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diff --git a/5881-8.txt b/5881-8.txt new file mode 100644 index 0000000..49cf57d --- /dev/null +++ b/5881-8.txt @@ -0,0 +1,4579 @@ +The Project Gutenberg EBook of Reina Valera New Testament of the Bible 1909, by +Anonymous + +This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with +almost no restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or +re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included +with this eBook or online at www.gutenberg.org + + +Title: Reina Valera New Testament of the Bible 1909 + +Author: Anonymous + +Posting Date: October 26, 2012 [EBook #5881] +Release Date: June, 2004 +First Posted: September 15, 2002 + +Language: Spanish + +Character set encoding: ISO-8859-1 + +*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK REINA VALERA NEW TESTAMENT 1909 *** + + + + +Produced by an anonymous Project Gutenberg volunteer. + + + + + + + + + + +La Valera 1909 de la SBBE y la SBA. + + + +Aviso: + +Este texto del Nuevo Testamento (Valera 1909) fue bajado de la pagina de web: +Antigua Versión Valera 1909 – La palabra de Dios en español. +(www.valera1909.com) Este texto no tiene derechos reservados, puedes +distribuirlo como quieres. Solamente pedimos que por respeto del trabajo que +invertimos en dándote este texto (Encontrando, escaneando, y corrigiendo.), +que dejes este aviso y la siguiente introducción (Todo entre [Empieza…] y +[Termina…]) en cualquier copia que publicas sobre el Internet. Si tienes +cualquier pregunta o comentario por favor escribe a: info@valera1909.com. + + + +Introducción a la Valera 1909 de la SBBE-SBA. + + + + El siguiente texto es una copia extensamente verificada del texto Valera +1909 de la Online Bible (OLB) (www.onlinebible.org) la cual ellos obtuvieron +de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). Lo verificamos usando +primordialmente una 1909 impresa por la Sociedad Bíblica Británica y +Extranjera (SBBE) para la Sociedad Bíblica Americana (SBA) en 1925, la cual +compré en México D.F. Esta 1909 tiene el formato común usado actualmente por +la Asociación Bíblica Internacional (ABI), ABS, SBU, Vida, Unilit, y quizá +algunos otros. Usamos como referencia una 1909 impresa por la SBBE para la +SBA en 1922, la cual tiene el formato "angosto" que ya no se imprime, +probablemente por su tipo de letra tan pequeña. + + + + Como el texto digital de la OLB fue escaneado y no fue verificado muy +bien estaba lleno de errores. Muchos de estos errores se encuentran en las +1909 impresas por UBS y Hollman, rindiéndolas inservibles, en mi opinión. La +razón principal que nosotros hemos empezado a verificar el texto digital de la +1909 es para que nosotros podamos imprimir el Evangelio de Juan (y otros +libros) para la obra de evangelismo. Pero también reconocemos la necesidad de +tener un texto mas correcto poder hacer comparaciones exactas con otras +versiones. Y últimamente, esperamos que la SBU, Hollman, y los demás corrijan +sus textos para que sus publicaciones de la 1909 sean útiles. + + + + En todos nuestros textos, letra itálica se reproduce entre corchetes +[...], para que se convierte fácilmente el Nuevo Testamento a muchos +diferentes formatos. Algunas ediciones impresas tenían tanto letra itálica y +palabras entre corchetes. En estos casos, para mantener la integridad de la +reproducción, aún corcheteamos palabras inicialmente itálicas, pero para +indicar la diferencia encerramos entre símbolos relativos <...> las palabras +originalmente entre corchetes. + + + +Este texto digital de la 1909 es reproducida, tal cual. No hemos hecho +ninguna corrección al texto en cuanto a como aparece en la 1909 impresa en +1925 y como esa coincida con la que fue impresas en 1922. + + + + M. N. Jackson + + + +[Termina Aviso e Introducción] + + + + + + + +LA + +SANTA BIBLIA + +QUE CONTIENE + +LOS SAGRADOS LIBROS + +DEL + +ANITGUO Y NUEVO TESTAMENTO + + + + + +ANTIGUA VERSIÓN DE CIPRIANO DE VALERA COTEJADA CON + +DIVERSAS TRADUCCIONES Y REVISADA CON ARREGLO + +Á LOS ORIGINALES HEBREO Y GRIEGO + + + +Capítulo 1 + + 1 EN el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era +Dios. + + 2 Este era en el principio con Dios. + + 3 Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es +hecho, fué hecho. + + 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. + + 5 Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la +comprendieron. + + 6 Fué un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. + + 7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para +que todos creyesen por él. + + 8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. + + 9 [Aquél] era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á +este mundo. + + 10 En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él; y el mundo no le +conoció. + + 11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. + + 12 Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos +hijos de Dios, á los que creen en su nombre: + + 13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni +de voluntad de varón, mas de Dios. + + 14 Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su +gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. + + 15 Juan dió testimonio de él, y clamó diciendo: Este es del que [yo] +decía: El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo. + + 16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia. + + 17 Porque la ley por Moisés fué dada: [mas] la gracia y la verdad por +Jesucristo fué hecha. + + 18 A Dios nadie le vió jamás: el unigénito Hijo, que está en el seno del +Padre, él [le] declaró. + + 19 Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de +Jerusalem sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? + + 20 Y confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo. + + 21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú +el profeta? Y respondió: No. + + 22 Dijéronle: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta á los que nos +enviaron. ¿Qué dices de ti mismo? + + 23 Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino +del Señor, como dijo Isaías profeta. + + 24 Y los que habían sido enviados eran de los Fariseos. + + 25 Y preguntáronle, y dijéronle: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres +el Cristo, ni Elías, ni el profeta? + + 26 Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua; mas en medio de +vosotros ha estado á quien vosotros no conocéis. + + 27 Este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí: del cual +yo no soy digno de desatar la correa del zapato. + + 28 Estas cosas acontecieron en Betábara, de la otra parte del Jordán, +donde Juan bautizaba. + + 29 El siguiente día ve Juan á Jesús que venía á él, y dice: He aquí el +Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. + + 30 Este es del que dije: Tras mí viene un varón, el cual es antes de mí: +porque era primero que yo. + + 31 Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado á Israel, por eso +vine yo bautizando con agua. + + 32 Y Juan dió testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del +cielo como paloma, y reposó sobre él. + + 33 Y yo no le conocía; mas el que me envió á bautizar con agua, aquél me +dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, éste es +el que bautiza con Espíritu Santo. + + 34 Y yo [le] vi, y he dado testimonio que éste es el Hijo de Dios. + + 35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. + + 36 Y mirando á Jesús que andaba por [allí], dijo: He aquí el Cordero de +Dios. + + 37 Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesús. + + 38 Y volviéndose Jesús, y viéndolos seguir[le], díceles: ¿Qué buscáis? Y +ellos le dijeron: Rabbí (que declarado quiere decir Maestro) ¿dónde moras? + + 39 Díceles: Venid y ved. Vinieron, y vieron donde moraba, y quedáronse +con él aquel día: porque era como la hora de las diez. + + 40 Era Andrés, hermano de Simón Pedro, uno de los dos que habían oído de +Juan, y le habían seguido. + + 41 Este halló primero á su hermano Simón, y díjole: Hemos hallado al +Mesías (que declarado es, el Cristo). + + 42 Y le trajo á Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de +Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra). + + 43 El siguiente día quiso Jesús ir á Galilea, y halla á Felipe, al cual +dijo: Sígueme. + + 44 Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro. + + 45 Felipe halló á Natanael, y dícele: Hemos hallado á aquel de quien +escribió Moisés en la ley, y los profetas: á Jesús, el hijo de José, de +Nazaret. + + 46 Y díjole Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele +Felipe: Ven y ve. + + 47 Jesús vió venir á sí á Natanael, y dijo de él: He aquí un verdadero +Israelita, en el cual no hay engaño. + + 48 Dícele Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús, y díjole: +Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera te vi. + + 49 Respondió Natanael, y díjole: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres +el Rey de Israel. + + 50 Respondió Jesús y díjole: ¿Porque te dije, te vi debajo de la +higuera, crees? cosas mayores que éstas verás. + + 51 Y dícele: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el +cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del +hombre. + + + +Capítulo 2 + + 1 Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba +allí la madre de Jesús. + + 2 Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas. + + 3 Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen. + + 4 Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi +hora. + + 5 Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere. + + 6 Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la +purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros. + + 7 Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta +arriba. + + 8 Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáron[le]. + + 9 Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde +era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala +llama al esposo, + + 10 Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están +satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta +ahora. + + 11 Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó +su gloria; y sus discípulos creyeron en él. + + 12 Después de esto descendió á Capernaum, él, y su madre, y hermanos, y +discípulos; y estuvieron allí no muchos días. + + 13 Y estaba cerca la Pascua de los Judíos; y subió Jesús á Jerusalem. + + 14 Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y +á los cambiadores sentados. + + 15 Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las +ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó +las mesas; + + 16 Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no +hagáis la casa de mi Padre casa de mercado. + + 17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu +casa me comió. + + 18 Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de +que haces esto? + + 19 Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo +levantaré. + + 20 Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fué este templo +edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás? + + 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo. + + 22 Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se +acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que +Jesús había dicho. + + 23 Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos +creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. + + 24 Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él +conocía á todos, + + 25 Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; +porque él sabía lo que había en el hombre. + + + +Capítulo 3 + + 1 Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de +los Judíos. + + 2 Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de +Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no +fuere Dios con él. + + 3 Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no +naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. + + 4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede +entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer? + + 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere +de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. + + 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del +Espíritu, espíritu es. + + 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez. + + 8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de +dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu. + + 9 Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse? + + 10 Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes +esto? + + 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que +hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. + + 12 Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os +dijere las celestiales? + + 13 Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del +hombre, que está en el cielo. + + 14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario +que el Hijo del hombre sea levantado; + + 15 Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga +vida eterna. + + 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo +unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida +eterna. + + 17 Porque no envió Dios á su Hijo al mundo, para que condene al mundo, +mas para que el mundo sea salvo por él. + + 18 El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es +condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios. + + 19 Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres +amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas. + + 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la +luz, porque sus obras no sean redargüidas. + + 21 Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean +manifestadas que son hechas en Dios. + + 22 Pasado esto, vino Jesús con sus discípulos á la tierra de Judea; y +estaba allí con ellos, y bautizaba. + + 23 Y bautizaba también Juan en Enón junto á Salim, porque había allí +muchas aguas; y venían, y eran bautizados. + + 24 Porque Juan, no había sido aún puesto en la cárcel. + + 25 Y hubo cuestión entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de +la purificación. + + 26 Y vinieron á Juan, y dijéronle: Rabbí, el que estaba contigo de la +otra parte del Jordán, del cual tú diste testimonio, he aquí bautiza, y todos +vienen á él. + + 27 Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo, si no le +fuere dado del cielo. + + 28 Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo, sino +que soy enviado delante de él. + + 29 El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que +está en pie y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este +mi gozo es cumplido. + + 30 A él conviene crecer, mas á mí menguar. + + 31 El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, +terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es. + + 32 Y lo que vió y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio. + + 33 El que recibe su testimonio, éste signó que Dios es verdadero. + + 34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no da +Dios el Espíritu por medida. + + 35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano. + + 36 El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al +Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. + + + +Capítulo 4 + + 1 DE manera que como Jesús entendió que los Fariseos habían oído que +Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan, + + 2 (Aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos), + + 3 Dejó á Judea, y fuése otra vez á Galilea. + + 4 Y era menester que pasase por Samaria. + + 5 Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la +heredad que Jacob dió á José su hijo. + + 6 Y estaba allí la fuente de Jacob. Pues Jesús, cansado del camino, así +se sentó á la fuente. Era como la hora de sexta. + + 7 Vino una mujer de Samaria á sacar agua: [y] Jesús le dice: Dame de +beber. + + 8 (Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.) + + 9 Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí +de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los +Samaritanos. + + 10 Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el +que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría agua viva. + + 11 La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacar[la], y el pozo es +hondo: ¿de dónde, pues, tienes el agua viva? + + 12 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del +cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados? + + 13 Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, +volverá á tener sed; + + 14 Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá +sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para +vida eterna. + + 15 La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni +venga acá á sacar[la]. + + 16 Jesús le dice: Ve, llama á tu marido, y ven acá. + + 17 Respondió la mujer, y dijo: No tengo marido. Dícele Jesús: Bien has +dicho, No tengo marido; + + 18 Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu +marido; esto has dicho con verdad. + + 19 Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta. + + 20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en +Jerusalem es el lugar donde es necesario adorar. + + 21 Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este +monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre. + + 22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: +porque la salud viene de los Judíos. + + 23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores +adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales +adoradores busca que le adoren. + + 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es +necesario que adoren. + + 25 Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice el +Cristo: cuando él viniere nos declarará todas las cosas. + + 26 Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo. + + 27 Y en esto vinieron sus discípulos, y maravilláronse de que hablaba +con mujer; mas ninguno dijo: ¿Qué preguntas? ó, ¿Qué hablas con ella? + + 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fué á la ciudad, y dijo á +aquellos hombres: + + 29 Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizás +es éste el Cristo? + + 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron á él. + + 31 Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabbí, come. + + 32 Y él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. + + 33 Entonces los discípulos decían el uno al otro: ¿Si le habrá traído +alguien de comer? + + 34 Díceles Jesús: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y +que acabe su obra. + + 35 ¿No decís vosotros: Aun hay cuatro meses hasta que llegue la siega? +He aquí os digo: Alzad vuestros ojos, y mirad las regiones, porque ya están +blancas para la siega. + + 36 Y el que siega, recibe salario, y allega fruto para vida eterna; para +que el que siembra también goce, y el que siega. + + 37 Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y +otro es el que siega. + + 38 Yo os he enviado á segar lo que vosotros no labrasteis: otros +labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores. + + 39 Y muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la +palabra de la mujer, que daba testimonio, [diciendo:] Que me dijo todo lo que +he hecho. + + 40 Viniendo pues los Samaritanos á él, rogáronle que se quedase allí: y +se quedó allí dos días. + + 41 Y creyeron muchos más por la palabra de él. + + 42 Y decían á la mujer: Ya no creemos por tu dicho; porque nosotros +mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, +el Cristo. + + 43 Y dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea. + + 44 Porque el mismo Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra +no tiene honra. + + 45 Y como vino á Galilea, los Galileos le recibieron, vistas todas las +cosas que había hecho en Jerusalem en el día de la fiesta: porque también +ellos habían ido á la fiesta. + + 46 Vino pues Jesús otra vez á Caná de Galilea, donde había hecho el vino +del agua. Y había en Capernaum uno del rey, cuyo hijo estaba enfermo. + + 47 Este, como oyó que Jesús venía de Judea á Galilea, fué á él, y +rogábale que descendiese, y sanase á su hijo, porque se comenzaba á morir. + + 48 Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y milagros no creeréis. + + 49 El del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. + + 50 Dícele Jesús: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó á la palabra que +Jesús le dijo, y se fué. + + 51 Y cuando ya él descendía, los siervos le salieron á recibir, y le +dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. + + 52 Entonces él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor. Y +dijéronle: Ayer á las siete le dejó la fiebre. + + 53 El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesús le +dijo: Tu hijo vive; y creyó él y toda su casa. + + 54 Esta segunda señal volvió Jesús á hacer, cuando vino de Judea á +Galilea. + + + +Capítulo 5 + + 1 DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los Judíos, y subió +Jesús á Jerusalem. + + 2 Y hay en Jerusalem á [la puerta] del ganado un estanque, que en +hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales. + + 3 En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban +esperando el movimiento del agua. + + 4 Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el +agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del +agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese. + + 5 Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba +enfermo. + + 6 Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, +dícele: ¿Quieres ser sano? + + 7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el +estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro +antes de mí ha descendido. + + 8 Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda. + + 9 Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado +aquel día. + + 10 Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: +no te es lícito llevar tu lecho. + + 11 Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. + + 12 Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y +anda? + + 13 Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque Jesús se +había apartado de la gente que estaba en aquel lugar. + + 14 Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido +sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor. + + 15 El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había +sanado. + + 16 Y por esta causa los Judíos perseguían á Jesús, y procuraban matarle, +porque hacía estas cosas en sábado. + + 17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro. + + 18 Entonces, por tanto, más procuraban los Judíos matarle, porque no +sólo quebrantaba el sábado, sino que también á su Padre llamaba Dios, +haciéndose igual á Dios. + + 19 Respondió entonces Jesús, y díjoles: De cierto, de cierto os digo: No +puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque +todo lo que él hace, esto también hace el Hijo juntamente. + + 20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él +hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os +maravilléis. + + 21 Porque como el Padre levanta los muertos, y les da vida, así también +el Hijo á los que quiere da vida. + + 22 Porque el Padre á nadie juzga, mas todo el juicio dió al Hijo; + + 23 Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra +al Hijo, no honra al Padre que le envió. + + 24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me +ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á +vida. + + 25 De cierto, de cierto os digo: Vendrá hora, y ahora es, cuando los +muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán. + + 26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dió también al Hijo +que tuviese vida en sí mismo: + + 27 Y también le dió poder de hacer juicio, en cuanto es el Hijo del +hombre. + + 28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que +están en los sepulcros oirán su voz; + + 29 Y los que hicieron bien, saldrán á resurrección de vida; mas los que +hicieron mal, á resurrección de condenación. + + 30 No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y mi juicio es +justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del +Padre. + + 31 Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. + + 32 Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de +mí, es verdadero. + + 33 Vosotros enviasteis á Juan, y [él] dió testimonio á la verdad. + + 34 Empero yo no tomo el testimonio de hombre; mas digo esto, para que +vosotros seáis salvos. + + 35 El era antorcha que ardía y alumbraba: y vosotros quisisteis +recrearos por un poco á su luz. + + 36 Mas yo tengo mayor testimonio que [el] de Juan: porque las obras que +el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de +mí, que el Padre me haya enviado. + + 37 Y el que me envió, el Padre, él ha dado testimonio de mí. Ni nunca +habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer. + + 38 Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que él envió, +á éste vosotros no creéis. + + 39 Escudriñad las Escrituras, porque á vosotros os parece que en ellas +tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. + + 40 Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida. + + 41 Gloria de los hombres no recibo. + + 42 Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. + + 43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere +en su propio nombre, á aquél recibiréis. + + 44 ¿Cómo podéis vosotros creer, pues tomáis la gloria los unos de los +otros, y no buscáis la gloria que de sólo Dios viene? + + 45 No penséis que yo os tengo de acusar delante del Padre; hay quien os +acusa, Moisés, en quien vosotros esperáis. + + 46 Porque si vosotros creyeseis á Moisés, creeríais á mí; porque de mí +escribió él. + + 47 Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras? + + + + + +Capítulo 6 + +1 PASADAS estas cosas, fuése Jesús de la otra parte de la mar de Galilea, [que +es] de Tiberias. + + 2 Y seguíale grande multitud, porque veían sus señales que hacía en los +enfermos. + + 3 Y subió Jesús á un monte, y se sentó allí con sus discípulos. + + 4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los Judíos. + + 5 Y como alzó Jesús los ojos, y vió que había venido á él grande +multitud, dice á Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? + + 6 Mas esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer. + + 7 Respondióle Felipe: Doscientos denarios de pan no les bastarán, para +que cada uno de ellos tome un poco. + + 8 Dícele uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro: + + 9 Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos +pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos? + + 10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en +aquel lugar: y recostáronse como número de cinco mil varones. + + 11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, repartió á los +discípulos, y los discípulos á los que estaban recostados: asimismo de los +peces, cuanto querían. + + 12 Y como fueron saciados, dijo á sus discípulos: Recoged los pedazos +que han quedado, porque no se pierda nada. + + 13 Cogieron pues, é hinchieron doce cestas de pedazos de los cinco panes +de cebada, que sobraron á los que habían comido. + + 14 Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había +hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo. + + 15 Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle +rey, volvió á retirarse al monte, él solo. + + 16 Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar; + + 17 Y entrando en un barco, venían de la otra parte de la mar hacia +Capernaum. Y era ya oscuro, y Jesús no había venido á ellos. + + 18 Y levantábase la mar con un gran viento que soplaba. + + 19 Y como hubieron navegado como veinticinco ó treinta estadios, ven á +Jesús que andaba sobre la mar, y se acercaba al barco: y tuvieron miedo. + + 20 Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo. + + 21 Ellos entonces gustaron recibirle en el barco: y luego el barco llegó +á la tierra donde iban. + + 22 El día siguiente, la gente que estaba de la otra parte de la mar, +como vió que no había allí otra navecilla sino una, y que Jesús no había +entrado con sus discípulos en ella, sino que sus discípulos se habían ido +solos; + + 23 Y que otras navecillas habían arribado de Tiberias junto al lugar +donde habían comido el pan después de haber el Señor dado gracias; + + 24 Como vió pues la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, +entraron ellos en las navecillas, y vinieron á Capernaum buscando á Jesús. + + 25 Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: Rabbí, ¿cuándo +llegaste acá? + + 26 Respondióles Jesús, y dijo; De cierto, de cierto os digo, que me +buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os +hartasteis. + + 27 Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida +eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el +Padre, [que es] Dios. + + 28 Y dijéronle: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios? + + 29 Respondió Jesús, y díjoles: Esta es la obra de Dios, que creáis en el +que él ha enviado. + + 30 Dijéronle entonces: ¿Qué señal pues haces tú, para que veamos, y te +creamos? ¿Qué obras? + + 31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: +Pan del cielo les dió á comer. + + 32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dió Moisés pan +del cielo; mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. + + 33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al +mundo. + + 34 Y dijéronle: Señor, danos siempre este pan. + + 35 Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca +tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. + + 36 Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis. + + 37 Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene, no [le] +echo fuera. + + 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la +voluntad del que me envió. + + 39 Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me +diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero. + + 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al +Hijo, y cree en él, tenga vida eterna: y yo le resucitaré en el día postrero. + + 41 Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el +pan que descendí del cielo. + + 42 Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre +nosotros conocemos? ¿cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido? + + 43 Y Jesús respondió, y díjoles: No murmuréis entre vosotros. + + 44 Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió no le trajere; y +yo le resucitaré en el día postrero. + + 45 Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados de Dios. Así +que, todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí. + + 46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste +ha visto al Padre. + + 47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. + + 48 Yo soy el pan de vida. + + 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos. + + 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él +comiere, no muera. + + 51 Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de +este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo +daré por la vida del mundo. + + 52 Entonces los Judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste +darnos su carne á comer? + + 53 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no comiereis la +carne del Hijo del hombre, y bebiereis su sangre, no tendréis vida en +vosotros. + + 54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna: y yo le +resucitaré en el día postrero. + + 55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. + + 56 El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. + + 57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el +que me come, él también vivirá por mí. + + 58 Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres +comieron el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente. + + 59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capernaum. + + 60 Y muchos de sus discípulos oyéndo[lo], dijeron: Dura es esta palabra: +¿quién la puede oir? + + 61 Y sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, +díjoles: ¿Esto os escandaliza? + + 62 ¿Pues [qué], si viereis al Hijo del hombre que sube donde estaba +primero? + + 63 El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras +que yo os he hablado, son espíritu y son vida. + + 64 Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús desde el +principio sabía quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. + + 65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir á mí, si no le +fuere dado del Padre. + + 66 Desde esto, muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban +con él. + + 67 Dijo entonces Jesús á los doce: ¿Queréis vosotros iros también? + + 68 Y respondióle Simón Pedro: Señor, ¿á quién iremos? tú tienes palabras +de vida eterna. + + 69 Y nosotros creemos y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios +viviente. + + 70 Jesús le respondió: ¿No he escogido yo á vosotros doce, y uno de +vosotros es diablo? + + 71 Y hablaba de Judas Iscariote, [hijo] de Simón, porque éste era el que +le había de entregar, el cual era uno de los doce. + + + +Capítulo 7 + + 1 Y PASADAS estas cosas andaba Jesús en Galilea: que no quería andar en +Judea, porque los Judíos procuraban matarle. + + 2 Y estaba cerca la fiesta de los Judíos, [la] de los tabernáculos. + + 3 Y dijéronle sus hermanos: Pásate de aquí, y vete á Judea, para que +también tus discípulos vean las obras que haces. + + 4 Que ninguno que procura ser claro, hace algo en oculto. Si estas cosas +haces, manifiéstate al mundo. + + 5 Porque ni aun sus hermanos creían en él. + + 6 Díceles entonces Jesús: Mi tiempo aun no ha venido; mas vuestro tiempo +siempre está presto. + + 7 No puede el mundo aborreceros á vosotros; mas á mí me aborrece, porque +yo doy testimonio de él, que sus obras son malas. + + 8 Vosotros subid á esta fiesta; yo no subo aún á esta fiesta, porque mi +tiempo aun no es cumplido. + + 9 Y habiéndoles dicho esto, quedóse en Galilea. + + 10 Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces él también subió á la +fiesta, no manifiestamente, sino como en secreto. + + 11 Y buscábanle los Judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está aquél? + + 12 Y había grande murmullo de él entre la gente: porque unos decían: +Bueno es; y otros decían: No, antes engaña á las gentes. + + 13 Mas ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo de los Judíos. + + 14 Y al medio de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba. + + 15 Y maravillábanse los Judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, no +habiendo aprendido? + + 16 Respondióles Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que +me envió. + + 17 El que quisiere hacer su voluntad, conocerá de la doctrina si viene +de Dios, ó si yo hablo de mí mismo. + + 18 El que habla de sí mismo, su propia gloria busca; mas el que busca la +gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia. + + 19 ¿No os dió Moisés la ley, y ninguno de vosotros hace la ley? ¿Por qué +me procuráis matar? + + 20 Respondió la gente, y dijo: Demonio tienes: ¿quién te procura matar? + + 21 Jesús respondió, y díjoles: Una obra hice, y todos os maravilláis. + + 22 Cierto, Moisés os dió la circuncisión (no porque sea de Moisés, mas +de los padres); y en sábado circuncidáis al hombre. + + 23 Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la ley de +Moisés no sea quebrantada, ¿os enojáis conmigo porque en sábado hice sano todo +un hombre? + + 24 No juzguéis según lo que parece, mas juzgad justo juicio. + + 25 Decían entonces unos de los de Jerusalem: ¿No es éste al que buscan +para matarlo? + + 26 Y he aquí, habla públicamente, y no le dicen nada; ¿si habrán +entendido verdaderamente los príncipes, que éste es el Cristo? + + 27 Mas éste, sabemos de dónde es: y cuando viniere el Cristo, nadie +sabrá de dónde sea. + + 28 Entonces clamaba Jesús en el templo, enseñando y diciendo: Y á mí me +conocéis, y sabéis de dónde soy: y no he venido de mí mismo; mas el que me +envió es verdadero, al cual vosotros no conocéis. + + 29 Yo le conozco, porque de él soy, y él me envió. + + 30 Entonces procuraban prenderle; mas ninguno puso en él mano, porque +aun no había venido su hora. + + 31 Y muchos del pueblo creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando +viniere, ¿hará más señales que las que éste hace? + + 32 Los Fariseos oyeron á la gente que murmuraba de él estas cosas; y los +príncipes de los sacerdotes y los Fariseos enviaron servidores que le +prendiesen. + + 33 Y Jesús dijo: Aun un poco de tiempo estaré con vosotros, é iré al que +me envió. + + 34 Me buscaréis, y no me hallaréis; y donde yo estaré, vosotros no +podréis venir. + + 35 Entonces los Judíos dijeron entre sí: ¿A dónde se ha de ir éste que +no le hallemos? ¿Se ha de ir á los esparcidos entre los Griegos, y á enseñar á +los Griegos? + + 36 ¿Qué dicho es éste que dijo: Me buscaréis, y no me hallaréis; y donde +yo estaré, vosotros no podréis venir? + + 37 Mas en el postrer día grande de la fiesta, Jesús se ponía en pie y +clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga á mí y beba. + + 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán +de su vientre. + + 39 (Y esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en +él: pues aun no había [venido] el Espíritu Santo; porque Jesús no estaba aún +glorificado.) + + 40 Entonces algunos de la multitud, oyendo este dicho, decían: +Verdaderamente éste es el profeta. + + 41 Otros decían: Este es el Cristo. Algunos empero decían: ¿De Galilea +ha de venir el Cristo? + + 42 ¿No dice la Escritura, que de la simiente de David, y de la aldea de +Bethlehem, de donde era David, vendrá el Cristo? + + 43 Así que había disensión entre la gente acerca de él. + + 44 Y algunos de ellos querían prenderle; mas ninguno echó sobre él +manos. + + 45 Y los ministriles vinieron á los principales sacerdotes y á los +Fariseos; y ellos les dijeron: ¿Por qué no le trajisteis? + + 46 Los ministriles respondieron: Nunca ha hablado hombre así como este +hombre. + + 47 Entonces los Fariseos les respondieron: ¿Estáis también vosotros +engañados? + + 48 ¿Ha creído en él alguno de los príncipes, ó de los Fariseos? + + 49 Mas estos comunales que no saben la ley, malditos son. + + 50 Díceles Nicodemo (el que vino á él de noche, el cual era uno de +ellos): + + 51 ¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere +lo que ha hecho? + + 52 Respondieron y dijéronle: ¿Eres tú también Galileo? Escudriña y ve +que de Galilea nunca se levantó profeta. + + 53 Y fuése cada uno á su casa. + + + +Capítulo 8 + + 1 Y JESÚS se fué al monte de las Olivas. + + 2 Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y +sentado él, los enseñaba. + + 3 Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en +adulterio; y poniéndola en medio, + + 4 Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, +adulterando; + + 5 Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué +dices? + + 6 Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Empero Jesús, +inclinado hacia abajo, escribía en tierra con el dedo. + + 7 Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de +vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero. + + 8 Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribía en tierra. + + 9 Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, +comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la +mujer que estaba en medio. + + 10 Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, +díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado? + + 11 Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te +condeno: vete, y no peques más. + + 12 Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que +me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida. + + 13 Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu +testimonio no es verdadero. + + 14 Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi +testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas +vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy. + + 15 Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo á nadie. + + 16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y +el que me envió, el Padre. + + 17 Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es +verdadero. + + 18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el +que me envió, el Padre. + + 19 Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me +conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también +conocierais. + + 20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las limosnas, enseñando en +el templo: y nadie le prendió; porque aun no había venido su hora. + + 21 Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro +pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir. + + 22 Decían entonces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A +donde yo voy, vosotros no podéis venir? + + 23 Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois +de este mundo, yo no soy de este mundo. + + 24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados: porque si no +creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. + + 25 Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: El que al +principio también os he dicho. + + 26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me +envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de él, esto hablo en el mundo. + + 27 Mas no entendieron que él les hablaba del Padre. + + 28 Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces +entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me +enseñó, esto hablo. + + 29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; +porque yo, lo que á él agrada, hago siempre. + + 30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. + + 31 Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros +permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; + + 32 Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará. + + 33 Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á +nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres? + + 34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que +hace pecado, es siervo de pecado. + + 35 Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para +siempre. + + 36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. + + 37 Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi +palabra no cabe en vosotros. + + 38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que +habéis oído cerca de vuestro padre. + + 39 Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesús: Si +fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham harías. + + 40 Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, +la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham. + + 41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle entonces: +Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, [que es] Dios. + + 42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me +amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí +mismo, mas él me envió. + + 43 ¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra. + + 44 Vosotros de [vuestro] padre el diablo sois, y los deseos de vuestro +padre queréis cumplir. El, homicida ha sido desde el principio, y no +permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de +suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. + + 45 Y porque yo digo verdad, no me creéis. + + 46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por +qué vosotros no me creéis? + + 47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no [las] oís +vosotros, porque no sois de Dios. + + 48 Respondieron entonces los Judíos, y dijéronle: ¿No decimos bien +nosotros, que tú eres Samaritano, y tienes demonio? + + 49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y +vosotros me habéis deshonrado. + + 50 Y no busco mi gloria: hay quien [la] busque, y juzgue. + + 51 De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá +muerte para siempre. + + 52 Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. +Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no +gustará muerte para siempre. + + 53 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los +profetas murieron: ¿quién te haces á ti mismo? + + 54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi +Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios; + + 55 Y no le conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, +seré como vosotros mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra. + + 56 Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó. + + 57 Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has +visto á Abraham? + + 58 Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, +yo soy. + + 59 Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió +del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué. + + + +Capítulo 9 + + 1 Y PASANDO [Jesús], vió un hombre ciego desde su nacimiento. + + 2 Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó +sus padres, para que naciese ciego? + + 3 Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras +de Dios se manifiesten en él. + + 4 Conviéneme obrar las obras del que me envió, entre tanto que el día +dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar. + + 5 Entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo. + + 6 Esto dicho, escupió en tierra, é hizo lodo con la saliva, y untó con +el lodo sobre los ojos del ciego, + + 7 Y díjole: Ve, lávate en el estanque de Siloé (que significa, si [lo] +interpretares, Enviado). Y fué entonces, y lavóse, y volvió viendo. + + 8 Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, +decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba? + + 9 Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy. + + 10 Y dijéronle: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos? + + 11 Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús, hizo lodo, y me +untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate: y fuí, y me lavé, y recibí la +vista. + + 12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está aquél? El dijo: No sé. + + 13 Llevaron á los Fariseos al que antes había sido ciego. + + 14 Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los +ojos. + + 15 Y volviéronle á preguntar también los Fariseos de qué manera había +recibido la vista. Y él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y me lavé, y +veo. + + 16 Entonces unos de los Fariseos decían: Este hombre no es de Dios, que +no guarda el sábado. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas +señales? Y había disensión entre ellos. + + 17 Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y +él dijo: Que es profeta. + + 18 Mas los Judíos no creían de él, que había sido ciego, y hubiese +recibido la vista, hasta que llamaron á los padres del que había recibido la +vista; + + 19 Y preguntáronles, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros +decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora? + + 20 Respondiéronles sus padres y dijeron: Sabemos que éste es nuestro +hijo, y que nació ciego: + + 21 Mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, +nosotros no lo sabemos; él tiene edad, preguntadle á él; él hablará de sí. + + 22 Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los Judíos: porque ya +los Judíos habían resuelto que si alguno confesase ser él el Mesías, fuese +fuera de la sinagoga. + + 23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle á él. + + 24 Así que volvieron á llamar al hombre que había sido ciego, y +dijéronle: Da gloria á Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador. + + 25 Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador, no lo sé: una cosa sé, +que habiendo yo sido ciego, ahora veo. + + 26 Y volviéronle á decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos? + + 27 Respondióles: Ya os [lo] he dicho, y no habéis atendido: ¿por qué lo +queréis otra vez oir? ¿queréis también vosotros haceros sus discípulos? + + 28 Y le ultrajaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros +discípulos de Moisés somos. + + 29 Nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas éste no sabemos de +dónde es. + + 30 Respondió aquel hombre, y díjoles: Por cierto, maravillosa cosa es +ésta, que vosotros no sabéis de dónde sea, y [á mí] me abrió los ojos. + + 31 Y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si alguno es temeroso +de Dios, y hace su voluntad, á éste oye. + + 32 Desde el siglo no fué oído, que abriese alguno los ojos de uno que +nació ciego. + + 33 Si éste no fuera de Dios, no pudiera hacer nada. + + 34 Respondieron, y dijéronle: En pecados eres nacido todo, ¿y tú nos +enseñas? Y echáronle fuera. + + 35 Oyó Jesús que le habían echado fuera; y hallándole, díjole: ¿Crees tú +en el Hijo de Dios? + + 36 Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? + + 37 Y díjole Jesús: Y le has visto, y el que habla contigo, él es. + + 38 Y él dice: Creo, Señor; y adoróle. + + 39 Y dijo Jesús: Yo, para juicio he venido á este mundo: para que los +que no ven, vean; y los que ven, sean cegados. + + 40 Y [ciertos] de los Fariseos que estaban con él oyeron esto, y +dijéronle: ¿Somos nosotros también ciegos? + + 41 Díjoles Jesús: Si fuerais ciegos, no tuvierais pecado: mas ahora +porque decís, Vemos, por tanto vuestro pecado permanece. + + + +Capítulo 10 + + 1 DE cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el +corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal es ladrón y robador. + + 2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. + + 3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz: y á sus ovejas llama +por nombre, y las saca. + + 4 Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las +ovejas le siguen, porque conocen su voz. + + 5 Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la +voz de los extraños. + + 6 Esta parábola les dijo Jesús; mas ellos no entendieron qué era lo que +les decía. + + 7 Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy +la puerta de las ovejas. + + 8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no +los oyeron las ovejas. + + 9 Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y +saldrá, y hallará pastos. + + 10 El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he +venido para que tengan vida, y para que [la] tengan en abundancia. + + 11 Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas. + + 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las +ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye, y el lobo las +arrebata, y esparce las ovejas. + + 13 Así que, el asalariado, huye, porque es asalariado, y no tiene +cuidado de las ovejas. + + 14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis [ovejas], y las mías me conocen. + + 15 Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por +las ovejas. + + 16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también +me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. + + 17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla á +tomar. + + 18 Nadie me la quita, mas yo la pongo de mí mismo. Tengo poder para +ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de mi +Padre. + + 19 Y volvió á haber disensión entre los Judíos por estas palabras. + + 20 Y muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿para +qué le oís? + + 21 Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado: ¿puede el demonio +abrir los ojos de los ciegos? + + 22 Y se hacía la fiesta de la dedicación en Jerusalem; y era invierno; + + 23 Y Jesús andaba en el templo por el portal de Salomón. + + 24 Y rodeáronle los Judíos y dijéronle: ¿Hasta cuándo nos has de turbar +el alma? Si tú eres el Cristo, dínos[lo] abiertamente. + + 25 Respondióles Jesús: Os [lo] he dicho, y no creéis: las obras que yo +hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; + + 26 Mas vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he +dicho. + + 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; + + 28 Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las +arrebatará de mi mano. + + 29 Mi Padre que me [las] dió, mayor que todos es y nadie [las] puede +arrebatar de la mano de mi Padre. + + 30 Yo y el Padre una cosa somos. + + 31 Entonces volvieron á tomar piedras los Judíos para apedrearle. + + 32 Respondióles Jesús: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; +¿por cuál obra de esas me apedreáis? + + 33 Respondiéronle los Judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, +sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios. + + 34 Respondióles Jesús: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, Dioses +sois? + + 35 Si dijo, dioses, á aquellos á los cuales fué hecha palabra de Dios (y +la Escritura no puede ser quebrantada); + + 36 ¿A quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú +blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy? + + 37 Si no hago obras de mi Padre, no me creáis. + + 38 Mas si las hago, aunque á mí no creáis, creed á las obras; para que +conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre. + + 39 Y procuraban otra vez prenderle; mas él se salió de sus manos; + + 40 Y volvióse tras el Jordán, á aquel lugar donde primero había estado +bautizando Juan; y estúvose allí. + + 41 Y muchos venían á él, y decían: Juan, á la verdad, ninguna señal +hizo; mas todo lo que Juan dijo de éste, era verdad. + + 42 Y muchos creyeron allí en él. + + + +Capítulo 11 + + 1 ESTABA entonces enfermo uno [llamado] Lázaro, de Bethania, la aldea de +María y de Marta su hermana. + + 2 (Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al +Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos.) + + 3 Enviaron, pues, sus hermanas á él, diciendo: Señor, he aquí, el que +amas está enfermo. + + 4 Y oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por +gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. + + 5 Y amaba Jesús á Marta, y á su hermana, y á Lázaro. + + 6 Como oyó pues que estaba enfermo, quedóse aún dos días en aquel lugar +donde estaba. + + 7 Luego, después de esto, dijo á los discípulos: Vamos á Judea otra vez. + + 8 Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, +¿y otra vez vas allá? + + 9 Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anduviere de día, +no tropieza, porque ve la luz de este mundo. + + 10 Mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él. + + 11 Dicho esto, díceles después: Lázaro nuestro amigo duerme; mas voy á +despertarle del sueño. + + 12 Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará. + + 13 Mas [esto] decía Jesús de la muerte de él: y ellos pensaron que +hablaba del reposar del sueño. + + 14 Entonces, pues, Jesús les dijo claramente: Lázaro es muerto; + + 15 Y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis: +mas vamos á él. + + 16 Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á sus condiscípulos: +Vamos también nosotros, para que muramos con él. + + 17 Vino pues Jesús, y halló que había ya cuatro días que estaba en el +sepulcro. + + 18 Y Bethania estaba cerca de Jerusalem, como quince estadios; + + 19 Y muchos de los Judíos habían venido á Marta y á María, á consolarlas +de su hermano. + + 20 Entonces Marta, como oyó que Jesús venía, salió á encontrarle; mas +María se estuvo en casa. + + 21 Y Marta dijo á Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no +fuera muerto; + + 22 Mas también sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios. + + 23 Dícele Jesús: Resucitará tu hermano. + + 24 Marta le dice: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día +postrero. + + 25 Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, +aunque esté muerto, vivirá. + + 26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees +esto? + + 27 Dícele: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de +Dios, que has venido al mundo. + + 28 Y esto dicho, fuése, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: +El Maestro está aquí y te llama. + + 29 Ella, como lo oyó, levántase prestamente y viene á él. + + 30 (Que aun no había llegado Jesús á la aldea, mas estaba en aquel lugar +donde Marta le había encontrado.) + + 31 Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, +como vieron que María se había levantado prestamente, y había salido, +siguiéronla, diciendo: Va al sepulcro á llorar allí. + + 32 Mas María, como vino donde estaba Jesús, viéndole, derribóse á sus +pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano. + + 33 Jesús entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habían +venido juntamente con ella llorando, se conmovió en espíritu, y turbóse, + + 34 Y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y ve. + + 35 Y lloró Jesús. + + 36 Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba. + + 37 Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste que abrió los ojos al +ciego, hacer que éste no muriera? + + 38 Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era +una cueva, la cual tenía una piedra encima. + + 39 Dice Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que se había +muerto, le dice: Señor, hiede ya, que es de cuatro días. + + 40 Jesús le dice: ¿No te he dicho que, si creyeres, verás la gloria de +Dios? + + 41 Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y +Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído. + + 42 Que yo sabía que siempre me oyes; mas por causa de la compañía que +está alrededor, lo dije, para que crean que tú me has enviado. + + 43 Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera. + + 44 Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con +vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesús: Desatadle, y +dejadle ir. + + 45 Entonces muchos de los Judíos que habían venido á María, y habían +visto lo que había hecho Jesús, creyeron en él. + + 46 Mas algunos de ellos fueron á los Fariseos, y dijéronles lo que Jesús +había hecho. + + 47 Entonces los pontífices y los Fariseos juntaron concilio, y decían: +¿Qué hacemos? porque este hombre hace muchas señales. + + 48 Si le dejamos así, todos creerán en él: y vendrán los Romanos, y +quitarán nuestro lugar y la nación. + + 49 Y Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: +Vosotros no sabéis nada; + + 50 Ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no +que toda la nación se pierda. + + 51 Mas esto no lo dijo de sí mismo; sino que, como era el sumo pontífice +de aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación: + + 52 Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en +uno los hijos de Dios que estaban derramados. + + 53 Así que, desde aquel día consultaban juntos de matarle. + + 54 Por tanto, Jesús ya no andaba manifiestamente entre los Judíos; mas +fuése de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se +llama Ephraim: y estábase allí con sus discípulos. + + 55 Y la Pascua de los Judíos estaba cerca: y muchos subieron de aquella +tierra á Jerusalem antes de la Pascua, para purificarse; + + 56 Y buscaban á Jesús, y hablaban los unos con los otros estando en el +templo. ¿Qué os parece, que no vendrá á la fiesta? + + 57 Y los pontífices y los Fariseos habían dado mandamiento, que si +alguno supiese dónde estuviera, lo manifestase, para que le prendiesen. + + + +Capítulo 12 + + 1 Y JESÚS, seis días antes de la Pascua, vino á Bethania, donde estaba +Lázaro, que había sido muerto, al cual había resucitado de los muertos. + + 2 E hiciéronle allí una cena: y Marta servía, y Lázaro era uno de los +que estaban sentados á la mesa juntamente con él. + + 3 Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo líquido de mucho +precio, y ungió los pies de Jesús, y limpió sus pies con sus cabellos: y la +casa se llenó del olor del ungüento. + + 4 Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote, [hijo]de Simón, el que +le había de entregar: + + 5 ¿Por qué no se ha vendido este ungüento por trescientos dineros, y se +dió á los pobres? + + 6 Mas dijo esto, no por el cuidado que él tenía de los pobres; sino +porque era ladrón, y tenía la bolsa, y traía lo que se echaba en ella. + + 7 Entonces Jesús dijo: Déjala: para el día de mi sepultura ha guardado +esto; + + 8 Porque á los pobres siempre los tenéis con vosotros, mas á mí no +siempre me tenéis. + + 9 Entonces mucha gente de los Judíos entendió que él estaba allí; y +vinieron no solamente por causa de Jesús, mas también por ver á Lázaro, al +cual había resucitado de los muertos. + + 10 Consultaron asimismo los príncipes de los sacerdotes, de matar +también á Lázaro; + + 11 Porque muchos de los Judíos iban y creían en Jesús por causa de él. + + 12 El siguiente día, mucha gente que había venido á la fiesta, como +oyeron que Jesús venía á Jerusalem, + + 13 Tomaron ramos de palmas, y salieron á recibirle, y clamaban: +¡Hosanna, Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel! + + 14 Y halló Jesús un asnillo, y se sentó sobre él, como está escrito: + + 15 No temas, hija de Sión: he aquí tu Rey viene, sentado sobre un +pollino de asna. + + 16 Estas cosas no las entendieron sus discípulos de primero: empero +cuando Jesús fué glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban +escritas de él, y que le hicieron estas cosas. + + 17 Y la gente que estaba con él, daba testimonio de cuando llamó á +Lázaro del sepulcro, y le resucitó de los muertos. + + 18 Por lo cual también había venido la gente á recibirle, porque había +oído que él había hecho esta señal; + + 19 Mas los Fariseos dijeron entre sí: ¿Veis que nada aprovecháis? he +aquí, el mundo se va tras de él. + + 20 Y había ciertos Griegos de los que habían subido á adorar en la +fiesta: + + 21 Estos pues, se llegaron á Felipe, que era de Bethsaida de Galilea, y +rogáronle, diciendo: Señor, querríamos ver á Jesús. + + 22 Vino Felipe, y díjolo á Andrés: Andrés entonces, y Felipe, lo dicen á +Jesús. + + 23 Entonces Jesús les respondió, diciendo: La hora viene en que el Hijo +del hombre ha de ser glorificado. + + 24 De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la +tierra y muere, él solo queda; mas si muriere, mucho fruto lleva. + + 25 El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este +mundo, para vida eterna la guardará. + + 26 Si alguno me sirve, sígame: y donde yo estuviere, allí también estará +mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará. + + 27 Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? Padre, sálvame de esta hora. +Mas por esto he venido en esta hora. + + 28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y lo he +glorificado, y lo glorificaré otra vez. + + 29 Y la gente que estaba presente, y había oído, decía que había sido +trueno. Otros decían: Angel le ha hablado. + + 30 Respondió Jesús, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, mas por +causa de vosotros. + + 31 Ahora es el juicio de este mundo: ahora el príncipe de este mundo +será echado fuera. + + 32 Y yo, si fuere levantado de la tierra, á todos traeré á mí mismo. + + 33 Y esto decía dando á entender de qué muerte había de morir. + + 34 Respondióle la gente: Nosotros hemos oído de la ley, que el Cristo +permanece para siempre: ¿cómo pues dices tú: Conviene que el Hijo del hombre +sea levantado? ¿Quién es este Hijo del hombre? + + 35 Entonces Jesús les dice: Aun por un poco estará la luz entre +vosotros: andad entre tanto que tenéis luz, porque no os sorprendan las +tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe dónde va. + + 36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos +de luz. Estas cosas habló Jesús, y fuése, y escondióse de ellos. + + 37 Empero habiendo hecho delante de ellos tantas señales, no creían en +él. + + 38 Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, +quién ha creído á nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, á quién es revelado? + + 39 Por esto no podían creer, porque otra vez dijo Isaías: + + 40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Porque no vean con +los ojos, y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane. + + 41 Estas cosas dijo Isaías cuando vió su gloria, y habló de él. + + 42 Con todo eso, aun de los príncipes, muchos creyeron en él; mas por +causa de los Fariseos no [lo] confesaban, por no ser echados de la sinagoga. + + 43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios. + + 44 Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el +que me envió; + + 45 Y el que me ve, ve al que me envió. + + 46 Yo [la] luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no +permanezca en tinieblas. + + 47 Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque +no he venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo. + + 48 El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: +la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. + + 49 Porque yo no he hablado de mí mismo: mas el Padre que me envió, él me +dió mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. + + 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna: así que, lo que yo hablo, +como el Padre me lo ha dicho, así hablo. + + + +Capítulo 13 + + 1 ANTES de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había +venido para que pasase de este mundo al Padre, como había amado á los suyos +que estaban en el mundo, amólos hasta el fin. + + 2 Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de +Judas, [hijo] de Simón Iscariote, que le entregase, + + 3 Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las +manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba, + + 4 Levántase de la cena, y quítase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse. + + 5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó á lavar los pies de los +discípulos, y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido. + + 6 Entonces vino á Simón Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, tú me lavas los +pies? + + 7 Respondió Jesús, y díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora; mas +[lo] entenderás después. + + 8 Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no +te lavare, no tendrás parte conmigo. + + 9 Dícele Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, mas aun las manos y la +cabeza. + + 10 Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita sino que lave los pies, +mas está todo limpio: y vosotros limpios estáis, aunque no todos. + + 11 Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis +limpios todos. + + 12 Así que, después que les hubo lavado los pies, y tomado su ropa, +volviéndose á sentar á la mesa, díjoles: ¿Sabéis lo que os he hecho? + + 13 Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy. + + 14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros +también debéis lavar los pies los unos á los otros. + + 15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros +también hagáis. + + 16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni +el apóstol es mayor que el que le envió. + + 17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis, si las hiciereis. + + 18 No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se +cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar. + + 19 Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere, +creáis que yo soy. + + 20 De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí +recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió. + + 21 Como hubo dicho Jesús esto, fué conmovido en el espíritu, y protestó, +y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar. + + 22 Entonces los discípulos mirábanse los unos á los otros, dudando de +quién decía. + + 23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el +seno de Jesús. + + 24 A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era +aquél de quien decía. + + 25 El entonces recostándose sobre el pecho de Jesús, dícele: Señor, +¿quién es? + + 26 Respondió Jesús: Aquél es, á quien yo diere el pan mojado. Y mojando +el pan, diólo á Judas Iscariote, [hijo] de Simón. + + 27 Y tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesús le dice: Lo que +haces, haz[lo] más presto. + + 28 Mas ninguno de los que estaban á la mesa entendió á qué propósito le +dijo esto. + + 29 Porque los unos pensaban, por que Judas tenía la bolsa, que Jesús le +decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta: ó, que diese algo á los +pobres. + + 30 Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió: y era [ya] noche. + + 31 Entonces como él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del +hombre, y Dios es glorificado en él. + + 32 Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí +mismo, y luego le glorificará. + + 33 Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; mas, como dije +á los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así digo á vosotros +ahora. + + 34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he +amado, que también [os] améis los unos á los otros. + + 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor +los unos con los otros. + + 36 Dícele Simón Pedro: Señor, ¿adónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo +voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después. + + 37 Dícele Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? mi alma +pondré por ti. + + 38 Respondióle Jesús: ¿Tu alma pondrás por mí? De cierto, de cierto te +digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces. + + + +Capítulo 14 + + 1 NO se turbe vuestro corazón: creéis en Dios, creed también en mí. + + 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera os [lo] +hubiera dicho: voy, pues, á preparar lugar para vosotros. + + 3 Y si me fuere, y os aparejare lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí +mismo: para que donde yo estoy, vosotros también estéis. + + 4 Y sabéis á dónde yo voy; y sabéis el camino. + + 5 Dícele Tomás: Señor, no sabemos á dónde vas: ¿cómo, pues, podemos +saber el camino? + + 6 Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene +al Padre, sino por mí. + + 7 Si me conocieseis, también á mi Padre conocierais: y desde ahora le +conocéis, y le habéis visto. + + 8 Dícele Felipe: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. + + 9 Jesús le dice: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros, y no me has +conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices +tú: Muéstranos el Padre? + + 10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que +yo os hablo, no [las] hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace +las obras. + + 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí: de otra manera, +creedme por las mismas obras. + + 12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo +hago también él [las] hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre. + + 13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el +Padre sea glorificado en el Hijo. + + 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. + + 15 Si me amáis, guardad mis mandamientos; + + 16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con +vosotros para siempre: + + 17 Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no +le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y +será en vosotros. + + 18 No os dejaré huérfanos: vendré á vosotros. + + 19 Aun un poquito, y el mundo no me verá más; empero vosotros me veréis; +porque yo vivo, y vosotros también viviréis. + + 20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros +en mí, y yo en vosotros. + + 21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; +y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré á él. + + 22 Dícele Judas, no el Iscariote: Señor, ¿qué hay porque te hayas de +manifestar á nosotros, y no al mundo? + + 23 Respondió Jesús, y díjole: El que me ama, mi palabra guardará; y mi +Padre le amará, y vendremos á él, y haremos con él morada. + + 24 El que no me ama, no guarda mis palabras: y la palabra que habéis +oído, no es mía, sino del Padre que me envió. + + 25 Estas cosas os he hablado estando con vosotros. + + 26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi +nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os +he dicho. + + 27 La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo [la] da, yo os [la] +doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. + + 28 Habéis oído cómo yo os he dicho: Voy, y vengo á vosotros. Si me +amaseis, ciertamente os gozaríais, porque he dicho que voy al Padre: porque el +Padre mayor es que yo. + + 29 Y ahora os lo he dicho antes que se haga; para que cuando se hiciere, +creáis. + + 30 Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este +mundo; mas no tiene nada en mí. + + 31 Empero para que conozca el mundo que amo al Padre, y como el Padre me +dió el mandamiento, así hago. Levantaos, vamos de aquí. + + + +Capítulo 15 + + 1 YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. + + 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y todo aquel que +lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto. + + 3 Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. + + 4 Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto +de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en +mí. + + 5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, +éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. + + 6 El que en mí no estuviere, será echado fuera como [mal] pámpano, y se +secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden. + + 7 Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid +todo lo que quisiereis, y os será hecho. + + 8 En esto es glorificado mi Padre, [en] que llevéis mucho fruto, y seáis +[así] mis discípulos. + + 9 Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor. + + 10 Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también +he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor. + + 11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y +vuestro gozo sea cumplido. + + 12 Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os +he amado. + + 13 Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus +amigos. + + 14 Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando. + + 15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su +señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os +he hecho notorias. + + 16 No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he +puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que +todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé. + + 17 Esto os mando: Que os améis los unos á los otros. + + 18 Si el mundo os aborrece, sabed que á mí me aborreció antes que á +vosotros. + + 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del +mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo. + + 20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que +su señor. Si á mí me han perseguido, también á vosotros perseguirán: si han +guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. + + 21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al +que me ha enviado. + + 22 Si no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado, mas +ahora no tienen excusa de su pecado. + + 23 El que me aborrece, también á mi Padre aborrece. + + 24 Si no hubiese hecho entre ellos obras cuales ningún otro ha hecho, no +tendrían pecado; mas ahora, y [las] han visto, y me aborrecen á mí y á mi +Padre. + + 25 Mas para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Que sin +causa me aborrecieron. + + 26 Empero cuando viniere el Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, +el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí. + + 27 Y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el +principio. + + + +Capítulo 16 + + 1 ESTAS cosas os he hablado, para que no os escandalicéis. + + 2 Os echarán de las sinagogas; y aun viene la hora, cuando cualquiera +que os matare, pensará que hace servicio á Dios. + + 3 Y estas cosas os harán, porque no conocen al Padre ni á mí. + + 4 Mas os he dicho esto, para que cuando aquella hora viniere, os +acordéis que yo os lo había dicho. Esto empero no os lo dije al principio, +porque yo estaba con vosotros. + + 5 Mas ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: +¿Adónde vas? + + 6 Antes, porque os he hablado estas cosas, tristeza ha henchido vuestro +corazón. + + 7 Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo +no fuese, el Consolador no vendría á vosotros; mas si yo fuere, os le enviaré. + + 8 Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de +juicio: + + 9 De pecado ciertamente, por cuanto no creen en mí; + + 10 Y de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; + + 11 Y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo es juzgado. + + 12 Aun tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis llevar. + + 13 Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda +verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y +os hará saber las cosas que han de venir. + + 14 El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os [lo] hará saber. + + 15 Todo lo que tiene el Padre, mío es: por eso dije que tomará de lo +mío, y os [lo] hará saber. + + 16 Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me veréis: +porque yo voy al Padre. + + 17 Entonces dijeron [algunos] de sus discípulos unos á otros: ¿Qué es +esto que nos dice: Un poquito, y no me veréis; y otra vez un poquito, y me +veréis: y, porque yo voy al Padre? + + 18 Decían pues: ¿Qué es esto que dice: Un poquito? No entendemos lo que +habla. + + 19 Y conoció Jesús que le querían preguntar, y díjoles: ¿Preguntáis +entre vosotros de esto que dije: Un poquito, y no me veréis, y otra vez un +poquito, y me veréis? + + 20 De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y +el mundo se alegrará: empero aunque vosotros estaréis tristes, vuestra +tristeza se tornará en gozo. + + 21 La mujer cuando pare, tiene dolor, porque es venida su hora; mas +después que ha parido un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de +que haya nacido un hombre en el mundo. + + 22 También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra +vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro +gozo. + + 23 Y aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, +que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os [lo] dará. + + 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, +para que vuestro gozo sea cumplido. + + 25 Estas cosas os he hablado en proverbios: la hora viene cuando ya no +os hablaré por proverbios, pero claramente os anunciaré del Padre. + + 26 Aquel día pediréis en mi nombre: y no os digo, que yo rogaré al Padre +por vosotros; + + 27 Pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me amasteis, y habéis +creído que yo salí de Dios. + + 28 Salí del Padre, y he venido al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy +al Padre. + + 29 Dícenle sus discípulos: He aquí, ahora hablas claramente, y ningún +proverbio dices. + + 30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie +te pregunte: en esto creemos que has salido de Dios. + + 31 Respondióles Jesús: ¿Ahora creéis? + + 32 He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno +por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está +conmigo. + + 33 Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo +tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo. + + + +Capítulo 17 + + 1 ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, +la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te +glorifique á ti; + + 2 Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á +todos los que le diste. + + 3 Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, +y á Jesucristo, al cual has enviado. + + 4 Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que +hiciese. + + 5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo con aquella gloria +que tuve cerca de ti antes que el mundo fuese. + + 6 He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos +eran, y me los diste, y guardaron tu palabra. + + 7 Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti; + + 8 Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos [las] +recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú +me enviaste. + + 9 Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; +porque tuyos son: + + 10 Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas: y he sido +glorificado en ellas. + + 11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti +vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que +sean una cosa, como también nosotros. + + 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á +los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de +perdición; para que la Escritura se cumpliese. + + 13 Mas ahora vengo á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi +gozo cumplido en sí mismos. + + 14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son +del mundo, como tampoco yo soy del mundo. + + 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. + + 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. + + 17 Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad. + + 18 Como tú me enviaste al mundo, también los he enviado al mundo. + + 19 Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean +santificados en verdad. + + 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de +creer en mí por la palabra de ellos. + + 21 Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, +que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me +enviaste. + + 22 Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, +como también nosotros somos una cosa. + + 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que +el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me +has amado. + + 24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos +estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me +has amado desde antes de la constitución del mundo. + + 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido; y +éstos han conocido que tú me enviaste; + + 26 Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré[lo aún]; para que el +amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. + + + +Capítulo 18 + + 1 COMO Jesús hubo dicho estas cosas, salióse con sus discípulos tras el +arroyo de Cedrón, donde estaba un huerto, en el cual entró Jesús y sus +discípulos. + + 2 Y también Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar; porque muchas +veces Jesús se juntaba allí con sus discípulos. + + 3 Judas pues tomando una compañía, y ministros de los pontífices y de +los Fariseos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas. + + 4 Empero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de venir sobre él, +salió delante, y díjoles: ¿A quién buscáis? + + 5 Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús: Yo soy. (Y estaba +también con ellos Judas, el que le entregaba.) + + 6 Y como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, y cayeron en tierra. + + 7 Volvióles, pues, á preguntar: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A +Jesús Nazareno. + + 8 Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mí buscáis, dejad +ir á éstos. + + 9 Para que se cumpliese la palabra que había dicho: De los que me diste, +ninguno de ellos perdí. + + 10 Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del +pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. + + 11 Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina: el vaso que +el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber? + + 12 Entonces la compañía y el tribuno, y los ministros de los Judíos, +prendieron á Jesús y le ataron, + + 13 Y lleváronle primeramente á Anás; porque era suegro de Caifás, el +cual era pontífice de aquel año. + + 14 Y era Caifás el que había dado el consejo á los Judíos, que era +necesario que un hombre muriese por el pueblo. + + 15 Y seguía á Jesús Simón Pedro, y otro discípulo. Y aquel discípulo era +conocido del pontífice, y entró con Jesús al atrio del pontífice; + + 16 Mas Pedro estaba fuera á la puerta. Y salió aquel discípulo que era +conocido del pontífice, y habló á la portera, y metió dentro á Pedro. + + 17 Entonces la criada portera dijo á Pedro: ¿No eres tú también de los +discípulos de este hombre? Dice él: No soy. + + 18 Y estaban en pie los siervos y los ministros que habían allegado las +ascuas; porque hacía frío, y calentábanse: y estaba también con ellos Pedro en +pie, calentándose. + + 19 Y el pontífice preguntó á Jesús acerca de sus discípulos y de su +doctrina. + + 20 Jesús le respondió: Yo manifiestamente he hablado al mundo: yo +siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se juntan todos los +Judíos, y nada he hablado en oculto. + + 21 ¿Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo +hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho. + + 22 Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió +una bofetada á Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice? + + 23 Respondióle Jesús: Si he hablado mal, da testimonio del mal: y si +bien, ¿por qué me hieres? + + 24 Y Anás le había enviado atado á Caifás pontífice. + + 25 Estaba pues Pedro en pie calentándose. Y dijéronle: ¿No eres tú de +sus discípulos? El negó, y dijo: No soy. + + 26 Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél á quien Pedro +había cortado la oreja, [le] dice: ¿No te vi yo en el huerto con él? + + 27 Y negó Pedro otra vez: y luego el gallo cantó. + + 28 Y llevaron á Jesús de Caifás al pretorio: y era por la mañana: y +ellos no entraron en el pretorio por no ser contaminados, sino que comiesen la +pascua. + + 29 Entonces salió Pilato á ellos fuera, y dijo: ¿Qué acusación traéis +contra este hombre? + + 30 Respondieron y dijéronle: Si éste no fuera malhechor, no te le +habríamos entregado. + + 31 Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra +ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie: + + 32 Para que se cumpliese el dicho de Jesús, que había dicho, dando á +entender de qué muerte había de morir. + + 33 Así que, Pilato volvió á entrar en el pretorio, y llamó á Jesús, y +díjole: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? + + 34 Respondióle Jesús: ¿Dices tú esto de ti mismo, ó te lo han dicho +otros de mí? + + 35 Pilato respondió: ¿Soy yo Judío? Tu gente, y los pontífices, te han +entregado á mí: ¿qué has hecho? + + 36 Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera +mi reino, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado á los +Judíos: ahora, pues, mi reino no es de aquí. + + 37 Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices +que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para +dar testimonio á la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz. + + 38 Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto, salió +otra vez á los Judíos, y díceles: Yo no hallo en él ningún crimen. + + 39 Empero vosotros tenéis costumbre, que os suelte uno en la Pascua: +¿queréis, pues, que os suelte al Rey de los Judíos? + + 40 Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á +Barrabás. Y Barrabás era ladrón. + + + +Capítulo 19 + + 1 ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le azotó. + + 2 Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéron[la] +sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana; + + 3 Y decían: ¡Salve, Rey de los Judíos! y dábanle de bofetadas. + + 4 Entonces Pilato salió otra vez fuera, y díjoles: He aquí, os le traigo +fuera, para que entendáis que ningún crimen hallo en él. + + 5 Y salió Jesús fuera, llevando la corona de espinas y la ropa de grana. +Y díceles [Pilato:] He aquí el hombre. + + 6 Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los servidores, +dieron voces diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomadle +vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo en él crimen. + + 7 Respondiéronle los Judíos: Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley +debe morir, porque se hizo Hijo de Dios. + + 8 Y como Pilato oyó esta palabra, tuvo más miedo. + + 9 Y entró otra vez en el pretorio, y dijo á Jesús: ¿De dónde eres tú? +Mas Jesús no le dió respuesta. + + 10 Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo +potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte? + + 11 Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese +dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor pecado tiene. + + 12 Desde entonces procuraba Pilato soltarle; mas los Judíos daban voces, +diciendo: Si á éste sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace +rey, á César contradice. + + 13 Entonces Pilato, oyendo este dicho, llevó fuera á Jesús, y se sentó +en el tribunal en el lugar que se dice Lithóstrotos, y en hebreo Gabbatha. + + 14 Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo +á los Judíos: He aquí vuestro Rey. + + 15 Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A +vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino +á César. + + 16 Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y +tomaron á Jesús, y le llevaron. + + 17 Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en +hebreo, Gólgotha; + + 18 Donde le crucificaron, y con él otros dos, uno á cada lado, y Jesús +en medio. + + 19 Y escribió también Pilato un título, que puso encima de la cruz. Y el +escrito era: JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDIOS. + + 20 Y muchos de los Judíos leyeron este título: porque el lugar donde +estaba crucificado Jesús era cerca de la ciudad: y estaba escrito en hebreo, +en griego, y en latín. + + 21 Y decían á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas, Rey de +los Judíos: sino, que él dijo: Rey soy de los Judíos. + + 22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito. + + 23 Y como los soldados hubieron crucificado á Jesús, tomaron sus +vestidos, é hicieron cuatro partes (para cada soldado una parte); y la túnica; +mas la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba. + + 24 Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre +ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron +para sí mis vestidos, Y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados +hicieron esto. + + 25 Y estaban junto á la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su +madre, María [mujer] de Cleofas, y María Magdalena. + + 26 Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba +presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo. + + 27 Después dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el +discípulo la recibió consigo. + + 28 Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas eran ya +cumplidas, para que la Escritura se cumpliese, dijo: Sed tengo. + + 29 Y estaba [allí] un vaso lleno de vinagre: entonces ellos hinchieron +una esponja de vinagre, y rodeada á un hisopo, se la llegaron á la boca. + + 30 Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo +inclinado la cabeza, dió el espíritu. + + 31 Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera [de la Pascua], para +que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del +sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados. + + 32 Y vinieron los soldados, y quebraron las piernas al primero, y +asimismo al otro que había sido crucificado con él. + + 33 Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le +quebraron las piernas: + + 34 Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego +salió sangre y agua. + + 35 Y el que [lo] vió, da testimonio, y su testimonio es verdadero: y él +sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis. + + 36 Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: +Hueso no quebrantaréis de él. + + 37 Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron. + + 38 Después de estas cosas, José de Arimatea, el cual era discípulo de +Jesús, mas secreto por miedo de los Judíos, rogó á Pilato que pudiera quitar +el cuerpo de Jesús: y permitióselo Pilato. Entonces vino, y quitó el cuerpo de +Jesús. + + 39 Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de noche, +trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras. + + 40 Tomaron pues el cuerpo de Jesús, y envolviéronlo en lienzos con +especias, como es costumbre de los Judíos sepultar. + + 41 Y en aquel lugar donde había sido crucificado, había un huerto; y en +el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno. + + 42 Allí, pues, por causa de la víspera [de la Pascua] de los Judíos, +porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesús. + + + +Capítulo 20 + + 1 Y EL primer [día] de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo +aún obscuro, al sepulcro; y vió la piedra quitada del sepulcro. + + 2 Entonces corrió, y vino á Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual +amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde +le han puesto. + + 3 Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro. + + 4 Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que +Pedro, y llegó primero al sepulcro. + + 5 Y bajándose á mirar, vió los lienzos echados; mas no entró. + + 6 Llegó luego Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vió los +lienzos echados, + + 7 Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no puesto con los +lienzos, sino envuelto en un lugar aparte. + + 8 Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero +al sepulcro, y vió, y creyó. + + 9 Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase +de los muertos. + + 10 Y volvieron los discípulos á los suyos. + + 11 Empero María estaba fuera llorando junto al sepulcro: y estando +llorando, bajóse á mirar el sepulcro; + + 12 Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la +cabecera, y el otro á los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. + + 13 Y dijéronle: Mujer, ¿por qué lloras? Díceles: Porque se han llevado á +mi Señor, y no sé dónde le han puesto. + + 14 Y como hubo dicho esto, volvióse atrás, y vió á Jesús que estaba +[allí]; mas no sabía que era Jesús. + + 15 Dícele Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando +que era el hortelano, dícele: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has +puesto, y yo lo llevaré. + + 16 Dícele Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere +decir, Maestro. + + 17 Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas +ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á +vuestro Dios. + + 18 Fué María Magdalena dando las nuevas á los discípulos de que había +visto al Señor, y que [él] le había dicho estas cosas. + + 19 Y como fué tarde aquel día, el primero de la semana, y estando las +puertas cerradas donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, +vino Jesús, y púsose en medio, y díjoles: Paz á vosotros. + + 20 Y como hubo dicho esto, mostróles las manos y el costado. Y los +discípulos se gozaron viendo al Señor. + + 21 Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros; como me envió el +Padre, así también yo os envío. + + 22 Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo: + + 23 A los que remitiereis los pecados, les son remitidos: á quienes los +retuviereis, serán retenidos. + + 24 Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con +ellos cuando Jesús vino. + + 25 Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les +dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el +lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. + + 26 Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con +ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz +á vosotros. + + 27 Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá +tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel. + + 28 Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío! + + 29 Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados +los que no vieron y creyeron. + + 30 Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus +discípulos, que no están escritas en este libro. + + 31 Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el +Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre. + + + +Capítulo 21 + + 1 DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de +Tiberias; y manifestóse de esta manera. + + 2 Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el +que [era] de Caná de Galilea, y los [hijos] de Zebedeo, y otros dos de sus +discípulos. + + 3 Díceles Simón: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros también contigo. +Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada. + + 4 Y venida la mañana, Jesús se puso á la ribera: mas los discípulos no +entendieron que era Jesús. + + 5 Y díjoles: Mozos, ¿tenéis algo de comer? Respondiéronle: No. + + 6 Y él les dice: Echad la red á la mano derecha del barco, y hallaréis. +Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud +de los peces. + + 7 Entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesús, dijo á Pedro: El Señor +es. Y Simón Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa, porque estaba +desnudo, y echóse á la mar. + + 8 Y los otros discípulos vinieron con el barco (porque no estaban lejos +de tierra sino como doscientos codos), trayendo la red de peces. + + 9 Y como descendieron á tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima +de ellas, y pan. + + 10 Díceles Jesús: Traed de los peces que cogisteis ahora. + + 11 Subió Simón Pedro, y trajo la red á tierra, llena de grandes peces, +ciento cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió. + + 12 Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba +preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. + + 13 Viene pues Jesús, y toma el pan, y les da; y asimismo del pez. + + 14 Esta [era] ya la tercera vez que Jesús se manifestó á sus discípulos, +habiendo resucitado de los muertos. + + 15 Y cuando hubieron comido, Jesús dijo á Simón Pedro: Simón, [hijo] de +Jonás, ¿me amas más que éstos? Dícele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: +Apacienta mis corderos. + + 16 Vuélvele á decir la segunda vez: Simón, [hijo] de Jonás, ¿me amas? +Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas. + + 17 Dícele la tercera vez: Simón, [hijo] de Jonás, ¿me amas? +Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y dícele: +Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta +mis ovejas. + + 18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más mozo, te ceñías, é ibas +donde querías; mas cuando ya fueres viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá +otro, y te llevará á donde no quieras. + + 19 Y esto dijo, dando á entender con qué muerte había de glorificar á +Dios. Y dicho esto, dícele: Sígueme. + + 20 Volviéndose Pedro, ve á aquel discípulo al cual amaba Jesús, que +seguía, el que también se había recostado á su pecho en la cena, y [le] había +dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? + + 21 Así que Pedro vió á éste, dice á Jesús: Señor, ¿y éste, qué? + + 22 Dícele Jesús: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué á tí? +Sígueme tú. + + 23 Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no +había de morir. Mas Jesús no le dijo, No morirá; sino: Si quiero que él quede +hasta que yo venga ¿qué á ti? + + 24 Este es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió +estas cosas: y sabemos que su testimonio es verdadero. + + 25 Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se +escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros +que se habrían de escribir. Amén. + + + + + +LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á LOS ROMANOS. + + + + + +Capítulo 1 + + 1 PABLO, siervo de Jesucristo, llamado [á ser] apóstol, apartado para el +evangelio de Dios, + + 2 Que él había antes prometido por sus profetas en las santas +Escrituras, + + 3 Acerca de su Hijo, (que fué hecho de la simiente de David según la +carne; + + 4 El cual fué declarado Hijo de Dios con potencia, según el espíritu de +santidad, por la resurrección de los muertos), de Jesucristo Señor nuestro, + + 5 Por el cual recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia de +la fe en todas las naciones en su nombre, + + 6 Entre las cuales sois también vosotros, llamados de Jesucristo: + + 7 A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados santos: +Gracia y paz tengáis de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. + + 8 Primeramente, doy gracias á mi Dios por Jesucristo acerca de todos +vosotros, de que vuestra fe es predicada en todo el mundo. + + 9 Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el +evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis +oraciones, + + 10 Rogando, si al fin algún tiempo haya de tener, por la voluntad de +Dios, próspero viaje para ir á vosotros. + + 11 Porque os deseo ver, para repartir con vosotros algún don espiritual, +para confirmaros; + + 12 Es á saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la común +fe vuestra y juntamente mía. + + 13 Mas no quiero, hermanos, que ignoréis que muchas veces me he +propuesto ir á vosotros (empero hasta ahora he sido estorbado), para tener +también entre vosotros algún fruto, como entre los demás Gentiles. + + 14 A Griegos y á bárbaros, á sabios y á no sabios soy deudor. + + 15 Así que, cuanto á mí, presto estoy á anunciar el evangelio también á +vosotros que estáis en Roma. + + 16 Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios +para salud á todo aquel que cree; al Judío primeramente y también al Griego. + + 17 Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está +escrito: Mas el justo vivirá por la fe. + + 18 Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é +injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: + + 19 Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto; porque Dios +se lo manifestó. + + 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se +echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que +son hechas; de modo que son inexcusables: + + 21 Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni +dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de +ellos fué entenebrecido. + + 22 Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos, + + 23 Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de +hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes. + + 24 Por lo cual también Dios los entregó á inmundicia, en las +concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre +sí mismos: + + 25 Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo +á las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los siglos. Amén. + + 26 Por esto Dios los entregó á afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres +mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza: + + 27 Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las +mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, +cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la +recompensa que convino á su extravío. + + 28 Y como á ellos no les pareció tener á Dios en [su] noticia, Dios los +entregó á una mente depravada, para hacer lo que no conviene, + + 29 Estando atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de +avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de +engaños, de malignidades; + + 30 Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, +soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes á los padres, + + 31 Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia: + + 32 Que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales +cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, mas aun consienten á los que +las hacen. + + + +Capítulo 2 + + 1 POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas: porque +en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que +juzgas. + + 2 Mas sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que hacen +tales cosas. + + 3 ¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas á los que hacen tales cosas, y +haces las mismas, que tú escaparás del juicio de Dios? + + 4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia, y +longaminidad, ignorando que su benignidad te guía á arrepentimiento? + + 5 Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti +mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de +Dios; + + 6 El cual pagará á cada uno conforme á sus obras: + + 7 A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra é +inmortalidad, la vida eterna. + + 8 Mas á los que son contenciosos, y no obedecen á la verdad, antes +obedecen á la injusticia, enojo é ira; + + 9 Tribulación y angustia sobre toda persona humana que obra lo malo, el +Judío primeramente, y también el Griego: + + 10 Mas gloria y honra y paz á cualquiera que obra el bien, al Judío +primeramente, y también al Griego. + + 11 Porque no hay acepción de personas para con Dios. + + 12 Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y +todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados: + + 13 Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los +hacedores de la ley serán justificados. + + 14 Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que +es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos: + + 15 Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando +testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus +pensamientos unos con otros; + + 16 En el día que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres, conforme +á mi evangelio, por Jesucristo. + + 17 He aquí, tú tienes el sobrenombre de Judío, y estás reposado en la +ley, y te glorías en Dios, + + 18 Y sabes su voluntad, y apruebas lo mejor, instruído por la ley; + + 19 Y confías que eres guía de los ciegos, luz de los que están en +tinieblas, + + 20 Enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma +de la ciencia y de la verdad en la ley: + + 21 Tú pues, que enseñas á otro, ¿no te enseñas á ti mismo? ¿Tú, que +predicas que no se ha de hurtar, hurtas? + + 22 ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? ¿Tú, que +abominas los ídolos, cometes sacrilegio? + + 23 ¿Tú, que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras á +Dios? + + 24 Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre +los Gentiles, como está escrito. + + 25 Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas +si eres rebelde á la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión. + + 26 De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley, +¿no será tenida su incircuncisión por circuncisión? + + 27 Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la +ley, te juzgará á ti, que con la letra y con la circuncisión eres rebelde á la +ley. + + 28 Porque no es Judío el que lo es en manifiesto; ni la circuncisión es +la que es en manifiesto en la carne: + + 29 Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del +corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, +sino de Dios. + + + +Capítulo 3 + + 1 ¿QUÉ, pues, tiene más el Judío? ¿ó qué aprovecha la circuncisión? + + 2 Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios +les ha sido confiada. + + 3 ¿Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿la incredulidad de +ellos habrá hecho vana la verdad de Dios? + + 4 En ninguna manera; antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre +mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, Y +venzas cuando de ti se juzgare. + + 5 Y si nuestra iniquidad encarece la justicia de Dios, ¿qué diremos? +¿Será injusto Dios que da castigo? (hablo como hombre.) + + 6 En ninguna manera: de otra suerte ¿cómo juzgaría Dios el mundo? + + 7 Empero si la verdad de Dios por mi mentira creció á gloria suya, ¿por +qué aun así yo soy juzgado como pecador? + + 8 ¿Y por qué no [decir] (como somos blasfemados, y como algunos dicen +que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes? la condenación de +los cuales es justa. + + 9 ¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya +hemos acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado. + + 10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; + + 11 No hay quien entienda, No hay quien busque á Dios; + + 12 Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; No hay quien haga +lo bueno, no hay ni aun uno: + + 13 Sepulcro abierto es su garganta; Con sus lenguas tratan +engañosamente; Veneno de áspides está debajo de sus labios; + + 14 Cuya boca está llena de maledicencia y de amargura; + + 15 Sus pies son ligeros á derramar sangre; + + 16 Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos; + + 17 Y camino de paz no conocieron: + + 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos. + + 19 Empero sabemos que todo lo que la ley dice, á los que están en la ley +lo dice, para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete á Dios: + + 20 Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante +de él; porque por la ley [es] el conocimiento del pecado. + + 21 Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, +testificada por la ley y por los profetas: + + 22 La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen +en él: porque no hay diferencia; + + 23 Por cuanto todos pecaron, y están distituídos de la gloria de Dios; + + 24 Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que +es en Cristo Jesús; + + 25 Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, +para manifestación de su justicia, atento á haber pasado por alto, en su +paciencia, los pecados pasados, + + 26 Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea +el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. + + 27 ¿Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las +obras? No; mas por la ley de la fe. + + 28 Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de +la ley. + + 29 ¿Es Dios solamente [Dios] de los Judíos? ¿No es también [Dios] de los +Gentiles? Cierto, también de los Gentiles. + + 30 Porque uno es Dios, el cual justificará por la fe la circuncisión, y +por medio de la fe la incircuncisión. + + 31 ¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes +establecemos la ley. + + + +Capítulo 4 + + 1 ¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre según la carne? + + 2 Que si Abraham fué justificado por las obras, tiene de qué gloriarse; +mas no para con Dios. + + 3 Porque ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham á Dios, y le fué +atribuído á justicia. + + 4 Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, sino por +deuda. + + 5 Mas al que no obra, pero cree en aquél que justifica al impío, la fe +le es contada por justicia. + + 6 Como también David dice ser bienaventurado el hombre al cual Dios +atribuye justicia sin obras, + + 7 [Diciendo:] Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, +Y cuyos pecados son cubiertos. + + 8 Bienaventurado el varón al cual el Señor no imputó pecado. + + 9 ¿Es pues esta bienaventuranza [solamente] en la circuncisión, ó +también en la incircuncisión? porque decimos que á Abraham fué contada la fe +por justicia. + + 10 ¿Cómo pues [le] fué contada? ¿en la circuncisión, ó en la +incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. + + 11 Y recibió la circuncisión por señal, por sello de la justicia de la +fe que tuvo en la incircuncisión: para que fuese padre de todos los creyentes +no circuncidados, para que también á ellos les sea contado por justicia; + + 12 Y padre de la circuncisión, no solamente á los que son de la +circuncisión, mas también á los que siguen las pisadas de la fe que fué en +nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. + + 13 Porque no por la ley fué [dada] la promesa á Abraham ó á su simiente, +que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. + + 14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana es la fe, y +anulada es la promesa. + + 15 Porque la ley obra ira; porque donde no hay ley, tampoco hay +transgresión. + + 16 Por tanto [es] por la fe, para que [sea] por gracia; para que la +promesa sea firme á toda simiente, no solamente al que es de la ley, mas +también al que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros, + + 17 (Como está escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto) +delante de Dios, al cual creyó; el cual da vida á los muertos, y llama las +cosas que no son, como las que son. + + 18 El creyó en esperanza contra esperanza, para venir á ser padre de +muchas gentes, conforme á lo que [le] había sido dicho: Así será tu simiente. + + 19 Y no se enflaqueció en la fe, ni consideró su cuerpo ya muerto +(siendo ya de casi cien años), ni la matriz muerta de Sara; + + 20 Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza: antes fué +esforzado en fe, dando gloria á Dios, + + 21 Plenamente convencido de que todo lo que había prometido, era también +poderoso para hacerlo. + + 22 Por lo cual también le fué atribuído á justicia. + + 23 Y no solamente por él fué escrito que le haya sido imputado; + + 24 Sino también por nosotros, á quienes será imputado, [esto es], á los +que creemos en el que levantó de los muertos á Jesús Señor nuestro, + + 25 El cual fué entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra +justificación + + + +Capítulo 5 + + 1 JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de +nuestro Señor Jesucristo: + + 2 Por el cual también tenemos entrada por la fe á esta gracia en la cual +estamos [firmes], y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. + + 3 Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo +que la tribulación produce paciencia; + + 4 Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; + + 5 Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en +nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado. + + 6 Porque Cristo, cuando aun éramos flacos, á su tiempo murió por los +impíos. + + 7 Ciertamente apenas muere alguno por un justo: con todo podrá ser que +alguno osara morir por el bueno. + + 8 Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún +pecadores, Cristo murió por nosotros. + + 9 Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él seremos +salvos de la ira. + + 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la +muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su +vida. + + 11 Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro +Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación. + + 12 De consiguiente, [vino la reconciliación por uno], así como el pecado +entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así +pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron. + + 13 Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa +pecado no habiendo ley. + + 14 No obstante, reinó la muerte desde Adam hasta Moisés, aun en los que +no pecaron á la manera de la rebelión de Adam; el cual es figura del que había +de venir. + + 15 Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de +aquel uno murieron los muchos, mucho más abundó la gracia de Dios á los +muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo. + + 16 Ni tampoco de la manera que por un pecado, [así] también el don: +porque el juicio á la verdad [vino] de un [pecado] para condenación, mas la +gracia [vino] de muchos delitos para justificación. + + 17 Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán +en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de la gracia, y del +don de la justicia. + + 18 Así que, de la manera que por un delito [vino la culpa] á todos los +hombres para condenación, así por una justicia [vino la gracia] á todos los +hombres para justificación de vida. + + 19 Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron +constituídos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán +constituídos justos. + + 20 La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el pecado +creció, sobrepujó la gracia; + + 21 Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también +la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro. + + + +Capítulo 6 + + 1 ¿PUES qué diremos? Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca? + + 2 En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo +viviremos aún en él? + + 3 ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos +bautizados en su muerte? + + 4 Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; +para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así +también nosotros andemos en novedad de vida. + + 5 Porque si fuimos plantados juntamente en [él] á la semejanza de su +muerte, así también [lo seremos á la] de su resurrección: + + 6 Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con +[él], para que el cuerpo del pecado sea deshecho, á fin de que no sirvamos más +al pecado. + + 7 Porque el que es muerto, justificado es del pecado. + + 8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; + + 9 Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, ya no +muere: la muerte no se enseñoreará más de él. + + 10 Porque el haber muerto, al pecado murió una vez; mas el vivir, á Dios +vive. + + 11 Así también vosotros, pensad que de cierto estáis muertos al pecado, +mas vivos á Dios en Cristo Jesús Señor nuestro. + + 12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le +obedezcáis en sus concupiscencias; + + 13 Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado por instrumentos de +iniquidad; antes presentaos á Dios como vivos de los muertos, y vuestros +miembros á Dios por instrumentos de justicia. + + 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo +la ley, sino bajo la gracia. + + 15 ¿Pues qué? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo de la ley, sino bajo de +la gracia? En ninguna manera. + + 16 ¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para +obedecer[le], sois siervos de aquel á quien obedecéis, ó del pecado para +muerte, ó de la obediencia para justicia? + + 17 Empero gracias á Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado, habéis +obedecido de corazón á aquella forma de doctrina á la cual sois entregados; + + 18 Y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia. + + 19 Humana cosa digo, por la flaqueza de vuestra carne: que como para +iniquidad presentasteis vuestros miembros á servir á la inmundicia y á la +iniquidad, así ahora para santidad presentéis vuestros miembros á servir á la +justicia. + + 20 Porque cuando fuisteis siervos del pecado, erais libres acerca de la +justicia. + + 21 ¿Qué fruto, pues, teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os +avergonzáis? porque el fin de ellas es muerte. + + 22 Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos á Dios, tenéis por +vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna. + + 23 Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida +eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. + + + +Capítulo 7 + + 1 ¿IGNORÁIS, hermanos, (porque hablo con los que saben la ley) que la +ley se enseñorea del hombre entre tanto que vive? + + 2 Porque la mujer que está sujeta á marido, mientras el marido vive está +obligada á la ley; mas muerto el marido, libre es de la ley del marido. + + 3 Así que, viviendo el marido, se llamará adúltera si fuere de otro +varón; mas si su marido muriere, es libre de la ley; de tal manera que no será +adúltera si fuere de otro marido. + + 4 Así también vosotros, hermanos míos, estáis muertos á la ley por el +cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, [á saber], del que resucitó de los +muertos, á fin de que fructifiquemos á Dios. + + 5 Porque mientras estábamos en la carne, los afectos de los pecados que +eran por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando para muerte. + + 6 Mas ahora estamos libres de la ley, habiendo muerto á aquella en la +cual estábamos detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en +vejez de letra. + + 7 ¿Qué pues diremos? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Empero yo no +conocí el pecado sino por la ley: porque tampoco conociera la concupiscencia, +si la ley no dijera: No codiciarás. + + 8 Mas el pecado, tomando ocasión, obró en mí por el mandamiento toda +concupiscencia: porque sin la ley el pecado [está] muerto. + + 9 Así que, yo sin la ley vivía por algún tiempo: mas venido el +mandamiento, el pecado revivió, y yo morí. + + 10 Y hallé que el mandamiento, [intimado] para vida, [para mí] era +mortal: + + 11 Porque el pecado, tomando ocasión, me engañó por el mandamiento, y +por él me mató. + + 12 De manera que la ley á la verdad es santa, y el mandamiento santo, y +justo, y bueno. + + 13 ¿Luego lo que es bueno, á mí me es hecho muerte? No; sino que el +pecado, para mostrarse pecado, por lo bueno me obró la muerte, haciéndose +pecado sobremanera pecante por el mandamiento. + + 14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido á +sujeción del pecado. + + 15 Porque lo que hago, no lo entiendo; ni lo que quiero, hago; antes lo +que aborrezco, aquello hago. + + 16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. + + 17 De manera que ya no obro aquello, sino el pecado que mora en mí. + + 18 Y yo sé que en mí (es á saber, en mi carne) no mora el bien: porque +tengo el querer, mas efectuar el bien no lo alcanzo. + + 19 Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero, éste +hago. + + 20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo obro yo, sino el pecado que mora +en mí. + + 21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo [esta] ley: Que el mal +está en mí. + + 22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios: + + 23 Mas veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi +espíritu, y que me lleva cautivo á la ley del pecado que está en mis miembros. + + 24 ¡Miserable hombre de mí! ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte? + + 25 Gracias doy á Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo +con la mente sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado. + + + +Capítulo 8 + + 1 AHORA pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo +Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu. + + 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la +ley del pecado y de la muerte. + + 3 Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la +carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, y á causa del +pecado, condenó al pecado en la carne; + + 4 Para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no +andamos conforme á la carne, mas conforme al espíritu. + + 5 Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la +carne se ocupan; mas los que conforme al espíritu, de las cosas del espíritu. + + 6 Porque la intención de la carne es muerte; mas la intención del +espíritu, vida y paz: + + 7 Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque +no se sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede. + + 8 Así que, los que están en la carne no pueden agradar á Dios. + + 9 Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el +Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, +el tal no es de él. + + 10 Empero si Cristo está en vosotros, el cuerpo á la verdad está muerto +á causa del pecado; mas el espíritu vive á causa de la justicia. + + 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesús mora en +vosotros, el que levantó á Cristo Jesús de los muertos, vivificará también +vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. + + 12 Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne, para que vivamos +conforme á la carne: + + 13 Porque si viviereis conforme á la carne, moriréis; mas si por el +espíritu mortificáis las obras de la carne, viviréis. + + 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales +son hijos de Dios. + + 15 Porque no habéis recibido el espíritu de servidumbre para [estar] +otra vez en temor; mas habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual +clamamos, Abba, Padre. + + 16 Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos +hijos de Dios. + + 17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de +Cristo; si empero padecemos juntamente [con él], para que juntamente [con él] +seamos glorificados. + + 18 Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se padece, no es de +comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada. + + 19 Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación +de los hijos de Dios. + + 20 Porque las criaturas sujetas fueron á vanidad, no de grado, mas por +causa del que las sujetó con esperanza, + + 21 Que también las mismas criaturas serán libradas de la servidumbre de +corrupción en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. + + 22 Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de +parto hasta ahora. + + 23 Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las +primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, +esperando la adopción, [es á saber], la redención de nuestro cuerpo. + + 24 Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es +esperanza; porque lo que alguno ve, ¿á qué esperarlo? + + 25 Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos. + + 26 Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué +hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide +por nosotros con gemidos indecibles. + + 27 Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del +Espíritu, porque conforme á [la voluntad de] Dios, demanda por los santos. + + 28 Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á +bien, [es á saber], á los que conforme al propósito son llamados. + + 29 Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen +hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre +muchos hermanos; + + 30 Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á +éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó. + + 31 ¿Pues qué diremos á esto? Si Dios por nosotros, ¿quién contra +nosotros? + + 32 El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos +nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? + + 33 ¿Quién acusará á los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. + + 34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que +también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también +intercede por nosotros. + + 35 ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? tribulación? ó angustia? ó +persecución? ó hambre? ó desnudez? ó peligro? ó cuchillo? + + 36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: +Somos estimados como ovejas de matadero. + + 37 Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel +que nos amó. + + 38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni +principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, + + 39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del +amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. + + + +Capítulo 9 + + 1 VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en +el Espíritu Santo, + + 2 Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. + + 3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los +que son mis parientes según la carne; + + 4 Que son israelitas, de los cuales es la adopción, y la gloria, y el +pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas; + + 5 Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el +cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. + + 6 No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que +son de Israel son Israelitas; + + 7 Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te será +llamada simiente. + + 8 Quiere decir: No los que son hijos de la carne, éstos son los hijos de +Dios; mas los que son hijos de la promesa, son contados en la generación. + + 9 Porque la palabra de la promesa es esta: Como en este tiempo vendré, y +tendrá Sara un hijo. + + 10 Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac +nuestro padre, + + 11 (Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, +para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino +por el que llama, permaneciese;) + + 12 Le fué dicho que el mayor serviría al menor. + + 13 Como está escrito: A Jacob amé, mas á Esaú aborrecí. + + 14 ¿Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. + + 15 Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y +me compadeceré del que me compadeceré. + + 16 Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que +tiene misericordia. + + 17 Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he +levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea anunciado por +toda la tierra. + + 18 De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere, +endurece. + + 19 Me dirás pues: ¿Por qué, pues, se enoja? porque ¿quién resistirá á su +voluntad? + + 20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? +Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal? + + 21 ¿O no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso +para honra, y otro para vergüenza? + + 22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su +potencia, soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para +muerte, + + 23 Y para hacer notorias las riquezas de su gloria, [mostrólas] para con +los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria; + + 24 Los cuales también ha llamado, [es á saber], á nosotros, no sólo de +los Judíos, mas también de los Gentiles? + + 25 Como también en Oseas dice: Llamaré al que no era mi pueblo, pueblo +mío; Y á la no amada, amada. + + 26 Y será, que en el lugar donde les fué dicho: Vosotros no sois pueblo +mío: Allí serán llamados hijos del Dios viviente. + + 27 También Isaías clama tocante á Israel: Si fuere el número de los +hijos de Israel como la arena de la mar, las reliquias serán salvas: + + 28 Porque palabra consumadora y abreviadora en justicia, porque palabra +abreviada, hará el Señor sobre la tierra. + + 29 Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera +dejado simiente, Como Sodoma habríamos venido á ser, y á Gomorra fuéramos +semejantes. + + 30 ¿Pues qué diremos? Que los Gentiles que no seguían justicia, han +alcanzado la justicia, es á saber, la justicia que es por la fe; + + 31 Mas Israel que seguía la ley de justicia, no ha llegado á la ley de +justicia. + + 32 ¿Por qué? Porque [la seguían] no por fe, mas como por las obras de la +ley: por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo, + + 33 Como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo, y piedra +de caída; Y aquel que creyere en ella, no será avergonzado. + + + +Capítulo 10 + + 1 HERMANOS, ciertamente la voluntad de mi corazón y mi oración á Dios +sobre Israel, es para salud. + + 2 Porque yo les doy testimonio que tienen celo de Dios, mas no conforme +á ciencia. + + 3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya +propia, no se han sujetado á la justicia de Dios. + + 4 Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia á todo aquel que +cree. + + 5 Porque Moisés describe la justicia que es por la ley: Que el hombre +que hiciere estas cosas, vivirá por ellas. + + 6 Mas la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: +¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo á Cristo:) + + 7 O, ¿quién descenderá al abismo? (esto es, para volver á traer á Cristo +de los muertos.) + + 8 Mas ¿qué dice? Cercana está la palabra, en tu boca y en tu corazón. +Esta es la palabra de fe, la cual predicamos: + + 9 Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón +que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. + + 10 Porque con el corazón se cree para justicia; mas con la boca se hace +confesión para salud. + + 11 Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será +avergonzado. + + 12 Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo que es +Señor de todos, rico es para con todos los que le invocan: + + 13 Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. + + 14 ¿Cómo, pues, invocarán á aquel en el cual no han creído? ¿y cómo +creerán á aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin [haber] quien [les] +predique? + + 15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán +hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que +anuncian el evangelio de los bienes! + + 16 Mas no todos obedecen al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién +ha creído á nuestro anuncio? + + 17 Luego la fe es por el oir; y el oir por la palabra de Dios. + + 18 Mas digo: ¿No han oído? Antes bien, Por toda la tierra ha salido la +fama de ellos, Y hasta los cabos de la redondez de la tierra las palabras de +ellos. + + 19 Mas digo: ¿No ha conocido [esto] Israel? Primeramente Moisés dice: Yo +os provocaré á celos con gente que no es [mía]; Con gente insensata os +provocaré á ira. + + 20 E Isaías determinadamente dice: Fuí hallado de los que no me +buscaban; Manifestéme á los que no preguntaban por mí. + + 21 Mas acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos á un pueblo +rebelde y contradictor. + + + +Capítulo 11 + + 1 DIGO pues: ¿Ha desechado Dios á su pueblo? En ninguna manera. Porque +también yo soy Israelita, de la simiente de Abraham, de la tribu de Benjamín. + + 2 No ha desechado Dios á su pueblo, al cual antes conoció. ¿O no sabéis +qué dice de Elías la Escritura? cómo hablando con Dios contra Israel [dice:] + + 3 Señor, á tus profetas han muerto, y tus altares han derruído; y yo he +quedado solo, y procuran matarme. + + 4 Mas ¿qué le dice la divina respuesta? He dejado para mí siete mil +hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. + + 5 Así también, aun en este tiempo han quedado reliquias por la elección +de gracia. + + 6 Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya +no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya +no es obra. + + 7 ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel aquello no ha alcanzado; mas la +elección lo ha alcanzado: y los demás fueron endurecidos; + + 8 Como está escrito: Dióles Dios espíritu de remordimiento, ojos con que +no vean, y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. + + 9 Y David dice: Séales vuelta su mesa en lazo, y en red, Y en +tropezadero, y en paga: + + 10 Sus ojos sean obscurecidos para que no vean, Y agóbiales siempre el +espinazo. + + 11 Digo pues: ¿Han tropezado para que cayesen? En ninguna manera; mas +por el tropiezo de ellos [vino] la salud á los Gentiles, para que fuesen +provocados á celos. + + 12 Y si la falta de ellos es la riqueza del mundo, y el menoscabo de +ellos la riqueza de los Gentiles, ¿cuánto más el henchimiento de ellos? + + 13 Porque á vosotros hablo, Gentiles. Por cuanto pues, yo soy apóstol de +los Gentiles, mi ministerio honro, + + 14 Por si en alguna manera provocase á celos á mi carne, é hiciese +salvos á algunos de ellos. + + 15 Porque si el extrañamiento de ellos [es] la reconciliación del mundo, +¿qué [será] el recibimiento [de ellos], sino vida de los muertos? + + 16 Y si el primer fruto es santo, también lo es el todo, y si la raíz es +santa, también lo son las ramas. + + 17 Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo acebuche, +has sido ingerido en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz +y de la grosura de la oliva; + + 18 No te jactes contra las ramas; y si te jactas, [sabe que] no +sustentas tú á la raíz, sino la raíz á ti. + + 19 Pues las ramas, dirás, fueron quebradas para que yo fuese ingerido. + + 20 Bien: por su incredulidad fueron quebradas, mas tú por la fe estás en +pie. No te ensoberbezcas, antes teme, + + 21 Que si Dios no perdonó á las ramas naturales, á ti tampoco no +perdone. + + 22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios: la severidad +ciertamente en los que cayeron; mas la bondad para contigo, si permanecieres +en la bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. + + 23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán ingeridos; +que poderoso es Dios para volverlos á ingerir. + + 24 Porque si tú eres cortado del natural acebuche, y contra natura +fuiste ingerido en la buena oliva, ¿cuánto más éstos, que son las [ramas] +naturales, serán ingeridos en su oliva? + + 25 Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no +seáis acerca de vosotros mismos arrogantes: que el endurecimiento en parte ha +acontecido en Israel, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles; + + 26 Y luego todo Israel será salvo; como está escrito: Vendrá de Sión el +Libertador, Que quitará de Jacob la impiedad; + + 27 Y este es mi pacto con ellos, Cuando quitare sus pecados. + + 28 Así que, cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros: mas +cuanto á la elección, son muy amados por causa de los padres. + + 29 Porque sin arrepentimiento son las mercedes y la vocación de Dios. + + 30 Porque como también vosotros en algún tiempo no creísteis á Dios, mas +ahora habéis alcanzado misericordia por la incredulidad de ellos; + + 31 Así también éstos ahora no han creído, para que, por la misericordia +para con vosotros, ellos también alcancen misericordia. + + 32 Porque Dios encerró á todos en incredulidad, para tener misericordia +de todos. + + 33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de +Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios, é inescrutables sus caminos! + + 34 Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿ó quién fué su consejero? + + 35 ¿O quién le dió á él primero, para que le sea pagado? + + 36 Porque de él, y por él, y en él, son todas las cosas. A él sea gloria +por siglos. Amén. + + + +Capítulo 12 + + 1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que +presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, [que +es] vuestro racional culto. + + 2 Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de +vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de +Dios, agradable y perfecta. + + 3 Digo pues por la gracia que me es dada, á cada cual que está entre +vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que +piense de sí con templanza, conforme á la medida de fe que Dios repartió á +cada uno. + + 4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, empero todos +los miembros no tienen la misma operación; + + 5 Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de +los otros. + + 6 De manera que, teniendo diferentes dones según la gracia que nos es +dada, si [el de] profecía, [úsese] conforme á la medida de la fe; + + 7 O si ministerio, en servir; ó el que enseña, en doctrina; + + 8 El que exhorta, en exhortar; el que reparte, [hágalo] en simplicidad; +el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. + + 9 El amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos á lo +bueno; + + 10 Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos +con honra los unos á los otros; + + 11 En el cuidado no perezosos; ardientes en espíritu; sirviendo al +Señor; + + 12 Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la +oración; + + 13 Comunicando á las necesidades de los santos; siguiendo la +hospitalidad. + + 14 Bendecid á los que os persiguen: bendecid, y no maldigáis. + + 15 Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran. + + 16 Unánimes entre vosotros: no altivos, mas acomodándoos á los humildes. +No seáis sabios en vuestra opinión. + + 17 No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos +los hombres. + + 18 Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los +hombres. + + 19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la +ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor. + + 20 Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, +dale de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza. + + 21 No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal. + + + +Capítulo 13 + + 1 TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay +potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas. + + 2 Así que, el que se opone á la potestad, á la ordenación de Dios +resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí. + + 3 Porque los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al +malo. ¿Quieres pues no temer la potestad? haz lo bueno, y tendrás alabanza de +ella; + + 4 Porque es ministro de Dios para tu bien. Mas si hicieres lo malo, +teme: porque no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, +vengador para castigo al que hace lo malo. + + 5 Por lo cual es necesario que [le] estéis sujetos, no solamente por la +ira, mas aun por la conciencia. + + 6 Porque por esto pagáis también los tributos; porque son ministros de +Dios que sirven á esto mismo. + + 7 Pagad á todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que pecho, +pecho; al que temor, temor; al que honra, honra. + + 8 No debáis á nadie nada, sino amaros unos á otros; porque el que ama al +prójimo, cumplió la ley. + + 9 Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso +testimonio; no codiciarás: y si hay algún otro mandamiento, en esta sentencia +se comprende sumariamente: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. + + 10 La caridad no hace mal al prójimo: así que, el cumplimiento de la ley +es la caridad. + + 11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del +sueño; porque ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos. + + 12 La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos, pues, las obras de +las tinieblas, y vistámonos las armas de luz. + + 13 Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, +no en lechos y disoluciones, no en pedencias y envidia: + + 14 Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en +[sus] deseos. + + + +Capítulo 14 + + 1 RECIBID al flaco en la fe, [pero] no para contiendas de disputas. + + 2 Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro que es débil, +come legumbres. + + 3 El que come, no menosprecie al que no come: y el que no come, no +juzgue al que come; porque Dios le ha levantado. + + 4 ¿Tú quién eres que juzgas al siervo ajeno? para su señor está en pie, +ó cae: mas se afirmará; que poderoso es el Señor para afirmarle. + + 5 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga [iguales] todos los +días. Cada uno esté asegurado en su ánimo. + + 6 El que hace caso del día, háce[lo] para el Señor: y el que no hace +caso del día, no lo hace para el Señor. El que come, come para el Señor, +porque da gracias á Dios; y el que no come, no come para el Señor, y da +gracias á Dios. + + 7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. + + 8 Que si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor +morimos. Así que, ó que vivamos, ó que muramos, del Señor somos. + + 9 Porque Cristo para esto murió, y resucitó, y volvió á vivir, para ser +Señor así de los muertos como de los que viven. + + 10 Mas tú ¿por qué juzgas á tu hermano? O tú también, ¿por qué +menosprecias á tu hermano? porque todos hemos de estar ante el tribunal de +Cristo. + + 11 Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que á mí se doblará toda +rodilla, Y toda lengua confesará á Dios. + + 12 De manera que, cada uno de nosotros dará á Dios razón de sí. + + 13 Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de +no poner tropiezo ó escándalo al hermano. + + 14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo: mas +á aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para él es inmunda. + + 15 Empero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no +andas conforme á la caridad. No arruines con tu comida á aquél por el cual +Cristo murió. + + 16 No sea pues blasfemado vuestro bien: + + 17 Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y +gozo por el Espíritu Santo. + + 18 Porque el que en esto sirve á Cristo, agrada á Dios, y es acepto á +los hombres. + + 19 Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos +á los otros. + + 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas +á la verdad son limpias: mas malo es al hombre que come con escándalo. + + 21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni [nada] en que tu hermano +tropiece, ó se ofenda, ó sea debilitado. + + 22 ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el +que no se condena á sí mismo con lo que aprueba. + + 23 Mas el que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no +[comió] por fe: y todo lo que no es de fe, es pecado. + + + +Capítulo 15 + + 1 ASÍ que, los que somos más firmes debemos sobrellevar las flaquezas de +los flacos, y no agradarnos á nosotros mismos. + + 2 Cada uno de nosotros agrade á su prójimo en bien, á edificación. + + 3 Porque Cristo no se agradó á sí mismo; antes bien, como está escrito: +Los vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre mí. + + 4 Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza +fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolación de las +Escrituras, tengamos esperanza. + + 5 Mas el Dios de la paciencia y de la consolación os dé que entre +vosotros seáis unánimes según Cristo Jesús; + + 6 Para que concordes, á una boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro +Señor Jesucristo. + + 7 Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos +sobrellevó, para gloria de Dios. + + 8 Digo, pues, que Cristo Jesús fué hecho ministro de la circuncisión por +la verdad de Dios, para confirmar las promesas [hechas] á los padres, + + 9 Y para que los Gentiles glorifiquen á Dios por la misericordia; como +está escrito: Por tanto yo te confesaré entre los Gentiles, Y cantaré á tu +nombre. + + 10 Y otra vez dice: Alegraos, Gentiles, con su pueblo. + + 11 Y otra vez: Alabad al Señor todos los Gentiles, Y magnificadle, todos +los pueblos. + + 12 Y otra vez, dice Isaías: Estará la raíz de Jessé, Y el que se +levantará á regir los Gentiles: Los Gentiles esperarán en él. + + 13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que +abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo. + + 14 Empero cierto estoy yo de vosotros, hermanos míos, que aun vosotros +mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que +podáis amonestaros los unos á los otros. + + 15 Mas os he escrito, hermanos, en parte resueltamente, como +amonestándoos por la gracia que de Dios me es dada, + + 16 Para ser ministro de Jesucristo á los Gentiles, ministrando el +evangelio de Dios, para que la ofrenda de los Gentiles sea agradable, +santificada por el Espíritu Santo. + + 17 Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que mira á Dios. + + 18 Porque no osaría hablar alguna cosa que Cristo no haya hecho por mí +para la obediencia de los Gentiles, con la palabra y con las obras, + + 19 Con potencia de milagros y prodigios, en virtud del Espíritu de Dios: +de manera que desde Jerusalem, y por los alrededores hasta Ilírico, he llenado +[todo] del evangelio de Cristo. + + 20 Y de esta manera me esforcé á predicar el evangelio, no donde [antes] +Cristo fuese nombrado, por no edificar sobre ajeno fundamento: + + 21 Sino, como está escrito: A los que no fué anunciado de él, verán: Y +los que no oyeron, entenderán. + + 22 Por lo cual aun he sido impedido muchas veces de venir á vosotros. + + 23 Mas ahora no teniendo más lugar en estas regiones, y deseando ir á +vosotros muchos años há, + + 24 Cuando partiere para España, iré á vosotros; porque espero que +pasando os veré, y que seré llevado de vosotros allá, si empero antes hubiere +gozado de vosotros. + + 25 Mas ahora parto para Jerusalem á ministrar á los santos. + + 26 Porque Macedonia y Acaya tuvieron por bien hacer una colecta para los +pobres de los santos que están en Jerusalem. + + 27 Porque les pareció bueno, y son deudores á ellos: porque si los +Gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben +también ellos servirles en los carnales. + + 28 Así que, cuando hubiere concluído esto, y les hubiere consignado este +fruto, pasaré por vosotros á España. + + 29 Y sé que cuando llegue á vosotros, llegaré con abundancia de la +bendición del evangelio de Cristo. + + 30 Ruégoos empero, hermanos, por el Señor nuestro Jesucristo, y por la +caridad del Espíritu, que me ayudéis con oraciones por mí á Dios, + + 31 Que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda +de mi servicio á los santos en Jerusalem sea acepta; + + 32 Para que con gozo llegue á vosotros por la voluntad de Dios, y que +sea recreado juntamente con vosotros. + + 33 Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén. + + + +Capítulo 16 + + 1 ENCOMIÉNDOOS empero á Febe nuestra hermana, la cual es diaconisa de la +iglesia que está en Cencreas: + + 2 Que la recibáis en el Señor, como es digno á los santos, y que la +ayudéis en cualquiera cosa en que os hubiere menester: porque ella ha ayudado +á muchos, y á mí mismo. + + 3 Saludad á Priscila y Aquila, mis coadjutores en Cristo Jesús; + + 4 (Que pusieron sus cuellos por mi vida: á los cuales no doy gracias yo +solo, mas aun todas las iglesias de los Gentiles;) + + 5 Asimismo á la iglesia de su casa. Saludad á Epeneto, amado mío, que es +las primicias de Acaya en Cristo. + + 6 Saludad á María, la cual ha trabajado mucho con vosotros. + + 7 Saludad á Andrónico y á Junia, mis parientes, y mis compañeros en la +cautividad, los que son insignes entre los apóstoles; los cuales también +fueron antes de mí en Cristo. + + 8 Saludad á Amplias, amado mío en el Señor. + + 9 Saludad á Urbano, nuestro ayudador en Cristo Jesús, y á Stachîs, amado +mío. + + 10 Saludad á Apeles, probado en Cristo. Saludad á los que son de +Aristóbulo. + + 11 Saludad á Herodión, mi pariente. Saludad á los que son de [la casa +de] Narciso, los que están en el Señor. + + 12 Saludad á Trifena y á Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. +Saludad á Pérsida amada, la cual ha trabajado mucho en el Señor. + + 13 Saludad á Rufo, escogido en el Señor, y á su madre y mía. + + 14 Saludad á Asíncrito, y á Flegonte, á Hermas, á Patrobas, á Hermes, y +á los hermanos que están con ellos. + + 15 Saludad á Filólogo y á Julia, á Nereo y á su hermana, y á Olimpas, y +á todos los santos que están con ellos. + + 16 Saludaos los unos á los otros con ósculo santo. Os saludan todas las +iglesias de Cristo. + + 17 Y os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones y +escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido; y apartaos de +ellos. + + 18 Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino á sus +vientres; y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los +simples. + + 19 Porque vuestra obediencia ha venido á ser notoria á todos; así que me +gozo de vosotros; mas quiero que seáis sabios en el bien, y simples en el mal. + + 20 Y el Dios de paz quebrantará presto á Satanás debajo de vuestros +pies. La gracia del Señor nuestro Jesucristo [sea] con vosotros. + + 21 Os saludan Timoteo, mi coadjutor, y Lucio y Jasón y Sosipater, mis +parientes. + + 22 Yo Tercio, que escribí la epístola, os saludo en el Señor. + + 23 Salúdaos Gayo, mi huésped, y de toda la iglesia. Salúdaos Erasto, +tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto. + + 24 La gracia del Señor nuestro Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. + + 25 Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de +Jesucristo, según la revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos, + + 26 Mas manifestado ahora, y por las Escrituras de los profetas, según el +mandamiento del Dios eterno, declarado á todas las gentes para que obedezcan á +la fe; + + 27 Al sólo Dios sabio, sea gloria por Jesucristo para siempre. Amén. + + +The first pass correction was made by Adrian Silva, Bret Carpenter, and MnJ on Sunday, May + 18, 1997; using primarily the two non-suspect* 1909’s: ABS/BFBS 1922 and the +ABS/BFBS 1925; but for reference the (suspect) ABS 1980, the (s) IBA (No date +available.), the (s) TSELF 1977, the (s) Gideons 1974, the (n-s) Gideons 1968, and the +(s) Trinitarian Bible Society (No date available.). All ties decided by the "casting of the lot" +(Flipping a coin, and letting providence decide.), and are reserved for possible correction. + +* Those leaving the reading "dia de Domingo" in Revelation 1.10 instead of "dia del Señor. +This change appears to have been made between 1968 and 1974, possibly because of the +influence of the KJB and the Reina Valera 1960 translation. + + +Of the non-suspect 1909’s, those that DO NOT have a comma after "Así que" are the +following: the ABS/BFBS 1925 and the Gideons International 1968. This is supported by the +following suspect 1909’s: Gideons International 1974 and the Trinitarian Bible Society +(No date available.). These total to four (4) without a comma. + +The non-suspect 1909 supporting a comma after "Así que" is: ABS/BFBS 1922. The +suspect 1909’s not supporting a comma are: ABS 1980, IBA (No date available.) (Box + 225646, Dallas, Texas, 75265, USA), and the TSELF 1977 (P.O. Box + 6094, Grand Rapids, Michigan, 49506, USA. ISBN:84-399-5760-2) +These total four (4) with a comma. + +Because of the tie between available readings, we commended the matter to providence and +flipped a coin. (Cast the lot in the lap.). + + + + + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Reina Valera New Testament of the +Bible 1909, by Anonymous + +*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK REINA VALERA NEW TESTAMENT 1909 *** + +***** This file should be named 5881-8.txt or 5881-8.zip ***** +This and all associated files of various formats will be found in: + http://www.gutenberg.org/5/8/8/5881/ + +Produced by an anonymous Project Gutenberg volunteer. + +Updated editions will replace the previous one--the old editions +will be renamed. + +Creating the works from public domain print editions means that no +one owns a United States copyright in these works, so the Foundation +(and you!) can copy and distribute it in the United States without +permission and without paying copyright royalties. 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