bien servido de
-los suyos, é avisado de los estraños en algunos tiempos é lugares que
-cumplió mucho á la conservacion de su vida y estado. Tenia el comun
-deseo que todos tenemos de alcanzar honras é bienes temporales, é
-súpolas bien procurar é adquirir: é quier fuese por dicha, quier por
-habilidad, ó por ambas cosas, alcanzó tener mayores rentas y estado
-que ninguno de los otros Señores de España que fueron en su tiempo.
-Fué hombre tratable y de dulce conversacion, é tanto humano, que
-nunca fué en muerte de ninguno, ni la consintió, aunque tovo cargo de
-gobernacion. No era varon de venganzas, ni perdia tiempo ni pensamiento
-en las seguir. Decia él que todo hombre que piensa en venganza, antes
-atormenta á sí, que daña al contrario. Perdonaba ligeramente, y era
-piadoso en la execucion de la justicia criminal; porque pensaba ser
-mas aceptable á Dios la grand misericordia, que la estrema justicia.
-Tenía un tan singular sufrimiento, que por grand discordia que oviese
-con alguno, pocas veces le vieron romper en palabras, ni menos en
-obras: antes ponia siempre sus diferencias en trato de concordia, que
-en rigor ni rotura; porque reputaba ser mejor cierta paz, que incierta
-la victoria. No queria encomendar á la fortuna en una hora todo lo
-avido en la vida pasada: é como quier que algunas veces amenazaba con
-la fuerza: pero nunca venia á mostrar lo ultimo de lo que podia facer
-contra ninguno, aunque fuese menos poderoso que él: porque tener al
-adversario en miedo con amenazas, decia él que era mucho mejor que
-quitargelo mostrando el cabo de sus fuerzas. E teniendo sufrimiento,
-y esperando tiempo, alcanzó honra, é acrescentó bienes. E como vemos
-por experiencia la graveza grande que todos los mortales sienten en
-caer del grado en que se ven puestos, é las hazañas grandes é aventuras
-peligrosas á que se ponen por lo conservar é no caer, este Caballero,
-sintiendo que su estada cerca de la persona del Rey Don Enrique no
-le era segura, por el peligro de muerte é destruicion que otros que
-estaban aceptos al Rey pensó que le trataban, apartóse de su servicio,
-é fué el principal de los Caballeros é Perlados que ficieron division
-en el Reyno entre el Rey Don Enrique, y el Rey Don Alfonso su hermano:
-y en aquellas discordias supo tener tales mañas, que fué elegido
-é proveído del Maestrazgo de Santiago. E porque ninguno es bien
-corrigido si puramente no es arrepentido, conosciendo este Caballero
-averse desviado del camino que debia seguir, no solamente tornó á él;
-mas aun trabajó de amansar quanto pudo las voluntades alteradas de los
-Caballeros é Perlados que aquella division querian continuar, é tornó
-en la gracia del Rey Don Enrique: el qual le perdonó é fizo grandes
-mercedes de Villas é Lugares, é otras grandes rentas, é confió dél toda
-la gobernacion de sus Reynos: é dende en adelante gobernó absolutamente
-é con mayor esencion é libertad que primero solia gobernar. No quiero
-negar que como hombre humano este Caballero no tobiese vicios como
-los otros hombres; pero puédese bien creer, que si la flaqueza de su
-humanidad no los podia resistir, la fuerza de su prudencia los sabía
-disimular. Vivió gobernando en qualquier parte que estovo por espacio
-de treinta años, é murió en grand prosperidad de edad de cincuenta é
-cinco.
-
-
-
-
- TITULO VII.
-
- _Del Conde Don Rodrigo de Villandrando._
-
-
-Don Rodrigo de Villandrando Conde de Ribadeo fué fijo de un Escudero
-Fijodalgo natural de la Villa de Valladolid, hombre de buen cuerpo,
-bien compuesto en sus miembros, é de muy recia fuerza: las faciones del
-rostro tenia fermosas, é la catadura feroce. Seyendo de pocos dias su
-grand corazon é su buena constelacion le llevaron mozo é pobre é solo
-al Reyno de Francia en el tiempo que en aquellas partes avía grandes
-guerras é divisiones é compañías de gente de armas; é como en aquellos
-tiempos de guerras concurrian en aquel Reyno hombres estrangeros de
-todas partes, este Caballero, por ser dispuesto para los trabajos de la
-guerra falló luego Capitan que le rescibió en su compañia; en la qual
-aprobó tambien seyendo mozo, é despues en las cosas que hombre mancebo
-debe facer, que ganó por las armas estimacion de hombre valiente y
-esforzado, é su Capitan le reputaba por hombre singular entre todos los
-otros de su Capitanía. Acaesció algunas veces que estando las batallas
-en el campo, quando algun hombre de armas de la parte contraria,
-confiando en sus fuerzas, queria facer armas, é demandaba batalla
-uno por uno, este Caballero se esmeraba entre todos los otros de su
-parte; é presentes las batallas de la una parte é de la otra, salia á
-pelear con el contrario, é le vencia é derribaba, é traía sus armas é
-despojo á su Capitan: y esta vitoria, que algunas veces ovo, le dió
-honra, la qual así como le puso en gracia y estimacion de algunos, así
-le troxo en odio y envidia de otros. La qual cresció tanto, que por
-ser estrangero fue constreñido de se apartar de su Capitan: é como
-quier que le fué grave de sofrir; pero como vemos muchas veces que los
-infortunios de presente son causa de la prosperidad futura segun que
-los casos de la providencia los suele rodear, este Caballero, veyendose
-solo de parientes, desfavorescido de compañeros, sin arrímo de
-Capitan, pobre de dinero, é sin amigos, y en tierra agena, no tovo otro
-refugio sinó á su buen seso é grand esfuerzo, é con otro é otros dos
-que se llegaron á él, se aventuraba con buena destreza é grand osadía
-á facer saltos en la tierra de los contrarios en lugares peligrosos, é
-faciales guerra, é tomaba alguna presa con que se podia sostener. Esto
-fizo muchas veces, é con tanta sagacidad y esfuerzo, que siempre salia
-en salvo. E como la fama de su valentía é de las presas que tomaba se
-divulgó por la tierra, allegáronse á él algunos hombres: é cresciendo
-de dia en dia el corazon con las hazañas, é las hazañas con la gente,
-é la gente con el interese, allegaronse á él muchas mas gentes fasta
-que alcanzó á ser Capitan una vez de mil hombres, é despues de grado en
-grado acrescentó su Capitanía fasta ser Capitan de diez mil hombres, é
-su poder fué de los mayores que tenia ninguno de los otros Capitanes
-del Rey de Francia á quien servía. E con aquel su grand poder robó,
-quemó, destruyó, derribó, despobló Villas é Lugares é pueblos de
-Borgoña é de Francia en tiempo que aquel honórable Rey no padescia
-guerras crueles, que duraron por espacio de cinquenta años. Andaba lo
-mas del tiempo en el campo, é ponia grand diligencia en la guarda de
-los reales para que su gente no rescibiese daño. Era hombre ayrado en
-los lugares que convenia serlo, é mostraba tan grand ferocidad con
-la ira, que todos le avían miedo. Tenia dos singulares condiciones:
-la una, que facia guardar la justicia entre la gente que tenia, é no
-consentia fuerza ni robo ni otro crimen; é si alguno lo cometia, él
-por sus manos lo punia. E con esto todas las gentes de su hueste,
-aunque eran muchas é de diversas naciones, é tenian oficio de robar,
-le temian, y estaban en paz, é no osaban cometer fuerza ni crimen uno
-contra otro. Facia asímismo repartir las presas igualmente, segun que
-cada uno lo debia aver, é de tal manera dividia lo robado por justicia,
-que facia durar los robadores en concordia. Era asimismo hombre de
-verdad, é el seguro que daba á qualquier Villa ó Lugar ó Provincia, ó
-qualquier pacto que ponia con ellos, guardábalo estrechamente; é si
-alguno robaba, ó facia daño al que él seguraba, faciale buscar con
-grand diligencia, é executar en él la justicia. E con esta condicion
-que en él vían muchos pueblos é Provincias, é otras personas singulares
-se fiaban de su palabra, é la compraban con grandes precios, á fin de
-ser seguros de sus gentes: é con esto tenia sus reales bien bastecidos
-de viandas é armas é de todas las cosas necesarias; porque mandaba
-pagar é guardar á los que venian á ellos con provision, é su mandado
-era muy temido é complido. Ovo muchas batallas con Ingleses é con
-Borgoñones, en las quales Dios le libró por muchos casos de ser
-perdido, é le ayudó por muchas maneras á ser vencedor. Especialmente
-venció una batalla que ovo con el Príncipe de Oreyna, donde concurrió
-mucha gente de ambas partes. Esta batalla fué muy ferida é sangrienta,
-en la qual los que le vieron pelear le compararon á leon bravo en el
-estrago que facia en los contrarios, y el ayuda y esfuerzo que daba á
-los suyos. E acabado de aver el vencimiento tovo esta astucia: habló
-con uno de los prisioneros que tenia, é prometióle libertad si le
-descubriese el valor de los prisioneros que las otras sus gentes avían
-tomado en la batalla. E como se informó secretamente de lo que cada uno
-podia valer, comprólos todos, dando por cada uno mucho menor precio de
-lo que valian: é como fueron puestos en su poder, rescatólos á todos
-por mucho mayores precios de lo que le costaron. E con esta astucia
-ovo grand tesoro, é la fortuna le puso en tan grand reputacion, que
-alcanzó casar con la fija del Duque de Borbón, que era de la sangre
-Real de Francia, é fué Señor de veinte y siete Villas en la tierra de
-Borbonés, dellas compradas, é dellas ganadas. Y en veinte años que
-siguió aquella guerra fizo otras notables hazañas: entre las quales
-acaesció que un dia estando á punto de batalla con un grande Capitan
-de Inglaterra, que se llamaba Talabot, en la Provincia de Guiana, el
-Capitan Inglés, que por oídas conoscia las condiciones deste Caballero,
-deseaba asimesmo conoscer su persona, por ver que cuerpo é que faciones
-tenia hombre que de tan pequeña manera avía subido á tan grand estado:
-é como por medio de sus Farautes acordasen de se hablar, dexadas el
-uno y el otro sus huestes en buena guarda, estos dos Capitanes solo se
-juntaron é vieron en la ribera de un rio llamado Lera, y el Capitan
-Talabot le dixo: Deseaba ver tu persona, pues tengo conoscida tu
-condicion: ruégote, dixo él, pues los hados nos trujeron juntos á este
-lugar, que comamos sendos bocados de pan, é bebamos sendas veces de
-vino, é despues será la ventura de la batalla como á Dios pluguiere,
-y señor Sant Jorge ayudare. Este Capitan Don Rodrigo le respondió: Si
-otra cosa no te place, ésta por cierto no la quiero facer; porque si
-la fortuna dispusiere que hayamos de pelear, perderia gran parte de la
-ira que en la facienda debo tener, é menos feriria mi fierro en los
-tuyos membrándome aver comido pan contigo. E diciendo estas palabras
-volvió la rienda á su caballo, é tornó para sus batallas: é el Capitan
-Talabot, aunque era Caballero esforzado, concibió de aquellas palabras
-tal concepto, que así por ellas, como por la disposicion del lugar dó
-estaba, acordó de no pelear, aunque tenia mayor número de gente que
-él. Afirmóse aver dicho este Capitan en su lenguage: No es de pelear
-con cabeza Española en tiempo de su ira. Despues de muchos tiempos de
-guerras é destruiciones avidas en aquellas tierras, ovo Dios piedad de
-los moradores de ellas, é dió tales victorias al Rey Carlos de Francia,
-que lanzó de todo su Reyno al Rey Eduarte de Inglaterra su enemigo,
-é á toda su gente, é fueron cesando las crudas guerras que en aquel
-Reyno avía. Y en aquel tiempo acaesció aver en Castilla grandes debates
-é disensiones, para las quales el Rey Don Juan envió á mandar á este
-Caballero su natural que viniese en Castilla á le servir con la mas
-gente que pudiese: el qual vino á su llamado con quatro mil hombres á
-caballo: y el Rey le rescibió muy bien, é le fizo merced de la Villa
-de Ribadeo, é dióle título de Conde della, é fizole otras mercedes.
-Muerta la primera muger Francesa, casó en Castilla con muger noble de
-linage de Stúñiga: y el Rey le puso en su Consejo, é facia dél grand
-confianza, especialmente de aquellas cosas que concernian á la guerra
-que por estonces avía en sus Reynos. Acaesció que como el Rey en tiempo
-de aquellas disensiones fuese á la Cibdad de Toledo, é los de aquella
-Cibdad se rebelasen contra él, y le cerrasen las puertas, puesto el Rey
-en algun recelo de la gente de armas que á la hora estaba apoderada de
-aquella Cibdad, este Conde de Ribadeo fizo improviso en la Iglesia de
-Sant Lázaro, que es bien cerca de la Cibdad, un palenque con tan gran
-defensa, que la persona del Rey, con la poca gente que por estonces con
-el Rey estaba, podia ser segura é sin daño, fasta que los otros sus
-Capitanes é gentes de armas que venian en la zaguera ovieron tiempo
-de llegar. E por memoria perpetua deste servicio, que fizo en el dia
-señalado de la Epifanía, el Rey fizo merced á él é á sus descendientes
-de la ropa que él é los Reyes de Castilla sus succesores vistiesen
-aquel dia, é que comiese con él á su mesa: de la qual merced goza hoy
-su succesor[16]. E al fin, veyendose ya viejo y enfermo de dolencia
-tal que no podia escapar, Dios, que ni dexa al hombre sin punicion,
-ni le niega su misericordia, le dió tiempo en que se corrigiese
-arrepintiéndose. E por cierto cosa fué maravillosa, y exemplo digno de
-memoria á los mortales la gran contricion que ovo, y el arrepentimiento
-de sus pecados, y el derramar de las lágrimas que fizo continuamente
-muchos dias antes que muriese, llamando á Dios, é pidiendole con todo
-corazon que le perdonase é oviese merced de su ánima: é con esta
-contricion fenesció sus dias en edad de setenta años. E por esta fin
-que con tal contricion ovo se pone aqui en el número de los Claros
-Varones.
-
- [16] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. 3._
-
-
-
-
- TITULO VIII.
-
- _Del Conde de Cifuentes._
-
-
-Don Juan de Silva Conde de Cifuentes é Alferez mayor del Pendon Real,
-fijo de Alonso Tenorio Adelantado de Cazorla, é nieto de Arias Gomez
-de Silva, fué hombre delgado é alto de cuerpo, é bien compuesto en la
-proporcion de sus miembros, la cara tenia larga é honesta, la nariz
-un poco luenga, é la lengua ceceosa. Era Fijodalgo de limpia sangre:
-sus aguelos eran naturales de Portugal. Vivió en tiempos del Rey Don
-Juan, é del Rey Don Enrique su fijo; é mozo de pocos dias vino al
-servicio del Rey Don Juan. Tenia tan buena gracia en la manera de su
-servicio, que fué uno de los aceptos servidores que el Rey tovo. Era
-hombre muy agudo é muy discreto, é inclinado á justicia: fablaba muy
-bien, é cosas muy substanciales é conformes á la razon. Vista la
-autoridad de su persona, é la limpieza de su vivir, fué puesto en el
-Consejo del Rey: é como acaesce que en las Cortes y en las Casas Reales
-concurren muchos hombres que por diversas vias van tras sus deseos, é
-algunos porque les den, otros porque no les quiten loan lo que debrian
-callar, é callan lo que debrian reprehender; é si algunos dicen cosa
-conforme á la razon, la dañan mesclándola con alguna pasion é odio
-de personas: este Caballero tenia una condicion de hombre claro sin
-ninguna encubierta, é realmente, pospuesta toda aficion é odio, decia
-con muy buena gracia su parescer en las cosas, é no dexaba de decir
-aquello que otros, ó por gratificar, ó por no indignar, callaban. E
-como quier que su voto fuese contra el deseo de algunos; pero porque
-sus fablas se mostraban proceder de buenas é no dañadas entrañas, no
-eran mal rescebidas, é su persona por esta causa era muy estimada, é
-su parescer en las cosas muy esperado. Era grand zelador del bien
-comun, é con todas sus fuerzas procuró muchas veces la conservacion
-del patrimonio Real, é contradecia á los que procurando sus intereses
-particulares ofendian al bien general: é por esto ovo algunas molestias
-é trabajos de las que suelen aver los favorescedores de la verdad. Pero
-al fin, seyendo constante en el camino de la virtud, fué muy aceptado
-é honrado, y el Rey le fizo su Alferez mayor, é le encargó grandes
-é arduos negocios, porque entendia que trataba verdad, é guardaba
-fidelidad. Acaesció en sus tiempos que todos los Príncipes Christianos
-se acordaron con los Perlados é Clerecía de facer Concilio en la Cibdad
-de Basilea, que es en la alta Alemania, sobre una grand cisma que por
-entonces avía en la Iglesia de Dios entre el Papa Eugenio, é otro que
-se llamó Felix: á la qual Congregacion como todos acordasen enviar
-sus Embaxadores, porque convenia mostrarse en aquella Congregacion la
-magníficencia é poderío de los Reyes, el Rey Don Juan, conoscida la
-suficencia deste Caballero, le cometió esta embaxada, y envió con
-él grandes Letrados, é fué acompañado de mucha compaña de Fidalgos
-con grandes é muy sumptuosos arreos: é así en sus hablas, como en la
-continencia de su persona, y en todos los otros actos que debe facer
-hombre discreto de grand autoridad, guardó tan bien la honra del Rey é
-de su tierra é de su persona, que ninguno de quantos Embaxadores fueron
-en aquella Congregacion la guardó mejor. E como acaesció un dia que el
-Embaxador del Rey de Inglaterra quisiese anticiparse y ocupar el lugar
-de la precedencia que al Rey de Castilla pertenescia, no pudiendo este
-Caballero sofrir tiempo para que se determinase por razon lo que veía
-llevar por fuerza, llegó á aquel Embaxador, é puestas las manos en él,
-con grand osadía le arrebató y echó de aquel lugar, y él se puso en él.
-Visto este exceso fecho en el Palacio de la Congregacion, la gente de
-armas que tenia la salvaguarda de la Cibdad se escandalizó, é tentaron
-de proceder contra él é contra los suyos por aver cometido cosa de
-fecho, sin esperar determinacion de derecho. Este Caballero, guardada
-su autoridad, sin rescebir alteracion, ensistió en su propósito: é
-preguntado por el Caballero Presidente de la justicia ¿cómo avía osado
-poner las manos en tan notable Embaxador é de tan grand Príncipe como
-era el Rey de Inglaterra? con ánimo no vencido le respondió: Digoos
-Presidente, que quando padesce defecto la razon, no deben faltar manos
-al corazon. E por su grand osadía, junto con su buena razon, fué
-guardada la preeminencia del Rey, é la honra del Reyno, é fué amansado
-aquel escándalo. Despues de largo tiempo, concluídas las cosas de aquel
-Concilio, volvió al Reyno con fama de hombre magnífico, porque fué
-muy franco en el distribuir; é de Caballero esforzado, porque mostró
-valentía en el osar; é de varon discreto, porque gobernó aquel cargo
-con sagacidad é prudencia. Venido al Reyno de Castilla, é tornado al
-lugar que tenia en el Consejo del Rey, entendió muchas veces, é con
-grandes trabajos del cuerpo é del espíritu, en concordar al Príncipe
-Don Enrique con el Rey su padre, y en escusar las grandes roturas que
-se esperaban sobre algunas diferencias que entre ellos avía: y esto
-supo tratar con grand prudencia, persuadiendo la obediencia que el
-fijo debia tener al padre, y mitigando la indignacion que el padre
-tenia contra el fijo, é desviando las siniestras intenciones que avía
-de la una parte y de la otra. Entendió asimesmo en otros grandes é
-arduos negocios, en los quales el Rey conoscidos sus leales servicios
-é trabajos, le fizo merced de las Villas de Cifuentes é Monte mayor,
-é de otros Lugares é bienes é rentas en cantidad mucho mayor de la
-que heredó de su padre. E como vemos alcanzar riquezas por caso, é
-conservarlas por seso, puédese creer deste Caballero que complidamente
-ovo lo uno é lo otro; porque si tovo fortuna para alcanzar bienes,
-tovo asimesmo prudencia para los conservar. Despues de la muerte del
-Rey Don Juan, el Rey Don Enrique le dió título de Conde de la Villa
-de Cifuentes, é le fizo otras mercedes: é como vemos por experiencia
-que los hombres vanos é incapaces, quando les acaesce aver oficios
-é riquezas é bienes temporales, se alteran, é queriéndose mostrar
-magnánimos, facen cosas fuera de lo que su medida requiere; puédese
-bien creer que así asentó en este Caballero el nuevo estado é dignidad,
-é tan poca alteracion fizo en su persona la abundancia de los bienes,
-como si de sus aguelos por grande antigüedad los oviera avido. Al fin,
-entrado ya en los dias de la vejéz, en los quales suele mas reynar
-en los hombres la avaricia, cosa fué por cierto singular é digna de
-exemplo el fin que este Caballero puso á su cobdicia; porque dado que
-fué llamado por el Rey para que entendiese en grandes cosas donde
-pudiera aver grandes intereses, todo lo pospuso, é se retruxo á su
-casa, dó fizo loable fin; é dexados dos mayorazgos de asaz rentas á dos
-fijos, murió conosciendo á Dios en edad de sesenta é cinco años.
-
-
-
-
- TITULO IX.
-
- _Del Duque del Infantazgo._
-
-
-Don Diego Hurtado de Mendoza Duque del Infantazgo, Marqués de
-Santillana, é Conde del Real de Manzanares, fijo del Marqués Don Iñigo
-Lopez de Mendoza, é nieto del Almirante Don Diego Hurtado, fué hombre
-delgado é alto de cuerpo: tenia los ojos prietos, é las faciones del
-rostro fermosas, é bien proporcionado en la compostura de sus miembros.
-Era de linage noble Castellano muy antiguo. Seyendo mozo el Marqués
-su padre le envió á la su casa de la Vega por pacificar la tierra de
-las Asturias de Santillana, é la librar de algunos tiranos que gela
-ocupaban; con los quales ovo algunos recuentros é fechos de armas, en
-que usó el exercicio de la caballería, é fizo hábito en la disciplina
-militar. E porque las gentes de aquellas tierras son hombres valientes,
-esforzados é muy cursados en las peleas á pie, que segun la disposicion
-de aquellas Montañas se requiere facer, este Caballero se vido con
-ellos muchas veces en grandes trabajos é peligros de la guerra continua
-que con ellos tovo, hasta que al fin vencidos sus contrarios por
-batallas en campo, é muerto su principal Capitan, alimpió aquellas sus
-Montañas de la tirania en que por largos tiempos avían estado. Era
-hombre bien instruto en las letras Latinas, é tenia tan buena memoria,
-que pocas cosas se le olvidaban de lo que en la Sacra Escriptura avía
-leido. Era hombre de verdad, é aborrescia tanto mentiras é mentirosos,
-que ninguno de los tales ovo jamás logar cerca dél. Heredó la casa
-de su padre en el tiempo del Rey Don Enrique Quarto, é fué uno de
-los principales Señores del Reyno que entendieron en pacificar las
-divisiones que ovo entre el Rey Don Enrique, é el Rey Don Alfonso su
-hermano. Fue tan perseverante en la virtud de la constancia, que por
-ningun interese jamás le vieron facer mudanza de aquello que una vez
-asentaba de facer: y esta virtud se experimentó en él, porque no
-dexó de seguir la via del Rey Don Enrique, aunque en ella ovo algunos
-siniestros, é se vido en grandes discrimines é aventuras de perder su
-persona é casa; porque se tenia por dicho, que en el infortunio relucia
-la constancia. Peleó en la batalla que estos dos Reyes ovieron cerca
-de la Villa de Olmedo: ante de la qual, viéndose las faces contrarias
-unas á otras en el campo, ni el miedo le turbó el seso para consejo, ni
-el esfuerzo se enflaquesció para cometer, ni menos cayó la fuerza del
-corazon peleando para vencer. Zelaba este Caballero tanto la honra, que
-con dificultad era traído á entender en ninguna negociacion ni trato
-que le fuese movido, recelando que las variedades de los tiempos le
-forzasen facer mudanza de su palabra, por dó pudiese caer en punto de
-mengua. Era hombre muy llano é tratable con todos, é honrador en los
-rescibimientos de los que á él venian, é ageno de simulaciones. Tenia
-ánimo tan noble, é las entrañas tan claras é tan abiertas, que jamas
-fué conoscido en él pensamiento para muerte é destruicion ni injuria
-de ninguno; é de su natural inclinacion no queria entender salvo en
-cosas justas é rectas. Todas las cautelas é ficiones aborrescia como
-cosa contraria á su natural condicion. No era varon de venganzas, é
-perdonaba tan facilmente á los que le erraban, que jamás avía memoria
-de sus yerros. Acaescióle que como algunos suyos le errasen de tal
-manera que la graveza del delito les cerrase la puerta de la esperanza
-para ser perdonados, movido este Caballero por la piedad natural que
-tenia, podiendo aver dellos entera venganza, le acaesció llamarlos é
-perdonarlos; é quedando limpio de todo odio, les dió de sus bienes.
-Porque, decia él, que ninguna mayor pena podia rescibir el injuriador,
-que venir á manos del injuriado; ni mayor gloria el injuriado, que
-dar vida é beneficios al injuriador. Tenia la cobdicia de aver bienes
-temporales como todos los mortales tienen; pero en esto tovo una tan
-singular templanza, que por grand utilidad é acrescentamiento que
-oviese, no ficiera cosa fea ni desordenada. E como vemos todos los
-hombres desear honra é acrescentamiento, especialmente en las tierras
-de su morada, é la necesidad de los tiempos acarrease que el Rey en
-remuneracion de sus servicios le ofresciese donacion perpetua de
-Guadalaxara, dó era su asiento, este Caballero no la quiso rescibir;
-porque su humanidad no pudo sufrir la pasion é trabajo que otros
-sentian por ser puestos en señorío particular, é apartados del señorío
-Real. Decía él, que el imperio forzoso mas se puede decir cuidado
-grave, que posesion deleytosa. Fué hombre que se deleytaba en labores
-de casas é edificios: este Duque fundó de principio en la su Villa de
-Manzanares la fortaleza que está en ella edificada, é fizo de nuevo
-é reparó algunas casas de morada en sus tierras é Lugares; y en esto
-mas que en otras cosas fué liberal. Fué asimismo vencido de mugeres,
-é del apetito de los manjares. E aviendo acrescentado su título é
-patrimonio allende de lo que le dexó el Marqués su padre, murió en
-toda prosperidad en edad de sesenta é cinco años.
-
-
-
-
- TITULO X.
-
- _Del Conde de Alva de Liste._
-
-
-Don Enrique Enriquez Conde de Alva de Liste, fijo del Almirante Don
-Alfonso Enriquez[17], é nieto de Don Fadrique Maestre de Santiago,
-fué hombre de mediana estatura, bien compuesto en la proporcion de
-sus miembros, la nariz tenia larga, los ojos un poco colorados, é los
-cabellos llanos. Este Caballero tovo el juicio muy vivo: era hombre
-de buena prudencia, é por la experiencia de los grandes fechos que
-por él pasaron, su parescer en las cosas se avía por muy cierto. Era
-hombre palaciano, é siempre fablaba cosas breves é graciosas. Fué
-hombre de tan grand esfuerzo, que en algunas afrentas peligrosas donde
-fué experimentado, ninguno otro en sus tiempos se falló tener ánimo
-mas libre de miedo para acometer é defender. E como quiera que por
-su linage, título é estado era con gran veneracion acatado, pero por
-respecto de su gran esfuerzo, é cierto juicio, siempre su persona
-fué mirada con mas honrada estimacion que otros que tenian mayores
-estados que el suyo. Era hombre de poco sufrimiento, y en algunas
-diferencias que ovo en estos Reynos siguió la parcialidad del Almirante
-Don Fadrique, y del Adelantado Pero Manrique sus hermanos, donde se
-le siguieron prisiones é otros infortunios, que sufrió con ánimo de
-varon. Era hombre de verdad, é sirvió muy bien é lealmente al Rey Don
-Fernando, é á la Reyna Doña Isabel en las guerras que pasaron con el
-Rey Don Alfonso de Portugal: y en la batalla real que estos dos Reyes
-ovieron entre las Cibdades de Toro é Zamora, donde el Rey de Portugal
-fué vencido, este Caballero, aunque en edad ya de sesenta años, ni
-la fuerza del corazon se le enflaqueció, ni la de los miembros le
-faltó para pelear: é peleó con tan gran esfuerzo, que fué siguiendo el
-alcance contra los Portugueses hasta cerca de la puente de Toro; donde,
-pensando que le guardaban los suyos, se metió tanto en los contrarios,
-que fué preso é llevado á Portugal. Estando en la prision, conoscida la
-limpieza de su condicion, le fué dada libertad para venir á Castilla
-con algunos partidos de concordia; é compliendo su palabra, volvió á
-la prision, en la qual estovo hasta que la Reyna, á su gran honra, le
-fizo libre. E fenesció su vida con gran honra, y exemplo de bueno y
-esforzado Caballero, en edad de setenta é cinco años.
-
- [17] _Vease el Cap. VI. de las_ Generaciones y Semblanzas, _pag.
- 221_.
-
-
-
-
- TITULO XI.
-
- _Del Conde de Placencia._
-
-
-Don Pedro de Stúñiga Conde de Placencia, fijo de Diego Lopez de
-Stúñiga[18] Justicia mayor del Rey, fué hombre alto de cuerpo,
-bien proporcionado en la compostura de sus miembros, y el rostro
-tenia largo, é la nariz afilada. Sus aguelos fueron de linage noble,
-naturales del Reyno de Navarra. Era hombre de buen seso, é de pocas
-palabras, é de gran execucion en las cosas que queria. En sus tiempos
-fué tenido en gran estimacion por respecto de su persona, é gran casa.
-Era Caballero esforzado, é muy perseverante en la opinion que tomaba.
-Placiale tener hombres esforzados, é defendialos de las hazañas que
-cometian; é por esta causa siempre estaba acompañado de hombres de
-todas suertes. En su tiempo fué acrescentada su casa, é floresció
-su fama por la gran copia de gente que de continuo era inclinado
-de mantener. Acaesció que como el Rey Don Juan el Segundo oviese
-necesarias algunas gentes de armas para pacificar los escándalos que
-entonces en sus Reynos avía, este Caballero, como quiera que era ya
-viejo y enfermo é muy agravado de gota, pero con zelo grande que tovo
-de servir á su Rey, se fizo traer en andas dó estaba la hueste, é
-rodeado de gran copia de gente de armas de su casa vínole á servir, é
-sirvióle con otros Caballeros de tal manera en aquella jornada, que el
-Rey rescibió dél servicio señalado, y él alcanzó fama de leal súbdito,
-é fué exemplo de lealtad á otros que se movieron á servir á su Rey,
-veyendo venir como vino este Caballero en andas á le servir. Murió con
-gran honra de edad de setenta años.
-
- [18] _Vease el Cap. VIII. de las_ Generaciones y Semblanzas,
- _pag. 223_.
-
-
-
-
- TITULO XII.
-
- _Del Conde de Medinaceli._
-
-
-Don Gaston de la Cerda Conde de Medinaceli, fijo de Don Luis de la
-Cerda, fué hombre delgado de cuerpo, de muy fermoso gesto, é de
-mediana estatura, é bien compuesto en la proporcion de sus miembros:
-ceceaba un poco. Su padre é aguelos fueron del linage de los Reyes de
-Castilla, descendientes por legítima linea, é asimismo de los Reyes
-de Francia, é todos succesivamente fueron Condes de aquel Condado de
-Medina: el qual Condado, con otras Villas é Lugares é tierras, fué dado
-á su trasvisabuelo, que era nieto del Rey Don Alfonso de Castilla,
-por el derecho que avía á estos Reynos. Este Conde fué muy franco, é
-procuraba estár acompañado de hombres Fijosdalgo: é seyendo en edad
-de veinte é cinco años, veyendo que el Conde su padre seguia algunas
-parcialidades de Caballeros contra la voluntad del Rey Don Juan, é
-puesto en pensamiento trabajoso, porque si la opinion de su padre
-siguiese, creía errar á la lealtad que debia al Rey, é si obedescia al
-Rey, pensaba errar á la obediencia paternal, pospuestos los daños que
-del apartamiento de su padre se le siguieron, deliberó obedescer los
-mandamientos Reales, é sirvió á su Rey todo el tiempo de su vida con
-tanta obediencia, que la perseverancia que tovo en su servicio fué
-á otros exemplo de lealtad. E despues que heredó la casa de su padre
-siempre vivió faciendo guerra á los contrarios del Rey, é fué preso
-en su servicio en una batalla que ovo con los Aragoneses: en la qual
-prision estovo algun tiempo, é rescibió daños en su persona é facienda,
-que sufrió como varon fuerte, y reputándolos á prosperidad por ser en
-servicio de su Rey. Este Conde conosció bien quanto reluce la lealtad
-é la constancia en el Caballero, é quanto es fea la mácula del yerro
-cometido contra los Reyes. Fué hombre vencido del amor de las mugeres,
-y él fué amado dellas. Murió con gran honra despues que salió de la
-prision en edad de quarenta años.
-
-
-
-
- TITULO XIII.
-
- _Del Maestre Don Rodrigo Manrique Conde de Paredes._
-
-
-Don Rodrigo Manrique Conde de Paredes é Maestre de Santiago, fijo
-segundo de Pedro Manrique[19] Adelantado mayor del Reyno de Leon, fué
-hombre de mediana estatura, bien proporcionado en la compostura de
-sus miembros: los cabellos tenia rojos, é la nariz un poco larga. Era
-de linage noble Castellano. En los actos que facia en su menor edad
-paresció ser inclinado al oficio de la Caballería. Tomó Avito é Orden
-de Santiago, é fué Comendador de Segura, que es cercana á la tierra
-de los Moros: y estando por frontero en aquella su Encomienda fizo
-muchas entradas en la tierra de los Moros, donde ovo fama de tan buen
-Caballero, que el Adelantado su padre, por la estimacion grande en que
-este su fijo era tenido, apartó de su mayorazgo la Villa de Paredes,
-é le fizo donacion della: y el Rey Don Juan le dió título de Conde
-de aquella Villa. Este varon gozó de dos singulares virtudes: de la
-prudencia, conosciendo los tiempos, los lugares, las personas, é las
-otras cosas que en la guerra conviene que sepa el buen Capitan. Fué
-asimesmo dotado de la virtud de la fortaleza; no por aquellas vias en
-que se muestran fuertes los que fingida é no verdaderamente lo son;
-mas así por su buena composicion natural, como por los muchos actos
-que fizo en el exercicio de las armas, asentó tan perfectamente en su
-ánimo el habito de la fortaleza, que se deleytaba quando le ocurria
-lugar en que la debiese exercitar. Esperaba con buen esfuerzo los
-peligros, é acometia las fazañas con grande osadía, é ningun trabajo
-de guerra á él ni á los suyos era nuevo. Preciabase mucho que sus
-criados fuesen dispuestos para las armas. Su plática con ellos era
-la manera del defender é del ofender el enemigo, é ni se decia ni
-facia en su casa acto ninguno de molleza, enemiga del oficio de las
-armas. Queria que todos los de su compañía fuesen escogidos para aquel
-exercicio, é no convenia á ninguno durar en su casa si en él fuese
-conoscido punto de cobardía: é si alguno venia á ella que no fuese
-dispuesto para el uso de las armas, el grand exercicio que avía é veía
-en los otros, le facia hábile é diestro en ellas. En las batallas, é
-muchos encuentros que ovo con Moros é con Christianos, este Caballero
-fué el que mostrando grand esfuerzo á los suyos, feria primero en los
-contrarios: é las gentes de su Compañía, visto el esfuerzo de este su
-Capitan, todos le siguian é cobraban osadía de pelear. Tenia tan grand
-conoscimiento de las cosas del campo, é proveíalas en tal manera,
-que donde fué él principal Capitan nunca puso su gente en lugar dó
-se oviese de retraer: porque volver las espaldas al enemigo era tan
-ageno de su ánimo, que elegia antes rescibir la muerte peleando, que
-salvar la vida huyendo. Este Caballero osó acometer grandes fazañas:
-especialmente escaló una noche la Cibdad de Huesca, que es del Reyno de
-Granada; é como quier que subiendo el escala los suyos fueron sentidos
-de los Moros, é fueron algunos derribados del adarve, é feridos en la
-subida; pero el esfuerzo deste Capitan se imprimió á la hora tanto
-en los suyos, que pospuesta la vida, é propuesta la gloria, subieron
-el muro peleando, é no fallescieron de sus fuerzas defendiéndola,
-aunque veían los unos derramar su sangre, los otros caer de la cerca.
-Y en esta manera matando de los Moros, é muriendo de los suyos, este
-Capitan, ferido en el brazo de una saeta, peleando entró en la Cibdad,
-é retruxo los Moros fasta que los cercó en la Fortaleza: y esperando el
-socorro que le farian los Christianos, no temió el socorro que venia
-á los Moros. En aquella hora los suyos, vencidos de miedo, vista la
-multitud que sobre ellos venia por todas partes á socorrer los Moros,
-é tardar el socorro que esperaban de los Christianos, le amonestaron
-que desamparase la Cibdad, é no encomendase á la fortuna de una hora
-la vida suya, é de aquellas gentes, juntamente con la honra ganada en
-su edad pasada: é requirianle, que pues tenia tiempo para se proveer,
-no esperase hora en que tomase el consejo necesario, é no el que agora
-tenia voluntario. Visto por este Caballero el temor que los suyos
-mostraban: No, dixo él, suele vencer la muchedumbre de los Moros al
-esfuerzo de los Christianos quando son buenos, aunque no son tantos: la
-buena fortuna del Caballero cresce cresciendo su esfuerzo: é si á estos
-Moros que vienen cumple socorrer á su infortunio, á nosotros conviene
-permanescer en nuestra victoria fasta la acabar ó morir; porque si
-el miedo de los Moros nos ficiese desamparar esta Cibdad ganada ya
-con tanta sangre, justa culpa nos pornian los Christianos por no aver
-esperado su socorro; y es mejor que sean ellos culpados por no venir,
-que nosotros por no esperar. De una cosa, dixo él, sed ciertos, que
-entretanto que Dios me diere vida, nunca el Moro me porná miedo: porque
-tengo tal confianza en Dios, y en vuestras fuerzas, que no fallescerán
-peleando, veyendo vuestro Capitan pelear. Este Caballero duró, é
-fizo durar á los suyos combatiendo á los Moros que tenia cercados, é
-resistiendo á los Moros que le tenian cercado por espacio de dos dias,
-hasta que vino el socorro que esperaba, é ovo el fruto que suelen aver
-aquellos que permanecen en la virtud de la fortaleza. Ganada aquella
-Cibdad, é dexado en ella por Capitan á un su hermano llamado Gomez
-Manrique, ganó otras Fortalezas en la comarca. Socorrió muchas veces
-algunas Cibdades é Villas é Capitanes Christianos en tiempo de extrema
-necesidad: é fizo tanta guerra en aquellas tierras, que en el Reyno de
-Granada el nombre de Rodrigo Manrique fué mucho tiempo á los Moros gran
-terror. Cercó asimismo este Caballero la Fortaleza de Alcaráz por la
-reducir á la Corona Real. Cercó la Fortaleza de Uclés, por la reducir
-á la su Orden de Santiago. Esperó en estos dos sitios las gentes que
-contra él vinieron á socorrer estas Fortalezas: é como quier que la
-gente contraria vido ser en mucho mayor número que la suya, mostró tal
-esfuerzo, que los contrarios no le osaron acometer, y él consiguió con
-grand honra el fin de aquellas empresas que tomó: dó se puede bien
-creer que venció, mas con el esfuerzo de su ánimo, que con el número de
-su gente. Ovo asimesmo este Caballero otras batallas é fechos de armas
-con Christianos é con Moros, que requerian gran historia, si de cada
-una por extenso se oviese de facer mencion: porque toda la mayor parte
-de su vida trabajó en guerras y en fechos de armas. Fablaba muy bien,
-é deleytábase en recontar los casos que le acaescian en las guerras.
-Usaba de tanta liberalidad, que no bastaba su renta á sus gastos; ni le
-bastára si muy grandes rentas é tesoros toviera, segun la continuacion
-que tovo en las guerras. Era varon de altos pensamientos, é inclinado
-á cometer grandes é peligrosas fazañas, é no podia sufrir cosa que le
-paresciese no sufridera, é desta condicion se le siguieron grandes
-peligros é molestias. E ciertamente por experiencia vemos pasar por
-grandes infortunios á muchos que presumen forzar la fuerza del tiempo:
-los quales por no sufrir una sola cosa, les acaesce sufrir muchas, é á
-muchos á quien de fuerza han de tener contentos para conseguir su poco
-sofrimiento. Era amado por los Caballeros de la Orden de Santiago, los
-quales visto que concurrian en él todas las cosas dignas de aquella
-Dignidad, le eligieron por Maestre en la Provincia de Castilla por fin
-del Maestre Don Juan Pacheco. Murió con grand honra en edad de sesenta
-años.
-
- [19] _Vease el Cap. XXIV. de las_ Generaciones y Semblanzas _pag.
- 245_: y _el num. IV. de las Adicciones que van al fin_.
-
-
-
-
- TITULO XIV.
-
- _De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra Señora._
-
-
-Otros muchos Claros Varones naturales de vuestros Reynos ovo que
-ficieron cosas dignas de memoria, las quales si como dixe se
-escribiesen particularmente, sin dubda sería mayor libro, é de
-mayores é mas claras fazañas que el que fizo Valerio, é los otros que
-escribieron los fechos de los Griegos é de los Romanos. Entre los
-quales facen grand memoria de Mucio Cévola, que escondidamente salió de
-la Cibdad de Roma, é fué á matar al Rey Porsena que la tenia cercada,
-y exáltanlo mucho en aver quemado su brazo porque no acertó de matar
-al Rey que pensaba, é mató á otro que parescia ser el Rey. Ved qué
-culpa tovo su brazo por el yerro que ovo su pensamiento. E por cierto
-si la pena que este dió á su brazo toviese lugar de loor, loariamos
-al espada que face buen golpe, é no al que la menea. E pues deste
-caso se face grand estima por los Historiadores Romanos, razon es que
-faga aqui memoria de lo que supe, é es notorio en Francia, que fizo un
-Fijodalgo vuestro natural, que se llamó Pedro Fajardo, mozo de veinte
-años: el qual como sirviese en la Cámara del Rey Carlos de Francia, é
-le pidiese merced de un caballo é un arnés para le servir en la batalla
-que tenia aplazada con el Rey de Inglaterra; é el Rey, ávido respecto
-que su edad era aun tierna para entrar en batalla, no gelo quisiese
-dar, é le mandase quedar en su Cámara, este Pedro Fajardo respondió al
-Rey: No suelen los Fijosdalgo de Castilla que son de mi edad quedar en
-la Cámara yendo su Señor á guerra; yo vos certifico, Señor, dixo él,
-que si no me forneceís de armas é de caballo, que yo iré á pie delante
-las esquadras de vuestra gente á morir, peleando en la batalla. El Rey,
-conoscida la animosidad deste Fijodalgo, le dió un caballo é un arnés:
-é como se vido armado, un dia antes de la batalla, en presencia del
-Rey fizo voto solenne de matar al Rey de Inglaterra, ó derribar su
-estandarte Real, ó morir en la demanda. El corazon deste mozo conoscido
-por algunos mancebos Franceses, despertó sus ánimos, é prometieron de
-le ayudar á complir su voto. Otro dia, las faces tendidas, é fecha
-señal de trompeta para se juntar las faces, este Fijodalgo Castellano
-se adelantó de las otras gentes, é dando golpes en los enemigos, é
-rescibiéndolos en todo su cuerpo, entró por fuerza en la batalla del
-Rey Inglés, é abrazóse con su Estandarte Real, é vino con él al suelo:
-é alli rescibió tan grandes feridas en la cabeza, que perdió las
-fuerzas y el sentido, é fué preso por los Ingleses; pero consiguió el
-fin de su voto por donde fué su parte vencedora. Este Pedro Fajardo
-Castellano, y el otro Cévola Romano iguales me parece que fueron en los
-propósitos, pues que ambos iban con deliberacion de rescebir muerte por
-ayudar á su parte; pero el Castellano se mostró claro enemigo, porque
-guerreando los contrarios fué como Caballero á complir su voto: el
-Romano, como hombre encubierto, con simulacion fingida fue á complir
-el propósito que no consiguió, porque mató á otro, é no al Rey que
-pensó matar. Notorio es asimesmo en toda la Christiandad el paso que
-Suero de Quiñones Caballero Fijodalgo sostuvo un año en la puente de
-Orvigo, que es en el camino de Santiago, é como este Caballero envió
-publicar con sus Farautes por las cortes de los Reyes é Señores de
-la Christiandad, que qualquier Gentilhombre que por aquella puente
-pasase avía de facer armas con él. Concurrieron á esta reqüesta muchos
-Caballeros é Gentileshombres de diversas tierras, que en el paso de
-aquella puente de Orvigo ficieron armas con este Caballero: en las
-quales, é en todo otro acto de caballería que alli intervino, ningun
-estrangero se esmeró ni ovo igual victoria de la que por las armas este
-Fijodalgo Castellano ovo. ¿Qual de los Capitanes Romanos pudo pujar al
-esfuerzo de Don Juan Ramirez, Comendador mayor de Calatrava, del noble
-linage de Guzman? el qual mostraba tan grand ardideza en las batallas,
-é tenia tanta destreza en el gobernar las armas, que el brazo desnudo,
-el espada en la mano, esforzando los suyos, firiendo los enemigos,
-venció muchas batallas de Moros: é con tanto esfuerzo acometia, é con
-tal perseverancia duraba en los peligros, que como ageno de todo miedo
-lo imprimia en los enemigos.
-
-
-
-
- TITULO XV.
-
- _De Garcilaso de la Vega._
-
-
-Garcilaso de la Vega, Caballero de noble sangre é antiguo, criado desde
-su menor edad en el oficio de las armas, en la mayor priesa de las
-batallas tenia mejor tiento para facer golpe cierto en el enemigo: é
-ni la multitud de las saetas, ni los tiros de las lanzas, ni los otros
-golpes de los contrarios que le rodeaban, alteraban su continencia
-para facer desconcierto en la manera de su pelear. De loar es por
-cierto Oracio Teocles[20] Romano, que peleó en la puente Suhicia[21]
-del Tiberi con los Toscanos, é los detovo peleando entretanto que se
-derribaba el un arco de aquella puente, porque los Romanos fuesen
-salvos; pero no es menos de estimar el esfuerzo deste Garcilaso, el
-qual como viese que su gente estaba en punto de se perder, fuyendo de
-la multitud de los Caballeros Moros que los siguian, este Caballero,
-ofresciendo su vida por la salud de los suyos, tornó con grand esfuerzo
-á los enemigos, é tomado un paso, los impidió peleando con ellos tanto
-espacio, que su gente se pudo salvar que no peresciese.[22] Este
-Caballero era hombre callado, sofrido, esencial, amigo de efectos,
-enemigo de palabras, é tovo tal gracia, que todos los Caballeros de su
-tiempo desearon remedar sus costumbres.
-
- [20] Cocles.
-
- [21] Sublicia.
-
- [22] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. V._
-
-
-
-
- TITULO XVI.
-
- _De Don Juan de Sayavedra._
-
-
-Don Juan de Sayavedra, Caballero Fijodalgo guerreó los Moros muchos
-tiempos, é tan osado era en las batallas, que con menor número de gente
-siempre osó acometer los enemigos, aunque fuesen muchos mas que los
-suyos, é los venció muchas veces é desbarató. Gonzalo de Sayavedra su
-hermano, en guerras de Moros é de Christianos ningun Romano pudo tener
-mayor diligencia, ni mejor conoscimiento para ordenar las batallas, ni
-en saber los lugares, ni en poner las guardas, y en todas las otras
-cosas que para seguridad de las huestes se requiere saber á todo buen
-Capitan: el qual fué tan discreto, é consideraba las cosas é los casos
-que podian acaescer en las guerras, é las proveía de tal manera,
-que nunca se halló que por defecto de su provision los de su parte
-rescibiesen inconveniente.
-
-
-
-
- TITULO XVII.
-
- _De Rodrigo de Narvaez._
-
-
-¿Quien fué visto ser mas industrioso ni mas acepto en los actos de
-la guerra que Rodrigo de Narvaez, Caballero Fijodalgo, á quien, por
-notables hazañas que contra los Moros fizo, le fué cometida la Cibdad
-de Antequera, en la guarda de la qual, y en los vencimientos que
-fizo á los Moros, ganó tanta honra y estimacion de buen Caballero,
-que ninguno en sus tiempos la ovo mayor en aquellas Fronteras? Y es
-de considerar, que como quiera que los Moros son hombres belicosos,
-astutos é muy engañosos en las artes de la guerra, é varones robustos
-é crueles, é aunque poseen tierra de grandes é altas montañas, é de
-lugares tanto asperos é fragosos, que la disposicion de la misma tierra
-es la mayor parte de su defensa; pero la fuerza y el esfuerzo destos
-Caballeros, é de otros muchos Nobles é Fijosdalgo vuestros naturales,
-que continuaron guerras con ellos, siempre los oprimieron á que diesen
-parias á los Reyes vuestros progenitores, é se ofresciesen por sus
-vasallos. E ni estos grandes Señores é Caballeros é Fijosdalgo de quien
-aqui con causas razonables es hecha memoria, ni los otros pasados que
-guerreando á España la ganaron del poder de los enemigos, no mataron
-por cierto sus fijos, como ficieron los Cónsules Bruto é Torcato, ni
-quemaron sus brazos, como fizo Cévola, ni ficieron en su propia sangre
-las crueldades que repugna la natura, é defiende la razon; mas con
-fortaleza é perseverancia, é con prudencia é deligencia, con justicia
-é con clemencia, ganando el amor de los suyos, é seyendo terror á
-los estraños, gobernaron huestes, ordenaron batallas, vencieron los
-enemigos, ganaron tierras agenas, é defendieron las suyas. Yo por
-cierto no vi en mis tiempos, ni leí que en los pasados viniesen
-tantos Caballeros de otros Reynos é tierras estrañas á estos vuestros
-Reynos de Castilla é de Leon por facer armas á todo trance, como ví
-que fueron Caballeros de Castilla á las buscar por otras partes de
-la Christiandad. Conoscí al Conde Don Gonzalo de Guzman, é á Juan
-de Merlo: conoscí á Juan de Torres, é á Juan de Polanco, Alfaran de
-Vivero, é á Mosen Pero Vazquez de Sayavedra, á Gutierre Quixada, é
-á Mosen Diego de Valera; é oí decir de otros Castellanos que con
-ánimo de Caballeros fueron por los Reynos estraños á facer armas con
-qualquier Caballero que quisiese facerlas con ellos, é por ellas
-ganaron honra para sí, é fama de valientes y esforzados Caballeros para
-los Fijosdalgo de Castilla. Asimesmo supe que ovo guerra en Francia,
-y en Nápoles, é en otras partes, donde concurrieron gentes de muchas
-naciones, é fuí informado que el Capitan Francés ó el Italiano tenia
-estonces por muy bien fornescida la Esquadra de su gente, quando podia
-aver en ella algunos Caballeros Castellanos; porque conoscia dellos
-tener esfuerzo é constancia en los peligros mas que los de otras
-naciones. Ví tambien guerras en Castilla, é durar algunos tiempos;
-pero no ví que viniesen á ella guerreros de otras partes: porque así
-como ninguno piensa llevar fierro á la tierra de Vizcaya donde ello
-nace; bien así los estrangeros reputaban á mal seso venir á mostrar su
-valentia á la tierra de Castilla, dó saben que hay tanta abundancia
-de fuerzas y esfuerzo en los varones della, que la suya será poco
-estimada. Así que, Reyna muy Excelente, estos Caballeros, é Perlados, é
-otros muchos naturales de vuestros Reynos, de que no fago aqui mencion
-por ocupacion de mi persona, alcanzaron con sus loables trabajos que
-ovieron, é virtudes que siguieron, el nombre de Varones Claros, de que
-sus descendientes en especial se deben arrear, é todos los Fijosdalgo
-de vuestros Reynos deben tomar exemplo para limpiamente vivir, porque
-puedan fenescer sus dias en toda prosperidad, como estos vivieron é
-fenescieron. Lo qual sin dubda todo hombre podrá facer sacudiendo de
-sí malas aficiones é pensamientos torpes, que al principio prometen
-dulzura, é á la fin paren tristeza é disfamia. Agora razon es facer
-aqui memoria de algunos Perlados naturales de Castilla, que en mis
-tiempos por su sciencia, méritos é virtudes subieron á grandes estados,
-é tubieron grandes dignidades en la Iglesia de Dios.
-
-
-
-
- TITULO XVIII.
-
- _Del Cardenal de Sant Sixto._
-
-
-Don Juan de Torquemada Cardenal de Sant Sixto fué hombre alto de
-cuerpo, delgado, é de venerable gesto é presencia, natural de la Cibdad
-de Burgos. Sus aguelos fueron de linage de los Judios convertidos á
-nuestra Santa Fé Católica.[23] Aprendió Teología seyendo mozo, porque
-tenia inclinacion á esta sciencia mas que á otra. Paresció en el
-sosiego de su niñez que la natura le apartó de las cosas mundanas,
-é ofresció á la Religion. Los dias de su adolescencia siguieron las
-buenas costumbres que ovo en su mocedad, é los de la juventud á los de
-la adolescencia: é así cresciendo en dias, siempre crescia en virtudes:
-é segun paresció en la honestad é limpieza de su vida, quier procediese
-de su complexion ó de su buen seso, siempre tovo tan fuerte resistencia
-contra las tentaciones, que no pudieron corromper sus buenas
-costumbres. Rescibió de su voluntad Avito é Orden de Santo Domingo.
-Era observantisimo en su Religion. Aprendió en el estudio de París,
-donde recibió el grado de Magisterio. Venido á Castilla con deseo de su
-naturaleza, conoscida la sciencia é honestidad de su vida, fué elegido
-por Prior de Sant Pablo de Valladolid, é despues fué Prior de Sant
-Pedro Martir de la Cibdad de Toledo. Estando en aquel Monesterio con
-propósito de facer alli asiento de su vida, los hados que llevan al que
-quieren para que vaya á aquellas cosas que la providencia Divina tiene
-ordenadas, rodearon las cosas en tal manera, que se levantó contra él
-tal emulacion de persona de su Orden, que le forzó ir á Roma quando
-fué quitada la cisma que ovo en la Iglesia entre el Papa Eugenio y el
-que se llamó Felix, é llegó á tiempo que se avía de facer Congregacion
-de Letrados en Roma para determinar algunas dubdas que de la cisma
-pasada avian resultado. Para lo qual el Rey Don Juan acordó enviar
-sus Embaxadores á Roma, entre los quales, porque era necesario enviar
-grandes Letrados, conoscida la fama que este Religioso tenia de gran
-teólogo, le envió mandar que se juntase con sus Embaxadores: el qual
-obedesciendo al Rey lo fizo. En aquella Congregacion de Letrados cosa
-maravillosa fué quanto se esmeró sobre todos los otros, así en las
-dubdas que aclaró, como en la determinacion que fizo en las cosas que
-ocurrieron: lo qual fizo crescer la fama que tenia de gran Letrado. E
-porque la honestad de su vida se conformaba con la abundancia de su
-sciencia, el Papa le fizo mucha honra, é á suplicacion del Rey Don Juan
-le crió Cardenal. Fué avido en sus tiempos por tan gran teólogo, que
-quando acaescia venir de qualquier parte de la Christiandad alguna
-dubda ó qüestion de teología, todos se referian á la determinacion
-que este Cardenal entre todos los otros teólogos ficiese. Era hombre
-apartado, estudioso, manso é caritativo, y en su buena y honesta
-vida mostró tener gracia singular, con la qual ganó honra para sí,
-é dió exemplo á otros para usar de virtud. Deleytabase en las obras
-del entendimiento: fizo una glosa del Psalterio devotisima, é otros
-tractados é declaraciones de la Sacra Escriptura, muy provechosos é
-doctrinales. Fundó en Roma á sus expensas el Monesterio de la Minerva:
-reedificó asimesmo todo el Monesterio de Sant Pablo de Valladolid, é
-tornólo en observancia: é fizo otras labores é reparos en Monesterios é
-Casas de oracion. Estobo con grand honra en Roma despues que fué criado
-Cardenal, hasta que murió de edad de ochenta años.
-
- [23] _Vease en las Adicciones que van al fin el num. VI._
-
-
-
-
- TITULO XIX.
-
- _Del Cardenal de Sant Angelo._
-
-
-Don Juan de Carvajal Cardenal de Sant Angelo fué hombre alto de
-cuerpo, de gesto blanco, y el cabello cano, é de muy venerable fermosa
-presencia, natural de la Cibdad de Placencia, de linage de hombres
-Fijosdalgo. Desde su menor edad continuó el estudio: fué grand Letrado
-en derecho canónico é civil. Era hombre muy honesto é gracioso en
-sus fablas. Quando propuso de tomar orden Eclesiástica fué á Roma,
-donde conoscido por grand Letrado é hombre de honesta vida, el Papa
-Eugenio le encargó negocios arduos, é le envió diversas veces en
-embaxadas de grand importancia, en las quales guardó siempre su honra
-é su conciencia, é dió la razon que hombre Letrado é discreto debia
-dar. Fué proveído del Obispado de aquella Cibdad de Placencia dó era
-natural; é viniendo de una embazada dó fué enviado al Concilio de
-Basilea, conoscida su grand suficiencia en las cosas que alli negoció,
-le fué dado el Capelo de Cardenal. Era hombre esencial, aborrescedor
-de aparencias é de cerimonias infladas. Quanto mas fuía de la honra
-mundana tanto mas le seguia. Nunca en sus votos publicos, ni fablas
-privadas fué visto desviar punto de la justicia por aficion ni por
-interese suyo ni ageno, ni fizo cosa que paresciese fuera de razon, ni
-demandó que otro la ficiese. Despues que ovo la renta de aquel Obispado
-de Placencia, la qual entendió ser necesaria para sostener su estado,
-no pensó en gastar la vida cobdiciando riquezas; mas propuso vivir
-obrando virtudes, é puso tales límites á la cobdicia, que se puede
-bien decir averla vencido: porque no solamente dexó de procurar mas
-renta de la que avía de su Obispado: mas cerró su deseo, é apartó de
-sí la cobdicia de tal manera, que jamás quiso rescebir otras rentas
-é dignidades que muchas veces le fueron ofrecidas: é de muchos é
-grandes cargos que tuvo, é comisiones que le fueron fechas, donde por
-razon pudiera aver grandes intereses, nunca rescibió, ni consintió
-á sus oficiales rescebir interese pequeño ni grande. E en esta
-manera, señoreando la cobdicia, señoreaba aquellos á quien señoreaba
-la cobdicia, é ninguno osaba agraviarse de sus determinaciones,
-conosciendo que carescian de aficion é interese. Reprehendia mucho
-á los hombres que sobrándoles las rentas allende de lo necesario,
-tenian el deseo de adquirir en infinito. Este varon supo bien quanta
-fuerza suele facer á las veces el oro á la justicia, la qual teme
-poco el criminoso quando con dinero piensa redemir su crimen. Conosció
-asimesmo como todo Juez que toma, luego es tomado, é que no puede huir
-de ser injusto ó ingrato: injusto, si por el don que rescibe tuerce
-el derecho: ingrato, sinó le tuerce el favor de aquel que le dió:
-é si face justicia ó la abrevia por lo que rescibió, puédese decir
-vendedor de la justicia por precio. Conoscidos por este Perlado los
-inconvenientes que del cobdiciar allende de lo necesario se siguen, ni
-se atormentó cobdiciando ni se avergonzó demandando: é teniendo la
-cobdicia tan subjecta, tenia la honra tan alta. Estaba continuamente
-alegre, porque gozaba de la virtud de la templanza, avenidora de la
-razon con el apetito. Era prudente é de grand entendimiento, que
-son partes esenciales del anima, é las ovo por arte y esperiencia
-de tiempos. Estas virtudes conoscidas en él, fué Legado del Papa á
-la Provincia de Alemaña dos veces: y en estas sus Legaciones fizo,
-determinó é declaró grandes fechos, é pacificó los Príncipes de
-aquellas partes, é las Comunidades que estaban en discordia: é castigó
-la heregía de los Boemios, é fizo otras singulares cosas en servicio
-de Dios é augmentacion de la Fé Christiana. Otrosí por escusar el daño
-grande que conosció recrescer á todas las gentes que pasaban el rio de
-Tajo cerca de la cibdad de Placencia, movido con ferviente caridad,
-fizo á sus grandes expensas la puente que hoy allí está edificada, que
-se llama la puente del Cardenal, edificio muy notable. Puedese creer
-deste Claro Varon que su buen seso le fizo aprender sciencia, é su
-sciencia le dió saber, é su saber le dió esperiencia, é la esperiencia
-le dió conoscimiento de las cosas, de las quales supo con prudencia
-elegir las que le ficieron hábito de virtud: mediante la qual vivió
-próspero ochenta años sin pasion de cobdicia, é con abundancia de lo
-necesario, é murió con grand honra en la Cibdad de Roma.
-
-
-
-
- TITULO XX.
-
- _Del Arzobispo de Toledo._
-
-
-Don Alonso Carrillo Arzobispo de Toledo, fijo de Lope Vasques de Acuña,
-fué hombre alto de cuerpo, é de buena presencia. Era de los Fidalgos
-é de limpia sangre del Reyno de Portugal. Su abuelo fué Caballero
-Portugués, que vino á Castilla al servicio del Rey Don Juan el que fué
-vencido en la batalla de Aljubarrota. Fué primero Obispo de Ciguenza, é
-despues fué proveido del Arzobispado de Toledo á suplicacion del Rey
-Don Juan. Rezaba bien sus horas: guardaba complidamente las cerimonias
-que la Iglesia manda guardar. Fundó el Monesterio de San Francisco de
-Alcalá, é comenzó á fundar otro Monesterio en la Villa de Brihuega.
-Era hombre de gran corazon, é su principal deseo era facer grandes
-cosas é tener grand estado, por aver fama é grand renombre. Tenia en
-su casa Letrados é Caballeros é hombres de facion. Rescebia muy bien
-é honraba mucho á los que á él venian, é tratábalos con buena gracia,
-é mandábales dar grand abundancia de manjares de diversas maneras,
-de los quales facia siempre tener su casa muy proveida, é tenia para
-ello los oficiales é ministros necesarios, é deleytabase en ello. Sus
-pensamientos deste Perlado eran muy mas altos que sus fuerzas, é su
-grand corazon no le dexaba discernir, ni consentia medir su facultad
-con las grandes empresas que tomaba, é desto se le seguian trabajos é
-fatigas continuas. Era hombre franco, é allende de las dádivas que de
-su voluntad con grand liberalidad facia, siempre daba á qualquier que
-le demandaba, porque no sofria que ninguno se partiese dél descontento:
-é por cierto la dádiva fecha con deseo de fama, é no con pensamiento
-de razon, mas se puede decir mal fecho, que buen pensamiento: porque
-aquel beneficio es carísimo que caresce de vanagloria. Verdad es que ni
-nuestra benignidad se debe tanto cerrar que sea dura la comunicacion
-de nuestros bienes, ni tanto abrir que con prodigalidad se derramen:
-porque si del retener se sigue odio, del indiscreto derramar procede
-tal mengua, que de necesario vienen los pródigos á poner las manos
-en bienes agenos. Así que estos bienes temporales son buenos, é á lá
-humana sociedad mucho aprovechan, quando son poseídos por varones de
-prudencia, para que ni dañen á otros retiniéndoselos con avaricia, ni
-pierdan al que los posee vertiéndolos con indiscrecion: porque tambien
-parescen mal guardándose, como sin causa derramándose. Era hombre
-belicoso, é siguiendo esta su condicion placiale tener continuamente
-gente de armas, é andar en guerras é juntamientos de gentes. Insistía
-mucho en la opinion que tomaba, é queriala proseguir aunque se le
-representaban algunos inconvenientes: é como la opinion, sospecha é
-afecion son cosas que muchas veces á los hombres desatinan, así este
-Perlado, traído por alguna destas, procuraba siempre de sostener
-parcialidades, donde se siguieron en sus tiempos algunas guerras en el
-Reyno, en las quales acaescieron batallas campales, é otros recuentros
-é fechos de armas. Era grand trabajador en las cosas de la guerra;
-é quanto era amado de algunos por ser franco, tanto era desamado de
-muchos por ser belicoso, seyendo obligado á Religion. Placíale saber
-experiencias é propiedades de aguas é de yerbas, é otros secretos de
-natura. Procuraba siempre aver grandes riquezas, no para tesoro, mas
-para las dar é destribuir, y este deseo le fizo entender muchos años
-en el arte del alquimia; é como quier que della no veía efecto, pero
-creyendo siempre alcanzarla para las grandes hazañas que imaginaba
-facer, siempre continuó: en la qual, é en buscar tesoros é mineros,
-consumió mucho tiempo de su vida, é gran parte de renta, é todo quanto
-mas podia aver de otras partes. E como vemos algunas veces que los
-hombres deseando ser ricos se meten en tales necesidades que los facen
-ser pobres, este Arzobispo, dando é gastando en el arte del alquimia, y
-en buscar mineros é tesoros pensando alcanzar grandes riquezas para las
-dar é destribuir, siempre estaba en continuas necesidades. E sin dubda
-puedese creer, que si lo que deseaba tener este Perlado respondiera al
-corazon que tenia, ficiera grandes cosas. Al fin, gastando mucho, é
-deseando gastar mas, murió pobre y adeudado en la Villa de Alcalá de
-edad de sesenta años, de los quales fué treinta é siete Arzobispo de
-Toledo.
-
-
-
-
- TITULO XXI.
-
- _Del Arzobispo de Sevilla._
-
-
-Don Alfonso de Fonseca Arzobispo de Sevilla fué hombre de mediana
-estatura, bien proporcionado en las faciones de su rostro y en la
-composicion de sus miembros, fijo del Doctor Juan Alfonso de Ulloa,
-de linage de hombres Fijosdalgo del Reyno de Galicia. Era natural de
-la Cibdad de Toro: tomó el apellido de su madre, que era de linage de
-Fonseca. Era hombre de muy agudo ingenio, é de buen entendimiento, é
-bien instruto en lo que requeria el hábito é profesion Eclesiástica
-que tomó. El sentido de la vista tenia muy ávido é cobdicioso mas
-que ninguno de los otros sentidos: é siguiendo esta su inclinacion,
-placiale tener piedras preciosas, é perlas, é joyas de oro é de plata,
-é otras cosas fermosas á la vista. Las cosas necesarias para el
-servicio de su persona é para el arreo de su casa queria que fuesen
-muy primas, é toviesen singularidad de perfeciones sobre todas las
-otras, é deleytábase en ello. Era asimesmo muy limpio en su persona
-y en su vestidura é trages, é reglado é muy ordenado en sus gastos.
-Comenzando la edad de mancebo salió del Estudio, é vino al servicio del
-Rey Don Enrique seyendo Príncipe, é fué su Capellan mayor, é por su
-intercesion fué proveído del Obispado de Avila, é despues fué proveído
-á dignidad de Arzobispo de Sevilla. Fablaba muy bien é con buena
-gracia. Tovo gran lugar en la gobernacion del Reyno en tiempo del Rey
-Don Juan, é del Rey Don Enrique su fijo. Quería tanto gratificar á los
-que con él negociaban, que ninguno iba mal contento de su respuesta.
-Era hombre muy astuto é diligente: daba buenos é prestos remedios á los
-casos que acaescian: zelaba mucho la justicia, é la honra de la Corona
-Real. Era tan agudo, que siempre inventaba grandes cosas. Procuraba
-mucho la honra, é siempre queria tener el especial lugar cerca de los
-Reyes, é ser único con ellos en sus fablas é retraimientos: é como
-acaesce en las Cortes de los Reyes ser envidiados é odiosos aquellos
-que mas cerca dellos están, este Arzobispo por esta singular acepcion
-que procuraba siempre tener acerca del Rey Don Juan é del Rey Enrique,
-é por la gran confianza que en aquellos tiempos le ficieron de algunos
-arduos negocios que ocurrian, se le siguieron enemistades peligrosas
-con algunos Grandes del Reyno, las quales por discurso de tiempo,
-é con obras que fizo de amistad supo con buen juicio satisfacer de
-tal manera que saneó el odio que dél fué concebido. Conoscidos los
-grandes trabajos, así del espíritu como de la persona, que ovo en la
-gobernacion del Reyno, le fué fecha merced por el Rey Don Juan de
-las Villas de Coca é de Alahejos é otras grandes mercedes, de que
-fizo casa é mayorazgo que dexó á su hermano. Tenia la cobdicia comun
-que todos los hombres tienen de aver bienes temporales, é sabíalos
-muy bien é con gran diligencia adquerir. Este Arzobispo edificó de
-principio en aquella su Villa de Alahejos la Fortaleza que en ella
-está hoy fundada. E como acaesce que algunos procurando las cosas que
-desean se reputan mezquinos quando no las alcanzan, é serloían si las
-alcanzasen; é otros hay que aborresciendo las cosas que piensan serles
-dañosas, su buena fortuna les fuerza que las resciban, por la utilidad
-que dellas se les ha de seguir: puédese creer deste Arzobispo, que
-ovo tan buena fortuna acerca de estas cosas mundanas, que siempre se
-le apartaba aquello que procuraba, si al fin le avía de ser dañoso; é
-se le aparejaba lo que aborrescia, si al fin le avía de ser próspero.
-Murió en honra é prosperidad en la su Villa de Coca conosciendo á Dios
-como buen Perlado, é con devocion de Católico Christiano en edad de
-cincuenta é cinco años.
-
-
-
-
- TITULO XXII.
-
- _Del Obispo de Burgos._
-
-
-Don Alfonso de Santa Maria Obispo de Burgos fué hombre de buen cuerpo,
-bien compuesto en la proporcion de sus miembros, tenia cara é persona
-muy reverenda. Era fijo de Don Pablo Obispo de Burgos, el qual le
-ovo en su muger legítima que tovo antes que entrase en la Religion
-Eclesiástica. Este Obispo Don Pablo fué de linage de los Judios, é
-tan gran sabio, que fué alumbrado de la gracia del Espíritu Santo, é
-aviendo conoscimiento de la verdad, se convirtió á la nuestra santa Fé
-Católica. Este Obispo Don Alfonso su fijo desde su mocedad fué criado
-en la Iglesia, y en escuela de sciencia, é fué gran Letrado en Derecho
-canónico é civil. Era asimesmo gran Filosofo natural: fablaba muy bien
-é con buena gracia, ceceaba un poco, é su persona era tan reverenda é
-de tanta autoridad que en su presencia todos se honestaban, é ninguno
-osaba decir ni facer cosa torpe. Era ya tan acostumbrado en los actos
-de virtud, que se deleytaba en ellos. Era muy limpio en su persona y
-en las ropas que traía, y el servicio de su mesa é todas las cosas
-que le tocaban facia tratar con gran limpieza, é aborrescia mucho los
-hombres que no eran limpios: porque la limpieza exterior del hombre
-decia él que era alguna señal de la interior; pero entendia aprovechar
-poco la limpieza del cuerpo é de las ropas é de las muy limpias
-vestiduras é aparatos, sinó se conseguian con ello la sinceridad de los
-pensamientos, é la limpieza de las obras. Entre los Letrados que fueron
-escogidos para enviar á un gran Concilio que se fizo en Basilea, este
-Obispo seyendo Dean de Santiago fué uno de los nombrados á quien el Rey
-Don Juan mandó ir en aquella embaxada[24]: en la qual, conoscida su
-sciencia é la experiencia de sus letras é claras costumbres, ganó tan
-gran fama, que estando en Roma, el Papa Eugenio le proveyó del Obispado
-de Burgos, que era del Obispo Don Pablo su padre. Puesto en esta
-dignidad guardó tan bien los preceptos que segun los sacros Canones é
-Decretos debe guardar el Perlado, que fué exemplo de vida é doctrina
-á todos los otros Perlados que fueron en su tiempo. Fué Embaxador al
-Rey de Portugal por mandado del Rey Don Juan, é con la fuerza de sus
-razones escusó la guerra, é concluyó la paz que por entonces ovo entre
-estos dos Reynos. Era observantísimo en la orden é hábito que tomó.
-Predicaba, confesaba, corregia, é usaba en su Diocesi de aquellas cosas
-que Perlado es obligado á facer. Era limosnero, é ayudó con gran suma
-á edificar el Monesterio de Sant Pablo de Burgos, é reedificó otras
-Iglesias e Monesterios de su Obispado. Fué varon quito de cobdicias
-temporales, é nunca se sintió en él punto de envidia. Decia él que no
-podia ser alegre con sus bienes el que se atormenta con bienes agenos.
-Era de espíritu humilde, é doctrinando con humildad, su doctrina era
-mejor rescebida é de mejor fruto. Tornó de lengua Latina en nuestra
-lengua vulgar ciertas obras de Séneca, que el Rey Don Juan le mandó
-reducir. Era hombre muy estudioso, é deleytábase en platicar las cosas
-de sciencia. Ovo una gran disputa con un Filósofo é Orador grande de
-Italia, que se llamó Leonardo de Arecio, sobre la nueva traslacion que
-fizo de las Eticas de Aristóteles, en la qual disputa se contienen
-muchos é muy doctrinables preceptos. Fizo asimesmo algunos tratados
-de Filosofia moral, é de Teología, provechosos á la vida, los quales
-están hoy en la Capilla dó está enterrado en la Iglesia mayor de
-Burgos. Aborrescia los loores que en presencia le decian; porque si la
-consciencia acusa de dentro, poco decia él que aprovechan los loores de
-fuera. E si el entendimiento humano es tan alto é generoso que pone sus
-terminos cercanos á los del alto Dios, quien bien considerare los actos
-exteriores deste Perlado conoscerá sin dubda que sus pensamientos
-interiores mas participaban con las cosas celestiales, que con las
-terrenales. Al fin, seyendo en edad de sesenta años, como propusiese ir
-en romería de Santiago, aun en este su voto paresció ser bien acepto á
-Dios; porque le dió gracia que fuese en salvo é cumpliese su romería:
-la qual cumplida, é tornado á su Diocesi, finó conosciendo á Dios, é
-dexando fama loable, é claro exemplo de vida.
-
- [24] _Con el Conde de Cifuentes. Vease el Título VIII._
-
-
-
-
- TITULO XXIII.
-
- _Del Obispo de Coria._
-
-
-Don Francisco Obispo de Coria fué hombre de pequeño cuerpo, é fermoso
-de gesto: la cabeza tenia grande. Era natural de la Cibdad de Toledo:
-sus abuelos fueron de linage de los Judios convertidos á la Fé
-Católica. Desde su menor edad fué honesto, é tovo inclinacion á la
-sciencia. Era cuerdo é de muy sotil ingenio. Muertos su padre é madre,
-é quedando mozo, la vergüenza que padescia por falta de lo necesario
-le constriñó salir de su tierra, é ir al Estudio de Lérida, donde
-mostrando Gramática á otros, y él aprendiendo Filosofía, pobremente
-pasó algun tiempo. Durante el qual ovo noticia de su habilidad la
-Reyna Doña Maria de Aragon, hermana del Rey Don Juan, é porque le
-placía mucho ver Castellanos dados á virtud, le tomó para su Capilla:
-é á pocos dias, conoscido que tal ingenio no debia ser distraído del
-estudio, proveyéndole de su limosna para cada año, le envió al Estudio
-de París, donde aprendió por espacio de diez años: en los quales los
-Rectores de aquel Estudio, veyendo que su grand sciencia é integridad
-de vida suplian el defecto de su edad, le dieron grado de Magisterio,
-que á otros tan mancebos no se acostumbra dar en aquel Estudio. Fué
-muy grand predicador, é ceceaba un poco; é como quier que pequeño
-de cuerpo, su órgano resonaba muy claro, é tenia singular gracia en
-sermonar, tan bien en lengua Latina, como en la suya materna. Era
-observantísimo en la orden Clerical que tomó. Sostovo muchas veces
-conclusiones de Filosofía é Teología en el Estudio de París, y en Corte
-Romana, y en otros Estudios generales, donde alcanzó honra é fama de
-grand Teólogo. Era de vida honestísima, é no fué visto en ninguna
-de sus edades jugar ni jurar. E como el entendimiento comprehende
-las cosas universalmente, y el apetito las sigue, é la prudencia las
-ordena, puédese creer deste Perlado, que ni fallesció en el entender,
-ni erró en el elegir, ni menos desvió del verdadero juicio para las
-discernir. Moviase á la obra virtuosa, no por el bien aparente, salvo
-por el exîstente: era hombre justo, no por temor de la pena, mas
-por amor de la justicia. Estando en Roma, un Cardenal que se decia
-Deformo[25], varon muy notable, le rescibió en su casa, é visto por
-experiencia lo que deste Claro Varon se decia por fama, le fizo su
-Confesor, é al tiempo de su fin le estableció albacéa de su alma. Era
-de vida tan clara, que jamás fizo cosa en secreto que sin repreension
-no la pudiera facer en público. No suplicó jamás por Beneficio ni
-Dignidad que oviese; mas su sciencia é su vida procuraban su provision
-sin procuracion. Muerto aquel Cardenal, el Papa Pio le rescibió por su
-Familiar, é le proveyó del Deanadgo de Toledo é de otros Beneficios:
-é conoscida la gran fuerza que tenia en el razonar, le envió diversas
-veces por Embaxador al Rey Don Luis de Francia, é al Rey Don Alfonso de
-Aragon. Fué uno de los Teólogos escogidos que el Papa envió dos veces
-á reducir los Boemios hereges, donde trabajó mucho el espíritu é la
-persona en augmentacion de la Fé Católica. No tenia en tal estimacion
-las cosas humanas, que le impidiesen la contemplacion de las divinas.
-Ordenó algunos tratados de Filosofía é Teología, é Sermones de gran
-doctrina: é aviendo consideracion del yerro grande en que caen aquellos
-que sin autoridad del Sumo Pontífice presumen quitar Reyes é ponerlos,
-ordenó un libro fundado por Derecho contra aquellos que facen division
-en los Reynos, é presumen por su propia autoridad quitar un Rey é
-poner otro. E nunca fué tan laborioso, que no pensase en las cosas de
-Dios; ni tan ocioso, que no trabajase en utilidad del próximo. Estaba
-ya habituado en vida tan recta é tan razonable, que aquella gracia
-del libre arbitrio que le cupo siempre la exercitó en loor de aquel
-que gela dió. El Rey Don Enrique Quarto le dió cargo de la embaxada
-é procuracion suya é de sus Reynos en Corte Romana, y el Papa Sixto
-le fizo su Datario, que es oficio de gran confianza, é le proveyó
-del Obispado de Coria. E porque en la Cibdad de Génova acaescieron
-grandes divisiones y escándalos de los que suelen acaescer entre
-los de aquella Cibdad, el Papa, que era de aquella nacion Genovesa,
-deseándolos pacificar, é conosciendo que el honesto vivir deste Perlado
-le daba grand autoridad, le envió por su Legado á aquella Provincia:
-el qual, conoscidos los deseos de los principales movedores, é dando
-á cada uno las razones que entendió ser medicinales á su pasion, los
-retraxo de las vias erradas que llevaban; é puestos en las verdaderas
-que debian llevar, los amansó, é pacificó los escándalos, que estaban
-aparejados á la destruicion de la tierra. Puestas en paz las cosas
-de aquella Provincia, é vuelto á la Cibdad de Roma, estando para
-ser creado Cardenal en edad de cincuenta é cinco años fenesció sus
-dias, é tornó á la tierra tan virgen como salió della. E porque las
-molestias é tentaciones en esta vida vienen á los hombres por diversas
-maneras, á unos porque sean punidos, á otros porque sean corregidos,
-ó porque tentados con alguna adversidad conoscan mejor á Dios, ó por
-otros respectos notos á él, é innotos á ellos, puédese creer deste
-Perlado, que así como fué amado de los buenos por ser gran persuasor de
-virtudes, así por ser reprehensor de vicios fué aborrescido de algunos
-malos, de cuyos mordimientos ovo molestias que sufrió é venció con
-verdadera paciencia. Ciertamente quien considerare la vida deste Claro
-Varon hallará ser ejemplo é doctrina para todo hombre que quisiere bien
-vivir: porque ni esta opinion que tenemos de linage le sublimó, ni la
-compostura del cuerpo, ni las riquezas le ficieron Claro Varon, ni
-menos se puede decir que la fortuna le fué favorable para alcanzar la
-honra y estimacion grande que ovo; mas la perseverancia que tovo en la
-vida virtuosa le abrió puerta para entrar en grandes lugares, é le fizo
-aver acepcion cerca de grandes Señores, é para aver la honra que le dió
-claro nombre.
-
- [25] _Acaso deberá decir_ de Fermo.
-
-
-
-
- TITULO XXIV.
-
- _Del Obispo de Avila._
-
-
-Don Alfonso Obispo de Avila fué hombre de mediana estatura, el cuerpo
-espeso, bien proporcionado en la compostura de sus miembros: tenia la
-cabeza grande, y el gesto robusto, el pescuezo corto. Era natural de
-la Villa de Madrigal, de linage de Labradores. Desde su niñez tovo
-inclinacion á la sciencia, é cresciendo en dias, cresció mas en
-deseo de aprender. Era hombre agudo é de gran memoria: ovo principios
-en Filosofia é Teología: aprendió en el Estudio de Salamanca, donde
-recibió habito Clerical. Fué observantísimo en la Orden que rescibió,
-é de edad de veinte y cinco años ovo el grado de Magisterio: é tanto
-resplandescia en sciencia y en vida honesta, que como quier que avía
-otros de mayor edad, é de gran suficiencia, pero por sus méritos fué
-elegido para leer las Cátedras de Teología é Filosofia: é tovo gran
-continuacion é perseverancia en el estudio, tanto que el tiempo que se
-pasaba siempre lo tenia presente, porque gozaba en la hora presente de
-lo que en la pasada avia deprendido. Tovo muchos discípulos, é despues
-que fué Maestro nunca falló mostrador; porque ni se escusó jamás de
-aprender, ni fué acusado de aver mal aprendido. El Papa, movido por la
-habilidad interior deste Claro Varon, mas que por suplicacion exterior
-de otro, le proveyó de Maestre-escuela de Salamanca. Seyendo gran
-Maestro en Artes é Teología se dispuso á aprender Derecho canónico é
-cevil, é fué en aquellas facultades bien instruto: é tan grande era la
-fama de su saber en todas sciencias, que estando en aquel Estudio duró
-gran tiempo que le venian á ver hombres doctos, tambien de los Reynos
-estraños, como de los Reynos de España. Cierto es que ningun hombre,
-dado que viva largos tiempos, puede saber la perfeccion é profundidad
-de todas las sciencias: é no quiero decir que este sabio Perlado las
-alcanzó todas; pero puédese creer dél, que en la sciencia de las Artes,
-é Teología, é Filosofia natural é moral, é asimismo en el arte del
-Astrología é Astronomía no se vido en los Reynos de España, ni en otros
-estraños se oyó aver otro en sus tiempos que con él se comparase. Era
-hombre callado, é resplandescia mas en él la lumbre de la sciencia,
-que el florear de la lengua. Fué á Roma, donde sostubo conclusiones de
-gran sciencia, é alcanzó fama de varon muy sabio, é fué mirado por el
-Papa é por todos los Cardenales como hombre singular en la Iglesia
-de Dios. Fizo muchos tratados de Filosofia é Teología, y escribió
-sobre el texto de la Sacra Escriptura una muy copiosa declaracion é
-de gran doctrina, que está hoy en el Monesterio de Guadalupe, y en el
-Estudio de Salamanca: en la qual verá quien bien la mirare quanto este
-Perlado abundaba en todas sciencias, é como es verdad lo que dél aqui
-se predica. El Rey Don Juan, que era un Príncipe á quien placia oír
-lecturas, é saber declaraciones é secretos de la Sacra Escriptura, le
-tuvo cerca de sí, é le fizo de su Consejo, é suplicó al Papa que le
-proveyese del Obispado de Avila. Duró Perlado en aquel Obispado seis
-años, é murió de edad de cincuenta é cinco, conosciendo á Dios, é con
-fama del mas sabio hombre que en sus tiempos ovo en la Iglesia de Dios.
-
-
-
-
- TITULO XXV.
-
- _Del Obispo de Córdova._
-
-
-Don Tello Obispo de Córdova fué hombre alto de cuerpo, bien
-proporcionado en la compostura de sus miembros, y el rostro tenia
-honesto: era natural de una Villa que se dice Buendia, de linage de
-Labradores. Desde su menor edad tovo gran deseo á la sciencia: é
-como quier que le menguaba lo necesario para continuar el estudio,
-pero la voluntad que tenia de aprender le llevó á las Escuelas de
-Salamanca, confiando mas en la providencia de Dios, que suele acorrer
-á los buenos deseos, que en la facultad suya, ni de otro ninguno que
-le ayudase. Aprendió en un Colegio de Salamanca donde muestran á
-los pobres por amor de Dios. Fué buen Letrado en Derecho canónico,
-y en aquella facultad le fué dado grado de Doctor. Eligió el hábito
-Clerical, é guardó muy bien aquellas cosas que la Iglesia estatuyó
-que guardasen los buenos Clérigos. Por sus méritos fué proveído del
-Arcedianadgo de Toledo, é de otros Beneficios en la Iglesia de Dios: é
-como este Claro Varon se vido con gran renta, é puesto ya en la edad
-que demanda reposo, retráxose á la Iglesia de Toledo á servir á Dios
-en aquella Dignidad que tenia. Era hombre á quien movia mas la caridad
-para distribuir, que la cobdicia para ganar. Compadesciase de los
-miserables, é veces con el consejo, veces con el consuelo, é tambien
-con su limosna, allí dó era necesario los consolaba é remediaba;
-porque creía que estos bienes temporales no se dieron mas para poseer,
-que para destribuir. Su deseo era facer, obras de misericordia, é
-poniéndolas en obra sacaba todos los años cierto número de cativos
-Christianos de tierra de Moros: y en esto, y en casar huerfanas é
-socorrer pobres gastaba su pensamiento é toda la renta que tenia,
-reputando á pecado si de un año le quedase algo para otro. Y esto fizo
-complidamente y con tanta diligencia, que sin dubda se puede decir que
-fué leal despensero de sus bienes para los destribuir á voluntad del
-que gelos dió: porque hervia tanto en la virtud de la caridad, que
-de lo necesario á su persona propria no curaba tanto, quanto pensaba
-en socorrer la necesidad agena. E porque fué informado que por falta
-de una torre que no avía en un termino cerca de la Cibdad de Alcalá
-la Real perescian algunos Christianos en las guerras que en aquellas
-partes tienen con los Moros, este Perlado envió á la edificar á sus
-proprias expensas en el lugar é forma que le fué dicho ser necesaria
-al bien é defensa de aquella tierra. Otrosí, visto que algunos hombres
-perescian en el rio de Guadarrama, que pasa por el camino que va desde
-la Cibdad de Toledo á la Villa de Torrijos, este Claro Varon edificó
-la puente que hoy allí está edificada, y escusó los inconvenientes que
-todos los años por falta della en el paso de aquel rio se recrescian:
-en la qual obra este Perlado usó de tal magnanimidad, que como
-viese la dificultad que algunas personas particulares ponian en la
-contribucion de lo necesario para aquel edificio, no consintió que
-ninguno contribuyese cosa alguna para él, salvo él solo acordó de lo
-facer á sus expensas. Y en esta liberalidad nos dió á conoscer quanto
-mas el virtuoso se deleyta en el gastar, que el avariento pena en el
-guardar. La Reyna Doña Isabél, que tenia un singular deseo de proveer
-en las Iglesias de sus Reynos de personas notables, suplicó al Papa
-que proveyese á este Claro varon del Obispado de Córdova: el qual fué
-proveído de aquella Iglesia, é mediante los ruegos y exortaciones que
-de parte de la Reyna le fueron fechas aceptó la provision que el Papa
-le fizo de aquella Dignidad: é dentro del año que fué proveído por
-Perlado de aquella Iglesia fenesció en esta vida, con testimonio cierto
-de aver ganado la otra, en edad de setenta años.
-
-
-
-
- TITULO XXVI.
-
- _De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna nuestra Señora._
-
-
-Muy excelente Reyna y Señora. Por cierto se debe creer que tambien
-se loára un fecho Castellano, como se loa un fecho Romano, si oviera
-escriptores en Castilla que supieran ensalzar en escriptura los fechos
-de los Castellanos, como ovo Romanos que supieron sublimar los de su
-nacion Romana: así que imputarémos la negligencia á los escriptores que
-no escribieron, mas no imputarémos por cierto á los Castellanos que no
-ficieron actos de virtud en todas las cosas donde ella exercitada suele
-relucir. E por tanto el noble Caballero Fernan Perez de Guzman dixo
-verdad, que para ser la escriptura buena é verdadera, los Caballeros
-debian ser Castellanos, é los escriptores de sus fechos Romanos.
-
-
-
-
- NOTA.
-
-
-_En ninguna ediccion se hallan colocadas las Cartas de Pulgar
-cronológicamente. En esta se advertirá al principio de algunas el
-año en que parece se escribieron: la fecha de otras no se ha podido
-averiguar. Tambien se notará las que faltan en la primera ediccion._
-
-
-
-
- LETRAS
-
- DE FERNANDO DE PULGAR.
-
-
-
-
- LETRA I.
-
- _Contra los males de la vejez._
-
-
-Señor Doctor Francisco Nuñez, Físico: Yo Fernando de Pulgar, Escrivano,
-paresco ante vos é digo: que padesciendo gran dolor de la hijada y
-otros males que asoman con la vejez, quise leer á Tulio _de Senectute_,
-para aver dél para ellos algun remedio: é no le dé Dios mas salud al
-ánima de la que yo fallé en él para mi hijada. Verdad es que dá muchas
-consolaciones, é cuenta muchos loores de la vejez; pero no provee de
-remedio para sus males. Quisiera yo fallar un remedio tan solo mas por
-cierto, señor Físico, que todas sus consolaciones: porque el conorte
-quando no quita dolor, no pone consolacion; é así quedé con mi dolor,
-é sin su consolacion. Quise ver eso mismo el segundo libro que fizo de
-las Qüestiones Tusculanas, donde quiere probar que el sabio no debe
-aver dolor; é si lo oviere, lo puede desechar con virtud. E yo, señor
-Doctor, como no soy sabio, sentí el dolor, é como no soy virtuoso, no
-le puedo desechar, ni le desechára el mismo Tulio, por virtuoso que
-fuera, si sintiera el mal que yo siento: así que para las enfermedades
-que vienen con la vejez hállo que es mejor ir al Físico remediador, que
-al Filósofo consolador. Por los Cipiones, por los Metelos é Fabios, é
-por los Trasos, é por otros algunos Romanos que vivieron é murieron en
-honra, quiere probar Tulio que la vejez es buena; é por algunos que
-ovieron mala postrimería probaré yo que es mala, y daré yo mayor número
-de testigos para prueba de mi intencion, que el señor Tulio pudo dar
-para en prueba de la suya. Uno de los quales presento al mismo Tulio,
-el qual sea preguntado de mi parte: ¿Quándo Marco Antonio su enemigo
-le cortó la mano é la cabeza, quál quisiera mas, morir de calenturas
-algunos años antes, ó morir como murió viejo é de fierro algunos años
-despues? Bien creo yo que aquellos Romanos que alega ovieron honrada
-vejez; pero tambien creo que el señor Tulio escribió las prosperidades
-que ovieron, é dexó de decir las angustias é dolores que sintieron,
-é sienten todos quantos mucho viven. Sabio y honrado fué Adán; pero
-sus dos fijos vido homicida el uno del otro. Justo fué Noé; pero vido
-perescer el mundo, y él andubo á la tormenta de las aguas, é vídose
-descubierto y escarnecido de su fijo. Abraham amigo fué de Dios; pero
-desterrado andubo de su tierra, é sufriendo angustias por moradas
-agenas. Isaac la vejez le fizo ciego, é vivió vida atribulada por la
-discordia de sus dos hijos. Rico fué Jacob é honrado; pero sus fijos
-le vendieron al fijo que mas amaba, y en ciento é treinta años confesó
-que avía pocos é malos. David persecuciones ovo muchas, é graves
-disensiones dentro de su casa, que es doblado tormento. El viejo Elí,
-Sacerdote, sus dos fijos supo ser muertos en la batalla, y el Arca del
-Testamento tomada de los enemigos. Estos de quien estas cosas se leen
-Patriarcas fueron, é muy amigos de Dios, mucho mas por cierto que los
-Metelos ni los Fabios de Roma; ¿pero quién quita que en los muchos años
-que vivieron ovieron lugar todas estas persecuciones que sintieron? No
-acabariamos de contar, porque son muchos: é aun diria que todos por
-vivir mucho ovieron en sus postrimeros dias grandes tormentos, allende
-de los dolores corporales que les acarrea la vejez. Ni por eso quiero
-yo comparar á nuestra vida é trabajos la vida é tentaciones destos
-Patriarcas, ni de los Santos é Mártires que alumbrados del Espíritu
-Santo sufrieron virtuosos martirios é persecuciones; porque aquello fué
-por otros misterios de Dios obrados en aquellos que fueron sus amigos,
-por experimentar en ellos la virtud de la fé, de la paciencia, é de la
-costancia para exemplo de nuestra vida; pero digo que quando aquellos
-sintieron los trabajos de la vejez ¿quánto mas lo sentirán los que
-no pudieron alcanzar la gracia que ellos alcanzaron? Job nos condena
-á pena de vivir pocos dias, é de sufrir muchas lacerias: la qual
-sentencia se executa cada dia en cada uno de nosotros, especialmente en
-los viejos; porque veo que continuamente padecemos dolores, dolencias,
-muertes de propinquos, necesidades que tomamos, otras que se nos
-vienen sin llamar, segun y en la manera que Job lo pronunció por su
-sentencia: iten mas, pobreza amiga é mucho compañera de la vejez. E
-porque loa eso mismo Tulio la vejez de templada, porque se aparta de
-luxuria é de los otros excesos de la mocedad, sea preguntado ¿si usan
-los viejos desta templanza porque no pueden, ó porque no quieren?
-Dígolo, señor Físico, porque á vos y á otros hombres honrados viejos he
-oído loar esta templanza, é loar é deleytarse tanto en la destemplanza
-de su mocedad pasada, que paresce faltar la obra porque falta el
-poder, que está ya tan seco, quanto está verde el deseo para la obra
-si pudiese: así que no sé yo como loemos de templado al que no puede
-ser destemplado. E si el viejo quiere tornar á usar de las luxurias
-que dexó con la mocedad, ya vedes, señor Doctor, quan hermoso le está
-andar envuelto en las cosas que su apetito le tienta, é su fuerza
-le niega. Loa tambien la vejez porque está llena de autoridad é de
-consejo: é por cierto dice verdad; como quiera que yo he visto muchos
-viejos llenos de dias é vacíos de seso, á los quales ni los años dieron
-autoridad, ni la experiencia pudo dar doctrina, é ser corregidos de
-algunos mancebos. E si algunos viejos hay que sepan, aun estos dicen:
-Si supiera quando mozo lo que agora sé quando viejo, otramente oviera
-vivido: de manera que si el mozo no face lo que debe porque no sabe,
-menos lo face el viejo, porque no puede. Loa tambien el señor Tulio la
-vejez porque está cerca de ir á visitar los buenos en la otra vida: é
-desta visitacion veo yo que todos huímos, é huyera asimismo Tulio sinó
-le tomáran á manos, é le enviaran su camino á facer esta visitacion
-que mucho loó, é poco deseó. Porque hablando en su reverencia, uno
-de los mayores males que padece el viejo es el pensamiento de tener
-cercana la muerte, el qual le face no gozar de todos los otros bienes
-de la vida; porque todos naturalmente querriamos conservar este sér,
-y esto acá no puede ser; porque quanto mas esta vida crece, tanto mas
-descrece: é quanto mas anda, tanto mas va á no andar. Y lo mas grave
-que yo veo, señor Doctor, es que si el viejo quiere usar como viejo,
-huyen dél; si como mozo, burlan dél. No es para servir, porque no
-puede: no para ser servido, porque riñe: no para en compañia de mozos,
-porque el tiempo les apartó la conversacion: menos le pueden convenir
-los viejos, porque la vejez desacuerda sus propósitos. Comen con pena,
-purgan con trabajos: enojosos á los que los menean: aborrescibles á
-los proquinquos si son pobres, porque tardan en morir: aborrescibles
-si son ricos é viven mucho, porque tarda su herencia. Disformánseles
-los ojos, la boca, é las otras faciones é miembros: enflaquescenseles
-los sentidos, é algunos se les privan: gastan, no ganan: fablan mucho,
-facen poco: é sobre todo la avaricia, que les crece juntamente con los
-dias, la qual dó quier que asienta ¿qué mayor corrupcion puede ser en
-la vida? Así que, señor Físico, no sé yo que pudo hallar Tulio que loar
-en la vejez, heces é horrura de toda la vida pasada, la qual le hace
-hábile para recebir qualquier dolencia de hijada, con sus adherencias.
-E si alguna edad de la vida halló digna de loor (lo que niego) debria
-á mi parescer loar la mocedad, antes que la vejez; porque la una es
-fermosa, la otra fea: la una sana, la otra enferma: la una alegre, la
-otra triste: la una inhiesta, la otra caída: la una recia, la otra
-flaca: la una dispuesta para todo exercicio, la otra para ninguno, sinó
-para gemir los males que cada hora de dentro é de fuera nascen. E por
-tanto, señor Físico, sintiendome muy agraviado de las consolaciones
-é pocos remedios de Tulio _de Senectute_, como de ningunas é de
-ningun valor, apelo para ante vos, señor Francisco de Médicis, é pido
-los emplastos necesarios _sæpe, & instantive_: é requieroos que me
-remedieis, é no me consoleis. Valete.
-
-
-
-
- LETRA II.
-
- _Para un Caballero que fué desterrado del Reyno._[26]
-
- [26] _Se puede presumir que se escribió reynando todavía
- Enrique IV._
-
-
-Señor: Los que bien os desean querrian fablar luego en vuestro negocio:
-yo, Señor, pienso ser de calidad, que procurándolo agora se hará tarde,
-lo que dexándose un poco se puede facer temprano: é por tanto creed que
-se face mucho porque se dexa agora de facer algo. Y no os maravilleis,
-que dolencias hay que sana el tiempo sin medecina, y no el Físico con
-ella: vos, Señor, teneis acá tales Físicos, que no faltará diligencia
-quando vieren oportunidad. Digoos, Señor, mi parescer, porque con
-quatro cosas somos obligados de ayudar á los señores é amigos, con
-la persona, con la hacienda, con la consolacion, é con el consejo,
-ó con la que destas tuvieremos, y el amigo oviere de menester. Vos,
-Señor, no aveis necesario de mí ninguna destas, ni aun se hallan en
-todos hombres, especialmente las tres dellas: porque muchos tienen
-personas para ayudar; pero no tienen ánimo para las disponer: otros
-tienen hacienda para dar; pero fallesceles corazon para la aventurar:
-algunos querrian consolar; pero no saben. El consejar es muy ligero
-de facer, porque qualquiera, por nescio que sea, presume dar consejo;
-é aun muchos se convidan con él, porque cuesta poco, é también porque
-nuestra humanidad nos trae naturalmente á ello, condoliendose de lo
-que al próximo vemos padescer: é no pudiendo por agora faceros otra
-ayuda sinó la del consejo, que es mas varata que las otras, me parece
-lo que arriba digo. Entretanto, porque la obra de los Físicos de acá
-aproveche con vuestro buen regimiento de allá, os pido por merced,
-que considereis que en todos los tiempos ovo destierros de personas
-mayores, iguales, é menores que vos, en las quales ovo algunas que la
-causa de su destierro fué comienzo de su prosperidad. En su destierro
-vido Moysen á Dios: en su destierro salvó á Roma Marco Camilo: el
-destierro de Tulio fué causa de su prosperidad, é otros muchos en
-diversas maneras rodeadas por la providencia Divina: é así placerá
-á Dios que deste vuestro surtirá cosa tan próspera, que no querais
-no aver seido desterrado; porque Dios es aquel que despues de la
-adversidad dá prosperidad, é despues de muchas lágrimas é tristeza
-acostumbra derramar su misericordia. Direis vos, Señor, que este no es
-consejo, sinó consuelo, é aun no de los mejores, é podriadesme llamar
-consolador de espera. Vamos, pues, al remedio, que á mí paresce ser el
-verdadero. Pensad, Señor, dentro de vos mismo en vuestras culpas é
-ofensas fechas á Dios, é si fueredes buen juez, fallareis que os suelta
-mas de la mitad de lo que le debeis. E si junto con este pensamiento
-os meteis poco á poco por aquella contricion adelante, y la dexais
-derramar por todas las venas é arterias fasta que llegue al corazon que
-os le pase de parte á parte, y os apretais con ella fasta que os faga
-bien sudar, daos por sano é alegre; porque jamás fué ninguno puramente
-contrito, que no fuese piadosamente oído. Sant Matéo en su Evangelio
-dice de una muger, que entre grand multitud dó estaba Nuestro Señor
-pudo tocarle en la falda para que la sanase del fluxo de la sangre que
-padescia: é dice que sintió Nuestro Señor salir de sí virtud con que
-sanó aquella muger: é no le llegando los pies á tierra (tan apretado
-iba de gente) preguntó ¿quién me tocó? Yo creo, Señor, que dado que
-la Iglesia esté llena de gente, é aunque muchos estemos de rodillas;
-pero pocos tocamos con la verdadera contricion en la falda de Nuestro
-Señor, para que salga dél la virtud de su piedad que nos sane de la
-sangre, que son los pecados, como fizo á aquella buena dueña: ca si lo
-hiciesemos como ella lo fizo, tan sanos quedariamos como ella quedó.
-Así que, Señor, toquemos á Nuestro Señor en la falda con la contricion,
-é acorrernos ha en el alma con la piedad: toquemosle con el afecion é
-remediará nuestra aflicion: toquemosle con las lágrimas, é no dubdeis
-que nos responda con la misericordia, con el remedio, con el alegria, é
-generalmente con todo lo que ovieremos necesario. Gemia David, é regaba
-con lagrimas su cama é su estrado en sus destierros é adversidades, é
-confiando en aquella su verdadera contricion decia: Tú, Señor, eres
-aquel que me restituirás mi heredad: é así gela restituyó, é restituirá
-á todo contrito. Sin dubda creed, Señor, que el mas cierto combate
-para tomar la piedad de Dios es la humildad é contricion nuestra.
-Sentencia é muy terrible fué dada contra Acab; pero su contricion la
-fizo revocar. Sentencia de muerte fué dada contra Ezechias pero su
-contricion la fizo prorrogar: é así creed que se revocará la vuestra,
-si aveis la contricion que los otros ovieron; é sino se revocare,
-creed que no sudastes bien. Tornad otra vez á la verdadera contricion
-pura, sin otro pensamiento ni esperanza de hombres, sinó en solo
-Dios, é luego avreis el reparo que esperais: porque ni él quiere otro
-sacrificio para ser aplacado, ni á vos queda otro consejo para ser
-remediado. E no os empacheis aunque vais á él tarde. Dígolo porque
-muchos son los que despedidos ya de todo el remedio de los hombres,
-se tornan á Dios en sus necesidades, y en las tales suele él mostrar
-su fuerza Divina, quando se experimentó nuestra flaqueza humana, no
-mirando la poca cuenta que dél en el principio de nuestras cosas
-fecimos, é debieramos aver fecho. El Rey Vencislao de Hungría, echado
-de su tierra, desamparado ya de todos los que le servian, dixo así: La
-fiucia que tenia en estos hombres me ocupaba aquella pura esperanza
-que debia tener en Dios: agora que toda entera la pongo en él, por
-fe tengo que me remediará. E así le remedió; porque en poco espacio
-fué restituído en su tierra y en su honra. Si cuerdo soi, desta vez
-creereis tener parte en Dios, pues os tienta: de la qual tentacion,
-allende de lo conoscer mas é mejor de aqui adelante, creo quedareis tan
-buen maestro, que jamás sereis contra él, aunque el Rey os lo mande;
-ni contra el Rey, aunque vuestro Señor lo quiera. Verdad es que la
-costumbre mala é perversa de nuestra tierra es en contrario, é desto
-vienen en ella las turbaciones que vemos. Porque teneis espacio para
-leer vos embio esta: leedla, aunque es prolija. Valete.
-
-
-
-
- LETRA III.
-
- _Para el Arzobispo de Toledo._[27]
-
- [27] _D. Alonso Carrillo. Año de 1475._
-
-
-_Clama, ne cesses_, dice Isaías, muy reverendo Señor: é pues no vemos
-cesar este Reyno de llorar sus males, no es de cesar de reclamar á
-vos, que dicen ser causa dellos. ¿Poca cosa os parece, dice Moysén
-á Coré é sus sequaces, averos Dios elegido entre toda la multitud
-del pueblo para que le sirvais en el Sacerdocio, sinó que en pago de
-su beneficio le seais adverso escandalizando el pueblo? Contad, muy
-reverendo Señor, vuestros dias antiguos, é los años de vuestra vida
-considerad. Considerad asimismo los pensamientos de vuestra ánima, é
-fallareis que en tiempo del Rey Don Enrique vuestra casa receptáculo
-fué de Caballeros airados é descontentos, inventora de ligas é
-conjuraciones contra el Ceptro Real, favorescedora de desobedientes é
-de escándalos del Reyno; é siempre vos avemos visto gozar en armas é
-ayuntamientos de gentes, muy agenos de vuestra profesion, enemigos de
-la quietud del pueblo. E dexando de recontar los escándalos pasados que
-con el pan de los diezmos aveis sostenido, el año de sesenta é quatro
-contra el Rey Don Enrique se fizo aquel ayuntamiento de gente, que
-todos vimos ser el primero acto de inobediencia clara, que vuestra
-Señoría seyendo cabeza é guiador, sus naturales le osaron mostrar.
-Aquel quasi amansado por la sentencia que en Medina se ordenaba,
-vuestra muy reverenda Señoría se tornó á ayuntar con el Rey: é luego á
-pocos dias acordó de mudar el propósito, é se juntar con el Príncipe
-Don Alfonso, faciendo division en el Reyno alzándole por Rey. Estas
-mudanzas, tantas y en tan poco espacio de tiempo por Señor de tan gran
-dignidad fechas, no en pequeña injuria de la persona é de la dignidad
-se pudieron facer. Durante esta division si se despertó la maldad de
-los malos, la cobdicia de los cobdiciosos, la crueldad de los crueles,
-é la revelion de los inobedientes, vuestra muy reverenda Señoría lo
-considere bien, é verá quan medicinal es la Sacra Escriptura, que nos
-manda por Sant Pedro obedescer á los Reyes, aunque disolutos, antes
-que facer division en los Reynos; porque la corrupcion é males de la
-division son muchos, é mas graves sin comparacion que aquellos que
-del mal Rey se pueden sufrir. Con gran vigilancia vemos á vuestra
-Señoría procurar que vuestros inferiores os obedescan é sean subjetos.
-Dexad pues por Dios, Señor, á los subjetos de los príncipes, no los
-alboroteis, no los levanteis, no los mostreis sacudir de sí el yugo de
-la obediencia, la qual es mas aceptable á Dios que el sacrificio. Dexad
-ya, Señor, de ser causa de escándalos é sangres: ca si á David por
-ser varon de sangres no permitió Dios facer la casa de oracion ¿como
-puede vuestra Señoría en guerras dó tantas sangres se han seguido en
-volveros con sana consciencia en las cosas Divinas que vuestro oficio
-Sacerdotal requiere? Contagioso é muy irregular exemplo toman ya los
-otros Perlados desta nuestra España veyendo á vos el principal ser
-el principal de todas las armas é divisiones. No pequeis por Dios,
-Señor, ni fagais pecar: ca la sangre de Geroboan de la tierra fue
-desarraygada por este pecado. Dexad ya, Señor, de revelar, é favorescer
-rebeldes á sus Reyes é Señores: que el mayor denuesto que dió Nabal
-á David, fué que era aírado é desobediente á su señor. Hierusalen
-é todas aquellas tierras, segun cuenta el historiador Josepho, en
-caída tal vinieron quando los Sacerdotes, dexado su oficio Divino, se
-mesclaron en guerras y en cosas profanas. E pues vuestra dignidad vos
-fizo padre, vuestra condicion no os faga parte, é no profaneis ya mas
-vuestra persona, religion é renta, que es consagrada, é para sus cosas
-pías dedicada. Gran inquisicion fizo Achimelech, Sacerdote, antes que
-diese el pan consagrado á David, por saber primero si la gente que lo
-avía de comer eran limpios. Pues considere agora bien vuestra Señoría
-de consideracion espiritual si son limpios aquellos á quien vos lo
-repartís, é como, é á quién, ó por qué se lo dais, é á quién se debia
-dar, é como sois transgresor de aquel santo decreto que dice: _Virum
-catholicum præcipue Domini Sacerdotem_. Cansad ya por Dios, Señor,
-cansad, y á lo menos aved compasion desta atribulada tierra, que piensa
-tener Perlado, é tiene enemigo. Gime y reclama porque tovistes poderío
-en ella, del qual á vos place usar, no para su instrucion como debeis,
-mas para su destruicion como faceis: no para su reformacion como sois
-obligado, mas para su deformacion: no para doctrina y exemplo de paz
-é mansedumbre, mas para corrupcion y escándalo é turbacion. ¿Para qué
-vos armais, Sacerdote, sinó para pervertir vuestro hábito é religion?
-¿Para qué os armais, padre de consolacion, sinó para desconsolar, é
-facer llorar los pobres é miserables, é para que se gocen los tiranos
-é robadores é hombres de escándalos é sangres con la division continua
-que vuestra Señoría cria é favoresce? Decidnos, por Dios, Señor, si
-podrán en vuestros dias aver fin nuestros males? ¿ó si podrémos tener
-la tierra, en vuestro tiempo sin division? Catad, Señor, que todos los
-que en los Reynos é Provincias procuraron divisiones, vidas é fines
-ovieron atribuladas. Temed pues por Dios la caída de aquellos cuya
-doctrina quereis remedar, é no trabajeis ya mas este Reyno; ca no hay
-só el Cielo Reyno mas deshonrado que el diviso. Lea vuestra Señoría
-á Sant Pedro, cuya orden recebistes, é hábito vestís, é aved alguna
-caridad de la que os encomendó que hayais, é basteos el tiempo pasado á
-voluntad de las gentes. Sea el por venir á voluntad de Dios; que hora
-es ya, Señor, de mirar dó vais, é no atrás dó venís. No querais mas
-tentar á Dios con tantas mudanzas: no querais despertar sus juicios,
-que son terribles y espantosos: y pues vos eligió Dios entre tanta
-multitud para que le sirvais en el Sacerdocio, en retribucion de su
-beneficio no le escandaliceis el pueblo, según fueron las primeras
-palabras desta Epístola.
-
-
-
-
- LETRA IV.
-
- _Para un Caballero su amigo de Toledo._[28]
-
- [28] _Parece escrito el año 1478._
-
-
-Señor: Dixéronme que vuestras enfermedades os han mucho enflaquecido, é
-no me maravillo; porque si la edad que abaxa nunca arriba sin dolencia
-¿quánto mas fará con ella? E vemos que las enfermedades avidas derredor
-de los sesenta, quando ya tanta gracia nos ficieren que no nos lleven,
-otorgannos la vida con condicion que parezcámos de setenta, é que
-vivamos con ay continuo. La Reyna Isis en la tierra de los Indios
-que conquistó falló una Isla llamada Barac, dó mataban los viejos
-comenzando á adolescer, porque no viviesen con pena. No apruebo esta
-costumbre, porque ni la Fé, ni la natura la consienten; pero conozco
-viejos que querrian vivir en aquella Isla, por no esperar la hora de la
-muerte penando todas las horas de la vida. A mí paresce que así como
-facemos provision en verano para sufrir las fortunas del invierno; bien
-así en las fuerzas de la mocedad debemos trabajar para sostener la
-flaqueza de la vejez: é vos debeis dar gracias á Dios porque en vuestra
-mocedad os dió casa é hacienda para sufrir é remediar las dolencias que
-trae la edad. Miembráseme entre las otras cosas que oí decir á Fernando
-Perez de Guzman, que el Obispo Don Pablo escribió al Condestable viejo,
-que estaba enfermo y en Toledo: Placeme que estais en Cibdad de
-notables Físicos, é substanciosas medicinas. No sé si lo dixera agora;
-porque vemos que los famosos Odreros han echado dende los notables
-Físicos: é así creo que estais agora ende fornescidos de muchos mejores
-Odreros alborotadores, que de buenos Físicos naturales. E dexando agora
-esta materia, de mí os digo, Señor, que á esta mi enemiga é compañera
-no le bastó la ruin y engañosa compañía que fasta aquí me ha fecho,
-sinó aun agora que me quiere dexar me la face mucho peor. Quando mozo
-me atormentó con sus tentaciones: agora me atribula con sus dolencias.
-¡O, digo, mala carne desagradescida! ¿quesiste nunca de mí cosa que
-te negase? Si luxuria, luxuria: si gula, gula: si vanagloria, si
-ambicion, si otros qualesquier deleytes de los que tú sueles demandar
-te pluguieron, nunca te resistí ninguno; ¿por qué agora te place con
-tus enfermedades darme tanto pesar en pago de tanto placér? Por qué?
-dice ella; porque yo soy enferma de mi natura; é lo enfermo no puedo
-facer sano: y ese complimiento de apetitos que me feciste pasados,
-eran principio de las dolencias que ves presentes. Si tuvieras, dice
-ella, seso estonces para resistir mis tentaciones, tuvieras agora
-fuerza para sufrir mis enfermedades; pero ni supiste repugnar las
-tentaciones que se vencen peleando, ni la luxuria que se vence huyendo.
-Esto considerando, paresceme, Señor, que será bueno que comencemos ya
-á enfardelar para partir: é porque no vayamos penados con la carga mal
-cargada, vereis si os paresce que vaya hecha en dos fardelejos, uno de
-la satisfacion, é otro de la contricion: porque esta mercadería es muy
-buena para aquella feria dó vamos, é tanto demandada allá, quanto poco
-usada acá. Mas diria desto, sinó por no parescer parlero. Dios os dé
-salud.
-
-
-
-
- LETRA V.
-
- _Para el Obispo de Osma._[29]
-
- [29] _D. Francisco de Santillan, que fué Camarero del Papa Sixto
- IV. Parece se escribió esta carta el año de 1476._
-
-
-Muy reverendo Señor: Una letra de vuestra reverenda Paternidad,
-enviada á vuestro hermano, é tomada por las guardas, se vido aqui en
-Burgos, la qual _inter cætera_ contenia, que por todos, grandes é
-pequeños, en esa Corte Romana se da cargo grande á la Reyna nuestra
-Señora, porque al principio destas cosas no se ovo segun se debia
-aver: é paresceme, muy reverendo Señor, que los que tal sentencia
-dan sin preceder otro conoscimiento, se debrian bien informar antes
-que juzgar, ó callar sinó se pueden informar. O si lo uno ni lo otro
-ficieren, debrian aver consideracion, ó siquiera alguna compasion
-de veinte y tres años de edad tantierna qué gobernacion tan dura
-tomaron en administracion, oyendo cada hora tantos consejos é tantas
-informaciones, é unas contrarias de otras: tantas palabras afeytadas, é
-muchas dellas engañosas, que turban é fatigan las simplicisimas orejas
-de los Príncipes. Asimismo debrian pensar que son humanos, aunque
-Reyes, é cargados de muchas mayores curas é trabajos que todos los
-otros: é si qualquier persona, por perfecta que sea, rescibe alteracion
-si tres negocios arduos juntamente le ocurren, loarémos pues, é aun
-adorarémos estos veinte y tres años, á quien todos los negocios
-deste Reyno, é los suyos proprios, en tan poco de espacio, á manera
-de tormenta arrebatada concurrieron, é los sufrió con igual cara, é
-gobernó con firme esperanza de dar en estos sus Reynos la paz que con
-tanto trabajo procuran, é con tan gran deseo esperan. E si por ventura
-vuestra reverenda Paternidad lo escribió porque no quiso confirmar
-á Arevalo al señor Duque: en verdad, muy reverendo Señor, mirándolo
-sin pasion, aun no se fallará que pecó mucho su Alteza si como Reyna
-supo adminstrar justicia, ó como fija quiso ayudar á su madre, ó como
-persona virtuosa quiso favorescer á una viuda despojada de lo que dice
-pertenescerle: á la qual obligacion, no solo ella, mas de razon todo
-bueno, mediante justicia, es obligado. Vistes, muy reverendo Señor,
-acá, é oistes allá como esta tierra estaba en total perdicion por la
-falta de justicia. Agora pues razon es que sepais, por que el Rey é la
-Reyna la executaron en algunos malfechores luego que reynaron, é por
-que tentaron desagraviar algunos agraviados, é quisieron facer otros
-actos de justicia debidos á su oficio Real, la mala naturaleza nuestra,
-junto con la dañada posesion en que el Rey Don Enrique (que Dios haya)
-nos dexó, despreció el beneficio tan saludable que Dios nos enviaba, é
-porque no repartieron lo que queda por dar del Reyno, é no confirmaron
-lo que está dado, y en conclusion porque no se despojaron de todo el
-patrimonio Real, sinó de solo el nombre de Rey que querriamos que les
-quedase para lo poder dar, se ha fecho esto que allá avreis oído. Lo
-qual si dura, certifico á vuestra reverenda Paternidad que hayais tarde
-la posesion del Obispado de Osma; é quando ya lo oviesedes, cobreis
-dél mas enojos que renta. Así que, Señor, si á estos que lo oyen allá
-paresce eso que dicen, á estos que están acá paresce esto que ven.
-
-
-
-
- LETRA VI.
-
- _Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo,
- en respuesta de otra suya._[30]
-
- [30] _Año de 1478. Vease la Crónica de los Reyes Católicos,
- ediccion de Valladolid, fol. 114._
-
-
-Señor: Vuestra carta recebí, por la qual quereis relevar de culpa al
-Señor Arzobispo vuestro amo por este escándalo nuevo que se sigue en
-el Reyno de la gente que agora tiene junta en Alcalá, é quereis darme
-á entender que lo face por seguridad de su persona, é por paz en el
-Reyno: é tambien decís que ha miedo de yervas. Para este temor de las
-yervas entiendo yo que sería mejor atriaca que gente, aunque costaria
-menos. E quanto á la seguridad de su persona é paz del Reyno, faced vos
-con el señor Arzobispo que sosiegue su espíritu, é luego holgarán él y
-el Reyno. E por tanto, Señor, escusada es la ida vuestra á Córdova á
-tratar paz con la Reyna; porque si paz quereis, ahí la aveis de tratar
-en Alcalá con el Arzobispo, é aun dentro del Arzobispo. Acabad vos con
-su Señoría que tenga paz consigo, é que esté acompañado de gente de
-letras como su orden lo requiere, é no rodeado de armas como su oficio
-lo defiende, é luego avreis tratado la paz que él quiere procurar,
-é vos quereis tratar. Con todo eso aqui me han dicho que el Doctor
-Calderon es vuelto á Corte: plega á Dios que este Calderon saque paz.
-Justo es Dios, é justo es su juicio. En verdad, Señor, yo fuí uno de
-los Calderones con que el Rey Don Enrique muchas veces envió á sacar
-paz del Arzobispo, é nunca pudo sacarla. Agora veo que el Arzobispo
-envia su Calderon á sacarla de la Reyna: plega á Dios que la concluya
-con su Alteza mejor que yo la acabé con el Arzobispo. Pero dexando
-agora esto á parte: ciertamente, Señor, gran cargo aveis tomado si
-pensais quitar de cargo á ese Señor por este nuevo escándalo que agora
-face; salvo si alegais que el Beato é Alarcón le mandaron de parte de
-Dios que lo ficiese: é no lo dubdo que gelo dixesen. Porque cierto es
-que el Arzobispo sirvió tanto al Rey é á la Reyna en los principios,
-é tan bien, que si en el servicio perseverára, todo el mundo dixera
-que el comienzo, medio é fin de su reynar avía seido el Arzobispo, é
-toda la gloria se imputára al Arzobispo. Dixo Dios: _Gloriam meam_, al
-Arzobispo, _non dabo_; é para guardar para mi esta gloria que no me
-la tome ningun Arzobispo, permitiré que aquellos Alarcones le digan
-que sea contrario al Rey é á la Reyna, é que ayude al Rey de Portugal
-para les quitar este Reyno; é contra toda su voluntad é fuerzas lo
-daré á esta Reyna que lo debe aver derecho, porque vean las gentes que
-quantos Arzobispos hay de mar á mundo no son bastantes para quitar ni
-poner Reyes en la tierra, sinó solo yo que tengo reservada la semejante
-provision á mi Tribunal. Así que, Señor, esta via me paresce para
-escusar á su Señoría, pues que lo podeis autorizar con tal Moysén é
-Aaron como el Beato é Alarcón. Con todo eso vi esta semana una carta
-que enviaba á su Cabildo, en que reprehende mucho al Rey é á la Reyna
-porque tomaron la plata de las Iglesias; la qual sin dubda estuviera
-queda en su sagrario, si él estuviera quedo en su casa. Tambien dice,
-que fatigan mucho el Reyno con Hermandades: é no ve que la fatiga que
-dá él á ellos causa la que dan ellos al Reyno. Quéxase asimismo porque
-favorescen la toma de Talavera, que es de su Iglesia de Toledo, é
-no se miembra que favoresció la toma de Cantalapiedra, que es de la
-Iglesia de Salamanca. Siente mucho el embargo de sus rentas, é no se
-miembra quántas ha tomado é toma del Rey; é aun nunca ha presentado
-el privilegio que tiene para tomar lo del Rey, é que el Rey no pueda
-tomar lo suyo. Otras sas dice la carta, que yo no consejára á su
-Señoría escrebir si fuera su Escribano, porque la Sacra Escriptura
-manda, que no fable ninguno con su Rey papo á papo, ni ande con él á
-dime y dirtehe. Dexando agora esto aparte, mucho querria yo que tal
-Señor como ese considerase, que las cosas que Dios en su presencia
-tiene ordenadas para que ayan fines prósperos é durables muchas veces
-vemos que han principios é fundamentos trabajosos; porque quandó
-vinieren al culmen de la dignidad ayan pasado por el crisol de los
-trabajos, é por grandes misterios ignotos de presente á nos, é notos
-de futuro á él. La Sacra Escriptura é otras Historias están llenas
-destos exemplos. Persecuciones grandes ovo David en su principio; pero
-_Jesu fili David_ decimos. Grandes trabajos pasó Enéas, dó vinieron los
-Emperadores que señorearon el mundo. Jupiter, Hercules, Rómulo, Ceres
-Reyna de Cecilia, é otros é otras muchas, á unos criaron ciervos, é
-á otros lobos, echados por los campos; pero leemos que al fin fueron
-adorados, é se asentaron en sillas Reales, cuya memoria dura hasta
-hoy. E no sin causa la ordenacion Divina quiere que aquello que
-luengamente ha de durar tenga los fundamentos fuertes é tales sobre
-que se pueda facer obra que dure. Veniendo agora pues al propósito,
-casó el Rey de Aragon con la Reyna madre del Rey nuestro Señor, é
-luego fue desheredo é desterrado de Castilla. Ovo este su fijo, que
-desde su niñez fué guerreado é corrido, cercado, combatido de sus
-súbditos é de los estraños, é su madre con él en los brazos huyendo
-de peligro en peligro. La Reyna nuestra Señora desde niña se le murió
-el padre, é aun podemos decir la madre, que á los niños no es pequeño
-infortunio. Vínole el entender, é junto con él los trabajosos cuidados;
-é lo que mas grave se siente en los Reales es mengua extrema de las
-cosas necesarias. Sufria amenazas, estaba con temor, vivia en peligro.
-Murieron los Príncipes Don Alfonso é Don Carlos sus hermanos: cesaron
-estas. Ellos á la puerta de su Reynar, y el adversario á la puerta de
-su Reyno. Padescian guerra de los estraños, rebelion de los suyos,
-ninguna renta, mucha costa, grandes necesidades, ningun dinero, muchas
-demandas, poca obediencia. Todo esto así pasado con estos principios
-que vimos, é otros que no sabemos, si ese Señor vuestro amo les piensa
-tomar este Reyno como un bonete, é darlo á quien se pagare, digoos,
-Señor, que no lo quiero creer, aunque me lo digan Alarcón y el Beato:
-mas quiero creer á estos misterios divinos, que á esos pensamientos
-humanos. ¿E cómo? ¿para esto murió el Rey Don Enrique sin generacion,
-é para esto murieron el Príncipe Don Carlos é Don Alfonso, é para
-esto murieron otros grandes estorvadores, é para esto fizo Dios todos
-estos fundamentos é misterios que avemos visto, para que disponga el
-Arzobispo vuestro amo de tan grandes Reynos á la medida de su enojo?
-De espacio se estaba Dios en buena fé si avía de consentir que el
-Arzobispo de Toledo venga sus manos lavadas, é disponga así ligeramente
-de todo lo que él ha ordenado é cimentado de tanto tiempo acá con
-tantos é tan divinos misterios. Facedme agora tanto placer, si deseais
-servir á ese Señor, que le consejeis que no lo piense así, é que no
-mire tan somero cosa tan honda: en especial le consejad que huyga
-quanto pudiere de ser causa de divisiones en los Reynos como de fuego
-infernal, é tome exemplo en los fines que han avido los que divisiones
-han causado. Vimos que el Rey Don Juan de Aragon, padre del Rey nuestro
-Señor, favoresció algunas parcialidades é alteraciones en Castilla; é
-vimos que permitió Dios á su fijo el Príncipe Don Carlos que le pusiese
-escándalos é divisiones en su Reyno: é tambien vimos que el fijo que
-las puso, é los que le succedieron en aquellas divisiones, murieron en
-el medio de sus dias sin conseguir el fruto de sus deseos. Vimos que el
-Rey Don Enrique crió é favoresció aquella division en Aragon; é vimos
-que el Principe Don Alfonso su hermano le puso division en Castilla:
-é vimos que plugo á Dios de le llevar desta vida en su mocedad como á
-instrumento de aquella division. Vimos que el Rey de Francia procuró
-asimismo division en Inglaterra; y vimos que el Duque de Guiana su
-hermano procuró division en Francia: é vimos que el hermano perdió
-la vida sin conseguir lo que deseaba. Vimos que el Duque de Borgoña,
-y el Conde de Barvique, y otros muchos procuraron en los Reynos de
-Inglaterra é de Francia divisiones y escándalos; é vimos que murieron
-en batallas despedazados é no enterrados. E si quereis exemplo de la
-Sacra Escriptura, Architofel é Absalon procuraron division en el Reyno
-de David, é murieron ahorcados. Así que, visto, todo esto que vimos,
-no sé quién puede estár bien y estár quedo, é quiere estar mal y estar
-bullendo.
-
-
-
-
- LETRA VII.
-
- _Para el Rey de Portugal._[31]
-
- [31] _Año de 1475. Falta en la primera ediccion._
-
-
-Muy poderoso Rey é Señor: Sabido he la inclinacion que Vuestra Alteza
-tiene de aceptar esta empresa de Castilla, que algunos Caballeros
-della os ofrescen: é despues de aver bien pensado en esta materia,
-acordé de escrebir á Vuestra Alteza mi parescer. Bien es, muy excelente
-Rey é Señor, que sobre cosa tan alta é tan ardua haya en vuestro
-Consejo alguna plática de contradicion disputable, porque en ella se
-aclare lo que á servicio de Dios, honor de vuestra Corona Real, bien é
-acrescentamiento de vuestros Reynos mas conviene seguir. E para esto,
-muy poderoso Señor, segun en las otras guerras santas dó aveis seído
-victorioso aveis fecho, porque en esta con ánimo limpio de pasion lo
-cierto mejor se pueda discernir, mi parescer es que ante todas cosas
-aquel Redentor se consuele[32] que vuestras cosas conseja, aquel se
-mire que siempre os guia, aquel se adore é suplique que vuestras
-cosas é estado segura é prospéra; porque como quier que vuestro fin
-es ganar honra en esta vida, vuestro principio sea ganar vida en la
-otra. E quanto toca á la justicia que la Señora vuestra Sobrina dice
-tener á los Reynos del Rey Don Enrique, que es el fundamento que estos
-Caballeros de Castilla facen, é aun lo primero que Vuestra Alteza debe
-mirar, yo por cierto, Señor, no determino agora su justicia; pero veo
-que estos que os llaman por executor della son el Arzobispo de Toledo,
-y el Duque de Arevalo, é los fijos del Maestre de Santiago é del
-Maestre de Calatrava su hermano, que fueron aquellos que afirmaron por
-toda España, é aun fuera della publicaron, esta Señora ni tener derecho
-á los Reynos de Don Enrique, ni poder ser su fija por la impotencia
-experimentada que dél en todo el mundo por sus cartas é mensageros
-divulgaron: é allende desto le quitaron el título Real, é ficieron
-division en su Reyno. Deberiamos pues saber ¿cómo fallaron estonces,
-esta Señora no ser heredera de Castilla, é pusieron sobre ello sus
-estados en condicion, é como fallaron agora ser su legítima succesora,
-é quieren poner á ello el vuestro? Estas variedades, muy poderoso
-Señor, dan causa justa de sospecha que estos Caballeros no vienen
-á vuestra Señoria con zelo de vuestro servicio, ni menos con deseo
-desta justicia que publícan; mas con deseo de sus propios intereses
-que el Rey é la Reyna no quisieron, ó por ventura no pudieron complir
-segun la medida de su cobdicia: la qual tiene tan ocupada la razon
-en algunos hombres, que tentando sus propios intereses acá é allá,
-dan el derecho ageno dó hallan su utilidad propria. Y debeis creer,
-muy excelente Señor, que pocas veces vos sean fieles aquellos que
-con dádivas ovieredes de sostener; antes es cierto aquellas cesantes
-os sean deservidores, porque ninguno de los semejantes viene á vos
-como debe venir, mas como piensa alcanzar. E quando vencido ya de la
-instancia dellos vuestra Real Señoría acordase todavia aceptar esta
-empresa, yo por cierto dubdaria mucho entrar en aquel Reyno, teniendo
-en él por ayudadores, y menos por servidores, los que el pecado de
-la division pasada ficieron, é quieren agora de nuevo facer otra,
-reputándolo á pecado venial, como sea uno de los mayores crimines que
-en la tierra se puede cometer, é señal cierta de espíritu disoluto é
-inobediente: por el qual pecado los de Samaria, que fueron causa de
-la division del Reyno de David, fueron tan excomulgados, que Nuestro
-Redentor mandó á sus Discipulos: En la provincia de Samaria no entreis;
-numerándolos en el gremio de las idolatrías. E aunpor tales mandó el
-Hombre de Dios al Rey Amasías que no juntase su gente con ellos para
-la guerra que entró á facer en la tierra de Seir; y en caso que este
-Rey avía traído cient mil dellos, é pagadoles el sueldo, los dexó por
-ser varones de division y escándalo, é no osó envolverse con ellos, ni
-gozar de su ayuda en aquella guerra, por no tener irada la divinidad:
-la qual en todas las cosas, y en la guerra mayormente, debemos tener
-aplacada, porque sin ella ninguna cosa está, ningun saber vale, ningun
-trabajo aprovecha. E por tanto mirad por Dios, Señor, que vuestras
-cosas hasta hoy florescientes no las envolvais con aquellos que el
-derecho de los Reynos, que es divino, miran, no segun su realidad, mas
-segun sus pasiones é proprios intereses. E quanto á la promesa tan
-grande é dulce como estos Caballeros os facen de los Reynos de Castilla
-con poco trabajo é mucha gloria, ocúrreme un dicho de Sant Anselmo, que
-dice: Compuesta es é muy afeytada la puerta que convida al peligro: é
-por cierto, Señor, no puede ser mayor afeytamiento ni compostura de la
-que estos vos presentan; pero yo fago mas cierto el peligro de esta
-empresa, que cierto el efecto de esta promesa. Lo primero, porque no
-vemos aquí otros Caballeros sino estos solos, y estos no dan seguridad
-ninguna de su lealtad; é caso que aya otros secretos que afirman
-aclararse, los tales no piensan tener firme como deben, mas temporizar
-como suelen, para declinar á la parte que la fortuna se mostrare mas
-favorable. Lo segundo, porque dado que todos los mas de los Grandes,
-é de las Cibdades é Villas de Castilla, como estos prometen, vengan
-luego á vuestra obediencia, no es dubda, segun la parentela que el Rey
-tiene, que muchos Caballeros é Grandes Señores é Cibdades é Villas se
-tengan por él é por la Reyna, á los quales asimismo los pueblos son muy
-aficionados, porque saben ella ser fija cierta del Rey Don Juan, é su
-marido fijo natural de la Casa Real de Castilla; é la Señora vuestra
-sobrina fija incierta del Rey Don Enrique, y que vos la tomais por
-muger: de lo qual no pequeña estima se debe facer, porque la voz del
-pueblo es voz divina, é repugnar lo divino es querer con flaca vista
-vencer los fuertes rayos del sol. Eso mismo porque vuestros súbditos
-nunca bien se compadescieron con los Castellanos, y entrando Vuestra
-Alteza en Castilla con título de Rey, podria ser que las enemistades é
-discordias que entre ellos tienen, é de que estos facen fundamento á
-vuestro reynar, todas se saneasen, é convertiesen contra vuestra gente
-por el odio que antiguamente entre ellos es. Lo otro, porque en tiempo
-de division, así á vos de vuestra parte, como al Rey é á la Reyna de la
-suya converná dár é prometer, rogar é sufrir á todos, porque no muden
-el partido que tovieren para se juntar con la parte que mas largamente
-con ellos se oviere. Así que, Señor, pasariades vuestra vida sufriendo
-é dando é rogando, que es oficio de subjecto é no reynando é mandando,
-que es el fin que vos deseais, y estos Caballeros prometen. Tornando
-agora pues á fablar en la justicia de la Señora vuestra sobrina, yo,
-muy alto Rey é Señor, desta justicia dos partes fago: una es esta que
-vosotros los Reyes é Príncipes é vuestros Oficiales por cosas probadas
-mandais executar en vuestras tierras, é á esta conviene preceder prueba
-é declaracion ante que la execucion. Otra justicia es la que por juicio
-divino, por pecados á nosotros ocultos, vemos executar veces en las
-personas proprias de los delinquentes, y en sus bienes, veces en los
-bienes de sus fijos é sucesores: así como fizo al Rey Roboam, fijo
-del Rey Salomón, quando de doce partes de su Reyno luego en reynando
-perdió las diez. No se lee pues Roboam aver cometido público pecado
-fasta estonces por dó los debiese perder: é como juntase gente de su
-Reyno para recobrar lo que perdia, Semey, Profeta de Dios, le dixo de
-su parte: Está quedó, no pelees, no es la voluntad divina que cobres
-esto que pierdes. E como quiera que Dios ni face ni permite facer cosa
-sin causa, pero el Profeta no gelo declaró; porque tan honesto es y
-comedido Nuestro Señor, que aun despues de muerto el Rey Salomón no
-le quiso deshonrar, ni á su fijo envergonzar, declarando los pecados
-ocultos del padre porque le plugo que el sucesor perdiese estos bienes
-temporales que perdia. En la Sacra Escriptura, é aun en otras Historias
-auténticas hay desto asaz exemplos: mas porque no vamos á cosas muy
-antiguas é peregrinas, este vuestro Reyno de Portugal á la Reyna Doña
-Beatriz fija heredera del Rey Don Fernando, é muger del Rey Don Juan
-de Castilla, pertenescia de derecho público; pero plugo al otro juicio
-de Dios oculto darlo al Rey vuestro aguelo, aunque bastardo é profeso
-de la Orden de Cistel. E porque á este oculto juicio este Rey Don
-Juan quiso repugnar, cayeron aquella multitud de Castellanos, que en
-la de Aljubarrota sabemos y es notorio ser muertos. De derecho claro
-pertenescian los Reynos de Castilla á los fijos del Rey Don Pedro;
-pero vemos que por virtud del juicio del Dios oculto lo poseen hoy
-los descendientes del Rey Don Enrique su hermano, aunque bastardo. E
-si quiere Vuestra Alteza exemplos modernos, ayer vimos el Reyno de
-Inglaterra que pertenescia al Príncipe fijo del Rey Don Enrique, é
-vemoslo hoy poseer pacífico el Rey Eduarte, que mató al padre é al
-fijo. E como quier que vemos claros de cada dia estos é semejantes
-efectos, ni somos ni podemos ser acá jueces de sus causas, en especial
-de los Reyes, cuyo juez solo es Dios que los castiga, veces en sus
-personas é bienes, veces en la succesion de sus fijos: segun la medida
-de sus yerros. Sant Augustin en el libro de la Ciudad de Dios dice:
-¿El juicio de Dios oculto puede ser iniquo? no. ¿Qué sabemos pues,
-muy excelente Rey é Señor, si el Rey Don Enrique cometió en su vida
-algunos graves pecados por dó tenga Dios deliberado en su juicio
-secreto disponer de sus Reynos en otra manera de lo que la Señora
-vuestra sobrina y estos Caballeros procuran, segun fizo á Roboam, é á
-los otros que declarado he á vuestra Señoría? De los pecados públicos
-se dice dél, que en la administracion de la justicia (que es aquella
-por dó los Reyes reynan) fue tan negligente, que sus Reynos vinieron
-en total corrupcion é tiranía, de manera que antes muchos dias que
-fallesciese todo quasi el poderío é autoridad Real le era evanescido.
-Todo esto considerado, querria saber ¿quién es aquel de sano
-entendimiento que no vea quan dificile sea esto que á Vuestra Alteza
-facen facile, y esta guerra que dicen pequeña quanto sea grande, é la
-materia della peligrosa. En la qual si algun juicio de Dios oculto hay,
-por dó Vuestra Alteza repugnándolo oviese algun siniestro, considerad
-bien, Señor, quan grande es el aventura en que poneis vuestro Estado
-Real, y en quanta obscuridad vuestra fama, que por la gracia de Dios
-por todo el mundo relumbra. Allende desto, de necesario ha de haber
-quemas, robos, muertes, adulterios, rapiñas, destruiciones de Pueblos
-é de Casas de oracion, sacrilegios, el culto Divino profanado, la
-Religion apostatada, é otros muchos estragos é roturas que de la guerra
-surten. Tambien vos converná sofrir é sostener robos é robadores é
-hombres criminosos, sin castigo ninguno, é agraviar los ciudadanos é
-hombres pacíficos, que es oficio de tirano, é no de Rey, é vuestro
-Reyno entretanto no será libre destos infortunios; porque en caso que
-los enemigos no le guerreasen, vos era forzado con tributos continuos,
-y servidumbres premiosas para la guerra necesarias, los fatigasedes: de
-manera que procurando una justicia, cometeriades muchas injusticias.
-Allende desto vuestra Real Persona, que por la gracia de Dios está
-agora quieta, es necesario que se altere; vuestra consciencia sana,
-es por fuerza que se corrompa: el temor que tienen vuestros súbditos
-á vuestro mandado, es necesario que se afloje. Estais quito de
-molestias; es cierto que avreis muchas. Estais libre de necesidades;
-meteis vuestra persona en tantas é tales que por fuerza os farán
-subjecto de aquellos que la libertad que agora teneis os face Rey é
-Señor. E porque conozco quanto zela vuestra alta Señoría la limpieza de
-vuestra excelente fama, quiero traer á vuestra memoria, como ovistes
-enviado vuestra embaxada á demandar por muger á la Reyna. Tambien es
-notorio quantas veces en vida del Rey Don Enrique vos fue ofrescida por
-muger la Señora vuestra sobrina, é no vos plugo de lo aceptar, porque
-se decia vuestra consciencia Real no se sanear bien del derecho de
-su succesion. Pues considerada agora esta mudanza sin preceder causa
-pública porque la debais facer ¿quien no avrá razon de pensar que
-hallais agora derecha succesora á vuestra sobrina, no porque lo sea de
-derecho, mas porque la Reyna que demandastes por muger contraxo antes
-el matrimonio con el Rey su marido que con vos que la demandastes? E
-avria lugar la sospecha de cosas indebidas, contrarias mucho á las
-virtudes insignes que de vuestra Persona Real por todo el mundo están
-divulgadas. E soy maravillado de los que facen fundamento deste Reyno
-que vos dan en la discordia de los Caballeros é gentes dél, como si
-fuese imposible la reconciliacion entre ellos, é conformarse contra
-vuestras gentes. Podemos decir por cierto, muy alto Señor, que el que
-esto no vé es ciego del entendimiento, y el que lo vé é no lo dice es
-desleal. Guardad Señor, no sean estos consejeros los que consejan no
-segun la recta razon, mas segun la voluntad del Príncipe ven inclinada.
-E por tanto, muy alto é muy poderoso Rey é Señor, antes que esta guerra
-se comience se debe mucho mirar la entrada; porque principiar guerra
-quien quiera lo puede facer; salir de ella no, sinó como los casos de
-la fortuna se ofrescieren, los quales son tanto varios é peligrosos que
-estados Reales é grandes no se les deben cometer sin grande é madura
-deliberacion é á cosas muy justas é ciertas.
-
- [32] _Asi dice en todas las edicciones, y parece debiera decir_
- consulte.
-
-
-
-
- LETRA VIII.
-
- _Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal,
- en respuesta de otra._[33]
-
- [33] _Año de 1478. Falta en la primera ediccion. Este Obispo se
- llamaba D. Diego de Muros._
-
-
-Reverendo Señor: Encomendaros á la Virgen María no era mal consejo,
-si ese vuestro cuñado os lo consejára antes que os prendiera, mas
-consejándolo despues de preso, debriades decir: Ya no poide, segun que
-todo buen Gallego debia responder. Bien es, Señor, que tengais devocion
-en los milagros de alguna Casa de oracion, segun lo conseja el cuñado;
-pero junto con ella no dexeis de encomendaros á la Casa de la moneda de
-la Curuña, ó á otra semejante; porque entiendo que allí se facen los
-milagros porque vos aveis de ser libre. Por ende, Señor, prometed algo
-á una casa destas, é luego vereis por experiencia el milagro que vos
-esperais, é vuestro cuñado os conseja: y abreviad quanto pudieredes,
-porque segun acá anda vuestra hacienda, poco teneis agora para ofrecer
-á la Casa, é terneis menos ó nada si mucho os tardais. Decis, Señor,
-que no os hallaron otro crimen sinó aver reprehendido en sermones
-la entrada del Señor Rey de Portugal en Castilla. En verdad, Señor,
-algunos predicadores la aprobaron en sus sermones; pero yo libres
-los veo andar entre nosotros: aunque creo que tienen tanta pena por
-ser inciertos predicadores, quánta gloria vos debeis tener por ser
-cierto, aunque preso. Ya sabeis que Micheas Profeta preso estobo, y
-aun buena bofetada le dieron porque profetaba verdad contra todos los
-otros que persuadian al Rey Acab que entrase en Ramoth Galat: y bien
-sabeis quantos golpes resciben los Ministros de la verdad, la qual se
-aposenta de buena voluntad en los constantes, porque allí reluce ella
-mejor con los martirios: _Herculem duri celebrant labores_. ¿Pensais
-vos, Señor, que ese vuestro ingenio tan sotil, esa vuestra ánima tan
-apta é dedicada por su habilidad para gozar de la verdadera claridad,
-avía de quedar en esta vida sin prueba de trabajos que la limpiasen,
-porque limpia torne al lugar limpio donde vino? no lo creais. Aquellas
-que van al lugar sucio es de creer que vayan sin lavatorio de tentacion
-en esta vida. Gregorio _in Pastorali_ dice: _De spe æternæ hæreditatis
-gaudium sumant, quos adversitas vitæ temporalis humiliat_. Mas os diría
-desto, sinó que pienso que querriades mas quatro remedios de idiotas,
-que cinco consuelos de Filosofos, por Filosofos que fuesen. Pero con
-todo eso tengo creído que por algun bien vuestro ovistes este trabajo:
-_Sæpe majori fortunæ_ (dice Seneca) _locum fecit injuria_, segun avemos
-visto é leído en muchas partes. Así me vala Dios, Señor, quando no nos
-catarémos os espero cargado de tratos para poner paz en la tierra. Aqui
-nos dixeron que el Señor Rey de Portugal se queria meter en religion;
-agora nos dicen que se queria meter en guerra. ¿Lo uno ó lo otro es de
-creer? Ambas cosas seyendo tanto contrarias, lejanas son de un juicio
-tan excelente como el suyo. Algunos Castellanos aficionados á Portugal
-han andado por aqui cargados de profecías; dellas salen inciertas,
-otras hay en la verdad que no valen nada. Y pues andamos á profetizar,
-yo profetizo, que si el Señor Rey de Portugal deliberare entrar otra
-vez en estos Reynos á ponellos en guerra é trabajos, muertes é robos,
-é á Portugal á vueltas, no lo dudo, é menos dudo que faga los fechos
-de los descontentos; pero facer el suyo como lo desea, no lo creais en
-vida de los vivos. Plega á Nuestro Señor é á Nuestra Señora que presto
-seais libre é á vuestra honra.
-
-
-
-
- LETRA IX.
-
- _Para el Doctor de Talavera._[34]
-
- [34] _Por Julio de 1478. Falta en la primera ediccion._
-
-
-Señor: Del nascimiento del Príncipe con salud de la Reyna ovimos acá
-muy gran placér. Claramente vemos sernos dado por especial dón de
-Dios, pues al fin de tan larga esperanza le plugo darnosle: pagado ha
-la Reyna á este Reyno la deuda de succesion viril, que era obligada
-de le dar, quanto yo por fé tengo que ha de ser el mas bienaventurado
-Príncipe del mundo; porque todos estos que nacen deseados son amigos de
-Dios, como fue Isaac, Samuél, é Sant Juan, é todos aquellos de quien
-la Sacra Escriptura hace mencion que ovieron nascimientos como este
-muy deseados: é no son sin causa, pues son concebidos é nascidos en
-virtud de muchas plegarias é sacrificios. Ved el Evangelio que se reza
-el dia de Sant Juan: cosa es tan trasladada que no parece sino molde
-el un nacimiento del otro: la otra Isabél, esta otra Isabél: el otro
-en estos dias, este estos mismos; é tambien que se gozaron los vecinos
-é parientes, é que fué terror á los de las montañas. No os escribo
-mas, Señor, sobre esto, porque se me entiende que otros abrán allá
-caído en esto mismo, é lo dirán y escribirán mejor que yo. Basta que
-podemos decir, que _Repulit Deus tabernaculum Enrici, e tribum Alfonsi
-non elegit; sed elegit tribum Elisabeth quam dilexit_, hallarloeis en
-el Psalmo de _Attendite popule meus_. No queda agora pues, sinó que
-alzadas las manos al Cielo, digamos todos el _Nunc dimittis_, que el
-otro dixo, pues ven nuestros ojos la salud de este Reyno. Plega aquel
-que oyó las oraciones para su nacimiento, que las oyga para le dar
-larga vida.
-
-
-
-
- LETRA X.
-
- _Para Don Enrique, tio del Rey._[35]
-
- [35] _Año de 1483._ En la primera ediccion dice, _tio del Rey,
- quando le firieron en Tajara_.
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Usando Vuestra merced de su oficio é yo
-del mio, no es maravilla que mi mano esté de tinta, é vuestro pie
-sangriento. Bien creo, Señor, que esa vuestra herida tal y en tal lugar
-os daria dolor é pornia en temor. ¿Pero quereis que os diga, muy noble
-Señor, que la profesion que fecistes en la Orden de Caballería que
-tomastes os obliga á rescebir tanto mayores peligros que los otros,
-quanto mayor honra teneis que los otros? Porque si no tuviesedes
-ánimo mas que otros para semejantes afrentas, todos seriamos iguales.
-Ciertamente, Señor, fatiga me dió algunos dias la fama desa vuestra
-ferida, porque todos decian ser peligrosa; pero debemos ser alegres,
-pues servistes á Dios con devocion, é al Rey con lealtad, é á la
-patria con amor, é al fin quedastes libre. Loado sea Dios por ello, é
-la Virgen gloriosa su Madre.[36] Muy noble Señor: aquellos á quien yo
-subcedí en este cargo demandaban dádivas á los Señores por escrebir
-semejantes fechos. Yo, Señor, no quiero otra cosa sinó que Vra. merced
-me mande escrebir la disposicion de vuestra persona é de vuestro pie:
-é si en esto os aveis conmigo liberalmente, prometo á Vra. merced de
-facer el pie vuestro mejor que la mano de otro.
-
- [36] _Lo siguiente se halla en la primera ediccion, y falta en
- las posteriores._
-
-
-
-
- LETRA XI.
-
- _Para la Reyna._[37]
-
- [37] _Año de 1482. que fué quando se empezó la guerra de
- Granada. Esta Carta se ha puesto conforme á la primera
- ediccion, restituyendo algunos periodos que se omitieron en las
- posteriores._
-
-
-Muy alta y excelente y poderosa Reyna é Señora: Pasados ya tantos
-trabajos é peligros como el Rey nuestro Señor é Vuestra Alteza aveis
-avido, no se debe tener en poca estima la escriptura dellos, pues
-ninguna se lee dó mayores hayan acaescido: y aun algunas Historias
-hay que las magnificaron con palabras los escriptores mucho mas que
-fueran las obras de los autores. E vuestras cosas, muy excelente Reyna
-é Señora, no sé yo quien tanto las pueda sublimar, que no haya mucho
-mas trabajado el obrador, que puede decir el escriptor. Yo iré á
-Vuestra Alteza segun me lo envia á mandar, é llevaré lo escripto hasta
-aqui, para que lo mande exâminar; porque escribir tiempos de tanta
-injusticia convertidos por la gracia de Dios en tanta justicia, tanta
-inobediencia en tanta obediencia, tanta corrupcion en tanta orden, yo
-confieso, Señora, que ha menester mejor cabeza que la mia. Despues
-desto es menester algunas veces fablar como el Rey, é como Vuestra
-Alteza, é asentar los propósitos que ovistes en las cosas: asentar
-asimismo vuestros consejos, vuestros motivos. Otras veces requiere
-fablar como los de vuestro Consejo; otras veces como los contrarios.
-Despues de esto las fablas é razonamientos, y otras diversas cosas.
-Todo esto, muy excelente Reyna é Señora, no es razon dexarlo á exâmen
-de un cerebro solo, aunque fuese bueno, pues ha de quedar por perpetua
-memoria. Y si Vuestra Alteza manda poner diligencia en los edificios
-que se caen por tiempo é no fablan ¿quánto mas la debe mandar poner
-en vuestra Historia, que ni cae ni calla? Muchos templos y edificios
-ficieron algunos Reyes y Emperadores pasados, de los quales no queda
-piedra que veamos; pero queda escriptura que leemos. En verdad muy
-excelente Reyna y Señora, segun lo vais faciendo, si otras dos fijas
-ó tres acá nos dais, antes de veinte años vereis vuestros fijos é
-nietos señores de toda la mayor parte de la Christiandad; y es cosa
-muy razonable que vuestra Persona Real se glorifique en leer[38]
-vuestras cosas, pues son dignas de exemplo é doctrina para vuestros
-descendientes en especial, é para todos los otros en general. Acá
-avemos oído las nuevas de la guerra que mandais mover contra los Moros.
-Ciertamente, muy excelente Reyna é Señora, quien bien mira todas las
-cosas del Rey é vuestras, claro verá como Dios os adereza la paz con
-quien la debeis tener, y os despierta á la guerra que sois obligados.
-Una de las cosas que los Reyes comarcanos vos an envidia, es tener en
-vuestros confines gente con quien, no solo podeis tener guerra justa,
-mas guerra santa, en que entendais é hagais exercer la Caballería de
-vuestros Reynos; que no piense Vuestra Alteza ser pequeño proveímiento.
-Tulio Ostilio, el tercero Rey que fué en Roma, movió guerra sin causa
-con los Albanos sus amigos é aun parientes, por no dexar en ocio su
-Caballería, del qual escribe Titus Livius: _Segnescere civitatem ratus,
-bellum extra undique quærebat_. ¿Pues quánto mejor lo hará quien la
-tiene tan justa buscada é comenzada? Mucho deseo saber como va á
-Vuestra Alteza con el Latin que aprendeis: dígolo, Señora, porque hay
-algun Latin tan zahareño que no se dexa tomar de los que tienen muchos
-negocios; aunque yo confio tanto en el ingenio de Vuestra Alteza, que
-si lo tomais entre manos, por sobervio que sea lo amansareis, como
-habeis fecho otros lenguages.
-
- [38] _Parece debe entenderse_ en que se lean.
-
-
-
-
- LETRA XII.
-
- _Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla._
-
-
-Señor: Muy acepto decís que os paresco á mi señor Cardenal. Grande
-vista debe ser por cierto la vuestra, pues tan lejos vedes lo que yo
-no veo tan cerca. Si á la comunicacion llamais acepcion, alguna tengo
-como los otros; pero dó no hay merced, no creais que haya acepcion,
-por grande que sea la comunicacion: _maximè_, que sabreis, Señor, que
-ni me comunica mucho su Señoría, ni me dá nada su magnificencia: é
-si alguna acepcion quereis que confiese, sabed que es como la de los
-reposteros de la plata, que tienen só llave doscientos marcos, y no
-tienen un maravedí para afeytarse. Creed, Señor, que no hay otro acepto
-sinó el que acepta ó el que acierta, quier por dicha, quier por gracia
-é suficiencia; é yo soy ageno destas cosas. Al presente ningunas nuevas
-hay que os escriba; porque en tiempo de buenos Reyes administrase la
-justicia, é la justicia engendra miedo, y el miedo escusa excesos, y
-dó no hay excesos hay sosiego, é do hay sosiego no hay escándalos,
-que crian la guerra que face los casos dó vienen las nuevas que el
-buen vino aporta. Aunque la mala condicion Española, inquieta de su
-natura, en el ayre querria si pudiese congelar los movimientos,
-é sufrir guerra de dentro, quando no la tienen de fuera. A osadas
-quien describió á los Españoles en la guerra perezosos, y en la paz
-escandalizosos, que supo lo que dixo. Demos gracias á Dios que tenemos
-un Rey é una Reyna, que no querais saber dellos sino que ambos, ni cada
-uno por sí, no tienen privado, que es la cosa, é aun la causa de la
-desobediencia y escándalos en los Reynos. El privado del Rey sabed que
-es la Reyna, y el privado de la Reyna sabed que es el Rey, y estos oyen
-é juzgan, é quieren derecho, que son cosas que estorban escándalos, é
-los amatan. Cerca de lo que os aplace saber de mí, creed, Señor, que ni
-en Corte ni en Castilla no vive hombre mejor vida; pero así la fenesca
-yo sirviendo á Dios, que si della fuese ya salido, no la tornase á
-tomar, aunque me la diesen con el Ducado de Borgoña, por las angustias
-é tristezas que con ella están entretexidas y enzarzadas. E pues
-quereis saber como me habeis de llamar, sabed, Señor, que me llaman
-Fernando, é me llamaban é llamarán Fernando, é si me dan el Maestrazgo
-de Santiago tambien Fernando; porque de aquel título é honra me quiero
-arrear que ninguno me pueda quitar, é tambien porque tengo creído que
-ningun título pone virtud á quien no la tiene de suyo. Valete.
-
-
-
-
- LETRA XIII.
-
- _Para el Condestable._[39]
-
- [39] _Año de 1479. durante el cerco de Montanches por
- el verano._
-
-
-Ilustre Señor: Rescebí la letra de vuestra Señoría, en que mostrais
-sentimiento por los trabajos que pasais, é peligros que esperais en
-este cerco que teneis sobre Montanches. Cosa por cierto nueva vemos
-en vuestra condicion; porque en las otras cosas que por vos han
-pasado, prosperas ó adversas, ni os vimos movimiento en la cara, ni
-sentimiento en la palabra. Verdad es que los males presentes son los
-que mas duelen en especial si se prolongan; é porque ese es duro, é
-dura tanto, no es maravilla que lo sintais. La muerte, que es el
-último de los temores terribles, dice Seneca que no es de temer, porque
-dura poco. Pero, ilustre Señor, yo creo bien que por duros é largos
-que sean los trabajos que agora teneis, vuestra Señoría los sufrirá
-con igual ánimo, pues que son por ensalzamiento de la Corona Real, é
-por el honor é paz de vuestra propria tierra: lo qual ningun bueno
-debe con mayor deseo cobdiciar, ni con mayor alegria oír, ni con tan
-grande y ferviente aficion del ánima é trabajo del cuerpo procurar;
-porque el fin de todos los mortales es tener paz, la qual así como los
-malos turban escandalizando, así los buenos procuran guerreando: é con
-guerra vemos que se quita la guerra, é se alcanza la paz, así como con
-fuego se quita el veneno, é se alcanza salud. Yo, Señor, dubdo que
-el Rey de Portugal venga á socorrer esa Fortaleza de Montanches que
-teneis cercada; porque cierta cosa es que este su socorro con gente
-se ha de facer, é su imperio no es el de Darío para que aya menester
-grandes tiempos en la juntar. En verdad, Señor, desque se dice este
-su socorro, sería quemada Escalona; pero dado que la socorriese, creo,
-ilustre Señor, que deliberastes bien antes que esa empresa aceptases,
-para no rescebir en ella mengua, como facen los varones fuertes, que
-no se ofrescen á toda cosa, mas eligen con maduro pensamiento aquella
-donde por qualquier cosa que acaezca, próspera ó adversa, resplandezca
-su loable memoria. E porque así como el miedo hace caer á los flacos,
-así el peligro hace proveer á los fuertes, tengo segura confianza
-que en el esfuerzo interior, y en la provision exterior, no teneis
-agora menor ánimo que tovistes al principio quando aceptastes esa
-empresa, para le dar el fin que vos quereis, é todos deseamos: porque
-como vuestra Señoría conoce, la salida se mira en las cosas que se
-comienzan, é no la causa porque se comenzaron. No dubdo, Señor, que
-hayais muchos trabajos, considerado el lugar, el tiempo, é las otras
-circunstancias: pero, Señor, si el ladron Caco no fuera afamado de
-recio, Hercules que lo mató no fuera loado de fuerte: porque do hay
-mayor peligro se muestra mayor grado de fortaleza, la qual no se loa
-combatiendo lo flaco, mas resplandece resistiendo lo fuerte, é tiene
-mayor grado de virtud esperando al que comete, que cometiendo al
-que espera; especialmente aquel que resiste presto los peligros que
-súbitamente vienen, porque en aquella presta resistencia parece tener
-fecho hábito de fortaleza, de la qual se ha de fornescer de tal manera
-qualquiera que face profesion en la Orden de Caballería, que ni el
-amor de la vida, ni menos el temor de la muerte le corrompa para facer
-cosa que no deba. Verdad es, Señor, que el temor de la muerte turba á
-todo hombre; pero el Caballero que está obligado á rescebir la muerte
-loable, é fuir de la vida torpe, debe seguir la doctrina del mote que
-traeis en vuestra divisa, que dice: _Un bel morir toda la vida honra_,
-al qual me refiero. Si en esta materia fablo mas que debo, en pena de
-mi atrevimiento quiero sofrir que me diga vuestra Señoría lo que dixo
-Anibal, el qual como anduviese huyendo de los Romanos, é oyese á uno
-parlar de _Re militari_, é ordenar como avian de ir las huestes, é como
-las batallas habian de ser ordenadas, respondió: Buenas cosas dice
-este necio; sinó que un caso que se suele atravesar en la facienda lo
-destruye todo, é hace ser vencidos á los que piensan ser vencedores:
-é por cierto, Señor, creo que dixo verdad; porque leemos en el Titus
-Livius que el graznido de un ansar que se atravesó escusó de ser tomado
-el Capitolio de Roma por los Franceses que tenian ya entrada la Ciudad,
-y despues fueron vencidos é desvaratados de los Romanos.
-
-
-
-
- LETRA XIV.
-
- _Para un su amigo de Toledo._[40]
-
- [40] _Año de 1478. Es parte del Razonamiento al pueblo de Toledo,
- que Pulgar en la Crónica fol. 116. de la edic. de Valladolid,
- puso en boca de Gomez Manrique, Corregidor de aquella Ciudad._
-
-
-Señor compadre: Vuestra letra rescebí, é porque veais si la entiendo,
-diré claro lo que vos decís entre dientes. En esa noble Cibdad no se
-puede buenamente sufrir que algunos que juzgais no ser de linage
-tengan honras é oficios de gobernacion; porque entendeis que el
-defecto de la sangre les quita la habilidad del gobernar. Asimismo se
-sufre gravemente ver riquezas en hombres que se cree no las merecer,
-en especial aquellos que nuevamente las ganaron. Destas cosas que se
-sienten ser graves é incomportables se engendra un mordimiento de
-envidia tal que atormenta é mueve muy ligeramente á tomar armas é facer
-insultos. ¡O tristes de los nuevamente ricos, que tienen guerra con los
-mayores porque los alcanzan, é con los menores porque no los pueden
-alcanzar! E debrian considerar los mayores que ovo comienzo su mayoría,
-é los menores que la pueden aver. E ciertamente, señor compadre, no sé
-yo que otra cosa se puede colegir del propósito de semejantes hombres,
-salvo que querrian emendar el mundo, é repartir los bienes é honras
-dél á su arbitrio, porque les parece que va muy errado, é las cosas
-dél no bien repartidas. Pleyto muy viejo toman por cierto, é querella
-muy antigua usada, é no aun en el mundo fenescida, cuyas raíces son
-hondas nascidas con los primeros hombres, é sus ramas de confusion que
-ciegan los entendimientos, é las flores secas é amarillas que afligen
-el pensamiento, é su fruto tan dañado é tan mortal que crió é cria
-toda la mayor parte de las muertes é crimines que en el mundo pasan é
-han pasado, los que aveis oído é los que aveis de oír. Mirad agora,
-Señor, yo vos ruego quanto yerra el apasionado deste error: porque
-dexando ora de decir como yerra contra ley de natura, pues todos somos
-nascidos de una masa, é ovimos un principio noble; é asimismo contra
-Ley Divina, que manda ser todos en un corral, é debaxo de un Pastor; y
-especialmente contra la clara virtud de la caridad, que nos alumbra el
-camino de la felicidad verdadera: aveis de saber que se lee en la Sacra
-Escriptura, que ovo una nacion de Gigantes, que fué por Dios destruida,
-porque segun se dice presumieron pelear con el Cielo. ¿Qué pues otra
-cosa podemos entender de los que mordidos de envidia facen escándalos
-é divisiones en los pueblos, sinó que remedando á la sobervia de
-aquellos Gigantes, quieren pelear con el Cielo, é quitar la fuerza á
-las estrellas, é repugnar las gracias que Dios reparte á cada uno como
-le place, en virtud de las quales alcanzan estas honras é bienes que
-ellos piensan emendar é contradecir? Vemos por experiencia algunos
-hombres destos que juzgamos nascidos de baxa sangre forzarles su
-natural inclinacion á dexar los oficios baxos de los padres, é aprender
-sciencias, é ser grandes letrados: vemos asimismo otros que tienen
-inclinacion natural á las armas é á la agricultura: otros en bien é
-compuestamente fablar: otros en administrar y en regir, é á otras
-artes diversas, y tener en ellas habilidad grande á que les fuerza su
-inclinacion natural. Otrosí vemos diversidad grande de condiciones,
-no solamente entre la multitud de los hombres, mas aun entre los
-hermanos nascidos de un padre é de una madre: el uno vemos sabio, el
-otro ignorante: uno cobarde, otro esforzado: liberal el un hermano,
-el otro avariento: uno dado á algunas artes, el otro á ninguna. En
-esa Cibdad pocos dias há vimos un hombre perayle, el qual era sabio
-en el arte de Astrología, y en el movimiento de las estrellas: mirad
-agora, ruego vos, quan gran diferencia hay entre el oficio de adobar
-paños, é la sciencia del movimiento de los Cielos; pero la fuerza de
-su constelacion lo llevó á aquello, por dó ovo en la Cibdad honra é
-reputacion. ¿Podemos nosotros por ventura quitar á estos la inclinacion
-natural que tienen, dó les procede esta honra que poseen? no por
-cierto, sinó peleando con el Cielo, como ficieron aquellos Gigantes que
-fueron destruídos. Tambien vemos los hijos é descendientes de muchos
-Reyes é notables hombres, obscuros é olvidados, por ser inhabiles é de
-baxa condicion. Fagamos agora que sean esforzados todos los que vienen
-de linage del Rey Pirrus, porque su padre fué esforzado: ó fagamos
-sabios á todos los descendientes del Rey Salomón, porque su padre fué
-el mas sabio: ó dad riquezas y estados grandes á los del linage del
-Rey Don Pedro de Castilla, é del Rey D. Donís de Portogal, pues no
-los tienen, é paresce que los deben tener, por ser de linage. E si
-el mundo quieren emendar, quiten las grandes dignidades, vasallos é
-rentas é oficios, que el Rey Don Enrique de treinta años á esta parte
-dió á hombres de baxo linage. Vano trabajo por cierto, é fatiga grande
-de espíritu da la ignorancia de este triste pecado: el qual ningun
-fruto de delectacion tiene como algunos otros pecados; porque en el
-acto y en el fin del acto engendra tristeza é pasion, con que llora
-su mal propio, y el bien ageno. Así que no se debe aver por molesto
-tener riquezas é honras aquellos que paresce que no las deben tener,
-y carescer dellas los que por linage paresce que las merecen; porque
-esto procede de una ordenacion Divina, que no se puede repugnar en
-la tierra, sinó con destruicion de la tierra. E avemos de creer que
-Dios fizo hombres, é no fizo linages en que escogiesen, é á todos fizo
-nobles en su nascimiento: la vileza de la sangre é obscuridad de linage
-ellos con sus manos lo toman aquellos, que dexado el camino de la
-clara virtud, se inclinan á los vicios é máculas del camino errado. Y
-pues á ninguno dieron eleccion de linage quando nasció, é todos tienen
-eleccion de costumbres quando viven, imposible sería segun razon ser
-el bueno privado de honra, ni el malo tenerla, aunque sus primeros la
-ayan tenido. Muchos de los que opinamos de noble sangre vemos pobres é
-raheces, á quienes ni la nobleza de sus primeros pudo quitar pobreza,
-ni dar autoridad: donde podemos claramente ver que esta nobleza que
-opinamos ninguna fuerza natural tiene que la faga permanescer de unos
-en otros, sinó permanesciendo la virtud, que dá la verdadera nobleza.
-Avemos eso mismo de mirar, que así como el cielo un momento no está
-quedo, así las cosas de la tierra no pueden estar en un estado: todas
-las muda el que nunca se muda: solo el amor de Dios, é la caridad
-del proximo es la que permanesce, la qual engendra en el Christiano
-buenos pensamientos, é le da gracia para las buenas obras, que facen la
-verdadera hidalguía, é para acabar bien en esta vida, é ser de linage
-de los Santos en la otra. No entendais, señor compadre, que yo condene
-á la mayor parte, ni á la menor; mas á algunos pocos, y bien pocos, que
-pecan é facen pecar á muchos alterándolos, é turbando la paz comun por
-su bien particular, é faciéndose principales guiadores, el camino desta
-vida yerran, y el de la otra cierran: porque sus principios destos que
-se facen principales son sobervia y ambicion, é sus medios envidia é
-malicia, é sus fines muerte y destruicion: los quales no debrian por
-cierto tener autoridad de principales; mas como hombres de escándalo
-debrian ser apartados, no solamente del pueblo, mas del mundo, pues
-tienen las intenciones tan dañadas, que ni el temor de Dios los retrae,
-ni el del Rey los enfrena, ni la consciencia los acusa, ni la vergüenza
-los impide, ni la razon los manda, ni la ley los juzga, y con sed
-rabiosa de alcanzar en los pueblos honras é riquezas, caresciendo del
-buen saber por dó se alcanzan las de buena parte, despiertan escándalos
-para las adquerir, poniendo veneno de division en el pueblo: el qual
-no puede tener quieto ni próspero estado quando lo que estos tales
-piensan dicen, y lo que dicen pueden, y lo que pueden osan é ponen en
-obra, é ninguno gelo resiste; á los quales los buenos é principales
-debrian por cierto con gran diligencia reprehender é castigar, por huir
-la indignacion de Dios, al qual vos encomiendo.
-
-
-
-
- LETRA XV.
-
- _Para el Cardenal._[41]
-
- [41] _Es El Cardenal D. Pedro Gonzalez de Mendoza, á quien dá el
- pésame de la muerte de su hermano el Duque del Infantado, cuya
- vida es el tit. 9. de los Claros Varones. Fecha esta Carta por
- Enero de 1479._
-
-
-Ilustre y Reverendisimo Señor: Diego Garcia me apremió que escribiese
-consolaciones á Vuestra Señoría sobre la muerte del Duque vuestro
-hermano, que Dios haya, no conosciendo en quanta simpleza incurria
-yo si presumiese consolar á Vuestra Señoría, á quien todas las
-consolaciones que se pueden decir son presentes. No só yo de aquellos
-que presumen quitar con palabras la tristeza no aun madura, furtando
-su oficio al tiempo, que la suele quitar madurando. Yo, Reverendisimo
-Señor, no sé decir otra consolacion, sinó que muy ligeramente se
-consolará por muerte agena aquel que toda hora pensará en la suya.
-
-
-
-
- LETRA XVI.
-
- _Del razonamiento hecho á la Reyna quando hizo
- perdon general en Sevilla._[42]
-
- [42] _Año de 1477. Insertó Pulgar este Razonamiento en la
- Crónica, fol. 104. poniendole en boca del Obispo de Cádiz, quando
- acompañado de muchos Caballeros y Ciudadanos de Sevilla fué á
- pedir perdon general á la Reyna. Falta en la primera ediccion._
-
-
-Muy alta y excelente Reyna é Señora: Estos Caballeros é Pueblo desta
-vuestra Cibdad vienen aqui ante Vuestra Real Magestad, é vos notifican,
-que quanto gozo ovieron los dias pasados con vuestra venida en esta
-tierra, tanto terror y espanto ha puesto en ella el rigor grande que
-vuestros Ministros muestran en la execucion de vuestra justicia, el
-qual les ha convertido todo su placer en tristeza, é toda su alegría
-en miedo, é todo su gozo en angustia é trabajo. Muy excelente Reyna
-é Señora: Todos los hombres generalmente dice la Sacra Escriptura
-que somos inclinados á mal; y para refrenar esta mala inclinacion
-nuestra son puestas y establescidas leyes é penas, é fueron por Dios
-constituídos Reyes en las tierras, é Ministros para las executar,
-porque todos vivamos en paz é seguridad, para que alcancemos aquel
-fin bienaventurado que todos deseamos. Pero quando Reyes é Ministros
-no avemos, ó si los avemos son tales de quien no se haya temor, ni se
-cate obediencia, no nos maravillemos que la natura humana, siguiendo
-su mala inclinacion, se desenfrene é cometa delictos y excesos en las
-tierras, y especialmente en esta vuestra España, donde vemos que los
-hombres por la mayor parte pecan en un error comun, anteponiendo el
-servicio de sus señores inferiores á la obediencia que son obligados
-á los Reyes sus Soberanos Señores. E por cierto ni á Dios debemos
-ofender, aunque el Rey nos lo mande; ni al Rey, aunque nuestro Señor
-lo quiera: é porque pervertimos esta orden de obediencia vienen en
-los Reynos muchas veces las guerras que leemos pasadas, é los males
-que vemos presentes. Notorios son, muy poderosa Reyna é Señora, los
-delitos é crimines cometidos generalmente en todos vuestros Reynos
-en tiempo del Rey Don Enrique vuestro hermano, cuya ánima Dios haya,
-por la negligencia grande de su justicia, é la poca obediencia de sus
-súbditos: la qual dió causa que así como ovo disensiones y escándalos
-en todas las mas de las Cibdades de vuestros Reynos, así en esta estos
-dos Caballeros Duque de Medina y Marques de Cadiz se discordasen, é con
-el poco temor de la justicia Real se pusiesen en armas uno contra otro:
-en fuerza de los quales cada uno procuró de seguir su propósito en
-detrimento general de toda esta tierra: y en esta discordia ciudadana
-pocos ó ningunos de los moradores de ella se pueden buenamente
-escusar de haber pecado, desobedeciendo al Ceptro Real, siguiendo la
-parcialidad del uno ó del otro destos dos Caballeros. E dexando de
-decir las batallas que entre ellos ovo en la Cibdad é fuera della, é
-tornando á los males particulares que por causa dellas se siguieron en
-toda la tierra, no podemos por cierto negar que en aquel tiempo tan
-disoluto no fueron cometidas algunas fuerzas, muertes é robos é otros
-excesos por muchos vecinos desta Cibdad é su tierra, los quales causó
-la malicia del tiempo, y no excusó la justicia del Rey: y estos son en
-tanto número, que pensamos aver pocas casas en Sevilla que carezcan de
-pecado, quier cometiendolo ó favoresciendolo, quier encubriendolo ó
-seyendo en él participes, ó por otras vias é circunstancias. E porque
-de los males de las guerras vemos caídas é destruiciones de Pueblos
-é Cibdades, creemos verdaderamente que si esta guerra mas durára, y
-Dios por su gran misericordia no la remediára asentando á vuestra Real
-Magestad en la Silla Real del Rey vuestro padre, esta Cibdad de todo
-punto peresciera y se asolára. E si estonces, muy excelente Reyna é
-Señora, estaba en punto de se perder por la poca justicia, agora está
-perdida é muy caída por la mucha é muy rigurosa que vuestros Jueces é
-Ministros en ella executan: de la qual todo este pueblo ha apelado, é
-agora apela para ante la clemencia y piedad de vuestra Real Magestad,
-é con las lágrimas é gemidos que agora vedes é oís se humillan ante
-vos, é os suplícan que hayais aquella piedad de vuestros súbditos que
-Nuestro Señor ha de todos los vivientes, é que vuestras entrañas Reales
-se compadezcan de sus dolores, de sus destierros, pobrezas, angustias
-é trabajos que continuamente padescen, andando fuera de sus casas por
-miedo de vuestra justicia: la qual, muy excelente Reyna é Señora, como
-quier que se deba executar en los errados; pero no con tan gran rigor
-que se cierre aquella loable puerta de la clemencia que face á los
-Reyes amados, é si amados, de necesario temidos, porque ninguno ama
-á su Rey que no tema de le enojar. Verdad es, muy excelente Reyna
-é Señora, que Nuestro Señor tambien usa de justicia como de piedad;
-pero de la justicia algunas veces, y de la piedad todas veces, é no
-solamente todas veces, mas todos los momentos de la vida: porque si
-siempre usase de la justicia, segun siempre usa de piedad, como todos
-los mortales seamos dignos de pena, el mundo en un instante peresceria:
-é asimismo, porque como vuestra Real prudencia sabe, el rigor de la
-justicia engendra miedo, y el miedo turbacion, é la turbacion algunas
-veces desesperacion é pecado; é de la piedad procede amor, é del amor
-caridad, é de la caridad siempre se sigue mérito é gloria. E por esta
-razon hallará Vuestra Excelencia que la Sacra Escriptura está llena
-de loores ensalzando la piedad, la mansedumbre, la misericordia é
-clemencia, que son títulos é nombres de Nuestro Redentor, el qual
-nos dice que aprendamos dél, no á ser rigurosos en la justicia; mas
-aprended de mí, dice él, que soy manso é humilde de corazon. La Santa
-Iglesia Católica continuamente canta: Llena está, Señor, la tierra
-de tu misericordia: é por el continuo uso de su clemencia le llamamos
-_Miserator_, _misericors_, _patiens_, _multæ misericordiæ_. Mire bien
-Vuestra Alteza quantas veces refiere este su nombre de misericordioso,
-lo que no fallamos veces tan repetidas del nombre de justiciero, é
-mucho menos de riguroso en la justicia, porque el rigor de la justicia
-vecino es de la crueldad, é aquel Príncipe se llama cruel, que aunque
-tiene causa, no tiene templanza en el punir. E la piedad oficio es
-continuo de Nuestro Redentor, del qual tomando exemplo los Reyes y
-Emperadores, cuya fama resplandece entre los vivos, perdonaron los
-humildes, é persiguieron los sobervios, por remedar á aquel que les
-dió poder en las tierras: entre los quales aquel sabio Rey Salomón no
-demandó á Dios que se membrase de los trabajos, no de las limosnas, no
-de los otros méritos del Rey David su padre, ni menos de la justicia
-que fizo, é penas que executó; mas miembrate, dixo, Señor, de David,
-é de toda su mansedumbre: por los méritos de la qual entendia aquel
-Rey de ganar la mansedumbre é la piedad de Dios, para remision de sus
-pecados, é perpetuidad de su Silla Real. E vos, Reyna muy excelente,
-tomando aquella doctrina mansa de nuestro Salvador, é de los Reyes
-santos é buenos, templad vuestra justicia, é derramad vuestra
-misericordia é mansedumbre en vuestra tierra; porque tanto sereis
-junta con su Divinidad, quanto la remedaredes en las obras, é tanto
-la remedareis en las obras, quanto fueredes piadosa; y tanto sereis
-piadosa, quanto os compadescieredes é perdonaredes los miserables que
-llaman y esperan con gran angustia vuestra clemencia é mansedumbre. La
-qual, muy excelente Reyna, debe estár arraygada en vuestra memoria,
-y en los conceptos de vuestra ánima, porque se miembre Dios de vos é
-de vuestra mansedumbre, y os perdone como vos perdonaredes, y os dé
-vida como vos la dieredes, é perpetúe vuestra Silla Real en vuestros
-descendientes para siempre; especialmente con los desta Cibdad,
-aunque ayan errado, considerando que entre tanta multitud de errores
-dificile era vivir por sola inocencia. El Rey D. Juan vuestro padre, no
-solo en una Cibdad ni en una Provincia, mas en todos sus Reynos fizo
-perdon general quando las disensiones y escándalos en ellos acaescidos
-con los Infantes de Aragon sus primos. Vemos asimesmo que vuestra
-clemencia manda poner en libertad á los Portogueses que entraron en
-vuestros Reynos á os deservir, é cometieron en ellos grandes delictos
-é maleficios: é no solamente los mandais poner en libertad, mas
-mandaislos proveer de vuestras limosnas, é reducirlos á sus tierras.
-Reducid pues, Reyna muy excelente, á los vuestros, é la piedad que
-aveis con los extraños, avedla con los vuestros naturales: los quales
-así como el ánima enferma de cobdicia, aunque envuelta en el deseo de
-los bienes temporales, siempre suspira á un Dios que la repare con
-su misericordia; así bien estos vuestros subditos, aunque envueltos
-en las guerras é males pasados, todavía tubieron ferviente deseo de
-vuestra victoria é prosperidad, porque en virtud de vuestro Ceptro
-Real gozasen de paz é seguridad: la qual humildemente vos suplican
-que derrameis en esta vuestra Cibdad é tierra, porque así como damos
-gracias á Dios por los males que refrenó vuestra justicia, bien así
-gelas demos por la vida que nos otorga vuestra clemencia.
-
-
-
-
- LETRA XVII.
-
- _Para el Señor Don Enrique, tio del Rey._[43]
-
- [43] _Año de 1474. escrita quando en la toma de Tojara hirieron
- en el pie al Señor Don Enrique. Crónica fol. 174._
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Manda Vra. merced que os escriba, y que
-no escriba consolaciones. Pláceme, Señor, de lo facer; porque ni yo
-mal pecado las sé enviar, ni vos, gracias á Dios, las aveis menester.
-Dexemos su oficio á Dios, que es el verdadero consolador, el qual
-despues de la pena dá refrigerio, y despues de las lágrimas derrama
-misericordia. Yo, muy noble Señor, no mandé á mi Carta que os dixese
-consolaciones ningunas; é si la he á las manos, yo le faré que otro
-dia no diga lo que no le mandan. Lo que yo le mandé que dixese á Vra.
-merced es, que si buenas feridas teniades, buenas os las tuviesedes;
-porque son insignias de la profesion que fecistes en la órden de
-Caballería que tomastes. E no sé yo que locura tomó á mi Carta en
-parlar consolaciones que no le mandaron; porque si bien consideramos
-vuestra persona, vuestra sangre, vuestra órden, vuestra ferida, y el
-lugar dó la oviste, mas es para dar alegria, que para poner tristura,
-ni escrebir sobre ello consolaciones. E dado que fuese tan nescio
-Fernando de Pulgar, que presumiese enviar consolaciones al Señor Don
-Enrique, tanta tierra hay de aqui allá, que ya quando las rescibiesedes
-seriades sano, é llegarian dañadas, aunque fuesen en escaveche.
-Ciertamente, Señor, la consolacion que no vá envuelta en algun remedio
-no vale un cornado; é por eso quando no puedo remediar no curo de
-consolar. Entiendo yo, Señor, que mas descansa hombre contando sus
-males proprios, que oyendo consolaciones agenas, quando no dan remedio
-de presente, ó lo prometen de futuro. Dice Vra. merced, que ese vuestro
-enojo conosceis ser poco, segun lo que sabeis que meresceis á Dios.
-Creed, Señor, que nunca esa tal palabra salió sinó por boca de buen
-ánima; porque fallareis que el dolor, así como pone desesperacion á los
-malos, así trae contricion á los buenos: y de esa tal palabra os debeis
-mas arrear teniendola en el corazon, que de la ferida que teneis en el
-pie.
-
-
-
-
- LETRA XVIII.
-
- _Para el Prior del Paso._[44]
-
- [44] _Falta en la primera edicion._
-
-
-Reverendo Señor: Si soñastes que os avía de escrebir una ó dos veces,
-é que Vra. Reverencia no me responda á ninguna, no creais en sueños,
-porque los mas son inciertos. Verdaderamente jurado avía _in Sancto
-meo_ de no escrebiros, salvo porque la ira que me puso vuestra
-negligencia, me quitó vuestra bondad; y aun porque vuestro amor me
-constriñe, é vuestro temor me manda que os escriba muchas Letras, por
-aver sola una, que me dé tanta consolacion ogaño en este destierro,
-como me dió vuestra visitacion antaño en la dolencia. Escrebidme,
-Reverendo Señor, si de la salud corporal estais bien; que de la
-espiritual sé cierto que no estais mal. Vuestro Fray Diego de Zamora
-vino aqui: si tan bien libró los negocios que traía como despachó unas
-calenturas que le vinieron, sé que vá bien librado. Valete.
-
-
-
-
- LETRA XIX.
-
- _Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en Granada._[45]
-
- [45] _Falta en la primera edicion._
-
-
-Muy noble Señor: Agora que se vá entiviando el sentimiento que ove
-de vuestra prision, é arde el deseo que tengo de vuestra libertad,
-querria escrebir á Vra. merced algo que aprovechase; pero fallo que la
-libertad que vos aveis menester yo no la puedo dar, é la consolacion
-que podria dar, vos no la aveis menester; porque entiendo que vuestro
-seso os la dará sin ayuda del ageno: y aun dexélo, porque tengo creído
-que estas consolatorias que se usan consuelan poco quando no remedian
-algo. Muy noble Señor, si considerais quien sois, y el oficio que
-tomastes, y el por qué y el cómo y el dónde os prendieron, creo avreis
-alguna paciencia en ese trabajo dó estais; é si no la ovieredes,
-no sabría por agora deciros otra consolacion, sinó que preso con
-paciencia, ó preso sin paciencia, mas vale preso con paciencia. Las
-nuevas de la Reyna, que face é quiere facer, tan bien os las dirán
-los Moros de allá, como los Christianos de acá, é por eso no os las
-escribo. Plega al muy alto Dios que presto os veamos libre. El traslado
-de una Letra que ove enviado á un Caballero desterrado del Reyno os
-envio: leala Vra. merced, é obre la vuestra devocion.
-
-
-
-
- LETRA XX.
-
- _Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla._[46]
-
- [46] _Año de 1482. Cron. fol. 149. y siguientes. Falta en la
- primera ediccion._
-
-
-Muy noble Señor: como á amigo no me podeis comunicar vuestras cosas,
-porque la desproporcion de las personas lo niega, y vuestro señorío
-no sufre tal grado de amistad. Ni menos las recibo como Coronista;
-pero como un servidor de los que teneis os tengo en merced avermelas
-escripto por extenso. Crea Vra. Señoría, que lo que sentís, deseais é
-quereis en ellas, quiero, siento é deseo. El trabajo que ovistes _in
-reducendo commilitones ad viam_ parece bien obra de vuestras manos:
-y si de otra guisa se ficiera, tuvierades guerra, no solo con los
-enemigos, mas con los vuestros; porque _ubi est corruptio moris, ibi
-est destructio mortis_. E lo que peor es é mas grave, tuvieradesla con
-Dios; porque sin duda la Divinidad está airada contra la humanidad que
-está dañada. Una de las cosas porque se perdió Roma, dice Salustio en
-el Catilinario: _Quod Lucius Sulla exercitum, quem in Asia ductaverat,
-quo sibi fidum faceret, contra morem majorum luxuriose, nimisque
-liberaliter habuerat loca amena, voluptaria facile in otio ferocis
-militum animos molliverant, ibi primum insuevit exercitus Populi Romani
-amare, potare &c._ Alegar yo á Vra. Señoría el Salustio bien veo que
-es necedad: pero sufridla, pues sufro yo á estos Labradores que me
-cuenten á mí las cosas que vos faceis en Alhama. Ciertamente, Señor,
-como el enfermo que avida la salud estima mucho la medicina que primero
-le amargaba, bien así creo que esos vuestros comilitones amen mucho
-vuestra noble persona, quando conoscieren la salud que les acarreó
-vuestra doctrina. El socorro que fecistes á vuestra gente verdad es
-que es de notar _apud alios_ mas que _apud me_, que conozco bien,
-segun quien sois, y el linage de donde venís, que ni aveis de fuir los
-enemigos, ni desamparar los amigos.
-
-
-
-
- LETRA XXI.
-
- _Para un su Amigo encubierto._[47]
-
- [47] _Año de 1478. Parece que este amigo era de Toledo. Vease la
- Cron. fol. 112. Falta en la primera edicion._
-
-
-Señor compadre: Ví una Carta, que fué echada de noche, é tomada entre
-puertas. La Carta se dirigia á mi señor el Cardenal, é la materia
-della eran injurias dirigidas á mí: é porque supe que vino antes á
-vuestras manos que á las mias, y que la andabades publicando por esa
-Cibdad, acordé despues de leída enviarla á su Señoría, pues vos no la
-enviastes. Pidoos de merced, si en algun tiempo supieredes quien es
-aquel encubierto que la fizo, le dedes esta respuesta que le fago.
-
-Encubierto amigo: Ví la carta que enviastes á mi señor el Cardenal, por
-la qual injuriais á mí, é avisais á él de los yerros que os parecieron
-en una mi Letra que envie á su Señoría sobre la materia de los Hereges
-de Sevilla: é quanto toca á mis injurias, si decís verdad, yo me
-enmendaré; si no la decís, enmendaos vos. Pero como quier que ello sea,
-si á vos no plugo guardar la doctrina Evangélica en el injuriar, á mí
-place de la guardar en el perdonar: é para aquí, é para delante aquel
-que mandó perdonar las injurias os perdono, y en tal manera perdonado,
-que ni me queda escrúpulo ni rancor contra vos; porque entiendo que
-aquel que busca venganza, primero se atormenta que venga, é recibe tal
-alteracion, que pena el cuerpo, é no gana el ánima. E por esto aquel
-Redentor é verdadero Físico nuestro tan bien nos dió doctrina saludable
-á los cuerpos como á las ánimas quando nos mandó perdonar á nuestros
-abofeteadores, segun yo perdono á vos por la presente las bofetadas que
-me dais: allá os lo aved con Dios, que reservó para sí la jurisdiccion
-de la vindicta. Señor encubierto, ó vos fablais bien en vuestra Letra,
-ó mal: si mal, ¿por qué la escrebís? é si bien, ¿por qué os encubrís,
-como sea verdad que todo Católico Christiano segun que os mostrais,
-no debe encubrir su doctrina, é mucho menos su persona? E vos me
-paresce que faceis lo contrario, encubrís vuestra persona, é publicais
-vuestras injurias, las quales debrian ser reprehension secreta, como
-dice Crisóstomo sobre Matéo, é no injuria pública, como prohibe Christo
-en el Evangelio. Reprehendeisme de las cosas contenidas en la Letra
-que envié á mi señor el Cardenal: é si ella ó yo fueramos dignos de
-reprehension ¿quién mas ni mejor la pudiera, é aun debiera recusar,
-que el mesmo Cardenal á quien mi Carta se dirigia, por ser uno de los
-quiciales sobre que se rodea la Iglesia de Dios? Pero sin dubda, ni en
-presencia, ni por Letra la reprehendió él, ni otros Letrados que la
-vieron; porque son palabras de Sant Agustin, Epístola ciento é quarenta
-é nueve, sobre el paragrafo de los Hereges Donatistas. Si aquellas
-palabras fallais ser reprehensibles, avedlo allá con Sant Agustin que
-las dixo, y dexad á mi que las alego. Otrosí parece que en el principio
-de vuestra Letra me acusais del pecado de vanagloria, porque dixe que
-esperaba su Señoría mi Letra: y deste pecado por cierto entiendo que no
-me podeis emendar; porque su Señoría, é otros Señores é doctos hombres
-me han escrito, é de continuo escriben mandandome que les escriba, y
-es por fuerza facer lo que mandan: faced vos cesar su mando, é avreis
-castigado mi vanagloria. Reprehendeisme asimismo de albardan porque
-escribo algunas veces cosas jocosas; é ciertamente, Señor encubierto,
-vos decís verdad; pero yo ví á aquellos nobles é magníficos varones
-Marques de Santillana D. Iñigo Lopez de Mendoza, é Don Diego Hurtado
-de Mendoza su fijo Duque del Infantazgo, é á Fernan Perez de Guzman
-Señor de Batres, é á otros notables varones escrebir mensageras de
-mucha doctrina, interponiendo en ellas algunas cosas de burlas que
-daban sal á las veras. Leed si os place las Epístolas familiares de
-Tulio que enviaba á Marco Marcelo, é á Elio Lucio, é á Ticio, é á Lelio
-Valerio, é á Curion, é á otros muchos, é fallareis interpuestas asaz
-burlas en las veras: é aun Platón é Terencio no me paresce que son
-reprehendidos porque interpusieron cosas jocosas en su escriptura. No
-creais que traygo yo este exemplo porque presuma compararme á ninguno
-destos; pero ellos para quien eran, é yo para quien só, ¿por qué no me
-dexareis vos, Acusador amigo, albardanear lo que supiere sin injuria
-de ninguno, pues dello me fallo bien, é vos no mal? Con todo eso os
-digo, que si vos, señor Encubierto, fallardes que jamás escribiese un
-renglon de burlas dó no oviese catorce de veras, quiero yo quedar por
-el albardan que vos me juzgais. Asimismo decís: que mi Carta dice que
-yerran los Inquisidores de Sevilla en lo que facen, é que se seguiria
-que la Reyna nuestra Señora avria errado en gelo cometer. Yo por cierto
-no escrebí Carta que tal cosa dixese, é me paresce conozco tanto della
-que no dirá lo que no le mandé: porque ni yo digo que ellos yerran en
-su oficio, ni la Reyna en su comision, aunque posible seria su Alteza
-aver errado en gelo cometer, é aun ellos en el proceder; é lo uno é lo
-otro no por malas intenciones suyas, mas por dañadas informaciones
-agenas. Bueno era por cierto é discreto el Rey Don Juan, de gloriosa
-memoria; pero pensando que facia bien cometió esa Cibdad de Toledo á
-Pero Sarmiento que gela guardase, el qual pervertido de malos hombres
-della, rebeló contra él, y le tiró el Título Real, é aun tiró piedras á
-su tienda. La Reyna nuestra Señora bien pensó que facia quando confió
-la Fortaleza de Nodar á Martin de Sepulveda; pero alzóse con ella, é
-vendióla al Rey de Portogal. Así que, señor Emendador, no es maravilla
-que su Alteza haya errado en la comision que fizo, pensando que cometia
-bien, y ellos en los procesos, pensando que no se informan mal; aunque
-ni yo dixe, ni agora afirmo cosa ninguna destas. A las otras cosas que
-tocais de la Sacra Escriptura no os respondo, porque no sé quien sois:
-aclaraos, é satisfaceros he quanto pudiere, é aun daros he á entender
-claro como pecais en el pecado de la mentira por me macular del pecado
-de la heregía.
-
-
-
-
- LETRA XXII.
-
- _Para Don Gabriel de Mendoza._[48]
-
- [48] _Falta en la primera ediccion._
-
-
-Noble Señor: Si yo supiera el fruto tan grande que de vuestra absencia
-desta tierra en ese Estudio aveis conseguido, mayor precio os demándara
-del que os demandé por ganaros la licencia que os ove de mi señor el
-Cardenal vuestro tio. Pero, Señor, mejor proporcionastes vos por cierto
-vuestra manda con vuestra nobleza, que yo mi demanda con mi cobdicia;
-porque si vos membrais, yo os demandé un melon, é vos, Señor, me
-ofrecistes una mula: dó se demostró en la demanda mi poca cobdicia,
-y en la manda vuestra gran nobleza. Agora, Señor, quiero faceros mas
-varata aquella demanda: porque de todo mi trabajo no quiero otra cosa
-de Vra. merced, salvo que fagais lo que escribió Tulio en una Epístola
-familiar á Curion: _Ut sic ac nos conformatus revertare, ut quam
-expectationem tui concitasti, hanc sustinere ac tueri possis &c. Hoc
-enim, nobilissime Domine, facile consequi posses, etiam & augere_, si
-ficieredes lo que el mismo Tulio escribe á su fijo en el prólogo de los
-Oficios, lo qual os pido de merced que leais sinó es leído, é fagais
-sinó es fecho: aunque no creo yo, Señor, que para esto hayais menester
-persuasion mia ni de otro, pues aquella vuestra natural inclinacion,
-que con tan ferviente deseo allá os llevó, es de creer que faga su
-oficio de tal manera, que dedes vos á otros mejor exemplo de doctrina,
-que ninguno lo puede dár á vos para la sciencia. _Et de hoc satis.
-Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXIII.
-
- _Para su fija Monja._[49]
-
- [49] _Falta en la primera ediccion._
-
-
-Muy amada Fija: Pocas palabras te fablé desde que nasciste fasta
-que complida la edad de doce años escogiste ser consagrada para la
-bienaventuranza venidera; é porque soy tenudo como próximo, é deudor
-como padre, no por premia que me fuerza, mas por caridad que me obliga
-he tenido cuidado de te pagar lo que es razon de te fablar; porque
-mayor es el pensamiento que el buen pagador tiene para pagar, que
-premia le puede facer el acreedor para ser pagado. Verdad es, Fija,
-que la hora que yo é tu madre te vimos apartar de nosotros, y encerrar
-en ese encerramiento, se nos conmovieron las entrañas, sintiendo aquel
-pungimiento que la carne suele dár al espíritu. Pero despues que la
-razon usando de su oficio nos fizo pensar como en esa angostura de
-templo gozas de la anchura de paraíso, estonces nos esforzamos á vencer
-la tentacion de la carne, é gozamos de la clara victoria que suele
-gozar el ánima. Leese de Sócrates que en la pared de sus escuelas avía
-escrito dos versos: el uno decia: Si vencidos de la torpe tentacion os
-deleytardes en cosa fea, el deleyte será momentaneo, é la mácula de
-la vileza os acusará para siempre. El otro decía: Si sintierdes pena
-en el combate de la tentacion carnal, el trabajo del combate durará
-poco, é la gloria del vencimiento durará mucho. Y cierto debemos creer
-que Dios dé gracia para vencer al que tiene osadía para resistir: é
-para este vencimiento grande aparejo por cierto es el sacudir los malos
-pensamientos, tambien los que engendran molleza de la carne, como los
-que nos traen á odio del proximo. El Sabio dice, que las imaginaciones
-malas nos apartan de Dios. Hallarás, amada Fija, que del mismo Sócrates
-dice Valerio Máximo estas palabras: Sócrates, casi en oraculo de divina
-sabiduría, ninguna cosa mandaba que pidiesemos al Dios inmortal, sinó
-que nos diese bien. E no fallaba este Filósofo que debia ser en nuestro
-arbitrio la eleccion del bien que pidiesemos; porque muchos procuraron
-riquezas que los traxeron á la muerte: otros, decia él, que con gran
-diligencia procuraron oficios que los traxeron á perdicion: otros ovo
-que procuraron casamientos, pensando por ellos aver bienaventuranza,
-é fueron causa de su pobreza é deshonra. Así que determinaba aquel
-Filósofo, que la eleccion del bien que deseamos debiamos remitir
-al dador de los bienes, porque aquel que los avía de dár los sabria
-escoger. En el Evangelio de Sant Matéo dice, que Dios nuestro Padre
-sabe lo que nos es necesario antes que lo pidamos: é sin dubda es
-de creer que el facedor de los vasos sabe quanto caben, é á cada
-uno dá según su medida: é si alguno engañado de aficion toma oficio
-ageno de su habilidad, el elector é lo elegido vemos que se pierde.
-Sant Agustin en el libro de la Cibdad de Dios dice, que así como no
-procede de la carne lo que á la carne face vivir, bien así no procede
-del hombre, mas sobre el hombre es lo que al hombre face bien vivir.
-Esto considerado damos gracias á aquel verdadero escogedor que te dió
-gracia para elegir aquello á que desde tu niñez te vimos inclinada,
-porque puedas bien vivir en esta, é ir á muy buen lugar en la otra
-vida. Y pues por la gracia de nuestro Redentor has fecho profesion en
-la santa Religion que escogiste, verdad es que yo no puedo saber como
-te vá allá; pero quiérote decir como te fuera acá si esta otra vida
-escogieras. Lo primero que te convenia facer era entrar en la orden del
-matrimonio, la qual ordenó Dios, y es por cierto santa é buena á los
-que en ella bien se conservan; pero no entiendas que en buscar marido
-á la fija, ni aun despues de fallado sea pequeño cuidado á los padres
-é á la fija. E dexando agora de decir los enojos é desabrimientos
-que á las veces en esto se sienten, Sant Agustin en el libro de la
-Cibdad de Dios pinta este mundo segun aqui verás: El hombre, dice él,
-no puede estar sin trabajo, sin dolor é sin temor. ¿Qué dirémos del
-amor de tan vanas y empescibles cosas, é de los cuidados que muerden?
-¿las perturbaciones, las tristezas, los miedos, los locos gozos, las
-discordias, las lides, las guerras é asechanzas, iras, enemistades,
-mentiras, lisonjas, engaños, hurto, rapiña, porfia, sobervia, ambicion,
-envidias, homecidios, muertes de padres, crueldades, asperezas,
-maldades, luxuria, osadía, desvergüenza, vilezas, fornicaciones,
-menguas, pobrezas, adulterios de todas maneras, é otras suciedades que
-decirse es cosa torpe, sacrilegios, heregías, perjuros, opresiones de
-los inocentes, calumnias, rodéos, prevaricaciones, falsos testimonios,
-iniquos juicios, fuerzas, ladronicios, é otras cosas semejantes que no
-me vienen á la memoria, pero no se apartan desta vida? y ciertamente
-estas cosas son de los malos hombres, procedientes de aquella raíz del
-error y perverso amor, con el qual todo fijo de Adan es nascido &c.
-Otrosí dice ¿que quien es aquel que no conosce como el hombre viene en
-esta vida con ignorancia de verdad, la qual se manifiesta en él quando
-niño? ¿é con abundancia de vana cobdicia, mostrada en él quando mozo?
-de manera que si le dexasen vivir como quiere, cometeria todas ó muchas
-de las maldades é perversidades que arriba dice, é otras que decir no
-puede. Asimesmo dice ¿que para que son los miedos falsos que ponemos á
-los niños, é para que son los azotes é palmatoriadas á los mozos, ó el
-cetro de la justicia que está enhiesto para contra los malos, sinó para
-los temorizar é refrenar la maldad á que la natura humana nos inclina?
-Dice mas adelante ¿Qué es esto, que con trabajo tenemos memoria, é
-sin trabajo la perdemos? ¿con el trabajo aprendemos, é sin trabajo no
-sabemos? ¿con el trabajo somos fuertes, é sin trabajo somos sin arte?
-¿Qué diré, dice él de los trabajos innumerables con que el cuerpo
-terrece? ¿conviene á saber, con fervores, con frios, tempestades,
-lluvias, relámpagos, truenos, granizos, rayos, terremotos, caídas por
-ofension é por temor, ó por malicias de hombres é de bestias, ó por
-venenos nascidos en los frutos y en las aguas y en los ayres, ó de los
-mordimientos de bestias rabiosas, tambien de las que son domesticas,
-las quales algunas veces son mas temidas que los leones é los dragones?
-¿Quántos son los males que pasan los navegantes é los que andan camino?
-¿Quién es el que anda que no esté obligado dó quier que anduviere á los
-casos inopinados? &c.[50] De todo lo qual, ó de parte alguna de lo que
-aqui pone, no creas amada Fija, que ninguno de los que acá andamos
-se puede escusar por vigilante ó cauto que sea: porque el Sabio en
-sus Proverbios dice, que si el justo es tentado en la tierra ¿quánto
-mas lo serán los iniquos é pecadores? E por tanto debes dar gracias á
-nuestro Redentor porque te dió gracia para que dexada la solicitud que
-tenia Marta, tomases la parte mejor que escogió Maria, la qual te face
-libre de ver é sentir estas tribulaciones. Un Religioso Carmelita de
-santa vida, cuya mocedad avía sido envuelta en las cosas del mundo,
-me dixo en París, que sinó pecára, no aborresciera tanto los pecados,
-ni amára tanto las virtudes; ni oviera verdadero conoscimiento para
-gozarse con el reposo de la Religion, sino conosciendo la inquietud
-é turbaciones que tubo fuera della. El Libro de la Sabiduría dice,
-que la Religion guarda é justifica, é dá alegría de corazon. E no te
-engañe el pensamiento de como fuiste criada para ver el mundo, y en
-ese encerramiento no le puedes ver; porque en verdad, Fija, si tu le
-vieses, verias una ruin cosa, é llena de todas aquellas cosas que
-arriba pone Sant Agustin, las quales no querriamos ver, ni mucho menos
-sentir los que las vemos é sentimos. E puédote bien certificar, que si
-el mozo tuviese la experiencia que tiene el viejo, si seso tuviese,
-huiria del mundo é de las cosas dél; pero la mocedad lozana, ignorante
-de sí misma, tiene tan fuertes los combates de la carne, que no los
-pudiendo resistir, es enlazada é metida en tales necesidades, que no
-puede quando quiere salir dellas. E porque tu entendimiento lo vea
-mejor, quiérote decir, que de los que estais en Religion, á los que
-estamos en el mundo, hago yo por comparacion como de los que miran los
-toros de talanquera, á los que andan corriendo por el coso. Los que
-andan en el coso verdad es que tienen una que parece libertad para ir
-dó quieren, é mudar lugares á su voluntad; pero dellos caen, dellos
-estropiezan; otros huyen sin causa, porque vá tras ellos el miedo, é no
-el toro: otros están siempre en movimiento para acometer ó para fuir;
-otros se encuentran é se dañan; y el que vá á tirar al toro la frecha
-no sabrá decir qué razon le lleva con tanta diligencia é peligro á
-facer mal á quien no gelo face: é así veo que todos andan vagando
-sin término é sin sabiduría de lo que les acaesce é puede acaescer,
-llenos de miedo rezelando su caída, y llenos de placer mirando la de
-los otros. Los que miran de talanquera verdad es que no tienen aquella
-libertad que los del coso tienen para andar por dó quieren; pero están
-seguros de los peligros, estropiezos é turbaciones que ven padescer
-á los que andan por el coso: de los quales si bien fueses informada,
-digote que darias dobladas gracias al que te subió en esa talanquera,
-donde tienes quitadas aquellas ocasiones de pecar de que acá estarias
-rodeada, de las quales, ó de alguna dellas te sería dificile escapar
-si anduvieses en el coso que acá andamos; porque si vencieses la
-sobervia, encontrarias con la ira; é si la ira vencieses, vencerte ia
-la cobdicia, é si la cobdicia templases, quizá te guerrearia la acidia,
-é te venceria la gula, é si templases la gula, no podrias vencer la
-envidia, é atropellarte ian las feas tentaciones de la luxuria. Mira,
-verás quien se podrá defender de tantos é tan fuertes combates como de
-continuo nos face el diablo, del qual canta la Iglesia, que como leon
-bramante nos rodéa, buscando á quien trague; en especial considerando
-la flaqueza de nuestra humanidad: de la qual dice Job: Ni mi fortaleza
-es fortaleza de piedra, ni menos mi carne es fecha de fierro, para que
-pudiese sufrir el combate de tantas tentaciones. E no nos maravillemos
-de ser tentados de los pecados, quando nuestro Redentor fué tentado del
-diablo. E Sant Pablo en una Epístola á Tito dice, que algunas veces fué
-ignorante, incrédulo, errante, servidor de deseos é deleytes varios
-con malicia, con envidia, aborrescible é aborrescido. Verdad es que en
-alguna manera debemos ser alegres en aver seído pecadores; porque á
-las veces ganamos mas en la penitencia que facemos, que perdimos en el
-pecado que cometimos: lo qual vemos en el mismo Sant Pablo y en Sant
-Pedro, y en la Magdalena y en otros muchos, á quien la gran contricion
-que ovieron de los pecados que cometieron los truxo al excelente grado
-de gloria que tienen. E por cierto, amada Fija, si otro combate no
-tuviesemos, salvo el de la cobdicia, nos sería asaz grave de sofrir,
-considerando las muertes, é otros daños que della se siguen. E quiérote
-traer aqui á propósito una fablilla que acaesció á un raposo con un
-asno. Segun cuenta esta patraña, el leon, que es Rey de los animales,
-quiso facer cortes, á las quales concurrieron los principales animales:
-é dice, que como este Rey leon tenia ó debia tener la condicion noble,
-é las orejas simplicisimas, creía todo lo que los otros animales
-principales le decian. El raposo que era artero, le decia: ¡ó Rey! mal
-lo miras si todo quanto te dicen crees; porque muchos vienen á tí,
-dellos con mentiras coloradas, dellos con malicias que tienen imagen
-de bondad; otros facen su fecho mostrando que facen el tuyo: y has de
-creer que estos grandes animales desean tener libertad, é sacudir de
-sí el yugo de tu subjecion, y aver de tu patrimonio para facer á ellos
-poderosos, é á tí flaco, porque no los puedas castigar, é pierdas tu
-autoridad; la qual perdída, no serás obedescido, é tu justicia se
-enflaquescerá, é los delictos creceran, é tu reyno se perderá. Para
-mientes que los oficios mas veces se conservan con las virtudes, que
-las virtudes se ganan con los oficios. Necesario has buen seso para
-sentir, é buen consejo para discernir, é buen esfuerzo para executar.
-El raposo por el lugar que mediante estos avisos tenia con el Rey era
-envidiado: los animales mayores, caídos del grado que pensaban merescer
-cerca del Rey, porque el raposo les era peligroso, buscaron como le
-apartar de la oreja del leon, é propusieron ante él, que la principal
-cosa en que se debia entender era en su salud: é porque esta no se
-podia alcanzar salvo con seso é corazon de asno, el raposo, que era
-discreto é diligente, debia ir por él. El raposo conosciendo que lo
-apartaban del leon, le dixo: mira que estos mas lo facen por apartar á
-mí, que por servir á tí. El leon, visto que todos los grandes animales
-conformaban, fué constreñido á lo enviar. El raposo yendo en su camino
-falló un asno pasciendo en un prado, é dixole; ¿tú por qué no vás á
-la corte donde van todos los animales? El asno le respondió: porque
-paso aqui mi vida lo mejor que puedo, y no sé qué cosa es corte, ni lo
-quiero saber. Respondió el raposo: no saber es mal, é no querer saber
-es peor. ¿Por qué rehusas de ir dó se avisan los animales, dó alcanzan
-fama, donde la gracia é la dicha de cada uno ha lugar de se emplear en
-grandes cosas, é aver grandes bienes? Respondió el asno: no tengo uso
-para entre tal gente. Dixo el raposo: el mayor trabajo es principiar,
-é la plática te hará maestro. El asno, vencido de cobdicia, dexó su
-abrigo, é va en compañia del raposo: é como llegasen á un lugar, el
-asno quiso holgar, y el raposo le dixo: si quieres ser rico é honrado
-has de ser verdadero é diligente, porque el perezoso holgando, pena
-deseando. El asno, remitido á la gobernacion del raposo, llegó á la
-corte, donde vió la presencia espantable del leon, é vido la grandeza
-de los otros animales, é cobdició ser como uno dellos. El leon fizole
-gracioso rescibimiento; é á pocos dias, como pensó de le matar, mudó
-la voluntad buena, é comenzóle á mostrar la cara feroz. El asno, visto
-que el Rey no le miraba como solia, volvió las espaldas, é tornóse á su
-prado. El raposo acusó al leon, dixole: quando tuvieredes indignacion,
-é acordares prender á alguno, juntamente ha de ser la indignacion con
-la execucion; sinó nacerte ha tal escándalo, que serás deservido. El
-leon, conoscida su mengua, le rogó que tornase por el asno. El raposo,
-por encargar al Rey con sus servicios, fué al asno, é preguntóle por
-qué se avía venido. El asno le respondió: anda, vete, amigo, con tu
-corte; no querria el placer de su favor, por la tristeza que sentí
-en el disfavor. Dixo el raposo: ¡cómo eres ignorante! sabete que en
-las cortes con el favor no te conoscerás, é con el disfavor no te
-conoscerán. Dixo el asno: no tengo ninguno de mi linage que me honre
-ni ayude. Respondió el raposo: serás tú el primero que avrás la gloria
-de los que despiertan memoria á los de su sangre. El asno, metido en
-la cobdicia, acordó de volver con el raposo, é dixole: yo quiero
-tornar; mas sinó lo fallo como quiero, no me fallará como quiere. El
-leon, despues de algunos dias, quiso echar las uñas al asno, é no
-pudo. El asno, como lo sospechó, huyó, é tornó á su lugar. El raposo,
-visto como avía perdido su trabajo, reprehendió la negligencia del
-Rey, é comenzóle á recontar los trabajos que avía pasado en traer dos
-veces al asno. El leon le dixo ¿quieres que te diga? si alcanzamos el
-fin, relucen los trabajos; é sinó han efecto, no esperes gualardon,
-porque el fin de la cosa se mira mas que los medios. El raposo por no
-perder lo servido tornó por el asno, é dixole: maravillome estando
-en el dulzor de subir á poderoso dexarlo, é venirte. Cata que ser
-criado entre nobles, y escoger vida entre rústicos no procede de buen
-ingenio. Respondióle el asno: si me castigas con rigor, antes me harás
-tu enemigo que tu corregido, é primero ganarás enemistad para tí, que
-emienda para mí. Respondió el raposo: nescio eres si miras en la forma
-del corregir, é no en la manera de tu emendar. El asno le respondió:
-dígote que esta vida es tan corta, que antes nos morimos que nos
-emendemos; é por tanto te ruego que dexes de emendarme y cures de
-proveerme. Sábete que me vine porque quisiera yo luego algun oficio
-para poder cargar á otros, como otros cargan á mí. Respondió el raposo:
-si tú quieres oficio ageno de tu natural, perderás á tí é al oficio.
-Dixo el asno: tambien sospeché que el leon me queria prender ó matar.
-Dixo el raposo: tu absencia te condena, aunque seas limpio de crimen.
-Andá acá conmigo, dixo el raposo, é tu presencia quitará la sospecha;
-porque los miedos vanos nunca los concibió buen seso. Dixo el asno: no
-querria estár en lugar dó he de facer cara contraria á mi voluntad,
-é dó peno deseando que me den, é rezelando que me quiten. Dixo el
-raposo: ¿é dó estarás que no penes con eso? Dixo el asno: bien estaba
-aqui, donde huelgo mas, é peco menos. Pero anda, allá vamos: bien veo
-que si al principio no te creyera quando despertaste mi cobdicia, no
-fuera metido en necesidad forzosa, como al comienzo fué voluntaria.
-Entrados en la corte, el leon echó las uñas en el asno, é mandó al
-raposo que truxese los sesos y el corazon. El raposo vistos los sesos y
-el corazon del asno, comiólos, é dixo al leon que no le habia fallado
-ningun seso ni corazon. El leon maravillado como podia ser animal sin
-seso é sin corazon, respondió el raposo: creer debes cierto, señor,
-que si este animal tuviera seso é corazon no le truxera la cobdicia
-tres veces á la corte, donde perdió la vida por ganar hacienda. Muy
-amada Fija: este exemplo te he trahido, en el qual verás allá todo lo
-en que andamos acá. E puedes creer que non digo muchos, mas infinito
-es el número de los que tenemos tan poco seso é corazon como el asno;
-porque teniendo suficiente proveímiento, no dexamos de cometernos á
-los vayvenes de la fortuna, é vamos tres é mas veces donde los engaños
-del raposo nos llevan. Otros hay que no se mueven por necesidad que
-ayan á las cosas, sinó porque ven mover sus vecinos á ellas. Otros
-veo que dexados los oficios que tienen útiles á la vida, se meten,
-á fin de holgar, en negocios impropios á su habilidad, é dañosos á
-ellos, é á la comun utilidad de todos, donde proceden los males que
-acontescieron al asno, é los que arriba dice Sant Agustin. E si me
-dixeres que estás aí encerrada, dígote que así lo están acá las buenas.
-E si sientes estár subjecta, así lo mandó Dios que lo fuesen todos. Si
-no gozas con la compañia del marido, así estás libre de los dolores
-del parto. Si no gozas con la generacion de los fijos: tampoco te
-atormentan sus muertes é sus cuidados. Si caresces de servidores, así
-estás libre de buscar lo necesario para los proveer. Si te holgáras con
-tus iguales, asimesmo penáras en sufrir la envidia de tus desiguales.
-Y en conclusion, si no puedes decir ni facer lo que quieres, así estás
-libre que no te digan ni te fagan acá lo que no quieres; é de los
-otros infinitos males que arriba dice Sant Agustin. Nota bien, amada
-Fija, que el sabio Salomón dice, que el prudente se esconde quando vé
-el mal, y el loco pasa, é padesce infortunio. Y en el Psalmo treinta
-que comienza: _In te Domine speravi_ se dicen estos versos: ¡O quan
-grande es la muchedumbre de la dulzura tuya, Señor, que escondiste á
-los que te temen! esconderlos has de las tribulaciones de los hombres
-en el escondimiento de tu cara: defenderlos has en tu tabernáculo de
-la contradicion de las lenguas. E porque tú por la gracia del muy
-alto Dios estás en ese tabernáculo divinal escondida de todas estas
-contradiciones, é gozas de aquella corona preciosa de virginidad de
-que gozan las virgenes en el paraíso, resta agora decirte que tengas
-ante tus ojos quatro cosas. La primera, te encomiendo siempre tengas
-é creas firmemente la Fé Católica de nuestro Salvador é Redentor
-Jesu-Christo, é aquello que la Santa Madre Iglesia suya cree é tiene;
-porque ninguno se puede salvar sin fé, la qual Sant Gregorio dice que
-caresceria de mérito si se creyese por razon. La segunda, te encomiendo
-que seas mansa é humilde: é para bien mientes que el quinto capítulo
-del Evangelio de Sant Mateo dice, que Nuestro Señor en el Monte abrió
-su boca é dixo: Bienaventurados los pobres de espíritu. No dixo pobres
-de bienes, ni de oficios, ni de cargos, si bien los ministran; mas
-dice, que como quier que tengamos abundancia destas cosas, no seamos
-con ellas arrogantes ni vanagloriosos. Item, manda que seamos mansos,
-é poseerémos la tierra: y esto vemos por experiencia; porque nunca
-ví sobervio que durase mucho en ella, ni en el amor de las gentes; é
-vemos que los mansos, é de blanda condicion son tan agradables en su
-conversacion, que ganan la gracia de las gentes, é alcanzan honras
-é bienes. Sant Pedro en una Canónica dice, que Dios resiste á los
-sobervios, é dá gracia á los humildes. E si algun émulo ó adversario
-tuvieres, no te pese: porque no es siempre malo tener el hombre algun
-competidor ó contrario, porque estonces hallarás que es bueno quando
-por miedo de la reprehension de mi émulo dexo de facer cosa fea, é
-quando me refreno de algunos vicios, que no me refrenaria si el miedo
-del competidor no tuviese presente. Verdad es que vivir hombre sin
-emulacion aquesto es lo mas seguro; pero quando la malicia del tiempo
-lo criare, ningun remedio tenemos mas cierto que vivir tan limpios de
-reprehension que quebremos los ojos al reprehensor. Otrosí debes, Fija,
-tener ante tus ojos una verdadera é no fingida obediencia á tu mayor. E
-mira bien que dice el Evangelio, que el discípulo no ha de ser sobre el
-maestro, ni el siervo sobre el señor. Y el Apostol dice á los Romanos,
-que toda ánima sea súbdita á su mayor, porque todo poder es dado por
-Dios, é quien resiste á su mayor, resiste á Dios. E por cierto si bien
-mirado es, mucho mayor cuidado debe ser el mandar, que el obedescer;
-porque aquel que manda ha de trabajar el espíritu considerando qué es
-lo que manda, é á quien lo manda, y en qué tiempo, é por qué, é para
-qué, é todas las otras qualidades que se deben mirar en la governacion:
-é si buen governador es, siempre estará en pensamiento si avra ó no
-avra buen fin lo que manda. Sant Gregorio en los Morales dice, que
-qualquier presidente que tiene cargo de ministracion siempre está
-puesto en los encubiertos tiros del enemigo; porque quando trabaja
-por proveer las cosas presentes, á las veces, no mirando, daña las
-futuras: así que el que manda pende de muchas cosas; y el que obedesce
-de sola una. Obedesciendo paga su deuda é no tiene de dár cuenta si
-es mal mandado: pero darla ha si no es bien obedescido. Y vemos por
-experiencia que las Casas, las Ordenes, las Cibdades, las Provincias,
-los Reynos duran é relucen con la obediencia, é caen é se pierden
-por la inobediencia de los rebeldes. E si por ventura algun cargo de
-governacion te dieren, por Dios mira que seas en él tan vigilante, que
-tu negligencia no acarree mengua: en especial debes mirar que no seas
-traída por afeccion de personas. El Evangelio dice: Sabemos, Señor,
-que eres verdadero, é que no miras la cara de ninguno: mas la via del
-Señor muestras con verdad. E así como el Psalmo dice que acerca de
-Dios no hay acepcion de personas, menos la debe aver acerca de los
-governadores; porque alli coxquea la razon del governador, dó se mira
-linage ó afeccion, é no virtudes é habilidad. Sant Hierónimo en un
-Prólogo á los Romanos é á los Judíos que se gloriaban de linage, les
-reprehende diciendoles: En tal manera os gloriais de linage, como si
-las buenas costumbres no os ficiesen fijos de los Santos, mejor que el
-nascimiento carnal. Y el Boecio de Consolacion dice, que ninguno hay
-de linage[51], salvo aquel que dexada la via de la virtud es maculado
-con las malas costumbres. La tercera cosa que te encomiendo es que
-tengas caridad, sin la qual ninguno en esta vida puede ser amado, ni
-en la otra bien rescibido. Sant Pablo dice: Si fabláre las lenguas
-de los hombres é de los Angeles, é no tengo caridad, no es otra cosa
-sinó una campana que suena. E si tuviere espíritu de profecía, é
-tuviere tal ingenio que sepa todos los misterios é toda la sciencia, é
-tuviere tanta fé que pueda traspasar los montes, é no tengo caridad,
-no vale nada. E si diere á comer toda mi hacienda á los pobres, é no
-tengo caridad, no aprovecha nada. La caridad es paciente é benigna,
-la caridad no es envidiosa, no tiene maldad, no es vanagloriosa ni
-soberviosa, no es ambiciosa, no busca lo ageno, no piensa mal, no se
-goza con lo malo, gozáse con lo verdadero, todo lo sufre, todo lo cree,
-á todo sobrepuja, todo lo sostiene. Esto dice Pablo á los Corinthios
-en los trece capítulos. ¿E quieres amada Fija, que te diga qué cosa es
-caridad? A mí paresce que es un comovimiento que sienten las entrañas
-del caritativo, compadeciendose quando vé alguno padescer mengua ó
-angustia, quier de consejo, quier de ayuda ó de consolacion, ó de otra
-alguna necesidad. Y el caritativo usa de esta caridad ayudando al
-necesitado: calla callando sin publicar el ayuda que él face, ni la
-mengua que el menguado padesce: y esta caridad se debe usar con todos
-los hombres: é como quier que somos inclinados á desamar á los buenos
-como á los malos[52]; pero piadosa cosa es amarlos como á hombres,
-porque en lo uno amamos la naturaleza nuestra, y en lo otro desamamos
-la malicia agena. La quarta es rogarte, pues que tienes oficio de orar,
-y estás en casa digna para lo facer, que ruegues á Dios por mí é por
-tu madre, y en esto nos pagarás la deuda que nos debes, como facen las
-cigueñas, que mantienen sus padres quando envejecen otro tanto tiempo
-como ellos mantuvieron á los fijos quando eran pollos. E tu, amada
-Fija, si criándote en nuestra casa oviste alguna buena doctrina, debes
-pagarnosla en oraciones agora que somos viejos, é las avemos menester.
-Y cerca de la manera del orar, Elías el Profeta decia, que Dios oía
-por el fuego: conviene á saber por el ardor de la devocion. Así que la
-oracion se debe facer con todo corazon é con todo el entendimiento, sin
-nos trasponer quando oráremos en pensamiento ageno de lo que oramos;
-porque ya vés como estará Dios con nosotros para nos oír, no estando
-nosotros con él para le rogar. E por cierto burla paresce fablar, é
-no tener el pensamiento en lo que fablamos: porque esta tal fabla ni
-nosotros la sabrémos decir, ni el que la oye la querrá entender, é
-mucho menos facer. E porque sepas mejor como has de orar, trasladé de
-Latin en Romance para te enviar la Oracion Domínica del Pater noster
-con la exposicion que fizo Sant Agustin. Plega á Nuestro Señor, é á
-la Reyna de los Cielos que te dexe perseverar en su servicio, porque
-al fin ayas santo y entero gualardon, é te dé gracia para rogar por
-nosotros.
-
- [50] _De Civitate Dei, lib. 22._
-
- [51] _Así en todas las ediciones; parece debe decir_ que ninguno
- hay que no sea de linage salvo...
-
- [52] _Así en todas las ediciones; y atendiendo al sentido, parece
- debiera decir_: é como quier que somos inclinados á desamar á los
- malos, como á amar á los buenos; pero...
-
-
-
-
- LETRA XXIV.
-
- _Para cierto Caballero._[53]
-
- [53] _No tiene epígrafe en las ediciones antiguas. Falta en la
- primera edicion._
-
-
-Señor: Mandais que os escriba mi parescer cerca del casamiento que
-se trata de vuestro sobrino. Ciertamente, Señor, las cosas que
-suelen acaescer en los casamientos son tan varias é tanto fuera del
-pensamiento de los hombres, que no sé quien ose dár en ellas su
-parescer determinado, en especial porque si la cosa sucede bien no es
-agradescido el consejo, é si acude mal es reprehendido el consejero.
-Querria, Señor, preguntaros ¿que parescer puede ninguno dar en los
-casamientos, quando en los amores que tenia el otro vuestro primo
-vimos el estudio que tenia en el traer, é la vigilancia en el servir,
-y que temor avía de enojar, y que humildad en el rogar, y que deleyte
-en el contemplar, y que diligencia en el visitar, que alegria en el
-favor, y que tristeza en el disfavor, que obediencia al mandamiento,
-y que alegria en ser mandado, que devocion en el mirar, que placer en
-el amar, que velar, que madrugar, que aventurar, que posponer, que
-sufrir, que acometer, que trabajar, é quantas é quales penas é congojas
-tenia en el continuo pensar, é que primores escrebia, é que locuras
-á las veces decia? Ciertamente, Señor, muchas son las variedades que
-se revuelven toda hora en el pecho del enamorado, é grandes son las
-penas que le deleytan, é grandes son las sospechas que le penan; de las
-quales cosas si sola una ficiese por amor de Dios, como lo face por
-amor de su amiga, entiendo que en cuerpo y en ánima iría al paraíso. E
-vistes como despues que alcanzó por muger la que adoraba por señora,
-dentro en dos años ovo entre ellos tal discordia, que buscaba causa
-para aver divorcio della. E ciertamente, Señor, no nos maravillemos
-si queriendo él mandar como marido, fuese á ella grave ser tan presto
-subjecta de aquel que fué algun tiempo señora. Tambien vistes la fuerza
-é la manera que fué menester para traer el otro vuestro sobrino á
-que concluyese el casamiento que fizo; é vemos agora como, dexado el
-aborrescimiento que primero tenia, poco á poco se le convertió en un
-amor tan ferviente é tan loco, que se ha desnudado, no solo del poder
-é del entender, mas del querer é del saber, y está remitido todo á la
-muger que primero aborrescia; la qual le tiene tan subjecto, que le
-manda lo que quiere, é cómo é quándo lo quiere, é le aparta quando le
-paresce, é le llama quando le place, é le defiende, é le castiga, é
-le quita lo que quiere, é le dá lo que le place: y el mancebo es ya
-venido en tan grande estrecho de subjecion, que ni osa repugnar lo que
-le manda, ni dexa de facer lo que ella quiere, aunque él no lo quiera,
-é obedesce el triste como servidor, é sufre como siervo. Destos dos
-estremos este diria yo, Señor, que se debe fuir, por ser muy ageno
-de todo varon é de toda razon; é tambien porque face poco en honra
-de la muger tener marido que no vale nada. Así que, Señor, porque la
-prudencia es la que gobierna, é no consiente fealdad en las cosas, si
-entendeis que no la hay en alguna de las partes, pues la doncella es
-buena, é fija de buena, concluidlo en hora buena.
-
-
-
-
- LETRA XXV.
-
- _Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo._[54]
-
- [54] _Vease su Vida en los Claros Varones tit. XXII. Se escribió
- esta Epístola en Madrid año de 1473. Falta en la primera edicion._
-
-
-Reverendo Señor: Incrépame Vra. mrd. porque no escribo nuevas de la
-tierra: ya Señor, estó cansado de os escribir generalmente algunas
-veces; pero me he asentado con propósito de escrebir particularmente
-las muertes, robos, quemas, injurias, asonadas, desafios, fuerzas,
-juntamientos de gentes, roturas que cada dia se facen _abundanter_
-en diversas partes del Reyno, é son por nuestros pecados de tan mala
-calidad, é tantas en cantidad, que Trogo Pompeo ternia asaz que facer
-en recontar solamente las acaescidas en un mes. Ya Vra. mrd. sabe
-que el Duque de Medina con el Marques de Cadiz, el Conde de Cabra
-con Don Alfonso de Aguilar tienen cargo de destruir toda aquella
-tierra de Andalucía, é meter Moros quando alguna parte destas se
-viere en aprieto. Estos siempre tienen entre sí las discordias vivas
-é crudas, é crecen con muertes, é con robos que se facen unos á otros
-cada dia. Agora tienen tregua por tres meses, porque diesen lugar al
-sembrar, que se asolaba toda la tierra, parte por la esterilidad del
-año pasado, parte por la guerra que no daba lugar á la labranza del
-campo. Los hermanos del Duque muertos en batalla: los Caballeros
-de una parte é de otra todos robados, desterrados, homiciados, y
-enemistados con guerras é recuentros cada dia de unos en otros en toda
-aquella Andalucía, tantos que serian dificiles de contar. Del Reyno de
-Murcia os puedo bien jurar, Señor, que tan ageno lo reputamos ya de
-nuestra naturaleza como el Reyno de Navarra; porque carta, mensagero,
-procurador, ni qüestor ni viene de allá, ni vá de acá mas ha de cinco
-años. La Provincia de Leon tiene cargo de destruir el Clavero, que
-se llama Maestre de Alcantara, con algunos Alcaydes é parientes que
-quedaron succesores en la enemistad del Maestre muerto. El Clavero,
-sive Maestre, siempre duerme con la lanza en la mano, veces con cient
-lanzas, veces con seiscientas. El señor Maestre de Santiago ayuda á
-la otra parte: unos dicen que por recobrar á Montanches, que es llave
-de toda aquella tierra, y gela tiene el Clavero ocupada; otros dicen
-que por aver el Maestrazgo de Alcántara: baste saber á Vra. mrd. que
-aquella tierra está toda llena de gente de armas, para saber como
-le debe ir. Deste nuestro Reyno de Toledo tienen cargo Pedrarías,
-el Mariscal Fernando, Christoval Bermudez, Vasco de Contreras.
-Levantanse agora otros mayores, _scilicet_ el Conde de Fuensalida,
-Conde de Cifuentes, D. Juan de Ribera, Lope Ortíz de Stúñiga, Diego
-Lopez de Haro fijo de Juan de Haro, desposado con la fija del Conde
-de Fuensalida la que avía de ser Condesa de Cifuentes. Estos facen
-guerra porque los dexen entrar en sus casas: si entran, como son de
-mala yacija, nunca estarán quedos dentro; si no entran, nunca estarán
-quedos fuera con deseo de entrar. Si entraren algunos que se trata que
-entren, los que quedaren fuera de necesario bullecerán por entrar; de
-manera que no sé por qué pecados aquella noble Cibdad rescibiese tan
-grandes, y espera rescebir mayores puniciones. ¿Qué diré pues, Señor,
-del cuerpo de aquella noble Cibdad de Toledo, alcazar de Emperadores,
-donde grandes y menores todos viven una vida bien triste por cierto
-é desaventurada? Levantóse el pueblo con el Dean Morales é Prior de
-Aroche, y echaron fuera al Conde de Fuensalida é á sus fijos, é á Diego
-de Ribera que tenia el Alcazar, é á todos los del Señor Maestre. Los
-de fuera, echados, han fecho guerra á la Cibdad, la Cibdad tambien
-á los de fuera: é como aquellos Cibdadanos son grandes inquisidores
-de la fé, dad que heregías fallaron en los bienes de los Labradores
-de Fuensalida, que toda la robaron, é quemaron é robaron á Guadamur,
-é otros Lugares. Los de fuera con este mismo zelo de la fé quemaron
-muchas casas de Burguillos, é ficieron tanta guerra á los de dentro,
-que llegó á valer en Toledo solo el cocer de un pan un maravedí por
-falta de leña. El Rey es ido allá, é fizo ir con él al Conde de
-Saldaña, porque los unos é los otros se ponen en su mano. Plega á
-Dios que yo sea incierto adevino, porque creo que no podrá sentenciar
-el Conde; é si sentenciare, no se obedescerá; é si se obedesciere,
-no se complirá; é complido, no durará, ni la razon dá posibilidad
-para ello. El que mas en esto á mi ver ha perdido es el Señor Conde
-de Fuensalida, no tanto de sus rentas é bienes que le han quemado é
-tomado, aunque es asaz, quanto de la autoridad que por el oficio é
-por su persona tenia en aquella su naturaleza. Esto digo porque la
-cosa vá tan rota contra él, que fué por la Cibdad llamado Alfonso
-Carrillo, al qual entregaron la vara del oficio de Alcaldía mayor.
-El suceso que avrá no lo sé; pero hoy dia la tiene en haz del Rey,
-que está en la Cibdad como tratante entre ellos. Medina, Valladolid,
-Toro, Zamora, Salamanca, y eso por aí está debaxo de la cobdicia del
-Alcayde de Castronuño. Hase levantado contra él el señor Duque de
-Alva para lo cercar; y no creo que podrá, por la ruin disposicion del
-Reyno, é tambien porque aquel Alcayde está ya criado gusano del Rey
-Don Alfonso, tan grueso, que allega cada vez que quiere quinientas é
-seiscientas lanzas. Andan agora en tratos con él porque dé seguridad
-para que no robe ni mate. En campos naturales son las asonadas, é no
-mengua nada su costumbre por la indisposicion del Reyno. Las guerras
-de Galicia, de que nos soliamos espeluznar, ya las reputamos ceviles
-é tolerables, _immo_, lícitas. El Condestable, el Conde de Triviño,
-con esos Caballeros de las Montañas, se trabajan asaz por asolar toda
-aquella tierra fasta Fuenterabia. Creo que salgan con ello segun la
-priesa le dán. No hay mas Castilla; sinó mas guerras avria. La Corte
-que... Los del Consejo _squalidi_, Contadores _gementes_, Secretarios
-_querentes_. Avernos dexado ya de facer alguna imagen de provision,
-porque ni se obedesce ni se cumple, y contamos las roturas é casos
-que acaescen en nuestra Castilla como si acaesciesen en Boloña, ó en
-Reynos dó nuestra jurisdicion no alcanzase. E porque mas brevemente
-Vra. mrd. lo comprehenda, certificoos, Señor, que podria bien afirmar
-que los Jueces no ahorcan hoy un hombre por justicia por ningun crimen
-que cometa en toda Castilla, aviendo en ella asaz que lo merescen, como
-quier que algunos se ahorcan por injusticia. Dígolo porque poco ha que
-Juan de Ulloa en Toro envió á las casas del Licenciado de Valdivieso, é
-de Juan de Villalpando, é los ahorcó de sus puertas. Estos eran de los
-mas principales de la Cibdad: todos los otros Caballeros de Toro sabido
-esto, con sus parciales é allegados fuyeron, é desampararon la Cibdad;
-é Juan de Ulloa é los suyos entraron las casas, é robaronlas. Yo vos
-certifico, Señor, que no acabe aqui esta letanía: así que, Señor, si
-Dios _miraculosè_ no quisiese reedificar este templo tan destruido,
-no os ponga nadie esperanza de remedio, sinó de mucho peor _in dies_.
-Los Procuradores del Reyno, que fueron llamados tres años ha, gastados
-é cansados ya de andar acá tanto tiempo, mas por alguna reformacion
-de sus faciendas, que por conservacion de sus consciencias, otorgaron
-Pedido é Monedas; el qual bien repartido por Caballeros é tiranos que
-se lo coman bien se hallará de ciento é tantos cuentos uno solo que
-se pudiese aver para la despensa del Rey. Puedo bien certificar á
-Vra. mrd. que estos Procuradores muchas é muchas veces se trabajaron
-en entender é dar orden en alguna reformacion del Reyno, é para esto
-ficieron juntas generales dos ó tres veces: é mirad quan crudo está
-aun este humor, é quan rebelde, que nunca hallaron medicina para le
-curar; de manera que desesperados ya de remedio, se han dexado dello.
-Los Perlados eso mismo acordaron de se juntar para remediar algunas
-tiranías que se entran su poco á poco en la Iglesia, resultantes
-destotro temporal, é para esto el señor Arzobispo de Toledo, é otros
-algunos Obispos se han juntado en Aranda. Menos se presume que
-aprovechará esto; porque he miedo... El señor Maestre se casa agora:
-casado, acuérdase que se junten aqui en Madrid él y el Cardenal con
-algunos Procuradores, é otros algunos Grandes é Perlados, para dar
-orden en alguna paz é governacion del Reyno, poniendo algunos Perlados
-é Caballeros que goviernen por tiempo... porque sobre el cómo, sobre el
-quien... como dice Tulio: y esto porque falta el oficio del Rey, que
-lo avía todo de mandar solo. Muerto el Arzobispo de Sevilla, todos sus
-bienes é la Mota de Medina quedó á Fonseca su sobrino. Aquella Villa
-viéndose opresa de aquella Mota, acordaron de la derribar, é para esto
-tomaron por ayudador al Alcayde de Castronuño, el qual con los de la
-Villa, é los de la Villa con él, la tienen ya en algun aprieto, con
-propósito de la derribar, é aun daban alguna suma por ello. El Fonseca,
-viendose así é á su Mota en algun estrecho; trató con la Villa que
-le diesen alguna equivalencia, é les daria la Mota para la derrocar,
-é para esto que llamasen al señor Duque de Alva, porque el Duque la
-tuviese en las manos fasta que la Villa cumpliese la equivalencia que
-al Fonseca avía de ser dada: y esto todo se trató sin lo saber el
-Alcayde de Castronuño que la tenia cercada. _Et factum est sic._ Vino
-el Duque de Alva con gente, y entró por una puerta de Medina, y el
-Alcayde se fué por otra, é alzó el cerco, é tomó el Duque la Mota en
-sí: unos dicen que para la derribar como la Villa lo desea; otros que
-para la tornar al Fonseca como él lo querria. Yo, Señor, veo que se la
-tiene el Duque. No dude Vra. mrd. que la envidia ha fecho su oficio
-aqui, de tal manera, que algunos favorescen de secreto al Alcayde,
-para que el señor Duque de Alva tenga que entender con él algun rato.
-Vedes aqui las nuevas de hasta agora: si mas quisieredes, por la
-muestra destas sacareis las otras.
-
-
-
-
- LETRA XXVI.
-
- _Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna._[55]
-
- [55] _Año de 1479. Falta en la primera edicion._
-
-
-Señor: Acá nos dicen que se concluye paz con el Rey de Portugal: é
-por cierto cosa es muy santa é conveniente á ambas partes: á la Reyna
-nuestra Señora, porque quitado el empacho de la guerra en Reyno ageno,
-pueda administrar libremente la justicia que debe en el suyo, é tambien
-porque cosa es digna de loor vencer con fortaleza, é pacificar con
-humanidad. Al señor Rey de Portugal conviene eso mismo, porque si bien
-lo mira su Señoría, cara á cara le ha mandado Dios que se dexe desta
-demanda, pues vido que este Reyno no le pudo sofrir, ni el suyo ayudar,
-ni mucho menos el de Francia remediar para conseguir su propósito.
-Vido eso mismo Su Señoria, que si ovo orgullo quando tomó á Zamora,
-aquello fué por peor, pues fué para salir della con daño é muerte de
-algunos suyos. Si ovo orgullo para poner real sobre la puente, aquello
-fué por peor, pues se levantó de alli sin conseguir fruto, peleó é
-fué vencido. Si ovo esfuerzo en la guerra que el Rey de Francia nos
-facia en su favor, aquello fué peor, pues se movió por aquello á ir en
-persona donde ni ganó honra, ni truxo provecho. Si acordó enviar la
-gente que enviaba á Mérida y Medellin, aquello fué mal consejo, porque
-peleó é fué vencido del Maestre de Santiago. Y en conclusion, si ovo
-orgullo con la mucha gente de Portugal, é muchas fiucias de Castilla
-quando entró en ella, aquello fué por peor, pues salió della con poco
-provecho é mucho daño. Así que, Señor, bien miradas estas experiencias
-que vido é que vimos públicas, é otras algunas que Su Alteza ha
-sentido secretas, de creer es que son amonestaciones divinas que se
-facen á los Reyes católicos para los reducir de malo á buen propósito:
-é así entiendo que como católico Príncipe, por via de verdadero
-conoscimiento de Dios, pues en obras claras ve su voluntad secreta,
-remedando á Nabucodonosor cuyas tentaciones fueron á penitencia, é no
-á Faraon que le truxeron á endurescimiento, nos dexará libres servir
-nuestros Reyes, é no nos molestará ya mas para que sirvamos á Reyes
-agenos, _quos non cognoverunn patres nostri_. En especial creo que como
-Príncipe católico é prudente tomará el consejo evangélico que dice:
-¿Quien es aquel Rey que ha de ir acometer guerra contra otro Rey, é
-no se asienta primero á pensar si podrá con diez mil ir contra el que
-viene con veinte mil? E pues ve Su Alteza que no es tan poderoso para
-sostener guerra donde tanta desproporcion de poderío hay, es de creer,
-segun su prudencia, que segun el mismo Evangelio dice, enviará su
-embaxada, é rogará aquellas cosas que concernen á la paz. Escribe esto
-Sant Lucas á los catorce capítulos de su Evangelio: póngolo en romance
-porque no vais á declaradores. No dudo, Señor, que alteren al señor
-Rey de Portugal algunas cosas nascidas de las esperanzas que le darán
-de Castilla; pero á mí paresce que debria Su Señoría membrarse bien
-que mi señor el Cardenal de España le envió, entre otras cosas á decir
-quando queria entrar en Castilla, que no ficiese gran caudal del ayuda
-verbal que le ofrescian algunos Caballeros é Perlados deste Reyno;
-porque quando necesario oviese el efecto de la actual, podria ser que
-ni hallase actual ni verbal; en lo qual paresció que el Cardenal mi
-señor profetizó mas cierto la salida que ovo en este fecho, que los que
-favorescieron su entrada en este Reyno.
-
-
-
-
- LETRA XXVII.
-
- _Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal._[56]
-
- [56] _Falta en la primera edicion._
-
-
-_Charissime Domine_: Dos, é aun creo que tres Cartas vuestras he
-rescebido, que no contienen otra cosa sinó rogarme que os escriba: é
-ciertamente querria facer lo que mandais, quanto mas lo que rogais,
-salvo porque ni tengo acá, ni me dais allá materia que escribir. Menos
-escribo nuevas, porque las públicas vos la sabeis, é las secretas yo
-no las sé. E porque el Filosofo dice que los _sermones sunt inquirendi
-juxta materiam_, pues vos no sabeis dar la materia, menos puedo yo
-facer los sermones: así que vos por no saber, é yo por no poder, se
-queda la carta por escrebir. Despues he pensado que me quereis apremiar
-que diga la materia, é faga la forma, como el Rey Nabucodonosor
-constriñó á sus mágicos que le dixesen el sueño, é le mostrasen la
-soltara: é aunque vos no teneis el poder de aquel Rey, ni yo el saber
-de aquel Daniel; pero digoos que fecistes bien en os ir, pues sois ido,
-é fareis mejor en permanescer, pues estais allá. E como quier que se
-me fizo grave vuestra ida, pero quanto enojo me dió vuestra absencia,
-tanto placer me dá vuestra utilidad, sabiendo como estais bien con ese
-Serenísimo Rey. E pues vuestra constelacion era de venir de capilla
-en capilla de los Reyes que son de levante fasta poniente, á lo menos
-serémos seguros que no ireis mas adelante, pues no hay mas capillas de
-Reyes dó podais ir. Quanto á lo que me encargais tocante á la señora
-vuestra madre, _dictum puta. Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXVIII.
-
- _Para el Prior del Paso._[57]
-
- [57] _Año de 1484. por Septiembre. Falta en la primera edicion._
-
-
-Reverendo Señor: Recebí vuestra Letra, y pues es buena, no es cara.
-Dígolo porque aun vuestras Cartas son tan duras de aver, que no sé si
-las dais tan caras porque sean mas preciadas, ó si las dexais de dar
-por no dar aunque sea papel; porque como Vra. Reverencia sabe, todos
-vosotros mis señores los Religiosos sois tan enemigos del dar, quanto
-sois devotos del tomar. Como quier que sea, me plugo de la rescebir,
-por saber de la salud de Vra. Reverendisima persona, é tambien por
-conoscer si aveis templado algun poco esa cobdicia que el hábito de
-Sant Hieronimo vos dá, debiendoosla quitar. _Inter alia_ me mandais
-que os escriba nuevas: é para decir verdad de lo que yo sé, ningunas
-hay de presente sinó guerra de Moros, en la qual esta Reyna nuestra
-Señora vemos que fuelga é trabaja con tantas fuerzas interiores y
-exteriores, que paresce bien tenerla en el ánimo. Creed que toda su
-mayor solicitud por agora es los aderezos que convienen para la seguir,
-porque tiene los enemigos flacos, hambrientos, divisos, é tan caídos,
-que se cree á pocos vayvenes sean derribados, ó á lo menos... Face bien
-de perseverar en su empresa, porque no le contezca lo que acaesció á
-muchos Reyes y Emperadores, que no sabiendo conoscer su tiempo ni su
-vencimiento, perdieron todo su trabajo pasado, é ovieron infortunios
-en lo por venir. Otras nuevas ovimos esta semana, á saber, que el Rey
-de Portugal, despues que degolló antaño el Duque de Braganza, mató
-ogaño al Duque de Viseo su primo, fijo del Infante Don Fernando, y
-hermano de la Reyna su muger, mozo de veinte años: é dícese que mandó
-matar otros hombres principales sus criados é servidores. La causa
-destas muertes dicen que fué informacion que ovo el Rey como este Duque
-trataba de lo matar. Esto es lo que dicen los otros; lo que digo yo
-es, que no querria vivir en Reyno donde el Rey mata sus deudos, é los
-deudos se dice que imaginaban matar su Rey. Ciertamente, Reverendo
-Señor, fablando en la verdad, grande é muy arrebatada debria ser la ira
-que aquel Rey, para ser Rey, concibió, pues le fizo que matase, é que
-matase él mismo, é tan aceleradamente, é á hombre de su sangre, é sin
-le oir primero, é á mozo de veinte años, edad tan tierna, que aunque
-fuese hábile para facer fazaña, no era aún capaz para la inventar, ni
-para imaginar dolo. No tenemos licencia para fablar en las cosas de los
-Reyes; pero sé os decir, que infinitos Reyes leemos vivir vida larga
-é próspera perdonando, é pocos leemos vivir muchos dias ni seguros
-matando. _Fiat voluntas Dei._ Vedes aqui, Señor, las nuevas con sus
-autoridades. Estas é mas os diria, no porque no sé que las sabeis
-vos; mas porque sepais que las sé yo, é no digais, como soleis, que
-mis ochenta libros estarian mejor en vuestra celda que en mi cámara.
-_Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXIX.
-
- _Para Mosen Alfonso de Olivares que estaba en la
- compañia del Duque de Placencia._[58]
-
- [58] _Escrita por el mismo tiempo que la primera_ Contra los
- males de la vejez, _año de 1482. Falta en la primera edicion._
-
-
-Señor: Dias há que supe el reposo que hallastes con ese noble Señor,
-é considerada vuestra condicion y edad, conoscí que así como Dios
-permite turbaciones á los turbulentos, bien así acarrea sosiego á los
-quietos. Plega aquel _qui liberavit vos a negotio perambulante_ en
-corte, _& replevit vos longitudine dierum_: que al fin _ostendat vobis
-salutare suum_. Yo soy aqui mas traido que venido; porque estando en
-mi casa retraído, é quasi libre de la pena del cobdiciar, é comenzando
-á gozar del beneficio de contentamiento, fuí llamado para escribir las
-cosas destos Señores. Este Señor me rogó que os escribiese, y enviase
-unos renglones que ove fecho contra la vejez. Por ellos vereis que _cum
-eram parvulus loquebar ut parvulus_; agora que soy viejo la edad me
-constriñe escribir el sentimiento que se siente en los dias viejos. Al
-Señor Duque beso las manos. _Valete._
-
-
-
-
- LETRA XXX.
-
- _Para Puertocarrero, Señor de Palma._[59]
-
- [59] _Año de 1482. Falta en la primera edicion._
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Dice Vra. mrd. que querria ver mis razones
-mas que mis encomiendas. En verdad, muy noble Señor, yo deseo que
-viesedes mas mis servicios que lo uno ni lo otro; pero porque son pocos
-é flacos, los suplo con aquellas pocas encomiendas que os envié. E
-por tanto, Señor, no quiero que resciba Vra. mrd. este engaño; porque
-aveis de saber que quando oviere fecho lo ultimo de mi poder por os
-servir, certifico á Vra. mrd. que todo ello valga bien poco. Así que
-no lleva razon que tal Señor como vos, y con tan claras obras como las
-vuestras, estén obligadas á tan flaco servidor, é tan pocos servicios
-como los mios. Dice asimismo Vra. mrd. que andando por mandado de la
-Reyna con el Duque de Viséo vos cuesta saber la lengua Portuguesa tanto
-como al Conde de Castañeda la Morisca quando se rescató de la prision
-de los Moros. Ciertamente, Señor, ambos comprastes caro; porque ni la
-una lengua ni la otra valen la meitad de lo que costaron, y con tales
-compras de lenguages como estas que se os deparan, está como está el
-tesoro de Palma. Pero, Señor, si mirais que el otro compró su libertad,
-é vos fecistes vuestra lealtad, hallareis que ambos comprastes varato.
-Allende desto os debeis conortar con el Señor Rey de Portugal, á
-quien costó mas dineros aprender la lengua Castellana que á vos la
-Portuguesa, é nunca pudo aprender palabra en todo el tiempo que estuvo
-en Castilla.
-
-
-
-
- LETRA XXXI.
-
- _Para el Cardenal de España._[60]
-
- [60] _Falta en la primera edicion._
-
-
-Ilustre y Reverendisimo Señor: Sabido avrá V. S. aquel nuevo estatuto
-fecho en Guipuzcoa, en que ordenaron que no fuesemos allá á casar ni
-morar &c. como sinó estuviera ya sinó en ir á poblar aquella fertilidad
-de Xarafe, é aquella abundancia de Carpentania. Un poco paresce á la
-ordenanza que ficieron los pedreros de Toledo de no amostrar su oficio
-á confeso ninguno. Así me vala Dios, Señor, bien considerado no ví
-cosa mas de reir para el que conosce la qualidad de la tierra, é la
-condicion de la gente. ¿No es de reir, que todos ó los mas envian acá
-sus fijos que nos sirvan, é muchos dellos por mozos de espuelas, é que
-no quieran ser consuegros de los que desean ser servidores? No sé yo
-por cierto, Señor, como esto se puede proporcionar, desecharnos por
-parientes, y escogernos por señores; ni menos entiendo como se puede
-compadescer de la una parte prohibir nuestra comunicacion, é de la otra
-henchir las casas de los Mercaderes y Escrivanos de acá de los fijos de
-allá; é instituir los padres ordenanzas injuriosas contra los que les
-crian los fijos, é les dán oficios é caudales, é dieron á ellos quando
-mozos: quánto yo, Señor, mas dellos ví en casa del Relator aprendiendo
-á escrebir, que en casa del Marques Iñigo Lopez aprendiendo á justar.
-Tambien seguro á Vra. Señoría, que hallen agora mas Guipuzces en casa
-de Fernand Alvarez y de Alfonso de Avila, Secretarios, que en vuestra
-casa, ni del Condestable, aunque sois de su tierra. En mi fé, Señor,
-quatro dellos crio agora en mi casa: sus padres ordenan esto que veis:
-é mas de quarenta hombres honrados é casados están en aquella tierra
-que crié é mostré; pero no por cierto á facer aquellas ordenanzas.
-_Omnium rerum vicissitudo est._ Pagan agora estos la prohibicion que
-fizo Moysen á su gente que no casasen con Gentiles; pero no podemos
-decir del: _Cœpit Moyses facere & docere_, como decimos de Christo
-nuestro Redentor; porque dos veces que casó tomó mugeres para sí de las
-que defendió á los otros. Tornando ora, Señor, á fablar al propósito,
-ciertamente gran ofensa ficieron á Dios por ordenar en su Iglesia
-contra su Ley, é gran ofensa ficieron á la Reyna por ordenar en su
-tierra sin su licencia.
-
-
-
-
- LETRA XXXII.
-
- _Para el Señor Don Enrique._[61]
-
- [61] _A principios del año de 1482. pues la pérdida de Zahara fué
- á 27. de Diciembre de 1481._
-
-
-Muy noble é magnífico Señor: Tanto placer ove del pesar que ovistes
-por la pérdida de Zahara, quanto pesar ove del placer que ovieron los
-Moros en ganarla: é por cierto Señor, si desto debe pesar al buen
-Christiano, é al buen Caballero, mucho mas debe pesar al visnieto del
-Infante Don Fadríque, é del Rey Don Alfonso de Castilla como vos sois.
-Este tal por cierto no solo debe aver pesar de tal cosa, mas debe aver
-ira: porque el pesar á las veces es de las cosas que no llevan remedio,
-é la ira de las que se espera remedio é venganza. Algunos Filosofos
-dixeron que el buen varon no debe aver ira, é Aristoteles en las Eticas
-dice que la debe aver donde conviene, é por lo que conviene: é por
-cierto, Señor, no sé yo quando ni porque cosa mas la debe aver el buen
-Caballero que por el caso presente. Así que, muy noble Señor, como
-suelen decir: pesóme de vuestro enojo; así os digo que me plugo deste
-vuestro pesar; porque de razon como fijo de vuestro padre, é nieto de
-vuestros abuelos lo debeis aver para procurar el remedio: é no medre
-Dios á quien consolatoria os enviare solare ello. Dice Vra. mrd. que
-os pesará, si quando fuerdes en la Corte se os quitáre el pesar que
-teneis por la pérdida de aquella Villa: y creo, muy noble Señor, que
-recelais no os acaezca lo que acaesció á Sant Pedro; el qual como fuese
-esforzado, verdadero é constante, entrando en la corte de Cayfas luego
-se mudo, é negó y enflaquesció. Esto, muy noble Señor, es verdad que
-acaesce en las cortes de los Reyes malos é tiranos, dó se face el buen
-Caballero malo, y el malo peor; pero no ha lugar por cierto en la corte
-de los buenos Reyes é Católicos, como son estos nuestros, porque alli
-se ha tal doctrina con que el buen Caballero es mejor, y el malo no
-tanto; é aun alli puede el buen Caballero ganar su ánima quando recta
-é lealmente se oviere en las cosas. Decia el Obispo Don Alfonso, que
-el Caballero que no iba á la corte, y el Clérigo que no iba á Roma no
-valian un cornado.[62]
-
- [62] _En la primera edicion dice_: no eran bien consejados.
-
-
- FIN.
-
-
-
-
- ADICIONES
-
- A LOS CLAROS VARONES
-
- DE PULGAR.
-
-
- I.
-
- _Al título del Marques de Santillana, pág. 32._
-
- _Gomez Manrique, Corregidor de Avila y Toledo, hijo del Adelantado
- Pedro Manrique, hermano de Don Rodrigo Manrique Maestre de Santiago,
- y tio del célebre Poeta Don Jorge Manrique, en el Cancionero que
- recopiló de sus propias obras á ruego del Conde de Benavente insertó
- las Coplas que hizo á la muerte del Marques[63], precedidas de una
- Carta, dirigiendolas á Don Pedro Gonzalez de Mendoza, Obispo entonces
- de Calahorra, en la qual dice_:
-
- [63] Se imprimieron estas Coplas sin la Carta en el Cancionero
- general de Sevilla del año 1535. fol. 34.
-
-Si despues de la definicion del muy virtuoso señor padre vuestro, mi
-señor é mi tio, digno de eterna memoria, muy Reverendo Señor, yo he
-dexado de escrebir á Vra. Reverencia, segun se suele acostumbrar en
-los semblantes casos de dolor entre los que bien se aman, bien puede
-creer la Merced vra. non aver por inadvertencia nin por mengua de amor
-quedado; mas ciertamente porque vuestro sentimiento sentí, é el vuestro
-dolor tanto me dolió, que mas para ser consolado, que para consolar
-me fallé dispuesto. E no sin causa; ca en pronto ante mi afligido
-espíritu fué presentada la irreparable pérdida que este nuestro Reyno
-facia: que bien se puede decir que perdió otro Fabio para sus consejos,
-otro Cesar para sus conquistas, otro Camilo para sus defensas, otro
-Livio para sus memorias; seyendo el primero de semblante prosapia é
-grandeza de estado que en nuestros tiempos congregó la ciencia con la
-caballería, é la loríga con la toga: que yo me recuerdo aver pocos, é
-aun verdad fablando, ninguno de los tales que á las Letras se diese;
-é no solamente digo que no las procuraban, mas que las aborrescian,
-repreendiendo á algun Caballero si se daba al estudio, como si el
-oficio militar solo en saber bien encontrar con la lanza, ó ferir con
-la espada consistiese. La qual errada opinion este Varon magnífico
-arrancó de nuestra patria, reprobándola por teórica, e faciendola
-incierta por prática: en la paz prosas é metros de mayor elegancia
-escribiendo que ninguno de los pasados; en las guerras mostrandose
-un Marcelo en el ordenar, é un Castino en acometer, seyendo á sus
-Caballeros, como Mario por sí decia, aconsejador, en los fechos, é
-compañero en los peligros...
-
-
- II.
-
- _Al título de D. Fernand Alvarez de Toledo, pag. 45._
-
- _Hallandose este Caballero en la prision le dirigió el Marques de
- Santillana una obrita intitulada_: Coplas de Bias á la Fortuna[64]
- _con la carta ó proemio que se sigue_.
-
- [64] Se halla impresa esta obrita en quarto, sin expresion del
- año, del lugar, ni del nombre del Impresor. Labbe en la Bibliot.
- M. S. dice que en la Librería del Rey de Francia hay dos Cartas
- del Marques de Santillana al Conde de Alva estando en prision:
- acaso esta será una de ellas.
-
-Quando yo demando á los Ferreras, tus criados y mios, é aun á muchos
-otros, Señor é mas que hermano mio, de tu salud, é de qual es agora
-tu vida, é que es lo que faces é dices; é responden é certifican con
-quanto esfuerzo, con quanta paciencia, con quanto desprecio é buena
-cara tú padesces, consientes é sufres tu detencion, é todas las otras
-congojas, molestias y vejaciones que el mundo ha traído; é con quanta
-liberalidad é franqueza partes é distribuyes aquellas cosas que á tus
-sueltas manos vienen; refiriendo á Dios muchas gracias, me recuerdo de
-aquello que Homero escribe en la Ulixia; conviene á saber, que como por
-naufragio ó fortuna de mar, Ulixes, Rey de los Cefalanos, desbaratado
-viniese en las riberas del mar, é desnudo é maltractado fuese traído
-ante la Reyna de aquella tierra, é de los Grandes del Reyno, que con
-ella estaban en un festival é grande convite: é como aquella le viese
-y le acatase, despues todos los otros con grande reverencia tanto le
-estimaron, que dexada la cena, todos estaban contemplando en él: asi
-que apenas era alguno que mas desease cosa que pudiese alcanzar de los
-dioses que ser Ulixes en aquel estado. Adonde á grandes voces, y muchas
-veces, este soberano poeta exclama diciendo: ¡O homes! habed en gran
-cura la virtud, la qual con el naufragio nada, é al que está desnudo é
-desechado en los marinos litos ha mostrado con tanta autoridad é así
-venerable á las gentes. La virtud, así como el Filosofo dice, siempre
-cayó de pies, é como el abrojo. E ciertamente, Señor é mas que hermano
-mio, á los amigos tuyos é mios, asi como uno de aquellos, es é debe ser
-de los trabajos tuyos el dolor, la mengua ó alta, asi como Lelio decia
-de Cipion: ca la virtud siempre será, agora libre ó detenido, rico ó
-pobre, armado ó sin armas, vivo ó muerto, con una loable é maravillosa
-eternidad y fama. Con estos Ferreras me escribistes que algunos de
-mis tractados te enviase por consolacion tuya. Desde allí con aquella
-atencion que furtar se puede de los mayores negocios, é despues de los
-familiares, pensé investigar alguna buena manera, así como remedios,
-ó meditacion contra Fortuna, tal que si ser pudiese, en esta vejacion
-á tu nobleza gratificase, como no sin asaz justas y aparentes causas
-á lo tal é á mayores cosas yo sea tenido. Ca principalmente ovimos
-unos mesmos abuelos, é las nuestras casas siempre sin enterrupcion
-alguna se miraron con leales ojos, sincéro é amoroso acatamiento; é
-lo mas del tiempo de nuestra crianza quasi una é en uno fué: así que
-juntamente con las personas cresció é se aumentó nuestra verdadera
-amistad. Siempre me pluguieron é fueron gratas las cosas que á tí, de
-lo qual me tove é tengo por contento: por quanto aquellos á quienes las
-obras de los virtuosos placen, así como librea ó alguna señal traen de
-virtud. Una continuamente fué nuestra mesa: un mesmo uso en todas las
-cosas de paz é de guerra. Nenguna de las nuestras cámaras é despensas
-se pudo decir menguada si la otra abastada fuese. Nunca yo te demandé
-cosa que tú no cumplieses, nin me la denegases; lo qual me face creer
-que las mis demandas fuesen rectas é honestas é conformes á la razon,
-como sea que á los buenos é doctos varones jamás les plega ni deban
-otorgar sinó buenas é lícitas cosas. E sean agora por informaciones
-de aquellos que mas han visto, é paresce verdaderamente hayan querido
-hablar de las costumbres y calidades de todos los Señores y mayores
-hombres deste nuestro Regno, ó de aquellos que de treinta años, ó poco
-mas, que yo comencé la navegacion en este vejado é trabajoso golfo, he
-avido noticia é conoscimiento, é de algunos compañia é familiaridad,
-loando á todos, tú eres el que á mí mucho plugiste é places. Ca la tu
-voluntad non esperó á la mediana mancebía, ni á los postrimeros dias
-de la vejez; ca en edad nueva aún puedo decir comenzó el resplandor
-de la tu utilidad é nobleza. Nin es quien pueda negar que fechas las
-treguas con los Reyes de Aragón é de Navarra, é levantadas las huestes
-del Garray é del Majano, cesadas las guerras, en las quales viril é
-muy virtuosamente te oviste, é por tí obtenidas las inexpugnables
-fuerzas de Xalante, é Teresa, Sahara, é Xaraficil en el Regno de
-Valencia, aver tu seido de los primeros que contra Granada la frontera
-emprendiese, ciertamente estando ella en otro punto é mayor prosperidad
-que tú la dexaste al tiempo que triunfal é gloriosamente por mandado
-de nuestro Rey de las fronteras de Córdoba é Jaen te partiste, aviendo
-ganado tantas é mas Villas é Castillos, así guerreandolas, como
-combatiendolas, entrandolas forzosamente, que ninguno. E como quiera
-que el principal remedio é libertad á la tu detencion, é infortunios
-depende de aquel que universalmente á los vejados reposa, á los
-aflictos remedia, á los tristes alegra, espero ya sea que en algunos
-tiempos traerá á memoria á los muy excelentes y claros nuestro Rey é
-Príncipe (como en la mano suya los corazones sean de los Reyes) todas
-las cosas que ya de los tus fechos he dicho, y muchos otros servicios
-á la Real Casa de Castilla por los tuyos é por tí fechos. E por me
-allegar á la rivera é puerto de mi obra, recuérdome de aver leido en
-aquel libro donde la vida del Rey Asuero se escribe, que de Ester se
-llama, como en aquel tiempo la costumbre de los Reyes fuese en los
-retraimientos é reposos suyos mandar leer las gestas é actos que los
-naturales de sus Reynos é forasteros oviesen fecho en servicio de los
-Reyes, de la patria é del bien público, que Mardochêo prósperamente é
-con glorioso triunfo de la muerte fué librado. Pues lee nuestro Rey é
-mira los servicios, regracíalos é satisfácelos; é si se aluenga non se
-tira. Ni tanto lugar avrá el nucíble apetito, nin la ciega saña, que
-tales é tan grandes aldabadas é voces de servicios las sus orejas non
-despierten: ca non son los nuestros Señores Diomedis de Tracia, que
-de humana carne facia manjar á sus caballos; non Buseris de Egipto,
-matador de los huespedes; non Perillo Siracusano, que nuevos modos de
-penas buscaba á los tristes culpados hombres; non Dionisio de esta
-misma Siracusa; non Attila _flagelum Dei_, nin de muchos otros tales;
-mas benívolos, clementes é humanos: lo qual todo hace á mí firmemente
-esperar de tu libertad. La qual con salud tuya, é de tu noble muger, é
-de tus fijos dignos de tí, nuestro Señor aderesce así como yo deseo.
-
-
- III.
-
- _Al título de D. Rodrigo de Villandrando, pag. 61._
-
- _El Privilegio que el Rey Don Juan el II. expidió á este Caballero
- está inserto en una confirmacion de la Reyna Doña Juana, cuyo registro
- se halla en el Archivo de Simancas: Dice_:
-
-En el nombre de Dios Padre..... Acatando é parando mientes á los
-muchos, é buenos, é leales, é señalados servicios que vos Don Rodrigo
-de Villandrando, Conde de Rivadeo, mi Vasallo, é de mi Consejo, me
-avedes fecho, é los peligros á que vos pusistes por mi servicio, é de
-la Corona Real de mis Reynos, veniendo, segun que venistes de fuera
-de ellos por mi mandado con muchas Gentes de armas de á caballo é
-Archeros, sobre los levantamientos fechos en mis Reynos, é dexastes
-vuestras tierras é castillos é hacienda, poniendolo todo en aventura
-por mi servicio. E especialmente el servicio señalado que vos me
-fecisteis el dia de la Epifanía que pasó, quando estando para entrar
-en Toledo mi persona ovo gran peligro, é vos con vuestro esfuerzo
-é animosidad la fecisteis segura de las muchas Gentes de armas que
-salieron en pos del Infante de la Cibdad para facerme deservicio. E
-por memoria de tan leal é animoso fecho, é señalado servicio, vos me
-pedistes por privillejo é preeminencia especial, que vos, é los otros
-Condes vuestros succesores que despues vinieren hayan é lleven, é les
-sean dadas las ropas é vestiduras enteramente que Nos, é los Reyes
-nuestros succesores en Castilla é en Leon, que despues de nos vinieren,
-vistieremos en el sobre dicho dia de la Epifanía de cada un año para
-siempre jamas: é ansimismo que vos honremos asentandovos á nuestra mesa
-á comer con Nos, é con los otros Reyes que despues de Nos fueren, en
-el dicho dia de la Epifanía de cada un año por siempre jamas á vos é á
-los que vos succedieren en vuestro Condado de Rivadeo. Y yo, queriendo
-que haya memoria de tan gran fecho, é leal é señalado servicio, é
-animosidad con que defendisteis mi Persona, é acudisteis al bien
-publico de mis Reynos, é que se dé exemplo á los otros mis Vasallos,
-lo tove por bien. E por la presente... Fecho en Torrijos nueve dias de
-Enero año del Nascimiento de Nuestro Salvador Jesu Christo de mil é
-quatrocientos é quarenta é un años, YO EL REY. Yo Diego Romero le fice
-escrebir por mandado de nuestro Señor el Rey.
-
- [Ilustración]
-
-
- IV.
-
- _Al título de Don Rodrigo Manrique, pag. 90._
-
- _D. Jorge Manrique, hijo de este insigne Maestre de Santiago, hizo en
- su elogio con motivo de su muerte aquellas célebres Coplas que tantas
- veces se han impreso, y que sin embargo son raras: por cuyo motivo, y
- por ser de las mejores poesías de aquel tiempo, se repiten aqui._
-
- Recuerde el alma dormida,
- avive el seso y despierte
- contemplando
- como se pasa la vida,
- como se viene la muerte
- tan callando:
- quan presto se vá el placér;
- como despues de acordado
- dá dolor;
- como á nuestro parecer
- qualquiera tiempo pasado
- fué mejor.
-
- Pues que vemos lo presente
- quan en un punto se es ido
- y acabado,
- si juzgamos sabiamente,
- daremos lo no venido
- por pasado.
- No se engañe nadie, no,
- pensando que ha de durar
- lo que espera
- mas que duró lo que vió;
- pues que todo ha de pasar
- por tal manera.
-
- Nuestras vidas son los rios
- que van á dar en la mar,
- que es el morir:
- allí van los señoríos
- derechos á se acabar
- y consumir.
- Allí los rios caudales,
- allí los otros medianos,
- y mas chicos,
- allegados son iguales;
- los que viven por sus manos,
- y los ricos.
-
- Dexo las invocaciones
- de los famosos poetas
- y oradores:
- no curo de sus ficiones;
- que traen yerva secreta
- sus sabores.
- A aquel solo me encomiendo,
- á aquel solo invoco yo
- de verdad,
- que en este mundo viviendo,
- el mundo no conoció
- su Deidad.
-
- Este mundo es el camino
- para el otro, que es morada
- sin pesar;
- mas cumple tener buen tino
- para andar esta jornada
- sin errar.
- Partimos quando nacemos,
- andamos mientras vivimos,
- y llegamos
- al tiempo que fenecemos:
- asi que quando morimos
- descansamos.
-
- Este mundo bueno fué,
- si bien usasemos de él
- como debemos;
- porque segun nuestra fé
- es para ganar aquel
- que atendemos.
- Y aún el Fijo de Dios
- para subirnos al Cielo
- descendió
- á nacer acá entre nós,
- y vivir en este suelo
- dó murió.
-
- Ved de quan poco valor
- son las cosas tras que andamos
- é corremos,
- que en este mundo traydor
- aun primero que muramos
- las perdemos.
- Dellas deshace la edad,
- dellas casos desastrados
- que acaescen,
- dellas por su calidad
- en los mas altos estados
- desfallecen.
-
- Decidme ¿la hermosura,
- la gentil frescura y tez
- de la cara,
- la color y la blancura,
- quando viene la vejez
- qual se para?
- Las mañas é ligereza,
- y la fuerza corporal
- de juventud,
- todo se torna graveza
- quando llega al arrabal
- de senectud.
-
- ¿Pues la sangre de los Godos,
- el linage, y la nobleza
- tan crecida,
- por quantas vias y modos
- se pierde su gran alteza
- en esta vida?
- Unos por poco valer,
- ¡por quan bajos y abatidos
- que los tienen!
- otros que por no tener
- con oficios no debidos
- se mantienen.
-
- ¿Los estados é riqueza
- que nos dexan á deshora
- quien lo duda?
- No les pidamos firmeza;
- pues que son de una señora
- que se muda:
- que bienes son de fortuna,
- que revuelve con su rueda
- presurosa;
- la qual no puede ser una,
- ni ser estable ni queda
- en una cosa.
-
- Pero digo que acompañen
- é lleguen basta la huesa
- con su dueño:
- por eso no nos engañen;
- pues se va la vida apriesa
- como sueño.
- Y los deleytes de acá
- son, en que nos deleytamos
- temporales;
- y los tormentos de allá,
- que por ellos esperamos,
- eternales.
-
- Los placeres é dulzores
- de esta vida trabajada
- que tenemos
- ¿que son sino corredores,
- y la muerte la zelada
- en que caemos?
- No mirando á nuestro daño
- corremos á rienda suelta
- sin parar:
- de que vemos el engaño,
- y queremos dar la vuelta,
- no hay lugar.
-
- Si fuese en nuestro poder
- tornar la cara fermosa
- corporal,
- como podemos hacer
- el alma tan gloriosa
- angelical,
- ¿que diligencia tan viva
- tubieramos toda hora,
- y tan presta,
- en componer la cativa,
- dexándonos la señora
- descompuesta?
-
- Estos Reyes poderosos,
- que vemos por escrituras
- ya pasadas,
- con casos tristes llorosos
- fueron sus buenas venturas
- trastornadas.
- Asi que no hay cosa fuerte;
- que á Papas y Emperadores,
- y Perlados
- así los trata la muerte
- como á los pobres pastores
- de ganados.
-
- Dexemos á los Troyanos,
- que sus males no los vimos
- ni sus glorias:
- dexemos á los Romanos,
- aunque oímos y leemos
- sus historias.
- No curemos de saber
- lo de aquel siglo pasado
- qué fue de ello:
- vengamos á lo de ayer,
- que tambien es olvidado
- como aquello.
-
- ¿Qué se hizo el Rey D. Juan?
- ¿los Infantes de Aragon
- que se hicieron?
- ¿que fué de tanto galan,
- que fué de tanta invencion
- como traxeron?
- ¿Las justas é los torneos,
- paramentos, bordaduras
- é cimeras,
- que fueron sinó devaneos?
- ¿que fueron sinó verduras
- de las eras?
-
- ¿Que se hicieron las damas,
- sus tocados, sus vestidos,
- sus olores?
- ¿Que se hicieron las llamas
- de los fuegos encendidos
- de amadores?
- ¿Que se hizo aquel trobar
- las musicas acordadas
- que tañian?
- ¿Que se hizo aquel danzar
- y aquellas ropas chapadas
- que trahian?
-
- ¿Pues el otro su heredero
- Don Enrique que poderes
- alcanzaba?
- ¡Quan blando, quan halaguero
- el mundo con sus placeres
- se le daba!
- Mas verás ¡quan enemigo,
- quan contrario, quan cruel
- se le mostró!
- ¡Habiéndole sido amigo,
- quan poco duró con el
- lo que le dió!
-
- ¡Las dádivas desmedidas,
- los edificios reales
- llenos de oro;
- las bajillas tan fabridas,
- los enriques y reales
- del tesoro;
- los jaeces y caballos
- de su gente, y atavios
- tan sobrados,
- donde iremos á buscallos!
- ¿que fueron sinó rocios
- de los prados?
-
- Pues su hermano el inocente,
- que en su vida sucesor
- se llamó,
- ¡que corte tan excelente
- tubo, y quanto gran Señor
- que le siguió!
- Mas como fuese mortal,
- metiólo la muerte luego
- en su fragua.
- ¡O juicio divinal!
- quando mas ardia el fuego
- echaste agua.
-
- Pues aquel gran Condestable,
- Maestre que conocimos
- tan privado,
- no cumple que dél se hable,
- sinó solo que le vimos
- degollado.
- Sus infinitos tesoros,
- sus Villas y sus Lugares,
- su mandar,
- ¿que le fueron sino lloros?
- ¿qué fueron sino pesares
- al dexar?
-
- Pues los otros dos hermanos
- Maestres tan prosperados
- como Reyes,
- que á los grandes é medianos
- traxeron tan sojuzgados
- á sus leyes:
- aquella prosperidad,
- que tan alto fué subida
- y ensalzada,
- ¿que fué sino claridad
- que quando mas encendida
- fué amatada?
-
- Tantos Duques excelentes,
- tantos Marqueses y Condes
- y Varones
- como vimos tan potentes,
- dí, muerte, ¿dó los escondes
- y los pones?
- É sus muy claras hazañas
- que ficieron en las guerras
- y en las paces,
- quando tú, ¡cruel! te ensañas
- con tu fuerza las atierras
- é deshaces.
-
- ¿Las huestes inumerables,
- los pendones, estandartes
- e vanderas,
- los castillos impunables,
- los muros y baluartes
- é barreras,
- la caba honda chapada,
- ó qualquier otro reparo,
- que aprovecha?
- quando tú vienes airada
- todo lo pasas de claro
- con tu flecha.
-
- Aquel de buenos abrigo,
- amado por virtuoso
- de la gente,
- el Maestre Don Rodrigo
- Manrique, tan famoso
- é tan valiente,
- sus grandes fechos y claros
- no cumple que los alabe,
- pues los vieron;
- ni los quiero facer caros,
- pues el mundo todo sabe
- quales fueron.
-
- ¡Que amigo de sus amigos!
- ¡que señor para criados
- y parientes!
- ¡que enemigo de enemigos!
- ¡que Maestre de esforzados
- y valientes!
- ¡que seso para discretos!
- ¡que gracia para donosos!
- ¡que razon!
- ¡quan benigno á los subjectos!
- ¡y á los brabos y dañosos
- un leon!
-
- En ventura, Octaviano:
- Julio Cesar en vencer
- é batallar:
- en la virtud, Africano:
- Anibal en el saber
- y trabajar:
- en la bondad, un Trajano:
- Tito en liberalidad
- con alegria:
- en su brazo, un Archiano:
- Marco Tulio en la verdad
- que prometia:
-
- Antonio Pio en clemencia:
- Marco Aurelio en igualdad
- del semblante:
- Adriano en eloqüencia:
- Theodosio en humanidad
- y buen talante:
- Aurelio Alexandro fué
- en disciplina e rigor
- de la guerra:
- un Constantino en la fé:
- Gamelio en el gran amor
- de su tierra.
-
- No dexó grandes tesoros,
- ni alcanzó muchas riquezas,
- ni bajillas;
- mas hizo guerra á los Moros,
- ganando sus fortalezas
- e sus Villas:
- y en las lides que venció
- Caballeros y caballos
- se prendieron:
- en este oficio ganó
- las rentas y los vasallos
- que le dieron.
-
- ¿Pues por su honra y estado
- en otros tiempos pasados
- cómo se hubo?
- quedando desamparado,
- con hermanos y criados
- se sostuvo.
- Despues que fechos famosos
- fizo en esta dicha guerra
- que facia,
- fizo tratos tan honrosos,
- que le dieron mui mas tierra
- que tenia.
-
- Estas sus viejas historias,
- que con su brazo pintó
- en juventud,
- con otras nuevas victorias
- agora las renovó
- en senectud.
- E por su gran ablidad,
- por meritos y ancianía
- bien gastada,
- alcanzó la dignidad
- de la gran Caballería
- de la Espada.
-
- E sus villas é sus tierras
- ocupadas de tiranos
- las halló;
- mas por cercos é por guerras,
- é por fuerzas de sus manos
- las cobró.
- Pues nuestro Rey natural
- si de las obras que obró
- fué servido,
- dígalo el de Portugal,
- y en Castilla quien siguió
- su partido.
-
- Despues de puesta la vida
- tantas veces por su Ley
- al tablero;
- despues de tan bien servida
- la corona de su Rey
- verdadero;
- despues de tanta fazaña,
- á que no puede bastar
- cuenta cierta,
- en la su Villa de Ocaña
- vino la muerte á llamar
- á su puerta.
-
- Diciendo: buen Caballero,
- dexad el mundo engañoso,
- y su halago:
- muestre su esfuerzo famoso
- vuestro corazon de acero
- en este trago.
- Y pues de vida y salud
- hicisteis tan poca cuenta
- por la fama,
- esfuercese la virtud
- para sufrir esta afrenta
- que os llama.
-
- No se os haga tan amarga
- la batalla temerosa
- que esperais,
- pues otra vida mas larga
- de fama tan gloriosa
- acá dexais.
- Aunque esta vida de honor
- tampoco no es eternal,
- ni verdadera;
- mas con todo muy mejor
- que la otra temporal
- perecedera.
-
- El vivir que es perdurable
- no se gana con estados
- mundanales,
- ni con vida deleytable,
- en que moran los pecados
- infernales;
- mas los buenos Religiosos
- gananlo con oraciones,
- y con lloros;
- los Caballeros famosos
- con trabajos y aflicciones
- contra Moros.
-
- Y pues vos, claro Varon,
- tanta sangre derramastes
- de paganos,
- esperad el galardon
- que en este mundo ganastes
- por las manos.
- Y con esta confianza
- y con la fé tan entera
- que teneis
- partid con buena esperanza,
- que esta otra vida tercera
- ganareis.
-
-
- _Responde el Maestre._
-
- No gastemos tiempo ya
- en esta vida mezquina,
- por tal modo
- que mi voluntad está
- conforme con la divina
- para todo.
- Y consiento en mi morir
- con voluntad placentera
- clara y pura;
- que querer hombre vivir
- quando Dios quiere que muera
- es locura.
-
- Tú que por nuestra maldad
- tomaste forma civil
- y baxo nombre:
- tú que á tu divinidad
- juntaste cosa tan vil
- como el hombre:
- tú que tan grandes tormentos
- sufriste sin resistencia
- en tu persona;
- no por mis merecimientos,
- mas por tu sola clemencia
- me perdona.
-
- Así con tal entender,
- todos sentidos humanos
- conservados,
- cercado de su muger,
- de sus hijos y de hermanos
- y de criados,
- dió el alma á quien se la dió,
- el qual la ponga en el cielo,
- y en su gloria:
- y aunque la vida murió,
- nos dexó harto consuelo
- su memoria.
-
- [Ilustración]
-
-
- V.
-
- _Al título de Garcilaso de la Vega, pag. 102._
-
- _En el Cancionero M. S. de_ Gomez Manrique _hay una obra con el
- título de_ Difinicion del Noble Caballero Garcilaso de la Vega,
- _cuyas primeras Coplas ha parecido poner aqui, por expresar algunas
- circunstancias de su muerte, y un elogio que conviene con el que le
- hace Pulgar_.
-
- A Veinte y un dias del noveno mes
- el año de cinco despues de cincuenta,
- é quatro centenas poniendo en la cuenta,
- nueve centenas é una despues,
- estando bien cerca del Lugar que es
- mayor de la Foya de tierra de Moros
- en nuestras ví gentes sospiros é lloros;
- é ví los contrarios facer al revés.
-
- Las nuestras gentes muy agro lloraban,
- dando sospiros é grandes gemidos;
- los Moros con trompas é con alaridos
- é con atabales el ayre enllenaban.
- Los nuestros llorando su mal publicaban;
- los otros riendo su bien descubrian:
- así los llorantes é los que reian
- con voces discordes el campo atronaban.
-
- Allí era llanto con miedo mezclado:
- lágrimas iban con lanzas echadas.
- Allí los gemidos é las cuchilladas
- facian un son muy desacordado.
- Allí por sacar el cuerpo finado
- avia ruido, é tan espantoso,
- que ninguno era tan poco medroso
- que non estuviese asaz demudado.
-
- Lloraban, plañian parientes hermanos
- por ser así muerto por un ballestero
- aquel esforzado gentil Caballero,
- que otro mejor no fué por sus manos.
- La contra facian los perros paganos,
- de los quales era su lanza temida,
- á muchos con ella tirando la vida,
- é á otros dexando con cuerpos mal sanos.
-
- Oyendo lo qual con gran turbacion,
- teniendo en el campo quien bien me doliese,
- sofrirlo no pude que presto no fuese
- á saber quien era aquel buen varon
- por quien se facia tal lamentacion,
- lo qual pregunté á uno muy paso:
- llorando me dixo: est'es Garcilaso:
- matóle saeta por gran ocasion.
-
- Est'es aquel que sangre facia
- primero que nadie en los enemigos:
- est'es aquel que por sus amigos
- la vida é facienda de grado ponia:
- est'es aquel que tanto valia
- que nunca por cierto morirse debiera.
- Murio por gran falta de una babera,
- que por ir mas suelto traer no queria.
-
- Este jamas perdió su reposo
- por grandes peligros, nin fuertes temores;
- antes en priesas é miedos mayores
- allí se mostraba menos temeroso.
- Este fué tanto en armas dichoso,
- que no lo fué mas el fijo mayor
- del buen Rey Troyano, nin su matador,
- por mucho que Homero le pinte famoso.
-
- Est'es aquel mancebo nombrado,
- que non fué Troilo en su tiempo mas.
- Est'es aquel que nunca jamas
- fué visto vencido, maguer que sobrado.
- Este sin dubda ha bien demostrado
- en quantas peleas é casos se vió
- venir del linage de aquel que pasó
- con tanto peligro primero el Salado.
-
- Aqueste que vedes aquí muerto ya,
- por quien esta gente tan fuerte se clama,
- aquí comenzó la su buena fama,
- la qual mucho tarde, ó nunca morrá.
- En aqueste mismo lugar donde está
- le armó Caballero en una gran lid
- Rodrigo Manrique el segundo Cid,
- á quien de su muerte mucho pesará.
-
- Este muriendo al Rey fizo pago,
- pues que delante sus ojos fué muerto,
- su Orden muy bien guardando por cierto
- de nuestro Patron Señor Santiago,
- faciendo en los Moros non menos estrago
- que los descendientes en sí de Cadino,
- mostrando ser bien sin duda sobrino
- del noble Marques Señor de Buitrago.
-
- .......................................
-
-
- VI.
-
- _Al título del Cardenal de San Sixto, pag. 109._
-
- _En la edicion de los_ Claros Varones _del año 1747. en 8. al fin de
- la vida de este Cardenal se puso la advertencia siguiente_.
-
-El P. M. Fr. Hernando del Castillo... Historiador de la Sagrada
-Religion de Predicadores, en la 1. part. lib. 3. cap. 42... hace varios
-elogios de los méritos y excelencias del Cardenal de Torquemada: y su
-ilustre descendencia la refiere asi:
-
- «Fué el Cardenal Fr. Juan de Torquemada, no de Burgos, como le pareció
- á Fernando de Pulgar, ni de los padres que por su antojo él quiere
- darle en sus _Claros Varones_. Fué natural de Valladolid, como él
- mismo lo escribe en su _Lectura sobre el Decreto_, hijo de Alvar
- Fernandez de Torquemada Regidor de aquella Villa, y nieto de Pero
- Fernandez de Torquemada, y visnieto de Lope Alfonso de Torquemada. A
- Lope Alfonso de Torquemada, siendo Hijodalgo á los Fueros de Castilla,
- armó Caballero el Rey D. Alonso el Onceno el dia de su Coronacion
- en la Ciudad de Burgos, como parece en su Historia cap. 105. Está
- enterrado en la Iglesia de Santa Cruz de la Villa de Torquemada, donde
- era natural, y de cuyos antepasados era la mayor parte de aquel Lugar,
- como consta de un Privilegio que el Rey D. Fernando el Quarto dió á la
- Villa. De este Lope Alfonso, y de Ana de Collazos su muger fué hijo
- Pero Fernandez de Torquemada abuelo del Cardenal, y tuvo por hijo en
- Juana Fernandez de Tovar á Alvar Fernandez de Torquemada. Mandóse
- enterrar en la Iglesia de Santa Olalla de Torquemada junto á la
- sepultura de Alvar Lopez de Torquemada su tio. Su testamento es en la
- Era de MCCCCXIV. que es año del Señor de 1376. en el qual hace mencion
- de su primo Rodrigo Rodriguez de Torquemada, que fué Adelantado mayor
- de Castilla (en la Crónica del Rey D. Pedro cap. 3. 4. 5.) y de su
- tio Lope Garcia de Torquemada, Señor de Fornillos. Su muger Juana
- Fernandez de Tovar está enterrada en San Francisco de Valladolid en
- la Claustra en una Capilla que labró su hijo mayor Alvar Fernandez
- de Torquemada, padre que fué del Cardenal, y de Pero Fernandez de
- Torquemada. El Alvar Fernandez está con su muger en la Capilla
- susodicha de San Francisco; y el Pero Fernandez, hermano del Cardenal,
- en otra que llaman de Santo Domingo en San Pablo. Y haber sido hijo
- del dicho Alvar Fernandez consta por su testamento, y tambien por la
- Escritura de renunciacion que el Monasterio de San Pablo hizo de la
- legítima que le pertenescia por haber tomado allí el Avito y hecho
- profesion Fr. Juan de Torquemada su hijo.»
-
-
-
-
- TABLA
-
- DE LOS CLAROS VARONES.
-
-
- TITULO I. Del Rey D. Enrique Quarto, pag. 4.
-
- II. Del Almirante D. Fadrique, 17.
-
- III. Del Conde de Haro, 24.
-
- IV. Del Marques de Santillana, 32.
-
- V. De D. Fernand Alvarez de Toledo, 45.
-
- VI. De D. Juan Pacheco Maestre de Santiago, 53.
-
- VII. Del Conde D. Rodrigo de Villandrando, 61.
-
- VIII. Del Conde de Cifuentes, 71.
-
- IX. Del Duque del Infantazgo, 78.
-
- X. Del Conde de Alvadeliste, 83.
-
- XI. Del Conde de Placencia, 85.
-
- XII. Del Conde de Medinaceli, 87.
-
- XIII. Del Maestre D. Rodrigo Manrique Conde de Paredes,
- 90.
-
- XIV. De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra
- Señora, 98.
-
- XV. De Garcilaso de la Vega, 102.
-
- XVI. De D. Juan de Sayavedra, 104.
-
- XVII. De Rodrigo de Narvaez, 105.
-
- XVIII. Del Cardenal de Sant Sixto, 109.
-
- XIX. Del Cardenal de Sant Angelo, 113.
-
- XX. Del Arzobispo de Toledo, 117.
-
- XXI. Del Arzobispo de Sevilla, 122.
-
- XXII. Del Obispo de Burgos, 126.
-
- XXIII. Del Obispo de Coria, 130.
-
- XXIV. Del Obispo de Abila, 136.
-
- XXV. Del Obispo de Cordova, 140.
-
- XXVI. De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna
- nuestra Señora, 144.
-
-
- TABLA DE LAS LETRAS.
-
- LETRA I. Contra los males de la vejez, 146.
-
- II. Para un Caballero que fué desterrado del Reyno, 154.
-
- III. Para el Arzobispo de Toledo, 160.
-
- IV. Para un Caballero su amigo de Toledo, 166.
-
- V. Para el Obispo de Osma, 170.
-
- VI. Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo,
- 173.
-
- VII. Para el Rey de Portugal, 181.
-
- VIII. Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal,
- 195.
-
- IX. Para el Doctor de Talavera, 198.
-
- X. Para Don Enrique, tio del Rey, 200.
-
- XI. Para la Reyna, 202.
-
- XII. Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla, 205.
-
- XIII. Para el Condestable, 208.
-
- XIV. Para un su amigo de Toledo, 212.
-
- XV. Para el Cardenal, 220.
-
- XVI. Del Razonamiento hecho á la Reyna quando hizo
- perdon general en Sevilla, 221.
-
- XVII. Para el Señor Don Enrique, tio del Rey, 230.
-
- XVIII. Para el Prior del Paso, 232.
-
- XIX. Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en
- Granada, 233.
-
- XX. Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla, 235.
-
- XXI. Para un su amigo encubierto, 237.
-
- XXII. Para D. Gabriel de Mendoza, 243.
-
- XXIII. Para su fija Monja, 244.
-
- XXIV. Para cierto Caballero, 270.
-
- XXV. Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo, 273.
-
- XXVI. Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna,
- 283.
-
- XXVII. Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal,
- 287.
-
- XXVIII. Para el Prior del Paso, 288.
-
- XXIX. Para Mosen Alfonso de Olivares, que estaba en
- la compañia del Duque de Palencia, 291.
-
- XXX. Para Puertocarrero, Señor de Palma, 293.
-
- XXXI. Para el Cardenal de España, 294.
-
- XXXII. Para el Señor D. Enrique, 297.
-
-
- ADICIONES A LOS CLAROS VARONES.
-
- I. Al título del Marques de Santillana, 301.
-
- II. Al de D. Fernand Alvarez de Toledo, 304.
-
- III. Al de D. Rodrigo de Villandrando, 311.
-
- IV. Al de D. Rodrigo Manrique, 314.
-
- V. Al de Garcilaso de la Vega, 320.
-
- VI. Al del Cardenal de San Sixto, 323.
-
-
- VARIANTES DE ALGUNAS CARTAS
-
- SEGUN LA PRIMERA EDICION.
-
- Pag. 152. lin. 3. tanto mas va á no andar. E propiamente fablando no
- se puede decir con verdad que vive ni que muere el viejo: no muere,
- porque aun tiene el ánima en el cuerpo; é no vive, porque tiene la
- muerte tanto cerca, quanto cierta. Así, Señor Doctor, que no sé yo qué
- vida puede tener el que este temor continuo tiene. Y lo mas grave...
-
- 154. 6. _sæpè & instantissimè_:
-
- 156. 14. y de otros muchos en diversas...
-
- 118. 13. que nos responda...
-
- 159. 16. en sus necesidades, y alli suele...
-
- 163. 11. facerle Casa de oracion...
-
- 164. 3. en caída total vinieron...
-
- 10. é para cosas pias...
-
- 170. 17. veinte y tres años, edad tan tierna...
-
- 171. 2. informaciones, unas contrarias...
-
- 172. 11. que sepais que porque...
-
- 173. 6. si á esos que lo oyen...
-
- 174. 2. que gente, y aun costaria menos...
-
- 175. 11. sirvio al Rey é á la Reyna en los principios
- tanto é tan bien...
-
- 176. 5. me paresce mejor para...
-
- 178. 19. é junto con él los trabajos e cuidados;
-
- 25. sus hermanos. Casaron estos: ellos...
-
-
- FIN.
-
-
-
-
-
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-Fernando del Pulgar
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-
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- The Project Gutenberg eBook of Claros Varones de Castilla Y Letras De Fernando de Pulgar, by Fernando de Pulgar.
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-<body>
-
-
-<pre>
-
-The Project Gutenberg EBook of Claros varones de Castilla, y Letras, by
-Fernando del Pulgar
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
-almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or
-re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
-with this eBook or online at www.gutenberg.org/license
-
-
-Title: Claros varones de Castilla, y Letras
-
-Author: Fernando del Pulgar
-
-Release Date: February 7, 2020 [EBook #61339]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: ISO-8859-1
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK CLAROS VARONES DE CASTILLA ***
-
-
-
-
-Produced by Nahum Maso i Carcases, Ramón Pajares Box and
-the Online Distributed Proofreading Team at
-http://www.pgdp.net (Biblioteca Nacional de España.)
-
-
-
-
-
-
-</pre>
-
-
-<div class="body-with">
-
-
-<hr class="tn" />
-<div class="transnote">
-<p class="no-indent center bold">Notas del Transcriptor</p>
-
-<p>Se han respetado la grafía y la acentuación del original, así como
-las inconsistencias en éstas.</p>
-
-<p>Se han corregido los errores obvios de imprenta y las erratas
-mencionadas en la sección correspondiente del original.</p>
-
-<p>Las notas a pie de página se han renumerado y agrupado antes
-del índice.</p>
-
-<p>El índice se encuentra al final del libro y es accesible mediante
-el enlace: <a href="#Page_326">«ÍNDICE»</a>.</p>
-
-<p>Las páginas en blanco presentes en el original se han eliminado en
-la versión electrónica.</p>
-</div>
-
-<hr class="tn" />
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-<h1>CLAROS VARONES
-<i>DE CASTILLA</i>,
-Y LETRAS
-DE FERNANDO
-<i>DE PULGAR</i>,</h1>
-
-<p class="no-indent center large">CONSEJERO, SECRETARIO Y CORONISTA<br />
-DE LOS REYES CATÓLICOS<br />
-DON FERNANDO Y DOÑA ISABEL.</p>
-
-<div class="figcenter" style="width: 75px;">
-<img src="images/illust01.jpg" width="75" height="97" alt="" />
-</div>
-
-<p class="no-indent center smaller p1"><i>CON LICENCIA.</i></p>
-
-<p class="no-indent center p1">MADRID. MDCCLXXXIX.</p>
-
-<p class="no-indent center small p1">POR DON GERÓNIMO ORTEGA E HIJOS DE IBARRA.</p>
-
-<p class="no-indent center p1"><i>Se hallará en su Imprenta y Librería calle Angosta de
-Majaderitos, frente al Coliseo de la Cruz.</i></p>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h2>ADVERTENCIA
-<br />
-<span class="smaller">DEL EDITOR.</span></h2>
-
-
-<p>Las Obras de Fernando de Pulgar
-son tan conocidas y estimadas, como
-lo publican las muchas ediciones que
-se han hecho de ellas, y los elogios
-que han merecido de los Literatos; por
-lo que no necesitan de recomendacion
-alguna. A la verdad es imposible leerlas
-sin hechizarse de la hermosura de su estilo,
-de la pureza de su idioma, de la
-valentía de sus expresiones, y de la solidez
-de su doctrina.</p>
-
-<p>Por tanto se las proponen por modelo
-á los jóvenes en el Real Seminario
-de Nobles de Madrid, en San Isidro el
-Real, y en algunos Colegios de Padres
-Escolapios, para que al mismo tiempo
-que aprenden la lengua Latina, se perficionen
-en la Castellana. Ojalá que el
-exemplo de unos Estudios tan autorizados
-se extienda á todos los de los dominios
-de España.</p>
-
-<p>Entre todas las ediciones que se han
-hecho hasta ahora de los Claros Varones
-y Letras de Pulgar la mas completa
-es la impresa en Madrid en quarto el
-año de 1775 por el esmero y cuidado
-que puso el sabio Editor, á quien somos
-tambien deudores de la Vida del
-Autor, y de las Adicciones á los Claros
-Varones. Por lo mismo la hemos preferido
-á las anteriores para original de
-ésta, y esperamos sea tan bien recibida
-como aquella, de la qual apenas se puede
-haber un exemplar á las manos. En
-quanto al tamaño, hemos elegido el
-presente, atendiendo á la mayor comodidad
-de los Lectores.</p>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h2>VIDA DE FERNANDO
-<br />
-<span class="smaller">DE PULGAR.</span></h2>
-
-
-<p>Fernando de Pulgar, Secretario y Consejero
-de los Reyes Católicos D. Fernando
-y Doña Isabel, y su Cronista,
-fué natural del Reyno de Toledo<a name="FNanchor_1" id="FNanchor_1"></a><a href="#Footnote_1" class="fnanchor">[1]</a>.
-Algunos autores<a name="FNanchor_2" id="FNanchor_2"></a><a href="#Footnote_2" class="fnanchor">[2]</a> congeturaron se llamó
-<i>de Pulgar</i> por haber nacido en el
-pueblo de este nombre; pero Salazar
-de Mendoza<a name="FNanchor_3" id="FNanchor_3"></a><a href="#Footnote_3" class="fnanchor">[3]</a> le hace natural del mismo
-Toledo, fundado en que para referir
-un suceso de aquella Ciudad usa el modo
-comun de hablar en ella.</p>
-
-<p>Otros le confundieron<a name="FNanchor_4" id="FNanchor_4"></a><a href="#Footnote_4" class="fnanchor">[4]</a> con <i>Hernan
-Perez de Pulgar</i>, Capitan valeroso, creyéndolos
-una misma persona; pero
-no cabe la menor duda en que eran
-diversas, pues el mismo Cronista en
-la tercera parte de la Crónica capítulo
-III. dice: <i>Vista esta division por
-un Escudero, que era de las Guardas
-del Rey é de la Reyna, Alcayde de la
-fortaleza del Salar, que venia en aquella
-compañia, que se llamaba Hernan
-Perez del Pulgar, hombre de buen esfuerzo,
-tomó una toca de lienzo, y atóla
-en su lanza por via de enseña, y dixo</i>...
-Aunque se quisiese atribuir la
-confusion á la semejanza de nombres,
-había en ellos diferencia. El Alcayde
-se llamaba <i>Hernan Perez del Pulgar</i>,
-y el Cronista <i>Fernando de Pulgar</i>:
-era el Alcayde mozo, Escudero, y de
-las Guardas de los Reyes; y el Cronista
-viejo, y nunca da á entender
-hubiese exercido la profesion militar,
-calificándose únicamente con el título
-de Escribano, esto es, Secretario, como
-en el principio de la Letra I: <i>Señor
-Doctor Francisco Nuñez, Físico</i>: <i>Yo
-Fernando de Pulgar, Escribano</i>...</p>
-
-<p>Se ignora la calidad de sus padres,
-su educacion, y sus estudios; pero él
-mismo asegura en la dedicatoria de
-los <span class="smcap">Claros Varones</span> á la Reyna, que
-se crió en la corte de los Reyes D.
-Juan el II. y D. Enrique IV. donde
-conoció y comunicó á muchos Prelados
-y Caballeros, cuyas vidas y acciones
-se propone escribir.</p>
-
-<p>Reynando Enrique IV. era ya persona
-de crédito y consideracion en la
-corte: <i>En verdad, Señor</i>, dice en la
-Letra VI. á un Caballero criado del
-Arzobispo de Toledo, <i>yo fui uno de
-los Calderones con que el Rey D. Enrique
-muchas veces envio á sacar paz del
-Arzobispo, y nunca pudo sacarla</i>. Es
-de presumir que en los ultimos años
-del Rey tenia ya el empleo de Secretario,
-y que con él empezó á servir
-á los Reyes Católicos inmediatamente
-que subieron al Solio; pues en
-la 3. parte, cap. 22. de la Crónica refiere,
-que <i>enviaron luego un su Secretario
-al Rey D. Luis de Francia á le notificar
-como el Rey D. Enrique su hermano
-era pasado de esta presente vida</i>...
-Aunque expresa lo que acaeció, y
-otras negociaciones que le encargaron
-los Reyes, y sus resultas, fué
-tan modesto que no quiso nombrarse.
-Dormer en los <i>Progresos de la Historia
-de Aragon</i> pag. 256. col. 2. dice,
-que Zurita<a name="FNanchor_5" id="FNanchor_5"></a><a href="#Footnote_5" class="fnanchor">[5]</a> puso de su mano al margen
-de dicho capítulo: <i>Este Secretario
-fué Hernando del Pulgar, como parece
-por la Historia de Alonso de Palencia,
-lib. 23. cap. 5</i>. El mismo Pulgar
-<i>Letra XXIII.</i> asegura estuvo en
-París, refiriendo lo que allí le dixo <i>un
-Religioso de santa vida</i>; pero calla el
-motivo de su viage, y el tiempo que
-se detubo.</p>
-
-<p>Vuelto á Castilla se puede colegir
-que su residencia ordinaria era en la
-corte de la Reyna, donde regularmente
-residia el Consejo; bien que como
-los viages de la Reyna eran tan continuos,
-no siempre la seguia el Consejo,
-ni por consecuencia Pulgar. En la
-<i>Letra XII.</i> se alaba de que <i>ni en corte,
-ni en Castilla no vivia hombre mejor vida</i>.
-Parece que despues se retiró á su casa,
-que la tendria en Toledo, si como
-asegura Salazar de Mendoza, era
-vecino de aquella Ciudad. <i>Estando</i> en
-ella <i>retraído</i>, dice en la Letra XXVIII.
-<i>é quasi libre de la pena del cobdiciar,
-é comenzando á gozar del beneficio de contentamiento</i>,
-fue llamado para escribir
-la Crónica de los Reyes: y aunque no
-se sabe quando le dieron el cargo de
-Cronista, se infiere le usaba ya por
-entónces, que era el año de 1482. al empezarse
-la guerra de Granada; pues
-en la Letra XI. dice á la Reyna: <i>Pasados
-ya tantos trabajos é peligros como
-el Rey N. S. y V. A. aveis avido, no se
-debe tener en poca estima la escriptura
-dellos... Yo iré á V. A. segun me lo envia
-á mandar, é llevaré lo escripto hasta
-aqui, para que lo mande examinar...
-Acá avemos oído las nuevas de la guerra
-que mandais mover contra los Moros...</i>
-Lo escrito sería la parte de Crónica
-anterior á aquel tiempo: en la
-qual había insertado algunas Epístolas
-y Razonamientos que escribió por
-mandado de la Reyna, segun creyeron
-las gentes, como dice <i>Andres Bernaldez
-Cura de los Palacios</i>, en su
-Crónica MS. cap. 10. añadiendo en el
-14. <i>que es parte del oficio de los Coronistas
-de los Reyes expedir Epístolas en
-su servicio en los tiempos que conviene:...
-y que deben procurar evitar escándalos
-y guerras... y procurar la
-paz y concordia por Epístolas de dulce
-y autorizado escribir</i>.</p>
-
-<p>A la sazon estaba la Reyna en Andalucía,
-y se puede tener por cierto
-que desde entónces la siguió Pulgar
-constantemente en sus viages. Este era
-el mejor medio de hallarse bien informado
-para escribir la Crónica; porque
-el Rey instruía puntualmente á la
-Reyna de lo que pasaba en el exército,
-y consultaba con ella todas las
-ocurrencias dificiles: y la Reyna entretanto
-cuidaba de proveer el exército
-de gente, armas, municiones y
-víveres, y del gobierno del Reyno.
-Quando la Reyna iba al exército la seguia
-Pulgar; y así pudo ver por sí
-mismo los sitios de Cambil y Haraval,
-el de Málaga, el de Baza, y otros
-acaecimientos.</p>
-
-<p>Era ya por entónces Pulgar de edad
-abanzada; pues en algunas de sus <i>Letras</i>
-(que todas son escritas desde el
-año de 1473. al 1483.) se quexa de
-la vejez, y de los achaques anexos
-á ella. Fué casado, y vivia su muger,
-tambien anciana, quando escribió
-la <i>Letra XXIII.</i> á una hija,
-que de doce años entró en Religion.</p>
-
-<p>Llegó con su Crónica hasta la toma
-de Granada por Enero del año
-1492. Se omitirán aqui los elogios y
-las críticas que justamente se han hecho
-de ella, dexándolo para quien se
-tome el laudable trabajo de cotejarla
-con buenos MSS. corregirla, y restaurar
-lo que se omitió en las dos
-ediciones que tenemos. Hizo la primera
-Antonio de Nebrija en Valladolid
-año 1565. atribuyendo la obra
-á su abuelo Antonio el célebre Gramático,
-porque habiéndola encontrado
-entre sus libros, creyó con ligereza
-que quien la había puesto en Latin la
-habría escrito originalmente en Castellano.
-Si la hubiese leido habría escusado
-la equivocacion; pues en el capítulo
-21. hablando de D. Enrique IV.
-hubiera hallado estas palabras: <i>No se
-pone aqui la disposicion de su persona,
-ni su condicion, porque en su Crónica, y
-asimesmo en un tractado que fecimos de
-los</i> Claros Varones de Castilla <i>que ovo
-en su tiempo está largamente recontado</i>;
-y hubiera conocido pertenecer la Crónica
-al autor de los <span class="smcap">Claros Varones</span>,
-que ya estaban impresos, y andaban
-en manos de todos.</p>
-
-<p>La mas antigua edicion de los <span class="smcap">Claros
-Varones</span> que se ha tenido presente,
-posterior sin duda á la muerte
-de Pulgar, se hizo <i>en Sevilla por Stanislao
-Polono, é acabóse á 22. dias del
-mes de Mayo año del nacimiento de N. S.
-Jesu-Christo de 1500.</i> incluyendo en
-ella XXXII. Cartas del mismo autor
-dirigidas á la Reyna, á algunos grandes
-Señores, Caballeros y otras personas.
-Catorce Cartas, que son la 1.
-2. 3. 4. 5. 6. 10. 17. 31. 11. 13. 14. 15.
-y 12. comprehendidas en 16. hojas
-en quarto se habían ya impreso antes,
-como se infiere de no haber en ellas
-foliatura, nombre de Impresor, lugar,
-ni año: y esta se puede llamar primera
-edicion. Siguióse otra completa en
-Alcalá por Miguel de Eguia año 1528:
-otra en Zamora año 1543: en Valladolid
-otra año 1545. todas en quarto:
-otra en Amberes por Juan Meursio
-año 1632: otra por Daniel Elzevirio
-en Amsterdan año 1670. fol. al fin de
-las <i>Epístolas de Pedro Martir de Angleria</i>,
-donde se hallan tambien las <i>Letras</i>
-traducidas en Latin por Juliano
-Magon: y finalmente otra en Madrid
-año 1747. octavo, en la qual manifestó
-el editor gran presuncion é ignorancia
-remodernando el estilo.</p>
-
-<p>Ademas de estas obras atribuyen algunos
-á Pulgar la Sátira conocida con
-el título de <i>Coplas de Mingo Revulgo</i>,
-que otros sospecharon fuese de Juan
-de Mena. En ediciones antiguas lleva
-el nombre de Rodrigo Cota el tio vecino
-de Toledo, autor de las primeras
-Scenas de la famosa Comedia <i>La Celestina</i>.
-Pulgar solamente hizo la glosa
-que se imprimió con la misma Sátira
-antes del año 1500. Tambien le atribuye
-Don Nicolas Antonio una <i>Cronica
-de Don Enrique IV.</i> que dice
-vió en la Librería del Marques de
-Agrópoli; pero sin embargo conviene
-suspender el juicio sobre esta obra,
-y sobre la <i>Historia de los Reyes Moros
-de Granada</i>, que el mismo Don
-Nicolas Antonio asegura vió Martin
-Vazquez Siruela en la Librería del
-Marques de Estepa; porque tratándose
-de MSS. son frecuentes las equivocaciones.</p>
-
-<p>Que Pulgar escribió otras obras no
-conocidas, como la traducion de la
-<i>Exposicion del Pater noster</i> de S. Agustin
-que cita en la <i>Letra á su hija Monja</i>,
-no debe dudarse. Lucio Marineo Siculo
-lib. 7. <i>De Hispaniæ Laudibus</i>, citado
-por D. Nicolas Antonio, dice: <i>Ferdinandi
-Pulgarii eloquentia, atque moralis
-Philosophia magna fuit ac laudabilis.
-Siquidem sermone Hispano plura edidit
-eleganti facundia, &amp; uberrima dicendi
-copia. In eo enim opere quod de Viris
-illustribus inscripsit, plurimum &amp;
-ingenii, &amp; doctrinæ, &amp; scribendi artis
-ostendit. Permulta quoque memoratu dignissima
-composuit, in quibus magnam quidem
-laudem promeruit.</i></p>
-
-<p>Se omiten otros elogios, porque ciertamente
-qualquiera verá que el agudo,
-fecundo, y elegante ingenio de Pulgar
-no los necesita: y concluirémos con
-decir, que para la presente edicion ha
-servido de texto la del año 1500. y
-que tambien se ha hecho uso de la primera
-de 14. <i>Letras</i>, de la de Alcalá
-del año 1528. y de la Elzeviriana.</p>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h2><i>ERRATAS.</i></h2>
-
-
-<table summary="Erratas">
- <tr>
- <td class="tdl tdpr">Pag.</td>
- <td class="tdl tdpr">linea,</td>
- <td class="tdl tdpr">&nbsp;</td>
- <td class="tdr">emienda.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl tdpr">39....</td>
- <td class="tdl tdpr">5....</td>
- <td class="tdl tdpr">mandaba,</td>
- <td class="tdr"><i>mandada</i>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl tdpr">102....</td>
- <td class="tdl tdpr">9....</td>
- <td class="tdl tdpr">ocometia,</td>
- <td class="tdr"><i>acometia</i>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl tdpr">105....</td>
- <td class="tdl tdpr">5....</td>
- <td class="tdl tdpr">contre,</td>
- <td class="tdr"><i>contra</i>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl tdpr">115....</td>
- <td class="tdl tdpr">15....</td>
- <td class="tdl tdpr">crimioso,</td>
- <td class="tdr"><i>criminoso</i>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl tdpr">156....</td>
- <td class="tdl tdpr">18....</td>
- <td class="tdl tdpr">próspeta,</td>
- <td class="tdr"><i>próspera</i>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdl tdpr">158....</td>
- <td class="tdl tdpr">13....</td>
- <td class="tdl tdpr">no responda,</td>
- <td class="tdr"><i>nos responda</i>.</td>
- </tr>
-</table>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_1" id="Page_1">[1]</a></span></p>
-
-<div class="figtop">
-<img src="images/illust02.jpg" width="400" height="81" alt="" />
-</div>
-
-<h2 class="nobreak">LIBRO
-<br />
-<span class="smaller">DE LOS CLAROS VARONES
-<br />
-<i>DE CASTILLA</i>,</span>
-<br />
-<span class="small">DIRIGIDO A LA MUY ALTA REYNA
-<br />
-MUESTRA SEÑORA.</span></h2>
-
-
-<p>Muy excelente é muy poderosa Reyna
-nuestra Señora. Algunos Historiadores
-Griegos é Romanos escribieron bien
-por extenso las hazañas que los Claros
-Varones de su tierra ficieron, é les parescieron
-dignas de memoria. Otros escriptores
-ovo que las sacaron de las
-Historias, é ficieron dellas tractados
-aparte, á fin que fuesen mas comunicadas,
-segun fizo Valerio Máxîmo, é
-Plutarco, é otros algunos, que con
-amor de su tierra, ó con aficion de
-personas, ó por mostrar su eloqüencia<span class="pagenum"><a name="Page_2" id="Page_2">[2]</a></span>
-quisieron ordenar sus fechos, ensalzándolos
-con palabras algo por ventura
-mas de lo que fueron en obras. Yo,
-muy excelente Reyna y Señora, de
-ambas cosas veo menguada la Corónica
-destos vuestros Reynos de Castilla
-é de Leon en perjuicio grande del honor
-que se debe á los Claros Varones
-naturales dellos, é á sus descendientes:
-porque como sea verdad que ficiesen
-notables fechos; pero no los leemos
-extendidamente en las Corónicas como
-los ficieron, ni veo que ninguno los
-escribió aparte, como fizo Valerio, é
-los otros. Verdad es que el noble Caballero
-Fernan Perez de Guzman escribió
-en metro algunos Claros Varones
-naturales dellos que fueron en España:
-asimismo escribió brevemente en
-prosa las condiciones del muy alto y excelente
-Rey Don Juan de esclarecida memoria
-vuestro padre, é de algunos Caballeros
-é Perlados sus súbditos que fueron
-en su tiempo. Eso mismo ví en Francia
-el compendio que fizo un Maestro
-Jorge de la Vernada Secretario del
-Rey Carlos, en que copiló los fechos<span class="pagenum"><a name="Page_3" id="Page_3">[3]</a></span>
-notables de algunos Caballeros é Perlados
-de aquel Reyno que fueron en su
-tiempo. E aun en aquel libro de la Sacra
-Escriptura que fizo Jesú fijo de Sirac,
-quiso loar los Varones gloriosos de su
-nacion. Tambien Sant Hierónimo é otros
-algunos escribieron loando los ilustres
-Varones dignos de memoria, para loable
-exemplo de nuestro vivir. Yo, muy
-excelente Reyna y Señora, criado desde
-mi menor edad en la corte del Rey
-vuestro padre, y del Rey Don Enrique
-vuestro hermano, movido con
-aquel amor de mi tierra que los otros
-ovieron de la suya, me dispuse á
-escrebir de algunos Claros Varones
-Perlados y Caballeros naturales de
-vuestros Reynos, que yo conoscí é
-comuniqué, cuyas hazañas é notables
-fechos, si particularmente se oviesen de
-contar, requeria facerse de cada uno
-una grand Historia. Por ende brevemente
-con el ayuda de Dios escrebiré los
-linages é condiciones de cada uno, é algunos
-notables fechos que ficieron: de
-los quales se puede bien creer que en
-autoridad de personas, y en ornamento<span class="pagenum"><a name="Page_4" id="Page_4">[4]</a></span>
-de virtudes, y en las habilidades
-que tubieron, así en ciencia, como en
-armas, no fueron menos excelentes que
-aquellos Griegos é Romanos é Franceses
-que tanto son loados en sus escripturas.
-E primeramente pensé poner la vida é
-condiciones del Rey Don Enrique Quarto
-vuestro hermano, cuya ánima Dios
-haya, por aver concurrido en su tiempo.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T1">TITULO I.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Rey Don Enrique Quarto.</i></span></h3>
-
-
-<p>El Rey Don Enrique Quarto fijo del
-Rey Don Juan el Segundo fué hombre
-alto de cuerpo, é fermoso de gesto, é
-bien proporcionado en la compostura
-de sus miembros. Este Rey seyendo
-Príncipe dióle el Rey su padre la Ciudad
-de Segovia, é pusole casa é oficiales,
-seyendo de edad de catorce años. Estobo
-en aquella Ciudad apartado del
-Rey su padre los mas dias de su menor
-edad, en los quales se dió á algunos
-deleytes que la mocedad suele demandar,
-y la honestad debe negar. Fizo<span class="pagenum"><a name="Page_5" id="Page_5">[5]</a></span>
-abito dellos; porque ni la edad flaca
-los sabía refrenar, ni la libertad que
-tenia los sofria castigar. No bebia vino,
-ni queria vestir paños muy preciosos,
-ni curaba de la ceremonia que es debida
-á Persona Real. Tenia algunos
-mozos aceptos de los que con él se
-criaban: amábalos con grande aficion,
-é dábales grandes dádivas. Desobedesció
-algunas veces al Rey su
-padre; no porque de su voluntad
-procediese, mas por inducimiento
-de algunos, que siguiendo sus proprios
-intereses, le traían á ello. Era
-hombre piadoso, é no tenia ánimo de
-facer mal, ni ver padecer á ninguno:
-é tan humano era, que con dificultad
-mandaba executar la justicia criminal:
-y en la execucion de la cevil, y en
-las otras cosas necesarias á la gobernacion
-de sus Reynos, algunas veces era
-negligente, é con dificultad entendia
-en cosa agena de su delectacion, porque
-el apetito le señoreaba la razon.
-No se vido en él jamás punto de sobervia
-en dicho ni en fecho, ni por
-cobdicia de aver grandes señoríos le<span class="pagenum"><a name="Page_6" id="Page_6">[6]</a></span>
-vieron facer cosa fea ni deshonesta: é
-si algunas veces avia ira, durábale poco,
-y no le señoreaba tanto que dañase á
-él ni á otro. Era grand montero, é placiale
-muchas veces de andar por los
-bosques apartado de las gentes. Casó
-seyendo Príncipe con la Princesa Doña
-Blanca hija del Rey Don Juan de Aragon
-su tio, que entonces era Rey de
-Navarra, con la qual estobo casado
-por espacio de diez años, é al fin ovo
-divorcio entre ellos por el defecto de
-la generacion, que él imputaba á ella
-y ella imputó á él. Murió el Rey D.
-Juan su padre, é reynó luego pacificamente
-en los Reynos de Castilla é
-de Leon, seyendo ya en edad de
-treinta años: é luego que reynó usó
-de grand magnificencia con ciertos
-Caballeros é Grandes Señores de sus
-Reynos soltando, á unos de las prisiones
-en que el Rey su padre los avía
-puesto, é reduciendo é perdonando á
-otros que andaban desterrados de sus
-Reynos, é restituyóles todas las Villas
-é Logares é rentas, é todos sus patrimonios
-é oficios que tenian. Teniendo<span class="pagenum"><a name="Page_7" id="Page_7">[7]</a></span>
-la primera muger de quien se apartó
-casó con otra hija del Rey de Portugal:
-y en este segundo casamiento
-se manifestó su impotencia; porque
-como quier que estobo casado con ella
-por espacio de quince años, é tenía comunicacion
-con otras mugeres, nunca
-pudo aver á ninguna allegamiento de
-varon. Reynó veinte años, y en los diez
-primeros fué muy próspero, é llegó
-grand poder de gentes é de tesoros,
-é los Grandes é Caballeros de sus Reynos
-con grand obediencia cumplian sus
-mandamientos. Era hombre franco, é
-facia grandes mercedes é dádivas; é no
-repetia jamás lo que daba, ni le placía
-que otros en su presencia gelo repitiesen.
-Llegó tanta abundancia de tesoros,
-que allende de los grandes gastos é
-dádivas que facía, mercaba qualquier
-Villa ó Castillo, ó otra grand renta
-que en sus Reynos se vendiese para
-acrescentar el patrimonio Real. Era
-hombre que las mas cosas facía por
-solo su arbitrio, ó á placer de aquellos
-que tenia por privados: é como los
-apartamientos que los Reyes acen, é<span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[8]</a></span>
-la grand aficion que sin justa causa
-muestran á unos mas que á otros, é las
-excesivas dádivas que les dan, suelen
-provocar á odio, é del odio nacen malos
-pensamientos, é peores obras, algunos
-grandes de sus Reynos, á quien
-no comunicaba sus consejos, ni la gobernacion
-de sus Reynos, é pensaban
-que de razon les debia ser comunicado,
-concibieron tan dañado concepto, que
-algunas veces conjuráron contra él para
-lo prender ó matar. Pero como este
-Rey era piadoso, bien así usó Dios con
-él de piedad, é le libró de la prision, é
-de los otros males que contra su Persona
-Real se imaginaron. E ciertamente
-se debe considerar, que como quier
-que no sea ageno de los hombres tener
-aficion á unos mas que á otros, pero
-especialmente los Reyes, que están en
-el miradero de todos, tanto menor licencia
-tienen de errar, quanto mas señalados
-y mirados son que los otros:
-mayormente en las cosas de la justicia,
-de la qual tambien deben usar
-mostrando su aficion templada al que
-lo meresciere, como en todas las otras<span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[9]</a></span>
-cosas: porque de mostrarse los Reyes
-aficionados sin templanza, é no á quien,
-ni cómo, ni por lo que deben ser, nascen
-muchas veces las envidias, dó se
-siguen las desobediencias, y vienen las
-guerras é otros inconvenientes que á
-este Rey acaecieron. Era grand músico,
-é tenia buena gracia en cantar é
-tañer, é en hablaren cosas generales;
-pero en la execucion de las particulares
-é necesarias, algunas veces era flaco,
-porque ocupaba su pensamiento
-en aquellos deleytes de que estaba acostumbrado,
-los quales impiden el oficio
-de la prudencia á qualquier que dellos
-está ocupado. E ciertamente vemos algunos
-hombres hablar muy bien, loando
-generalmente las virtudes, é vituperando
-los vicios; pero quando se les
-ofresce caso particular que les toque,
-entonces, vencidos del interese ó del
-deleyte, no han lugar de permanescer
-en la virtud que loaron, ni resistir el
-vicio que vituperaron. Usaba asimismo
-de magnificencia en los recibimientos
-de Grandes hombres, é de los Embaxadores
-de Reyes que venian á él, faciándoles<span class="pagenum"><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span>
-grandes é sumptuosas fiestas,
-é dándoles grandes dones: otrosí en facer
-grandes edificios en los Alcazares é
-Casas Reales, y en Iglesias é lugares
-sagrados. Este Rey fundó de principio
-los Monesterios de la Virgen Santa Maria
-del Parral de Segovia, é de Sant
-Hierónymo del Paso de Madrid, que
-son de la Orden de Sant Hierónymo
-é dotólos magníficamente: é otrosí el
-Monesterio de Sant Antonio de Segovia
-de la Orden de Sant Francisco:
-é hizo otros grandes edificios é
-reparos en otras muchas Iglesias é Monesterios
-de sus Reynos, é dióles grandes
-limosnas, é fizoles muchas mercedes.
-Otrosí mandaba pagar cada año
-en tierras é acostamientos gran número
-de gente de armas: é allende desto gastaba
-cada año en sueldo para la gente
-de caballo continua que traía en su
-guarda otra grand cantidad de dinero.
-E con esto fué tan poderoso, é su
-poder fué tan renombrado por el mundo,
-que el Rey D. Fernando de Neápoles
-le envió suplicar que le recibiese en
-su omenage. Otrosí la Ciudad de Barcelona<span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span>
-con todo el Principado de Cataluña
-le ofresció de se poner en su
-señorío, y de le darlos tributos debidos
-al Rey Don Juan de Aragon su tio,
-á quien por entonces aquel Principado
-estaba rebelde. Por inducimientos é persuasiones
-de algunos que estaban cerca
-dél en su consejo, mas que procediendo
-de su voluntad, tuvo algunas diferencias
-con este Rey de Aragon su tio,
-que asimesmo se intitulaba Rey de Navarra,
-y entró por su persona poderosamente
-en el Reyno de Navarra, y
-envió gran copia de gente de armas con
-sus Capitanes al Reyno de Aragon, é
-fizo guerra á los Aragoneses é Navarros:
-é puedese bien creer que segun su
-grande poder, é la disposicion del tiempo
-é de la tierra, é la flaqueza é poca
-resistencia que por entonces avia en la
-parte contraria, si este Rey fuera tirano
-é inhumano, todos aquellos Reynos
-y Señoríos fueran puestos en su obediencia,
-dellos con pequeña fuerza, é
-dellos de su voluntad. E para pacificar
-estas diferencias se trataron vistas
-entre él y el Rey Don Luis de Francia,<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span>
-que como árbitro se interpuso á las
-pacificar: á las quales vistas fué acompañado
-de Grandes Señores é Perlados,
-é de grand multitud de Caballeros é
-Fijosdalgo de sus Reynos. En los gastos
-que fizo, é dádivas que dió, y en
-los arreos é otras cosas que fueron necesarias
-de se gastar é destribuir para
-tan grande acto, mostró bien la franqueza
-de su corazón, é paresció la grandeza
-de sus Reynos, é guardó la preeminencia
-de su persona, é la honra é loable
-fama de sus súbditos. Fué la fabla
-destos dos Reyes entre la Villa de Fuenterabía
-que es del Reyno de Castilla,
-é la Ciudad de Bayona que es del Reyno
-de Francia, en la rivera de la mar.
-Continuó algunos tiempos guerra contra
-los Moros: fizo algunas entradas con
-grand copia de gente en el Reyno de
-Granada. En su tiempo se ganó Gibraltar
-é Archidona, é otros algunos Lugares
-de aquel Reyno. Constriñó á los
-Moros que le diesen parias algunos
-años porque no les ficiese guerra: é los
-Reyes comarcanos temian tanto su
-grand poder, que ninguno osaba facer<span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span>
-el contrario de su voluntad, é todas
-las cosas le acarreaba la fortuna como
-él las quería, é algunas mucho mejor
-de lo que pensaba, como suele facer
-á los bien afortunados: é los de sus Reynos
-todo aquel tiempo que estobieron
-en su obediencia gozaban de paz, é de
-los otros bienes que della se siguen.
-Fenecidos los diez años primeros de su
-señorío, la fortuna, envidiosa de los
-grandes estados, mudó como suele la
-cara próspera, é comenzó á mostrar la
-adversa. De la qual mudanza muchos
-veo quexarse, y á mi ver sin causa:
-porque segund pienso alli hay mudanza
-de prosperidad dó hay corrupcion de
-costumbres. Y así por esto, como porque
-se debe creer que Dios queriendo
-unir en esta vida alguna desobediencia
-que este Rey mostró al Rey su
-padre, dió lugar que fuese desobedecido
-de los suyos, é permitió que algunos
-criados de los mas aceptos que este
-Rey tenia, é á quien de pequeños
-fizo hombres grandes, é dió títulos é
-dignidades é grandes patrimonios, quier
-lo ficiesen por conservar lo avído, quier<span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span>
-por lo acrecentar é añadir mayores rentas
-á sus grandes rentas, erraron de
-la via que la razon les obligaba: é no
-podiendo refrenar la envidia concebida
-de otros que pensaban ocuparles el lugar
-que tenian, conocidas en este Rey
-algunas flaquezas nascidas del habito que
-tenia fecho en los deleytes, osaron desobedecerle
-é poner disension en su casa.
-La qual porque al principio no fué
-castigada segund debía, cresció entre
-ellos tanto, que fizo descrecer el estado
-del Rey, y el temor é obediencia que
-los Grandes de sus Reynos le avían.
-Donde se siguió que algunos destos se
-juntaron con otros Perlados é Grandes
-Señores del Reyno, é tomaron al Príncipe
-Don Alonso su hermano, mozo
-de once años, é faciendo division en
-Castilla, lo alzaron por Rey della, é
-todos los Grandes é Caballeros, é las
-Ciudades é Villas estubieron divisos en
-dos partes: la una permaneció siempre
-con este Rey Don Enrique; la otra
-estobo con aquel Rey Don Alonso: el
-qual duró con título de Rey por espacio
-de tres años, é murió en edad de<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span>
-catorce años. En esta division se despertó
-la cobdicia, é creció el avaricia,
-cayó la justicia, é señoreó la fuerza,
-reynó la rapiña, é disolvióse la luxuria,
-é ovo mayor lugar la cruel tentacion
-de la sobervia que la humilde persuasion
-de la obediencia, é las costumbres
-por la mayor parte fueron corrompidas
-é disolutas, de tal manera que muchos,
-olvidada la lealtad é amor que debian
-á su Rey é á su tierra, é siguiendo sus intereses
-particulares, dexaron caer el
-bien general de tal forma que el general
-y el particular perescia. E Nuestro
-Señor, que algunas veces permite males
-en las tierras generalmente, para que
-cada uno sea punido particularmente
-segun la medida de su yerro, permitió
-que oviese tantas guerras en todo el
-Reyno, que ninguno puede decir ser
-exîmido de los males que dellas se siguieron;
-y especialmente aquellos que
-fueron causa de las principiar se vieron
-en tales peligros, que quisieran dexar
-gran parte de lo que primero tenian,
-con seguridad de lo que les quedase, é
-ser ya salidos de las alteraciones que á<span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span>
-fin de acrecentar sus estados inventaron:
-é así pudieron saber con la verdadera
-experiencia lo que no les dexó conocer
-la ciega cobdicia. E por cierto
-así acaesce, que los hombres antes que
-sientan el mal futuro, no conoscen el
-bien presente; pero quando se ven envueltos
-en las necesidades peligrosas
-en que su desordenada cobdicia los mete,
-entonces querrian é no pueden facer
-aquello que con menor daño pudieran
-aver fecho. Duraron estas guerras
-los otros diez años postrimeros que este
-Rey reynó, é los hombres pácificos padecieron
-muchas fuerzas de los hombres
-nuevos que se levantaron é ficieron
-grandes destruiciones. Gastó en estos
-tiempos el Rey todos sus tesoros:
-é allende de aquellos, gastó é dió sin
-medida quasi todas las rentas de su patrimonio
-Real, é muchas dellas que le tomaron
-los tiranos que en aquel tiempo eran:
-de manera que aquel que con el abundancia
-de los tesoros compraba Villas
-é Castillos, vino en tanta extrema necesidad,
-que vendió muchas de veces las
-rentas del su patrimonio, todo para el<span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span>
-mantenimiento de su persona. Vivió este
-Rey cinquenta años, de los quales
-reynó veinte, é murió en el Alcazar
-de la Villa de Madrid de dolencia del
-hijada, de laqual en su vida muchas
-veces fué gravemente apasionado.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T2">TITULO II.
-<br />
-<span class="smaller"><i>El Almirante Don Fadrique.</i></span></h3>
-
-
-<p>El Almirante Don Fadrique fijo del
-Almirante Don Alonso Enriquez<a name="FNanchor_6" id="FNanchor_6"></a><a href="#Footnote_6" class="fnanchor">[6]</a>, é
-nieto de Don Fadrique Maestre de Santiago,
-é bisnieto del Rey Don Alonso,
-fué pequeño de cuerpo é fermoso de gesto.
-Era un poco corto de vista: hombre
-de buen entendimiento. Fué en los tiempos
-del Rey Don Juan, é del Rey Don
-Enrique. Tenia muchos parientes, porque
-tenia por hermano de madre al Adelantado
-Pero Manrique, que fué un Gran
-Señor en Castilla, é tobo de su padre é
-madre otro hermano que fué Conde de
-Alva de Liste, é nueve hermanas, que
-<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span>casaron todas con hombres de linage que
-tenian casas de mayorazgos antiguas. Y
-de la parte de Doña Juana de Mendoza
-su Madre, hija de Pero Gonzalez de
-Mendoza, tenia por deudos de sangre
-todos los mas de los Grandes Señores
-de Castilla. Amaba los parientes, é allegábalos,
-é trabajaba en procurar su
-honra y interese muy mucho. Fué Caballero
-esforzado, é hombre de tan
-grande corazon, que osadamente cometia
-muchas vegadas su persona y estado
-á los golpes de la fortuna por la conservacion
-de sus parientes, é por adquirir
-para sí honra é reputacion. Usando
-de su oficio de Almirante andobo
-por la mar con grand flota de armada,
-é ovo rencuentros é batallas marinas con
-Moros é Christianos, en las quales fué
-vencedor, é alcanzó fama de esforzado
-Capitan. Era franco é liberal, é siempre
-pospuso la cobdicia de guardar tesoros
-á la gloria que sentia en los gastar
-por aver honra. Era hombre impaciente,
-é no podia buenamente tolerar
-las cosas que le parecian excesivas é
-contrarias á la razon, é repreendialas<span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span>
-con algun rigor: especialmente increpaba
-la grand aficion que el Rey Don
-Juan tenia al Maestre de Santiago Don
-Alvaro de Luna Condestable de Castilla,
-y el gran poder que en su Corte é
-Reyno le dió, é las dádivas inmensas
-que le fizo. Otrosí repreendia las cosas
-excesivas que este Condestable, con
-el gran favor que del Rey tenia, facia,
-é no las podia sofrir ni disimular. E desta
-condicion se le siguieron discordias
-y enemistades con aquel Maestre, é
-con otros Caballeros que seguian la su
-parcialidad, de las quales procedieron
-guerras y escándalos en el Reyno: porque
-era hombre de grand autoridad, así
-por respeto de su persona é grande
-casa, como por los muchos é Grandes
-Señores que tenia por parientes. Casó
-una hija con el Rey de Aragon, que á
-la hora era Rey de Navarra, é por
-causa deste casamiento, é de las parcialidades
-que tenia en el Reyno, se le
-siguieron algunos infortunios, especialmente
-en el vencimiento de la batalla
-que el Rey Don Juan ovo contra el
-Rey de Navarra, é contra el Infante<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[20]</a></span>
-Don Enrique sus primos, é contra otros
-Caballeros cerca de la Villa de Olmedo:
-en la qual, como quier que este
-Almirante fue vencido del Maestre de
-Santiago su enemigo, é preso por un
-Escudero de su capitanía; pero no le
-fallesció ánimo en la hora del infortunio,
-é con fuerza de razones que dixo
-al que le prendió, le puso en libertad:
-y fueron tomados todos sus bienes, y
-él andubo desterrado del Reyno, sintiendo
-aquel grave sentimiento que el
-vencido siente veyendo su enemigo
-vencedor. Sufrió este Caballero sus
-pérdidas con igual cara, é ninguna
-fuerza de la fortuna le abaxó la fuerza
-de su corazon. Loan los Historiadores
-Romanos por varon de grand ánimo
-á Catón porque se mató, non podiendo
-con paciencia sofrir la victoria
-de Cesar su enemigo; é no sé yo
-por cierto qué mayor crueldad le ficiera
-el Cesar de la que él se fizo; porque
-repugnando á la natura é al comun deseo
-de los hombres, fizo en su persona
-lo que todos aborrecen facer en la
-agena. E adornan su muerte diciendo<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[21]</a></span>
-que murió por aver libertad: é ciertamente
-no puedo entender que libertad
-puede aver para sí, ni para dár á otro,
-el hombre muerto. Así que como haya
-grande razon para loar su vida, no
-veo que la haya para loar su muerte:
-porque anticiparse ninguno á desatar
-aquel conjuntisimo é natural atamiento
-que el ánima tiene con el cuerpo,
-temiendo que otro le desate, cosa es
-mas para aborrecer, que para loar.
-No se mata el marinero en la fortuna
-antes que le mate la fortuna; ni el cercado
-se dá la muerte por miedo de la
-servidumbre del cercador. A todos sostiene
-la esperanza que no pudo sostener
-á Catón: el qual si tovo ánimo para
-sofrir los bienes de la prosperidad, é no
-los males de la fortuna, con mayor
-razon podemos loar á este Almirante:
-porque aquel paresció en su muerte
-tan flaco, que no pudo sofrir sus males;
-y este paresció en su vida tan fuerte,
-que tovo esperanza de cobrar sus
-bienes, aunque se vido desterrado é
-vencido, é á su enemigo próspero é
-vencedor; porque aquel es dicho varon<span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[22]</a></span>
-magnánimo que sufriendo la mala,
-sabe buscar la buena fortuna. E si
-el otro fué repreensor de pecados, tambien
-fué este Almirante repreensor de
-aquello que le parescia fuera de razon:
-aunque de repreender errores agenos
-mas veces se sigue odio al castigador,
-que enmienda al castigado. E tambien
-debemos considerar, que si los juicios
-de Dios no podemos compreender, menos
-los debemos repreender; porque
-no sabemos sus misterios, ni los fines
-que su providencia tiene ordenados en
-los actos de los hombres. E por ende
-el que pudiere refrenar su ira, é dar
-pasada á las cosas que se pueden tolerar,
-é aver sufrimiento para las
-disimular, sin duda vivirá vida mas
-segura, é no se pondrá, segun este Almirante
-se puso, á los golpes peligrosos
-de la fortuna. En los quales en alguna
-manera se pudo decir bien fortunado,
-porque sus deudos é amigos le
-fueron gradecidos, é sus criados é
-servidores le fueron leales; los quales
-membrándose de algunos beneficios que
-dél rescibieron, le ayudaron quanto<span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[23]</a></span>
-pudieron, é ayudáran mejor si pudieran:
-porque el amor verdadero ni dexa de
-amar, ni cansa de aprovechar. En estos
-tiempos de adversidades que por
-este Caballero pasaron conosció bien
-la lucha continua que entre sí tienen
-el trabajo de la una parte, y el deleyte
-de la otra: é como quier que el uno ó
-el otro vencen á veces, pero ninguno
-dellos dura en el vencimiento luengamente,
-al fin, haciendo el tiempo las
-mudanzas que suele, y los amigos é
-servidores las obras que deben, rodeó
-Dios las cosas de tal manera que tornó
-á Castilla, é recobró todos sus bienes
-é patrimonio, é ovo logar de lo acrescentar,
-é fué restituído en la gran estimacion
-que primero estaba, é murió lleno
-de dias en gran prosperidad: porque dexó
-sus hijos en buen estado, y vido en sus
-postrimeros dias á su nieto hijo de su
-hija ser Príncipe de Aragon, porque era
-único hijo del Rey de Aragon su padre:
-é otrosí le vido Príncipe de los Reynos
-de Castilla é de Leon, porque casó con
-la Princesa de Castilla Doña Isabél, que
-fué Reyna destos Reynos.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[24]</a></span></p>
-
-<h3 id="T3">TITULO. III.
-<br />
-<span class="smaller"><i>El Conde de Haro.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Pero Fernandez de Velasco
-Conde de Haro, hijo de Don Juan de
-Velasco<a name="FNanchor_7" id="FNanchor_7"></a><a href="#Footnote_7" class="fnanchor">[7]</a>, é nieto de Don Pero Fernandez
-de Velasco, fué hombre de mediana
-estatura, tenia las cervices torcidas,
-é los ojos un poco vizcos. Era de
-linage noble y antiguo. Hállase por las
-Corónicas, que él é su padre é abuelos fueron
-Camareros mayores de los Reyes de
-Castilla sucesivamente por espacio de
-ciento é veinte años. Era hombre agudo
-é de buen entendimiento. Vivió en los
-tiempos del Rey Don Juan el Segundo,
-é del Rey Don Enrique Quarto su fijo.
-En su juventud la edad lozana, é
-no aun madura ni experimentada en los
-inconvenientes que acaescen en la vida,
-le indució que se juntase en parcialidades
-con otros Grandes del Reyno
-sus parientes, é repugnase la voluntad
-<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[25]</a></span>é aficion grande que el Rey Don Juan
-mostraba en obras y en palabras á algunos
-privados: é por esta causa estubo
-algun tiempo en la indignacion del Rey,
-é padesció algunos infortunios. E como
-acaesce algunas veces que las adversidades
-dán al hombre mejor doctrina
-para ser cauto, que las prosperidades
-para ser templado, este Caballero despertó
-en la adversidad su buen entendimiento,
-é conosció como dende en
-adelante viviese con mas seguridad é
-menos peligro. Fablaba con buena gracia,
-é con tales razones traídas á propósito,
-que todos avian placer de le
-oír. Era temeroso de Dios, é hombre
-de verdad, é inclinado á justicia: la
-qual como sea dividida en partes, una
-de las quales se dice legal, porque es
-instituída por ley; otra igual, que la
-razon natural nos manda seguir, puedese
-por cierto creer deste Caballero,
-que ni falleció en lo que manda la razon
-natural, ni era transgresor de lo
-escripto por ley; antes fué un tan gran
-zelador de la justicia, que no se puede
-decir otro en sus tiempos que con<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span>
-tan gran estudio la mirase, ni con mejor
-diligencia é moderacion la cumpliese
-y executase. Y esta virtud mostró
-bien en la gobernacion de sus Villas é Lugares,
-é otras muchas tierras que tovo
-en administracion; porque allende del
-derecho que igualmente facia guardar
-de unos é otros, dió tal forma en sus
-tierras, que los ministros que ponía en
-la justicia dellas eran obligados de pagar
-todo el robo que en el campo se
-ficiese á los moradores, ó á otra qualquier
-persona que pasase por ellas, ó
-dar el malhechor que lo oviese fecho, ó
-perseguirlo hasta lo aver, ó dar razon
-donde fuese receptado é defendido. E
-luego que sabía el lugar donde estaba
-facía tales diligencias, que avía el
-malhechor, é facía justicia dél, ó apremiaba
-en tal manera al que lo receptaba,
-que le facía restituir el robo, y
-el robado quedaba satisfecho: é con
-esta diligencia, que tenia en la justicia
-sus tierras eran bien guardadas, é florescian
-entre todas las otras comarcanas.
-Tenia tierras vecinas á las Montañas,
-é como quier que junto en parentela<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span>
-con algunos de los Caballeros
-dellas; pero conoscida la gente ser turbulenta
-é presta al rigor, con tal prudencia
-los supo tratar, que en su tiempo
-no le alcanzó parte de algunos males
-que de sus disensiones les vinieron;
-porque era varon inclinado á paz, y
-enemigo de la discordia, é gran zelador
-del bien público: en la gobernacion
-del qual le placía gastar el tiempo
-y el trabajo. Loan los Historiadores
-á Bruto Consul Romano, que mató
-sus hijos porque contra el bien público
-de Roma trataban de reducir al
-Rey Tarquino, é dicen que la gran
-cobdicia de loor venció al amor natural:
-é alega Virgilio que fué caso infelice;
-é si infelice, no sé como la infelicidad
-debe ser loada, ni qué loor puede
-conseguir aquel que repugna la natura,
-é contraría la razon. Podemos
-bien creer que este Cónsul, si lo hizo
-con ira, fue mal; y si con deliberacion,
-peor: porque de muchos Gobernadores
-Castellanos leemos, que no matando
-sus hijos, mas templando sus pasiones,
-supieron muy bien gobernar<span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span>
-sus tierras é provincias. E este noble
-Conde, no señoreado de ambicion por
-aver fama en esta vida, mas señoreando
-la tentacion por aver gloria en la
-otra, gobernó la república tan rectamente,
-que ovo el premio que suele
-dar la verdadera virtud: la qual conoscida
-en él alcanzó tener tanto crédito
-é autoridad, que si alguna grande
-y señalada confianza se avía de facer
-en el Reyno, quier de personas,
-quier de fortalezas, ó de otra cosa de
-qualquier qualidad, siempre se confiaban
-dél: y en algunas diferencias que
-el Rey Don Juan ovo con el Rey de
-Navarra, é con el Infante Don Enrique
-sus primos, y en algunos otros
-debates é controversias que los Grandes
-del Reyno ovieron unos con otros,
-si para se pacificar era necesario que
-los de la una parte é de la otra se juntasen
-en algun Lugar para platicar en
-las diferencias que tenian, siempre se
-confiaba la salvaguarda del tal Lugar
-dó se juntaban á este Caballero, é la
-una parte é la otra confiaban sus personas
-de su fé y palabra, é muchas veces<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span>
-se remitian á su arbitrio é parescer.
-Fué eso mismo hombre que por
-ganar honra deseaba facer cosas magníficas:
-siguiéndo esta su condicion
-juntó muchas veces gran copia de gente
-de su casa, así para la guerra contra
-los Moros, como para servir al Rey,
-é sostener el estado é preheminencia
-Real en las diferencias é guerras que
-en el Rey no acaescieron: y esto fizo
-en lugares é tiempos tan necesarios, que
-como quier que sufrió grandes miedos,
-é se puso á muchos discrimines y aventuras,
-pero al fin destos trabajos ganó
-gran honra é reputacion, é su casa por
-respecto de sus servicios fué acrescentada.
-Queria llevar las cosas por orden,
-é que no saliesen punto de la razon;
-y esta condicion le facía mirar
-tanto en los negocios, é poner tales
-dudas é inconvenientes, que tarde y
-con gran dificultad se determinaba á
-las facer. Verdad es que tardío, é ser
-súbito en la determinacion de las cosas,
-son dos extremos que se deben
-fuir. Tambien es cierto que recibe alguna
-pena el que delibera en deliberar<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span>
-tarde, y el que le espera en esperar mucho;
-pero por la mayor parte vemos mas
-é mayores inconvenientes en la persona
-é fechos de aquel que delibera súbito,
-que en el que es grave é tardío en sus
-movimientos: porque si por deliberar
-tarde se pierde alguna vez el bien que
-se podria aver, por determinar presto
-vimos perder muchas veces el bien avido,
-é acarrear tales mudanzas é variedades,
-é aun vanidades, que afean la
-persona é pierden la honra. Era deseoso
-como todos los hombres de aver
-bienes, é supólos adquirir é acrescentar,
-é muy bien conservar. Era asimesmo
-reglado en sus gastos continuos, é con
-tanta diligencia miraba á quien avía
-de dar, é cómo é por qué le daba, que
-algunas veces fallescía en la virtud de
-la liberalidad. Era hombre esencial, é
-no curaba de aparencias, ni facia muestras
-de lo que tenia, ni de lo que facia.
-Aprendió letras Latinas, é dabase
-al estudio de Coránicas, é saber fechos
-pasados. Placiale asimesmo la comunicacion
-de personas Religiosas é de hombres
-sabios, con los quales comunicaba<span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span>
-sus cosas. Al fin veyendose en los
-dias de la vejéz, porque ovo verdadero
-cognoscimiento de los gozos falsos,
-é miserias verdaderas que este mundo
-dá á los que en él están envueltos,
-apartóse dél, é puso fin á todas las cosas
-mundanas, é encomendó su casa é toda
-su gente de armas á su fijo mayor: é
-fundó en la su Villa de Medina de
-Pomár un Monesterio de Monjas de
-la Orden de Santa Clara, é un Hospital
-para pobres, é dotólos de lo necesario,
-é allí de su voluntad se retraxo
-antes que muriese por espacio de
-diez años. Y como quier que fué requerido
-algunas veces por el Rey, é
-por otros Grandes Señores sus parientes,
-que saliese de aquel retraimiento
-para entender en las disensiones que
-en aquellos tiempos acaescieron en el
-Reyno, no quiso mudar su propósito;
-antes acordó de tomar en su casa compañía
-de hombres Religiosos de buena
-é honesta vida, é fizo grande é estrecha
-inquisicion sobre las cosas de su
-consciencia desde el dia que fué de edad
-para pecar, é cometióles que alimpiasen<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span>
-su ánima, así en la penitencia de su persona,
-como en la restitucion que debía
-facer de sus bienes: é todos los que
-en aquellos tiempos vinieron á le demandar
-qualquier cargo, así de servicios
-que le oviesen fecho, como de otra
-qualquier calidad á que de justicia fuese
-obligado, fueron oídos é satisfechos.
-E al cabo de aver fecho su penitencia
-é restituciones dexó su casa é patrimonio
-á su fijo mayor, que fué Condestable
-de Castilla: é dexó otros dos
-fijos herederos, en buen estado. E dando
-doctrina de honrado vivir, é exemplo
-de bien morir, fenesció en edad de
-setenta años dentro en aquel Monesterio
-que fundó.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T4">TITULO IV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Marqués de Santillana.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Iñigo Lopez de Mendoza Marques
-de Santillana, é Conde del Real de
-Manzanares, é Señor de la casa de la
-Vega, fijo del Almirante D. Diego Furtado
-de Mendoza, é nieto de Pero Gonzalez<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span>
-de Mendoza Señor de Alava<a name="FNanchor_8" id="FNanchor_8"></a><a href="#Footnote_8" class="fnanchor">[8]</a>, fué
-hombre de mediana estatura, bien proporcionado
-en la compostura de sus
-miembros, é fermoso en las faciones
-de su rostro, de linage noble Castellano
-é muy antiguo. Era hombre agudo
-é discreto, é de tan gran corazon,
-que ni las grandes cosas le alteraban,
-ni en las pequeñas le placia entender.
-En la continencia de su persona, é
-en el razonar de su fabla mostraba ser
-hombre generoso é magnánimo. Fablaba
-muy bien, é nunca le oían decir
-palabra que no fuese de notar, quier
-para doctrina, quier para placer. Era
-cortés é honrador de todos los que
-á él venian, especialmente de los
-hombres de ciencia. Muertos el Almirante
-su padre, é Doña Leonor de la
-Vega su madre, é quedando bien pequeño
-de edad, le fueron ocupadas las
-Asturias de Santillana, é gran parte
-<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span>de los otros sus bienes: é como fué en
-edad que conosció ser defraudado en su
-patrimonio, la necesidad que despierta
-el buen entendimiento, é el corazon
-grande que no dexa caer sus cosas, le
-ficieron poner tal diligencia, que veces
-por justicia, veces por las armas recobró
-todos sus bienes. Fué muy templado
-en su comer é beber, y en esto
-tenia una singular continencia. Tovo en
-su vida dos notables exercicios, el uno
-en la disciplina militar, el otro en el estudio
-de la ciencia<a name="FNanchor_9" id="FNanchor_9"></a><a href="#Footnote_9" class="fnanchor">[9]</a>; é ni las armas le
-ocupaban el estudio, ni el estudio le impedia
-el tiempo para platicar con los
-Caballeros y Escuderos de su casa en la
-forma de las armas necesarias para defender,
-é quáles avían de ser para ofender,
-é cómo se avía de ferir el enemigo,
-é en qué manera avían de ser ordenadas
-las batallas é la disposicion de los reales,
-como se avían de combatir é defender
-las fortalezas, é las otras cosas que
-requiere el exercicio de la caballería: é
-<span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[35]</a></span>en esta plática se deleytaba por la grand
-habituacion que en ella tovo en su mocedad.
-E porque los suyos supiesen por
-experiencia lo que le oían decir por doctrina,
-mandaba continuar en su casa
-justas, é ordenaba que se ficiesen otros
-exercicios de guerra, porque sus gentes,
-estando habituadas en el uso de las armas,
-les fuesen menores los trabajos de
-la guerra. Era Caballero esforzado, é
-ante de la facienda cuerdo é templado, é
-puesto en ella era ardid é osado; é ni
-su osadía era sin tiento, ni en su cordura
-se mezcló jamás punto de cobardía.
-Fué Capitan principal en muchas batallas
-que ovo con Cristianos é con Moros,
-donde fué vencedor, é vencido: especialmente
-ovo una batalla contra los Aragoneses
-cerca de Araviana, otra batalla
-cerca del rio de Torote, y estas dos
-batallas fueron muy feridas é sangrientas;
-porque peleando, é no fuyendo, murieron
-de ambas partes muchos hombres
-é caballos: en las quales porque este
-Caballero se halló en el campo con su
-gente, aunque los suyos vido ser en número
-mucho menor que los contrarios;<span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span>
-pero porque veyendo al enemigo delante
-reputaba mayor mengua volver las
-espaldas sin pelear, que morir ó dexar
-el campo peleando, cometióse á la fortuna
-de la batalla, é peleó con tanto vigor
-y esfuerzo, que como quier que fue ferido
-é vencido pero su persona ganó
-honra é reputacion de valiente Capitan.
-Conoscidas por el Rey Don Juan las
-habilidades deste Caballero le envió por
-Capitan de la guerra contra los Moros,
-el qual recibió el cargo con alegre cara,
-é lo tovo en la Frontera gran tiempo. El
-qual ovo con el Rey de Granada, é con otros
-Capitanes de aquel Reyno muchas
-batallas, é grandes recuentros, dó fué
-vencedor, é fizo muchas talas en la Vega
-de Granada, é ganó por fuerza de armas
-la Villa de Huelma, é puso los Moros
-en tal estrecho, que ganára otros Lugares,
-é ficiera otras grandes hazañas
-dignas de memoria, salvo quél Rey,
-constreñido por algunas necesidades que
-en aquel tiempo ocurrieron en su Reyno,
-le envió mandar que cesase la guerra
-que facia, é les diese tregua. E como
-ovo esta comision, fizo la guerra tan<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span>
-cruda á los Moros, que los puso só el
-yugo de servidumbre, é los apremió á
-dar en parias cada año mayor cantidad
-de oro de la que el Rey esperaba recibir,
-ni ellos jamás pensaron dar. E
-allende del oro que dieron, les constriñó
-que soltasen todos los Christianos
-que estaban cativos en tierra de
-Moros, los quales este Marqués redimió
-del cativerio en que estaban, é los
-puso en libertad. Gobernaba asimismo
-con grand prudencia las gentes de armas
-de su Capitanía, é sabía ser con
-ellos señor é compañero: é ni era altivo
-en el señorío, ni raez, en la compañía;
-porque dentro de sí tenia una
-humildad que le facía amigo de Dios,
-é fuera guardaba tal autoridad que le
-facia estimado entre los hombres. Daba
-liberalmente todo lo que á él como
-á Capitan mayor pertenescia de las
-presas que se tomaban, é allende de
-aquello les repartia de lo suyo en los
-tiempos necesarios: é al que le regradescia
-las dádivas que daba solia decir:
-si deseamos bienes al que bien nos face,
-debemoslos dar al que bien nos<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span>
-desea.<a name="FNanchor_10" id="FNanchor_10"></a><a href="#Footnote_10" class="fnanchor">[10]</a> E guardando su continencia
-con graciosa liberalidad, las gentes de
-su Capitanía le amaban; é temiendo
-de le enojar, no salian de su orden
-en las batallas. Loan muchas de las
-Historias Romanas el caso de Manlio
-Torquato Consul Romano, el qual como
-constituyese que ninguno sin su licencia
-saliese de la hueste á pelear con
-los Latinos contrarios de Roma, é un
-Caballero de la hueste contraria convidase
-á la batalla singular de uno por
-uno al fijo deste Consul, vituperando
-con palabras á él, é á los de la hueste
-porque no osaban aceptar la batalla,
-no podiendo el mancebo sofrir la
-mengua que de su mengua resultaba
-á los Romanos, peleó con aquel Caballero,
-é lo mató: é viniendo como
-vencedor á se presentar con los despojos
-del vencido ante el Consul su
-padre, le fizo atar, e contra voluntad
-de toda la hueste Romana le mandó
-<span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[39]</a></span>degollar, porque fuese exemplo á otros
-que no osasen ir contra los mandamientos
-de su Capitan: como si no
-oviese otro remedio para tener la hueste
-bien mandada sinó matar el Capitan
-á su fijo. Dura debiera ser por cierto,
-é muy pertinaz la rebelion de los
-Romanos, pues tan cruel exemplo les
-era necesario para que fuesen obedientes
-á su Capitan: é por cierto yo no
-sé que mayor venganza pudo aver el
-padre del Latino vencido, de la que
-le dió el padre del Romano vencedor.
-Deste caso facen grand mencion Frontino
-y Máxîmo y otros Historiadores,
-loando al padre de buen castigador,
-y al fijo de buen vencedor; pero yo
-no sé como se debe loar al padre
-de tan cruel castigo como el fijo se
-quexa, ni como loemos al fijo de
-tan grand transgresion como el padre
-le impone. Bien podemos decir que
-fizo este Capitan crueldad digna de
-memoria; pero no doctrina digna de
-exemplo, ni mucho menos digna de
-loor: pues los mismos loadores dicen
-que fué triste por la muerte del<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span>
-fijo, é aborrescido de la juventud Romana
-todo el tiempo de su vida; é
-no puedo entender como el triste aborrescido
-deba ser loado. No digo yo
-que las constituciones de la Caballería
-no se deban guardar, por los inconvenientes
-generales que no se guardando
-pueden recrescer; pero digo que
-deben ser añadidas, menguadas, interpretadas
-é en alguna manera templadas
-por el Príncipe, aviendo respecto
-al tiempo, al lugar, á la persona,
-é á las otras circunstancias é nuevos
-casos que acaescen, que son tantos
-é tales, que no pueden ser comprehendidos
-en los ringlones de la ley.
-E porque estas cosas fueron bien consideradas
-por este Claro Varon en las
-huestes que gobernó, con mayor loor
-por cierto, é mejor exemplo de doctrina
-se puede facer memoria dél; pues
-sin matar fijo, ni facer crueldad inhumana,
-mas con la autoridad de su
-persona, é no con el miedo de su cuchillo,
-gobernó sus gentes, amado de
-todos, é no odioso á ninguno. Conoscidas
-por el Rey Don Juan las claras<span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[41]</a></span>
-virtudes deste Caballero, é como era
-digno de dignidad, le dió título de
-Marqués de Santillana, é le fizo Conde
-del Real de Manzanares, é le acrescentó
-su casa é patrimonio. Otrosí confiaba
-dél su persona, é algunas veces
-la gobernacion de sus Reynos: el qual
-gobernaba con tanta prudencia, que
-los Poetas decian por él, que en Corte
-era grand Febo, por su clara gobernacion,
-é en campo Anibal, por
-su grand esfuerzo. Era muy zeloso de
-las cosas que á varon pertenescia facer,
-é tan repreensor de las flaquezas que
-veía en algunos hombres, que como viese
-llorar á un Caballero en el infortunio
-que estaba, movido con alguna ira le
-dixo: O! quan digno de reprehension
-es el Caballero que por ningun grave
-infortunio que le venga derrama lágrimas,
-sinó á los pies del confesor! Era
-hombre magnánimo, é esta su magnanimidad
-le era ornamento é compostura
-de todas las otras virtudes. Acaecióle
-un dia que hablándole en su facienda,
-é ofresciéndole acrescentamiento
-de sus rentas, como hombre poco atento<span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span>
-en semejantes pláticas respondió: Eso
-que decís no es mi lenguage: hablad,
-dixo él, esa cosa allá con hombres que
-mejor la entiendan. E solia decir á los
-que procuraban los deleytes, que mucho
-mas deleytable debia ser el trabajo
-virtuoso, que la vida sin virtud, quanto
-quier que fuese deleytable. Tenia
-una tal piedad, que qualquier atribulado
-ó perseguido que venia á él fallaba
-muy buena defensa é consolacion
-en su casa, pospuesto qualquier inconveniente
-que por le defender se le pudiese
-seguir. Consideraba asimismo los
-hombres é las cosas segun su realidad,
-é no segun la opinion, y en esto tenia
-una virtud singular é casi divina;
-porque nunca le vieron facer acepcion
-de personas, ni miraba dónde ni quien,
-sinó cómo é quál era cada uno. Este
-Caballero ordenó en metros los proverbios
-que comienzan: <i>Fijo mio mucho
-amado</i>, &amp;c. en los quales se contienen
-quasi todos los preceptos de la Filosofia
-moral, que son necesarios para virtuosamente
-vivir. Tenia grand copia
-de libros, é dábase al estudio, especialmente<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span>
-de la Filosofia moral, é de
-cosas peregrinas é antiguas: é tenía
-siempre en su casa Doctores é Maestros
-con quienes platicaba en las sciencias
-é lecturas que estudiaba. Fizo asimismo
-otros tractados en metros y en
-prosa muy doctrinables para provocar
-á virtudes, é refrenar vicios: y en estas
-cosas pasó él lo mas del tiempo de su
-retraimiento. Tenia grand fama é claro
-renombre en muchos Reynos fuera de
-España; pero reputaba muy mucho
-mas la estimacion entre los sabios, que
-la fama entre los muchos. E porque
-muchas veces vemos responder la condicion
-de los hombres á su complexion,
-é tener siniestras inclinaciones
-aquellos que no tienen buenas complexiones:
-podemos sin duda creer que
-este Caballero fué en grand cargo á
-Dios por le aver compuesto la natura
-de tan igual complexion, que fué hábil
-para recibir todo uso de virtud, é
-refrenar sin grand pena qualquier tentacion
-de pecado. No quiero negar que
-no tubiese algunas tentaciones de las
-que esta nuestra carne suele dar á<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span>
-nuestro espíritu, é que algunas veces
-fuese vencido, quier de ira, quier de
-luxuria, ó que excediese faciendo, ó
-faltase alguna vez no faciendo lo
-que era obligado: porque estando como
-estobo envuelto en guerras, é
-en otros grandes fechos que por
-él pasaron, dificile fuera entre tanta
-multitud de errores vivir sin errar. Pero
-si verdad es que las virtudes dan
-alegria, é los vicios traen tristeza: como
-sea verdad que este Caballero lo
-mas del tiempo estaba alegre, bien se
-puede juzgar que mucho mas fué acompañado
-de virtudes que dan alegria, que
-señoreado de vicios que ponen tristeza.
-E como quiera que pasaron por él
-infortunios en batallas, é ovo algunos
-pesares por muertes de fijos, é de algunos
-otros sus propinquos; pero sufrialos
-con aquella fuerza de ánimo que
-á otros doctrinaba que sufriesen. Fenesció
-sus dias en edad de sesenta é cinco
-años con grand honra é prosperidad:
-é si se puede decir que los hombres alcanzan
-alguna felicidad<a name="FNanchor_11" id="FNanchor_11"></a><a href="#Footnote_11" class="fnanchor">[11]</a> despues de
-<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[45]</a></span>muertos segun la opinion de algunos,
-creemos sin dubda que este Caballero
-la ovo; porque dexó seis fijos varones,
-y el mayor que heredó su mayorazgo
-le acrescentó é subió en dignidad
-de Duque, é el segundo fijo fué Conde
-de Tendilla, é el tercero fue Conde
-de Curuña, el quarto<a name="FNanchor_12" id="FNanchor_12"></a><a href="#Footnote_12" class="fnanchor">[12]</a> fué Cardenal
-de España é Arzobispo de Toledo é
-Obispo de Cigüenza, é uno de los mayores
-Perlados que en sus dias ovo en
-la Iglesia de Dios: é á estos quatro, é
-á los otros dos, que se llamaron Don
-Juan é Don Hurtado, dexó Villas é
-Lugares é rentas, de que fizo cinco
-casas de mayorazgos, allende de su
-casa é mayorazgo principal.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T5">TITULO V.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Don Fernand Alvarez de Toledo.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Fernand Alvarez de Toledo
-Conde de Alva, fijo de Garcia Alvarez
-de Toledo, é nieto de... era de
-<span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span>linage noble de los antiguos Caballeros
-de aquella Ciudad, hombre de buen
-cuerpo é de fermosa disposicion, gracioso
-é palaciano en sus fablas. Era de
-buen entendimiento, é Caballero esforzado.
-Fué criado en la disciplina militar,
-é siempre desde su mocedad deseó
-facer en el habito de la Caballería
-cosas dignas de loable memoria. Conoscida
-por el Rey Don Juan la habilidad
-deste Caballero, le mandó estár
-en la Villa de Requena por Capitan
-de cierta gente de armas en el
-tiempo que tenia guerra con el Rey
-Don Alfonso de Aragon su primo, é
-fizo tanta guerra á los del Reyno de
-Valencia, que ganó por fuerza de armas
-la Villa é Castillo de Xalance, con
-otras tres Fortalezas de las principales
-de aquel Reyno. Asimismo venció
-la batalla campal que ovo con algunos
-Caballeros de aquel Reyno de Valencia
-cerca de... de donde ovo grand despojo,
-é les tomó las vanderas que traían.
-Fenescida por concordia esta guerra de
-Aragon, el Rey Don Juan encomendó
-á este Caballero la frontera de los Moros,<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span>
-en la qual estobo por espacio de
-tres años. Era muy acuto é astuto en
-los engaños de la guerra: venció al
-Rey Moro é á otros Capitanes de Granada
-en batallas campales, é tomó las
-vanderas de los enemigos en los vencimientos
-que ovo: las quales, é las
-vanderas que tomó en la batalla dó
-venció á los Valencianos están hoy puestas
-en la su casa de Alva de Tormes, é
-las traen sus succesores en las orladuras
-de sus armas. Ganó asimismo las
-Villas é Fortalezas de Benamaurel, é
-Benzalema, é Castril, é Arenas, que
-son muy fuertes, é tomó muchas presas,
-é fizo otras notables hazañas en servicio
-de Dios é del Rey, é con amor
-de su patria, é deseo de su honra. Entre
-las quales acaesció que entrando una
-vez en el Reyno de Granada con toda
-la gente de su capitanía á facer guerra
-á una tierra que dicen el Exerquia,
-que es cercana á la mar, é confina
-con la Ciudad de Málaga, como fué
-sentido por los Moros que en aquellas
-partes moraban, juntáronse grand multitud
-dellos, é antes que se pudiese proveer,<span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[48]</a></span>
-le cercaron por todas las partes
-en un valle tal, que segun la disposicion
-de la tierra, no podia salir, salvo peleando
-por un lugar muy estrecho, é
-con grand daño suyo é de las gentes
-de su capitanía. Veyendose cercado este
-Capitan por la una parte de la mar,
-por la otra de las sierras, é que los
-enemigos se le llegaban, é avían tomado
-aquel paso por dó podia salvar
-su gente, conoscido aquel peligro, é
-visto como su gente desmayaba, no
-se le amortiguó el ánimo en el tiempo
-del terror, como face á los cobardes;
-mas experto de esfuerzo<a name="FNanchor_13" id="FNanchor_13"></a><a href="#Footnote_13" class="fnanchor">[13]</a> de valiente
-Capitan, como facen los varones
-fuertes, é habló á sus gentes: Caballeros,
-dixo él, en tal lugar nos ha
-puesto la fortuna, que si somos cobardes
-tenemos cierta la muerte é el cativerio;
-é si somos esforzados podrá
-ser cierta la vida é la honra. Yo, dixo
-él, elijo antes pelear para nos salvar
-<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[49]</a></span>si pudieremos, que rendirnos para ser
-cativos como piensan los Moros. E juntando
-á grand priesa la obra con las
-palabras, se apeó del caballo con hasta
-treinta hombres de armas, é púsose
-con ellos en aquel portillo, é mandó
-salir por él toda su gente: y él con
-aquellos treinta peleando con los Moros,
-é sufriendo por todas partes grand
-multitud de saetas é lanzadas é otros
-golpes de piedras, daba priesa con
-grand ardideza á una parte para se
-defender, é á otra para ofender é ferir
-en los Moros, faciendo lugar para que
-pasase toda su gente; la qual peleaba
-con los Moros que fallaba delante, é
-aquel caía muerto que menos esfuerzo
-tenia peleando. E así duró aquella priesa
-por espacio de tres horas, en las
-quales murieron é fueron feridos muchos
-de la una parte é de la otra. E
-al fin el Conde, vista ya su gente en
-lugar seguro, cabalgó á caballo é salió
-él é los que con él estaban por pura
-fuerza de armas é de corazon de
-aquel grand peligro en que la fortuna
-le avía metido. Y ciertamente vemos<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span>
-por experiencia, que así como el miedo
-derriba al cobarde, así pone ánimo
-al hombre esforzado: é como el acometer,
-y el durar en las lides son dos
-actos pertenecientes á la virtud de la
-fortaleza, é para el acometer sea necesaria
-la ira, é para el durar en la
-obra convenga tener buen tiento; por
-cierto las claras hazañas deste Caballero
-nos mostraron que tovo gracia
-singular para usar de lo uno é de lo
-otro, de cada cosa en sus tiempos. Esta
-hazaña fizo este Conde, en la qual nos
-dió á conocer, que la virtud de la fortaleza
-no se muestra en guerrear lo flaco;
-mas parece en resistir lo fuerte: é
-que tovo tan buen ánimo para no ser
-vencido, como buena fortuna para ser
-vencedor. Al fin, quando por mandado
-del Rey dexó el cargo de aquella
-guerra, avidas en ella grandes presas
-de los Moros, é venido á su tierra con
-honra é provecho, Don Gutierre de
-Toledo su tio<a name="FNanchor_14" id="FNanchor_14"></a><a href="#Footnote_14" class="fnanchor">[14]</a>, Arzobispo que fué de
-<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[51]</a></span>Toledo, conoscida la grand suficiencia
-desee Caballero su sobrino, é como
-siempre le sirvió, é en todas las cosas
-le fué obediente, concibió dél grand
-amor, allende del que por razon del
-deudo era obligado de le aver, é como
-quier que tenia otros sobrinos en el grado
-que aquel era, deliberó de dexarle
-por heredero universal de todos sus
-bienes, entre los quales le dió la su
-Villa de Alva de Tormes, de la qual
-el Rey Don Juan le dió título de Conde.
-Y en todas las guerras é diferencias
-del Reyno fué de los principales
-Caballeros de quien se facia cuenta y
-estimacion: é como vemos que la prosperidad
-y el infortunio andan en esta
-vida variando con los hombres, y veces
-el uno sube, veces el otro desciende,
-acaesció que estando en la amistad
-é parcialidad del Condestable Don
-Alvaro de Luna Maestre de Santiago,
-á quien el Rey Don Juan confiaba la
-gobernacion de sus Reynos, el Maestre
-tovo manera que este Conde fuese
-preso<a name="FNanchor_15" id="FNanchor_15"></a><a href="#Footnote_15" class="fnanchor">[15]</a> juntamente con otros Condes
-<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span>é Caballeros que el Rey mandó prender
-en la Villa de Tordesillas, é fuéle
-tomada grand parte de su patrimonio.
-Este infortunio que le vino sufrió con
-buena cara, mostrando corazon de varon;
-pero quexábase gravemente de
-aver rescibido aquel daño por voluntad
-é rodéo del Maestre de Santiago,
-confiándose dél, é aviendole fecho obras
-de amigo. Fué hombre deseoso de alcanzar
-honra, é la procuraba por todas
-las vias que podia. Tenia la cobdicia
-comun que los hombres tienen
-de aver bienes, é trabajaba por los adquerir.
-Era hombre liberal, así en el
-destribuir de los bienes, como en los
-otros negocios que le ocurrian, é sin
-empacho ninguno daba, ó determinaba
-presto lo que avía de facer. En algunas
-cosas era airado é mal sofrido, especialmente
-en aquellas que entendia
-tocarle en la honra: de lo qual se le
-siguieron algunos debates, gastos é
-fatigas. Duró en la prision dó estaba
-hasta que el Rey Don Juan murió, é
-reynó el Rey Don Enrique su fijo, que
-le puso en libertad, é restituyó todos<span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[53]</a></span>
-sus bienes: é despues de suelto vivió
-en honra é prosperidad algunos años,
-hasta que murió en su casa conosciendo
-á Dios, é dexando á su fijo su casa
-é patrimonio mucho mas acrescentada
-que la él ovo de su padre.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-<h3 id="T6">TITULO VI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>De Don Juan Pacheco Maestre
-de Santiago.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Juan Pacheco Marqués de Villena
-é Maestre de Santiago, fijo de
-Alfonso Tellez Girón, fué hombre de
-mediana estatura, el cuerpo delgado
-é bien compuesto, las faciones fermosas,
-é buena gracia en el gesto. Era
-de nacion Portuguesa de los mas nobles
-de aquel Reyno, nieto de ... uno
-de los Caballeros que vinieron de Portugal
-á Castilla al servicio del Rey
-Don Juan, el que fué vencido en la
-batalla de Aljubarrota. Era hombre
-agudo é de grand prudencia: é seyendo
-mozo vino á vivir con el Rey Don
-Enrique quando era Príncipe, é alcanzó<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span>
-tanta gracia, que fué mas acepto
-á él que ninguno de los que en aquel
-tiempo estaban en su servicio: é así
-por el amor que el Príncipe le avía, como
-porque cresciendo en dias florescian
-en él las virtudes intelectuales,
-le encargó la gobernacion de los grandes
-negocios que le ocurrian. Fablaba
-con buena gracia é abundancia en razones,
-sin prolixidad de palabras: temblábale
-un poco la voz por enfermedad
-accidental, é no por defecto natural.
-En la edad de mozo tovo seso é autoridad
-de viejo. Era hombre esencial, é
-no curaba de aparencias, ni de cerimonias
-infladas. En el tiempo que el
-Rey Don Juan ovo alguna indignacion
-contra el Rey de Aragon, que
-entonces era Rey de Navarra, este Caballero,
-seyendo bien mancebo, entendió
-por parte del Príncipe en algunas
-disensiones que por entonces en el
-Reyno acaescieron; é ora procediese de
-su buena dicha, ora lo imputemos á
-su sagacidad, él supo rodear las cosas
-de tal manera, que el Rey Don Juan
-á suplicacion del Príncipe le dió título<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span>
-de Marqués de Villena, é en pocos
-dias le fizo merced de todas las
-mas Villas é Logares de aquel Marquesado,
-las que eran del Rey de Aragon.
-Tenia muy grand habilidad para
-la gobernacion destas cosas temporales:
-para la qual como sean necesarias
-agudeza, prudencia, diligencia é sufrimiento,
-puedese creer deste Caballero
-que fué tan bien dotado destas quatro
-cosas como el hombre que mas en su
-tiempo las ovo. Consideraba muy bien
-la calidad del negocio, el tiempo, el
-lugar, la persona, é las otras circunstancias
-que la prudencia debe considerar
-en la gobernacion de las cosas.
-Tenia la agudeza tan viva, que á pocas
-razones conoscia las condiciones é
-los fines de los hombres; é dando á cada
-uno esperanza de sus deseos, alcanzaba
-muchas veces lo que él deseaba.
-Tenia tan grand sufrimiento, que
-ni palabra áspera que le dixesen le movia,
-ni novedad de negocio que oyese
-le alteraba: y en el mayor discrimen
-de las cosas tenia mejor arbitrio para las
-entender é remediar. Era hombre que<span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[56]</a></span>
-con madura deliberacion determinaba
-lo que avía de facer, é no forzaba al
-tiempo, mas forzaba á sí mismo esperando
-tiempo para lo facer. De su natural
-condicion paresció hombre de verdad,
-é placiale comunicacion de hombres
-verdaderos é constantes; aunque
-los que están en deseo de adquirir grandes
-bienes é honores, y especialmente
-aquellos que entienden en la gobernacion
-de grandes cosas, algunas veces
-les acaesce fingir, dilatar, simular
-é disimular aquella diversidad de los
-tiempos, ó la variedad de los negocios;
-é por escusar mayores daños, ó
-por haber mayores provechos, hayan
-de facer variaciones é negocios segun la
-ven en los tiempos. Tovo algunos
-amigos de los que la próspera fortuna
-suele traer: tovo asimismo muchos contrarios
-de los que la envidia de los
-bienes suele criar, los quales le trataron
-muerte é destruicion é indignacion
-grande con el Rey Don Juan, é con
-el Príncipe su fijo á quien él servia: é
-como quier que algunas veces llegaron
-al punto de la execucion; pero por<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[57]</a></span>
-casos inopinados é dignos de admiracion
-fué libre de los lazos de muerte
-que muchas veces le fueron puestos. Era
-hombre de buen corazon, é mostró ser
-Caballero esforzado en algunos lugares
-que fué necesario. Era muy sabio é templado
-en su comer é beber: é paresció
-ser vencido de la luxuria por los muchos
-fijos é fijas que ovo de diversas mugeres,
-allende de los que ovo en su muger
-legitima. E porque conoscia que
-ninguna utilidad hay en estos bienes
-de fortuna quando no se reparten é destribuyen
-segund deben, usaba dellos
-francamente en los lugares é tiempos
-é con las personas que debía ser liberal,
-é dando é destribuyendo ganaba mas
-hacienda, é conservaba mejor la avida:
-é con esta virtud é liberalidad que tovo
-fué bien servido de los suyos, é avisado
-de los estraños en algunos tiempos
-é lugares que cumplió mucho á la
-conservacion de su vida y estado. Tenia
-el comun deseo que todos tenemos
-de alcanzar honras é bienes temporales,
-é súpolas bien procurar é adquirir: é
-quier fuese por dicha, quier por habilidad,<span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span>
-ó por ambas cosas, alcanzó tener
-mayores rentas y estado que ninguno
-de los otros Señores de España
-que fueron en su tiempo. Fué hombre
-tratable y de dulce conversacion,
-é tanto humano, que nunca fué en
-muerte de ninguno, ni la consintió,
-aunque tovo cargo de gobernacion.
-No era varon de venganzas, ni perdia
-tiempo ni pensamiento en las seguir.
-Decia él que todo hombre que
-piensa en venganza, antes atormenta
-á sí, que daña al contrario. Perdonaba
-ligeramente, y era piadoso en la execucion
-de la justicia criminal; porque pensaba
-ser mas aceptable á Dios la grand
-misericordia, que la estrema justicia.
-Tenía un tan singular sufrimiento, que
-por grand discordia que oviese con alguno,
-pocas veces le vieron romper en
-palabras, ni menos en obras: antes ponia
-siempre sus diferencias en trato de
-concordia, que en rigor ni rotura; porque
-reputaba ser mejor cierta paz, que
-incierta la victoria. No queria encomendar
-á la fortuna en una hora todo
-lo avido en la vida pasada: é como quier<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[59]</a></span>
-que algunas veces amenazaba con la fuerza:
-pero nunca venia á mostrar lo ultimo
-de lo que podia facer contra ninguno,
-aunque fuese menos poderoso que él:
-porque tener al adversario en miedo con
-amenazas, decia él que era mucho mejor
-que quitargelo mostrando el cabo
-de sus fuerzas. E teniendo sufrimiento,
-y esperando tiempo, alcanzó honra, é
-acrescentó bienes. E como vemos por experiencia
-la graveza grande que todos
-los mortales sienten en caer del grado
-en que se ven puestos, é las hazañas
-grandes é aventuras peligrosas á que
-se ponen por lo conservar é no caer,
-este Caballero, sintiendo que su estada
-cerca de la persona del Rey Don
-Enrique no le era segura, por el peligro
-de muerte é destruicion que otros
-que estaban aceptos al Rey pensó que
-le trataban, apartóse de su servicio, é
-fué el principal de los Caballeros é Perlados
-que ficieron division en el Reyno
-entre el Rey Don Enrique, y el Rey
-Don Alfonso su hermano: y en aquellas
-discordias supo tener tales mañas,
-que fué elegido é proveído del Maestrazgo<span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span>
-de Santiago. E porque ninguno
-es bien corrigido si puramente no es
-arrepentido, conosciendo este Caballero
-averse desviado del camino que
-debia seguir, no solamente tornó á él;
-mas aun trabajó de amansar quanto
-pudo las voluntades alteradas de los
-Caballeros é Perlados que aquella division
-querian continuar, é tornó en la
-gracia del Rey Don Enrique: el qual
-le perdonó é fizo grandes mercedes de
-Villas é Lugares, é otras grandes rentas,
-é confió dél toda la gobernacion
-de sus Reynos: é dende en adelante
-gobernó absolutamente é con mayor
-esencion é libertad que primero solia gobernar.
-No quiero negar que como hombre
-humano este Caballero no tobiese
-vicios como los otros hombres; pero
-puédese bien creer, que si la flaqueza
-de su humanidad no los podia resistir,
-la fuerza de su prudencia los sabía disimular.
-Vivió gobernando en qualquier
-parte que estovo por espacio de treinta
-años, é murió en grand prosperidad de
-edad de cincuenta é cinco.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[61]</a></span></p>
-
-<h3 id="T7">TITULO VII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Conde Don Rodrigo de Villandrando.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Rodrigo de Villandrando Conde
-de Ribadeo fué fijo de un Escudero Fijodalgo
-natural de la Villa de Valladolid,
-hombre de buen cuerpo, bien compuesto
-en sus miembros, é de muy recia
-fuerza: las faciones del rostro tenia
-fermosas, é la catadura feroce.
-Seyendo de pocos dias su grand corazon
-é su buena constelacion le llevaron
-mozo é pobre é solo al Reyno de Francia
-en el tiempo que en aquellas partes
-avía grandes guerras é divisiones é compañías
-de gente de armas; é como en
-aquellos tiempos de guerras concurrian
-en aquel Reyno hombres estrangeros
-de todas partes, este Caballero, por ser
-dispuesto para los trabajos de la guerra
-falló luego Capitan que le rescibió
-en su compañia; en la qual aprobó tambien
-seyendo mozo, é despues en las cosas
-que hombre mancebo debe facer,
-que ganó por las armas estimacion de<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span>
-hombre valiente y esforzado, é su Capitan
-le reputaba por hombre singular
-entre todos los otros de su Capitanía.
-Acaesció algunas veces que estando las
-batallas en el campo, quando algun hombre
-de armas de la parte contraria, confiando
-en sus fuerzas, queria facer armas,
-é demandaba batalla uno por uno,
-este Caballero se esmeraba entre todos
-los otros de su parte; é presentes las
-batallas de la una parte é de la otra,
-salia á pelear con el contrario, é le vencia
-é derribaba, é traía sus armas é
-despojo á su Capitan: y esta vitoria,
-que algunas veces ovo, le dió honra,
-la qual así como le puso en gracia y
-estimacion de algunos, así le troxo en
-odio y envidia de otros. La qual cresció
-tanto, que por ser estrangero fue constreñido
-de se apartar de su Capitan:
-é como quier que le fué grave de sofrir;
-pero como vemos muchas veces
-que los infortunios de presente son causa
-de la prosperidad futura segun que
-los casos de la providencia los suele
-rodear, este Caballero, veyendose solo
-de parientes, desfavorescido de compañeros,<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span>
-sin arrímo de Capitan, pobre
-de dinero, é sin amigos, y en tierra
-agena, no tovo otro refugio sinó á su
-buen seso é grand esfuerzo, é con otro é
-otros dos que se llegaron á él, se aventuraba
-con buena destreza é grand osadía
-á facer saltos en la tierra de los contrarios
-en lugares peligrosos, é faciales
-guerra, é tomaba alguna presa con que
-se podia sostener. Esto fizo muchas
-veces, é con tanta sagacidad y esfuerzo,
-que siempre salia en salvo. E como
-la fama de su valentía é de las
-presas que tomaba se divulgó por la
-tierra, allegáronse á él algunos hombres:
-é cresciendo de dia en dia el corazon
-con las hazañas, é las hazañas
-con la gente, é la gente con el interese,
-allegaronse á él muchas mas gentes
-fasta que alcanzó á ser Capitan una
-vez de mil hombres, é despues de grado
-en grado acrescentó su Capitanía fasta
-ser Capitan de diez mil hombres, é
-su poder fué de los mayores que tenia
-ninguno de los otros Capitanes del Rey
-de Francia á quien servía. E con aquel
-su grand poder robó, quemó, destruyó,<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[64]</a></span>
-derribó, despobló Villas é Lugares
-é pueblos de Borgoña é de Francia en
-tiempo que aquel honórable Rey no padescia
-guerras crueles, que duraron
-por espacio de cinquenta años. Andaba
-lo mas del tiempo en el campo, é
-ponia grand diligencia en la guarda de
-los reales para que su gente no rescibiese
-daño. Era hombre ayrado en los
-lugares que convenia serlo, é mostraba
-tan grand ferocidad con la ira, que
-todos le avían miedo. Tenia dos singulares
-condiciones: la una, que facia
-guardar la justicia entre la gente que
-tenia, é no consentia fuerza ni robo ni
-otro crimen; é si alguno lo cometia, él
-por sus manos lo punia. E con esto
-todas las gentes de su hueste, aunque
-eran muchas é de diversas naciones, é
-tenian oficio de robar, le temian, y
-estaban en paz, é no osaban cometer
-fuerza ni crimen uno contra otro. Facia
-asímismo repartir las presas igualmente,
-segun que cada uno lo debia
-aver, é de tal manera dividia lo robado
-por justicia, que facia durar los robadores
-en concordia. Era asimismo<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[65]</a></span>
-hombre de verdad, é el seguro que daba
-á qualquier Villa ó Lugar ó Provincia,
-ó qualquier pacto que ponia con
-ellos, guardábalo estrechamente; é si
-alguno robaba, ó facia daño al que él
-seguraba, faciale buscar con grand diligencia,
-é executar en él la justicia. E
-con esta condicion que en él vían muchos
-pueblos é Provincias, é otras personas
-singulares se fiaban de su palabra,
-é la compraban con grandes precios,
-á fin de ser seguros de sus gentes:
-é con esto tenia sus reales bien
-bastecidos de viandas é armas é de todas
-las cosas necesarias; porque mandaba
-pagar é guardar á los que venian
-á ellos con provision, é su mandado
-era muy temido é complido. Ovo muchas
-batallas con Ingleses é con Borgoñones,
-en las quales Dios le libró por
-muchos casos de ser perdido, é le ayudó
-por muchas maneras á ser vencedor.
-Especialmente venció una batalla
-que ovo con el Príncipe de Oreyna, donde
-concurrió mucha gente de ambas partes.
-Esta batalla fué muy ferida é sangrienta,
-en la qual los que le vieron<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[66]</a></span>
-pelear le compararon á leon bravo en
-el estrago que facia en los contrarios,
-y el ayuda y esfuerzo que daba á los
-suyos. E acabado de aver el vencimiento
-tovo esta astucia: habló con
-uno de los prisioneros que tenia, é prometióle
-libertad si le descubriese el valor
-de los prisioneros que las otras sus
-gentes avían tomado en la batalla. E
-como se informó secretamente de lo
-que cada uno podia valer, comprólos
-todos, dando por cada uno mucho menor
-precio de lo que valian: é como
-fueron puestos en su poder, rescatólos
-á todos por mucho mayores precios de
-lo que le costaron. E con esta astucia
-ovo grand tesoro, é la fortuna le puso
-en tan grand reputacion, que alcanzó
-casar con la fija del Duque de Borbón,
-que era de la sangre Real de Francia,
-é fué Señor de veinte y siete Villas en
-la tierra de Borbonés, dellas compradas,
-é dellas ganadas. Y en veinte años
-que siguió aquella guerra fizo otras notables
-hazañas: entre las quales acaesció
-que un dia estando á punto de batalla
-con un grande Capitan de Inglaterra,<span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[67]</a></span>
-que se llamaba Talabot, en la
-Provincia de Guiana, el Capitan Inglés,
-que por oídas conoscia las condiciones
-deste Caballero, deseaba asimesmo
-conoscer su persona, por ver
-que cuerpo é que faciones tenia hombre
-que de tan pequeña manera avía subido
-á tan grand estado: é como por medio
-de sus Farautes acordasen de se
-hablar, dexadas el uno y el otro sus
-huestes en buena guarda, estos dos Capitanes
-solo se juntaron é vieron en la
-ribera de un rio llamado Lera, y el Capitan
-Talabot le dixo: Deseaba ver tu
-persona, pues tengo conoscida tu condicion:
-ruégote, dixo él, pues los hados
-nos trujeron juntos á este lugar,
-que comamos sendos bocados de pan,
-é bebamos sendas veces de vino, é despues
-será la ventura de la batalla como
-á Dios pluguiere, y señor Sant Jorge
-ayudare. Este Capitan Don Rodrigo
-le respondió: Si otra cosa no te
-place, ésta por cierto no la quiero facer;
-porque si la fortuna dispusiere que
-hayamos de pelear, perderia gran parte
-de la ira que en la facienda debo tener,<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span>
-é menos feriria mi fierro en los
-tuyos membrándome aver comido pan
-contigo. E diciendo estas palabras volvió
-la rienda á su caballo, é tornó para
-sus batallas: é el Capitan Talabot,
-aunque era Caballero esforzado, concibió
-de aquellas palabras tal concepto,
-que así por ellas, como por la disposicion
-del lugar dó estaba, acordó de
-no pelear, aunque tenia mayor número
-de gente que él. Afirmóse aver dicho
-este Capitan en su lenguage: No
-es de pelear con cabeza Española en
-tiempo de su ira. Despues de muchos
-tiempos de guerras é destruiciones avidas
-en aquellas tierras, ovo Dios piedad
-de los moradores de ellas, é dió
-tales victorias al Rey Carlos de Francia,
-que lanzó de todo su Reyno al
-Rey Eduarte de Inglaterra su enemigo,
-é á toda su gente, é fueron cesando
-las crudas guerras que en aquel
-Reyno avía. Y en aquel tiempo acaesció
-aver en Castilla grandes debates é
-disensiones, para las quales el Rey Don
-Juan envió á mandar á este Caballero
-su natural que viniese en Castilla á le<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[69]</a></span>
-servir con la mas gente que pudiese:
-el qual vino á su llamado con quatro
-mil hombres á caballo: y el Rey le
-rescibió muy bien, é le fizo merced de
-la Villa de Ribadeo, é dióle título de
-Conde della, é fizole otras mercedes.
-Muerta la primera muger Francesa, casó
-en Castilla con muger noble de linage
-de Stúñiga: y el Rey le puso en
-su Consejo, é facia dél grand confianza,
-especialmente de aquellas cosas que
-concernian á la guerra que por estonces
-avía en sus Reynos. Acaesció que
-como el Rey en tiempo de aquellas disensiones
-fuese á la Cibdad de Toledo,
-é los de aquella Cibdad se rebelasen
-contra él, y le cerrasen las puertas,
-puesto el Rey en algun recelo de la
-gente de armas que á la hora estaba
-apoderada de aquella Cibdad, este
-Conde de Ribadeo fizo improviso en
-la Iglesia de Sant Lázaro, que es bien
-cerca de la Cibdad, un palenque con
-tan gran defensa, que la persona del
-Rey, con la poca gente que por estonces
-con el Rey estaba, podia ser segura
-é sin daño, fasta que los otros sus<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span>
-Capitanes é gentes de armas que venian
-en la zaguera ovieron tiempo de
-llegar. E por memoria perpetua deste
-servicio, que fizo en el dia señalado de
-la Epifanía, el Rey fizo merced á él é
-á sus descendientes de la ropa que él
-é los Reyes de Castilla sus succesores
-vistiesen aquel dia, é que comiese con
-él á su mesa: de la qual merced goza
-hoy su succesor<a name="FNanchor_16" id="FNanchor_16"></a><a href="#Footnote_16" class="fnanchor">[16]</a>. E al fin, veyendose
-ya viejo y enfermo de dolencia tal que
-no podia escapar, Dios, que ni dexa al
-hombre sin punicion, ni le niega su misericordia,
-le dió tiempo en que se corrigiese
-arrepintiéndose. E por cierto cosa
-fué maravillosa, y exemplo digno
-de memoria á los mortales la gran
-contricion que ovo, y el arrepentimiento
-de sus pecados, y el derramar de
-las lágrimas que fizo continuamente muchos
-dias antes que muriese, llamando
-á Dios, é pidiendole con todo corazon
-que le perdonase é oviese merced de
-su ánima: é con esta contricion fenesció
-sus dias en edad de setenta años.
-<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[71]</a></span>E por esta fin que con tal contricion
-ovo se pone aqui en el número de los
-Claros Varones.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T8">TITULO VIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Conde de Cifuentes.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Juan de Silva Conde de Cifuentes
-é Alferez mayor del Pendon Real,
-fijo de Alonso Tenorio Adelantado de
-Cazorla, é nieto de Arias Gomez de
-Silva, fué hombre delgado é alto de
-cuerpo, é bien compuesto en la proporcion
-de sus miembros, la cara tenia
-larga é honesta, la nariz un poco luenga,
-é la lengua ceceosa. Era Fijodalgo
-de limpia sangre: sus aguelos eran naturales
-de Portugal. Vivió en tiempos
-del Rey Don Juan, é del Rey Don
-Enrique su fijo; é mozo de pocos dias
-vino al servicio del Rey Don Juan. Tenia
-tan buena gracia en la manera de
-su servicio, que fué uno de los aceptos
-servidores que el Rey tovo. Era
-hombre muy agudo é muy discreto, é
-inclinado á justicia: fablaba muy bien,<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span>
-é cosas muy substanciales é conformes
-á la razon. Vista la autoridad de su
-persona, é la limpieza de su vivir, fué
-puesto en el Consejo del Rey: é como
-acaesce que en las Cortes y en las Casas
-Reales concurren muchos hombres
-que por diversas vias van tras sus deseos,
-é algunos porque les den, otros
-porque no les quiten loan lo que debrian
-callar, é callan lo que debrian
-reprehender; é si algunos dicen cosa
-conforme á la razon, la dañan mesclándola
-con alguna pasion é odio de personas:
-este Caballero tenia una condicion
-de hombre claro sin ninguna encubierta,
-é realmente, pospuesta toda
-aficion é odio, decia con muy buena
-gracia su parescer en las cosas, é no
-dexaba de decir aquello que otros, ó
-por gratificar, ó por no indignar, callaban.
-E como quier que su voto fuese
-contra el deseo de algunos; pero porque
-sus fablas se mostraban proceder
-de buenas é no dañadas entrañas, no
-eran mal rescebidas, é su persona por
-esta causa era muy estimada, é su parescer
-en las cosas muy esperado. Era<span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[73]</a></span>
-grand zelador del bien comun, é con
-todas sus fuerzas procuró muchas veces
-la conservacion del patrimonio Real,
-é contradecia á los que procurando sus
-intereses particulares ofendian al bien
-general: é por esto ovo algunas molestias
-é trabajos de las que suelen aver
-los favorescedores de la verdad. Pero
-al fin, seyendo constante en el camino
-de la virtud, fué muy aceptado é honrado,
-y el Rey le fizo su Alferez mayor,
-é le encargó grandes é arduos negocios,
-porque entendia que trataba verdad,
-é guardaba fidelidad. Acaesció en
-sus tiempos que todos los Príncipes
-Christianos se acordaron con los Perlados
-é Clerecía de facer Concilio en
-la Cibdad de Basilea, que es en la alta
-Alemania, sobre una grand cisma
-que por entonces avía en la Iglesia de
-Dios entre el Papa Eugenio, é otro que
-se llamó Felix: á la qual Congregacion
-como todos acordasen enviar sus Embaxadores,
-porque convenia mostrarse
-en aquella Congregacion la magníficencia
-é poderío de los Reyes, el Rey Don
-Juan, conoscida la suficencia deste Caballero,<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span>
-le cometió esta embaxada, y
-envió con él grandes Letrados, é fué
-acompañado de mucha compaña de Fidalgos
-con grandes é muy sumptuosos
-arreos: é así en sus hablas, como en
-la continencia de su persona, y en todos
-los otros actos que debe facer hombre
-discreto de grand autoridad, guardó
-tan bien la honra del Rey é de su
-tierra é de su persona, que ninguno de
-quantos Embaxadores fueron en aquella
-Congregacion la guardó mejor. E como
-acaesció un dia que el Embaxador
-del Rey de Inglaterra quisiese anticiparse
-y ocupar el lugar de la precedencia
-que al Rey de Castilla pertenescia,
-no pudiendo este Caballero sofrir
-tiempo para que se determinase por
-razon lo que veía llevar por fuerza,
-llegó á aquel Embaxador, é puestas las
-manos en él, con grand osadía le arrebató
-y echó de aquel lugar, y él se
-puso en él. Visto este exceso fecho en
-el Palacio de la Congregacion, la gente
-de armas que tenia la salvaguarda
-de la Cibdad se escandalizó, é tentaron
-de proceder contra él é contra los<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[75]</a></span>
-suyos por aver cometido cosa de fecho,
-sin esperar determinacion de derecho.
-Este Caballero, guardada su autoridad,
-sin rescebir alteracion, ensistió en su
-propósito: é preguntado por el Caballero
-Presidente de la justicia ¿cómo
-avía osado poner las manos en tan notable
-Embaxador é de tan grand Príncipe
-como era el Rey de Inglaterra?
-con ánimo no vencido le respondió: Digoos
-Presidente, que quando padesce
-defecto la razon, no deben faltar manos
-al corazon. E por su grand osadía, junto
-con su buena razon, fué guardada
-la preeminencia del Rey, é la honra
-del Reyno, é fué amansado aquel escándalo.
-Despues de largo tiempo, concluídas
-las cosas de aquel Concilio, volvió
-al Reyno con fama de hombre magnífico,
-porque fué muy franco en el
-distribuir; é de Caballero esforzado,
-porque mostró valentía en el osar; é
-de varon discreto, porque gobernó aquel
-cargo con sagacidad é prudencia. Venido
-al Reyno de Castilla, é tornado al
-lugar que tenia en el Consejo del Rey,
-entendió muchas veces, é con grandes<span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span>
-trabajos del cuerpo é del espíritu, en
-concordar al Príncipe Don Enrique con
-el Rey su padre, y en escusar las grandes
-roturas que se esperaban sobre algunas
-diferencias que entre ellos avía:
-y esto supo tratar con grand prudencia,
-persuadiendo la obediencia que el
-fijo debia tener al padre, y mitigando
-la indignacion que el padre tenia contra
-el fijo, é desviando las siniestras
-intenciones que avía de la una parte
-y de la otra. Entendió asimesmo en otros
-grandes é arduos negocios, en los quales
-el Rey conoscidos sus leales servicios
-é trabajos, le fizo merced de las
-Villas de Cifuentes é Monte mayor, é
-de otros Lugares é bienes é rentas en
-cantidad mucho mayor de la que heredó
-de su padre. E como vemos alcanzar
-riquezas por caso, é conservarlas
-por seso, puédese creer deste Caballero
-que complidamente ovo lo uno é lo
-otro; porque si tovo fortuna para alcanzar
-bienes, tovo asimesmo prudencia
-para los conservar. Despues de la
-muerte del Rey Don Juan, el Rey Don
-Enrique le dió título de Conde de la<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[77]</a></span>
-Villa de Cifuentes, é le fizo otras mercedes:
-é como vemos por experiencia
-que los hombres vanos é incapaces,
-quando les acaesce aver oficios é riquezas
-é bienes temporales, se alteran,
-é queriéndose mostrar magnánimos, facen
-cosas fuera de lo que su medida requiere;
-puédese bien creer que así asentó
-en este Caballero el nuevo estado
-é dignidad, é tan poca alteracion fizo
-en su persona la abundancia de los bienes,
-como si de sus aguelos por grande
-antigüedad los oviera avido. Al fin,
-entrado ya en los dias de la vejéz, en
-los quales suele mas reynar en los hombres
-la avaricia, cosa fué por cierto
-singular é digna de exemplo el fin que
-este Caballero puso á su cobdicia; porque
-dado que fué llamado por el Rey
-para que entendiese en grandes cosas
-donde pudiera aver grandes intereses,
-todo lo pospuso, é se retruxo á su casa,
-dó fizo loable fin; é dexados dos
-mayorazgos de asaz rentas á dos fijos,
-murió conosciendo á Dios en edad de
-sesenta é cinco años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[78]</a></span></p>
-
-<h3 id="T9">TITULO IX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Duque del Infantazgo.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Diego Hurtado de Mendoza Duque
-del Infantazgo, Marqués de Santillana,
-é Conde del Real de Manzanares,
-fijo del Marqués Don Iñigo Lopez
-de Mendoza, é nieto del Almirante Don
-Diego Hurtado, fué hombre delgado é
-alto de cuerpo: tenia los ojos prietos,
-é las faciones del rostro fermosas, é bien
-proporcionado en la compostura de sus
-miembros. Era de linage noble Castellano
-muy antiguo. Seyendo mozo el
-Marqués su padre le envió á la su casa
-de la Vega por pacificar la tierra de las
-Asturias de Santillana, é la librar de
-algunos tiranos que gela ocupaban; con
-los quales ovo algunos recuentros é fechos
-de armas, en que usó el exercicio de
-la caballería, é fizo hábito en la disciplina
-militar. E porque las gentes de
-aquellas tierras son hombres valientes,
-esforzados é muy cursados en las peleas
-á pie, que segun la disposicion de<span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[79]</a></span>
-aquellas Montañas se requiere facer, este
-Caballero se vido con ellos muchas
-veces en grandes trabajos é peligros de
-la guerra continua que con ellos tovo,
-hasta que al fin vencidos sus contrarios
-por batallas en campo, é muerto
-su principal Capitan, alimpió aquellas
-sus Montañas de la tirania en que por
-largos tiempos avían estado. Era hombre
-bien instruto en las letras Latinas,
-é tenia tan buena memoria, que pocas
-cosas se le olvidaban de lo que en la Sacra
-Escriptura avía leido. Era hombre
-de verdad, é aborrescia tanto mentiras
-é mentirosos, que ninguno de los tales
-ovo jamás logar cerca dél. Heredó la
-casa de su padre en el tiempo del Rey
-Don Enrique Quarto, é fué uno de los
-principales Señores del Reyno que entendieron
-en pacificar las divisiones que
-ovo entre el Rey Don Enrique, é el
-Rey Don Alfonso su hermano. Fue tan
-perseverante en la virtud de la constancia,
-que por ningun interese jamás
-le vieron facer mudanza de aquello que
-una vez asentaba de facer: y esta virtud
-se experimentó en él, porque no<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span>
-dexó de seguir la via del Rey Don
-Enrique, aunque en ella ovo algunos siniestros,
-é se vido en grandes discrimines
-é aventuras de perder su persona
-é casa; porque se tenia por dicho,
-que en el infortunio relucia la constancia.
-Peleó en la batalla que estos
-dos Reyes ovieron cerca de la Villa
-de Olmedo: ante de la qual, viéndose
-las faces contrarias unas á otras en el
-campo, ni el miedo le turbó el seso
-para consejo, ni el esfuerzo se enflaquesció
-para cometer, ni menos cayó
-la fuerza del corazon peleando para
-vencer. Zelaba este Caballero tanto la
-honra, que con dificultad era traído á
-entender en ninguna negociacion ni trato
-que le fuese movido, recelando que
-las variedades de los tiempos le forzasen
-facer mudanza de su palabra, por
-dó pudiese caer en punto de mengua.
-Era hombre muy llano é tratable con
-todos, é honrador en los rescibimientos
-de los que á él venian, é ageno
-de simulaciones. Tenia ánimo tan noble,
-é las entrañas tan claras é tan
-abiertas, que jamas fué conoscido en<span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[81]</a></span>
-él pensamiento para muerte é destruicion
-ni injuria de ninguno; é de su
-natural inclinacion no queria entender
-salvo en cosas justas é rectas. Todas
-las cautelas é ficiones aborrescia como
-cosa contraria á su natural condicion.
-No era varon de venganzas, é perdonaba
-tan facilmente á los que le erraban,
-que jamás avía memoria de sus
-yerros. Acaescióle que como algunos suyos
-le errasen de tal manera que la
-graveza del delito les cerrase la puerta
-de la esperanza para ser perdonados,
-movido este Caballero por la piedad
-natural que tenia, podiendo aver dellos
-entera venganza, le acaesció llamarlos
-é perdonarlos; é quedando limpio de todo
-odio, les dió de sus bienes. Porque,
-decia él, que ninguna mayor pena podia
-rescibir el injuriador, que venir á
-manos del injuriado; ni mayor gloria
-el injuriado, que dar vida é beneficios
-al injuriador. Tenia la cobdicia de aver
-bienes temporales como todos los mortales
-tienen; pero en esto tovo una
-tan singular templanza, que por grand
-utilidad é acrescentamiento que oviese,<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[82]</a></span>
-no ficiera cosa fea ni desordenada. E
-como vemos todos los hombres desear
-honra é acrescentamiento, especialmente
-en las tierras de su morada, é la
-necesidad de los tiempos acarrease que
-el Rey en remuneracion de sus servicios
-le ofresciese donacion perpetua de
-Guadalaxara, dó era su asiento, este
-Caballero no la quiso rescibir; porque
-su humanidad no pudo sufrir la pasion
-é trabajo que otros sentian por ser puestos
-en señorío particular, é apartados del
-señorío Real. Decía él, que el imperio
-forzoso mas se puede decir cuidado grave,
-que posesion deleytosa. Fué hombre
-que se deleytaba en labores de casas
-é edificios: este Duque fundó de
-principio en la su Villa de Manzanares
-la fortaleza que está en ella edificada,
-é fizo de nuevo é reparó algunas
-casas de morada en sus tierras é
-Lugares; y en esto mas que en otras
-cosas fué liberal. Fué asimismo vencido
-de mugeres, é del apetito de los
-manjares. E aviendo acrescentado su
-título é patrimonio allende de lo que
-le dexó el Marqués su padre, murió<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[83]</a></span>
-en toda prosperidad en edad de sesenta
-é cinco años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T10">TITULO X.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Conde de Alva de Liste.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Enrique Enriquez Conde de
-Alva de Liste, fijo del Almirante Don
-Alfonso Enriquez<a name="FNanchor_17" id="FNanchor_17"></a><a href="#Footnote_17" class="fnanchor">[17]</a>, é nieto de Don
-Fadrique Maestre de Santiago, fué hombre
-de mediana estatura, bien compuesto
-en la proporcion de sus miembros,
-la nariz tenia larga, los ojos un
-poco colorados, é los cabellos llanos.
-Este Caballero tovo el juicio muy vivo:
-era hombre de buena prudencia,
-é por la experiencia de los grandes
-fechos que por él pasaron, su parescer
-en las cosas se avía por muy cierto.
-Era hombre palaciano, é siempre fablaba
-cosas breves é graciosas. Fué
-hombre de tan grand esfuerzo, que en
-algunas afrentas peligrosas donde fué
-<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span>experimentado, ninguno otro en sus
-tiempos se falló tener ánimo mas libre
-de miedo para acometer é defender.
-E como quiera que por su linage, título
-é estado era con gran veneracion
-acatado, pero por respecto de su gran
-esfuerzo, é cierto juicio, siempre su
-persona fué mirada con mas honrada
-estimacion que otros que tenian mayores
-estados que el suyo. Era hombre
-de poco sufrimiento, y en algunas
-diferencias que ovo en estos Reynos
-siguió la parcialidad del Almirante Don
-Fadrique, y del Adelantado Pero Manrique
-sus hermanos, donde se le siguieron
-prisiones é otros infortunios,
-que sufrió con ánimo de varon. Era
-hombre de verdad, é sirvió muy bien
-é lealmente al Rey Don Fernando, é
-á la Reyna Doña Isabel en las guerras
-que pasaron con el Rey Don Alfonso
-de Portugal: y en la batalla real que
-estos dos Reyes ovieron entre las Cibdades
-de Toro é Zamora, donde el Rey
-de Portugal fué vencido, este Caballero,
-aunque en edad ya de sesenta años,
-ni la fuerza del corazon se le enflaqueció,<span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[85]</a></span>
-ni la de los miembros le faltó para
-pelear: é peleó con tan gran esfuerzo,
-que fué siguiendo el alcance
-contra los Portugueses hasta cerca de
-la puente de Toro; donde, pensando
-que le guardaban los suyos, se metió
-tanto en los contrarios, que fué preso
-é llevado á Portugal. Estando en la prision,
-conoscida la limpieza de su condicion,
-le fué dada libertad para venir
-á Castilla con algunos partidos de
-concordia; é compliendo su palabra,
-volvió á la prision, en la qual estovo
-hasta que la Reyna, á su gran honra,
-le fizo libre. E fenesció su vida con
-gran honra, y exemplo de bueno y
-esforzado Caballero, en edad de setenta
-é cinco años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T11">TITULO XI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Conde de Placencia.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Pedro de Stúñiga Conde de Placencia,
-fijo de Diego Lopez de Stúñiga<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[86]</a></span><a name="FNanchor_18" id="FNanchor_18"></a><a href="#Footnote_18" class="fnanchor">[18]</a>
-Justicia mayor del Rey, fué hombre
-alto de cuerpo, bien proporcionado
-en la compostura de sus miembros,
-y el rostro tenia largo, é la nariz afilada.
-Sus aguelos fueron de linage noble,
-naturales del Reyno de Navarra.
-Era hombre de buen seso, é de pocas
-palabras, é de gran execucion en las
-cosas que queria. En sus tiempos fué
-tenido en gran estimacion por respecto
-de su persona, é gran casa. Era Caballero
-esforzado, é muy perseverante
-en la opinion que tomaba. Placiale tener
-hombres esforzados, é defendialos
-de las hazañas que cometian; é por esta
-causa siempre estaba acompañado de
-hombres de todas suertes. En su tiempo
-fué acrescentada su casa, é floresció
-su fama por la gran copia de gente
-que de continuo era inclinado de
-mantener. Acaesció que como el Rey
-Don Juan el Segundo oviese necesarias
-algunas gentes de armas para pacificar
-los escándalos que entonces en
-<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span>sus Reynos avía, este Caballero, como
-quiera que era ya viejo y enfermo
-é muy agravado de gota, pero con zelo
-grande que tovo de servir á su Rey,
-se fizo traer en andas dó estaba la
-hueste, é rodeado de gran copia de gente
-de armas de su casa vínole á servir,
-é sirvióle con otros Caballeros de tal
-manera en aquella jornada, que el Rey
-rescibió dél servicio señalado, y él alcanzó
-fama de leal súbdito, é fué exemplo
-de lealtad á otros que se movieron
-á servir á su Rey, veyendo venir como
-vino este Caballero en andas á le
-servir. Murió con gran honra de edad
-de setenta años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T12">TITULO XII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Conde de Medinaceli.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Gaston de la Cerda Conde de
-Medinaceli, fijo de Don Luis de la
-Cerda, fué hombre delgado de cuerpo,
-de muy fermoso gesto, é de mediana
-estatura, é bien compuesto en la
-proporcion de sus miembros: ceceaba<span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[88]</a></span>
-un poco. Su padre é aguelos fueron del
-linage de los Reyes de Castilla, descendientes
-por legítima linea, é asimismo
-de los Reyes de Francia, é todos
-succesivamente fueron Condes de aquel
-Condado de Medina: el qual Condado,
-con otras Villas é Lugares é tierras,
-fué dado á su trasvisabuelo, que
-era nieto del Rey Don Alfonso de Castilla,
-por el derecho que avía á estos
-Reynos. Este Conde fué muy franco,
-é procuraba estár acompañado de hombres
-Fijosdalgo: é seyendo en edad de
-veinte é cinco años, veyendo que el
-Conde su padre seguia algunas parcialidades
-de Caballeros contra la voluntad
-del Rey Don Juan, é puesto en
-pensamiento trabajoso, porque si la
-opinion de su padre siguiese, creía errar
-á la lealtad que debia al Rey, é
-si obedescia al Rey, pensaba errar á
-la obediencia paternal, pospuestos los
-daños que del apartamiento de su padre
-se le siguieron, deliberó obedescer
-los mandamientos Reales, é sirvió á
-su Rey todo el tiempo de su vida con
-tanta obediencia, que la perseverancia<span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[89]</a></span>
-que tovo en su servicio fué á otros exemplo
-de lealtad. E despues que heredó
-la casa de su padre siempre vivió faciendo
-guerra á los contrarios del Rey,
-é fué preso en su servicio en una batalla
-que ovo con los Aragoneses: en
-la qual prision estovo algun tiempo, é
-rescibió daños en su persona é facienda,
-que sufrió como varon fuerte, y reputándolos
-á prosperidad por ser en servicio
-de su Rey. Este Conde conosció
-bien quanto reluce la lealtad é la constancia
-en el Caballero, é quanto es fea
-la mácula del yerro cometido contra
-los Reyes. Fué hombre vencido del
-amor de las mugeres, y él fué amado
-dellas. Murió con gran honra despues
-que salió de la prision en edad de quarenta
-años.</p>
-
-<hr class="h3-short" /></div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span></p>
-
-
-
-
-<h3 id="T13">TITULO XIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Maestre Don Rodrigo Manrique Conde
-de Paredes.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Rodrigo Manrique Conde de
-Paredes é Maestre de Santiago, fijo segundo
-de Pedro Manrique<a name="FNanchor_19" id="FNanchor_19"></a><a href="#Footnote_19" class="fnanchor">[19]</a> Adelantado
-mayor del Reyno de Leon, fué
-hombre de mediana estatura, bien proporcionado
-en la compostura de sus
-miembros: los cabellos tenia rojos, é
-la nariz un poco larga. Era de linage
-noble Castellano. En los actos que facia
-en su menor edad paresció ser inclinado
-al oficio de la Caballería. Tomó
-Avito é Orden de Santiago, é fué
-Comendador de Segura, que es cercana
-á la tierra de los Moros: y estando
-por frontero en aquella su Encomienda
-fizo muchas entradas en la tierra
-<span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[91]</a></span>de los Moros, donde ovo fama de
-tan buen Caballero, que el Adelantado
-su padre, por la estimacion grande en
-que este su fijo era tenido, apartó de
-su mayorazgo la Villa de Paredes, é
-le fizo donacion della: y el Rey Don
-Juan le dió título de Conde de aquella
-Villa. Este varon gozó de dos singulares
-virtudes: de la prudencia, conosciendo
-los tiempos, los lugares, las
-personas, é las otras cosas que en la
-guerra conviene que sepa el buen Capitan.
-Fué asimesmo dotado de la virtud
-de la fortaleza; no por aquellas
-vias en que se muestran fuertes los que
-fingida é no verdaderamente lo son; mas
-así por su buena composicion natural,
-como por los muchos actos que fizo
-en el exercicio de las armas, asentó
-tan perfectamente en su ánimo el habito
-de la fortaleza, que se deleytaba
-quando le ocurria lugar en que la debiese
-exercitar. Esperaba con buen esfuerzo
-los peligros, é acometia las fazañas
-con grande osadía, é ningun trabajo
-de guerra á él ni á los suyos era
-nuevo. Preciabase mucho que sus criados<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[92]</a></span>
-fuesen dispuestos para las armas.
-Su plática con ellos era la manera del
-defender é del ofender el enemigo, é
-ni se decia ni facia en su casa acto
-ninguno de molleza, enemiga del oficio
-de las armas. Queria que todos los
-de su compañía fuesen escogidos para
-aquel exercicio, é no convenia á ninguno
-durar en su casa si en él fuese
-conoscido punto de cobardía: é si alguno
-venia á ella que no fuese dispuesto
-para el uso de las armas, el grand exercicio
-que avía é veía en los otros, le facia
-hábile é diestro en ellas. En las batallas,
-é muchos encuentros que ovo
-con Moros é con Christianos, este Caballero
-fué el que mostrando grand esfuerzo
-á los suyos, feria primero en
-los contrarios: é las gentes de su Compañía,
-visto el esfuerzo de este su Capitan,
-todos le siguian é cobraban osadía
-de pelear. Tenia tan grand conoscimiento
-de las cosas del campo, é
-proveíalas en tal manera, que donde
-fué él principal Capitan nunca puso
-su gente en lugar dó se oviese de
-retraer: porque volver las espaldas al<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[93]</a></span>
-enemigo era tan ageno de su ánimo,
-que elegia antes rescibir la muerte peleando,
-que salvar la vida huyendo.
-Este Caballero osó acometer grandes
-fazañas: especialmente escaló una noche
-la Cibdad de Huesca, que es del
-Reyno de Granada; é como quier que
-subiendo el escala los suyos fueron sentidos
-de los Moros, é fueron algunos
-derribados del adarve, é feridos en la
-subida; pero el esfuerzo deste Capitan
-se imprimió á la hora tanto en los suyos,
-que pospuesta la vida, é propuesta
-la gloria, subieron el muro peleando,
-é no fallescieron de sus fuerzas
-defendiéndola, aunque veían los
-unos derramar su sangre, los otros
-caer de la cerca. Y en esta manera matando
-de los Moros, é muriendo de los
-suyos, este Capitan, ferido en el brazo
-de una saeta, peleando entró en la
-Cibdad, é retruxo los Moros fasta que
-los cercó en la Fortaleza: y esperando
-el socorro que le farian los Christianos,
-no temió el socorro que venia
-á los Moros. En aquella hora los suyos,
-vencidos de miedo, vista la multitud<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span>
-que sobre ellos venia por todas
-partes á socorrer los Moros, é tardar
-el socorro que esperaban de los Christianos,
-le amonestaron que desamparase
-la Cibdad, é no encomendase á
-la fortuna de una hora la vida suya,
-é de aquellas gentes, juntamente con la
-honra ganada en su edad pasada: é
-requirianle, que pues tenia tiempo para
-se proveer, no esperase hora en que
-tomase el consejo necesario, é no el
-que agora tenia voluntario. Visto por
-este Caballero el temor que los suyos
-mostraban: No, dixo él, suele vencer
-la muchedumbre de los Moros al esfuerzo
-de los Christianos quando son
-buenos, aunque no son tantos: la buena
-fortuna del Caballero cresce cresciendo
-su esfuerzo: é si á estos Moros que
-vienen cumple socorrer á su infortunio,
-á nosotros conviene permanescer en
-nuestra victoria fasta la acabar ó morir;
-porque si el miedo de los Moros
-nos ficiese desamparar esta Cibdad ganada
-ya con tanta sangre, justa culpa
-nos pornian los Christianos por no aver
-esperado su socorro; y es mejor que<span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[95]</a></span>
-sean ellos culpados por no venir, que
-nosotros por no esperar. De una cosa,
-dixo él, sed ciertos, que entretanto
-que Dios me diere vida, nunca el Moro
-me porná miedo: porque tengo tal
-confianza en Dios, y en vuestras fuerzas,
-que no fallescerán peleando, veyendo
-vuestro Capitan pelear. Este Caballero
-duró, é fizo durar á los suyos
-combatiendo á los Moros que tenia cercados,
-é resistiendo á los Moros que
-le tenian cercado por espacio de dos
-dias, hasta que vino el socorro que esperaba,
-é ovo el fruto que suelen aver
-aquellos que permanecen en la virtud
-de la fortaleza. Ganada aquella Cibdad,
-é dexado en ella por Capitan á
-un su hermano llamado Gomez Manrique,
-ganó otras Fortalezas en la comarca.
-Socorrió muchas veces algunas
-Cibdades é Villas é Capitanes Christianos
-en tiempo de extrema necesidad:
-é fizo tanta guerra en aquellas tierras,
-que en el Reyno de Granada el nombre
-de Rodrigo Manrique fué mucho
-tiempo á los Moros gran terror. Cercó
-asimismo este Caballero la Fortaleza<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[96]</a></span>
-de Alcaráz por la reducir á la Corona
-Real. Cercó la Fortaleza de Uclés, por
-la reducir á la su Orden de Santiago.
-Esperó en estos dos sitios las gentes
-que contra él vinieron á socorrer estas
-Fortalezas: é como quier que la gente
-contraria vido ser en mucho mayor
-número que la suya, mostró tal esfuerzo,
-que los contrarios no le osaron
-acometer, y él consiguió con grand
-honra el fin de aquellas empresas que
-tomó: dó se puede bien creer que venció,
-mas con el esfuerzo de su ánimo,
-que con el número de su gente. Ovo
-asimesmo este Caballero otras batallas
-é fechos de armas con Christianos é
-con Moros, que requerian gran historia,
-si de cada una por extenso se oviese
-de facer mencion: porque toda la
-mayor parte de su vida trabajó en guerras
-y en fechos de armas. Fablaba muy
-bien, é deleytábase en recontar los casos
-que le acaescian en las guerras. Usaba
-de tanta liberalidad, que no bastaba
-su renta á sus gastos; ni le bastára
-si muy grandes rentas é tesoros toviera,
-segun la continuacion que tovo<span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[97]</a></span>
-en las guerras. Era varon de altos pensamientos,
-é inclinado á cometer grandes
-é peligrosas fazañas, é no podia sufrir
-cosa que le paresciese no sufridera,
-é desta condicion se le siguieron
-grandes peligros é molestias. E ciertamente
-por experiencia vemos pasar por
-grandes infortunios á muchos que presumen
-forzar la fuerza del tiempo: los
-quales por no sufrir una sola cosa, les
-acaesce sufrir muchas, é á muchos á
-quien de fuerza han de tener contentos
-para conseguir su poco sofrimiento.
-Era amado por los Caballeros de la
-Orden de Santiago, los quales visto que
-concurrian en él todas las cosas dignas
-de aquella Dignidad, le eligieron
-por Maestre en la Provincia de Castilla
-por fin del Maestre Don Juan Pacheco.
-Murió con grand honra en edad
-de sesenta años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[98]</a></span></p>
-
-<h3 id="T14">TITULO XIV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>De un Razonamiento fecho á la Reyna
-nuestra Señora.</i></span></h3>
-
-
-<p>Otros muchos Claros Varones naturales
-de vuestros Reynos ovo que ficieron
-cosas dignas de memoria, las
-quales si como dixe se escribiesen particularmente,
-sin dubda sería mayor
-libro, é de mayores é mas claras fazañas
-que el que fizo Valerio, é los
-otros que escribieron los fechos de los
-Griegos é de los Romanos. Entre los
-quales facen grand memoria de Mucio
-Cévola, que escondidamente salió de
-la Cibdad de Roma, é fué á matar al
-Rey Porsena que la tenia cercada, y
-exáltanlo mucho en aver quemado su
-brazo porque no acertó de matar al
-Rey que pensaba, é mató á otro que
-parescia ser el Rey. Ved qué culpa tovo
-su brazo por el yerro que ovo su
-pensamiento. E por cierto si la pena
-que este dió á su brazo toviese lugar
-de loor, loariamos al espada que face<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[99]</a></span>
-buen golpe, é no al que la menea. E
-pues deste caso se face grand estima por
-los Historiadores Romanos, razon es
-que faga aqui memoria de lo que supe,
-é es notorio en Francia, que fizo un
-Fijodalgo vuestro natural, que se llamó
-Pedro Fajardo, mozo de veinte
-años: el qual como sirviese en la Cámara
-del Rey Carlos de Francia, é
-le pidiese merced de un caballo é un
-arnés para le servir en la batalla que
-tenia aplazada con el Rey de Inglaterra;
-é el Rey, ávido respecto que su
-edad era aun tierna para entrar en batalla,
-no gelo quisiese dar, é le mandase
-quedar en su Cámara, este Pedro
-Fajardo respondió al Rey: No suelen
-los Fijosdalgo de Castilla que son
-de mi edad quedar en la Cámara yendo
-su Señor á guerra; yo vos certifico,
-Señor, dixo él, que si no me forneceís
-de armas é de caballo, que yo iré á
-pie delante las esquadras de vuestra
-gente á morir, peleando en la batalla.
-El Rey, conoscida la animosidad deste
-Fijodalgo, le dió un caballo é un arnés:
-é como se vido armado, un dia<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[100]</a></span>
-antes de la batalla, en presencia del
-Rey fizo voto solenne de matar al Rey
-de Inglaterra, ó derribar su estandarte
-Real, ó morir en la demanda. El
-corazon deste mozo conoscido por algunos
-mancebos Franceses, despertó
-sus ánimos, é prometieron de le ayudar
-á complir su voto. Otro dia, las
-faces tendidas, é fecha señal de trompeta
-para se juntar las faces, este Fijodalgo
-Castellano se adelantó de las
-otras gentes, é dando golpes en los
-enemigos, é rescibiéndolos en todo su
-cuerpo, entró por fuerza en la batalla
-del Rey Inglés, é abrazóse con su Estandarte
-Real, é vino con él al suelo:
-é alli rescibió tan grandes feridas en
-la cabeza, que perdió las fuerzas y el
-sentido, é fué preso por los Ingleses; pero
-consiguió el fin de su voto por donde
-fué su parte vencedora. Este Pedro
-Fajardo Castellano, y el otro Cévola
-Romano iguales me parece que fueron
-en los propósitos, pues que ambos iban
-con deliberacion de rescebir muerte por
-ayudar á su parte; pero el Castellano
-se mostró claro enemigo, porque guerreando<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[101]</a></span>
-los contrarios fué como Caballero
-á complir su voto: el Romano,
-como hombre encubierto, con simulacion
-fingida fue á complir el propósito
-que no consiguió, porque mató á otro,
-é no al Rey que pensó matar. Notorio
-es asimesmo en toda la Christiandad
-el paso que Suero de Quiñones Caballero
-Fijodalgo sostuvo un año en la
-puente de Orvigo, que es en el camino
-de Santiago, é como este Caballero envió
-publicar con sus Farautes por las
-cortes de los Reyes é Señores de la
-Christiandad, que qualquier Gentilhombre
-que por aquella puente pasase avía
-de facer armas con él. Concurrieron á
-esta reqüesta muchos Caballeros é Gentileshombres
-de diversas tierras, que
-en el paso de aquella puente de Orvigo
-ficieron armas con este Caballero:
-en las quales, é en todo otro acto de
-caballería que alli intervino, ningun
-estrangero se esmeró ni ovo igual victoria
-de la que por las armas este Fijodalgo
-Castellano ovo. ¿Qual de los
-Capitanes Romanos pudo pujar al esfuerzo
-de Don Juan Ramirez, Comendador<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[102]</a></span>
-mayor de Calatrava, del noble
-linage de Guzman? el qual mostraba
-tan grand ardideza en las batallas, é
-tenia tanta destreza en el gobernar las
-armas, que el brazo desnudo, el espada
-en la mano, esforzando los suyos,
-firiendo los enemigos, venció muchas
-batallas de Moros: é con tanto esfuerzo
-acometia, é con tal perseverancia
-duraba en los peligros, que como ageno
-de todo miedo lo imprimia en los
-enemigos.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T15">TITULO XV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>De Garcilaso de la Vega.</i></span></h3>
-
-
-<p>Garcilaso de la Vega, Caballero de
-noble sangre é antiguo, criado desde
-su menor edad en el oficio de las armas,
-en la mayor priesa de las batallas
-tenia mejor tiento para facer golpe
-cierto en el enemigo: é ni la multitud
-de las saetas, ni los tiros de las lanzas,
-ni los otros golpes de los contrarios que
-le rodeaban, alteraban su continencia
-para facer desconcierto en la manera<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[103]</a></span>
-de su pelear. De loar es por cierto
-Oracio Teocles<a name="FNanchor_20" id="FNanchor_20"></a><a href="#Footnote_20" class="fnanchor">[20]</a> Romano, que peleó
-en la puente Suhicia<a name="FNanchor_21" id="FNanchor_21"></a><a href="#Footnote_21" class="fnanchor">[21]</a> del Tiberi
-con los Toscanos, é los detovo peleando
-entretanto que se derribaba el un
-arco de aquella puente, porque los Romanos
-fuesen salvos; pero no es menos
-de estimar el esfuerzo deste Garcilaso,
-el qual como viese que su gente
-estaba en punto de se perder, fuyendo
-de la multitud de los Caballeros
-Moros que los siguian, este Caballero,
-ofresciendo su vida por la salud
-de los suyos, tornó con grand esfuerzo
-á los enemigos, é tomado un paso,
-los impidió peleando con ellos tanto
-espacio, que su gente se pudo salvar
-que no peresciese.<a name="FNanchor_22" id="FNanchor_22"></a><a href="#Footnote_22" class="fnanchor">[22]</a> Este Caballero era
-hombre callado, sofrido, esencial, amigo
-de efectos, enemigo de palabras, é
-tovo tal gracia, que todos los Caballeros
-de su tiempo desearon remedar
-sus costumbres.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[104]</a></span></p>
-
-<h3 id="T16">TITULO XVI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>De Don Juan de Sayavedra.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Juan de Sayavedra, Caballero
-Fijodalgo guerreó los Moros muchos
-tiempos, é tan osado era en las batallas,
-que con menor número de gente
-siempre osó acometer los enemigos,
-aunque fuesen muchos mas que los
-suyos, é los venció muchas veces é
-desbarató. Gonzalo de Sayavedra su
-hermano, en guerras de Moros é de
-Christianos ningun Romano pudo tener
-mayor diligencia, ni mejor conoscimiento
-para ordenar las batallas, ni
-en saber los lugares, ni en poner las
-guardas, y en todas las otras cosas
-que para seguridad de las huestes se
-requiere saber á todo buen Capitan: el
-qual fué tan discreto, é consideraba las
-cosas é los casos que podian acaescer
-en las guerras, é las proveía de tal
-manera, que nunca se halló que por
-defecto de su provision los de su parte
-rescibiesen inconveniente.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[105]</a></span></p>
-
-<h3 id="T17">TITULO XVII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>De Rodrigo de Narvaez.</i></span></h3>
-
-
-<p>¿Quien fué visto ser mas industrioso
-ni mas acepto en los actos de la
-guerra que Rodrigo de Narvaez, Caballero
-Fijodalgo, á quien, por notables
-hazañas que contra los Moros fizo, le
-fué cometida la Cibdad de Antequera,
-en la guarda de la qual, y en los vencimientos
-que fizo á los Moros, ganó
-tanta honra y estimacion de buen Caballero,
-que ninguno en sus tiempos la
-ovo mayor en aquellas Fronteras? Y es
-de considerar, que como quiera que los
-Moros son hombres belicosos, astutos
-é muy engañosos en las artes de la guerra,
-é varones robustos é crueles, é
-aunque poseen tierra de grandes é altas
-montañas, é de lugares tanto asperos
-é fragosos, que la disposicion de la
-misma tierra es la mayor parte de su
-defensa; pero la fuerza y el esfuerzo
-destos Caballeros, é de otros muchos
-Nobles é Fijosdalgo vuestros naturales,<span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[106]</a></span>
-que continuaron guerras con ellos,
-siempre los oprimieron á que diesen
-parias á los Reyes vuestros progenitores,
-é se ofresciesen por sus vasallos. E
-ni estos grandes Señores é Caballeros é
-Fijosdalgo de quien aqui con causas razonables
-es hecha memoria, ni los otros
-pasados que guerreando á España la ganaron
-del poder de los enemigos, no mataron
-por cierto sus fijos, como ficieron
-los Cónsules Bruto é Torcato, ni quemaron
-sus brazos, como fizo Cévola, ni
-ficieron en su propia sangre las crueldades
-que repugna la natura, é defiende
-la razon; mas con fortaleza é perseverancia,
-é con prudencia é deligencia,
-con justicia é con clemencia, ganando
-el amor de los suyos, é seyendo terror
-á los estraños, gobernaron huestes, ordenaron
-batallas, vencieron los enemigos,
-ganaron tierras agenas, é defendieron
-las suyas. Yo por cierto no vi
-en mis tiempos, ni leí que en los pasados
-viniesen tantos Caballeros de
-otros Reynos é tierras estrañas á estos
-vuestros Reynos de Castilla é de
-Leon por facer armas á todo trance,<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[107]</a></span>
-como ví que fueron Caballeros de Castilla
-á las buscar por otras partes de la
-Christiandad. Conoscí al Conde Don
-Gonzalo de Guzman, é á Juan de Merlo:
-conoscí á Juan de Torres, é á Juan
-de Polanco, Alfaran de Vivero, é á
-Mosen Pero Vazquez de Sayavedra, á
-Gutierre Quixada, é á Mosen Diego de
-Valera; é oí decir de otros Castellanos
-que con ánimo de Caballeros fueron por
-los Reynos estraños á facer armas con
-qualquier Caballero que quisiese facerlas
-con ellos, é por ellas ganaron honra
-para sí, é fama de valientes y esforzados
-Caballeros para los Fijosdalgo de
-Castilla. Asimesmo supe que ovo guerra
-en Francia, y en Nápoles, é en otras
-partes, donde concurrieron gentes de
-muchas naciones, é fuí informado que
-el Capitan Francés ó el Italiano tenia
-estonces por muy bien fornescida la Esquadra
-de su gente, quando podia aver
-en ella algunos Caballeros Castellanos;
-porque conoscia dellos tener esfuerzo é
-constancia en los peligros mas que los
-de otras naciones. Ví tambien guerras
-en Castilla, é durar algunos tiempos;<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[108]</a></span>
-pero no ví que viniesen á ella guerreros
-de otras partes: porque así como
-ninguno piensa llevar fierro á la tierra
-de Vizcaya donde ello nace; bien así
-los estrangeros reputaban á mal seso
-venir á mostrar su valentia á la tierra
-de Castilla, dó saben que hay tanta
-abundancia de fuerzas y esfuerzo en los
-varones della, que la suya será poco estimada.
-Así que, Reyna muy Excelente,
-estos Caballeros, é Perlados, é otros
-muchos naturales de vuestros Reynos,
-de que no fago aqui mencion por ocupacion
-de mi persona, alcanzaron con
-sus loables trabajos que ovieron, é virtudes
-que siguieron, el nombre de Varones
-Claros, de que sus descendientes
-en especial se deben arrear, é todos
-los Fijosdalgo de vuestros Reynos deben
-tomar exemplo para limpiamente
-vivir, porque puedan fenescer sus dias
-en toda prosperidad, como estos vivieron
-é fenescieron. Lo qual sin dubda
-todo hombre podrá facer sacudiendo de
-sí malas aficiones é pensamientos torpes,
-que al principio prometen dulzura,
-é á la fin paren tristeza é disfamia.<span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[109]</a></span>
-Agora razon es facer aqui memoria
-de algunos Perlados naturales de
-Castilla, que en mis tiempos por su
-sciencia, méritos é virtudes subieron á
-grandes estados, é tubieron grandes
-dignidades en la Iglesia de Dios.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T18">TITULO XVIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Cardenal de Sant Sixto.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Juan de Torquemada Cardenal
-de Sant Sixto fué hombre alto de cuerpo,
-delgado, é de venerable gesto é
-presencia, natural de la Cibdad de Burgos.
-Sus aguelos fueron de linage de
-los Judios convertidos á nuestra Santa
-Fé Católica.<a name="FNanchor_23" id="FNanchor_23"></a><a href="#Footnote_23" class="fnanchor">[23]</a> Aprendió Teología seyendo
-mozo, porque tenia inclinacion
-á esta sciencia mas que á otra. Paresció
-en el sosiego de su niñez que la
-natura le apartó de las cosas mundanas,
-é ofresció á la Religion. Los dias
-de su adolescencia siguieron las buenas
-costumbres que ovo en su mocedad, é
-<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[110]</a></span>los de la juventud á los de la adolescencia:
-é así cresciendo en dias, siempre
-crescia en virtudes: é segun paresció
-en la honestad é limpieza de su vida,
-quier procediese de su complexion ó de
-su buen seso, siempre tovo tan fuerte
-resistencia contra las tentaciones, que
-no pudieron corromper sus buenas costumbres.
-Rescibió de su voluntad Avito
-é Orden de Santo Domingo. Era observantisimo
-en su Religion. Aprendió
-en el estudio de París, donde recibió
-el grado de Magisterio. Venido á Castilla
-con deseo de su naturaleza, conoscida
-la sciencia é honestidad de su vida,
-fué elegido por Prior de Sant Pablo
-de Valladolid, é despues fué Prior
-de Sant Pedro Martir de la Cibdad de
-Toledo. Estando en aquel Monesterio
-con propósito de facer alli asiento de
-su vida, los hados que llevan al que
-quieren para que vaya á aquellas cosas
-que la providencia Divina tiene ordenadas,
-rodearon las cosas en tal manera,
-que se levantó contra él tal emulacion
-de persona de su Orden, que le
-forzó ir á Roma quando fué quitada<span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[111]</a></span>
-la cisma que ovo en la Iglesia entre
-el Papa Eugenio y el que se llamó
-Felix, é llegó á tiempo que se avía de
-facer Congregacion de Letrados en Roma
-para determinar algunas dubdas que
-de la cisma pasada avian resultado. Para
-lo qual el Rey Don Juan acordó
-enviar sus Embaxadores á Roma, entre
-los quales, porque era necesario
-enviar grandes Letrados, conoscida la
-fama que este Religioso tenia de gran
-teólogo, le envió mandar que se juntase
-con sus Embaxadores: el qual obedesciendo
-al Rey lo fizo. En aquella
-Congregacion de Letrados cosa maravillosa
-fué quanto se esmeró sobre todos
-los otros, así en las dubdas que
-aclaró, como en la determinacion que
-fizo en las cosas que ocurrieron: lo
-qual fizo crescer la fama que tenia de
-gran Letrado. E porque la honestad de
-su vida se conformaba con la abundancia
-de su sciencia, el Papa le fizo
-mucha honra, é á suplicacion del Rey
-Don Juan le crió Cardenal. Fué avido
-en sus tiempos por tan gran teólogo,
-que quando acaescia venir de qualquier<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[112]</a></span>
-parte de la Christiandad alguna dubda
-ó qüestion de teología, todos se referian
-á la determinacion que este Cardenal
-entre todos los otros teólogos
-ficiese. Era hombre apartado, estudioso,
-manso é caritativo, y en su buena
-y honesta vida mostró tener gracia singular,
-con la qual ganó honra para sí,
-é dió exemplo á otros para usar de virtud.
-Deleytabase en las obras del entendimiento:
-fizo una glosa del Psalterio
-devotisima, é otros tractados é declaraciones
-de la Sacra Escriptura, muy
-provechosos é doctrinales. Fundó en
-Roma á sus expensas el Monesterio de
-la Minerva: reedificó asimesmo todo
-el Monesterio de Sant Pablo de Valladolid,
-é tornólo en observancia: é fizo
-otras labores é reparos en Monesterios
-é Casas de oracion. Estobo con grand
-honra en Roma despues que fué criado
-Cardenal, hasta que murió de edad de
-ochenta años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[113]</a></span></p>
-
-<h3 id="T19">TITULO XIX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Cardenal de Sant Angelo.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Juan de Carvajal Cardenal de
-Sant Angelo fué hombre alto de cuerpo,
-de gesto blanco, y el cabello cano,
-é de muy venerable fermosa presencia,
-natural de la Cibdad de Placencia,
-de linage de hombres Fijosdalgo.
-Desde su menor edad continuó el
-estudio: fué grand Letrado en derecho
-canónico é civil. Era hombre muy honesto
-é gracioso en sus fablas. Quando
-propuso de tomar orden Eclesiástica
-fué á Roma, donde conoscido por
-grand Letrado é hombre de honesta
-vida, el Papa Eugenio le encargó negocios
-arduos, é le envió diversas veces
-en embaxadas de grand importancia,
-en las quales guardó siempre su
-honra é su conciencia, é dió la razon
-que hombre Letrado é discreto debia
-dar. Fué proveído del Obispado de aquella
-Cibdad de Placencia dó era natural;
-é viniendo de una embazada dó fué<span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[114]</a></span>
-enviado al Concilio de Basilea, conoscida
-su grand suficiencia en las cosas
-que alli negoció, le fué dado el Capelo
-de Cardenal. Era hombre esencial, aborrescedor
-de aparencias é de cerimonias
-infladas. Quanto mas fuía de la honra
-mundana tanto mas le seguia. Nunca
-en sus votos publicos, ni fablas privadas
-fué visto desviar punto de la justicia
-por aficion ni por interese suyo
-ni ageno, ni fizo cosa que paresciese
-fuera de razon, ni demandó que otro la
-ficiese. Despues que ovo la renta de aquel
-Obispado de Placencia, la qual entendió
-ser necesaria para sostener su estado,
-no pensó en gastar la vida cobdiciando
-riquezas; mas propuso vivir obrando
-virtudes, é puso tales límites á la cobdicia,
-que se puede bien decir averla vencido:
-porque no solamente dexó de procurar
-mas renta de la que avía de su
-Obispado: mas cerró su deseo, é apartó
-de sí la cobdicia de tal manera, que jamás
-quiso rescebir otras rentas é dignidades
-que muchas veces le fueron ofrecidas:
-é de muchos é grandes cargos
-que tuvo, é comisiones que le fueron<span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[115]</a></span>
-fechas, donde por razon pudiera aver
-grandes intereses, nunca rescibió, ni
-consintió á sus oficiales rescebir interese
-pequeño ni grande. E en esta manera,
-señoreando la cobdicia, señoreaba
-aquellos á quien señoreaba la cobdicia,
-é ninguno osaba agraviarse de sus
-determinaciones, conosciendo que carescian
-de aficion é interese. Reprehendia
-mucho á los hombres que sobrándoles
-las rentas allende de lo necesario,
-tenian el deseo de adquirir en infinito.
-Este varon supo bien quanta fuerza suele
-facer á las veces el oro á la justicia,
-la qual teme poco el criminoso quando
-con dinero piensa redemir su crimen.
-Conosció asimesmo como todo Juez
-que toma, luego es tomado, é que no
-puede huir de ser injusto ó ingrato: injusto,
-si por el don que rescibe tuerce el
-derecho: ingrato, sinó le tuerce el favor
-de aquel que le dió: é si face justicia
-ó la abrevia por lo que rescibió, puédese
-decir vendedor de la justicia por
-precio. Conoscidos por este Perlado los
-inconvenientes que del cobdiciar allende
-de lo necesario se siguen, ni se atormentó<span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[116]</a></span>
-cobdiciando ni se avergonzó demandando:
-é teniendo la cobdicia tan
-subjecta, tenia la honra tan alta. Estaba
-continuamente alegre, porque gozaba
-de la virtud de la templanza, avenidora
-de la razon con el apetito. Era
-prudente é de grand entendimiento,
-que son partes esenciales del anima, é
-las ovo por arte y esperiencia de tiempos.
-Estas virtudes conoscidas en él,
-fué Legado del Papa á la Provincia de
-Alemaña dos veces: y en estas sus Legaciones
-fizo, determinó é declaró grandes
-fechos, é pacificó los Príncipes de
-aquellas partes, é las Comunidades que
-estaban en discordia: é castigó la heregía
-de los Boemios, é fizo otras singulares
-cosas en servicio de Dios é augmentacion
-de la Fé Christiana. Otrosí
-por escusar el daño grande que conosció
-recrescer á todas las gentes que pasaban
-el rio de Tajo cerca de la cibdad
-de Placencia, movido con ferviente caridad,
-fizo á sus grandes expensas la
-puente que hoy allí está edificada, que
-se llama la puente del Cardenal, edificio
-muy notable. Puedese creer deste<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[117]</a></span>
-Claro Varon que su buen seso le fizo
-aprender sciencia, é su sciencia le dió
-saber, é su saber le dió esperiencia, é
-la esperiencia le dió conoscimiento de
-las cosas, de las quales supo con prudencia
-elegir las que le ficieron hábito
-de virtud: mediante la qual vivió próspero
-ochenta años sin pasion de cobdicia,
-é con abundancia de lo necesario,
-é murió con grand honra en la Cibdad
-de Roma.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T20">TITULO XX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Arzobispo de Toledo.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Alonso Carrillo Arzobispo de
-Toledo, fijo de Lope Vasques de Acuña,
-fué hombre alto de cuerpo, é de
-buena presencia. Era de los Fidalgos
-é de limpia sangre del Reyno de Portugal.
-Su abuelo fué Caballero Portugués,
-que vino á Castilla al servicio del Rey
-Don Juan el que fué vencido en la batalla
-de Aljubarrota. Fué primero Obispo
-de Ciguenza, é despues fué proveido
-del Arzobispado de Toledo á suplicacion<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[118]</a></span>
-del Rey Don Juan. Rezaba bien
-sus horas: guardaba complidamente las
-cerimonias que la Iglesia manda guardar.
-Fundó el Monesterio de San Francisco
-de Alcalá, é comenzó á fundar
-otro Monesterio en la Villa de Brihuega.
-Era hombre de gran corazon, é su
-principal deseo era facer grandes cosas
-é tener grand estado, por aver fama
-é grand renombre. Tenia en su casa
-Letrados é Caballeros é hombres de facion.
-Rescebia muy bien é honraba mucho
-á los que á él venian, é tratábalos
-con buena gracia, é mandábales dar
-grand abundancia de manjares de diversas
-maneras, de los quales facia siempre
-tener su casa muy proveida, é tenia
-para ello los oficiales é ministros necesarios,
-é deleytabase en ello. Sus
-pensamientos deste Perlado eran muy
-mas altos que sus fuerzas, é su grand
-corazon no le dexaba discernir, ni consentia
-medir su facultad con las grandes
-empresas que tomaba, é desto se le
-seguian trabajos é fatigas continuas.
-Era hombre franco, é allende de las dádivas
-que de su voluntad con grand liberalidad<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[119]</a></span>
-facia, siempre daba á qualquier
-que le demandaba, porque no sofria
-que ninguno se partiese dél descontento:
-é por cierto la dádiva fecha con
-deseo de fama, é no con pensamiento de
-razon, mas se puede decir mal fecho,
-que buen pensamiento: porque aquel
-beneficio es carísimo que caresce de vanagloria.
-Verdad es que ni nuestra benignidad
-se debe tanto cerrar que sea dura
-la comunicacion de nuestros bienes, ni
-tanto abrir que con prodigalidad se derramen:
-porque si del retener se sigue
-odio, del indiscreto derramar procede
-tal mengua, que de necesario vienen
-los pródigos á poner las manos en bienes
-agenos. Así que estos bienes temporales
-son buenos, é á lá humana sociedad
-mucho aprovechan, quando son poseídos
-por varones de prudencia, para
-que ni dañen á otros retiniéndoselos con
-avaricia, ni pierdan al que los posee vertiéndolos
-con indiscrecion: porque tambien
-parescen mal guardándose, como
-sin causa derramándose. Era hombre
-belicoso, é siguiendo esta su condicion
-placiale tener continuamente gente<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[120]</a></span>
-de armas, é andar en guerras é
-juntamientos de gentes. Insistía mucho
-en la opinion que tomaba, é queriala
-proseguir aunque se le representaban algunos
-inconvenientes: é como la opinion,
-sospecha é afecion son cosas que muchas
-veces á los hombres desatinan, así
-este Perlado, traído por alguna destas,
-procuraba siempre de sostener parcialidades,
-donde se siguieron en sus tiempos
-algunas guerras en el Reyno, en las
-quales acaescieron batallas campales, é
-otros recuentros é fechos de armas. Era
-grand trabajador en las cosas de la
-guerra; é quanto era amado de algunos
-por ser franco, tanto era desamado
-de muchos por ser belicoso, seyendo
-obligado á Religion. Placíale saber
-experiencias é propiedades de aguas é
-de yerbas, é otros secretos de natura.
-Procuraba siempre aver grandes riquezas,
-no para tesoro, mas para las dar
-é destribuir, y este deseo le fizo entender
-muchos años en el arte del alquimia;
-é como quier que della no veía
-efecto, pero creyendo siempre alcanzarla
-para las grandes hazañas que imaginaba<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[121]</a></span>
-facer, siempre continuó: en la
-qual, é en buscar tesoros é mineros,
-consumió mucho tiempo de su vida, é
-gran parte de renta, é todo quanto mas
-podia aver de otras partes. E como
-vemos algunas veces que los hombres
-deseando ser ricos se meten en tales
-necesidades que los facen ser pobres,
-este Arzobispo, dando é gastando en
-el arte del alquimia, y en buscar mineros
-é tesoros pensando alcanzar grandes
-riquezas para las dar é destribuir,
-siempre estaba en continuas necesidades.
-E sin dubda puedese creer, que
-si lo que deseaba tener este Perlado
-respondiera al corazon que tenia, ficiera
-grandes cosas. Al fin, gastando
-mucho, é deseando gastar mas, murió
-pobre y adeudado en la Villa de Alcalá
-de edad de sesenta años, de los
-quales fué treinta é siete Arzobispo de
-Toledo.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[122]</a></span></p>
-
-<h3 id="T21">TITULO XXI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Arzobispo de Sevilla.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Alfonso de Fonseca Arzobispo
-de Sevilla fué hombre de mediana estatura,
-bien proporcionado en las faciones
-de su rostro y en la composicion
-de sus miembros, fijo del Doctor
-Juan Alfonso de Ulloa, de linage de
-hombres Fijosdalgo del Reyno de Galicia.
-Era natural de la Cibdad de Toro:
-tomó el apellido de su madre, que era
-de linage de Fonseca. Era hombre de
-muy agudo ingenio, é de buen entendimiento,
-é bien instruto en lo que requeria
-el hábito é profesion Eclesiástica
-que tomó. El sentido de la vista
-tenia muy ávido é cobdicioso mas que
-ninguno de los otros sentidos: é siguiendo
-esta su inclinacion, placiale tener
-piedras preciosas, é perlas, é joyas de
-oro é de plata, é otras cosas fermosas
-á la vista. Las cosas necesarias para
-el servicio de su persona é para el
-arreo de su casa queria que fuesen muy<span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[123]</a></span>
-primas, é toviesen singularidad de perfeciones
-sobre todas las otras, é deleytábase
-en ello. Era asimesmo muy limpio
-en su persona y en su vestidura
-é trages, é reglado é muy ordenado en
-sus gastos. Comenzando la edad de mancebo
-salió del Estudio, é vino al servicio
-del Rey Don Enrique seyendo
-Príncipe, é fué su Capellan mayor, é
-por su intercesion fué proveído del Obispado
-de Avila, é despues fué proveído
-á dignidad de Arzobispo de Sevilla. Fablaba
-muy bien é con buena gracia.
-Tovo gran lugar en la gobernacion del
-Reyno en tiempo del Rey Don Juan,
-é del Rey Don Enrique su fijo. Quería
-tanto gratificar á los que con él negociaban,
-que ninguno iba mal contento
-de su respuesta. Era hombre muy astuto
-é diligente: daba buenos é prestos
-remedios á los casos que acaescian:
-zelaba mucho la justicia, é la honra
-de la Corona Real. Era tan agudo,
-que siempre inventaba grandes cosas.
-Procuraba mucho la honra, é siempre
-queria tener el especial lugar cerca de
-los Reyes, é ser único con ellos en<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[124]</a></span>
-sus fablas é retraimientos: é como acaesce
-en las Cortes de los Reyes ser envidiados
-é odiosos aquellos que mas cerca
-dellos están, este Arzobispo por esta
-singular acepcion que procuraba siempre
-tener acerca del Rey Don Juan
-é del Rey Enrique, é por la gran confianza
-que en aquellos tiempos le ficieron
-de algunos arduos negocios que
-ocurrian, se le siguieron enemistades
-peligrosas con algunos Grandes del Reyno,
-las quales por discurso de tiempo,
-é con obras que fizo de amistad supo
-con buen juicio satisfacer de tal manera
-que saneó el odio que dél fué concebido.
-Conoscidos los grandes trabajos,
-así del espíritu como de la persona,
-que ovo en la gobernacion del Reyno,
-le fué fecha merced por el Rey
-Don Juan de las Villas de Coca é de
-Alahejos é otras grandes mercedes, de
-que fizo casa é mayorazgo que dexó á
-su hermano. Tenia la cobdicia comun
-que todos los hombres tienen de aver
-bienes temporales, é sabíalos muy bien
-é con gran diligencia adquerir. Este
-Arzobispo edificó de principio en aquella<span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[125]</a></span>
-su Villa de Alahejos la Fortaleza
-que en ella está hoy fundada. E como
-acaesce que algunos procurando las cosas
-que desean se reputan mezquinos
-quando no las alcanzan, é serloían si
-las alcanzasen; é otros hay que aborresciendo
-las cosas que piensan serles
-dañosas, su buena fortuna les fuerza
-que las resciban, por la utilidad que
-dellas se les ha de seguir: puédese creer
-deste Arzobispo, que ovo tan buena
-fortuna acerca de estas cosas mundanas,
-que siempre se le apartaba aquello
-que procuraba, si al fin le avía de
-ser dañoso; é se le aparejaba lo que
-aborrescia, si al fin le avía de ser próspero.
-Murió en honra é prosperidad
-en la su Villa de Coca conosciendo á
-Dios como buen Perlado, é con devocion
-de Católico Christiano en edad
-de cincuenta é cinco años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[126]</a></span></p>
-
-<h3 id="T22">TITULO XXII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Obispo de Burgos.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Alfonso de Santa Maria Obispo
-de Burgos fué hombre de buen cuerpo,
-bien compuesto en la proporcion
-de sus miembros, tenia cara é persona
-muy reverenda. Era fijo de Don
-Pablo Obispo de Burgos, el qual le
-ovo en su muger legítima que tovo antes
-que entrase en la Religion Eclesiástica.
-Este Obispo Don Pablo fué de linage
-de los Judios, é tan gran sabio,
-que fué alumbrado de la gracia del Espíritu
-Santo, é aviendo conoscimiento
-de la verdad, se convirtió á la nuestra
-santa Fé Católica. Este Obispo Don
-Alfonso su fijo desde su mocedad fué
-criado en la Iglesia, y en escuela de
-sciencia, é fué gran Letrado en Derecho
-canónico é civil. Era asimesmo
-gran Filosofo natural: fablaba muy bien
-é con buena gracia, ceceaba un poco,
-é su persona era tan reverenda é de
-tanta autoridad que en su presencia todos<span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[127]</a></span>
-se honestaban, é ninguno osaba
-decir ni facer cosa torpe. Era ya tan
-acostumbrado en los actos de virtud,
-que se deleytaba en ellos. Era muy
-limpio en su persona y en las ropas
-que traía, y el servicio de su mesa é
-todas las cosas que le tocaban facia
-tratar con gran limpieza, é aborrescia
-mucho los hombres que no eran
-limpios: porque la limpieza exterior del
-hombre decia él que era alguna señal
-de la interior; pero entendia aprovechar
-poco la limpieza del cuerpo é de
-las ropas é de las muy limpias vestiduras
-é aparatos, sinó se conseguian
-con ello la sinceridad de los pensamientos,
-é la limpieza de las obras. Entre
-los Letrados que fueron escogidos
-para enviar á un gran Concilio que se
-fizo en Basilea, este Obispo seyendo
-Dean de Santiago fué uno de los nombrados
-á quien el Rey Don Juan mandó
-ir en aquella embaxada<a name="FNanchor_24" id="FNanchor_24"></a><a href="#Footnote_24" class="fnanchor">[24]</a>: en la
-qual, conoscida su sciencia é la experiencia
-<span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[128]</a></span>de sus letras é claras costumbres,
-ganó tan gran fama, que estando
-en Roma, el Papa Eugenio le proveyó
-del Obispado de Burgos, que
-era del Obispo Don Pablo su padre.
-Puesto en esta dignidad guardó tan
-bien los preceptos que segun los sacros
-Canones é Decretos debe guardar el
-Perlado, que fué exemplo de vida é
-doctrina á todos los otros Perlados que
-fueron en su tiempo. Fué Embaxador
-al Rey de Portugal por mandado del
-Rey Don Juan, é con la fuerza de
-sus razones escusó la guerra, é concluyó
-la paz que por entonces ovo entre
-estos dos Reynos. Era observantísimo
-en la orden é hábito que tomó. Predicaba,
-confesaba, corregia, é usaba
-en su Diocesi de aquellas cosas que
-Perlado es obligado á facer. Era limosnero,
-é ayudó con gran suma á
-edificar el Monesterio de Sant Pablo
-de Burgos, é reedificó otras Iglesias e
-Monesterios de su Obispado. Fué varon
-quito de cobdicias temporales, é nunca
-se sintió en él punto de envidia. Decia
-él que no podia ser alegre con sus<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[129]</a></span>
-bienes el que se atormenta con bienes
-agenos. Era de espíritu humilde, é doctrinando
-con humildad, su doctrina era
-mejor rescebida é de mejor fruto. Tornó
-de lengua Latina en nuestra lengua vulgar
-ciertas obras de Séneca, que el Rey
-Don Juan le mandó reducir. Era hombre
-muy estudioso, é deleytábase en
-platicar las cosas de sciencia. Ovo una
-gran disputa con un Filósofo é Orador
-grande de Italia, que se llamó Leonardo
-de Arecio, sobre la nueva traslacion que
-fizo de las Eticas de Aristóteles, en la
-qual disputa se contienen muchos é muy
-doctrinables preceptos. Fizo asimesmo
-algunos tratados de Filosofia moral, é
-de Teología, provechosos á la vida, los
-quales están hoy en la Capilla dó está
-enterrado en la Iglesia mayor de
-Burgos. Aborrescia los loores que en
-presencia le decian; porque si la consciencia
-acusa de dentro, poco decia él
-que aprovechan los loores de fuera. E
-si el entendimiento humano es tan alto
-é generoso que pone sus terminos cercanos
-á los del alto Dios, quien bien
-considerare los actos exteriores deste<span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[130]</a></span>
-Perlado conoscerá sin dubda que sus
-pensamientos interiores mas participaban
-con las cosas celestiales, que con
-las terrenales. Al fin, seyendo en edad
-de sesenta años, como propusiese ir
-en romería de Santiago, aun en este
-su voto paresció ser bien acepto á Dios;
-porque le dió gracia que fuese en salvo
-é cumpliese su romería: la qual cumplida,
-é tornado á su Diocesi, finó
-conosciendo á Dios, é dexando fama
-loable, é claro exemplo de vida.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T23">TITULO XXIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Obispo de Coria.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Francisco Obispo de Coria fué
-hombre de pequeño cuerpo, é fermoso
-de gesto: la cabeza tenia grande.
-Era natural de la Cibdad de Toledo:
-sus abuelos fueron de linage de los Judios
-convertidos á la Fé Católica. Desde
-su menor edad fué honesto, é
-tovo inclinacion á la sciencia. Era cuerdo
-é de muy sotil ingenio. Muertos su
-padre é madre, é quedando mozo, la vergüenza<span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[131]</a></span>
-que padescia por falta de lo necesario
-le constriñó salir de su tierra,
-é ir al Estudio de Lérida, donde mostrando
-Gramática á otros, y él aprendiendo
-Filosofía, pobremente pasó algun
-tiempo. Durante el qual ovo noticia
-de su habilidad la Reyna Doña Maria
-de Aragon, hermana del Rey Don
-Juan, é porque le placía mucho ver
-Castellanos dados á virtud, le tomó
-para su Capilla: é á pocos dias, conoscido
-que tal ingenio no debia ser
-distraído del estudio, proveyéndole de
-su limosna para cada año, le envió al
-Estudio de París, donde aprendió por
-espacio de diez años: en los quales los
-Rectores de aquel Estudio, veyendo
-que su grand sciencia é integridad de
-vida suplian el defecto de su edad, le
-dieron grado de Magisterio, que á otros
-tan mancebos no se acostumbra dar
-en aquel Estudio. Fué muy grand predicador,
-é ceceaba un poco; é como
-quier que pequeño de cuerpo, su órgano
-resonaba muy claro, é tenia singular
-gracia en sermonar, tan bien en
-lengua Latina, como en la suya materna.<span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[132]</a></span>
-Era observantísimo en la orden
-Clerical que tomó. Sostovo muchas veces
-conclusiones de Filosofía é Teología
-en el Estudio de París, y en Corte
-Romana, y en otros Estudios generales,
-donde alcanzó honra é fama
-de grand Teólogo. Era de vida honestísima,
-é no fué visto en ninguna de
-sus edades jugar ni jurar. E como el
-entendimiento comprehende las cosas
-universalmente, y el apetito las sigue,
-é la prudencia las ordena, puédese
-creer deste Perlado, que ni fallesció
-en el entender, ni erró en el elegir,
-ni menos desvió del verdadero
-juicio para las discernir. Moviase á la
-obra virtuosa, no por el bien aparente,
-salvo por el exîstente: era hombre justo,
-no por temor de la pena, mas por
-amor de la justicia. Estando en Roma,
-un Cardenal que se decia Deformo<a name="FNanchor_25" id="FNanchor_25"></a><a href="#Footnote_25" class="fnanchor">[25]</a>,
-varon muy notable, le rescibió en su
-casa, é visto por experiencia lo que
-deste Claro Varon se decia por fama,
-le fizo su Confesor, é al tiempo de su
-<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[133]</a></span>fin le estableció albacéa de su alma. Era
-de vida tan clara, que jamás fizo cosa
-en secreto que sin repreension no
-la pudiera facer en público. No suplicó
-jamás por Beneficio ni Dignidad
-que oviese; mas su sciencia é su
-vida procuraban su provision sin procuracion.
-Muerto aquel Cardenal, el
-Papa Pio le rescibió por su Familiar,
-é le proveyó del Deanadgo de Toledo
-é de otros Beneficios: é conoscida
-la gran fuerza que tenia en el razonar,
-le envió diversas veces por Embaxador
-al Rey Don Luis de Francia, é
-al Rey Don Alfonso de Aragon. Fué
-uno de los Teólogos escogidos que el
-Papa envió dos veces á reducir los Boemios
-hereges, donde trabajó mucho el
-espíritu é la persona en augmentacion
-de la Fé Católica. No tenia en tal estimacion
-las cosas humanas, que le impidiesen
-la contemplacion de las divinas.
-Ordenó algunos tratados de Filosofía é
-Teología, é Sermones de gran doctrina:
-é aviendo consideracion del yerro
-grande en que caen aquellos que sin
-autoridad del Sumo Pontífice presumen<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[134]</a></span>
-quitar Reyes é ponerlos, ordenó un
-libro fundado por Derecho contra aquellos
-que facen division en los Reynos,
-é presumen por su propia autoridad
-quitar un Rey é poner otro. E nunca
-fué tan laborioso, que no pensase en
-las cosas de Dios; ni tan ocioso, que
-no trabajase en utilidad del próximo.
-Estaba ya habituado en vida tan recta
-é tan razonable, que aquella gracia del
-libre arbitrio que le cupo siempre la
-exercitó en loor de aquel que gela dió.
-El Rey Don Enrique Quarto le dió cargo
-de la embaxada é procuracion suya
-é de sus Reynos en Corte Romana, y
-el Papa Sixto le fizo su Datario, que es
-oficio de gran confianza, é le proveyó
-del Obispado de Coria. E porque en la
-Cibdad de Génova acaescieron grandes
-divisiones y escándalos de los que suelen
-acaescer entre los de aquella Cibdad,
-el Papa, que era de aquella nacion
-Genovesa, deseándolos pacificar, é
-conosciendo que el honesto vivir deste
-Perlado le daba grand autoridad, le
-envió por su Legado á aquella Provincia:
-el qual, conoscidos los deseos de<span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[135]</a></span>
-los principales movedores, é dando á
-cada uno las razones que entendió ser
-medicinales á su pasion, los retraxo de
-las vias erradas que llevaban; é puestos
-en las verdaderas que debian llevar, los
-amansó, é pacificó los escándalos, que
-estaban aparejados á la destruicion de la
-tierra. Puestas en paz las cosas de aquella
-Provincia, é vuelto á la Cibdad de
-Roma, estando para ser creado Cardenal
-en edad de cincuenta é cinco años
-fenesció sus dias, é tornó á la tierra
-tan virgen como salió della. E porque
-las molestias é tentaciones en esta vida
-vienen á los hombres por diversas maneras,
-á unos porque sean punidos, á
-otros porque sean corregidos, ó porque
-tentados con alguna adversidad conoscan
-mejor á Dios, ó por otros respectos
-notos á él, é innotos á ellos, puédese
-creer deste Perlado, que así como
-fué amado de los buenos por ser gran
-persuasor de virtudes, así por ser reprehensor
-de vicios fué aborrescido de
-algunos malos, de cuyos mordimientos
-ovo molestias que sufrió é venció con
-verdadera paciencia. Ciertamente quien<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[136]</a></span>
-considerare la vida deste Claro Varon
-hallará ser ejemplo é doctrina para todo
-hombre que quisiere bien vivir: porque
-ni esta opinion que tenemos de linage
-le sublimó, ni la compostura del
-cuerpo, ni las riquezas le ficieron Claro
-Varon, ni menos se puede decir que
-la fortuna le fué favorable para alcanzar
-la honra y estimacion grande que ovo;
-mas la perseverancia que tovo en la vida
-virtuosa le abrió puerta para entrar
-en grandes lugares, é le fizo aver acepcion
-cerca de grandes Señores, é para
-aver la honra que le dió claro nombre.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="T24">TITULO XXIV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Obispo de Avila.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Alfonso Obispo de Avila fué
-hombre de mediana estatura, el cuerpo
-espeso, bien proporcionado en la compostura
-de sus miembros: tenia la cabeza
-grande, y el gesto robusto, el pescuezo
-corto. Era natural de la Villa de
-Madrigal, de linage de Labradores.
-Desde su niñez tovo inclinacion á la<span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[137]</a></span>
-sciencia, é cresciendo en dias, cresció
-mas en deseo de aprender. Era hombre
-agudo é de gran memoria: ovo principios
-en Filosofia é Teología: aprendió
-en el Estudio de Salamanca, donde recibió
-habito Clerical. Fué observantísimo
-en la Orden que rescibió, é de edad
-de veinte y cinco años ovo el grado de
-Magisterio: é tanto resplandescia en
-sciencia y en vida honesta, que como
-quier que avía otros de mayor edad, é
-de gran suficiencia, pero por sus méritos
-fué elegido para leer las Cátedras
-de Teología é Filosofia: é tovo gran
-continuacion é perseverancia en el estudio,
-tanto que el tiempo que se pasaba
-siempre lo tenia presente, porque gozaba
-en la hora presente de lo que en la
-pasada avia deprendido. Tovo muchos
-discípulos, é despues que fué Maestro
-nunca falló mostrador; porque ni se escusó
-jamás de aprender, ni fué acusado
-de aver mal aprendido. El Papa, movido
-por la habilidad interior deste Claro
-Varon, mas que por suplicacion exterior
-de otro, le proveyó de Maestre-escuela
-de Salamanca. Seyendo gran<span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[138]</a></span>
-Maestro en Artes é Teología se dispuso
-á aprender Derecho canónico é cevil,
-é fué en aquellas facultades bien instruto:
-é tan grande era la fama de su saber
-en todas sciencias, que estando en
-aquel Estudio duró gran tiempo que le
-venian á ver hombres doctos, tambien
-de los Reynos estraños, como de
-los Reynos de España. Cierto es que
-ningun hombre, dado que viva largos
-tiempos, puede saber la perfeccion é
-profundidad de todas las sciencias: é no
-quiero decir que este sabio Perlado las
-alcanzó todas; pero puédese creer dél,
-que en la sciencia de las Artes, é Teología,
-é Filosofia natural é moral, é
-asimismo en el arte del Astrología é
-Astronomía no se vido en los Reynos
-de España, ni en otros estraños se oyó
-aver otro en sus tiempos que con él se
-comparase. Era hombre callado, é resplandescia
-mas en él la lumbre de la
-sciencia, que el florear de la lengua.
-Fué á Roma, donde sostubo conclusiones
-de gran sciencia, é alcanzó fama
-de varon muy sabio, é fué mirado por
-el Papa é por todos los Cardenales como<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[139]</a></span>
-hombre singular en la Iglesia de
-Dios. Fizo muchos tratados de Filosofia
-é Teología, y escribió sobre el texto de
-la Sacra Escriptura una muy copiosa
-declaracion é de gran doctrina, que está
-hoy en el Monesterio de Guadalupe,
-y en el Estudio de Salamanca: en la
-qual verá quien bien la mirare quanto
-este Perlado abundaba en todas sciencias,
-é como es verdad lo que dél aqui
-se predica. El Rey Don Juan, que era
-un Príncipe á quien placia oír lecturas,
-é saber declaraciones é secretos de la
-Sacra Escriptura, le tuvo cerca de sí,
-é le fizo de su Consejo, é suplicó al Papa
-que le proveyese del Obispado de
-Avila. Duró Perlado en aquel Obispado
-seis años, é murió de edad de cincuenta
-é cinco, conosciendo á Dios, é con fama
-del mas sabio hombre que en sus
-tiempos ovo en la Iglesia de Dios.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[140]</a></span></p>
-
-<h3 id="T25">TITULO XXV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del Obispo de Córdova.</i></span></h3>
-
-
-<p>Don Tello Obispo de Córdova fué
-hombre alto de cuerpo, bien proporcionado
-en la compostura de sus miembros,
-y el rostro tenia honesto: era natural de
-una Villa que se dice Buendia, de linage
-de Labradores. Desde su menor edad
-tovo gran deseo á la sciencia: é como
-quier que le menguaba lo necesario para
-continuar el estudio, pero la voluntad
-que tenia de aprender le llevó á las
-Escuelas de Salamanca, confiando mas
-en la providencia de Dios, que suele
-acorrer á los buenos deseos, que en la
-facultad suya, ni de otro ninguno que
-le ayudase. Aprendió en un Colegio de
-Salamanca donde muestran á los pobres
-por amor de Dios. Fué buen Letrado
-en Derecho canónico, y en aquella facultad
-le fué dado grado de Doctor. Eligió
-el hábito Clerical, é guardó muy
-bien aquellas cosas que la Iglesia estatuyó
-que guardasen los buenos Clérigos.<span class="pagenum"><a name="Page_141" id="Page_141">[141]</a></span>
-Por sus méritos fué proveído del
-Arcedianadgo de Toledo, é de otros
-Beneficios en la Iglesia de Dios: é como
-este Claro Varon se vido con gran
-renta, é puesto ya en la edad que demanda
-reposo, retráxose á la Iglesia de
-Toledo á servir á Dios en aquella Dignidad
-que tenia. Era hombre á quien movia
-mas la caridad para distribuir, que
-la cobdicia para ganar. Compadesciase
-de los miserables, é veces con el consejo,
-veces con el consuelo, é tambien
-con su limosna, allí dó era necesario
-los consolaba é remediaba; porque creía
-que estos bienes temporales no se dieron
-mas para poseer, que para destribuir.
-Su deseo era facer, obras de misericordia,
-é poniéndolas en obra sacaba todos
-los años cierto número de cativos
-Christianos de tierra de Moros: y en
-esto, y en casar huerfanas é socorrer
-pobres gastaba su pensamiento é toda la
-renta que tenia, reputando á pecado si
-de un año le quedase algo para otro. Y
-esto fizo complidamente y con tanta diligencia,
-que sin dubda se puede decir
-que fué leal despensero de sus bienes<span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[142]</a></span>
-para los destribuir á voluntad del que
-gelos dió: porque hervia tanto en la
-virtud de la caridad, que de lo necesario
-á su persona propria no curaba tanto,
-quanto pensaba en socorrer la necesidad
-agena. E porque fué informado
-que por falta de una torre que no avía
-en un termino cerca de la Cibdad de
-Alcalá la Real perescian algunos Christianos
-en las guerras que en aquellas
-partes tienen con los Moros, este
-Perlado envió á la edificar á sus proprias
-expensas en el lugar é forma que
-le fué dicho ser necesaria al bien é defensa
-de aquella tierra. Otrosí, visto
-que algunos hombres perescian en el
-rio de Guadarrama, que pasa por el
-camino que va desde la Cibdad de Toledo
-á la Villa de Torrijos, este Claro
-Varon edificó la puente que hoy allí
-está edificada, y escusó los inconvenientes
-que todos los años por falta della
-en el paso de aquel rio se recrescian: en
-la qual obra este Perlado usó de tal
-magnanimidad, que como viese la dificultad
-que algunas personas particulares
-ponian en la contribucion de lo necesario<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[143]</a></span>
-para aquel edificio, no consintió
-que ninguno contribuyese cosa alguna
-para él, salvo él solo acordó de lo
-facer á sus expensas. Y en esta liberalidad
-nos dió á conoscer quanto mas el
-virtuoso se deleyta en el gastar, que el
-avariento pena en el guardar. La Reyna
-Doña Isabél, que tenia un singular deseo
-de proveer en las Iglesias de sus
-Reynos de personas notables, suplicó
-al Papa que proveyese á este Claro varon
-del Obispado de Córdova: el qual
-fué proveído de aquella Iglesia, é mediante
-los ruegos y exortaciones que de
-parte de la Reyna le fueron fechas aceptó
-la provision que el Papa le fizo de
-aquella Dignidad: é dentro del año que
-fué proveído por Perlado de aquella
-Iglesia fenesció en esta vida, con testimonio
-cierto de aver ganado la otra,
-en edad de setenta años.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[144]</a></span></p>
-
-<h3 id="T26">TITULO XXVI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>De otro Razonamiento breve fecho á la
-Reyna nuestra Señora.</i></span></h3>
-
-
-<p>Muy excelente Reyna y Señora. Por
-cierto se debe creer que tambien se
-loára un fecho Castellano, como se loa
-un fecho Romano, si oviera escriptores
-en Castilla que supieran ensalzar en
-escriptura los fechos de los Castellanos,
-como ovo Romanos que supieron
-sublimar los de su nacion Romana: así
-que imputarémos la negligencia á los escriptores
-que no escribieron, mas no
-imputarémos por cierto á los Castellanos
-que no ficieron actos de virtud en
-todas las cosas donde ella exercitada
-suele relucir. E por tanto el noble Caballero
-Fernan Perez de Guzman dixo
-verdad, que para ser la escriptura buena
-é verdadera, los Caballeros debian
-ser Castellanos, é los escriptores de sus
-fechos Romanos.</p>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter"></div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[145]</a></span></p>
-
-<p class="no-indent center p4 xlarge bold">NOTA.</p>
-
-
-<p class="p2"><i>En ninguna ediccion se hallan colocadas
-las Cartas de Pulgar cronológicamente.
-En esta se advertirá al principio
-de algunas el año en que parece se escribieron:
-la fecha de otras no se ha podido
-averiguar. Tambien se notará las
-que faltan en la primera ediccion.</i></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[146]</a></span></p>
-
-<h2>LETRAS
-<br />
-<span class="smaller">DE FERNANDO DE PULGAR.</span></h2>
-
-
-<h3 id="L1">LETRA I.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Contra los males de la vejez.</i></span></h3>
-
-
-<p>Señor Doctor Francisco Nuñez, Físico:
-Yo Fernando de Pulgar, Escrivano,
-paresco ante vos é digo: que padesciendo
-gran dolor de la hijada y
-otros males que asoman con la vejez,
-quise leer á Tulio <i>de Senectute</i>, para
-aver dél para ellos algun remedio: é
-no le dé Dios mas salud al ánima de
-la que yo fallé en él para mi hijada.
-Verdad es que dá muchas consolaciones,
-é cuenta muchos loores de la vejez;
-pero no provee de remedio para
-sus males. Quisiera yo fallar un remedio
-tan solo mas por cierto, señor Físico,
-que todas sus consolaciones: porque
-el conorte quando no quita dolor,<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[147]</a></span>
-no pone consolacion; é así quedé con
-mi dolor, é sin su consolacion. Quise
-ver eso mismo el segundo libro que fizo
-de las Qüestiones Tusculanas, donde
-quiere probar que el sabio no debe
-aver dolor; é si lo oviere, lo puede
-desechar con virtud. E yo, señor
-Doctor, como no soy sabio, sentí el
-dolor, é como no soy virtuoso, no le
-puedo desechar, ni le desechára el mismo
-Tulio, por virtuoso que fuera, si
-sintiera el mal que yo siento: así que
-para las enfermedades que vienen con
-la vejez hállo que es mejor ir al Físico
-remediador, que al Filósofo consolador.
-Por los Cipiones, por los Metelos é
-Fabios, é por los Trasos, é por otros
-algunos Romanos que vivieron é murieron
-en honra, quiere probar Tulio
-que la vejez es buena; é por algunos
-que ovieron mala postrimería probaré
-yo que es mala, y daré yo mayor
-número de testigos para prueba de mi
-intencion, que el señor Tulio pudo dar
-para en prueba de la suya. Uno de los
-quales presento al mismo Tulio, el
-qual sea preguntado de mi parte:<span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[148]</a></span>
-¿Quándo Marco Antonio su enemigo le
-cortó la mano é la cabeza, quál quisiera
-mas, morir de calenturas algunos
-años antes, ó morir como murió
-viejo é de fierro algunos años despues?
-Bien creo yo que aquellos Romanos
-que alega ovieron honrada vejez; pero
-tambien creo que el señor Tulio escribió
-las prosperidades que ovieron, é
-dexó de decir las angustias é dolores
-que sintieron, é sienten todos quantos
-mucho viven. Sabio y honrado fué Adán;
-pero sus dos fijos vido homicida el uno
-del otro. Justo fué Noé; pero vido perescer
-el mundo, y él andubo á la tormenta
-de las aguas, é vídose descubierto
-y escarnecido de su fijo. Abraham
-amigo fué de Dios; pero desterrado
-andubo de su tierra, é sufriendo
-angustias por moradas agenas. Isaac
-la vejez le fizo ciego, é vivió vida
-atribulada por la discordia de sus dos
-hijos. Rico fué Jacob é honrado; pero
-sus fijos le vendieron al fijo que mas amaba,
-y en ciento é treinta años confesó
-que avía pocos é malos. David persecuciones
-ovo muchas, é graves disensiones<span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[149]</a></span>
-dentro de su casa, que es
-doblado tormento. El viejo Elí, Sacerdote,
-sus dos fijos supo ser muertos
-en la batalla, y el Arca del Testamento
-tomada de los enemigos. Estos de
-quien estas cosas se leen Patriarcas
-fueron, é muy amigos de Dios, mucho
-mas por cierto que los Metelos ni los
-Fabios de Roma; ¿pero quién quita que
-en los muchos años que vivieron ovieron
-lugar todas estas persecuciones que
-sintieron? No acabariamos de contar,
-porque son muchos: é aun diria que
-todos por vivir mucho ovieron en sus
-postrimeros dias grandes tormentos,
-allende de los dolores corporales que
-les acarrea la vejez. Ni por eso quiero
-yo comparar á nuestra vida é trabajos
-la vida é tentaciones destos Patriarcas,
-ni de los Santos é Mártires
-que alumbrados del Espíritu Santo sufrieron
-virtuosos martirios é persecuciones;
-porque aquello fué por otros
-misterios de Dios obrados en aquellos
-que fueron sus amigos, por experimentar
-en ellos la virtud de la fé, de la
-paciencia, é de la costancia para exemplo<span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[150]</a></span>
-de nuestra vida; pero digo que
-quando aquellos sintieron los trabajos
-de la vejez ¿quánto mas lo sentirán los
-que no pudieron alcanzar la gracia que
-ellos alcanzaron? Job nos condena á
-pena de vivir pocos dias, é de sufrir
-muchas lacerias: la qual sentencia se
-executa cada dia en cada uno de nosotros,
-especialmente en los viejos; porque veo
-que continuamente padecemos dolores,
-dolencias, muertes de propinquos, necesidades
-que tomamos, otras que se
-nos vienen sin llamar, segun y en la
-manera que Job lo pronunció por su
-sentencia: iten mas, pobreza amiga é
-mucho compañera de la vejez. E porque
-loa eso mismo Tulio la vejez de
-templada, porque se aparta de luxuria
-é de los otros excesos de la mocedad,
-sea preguntado ¿si usan los viejos
-desta templanza porque no pueden,
-ó porque no quieren? Dígolo, señor
-Físico, porque á vos y á otros hombres
-honrados viejos he oído loar esta
-templanza, é loar é deleytarse tanto en
-la destemplanza de su mocedad pasada,
-que paresce faltar la obra porque falta el<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[151]</a></span>
-poder, que está ya tan seco, quanto está
-verde el deseo para la obra si pudiese: así
-que no sé yo como loemos de templado al
-que no puede ser destemplado. E si el viejo
-quiere tornar á usar de las luxurias
-que dexó con la mocedad, ya vedes,
-señor Doctor, quan hermoso le está
-andar envuelto en las cosas que su apetito
-le tienta, é su fuerza le niega. Loa
-tambien la vejez porque está llena de
-autoridad é de consejo: é por cierto dice
-verdad; como quiera que yo he visto
-muchos viejos llenos de dias é vacíos
-de seso, á los quales ni los años
-dieron autoridad, ni la experiencia pudo
-dar doctrina, é ser corregidos de
-algunos mancebos. E si algunos viejos
-hay que sepan, aun estos dicen: Si
-supiera quando mozo lo que agora sé
-quando viejo, otramente oviera vivido:
-de manera que si el mozo no face
-lo que debe porque no sabe, menos
-lo face el viejo, porque no puede. Loa
-tambien el señor Tulio la vejez porque
-está cerca de ir á visitar los buenos
-en la otra vida: é desta visitacion veo
-yo que todos huímos, é huyera asimismo<span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[152]</a></span>
-Tulio sinó le tomáran á manos, é
-le enviaran su camino á facer esta visitacion
-que mucho loó, é poco deseó.
-Porque hablando en su reverencia, uno
-de los mayores males que padece el
-viejo es el pensamiento de tener cercana
-la muerte, el qual le face no gozar
-de todos los otros bienes de la vida;
-porque todos naturalmente querriamos
-conservar este sér, y esto acá no puede
-ser; porque quanto mas esta vida
-crece, tanto mas descrece: é quanto
-mas anda, tanto mas va á no andar.
-Y lo mas grave que yo veo, señor
-Doctor, es que si el viejo quiere usar
-como viejo, huyen dél; si como mozo,
-burlan dél. No es para servir, porque
-no puede: no para ser servido,
-porque riñe: no para en compañia de
-mozos, porque el tiempo les apartó
-la conversacion: menos le pueden convenir
-los viejos, porque la vejez desacuerda
-sus propósitos. Comen con
-pena, purgan con trabajos: enojosos
-á los que los menean: aborrescibles á
-los proquinquos si son pobres, porque
-tardan en morir: aborrescibles si son<span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[153]</a></span>
-ricos é viven mucho, porque tarda su
-herencia. Disformánseles los ojos, la
-boca, é las otras faciones é miembros:
-enflaquescenseles los sentidos, é algunos
-se les privan: gastan, no ganan:
-fablan mucho, facen poco: é sobre todo
-la avaricia, que les crece juntamente
-con los dias, la qual dó quier
-que asienta ¿qué mayor corrupcion puede
-ser en la vida? Así que, señor Físico,
-no sé yo que pudo hallar Tulio
-que loar en la vejez, heces é horrura
-de toda la vida pasada, la qual le hace
-hábile para recebir qualquier dolencia
-de hijada, con sus adherencias. E
-si alguna edad de la vida halló digna
-de loor (lo que niego) debria á mi parescer
-loar la mocedad, antes que la
-vejez; porque la una es fermosa, la otra
-fea: la una sana, la otra enferma: la
-una alegre, la otra triste: la una inhiesta,
-la otra caída: la una recia, la
-otra flaca: la una dispuesta para todo
-exercicio, la otra para ninguno, sinó
-para gemir los males que cada hora
-de dentro é de fuera nascen. E por tanto,
-señor Físico, sintiendome muy<span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[154]</a></span>
-agraviado de las consolaciones é pocos
-remedios de Tulio <i>de Senectute</i>, como
-de ningunas é de ningun valor, apelo
-para ante vos, señor Francisco de Médicis,
-é pido los emplastos necesarios
-<i>sæpe, &amp; instantive</i>: é requieroos que
-me remedieis, é no me consoleis. Valete.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L2">LETRA II.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para un Caballero que fué desterrado
-del Reyno.</i><a name="FNanchor_26" id="FNanchor_26"></a><a href="#Footnote_26" class="fnanchor">[26]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor: Los que bien os desean querrian
-fablar luego en vuestro negocio:
-yo, Señor, pienso ser de calidad, que
-procurándolo agora se hará tarde, lo
-que dexándose un poco se puede facer
-temprano: é por tanto creed que se
-face mucho porque se dexa agora de
-facer algo. Y no os maravilleis, que
-dolencias hay que sana el tiempo sin
-medecina, y no el Físico con ella: vos,
-<span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[155]</a></span>Señor, teneis acá tales Físicos, que no
-faltará diligencia quando vieren oportunidad.
-Digoos, Señor, mi parescer,
-porque con quatro cosas somos obligados
-de ayudar á los señores é amigos,
-con la persona, con la hacienda,
-con la consolacion, é con el consejo,
-ó con la que destas tuvieremos, y
-el amigo oviere de menester. Vos, Señor,
-no aveis necesario de mí ninguna
-destas, ni aun se hallan en todos hombres,
-especialmente las tres dellas: porque
-muchos tienen personas para ayudar;
-pero no tienen ánimo para las
-disponer: otros tienen hacienda para
-dar; pero fallesceles corazon para la
-aventurar: algunos querrian consolar;
-pero no saben. El consejar es muy ligero
-de facer, porque qualquiera, por
-nescio que sea, presume dar consejo;
-é aun muchos se convidan con él, porque
-cuesta poco, é también porque
-nuestra humanidad nos trae naturalmente
-á ello, condoliendose de lo que
-al próximo vemos padescer: é no pudiendo
-por agora faceros otra ayuda
-sinó la del consejo, que es mas varata<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[156]</a></span>
-que las otras, me parece lo que
-arriba digo. Entretanto, porque la obra
-de los Físicos de acá aproveche con
-vuestro buen regimiento de allá, os
-pido por merced, que considereis que
-en todos los tiempos ovo destierros de
-personas mayores, iguales, é menores
-que vos, en las quales ovo algunas
-que la causa de su destierro fué
-comienzo de su prosperidad. En su
-destierro vido Moysen á Dios: en su
-destierro salvó á Roma Marco Camilo:
-el destierro de Tulio fué causa de
-su prosperidad, é otros muchos en diversas
-maneras rodeadas por la providencia
-Divina: é así placerá á Dios que
-deste vuestro surtirá cosa tan próspera,
-que no querais no aver seido desterrado;
-porque Dios es aquel que
-despues de la adversidad dá prosperidad,
-é despues de muchas lágrimas é
-tristeza acostumbra derramar su misericordia.
-Direis vos, Señor, que este
-no es consejo, sinó consuelo, é aun no
-de los mejores, é podriadesme llamar
-consolador de espera. Vamos, pues, al
-remedio, que á mí paresce ser el verdadero.<span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[157]</a></span>
-Pensad, Señor, dentro de vos
-mismo en vuestras culpas é ofensas
-fechas á Dios, é si fueredes buen juez,
-fallareis que os suelta mas de la mitad
-de lo que le debeis. E si junto con este
-pensamiento os meteis poco á poco
-por aquella contricion adelante, y la
-dexais derramar por todas las venas é
-arterias fasta que llegue al corazon que
-os le pase de parte á parte, y os apretais
-con ella fasta que os faga bien sudar,
-daos por sano é alegre; porque
-jamás fué ninguno puramente contrito,
-que no fuese piadosamente oído. Sant
-Matéo en su Evangelio dice de una
-muger, que entre grand multitud dó
-estaba Nuestro Señor pudo tocarle en
-la falda para que la sanase del fluxo de
-la sangre que padescia: é dice que sintió
-Nuestro Señor salir de sí virtud
-con que sanó aquella muger: é no le
-llegando los pies á tierra (tan apretado
-iba de gente) preguntó ¿quién me
-tocó? Yo creo, Señor, que dado que
-la Iglesia esté llena de gente, é aunque
-muchos estemos de rodillas; pero
-pocos tocamos con la verdadera contricion<span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[158]</a></span>
-en la falda de Nuestro Señor,
-para que salga dél la virtud de su
-piedad que nos sane de la sangre, que
-son los pecados, como fizo á aquella buena
-dueña: ca si lo hiciesemos como ella lo
-fizo, tan sanos quedariamos como ella
-quedó. Así que, Señor, toquemos á
-Nuestro Señor en la falda con la contricion,
-é acorrernos ha en el alma con
-la piedad: toquemosle con el afecion
-é remediará nuestra aflicion: toquemosle
-con las lágrimas, é no dubdeis que
-nos responda con la misericordia, con
-el remedio, con el alegria, é generalmente
-con todo lo que ovieremos necesario.
-Gemia David, é regaba con lagrimas
-su cama é su estrado en sus destierros
-é adversidades, é confiando en
-aquella su verdadera contricion decia:
-Tú, Señor, eres aquel que me restituirás
-mi heredad: é así gela restituyó, é
-restituirá á todo contrito. Sin dubda
-creed, Señor, que el mas cierto combate
-para tomar la piedad de Dios es la
-humildad é contricion nuestra. Sentencia
-é muy terrible fué dada contra
-Acab; pero su contricion la fizo revocar.<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[159]</a></span>
-Sentencia de muerte fué dada contra
-Ezechias pero su contricion la fizo
-prorrogar: é así creed que se revocará
-la vuestra, si aveis la contricion que los
-otros ovieron; é sino se revocare, creed
-que no sudastes bien. Tornad otra vez á
-la verdadera contricion pura, sin otro
-pensamiento ni esperanza de hombres,
-sinó en solo Dios, é luego avreis el reparo
-que esperais: porque ni él quiere
-otro sacrificio para ser aplacado, ni á
-vos queda otro consejo para ser remediado.
-E no os empacheis aunque vais á
-él tarde. Dígolo porque muchos son los
-que despedidos ya de todo el remedio de
-los hombres, se tornan á Dios en sus
-necesidades, y en las tales suele él mostrar
-su fuerza Divina, quando se experimentó
-nuestra flaqueza humana, no
-mirando la poca cuenta que dél en el
-principio de nuestras cosas fecimos, é
-debieramos aver fecho. El Rey Vencislao
-de Hungría, echado de su tierra,
-desamparado ya de todos los que le servian,
-dixo así: La fiucia que tenia en
-estos hombres me ocupaba aquella pura
-esperanza que debia tener en Dios:<span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[160]</a></span>
-agora que toda entera la pongo en él,
-por fe tengo que me remediará. E
-así le remedió; porque en poco espacio
-fué restituído en su tierra y en su honra.
-Si cuerdo soi, desta vez creereis
-tener parte en Dios, pues os tienta:
-de la qual tentacion, allende de lo conoscer
-mas é mejor de aqui adelante,
-creo quedareis tan buen maestro, que
-jamás sereis contra él, aunque el Rey
-os lo mande; ni contra el Rey, aunque
-vuestro Señor lo quiera. Verdad es
-que la costumbre mala é perversa de
-nuestra tierra es en contrario, é desto
-vienen en ella las turbaciones que vemos.
-Porque teneis espacio para leer vos
-embio esta: leedla, aunque es prolija.
-Valete.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L3">LETRA III.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Arzobispo de Toledo.</i><a name="FNanchor_27" id="FNanchor_27"></a><a href="#Footnote_27" class="fnanchor">[27]</a></span></h3>
-
-
-<p><i>Clama, ne cesses</i>, dice Isaías, muy
-reverendo Señor: é pues no vemos cesar
-este Reyno de llorar sus males, no
-<span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[161]</a></span>es de cesar de reclamar á vos, que dicen
-ser causa dellos. ¿Poca cosa os parece,
-dice Moysén á Coré é sus sequaces,
-averos Dios elegido entre toda la
-multitud del pueblo para que le sirvais
-en el Sacerdocio, sinó que en pago de
-su beneficio le seais adverso escandalizando
-el pueblo? Contad, muy reverendo
-Señor, vuestros dias antiguos, é
-los años de vuestra vida considerad.
-Considerad asimismo los pensamientos
-de vuestra ánima, é fallareis que en tiempo
-del Rey Don Enrique vuestra casa receptáculo
-fué de Caballeros airados é descontentos,
-inventora de ligas é conjuraciones
-contra el Ceptro Real, favorescedora
-de desobedientes é de escándalos del
-Reyno; é siempre vos avemos visto gozar
-en armas é ayuntamientos de gentes,
-muy agenos de vuestra profesion,
-enemigos de la quietud del pueblo. E
-dexando de recontar los escándalos pasados
-que con el pan de los diezmos
-aveis sostenido, el año de sesenta é
-quatro contra el Rey Don Enrique se
-fizo aquel ayuntamiento de gente, que
-todos vimos ser el primero acto de inobediencia<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[162]</a></span>
-clara, que vuestra Señoría seyendo
-cabeza é guiador, sus naturales le
-osaron mostrar. Aquel quasi amansado
-por la sentencia que en Medina se ordenaba,
-vuestra muy reverenda Señoría
-se tornó á ayuntar con el Rey: é luego
-á pocos dias acordó de mudar el propósito,
-é se juntar con el Príncipe Don
-Alfonso, faciendo division en el Reyno
-alzándole por Rey. Estas mudanzas,
-tantas y en tan poco espacio de tiempo
-por Señor de tan gran dignidad fechas,
-no en pequeña injuria de la persona é de
-la dignidad se pudieron facer. Durante
-esta division si se despertó la maldad de
-los malos, la cobdicia de los cobdiciosos,
-la crueldad de los crueles, é la revelion
-de los inobedientes, vuestra muy
-reverenda Señoría lo considere bien, é
-verá quan medicinal es la Sacra Escriptura,
-que nos manda por Sant Pedro
-obedescer á los Reyes, aunque disolutos,
-antes que facer division en los
-Reynos; porque la corrupcion é males
-de la division son muchos, é mas graves
-sin comparacion que aquellos que del
-mal Rey se pueden sufrir. Con gran vigilancia<span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[163]</a></span>
-vemos á vuestra Señoría procurar
-que vuestros inferiores os obedescan
-é sean subjetos. Dexad pues por
-Dios, Señor, á los subjetos de los príncipes,
-no los alboroteis, no los levanteis,
-no los mostreis sacudir de sí el
-yugo de la obediencia, la qual es mas
-aceptable á Dios que el sacrificio. Dexad
-ya, Señor, de ser causa de escándalos
-é sangres: ca si á David por ser
-varon de sangres no permitió Dios facer
-la casa de oracion ¿como puede vuestra
-Señoría en guerras dó tantas sangres se
-han seguido en volveros con sana consciencia
-en las cosas Divinas que vuestro
-oficio Sacerdotal requiere? Contagioso
-é muy irregular exemplo toman ya los
-otros Perlados desta nuestra España veyendo
-á vos el principal ser el principal
-de todas las armas é divisiones. No pequeis
-por Dios, Señor, ni fagais pecar:
-ca la sangre de Geroboan de la tierra
-fue desarraygada por este pecado. Dexad
-ya, Señor, de revelar, é favorescer
-rebeldes á sus Reyes é Señores: que
-el mayor denuesto que dió Nabal á David,
-fué que era aírado é desobediente<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[164]</a></span>
-á su señor. Hierusalen é todas aquellas
-tierras, segun cuenta el historiador Josepho,
-en caída tal vinieron quando los
-Sacerdotes, dexado su oficio Divino, se
-mesclaron en guerras y en cosas profanas.
-E pues vuestra dignidad vos fizo
-padre, vuestra condicion no os faga
-parte, é no profaneis ya mas vuestra
-persona, religion é renta, que es consagrada,
-é para sus cosas pías dedicada.
-Gran inquisicion fizo Achimelech, Sacerdote,
-antes que diese el pan consagrado
-á David, por saber primero si la
-gente que lo avía de comer eran limpios.
-Pues considere agora bien vuestra Señoría
-de consideracion espiritual si son
-limpios aquellos á quien vos lo repartís,
-é como, é á quién, ó por qué se lo dais,
-é á quién se debia dar, é como sois
-transgresor de aquel santo decreto que
-dice: <i>Virum catholicum præcipue Domini
-Sacerdotem</i>. Cansad ya por Dios, Señor,
-cansad, y á lo menos aved compasion
-desta atribulada tierra, que piensa
-tener Perlado, é tiene enemigo. Gime
-y reclama porque tovistes poderío en
-ella, del qual á vos place usar, no para<span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[165]</a></span>
-su instrucion como debeis, mas para su
-destruicion como faceis: no para su reformacion
-como sois obligado, mas para
-su deformacion: no para doctrina y
-exemplo de paz é mansedumbre, mas
-para corrupcion y escándalo é turbacion.
-¿Para qué vos armais, Sacerdote, sinó
-para pervertir vuestro hábito é religion?
-¿Para qué os armais, padre de consolacion,
-sinó para desconsolar, é facer llorar
-los pobres é miserables, é para que
-se gocen los tiranos é robadores é hombres
-de escándalos é sangres con la division
-continua que vuestra Señoría cria é
-favoresce? Decidnos, por Dios, Señor, si
-podrán en vuestros dias aver fin nuestros
-males? ¿ó si podrémos tener la tierra,
-en vuestro tiempo sin division? Catad,
-Señor, que todos los que en los Reynos
-é Provincias procuraron divisiones,
-vidas é fines ovieron atribuladas. Temed
-pues por Dios la caída de aquellos
-cuya doctrina quereis remedar, é no
-trabajeis ya mas este Reyno; ca no
-hay só el Cielo Reyno mas deshonrado
-que el diviso. Lea vuestra Señoría á
-Sant Pedro, cuya orden recebistes, é<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[166]</a></span>
-hábito vestís, é aved alguna caridad
-de la que os encomendó que hayais, é
-basteos el tiempo pasado á voluntad de
-las gentes. Sea el por venir á voluntad de
-Dios; que hora es ya, Señor, de mirar
-dó vais, é no atrás dó venís. No querais
-mas tentar á Dios con tantas mudanzas:
-no querais despertar sus juicios,
-que son terribles y espantosos: y pues
-vos eligió Dios entre tanta multitud para
-que le sirvais en el Sacerdocio, en
-retribucion de su beneficio no le escandaliceis
-el pueblo, según fueron las primeras
-palabras desta Epístola.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L4">LETRA IV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para un Caballero su amigo de Toledo.</i><a name="FNanchor_28" id="FNanchor_28"></a><a href="#Footnote_28" class="fnanchor">[28]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor: Dixéronme que vuestras enfermedades
-os han mucho enflaquecido, é
-no me maravillo; porque si la edad que
-abaxa nunca arriba sin dolencia ¿quánto
-mas fará con ella? E vemos que las
-enfermedades avidas derredor de los sesenta,
-<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[167]</a></span>quando ya tanta gracia nos ficieren
-que no nos lleven, otorgannos la
-vida con condicion que parezcámos de
-setenta, é que vivamos con ay continuo.
-La Reyna Isis en la tierra de los
-Indios que conquistó falló una Isla llamada
-Barac, dó mataban los viejos comenzando
-á adolescer, porque no viviesen
-con pena. No apruebo esta costumbre,
-porque ni la Fé, ni la natura
-la consienten; pero conozco viejos que
-querrian vivir en aquella Isla, por no
-esperar la hora de la muerte penando
-todas las horas de la vida. A mí paresce
-que así como facemos provision en verano
-para sufrir las fortunas del invierno;
-bien así en las fuerzas de la mocedad
-debemos trabajar para sostener la
-flaqueza de la vejez: é vos debeis dar
-gracias á Dios porque en vuestra mocedad
-os dió casa é hacienda para sufrir é
-remediar las dolencias que trae la edad.
-Miembráseme entre las otras cosas que
-oí decir á Fernando Perez de Guzman,
-que el Obispo Don Pablo escribió al
-Condestable viejo, que estaba enfermo
-y en Toledo: Placeme que estais en Cibdad<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[168]</a></span>
-de notables Físicos, é substanciosas
-medicinas. No sé si lo dixera agora; porque
-vemos que los famosos Odreros han
-echado dende los notables Físicos: é así
-creo que estais agora ende fornescidos
-de muchos mejores Odreros alborotadores,
-que de buenos Físicos naturales.
-E dexando agora esta materia, de mí
-os digo, Señor, que á esta mi enemiga
-é compañera no le bastó la ruin y engañosa
-compañía que fasta aquí me ha fecho,
-sinó aun agora que me quiere dexar
-me la face mucho peor. Quando
-mozo me atormentó con sus tentaciones:
-agora me atribula con sus dolencias.
-¡O, digo, mala carne desagradescida!
-¿quesiste nunca de mí cosa que
-te negase? Si luxuria, luxuria: si gula,
-gula: si vanagloria, si ambicion, si
-otros qualesquier deleytes de los que tú
-sueles demandar te pluguieron, nunca te
-resistí ninguno; ¿por qué agora te place
-con tus enfermedades darme tanto pesar
-en pago de tanto placér? Por qué? dice
-ella; porque yo soy enferma de mi natura;
-é lo enfermo no puedo facer sano: y
-ese complimiento de apetitos que me feciste<span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[169]</a></span>
-pasados, eran principio de las dolencias
-que ves presentes. Si tuvieras, dice ella,
-seso estonces para resistir mis tentaciones,
-tuvieras agora fuerza para sufrir
-mis enfermedades; pero ni supiste repugnar
-las tentaciones que se vencen
-peleando, ni la luxuria que se vence
-huyendo. Esto considerando, paresceme,
-Señor, que será bueno que comencemos
-ya á enfardelar para partir: é porque no
-vayamos penados con la carga mal cargada,
-vereis si os paresce que vaya hecha
-en dos fardelejos, uno de la satisfacion,
-é otro de la contricion: porque
-esta mercadería es muy buena para
-aquella feria dó vamos, é tanto demandada
-allá, quanto poco usada acá.
-Mas diria desto, sinó por no parescer
-parlero. Dios os dé salud.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[170]</a></span></p>
-
-<h3 id="L5">LETRA V.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Obispo de Osma.</i><a name="FNanchor_29" id="FNanchor_29"></a><a href="#Footnote_29" class="fnanchor">[29]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy reverendo Señor: Una letra de
-vuestra reverenda Paternidad, enviada
-á vuestro hermano, é tomada por las
-guardas, se vido aqui en Burgos, la
-qual <i>inter cætera</i> contenia, que por todos,
-grandes é pequeños, en esa Corte
-Romana se da cargo grande á la Reyna
-nuestra Señora, porque al principio
-destas cosas no se ovo segun se debia
-aver: é paresceme, muy reverendo Señor,
-que los que tal sentencia dan sin
-preceder otro conoscimiento, se debrian
-bien informar antes que juzgar, ó
-callar sinó se pueden informar. O si lo
-uno ni lo otro ficieren, debrian aver
-consideracion, ó siquiera alguna compasion
-de veinte y tres años de edad tantierna
-qué gobernacion tan dura tomaron
-<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[171]</a></span>en administracion, oyendo cada
-hora tantos consejos é tantas informaciones,
-é unas contrarias de otras: tantas
-palabras afeytadas, é muchas dellas
-engañosas, que turban é fatigan las
-simplicisimas orejas de los Príncipes.
-Asimismo debrian pensar que son humanos,
-aunque Reyes, é cargados de
-muchas mayores curas é trabajos que todos
-los otros: é si qualquier persona,
-por perfecta que sea, rescibe alteracion
-si tres negocios arduos juntamente le
-ocurren, loarémos pues, é aun adorarémos
-estos veinte y tres años, á quien todos
-los negocios deste Reyno, é los suyos
-proprios, en tan poco de espacio, á
-manera de tormenta arrebatada concurrieron,
-é los sufrió con igual cara, é gobernó
-con firme esperanza de dar en
-estos sus Reynos la paz que con tanto
-trabajo procuran, é con tan gran deseo
-esperan. E si por ventura vuestra reverenda
-Paternidad lo escribió porque no
-quiso confirmar á Arevalo al señor Duque:
-en verdad, muy reverendo Señor,
-mirándolo sin pasion, aun no se fallará
-que pecó mucho su Alteza si como Reyna<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[172]</a></span>
-supo adminstrar justicia, ó como fija
-quiso ayudar á su madre, ó como
-persona virtuosa quiso favorescer á una
-viuda despojada de lo que dice pertenescerle:
-á la qual obligacion, no solo
-ella, mas de razon todo bueno, mediante
-justicia, es obligado. Vistes,
-muy reverendo Señor, acá, é oistes allá
-como esta tierra estaba en total perdicion
-por la falta de justicia. Agora
-pues razon es que sepais, por que el
-Rey é la Reyna la executaron en algunos
-malfechores luego que reynaron,
-é por que tentaron desagraviar algunos
-agraviados, é quisieron facer otros
-actos de justicia debidos á su oficio
-Real, la mala naturaleza nuestra, junto
-con la dañada posesion en que el Rey
-Don Enrique (que Dios haya) nos dexó,
-despreció el beneficio tan saludable
-que Dios nos enviaba, é porque no
-repartieron lo que queda por dar del
-Reyno, é no confirmaron lo que está
-dado, y en conclusion porque no se despojaron
-de todo el patrimonio Real, sinó
-de solo el nombre de Rey que querriamos
-que les quedase para lo poder<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[173]</a></span>
-dar, se ha fecho esto que allá avreis oído.
-Lo qual si dura, certifico á vuestra
-reverenda Paternidad que hayais tarde
-la posesion del Obispado de Osma; é
-quando ya lo oviesedes, cobreis dél mas
-enojos que renta. Así que, Señor, si á
-estos que lo oyen allá paresce eso que
-dicen, á estos que están acá paresce
-esto que ven.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L6">LETRA VI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para un Caballero criado del Arzobispo
-de Toledo, en respuesta de otra suya.</i><a name="FNanchor_30" id="FNanchor_30"></a><a href="#Footnote_30" class="fnanchor">[30]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor: Vuestra carta recebí, por la
-qual quereis relevar de culpa al Señor
-Arzobispo vuestro amo por este escándalo
-nuevo que se sigue en el Reyno de
-la gente que agora tiene junta en Alcalá,
-é quereis darme á entender que lo face
-por seguridad de su persona, é por paz
-en el Reyno: é tambien decís que ha
-miedo de yervas. Para este temor de
-<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[174]</a></span>las yervas entiendo yo que sería mejor
-atriaca que gente, aunque costaria menos.
-E quanto á la seguridad de su persona
-é paz del Reyno, faced vos con el
-señor Arzobispo que sosiegue su espíritu,
-é luego holgarán él y el Reyno. E
-por tanto, Señor, escusada es la ida
-vuestra á Córdova á tratar paz con la
-Reyna; porque si paz quereis, ahí la
-aveis de tratar en Alcalá con el Arzobispo,
-é aun dentro del Arzobispo.
-Acabad vos con su Señoría que tenga
-paz consigo, é que esté acompañado de
-gente de letras como su orden lo requiere,
-é no rodeado de armas como su oficio
-lo defiende, é luego avreis tratado
-la paz que él quiere procurar, é vos
-quereis tratar. Con todo eso aqui me
-han dicho que el Doctor Calderon es
-vuelto á Corte: plega á Dios que este
-Calderon saque paz. Justo es Dios, é
-justo es su juicio. En verdad, Señor, yo
-fuí uno de los Calderones con que el
-Rey Don Enrique muchas veces envió
-á sacar paz del Arzobispo, é nunca pudo
-sacarla. Agora veo que el Arzobispo
-envia su Calderon á sacarla de la Reyna:<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[175]</a></span>
-plega á Dios que la concluya con
-su Alteza mejor que yo la acabé con
-el Arzobispo. Pero dexando agora esto
-á parte: ciertamente, Señor, gran cargo
-aveis tomado si pensais quitar de
-cargo á ese Señor por este nuevo escándalo
-que agora face; salvo si alegais
-que el Beato é Alarcón le mandaron de
-parte de Dios que lo ficiese: é no lo dubdo
-que gelo dixesen. Porque cierto es que
-el Arzobispo sirvió tanto al Rey é á la
-Reyna en los principios, é tan bien,
-que si en el servicio perseverára, todo
-el mundo dixera que el comienzo, medio
-é fin de su reynar avía seido el Arzobispo,
-é toda la gloria se imputára al
-Arzobispo. Dixo Dios: <i>Gloriam meam</i>,
-al Arzobispo, <i>non dabo</i>; é para guardar
-para mi esta gloria que no me la tome
-ningun Arzobispo, permitiré que aquellos
-Alarcones le digan que sea contrario
-al Rey é á la Reyna, é que ayude
-al Rey de Portugal para les quitar este
-Reyno; é contra toda su voluntad é
-fuerzas lo daré á esta Reyna que lo debe
-aver derecho, porque vean las gentes
-que quantos Arzobispos hay de mar á<span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[176]</a></span>
-mundo no son bastantes para quitar ni
-poner Reyes en la tierra, sinó solo yo
-que tengo reservada la semejante provision
-á mi Tribunal. Así que, Señor, esta
-via me paresce para escusar á su Señoría,
-pues que lo podeis autorizar con
-tal Moysén é Aaron como el Beato é
-Alarcón. Con todo eso vi esta semana
-una carta que enviaba á su Cabildo, en
-que reprehende mucho al Rey é á la
-Reyna porque tomaron la plata de las
-Iglesias; la qual sin dubda estuviera
-queda en su sagrario, si él estuviera
-quedo en su casa. Tambien dice, que fatigan
-mucho el Reyno con Hermandades:
-é no ve que la fatiga que dá él á ellos
-causa la que dan ellos al Reyno. Quéxase
-asimismo porque favorescen la toma
-de Talavera, que es de su Iglesia de Toledo,
-é no se miembra que favoresció
-la toma de Cantalapiedra, que es de
-la Iglesia de Salamanca. Siente mucho
-el embargo de sus rentas, é no se miembra
-quántas ha tomado é toma del Rey;
-é aun nunca ha presentado el privilegio
-que tiene para tomar lo del Rey, é que
-el Rey no pueda tomar lo suyo. Otras<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[177]</a></span>
-sas dice la carta, que yo no consejára
-á su Señoría escrebir si fuera su
-Escribano, porque la Sacra Escriptura
-manda, que no fable ninguno con su
-Rey papo á papo, ni ande con él á dime
-y dirtehe. Dexando agora esto aparte,
-mucho querria yo que tal Señor como
-ese considerase, que las cosas que Dios
-en su presencia tiene ordenadas para
-que ayan fines prósperos é durables muchas
-veces vemos que han principios é
-fundamentos trabajosos; porque quandó
-vinieren al culmen de la dignidad
-ayan pasado por el crisol de los trabajos,
-é por grandes misterios ignotos de presente
-á nos, é notos de futuro á él. La
-Sacra Escriptura é otras Historias están
-llenas destos exemplos. Persecuciones
-grandes ovo David en su principio; pero
-<i>Jesu fili David</i> decimos. Grandes trabajos
-pasó Enéas, dó vinieron los Emperadores
-que señorearon el mundo.
-Jupiter, Hercules, Rómulo, Ceres
-Reyna de Cecilia, é otros é otras muchas,
-á unos criaron ciervos, é á otros
-lobos, echados por los campos; pero
-leemos que al fin fueron adorados, é se<span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[178]</a></span>
-asentaron en sillas Reales, cuya memoria
-dura hasta hoy. E no sin causa la
-ordenacion Divina quiere que aquello
-que luengamente ha de durar tenga los
-fundamentos fuertes é tales sobre que
-se pueda facer obra que dure. Veniendo
-agora pues al propósito, casó el Rey
-de Aragon con la Reyna madre del
-Rey nuestro Señor, é luego fue desheredo
-é desterrado de Castilla. Ovo este
-su fijo, que desde su niñez fué guerreado
-é corrido, cercado, combatido de
-sus súbditos é de los estraños, é su madre
-con él en los brazos huyendo de peligro
-en peligro. La Reyna nuestra Señora
-desde niña se le murió el padre, é
-aun podemos decir la madre, que á los
-niños no es pequeño infortunio. Vínole
-el entender, é junto con él los trabajosos
-cuidados; é lo que mas grave se siente
-en los Reales es mengua extrema de las
-cosas necesarias. Sufria amenazas, estaba
-con temor, vivia en peligro. Murieron
-los Príncipes Don Alfonso é Don
-Carlos sus hermanos: cesaron estas.
-Ellos á la puerta de su Reynar, y el
-adversario á la puerta de su Reyno. Padescian<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[179]</a></span>
-guerra de los estraños, rebelion
-de los suyos, ninguna renta, mucha
-costa, grandes necesidades, ningun
-dinero, muchas demandas, poca obediencia.
-Todo esto así pasado con estos
-principios que vimos, é otros que no
-sabemos, si ese Señor vuestro amo les
-piensa tomar este Reyno como un bonete,
-é darlo á quien se pagare, digoos,
-Señor, que no lo quiero creer, aunque
-me lo digan Alarcón y el Beato: mas
-quiero creer á estos misterios divinos,
-que á esos pensamientos humanos. ¿E cómo?
-¿para esto murió el Rey Don Enrique
-sin generacion, é para esto murieron
-el Príncipe Don Carlos é Don Alfonso,
-é para esto murieron otros grandes
-estorvadores, é para esto fizo Dios
-todos estos fundamentos é misterios que
-avemos visto, para que disponga el Arzobispo
-vuestro amo de tan grandes
-Reynos á la medida de su enojo? De espacio
-se estaba Dios en buena fé si avía
-de consentir que el Arzobispo de Toledo
-venga sus manos lavadas, é disponga
-así ligeramente de todo lo que él ha
-ordenado é cimentado de tanto tiempo<span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[180]</a></span>
-acá con tantos é tan divinos misterios.
-Facedme agora tanto placer, si deseais
-servir á ese Señor, que le consejeis que no
-lo piense así, é que no mire tan somero
-cosa tan honda: en especial le consejad
-que huyga quanto pudiere de ser causa
-de divisiones en los Reynos como de fuego
-infernal, é tome exemplo en los fines
-que han avido los que divisiones
-han causado. Vimos que el Rey Don
-Juan de Aragon, padre del Rey nuestro
-Señor, favoresció algunas parcialidades
-é alteraciones en Castilla; é vimos
-que permitió Dios á su fijo el Príncipe
-Don Carlos que le pusiese escándalos
-é divisiones en su Reyno: é tambien
-vimos que el fijo que las puso, é los que
-le succedieron en aquellas divisiones, murieron
-en el medio de sus dias sin conseguir
-el fruto de sus deseos. Vimos
-que el Rey Don Enrique crió é favoresció
-aquella division en Aragon; é vimos
-que el Principe Don Alfonso su hermano
-le puso division en Castilla: é vimos
-que plugo á Dios de le llevar desta vida
-en su mocedad como á instrumento de
-aquella division. Vimos que el Rey de<span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[181]</a></span>
-Francia procuró asimismo division en
-Inglaterra; y vimos que el Duque de
-Guiana su hermano procuró division en
-Francia: é vimos que el hermano perdió
-la vida sin conseguir lo que deseaba.
-Vimos que el Duque de Borgoña, y el
-Conde de Barvique, y otros muchos
-procuraron en los Reynos de Inglaterra
-é de Francia divisiones y escándalos; é
-vimos que murieron en batallas despedazados
-é no enterrados. E si quereis
-exemplo de la Sacra Escriptura, Architofel
-é Absalon procuraron division en
-el Reyno de David, é murieron ahorcados.
-Así que, visto, todo esto que vimos,
-no sé quién puede estár bien y estár
-quedo, é quiere estar mal y estar
-bullendo.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L7">LETRA VII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Rey de Portugal.</i><a name="FNanchor_31" id="FNanchor_31"></a><a href="#Footnote_31" class="fnanchor">[31]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy poderoso Rey é Señor: Sabido
-he la inclinacion que Vuestra Alteza
-<span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[182]</a></span>tiene de aceptar esta empresa de
-Castilla, que algunos Caballeros della
-os ofrescen: é despues de aver bien
-pensado en esta materia, acordé de escrebir
-á Vuestra Alteza mi parescer.
-Bien es, muy excelente Rey é Señor,
-que sobre cosa tan alta é tan ardua
-haya en vuestro Consejo alguna plática
-de contradicion disputable, porque
-en ella se aclare lo que á servicio de
-Dios, honor de vuestra Corona Real,
-bien é acrescentamiento de vuestros Reynos
-mas conviene seguir. E para esto,
-muy poderoso Señor, segun en las otras
-guerras santas dó aveis seído victorioso
-aveis fecho, porque en esta con ánimo
-limpio de pasion lo cierto mejor se pueda
-discernir, mi parescer es que ante todas
-cosas aquel Redentor se consuele<a name="FNanchor_32" id="FNanchor_32"></a><a href="#Footnote_32" class="fnanchor">[32]</a>
-que vuestras cosas conseja, aquel se mire
-que siempre os guia, aquel se adore é
-suplique que vuestras cosas é estado segura
-é prospéra; porque como quier que
-vuestro fin es ganar honra en esta vida,
-<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[183]</a></span>vuestro principio sea ganar vida en la
-otra. E quanto toca á la justicia que la Señora
-vuestra Sobrina dice tener á los Reynos
-del Rey Don Enrique, que es el fundamento
-que estos Caballeros de Castilla
-facen, é aun lo primero que Vuestra Alteza
-debe mirar, yo por cierto, Señor,
-no determino agora su justicia; pero veo
-que estos que os llaman por executor
-della son el Arzobispo de Toledo, y el
-Duque de Arevalo, é los fijos del Maestre
-de Santiago é del Maestre de
-Calatrava su hermano, que fueron aquellos
-que afirmaron por toda España,
-é aun fuera della publicaron, esta Señora
-ni tener derecho á los Reynos de
-Don Enrique, ni poder ser su fija por la
-impotencia experimentada que dél en todo
-el mundo por sus cartas é mensageros
-divulgaron: é allende desto le quitaron
-el título Real, é ficieron division
-en su Reyno. Deberiamos pues saber
-¿cómo fallaron estonces, esta Señora no
-ser heredera de Castilla, é pusieron sobre
-ello sus estados en condicion, é como
-fallaron agora ser su legítima succesora,
-é quieren poner á ello el vuestro?<span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[184]</a></span>
-Estas variedades, muy poderoso Señor,
-dan causa justa de sospecha que estos
-Caballeros no vienen á vuestra Señoria
-con zelo de vuestro servicio, ni menos
-con deseo desta justicia que publícan;
-mas con deseo de sus propios intereses
-que el Rey é la Reyna no quisieron, ó
-por ventura no pudieron complir segun
-la medida de su cobdicia: la qual tiene
-tan ocupada la razon en algunos hombres,
-que tentando sus propios intereses
-acá é allá, dan el derecho ageno dó hallan
-su utilidad propria. Y debeis creer,
-muy excelente Señor, que pocas veces
-vos sean fieles aquellos que con dádivas
-ovieredes de sostener; antes es cierto
-aquellas cesantes os sean deservidores,
-porque ninguno de los semejantes
-viene á vos como debe venir, mas como
-piensa alcanzar. E quando vencido ya
-de la instancia dellos vuestra Real Señoría
-acordase todavia aceptar esta empresa,
-yo por cierto dubdaria mucho
-entrar en aquel Reyno, teniendo en él
-por ayudadores, y menos por servidores,
-los que el pecado de la division
-pasada ficieron, é quieren agora de nuevo<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[185]</a></span>
-facer otra, reputándolo á pecado
-venial, como sea uno de los mayores crimines
-que en la tierra se puede cometer,
-é señal cierta de espíritu disoluto
-é inobediente: por el qual pecado los de
-Samaria, que fueron causa de la division
-del Reyno de David, fueron tan
-excomulgados, que Nuestro Redentor
-mandó á sus Discipulos: En la provincia
-de Samaria no entreis; numerándolos
-en el gremio de las idolatrías. E aunpor
-tales mandó el Hombre de Dios al
-Rey Amasías que no juntase su gente con
-ellos para la guerra que entró á facer en
-la tierra de Seir; y en caso que este Rey
-avía traído cient mil dellos, é pagadoles
-el sueldo, los dexó por ser varones de
-division y escándalo, é no osó envolverse
-con ellos, ni gozar de su ayuda en
-aquella guerra, por no tener irada la
-divinidad: la qual en todas las cosas, y
-en la guerra mayormente, debemos tener
-aplacada, porque sin ella ninguna
-cosa está, ningun saber vale, ningun trabajo
-aprovecha. E por tanto mirad por
-Dios, Señor, que vuestras cosas hasta hoy
-florescientes no las envolvais con aquellos<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[186]</a></span>
-que el derecho de los Reynos, que es
-divino, miran, no segun su realidad,
-mas segun sus pasiones é proprios intereses.
-E quanto á la promesa tan grande
-é dulce como estos Caballeros os facen
-de los Reynos de Castilla con poco trabajo
-é mucha gloria, ocúrreme un dicho
-de Sant Anselmo, que dice: Compuesta
-es é muy afeytada la puerta que
-convida al peligro: é por cierto, Señor,
-no puede ser mayor afeytamiento ni
-compostura de la que estos vos presentan;
-pero yo fago mas cierto el peligro
-de esta empresa, que cierto el efecto de
-esta promesa. Lo primero, porque no
-vemos aquí otros Caballeros sino estos
-solos, y estos no dan seguridad ninguna
-de su lealtad; é caso que aya otros
-secretos que afirman aclararse, los tales
-no piensan tener firme como deben,
-mas temporizar como suelen, para declinar
-á la parte que la fortuna se mostrare
-mas favorable. Lo segundo, porque
-dado que todos los mas de los Grandes,
-é de las Cibdades é Villas de Castilla,
-como estos prometen, vengan luego á
-vuestra obediencia, no es dubda, segun<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[187]</a></span>
-la parentela que el Rey tiene, que
-muchos Caballeros é Grandes Señores
-é Cibdades é Villas se tengan por él
-é por la Reyna, á los quales asimismo
-los pueblos son muy aficionados, porque
-saben ella ser fija cierta del Rey
-Don Juan, é su marido fijo natural de
-la Casa Real de Castilla; é la Señora
-vuestra sobrina fija incierta del Rey
-Don Enrique, y que vos la tomais por
-muger: de lo qual no pequeña estima
-se debe facer, porque la voz del pueblo
-es voz divina, é repugnar lo divino
-es querer con flaca vista vencer los
-fuertes rayos del sol. Eso mismo porque
-vuestros súbditos nunca bien se
-compadescieron con los Castellanos, y
-entrando Vuestra Alteza en Castilla
-con título de Rey, podria ser que las
-enemistades é discordias que entre ellos
-tienen, é de que estos facen fundamento
-á vuestro reynar, todas se saneasen,
-é convertiesen contra vuestra gente
-por el odio que antiguamente entre
-ellos es. Lo otro, porque en tiempo de
-division, así á vos de vuestra parte,
-como al Rey é á la Reyna de la suya<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[188]</a></span>
-converná dár é prometer, rogar é sufrir
-á todos, porque no muden el partido
-que tovieren para se juntar con la
-parte que mas largamente con ellos se
-oviere. Así que, Señor, pasariades vuestra
-vida sufriendo é dando é rogando,
-que es oficio de subjecto é no reynando
-é mandando, que es el fin que vos
-deseais, y estos Caballeros prometen.
-Tornando agora pues á fablar en la justicia
-de la Señora vuestra sobrina, yo, muy
-alto Rey é Señor, desta justicia dos
-partes fago: una es esta que vosotros
-los Reyes é Príncipes é vuestros Oficiales
-por cosas probadas mandais executar
-en vuestras tierras, é á esta conviene
-preceder prueba é declaracion
-ante que la execucion. Otra justicia es
-la que por juicio divino, por pecados
-á nosotros ocultos, vemos executar veces
-en las personas proprias de los delinquentes,
-y en sus bienes, veces en
-los bienes de sus fijos é sucesores: así
-como fizo al Rey Roboam, fijo del
-Rey Salomón, quando de doce partes
-de su Reyno luego en reynando perdió
-las diez. No se lee pues Roboam aver<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[189]</a></span>
-cometido público pecado fasta estonces
-por dó los debiese perder: é como juntase
-gente de su Reyno para recobrar
-lo que perdia, Semey, Profeta de Dios,
-le dixo de su parte: Está quedó, no
-pelees, no es la voluntad divina que
-cobres esto que pierdes. E como quiera
-que Dios ni face ni permite facer
-cosa sin causa, pero el Profeta no gelo
-declaró; porque tan honesto es y
-comedido Nuestro Señor, que aun despues
-de muerto el Rey Salomón no le
-quiso deshonrar, ni á su fijo envergonzar,
-declarando los pecados ocultos del
-padre porque le plugo que el sucesor
-perdiese estos bienes temporales que
-perdia. En la Sacra Escriptura, é aun
-en otras Historias auténticas hay desto
-asaz exemplos: mas porque no vamos
-á cosas muy antiguas é peregrinas, este
-vuestro Reyno de Portugal á la Reyna
-Doña Beatriz fija heredera del Rey
-Don Fernando, é muger del Rey Don
-Juan de Castilla, pertenescia de derecho
-público; pero plugo al otro juicio
-de Dios oculto darlo al Rey vuestro
-aguelo, aunque bastardo é profeso de<span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[190]</a></span>
-la Orden de Cistel. E porque á este
-oculto juicio este Rey Don Juan quiso
-repugnar, cayeron aquella multitud de
-Castellanos, que en la de Aljubarrota
-sabemos y es notorio ser muertos. De
-derecho claro pertenescian los Reynos
-de Castilla á los fijos del Rey Don Pedro;
-pero vemos que por virtud del juicio
-del Dios oculto lo poseen hoy los
-descendientes del Rey Don Enrique su
-hermano, aunque bastardo. E si quiere
-Vuestra Alteza exemplos modernos,
-ayer vimos el Reyno de Inglaterra que
-pertenescia al Príncipe fijo del Rey Don
-Enrique, é vemoslo hoy poseer pacífico
-el Rey Eduarte, que mató al padre é al
-fijo. E como quier que vemos claros de
-cada dia estos é semejantes efectos, ni
-somos ni podemos ser acá jueces de sus
-causas, en especial de los Reyes, cuyo
-juez solo es Dios que los castiga, veces
-en sus personas é bienes, veces en la
-succesion de sus fijos: segun la medida
-de sus yerros. Sant Augustin en el libro
-de la Ciudad de Dios dice: ¿El juicio de
-Dios oculto puede ser iniquo? no. ¿Qué
-sabemos pues, muy excelente Rey é<span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[191]</a></span>
-Señor, si el Rey Don Enrique cometió
-en su vida algunos graves pecados por
-dó tenga Dios deliberado en su juicio
-secreto disponer de sus Reynos en otra
-manera de lo que la Señora vuestra sobrina
-y estos Caballeros procuran, segun
-fizo á Roboam, é á los otros que
-declarado he á vuestra Señoría? De los
-pecados públicos se dice dél, que en la
-administracion de la justicia (que es
-aquella por dó los Reyes reynan) fue tan
-negligente, que sus Reynos vinieron en
-total corrupcion é tiranía, de manera
-que antes muchos dias que fallesciese todo
-quasi el poderío é autoridad Real le
-era evanescido. Todo esto considerado,
-querria saber ¿quién es aquel de sano
-entendimiento que no vea quan dificile sea
-esto que á Vuestra Alteza facen facile,
-y esta guerra que dicen pequeña quanto
-sea grande, é la materia della peligrosa.
-En la qual si algun juicio de Dios oculto
-hay, por dó Vuestra Alteza repugnándolo
-oviese algun siniestro, considerad
-bien, Señor, quan grande es el
-aventura en que poneis vuestro Estado
-Real, y en quanta obscuridad vuestra<span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[192]</a></span>
-fama, que por la gracia de Dios por todo
-el mundo relumbra. Allende desto,
-de necesario ha de haber quemas, robos,
-muertes, adulterios, rapiñas, destruiciones
-de Pueblos é de Casas de oracion,
-sacrilegios, el culto Divino profanado,
-la Religion apostatada, é otros muchos
-estragos é roturas que de la guerra surten.
-Tambien vos converná sofrir é
-sostener robos é robadores é hombres
-criminosos, sin castigo ninguno, é agraviar
-los ciudadanos é hombres pacíficos,
-que es oficio de tirano, é no de Rey, é
-vuestro Reyno entretanto no será libre
-destos infortunios; porque en caso que
-los enemigos no le guerreasen, vos era
-forzado con tributos continuos, y servidumbres
-premiosas para la guerra necesarias,
-los fatigasedes: de manera que
-procurando una justicia, cometeriades
-muchas injusticias. Allende desto vuestra
-Real Persona, que por la gracia de
-Dios está agora quieta, es necesario que
-se altere; vuestra consciencia sana, es
-por fuerza que se corrompa: el temor
-que tienen vuestros súbditos á vuestro
-mandado, es necesario que se afloje. Estais<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[193]</a></span>
-quito de molestias; es cierto que
-avreis muchas. Estais libre de necesidades;
-meteis vuestra persona en tantas é
-tales que por fuerza os farán subjecto
-de aquellos que la libertad que agora teneis
-os face Rey é Señor. E porque conozco
-quanto zela vuestra alta Señoría
-la limpieza de vuestra excelente fama,
-quiero traer á vuestra memoria, como
-ovistes enviado vuestra embaxada á demandar
-por muger á la Reyna. Tambien
-es notorio quantas veces en vida
-del Rey Don Enrique vos fue ofrescida
-por muger la Señora vuestra sobrina, é
-no vos plugo de lo aceptar, porque se
-decia vuestra consciencia Real no se sanear
-bien del derecho de su succesion.
-Pues considerada agora esta mudanza
-sin preceder causa pública porque la debais
-facer ¿quien no avrá razon de pensar
-que hallais agora derecha succesora
-á vuestra sobrina, no porque lo sea de
-derecho, mas porque la Reyna que demandastes
-por muger contraxo antes el
-matrimonio con el Rey su marido que
-con vos que la demandastes? E avria
-lugar la sospecha de cosas indebidas,<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[194]</a></span>
-contrarias mucho á las virtudes insignes
-que de vuestra Persona Real por todo el
-mundo están divulgadas. E soy maravillado
-de los que facen fundamento deste
-Reyno que vos dan en la discordia
-de los Caballeros é gentes dél, como si
-fuese imposible la reconciliacion entre
-ellos, é conformarse contra vuestras
-gentes. Podemos decir por cierto, muy
-alto Señor, que el que esto no vé es
-ciego del entendimiento, y el que lo vé
-é no lo dice es desleal. Guardad Señor,
-no sean estos consejeros los que consejan
-no segun la recta razon, mas segun
-la voluntad del Príncipe ven inclinada.
-E por tanto, muy alto é muy poderoso
-Rey é Señor, antes que esta guerra se
-comience se debe mucho mirar la entrada;
-porque principiar guerra quien quiera
-lo puede facer; salir de ella no, sinó
-como los casos de la fortuna se ofrescieren,
-los quales son tanto varios é
-peligrosos que estados Reales é grandes
-no se les deben cometer sin grande é madura
-deliberacion é á cosas muy justas é
-ciertas.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[195]</a></span></p>
-
-<h3 id="L8">LETRA VIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Al Obispo de Tuy, que estaba preso
-en Portugal, en respuesta
-de otra.</i><a name="FNanchor_33" id="FNanchor_33"></a><a href="#Footnote_33" class="fnanchor">[33]</a></span></h3>
-
-
-<p>Reverendo Señor: Encomendaros á
-la Virgen María no era mal consejo, si
-ese vuestro cuñado os lo consejára antes
-que os prendiera, mas consejándolo despues
-de preso, debriades decir: Ya no
-poide, segun que todo buen Gallego debia
-responder. Bien es, Señor, que tengais
-devocion en los milagros de alguna
-Casa de oracion, segun lo conseja el cuñado;
-pero junto con ella no dexeis de encomendaros
-á la Casa de la moneda de la
-Curuña, ó á otra semejante; porque entiendo
-que allí se facen los milagros porque
-vos aveis de ser libre. Por ende, Señor,
-prometed algo á una casa destas,
-é luego vereis por experiencia el milagro
-que vos esperais, é vuestro cuñado os
-<span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[196]</a></span>conseja: y abreviad quanto pudieredes,
-porque segun acá anda vuestra hacienda,
-poco teneis agora para ofrecer á la Casa,
-é terneis menos ó nada si mucho os tardais.
-Decis, Señor, que no os hallaron
-otro crimen sinó aver reprehendido en
-sermones la entrada del Señor Rey de
-Portugal en Castilla. En verdad, Señor,
-algunos predicadores la aprobaron en
-sus sermones; pero yo libres los veo
-andar entre nosotros: aunque creo que
-tienen tanta pena por ser inciertos predicadores,
-quánta gloria vos debeis tener
-por ser cierto, aunque preso. Ya sabeis
-que Micheas Profeta preso estobo,
-y aun buena bofetada le dieron porque
-profetaba verdad contra todos los otros
-que persuadian al Rey Acab que entrase
-en Ramoth Galat: y bien sabeis quantos
-golpes resciben los Ministros de la verdad,
-la qual se aposenta de buena voluntad
-en los constantes, porque allí reluce
-ella mejor con los martirios: <i>Herculem
-duri celebrant labores</i>. ¿Pensais vos,
-Señor, que ese vuestro ingenio tan sotil,
-esa vuestra ánima tan apta é dedicada
-por su habilidad para gozar de la verdadera<span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[197]</a></span>
-claridad, avía de quedar en esta
-vida sin prueba de trabajos que la limpiasen,
-porque limpia torne al lugar limpio
-donde vino? no lo creais. Aquellas
-que van al lugar sucio es de creer que
-vayan sin lavatorio de tentacion en esta
-vida. Gregorio <i>in Pastorali</i> dice: <i>De
-spe æternæ hæreditatis gaudium sumant,
-quos adversitas vitæ temporalis humiliat</i>.
-Mas os diría desto, sinó que pienso que
-querriades mas quatro remedios de idiotas,
-que cinco consuelos de Filosofos,
-por Filosofos que fuesen. Pero con todo
-eso tengo creído que por algun bien
-vuestro ovistes este trabajo: <i>Sæpe majori
-fortunæ</i> (dice Seneca) <i>locum fecit injuria</i>,
-segun avemos visto é leído en muchas
-partes. Así me vala Dios, Señor,
-quando no nos catarémos os espero cargado
-de tratos para poner paz en la tierra.
-Aqui nos dixeron que el Señor Rey
-de Portugal se queria meter en religion;
-agora nos dicen que se queria meter en
-guerra. ¿Lo uno ó lo otro es de creer?
-Ambas cosas seyendo tanto contrarias,
-lejanas son de un juicio tan excelente como
-el suyo. Algunos Castellanos aficionados<span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[198]</a></span>
-á Portugal han andado por aqui
-cargados de profecías; dellas salen inciertas,
-otras hay en la verdad que no
-valen nada. Y pues andamos á profetizar,
-yo profetizo, que si el Señor Rey
-de Portugal deliberare entrar otra vez
-en estos Reynos á ponellos en guerra é
-trabajos, muertes é robos, é á Portugal
-á vueltas, no lo dudo, é menos dudo
-que faga los fechos de los descontentos;
-pero facer el suyo como lo desea, no lo
-creais en vida de los vivos. Plega á
-Nuestro Señor é á Nuestra Señora que
-presto seais libre é á vuestra honra.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L9">LETRA IX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Doctor de Talavera.</i><a name="FNanchor_34" id="FNanchor_34"></a><a href="#Footnote_34" class="fnanchor">[34]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor: Del nascimiento del Príncipe
-con salud de la Reyna ovimos acá muy
-gran placér. Claramente vemos sernos
-dado por especial dón de Dios, pues al
-fin de tan larga esperanza le plugo darnosle:
-pagado ha la Reyna á este Reyno
-<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[199]</a></span>la deuda de succesion viril, que era
-obligada de le dar, quanto yo por fé
-tengo que ha de ser el mas bienaventurado
-Príncipe del mundo; porque todos
-estos que nacen deseados son amigos de
-Dios, como fue Isaac, Samuél, é Sant
-Juan, é todos aquellos de quien la Sacra
-Escriptura hace mencion que ovieron
-nascimientos como este muy deseados:
-é no son sin causa, pues son concebidos
-é nascidos en virtud de muchas plegarias
-é sacrificios. Ved el Evangelio que se
-reza el dia de Sant Juan: cosa es tan
-trasladada que no parece sino molde el
-un nacimiento del otro: la otra Isabél,
-esta otra Isabél: el otro en estos dias,
-este estos mismos; é tambien que se gozaron
-los vecinos é parientes, é que fué
-terror á los de las montañas. No os escribo
-mas, Señor, sobre esto, porque se me
-entiende que otros abrán allá caído en
-esto mismo, é lo dirán y escribirán mejor
-que yo. Basta que podemos decir,
-que <i>Repulit Deus tabernaculum Enrici, e
-tribum Alfonsi non elegit; sed elegit tribum
-Elisabeth quam dilexit</i>, hallarloeis
-en el Psalmo de <i>Attendite popule meus</i>.<span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[200]</a></span>
-No queda agora pues, sinó que alzadas
-las manos al Cielo, digamos todos el
-<i>Nunc dimittis</i>, que el otro dixo, pues
-ven nuestros ojos la salud de este Reyno.
-Plega aquel que oyó las oraciones
-para su nacimiento, que las oyga para
-le dar larga vida.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L10">LETRA X.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para Don Enrique, tio del Rey.</i><a name="FNanchor_35" id="FNanchor_35"></a><a href="#Footnote_35" class="fnanchor">[35]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy noble é magnífico Señor: Usando
-Vuestra merced de su oficio é yo del
-mio, no es maravilla que mi mano esté
-de tinta, é vuestro pie sangriento. Bien
-creo, Señor, que esa vuestra herida tal
-y en tal lugar os daria dolor é pornia en
-temor. ¿Pero quereis que os diga, muy
-noble Señor, que la profesion que fecistes
-en la Orden de Caballería que tomastes
-os obliga á rescebir tanto mayores
-peligros que los otros, quanto mayor
-honra teneis que los otros? Porque
-<span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[201]</a></span>si no tuviesedes ánimo mas que otros para
-semejantes afrentas, todos seriamos
-iguales. Ciertamente, Señor, fatiga me
-dió algunos dias la fama desa vuestra
-ferida, porque todos decian ser peligrosa;
-pero debemos ser alegres, pues servistes
-á Dios con devocion, é al Rey
-con lealtad, é á la patria con amor, é al
-fin quedastes libre. Loado sea Dios por
-ello, é la Virgen gloriosa su Madre.<a name="FNanchor_36" id="FNanchor_36"></a><a href="#Footnote_36" class="fnanchor">[36]</a>
-Muy noble Señor: aquellos á quien yo
-subcedí en este cargo demandaban dádivas
-á los Señores por escrebir semejantes
-fechos. Yo, Señor, no quiero otra
-cosa sinó que Vra. merced me mande
-escrebir la disposicion de vuestra persona
-é de vuestro pie: é si en esto os aveis
-conmigo liberalmente, prometo á Vra.
-merced de facer el pie vuestro mejor
-que la mano de otro.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[202]</a></span></p>
-
-<h3 id="L11">LETRA XI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para la Reyna.</i><a name="FNanchor_37" id="FNanchor_37"></a><a href="#Footnote_37" class="fnanchor">[37]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy alta y excelente y poderosa Reyna
-é Señora: Pasados ya tantos trabajos é
-peligros como el Rey nuestro Señor é
-Vuestra Alteza aveis avido, no se debe
-tener en poca estima la escriptura dellos,
-pues ninguna se lee dó mayores hayan
-acaescido: y aun algunas Historias hay
-que las magnificaron con palabras los
-escriptores mucho mas que fueran las
-obras de los autores. E vuestras cosas,
-muy excelente Reyna é Señora, no sé
-yo quien tanto las pueda sublimar, que
-no haya mucho mas trabajado el obrador,
-que puede decir el escriptor. Yo iré
-á Vuestra Alteza segun me lo envia á
-mandar, é llevaré lo escripto hasta aqui,
-para que lo mande exâminar; porque escribir
-tiempos de tanta injusticia convertidos
-<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[203]</a></span>por la gracia de Dios en tanta
-justicia, tanta inobediencia en tanta obediencia,
-tanta corrupcion en tanta orden,
-yo confieso, Señora, que ha menester
-mejor cabeza que la mia. Despues
-desto es menester algunas veces fablar
-como el Rey, é como Vuestra Alteza,
-é asentar los propósitos que ovistes en
-las cosas: asentar asimismo vuestros
-consejos, vuestros motivos. Otras veces
-requiere fablar como los de vuestro Consejo;
-otras veces como los contrarios.
-Despues de esto las fablas é razonamientos,
-y otras diversas cosas. Todo
-esto, muy excelente Reyna é Señora,
-no es razon dexarlo á exâmen de un cerebro
-solo, aunque fuese bueno, pues
-ha de quedar por perpetua memoria. Y
-si Vuestra Alteza manda poner diligencia
-en los edificios que se caen por
-tiempo é no fablan ¿quánto mas la debe
-mandar poner en vuestra Historia, que
-ni cae ni calla? Muchos templos y edificios
-ficieron algunos Reyes y Emperadores
-pasados, de los quales no queda
-piedra que veamos; pero queda escriptura
-que leemos. En verdad muy<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[204]</a></span>
-excelente Reyna y Señora, segun lo
-vais faciendo, si otras dos fijas ó tres
-acá nos dais, antes de veinte años vereis
-vuestros fijos é nietos señores de
-toda la mayor parte de la Christiandad;
-y es cosa muy razonable que vuestra
-Persona Real se glorifique en leer<a name="FNanchor_38" id="FNanchor_38"></a><a href="#Footnote_38" class="fnanchor">[38]</a>
-vuestras cosas, pues son dignas de exemplo
-é doctrina para vuestros descendientes
-en especial, é para todos los otros
-en general. Acá avemos oído las nuevas
-de la guerra que mandais mover contra
-los Moros. Ciertamente, muy excelente
-Reyna é Señora, quien bien mira todas
-las cosas del Rey é vuestras, claro
-verá como Dios os adereza la paz con
-quien la debeis tener, y os despierta á
-la guerra que sois obligados. Una de las
-cosas que los Reyes comarcanos vos
-an envidia, es tener en vuestros confines
-gente con quien, no solo podeis
-tener guerra justa, mas guerra santa,
-en que entendais é hagais exercer la
-Caballería de vuestros Reynos; que no
-piense Vuestra Alteza ser pequeño proveímiento.
-<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[205]</a></span>Tulio Ostilio, el tercero Rey
-que fué en Roma, movió guerra sin
-causa con los Albanos sus amigos é aun
-parientes, por no dexar en ocio su Caballería,
-del qual escribe Titus Livius:
-<i>Segnescere civitatem ratus, bellum extra
-undique quærebat</i>. ¿Pues quánto mejor
-lo hará quien la tiene tan justa buscada
-é comenzada? Mucho deseo saber como
-va á Vuestra Alteza con el Latin que
-aprendeis: dígolo, Señora, porque hay
-algun Latin tan zahareño que no se dexa
-tomar de los que tienen muchos negocios;
-aunque yo confio tanto en el ingenio
-de Vuestra Alteza, que si lo tomais
-entre manos, por sobervio que
-sea lo amansareis, como habeis fecho
-otros lenguages.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L12">LETRA XII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para Pedro de Toledo, Canónigo
-de Sevilla.</i></span></h3>
-
-
-<p>Señor: Muy acepto decís que os paresco
-á mi señor Cardenal. Grande vista
-debe ser por cierto la vuestra, pues<span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[206]</a></span>
-tan lejos vedes lo que yo no veo tan cerca.
-Si á la comunicacion llamais acepcion,
-alguna tengo como los otros; pero
-dó no hay merced, no creais que haya
-acepcion, por grande que sea la comunicacion:
-<i>maximè</i>, que sabreis, Señor,
-que ni me comunica mucho su Señoría,
-ni me dá nada su magnificencia: é si alguna
-acepcion quereis que confiese, sabed
-que es como la de los reposteros de
-la plata, que tienen só llave doscientos
-marcos, y no tienen un maravedí para
-afeytarse. Creed, Señor, que no hay
-otro acepto sinó el que acepta ó el que
-acierta, quier por dicha, quier por gracia
-é suficiencia; é yo soy ageno destas
-cosas. Al presente ningunas nuevas hay
-que os escriba; porque en tiempo de
-buenos Reyes administrase la justicia, é
-la justicia engendra miedo, y el miedo
-escusa excesos, y dó no hay excesos
-hay sosiego, é do hay sosiego no hay
-escándalos, que crian la guerra que face
-los casos dó vienen las nuevas que el
-buen vino aporta. Aunque la mala condicion
-Española, inquieta de su natura,
-en el ayre querria si pudiese congelar<span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[207]</a></span>
-los movimientos, é sufrir guerra de dentro,
-quando no la tienen de fuera. A
-osadas quien describió á los Españoles
-en la guerra perezosos, y en la paz escandalizosos,
-que supo lo que dixo. Demos
-gracias á Dios que tenemos un Rey
-é una Reyna, que no querais saber dellos
-sino que ambos, ni cada uno por sí, no
-tienen privado, que es la cosa, é aun la
-causa de la desobediencia y escándalos
-en los Reynos. El privado del Rey sabed
-que es la Reyna, y el privado de
-la Reyna sabed que es el Rey, y estos
-oyen é juzgan, é quieren derecho, que
-son cosas que estorban escándalos, é
-los amatan. Cerca de lo que os aplace
-saber de mí, creed, Señor, que ni en
-Corte ni en Castilla no vive hombre mejor
-vida; pero así la fenesca yo sirviendo
-á Dios, que si della fuese ya salido,
-no la tornase á tomar, aunque me la
-diesen con el Ducado de Borgoña, por
-las angustias é tristezas que con ella están
-entretexidas y enzarzadas. E pues
-quereis saber como me habeis de llamar,
-sabed, Señor, que me llaman Fernando,
-é me llamaban é llamarán Fernando, é<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[208]</a></span>
-si me dan el Maestrazgo de Santiago
-tambien Fernando; porque de aquel título
-é honra me quiero arrear que ninguno
-me pueda quitar, é tambien porque
-tengo creído que ningun título pone
-virtud á quien no la tiene de suyo. Valete.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L13">LETRA XIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Condestable.</i><a name="FNanchor_39" id="FNanchor_39"></a><a href="#Footnote_39" class="fnanchor">[39]</a></span></h3>
-
-
-<p>Ilustre Señor: Rescebí la letra de
-vuestra Señoría, en que mostrais sentimiento
-por los trabajos que pasais, é peligros
-que esperais en este cerco que teneis
-sobre Montanches. Cosa por cierto
-nueva vemos en vuestra condicion;
-porque en las otras cosas que por vos
-han pasado, prosperas ó adversas, ni os
-vimos movimiento en la cara, ni sentimiento
-en la palabra. Verdad es que
-los males presentes son los que mas
-duelen en especial si se prolongan; é porque
-ese es duro, é dura tanto, no es
-maravilla que lo sintais. La muerte,
-<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[209]</a></span>que es el último de los temores terribles,
-dice Seneca que no es de temer, porque
-dura poco. Pero, ilustre Señor, yo
-creo bien que por duros é largos que
-sean los trabajos que agora teneis, vuestra
-Señoría los sufrirá con igual ánimo,
-pues que son por ensalzamiento de la
-Corona Real, é por el honor é paz de
-vuestra propria tierra: lo qual ningun
-bueno debe con mayor deseo cobdiciar,
-ni con mayor alegria oír, ni con tan
-grande y ferviente aficion del ánima é
-trabajo del cuerpo procurar; porque el
-fin de todos los mortales es tener paz,
-la qual así como los malos turban escandalizando,
-así los buenos procuran guerreando:
-é con guerra vemos que se quita
-la guerra, é se alcanza la paz, así como
-con fuego se quita el veneno, é se
-alcanza salud. Yo, Señor, dubdo que
-el Rey de Portugal venga á socorrer esa
-Fortaleza de Montanches que teneis cercada;
-porque cierta cosa es que este su
-socorro con gente se ha de facer, é su
-imperio no es el de Darío para que aya
-menester grandes tiempos en la juntar.
-En verdad, Señor, desque se dice este<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[210]</a></span>
-su socorro, sería quemada Escalona;
-pero dado que la socorriese, creo, ilustre
-Señor, que deliberastes bien antes
-que esa empresa aceptases, para no rescebir
-en ella mengua, como facen los
-varones fuertes, que no se ofrescen á
-toda cosa, mas eligen con maduro pensamiento
-aquella donde por qualquier
-cosa que acaezca, próspera ó adversa,
-resplandezca su loable memoria. E porque
-así como el miedo hace caer á los
-flacos, así el peligro hace proveer á los
-fuertes, tengo segura confianza que en
-el esfuerzo interior, y en la provision
-exterior, no teneis agora menor ánimo
-que tovistes al principio quando aceptastes
-esa empresa, para le dar el fin
-que vos quereis, é todos deseamos: porque
-como vuestra Señoría conoce, la salida
-se mira en las cosas que se comienzan,
-é no la causa porque se comenzaron.
-No dubdo, Señor, que hayais muchos
-trabajos, considerado el lugar, el
-tiempo, é las otras circunstancias: pero,
-Señor, si el ladron Caco no fuera afamado
-de recio, Hercules que lo mató no
-fuera loado de fuerte: porque do hay<span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[211]</a></span>
-mayor peligro se muestra mayor grado
-de fortaleza, la qual no se loa combatiendo
-lo flaco, mas resplandece resistiendo
-lo fuerte, é tiene mayor grado
-de virtud esperando al que comete, que
-cometiendo al que espera; especialmente
-aquel que resiste presto los peligros que
-súbitamente vienen, porque en aquella
-presta resistencia parece tener fecho hábito
-de fortaleza, de la qual se ha de
-fornescer de tal manera qualquiera que
-face profesion en la Orden de Caballería,
-que ni el amor de la vida, ni menos
-el temor de la muerte le corrompa
-para facer cosa que no deba. Verdad es,
-Señor, que el temor de la muerte turba
-á todo hombre; pero el Caballero que
-está obligado á rescebir la muerte loable,
-é fuir de la vida torpe, debe seguir
-la doctrina del mote que traeis en vuestra
-divisa, que dice: <i>Un bel morir toda
-la vida honra</i>, al qual me refiero. Si en
-esta materia fablo mas que debo, en pena
-de mi atrevimiento quiero sofrir que
-me diga vuestra Señoría lo que dixo
-Anibal, el qual como anduviese huyendo
-de los Romanos, é oyese á uno<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[212]</a></span>
-parlar de <i>Re militari</i>, é ordenar como
-avian de ir las huestes, é como las batallas
-habian de ser ordenadas, respondió:
-Buenas cosas dice este necio; sinó
-que un caso que se suele atravesar en la
-facienda lo destruye todo, é hace ser
-vencidos á los que piensan ser vencedores:
-é por cierto, Señor, creo que dixo
-verdad; porque leemos en el Titus Livius
-que el graznido de un ansar que se
-atravesó escusó de ser tomado el Capitolio
-de Roma por los Franceses que tenian
-ya entrada la Ciudad, y despues
-fueron vencidos é desvaratados de los
-Romanos.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L14">LETRA XIV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para un su amigo de Toledo.</i><a name="FNanchor_40" id="FNanchor_40"></a><a href="#Footnote_40" class="fnanchor">[40]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor compadre: Vuestra letra rescebí,
-é porque veais si la entiendo, diré
-claro lo que vos decís entre dientes. En
-esa noble Cibdad no se puede buenamente
-<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[213]</a></span>sufrir que algunos que juzgais no ser
-de linage tengan honras é oficios de gobernacion;
-porque entendeis que el defecto
-de la sangre les quita la habilidad
-del gobernar. Asimismo se sufre gravemente
-ver riquezas en hombres que se
-cree no las merecer, en especial aquellos
-que nuevamente las ganaron. Destas
-cosas que se sienten ser graves é incomportables
-se engendra un mordimiento
-de envidia tal que atormenta é mueve
-muy ligeramente á tomar armas é facer
-insultos. ¡O tristes de los nuevamente
-ricos, que tienen guerra con los mayores
-porque los alcanzan, é con los menores
-porque no los pueden alcanzar! E
-debrian considerar los mayores que ovo
-comienzo su mayoría, é los menores
-que la pueden aver. E ciertamente, señor
-compadre, no sé yo que otra cosa
-se puede colegir del propósito de semejantes
-hombres, salvo que querrian
-emendar el mundo, é repartir los bienes
-é honras dél á su arbitrio, porque
-les parece que va muy errado, é las cosas
-dél no bien repartidas. Pleyto muy
-viejo toman por cierto, é querella muy<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[214]</a></span>
-antigua usada, é no aun en el mundo
-fenescida, cuyas raíces son hondas nascidas
-con los primeros hombres, é sus
-ramas de confusion que ciegan los entendimientos,
-é las flores secas é amarillas
-que afligen el pensamiento, é su
-fruto tan dañado é tan mortal que crió
-é cria toda la mayor parte de las muertes
-é crimines que en el mundo pasan é
-han pasado, los que aveis oído é los que
-aveis de oír. Mirad agora, Señor, yo
-vos ruego quanto yerra el apasionado
-deste error: porque dexando ora de decir
-como yerra contra ley de natura,
-pues todos somos nascidos de una masa,
-é ovimos un principio noble; é asimismo
-contra Ley Divina, que manda ser
-todos en un corral, é debaxo de un Pastor;
-y especialmente contra la clara virtud
-de la caridad, que nos alumbra el
-camino de la felicidad verdadera: aveis
-de saber que se lee en la Sacra Escriptura,
-que ovo una nacion de Gigantes,
-que fué por Dios destruida, porque segun
-se dice presumieron pelear con el
-Cielo. ¿Qué pues otra cosa podemos entender
-de los que mordidos de envidia<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[215]</a></span>
-facen escándalos é divisiones en los pueblos,
-sinó que remedando á la sobervia
-de aquellos Gigantes, quieren pelear con
-el Cielo, é quitar la fuerza á las estrellas,
-é repugnar las gracias que Dios reparte
-á cada uno como le place, en virtud de
-las quales alcanzan estas honras é bienes
-que ellos piensan emendar é contradecir?
-Vemos por experiencia algunos
-hombres destos que juzgamos nascidos
-de baxa sangre forzarles su natural inclinacion
-á dexar los oficios baxos de los
-padres, é aprender sciencias, é ser grandes
-letrados: vemos asimismo otros que
-tienen inclinacion natural á las armas é
-á la agricultura: otros en bien é compuestamente
-fablar: otros en administrar
-y en regir, é á otras artes diversas, y
-tener en ellas habilidad grande á que les
-fuerza su inclinacion natural. Otrosí vemos
-diversidad grande de condiciones,
-no solamente entre la multitud de los
-hombres, mas aun entre los hermanos
-nascidos de un padre é de una madre:
-el uno vemos sabio, el otro ignorante:
-uno cobarde, otro esforzado: liberal el
-un hermano, el otro avariento: uno dado<span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[216]</a></span>
-á algunas artes, el otro á ninguna.
-En esa Cibdad pocos dias há vimos un
-hombre perayle, el qual era sabio en
-el arte de Astrología, y en el movimiento
-de las estrellas: mirad agora, ruego
-vos, quan gran diferencia hay entre el
-oficio de adobar paños, é la sciencia del
-movimiento de los Cielos; pero la fuerza
-de su constelacion lo llevó á aquello,
-por dó ovo en la Cibdad honra é reputacion.
-¿Podemos nosotros por ventura
-quitar á estos la inclinacion natural que
-tienen, dó les procede esta honra que
-poseen? no por cierto, sinó peleando
-con el Cielo, como ficieron aquellos Gigantes
-que fueron destruídos. Tambien
-vemos los hijos é descendientes de muchos
-Reyes é notables hombres, obscuros
-é olvidados, por ser inhabiles é de
-baxa condicion. Fagamos agora que sean
-esforzados todos los que vienen de linage
-del Rey Pirrus, porque su padre fué
-esforzado: ó fagamos sabios á todos los
-descendientes del Rey Salomón, porque
-su padre fué el mas sabio: ó dad riquezas
-y estados grandes á los del linage
-del Rey Don Pedro de Castilla, é del<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[217]</a></span>
-Rey D. Donís de Portogal, pues no los
-tienen, é paresce que los deben tener,
-por ser de linage. E si el mundo quieren
-emendar, quiten las grandes dignidades,
-vasallos é rentas é oficios, que el
-Rey Don Enrique de treinta años á esta
-parte dió á hombres de baxo linage. Vano
-trabajo por cierto, é fatiga grande
-de espíritu da la ignorancia de este triste
-pecado: el qual ningun fruto de delectacion
-tiene como algunos otros pecados;
-porque en el acto y en el fin
-del acto engendra tristeza é pasion, con
-que llora su mal propio, y el bien ageno.
-Así que no se debe aver por molesto
-tener riquezas é honras aquellos que
-paresce que no las deben tener, y carescer
-dellas los que por linage paresce que
-las merecen; porque esto procede de
-una ordenacion Divina, que no se puede
-repugnar en la tierra, sinó con destruicion
-de la tierra. E avemos de creer
-que Dios fizo hombres, é no fizo linages
-en que escogiesen, é á todos fizo
-nobles en su nascimiento: la vileza de
-la sangre é obscuridad de linage ellos
-con sus manos lo toman aquellos, que<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[218]</a></span>
-dexado el camino de la clara virtud, se
-inclinan á los vicios é máculas del camino
-errado. Y pues á ninguno dieron eleccion
-de linage quando nasció, é todos
-tienen eleccion de costumbres quando
-viven, imposible sería segun razon ser
-el bueno privado de honra, ni el malo
-tenerla, aunque sus primeros la ayan
-tenido. Muchos de los que opinamos de
-noble sangre vemos pobres é raheces, á
-quienes ni la nobleza de sus primeros
-pudo quitar pobreza, ni dar autoridad:
-donde podemos claramente ver que esta
-nobleza que opinamos ninguna fuerza
-natural tiene que la faga permanescer
-de unos en otros, sinó permanesciendo la
-virtud, que dá la verdadera nobleza.
-Avemos eso mismo de mirar, que así
-como el cielo un momento no está quedo,
-así las cosas de la tierra no pueden
-estar en un estado: todas las muda el
-que nunca se muda: solo el amor de
-Dios, é la caridad del proximo es la que
-permanesce, la qual engendra en el
-Christiano buenos pensamientos, é le da
-gracia para las buenas obras, que facen
-la verdadera hidalguía, é para acabar<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[219]</a></span>
-bien en esta vida, é ser de linage de los
-Santos en la otra. No entendais, señor
-compadre, que yo condene á la mayor
-parte, ni á la menor; mas á algunos pocos,
-y bien pocos, que pecan é facen
-pecar á muchos alterándolos, é turbando
-la paz comun por su bien particular,
-é faciéndose principales guiadores, el
-camino desta vida yerran, y el de la
-otra cierran: porque sus principios destos
-que se facen principales son sobervia
-y ambicion, é sus medios envidia é malicia,
-é sus fines muerte y destruicion:
-los quales no debrian por cierto tener
-autoridad de principales; mas como
-hombres de escándalo debrian ser apartados,
-no solamente del pueblo, mas del
-mundo, pues tienen las intenciones tan
-dañadas, que ni el temor de Dios los
-retrae, ni el del Rey los enfrena, ni la
-consciencia los acusa, ni la vergüenza
-los impide, ni la razon los manda, ni
-la ley los juzga, y con sed rabiosa de
-alcanzar en los pueblos honras é riquezas,
-caresciendo del buen saber por dó
-se alcanzan las de buena parte, despiertan
-escándalos para las adquerir, poniendo<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[220]</a></span>
-veneno de division en el pueblo:
-el qual no puede tener quieto ni próspero
-estado quando lo que estos tales piensan
-dicen, y lo que dicen pueden, y lo
-que pueden osan é ponen en obra, é
-ninguno gelo resiste; á los quales los buenos
-é principales debrian por cierto con
-gran diligencia reprehender é castigar,
-por huir la indignacion de Dios, al
-qual vos encomiendo.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L15">LETRA XV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Cardenal.</i><a name="FNanchor_41" id="FNanchor_41"></a><a href="#Footnote_41" class="fnanchor">[41]</a></span></h3>
-
-
-<p>Ilustre y Reverendisimo Señor: Diego
-Garcia me apremió que escribiese
-consolaciones á Vuestra Señoría sobre
-la muerte del Duque vuestro hermano,
-que Dios haya, no conosciendo en quanta
-simpleza incurria yo si presumiese
-consolar á Vuestra Señoría, á quien todas
-<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[221]</a></span>las consolaciones que se pueden decir
-son presentes. No só yo de aquellos
-que presumen quitar con palabras la
-tristeza no aun madura, furtando su oficio
-al tiempo, que la suele quitar madurando.
-Yo, Reverendisimo Señor, no sé
-decir otra consolacion, sinó que muy ligeramente
-se consolará por muerte agena
-aquel que toda hora pensará en la
-suya.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L16">LETRA XVI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Del razonamiento hecho á la Reyna
-quando hizo perdon general en
-Sevilla.</i><a name="FNanchor_42" id="FNanchor_42"></a><a href="#Footnote_42" class="fnanchor">[42]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy alta y excelente Reyna é Señora:
-Estos Caballeros é Pueblo desta
-vuestra Cibdad vienen aqui ante Vuestra
-Real Magestad, é vos notifican, que
-quanto gozo ovieron los dias pasados con
-vuestra venida en esta tierra, tanto terror
-<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[222]</a></span>y espanto ha puesto en ella el rigor
-grande que vuestros Ministros muestran
-en la execucion de vuestra justicia, el
-qual les ha convertido todo su placer en
-tristeza, é toda su alegría en miedo, é
-todo su gozo en angustia é trabajo. Muy
-excelente Reyna é Señora: Todos los
-hombres generalmente dice la Sacra Escriptura
-que somos inclinados á mal;
-y para refrenar esta mala inclinacion
-nuestra son puestas y establescidas leyes
-é penas, é fueron por Dios constituídos
-Reyes en las tierras, é Ministros para
-las executar, porque todos vivamos en
-paz é seguridad, para que alcancemos
-aquel fin bienaventurado que todos deseamos.
-Pero quando Reyes é Ministros
-no avemos, ó si los avemos son tales de
-quien no se haya temor, ni se cate obediencia,
-no nos maravillemos que la natura
-humana, siguiendo su mala inclinacion,
-se desenfrene é cometa delictos
-y excesos en las tierras, y especialmente
-en esta vuestra España, donde vemos
-que los hombres por la mayor parte pecan
-en un error comun, anteponiendo el
-servicio de sus señores inferiores á la<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[223]</a></span>
-obediencia que son obligados á los Reyes
-sus Soberanos Señores. E por cierto
-ni á Dios debemos ofender, aunque el
-Rey nos lo mande; ni al Rey, aunque
-nuestro Señor lo quiera: é porque pervertimos
-esta orden de obediencia vienen
-en los Reynos muchas veces las
-guerras que leemos pasadas, é los males
-que vemos presentes. Notorios son, muy
-poderosa Reyna é Señora, los delitos é
-crimines cometidos generalmente en todos
-vuestros Reynos en tiempo del Rey
-Don Enrique vuestro hermano, cuya
-ánima Dios haya, por la negligencia
-grande de su justicia, é la poca obediencia
-de sus súbditos: la qual dió causa
-que así como ovo disensiones y escándalos
-en todas las mas de las Cibdades
-de vuestros Reynos, así en esta estos dos
-Caballeros Duque de Medina y Marques
-de Cadiz se discordasen, é con el
-poco temor de la justicia Real se pusiesen
-en armas uno contra otro: en fuerza
-de los quales cada uno procuró de
-seguir su propósito en detrimento general
-de toda esta tierra: y en esta discordia
-ciudadana pocos ó ningunos de los<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[224]</a></span>
-moradores de ella se pueden buenamente
-escusar de haber pecado, desobedeciendo
-al Ceptro Real, siguiendo la
-parcialidad del uno ó del otro destos dos
-Caballeros. E dexando de decir las batallas
-que entre ellos ovo en la Cibdad
-é fuera della, é tornando á los males
-particulares que por causa dellas se siguieron
-en toda la tierra, no podemos
-por cierto negar que en aquel tiempo tan
-disoluto no fueron cometidas algunas
-fuerzas, muertes é robos é otros excesos
-por muchos vecinos desta Cibdad é
-su tierra, los quales causó la malicia del
-tiempo, y no excusó la justicia del Rey:
-y estos son en tanto número, que pensamos
-aver pocas casas en Sevilla que
-carezcan de pecado, quier cometiendolo
-ó favoresciendolo, quier encubriendolo
-ó seyendo en él participes, ó por otras
-vias é circunstancias. E porque de los
-males de las guerras vemos caídas é
-destruiciones de Pueblos é Cibdades,
-creemos verdaderamente que si esta
-guerra mas durára, y Dios por su gran
-misericordia no la remediára asentando
-á vuestra Real Magestad en la Silla Real<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[225]</a></span>
-del Rey vuestro padre, esta Cibdad de
-todo punto peresciera y se asolára. E si
-estonces, muy excelente Reyna é Señora,
-estaba en punto de se perder por la
-poca justicia, agora está perdida é muy
-caída por la mucha é muy rigurosa que
-vuestros Jueces é Ministros en ella executan:
-de la qual todo este pueblo ha
-apelado, é agora apela para ante la clemencia
-y piedad de vuestra Real Magestad,
-é con las lágrimas é gemidos
-que agora vedes é oís se humillan ante
-vos, é os suplícan que hayais aquella
-piedad de vuestros súbditos que Nuestro
-Señor ha de todos los vivientes, é que
-vuestras entrañas Reales se compadezcan
-de sus dolores, de sus destierros,
-pobrezas, angustias é trabajos que continuamente
-padescen, andando fuera de
-sus casas por miedo de vuestra justicia:
-la qual, muy excelente Reyna é Señora,
-como quier que se deba executar en
-los errados; pero no con tan gran rigor
-que se cierre aquella loable puerta de la
-clemencia que face á los Reyes amados,
-é si amados, de necesario temidos, porque
-ninguno ama á su Rey que no tema<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[226]</a></span>
-de le enojar. Verdad es, muy excelente
-Reyna é Señora, que Nuestro Señor
-tambien usa de justicia como de piedad;
-pero de la justicia algunas veces, y de
-la piedad todas veces, é no solamente
-todas veces, mas todos los momentos
-de la vida: porque si siempre usase de la
-justicia, segun siempre usa de piedad,
-como todos los mortales seamos dignos de
-pena, el mundo en un instante peresceria:
-é asimismo, porque como vuestra Real
-prudencia sabe, el rigor de la justicia
-engendra miedo, y el miedo turbacion, é la
-turbacion algunas veces desesperacion é
-pecado; é de la piedad procede amor, é del
-amor caridad, é de la caridad siempre
-se sigue mérito é gloria. E por esta razon
-hallará Vuestra Excelencia que la
-Sacra Escriptura está llena de loores ensalzando
-la piedad, la mansedumbre, la
-misericordia é clemencia, que son títulos
-é nombres de Nuestro Redentor, el
-qual nos dice que aprendamos dél, no á
-ser rigurosos en la justicia; mas aprended
-de mí, dice él, que soy manso é
-humilde de corazon. La Santa Iglesia
-Católica continuamente canta: Llena está,<span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[227]</a></span>
-Señor, la tierra de tu misericordia:
-é por el continuo uso de su clemencia le
-llamamos <i>Miserator</i>, <i>misericors</i>, <i>patiens</i>,
-<i>multæ misericordiæ</i>. Mire bien Vuestra
-Alteza quantas veces refiere este su nombre
-de misericordioso, lo que no fallamos
-veces tan repetidas del nombre de
-justiciero, é mucho menos de riguroso
-en la justicia, porque el rigor de la justicia
-vecino es de la crueldad, é aquel
-Príncipe se llama cruel, que aunque tiene
-causa, no tiene templanza en el punir.
-E la piedad oficio es continuo de
-Nuestro Redentor, del qual tomando
-exemplo los Reyes y Emperadores, cuya
-fama resplandece entre los vivos,
-perdonaron los humildes, é persiguieron
-los sobervios, por remedar á aquel que
-les dió poder en las tierras: entre los
-quales aquel sabio Rey Salomón no demandó
-á Dios que se membrase de los
-trabajos, no de las limosnas, no de los
-otros méritos del Rey David su padre,
-ni menos de la justicia que fizo, é penas
-que executó; mas miembrate, dixo, Señor,
-de David, é de toda su mansedumbre:
-por los méritos de la qual entendia<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[228]</a></span>
-aquel Rey de ganar la mansedumbre é
-la piedad de Dios, para remision de sus
-pecados, é perpetuidad de su Silla Real.
-E vos, Reyna muy excelente, tomando
-aquella doctrina mansa de nuestro Salvador,
-é de los Reyes santos é buenos,
-templad vuestra justicia, é derramad
-vuestra misericordia é mansedumbre en
-vuestra tierra; porque tanto sereis junta
-con su Divinidad, quanto la remedaredes
-en las obras, é tanto la remedareis
-en las obras, quanto fueredes piadosa;
-y tanto sereis piadosa, quanto os compadescieredes
-é perdonaredes los miserables
-que llaman y esperan con gran
-angustia vuestra clemencia é mansedumbre.
-La qual, muy excelente Reyna, debe
-estár arraygada en vuestra memoria,
-y en los conceptos de vuestra ánima,
-porque se miembre Dios de vos é de
-vuestra mansedumbre, y os perdone como
-vos perdonaredes, y os dé vida como
-vos la dieredes, é perpetúe vuestra
-Silla Real en vuestros descendientes para
-siempre; especialmente con los desta
-Cibdad, aunque ayan errado, considerando
-que entre tanta multitud de errores<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[229]</a></span>
-dificile era vivir por sola inocencia.
-El Rey D. Juan vuestro padre, no solo
-en una Cibdad ni en una Provincia, mas
-en todos sus Reynos fizo perdon general
-quando las disensiones y escándalos
-en ellos acaescidos con los Infantes de
-Aragon sus primos. Vemos asimesmo
-que vuestra clemencia manda poner en
-libertad á los Portogueses que entraron
-en vuestros Reynos á os deservir, é
-cometieron en ellos grandes delictos é
-maleficios: é no solamente los mandais
-poner en libertad, mas mandaislos proveer
-de vuestras limosnas, é reducirlos
-á sus tierras. Reducid pues, Reyna muy
-excelente, á los vuestros, é la piedad
-que aveis con los extraños, avedla con
-los vuestros naturales: los quales así
-como el ánima enferma de cobdicia, aunque
-envuelta en el deseo de los bienes
-temporales, siempre suspira á un Dios
-que la repare con su misericordia; así
-bien estos vuestros subditos, aunque envueltos
-en las guerras é males pasados,
-todavía tubieron ferviente deseo de vuestra
-victoria é prosperidad, porque en
-virtud de vuestro Ceptro Real gozasen<span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[230]</a></span>
-de paz é seguridad: la qual humildemente
-vos suplican que derrameis en esta
-vuestra Cibdad é tierra, porque así como
-damos gracias á Dios por los males
-que refrenó vuestra justicia, bien así
-gelas demos por la vida que nos otorga
-vuestra clemencia.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-<br />
-<h3 id="L17">LETRA XVII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Señor Don Enrique, tio
-del Rey.</i><a name="FNanchor_43" id="FNanchor_43"></a><a href="#Footnote_43" class="fnanchor">[43]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy noble é magnífico Señor: Manda
-Vra. merced que os escriba, y que
-no escriba consolaciones. Pláceme, Señor,
-de lo facer; porque ni yo mal pecado
-las sé enviar, ni vos, gracias á
-Dios, las aveis menester. Dexemos su
-oficio á Dios, que es el verdadero consolador,
-el qual despues de la pena dá
-refrigerio, y despues de las lágrimas
-derrama misericordia. Yo, muy noble
-<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[231]</a></span>Señor, no mandé á mi Carta que os dixese
-consolaciones ningunas; é si la he
-á las manos, yo le faré que otro dia no
-diga lo que no le mandan. Lo que yo le
-mandé que dixese á Vra. merced es, que
-si buenas feridas teniades, buenas os las
-tuviesedes; porque son insignias de la
-profesion que fecistes en la órden de Caballería
-que tomastes. E no sé yo que
-locura tomó á mi Carta en parlar consolaciones
-que no le mandaron; porque si
-bien consideramos vuestra persona,
-vuestra sangre, vuestra órden, vuestra
-ferida, y el lugar dó la oviste, mas es
-para dar alegria, que para poner tristura,
-ni escrebir sobre ello consolaciones.
-E dado que fuese tan nescio Fernando
-de Pulgar, que presumiese enviar
-consolaciones al Señor Don Enrique,
-tanta tierra hay de aqui allá, que ya
-quando las rescibiesedes seriades sano, é
-llegarian dañadas, aunque fuesen en escaveche.
-Ciertamente, Señor, la consolacion
-que no vá envuelta en algun remedio
-no vale un cornado; é por eso
-quando no puedo remediar no curo de
-consolar. Entiendo yo, Señor, que mas<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[232]</a></span>
-descansa hombre contando sus males
-proprios, que oyendo consolaciones agenas,
-quando no dan remedio de presente,
-ó lo prometen de futuro. Dice Vra.
-merced, que ese vuestro enojo conosceis
-ser poco, segun lo que sabeis que meresceis
-á Dios. Creed, Señor, que nunca
-esa tal palabra salió sinó por boca de
-buen ánima; porque fallareis que el dolor,
-así como pone desesperacion á los
-malos, así trae contricion á los buenos:
-y de esa tal palabra os debeis mas arrear
-teniendola en el corazon, que de la ferida
-que teneis en el pie.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L18">LETRA XVIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Prior del Paso.</i><a name="FNanchor_44" id="FNanchor_44"></a><a href="#Footnote_44" class="fnanchor">[44]</a></span></h3>
-
-
-<p>Reverendo Señor: Si soñastes que os
-avía de escrebir una ó dos veces, é que
-Vra. Reverencia no me responda á ninguna,
-no creais en sueños, porque los
-mas son inciertos. Verdaderamente jurado
-avía <i>in Sancto meo</i> de no escrebiros,
-<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[233]</a></span>salvo porque la ira que me puso vuestra
-negligencia, me quitó vuestra bondad;
-y aun porque vuestro amor me constriñe,
-é vuestro temor me manda que os
-escriba muchas Letras, por aver sola
-una, que me dé tanta consolacion ogaño
-en este destierro, como me dió vuestra
-visitacion antaño en la dolencia. Escrebidme,
-Reverendo Señor, si de la
-salud corporal estais bien; que de la espiritual
-sé cierto que no estais mal.
-Vuestro Fray Diego de Zamora vino
-aqui: si tan bien libró los negocios que
-traía como despachó unas calenturas que
-le vinieron, sé que vá bien librado.
-Valete.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L19">LETRA XIX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Conde de Cifuentes, que estaba
-preso en Granada.</i><a name="FNanchor_45" id="FNanchor_45"></a><a href="#Footnote_45" class="fnanchor">[45]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy noble Señor: Agora que se vá
-entiviando el sentimiento que ove de
-vuestra prision, é arde el deseo que tengo
-de vuestra libertad, querria escrebir
-<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[234]</a></span>á Vra. merced algo que aprovechase;
-pero fallo que la libertad que vos aveis
-menester yo no la puedo dar, é la consolacion
-que podria dar, vos no la aveis
-menester; porque entiendo que vuestro
-seso os la dará sin ayuda del ageno: y
-aun dexélo, porque tengo creído que estas
-consolatorias que se usan consuelan
-poco quando no remedian algo. Muy noble
-Señor, si considerais quien sois, y
-el oficio que tomastes, y el por qué y el
-cómo y el dónde os prendieron, creo
-avreis alguna paciencia en ese trabajo
-dó estais; é si no la ovieredes, no
-sabría por agora deciros otra consolacion,
-sinó que preso con paciencia, ó
-preso sin paciencia, mas vale preso con
-paciencia. Las nuevas de la Reyna, que
-face é quiere facer, tan bien os las dirán
-los Moros de allá, como los Christianos
-de acá, é por eso no os las escribo. Plega
-al muy alto Dios que presto os veamos
-libre. El traslado de una Letra que
-ove enviado á un Caballero desterrado
-del Reyno os envio: leala Vra. merced,
-é obre la vuestra devocion.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[235]</a></span></p>
-
-<h3 id="L20">LETRA XX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para Don Iñigo de Mendoza Conde
-de Tendilla.</i><a name="FNanchor_46" id="FNanchor_46"></a><a href="#Footnote_46" class="fnanchor">[46]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy noble Señor: como á amigo no
-me podeis comunicar vuestras cosas,
-porque la desproporcion de las personas
-lo niega, y vuestro señorío no sufre tal
-grado de amistad. Ni menos las recibo
-como Coronista; pero como un servidor
-de los que teneis os tengo en merced
-avermelas escripto por extenso. Crea
-Vra. Señoría, que lo que sentís, deseais
-é quereis en ellas, quiero, siento é deseo.
-El trabajo que ovistes <i>in reducendo
-commilitones ad viam</i> parece bien obra de
-vuestras manos: y si de otra guisa se
-ficiera, tuvierades guerra, no solo con
-los enemigos, mas con los vuestros;
-porque <i>ubi est corruptio moris, ibi est
-destructio mortis</i>. E lo que peor es é mas
-grave, tuvieradesla con Dios; porque
-<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[236]</a></span>sin duda la Divinidad está airada contra
-la humanidad que está dañada. Una
-de las cosas porque se perdió Roma,
-dice Salustio en el Catilinario: <i>Quod Lucius
-Sulla exercitum, quem in Asia ductaverat,
-quo sibi fidum faceret, contra morem
-majorum luxuriose, nimisque liberaliter
-habuerat loca amena, voluptaria facile
-in otio ferocis militum animos molliverant,
-ibi primum insuevit exercitus Populi
-Romani amare, potare &amp;c.</i> Alegar yo
-á Vra. Señoría el Salustio bien veo que
-es necedad: pero sufridla, pues sufro
-yo á estos Labradores que me cuenten
-á mí las cosas que vos faceis en Alhama.
-Ciertamente, Señor, como el enfermo
-que avida la salud estima mucho la medicina
-que primero le amargaba, bien así
-creo que esos vuestros comilitones amen
-mucho vuestra noble persona, quando conoscieren
-la salud que les acarreó vuestra
-doctrina. El socorro que fecistes á
-vuestra gente verdad es que es de notar
-<i>apud alios</i> mas que <i>apud me</i>, que conozco
-bien, segun quien sois, y el linage
-de donde venís, que ni aveis de fuir los
-enemigos, ni desamparar los amigos.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[237]</a></span></p>
-
-<h3 id="L21">LETRA XXI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para un su Amigo encubierto.</i><a name="FNanchor_47" id="FNanchor_47"></a><a href="#Footnote_47" class="fnanchor">[47]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor compadre: Ví una Carta, que
-fué echada de noche, é tomada entre
-puertas. La Carta se dirigia á mi señor
-el Cardenal, é la materia della eran injurias
-dirigidas á mí: é porque supe que
-vino antes á vuestras manos que á las
-mias, y que la andabades publicando
-por esa Cibdad, acordé despues de leída
-enviarla á su Señoría, pues vos no la
-enviastes. Pidoos de merced, si en algun
-tiempo supieredes quien es aquel encubierto
-que la fizo, le dedes esta respuesta
-que le fago.</p>
-
-<p>Encubierto amigo: Ví la carta que
-enviastes á mi señor el Cardenal, por
-la qual injuriais á mí, é avisais á él de
-los yerros que os parecieron en una mi
-Letra que envie á su Señoría sobre la
-materia de los Hereges de Sevilla: é
-<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[238]</a></span>quanto toca á mis injurias, si decís verdad,
-yo me enmendaré; si no la decís,
-enmendaos vos. Pero como quier que
-ello sea, si á vos no plugo guardar la
-doctrina Evangélica en el injuriar, á mí
-place de la guardar en el perdonar: é
-para aquí, é para delante aquel que mandó
-perdonar las injurias os perdono, y
-en tal manera perdonado, que ni me
-queda escrúpulo ni rancor contra vos;
-porque entiendo que aquel que busca
-venganza, primero se atormenta que
-venga, é recibe tal alteracion, que pena
-el cuerpo, é no gana el ánima. E por
-esto aquel Redentor é verdadero Físico
-nuestro tan bien nos dió doctrina saludable
-á los cuerpos como á las ánimas
-quando nos mandó perdonar á nuestros
-abofeteadores, segun yo perdono á vos
-por la presente las bofetadas que me
-dais: allá os lo aved con Dios, que reservó
-para sí la jurisdiccion de la vindicta.
-Señor encubierto, ó vos fablais bien
-en vuestra Letra, ó mal: si mal, ¿por
-qué la escrebís? é si bien, ¿por qué os
-encubrís, como sea verdad que todo Católico
-Christiano segun que os mostrais,<span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[239]</a></span>
-no debe encubrir su doctrina, é mucho
-menos su persona? E vos me paresce
-que faceis lo contrario, encubrís vuestra
-persona, é publicais vuestras injurias,
-las quales debrian ser reprehension secreta,
-como dice Crisóstomo sobre Matéo,
-é no injuria pública, como prohibe
-Christo en el Evangelio. Reprehendeisme
-de las cosas contenidas en la Letra
-que envié á mi señor el Cardenal: é si
-ella ó yo fueramos dignos de reprehension
-¿quién mas ni mejor la pudiera, é
-aun debiera recusar, que el mesmo Cardenal
-á quien mi Carta se dirigia, por
-ser uno de los quiciales sobre que se
-rodea la Iglesia de Dios? Pero sin dubda,
-ni en presencia, ni por Letra la reprehendió
-él, ni otros Letrados que la
-vieron; porque son palabras de Sant
-Agustin, Epístola ciento é quarenta é
-nueve, sobre el paragrafo de los Hereges
-Donatistas. Si aquellas palabras fallais
-ser reprehensibles, avedlo allá con
-Sant Agustin que las dixo, y dexad á mi
-que las alego. Otrosí parece que en el
-principio de vuestra Letra me acusais
-del pecado de vanagloria, porque dixe<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[240]</a></span>
-que esperaba su Señoría mi Letra: y
-deste pecado por cierto entiendo que no
-me podeis emendar; porque su Señoría,
-é otros Señores é doctos hombres me
-han escrito, é de continuo escriben mandandome
-que les escriba, y es por fuerza
-facer lo que mandan: faced vos cesar
-su mando, é avreis castigado mi vanagloria.
-Reprehendeisme asimismo de albardan
-porque escribo algunas veces cosas
-jocosas; é ciertamente, Señor encubierto,
-vos decís verdad; pero yo ví
-á aquellos nobles é magníficos varones
-Marques de Santillana D. Iñigo Lopez
-de Mendoza, é Don Diego Hurtado de
-Mendoza su fijo Duque del Infantazgo,
-é á Fernan Perez de Guzman Señor de
-Batres, é á otros notables varones escrebir
-mensageras de mucha doctrina,
-interponiendo en ellas algunas cosas de
-burlas que daban sal á las veras. Leed
-si os place las Epístolas familiares de
-Tulio que enviaba á Marco Marcelo, é á
-Elio Lucio, é á Ticio, é á Lelio Valerio,
-é á Curion, é á otros muchos, é fallareis
-interpuestas asaz burlas en las veras:
-é aun Platón é Terencio no me paresce<span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[241]</a></span>
-que son reprehendidos porque interpusieron
-cosas jocosas en su escriptura. No
-creais que traygo yo este exemplo porque
-presuma compararme á ninguno destos;
-pero ellos para quien eran, é yo para
-quien só, ¿por qué no me dexareis vos,
-Acusador amigo, albardanear lo que
-supiere sin injuria de ninguno, pues dello
-me fallo bien, é vos no mal? Con todo
-eso os digo, que si vos, señor Encubierto,
-fallardes que jamás escribiese un
-renglon de burlas dó no oviese catorce
-de veras, quiero yo quedar por el albardan
-que vos me juzgais. Asimismo
-decís: que mi Carta dice que yerran los
-Inquisidores de Sevilla en lo que facen,
-é que se seguiria que la Reyna nuestra
-Señora avria errado en gelo cometer.
-Yo por cierto no escrebí Carta que tal
-cosa dixese, é me paresce conozco tanto
-della que no dirá lo que no le mandé:
-porque ni yo digo que ellos yerran en
-su oficio, ni la Reyna en su comision,
-aunque posible seria su Alteza aver
-errado en gelo cometer, é aun ellos en
-el proceder; é lo uno é lo otro no por
-malas intenciones suyas, mas por dañadas<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[242]</a></span>
-informaciones agenas. Bueno era
-por cierto é discreto el Rey Don Juan,
-de gloriosa memoria; pero pensando que
-facia bien cometió esa Cibdad de Toledo
-á Pero Sarmiento que gela guardase,
-el qual pervertido de malos hombres
-della, rebeló contra él, y le tiró el Título
-Real, é aun tiró piedras á su tienda.
-La Reyna nuestra Señora bien pensó
-que facia quando confió la Fortaleza de
-Nodar á Martin de Sepulveda; pero alzóse
-con ella, é vendióla al Rey de Portogal.
-Así que, señor Emendador, no es
-maravilla que su Alteza haya errado en
-la comision que fizo, pensando que cometia
-bien, y ellos en los procesos, pensando
-que no se informan mal; aunque
-ni yo dixe, ni agora afirmo cosa ninguna
-destas. A las otras cosas que tocais
-de la Sacra Escriptura no os respondo,
-porque no sé quien sois: aclaraos, é satisfaceros
-he quanto pudiere, é aun daros
-he á entender claro como pecais en el
-pecado de la mentira por me macular del
-pecado de la heregía.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[243]</a></span></p>
-
-<h3 id="L22">LETRA XXII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para Don Gabriel de Mendoza.</i><a name="FNanchor_48" id="FNanchor_48"></a><a href="#Footnote_48" class="fnanchor">[48]</a></span></h3>
-
-
-<p>Noble Señor: Si yo supiera el fruto
-tan grande que de vuestra absencia desta
-tierra en ese Estudio aveis conseguido,
-mayor precio os demándara del
-que os demandé por ganaros la licencia
-que os ove de mi señor el Cardenal
-vuestro tio. Pero, Señor, mejor proporcionastes
-vos por cierto vuestra manda
-con vuestra nobleza, que yo mi demanda
-con mi cobdicia; porque si vos
-membrais, yo os demandé un melon,
-é vos, Señor, me ofrecistes una mula:
-dó se demostró en la demanda mi poca
-cobdicia, y en la manda vuestra gran
-nobleza. Agora, Señor, quiero faceros
-mas varata aquella demanda: porque de
-todo mi trabajo no quiero otra cosa de
-Vra. merced, salvo que fagais lo que
-escribió Tulio en una Epístola familiar
-á Curion: <i>Ut sic ac nos conformatus revertare,<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[244]</a></span>
-ut quam expectationem tui concitasti,
-hanc sustinere ac tueri possis &amp;c.
-Hoc enim, nobilissime Domine, facile consequi
-posses, etiam &amp; augere</i>, si ficieredes
-lo que el mismo Tulio escribe á su
-fijo en el prólogo de los Oficios, lo qual
-os pido de merced que leais sinó es leído,
-é fagais sinó es fecho: aunque no
-creo yo, Señor, que para esto hayais
-menester persuasion mia ni de otro, pues
-aquella vuestra natural inclinacion, que
-con tan ferviente deseo allá os llevó, es
-de creer que faga su oficio de tal manera,
-que dedes vos á otros mejor exemplo
-de doctrina, que ninguno lo puede dár
-á vos para la sciencia. <i>Et de hoc satis.
-Valete.</i></p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L23">LETRA XXIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para su fija Monja.</i><a name="FNanchor_49" id="FNanchor_49"></a><a href="#Footnote_49" class="fnanchor">[49]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy amada Fija: Pocas palabras te
-fablé desde que nasciste fasta que complida
-la edad de doce años escogiste ser
-consagrada para la bienaventuranza venidera;
-<span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[245]</a></span>é porque soy tenudo como próximo,
-é deudor como padre, no por
-premia que me fuerza, mas por caridad
-que me obliga he tenido cuidado de te
-pagar lo que es razon de te fablar; porque
-mayor es el pensamiento que el
-buen pagador tiene para pagar, que
-premia le puede facer el acreedor para
-ser pagado. Verdad es, Fija, que la hora
-que yo é tu madre te vimos apartar
-de nosotros, y encerrar en ese encerramiento,
-se nos conmovieron las entrañas,
-sintiendo aquel pungimiento que
-la carne suele dár al espíritu. Pero despues
-que la razon usando de su oficio
-nos fizo pensar como en esa angostura
-de templo gozas de la anchura de paraíso,
-estonces nos esforzamos á vencer
-la tentacion de la carne, é gozamos de
-la clara victoria que suele gozar el ánima.
-Leese de Sócrates que en la pared de sus
-escuelas avía escrito dos versos: el uno
-decia: Si vencidos de la torpe tentacion
-os deleytardes en cosa fea, el deleyte
-será momentaneo, é la mácula de la vileza
-os acusará para siempre. El otro
-decía: Si sintierdes pena en el combate<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[246]</a></span>
-de la tentacion carnal, el trabajo del
-combate durará poco, é la gloria del
-vencimiento durará mucho. Y cierto debemos
-creer que Dios dé gracia para
-vencer al que tiene osadía para resistir:
-é para este vencimiento grande aparejo
-por cierto es el sacudir los malos pensamientos,
-tambien los que engendran
-molleza de la carne, como los que nos
-traen á odio del proximo. El Sabio dice,
-que las imaginaciones malas nos apartan
-de Dios. Hallarás, amada Fija, que del
-mismo Sócrates dice Valerio Máximo
-estas palabras: Sócrates, casi en oraculo
-de divina sabiduría, ninguna cosa
-mandaba que pidiesemos al Dios inmortal,
-sinó que nos diese bien. E no fallaba
-este Filósofo que debia ser en nuestro
-arbitrio la eleccion del bien que pidiesemos;
-porque muchos procuraron riquezas
-que los traxeron á la muerte: otros, decia
-él, que con gran diligencia procuraron oficios
-que los traxeron á perdicion: otros
-ovo que procuraron casamientos, pensando
-por ellos aver bienaventuranza, é
-fueron causa de su pobreza é deshonra.
-Así que determinaba aquel Filósofo, que<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[247]</a></span>
-la eleccion del bien que deseamos debiamos
-remitir al dador de los bienes, porque
-aquel que los avía de dár los sabria
-escoger. En el Evangelio de Sant Matéo
-dice, que Dios nuestro Padre sabe
-lo que nos es necesario antes que lo pidamos:
-é sin dubda es de creer que el
-facedor de los vasos sabe quanto caben,
-é á cada uno dá según su medida: é si
-alguno engañado de aficion toma oficio
-ageno de su habilidad, el elector é lo
-elegido vemos que se pierde. Sant Agustin
-en el libro de la Cibdad de Dios dice,
-que así como no procede de la carne
-lo que á la carne face vivir, bien así
-no procede del hombre, mas sobre el
-hombre es lo que al hombre face bien
-vivir. Esto considerado damos gracias
-á aquel verdadero escogedor que te dió
-gracia para elegir aquello á que desde
-tu niñez te vimos inclinada, porque puedas
-bien vivir en esta, é ir á muy buen
-lugar en la otra vida. Y pues por la
-gracia de nuestro Redentor has fecho
-profesion en la santa Religion que escogiste,
-verdad es que yo no puedo saber
-como te vá allá; pero quiérote decir como<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[248]</a></span>
-te fuera acá si esta otra vida escogieras.
-Lo primero que te convenia facer
-era entrar en la orden del matrimonio,
-la qual ordenó Dios, y es por
-cierto santa é buena á los que en ella bien
-se conservan; pero no entiendas que en
-buscar marido á la fija, ni aun despues
-de fallado sea pequeño cuidado á los padres
-é á la fija. E dexando agora de decir
-los enojos é desabrimientos que á las
-veces en esto se sienten, Sant Agustin
-en el libro de la Cibdad de Dios pinta
-este mundo segun aqui verás: El hombre,
-dice él, no puede estar sin trabajo,
-sin dolor é sin temor. ¿Qué dirémos del
-amor de tan vanas y empescibles cosas,
-é de los cuidados que muerden? ¿las
-perturbaciones, las tristezas, los miedos,
-los locos gozos, las discordias, las lides,
-las guerras é asechanzas, iras, enemistades,
-mentiras, lisonjas, engaños, hurto,
-rapiña, porfia, sobervia, ambicion, envidias,
-homecidios, muertes de padres, crueldades,
-asperezas, maldades, luxuria, osadía,
-desvergüenza, vilezas, fornicaciones,
-menguas, pobrezas, adulterios de todas
-maneras, é otras suciedades que decirse<span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[249]</a></span>
-es cosa torpe, sacrilegios, heregías, perjuros,
-opresiones de los inocentes, calumnias,
-rodéos, prevaricaciones, falsos
-testimonios, iniquos juicios, fuerzas, ladronicios,
-é otras cosas semejantes que
-no me vienen á la memoria, pero no se
-apartan desta vida? y ciertamente estas
-cosas son de los malos hombres, procedientes
-de aquella raíz del error y perverso
-amor, con el qual todo fijo de
-Adan es nascido &amp;c. Otrosí dice ¿que
-quien es aquel que no conosce como el
-hombre viene en esta vida con ignorancia
-de verdad, la qual se manifiesta en
-él quando niño? ¿é con abundancia de
-vana cobdicia, mostrada en él quando
-mozo? de manera que si le dexasen vivir
-como quiere, cometeria todas ó muchas
-de las maldades é perversidades
-que arriba dice, é otras que decir no
-puede. Asimesmo dice ¿que para que
-son los miedos falsos que ponemos á los
-niños, é para que son los azotes é palmatoriadas
-á los mozos, ó el cetro de la
-justicia que está enhiesto para contra los
-malos, sinó para los temorizar é refrenar
-la maldad á que la natura humana<span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[250]</a></span>
-nos inclina? Dice mas adelante ¿Qué
-es esto, que con trabajo tenemos memoria,
-é sin trabajo la perdemos? ¿con el
-trabajo aprendemos, é sin trabajo no
-sabemos? ¿con el trabajo somos fuertes,
-é sin trabajo somos sin arte? ¿Qué diré,
-dice él de los trabajos innumerables con
-que el cuerpo terrece? ¿conviene á saber,
-con fervores, con frios, tempestades,
-lluvias, relámpagos, truenos, granizos,
-rayos, terremotos, caídas por ofension
-é por temor, ó por malicias de hombres
-é de bestias, ó por venenos nascidos en
-los frutos y en las aguas y en los ayres,
-ó de los mordimientos de bestias rabiosas,
-tambien de las que son domesticas,
-las quales algunas veces son mas temidas
-que los leones é los dragones? ¿Quántos
-son los males que pasan los navegantes
-é los que andan camino? ¿Quién es el
-que anda que no esté obligado dó quier
-que anduviere á los casos inopinados?
-&amp;c.<a name="FNanchor_50" id="FNanchor_50"></a><a href="#Footnote_50" class="fnanchor">[50]</a> De todo lo qual, ó de parte
-alguna de lo que aqui pone, no creas
-amada Fija, que ninguno de los que acá
-<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[251]</a></span>andamos se puede escusar por vigilante
-ó cauto que sea: porque el Sabio en sus
-Proverbios dice, que si el justo es tentado
-en la tierra ¿quánto mas lo serán
-los iniquos é pecadores? E por tanto debes
-dar gracias á nuestro Redentor porque
-te dió gracia para que dexada la
-solicitud que tenia Marta, tomases la
-parte mejor que escogió Maria, la qual
-te face libre de ver é sentir estas tribulaciones.
-Un Religioso Carmelita de santa
-vida, cuya mocedad avía sido envuelta
-en las cosas del mundo, me dixo en
-París, que sinó pecára, no aborresciera
-tanto los pecados, ni amára tanto las
-virtudes; ni oviera verdadero conoscimiento
-para gozarse con el reposo de la
-Religion, sino conosciendo la inquietud
-é turbaciones que tubo fuera della. El
-Libro de la Sabiduría dice, que la Religion
-guarda é justifica, é dá alegría de
-corazon. E no te engañe el pensamiento
-de como fuiste criada para ver el mundo,
-y en ese encerramiento no le puedes
-ver; porque en verdad, Fija, si tu le
-vieses, verias una ruin cosa, é llena de
-todas aquellas cosas que arriba pone<span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[252]</a></span>
-Sant Agustin, las quales no querriamos
-ver, ni mucho menos sentir los que las
-vemos é sentimos. E puédote bien certificar,
-que si el mozo tuviese la experiencia
-que tiene el viejo, si seso tuviese,
-huiria del mundo é de las cosas dél;
-pero la mocedad lozana, ignorante de
-sí misma, tiene tan fuertes los combates
-de la carne, que no los pudiendo resistir,
-es enlazada é metida en tales necesidades,
-que no puede quando quiere salir
-dellas. E porque tu entendimiento lo vea
-mejor, quiérote decir, que de los que
-estais en Religion, á los que estamos en
-el mundo, hago yo por comparacion como
-de los que miran los toros de talanquera,
-á los que andan corriendo por el
-coso. Los que andan en el coso verdad
-es que tienen una que parece libertad
-para ir dó quieren, é mudar lugares á
-su voluntad; pero dellos caen, dellos estropiezan;
-otros huyen sin causa, porque
-vá tras ellos el miedo, é no el toro:
-otros están siempre en movimiento para
-acometer ó para fuir; otros se encuentran
-é se dañan; y el que vá á tirar al
-toro la frecha no sabrá decir qué razon<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[253]</a></span>
-le lleva con tanta diligencia é peligro á
-facer mal á quien no gelo face: é así veo
-que todos andan vagando sin término é
-sin sabiduría de lo que les acaesce é puede
-acaescer, llenos de miedo rezelando
-su caída, y llenos de placer mirando la
-de los otros. Los que miran de talanquera
-verdad es que no tienen aquella libertad
-que los del coso tienen para andar
-por dó quieren; pero están seguros de
-los peligros, estropiezos é turbaciones
-que ven padescer á los que andan por
-el coso: de los quales si bien fueses informada,
-digote que darias dobladas
-gracias al que te subió en esa talanquera,
-donde tienes quitadas aquellas ocasiones
-de pecar de que acá estarias rodeada,
-de las quales, ó de alguna dellas te sería
-dificile escapar si anduvieses en el coso
-que acá andamos; porque si vencieses la
-sobervia, encontrarias con la ira; é si
-la ira vencieses, vencerte ia la cobdicia,
-é si la cobdicia templases, quizá te guerrearia
-la acidia, é te venceria la gula, é si
-templases la gula, no podrias vencer la envidia,
-é atropellarte ian las feas tentaciones
-de la luxuria. Mira, verás quien se podrá<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[254]</a></span>
-defender de tantos é tan fuertes combates
-como de continuo nos face el diablo,
-del qual canta la Iglesia, que como leon
-bramante nos rodéa, buscando á quien
-trague; en especial considerando la flaqueza
-de nuestra humanidad: de la qual
-dice Job: Ni mi fortaleza es fortaleza
-de piedra, ni menos mi carne es fecha
-de fierro, para que pudiese sufrir el combate
-de tantas tentaciones. E no nos maravillemos
-de ser tentados de los pecados,
-quando nuestro Redentor fué tentado
-del diablo. E Sant Pablo en una
-Epístola á Tito dice, que algunas veces
-fué ignorante, incrédulo, errante, servidor
-de deseos é deleytes varios con
-malicia, con envidia, aborrescible é
-aborrescido. Verdad es que en alguna
-manera debemos ser alegres en aver seído
-pecadores; porque á las veces ganamos
-mas en la penitencia que facemos,
-que perdimos en el pecado que cometimos:
-lo qual vemos en el mismo Sant
-Pablo y en Sant Pedro, y en la Magdalena
-y en otros muchos, á quien la gran
-contricion que ovieron de los pecados
-que cometieron los truxo al excelente<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[255]</a></span>
-grado de gloria que tienen. E por cierto,
-amada Fija, si otro combate no tuviesemos,
-salvo el de la cobdicia, nos sería
-asaz grave de sofrir, considerando las
-muertes, é otros daños que della se siguen.
-E quiérote traer aqui á propósito
-una fablilla que acaesció á un raposo con
-un asno. Segun cuenta esta patraña, el
-leon, que es Rey de los animales, quiso
-facer cortes, á las quales concurrieron
-los principales animales: é dice, que como
-este Rey leon tenia ó debia tener la
-condicion noble, é las orejas simplicisimas,
-creía todo lo que los otros animales
-principales le decian. El raposo que
-era artero, le decia: ¡ó Rey! mal lo miras
-si todo quanto te dicen crees; porque
-muchos vienen á tí, dellos con mentiras
-coloradas, dellos con malicias que
-tienen imagen de bondad; otros facen
-su fecho mostrando que facen el tuyo:
-y has de creer que estos grandes animales
-desean tener libertad, é sacudir de sí
-el yugo de tu subjecion, y aver de tu patrimonio
-para facer á ellos poderosos, é
-á tí flaco, porque no los puedas castigar,
-é pierdas tu autoridad; la qual perdída,<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[256]</a></span>
-no serás obedescido, é tu justicia se enflaquescerá,
-é los delictos creceran, é
-tu reyno se perderá. Para mientes que
-los oficios mas veces se conservan con
-las virtudes, que las virtudes se ganan
-con los oficios. Necesario has buen seso
-para sentir, é buen consejo para discernir,
-é buen esfuerzo para executar. El
-raposo por el lugar que mediante estos
-avisos tenia con el Rey era envidiado:
-los animales mayores, caídos del grado
-que pensaban merescer cerca del Rey,
-porque el raposo les era peligroso, buscaron
-como le apartar de la oreja del
-leon, é propusieron ante él, que la principal
-cosa en que se debia entender era
-en su salud: é porque esta no se podia
-alcanzar salvo con seso é corazon de asno,
-el raposo, que era discreto é diligente,
-debia ir por él. El raposo conosciendo
-que lo apartaban del leon, le dixo:
-mira que estos mas lo facen por apartar
-á mí, que por servir á tí. El leon, visto
-que todos los grandes animales conformaban,
-fué constreñido á lo enviar.
-El raposo yendo en su camino falló un
-asno pasciendo en un prado, é dixole;<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[257]</a></span>
-¿tú por qué no vás á la corte donde van
-todos los animales? El asno le respondió:
-porque paso aqui mi vida lo mejor
-que puedo, y no sé qué cosa es corte,
-ni lo quiero saber. Respondió el raposo:
-no saber es mal, é no querer saber es
-peor. ¿Por qué rehusas de ir dó se avisan
-los animales, dó alcanzan fama,
-donde la gracia é la dicha de cada uno
-ha lugar de se emplear en grandes cosas,
-é aver grandes bienes? Respondió el asno:
-no tengo uso para entre tal gente.
-Dixo el raposo: el mayor trabajo es principiar,
-é la plática te hará maestro. El
-asno, vencido de cobdicia, dexó su abrigo,
-é va en compañia del raposo: é como
-llegasen á un lugar, el asno quiso
-holgar, y el raposo le dixo: si quieres
-ser rico é honrado has de ser verdadero
-é diligente, porque el perezoso holgando,
-pena deseando. El asno, remitido á
-la gobernacion del raposo, llegó á la
-corte, donde vió la presencia espantable
-del leon, é vido la grandeza de los
-otros animales, é cobdició ser como uno
-dellos. El leon fizole gracioso rescibimiento;
-é á pocos dias, como pensó de<span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[258]</a></span>
-le matar, mudó la voluntad buena, é
-comenzóle á mostrar la cara feroz. El
-asno, visto que el Rey no le miraba como
-solia, volvió las espaldas, é tornóse
-á su prado. El raposo acusó al leon,
-dixole: quando tuvieredes indignacion,
-é acordares prender á alguno, juntamente
-ha de ser la indignacion con la execucion;
-sinó nacerte ha tal escándalo,
-que serás deservido. El leon, conoscida
-su mengua, le rogó que tornase por el
-asno. El raposo, por encargar al Rey
-con sus servicios, fué al asno, é preguntóle
-por qué se avía venido. El asno
-le respondió: anda, vete, amigo, con tu
-corte; no querria el placer de su favor,
-por la tristeza que sentí en el disfavor.
-Dixo el raposo: ¡cómo eres ignorante!
-sabete que en las cortes con el favor no
-te conoscerás, é con el disfavor no te
-conoscerán. Dixo el asno: no tengo ninguno
-de mi linage que me honre ni ayude.
-Respondió el raposo: serás tú el primero
-que avrás la gloria de los que
-despiertan memoria á los de su sangre.
-El asno, metido en la cobdicia, acordó
-de volver con el raposo, é dixole: yo<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[259]</a></span>
-quiero tornar; mas sinó lo fallo como
-quiero, no me fallará como quiere. El
-leon, despues de algunos dias, quiso
-echar las uñas al asno, é no pudo. El
-asno, como lo sospechó, huyó, é tornó
-á su lugar. El raposo, visto como avía
-perdido su trabajo, reprehendió la negligencia
-del Rey, é comenzóle á recontar
-los trabajos que avía pasado en traer dos
-veces al asno. El leon le dixo ¿quieres
-que te diga? si alcanzamos el fin, relucen
-los trabajos; é sinó han efecto, no
-esperes gualardon, porque el fin de la
-cosa se mira mas que los medios. El raposo
-por no perder lo servido tornó por
-el asno, é dixole: maravillome estando
-en el dulzor de subir á poderoso dexarlo,
-é venirte. Cata que ser criado entre nobles,
-y escoger vida entre rústicos no
-procede de buen ingenio. Respondióle el
-asno: si me castigas con rigor, antes me
-harás tu enemigo que tu corregido, é
-primero ganarás enemistad para tí, que
-emienda para mí. Respondió el raposo:
-nescio eres si miras en la forma del
-corregir, é no en la manera de tu emendar.
-El asno le respondió: dígote que<span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[260]</a></span>
-esta vida es tan corta, que antes nos
-morimos que nos emendemos; é por tanto
-te ruego que dexes de emendarme y
-cures de proveerme. Sábete que me vine
-porque quisiera yo luego algun oficio para
-poder cargar á otros, como otros cargan
-á mí. Respondió el raposo: si tú quieres
-oficio ageno de tu natural, perderás
-á tí é al oficio. Dixo el asno: tambien
-sospeché que el leon me queria prender
-ó matar. Dixo el raposo: tu absencia te
-condena, aunque seas limpio de crimen.
-Andá acá conmigo, dixo el raposo, é tu
-presencia quitará la sospecha; porque los
-miedos vanos nunca los concibió buen
-seso. Dixo el asno: no querria estár en
-lugar dó he de facer cara contraria á
-mi voluntad, é dó peno deseando que
-me den, é rezelando que me quiten. Dixo
-el raposo: ¿é dó estarás que no penes
-con eso? Dixo el asno: bien estaba aqui,
-donde huelgo mas, é peco menos. Pero
-anda, allá vamos: bien veo que si al
-principio no te creyera quando despertaste
-mi cobdicia, no fuera metido en
-necesidad forzosa, como al comienzo
-fué voluntaria. Entrados en la corte, el<span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[261]</a></span>
-leon echó las uñas en el asno, é mandó
-al raposo que truxese los sesos y el corazon.
-El raposo vistos los sesos y el corazon
-del asno, comiólos, é dixo al leon
-que no le habia fallado ningun seso ni
-corazon. El leon maravillado como podia
-ser animal sin seso é sin corazon,
-respondió el raposo: creer debes cierto,
-señor, que si este animal tuviera seso é
-corazon no le truxera la cobdicia tres
-veces á la corte, donde perdió la vida
-por ganar hacienda. Muy amada Fija:
-este exemplo te he trahido, en el qual
-verás allá todo lo en que andamos acá.
-E puedes creer que non digo muchos,
-mas infinito es el número de los que tenemos
-tan poco seso é corazon como el
-asno; porque teniendo suficiente proveímiento,
-no dexamos de cometernos
-á los vayvenes de la fortuna, é vamos
-tres é mas veces donde los engaños del
-raposo nos llevan. Otros hay que no se
-mueven por necesidad que ayan á las
-cosas, sinó porque ven mover sus vecinos
-á ellas. Otros veo que dexados los
-oficios que tienen útiles á la vida, se
-meten, á fin de holgar, en negocios impropios<span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[262]</a></span>
-á su habilidad, é dañosos á
-ellos, é á la comun utilidad de todos,
-donde proceden los males que acontescieron
-al asno, é los que arriba dice
-Sant Agustin. E si me dixeres que estás
-aí encerrada, dígote que así lo están acá
-las buenas. E si sientes estár subjecta,
-así lo mandó Dios que lo fuesen todos.
-Si no gozas con la compañia del marido,
-así estás libre de los dolores del parto.
-Si no gozas con la generacion de los fijos:
-tampoco te atormentan sus muertes
-é sus cuidados. Si caresces de servidores,
-así estás libre de buscar lo necesario para
-los proveer. Si te holgáras con tus
-iguales, asimesmo penáras en sufrir la
-envidia de tus desiguales. Y en conclusion,
-si no puedes decir ni facer lo que
-quieres, así estás libre que no te digan
-ni te fagan acá lo que no quieres; é de
-los otros infinitos males que arriba dice
-Sant Agustin. Nota bien, amada Fija,
-que el sabio Salomón dice, que el prudente
-se esconde quando vé el mal, y
-el loco pasa, é padesce infortunio. Y en
-el Psalmo treinta que comienza: <i>In te
-Domine speravi</i> se dicen estos versos: ¡O<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[263]</a></span>
-quan grande es la muchedumbre de la
-dulzura tuya, Señor, que escondiste á
-los que te temen! esconderlos has de las
-tribulaciones de los hombres en el escondimiento
-de tu cara: defenderlos has
-en tu tabernáculo de la contradicion de
-las lenguas. E porque tú por la gracia
-del muy alto Dios estás en ese tabernáculo
-divinal escondida de todas estas
-contradiciones, é gozas de aquella corona
-preciosa de virginidad de que gozan
-las virgenes en el paraíso, resta agora
-decirte que tengas ante tus ojos quatro
-cosas. La primera, te encomiendo siempre
-tengas é creas firmemente la Fé Católica
-de nuestro Salvador é Redentor
-Jesu-Christo, é aquello que la Santa
-Madre Iglesia suya cree é tiene; porque
-ninguno se puede salvar sin fé, la
-qual Sant Gregorio dice que caresceria
-de mérito si se creyese por razon. La
-segunda, te encomiendo que seas mansa
-é humilde: é para bien mientes que el
-quinto capítulo del Evangelio de Sant
-Mateo dice, que Nuestro Señor en el
-Monte abrió su boca é dixo: Bienaventurados
-los pobres de espíritu. No dixo<span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[264]</a></span>
-pobres de bienes, ni de oficios, ni de
-cargos, si bien los ministran; mas dice,
-que como quier que tengamos abundancia
-destas cosas, no seamos con ellas
-arrogantes ni vanagloriosos. Item, manda
-que seamos mansos, é poseerémos la
-tierra: y esto vemos por experiencia;
-porque nunca ví sobervio que durase
-mucho en ella, ni en el amor de las gentes;
-é vemos que los mansos, é de blanda
-condicion son tan agradables en su conversacion,
-que ganan la gracia de las
-gentes, é alcanzan honras é bienes. Sant
-Pedro en una Canónica dice, que Dios
-resiste á los sobervios, é dá gracia á los
-humildes. E si algun émulo ó adversario
-tuvieres, no te pese: porque no es siempre
-malo tener el hombre algun competidor
-ó contrario, porque estonces
-hallarás que es bueno quando por miedo
-de la reprehension de mi émulo dexo
-de facer cosa fea, é quando me refreno
-de algunos vicios, que no me refrenaria
-si el miedo del competidor no tuviese
-presente. Verdad es que vivir hombre
-sin emulacion aquesto es lo mas seguro;
-pero quando la malicia del tiempo lo<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[265]</a></span>
-criare, ningun remedio tenemos mas
-cierto que vivir tan limpios de reprehension
-que quebremos los ojos al reprehensor.
-Otrosí debes, Fija, tener ante tus
-ojos una verdadera é no fingida obediencia
-á tu mayor. E mira bien que dice el
-Evangelio, que el discípulo no ha de ser
-sobre el maestro, ni el siervo sobre el
-señor. Y el Apostol dice á los Romanos,
-que toda ánima sea súbdita á su mayor,
-porque todo poder es dado por Dios,
-é quien resiste á su mayor, resiste á
-Dios. E por cierto si bien mirado es,
-mucho mayor cuidado debe ser el mandar,
-que el obedescer; porque aquel que
-manda ha de trabajar el espíritu considerando
-qué es lo que manda, é á quien
-lo manda, y en qué tiempo, é por qué,
-é para qué, é todas las otras qualidades
-que se deben mirar en la governacion:
-é si buen governador es, siempre estará
-en pensamiento si avra ó no avra buen
-fin lo que manda. Sant Gregorio en los
-Morales dice, que qualquier presidente
-que tiene cargo de ministracion siempre
-está puesto en los encubiertos tiros del
-enemigo; porque quando trabaja por<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[266]</a></span>
-proveer las cosas presentes, á las veces,
-no mirando, daña las futuras: así que
-el que manda pende de muchas cosas;
-y el que obedesce de sola una. Obedesciendo
-paga su deuda é no tiene de dár
-cuenta si es mal mandado: pero darla
-ha si no es bien obedescido. Y vemos por
-experiencia que las Casas, las Ordenes,
-las Cibdades, las Provincias, los Reynos
-duran é relucen con la obediencia,
-é caen é se pierden por la inobediencia de
-los rebeldes. E si por ventura algun cargo
-de governacion te dieren, por Dios
-mira que seas en él tan vigilante, que tu
-negligencia no acarree mengua: en especial
-debes mirar que no seas traída
-por afeccion de personas. El Evangelio
-dice: Sabemos, Señor, que eres verdadero,
-é que no miras la cara de ninguno:
-mas la via del Señor muestras con
-verdad. E así como el Psalmo dice que
-acerca de Dios no hay acepcion de personas,
-menos la debe aver acerca de los
-governadores; porque alli coxquea la razon
-del governador, dó se mira linage
-ó afeccion, é no virtudes é habilidad.
-Sant Hierónimo en un Prólogo á los Romanos<span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[267]</a></span>
-é á los Judíos que se gloriaban
-de linage, les reprehende diciendoles:
-En tal manera os gloriais de linage, como
-si las buenas costumbres no os ficiesen
-fijos de los Santos, mejor que el
-nascimiento carnal. Y el Boecio de Consolacion
-dice, que ninguno hay de linage<a name="FNanchor_51" id="FNanchor_51"></a><a href="#Footnote_51" class="fnanchor">[51]</a>,
-salvo aquel que dexada la via de
-la virtud es maculado con las malas costumbres.
-La tercera cosa que te encomiendo
-es que tengas caridad, sin la qual
-ninguno en esta vida puede ser amado,
-ni en la otra bien rescibido. Sant Pablo
-dice: Si fabláre las lenguas de los hombres
-é de los Angeles, é no tengo caridad,
-no es otra cosa sinó una campana
-que suena. E si tuviere espíritu de profecía,
-é tuviere tal ingenio que sepa todos
-los misterios é toda la sciencia, é
-tuviere tanta fé que pueda traspasar los
-montes, é no tengo caridad, no vale
-nada. E si diere á comer toda mi hacienda
-á los pobres, é no tengo caridad, no
-aprovecha nada. La caridad es paciente
-<span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[268]</a></span>é benigna, la caridad no es envidiosa,
-no tiene maldad, no es vanagloriosa ni
-soberviosa, no es ambiciosa, no busca
-lo ageno, no piensa mal, no se goza con
-lo malo, gozáse con lo verdadero, todo
-lo sufre, todo lo cree, á todo sobrepuja,
-todo lo sostiene. Esto dice Pablo á
-los Corinthios en los trece capítulos. ¿E
-quieres amada Fija, que te diga qué cosa
-es caridad? A mí paresce que es un
-comovimiento que sienten las entrañas
-del caritativo, compadeciendose quando
-vé alguno padescer mengua ó angustia,
-quier de consejo, quier de ayuda ó
-de consolacion, ó de otra alguna necesidad.
-Y el caritativo usa de esta caridad
-ayudando al necesitado: calla callando
-sin publicar el ayuda que él face,
-ni la mengua que el menguado padesce:
-y esta caridad se debe usar con todos
-los hombres: é como quier que somos
-inclinados á desamar á los buenos
-como á los malos<a name="FNanchor_52" id="FNanchor_52"></a><a href="#Footnote_52" class="fnanchor">[52]</a>; pero piadosa cosa
-<span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[269]</a></span>es amarlos como á hombres, porque en
-lo uno amamos la naturaleza nuestra, y
-en lo otro desamamos la malicia agena.
-La quarta es rogarte, pues que tienes
-oficio de orar, y estás en casa digna para
-lo facer, que ruegues á Dios por mí
-é por tu madre, y en esto nos pagarás
-la deuda que nos debes, como facen las
-cigueñas, que mantienen sus padres quando
-envejecen otro tanto tiempo como
-ellos mantuvieron á los fijos quando eran
-pollos. E tu, amada Fija, si criándote
-en nuestra casa oviste alguna buena
-doctrina, debes pagarnosla en oraciones
-agora que somos viejos, é las avemos
-menester. Y cerca de la manera del orar,
-Elías el Profeta decia, que Dios oía por
-el fuego: conviene á saber por el ardor
-de la devocion. Así que la oracion se
-debe facer con todo corazon é con
-todo el entendimiento, sin nos trasponer
-quando oráremos en pensamiento
-ageno de lo que oramos; porque ya vés
-como estará Dios con nosotros para nos
-oír, no estando nosotros con él para le
-rogar. E por cierto burla paresce fablar,
-é no tener el pensamiento en lo que fablamos:<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[270]</a></span>
-porque esta tal fabla ni nosotros
-la sabrémos decir, ni el que la oye la
-querrá entender, é mucho menos facer.
-E porque sepas mejor como has de orar,
-trasladé de Latin en Romance para te
-enviar la Oracion Domínica del Pater
-noster con la exposicion que fizo Sant
-Agustin. Plega á Nuestro Señor, é á la
-Reyna de los Cielos que te dexe perseverar
-en su servicio, porque al fin ayas
-santo y entero gualardon, é te dé gracia
-para rogar por nosotros.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L24">LETRA XXIV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para cierto Caballero.</i><a name="FNanchor_53" id="FNanchor_53"></a><a href="#Footnote_53" class="fnanchor">[53]</a></span></h3>
-
-<p>Señor: Mandais que os escriba mi parescer
-cerca del casamiento que se trata
-de vuestro sobrino. Ciertamente, Señor,
-las cosas que suelen acaescer en los casamientos
-son tan varias é tanto fuera
-del pensamiento de los hombres, que no
-sé quien ose dár en ellas su parescer determinado,
-<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[271]</a></span>en especial porque si la cosa
-sucede bien no es agradescido el consejo,
-é si acude mal es reprehendido el
-consejero. Querria, Señor, preguntaros
-¿que parescer puede ninguno dar en los
-casamientos, quando en los amores que
-tenia el otro vuestro primo vimos el
-estudio que tenia en el traer, é la vigilancia
-en el servir, y que temor avía de
-enojar, y que humildad en el rogar, y
-que deleyte en el contemplar, y que diligencia
-en el visitar, que alegria en el
-favor, y que tristeza en el disfavor, que
-obediencia al mandamiento, y que alegria
-en ser mandado, que devocion en
-el mirar, que placer en el amar, que
-velar, que madrugar, que aventurar,
-que posponer, que sufrir, que acometer,
-que trabajar, é quantas é quales penas é
-congojas tenia en el continuo pensar, é
-que primores escrebia, é que locuras á
-las veces decia? Ciertamente, Señor,
-muchas son las variedades que se revuelven
-toda hora en el pecho del enamorado,
-é grandes son las penas que le deleytan,
-é grandes son las sospechas que
-le penan; de las quales cosas si sola una<span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[272]</a></span>
-ficiese por amor de Dios, como lo face
-por amor de su amiga, entiendo que en
-cuerpo y en ánima iría al paraíso. E vistes
-como despues que alcanzó por muger
-la que adoraba por señora, dentro
-en dos años ovo entre ellos tal discordia,
-que buscaba causa para aver divorcio
-della. E ciertamente, Señor, no nos maravillemos
-si queriendo él mandar como
-marido, fuese á ella grave ser tan presto
-subjecta de aquel que fué algun tiempo
-señora. Tambien vistes la fuerza é la manera
-que fué menester para traer el otro
-vuestro sobrino á que concluyese el casamiento
-que fizo; é vemos agora como,
-dexado el aborrescimiento que primero
-tenia, poco á poco se le convertió en
-un amor tan ferviente é tan loco, que
-se ha desnudado, no solo del poder é
-del entender, mas del querer é del saber,
-y está remitido todo á la muger
-que primero aborrescia; la qual le tiene
-tan subjecto, que le manda lo que quiere,
-é cómo é quándo lo quiere, é le aparta
-quando le paresce, é le llama quando
-le place, é le defiende, é le castiga,
-é le quita lo que quiere, é le dá lo que le<span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[273]</a></span>
-place: y el mancebo es ya venido en tan
-grande estrecho de subjecion, que ni osa
-repugnar lo que le manda, ni dexa de
-facer lo que ella quiere, aunque él no lo
-quiera, é obedesce el triste como servidor,
-é sufre como siervo. Destos dos estremos
-este diria yo, Señor, que se debe
-fuir, por ser muy ageno de todo varon
-é de toda razon; é tambien porque face
-poco en honra de la muger tener marido
-que no vale nada. Así que, Señor,
-porque la prudencia es la que gobierna,
-é no consiente fealdad en las cosas, si entendeis
-que no la hay en alguna de las
-partes, pues la doncella es buena, é fija
-de buena, concluidlo en hora buena.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L25">LETRA XXV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Obispo de Coria, Dean
-de Toledo.</i><a name="FNanchor_54" id="FNanchor_54"></a><a href="#Footnote_54" class="fnanchor">[54]</a></span></h3>
-
-
-<p>Reverendo Señor: Incrépame Vra.
-mrd. porque no escribo nuevas de la tierra:
-<span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[274]</a></span>ya Señor, estó cansado de os escribir
-generalmente algunas veces; pero
-me he asentado con propósito de escrebir
-particularmente las muertes, robos,
-quemas, injurias, asonadas, desafios,
-fuerzas, juntamientos de gentes, roturas
-que cada dia se facen <i>abundanter</i> en diversas
-partes del Reyno, é son por
-nuestros pecados de tan mala calidad, é
-tantas en cantidad, que Trogo Pompeo
-ternia asaz que facer en recontar solamente
-las acaescidas en un mes. Ya Vra.
-mrd. sabe que el Duque de Medina con
-el Marques de Cadiz, el Conde de Cabra
-con Don Alfonso de Aguilar tienen
-cargo de destruir toda aquella tierra de
-Andalucía, é meter Moros quando alguna
-parte destas se viere en aprieto. Estos
-siempre tienen entre sí las discordias
-vivas é crudas, é crecen con muertes, é
-con robos que se facen unos á otros cada
-dia. Agora tienen tregua por tres meses,
-porque diesen lugar al sembrar, que
-se asolaba toda la tierra, parte por la
-esterilidad del año pasado, parte por la
-guerra que no daba lugar á la labranza
-del campo. Los hermanos del Duque<span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[275]</a></span>
-muertos en batalla: los Caballeros de
-una parte é de otra todos robados, desterrados,
-homiciados, y enemistados
-con guerras é recuentros cada dia de
-unos en otros en toda aquella Andalucía,
-tantos que serian dificiles de contar. Del
-Reyno de Murcia os puedo bien jurar,
-Señor, que tan ageno lo reputamos ya
-de nuestra naturaleza como el Reyno
-de Navarra; porque carta, mensagero,
-procurador, ni qüestor ni viene de allá,
-ni vá de acá mas ha de cinco años. La
-Provincia de Leon tiene cargo de destruir
-el Clavero, que se llama Maestre
-de Alcantara, con algunos Alcaydes é
-parientes que quedaron succesores en la
-enemistad del Maestre muerto. El Clavero,
-sive Maestre, siempre duerme con
-la lanza en la mano, veces con cient
-lanzas, veces con seiscientas. El señor
-Maestre de Santiago ayuda á la otra
-parte: unos dicen que por recobrar á
-Montanches, que es llave de toda aquella
-tierra, y gela tiene el Clavero ocupada;
-otros dicen que por aver el Maestrazgo
-de Alcántara: baste saber á Vra.
-mrd. que aquella tierra está toda llena<span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[276]</a></span>
-de gente de armas, para saber como le
-debe ir. Deste nuestro Reyno de Toledo
-tienen cargo Pedrarías, el Mariscal Fernando,
-Christoval Bermudez, Vasco de
-Contreras. Levantanse agora otros mayores,
-<i>scilicet</i> el Conde de Fuensalida,
-Conde de Cifuentes, D. Juan de Ribera,
-Lope Ortíz de Stúñiga, Diego Lopez de
-Haro fijo de Juan de Haro, desposado
-con la fija del Conde de Fuensalida la
-que avía de ser Condesa de Cifuentes.
-Estos facen guerra porque los dexen entrar
-en sus casas: si entran, como son
-de mala yacija, nunca estarán quedos
-dentro; si no entran, nunca estarán quedos
-fuera con deseo de entrar. Si entraren
-algunos que se trata que entren, los
-que quedaren fuera de necesario bullecerán
-por entrar; de manera que no sé
-por qué pecados aquella noble Cibdad
-rescibiese tan grandes, y espera rescebir
-mayores puniciones. ¿Qué diré
-pues, Señor, del cuerpo de aquella noble
-Cibdad de Toledo, alcazar de Emperadores,
-donde grandes y menores
-todos viven una vida bien triste por cierto
-é desaventurada? Levantóse el pueblo<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[277]</a></span>
-con el Dean Morales é Prior de Aroche,
-y echaron fuera al Conde de Fuensalida
-é á sus fijos, é á Diego de Ribera que
-tenia el Alcazar, é á todos los del Señor
-Maestre. Los de fuera, echados, han
-fecho guerra á la Cibdad, la Cibdad
-tambien á los de fuera: é como aquellos
-Cibdadanos son grandes inquisidores de
-la fé, dad que heregías fallaron en los
-bienes de los Labradores de Fuensalida,
-que toda la robaron, é quemaron é robaron
-á Guadamur, é otros Lugares. Los
-de fuera con este mismo zelo de la fé
-quemaron muchas casas de Burguillos,
-é ficieron tanta guerra á los de dentro,
-que llegó á valer en Toledo solo el cocer
-de un pan un maravedí por falta de
-leña. El Rey es ido allá, é fizo ir con él
-al Conde de Saldaña, porque los unos
-é los otros se ponen en su mano. Plega
-á Dios que yo sea incierto adevino, porque
-creo que no podrá sentenciar el
-Conde; é si sentenciare, no se obedescerá;
-é si se obedesciere, no se complirá;
-é complido, no durará, ni la razon dá
-posibilidad para ello. El que mas en esto
-á mi ver ha perdido es el Señor Conde<span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[278]</a></span>
-de Fuensalida, no tanto de sus rentas é
-bienes que le han quemado é tomado,
-aunque es asaz, quanto de la autoridad
-que por el oficio é por su persona tenia
-en aquella su naturaleza. Esto digo porque
-la cosa vá tan rota contra él, que
-fué por la Cibdad llamado Alfonso Carrillo,
-al qual entregaron la vara del oficio
-de Alcaldía mayor. El suceso que
-avrá no lo sé; pero hoy dia la tiene en
-haz del Rey, que está en la Cibdad como
-tratante entre ellos. Medina, Valladolid,
-Toro, Zamora, Salamanca, y eso
-por aí está debaxo de la cobdicia del Alcayde
-de Castronuño. Hase levantado
-contra él el señor Duque de Alva para
-lo cercar; y no creo que podrá, por la
-ruin disposicion del Reyno, é tambien
-porque aquel Alcayde está ya criado
-gusano del Rey Don Alfonso, tan grueso,
-que allega cada vez que quiere quinientas
-é seiscientas lanzas. Andan agora
-en tratos con él porque dé seguridad
-para que no robe ni mate. En campos
-naturales son las asonadas, é no mengua
-nada su costumbre por la indisposicion
-del Reyno. Las guerras de Galicia,<span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[279]</a></span>
-de que nos soliamos espeluznar, ya
-las reputamos ceviles é tolerables, <i>immo</i>,
-lícitas. El Condestable, el Conde de Triviño,
-con esos Caballeros de las Montañas,
-se trabajan asaz por asolar toda
-aquella tierra fasta Fuenterabia. Creo
-que salgan con ello segun la priesa le
-dán. No hay mas Castilla; sinó mas
-guerras avria. La Corte que... Los del
-Consejo <i>squalidi</i>, Contadores <i>gementes</i>,
-Secretarios <i>querentes</i>. Avernos dexado ya
-de facer alguna imagen de provision,
-porque ni se obedesce ni se cumple, y
-contamos las roturas é casos que acaescen
-en nuestra Castilla como si acaesciesen
-en Boloña, ó en Reynos dó nuestra
-jurisdicion no alcanzase. E porque mas
-brevemente Vra. mrd. lo comprehenda,
-certificoos, Señor, que podria bien afirmar
-que los Jueces no ahorcan hoy un
-hombre por justicia por ningun crimen
-que cometa en toda Castilla, aviendo
-en ella asaz que lo merescen, como quier
-que algunos se ahorcan por injusticia.
-Dígolo porque poco ha que Juan de
-Ulloa en Toro envió á las casas del Licenciado
-de Valdivieso, é de Juan de<span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[280]</a></span>
-Villalpando, é los ahorcó de sus puertas.
-Estos eran de los mas principales de la
-Cibdad: todos los otros Caballeros de
-Toro sabido esto, con sus parciales é
-allegados fuyeron, é desampararon la
-Cibdad; é Juan de Ulloa é los suyos entraron
-las casas, é robaronlas. Yo vos
-certifico, Señor, que no acabe aqui
-esta letanía: así que, Señor, si Dios
-<i>miraculosè</i> no quisiese reedificar este templo
-tan destruido, no os ponga nadie
-esperanza de remedio, sinó de mucho
-peor <i>in dies</i>. Los Procuradores del Reyno,
-que fueron llamados tres años ha,
-gastados é cansados ya de andar acá
-tanto tiempo, mas por alguna reformacion
-de sus faciendas, que por conservacion
-de sus consciencias, otorgaron Pedido
-é Monedas; el qual bien repartido
-por Caballeros é tiranos que se lo coman
-bien se hallará de ciento é tantos
-cuentos uno solo que se pudiese aver
-para la despensa del Rey. Puedo bien
-certificar á Vra. mrd. que estos Procuradores
-muchas é muchas veces se trabajaron
-en entender é dar orden en alguna
-reformacion del Reyno, é para esto<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[281]</a></span>
-ficieron juntas generales dos ó tres veces:
-é mirad quan crudo está aun este humor,
-é quan rebelde, que nunca hallaron medicina
-para le curar; de manera que desesperados
-ya de remedio, se han dexado
-dello. Los Perlados eso mismo acordaron
-de se juntar para remediar algunas
-tiranías que se entran su poco á poco
-en la Iglesia, resultantes destotro
-temporal, é para esto el señor Arzobispo
-de Toledo, é otros algunos Obispos
-se han juntado en Aranda. Menos se
-presume que aprovechará esto; porque
-he miedo... El señor Maestre se casa
-agora: casado, acuérdase que se junten
-aqui en Madrid él y el Cardenal con
-algunos Procuradores, é otros algunos
-Grandes é Perlados, para dar orden en
-alguna paz é governacion del Reyno,
-poniendo algunos Perlados é Caballeros
-que goviernen por tiempo... porque sobre
-el cómo, sobre el quien... como dice
-Tulio: y esto porque falta el oficio
-del Rey, que lo avía todo de mandar
-solo. Muerto el Arzobispo de Sevilla,
-todos sus bienes é la Mota de Medina
-quedó á Fonseca su sobrino. Aquella<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[282]</a></span>
-Villa viéndose opresa de aquella Mota,
-acordaron de la derribar, é para esto
-tomaron por ayudador al Alcayde de
-Castronuño, el qual con los de la Villa,
-é los de la Villa con él, la tienen ya
-en algun aprieto, con propósito de la
-derribar, é aun daban alguna suma por
-ello. El Fonseca, viendose así é á su
-Mota en algun estrecho; trató con la
-Villa que le diesen alguna equivalencia,
-é les daria la Mota para la derrocar, é
-para esto que llamasen al señor Duque
-de Alva, porque el Duque la tuviese en
-las manos fasta que la Villa cumpliese
-la equivalencia que al Fonseca avía de
-ser dada: y esto todo se trató sin lo
-saber el Alcayde de Castronuño que la
-tenia cercada. <i>Et factum est sic.</i> Vino el
-Duque de Alva con gente, y entró por
-una puerta de Medina, y el Alcayde se
-fué por otra, é alzó el cerco, é tomó
-el Duque la Mota en sí: unos dicen que
-para la derribar como la Villa lo desea;
-otros que para la tornar al Fonseca como
-él lo querria. Yo, Señor, veo que
-se la tiene el Duque. No dude Vra. mrd.
-que la envidia ha fecho su oficio aqui,<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[283]</a></span>
-de tal manera, que algunos favorescen
-de secreto al Alcayde, para que el señor
-Duque de Alva tenga que entender
-con él algun rato. Vedes aqui las nuevas
-de hasta agora: si mas quisieredes,
-por la muestra destas sacareis las otras.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L26">LETRA XXVI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para Fernand Alvarez, Secretario
-de la Reyna.</i><a name="FNanchor_55" id="FNanchor_55"></a><a href="#Footnote_55" class="fnanchor">[55]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor: Acá nos dicen que se concluye
-paz con el Rey de Portugal: é por cierto
-cosa es muy santa é conveniente á
-ambas partes: á la Reyna nuestra Señora,
-porque quitado el empacho de la
-guerra en Reyno ageno, pueda administrar
-libremente la justicia que debe
-en el suyo, é tambien porque cosa es
-digna de loor vencer con fortaleza, é
-pacificar con humanidad. Al señor Rey
-de Portugal conviene eso mismo, porque
-si bien lo mira su Señoría, cara á
-cara le ha mandado Dios que se dexe
-<span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[284]</a></span>desta demanda, pues vido que este Reyno
-no le pudo sofrir, ni el suyo ayudar,
-ni mucho menos el de Francia remediar
-para conseguir su propósito. Vido eso
-mismo Su Señoria, que si ovo orgullo
-quando tomó á Zamora, aquello fué por
-peor, pues fué para salir della con daño
-é muerte de algunos suyos. Si ovo orgullo
-para poner real sobre la puente,
-aquello fué por peor, pues se levantó
-de alli sin conseguir fruto, peleó é fué
-vencido. Si ovo esfuerzo en la guerra
-que el Rey de Francia nos facia en su
-favor, aquello fué peor, pues se movió
-por aquello á ir en persona donde ni
-ganó honra, ni truxo provecho. Si acordó
-enviar la gente que enviaba á Mérida
-y Medellin, aquello fué mal consejo,
-porque peleó é fué vencido del Maestre
-de Santiago. Y en conclusion, si ovo orgullo
-con la mucha gente de Portugal,
-é muchas fiucias de Castilla quando entró
-en ella, aquello fué por peor, pues
-salió della con poco provecho é mucho
-daño. Así que, Señor, bien miradas estas
-experiencias que vido é que vimos públicas,
-é otras algunas que Su Alteza<span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[285]</a></span>
-ha sentido secretas, de creer es que son
-amonestaciones divinas que se facen á
-los Reyes católicos para los reducir de
-malo á buen propósito: é así entiendo
-que como católico Príncipe, por via de
-verdadero conoscimiento de Dios, pues
-en obras claras ve su voluntad secreta,
-remedando á Nabucodonosor cuyas tentaciones
-fueron á penitencia, é no á Faraon
-que le truxeron á endurescimiento,
-nos dexará libres servir nuestros Reyes,
-é no nos molestará ya mas para que sirvamos
-á Reyes agenos, <i>quos non cognoverunn
-patres nostri</i>. En especial creo
-que como Príncipe católico é prudente
-tomará el consejo evangélico que dice:
-¿Quien es aquel Rey que ha de ir acometer
-guerra contra otro Rey, é no se
-asienta primero á pensar si podrá con
-diez mil ir contra el que viene con veinte
-mil? E pues ve Su Alteza que no es tan
-poderoso para sostener guerra donde
-tanta desproporcion de poderío hay, es
-de creer, segun su prudencia, que segun
-el mismo Evangelio dice, enviará su
-embaxada, é rogará aquellas cosas que
-concernen á la paz. Escribe esto Sant<span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[286]</a></span>
-Lucas á los catorce capítulos de su Evangelio:
-póngolo en romance porque no
-vais á declaradores. No dudo, Señor,
-que alteren al señor Rey de Portugal
-algunas cosas nascidas de las esperanzas
-que le darán de Castilla; pero á mí paresce
-que debria Su Señoría membrarse
-bien que mi señor el Cardenal de España
-le envió, entre otras cosas á decir
-quando queria entrar en Castilla, que
-no ficiese gran caudal del ayuda verbal
-que le ofrescian algunos Caballeros é
-Perlados deste Reyno; porque quando
-necesario oviese el efecto de la actual,
-podria ser que ni hallase actual ni verbal;
-en lo qual paresció que el Cardenal
-mi señor profetizó mas cierto la salida
-que ovo en este fecho, que los que favorescieron
-su entrada en este Reyno.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[287]</a></span></p>
-
-<h3 id="L27">LETRA XXVII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Maestro de la Capilla del Rey
-de Portugal.</i><a name="FNanchor_56" id="FNanchor_56"></a><a href="#Footnote_56" class="fnanchor">[56]</a></span></h3>
-
-
-<p><i>Charissime Domine</i>: Dos, é aun creo
-que tres Cartas vuestras he rescebido,
-que no contienen otra cosa sinó rogarme
-que os escriba: é ciertamente querria
-facer lo que mandais, quanto mas lo que
-rogais, salvo porque ni tengo acá, ni
-me dais allá materia que escribir. Menos
-escribo nuevas, porque las públicas
-vos la sabeis, é las secretas yo no las
-sé. E porque el Filosofo dice que los
-<i>sermones sunt inquirendi juxta materiam</i>,
-pues vos no sabeis dar la materia, menos
-puedo yo facer los sermones: así que
-vos por no saber, é yo por no poder,
-se queda la carta por escrebir. Despues
-he pensado que me quereis apremiar
-que diga la materia, é faga la forma,
-como el Rey Nabucodonosor constriñó
-á sus mágicos que le dixesen el sueño,
-<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[288]</a></span>é le mostrasen la soltara: é aunque vos
-no teneis el poder de aquel Rey, ni yo
-el saber de aquel Daniel; pero digoos
-que fecistes bien en os ir, pues sois ido,
-é fareis mejor en permanescer, pues estais
-allá. E como quier que se me fizo
-grave vuestra ida, pero quanto enojo
-me dió vuestra absencia, tanto placer
-me dá vuestra utilidad, sabiendo como
-estais bien con ese Serenísimo Rey. E
-pues vuestra constelacion era de venir
-de capilla en capilla de los Reyes que
-son de levante fasta poniente, á lo menos
-serémos seguros que no ireis mas
-adelante, pues no hay mas capillas de
-Reyes dó podais ir. Quanto á lo que me
-encargais tocante á la señora vuestra
-madre, <i>dictum puta. Valete.</i></p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L28">LETRA XXVIII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Prior del Paso.</i><a name="FNanchor_57" id="FNanchor_57"></a><a href="#Footnote_57" class="fnanchor">[57]</a></span></h3>
-
-
-<p>Reverendo Señor: Recebí vuestra Letra,
-y pues es buena, no es cara. Dígolo
-<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[289]</a></span>porque aun vuestras Cartas son tan duras
-de aver, que no sé si las dais tan
-caras porque sean mas preciadas, ó si las
-dexais de dar por no dar aunque sea papel;
-porque como Vra. Reverencia sabe,
-todos vosotros mis señores los Religiosos
-sois tan enemigos del dar, quanto
-sois devotos del tomar. Como quier que
-sea, me plugo de la rescebir, por saber
-de la salud de Vra. Reverendisima persona,
-é tambien por conoscer si aveis
-templado algun poco esa cobdicia que
-el hábito de Sant Hieronimo vos dá,
-debiendoosla quitar. <i>Inter alia</i> me mandais
-que os escriba nuevas: é para decir
-verdad de lo que yo sé, ningunas hay
-de presente sinó guerra de Moros, en la
-qual esta Reyna nuestra Señora vemos
-que fuelga é trabaja con tantas fuerzas
-interiores y exteriores, que paresce bien
-tenerla en el ánimo. Creed que toda su
-mayor solicitud por agora es los aderezos
-que convienen para la seguir, porque
-tiene los enemigos flacos, hambrientos,
-divisos, é tan caídos, que se cree á
-pocos vayvenes sean derribados, ó á lo
-menos... Face bien de perseverar en su<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[290]</a></span>
-empresa, porque no le contezca lo que
-acaesció á muchos Reyes y Emperadores,
-que no sabiendo conoscer su tiempo
-ni su vencimiento, perdieron todo su
-trabajo pasado, é ovieron infortunios en
-lo por venir. Otras nuevas ovimos esta
-semana, á saber, que el Rey de Portugal,
-despues que degolló antaño el Duque
-de Braganza, mató ogaño al Duque
-de Viseo su primo, fijo del Infante Don
-Fernando, y hermano de la Reyna su
-muger, mozo de veinte años: é dícese
-que mandó matar otros hombres principales
-sus criados é servidores. La causa
-destas muertes dicen que fué informacion
-que ovo el Rey como este Duque trataba
-de lo matar. Esto es lo que dicen los
-otros; lo que digo yo es, que no querria
-vivir en Reyno donde el Rey mata sus
-deudos, é los deudos se dice que imaginaban
-matar su Rey. Ciertamente, Reverendo
-Señor, fablando en la verdad,
-grande é muy arrebatada debria ser la
-ira que aquel Rey, para ser Rey, concibió,
-pues le fizo que matase, é que
-matase él mismo, é tan aceleradamente,
-é á hombre de su sangre, é sin le oir<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[291]</a></span>
-primero, é á mozo de veinte años, edad
-tan tierna, que aunque fuese hábile para
-facer fazaña, no era aún capaz para la
-inventar, ni para imaginar dolo. No tenemos
-licencia para fablar en las cosas
-de los Reyes; pero sé os decir, que infinitos
-Reyes leemos vivir vida larga é
-próspera perdonando, é pocos leemos
-vivir muchos dias ni seguros matando.
-<i>Fiat voluntas Dei.</i> Vedes aqui, Señor, las
-nuevas con sus autoridades. Estas é mas
-os diria, no porque no sé que las sabeis
-vos; mas porque sepais que las sé yo, é
-no digais, como soleis, que mis ochenta libros
-estarian mejor en vuestra celda que
-en mi cámara. <i>Valete.</i></p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L29">LETRA XXIX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para Mosen Alfonso de Olivares que
-estaba en la compañia del Duque
-de Placencia.</i><a name="FNanchor_58" id="FNanchor_58"></a><a href="#Footnote_58" class="fnanchor">[58]</a></span></h3>
-
-
-<p>Señor: Dias há que supe el reposo que
-hallastes con ese noble Señor, é considerada
-<span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[292]</a></span>vuestra condicion y edad, conoscí
-que así como Dios permite turbaciones
-á los turbulentos, bien así acarrea sosiego
-á los quietos. Plega aquel <i>qui liberavit
-vos a negotio perambulante</i> en corte,
-<i>&amp; replevit vos longitudine dierum</i>: que al
-fin <i>ostendat vobis salutare suum</i>. Yo soy
-aqui mas traido que venido; porque estando
-en mi casa retraído, é quasi libre
-de la pena del cobdiciar, é comenzando
-á gozar del beneficio de contentamiento,
-fuí llamado para escribir las cosas
-destos Señores. Este Señor me rogó
-que os escribiese, y enviase unos renglones
-que ove fecho contra la vejez.
-Por ellos vereis que <i>cum eram parvulus
-loquebar ut parvulus</i>; agora que soy viejo
-la edad me constriñe escribir el sentimiento
-que se siente en los dias viejos.
-Al Señor Duque beso las manos. <i>Valete.</i></p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[293]</a></span></p>
-
-<h3 id="L30">LETRA XXX.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para Puertocarrero, Señor de Palma.</i><a name="FNanchor_59" id="FNanchor_59"></a><a href="#Footnote_59" class="fnanchor">[59]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy noble é magnífico Señor: Dice
-Vra. mrd. que querria ver mis razones
-mas que mis encomiendas. En verdad,
-muy noble Señor, yo deseo que viesedes
-mas mis servicios que lo uno ni lo otro;
-pero porque son pocos é flacos, los suplo
-con aquellas pocas encomiendas que
-os envié. E por tanto, Señor, no quiero
-que resciba Vra. mrd. este engaño; porque
-aveis de saber que quando oviere fecho
-lo ultimo de mi poder por os servir,
-certifico á Vra. mrd. que todo ello valga
-bien poco. Así que no lleva razon
-que tal Señor como vos, y con tan claras
-obras como las vuestras, estén obligadas
-á tan flaco servidor, é tan pocos
-servicios como los mios. Dice asimismo
-Vra. mrd. que andando por mandado
-de la Reyna con el Duque de Viséo vos
-cuesta saber la lengua Portuguesa tanto
-<span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[294]</a></span>como al Conde de Castañeda la Morisca
-quando se rescató de la prision de
-los Moros. Ciertamente, Señor, ambos
-comprastes caro; porque ni la una lengua
-ni la otra valen la meitad de lo que
-costaron, y con tales compras de lenguages
-como estas que se os deparan,
-está como está el tesoro de Palma. Pero,
-Señor, si mirais que el otro compró su
-libertad, é vos fecistes vuestra lealtad,
-hallareis que ambos comprastes varato.
-Allende desto os debeis conortar con el
-Señor Rey de Portugal, á quien costó
-mas dineros aprender la lengua Castellana
-que á vos la Portuguesa, é nunca
-pudo aprender palabra en todo el tiempo
-que estuvo en Castilla.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h3 id="L31">LETRA XXXI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Cardenal de España.</i><a name="FNanchor_60" id="FNanchor_60"></a><a href="#Footnote_60" class="fnanchor">[60]</a></span></h3>
-
-
-<p>Ilustre y Reverendisimo Señor: Sabido
-avrá V. S. aquel nuevo estatuto fecho
-en Guipuzcoa, en que ordenaron que no
-<span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[295]</a></span>fuesemos allá á casar ni morar &amp;c. como
-sinó estuviera ya sinó en ir á poblar
-aquella fertilidad de Xarafe, é aquella
-abundancia de Carpentania. Un poco
-paresce á la ordenanza que ficieron los
-pedreros de Toledo de no amostrar su
-oficio á confeso ninguno. Así me vala
-Dios, Señor, bien considerado no ví
-cosa mas de reir para el que conosce la
-qualidad de la tierra, é la condicion de
-la gente. ¿No es de reir, que todos ó
-los mas envian acá sus fijos que nos sirvan,
-é muchos dellos por mozos de espuelas,
-é que no quieran ser consuegros
-de los que desean ser servidores? No
-sé yo por cierto, Señor, como esto se
-puede proporcionar, desecharnos por
-parientes, y escogernos por señores; ni
-menos entiendo como se puede compadescer
-de la una parte prohibir nuestra
-comunicacion, é de la otra henchir las
-casas de los Mercaderes y Escrivanos
-de acá de los fijos de allá; é instituir los
-padres ordenanzas injuriosas contra los
-que les crian los fijos, é les dán oficios é
-caudales, é dieron á ellos quando mozos:
-quánto yo, Señor, mas dellos ví<span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[296]</a></span>
-en casa del Relator aprendiendo á escrebir,
-que en casa del Marques Iñigo
-Lopez aprendiendo á justar. Tambien seguro
-á Vra. Señoría, que hallen agora
-mas Guipuzces en casa de Fernand
-Alvarez y de Alfonso de Avila, Secretarios,
-que en vuestra casa, ni del Condestable,
-aunque sois de su tierra. En
-mi fé, Señor, quatro dellos crio agora
-en mi casa: sus padres ordenan esto que
-veis: é mas de quarenta hombres honrados
-é casados están en aquella tierra
-que crié é mostré; pero no por cierto á
-facer aquellas ordenanzas. <i>Omnium rerum
-vicissitudo est.</i> Pagan agora estos la
-prohibicion que fizo Moysen á su gente
-que no casasen con Gentiles; pero no
-podemos decir del: <i>C&oelig;pit Moyses facere
-&amp; docere</i>, como decimos de Christo
-nuestro Redentor; porque dos veces que
-casó tomó mugeres para sí de las que
-defendió á los otros. Tornando ora, Señor,
-á fablar al propósito, ciertamente
-gran ofensa ficieron á Dios por ordenar
-en su Iglesia contra su Ley, é gran ofensa
-ficieron á la Reyna por ordenar en su
-tierra sin su licencia.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[297]</a></span></p>
-
-<h3 id="L32">LETRA XXXII.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Para el Señor Don Enrique.</i><a name="FNanchor_61" id="FNanchor_61"></a><a href="#Footnote_61" class="fnanchor">[61]</a></span></h3>
-
-
-<p>Muy noble é magnífico Señor: Tanto
-placer ove del pesar que ovistes por la
-pérdida de Zahara, quanto pesar ove
-del placer que ovieron los Moros en ganarla:
-é por cierto Señor, si desto debe
-pesar al buen Christiano, é al buen Caballero,
-mucho mas debe pesar al visnieto
-del Infante Don Fadríque, é del
-Rey Don Alfonso de Castilla como vos
-sois. Este tal por cierto no solo debe
-aver pesar de tal cosa, mas debe aver
-ira: porque el pesar á las veces es de
-las cosas que no llevan remedio, é la
-ira de las que se espera remedio é venganza.
-Algunos Filosofos dixeron que
-el buen varon no debe aver ira, é Aristoteles
-en las Eticas dice que la debe
-aver donde conviene, é por lo que conviene:
-é por cierto, Señor, no sé yo
-<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[298]</a></span>quando ni porque cosa mas la debe aver
-el buen Caballero que por el caso presente.
-Así que, muy noble Señor, como
-suelen decir: pesóme de vuestro enojo;
-así os digo que me plugo deste vuestro
-pesar; porque de razon como fijo de
-vuestro padre, é nieto de vuestros abuelos
-lo debeis aver para procurar el remedio:
-é no medre Dios á quien consolatoria
-os enviare solare ello. Dice Vra.
-mrd. que os pesará, si quando fuerdes
-en la Corte se os quitáre el pesar que
-teneis por la pérdida de aquella Villa:
-y creo, muy noble Señor, que recelais
-no os acaezca lo que acaesció á Sant
-Pedro; el qual como fuese esforzado,
-verdadero é constante, entrando en la
-corte de Cayfas luego se mudo, é negó
-y enflaquesció. Esto, muy noble Señor,
-es verdad que acaesce en las cortes de
-los Reyes malos é tiranos, dó se face
-el buen Caballero malo, y el malo peor;
-pero no ha lugar por cierto en la corte
-de los buenos Reyes é Católicos, como
-son estos nuestros, porque alli se ha tal
-doctrina con que el buen Caballero es
-mejor, y el malo no tanto; é aun alli<span class="pagenum"><a name="Page_299" id="Page_299">[299]</a></span>
-puede el buen Caballero ganar su ánima
-quando recta é lealmente se oviere en
-las cosas. Decia el Obispo Don Alfonso,
-que el Caballero que no iba á la corte, y
-el Clérigo que no iba á Roma no valian
-un cornado.<a name="FNanchor_62" id="FNanchor_62"></a><a href="#Footnote_62" class="fnanchor">[62]</a></p>
-
-
-<p class="no-indent center xlarge p2">FIN.</p>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_301" id="Page_301">[301]</a></span></p>
-
-<h2>ADICIONES
-<br />
-<span class="smaller">A LOS CLAROS VARONES</span>
-<br />
-<span class="small">DE PULGAR.</span></h2>
-
-
-<h3 id="A1">I.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Al título del Marques de Santillana,
-pág. 32.</i></span></h3>
-
-<div class="subheading">
-<p><i>Gomez Manrique, Corregidor de Avila
-y Toledo, hijo del Adelantado Pedro
-Manrique, hermano de Don Rodrigo
-Manrique Maestre de Santiago, y tio
-del célebre Poeta Don Jorge Manrique,
-en el Cancionero que recopiló de sus propias
-obras á ruego del Conde de Benavente
-insertó las Coplas que hizo á la
-muerte del Marques<a name="FNanchor_63" id="FNanchor_63"></a><a href="#Footnote_63" class="fnanchor">[63]</a>, precedidas de
-una Carta, dirigiendolas á Don Pedro
-Gonzalez de Mendoza, Obispo entonces
-de Calahorra, en la qual dice</i>:</p>
-</div>
-
-<p>Si despues de la definicion del muy
-virtuoso señor padre vuestro, mi señor
-é mi tio, digno de eterna memoria, muy
-<span class="pagenum"><a name="Page_302" id="Page_302">[302]</a></span>Reverendo Señor, yo he dexado de escrebir
-á Vra. Reverencia, segun se suele
-acostumbrar en los semblantes casos
-de dolor entre los que bien se aman,
-bien puede creer la Merced vra. non
-aver por inadvertencia nin por mengua
-de amor quedado; mas ciertamente porque
-vuestro sentimiento sentí, é el vuestro
-dolor tanto me dolió, que mas para
-ser consolado, que para consolar me fallé
-dispuesto. E no sin causa; ca en
-pronto ante mi afligido espíritu fué presentada
-la irreparable pérdida que este
-nuestro Reyno facia: que bien se puede
-decir que perdió otro Fabio para sus
-consejos, otro Cesar para sus conquistas,
-otro Camilo para sus defensas, otro
-Livio para sus memorias; seyendo el
-primero de semblante prosapia é grandeza
-de estado que en nuestros tiempos
-congregó la ciencia con la caballería, é
-la loríga con la toga: que yo me recuerdo
-aver pocos, é aun verdad fablando,
-ninguno de los tales que á las Letras se
-diese; é no solamente digo que no las
-procuraban, mas que las aborrescian,
-repreendiendo á algun Caballero si se<span class="pagenum"><a name="Page_303" id="Page_303">[303]</a></span>
-daba al estudio, como si el oficio militar
-solo en saber bien encontrar con la
-lanza, ó ferir con la espada consistiese.
-La qual errada opinion este Varon magnífico
-arrancó de nuestra patria, reprobándola
-por teórica, e faciendola incierta
-por prática: en la paz prosas é metros
-de mayor elegancia escribiendo que
-ninguno de los pasados; en las guerras
-mostrandose un Marcelo en el ordenar,
-é un Castino en acometer, seyendo á sus
-Caballeros, como Mario por sí decia,
-aconsejador, en los fechos, é compañero
-en los peligros...</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_304" id="Page_304">[304]</a></span></p>
-
-<h3 id="A2">II.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Al título de D. Fernand Alvarez de Toledo,
-pag. 45.</i></span></h3>
-
-<div class="subheading">
-<p><i>Hallandose este Caballero en la prision le
-dirigió el Marques de Santillana una
-obrita intitulada</i>: Coplas de Bias á la
-Fortuna<a name="FNanchor_64" id="FNanchor_64"></a><a href="#Footnote_64" class="fnanchor">[64]</a> <i>con la carta ó proemio que
-se sigue</i>.</p>
-</div>
-
-<p>Quando yo demando á los Ferreras,
-tus criados y mios, é aun á muchos
-otros, Señor é mas que hermano mio,
-de tu salud, é de qual es agora tu vida,
-é que es lo que faces é dices; é responden
-é certifican con quanto esfuerzo, con
-quanta paciencia, con quanto desprecio
-é buena cara tú padesces, consientes é
-sufres tu detencion, é todas las otras
-congojas, molestias y vejaciones que el
-<span class="pagenum"><a name="Page_305" id="Page_305">[305]</a></span>mundo ha traído; é con quanta liberalidad
-é franqueza partes é distribuyes
-aquellas cosas que á tus sueltas manos
-vienen; refiriendo á Dios muchas gracias,
-me recuerdo de aquello que Homero
-escribe en la Ulixia; conviene á saber,
-que como por naufragio ó fortuna
-de mar, Ulixes, Rey de los Cefalanos,
-desbaratado viniese en las riberas del
-mar, é desnudo é maltractado fuese
-traído ante la Reyna de aquella tierra,
-é de los Grandes del Reyno, que con
-ella estaban en un festival é grande convite:
-é como aquella le viese y le acatase,
-despues todos los otros con grande
-reverencia tanto le estimaron, que dexada
-la cena, todos estaban contemplando
-en él: asi que apenas era alguno que mas
-desease cosa que pudiese alcanzar de los
-dioses que ser Ulixes en aquel estado.
-Adonde á grandes voces, y muchas veces,
-este soberano poeta exclama diciendo:
-¡O homes! habed en gran cura la
-virtud, la qual con el naufragio nada,
-é al que está desnudo é desechado en los
-marinos litos ha mostrado con tanta
-autoridad é así venerable á las gentes.<span class="pagenum"><a name="Page_306" id="Page_306">[306]</a></span>
-La virtud, así como el Filosofo dice,
-siempre cayó de pies, é como el abrojo.
-E ciertamente, Señor é mas que hermano
-mio, á los amigos tuyos é mios, asi como
-uno de aquellos, es é debe ser de los
-trabajos tuyos el dolor, la mengua ó
-alta, asi como Lelio decia de Cipion:
-ca la virtud siempre será, agora libre ó
-detenido, rico ó pobre, armado ó sin
-armas, vivo ó muerto, con una loable é
-maravillosa eternidad y fama. Con estos
-Ferreras me escribistes que algunos de
-mis tractados te enviase por consolacion
-tuya. Desde allí con aquella atencion
-que furtar se puede de los mayores negocios,
-é despues de los familiares,
-pensé investigar alguna buena manera,
-así como remedios, ó meditacion contra
-Fortuna, tal que si ser pudiese, en
-esta vejacion á tu nobleza gratificase,
-como no sin asaz justas y aparentes causas
-á lo tal é á mayores cosas yo sea tenido.
-Ca principalmente ovimos unos
-mesmos abuelos, é las nuestras casas
-siempre sin enterrupcion alguna se miraron
-con leales ojos, sincéro é amoroso
-acatamiento; é lo mas del tiempo de<span class="pagenum"><a name="Page_307" id="Page_307">[307]</a></span>
-nuestra crianza quasi una é en uno fué:
-así que juntamente con las personas
-cresció é se aumentó nuestra verdadera
-amistad. Siempre me pluguieron é fueron
-gratas las cosas que á tí, de lo qual
-me tove é tengo por contento: por quanto
-aquellos á quienes las obras de los
-virtuosos placen, así como librea ó alguna
-señal traen de virtud. Una continuamente
-fué nuestra mesa: un mesmo uso
-en todas las cosas de paz é de guerra.
-Nenguna de las nuestras cámaras é despensas
-se pudo decir menguada si la otra
-abastada fuese. Nunca yo te demandé
-cosa que tú no cumplieses, nin me la
-denegases; lo qual me face creer que las
-mis demandas fuesen rectas é honestas
-é conformes á la razon, como sea que á
-los buenos é doctos varones jamás les
-plega ni deban otorgar sinó buenas é lícitas
-cosas. E sean agora por informaciones
-de aquellos que mas han visto,
-é paresce verdaderamente hayan querido
-hablar de las costumbres y calidades
-de todos los Señores y mayores hombres
-deste nuestro Regno, ó de aquellos que
-de treinta años, ó poco mas, que yo<span class="pagenum"><a name="Page_308" id="Page_308">[308]</a></span>
-comencé la navegacion en este vejado
-é trabajoso golfo, he avido noticia é
-conoscimiento, é de algunos compañia
-é familiaridad, loando á todos, tú eres
-el que á mí mucho plugiste é places. Ca
-la tu voluntad non esperó á la mediana
-mancebía, ni á los postrimeros dias de la
-vejez; ca en edad nueva aún puedo decir
-comenzó el resplandor de la tu utilidad
-é nobleza. Nin es quien pueda negar
-que fechas las treguas con los Reyes
-de Aragón é de Navarra, é levantadas
-las huestes del Garray é del Majano,
-cesadas las guerras, en las quales viril
-é muy virtuosamente te oviste, é por tí
-obtenidas las inexpugnables fuerzas de
-Xalante, é Teresa, Sahara, é Xaraficil en
-el Regno de Valencia, aver tu seido de
-los primeros que contra Granada la
-frontera emprendiese, ciertamente estando
-ella en otro punto é mayor prosperidad
-que tú la dexaste al tiempo que
-triunfal é gloriosamente por mandado
-de nuestro Rey de las fronteras de Córdoba
-é Jaen te partiste, aviendo ganado
-tantas é mas Villas é Castillos, así
-guerreandolas, como combatiendolas,<span class="pagenum"><a name="Page_309" id="Page_309">[309]</a></span>
-entrandolas forzosamente, que ninguno.
-E como quiera que el principal remedio
-é libertad á la tu detencion, é infortunios
-depende de aquel que universalmente
-á los vejados reposa, á los aflictos
-remedia, á los tristes alegra, espero ya
-sea que en algunos tiempos traerá á memoria
-á los muy excelentes y claros
-nuestro Rey é Príncipe (como en la
-mano suya los corazones sean de los
-Reyes) todas las cosas que ya de los
-tus fechos he dicho, y muchos otros
-servicios á la Real Casa de Castilla por
-los tuyos é por tí fechos. E por me
-allegar á la rivera é puerto de mi obra,
-recuérdome de aver leido en aquel libro
-donde la vida del Rey Asuero se escribe,
-que de Ester se llama, como en aquel
-tiempo la costumbre de los Reyes fuese
-en los retraimientos é reposos suyos
-mandar leer las gestas é actos que los
-naturales de sus Reynos é forasteros
-oviesen fecho en servicio de los Reyes,
-de la patria é del bien público, que Mardochêo
-prósperamente é con glorioso
-triunfo de la muerte fué librado. Pues
-lee nuestro Rey é mira los servicios,<span class="pagenum"><a name="Page_310" id="Page_310">[310]</a></span>
-regracíalos é satisfácelos; é si se aluenga
-non se tira. Ni tanto lugar avrá el nucíble
-apetito, nin la ciega saña, que tales
-é tan grandes aldabadas é voces de servicios
-las sus orejas non despierten: ca
-non son los nuestros Señores Diomedis
-de Tracia, que de humana carne facia
-manjar á sus caballos; non Buseris de
-Egipto, matador de los huespedes; non
-Perillo Siracusano, que nuevos modos
-de penas buscaba á los tristes culpados
-hombres; non Dionisio de esta misma
-Siracusa; non Attila <i>flagelum Dei</i>, nin
-de muchos otros tales; mas benívolos,
-clementes é humanos: lo qual todo hace
-á mí firmemente esperar de tu libertad.
-La qual con salud tuya, é de tu noble
-muger, é de tus fijos dignos de tí, nuestro
-Señor aderesce así como yo deseo.</p>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_311" id="Page_311">[311]</a></span></p>
-
-<h3 id="A3">III.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Al título de D. Rodrigo de Villandrando,
-pag. 61.</i></span></h3>
-
-<div class="subheading">
-<p><i>El Privilegio que el Rey Don Juan el II.
-expidió á este Caballero está inserto en
-una confirmacion de la Reyna Doña Juana,
-cuyo registro se halla en el Archivo
-de Simancas: Dice</i>:</p>
-</div>
-
-<p>En el nombre de Dios Padre..... Acatando
-é parando mientes á los muchos,
-é buenos, é leales, é señalados servicios
-que vos Don Rodrigo de Villandrando,
-Conde de Rivadeo, mi Vasallo, é de mi
-Consejo, me avedes fecho, é los peligros
-á que vos pusistes por mi servicio, é de
-la Corona Real de mis Reynos, veniendo,
-segun que venistes de fuera de ellos por mi
-mandado con muchas Gentes de armas
-de á caballo é Archeros, sobre los levantamientos
-fechos en mis Reynos, é dexastes
-vuestras tierras é castillos é hacienda,
-poniendolo todo en aventura por mi servicio.
-E especialmente el servicio señalado<span class="pagenum"><a name="Page_312" id="Page_312">[312]</a></span>
-que vos me fecisteis el dia de la Epifanía
-que pasó, quando estando para entrar
-en Toledo mi persona ovo gran peligro,
-é vos con vuestro esfuerzo é animosidad
-la fecisteis segura de las muchas
-Gentes de armas que salieron en pos del
-Infante de la Cibdad para facerme deservicio.
-E por memoria de tan leal é animoso
-fecho, é señalado servicio, vos me
-pedistes por privillejo é preeminencia especial,
-que vos, é los otros Condes vuestros
-succesores que despues vinieren hayan
-é lleven, é les sean dadas las ropas é
-vestiduras enteramente que Nos, é los
-Reyes nuestros succesores en Castilla é
-en Leon, que despues de nos vinieren,
-vistieremos en el sobre dicho dia de la
-Epifanía de cada un año para siempre
-jamas: é ansimismo que vos honremos
-asentandovos á nuestra mesa á comer
-con Nos, é con los otros Reyes que despues
-de Nos fueren, en el dicho dia de la
-Epifanía de cada un año por siempre jamas
-á vos é á los que vos succedieren en
-vuestro Condado de Rivadeo. Y yo, queriendo
-que haya memoria de tan gran
-fecho, é leal é señalado servicio, é animosidad<span class="pagenum"><a name="Page_313" id="Page_313">[313]</a></span>
-con que defendisteis mi Persona,
-é acudisteis al bien publico de mis
-Reynos, é que se dé exemplo á los otros
-mis Vasallos, lo tove por bien. E por
-la presente... Fecho en Torrijos nueve
-dias de Enero año del Nascimiento de
-Nuestro Salvador Jesu Christo de mil
-é quatrocientos é quarenta é un años,
-YO EL REY. Yo Diego Romero le
-fice escrebir por mandado de nuestro
-Señor el Rey.</p>
-
-<div class="figcenter" style="width: 65px;">
-<img src="images/illust03.jpg" width="65" height="100" alt="" />
-</div>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_314" id="Page_314">[314]</a></span></p>
-
-<h3 id="A4">IV.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Al título de Don Rodrigo Manrique, pag. 90.</i></span></h3>
-
-<div class="subheading">
-<p><i>D. Jorge Manrique, hijo de este insigne Maestre de
-Santiago, hizo en su elogio con motivo de su muerte
-aquellas célebres Coplas que tantas veces se han
-impreso, y que sin embargo son raras: por cuyo motivo,
-y por ser de las mejores poesías de aquel tiempo,
-se repiten aqui.</i></p>
-</div>
-
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poem">
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Recuerde el alma dormida,</div>
-<div class="verse i0">avive el seso y despierte</div>
-<div class="verse i0">contemplando</div>
-<div class="verse i0">como se pasa la vida,</div>
-<div class="verse i0">como se viene la muerte</div>
-<div class="verse i0">tan callando:</div>
-<div class="verse i0">quan presto se vá el placér;</div>
-<div class="verse i0">como despues de acordado</div>
-<div class="verse i0">dá dolor;</div>
-<div class="verse i0">como á nuestro parecer</div>
-<div class="verse i0">qualquiera tiempo pasado</div>
-<div class="verse i0">fué mejor.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Pues que vemos lo presente</div>
-<div class="verse i0">quan en un punto se es ido</div>
-<div class="verse i0">y acabado,</div>
-<div class="verse i0">si juzgamos sabiamente,</div>
-<div class="verse i0">daremos lo no venido</div>
-<div class="verse i0">por pasado.</div>
-<div class="verse i0">No se engañe nadie, no,</div>
-<div class="verse i0">pensando que ha de durar</div>
-<div class="verse i0">lo que espera</div>
-<div class="verse i0">mas que duró lo que vió;</div>
-<div class="verse i0">pues que todo ha de pasar</div>
-<div class="verse i0">por tal manera.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Nuestras vidas son los rios</div>
-<div class="verse i0">que van á dar en la mar,</div>
-<div class="verse i0">que es el morir:</div>
-<div class="verse i0">allí van los señoríos</div>
-<div class="verse i0">derechos á se acabar</div>
-<div class="verse i0">y consumir.</div>
-<div class="verse i0">Allí los rios caudales,</div>
-<div class="verse i0">allí los otros medianos,</div>
-<div class="verse i0">y mas chicos,</div>
-<div class="verse i0">allegados son iguales;</div>
-<div class="verse i0">los que viven por sus manos,</div>
-<div class="verse i0">y los ricos.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Dexo las invocaciones</div>
-<div class="verse i0">de los famosos poetas</div>
-<div class="verse i0">y oradores:</div>
-<div class="verse i0">no curo de sus ficiones;</div>
-<div class="verse i0">que traen yerva secreta</div>
-<div class="verse i0">sus sabores.</div>
-<div class="verse i0">A aquel solo me encomiendo,</div>
-<div class="verse i0">á aquel solo invoco yo</div>
-<div class="verse i0">de verdad,</div>
-<div class="verse i0">que en este mundo viviendo,</div>
-<div class="verse i0">el mundo no conoció</div>
-<div class="verse i0">su Deidad.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Este mundo es el camino</div>
-<div class="verse i0">para el otro, que es morada</div>
-<div class="verse i0">sin pesar;</div>
-<div class="verse i0">mas cumple tener buen tino</div>
-<div class="verse i0">para andar esta jornada</div>
-<div class="verse i0">sin errar.</div>
-<div class="verse i0">Partimos quando nacemos,</div>
-<div class="verse i0">andamos mientras vivimos,</div>
-<div class="verse i0">y llegamos</div>
-<div class="verse i0">al tiempo que fenecemos:</div>
-<div class="verse i0">asi que quando morimos</div>
-<div class="verse i0">descansamos.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Este mundo bueno fué,<span class="pagenum"><a name="Page_315" id="Page_315">[315]</a></span></div>
-<div class="verse i0">si bien usasemos de él</div>
-<div class="verse i0">como debemos;</div>
-<div class="verse i0">porque segun nuestra fé</div>
-<div class="verse i0">es para ganar aquel</div>
-<div class="verse i0">que atendemos.</div>
-<div class="verse i0">Y aún el Fijo de Dios</div>
-<div class="verse i0">para subirnos al Cielo</div>
-<div class="verse i0">descendió</div>
-<div class="verse i0">á nacer acá entre nós,</div>
-<div class="verse i0">y vivir en este suelo</div>
-<div class="verse i0">dó murió.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Ved de quan poco valor</div>
-<div class="verse i0">son las cosas tras que andamos</div>
-<div class="verse i0">é corremos,</div>
-<div class="verse i0">que en este mundo traydor</div>
-<div class="verse i0">aun primero que muramos</div>
-<div class="verse i0">las perdemos.</div>
-<div class="verse i0">Dellas deshace la edad,</div>
-<div class="verse i0">dellas casos desastrados</div>
-<div class="verse i0">que acaescen,</div>
-<div class="verse i0">dellas por su calidad</div>
-<div class="verse i0">en los mas altos estados</div>
-<div class="verse i0">desfallecen.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Decidme ¿la hermosura,</div>
-<div class="verse i0">la gentil frescura y tez</div>
-<div class="verse i0">de la cara,</div>
-<div class="verse i0">la color y la blancura,</div>
-<div class="verse i0">quando viene la vejez</div>
-<div class="verse i0">qual se para?</div>
-<div class="verse i0">Las mañas é ligereza,</div>
-<div class="verse i0">y la fuerza corporal</div>
-<div class="verse i0">de juventud,</div>
-<div class="verse i0">todo se torna graveza</div>
-<div class="verse i0">quando llega al arrabal</div>
-<div class="verse i0">de senectud.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¿Pues la sangre de los Godos,</div>
-<div class="verse i0">el linage, y la nobleza</div>
-<div class="verse i0">tan crecida,</div>
-<div class="verse i0">por quantas vias y modos</div>
-<div class="verse i0">se pierde su gran alteza</div>
-<div class="verse i0">en esta vida?</div>
-<div class="verse i0">Unos por poco valer,</div>
-<div class="verse i0">¡por quan bajos y abatidos</div>
-<div class="verse i0">que los tienen!</div>
-<div class="verse i0">otros que por no tener</div>
-<div class="verse i0">con oficios no debidos</div>
-<div class="verse i0">se mantienen.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¿Los estados é riqueza</div>
-<div class="verse i0">que nos dexan á deshora</div>
-<div class="verse i0">quien lo duda?</div>
-<div class="verse i0">No les pidamos firmeza;</div>
-<div class="verse i0">pues que son de una señora</div>
-<div class="verse i0">que se muda:</div>
-<div class="verse i0">que bienes son de fortuna,</div>
-<div class="verse i0">que revuelve con su rueda</div>
-<div class="verse i0">presurosa;</div>
-<div class="verse i0">la qual no puede ser una,</div>
-<div class="verse i0">ni ser estable ni queda</div>
-<div class="verse i0">en una cosa.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Pero digo que acompañen</div>
-<div class="verse i0">é lleguen basta la huesa</div>
-<div class="verse i0">con su dueño:</div>
-<div class="verse i0">por eso no nos engañen;</div>
-<div class="verse i0">pues se va la vida apriesa</div>
-<div class="verse i0">como sueño.</div>
-<div class="verse i0">Y los deleytes de acá</div>
-<div class="verse i0">son, en que nos deleytamos</div>
-<div class="verse i0">temporales;</div>
-<div class="verse i0">y los tormentos de allá,</div>
-<div class="verse i0">que por ellos esperamos,</div>
-<div class="verse i0">eternales.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Los placeres é dulzores</div>
-<div class="verse i0">de esta vida trabajada</div>
-<div class="verse i0">que tenemos</div>
-<div class="verse i0">¿que son sino corredores,</div>
-<div class="verse i0">y la muerte la zelada</div>
-<div class="verse i0">en que caemos?</div>
-<div class="verse i0">No mirando á nuestro daño</div>
-<div class="verse i0">corremos á rienda suelta</div>
-<div class="verse i0">sin parar:</div>
-<div class="verse i0">de que vemos el engaño,</div>
-<div class="verse i0">y queremos dar la vuelta,</div>
-<div class="verse i0">no hay lugar.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Si fuese en nuestro poder</div>
-<div class="verse i0">tornar la cara fermosa</div>
-<div class="verse i0">corporal,</div>
-<div class="verse i0">como podemos hacer</div>
-<div class="verse i0">el alma tan gloriosa</div>
-<div class="verse i0">angelical,</div>
-<div class="verse i0">¿que diligencia tan viva<span class="pagenum"><a name="Page_316" id="Page_316">[316]</a></span></div>
-<div class="verse i0">tubieramos toda hora,</div>
-<div class="verse i0">y tan presta,</div>
-<div class="verse i0">en componer la cativa,</div>
-<div class="verse i0">dexándonos la señora</div>
-<div class="verse i0">descompuesta?</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Estos Reyes poderosos,</div>
-<div class="verse i0">que vemos por escrituras</div>
-<div class="verse i0">ya pasadas,</div>
-<div class="verse i0">con casos tristes llorosos</div>
-<div class="verse i0">fueron sus buenas venturas</div>
-<div class="verse i0">trastornadas.</div>
-<div class="verse i0">Asi que no hay cosa fuerte;</div>
-<div class="verse i0">que á Papas y Emperadores,</div>
-<div class="verse i0">y Perlados</div>
-<div class="verse i0">así los trata la muerte</div>
-<div class="verse i0">como á los pobres pastores</div>
-<div class="verse i0">de ganados.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Dexemos á los Troyanos,</div>
-<div class="verse i0">que sus males no los vimos</div>
-<div class="verse i0">ni sus glorias:</div>
-<div class="verse i0">dexemos á los Romanos,</div>
-<div class="verse i0">aunque oímos y leemos</div>
-<div class="verse i0">sus historias.</div>
-<div class="verse i0">No curemos de saber</div>
-<div class="verse i0">lo de aquel siglo pasado</div>
-<div class="verse i0">qué fue de ello:</div>
-<div class="verse i0">vengamos á lo de ayer,</div>
-<div class="verse i0">que tambien es olvidado</div>
-<div class="verse i0">como aquello.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¿Qué se hizo el Rey D. Juan?</div>
-<div class="verse i0">¿los Infantes de Aragon</div>
-<div class="verse i0">que se hicieron?</div>
-<div class="verse i0">¿que fué de tanto galan,</div>
-<div class="verse i0">que fué de tanta invencion</div>
-<div class="verse i0">como traxeron?</div>
-<div class="verse i0">¿Las justas é los torneos,</div>
-<div class="verse i0">paramentos, bordaduras</div>
-<div class="verse i0">é cimeras,</div>
-<div class="verse i0">que fueron sinó devaneos?</div>
-<div class="verse i0">¿que fueron sinó verduras</div>
-<div class="verse i0">de las eras?</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¿Que se hicieron las damas,</div>
-<div class="verse i0">sus tocados, sus vestidos,</div>
-<div class="verse i0">sus olores?</div>
-<div class="verse i0">¿Que se hicieron las llamas</div>
-<div class="verse i0">de los fuegos encendidos</div>
-<div class="verse i0">de amadores?</div>
-<div class="verse i0">¿Que se hizo aquel trobar</div>
-<div class="verse i0">las musicas acordadas</div>
-<div class="verse i0">que tañian?</div>
-<div class="verse i0">¿Que se hizo aquel danzar</div>
-<div class="verse i0">y aquellas ropas chapadas</div>
-<div class="verse i0">que trahian?</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¿Pues el otro su heredero</div>
-<div class="verse i0">Don Enrique que poderes</div>
-<div class="verse i0">alcanzaba?</div>
-<div class="verse i0">¡Quan blando, quan halaguero</div>
-<div class="verse i0">el mundo con sus placeres</div>
-<div class="verse i0">se le daba!</div>
-<div class="verse i0">Mas verás ¡quan enemigo,</div>
-<div class="verse i0">quan contrario, quan cruel</div>
-<div class="verse i0">se le mostró!</div>
-<div class="verse i0">¡Habiéndole sido amigo,</div>
-<div class="verse i0">quan poco duró con el</div>
-<div class="verse i0">lo que le dió!</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¡Las dádivas desmedidas,</div>
-<div class="verse i0">los edificios reales</div>
-<div class="verse i0">llenos de oro;</div>
-<div class="verse i0">las bajillas tan fabridas,</div>
-<div class="verse i0">los enriques y reales</div>
-<div class="verse i0">del tesoro;</div>
-<div class="verse i0">los jaeces y caballos</div>
-<div class="verse i0">de su gente, y atavios</div>
-<div class="verse i0">tan sobrados,</div>
-<div class="verse i0">donde iremos á buscallos!</div>
-<div class="verse i0">¿que fueron sinó rocios</div>
-<div class="verse i0">de los prados?</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Pues su hermano el inocente,</div>
-<div class="verse i0">que en su vida sucesor</div>
-<div class="verse i0">se llamó,</div>
-<div class="verse i0">¡que corte tan excelente</div>
-<div class="verse i0">tubo, y quanto gran Señor</div>
-<div class="verse i0">que le siguió!</div>
-<div class="verse i0">Mas como fuese mortal,</div>
-<div class="verse i0">metiólo la muerte luego</div>
-<div class="verse i0">en su fragua.</div>
-<div class="verse i0">¡O juicio divinal!</div>
-<div class="verse i0">quando mas ardia el fuego</div>
-<div class="verse i0">echaste agua.<span class="pagenum"><a name="Page_317" id="Page_317">[317]</a></span></div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Pues aquel gran Condestable,</div>
-<div class="verse i0">Maestre que conocimos</div>
-<div class="verse i0">tan privado,</div>
-<div class="verse i0">no cumple que dél se hable,</div>
-<div class="verse i0">sinó solo que le vimos</div>
-<div class="verse i0">degollado.</div>
-<div class="verse i0">Sus infinitos tesoros,</div>
-<div class="verse i0">sus Villas y sus Lugares,</div>
-<div class="verse i0">su mandar,</div>
-<div class="verse i0">¿que le fueron sino lloros?</div>
-<div class="verse i0">¿qué fueron sino pesares</div>
-<div class="verse i0">al dexar?</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Pues los otros dos hermanos</div>
-<div class="verse i0">Maestres tan prosperados</div>
-<div class="verse i0">como Reyes,</div>
-<div class="verse i0">que á los grandes é medianos</div>
-<div class="verse i0">traxeron tan sojuzgados</div>
-<div class="verse i0">á sus leyes:</div>
-<div class="verse i0">aquella prosperidad,</div>
-<div class="verse i0">que tan alto fué subida</div>
-<div class="verse i0">y ensalzada,</div>
-<div class="verse i0">¿que fué sino claridad</div>
-<div class="verse i0">que quando mas encendida</div>
-<div class="verse i0">fué amatada?</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Tantos Duques excelentes,</div>
-<div class="verse i0">tantos Marqueses y Condes</div>
-<div class="verse i0">y Varones</div>
-<div class="verse i0">como vimos tan potentes,</div>
-<div class="verse i0">dí, muerte, ¿dó los escondes</div>
-<div class="verse i0">y los pones?</div>
-<div class="verse i0">É sus muy claras hazañas</div>
-<div class="verse i0">que ficieron en las guerras</div>
-<div class="verse i0">y en las paces,</div>
-<div class="verse i0">quando tú, ¡cruel! te ensañas</div>
-<div class="verse i0">con tu fuerza las atierras</div>
-<div class="verse i0">é deshaces.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¿Las huestes inumerables,</div>
-<div class="verse i0">los pendones, estandartes</div>
-<div class="verse i0">e vanderas,</div>
-<div class="verse i0">los castillos impunables,</div>
-<div class="verse i0">los muros y baluartes</div>
-<div class="verse i0">é barreras,</div>
-<div class="verse i0">la caba honda chapada,</div>
-<div class="verse i0">ó qualquier otro reparo,</div>
-<div class="verse i0">que aprovecha?</div>
-<div class="verse i0">quando tú vienes airada</div>
-<div class="verse i0">todo lo pasas de claro</div>
-<div class="verse i0">con tu flecha.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Aquel de buenos abrigo,</div>
-<div class="verse i0">amado por virtuoso</div>
-<div class="verse i0">de la gente,</div>
-<div class="verse i0">el Maestre Don Rodrigo</div>
-<div class="verse i0">Manrique, tan famoso</div>
-<div class="verse i0">é tan valiente,</div>
-<div class="verse i0">sus grandes fechos y claros</div>
-<div class="verse i0">no cumple que los alabe,</div>
-<div class="verse i0">pues los vieron;</div>
-<div class="verse i0">ni los quiero facer caros,</div>
-<div class="verse i0">pues el mundo todo sabe</div>
-<div class="verse i0">quales fueron.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¡Que amigo de sus amigos!</div>
-<div class="verse i0">¡que señor para criados</div>
-<div class="verse i0">y parientes!</div>
-<div class="verse i0">¡que enemigo de enemigos!</div>
-<div class="verse i0">¡que Maestre de esforzados</div>
-<div class="verse i0">y valientes!</div>
-<div class="verse i0">¡que seso para discretos!</div>
-<div class="verse i0">¡que gracia para donosos!</div>
-<div class="verse i0">¡que razon!</div>
-<div class="verse i0">¡quan benigno á los subjectos!</div>
-<div class="verse i0">¡y á los brabos y dañosos</div>
-<div class="verse i0">un leon!</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">En ventura, Octaviano:</div>
-<div class="verse i0">Julio Cesar en vencer</div>
-<div class="verse i0">é batallar:</div>
-<div class="verse i0">en la virtud, Africano:</div>
-<div class="verse i0">Anibal en el saber</div>
-<div class="verse i0">y trabajar:</div>
-<div class="verse i0">en la bondad, un Trajano:</div>
-<div class="verse i0">Tito en liberalidad</div>
-<div class="verse i0">con alegria:</div>
-<div class="verse i0">en su brazo, un Archiano:</div>
-<div class="verse i0">Marco Tulio en la verdad</div>
-<div class="verse i0">que prometia:</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Antonio Pio en clemencia:</div>
-<div class="verse i0">Marco Aurelio en igualdad</div>
-<div class="verse i0">del semblante:</div>
-<div class="verse i0">Adriano en eloqüencia:</div>
-<div class="verse i0">Theodosio en humanidad<span class="pagenum"><a name="Page_318" id="Page_318">[318]</a></span></div>
-<div class="verse i0">y buen talante:</div>
-<div class="verse i0">Aurelio Alexandro fué</div>
-<div class="verse i0">en disciplina e rigor</div>
-<div class="verse i0">de la guerra:</div>
-<div class="verse i0">un Constantino en la fé:</div>
-<div class="verse i0">Gamelio en el gran amor</div>
-<div class="verse i0">de su tierra.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">No dexó grandes tesoros,</div>
-<div class="verse i0">ni alcanzó muchas riquezas,</div>
-<div class="verse i0">ni bajillas;</div>
-<div class="verse i0">mas hizo guerra á los Moros,</div>
-<div class="verse i0">ganando sus fortalezas</div>
-<div class="verse i0">e sus Villas:</div>
-<div class="verse i0">y en las lides que venció</div>
-<div class="verse i0">Caballeros y caballos</div>
-<div class="verse i0">se prendieron:</div>
-<div class="verse i0">en este oficio ganó</div>
-<div class="verse i0">las rentas y los vasallos</div>
-<div class="verse i0">que le dieron.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">¿Pues por su honra y estado</div>
-<div class="verse i0">en otros tiempos pasados</div>
-<div class="verse i0">cómo se hubo?</div>
-<div class="verse i0">quedando desamparado,</div>
-<div class="verse i0">con hermanos y criados</div>
-<div class="verse i0">se sostuvo.</div>
-<div class="verse i0">Despues que fechos famosos</div>
-<div class="verse i0">fizo en esta dicha guerra</div>
-<div class="verse i0">que facia,</div>
-<div class="verse i0">fizo tratos tan honrosos,</div>
-<div class="verse i0">que le dieron mui mas tierra</div>
-<div class="verse i0">que tenia.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Estas sus viejas historias,</div>
-<div class="verse i0">que con su brazo pintó</div>
-<div class="verse i0">en juventud,</div>
-<div class="verse i0">con otras nuevas victorias</div>
-<div class="verse i0">agora las renovó</div>
-<div class="verse i0">en senectud.</div>
-<div class="verse i0">E por su gran ablidad,</div>
-<div class="verse i0">por meritos y ancianía</div>
-<div class="verse i0">bien gastada,</div>
-<div class="verse i0">alcanzó la dignidad</div>
-<div class="verse i0">de la gran Caballería</div>
-<div class="verse i0">de la Espada.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">E sus villas é sus tierras</div>
-<div class="verse i0">ocupadas de tiranos</div>
-<div class="verse i0">las halló;</div>
-<div class="verse i0">mas por cercos é por guerras,</div>
-<div class="verse i0">é por fuerzas de sus manos</div>
-<div class="verse i0">las cobró.</div>
-<div class="verse i0">Pues nuestro Rey natural</div>
-<div class="verse i0">si de las obras que obró</div>
-<div class="verse i0">fué servido,</div>
-<div class="verse i0">dígalo el de Portugal,</div>
-<div class="verse i0">y en Castilla quien siguió</div>
-<div class="verse i0">su partido.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Despues de puesta la vida</div>
-<div class="verse i0">tantas veces por su Ley</div>
-<div class="verse i0">al tablero;</div>
-<div class="verse i0">despues de tan bien servida</div>
-<div class="verse i0">la corona de su Rey</div>
-<div class="verse i0">verdadero;</div>
-<div class="verse i0">despues de tanta fazaña,</div>
-<div class="verse i0">á que no puede bastar</div>
-<div class="verse i0">cuenta cierta,</div>
-<div class="verse i0">en la su Villa de Ocaña</div>
-<div class="verse i0">vino la muerte á llamar</div>
-<div class="verse i0">á su puerta.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Diciendo: buen Caballero,</div>
-<div class="verse i0">dexad el mundo engañoso,</div>
-<div class="verse i0">y su halago:</div>
-<div class="verse i0">muestre su esfuerzo famoso</div>
-<div class="verse i0">vuestro corazon de acero</div>
-<div class="verse i0">en este trago.</div>
-<div class="verse i0">Y pues de vida y salud</div>
-<div class="verse i0">hicisteis tan poca cuenta</div>
-<div class="verse i0">por la fama,</div>
-<div class="verse i0">esfuercese la virtud</div>
-<div class="verse i0">para sufrir esta afrenta</div>
-<div class="verse i0">que os llama.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">No se os haga tan amarga</div>
-<div class="verse i0">la batalla temerosa</div>
-<div class="verse i0">que esperais,</div>
-<div class="verse i0">pues otra vida mas larga</div>
-<div class="verse i0">de fama tan gloriosa</div>
-<div class="verse i0">acá dexais.</div>
-<div class="verse i0">Aunque esta vida de honor</div>
-<div class="verse i0">tampoco no es eternal,</div>
-<div class="verse i0">ni verdadera;</div>
-<div class="verse i0">mas con todo muy mejor<span class="pagenum"><a name="Page_319" id="Page_319">[319]</a></span></div>
-<div class="verse i0">que la otra temporal</div>
-<div class="verse i0">perecedera.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">El vivir que es perdurable</div>
-<div class="verse i0">no se gana con estados</div>
-<div class="verse i0">mundanales,</div>
-<div class="verse i0">ni con vida deleytable,</div>
-<div class="verse i0">en que moran los pecados</div>
-<div class="verse i0">infernales;</div>
-<div class="verse i0">mas los buenos Religiosos</div>
-<div class="verse i0">gananlo con oraciones,</div>
-<div class="verse i0">y con lloros;</div>
-<div class="verse i0">los Caballeros famosos</div>
-<div class="verse i0">con trabajos y aflicciones</div>
-<div class="verse i0">contra Moros.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Y pues vos, claro Varon,</div>
-<div class="verse i0">tanta sangre derramastes</div>
-<div class="verse i0">de paganos,</div>
-<div class="verse i0">esperad el galardon</div>
-<div class="verse i0">que en este mundo ganastes</div>
-<div class="verse i0">por las manos.</div>
-<div class="verse i0">Y con esta confianza</div>
-<div class="verse i0">y con la fé tan entera</div>
-<div class="verse i0">que teneis</div>
-<div class="verse i0">partid con buena esperanza,</div>
-<div class="verse i0">que esta otra vida tercera</div>
-<div class="verse i0">ganareis.</div>
-</div>
-
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i2 large"><i>Responde el Maestre.</i></div>
-<div class="verse i0">No gastemos tiempo ya</div>
-<div class="verse i0">en esta vida mezquina,</div>
-<div class="verse i0">por tal modo</div>
-<div class="verse i0">que mi voluntad está</div>
-<div class="verse i0">conforme con la divina</div>
-<div class="verse i0">para todo.</div>
-<div class="verse i0">Y consiento en mi morir</div>
-<div class="verse i0">con voluntad placentera</div>
-<div class="verse i0">clara y pura;</div>
-<div class="verse i0">que querer hombre vivir</div>
-<div class="verse i0">quando Dios quiere que muera</div>
-<div class="verse i0">es locura.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Tú que por nuestra maldad</div>
-<div class="verse i0">tomaste forma civil</div>
-<div class="verse i0">y baxo nombre:</div>
-<div class="verse i0">tú que á tu divinidad</div>
-<div class="verse i0">juntaste cosa tan vil</div>
-<div class="verse i0">como el hombre:</div>
-<div class="verse i0">tú que tan grandes tormentos</div>
-<div class="verse i0">sufriste sin resistencia</div>
-<div class="verse i0">en tu persona;</div>
-<div class="verse i0">no por mis merecimientos,</div>
-<div class="verse i0">mas por tu sola clemencia</div>
-<div class="verse i0">me perdona.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Así con tal entender,</div>
-<div class="verse i0">todos sentidos humanos</div>
-<div class="verse i0">conservados,</div>
-<div class="verse i0">cercado de su muger,</div>
-<div class="verse i0">de sus hijos y de hermanos</div>
-<div class="verse i0">y de criados,</div>
-<div class="verse i0">dió el alma á quien se la dió,</div>
-<div class="verse i0">el qual la ponga en el cielo,</div>
-<div class="verse i0">y en su gloria:</div>
-<div class="verse i0">y aunque la vida murió,</div>
-<div class="verse i0">nos dexó harto consuelo</div>
-<div class="verse i0">su memoria.</div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-
-<div class="figcenter" style="width: 75px;">
-<img src="images/illust04.jpg" width="75" height="71" alt="" />
-</div>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_320" id="Page_320">[320]</a></span></p>
-
-
-<h3 id="A5">V.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Al título de Garcilaso de la Vega, pag. 102.</i></span></h3>
-
-<div class="subheading">
-<p><i>En el Cancionero M. S. de</i> Gomez Manrique <i>hay una
-obra con el título de</i> Difinicion del Noble Caballero
-Garcilaso de la Vega, <i>cuyas primeras Coplas ha parecido
-poner aqui, por expresar algunas circunstancias
-de su muerte, y un elogio que conviene con
-el que le hace Pulgar</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="poetry-container">
-<div class="poem">
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">A Veinte y un dias del noveno mes</div>
-<div class="verse i0">el año de cinco despues de cincuenta,</div>
-<div class="verse i0">é quatro centenas poniendo en la cuenta,</div>
-<div class="verse i0">nueve centenas é una despues,</div>
-<div class="verse i0">estando bien cerca del Lugar que es</div>
-<div class="verse i0">mayor de la Foya de tierra de Moros</div>
-<div class="verse i0">en nuestras ví gentes sospiros é lloros;</div>
-<div class="verse i0">é ví los contrarios facer al revés.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Las nuestras gentes muy agro lloraban,</div>
-<div class="verse i0">dando sospiros é grandes gemidos;</div>
-<div class="verse i0">los Moros con trompas é con alaridos</div>
-<div class="verse i0">é con atabales el ayre enllenaban.</div>
-<div class="verse i0">Los nuestros llorando su mal publicaban;</div>
-<div class="verse i0">los otros riendo su bien descubrian:</div>
-<div class="verse i0">así los llorantes é los que reian</div>
-<div class="verse i0">con voces discordes el campo atronaban.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Allí era llanto con miedo mezclado:</div>
-<div class="verse i0">lágrimas iban con lanzas echadas.</div>
-<div class="verse i0">Allí los gemidos é las cuchilladas</div>
-<div class="verse i0">facian un son muy desacordado.</div>
-<div class="verse i0">Allí por sacar el cuerpo finado</div>
-<div class="verse i0">avia ruido, é tan espantoso,<span class="pagenum"><a name="Page_321" id="Page_321">[321]</a></span></div>
-<div class="verse i0">que ninguno era tan poco medroso</div>
-<div class="verse i0">que non estuviese asaz demudado.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Lloraban, plañian parientes hermanos</div>
-<div class="verse i0">por ser así muerto por un ballestero</div>
-<div class="verse i0">aquel esforzado gentil Caballero,</div>
-<div class="verse i0">que otro mejor no fué por sus manos.</div>
-<div class="verse i0">La contra facian los perros paganos,</div>
-<div class="verse i0">de los quales era su lanza temida,</div>
-<div class="verse i0">á muchos con ella tirando la vida,</div>
-<div class="verse i0">é á otros dexando con cuerpos mal sanos.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Oyendo lo qual con gran turbacion,</div>
-<div class="verse i0">teniendo en el campo quien bien me doliese,</div>
-<div class="verse i0">sofrirlo no pude que presto no fuese</div>
-<div class="verse i0">á saber quien era aquel buen varon</div>
-<div class="verse i0">por quien se facia tal lamentacion,</div>
-<div class="verse i0">lo qual pregunté á uno muy paso:</div>
-<div class="verse i0">llorando me dixo: est'es Garcilaso:</div>
-<div class="verse i0">matóle saeta por gran ocasion.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Est'es aquel que sangre facia</div>
-<div class="verse i0">primero que nadie en los enemigos:</div>
-<div class="verse i0">est'es aquel que por sus amigos</div>
-<div class="verse i0">la vida é facienda de grado ponia:</div>
-<div class="verse i0">est'es aquel que tanto valia</div>
-<div class="verse i0">que nunca por cierto morirse debiera.</div>
-<div class="verse i0">Murio por gran falta de una babera,</div>
-<div class="verse i0">que por ir mas suelto traer no queria.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Este jamas perdió su reposo</div>
-<div class="verse i0">por grandes peligros, nin fuertes temores;</div>
-<div class="verse i0">antes en priesas é miedos mayores</div>
-<div class="verse i0">allí se mostraba menos temeroso.</div>
-<div class="verse i0">Este fué tanto en armas dichoso,</div>
-<div class="verse i0">que no lo fué mas el fijo mayor</div>
-<div class="verse i0">del buen Rey Troyano, nin su matador,<span class="pagenum"><a name="Page_322" id="Page_322">[322]</a></span></div>
-<div class="verse i0">por mucho que Homero le pinte famoso.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Est'es aquel mancebo nombrado,</div>
-<div class="verse i0">que non fué Troilo en su tiempo mas.</div>
-<div class="verse i0">Est'es aquel que nunca jamas</div>
-<div class="verse i0">fué visto vencido, maguer que sobrado.</div>
-<div class="verse i0">Este sin dubda ha bien demostrado</div>
-<div class="verse i0">en quantas peleas é casos se vió</div>
-<div class="verse i0">venir del linage de aquel que pasó</div>
-<div class="verse i0">con tanto peligro primero el Salado.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Aqueste que vedes aquí muerto ya,</div>
-<div class="verse i0">por quien esta gente tan fuerte se clama,</div>
-<div class="verse i0">aquí comenzó la su buena fama,</div>
-<div class="verse i0">la qual mucho tarde, ó nunca morrá.</div>
-<div class="verse i0">En aqueste mismo lugar donde está</div>
-<div class="verse i0">le armó Caballero en una gran lid</div>
-<div class="verse i0">Rodrigo Manrique el segundo Cid,</div>
-<div class="verse i0">á quien de su muerte mucho pesará.</div>
-</div>
-
-<div class="stanza">
-<div class="verse i0">Este muriendo al Rey fizo pago,</div>
-<div class="verse i0">pues que delante sus ojos fué muerto,</div>
-<div class="verse i0">su Orden muy bien guardando por cierto</div>
-<div class="verse i0">de nuestro Patron Señor Santiago,</div>
-<div class="verse i0">faciendo en los Moros non menos estrago</div>
-<div class="verse i0">que los descendientes en sí de Cadino,</div>
-<div class="verse i0">mostrando ser bien sin duda sobrino</div>
-<div class="verse i0">del noble Marques Señor de Buitrago.</div>
-<div class="verse i0 poem-elipsis">· · · · · · · · · · · · · · · · · · ·</div>
-</div>
-</div>
-</div>
-
-<hr class="h3-short" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_323" id="Page_323">[323]</a></span></p>
-
-<h3 id="A6">VI.
-<br />
-<span class="smaller"><i>Al título del Cardenal de San Sixto,
-pag. 109.</i></span></h3>
-
-<div class="subheading">
-<p><i>En la edicion de los</i> Claros Varones <i>del
-año 1747. en 8. al fin de la vida de este
-Cardenal se puso la advertencia siguiente</i>.</p>
-</div>
-
-<p>El P. M. Fr. Hernando del Castillo...
-Historiador de la Sagrada Religion de
-Predicadores, en la 1. part. lib. 3. cap.
-42... hace varios elogios de los méritos
-y excelencias del Cardenal de Torquemada:
-y su ilustre descendencia la refiere
-asi:</p>
-
-<div class="blockquot">
-<p>«Fué el Cardenal Fr. Juan de Torquemada,
-no de Burgos, como le pareció
-á Fernando de Pulgar, ni de los
-padres que por su antojo él quiere
-darle en sus <i>Claros Varones</i>. Fué natural
-de Valladolid, como él mismo
-lo escribe en su <i>Lectura sobre el Decreto</i>,
-hijo de Alvar Fernandez de Torquemada<span class="pagenum"><a name="Page_324" id="Page_324">[324]</a></span>
-Regidor de aquella Villa, y nieto
-de Pero Fernandez de Torquemada,
-y visnieto de Lope Alfonso de Torquemada.
-A Lope Alfonso de Torquemada,
-siendo Hijodalgo á los Fueros
-de Castilla, armó Caballero el Rey
-D. Alonso el Onceno el dia de su Coronacion
-en la Ciudad de Burgos, como
-parece en su Historia cap. 105.
-Está enterrado en la Iglesia de Santa
-Cruz de la Villa de Torquemada, donde
-era natural, y de cuyos antepasados
-era la mayor parte de aquel Lugar,
-como consta de un Privilegio
-que el Rey D. Fernando el Quarto dió
-á la Villa. De este Lope Alfonso, y
-de Ana de Collazos su muger fué hijo
-Pero Fernandez de Torquemada abuelo
-del Cardenal, y tuvo por hijo en
-Juana Fernandez de Tovar á Alvar
-Fernandez de Torquemada. Mandóse
-enterrar en la Iglesia de Santa Olalla
-de Torquemada junto á la sepultura
-de Alvar Lopez de Torquemada su
-tio. Su testamento es en la Era de
-MCCCCXIV. que es año del Señor
-de 1376. en el qual hace mencion de<span class="pagenum"><a name="Page_325" id="Page_325">[325]</a></span>
-su primo Rodrigo Rodriguez de Torquemada,
-que fué Adelantado mayor
-de Castilla (en la Crónica del Rey D.
-Pedro cap. 3. 4. 5.) y de su tio Lope
-Garcia de Torquemada, Señor de
-Fornillos. Su muger Juana Fernandez
-de Tovar está enterrada en San Francisco
-de Valladolid en la Claustra en
-una Capilla que labró su hijo mayor
-Alvar Fernandez de Torquemada, padre
-que fué del Cardenal, y de Pero
-Fernandez de Torquemada. El Alvar
-Fernandez está con su muger en la
-Capilla susodicha de San Francisco;
-y el Pero Fernandez, hermano del
-Cardenal, en otra que llaman de Santo
-Domingo en San Pablo. Y haber
-sido hijo del dicho Alvar Fernandez
-consta por su testamento, y tambien
-por la Escritura de renunciacion que
-el Monasterio de San Pablo hizo de la
-legítima que le pertenescia por haber
-tomado allí el Avito y hecho profesion
-Fr. Juan de Torquemada su hijo.»</p>
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<h2>NOTAS Y CITAS BIBLIOGRÁFICAS</h2>
-
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_1" id="Footnote_1"></a><a href="#FNanchor_1">[1]</a> <i>Letra XXIV. dice</i>: De este nuestro Reyno de
-Toledo tiene cargo...</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_2" id="Footnote_2"></a><a href="#FNanchor_2">[2]</a> <i>Tamayo de Bargas Prologo á la vida de</i> Diego
-Garcia de Paredes. <i>D. Nicolas Antonio</i>, Bibl. nova.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_3" id="Footnote_3"></a><a href="#FNanchor_3">[3]</a> <i>En la</i> Crónica del Cardenal D. Pedro Gonzalez
-de Mendoza, <i>lib. 1. cap. 57.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_4" id="Footnote_4"></a><a href="#FNanchor_4">[4]</a> <i>Argote de Molina en la lista de los Libros que
-tubo presentes para</i> la Historia de la Andalucia: <i>D. Diego
-Sanchez Portocarrero en la</i> Historia de Molina...</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_5" id="Footnote_5"></a><a href="#FNanchor_5">[5]</a> <i>Zurita hizo notas á los</i> Claros Varones, <i>y es
-lástima que por ignorarse donde paran no se hayan
-podido publicar en esta edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_6" id="Footnote_6"></a><a href="#FNanchor_6">[6]</a> <i>Vease el Cap. de D. Alonso Enriquez en las</i>
-Generaciones y Semblanzas, <i>pag. 221</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_7" id="Footnote_7"></a><a href="#FNanchor_7">[7]</a> <i>Vease el cap. de Don Juan de Velasco en las</i>
-Generaciones y Semblanzas, <i>cap. 232</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_8" id="Footnote_8"></a><a href="#FNanchor_8">[8]</a> <i>No fué Señor de Alava, sinó Caballero que
-tenia su solar en Alava. Vease la vida de D. Diego
-Hurtado de Mendoza en las</i> Generaciones y Semblanzas,
-<i>pag. 225</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_9" id="Footnote_9"></a><a href="#FNanchor_9">[9]</a> <i>Vease el num 1. de las Adicciones que van
-al fin.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_10" id="Footnote_10"></a><a href="#FNanchor_10">[10]</a> <i>Parece que trocando las palabras debiera decir</i>:
-si deseamos bienes al que bien nos desea, debemoslos
-dar al que bien nos face.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_11" id="Footnote_11"></a><a href="#FNanchor_11">[11]</a> <i>Alguna felicidad temporal.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_12" id="Footnote_12"></a><a href="#FNanchor_12">[12]</a> <i>D. Pedro Gonzalez de Mendoza.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_13" id="Footnote_13"></a><a href="#FNanchor_13">[13]</a> <i>En la Edic. de Alcalá año 1526. dice</i> con esfuerzo;
-<i>pero sin embargo queda obscuro este pasage,
-y acaso pudiera decir</i>, despertó con esfuerzo...</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_14" id="Footnote_14"></a><a href="#FNanchor_14">[14]</a> <i>Vease el Cap. 29. de las</i> Generaciones y Semblanzas.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_15" id="Footnote_15"></a><a href="#FNanchor_15">[15]</a> <i>Vease en las Adiciones que van al fin el num. 2.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_16" id="Footnote_16"></a><a href="#FNanchor_16">[16]</a> <i>Vease en las Adicciones que van al fin el num. 3.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_17" id="Footnote_17"></a><a href="#FNanchor_17">[17]</a> <i>Vease el Cap. VI. de las</i> Generaciones y Semblanzas,
-<i>pag. 221</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_18" id="Footnote_18"></a><a href="#FNanchor_18">[18]</a> <i>Vease el Cap. VIII. de las</i> Generaciones y
-Semblanzas, <i>pag. 223</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_19" id="Footnote_19"></a><a href="#FNanchor_19">[19]</a> <i>Vease el Cap. XXIV. de las</i> Generaciones y
-Semblanzas <i>pag. 245</i>: y <i>el num. IV. de las Adicciones
-que van al fin</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_20" id="Footnote_20"></a><a href="#FNanchor_20">[20]</a> Cocles.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_21" id="Footnote_21"></a><a href="#FNanchor_21">[21]</a> Sublicia.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_22" id="Footnote_22"></a><a href="#FNanchor_22">[22]</a> <i>Vease en las Adicciones
-que van al fin el num. V.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_23" id="Footnote_23"></a><a href="#FNanchor_23">[23]</a> <i>Vease en las Adicciones que van al fin el num. VI.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_24" id="Footnote_24"></a><a href="#FNanchor_24">[24]</a> <i>Con el Conde de Cifuentes. Vease el Título
-VIII.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_25" id="Footnote_25"></a><a href="#FNanchor_25">[25]</a> <i>Acaso deberá decir</i> de Fermo.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_26" id="Footnote_26"></a><a href="#FNanchor_26">[26]</a> <i>Se puede presumir que se escribió reynando todavía
-Enrique IV.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_27" id="Footnote_27"></a><a href="#FNanchor_27">[27]</a> <i>D. Alonso Carrillo. Año de 1475.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_28" id="Footnote_28"></a><a href="#FNanchor_28">[28]</a> <i>Parece escrito el año 1478.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_29" id="Footnote_29"></a><a href="#FNanchor_29">[29]</a> <i>D. Francisco de Santillan, que fué Camarero
-del Papa Sixto IV. Parece se escribió esta carta
-el año de 1476.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_30" id="Footnote_30"></a><a href="#FNanchor_30">[30]</a> <i>Año de 1478. Vease la Crónica de los Reyes
-Católicos, ediccion de Valladolid, fol. 114.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_31" id="Footnote_31"></a><a href="#FNanchor_31">[31]</a> <i>Año de 1475. Falta en la primera ediccion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_32" id="Footnote_32"></a><a href="#FNanchor_32">[32]</a> <i>Asi dice en todas las edicciones, y parece debiera
-decir</i> consulte.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_33" id="Footnote_33"></a><a href="#FNanchor_33">[33]</a> <i>Año de 1478. Falta en la primera ediccion. Este
-Obispo se llamaba D. Diego de Muros.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_34" id="Footnote_34"></a><a href="#FNanchor_34">[34]</a> <i>Por Julio de 1478. Falta en la primera ediccion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_35" id="Footnote_35"></a><a href="#FNanchor_35">[35]</a> <i>Año de 1483.</i> En la primera ediccion dice, <i>tio
-del Rey, quando le firieron en Tajara</i>.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_36" id="Footnote_36"></a><a href="#FNanchor_36">[36]</a> <i>Lo siguiente se halla en la primera ediccion, y
-falta en las posteriores.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_37" id="Footnote_37"></a><a href="#FNanchor_37">[37]</a> <i>Año de 1482. que fué quando se empezó la guerra
-de Granada. Esta Carta se ha puesto conforme á la primera
-ediccion, restituyendo algunos periodos que se omitieron
-en las posteriores.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_38" id="Footnote_38"></a><a href="#FNanchor_38">[38]</a> <i>Parece debe entenderse</i> en que se lean.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_39" id="Footnote_39"></a><a href="#FNanchor_39">[39]</a> <i>Año de 1479. durante el cerco de Montanches
-por el verano.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_40" id="Footnote_40"></a><a href="#FNanchor_40">[40]</a> <i>Año de 1478. Es parte del Razonamiento al pueblo
-de Toledo, que Pulgar en la Crónica fol. 116. de
-la edic. de Valladolid, puso en boca de Gomez Manrique,
-Corregidor de aquella Ciudad.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_41" id="Footnote_41"></a><a href="#FNanchor_41">[41]</a> <i>Es El Cardenal D. Pedro Gonzalez de Mendoza,
-á quien dá el pésame de la muerte de su hermano
-el Duque del Infantado, cuya vida es el tit. 9.
-de los Claros Varones. Fecha esta Carta por Enero
-de 1479.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_42" id="Footnote_42"></a><a href="#FNanchor_42">[42]</a> <i>Año de 1477. Insertó Pulgar este Razonamiento
-en la Crónica, fol. 104. poniendole en boca del Obispo
-de Cádiz, quando acompañado de muchos Caballeros y
-Ciudadanos de Sevilla fué á pedir perdon general á la
-Reyna. Falta en la primera ediccion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_43" id="Footnote_43"></a><a href="#FNanchor_43">[43]</a> <i>Año de 1474. escrita quando en la toma de Tojara
-hirieron en el pie al Señor Don Enrique. Crónica
-fol. 174.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_44" id="Footnote_44"></a><a href="#FNanchor_44">[44]</a> <i>Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_45" id="Footnote_45"></a><a href="#FNanchor_45">[45]</a> <i>Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_46" id="Footnote_46"></a><a href="#FNanchor_46">[46]</a> <i>Año de 1482. Cron. fol. 149. y siguientes. Falta
-en la primera ediccion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_47" id="Footnote_47"></a><a href="#FNanchor_47">[47]</a> <i>Año de 1478. Parece que este amigo era de
-Toledo. Vease la Cron. fol. 112. Falta en la primera
-edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_48" id="Footnote_48"></a><a href="#FNanchor_48">[48]</a> <i>Falta en la primera ediccion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_49" id="Footnote_49"></a><a href="#FNanchor_49">[49]</a> <i>Falta en la primera ediccion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_50" id="Footnote_50"></a><a href="#FNanchor_50">[50]</a> <i>De Civitate Dei, lib. 22.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_51" id="Footnote_51"></a><a href="#FNanchor_51">[51]</a> <i>Así en todas las ediciones; parece debe decir</i>
-que ninguno hay que no sea de linage salvo...</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_52" id="Footnote_52"></a><a href="#FNanchor_52">[52]</a> <i>Así en todas las ediciones; y atendiendo al sentido,
-parece debiera decir</i>: é como quier que somos
-inclinados á desamar á los malos, como á amar á los
-buenos; pero...</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_53" id="Footnote_53"></a><a href="#FNanchor_53">[53]</a> <i>No tiene epígrafe en las ediciones antiguas.
-Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_54" id="Footnote_54"></a><a href="#FNanchor_54">[54]</a> <i>Vease su Vida en los Claros Varones tit. XXII.
-Se escribió esta Epístola en Madrid año de 1473.
-Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_55" id="Footnote_55"></a><a href="#FNanchor_55">[55]</a> <i>Año de 1479. Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_56" id="Footnote_56"></a><a href="#FNanchor_56">[56]</a> <i>Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_57" id="Footnote_57"></a><a href="#FNanchor_57">[57]</a> <i>Año de 1484. por Septiembre. Falta en la primera
-edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_58" id="Footnote_58"></a><a href="#FNanchor_58">[58]</a> <i>Escrita por el mismo tiempo que la primera</i> Contra
-los males de la vejez, <i>año de 1482. Falta en la primera
-edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_59" id="Footnote_59"></a><a href="#FNanchor_59">[59]</a> <i>Año de 1482. Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_60" id="Footnote_60"></a><a href="#FNanchor_60">[60]</a> <i>Falta en la primera edicion.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_61" id="Footnote_61"></a><a href="#FNanchor_61">[61]</a> <i>A principios del año de 1482. pues la pérdida de
-Zahara fué á 27. de Diciembre de 1481.</i></p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_62" id="Footnote_62"></a><a href="#FNanchor_62">[62]</a> <i>En la primera edicion dice</i>: no eran bien consejados.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_63" id="Footnote_63"></a><a href="#FNanchor_63">[63]</a> Se imprimieron estas Coplas sin la Carta en el
-Cancionero general de Sevilla del año 1535. fol. 34.</p>
-</div>
-
-<div class="footnote">
-<p><a name="Footnote_64" id="Footnote_64"></a><a href="#FNanchor_64">[64]</a> Se halla impresa esta obrita en quarto, sin expresion
-del año, del lugar, ni del nombre del Impresor.
-Labbe en la Bibliot. M. S. dice que en la Librería del
-Rey de Francia hay dos Cartas del Marques de Santillana
-al Conde de Alva estando en prision: acaso esta
-será una de ellas.</p>
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-
-
-<div class="chapter">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_326" id="Page_326">[326]</a></span></p>
-
-<h2>TABLA
-<br />
-<span class="smaller">DE LOS CLAROS VARONES.</span></h2>
-
-<table summary="Contents">
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr"><span class="smcap">Titulo</span>&nbsp;I.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Rey D. Enrique Quarto,</td>
- <td class="tdr tdb">pag.&nbsp;<a href="#T1">4</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">II.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Almirante D. Fadrique,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T2">17</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">III.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Conde de Haro,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T3">24</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">IV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Marques de Santillana,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T4">32</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">V.</td>
- <td class="tdl tdpr">De D. Fernand Alvarez de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T5">45</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">VI.</td>
- <td class="tdl tdpr">De D. Juan Pacheco Maestre de Santiago,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T6">53</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">VII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Conde D. Rodrigo de Villandrando,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T7">61</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">VIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Conde de Cifuentes,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T8">71</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">IX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Duque del Infantazgo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T9">78</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">X.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Conde de Alvadeliste,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T10">83</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Conde de Placencia,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T11">85</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Conde de Medinaceli,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T12">87</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Maestre D. Rodrigo Manrique Conde de Paredes,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T13">90</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XIV.</td>
- <td class="tdl tdpr">De un Razonamiento fecho á la Reyna nuestra Señora,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T14">98</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XV.</td>
- <td class="tdl tdpr">De Garcilaso de la Vega,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T15">102</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XVI.</td>
- <td class="tdl tdpr">De D. Juan de Sayavedra,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T16">104</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XVII.</td>
- <td class="tdl tdpr">De Rodrigo de Narvaez,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T17">105</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XVIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Cardenal de Sant Sixto,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T18">109</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XIX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Cardenal de Sant Angelo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T19">113</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Arzobispo de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T20">117</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Arzobispo de Sevilla,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T21">122</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Obispo de Burgos,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T22">126</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Obispo de Coria,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T23">130</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXIV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Obispo de Abila,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T24">136</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Obispo de Cordova,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T25">140</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXVI.</td>
- <td class="tdl tdpr">De otro Razonamiento breve fecho á la Reyna nuestra Señora,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#T26">144</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td colspan="3" class="tdc tdpt"><span class="large">TABLA DE LAS LETRAS.</span></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr"><span class="smcap">Letra</span>&nbsp;I.</td>
- <td class="tdl tdpr">Contra los males de la vejez,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L1">146</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">II.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para un Caballero que fué desterrado del Reyno,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L2">154</a>.<span class="pagenum"><a name="Page_327" id="Page_327">[327]</a></span></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">III.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Arzobispo de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L3">160</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">IV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para un Caballero su amigo de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L4">166</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">V.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Obispo de Osma,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L5">170</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">VI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para un Caballero criado del Arzobispo de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L6">173</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">VII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Rey de Portugal,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L7">181</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">VIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Al Obispo de Tuy, que estaba preso en Portugal,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L8">195</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">IX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Doctor de Talavera,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L9">198</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">X.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para Don Enrique, tio del Rey,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L10">200</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para la Reyna,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L11">202</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para Pedro de Toledo, Canónigo de Sevilla,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L12">205</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Condestable,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L13">208</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XIV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para un su amigo de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L14">212</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Cardenal,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L15">220</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XVI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Del Razonamiento hecho á la Reyna quando hizo perdon general en Sevilla,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L16">221</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XVII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Señor Don Enrique, tio del Rey,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L17">230</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XVIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Prior del Paso,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L18">232</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XIX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Conde de Cifuentes, que estaba preso en Granada,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L19">233</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para Don Iñigo de Mendoza Conde de Tendilla,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L20">235</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para un su amigo encubierto,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L21">237</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para D. Gabriel de Mendoza,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L22">243</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para su fija Monja,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L23">244</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXIV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para cierto Caballero,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L24">270</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Obispo de Coria, Dean de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L25">273</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXVI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para Fernand Alvarez, Secretario de la Reyna,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L26">283</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXVII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Maestro de la Capilla del Rey de Portugal,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L27">287</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXVIII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Prior del Paso,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L28">288</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXIX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para Mosen Alfonso de Olivares, que estaba en la compañia del Duque de Palencia,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L29">291</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXX.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para Puertocarrero, Señor de Palma,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L30">293</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXXI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Cardenal de España,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L31">294</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">XXXII.</td>
- <td class="tdl tdpr">Para el Señor D. Enrique,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#L32">297</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td colspan="3" class="tdc tdpt"><span class="large">ADICIONES A LOS CLAROS VARONES.</span><span class="pagenum"><a name="Page_328" id="Page_328">[328]</a></span></td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">I.</td>
- <td class="tdl tdpr">Al título del Marques de Santillana,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#A1">301</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">II.</td>
- <td class="tdl tdpr">Al de D. Fernand Alvarez de Toledo,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#A2">304</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">III.</td>
- <td class="tdl tdpr">Al de D. Rodrigo de Villandrando,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#A3">311</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">IV.</td>
- <td class="tdl tdpr">Al de D. Rodrigo Manrique,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#A4">314</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">V.</td>
- <td class="tdl tdpr">Al de Garcilaso de la Vega,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#A5">320</a>.</td>
- </tr>
- <tr>
- <td class="tdr tdt tdpr">VI.</td>
- <td class="tdl tdpr">Al del Cardenal de San Sixto,</td>
- <td class="tdr tdb"><a href="#A6">323</a>.</td>
- </tr>
-</table>
-
-<p class="no-indent center large p2">VARIANTES DE ALGUNAS CARTAS
-<br />
-<span class="small">SEGUN LA PRIMERA EDICION.</span></p>
-
-
-<p class="hanging">Pag. <a href="#Page_152">152</a>. lin. 3. tanto mas va á no andar. E propiamente
-fablando no se puede decir con verdad que vive
-ni que muere el viejo: no muere, porque aun tiene
-el ánima en el cuerpo; é no vive, porque tiene la
-muerte tanto cerca, quanto cierta. Así, Señor Doctor,
-que no sé yo qué vida puede tener el que este
-temor continuo tiene. Y lo mas grave...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_154">154</a>. 6. <i>sæpè &amp; instantissimè</i>:</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_156">156</a>. 14. y de otros muchos en diversas...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_118">118</a>. 13. que nos responda...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_159">159</a>. 16. en sus necesidades, y alli suele...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_163">163</a>. 11. facerle Casa de oracion...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_164">164</a>. 3. en caída total vinieron...</p>
-
-<p class="indent">10. é para cosas pias...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_170">170</a>. 17. veinte y tres años, edad tan tierna...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_171">171</a>. 2. informaciones, unas contrarias...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_172">172</a>. 11. que sepais que porque...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_173">173</a>. 6. si á esos que lo oyen...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_174">174</a>. 2. que gente, y aun costaria menos...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_175">175</a>. 11. sirvio al Rey é á la Reyna en los principios tanto é tan bien...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_176">176</a>. 5. me paresce mejor para...</p>
-
-<p class="hanging"><a href="#Page_178">178</a>. 19. é junto con él los trabajos e cuidados;</p>
-
-<p class="indent">25. sus hermanos. Casaron estos: ellos...</p>
-
-
-<p class="no-indent center p2 large">FIN.</p>
-
-<hr class="chap" />
-</div>
-
-
-</div>
-
-
-
-
-
-
-
-
-<pre>
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Claros varones de Castilla, y Letras, by
-Fernando del Pulgar
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK CLAROS VARONES DE CASTILLA ***
-
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-Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
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-Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
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-including obsolete, old, middle-aged and new computers. It exists
-because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
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-assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
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-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
-To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
-and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.
-
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive
-Foundation
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-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Its 501(c)(3) letter is posted at
-http://pglaf.org/fundraising. Contributions to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
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-
-The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
-Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
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-business@pglaf.org. Email contact links and up to date contact
-information can be found at the Foundation's web site and official
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- Dr. Gregory B. Newby
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-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
-spread public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
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-
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
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-SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
-particular state visit http://pglaf.org
-
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
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-
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
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-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
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-Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations.
-To donate, please visit: http://pglaf.org/donate
-
-
-Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic
-works.
-
-Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
-concept of a library of electronic works that could be freely shared
-with anyone. For thirty years, he produced and distributed Project
-Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.
-
-
-Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
-unless a copyright notice is included. Thus, we do not necessarily
-keep eBooks in compliance with any particular paper edition.
-
-
-Most people start at our Web site which has the main PG search facility:
-
- http://www.gutenberg.org
-
-This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
-subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
-
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