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diff --git a/old/8va5810.txt b/old/8va5810.txt new file mode 100644 index 0000000..6b3b1cd --- /dev/null +++ b/old/8va5810.txt @@ -0,0 +1,25879 @@ +The Project Gutenberg EBook of Reina Valera New Testament of the Bible 1858 +(#2 in our series of Spanish Bibles) + +Copyright laws are changing all over the world. Be sure to check the +copyright laws for your country before downloading or redistributing +this or any other Project Gutenberg eBook. + +This header should be the first thing seen when viewing this Project +Gutenberg file. Please do not remove it. Do not change or edit the +header without written permission. + +Please read the "legal small print," and other information about the +eBook and Project Gutenberg at the bottom of this file. Included is +important information about your specific rights and restrictions in +how the file may be used. 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Solamente pedimos que por respeto del trabajo que +invertimos en dándote este texto (Encontrando, escaneando, y corrigiendo.), +que dejes este aviso y la siguiente introducción (Todo entre [Empieza…] y +[Termina…]) en cualquier copia que publicas sobre el Internet. Si tienes +cualquier pregunta o comentario por favor escribe a: info@valera1909.com. + + + +Introducción a la Valera 1858 de la SBBE. + + + + El texto siguiente fue escaneado de un Nuevo Testamento en Español que +compré de una colección privada en León, Guanajuato, México, en 1986. +Impresa en Londres en 1865 por Spottiswoode y Compañía, New Street Square, +representa la condición de la Valera 1602 en la segunda mitad del siglo 19, +siendo revisado mayormente en su ortografía. Todos los otros tipos de +revisión son escasos en este texto. Hemos supuesto que el texto de este +Nuevo Testamento es la revisión hecha por la Sociedad Bíblica Británica y +Extranjera (SBBE) en 1858. Sin embargo, el Nuevo Testamento que escaneamos +no fue impreso por la SBBE, y hasta ahora no han confirmado la identidad del +texto que representa. La revisión SBBE 1858 era una de tres revisiones de +Valera circulando en la era de su impresión (1865), y este texto es diverso +que las otras dos revisiones (SPCC 1862, SBA 1865), por eso parece apropiado +asumir que el texto en esta impresión es verdaderamente el NT Español de la +SBBE 1858. Algunas revisiones ligeras nos confunden, sin embargo, siendo +idénticas a las revisiones hechas por la SPCC en 1862 (e.g. Lucas 6.1: panes +- sembrados), y nos hace suponer la posibilidad que había otra revisión que +ambas usaron, de otra manera tendríamos que suponer que la SPCC 1862 usó en +parte la revisión de la SBBE 1858. (Hubo revisión de la Valera en 1831-2 por +la Sociedad Bíblica de Glasgow, pero no tenemos ningún ejemplar). + + Este Nuevo Testamento reproducimos aquí no solo para documentar tales +revisiones, sin embargo, sino para proveer una representación precisa de la +original Valera 1602, modernizada ortográficamente para facilitar comparación +con revisiones posteriores. Si por medio de información futura averiguamos +que no es la revisión de la SBBE de 1858, nos disculpamos ahora por la mala +representación, pero por ser el texto siguiente mayormente una Valera 1602 +revisada ortográficamente, el propósito de esta reproducción se mantiene +igual. + + En todos nuestros textos, letra itálica se reproduce entre corchetes +[...], para que se convierta fácilmente el Nuevo Testamento a muchos +diferentes formatos. Algunas ediciones impresas tenían tanto letra itálica y +palabras entre corchetes. En estos casos, para mantener la integridad de la +reproducción, aún corcheteamos palabras inicialmente itálicas, pero para +indicar la diferencia encerramos entre símbolos relativos <...> las palabras +originalmente entre corchetes. + + Todas las copias impresas que hemos escaneado y duplicado contienen +errores de impresión y puntuación. Algunos son obvios, pero de vez en cuando +había varias posibilidades en la corrección. En tales casos determinamos la +corrección según la original 1602, o la norma actual, la 1909. En todos los +casos que hicimos correcciones señalamos la palabra alterada con el +circunflejo (^). Además señalamos con la misma marca aquellos lugares donde +parecía haber error, pero por no estar seguros, no cambiamos nada. + + Todos los asteriscos (*) en el texto son reproducciones de la impresión +original. Significan alguna referencia en la margen, la cual reproducimos en +abrazaderas {*...} al final del versículo. + + + +Guillermo Kincaid + + + +[Termina Aviso e Introducción] + + + + + + + +EL + +NUEVO TESTAMENTO + +DE + +NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO, + +Ó SEAN + +LOS ESCRITOS EVANGÉLICOS Y APOSTÓLICOS. + + + +VERSION REVISTA + +Y CONFRONTADA CON EL TEXTO GRIEGO, Y CON DIVERSAS TRADUCCIONES, + +POR + +CIPRIANO DE VALERA. + + + +LONDRES. + +1865 + + + +IMPRESO POR + +SPOTTISWOODE Y COMPANIA, NEW-STREET SQUARE + +LONDRES + + + + + + + +EL + +SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO + +SEGUN + +S. MATEO. + + + +CAPITULO 1 + + 1 LIBRO de la generacion de Jesu Cristo, hijo de David, hijo de Abraham. + + 2 Abraham engendró á Isaac; é Isaac engendró á Jacob; y Jacob engendró á +Judá y á sus hermanos; + + 3 y Judá engendró de Thamár á Pharés y á Zara; y Pharés engendró á Hesrón; y +Hesrón engendró á Ram; + + 4 y Ram engendró á Aminadáb; y Aminadáb engendró á Naasón; y Naasón engendró +á Salmón; + + 5 y Salmón engendró de Raáb á Booz; y Booz engendró de Ruth a Obéd; y Obéd +engendró á Isaí; + + 6 é Isaí engendró al rey David; y el rey David engendró á Salomón de la [que +fué mujer] de Urías; + + 7 y Salomón engendró á Roboam; y Roboam engendró á Abiám; y Abiám engendró á +Asa; + + 8 y Asa engendró á Josaphát; y Josaphát engendró á Jorám; y Jorám engendró á +Ozías; + + 9 y Ozías engendró á Joathám; y Joathám engendró á Acház; y Acház engendró á +Ezechías; + + 10 y Ezechías engendró a Manassé; y Manassé engendró á Amón; y Amón engendró +á Josías; + + 11 y Josías engendró <á Joacím; y Joacím engendró> á Jechonías, y á sus +hermanos, en la trasmigracion de Babilonia; + + 12 y despues de la trasmigracion de Babilonia, Jechonías engendró a +Salathiél; y Salathiél engendró á Zorobabél; + + 13 y Zorobabél engendró á Abiud; y Abiud engendró á Eliacím; y Eliacím +engendró á Azór; + + 14 y Azór engendró á Sadóc; y Sadóc engendró á Achím; y Achím engendró á +Eliud; + + 15 y Eliúd engendró á Eleazár; y Eleazár engendró á Mathán; y Mathán +engendró á Jacob; + + 16 y Jacob engendró á Joseph marido de María, de la cual nació Jesus, el +cual es llamado el Cristo. + + 17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David, [son] +catorce generaciones; y desde David hasta la trasmigracion de Babilonia, +catorce generaciones; y desde la trasmigracion de Babilonia hasta Cristo, +catorce generaciones. + + 18 Y EL nacimiento de Jesu Cristo fué así: Que siendo María su madre +desposada con Joseph, antes que se juntasen, fué hallada estar preñada del +Espíritu Santo. + + 19 Y Joseph su marido, como era justo, y no la quisiese infamar, quiso +dejarla secretamente. + + 20 Y pensando él esto, hé aquí, que el ángel del Señor le aparece en sueños, +diciendo: Joseph, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer: porque +lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es : + + 21 y parirá hijo, y llamarás su nombre JESUS: porque él salvará á su pueblo +de sus pecados. + + 22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor +por el profeta, que dijo: + + 23 He aquí, que una vírgen será preñada, y parirá hijo, y llamarás su nombre +Emmanuel, que declarado es: Con nosotros Dios. + + 24 Y despertado Joseph del sueño, hizo como el ángel del Señor le habia +mandado, y recibió á su mujer. + + 25 Y no la conoció hasta que parió á su Hijo primogénito; y llamó su nombre +JESUS. + + + +CAPITULO 2 + + 1 Y COMO fué nacido Jesus en Bethlehem de Judea en los dias del rey Herodes, +hé aquí, que Magos vinieron del oriente á Jerusalem, + + 2 diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su +estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle. + + 3 Y oyendo [esto] el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalem con él. + + 4 Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del +pueblo, les preguntó dónde habia de nacer el Cristo. + + 5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea: porque así está escrito por el +profeta: + + 6 Y tú, Bethlehem, [de] tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los +príncipes de Judá: porque de tí saldrá Guiador, que apacentará á mi pueblo +Israel. + + 7 Entonces Herodes, llamados los Magos en secreto, entendió de ellos +diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella. + + 8 Y enviándolos á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligencia +por el niño; y despues que le halláreis, hacédmelo saber, para que yo venga y +le adore. + + 9 Y ellos, habiendo oido al rey, se fueron; y hé aquí, que la estrella, que +habian visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso +sobre donde estaba el niño. + + 10 Y vista la estrella, se gozaron mucho de gran gozo. + + 11 Y entrando en la casa, hallaron al niño con su madre María, y +postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, e +incienso, y mirra. + + 12 Y siendo avisados por revelacion en sueños, que no volviesen a Herodes, +se volvieron á su tierra por otro camino. + + 13 Y partidos ellos, hé aquí, el ángel del Señor aparece en sueños á Joseph, +diciendo: Levántate, y toma al niño, y á su madre, y huye á Egipto, y estáte +allá, hasta que yo te [lo] diga: porque ha de acontecer que Herodes buscara +al niño para matarle. + + 14 Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto; + + 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliese lo que +fué dicho por el Señor por el profeta, que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo. + + 16 Herodes entonces, como se vió burlado de los Magos, se enojó mucho; y +envió, y mató todos los niños que habia en Bethlehem, y en todos sus +términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que habia entendido +de los Magos. + + 17 Entonces fué cumplido lo que se habia dicho por el Señor por el profeta +Jeremías, que dijo: + + 18 Voz fué oida en Ramá, lamentacion, lloro, y gemido grande: Rachél que +llora sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron. + + 19 Mas muerto Herodes, hé aquí, el ángel del Señor aparece en sueños á +Joseph en Egipto, + + 20 diciendo: Levántate, y toma al niño, y á su madre, y véte á tierra de +Israél: que muertos son los que procuraban la muerte del niño. + + 21 Entonces él se levantó, y tomó al niño, y á su madre, y se vino á tierra +de Israél. + + 22 Y oyendo que Arquelao reinaba en Judéa por Herodes su padre, tuvo temor +de ir allá: mas amonestado por revelacion en sueños, se fué á las partes de +Galiléa. + + 23 Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese +lo que fué dicho por los profetas, que habia de ser llamado Nazareno. + + + +CAPITULO 3 + + 1 Y EN aquellos dias vino Juan el Bautista, predicando en el desierto de +Judéa, + + 2 y diciendo: Enmendáos: que el reino de los cielos se acerca. + + 3 Porque este es aquel del cual fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: +Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor; enderezad sus +veredas. + + 4 Y tenia Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero +alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel montés. + + 5 Entonces salia á él Jerusalem, y toda Judea, y toda la provincia al +rededor del Jordan, + + 6 y eran bautizados de él en el Jordan, confesando sus pecados. + + 7 Y viendo él muchos de los Fariséos y de los Saducéos, que venian á su +bautismo, les decia: Generacion de víboras, ¿quién os ha enseñado á huir de +la ira que vendrá? + + 8 Haced pues frutos dignos de conversion. + + 9 Y no penseis á deciros: A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, +que puede Dios despertar hijos á Abraham aun de estas piedras. + + 10 Ahora, ya tambien la hacha está puesta á la raiz de los árboles; y todo +árbol que no hace buen fruto, es cortado, y echado en el fuego. + + 11 Yo á la verdad os bautizo en agua para conversion: mas el que viene tras +mí, mas poderoso es que yo, los zapatos del cual yo no soy digno de llevar: +él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. + + 12 Su aventador en su mano, y aventará su era, y allegará su trigo en el +alfolí, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. + + 13 ENTONCES Jesus vino de Galiléa á Juan al Jordan, para ser bautizado de +él. + + 14 Mas Juan le resistia mucho, diciendo: Yo he menester de ser bautizado de +tí, ¿y tu vienes á mí? + + 15 Empero respondiendo Jesus le dijo: Deja ahora: porque así nos conviene +cumplir toda justicia. Entonces le dejó. + + 16 Y Jesus despues que fué bautizado, subió luego del agua, y, hé aquí, los +cielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendia como +paloma. Y venia sobre él; + + 17 y, hé aquí, una voz de los cielos que decia: Este es mi Hijo amado, en el +cual tengo contentamiento. + + + +CAPITULO 4 + + 1 ENTONCES Jesus fué llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado del +diablo. + + 2 Y habiendo ayunado cuarenta dias y cuarenta noches, despues tuvo hambre. + + 3 Y llegándose á él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, dí que estas +piedras se hagan pan. + + 4 Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el +hombre: mas con toda palabra que sale por la boca de Dios. + + 5 Entonces el diablo le pasa á la santa ciudad; y le puso sobre las almenas +del templo, + + 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate [de aquí] abajo; que escrito está: +Que á sus ángeles mandará por tí; y te alzarán en las manos, para que nunca +tropieces [con] tu pié á piedra. + + 7 Jesus le dijo: Otra vez está escrito: No tentarás al Señor tu Dios. + + 8 Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los +reinos del mundo, y su gloria, + + 9 y le dice: Todo esto te daré, si postrado me adorares. + + 10 Entonces Jesus le dice: Véte, Satanás: que escrito está: Al Señor tu Dios +adorarás, y á él solo servirás. + + 11 El diablo entonces le dejó; y hé aquí, los ángeles llegaron, y le +servian. + + 12 MAS oyendo Jesus que Juan era preso, se volvió á Galiléa; + + 13 y dejando á Nazaret, vino, y habitó en Capharnaum, [ciudad] marítima, en +los confines de Zabulón y de Nephthalím: + + 14 para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: + + 15 La tierra de Zabulón, y la tierra de Nephthalím, camino de la mar, de la +otra parte del Jordán, Galiléa de los Gentiles, + + 16 pueblo asentado en tinieblas, vió gran luz: y á los asentados en region y +sombra de muerte, luz les esclareció. + + 17 Desde entonces comenzó Jesus á predicar, y á decir: Enmendáos: que el +reino de los cielos se ha acercado. + + 18 Y andando Jesus junto á la mar de Galiléa, vió á dos hermanos, Simon, que +es llamado Pedro, y Andres su hermano, que echaban la red en la mar: porque +eran pescadores. + + 19 Y les dice: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. + + 20 Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron. + + 21 Y pasando de allí, vió otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedéo, y +Juan su hermano, en la nave con Zebedéo su padre, que remendaban sus redes; y +los llamó. + + 22 Y ellos luego, dejando la nave, y á su padre, le siguieron. + + 23 Y rodeó Jesus á toda Galiléa, enseñando en las sinagogas de ellos, y +predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad, y toda flaqueza +en el pueblo. + + 24 Y corria su fama por toda la Siria: y traian á él todos los que tenian +mal, los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y +lunáticos, y paralíticos; y los sanaba. + + 25 Y le seguian muchas compañías de Galiléa, y de Decápolis, y de Jerusalem, +y de Judéa, y de la otra parte del Jordán. + + + +CAPITULO 5 + + 1 Y VIENDO Jesus las compañías, subió en el monte; y sentándose él, se +llegaron á él sus discípulos. + + 2 Y abriendo [él] su boca, los enseñaba, diciendo: + + 3 Bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los +cielos. + + 4 Bienaventurados los tristes: porque ellos recibirán consolacion. + + 5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por herencia. + + 6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos +serán hartos. + + 7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia. + + 8 Bienaventurados los de limpio corazon: porque ellos verán á Dios. + + 9 Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios. + + 10 Bienaventurados los que padecen persecucion por causa de la justicia: +porque de ellos es el reino de los cielos. + + 11 Bienaventurados sois, cuando dijeren mal de vosotros, y [os] +persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. + + 12 Gozáos y alegráos: porque vuestro salario [es] grande en los cielos: que +así persiguieron á los profetas que [fueron] antes de vosotros. + + 13 Vosotros sois la sal de la tierra; y si la sal se desvaneciere, ¿con qué +será salada? no vale mas para nada, sino que sea echada fuera, y sea hollada +de los hombres. + + 14 Vosotros sois la luz del mundo. La ciudad asentada sobre el monte no se +puede esconder: + + 15 ni se enciende el candil, y se pone debajo de un almud, mas en el +candelero, y alumbra á todos los que están en casa. + + 16 Así [pues] alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean +vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos. + + 17 No penseis que he venido para desatar la ley, ó los profetas: no he +venido para desatar[la], mas para cumplirla. + + 18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra, +ni una jota, ni un tilde perecerá de la ley, que todas las cosas no sean +hechas. + + 19 De manera que cualquiera que desatare uno de estos mandamientos muy +pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino +de los cielos: mas cualquiera que hiciere, y enseñare, este será llamado +grande en el reino de los cielos. + + 20 Porque [yo] os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los +escribas y de los Fariséos, no entrareis en el reino de los cielos. + + 21 Oisteis que fué dicho á los antiguos: No matarás: mas cualquiera que +matare, será culpado de juicio: + + 22 yo pues os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, +será culpado de juicio; y cualquiera que dijere á su hermano: Raca, será +culpado de concilio; y cualquiera que [á su hermano] dijere: Loco, será +culpado del quemadero del fuego. + + 23 Por tanto si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares que tu +hermano tiene algo contra tí, + + 24 deja allí tu presente delante del altar, y vé: vuelve primero en amistad +con tu hermano, y entonces vé, y ofrece tu presente. + + 25 Sé amigo de tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el +camino: porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez +te entregue al alguacil; y seas echado en prision. + + 26 De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el postrer +cornado. + + 27 Oisteis que fué dicho á los antiguos: No adulterarás: + + 28 yo pues os digo, que cualquiera que mira la mujer para codiciarla, ya +adulteró con ella en su corazon. + + 29 Por tanto si tu ojo derecho te fuere ocasion de caer, sácale, y échale de +tí: que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu +cuerpo sea echado al quemadero. + + 30 Y si tu mano derecha te fuere ocasion de caer, córtala, y échala de tí: +que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo +sea echado al quemadero. + + 31 Tambien fué dicho: Cualquiera que enviare su mujer, déle carta de +divorcio: + + 32 mas yo os digo, que el que enviare su mujer, fuera de causa de +fornicacion, hace que ella adultere; y el que se casare con la enviada, +comete adulterio. + + 33 Tambien, oisteis que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás: mas +pagarás al Señor tus juramentos: + + 34 yo pues os digo: No jureis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es +el trono de Dios; + + 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, +porque es la ciudad del gran Rey; + + 36 ni por tu cabeza jurarás: porque no puedes hacer un cabello blanco ó +negro; + + 37 mas sea vuestro hablar, Sí, sí: No, no: porque lo que es mas de esto, de +mal procede. + + 38 Oisteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente: + + 39 mas yo os digo: No resistais con mal: antes á cualquiera que te hiriere +en tu mejilla diestra, vuélvele tambien la otra. + + 40 Y al que quisiere ponerte á pleito, y tomarte tu ropa, déjale tambien la +capa. + + 41 Y á cualquiera que te cargare por una legua, vé con él dos. + + 42 Al que te pidiere, dále; y al que quisiere tomar de tí emprestado, no le +rehuses. + + 43 Oisteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo; y aborrecerás á tu enemigo: + + 44 yo pues os digo: Amad á vuestros enemigos: bendecid á los que os +maldicen: haced bien á los que os aborrecen; y orad por los que os calumnian +y os persiguen: + + 45 para que seais hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace +que su sol salga sobre malos y buenos; y llueve sobre justos é injustos. + + 46 Porque si amáreis á los que os aman, ¿qué salario tendreis? ¿No hacen +tambien lo mismo los publicanos? + + 47 Y si abrazáreis á vuestros hermanos solamente, ¿qué haceis de mas? ¿No +hacen tambien así los publicanos? + + 48 Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es +perfecto. + + + +CAPITULO 6 + + 1 MIRAD que no hagais vuestra limosna delante de los hombres, para que seais +mirados de ellos: de otra manera no tendreis salario acerca de vuestro Padre +que está en los cielos. + + 2 Pues cuando haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de tí, como +hacen los hipócritas en las sinagogas, y en las plazas, para ser estimados de +los hombres: de cierto os digo, [que ya] tienen su salario. + + 3 Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha: + + 4 que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que mira en lo secreto, el te +pagará en público. + + 5 Y cuando orares, no seas como los hipócritas: porque ellos aman el orar en +las sinagogas, y en los cantones de las calles en pié, para que sean vistos. +De cierto que [ya] tienen su salario. + + 6 Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu +Padre que está en secreto: y tu Padre, que ve en lo secreto, te pagará en +público. + + 7 Y orando, no seais prolijos, como los Gentiles, que piensan que por su +parleria serán oidos. + + 8 No os hagais pues semejantes á ellos: porque vuestro Padre sabe de que +cosas teneis necesidad antes que vosotros le pidais. + + 9 Vosotros, pues, orareis así: Padre nuestro, que estás en los cielos: sea +santificado tu nombre. + + 10 Venga tu reino: sea hecha tu voluntad, como en el cielo, [así] tambien en +la tierra. + + 11 Dános hoy nuestro pan cotidiano. + + 12 Y suéltanos nuestras deudas, como tambien nosotros soltamos á nuestros +deudores. + + 13 Y no nos metas en tentacion: mas líbranos de mal: porque tuyo es el +reino, y la potencia, y la gloria, por [todos] los siglos. Amen. + + 14 Porque si soltáreis á los hombres sus ofensas, os soltará tambien á +vosotros vuestro Padre celestial. + + 15 Mas si no soltáreis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os +soltará vuestras ofensas. + + 16 Y cuando ayunais, no seais como los hipócritas, austeros: que demudan sus +rostros para parecer á los hombres que ayunan. De cierto os digo, [que ya] +tienen su salario. + + 17 Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza, y lava tu rostro, + + 18 para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en +secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te pagará en público. + + 19 No hagais tesoros en la tierra, donde la polilla y el orin corrompe, y +donde ladrones minan, y hurtan: + + 20 mas hacéos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orin corrompe, y +donde ladrones no minan, ni hurtan. + + 21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazon. + + 22 El candil del cuerpo es el ojo: así que si tu ojo fuere sincero, todo tu +cuerpo será luminoso. + + 23 Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que si la +lumbre que en tí hay, son tinieblas, ¿cuántas [serán] las mismas tinieblas? + + 24 Ninguno puede servir á dos señores: porque ó aborrecerá al uno, y amará +al otro; ó se llegará al uno, y menospreciará al otro. No podeis servir á +Dios y á Mammon. + + 25 Por tanto os digo: No os congojeis por vuestra vida, que habeis de comer, +ó que habeis de beber; ni por vuestro cuerpo, que habeis de vestir. ¿La vida +no es mas que el alimento, y el cuerpo que el vestido? + + 26 Mirad á las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en +alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho +mejores que ellas? + + 27 ¿Mas quién de vosotros podrá congojándose añadir á su estatura un codo? + + 28 Y por el vestido, ¿por qué os congojais? Aprended [de] los lirios del +campo, como crecen: no trabajan, ni hilan: + + 29 mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como +uno de ellos. + + 30 Y si la yerba del campo, que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios +[la] vista así, ¿no [hará] mucho mas á vosotros, [hombres] de poca fé? + + 31 No os congojeis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, O qué beberemos, ó con +qué nos cubriremos? + + 32 Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: porque vuestro Padre +celestial sabe que de todas estas cosas teneis necesidad. + + 33 Mas buscad primeramente el reino de Dios, y su justicia; y todas estas +cosas os serán añadidas. + + 34 Así que, no os congojeis por lo de mañana; que la mañana traerá su +congoja: baste al dia su afliccion. + + + +CAPITULO 7 + + 1 No juzgueis, porque tambien no seais juzgados. + + 2 Porque con el juicio con que juzgais, sereis juzgados; y con la medida que +medis, [con ella] os volverán á medir. + + 3 Y ¿por qué mires la arista que [está] en el ojo de tu hermano, y no echas +de ver la viga que está en tu ojo? + + 4 O ¿cómo dirás á tu hermano: Espera, echaré de tu ojo la arista; y, hé +aquí, [una] viga en tu ojo? + + 5 ¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo; y entonces mirarás en echar la +arista del ojo de tu hermano. + + 6 No deis lo santo á los perros; ni echeis vuestras perlas delante de los +puercos: porque no las rehuellen con sus piés, y vuelvan, y os despedacen. + + 7 Pedid, y se os dará: buscad, y hallareis: tocad, y se os abrirá. + + 8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que toca, +se abre. + + 9 ¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una +piedra? + + 10 ¿Y, si [le] pidiere pescado, le dará serpiente? + + 11 Pues, si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dádivas á vuestros +hijos, vuestro Padre que está en los cielos, ¿cuánto mas dará buenas cosas a +los que piden de él? + + 12 Así que, todas las cosas que querriais que los hombres hiciesen con +vosotros, así tambien haced vosotros con ellos: porque esta es la ley, y los +profetas. + + 13 Entrad por la puerta estrecha: porque el camino, que lleva á perdicion, +es ancho y espacioso; y los que van por él, [son] muchos. + + 14 Porque la puerta es estrecha, y angosto el camino que lleva á la vida; y +pocos son los que lo hallan. + + 15 Tambien, guardáos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con +vestidos de ovejas: mas de dentro son lobos robadores. + + 16 Por sus frutos los conocereis. Cógense uvas de los espinos, ó higos de +los cambrones? + + 17 De esta manera, todo buen árbol lleva buenos frutos: mas el árbol podrido +lleva malos frutos. + + 18 No puede el buen árbol llevar malos frutos; ni el árbol podrido llevar +buenos frutos. + + 19 Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase, y échase en el fuego. + + 20 Así que por sus frutos los conocereis. + + 21 No cualquiera que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los +cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos. + + 22 Muchos me dirán en aquel dia Señor, Señor, ¿no profetizamos [en] tu +nombre, y [en] tu nombre sacamos demonios, y [en] tu nombre hicimos muchas +grandezas? + + 23 Y entonces les confesaré: Nunca os conocí: apartáos de mí, obradores de +maldad. + + 24 Pues, cualquiera que me oye estas palabras, y las hace, le compararé al +varon prudente, que edificó su casa sobre peña: + + 25 y descendió lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, y combatieron +aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre peña. + + 26 Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé al +varon loco, que edificó su casa sobre arena: + + 27 que descendió lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, e hicieron +ímpetu en aquella casa; y cayó; y fué su ruina grande. + + 28 Y FUÉ [que] como Jesus acabó estas palabras, las compañías se espantaban +de su doctrina: + + 29 porque los enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas. + + + +CAPITULO 8 + + 1 Y COMO descendió del monte, le seguian muchas compañías. + + 2 Y, hé aquí, un leproso vino, y le adoró, diciendo: Señor, si quisieres, +puedes limpiarme. + + 3 Y extendiendo Jesus su mano, le tocó, diciendo: Quiero: sé limpio. Y luego +su lepra fué limpiada. + + 4 Entonces Jesus le dijo: Mira, no [lo] digas á nadie: mas vé, muéstrate al +sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para que les conste. + + 5 Y entrando Jesus en Capharnaum, vino á él el centurion, rogándole, + + 6 y diciendo: Señor, mi mozo está echado en casa paralítico, gravemente +atormentado. + + 7 Y Jesus le dijo: Yo vendré, y le sanaré. + + 8 Y respondió el centurion, y dijo: Señor, no soy digno que entres debajo de +mi techumbre: mas solamente dí con la palabra, y mi mozo sanará: + + 9 porque tambien yo soy hombre debajo de potestad; y tango debajo de mi +[potestad] soldados; y digo á este: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi +siervo: Haz esto, y [lo] hace. + + 10 Y oyéndo[lo] Jesus, se maravilló, y dijo á los que [le] seguian: De +cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fé. + + 11 Mas [yo] os digo, que vendrán muchos del oriente, y del occidente, y se +asentarán con Abraham, é Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos. + + 12 Y los hijos del reino serán echados á las tinieblas de fuera: allí será +el lloro, y el crujir de dientes. + + 13 Entonces Jesus dijo al centurion: Vé, y como creiste, sea hecho contigo. +Y su mozo fué sano en el mismo momento. + + 14 Y vino Jesus á casa de Pedro, y vió á su suegra echada en la cama, y con +fiebre. + + 15 Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servia. + + 16 Y como fué ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados, y echó [de ellos] +los demonios con la palabra, y sanó todos los enfermos: + + 17 para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: +El tomó nuestras enfermedades, y llevó [nuestras] dolencias. + + 18 Y VIENDO Jesus muchas compañías al rededor de sí, mandó que se fuesen de +la otra parte [del lago.] + + 19 Y llegóse un escriba, y díjole: Maestro, te seguiré donde quiera que +fueres. + + 20 Y Jesus le dijo: las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos: +mas el Hijo del hombre no tiene donde acueste su cabeza. + + 21 Y otro de sus discípulos le dijo: Señor, dáme licencia que vaya primero, +y entierre á mi padre. + + 22 Y Jesus le dijo: Sígueme, y deja que los muertos entierren á sus muertos. + + 23 Y entrando él en [un] navío, sus discípulos le siguieron. + + 24 Y, hé aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el navío se +cubria de las ondas; y él dormia. + + 25 Y llegándose sus discípulos, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, +perecemos. + + 26 Y [él] les dice: ¿Por qué temeis, [hombres] de poca fé? Entonces +despierto reprendió á los vientos y á la mar; y fué grande bonanza. + + 27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué [hombre] es este, que aun +los vientos y la mar le obedecen? + + 28 Y como él vino de la otra parte en la provincia de los Gergesenos, le +vinieron al encuentro dos endemoniados que salian de los sepulcros, fieros en +gran manera, que nadie podia pasar por aquel camino. + + 29 Y, hé aquí, clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos contigo, Jesus, Hijo de +Dios? ¿Has venido ya acá á molestarnos antes de tiempo? + + 30 Y estaba lejos de ellos un hato de muchos puercos paciendo. + + 31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos que vamos +en aquel hato de puercos. + + 32 Y les dijo: Id. Y ellos salidos, se fueron en aquel hato de puercos; y hé +aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en la mar; y +murieron en las aguas. + + 33 Y los porqueros huyeron, y viniendo á la ciudad, contaron todas las +cosas, y lo que habia pasado con los endemoniados. + + 34 Y, hé aquí, toda la ciudad salió á recibir á Jesus: y cuando le vieron, +le rogaban que se fuese de sus términos. + + + +CAPITULO 9 + + 1 ENTONCES entrando en el navío, pasó de la otra parte, y vino á su ciudad. + + 2 Y, hé aquí, le trajeron un paralítico echado en [una] cama: y viendo Jesus +la fé de ellos, dijo al paralítico: Confia, hijo; tus pecados te son +perdonados. + + 3 Y, hé aquí, algunos de los escribas decian dentro de sí: Este blasfema. + + 4 Y viendo Jesus sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensais mal en vuestros +corazones? + + 5 ¿cuál es mas fácil, decir: los pecados te son perdonados; ó decir: +Levántate, y anda? + + 6 mas porque sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de +perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y +véte á tu casa. + + 7 Entonces él se levantó, y se fué á su casa. + + 8 Y las compañías viéndo[lo], se maravillaron, y glorificaron á Dios, que +hubiese dado tal potestad á hombres. + + 9 Y PASANDO Jesus de allí, vió á un hombre, que estaba sentado al banco [de +los públicos tributos], el cual se llamaba Matéo, y dícele: Sígueme. Y se +levantó, y le siguió. + + 10 Y aconteció que estando él sentado á la mesa en casa, hé aquí que muchos +publicanos y pecadores, que habian venido, se sentaron juntamente á la mesa +con Jesus y sus discípulos. + + 11 Y viendo [esto] los Fariséos, dijeron á sus discípulos: ¿Por qué come +vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? + + 12 Y oyéndo[lo] Jesus, les dijo: los que están sanos, no tienen necesidad de +médico; sino los enfermos. + + 13 Andad, antes aprended qué cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: +Porque no he venido á llamar los justos, sino los pecadores á penitencia.* +{* A enmienda, á conversion.} + + 14 Entonces los discípulos de Juan vienen á él, diciendo: ¿Por qué nosotros +y los Fariséos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? + + 15 Y les dijo Jesus: ¿Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que +el esposo está con ellos? Mas vendrán dias, cuando el esposo será quitado de +ellos, y entonces ayunarán. + + 16 Y nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo: porque el tal +remiendo tira del vestido, y se hace peor rotura. + + 17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros se +rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros: mas echan el vino +nuevo en cueros nuevos; y lo uno y lo otro se conserva juntamente. + + 18 HABLANDO él estas cosas á ellos, hé aquí, un principal vino, y le adoró, +diciendo: Mi hija es muerta poco há: mas ven, y pon tu mano sobre ella, y +vivirá. + + 19 Y se levantó Jesus, y le siguió, y sus discípulos. + + 20 Y, hé aquí, una mujer enferma de flujo de sangre doce años habia, +llegándose por detrás, tocó la fimbria de su vestido: + + 21 porque decia entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré libre. + + 22 Mas Jesus volviéndose, y mirándola, dijo: Confia, hija, tu fé te ha +librado. Y la mujer fué libre desde aquella hora. + + 23 Y venido Jesus á casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y +la compañía que hacia bullicio, + + 24 díceles: Apartáos, que la moza no es muerta; mas duerme. Y se burlaban de +él. + + 25 Y como la compañía fué echada fuera, entró, y la tomó de la mano; y la +moza se levantó. + + 26 Y salió esta fama por toda aquella tierra. + + 27 Y pasando Jesus de allí, le siguieron dos ciegos dando voces, y diciendo: +Ten misericordia de nosotros, Hijo de David. + + 28 Y venido á casa, vinieron á él los ciegos; y Jesus les dice: ¿Creeis que +puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor. + + 29 Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme á vuestra fé os sea +hecho. + + 30 Y los ojos de ellos fueron abiertos; y Jesus les encargó [rigurosamente], +diciendo: Mirad, nadie [lo] sepa. + + 31 Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra. + + 32 Y saliendo ellos, hé aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado. + + 33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló. Y las compañías se +maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israél. + + 34 Mas los Fariséos decian: Por el príncipe de los demonios echa fuera los +demonios. + + 35 Y RODEABA Jesus por todas las ciudades y aldeas, enseñando en las +sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda +enfermedad, y toda flaqueza en el pueblo. + + 36 Y viendo las compañías, tuvo misericordia de ellas: que eran derramados y +esparcidos, como ovejas que no tienen pastor. + + 37 Entonces dice á sus discípulos: A la verdad la mies es mucha: mas los +obreros, pocos: + + 38 rogad pues al Señor de la mies, que envie obreros á su mies. + + + +CAPITULO 10 + + 1 ENTONCES llamando sus doce discípulos, les dió potestad contra los +espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad, y +toda flaqueza. + + 2 Y los nombres de los doce apóstoles son estos: El primero, Simon, que es +dicho Pedro, y Andres su hermano: Jacobo [hijo] de Zebedéo, y Juan su +hermano: + + 3 Felipe, y Bartolomé: Tomás, y Matéo el publicano; Jacobo [hijo] de Alféo, +y Lebéo, por sobrenombre Tadéo: + + 4 Simon de Caná, y Judas Iscariote, que tambien le entregó. + + 5 Estos doce envió Jesus, á los cuales dió mandamiento, diciendo: Por el +camino de los Gentiles no ireis, y en ciudad de Samaritanos no entreis: + + 6 mas id antes á las ovejas perdidas de la casa de Israel. + + 7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos ha llegado. + + 8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: +de gracia recibisteis, dad de gracia. + + 9 No poseais oro, ni plata, ni dinero en vuestras bolsas; + + 10 ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordon: +porque el obrero digno es de su alimento. + + 11 Mas en cualquier ciudad ó aldea, donde entráreis, buscad [con diligencia] +quien sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgais. + + 12 Y entrando en la casa, saludadla. + + 13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella: mas si no fuere +digna, vuestra paz se volverá á vosotros. + + 14 Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de +aquella casa ó ciudad, y sacudid el polvo de vuestros piés. + + 15 De cierto os digo: [Que el castigo] será mas tolerable á la tierra de los +de Sodoma, y de los de Gomorrha en el dia del juicio, que á aquella ciudad. + + 16 Hé aquí, yo os envio como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes +como serpientes, y sencillos como palomas. + + 17 Y guardáos de los hombres: porque os entregarán en concilios, y en sus +sinagogas os azotarán. + + 18 Y aun á príncipes, y á reyes sereis llevados por causa de mí, para que +les conste á ellos, y á los Gentiles. + + 19 Mas cuando os entregaren, no os congojeis cómo, ó qué habeis de hablar: +porque en aquella hora os será dada que hableis. + + 20 Porque no sois vosotros los que hablais, sino el Espíritu de vuestro +Padre, que habla en vosotros. + + 21 El hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo; y los +hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir. + + 22 Y sereis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que soportare hasta +el fin, este será salvo. + + 23 Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de +cierto os digo, [que] no acabareis de andar todas las ciudades de Israél, que +no venga el Hijo del hombre. + + 24 El discípulo no es mas que su Maestro, ni el siervo mas que su Señor. + + 25 Bástele al discípulo ser como su Maestro, y al siervo como su Señor: si +al [mismo] Padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto mas á los de su +casa? + + 26 Así que no los temais: porque nada hay encubierto, que no haya de ser +manifestado; y [nada] oculto, que no haya de saberse. + + 27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en luz; y lo que ois á la oreja, +predicadlo de los tejados. + + 28 Y no tengais miedo de los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden +matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el +quemadero. + + 29 ¿No se venden dos pajarillos por una blanca? y uno de ellos no cae á +tierra sin vuestro Padre. + + 30 Y vuestros cabellos tambien, todos están contados. + + 31 No temais pues: mas valeis vosotros que muchos pajarillos. + + 32 Pues cualquiera que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo +tambien delante de mi Padre, que está en los cielos. + + 33 Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo tambien +delante de mi Padre, que está en los cielos. + + 34 No penseis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para +meter paz, sino cuchillo. + + 35 Porque he venido para hacer disension del hombre contra su padre, y de la +hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra. + + 36 Y los enemigos del hombre, los de su casa. + + 37 El que ama á padre ó á madre mas que á mí, no es digno de mí; y el que +ama á hijo ó á hija mas que á mí, no es digno de mí. + + 38 Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. + + 39 El que hallare su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa +de mí, la hallará. + + 40 El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al +que me envió. + + 41 El que recibe profeta en nombre de profeta, salario de profeta recibirá; +y el que recibe justo en nombre de justo, salario de justo recibirá. + + 42 Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un jarro de [agua] fria +solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, [que] no perderá su +salario. + + + +CAPITULO 11 + + 1 Y FUÉ, que acabando Jesus de dar mandamientos á sus doce discípulos, se +fué de allí á ensenar y á predicar en las ciudades de ellos. + + 2 Y OYENDO Juan en la prision los hechos de Cristo, envióle dos de sus +discípulos, + + 3 diciendo: ¿Eres tú aquel que habia de venir, ó esperaremos á otro? + + 4 Y respondiendo Jesus, les dijo: Id, haced saber á Juan las cosas que ois y +veis. + + 5 los ciegos ven, y los cojos andan: los leprosos son limpiados, y los +sordos oyen: los muertos son resucitados, y á los pobres es anunciada la +alegre nueva. + + 6 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. + + 7 E idos ellos, comenzó Jesus á decir de Juan á las compañías: ¿Qué +salisteis á ver al desierto? ¿[alguna] caña que es meneada del viento? + + 8 O ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de blandos vestidos? Cierto +los que traen [vestidos] blandos, en las casas de los reyes están. + + 9 O ¿qué salisteis á ver? ¿profeta? Tambien os digo, y mas que profeta. + + 10 Porque este es de quien está escrito: Hé aquí, yo envio mi ángel delante +de tu faz, que aparejará tu camino delante de tí. + + 11 De cierto os digo, [que] no se levantó entre los que nacen de mujeres +otro mayor que Juan el Bautista: mas el que es muy pequeño en el reino de los +cielos, mayor es que él. + + 12 Desde los dias de Juan el Bautista hasta ahora al reino de los cielos se +hace fuerza, y los valientes lo arrebatan. + + 13 Porque todos los profetas, y la ley, hasta Juan profetizaron. + + 14 Y si quereis recibir, él es aquel Elías que habia de venir. + + 15 El que tiene oidos para oir, oiga. + + 16 Mas, ¿á quien compararé esta generacion? Es semejante á los muchachos que +se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros, + + 17 y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis: os endechamos, y no +lamentasteis. + + 18 Porque vino Juan, que ni comia ni bebia, y dicen: Demonio tiene. + + 19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: Hé aquí un hombre +comilon, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la +sabiduría es aprobada de sus hijos. + + 20 ENTONCES comenzó á zaherir [el beneficio] á las ciudades en las cuales +habian sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habian +enmendado, [diciendo:] + + 21 ¡Ay de tí, Corazin! ¡Ay de tí, Bethsaida! porque si en Tyro y en Sidón +fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo +hubieran hecho penitencia en saco y en ceniza. + + 22 Por tanto [yo] os digo, [que] á Tyro y a Sidón será mas tolerable [el +castigo] en el dia del juicio, que á vosotras. + + 23 Y tú, Capharnaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos +serás bajada: porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han +sido hechas en tí, hubieran quedado hasta el dia de hoy. + + 24 Por tanto [yo] os digo, [que] á la tierra de los de Sodoma será mas +tolerable [el castigo] en el dia del juicio, que a tí. + + 25 En aquel tiempo respondiendo Jesus, dijo: Te alabo, Padre, Señor del +cielo y de la tierra, que hayas escondido esto de los sabios y de los +entendidos, y lo hayas revelado á los niños. + + 26 Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos. + + 27 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conoció al Hijo, +sino el Padre: ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y [aquel] á quien el +Hijo le quisiere revelar. + + 28 Venid á mí, todos los que estais trabajados, y cargados, que yo os haré +descansar. + + 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde +de corazon, y hallareis descanso para vuestras almas. + + 30 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. + + + +CAPITULO 12 + + 1 EN aquel tiempo iba Jesus por unos sembrados en sábado; y sus discípulos +tenian hambre, y comenzaron á coger espigas, y á comer. + + 2 Y viéndo[lo] los Fariséos, le dijeron: Hé aquí, tus discípulos hacen lo +que no es lícito hacer en sábado. + + 3 Y él les dijo: ¿No habeis leido, qué hizo David, teniendo hambre él, y los +que estaban con él? + + 4 ¿Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposicion, que +no le era lícito comer de ellos, ni a los que estaban con él, sino á solos +los sacerdotes? + + 5 O ¿no habeis leido en la ley, que los sábados en el templo los sacerdotes +profanan el sábado, y son sin culpa? + + 6 Pues os digo, que mayor que el templo está aquí. + + 7 Mas si supiéseis qué es: Misericordia quiero, y no sacrificio, no +condenariais á los inocentes. + + 8 Porque Señor es aun del sábado el Hijo del hombre. + + 9 Y partiéndose de allí, vino á la sinagoga de ellos. + + 10 Y hé aquí, habia [allí] uno que tenia una mano seca; y le preguntaron, +diciendo: ¿Es lícito curar en sábado? por acusarle. + + 11 Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si +cayere esta en una fosa en sábado, no le eche mano, y [la] levante? + + 12 ¿Pues cuánto mas vale un hombre que una oveja? Así que licito es en los +sábados hacer bien. + + 13 Entonces dijo á aquel hombre: extiende tu mano. Y él [la] extendió, y +[le] fué restituida sana como la otra. + + 14 Y salidos los Fariséos consultaron contra él para destruirle. + + 15 Mas sabiéndo[lo] Jesus, se apartó de allí; y le siguieron muchas +compañías, y sanaba á todos. + + 16 Y él les defendia rigurosamente, que no le descubriesen: + + 17 para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isaías, que +dijo: + + 18 Hé aquí mi siervo, al cual he escogido, mi amado, en el cual se agrada mi +alma: pondré mi Espíritu sobre él, y á los Gentiles anunciará juicio; + + 19 no contenderá, ni voceará, ni nadie oirá en las calles su voz: + + 20 la caña cascada no quebrará; y el pábilo que humea no apagará, hasta que +saque á victoria el juicio; + + 21 y en su nombre esperarán los Gentiles. + + 22 ENTONCES fué traido á él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal +manera que el ciego y mudo hablaba y veia. + + 23 Y las compañías estaban fuera de sí, y decian: ¿Es este aquel Hijo de +David? + + 24 Mas los Fariséos, oyéndo[lo], decian: Este no echa fuera los demonios, +sino por Beelzebub, príncipe de los demonios. + + 25 Y Jesus, como sabia los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino +dividido contra sí mismo es desolado; y toda ciudad ó casa, dividida contra +sí misma, no permanecerá. + + 26 Y Si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido: ¿cómo, +pues, permanecerá su reino? + + 27 Y Si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos, por quién +[los] echan? Por tanto ellos serán vuestros jueces. + + 28 Y si por Espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha +llegado á vosotros el reino de Dios. + + 29 Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus +alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entonces saqueará su casa. + + 30 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no coge, derrama. + + 31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado á los hombres: +mas la blasfemia del Espíritu no será perdonada á los hombres. + + 32 Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le será perdonado: +mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni +en este siglo, ni en el venidero. + + 33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno; ó haced el árbol podrido, y su +fruto podrido: porque del fruto es conocido el árbol. + + 34 Generacion de víboras, ¿cómo podeis hablar bien, siendo malos? porque de +la abundancia del corazon habla la boca. + + 35 El buen hombre del buen tesoro del corazon saca buenas cosas; y el mal +hombre del mal tesoro saca malas cosas. + + 36 Mas [yo] os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de +ella darán cuenta en el dia del juicio. + + 37 Porque de tus palabras serás justificado, y de tus palabras seras +condenado. + + 38 Entonces respondieron unos de los escribas y de los Fariséos, diciendo: +Maestro, deseamos ver de tí señal. + + 39 Y él respondió, y les dijo: La generacion mala y adulterina demanda +señal: mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. + + 40 Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres dias y tres +noches, así estará el Hijo del hombre en el corazon de la tierra tres dias y +tres noches. + + 41 Los de Nínive se levantarán en juicio con esta generacion, y la +condenarán: porque ellos hicieron penitencia á la predicacion de Jonás; y hé +aquí, mas que Jonás en este lugar. + + 42 La reina del austro se levantará en juicio con esta generacion, y la +condenará: porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría de +Salomón; y hé aquí, mas que Salomón en este lugar. + + 43 Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos +buscando reposo, y no hallándole. + + 44 Entonces dice: Me volveré á mi casa, de donde salí. Y cuando viene, [la] +halla desocupada, barrida, y adornada. + + 45 Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y +entrados moran allí; y son peores las postreras del tal hombre, que sus +primeras. Así tambien acontecerá á esta generacion mala. + + 46 Y ESTANDO él aun hablando á las compañías, hé aquí, su madre y sus +hermanos estaban fuera, que le querian hablar. + + 47 Y le dijo uno: Hé aquí, tu madre y tus hermanos están fuera, que te +quieren hablar. + + 48 Y respondiendo él al que le decia [esto], dijo: ¿Quién es mi madre, y +quiénes son mis hermanos? + + 49 Y extendiendo su mano hácia sus discípulos, dijo: Hé aquí, mi madre y mis +hermanos. + + 50 Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre, que [está] en los +cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre. + + + +CAPITULO 13 + + 1 Y AQUEL dia, saliendo Jesus de la casa, se sentó, junto á la mar. + + 2 Y se allegaron á él muchas compañías; y entrándose él en un navío, se +sentó, y toda la compañía estaba á la ribera. + + 3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: Hé aquí, el que sembraba +salió á sembrar. + + 4 Y sembrando, parte [de la simiente] cayó junto al camino, y vinieron las +aves, y la comieron. + + 5 Y parte cayó en pedregales, donde no tenia mucha tierra; y nació luego, +porque no tenia tierra profunda: + + 6 mas en saliendo el sol, se quemó, y se secó, porque no tenia raiz. + + 7 Y parte cayó en espinas, y las espinas crecieron, y la ahogaron. + + 8 Y parte cayó en buena tierra, y dió fruto, uno de á ciento, y otro de á +sesenta, y otro de á treinta. + + 9 Quien tiene oidos para oir, oiga. + + 10 Entonces llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por +parábolas? + + 11 Y él respondiendo, les dijo: Porque á vosotros es concedido saber los +misterios del reino de los cielos, mas á ellos no es concedido. + + 12 Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá mas: mas al que no +tiene, aun lo que tiene le será quitado. + + 13 Por eso les hablo por parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen, +ni entienden. + + 14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oido +oireis, y no entendereis; y viendo vereis, y no mirareis. + + 15 Porque el corazon de este pueblo está engrosado, y de los oidos oyen +pesadamente, y de sus ojos guiñan: porque no vean de los ojos, y oigan de los +oidos, y del corazon entiendan, y se conviertan, y yo los sane. + + 16 Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven, y vuestros oidos, porque +oyen. + + 17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo +que [vosotros] veis, y no [lo] vieron; y oir lo que [vosotros] ois, y no [lo] +oyeron. + + 18 Oid pues vosotros la parábola del que siembra. + + 19 Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndo[la], viene el +Malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazon. Este es el que fué +sembrado junto al camino. + + 20 Y el que fué sembrado en pedregales, este es el que oye la palabra, y +luego la recibe con gozo. + + 21 Mas no tiene raiz en sí, antes es temporal: que venida la afliccion ó la +persecucion por la palabra, luego se ofende. + + 22 Y el que fué sembrado en espinas, este es el que oye la palabra: mas la +congoja de este siglo, y el engaño de las riquezas ahoga la palabra, y se +hace sin fruto. + + 23 Mas el que fué sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la +palabra, y el que lleva el fruto; y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y +otro á treinta. + + 24 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante +al hombre que siembra buena simiente en su haza. + + 25 Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró zizaña entre el +trigo, y se fue. + + 26 Y como la yerba salió, é hizo fruto, entonces la zizaña pareció tambien. + + 27 Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no +sembraste buena simiente en tu haza? ¿pues de dónde tiene zizaña? + + 28 Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: +¿Pues quieres que vamos, y la cojamos? + + 29 Y él dijo: No: porque cogiendo la zizaña, no arranqueis tambien con ella +el trigo: + + 30 dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de +la siega [yo] diré á los segadores: Coged primero la zizaña, y atadla en +manojos, para quemarla: mas el trigo allegadle en mi alfolí. + + 31 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante +al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su haza: + + 32 el cuál á la verdad es el mas pequeño de todas las simientes: mas cuando +ha crecido, es el mayor de [todas] las hortalizas; y se hace árbol, que +vienen las aves del cielo, y hacen nidos en sus ramas. + + 33 Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la +levadura, que tomándola una mujer, la esconde en tres medidas de harina, +hasta que toda se leude. + + 34 Todo esto habló Jesus por parábolas á las compañías: y nada les habló sin +parábolas: + + 35 para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré +en parábolas mi boca: rebosaré cosas escondidas desde la fundacion del mundo. + + 36 Entonces, enviadas las compañías, Jesus se vino á casa; y llegándose á él +sus discípulos, le dijeron: Decláranos la parábola de la zizaña de la haza. + + 37 Y respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo +del hombre; + + 38 y la haza es el mundo; y la buena simiente, estos son los hijos del +reino; y la zizaña son los hijos del Malo; + + 39 y el enemigo que la sembró, es el Diablo; y la siega es el fin del mundo; +y los segadores son los ángeles: + + 40 de manera que como es cogida la zizaña, y quemada á fuego, así será en el +fin de este siglo: + + 41 enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los +estorbos, y los que hacen iniquidad; + + 42 y los echarán en el horno de fuego: allí será el lloro, y el crujir de +dientes. + + 43 Entonces los justos resplandecerán, como el sol, en el reino de su Padre. +El que tiene oidos para oir, oiga. + + 44 Tambien el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en la +haza, el cual hallado, el hombre [lo] encubre, y de gozo de él, va, y vende +todo lo que tiene, y compra aquella haza. + + 45 Asimismo el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que +busca buenas perlas: + + 46 que hallando una preciosa perla, fué, y vendió todo lo que tenia, y la +compró. + + 47 Tambien el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la +mar coge de todas suertes: + + 48 la cual siendo llena, la sacaron á la orilla; y sentados cogieron lo +bueno en vasos, y lo malo echaron fuera. + + 49 Así será en la fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los +malos de entre los justos: + + 50 y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro, y el crujir de +dientes. + + 51 Jesus les dice: ¿Habeis entendido todas estas cosas? Ellos responden: Sí, +Señor. + + 52 Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es +semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas +viejas. + + 53 Y ACONTECIÓ [que] acabando Jesus estas parábolas, pasó de allí. + + 54 Y yendo á su tierra, les enseñó en la sinagoga de ellos, de tal manera +que ellos estaban fuera de sí, y decian: ¿De dónde tiene este esta sabiduría, +y [estas] maravillas? + + 55 ¿no es este el hijo del carpintero? ¿no se llama su madre María; y sus +hermanos, Jacobo, y Joses, y Simon, y Judas? + + 56 ¿y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿de dónde pues tiene este +todo esto? + + 57 Y se escandalizaban en él: mas Jesus les dijo: No hay profeta sin honra, +sino en su tierra, y en su casa. + + 58 Y no hizo allí muchas maravillas, a causa de la incredulidad de ellos. + + + +CAPITULO 14 + + 1 EN aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesus; + + 2 y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los +muertos, y por eso virtudes obran en él. + + 3 Porque Herodes habia prendido á Juan, y le habia aprisionado, y puesto en +la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano. + + 4 Porque Juan le decia: No te es lícito tenerla. + + 5 Y queria matarle, mas tenia miedo de la multitud: porque le tenian como á +profeta. + + 6 Y celebrándose el dia del nacimiento de Herodes, la hija de Herodías danzó +en medio, y agradó á Herodes. + + 7 Y prometió con juramento de darle todo lo que pidiese. + + 8 Y ella, instruida primero de su madre, dijo: Dáme aquí en un plato la +cabeza de Juan el Bautista. + + 9 Entonces el rey se entristeció: mas por el juramento, y por los que +estaban juntamente á la mesa, mandó que se [le] diese. + + 10 Y enviando, degolló á Juan en la cárcel. + + 11 Y fué traida su cabeza en un plato, y dada á la moza; y ella [la] +presentó á su madre. + + 12 Entonces sus discípulos llegaron, y tomaron el cuerpo, y le enterraron; y +fueron, y dieron las nuevas á Jesus. + + 13 Y OYÉNDO[LO] Jesus, se apartó de allí en un navío á un lugar desierto +apartado; y cuando las compañías [lo] oyeron, le siguieron á pié de las +ciudades. + + 14 Y saliendo Jesus, vió una grande compañía; y tuvo misericordia de ellos, +y sanó los que de ellos habia enfermos. + + 15 Y cuando fué la tarde del dia, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: +El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: envia las compañías, que se +vayan por las aldeas, y compren para sí de comer. + + 16 Y Jesus les dijo: No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer. + + 17 Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. + + 18 Y él les dijo: Traédmelos acá. + + 19 Y mandando á las compañías recostarse sobre la yerba, y tomando los cinco +panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo; y partiendo los +panes, [los] dió á los discípulos, y los discípulos á las compañías. + + 20 Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró, los pedazos, +doce esportones llenos. + + 21 Y los que comieron fueron varones como cinco mil, sin las mujeres y +muchachos. + + 22 Y luego Jesus hizo á sus discípulos entrar en el navío, é ir delante de +él de la otra parte [del lago,] entre tanto que él despedia las compañías. + + 23 Y despedidas las compañías, subió en el monte apartado á orar. Y como fué +la tarde del dia, estaba allí solo. + + 24 Y ya el navío estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas: porque +el viento era contrario. + + 25 Mas á la cuarta vela de la noche Jesus fué á ellos andando sobre la mar. + + 26 Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: +[Alguna] fantasma es; y dieron voces de miedo. + + 27 Mas luego Jesus les habló, diciendo: Aseguráos: yo soy, no tengais miedo. + + 28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo +venga á tí sobre las aguas. + + 29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del navío, anduvo sobre las aguas +para venir á Jesus. + + 30 Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió +voces, diciendo: Señor, sálvame. + + 31 Y luego Jesus extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh [hombre] de +poca fé, ¿por qué dudaste? + + 32 Y como ellos entraron en el navío, el viento reposó. + + 33 Entonces los que [estaban] en el navío vinieron, y le adoraron, diciendo: +Verdaderamente eres Hijo de Dios. + + 34 Y llegando de la otra parte, vinieron en la tierra de Gennezaret. + + 35 Y como le conocieron los varones de aquel lugar, enviaron por toda +aquella tierra al rededor, y trajeron á él todos los enfermos. + + 36 Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que +tocaron, fueron salvos. + + + +CAPITULO 15 + + 1 ENTONCES llegaron á Jesus ciertos escribas y Fariséos de Jerusalem, +diciendo: + + 2 ¿Por qué tus discípulos traspasan la tradicion de los ancianos? porque no +lavan sus manos cuando comen pan. + + 3 Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué tambien vosotros traspasais el +mandamiento de Dios por vuestra tradicion? + + 4 Porque Dios mandó, diciendo: Honra al padre y á la madre; tambien: El que +maldijere al padre ó á la madre, muera de muerte. + + 5 Mas vosotros decis: Cualquiera dirá al padre ó á la madre: Toda ofrenda +mia á tí aprovechará; y no honrará á su padre ó á su madre. + + 6 Y habeis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradicion. + + 7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo: + + 8 Este pueblo de su boca se acerca de mí, y de labios me honra: mas su +corazon lejos está de mí: + + 9 mas en vano me honran, enseñando doctrinas, mandamientos de hombres. + + 10 Y llamando á sí las compañías, les dijo: Oid, y entended: + + 11 no lo que entra en la boca contamina al hombre: mas lo que sale de la +boca, esto contamina al hombre. + + 12 Entonces llegándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los Fariséos +oyendo esta palabra se ofendieron? + + 13 Mas respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial +será desarraigada: + + 14 dejadlos: guias son ciegas de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, +ambos caerán en el hoyo. + + 15 Y respondiendo Pedro, le dijo: Decláranos esta parábola. + + 16 Y Jesus dijo: ¿Aun tambien vosotros sois sin entendimiento? + + 17 ¿No entendeis aun, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y es +echado en la letrina? + + 18 Mas lo que sale de la boca, del [mismo] corazon sale, y esto contamina al +hombre. + + 19 Porque del corazon salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, +fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, maledicencias. + + 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre: que comer con las manos por +lavar no contamina al hombre. + + 21 Y SALIENDO Jesus de allí, se fué á las partes de Tyro y de Sidón. + + 22 Y hé aquí, una mujer Cananéa, que habia salido de aquellos términos, +clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí: mi hija es +malamente atormentada del demonio. + + 23 Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le +rogaron, diciendo: Envíala, que da voces tras nosotros. + + 24 Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la +casa de Israel. + + 25 Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor, socórreme. + + 26 Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarle +á los perrillos. + + 27 Y ella dijo: Sí, Señor: porque los perrillos comen de las migajas que +caen de la mesa de sus señores. + + 28 Entonces respondiendo Jesus, dijo: ¡Oh mujer! grande [es] tu fé: sea +hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora. + + 29 Y PARTIDO Jesus de allí, vino junto al mar de Galiléa; y subiendo en [un] +monte, se sentó allí. + + 30 Y llegaron á él muchas compañías, que tenian consigo cojos, ciegos, +mudos, mancos, y otros muchos [enfermos;] y los echaron á los piés de Jesus, +y los sanó: + + 31 de tal manera, que las compañías se maravillaron, viendo hablar los +mudos, los mancos sanos, andar los cojos, ver los ciegos; y glorificaron al +Dios de Israél. + + 32 Y Jesus llamando sus discípulos, dijo: Tengo misericordia de la compañía, +que ya [hace] tres dias [que] perseveran conmigo, y no tienen que comer; y +enviarlos ayunos no quiero: porque no desmayen en el camino. + + 33 Entonces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en +el desierto, que hartemos tan gran compañía? + + 34 Y Jesus les dice: ¿Cuántos panes teneis? Y ellos dijeron: Siete, y unos +pocos pececillos. + + 35 Y mandó á las compañías que se recostasen en tierra. + + 36 Y tomando los siete panes y los peces, dando gracias, partió, y dió á sus +discípulos, y los discípulos á la compañía. + + 37 Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, +siete espuertas llenas. + + 38 Y eran los que habian comido cuatro mil varones, sin las mujeres y los +niños. + + 39 Entonces despedidas las compañías, subió en un navío, y vino en los +términos de Magdalá. + + + +CAPITULO 16 + + 1 Y LLEGÁNDOSE los Fariséos y los Saducéos, tentando, le pedian que les +mostrase señal del cielo. + + 2 Mas él respondiendo, les dijo: Cuando es la tarde del dia, decis: Sereno: +porque el cielo tiene arreboles. + + 3 Y á la mañana: Hoy tempestad: porque tiene arreboles el cielo triste. +Hipócritas, que sabeis hacer diferencia en la faz del cielo; ¿y en las +señales de los tiempos no podeis? + + 4 La generacion mala y adulterina demanda señal: mas señal no le será dada, +sino la señal de Jonás profeta. Y dejándolos, se fué. + + 5 Y viniendo sus discípulos de la otra parte [del lago,] se habian olvidado +de tomar pan. + + 6 Y Jesus les dijo: Mirad, y guardáos de la levadura de los Fariséos, y de +los Saducéos. + + 7 Y ellos pensaban dentro de sí, diciendo: No tomamos pan. + + 8 Y entendiéndo[lo] Jesus, les dijo: ¿Qué pensais dentro de vosotros, +[hombres] de poca fé, que no tomasteis pan? + + 9 ¿No entendeis aun, ni os acordais de los cinco panes [entre] cinco mil +[varones], y cuántos esportones tomasteis? + + 10 ¿Ni de los siete panes [entre] cuatro mil, y cuántas espuertas tomasteis? + + 11 ¿Cómo? ¿No entendeis que no por el pan os dije, que os guardáseis de la +levadura de los Fariséos, y de los Saducéos? + + 12 Entonces entendieron que no les habia dicho que se guardasen de la +levadura de pan, sino de la doctrina de los Fariséos, y de los Saducéos. + + 13 Y VINIENDO Jesus en las partes de Cesaréa de Filipo, preguntó á sus +discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? + + 14 Y ellos dijeron: Unos: Juan el Bautista; y otros: Elías; y otros: +Jeremías, ó alguno de los profetas. + + 15 El les dice: Y vosotros, ¿quién decis que soy? + + 16 Y respondiendo Simon Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios +viviente. + + 17 Entonces respondiendo Jesus, le dijo: Bienaventurado eres, Simon, hijo de +Jonás: porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los +cielos: + + 18 mas yo tambien te digo, que tú eres Pedro; y sobre esta piedra edificaré +mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella: + + 19 y á tí daré las llaves del reino de los cielos: que todo lo que ligares +en la tierra, será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la +tierra, será desatado en los cielos. + + 20 Entonces mandó á sus discípulos que á nadie dijesen que él era Jesus el +Cristo. + + 21 Desde aquel tiempo comenzó Jesus á declarar á sus discípulos, que le +convenia ir á Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los príncipes +de los sacerdotes, y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer +dia. + + 22 Y Pedro, tomándolo aparte, comenzó á reprenderle, diciendo: Señor, ten +compasion de tí: en ninguna manera esto te acontezca. + + 23 Entonces él volviéndose, dijo á Pedro: Quítate de delante de mí; +adversario: me eres estorbo: porque no entiendes lo que [es] de Dios, sino lo +que [es] de los hombres. + + 24 Entonces Jesus dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de +mí, niéguese á si mismo, y tome su cruz, y sígame. + + 25 Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera +que perdiere su vida por causa de mí, la hallará. + + 26 Porque, ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y +perdiere su alma? ¿O, qué recompensa dará el hombre por su alma? + + 27 Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus +ángeles; y entonces pagará á cada uno conforme á sus obras. + + 28 De cierto os digo, [que] hay algunos de los que están aquí, que no +gustarán la muerte, hasta que hayan visto el Hijo viniendo en su reino. + + + +CAPITULO 17 + + 1 DESPUES de seis dias Jesus toma á Pedro, y á Jacobo, y Juan su hermano, y +los saca aparte á un monte alto. + + 2 Y se trasfiguró delante de ellos; y resplandeció su rostro como el sol, y +sus vestidos fueron blancos como la luz. + + 3 Y hé aquí, les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. + + 4 Y respondiendo Pedro, dijo á Jesus: Señor, bien es que nos quedemos aquí: +si quieres, hagamos aquí tres cabañas ¡para tí una, y para Moisés otra, y +para Elías otra. + + 5 Estando aun hablando él, hé aquí, una nube de luz [que] los cubrió; y hé +aquí, una voz de la nube, que dijo: Este es mi Hijo amado, en el cual tome +contentamiento: á él oid. + + 6 Y oyendo [esto] los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en +gran manera. + + 7 Entonces Jesus llegando, los tocó, y dijo: Levantáos, y no temais. + + 8 Y alzando [ellos] sus ojos, á nadie vieron, sino á solo Jesus. + + 9 Y como descendieron del monte, les mandó Jesus, diciendo: No digais á +nadie la vision, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos. + + 10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué pues dicen los +escribas, que es menester que Elías venga primero? + + 11 Y respondiendo Jesus, les dijo: A la verdad Elías vendrá primero, y +restituirá todas las cosas: + + 12 mas os digo, que ya vino Elías, y no le conocieron: antes hicieron en él +todo lo que quisieron: así tambien el Hijo del hombre padecerá de ellos. + + 13 los discípulos entonces entendieron que les decia de Juan Bautista. + + 14 Y COMO ellos llegaron á la compañía, vino á él un hombre hincándosele de +rodillas, + + 15 y diciendo: Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece +malamente: porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua: + + 16 y le he presentado á tus discípulos, y no le han podido sanar. + + 17 Y respondiendo Jesus, dijo: ¡Oh generacion infiel y torcida! ¿hasta +cuándo tengo de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? +traédmele acá. + + 18 Y Jesus le reprendió, y salió el demonio de él; y el mozo fué sano desde +aquella hora. + + 19 Entonces llegándose los discípulos á Jesus aparte, dijeron: ¿Por qué +nosotros no le pudimos echar fuera? + + 20 Y Jesus les dijo: Por vuestra infidelidad: porque de cierto os digo, que +si tuviéreis fé como un grano de mostaza, direis á este monte: Pásate de aquí +allá, y se pasará: y nada os será imposible: + + 21 mas este linaje [de demonios] no sale sino por oracion y ayuno. + + 22 Y ESTANDO ellos en Galiléa, les dijo Jesus: El Hijo del hombre será +entregado en manos de hombres; + + 23 y le matarán: mas al tercer dia resucitará. Y [ellos] se entristecieron +en gran manera. + + 24 Y COMO llegaron á Capharnaum, vinieron á Pedro los que cobraban las dos +dracmas, y dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas? + + 25 Y [él] dice: Sí. Y entrado él en casa, Jesus le habló antes, diciendo: +¿Qué te parece, Simon? ¿los reyes de la tierra, de quién cobran los tributos, +ó el censo? ¿de sus hijos, ó de los extraños? + + 26 Pedro le dice: De los extraños. Jesus le dijo: Luego francos son los +hijos: + + 27 mas porque no los ofendamos, vé á la mar, y echa el anzuelo, y el primer +pez que viniere, tómale, y abierta su boca hallarás un estatero, dásele por +mí, y por tí. + + + +CAPITULO 18 + + 1 EN aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesus, diciendo: ¿Quién es el +mayor en el reino de los cielos? + + 2 Y llamando Jesus un niño, le puso en medio de ellos, + + 3 Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviéreis, y fuéreis como niños, +no entraréis en el reino de los cielos. + + 4 Así que cualquiera que se bajare como este niño, este es el mayor en el +reino de los cielos. + + 5 Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe. + + 6 Y cualquiera que ofendiere á alguno de estos pequeños, que creen en mí, +mejor le fuera que le fuera colgada del cuello una piedra de molino de asno, +y que fuera anegado en el profundo de la mar. + + 7 ¡Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan +escándalos: mas ¡ay de aquel hombre, por el cual viene el escándalo! + + 8 Por tanto, si tu mano ó tu pié te fuere ocasion de caer, córtalos y +écha[los] de tí: mejor te es entrar cojo ó manco á la vida, que teniendo dos +manos ó dos piés ser echado al fuego eterno. + + 9 Y si tu ojo te es ocasion de caer, sácale, y écha[le] de tí: que mejor te +es entrar con un ojo á la vida, que teniendo dos ojos ser echado al quemadero +del fuego. + + 10 Mirad no tengais en poco á alguno de estos pequeños: porque [yo] os digo +que sus ángeles en los cielos ven siempre la cara de mi Padre, que está en +los cielos. + + 11 Porque el Hijo del hombre es venido para salvar lo que se habia perdido. + + 12 ¿Qué os parece? Si tuviese algun hombre cien ovejas, y se perdiese una de +ellas, ¿no iria por los montes, dejadas las noventa y nueve, á buscar la que +se habia perdido? + + 13 Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que mas se goza de aquella, +que de las noventa y nueve que no se perdieron. + + 14 Así no es la voluntad de vuestro Padre, que [está] en los cielos, que se +pierda uno de estos pequeños. + + 15 Por tanto si tu hermano pecare contra tí, vé, y redargúyele entre tí y él +solo: si te oyere, has ganado á tu hermano. + + 16 Mas, si no te oyere, toma aun contigo uno ó dos, para que en boca de dos +ó de tres testigos conste toda palabra. + + 17 Y si no oyere á ellos, dí[lo] á la congregacion; y si no oyere á la +congregacion ténle por un étnico, y un publicano. + + 18 De cierto os digo [que] todo lo que ligáreis en la tierra, será ligado en +el cielo; y todo lo que desatáreis en la tierra, será desatado en el cielo. + + 19 Tambien os digo, que si dos de vosotros consintieren en la tierra, de +toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre, que [está] en los +cielos. + + 20 Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, ahí estoy en +medio de ellos. + + 21 ENTONCES Pedro llegándose á él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré á +mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? + + 22 Jesus le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete. + + 23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que +quiso hacer cuentas con sus siervos. + + 24 Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debia diez mil +talentos. + + 25 Mas á este, no pudiendo pagar, mandó su señor vender á el, y á su mujer, +é hijos, con todo lo que tenia, y pagar. + + 26 Entonces aquel siervo postrado le adoraba, diciendo: Señor, deten la ira +para conmigo, y todo te lo pagaré. + + 27 El señor movido á misericordia de aquel siervo, le soltó, y le perdonó la +deuda. + + 28 Y saliendo aquel siervo, halló uno de sus compañeros, que le debia cien +denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: Paga lo que debes. + + 29 Entonces su compañero, postrándose á sus piés, le rogaba, diciendo: Deten +la ira para conmigo, y todo te lo pagaré. + + 30 Mas él no quiso, sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la +deuda. + + 31 Y viendo sus compañeros lo que pasaba, se entristecieron mucho, y +viniendo declararon á su señor todo lo que habia pasado. + + 32 Entonces llamándole su señor, le dice: Mal siervo, toda aquella deuda te +perdoné, porque me rogaste: + + 33 ¿no te convenia tambien á tí tener misericordia de tu compañero, como +tambien yo tuve misericordia de tí? + + 31 Entonces su señor enojado le entregó á los verdugos, hasta que pagase +todo lo que le debia. + + 35 Así tambien hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáreis de +vuestros corazones cada uno á vuestros hermanos sus ofensas. + + + +CAPITULO 19 + + 1 Y ACONTECIÓ, [que] acabando Jesus estas palabras, se pasó de Galiléa, y +vino en los términos de Judéa, pasado el Jordan. + + 2 Y le siguieron muchas compañías, y los sanó allí. + + 3 Entonces se llegaron á él los Fariséos, tentándole, y diciéndole: ¿Es +lícito al hombre enviar á su mujer por cualquiera causa? + + 4 Y él respondiendo, les dijo: ¿No habeis leido que el que [los] hizo ál +principio, macho y hembra los hizo, + + 5 y dijo: Por tanto el hombre dejará padre y madre, y se llegará á su mujer +y serán dos en una carne? + + 6 Así que no son ya mas dos, sino una carne. Por tanto lo que Dios juntó, no +[lo] aparte el hombre. + + 7 Dícenle: ¿Por qué pues Moisés mandó dar carta de divorcio, y enviarla? + + 8 Díjoles: Por la dureza de vuestro corazon Moisés os permitió enviar +vuestras mujeres: mas al principio no fué así. + + 9 Y yo os digo, que cualquiera que enviare á su mujer, sino fuere por +fornicacion, y se casare con otra, adultera; y el que se casare con la +enviada, adultera. + + 10 Dícenle sus discípulos: Si así es el negocio del hombre con su mujer, no +conviene casarse. + + 11 Entonces él les dijo: No todos son capaces de este negocio, sino +[aquellos] á quien es dada: + + 12 porque hay eunucos, que nacieron así del vientre de su madre; y hay +eunucos, que son hechos eunucos por los hombres; y hay eunucos, que se +hicieron á sí mismos eunucos por causa del reino de los cielos: el que puede +tomar, tome: + + 13 ENTONCES le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos +sobre ellos, y orase; y los discípulos les riñeron. + + 14 Y Jesus dice: Dejad á los niños, y no los impidais de venir á mí: porque +de los tales es el reino de los cielos. + + 15 Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se partió de allí. + + 16 Y HÉ aquí, uno llegándose, le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré, para +tener la vida eterna? + + 17 Y él le dijo: ¿Por qué me dices bueno? ninguno es bueno sino uno, [es á +saber], Dios: y si quieres entrar á la vida, guarda los mandamientos. + + 18 Dícele: ¿Cuáles? Y Jesus dijo: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: +No dirás falso testimonio: + + 19 Honra al padre y á la madre: tambien: Amarás á tu prójimo, como á tí +mismo. + + 20 Dícele el mancebo: Todo esto guardé desde mi mocedad: ¿qué mas me falta? + + 21 Dícele Jesus: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y +dá[lo] á los pobres; y tendrás tesoro en el cielo; y vén, sígueme. + + 22 Y oyendo el mancebo esta palabra, se fué triste: porque tenia muchas +posesiones. + + 23 Entonces Jesus dijo á sus discípulos: De cierto os digo, que el rico +dificilmente entrará en el reino de los cielos: + + 24 mas os digo, que mas liviano trabajo es pasar un cable por el ojo de una +aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. + + 25 Sus discípulos oyendo [estas cosas] se espantaron en gran manera, +diciendo: ¿Quién pues podrá ser salvo? + + 26 Y mirándo[los] Jesus, les dijo: Acerca de los hombres imposible es esto: +mas acerca de Dios, todo es posible. + + 27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: Hé aquí, nosotros hemos dejado +todo, y te hemos seguido: ¿qué pues tendremos? + + 28 Y Jesus les dijo: De cierto os digo, que vosotros que me habeis seguido, +cuando en la regeneracion se asentará el Hijo del hombre en el trono de su +gloria, vosotros tambien os sentareis sobre doce tronos, para juzgar á las +doce tribus de Israel. + + 29 Y cualquiera que dejare casas, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, +ó mujer, ó hijos, ó tierras, por mi nombre, recibirá cien veces tanto, y la +vida eterna tendrá por herencia. + + 30 Mas muchos primeros serán postreros; y postreros, primeros. + + + +CAPITULO 20 + + 1 Porque el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, +que salió por la mañana á coger peones para su viña. + + 2 Y concertado con los peones por un denario al dia, los envió á su viña. + + 3 Y saliendo cerca de la hora de las tres, vió otros que estaban en la plaza +ociosos, + + 4 y les dijo: Id tambien vosotros á mi viña, y os daré lo que fuere justo. Y +ellos fueron. + + 5 Salió otra vez cerca de las seis y de las nueve horas, é hizo lo mismo. + + 6 Y saliendo cerca de las once horas, halló otros que estaban ociosos, y les +dijo: ¿Por qué estais aquí todo el día ociosos? + + 7 Dícenle: Porque nadie nos ha cogido. Díceles: Id tambien vosotros á la +viña, y recibireis lo que fuere justo. + + 8 Y cuando fué la tarde del dia, el señor de la viña dijo á su +administrador: Llama los peones, y págales el jornal, comenzando desde los +postreros hasta los primeros. + + 9 Y viniendo los que [habian venido] cerca de las once horas, recibieron +cada uno un denario. + + 10 Y viniendo tambien los primeros, pensaron que habian de recibir mas: pero +tambien ellos recibieron cada uno un denario. + + 11 Y tomándo[lo] murmuraban contra el padre de la familia, + + 12 diciendo: Estos postreros han hecho una hora, y los has hecho iguales á +nosotros, que hemos llevado la carga, y el calor del dia. + + 13 Y él respondiendo dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio: ¿no te +concertaste conmigo por un denario? + + 14 toma lo que es tuyo, y véte: y quiero dar á este postrero como á tí: + + 15 ¿no me es lícito á mí hacer lo que quiero en mis [cosas?] ¿ó es malo tu +ojo, porque yo soy bueno? + + 16 Así los primeros serán postreros; y los postreros primeros: porque muchos +son llamados, mas pocos escogidos. + + 17 Y SUBIENDO Jesus á Jerusalem, tomo sus doce discípulos aparte en el +camino, y les dijo: + + 18 Hé aquí, subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los +príncipes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, + + 19 y le entregarán á los Gentiles, para que [le] escarnezcan, y azoten, y +crucifiquen: mas al tercer dia resucitará. + + 20 ENTONCES se llegó á él la madre de los hijos de Zebedéo con sus hijos, +adorando, y pidiéndole algo. + + 21 Y él le dijo: ¿Qué quieres? [Ella] le dijo: Dí que se asienten estos dos +hijos mios, el uno á tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino. + + 22 Entonces Jesus respondiendo, dijo: No sabeis lo que pedis: ¿podeis beber +el vaso que yo tengo que beber, y ser bautizados del bautismo de que yo soy +bautizado? Dicen [ellos:] Podemos. + + 23 El les dice: A la verdad mi vaso bebereis; y del bautismo de que yo soy +bautizado, sereis bautizados: mas sentaros á mi mano derecha, y á mi +izquierda, no es mio darlo, sino á los que está aparejado de mi Padre. + + 24 Y como los diez oyeron [esto,] se enojaron de los dos hermanos. + + 25 Entonces Jesus llamándolos, dijo: Ya sabeis que los príncipes de los +Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejecutan sobre +ellos potestad: + + 26 mas entre vosotros no será así: sino el que entre vosotros quisiere +hacerse grande, será vuestro servidor; + + 27 y el que entre vosotros quisiere ser el primero, será vuestro siervo: + + 28 como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y +para dar su vida en rescate por muchos. + + 29 ENTONCES saliendo ellos de Jericó, le seguia gran compañía. + + 30 Y hé aquí, dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesus +pasaba, clamaron, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de +nosotros. + + 31 Y la compañía les reñia que callasen: mas ellos clamaban mas, diciendo: +Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros. + + 32 Y parándose Jesus, los llamó, y dijo: ¿Qué quereis [que] haga por +vosotros? + + 33 [Ellos] le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. + + 34 Entonces Jesus teniéndoles misericordia, tocó los ojos de ellos; y luego +sus ojos recibieron la vista, y le siguieron. + + + +CAPITULO 21 + + 1 COMO se acercaron de Jerusalem, y vinieron á Bethphage, al monte de las +Olivas, entonces Jesus envió dos discípulos, + + 2 diciéndoles: Id á la aldea que está delante de vosotros, y luego hallareis +una asna atada, y un pollino con ella: desatadla, y traédme[los.] + + 3 Y si alguno os dijere algo, decid: El Señor los ha menester: y luego los +dejará. + + 4 Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el +profeta, que dijo: + + 5 Decid á la hija de Sión: Hé aquí, tu Rey te viene, manso, sentado sobre +una asna y un pollino, hijo de [animal de] yugo. + + 6 Y los discípulos fueron, é hicieron como Jesus les mandó. + + 7 Y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos: y se +sentó sobre ellos. + + 8 Y muy mucha compañía tendian sus mantos en el camino; y otros cortaban +ramos de los árboles, y tendian por el camino. + + 9 Y las compañías que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban, +diciendo: Hosanna al Hijo de David: Bendito el que viene en el nombre del +Señor: Hosanna en las alturas. + + 10 Y entrando él en Jerusalem, toda la ciudad se alborotó, diciendo: ¿Quién +es este? + + 11 Y las compañías decian: Este es Jesus, el profeta, de Nazaret de Galiléa. + + 12 Y entró Jesus en el templo de Dios, y echó fuera todos los que vendian y +compraban en el templo, y trastornó las mesas de los cambiadores, y las +sillas de los que vendian palomas; + + 13 y les dice: Escrito está: Mi casa, casa de oracion será llamada: mas +vosotros cueva de ladrones la habeis hecho. + + 14 Entonces vinieron á él ciegos y cojos en el templo, y los sanó. + + 15 Mas los príncipes de los sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas +que hacia, y los muchachos aclamando en el templo, y diciendo: Hosanna al +Hijo de David: se enojaron, + + 16 y le dijeron: ¿Oyes lo que estos dicen? Y Jesus les dice: Sí: ¿nunca +leisteis: De la boca de los niños, y de los que maman perfeccionaste la +alabanza? + + 17 Y dejándolos, se salió fuera de la ciudad á Bethania; y posó allí. + + 18 Y por la mañana volviendo á la ciudad, tuvo hambre. + + 19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino á ella, y no halló nada en +ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca mas nazca de tí fruto para +siempre. Y luego la higuera se secó. + + 20 Entonces viendo esto los discípulos, maravillados decian: ¡Cómo se secó +luego la higuera! + + 21 Y respondiendo Jesus, les dijo: De cierto os digo, que si tuviéreis fé, y +no dudáreis, no solo hareis esto de la higuera, mas si á este monte dijéreis: +Quítate, y échate en la mar, será hecho. + + 22 Y todo lo que pidiéreis con oracion creyendo, [lo] recibireis. + + 23 Y COMO vino al templo, los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos +del pueblo llegaron á él, cuando estaba enseñando, diciendo: ¿Con qué +autoridad haces esto? ¿y quién te dió esta autoridad? + + 24 Y respondiendo Jesus, les dijo: Yo tambien os preguntaré una palabra, la +cual si me dijéreis, tambien yo os diré con qué autoridad hago esto. + + 25 El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, ó de los hombres? Ellos +entonces pensaron entre sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo; nos dirá: ¿Por +qué pues no le creisteis? + + 26 Y si dijéremos: De los hombres; tememos al pueblo: porque todos tienen á +Juan por profeta. + + 27 Y respondiendo á Jesus, dijeron: No sabemos. Y él tambien les dijo: Ni yo +os diré con qué autoridad hago esto. + + 28 Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenia dos hijos, y llegando al primero, le +dijo: Hijo, vé hoy á trabajar en mi viña. + + 29 Y respondiendo él, dijo: No quiero: mas despues arrepentido, fué. + + 30 Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: +Yo, Señor, [voy;] y no fué. + + 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? Dicen ellos: El primero. +Díceles Jesus: De cierto os digo, que los publicanos, y las rameras os van +delante al reino de Dios: + + 32 porque vino á vosotros Juan por via de justicia, y no le creisteis; y los +publicanos, y las rameras le creyeron; y vosotros viendo [esto] nunca os +arrepentisteis para creerle. + + 33 Oid otra parábola: Fué un hombre, padre de familia, el cual plantó una +viña, y la cercó de vallado, y fundó en ella lagar, y edificó torre, y la dió +á renta á labradores, y se partió lejos. + + 34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos á los +labradores, para que recibiesen sus frutos. + + 35 Mas los labradores, tomando los siervos, al uno hirieron, y al otro +mataron, y al otro apedrearon. + + 36 Envió otra vez otros siervos mas que los primeros, é hicieron con ellos +de la misma manera. + + 37 Y á la postre les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto á mi hijo. + + 38 Mas los labradores, viendo al hijo, dijeron entre si: Este es el +heredero: venid, matémosle, y tomemos su herencia. + + 39 Y tomado, le echaron fuera de la viña, y le mataron. + + 40 Pues cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará á aquellos labradores? + + 41 Dícenle [ellos:] A los malos destruirá malamente; y su viña dará á renta +á otros labradores, que le paguen el fruto á sus tiempos. + + 42 Díceles Jesus: ¿Nunca leisteis en las Escrituras: La piedra que +desecharon los que edificaban, esta fué hecha por cabeza de esquina: por el +Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? + + 43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será +dado á gente que haga el fruto de él. + + 44 Y el que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; y sobre quien [ella] +cayere, le desmenuzará. + + 45 Y oyendo los príncipes de los sacerdotes y los Fariséos sus parábolas, +entendieron que hablaba de ellos. + + 46 Y buscando como echarle mano, temieron al pueblo: porque le tenian por +profeta. + + + +CAPITULO 22 + + 1 Y RESPONDIENDO Jesus, les volvió á hablar en parábolas, diciendo: + + 2 El reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que hizo bodas á su +hijo. + + 3 Y envió sus siervos para que llamasen los llamados á las bodas: mas no +quisieron venir. + + 4 Volvió á enviar otros siervos, diciendo: Decid á los llamados: Hé aquí, mi +comida he aparejado, mis toros y animales engordados [son] muertos, y todo +[está] aparejado: venid á las bodas. + + 5 Mas ellos no hicieron caso, y se fueron, uno á su labranza, y otro á sus +negocios; + + 6 y otros, tomando sus siervos, afrentáronlos, y matáronlos. + + 7 Y el rey, oyendo [esto,] se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyo á +aquellos homicidas, y puso á fuego su ciudad. + + 8 Entonces dice á sus siervos: las bodas á la verdad están aparejadas: mas +los que eran llamados no eran dignos: + + 9 id pues á las salidas de los caminos, y llamad á las bodas á cuantos +halláreis. + + 10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron todos los que hallaron, +juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados. + + 11 Y entró el rey para ver los convidados, y vió allí un hombre no vestido +de vestido de boda; + + 12 y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste acá no teniendo vestido de boda? Y á él +se le cerró la boca. + + 13 Entonces el rey dijo á los que servian: Atado de piés y de manos, +tomadle, y echadle en las tinieblas de fuera: allí será el lloro, y el crujir +de dientes. + + 14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. + + 15 ENTONCES idos los Fariséos, consultaron como le tomarian en [alguna] +palabra. + + 16 Y envian á él sus discípulos, con los de Herodes, diciendo: Maestro, +sabemos que eres amador de verdad, y que enseñas con verdad el camino de +Dios, y que no te cuidas de nadie: porque no tienes acepcion de persona de +hombres: + + 17 Dínos pues, ¿qué te parece? ¿Es lícito dar tributo á César, ó no? + + 18 Mas Jesus, entendida su malicia, [les] dice: ¿Por qué me tentais, +hipócritas? + + 19 mostradme la moneda del tributo. Y ellos le mostraron un dinero. + + 20 Entonces les dice: ¿Cuya es esta figura, y lo que está encima escrito? + + 21 [Ellos] le dicen : De César. Y les dice: Pagad, pues, á César lo que es +de César, y á Dios, lo que es de Dios. + + 22 Y oyendo [esto] se maravillaron, y dejáronle, y se fueron. + + 23 Aquel dia llegaron á él los Saducéos, que dicen no haber resurreccion, y +le preguntaron, + + 24 diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano +se case con su mujer, y despertará simiente á su hermano. + + 25 Fueron, pues, entre nosotros siete hermanos; y el primero tomó mujer, y +murió; y no teniendo generacion, dejó su mujer á su hermano. + + 26 De la misma manera tambien el segundo, y el tercero, hasta los siete. + + 27 Y despues de todos murió tambien la mujer. + + 28 En la resurreccion, pues, ¿cuya de los siete será la mujer? porque todos +la tuvieron. + + 29 Entonces respondiendo Jesus, les dijo: Errais, ignorando las Escrituras, +y la potencia de Dios. + + 30 Porque en la resurreccion, ni maridos tomarán mujeres, ni mujeres +maridos: mas son como los ángeles de Dios en el cielo. + + 31 Y de la resurreccion de los muertos, ¿no habeis leido lo que es dicho de +Dios á vosotros, que dice: + + 32 Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios +no es Dios de los muertos, mas de los que viven. + + 33 Y oyendo [esto] las compañías estaban fuera de sí de su doctrina. + + 34 Entonces los Fariséos, oyendo que habia cerrado la boca á los Saducéos, +se juntaron á una; + + 35 y preguntó uno de ellos, intérprete de la ley, tentándole, y diciendo: + + 36 Maestro, ¿cuál [es] el mandamiento grande en la ley? + + 37 Y Jesus le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazon, y de toda tu +alma, y de toda tu mente. + + 38 Este es el primero y el grande mandamiento. + + 39 Y el segundo [es] semejante á este: Amarás á tu prójimo como á tí mismo. + + 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley, y los profetas. + + 41 Y estando juntos los Fariséos, Jesus les preguntó, + + 42 diciendo: ¿Qué os parece del Cristo? ¿cuyo Hijo es? [Ellos] le dicen: De +David. + + 43 El les dice: Pues, ¿cómo David en Espíritu le llama Señor, diciendo: + + 44 Dijo el Señor á mi Señor: Asiéntate á mi diestra, entre tanto que pongo +tus enemigos por estrado de tus piés? + + 45 Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su Hijo? + + 46 Y nadie le podia responder palabra: ni osó alguno desde aquel dia +preguntarle mas. + + + +CAPITULO 23 + + 1 ENTONCES Jesus habló á las compañías, y á sus discípulos, + + 2 diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se asentaron los escribas y los +Fariséos: + + 3 así que todo lo que os dijeren que guardeis, guardadlo, y hacedlo: mas no +hagais conforme á sus obras, porque dicen y no hacen. + + 4 Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y [las] ponen sobre los +hombros de los hombres: mas ni aun con su dedo las quieren mover. + + 5 Antes todas sus obras hacen para ser mirados de los hombres: porque +ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; + + 6 y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las +sinagogas, + + 7 y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres, Rabbí, +Rabbí. + + 8 Mas vosotros, no querais ser llamados Rabbí: porque uno es vuestro +Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. + + 9 Y vuestro Padre no llameis á nadie en la tierra: porque uno es vuestro +Padre, el cual está en los cielos. + + 10 Ni os llameis doctores: porque uno es vuestro Doctor, el Cristo. + + 11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. + + 12 Porque el que se ensalzare será humillado; y el que se humillare será +ensalzado. + + 13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque cerrais el +reino de los cielos delante de los hombres; que ni vosotros entrais, ni á los +que entran dejais entrar. + + 14 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque comeis las casas +de las viudas con color de larga oracion: por esto llevareis mas grave +juicio. + + 15 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque rodeais la mar y +la tierra por hacer un convertido; y cuando fuere hecho, le haceis hijo del +quemadero doblado mas que vosotros. + + 16 ¡Ay de vosotros, guias ciegas! que decis: Cualquiera que jurare por el +templo, es nada: mas cualquiera que jurare por el oro del templo, deudor es. + + 17 ¡Locos y ciegos! ¿cuál es mayor, el oro, ó el templo que santifica al +oro? + + 18 Tambien: Cualquiera que jurare por el altar, es nada: mas cualquiera que +jurare por el presente que está sobre él, deudor es. + + 19 ¡Locos y ciegos! porque, ¿cuál es mayor, el presente, ó el altar que +santifica al presente? + + 20 Pues el que jurare por el altar, jura por él, y por todo lo que [está] +sobre él: + + 21 y el que jurare por el templo, jura por él, y por el que habita en él : + + 22 y el que jurare por el cielo, jura por el trono de Dios, y por el que +está sentado sobre él. + + 23 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque diezmais la +menta, y el eneldo, y el comino, y dejasteis lo que es lo mas grave de la +ley, [es á saber,] el juicio, y la misericordia, y la fé. Esto era menester +hacer, y no dejar lo otro. + + 24 ¡Guias ciegas! que colais el mosquito, mas tragais el camello. + + 25 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque limpiais lo que +esta de fuera del vaso, ó del plato: mas de dentro está [todo] lleno de robo +y de injusticia. + + 26 ¡Fariséo ciego! limpia primero lo que está dentro del vaso y del plato, +para que tambien lo que está fuera se haga limpio. + + 27 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque sois semejantes +á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos: mas +de dentro están llenos de huesos de muertos, y de toda suciedad. + + 28 Así tambien vosotros, de fuera, á la verdad, os mostrais justos á los +hombres: mas de dentro, llenos estais de falsedad é iniquidad. + + 29 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! porque edificais los +sepulcros de los profetas, y adornais los monumentos de los justos, + + 30 y decis: Si fuéramos en los dias de nuestros padres, no hubiéramos sido +sus compañeros en la sangre de los profetas: + + 31 así que testimonio dais á vosotros mismos que sois hijos de aquellos que +mataron á los profetas. + + 32 Vosotros tambien llenad la medida de vuestros padres. + + 33 ¡Serpientes, generacion de víboras! ¿cómo evitareis el juicio del +quemadero? + + 34 Por tanto, hé aquí, yo envio á vosotros profetas, y sábios, y escribas; y +de ellos [unos] matareis y crucificareis, y [otros] de ellos azotareis en +vuestras sinagogas, y perseguireis de ciudad en ciudad: + + 35 para que venga sobre vosotros toda la sangre justo que se ha derramado +sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de +Zacharías, hijo de Barachías, al cual matasteis entre el templo y el altar. + + 36 De cierto os digo, que todo esto vendrá sobre esta generacion. + + 37 ¡Jerusalem! ¡Jerusalem! que matas los profetas, y apedreas á los que son +enviados á tí, cuantas veces, quise juntar tus hijos, como la gallina junta +sus pollos debajo de las alas, y no quisisteis. + + 38 Hé aquí, vuestra casa os es dejada desierta. + + 39 Porque [yo] os digo, que desde ahora no me vereis, hasta que digais: +Bendito el que viene en el nombre del Señor. + + + +CAPITULO 24 + + 1 Y SALIDO Jesus del templo, íbase; y se llegaron sus discípulos, para +mostrarle los edificios del templo. + + 2 Y respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? de cierto os digo, que no +será dejada aquí piedra sobre piedra que no sea destruida. + + 3 Y sentándose él en el monte de las Olivas, se llegaron á el [sus] +discípulos aparte, diciendo: Dínos cuando serán estas cosas, y qué seña +[habrá] de tu venida, y del fin del siglo. + + 4 Y respondiendo Jesus, les dijo: Mirad que nadie os engañe. + + 5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos +engañarán. + + 6 Y oireis guerras y rumores de guerras: mirad [que] no os turbeis: porque +es menester que todo [esto] acontezca: mas aun no es el fin. + + 7 Porque se levantará nacion contra nacion, y reino contra reino; y serán +pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares. + + 8 Y todas estas cosas, principio de dolores. + + 9 Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y sereis +aborrecidos de todas naciones, por causa de mi nombre. + + 10 Y muchos entonces serán escandalizados; y se entregarán unos á otros, y +unos á otros se aborrecerán. + + 11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán á muchos. + + 12 Y por haberse multiplicado la maldad, la caridad de muchos se resfriará. + + 13 Mas el que perseverare hasta el fin, este será salvo. + + 14 Y será predicado este evangelio del reino en toda la [tierra] habitable, +por testimonio á todas las naciones, y entonces vendrá el fin. + + 15 Por tanto cuando viéreis la abominacion del asolamiento, que fué dicha +por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, el que lee, entienda. + + 16 Entonces los que [estuvieren] en Judéa, huyan á los montes; + + 17 y el que sobre la techumbre, no descienda á tomar algo de su casa; + + 18 y el que en el campo, no vuelva otra vez á tomar sus ropas. + + 19 Mas ¡ay de las preñadas, y de las que crian en aquellos dias! + + 20 Orad pues que vuestra huida no sea en invierno, ni en dia de fiesta. + + 21 Porque habrá entonces grande afliccion, cual no fué desde el principio +del mundo hasta ahora, ni será. + + 22 Y si aquellos dias no fuesen acortados, ninguna carne seria salva: mas +por causa de los escogidos, aquellos dias serán acortados. + + 23 Entonces, si alguno os dijere: Hé aquí, [está] el Cristo, ó allí; no +creais. + + 24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas; y darán señales +grandes y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aun á los +escogidos. + + 25 Hé aquí, os lo he dicho antes. + + 26 Así que si os dijeren: Hé aquí, en el desierto está; no salgais. Hé aquí, +en las cámaras; no creais. + + 27 Porque como relámpago que sale del oriente, y se muestra hasta el +occidente, así será tambien la venida del Hijo del hombre. + + 28 Porque donde quiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán +tambien las águilas. + + 29 Y luego despues de la afliccion de aquellos dias, el sol se oscurecerá; y +la luna no dará su lumbre; y las estrellas caerán del cielo; y las virtudes +de los cielos serán conmovidas. + + 30 Y entonces se mostrará la señal del Hijo del hombre en el cielo, y +entonces lamentarán todas las tribus de la tierra; y verán al Hijo del hombre +que vendrá sobre las nubes del cielo, con grande poder y gloria. + + 31 Y enviará sus ángeles con trompeta y gran voz; y juntarán sus escogidos +de los cuatro vientos, del un cabo del cielo hasta el otro. + + 32 [Del árbol] de la higuera aprended la comparacion: Cuando ya su rama se +enternece, y las hojas brotan, sabeis que el verano [está] cerca. + + 33 Así tambien vosotros, cuando viéreis todas estas cosas, sabed que está +cercano, á las puertas. + + 34 De cierto os digo, que no pasará esta edad, que todas estas cosas no +acontezcan. + + 35 El cielo y la tierra perecerán, mas mis palabras no perecerán. + + 36 Mas del dia ó hora, nadie [lo] sabe, ni aun los ángeles de los cielos, +sino mi Padre solo. + + 37 Mas como los dias de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. + + 38 Porque como eran en los dias del diluvio comiendo y bebiendo, tomando +mujeres [los maridos,] y dándolas [los padres,] hasta el dia que Noé entró en +el arca, + + 39 y no conocieron hasta que vino el diluvio, y llevó á todos: así será +tambien la venida del Hijo del hombre. + + 40 Entonces estarán dos en el campo: uno será tomado, y otro será dejado: + + 41 dos [mujeres] moliendo á un molinillo; la una será tomada, y la otra será +dejada. + + 42 Velad pues, porque no sabeis á que hora ha de venir vuestro Señor. + + 43 Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese á cual vela el +ladron habia de venir, velaria, y no dejaria minar su casa. + + 44 Por tanto tambien vosotros estad apercibidos: porque el Hijo del Hombre +ha de venir á la hora que no pensais. + + 45 ¿Quién pues es el siervo fiel y prudente, al cual el Señor puso sobre su +familia, para que dé alimento al tiempo? + + 46 Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando su Señor viniere, le hallare +haciendo así. + + 47 De cierto os digo [que] sobre todos sus bienes le pondrá. + + 48 Y si aquel siervo malo dijere en su corazon: Mi Señor se tarda de venir; + + 49 y comenzare á herir sus compañeros, y aun á comer y beber con los +borrachos: + + 50 vendrá el Señor de aquel siervo el dia que [él] no espera, y á la hora +que [él] no sabe, + + 51 y le apartará, y pondrá su parte con los hipócritas: allí será el lloro, +y el crujir de dientes. + + + +CAPITULO 25 + + 1 ENTONCES el reino de los cielos será semejante á diez vírgenes, que +tomando sus lámparas, salieron á recibir al esposo. + + 2 Y las cinco de ellas eran prudentes, y las cinco locas. + + 3 Las que [eran] locas, tomando sus lámparas, no tomaron aceite consigo. + + 4 Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus +lámparas. + + 5 Y tardándose el esposo, cabecearon todas, y se durmieron. + + 6 Y á la media noche fué oido un clamor, que decia: Hé aquí, el esposo +viene, salid á recibirle. + + 7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas. + + 8 Y las locas dijeron á las prudentes: Dadnos de vuestro aceite, porque +nuestras lámparas se apagan. + + 9 Mas las prudentes respondieron: diciendo: Porque no nos falte á nosotras y +á vosotras, id antes á los que venden, y comprad para vosotras. + + 10 E idas ellas á comprar, vino el esposo; y las que estaban apercibidas, +entraron con él á las bodas; y se cerró la puerta. + + 11 Y despues vinieron tambien las otras vírgenes, diciendo: Señor, señor, +ábrenos. + + 12 Mas respondiendo él, dijo: De cierto os digo, [que] no os conozco. + + 13 Velad pues, porque no sabeis el dia ni la hora, en la cual el Hijo del +hombre ha de venir. + + 14 Porque [el reino de los cielos es] como un hombre que partiéndose lejos, +llamó á sus siervos, y les entregó sus bienes. + + 15 Y á este dió cinco talentos, y al otro dos, y al otro uno, á cada uno +conforme á su facultad, y se partió luego lejos. + + 16 Y partido él, el que habia recibido cinco talentos, granjeó con ellos, é +hizo otros cinco talentos. + + 17 Semejantemente tambien el que había recibido dos, ganó tambien él otros +dos. + + 18 Mas el que habia recibido uno, fué, y lo enterró en la tierra, y escondió +el dinero de su señor. + + 19 Y despues de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, é hizo +cuentas con ellos. + + 20 Y llegando el que habia recibido cinco talentos, trajo otros cinco +talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; hé aquí, otros cinco +talentos he ganado con ellos. + + 21 Y su señor le dijo: Bien [está,] buen siervo y fiel: sobre poco has sido +fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. + + 22 Y llegando tambien el que habia recibido dos talentos, dijo: Señor, dos +talentos me entregaste; hé aquí, otros dos talentos he ganado sobre ellos. + + 23 Su señor le dijo: Bien [está,] buen siervo y fiel: sobre poco has sido +fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor. + + 24 Y llegando tambien el que habia recibido un talento, dijo: señor, yo te +conocia que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y coges donde no +derramaste: + + 25 por tanto tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: hé aquí, +tienes lo que es tuyo. + + 26 Y respondiendo su señor, le dijo: Mal siervo y negligente, sabias que +siego donde no sembré, y [que] cojo donde no derramé: + + 27 por tanto te convenia dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, +recibiera lo que es mio con usura: + + 28 quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. + + 29 Porque á cualquiera que tuviere le será dada, y tendrá mas; y al que no +tuviere, aun lo que tiene le será quitado. + + 30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de á fuera: allí será el +llorar, y el crujir de dientes. + + 31 Y CUANDO el Hijo del hombre vendrá en su gloria, y todos los santos +ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria. + + 32 y serán juntados delante de él todas las gentes, y los apartará los unos +de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos; + + 33 y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda. + + 34 Entonces el Rey dirá á los que [estarán] á su derecha: Venid, benditos de +mi Padre, poseed el reino aparejado para vosotros desde la fundacion del +mundo: + + 35 porque tuve hambre, y me disteis de comer: tuve sed, y me disteis de +beber: fuí huesped, y me recogisteis: + + 36 desnudo, y me cubristeis: enfermo, y me visitasteis: estuve en la cárcel, +y venisteis á mí. + + 37 Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos +hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber'? + + 38 ¿y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos? + + 39 ¿ó cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y venimos á tí? + + 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo, que en cuanto [lo] +hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí [lo] hicisteis. + + 41 Entonces dirá tambien á los que [estarán] á la izquierda: Idos de mí, +malditos, al fuego eterno, que está aparejado para el diablo y sus ángeles: + + 42 porque tuve hambre, y no me disteis de comer: tuve sed, y no me disteis +de beber: + + 43 fuí huésped, y no me recogisteis: desnudo, y no me cubristeis: enfermo, y +en la cárcel [estuve,] y no me visitasteis. + + 44 Entonces tambien ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos +hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no +te servimos? + + 45 Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo, [que] en cuanto no +[lo] hicisteis á uno de estos pequeñitos, ni á mí [lo] hicisteis. + + 46 E irán estos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna. + + + +CAPITULO 26 + + 1 Y ACONTECIÓ que como hubo acabado Jesus todas estas palabras, dijo á sus +discípulos: + + 2 Sabeis que dentro de dos dias se hace la pascua, y el Hijo del hombre es +entregado para ser crucificado. + + 3 Entonces los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos +del pueblo se juntaron al patio del pontífice, el cual se llamaba Caifás. + + 4 Y tuvieron consejo para prender por engaño á Jesus, y matar[le.] + + 5 Y decian: No en el dia de la fiesta, porque no se haga alboroto en el +pueblo. + + 6 Y estando Jesus en Bethania, en casa de Simon el leproso, + + 7 vino á él una mujer, con un [vaso de] alabastro de ungüento de gran +precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado á la mesa: + + 8 lo cual viendo sus discípulos, se enojaron, diciendo: ¿Por qué se pierde +esto? + + 9 porque este ungüento se podia vender por gran precio, y darse á los +pobres. + + 10 Y entendiéndolo Jesus, les dijo: ¿Por qué dais pena á [esta] mujer? que +me ha hecho buena obra: + + 11 porque siempre tendreis pobres con vosotros: mas á mí no siempre me +tendreis: + + 12 porque echando este ungüento sobre mi cuerpo, para sepultarme [lo] ha +hecho: + + 13 de cierto os digo, [que] donde quiera que este evangelio fuere predicado +en todo el mundo, tambien será dicho para memoria de ella lo que esta ha +hecho. + + 14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á los +príncipes de los sacerdotes, + + 15 y les dijo: ¿Qué me quereis dar, y yo os le entregaré? Y ellos le +señalaron treinta [piezas] de plata. + + 16 Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. + + 17 Y EL primer [dia de la fiesta] de los [panes] sin levadura, vinieron los +discípulos á Jesus, diciéndole: ¿Dónde quieres que te aderecemos para comer +[el cordero de] la pascua? + + 18 Y él dijo: Id á la ciudad á uno, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo +está cerca: en tu casa haré la pascua con mis discípulos. + + 19 Y los discípulos hicieron como Jesus les mando, y aderezaron la pascua. + + 20 Y como fué la tarde del dia, se sentó á la mesa con los doce. + + 21 Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de +entregar. + + 22 Y [ellos] entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos á +decirle: ¿Soy yo, Señor? + + 23 Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, +este me ha de entregar. + + 24 A la verdad el Hijo del hombre va, como está escrito de él: mas ¡ay de +aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal +hombre no haber nacido. + + 25 Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo: ¿Soy yo quizá, +Maestro? Dícele: Tú [lo] has dicho. + + 26 Y comiendo ellos, tomó Jesus el pan, y habiendo dada gracias [lo] partió, +y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed: esto es mi cuerpo. + + 27 Y tomando el vaso, y hechas gracias, dióles, diciendo: Bebed de él todos: + + 28 porque esto es mi sangre del Nuevo Testamento, la cual es derramada por +muchos para remision de los pecados: + + 29 y os digo, [que] desde ahora no beberé mas de este fruto de la vid, hasta +aquel dia, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi +Padre. + + 30 Y cuando hubieron dicho el himno, salieron al monte de las Olivas. + + 31 Entonces Jesus les dice: Todos vosotros sereis escandalizados en mí esta +noche: porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas de la manada serán +derramadas. + + 32 Mas despues que haya resucitado, os esperaré en Galiléa. + + 33 Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en tí, yo +nunca seré escandalizado. + + 34 Jesus le dice: De cierto te digo, que esta noche, antes que el gallo +cante, me negarás tres veces. + + 35 Dícele Pedro: Aunque me sea menester morir contigo, no te negaré. Y todos +los discípulos dijeron lo mismo. + + 36 ENTONCES llegó Jesus con ellos á la aldea, que se llama Gethsemané, y +dice á sus discípulos: Sentáos aquí, hasta que vaya allí, y ore. + + 37 Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedéo, comenzó á entristecerse, +y á angustiarse en gran manera. + + 38 Entonces Jesus les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte: quedáos +aquí, y velad conmigo. + + 39 Y yéndose un poco mas adelante, se postró sobre su rostro, orando, y +diciendo: Padre mio, si es posible, pase de mí este vaso: empero no como yo +quiero, mas como tú. + + 40 Y vino á sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo á Pedro: ¿No +habeis podido velar conmigo una hora? + + 41 velad y orad, para que no entreis en tentacion: el espíritu á la verdad +está presto, mas la carne enferma. + + 42 Otra vez, fué segunda vez, y oró, diciendo: Padre mio, si no puede este +vaso pasar de mí sin que [yo] lo beba, hágase tu voluntad. + + 43 Y vino, y los halló otra vez durmiendo: porque los ojos de ellos eran +agravados. + + 44 Y dejándolos, fué otra vez, y oró tercera vez, diciendo las mismas +palabras. + + 45 Entonces vino á sus discípulos, y les dice: Dormid ya, y descansad: hé +aquí, ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de +pecadores: + + 46 levantáos, vamos: hé aquí, ha llegado el que me ha entregado. + + 47 Y hablando aun él, hé aquí, Judas, uno de los doce, vino, y con él mucha +compañía, con espadas y bastones, de parte de los príncipes de los +sacerdotes, y de los ancianos del pueblo. + + 48 Y el que le entregaba les habia dado señal, diciendo: Al que yo besare, +aquel es: prendedle. + + 49 Y luego que llegó á Jesus, dijo: Tengas gozo, Maestro. Y le besó. + + 50 Y Jesus le dijo: ¿Amigo, á qué vienes? Entonces llegaron, y echaron mano +á Jesus, y le prendieron. + + 51 Y hé aquí, uno de los que [estaban] con Jesus, extendiendo la mano, sacó +su cuchillo, é hiriendo á un siervo del pontífice, le quitó una oreja. + + 52 Entonces Jesus le dice: Vuelve tu cuchillo á su lugar: porque todos los +que tomaren cuchillo, á cuchillo morirán: + + 53 ó ¿piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y él me daria mas de doce +legiones de ángeles? + + 54 ¿cómo pues se cumplirian las Escrituras, [de] que así conviene que sea +hecho? + + 56 En aquella hora dijo Jesus á las compañías: Como á ladron habeis salido +con espadas y con bastones á prenderme: cada dia me sentaba con vosotros +enseñando en el templo, y no me prendisteis. + + 56 Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los +profetas. Entonces todos los discípulos huyeron, dejándole. + + 57 Y ELLOS, prendido Jesus, le trajeron á Caifás sumo pontífice, donde los +escribas y los ancianos estaban juntos. + + 58 Mas Pedro le seguia de lejos hasta el patio del sumo pontífice; y entrado +dentro, se estaba sentado con los criados, para ver el fin. + + 59 Y los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el concilio +buscaban [algun] falso testimonio contra Jesus, para entregarle á la muerte, + + 60 y no hallaban: aunque muchos testigos falsos se llegaban, no [lo] +hallaron. Mas á la postre vinieron dos testigos falsos, + + 61 que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y reedificarle +en tres dias. + + 62 Y levantándose el sumo pontífice, le dijo: ¿No respondes nada? qué +testifican estos contra tí? + + 63 Mas Jesus callaba. Y respondiendo el sumo pontífice, le dijo: Te conjuro +por el Dios viviente, que nos digas, Si eres tú el Cristo, Hijo de Dios. + + 64 Jesus le dice: Tú [lo] has dicho: y aun os digo, que desde ahora habeis +de ver al Hijo del hombre asentado á la diestra de la potencia [de Dios,] y +que viene en las nubes del cielo. + + 65 Entonces el sumo pontífice rasgó sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: +¿qué mas necesidad tenemos de testigos? hé aquí, ahora habeis oido su +blasfemia: + + 66 ¿qué os parece? Y respondiendo ellos dijeron: Culpado es de muerte. + + 67 Entonces le escupieron en su rostro, y le dieron de bofetadas, y otros le +herian con mojicones, + + 68 diciendo: Profetízanos, oh Cristo, quién es el que te ha herido. + + 69 Y Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se llegó á él una criada, +diciendo: Y tú con Jesus el Galiléo estabas. + + 70 Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. + + 71 Y saliendo á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: +Tambien este estaba con Jesus Nazareno. + + 72 Y negó otra vez con juramento, [diciendo:] No conozco á [ese] hombre. + + 73 Y desde á un poco llegaron los que servian, y dijeron á Pedro: +Verdaderamente tambien tú eres de ellos: porque aun tu habla te hace +manifiesto. + + 74 Entonces comenzó á anatematizarse, y á jurar, [diciendo:] No conozco á +[ese] hombre. Y el gallo cantó luego. + + 75 Y se acordó Pedro de las palabras de Jesus, que le dijo: Antes que cante +el gallo, me negarás tres veces. Y saliéndose fuera, lloró amargamente. + + + +CAPITULO 27 + + 1 Y VENIDA la mañana, entraron en consejo todos los príncipes de los +sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesus, para entregarle á +muerte. + + 2 Y le trajeron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente. + + 3 ENTONCES Judas, el que le habia entregado, viendo que era condenado, +volvió arrepentido las treinta [piezas] de plata á los príncipes de los +sacerdotes, y á los ancianos, + + 4 diciendo: [Yo] he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: +¿Qué [se nos da] á nosotros? viéraslo tú. + + 5 Y arrojando las [piezas] de plata al templo, se partió, y fué, y se +ahorcó. + + 6 Y los príncipes de los sacerdotes, tomando [las piezas] de plata, dijeron: +No es lícito echarlas en el arca de la limosna, porque es precio de sangre. + + 7 Mas habido consejo, compraron de ellas el campo del Ollero, por sepultura +para los extranjeros. + + 8 Por lo cual fué llamado aquel campo: Hacéldama, [Campo de sangre,] hasta +el dia de hoy. + + 9 Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y +tomaron las treinta [piezas] de plata, precio del apreciado, que fué +apreciado por los hijos de Israel: + + 10 y las dieron para comprar el campo del Ollero, como me ordenó el Señor. + + 11 Y JESUS estuvo delante del presidente, y el presidente le preguntó, +diciendo: ¿Eres tú el rey de los Judíos? Y Jesus le dijo: Tu [lo] dices. + + 12 Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, +nada respondió. + + 13 Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra tí? + + 14 Y no le respondió ni una palabra, de tal manera que el presidente se +maravillaba mucho. + + 15 Y en el dia de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un +preso cual quisiesen. + + 16 Y tenian entonces un preso famoso, que se llamaba Barrabás. + + 17 Y juntas ellos, les dijo Pilato: ¿Cuál quereis que os suelte? ¿á +Barrabás, ó á Jesus, que se llama el Cristo? + + 18 Porque sabia que por envidia le habian entregado. + + 19 Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No +tengas que ver con aquel justo: porque hoy he padecido muchas cosas en sueños +por causa de él. + + 20 Mas los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, persuadieron al +pueblo, que pidiese á Barrabás, y á Jesus matase. + + 21 Y respondiendo el presidente, les dijo: ¿Cuál de los dos quereis que os +suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás. + + 22 Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesus que se llama el Cristo? Dícenle +todos: Sea crucificado. + + 23 Y el presidente [les] dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban +mas, diciendo: Sea crucificado. + + 24 Y viendo Pilato que nada aprovechaba, antes se hacia mas alboroto, +tomando agua lavó sus manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de +la sangre de este justo: védlo vosotros. + + 25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre [sea] sobre nosotros, y +sobre nuestros hijos. + + 26 Entonces les soltó á Barrabás; y habiendo azotado á Jesus, le entregó +para ser crucificado. + + 27 ENTONCES los soldados del presidente tomando á Jesus á la audiencia, +juntaron á él toda la cuadrilla. + + 28 Y desnudándole, cercáronle de un manto de grana. + + 29 Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su +mano derecha: é hincando la rodilla delante de él, burlaban de él diciendo: +Tengas gozo, rey de los Judíos. + + 30 Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herian en la cabeza. + + 31 Y despues que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le +vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. + + 32 Y saliendo, hallaron á un Cirenéo que se llamaba Simon: á este cargaron +para que llevase su cruz. + + 33 Y como llegaron al lugar que se llama Gólgotha, que es dicho, el lugar de +la Calavera, + + 34 le dieron á beber vinagre mezclado con hiel; y gustando, no quiso +beberlo. + + 35 Y despues que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando +suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se +repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. + + 36 Y le guardaban, sentados allí. + + 37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS, EL REY DE LOS +JUDÍOS. + + 38 Entonces crucificaron con él dos ladrones: uno á la derecha, y otro á la +izquierda. + + 39 Y los que pasaban, le decian injurias, meneando sus cabezas, + + 40 y diciendo: Tú, el que derribas el templo [de Dios,] y en tres dias [le] +reedificas, sálvate á tí mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. + + 41 De esta manera tambien los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, con +los escribas, y los Fariséos, y los ancianos, decian: + + 42 A otros salvó, á sí no se puede salvar: si es el rey de Israel, descienda +ahora de la cruz, y creeremos en el: + + 43 confia en Dios: líbrele ahora, si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de +Dios. + + 44 Lo mismo tambien le zaherian los ladrones que estaban crucificados con +él. + + 45 Y desde la hora de las seis fueron tinieblas sobre toda la tierra, hasta +la hora de las nueve. + + 46 Y cerca de la hora de las nueve Jesus exclamó con grande voz, diciendo: +Eli, Eli, ¿lamma sabachthani? esto es: Dios mio, Dios mio, ¿por qué me has +desamparado? + + 47 Y algunos de los que estaban allí, oyéndole, decian: A Elías llama este. + + 48 Y luego corriendo uno de ellos tomó una esponja, y la llenó de vinagre, y +poniéndola en una caña, le daba para que bebiese. + + 49 Y los otros decian: Deja, veamos si vendrá Elías á librarle. + + 50 Mas Jesus habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu. + + 51 Y hé aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de alto á bajo; y la +tierra se movió; y las piedras se hendieron; + + 52 y los sepulcros se abrieron, y muchos cuerpos de santos, que habia +dormido, se levantaron. + + 53 Y salidos de los sepulcros, despues de su resurreccion, vinieron á la +santa ciudad, y aparecieron á muchos. + + 54 Y el centurion, y los que estaban con él guardando á Jesus, visto el +terremoto, y las cosas que habian sido hechas, temieron en gran manera, +diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era este. + + 55 Y estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habian seguido +de Galiléa á Jesus, sirviéndole: + + 56 entre las cuales era María Magdalena, y María de Jacobo, y la madre de +Joses, y la madre de los hijos de Zebedéo. + + 57 Y COMO fué la tarde del dia, vino un hombre rico de Arimathéa, llamado +Joseph, el cual tambien habia sido discípulo de Jesus. + + 58 Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesus. Entonces Pilato mandó +que el cuerpo se [le] diese. + + 59 Y tomando Joseph el cuerpo, le envolvió en una sábana limpia, + + 60 y le puso en un sepulcro suyo nuevo, que habia labrado en peña; y +revuelta una grande piedra á la puerta del sepulcro, se fué. + + 61 Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del +sepulcro. + + 62 Y el siguiente dia, que es despues de la preparacion [de la Pascua,] se +juntaron los príncipes de los sacerdotes y los Fariséos á Pilato, + + 63 diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aun: +Despues de tres dias resucitaré. + + 64 Manda, pues, fortificar el sepulcro hasta el dia tercero: porque no +vengan sus discípulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucitó de +los muertos: y será el postrer error peor que el primero. + + 65 Pilato les dice: La guardia teneis: id, fortificad como entendeis. + + 66 Y yendo ellos, fortificaron el sepulcro con la guardia, sellando la +piedra. + + + +CAPITULO 28 + + 1 Y LA víspera de los sábados, que amanece para el primero de los sábados, +vino María Magdalena, y la otra María, á ver el sepulcro. + + 2 Y hé aquí, fué hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor +descendiendo del cielo y llegando, habia revuelto la piedra de la puerta [del +sepulcro,] y estaba sentado sobre ella. + + 3 Y su aspecto era como un relámpago; y su vestido blanco como la nieve. + + 4 Y del miedo de él los guardas fueron asombrados, y fueron vuelto como +muertos. + + 5 Y respondiendo el ángel, dijo á las mujeres: No temais vosotras: porque yo +sé que buscais á Jesus, [el que fué] crucificado: + + 6 no está aquí, porque ha resucitado, como dijo: venid, ved el lugar donde +fué puesto el Señor; + + 7 y presto id, decid á sus discípulos, que ha resucitado de los muertos; y +hé aquí, os espera en Galiléa: allí le vereis: hé aquí, os [lo] he dicho. + + 8 Entonces [ellas] saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron +corriendo á dar las nuevas á sus discípulos. Y yendo á dar las nuevas á sus +discípulos, + + 9 hé aquí, Jesus les sale al encuentro, diciendo: Tengais gozo. Y ellas se +llegaron, y abrazaron sus piés, y le adoraron. + + 10 Entonces Jesus les dice: No temais: id, dad las nuevas á mis hermanos, +para que vayan á Galiléa; y allá me verán. + + 11 Y yendo ellas, hé aquí, unos de la guardia vinieron á la ciudad, y dieron +aviso á los príncipes de los sacerdotes de todas las cosas que habian +acontecido. + + 12 Y juntados con los ancianos, habido consejo, dieron mucho dinero á los +soldados, + + 13 diciendo: Decid: Sus discípulos vinieron de noche, y le hurtaron, +durmiendo nosotros: + + 14 y si esto fuere oido del presidente, nosotros le persuadiremos, y os +haremos seguros. + + 15 Y ellos, tomado el dinero, hicieron como estaban instruidos: y este dicho +fué divulgado entre los Judíos hasta el dia de hoy. + + 16 Mas los once discípulos se fueron á Galiléa, al monte, donde Jesus les +habia ordenado. + + 17 Y como le vieron, le adoraron: mas algunos dudaban. + + 18 Y llegando Jesus, les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el +cielo y en la tierra: + + 19 por tanto id, enseñad á todas las gentes, bautizándolos en nombre del +Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo: + + 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y hé aquí, yo +estoy con vosotros todos los dias, hasta el fin del siglo. Amen. + + + +EL + +SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO + +SEGUN + +S. MARCOS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PRINCIPIO del Evangelio de Jesu Cristo, Hijo de Dios. + + 2 Como está escrito en los profetas: Hé aquí, yo envio á mi ángel delante de +tu faz, que apareje tu camino delante de tí. + + 3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor: enderezad +sus veredas. + + 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de penitencia* para +remision de pecados. {* De enmienda, ó de arrepentimiento, de conversion.} + + 5 Y salia á él toda la provincia de Judéa, y los de Jerusalem; y eran todos +bautizados de él en el rio del Jordán, confesando sus pecados. + + 6 Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y de [una] cinta de cuero al +rededor de sus lomos; y comia langostas, y miel montés. + + 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es mas fuerte que yo, al cual +no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos: + + 8 yo á la verdad os he bautizado con agua: mas él os bautizará con Espíritu +Santo. + + 9 Y ACONTECIÓ en aquellos dias, [que] Jesus vino de Nazaret de Galilea, y +fué bautizado de Juan en el Jordán. + + 10 Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu, como +paloma, que descendia sobre él. + + 11 Y fué [una] voz de los cielos, [que decia:] Tú eres mi Hijo amado: en tí +tomo contentamiento. + + 12 Y luego el Espíritu [Santo] le impele al desierto. + + 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta dias; y era tentado de Satanás: y +estaba con las fieras; y los ángeles le servian. + + 14 MAS despues que Juan fué entregado, Jesus vino á Galiléa, predicando el +evangelio del reino de Dios, + + 15 y diciendo: El tiempo es cumplido; y el reino de Dios está cerca: +enmendáos, y creed al Evangelio. + + 16 Y pasando junta á la mar de Galiléa, vió á Simon, y á Andres su hermano, +que echaban la red en la mar, porque eran pescadores. + + 17 Y les dijo Jesus: Venid en pos de mí, y haré que seais pescadores de +hombres. + + 18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron. + + 19 Y pasando de allí un poco mas adelante, vió á Jacobo, [hijo] de Zebedéo, +y á Juan su hermano, tambien ellos en el navío, que aderezaban las redes. + + 20 Y luego los llamó; y dejando á su padre Zebedéo en el navío con los +jornaleros, fueron en pos de él. + + 21 Y ENTRAN en Capharnaum: y luego los sábados entrando en la sinagoga +enseñaba. + + 22 Y se espantaban de su doctrina; porque los enseñaba como quien tiene +potestad, y no como los escribas. + + 23 Y habia en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual +dió voces, + + 24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesus Nazareno? ¿has venido á +destruirnos? sé quien eres, el Santo de Dios. + + 25 Y riñóle Jesus, diciendo: Enmudece, y sal de él. + + 26 Y haciéndole pedazos el espíritu inmundo, y clamando á gran voz, salió de +él. + + 27 Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirian entre sí, diciendo: +¿Qué es esto? ¿qué nueva doctrina es esta, que con potestad aun á los +espíritus inmundos manda, y le obedecen? + + 28 Y luego vino su fama por toda la provincia al rededor de Galiléa. + + 29 Y luego salidos de la sinagoga, vinieron á casa de Simon y de Andres, con +Jacobo y Juan. + + 30 Y la suegra de Simon estaba acostada con calentura; y le dijeron luego de +ella. + + 31 Entonces llegando [él,] la tomó de su mano, y la levantó; y luego la dejó +la calentura, y les servia. + + 32 Y cuando fué la tarde, como el sol se puso, traian á él todos los que +tenian mal, y endemoniados. + + 33 Y toda la ciudad se juntó á la puerta. + + 34 Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades; y echó +fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocian. + + 35 Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salio, y se fué á un +lugar desierto, y allí oraba. + + 36 Y le siguió Simon, y los que estaban con él. + + 37 Y hallándole, le dicen: Todos te buscan. + + 38 Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique tambien allí: +porque para esto he salido. + + 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galiléa, y echaba fuera los +demonios. + + 40 Y UN leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si +quieres, puedes limpiarme. + + 41 Y Jesus teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le +dice: Quiero: sé limpio. + + 42 Y habiendo él dicho esto, luego la lepra se fué de él, y fué limpio. + + 43 Y le defendió, y luego le echó, + + 44 y le dice: Mira [que] no digas á nadie nada: sino vé, muéstrate al +sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó para que les conste. + + 45 Y él salido, comenzó á predicar muchas cosas, y á divulgar el negocio, +que ya Jesus no podia entrar manifiestamente en la ciudad: mas estaba fuera +en los lugares desiertos, y venian á él de todas partes. + + + +CAPITULO 2 + + 1 Y ENTRÓ otra vez en Capharnaum despues de [algunos] dias; y se oyó que +estaba en casa. + + 2 Y luego se juntaron á él muchos, que ya no cabian ni aun á la puerta; y +les hablaba la palabra. + + 3 Entonces vinieron á él [unos] trayendo un paralítico, que era traido de +cuatro. + + 4 Y como no podian llegar á él á causa de la compañía, descubrieron la +techumbre donde estaba, y horadando bajan el lecho en que el paralítico +estaba echado. + + 5 Y viendo Jesus la fé de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te +son perdonados. + + 6 Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en +sus corazones, + + 7 decian: ¿Por qué habla este blasfemias? ¿quién puede perdonar pecados, +sino solo Dios? + + 8 Y conociendo luego Jesus en su espíritu que pensaban esto dentro de sí, +les dijo: ¿Por qué pensais estas cosas en vuestros corazones? + + 9 ¿cuál es mas fácil: Decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados; ó +decirle: Levántate, y toma tu lecho, y anda? + + 10 Pues porque sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de +perdonar los pecados, (dice al paralítico): + + 11 A tí digo: Levántate, y toma tu lecho, y véte á tu casa. + + 12 Entonces [él] se levantó luego; y tomando su lecho, se salió delante de +todos, de manera que todos se espantaron, y glorificaron á Dios, diciendo: +Nunca tal hemos visto. + + 13 Y VOLVIÓ á salir á la mar, y toda la compañía venia á el, y los enseñaba. + + 14 Y pasando vió á Leví, [hijo] de Alféo, sentado al banco [de los públicos +tributos,] y le dice: Sígueme. Y levantándose, le siguió. + + 15 Y aconteció, que estando Jesus á la mesa en casa de él, muchos publicanos +y pecadores estaban tambien á la mesa juntamente con Jesus, y con sus +discípulos: porque habia muchos, y le habían seguido. + + 16 Y los escribas, y los Fariséos, viéndole comer con los publicanos, y con +los pecadores, dijeron á sus discípulos: ¿Qué es esto, que [vuestro Maestro] +come y bebe con los publicanos, y con los pecadores? + + 17 Y oyéndo[lo] Jesus, les dice: los sanos no tienen necesidad de médico, +mas los que tienen mal: no he venido á llamar á los justos, mas los pecadores +á penitencia.* {* A enmienda de la vida.} + + 18 Y los discípulos de Juan, y de los Fariséos ayunaban; y vienen, y le +dicen: ¿Por qué los discípulos de Juan, y [los] de los Fariséos ayunan; y tus +discípulos no ayunan? + + 19 Y Jesus les dice: No pueden ayunar los que son de bodas, cuando el esposo +está con ellos: entre tanto que tienen consigo el esposo no pueden ayunar. + + 20 Mas vendrán dias, cuando el esposo será quitado de ellos; y entonces en +aquellos dias ayunarán. + + 21 Nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; de otra manera el +mismo remiendo nuevo tira del viejo, y se hace peor la rotura. + + 22 Ni nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino nuevo +rompe los odres, y se derrama el vino, y los odres se pierden: mas el vino +nuevo en odres nuevos se ha de echar. + + 23 Y ACONTECIÓ, que pasando él [otra vez] por los sembrados en sábado, sus +discípulos andando comenzaron á arrancar espigas. + + 24 Entonces los Fariséos le dijeron: Hé aquí, ¿por qué hacen [tus +discípulos] en sábado lo que no es lícito? + + 25 Y él les dijo: ¿Nunca leisteis qué hizo David cuando tuvo necesidad, y +tuvo hambre, él y los que [estaban] con él? + + 26 ¿cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathár sumo Pontífice, y comió +los panes de la proposicion, de los cuales no es lícito comer, sino á los +sacerdotes, y aun dió á los que estaban consigo? + + 27 Díjoles tambien: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre +por causa del sábado: + + 28 así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado. + + + +CAPITULO 3 + + 1 Y OTRA vez entró en la sinagoga; y habia allí un hombre que tenia una mano +seca. + + 2 Y le acechaban, si en sábado le sanaria, para acusarle. + + 3 Entonces dijo al hombre que tenia la mano seca: Levántate en medio. + + 4 Y les dice: ¿Es lícito hacer bien en sábados, ó hacer mal? ¿salvar la +persona, ó matarla? Mas ellos callaban. + + 5 Y mirándolos al rededor con enojo, condoleciéndose de la ceguedad de su +corazon, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué +restituida sana como la otra. + + 6 Entonces saliendo los Fariséos tomaron consejo con los Herodianos contra +él, para matarle. + + 7 MAS Jesus se apartó á la mar con sus discípulos; y le siguió gran multitud +de Galiléa, y de Judéa, + + 8 y de Jerusalem, y de Iduméa, y de la otra parte del Jordán; y de los que +[moraban] al rededor de Tyro y de Sidón, grande multitud, oyendo cuan grandes +cosas hacia, vinieron á él. + + 9 Y dijo á sus discípulos que la navecilla le estuviese siempre apercibida, +por causa de la compañía, porque no le oprimiesen. + + 10 Porque habia sanado á muchos, de tal manera que caian sobre él, cuantos +tenian plagas, por tocarle. + + 11 Y los espíritus inmundos, en viéndole, se postraban delante de él, y +daban voces, diciendo: Tú eres el Hijo de Dios. + + 12 Mas él les reñia mucho que no le manifestasen. + + 13 Y SUBIÓ al monte, y llamó á si los que él quiso; y vinieron á él. + + 14 Y ordenó á los doce para que estuviesen con él, y para enviarlos á +predicar; + + 15 y que tuviesen potestad de sanar enfermedades, y de echar fuera demonios: + + 16 á Simon, al cual puso por nombre Pedro; + + 17 y á Jacobo, hijo de Zebedéo, y á Juan hermano de Jacobo, y les puso +nombre Boanerges, que es, Hijos del trueno; + + 18 y á Andres, y á Felipe, y á Bartolomé, y á Matéo, y á Tomás, y á Jacobo, +[hijo] de Alféo, y á Tadéo, y á Simon el Chananéo, + + 19 y á Judas Iscariote, el que le entregó: y vinieron á casa. + + 20 Y OTRA vez se juntó la compañía, de tal manera que ellos ni aun podian +comer pan. + + 21 Y como le oyeron los suyos, vinieron para prenderle: porque decian: Está +fuera de sí. + + 22 Y los escribas que habian venido de Jerusalem, decian que tenia á +Beelzebub, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. + + 23 Y llamándolos, les dijo por parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera á +Satanás? + + 24 Y si [algun] reino contra si mismo fuere dividido, no puede permanecer el +tal reino. + + 25 Y si [alguna] casa fuere dividida contra sí misma, no puede permanecer la +tal casa. + + 26 Y si Satanás se levantare contra sí mismo, y fuere dividido, no puede +permanecer: mas tiene fin. + + 27 Nadie puede saquear las alhajas del valiente entrando en su casa, si +antes no prendiere al valiente; y entonces saqueará su casa. + + 28 De cierto os digo, [que] todos los pecados serán perdonados á los hijos +de los hombres, y las blasfemias cualesquiera con que blasfemaren: + + 29 mas cualquiera que blasfemare contra el Espíritu Santo, no tiene perdon +para siempre: mas está obligado á eterno juicio. + + 30 Porque decian: Tiene espíritu inmundo. + + 31 Vienen pues sus hermanos y su madre, y estando de fuera, enviaron á él +llamándole. + + 32 Y la compañía estaba asentada al rededor de él, y le dijeron: Hé aquí, tu +madre y tus hermanos te buscan fuera. + + 33 Y él les respondió, diciendo: ¿Quién es mi madre, y mis hermanos? + + 34 Y mirando al rededor á los que estaban sentados al rededor de él, dijo: +Hé aquí mi madre, y mis hermanos: + + 35 porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, este es mi hermano, y +mi hermana, y mi madre. + + + +CAPITULO 4 + + 1 Y OTRA vez comenzó á enseñar .junto á la mar, y se juntó á él gran +compañía, tanto que entrándose él en un navío, se sentó en la mar, y toda la +compañía estaba en tierra junto á la mar. + + 2 Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decia en su doctrina: + + 3 Oid: Hé aquí, el que sembraba salió á sembrar. + + 4 Y aconteció sembrando, que una parte cayó junto al camino; y vinieron las +aves del cielo, y la tragaron. + + 5 Y otra parte cayó en pedregales donde no tenia mucha tierra; y luego +salió, porque no tenia la tierra profunda; + + 6 mas, salido el sol, se quemó; por cuanto no tenia raiz se secó. + + 7 Y otra parte cayó en espinas; subieron las espinas, y la ahogaron y no dió +fruto. + + 8 Y otra parte cayó en buena tierra y dió fruto, que subió y creció: y llevó +uno á treinta, y otro á sesenta, y otro á ciento. + + 9 Entonces les dijo: El que tiene oidos para oir, oiga. + + 10 Y cuando estuvo solo le preguntaron, los que estaban con él con los doce, +de la parábola. + + 11 Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios: mas á +los que están fuera, por parábolas todas las cosas: + + 12 para que viendo, vean y no vean; y oyendo, oigan y no entiendan: porque +no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. + + 13 Y les dijo: ¿No sabeis esta parábola? ¿cómo pues entendereis todas las +parábolas? + + 14 El que siembra [es el que] siembra la palabra. + + 15 Y estos son los de junto al camino, en los que la palabra es sembrada: +mas despues que la oyeron, luego viene Satanás, y quita la palabra que fué +sembrada en sus corazones. + + 16 Y asimismo estos son los que son sembrados en pedregales; los que cuando +han oido la palabra, luego la toman con gozo: + + 17 mas no tienen raiz en sí, antes son temporales: que en levantándose la +tribulacion, ó la persecucion por causa de la palabra, luego se escandalizan. + + 18 Y estos son los que son sembrados entre espinas; los que oyen la palabra: + + 19 mas las congojas de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las +codicias que hay en las otras cosas, entrando ahogan la palabra, y es hecha +sin fruto. + + 20 Y estos son los que fueron sembrados en buena tierra; los que oyen la +palabra, y [la] reciben, y hacen fruto, uno á treinta, otro á sesenta, otro á +ciento. + + 21 Díjoles tambien: ¿Viene el candil para ser puesto debajo del almud, ó +debajo de la cama? ¿No [viene] para ser puesto en el candelero? + + 22 Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni secreto, que +no haya de venir en descubierto. + + 23 Si alguno tiene oidos para oir, oiga. + + 24 Díjoles tambien: Mirad lo que oís: con la medida que medis, os medirán +otros; y será añadido á vosotros los que oís. + + 25 Porque al que tiene, le será dada; y al que no tiene, aun lo que tiene le +será quitado. + + 26 Decia mas: Así es el reino de Dios, como si un hombre eche simiente en la +tierra; + + 27 y duerma y se levante de noche de dia, y la simiente brote y crezca como +él no sabe. + + 28 Porque de suyo fructifica la tierra, primero yerba, luego espiga, luego +grano lleno en la espiga. + + 29 Y cuando el fruto fuere producido, luego se mete la hoz, porque la siega +es llegada. + + 30 Y decia: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios? ¿ó con qué parábola +le compararemos? + + 31 Como el grano de la mostaza, que cuando es sembrado en tierra es el mas +pequeño de todas las simientes que hay en la tierra: + + 32 mas cuando fuere sembrado sube, y se hace la mayor de todas las +legumbres; y hace grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo puedan +hacer nidos debajo de su sombra. + + 33 Y con muchas tales parábolas les hablaba la palabra, conforme á lo que +podian oir. + + 34 Y sin parábola no les hablaba: mas á sus discípulos en particular +declaraba todo. + + 35 Y LES dijo aquel dia, cuando fué tarde: Pasemos de la otra parte. + + 36 Y enviando la compañía, le tomaron, como estaba en el navío, y habia +tambien con él otros navichuelos. + + 37 Y se levantó una grande tempestad de viento, y echaba las ondas en el +navío, de tal manera que ya se llenaba. + + 38 Y él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le +dicen: ¿Maestro, no mires que perecemos? + + 39 Y levantándose [él,] riñó al viento y dijo á la mar: Calla, enmudece. Y +cesó el viento; y fué hecha grande bonanza. + + 40 Y á ellos dijo: ¿Por qué sois así temerosos? ¿cómo no teneis fé? + + 41 Y temieron con gran temor, y decian el uno al otro: ¿Quién es este, que +aun el viento y la mar le obedecen? + + + +CAPITULO 5 + + 1 Y VINIERON de la otra parte de la mar á la provincia de los Gadarenos. + + 2 Y salido él del navío, luego le salió al encuentro de los sepulcros un +hombre con un espíritu inmundo, + + 3 que tenia manida en los sepulcros, y ni aun con cadenas le podia alguien +atar: + + 4 porque muchas veces habia sido atado con grillos y cadenas, mas las +cadenas habian sido hechas pedazos de él, y los grillos desmenuzados; y nadie +le podia domar. + + 5 Y siempre de dia y de noche andaba dando voces en los montes y en los +sepulcros, é hiriéndose á las piedras. + + 6 Y como vió á Jesus de lejos, corrió, y le adoró; + + 7 y clamando á gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesus, hijo del Dios +Altísimo? te conjuro [por] Dios que no me atormentes. + + 8 Porque le decia: Sal de este hombre, espíritu inmundo. + + 9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió, diciendo: Legion me llamo: +porque somos muchos. + + 10 Y le rogaba mucho que no le echase fuera de aquella provincia. + + 11 Y estaba allí cerca de los montes una grande manada de puercos paciendo. + + 12 Y le rogaron todos [aquellos] demonios, diciendo: Envíanos á los puercos +para que entremos en ellos. + + 13 Y les permitió luego Jesus, y saliendo aquellos espíritus inmundos, +entraron en los puercos; y la manada cayó por un despeñadero en la mar, los +cuales eran como dos mil, y se ahogaron en la mar. + + 14 Y los que apacentaban los puercos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y +en los campos. Y salieron para ver que era aquello que habia acontecido. + + 15 Y vienen á Jesus, y ven al que habia sido atormentado del demonio, +sentado, y vestido, y en seso el que habia tenido la legion; y tuvieron +temor. + + 16 Y les contaron los que [lo] habian visto, como habia acontecido al que +habia tenido el demonio, y de los puercos. + + 17 Y comenzaron á rogarle que se fuese de los términos de ellos. + + 18 Y entrando él en el navío, le rogaba el que habia sido fatigado del +demonio, para estar con él. + + 19 Mas Jesus no le permitió, sino le dijo: Véte á tu casa á los tuyos, y +cuéntales cuan grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y [como] ha tenido +misericordia de tí. + + 20 Y se fué, y comenzó á predicar en Decápolis cuan grandes cosas Jesus +habia hecho con él; y todos se maravillaban. + + 21 Y PASANDO otra vez Jesus en un navío de la otra parte, se juntó á él gran +compañía; y estaba junto á la mar, + + 22 y vino uno de los príncipes de la sinagoga llamado Jairo; y como le vió, +se postró á sus piés, + + 23 y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está á la muerte: ven y pondrás las +manos sobre ella, para que sea salva, y vivirá. + + 24 Y fué con él, y le seguia gran compañía, y le apretaban. + + 25 Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacia, + + 26 y habia sufrido mucho de muchos médicos, y habia gastado todo lo que +tenia, y nada habia aprovechado, antes le iba peor, + + 27 como oyó [decir] de Jesus, vino en la compañía por las espaldas, y tocó +su vestido. + + 28 Porque decia: Si [yo] tocare tan solamente su vestido, seré salva. + + 29 Y luego la fuente de su sangre se secó, y sintió en el cuerpo que estaba +sana de aquel azote. + + 30 Y Jesus luego conociendo en sí mismo la virtud que habia salido de él, +volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado a mis vestidos? + + 31 Y le dijeron sus discípulos: Ves que la compañía te aprieta, y dices: +¿Quién me ha tocado? + + 32 Y [él] miraba al rededor por ver a la que habia hecho esto. + + 33 Entonces la mujer temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí habia sido +hecho, vino, y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. + + 34 Y el le dijo: Hija, tu fé te ha hecho salva: vé en paz, y sé sana de tu +azote. + + 35 Hablando aun él, vinieron del príncipe de la sinagoga, diciendo: Tu hija +es muerta: ¿para qué fatigas mas al Maestro? + + 36 Mas Jesus luego, en oyendo esta razon que se decia, dijo al príncipe de +la sinagoga: No temas: cree solamente. + + 37 Y no permitió que alguno viniese tras él, sino Pedro, y Jacobo, y Juan +hermano de Jacobo. + + 38 Y vino á casa del príncipe de la sinagoga, y vió el alboroto, los que +lloraban y gemian mucho. + + 39 Y entrando les dice: ¿Por qué os alborotais, y llorais? la muchacha no es +muerta, mas duerme. + + 40 Y hacian burla de él: mas el, echados fuera todos, toma al padre y á la +madre de la muchacha, y á los que estaban con él, y entra donde estaba la +muchacha echada. + + 41 Y tomando la mano de la muchacha, le dice: Talitha cumi; que es, si lo +interpretares: Muchacha, á tí digo, levántate. + + 42 Y luego la muchacha se levantó, y andaba; porque tenia doce años: y se +espantaron de grande espanto. + + 43 Mas [él] les mandó mucho que nadie lo supiese; y dijo que diesen á la +muchacha de comer. + + + +CAPITULO 6 + + 1 Y SALIÓ de allí, y vino a su tierra; y le siguieron sus discípulos. + + 2 Y llegado el sábado, comenzó á enseñar en la sinagoga; y muchos oyéndole +estaban atónitos, diciendo: ¿De dónde tiene este estas cosas? ¿y qué +sabiduría es esta que le es dada; y tales maravillas que por sus manos son +hechas? + + 3 ¿no es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, y de Joses, y +de Judas, y de Simon? ¿no están tambien aquí con nosotros sus hermanas? Y +se escandalizaban en él. + + 4 Mas Jesus les decia: No hay profeta deshonrado sino en su tierra, y entre +sus parientes, y en su casa. + + 5 Y no pudo allí hacer alguna maravilla: solamente sanó [unos] pocos +enfermos poniendo sobre ellos las manos. + + 6 Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos; y rodeaba las aldeas de +al rededor enseñando. + + 7 Y LLAMÓ á los doce, y comenzó á enviarlos de dos en dos, y les dio +potestad [contra] los espíritus inmundos; + + 8 y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente [un] +bordon; ni alforja, ni pan, ni dinero en la bolsa: + + 9 mas que calzasen zapatos; y no vistiesen dos ropas. + + 10 Y les decia: En cualquier casa que entráreis, posad allí hasta que +salgais de allí. + + 11 Y todos aquellos que no os recibieren, ni os oyeren, saliendo de allí, +sacudid el polvo que está debajo de vuestros piés en testimonio á ellos: de +cierto os digo, que mas tolerable será [el castigo] de los de Sodoma, ó de +los de Gomorrha el dia del juicio, que él de aquella ciudad + + 12 Y saliendo predicaban, que hiciesen penitencia.* {* O, que se +enmendasen.} + + 13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungian con aceite á muchos enfermos, y +sanaban. + + 14 Y OYÓ el rey Herodes [la fama de Jesus,] porque su nombre era hecho +notorio, y dijo Juan, el que bautizaba, ha resucitado de los muertos; y por +tanto virtudes obran en él. + + 15 Otros decian: Elías es. Y otros decian: Profeta es; ó alguno de los +profetas. + + 16 Y oyéndo[lo] Herodes, dijo: Este es Juan el que yo degollé: él ha +resucitado de los muertos. + + 17 Porque el mismo Herodes habia enviado y prendido á Juan, y le habia +aprisionado en la cárcel á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano: +porque la habia tomado por mujer. + + 18 Porque Juan decia á Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu +hermano. + + 19 Mas Herodías le acechaba, y deseaba matarle, y no podia: + + 20 porque Herodes temia á Juan, sabiendo que era varon justo y santo; y le +tenia respeto, y obedeciéndole hacia muchas cosas; y le oia de buena gana. + + 21 Y viniendo un dia oportuno, en que Herodes, en la fiesta de su +nacimiento, hacia cena a sus príncipes y tribunos, y á los principales de +Galiléa, + + 22 y entrando la hija de Herodías, y danzando, y agradando á Herodes, y á +los que estaban con él á la mesa, el rey dijo á la muchacha: Pídeme lo que +quisieres, que yo te lo daré. + + 23 Y le juró: Todo lo que me pidieres te daré hasta la mitad de mi reino. + + 24 Y saliendo ella, dijo á su madre: ¿Qué pediré? Y ella dijo: La cabeza de +Juan Bautista, + + 25 Entonces [ella] entró prestamente al rey, y pidió, diciendo: Quiero que +ahora luego me dés en un plato la cabeza de Juan Bautista. + + 26 Y el rey se entristeció mucho: [mas] á causa del juramento, y de los que +estaban con él á la mesa, no quiso entristecerla. + + 27 Y luego el rey, enviando uno de la guardia, mandó que fuese traida su +cabeza. + + 28 El cual fué, y le degolló en la cárcel, y trajo su cabeza en un plato, y +la dió á la muchacha, y la muchacha la dió á su madre. + + 29 Y oyéndo[lo] sus discípulos, vinieron, y tomaron su cuerpo, y le pusieron +en un sepulcro. + + 30 Y LOS apóstoles se juntaron á Jesus, y le contaron todo lo que habian +hecho, y lo que habian enseñado. + + 31 Y [él] les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un +poco: porque eran muchos los que iban y venian, que ni aun tenian logar de +comer. + + 32 Y se fueron en un navío al lugar desierto aparte. + + 33 Y los vieron ir muchos, y lo conocieron; y concurrieron allá muchos á pié +de las ciudades, y vinieron antes que ellos, y se juntaron á él. + + 34 Y saliendo [Jesus] vió [una] grande compañía, y tuvo misericordia de +ellos, porque eran como ovejas sin pastor; y les comenzó á enseñar muchas +cosas. + + 35 Y como ya fué el dia muy entrado, sus discípulos llegaron á él, diciendo: +El lugar es desierto, y el dia es ya muy entrado: + + 36 envíalos para que vayan á los cortijos y aldeas de al rededor, y compren +para sí pan, porque no tienen que comer. + + 37 Y respondiendo él, les dijo: Dadles de comer vosotros; y le dijeron: +¿[Qué] vamos y compremos pan por doscientos denarios, y les demos de comer? + + 38 Y él les dice: ¿Cuántos panes teneis? id, y vedlo. Y sabiéndolo, dijeron: +Cinco, y dos panes. + + 39 Y les mandó que hiciesen recostar á todos por mesas sobre la yerba verde. + + 40 Y se recostaron por partes, por mesas, de ciento en ciento, y de +cincuenta en cincuenta. + + 41 Y tomados los cinco panes y los dos panes, mirando al cielo, bendijo, y +partió los panes, y dió á sus discípulos que les pusiesen delante. Y los dos +panes repartió á todos. + + 42 Y comieron todos, y se hartaron. + + 43 Y alzaron de los pedazos doce esportones llenos, y de los panes. 44 Y +eran los que comieron cinco mil varones. + + 45 Y LUEGO dió priesa á sus discípulos á subir en el navío, é ir delante de +él á Bethsaida de la otra parte, entre tanto que él despedia la compañía. + + 46 Y despues que los hubo despedido, se fué al monte á orar. + + 47 Y como fué la tarde, el navío estaba en medio de la mar, y él solo en +tierra. + + 48 Y los vió que se trabajaban navegando, porque el viento les era +contrario; y cerca de la cuarta vela de la noche vino á ellos andando sobre +la mar, y queria pasarlos. + + 49 Y viéndole ellos, que andaba sobre la mar, pensaron que era fantasma, y +dieron voces: + + 50 porque todos le veian, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les +dijo: Aseguráos, yo soy: no tengais miedo. + + 51 Y subió á ellos en el navío, y el viento reposó, y [ellos] en gran manera +estaban fuera de sí, y se maravillaban: + + 52 porque aun no habian cobrado entendimiento en los panes: porque sus +corazones estaban ciegos. + + 53 Y cuando fueron de la otra parte, vinieron á tierra de Gennezaret, y +tomaron puerto. + + 54 Y saliendo ellos del navío, luego le conocieron. + + 55 Y corriendo toda la tierra de al rededor, comenzaron á traer de todas +partes enfermos en lechos, como oyeron que estaba allí. + + 56 Y donde quiera que entraba, en aldeas, ó ciudades, ó heredades, ponian en +las calles los que estaban enfermos, y le rogaban que tocasen siquiera el +borde de su vestido, y todos los que le tocaban eran salvos. + + + +CAPITULO 7 + + 1 Y SE juntaron á él Fariséos, y algunos de los escribas que habian venido +de Jerusalem. + + 2 los cuales viendo á algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes, +es á saber, por lavar, los condenaban. + + 3 (Porque los Fariséos, y todos los Judíos, teniendo la tradicion de los +ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen; + + 4 y [volviendo] de la plaza, si no se lavaren, no comen; y otras muchas +cosas hay que tomaron para guardar, como el lavar de los vasos [ de beber] y +de los jarros, y de los vasos de metal, y de los lechos.) + + 5 Y le preguntaron los Fariséos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no +andan conforme á la tradicion de los ancianos, mas comen pan con las manos +por lavar? + + 6 Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros +Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, mas su +corazon lejos está de mi; + + 7 y en vano me honran, enseñando doctrinas, mandamientos de hombres: + + 8 porque dejando el mandamiento de Dios, teneis la tradicion de los hombres: +el lavar de los jarros, y de los vasos [de beber;] y haceis muchas cosas +semejantes á estas. + + 9 Les decia tambien: Bien invalidais el mandamiento de Dios para guardar +vuestra tradicion. + + 10 Porque Moisés dijo: Honra á tu padre y á tu madre; y: El que maldijere al +padre ó á la madre morirá de muerte. + + 11 Y vosotros decis: El hombre dirá al padre ó á la madre: El Corban (quiere +decir, don mio) á ti aprovechará, + + 12 y no le dejais mas hacer por su padre, ó por su madre; + + 13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradicion que disteis: y +muchas cosas haceis semejantes á estas. + + 14 Y llamando á toda la compañía, les dijo: Oidme todos, y entended. + + 15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar: mas +lo que sale de él, aquello es lo que contamina al hombre. + + 16 Si alguno tiene oidos para oir, oiga. + + 17 Y entrándose de la compañía en casa, le preguntaron sus discípulos de la +parábola. + + 18 Y les dice: ¿Así tambien vosotros sois sin entendimiento? ¿no entendeis +que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar? + + 19 porque no entra en su corazon, sino en el vientre; y sale [el hombre] á +la secreta, y purga todas las viandas. + + 20 Mas decia: Que lo que del hombre sale, aquello contamina al hombre: + + 21 porque de dentro, del corazon de los hombres, salen los malos +pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, + + 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las desvergüenzas, el +mal ojo, las injurias, la soberbia, la locura: + + 23 todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre. + + 24 Y LEVANTÁNDOSE de allí , se fué á los términos de Tyro y de Sidón, y +entrando en casa quiso que nadie [lo] supiese: mas no pudo esconderse. + + 25 Porque una mujer, cuya hija tenia un espíritu inmundo, luego que oyó de +él vino, y se echó á sus piés. + + 26 Y la mujer era Griega, Syrophenisa de nacion, y le rogaba que echase +fuera de su hija al demonio. + + 27 Mas Jesus le dijo: Deja primero hartarse los hijos: porque no es bien +tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos. + + 28 Y respondió ella, y le dijo: Sí, Señor, porque los perrillos debajo de la +mesa comen de las migajas de los hijos. + + 29 Entonces le dice: Por esta palabra, vé: el demonio ha salido de tu hija. + + 30 Y como fué á su casa, halló que el demonio habla salido, y la hija echada +sobre la cama. + + 31 Y VOLVIENDO á salir de los términos de Tyro y de Sidón, vino á la mar de +Galiléa por mitad de los términos de Decápolis. + + 32 Y le traen un sordo y tartamudo, y le ruegan que le ponga la mano encima. + + 33 Y tomándole de la compañía aparte, metió sus dedos en las orejas de él, y +escupiendo tocó su lengua. + + 34 Y mirando al cielo gimió, y dijo: Ephata; que es [decir:] Sé abierto. + + 35 Y luego fueron abiertas sus orejas; y fué desatada la ligadura de su +lengua, y hablaba bien. + + 36 Y les mandó que no lo dijesen á nadie: mas cuanto mas les mandaba, tanto +mas y mas [lo] divulgaban; + + 37 y en grande manera se espantaban, diciendo: Bien lo ha hecho todo: hace á +los sordos oir, y á los mudos hablar. + + + +CAPITULO 8 + + 1 EN aquellos dias, como hubo gran compañía, y no tenian que comer, Jesus +llamó sus discípulos, y les dijo: + + 2 Tengo misericordia de la compañía, porque ya hace tres dias que están +conmigo; y no tienen que comer: + + 3 y si los envio en ayunas á sus casas, desmayarán en el camino: porque +algunos de ellos han venido de lejos. + + 4 Y sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien hartar á estos +de pan aquí en el desierto? + + 5 Y les preguntó: ¿Cuántos panes teneis? Y ellos dijeron: Siete. + + 6 Entonces mandó á la compañía que se recostasen á tierra; y tomando los +siete panes, habiendo dada gracias, partió, y dió á sus discípulos que +pusiesen delante; y pusieron delante á la compañía. + + 7 Tenian tambien unos pocos pescadillos, y habiendo bendecido, dijo que +tambien los pusiesen delante. + + 8 Y comieron, y se hartaron, y levantaron de los pedazos que habian sobrado, +siete espuertas. + + 9 Y eran los que comieron, como cuatro mil: y los despidió. + + 10 Y LUEGO entrando en el navío con sus discípulos, vino en las partes de +Dalmanuta. + + 11 Y vinieron los Fariséos, y comenzaron á altercar con él, demandándole +señal del cielo. tentándole. + + 12 Y gimiendo de su espíritu, dice: ¿Por qué pide señal esta generacion? de +cierto os digo, que no se dará señal á esta generacion. + + 13 Y dejándolos, volvió á entrar en el navío, y se fué de la otra parte. + + 14 Y se habian olvidado de tomar pan, y no tenian sino un pan consigo en el +navío. + + 15 Y les mandó, diciendo: Mirad, guardáos de la levadura de los Fariséos, y +de la levadura de Herodes. + + 16 Y altercaban los unos con los otros, diciendo: Pan no tenemos. + + 17 Y como Jesus lo entendió, les dice: ¿Qué altercais, porque no teneis pan? +¿no considerais, ni entendeis? ¿aun teneis ciego vuestro corazon? + + 18 ¿teniendo ojos no veis, y teniendo oidos no oís? ¿y no os acordais? + + 19 cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas espuertas llenas +de los pedazos alzasteis? Y ellos dijeron: Doce. + + 20 Y cuando los siete panes en cuatro mil, ¿cuántas espuertas llenas de los +pedazos alzasteis? Y ellos dijeron: Siete. + + 21 Y les dijo: ¿Cómo aun no entendeis? + + 22 Y VINO á Bethsaida, y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase. + + 23 Entonces tomando al ciego de la mano, le sacó fuera de la aldea, y +escupiendo en sus ojos, y poniéndole las manos encima, le preguntó, si veía +alga. + + 24 Y [él] mirando, dijo: Veo los hombres: porque veo que andan, como +árboles. + + 25 Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y +fué sano, y vió de lejos y claramente á todos. + + 26 Y le envió á su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni [lo] digas á +nadie en la aldea. + + 27 Y SALIO Jesus y sus discípulos por las aldeas de Cesaréa de Filipo. Y en +el camino preguntó á sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres +que soy yo? + + 28 Y ellos respondieron: Juan Bautista; y otros: Elías; y otros: Alguno de +los profetas. + + 29 Entonces el les dice: ¿Y vosotros, quién decis que soy yo? Y respondiendo +Pedro le dice: Tú eres el Cristo. + + 30 Y los amenazó que no dijesen de el á ninguno. + + 31 Y comenzó á enseñarles, que convenia que el Hijo del hombre padeciese +mucho, y ser reprobado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, +y de los escribas, y ser muerto, y resucitar despues de tres dias. + + 32 Y claramente decia esta palabra. Entonces Pedro le tomó, y le comenzó á +reñir. + + 33 Y él, volviéndose, y mirando á sus discípulos, riñó á Pedro, diciendo: +Apártate de mí, Satanás: porque no sabes las cosas que [son,] de Dios, sino +las que [son] de los hombres. + + 34 Y llamando á la compañía con sus discípulos, les dijo: Cualquiera que +quisiere venir tras mí, niéguese á sí mismo y toma su cruz, y sígame: + + 35 porque el que quisiere salvar su vida, la perderá; y el que perdiere su +vida por causa de mí y del Evangelio, este la salvará. + + 36 Porque ¿qué aprovechará al hombre si granjeare todo el mundo, y pierda su +alma? + + 37 ¿O qué recompensa dará el hombre de su alma? + + 38 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generacion +adulterina y pecadora, el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando vendrá +en la gloria de su Padre con los santos ángeles. + + + +CAPITULO 9 + + 1 Díjoles tambien: De cierto os digo, que hay algunos de los que están aquí +que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto el reino de Dios que viene +con potencia. + + 2 Y SEIS dias despues tomó Jesus á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y los sacó +aparte solos á un monte alto, y fué trasfigurado delante de ellos. + + 3 Y sus vestidos fueron vueltos resplandecientes, muy blancos como la nieve, +cuales lavador no los puede blanquear en la tierra. + + 4 Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesus. + + 5 Entonces respondiendo Pedro, dice á Jesus: Maestro, bien será que nos +quedemos aquí, y hagamos tres cabañas: para tí una, y para Moisés otra, y +para Elías otra: + + 6 porque no sabia lo que hablaba, que estaba fuera de sí. + + 7 Y vino una nube que los asombró, y una voz de la nube que decia: Este es +mi Hijo amado, á él oid. + + 8 Y luego, como miraron, no vieron mas á nadie consigo, sino á solo Jesus. + + 9 Y descendiendo ellos del monte, les mandó que á nadie dijesen lo que +habian visto, sino cuando el Hijo del hombre hubiese resucitado de los +muertos. + + 10 Y [ellos] retuvieron el caso en sí altercando que seria aquello: +Resucitar de los muertos. + + 11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Qué es lo que los escribas dicen, que es +menester que Elías venga antes? + + 12 Y respondiendo él, les dijo: Elías á la verdad, cuando viniere antes, +reformará todas las cosas y como está escrito del Hijo del hombre, que +padezca mucho, y sea tenido en nada: + + 13 empero os digo que Elías [ya] vino, y le hicieron todo lo que quisieron, +como está escrito de él. + + 14 Y COMO vino a los discípulos, vió grande compañía al rededor de ellos, y +los escribas que disputaban con ellos. + + 15 Y luego toda la compañía, viéndole, se espantó, y corriendo á él, le +saludaron. + + 16 Y preguntó á los escribas: ¿Qué disputais con ellos? + + 17 Y respondiendo uno de la compañía, dijo: Maestro, traje mi hijo á tí, que +tiene un espíritu mudo, + + 18 el cual donde quiera que le toma, le despedaza, y echa espumarajos, y +cruje los dientes, y se va secando; y dije á tus discípulos que le echasen +fuera, y no pudieron. + + 19 Y respondiendo él, le dijo: ¡Oh generacion infiel! ¿hasta cuándo estaré +con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? traédmele. + + 20 Y se le trajeron: y como [él] le vió, luego el espíritu le comenzó á +despedazar; y cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. + + 21 Y preguntó á su padre: ¿Cuánto tiempo ha que le aconteció esto? Y él +dijo: Desde niño: + + 22 y muchas veces le echa en el fuego, y en aguas, para matarle: mas, si +puedes algo, ayúdanos, teniendo misericordia de nosotros. + + 23 Y Jesus le dijo: Si puedes creer esto, al que cree todo es posible. + + 24 Y luego el padre del muchacho dijo, clamando con lágrimas. Creo, Señor: +ayuda mi incredulidad. + + 25 Y como Jesus vió que la compañía concurria, riñó al espíritu inmundo, +diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres mas en +él. + + 26 Entonces [el espíritu] clamando, y despedazándole mucho, salió; y [él] +quedó como muerto, que muchos decian, que era muerto. + + 27 Mas Jesus tomándole de la mano, le enhestó, y se levantó. + + 28 Y como él se entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por +qué nosotros no pudimos echarle fuera? + + 29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oracion y ayuno. + + 30 Y SALIDOS de allí, caminaron juntos por Galiléa; y no queria que nadie lo +supiese. + + 31 Porque enseñaba á sus discípulos, y les decia: El Hijo del hombre será +entregado en manos de hombres, y le matarán: mas muerto [él,] resucitará al +tercer dia. + + 32 Mas ellos no entendian [esta] palabra, y tenian miedo de preguntarle. + + 33 Y VINO á Capharnaum; y como vino á casa, les preguntó: ¿Qué disputabais +entre vosotros en el camino? + + 34 Mas ellos callaron: porque los unos con los otros habian disputado en el +camino, quién de ellos habia de ser el mayor. + + 35 Entonces sentándose, llamó á los doce, y les dice: Si alguno quisiere ser +el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos. + + 36 Y tomando un niño, le puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, +les dice: + + 37 El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el +que á mí recibe, no me recibe á mí, mas al que me envió. + + 38 Y le respondió Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno, que en tu +nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo defendimos, +porque no nos sigue. + + 39 Y Jesus le dijo: No se lo defendais: porque ninguno hay que haga milagro +en mi nombre que luego pueda maldecirme. + + 40 Porque el que no es contra nosotros, por nosotros es. + + 41 Porque cualquiera que os diere un jarro de agua en mi nombre, porque sois +de Cristo, de cierto os digo, que no perderá su salario. + + 42 Y cualquiera que escandalizare uno de estos pequeñitos que creen en mí, +mejor le fuera que le fuera puesta cerca de su cuello una piedra de molino, y +que fuera echado en la mar. + + 43 Mas si tu mano te fuere ocasion de caer, córtala: mejor te es entrar á la +vida manco, que teniendo dos manos ir al quemadero, al fuego que no puede ser +apagado: + + 44 donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga. + + 45 Y si tu pié te fuere ocasion de caer, córtale: mejor te es entrar á la +vida cojo, que teniendo dos piés ser echado en el quemadero, al fuego que no +puede ser apagado: + + 46 donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga. + + 47 Y si tu ojo te fuere ocasion de caer, sácale: mejor te es entrar al reino +de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser echado al quemadero del fuego: + + 48 donde su gusano no muere, y su fuego nunca se apaga. + + 49 Porque todo [hombre] será salado con fuego, y todo sacrificio será salado +con sal. + + 50 Buena es la sal: mas si la sal fuere desabrida, ¿con qué la adobareis? +Tened en vosotros mismos sal; y tened paz los unos con los otros. + + + +CAPITULO 10 + + 1 Y PARTIÉNDOSE de allí, vino en los términos de Judéa por tras el Jordán: y +volvió la compañía á juntarse á él; y volviólos á enseñar, como acostumbraba. + + 2 Y llegándose los Fariséos, le preguntaron: Si era lícito al marido +repudiar a su mujer, tentándole. + + 3 Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? + + 4 Y ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio, y repudiar. + + 5 Y respondiendo Jesus, les dijo: Por la dureza de vuestro corazon os +escribió este mandamiento: + + 6 que al principio de la creacion macho y hembra los hizo Dios. + + 7 Por esto (dice) dejará el hombre á su padre y á la madre, y se juntará á +su mujer; + + 8 y los que [eran] dos, serán hechos una carne: así que no son mas dos, sino +una carne: + + 9 pues lo que Dios juntó, no [lo] aparte el hombre. + + 10 Y en casa volvieron los discípulos á preguntarle de lo mismo. + + 11 Y les dice: Cualquiera que repudiare á su mujer, y se casare con otra, +comete adulterio contra ella: + + 12 y si la mujer repudiare á su marido, y se casare con otro, adultera. + + 13 Y LE presentaban niños para que les tocase; y los discípulos reñian á los +que los presentaban. + + 14 Y viéndolo Jesus, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se +los defendais: porque de los tales es el reino de Dios: + + 15 de cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, +no entrará en él. + + 16 Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecia. + + 17 Y SALIENDO él para ir su camino, vino uno corriendo, e hincando la +rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la +vida eterna? + + 18 Y Jesus le dijo: ¿Por qué me dices bueno? ninguno [hay] bueno, sino un +Dios: + + 19 los mandamientos sabes: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas false +testimonio: No defraudes: Honra á tu padre, y á tu madre. + + 20 El entonces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde +mi mocedad. + + 21 Entonces Jesus mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: vé, todo +lo que tienes vende, y dá á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, +sigueme, tomando tu cruz. + + 22 Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenia muchas +posesiones. + + 23 Entonces Jesus mirando al rededor, dice á sus discípulos: ¡Cuán +dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! + + 24 Y los discípulos se espantaron de sus palabras: mas Jesus respondiendo, +les volvió á decir: ¡Hijos, cuán difícil es entrar al reino de Dios, los que +confian en las riquezas! + + 25 mas fácil es pasar un cable por el ojo de una aguja, que el rico entrar +al reino de Dios. + + 26 Y ellos se espantaban mas, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá +salvarse? + + 27 Entonces Jesus mirándolos, dice: Acerca de los hombres, [es] imposible; +mas acerca de Dios, no: porque todas cosas son posibles acerca de Dios. + + 28 Entonces Pedro comenzó á decirle: Hé aquí, nosotros hemos dejado todas +las cosas, y te hemos seguido. + + 29 Y respondiendo Jesus, dijo: De cierto os digo, que ninguno hay que haya +dejado casa, ó hermanos, hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó +heredades, por causa de mí y del Evangelio, + + 30 que no reciba cien tantos, ahora en este tiempo, casa, y hermanos y +hermanas, y madres, é hijos, y heredades, con persecuciones; y en el siglo +venidero, vida eterna: + + 31 empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros. + + 32 Y ESTABAN en el camino subiendo á Jerusalem; y Jesus iba delante de +ellos, y se espantaban, y le seguian con miedo: entonces volviendo á tomar á +los doce [aparte] les comenzó á decir las cosas que le habian de acontecer: + + 33 Hé aquí, subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los +príncipes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, y le +entregarán á los Gentiles; + + 34 [los cuales] le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en él, y le +mataran: mas al tercer dia resucitará. + + 35 ENTONCES Jacobo y Juan, hijos de Zebedéo, se llegaron á el, diciendo: +Maestro, querriamos que nos hagas lo que pidiéremos. + + 36 Y él les dijo: ¿Qué quereis que os haga? + + 37 Y ellos le dijeron: Danos que en tu gloria nos sentemos el uno á tu +diestra, y el otro á tu siniestra. + + 38 Entonces Jesus les dijo: No sabeis lo que pedis: ¿podeis beber el vaso +que yo bebo, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? + + 39 Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesus les dijo: A la verdad el vaso que yo +bebo, bebereis; y del bautismo de que yo soy bautizado, sereis bautizados: + + 40 mas que os senteis á mi diestra, y á mi siniestra, no es mio darlo, sino +á los que está aparejado. + + 41 Y como [lo] oyeron los diez, comenzaron á enojarse de Jacobo y de Juan. + + 42 Mas Jesus llamándolos, les dice: Ya sabeis que los que se ven ser +príncipes entre las gentes, se enseñorean de ellas; y los que entre ellas son +grandes, tienen sobre ellas potestad: + + 43 mas no será así entre vosotros, antes cualquiera que quisiere hacerse +grande entre vosotros, será vuestro servidor: + + 44 y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de +todos: + + 45 porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, mas para servir, +y dar su vida en rescate por muchos. + + 46 ENTONCES vienen á Jericó; y saliendo el de Jericó, y sus discípulos y +[una] gran compañía, Bartiméo el ciego, hijo de Timéo, estaba sentado junto +al camino mendigando. + + 47 Y oyendo que era Jesus el Nazareno, comenzó á dar voces, y decir: Jesus, +hijo de David, ten misericordia de mí. + + 48 Y muchos le reñian, que callase: mas él daba mayores voces: Hijo de +David, ten misericordia de mí. + + 49 Entonces Jesus parándose, mandó llamarle; y llaman al ciego, diciéndole: +Ten confianza: levantate, [que] te llama. + + 50 El entonces echando su capa, se levantó, y vino á Jesus. + + 51 Y respondiendo Jesus, le dice: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le +dice: Maestro, que cobre la vista. + + 52 Y Jesus le dijo: Vé: tu fé te ha salvado. Y luego cobró la vista, y +seguia á Jesus en el camino. + + + +CAPITULO 11 + + 1 Y COMO fueron cerca de Jerusalem, de Bethphage, y de Bethania, al monte de +las Olivas, envia dos de sus discípulos, + + 2 y les dice: Id al lugar que está delante de vosotros, y luego entrados en +él, hallareis un pollino atado, sobre el cual ningun hombre ha subido: +desatadle, y traedle. + + 3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué haceis eso? decid que el Señor le ha +menester; y luego le enviará acá. + + 4 Y fueron, y hallaron el pollino atado á la puerta fuera, entre dos +caminos; y le desatan. + + 5 Y unos de los que estaban allí, les dijeron: ¿Que haceis desatando el +pollino? + + 6 Ellos entonces les dijeron como Jesus habia mandado; y los dejaron. + + 7 Y trajeron el pollino á Jesus, y echaron sobre él sus vestidos, y [él] se +sentó sobre él. + + 8 Y muchos tendian sus vestidos por el camino, y otros cortaban hojas de los +árboles, y tendian por el camino. + + 9 Y los que iban delante, y los que iban detrás daban grita, diciendo: +¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! + + 10 Bendito el reino que viene en el nombre del Señor de nuestro padre David: +¡Hosanna en las alturas! + + 11 Y entró Jesus en Jerusalem, y en el templo; y habiendo mirado al rededor +todas las cosas, y siendo ya tarde se salió á Bethania con los doce. + + 12 Y el dia siguiente, como salieron de Bethania, tuvo hambre. + + 13 Y viendo de lejos una higuera, que tenia hojas, vino [á ver] si quizá +hallaria en ella alga, y como vino á ella, nada halló sino hojas: porque no +era tiempo de higos. + + 14 Entonces Jesus respondiendo, dijo á la higuera: Nunca mas nadie coma de +tí fruto para siempre. Y [esto] oyeron sus discípulos. + + 15 Vienen pues á Jerusalem; y entrando Jesus en el templo, comenzó á echar +fuera á los que vendian y compraban en el templo: y trastornó las mesas de +los monederos, y las sillas de los que vendian palomas. + + 16 Y no consentia que alguien llevase vaso por el templo. + + 17 Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito, que mi casa, casa de oracion +será llamada de todas las gentes? y vosotros la habeis hecho cueva de +ladrones. + + 18 Y oyéron[lo] los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban +como le matarian: porque le tenian miedo, por cuanto toda la compañía estaba +fuera de si de su doctrina. + + 19 Mas como fué tarde, Jesus salió de la ciudad. + + 20 Y PASANDO por la mañana, vieron que la higuera se habia secado desde las +raices. + + 21 Entonces Pedro acordándose, le dice: Maestro, hé aquí, la higuera que +maldijiste se ha secado. + + 22 Y respondiendo Jesus, les dice: Tened fé de Dios. + + 23 Porque de cierto os digo, que cualquiera que dijere á este monte: +Quítate, y échate en la mar; y no dudare en su corazon, mas creyere que será +hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho. + + 24 Por tanto os digo, que todo lo que orando pidiéreis, creed que [lo] +recibireis, y os vendrá. + + 25 Y cuando estuviéreis orando, perdonad, si teneis alga contra alguno, para +que vuestro Padre que [está] en los cielos, os perdone á vosotros vuestras +ofensas. + + 26 Porque si vosotros no perdonáreis, tampoco vuestro Padre que [está] en +los cielos, os perdonará vuestras ofensas. + + 27 Y VOLVIERON á Jerusalem; y andando él por el templo, vienen á él los +príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos, + + 28 y le dicen: ¿Con qué facultad haces estas cosas, y quién te ha dado esta +facultad para hacer estas cosas? + + 29 Y Jesus entonces respondiendo, les dice: Os preguntaré tambien yo una +palabra, y respondedme, y os diré con qué facultad hago estas cosas: + + 30 ¿El bautismo de Juan, era del cielo, ó de los hombres? respondedme. + + 31 Entonces ellos pensaron dentro de sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo, +dirá: ¿Por que pues no le creisteis? + + 32 Y si dijéremos: De los hombres, tememos al pueblo: porque todos tenian de +Juan, que verdaderamente era profeta. + + 33 Y respondiendo, dicen á Jesus: No sabemos. Entonces respondiendo Jesus, +les dice: Tampoco yo os diré con qué facultad hago estas cosas. + + + +CAPITULO 12 + + 1 Y COMENZÓ á hablarles por parábolas: Plantó un hombre una viña, y la cercó +con seto, y le hizo un foso, y edificó una torre, y la arrendó á labradores, +y se partió lejos. + + 2 Y envió un siervo á los labradores, al tiempo, para que tomase de los +labradores del fruto de la viña: + + 3 mas ellos tomándole le hirieron, y le enviaron vacío. + + 4 Y volvió á enviarles otro siervo: mas [ellos] apedreándole, le hirieron en +la cabeza, y volvieron á enviarle afrentado. + + 5 Y volvió á enviar otro, y á aquel mataron: y á otros muchos, hiriendo unos +y matando á otros. + + 6 Teniendo, pues, aun un hijo suyo amado, le envió tambien á ellos el +postrero, diciendo: Porque tendrán en reverencia á mi hijo. + + 7 Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero, venid, +matémosle, y la herencia será nuestra. + + 8 Y prendiéndole, le mataron, y echaron fuera de la viña. + + 9 ¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá á estos +labradores, y dará su viña á otros. + + 10 ¿Ni aun esta escritura habeis leido: La piedra que condenaron los que +edificaban, esta es puesta por cabeza de esquina: + + 11 por el Señor es hecho esto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos? + + 12 Y procuraban prenderle: mas temian la multitud, porque entendian que +decia a ellos aquella parábola: y dejándole se fueron. + + 13 Y ENVIAN á él algunos de los Fariséos y de los Herodianos, para que le +tomasen en [alguna] palabra. + + 14 Y viniendo ellos, le dicen: Maestro, ya sabemos que eres hombre de +verdad; y no te cuidas de nadie: porque no miras á la apariencia de hombres, +antes con verdad enseñas el camino de Dios: ¿es lícito dar tributo á César, ó +no? ¿daremos, ó no daremos? + + 15 Entonces él como entendia la hipocresía de ellos, les dijo: ¿Por qué me +tentais? traedme la moneda para que la vea. + + 16 Y ellos se la trajeron; y les dice: ¿Cuya es esta imágen, y esta +inscripcion? Y ellos le dijeron: De César. + + 17 Y respondiendo Jesus, les dijo: Dad lo que [es] de César, á César; y lo +que [es] de Dios, á Dios. Y se maravillaron de ello. + + 18 Entonces vienen á él los Saducéos, que dicen que no hay resurreccion, y +le preguntaron, diciendo: + + 19 Maestro, Moisés nos escribió, que si el hermano de alguno muriese, y +dejase mujer, y no dejase hijos, que su hermano tome su mujer, y despierte +simiente á su hermano. + + 20 Fueron, pues, siete hermanos; y el primero tomó mujer; y muriendo, no +dejó simiente. + + 21 Y la tomó el segundo, y murió; y ni aquel tampoco dejó simiente; y el +tercero, de la misma manera. + + 22 Y la tomaron los siete; y tampoco dejaron simiente: á la postre murió +tambien la mujer. + + 23 En la resurreccion, pues, cuando resucitaren, ¿mujer de cuál de ellos +será? porque los siete la tuvieron por mujer. + + 24 Entonces respondiendo Jesus, les dice: ¿No errais por eso, porque no +sabeis las Escrituras, ni la potencia de Dios? + + 25 Porque cuando resucitaran de los muertos, ni maridos tomarán mujeres, ni +mujeres maridos: mas son como los ángeles que [están] en los cielos. + + 26 Y de los muertos que hayan de resucitar, ¿no habeis leido en el libro de +Moisés, como le habló Dios en el zarzal, diciendo: Yo [soy] el Dios de +Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? + + 27 No es Dios de muertos, mas Dios de vivos: así que vosotros mucho errais. + + 28 Y llegándose uno de los escribas, que los habia oido disputar, y sabia +que les habia respondido bien, le preguntó: ¿Cuál era el mas principal +mandamiento de todos? + + 29 Y Jesus le respondió: El mas principal mandamiento de todos [es:] Oye +Israél, el Señor nuestro Dios, el Señor, uno es: + + 30 amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazon, y de toda tu alma, y de +todo tu pensamiento, y de todas tus fuerzas: este es el mas principal +mandamiento. + + 31 Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo, como á tí mismo. No +hay otro mandamiento mayor que estos. + + 32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es +Dios, y no hay otro fuera de él; + + 33 y que amarle de todo corazon, y de todo entendimiento, y de toda el alma, +y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, mas es que todos +los holocaustos y sacrificios. + + 34 Jesus entonces viendo que habia respondido sábiamente, le dice: No estás +lejos del reino de Dios. Y ninguno le osaba ya preguntar. + + 35 Y respondiendo Jesus decia, enseñando en el templo: ¿Cómo dicen los +escribas que el Cristo es hijo de David? + + 36 Porque el mismo David dijo por Espíritu Santo: Dijo el Señor á mi Señor: +Asiéntate á mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus piés. + + 37 Luego llamándole el mismo David Señor, ¿de dónde pues es su hijo? Y mucha +compañía le oia de buena gana. + + 38 Y LES decia en su doctrina: Guardáos de los escribas, que quieren andar +con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, + + 39 y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las +cenas: + + 40 que tragan las casas de las viudas, y ponen delante que hacen largas +oraciones: estos recibirán mayor juicio. + + 41 Y estando sentado Jesus delante del arca de la ofrenda, miraba como el +pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. + + 42 Y como vino una viuda pobre, echó dos minutos que son un cuarto. + + 43 Entonces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo, que esta +viuda pobre echó mas que todos los que han echado en el arca: + + 44 porque todos han echado de lo que les sobra: mas esta de su pobreza echó +todo lo que tenia, todo su alimento. + + + +CAPITULO 13 + + 1 Y SALIENDO del templo le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué +piedras, y qué edificios. + + 2 Y Jesus respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará +piedra sobre piedra que no sea derribada. + + 3 Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron +aparte Pedro, y Jacobo, y Juan, y Andres: + + 4 Dínos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y qué señal [habrá] cuando todas las +cosas han de ser acabadas? + + 5 Y Jesus respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad que nadie os engañe: + + 6 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy [el Cristo;] y +engañarán á muchos. + + 7 Mas cuando oyéreis de guerras, y de rumores de guerras, no os turbeis: +porque conviene hacerse [así,] mas aun no [será] el fin. + + 8 Porque gente se levantará contra gente, y reino contra reino; y habrá +terremotos en cada lugar, y habrá hambres, y alborotos: principios de dolores +[serán] estos. + + 9 Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en concilios, y en +sinagogas: sereis azotados; y delante de presidentes y de reyes sereis +llamados por causa de mi, por testimonio á ellos. + + 10 Y á todas las gentes conviene que el Evangelio sea predicado antes. + + 11 Y cuando os trajeren entregándoos, no premediteis que habeis de decir, ni +[lo] penseis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad: porque no +sois vosotros los que hablais, sino el Espíritu Santo. + + 12 Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo; y se +levantarán los hijos contra los padres, y los matarán. + + 13 Y sereis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta +el fin, este será salvo. + + 14 Empero cuando viéreis la abominacion de asolamiento, que fué dicha por el +profeta Daniél, que estará donde no debe, (el que lee, entienda,) entonces +los que [estuvieren] en Judéa huyan á los montes; + + 15 y el que [estuviere] sobre la casa, no descienda á la casa, ni entre para +tomar algo de su casa; + + 16 y el que estuviere en el campo, no torne atrás, [ni aun] á tomar su capa. + + 17 Mas ¡ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos dias! + + 18 Orad pues que no acontezca vuestra huida en invierno. + + 19 Porque serán aquellos dias [una] afliccion, cual nunca fué desde el +principio de la creacion [de las cosas] que crió Dios, hasta este tiempo, ni +será. + + 20 Y si el Señor no hubiese acortado aquellos dias, ninguna carne se +salvaria: mas por causa de los escogidos, que él escogió, acortó aquellos +días. + + 21 Y entonces si alguno os dijere: Hé aquí, aquí está el Cristo; ó hé aquí, +allí [está,] no [le] creais: + + 22 porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas; y darán señales y +prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos. + + 23 Mas vosotros mirad: hé aquí, os lo he dicho antes todo. + + 24 Empero en aquellos dias, despues de aquella afliccion, el sol se +oscurecerá, y la luna no dará su resplandor. + + 25 Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que [están] en los +cielos serán conmovidas. + + 26 Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha +potestad y gloria. + + 27 Y entonces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro +vientos, desde el un cabo de la tierra hasta el cabo del cielo. + + 28 De la higuera aprended la semejanza: Cuando su rama ya se hace tierna, y +brota hojas, conoceis que el verano está cerca. + + 29 Así tambien vosotros cuando viéreis hacerse estas cosas, conoced que está +cerca á las puertas. + + 30 De cierto os digo, que no pasara esta generacion que todas estas cosas no +sean hechas. + + 31 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras nunca pasarán. + + 32 Empero de aquel dia, y de la hora, nadie sabe ni aun los ángeles que +están en el cielo, ni el mismo Hijo, sino el Padre. + + 33 Mirad, velad, y orad: porque no sabeis cuando será el tiempo. + + 34 Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió á sus siervos +su hacienda, y á cada uno cargo, y al portero mandó que velase: + + 35 velad pues, porque no sabeis cuando el señor de la casa vendrá; á la +tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana; + + 36 porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo. + + 37 Y las cosas que á vosotros digo, á todos [las] digo: Velad. + +CAPITULO 14 + + 1 Y ERA la pascua, y [los dias] de los panes sin levadura dos dias despues, +y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas como le +prenderian por engaño, y le matarian. + + 2 Y decian: No en el dia de la fiesta, porque no se haga alboroto del +pueblo. + + 3 Y estando él en Bethania en casa de Simon el leproso, y sentado á la mesa, +vino una mujer teniendo un [vaso de] alabastro de ungüento de nardo espique +de mucho precio, y quebrando el alabastro se lo derramó en la cabeza. + + 4 Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha +hecho esta perdicion de ungüento? + + 5 porque podia esto ser vendido por mas de trescientos denarios, y darse á +los pobres. Y bramaban contra ella. + + 6 Mas Jesus dijo: Dejadla: ¿por qué la fatigais? buena obra me ha hecho: + + 7 que siempre tendreis los pobres con vosotros, y cuando quisiereis les +podreis hacer bien: mas á mí no siempre [me] tendreis: + + 8 esta, lo que pudo, hizo: porque ha prevenido á ungir mi cuerpo para la +sepultura: + + 9 de cierto os digo, que donde quiera que fuere predicado este Evangelio en +todo el mundo, tambien esto que ha hecho esta, será dicho para memoria de +ella. + + 10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, vino á los príncipes de los +sacerdotes, para entregarsele. + + 11 Y ellos oyéndolo se holgaron, y prometieron que le darian dineros. Y +buscaba oportunidad como le entregaria. + + 12 Y EL primer dia [de la fiesta] de los panes sin levadura, cuando +sacrificaban la pascua, sus discípulos le dicen: ¿Dónde quieres que vamos á +aparejarte, para que comas la pascua? + + 13 Y envia dos de sus discípulos, y les dice: Id á la ciudad, y os +encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua, seguidle; + + 14 y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está +el aposento donde tango que comer la pascua con mis discípulos? + + 15 Y él os mostrará un gran cenadero aparejado, aderezad para nosotros allí. + + 16 Y fueron sus discípulos, y vinieron á la ciudad, y hallaron como les +habia dicho, y aderezaron la pascua. + + 17 Y llegada la tarde, vino con los doce. + + 18 Y como se sentaron á la mesa, y comiesen, dice Jesus: De cierto os digo, +que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar. + + 19 Entonces ellos comenzaron á entristecerse, y á decirle cada uno por sí: +¿[Seré] yo? y el otro: ¿[Seré] yo? + + 20 Y él respondiendo, les dijo: Uno de los doce que moja conmigo en el +plato: + + 21 á la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito: mas ¡ay de +aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera, si no +fuera nacido el tal hombre. + + 22 Y estando ellos comiendo, tomó Jesus el pan, y bendiciendo partió, y les +dió, y dijo: Tomad, comed, esto es mi cuerpo. + + 23 Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, les dió; y bebieron de él +todos. + + 24 Y les dice: Esto es mi sangre del Nuevo Testamento, que por muchos es +derramada: + + 25 de cierto os digo, que no beberé mas del fruto de la vid hasta aquel dia, +cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios. + + 26 Y como hubieron cantado el himno, se salieron al monte de las Olivas. + + 27 Jesus entonces les dice: Todos sereis escandalizados en mi esta noche, +porque escrito está: Heriré al pastor, y serán derramadas las ovejas: + + 28 mas despues que haya resucitado, iré delante de vosotros á Galiléa. + + 29 Entonces Pedro le dijo: Aunque todos sean escandalizados, mas no yo. + + 30 Y le dice Jesus: De cierto te digo, tú, hoy, esta noche, antes que el +gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. + + 31 Mas él mucho mas decia: Si me fuere menester morir contigo, no te negaré. +Tambien todos decian lo mismo. + + 32 Y VIENEN al lugar que se llama Gethsemane, y dice á sus discípulos: +Sentáos aquí, entre tanto que oro. + + 33 Y toma consigo á Pedro, y á Jacobo, y á Juan, y comenzó á atemorizarse, y +á angustiarse. + + 34 Y les dice: De todas partes está triste mi alma hasta la muerte: esperad +aquí, y velad. + + 35 Y yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró, que si fuese +posible, pasase de él aquella hora: + + 36 y dijo: Abba, Padre, todas las cosas son á tí posibles: traspasa de mí +este vaso: empero no lo que yo quiero, sino lo que tú. + + 37 Y vino, y los halló durmiendo; y dice á Pedro: ¿Simon, duermes? ¿no has +podido velar una hora? + + 38 velad, y orad, no entreis en tentacion: el espíritu á la verdad [es] +presto, mas la carne enferma. + + 39 Y volviéndose á ir, oró, y dijo las mismas palabras. + + 40 Y vuelto, los halló otra vez durmiendo: porque los ojos de ellos estaban +cargados, y no sabian que responderle. + + 41 Y vino la tercera vez, y les dice: Dormid ya, y descansad: basta: la hora +es venida: hé aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de los +pecadores: + + 42 levantáos, vamos: hé aquí, el que me entrega está cerca. + + 43 Y luego, aun hablando él, vino Judas, que era uno de los doce, y con él +mucha compañía con espadas y bastones, de parte de los príncipes de los +sacerdotes, y de los escribas, y de los ancianos. + + 44 Y el que le entregaba les habia dado señal comun, diciendo: Al que yo +besare, aquel es: prendedle, y llevadle seguramente. + + 45 Y como vino, se llegó luego á él, y le dice: Maestro, Maestro, y le besó. + + 46 Entonces ellos echaron en él sus manos, y le prendieron. + + 47 Y uno de los que estaban allí, sacando el cuchillo, hirió al siervo del +sumo pontífice, y le cortó la oreja. + + 48 Y respondiendo Jesus, les dijo: ¿Como á ladron, habeis salido con espadas +y con bastones á tomarme? + + 49 cada dia estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me tomasteis. +Mas, para que se cumplan las Escrituras. + + 50 Entonces dejándole todos [sus discípulos] huyeron. + + 51 Empero un mancebillo le seguia cubierto de una sábana sobre [el cuerpo] +desnudo; y los mancebillos le prendieron. + + 52 Mas él, dejando la sábana, se huyó de ellos desnudo. + + 53 Y TRAJERON á Jesus al sumo pontífice; y se juntaron á él todos los +príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y los escribas. + + 54 Empero Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo +pontífice; y estaba sentado con los servidores, y calentándose al fuego. + + 55 Y los príncipes de los sacerdotes, y todo el concilio, buscaban [algun] +testimonio contra Jesus, para entregarle á la muerte: mas no hallaban. + + 56 Porque muchos decian falso testimonio contra él: mas sus testimonios no +concertaban. + + 57 Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo: + + 58 Nosotros le hemos oido decir: Yo derribaré este templo, que es hecho de +manos, y en tres dias edificaré otro hecho sin manos. + + 59 Mas ni aun así se concertaba el testimonio de ellos. + + 60 El sumo pontífice entonces, levantándose en medio, preguntó á Jesus, +diciendo: ¿No respondes algo? ¿qué atestiguan estos contra tí? + + 61 Mas él callaba, y nada respondió. El sumo pontífice le volvió á +preguntar, y le dice: ¿Eres tú el Cristo, Hijo del Bendito? + + 62 Y Jesus le dijo: Yo soy; y vereis al Hijo del hombre asentado á la +diestra de la potencia [de Dios,] y que viene en las nubes del cielo. + + 63 Entonces el pontífice, rasgando sus vestidos, dijo: ¿Qué mas tenemos +necesidad de testigos? + + 64 oido habeis la blasfemia: ¿qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser +culpado de muerte. + + 65 Y algunos comenzaron á escupir en él, y cubrir su rostro, y á darle +bofetadas, y decirle: Profetiza. Y los servidores le herian de bofetadas. + + 66 Y estando Pedro en el palacio abajo, vino una de las criadas del sumo +pontífice; + + 67 y como vió á Pedro que se calentaba, mirándole, dice: Y tú con Jesus el +Nazareno eras. + + 68 Mas él negó, diciendo: No [le] conozco, ni sé lo que te dices. Y se salió +fuera á la entrada, y cantó el gallo. + + 69 Y la criada viéndole otra vez, comenzó á decir á los que estaban allí: +Este es de ellos. + + 70 Mas él negó otra vez. Y poco despues otra vez los que estaban allí, +dijeron á Pedro: Verdaderamente eres de ellos; porque eres Galiléo, y tu +habla es semejante. + + 71 Y él comenzó á anatematizarse y jurar: No conozco á este hombre que +decis. + + 72 Y el gallo cantó la segunda vez; y Pedro se acordó de las palabras que +Jesus le habia dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres +veces: y comenzó á llorar. + + + +CAPITULO 15 + + 1 E LUEGO por la mañana, hecho consejo, los sumos sacerdotes con los +ancianos, y con los escribas, y con todo el concilio, trajeron á Jesus atado, +y le entregaron á Pilato. + + 2 Y le preguntó Pilato: ¿Eres tú el rey de los Judíos? Y respondiendo él, le +dijo: Tú lo dices. + + 3 Y le acusaban los príncipes de los sacerdotes mucho. + + 4 Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes algo? mira cuán +muchas cosas atestiguan contra tí. + + 5 Mas Jesus ni aun con eso respondió, que Pilato se maravillaba. + + 6 Empero en el dia de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que +pidiesen. + + 7 Y habia uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de la +revuelta, que en una revuelta habian hecho muerte. + + 8 Y la multitud, dando voces, comenzó á pedir como siempre les habia hecho. + + 9 Y Pilato les respondió, diciendo: ¿Quereis que os suelte al rey de los +Judíos? + + 10 Porque conocia que por envidia le habian entregado los príncipes de los +sacerdotes. + + 11 Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron á la multitud, que les +soltase antes á Barrabás. + + 12 Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ¿Qué pues quereis que haga de +él que llamais rey de los Judíos? + + 13 Y ellos volvieron á dar voces: Crucifícale. + + 14 Mas Pilato les decia: ¿Pues, qué mal ha hecho? Y ellos daban mas voces: +Crucifícale. + + 15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabás, y entregó +á Jesus, azotado, para que fuese crucificado. + + 16 Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, á la +audiencia; y convocan toda la cuadrilla, + + 17 y le visten de púrpura, y le ponen una corona tejida de espinas; + + 18 y comenzaron á saludarle: Tengas gozo, rey de los Judíos. + + 19 Y le herian su cabeza con una caña, y escupian en él, y le adoraban +hincadas las rodillas. + + 20 Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la [ropa de] púrpura, y +le vistieron sus propios vestidos; y le sacan para crucificarle. + + 21 Y cargaron á uno que pasaba, (Simon Cirenéo, padre de Alejandro y de +Rufo, que venia del campo,) para que llevase su cruz. + + 22 Y le llevan al lugar de Gólgotha, que declarado quiere decir, lugar de la +Calavera. + + 23 Y le dieron á beber vino mirrado; mas él no le tomó. + + 24 Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando +suertes sobre ellos, qué llevaria cada uno. + + 25 Y era la hora de las tres cuando le crucificaron. + + 26 Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS. + + 27 Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su mano derecha, y otro á su +mano izquierda. + + 28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los inícuos fué contado. + + 29 Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! +que derribas el templo de Dios, y en tres dias le edificas: + + 30 sálvate á tí mismo, y desciende de la cruz. + + 31 Y de esta manera tambien los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, +decian unos á otros, con los escribas: A otros salvó, á si mismo no puede +salvar: + + 32 el Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz para que veamos y +creamos. Tambien los que estaban crucificados con él, le denostaban. + + 33 Y cuando vino la hora de las seis, fueron hechas tinieblas sobre toda la +tierra, hasta la hora de las nueve. + + 34 Y á la hora de las nueve exclamó Jesus á gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, +¿lamma sabachthani? que declarado, quiere decir: Dios mio, Dios mio, ¿por qué +me has desamparado? + + 35 Y oyéndole unos de los que estaban [allí,] decian: Hé aquí, á Elías +llama. + + 36 Y corrió uno, y llenando de vinagre una esponja, y poniéndola en una +caña, le dió de beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías á quitarle. + + 37 Mas Jesus, dando una grande voz, espiró. + + 38 Entonces el velo del templo se partió en dos de alto á bajo. + + 39 Y el centurion, que estaba delante de él, viendo que habia espirado así +clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios. + + 40 Y tambien estaban [algunas] mujeres mirando de lejos: entre las cuales +era María Magdalena, y María de Jacobo el menor, y la madre de Joses, y +Salomé; + + 41 las cuales, estando aun él en Galiléa le habian seguido, y le servian; y +otras muchas que juntamente con el habian subido a Jerusalem. + + 42 Y CUANDO fué la tarde, porque era la preparacion, es saber, la víspera +del sábado, + + 43 Joseph de Arimathéa, senador noble, que tambien esperaba el reino de +Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesus. + + 44 Y Pilato se maravilló, si ya fuese muerto; y hacienda venir al centurion, +le preguntó, si era ya muerto. + + 45 Y entendido del centurion, dió el cuerpo á Joseph. + + 46 El cual compró una sábana, y quitado, le envolvió en la sábana, y le puso +en un sepulcro que era cortado de piedra; y revolvió la piedra á la puerta +del sepulcro. + + 47 Y María Magdalena, y María [madre] de Joses, miraban donde era puesto. + + + +CAPITULO 16 + + 1 Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María [madre] de Jacobo, y +Salomé, compraron [drogas] aromáticas, para venir á ungirle. + + 2 Y muy de mañana, el primer [dia] de los sábados, vienen al sepulcro, ya +salido el sol. + + 3 Y decian entre sí: ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del +sepulcro? + + 4 Y como miraron, ven la piedra revuelta: porque era grande. + + 5 Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado á la mano derecha +cubierto de una ropa larga blanca; y se espantaron. + + 6 Mas él les dice: No tengais miedo: buscais á Jesus Nazareno, crucificado: +resucitado es, no está aquí: hé aquí, el lugar donde le pusieron: + + 7 mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que él va antes que vosotros á +Galiléa: allí le vereis, como os dijo. + + 8 Y ellas se fueron huyendo prestamente del sepulcro; porque las habia +tomado temblor y espanto: ni decian nada á nadie: porque tenian miedo. + + 9 MAS como Jesus resucitó por la mañana, el primer [día] de los sábados, +primeramente apareció á María Magdalena, de la cual habia echado siete +demonios. + + 10 Yendo ella, lo hizo saber á los que habian estado con él, [que estaban] +tristes y llorando. + + 11 Y ellos como oyeron que vivia, y que habia sido visto de ella, no lo +creyeron. + + 12 Mas despues apareció en otra forma á dos de ellos que iban en camino, +yendo á la aldea. + + 13 Y ellos fueron, y lo hicieron saber á los otros, y ni aun á ellos +creyeron. + + 14 Finalmente se apareció á los once, estando sentados á la mesa: y les +zahirió su incredulidad y la dureza de corazon, que no hubiesen creido los +que le habian visto resucitado. + + 15 Y les dijo: Id por todo el mundo, predicad el Evangelio á toda criatura: + + 16 el que creyere, y fuere bautizado, será salvo: mas el que no creyere será +condenado: + + 17 y estas señales seguirán á los que creyeren: Por mi nombre echarán fuera +demonios: hablarán nuevas lenguas: + + 18 quitarán serpientes: y si bebieren cosa mortífera, no les dañará: sobre +los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. + + 19 Y el Señor, despues que les habló, fué recibido arriba al cielo, y se +asentó á la diestra de Dios. + + 20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando con ellos el +Señor, y confirmando la palabra con las señales que se seguian. Amen. + + + + + +EL + +SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO + +SEGUN + +S. LUCAS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 HABIENDO muchos tentado á poner en órden la historia de las cosas que +entre nosotros han sido ciertísimas, + + 2 como nos [lo] enseñaron los que desde el principio [lo] vieron de sus +ojos, y fueron ministros del negocio: + + 3 me ha parecido tambien [á mí] despues de haber entendido todas las cosas +desde el principio con diligencia, escribirte[las] por órden, oh muy buen +Teófilo, + + 4 para que conozcas la verdad de las cosas, en las cuales has sido enseñado. + + 5 HUBO en los dias de Herodes rey de Judéa, un sacerdote llamado Zacharías, +de la suerte de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabeth. + + 6 Y eran ambos justos delante de Dios, andando en todos los mandamientos y +estatutos del Señor sin reprension. + + 7 Y no tenian generacion: porque Elisabeth era estéril, y ambos eran venidos +en dias. + + 8 Y aconteció, que administrando Zacharías el sacerdocio delante de Dios por +el órden de su vez, + + 9 conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en su vez á poner el +perfume, entrando en el templo del Señor. + + 10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando á la hora del perfume. + + 11 Y le apareció el ángel del Señor que estaba á la mano derecha del altar +del perfume. + + 12 Y se turbó Zacharías viéndole, y cayó temor sobre él. + + 13 Mas el ángel le dijo: Zacharías, no temas: porque tu oracion ha sido +oida; y tu mujer Elisabeth te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan; + + 14 y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento: + + 15 porque será grande delante de Dios; y no beberá vino ni sidra; y será +lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre: + + 16 y á muchos de los hijos de Israél convertirá al Señor Dios de ellos: + + 17 porque él irá delante de él con el Espíritu y virtud de Elías, para +convertir los corazones de los padres á los hijos, y los rebeldes á la +prudencia de los justos, para aparejar al Señor pueblo perfecto. + + 18 Y dijo Zacharías al ángel: ¿En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y +mi mujer venida en dias. + + 19 Y respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de +Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas: + + 20 y hé aquí, serás mudo, y no podrás hablar, hasta el dia que esto sea +hecho: por cuanto no creiste á mis palabras, las cuales se cumplirán á su +tiempo. + + 21 Y el pueblo estaba esperando á Zacharías, y se maravillaban que él se +tardaba en el templo. + + 22 Y saliendo, no les podia hablar; y entendieron que habia visto vision en +el templo: y él les hablaba por señas; y quedó mudo. + + 23 Y fué, que cumplidos los + +dias de su oficio, se vino á su casa. + + 24 Y despues de aquellos dias concibió su mujer Elisabeth, y se encubria por +cinco meses, diciendo: + + 25 Porque el Señor me hizo esto en los dias en que miró para quitar mi +afrenta entre los hombres. + + 26 Y AL sexto mes el ángel Gabriel fué enviado de Dios á [una] ciudad de +Galiléa, que se llama Nazaret, + + 27 á una vírgen desposada con un varon que se llamaba Joseph, de la casa de +David; y el nombre de la vírgen [era] María. + + 28 Y entrando el ángel á ella, dijo: Tengas gozo, amada, el Señor [es] +contigo: bendita tú entre las mujeres. + + 29 Mas ella, como le vió, se turbó de su hablar; y pensaba qué salutacion +fuese esta. + + 30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia +acerca de Dios: + + 31 y hé aquí, que concebirás en el vientre, y parirás hijo, y llamarás su +nombre JESUS: + + 32 este será grande, é Hijo del Altísimo será llamado, y le dará el Señor +Dios la silla de David su padre; + + 33 y reinará en la casa de Jacob eternamente, y de su reino no habrá cabo. + + 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? porque no conozco varon. + + 35 Y respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre tí, y la +virtud del Altísimo te cubrirá; por lo cual tambien lo Santo que de tí +nacerá, será llamado Hijo de Dios: + + 36 y hé aquí, Elisabeth tu parienta, tambien ella ha concebido hijo en su +vejez; y este es el sexto mes á ella que es llamada la estéril: + + 37 porque ninguna cosa es imposible para Dios. + + 38 Entonces María dijo: Hé aquí la criada del Señor, cúmplase en mí conforme +á tu palabra. Y el ángel se partió de ella. + + 39 En aquellos dias levantándose María, fué á la montaña con priesa á [una] +ciudad de Judá. + + 40 Y entró en casa de Zacharías, y saludó á Elisabeth. + + 41 Y aconteció, que como oyó Elisabeth la salutacion de María, la criatura +saltó en su vientre; y Elisabeth fué llena de Espíritu Santo, + + 42 y exclamó á gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el +fruto de tu vientre: + + 43 ¿y de dónde esto á mí, que venga la madre de mi Señor á mí? + + 44 porque hé aquí, que como llegó la voz de tu salutacion á mis oidos, la +criatura saltó con alegría en mi vientre: + + 45 y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le +fueron dichas [de parte] del Señor. + + 46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor: + + 47 y mi espíritu se alegró en Dios mi Salud. + + 48 Porque miró á la bajeza de su criada: porque hé aquí, desde ahora me +dirán bienaventurada todas las edades. + + 49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso: y su santo nombre, + + 50 y su misericordia de generacion á generacion á los que le temen. + + 51 Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios del pensamiento de su +corazon. + + 52 Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes. + + 53 A los hambrientos llenó de bienes; y á los ricos envió vacíos. + + 54 Recibió á Israél su criado, acordándose de la misericordia, + + 55 como habló á nuestros padres, á Abraham y á su simiente para siempre. + + 56 Y SE quedó María con ella como tres meses: y se volvió á su casa. + + 57 Y A Elisabeth se le cumplió el tiempo de parir, y parió un hijo. + + 58 Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios habia hecho grande +misericordia con ella, y se alegraron con ella. + + 59 Y aconteció, que al octavo dia vinieron para circuncidar al niño, y le +llamaban del nombre de su padre, Zacharías. + + 60 Y respondiendo su madre, dijo: No; sino Juan será llamado. + + 61 Y le dijeron: ¿Por qué? nadie hay en tu parentela que se llama de este +nombre. + + 62 Y hablaron por señas á su padre, como le queria llamar. + + 63 Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos +se maravillaron. + + 64 Y luego fué abierta su boca, y su lengua, y habló bendiciendo á Dios. + + 65 Y fué un temor sobre todos los vecinos de ellos: y en todas las montañas +de Judéa fueron divulgadas todas estas cosas. + + 66 Y todos los que [lo] oían, se maravillaban, diciendo: ¿Quién será este +niño? Y la mano del Señor era con él. + + 67 Y Zacharías su padre fué lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo: + + 68 Bendito el Señor Dios de Israel, que visitó, é hizo redencion á su +pueblo. + + 69 Y nos enhestó el cuerno de salud en la casa de David su siervo. + + 70 Como habló por boca de los santos que fueron desde el principio, sus +profetas: + + 71 salud de nuestros enemigos, de mano de todos los que nos aborrecieron: + + 72 haciendo misericordia con nuestros padres, y acordándose de su santo +testamento: + + 73 del juramento que juró á Abraham nuestro padre, que nos habia de dar: + + 74 que sin temor, libertados de nuestros enemigos, le serviriamos, + + 75 en santidad y justicia delante de él, todos los dias de nuestra vida. + + 76 Tú, empero, oh niño, profeta del Altísimo serás llamado: porque irás +delante de la faz del Señor, para aparejar sus caminos: + + 77 dando ciencia de salud á su pueblo para remision de sus pecados: + + 78 por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de +lo alto el oriente, + + 79 para dar luz á los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte: para +encaminar nuestros piés por camino de paz. + + 80 Y EL niño crecia, y era confortado del Espíritu, y estuvo en los +desiertos hasta el dia que se mostró á Israel. + + + +CAPITULO 2 + + 1 Y ACONTECIÓ en aquellos dias, que salió edicto de parte de Augusto César, +que toda la tierra fuese empadronada. + + 2 Este empadronamiento primero fué hecho, siendo presidente de la Siria +Cirenio. + + 3 E iban todos para ser empadronados cada uno á su ciudad. + + 4 Y subió Joseph de Galiléa, de la ciudad de Nazaret, á Judéa, á la ciudad +de David, que se llama Bethlehem, por cuanto era de la casa y familia de +David; + + 5 para ser empadronado, con María su mujer desposada con él, la cual estaba +preñada. + + 6 Y ACONTECIÓ, que estando [ellos] allí, los dias en que ella habia de parir +se cumplieron. + + 7 Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió, y le acostó en el pesebre: +porque no habia lugar para ellos en el meson. + + 8 Y habia pastores en la misma tierra, que velaban, y guardaban las velas de +la noche sobre su ganado. + + 9 Y hé aquí, el ángel^ del Señor vino sobre ellos; y la claridad de Dios los +cercó de resplandor de todas partes, y tuvieron gran temor. + + 10 Mas el ángel les dijo: No temais, porque, hé aquí, os doy nuevas de gran +gozo, que será á todo el pueblo: + + 11 que os es nacido hoy Salvador, que es el Señor, el Cristo, en la ciudad +de David: + + 12 y esto os [será por] señal: hallareis el niño envuelto en pañales, echado +en el pesebre. + + 13 Y repentinamente fué con el ángel multitud de ejércitos celestiales, que +alababan á Dios, y decian: + + 14 Gloria en las alturas á Dios, y en la tierra paz, y á los hombres buena +voluntad. + + 15 Y aconteció, que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los +pastores dijeron los unos á los otros: Pasemos, pues, hasta Bethlehem, y +veamos este negocio que ha hecho Dios, y nos ha mostrado. + + 16 Y vinieron á priesa, y hallaron á María, y á Joseph, y al niño acostado +en el pesebre. + + 17 Y viéndo[le], hicieron notorio lo que les habia sido dicho del niño. + + 18 Y todos los que [lo] oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les +decian. + + 19 Mas María guardaba todas estas cosas, confiriéndo[las] en su corazon. + + 20 Y se volvieron los pastores glorificando y alabando á Dios de todas las +cosas que habian oido y visto, como les habia sido dicho. + + 21 Y PASADOS los ocho dias para circuncidar al niño, llamaron su nombre +Jesus, el cual [le] fué puesto del ángel antes que él fuese concebido en el +vientre. + + 22 Y como se cumplieron los dias de la purificacion de María conforme á la +ley de Moisés, le trajeron á Jerusalem para presentarle al Señor, + + 23 como está escrito en la ley del Señor: Todo macho que abriere la matriz, +será santo al Señor: + + 24 y para dar la ofrenda, conforme á lo que está dicho en la ley del Señor, +un par de tórtolas, ó dos pollos de palomas. + + 25 Y hé aquí, habia un hombre en Jerusalem llamado Simeon, y este hombre, +justo y pio, esperaba la consolacion de Israel; y el Espíritu Santo era sobre +él. + + 26 Y habia recibido respuesta del Espíritu Santo, que no veria la muerte +antes que viese al Cristo del Señor. + + 27 Y vino por Espíritu al templo. Y como metieron al niño Jesus sus padres +en el templo, para hacer por él conforme á la costumbre de la ley, + + 28 entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo: + + 29 Ahora despides, Señor, á tu siervo, conforme á tu palabra, en paz: + + 30 porque han vista mis ojos tu Salud, + + 31 la cual has aparejado en presencia de todos los pueblos: + + 32 luz para ser revelada á los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel. + + 33 Y Joseph y su madre estaban maravillados de las cosas que se decian de +él. + + 34 Y los bendijo Simeon, y dijo á su madre María: Hé aquí, que este es dado +para caida y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal á quien +será contradicho; + + 35 y tu alma de tí misma traspasará cuchillo, para que de muchos corazones +sean manifestados los pensamientos. + + 36 Estaba tambien [allí] Anna, profetisa, hija de Phanuél, de la tribu de +Asér, la cual habia venido en grande edad, y habia vivido con su marido siete +años desde su virginidad. + + 37 Y [era] viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del +templo, en ayunos y oraciones sirviendo de noche y de dia. + + 38 Y esta sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y +hablaba de él á todos los que esperaban la redencion en Jerusalem. + + 39 MAS como cumplieron todas las cosas segun la ley del Señor, se volvieron +á Galiléa, á su ciudad de Nazaret. + + 40 Y el niño crecia, y era confortado del Espíritu, y se llenaba de +sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él. + + 41 E iban sus padres todos los años á Jerusalem en la fiesta, de la Pascua. + + 42 Y como fué de doce años, ellos subieron á Jerusalem conforme á la +costumbre del dia de la fiesta. + + 43 Y acabados los dias, volviendo ellos, se quedó el niño Jesus en +Jerusalem, sin saberlo Joseph y su madre. + + 44 Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron camino de [un] dia; y le +buscaban entre los parientes, y entre los conocidos. + + 45 Y como no le hallasen, volvieron á Jerusalem , buscandole. + + 46 Y aconteció, que tres dias despues le hallaron en el templo, sentado en +medio de los doctores, oyéndolos, y preguntándolos. + + 47 Y todos los que le oian, estaban fuera de sí por su entendimiento y +respuestas. + + 48 Y como le vieron, se espantaron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos +has hecho esto? hé aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor. + + 49 Entonces [él] les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿no sabiais que +en los negocios que son de mi Padre me conviene estar? + + 50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. + + 51 Y descendió con ellos, y vino á Nazaret, y estaba sujeto á ellos. Y su +madre guardaba todas estas cosas en su corazon. + + 52 Y Jesus crecia en sabiduría, y en edad, y gracia acerca de Dios y de los +hombres. + + + +CAPITULO 3 + + 1 Y EN el año quince del imperio de Tiberio César, siendo presidente de +Judéa Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galiléa, y su hermano Felipe +tetrarca de Ituréa y de la provincia de Tracónite, y Lisania tetrarca de +Abilina; + + 2 siendo sumos sacerdotes Annás y Caifás, fué palabra del Señor sobre Juan, +hijo de Zacharías, en el desierto. + + 3 Y él vino en toda la tierra al rededor del Jordán, predicando el bautismo +de penitencia para remision de pecados; + + 4 como está escrito en el libro de los sermones del profeta Isaías, que +dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, haced +derechas sus sendas: + + 5 todo valle se llenará, y todo monte y collado se bajará; y los [caminos] +torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados; + + 6 y verá toda carne la salud de Dios. + + 7 Y decia á las compañías que salian para ser bautizadas de él: Generacion +de víboras, ¿quién os enseñó á huir de la ira que vendrá? + + 8 haced, pues, frutos dignos de penitencia, y no comenceis á decir en +vosotros mismos: [Por] padre tenemos á Abraham; porque os digo, que puede +Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham: + + 9 y ya tambien la hacha está puesta á la raiz de los árboles: todo árbol +pues que no hace buen fruto, es talado, y echado en el fuego. + + 10 Y las compañías le preguntaban, diciendo: ¿Pues, qué haremos? + + 11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos ropas, dé al que no tiene; y +él que tiene alimentos, haga lo mismo. + + 12 Y vinieron tambien [á él] los publicanos para ser bautizados, y le +dijeron: ¿Maestro, qué haremos? + + 13 Y él les dijo: No demandeis mas de lo que os está ordenado. + + 14 Y le preguntaron tambien los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué +haremos? Y les dice: No maltrateis á nadie, ni oprimais; y sed contentos con +vuestros salarios. + + 15 Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, +si él fuese el Cristo, + + 16 respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo en agua: +mas viene quien es mas valeroso que yo, que no soy digno de desatar la correa +de sus zapatos: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego: + + 17 el aventador del cual está en su mano; y limpiará su era, y juntará el +trigo en su alfolí, y la paja quemará en fuego que nunca se apagará. + + 18 Así que amonestando otras muchas cosas tambien, anunciaba el Evangelio al +pueblo. + + 19 Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por él de Herodías, mujer +de Felipe su hermano, y de todas las maldades que habia hecho Herodes, + + 20 añadió tambien esto sobre todo, que encerró á Juan en la cárcel. + + 21 Y aconteció, que como todo el pueblo se bautizaba, y Jesus fuese +bautizado, y orase, el cielo se abrió. + + 22 y descendió el Espíritu Santo en forma corporal, como paloma, sobre él, y +fué hecha una voz del cielo que decia: Tú eres mi Hijo amado, en tí es mi +placer. + + 23 Y EL mismo Jesus comenzaba á ser como de treinta años, hijo de Joseph, +como se creia, que fué hijo de Elí, + + 24 que fué de Mathat, que fué de Leví, que fué de Melchi, que fué de Janne, +que fué de Joseph, + + 25 que fué de Mathathías, que fué de Amós, que fué de Nahum, que fué de +Heslí, que fué de Nagge, + + 26 que fué de Maath, que fué de Mathathías, que fué de Semei, que fué de +Joseph, que fué de Judá, + + 27 que fué de Joanna, que fué de Resa, que fué de Zorobabél, que fué de +Salathiél, que fué de Nerí, + + 28 que fué de Melchí, que fué de Addí, que fué de Cosán, que fué de Elmodán, +que fué de Her, + + 29 que fué de Joseph, que fué de Eliezer, que fué de Jorim, que fué de +Mathat, que fué de Leví, + + 30 que fué de Simeon, que fué de Judá, que fué de Joseph, que fué de Jonán, +que fué de Eliacim, + + 31 que fué de Melea, que fué de Menan, que fué de Mathatha, que fué de +Nathán, que fué de David, + + 32 que fué de Isaí, que fué de Obéd, que fué de Booz, que fué de Salmón, que +fué de Naasán, + + 33 que fué de Aminadáb, que fué de Ram, que fué de Hesrón, que fué de +Pharés, que fué de Judá, + + 34 que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Tharé, +que fué de Nachór, + + 35 que fué de Serúg, que fué de Reu, que fué de Phalég, que fué de Hebér, +que fué de Salé, + + 36 que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, +que fué de Laméch, + + 37 que fué de Mathusalém, que fué de Henóch, que fué de Jaréd, que fué de +Malaleél, que fué de Cainán, + + 38 que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios. + +CAPITULO 4 + + 1 Y JESUS, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fué agitado del +Espíritu al desierto, + + 2 por cuarenta dias, y era tentado del diablo. Y no comió cosa en aquellos +dias: los cuales pasados, despues tuvo hambre. + + 3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí á esta piedra que se +haga pan. + + 4 Y Jesus respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el +hombre, mas con toda palabra de Dios. + + 5 Y le llevó el diablo á un alto monte, y le mostró todos los reinos [de la +tierra] habitada en un momento de tiempo. + + 6 Y le dijo el diablo: A tí te daré esta potestad toda, y la gloria de +ellos: porque á mi es entregada, y á quien quiero la doy: + + 7 tú, pues, si adorares delante de mí, serán todos tuyos. + + 8 Y respondiendo Jesus, le dijo: Véte de mí, Satanás; porque escrito está: +Al Señor Dios tuyo adorarás, y á él solo servirás. + + 9 Y le llevó á Jerusalem, y le puso sobre el cimborio del templo, y le dijo: +Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo: + + 10 porque escrito está: Que á sus ángeles mandará de tí, que te guarden; + + 11 y que en las manos te llevarán, porque no dañes tu pié á piedra. + + 12 Y respondiendo Jesus, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios. + + 13 Y acabada toda tentacion, el diablo se fué de él por [algun] tiempo. + + 14 Y JESUS volvió en virtud del Espíritu á Galiléa, y salió la fama de él +por toda la tierra de al rededor. + + 15 Y él enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos. + + 16 Y vino á Nazaret, donde habia sido criado, y entró, conforme á su +costumbre, el dia del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer. + + 17 Y le fué dado el libro del profeta Isaías: y como abrió el libro, halló +el lugar donde estaba escrito: + + 18 El Espíritu del Señor [es] sobre mí, por cuanto me ha ungido: para dar +buenas nuevas á los pobres me ha enviado; para sanar los quebrantados de +corazon; para pregonar á los cautivos libertad, y á los ciegos vista; para +enviar en libertad á los quebrantados; + + 19 para predicar el año agradable del Señor. + + 20 Y cerrando el libro, como le dió al ministro, se sentó; y los ojos de +todos en la sinagoga estaban atentos á él. + + 21 Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta escritura en vuestros +oidos. + + 22 Y todos le daban su testimonio, y estaban maravillados de sus palabras de +gracia que salian de su boca, y decian: ¿No es este el hijo de Joseph? + + 23 Y les dijo: Sin duda me direis: Medico, cúrate á tí mismo: de tantas +cosas que hemos oido haber sido hechas en Capharnaum, haz tambien aquí en tu +tierra. + + 24 Y dijo: De cierto os digo, que ningun profeta es acepto en su tierra: + + 25 en verdad os digo, [que] muchas viudas habia en Israel en los dias de +Elías, cuando el cielo fué cerrado por tres años y seis meses, que hubo +grande hambre en toda la tierra: + + 26 mas á ninguna de ellas fué enviado Elías, sino á Sarepta de Sidón, á una +mujer viuda: + + 27 y muchos leprosos habia en Israél en tiempo del profeta Eliséo: mas +ninguno de ellos fué limpio, sino Naamán el Syro. + + 28 Entonces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas. + + 29 Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la +cumbre del monte, sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para +despeñarle. + + 30 Mas él, pasando por medio de ellos, se fué. + + 31 Y DESCENDIÓ á Capharnaum, ciudad de Galiléa, y allí los enseñaba en los +sábados. + + 32 Y estaban fuera de sí de su doctrina: porque su palabra era con potestad. + + 33 Y estaba en la sinagoga un hombre que tenia un espíritu de un demonio +inmundo, el cual exclamó á gran voz, + + 34 diciendo: Ah, ¿qué tenemos contigo, Jesus Nazareno? ¿has venido á +destruirnos? yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. + + 35 Y Jesus le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, +derribándole en medio, salió de él; y no le hizo daño alguno. + + 36 Y fué espanto sobre todos, y hablaban unos á otros, diciendo: ¿Qué cosa +es esta, que con autoridad y potencia manda á los espíritus inmundos, y +salen? + + 37 Y la fama de él se divulgaba de todas partes por todos los lugares de la +comarca. + + 38 Y levantándose Jesus de la sinagoga, se entró en casa de Simon: y la +suegra de Simon estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella. + + 39 E inclinándose hácia ella, riñó á la fiebre, y la fiebre la dejó; y ella +levantándose luego, les sirvió. + + 40 Y poniéndose el sol, todos los que tenian enfermos de diversas +enfermedades, los traian á él: y él, poniendo las manos sobre cada uno de +ellos, los sanaba. + + 41 Y salian tambien demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el +Cristo, Hijo de Dios: mas [él] riñiéndoles no los dejaba hablar, porque +sabian que él era el Cristo. + + 42 Y siendo ya de dia salió, y se fué al lugar desierto; y las compañías le +buscaban, y vinieron hasta él: y le detenian que no se fuese de ellos. + + 43 Y él les dijo: Que tambien á otras ciudades es menester que anuncie el +evangelio del reino de Dios: porque para esto soy enviado. + + 44 Y predicaba en las sinagogas de Galiléa. + + + +CAPITULO 5 + + 1 Y ACONTECIÓ, que estando él junto al lago de Gennezaret, las compañías se +derribaban sobre él por oir la palabra de Dios. + + 2 Y vió dos navíos que estaban cerca de la orilla del logo; y los +pescadores, habiendo descendido de ellos, lavaban sus redes. + + 3 Y entrado en uno de estos navíos, el cual era de Simon, le rogó que le +desviase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde el navío las +compañías. + + 4 Y como cesó de hablar, dijo á Simon: Lleva en alto mar, y echad vuestras +redes para tomar. + + 5 Y respondiendo Simon, le dijo: Maestro, habiendo trabajado toda la noche, +nada hemos tomado: mas en tu palabra echaré la red. + + 6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran multitud de pescado, que su red se +rompia. + + 7 E hicieron señas á los compañeros que [estaban] en el otro navío, que +viniesen á ayudarles; y vinieron, y llenaron ambos navíos de tal manera que +se anegaban. + + 8 Lo cual viendo Simon Pedro, se derribó de rodillas á Jesus, diciendo: +Salte de conmigo, Señor, porque soy hombre pecador. + + 9 Porque temor le habia rodeado, y á todos los que [estaban] con él, de la +presa de los peces que habian tomado: + + 10 y asimismo á Jacobo y á Juan, hijos de Zebedéo, que eran compañeros de +Simon. Y Jesus dijo á Simon: No temas: desde ahora tomarás hombres. + + 11 Y como llegaron á tierra los navíos, dejándolo todo, le siguieron. + + 12 Y ACONTECIÓ que estando en una ciudad, hé aquí un hombre lleno de lepra, +el cual viendo á Jesus, postrándose sobre el rostro le rogó, diciendo: Señor, +si quisieres, puedes limpiarme. + + 13 Entonces extendiendo la mano le tocó, diciendo: Quiero: sé limpio. Y +luego la lepra se fué de él. + + 14 Y él le mandó que no lo dijese á nadie: Mas vé, (dice), muéstrate al +sacerdote, y ofrece por tu limpieza, como mandó Moisés, para que les conste. + + 15 Empero el hablar de él andaba mas; y se juntaban muchas compañías á oir, +y ser sanadas por él de sus enfermedades. + + 16 Mas él se apartaba á los desiertos, y oraba. + + 17 Y aconteció un dia, que él estaba enseñando, y Fariséos y doctores de la +ley estaban sentados, los cuales habian venido de todas las aldeas de +Galiléa, y de Judéa, y Jerusalem; y la virtud del Señor estaba allí para +sanarlos. + + 18 Y hé aquí, unos hombres, que traian en una cama un hombre que estaba +paralítico; y buscaban [por donde] meterle, y ponerle delante de él. + + 19 Y no hallando por donde meterle á causa de la multitud, subieron encima +de la casa, y por el tejado le bajaron con la cama en medio, delante de +Jesus. + + 20 El cual, viendo la fé de ellos, le dice: Hombre, tus pecados te son +perdonados. + + 21 Entonces los escribas y Fariséos comenzaron á pensar, diciendo: ¿Quién es +este que habla blasfemias? ¿quien puede perdonar pecados, sino solo Dios? + + 22 Jesus entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les +dijo: ¿Qué pensais en vuestros corazones? + + 23 ¿cuál es mas fácil; decir: Tus pecados te son perdonados; ó decir: +Levántate, y anda? + + 24 pues porque sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de +perdonar pecados, (dice al paralítico): Á tí digo : Levántate, toma tu cama; +y véte á tu casa. + + 25 Y luego levantándose en presencia de ellos, y tomando aquello en que +estaba echado, se fué á su casa glorificando á Dios. + + 26 Y tomó espanto á todos, y glorificaban á Dios; y fueron llenos de temor, +diciendo: Que hemos visto maravillas hoy. + + 27 Y DESPUES de estas cosas salió, y vió á un publicano llamado Leví, +sentado al banco [de los públicos tributos,] y le dijo: Sígueme. + + 28 Y dejadas todas cosas, levantándose, le siguió. + + 29 E hizo Leví gran banquete en su casa, y habia mucha compañía de +publicanos, y de otros, los cuales estaban á la mesa con ellos. + + 30 Y los escribas y los Fariséos murmuraban contra sus discípulos, diciendo: +¿Por qué comeis y bebeis con los publicanos y pecadores? + + 31 Y respondiendo Jesus, les dijo: los que están sanos no han menester +médico, sino los que están enfermos: + + 32 no he venido á llamar á los justos, sino á los pecadores á penitencia. + + 33 Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas +veces, y hacen oraciones, y asimismo los de los Fariséos; y tus discípulos +comen y beben? + + 34 Y él les dijo: ¿Podeis hacer que los que son de bodas ayunen, entre tanto +que el esposo está con ellos? + + 35 empero vendrán dias cuando el esposo les será quitado: entonces ayunarán +en aquellos dias. + + 36 Y les decia tambien una parábola: Nadie mete remiendo de paño nuevo en +vestido viejo: de otra manera el nuevo rompe, y al viejo no conviene remiendo +nuevo. + + 37 Y nadie echa vino nuevo en cueros viejos: de otra manera el vino nuevo +romperá los cueros, y el vino se derramará, y los cueros se perderán. + + 38 Mas el vino nuevo en cueros nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se +conserve. + + 39 Y ninguno que bebiere el viejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El +viejo es mejor. + + + +CAPITULO 6 + + 1 Y ACONTECIÓ que pasando él por los sembrados en un sábado segundo del +primero, sus discípulos arrancaban espigas, y comian, fregándolas con las +manos. + + 2 Y algunos de los Fariséos les dijeron: ¿Por qué haceis lo que no es lícito +hacer en sábados? + + 3 Y respondiendo Jesus, les dijo: ¿Ni aun esto habeis leido, que hizo David +cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban? + + 4 ¿cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposicion, y +comió, y dió tambien á los que [estaban] con él; los cuales no era lícito +comer, sino á solos los sacerdotes? + + 5 Y les decia: El Hijo del hombre es Señor aun del sábado. + + 6 Y aconteció tambien en otro sábado, que él entró en la sinagoga y enseñó; +y estaba allí un hombre que tenia la mano derecha seca. + + 7 Y le acechaban los escribas y los Fariséos, si sanaria en sábado, por +hallar de qué le acusasen. + + 8 Mas él sabia los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenia la mano +seca: Levántate, y ponte en medio. Y él levantándose, se puso en pié. + + 9 Entonces Jesus les dice: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en sábados +bien hacer, ó mal hacer? ¿hacer salva [una] persona, ó matarla? + + 10 Y mirándolos á todos al rededor, dice al hombre: Extiende tu mano; y él +lo hizo así, y su mano fué restituida sana como la otra. + + 11 Y ellos fueron llenos de locura, y hablaban los unos á los otros qué +harian á Jesus. + + 12 Y ACONTECIÓ en aquellos dias, que fué al monte á orar, y pasó la noche +orando á Dios. + + 13 Y como fué de dia, llamó á sus discípulos; y escogió doce de ellos, los +cuales tambien llamó Apóstoles: + + 14 á Simon, al cual tambien llamó Pedro, y á Andrés su hermano, Jacobo y +Juan, Felipe y Bartolomé, + + 15 Matéo y Tomás, y Jacobo, [hijo] de Alféo, y Simon, el que se llama +Zeloso, + + 16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que tambien fué el traidor. + + 17 Y descendió con ellos, y se paró en un lugar llano; y la compañía de sus +discípulos, y grande multitud de pueblo de toda Judéa, y de Jerusalem, y de +la costa de Tyro y de Sidón, que habian venido á oirle, y para ser sanados de +sus enfermedades; + + 18 y [otros] que habian sido atormentados de espíritus inmundos: y eran +sanos. + + 19 Y toda la compañía procuraba, de tocarle: porque salia de él virtud, y +sanaba á todos. + + 20 Y ALZANDO él los ojos á sus discípulos, decia: Bienaventurados los +pobres: porque vuestro es el reino de Dios. + + 21 Bienaventurados los que ahora teneis hambre: porque sereis hartos. +Bienaventurados los que ahora llorais: porque reireis. + + 22 Bienaventurados sereis cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os +esparcieren, y [os] denostaren, y rayeren vuestro nombre como malo, por el +Hijo del hombre. + + 23 Gozáos en aquel dia, y alegráos: porque, hé aquí, vuestro galardon [es] +grande en los cielos: porque así hacian sus padres á los profetas. + + 24 Mas ¡ay de vosotros ricos! porque teneis vuestro consuelo. + + 25 ¡Ay de vosotros, los que estais hartos! porque tendreis hambre. ¡Ay de +vosotros, los que ahora reís! porque lamentareis y llorareis. + + 26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! +porque así hacian sus padres á los falsos profetas. + + 27 Mas á vosotros los que oís, digo: Amad á vuestros enemigos: haced bien á +los que os aborrecen. + + 28 Bendecid á los que os maldicen; y orad por los que os calumnian. + + 29 Y al que te hiriere en la mejilla, dále tambien la otra; y del que te +quitare la capa, ni aun el sayo le defiendas. + + 30 Y á cualquiera que te pidiere, dá; y al que tomare lo que [es] tuyo, no +vuelvas á pedir. + + 31 Y como quereis que os hagan los hombres, hacedles tambien vosotros así. + + 32 Porque si amais á los que os amen, ¿qué gracias tendreis? porque tambien +los pecadores aman á los que los aman. + + 33 Y si hiciéreis bien á los que os hacen bien, ¿qué gracias tendreis? +porque tambien los pecadores hacen lo mismo. + + 34 Y si prestáreis á aquellos de quienes esperais recibir, ¿qué gracias +tendreis? porque tambien los pecadores prestan á los pecadores, para recibir +otro tanto. + + 35 Amad pues á vuestros enemigos; y haced bien, y emprestad, no esperando de +ello nada; y será vuestro galardon grande, y sereis hijos del Altísimo: +porque él es benigno [aun] para con los ingratos y malos. + + 36 Sed pues misericordiosos, como tambien vuestro Padre es misericordioso. + + 37 No juzgueis, y no sereis juzgados: no condeneis, y no sereis condenados: +perdonad, y sereis perdonados: + + 38 dad, y se os dará: medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en +vuestro regazo: porque con la misma medida que midiéreis, os será vuelto á +medir. + + 39 Y les decia una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿no caerán +ambos en el hoyo? + + 40 El discípulo no es sobre su maestro: mas cualquiera que fuere como el +maestro, será perfecto. + + 41 ¿Por qué miras la paja que [está] en el ojo de tu hermano, y la viga que +[está] en tu propio ojo no consideras? + + 42 ¿O cómo puedas decir á tu hermano: Hermano, deja, echaré fuera la paja +que [está] en tu ojo, no mirando tú la viga que [está] en tu ojo? Hipócrita, +echa fuera primero de tu ojo la viga; y entonces mirarás de echar fuera la +paja que [está] en el ojo de tu hermano. + + 43 Porque no es buen árbol el que hace malos frutos; ni árbol malo el que +hace buen fruto. + + 44 Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de las +espinas, ni vendimian uvas de las zarzas. + + 45 El buen hombre del buen tesoro de su corazon saca bien; y el mal hombre +del mal tesoro de su corazon saca mal: porque de la abundancia de su corazon +habla su boca. + + 46 ¿Por qué me llamais, Señor, Señor, y no haceis lo que digo? + + 47 Todo aquel que viene á mi, y oye mis palabras, y las hace, [yo] os +ensenare á quien es semejante. + + 48 Semejante es al hombre que edifica una casa, que cavó y ahondó, y puso el +fundamento sobre piedra; y habiendo avenida, el rio dió con ímpetu en aquella +casa, mas no la pudo menear: porque estaba fundada sobre piedra. + + 49 Mas el que oyó, y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa +sobre tierra sin fundamento, en la cual el rio dió con ímpetu, y luego cayó: +y fué grande la ruina de aquella casa. + + + +CAPITULO 7 + + 1 Y COMO acabó todas sus palabras en oidos del pueblo, entró en Capharnaum. + + 2 Y el siervo de un centurion enfermo se iba muriendo, el cual él tenia en +estima. + + 3 Y como oyó de Jesus, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que +viniese y librase á su siervo. + + 4 Y viniendo ellos á Jesus, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es +digno de concederle esto: + + 5 que ama nuestra nacion, y él nos edificó una sinagoga. + + 6 Y Jesus fué con ellos: mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió +el centurion amigos á él, diciéndole: Señor, no tomes trabajo, que no soy +digno que entres debajo de mi tejado: + + 7 por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á tí: mas manda con la +palabra, y mi criado será sano. + + 8 Porque tambien yo soy [hombre] puesto en potestad, que tengo debajo de mí +soldados; y digo á este: Vé, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: +Haz esto, y [lo] hace. + + 9 Lo cual oyendo Jesus, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las compañías +que le seguian: Os digo, [que] ni aun en Israel, he hallado tanta fé. + + 10 Y vueltos á casa los que habian sido enviados, hallaron sano al siervo +que habia estado enfermo. + + 11 Y aconteció despues, que [él] iba á la ciudad que se llama Nain, é iban +con él muchos de sus discípulos, y gran compañía. + + 12 Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, hé aquí, que sacaban un +difunto, unigénito á su madre, la cual tambien era viuda; y habia con ella +grande compañía de la ciudad. + + 13 Y como el Señor la vió, fué movido á misericordia de ella, y le dice: No +llores. + + 14 Y acercándose, tocó las andas; y los que [le] llevaban, pararon, y dice: +Mancebo, á tí digo, levántate. + + 15 Entonces, volvióse á sentar el que habia sido muerto, y comenzó á hablar; +y le dió á su madre. + + 16 Y tomó á todos temor, y glorificaban á Dios, diciendo: Que profeta grande +se ha levantado entre nosotros; y, que Dios ha mirado su pueblo. + + 17 Y salió esta fama de él por toda Judéa, y por toda la tierra de al +rededor. + + 18 Y DIERON las nuevas á Juan de todas estas cosas sus discípulos; y llamó +Juan unos dos de sus discípulos, + + 19 y envió á Jesus, diciendo: ¿Eres tú aquel que habia de venir, ó +esperaremos á otro? + + 20 Y como los varones vinieron á él, dijeron: Juan el Bautista nos ha +enviado á tí, diciendo: ¿Eres tú aquel que habia de venir, ó esperaremos á +otro? + + 21 Y en la misma hora sanó á muchos de enfermedades, y plagas, y de +espíritus malos; y á muchos ciegos dió la vista. + + 22 Y respondiendo Jesus, les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que +habeis visto y oido: Que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son +limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado +el Evangelio. + + 23 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí. + + 24 Y como se fueron los mensajeros de Juan, comenzó á hablar de Juan á las +compañías: Qué salisteis á ver al desierto? [¿alguna] caña que es agitada del +viento? + + 25 Mas, ¿qué salisteis á ver? [¿algun] hombre cubierto de vestidos +delicados? Hé aquí, que los que están en vestido precioso, y en delicias, en +los palacios de los reyes están. + + 26 Mas, ¿qué salisteis á ver? [¿algun] profeta? Tambien os digo, y aun mas +que profeta. + + 27 Este es de quien está escrito: Hé aquí, envio mi ángel delante de tu faz, +el cual aparejará tu camino delante de tí. + + 28 Porque [yo] os digo [que] entre los nacidos de mujeres, no hay mayor +profeta que Juan el Bautista: mas el mas pequeño en el reino de los cielos es +mayor que él. + + 29 Y todo el pueblo oyéndo[le,] y los publicanos, justificaron á Dios, +bautizándose con el bautismo de Juan. + + 30 Mas los Fariséos, y los sábios de la ley, desecharon el consejo de Dios +contra sí mismos, no siendo bautizados de él. + + 31 Y dice el Señor: ¿Á quién pues compararé los hombres de esta generacion, +y á qué son semejantes? + + 32 Semejantes son á los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los +unos á los otros, y dicen: Os tañimos con flautas, y no bailasteis: os +endechamos, y no llorasteis. + + 33 Porque vino Juan el Bautista que ni comia pan, ni bebia vino, y decís: +Demonio tiene. + + 34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: Hé aquí, un hombre +comilon, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. + + 35 Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos. + + 36 Y LE rogó uno de los Fariséos, que comiese con él. Y entrado en casa del +Fariséo, se sentó á la mesa. + + 37 Y hé aquí, una mujer que habia sido pecadora en la ciudad, como entendió +que estaba á la mesa en casa de aquel Fariséo, trajo un [vaso de] alabastro +de ungüento; + + 38 y estando detrás á sus piés, comenzó llorando á regar con lágrimas sus +piés, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus piés, y +ungía[los] con el ungüento. + + 39 Y como vió [esto] el Fariséo que le habia llamado, dice en sí, diciendo: +Este, si fuera profeta, conoceria quién y cuál es la mujer que le toca; que +es pecadora. + + 40 Entonces respondiendo Jesus, le dijo: Simon, una cosa tengo que decirte. +Y él le dice: Dí, Maestro. + + 41 Un acreedor tenia dos deudores: el uno le debia quinientos denarios, y el +otro cincuenta: + + 42 y no teniendo ellos de qué pagar, soltó [la deuda] á ambos: dí, pues, +¿cuál de estos le amará mas? + + 43 Y respondiendo Simon, dijo: Pienso que aquel al cual soltó mas. Y él le +dijo: Rectamente has juzgado. + + 44 Y vuelto á la mujer, dijo á Simon: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no +diste agua para mis piés; y esta ha regado mis piés con lágrimas, y +limpiádo[los] con los cabellos de su cabeza. + + 45 No me diste beso: esta desde que entré no ha cesado de besar mis piés. + + 46 No ungiste mi cabeza con óleo; y esta ha ungido con ungüento mis piés. + + 47 Por lo cual te digo, [que] sus muchos pecados son perdonados, porque amó +mucho: mas al que se perdona poco, poco ama. + + 48 Y á ella dijo: los pecados te son perdonados. + + 49 Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre +sí: ¿Quién es este, que tambien perdona pecados? + + 50 Y dijo á la mujer: Tu fé te ha salvado: vé en paz. + +CAPITULO 8 + + 1 Y ACONTECIÓ despues, que él caminaba por todas las ciudades y aldeas +predicando, y anunciando el evangelio del reino de Dios; y los doce con él; + + 2 y algunas mujeres que habian sido curadas [de él] de malos espíritus, y de +enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la cual habian salido siete +demonios; + + 3 y Juana mujer de Chuzas, procurador de Herodes; y Susanna, y otras muchas +que le servian de sus haciendas. + + 4 Y COMO se juntó una grande compañía, y los que estaban en cada ciudad +vinieron á él, dijo por una parábola: + + 5 Uno que sembraba salió á sembrar su simiente; y sembrando, una [parte] +cayó junto al camino, y fué hollada, y las aves del cielo la comieron. + + 6 Y otra [parte] cayó sobre piedra; y nacida, se secó, porque no tenia +humedad. + + 7 Y otra [parte] cayó entre espinas; y naciendo las espinas juntamente, la +ahogaron. + + 8 Y otra [parte] cayó en buena tierra; y cuando fué nacida, llevó fruto á +ciento [por uno.] Diciendo estas cosas clamaba: El que tiene oidos para oir, +oiga. + + 9 Y sus discípulos le preguntaron, qué era esta parábola. + + 10 Y él dijo: Á vosotros es dado conocer los misterios del reino de Dios: +mas á los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no +entiendan. + + 11 Es pues esta parábola: La simiente es la palabra de Dios. + + 12 Y los de junto al camino, estos son los que oyen; y luego viene el +diablo, y quita la palabra de su corazon, porque no se salven creyendo. + + 13 Y los de sobre piedra, [son] los que habiendo oido, reciben la palabra +con gozo: mas estos no tienen raices: que á tiempo creen, y en el tiempo de +la tentacion se apartan. + + 14 Y lo que cayó entre espinas, estos son los que oyeron; mas idos son +ahogados de los cuidados, y de las riquezas, y de los pasatiempos de la vida, +y no llevan fruto. + + 15 Y lo que en buena tierra, estos son los que con corazon bueno y recto +retienen la palabra oida, y llevan fruto en paciencia. + + 16 Ninguno empero que enciende el candil, le cubre con [algun] vaso, ó le +pone debajo de la cama: mas le pone en un candelero, para que los que entran, +vean la lumbre. + + 17 Porque no hay cosa oculta, que no haya de ser manifestada; ni cosa +escondida que no haya de ser entendida, y de venir á luz. + + 18 Mirad pues como oís: porque á cualquiera que tuviere, le será dado; y á +cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener será quitado de él. + + 19 Y VINIERON á él su madre y hermanos, y no podian llegar á él por causa de +la multitud. + + 20 Y le fué dada aviso, diciendo: Tu madre, y tus hermanos están fuera, que +quieren verte. + + 21 El entonces respondiendo, les dijo: Mi madre y mis hermanos son los que +oyen la palabra de Dios, y la hacen. + + 22 Y ACONTECIÓ un dia [que] él entró en un navío con sus discípulos, y les +dijo: Pasemos de la otra parte del lago; y subieron. + + 23 Y navegando ellos, se durmió. Y descendió una tempestad de viento en el +lago; y se llenaban, y peligraban. + + 24 Y llegándose á él, le despertaron, diciendo: Maestro, maestro, [que] +perecemos. Y despertado él, riño al viento y á la tempestad del agua, y +cesaron: y fué hecha grande bonanza. + + 25 Y les dijo: ¿Qué es de vuestra fé? Y [ellos] temiendo, fueron +maravillados, diciendo los unos á los otros: ¿Quién es este, que aun á los +vientos y al agua manda, y le obedecen? + + 26 Y navegaron á la tierra de los Gadarenos, que está delante de Galiléa. + + 27 Y saliendo él á tierra, le salió al encuentro de la ciudad un hombre que +tenia demonios ya de muchos tiempos; y no vestia vestido, ni estaba en casa, +sino por los sepulcros. + + 28 El cual como vió á Jesus, exclamó, y postróse delante de él, y dijo á +gran voz: ¿Qué tengo yo contigo, Jesus Hijo del Dios Altísimo? ruégote que no +me atormentes. + + 29 (Porque mandaba al espíritu inmundo que saliese del hombre: porque ya de +muchos tiempos le arrebataba; y le guardaban preso con cadenas y grillos: mas +rompiendo las prisiones era agitado del demonio por los desiertos.) + + 30 Y le preguntó Jesus, diciendo: ¿Qué nombre tienes? Y él dijo: Legion: +porque muchos demonios habian entrado en él. + + 31 Y le rogaban que no les mandase que fuesen al abismo. + + 32 Y habia allí un hato de muchos puercos que pacian en el monte, y le +rogaron que los dejase entrar en ellos; y los dejó. + + 33 Y salidos los demonios del hombre, entraron en los puercos: y el hato de +ellos se arrojó de un despeñadero en el logo, y se ahogó. + + 34 Y los pastores, como vieron lo que habia acontecido, huyeron; y yendo, +dieron aviso en la ciudad y por las heredades. + + 35 Y salieron á ver lo que habia acontecido, y vinieron á Jesus; y hallaron +sentado al hombre, del cual habian salido los demonios, vestido, y en seso, á +los piés de Jesus; y tuvieron temor. + + 36 Y les contaron los que [lo] habian visto, como habia sido salvado aquel +endemoniado. + + 37 Entonces toda la multitud de la tierra de los Gadarenos al rededor le +rogaron, que se fuese de ellos: porque tenian gran temor. Y él subiendo en el +navío se volvió. + + 38 Y aquel hombre, del cual habian salido los demonios, le rogó para estar +con él: mas Jesus le despidió, diciendo: + + 39 Vuélvete á tu casa, y cuenta cuan grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y +él se fué, predicando por toda la ciudad cuan grandes cosas habia Jesus hecho +con él. + + 40 Y ACONTECIÓ que volviendo Jesus la compañía le recibió: porque todos le +esperaban. + + 41 Y hé aquí, un varon llamado Jairo, el cual tambien era príncipe de la +sinagoga vino, y cayendo á los piés de Jesus, le rogaba que entrase en su +casa: + + 42 porque una hija única que tenia, como de doce años, se estaba muriendo. Y +yendo, le apretaba la compañía. + + 43 Y una mujer que tenia flujo de sangre ya hacia doce años, la cual habia +gastado en médicos toda su hacienda, y de ninguno habia podido ser curada, + + 44 llegándose por las espaldas tocó el borde de su vestido: y luego estancó +el flujo de su sangre. + + 45 Entonces Jesus dijo: ¿Quién [es] el que me ha tocado? Y negando todos, +dijo Pedro y los que estaban con él: Maestro, la compañía te aprieta y +oprime, y dices: ¿quién [es] el que me ha tocado? + + 46 Y Jesus dijo: Me ha tocado alguien^: porque yo he conocido que ha salido +virtud de mí. + + 47 Entonces como la mujer vió que no se escondia, vino temblando, y +postrándose delante de él, le declaró delante de todo el pueblo la causa +porque le habia tocado, y como luego habia sido sana. + + 48 Y él le dijo: Confia, hija, tu fe te ha salvado: vé en paz. + + 49 Estando aun él hablando, vino uno del príncipe de la sinagoga á decirle: +Tu hija es muerta: no des trabajo al Maestro. + + 50 Y oyéndo[lo] Jesus le respondió: No temas: cree solamente, y será salva. + + 51 Y entrado en casa, no dejó entrar á nadie [consigo,] sino á Pedro, y á +Jacobo, y á Juan, y al padre y á la madre de la moza. + + 52 Y lloraban todos, y la plañian. Y él dijo: No lloreis: no es muerta, mas +duerme. + + 53 Y hacian burla de él, sabiendo que estaba muerta. + + 54 Y él, echados todos fuera, y trabándola de la mano, clamó, diciendo: +Moza, levántate. + + 55 Entonces su espíritu volvió, y se levantó luego; y él mandó que le diesen +de comer. + + 56 Y sus padres estaban fuera de sí, á los cuales él mandó, que á nadie +dijesen lo que habia sido hecho. + + + +CAPITULO 9 + + 1 Y JUNTANDO sus doce discípulos, les dió virtud y potestad sobre todos los +demonios, y que sanasen enfermedades. + + 2 Y los envió á que predicasen el reino de Dios, y que sanasen los enfermos. + + 3 Y les dice: No tomeis nada para el camino, ni varas, ni alforja, ni pan, +ni dinero, ni tengais dos vestidos: + + 4 y en cualquiera casa que entráreis, quedad allí, y salid de allí: + + 5 y todos los que no os recibieren, saliéndoos de aquella ciudad, aun el +polvo sacudid de vuestros piés en testimonio contra ellos. + + 6 Y saliendo [ellos,] rodeaban por todas las aldeas anunciando el Evangelio, +y sanando por todas partes. + + 7 Y OYÓ Herodes el tetrarca todas las cosas que hacia, y estaba en duda, +porque decian algunos: Que Juan ha resucitado de los muertos; + + 8 y otros: Que Elias habia aparecido; y otros: Que algun profeta de los +antiguos habia resucitado. + + 9 Y dijo Herodes: A Juan yo [le] degollé: ¿quién pues será este, de quien yo +oigo tales cosas? Y procuraba verle. + + 10 Y VUELTOS los apóstoles, le contaron todas las cosas que habian hecho. Y +tomándolos, se apartó aparte á un lugar desierto de la ciudad que se llama +Bethsaida. + + 11 Lo cual como las compañías entendieron, le siguieron; y él los recibió, y +les hablaba del reino de Dios: y sanó los que tenian necesidad de cura. + + 12 Y el dia habia comenzado á declinar; y llegándose los doce, le dijeron: +Despide las compañías, para que yendo á las aldeas, y heredades de al +rededor, vayan y hallen viandas: porque aquí estamos en lugar desierto. + + 13 Y les dice: Dadles vosotros de comer. Y dijeron ellos: No tenemos mas de +cinco panes y dos pescados, si no vamos nosotros á comprar viandas para toda +esta compañía. + + 14 Y estaban como cinco mil hombres. Entonces dijo á sus discípulos: +Hacedlos recostar por mesas de cincuenta en cincuenta. + + 15 Y así lo hicieron; y recostáronse todos. + + 16 Y tomando los cinco panes y los dos pescados, mirando al cielo los +bendijo; y partió, y dió á sus discípulos para que pusiesen delante de las +compañías. + + 17 Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que les sobró, los pedazos, +doce esportones. + + 18 Y ACONTECIÓ, que estando él solo orando, estaban con él los discípulos, y +les preguntó, diciendo: ¿Quién dicen las compañías que soy? + + 19 Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elías; y +otros, que algun profeta de los antiguos ha resucitado. + + 20 Y les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Simon +Pedro, dijo: El Cristo de Dios. + + 21 Entonces él amenazándolos, les mandó que á nadie dijesen esto, + + 22 diciendo: Es menester que el Hijo del hombre padezca muchas cosas, y ser +desechado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los +Escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer dia. + + 23 Y decia á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí +mismo, y tome su cruz cada dia, y sígame. + + 24 Porque cualquiera que quisiere salvar su alma, la perderá; y cualquiera +que perdiere su alma por causa de mí, este la salvará. + + 25 Porque ¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y se pierda +él á sí mismo, ó corra peligro de sí? + + 26 Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de este tal el Hijo +del hombre se avergonzará, cuando vendrá en su gloria, y del Padre, y de los +santos ángeles. + + 27 Y os digo de verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no +gustarán la muerte, hasta que vean el reino de Dios. + + 28 Y ACONTECIÓ que despues de estas palabras, como ocho dias, tomó á Pedro, +y á Juan, y á Jacobo, y subió al monte á orar. + + 29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra; y su +vestido blanco y resplandeciente. + + 30 Y hé aquí, dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés, y +Elías, + + 31 que aparecieron en majestad, y hablaban de su salida, la cual habia de +cumplir en Jerusalem. + + 32 Y Pedro, y los que estaban con él, estaban cargados de sueño; y como +despertaron, vieron su majestad, y á aquellos dos varones que estaban con él. + + 33 Y aconteció, que apartándose ellos de él, Pedro dice á Jesus: Maestro, +bien es que nos quedemos aquí; y hagamos tres cabañas, una para tí, y una +para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que se decia. + + 34 Y estando él hablando esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron +temor entrando ellos en la nube. + + 35 Y vino una voz de la nube, que decia: Este es mi Hijo amado, á él oíd. + + 36 Y pasada aquella voz, Jesus fué hallado solo: y ellos callaron, y por +aquellos dias no dijeron nada á nadie de lo que habian vista. + + 37 Y ACONTECIÓ el dia siguiente, que apartándose ellos del monte, gran +compañía le salió al encuentro; + + 38 y hé aquí, que un hombre de la compañía clamó, diciendo: Maestro, ruégote +que veas á mi hijo que tengo único: + + 39 y hé aquí, un espíritu le toma, y de repente da voces; y le despedaza con +espuma, y apenas se aparta de él, quebrantándole: + + 40 y rogué á tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. + + 41 Y respondiendo Jesus, dice: ¡Oh generacion infiel y perversa! ¿hasta +cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? trae tu hijo acá. + + 42 Y como aun se acercaba, el demonio le derribó, y despedazó: mas Jesus +riñó al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y le volvió á su padre. + + 43 Y TODOS estaban fuera de sí en la grandeza de Dios, y maravillándose +todos de todas las cosas que hacia, dijo á sus discípulos: + + 44 Poned vosotros en vuestras orejas estas palabras: porque ha de acontecer +que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres. + + 45 Mas ellos no entendian esta palabra: y les era encubierta para que no la +entendiesen; y temian de preguntarle de esta palabra. + + 46 ENTONCES entraron en disputa, cual de ellos seria el mayor. + + 47 Mas Jesus, viendo los pensamientos del corazon de ellos, tomó un niño, y +le puso junta á sí, + + 48 y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mi nombre, á mí recibe; +y cualquiera que [me] recibiere á mí, recibe al que me envió: porque el que +fuere el menor entre todos vosotros, este será el grande. + + 49 Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos vista á uno que echaba +fuera demonios en tu nombre, y se lo defendimos, porque no [te] sigue con +nosotros. + + 50 Jesus le dijo: No [le] defendais, porque el que no es contra nosotros, +por nosotros es. + + 51 Y ACONTECIÓ [que] como se cumplió el tiempo en que habia de ser recibido +arriba, él afirmó su rostro para ir á Jerusalem. + + 52 Y envió mensajeros delante de sí, los cuales fueron, y entraron en una +ciudad de los Samaritanos, para aderezarle [allí.] + + 53 Mas no le recibieron, porque su rostro era de hombre que iba á Jerusalem. + + 54 Y viendo [esto] sus discípulos, Jacobo y Juan dijeron: Señor, ¿quieres +que digamos que descienda fuego del cielo, y los consume, como hizo Elías? + + 55 Entonces volviendo él, les riñó, diciendo: Vosotros no sabeis de qué +espíritu sois: + + 56 porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las vidas de los +hombres, mas para salvar[las.] Y se fueron á otra aldea. + + 57 Y ACONTECIÓ que yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, [yo] te +seguiré donde quiera que fueres. + + 58 Y le dijo Jesus: las zorras tienen cuevas, y las aves de los cielos +nidos: mas el Hijo del hombre no tiene donde recline la cabeza. + + 59 Y dijo á otro: Sígueme. Y él dijo: Señor, déjame que primero vaya, y +entierre á mi padre. + + 60 Y Jesus le dijo: Deja los muertos que entierren á sus muertos; y tú vé, +anuncia el reino de Dios. + + 61 Entonces tambien dijo otro: Te seguiré, Señor: mas déjame que me despida +primero de los que están en mi casa. + + 62 Y Jesus le dijo: ninguno que poniendo su mano al arado mirare atrás, es +apto para el reino de Dios. + + + +CAPITULO 10 + + 1 Y DESPUES de estas cosas, señaló el Señor aun otros setenta, los cuales +envió de dos en dos, delante de sí á todas las ciudades y lugares á donde él +habia de venir. + + 2 Y les decia: La mies á la verdad [es] mucha, mas los obreros pocos; por +tanto rogad al Señor de la mies que envie obreros á su mies. + + 3 Andad, hé aquí, yo os envio como á corderos en medio de lobos. + + 4 No lleveis bolsa, ni alforja, ni zapatos; y á nadie saludeis en el camino. + + 5 En cualquier casa donde entráreis, primeramente decid: Paz [sea] á esta +casa. + + 6 Y si hubiere allí algun hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si +no, se volverá á vosotros. + + 7 Y posad en aquella misma casa comiendo y bebiendo lo que os dieren: porque +el obrero digno es de su salario. No [os] paseis de casa en casa. + + 8 Y en cualquier ciudad donde entráreis, y os recibieren, comed lo que os +pusieren delante; + + 9 y sanad los enfermos que en ella hubiere, y decidles: Se ha allegado á +vosotros el reino de Dios. + + 10 Mas en cualquier ciudad donde entráreis, y no os recibieren, saliendo por +sus calles, decid: + + 11 Aun el polvo que se nos ha pegado de vuestra ciudad sacudimos en +vosotros: esto empero sabed que el reino de los cielos se ha allegado á +vosotros. + + 12 Y os digo, que los de Sodoma tendrán mas remision aquel dia, que aquella +ciudad. + + 13 ¡Ay de tí, Corazin! ¡Ay de tí, Bethsaida! que si en Tyro, y en Sidón +fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, ya dias ha, que +sentados en cilicio y ceniza, hubieran hecho penitencia: + + 14 por tanto Tyro y Sidón tendrán mas remision que vosotras en el juicio. + + 15 Y tú, Capharnaum, que hasta los cielos estás levantada, hasta los +enfiernos serás bajada. + + 16 El que á vosotros oye, á mí oye; y el que á vosotros desecha, á mí +desecha; y el que á mí desecha, desecha al que me envió. + + 17 Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se +nos sujetan en tu nombre. + + 18 Y les dijo: Yo veia á Satanás, como un rayo, que caia del cielo: + + 19 hé aquí, [yo] os doy potestad de hollar sobre las serpientes, y sobre los +escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo; y nada os dañará: + + 20 mas no os goceis de esto, [á saber,] que los espíritus se os sujeten: mas +antes gozáos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. + + 21 En aquella misma hora Jesus se alegró en espíritu, y dijo: Te confieso, +oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, que escondiste estas cosas los +sábios y entendidos, y las has revelado á los pequeños: así Padre, porque así +te agradó. + + 22 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie sabe quien sea el +Hijo, sino el Padre; ni quien sea el Padre, sino el Hijo, y á quien el Hijo +le quisiere revelar. + + 23 Y vuelto particularmente á sus discípulos, dijo: Bienaventurados los ojos +que ven lo que vosotros veis: + + 24 porque os digo, que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros +veis, y no [lo] vieron; y oir lo que oís, y no [lo] oyeron. + + 25 Y HÉ aquí, [que] un doctor de la ley se levantó tentándole, y diciendo: +Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna? + + 26 Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿cómo lees? + + 27 Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazon, y de +toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu +prójimo, como á tí mismo. + + 28 Y le dijo: Bien has respondido: haz esto, y vivirás. + + 29 Mas él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesus: ¿Y quién es mi +prójimo? + + 30 Y respondiendo Jesus, dijo: Un hombre descendia de Jerusalem á Jericó, y +cayó en ladrones; los cuales le despojaron, é hiriéndole, se fueron, +dejándole medio muerto. + + 31 Y aconteció, que descendió un sacerdote por el mismo camino; y viéndole, +se pasó del un lado. + + 32 Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó +del un lado. + + 33 Y un Samaritano, que iba camino, viniendo cerca de él, y viéndole, fué +movido á misericordia; + + 34 y llegándose, le vendó las heridas, echándole aceite y vino; y poniéndole +sobre su cabalgadura, le llevó al meson, y le cuidó. + + 35 Y otro dia partiéndose, sacó dos dineros y los dió al huesped, y le dijo: +Cuídale; y todo lo que de mas gastares, yo cuando vuelva, te lo pagaré. + + 36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquel que +cayó en ladrones? + + 37 Y él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesus le dijo: Vé, +y haz tú lo mismo. + + 38 Y ACONTECIÓ, que yendo, entró él en una aldea; y una mujer llamada Marta +le recibió en su casa. + + 39 Y esta tenia una hermana, que se llamaba María, la cual sentándose á los +piés de Jesus oia su palabra. + + 40 Marta empero se distraia en muchos servicios; y sobreviniendo, dice: +Señor, ¿no tienes cuidado que mi hermana me deja servir sola? díle, pues, que +me ayude. + + 41 Respondiendo Jesus entonces, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y +con las muchas cosas estás turbada: + + 42 empero una cosa es necesaria: mas María escogió la buena parte, la cual +no le será quitada. + + + +CAPITULO 11 + + 1 Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus +discípulos le dijo: Señor, enseñanos á orar, como tambien Juan enseñó á sus +discípulos. + + 2 Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre nuestro, que estás en los cielos, +sea tu nombre santificado. Venga tu reino: sea hecha tu voluntad como en el +cielo [así] tambien en la tierra. + + 3 El pan nuestro de cada dia dános[le] hoy. + + 4 Y perdónanos nuestros pecados, porque tambien nosotros perdonamos á todos +los que nos deben. Y no nos metes en tentacion: mas líbranos de mal. + + 5 Les dijo tambien: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, é irá á él á media +noche, y le dirá: Amigo, préstame tres panes, + + 6 porque un mi amigo ha venido á mí de camino, y no tengo que ponerle +delante; + + 7 y él dentro respondiendo, diga, No me seas molesto: la puerta está ya +cerrada, y mis niños están conmigo en la cama: no puedo levantarme, y darte? + + 8 Os digo, que aunque no se levante á darle por ser su amigo, cierto por su +importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester. + + 9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará: buscad, y hallareis: tocad, y os será +abierto. + + 10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que toca, +es abierto. + + 11 ¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra? +¿ó, si pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? + + 12 ¿ó, si [le] pidiere un huevo, le dará un escorpion? + + 13 Pues, si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dádivas á vuestros +hijos, ¿cuánto mas vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que +le pidieren de él? + + 14 TAMBIEN echó fuera un demonio, el cual era mudo; y aconteció, que salido +fuera el demonio, el mudo habló, y las compañías se maravillaron. + + 15 Y algunos de ellos decian: En Beelzebul, príncipe de los demonios, echa +fuera los demonios. + + 16 Y otros, tentando, pedian de él señal del cielo. + + 17 Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino +dividido contra sí mismo es asolado, y casa cae sobre casa. + + 18 Y si tambien Satanás está dividido contra sí, ¿cómo estará en pié su +reino? porque decis, que en Beelzebul echo yo fuera los demonios. + + 19 Pues si yo echo fuera los demonios en Beelzebul, ¿vuestros hijos, en +quién los echan fuera? por tanto ellos serán vuestros jueces. + + 20 Mas si en el dedo de Dios echo fuera los demonios, cierto el reino de +Dios ha llegado á vosotros. + + 21 Cuando el fuerte armada guarda su palacio, en paz está lo que posee. + + 22 Mas si otro mas fuerte que él sobreviniendo le venciere, [le] toma todas +sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos. + + 23 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no apaña, derrama. + + 24 Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos +buscando reposo, y no hallándo[le], dice: Me volveré á mi casa, de donde +salí. + + 25 Y viniendo, la halla barrida y adornada. + + 26 Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él, y entrados +habitan allí; y son las postreras del tal hombre peores que las primeras. + + 27 Y aconteció, que diciendo [él] estas cosas, una mujer de la compañía +levantando la voz, le dijo: Bienaventurado el vientre que te trajo, y las +tetas que mamaste. + + 28 Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la +guardan. + + 29 Y juntándose las compañías á él, comenzó á decir: Esta generacion mala +es: señal busca, mas señal no le será dado, sino la señal de Jonás profeta. + + 30 Porque como Jonás fué señal á los Ninivitas, así tambien será el Hijo del +hombre á esta generacion. + + 31 La reina del austro se levantará en juicio con los hombres de esta +generacion, y los condenará: porque vino de los fines de la tierra á oir la +sabiduria de Salomón: y hé aquí, mas que Salomón en este lugar. + + 32 los hombres de Nínive se levantarán en juicio con esta generacion, y la +condenarán: porque á la predicacion de Jonás hicieron penitencia; y hé aquí, +mas que Jonás en este lugar. + + 33 Nadie pone en oculto el candil encendido, ni debajo del almud; sino en el +candelero, para que los que entran, vean la lumbre. + + 34 El candil del cuerpo es el ojo: pues si tu ojo fuere simple, tambien todo +tu cuerpo será resplandeciente: mas si fuere malo, tambien tu cuerpo será +tenebroso. + + 35 Mira pues, si la lumbre que en tí hay, es tinieblas. + + 36 Así que [siendo] todo tu cuerpo resplandeciente, no teniendo alguna parte +de tiniebla, será todo luciente como cuando un candil de resplandor te +alumbra. + + 37 Y DESPUES que hubo hablado, le rogó un Fariséo que comiese con él; y +entrado Jesus, se sentó á la mesa. + + 38 Y el Fariséo como [lo] vio, se maravilló de que no se lavó antes de +comer. + + 39 Y el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariséos lo de fuera del vaso y +del plato limpiais: mas lo que está dentro de vosotros, está lleno de rapiña +y de maldad. + + 40 Locos, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo tambien lo de dentro? + + 41 Empero lo que resta, dad limosna: y hé aquí, todo os será limpio. + + 42 Mas ¡ay de vosotros Fariséos! que diezmais la menta, y la ruda, y toda +hortaliza: mas el juicio y la caridad de Dios pasais [de largo.] Empero estas +cosas era menester hacer, y no dejar las otras. + + 43 ¡Ay de vosotros Fariséos! que amais las primeras sillas en las sinagogas, +y las salutaciones en las plazas. + + 44 ¡Ay de vosotros, escribas y Fariséos, hipócritas! que sois como sepulcros +que no se parecen, y los hombres que andan encima no [lo] saben. + + 45 Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando +dices esto, tambien nos afrentas á nosotros. + + 46 Y él dijo: ¡Ay de vosotros tambien, doctores de la ley! que cargais los +hombres con cargas que no pueden llevar: mas vosotros, ni aun con un dedo +tocais las cargas. + + 47 ¡Ay de vosotros! que edificais los sepulcros de los profetas, y los +mataron vuestros padres. + + 48 Cierto dais testimonio que consentis en los hechos de vuestros padres: +porque á la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificais sus sepulcros. + + 49 Por tanto la sabiduría de Dios tambien dijo: Enviaré á ellos profetas y +apóstoles, y de ellos [á unos] matarán, y [á otros] perseguirán. + + 50 Para que de esta generacion sea demandada la sangre de todos los +profetas, que ha sido derramada desde la fundacion del mundo: + + 51 desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacharías que murió entre el +altar y la casa: así os digo, será demandada de esta generacion. + + 52 ¡Ay de vosotros, doctores de la ley! que [os] tomasteis la llave de la +ciencia: vosotros no entrasteis, y á los que entraban impedisteis. + + 53 Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariséos comenzaron á +apretarle en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas, + + 54 acechándole, y procurando de cazar algo de su boca para acusarle. + + + +CAPITULO 12 + + 1 EN esto juntándose muchas compañías, tanto que unos á otros se hollaban, +comenzó á decir á sus discípulos: Primeramente guardáos de la levadura de los +Fariséos, que es hipocresía. + + 2 Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que +no haya de ser sabido. + + 3 Por tanto las cosas que dijisteis en tinieblas, en lumbre serán oidas; y +lo que hablasteis al oido en las camaras, será pregonado en los tejados. + + 4 Mas os digo, amigos mios: No temais de los que matan el cuerpo, y despues +no tienen mas que hagan: + + 5 mas os enseñaré á quien temais: Temed á aquel que despues que hubiere +muerto, tiene potestad de echar en el quemadero: así os digo: A este temed. + + 6 ¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas, y uno de ellos no está +olvidado de Dios? + + 7 Y aun los cabellos de vuestra cabeza, todos están contados. No temais +pues: de mas estima sois [vosotros] que muchos pajarillos. + + 8 Pero os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, +tambien el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios. + + 9 Mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los +ángeles de Dios. + + 10 Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del hombre, le será +perdonado: mas al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no [le] será +perdonado. + + 11 Y cuando os trajeren á las sinagogas, y á los magistrados y potestades, +no esteis solícitos cómo, ó qué hayais de responder, ó qué hayais de decir. + + 12 Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que será +menester decir. + + 13 Y LE dijo uno de la compañía: Maestro, dí á mi hermano que parta conmigo +la herencia. + + 14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez, ó partidor sobre +vosotros? + + 15 Y les dijo: Mirad, y guardáos de avaricia: porque la vida del hombre no +consiste en la abundancia de los bienes que posee. + + 16 Y les dijo una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico habia +llevado muchos frutos; + + 17 y [él] pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, que no tengo donde +junte mis frutos? + + 18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores; y +allí juntaré todos mis frutos y mis bienes; + + 19 y diré á mi alma: Alma, muchos bienes tienes en depósito para muchos +años: repósate, come, bebe, huélgate. + + 20 Y le dijo Dios: ¡Loco! esta noche vuelven á pedir tu alma; ¿y lo que has +aparejado, cuyo será? + + 21 Así [es] el que hace para sí tesoro, y no es rico en Dios. + + 22 Y dijo á sus discípulos: Por tanto os digo: No esteis solícitos de +vuestra vida, qué comereis; ni del cuerpo, qué vestireis. + + 23 La vida mas es que la comida; y el cuerpo, que el vestido. + + 24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan: que ni tienen +cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta: ¿cuánto de mas estima sois vosotros +que las aves? + + 25 ¿Quién de vosotros podrá con [su] solicitud añadir á su estatura un codo? + + 26 Pues si no podeis aun lo que es menos, ¿para qué estareis solícitos de lo +demás? + + 27 Considerad los lirios, como crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que +ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. + + 28 Y si así viste Dios á la yerba, que hoy está en el campo, y mañana es +echada en el horno, ¿cuánto mas á vosotros, [hombres] de poca fé? + + 29 Vosotros, pues, no procureis qué hayais de comer, ó qué hayais de beber, +y no andeis elevados: + + 30 porque todas estas cosas las gentes del mundo las buscan: que vuestro +Padre sabe que habeis menester estas cosas. + + 31 Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. + + 32 No temais, oh manada pequeña, porque al Padre ha placido daros el reino. + + 33 Vended lo que poseeis, y dad limosna: hacéos bolsas que no se envejecen, +tesoro en los cielos que nunca falte: donde ladron no llega, ni polilla +corrompe. + + 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí tambien estará vuestro corazon. + + 35 Estén ceñidos vuestros lomos, y [vuestros] candiles encendidos; + + 36 y vosotros, semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de volver +de las bodas; para que cuando viniere y tocare, luego le abran. + + 37 Bienaventurados aquellos siervos, los cuales, cuando el señor viniere, +hallare velando: de cierto os digo, que [él] se ceñirá, y hará que se sienten +á la mesa, y pasando les servirá. + + 38 Y aunque venga á la segunda vela, y aunque venga á la tercera vela, y los +hallare así, bienaventurados son los tales siervos. + + 39 Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia á qué hora habia de +venir el ladron, velaria ciertamente, y no dejaria minar su casa. + + 40 Vosotros, pues, tambien estad apercibidos: porque á la hora que no +pensais, el Hijo del hombre vendrá. + + 41 Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó tambien +á todos? + + 42 Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual el señor +pondrá sobre su familia, para que en tiempo les dé [su] racion? + + 43 Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare +haciendo así. + + 44 En verdad os digo, que él le pondrá sobre todos sus bienes. + + 45 Mas si el tal siervo dijere en su corazon: Mi señor se tarda de venir y +comenzare á herir los siervos y las criadas, y á comer, y á beber, y á +borrachear, + + 46 vendrá el señor de aquel siervo el dia que [él] no espera, y á la hora +que [él] no sabe; y le apartará, y pondrá su suerte con los infieles. + + 47 Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no [se] +apercibió, ni hizo conforme á su voluntad, será azotado mucho. + + 48 Mas el que no entendió, é hizo por qué ser azotado, será azotado poco, +porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y +al que encomendaron mucho, mas será de él pedido. + + 49 Fuego vine á meter en la tierra, ¿y qué quiero, si ya está encendido? + + 50 Empero, de bautismo me es necesario ser bautizado, ¡y cómo me angustio +hasta que sea cumplido! + + 51 ¿Pensais que he venido á la tierra á dar paz? No, os digo: mas disension. + + 52 Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos, tres contra +dos, y dos contra tres. + + 53 El padre estará dividido contra el hijo, y el hijo contra el padre: la +madre contra la hija, y la hija contra la madre: la suegra contra su nuera, y +la nuera contra su suegra. + + 54 Y decia tambien á las compañías: Cuando viéreis la nube que sale del +poniente, luego decis: Agua viene; y es así. + + 55 Y cuando sopla el austro, decis: Que habrá calor; y lo hay. + + 56 ¡Hipócritas! Sabeis examinar la faz del cielo y de la tierra, ¿y este +tiempo, cómo no lo examinais? + + 57 ¿Mas por qué aun de vosotros mismos no juzgais lo que es justo? + + 58 Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procura en el camino de +librarte de él, porque no te traiga al juez, y el juez te entregue al +alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel. + + 59 Te digo que no saldrás de allá hasta que hayas pagado hasta el postrer +cornado. + + + +CAPITULO 13 + + 1 Y EN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban de los Galiléos, +cuya sangre Pilato habia mezclado con sus sacrificios. + + 2 Y respondiendo Jesus, les dijo: ¿Pensais que estos Galiléos, porque han +padecido tales cosas, hayan sido mas pecadores que todos los Galiléos? + + 3 No; [yo] os digo: antes si no os enmendáreis, todos perecereis así. + + 4 O aquellos diez y ocho, sobre los cuales cayó la torre en Silóe, y los +mató, ¿pensais que ellos fueron mas deudores que todos los hombres que +habitan en Jerusalem? + + 5 No; [yo] os digo: antes si no os enmendáreis, todos perecereis así. + + 6 Y decia esta parábola: Tenia uno una higuera plantada en su viña; y vino á +buscar fruto en ella, y no halló. + + 7 Y dijo al viñero: Hé aquí, tres años ha que vengo á buscar fruto en esta +higuera, y no [lo] hallo: córtala, ¿por qué ocupará aun la tierra? + + 8 El entonces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aun este año, hasta que +[yo] la escave, y la estercole. + + 9 Y si hiciere fruto, [bien;] y si no, la cortarás despues. + + 10 Y ENSEÑABA en una sinagoga en sábados. + + 11 Y hé aquí, una mujer que tenia espíritu de enfermedad diez y ocho años, y +andaba agoviada que en ninguna manera podia mirar arriba. + + 12 Y como Jesus la vió, la llamó, y le dijo: Mujer, libre eres de tu +enfermedad. + + 13 Y púsole las manos encima, y luego se enderezó, y glorificaba á Dios. + + 14 Y respondiendo un príncipe de la sinagoga, enojado que Jesus hubiese +curado en sábado, dijo á la compañía: Seis dias hay en que es menester obrar: +en estos pues venid, y sed curados; y no en dia de sábado. + + 15 Entonces el Señor le respondió, y dijo: Hipócrita, ¿cada uno de vosotros +no desata en sábado su buey, ó su asno del pesebre, y le lleva á beber? + + 16 Y á esta hija de Abraham, que hé aquí, que Satanás la habia ligado diez y +ocho años. ¿no convino desatarla de esta ligadura en dia de sábado? + + 17 Y diciendo estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios: mas todo +el pueblo se gozaba de todas las cosas que gloriosamente eran por él hechas. + + 18 Y decia: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y á qué le compararé? + + 19 Semejante es al grano de la mostaza, que tomándole el hombre le metió en +su huerto; y creció, y fué hecho árbol grande; y las aves del cielo hicieron +nidos en sus ramas. + + 20 Y otra vez dijo: ¿A qué compararé al reino de Dios? + + 21 Semejante es á la levadura, que tomándola la mujer, la esconde en tres +medidas de harina hasta que todo sea leudado. + + 22 Y PASABA por todas las ciudades y aldeas enseñando, y caminando á +Jerusalem. + + 23 Y le dijo uno: ¿Señor, son pocos los que se salvan? Y él les dijo: + + 24 Porfiad á entrar por la puerta angosta: porque [yo] os digo, que muchos +procurarán de entrar, y no podrán; + + 25 despues que el padre de familias se levantare, y cerrare la puerta, y +comenzareis á estar fuera, y tocar á la puerta, diciendo: Señor, Señor, +ábrenos; y respondiendo [él,] os dirá: No os conozco de donde seais. + + 26 Entonces comenzareis á decir: Delante de tí hemos comido y bebido, y en +nuestras plazas enseñaste. + + 27 Y os dirá: Dígoos, que no os conozco de donde seais: apartáos de mí todos +los obreros de iniquidad. + + 28 Allí será el lloro y el crujir de dientes, cuando viéreis á Abraham, y á +Isaac, y á Jacob y á todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros ser +echados fuera. + + 29 Y vendrán [otros] del oriente, y del occidente, y del norte, y del +mediodía, y se sentarán á la mesa en el reino de Dios. + + 30 Y hé aquí, que son postreros, los que eran los primeros; y que son +primeros, los que eran los postreros. + + 31 AQUEL mismo dia llegaron unos de los Fariséos, diciéndole: Sal, y véte de +aquí: porque Herodes te quiere matar. + + 32 Y les dice: Id, y decid á aquella zorra: Hé aquí, echo fuera demonios y +acabo sanidades hoy y mañana, y trasmañana soy consumado: + + 33 empero es menester que hoy, y mañana, y trasmañana camine: porque no es +posible que profeta muera fuera de Jerusalem. + + 34 ¡Jerusalem, Jerusalem! que matas los profetas, y apedreas los que son +enviados á tí, ¿cuántas veces quise juntar tus hijos, como el ave sus pollos +debajo de sus alas, y no quisiste? + + 35 Hé aquí, os es dejada vuestra casa desierta: y os digo, que no me vereis, +hasta que venga [tiempo] cuando digais: Bendito, el que viene en nombre del +Señor. + + + +CAPITULO 14 + + 1 Y ACONTECIÓ que entrando en casa de un príncipe de los Fariséos un sábado +á comer pan, ellos le acechaban. + + 2 Y hé aquí, un hombre hidrópico estaba delante de él. + + 3 Y respondiendo Jesus, dijo á los doctores de la ley, y á los Fariséos, +diciendo: ¿Es lícito sanar en sábado? + + 4 Y ellos callaron. Entonces él tomándole, le sanó, y le envió. + + 5 Y respondiendo á ellos, dijo ¿El asno ó el buey de cuál de vosotros caerá +en [algun] pozo, y [él] no le sacará luego en dia de sábado? + + 6 Y no le podian replicar á estas cosas. + + 7 Y dijo una parábola á los convidados, atento como escogian los primeros +asientos á la mesa, diciéndoles: + + 8 Cuando fueres convidado de alguno á bodas, no te asientes en el primer +lugar: porque podrá ser que otro mas honrado que tú sea convidado de él; + + 9 y viniendo el que te llamó á tí y á él, te diga: Da lugar á este; y +entonces comiences con vergüenza á tener el postrer lugar. + + 10 Mas cuando fueres llamado, vé, asiéntate en el postrer lugar; porque +cuando viniere el que te llamó, te diga: Amigo, sube arriba: entonces tendrás +gloria delante de los que juntamente se asientan á la mesa. + + 11 Porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla +será ensalzado. + + 12 Y decia tambien al que le habia convidado: Cuando haces comida ó cena, no +llamas á tus amigos, ni á tus hermanos, ni á tus parientes, ni á tus vecinos +ricos: porque tambien ellos no te vuelvan á convidar, y te sea hecha paga. + + 13 Mas cuando haces banquete, llama á los pobres, los mancos, los cojos, los +ciegos; + + 14 y serás bienaventurado: porque no te pueden pagar: mas te será pagado en +la resurreccion de los justos. + + 15 Y oyendo esto uno de los que juntamente estaban sentados á la mesa, le +dijo: Bienaventurado el que comerá pan en el reino de los cielos. + + 16 El entonces le dijo: Un hombre hizo una grande cena, y llamó á muchos. + + 17 Y á la hora de la cena envió á su siervo á decir á los convidados: Venid, +que ya todo está aparejado. + + 18 Y comenzaron todos á una á excusarse. El primero le dijo: He comprado un +cortijo, y he menester de salir, y verle: te ruego que me tengas por +excusado. + + 19 Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy á probarlos; te +ruego que me tengas por excusado. + + 20 Y el otro dijo: Me he casado; y por tanto no puedo venir. + + 21 Y vuelto el siervo, hizo saber estas cosas á su señor. Entonces el padre +de la familia, enojado dijo su siervo: Vé presto por las plazas, y por las +calles de la ciudad, y mete acá los pobres, los mancos, y cojos, y ciegos. + + 22 Y dijo el siervo: Señor, hecho es como mandaste, y aun hay lugar. + + 23 Y dijo el señor al siervo: Vé por los caminos, y por los vallados, y +fuerzalos á entrar, para que se llene mi casa; + + 24 porque [yo] os digo, que ninguno de aquellos varones que fueron llamados, +gustará mi cena. + + 25 Y MUCHAS compañías iban con él; y volviéndose les dijo: + + 26 Si alguno viene á mí, y no aborrece á su padre, y madre, y mujer, é +hijos, y hermanos, y hermanas, y aun tambien su vida, no puede ser mi +discípulo. + + 27 Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mi, no puede ser mi +discípulo. + + 28 Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero +sentado los gastos, si tiene [lo que ha menester] para acabar[la?] + + 29 Porque despues que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos +los que lo vieren, no comiencen á hacer burla de él, + + 30 diciendo: Este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar. + + 31 ¿O cuál rey, habiendo de ir á hacer guerra contra otro rey, sentándose +primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene +contra él con veinte mil? + + 32 De otra manera, cuando aun el otro está lejos, le ruega por la paz, +enviándole embajada. + + 33 Así pues cualquiera de vosotros que no renuncia á todas las cosas que +posee, no puede ser mi discípulo. + + 34 Buena es la sal: mas si la sal fuere desvanecida, ¿con qué se adobará? + + 35 Ni para la tierra, ni para el muladar es buena: en la calle la echan. +Quien tiene oidos para oir, oiga. + + + +CAPITULO 15 + + 1 SE llegaban á él todos los publicanos, y pecadores á oirle. + + 2 Y murmuraban los Fariséos y los escribas, diciendo: Este á los pecadores +recibe, y con ellos come. + + 3 Y él les dice esta parábola, diciendo: + + 4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, +no deja las noventa y nueve en el desierto, y va á la que se perdió, hasta +que la halle? + + 5 Y hallada, [la] pone sobre sus hombros gozoso; + + 6 y viniendo á casa, junta á los amigos, y á los vecinos, diciéndoles: Dadme +el parabien: porque he hallado mi oveja que se habia perdido. + + 7 Os digo, que así habrá gozo en el cielo de un pecador que se enmienda, +[mas que] de noventa y nueve justos, que no han menester enmendarse. + + 8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere la una dracma, no +enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia, hasta +hallar[la?] + + 9 Y cuando [la] hubiere hallado, junta las amigas, y las vecinas, diciendo: +Dadme el parabien: porque he hallado la dracma que habia perdido. + + 10 Así os digo, que hay gozo en los ángeles de Dios de un pecador que se +enmienda. + + 11 Tambien dice: Un hombre tenia dos hijos; + + 12 y el mas mozo de ellos dijo á su padre: Padre, dáme la parte de la +hacienda que [me] pertenece. Y [él] les repartió la hacienda. + + 13 Y despues de no muchos dias, juntándolo todo el hijo mas mozo, se partió +lejos, á una provincia apartada; y allí desperdició su hacienda viviendo +perdidamente. + + 14 Y despues que lo hubo todo desperdiciado, vino una grande hambre en +aquella provincia; y comenzóle á faltar. + + 15 Y fué, y se llegó á uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le +envió á su cortijo, para que apacentase los puercos. + + 16 Y deseaba henchir su vientre de las mondaduras que comian los puercos; +mas nadie se [las] daba. + + 17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen +abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! + + 18 me levantaré, é iré á mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el +cielo, y contra tí: + + 19 ya no soy digno de ser llamado tu hijo: hazme como á uno de tus +jornaleros. + + 20 Y levantándose, vino á su padre. Y como aun estuviese lejos, le vió su +padre, y fué movido á misericordia; y corriendo á él, se derribó sobre su +cuello, y le besó. + + 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo, y contra tí: ya no +soy digno de ser llamado tu hijo. + + 22 Mas el padre dijo á sus siervos: Sacad el principal vestido, y vestidle; +y poned anillo en su mano, y zapatos en sus piés; + + 23 y traed el becerro grueso, y matadle; y comamos, y hagamos banquete: + + 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido: se habia perdido, y es +hallado. Y comenzaron á hacer banquete. + + 25 Y su hijo el mas viejo estaba en el campo, el cual como vino, y llegó +cerca de casa, oyó la sinfonía y las danzas; + + 26 y llamando uno de los siervos, le preguntó qué era aquello. + + 27 Y él le dijo: Tu hermano es venido; y tu padre ha muerto el becerro +grueso, por haberle recibido salvo. + + 28 Entonces [él] se enojó, y no queria entrar. El padre entonces saliendo, +le rogaba [que entrase.] + + 29 Mas él respondiendo, dijo al padre: Hé aquí, tantos años [ha que te] +sirvo, que nunca he traspasado tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito +para que haga banquete con mis amigos: + + 30 mas despues que vino este tu hijo, que ha engullido tu hacienda con +rameras, le has matado el becerro grueso. + + 31 El entonces le dijo: Hijo, tu siempre estás conmigo, y todas mis cosas +son tuyas: + + 32 mas hacer banquete y holgar[nos] era menester: porque este tu hermano +muerto era, y revivió: habíase perdido, y es hallado. + + + +CAPITULO 16 + + 1 Y DECIA tambien á sus discípulos: Habia un hombre rico, el cual tenia un +mayordomo; y este fué acusado delante de él, como disipador de sus bienes. + + 2 Y le llamó, y le dice: ¿Qué [es] esto [que] oigo de tí? da cuenta de tu +mayordomía: porque ya no podrás mas ser mayordomo. + + 3 Entonces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita +la mayordomía: cavar, no puedo: mendigar, tengo vergüenza: + + 4 [yo] se lo que haré, para que cuando fuere quitado de la mayordomía, me +reciban en sus casas. + + 5 Y llamando á cada uno de los deudores de su señor, dijo al primero: +¿Cuánto debes á mi señor? + + 6 Y él dijo: Cien batos de aceite. Y le dijo: Toma tu obligacion, y siéntate +presto, y escribe cincuenta. + + 7 Después dijo á otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. +Y él le dijo: Toma tu obligacion, y escribe ochenta. + + 8 Y alabó el señor al mayordomo malo, por haber hecho prudentemente: porque +los hijos de este siglo mas prudentes son que los hijos de luz en su género. + + 9 Y yo os digo: Hacéos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando +faltáreis, seais recibidos en las moradas eternas. + + 10 El que es fiel en lo muy poco, tambien en lo mas es fiel; y el que en lo +muy poco es injusto, tambien en lo mas es injusto. + + 11 Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿lo que es verdadero, +quién os lo confiará? + + 12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿lo que es vuestro, quién os lo +dará? + + 13 Ningun siervo puede servir á dos señores: porque, ó aborrecerá al uno y +amará al otro, ó se allegará al uno, y menospreciará al otro. No podeis +servir á Dios, y á las riquezas. + + 14 Y oían tambien los Fariséos todas estas cosas, los cuales eran avaros; y +burlaban de él. + + 15 Y les dice: Vosotros sois los que os justificais á vosotros mismos +delante de los hombres: mas Dios conoce vuestros corazones: porque lo que los +hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominacion. + + 16 La ley y los profetas hasta Juan: desde entonces el reino de Dios es +anunciado, y quienquiera hace fuerza contra él. + + 17 Empero mas fácil cosa es perecer el cielo y la tierra, que perderse una +tilde de la ley. + + 18 Cualquiera que envia á su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que +se casa con la enviada del marido, adultera. + + 19 Y habia un hombre rico, que se vestia de púrpura y de lino fino, y hacia +cada dia banquete espléndidamente. + + 20 Habia tambien un mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la +puerta de él, lleno de llagas, + + 21 y deseando hartarse de las migajas que caian de la mesa del rico y aun +los perros venian, y le lamian las llagas. + + 22 Y aconteció, que murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno +de Abraham: y murió tambien el rico, y fué sepultado. + + 23 Y en el infierno, alzando sus ojos, estando en los tormentos, vió á +Abraham lejos, y á Lázaro en su seno. + + 24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y +envia á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua: +porque soy atormentado en esta llama. + + 25 Y le dijo Abraham: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y +Lázaro tambien males: mas ahora este es consolado, y tú atormentado: + + 26 y además de todo esto, una grande sima está confirmada entre nosotros y +vosotros, que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de +allá pasar acá. + + 27 Y dijo: Ruégote^, pues, padre, que le envies á la casa de mi padre: + + 28 porque tengo cinco hermanos, para que les proteste, porque no vengan +ellos tambien á este lugar de tormento. + + 29 Y Abraham le dice: A Moisés, y á los profetas tienen, óiganlos. + + 30 El entonces dijo: No, padre Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los +muertos, se enmendarán. + + 31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés, y á los profetas, tampoco se +persuadirán, Si alguno se levantare de los muertos. + + + +CAPITULO 17 + + 1 Y Á sus discípulos dice: Imposible es que no vengan escándalos: mas ¡ay de +aquel por quien vienen! + + 2 Mejor le fuera, si una muela [de un molino] de asno le fuera puesta al +cuello, y fuera echado en la mar, que escandalizar uno de estos pequeñitos. + + 3 Mirad por vosotros. Si pecare contra tí tu hermano, repréndele; y si se +arrepintiere, perdónale. + + 4 Y si siete veces al dia pecare contra tí, y siete veces al dia se volviere +á tí, diciendo: Pésame: perdónale. + + 5 Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fé. + + 6 Entonces el Señor dijo: Si tuvieseis fé como un grano de mostaza, direis á +este sicomoro: Desarráigate, y plántate en la mar, y os obedeceria. + + 7 ¿Y cuál de vosotros tiene un siervo que ara, ó apacienta, que vuelto del +campo le diga luego: Pasa, siéntate á la mesa? + + 8 ¿No le dice antes: Adereza que cene, y arremángate, y sírveme hasta que +haya comido y bebido; y despues de esto come tú y bebe? + + 9 ¿Hace gracias al siervo porque hizo lo que le habia sido mandado? Pienso +que no. + + 10 Así tambien vosotros, cuando hubiéreis hecho todo lo que os es mandado, +decid: Siervos inútiles somos: porque lo que debiamos de hacer hicimos. + + 11 Y ACONTECIÓ, que yendo él^ á Jerusalem, pasaba por medio de Samaria, y de +Galiléa. + + 12 Y entrando en una aldea, viniéronle al encuentro [diez] hombres leprosos, +los cuales se pararon de lejos; + + 13 y alzaron la voz, diciendo: Jesus, Maestro, ten misericordia de nosotros. + + 14 los cuales como él vió, les dijo: Id, mostraos á los sacerdotes. Y +aconteció, que yendo ellos, fueron limpios. + + 15 Entonces el uno de ellos, como se vió que era limpio, volvió, +glorificando á Dios á gran voz. + + 16 Y se derribó sobre su rostro á sus piés, haciéndole gracias: y este era +Samaritano. + + 17 Y respondiendo Jesus, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿y los +nueve, dónde [están?] + + 18 ¿no hubo quien volviese, y diese gloria á Dios, sino este extranjero? + + 19 Y le dijo: Levántate, véte: tu fé te ha salvado. + + 20 Y PREGUNTADO de los Fariséos, cuando habia de venir el reino de Dios, les +respondió, y dijo: El reino de Dios no vendrá manifiesto; + + 21 ni dirán: Héle aquí, ó héle allí: porque, hé aquí, el reino de Dios entre +vosotros está. + + 22 Y dijo á sus discípulos: Tiempo vendrá, cuando deseareis ver uno de los +dias del Hijo del hombre, y no le vereis. + + 23 Y os dirán: Héle aquí, ó héle allí. No vais ni sigais. + + 24 Porque como el relámpago relampagueando desde una parte que está debajo +del cielo resplandece hasta la [otra] que está debajo del cielo, así tambien +[será] el Hijo del hombre en su dia: + + 25 mas primero es menester que padezca mucho, y sea reprobado de esta +generacion. + + 26 Y como fué en los dias de Noé, así tambien será en los dias del Hijo del +hombre: + + 27 comian, bebian, [maridos] tomaban mujeres, y mujeres maridos, hasta el +dia que entró Noé en el arca; y vino el diluvio, y destruyó á todos. + + 28 Asimismo tambien como fué en los dias de Lot: comian, bebian, compraban, +vendian, plantaban, edificaban: + + 29 mas el dia que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y +destruyó á todos: + + 30 como esto será el dia que el Hijo del hombre se manifestará. + + 31 En aquel dia, el que estuviere en el tejado, y sus alhajas en casa, no +descienda á tomarlas; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás. + + + +32 Acordáos de la mujer de Lot. + + 33 Cualquiera que procurare salvar su vida, la perderá; y cualquiera que la +perdiere, la salvará. + + 34 Os digo, que aquella noche estarán dos en una cama: el uno será tomado, y +el otro será dejado. + + 35 Dos [mujeres] estarán moliendo juntas: la una será tomada, y la otra será +dejada. + + 36 Dos estarán en el campo: el uno será tomado, y el otro será dejado. + + 37 Y respondiéndole, le dicen: ¿Dónde, Señor? y él les dijo: Donde +[estuviere] el cuerpo, allá se juntarán tambien las águilas. + + + +CAPITULO 18 + + 1 Y LES dijo tambien una parábola, que es menester orar siempre, y no +cansarse, + + 2 diciendo: Habia un juez en una ciudad, el cual ni temia á Dios, ni +respetaba hombre. + + 3 Habia tambien en aquella ciudad una viuda, la cual venia á él, diciendo: +Defiéndeme de mi adversario. + + 4 Mas él no quiso por tiempo: mas despues de esto, dijo dentro de sí: Aunque +ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre; + + 5 todavia, porque esta viuda me es molesta, la defenderé, porque al fin no +venga y me muela. + + 6 Y dijo el Señor: Oid lo que dice el mal juez: + + 7 ¿y Dios no defenderá á sus escogidos que claman á él dia y noche, aunque +sea longánimo acerca de ellos? + + 8 os digo que los defenderá presto: empero el Hijo del hombre, cuando +viniere, ¿hallará fé en la tierra? + + 9 Y dijo tambien á unos, que confiaban de sí como justos, y menospreciaban á +los otros, esta parábola: + + 10 Dos hombres subieron al templo á orar, el uno Fariséo, y el otro +publicano. + + 11 El Fariséo en pié oraba consigo de esta manera: Dios, te hago gracias, +que no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros; ni aun como +este publicano. + + 12 Ayuno dos veces en la semana: doy diezmos de todo lo que poseo. + + 13 Mas el publicano estando lejos, no queria, ni aun alzar los ojos al +cielo: mas heria su pecho, diciendo: Dios, sé propicio á mí, pecador. + + 14 Os digo que este descendió á su casa [mas] justificado que el otro: +porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será +ensalzado. + + 15 Y TRAIAN á él los niños para que los tocase, lo cual viéndolo los +discípulos, les reñian. + + 16 Mas Jesus llamándolos, dijo: Dejad los niños venir á mí, y no los +impidais: porque de tales es el reino de Dios: + + 17 de cierto os digo, que cualquiera que no recibiere el reino de Dios como +un niño, no entrará en él. + + 18 Y LE preguntó un príncipe, diciendo: ¿Maestro bueno, qué haré para poseer +la vida eterna? + + 19 Y Jesus le dijo: ¿Por qué me dices, bueno? ninguno hay bueno sino solo +Dios: + + 20 los mandamientos sabes: No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás +falso testimonio: Honra á tu padre, y á tu madre. + + 21 Y él dijo: Todas estas cosas he guardado desde mi juventud. + + 22 Y Jesus oido esto, le dijo: Aun una cosa te falta: todo lo que tienes, +véndelo, y dálo á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y vén, sígueme. + + 23 Entonces él, oidas estas cosas, fué muy triste, porque era rico mucho. + + 24 Y viendo Jesus que se habia entristecido mucho, dijo: ¡Cuán +dificultosamente entrarán en el reino de Dios, los que tienen dineros! + + 25 Porque mas fácil cosa es entrar un cable por un ojo de una aguja, que un +rico entrar al reino de Dios. + + 26 Y los que [lo] oian, dijeron: ¿Y quién podrá ser salvo? + + 27 Y él les dijo: Lo que es imposible acerca de los hombres, posible es +acerca de Dios. + + 28 Entonces Pedro dijo: Hé aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te +hemos seguido. + + 29 Y él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, ó +padres, ó hermanos, ó mujer, ó hijos, por el reino de Dios, + + 30 que no haya de recibir mucho mas en este tiempo, y en el siglo venidero +la vida eterna. + + 31 Y JESUS tomando [aparte] los doce, les dijo: Hé aquí, subimos á +Jerusalem, y serán cumplidas todas las cosas que fueron escritas por los +profetas del Hijo del hombre. + + 32 Porque será entregado á las gentes, y será escarnecido, é injuriado, y +escupido; + + 33 y despues que le hubieren azotado, le matarán: mas al tercer dia +resucitará. + + 34 Mas ellos nada de estas cosas entendian, y esta palabra les era +encubierta; y no entendian lo que se decia. + + 35 Y ACONTECIÓ, que acercándose él de Jericó, un ciego estaba sentado junto +al camino mendigando, + + 36 el cual como oyó la compañía que pasaba, preguntaba qué era aquello. + + 37 Y le dijeron, que Jesus Nazareno pasaba. + + 38 Entonces dió voces, diciendo: Jesus, Hijo de David, ten misericordia de +mí. + + 39 Y los que iban delante, le reñian que callase: mas él clamaba mucho mas: +Hijo de David, ten misericordia de mí. + + 40 Jesus entonces parándose, mandó traerle á sí. Y como él llegó, le +preguntó^. + + 41 diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que vea. + + 42 Y Jesus le dijo: Ve: tu fé te ha hecho salvo. + + 43 Y luego vió, y le seguia, glorificando á Dios: y todo el pueblo como vió +[esto,] dió alabanza á Dios. + + + +CAPITULO 19 + + 1 Y ENTRADO, pasó adelante á Jericó. + + 2 Y hé aquí, un varon llamado Zachéo el cual era príncipe de los publicanos, +y era rico. + + 3 Y procuraba ver á Jesus quién fuese; y no podia á causa de la multitud, +porque era pequeño de estatura. + + 4 Y corriendo delante, se subió en un árbol cabrahigo, para verle: porque +habia de pasar por allí. + + 5 Y como vino á aquel lugar Jesus, mirando le vió, y le dijo: Zachéo, dáte +priesa, desciende: porque hoy es menester que pose en tu casa. + + 6 Entonces él descendió á priesa, y le recibió gozoso. + + 7 Y viendo esto todos, murmuraban, diciendo, que habia entrado á posar con +un hombre pecador. + + 8 Entonces Zachéo, puesto en pié, dijo al Señor: Hé aquí, Señor, la mitad de +mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo +con los cuatro tantos. + + 9 Y Jesus le dijo: Hoy ha sido salva esta casa: por cuanto tambien él es +hijo de Abraham. + + 10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar, y á salvar lo que se habia +perdido. + + 11 Y OYENDO ellos estas cosas, prosiguiendo [él,] dijo una parábola, por +cuanto estaba cerca de Jerusalem; y porque pensaban que luego habia de ser +manifestado el reino de Dios. + + 12 Y dijo: Un hombre noble se partió á una provincia lejos, para tomar para +sí el reino, y volver. + + 13 Mas llamados diez siervos suyos, les dió diez minas, y les dijo: Negociad +entre tanto que vengo. + + 14 Empero sus ciudadanos le aborrecian; y enviaron tras de él una embajada, +diciendo: No queremos que este reine sobre nosotros. + + 15 Y aconteció, que vuelto él, habiendo tomado el reino, mandó llamar á sí á +aquellos siervos, á los cuales habia dado el dinero, para saber lo que habia +negociado cada uno. + + 16 Y vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. + + 17 Y él le dice: Está bien, buen siervo: pues que en lo poco has sido fiel, +tendrás potestad sobre diez ciudades. + + 18 Y vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha hecho cinco minas. + + 19 Y tambien á este dijo: Tú tambien sé sobre cinco ciudades. + + 20 Y vino otro, diciendo: Señor, hé aquí tu mina, la cual he tenido guardada +en un pañizuelo: + + 21 porque tuve miedo de tí, que eres hombre recio: tomas lo que no pusiste, +y siegas lo que no sembraste. + + 22 Entonces [él] le dijo : Mal siervo, de tu boca te juzgo: sabias que yo +era hombre recio, que quito lo que no puse, y que siego lo que no sembré: + + 23 ¿por qué pues no diste mi dinero al banco: y yo viniendo lo demandara con +el logro? + + 24 Y dijo á los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que +tiene las diez minas. + + 25 Y ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. + + 26 Porque [yo] os digo que á cualquiera que tuviere, le será dado: mas al +que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado. + + 27 Y tambien á aquellos mis enemigos, que no querian que yo reinase sobre +ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí. + + 28 Y DICHO esto, iba delante subiendo á Jerusalem. + + 29 Y aconteció, que llegando cerca de Bethphage, y de Bethania, al monte que +se llama de las Olivas, envió dos de sus discípulos, + + 30 diciendo: Id á la aldea que está delante, en la cual como entráreis, +hallareis un pollino atado, en el cual ningun hombre jamás se ha sentado: +desatadle, y traedle. + + 31 Y si alguien os preguntare: ¿Por qué [le] desatais? le direis así: Porque +el Señor le ha menester. + + 32 Y fueron los que habian sido enviados, y hallaron, como [él] les dijo. + + 33 Y desatando ellos el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatais +el pollino? + + 34 Y ellos dijeron: Porque el Señor le ha menester. + + 35 Y le trajeron á Jesus; y echando [ellos] sus vestidos sobre el pollino, +pusieron encima á Jesus. + + 36 Y yendo él, tendian sus capas por el camino. + + 37 Y como llegasen ya cerca de la descendida del monte de las Olivas, toda +la multitud de los discípulos, gozándose, comenzaron á alabar á Dios á gran +voz por todas las maravillas que habian visto, + + 38 diciendo: Bendito el rey que viene en nombre del Señor: paz en cielo, y +gloria en lo altísimo. + + 39 Entonces algunos de los Fariséos de la compañía le dijeron: Maestro, +reprende á tus discípulos. + + 40 Y él respondiendo, les dijo: Os digo que si estos callaren, las piedras +clamarán. + + 41 Y como llegó cerca, viendo la ciudad, lloró sobre ella, + + 42 diciendo: Porque tambien tú, si conocieses, á lo menos en este tu dia, lo +que [toca] á tu paz: mas ahora está encubierto de tus ojos. + + 43 Por lo cual vendrán dias sobre tí, que tus enemigos te cercarán con +baluarte; y te pondrán cerco, y de todas partes te pondrán en estrecho; + + 44 y te derribarán á tierra, y á tus hijos, los que están dentro de tí; y no +dejarán sobre tí piedra sobre piedra: por cuanto no conociste el tiempo de tu +visitacion. + + 45 Y entrando en el templo, comenzó á echar fuera á todos los que vendian y +compraban en él, + + 46 diciéndoles: Escrito está: Mi casa, casa de oracion es: mas vosotros la +habeis hecho cueva de ladrones. + + 47 Y enseñaba cada dia en el templo: mas los príncipes de los sacerdotes, y +los escribas, y los príncipes del pueblo procuraban matarle. + + 48 Y no hallaban que hacerle: porque todo el pueblo estaba suspenso +oyéndole. + + + +CAPITULO 20 + + 1 Y ACONTECIÓ un dia, que enseñando él al pueblo en el templo, y anunciando +el Evangelio, se juntaron los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, +con los ancianos, + + 2 y le hablan, diciendo: Dínos ¿con qué potestad haces estas cosas: ó quién +es el que te ha dado esta potestad? + + 3 Respondiendo entonces Jesus, les dijo: Os preguntaré yo tambien una +palabra; respondedme: + + 4 ¿El bautismo de Juan, era del cielo, ó de los hombres? + + 5 Mas ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo; dirá; +¿Por qué pues no le creisteis? + + 6 Y si dijéremos: De los hombres, todo el pueblo nos apedreará: porque están +ciertos que Juan era profeta. + + 7 Y respondieron, que no sabian de donde [habia sido.] + + 8 Entonces Jesus les dijo: Ni yo os digo con qué potestad hago estas cosas. + + 9 Y comenzó á decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y la +arrendó á labradores, y se ausentó por muchos tiempos. + + 10 Y al tiempo envió un siervo á los labradores, para que le diesen del +fruto de la viña; y los labradores hiriéndole, le enviaron vacío. + + 11 Y volvió á enviar otro siervo: mas ellos á este tambien herido y +afrentado, le enviaron vacío. + + 12 Y volvió á enviar al tercer siervo: mas ellos tambien á este echaron +herido. + + 13 Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? enviaré mi Hijo amado: +quizá cuando á este vieren, tendrán respeto. + + 14 Mas los labradores viéndole, pensaron entre sí, diciendo: Este es el +heredero: venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra. + + 15 Y echándole fuera de la viña, le mataron. ¿Qué pues les hará el señor de +la viña? + + 16 Vendrá, y destruirá á estos labradores; y dará su viña á otros. Y como +ellos [lo] oyeron, dijeron: Guarda. + + 17 Mas él mirándolos, dice: ¿Qué pues es lo que está escrito: La piedra que +condenaron los edificadores, esta fué por cabeza de esquina? + + 18 Cualquiera que cayere sobre aquella piedra será quebrantado: mas sobre el +que la piedra cayere, le desmenuzará. + + 19 Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano +en aquella hora, mas tuvieron miedo del pueblo: porque entendieron que contra +ellos habia dicho esta parábola. + + 20 Y ACECHÁNDOLE, enviaron espiones que se simulasen justos, para tomarle en +palabras, para que le entregasen al principado y á la potestad del +presidente: + + 21 los cuales le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas +bien; y que no tienes respeto á persona, antes enseñas el camino de Dios con +verdad: + + 22 ¿nos es lícito dar tributo á César, ó no? + + 23 Mas él, entendida la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentais? + + 24 Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imágen, y la inscripcion? Y +respondiendo, dijeron: De César. + + 25 Entonces les dijo: Pues dad á César lo que es de César; y lo que es de +Dios, á Dios. + + 26 Y no pudieron reprender su dicho delante del pueblo: antes maravillados +de su respuesta, callaron. + + 27 Y llegándose unos de los Saducéos, los cuales niegan haber resurreccion, +le preguntaron, + + 28 diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere +teniendo mujer, y muriere sin hijos, que su hermano tome la mujer, y levante +simiente á su hermano. + + 29 Fueron pues siete hermanos y el primero tomó mujer, y murió sin hijos. + + 30 Y la tomó el segundo, el cual tambien murió sin hijos. + + 31 Y la tomó el tercero: asimismo tambien todos siete; y no dejaron +simiente, y murieron. + + 32 Y á la postre de todos murió tambien la mujer. + + 33 En la resurreccion, pues, ¿mujer de cuál de ellos será? porque los siete +la tuvieron por mujer. + + 34 Entonces respondiendo Jesus, les dijo: los hijos de este siglo se casan, +y [ellas] son dadas en casamiento: + + 35 mas los que fueren tenidos por dignos de aquel siglo, y de la +resurreccion de los muertos, ni [ellos] se casan, ni [ellas] son dadas en +casamiento. + + 36 Porque no pueden ya mas morir: porque son iguales á los ángeles, y son +hijos de Dios, cuando son hijos de la resurreccion. + + 37 Y que los muertos hayan de resucitar, Moisés aun lo enseñó junto al +zarzal, cuando dice al Señor: Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios de +Jacob. + + 38 Porque Dios no es [Dios] de muertos, mas de vivos: porque todos viven +[cuanto] á él. + + 39 Y respondiéndole unos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho. + + 40 Y no osaron mas preguntarle algo. + + 41 Y él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David? + + 42 Y el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor á mi +Señor: Asiéntate á mi diestra, + + 43 entre tanto que pongo tus enemigos [por] estrado de tus piés. + + 44 Así que David le llama Señor, ¿cómo pues es su hijo? + + 45 Y OYÉNDOLO todo el pueblo, dijo á sus discípulos: + + 46 Guardáos de los escribas, que quieren andar con ropas largas, y aman las +salutaciones en las plazas: y las primeras sillas en las sinagogas: y los +primeros asientos en las cenas: + + 47 que engullen las casas de las viudas, poniendo por pretexto la larga +oracion: estos recibirán mayor condenacion. + + + +CAPITULO 21 + + 1 Y MIRANDO, vió los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de la +limosna. + + 2 Y vió tambien á una viuda pobrecilla, que echaba allí dos minutos. + + 3 Y dijo: De verdad os digo, que esta viuda pobre echó mas que todos: + + 4 porque todos estos, de lo que les sobra echaron para las ofrendas de Dios: +mas esta de su pobreza echó todo su sustento que tenia. + + 5 Y Á unos que decian del templo, que estaba adornado de hermosas piedras y +dones, dijo: + + 6 Estas cosas que veis, dias vendrán, que no quedará piedra sobre piedra que +no sea destruida. + + 7 Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal +[habrá] cuándo estas cosas hayan de comenzar á ser hechas? + + 8 El entonces dijo: Mirad, no seais engañados: porque vendrán muchos en mi +nombre, diciendo: Yo soy; y el tiempo está cerca: por tanto no vayais en pos +de ellos. + + 9 Empero cuando oyéreis de guerras y sediciones, no os espanteis: porque es +menester que estas cosas acontezcan primero: mas no luego [será] el fin. + + 10 Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino; + + 11 y habrá grandes terremotos en cada lugar, y hambres, y pestilencias; y +habrá prodigios, y grandes señales del cielo. + + 12 Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, +entregándo[os] á las sinagogas, y á las cárceles, trayéndoos á los reyes, y á +los presidentes, por causa de mi nombre. + + 13 Y os será [esto] para testimonio. + + 14 Poned pues en vuestros corazones de no pensar antes cómo hayais de +responder. + + 15 Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir, ni +contradecir todos los que se os opondrán. + + 16 Mas sereis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y +amigos; y matarán de vosotros. + + 17 Y sereis aborrecidos por todos, por causa de mi nombre. + + 18 Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá. + + 19 En vuestra paciencia poseereis vuestras vidas. + + 20 Y cuando viéreis á Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su +destruccion ha llegado. + + 21 Entonces los que estuvieren en Judéa, huyan á los montes; y los que +[estuvieren] en medio de ella, váyanse; y los que en las [otras] regiones, no +entren en ella. + + 22 Porque estos son dias de venganza, para que se cumplan todas las cosas +que están escritas. + + 23 Mas, ¡ay de las preñadas, y de las que crian en aquellos dias! porque +habrá apretura grande sobre [esta] tierra, é ira en este pueblo. + + 24 Y caerán á filo de espada, y serán llevados cautivos por todas las +naciones; y Jerusalem será hollada de los Gentiles, hasta que los tiempos de +los Gentiles sean cumplidos. + + 25 Entonces habrá señales en el sol, y en la luna, y en las estrellas; y en +la tierra apretura de gentes por la confusion del sonido de la mar, y de las +ondas; + + 26 secándose los hombres á causa del temor, y de la esperanza de las cosas +que sobrevendrán á la redondez de la tierra: porque las virtudes de los +cielos serán conmovidas. + + 27 Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en la nube, con potestad +y majestad grande. + + 28 Y cuando estas cosas comenzaren á hacerse, mirad, y levantad vuestras +cabezas: porque vuestra redencion está cerca. + + 29 Y les dijo tambien una parábola: Mirad la higuera, y todos los árboles: + + 30 cuando ya meten, viéndolos, de vosotros mismos entendeis que el verano +está ya cerca: + + 31 así tambien vosotros, cuando viéreis hacerse estas cosas, entended que +está cerca el reino de Dios. + + 32 De cierto os digo, que no pasará esta generacion, hasta que todo sea +hecho. + + 33 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. + + 34 Y mirad por vosotros; que vuestros corazones no sean cargados de +glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente +sobre vosotros aquel dia. + + 35 Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de +toda la tierra. + + 36 Velad, pues, orando á todo tiempo, que seais tenidos dignos de evitar +todas estas cosas que han de venir, y de estar en pié delante del Hijo del +hombre. + + 37 Y ENSEÑABA entre dia en el templo; y de noche saliendo, estábase en el +monte que se llama de las Olivas. + + 38 Y todo el pueblo venia á él por la mañana, para oirle en el templo. + + + +CAPITULO 22 + + 1 Y ESTABA cerca el dia de la fiesta de los panes sin levadura, que se llama +la Pascua. + + 2 Y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas procuraban como le +matarian: mas tenian miedo del pueblo. + + 3 Y entró Satanás en Judas, que tenia por sobrenombre Iscariote, el cual era +uno del numero de los doce. + + 4 Y fué, y habló con los príncipes de los sacerdotes, y con los magistrados, +de cómo se le entregaria. + + 5 los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero. + + 6 Y prometió; y buscaba oportunidad para entregarle á ellos sin las +compañías. + + 7 Y VINO el dia de los panes sin levadura, en el cual era menester matar [el +cordero de] la Pascua. + + 8 Y envió á Pedro, y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos [el cordero de] la +Pascua, para que comamos. + + 9 Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos? + + 10 Y él les dijo: Hé aquí, como entráreis en la ciudad, os encontrará un +hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare; + + 11 y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde +está el aposento donde tengo de comer [el cordero de] la Pascua con mis +discípulos? + + 12 Entonces él os mostrará un gran cenadero aderezado, aparejad allí. + + 13 Y yendo [ellos] halláronlo todo como les habia dicho; y aparejaron [el +cordero de] la Pascua. + + 14 Y como fué hora, se sentó á la mesa; y con él los doce apóstoles. + + 15 Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros este [cordero de +la] Pascua antes que padezca: + + 16 porque os digo, que no comeré de él, hasta que sea cumplido en el reino +de Dios. + + 17 Y tomando el vaso, habiendo hecho gracias, dijo: Tomad esto, y partid +entre vosotros. + + 18 Porque os digo, que no beberé del fruto de la vid, hasta que el reino de +Dios venga. + + 19 Y tomando el pan, habiendo hecho gracias, partió, y les dió, diciendo: +Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. + + 20 Asimismo tambien [tomó y les dió] el vaso, despues que hubo cenado, +diciendo: Este vaso [es] el nuevo testamento en mi sangre, que por vosotros +se derrama: + + 21 con todo eso, hé aquí, la mano del que me entrega, conmigo en la mesa. + + 22 Y á la verdad el Hijo del hombre va segun lo que está determinado: empero +¡ay de aquel hombre por el cual es entregado! + + 23 Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos seria el +que habia de hacer esto. + + 24 Y fué entre ellos una contienda, quién de ellos parecia [que habia de] +ser el mayor. + + 25 Entonces él les dijo: los reyes de los Gentiles se enseñorean de ellos; y +los que sobre ellos tienen potestad son llamados bienhechores: + + 26 mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el +mas mozo; y el que es príncipe, como el que sirve: + + 27 porque, ¿cuál es mayor, el que se asienta á la mesa, ó el que sirve? ¿no +es el que se asienta á la mesa? y yo soy entre vosotros como el que sirve: + + 28 empero vosotros sois los que habeis permanecido conmigo en mis +tentaciones: + + 29 yo pues os ordeno el reino, como mi Padre me lo ordenó [á mí]: + + 30 para que comais y bebais en mi mesa en mi reino; y os asenteis sobre +tronos juzgando á las doce tribus de Israel. + + 31 Dijo tambien el Señor: Simon, Simon, hé aquí, [que] Satanás os ha pedido +para zarandaros como á trigo: + + 32 mas yo he rogado por tí que tu fé no falte; y tú vuelve alguna vez y +confirma á tus hermanos. + + 33 Y él le dijo: Señor, aparejado estoy á ir contigo, y á cárcel, y á +muerte. + + 34 Y él dijo: Pedro, te digo que el gallo no dará hoy voz antes que [tú] +niegues tres veces que me conoces. + + 35 Y á ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, +¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada. + + 36 Y les dijo: Pues ahora el que tiene bolsa, tóme[la;] y tambien la +alforja; y el que no tiene, venda su capa y compre espada: + + 37 porque os digo, que aun es menester que se cumpla en mi aquello que está +escrito: Y con los malos fué contado: porque lo que [está escrito] de mí, +[su] cumplimiento tiene. + + 38 Entonces ellos dijeron: Señor, hé aquí, dos espadas [hay] aquí. Y él les +dijo: Basta. + + 39 Y SALIENDO, se fué, como solia, al monte de las Olivas; y sus discípulos +tambien le siguieron. + + 40 Y como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entreis en tentacion. + + 41 Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas, +oró, + + 42 diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí: empero no se haga mi +voluntad, mas la tuya. + + 43 Y le apareció un ángel del cielo, esforzándole. + + 44 Y puesto en agonía, oraba mas intensamente; y fué su sudor como gotas de +sangre, que descendian hasta la tierra. + + 45 Y como se levantó de la oracion, y vino á sus discípulos, los halló +durmiendo de tristeza. + + 46 Y les dijo: ¿Qué dormis? levantáos, y orad que no entreis en tentacion. + + 47 Estando aun hablando él, hé aquí, la compañía, y el que se llamaba Judas, +uno de los doce, iba delante de ellos; y se llegó á Jesus, para besarle. + + 48 Entonces Jesus le dijo: ¿Judas, con beso entregas al Hijo del hombre? + + 49 Y viendo los que estaban con él lo que habia de ser, le dijeron: Señor, +¿heriremos á cuchillo? + + 50 Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le +quitó la oreja derecha. + + 51 Entonces respondiendo Jesus, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, +le sanó. + + 52 Y Jesus dijo á los que habian venido á él, [de] los príncipes [de] los +sacerdotes, y [de] los magistrados del templo, y [de] los ancianos: ¿Como á +ladron habeis salido con espadas y con bastones? + + 53 habiendo estado con vosotros cada dia en el templo, no extendisteis las +manos en mí: mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas. + + 54 Y PRENDIÉNDOLE, le trajeron, y metiéronle en casa del príncipe de los +sacerdotes. Y Pedro le seguia de lejos. + + 55 Y habiendo encendido fuego en medio de la sala, y sentándose todos al +rededor, se sentó tambien Pedro entre ellos. + + 56 Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, puestos los ojos en +él, dijo: Y este con él era. + + 57 Entonces él lo negó, diciendo: mujer, no le conozco. + + 58 Y un poco despues viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: +Hombre, no soy. + + 59 Y como una hora pasada, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente tambien +este era con él: porque es Galiléo. + + 60 Y Pedro dice: Hombre, no sé que te dices. Y luego, estando aun él +hablando, el gallo cantó. + + 61 Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro; y Pedro se acordó de la palabra +del Señor, como le habia dicho: Antes que el gallo dé voz me negarás tres +veces. + + 62 Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente. + + 63 Y los hombres que tenian á Jesus, burlaban de él, hiriéndo[le.] + + 64 Y cubriéndole herian su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza, +¿quién es el que te hirió? + + 65 Y decian otras muchas cosas injuriándole. + + 66 Y COMO fué de dia, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes +de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio, + + 67 diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no +creereis; + + 68 y tambien si os preguntare, no me respondereis, ni [me] soltareis: + + 69 mas desde ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la +potencia de Dios. + + 70 Y dijeron todos: ¿Luego tú Hijo eres de Dios? Y él les dijo: Vosotros +[lo] decís, que yo soy. + + 71 Entonces ellos dijeron: ¿Qué mas testimonio deseamos? porque nosotros lo +hemos oido de su boca. + + + +CAPITULO 23 + + 1 LEVANTÁNDOSE entonces toda la multitud de ellos, lleváronle á Pilato. + + 2 Y comenzaron á acusarle, diciendo: A este hemos hallado que pervierte +nuestra nacion, y que veda dar tributo á César, diciendo que él es el Cristo +el Rey. + + 3 Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y +respondiéndole él, dijo: Tú [lo] dices. + + 4 Y Pilato dijo á los príncipes de los sacerdotes, y á las compañías: +Ninguna culpa hallo en este hombre. + + 5 Mas ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda +Judéa, comenzando desde Galiléa hasta aquí. + + 6 Entonces Pilato, oyendo de Galiléa, preguntó si [este] hombre era Galiléo. + + 7 Y como entendió que pertenecia al señorío de Herodes, le remitió á +Herodes, el cual tambien estaba en Jerusalem en aquellos dias. + + 8 Y Herodes, viendo á Jesus, se holgó mucho: porque habia mucho que le +deseaba ver: porque habia oido de él muchas cosas; y tenia esperanza que le +veria hacer alguna señal. + + 9 Y le preguntaba con muchas palabras: mas él nada le respondió. + + 10 Y estaban los príncipes de los sacerdotes, y los escribas acusándole con +gran porfía. + + 11 Mas Herodes con su corte le menospreció, y escarneció, vistiéndole de una +ropa rica: y le volvió á enviar á Pilato. + + 12 Y fueron hechos amigos entre sí Pilato y Herodes en el mismo dia: porque +antes eran enemigos entre sí. + + 13 Entonces Pilato, convocando los príncipes de los sacerdotes, y los +magistrados, y el pueblo, + + 14 les dijo: Me habeis presentado á este por hombre que aparta al pueblo; y +hé aquí, yo preguntando delante de vosotros, no he hallado alguna culpa en +este hombre de aquellas de que le acusais: + + 15 y ni aun Herodes: porque os remití á él; y hé aquí, que ninguna cosa +digna de muerte se le ha hecho: + + 16 le soltaré pues castigado. + + 17 Y tenia necesidad de soltarles uno en cada fiesta. + + 18 Y toda la multitud dió voces á una, diciendo: Mata á este, y suéltanos á +Barrabás: + + 19 el cual habia sido echado en la cárcel por una sedicion hecha en la +ciudad, y una muerte. + + 20 Y les habló otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesus. + + 21 Mas ellos volvian á dar voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale. + + 22 Y él les dijo la tercera vez: ¿Por qué? ¿qué mal ha hecho este? ninguna +culpa de muerte he hallado en él: le castigaré pues, y le soltaré. + + 23 Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado; y las +voces de ellos, y de los príncipes de los sacerdotes crecian. + + 24 Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedian. + + 25 Y les soltó á aquel que habia sido echado en la cárcel por sedicion y una +muerte, al cual habian pedido y entregó á Jesus á la voluntad de ellos. + + 26 Y LLEVÁNDOLE, tomaron á un Simon, Cirenéo, que venia del campo, y le +pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesus. + + 27 Y le seguia grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le +lloraban, y lamentaban. + + 28 Mas Jesus, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloreis á +mí: mas lloráos á vosotras mismas, y á vuestros hijos. + + 29 Porque, hé aquí, que vendrán dias, en que dirán: Bienaventuradas las +estériles, y los vientres que no engendraron, y las tetas que no criaron. + + 30 Entonces comenzarán á decir á los montes: Caed sobre nosotros; y los +collados: Cubridnos. + + 31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará? + + 32 Y llevaban tambien con él otros dos malhechores á matar con él. + + 33 Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron +allí; y á los malhechores, uno á la derecha, y otro á la izquierda. + + 34 Mas Jesus decia: Padre, perdónalos: porque no saben lo que hacen. Y +partiendo sus vestidos, echaron suertes. + + 35 Y el pueblo estaba mirando; y burlaban de él los príncipes con ellos, +diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si este es el Mesías, el +escogido de Dios. + + 36 Escarnecian de él tambien los soldados, llegándose, y presentándole +vinagre, + + 37 y diciendo: Si tú eres el Rey de los Judíos, sálvate á tí mismo. + + 38 Y habia tambien un título escrito sobre él con letras griegas, y romanas, +y hebráicas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. + + 39 Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si +tú eres el Cristo, sálvate á tí mismo, y á nosotros. + + 40 Y respondiendo el otro, le riñó, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, +estando en la misma condenacion? + + 41 y nosotros á la verdad, justamente [padecemos,] porque recibimos lo que +merecieron nuestros hechos: mas este ningun mal hizo. + + 42 Y dijo á Jesus: Señor, acuérdate de mí cuando vinieres en tu reino. + + 43 Entonces Jesus le dijo: De cierto te digo, que hoy serás conmigo en el +Paraiso. + + 44 Cuando era como la hora de las seis, fueron hechas tinieblas sobre toda +la tierra hasta la hora de las nueve. + + 45 Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por medio. + + 46 Entonces Jesus, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo +mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró. + + 47 Y como el centurion vió lo que habia acontecido, dió gloria á Dios, +diciendo: Verdaderamente este hombre era justo. + + 48 Y toda la multitud de los que estaban presentes á este espectáculo, +viendo lo que habia acontecido, se volvian hiriendo sus pechos. + + 49 Mas todos sus conocidos estaban de lejos, y las mujeres que le habian +seguido desde Galiléa, mirando estas cosas. + + 50 Y HÉ aquí, un varon llamado Joseph, el cual era senador, varon bueno, y +justo: + + 51 el cual no habia consentido en el consejo ni en los hechos de ellos, de +Arimathéa, ciudad de Judea: el cual tambien esperaba el reino de Dios. + + 52 Este llegó á Pilato, y pidió el, cuerpo de Jesus. + + 53 Y quitado, le envolvió en una sábana, y le puso en un sepulcro que era +labrado de piedra, en el cual aun ninguno habia sido puesto. + + 54 Y era dia de la víspera de la Pascua; y el sábado se seguia. + + 55 Y viniendo tambien las mujeres que le habian seguido de Galiléa, vieron +el sepulcro, y como fué puesto su cuerpo. + + 56 Y vueltas aparejaron [drogas] aromáticas, y ungüentos; y reposaron el +sábado conforme al mandamiento. + + + +CAPITULO 24 + + 1 Y EL primer [dia] de los sábados, muy de mañana vinieron al monumento; +trayendo las [drogas] aromáticas que habian aparejado; y algunas [otras +mujeres] con ellas. + + 2 Y hallaron la piedra revuelta [de la puerta] del sepulcro. + + 3 Y entrando no hallaron el cuerpo del Señor Jesus. + + 4 Y aconteció, que estando ellas espantadas de esto, hé aquí, dos varones +que se pararon junto á ellas, vestidos de vestiduras resplandecientes. + + 5 Y teniendo ellas temor, y bajando el rostro á tierra, les dijeron: ¿Por +qué buscais entre los muertos al que viva? + + 6 no está aquí, mas ha resucitado: acordáos de lo que os habló, cuando aun +estaba en Galiléa, + + 7 diciendo: Que es menester que el Hijo del hombre sea entregado en manos de +hombres pecadores, y ser crucificado, y resucitar al tercer dia. + + 8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras. + + 9 Y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas á los once, y +á todos los demás. + + 10 Y eran María Magdalena, y Juana, y María, [madre] de Jacobo, y las demas +que estaban con ellas, las que decian estas cosas á los apóstoles. + + 11 Mas á ellos les parecian como locura las palabras de ellas; y no las +creyeron. + + 12 Y levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y como miró dentro, ve solo los +lienzos [allí] echados, y se fué maravillado entre sí de este cosa. + + 13 Y HÉ aquí, dos de ellos iban el mismo dia á una aldea que estaba de +Jerusalem sesenta estadios, llamada Emmaús: + + 14 é iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habian acaecido. + + 15 Y aconteció, que yendo hablando entre sí, y preguntándose el uno al otro, +el mismo Jesus se llegó, é iba con ellos juntamente. + + 16 Mas los ojos de ellos eran detenidos, que no le conociesen. + + 17 Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tratais entre vosotros andando, y +estais tristes? + + 18 Y respondiendo el uno, que se llamaba Cleophas, le dijo: ¿Tú solo +peregrino eres en Jerusalem, que no has sabido las cosas que en ella han +acontecido estos dias? + + 19 Entonces él les dijo: ¿Qué? Y ellos le dijeron: De Jesus Nazareno, el +cual fué varon profeta poderoso en obra y en palabra, delante de Dios y de +todo el pueblo: + + 20 y como le entregaron los príncipes de los sacerdotes, y nuestros +príncipes, á condenacion de muerte, y le crucificaron. + + 21 Mas nosotros esperábamos que él era el que habia de redimir á Israél; y +ahora sobre todo esto, hoy es el tercer dia que esto ha acontecido. + + 22 Aunque tambien unas mujeres de los nuestros nos han espantado, las cuales +antes del dia fueron al sepulcro; + + 23 y no hallando su cuerpo, vinieron, diciendo que tambien habian visto +vision de ángeles, los cuales dicen que él vive. + + 24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron ser así como las +mujeres habian dicho: mas á él no le vieron. + + 25 Entonces él les dijo: ¡Oh locos, y tardos de corazon para creer á todo lo +que los profetas han dicho! + + 26 ¿no era menester que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara [así] +en su gloria? + + 27 Y comenzando desde Moisés, y de todos los profetas, les declaraba [esto] +en todas las escrituras que [eran] de él. + + 28 Y llegaron á la aldea á donde iban: y él fingió que iba mas lejos. + + 29 Mas ellos le detuvieron por fuerza, diciendo: Quédate con nosotros, +porque se hace tarde, y el dia es ya bajo. Y entró con ellos. + + 30 Y aconteció, que estando sentado á la mesa con ellos, tomando el pan, +bendijo, y partió, y les dió. + + 31 Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron: mas él se +desapareció de los ojos de ellos. + + 32 Y decian el uno al otro: ¿No ardia nuestro corazon en nosotros, mientras +nos hablaba en el camino, y cuando nos abria las Escrituras? + + 33 Y levantándose en la misma hora, tornáronse á Jerusalem; y hallaron á los +once congregados, y á los que eran con ellos, + + 34 que decian: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido á +Simon. + + 35 Entonces ellos contaban las cosas que [les habian acontecido] en el +camino; y como habia sido conocido de ellos en el partir del pan. + + 36 Y entre tanto que ellos hablaban estas cosas, Jesus se puso en medio de +ellos, y les dijo: Paz [sea] á vosotros. + + 37 Entonces ellos espantados y asombrados, pensaban que veian [algun] +espíritu. + + 38 Mas él les dice: ¿Por qué estais turbados, y suben pensamientos á +vuestros corazones? + + 39 mirad mis manos y mis piés, que yo mismo soy: palpad y ved: que el +espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. + + 40 Y en diciendo esto, les mostró las manos y los piés. + + 41 Y no creyéndolo aun ellos de gozo y maravillados, les dijo: ¿Teneis aquí +algo de comer? + + 42 Entonces ellos le presentaron parte de un pez asado, y un panal de miel. + + 43 Lo cual él tomó^, y comió delante de ellos: + + 44 y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aun con +vosotros: Que era necesario que se cumpliesen todas las cosas que están +escritas en la ley de Moisés, y en los profetas, y en los Salmos, de mí. + + 45 Entonces les abrió el sentido, para que entendiesen las Escrituras. + + 46 Y les dijo: Así está escrito, y así fué menester que el Cristo padeciese, +y resucitase de los muertos al tercer dia: + + 47 y que se predicase en su nombre penitencia, y remision de pecados, en +todas las naciones, comenzando de Jerusalem. + + 48 Y vosotros sois testigos de estas cosas. + + 49 Y hé aquí, yo enviaré al prometido de mi Padre sobre vosotros: mas +vosotros asentad en la ciudad de Jerusalem, hasta que seais investidos de lo +alto de potencia. + + 50 Y LOS sacó fuera hasta Bethania, y alzando sus manos los bendijo. + + 51 Y aconteció, que bendiciéndolos, se fué de ellos, y era llevado arriba al +cielo. + + 52 Y ellos despues de haberle adorado, se volvieron á Jerusalem con gran +gozo. + + 53 Y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo á Dios. Amen. + + + + + +EL + +SANTO EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO + +SEGUN + +S. JUAN. + + + +CAPITULO 1 + + 1 EN el principio [ya] era la Palabra: y la Palabra era acerca de Dios, y +Dios era la Palabra. + + 2 Esta era en el principio acerca de Dios. + + 3 Todas las cosas por esta fueron hechas; y sin ella nada de lo que es +hecho, fué hecho. + + 4 En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. + + 5 Y la luz en las tinieblas resplandece: mas las tinieblas no la +comprendieron. + + 6 FUÉ un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. + + 7 Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que +todos creyesen por él. + + 8 El no era la luz: sino para que diese testimonio de la luz. + + 9 [Aquella Palabra] era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre, que +viene en este mundo. + + 10 En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él, y el mundo no le +conoció. + + 11 A lo [que era] suyo vino; y los suyos no le recibieron. + + 12 Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de +Dios, á los que creen en su nombre: + + 13 los cuales no son engendrados de sangres, ni de voluntad de carne, ni de +voluntad de varon, mas de Dios. + + 14 Y aquella Palabra fué hecha carne, y habitó entre nosotros; y vimos su +gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. + + 15 Juan dió testimonio de él, y clamó, diciendo: Este es del que [yo] decia: +El que viene tras mí, es antes de mí: porque es primero que yo. + + 16 Y de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia. + + 17 Porque la ley por Moisés fué dada: mas la gracia y la verdad por Jesu +Cristo fué hecha. + + 18 A Moisés nadie le vió jamás: el unigénito Hijo que está en el seno del +Padre, él [nos le] declaró. + + 19 Y ESTE es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalem +sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? + + 20 Y confesó, y no negó: confesó que él no era el Cristo. + + 21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú +profeta? Y respondió: No. + + 22 Dijéronle pues: ¿Quién eres? para que demos respuesta á los que nos +enviaron: ¿qué dices de tí mismo? + + 23 Dijo: Yo, voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del +Señor, como dijo Isaías profeta. + + 24 Y los que habian sido enviados eran de los Fariséos. + + 25 Y preguntáronle, y le dijeron: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el +Cristo, ni Elías, ni profeta? + + 26 Y Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua: mas en medio de +vosotros ha estado, quien vosotros no conoceis: + + 27 este es el que ha de venir tras mí, el cual es antes de mí, del cual yo +no soy digno de desatar la correa del zapato. + + 28 Estas cosas acontecieron en Bethábara de la otra parte del Jordan, donde +Juan bautizaba. + + 29 El siguiente dia ve Juan á Jesus que venia á él, y dice: Hé aquí, el +Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. + + 30 Este es del que dije: Tras mí viene un varon, el cual es antes de mí: +porque era primero que yo. + + 31 Y yo no le conocia: mas para que fuese manifestado á Israél, por eso vine +yo bautizando con agua. + + 32 Y Juan dió testimonio, diciendo: Que ví al Espíritu que descendia del +cielo como paloma, y reposó sobre él. + + 33 Y yo no le conocia: mas el que me envió á bautizar con agua, aquel me +dijo: Sobre aquel que vieres descender el Espíritu, y que reposa sobre él, +este es el que bautiza con Espíritu Santo: + + 34 y yo ví, y he dado testimonio, que este es el Hijo de Dios. + + 35 El siguiente dia otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. + + 36 Y mirando á Jesus que andaba [por allí,] dijo: Hé aquí, el Cordero de +Dios. + + 37 Y oyéronle los dos discípulos hablar, y siguieron á Jesus. + + 38 Y volviéndose Jesus, y viéndolos seguirle, díceles: ¿Qué buscais? Y ellos +le dijeron: Rabbí, que declarado, quiere decir, Maestro, ¿dónde moras? + + 39 Díceles: Venid, y ved. Vinieron, y vieron donde moraba: y quedáronse con +él aquel dia: porque era como la hora de las diez. + + 40 Era Andres, el hermano de Simon Pedro, uno de los dos que habian oido de +Juan, y le habian seguido. + + 41 Este halló primero á su hermano Simon, y le dijo: Hemos hallado al +Mesías, que declarado es, el Cristo. + + 42 Y le trajo á Jesus. Y mirándole Jesus, dijo: Tú eres Simon, hijo de +Jonás: tu serás llamado Cephas, que quiere decir, Piedra. + + 43 El dia siguiente quiso Jesus ir á Galiléa, y halla á Felipe; al cual +dice: Sígueme. + + 44 Y era Felipe de Bethsaida, la ciudad de Andres y de Pedro. + + 45 Felipe halló á Nathanaél, y le dice: Hemos hallado á aquel de quien +escribió Moisés en la ley, y los profetas: Jesus, el hijo de Joseph de +Nazaret. + + 46 Y le dijo Nathanaél: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele +Felipe: Ven, y ve. + + 47 Jesus vió venir á sí á Nathanaél, y dijo de él: Hé aquí [un] +verdaderamente Israelita, en el cual no hay engaño. + + 48 Dícele Nathanaél: ¿De dónde me conoces? Respóndele Jesus, y le dijo: +Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te ví. + + 49 Respondió Nathanaél, y le dijo: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres +el Rey de Israél. + + 50 Respondió Jesus, y le dijo: Porque te dije: Víte debajo de la higuera, +crees: cosas mayores que estas verás. + + 51 Y le dice: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante vereis el cielo +abierto, y ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre. + + + +CAPITULO 2 + + 1 Y AL tercer dia hiciéronse unas bodas en Caná de Galiléa; y estaba allí la +madre de Jesus. + + 2 Y fué tambien llamado Jesus, y sus discípulos, á las bodas. + + 3 Y faltando el vino, la madre de Jesus le dijo: Vino no tienen. + + 4 Y le dice Jesus: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora. + + 5 Su madre dice á los que servian: Haced todo lo que os dijere. + + 6 Y estaban allí seis tinajuelas de agua de piedra, conforme á la +purificacion de los Judíos, que cabia en cada una dos ó tres cántaros. + + 7 Díceles Jesus: Llenad estas tinajuelas de agua. Y las llenaron hasta +arriba. + + 8 Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáronle. + + 9 Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabia de donde era: +mas los que servian, lo sabian, que habian sacado el agua: el maestresala +llama al esposo, + + 10 y le dice: Todo hombre pone primero el buen vino; y cuando [ya] están +hartos, entonces lo que es peor: mas tú has guardado el buen vino hasta +ahora. + + 11 Este principio de señales hizo Jesus en Caná de Galiléa, y manifestó su +gloria; y sus discípulos creyeron en él. + + 12 Despues de esto descendió á Capharnaum, él, y su madre, y hermanos, y +discípulos; y estuvieron allí no muchos dias. + + 13 Y ESTABA cerca la Pascua de los Judíos, y subió Jesus á Jerusalem. + + 14 Y halló en el templo los que vendian bueyes, y ovejas, y palomas, y los +cambiadores sentados. + + 15 Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y +los bueyes, y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas. + + 16 Y á los que vendian las palomas dijo: Quitad de aquí esto, y no hagais la +casa de mi Padre casa de mercado. + + 17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa +me comió. + + 18 Y los Judíos respondieron, y le dijeron: ¿ Qué señal nos muestras de que +haces esto? + + 19 Respondió Jesus, y les dijo: Destruid este templo, y en tres dias [yo] le +levantaré. + + 20 Dijeron luego los Judíos: ¿En cuarenta y seis años fué este templo +edificado, y tú en tres dias le levantarás? + + 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo. + + 22 Por tanto cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que +les habia dicho esto, y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesus +habia dicho. + + 23 Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el dia de la fiesta, muchos +creyeron en su nombre, viendo sus señales que hacia. + + 24 Mas el mismo Jesus no se confiaba á si mismo de ellos, porque él conocia +á todos, + + 25 y no tenia necesidad que alguien le diese testimonio del hombre: porque +él sabia lo que habia en el hombre. + + + +CAPITULO 3 + + 1 Y HABIA un hombre de los Fariséos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los +Judíos. + + 2 Este vino á Jesus de noche, y le dijo: Rabbí, sabemos que has venido de +Dios [por] maestro: porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si +no fuere Dios con él. + + 3 Respondió Jesus, y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no +naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios. + + 4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer, siendo viejo? ¿puede entrar +otra vez en el vientre de su madre, y nacer? + + 5 Respondió Jesus: De cierto, de cierto te digo, que el que no renaciere de +agua y de Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. + + 6 Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido de Espíritu, +espíritu es. + + 7 No te maravilles de que te dije: Necesario os es nacer otra vez. + + 8 El viento de donde quiere sopla; y oyes su sonido, mas ni sabes de donde +viene, ni donde vaya: así es todo aquel que es nacido de Espíritu. + + 9 Respondió Nicodemo, y le dijo: ¿Cómo puede esto hacerse? + + 10 Respondió Jesus, y le dijo: ¿Tú eres el maestro de Israél, y no sabes +esto? + + 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos; y lo que hemos +visto, testificamos, y no recibís nuestro testimonio. + + 12 Si os he dicho cosas terrenas, y no creeis: ¿cómo creereis, si os dijere +las celestiales? + + 13 Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, [es á saber,] el +Hijo del hombre, que está en el cielo. + + 14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que +el Hijo del hombre sea levantado: + + 15 para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, mas tenga vida +eterna. + + 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que haya dado á su Hijo +unigénito: para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida +eterna. + + 17 Porque no envió Dios á su Hijo al mundo, para que condene al mundo: mas +para que el mundo sea salvo por él. + + 18 El que en él cree, no es condenado: mas el que no cree, ya es condenado: +porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios. + + 19 Y esta es la condenacion, [es á saber,] porque la luz vino al mundo, y +los hombres amaron mas las tinieblas que la luz: porque sus obras eran malas. + + 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, +porque sus obras no sean redargüidas. + + 21 Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean +manifiestas, que son hechas en Dios. + + 22 PASADO esto, vino Jesus y sus discípulos á una tierra de Judéa; y estaba +allí con ellos, y bautizaba. + + 23 Y bautizaba tambien Juan en Enon junto á Salim, porque habia muchas +aguas; y venian, y eran bautizados. + + 24 Porque aun Juan no habia sido puesto en la cárcel. + + 25 Y hubo cuestion entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la +purificacion. + + 26 Y vinieron á Juan, y le dijeron: Rabbí, el que estaba contigo de la otra +parte del Jordán, del cual té diste testimonio, hé aquí, bautiza, y todos +vienen á él. + + 27 Respondió Juan, y dijo: No puede el hombre recibir algo si no le fuere +dado del cielo. + + 28 Vosotros mismos me sois testigos que dije: Yo no soy el Cristo: mas soy +enviado delante de él. + + 29 El que tiene la esposa, es el esposo: mas [el] amigo del esposo, que está +en pié y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Así, pues, este mi +gozo es cumplido. + + 30 A él conviene crecer: mas á mí ser disminuido. + + 31 El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, terreno +es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es. + + 32 Y lo que vió y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. + + 33 El que recibe su testimonio, este signó, que Dios es verdadero: + + 34 porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no [le] da +Dios el Espíritu por medida. + + 35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dió en su mano. + + 36 El que cree en el Hijo, tiene vida eterna: mas el que al Hijo es +incrédulo, no verá la vida: mas la ira de Dios está sobre él. + + + +CAPITULO 4 + + 1 DE manera que, como Jesus entendió que los Fariséos habian oido que Jesus +hacia discípulos, y bautizaba mas que Juan, + + 2 (aunque Jesus no bautizaba, sino sus discípulos,) + + 3 dejó á Judéa, y se fué otra vez á Galiléa. + + 4 Y era menester que pasase por Samaria. + + 5 Vino pues á una ciudad de Samaria que se llama Sichár, junto á la heredad +que Jacob dió á Joseph su hijo. + + 6 Y estaba allí la fuente de Jacob. Así que Jesus, cansado del camino, así +se sentó al lado de la fuente. Era como la hora de las seis. + + 7 Vino una mujer de Samaria á sacar agua: y Jesus le dice: Dáme de beber. + + 8 (Porque sus discípulos eran idos á la ciudad á comprar de comer.) + + 9 Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me demandas á mí de +beber' que soy mujer Samaritana? Porque los Judíos no se tratan con los +Samaritanos. + + 10 Respondió Jesus, y le dijo: Si conocieses el don de Dios, y quién es el +que te dice: Dáme de beber: tu pedirias de él, y él te daria agua viva. + + 11 La mujer le dice: Señor, no tienes con que sacarla, y el pozo es hondo: +¿de dónde, pues, tienes el agua viva? + + 12 ¿ eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual +él bebió, y sus hijos, y sus ganados? + + 13 Respondió Jesus, y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá +á tener sed: + + 14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: +mas el agua que yo le daré, será en él fuente de agua, que salte para vida +eterna + + 15 La mujer le dice: Señor, dáme esta agua, para que [yo] no tenga sed, m +venga acá á sacarla. + + 16 Jesus le dice: Vé, llama á tu marido, y vén acá. + + 17 Respondió la mujer, y le dijo: No tengo marido. Dícele Jesus: Bien has +dicho, que no tengo marido: + + 18 porque cinco maridos has tenido; y el que ahora tienes, no es tu marido: +esto has dicho con verdad. + + 19 Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta: + + 20 nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís, que en +Jerusalem es el lugar donde es menester adorar. + + 21 Dícele Jesus: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, +ni en Jerusalem adorareis al Padre: + + 22 vosotros adorais lo que no sabeis: nosotros adoramos lo que sabemos: +porque la salud viene de los Judíos: + + 23 mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán +al Padre en espíritu y en verdad: porque tambien el Padre tales adoradores +busca que le adoren: + + 24 Dios es Espíritu, y los que le adoran, en espíritu y en verdad es +menester que adoren. + + 25 Dícele la mujer: [Yo] sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice, el +Cristo: cuando él viniere, nos declarará todas las cosas. + + 26 Dícele Jesus: Yo soy, que hablo contigo. + + 27 Y en esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con +[aquella] mujer: mas ninguno le dijo: ¿Qué preguntas; ó, qué hablas con ella? + + 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fué á la ciudad, y dijo á aquellos +hombres: + + 29 Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si es quizá +el Cristo? + + 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron á él. + + 31 Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabbí, come. + + 32 Y él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabeis. + + 33 Entonces los discípulos decian el uno al otro: ¿Si le ha traido alguien +de comer? + + 34 Díceles Jesus: Mi comida es, que [yo] haga la voluntad del que me envió, +y que acabe su obra. + + 35 ¿No decís vosotros que aun hay cuatro meses hasta la siega? Hé aquí, [yo] +os digo: Alzad vuestros ojos, y mirad las regiones: porque ya están blancas +para la siega. + + 36 Y el que siega recibe salario, y allega fruto para vida eterna: para que +el que siembra tambien goce, y el que siega. + + 37 Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y otro +es el que siega. + + 38 Yo os he enviado á segar lo que vosotros no labrasteis: otros labraron, y +vosotros habeis entrado en sus labores. + + 39 Y muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la +palabra de la mujer, que daba testimonio, [diciendo:] Que me dijo todo lo que +he hecho. + + 40 Mas viniendo los Samaritanos á él, le rogaron que se quedase allí: y se +quedó allí dos dias. + + 41 Y creyeron muchos mas por la palabra de él. + + 42 Y decian á la mujer: Que ya no creemos por tu dicho: porque nosotros +mismos hemos oido, y sabemos, que verdaderamente este es el Salvador del +mundo, el Cristo. + + 43 Y dos dias despues salió de allí, y se fué á Galiléa. + + 44 Porque el mismo Jesus dió testimonio: Que el profeta en su tierra no +tiene honra. + + 45 Y como vino á Galiléa, los Galiléos le recibieron, vistas todas las cosas +que habia hecho en Jerusalem en el dia de la fiesta: porque tambien ellos +habian venido al dia de la fiesta. + + 46 Vino pues Jesus otra vez á Caná de Galiléa, donde habia hecho el vino del +agua: y habia en Capharnaum uno del rey, cuyo hijo estaba enfermo. + + 47 Este, como oyó que Jesus venia de Judéa en Galiléa, fué á él, y le rogaba +que descendiese, y sanase su hijo: porque se comenzaba á morir. + + 48 Entonces Jesus le dijo: Si no viéreis señales y milagros, no creereis. + + 49 El del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. + + 50 Dícele Jesus: Vé, tu hijo vive. Creyó el hombre á la palabra que Jesus le +dijo, y se fué. + + 51 Y viniendo ya él, los siervos le salieron á recibir, y le dieron nuevas, +diciendo: Tu hijo vive. + + 52 Entonces él les preguntó á qué hora comenzó á estar mejor; y le dijeron: +Ayer á las siete le dejó la fiebre. + + 53 El padre entonces entendió, que aquella hora era cuando Jesus le dijo: Tu +hijo vive: y creyó él, y toda su casa. + + 54 Esta segunda señal volvió Jesus á hacer cuando vino de Judéa á Galiléa. + + + +CAPITULO 5 + + 1 DESPUES de estas cosas, era un dia de fiesta de los Judíos, y subió Jesus +á Jerusalem. + + 2 Y está en Jerusalem á [la Puerta] del Ganado un estanque, que en hebráico +es llamado Beth-esda, el cual tiene cinco portales. + + 3 En estos estaba echada grande multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, +que estaban esperando el movimiento del agua: + + 4 porque el ángel descendia á cierto tiempo al estanque, y revolvia el agua; +y el que primero descendia en el estanque, despues del movimiento del agua, +era sano de cualquier enfermedad que tuviese. + + 5 Y estaba allí un hombre, que habia treinta y ocho años que estaba enfermo. + + 6 Como Jesus vió á este echado, y entendió que ya habia mucho tiempo, +dícele: ¿Quieres ser sano? + + 7 Y el enfermo le respondió: Señor, no tengo hombre, que cuando el agua +fuere revuelta, me meta en el estanque: porque entre tanto que yo vengo, otro +antes de mí ha descendido. + + 8 Dícele Jesus: Levántate, toma tu lecho, y anda. + + 9 Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase: y era sábado +aquel dia. + + 10 Entonces los Judíos decian á aquel que habia sido sanado: Sábado es, no +te es lícito llevar tu lecho. + + 11 Respondióles: El que me sanó, el mismo me dijo: Toma tu lecho, y anda. + + 12 Y le preguntaron entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho, y +anda? + + 13 Y el que habia sido sanado, no sabia quién fuese: porque Jesus se habia +apartado de la compañía que estaba en aquel lugar. + + 14 Despues le halló Jesus en el templo, y le dijo: Hé aquí, eres [ya] sano: +no peques mas, porque no te venga alguna cosa peor. + + 15 El se fué [entonces,] y dió aviso á los Judíos, que Jesus era el que le +habia sanado. + + 16 Y por esta causa los Judíos perseguian á Jesus, y procuraban matarle, +porque hacia estas cosas en sábado. + + 17 Y Jesus les respondió: Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro. + + 18 Entonces mas procuraban los Judíos matarle: porque no solo quebrantaba el +sábado, mas aun tambien á su padre llamaba Dios, haciéndose igual á Dios. + + 19 Respondió pues Jesus, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: [Que] no +puede el Hijo hacer algo de si mismo, sino viere hacer al Padre; porque todo +lo que él hace, esto tambien hace el Hijo juntamente. + + 20 Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y +mayores obras que estas le mostrará, que vosotros os maravilleis. + + 21 Porque como el Padre levanta los muertos, y [les] da vida, así tambien el +Hijo á los que quiere da vida. + + 22 Porque el Padre á nadie juzga: mas todo el juicio dió al Hijo, + + 23 para que todos honren al Hijo, como honran al Padre: el que no honra al +Hijo, no honra al Padre que le envió. + + 24 De cierto, de cierto os digo: [Que] el que oye mi palabra, y cree al que +me envió, tiene vida eterna; y no vendrá á juicio, mas pasó de muerte á vida. + + 25 De cierto, de cierto os digo: [Que] vendrá hora, y ahora es, cuando los +muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que oyeren, vivirán. + + 26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dió tambien al Hijo que +tuviese vida en sí mismo. + + 27 Y tambien le dió poder de hacer juicio, en cuanto es el Hijo del hombre. + + 28 No os maravilleis de esto: porque vendrá hora, cuando todos los que están +en los sepulcros oirán su voz: + + 29 y los que hicieron bienes, saldrán á resurreccion de vida: mas los que +hicieron males, á resurreccion de juicio. + + 30 No puedo yo de mí mismo hacer algo: como oigo, juzgo; y mi juicio es +justo: porque no busco mi voluntad, mas la voluntad de aquel que me envió, +del Padre. + + 31 Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. + + 32 Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, +es verdadero. + + 33 Vosotros enviasteis á Juan, y [él] dió testimonio á la verdad. + + 34 Mas yo no tomo el testimonio de hombre: mas digo esto, para que vosotros +seais salvos. + + 35 El era candil que ardia, y alumbraba: mas vosotros quisisteis engreíros +por un poco á su luz. + + 36 Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan: porque las obras que el +Padre me dió que cumpliese, [es á saber,] las mismas obras que yo hago, dan +testimonio de mí, que el Padre me haya enviado. + + 37 Y el que me envió, el Padre, él dió testimonio de mí. Ni nunca habeis +oido su voz, ni habeis visto su parecer, + + 38 ni teneis su palabra permanente en vosotros: porque al que él envió, á +este vosotros no creeis. + + 39 Escudriñad las Escrituras: porque á vosotros os parece, que en ellas +teneis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí: + + 40 y no quereis venir á mí, para que tengais vida. + + 41 Gloria de los hombres no recibo. + + 42 Mas yo os conozco, que no teneis amor de Dios en vosotros. + + 43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en +su propio nombre, á aquel recibireis. + + 44 ¿Cómo podeis vosotros creer, pues tomais la gloria los unos de los otros? +y no buscais la gloria que de solo Dios viene. + + 45 No penseis que os tengo de acusar delante del Padre: hay quien os acusa, +Moisés, en quien vosotros esperais. + + 46 Porque si vosotros creyeseis á Moisés, creeriais á mí: porque de mí +escribió él. + + 47 Y si á sus escritos no creeis, ¿cómo creereis á mis palabras? + +CAPITULO 6 + + 1 PASADAS estas cosas, se fué Jesus de la otra parte de la mar de Galiléa, +[que es] de Tiberias. + + 2 Y seguíale grande multitud, porque veian sus señales que hacia en los +enfermos. + + 3 Subió pues Jesus á un monte, y estuvo allí con sus discípulos. + + 4 Y estaba cerca la Pascua, el dia de la fiesta de los Judíos. + + 5 Y como alzó Jesus los ojos, y vió que habia venido á él grande multitud, +dice á Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? + + 6 Mas esto decia tentándole: porque él sabia lo que habia de hacer. + + 7 Respondióle Felipe: Doscientos dineros de pan no les bastarán, para que +cada uno de ellos tome un poco. + + 8 Dícele uno de sus discípulos, Andres, hermano de Simon Pedro: + + 9 Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos: +¿mas qué es esto entre tantos? + + 10 Entonces Jesus dijo: Haced recostar la gente. Y habia mucha yerba en +aquel lugar; y recostáronse como número de cinco mil varones. + + 11 Y tomó Jesus aquellos panes, y habiendo hecho gracias, repartió á los +discípulos, y los discípulos á los que estaban recostados: asimismo de los +panes cuanto querian. + + 12 Y como fueron hartos, dijo á sus discípulos: Coged los pedazos que han +quedado, porque no se pierda nada. + + 13 Cogieron pues, y llenaron doce esportones de pedazos de los cinco panes +de cebada, que sobraron á los que habian comido. + + 14 Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesus habia hecho, +decian: Que este verdaderamente es el Profeta, que habia de venir al mundo. + + 15 Y entendiendo Jesus que habian de venir para arrebatarle, y hacerle rey, +volvió á huirse al monte él solo. + + 16 Y como se hizo tarde, descendieron sus discípulos á la mar, + + 17 y entrando en un navío, venian de la otra parte de la mar hácia +Capharnaum. Y era ya oscuro, y Jesus no habia venido á ellos. + + 18 Y la mar se comenzó á levantar con un gran viento. + + 19 Y como hubieron navegado como veinte y cinco, ó treinta estadios, ven á +Jesus que andaba sobre la mar, y se acercaba al navío; y tuvieron miedo. + + 20 Mas él les dijo: Yo soy: no tengais miedo. + + 21 Y ellos le recibieron de buena gana en el navío, y luego el navío llegó á +la tierra donde iban. + + 22 El dia siguiente la compañía que estaba de la otra parte de la mar, como +vió que no habia allí otra navecilla sino una, en la cual se habian entrado +sus discípulos, y que Jesus no habia entrado con sus discípulos en el navío, +mas que sus discípulos solos se habian ido; + + 23 y que otras navecillas habian arribado de Tiberias, junto al lugar donde +habian comido el pan, despues de haber el Señor hecho gracias; + + 24 como vió pues la compañía que Jesus no estaba allí, ni sus discípulos, +entraron ellos tambien en las navecillas, y vinieron á Capharnaum buscando á +Jesus. + + 25 Y hallándole de la otra parte de la mar, dijéronle: ¿Rabbí, cuándo +llegaste acá? + + 26 Respondióles Jesus, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que me buscais, +no por las señales que habeis visto, mas por el pan que comisteis, y os +hartasteis. + + 27 Obrad, no [por] la comida que perece, mas [por] la comida que á vida +eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á este señaló el +Padre, [es á saber,] Dios. + + 28 Y le dijeron: ¿Qué haremos para que obremos las obras de Dios? + + 29 Respondió Jesus, y les dijo: Esta es la obra de Dios, [es á saber,] que +creais en el que él envió. + + 30 Dijéronle entonces: ¿Qué señal pues haces tú, para que veamos, y te +creamos? ¿qué obras? + + 31 nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan +del cielo les dió á comer. + + 32 Y Jesus les dijo: De cierto, de cierto os digo, [que] no os dió Moisés +pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo: + + 33 porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo, y da vida al +mundo. + + 34 Y dijéronle: Señor, danos siempre este pan. + + 35 Y Jesus les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá +hambre: y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. + + 36 Mas [ya] os he dicho, que aunque me habeis visto, no [me] creeis. + + 37 Todo lo que el Padre me da, vendrá á mí; y al que á mí viene no le echo +fuera. + + 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la +voluntad de aquel que me envió. + + 39 Y esta es la voluntad de aquel que me envió, [es á saber,] del Padre: Que +todo lo que me diere, no pierda de ello, mas que lo resucite en el dia +postrero. + + 40 Y esta es la voluntad de aquel que me envió: Que todo aquel que ve al +Hijo, y cree en él tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el dia postrero. + + 41 Murmuraban entonces de él los Judíos, porque habia dicho: Yo soy el pan +que descendí del cielo. + + 42 Y decian: ¿No es este Jesus, el hijo de Joseph, cuyo padre y madre +nosotros conocemos? ¿cómo pues dice este: Que del cielo he descendido? + + 43 Y Jesus respondió, y les dijo: No murmureis entre vosotros. + + 44 Ninguno puede venir á mí, si el Padre que me envió, no le trajere; y yo +le resucitaré en el dia postrero. + + 45 Escrito está en los Profetas: Y serán todos enseñados de Dios; así que +todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene á mí. + + 46 No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, este ha +visto al Padre. + + 47 De cierto, de cierto os digo, [que] el que cree en mí, tiene vida eterna. + + 48 Yo soy el pan de vida. + + 49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos. + + 50 Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él comiere, no +muera. + + 51 Yo soy el pan vivo que ha descendido del cielo: si alguno comiere de este +pan vivirá para siempre: y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré +por la vida del mundo. + + 52 Entonces los Judíos contendian entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este +darnos su carne á comer? + + 53 Y Jesus les dijo: De cierto, de cierto os digo, [que] si no comiéreis la +carne del Hijo del hombre, y bebiéreis su sangre, no tendreis vida en +vosotros. + + 54 El que come mi carne, y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le +resucitaré en el dia postrero. + + 56 Porque mi carne verdaderamente es comida, y mi sangre verdaderamente es +bebida. + + 56 El que come mi carne, y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. + + 57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, así tambien el +que me come, él tambien vivirá por mí. + + 58 Este es el pan que descendió del cielo: no como vuestros padres comieron +el maná, y son muertos: el que come de este pan, vivirá eternamente. + + 59 Estas cosas dijo en la sinagoga, enseñando en Capharnaum. + + 60 Y muchos de sus discípulos oyéndo[le,] dijeron: Dura es esta palabra, ¿y +quién la puede oir? + + 61 Y sabiendo Jesus en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les +dijo: ¿Esto os escandaliza? + + 62 ¿Pues [qué será,] si viéreis al Hijo del hombre que sube donde estaba +primero? + + 63 El espíritu es el que da vida: la carne á nada aprovecha: las palabras +que yo os hablo, espíritu son, y vida son. + + 64 Mas hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesus desde el principio +sabia quiénes eran los que no habian de creer, y quién le habia de entregar. + + 65 Y decia: Por eso os he dicho: Que ninguno puede venir á mí, si no le +fuere dado de mi Padre. + + 66 Desde esto muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con +él. + + 67 Dijo entonces Jesus á los doce: ¿Quereis vosotros iros tambien? + + 68 Y respondióle Simon Pedro: ¿Señor, á quién iremos? tienes palabras de +vida eterna: + + 69 y nosotros creemos y conocemos, que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios +viviente. + + 70 Jesus les respondió: ¿No os he yo escogido doce, y el uno de vosotros es +diablo? + + 71 Y hablaba de Judas Iscariote, [hijo] de Simon: porque este era el que le +habia de entregar, el cual era uno de los doce. + + + +CAPITULO 7 + + 1 Y pasadas estas cosas andaba Jesus en Galiléa: que no queria andar en +Judéa, porque los Judíos procuraban de matarle. + + 2 Y ERA cerca el dia de la fiesta de los Judíos, de las cabañas. + + 3 Y dijéronle sus hermanos: Pásate de aquí, y véte á Judéa, para que tus +discípulos vean tus obras que haces: + + 4 que ninguno que procure ser claro, hace algo en oculto: si estas cosas +haces, manifiéstate al mundo. + + 5 Porque ni aun sus hermanos creian en él. + + 6 Díceles entonces Jesus: Mi tiempo aun no es venido: mas vuestro tiempo +siempre es presto. + + 7 No puede el mundo aborreceros á vosotros: mas á mí me aborrece, porque yo +doy testimonio de él, que sus obras son malas. + + 8 Vosotros subid á esta fiesta: yo no subo aun á esta fiesta; porque mi +tiempo no es aun cumplido. + + 9 Y habiéndoles dicho esto, se quedó en Galiléa. + + 10 Mas como sus hermanos hubieron subido, entonces él tambien subió á la +fiesta, no manifiestamente, mas como en secreto. + + 11 Y buscábanle los Judíos en el dia de la fiesta, y decian: ¿Dónde está +aquel? + + 12 Y habia grande murmullo de él en la compañía: porque unos decian: Bueno +es; y otros decian: No, antes engaña las compañías. + + 13 Mas ninguno hablaba abiertamente de él, de miedo de los Judíos. + + 14 Y al medio de la fiesta, subió Jesus al templo, y enseñaba. + + 15 Y maravillábanse los Judíos, diciendo: ¿Cómo sabe este letras, no +habiendo aprendido? + + 16 Respondióles Jesus, y dijo: Mi doctrina no es mia, sino de el que me +envió. + + 17 El que quisiere hacer su voluntad, conocerá de la doctrina si viene de +Dios, ó si yo hablo de mí mismo. + + 18 El que habla de sí mismo, gloria propia busca: mas el que busca la gloria +del que le envió, este es verdadero, y no hay en él injusticia. + + 19 ¿No os dió Moisés la ley; y ninguno de vosotros hace la ley? ¿Por qué me +procurais matar? + + 20 Respondió la compañía, y dijo: Demonio tienes: ¿quien te procura matar? + + 21 Jesus respondió, y les dijo: Una obra hice, y todos os maravillais. + + 22 Cierto, Moisés os dió la circuncision, no porque sea de Moisés, mas de +los padres, y en sábado circuncidais al hombre. + + 23 Si recibe el hombre la circuncision en sábado, para que la ley de Moisés +no sea quebrantada, ¿os enojais conmigo porque en sábado hice sano todo un +hombre? + + 24 No juzgueis segun lo que parece, mas juzgad justo juicio. + + 25 Decian entonces unos de los de Jerusalem: ¿No es este al que buscan para +matarle? + + 26 y hé aquí, habla públicamente, y no le dicen nada: ¿si han entendido +verdaderamente los príncipes que este es el Cristo? + + 27 mas este, sabemos de donde es; y cuando viniere el Cristo, nadie sabrá de +donde sea. + + 28 Entonces clamaba Jesus en el templo enseñando, y diciendo: Y á mí me +conoceis, y sabeis de donde soy: empero no he venido de mí mismo: mas el que +me envió es verdadero, al cual vosotros ignorais: + + 29 empero yo le conozco: porque de él soy, y él me envió. + + 30 Entonces procuraban prenderle: mas ninguno metió en él mano, porque aun +no habia venido su hora. + + 31 Y de la compañía, muchos creyeron en él, y decian: ¿ El Cristo, cuando +viniere, hará mas señales que las que este hace? + + 32 los Fariséos oyeron la compañía que murmuraba de él estas cosas; y los +príncipes de los sacerdotes, y los Fariséos enviaron servidores que le +prendiesen. + + 33 Y Jesus les dijo: Aun un poco de tiempo estaré con vosotros, é iré á +aquel que me envió: + + 34 me buscareis, y no [me] hallareis; y donde yo estaré, vosotros no podreis +venir. + + 35 Entonces los Judíos dijeron entre sí: ¿Dónde se ha de ir este que no le +hallaremos? ¿se ha de ir á los esparcidos entre los Griegos, y á enseñar los +Griegos? + + 36 ¿Qué dicho es este que dijo: Me buscareis, y no [me] hallareis: y donde +yo estaré, vosotros no podreis venir? + + 37 Mas en el postrer dia grande de la fiesta, Jesus se ponia en pié, y +clamaba, diciendo: Si alguno tiene sed, venga á mí, y beba: + + 38 el que cree en mí, como dice la Escritura, rios de agua viva correrán de +su vientre. + + 39 Y esto dijo del Espíritu, que habian de recibir los que creyesen en él: +porque aun no era el Espíritu Santo, porque Jesus aun no era glorificado. + + 40 Entonces muchos de la compañía oyendo este dicho, decian: Verdaderamente +este es el Profeta. + + 41 Otros decian: Este es el Cristo. Algunos empero decian: ¿De Galiléa ha de +venir el Cristo? + + 42 ¿no dice la Escritura: Que de la simiente de David, y de la aldea de +Bethlehem, de donde era David, vendrá el Cristo? + + 43 Así que habia disension en la compañía por él. + + 44 Y algunos de ellos le querian prender: mas ninguno metió sobre él manos. + + 45 Y los porquerones vinieron á los pontífices, y á los Fariséos, y ellos +les dijeron: ¿Por qué no le trajisteis? + + 46 los porquerones respondieron: Nunca así ha hablado hombre, como este +hombre habla. + + 47 Entonces los Fariséos les respondieron: ¿Sois tambien vosotros engañados? + + 48 ha creido en él alguno de los príncipes, ó de los Fariséos? + + 49 sino este vulgo que no sabe la ley, malditos son. + + 50 Díceles Nicodemo, el que vino á él de noche, el cual era uno de ellos: + + 51 ¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo +que ha hecho? + + 52 Respondieron, y dijéronle: ¿No eres tú tambien Galiléo? Escudriña, y ve, +que de Galiléa nunca se levantó profeta. + + 53 Y volviéronse cada uno á su casa. + + + +CAPITULO 8 + + 1 Y JESUS se fué al monte de las Olivas. + + 2 Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él; y sentado él +los enseñaba. + + 3 Entonces los escribas y los Fariséos traen á el una mujer tomada en +adulterio; y poniéndola en medio, + + 4 dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho adulterando: + + 5 y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: ¿tú, pues, qué dices? + + 6 Mas esto decian tentándole, para poderle acusar: empero Jesus bajado hácia +abajo escribia en tierra con el dedo. + + 7 Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y les dijo: El que de +vosotros es sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero. + + 8 Y volviéndose á bajar hácia abajo, escribia en tierra. + + 9 Oyendo pues [ellos] esto <redargüidos de la conciencia> salíanse uno á +uno, comenzando desde los mas viejos <hasta los postreros,> y quedó solo +Jesus, y la mujer que estaba en medio. + + 10 Y enderezándose Jesus, y no viendo á nadie mas que á la mujer, le dijo: +¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿ninguno te ha condenado? + + 11 Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesus le dijo: Ni yo te condeno: +véte, y no peques mas. + + 12 Y hablóles Jesus otra vez diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me +sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá lumbre de vida. + + 13 Entonces los Fariséos le dijeron: Tú de tí mismo das testimonio: tu +testimonio no es verdadero. + + 14 Respondió Jesus, y les dijo: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi +testimonio es verdadero: porque sé de donde he venido, y á donde voy: mas +vosotros no sabeis de donde vengo, y á donde voy. + + 15 Vosotros segun la carne juzgais: mas yo no juzgo á nadie. + + 16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero: porque no soy solo, mas yo, y el +que me envio, el Padre. + + 17 Y en vuestra ley está escrito, que el testimonio de dos hombres es +verdadero. + + 18 Yo soy el que doy testimonio de mi mismo; y da testimonio de mí el que me +envió, el Padre. + + 19 Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesus: Ni á mí [me] conoceis, +ni á mi Padre: si á mí me conociéseis, á mi Padre tambien conoceriais. + + 20 Estas palabras habló Jesus en el lugar de las limosnas, enseñando en el +templo; y nadie le prendió: porque aun no habia venido su hora. + + 21 Y díjoles otra vez Jesus: Yo voy, y me buscareis, mas en nuestro pecado +morireis: á donde yo voy, vosotros no podeis venir. + + 22 Decian entonces los Judíos: ¿Se ha de matar á sí mismo, que dice: A donde +yo voy, vosotros no podeis venir? + + 23 Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba: vosotros sois de +este mundo, yo no soy de este mundo. + + 24 Por eso os dije, que moririais en vuestros pecados: porque si no +creyéreis que yo soy, en vuestros pecados morireis. + + 25 Y decíanle: ¿Tú, quién eres? Entonces Jesus les dijo: El que al principio +tambien os he dicho: + + 26 muchas cosas tengo que decir, y juzgar de vosotros: mas el que me envió, +es verdadero: y yo lo que he oido de él, esto hablo en el mundo. + + 27 Mas no entendieron que él les hablaba del Padre. + + 28 Díjoles pues Jesus: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces +entendereis que yo soy, y que nada hago de mí mismo: mas como el Padre me +enseñó, esto hablo: + + 29 porque el que me envió, conmigo está: no me ha dejado solo el Padre: +porque yo, lo que á él agrada. hago siempre. + + 30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él. + + 31 Y decia Jesus á los Judíos que le habian creido: Si vosotros +permaneciéreis en mi palabra, sereis verdaderamente mis discípulos; + + 32 y conocereis la verdad, y la verdad os libertará. + + 33 Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: +¿como dices tú: Sereis libres? + + 34 Jesus les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que +hace pecado, es siervo de pecado. + + 35 Y el siervo no queda en casa para siempre: mas el Hijo queda para +siempre. + + 36 Así que, si el Hijo os libertare, sereis verdaderamente libres. + + 37 [Yo] sé que sois simiente de Abraham: mas procurais matarme, porque mi +palabra no cabe en vosotros. + + 38 Yo, lo que he visto acerca de mi Padre, hablo; y vosotros lo que habeis +visto acerca de vuestro padre, haceis. + + 39 Respondieron, y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesus: Si +fuérais hijos de Abraham, las obras de Abraham hariais: + + 40 empero ahora procurais de matarme, hombre que os he hablado la verdad, la +cual he oido de Dios: no hizo esto Abraham: + + 41 vosotros haceis las obras de vuestro padre. Dijéronle pues: Nosotros no +somos nacidos de fornicacion: un padre tenemos, [es á saber,] Dios. + + 42 Jesus entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me +amariais [á mí:] porque yo de Dios he salido, y he venido: que no he venido +de mí mismo, mas él me envió. + + 43 ¿Por qué no reconoceis mi lenguaje? que no podeis oir mi palabra. + + 44 Vosotros de padre diablo sois, y los deseos de vuestro padre quereis +cumplir: él homicida ha sido desde el principio; y no permaneció en verdad: +porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla: porque es +mentiroso, y padre de mentira. + + 45 Y porque yo digo verdad, no me creeis. + + 46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Si digo verdad, ¿por qué +vosotros no me creeis? + + 47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye: [las cuales] por tanto no +oís vosotros, porque no sois de Dios. + + 48 Respondieron entonces los Judíos, y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, +que tú eres Samaritano, y [que] tienes demonio? + + 49 Respondió Jesus: Yo no tengo demonio: antes honro á mi Padre, y vosotros +me habeis deshonrado. + + 50 Y no busco mi gloria: hay quien [la] busque, y juzgue. + + 51 De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá +muerte para siempre. + + 52 Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio: +Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guardare mi palabra, no +gustará muerte para siempre. + + 53 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas +murieron: ¿quién te haces? + + 54 Respondió Jesus: Si yo me glorifico á mi mismo, mi gloria es nada: mi +Padre es el que me glorifica: el que vosotros decís, que es vuestro Dios. + + 55 Y no le conoceis: mas yo le conozco: y si dijere que no le conozco, seré +como vosotros, mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra. + + 56 Abraham vuestro padre se gozó por ver mi dia: y le vió. Y se gozó. + + 57 Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años: ¿y viste á +Abraham? + + 58 Díjoles Jesus: De cierto, de cierto os digo, antes que Abraham fuese, yo +soy. + + 59 Tomaron entonces piedras para arrojarle: mas Jesus se encubrió, y se +salió del templo; y atravesando por medio de ellos se fué. + + + +CAPITULO 9 + + 1 Y PASANDO Jesus, vió un hombre ciego desde [su] nacimiento. + + 2 Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: ¿Rabbí, quién pecó, este ó sus +padres, porque naciese ciego? + + 3 Respondió Jesus: Ni este pecó, ni sus padres: mas para que las obras de +Dios se manifiesten en él: + + 4 á mí [me] conviene obrar las obras de aquel que me envió, entre tanto que +el dia dura: la noche viene, cuando nadie puede obrar: + + 5 entre tanto que estuviere en el mundo, luz soy del mundo. + + 6 Esto dicho, escupió en tierra; é hizo lodo de la saliva, y untó [con] el +lodo sobre los ojos del ciego, + + 7 y le dijo: Vé, lava [los ojos] en el estanque de Siloé, que significa, si +[lo] declares, Enviado; y fué entonces, y [los] lavó, y volvió viendo. + + 8 Entonces los vecinos, y los que antes le habian visto que era ciego, +decian: ¿No es este el que se sentaba, y mendigaba? + + 9 Otros decian: ¿Que este es? y otros: Parécese á él; y él decia: Que yo +soy. + + 10 Y le decian: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos? + + 11 Respondió él, y dijo: Aquel hombre que se llama Jesus, hizo lodo, y me +untó los ojos, y me dijo: Vé al estanque de Siloé, y láva[te;] y fuí, y lavé +[los ojos,] y recibí la vista. + + 12 Y dijéronle: ¿Dónde está aquel? Dice [él:] No sé. + + 13 Llévanle á los Fariséos, al que antes habia sido ciego. + + 14 Y era sábado cuando Jesus habia hecho el lodo, y le habia abierto los +ojos. + + 15 Y volviéronle á preguntar tambien los Fariséos, de qué manera habia +recibido la vista; y él les dijo: Púsome lodo sobre los ojos, y [los] lavé, y +veo. + + 16 Entonces unos de los Fariséos le decian: Este hombre no es de Dios, que +no guarda el sábado. Y otros decian: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer +estas señales? Y habia disension entre ellos. + + 17 Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices de el que te abrió los ojos? Y +él dijo: Que es profeta. + + 18 Mas los Judíos no creian de él, que habia sido él ciego, y hubiese +recibido la vista, hasta que llamaron á sus padres de el que habia recibido +la vista. + + 19 Y preguntáronles, diciendo: ¿Es este vuestro hijo, el que vosotros decís, +que nació ciego? ¿cómo, pues, ve ahora? + + 20 Respondiéronles sus padres, y dijeron: Sabemos que este es nuestro hijo, +y que nació ciego: + + 21 mas cómo vea ahora, no sabemos; ó quién le haya abierto los ojos, +nosotros no lo sabemos: él tiene edad, preguntadle á él, él hablará de sí. + + 22 Esto dijeron sus padres, porque tenian miedo de los Judíos: porque ya los +Judíos habian concluido que si alguno confesase ser él el Mesías, que fuese +fuera de la sinagoga. + + 23 Por eso dijeron sus padres: Que edad tiene, preguntadle á él. + + 24 Así que volvieron á llamar al hombre que habia sido ciego, y le dijeron: +Da gloria á Dios: nosotros sabemos que este hombre es pecador. + + 25 Entonces él respondió, y dijo: Si es pecador no lo sé: una cosa sé, que +habiendo yo sido ciego, ahora veo. + + 26 Y volviéronle á decir: ¿Qué te hizo? ¿cómo te abrió los ojos? + + 27 Respondióles: Ya os [lo] he dicho, y lo habeis oido: ¿por qué [lo] +quereis otra vez oir? ¿quereis tambien vosotros haceros sus discípulos? + + 28 Y maldijéronle, y dijeron: Tú eres su discípulo: que nosotros discípulos +de Moisés somos: + + 29 nosotros sabemos que á Moisés habló Dios: mas este no sabemos de donde +es. + + 30 Respondióles aquel hombre, y les dijo: Cierto maravillosa cosa es esta, +que vosotros no sabeis de donde sea, y [á mí] me abrió los ojos: + + 31 y sabemos que Dios no oye á los pecadores: mas si alguno es temeroso de +Dios, y hace su voluntad, á este oye: + + 32 desde el siglo no fué oido, que abriese alguno los ojos de uno que nació +ciego: + + 33 Si este no fuera [venido] de Dios, no pudiera hacer nada. + + 34 Respondieron, y le dijeron: En pecados eres nacido todo; ¿y tú nos +enseñas? Y echáronle fuera. + + 35 Oyó Jesus que le habian echado fuera; y hallándole, le dijo: ¿Tú crees en +el Hijo de Dios? + + 36 Respondió él, y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él? + + 37 Y díjole Jesus: Y le has visto, y el que habla contigo, él es. + + 38 Y él dice: Creo, Señor. Y le adoró. + + 39 Y dijo Jesus: Yo, para juicio he venido á este mundo, para que los que no +ven, vean; y los que ven, sean cegados. + + 40 Y oyeron esto algunos de los Fariséos que estaban con él, y le dijeron: +¿Somos nosotros tambien ciegos? + + 41 Díjoles Jesus: Si fuérais ciegos, no tuviérais pecado: mas ahora porque +decís: Vemos; por tanto vuestro pecado permanece. + + + +CAPITULO 10 + + 1 DE cierto, de cierto os digo, [que] el que no entra por la puerta en el +corral de las ovejas, mas sube por otra parte, el tal ladron es y robador. + + 2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. + + 3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y á sus ovejas llama por +nombre, y las saca. + + 4 Y como ha sacado fuera sus ovejas, va delante de ellas; y las ovejas le +siguen: porque conocen su voz. + + 5 Mas al extraño no seguirán, antes huirán de él: porque no conocen la voz +de los extraños. + + 6 Esta parábola les dijo Jesus: mas ellos no entendieron qué [era lo que] +les decia. + + 7 Volvióles pues Jesus á decir: De cierto, de cierto os digo, que yo soy la +puerta de las ovejas. + + 8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores, mas no los +oyeron las ovejas. + + 9 Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará y saldrá, y +hallará pastos. + + 10 El ladron no viene sino para hurtar, y matar, y destruir [las ovejas:] yo +he venido para que tengan vida, y para que [la] tengan en abundancia. + + 11 Yo soy el buen Pastor: el buen pastor su alma da por [sus] ovejas. + + 12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, cuyas no son propias las +ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye; y el lobo arrebata, +y disipa las ovejas. + + 13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de +las ovejas. + + 14 Yo soy el buen Pastor; y conozco mis ovejas, y las mias me conocen, + + 15 como el Padre me conoce [á mí,] y yo conozco al Padre; y pongo mi alma +por las ovejas. + + 16 Tambien tengo otras ovejas que no son de este corral: aquellas tambien me +conviene traer, y oirán mi voz; y se hará un corral, y un pastor. + + 17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi alma, para volverla á tomar. + + 18 Nadie la quita de mí, mas yo la pongo de mí mismo: [porque] tengo poder +para ponerla, y tengo poder para volverla á tomar. Este mandamiento recibí de +mi Padre. + + 19 Y volvió á haber disension entre los Judíos por estas palabras. + + 20 Y muchos de ellos decian: Demonio tiene, y está fuera de sí: ¿para qué le +oís? + + 21 Decian otros: Estas palabras no son de endemoniado: ¿puede el demonio +abrir los ojos de los ciegos? + + 22 Y se hacia la fiesta de la Dedicacion en Jerusalem, y era invierno. + + 23 Y Jesus andaba en el templo por el portal de Salomón. + + 24 Y rodeáronle los Judíos, y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos quitarás la +vida? si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. + + 25 Respondióles Jesus: Os [lo] he dicho, y no [lo] creeis: las obras que yo +hago en nombre de mi Padre, estas dan testimonio de mí. + + 26 Mas vosotros no creeis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. + + 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; + + 28 y yo les doy vida eterna, y para siempre no perecerán, y nadie las +arrebatará de mi mano. + + 29 Mi Padre que me [las] dió, mayor que todos es; y nadie las puede +arrebatar de la mano de mi Padre. + + 30 Yo y el Padre una cosa somos. + + 31 Entonces volvieron á tomar piedras los Judíos, para apedrearle. + + 32 Respondióles Jesus: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre, ¿por +cuál obra de ellas me apedreais? + + 33 Respondiéronle los Judíos, diciendo: Por la buena obra no te apedreamos, +sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios. + + 34 Respondióles Jesus: ¿No está escrito en vuestra ley: Que yo dije: Dioses +sois? + + 35 Si dijo dioses á aquellos, á los cuales fué hecha palabra de Dios, y la +Escritura no puede ser quebrantada, + + 36 ¿á mí que el Padre santificó, y envió al mundo, vosotros decís: Tú +blasfemas: porque dije: Hijo de Dios soy? + + 37 Si no hago obras de mi Padre, no me creais. + + 38 Mas si [las] hago, aunque á mí no creais, creed á las obras, para que +conozcais y creais, que el Padre es en mí, y yo en él. + + 39 Y procuraban otra vez prenderle: mas él se salió de sus manos. + + 40 Y volvióse tras el Jordán, á aquel lugar donde primero habia estado +bautizando Juan, y se estuvo allí. + + 41 Y muchos venian á él, y decian: Que Juan á la verdad ninguna señal hizo: +mas todo lo que Juan dijo de este, era verdad. + + 42 Y muchos creyeron allí en él. + + + +CAPITULO 11 + + 1 ESTABA entonces enfermo uno [llamado] Lázaro, de Bethania, la aldea de +María y de Marta sus hermanas. + + 2 Y María era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus piés con sus +cabellos, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo. + + 3 Enviaron pues sus hermanas á él, diciendo: Señor, hé aquí, el que amas +está enfermo. + + 4 Y oyéndo[lo] Jesus, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, mas por +gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. + + 5 Y amaba Jesus á Marta, y á su hermana, y á Lázaro. + + 6 Como oyó, pues, que estaba enfermo, entonces á la verdad se quedó dos dias +en aquel lugar donde estaba. + + 7 Luego despues de esto dijo á sus discípulos: Vamos á Judéa otra vez. + + 8 Dícenle los discípulos: Rabbí, ahora procuraban los Judíos apedrearte, ¿y +vas otra vez allá? + + 9 Respondió Jesus: ¿No tiene el dia doce horas? el que anduviere de dia, no +tropieza, porque ve la luz de este mundo: + + 10 mas el que anduviere de noche, tropieza, porque no hay luz en él. + + 11 Dicho esto, díceles despues: Lázaro nuestro amigo duerme: mas voy á +despertarle del sueño. + + 12 Dijéronle entonces sus discípulos: Señor, si duerme, salvo estará. + + 13 Mas esto decia Jesus de la muerte de él: y ellos pensaron que hablaba de +sueño de dormir. + + 14 Entonces pues Jesus les dijo claramente: Lázaro es muerto; + + 15 y huélgome por vosotros, que yo no haya estado allí, porque creais: mas +vamos á él. + + 16 Dijo entonces Tomás, el que se dice el Dídimo, á los condiscípulos: Vamos +tambien nosotros, para que muramos con él. + + 17 Vino pues Jesus, y hallóle, que habia cuatro dias [que estaba] en el +sepulcro. + + 18 Y Bethania estaba cerca de Jerusalem como quince estadios. + + 19 Y muchos de los Judíos habian venido á Marta y á María, á consolarlas de +su hermano. + + 20 Entonces Marta, como oyó que Jesus venia, le salió á recibir: mas María +se estuvo en casa. + + 21 Y Marta dijo á Jesus: Señor, si estuvieras aquí, mi hermano no fuera +muerto: + + 22 mas tambien sé ahora, que todo lo que pidieres de Dios, te dará Dios. + + 23 Dícele Jesus: Resucitará tu hermano. + + 24 Marta le dice: [Yo] sé que resucitará en la resurreccion en el dia +postrero. + + 25 Dícele Jesus: Yo soy la resurreccion y la vida: el que cree en mí, aunque +esté muerto, vivirá: + + 26 y todo aquel que vive, y cree en mí, no morirá eternamente: ¿crees esto? + + 27 Dícele: Sí, Señor, yo he creido que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, +que has venido al mundo. + + 28 Y esto dicho, se fué, y llamó en secreto á María su hermana, diciendo: El +Maestro está aquí, y te llama. + + 29 Ella, como [lo] oyó, se levanta prestamente, y viene á él. + + 30 (Que aun no habia llegado Jesus á la aldea, mas estaba en aquel lugar +donde Marta le habia salido á recibir.) + + 31 Entonces los Judíos que estaban en casa con ella, y la consolaban, como +vieron que María se habia levantado prestamente, y habia salido, la +siguieron, diciendo: Que va al sepulcro á llorar allí. + + 32 Mas María, como vino donde estaba Jesus. viéndole, derribóse á sus piés, +diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, no fuera muerto mi hermano. + + 33 Jesus entonces, como la vió llorando, y á los Judíos que habian venido +juntamente con ella llorando, embravecióse en espíritu, y alborotóse á sí +mismo, + + 34 y dijo: ¿^Dónde le pusisteis? Dícenle: Señor, ven, y velo. + + 35 Y lloró Jesus. + + 36 Dijeron entonces los Judíos: Mirad cómo le amaba. + + 37 Y algunos de ellos dijeron: ¿No podia este, que abrió los ojos del ciego, +hacer que este no muriera? + + 38 Y Jesus, embraveciéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro donde +habia una cueva, la cual tenia una piedra encima. + + 39 Dice Jesus: Quitad la piedra Marta, la hermana del que habia sido; +muerto, le dice: Señor, hiede ya: que es de cuatro dias. + + 40 Jesus le dice: ¿No te he dicho que si creyeres, verás la gloria de Dios? + + 41 Entonces quitaron la piedra de donde el muerto habia sido puesto: y +Jesus, alzando los ojos arriba, dijo Padre, gracias te hago que me has oido: + + 42 que yo sabia que siempre me oyes: mas por causa de la compañía que está +al rededor [lo] dije, para que crean que tú me has enviado. + + 43 Y habiendo dicho estas cosas, clamó á gran voz: Lázaro, ven fuera. + + 44 Entonces el que habia sido muerto, salió, atadas las manos y los piés con +vendas: y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díceles Jesus: Desatadle, +y dejadle ir. + + 45 Entonces muchos de los Judíos que habian venido á María, y habian visto +lo que habia hecho Jesus, creyeron en él. + + 46 Mas algunos de ellos fueron á los Fariséos, y les dijeron lo que Jesus +habia hecho. + + 47 Y los pontífices, y los Fariséos juntaron concilio, y decian: ¿Qué +hacemos? que este hombre hace muchas señales: + + 48 si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los Romanos, y quitarán +nuestro lugar y la nacion. + + 49 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo pontífice de aquel año, les dijo: +Vosotros no sabeis nada, + + 50 ni pensais que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que +toda la nacion se pierda. + + 51 Mas esto no lo dijo de sí mismo: sino que, como era el sumo pontífice de +aquel año, profetizó que Jesus habia de morir por la nacion; + + 52 y no solamente por aquella nacion, mas tambien para que juntase en uno +los hijos de Dios que estaban derramados. + + 53 Así que desde aquel dia consultaban juntos de matarle. + + 54 De manera que Jesus ya no andaba manifiestamente entre los Judíos: mas se +fué de allí á la tierra que está junto al desierto, á una ciudad que se llama +Ephraim: y estábase allí con sus discípulos. + + 55 Y la Pascua de los Judíos estaba cerca; y muchos de la tierra subieron á +Jerusalem antes de la Pascua para purificarse. + + 56 Y buscaban á Jesus, y hablaban los unos con los otros estando en el +templo: ¿Qué os parece, que no vendrá al dia de la fiesta? + + 57 Y los pontífices y los Fariséos habian dado mandamiento, que si alguno +supiese donde estuviera, que lo manifestase, para que le prendiesen. + + + +CAPITULO 12 + + 1 JESUS, pues, seis dias antes de la Pascua vino á Bethania, donde Lázaro +habia sido muerto, al cual [Jesus] habia resucitado de los muertos. + + 2 E hiciéronle allí una cena, y Marta servia; y Lázaro era uno de los que +estaban sentados á la mesa juntamente con él. + + 3 Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo líquido de mucho +precio, y ungió los piés de Jesus, y limpió sus piés con sus cabellos; y la +casa se llenó del olor del ungüento. + + 4 Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote, [hijo] de Simon, el que le +habia de entregar: + + 5 ¿Por qué no se ha vendido este ungüento por trescientos dineros, y se dió +á los pobres? + + 6 Mas dijo esto, no por el cuidado que él tenia de los pobres: mas porque +era ladron; y tenia la bolsa, y traia lo que se echaba [en ella.] + + 7 Entonces Jesus dijo: Déjala: para el dia de mi sepultura ha guardado esto: + + 8 porque á los pobres siempre los tendreis con vosotros, mas á mí no siempre +me tendreis. + + 9 Entonces mucha compañía de los Judíos entendió que él estaba allí y +vinieron no solamente por causa de Jesus, mas tambien por ver á Lázaro al +cual habia resucitado de los muertos. + + 10 Consultaron asimismo los príncipes de los sacerdotes, de matar tambien á +Lázaro: + + 11 porque muchos de los Judíos iban y creian en Jesus por causa de él. + + 12 El siguiente dia mucha compañía que habia venido al dia de la fiesta, +como oyeron que Jesus venia á Jerusalem, + + 13 tomaron ramos de palmas, y saliéronle á recibir, y clamaban: Hosanna: +Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israél. + + 14 Y halló Jesus un asnillo, y se sentó sobre él, como está escrito: + + 15 No temas, ¡oh hija de Sión! hé aquí, tu Rey viene asentado sobre una +pollina de una asna. + + 16 Mas estas cosas no las entendieron sus discípulos primero: empero cuando +Jesus fué glorificado, entonces se acordaron que estas cosas estaban escritas +de él, y que le hicieron estas cosas. + + 17 Y la compañía que estaba con él, daba testimonio de cuando llamó á Lázaro +del sepulcro, y le resucitó de los muertos. + + 18 Por lo cual tambien habian venido las compañías á recibirle: porque +habian oido que él habia hecho esta señal. + + 19 Mas los Fariséos dijeron entre sí: ¿Veis que nada aprovechais? hé aquí, +que el mundo se va tras él. + + 20 Y habia ciertos Griegos de los que habian subido á adorar en el dia de la +fiesta. + + 21 Estos, pues, se llegaron á Felipe, que era de Bethsaida de Galiléa, y le +rogaron, diciendo: Señor, querriamos ver á Jesus. + + 22 Vino Felipe, y lo dijo á Andres: Andres entonces, y Felipe, lo dicen á +Jesus. + + 23 Entonces Jesus les respondió, diciendo: La hora viene en que el Hijo del +hombre ha de ser glorificado. + + 24 De cierto, de cierto os digo, que si el grano que cae en la tierra, no +muriere, él solo queda: mas si muriere, mucho fruto lleva. + + 25 El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, +para vida eterna la guardará. + + 26 El que me sirve, sígame: y donde yo estuviere, allí tambien estará mi +servidor. El que me sirviere, mi Padre le honrará. + + 27 Ahora es turbada mi alma: ¿y que diré? Padre, sálvame de esta hora: mas +por esto he venido en esta hora. + + 28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y he +glorificado, y le glorificaré otra vez. + + 29 Y la compañía que estaba presente, y [la] habia oido, decia que habia +sido trueno: otros decian: Angel le ha hablado. + + 30 Respondió Jesus, y dijo: No ha venido esta voz por mi causa, mas por +causa de vosotros: + + 31 ahora es el juicio de este mundo: ahora el príncipe de este mundo será +echado fuera: + + 32 y yo, si fuere levantado de la tierra, á todos traeré á mi mismo. + + 33 Y esto decia dando á entender de que muerte habia de morir. + + 34 Respondióle la compañía: Nosotros hemos oido de la ley, que el Cristo +permanece para siempre: ¿cómo pues dices tú: Conviene que el Hijo del hombre +sea levantado? ¿quién es este Hijo del hombre? + + 35 Entonces Jesus les dice: Aun por un poco estará la luz entre vosotros: +andad entre tanto que teneis luz, porque no os sorprendan las tinieblas: +porque el que anda en tinieblas, no sabe donde va: + + 36 entre tanto que teneis la luz, creed en la luz, para que seais hijos de +luz. Estas cosas habló Jesus, y se fué, y se escondió de ellos. + + 37 Empero habiendo hecho delante de ellos tantas señales, no creian en él: + + 38 para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién +creerá á nuestro dicho? ¿y el brazo del Señor, á quién es revelado? + + 39 Por esto no podian creer, porque otra vez dijo Isaías: + + 40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazon: porque no vean de los +ojos, y entiendan de corazon, y se conviertan y [yo] los sane. + + 41 Estas cosas dijo Isaías, cuando vió su gloria, y habló de él. + + 42 Con todo eso aun de los príncipes muchos creyeron en el: mas por causa de +los Fariséos no confesaban, por no ser echados de la sinagoga. + + 43 Porque amaban mas la gloria de los hombres que la gloria de Dios. + + 44 Mas Jesus clamó, y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel +que me envió. + + 45 Y el que me ve, ve al que me envió. + + 46 Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí, no +permanezca en tinieblas. + + 47 Y el que oyere mis palabras, y no creyere, yo no le juzgo: porque no he +venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo. + + 48 El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la +palabra que he hablado, ella le juzgará en el dia postrero. + + 49 Porque yo no he hablado de mí mismo: mas el Padre que me envió, él me dió +mandamiento de lo que tengo de decir, y de lo que tengo de hablar. + + 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna: así que lo que yo hablo, como el +Padre me lo ha dicho, así hablo. + + + +CAPITULO 13 + + 1 ANTES del dia de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesus que su hora era +venida para que pasase de este mundo al Padre, como habia amado á los suyos +que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. + + 2 Y la cena acabada, como el diablo ya habia metido en el corazon de Judas +de Simon Iscariote, para que le entregase: + + 3 sabiendo Jesus que el Padre le habia dado todas las cosas en las manos, y +que habia salido de Dios, y á Dios iba: + + 4 levántase de la cena, y se quita su ropa, y tomando una toalla, se ciñó. + + 5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó á lavar los piés de los +discípulos, y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido. + + 6 Vino pues á Simon Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, tú me lavas los piés? + + 7 Respondió Jesus, y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo sabes ahora: mas lo +sabrás despues. + + 8 Dícele Pedro: No me lavarás los piés jamás. Respondióle Jesus: Si no te +lavare, no tendrás parte conmigo. + + 9 Dícele Simon Pedro: Señor, no solo mis piés, mas aun las manos, y la +cabeza. + + 10 Dícele Jesus: El que está lavado, no ha menester sino que lave los piés, +mas es todo limpio: y vosotros limpios sois, aunque no todos. + + 11 Porque sabia quien era el que le entregaba: por eso dijo: No sois limpios +todos. + + 12 Así que, despues que le hubo lavado los piés, y tomado su ropa, +volviéndose á asentar á la mesa, les dijo: ¿Sabeis lo que os he hecho? + + 13 Vosotros me llamais Maestro y Señor; y decís bien: porque lo soy: + + 14 pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros piés, vosotros +tambien debeis lavar los piés los unos á los otros. + + 15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros tambien +hagais. + + 16 De cierto, dé cierto os digo: El siervo no es mayor que su Señor: ni el +apóstol es mayor que el que le envió. + + 17 Si sabeis estas cosas, bienaventurados sereis si las hiciéreis. + + 18 No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se +cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar. + + 19 Desde ahora os lo digo, antes que se haga, para que cuando se hiciere, +creais que yo soy. + + 20 De cierto, de cierto os digo, [que] el que recibe al que yo enviare, á mí +recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió. + + 21 Como hubo dicho esto Jesus, fué conmovido en el espíritu, y protestó, y +dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar. + + 22 Entonces los discípulos mirábanse los unos á los otros, dudando de quién +decia. + + 23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesus amaba, estaba asentado á la mesa +al lado de Jesus. + + 24 A este pues hizo señas Simon Pedro, para que preguntase quién era aquel +de quien decia. + + 25 El entonces recostándose sobre el pecho de Jesus, le dice: ¿Señor, quién +es? + + 26 Respondió Jesus: Aquel es, á quien yo diere el pan mojado: y mojando el +pan, dióle á Judas de Simon Iscariote. + + 27 Y tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesus le dice: Lo que +haces, hazlo mas presto. + + 28 Mas esto ninguno de los que estaban á la mesa entendió á qué propósito se +lo dijo. + + 29 Porque los unos pensaban, porque Judas tenia la bolsa, que Jesus le +decia: Compra las cosas que nos son necesarias para el dia de la fiesta: ó +que diese algo á los pobres. + + 30 Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió; y era [ya] noche. + + 31 Entonces como [él] salió, dijo Jesus: Ahora es glorificado el Hijo del +hombre, y Dios es glorificado en él. + + 32 Si Dios es glorificado en él, Dios tambien le glorificará en sí mismo; y +luego le glorificará. + + 33 Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscareis: mas, como dije á +los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podeis venir: y ahora os lo digo. + + 34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os ameis los unos á los otros: como os +amé, que tambien [os] ameis los unos á los otros. + + 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviéreis amor los +unos con los otros. + + 36 Dícele Simon Pedro: ¿Señor, á dónde vas? Respondióle Jesus: Donde yo voy, +no me puedes ahora seguir: mas [me] seguirás despues. + + 37 Dícele Pedro: ¿Señor, por qué no te puedo seguir ahora? mi alma pondré +por tí. + + 38 Respondióle Jesus: ¿Tu alma pondrás por mí? de cierto, de cierto te digo, +[que] no cantará el gallo, que no me hayas negado tres veces. + + + +CAPITULO 14 + + 1 NO se turbe vuestro corazon: creeis en Dios, creed tambien en mí. + + 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay: de otra manera, os lo diria: +porque voy á aparejaros el lugar. + + 3 Y si me fuere, y os aparejare el lugar, vendré otra vez, y os tomaré á mí +mismo, para que donde yo estoy, vosotros tambien esteis. + + 4 Así que sabeis donde yo voy, y el camino sabeis. + + 5 Dícele Tomás: Señor, no sabemos donde vas: ¿cómo pues podemos saber el +camino? + + 6 Jesus le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al +Padre, sino por mí: + + 7 si me conoceis, tambien á mi Padre conoceriais: y desde ahora le conoceis, +y le habeis visto. + + 8 Dícele Felipe: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. + + 9 Jesus le dice: ¿Tanto tiempo [ha que] estoy con vosotros, y no me habeis +conocido? Felipe, el que me ha visto, ha visto al Padre: ¿cómo pues dices tú: +Muéstranos el Padre? + + 10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo +os hablo, no [las] hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace +las obras. + + 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí: de otra manera creedme +por las mismas obras. + + 12 De cierto, de cierto os digo, [que] el que en mí cree, las obras que yo +hago tambien él [las] hará, y mayores que estas hará: porque yo voy al Padre. + + 13 Y todo lo que pidiéreis al Padre en mi nombre, esto haré: para que el +Padre sea glorificado en el Hijo. + + 14 Si algo pidiéreis en mi nombre, esto haré. + + 15 Si me amais, guardad mis mandamientos. + + 16 Y yo rogaré al Padre, el cual os dará otro Consolador para que esté con +vosotros para siempre: + + 17 al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le +ve, ni le conoce: mas vosotros le conoceis, porque está con vosotros, y será +en vosotros. + + 18 No os dejaré huérfanos: vendré á vosotros. + + 19 Aun un poquito, y el mundo no me verá mas: empero vosotros me vereis, +porque yo vivo, y vosotros vivireis. + + 20 Aquel dia vosotros conocereis que yo soy en mi Padre, y vosotros en mí, y +yo en vosotros. + + 21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquel es el que me ama: y el +que me ama, será amado de mi Padre; y yo le amaré á él, y me manifestaré á él + + 22 Dícele Judas, no el Iscariote: ¿Señor, qué hay porque te has de +manifestar á nosotros, y no al mundo? + + 23 Respondió Jesus, y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi +Padre le amará, y vendremos á él, y haremos con él morada. + + 24 El que no me ama, no guarda mis palabras: y la palabra que habeis oido, +no es mia, sino del Padre que me envió. + + 25 Estas cosas os he hablado estando con vosotros. + + 26 Mas aquel Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi +nombre, aquel os enseñará todas las cosas, y os acordará todas las cosas que +os he dicho. + + 27 La paz os dejo: mi paz os doy: no como el mundo [la] da, yo os [la] doy: +no se turbe vuestro corazon, ni tenga miedo. + + 28 Habeis oido como yo os he dicho: Voy, y vengo á vosotros. Si me amáseis, +ciertamente os gozariais, porque he dicho que voy al Padre: porque el Padre +mayor es que yo. + + 29 Y ahora os [lo] he dicho antes que se haga, para que cuando se hiciere, +creais. + + 30 Ya no hablaré mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo, +mas no tiene nada en mí. + + 31 Empero para que conozca el mundo que amo al Padre, y como el Padre me dió +el mandamiento, así hago. Levantáos, vamos de aquí. + + + +CAPITULO 15 + + 1 YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el Labrador. + + 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará; y todo aquel que lleva +fruto, le limpiará, para que lleve mas fruto. + + 3 Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. + + 4 Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de si +mismo, si no estuviere en la vid, así ni vosotros, si no estuviéreis en mí. + + 5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, este +lleva mucho fruto, porque sin mí nada podeis hacer. + + 6 El que en mí no estuviere, será echado fuera como [mal] pámpano, y se +secará; y los cogen, y los echan en el fuego, y arden. + + 7 Si estuviéreis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, todo lo que +quisiéreis, pedireis, y os será hecho. + + 8 En esto es glorificado mi Padre, [en] que lleveis mucho fruto, y seais mis +discípulos. + + 9 Como el Padre me amó, tambien yo os he amado: estad en mi amor. + + 10 Si guardáreis mis mandamientos, estareis en mi amor: como yo tambien he +guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor. + + 11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro +gozo sea cumplido. + + 12 Este es mi mandamiento: Que os ameis los unos á los otros, como [yo] os +amé. + + 13 Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su alma por sus amigos. + + 14 Vosotros sois mis amigos, si hiciéreis las cosas que yo os mando. + + 15 Ya no os diré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas +os he dicho amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os he hecho +notorias. + + 16 No me elegisteis vosotros [á mí;] mas yo os elegí á vosotros, y os he +puesto para que vayais, y lleveis fruto; y vuestro fruto permanezca: para que +todo lo que pidiéreis del Padre en mi nombre [él] os lo dé. + + 17 Esto os mando: Que os ameis los unos á los otros. + + 18 Si el mundo os aborrece, sabed que á mí me aborreció antes que á +vosotros. + + 19 Si fuérais del mundo, el mundo amaria lo que es suyo: mas porque no sois +del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo. + + 20 Acordáos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su +señor: si á mí me han perseguido, tambien á vosotros perseguirán: si han +guardado mi palabra, tambien guardarán la vuestra. + + 21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre: porque no conocen á aquel +que me ha enviado. + + 22 Si no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tuvieran pecado: mas +ahora no tienen excusa de su pecado. + + 23 El que me aborrece, tambien á mi Padre aborrece. + + 24 Si no hubiese hecho entre ellos obras cuales ningun otro ha hecho, no +tendrian pecado: mas ahora, y [las] han visto, y aborrecen á mí, y á mi +Padre. + + 25 Mas para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Que sin +causa me aborrecieron. + + 26 Empero cuando viniere aquel Consolador, el cual yo os enviaré del Padre, +el Espíritu de verdad, el cual precede del Padre, él dará testimonio de mí. + + 27 Y vosotros dareis testimonio, porque estais conmigo desde el principio. + + + +CAPITULO 16 + + 1 ESTAS cosas os he hablado, para que no os escandaliceis. + + 2 Os echarán de las sinagogas: antes la hora viene, cuando cualquiera que os +matare, pensará que hace servicio á Dios. + + 3 Y estas cosas os harán, porque no conocen al Padre, ni á mí. + + 4 Mas os he dicho esto, para que cuando aquella hora viniere, os acordeis de +ello, que yo os lo habia dicho: esto empero no os lo dije al principio, +porque [yo] estaba con vosotros. + + 5 Mas ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Dónde +vas? + + 6 Antes, porque os he hablado estas cosas, tristeza ha llenado vuestro +corazon. + + 7 Empero yo os digo la verdad, que os es necesario que yo vaya: porque si yo +no fuese, el Consolador no vendria á vosotros: mas si [yo] fuere, os le +enviaré. + + 8 Y cuando él viniere, redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de +juicio. + + 9 De pecado ciertamente, por cuanto no creen en mí: + + 10 y de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me vereis mas: + + 11 mas de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ya es juzgado. + + 12 Aun tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no [las] podeis llevar. + + 13 Mas cuando viniere aquel Espíritu de verdad, [él] os guiará á toda +verdad: porque no hablará de sí mismo, mas todo lo que oyere hablará; y las +cosas que han de venir os hará saber. + + 14 El me glorificará, porque tomará de mio, y os [lo] hará saber. + + 15 Todo lo que tiene el Padre, mio es: por eso dije que tomará de mio, y os +[lo] hará saber. + + 16 Un poquito, y no me vereis; y otra vez un poquito, y me vereis: porque yo +voy al Padre. + + 17 Entonces dijeron [algunos] de sus discípulos unos á otros: ¿Qué es esto +que nos dice: Un poquito, y no me vereis; y otra vez, un poquito, y me +vereis: porque yo voy al Padre? + + 18 Así que decian: ¿Qué es esto que dice: Un poquito? no entendemos lo que +habla. + + 19 Y conoció Jesus que le querian preguntar, y les dijo: ¿Preguntais entre +vosotros de esto que dije: Un poquito, y no me vereis; y otra vez, un +poquito, y me vereis? + + 20 De cierto, de cierto os digo, que vosotros llorareis y lamentareis, y el +mundo se alegrará: vosotros empero sereis tristes, mas vuestra tristeza será +vuelta en gozo. + + 21 La mujer cuando pare, tiene dolor, porque es venida su hora: mas despues +que ha parido un niño, ya no se acuerda de la apretura por el gozo de que +haya nacido un hombre en el mundo. + + 22 Tambien pues vosotros ahora á la verdad teneis tristeza: mas otra vez os +veré, y se gozará vuestro corazon, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo. + + 23 Y aquel dia no me preguntareis nada. De cierto, de cierto os digo, que +todo cuanto pidiéreis á [mi] Padre en mi nombre, os [lo] dará. + + 24 Hasta ahora nada habeis pedido en mi nombre: pedid, y recibireis, para +que vuestro gozo sea cumplido. + + 25 Estas cosas os he hablado en proverbios: la hora viene cuando ya no os +hablaré por proverbios, mas claramente os anunciaré de mi Padre. + + 26 Aquel dia pedireis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por +vosotros: + + 27 porque el mismo Padre os ama, por cuanto vosotros me amasteis, y habeis +creido que yo salí de Dios. + + 28 Salí del Padre, y he venido al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy al +Padre. + + 29 Dícenle sus discípulos: Hé aquí, ahora hablas claramente, y ningun +proverbio dices. + + 30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no has menester que nadie +te pregunte: en esto creemos que has salido de Dios. + + 31 Respondióles Jesus: ¿Ahora creeis? + + 32 Hé aquí la hora viene, y ya es venida, que sereis esparcidos cada uno por +su cabo, y me dejareis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo. + + 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengais paz: en el mundo +tendreis apretura: mas confiad, yo he vencido al mundo. + + + +CAPITULO 17 + + 1 ESTAS cosas habló Jesus, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la +hora viene, glorifica á tu Hijo, para que tambien tu Hijo te glorifique á tí. + + 2 como le has dado la potestad de toda carne, para que á todos los que le +diste, les dé vida eterna. + + 3 Esta empero es la vida eterna, que te conozcan solo Dios verdadero, y al +que enviaste, Jesu Cristo. + + 4 Yo te he glorificado en la tierra, he acabado la obra que me diste que +hiciese. + + 5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú acerca de tí mismo de aquella gloria que +tuve acerca de tí antes que este mundo fuese. + + 6 He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, +y me los diste, y guardaron tu palabra. + + 7 Ahora han [ya] conocido que todas las cosas que me diste, son de tí. + + 8 Porque las palabras que me diste, les he enseñado; y ellos [las] +recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de tí, y han creido que tú +me enviaste. + + 9 Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, +porque tuyos son. + + 10 Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas: y he sido +glorificado en ellas. + + 11 Y ya no estoy en el mundo: mas estos están en el mundo, que yo á tí +vengo. Padre santo, guárdalos por tu nombre; á los cuales me has dado, para +que sean una cosa, como tambien nosotros. + + 12 Cuando [yo] estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba por tu nombre, +á los cuales me diste: yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió sino el +hijo de perdicion, para que la Escritura se cumpliese. + + 13 Mas ahora vengo á tí, y hablo esto en el mundo, para que tengan gozo +cumplido en sí mismos. + + 14 Yo les enseñé tu palabra, y el mundo los aborreció: porque no son del +mundo, como tampoco yo soy del mundo. + + 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. + + 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. + + 17 Santifícalos con tu verdad: tu palabra es la verdad. + + 18 Como tú me enviaste al mundo, tambien yo los he enviado al mundo. + + 19 Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que tambien ellos sean +santificados con verdad. + + 20 Mas no ruego solamente por ellos; sino tambien por los que han de creer +en mí por la palabra de ellos. + + 21 Para que todos sean una cosa: como tú, ¡oh Padre! en mí, y yo en tí; que +tambien ellos en nosotros sean una cosa: para que el mundo crea que tú me +enviaste. + + 22 Y yo la gloria que me diste, les he dado: para que sean una cosa, como +tambien nosotros somos una cosa: + + 23 yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa, y que el +mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como tambien á mí me +has amado. + + 24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos esten +tambien conmigo: para que vean mi gloria que me has dado, por cuanto me has +amado desde antes de la constitucion del mundo. + + 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido: mas yo te he conocido; y estos +han conocido que tú me enviaste. + + 26 Y yo les hice notorio tu nombre, y [le] haré notorio: para que el amor, +con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. + + + +CAPITULO 18 + + 1 COMO Jesus hubo dicho estas cosas, salióse con sus discípulos tras el +arroyo de Cedrón, donde estaba un huerto, en el cual entró Jesus, y sus +discípulos. + + 2 Y tambien Judas, el que le entregaba, sabia aquel lugar, porque muchas +veces Jesus se juntaba allí con sus discípulos. + + 3 Judas pues tomando una compañía [de soldados,] y criados de los pontífices +y de los Fariséos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas. + + 4 Empero Jesus, sabiendo todas las cosas que habian de venir sobre él, salió +delante, y les dijo: ¿A quién buscais? + + 5 Respondiéronle: A Jesus Nazareno. Díceles Jesus: Yo soy. Y estaba tambien +con ellos Judas el que le entregaba. + + 6 Y como les dijo: Yo soy: volvieron atrás, y cayeron en tierra. + + 7 Volvióles pues á preguntar: ¿A quién buscais? Y ellos dijeron: A Jesus +Nazareno. + + 8 Respondió Jesus: [Ya] os he dicho que yo soy: pues si á mí buscais, dejad +ir á estos: + + 9 para que se cumpliese la palabra que habia dicho: Que los que me diste, +ninguno de ellos perdí. + + 10 Entonces Simon Pedro, que tenia cuchillo, le sacó, é hirió á un siervo +del pontífice, y le cortó la oreja derecha; y el siervo se llamaba Malco. + + 11 Jesus entonces dijo á Pedro: Mete tu cuchillo en la vaina: ¿el vaso que +el Padre me ha dado, no le tengo de beber? + + 12 Entonces la compañía [de los soldados,] y el tribuno, y los servidores de +los Judíos prendieron á Jesus, y le ataron. + + 13 Y le trajeron primeramente á Annás, porque era suegro de Caifás, el cual +era pontífice de aquel año. + + 14 Y era Caifás el que habia dado el consejo á los Judíos, que era necesario +que un hombre muriese por el pueblo. + + 15 Y seguia á Jesus Simon Pedro, y otro discípulo; y aquel discípulo era +conocido del pontífice, y entró con Jesus al patio del pontífice. + + 16 Mas Pedro estaba fuera á la puerta: y salió aquel discípulo que era +conocido del pontífice, y habló á la portera, y metió dentro á Pedro. + + 17 Entonces la criada portera dijo á Pedro: ¿No eres tú tambien de los +discípulos de este hombre? Dice él: No soy. + + 18 Y estaban en pié los siervos y los criados que habian allegado las +ascuas, porque hacia frio, y se calentaban: y estaba tambien con ellos Pedro +en pié calentándose. + + 19 Y el pontífice preguntó á Jesus de sus discípulos, y de su doctrina. + + 20 Jesus le respondió: Yo manifiestamente he hablado al mundo: yo siempre he +enseñado en la sinagoga, y en el templo, donde se juntan todos los Judíos; y +nada he hablado en oculto: + + 21 ¿qué me preguntas á mí? pregunta á los que han oido, qué les haya [yo] +hablado: hé aquí, estos saben lo que yo he dicho. + + 22 Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una +bofetada á Jesus, diciendo: ¿Así respondes al pontífice? + + 23 Respondióle Jesus: Si he hablado mal, da testimonio del mal: y si bien, +¿por qué me hieres? + + 24 Así le envió Annás atado á Caifás pontífice. + + 25 Estaba pues Pedro en pié calentándose: y le dijeron: ¿ No eres tú de sus +discípulos? El negó, y dijo: No soy. + + 26 Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquel á quien Pedro habia +cortado la oreja, le dice: ¿No te ví yo en el huerto con él? + + 27 Y negó Pedro otra vez; y luego el gallo cantó. + + 28 Y llevan á Jesus de Caifás á la audiencia: y era por la mañana; y ellos +no entraron en la audiencia por no ser contaminados, mas que comiesen [el +cordero de] la Pascua. + + 29 Entonces salió Pilato á ellos fuera, y dijo: ¿Qué acusacion traeis contra +este hombre? + + 30 Respondieron, y le dijeron: Si este no fuera malhechor, no te le +hubiéramos entregado. + + 31 Díceles entonces Pilato: Tomádle vosotros, y juzgádle segun vuestra ley. +Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie. + + 32 Para que se cumpliese el dicho de Jesus que habia dicho, dando á entender +de que muerte habia de morir. + + 33 Así que Pilato volvióse á entrar en la audiencia, y llamó á Jesus, y le +dijo: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? + + 34 Respondióle Jesus: ¿Dices tú esto de tí mismo, ó te lo han dicho otros de +mí? + + 35 Pilato respondió: ¿Soy yo Judío? tu gente, y los pontífices, te han +entregado á mí: ¿qué has hecho? + + 36 Respondió Jesus: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi +reino, mis servidores pelearian para que [yo] no fuera entregado á los +Judíos: ahora pues mi reino no es de aquí. + + 37 Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesus: Tú dices que +yo soy rey: yo para esto soy nacido, y para esto he venido al mundo, [es á +saber,] para dar testimonio á la verdad: todo aquel que es [de la parte] de +la verdad, oye mi voz. + + 38 Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto, volvió á los +Judíos, y les dice: Yo no hallo en él algun crímen: + + 39 empero vosotros teneis costumbre, que [yo] os suelte uno en la Pascua: +¿quereis pues que os suelte al rey de los Judíos? + + 40 Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á este, sino á +Barrabás. Y este Barrabás era ladron. + + + +CAPITULO 19 + + 1 ASÍ que entonces tomó Pilato á Jesus, y le azotó. + + 2 Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y la pusieron sobre su +cabeza, y le vistieron de una ropa de grana, + + 3 y decian: Tengas gozo, Rey de los Judíos; y le daban de bofetadas. + + 4 Entonces Pilato salió otra vez fuera, y les dijo: Hé aquí, os le traigo +fuera, para que entendais que ningun crímen hallo en él. + + 5 Así salió Jesus fuera llevando la corona de espinas, y la ropa de grana. Y +díceles [Pilato:] Hé aquí el hombre. + + 6 Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes. y los servidores, dieron +voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomádle vosotros, +y crucificadle: porque yo no hallo en él crimen. + + 7 Respondiéronle los Judíos: Nosotros tenemos ley, y segun nuestra ley debe +morir, porque se hizo Hijo de Dios. + + 8 Pues como Pilato oyó esta palabra, tuvo mas miedo. + + 9 Y entró otra vez á la audiencia, y dijo á Jesus: ¿De dónde eres tú? Mas +Jesus no le dió respuesta. + + 10 Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad +para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte? + + 11 Respondió Jesus: Ninguna potestad tendrias contra mí, si [esto] no te +fuese dado de arriba: por tanto el que á tí me ha entregado, mayor pecado +tiene. + + 12 Desde entonces procuraba Pilato de soltarle: mas los Judíos daban voces, +diciendo: Si á este sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace +rey, á César contradice. + + 13 Entonces Pilato oyendo este dicho, llevó fuera á Jesus, y se sentó en el +tribunal, en el lugar que se dice Lithóstrotos, y en hebráico Gabbatha. + + 14 Y era la víspera de la Pascua, y como á las seis horas: entonces dijo á +los Judíos: Hé aquí vuestro Rey. + + 15 Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A +vuestro Rey tengo de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey, +sino á César. + + 16 Así que entonces se le entregó para que fuese crucificado: y tomaron á +Jesus, y le llevaron. + + 17 Y llevando la cruz para sí, vino al lugar que se dice el lugar de la +Calavera, y en hebráico Gólgotha: + + 18 donde le crucificaron, y con él otros dos, de una parte y de otra, y +Jesus en medio. + + 19 Y escribió tambien Pilato un título, el cual puso encima de la cruz: y el +escrito era: JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. + + 20 Y muchos de los Judíos leyeron este título: porque el lugar donde estaba +crucificado Jesus, era cerca de la ciudad: y era escrito en hebráico, y en +griego, y en latin. + + 21 Y decian á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas: Rey de los +Judíos; sino que él dijo: Rey soy de los Judíos. + + 22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito. + + 23 Y como los soldados hubieron crucificado á Jesus, tomaron sus vestidos, é +hicieron cuatro partes (á cada soldado una parte), y la túnica era sin +costura, toda tejida desde arriba; + + 24 y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella +cuya será: para que se cumpliese la Escritura que dice: Partieron para sí mis +vestidos, y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados ciertamente +hicieron esto. + + 25 Y estaban junto á la cruz de Jesus su madre, y la hermana de su madre, +María, mujer de Cleofas, y María Magdalena. + + 26 Y como vió Jesus á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba +presente, dice á su madre: Mujer, hé ahí tu hijo. + + 27 Y luego dice al discípulo: Hé ahí tu madre. Y desde aquella hora el +discípulo la recibió consigo. + + 28 Despues, sabiendo Jesus que todas las cosas eran ya cumplidas, para que +la Escritura se cumpliese, dijo: Sed tengo. + + 29 Estaba pues [allí] un vaso lleno de vinagre. Entonces ellos llenaron una +esponja de vinagre, y revuelta con hisopo se la llegaron á la boca. + + 30 Y como Jesus tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y bajada la cabeza, dió +el espíritu. + + 31 Entonces los Judíos, porque los cuerpos no quedasen en la cruz en el +sábado, porque [entonces] era la víspera [de la Pascua,] porque era el gran +dia del sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen +quitados. + + 32 Y vinieron los soldados, y á la verdad quebraron las piernas al primero, +y al otro que habia sido crucificado con él: + + 33 mas como vinieron á Jesus, como le vieron ya muerto, no le quebraron las +piernas. + + 34 Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego +salió sangre y agua. + + 35 Y el que lo vió da testimonio, y su testimonio es verdadero: y él sabe +que dice verdad, para que vosotros tambien creais. + + 36 Porque estas cosas fueron hechas, para que se cumpliese la Escritura: +Hueso no quebrantareis de él. + + 37 Y otra vez otra Escritura dice: Verán [á aquel] al cual traspasaron. + + 38 Pasadas estas cosas, rogó á Pilato Joseph de Arimathéa, el cual era +discípulo de Jesus, mas secreto, por miedo de los Judíos, que [él] quitaria +el cuerpo de Jesus: lo cual permitió Pilato. Entonces [él] vino, y quito el +cuerpo de Jesus. + + 39 Entonces vino tambien Nicodemo, el que habia venido á Jesus de noche +antes, trayendo un compuesto de mirra y de aloés, como cien libras. + + 40 Y tomaron el cuerpo de Jesus y envolviéronle en lienzos con especias, +como es costumbre de los Judíos sepultar. + + 41 Y en aquel lugar, donde habia sido crucificado, habia un huerto, y en el +huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no habia sido puesto alguno. + + 42 Allí pues, por causa de la víspera [de la Pascua] de los Judíos, porque +aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesus. + + + +CAPITULO 20 + + 1 Y EL primer [dia] de los sábados, María Magdalena vino de mañana, siendo +aun oscuro, al sepulcro, y vió la piedra quitada del sepulcro. + + 2 Entonces corrió, y vino á Simon Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba +Jesus, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos donde le +han puesto. + + 3 Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro. + + 4 Y corrian los dos juntos: mas el otro discípulo corrió mas presto que +Pedro, y vino primero al sepulcro. + + 5 Y bajándose [á mirar,] vió los lienzos puestos: mas no entró. + + 6 Vino pues Simon Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vió los +lienzos puestos, + + 7 y el sudario que habia sido [puesto] sobre su cabeza, no puesto con los +lienzos, sino aparte en un lugar envuelto. + + 8 Entonces pues entró tambien el otro discípulo, que habia venido primero al +monumento; y vió, y creyó. + + 9 Porque aun no sabian la Escritura, que era menester que él resucitase de +los muertos. + + 10 Y volvieron los discípulos á los suyos. + + 11 Empero María estaba llorando al sepulcro fuera, y estando llorando bajóse +[á mirar] el sepulcro. + + 12 Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la +cabecera, y el otro á los piés, donde el cuerpo de Jesus habia sido puesto. + + 13 Y le dijeron: ¿Mujer, por que lloras? Díceles: Han llevado á mi Señor, y +no sé donde le han puesto. + + 14 Y como hubo dicho esto, volvió atrás, y vió á Jesus que estaba [allí:] +mas no sabia que era Jesus. + + 15 Dícele Jesus: ¿Mujer, por qué lloras? ¿á quien buscas? Ella, pensando que +era el hortelano, le dice: Señor, si tú le has llevado, dime donde le has +puesto, y yo le llevaré. + + 16 Dícele Jesus: María. Volviéndose ella, dícele: Rabboni, que quiere decir, +Maestro. + + 17 Dícele Jesus: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas vé á +mis hermanos; y díles: Subo á mi Padre, y á vuestro Padre, á mi Dios, y á +vuestro Dios. + + 18 Vino María Magdalena dando las nuevas á los discípulos: Que habia visto +al Señor, y estas cosas me dijo. + + 19 Y como fué tarde aquel dia, el primero de los sábados, y las puertas +estaban cerradas, donde los discípulos estaban juntos por miedo de los +Judíos, vino Jesus: y púsose en medio, y les dijo: Paz tengais. + + 20 Y como hubo dicho esto, mostróles las manos y el costado: entonces los +discípulos se gozaron, viendo al Señor. + + 21 Entonces díceles otra vez: Paz tengais: como me envió el Padre, así +tambien yo os envio. + + 22 Y como hubo dicho esto, sopló, y les dijo: Tomad el Espíritu Santo: + + 23 á los que soltáreis los pecados, les son sueltos: á los que los +retuviéreis, serán retenidos. + + 24 Empero Tomás uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos +cuando Jesus vino. + + 25 Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: +Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el +lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. + + 26 Y ocho dias despues estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos +Tomás: vino Jesus, las puertas cerradas, y se puso en medio, y dijo: Paz +tengais. + + 27 Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos; y da acá tu mano, +y méte[la] en mi costado, y no seas incrédulo, sino fiel. + + 28 Entonces Tomás respondió, y le dice: Señor mio, y Dios mio. + + 29 Dícele Jesus: Porque me has visto, ¡oh Tomás! creiste: bienaventurados +los que no vieron, y creyeron. + + 30 TAMBIEN muchas otras señales hizo Jesus en presencia de sus discípulos, +que no están escritas en este libro. + + 31 Estas empero son escritas, para que creais que Jesus es el Cristo, Hijo +de Dios; y para que creyendo, tengais vida en su nombre. + + + +CAPITULO 21 + + 1 DESPUES se manifestó Jesus otra vez á sus discípulos á la mar de Tiberias: +y se manifestó de esta manera: + + 2 Estaban juntos Simon Pedro, y Tomás, que se dice el Dídimo y Nathanaél, el +que era de Cana de Galiléa, y los [hijos] de Zebedéo, otros dos de sus +discípulos. + + 3 Díceles Simon: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros tambien contigo. +Fueron, y subieron luego en un navío; y aquella noche no tomaron nada. + + 4 Y venida la mañana, Jesus se puso á la ribera; mas los discípulos no +entendieron que era Jesus. + + 5 Así que díceles: ¿Mozos, teneis algo de comer? Respondiéronle: No. + + 6 Y él les dice: Echad la red á la mano derecha del navío, y hallareis. +Entonces echaron, y no la podian en ninguna manera sacar, por la multitud de +los peces. + + 7 Dijo entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesus, á Pedro: El Señor es. +Entonces Simon Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa, porque +estaba desnudo, y echóse á la mar. + + 8 Y los otros discípulos vinieron con el navío (porque no estaban lejos de +tierra, sino como doscientos codos), trayendo la red de peces. + + 9 Y como descendieron á tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima de +ellas, y pan. + + 10 Díceles Jesus: Traed de los peces que tomasteis ahora. + + 11 Subió Simon Pedro, y trajo la red á tierra, llena de grandes peces, +ciento y cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió. + + 12 Díceles Jesus: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos le osaba +preguntar: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. + + 13 Así que viene Jesus, y toma el pan, y dáles, y asimismo del pez. + + 14 Esta [era] ya la tercera vez que Jesus se manifestó á sus discípulos, +habiendo resucitado de los muertos. + + 15 Pues como hubieron comido, Jesus dijo á Simon Pedro: ¿Simon, [hijo] de +Jonás, me amas mas que estos? Dícele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: +Apacienta mis corderos. + + 16 Vuélvele á decir la segunda vez: ¿Simon, [hijo] de Jonás, me amas? +Respóndele: Si, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas. + + 17 Dícele la tercera vez: ¿Simon, [hijo] de Jonás, me amas? Entristecióse +Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? Y le dice: Señor, tú sabes +todas las cosas: tú sabes que te amo. Dícele Jesus: Apacienta mis ovejas: + + 18 de cierto, de cierto te digo, [que] cuando eras mas mozo, te ceñias, é +ibas donde querias: mas cuando ya fueres viejo, extenderás tus manos, y te +ceñirá otro, y te pasará donde no querrias. + + 19 Y esto dijo, dando á entender con que muerte habia de glorificar á Dios. +Y dicho esto, dícele: Sígueme. + + 20 Vuelto Pedro, ve á aquel discípulo, al cual amaba Jesus que seguia, el +que tambien se habia recostado á su pecho en la cena, y [le] habia dicho: +Señor, quién es el que te ha de entregar? + + 21 Así que, como Pedro vió á este, dice á Jesus: ¿Señor, y este qué? + + 22 Dícele Jesus: Si quiero que él quede hasta que [yo] venga, ¿qué [se te +da] á tí? sígueme tú. + + 23 Salió pues este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no habia de +morir: y Jesus no le dijo: No morirá; sino: Si quiero que él quede hasta que +[yo] venga, ¿qué á tí? + + 24 ESTE es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió +estas cosas, y sabemos que su testimonio es verdadero. + + 25 Y hay tambien otras muchas cosas que hizo Jesus, que si se escribiesen +cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrian los libros que se +habrian de escribir. Amen. + + + + + +LOS + +ACTOS DE LOS APOSTOLES. + + + +CAPITULO 1 + + 1 HEMOS hablado primero, ¡oh Teófilo! de todas las cosas que Jesus comenzó á +hacer, y á enseñar, + + 2 hasta el dia que, habiendo dado mandamientos por Espíritu Santo á los +apóstoles que escogió, fué recibido arriba: + + 3 á los cuales, despues de haber padecido, se presentó vivo en muchas +pruebas, apareciéndoles por cuarenta dias, y hablándoles del reino de Dios. + + 4 Y juntándolos, les mandó, que no se fuesen de Jerusalem, mas que esperasen +la promesa del Padre, que oisteis, [dice,] de mí. + + 5 Porque Juan á la verdad bautizó en agua, mas vosotros sereis bautizados en +Espíritu Santo no muchos dias despues de estos. + + 6 Entonces los que se habian juntado le preguntaron, diciendo: ¿Señor, +restituirás el reino á Israél en este tiempo? + + 7 Y les dijo: No es vuestro saber los tiempos, ó las sazones que el Padre +puso en su sola potestad: + + 8 mas recibireis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y +me sereis testigos en Jerusalem, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo +último de la tierra. + + 9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndole ellos, fué alzado, y una nube le +recibió, y le quitó de sus ojos. + + 10 Y estando [ellos] con los ojos puestos en el cielo entre tanto que él +iba, hé aquí, dos varones se pusieron junto á ellos en vestidos blancos; + + 11 los cuales tambien les dijeron: Varones Galiléos, ¿qué estais mirando al +cielo? este Jesus que ha sido tomado arriba de vosotros al cielo, así vendrá, +como le habeis visto ir al cielo. + + 12 Entonces se volvieron á Jerusalem del monte que se llama el Olivar, el +cual está cerca de Jerusalem, camino de un sábado. + + 13 Y entrados, subieron al cenadero, donde estaban Pedro y Jacobo, Juan y +Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Matéo, Jacobo, [hijo] de Alféo, y Simon +el Zeloso, y Judas [hermano] de Jacobo. + + 14 Todos estos perseveraban unánimes en oracion y ruego con las mujeres, y +con María la madre de Jesus, y con sus hermanos. + + 15 Y EN aquellos dias Pedro, levantándose en medio de los discípulos, dijo: +(y era la compañía junta como de ciento y veinte por nombre: ) + + 16 Varones, hermanos, convino que se cumpliese esta escritura, la cual dijo +antes el Espíritu Santo por la boca de David, de Judas, que fué el guia de +los que prendieron á Jesus; + + 17 el cual era contado con nosotros, y tenia suerte en este ministerio. + + 18 Este pues adquirió el campo del salario de iniquidad, y colgándose +reventó por medio, y todas sus entrañas se derramaron. + + 19 Y fué notorio á todos los moradores de Jerusalem, de tal manera que aquel +campo sea llamado en su propia lengua Hacéldama, que es, Campo de Sangre. + + 20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su +habitacion, y no haya quien more en ella. Tambien: Tome otro su obispado. + + 21 Conviene, pues, que de estos varones, que han estado juntos con nosotros +todo el tiempo que el Señor Jesus entró y salió entre nosotros, + + 22 comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el dia que fué tomado arriba +de [entre] nosotros, uno sea hecho testigo con nosotros de su resurreccion. + + 23 Y señalaron á dos, á Joseph, que se llama Barsabas, que tiene por +sobrenombre el Justo, y á Matías. + + 24 Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra +cual escoges de estos dos, + + 25 para que tome la suerte de este ministerio, y del apostolado, del cual +rebeló Judas, por irse á su lugar. + + 26 Y les pusieron las suertes; y cayó la suerte sobre Matías; y fué contado +con los once apóstoles. + + + +CAPITULO 2 + + 1 COMO se cumplieron los dias de las siete semanas, estaban todos unánimes +juntos. + + 2 Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento vehemente que +venia [con ímpetu,] el cual llenó toda la casa donde estaban sentados. + + 3 Y les aparecieron [unas] lenguas repartidas como de fuego, que se asentó +sobre cada uno de ellos. + + 4 Y fueron todos llenos de Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras +lenguas, como el Espíritu Santo les daba que hablasen. + + 5 (Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos de todas las +naciones que [están] debajo del cielo.) + + 6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud: y estaban confusos, porque +cada uno les oia hablar su propia lengua. + + 7 Y estaban todos atónitos y maravillados, diciendo los unos á los otros: +Veis, ¿no son Galiléos todos estos que hablan? + + 8 ¿cómo, pues, los oímos nosotros [hablar] cada uno en su lengua en que +somos nacidos? + + 9 Partos, y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judéa, +y en Capadocia, en el Ponto, y en Asia, + + 10 en Frigia y en Panfilia, en Egipto, y en las partes de Africa que están +de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, y Judíos, y convertidos, + + 11 Cretenses, y Arabes: los oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas +de Dios. + + 12 Y estaban todos atónitos y maravillados, diciendo los unos á los otros: +¿Qué quiere ser esto? + + 13 Mas otros burlándose, decian: Que están [estos] llenos de mosto. + + 14 Entonces Pedro poniéndose en pié con los once, alzó su voz, y les habló, +diciendo: Varones Judíos, y todos los que habitais en Jerusalem, esto os sea +notorio, y oíd mis palabras: + + 15 porque estos no están borrachos, como vosotros pensais, siendo la hora de +las tres del dia. + + 16 Mas esto es lo que fué dicho por el profeta Joel: + + 17 Y será en los postreros dias, (dice Dios,) derramaré de mi Espíritu sobre +toda carne; y vuestros hijos, y vuestras hijas profetizarán, y vuestros +mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños: + + 18 y de cierto sobre mis siervos, y sobre mis criadas en aquellos dias +derramaré de mi Espíritu; y profetizarán: + + 19 y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, +sangre, y fuego, y vapor de humo: + + 20 el sol se volverá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el +dia del Señor grande y manifiesto: + + 21 y será, que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. + + 22 Varones Israelitas, oíd estas palabras: Jesus Nazareno, varon aprobado de +Dios entre vosotros en maravillas, y prodígios, y señales que Dios hizo por +él en medio de vosotros, como tambien vosotros sabeis: + + 23 este, por determinado consejo y providencia de Dios entregado, tomándo[le +vosotros,] le matasteis con manos inícuas, crucificándole. + + 24 Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte; por cuanto era +imposible ser detenido de ella. + + 25 Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí: porque le +tengo á la diestra, no seré removido: + + 26 por lo cual mi corazon se alegró, y mi lengua se gozó, y aun mi carne +descansará en esperanza: + + 27 que no dejarás mi alma en el infierno, ni darás á tu Santo que vea +corrupcion: + + 28 me hiciste notorios los caminos de la vida: me llenarás de gozo con tu +presencia. + + 29 Varones, hermanos, se os puede libremente decir del patriarca David, que +murió, y fué sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el dia de hoy. + + 30 Así que siendo profeta, y sabiendo que con juramento le habia Dios +jurado, que del fruto de su lomo cuanto á la carne, le levantaria el Cristo, +que se asentaria sobre su silla: + + 31 viéndolo antes, habló de la resurreccion del Cristo, que su alma no haya +sido dejada en el infierno, ni su carne haya visto corrupcion. + + 32 A este Jesus resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. + + 33 Así que levantado por la diestra de Dios, y recibiendo del Padre la +promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros ahora veis y oís. + + 34 Porque David no subió á los cielos: empero él dice: Dijo el Señor á mi +Señor, Asiéntate á mi diestra, + + 35 hasta que ponga tus enemigos [por] estrado de tus piés. + + 36 Sepa pues certísimamente toda la casa de Israél, que á este ha hecho Dios +el Señor y el Cristo, á este Jesus que vosotros crucificasteis. + + 37 Entonces oídas estas cosas, fueron compungidos de corazon, y dijeron á +Pedro, y á los otros apóstoles: Varones, hermanos, ¿qué haremos? + + 38 Y Pedro les dice: Haced penitencia,* y bautícese cada uno de vosotros en +el nombre de Jesu Cristo para perdon de los pecados; y recibireis el don del +Espíritu Santo: {* Arrepentíos, ó, endmendáos.} + + 39 porque á vosotros es [hecha] la promesa, y á vuestros hijos, y á todos +los que están lejos: á cuales quiera que el Señor nuestro Dios llamare. + + 40 Y con otras muchas palabras testificaba, y [los] exhortaba, diciendo: Sed +salvos de esta perversa generacion. + + 41 Así que los que recibieron su palabra fueron bautizados: y fueron +añadidas [á la Iglesia] aquel dia como tres mil personas. + + 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, y en la comunion, y en el +partimiento del pan, y en las oraciones. + + 43 Y toda persona tenia temor: y muchas maravillas y señales eran hechas por +los apóstoles. + + 44 Y todos los que creian estaban juntos; y tenian todas las cosas comunes. + + 45 Y vendian las posesiones y las haciendas, y las repartian á todos, como +cada uno habia menester. + + 46 Y perseverando unánimes cada dia en el templo, y partiendo el pan en las +casas, comian juntos con alegria y con sencillez de corazon, + + 47 alabando á Dios, y teniendo gracia acerca de todo el pueblo. Y el Señor +añadia cada dia á la Iglesia los que habian de ser salvos. + + + +CAPITULO 3 + + 1 PEDRO y Juan subian juntos al templo á la hora de la oracion de las nueve. + + 2 Y un varon, que era cojo desde el vientre de su madre, era traido; al cual +ponian cada dia á la puerta del templo, que se dice la Hermosa, para que +pidiese limosna de los que entraban en el templo. + + 3 Este como vió á Pedro y á Juan que comenzaban á entrar en el templo, [les] +rogaba para haber limosna. + + 4 Y Pedro con Juan poniendo los ojos en él, dijo: Mira á nosotros. + + 5 Entonces él estuvo atento á ellos, esperando recibir de ellos algo. + + 6 Y Pedro dijo: Ni tengo plata ni oro: mas lo que tengo, eso te doy: en el +nombre de Jesu Cristo, el Nazareno, levántate, y anda. + + 7 Y tomándole por la mano derecha, le levantó: y luego fueron afirmados sus +piés y tobillos. + + 8 Y saltando, se puso en pié, y anduvo, y entró con ellos en el templo, +andando y saltando, y alabando á Dios. + + 9 Y todo el pueblo le vió andar, y alabar á Dios. + + 10 Y le conocian, que él era el que se sentaba á la limosna á la puerta del +templo, la Hermosa: y fueron llenos de miedo y de espanto de lo que le habia +acontecido. + + 11 Y teniendo á Pedro y á Juan el cojo que habia sido sanado, todo el pueblo +concurrió á ellos al portal que se llama de Salomón atónitos. + + 12 Lo cual viendo Pedro, respondió al pueblo: Varones Israelitas, ¿por qué +os maravillais de esto? ¿ó por qué poneis los ojos en nosotros como si con +nuestra virtud ó piedad hubiésemos hecho andar á este? + + 13 El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nuestros padres, +ha glorificado á su Hijo Jesus, al cual vosotros entregasteis, y negasteis +delante de Pilato, juzgando él que habia de ser suelto. + + 14 Mas vosotros al Santo y al Justo negasteis, y pedisteis que se os diese +un hombre homicida; + + 15 y matasteis al Autor de la vida, al cual Dios ha resucitado de los +muertos, de lo cual nosotros somos testigos. + + 16 Y en la fé de su nombre, á este que vosotros veis y conoceis, ha +confirmado su nombre: y la fé que por él [es], ha dado á este esta sanidad en +presencia de todos vosotros. + + 17 Mas ahora, hermanos, [yo] sé que por ignorancia [lo] habeis hecho, como +tambien vuestros príncipes. + + 18 Empero Dios lo que habia antes anunciado por boca de todos sus profetas, +que su Cristo habia de padecer, así lo ha cumplido. + + 19 Así que arrepentíos, y convertíos, para que sean raidos vuestros pecados: +pues que los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor son venidos: + + 20 el cual os ha enviado á Jesus el Cristo, que os ha sido antes anunciado: + + 21 al cual cierto es menester que el cielo tenga hasta los tiempos de la +restauracion de todas las cosas: del cual habló Dios por boca de todos sus +profetas que han sido desde el siglo. + + 22 Porque Moisés dijo á los padres: El Señor vuestro Dios os levantará +profeta de vuestros hermanos, como yo: á él oireis, [haciendo] conforme á +todas las cosas que os hablare: + + 23 y será, [que] cualquiera alma que no oyere á aquel profeta, será +desarraigada del pueblo. + + 24 Y todos los profetas desde Samuél, y en adelante, todos los que han +hablado, han prenunciado estos dias. + + 25 Vosotros sois los hijos de los profetas, y del concierto que Dios +concertó con nuestros padres, diciendo á Abraham: Y en tu simiente serán +benditas todas las familias de la tierra. + + 26 A vosotros primeramente Dios, levantando á su Hijo Jesus, le envió que os +bendijese, para que cada uno se convierta de su maldad. + + + +CAPITULO 4 + + 1 Y HABLANDO ellos al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, y el magistrado +del templo, y los Saducéos, + + 2 pesándoles de que enseñasen el pueblo, y anunciasen en el nombre de Jesus +la resurreccion de los muertos. + + 3 Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el dia siguiente: +porque era ya tarde. + + 4 Mas muchos de los que habian oido el sermon creyeron: y fué hecho el +número de los varones, como cinco mil. + + 5 Y aconteció el dia siguiente, que los príncipes de ellos se juntaron, y +los ancianos, y los escribas, en Jerusalem; + + 6 y Annás, príncipe de los sacerdotes, y Caifás, y Juan, y Alejandro, y +todos los que eran del linaje sacerdotal; + + 7 y haciéndolos presentar en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, ó en +qué nombre habeis hecho vosotros esto? + + 8 Entonces Pedro, lleno de Espíritu Santo, les dijo: Príncipes del pueblo, y +ancianos de Israél: + + 9 pues que somos hay demandados acerca del beneficio [hecho] á un hombre +enfermo, [es á saber,] de qué manera este haya sido sanado; + + 10 sea notorio á todos vosotros, y á todo el pueblo de Israél, que en el +nombre de Jesu Cristo, el Nazareno, el que vosotros crucificasteis, y Dios le +resucitó de los muertos, en esto este está en vuestra presencia sano: + + 11 este es la piedra reprobada de vosotros los edificadores, la cual es +puesta por cabeza de esquina: + + 12 y en ningun otro hay salud: porque no hay otro nombre debajo del cielo, +dado á los hombres, en que podamos ser salvos. + + 13 Entonces viendo la constancia de Pedro y de Juan, sabido que eran hombres +sin letras é idiotas, se maravillaban; y los conocian que habian estado con +Jesus. + + 14 Y viendo al hombre que habia sido sanado, que estaba con ellos, no podian +decir nada en contra. + + 15 Mas les mandaron que se saliesen fuera del concilio; y conferian entre +sí, + + 16 diciendo: ¿Qué hemos de hacer á estos hombres? porque cierto señal +manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria á todos los que moran en +Jerusalem, y no lo podemos negar. + + 17 Todavía, porque no se divulgue mas por el pueblo, amenacémosles que no +hablen de aquí adelante á hombre ninguno en este nombre. + + 18 Y llamándolos les denunciaron que en ninguna manera hablasen, ni +enseñasen en el nombre de Jesus. + + 19 Entonces Pedro y Juan respondiendo, les dijeron: Juzgad si es justo +delante de Dios obedecer antes á vosotros que á Dios: + + 20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oido. + + 21 Ellos entonces no hallando en qué castigarlos, los enviaron +amenazándoles, por causa del pueblo: porque todos glorificaban á Dios de lo +que habia sido hecho. + + 22 Porque el hombre en quien habia sido hecho este milagro de sanidad, era +de mas de cuarenta años. + + 23 Sueltos [ellos,] vinieron á los suyos, y contaron lo que los príncipes de +los sacerdotes, y los ancianos les habian dicho. + + 24 los cuales habiéndolo oido, alzaron unánimes la voz á Dios, y dijeron: +Señor, tú eres el Dios, que hiciste el cielo y la tierra, la mar, y todas las +cosas que en ellas están: + + 25 que en Espíritu Santo por la boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué +han bramado las gentes, y los pueblos han pensado cosas vanas? + + 26 asistieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno +contra el Señor, y contra su Cristo. + + 27 Porque verdaderamente se juntaron en esta ciudad contra tu Santo Hijo +Jesus, al cual ungiste, Herodes, y Poncio Pilato, con los Gentiles, y los +pueblos de Israél, + + 28 para hacer lo que tu mano y tu consejo antes habian determinado que habia +de ser hecho. + + 29 Y ahora, Señor, pon los ojos en sus amenazas, y da á tus siervos que con +toda confianza hablen tu palabra: + + 30 que extiendas tu mano á que sanidades, y milagros, y prodigios sean +hechos por el nombre de tu Santo Hijo Jesus. + + 31 Y como hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló: y +todos fueron llenos de Espíritu Santo, y hablaron la palabra de Dios con +confianza. + + 32 Y DE la multitud de los que habian creido era un corazon y un alma; y +ninguno decia ser suyo algo de lo que poseian, mas todas las cosas les eran +comunes. + + 33 Y los apóstoles daban testimonio de la resurreccion del Señor Jesus con +gran esfuerzo: y gran gracia era en todos ellos. + + 34 Que ningun necesitado habia entre ellos: porque todos los que poseian +heredades ó casas, vendiéndolas, traian el precio de lo vendido, + + 35 y le depositaban á los piés de los apóstoles, y era repartido á cada uno +como tenia la necesidad. + + 36 Entonces Joses, que fué llamado de los apóstoles por sobrenombre +Barnabás, que declarado es, hijo de consolacion, Levita, natural de Cipro, + + 37 como tuviese una heredad, la vendió, y trajo el precio, y le depositó á +los piés de los apóstoles. + + + +CAPITULO 5 + + 1 UN varon llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una posesion, + + 2 y defraudó del precio, sabiéndolo tambien su mujer; y trayendo una parte, +la depositó á los piés de los apóstoles^. + + 3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazon á que mintieses +al Espíritu Santo, y defraudáses del precio de la heredad? + + 4 quedándose, ¿no se te quedaba á tí? y vendida, ¿no estaba en tu potestad? +¿por qué pusiste esto en tu corazon? no has mentido á los hombres, sino á +Dios. + + 5 Entonces Ananías, oyendo estas palabras, cayó, y espiró. Y fué hecho un +gran temor sobre todos los que lo oyeron. + + 6 Y levantándose los mancebos, le tomaron: y sacándole, le sepultaron. + + 7 Y pasado espacio como de tres horas, tambien su mujer entró, no sabiendo +lo que habia acontecido. + + 8 Entonces Pedro le dijo: Díme: ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella +dijo: Sí, en tanto. + + 9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué os concertasteis para tentar al Espíritu del +Señor? hé aquí á la puerta los piés de los que han sepultado á tu marido: y +te sacarán á [sepultar.] + + 10 Y luego cayó á los piés de él, y espiró: y entrados los mancebos, la +hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto á su marido. + + 11 Y fué hecho un gran temor en toda la Iglesia, y en todos los que oyeron +estas cosas. + + 12 Y POR las manos de los apóstoles eran hechos muchos milagros y prodigios +en el pueblo; y estaban todos unánimes en el portal de Salomón. + + 13 Y de los otros, ninguno se osaba juntar con ellos: con todo eso el pueblo +los alababa grandemente. + + 14 Y los que creian en el Señor se aumentaban mas, así de varones como de +mujeres. + + 15 Tanto, que echaban los enfermos por las calles, y los ponian en camas y +en lechos, para que viniendo Pedro, á lo menos su sombra tocase á alguno de +ellos. + + 16 Y aun de las ciudades vecínas concurria multitud á Jerusalem, trayendo +enfermos, y atormentados de espíritus inmundos: los cuales todos eran +curados. + + 17 ENTONCES levantándose el príncipe de los sacerdotes, y todos los que +estaban con él, que es la herejía de los Saducéos, fueron llenos de zelo. + + 18 Y echaron mano á los apóstoles, y los pusieron en la cárcel pública. + + 19 Mas el ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel, y +sacándolos, dijo: + + 20 Id, y estando en el templo, hablad al pueblo todas las cosas de esta +vida. + + 21 [Ellos] entonces, como oyeron, entraron por la mañana en el templo, y +enseñaban. Viniendo pues el príncipe de los sacerdotes, y los que eran con +él, convocaron el concilio, y á todos los ancianos de los hijos de Israél; y +enviaron á la cárcel, para que fuesen traidos. + + 22 Y como vinieron los servidores no los hallaron en la cárcel, y vueltos, +dieron aviso, + + 23 diciendo: Cierto la cárcel hallamos cerrada con toda diligencia, y los +guardas que estaban delante de las puertas: mas como abrimos, á nadie +hallamos dentro. + + 24 Entonces como oyeron estas palabras el pontífice, y el magistrado del +templo, y los príncipes de los sacerdotes, dudaban que seria hecho de ellos. + + 25 Y viniendo uno, les avisó: Hé aquí, los varones que echasteis en la +cárcel, están en el templo, y enseñan al pueblo. + + 26 Entonces el magistrado fué con los servidores, y los trajo sin violencia, +porque tenian miedo del pueblo, de ser apedreados. + + 27 Y como los trajeron, los presentaron en el concilio: entonces el príncipe +de los sacerdotes les preguntó, + + 28 diciendo: ¿No os denunciamos denunciando, que no enseñáseis en este +nombre? y hé aquí, habeis llenado á Jerusalem de vuestra doctrina, ¿y quereis +echar sobre nosotros la sangre de este hombre? + + 29 Y respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Obedecer es menester á +Dios mas que á los hombres. + + 30 El Dios de nuestros padres levantó á Jesus, al cual vosotros matasteis +colgándole en el madero: + + 31 á este enalteció Dios con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar á +Israél penitencia y remision de pecados: + + 32 y nosotros le somos testigos de estas cosas, y tambien el Espíritu Santo, +el cual ha dado Dios á los que le han obedecido. + + 33 Ellos oyendo [esto] regañaban, y consultaban de matarlos. + + 34 Entonces levantándose en el concilio un Fariséo, llamado Gamaliél, doctor +de la ley, venerable á todo el pueblo, mandó que sacasen fuera un poco á los +apóstoles, + + 35 y les dijo: Varones Israelitas, mirad por vosotros acerca de estos +hombres en lo que habeis de hacer. + + 36 Porque antes de estos dias fué un Teudas, diciendo que era alguien; al +cual se allegaron un número de varones, como cuatrocientos, el cual fué +matado: y todos los que le creyeron, fueron disipados, y vueltos en nada. + + 37 Despues de este fué Judas el Galiléo en los dias del empadronamiento; y +llevó mucho pueblo tras sí: pereció tambien aquel, y todos los que +consintieron con él, fueron derramados. + + 38 Y ahora os digo, dejáos de estos hombres, y dejádlos: porque si este +consejo, ó esta obra, es de los hombres, se desvanecerá. + + 39 Mas si es de Dios, no la podreis deshacer: porque no parezca que quereis +repugnar á Dios. + + 40 Y consintieron con él: y llamando á los apóstoles, habiendolos azotado, +les denunciaron que no hablasen en el nombre de Jesus, y los soltaron. + + 41 Mas ellos iban gozosos de delante del concilio, de que fuesen tenidos por +dignos de padecer afrenta por el nombre de Jesus. + + 42 Y todos los dias no cesaban en el templo, y por las casas, enseñando, y +predicando el evangelio de Jesu Cristo. + + + +CAPITULO 6 + + 1 EN aquellos dias, creciendo el número de los discípulos, hubo murmuracion +de los Griegos contra los Hebréos, de que sus viudas eran menospreciadas en +el ministerio cuotidiano. + + 2 Así que los doce, convocada la multitud de los discípulos, dijeron: No es +justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, y sirvamos á las mesas: + + 3 considerad pues, hermanos, siete varones de vosotros de buen testimonio, +llenos de Espíritu Santo y de sabiduría, los cuales pongamos en esta obra: + + 4 y nosotros instaremos en la oracion, y en el ministerio de la palabra. + + 5 Y plugo este parecer á toda la multitud; y eligieron á Estévan, varon +lleno de fé y de Espíritu Santo, y á Felipe, y á Procoro, y á Nicanor, y á +Timon, y á Parmenas, y á Nicolás extranjero de Antioquía. + + 6 A estos presentaron en presencia de los apóstoles: los cuales orando les +pusieron las manos encima. + + 7 De manera que la palabra del Señor crecia; y el número de los discípulos +se multiplicaba mucho en Jerusalem: mucha compañía de los sacerdotes tambien +obedecia á la fé. + + 8 EMPERO Estévan, lleno de fé y de potencia, hacia prodigios y milagros +grandes en el pueblo. + + 9 Levantáronse entonces unos de la sinagoga que se llama de los Libertinos, +y Cirenéos, y Alejandrinos, y de los que eran de Cilicia, y de Asia, +disputando con Estévan. + + 10 Mas no podian resistir á la sabiduría, y al Espíritu con que hablaba. + + 11 Entonces sobornaron á unos que dijesen que le habian oido hablar palabras +blasfemas contra Moisés y Dios. + + 12 Y conmovieron al pueblo, y á los ancianos, y á los escribas; y +arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio. + + 13 Y pusieron testigos falsos que dijesen: Este hombre no cesa de hablar +palabras blasfemas contra el lugar santo y la ley: + + 14 porque le hemos oido decir: Que este Jesus Nazareno destruirá este lugar, +y mudará las tradiciones que nos dió Moisés. + + 15 Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos +en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel. + + + +CAPITULO 7 + + 1 EL príncipe de los sacerdotes dijo entonces: ¿Es esto así? + + 2 Y él dijo: Varones, hermanos, y padres, oíd. El Dios de gloria apareció á +nuestro padre Abraham estando en Mesopotamia, antes que morase en Charan, + + 3 y le dijo: Sal de tu tierra, y de tu parentela, y ven á la tierra que te +mostraré. + + 4 Entonces salió de la tierra de los Chaldéos, y habitó en Charan: y de +allí, muerto su padre, le traspasó á esta tierra, en la cual vosotros +habitais ahora. + + 5 Y no le dió posesion en ella, ni aun una pisada de un pié: mas le prometió +que se la daria en posesion, y á su simiente despues de él, no teniendo [aun] +hijo. + + 6 Y le habló Dios así: Que su simiente seria extranjera en tierra ajena, y +que los sujetarian en servidumbre, y que los maltratarian, por cuatrocientos +años: + + 7 mas á la nacion á quien serán siervos, yo [la] juzgaré, dijo Dios: y +despues de esto saldrán, y me servirán en este lugar. + + 8 Y le dió el concierto de la circuncision: y así engendró á Isaac, y le +circuncidó al octavo dia: é Isaac á Jacob, y Jacob á los doce patriarcas. + + 9 Y los patriarcas, movidos de envidia, vendieron á Joseph para Egipto: mas +Dios era con él; + + 10 y le libró de todas sus tribulaciones, y le dió gracia y sabiduría en la +presencia de Pharaón, rey de Egipto, el cual le puso por gobernador sobre +Egipto, y sobre toda su casa. + + 11 Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Chanaán, y grande +tribulacion: y nuestros padres no hallaban alimentos. + + 12 Y como oyese Jacob que habia trigo en Egipto, envió á nuestros padres la +primera vez. + + 13 Y en la segunda, Joseph fué conocido de sus hermanos, y fué sabido de +Pharaón el linaje de Joseph. + + 14 Y enviando Joseph, hizo venir á su padre Jacob, y á toda su parentela, en +setenta y cinco personas. + + 15 Así descendió Jacob en Egipto, donde murió él, y nuestros padres, + + 16 los cuales fueron traspasados á Sichém, y fueron puestos en el sepulcro +que compró Abraham á precio de dinero de los hijos de Hemór, [hijo] de +Sichém. + + 17 Mas como se acercó el tiempo de la promesa la cual Dios habia jurado á +Abraham, creció el pueblo, y se multiplicó en Egipto, + + 18 hasta que se levantó otro rey, que no conocia á Joseph. + + 19 Este, usando de astucia con nuestro linaje, maltrató á nuestros padres, +que pusiesen á peligro [de muerte] sus niños, para que cesase la generacion. + + 20 En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fué agradable á Dios: y fué criado +tres meses en casa de su padre. + + 21 Mas siendo puesto al peligro, la hija de Pharaón le tomó, y le crió por +su hijo. + + 22 Y fué enseñado Moisés en toda la sabiduría de los Egipcios: y era +poderoso en sus dichos y hechos. + + 23 Y como se le cumplió el tiempo de cuarenta años, le vino en voluntad de +visitar á sus hermanos los hijos de Israél. + + 24 Y como vió á uno que era injuriado, le defendió, é hiriendo al Egipcio, +vengó al injuriado. + + 25 Pero él pensaba que sus hermanos entendian, que Dios les habia de dar +salud por su mano: mas ellos no lo hablan entendido. + + 26 Y el dia siguiente riñiendo ellos, se les mostró, y los metia en paz, +diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os injuriais los unos á los otros? + + 27 Entonces el que injuriaba á su prójimo, le rempujó, diciendo: ¿Quién te +ha puesto [á tí] por príncipe y juez sobre nosotros? + + 28 ¿quieres tú matarme, como mataste ayer al Egipcio? + + 29 A esta palabra Moisés huyó: y se hizo extranjero en tierra de Madián, +donde engendró dos hijos. + + 30 Y cumplidos cuarenta años, el ángel del Señor le apareció en el desierto +del monte de Sinaí, en fuego de llama de un zarzal. + + 31 Entonces Moisés mirando, fué maravillado de la vision: y llegándose para +considerar, fué hecha á él voz del Señor: + + 32 Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, y Dios de Isaac, y Dios +de Jacob: mas Moisés temeroso no osaba mirar. + + 33 Y le dijo el Señor: Quita los zapatos de tus piés, porque el lugar en que +estás tierra santa es: + + 34 he visto, he visto la afliccion de mi pueblo que está en Egipto, y el +gemido de ellos he oido, y he descendido para librarlos: ahora pues ven, te +enviaré á Egipto. + + 35 A este Moisés, al cual habian rehusado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por +príncipe y juez? á este envió Dios por príncipe y redentor con la mano del +ángel que le apareció en el zarzal. + + 36 Este los saco, haciendo prodigios y milagros en la tierra de Egipto, y en +el mar Bermejo, y en el desierto por cuarenta años. + + 37 Este es el Moisés, el cual dijo á los hijos de Israél: Profeta os +levantará el Señor Dios vuestro, de vuestros hermanos, como yo; á él oireis. + + 38 Este es el que estuvo en la congregacion en el desierto con el ángel que +le hablaba en el monte de Sinaí, y con nuestros padres: y recibió las +palabras de vida para darnos. + + 39 Al cual nuestros padres no quisieron obedecer: antes le desecharon; y se +apartaron de corazon á Egipto, + + 40 diciendo á Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros: porque á +este Moisés, que nos sacó de tierra de Egipto, no sabemos que le ha +acontecido. + + 41 Y entonces hicieron el becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en +las obras de sus manos se holgaron. + + 42 Mas Dios se apartó, y los entregó que sirviesen al ejército del cielo, +como está escrito en el libro de los profetas: ¿Me ofrecisteis víctimas y +sacrificios en el desierto por cuarenta años, casa de Israél? + + 43 antes trajisteis el tabernáculo de Moloch, y la estrella de vuestro dios +Remphan, figuras que os hicisteis para adorarlas: os trasportaré pues de ese +cabo de Babilonia. + + 44 Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, +como les ordenó Dios, hablando á Moisés, que le hiciese segun la forma que +habia visto. + + 45 El cual recibido, metieron tambien nuestros padres con Josué en la +posesion de los Gentiles, que Dios echó de la presencia de nuestros padres, +hasta los dias de David. + + 46 El cual halló gracia delante de Dios, y pidió de hallar tabernáculo al +Dios de Jacob. + + 47 Y Salomón le edificó casa. + + 48 Mas el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como el profeta +dice: + + 49 El cielo es mi trono; y la tierra el estrado de mis piés: ¿qué casa me +edificareis? dice el Señor: ¿ó cual es el lugar de mi reposo? + + 50 ¿no hizo mi mano todas estas cosas? + + 51 Duros de cerviz, é incircuncisos de corazon y de oidos: vosotros resistís +siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres [así] tambien vosotros. + + 52 ¿A cuál de los profetas no persiguieron nuestros padres? y mataron á los +que antes denunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habeis +sido entregadores y matadores: + + 53 que recibisteis la ley por disposicion de ángeles, y no la guardasteis. + + 54 Y oyendo estas cosas regañaban de sus corazones, y crujian los dientes +contra él. + + 55 Mas él estando lleno de Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vió +la gloria de Dios, y á Jesus que estaba á la diestra de Dios, + + 56 y dice: Hé aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del hombre que está á +la diestra de Dios. + + 57 Entonces [ellos] dando grandes voces, taparon sus orejas; y arremetieron +unánimes contra él. + + 58 Y echándole fuera de la ciudad le apedreaban: y los testigos pusieron sus +vestidos á los piés de un mancebo que se llamaba Saulo. + + 59 Y apedrearon á Estévan, invocando él, y diciendo: Señor Jesus, recibe mi +espíritu. + + 60 Y puesto de rodillas, clamó á gran voz: Señor, no les pongas este pecado. +Y habiendo dicho esto, durmió en el Señor. + + + +CAPITULO 8 + + 1 Y SAULO consentia en su muerte. Y en aquel dia fué hecha una grande +persecucion en la Iglesia que estaba en Jerusalem; y todos fueron esparcidos +por las tierras de Judéa y de Samaria, salvo los apóstoles. + + 2 Y cuidaron de Estévan [algunos] varones pios, é hicieron gran llanto sobre +él. + + 3 Entonces Saulo asolaba la Iglesia, entrando por las casas: y trayendo +varones y mujeres, los entregaba en la cárcel. + + 4 Mas los que eran esparcidos, pasaban [por la tierra] anunciando la palabra +del Evangelio. + + 5 ENTONCES Felipe, descendiendo á la ciudad de Samaria, les predicaba á +Cristo. + + 6 Y las compañías escuchaban atentamente unánimes las cosas que decia +Felipe, oyendo y viendo las señales que hacia. + + 7 Porque muchos espíritus inmundos salian de los que los tenian, dando +grandes voces: y muchos paralíticos, y cojos eran sanados. + + 8 Así que habia gran gozo en aquella ciudad. + + 9 Entonces [habia] un varon llamado Simon, el cual habia sido antes mágico +en aquella ciudad, y habia engañado la gente de Samaria, diciéndose ser algun +grande. + + 10 Al cual oian todos atentamente desde el mas pequeño hasta el mas grande, +diciendo: Este es virtud de Dios, la grande. + + 11 Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los habia entontecido +mucho tiempo. + + 12 Mas como creyeron á Felipe, que les anunciaba el evangelio del reino de +Dios, y el nombre de Jesu Cristo, se bautizaban, varones y mujeres. + + 13 Simon entonces, creyó él tambien: y bautizándose, se llegó á Felipe: y +viendo los milagros y grandes maravillas que se hacian, estaba atónito. + + 14 Oyendo pues los apóstoles, que estaban en Jerusalem, que Samaria habia +recibido la palabra de Dios, les enviaron á Pedro y á Juan. + + 15 los cuales venidos, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu +Santo: + + 16 porque aun no habia descendido en alguno de ellos, mas solamente eran +bautizados en el nombre de Jesus. + + 17 Entonces les pusieron las manos encima, y recibieron el Espíritu Santo. + + 18 Y como vió Simon que por la imposicion de las manos de los apóstoles se +daba el Espíritu Santo, les presentó dineros, + + 19 diciendo: Dádme tambien á mí esta potestad: que á cualquiera que pusiere +las manos encima, reciba el Espíritu Santo. + + 20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don +de Dios se gane por dinero: + + 21 no tienes tú parte ni suerte en este negocio: porque tu corazon no es +recto delante de Dios: + + 22 arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega á Dios, si quizás te será +perdonado este pensamiento de tu corazon: + + 23 porque en hiel de amargura, y en prision de maldad veo que estás. + + 24 Respondiendo entonces Simon, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, que +ninguna cosa de estas, que habeis dicho, venga sobre mí. + + 25 Y ellos habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron á +Jerusalem, y en muchas tierras de los Samaritanos anunciaban el Evangelio. + + 26 EMPERO el ángel del Señor habló á Felipe, diciendo: Levántate, y vé hácia +el mediodía, al camino que desciende de Jerusalem á Gaza: la cual es +desierta. + + 27 El entonces se levantó, y fué: y hé aquí un Etíope, eunuco, gobernador de +Candaces, reina de los Etíopes, el cual era [puesto] sobre todos sus tesoros, +y habia venido á adorar á Jerusalem, + + 28 se volvia, sentado en su carro, y leyendo al profeta Isaías. + + 29 Y el Espíritu dijo á Felipe: Llégate, y júntate á este carro. + + 30 Y acudiendo Felipe, le oyó que leia al profeta Isaías; y dijo: ¿Mas +entiendes lo que lees? + + 31 Y él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó á Felipe que +subiese, y se sentase con él. + + 32 Y el lugar de la Escritura que leia, era este: Como oveja á la muerte fué +llevado; y como cordero mudo delante del que le trasquila, así no abrió su +boca: + + 33 en su humillacion su juicio fué quitado: mas su generacion, ¿quién la +contará? porque es quitada de la tierra su vida. + + 34 Y respondiendo el eunuco á Felipe, dijo: Ruégote, ¿de quién el profeta +dice esto? ¿de sí, ó de otro alguno? + + 35 Entonces Felipe, abriendo su boca y comenzando de esta Escritura, le +anunció el evangelio de Jesus. + + 36 Y yendo por el camino, vinieron á una agua; y le dijo el eunuco: Hé aquí +agua, ¿qué impide que yo no sea bautizado? + + 37 Y Felipe dijo: Si crees de todo corazon, bien puedes. Y respondiendo +[él,] dijo: Creo que Jesu Cristo es el Hijo de Dios. + + 38 Y mandó parar el carro: y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco: +y le bautizó. + + 39 Y como subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató á Felipe, y no +le vió mas el eunuco: y se fué su camino gozoso. + + 40 Felipe empero se halló en Azoto: y pasando anunciaba el Evangelio en +todas las ciudades hasta que vino á Cesaréa. + + + +CAPITULO 9 + + 1 Y SAULO, aun resoplando amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, +vino al príncipe de los sacerdotes, + + 2 y demandó de él cartas para Damasco á las sinagogas, para que si hallase +algunos varones, ó mujeres de esta secta, los trajese presos á Jerusalem. + + 3 Y yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco, +súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo. + + 4 Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decia: Saulo, Saulo, ¿por qué me +persigues? + + 5 Y [él] dijo: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesus á quien tu +persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijon. + + 6 El temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que haga? Y el Señor le +[dice:] Levántate, y entra en la ciudad; y te se dirá lo que te conviene +hacer. + + 7 Y los varones que iban con Saulo, se pararon atónitos, oyendo á la verdad +la voz, mas no viendo á nadie. + + 8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos no veia á nadie: +así que llevándole por la mano, le metieron en Damasco, + + 9 donde estuvo tres dias sin ver; y no comió, ni bebió. + + 10 Habia entonces un discípulo en Damasco, llamado Ananías, al cual el Señor +dijo en vision: Ananías. Y él respondió: Hé aquí estoy, Señor. + + 11 Y el Señor le [dijo:] Levántate, y vé á la calle que se llama la Derecha, +y busca en casa de Judas á Saulo, llamado él de Tarso: porque hé aquí él ora: + + 12 y ha visto en vision un varon llamado Ananías, que entra, y le pone la +mano encima para que reciba la vista. + + 13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oido á muchos de este varon, +cuantos males ha hecho á tus santos en Jerusalem, + + 14 y aun aquí tiene facultad de los príncipes de los sacerdotes de prender á +todos los que invocan tu nombre. + + 15 Y le dijo el Señor: Vé; porque instrumento escogido me es este para que +lleve mi nombre en presencia de gentes, y de reyes, y de los hijos de Israél; + + 16 porque yo le mostraré cuánto le sea menester que padezca por mi nombre. + + 17 Ananías entonces fué, y entró en la casa: y poniéndole las manos encima, +dijo: Saulo, hermano, el Señor Jesus, que te apareció en el camino por donde +venias, me ha enviado para que recibas la vista, y seas lleno de Espíritu +Santo. + + 18 Y luego le cayeron de los ojos como escamas, y recibió luego la vista: y +levantándose fué bautizado. + + 19 Y como comió, fué confortado. Y estuvo Saulo con los discípulos que +estaban en Damasco, por algunos dias. + + 20 Y luego [entrando] en las sinagogas predicaba á Cristo, que este era el +Hijo de Dios. + + 21 Y todos los que le oían estaban atónitos, y decian: ¿No es este el que +asolaba en Jerusalem á los que invocaban este nombre: y á eso vino acá para +llevarlos presos á los príncipes de los sacerdotes? + + 22 Empero Saulo mucho mas se esforzaba, y confundia á los Judíos que moraban +en Damasco, afirmando que este es el Cristo. + + 23 Y como pasaron muchos dias, hicieron consejo en uno los Judíos de +matarle. + + 24 Mas las asechanzas de ellos fueron entendidas de Saulo: empero [ellos] +guardaban las puertas de dia y de noche, para matarle. + + 25 Entonces los discípulos, tomándole de noche, le bajaron por el muro +metido en una espuerta. + + 26 Y como Saulo vino á Jerusalem, tentaba de juntarse con los discípulos: +mas todos tenian miedo de él, no creyendo que era discípulo. + + 27 Entonces Barnabas, tomándole, le trajo á los apóstoles; y contó, como +habia visto al Señor en el camino, y que le habia hablado, y como en Damasco +habia hablado confiadamente en el nombre de Jesus. + + 28 Y entraba y salia con ellos en Jerusalem. + + 29 Y hablaba confiadamente en el nombre del Señor Jesus, y disputaba con los +Griegos: mas ellos procuraban de matarle. + + 30 Lo cual como los hermanos entendieron, le acompañaron hasta Cesaréa, y le +enviaron á Tarso. + + 31 Las Iglesias entonces por toda Judéa, y Galiléa, y Samaria, tenian paz, y +eran edificadas, andando en el temor del Señor: y con consuelo del Espíritu +Santo eran multiplicadas. + + 32 Y ACONTECIÓ, que Pedro andándolos á todos, vino tambien á los santos que +habitaban en Lydda. + + 33 Y halló allí á uno que se llamaba Eneas, que habia ya ocho años que +estaba en cama, que era paralítico. + + 34 Y le dijo Pedro: Eneas, Jesu Cristo te sana: levántate, y házte [tu +cama.] Y luego se levantó. + + 35 Y viéronle todos los que habitaban en Lydda y en Sarona, los cuales se +convirtieron al Señor. + + 36 Entonces en Joppe habia una discípula llamada Tabitha, que declarado +quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras, y de limosnas que hacia. + + 37 Y aconteció en aquellos dias, que enfermando, murió: la cual despues de +lavada, la pusieron en un cenadero. + + 38 Y como Lydda estaba cerca de Joppe, los discípulos, oyendo que Pedro +estaba allí, le enviaron dos varones, rogándole: No te detengas de venir +hasta nosotros. + + 39 Pedro entonces levantándose, vino con ellos: y como llegó, le llevaron al +cenadero, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrándole las +túnicas y los vestidos que Dorcas les hacia, cuando estaba con ellas. + + 40 Entonces echados fuera todos, Pedro puesto de rodillas, oró: y vuelto al +cuerpo, dijo: Tabitha, levántate. Y ella abrió los ojos: y viendo á Pedro, se +volvió á asentar. + + 41 Y dándole él la mano, la levantó: entonces llamando los santos y las +viudas, la presentó viva. + + 42 Esto fué notorio por toda Joppe: y creyeron muchos en el Señor. + + 43 Y aconteció que se quedó muchos dias en Joppe, en casa de un cierto Simon +curtidor. + + + +CAPITULO 10 + + 1 Y HABIA un varon en Cesaréa llamado Cornelio, centurion de la compañía que +se llamaba la Italiana, + + 2 pio, y temeroso de Dios, con toda su casa, y que hacia muchas limosnas al +pueblo, y que oraba á Dios siempre. + + 3 Este vió en vision manifiestamente, como á la hora de las nueve del dia, +que un ángel de Dios entraba á él, y le decia: Cornelio. + + 4 Y él, puestos en él los ojos, espantado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: +Tus oraciones y tus limosnas han subido en memoria en la presencia de Dios: + + 5 envia pues ahora varones á Joppe, y haz venir á un Simon, que tiene por +sobrenombre Pedro: + + 6 este posa en casa de un Simon curtidor, que tiene su casa junto á la mar: +este te dirá lo que te conviene hacer. + + 7 E ido el ángel que hablaba con Cornelio, llamó dos de sus criados, y un +soldado temeroso del Señor, de los que se llegaban á él: + + 8 á los cuales, despues de habérselo contado todo, los envió á Joppe. + + 9 Y un dia despues, yendo ellos camino, y llegando cerca de la ciudad, Pedro +subió á la azotea á orar, cerca de la hora de las seis. + + 10 Y aconteció que le vino una grande hambre, y quiso comer, y aparejándole +ellos, cayó sobre él un exceso de entendimiento. + + 11 Y vió el cielo abierto, y que descendia á él un vaso, como un gran +lienzo, que [atado] de los cuatro cantos era bajado del cielo á la tierra: + + 12 en el cual habia [de] todos los animales de cuatro piés de la tierra, y +fieras, y reptiles, y aves del cielo. + + 13 Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata, y come. + + 14 Entonces Pedro dijo: Señor, no: porque ninguna cosa comun, é inmunda, he +comido jamás. + + 15 Y volvió la voz á decirle la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo +ensucies. + + 16 Y esto fué hecho por tres veces; y el vaso volvió á ser recogido en el +cielo. + + 17 Y estando Pedro dudando dentro de sí, qué seria la vision que habia +visto, hé aquí, los varones que habian sido enviados de Cornelio, que +preguntando por la casa de Simon, llegaron á la puerta. + + 18 Y llamando, preguntaron, si un Simon, que tenia por sobrenombre Pedro, +posaba allí. + + 19 Y estando Pedro pensando en la vision, le dijo el Espíritu: Hé aquí, tres +varones te buscan: + + 20 levántate pues, y desciende, y no dudes de ir con ellos, porque yo los he +enviado. + + 21 Entonces Pedro descendiendo á los varones que le eran enviados de +Cornelio, dijo: Hé aquí, yo soy el que buscais: ¿qué es la causa por qué +habeis venido? + + 22 Y ellos dijeron: Cornelio, el centurion, varon justo, y temeroso de Dios, +y que tiene testimonio de toda la nacion de los Judíos, ha recibido respuesta +por un santo ángel, de hacerte venir á su casa, y oir de [tí algunas] cosas. + + 23 Entonces metiéndolos dentro, los hospedó: y el dia siguiente levantándose +se fué con ellos: y le acompañaron algunos de los hermanos de Joppe. + + 24 Y otro dia despues entraron en Cesaréa. Y Cornelio los estaba esperando, +habiendo llamado sus parientes, y los amigos mas familiares. + + 25 Y como Pedro entró, Cornelio le salió á recibir: y derribándose á sus +piés, adoró. + + 26 Y Pedro le levantó, diciendo: Levántate, que yo mismo soy hombre. + + 27 Y hablando con él, entró: y halló á muchos que se habian juntado. + + 28 Y les dijo: Vosotros sabeis, que es abominable á un varon Judío juntarse, +ó llegarse á extranjero: mas me ha mostrado Dios, que á ningun hombre llame +comun ó inmundo: + + 29 por lo cual llamado, he venido sin dudar: así que pregunto, ¿por qué +causa me habeis hecho venir? + + 30 Entonces Cornelio dijo: Cuatro dias ha que á esta hora yo estaba ayuno: y +á la hora de las nueve estando orando en mi casa, hé aquí, un varon se puso +delante de mí en vestido resplandeciente, + + 31 y dijo: Cornelio, tu oracion es oida, y tus limosnas han venido en +memoria en la presencia de Dios: + + 32 envia pues á Joppe, y haz venir á un Simon, que tiene por sobrenombre +Pedro: este posa en casa de Simon, un curtidor junto á la mar, el cual +venido, te hablará. + + 33 Así que, luego envié á tí: y tú has hecho bien viniendo: ahora, pues, +todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios para oir todo lo que Dios +te ha mandado. + + 34 Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace +acepcion de personas: + + 35 sino que de cualquiera nacion, que le teme y obra justicia, se agrada. + + 36 Envió palabra Dios á los hijos de Israél, anunciando la paz por Jesu +Cristo: este es el Señor de todos. + + 37 Vosotros sabeis que la cosa ha sido hecha por toda Judéa: que comenzando +desde Galiléa, despues del bautismo que Juan predicó: + + 38 á Jesus de Nazaret, como le ungió Dios de Espíritu Santo, y de potencia, +que anduvo haciendo bienes, y sanando todos los oprimidos del diablo: porque +Dios era con él. + + 39 Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de +Judéa, y en Jerusalem, al cual mataron colgándole en un madero. + + 40 A este Dios le levantó al tercer dia, é hizo que apareciese manifiesto: + + 41 no á todo el pueblo, sino á los testigos que Dios antes habia ordenado, +[es á saber,] á nosotros, que comimos, y bebimos juntamente con él, despues +que resucitó de los muertos. + + 42 Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que +Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. + + 43 A este dan testimonio todos los profetas, de que todos los que en él +creyeren, recibirán perdon de pecados por su nombre. + + 44 Estando aun hablando Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayo sobre +todos los que oían el sermon. + + 45 Y se espantaron los fieles que eran de la circuncision, que habian venido +con Pedro, de que tambien sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu +Santo. + + 46 Porque los oian que hablaban en lenguas, y que magnificaban á Dios. +Entonces Pedro respondió: + + 47 ¿Puede alguien impedir el agua, que no sean bautizados estos, que han +recibido el Espíritu Santo tambien como nosotros? + + 48 Y los mandó bautizar en el nombre del Señor Jesus. Y le rogaron que se +quedase con ellos por algunos dias. + + + +CAPITULO 11 + + 1 Y OYERON los apóstoles, y los hermanos que estaban en Judéa, que tambien +los Gentiles habian recibido la palabra de Dios. + + 2 Y como Pedro subió á Jerusalem, contendian contra él los que [eran] de la +circuncision, + + 3 diciendo: ¿Por qué has entrado á varones incircuncisos, y has comido con +ellos? + + 4 Entonces comenzando Pedro, les declaró por órden [lo pasado,] diciendo: + + 5 Estando yo en la ciudad de Joppe orando, ví, en exceso de entendimiento, +una vision, [es á saber,] un vaso, como un gran lienzo, que descendia, que +por los cuatro cantos era bajado del cielo, y venia hasta mí: + + 6 en el cual como puse los ojos, consideré, y ví animales terrestres de +cuatro piés, y fieras, y reptiles, y aves del cielo: + + 7 y oí tambien una voz que me decia: Levántate, Pedro, mata, y come. + + 8 Y dije: Señor, no: porque ninguna cosa comun ni inmunda entró jamás en mi +boca. + + 9 Entonces la voz me respondió del cielo la segunda vez: Lo que Dios limpió, +no lo ensucies tú. + + 10 Y esto fué hecho por tres veces: y volvió todo á ser tomado arriba en el +cielo. + + 11 Y hé aquí que luego tres varones sobrevinieron en la casa donde yo +estaba, enviados á mí de Cesaréa. + + 12 Y el Espíritu me dijo, que me fuese con ellos sin dudar. Y vinieron +tambien conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varon, + + 13 el cual nos contó como habia visto un ángel en su casa, que se paró, y le +dijo: Envia á Joppe, y haz venir á un Simon, que tiene por sobrenombre Pedro, + + 14 el cual te hablará palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu +casa. + + 15 Y como comencé á hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos, tambien como +sobre nosotros al principio. + + 16 Entonces me acordé del dicho del Señor, como dijo: Juan ciertamente +bautizó en agua: mas vosotros sereis bautizados en Espíritu Santo. + + 17 Así que, si Dios les dió el mismo don tambien como á nosotros que hemos +creido en el Señor Jesu Cristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar á Dios? + + 18 Entonces, oidas estas cosas, callaron, y glorificaron á Dios, diciendo: +De manera que tambien á los Gentiles ha dado Dios penitencia para vida.* +{*Lugar de convertirse á él para que vivan.} + + 19 Y LOS que habian sido esparcidos por [causa de] la tribulacion que fué +hecha en tiempo de Estévan, anduvieron hasta Phenicia, y Cipro, y Antioquía, +no hablando á nadie la palabra, sino á solos los Judíos. + + 20 Y de ellos habia unos varones Ciprios y Cirenenses, los cuales como +entraron en Antioquía, hablaron á los Griegos, anunciando el Evangelio del +Señor Jesus. + + 21 Y la mano del Señor era con ellos: y mucho número creyendo se convirtió +al Señor. + + 22 Y llegó la fama de estas cosas á oidos de la Iglesia que estaba en +Jerusalem: y enviaron á Barnabas que fuese hasta Antioquía: + + 23 el cual como llegó, y vió la gracia de Dios, se gozó; y exhortó á todos +que permaneciesen en el propósito del corazon en el Señor. + + 24 Porque era varon bueno, y lleno de Espíritu Santo, y de fé: y mucha +compañía fué allegada al Señor. + + 25 Y se partió Barnabas á Tarso á buscar á Saulo: y hallado, le trajo á +Antioquía. + + 26 Y conversaron todo un año allí con la Iglesia: y enseñaron mucha +compañía, de tal manera que los discípulos fueron llamados Cristianos +primeramente en Antioquía. + + 27 Y EN aquellos dias descendieron de Jerusalem profetas á Antioquía. + + 28 Y levántandose uno de ellos, llamado Agabo, daba á entender por Espíritu, +que habia de haber una grande hambre en toda la redondez de las tierras, la +cual tambien fué en tiempo de Claudio César. + + 29 Entonces los discípulos, cada uno conforme á lo que tenia, determinaron +de enviar subsidio á los hermanos que habitaban en Judéa. + + 30 Lo cual asimismo hicieron, enviando á los ancianos por mano de Barnabas y +de Saulo. + + + +CAPITULO 12 + + 1 Y EN el mismo tiempo el rey Herodes envió compañías [de soldados] para +maltratar algunos de la Iglesia. + + 2 Y mató á Jacobo, el hermano de Juan, á cuchillo. + + 3 Y viendo que habia agradado á los Judíos, pasó adelante para prender +tambien á Pedro, y eran los dias de los panes sin levadura. + + 4 El cual prendido, le echó en la cárcel, entregándole á cuatro cuaterniones +de soldados, que le guardasen: queriendo sacarle al pueblo despues de la +Pascua. + + 5 Así que, Pedro era guardado en la cárcel: y la Iglesia hacia oracion á +Dios sin cesar por él. + + 6 Y cuando Herodes le habia de sacar, aquella misma noche, estaba Pedro +durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de +la puerta que guardaban la cárcel. + + 7 Y hé aquí, el ángel del Señor sobrevino, y la luz resplandeció en la +cárcel: é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate +prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos. + + 8 Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus zapatos. Y lo hizo así. Y le dijo: +Rodéate tu ropa, y sígueme. + + 9 Y saliendo, le seguia; y no sabia que era verdad lo que hacia el ángel: +mas pensaba que veía vision. + + 10 Y como pasaron la primera y la segunda guarda, vinieron á la puerta de +hierro, que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron +una calle; y luego el ángel se apartó de el. + + 11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente, que +el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de +todo el pueblo de los Judíos que me esperaba. + + 12 Y considerando [esto,] llegó á casa de María la madre de Juan, el que +tenia por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban congregados, y orando. + + 13 Y tocando Pedro á la puerta del patio, salió una muchacha, para escuchar: +se llamaba Rhode. + + 14 La cual como conoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino +corriendo dentro, dió nueva, que Pedro estaba á la puerta. + + 16 Y ellos le dijeron: Estás loco: mas ella afirmaba que era así. Entonces +ellos decian: Su ángel es. + + 16 Mas Pedro perseveraba en llamar: y como le abrieron, le vieron, y se +espantaron. + + 17 Y [él] haciéndoles señal con la mano que callasen, les contó como el +Señor le habia sacado de la cárcel; y dijo: Haced saber esto á Jacobo y á los +hermanos. Y salido, se partió á otro lugar. + + 18 Siendo pues de dia, habia no poco alboroto entre los soldados, sobre qué +se habia hecho de Pedro. + + 19 Mas Herodes, como le buscó, y no le halló, hecha inquisicion de los +guardas, los mandó llevar. Y descendiendo de Judéa á Cesaréa, se quedó +[allí.] + + 20 Y Herodes estaba enojado contra los de Tyro, y los de Sidón: mas ellos +vinieron concordes á él; y sobornado Blasto, que era el camarero del rey, +pedian paz: porque las tierras de ellos eran mantenidas del rey. + + 21 Y un dia señalado, Herodes, vestido de ropa real, se sentó en el +tribunal, y les habló. + + 22 Y el pueblo aclamaba: Voz de Dios, y no de hombre. + + 23 Y luego el ángel del Señor le hirió, por cuanto no dió la gloria á Dios; +y comido de gusanos espiró. + + 24 Mas la palabra del Señor crecia, y era multiplicada. + + 25 Y Barnabas y Saulo volvieron de Jerusalem, cumplido su servicio, tomando +juntamente [consigo] á Juan, el que tenia por sobrenombre Marcos. + + + +CAPITULO 13 + + 1 HABIA entonces en la Iglesia, que estaba en Antioquía, profetas y +doctores, Barnabas, y Simon el que se llamaba Niger, y Lucio Cirenéo, y +Manahen, que habia sido criado con Herodes el tetrarca, y Saulo. + + 2 Ministrando pues estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: +Apartadme á Barnabas y á Saulo para la obra para la cual los he llamado. + + 3 Entonces ayunando y orando, y poniéndoles las manos encima, los enviaron. + + 4 Y ellos entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron á Seleucia: +y de allí navegaron á Cipro. + + 5 Y llegados á Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de +los Judíos: y tenian tambien á Juan en el ministerio. + + 6 Y habiendo atravesado la isla hasta Pafo, hallaron á un varon mago, falso +profeta, Judío, llamado Bar-jesus: + + 7 el cual estaba con el Procónsul Sergio Paulo, varon prudente: este, +llamando á Barnabas y á Saulo, deseaba oir la palabra de Dios. + + 8 Mas les resistia Elimas el encantador, (que así se interpreta su nombre,) +procurando de apartar de la fé al Procónsul. + + 9 Entonces Saulo, que tambien [es] Pablo, lleno del Espíritu Santo, poniendo +en él los ojos, + + 10 dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, +enemigo de toda justicia! ¿no cesarás de trastornar los caminos rectos del +Señor? + + 11 ahora, pues, hé aquí, la mano del Señor [es] contra tí, y serás ciego, +que no veas el sol por tiempo. Y luego cayó en él oscuridad y tinieblas: y +andando al rededor buscaba quién le diese la mano. + + 12 Entonces el Procónsul, viendo lo que habia sido hecho, creyó, maravillado +de la doctrina del Señor. + + 13 Y partidos de Pafo, Pablo, y los que estaban con él, vinieron á Perges de +Panfilia: entonces Juan, apartándose de ellos, se volvió á Jerusalem. + + 14 Y ELLOS pasando de Perges, vinieron á Antioquía de Pisidia; y entrando en +la sinagoga un dia de sábado, se asentaron. + + 15 Y despues de la leccion de la ley y de los profetas, los príncipes de la +sinagoga enviaron á ellos, diciendo: Varones hermanos, si hay entre vosotros +alguna palabra de exhortacion para el pueblo, hablad. + + 16 Entonces Pablo, levantándose, hecho silencio con la mano, dice: Varones +Israelitas, y los que temeis á Dios, oíd. + + 17 El Dios del pueblo de Israél escogió á nuestros padres, y ensalzó el +pueblo, siendo ellos extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo +levantado los sacó de ella. + + 18 Y por tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto. + + 19 Y destruyendo las siete gentes en la tierra de Chanaán, les repartió por +suerte la tierra de ellas. + + 20 Como por cuatrocientos y cincuenta años despues dióles jueces hasta el +profeta Samuél. + + 21 Y entonces demandaron rey: y les dió Dios á Saúl, hijo de Cis, varon de +la tribu de Benjamin, por cuarenta años. + + 22 Y quitado aquel, les levantó el rey David, al cual dió testimonio, +diciendo: He hallado á David, [hijo] de Isaí, varon conforme á mi corazon, el +cual hará todo lo que yo quiero. + + 23 De la simiente de este, Dios, conforme á la promesa, levantó á Jesus por +Salvador á Israél; + + 24 predicando Juan delante de la faz de su venida el bautismo de penitencia +á todo el pueblo de Israél. + + 25 Mas como Juan cumpliese su carrera, dijo: ¿Quién pensais que soy? no soy +yo: mas, hé aquí, viene tras mí [aquel,] cuyos zapatos de los piés no soy +digno de desatar. + + 26 Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros +temen á Dios, á vosotros es enviada esta palabra de salud. + + 27 Porque los que habitaban en Jerusalem, y sus príncipes, no conociendo á +este, y las voces de los profetas que se leen todos los sábados, +condenándo[le las] cumplieron. + + 28 Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen. + + 29 Y habiendo cumplido todas las cosas que de él eran escritas, quitándole +del madero, le pusieron en el sepulcro. + + 30 Mas Dios le levantó de los muertos. + + 31 El cual fué visto por muchos dias de los que habian subido juntamente con +él de Galiléa á Jerusalem, los cuales son sus testigos al pueblo. + + 32 Y nosotros tambien os anunciamos el Evangelio de aquella promesa que fué +hecha á los Padres, la cual Dios ha cumplido á los hijos de ellos, á +nosotros, resucitando á Jesus: + + 33 como tambien en el Salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te +engendré hoy. + + 34 Y que le levantó de los muertos para nunca mas volver á corrupcion, así +dijo: Que os daré las misericordias fieles [prometidas] á David. + + 35 Por tanto en otra parte dice: No darás tu Santo que vea corrupcion. + + 36 Porque á la verdad David, habiendo servido en su edad á la voluntad de +Dios, durmió, y fué juntado con sus padres, y vió corrupcion. + + 37 Mas aquel que Dios levantó, no vió corrupcion. + + 38 Séaos pues notorio, varones hermanos, que por este os es anunciada +remision de pecados: + + 39 y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en +este es justificado todo aquel que creyere. + + 40 Mirad pues que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas: + + 41 Mirad, oh menospreciadores, y entontecéos, y desvanecéos: porque yo obro +obra en vuestros dias, obra que no la creeréis si alguien os la contare. + + 42 Y SALIDOS de la sinagoga de los Judíos, los Gentiles les rogaron, que el +sábado siguiente les hablasen estas palabras. + + 43 Y enviada la congregacion, muchos de los Judíos, y de los religiosos +extranjeros siguieron á Pablo y á Barnabas: los cuales hablándoles, les +persuadian que permaneciesen en la gracia de Dios. + + 44 Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad á oir la palabra de +Dios. + + 45 Entonces los Judíos, vista la compañía, fueron llenos de zelo, y +contradecian á lo que Pablo decia, contradiciendo y blasfemando. + + 46 Entonces Pablo y Barnabas, usando de libertad, dijeron: A vosotros á la +verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios: mas, pues que la +desechais, y os juzgais indignos de la vida eterna, hé aquí, [nosotros] nos +volvemos á los Gentiles. + + 47 Porque así nos lo mandó el Señor: Te he puesto para luz de los Gentiles, +para que seas por salud hasta lo postrero de la tierra. + + 48 Y los Gentiles oyendo esto, fueron gozosos, y glorificaban la palabra del +Señor; y creyeron todos los que estaban antes ordenados para vida eterna. + + 49 Y la palabra del Señor era sembrada por toda aquella provincia. + + 50 Mas los Judíos concitaron mujeres pias y honestas, y á los principales de +la ciudad, y levantaron persecucion contra Pablo y Barnabas, á los cuales +echaron de sus términos. + + 51 Ellos entonces sacudiendo en ellos el polvo de sus piés, se vinieron á +Iconio. + + 52 Y los discípulos estaban llenos de gozo, y de Espíritu Santo. + + + +CAPITULO 14 + + 1 Y ACONTECIÓ en Iconio, que entrados juntamente en la sinagoga de los +Judíos, hablaron de tal manera que creyó una grande multitud de Judíos, y +asimismo de Griegos. + + 2 Mas los Judíos que fueron incrédulos, incitaron, y corrompieron los ánimos +de los Gentiles contra los hermanos. + + 3 Con todo eso se detuvieron allí mucho tiempo confiados en el Señor, el +cual daba testimonio á la palabra de su gracia, dando que señales y milagros +fuesen hechos por las manos de ellos. + + 4 Y el vulgo de la ciudad fué dividido: y unos eran con los Judíos, y otros +con los apóstoles. + + 5 Y haciendo ímpetu los Judíos y los Gentiles, juntamente con sus príncipes, +para afrentarlos y apedrearlos, + + 6 entendiéndolo se huyeron á Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y por +toda la tierra al rededor. + + 7 Y allí predicaban el Evangelio. + + 8 Y un varon de Listra, impotente de los piés, estaba sentado, cojo desde el +vientre de su madre, que jamás habia andado. + + 9 Este oyó hablar á Pablo: el cual, como puso los ojos en él, y vió que +tenia fé para ser sano, + + 10 dijo á gran voz: Levántate derecho sobre tus piés. Y [él] saltó, y +anduvo. + + 11 Entonces las compañías, visto lo que Pablo habia hecho, alzaron la voz, +diciendo en lengua Licaónica: Dioses semejantes á hombres han descendido á +nosotros. + + 12 Y á Barnabas llamaban Júpiter; y á Pablo, Mercurio, porque este era el +que hablaba. + + 13 Y el sacerdote de Júpiter que estaba delante de la ciudad de ellos, +trayendo toros y coronas delante de las puertas, queria con el pueblo +sacrificar[les.] + + 14 Lo cual como oyeron los apóstoles Barnabas y Pablo, saltaron á las +compañías, rasgadas sus ropas, dando voces, + + 15 y diciendo: Varones, ¿por qué haceis esto? nosotros tambien somos hombres +semejantes á vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtais +al Dios vivo, que hizo el cielo, y la tierra, y la mar, y todo lo que está en +ellos: + + 16 el cual en las edades pasadas ha dejado á todas las gentes andar en sus +caminos: + + 17 aunque no se dejó á sí mismo sin testimonio, bien haciendo, dándonos +lluvias del cielo, y tiempos fructíferos, llenando de mantenimiento, y de +alegría nuestros corazones. + + 18 Y diciendo estas cosas, apenas apaciguaron las compañías á que no les +sacrificasen. + + 19 Entonces sobre vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que +persuadieron á la multitud: y habiendo apedreado á Pablo, le trajeron +arrastrando fuera de la ciudad, pensando que ya estaba muerto. + + 20 Mas rodeándole los discípulos, se levantó, y se entró en la ciudad: y un +dia despues se partió con Barnabas á Derbe. + + 21 Y como hubieron anunciado el Evangelio á aquella ciudad, y enseñado á +muchos, volviéronse á Listra, y á Iconio, y á Antioquía, + + 22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándolos que permaneciesen +en la fé; y [enseñándoles] que es menester que por muchas tribulaciones +entremos en el reino de Dios. + + 23 Y habiéndoles constituido ancianos en cada una de las Iglesias, y +habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habian +creido. + + 24 Y pasando por Pisidia vinieron á Panfilia. + + 25 Y habiendo hablado la palabra [del Señor] en Perges, descendieron á +Atalia. + + 26 Y de allí navegaron á Antioquía, donde habian sido encomendados á la +gracia de Dios para la obra que ya habian acabado. + + 27 Y como vinieron, y juntaron la Iglesia, relataron cuán grandes cosas +habia hecho Dios por [medio de] ellos; y cómo habia abierto á los Gentiles la +puerta de la fé. + + 28 Y se quedaron allí mucho tiempo con los discípulos. + + + +CAPITULO 15 + + 1 ENTONCES algunos que venian de Judéa enseñaban á los hermanos: Que si no +os circuncidais, conforme al rito de Moisés, no podeis ser salvos. + + 2 Así que hecha una sedicion y contienda no pequeña á Pablo y á Barnabas +contra ellos, determinaron que subiesen Pablo y Barnabas, y algunos otros de +ellos á los apóstoles y á los ancianos á Jerusalem sobre esta cuestion + + 3 Ellos pues, acompañados [de algunos] de la Iglesia, pasaron por Phenicia y +Samaria, contando la conversion de los Gentiles: y hacian gran gozo á todos +los hermanos. + + 4 Y venidos á Jerusalem, fueron recibidos de la Iglesia, y de los apóstoles, +y de los ancianos: y les hicieron saber todas las cosas que Dios habia hecho +por [medio de] ellos. + + 5 Mas algunos de la secta de los Fariséos, que habian creido, se levantaron, +diciendo: Que es menester circuncidarlos, y mandar[les] que guarden la ley de +Moisés. + + 6 Y se juntaron los apóstoles y los ancianos para conocer de este negocio. + + 7 Y habiendo habido grande contienda, levantándose Pedro, les dijo: Varones +hermanos, vosotros sabeis como ya ha algun tiempo que Dios escogió, que los +Gentiles oyesen por mi boca la palabra del Evangelio, y que creyesen: + + 8 y Dios, que conoce los corazones, les dió testimonio, dándoles el Espíritu +Santo tambien como á nosotros: + + 9 y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando con la fe +sus corazones: + + 10 ahora pues, ¿por qué tentais á Dios poniendo yugo sobre la cerviz de los +discípulos, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? + + 11 antes por la gracia del Señor Jesu Cristo creemos que seremos salvos, +como tambien ellos. + + 12 Entonces toda la multitud calló, y oyeron á Barnabas y á Pablo que +contaban cuán grandes maravillas y señales Dios habia hecho por [medio de] +ellos entre los Gentiles. + + 13 Y despues que hubieron callado, Jacobo respondió, diciendo: Varones +hermanos, oídme. + + 14 Simon ha contado como primero Dios visitó á los Gentiles, para tomar de +ellos pueblo para su nombre. + + 15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: + + 16 Despues de esto volveré, é instauraré la cabaña de David que estaba +caida: y restauraré sus ruinas, y la volveré á levantar: + + 17 para que el resto de los hombres busque al Señor, y todos los Gentiles +sobre los cuales es llamado mi nombre, dice el Señor, que hace todas estas +cosas. + + 18 Notorias son á Dios desde el siglo todas sus obras. + + 19 Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten á Dios, +no han de ser inquietados: + + 20 sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y +de fornicacion, y de ahogado, y de sangre. + + 21 Porque Moisés desde los tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien le +predique en las sinagogas, donde es leido cada sábado. + + 22 Entonces pareció bien á los apóstoles, y á los ancianos con toda la +Iglesia, elegir varones de ellos, y enviarlos á Antioquía con Pablo y +Barnabas, á Judas que tenia por sobrenombre Barsabas, y á Sílas, varones +principales entre los hermanos; + + 23 y escribir por mano de ellos [así:] Los apóstoles, y los ancianos, y los +hermanos, á los hermanos de los Gentiles que están en Antioquía, y en Syria, +y en Cilicia, salud: + + 24 Por cuanto hemos oido que algunos, que han salido de nosotros, os han +inquietado con palabras, trastornando vuestras almas, mandando circuncidaros +y guardar la ley, á los cuales no mandamos: + + 25 nos ha parecido, congregados en uno, elegir varones, y enviarlos á +vosotros con nuestros amados Barnabas y Pablo, + + 26 hombres que han entregado sus vidas por el nombre de nuestro Señor Jesu +Cristo: + + 27 así que, enviamos á Judas, y á Silas, los cuales tambien por palabra os +harán saber lo mismo. + + 28 Que ha parecido bien al Espíritu Santo, y á nosotros, de ninguna carga +poneros mas que estas cosas necesarias: + + 29 que os aparteis de las cosas sacrificadas á ídolos, y de sangre, y de +ahogado, y de fornicacion: de las cuales cosas si os guardáreis, hareis bien. +Bien tengais. + + 30 Ellos entonces enviados, descendieron á Antioquía, y juntando la +multitud, dieron la carta. + + 31 La cual como leyeron, fueron gozosos de la consolacion. + + 32 Judas y Silas, como ellos tambien eran profetas, consolaron y confirmaron +los hermanos con abundancia de palabra. + + 33 Y pasando allí algun tiempo fueron enviados de los hermanos á los +apóstoles en paz. + + 34 Mas á Silas pareció bien de quedarse allí. + + 35 Y Pablo y Barnabas se estaban en Antioquía enseñando la palabra del +Señor, y anunciando el Evangelio con otros muchos. + + 36 Y DESPUES de algunos dias Pablo dijo á Barnabas: Volvamos á visitar los +hermanos por todas las ciudades en las cuales hemos anunciado la palabra del +Señor, cómo están. + + 37 Y Barnabas queria que tomasen consigo á Juan, el que tenia por +sobrenombre Marcos: + + 38 mas á Pablo, le parecia que no habia de ser tomado el que se habia +apartado de ellos desde Panfilia, y no habia ido con ellos á la obra. + + 39 Y hubo [tal] contencion [entre ellos,] que se apartaron el uno del otro: +y Barnabas tomando á Marcos navegó á Cipro. + + 40 Y Pablo escogiendo á Silas, se partió, encomendado de los hermanos á la +gracia de Dios: + + 41 y anduvo la Syria y la Cilicia confirmando las Iglesias. + + + +CAPITULO 16 + + l Y VINO hasta Derbe, y Listra: y hé aquí, estaba allí un discípulo, llamado +Timotéo, hijo de una mujer Judía fiel, mas de padre Griego. + + 2 De este daban buen testimonio los hermanos que estaban en Listra y en +Iconio. + + 3 Este quiso Pablo que fuese con él; y tomándole, le circuncidó, por causa +de los Judíos que estaban en aquellos lugares: porque todos sabian que su +padre era Griego. + + 4 Y como pasaban por las ciudades, les daban que guardasen los decretos, qué +habian sido determinados por los apóstoles y los ancianos que [estaban] en +Jerusalem. + + 5 Así que las Iglesias eran confirmadas en fé, y eran aumentadas en número +cada dia. + + 6 Y pasando á Frigia, y la provincia de Galacia, les fué defendido por el +Espíritu Santo de hablar la palabra en Asia. + + 7 Y como vinieron en Misia, tentaron de ir á Bitinia, mas no los dejó el +Espíritu ir. + + 8 Y pasando á Misia, descendieron á Troas. + + 9 Y fué mostrada á Pablo de noche una vision: Un varon Macedonio se puso +delante, rogándole, y diciendo: Pasa á Macedonia, y ayúdanos. + + 10 Y como vió la vision, luego procuramos partir á Macedonia, certificados +que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el Evangelio. + + ll Y partidos de Troas, venimos camino derecho á Samotracia, y el dia +siguiente á Nápoles. + + 12 Y de allí á Filipos, que es la primera ciudad de la parte de Macedonia, +[y es] colonia: y estuvimos en aquella ciudad algunos dias. + + 13 Y un dia de los sábados salimos de la ciudad al rio, donde solia ser la +oracion; y sentándonos hablamos á las mujeres que se hablan juntado. + + 14 Entonces una mujer, llamada Lidia, que vendia púrpura en la ciudad de los +Tiatiréos, temerosa de Dios, oyó: el corazon de la cual abrió el Señor, para +que estuviese atenta á lo que Pablo decia. + + 15 Y como fué bautizada, con su casa, [nos] rogó, diciendo: Si habeis +juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad: y nos +constriñió. + + 16 Y aconteció, que yendo nosotros á la oracion, una muchacha que tenia +espíritu Pitónico, nos salió delante: la cual daba grande ganancia á sus amos +adivinando. + + 17 Esta, siguiendo á Pablo, y á nosotros, daba voces, diciendo: Estos +hombres son siervos del Dios Alto, los cuales os anuncian el camino de salud. + + 18 Y esto hacia por muchos dias, mas desagradando [esto] á Pablo, se volvió, +y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesu Cristo, que salgas de ella. +Y salió en la misma hora. + + 19 Y viendo sus amos que habia salido la esperanza de su ganancia, +prendieron á Pablo y á Silas; y los trajeron á la audiencia, al magistrado. + + 20 Y presentándolos á los magistrados, dijeron: Estos hombres alborotan +nuestra ciudad, siendo Judíos; + + 21 y predican ritos, los cuales no nos es lícito recibir ni hacer, pues +somos Romanos. + + 22 Y concurrió el pueblo contra ellos: y los magistrados rasgándoles sus +ropas los mandaron azotar con varas. + + 23 Y despues que los hubieron herido de muchos azotes, los echaron en la +cárcel, mandando al carcelero que los guardase con diligencia. + + 24 El cual, recibido este mandamiento, los metió en la cárcel de mas +adentro, y les apretó los piés en el cepo. + + 25 Mas á media noche orando Pablo y Silas, cantaban himnos: y los que +estaban presos los oian. + + 26 Entonces fué hecho de repente un gran terremoto, de tal manera que los +cimientos de la cárcel se movian: y luego todas las puertas se abrieron; y +las prisiones de todos se soltaron. + + 27 Y despertado el carcelero, como vió abiertas las puertas de la cárcel, +sacando la espada se queria matar, pensando que los presos se habian huido. + + 28 Entonces Pablo clamó á gran voz, diciendo: No te hagas ningun mal: que +todos estamos aquí. + + 29 El entonces pidiendo lumbre, entró dentro, y temblando se derribó á los +piés de Pablo y de Silas. + + 30 Y sacándolos fuera, les dice: Señores, ¿qué es menester que yo haga para +ser salvo? + + 31 Y ellos le dijeron: Cree en el Señor Jesu Cristo, y serás salvo tú, y tu +casa. + + 32 Y le hablaron la palabra del Señor, y á todos los que estaban en su casa. + + 33 Y tomándolos [él] en aquella misma hora de la noche, les lavó los azotes; +y se bautizó luego él, y todos los suyos. + + 34 Y llevándolos á su casa, les puso la mesa; y se gozó de que con toda su +casa habia creido á Dios. + + 35 Y como fué de dia, los magistrados enviaron los alguaciles, diciendo: +Envia á aquellos hombres. + + 36 Y el carcelero hizo saber estas palabras á Pablo: Que los magistrados han +enviado que seais sueltos: así que ahora salid, é idos en paz. + + 37 Entonces Pablo les dijo: Azotados públicamente sin habernos oido, +[siendo] hombres Romanos, nos echaron en la cárcel, ¿y ahora nos echan +encubiertamente? no cierto: sino vengan ellos, y nos saquen. + + 38 Y los alguaciles volvieron á decir á los magistrados estas palabras: y +tuvieron miedo, oido que eran Romanos. + + 39 Y viniendo les pidieron perdon, y sacándolos, les rogaron que se saliesen +de la ciudad. + + 40 Entonces salidos de la cárcel, entraron en [casa de] Lidia, y visitados +los hermanos, los consolaron, y se salieron. + + + +CAPITULO 17 + + 1 Y PASANDO por Amfípolis, y por Apolonia, vinieron á Tesalónica, donde +habia sinagoga de Judíos. + + 2 Y Pablo, como acostumbraba, entró á ellos, y por tres sábados disputó con +ellos de las Escrituras, + + 3 declarando y proponiendo, que convenia que el Cristo padeciese, y +resucitase de los muertos; y que este era Jesu Cristo, el cual yo os anuncio. + + 4 Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los +Griegos religiosos grande multitud; y mujeres nobles no pocas. + + 5 Entonces los Judíos que eran incrédulos zelosos, tomando á algunos +ociosos, malos hombres, y juntando compañía, alborotaron la ciudad; y +acometiendo la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. + + 6 Y no hallándolos trajeron á Jasón y á algunos hermanos á los gobernadores +de la ciudad, dando voces: Que estos son los que alborotan el mundo, y han +venido acá; + + 7 á los cuales Jasón ha recibido, y todos estos hacen contra los decretos de +César, diciendo que Jesus es otro rey. + + 8 Y alborotaron el pueblo y á los gobernadores de la ciudad, oyendo estas +cosas. + + 9 Mas recibida satisfaccion de Jasón, y de los demás, los soltaron. + + 10 Entonces los hermanos luego de noche enviaron á Pablo y á Silas á Beréa, +los cuales como llegaron, entraron en la sinagoga de los Judíos. + + 11 Y fueron estos mas nobles que los [Judíos] que estaban en Tesalónica, que +recibieron la palabra con toda codicia, escudriñando cada dia las Escrituras, +si estas cosas eran así. + + 12 Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres Griegas honestas, y varones +no pocos. + + 13 Mas como entendieron los Judíos de Tesalónica que tambien en Beréa era +anunciada la palabra de Dios por Pablo, vinieron tambien allá alborotando el +pueblo. + + 14 Empero luego los hermanos enviaron á Pablo que fuese como á la mar: y +Silas y Timotéo se quedaron allí. + + 15 Y los que habian tomado á cargo á Pablo, le llevaron hasta Atenas: y +tomando mandado de él para Silas y Timotéo, que viniesen á él lo mas presto +que pudiesen, se partieron. + + 16 Y esperándolos Pablo en Atenas, su espíritu se deshacia en él, viendo la +ciudad dada á idolatría. + + 17 Así que disputaba en la sinagoga con los Judíos y religiosos, y en la +plaza cada dia con los que le ocurrian. + + 18 Y algunos filósofos de los Epicúreos y de los Estóicos disputaban con él; +y unos decian: ¿Qué quiere decir este palabrero? Y otros: Parece que es +predicador de nuevos dioses; porque les predicaba á Jesus, y la resurreccion. + + 19 Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué sea +esta nueva doctrina que dices? + + 20 porque metes en nuestras orejas unas nuevas cosas: queremos pues saber +qué quiere ser esto. + + 21 Entonces todos los Atenienses, y los huéspedes extranjeros, en ninguna +otra cosa entendian sino, ó en decir, ó en oir alguna cosa nueva. + + 22 Estando pues Pablo en medio del Areópago, dijo: Varones Atenienses, en +todo os veo como mas supersticiosos: + + 23 porque pasando, y mirando vuestros santuarios, hallé tambien un altar en +el cual estaba esta inscripcion: Al Dios no conocido. Aquel, pues, que +vosotros honrais sin conocerle, á este os anuncio yo. + + 24 El Dios que hizo el mundo, y todas las cosas que en él [son,] este como +sea Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos de manos; + + 25 ni es honrado con manos de hombres, necesitado de algo: pues él da á +todos vida, y respiracion, y todas las cosas. + + 26 El cual hizo de uno á todo el linaje de los hombres, para que habitasen +sobre toda la faz de la tierra, determinando las sazones, las cuales limitó, +y puestos los términos de la habitacion de ellos; + + 27 para que buscasen á Dios, si en alguna manera palpando le hallen: aunque +cierto no está lejos de cada uno de nosotros. + + 28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos: como tambien algunos de +vuestros poetas dijeron: Porque linaje de este somos tambien. + + 29 Siendo pues linaje de Dios, no hemos de estimar la Divinidad ser +semejante ó á oro, ó á plata, ó piedra, ó á escultura de artificio, ó de +imaginacion de hombres. + + 30 Así que, disimulando Dios los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia +á todos los hombres que se arrepientan: + + 31 por cuanto ha establecido un dia, en el cual ha de juzgar con justicia á +todo el mundo por aquel varon al cual determinó, dando fé á todos, +levantándole de los muertos. + + 32 Y como oyeron la resurreccion de los muertos, unos entonces se burlaban; +y otros decian: Te oiremos acerca de esto otra vez. + + 33 Y así Pablo se salió en medio de ellos. + + 34 Mas algunos creyeron, juntándose con él: entre los cuales tambien [fué] +Dionisio él del Areópago, y una mujer llamada Damaris, y otros con ellos. + + + +CAPITULO 18 + + 1 PASADAS estas cosas Pablo se partió de Atenas, y vino á Corinto. + + 2 Y hallando á un Judío llamado Aquila, natural del Ponto, que hacia poco +que habia venido de Italia, y á Priscila su mujer, (porque Claudio habia +mandado que todos los Judíos saliesen de Roma,) se vino á ellos: + + 3 y porque era de su oficio, posó con ellos, y trabajaba: porque el oficio +de ellos era hacer tiendas. + + 4 Y disputaba en la sinagoga todos los sábados, y persuadia á Judíos, y á +Griegos. + + 5 Y como Silas y Timotéo vinieron de Macedonia, Pablo era constreñido del +Espíritu, testificando á los Judíos que Jesus era el Cristo. + + 6 Y contradiciendo y blasfemando ellos, les dijo, sacudiendo sus vestidos: +Vuestra sangre [sea] sobre vuestra cabeza: yo limpio: desde ahora me iré á +los Gentiles. + + 7 Y partiendo de allí, entró en casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, +la casa del cual estaba junto á la sinagoga. + + 8 Y Crispo, el prepósito de la sinagoga, creyó al Señor con toda su casa: y +muchos de los Corintios oyendo, creian, y eran bautizados. + + 9 Entonces el Señor dijo de noche en vision á Pablo: No temas, sino habla, y +no calles: + + 10 porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal: porque yo tengo +mucho pueblo en esta ciudad. + + 11 Y asentó [allí] un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios. + + 12 Y siendo Gallion Procónsul de Achaya, los Judíos se levantaron de un +ánimo contra Pablo, y le trajeron al tribunal, + + 13 diciendo: Que este persuade á los hombres honrar á Dios contra la ley. + + 14 Y comenzando Pablo á abrir la boca, Gallion dijo á los Judíos: Si fuera +algun agravio, ó algun crímen enorme, oh Judíos, conforme á derecho yo os +tolerara: + + 15 mas si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo +vosotros: porque yo no quiero ser juez de esas cosas. + + 16 Y los echó del tribunal. + + 17 Entonces todos los Griegos tomando á Sóstenes, prepósito de la sinagoga, +le herian delante del tribunal: y á Gallion nada se le daba de ello. + + 18 MAS Pablo habiendo esperado aun allí muchos dias, despidiéndose de los +hermanos, navegó en Syria, y con él Priscila y Aquila, habiéndose trasquilado +la cabeza en Cenchreas, porque tenia voto. + + 19 Y llegó á Efeso, y los dejó allí: y él entrando en la sinagoga, disputó +con los Judíos. + + 20 Los cuales rogándole que se quedase con ellos por mas tiempo, no se lo +concedió. + + 21 Antes se despidió de ellos, diciendo: Es menester que en todo caso tenga +la fiesta que viene en Jerusalem: mas otra vez volveré á vosotros, queriendo +Dios. Y se partió de Efeso. + + 22 Y descendido á Cesaréa, subió [á Jerusalem,] y saludó á la Iglesia, +descendió á Antioquía. + + 23 Y habiendo estado allí algun tiempo, se partió, andando por órden la +provincia de Galacia, y la Frigia confirmando á todos los discípulos. + + 24 Llegó entonces á Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, +varon elocuente, poderoso en las Escrituras. + + 25 Este era instruido en el camino del Señor, y ferviente de espíritu, +hablaba y enseñaba diligentemente las cosas que son del Señor, enseñado +solamente en el bautismo de Juan. + + 26 Y comenzó á tratar confiadamente en la sinagoga, al cual como oyeron +Priscila y Aquila, le tomaron, y le declararon mas particularmente el camino +de Dios. + + 27 Y queriendo él pasar á Achaya, los hermanos exhortados, escribieron á los +discípulos que le recibiesen, y venido él, aprovechó mucho por la gracia á +los que habian creido. + + 28 Porque con gran vehemencia convencia públicamente á los Judíos, mostrando +por las Escrituras que era el Cristo. + + + +CAPITULO 19 + + 1 Y ACONTECIÓ, que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, andadas +las regiones superiores, vino á Efeso, donde hallando ciertos discípulos, + + 2 díjoles: ¿Habeis recibido al Espíritu Santo despues que creisteis? Y ellos +le dijeron: Antes ni aun hemos oido si hay Espíritu Santo. + + 3 Entonces les dijo: ¿En qué pues sois bautizados? Y ellos dijeron: En el +bautismo de Juan. + + 4 Y dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de penitencia, diciendo al pueblo, +que creyesen en el que habia de venir despues de él, es á saber, en Jesus el +Cristo. + + 5 Oidas estas cosas fueron bautizados en el nombre del Señor Jesus. + + 6 Y como Pablo les puso las manos encima, vino sobre ellos el Espíritu +Santo, y hablaban en lenguas, y profetizaban. + + 7 Y eran estos varones todos como doce. + + 8 Y entrando él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de +tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios. + + 9 Mas endureciéndose algunos, y no creyendo, maldiciendo el camino [del +Señor] delante de la multitud, apartándose de ellos, apartó los discípulos, +disputando cada dia en la escuela de un señor: + + 10 y esto por dos años; de tal manera que todos los que habitaban en Asia, +Judíos y Griegos, oyeron la palabra del Señor Jesus. + + 11 Y hacia Dios maravillas no cualesquiera por la mano de Pablo. + + 12 De tal manera que aun se llevasen sobre los enfermos los sudarios y los +pañuelos de su cuerpo; y las enfermedades se iban de ellos, y los malos +espíritus salian de ellos. + + 13 Y algunos de los Judíos exorcistas vagabundos tentaron á invocar el +nombre del Señor Jesus sobre los que tenian espíritus malos, diciendo: Os +conjuramos por Jesus, el que Pablo predica. + + 14 Y habia unos siete hijos de un Sceva, Judío, príncipe de los sacerdotes, +que hacian esto. + + 15 Y respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesus conozco, y á Pablo sé: +mas, vosotros, ¿quién sois? + + 16 Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando en ellos, y +enseñoreándose de ambos, pudo mas que ellos, de tal manera que huyeron de +aquella casa desnudos y heridos. + + 17 Y esto fué notorio á todos, así Judíos como Griegos, los que habitaban en +Efeso: y cayó temor sobre todos ellos, y era ensalzado el nombre del Señor +Jesus. + + 18 Y muchos de los que habian creido, venian confesando, y dando cuenta de +sus hechos. + + 19 Asimismo muchos de los que habian seguido curiosidades, trajeron los +libros, y quemáronlos delante de todos: y echada cuenta del precio de ellos, +hallaron [que montaban] cincuenta mil denarios. + + 20 Así crecia poderosamente la palabra del Señor, y prevalecia. + + 21 Y ACABADAS estas cosas, propuso Pablo por espíritu (andada Macedonia y +Achaya) de partirse á Jerusalem, diciendo: Despues que hubiere estado allá, +me será menester ver tambien á Roma. + + 22 Y enviando á Macedonia á dos de los que le ayudaban, [es á saber,] +Timotéo y Erasto, él se estuvo por [algun] tiempo en Asia. + + 23 Entonces hubo un alboroto no pequeño acerca del camino [del Señor.] + + 24 Porque un platero, llamado Demetrio, el cual hacia de plata templos de +Diana, daba á los artífices no poca ganancia. + + 25 A los cuales juntados con los oficiales de semejante oficio, dijo: +Varones, ya sabeis que de este oficio tenemos ganancia: + + 26 y veis, y oís que este Pablo, no solamente en Efeso, mas aun grande +multitud de casi toda la Asia, aparta con persuasion, diciendo: Que no son +dioses los que se hacen con las manos. + + 27 Y no solamente hay peligro de que esta ganancia se nos vuelva en +reproche, mas aun tambien que el templo de la grande diosa Diana sea estimado +en nada, y comience á ser destruida su majestad, la cual honra toda la Asia, +y el mundo. + + 28 Oidas estas cosas, se llenaron de ira, y dieron alarido, diciendo: +¡Grande Diana de los Efesios! + + 29 Y toda la ciudad se llenó de confusion, y unánimes arremetieron al +teatro, arrebatando á Gayo y á Aristarco, Macedonios, compañeros de Pablo. + + 30 Y queriendo Pablo salir al pueblo, los discípulos no le dejaron. + + 31 Tambien algunos de los principales de Asia, que eran sus amigos, enviaron +á él rogando que no se presentase en el teatro. + + 32 Y otros gritaban otro: porque la concurrencia era confusa, y los mas no +sabian porque se habian juntado. + + 33 Y sacaron de entre la multitud á Alejandro, rempujándole los Judíos. +Entonces Alejandro, pedido silencio con la mano, queria dar razon al pueblo. + + 34 Al cual como conocieron que era Judío, fué hecha una voz de todos que +gritaron casi por dos horas: ¡Grande Diana de los Efesios! + + 35 Entonces el escribano apaciguando las compañías, dijo: Varones Efesios, +porque ¿quién hay de los hombres que no sepa que la ciudad de los Efesios es +honradora de la grande diosa Diana, y de la imágen venida de Júpiter? + + 36 así que pues esto no puede ser contradicho, conviene que os apacigüeis, y +que nada hagais temerariamente: + + 37 que habeis traido á estos hombres, ni sacrílegos, ni blasfemadores de +vuestra diosa: + + 38 que si Demetrio, y los oficiales que están con él, tienen negocio con +alguno, audiencias se hacen, y procónsules hay, acúsense los unos á los +otros: + + 39 y si demandais alguna otra cosa, en legítimo ayuntamiento se puede +despachar: + + 40 que peligro hay de que seamos argüidos de sedicion por hoy: no habiendo +ninguna causa por la cual podamos dar razon de este concurso. Y habiendo +dicho esto, despidió el concurso. + + + +CAPITULO 20 + + 1 Y DESPUES que cesó el alboroto, llamando Pablo los discípulos, habiéndolos +exhortado, se despidió, y se partió para ir á Macedonia. + + 2 Y despues que hubo andado aquellas partes, y exhortádolos con abundancia +de palabra, vino á Grecia. + + 3 Donde habiendo estado tres meses, habiendo de navegar en Siria, le fueron +puestas asechanzas por los Judíos: y tomó consejo de volverse por Macedonia. + + 4 Y le acompañaron hasta Asia Sopater Bereense; y Tesalonicenses, Aristarco +y Segundo; y Gayo Derbéo; y Timotéo; y Asianos, Tychico y Trófimo. + + 5 Estos yendo delante, nos esperaron en Troas. + + 6 Y nosotros, pasados los dias de los panes sin levadura, navegamos de +Filipos, y venimos á ellos á Troas en cinco dias, donde estuvimos siete dias. + + 7 Y el primero de los sábados, juntos los discípulos á partir el pan, Pablo +les enseñaba, habiendo de partir al dia siguiente; y alargó el sermon hasta +la media noche. + + 8 Y habia muchas lámparas en el cenadero donde estaban congregados. + + 9 Y un mancebo llamado Euticho, que estaba sentado en una ventana, tomado de +un sueño profundo, como Pablo disputaba largamente, derribado del sueño, cayó +desde el tercer cenadero abajo; y fué alzado muerto. + + 10 Al cual como Pablo descendiese, se derribó sobre él, y abrazándole, dijo: +No os alboroteis, que su alma está en él. + + 11 Y subiendo, y partiendo el pan, y gustando, habló largamente hasta el +alba, y así se partió. + + 12 Y trajeron al mozo vivo, y fueron consolados no poco. + + 13 Y nosotros subiendo en el navío navegamos á Asón, para recibir de allí á +Pablo: porque así habia determinado de venir por tierra. + + 14 Y como se juntó con nosotros en Asón, tomándole venimos á Mitilene. + + 15 Y navegando de allí, al dia siguiente venimos delante de Chio, y otro dia +tomamos puerto en Samo; y habiendo reposado en Trogilio, el dia siguiente +venimos á Mileto. + + 16 Porque Pablo habia propuesto de pasar adelante de Efeso, por no detenerse +en Asia: porque se apresuraba por hacer el dia de Pentecostes, si le fuese +posible, en Jerusalem. + + 17 Y ENVIANDO desde Mileto á Efeso, hizo llamar á los ancianos de la +Iglesia. + + 18 los cuales como vinieron á él, les dijo: Vosotros sabeis que desde el +primer dia que entré en Asia, como he sido con vosotros por todo el tiempo, + + 19 sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas y tentaciones +que me han venido por las asechanzas de los Judíos: + + 20 como nada que os fuese útil, he rehuido de anunciaros, y enseñaros +públicamente, y por las casas, + + 21 testificando á los Judíos, y á los Gentiles la conversion á Dios, y la fé +en nuestro Señor Jesu Cristo. + + 22 Y ahora hé aquí, que yo atado del Espíritu, voy á Jerusalem sin saber lo +que allá me ha de acontecer: + + 23 mas que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, +diciendo: Que prisiones y tribulaciones me esperan. + + 24 Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida mas que á mí: solamente +que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesus, +para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. + + 25 Y ahora hé aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros por quien he pasado +predicando el reino de Dios, verá mas mi rostro. + + 26 Por tanto yo os protesto el dia de hoy, que yo soy limpio de la sangre de +todos. + + 27 Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. + + 28 Por tanto mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu +Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la Iglesia de Dios, la cual +ganó por su sangre. + + 29 Porque yo sé, que despues de mi partida entrarán en vosotros graves +lobos, que no perdonarán ál ganado; + + 30 y que de vosotros mismos se levantarán hombres, que hablen cosas +perversas, para llevar discípulos tras sí. + + 31 Por tanto velad, acordándoos que por tres años, de noche y de dia, no he +cesado de amonestar con lágrimas á cada uno de vosotros. + + 32 Y ahora tambien, hermanos, os encomiendo á Dios, y á la palabra de su +gracia, el cual es poderoso para sobreedificar, y daros herencia con todos +los santificados. + + 33 La plata, ó el oro, ó el vestido de nadie he codiciado. + + 34 Antes vosotros sabeis, que para lo que me ha sido necesario, y á los que +están conmigo, estas manos me han servido. + + 35 [En] todo os he enseñado, que trabajando así, es necesario sobrellevar á +los enfermos, y acordarnos del dicho del Señor Jesus, el cual dijo: +Bienaventurada cosa es dar, antes que recibir. + + 36 Y como hubo dicho estas cosas, puesto de rodillas oró con todos ellos. + + 37 Entonces hubo un gran lloro de todos; y derribándose sobre el cuello de +Pablo, le besaban, + + 38 doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, que no habian de ver +mas su rostro. Y le acompañaron al navío. + + + +CAPITULO 21 + + 1 COMO navegamos, arrancados de ellos, venimos camino derecho á Coos, y el +dia siguiente á Rodas, y de allí á Pátara. + + 2 Y hallando un navío que pasaba á Phenicia, embarcámonos [en él,] y +partimos. + + 3 Y como comenzó á mostrársenos Cipro, dejándola á mano izquierda, navegamos +á Siria y venimos á Tyro: porque el navío habia de descargar allí su carga. + + 4 Y nos quedamos allí siete dias, hallados los discípulos, los cuales decian +á Pablo por Espíritu, que no subiese á Jerusalem. + + 5 Y cumplidos aquellos dias, nos partimos, acompañándonos todos con sus +mujeres é hijos hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la ribera, +oramos. + + 6 Y abrazándonos los unos á los otros, subimos en el navío; y ellos se +volvieron á sus casas. + + 7 Y nosotros, cumplida la navegacion, venimos de Tyro á Tolemaida, y +habiendo saludado á los hermanos, nos quedamos con ellos un dia. + + 8 Y otro dia, partidos Pablo y los que con él estabamos, venimos á Cesaréa; +y entrando en casa de Felipe el evangelista, el cual era uno de los siete, +posamos con él. + + 9 Y este tenia cuatro hijas doncellas que profetizaban. + + 10 Y reposando nosotros allí por muchos dias, descendió de Judéa un profeta +llamado Agabo. + + 11 El cual como vino á nosotros, tomó el cinto de Pablo, y atándose los piés +y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Al varon, cuyo es este cinto, +así le atarán los Judíos en Jerusalem, y le entregarán en manos de los +Gentiles. + + 12 Lo cual como oimos, rogamos nosotros, y los que estaban en aquel lugar, +que no subiese á Jerusalem. + + 13 Entonces Pablo respondió: ¿Qué haceis llorando, y afligiéndome el +corazon? porque yo no solo á ser atado, mas aun á morir en Jerusalem, estoy +presto, por el nombre del Señor Jesus. + + 14 Y como no le pudimos persuadir, nos reposamos, diciendo: Hágase la +voluntad del Señor. + + 15 Y despues de estos dias, apercibidos, subimos á Jerusalem. + + 16 Y vinieron tambien con nosotros de Cesaréa algunos de los discípulos, +trayendo consigo á un Nasón Ciprio, discípulo antiguo con el cual posásemos. + + 17 Y como llegamos á Jerusalem, los hermanos nos recibieron de buena +voluntad. + + 18 Y EL dia siguiente Pablo entró con nosotros á Jacobo, y todos los +ancianos se juntaron. + + 19 A los cuales, como los hubo saludado, contó por menudo lo que Dios habia +hecho entre los Gentiles por su ministerio. + + 20 Y ellos como [lo] oyeron, glorificaron al Señor; y le dijeron: Ya ves, +hermano, cuantos millares de Judíos son los que han creido: mas todos son +celadores de la ley: + + 21 y han oido de tí por relacion de otros, que enseñas á apartarse de Moisés +á todos los Judíos que están entre los Gentiles; y que dices, que no han de +circuncidar sus hijos, ni andar segun la costumbre: + + 22 ¿qué hay pues? en todo caso es menester que la multitud se junte: porque +oirán que has venido: + + 23 haz, pues, esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro varones, que +tienen voto sobre sí: + + 24 tomando á estos, santifícate con ellos, y gasta con ellos para que raigan +sus cabezas: y que todos entiendan que no hay nada de lo que de tí han oido +por fama; mas que tú tambien andas, guardando la ley: + + 25 empero cuanto á los que de los Gentiles han creido, nosotros hemos +escrito: y determinamos, que no guarden nada de esto: solamente que se +abstengan de lo que fuere sacrificado á los ídolos, y de sangre, y de +ahogado, y de fornicacion. + + 26 Entonces Pablo, tomando á aquellos varones, santificado el dia siguiente, +entró en el templo, denunciando ser cumplidos los dias de la santificacion, +hasta ser ofrecida ofrenda por cada uno de ellos. + + 27 Y como se acaban los siete dias, unos Judíos de Asia, como le vieron en +el templo, alborotaron todo el pueblo, y le echaron mano, + + 28 dando voces: Varones Israelitas ayudad: este es el hombre que por todas +partes enseña á todos contra el pueblo, y la ley, y este lugar; y aun ademas +de esto ha metido los Gentiles en el templo, y ha contaminado este santo +lugar. + + 29 (Porque antes habian visto Trófimo Efesio en la ciudad con él, el cual +pensaban que Pablo habia metido en el templo.) + + 30 Así que toda la ciudad se alborotó, y se hizo un concurso de pueblo: y +tomando á Pablo le traian [arrastrando] fuera del templo, y luego las puertas +fueron cerradas. + + 31 Y procurando ellos de matarle, fué dado aviso al tribuno de la compañía, +que toda la ciudad de Jerusalem estaba alborotada. + + 32 El cual luego tomando soldados y centuriones, corrió á ellos. Y ellos +como vieron al tribuno y á los soldados, cesaron de herir á Pablo. + + 33 Entonces llegando el tribuno, le prendió, y le mandó atar con dos +cadenas; y le preguntó quién era, y qué habia hecho. + + 34 Y otros daban voces de otra manera en la compañía: y como no podia +entender nada de cierto á causa del alboroto, le mandó llevar al real. + + 35 Y como llegó á las gradas, aconteció que fué llevado á cuestas de los +soldados á causa de la violencia del pueblo. + + 36 Porque multitud de pueblo venia detrás dando voces: Mátale. + + 37 Y como comenzaron á meter á Pablo en el real, dice al tribuno: ¿Me sera +lícito hablarte algo? Y él dijo: ¿Griego sabes? + + 38 ¿no eres tú aquel Egipcio que levantaste una sedicion antes de estos +dias, y sacaste al desierto cuatro mil hombres salteadores? + + 39 Entonces Pablo le dijo: Yo de cierto soy hombre Judío, vecino de Tarso, +ciudad no oscura de Cilicia: empero ruégote que me permitas que hable al +pueblo. + + 40 Y como él se lo permitió, Pablo estando en pié en las gradas, hizo señal +con la mano al pueblo: y hecho grande silencio, habló en lengua Hebréa, +diciendo: + + + +CAPITULO 22 + + 1 VARONES hermanos, y padres, oíd la razon que ahora os doy. + + 2 (Y como oyeron que les hablaba en lengua Hebréa, le dieron mas silencio:) +y dijo: + + 3 Yo de cierto soy Judío, nacido en Tarso de Cilicia, mas criado en esta +ciudad á los piés de Gamaliél, enseñado conforme á la verdad de la ley de la +patria, zeloso de la ley, como todos vosotros sois hoy. + + 4 Que he perseguido este camino hasta la muerte, prendiendo y entregando en +cárceles varones y mujeres, + + 5 como tambien el príncipe de los sacerdotes me es testigo, y todos los +ancianos: de los cuales aun tomando cartas á los hermanos, iba á Damasco, +para traer tambien presos á Jerusalem á los que estuviesen allí, para que +fuesen punidos. + + 6 Mas aconteció, que yendo yo, y llegando cerca de Damasco, como á mediodía, +de repente me rodeó mucha luz del cielo; + + 7 y caí en el suelo, y oí una voz que me decia: Saulo, Saulo, ¿por qué me +persigues? + + 8 Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesus el +Nazareno, á quien tú persigues. + + 9 Y los que estaban conmigo, vieron á la verdad la luz, y se espantaron: mas +no oyeron la voz del que hablaba conmigo. + + 10 Y dije: ¿Qué haré, Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, y vé á Damasco, +y allí te será dicho todo lo que te conviene hacer. + + 11 Y como yo no veia por causa de la claridad de la luz, llevado de la mano +por los que estaban conmigo, vine á Damasco. + + 12 Entonces un Ananías, varon pio conforme á la ley, que tenia [tal] +testimonio de todos los Judíos que allí moraban, + + 13 viniendo á mí, y presentándose, me dijo: Saulo hermano, recibe la vista. +Y yo en aquella hora le miré. + + 14 Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha predestinado, para que +conocieses su voluntad, y vieses á aquel Justo, y oyeses la voz de su boca: + + 15 porque has de ser testigo suyo á todos los hombres de lo que has visto y +oido: + + 16 ahora pues, ¿por qué te detienes? levántate, y bautízate, y lava tus +pecados, invocando su nombre. + + 17 Y me aconteció, vuelto á Jerusalem, que orando en el templo, fuí +arrebatado fuera de mí, + + 18 y le ví que me decia: Dáte priesa, y sal prestamente fuera de Jerusalem: +porque no recibirán tu testimonio de mí. + + 19 Y yo dije: Señor, ellos saben que yo encerraba en cárcel, y heria por las +sinagogas á los que creian en tí: + + 20 y cuando se derramaba la sangre de Estévan tu testigo, yo tambien estaba +presente, y consentia á su muerte, y guardaba las ropas de los que le +mataban. + + 21 Y me dijo: Vé, porque yo te tengo que enviar lejos á los Gentiles. + + 22 Y le oyeron hasta esta palabra: entonces alzaron la voz, diciendo: Quita +de la tierra á un tal hombre: porque no conviene que viva. + + 23 Y dando ellos voces, y arrojando sus ropas, y echando polvo al aire, + + 24 mandó el tribuno que le llevasen al real: y mandó que fuese examinado con +azotes, para saber por qué causa clamaban así contra él. + + 25 Y como le ataron con correas, Pablo dijo al centurion que estaba +presente: ¿Os es lícito azotar á un hombre Romano, sin ser condenado? + + 26 Y como el centurion oyó [esto,] fué al tribuno, y le dió aviso, diciendo: +¿Qué has de hacer? porque este hombre es Romano. + + 27 Y viniendo el tribuno le dijo: Dime, ¿eres tú Romano? Y él dijo: Sí. + + 28 Y respondió el tribuno: Yo con mucha suma alcancé esta ciudad. Entonces +Pablo dijo: Y yo aun soy nacido. + + 29 Así que, luego se apartaron de él los que le habian de atormentar: y aun +el tribuno tambien tuvo temor, entendido que era Romano, por haberle atado. + + 30 Y el dia siguiente queriendo saber de cierto la causa por qué era acusado +de los Judíos, le soltó de las prisiones, y mandó venir á los príncipes de +los sacerdotes, y á todo su concilio: y sacando á Pablo, le presentó delante +de ellos. + + + +CAPITULO 23 + + 1 ENTONCES Pablo, poniendo los ojos en el concilio, dice: Varones hermanos, +yo con toda buena conciencia he conversado delante de Dios hasta el dia de +hoy. + + 2 El príncipe de los sacerdotes, Ananías, entonces mandó á los que estaban +delante de él que le hiriesen en la boca. + + 3 Entonces Pablo le dijo: Te herirá Dios, pared blanqueada; ¿y tú estás +sentado juzgándome conforme á la ley, y contra la ley me mandas herir? + + 4 Y los que estaban presentes dijeron: ¿Al sumo sacerdote de Dios maldices? + + 5 Y Pablo dijo: No sabia, hermanos, que era él príncipe de los sacerdotes: +que escrito está: Al príncipe de tu pueblo no maldecirás. + + 6 Entonces Pablo, sabiendo que la una parte era de Saducéos, y la otra de +Fariséos, clamó en el concilio: Varones hermanos, yo Fariséo soy, hijo de +Fariséo: de la esperanza y de la resurreccion de los muertos soy yo juzgado. + + 7 Y como hubo dicho esto, fué hecha disension entre los Fariséos y los +Saducéos: y la multitud fué dividida. + + 8 (Porque los Saducéos dicen que no hay resurreccion, ni ángel, ni espíritu: +mas los Fariséos confiesan ambas cosas.) + + 9 Y se levantó un gran clamor: y levantándose los escribas de la parte de +los Fariséos, contendian, diciendo: Ningun mal hallamos en este hombre: que +si espíritu le ha hablado, ó ángel, no repugnemos á Dios. + + 10 Y habiendo grande disension, el tribuno teniendo temor que Pablo no fuese +despedazado de ellos, mandó venir una compañía de soldados y arrebatarle de +en medio de ellos, y llevarle al real. + + 11 Y la noche siguiente, presentándosele el Señor, le dijo: Confia, Pablo: +que como has testificado de mí en Jerusalem, así te conviene testificar +tambien en Roma. + + 12 Y venido el dia, algunos de los Judíos se juntaron, y prometieron debajo +de maldicion, diciendo, que ni comerian ni beberian hasta que hubiesen muerto +á Pablo. + + 13 Y eran mas de cuarenta los que habian hecho esta conjuracion: + + 14 los cuales se fueron á los príncipes de los sacerdotes, y á los ancianos, +y dijeron: Nosotros hemos hecho voto debajo de maldicion, que no hemos de +gustar nada hasta que hayamos muerto á Pablo: + + 15 ahora pues vosotros con el concilio haced saber al tribuno, que le saque +mañana á vosotros, como que quereis entender de él alguna cosa mas cierta; y +nosotros, antes que él llegue, estamos aparejados para matarle. + + 16 Entonces un hijo de la hermana de Pablo, oyendo las asechanzas, vino, y +entró en el real, y dió aviso á Pablo. + + 17 Y Pablo llamando á uno de los centuriones, dice: Lleva á este mancebo al +tribuno, porque tiene cierto aviso que darle. + + 18 El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo +llamándome, me rogó que trajese á tí este mancebo, que tiene algo que +hablarte. + + 19 Y el tribuno tomándole de la mano, y apartándose aparte con él, le +preguntó: ¿Qué es lo que tienes de que darme aviso? + + 20 Y él dijo: los Judíos han concertado rogarte que mañana saques á Pablo al +concilio, como que han de inquirir de él alguna cosa mas cierta: + + 21 mas tú no los creas: porque mas de cuarenta varones de ellos le asechan, +los cuales han hecho voto, debajo de maldicion, de no comer ni beber hasta +que le hayan muerto: y ahora están apercibidos esperando tu promesa. + + 22 Entonces el tribuno despidió al mancebo, mandándole que á nadie dijese +que le habia dado aviso de esto. + + 23 Y llamados dos centuriones, les mandó que apercibiesen doscientos +soldados, que fuesen hasta Cesaréa, y setenta de á caballo con doscientos +lanceros, que le acompañasen desde las tres horas de la noche; + + 24 y que aparejasen cabalgaduras para en que poniendo á Pablo, le llevasen +en salvo á Felix el presidente: + + 25 escribiendo una carta que en suma contenia esto: + + 26 Claudio Lisias á Felix gobernador excelente, salud. + + 27 A este varon, tomado de los Judíos, y que le comenzaban á matar, libré +yo, sobreviniendo con una compañía de soldados, entendiendo que era Romano: + + 28 y queriendo saber la causa por qué le acusaban, le llevé al concilio de +ellos: + + 29 y hallé que le acusaban de [algunas] cuestiones de la ley de ellos, y que +ningun crímen tenia digno de muerte, ó de prision: + + 30 mas siéndome dado aviso de asechanzas que le habian aparejado los Judíos, +en la misma hora le envié á tí: y he denunciado tambien á los acusadores que +traten delante de tí lo que tienen contra él. Bien tengas. + + 31 Y los soldados tomando á Pablo, como les era mandado, le trajeron de +noche á Antipatria. + + 32 Y el dia siguiente, dejando á los de á caballo que fuesen con él, se +volvieron al real. + + 33 Y como llegaron á Cesaréa, y dieron la carta al presidente, presentaron +tambien á Pablo delante de él. + + 34 Y el presidente, leida la carta, preguntó de qué provincia era: y +entendiendo que de Cilicia: + + 35 Te oiré, dice, cuando vinieren tambien tus acusadores. Y mandó que le +encarcelasen en la audiencia de Herodes. + + + +CAPITULO 24 + + 1 Y CINCO dias despues descendió el príncipe de los sacerdotes Ananías, con +los ancianos, y Tértulo un orador: y comparecieron delante del presidente +contra Pablo. + + 2 Y citándole, Tértulo comenzó de acusar, diciendo: + + 3 Como [sea así que] por causa tuya vivamos en grande paz, y muchas cosas +sean bien gobernadas en el pueblo por tu prudencia, siempre y en todo lugar +lo recibimos con todo hacimiento de gracias, oh excelente Felix. + + 4 Empero por no impedirte mas largamente, ruégote que nos oigas brevemente +conforme á tu equidad. + + 5 Porque hemos hallado que este hombre es pestilencial, y levantador de +sediciones á todos los Judíos por todo el mundo: y príncipe de la sediciosa +secta de los Nazarenos. + + 6 El cual tambien tentó á violar al templo: y prendiéndole le quisimos +juzgar conforme á nuestra ley. + + 7 Mas entreviniendo el tribuno Lisias, con grande violencia le quitó de +nuestras manos; + + 8 mandando á sus acusadores que viniesen á tí: del cual tú mismo juzgando, +podrás entender todas estas cosas de que le acusamos. + + 9 Y añadieron los Judíos, diciendo estas cosas ser así. + + 10 Entonces Pablo, haciéndole señal el presidente que hablase, respondió: +Porque sé que muchos años ha que eres gobernador de esta nacion, con buen +ánimo satisfaré por mí: + + 11 que tú puedes entender que no ha mas de doce dias que subí á adorar á +Jerusalem: + + 12 y ni me hallaron en el templo disputando con ninguno, ni haciendo + +concurso de multitud, ni en sinagogas, ni en la ciudad: + + 13 ni te pueden probar las cosas de que ahora me acusan: + + 14 esto empero te confieso, que conforme á aquel camino que llaman secta, +así sirvo al Dios de mi patria, creyendo todas las cosas que en la ley, y en +los profetas están escritas: + + 15 teniendo esperanza en Dios que ha de haber resurreccion de los muertos, +así de justos é injustos, que ellos esperan: + + 16 y por esto yo procuro tener conciencia sin escrúpulo siempre acerca de +Dios, y acerca de los hombres: + + 17 mas pasados muchos años, vine á hacer limosnas y ofrendas á mi nacion, + + 18 cuando me hallaron santificado en el templo, (no con multitud, ni con +alboroto,) unos Judíos de Asia: + + 19 los cuales convenia que fueran presentes delante de tí, y acusar, si +contra mí tenian algo: + + 20 ó estos mismos digan, si hallaron en mí alguna cosa mal hecha cuando yo +estuve en el concilio; + + 21 sino de esta sola voz que clamé estando entre ellos: Que de la +resurreccion de los muertos soy hoy juzgado de vosotros. + + 22 Entonces oidas estas cosas, Felix les paso dilacion, diciendo: Despues +que sea mas informado de esta secta, cuando descendiere el tribuno Lisias, +acabaré de conocer de vuestro negocio. + + 23 Y mandó al centurion, que Pablo fuese guardado suelto [de las prisiones,] +y que no defendiese á ninguno de sus familiares de servirle, ó venir á él. + + 24 Y algunos dias despues, viniendo Felix con Drusilla su mujer, la cual era +Judía, llamó á Pablo, y oyó de él la fé que es en Cristo. + + 25 Y disputando él de la justicia, y de la continencia, y del juicio +venidero, espantado Felix, respondió: Ahora véte: mas en teniendo oportunidad +te llamaré: + + 26 esperando tambien con esto, que de parte de Pablo le serian dados +dineros, porque le soltase: por lo cual haciéndole venir muchas veces, +hablaba con él. + + 27 Mas cumplidos los dos años, Felix recibió por sucesor á Porcio Festo; y +queriendo Felix ganar la gracia de los Judíos, dejó preso á Pablo. + + + +CAPITULO 25 + + 1 FESTO pues, entrado en la provincia, tres dias despues subió de Cesaréa á +Jerusalem. + + 2 Y vinieron á él el príncipe de los sacerdotes, y los principales de los +Judíos contra Pablo, y le rogaron, + + 3 pidiendo gracia contra él, que le hiciese traer á Jerusalem, poniéndole +asechanzas para matarle en el camino. + + 4 Mas Festo respondió que Pablo era guardado en Cesaréa, y que él se +partiria presto. + + 5 los que de vosotros pueden, dice, desciendan juntamente, y si hay algun +crímen en este varon, acúsenle. + + 6 Y deteniéndose entre ellos no mas de diez dias, venido á Cesaréa, el +siguiente dia se asentó en el tribunal, y mandó que Pablo fuese traido. + + 7 El cual venido, le rodearon los Judíos que habian venido de Jerusalem, +poniendo contra Pablo muchas y graves acusaciones, las cuales no podian +probar, + + 8 dando Pablo razon: Que ni contra la ley de los Judíos, ni contra el +templo, ni contra César he pecado en algo. + + 9 Mas Festo, queriendo congraciarse con los Judíos, respondiendo á Pablo, +dijo: ¿Quieres subir á Jerusalem, y allá ser juzgado de estas cosas delante +de mí? + + 10 Y Pablo dijo: Al tribunal de César estoy, donde conviene que sea juzgado: +á los Judíos no he hecho injuria ninguna, como tú sabes muy bien: + + 11 porque si alguna injuria, ó cosa alguna digna de muerte he hecho, no +rehuso de morir: mas si nada hay de las cosas de que estos me acusan, nadie +puede darme á ellos: á César apelo. + + 12 Entonces Festo, habiendo hablado con el consejo, respondió: ¿A César has +apelado? á César irás. + + 13 Y PASADOS algunos dias, el rey Agripa y Bernice vinieron á Cesaréa á +saludar á Festo. + + 14 Y como estuvieron allí muchos dias, Festo declaró al rey de Pablo, +diciendo: Un varon ha sido dejado preso por Felix, + + 15 por el cual, como vine á Jerusalem, vinieron á mí los príncipes de los +sacerdotes y los ancianos de los Judíos pidiendo condenacion contra él. + + 16 A los cuales respondí, no ser costumbre de los Romanos dar alguno á +condenacion, antes que el que es acusado tenga presentes sus acusadores, y +haya lugar de defenderse de la acusacion. + + 17 Así que habiendo venido juntos aca, sin ninguna dilacion el dia siguiente +sentado en el tribunal, mandé traer al hombre. + + 18 Y estando presentes sus acusadores, ningun crímen le opusieron de los que +yo sospechaba. + + 19 Solamente tenian ciertas cuestiones acerca de su supersticion contra él, +y de un cierto Jesus difunto, el cual Pablo afirmaba vivir. + + 20 Y yo dudando en cuestion semejante, dije, si queria ir á Jerusalem, y +allá ser juzgado de estas cosas. + + 21 Mas apelando Pablo á ser guardado al conocimiento de Augusto, mandé que +le guardasen, hasta que le envie á César. + + 22 Entonces Agripa dijo á Festo: Yo tambien querria oir á [ese] hombre. Y él +dice: Mañana le oirás. + + 23 Y otro dia viniendo Agripa y Bernice con mucho aparato, y entrado en el +auditorio con los tribunos, y los varones mas principales de la ciudad, +mandándolo Festo, fué traido Pablo. + + 24 Entonces Festo dice: Rey Agripa, y todos los varones que estais aquí +juntos con nosotros, veis á este, por el cual toda la multitud de los Judíos +me ha demandado en Jerusalem y aquí, dando voces que no conviene que viva +mas. + + 25 Mas yo hallando que ninguna cosa digna de muerte ha hecho, y él mismo +apelando á Augusto, he determinado de enviarle. + + 26 Del cual no tengo cosa cierta que escriba al señor, por lo cual le he +sacado á vosotros, y mayormente á tí, oh rey Agripa, para que hecha +informacion, tenga que escribir. + + 27 Porque fuera de razon me parece enviar un preso, y no informar de las +causas. + + + +CAPITULO 26 + + 1 ENTONCES Agripa dijo á Pablo: Se te permite hablar por tí. Pablo entonces +extendiendo la mano, comenzó á dar razon de sí, [diciendo:] + + 2 Acerca de todas las cosas de que soy acusado de los Judíos, oh rey Agripa, +me tengo por dichoso, de que delante de tí me haya hoy de defender. + + 3 Mayormente sabiendo tú todas las costumbres y cuestiones que hay entre los +Judíos: por lo cual te ruego que me oigas con paciencia. + + 4 Mi vida pues, desde la mocedad, la cual desde el principio fué en mi +nacion en Jerusalem, todos los Judíos la saben: + + 5 los cuales tienen ya conocido, que yo desde el principio, si quieren +testificarlo, conforme á la mas perfecta secta de nuestra religion he vivido +Fariséo. + + 6 Y ahora por la esperanza de la promesa que hizo Dios á nuestros padres soy +llamado en juicio. + + 7 A la cual nuestras doce tribus, sirviendo perpétuamente de dia y de noche, +esperan que han de venir: de la cual esperanza, oh rey Agripa, soy acusado +por los Judíos. + + 8 ¿Cómo se juzga cosa increible entre vosotros que Dios resucite los +muertos? + + 9 Yo ciertamente habia pensado de hacer contra el nombre de Jesus el +Nazareno muchas cosas contrarias. + + 10 Lo cual tambien hice en Jerusalem, y yo encerré en cárceles á muchos de +los santos, recibida potestad de los príncipes de los sacerdotes; y cuando +eran matados, yo dí mi voto. + + 11 Y muchas veces por las sinagogas castigándolos, les forcé á blasfemar: y +enfurecido sobre manera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades +extrañas. + + 12 Donde aun yendo á Damasco con potestad y comision de los príncipes de los +sacerdotes, + + 13 en mitad del dia, oh rey, vi en el camino una luz que sobrepujaba el +resplandor del sol, la cual me rodeó, y á los que iban conmigo. + + 14 Y habiendo caido todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y +decia en lengua Hebráica: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? dura cosa te +es dar coces contra los aguijones. + + 15 Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y él dijo: Yo soy Jesus, á quien té +persigues: + + 16 mas levántate, y pónte sobre tus piés: porque por eso te he aparecido, +para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de las que +te mostraré; + + 17 librándote de este pueblo, y de los Gentiles, á los cuales ahora te +envio, + + 18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas á la +luz, y de la potestad de Satanás á Dios, para que reciban por la fe que es en +mí, remision de pecados, y suerte entre los santificados. + + 19 Por lo cual, oh rey Agripa, no fuí rebelde á la vision celestial: + + 20 antes, primeramente á los que están en Damasco, y Jerusalem, y por toda +la tierra de Judéa, y á los Gentiles, anunciaba que se enmendasen y se +convirtiesen á Dios, haciendo obras dignas de conversion. + + 21 Por causa de esto los Judíos tomándome en el templo, tentaron de matarme. + + 22 Mas ayudado de la ayuda de Dios persevero hasta el dia de hoy, dando +testimonio á chicos y á grandes, no diciendo nada fuera de las cosas que los +profetas y Moisés dijeron que habian de venir: + + 23 que el Cristo habia de padecer, que [habia de ser] el primero de la +resurreccion de los muertos, que habia de anunciar luz á este pueblo, y á los +Gentiles. + + 24 Y diciendo él estas cosas en su defensa, Festo á gran voz dijo: Estás +loco, Pablo: las muchas letras te tornan loco. + + 25 Y Pablo: No estoy loco, (dice,) excelente Festo, sino que hablo palabra +de verdad, y de templanza: + + 26 porque el rey sabe estas cosas, delante del cual tambien hablo +constantemente: porque no pienso que ignora nada de esto, que esto no ha sido +hecho por rincones: + + 27 ¿crees, rey Agripa, á los profetas? yo sé que crees. + + 28 Entonces Agripa dijo á Pablo: Por poco me persuadirás que me haga +Cristiano. + + 29 Y Pablo dijo: Deseo delante de Dios, que por poco y por mucho, no +solamente tú, mas tambien todos los que hay me oyen, fuéseis hechos tales +cual yo soy, excepto estas prisiones. + + 30 Y como hubo dicho estas cosas se levantó el rey, y el presidente, y +Bernice, y los que se habian asentado con ellos. + + 31 Y como se apartaron aparte, hablaban los unos á los otros, diciendo: Que +ninguna cosa digna ni de muerte, ni de prision, hace este hombre. + + 32 Y Agripa dijo á Festo: Podia este hombre ser suelto, si no hubiera +apelado á César. + + + +CAPITULO 27 + + 1 MAS como fué determinado que habiamos de navegar para Italia, entregaron á +Pablo, y á algunos otros presos á un centurion llamado Julio, de la compañía +Augusta. + + 2 Así que embarcándonos en un navío Adrumetino, nos partimos, estando con +nosotros Aristarco Macedonio de Tesalónica, para navegar junto á los lugares +de Apia. + + 3 Y otro dia llegamos á Sidón, y Julio tratando á Pablo humanamente, le +permitió, que fuese á los amigos para ser de ellos bien tratado. + + 4 Y alzando [velas] de allí, navegamos bajo de Cipro: porque los vientos +eran contrarios. + + 5 Y habiendo pasado la mar que está junto á Cilicia y Panfilia, venimos á +Mira, que es [ciudad] de Licia. + + 6 Y hallando allí el centurion un navío Alejandrino, que navegaba á Italia, +nos puso en él. + + 7 Y navegando muchos dias despacio, y habiendo apenas llegado delante de +Gnido, no dejándonos el viento, navegamos bajo de Creta junto á Salmón. + + 8 Y costeándola apenas, venimos á un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca +del cual estaba la ciudad de Laséa. + + 9 Y pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegacion, porque ya era +pasado el ayuno, Pablo amonestaba, + + 10 diciendo: Varones, [yo] veo que con incomodidad y mucho daño, no solo de +la cargazon y del navío, mas aun de nuestras personas, habrá de ser la +navegacion. + + 11 Mas el centurion creia mas al maestro y al piloto, que á lo que Pablo +decia. + + 12 Y no habiendo puerto cómodo para invernar, muchos acordaron de pasar aun +de allí, [por ver] si pudiesen tomar á Phenice, é invernar allí, que es un +puerto de Creta al ábrego y al poniente. + + 13 Y ventando el austro, pareciéndoles que ya tenian lo que deseaban, +alzando [velas] tenian de cerca la costa de Creta. + + 14 Mas no mucho despues dió en ella un viento repentino que se llama +Euroaquilo. + + 15 Y siendo arrebatado de él el navío, que no podia resistir contra el +viento, dejado [el navío á los vientos] eramos llevados. + + 16 Y llevados de la corriente hácia una pequeña isla que se llama Clauda, +apenas pudimos ganar el esquife, + + 17 el cual tomado, usaban de remedios ciñiendo el navío: y teniendo temor +que no diesen en la sirte, bajadas las velas, eran así llevados. + + 18 Y habiendo sido atormentados de una vehemente tempestad, el siguiente dia +echaron á la mar. + + 19 Y al tercer dia nosotros con nuestras manos echamos las obras muertas del +navío. + + 20 Y no pareciendo sol ni estrellas por muchos dias, y viniendo una +tempestad no pequeña, ya era perdida toda la esperanza de nuestra salud. + + 21 Y habiendo ya mucho que no comiamos, entonces Pablo puesto en pié en +medio de ellos, dijo: Fuera de cierto conveniente, ¡oh varones! oirme á mí, y +no partir de Creta, y evitar este inconveniente y el daño: + + 22 mas ahora os amonesto que tengais buen ánimo: porque ninguna pérdida +habrá de persona de vosotros, sino solamente del navío: + + 23 porque esta noche ha estado conmigo el ángel de Dios, del cual yo soy, y +al cual sirvo, + + 24 diciendo: Pablo, no tengas temor: es menester que seas presentado delante +de César; y hé aquí, Dios te ha dado á todos los que navegan contigo. + + 25 Por tanto, ¡oh varones! tened buen ánimo: porque yo confio en Dios que +será así como me ha sido dicho: + + 26 mas es menester que demos en una isla. + + 27 Empero venida la catorcena noche, y siendo llevados en el Adria, los +marineros á la media noche sospecharon que estaban cerca de alguna tierra. + + 28 Y echando la sonda, hallaron veinte pasos; y pasando un poquito mas +adelante, volviendo á echar la sonda, hallaron quince pasos. + + 29 Y teniendo temor de dar en lugares ásperos, echando cuatro anclas de la +popa, deseaban que se hiciese de dia. + + 30 Entonces procurando los marineros de huirse del navío, echando el esquife +á la mar, con parecer como que querian largar las anclas de proa, + + 31 Pablo dijo al centurion, y á los soldados: Si estos no quedan en el +navío, vosotros no podeis salvaros. + + 32 Entonces los soldados cortaron los cabos del esquife, y dejáronle perder. + + 33 Y como se comenzó á hacer de dia, Pablo exhortaba á todos que comiesen, +diciendo: Este es el catorceno dia que esperais y permaneceis ayunos, no +comiendo nada: + + 34 por tanto os ruego que comais por vuestra salud: que ni aun un cabello de +la cabeza de ninguno de vosotros perecerá. + + 35 Y habiendo dicho esto, tomando el pan, dió gracias á Dios en presencia de +todos: y partiendo, comenzó á comer. + + 36 Entonces todos teniendo ya mejor ánimo, comieron ellos tambien. + + 37 Y éramos todas las personas en el navío doscientas y setenta y seis. + + 38 Y hartados de comida, aliviaban el navío, echando el grano á la mar. + + 39 Y como se hizo de dia, no conocian la tierra: mas veian un golfo, que +tenia orilla, al cual acordaban de echar, si pudiesen, el navío. + + 40 Alzando las anclas, se dejaron á la mar, largando tambien las ataduras de +los gobernalles; y alzada la vela mayor al soplo del viento, íbanse á la +orilla. + + 41 Mas dando en un lugar de dos aguas, el navío dió al través; y la proa +hincada estaba sin moverse, y la popa se abria con la fuerza de la mar. + + 42 Entonces el acuerdo de los soldados era que matasen los presos: porque +ninguno huyese escapándose nadando. + + 43 Mas el centurion, queriendo salvar á Pablo, estorbó este acuerdo; y mandó +que los que pudiesen nadar, se echasen los primeros, y saliesen á tierra: + + 44 y los demás, parte en tablas, parte en cosas del navío: y así aconteció +que todos se salvaron á tierra. + + + +CAPITULO 28 + + 1 Y COMO escapamos, entonces conocimos la isla, que se llamaba Melita. + + 2 Mas los bárbaros nos hacian no poca humanidad: porque encendido un [gran] +fuego, nos recibieron á todos, á causa de la lluvia que venia, y del frio. + + 3 Entonces habiendo Pablo allegado algunos sarmientos, y puéstolos en el +fuego, una víbora huyendo del calor, le acometió á la mano. + + 4 Y como los bárbaros vieron la víbora colgando de su mano, decian los unos +á los otros: Ciertamente este hombre es homicida: que escapado de la mar, el +castigo no le deja vivir. + + 5 Mas él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningun mal padeció. + + 6 Empero ellos estaban esperando cuando se habia de hinchar, ó de caer +muerto de repente: mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningun mal le +venia, mudados, decian que era Dios. + + 7 En aquellos lugares habia heredades de un principal de la isla, llamado +Publio, el cual nos recibió, y nos hospedó tres dias humanamente. + + 8 Y aconteció, que el padre de Publio estaba en coma enfermo de fiebre y de +cámaras: al cual Pablo entró, y despues de haber orado, le puso las manos +encima, y le sanó. + + 9 Y esto hecho, tambien los otros que en la isla tenian enfermedades, +llegaban, y eran sanados: + + 10 los cuales tambien nos honraron de muchas honras; y habiendo de navegar, +nos cargaron de las cosas necesarias. + + 11 Así que, pasados tres meses, navegamos en un navío Alejandrino, que habia +invernado en la isla, la cual tenia por divisa á Castor y Pólux. + + 12 Y venidos á Siracusa, estuvimos allí tres dias. + + 13 De donde costeando al rededor, venimos á Regio: y otro dia despues +ventando el austro, venimos al segundo dia á Puteolos. + + 14 Donde hallados los hermanos, nos rogaron que quedasemos con ellos siete +dias: y así venimos á Roma: + + 15 de donde oyendo de nosotros los hermanos, nos salieron á recibir hasta la +plaza de Apio, y las Tres Tiendas: á los cuales como Pablo vió, dando gracias +á Dios, tomó esfuerzo. + + 16 Y como llegamos á Roma, el centurion entregó los presos al general de los +ejércitos: mas á Pablo fué permitido de estar por sí, con un soldado que le +guardase. + + 17 Y ACONTECIÓ, que tres dias despues, Pablo convocó los principales de los +Judíos: los cuales como fueron juntos, les dijo: Yo, varones hermanos, no +habiendo hecho nada contra el pueblo, ni los ritos de la patria, he sido +entregado preso desde Jerusalem en manos de los Romanos: + + 18 los cuales habiéndome examinado, me querian soltar, por no haber en mí +ninguna causa de muerte: + + 19 mas contradiciendo los Judíos, fuí forzado á apelar á César: no como que +tenga de que acusar á mi nacion: + + 20 así que por esta causa os he llamado para veros y hablaros: porque por la +esperanza de Israél estoy rodeado de esta cadena. + + 21 Entonces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido cartas de tí de +Judéa, ni viniendo alguno de los hermanos nos ha denunciado ni hablado algun +mal de tí: + + 22 mas querriamos oir de tí lo que sientes: porque de esta secta notorio nos +es que en todos lugares es contradicha. + + 23 Y habiéndole señalado un dia, vinieron á él muchos á la posada, á los +cuales declaraba testificando el reino de Dios, procurando persuadirles lo +que es de Jesus por la ley de Moisés, y por los profetas, desde la mañana +hasta la tarde. + + 24 Y algunos acordaban á lo que se decia, mas algunos no creian. + + 25 Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: +¡Qué bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías á nuestros +padres! + + 26 diciendo: Vé á este pueblo y díles: De oido oireis, y no entendereis: y +viendo vereis, y no mirareis: + + 27 porque el corazon de este pueblo fué engrosado, y de los oidos oyeron +pesadamente, y de sus ojos guiñaron: porque no vean de los ojos, y oigan de +los oidos, y entiendan de corazon, y se conviertan, y [yo] los sane. + + 28 Séaos pues notorio, que á los Gentiles es enviada esta salud de Dios, y +ellos oirán. + + 29 Y habiendo dicho esto, los Judíos se salieron teniendo entre sí gran +contienda. + + 30 Pablo empero quedó dos años enteros en su alquiler: y recibia á todos los +que entraban á él, + + 31 predicando el reino de Dios, y enseñando lo que es del Señor Jesu Cristo, +con toda libertad, sin impedimento. + + + + + +EPÍSTOLA DEL APOSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +ROMANOS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, siervo de Jesu Cristo, llamado apóstol, apartado al Evangelio de +Dios, + + 2 el cual habia antes prometido, por sus profetas en las Santas Escrituras, + + 3 de su Hijo, (el cual fué hecho de la simiente de David segun la carne, + + 4 el cual fué declarado Hijo de Dios con potencia segun el Espíritu de +santificacion, por la resurreccion de los muertos,) de Jesu Cristo Señor +nuestro: + + 5 por el cual recibimos la gracia y el apostolado, para [hacer] que se +obedezca á la fé en todas las gentes, en su nombre: + + 6 entre las cuales sois tambien vosotros llamados de Jesu Cristo: + + 7 á todos los que estais en Roma, amados de Dios, llamados santos: Gracia y +paz tengais de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. + + 8 Primeramente, cierto doy gracias á mi Dios por Jesu Cristo acerca de todos +vosotros, de que vuestra fé es predicada en todo el mundo. + + 9 Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el Evangelio de +su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros, + + 10 siempre en mis oraciones rogando, si al fin algun tiempo haya de haber +por la voluntad de Dios próspero viaje para venir á vosotros. + + 11 Porque os deseo ver, para repartir con vosotros algun don espiritual, +para confirmaros; + + 12 es á saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la comun fé, +vuestra y juntamente mia. + + 13 Mas no quiero, hermanos, que ignoreis, que muchas veces me he propuesto +de venir á vosotros, (empero hasta ahora he sido estorbado,) para tener +tambien entre vosotros algun fruto, como entre los otros Gentiles. + + 14 A Griegos y á bárbaros, á sábios y á no sábios soy deudor. + + 15 Así que, cuanto á mí, presto está el anunciar el Evangelio tambien á los +que estais en Roma. + + 16 Porque no me avergüenzo del Evangelio: porque es potencia de Dios para +[dar] salud á todo aquel que cree: al Judío primeramente, y tambien al +Griego. + + 17 Porque la justicia de Dios se descubre en él de fé en fé, como esta +escrito: Mas el justo vivirá por la fé. + + 13 PORQUE manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é +injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia: + + 19 porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto: porque Dios se lo +manifestó. + + 20 Porque las cosas invisibles de él, entendidas por la creacion del mundo, +[es á saber,] por las cosas que son hechas, se ven: [como son] su eterna +potencia y divinidad, para que queden sin excusa. + + 21 Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni [le] +dieron gracias: antes se desvanecieron en sus discursos, y el tonto corazon +de ellos fué entenebrecido: + + 22 que diciéndose ser sabios, fueron vueltos locos; + + 23 y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imágen de +hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro piés, y de serpientes. + + 24 Por lo cual tambien Dios los entregó á las concupiscencias de sus +corazones para inmundicia, para que contaminasen sus cuerpos entre sí: + + 25 que mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo á las +criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por siglos. Amen. + + 26 Por lo cual Dios los entregó á afectos vergonzosos: porque aun sus +mujeres mudaron el natural uso, en el uso que es contra naturaleza. + + 27 Y por el semejante, los hombres, dejado el uso natural de la mujer, se +encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo +torpezas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que +convino de su error. + + 28 Y como á ellos no les pareció tener á Dios en la noticia, Dios [tambien] +los entregó á perverso entendimiento, para que hagan lo que no conviene; + + 29 atestados de toda iniquidad, de fornicacion, de malicia, de avaricia, de +maldad: llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de +malignidades: + + 30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, +altivos, inventores de males, desobedientes á [sus] padres, + + 31 necios, desleales, sin afecto [humano], sin lealtad, sin misericordia: + + 32 que habiendo entendido la justicia de Dios, no entendieron que los que +hacen tales cosas son dignos de muerte: no solo los que las hacen, mas aun +los que consienten á los que las hacen. + + + +CAPITULO 2 + + 1 POR lo cual eres inexcusable ¡oh hombre! cualquiera que juzgas: porque en +lo mismo que juzgas al otro, te condenas á tí mismo: porque lo mismo haces tú +que juzgas [á los otros.] + + 2 Porque sabemos que el juicio de Dios es segun verdad contra los que hacen +tales cosas. + + 3 ¿Piensas esto, ¡oh hombre! que juzgas á los que hacen tales cosas, que tú +escaparás el juicio de Dios? + + 4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia, y +longanimidad: ignorando que su benignidad te guia á penitencia? + + 5 Mas por tu dureza, y por tu corazon impenitente, atesoras para tí mismo +ira para el dia de la ira, y de la manifestacion del justo juicio de Dios; + + 6 el cual pagará á cada uno conforme á sus obras: + + 7 á los que perseveraron en bien hacer, gloria, y honra, é incorrupcion, [es +á saber,] á los que buscan la vida eterna: + + 8 mas á los que son contenciosos, y que no obedecen á la verdad, antes +obedecen á la injusticia, enojo é ira. + + 9 Tribulacion y angustia [será] sobre toda persona humana que obra lo malo, +el Judío primeramente, y el Griego: + + 10 mas gloria, y honra, y paz á cualquiera que obra el bien, al Judío +primeramente, y al Griego: + + 11 porque no hay acepcion de personas acerca de Dios. + + 12 Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley tambien perecerán; y todos +los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados. + + 13 Porque no los oidores de la ley son justos acerca de Dios, mas los +hacedores de la ley serán justificados. + + 14 Porque los Gentiles que no tienen la ley, haciendo naturalmente lo que es +de la ley, los tales aunque no tengan la ley, ellos mismos se son ley: + + 15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio +juntamente sus conciencias; y acusándose, y tambien excusándose sus +pensamientos, unos con otros, + + 16 en el dia que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres conforme á mi +Evangelio, por Jesu Cristo. + + 17 Hé aquí, tú te llamas por sobrenombre Judío, y estás reposado en la ley, +y te glorías en Dios, + + 18 y sabes su voluntad, y apruebas lo mejor, instruido por la ley; + + 19 y confias que eres guia de los ciegos, luz de los que [están] en +tinieblas, + + 20 enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma de +la ciencia y de la verdad en la ley. + + 21 Tú que, pues, enseñas á otro, ¿no te enseñas á tí mismo? Tú que predicas +que no se ha de hurtar, ¿hurtas? + + 22 Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adultéras? Tú que abominas los +ídolos, ¿haces sacrilegio? + + 23 Tú que te jactas de la ley, ¿con rebelion de la ley deshonras á Dios? + + 24 Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los +Gentiles, como esta escrito. + + 25 La circuncision á la verdad aprovecha, si guardares la ley: mas si eres +rebelde á la ley, tu circuncision es hecha incircuncision. + + 26 De manera que si el incircunciso guardare las justicias de la ley, ¿no +será tenida su incircuncision por circuncision? + + 27 Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, +te juzgará á tí, que con la letra y con la circuncision eres rebelde á la +ley. + + 28 Porque no el que es Judío en manifiesto, ni la circuncision que es en +manifiesto en la carne: + + 29 mas el que en lo secreto [es] Judío: y la circuncision del corazon, en +espíritu, no en letra: la alabanza del cual no [es] por los hombres, mas por +Dios. + + + +CAPITULO 3 + + 1 QUÉ, pues, tiene mas el Judío? ¿ó qué aprovecha la circuncision? + + 2 Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios les +ha sido confiada. + + 3 ¿Porque qué [hay,] si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿La +incredulidad de ellos habrá [por eso] hecho vana la verdad de Dios? + + 4 En ninguna manera: porque Dios es verdadero, y todo hombre es mentiroso, +como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando +juzgares. + + 5 Y si nuestra iniquidad encarece la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿será +[por eso] injusto Dios que da castigo? (hablo como hombre.) + + 6 En ninguna manera: de otra manera, ¿cómo juzgaria Dios el mundo? + + 7 Porque si la verdad de Dios con mi mentira creció á gloria suya, ¿por qué +aun tambien soy yo juzgado como pecador? + + 8 No siéndolo, como somos blasfemados, y como algunos dicen, que nosotros +decimos: Hagamos males para que vengan bienes: la condenacion de los cuales +es justa. + + 9 ¿Pues qué? ¿Somos mejores [que ellos]? En ninguna manera: porque ya hemos +acusado á Judíos y á Griegos, que todos están debajo de pecado, + + 10 como esta escrito: Que no hay justo, ni aun uno: + + 11 no hay quien entienda, no hay quien busque á Dios: + + 12 todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles: no hay quien haga lo +bueno, no hay ni aun uno: + + 13 sepulcro abierto [es] su garganta: con sus lenguas tratan engañosamente: +veneno de áspides [está] debajo de sus labios: + + 14 cuya boca está llena de maledicencia, y de amargura: + + 15 sus piés son ligeros á derramar sangre: + + 16 quebrantamiento y desventura [hay] en sus caminos: + + 17 y camino de paz no conocieron: + + 18 no hay temor de Dios delante de sus ojos. + + 19 Empero ya sabemos, que todo lo que la ley dice, á los que están en la ley +[lo] dice: para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete á Dios: + + 20 que por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de el: +porque por la ley es el conocimiento del pecado. + + 21 Empero ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, +testificado por la ley, y por los profetas: + + 22 la justicia, [digo,] de Dios por la fé de Jesu Cristo, para todos, y +sobre todos los que creen en él: porque no hay diferencia; + + 23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. + + 24 Justificados graciosamente por su gracia, por la redencion que es en +Jesus. + + 25 Al cual Dios ha propuesto por aplacamiento por la fé en su sangre, para +manifestacion de su justicia para la remision de los pecados pasados, + + 26 por la paciencia de Dios: manifestando su justicia en este tiempo: para +que él [solo] sea el justo, y el que justifica al que es de la fé de Jesus. + + 27 ¿Dónde, pues, [está] la jactancia? Es echada fuera. ¿Por cuál ley? ¿de +las obras? No: sino por la ley de la fé. + + 28 Así que, concluimos ser el hombre justificado por fé sin las obras de la +ley. + + 29 ¿O es Dios solamente [Dios] de los Judíos? ¿no es tambien [Dios] de los +Gentiles? Cierto tambien es [Dios] de los Gentiles. + + 30 Porque un Dios es [de todos,] el cual justificará de la fé la +circuncision, y por la fé á la incircuncision. + + 31 ¿Luego deshacemos la ley por la fé? En ninguna manera: antes establecemos +la ley. + + + +CAPITULO 4 + + 1 ¿QUÉ, pues, diremos que halló Abraham nuestro padre segun la carne? + + 2 Que si Abraham fué justificado por las obras, tiene gloria, mas no acerca +de Dios. + + 3 Porque, ¿qué dice la Escritura? Y creyó Abraham á Dios, y le fué atribuido +á justicia. + + 4 Empero al que obra, no se le cuenta el salario por merced, mas por deuda. + + 5 Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, la fé le es +contada por justicia. + + 6 Como tambien David dice, ser bienaventurado el hombre, al cual Dios +atribuye justicia sin las obras, [diciendo:] + + 7 Bienaventurados [aquellos,] cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos +pecados son cubiertos: + + 8 bienaventurado el varon al cual el Señor no imputó pecado. + + 9 ¿Esta beatificacion pues [es] solamente en la circuncision, ó tambien en +la incircuncision? porque decimos que á Abraham fué contada la fé por +justicia, + + 10 ¿Cómo pues [le] fué contada? ¿en la circuncision, ó en la incircuncision? +no en la circuncision, sino en la incircuncision. + + 11 Y recibió la circuncision por señal, por sello de la justicia de la fé +que tuvo en la incircuncision, para que fuese padre de todos los creyentes +por la incircuncision, para que tambien á ellos les sea contado por justicia: + + 12 y que sea padre de la circuncision, no solamente á los que son de la +circuncision, mas tambien á los que siguen las pisadas de la fé que fué en +nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. + + 13 Porque no por la ley [fué dada] la promesa á Abraham, ó á su simiente, +que seria heredero del mundo, sino por la justicia de la fé. + + 14 Porque si los que [son] de la ley, son los herederos, vana es la fé; y +anulada es la promesa. + + 15 Porque la ley obra ira: porque donde no hay ley, allí tampoco [hay] +rebelion. + + 16 Por tanto por la fé, para que [sea] por gracia; para que la promesa sea +firme á toda simiente, [es á saber,] no solamente al que [es] de la ley, mas +tambien al que es de la fé de Abraham: el cual es padre de todos nosotros, + + 17 como esta escrito: Que por padre de muchas gentes te he puesto delante de +Dios, al cual creyó: el cual da vida á los muertos, y llama las cosas que no +son, como las que son. + + 18 El cual creyó para esperar contra esperanza, que seria hecho padre de +muchas gentes, conforme á lo que [le] habia sido dicho: Así será tu simiente. + + 19 Y no se enflaqueció en la fé; ni consideró su cuerpo ya muerto, (siendo +ya de casi cien años,) ni la matriz muerta de Sara. + + 20 Tampoco en la promesa de Dios dudó con desconfianza: antes fué esforzado +en fé, dando gloria á Dios: + + 21 sabiendo enteramente que todo lo que habia prometido, era tambien +poderoso para hacerlo. + + 22 Por lo cual tambien le fué atribuido á justicia. + + 23 Y no es escrito [esto] solamente para él, que le haya sido [así] contado; + + 24 sino tambien por nosotros, á quienes será [así] contado, á los que creen +en el que levantó de los muertos á Jesus, Señor nuestro: + + 25 el cual fué entregado por nuestros delitos, y resucitó por nuestra +justificacion. + + + +CAPITULO 5 + + 1 JUSTIFICADOS pues por la fé, tenemos paz para con Dios por el Señor +nuestro Jesu Cristo: + + 2 por el cual tambien tenemos entrada por la fé á esta gracia, en la cual +estamos [firmes,] y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. + + 3 Y no solo [esto,] mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que +la tribulacion hace paciencia; + + 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; + + 5 y la esperanza no será avergonzada: porque el amor de Dios está derramado +en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos es dado. + + 6 Porque Cristo, aun cuando éramos flacos, á su tiempo murió por los impíos. + + 7 Ciertamente apenas muere alguno por lo justo: porque por lo bueno podrá +ser que alguno osará morir. + + 8 Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, que siendo aun pecadores, +Cristo murió por nosotros. + + 9 Luego mucho mas, ahora justificados en su sangre, por él seremos salvos de +la ira. + + 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de +su Hijo, mucho mas, [ya] reconciliados, seremos salvos por su vida. + + 11 Y no solo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesu +Cristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliacion. + + 12 Por tanto, de la manera que el pecado entró en el mundo por un hombre, y +por el pecado la muerte; y la muerte así pasó á todos los hombres en aquel +[en quien] todos pecaron: + + 13 porque hasta la ley el pecado estaba en el mundo: mas el pecado no era +imputado, no habiendo ley. + + 14 Mas reinó la muerte desde Adam hasta Moisés, aun en los que no pecaron á +la manera de la rebelion de Adam, el cual es figura del que habia de venir. + + 15 Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de aquel +uno murieron muchos, mucho mas la gracia de Dios, y el don por la gracia de +un hombre, Jesu Cristo, abundó á muchos. + + 16 Ni tampoco de la manera que por un pecado, así tambien el don: porque el +juicio á la verdad [vino] de un [pecado] para condenacion, mas la gracia +[vino] de muchos, delitos para justificacion. + + 17 Porque si por un delito reinó la muerte por [causa de] uno, los que +reciben la abundancia de la gracia, y de la merced, y de la justicia, mucho +mas reinarán por uno, Jesu Cristo. + + 18 Así que, de la manera que por un delito [vino la culpa] á todos los +hombres para condenacion, así por una justicia [vino la gracia] á todos los +hombres para justificacion de vida. + + 19 Porque como por la desobediencia de un hombre muchos fueron hechos +pecadores, así por la obediencia de uno muchos serán hechos justos. + + 20 La ley empero entró para que el pecado creciese: mas cuando el pecado +creció, sobrepujó la gracia; + + 21 para que de la manera que el pecado reinó para muerte; así tambien la +gracia reine por la justicia para vida eterna, por Jesu Cristo Señor nuestro. + + + +CAPITULO 6 + + 1 ¿PUES qué diremos? ¿Perseverarémos en pecado, para que la gracia crezca? + + 2 En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos +aun en él? + + 3 ¿O no sabeis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesus, somos +bautizados en su muerte? + + 4 Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo, para +que como Cristo resucitó de los muertos á gloria del Padre, así tambien +nosotros andemos en novedad de vida. + + 5 Porque si fuimos plantados juntamente [en él] á la semejanza de su muerte, +tambien lo seremos juntamente á la de [su] resurreccion: + + 6 ciertos que nuestro viejo hombre juntamente fué crucificado con [él,] para +que el cuerpo del pecado sea deshecho, que mas no sirvamos al pecado. + + 7 Porque el que es muerto, justificado es del pecado. + + 8 Y si morimos con Cristo, creemos que tambien viviremos con él: + + 9 ciertos que Cristo habiendo resucitado de los muertos, ya no muere: la +muerte no se enseñoreará de él. + + 10 Porque, que es muerto, al pecado murió una vez; y que vive, á Dios vive. + + 11 Así tambien vosotros, pensad que vosotros de cierto sois muertos al +pecado, mas que vivís á Dios en Cristo Jesus Señor nuestro. + + 12 No reine pues el pecado en vuestro cuerpo mortal, para obedecer al pecado +en sus concupiscencias. + + 13 Ni tampoco presenteis vuestros miembros al pecado por instrumentos de +iniquidad: antes presentáos á Dios como resucitados de los muertos; y +vuestros miembros á Dios por instrumentos de justicia. + + 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros: porque no estais debajo +de la ley, mas debajo de la gracia. + + 15 ¿Pues qué? ¿pecaremos, porque no estamos debajo de la ley, sino debajo de +la gracia? En ninguna manera. + + 16 ¿O no sabeis, que á quien os presentasteis á vosotros mismos por siervos +para obedecer[le,] sois siervos de aquel á quien obedeceis, ó del pecado para +muerte, ó de la obediencia para justicia? + + 17 Gracias á Dios, que fuisteis siervos del pecado: mas habeis obedecido de +corazon á la forma de doctrina á la cual sois entregados: + + 18 y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia. + + 19 Humana cosa digo por la flaqueza de vuestra carne: que como para +iniquidad presentasteis vuestros miembros á servir á la inmundicia, y á la +iniquidad; así ahora para santidad presenteis vuestros miembros á servir á la +justicia. + + 20 Porque cuando fuisteis siervos del pecado, libres erais de la justicia. + + 21 ¿Qué fruto pues teniais de aquellas cosas, de las cuales ahora os +avergonzais? porque el fin de ellas [es] muerte. + + 22 Mas ahora librados del pecado, y hechos siervos á Dios, teneis por +vuestro fruto la santificacion, y por fin la vida eterna. + + 23 Porque las pagas del pecado [es] muerte: mas la gracia de Dios [es] vida +eterna en Cristo Jesus Señor nuestro. + + + +CAPITULO 7 + + 1 ¿Ó IGNORAIS, hermanos, (hablo con los que saben la ley), que la ley +[solamente] se enseñorea del hombre entre tanto que vive? + + 2 Porque la mujer que es sujeta á marido, mientras el marido vive, está +obligada á la ley: mas muerto el marido, [ella] es libre de la ley del +marido. + + 3 Así que viviendo el marido se llamará adúltera, si fuere de otro varon: +mas si su marido muriere, es libre de la ley, de tal manera que no sera +adúltera, si fuere de otro marido. + + 4 Así tambien vosotros, hermanos mios, estais muertos á la ley en el cuerpo +de Cristo, para que seais de otro, [es á saber,] del que resucitó de los +muertos, para que fructifiquemos á Dios. + + 5 Porque mientras éramos en la carne, los afectos de los pecados que eran +por la ley, obraban en nuestros miembros fructificando á muerte: + + 6 mas ahora somos libres de la ley de la muerte, en la cual estábamos +detenidos, para que sirvamos en novedad de espíritu, y no en vejez de letra. + + 7 ¿Qué pues diremos? ¿la ley es pecado? En ninguna manera. Empero yo no +conocí al pecado, sino por la ley: porque tampoco conociera la +concupiscencia, si la ley no dijera: No codiciarás. + + 8 Entonces el pecado, tomando ocasion, obró en mí por el mandamiento toda +concupiscencia: porque sin la ley el pecado [estaba] muerto. + + 9 Así que, yo sin la ley vivia por algun tiempo: mas venido el mandamiento, +el pecado revivió. + + 10 Y yo morí; y hallé que el mandamiento, que [de suyo] era vivífico, [para +mi] era mortal. + + 11 Porque el pecado, tomando ocasion, me engañó por el mandamiento, y por él +[me] mató. + + 12 De manera que la ley á la verdad [es] santa, y el mandamiento santo, y +justo, y bueno. + + 13 ¿Luego lo que es bueno, á mí me es hecho muerte? No, sino el pecado, que +para mostrarse pecado por lo bueno, me obró la muerte, haciéndose pecado +sobremanera pecante por el mandamiento. + + 14 Porque [ya] sabemos que la ley es espiritual: mas yo soy carnal, vendido +á sujecion del pecado. + + 15 Porque lo que cometo, no [lo] entiendo, ni el [bien] que quiero hago: +antes lo que aborrezco, aquello hago. + + 16 Y [si] lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley [es] buena. + + 17 De manera que ya yo no obro aquello, sino el pecado que mora en mí. + + 18 Y yo sé que no mora en mí, es saber, en mi carne, bien: porque tengo el +querer; mas perfeccionar el bien, no lo alcanzo. + + 19 Porque no el bien que quiero, esto hago: mas el mal que no quiero, esto +hago. + + 20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo obro yo, sino el pecado que mora en +mí. + + 21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo [esta] ley: que el mal me es +propio. + + 22 Porque con el hombre interior me deleito con la ley de Dios: + + 23 mas veo otra ley en mis miembros que se rebela contra la ley de mi +espíritu, y que me lleva cautivo la ley del pecado que está en mis miembros. + + 24 ¡Miserable hombre de mi! ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte? + + 25 Gracias doy á Dios por Jesu Cristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con +el espíritu sirvo á la ley de Dios, mas con la carne á la ley del pecado. + + + +CAPITULO 8 + + 1 ASÍ que ahora, ninguna condenacion hay para los que [están] en Cristo +Jesus, que no andan conforme á la carne, mas conforme al Espíritu. + + 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesus me ha librado de la ley +del pecado y de la muerte. + + 3 Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, +Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, del pecado tambien +condenó al pecado en la carne: + + 4 para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos +conforme á la carne, mas conforme al Espíritu. + + 5 Porque los que son conforme á la carne, las cosas que son de la carne +saben: mas los que conforme al Espíritu, las cosas que son del Espíritu. + + 6 Porque la prudencia de la carne es muerte: mas la prudencia del Espíritu, +vida y paz: + + 7 por cuanto la prudencia de la carne es enemistad contra Dios: porque no se +sujeta á la ley de Dios, ni tampoco puede. + + 8 Así que, los que son en la carne, no pueden agradar á Dios. + + 9 Mas vosotros no sois en la carne, sino en el Espíritu: por cuanto el +Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de +Cristo, el tal no es de él. + + 10 Empero si Cristo está en vosotros, el cuerpo á la verdad es muerto á +causa del pecado: mas el espíritu vive á causa de la justicia. + + 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos á Jesus, mora en +vosotros, el que levantó á Cristo de los muertos, vivificará tambien vuestros +cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. + + 12 Así que, hermanos, deudores somos, no á la carne para que vivamos +conforme á la carne. + + 13 Porque si viviéreis conforme á la carne, morireis: mas si por el Espíritu +mortificáreis las obras de la carne, vivireis. + + 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son +hijos de Dios. + + 15 Porque no habeis recibido el espíritu de servidumbre para [estar] otra +vez en temor: mas habeis recibido el Espíritu de adopcion, por el cual +clamamos: Abba, Padre. + + 16 Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos +de Dios. + + 17 Y si hijos, tambien herederos: herederos ciertamente de Dios, y +coherederos de Cristo: si empero, padecemos juntamente [con él,] para que +juntamente [con él] seamos glorificados. + + 18 Porque [yo] me resuelvo, en que lo que en este tiempo se padece, no es de +comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de ser manifestada. + + 19 Porque el continuo atalayar de las criaturas la manifestacion de los +hijos de Dios espera: + + 20 porque las criaturas sujetadas fueron á vanidad, no de su voluntad, sino +por causa de aquel que las sujetó, + + 21 con esperanza que tambien las mismas criaturas serán libradas de la +servidumbre de corrupcion, en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. + + 22 Porque [ya] sabemos, que todas las criaturas gimen á una, y á una están +de parto hasta ahora. + + 23 Y no solo ellas, mas tambien nosotros mismos que tenemos las primicias +del Espíritu, nosotros tambien gemimos dentro de nosotros mismos, esperando +la adopcion, [es á saber,] la redencion de nuestro cuerpo. + + 24 Porque en esperanza somos salvos: que la esperanza que se ve, no es +esperanza: porque lo que alguno ve, no lo espera. + + 25 Pues si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos. + + 26 Y asimismo tambien el Espíritu á una ayuda nuestra flaqueza: porque qué +oremos como conviene, no [lo] sabemos: mas el mismo Espíritu demanda por +nosotros con gemidos indecibles. + + 27 Mas el que escudriña los corazones, sabe que es el deseo del Espíritu, +[es á saber,] que conforme á Dios demanda por los santos. + + 28 Y [ya] sabemos, que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á +bien, [es á saber,] á los que conforme al propósito son llamados. + + 29 Porque los que antes conoció, tambien predestinó para que fuesen hechos +conformes á la imágen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos +hermanos. + + 30 Y á los que predestinó, á estos tambien llamó; y á los que llamó, á estos +tambien justificó; y á los que justificó, á estos tambien glorificó. + + 31 ¿Pues qué diremos á esto? Si Dios [es] por nosotros, ¿quién [será] contra +nosotros? + + 32 El que aun á su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos +nosotros, ¿cómo no nos dará tambien con él todas las cosas? + + 33 ¿Quién acusará contra los escogidos de Dios? Dios [es] el que [los] +justifica. + + 34 ¿Quién es el que [los] condenará? Cristo [es] el que murió: antes el que +tambien resucitó, el que tambien está á la diestra de Dios, el que tambien +demanda por nosotros. + + 35 ¿Quién nos apartará de la caridad de Cristo? ¿tribulacion? ¿ó angustia? +¿ó persecucion? ¿ó hambre? ¿ó desnudez? ¿ó peligro? ¿ó cuchillo? + + 36 (como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: somos +estimados como ovejas de matadero :) + + 37 antes en todas estas cosas vencemos por aquel que nos amó. + + 38 Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni +principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, + + 39 ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar de la +caridad de Dios, que es en Cristo Jesus, Señor nuestro. + + + +CAPITULO 9 + + 1 VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el +Espíritu Santo: + + 2 que tengo gran tristeza, y continuo dolor en mi corazon. + + 3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que +son mis parientes segun la carne: + + 4 que son Israelitas, de los cuales es la adopcion, y la gloria, y los +conciertos, y la data de la ley, y el culto, y las promesas; + + 5 cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo segun la carne, el cual es +Dios sobre todas las cosas, bendito por siglos. Amen. + + 6 No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que son +de Israél son Israelitas: + + 7 ni por ser simiente de Abraham [luego] son todos hijos; mas: En Isaac te +será llamada simiente. + + 8 Quiere decir: No los que [son] hijos de la carne, estos [son] los hijos de +Dios: mas los que [son] hijos de la promesa, [estos] son contados en la +generacion. + + 9 Porque la palabra de la promesa es esta: Como en este tiempo vendré; y +tendrá Sara un hijo. + + 10 Y no solo [esto,] mas tambien Rebeca concibiendo de una vez, de Isaac +nuestro padre; + + 11 porque no siendo aun nacidos, ni habiendo hecho aun ni bien ni mal, para +que el propósito de Dios conforme á la eleccion, no por las obras, sino por +el que llama, permaneciese; + + 12 le fué dicho, que el mayor serviria al menor: + + 13 como está escrito: Á Jacob amé, mas á Esaú aborrecí. + + 14 ¿Pues qué diremos? ¿que hay injusticia acerca de Dios? En ninguna manera. + + 15 Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia: y me +compadeceré del que me compadeceré. + + 16 Así que no es del que quiere, ni del que corre; sino de Dios, que tiene +misericordia. + + 17 Porque la Escritura dice de Pharaón: Para esto mismo te he levantado, [es +á saber,] para mostrar en tí mi potencia, y que mi nombre sea denunciado por +toda la tierra. + + 18 De manera que del que quiere, tiene misericordia; y al que quiere, +endurece. + + 19 Me dirás pues: ¿Por qué pues se enoja? ¿porque quién resistirá á su +voluntad? + + 20 Mas antes, ¡oh hombre! ¿tú, quién eres, para que alterques con Dios? ¿ó +dirá el vaso de barro al que le labró: Por qué me has hecho tal? + + 21 ¿Ó no tiene potestad el ollero para hacer de la misma masa un vaso para +honra, y otro para vergüenza? + + 22 ¿Y qué, si Dios queriendo mostrar la ira, y hacer notoria su potencia, +soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira, preparados para muerte: + + 23 y haciendo notorias las riquezas de su gloria para con los vasos de +misericordia, que él ha preparado para gloria? + + 24 los cuales tambien llamó, [es á saber,] á nosotros, no solo de los +Judíos, mas tambien de los Gentiles. + + 25 Como tambien en Oséas, dice: Llamaré al que no [era] mi pueblo, pueblo +mio; y á la no amada, amada: + + 26 y será que en el lugar donde antes les era dicho: Vosotros no [sois] +pueblo mio; allí serán llamados hijos del Dios viviente. + + 27 Tambien, Isaías clama tocante á Israél: Si fuere el número de los hijos +de Israél como la arena de la mar, las reliquias serán salvas. + + 28 Porque palabra consumadora y abreviadora en justicia, porque palabra +abreviada, hará el Señor sobre la tierra. + + 29 Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos^ no nos hubiera +dejado simiente, como Sodoma fuéramos hechos, y como á Gomorrha fuéramos +semejantes. + + 30 ¿Pues qué diremos? Que los Gentiles que no seguian justicia han alcanzado +la justicia, es á saber, la justicia que es por la fé; + + 31 é Israél que seguia la ley de justicia, no ha llegado á la ley de la +justicia. + + 32 ¿Por qué? Porque no por fé: mas como por las obras de la ley. Por lo cual +tropezaron en la piedra de tropiezo: + + 33 como está escrito: Hé aquí, pongo en Sión piedra de tropiezo^, y piedra +de caida: y todo aquel que creyere en ella, no será avergonzado. + + + +CAPITULO 10 + + 1 HERMANOS, ciertamente la voluntad de mi corazon, y la oracion á Dios, es +sobre Israél para salud. + + 2 Porque yo les doy testimonio, que á la verdad tienen zelo de Dios, mas no +conforme á ciencia. + + 3 Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando de establecer la suya, +no son sujetos á la justicia de Dios. + + 4 Porque el fin de la ley [es] Cristo, para [dar] justicia á todo aquel que +cree. + + 5 Porque Moisés escribe, que la justicia que es por la ley: El hombre que +las hiciere, vivirá por ellas. + + 6 Mas [de] la justicia que es por la fé, dice así: No digas en tu corazon: +¿Quién subirá al cielo? (esto es, á traer de lo alto á Cristo.) + + 7 ó, ¿Quién descenderá al abismo? (esto es, volver á traer á Cristo de los +muertos.) + + 8 Mas ¿qué dice? Cercana está la palabra, [es á saber,] en tu boca, y en tu +corazon. Esta es la palabra de fé la cual predicamos: + + 9 Que si confesares con tu boca al Señor Jesus, y creyeres en tu corazon que +Dios le levantó de los muertos, serás salvo. + + 10 Porque con el corazon se cree para [alcanzar] justicia: mas con la boca +se hace confesion para [alcanzar] salud. + + 11 Porque la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será +avergonzado. + + 12 Porque no hay diferencia de Judío y de Griego: porque el mismo [es] el +Señor de todos, rico para con todos los que le invocan. + + 13 Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo, + + 14 ¿Cómo pues invocarán á aquel en el cual no han creido? ¿y cómo creerán á +aquel de quien no han oido? ¿y cómo oirán si no [hay] quien [les] predique? + + 15 ¿y cómo predicarán si no fueren enviados? como está escrito: ¡Cuan +hermosos [son] los piés de los que anuncian el Evangelio de la paz, de los +que anuncian el Evangelio de los bienes! + + 16 Mas no todos obedecen al Evangelio; que Isaías dice: Señor, ¿quién creyó +á nuestro oido? + + 17 Luego la fé es por el oir, y el oir por la palabra de Dios. + + 18 Mas digo [yo:] ¿No han oido? Antes cierto por toda la tierra ha salido la +fama de ellos, y hasta los cabos de la redondez de la tierra las palabras de +ellos. + + 19 Mas digo [yo:] ¿No ha venido Israél al conocimiento? Primeramente Moisés +dice: Yo os provocaré á zelos con gente que no es mia: con gente ignorante os +provocaré á ira. + + 20 Tambien Isaías osa decir: Fuí hallado de los que no me buscaban: +manifestéme á los que no preguntaban por mí. + + 21 Mas contra Israél dice: Todo el dia extendí mis manos al pueblo rebelde y +contradictor. + + + +CAPITULO 11 + + 1 DIGO pues: ¿Ha desechado Dios á su pueblo? En ninguna manera. Porque +tambien yo soy Israelita, de la simiente de Abraham, de la tribu de Benjamin. + + 2 No ha desechado Dios á su pueblo, al cual antes conoció. ¿O no sabeis qué +dice de Elías la Escritura? cómo hablando con Dios dice contra Israél: + + 3 Señor, á tus profetas han muerto, y á tus altares han minado, y yo he +quedado solo, y procuran matarme. + + 4 Mas ¿qué le dice la Divina respuesta? [Yo] me he dejado siete mil varones +que no han doblado las rodillas delante de Baal. + + 5 Así tambien en este tiempo han quedado reliquias por la eleccion graciosa +[de Dios.] + + 6 Y si por gracia, luego no por las obras: de otra manera la gracia ya no es +gracia. Y si por las obras, ya no es gracia: de otra manera la obra ya no es +obra. + + 7 ¿Pues qué? Lo que buscaba Israél, aquello no ha alcanzado: mas la eleccion +lo ha alcanzado; y los demas fueron endurecidos. + + 8 (Como está escrito: Dióles Dios espíritu de remordimiento, ojos con que no +vean, y oidos con que no oigan,) hasta el dia de hoy. + + 9 Y David dice: Séales vuelta su mesa en lazo, y en red, y en tropezadero, y +en paga: + + 10 sus ojos sean oscurecidos para que no vean: y agóviales siempre el +espinazo. + + 11 Digo pues: ¿Tropezaron luego de tal manera que cayesen del todo? En +ninguna manera: mas por la caida de ellos [vino] la salud á los Gentiles, +para que [por ellos] fuesen provocados á zelos. + + 12 Y si la caida de ellos es la riqueza del mundo, y el menoscabo de ellos +la riqueza de los Gentiles, ¿cuanto mas [lo será] el henchimiento de ellos? + + 13 Porque, á vosotros digo, Gentiles, en cuanto á la verdad yo soy apóstol +de los Gentiles, mi ministerio honro, + + 14 si en alguna manera provocase á zelos á mi carne, é hiciese salvos +algunos de ellos. + + 15 Porque si el desecho de ellos [es] la reconciliacion del mundo, ¿qué +[será] el recibimiento [de ellos,] sino vida de los muertos? + + 16 Y si el primer fruto [es] santo, tambien [lo será] el todo: y si la raiz +[es] santa, tambien [lo serán] los ramos. + + 17 Y si algunos de los ramos fueron quebrados, y tú siendo acebuche has sido +ingerido en lugar de ellos, y has sido hecho participante de la raiz, y de la +grosura de la oliva; + + 18 no te jactes contra los ramos: y si te jactas, [sabe] que no sustentas tú +á la raiz, sino la raiz á tí. + + 19 Dirás pues: los ramos fueron quebrados para que yo fuese ingerido. + + 20 Bien: por [su] incredulidad fueron quebrados, mas tú por la fé estás en +pié. No te ensoberbezcas, antes teme: + + 21 que si Dios no perdonó á los ramos naturales, á tí tampoco no perdone. + + 22 Mira antes la bondad, y la severidad de Dios: la severidad ciertamente en +los que cayeron; mas la bondad en tí, si permanecieres en la bondad: de otra +manera tú tambien serás cortado. + + 23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán ingeridos: que +poderoso es Dios para volverlos á ingerir. + + 24 Porque si tú eres cortado del natural acebuche, y contra natura fuiste +ingerido en la buena oliva, ¿cuánto mas estos, que son los [ramos] naturales, +serán ingeridos en su oliva? + + 25 Porque no quiero, hermanos, que ignoreis este misterio, para que no seais +acerca de vosotros mismos arrogantes: [y es,] que el endurecimiento en parte +ha acontecido en Israél, [para que] entre tanto entrase la plenitud de los +Gentiles. + + 26 Y así todo Israél fuese salvo: como está escrito: Vendrá de Sión el +Libertador, que quitará de Jacob la impiedad: + + 27 y esto será mi testamento á ellos, cuando quitare sus pecados. + + 28 Así que, cuanto al Evangelio, [los tengo por] enemigos por causa de +vosotros: mas cuanto á la eleccion [de Dios, me son] muy amados por causa de +los padres. + + 29 Porque sin arrepentimiento [son] las mercedes y la vocacion de Dios. + + 30 Porque como tambien vosotros en algun tiempo no creisteis á Dios, mas +ahora habeis alcanzado misericordia por [ocasion de] la incredulidad de +ellos; + + 31 así tambien estos ahora no han creido en vuestra misericordia, para que +ellos tambien [despues] alcancen misericordia. + + 32 Porque Dios encerró á todos en incredulidad, para tener misericordia de +todos. + + 33 ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduria, y de la ciencia de Dios! +¡Cuán incomprensibles [son] sus juicios, é inapeables sus caminos! + + 34 Porque ¿quién entendió el intento del Señor? ¿ó quién fué su consejero? + + 35 ¿ó quién le dió á él primero, para que le sea pagado? + + 36 Porque de él, y por él, y en él [son] todas las cosas. A él [sea] gloria +por siglos. Amen. + + + +CAPITULO 12 + + 1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presenteis +vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, [que es] +vuestro racional culto. + + 2 Y no os conformeis á este siglo: mas reformáos por la renovacion de +vuestro entendimiento, para que experimenteis cuál [sea] la buena voluntad de +Dios, agradable y perfecta. + + 3 Digo pues, por la gracia que me es dada, á todos los que están entre +vosotros, que no sepan mas de lo que conviene saber: mas que sepan con +templanza, cada uno conforme á la medida de fé que Dios le repartió. + + 4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, empero todos +los miembros no tienen la misma operacion: + + 5 así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas cada uno, los unos miembros de +los otros. + + 6 De manera que teniendo diferentes dones segun la gracia que nos es dada, ó +profecía, conforme á la regla de la fé; + + 7 ó ministerio, en servir; ó el que enseña, en doctrina; + + 8 el que exhorta, en exhortar; el que reparte, en simplicidad; el que +preside, en solicitud; el que hace misericordia, en alegría. + + 9 El amor [sea] sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos á lo +bueno. + + 10 Amando la caridad de la hermandad los unos para con los otros: +previniéndoos con honra los unos á los otros. + + 11 En la solicitud no perezosos: ardientes en espíritu: sirviendo al Señor: + + 12 gozosos en la esperanza: sufridos en la tribulacion: constantes en la +oracion: + + 13 comunicando á las necesidades de los santos: siguiendo la hospitalidad. + + 14 Bendecid á los que os persiguen: bendecid, y no maldigais. + + 15 Gozáos con los que se gozan: llorad con los que lloran. + + 16 Unánimes entre vosotros: no altivos, mas acomodándoos á los bajos: no +seais prudentes en vuestra opinion. + + 17 No pagando á nadie mal por mal: procurando lo bueno delante de todos los +hombres. + + 18 Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, teniendo paz con todos los +hombres. + + 19 No os vengando á vosotros mismos, amados; antes dad lugar á la ira: +porque escrito está: Mia es la venganza: yo pagaré, dice el Señor. + + 20 Así que si tu enemigo tuviere hambre, dále de comer: si tuviere sed, dále +de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza. + + 21 No seas vencido de lo malo: mas vence con bien el mal. + + + +CAPITULO 13 + + 1 TODA alma sea sujeta á las potestades superiores: porque no hay potestad +sino de Dios: y las que son, de Dios son ordenadas. + + 2 Así que el que se opone á la potestad, á la ordenacion de Dios resiste: y +los que resisten, ellos mismos ganan condenacion para sí. + + 3 Porque los magistrados no son temerosos al que bien hace, sino al malo. +¿Quieres pues no temer la potestad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella: + + 4 porque es ministro de Dios para tu bien. Mas si hicieres lo malo, teme: +porque no sin causa trae el cuchillo, porque es ministro de Dios, vengador +para castigo al que hace lo malo. + + 5 Por lo cual es necesario que [le] seais sujetos: no solamente por la ira, +mas aun por la conciencia. + + 6 Porque por esto [le] pagais tambien los tributos: porque son ministros de +Dios que sirven á esto mismo. + + 7 Pagad pues á todos lo que debeis: al que tributo, tributo: al que pecho, +pecho: al que temor, temor: al que honra, honra. + + 8 No debais á nadie nada, sino que os ameis unos á otros: porque el que ama +al prójimo, cumplió la ley. + + 9 Porque: No adulterarás: no matarás: no hurtarás: no dirás falso +testimonio: no codiciarás; y si [hay] algun otro mandamiento, en esta palabra +se comprende sumariamente: Amarás á tu prójimo como á tí mismo. + + 10 La caridad no hace mal al prójimo, así que el cumplimiento de la ley es +la caridad. + + 11 Y esto, conociendo el tiempo, que [es] ya hora de levantarnos del sueño: +porque ahora nos está mas cerca nuestra salud que cuando creiamos: + + 12 la noche ha pasado, y el dia ha llegado: echemos pues las obras de las +tinieblas, y vistámonos las armas de luz. + + 13 Andemos, como de dia, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no +en lechos y disoluciones, no en pendencias y envidia: + + 14 mas vestíos del Señor Jesu Cristo; y no hagais caso de la carne en [sus] +deseos. + + + +CAPITULO 14 + + 1 AL enfermo en la fé sobrellevad, no en contiendas de disputas. + + 2 Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas: otro enfermo come +legumbres. + + 3 El que come, no menosprecie al que no come; y el que no come, no juzgue al +que come: porque Dios le ha levantado. + + 4 ¿Tú, quién eres, que juzgas el siervo ajeno? Por su señor está en pié, ó +cae: [y si cae,] se afirmará: que poderoso es Dios para afirmarle. + + 5 Asimismo uno hace diferencia entre dia y dia: otro juzga [iguales] todos +los dias. Cada uno esté asegurado en su ánimo. + + 6 El que hace caso del dia, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del +dia, no lo hace [asimismo] para el Señor. El que come, come para el Señor: +porque da gracias á Dios: y el que no come, no come para el Señor; y da +gracias á Dios. + + 7 Porque ninguno de nosotros vive para sí: y ninguno muere para sí. + + 8 Que si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor +morimos. Así que, ó que vivamos, ó que muramos, del Señor somos. + + 9 Porque Cristo para esto murió, y resucitó, y volvió á vivir, para +enseñorearse así de los muertos como de los que viven. + + 10 Mas tú ¿por qué juzgas á tu hermano? O tú tambien ¿por qué menosprecias á +tu hermano? porque todos estaremos delante del tribunal de Cristo. + + 11 Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que á mí se doblará toda +rodilla; y toda lengua confesará á Dios. + + 12 De manera que cada uno de nosotros dará á Dios razon de sí. + + 13 Así que, no juzguemos mas los unos á los otros: antes juzgad mas de que +no pongais tropiezo al hermano, ó escándalo. + + 14 [Yo] sé, y confio en el Señor Jesus, que por él nada hay inmundo: mas á +aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, á aquel le es inmunda. + + 15 Empero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas +conforme á la caridad. No eches á perder con tu comida á aquel por el cual +Cristo murió. + + 16 Así que, no sea blasfemado vuestro bien: + + 17 que el reino de Dios no es comida ni bebida; sino justicia, y paz, y gozo +por el Espíritu Santo. + + 18 Porque el que en esto sirve á Cristo, agrada á Dios, y es acepto á los +hombres. + + 19 Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificacion de los unos á +los otros. + + 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas á la +verdad [son] limpias: mas malo es al hombre que come con escándalo. + + 21 Bueno [es] no comer carne, ni beber vino, ni [nada] en que tu hermano +tropiece, ó se ofenda, ó sea enfermo. + + 22 ¿Tú, tienes fé? Ténla contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no +se condena á sí mismo con lo que aprueba. + + 23 Mas el que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no [comió] +por fé: y todo lo que no sale de fé, es pecado. + + + +CAPITULO 15 + + 1 ASÍ que los que somos mas firmes debemos sobrellevar las flaquezas de los +flacos, y no agradarnos á nosotros mismos. + + 2 Cada uno de nosotros agrade á su prójimo en bien, á edificacion. + + 3 Porque Cristo no se agradó á sí mismo: antes, como está escrito: los +vituperios de los que te vituperan, cayeron sobre mí. + + 4 Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron +escritas; para que por el padecer, y por la consolacion de las Escrituras, +tengamos esperanza. + + 5 Mas el Dios del padecer y de la consolacion os dé que entre vosotros seais +unánimes segun Cristo Jesus: + + 6 Para que concordes, á una boca glorifiqueis al Dios y Padre de nuestro +Señor Jesu Cristo. + + 7 Por tanto sobrelleváos los unos á los otros, como tambien Cristo nos +sobrellevó para gloria de Dios. + + 8 Digo pues, que Cristo Jesus fué ministro de la circuncision, por la verdad +de Dios, para confirmar las promesas de los padres: + + 9 empero que los Gentiles glorifiquen á Dios por la misericordia, como está +escrito: Por tanto yo te confesaré [á tí] entre los Gentiles, y cantaré á tu +nombre. + + 10 Y otra vez dice: Alegráos, Gentiles, con su pueblo. + + 11 Y otra vez: Alabad al Señor todos los Gentiles, y magnificadle todos los +pueblos. + + 12 Y otra vez dice Isaías: Estará la raiz de Jessé, y el que se levantará á +regir los Gentiles, los Gentiles esperarán en él. + + 13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que +abundeis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo. + + 14 EMPERO cierto estoy yo de vosotros, hermanos mios, que por vosotros +mismos estais llenos de caridad, llenos de todo conocimiento, de tal manera +que podais amonestaros los unos á los otros. + + 15 Mas os he escrito, hermanos, en parte osadamente, como amonestándoos por +la gracia que de Dios me es dada, + + 16 por ser ministro de Jesu Cristo en los Gentiles, sacrificando el +Evangelio de Dios, para que la ofrenda de los Gentiles sea agradable, +santificada por el Espíritu Santo. + + 17 Así que tengo de qué gloriarme en Cristo para con Dios. + + 18 Porque no osaria hablar alguna cosa que Cristo no haya hecho por mí para +la obediencia de los Gentiles, con la palabra y con las obras: + + 19 con potencia de milagros y prodigios, en virtud del Espíritu de Dios: de +tal manera que desde Jerusalem, y por los alrededores hasta la Esclavonia, +haya llenado del Evangelio de Cristo. + + 20 Y de esta manera me esforcé á predicar^ este Evangelio: no donde [antes] +Cristo fuese nombrado, por no edificar sobre ajeno fundamento; + + 21 antes, como está escrita: A los que no fué anunciado de él, verán: y los +que no oyeron, entenderán. + + 22 Por lo cual aun he sido impedido muchas veces de venir á vosotros. + + 23 Mas ahora no teniendo mas lugar en estas partes, y deseando venir á +vosotros muchos años ha: + + 24 cuando me partiere para España, vendré á vosotros: porque espero que +pasando os veré, y que seré llevado de vosotros allá: si empero antes hubiere +gozado de vosotros. + + 25 Mas ahora parto para Jerusalem á ministrar á los santos. + + 26 Porque Macedonia y Achaya tuvieron por bien de hacer una colecta para los +pobres de los santos que están en Jerusalem. + + 27 Porque les pareció bueno, y son deudores á ellos: porque si los Gentiles +han sido hechos participantes de sus [bienes] espirituales, deben tambien +[ellos] servirles en los carnales. + + 28 Así que, cuando hubiere concluido esto, y les hubiere consignado este +fruto, pasaré por vosotros á España. + + 29 Porque sé que cuando viniere á vosotros, que vendré con abundancia de la +bendicion de Cristo. + + 30 Ruégoos empero, hermanos, por el Señor nuestro Jesu Cristo, y por la +caridad del Espíritu, que me ayudeis con oraciones por mí á Dios; + + 31 que sea librado de los rebeldes que están en Judéa, y que la ofrenda de +mi culto á los santos en Jerusalem sea acepta; + + 32 para que con gozo venga á vosotros por la voluntad de Dios, y que sea +recreado juntamente con vosotros. + + 33 Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amen. + + + +CAPITULO 16 + + 1 ENCOMIÉNDOOS empero á Phebe nuestra hermana, la cual está en el servicio +de la Iglesia que está en Cenchreas: + + 2 que la recibais en el Señor, como es digno á los santos; y le ayudeis en +cualquiera cosa en que os hubiere menester: porque ella ha ayudado á muchos, +y á mí mismo. + + 3 Saludad á Priscila y á Aquila, mis coadjutores en Cristo Jesus: + + 4 (que pusieron sus cuellos [al degolladero] por mi vida, á los cuales no +doy gracias yo solo, mas aun todas las Iglesias de los Gentiles:) + + 5 asimismo á la Iglesia de su casa. Saludad á Epeneto, amado mio, que es las +primicias de Achaya en Cristo. + + 6 Saludad á María, la cual ha trabajado mucho con nosotros. + + 7 Saludad á Andrónico y á Junia, mis parientes, y mis compañeros en la +cautividad, los cuales son insignes en el apostolado; los cuales fueron antes +de mí en Cristo. + + 8 Saludad á Amplias, amado mio en el Señor. + + 9 Saludad á Urbano, nuestro ayudador en Cristo Jesus, y á Estachis, amado +mio. + + 10 Saludad á Apeles, probado en Cristo. Saludad á los que son de Aristóbulo. + + 11 Saludad á Herodion, mi pariente. Saludad á los que son de [la casa de] +Narciso, los que son en el Señor. + + 12 Saludad á Trifena y á Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad á +Persida amada, la cual ha trabajado mucho en el Señor. + + 13 Saludad á Rufo, escogido en el Señor; y á su madre y mia. + + 14 Saludad á Asincrito, á Flegonte, á Hermas, á Patrobas, á Hermes, y á los +hermanos que están con ellos. + + 16 Saludad á Filólogo, y á Julia, á Nereo, y á su hermana, y á Olimpa, y á +todos los santos que [están] con ellos. + + 16 Saludáos los unos á los otros en santo beso. Os saludan las Iglesias de +Cristo. + + 17 Y OS ruego, hermanos, que mireis por los que hacen disensiones y +escándalos fuera de la doctrina que vosotros habeis aprendido; y apartáos de +ellos. + + 18 Porque los tales no sirven al Señor, nuestro Jesu Cristo, sino á sus +vientres; y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los +simples. + + 19 Porque vuestra obediencia divulgada es por todos lugares: así que, me +gozo de vosotros: mas quiero que seais sábios en el bien, y simples en el +mal. + + 20 Y el Dios de paz quebrante presto á Satanás debajo de vuestros piés. La +gracia del Señor nuestro Jesu Cristo [sea] con vosotros. Amen. + + 21 OS saludan Timotéo, mi coadjutor, y Lucio, y Jasón, y Sosipater mis +parientes. + + 22 Yo Tercio, que escribí la epístola, os saludo en el Señor. + + 23 Salúdaos Gayo, mi huésped, y de toda la Iglesia. Salúdaos Erasto, +tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto. + + 24 La gracia del Señor nuestro Jesu Cristo [sea] con todos vosotros. Amen. + + 20 Y AL que puede confirmaros segun mi Evangelio, y la predicacion de Jesu +Cristo, segun la revelacion del misterio encubierto desde tiempos eternos, + + 26 mas manifestado ahora, y por las escrituras de los profetas por el +mandamiento del Dios Eterno, declarado á todas las gentes para que obedezcan +á la fé; + + 27 á el solo Dios sábio, [sea] gloria por Jesu Cristo para siempre. Amen. + + + +EPÍSTOLA PRIMERA DEL APOSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +CORINTIOS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, llamado apóstol de Jesu Cristo, por la voluntad de Dios, y el +hermano Sosthenes, + + 2 á la Iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesus, +llamados santos; y á todos los que invocan el nombre del Señor nuestro Jesu +Cristo en cualquier lugar, [Señor] de ellos y nuestro: + + 3 Gracia y paz tengais de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. + + 4 Doy gracias á mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os +es dada en Cristo Jesus; + + 5 que en todas las cosas sois enriquecidos en él, en toda lengua y en toda +ciencia; + + 6 con lo cual el testimonio de Cristo ha sido confirmado en vosotros: + + 7 de tal manera que nada os falte en ningun don, esperando la manifestacion +del Señor nuestro Jesu Cristo; + + 8 el cual tambien os confirmará sin pecado hasta el fin, hasta el dia de +nuestro Señor Jesu Cristo. + + 9 Fiel [es] Dios por el cual sois llamados á la comunicacion de su Hijo Jesu +Cristo nuestro Señor. + + 10 OS ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesu Cristo, que +hableis todos una misma cosa; y que no haya entre vosotros disensiones; antes +seais enteros en un mismo entendimiento, y en un mismo parecer. + + 11 Porque me ha sido declarado de vosotros, hermanos mios, de los que son de +Cloé, que hay entre vosotros contiendas. + + 12 Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo cierto soy de Pablo: mas +yo de Apolos: mas yo de Céfas: mas yo de Cristo. + + 13 ¿Está dividido Cristo? ¿Fué crucificado Pablo por vosotros? ¿ó habeis +sido bautizados en el nombre de Pablo? + + 14 Doy gracias á mi Dios, que á ninguno de vosotros he bautizado, mas que á +Crispo y á Gayo; + + 15 para que ninguno diga que yo le bauticé en mi nombre. + + 16 Y tambien bauticé la casa de Estéfanas: mas no sé si haya bautizado á +algun otro. + + 17 Porque no me envió Cristo á bautizar, sino á predicar el Evangelio: no en +sabiduría de palabras, porque no sea hecha vana la cruz de Cristo. + + 18 Porque la palabra de la cruz á la verdad, locura es á los que se pierden: +mas á los que se salvan, es á saber, á nosotros, potencia de Dios es. + + 19 Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sábios, y la +inteligencia de los entendidos reprobaré. + + 20 ¿Qué es del sábio? ¿qué es del escriba? ¿qué es del inquiridor de este +siglo? ¿no ha enloquecido Dios la sabiduría de este mundo? + + 21 Porque por no haber el mundo conocido, en la sabiduría de Dios, á Dios +por sabiduría, agradó á Dios salvar los creyentes por la locura de la +predicacion. + + 22 Porque los Judíos piden señales, y los Griegos buscan sabiduría: + + 23 mas nosotros predicamos á Cristo crucificado, [que es] á los Judíos +ciertamente tropezadero, y á los Gentiles locura: + + 24 empero á los llamados, así Judíos como Griegos, Cristo potencia de Dios, +y sabiduría de Dios. + + 25 Porque lo loco de Dios es mas sábio que los hombres; y lo flaco de Dios +es mas fuerte que los hombres. + + 26 Porque mirad, hermanos, vuestra vocacion, que no sois muchos sábios segun +la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles: + + 27 antes lo que es la locura del mundo escogió Dios para avergonzar á los +sábios; y lo que es la flaqueza del mundo escogió Dios para avergonzar lo +fuerte; + + 28 y lo vil del mundo, y lo menospreciado escogió Dios; y lo que no es, para +deshacer lo que es: + + 29 para que ninguna carne se jacte en su presencia. + + 30 De él empero sois vosotros [renacidos] en Cristo Jesus, el cual es hecho +para nosotros de Dios sabiduría, y justicia, y santificacion, y redencion: + + 31 para que, como está escrito: El que se gloría, en el Señor se gloríe. + + + +CAPITULO 2 + + 1 ASÍ que, hermanos, cuando [yo] vine á vosotros, no vine con altivez de +palabra ó de sabiduría, á anunciaros el testimonio de Cristo. + + 2 Porque no me juzgué saber algo entre vosotros, sino á Jesu Cristo, y á +este crucificado. + + 3 Y estuve yo con vosotros con flaqueza, y mucho temor, y temblor: + + 4 y ni mi palabra ni mi predicacion [fué] en palabras persuasivas de humana +sabiduría, mas en demostracion del Espíritu y de potencia: + + 5 porque vuestra fé no sea en sabiduría de hombres, mas en potencia de Dios. + + 6 Empero hablamos sabiduría entre perfectos: y sabiduría, no de este siglo, +ni de los príncipes de este siglo, que se deshacen: + + 7 mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la [sabiduría] ocultada: la +que Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, + + 8 la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció: porque si [la] +conocieran, nunca crucificaran al Señor de gloria: + + 9 antes, como está escrito: Lo que ojos nunca vieron, ni orejas oyeron, ni +en corazon de hombre subió lo que Dios preparó á los que le amen. + + 10 Empero Dios nos [lo] reveló á nosotros por su Espíritu: porque el +Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. + + 11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas que son del hombre, sino el +espíritu del [mismo] hombre que está en él? así tampoco nadie conoció las +cosas que son de Dios, sino el Espíritu de Dios. + + 12 Y nosotros hemos recibido no espíritu del mundo, mas el Espíritu que es +[venido] de Dios: para que conozcamos lo que Dios nos ha dado. + + 13 Lo cual tambien hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, mas +con doctrina del Espíritu Santo, acomodando lo espiritual á lo espiritual. + + 14 Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios: +porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar +espiritualmente. + + 15 Empero el espiritual examina (ciertamente) todas las cosas: mas él de +nadie es entendido. + + 16 Porque ¿quién conoció el entendimiento del Señor? ¿quién le instruyó? Mas +nosotros tenemos el entendimiento de Cristo. + + + +CAPITULO 3 + + 1 DE manera que yo, hermanos, no pude hablaros como á espirituales: mas os +hablé como á carnales, [es á saber,] como á niños en Cristo: + + 2 os dí á beber leche, no vianda: porque aun no podiais, mas ni aun podeis; + + 3 porque aun sois carnales: porque habiendo entre vosotros celos, y +contiendas, y disensiones, ¿no sois carnales, y andais como hombres? + + 4 Porque diciendo el uno: Yo cierto soy de Pablo: y el otro: Yo de Apolos, +¿no sois carnales? + + 5 ¿Qué pues es Pablo? ¿y qué [es] Apolos? Ministros por los cuales habeis +creido: y cada uno conforme [á lo que] el Señor dió. + + 6 Yo planté, Apolos regó: mas Dios ha dado el crecimiento. + + 7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que da el +crecimiento. + + 8 Empero el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno +recibirá su salario conforme á su labor. + + 9 Porque [nosotros] coadjutores somos de Dios: [y vosotros] labranza de Dios +sois, edificio de Dios sois. + + 10 Conforme á la gracia de Dios que me ha sido dada, [yo] como sabio maestro +de obra, puse el fundamento: mas otro prosigue el edificio: empero cada uno +vea como prosigue el edificio. + + 11 Porque nadie puede poner otro fundamento del que está puesto, el cual es +Jesu Cristo. + + 12 Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras +preciosas, madera, heno, hojarasca: + + 13 la obra de cada uno será manifestada: porque el dia la declarará: porque +por el fuego será manifestada, y la obra de cada uno cual sea, el fuego hará +la prueba. + + 14 Si la obra de alguno que prosiguió el edificio permaneciere, recibirá el +salario. + + 15 Mas si la obra de alguno fuere quemada, será perdida: él empero será +salvo, mas así como [pasado] por fuego. + + 16 ¿Ó no sabeis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en +vosotros? + + 17 Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el +templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. + + 18 Nadie se engañe: si alguno entre vosotros parece ser sábio en este siglo, +hágase loco para ser [de veras] sábio. + + 19 Porque la sabiduría de este mundo locura [es] acerca de Dios; porque +escrito está: El que prende á los sábios en la astucia de ellos. + + 20 Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sábios, que son +vanos. + + 21 Así que ninguno se gloríe en los hombres: porque todo es vuestro, + + 22 sea Pablo, sea Apolos, sea Céfas, sea el mundo, sea la vida, sea la +muerte, sea lo presente, sea lo porvenir: que todo es vuestro; + + 23 y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios. + + + +CAPITULO 4 + + 1 TÉNGANNOS los hombres por ministros de Cristo, y dispensadores de los +misterios de Dios. + + 2 Resta empero que se requiere en los dispensadores, que cada uno sea +hallado fiel. + + 3 Yo en muy poco tengo el ser juzgado de vosotros, [ó de cualquier] humano +favor; antes ni aun yo me juzgo. + + 4 Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado: +mas el que me juzga el Señor es. + + 5 Así que no juzgueis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el +cual tambien aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos +de los corazones; y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza. + + 6 Esto empero, hermanos, he pasado por ejemplo en mí y en Apolos por amor de +vosotros: para que en nosotros aprendais á no saber mas de lo que está +escrito, hinchándoos por causa de otro el uno contra el otro. + + 7 Porque ¿quién te juzga? ¿ó qué tienes que no hayas recibido? y si tambien +[tú lo] recibiste, ¿de qué te glorías como si no hubieras recibido? + + 8 Ya estais hartos, ya estais ricos: sin nosotros reinais [ya:] y ojalá +reineis, para que nosotros reinemos tambien juntamente con vosotros. + + 9 Porque á lo que pienso, Dios nos ha mostrado por los postreros de los +apóstoles, como á sentenciados á muerte: porque somos hechos espectáculo al +mundo, y á los ángeles, y á los hombres. + + 10 Nosotros locos por amor de Cristo, y vosotros prudentes en Cristo: +nosotros flacos, y vosotros fuertes: vosotros nobles, y nosotros viles. + + 11 Hasta esta hora hambreamos, y tenemos sed, y estamos desnudos, y somos +heridos de pescozones, y andamos vagabundos: + + 12 y trabajamos, obrando de nuestras manos: somos maldecidos, y bendecimos: +padecemos persecucion, y sufrimos: + + 13 Somos blasfemados, y rogamos: somos tenidos como por la basura de este +mundo, inmundicias de todos, hasta ahora. + + 14 No escribo esto para avergonzaros: mas os amonesto como á mis hijos +amados. + + 15 Porque aunque tengais diez mil ayos en Cristo, no [tendreis] muchos +padres: que en Cristo Jesus yo os engendré por el Evangelio. + + 16 Por tanto os ruego que me imiteis. + + 17 Por lo cual os envié á Timotéo, que es mi hijo amado, y fiel en el Señor, +el cual os amonestará de mis caminos, cuales sean en Cristo, de la manera que +enseño en todas partes, en todas las Iglesias. + + 18 Mas como si nunca hubiese yo de venir á vosotros, así andan hinchados +algunos. + + 19 Empero vendré presto á vosotros, si el Señor quisiere; y entenderé, no +las palabras de estos que [así] andan hinchados, sino la virtud. + + 20 Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en virtud. + + 21 ¿Qué quereis? ¿vendré á vosotros con vara, ó con caridad, y con espíritu +de mansedumbre? + + + +CAPITULO 5 + + 1 DE cierto se oye entre vosotros fornicacion, y tal fornicacion cual ni aun +se nombra entre los Gentiles, tanto que alguno tenga la mujer de [su] padre. + + 2 Ya vosotros estais hinchados, y no tuvisteis antes luto, para que fuese +quitado de en medio de vosotros el que hizo tal obra. + + 3 Y ciertamente como ausente con el cuerpo, mas presente con el espíritu, ya +como presente he juzgado, que el que esto así ha cometido, + + 4 en el nombre del Señor nuestro Jesu Cristo, juntados vosotros y mi +espíritu, con la facultad del Señor nuestro Jesu Cristo, + + 5 el tal sea entregado á Satanás para muerte de la carne, porque el espíritu +sea salvo en el dia del Señor Jesus. + + 6 No [es] buena vuestra jactancia. ¿No sabeis que con un poquito de levadura +toda la masa se leuda? + + 7 Limpiad pues la vieja levadura para que seais nueva masa, como sois sin +levadura: porque nuestra Pascua es sacrificada por nosotros, Cristo. + + 8 Así que hagamos fiesta no en la vieja levadura, ni en la levadura de +malicia y de maldad, sino en panes por leudar de sinceridad y de verdad. + + 9 Os he escrito por carta, que no os envolvais con los fornicarios: + + 10 no del todo con los fornicarios de este mundo, ó con los avaros, ó con +los ladrones, ó con idólatras: de otra suerte os seria menester salir del +mundo. + + 11 Mas ahora os he escrito, que no os envolvais, [es á saber,] que si alguno +llamándose hermano fuere fornicario, ó avaro, ó idólatra, ó maldiciente, ó +borracho, ó ladron, con el tal ni aun comais. + + 12 Porque ¿qué me va^ á mí en juzgar de los que están fuera? ¿no juzgais +vosotros de los que están dentro? + + 13 Porque de los que están fuera, Dios juzgará. Quitad pues á este malo de +vosotros mismos. + + + +CAPITULO 6 + + 1 ¿OSA alguno de vosotros, teniendo pleito con otro, ir á juicio delante de +los injustos, y no delante de los santos? + + 2 ¿Ó no sabeis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de +ser juzgado por vosotros, indignos sois que vayais á juicio por cosas muy +pequeñas. + + 3 ¿Ó no sabeis que hemos de juzgar los ángeles, cuánto mas las cosas de este +siglo? + + 4 Por tanto si hubiéreis de tener juicios de cosas de este siglo, los mas +bajos que están en la Iglesia, á los tales poned en las sillas. + + 5 Para avergonzaros lo digo. Así que ¿no hay entre vosotros sabio, ni aun +uno, que pueda juzgar entre sus hermanos? + + 6 Sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto delante de +los infieles. + + 7 Luego ya sin falta hay culpa en vosotros, que tengais pleitos entre +vosotros mismos: ¿por qué no sufris antes la injuria? ¿par qué no sufris +antes la calumnia? + + 8 Sino que vosotros haceis la injuria, y calumniais: y esto á los hermanos. + + 9 ¿Ó no sabeis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erreis, que +ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni +los que se echan con machos, + + 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni +los robadores, no heredarán^ el reino de Dios. + + 11 Y esto erais algunos: mas [ya] sois lavados, mas [ya] sois santificados, +mas [ya] sois justificados en el nombre del Señor Jesus, y con el Espíritu de +nuestro Dios. + + 12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen: todas las cosas +me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de nada. + + 13 Las viandas [son] para el vientre, y el vientre para las viandas: empero +y á él y á ellas deshará Dios: mas el cuerpo no [es] para la fornicacion, +sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo. + + 14 Empero Dios levantó al Señor, y tambien á nosotros nos levantará con su +potencia. + + 15 ¿Ó ignorais que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿quitaré pues +los miembros de Cristo, y [los] haré miembros de la ramera? Lejos sea. + + 16 ¿Ó no sabeis que el que se junta con la ramera, es hecho [con ella] un +cuerpo? porque serán, dice, los dos en una carne. + + 17 Empero el que se junta con el Señor, un espíritu es. + + 18 Huid la fornicacion: cualquier [otro] pecado que el hombre hiciere, fuera +del cuerpo es: mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. + + 19 ¿O ignorais que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo [el cual +está] en vosotros, el cual teneis de Dios, y que no sois vuestros? + + 20 Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro +cuerpo, y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. + + + +CAPITULO 7 + + 1 CUANTO á las cosas de que me escribisteis: bueno^ seria al hombre no tocar +mujer. + + 2 Mas por evitar las fornicaciones, cada uno tenga su mujer, y cada una +tenga su marido. + + 3 El marido pague á la mujer la debida benevolencia: y asimismo la mujer al +marido. + + 4 La mujer no tiene la potestad de su propio cuerpo, sino el marido: y por +el semejante tampoco el marido tiene la potestad de su propio cuerpo, sino la +mujer. + + 5 No os defraudeis el uno al otro, sino fuere algo por tiempo, de +consentimiento [de ambos,] por ocuparos en ayuno y en oracion; y volved á +juntaros en uno, porque no os tiente Satanás á causa de vuestra +incontinencia. + + 6 Mas esto digo por permision, no por mandamiento. + + 7 Porque querria que todos los hombres fuesen como yo: empero cada uno tiene +propio don de Dios: uno á la verdad así, y otro así. + + 8 Digo, pues, á los solteros y á las viudas, que bueno les es si se quedaren +como yo. + + 9 Y si no tienen don de continencia, cásense: que mejor es casarse, que +quemarse. + + 10 Mas á los que están juntos en matrimonio denuncio, no yo, sino el Señor: +Que la mujer no se aparte del marido. + + 11 Y si se apartare, quédese por casar, ó reconcíliese con su marido: y que +el marido no envie á su mujer. + + 12 Y á los demás yo digo, no el Señor: Si algun hermano tiene mujer infiel, +y ella consiente para habitar con él, no la envie. + + 13 Y la mujer que tiene marido infiel, y él consiente para habitar con ella, +no le deje. + + 14 Porque el marido infiel es santificado á la mujer fiel; y la mujer infiel +al marido [fiel:] de otra manera ciertamente vuestros hijos serian inmundos, +empero ahora son santos. + + 15 Mas si el fiel se aparta, apártese: que el hermano, ó la hermana, no es +sujeto á servidumbre en semejante [caso:] antes á paz nos llamó Dios. + + 16 Porque ¿de dónde sabes, oh mujer, si quizá harás salvo á [tu] marido? ¿ó +de dónde sabes, oh marido, si quizá harás salva á [tu] mujer? + + 17 Sino que cada uno como el Señor [le] repartió, y como el Señor llamó á +cada uno, así ande; y así enseño en todas las Iglesias. + + 18 ¿Es llamado alguno circuncidado? quédese circunciso: ¿es llamado alguno +incircuncidado? no se circuncide. + + 19 La circuncision nada es, y la incircuncision nada es, sino la observancia +de los mandamientos de Dios. + + 20 Cada uno en la vocacion en que fué llamado en ella se quede. + + 21 ¿Eres llamado [siendo] siervo? no se te dé nada: mas tambien si puedes +hacerte libre, procúralo mas. + + 22 Porque el que en el Señor es llamado [siendo] siervo, horro es del Señor: +asimismo tambien el que es llamado [siendo] libre, siervo es de Cristo. + + 23 Por precio sois comprados, no os hagais siervos de los hombres. + + 24 Cada uno, hermanos, en lo que es llamado en esto se quede acerca de Dios. + + 25 Empero de las vírgenes no tengo mandamiento del Señor: mas doy [mi] +parecer, como [hombre] que ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel. + + 26 Tengo, pues, esto por bueno á causa de la necesidad que apremia; por lo +cual bueno es al hombre estarse así. + + 27 ¿Estás atado á mujer? no procures soltarte. ¿Estás suelto de mujer? no +procures mujer. + + 28 Mas tambien si tomares mujer, no pecaste: y si la doncella se casare, no +pecó: pero afliccion de carne tendrán los tales: mas yo os dejo. + + 29 Esto empero digo, hermanos, que el tiempo es corto: lo que resta es, que +los que tienen mujeres sean como los que no las tienen: + + 30 y los que lloran, como los que no lloran: y los que se huelgan, como los +que no se huelgan: y los que compran, como los que no poseen: + + 31 y los que usan de este mundo, como los que no usan: porque la apariencia +de este mundo se pasa. + + 32 Mas querria que estuviéseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las +cosas que [son] del Señor, cómo ha de agradar al Señor. + + 33 Empero el que se casó tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo +ha de agradar á [su] mujer: y está dividido. + + 34 Y la mujer por casar y doncella, tiene cuidado de las cosas que son del +Señor, para ser santa así en el cuerpo como en el espíritu: mas la casada, +tiene cuidado de las cosas que son del mundo, cómo ha de agradar á [su] +marido. + + 35 Esto empero digo para vuestro provecho: no para echaros lazo, sino para +lo honesto y decente, y para que sin impedimento os llegueis al Señor. + + 36 Mas si á alguno parece cosa fea en su virgen, que pase ya de edad, y que +así conviene que se haga, haga lo que quisiere: no peca, cásense. + + 37 Empero el que está firme en su corazon, y que no tiene necesidad, mas que +tiene libertad de su voluntad, y determinó en su corazon esto, de guardar su +vírgen, bien hace. + + 38 Así que el que casa su virgen, bien hace: y el que no la casa, mejor +hace. + + 39 La mujer [casada] está atada á la ley, mientras vive su marido: mas si su +marido muriere, libre es; cásese con quien quisiere con tal que sea en el +Señor. + + 40 Empero mas bienaventurada será si se quedare así: y pienso que tambien yo +tengo Espíritu de Dios. + + + +CAPITULO 8 + + 1 EMPERO de lo que á los ídolos es sacrificado, sabemos que todos tenemos +ciencia. La ciencia hincha, mas la caridad edifica. + + 2 Y si alguno se piensa que sabe algo, aun no sabe algo como le conviene +saber. + + 3 Mas el que ama á Dios, el tal conocido de Dios. + + 4 Así que de las viandas que son sacrificadas á los ídolos, sabemos que el +ídolo nada es en el mundo, y que ningun Dios hay, mas de uno. + + 5 Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, ó en el cielo, ó en la +tierra, como hay muchos dioses, y muchos señores; + + 6 nosotros empero no tenemos mas de un Dios, el Padre, del cual [son] todas +las cosas, y nosotros en él: y un Señor, Jesu Cristo, por el cual [son] todas +las cosas, y nosotros por él. + + 7 Mas no en todos [hay] esta ciencia: porque algunos con conciencia del +ídolo hasta aquí, comen como sacrificado á ídolos: y su conciencia, siendo +flaca, es contaminada. + + 8 Empero la vianda no nos hace mas aceptos á Dios: porque ni que comamos, +seremos mas ricos: ni que no comamos, seremos mas pobres. + + 9 Mas mirad que esta vuestra libertad no sea tropiezo á los que son flacos. + + 10 Porque si te ve alguno, á tí que tienes [esta] ciencia, que estás sentado +á la mesa en el lugar de los ídolos, ¿la conciencia, de aquel que es flaco, +no será adelantada á comer de lo sacrificado á los ídolos? + + 11 ¿Y con tu ciencia se perderá el hermano flaco, por el cual Cristo murió? + + 12 De esta manera, pues, pecando contra los hermanos, é hiriendo su flaca +conciencia, contra Cristo pecais. + + 13 Por lo cual si la comida es á mi hermano ocasion de caer, jamás comeré +carne por no escandalizar á mi hermano. + + + +CAPITULO 9 + + 1 NO soy apóstol? ¿no soy libre? ¿no ví á Jesu Cristo el Señor nuestro? ¿no +sois vosotros mi obra en el Señor? + + 2 Si á los otros no soy apóstol, á vosotros ciertamente lo soy: porque el +sello de mi apostolado vosotros sois en el Señor. + + 3 Mi respuesta para con los que me preguntan, es esta: + + 4 ¿O no tenemos potestad de comer y de beber? + + 5 ¿ó no tenemos potestad de traer [con nosotros] una mujer, hermana, tambien +como los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Céfas? + + 6 ¿ó solo yo y Barnabas no tenemos potestad de no trabajar? + + 7 ¿quién jamás peleó á sus expensas? ¿quién planta viña, y no come de su +fruto? ¿ó quién apacienta el ganado, y no come de la leche del ganado? + + 8 ¿Digo esto [solamente] segun los hombres? ¿no dice esto tambien la ley? + + 9 porque en la ley de Moisés está escrito: No atarás la boca al buey que +trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes? + + 10 ¿ó dícelo de cierto por nosotros? porque por nosotros está escrito. +Porque con esperanza ha de arar el que ara: y el que trilla, con esperanza de +recibir el fruto [trilla.] + + 11 Si nosotros os sembramos lo espiritual, ¿será gran cosa si segáremos +vuestro [bien] carnal? + + 12 Si otros tienen en vosotros esta potestad, ¿por qué no antes nosotros? +Mas no usamos de esta potestad, antes lo sufrimos todo por no dar alguna +interrupcion al [curso del] Evangelio de Cristo. + + 13 ¿No sabeis que los que obran en el santuario, comen del santuario? ¿y los +que sirven al altar, con el altar participan? + + 14 Así ordenó el Señor á los que anuncian el Evangelio, que vivan del +Evangelio. + + 15 Mas yo de nada de esto me aproveché: ni tampoco he escrito esto para que +se haga así conmigo; porque tengo por mejor morir, antes que nadie haga vana +mi glorificacion. + + 16 Porque si anunciare el Evangelio, no tengo por qué gloriarme: porque me +es impuesta necesidad, porque ¡ay de mí, si no anunciare el Evangelio! + + 17 Por lo cual si lo hago de voluntad, premio tendré: mas si por fuerza, la +dispensacion me ha sido encargada. + + 18 ¿Qué premio pues tendré? Que predicando el Evangelio, ponga el Evangelio +de Cristo de balde, por no usar mal de mi potestad en el Evangelio. + + 19 Por lo cual siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos, por +ganar á mas. + + 20 Yo soy hecho á los Judíos como Judío, por ganar á los Judíos: á los que +están sujetos á la ley, como sujeto á la ley, por ganar á los que están +sujetos á la ley: + + 21 á los que son sin ley, como si yo fuera sin ley, no estando yo sin ley de +Dios, mas en la ley de Cristo, por ganar á los que estaban sin ley: + + 22 soy hecho á los flacos como flaco, por ganar á los flacos: á todos soy +hecho todo, para que de todo punto salve á algunos. + + 23 Y esto hago por causa del Evangelio, por ser hecho juntamente +participante de él. + + 24 ¿Ó no sabeis que los que corren en el estadio, todos á la verdad corren, +mas uno lleva el premio? Corred [pues] de tal manera que le tomeis. + + 25 Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y aquellos á la verdad para +recibir una corona corruptible; mas nosotros, incorruptible. + + 26 Así que yo de esta manera corro, no como á cosa incierta: de esta manera +peleo, no como quien hiere al aire. + + 27 Antes hiero mi cuerpo, y le pongo en servidumbre: porque predicando á los +otros, no me haga yo reprobado. + + + +CAPITULO 10 + + 1 MAS no quiero, hermanos, que ignoreis, que nuestros padres todos +estuvieron debajo de la nube, y todos pasaron la mar; + + 2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar; + + 3 y todos comieron la misma vianda espiritual; + + 4 y todos bebieron la misma bebida espiritual: porque bebian de la piedra +espiritual que los seguia, la cual piedra era Cristo: + + 5 mas de muchos de ellos no se agradó Dios: por lo cual fueron postrados en +el desierto. + + 6 Empero estas cosas fueron hechas en figura de nosotros, para que no +codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron: + + 7 ni seais honradores de ídolos como algunos de ellos, como está escrito: Se +sentó el pueblo á comer y á beber, y se levantaron á jugar: + + 8 ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron [muertos] en +un dia veinte y tres mil: + + 9 ni tentemos á Cristo, como algunos de ellos [le] tentaron, y perecieron +por las serpientes: + + 10 ni murmureis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el +destruidor. + + 11 Mas estas cosas les acontecieron en figura, y son escritas para nuestra +amonestacion, en quienes los fines de los siglos han parado. + + 12 Así que el que se piensa estar [firme,] mire no caiga. + + 13 No os ha tomado tentacion, sino humana: mas fiel [es] Dios, que no os +dejará ser tentados mas de lo que podeis [llevar:] antes dará tambien +juntamente con la tentacion salida, para que podais sufrir. + + 14 Por lo cual, amados mios, huid de la idolatría. + + 15 Como á sábios hablo, juzgad vosotros lo que digo. + + 16 El vaso de bendicion al cual bendecimos, ¿no es la comunion de la sangre +de Cristo? el pan que partimos, ¿no es la comunion del cuerpo de Cristo? + + 17 Porque un pan, [es que] muchos somos un cuerpo: porque todos participamos +de un pan. + + 18 Mirad al Israél segun la carne. Los que comen los sacrificios, ¿no son +participantes del altar? + + 19 ¿Pues qué digo? ¿que el ídolo es algo? ¿ó que lo que es sacrificado á los +ídolos es algo? + + 20 Antes, [digo] que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios [lo] +sacrifican, y no á Dios: y no querria que vosotros fuéseis partícipes de los +demonios. + + 21 No podeis beber el vaso del Señor, y el vaso de los demonios: no podeis +ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. + + 22 ¿Ó provocaremos á zelo al Señor? ¿somos mas fuertes que él? + + 23 Todo me es lícito, mas no todo conviene: todo me es lícito, mas no todo +edifica. + + 24 Ninguno busque lo que es suyo: mas cada uno lo que [es] del otro. + + 25 De todo lo que se vende en la carnecería, comed sin preguntar nada por +causa de la conciencia. + + 26 Porque del Señor es la tierra, y lo que la llena. + + 27 Y si algun infiel os llama, y quereis ir, de todo lo que se os pone +delante, comed, sin preguntar nada por causa de la conciencia. + + 28 Mas si alguien os dijere: Esto fué sacrificado á los ídolos: no lo comais +por causa de aquel que lo declaró, y por causa de la conciencia. Porque del +Señor es la tierra, y lo que la llena. + + 29 La conciencia digo, no tuya, sino del otro. ¿Mas por qué es juzgada mi +libertad por otra conciencia? + + 30 y si yo con gracia [de Dios] participo, ¿por qué soy blasfemado por lo +que doy gracias? + + 31 Pues si comeis, ó si bebeis, ó haceis otra cosa, hacedlo todo á gloria de +Dios. + + 32 Sed sin ofensa á Judíos, y á Gentiles, y á la Iglesia de Dios: + + 33 como tambien yo [por] todas las cosas agrado á todos, no procurando lo +que á mí es útil, sino lo que á muchos, para que sean salvos. + + + +CAPITULO 11 + + 1 Sed imitadores de mí, como yo de Cristo. + + 2 YO os alabo, hermanos, que en todo os acordais de mí; y de la manera que +os enseñé reteneis mis preceptos. + + 3 Mas quiero que sepais, que Cristo es la cabeza de todo varon; y el varon +[es] la cabeza de la mujer; y Dios, la cabeza de Cristo. + + 4 Todo varon que era, ó profetiza cubierta la cabeza, afrenta su cabeza. + + 5 Mas toda mujer que ora, ó profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su +cabeza: porque lo mismo es que si se rayese. + + 6 Porque si la mujer no se cubre, trasquílese tambien: y si es deshonesto á +la mujer trasquilarse ó raerse cúbrase. + + 7 Porque el varon no ha de cubrir la cabeza, porque es imágen y gloria de +Dios: mas la mujer es gloria del varon. + + 8 Porque el varon no es [sacado] de la mujer, sino la mujer del varon. + + 9 Porque tampoco el varon es criado por causa de la mujer, sino la mujer por +causa del varon. + + 10 Por lo cual la mujer debe tener [señal de] potestad sobre [su] cabeza por +causa de los ángeles. + + 11 Mas ni el varon sin la mujer, ni la mujer sin el varon, en el Señor. + + 12 Porque como la mujer [salió] del varon, así tambien el varon [nace] por +la mujer: todo empero [sale] de Dios. + + 13 Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto orar la mujer á Dios no cubierta? + + 14 Aun la misma naturaleza os enseña que al hombre sea deshonesto criar +cabello. + + 15 Por el contrario á la mujer criar el cabello le es honroso: porque en +lugar de velo le es dado el cabello. + + 16 Con todo eso si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal +costumbre, ni las Iglesias de Dios. + + 17 ESTO empero [os] denuncio, que no alabo, que no por mejor, sino por peor +os juntais. + + 18 Porque lo primero, cuando os juntais en la Iglesia, oigo que hay entre +vosotros disensiones, y en parte lo creo. + + 19 Porque conviene que tambien haya entre vosotros, herejías, para que los +que son probados se manifiesten entre vosotros. + + 20 De manera que cuando os juntais en uno, [esto] no es comer la cena del +Señor: + + 21 porque cada uno toma antes para comer su propia cena: y el uno tiene +hambre, y el otro está harto. + + 22 A la verdad ¿no teneis casas en que comais y bebais? ¿ó menospreciais la +Iglesia de Dios, y avergonzais á los que no tienen? ¿qué os diré? ¿os +alabaré? [mas] en esto no os alabo. + + 23 Porque yo recibí del Señor lo que tambien os he enseñado: Que el Señor +Jesus la noche que fué entregado, tomó el pan: + + 24 y habiendo dado gracias [lo] partió, y dijo: Tomad, comed: este es mi +cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí. + + 25 Asimismo [tomó] tambien el vaso, despues de haber cenado, diciendo: Este +vaso es el Nuevo Testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que +bebiéreis, en memoria de mí. + + 26 Porque todas las veces que comiéreis este pan, y bebiéreis este vaso, la +muerte del Señor anunciais hasta que venga. + + 27 De manera que cualquiera que comiere este pan, ó bebiere este vaso del +Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. + + 28 Por tanto pruébese cada uno á sí mismo, y coma así de aquel pan, y beba +de aquel vaso. + + 29 Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no +discerniendo el cuerpo del Señor. + + 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos +duermen. + + 31 Que si nos examinásemos á nosotros mismos, cierto no seriamos juzgados. + + 32 Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos +condenados con el mundo. + + 33 Así que, hermanos mios, cuando os juntais á comer, esperáos unos á otros. + + 34 Y si alguno tuviere hambre, coma en su casa: porque no os junteis para +juicio. Las demás cosas ordenaré cuando viniere. + + + +CAPITULO 12 + + 1 Y DE los [dones] espirituales, no quiero, hermanos, que ignoreis. + + 2 Sabeis que cuando erais Gentiles, ibais, como erais llevados á los ídolos +mudos. + + 3 Por tanto os hago saber, que nadie que hable por Espíritu de Dios, llama +anatema á Jesus: y que nadie puede llamar á Jesus Señor, sino por Espíritu +Santo. + + 4 Empero hay repartimientos de dones: mas el mismo Espíritu [es.] + + 5 Y hay repartimientos de ministerios: mas el mismo Señor [es.] + + 6 Y hay repartimientos de operaciones: mas el mismo Dios es, el cual obra +todas las cosas en todos. + + 7 Empero á cada uno le es dada manifestacion del Espíritu para provecho. + + 8 Porque á la verdad á este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría: al +otro, palabra de ciencia segun el mismo Espíritu: + + 9 á otro, fé por el mismo Espíritu: y á otro, dones de sanidades por el +mismo Espíritu: + + 10 á otro, operaciones de milagros: y á otro, profecía: y á otro, discrecion +de espíritus: y á otro, géneros de lenguas: y á otro, interpretacion de +palabras. + + 11 Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo +particularmente, á cada uno como quiere. + + 12 Porque de la manera que es uno el cuerpo, y tiene muchos miembros, empero +todos los miembros de [este] un cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así +tambien Cristo. + + 13 Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, Judíos ó +Griegos, siervos ó libres: y todos bebemos de un mismo Espíritu. + + 14 Porque tampoco el cuerpo no es un miembro, sino muchos. + + 15 Si dijere el pié: Porque no soy mano, no soy del cuerpo: ¿por eso no será +del cuerpo? + + 16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo: ¿por eso no +será del cuerpo? + + 17 Si todo el cuerpo [fuese] ojo, ¿dónde [estaria] el oido? si todo [fuese] +oido, ¿dónde [estaria] el olfato? + + 18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos por sí en el +cuerpo como quiso. + + 19 Que si todos fueran un miembro, ¿dónde [estuviera] el cuerpo? + + 20 Mas ahora muchos miembros son á la verdad, empero un cuerpo. + + 21 Ni el ojo puede decir á la mano: No te he menester: ó asimismo la cabeza +á los piés: No tengo necesidad de vosotros. + + 22 Antes, los miembros del cuerpo que parecen mas flacos, son mucho mas +necesarios; + + 23 y los miembros del cuerpo que estimamos ser mas viles, á estos vestimos +mas honrosamente: y los que en nosotros son mas indecentes, tienen mas +honestidad. + + 24 Porque los que en nosotros son mas honestos, no tienen necesidad de nada: +mas Dios ordenó el cuerpo, dando mas abundante honor al que le faltaba: + + 25 para que no haya disension en el cuerpo, mas que los miembros todos se +soliciten los unos por los otros. + + 26 De tal manera que si el un miembro padece, todos los miembros á una se +duelen: y si un miembro es honrado, todos los miembros á una se gozan. + + 27 Y vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte. + + 28 Y á unos puso Dios en la Iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, +lo tercero doctores, luego facultades, luego dones de sanidades, ayudas, +gobernaciones, géneros de lenguas. + + 29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿son todos doctores? ¿son +todos facultades? + + 30 ¿tienen todos dones de sanidades? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan +todos? + + 31 Empero procurad los mejores dones: mas aun yo os enseño el camino mas +excelente. + + + +CAPITULO 13 + + 1 SI [yo] hablase lenguas humanas y angélicas, y no tenga caridad, soy metal +que resuena, ó campana que retiñe. + + 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios, y toda ciencia; y +si tuviese toda la fé, de tal manera que traspasase los montes, y no tenga +caridad, nada soy. + + 3 Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer á los pobres; y si +entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tenga caridad, de nada [me] sirve. + + 4 La caridad es sufrida, es benigna: la caridad no tiene envidia: la caridad +no hace sin razon, no es hinchada, + + 5 no es injuriosa, no busca sus provechos, no se irrita, no piensa mal, + + 6 no se huelga de la injusticia, mas huélgase de la verdad: + + 7 todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. + + 8 La caridad nunca se pierde: aunque las profecías se hayan de acabar, y las +lenguas de cesar, y la ciencia de ser quitada. + + 9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos. + + 10 Mas despues que venga lo que es lo perfecto, entonces lo que es en parte +será quitado. + + 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, sabia como +niño: mas cuando ya soy hombre hecho, quité lo que era de niño. + + 12 Ahora vemos por espejo en oscuridad: mas entonces, [veremos] cara á cara: +ahora conozco en parte: mas entonces conoceré como soy conocido. + + 13 Mas ahora permanece la fé, la esperanza, y la caridad, estas tres cosas: +empero la mayor de ellas [es] la caridad. + + + +CAPITULO 14 + + 1 SEGUID la caridad: procurad los [otros dones] espirituales: mas sobre todo +que profeticeis. + + 2 Porque el que habla en lenguas, no habla á los hombres, sino á Dios: +porque nadie le oye, aunque en Espíritu hable misterios. + + 3 Mas el que profetiza, habla á los hombres [para] edificacion, y +exhortacion, y consolacion. + + 4 El que habla lengua, á sí mismo edifica: mas el que profetiza, la Iglesia +edifica. + + 5 Así que querria que todos vosotros habláseis lenguas, pero mas querria que +profetizáseis: porque mayor es el que profetiza que el que habla lenguas, si +tambien no interpretare, para que la Iglesia tome edificacion. + + 6 Ahora pues, hermanos, si [yo] viniere á vosotros hablando lenguas, ¿qué os +aprovechare, si no os hablare, ó con revelacion, ó con ciencia, ó con +profecía, ó con doctrina? + + 7 Ciertamente las cosas inanimadas que hacen sonidos, (flauta ó vihuela,) si +no dieren distincion de voces, ¿cómo se sabrá lo que se tañe con la flauta, ó +con la vihuela? + + 8 Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se apercibirá á la batalla? + + 9 Así tambien vosotros, si por lengua no diéreis palabra bien significante, +¿cómo se entenderá lo que se dice? porque hablareis al aire. + + 10 Tantos géneros de voces, (por ejemplo,) hay en el mundo; y nada hay mudo: + + 11 mas si [yo] ignorare la virtud de la voz, seré bárbaro al que habla; y el +que habla, me será á mí bárbaro^. + + 12 Así tambien vosotros: pues que deseais dones del Espíritu, procurad de +ser excelentes para la edificacion de la Iglesia. + + 13 Por lo cual el que habla lengua, ore que interprete. + + 14 Porque si yo orare en lengua, mi espíritu ora: mas mi entendimiento es +sin fruto. + + 15 ¿Qué pues? oraré con el espíritu, mas oraré tambien con entendimiento: +cantaré con el espíritu, mas cantaré tambien con el entendimiento. + + 16 Porque si bendijeres con el espíritu, el que ocupa lugar de indocto ¿cómo +dirá, Amen, sobre tu bendicion? porque no sabe lo que has dicho. + + 17 Porque tú á la verdad, bien das gracias: mas el otro no es edificado. + + 18 Doy gracias á mi Dios que hablo lenguas mas que todos vosotros: + + 19 pero en la Iglesia [mas] quiero hablar cinco palabras con mi sentido, +para que enseñe tambien á los otros, que diez mil palabras en lengua. + + 20 Hermanos, no seais muchachos en el sentido: mas sed muchachos en la +malicia, empero perfectos en el sentido. + + 21 En la ley está escrito: Que en otras lenguas, y en otros labios hablaré á +este pueblo; y ni aun así oirán, dice el Señor. + + 22 Así que las lenguas por señal son, no á los fieles, sino á los infieles: +mas la profecía, no [se da] á los infieles, sino á los fieles. + + 23 De manera que si toda la Iglesia se juntare en uno, y todos hablen +lenguas, entren empero indoctos, ó infieles, ¿no dirán que estais locos? + + 24 Mas si todos profetizan, y entre algun infiel ó indocto, de todos es +convencido, de todos es juzgado: + + 25 [porque] lo oculto de su corazon se hace manifiesto; y así postrándose +sobre el rostro adorará á Dios, pronunciando que verdaderamente Dios está en +vosotros. + + 26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os juntais, cada uno de vosotros tiene +salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelacion, tiene interpretacion: +todo se haga á edificacion. + + 27 Si hablare alguno en lengua, [sea] por dos, ó á lo mas por tres á veces: +mas uno interprete. + + 28 Y si no hubiere intérprete, calle en la Iglesia: y hable á sí mismo, y á +Dios. + + 29 Empero los profetas, hablen dos ó tres: y los demás juzguen. + + 30 Y si á otro que estuviere sentado, fuere revelado, calle el primero. + + 31 Porque podeis todos profetizar cada uno por sí: para que todos aprendan, +y todos sean exhortados. + + 32 Y los espíritus de los que profetizaren, sujétense á los profetas: + + 33 porque Dios no es [Dios] de disension, sino de paz, como en todas las +Iglesias de los santos. + + 34 Vuestras mujeres callen en las congregaciones: porque no les es permitido +hablar, sino que estén sujetas como tambien la ley dice. + + 35 Y si quieren aprender alguna cosa, pregunten en casa á sus maridos: +porque deshonesta cosa es hablar las mujeres en la congregacion. + + 36 ¿Ó ha salido de vosotros la palabra de Dios? ¿ó á vosotros solos ha +llegado? + + 37 Si alguno, á su parecer, es profeta, ó espiritual , reconozca lo que os +escribo, porque son mandamientos del Señor. + + 38 Mas el que ignora, ignore. + + 39 Así que, hermanos, procurad profetizar; y no impidais el hablar lenguas. + + 40 Empero todo se haga decentemente, y con órden. + + + +CAPITULO 15 + + 1 EMPERO os declaro, hermanos, el Evangelio que os he predicado, el cual +tambien recibisteis, en el cual tambien perseverais, + + 2 por el cual asimismo, si reteneis la palabra que os he predicado, sois +salvos, si no habeis creido en vano. + + 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo [yo] aprendí, [es á +saber:] que Cristo fué muerto por nuestros pecados, conforme á las +Escrituras; + + 4 y que fué sepultado, y que resucitó al tercer dia, conforme á las +Escrituras; + + 5 y que apareció á Cefas; y despues de esto á los doce: + + 6 despues apareció á mas de quinientos hermanos juntos: de los cuales muchos +viven aun, y otros son muertos. + + 7 Despues apareció á Jacobo: despues á todos los apóstoles. + + 8 Y á la postre de todos, como á abortivo, me apareció á mí: + + 9 porque yo soy el mas pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser +llamado apóstol, porque perseguí la Iglesia de Dios. + + 10 Empero por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en +vano para conmigo; antes he trabajado mas que todos ellos: pero no yo, sino +la gracia de Dios que [fué] conmigo. + + 11 Porque, ó [sea] yo, ó [sean] ellos, así predicamos, y así habeis creido. + + 12 Y si Cristo es predicado haber resucitado de los muertos, ¿cómo dicen +algunos entre vosotros, que no hay resurreccion de muertos? + + 13 Porque si no hay resurreccion de muertos, Cristo tampoco resucitó. + + 14 Y si Cristo no resucitó, vana luego [es] nuestra predicacion, vana es +tambien vuestra fé: + + 15 de manera que somos hallados falsos testigos de Dios: porque hemos +testificado de Dios, que él haya levantado á Cristo: al cual [empero] no +levantó, si los muertos no resucitan. + + 16 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. + + 17 Y si Cristo no resucito, vuestra fé es vana; y aun os estais en vuestros +pecados. + + 18 Y aun tambien los que durmieron en Cristo, son perdidos. + + 19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, los mas miserables somos +de todos los hombres. + + 20 Mas ahora, Cristo ha resucitado de los muertos: primicias de los que +durmieron es hecho. + + 21 Porque por cuanto la muerte [entró] por un hombre, tambien por un hombre +la resurreccion de los muertos. + + 22 Porque de la manera que en Adam todos mueren, así tambien en Cristo todos +serán vivificados. + + 23 Mas cada uno en su órden: Cristo las primicias; luego los que son de +Cristo en su venida. + + 24 Luego, el fin; cuando entregará el reino al Dios y al Padre; cuando +quitará todo imperio, y toda potencia, y potestad. + + 25 Porque es menester que él reine, hasta poner todos sus enemigos debajo de +sus piés. + + 26 Y el postrer enemigo [que] será deshecho, [será] la muerte. + + 27 Porque todas las cosas sujetó debajo de sus piés; y cuando dice: Todas +las cosas son sujetadas á él, claro está [que se entiende] exceptuado el +mismo que sujeto á él todas las cosas. + + 28 Mas despues que todas las cosas le fueren sujetas, entonces tambien el +mismo Hijo se sujetará al que le sujetó á él todas las cosas, para que Dios +sea todas las cosas en todos. + + 29 De otra manera, ¿qué harán, los que se bautizan por muertos, si en +ninguna manera los muertos resucitan? ¿por qué, pues, se bautizan por +muertos? + + 30 ¿y por qué nosotros peligramos á toda hora? + + 31 Cada dia muero por vuestra gloria, la cual tengo en Cristo Jesus Señor +nuestro. + + 32 Si como hombre batallé en Efeso contra las bestias, ¿qué me aprovecha si +los muertos no resucitan? comamos y bebamos, que mañana moriremos. + + 33 No erreis. Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. + + 34 Velad justamente, y no pequeis: porque algunos no conocen á Dios: para +vergüenza vuestra hablo. + + 35 Mas dirá alguno: ¿Como resucitarán los muertos? ¿con qué cuerpo saldrán? + + 36 ¡Oh loco! lo que tú siembras, no revive si no muriere [antes:] + + 37 y lo que siembras, no siembras el cuerpo que ha de salir, sino el grano +desnudo, es á saber, de trigo, ó de otro grano: + + 38 mas Dios le da el cuerpo como quiso, y á cada simiente su propio cuerpo. + + 39 Toda carne no [es] la misma carne: mas una carne ciertamente es la de los +hombres, y otra carne es la de los animales, y otra la de los peces, y otra +la de las aves. + + 40 Y cuerpos hay celestiales, y cuerpos terrestres: mas ciertamente una es +la gloria de los celestiales, y otra la de los terrestres. + + 41 Otra [es] la gloria del sol, y otra la gloria de la luna, y otra la +gloria de las estrellas: porque una estrella es diferente de otra en gloria. + + 42 Así tambien [es] la resurreccion de los muertos. Se siembra en +corrupcion; se levantará en incorrupcion: + + 43 se siembra en vergüenza; se levantará con gloria: se siembra en flaqueza; +se levantará con potencia: + + 44 se siembra cuerpo animal; resucitará espiritual. Hay cuerpo animal, y hay +cuerpo espiritual. + + 45 Así tambien está escrito: Fué hecho el primer hombre Adam en alma +viviente; el postrer Adam, en espíritu vivificante. + + 46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal: luego lo espiritual. + + 47 El primer hombre, de la tierra, terreno: el segundo hombre, [que es] el +Señor, [es] del cielo. + + 48 Cual el terreno, tales tambien los terrenos: y cual el celestial, tales +tambien los celestiales. + + 49 Y como trajimos la imágen del terreno, traigamos tambien la imágen del +celestial. + + 50 Esto empero digo, hermanos: Que la carne y la sangre no pueden heredar el +reino de Dios: ni la corrupcion heredará la incorrupcion. + + 51 Hé aquí, un misterio os digo: Todos ciertamente no dormiremos: mas todos +seremos trasformados, + + 52 en un momento, en un abrir de ojo, á la final trompeta: porque será +tocada la trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupcion: mas +nosotros seremos trasformados. + + 53 Porque es menester que esto corruptible sea vestido de incorrupcion, y +esto mortal sea vestido de inmortalidad. + + 54 Y cuando esto corruptible fuere vestido de incorrupcion , y esto mortal +fuere vestido de inmortalidad, entonces será hecha la palabra que está +escrita: Sorbida es la muerte con victoria. + + 55 ¿Dónde está, ¡oh muerte! tu victoria? ¿Dónde está, ¡oh muerte! tu +aguijon? + + 56 Empero el aguijon de la muerte [es] el pecado; y la potencia del pecado, +la ley. + + 57 Mas á Dios gracias, que nos dió victoria por el Señor nuestro Jesu +Cristo. + + 58 Así que, hermanos mios amados, estad firmes y constantes, creciendo en la +obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es vano. + + + +CAPITULO 16 + + 1 CUANTO á la colecta [que se hace] para los santos, haced vosotros tambien +de la manera que [yo] ordené en las Iglesias de Galacia. + + 2 Cada primer dia de la semana cada uno de vosotros aparte en su casa, +guardando lo que por la bondad de Dios pudiere; porque cuando [yo] viniere, +no se hagan entonces las colectas. + + 3 Y cuando [yo] fuere presente, los que aprobareis por cartas, á estos +enviaré que lleven vuestro beneficio á Jerusalem. + + 4 Y si fuere digno el negocio que yo tambien vaya, irán conmigo. + + 5 Empero á vosotros vendré, cuando pasare á Macedonia: porque á Macedonia +tengo de pasar. + + 6 Y podrá ser que me quedaré con vosotros, ó invernaré tambien: para que +vosotros me lleveis donde hubiere de ir. + + 7 Porque no quiero ahora veros de paso: mas espero estar con vosotros algun +tiempo, si el Señor lo permitiere. + + 8 Empero estaré en Efeso hasta Pentecostes. + + 9 Porque se me ha abierto puerta grande y eficaz: y adversarios muchos. + + 10 Y si viniere Timotéo, mirad que esté con vosotros seguramente: porque la +obra del Señor hace, tambien como yo. + + 11 Por tanto nadie le tenga en poco: antes llevadle en paz, para que venga á +mí: porque le espero con los hermanos. + + 12 Asimismo, del hermano Apolos, mucho le he rogado que viniese á vosotros +con [algunos] hermanos; mas en ninguna manera tuvo voluntad de venir por +ahora: mas vendrá cuando tuviere oportunidad. + + 13 Velad, estad [firmes] en la fé: portáos varonilmente, y esforzáos. + + 14 Todas vuestras cosas sean hechas con caridad. + + 15 Empero os ruego, hermanos, ya sabeis que la casa de Estéfanas es las +primicias de Achaya, y que se han dedicado al ministerio de los santos: + + 16 que vosotros os sujeteis á los tales, y á todos los que ayudan, y +trabajan. + + 17 Da la venida de Estéfanas y de Fortunato, y de Acháico, me huelgo: porque +estos suplieron vuestra ausencia. + + 18 Porque recrearon mi espíritu y vuestro. Reconoced pues á los tales. + + 19 Las Iglesias de Asia os saludan. Os saludan mucho en el Señor Aquila y +Priscila, con la Iglesia que esta en su casa. + + 20 Os saludan todos los hermanos. Saludáos los unos á los otros con santo +beso. + + 21 Salud. De mi mano, Pablo. + + 22 El que no amare al Señor Jesu Cristo sea Anatema Maran-atha. + + 23 La gracia del Señor Jesu Cristo [sea] con vosotros. + + 24 Mi caridad en Cristo Jesus con todos vosotros. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA SEGUNDA DEL APOSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +CORINTIOS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano +Timotéo, á la Iglesia de Dios que está en Corinto, juntamente con todos los +santos que están por toda la Achaya: + + 2 Gracia tengais, y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. + + 3 Bendito [sea] el Dios y Padre del Señor Jesu Cristo, el Padre de +misericordias, y el Dios de toda consolacion, + + 4 el que nos consuela en todas nuestras tribulaciones; para que podamos +tambien nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la +consolacion con que nosotros somos consolados de Dios. + + 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así +abunda tambien por el [mismo] Cristo nuestra consolacion. + + 6 Si somos atribulados, [es] por vuestra consolacion y salud, la cual es +obrada en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros tambien padecemos: ó +si somos consolados, es por vuestra consolacion y salud: y nuestra esperanza +de vosotros es firme, + + 7 estando ciertos que como sois compañeros de las aflicciones, así tambien +lo sereis de la consolacion. + + 8 Porque, hermanos, no queremos, que ignoreis nuestra tribulacion que nos +fué hecha en Asia, que sobre manera fuimos cargados sobre nuestras fuerzas, +de tal manera que estuviésemos en duda de la vida. + + 9 Mas nosotros tuvimos en nosotros mismos respuesta de muerte, para que no +confiemos en nosotros mismos, sino en Dios, que levanta los muertos: + + 10 el cual nos libró, y libra de tanta muerte: en el cual esperamos que aun +nos librará: + + 11 ayudándonos tambien vosotros con oracion por nosotros, para que por la +merced [hecha] á nosotros por respeto de muchos, por muchos [tambien] sean +dadas gracias por nosotros. + + 12 Porque nuestra gloria es esta, [es á saber,] el testimonio de nuestra +conciencia, que con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría +carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo, y mas con +vosotros. + + 13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leeis, ó tambien conoceis; +y espero que aun hasta el cabo las conocereis: + + 14 como tambien en parte habeis conocido que somos vuestra gloria, como +tambien vosotros la nuestra, para el dia del Señor Jesus. + + 15 Y con esta confianza quise primero venir á vosotros, porque tuviéseis +[otra] segunda gracia: + + 16 y por vosotros pasar á Macedonia; y de Macedonia venir otra vez á +vosotros, y ser vuelto de vosotros á Judéa. + + 17 Así que pretendiendo esto, ¿usé quizá de liviandad? ¿ó lo que pienso +[hacer,] piénsolo segun la carne, para que haya en mí Sí y No? + + 18 Antes Dios fiel [sabe] que nuestra palabra acerca de vosotros, no ha sido +Sí y No. + + 19 Porque el Hijo de Dios, Jesu Cristo, que por nosotros ha sido entre +vosotros predicado por mí, y Silvano, y Timotéo, no ha sido Sí y No: mas ha +sido Sí en él. + + 20 Porque todas las promesas de Dios [son] en él Sí, y en él Amen por +nosotros á gloria de Dios. + + 21 Y el que nos confirma con vosotros á Cristo, y el que nos ungió, [es] +Dios: + + 22 el cual tambien nos selló, y nos dió las arras del Espíritu en nuestros +corazones. + + 23 Mas yo llamo á Dios por testigo sobre mi alma, que hasta ahora no he +venido á Corinto por no seros carga: + + 24 no que nos enseñoreemos de vuestra fé: mas somos ayudadores de vuestro +gozo; porque por la fé estais en pié. + + + +CAPITULO 2 + + 1 EMPERO esto he determinado en mí, [es á saber,] de no venir otra vez á +vosotros con tristeza. + + 2 Y si yo os contristo, ¿quién será pues el que me alegrará, sino aquel á +quien yo contristare? + + 3 Y esto mismo os escribí, para que cuando viniere no tenga tristeza sobre +tristeza por parte de los que me debiera gozar; confiando en todos vosotros +que mi gozo es el de todos vosotros. + + 4 Porque por la mucha tribulacion y angustia del corazon os escribí con +muchas lágrimas: no para que fuéseis contristados, mas para que conociéseis +cuánta mas caridad tengo para con vosotros. + + 5 Que si alguno [me] contristó, no me contristó á mí sino en parte, por no +cargaros á todos vosotros. + + 6 Bástale al tal esta reprension hecha de muchos: + + 7 para que al contrario vosotros antes le perdoneis y consoleis, porque no +sea el tal consumido de demasiada tristeza. + + 8 Por lo cual os ruego que confirmeis la caridad para con él. + + 9 Porque tambien por este fin os escribí á vosotros, [es á saber,] para +conocer experiencia de vosotros, si sois obedientes en todo. + + 10 Y al que [vosotros] perdonáreis, yo tambien: porque tambien yo lo que he +perdonado, si algo he perdonado, por vosotros [lo he hecho] en persona de +Cristo: + + 11 para que no seamos engañados de Satanás: porque no ignoramos sus +maquinaciones. + + 12 COMO vine á Troas por el Evangelio de Cristo, aunque me fué abierta +puerta en el Señor, + + 13 no tuve reposo en mi espíritu, por no haber hallado á Tito mi hermano: y +así despidiéndome de ellos, me partí para Macedonia. + + 14 Mas á Dios [sean dadas] gracias, el cual hace que siempre triunfemos en +Cristo Jesus; y manifiesta el olor de su conocimiento por nosotros en todo +lugar: + + 15 porque por Dios somos buen olor de Cristo en los que se salvan, y en los +que se pierden: + + 16 á estos ciertamente olor de muerte para muerte; y á aquellos olor de vida +para vida. Y para estas cosas, ¿quién es bastante? + + 17 Cierto no somos, como muchos, mercaderes falsos de la palabra de Dios; +antes como de sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos de Cristo. + + + +CAPITULO 3 + + 1 ¿COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, +como algunos, de cartas de recomendacion para vosotros, ó de recomendacion de +vosotros [para otros?] + + 2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, las cuales +son sabidas y leidas de todos los hombres: + + 3 cuando es manifiesto que sois carta de Cristo administrada de nosotros, y +escrita no con tinta, mas con el Espíritu de Dios viva: no en tablas de +piedra, sino en tablas de carne del corazon. + + 4 Y tal confianza tenemos por Cristo para con Dios. + + 5 No que seamos suficientes de nosotros mismos para pensar algo como de +nosotros mismos: sino que nuestra suficiencia es [de parte] de Dios: + + 6 el cual aun nos hizo que fuésemos ministros suficientes del nuevo +testamento: no de la letra, mas del espíritu: porque la letra mata, mas el +espíritu vivifica. + + 7 Y si el ministerio de muerte [escrito] en letras formado en las piedras, +fué para gloria, tanto que los hijos de Israél no pudiesen poner los ojos en +la cara de Moisés, á causa de la gloria de su rostro, la cual habia de +perecer: + + 8 ¿como no será para mayor gloria el ministerio del espíritu? + + 9 Porque si el ministerio de condenacion fué de gloria, mucho mas abundará +en gloria el ministerio de justicia. + + 10 Porque lo que fué [tan] glorioso, en esta parte, ni aun fué glorioso en +comparacion de la excelente gloria. + + 11 Porque si lo que perece es para gloria, mucho mas sera para gloria lo que +permanece. + + 12 Así que teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza. + + 13 Y no como Moisés, [que] ponia un velo sobre su rostro, para que los hijos +de Israél no pusiesen los ojos en su cara, cuya [gloria] habia de perecer. + + 14 Y así los sentidos de ellos se embotaron: porque hasta el dia de hoy +[les] queda el mismo velo no descubierto en la leccion del viejo testamento, +el cual por Cristo es quitado: + + 15 antes hasta el dia de hoy, cuando Moisés es leido, el velo está puesto +sobre el corazon de ellos. + + 16 Empero cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará. + + 17 Porque el Señor es el espíritu: y donde [hay] aquel Espíritu del Señor, +allí [hay] libertad. + + 18 Por tanto nosotros todos, puestos los ojos como en un espejo en la gloria +del Señor con cara descubierta, somos trasformados de gloria en gloria en la +misma semejanza, como por el Espíritu del Señor. + + + +CAPITULO 4 + + 1 POR lo cual teniendo [nosotros] esta administracion, segun la misericordia +que hemos alcanzado, no desmayamos: + + 2 antes quitamos [de nosotros] los escondrijos de vergüenza, no andando con +astucia, ni + +adulterando la palabra de Dios: mas en manifestacion de verdad +encomendándonos á nosotros mismos á toda conciencia humana delante de Dios. + + 3 Que si nuestro Evangelio es encubierto, á los que se pierden es +encubierto: + + 4 en los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los +incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del Evangelio de la gloria +de Cristo, el cual es la imágen de Dios. + + 5 Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesu Cristo, el Señor; +y nosotros vuestros siervos por Jesus. + + 6 Porque el Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciese la luz, [es] +el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminacion de ciencia de la +claridad de Dios en la faz de Jesu Cristo. + + 7 Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, á fin que la alteza sea de +la virtud de Dios, y no de nosotros. + + 8 En todo somos atribulados, mas no nos estrechamos: dudamos, mas no +desesperamos: + + 9 padecemos persecucion , mas no somos desamparados [en ella:] somos +abatidos, mas no perecemos: + + 10 siempre traemos por todas partes la mortificacion del Señor Jesus en +nuestro cuerpo, para que tambien la vida de Jesus sea manifestada en nuestros +cuerpos. + + 11 Porque siempre nosotros que vivimos, somos entregados á muerte por Jesus, +para que tambien la vida de Jesus sea manifestada en nuestra carne mortal. + + 12 De manera que la muerte obra en nosotros, y en vosotros la vida. + + 13 Mas porque tenemos el mismo espíritu de fé, conforme á lo que está +escrito: Creí, por lo cual tambien hablé: nosotros tambien creemos, por lo +cual tambien hablamos: + + 14 estando ciertos que el que levantó al Señor Jesus, á nosotros tambien nos +levantará por Jesus; y nos pondrá con vosotros. + + 15 Porque todas estas cosas [padecemos] por vosotros, para que abundando la +gracia por muchos, en la accion de gracias abunde [tambien] á gloria de Dios. + + 16 Por tanto no desmayamos: antes aunque este nuestro hombre exterior sea +corrompido, el interior empero se renueva de dia en dia. + + 17 Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulacion, +sobre manera alto [y] + +eterno peso de gloria nos obra: + + 18 no mirando nosotros á lo que se ve, sino á lo que no se ve: porque lo que +se ve, temporal es; mas lo que no se ve, eterno. + + + +CAPITULO 5 + + 1 PORQUE sabemos, que si la casa terrestre de esta nuestra habitacion se +deshiciere , tenemos de Dios edificio, casa no hecha de manos, eterna en los +cielos. + + 2 Y por esto tambien gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella nuestra +habitacion celestial: + + 3 si tambien fuéremos hallados vestidos, y no desnudos. + + 4 Porque asimismo los que estamos en esta cabaña, gemimos cargados: porque +no querriamos ser desnudados, antes sobrevestidos, consumiendo la vida á lo +que es mortal. + + 5 Mas el que nos hizo para esto mismo [es] Dios, el cual asimismo nos ha +dado las arras del Espíritu. + + 6 Así que [vivimos] confiados siempre, sabiendo, que entre tanto que estamos +en el cuerpo, peregrinamos del Señor: + + 7 porque por fé andamos, no por vista: + + 8 mas confiamos, y querriamos mas peregrinar del cuerpo, y ser presentes al +Señor. + + 9 Y por tanto procuramos tambien, ó ausentes, ó presentes, agradarle. + + 10 Porque es menester que todos nosotros comparezcamos delante del tribunal +de Cristo: para que cada uno sea pagado de lo propio de su cuerpo, como +hubiere hecho, ó bueno ó malo. + + 11 Así que estando ciertos de aquel terror del Señor, persuadimos á los +hombres, mas á Dios somos manifiestos: y espero que tambien en vuestras +conciencias somos manifiestos. + + 12 No nos encomendamos otra vez á vosotros: mas os damos ocasion de +gloriaros de nosotros, para que tengais [que responder] contra los que se +glorían en las apariencias, y no en el corazon. + + 13 Porque si loqueamos, á Dios; y si estamos en seso, á vosotros. + + 14 Porque la caridad de Cristo nos constriñe; pensando esto: Que si uno fué +muerto por todos, luego todos son muertos; + + 15 asimismo: por todos fué muerto Cristo, para que tambien los que viven, ya +no vivan para sí, mas para aquel que murió y resucitó por ellos. + + 16 De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos segun la carne; +y si aun á Cristo conocimos segun la carne, ahora empero ya no le conocemos. + + 17 De manera que el que [es] en Cristo, nueva criatura [es:] las vejeces se +pasaron: hé aquí todo es hecho nuevo. + + 18 Y todo esto por Dios, el cual nos reconcilió á sí por Jesu Cristo, y nos +dió el ministerio de la reconciliacion. + + 19 Porque ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no +imputándoles sus pecados, y puso en nosotros la palabra de la reconciliacion. + + 20 Así que embajadores somos en nombre de Cristo, como si Dios [os] rogase +por medio nuestro; [os] rogamos en nombre de Cristo, reconciliáos con Dios. + + 21 Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros +fuésemos hechos justicia de Dios en él. + + + +CAPITULO 6 + + 1 POR lo cual [nosotros] ayudando tambien, [os] exhortamos que no hayais +recibido en vano la gracia de Dios: + + 2 (porque dice: En tiempo acepto te he oido, y en dia de salud te he +socorrido: hé aquí, ahora el tiempo acepto; hé aquí, ahora el dia de la +salud:) + + 3 no dando á nadie ningun escándalo, porque nuestro ministerio no sea +vituperado: + + 4 antes habiéndonos en todas cosas, como ministros de Dios, en mucha +paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias, + + 5 en azotes, en cárceles, en alborotos, en trabajos, en vigilias, en ayunos, + + 6 en castidad, en ciencia, en mansedumbre, en bondad, en Espíritu Santo, en +caridad no fingida, + + 7 en palabra de verdad, en potencia de Dios, en armas de justicia á diestro +y á siniestro: + + 8 por honra y por deshonra: por infamia, y por buena fama: como engañadores, +mas hombres de verdad: + + 9 como ignorados, mas conocidos: como muriendo, mas, he aquí, vivimos: como +castigados, mas no mortificados: + + 10 como dolorosos, mas siempre gozosos: como pobres, mas que enriquecen á +muchos: como los que no tienen nada, mas que lo poseen todo. + + 11 Nuestra boca está abierta á vosotros, ¡oh Corintios! nuestro corazon es +ensanchado. + + 12 No estais estrechos en nosotros: mas estais estrechos en vuestras +[propias] entrañas: + + 13 pues por la misma recompensa, (como á hijos hablo,) ensancháos tambien +vosotros. + + 14 No os junteis en yugo con los infieles: porque ¿qué compañía tiene la +justicia con la injusticia? ¿y qué comunicacion la luz con las tinieblas? + + 15 ¿y qué conveniencia Cristo con Belial? ¿ó qué parte el fiel con el +infiel? + + 16 ¿y qué consentimiento el templo de Dios con los ídolos? porque vosotros +sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Que habitaré y andaré en +ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. + + 17 Por lo cual salid de en medio de ellos, y apartáos, dice el Señor; y no +toqueis cosa inmunda, y yo os recibiré: + + 18 y seré á vosotros Padre, y vosotros me sereis á mí hijos é hijas: dice el +Señor Todopoderoso. + + + +CAPITULO 7 + + 1 Así que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda +inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificacion en temor +de Dios. + + 2 ADMITIDNOS: á nadie hemos injuriado, á nadie hemos corrompido, á nadie +hemos engañado. + + 3 No para condenaros [lo] digo: que ya he dicho antes, que estais en +nuestros corazones para morir, y para vivir juntamente [con nosotros.] + + 4 Mucho atrevimiento tengo para con vosotros, mucha gloria tengo de +vosotros: lleno estoy de consolacion: sobreabundo de gozo en todas nuestras +tribulaciones. + + 5 Porque aun cuando venimos á Macedonia, ningun reposo tuvo nuestra carne; +antes en todo fuimos atribulados: de fuera cuestiones, de dentro temores. + + 6 Mas el que consuela los humildes, Dios, nos consoló con la venida de Tito: + + 7 y no solo con su venida, mas aun con la consolacion con que él fué +consolado de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, +vuestro celo por mí, para que así me gozase mas. + + 8 Porque aunque os contristé por carta, no me arrepiento: aunque me pesó, +porque veo que aquella carta, aunque por [algun poco de] tiempo, os +contristó. + + 9 Ahora me huelgo: no porque hayais sido contristados, mas porque hayais +sido contristados para enmienda; porque habeis sido contristados segun Dios, +[de tal manera] que ninguna pérdida hayais padecido por nuestra parte. + + 10 Porque el dolor que es segun Dios, hace enmienda saludable, de la cual no +hay arrepentimiento: mas el dolor del siglo obra muerte. + + 11 Porque hé aquí esto mismo que segun Dios fuisteis contristados, ¡cuánta +solicitud ha obrado en vosotros! ¡antes defensa, antes enojo, antes temor, +antes gran deseo, antes celo, antes venganza! En todo os habeis mostrado +limpios en el negocio. + + 12 Así que aunque os escribí, no os escribí [solamente] por causa del que +hizo la injuria ni por causa del que la padeció, mas [tambien] para que os +fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios. + + 13 Por tanto tomamos consolacion de vuestra consolacion: empero mucho mas +nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido recreado su espíritu de todos +vosotros. + + 14 Y si algo me he gloriado á él de vosotros, no he sido avergonzado: antes +como todo lo que habiamos dicho de vosotros [era] con verdad, así tambien +nuestra gloria con Tito fué hallada verdadera. + + 15 Y sus entrañas son mas abundantes para con vosotros, cuando se acuerda de +la obediencia de todos vosotros; y de como le recibisteis con temor y +temblor. + + 16 Así que me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros. + + + +CAPITULO 8 + + 1 ASIMISMO, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que ha sido dada á +las Iglesias de Macedonia: + + 2 que en grande prueba de tribulacion la abundancia de su gozo permaneció; y +su profunda pobreza abundó en riquezas de su bondad. + + 3 Porque conforme á sus fuerzas, (como yo testifico por ellos,) y aun sobre +[sus] fuerzas han sido liberales; + + 4 rogándonos con muchos ruegos, que recibiésemos la gracia, y la +comunicacion del servicio que se hace para los santos. + + 5 Y no como lo esperabamos, mas aun á sí mismos dieron primeramente al +Señor, y á nosotros por la voluntad de Dios. + + 6 De tal manera que exhortamos á Tito, que como comenzó antes, así tambien +acabe esta gracia entre vosotros tambien. + + 7 Por tanto como en todo abundais en fé, y en palabra, y en ciencia, y en +toda solicitud, y en vuestra caridad con nosotros, que tambien abundeis en +esta gracia. + + 8 No hablo como quien manda; sino por experimentar la liberalidad de vuestra +caridad por la solicitud de los otros. + + 9 Porque ya sabeis la gracia del Señor nuestro Jesu Cristo, que por amor de +vosotros se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fuéseis +enriquecidos. + + 10 Y en esto doy [mi] consejo: porque esto os conviene á vosotros, que no +solo á hacerlo, mas aun á quererlo comenzasteis antes el año pasado: + + 11 ahora pues acabadlo con el hecho: para que como fué pronto el ánimo en el +querer, así tambien lo sea en el cumplirlo de lo que teneis. + + 12 Porque si primero hay la voluntad pronto, será acepta por lo que tiene, +no por lo que no tiene. + + 13 Porque no para que á otros sea relajacion, y á vosotros apretura: sino +para que en este tiempo á la iguala, vuestra abundancia supla la falta de los +otros: + + 14 para que tambien la abundancia de ellos supla vuestra falta, y haya +igualdad: + + 15 como esta escrito: El que tuvo mucho, no tuvo mas; y el que poco, no tuvo +menos. + + 16 Empero gracias á Dios que dió la misma solicitud por vosotros en el +corazon de Tito; + + 17 que recibió la exhortacion; y aun con mayor solicitud, de su voluntad se +partió para vosotros. + + | 18 Y enviamos juntamente con él al hermano, cuya alabanza es en el +Evangelio por todas las Iglesias: + + 19 y no solo [este,] mas aun tambien fué ordenado por las Iglesias el +compañero de nuestra peregrinacion para [llevar] esta gracia, que es +administrada de nosotros, y del ánimo vuestro pronto, para gloria del Señor: + + 20 evitando que nadie nos vitupere en esta abundancia que ministramos: + + 21 procurando lo honesto, no solo delante del Señor, mas aun delante de los +hombres. + + 22 Enviamos tambien con ellos á nuestro hermano, al cual muchas veces hemos +experimentado diligente: mas ahora mucho mas con la mucha confianza que +[tenemos] en vosotros. + + 23 Ó por Tito, que es mi compañero y coadjutor para con vosotros; ó por +nuestros hermanos [que son] apóstoles de las Iglesias, y la gloria de Cristo. + + 21 Mostrad pues para con ellos en la faz de las Iglesias la muestra de +vuestra caridad, y de nuestra gloria de vosotros. + + + +CAPITULO 9 + + 1 PORQUE de la administracion que se hace para los santos, por demás me es +escribiros. + + 2 Porque conozco vuestro pronto animo, del cual me glorío entre los de +Macedonia, que Achaya está apercibida desde el año pasado; y vuestro ejemplo +ha provocado á muchos. + + 3 Y he enviado los hermanos, porque nuestra gloria de vosotros no sea vana +en esta parte: para que, como lo he dicho, esteis apercibidos; + + 4 porque si vinieren conmigo Macedonios, no os hallen desapercibidos, y nos +avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de este glorioso atrevimiento. + + 5 Por tanto tuve por cosa necesaria exhortar á los hermanos que viniesen +primero á vosotros, y aparejen primero vuestra bendicion antes prometida, +para que esté aparejada como de bendicion, y no como de escasez. + + 6 Esto empero [digo:] El que siembra escasamente, tambien segará +escasamente; y el que siembra en bendiciones, en bendiciones tambien segará. + + 7 Cada uno como propuso en su corazon, [haga,] no con tristeza, ó por +necesidad: porque Dios ama el dador alegre. + + 8 Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, para que +teniendo en todo con vosotros todo lo que basta, abundeis para toda buena +obra: + + 9 como está escrito: Derramó; dió á los pobres; su justicia permanece para +siempre. + + 10 Y el que da la simiente al que siembra, tambien dará pan para comer; y +multiplicará vuestra sementera, y aumentará los crecimientos de los frutos de +vuestra justicia; + + 11 para que enriquecidos en todo, abundeis en toda bondad, la cual obra por +nosotros accion de gracias á Dios. + + 12 Porque la administracion de este servicio no solamente suple lo que á los +santos falta, mas tambien abunda en muchas acciones de gracias acerca de +Dios: + + 13 que por la experiencia de esta administracion glorifican á Dios por la +obediencia de vuestro consentimiento en el Evangelio de Cristo, y en la +bondad de la comunicacion para con ellos, y para con todos; + + 14 y en la oracion de ellos por vosotros, los cuales os desean á causa de la +eminente gracia de Dios en vosotros. + + 15 Gracias [sean dadas] á Dios del inenarrable don suyo. + + + +CAPITULO 10 + + 1 RUÉGOOS, empero, yo Pablo, por la mansedumbre y modestia de Cristo, (que +presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado con +vosotros,) + + 2 ruego, pues, que cuando fuere presente, no sea [menester ser] atrevido con +la confianza de que soy estimado usar con algunos, que nos tienen como si +anduviésemos segun carne: + + 3 porque aunque andamos en la carne, no militamos segun carne: + + 4 porque las armas de nuestra milicia no [son] carnales, sino poderosas de +parte de Dios para destruccion de fortalezas, + + 5 destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de +Dios; y cautivando en obediencia de Cristo á todo entendimiento, + + 6 y estando prestos para castigar á toda desobediencia, desde que vuestra +obediencia fuere cumplida. + + 7 ¿Mirais las cosas segun la apariencia? El que está confiado en sí mismo +que es de Cristo, esto tambien piense por sí mismo, que como él es de Cristo, +así tambien nosotros somos de Cristo. + + 8 Porque aunque me gloríe aun un poco de nuestra potestad, (la cual el Señor +nos dió para edificacion, y no para vuestra destruccion,) no me avergonzaré. + + 9 Mas porque no parezca como que os [quiero] espantar por cartas. + + 10 Porque á la verdad, dicen, las cartas son graves y fuertes: mas la +presencia corporal flaca, y la palabra de menospreciar. + + 11 Esto piense el tal, [que] cuales somos en la palabra por cartas ausentes, +tales somos tambien presentes en la obra. + + 12 Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á +sí mismos: mas no entienden que ellos consigo mismos se miden, y á sí mismos +se comparan. + + 13 Nosotros empero no nos gloriaremos fuera de [nuestra] medida; sino +conforme á la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, de +haber llegado tambien hasta vosotros. + + 14 Porque no nos extendemos sobre [nuestra] medida, como si no hubiéramos +llegado hasta vosotros: porque tambien hasta vosotros hemos llegado con el +Evangelio de Cristo: + + 15 no gloriándonos fuera de [nuestra] medida, [es á saber,] en trabajos +ajenos: mas teniendo esperanza del crecimiento de vuestra fé, que seremos +asaz bien engrandecidos conforme á nuestra regla; + + 16 y que anunciaremos el Evangelio á los que están de ese cabo de vosotros, +sin [entrar en] la medida de otro, para gloriarnos en lo que ya estaba +aparejado. + + 17 Mas el que se gloría, gloríese en el Señor. + + 18 Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal [luego] es aprobado; mas +aquel á quien Dios alaba. + + + +CAPITULO 11 + + 1 OJALA toleraseis un poco mi locura, antes toleradme. + + 2 Porque os zelo con zelo de Dios: porque os he desposado á un marido, para +presentaros [como] una vírgen limpia á Cristo. + + 3 Mas tengo miedo de que como la serpiente engañó á Eva con su astucia, no +sean corrompidos así vuestros sentidos en alguna manera, y caigan de la +simplicidad que es en Cristo: + + 4 por lo cual si alguno viniere que predicare otro Cristo que el que hemos +predicado; ó recibiéreis otro espíritu del que habeis recibido; ú otro +Evangelio del que habeis recibido, lo sufrais bien. + + 5 Cuanto á mí, cierto pienso que en nada he sido inferior de aquellos +grandes apóstoles. + + 6 Porque aunque [soy] basto en la palabra, no empero en la ciencia: mas en +todo somos ya del todo manifiestos á vosotros. + + 7 ¿Pequé yo humillándome á mí mismo, para que vosotros fuéseis ensalzados, +porque os he predicado el Evangelio de Dios de valde? + + 8 He despojado las otras Iglesias, recibiendo salario para ministraros á +vosotros: y estando con vosotros, y teniendo necesidad, á ninguno [de +vosotros] fuí carga: + + 9 porque lo que me faltaba, suplieron los hermanos que vinieron de +Macedonia: y en todas cosas me guardé de seros pesado, y me guardaré. + + 10 Es la verdad de Cristo en mí, que esta gloria no me será cerrada en las +partes de Achaya. + + 11 ¿Por qué? ¿por qué no os amo? Dios lo sabe. + + 12 Mas lo que hago haré aun; para quitar la ocasion de los que querrian +ocasion por ser hallados semejantes á nosotros en lo que se glorían. + + 13 Porque estos falsos apóstoles obreros fraudulentos son, trasfigurándose +en apóstoles de Cristo: + + 14 y no es maravilla: porque el mismo Satanás se trasfigura en ángel de luz: + + 15 así que no es mucho, si sus ministros se trasfiguren como ministros de +justicia, cuyo fin será conforme á sus obras. + + 16 Otra vez digo: Que nadie me estime ser loco; de otra manera, recibídme +como á loco, para que aun me gloríe yo un poquillo. + + 17 Lo que hablo, no lo hablo segun el Señor, sino como en locura, con este +atrevimiento de gloria. + + 18 Porque muchos se glorían segun la carne: tambien yo me gloriaré. + + 19 Porque de buena gana tolerais los locos, siendo vosotros sábios: + + 20 porque tolerais si alguien os pone en servidumbre, si alguien [os] +devora, si alguien toma, si alguien se ensalza, si alguien os hiere en la +cara. + + 21 Dígolo cuanto á la afrenta; como si nos hubiesemos flaqueado: antes en lo +que otro tuviere osadía (hablo con locura) tambien yo tengo osadía. + + 22 ¿Son Hebréos? yo tambien. ¿Son Israelitas? y yo. ¿Son simiente de +Abraham? y yo. + + 23 ¿Son ministros de Cristo? (como poco sábio hablo) yo mas: en trabajos mas +[que ellos,] en cárceles mas, en azotes mas, en muertes muchas veces. + + 24 De los Judíos he recibido cinco cuarentenas [de azotes,] menos uno: + + 25 tres veces he sido azotado con varas, una vez apedreado, tres veces he +padecido naufragio, noche y dia he estado en el profundo [de la mar:] + + 26 en caminos muchas veces: peligros de rios, peligros de ladrones, peligros +de los de la nacion, peligros en los Gentiles, peligros en la ciudad, +peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros con falsos hermanos: + + 27 en trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos +ayunos, en frio y en desnudez: + + 28 sin las cosas de fuera, mi combate de cada dia, [es á saber,] la +solicitud de todas las Iglesias. + + 29 ¿Quién enferma, y [yo] no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me +quemo? + + 30 Si es menester gloriar, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza. + + 31 El Dios y Padre del Señor nuestro Jesu Cristo, que es bendito por siglos, +sabe que no miento. + + 32 En Damasco, el capitan de la gente del rey Aretas guardaba la ciudad de +los Damascenos para prenderme; + + 33 y fuí bajado del muro por una ventana, y me escapé de sus manos. + + + +CAPITULO 12 + + 1 CIERTO no me es conveniente gloriarme: mas vendré á las visiones y á las +revelaciones del Señor. + + 2 Conozco hombre en Cristo, que antes de catorce años (si en el cuerpo, no +lo se; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fué arrebatado hasta el +tercer cielo. + + 3 Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, ó fuera del cuerpo, no lo sé: Dios +lo sabe,) + + 4 que fué arrebatado al paraiso, donde oyó palabras secretas que el hombre +no puede decir. + + 5 De este tal me gloriaré: mas de mí mismo nada me gloriaré, sino en mis +flaquezas. + + 6 Por lo cual si quisiere gloriarme, no seré loco, porque diré verdad: +empero lo dejo, porque nadie piense de mí mas de lo que en mí ve, ú oye de +mí. + + 7 Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante sobre lo que es +menester, me es dada la repunta de mi carne, ángel de Satanás, que me +abofetée. + + 8 Por lo cual tres veces he rogado al Señor que se quite de mí. + + 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia: porque mi potencia en la flaqueza se +perfecciona. Por tanto de buena gana me gloriaré de mis flaquezas, porque +habite en mí la potencia de Cristo. + + 10 Por lo cual me contento en las flaquezas, en las afrentas, en las +necesidades, en las persecuciones, en las angustias por Cristo: porque cuando +soy flaco, entonces soy poderoso. + + 11 He sido loco en gloriarme; vosotros me constreñisteis; que yo habia de +ser alabado de vosotros: porque en nada he sido menos de los sumos apóstoles, +aunque soy nada. + + 12 Con todo esto señales de apóstol han sido hechas por vosotros, en toda +paciencia, en señales, y en prodigios, y en maravillas. + + 13 Porque ¿qué hay en que hayais sido menos que las otras Iglesias, sino en +que yo mismo no os he sido carga? Perdonadme esta injuria. + + 14 Hé aquí, estoy aparejado para ir á vosotros la tercera vez, y no os seré +pesado: porque no busco vuestras cosas, sino á vosotros: porque no han de +atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos. + + 15 Yo empero de bonísima gana gastaré y sobregastaré por vuestras almas; +aunque amándoos mas, sea amado menos. + + 16 Mas sea así, yo no os he agravado; sino que, como soy astuto, os he +tomado por engaño. + + 17 ¿Os he engañado quizá por alguno de los que he enviado á vosotros? + + 18 Rogué á Tito, y envié con él un hermano. ¿Os engañó quizá Tito? ¿no hemos +andado con un mismo espíritu, y por las mismas pisadas? + + 19 ¿O pensais aun que nos excusamos con vosotros? Delante de Dios, en Cristo +hablamos: mas todo, ¡oh amantísimos! por vuestra edificacion. + + 20 Porque tengo miedo que cuando viniere, no os halle en alguna manera como +no querria; y que vosotros me halleis cual no querriais: porque no haya entre +vosotros contiendas, envidias, iras, disensiones, detracciones, +murmuraciones, rumores, bandos: + + 21 porque cuando volviere, no me humille Dios entre vosotros, y haya de +llorar por muchos de los que antes habrán pecado, y no se han enmendado de la +inmundicia, y fornicacion, y deshonestidad que han cometido. + + + +CAPITULO 13 + + 1 ESTA tercera vez vengo [ya] á vosotros: en la boca de dos ó de tres +testigos consistirá todo negocio. + + 2 Ya he dicho antes, y ahora digo otra vez como presente; y ahora ausente lo +escribo á los que antes pecaron, y á todos los demás, que si vengo otra vez, +no perdonaré: + + 3 pues buscais la experiencia de Cristo que habla en mí, el cual no es flaco +para con vosotros, antes es poderoso en vosotros. + + 4 Porque aunque fué crucificado por flaqueza, vive empero por potencia de +Dios: por lo cual tambien nosotros [aunque] somos flacos con él, empero +viviremos con él por la potencia de Dios en vosotros. + + 5 Vosotros mismos tentáos si estais en fé; probáos vosotros mismos. ¿No os +conoceis á vosotros mismos, que Jesu Cristo está en vosotros, si ya no sois +reprobados? + + 6 Mas espero que conocereis que nosotros no somos reprobados. + + 7 Oramos empero á Dios que ninguna cosa mala hagais: no para que nosotros +seamos hallados aprobados, mas para que vosotros hagais lo que es bueno, +aunque nosotros seamos tenidos por reprobados. + + 8 Porque ninguna cosa podemos contra la verdad, mas por la verdad. + + 9 Por lo cual nos gozamos que seamos nosotros flacos, y que vosotros seais +poderosos: y aun deseamos vuestra consumacion. + + 10 Por tanto [os] escribo esto ausente, por no tratar presente con mas +dureza, conforme á la potestad que el Señor me ha dado para edificacion, y no +para destruccion. + + 11 RESTA, hermanos, que tengais gozo, seais perfectos, tengais consolacion, +sintais una misma cosa, tengais paz, y el Dios de paz y de caridad sea con +vosotros. + + 12 Saludáos los unos á los otros con beso santo. Todos los santos os +saludan. + + 13 La gracia del Señor Jesu Cristo, y la caridad de Dios, y la comunicacion +del Espíritu Santo sea con vosotros todos. Amen. + + + + + +LA + +EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +GALATAS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO apóstol, no de los hombres, ni por hombre, mas por Jesu Cristo, y +por Dios el Padre, que le levantó de los muertos, + + 2 y todos los hermanos que están conmigo, á las Iglesias de Galacia: + + 3 Gracia tengais, y paz de Dios el Padre, y del Señor nuestro Jesu Cristo, + + 4 el cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este +presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro: + + 5 al cual es gloria por siglos de siglos. Amen. + + 6 ESTOY maravillado de que tan pronto os hayais traspasado del que os llamó +á la gracia de Cristo, á otro Evangelio: + + 7 porque no hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren +pervertir el Evangelio de Cristo. + + 8 Mas si nosotros, ó ángel del cielo os anunciare otro Evangelio del que os +hemos anunciado, sea anatema. + + 9 Como antes hemos dicho, tambien ahora decimos otra vez: Si alguien os +anunciare otro Evangelio del que habeis recibido, sea anatema. + + 10 Porque ¿persuado yo ahora á hombres, ó á Dios? ¿ó busco de agradar á +hombres? Cierto que si hasta ahora agradara á los hombres, no seria siervo de +Cristo. + + 11 Porque os hago, hermanos, saber, que el Evangelio que [os] ha sido +anunciado por mí, no es segun hombre; + + 12 ni yo tampoco le recibí, ni aprendí de hombre, sino por revelacion de +Jesu Cristo. + + 13 Porque ya habeis oido cual fué mi conversacion en otro tiempo en el +Judaismo: que sobremanera perseguí la Iglesia de Dios, y la destruia; + + 14 y que aprovechaba en el Judaismo sobre muchos de mis iguales en mi +nacion, siendo zelador mas que todos de las tradiciones de mis padres. + + 15 Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y +[me] llamó por su gracia, + + 16 para revelar á su Hijo por mí, para que anunciase su Evangelio entre los +Gentiles, luego no me reposé en carne y en sangre; + + 17 ni vine á Jerusalem á los apóstoles que me iban delante; sino me fuí en +Arabia; y volví de nuevo á Damasco. + + 18 Despues, pasados tres años, vine á Jerusalem á ver á Pedro, y estuve con +él quince dias. + + 19 Mas á ningun otro de los apóstoles ví, sino á Jacobo el hermano del +Señor. + + 20 Y en esto, que os escribo, hé aquí, delante de Dios, que no miento. + + 21 Despues vine en las partes de Syria y de Cilicia. + + 22 Y no era conocido de vista á las Iglesias de Judéa, que eran en Cristo: + + 23 solamente tenian fama [de mí:] Que el que en otro tiempo nos perseguia, +ahora anuncia la fe que en otro tiempo destruia: + + 24 y glorificaban á Dios por mí. + + + +CAPITULO 2 + + 1 DESPUES, pasados catorce años, vine otra vez á Jerusalem juntamente con +Barnabas, tomando tambien conmigo Tito. + + 2 Vine empero por revelacion, y comuniqué con ellos el Evangelio que predico +entre los Gentiles: mas particularmente con los que parecian ser algo, por no +correr en vano, ó haber corrido. + + 3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fué compelido á +circuncidarse: + + 4 ni aun por causa de los malsines, falsos hermanos, que se entraban +secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesus, por +ponernos en servidumbre; + + 5 á los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos, para que la verdad +del Evangelio permaneciese acerca de vosotros. + + 6 Empero de aquellos que parecian ser algo, (cuales hayan sido algun tiempo, +no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre,) á mí á lo menos los +que parecian ser algo, nada cierto me dieron. + + 7 Antes por el contrario, como vieron que el Evangelio de la incircuncision +me era encargado, como á Pedro el de la circuncision, + + 8 (porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncision, hizo +tambien por mí para con los Gentiles,) + + 9 y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo, y Cefas, y Juan, que +parecian ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á +Barnabas, para que nosotros [predicasemos] á los Gentiles, y ellos á la +circuncision. + + 10 Solamente [nos encargaron] que nos acordasemos de los pobres: lo cual +asimismo hice con solicitud. + + 11 Empero viniendo Pedro á Antioquía, le resistí en la cara, como era de +condenar. + + 12 Porque antes que viniesen unos [de parte] de Jacobo, comia con los +Gentiles: mas como vinieron, se retrajo, y se apartó de ellos, teniendo miedo +de los que eran de la circuncision. + + 13 Y á su disimulacion consentian tambien los otros Judíos, de tal manera +que aun Barnabas fué traido tambien de ellos en aquella su simulacion. + + 14 los cuales como ví que no andaban derechamente á la verdad del Evangelio, +dije á Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como Gentil, y no +como Judío, ¿por qué constriñes los Gentiles á judaizar? + + 15 Nosotros Judíos naturales, y no pecadores de los Gentiles, + + 16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino +por la fé de Jesu Cristo, nosotros tambien hemos creido en Jesu Cristo, para +que fuésemos justificados por la fé de Cristo, y no por las obras de la ley: +por cuanto por las obras de la ley ninguna carne será justificada. + + 17 Y si buscando nosotros de ser justificados en Cristo, tambien nosotros +somos hallados pecadores, ¿es [por eso] Cristo ministro de [nuestro] pecado? +En ninguna manera. + + 18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo á edificar, trasgresor +me hago. + + 19 Porque yo por la ley soy muerto á la ley, para vivir á Dios. + + 20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo; no ya yo, mas vive en mí +Cristo: y lo que ahora vivo en la carne, por la fé del Hijo de Dios [lo] +vivo, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí. + + 21 No desecho la gracia de Dios. Porque si por la ley fuese la justicia, +luego Cristo por demás seria muerto. + + + +CAPITULO 3 + + 1 ¡OH Gálatas sin seso! ¿quién os hechizó para no obedecer á la verdad, +delante de cuyos ojos Jesu Cristo fué ya condenado, crucificado entre +vosotros? + + 2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu [Santo] por +las obras de la ley, ó por el oir de la fé? + + 3 ¿tan locos sois, que habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os +perfeccioneis por la carne? + + 4 ¿tantas cosas habeis padecido en vano? si empero en vano. + + 5 El que os da, pues, el Espíritu, y obra las maravillas entre vosotros, +[¿lo hace] por las obras de la ley, ó por el oir de la fé? + + 6 Como Abraham creyó á Dios, y le fué atribuido á justicia. + + 7 Así que conoceis que los que son por la fé, los tales son hijos de +Abraham. + + 8 Y viendo antes la escritura, que Dios por la fé habia de justificar los +Gentiles, evangelizó antes á Abraham: Que todas las naciones de la tierra +serán benditas en tí. + + 9 Luego los de la fé son [los] benditos con el creyente Abraham. + + 10 Porque todos los que son de las obras de la ley, debajo de maldicion +están. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas +las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas. + + 11 Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica acerca de Dios, queda +manifiesto que el justo por la fé vive. + + 12 La ley tambien no es de la fé, mas: El hombre que los hiciere, vivirá por +ellos. + + 13 Cristo nos redimió de la maldicion de la ley, hecho por nosotros +maldicion: (porque escrito esta: Maldito cualquiera que es colgado en +madero:) + + 14 para que la bendicion de Abraham en los Gentiles fuese en Cristo Jesus: +para que por la fé recibamos la promesa del Espíritu. + + 15 Hermanos, (hablo como hombre,) aun el instrumento auténtico de hombre +nadie le menosprecia, ó le añade. + + 16 A Abraham fueron dichas las promesas, y á su simiente. No dice: Y á las +simientes, como de muchos; sino como de uno: Y á tu simiente, la cual es +Cristo. + + 17 Esto pues digo: Que el contrato confirmado de Dios para con Cristo, la +ley que fué hecha cuatrocientos y treinta años despues, no le abroga, para +invalidar la promesa. + + 18 Porque si la herencia es por la ley, ya no [será] por la promesa: Dios +empero por la promesa hizo la donacion á Abraham. + + 19 ¿PUES la ley, qué? Fué puesta por causa de las rebeliones, (hasta que +viniese la simiente á quien fué hecha la promesa,) ordenada por los ángeles, +en la mano del mediador. + + 20 Y el mediador no es de uno; y Dios es uno. + + 21 Luego ¿la ley [es] contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque +si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la +ley. + + 22 Mas encerró la escritura todo debajo de pecado, para que la promesa fuese +dada á los creyentes por la fé de Jesu Cristo. + + 23 Empero antes que viniese la fe estabamos guardados debajo de la ley, +encerrados para aquella fé, que habia de ser descubierta + + 24 de manera que la ley nuestro ayo fué para [llevarnos] á Cristo, para que +fuésemos justificados por la fé. + + 25 Mas venida la fé, ya no estamos debajo [de la mano] del ayo. + + 26 Porque todos sois hijos de Dios por la fé en Cristo Jesus. + + 27 Porque todos los que habeis sido bautizados en Cristo, de Cristo estais +vestidos. + + 28 No hay [aquí] Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay macho, ni +hembra; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesus. + + 29 Y si vosotros [sois] de Cristo ciertamente la simiente de Abraham sois, y +conforme á la promesa los herederos. + + + +CAPITULO 4 + + 1 ESTO tambien digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere +del siervo, aunque es señor de todo. + + 2 Mas está debajo [de mano] de tutores y curadores hasta el tiempo señalado +por el padre. + + 3 Así tambien nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos debajo de +elementos del mundo. + + 4 Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, +hecho súbdito á la ley; + + 5 para que redimiese los que estaban debajo de la ley, para que recibiésemos +la adopcion de hijos. + + 6 Y por cuanto sois hijos envió Dios el Espíritu de su Hijo en vuestros +corazones el cual clama: Abba, Padre. + + 7 Así que ya no eres mas siervo, sino hijo; y si hijo, tambien heredero de +Dios por Cristo. + + 8 Antes, en otro tiempo, no conociendo á Dios, serviais á los que por +naturaleza no son dioses: + + 9 mas ahora habiendo conocido á Dios, antes siendo conocidos de Dios, ¿cómo +os volveis de nuevo á los flacos y necesitados rudimentos en los cuales +quereis volver á servir? + + 10 Guardais dias, y meses, y tiempos, y años. + + 11 Miedo tengo de vosotros, de que no haya [yo] trabajado en vano en +vosotros. + + 12 Sed como yo [soy:] porque yo [soy] como vosotros. Hermanos, os ruego: +ningun agravio me habeis hecho. + + 13 Que vosotros sabeis, que con flaqueza de carne os anuncié el Evangelio al +principio: + + 14 y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentacion que [pasaba] en mi +carne; antes me recibisteis como á un ángel de Dios, como al [mismo] Cristo +Jesus. + + 15 ¿Dónde está, pues, vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio, +que si se pudiera hacer, vuestros ojos sacárais para darme[los]. + + 16 ¿Me he hecho pues vuestro enemigo, diciéndoos la verdad? + + 17 Tienen zelos de vosotros, no bien: antes os quieren echar fuera para que +[vosotros] los zeleis [á ellos.] + + 18 Bueno es ser zelosos, [mas] en bien siempre; y no solamente cuando estoy +presente con vosotros. + + 19 Hijitos mios, que vuelvo otra vez á estar de parto de vosotros, hasta que +Cristo sea formado en vosotros: + + 20 querria cierto estar ahora con vosotros, y mudar mi voz; porque estoy +perplejo en vosotros. + + 21 Decidme, los que quereis estar debajo de la ley, ¿no habeis leido la ley? + + 22 Porque escrito esta: Que Abraham tuvo dos hijos: uno de la sierva, y uno +de la libre. + + 23 Mas el que [era] de la sierva, nació segun la carne; el que [era] de la +libre, [nació] por la promesa: + + 24 las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estos son los dos +conciertos. El uno ciertamente en el monte de Sina, el cual engendra para +servidumbre, que es Agar. + + 26 Porque Agar, ó Sina, es un monte de Arabia, el cual es conjunto á la que +ahora es Jerusalem, la cual sirve con sus hijos. + + 26 Mas aquella Jerusalem que está arriba, libre es; la cual es la madre de +todos nosotros. + + 27 Porque está escrito: Alégrate la estéril, que no pares: rompe [en +alabanzas] y clama, la que no estás de parto: porque mas son los hijos de la +dejada, que de la que tiene marido. + + 28 Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. + + 29 Empero como entonces el que era engendrado segun la carne, perseguia al +que habia nacido segun el Espíritu; así tambien ahora. + + 30 Mas ¿qué dice la Escritura? Echa á la criada y á su hijo; porque no será +heredero el hijo de la criada con el hijo de la libre. + + 31 De manera que, hermanos, no somos hijos de la criada, mas de la libre. + + + +CAPITULO 5 + + 1 ESTAD, pues, firmes en la libertad en que Cristo nos libertó; y no volvais +otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre. + + 2 Hé aquí, yo Pablo os digo: Que si os circuncidáreis, Cristo no os +aprovechará nada. + + 3 Y otra vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que es +obligado á hacer toda la ley. + + 4 Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificais: de la gracia +habeis caido. + + 5 Porque nosotros por el Espíritu de la fé esperamos la esperanza de la +justicia. + + 6 Porque en Cristo Jesus ni la circuncision vale algo, ni la incircuncision; +sino la fé que obra por la caridad. + + 7 Corriais bien: ¿quién os embarazó para no obedecer á la verdad? + + 8 Esta persuasion no es del que os llama. + + 9 Poca levadura leuda toda la masa. + + 10 Yo confio de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentireis: mas +el que os inquieta, llevará el juicio, quien quiera que él sea. + + 11 Yo ciertamente, hermanos, si aun predico la circuncision, ¿por qué, pues, +padezco persecucion? Luego quitado es el escándalo de la cruz. + + 12 Ojalá aun fuesen talados los que os alborotan. + + 13 Porque vosotros, hermanos, á libertad fuisteis llamados: solamente que no +deis la libertad por ocasion á la carne; mas que os sirvais por la caridad +los unos á los otros. + + 14 Porque toda la ley en esta sola palabra se resume: Amarás á tu prójimo^, +como á tí mismo. + + 15 Y si los unos á los otros os mordeis, y os comeis, mirad que tambien no +os consumais los unos á los otros. + + 16 Digo, pues: Andad en Espíritu; y no hagais lo que desea la carne. + + 17 Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la +carne: porque estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagais todo +lo que quisiereis. + + 18 Y si sois guiados del Espíritu, no estais debajo de la ley. + + 19 Manifiestas son empero las obras de la carne, que son: Adulterio, +fornicacion, inmundicia, disolucion, + + 20 servir á ídolos, hechicerías, enemistades, pleitos, zelos, iras, +contiendas, disensiones, sectas, + + 21 envidias, homicidios, embriagueces, banqueterías, y cosas semejantes á +estas: las cuales os denuncio, como os he anunciado, que los que hacen tales +cosas, no heredarán el reino de Dios. + + 22 Mas fruto del Espíritu es: Caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, +bondad, fé, mansedumbre, templanza: + + 23 contra tales cosas, no hay ley. + + 24 Porque los que son de Cristo, la carne crucificaron con sus afectos y +concupiscencias. + + 25 Si vivimos por Espíritu, andemos tambien en Espíritu. + + 26 No seamos codiciosos de vana honra, irritando los unos á los otros, +envidiosos los unos de los otros. + + + +CAPITULO 6 + + 1 HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros [que sois] +espirituales, restaurad al tal con espíritu de mansedumbre, considerándote á +tí mismo, porque tú no seas tambien tentado. + + 2 Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. + + 3 Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, á sí mismo se +engaña. + + 4 Así que cada uno examine su obra, y entonces en sí mismo tendrá gloria, y +no en otro. + + 5 Porque cada cual llevará su carga. + + 6 Y el que es instituido en la palabra comunique todos los bienes al que le +instituye. + + 7 No os engañeis: Dios no [puede] ser burlado: que todo lo que el hombre +sembrare eso tambien segará. + + 8 Porque el que siembra en su carne, de la carne segará corrupcion: mas el +que siembra en el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. + + 9 Y no nos cansemos de hacer bien, que á su tiempo segaremos, si no +hubiéremos desmayado. + + 10 Así que entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos; y +mayormente á los domésticos de la fé. + + 11 MIRAD qué larga carta os he escrito de mi mano. + + 12 Todos los que quieren agradar en la carne, estos os constriñen á que os +circuncideis; solamente por no padecer la persecucion de la cruz de Cristo. + + 13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan, guardan la ley: mas quieren +que os circuncideis vosotros, por gloriarse en vuestra carne. + + 14 Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz del Señor nuestro Jesu +Cristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo. + + 15 Porque en Cristo Jesus, ni la circuncision vale nada, ni la +incircuncision, sino la nueva criatura. + + 16 Y todos los que anduvieren conforme á esta regla, la paz y la +misericordia [de Dios será] sobre ellos, y sobre el Israél de Dios. + + 17 De aquí adelante nadie me sea molesto: porque yo traigo en mi cuerpo las +marcas del Señor Jesus. + + 18 La gracia del Señor Jesu Cristo [sea,] hermanos, con vuestro espíritu. +Amen. + + + + + +LA + +EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +EFESIOS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, á los santos que +están en Efeso, y fieles en Cristo Jesus: + + 2 Gracia y paz tengais de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesu Cristo. + + 3 Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesu Cristo, el cual nos ha +bendecido con toda bendicion espiritual en [bienes] celestiales en Cristo: + + 4 como nos escogió en él antes de la fundacion del mundo, para que fuésemos +santos, y sin mancha delante de él en caridad. + + 5 El cual nos señaló antes para ser adoptados en hijos por Jesu Cristo en sí +mismo, por el buen querer de su voluntad; + + 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo graciosos á +sí en el amado. + + 7 En el cual tenemos redencion por su sangre, remision de pecados por las +riquezas de su gracia, + + 8 que sobreabundó en nosotros en toda sabiduría é inteligencia; + + 9 descubriéndonos el misterio de su voluntad, por el buen querer de su +voluntad, segun que lo habia propuesto en sí mismo, + + 10 de restaurar todas las cosas por Cristo en la dispensacion del +cumplimiento de los tiempos, así las que [están] en los cielos, como las que +[están] en la tierra. + + 11 En él, [digo,] en el cual tuvimos suerte, predestinados antes conforme al +propósito del que hace todas las cosas por el arbitrio de su voluntad: + + 12 para que seamos para alabanza de su gloria nosotros, que antes esperamos +en Cristo: + + 13 en el cual [esperasteis] tambien vosotros en oyendo la palabra de verdad, +el Evangelio de vuestra salud: en el cual tambien desde que creisteis, +fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, + + 14 que es las arras de nuestra herencia, ganados por redencion para alabanza +de su gloria. + + 15 Por lo cual tambien yo, oyendo vuestra fé que es en el Señor Jesus, y la +caridad para con todos los santos, + + 16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis +oraciones: + + 17 que el Dios del Señor nuestro Jesu Cristo, Padre de gloria, os dé +espíritu de sabiduría y de revelacion por su conocimiento: + + 18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepais cuál sea la +esperanza de su vocacion, y cuáles [sean] las riquezas de la gloria de su +herencia en los santos; + + 19 y cuál sea aquella grandeza sobreexcelente de su potencia en nosotros, +los que creemos, por la operacion de la potencia de su fortaleza, + + 20 la cuál obró en Cristo, levantándole de los muertos, y colocándole á su +diestra en los cielos, + + 21 sobre todo principado, y potestad, y potencia, y señorío, y todo nombre +que se nombra, no solo en este siglo, mas aun en el venidero; + + 22 y sujetándole todas las cosas debajo de sus piés, y poniéndole por cabeza +sobre todas las cosas á la Iglesia, + + 23 la cual es su cuerpo, [y él] es la plenitud de ella: el cual llena todas +las cosas en todos. + + + +CAPITULO 2 + + 1 Y VOSOTROS, estando muertos en vuestros delitos y pecados, + + 2 en que en otro tiempo anduvisteis, conforme á la condicion de este mundo, +conforme á [la voluntad] del príncipe de la potestad de este aire, el +espíritu que ahora obra en los incrédulos: + + 3 con los cuales nosotros tambien conversamos en otro tiempo en los deseos +de nuestra carne, haciendo el querer de la carne y de los pensamientos, y +siendo nacidos hijos de ira, tambien como los demás. + + 4 Empero Dios, que es rico en misericordia, por su mucha caridad con que nos +amó, + + 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con +Cristo, por [cuya] gracia sois salvos; + + 6 y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo asentar en los cielos con +Cristo Jesus: + + 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia, +en su bondad para con nosotros en Cristo Jesus. + + 8 Porque por gracia sois salvos por la fé, y esto no de vosotros, que don de +Dios es: + + 9 no por obras, para que nadie se gloríe. + + 10 Porque hechura suya somos, criados en Cristo Jesus para buenas obras, las +cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas. + + 11 POR tanto tened memoria que vosotros que en otro tiempo erais Gentiles en +carne, que erais llamados incircuncisos de la que se llama circuncision en +carne, la cual se hace con mano; + + 12 que erais en aquel tiempo sin Cristo, alejados de la república de Israél, +y extranjeros á los conciertos de la promesa, sin esperanza, y sin Dios en el +mundo. + + 13 Mas ahora en Cristo Jesus, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, +habeis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. + + 14 Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, deshaciendo el +apartamiento de la pared: + + 15 deshaciendo en su carne las enemistades, [que eran] la ley de los +mandamientos en los ritos; para edificar en sí mismo los dos en un nuevo +hombre, haciendo la paz: + + 16 y reconciliar, por [su] cruz, con Dios á ambos en un mismo cuerpo, +matando en ella las enemistades. + + 17 Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que +[estaban] cerca: + + 18 que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al +Padre. + + 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos +con los santos, y domésticos de Dios: + + 20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y de los profetas, en la +suma piedra de esquina Jesu Cristo: + + 21 en el cual todo edificio que se edifica, crece para templo santo al +Señor: + + 22 en el cual vosotros tambien sois juntamente edificados, por morada de +Dios en Espíritu. + + + +CAPITULO 3 + + 1 Por esta causa yo Pablo [soy] prisionero de Cristo Jesus, por vosotros los +Gentiles, + + 2 si empero habeis oido la dispensacion de la gracia de Dios que me ha sido +dada en vosotros: + + 3 [es á saber,] que por revelacion me fué declarado el misterio, como arriba +he escrito en breve: + + 4 lo cual leyendo podeis entender cual sea mi inteligencia en el misterio de +Cristo: + + 5 el cual [misterio] en los otros siglos no fué entendido de los hijos de +los hombres, como ahora es revelado á sus santos apóstoles y profetas en +Espíritu: + + 6 que los Gentiles sean juntamente herederos, é incorporados, y consortes de +su promesa en Cristo <Jesus> por el Evangelio: + + 7 del cual yo soy hecho ministro, por el don de la gracia de Dios que me ha +sido dado, segun la operacion de su potencia. + + 8 A mí, [digo,] que soy el mas pequeño de todos los santos, es dada esta +gracia de anunciar entre los Gentiles el Evangelio de las incomprensibles +riquezas de Cristo; + + 9 y de alumbrar á todos cual sea la dispensacion del misterio escondido +desde los siglos en Dios, que crió todas las cosas <por Jesu Cristo>: + + 10 para que la mucha sabiduría de Dios en los cielos sea ahora notificada +por la Iglesia á los principados y potestades, + + 11 conforme á la determinacion eterna, que hizo en Cristo Jesus Señor +nuestro: + + 12 en el cual tenemos seguridad y entrada con confianza por la fé de él. + + 13 Por tanto pido, que no desmayeis por [causa de] mis tribulaciones por +vosotros, lo cual es vuestra gloria. + + 14 Por causa de esto hinco mis rodillas al Padre del Señor nuestro Jesu +Cristo: + + 15 (del cual es nombrada toda la parentela en los cielos y en la tierra:) + + 16 que os dé conforme á las riquezas de su gloria, que seais corroborados +con potencia en el hombre interior por su Espíritu: + + 17 que habite Cristo por la fé en vuestros corazones: + + 18 para que arraigados y fundados en caridad, podais comprender con todos +los santos cuál sea la anchura, y la longitud, y la profundidad, y la altura; + + 19 y conocer la sobreeminente caridad de Cristo: para que seais cumplidos de +todo cumplimiento de Dios. + + 20 Y á aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho mas +abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en +nosotros, + + 21 sea gloria en la Iglesia por Cristo Jesus, por todas edades del siglo de +los siglos. Amen. + + + +CAPITULO 4 + + 1 RUÉGOOS pues, yo preso, en el Señor, que andeis como es digno de la +vocacion en que sois llamados, [es á saber,] + + 2 con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos á los +otros en caridad, + + 3 solícitos á guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. + + 4 Un cuerpo, y un espíritu; como sois tambien llamados á una misma esperanza +de vuestra vocacion.^ + + 5 un Señor, una fé, un bautismo, + + 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por todas +las cosas, y en todos vosotros. + + 7 Empero á cada uno de vosotros es dada la gracia conforme á la medida del +don de Cristo. + + 8 Por lo cual dice: Subiendo á lo alto llevó cautiva la cautividad; y dió +dones á los hombres. + + 9 Y que subió, ¿qué es, sino que tambien habia descendido primero en las +partes bajas de la tierra'? + + 10 El que descendió, el mismo es el que tambien subió sobre todos los +cielos, para cumplir todas las cosas. + + 11 Y el mismo dió unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, +evangelistas; y otros, pastores y doctores, + + 12 para la consumacion de los santos en la obra del ministerio, para la +edificacion del cuerpo de Cristo: + + 13 hasta que todos salgamos en unidad de fé, y de conocimiento del Hijo de +Dios, [cada uno] en varon perfecto, á la medida de la edad cumplida de +Cristo: + + 14 que ya no seamos niños inconstantes, y seamos traidos al rededor á todo +viento de doctrina, por maldad de hombres que engañan con astutos errores: + + 15 antes siguiendo la verdad en caridad, crezcamos en todo en el que es la +cabeza, [á saber,] Cristo, + + 16 del cual todo el cuerpo compuesto y ligado junto por todas las junturas +de su alimento, segun la operacion, cada miembro conforme á su medida, toma +aumento de cuerpo, edificándose en caridad. + + 17 ASÍ que esto digo, y requiero por el Señor, que no andeis mas como los +otros Gentiles, que andan en la vanidad de su sentido, + + 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de vida de Dios por la +ignorancia que en ellos hay, por la ceguedad de su corazon: + + 19 los cuales despues que perdieron el sentido [de la conciencia] se +entregaron á la desvergüenza, para cometer toda inmundicia con ardor +insaciable. + + 20 Mas vosotros no habeis aprendido así á Cristo; + + 21 si empero le habeis oido, y habeis sido por él enseñados, como la verdad +está en Jesus, + + 22 á dejaros cuanto á la pasada manera de vivir, [es á saber,] el hombre +viejo que se corrompe conforme á los deseos de error; + + 23 y á renovaros en el espíritu de vuestro entendimiento, + + 24 y vestir el hombre nuevo, que es criado conforme á Dios en justicia, y en +santidad de verdad. + + 25 Por lo cual, dejando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo: +porque somos miembros los unos de los otros. + + 26 Airáos, y no pequeis: no se ponga el sol sobre vuestro enojo; + + 27 ni deis lugar al diablo. + + 28 El que hurtaba, no hurte ya; antes trabaje, obrando de sus manos lo que +es bueno, para que tenga de que dar al que padeciere necesidad. + + 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca: mas si la hay, [sea] +buena, para edificacion, para que dé gracia á los oyentes. + + 30 Y no contristeis al Espíritu Santo de Dios, por el cual estais sellados +para el dia de la redencion. + + 31 Toda amargura, y enojo, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de +vosotros, y toda malicia. + + 32 Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdonándoos +los unos á los otros, como tambien Dios os perdonó en Cristo. + +CAPITULO 5 + + 1 ASÍ que sed imitadores de Dios, como hijos amados; + + 2 y andad en caridad, como tambien Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo +por nosotros por ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave. + + 3 Y fornicacion, y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se miente entre +vosotros, como conviene á santos: + + 4 ni palabras torpes, ni locuras, ni truhanerías, que no convienen; sino +antes acciones de gracias. + + 5 Porque ya habeis entendido que ningun fornicario, ó inmundo, ó avaro, que +[tambien] es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo, y de +Dios. + + 6 Nadie os engañe con palabras vanas: porque por estas cosas ha venido la +ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. + + 7 No seais pues aparceros de ellos. + + 8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora [sois] luz en el Señor: +andad como hijos de luz: + + 9 porque el fruto del Espíritu [es] en toda bondad, y justicia, y verdad: + + 10 aprobando lo que es agradable al Señor. + + 11 Y no comuniqueis con las obras infructuosas de las tinieblas: mas antes +redargüidlas. + + 12 Porque lo que estos hacen en oculto, torpe cosa es aun decirlo. + + 13 Mas todas las cosas cuando de la luz son redargüidas, son manifestadas: +porque lo que manifiesta todo, la luz es. + + 14 Por lo cual dice: Despiértate tú que duermes, y levántate de los muertos, +y te alumbrará Cristo. + + 15 Mirad, pues, que andeis avisadamente: no como locos, mas como sábios, + + 16 ganando el tiempo, porque los dias son trabajosos. + + 17 Por tanto no seais imprudentes, sino entendidos de cual sea la voluntad +del Señor. + + 18 Y no os emborracheis de vino, en el cual hay disolucion: mas sed llenos +del Espíritu; + + 19 hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones +espirituales, cantando, y alabando al Señor en vuestros corazones, + + 20 dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre del Señor +nuestro Jesu Cristo. + + 21 Sujetáos los unos á los otros en el temor de Dios. + + 22 las casadas sean sujetas á sus propios maridos, como al Señor. + + 23 Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la +Iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo. + + 24 Así que como la Iglesia es sujeta á Cristo, así tambien las casadas [lo +sean] á sus maridos en todo. + + 25 Maridos, amad vuestras mujeres, así como Cristo amó la Iglesia, y se +entrego á sí mismo por ella, + + 26 para santificarla, limpiándola en el lavamiento del agua por la palabra, + + 27 para presentársela gloriosa para sí, Iglesia que no tuviese mancha, ni +arruga, ni cosa semejante: mas que fuese santa y sin mancha. + + 28 Así tambien los maridos han de amar á sus mujeres, como á sus [mismos] +cuerpos: el que ama á su mujer, á sí mismo ama. + + 29 Porque ninguno aborreció jamás su [propia] carne: antes la sustenta y +regala, como tambien el Señor á su Iglesia. + + 30 Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne, y de sus huesos. + + 31 Por esto dejará el hombre al padre y á la madre, y se allegará á su +mujer; y serán dos en una carne. + + 32 Este misterio grande es; digo, [empero,] en Cristo y en la Iglesia. + + 33 Así tambien [haga] cada uno de vosotros: cada uno ame á su mujer como á +sí mismo; y la mujer que tenga en reverencia á su marido. + + + +CAPITULO 6 + + 1 Hijos, obedeced en el Señor á vuestros padres: que esto es justo. + + 2 Honra á tu padre y madre, (que es el primer mandamiento con promesa,) + + 3 para que te vaya bien, y seas de larga edad sobre la tierra. + + 4 Y vosotros, padres, no provoqueis á ira á vuestros hijos: sino criadlos en +disciplina y castigo del Señor. + + 5 Siervos, obedeced á los señores segun la carne con temor y temblor, con +sencillez de vuestro corazon, como á Cristo: + + 6 no sirviendo al ojo, como los que agradan [solamente] á los hombres; sino +como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios: + + 7 sirviendo con buena voluntad, al Señor, y no á los hombres; sabiendo que +el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo, ó sea +libre. + + 9 Y vosotros, señores, hacedles á ellos lo mismo, dejando las amenazas: +sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos; y que no hay +respeto de personas acerca de Dios. + + 10 Resta, hermanos mios, que os conforteis en el Señor, y en la potencia de +su fortaleza. + + 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podais estar [firmes] +contra las asechanzas del diablo. + + 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, +contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, +contra malicias espirituales en los cielos. + + 13 Por tanto tomad toda la armadura de Dios, para que podais resistir en el +dia malo, y estar [firmes,] acabado todo. + + 14 Estad pues [firmes,] ceñidos los lomos de verdad; y vestidos de cota de +justicia; + + 15 y calzados los piés con la preparacion del Evangelio de paz: + + 16 en todo [caso] tomando el escudo de la fé en el cual podeis apagar todos +los dardos de fuego del maligno. + + 17 Y el yelmo de salud tomad, y el cuchillo del Espíritu, que es la palabra +de Dios: + + 18 orando en todo tiempo con toda oracion y ruego en el Espíritu, y velando +en ello con toda instancia y suplicacion por todos los santos; + + 19 y por mí, que me sea dada palabra con abrimiento de mi boca con +confianza, para hacer notorio el misterio del Evangelio: + + 20 por el cual soy embajador en [esta] cadena: que osadamente hable de él, +como me conviene. + + 21 Y porque tambien vosotros sepais mis negocios, y qué hago; todo os lo +hará saber Tychico, hermano amado, y fiel siervo en el Señor: + + 22 el cual os he enviado para esto mismo, para que entendais lo que pasa +entre nosotros, para que consuele vuestros corazones. + + 23 Paz [sea] á los hermanos, y caridad, y fé, por Dios Padre, y el Señor +Jesu Cristo. + + 24 Gracia con todos los que aman al Señor nuestro Jesu Cristo en +incorrupcion. Amen. + + + +LA + +EPÍSTOLA DEL APOSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +FILIPENSES. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO y Timotéo, siervos de Jesu Cristo, á todos los santos en Cristo +Jesus, que están en Filipos, y á los obispos, y diáconos: + + 2 Gracia y paz [tengais] de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. + + 3 Doy gracias á mi Dios, en toda memoria de vosotros, + + 4 siempre en todas mis oraciones haciendo oracion por todos vosotros con +gozo, + + 5 de vuestra comunicacion en el Evangelio, desde el primer dia hasta ahora: + + 6 confiando de esto, es á saber, que el que comenzó en vosotros la buena +obra, la perfeccionará hasta el dia de Jesu Cristo: + + 7 como me es justo sentir de vosotros, por cuanto os tengo en el corazon, y +en mis prisiones, y en la defensa, y confirmacion del Evangelio, que sois +todos vosotros compañeros de mi gracia. + + 8 Porque testigo me es Dios de cómo os amo á todos vosotros en las entrañas +de Jesu Cristo. + + 9 Y esto oro: Que vuestra caridad abunde aun mas y mas en ciencia, y en todo +conocimiento: + + 10 para que aprobeis lo mejor, para que seais sinceros y sin ofensa para el +dia de Cristo: + + 11 llenos de frutos de justicia por Jesu Cristo á gloria y loor de Dios. + + 12 Y quiero, hermanos, que sepais, que mis cosas han sucedido mas al +provecho del Evangelio; + + 13 de tal manera, que mis prisiones hayan sido célebres en Cristo en todas +las audiencias, y en todos los demás [lugares;] + + 14 que muchos de los hermanos tomando ánimo con mis prisiones, osen mas +atrevidamente hablar la palabra sin temor. + + 15 Y aun algunos cierto por envidia y porfía predican á Cristo; mas otros +tambien por buena voluntad: + + 16 otros, [digo,] por contencion anuncian á Cristo, no sinceramente, +pensando que levantan [mayor] apretura á mis prisiones: + + 17 mas otros por caridad, sabiendo que soy puesto [en ellas] por la defensa +del Evangelio. + + 18 ¿Qué pues? Con que en todas maneras, ó por apariencia ó por verdad, sea +anunciado Cristo, en esto tambien me huelgo, y aun me holgaré. + + 19 Porque sé que esto se me tornará á salud por vuestra oracion, y por el +alimento del Espíritu de Jesu Cristo. + + 20 Conforme á mi deseo y esperanza, que en nada seré confundido; antes con +toda confianza, como siempre, ahora tambien será engrandecido Cristo en mi +cuerpo, ó por vida, ó por muerte. + + 21 Porque á mi Cristo [me es] ganancia, ó viviendo ó muriendo. + + 22 Porque si viviere en la carne, esto me es ganancia, y (no sé que escoger; + + 23 porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho;) teniendo deseo de ser +desatado, y estar con Cristo, mucho mejor: + + 24 mas quedar en la carne, [es] mas necesario por causa de vosotros. + + 25 Y confiando en esto, sé que quedaré, que aun permaneceré con todos +vosotros, para provecho vuestro, y gozo de la fé; + + 26 para que crezca vuestra gloria de mí en Cristo Jesus por mi venida otra +vez á vosotros. + + 27 Solamente que converseis como es digno del Evangelio de Cristo: para que, +ó sea que venga y os vea, ó que esté ausente, oiga de vosotros, que estais +[firmes] en un mismo espíritu, unánimes combatiendo juntamente por la fé del +Evangelio; + + 28 y en nada os espanteis de los que se oponen, que á ellos ciertamente es +indicio de perdicion, mas á vosotros de salud, y esto de Dios. + + 29 Porque á vosotros es concedido por Cristo no solo que creais en él, mas +aun que padezcais por él; + + 30 teniendo la misma batalla, que habeis visto en mí, y ahora ois de mí. + + + +CAPITULO 2 + + 1 POR tanto, si [hay] en vos otros alguna consolacion en Cristo, si algun +refrigerio de caridad, si alguna comunion de espíritu, si algunas entrañas y +conmiseraciones, + + 2 cumplid mi gozo en que sintais lo mismo, teniendo una misma caridad, +unánimes, sintiendo una misma cosa. + + 3 Nada [hagais] por contienda, ó por vana gloria: antes en humildad, +estimándoos inferiores los unos á los otros, + + 4 no mirando cada uno á lo que es suyo, mas á lo que es de los otros. + + 5 Así que sentid esto en vosotros que [fué] en Cristo Jesus: + + 6 que siendo en forma de Dios, no tuvo por rapiña ser igual á Dios: + + 7 mas se agotó á si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante á los +hombres; + + 8 y hallado como hombre en la condicion, se humillo, á sí mismo, hecho +obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. + + 9 Por lo cual Dios tambien le ensalzó, y le dió nombre que es sobre todo +nombre: + + 10 que al nombre de Jesus toda rodilla de lo celestial, de lo terrenal, y de +lo infernal se doble: + + 11 y que todo lenguaje confiese, que el Señor Jesu Cristo está en la gloria +de Dios Padre. + + 12 Por tanto, amados mios, como siempre habeis obedecido, no como en mi +presencia solamente, mas aun mucho mas ahora en mi ausencia, obrad vuestra +salud con temor y temblor. + + 13 Porque Dios es el que en vosotros obra, así el querer como el hacer, por +[su] buena voluntad. + + 14 Haced todo sin murmuraciones ó dudas: + + 15 para que seais irreprensibles, y sencillos, hijos de Dios, sin culpa, en +medio de la nacion maligna y perversa, entre los cuales resplandeceis como +luminares en el mundo, + + 16 reteniendo la palabra de vida; para que yo pueda gloriarme en el dia de +Cristo, que no he corrido ni trabajado en vano. + + 17 Y aunque sea sacrificado sobre el sacrificio y servicio de vuestra fé, me +huelgo y me gozo por todos vosotros. + + 18 Y asimismo holgáos tambien vosotros, y gozáos por mí. + + 19 Mas espero en el Señor Jesus, que os enviaré presto á Timotéo, para que +yo tambien esté de buen ánimo, entendido vuestro estado. + + 20 Porque á ninguno tengo tan unánime, y que con sincera aficion esté +solícito por vosotros: + + 21 porque todos buscan lo que es suyo propio, no lo que es de Cristo Jesus. + + 22 La experiencia de él habeis conocido, que como hijo á padre ha servido +conmigo en el Evangelio. + + 23 Así que á este espero enviaros, luego que viere como van mis negocios. + + 21 Y confio en el Señor que yo tambien vendré presto á vosotros: + + 25 mas tuve por cosa necesaria enviaros á Epafrodito, hermano, y compañero, +y consiervo mio, y vuestro apóstol, y ministro de mi necesidad. + + 26 Porque tenia deseo de todos vosotros; y gravemente se angustió de que +hubiéseis oido que habia enfermado. + + 27 Y cierto que enfermó hasta la muerte: mas Dios tuvo misericordia de él; y +no solamente de él, mas aun de mí, que no tuviese tristeza sobre tristeza. + + 28 Así que le envio mas presto, para que viéndole os volvais á gozar, y yo +esté con menos tristeza. + + 29 Recibidle, pues, en el Señor, con todo gozo; y tened en estima á los +tales: + + 30 porque por la obra de Cristo ha llegado hasta la muerte, poniendo su vida +para suplir vuestra falta en mi servicio. + + + +CAPITULO 3 + + 1 RESTA, hermanos, que os goceis en el Señor. Escribiros las mismas cosas, á +mí no es grave, y á vosotros es seguro. + + 2 Guardáos de los perros, guardáos de los malos obreros, guardáos de la +tajadura. + + 3 Porque nosotros somos la circuncision, los que servimos en espíritu á +Dios, y nos gloriamos en Cristo Jesus, no teniendo confianza en carne. + + 4 Aunque yo tengo tambien de qué confiar en carne. Si alguno parece que +tiene de qué confiar en carne, yo mas [que nadie:] + + 5 circuncidado al octavo dia, del linaje de Israél, de la tribu de Benjamin, +Hebréo de Hebréos; cuanto á la ley, Fariséo; + + 6 cuanto al zelo, perseguidor de la Iglesia; cuanto á la justicia que es en +la ley, de vida irreprensible. + + 7 Mas las ganancias que tenia, tuve por pérdida por amor de Cristo. + + 8 Antes aun ciertamente todas las cosas tengo por pérdida por el eminente +conocimiento de Cristo Jesus Señor mio; por amor del cual he perdido todo +esto, y lo tengo por estiércoles por ganar á Cristo, + + 9 y por ser hallado en él, que no tengo mi justicia que es por la ley, sino +la que es por la fé de Cristo, justicia que es de Dios por la fé: + + 10 por conocerle, y á la virtud de su resurreccion, y la comunion de sus +pasiones, configurado á su muerte: + + 11 si en alguna manera llegase á la resurreccion de los muertos. + + 12 Porque aun no he alcanzado, ni ya soy perfecto: mas sigo para comprender +como tambien soy + +comprendido de Cristo Jesus. + + 13 Hermanos, yo mismo aun no me estimo haber comprendido: + + 14 empero una cosa [hago, es á saber,] olvidando ciertamente lo que queda +atrás, y extendiéndome á lo que está delante, sigo al blanco, [es á saber,] +al premio de la soberana vocacion de Dios en Cristo Jesus. + + 15 Así que todos los que somos perfectos, esto [mismo] sintamos; y si otra +cosa sentis, esto tambien os revelará Dios. + + 16 Empero á lo que hemos llegado, vamos por la misma regla, y sintamos una +misma cosa. + + 17 Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que anduvieren así, como nos +teneis por ejemplo. + + 18 Porque muchos andan, de los cuales os dije muchas veces, y ahora tambien +lo digo llorando, enemigos de la cruz de Cristo: + + 19 cuyo fin [será] la perdicion: cuyo dios [es] el vientre, y su gloria +[será] en confusion: que sienten lo terreno. + + 20 Mas nuestra vivienda es en los cielos, de donde tambien esperamos el +Salvador, al Señor Jesu Cristo; + + 21 el cual trasformará el cuerpo de nuestra bajeza, hecho semejante al +cuerpo de su gloria, por la operacion con la cual podrá tambien sujetar á sí +todas las cosas. + + + +CAPITULO 4 + + 1 ASÍ que, hermanos mios, amados y deseados, [mi] gozo y mi corona, estad +así [firmes,] amados en el Señor. + + 2 A Euodias ruego, y á Syntyche exhorto, que sientan lo mismo en el Señor. + + 3 Asimismo te ruego tambien á tí, hermano compañero, ayuda á las que +trabajaron juntamente conmigo en el Evangelio, con Clemente tambien, y los +demás mis ayudadores, cuyos nombres están en el libro de la vida. + + 4 Gozáos en el Señor siempre: otra vez digo, que os goceis. + + 5 Vuestra modestia sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. + + 6 De nada esteis solícitos: sino que vuestras peticiones sean notorias +delante de Dios con mucha oracion, y ruego, y acciones de gracias. + + 7 Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros +corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesus. + + 8 Resta, hermanos, que todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo +justo, todo lo santo, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre: si hay +virtud, si hay alabanza, esto pensad. + + 9 Lo que aprendisteis, y recibisteis, y oisteis, y visteis en mí, esto +haced: y el Dios de paz será con vosotros. + + 10 En gran manera me gocé todavía en el Señor, de que al fin ya +reverdecisteis en tener cuidado de mí, de lo cual todavia estabais solícitos: +empero os faltaba la oportunidad. + + 11 No lo digo como por [mi] necesidad: porque he aprendido á contentarme con +lo que tengo. + + 12 Sé tambien estar humillado, y sé tener abundancia: donde quiera y en +todas cosas soy instruido tambien para hartura como para hambre, tambien para +tener abundancia como para padecer necesidad: + + 13 todo lo puedo en Cristo que me fortalece. + + 14 Sin embargo bien hicisteis, que comunicasteis juntamente á mi +tribulacion. + + 15 Y sabeis tambien vosotros, ¡oh Filipenses! que al principio del +Evangelio, cuando me partí de Macedonia, ninguna Iglesia me comunicó en caso +de dar y de recibir, sino vosotros solos: + + 16 porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces. + + 17 No que [yo] busque dádivas, mas busco fruto abundante en vuestra cuenta. + + 18 Así que todo lo he recibido, y tengo asaz: estoy lleno, habiendo recibido +de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto y +agradable á Dios. + + 19 Mi Dios pues suplirá todo lo que os falta, conforme á sus riquezas, con +gloria, en Cristo Jesus. + + 20 Al Dios y Padre nuestro [sea] gloria por siglos de siglos. Amen. + + 21 Saludad á todos los santos en Cristo Jesus: os saludan los hermanos que +están conmigo. + + 22 Os saludan todos los santos: y mayormente los que son de casa de César. + + 23 La gracia del Señor nuestro Jesu Cristo [sea] con todos vosotros. Amen. + + + + + +LA + +EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +COLOSENSES. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, y el hermano +Timotéo, + + 2 á los santos y hermanos fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia y +paz tengais de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesu Cristo. + + 3 Damos gracias al Dios y Padre del Señor nuestro Jesu Cristo, siempre +orando por vosotros: + + 4 oyendo vuestra fé en Cristo Jesus, y la caridad <que teneis> para con +todos los santos, + + 5 á causa de la esperanza que os es guardada en los cielos: la cual habeis +oido ya por la palabra verdadera del Evangelio: + + 6 el cual ha llegado hasta vosotros, como por todo el mundo; y fructifica, y +crece, como tambien en vosotros, desde el dia que oisteis, y conocisteis la +gracia de Dios con verdad: + + 7 como [lo] habeis aprendido de Epafras, consiervo amado nuestro, el cual es +vuestro fiel ministro de Cristo; + + 8 el cual tambien nos ha declarado vuestra caridad en el Espíritu. + + 9 Por lo cual tambien nosotros, desde el dia que [lo] oimos, no cesamos de +orar por vosotros, y pedir [á Dios] que seais llenos de todo conocimiento de +su voluntad, en toda sabiduría y entendimiento espiritual: + + 10 para que andeis como es digno del Señor, agradándo[le] en todo, +fructificando en todas buenas obras, y creciendo en conocimiento de Dios: + + 11 corroborados de toda fortaleza, conforme á la potencia de su gloria, con +toda tolerancia, y longanimidad con gozo: + + 12 dando gracias al Padre que nos hizo dignos de participar en la suerte de +los santos en luz: + + 13 que nos libró de la potestad de las tinieblas, y nos traspasó en el reino +de su amado Hijo, + + 14 en el cual tenemos redencion por su sangre, remision de pecados: + + 15 el cual es la imágen del Dios invisible, primogénito de toda criatura. + + 16 Porque por él son criadas todas las cosas que [están] en los cielos, y +que [están] en la tierra, visibles é invisibles, sean tronos, sean señorios, +sean principados, sean potestades: todo fué criado por él, y en él. + + 17 Y él es antes de todas las cosas: y todas las cosas consisten por él: + + 18 y él es la cabeza del cuerpo de la Iglesia, principio y primogénito de +los muertos, para que en + +todo tenga el primado. + + 19 Por cuanto agradó [al Padre] que en él habitase toda plenitud; + + 20 y por él reconciliar todas las cosas á sí, pacificando por la sangre de +su cruz, así lo que [esta] en la tierra como lo que [está] en los cielos. + + 21 Vosotros tambien siendo en otro tiempo extraños, y enemigos de ánimo en +malas obras, ahora empero [os] ha reconciliado, + + 22 en el cuerpo de su carne por la muerte, para haceros santos, y sin +mancha, é irreprensibles delante de el: + + 23 si empero permaneceis fundados, y firmes en la fé, y sin moveros de la +esperanza del Evangelio que habeis oido, el cual es predicado á toda criatura +que está debajo del cielo: del cual yo Pablo soy hecho ministro. + + 24 Que ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo +que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la Iglesia: + + 25 de la cual soy hecho ministro por la dispensacion de Dios, la cual me es +dada en vosotros, para que cumpla la palabra de Dios: + + 26 [es á saber,] el misterio oculto desde los siglos y edades: mas que ahora +ha sido manifestado á sus santos, + + 27 á los cuales quiso Dios hacer notorias las riquezas gloriosas de este +misterio en los Gentiles, que es Cristo en vosotros, esperanza gloriosa: + + 28 el cual nosotros anunciamos, amonestando á todo hombre, y enseñando en +toda sabiduría, para que presentemos á todo hombre perfecto en Cristo Jesus: + + 29 en lo cual aun trabajo, combatiendo por la operacion de él, la cual él +obra en mí poderosamente + + + +CAPITULO 2 + + 1 PORQUE quiero que sepais cuán gran combate sufro por vosotros, y por los +que están en Laodicéa, y [por] todos los que nunca vieron mi rostro en carne: + + 2 para que tomen consolacion sus corazones, unidos en caridad, y en todas +riquezas de cumplido entendimiento, para conocer el misterio del Dios y +Padre, y de Cristo: + + 3 en el cual están todos los tesoros de sabiduría y de conocimiento ocultos. + + 4 Y esto digo para que nadie os engañe con palabras persuasoras. + + 5 Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, con el espíritu estoy con +vosotros, gozándome, y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fé +en Cristo. + + 6 Por tanto de la manera que habeis recibido al Señor Jesu Cristo, andad en +él, + + 7 arraigados, y sobreedificados en él, y confirmados en la fé, así como [lo] +habeis aprendido, creciendo en ella con acciones de gracias. + + 8 Mirad que ninguno os saltée por filosofías y vanos engaños, por +tradiciones, por rudimentos del mundo, y no segun Cristo: + + 9 porque en él habita toda plenitud de divinidad corporalmente; + + 10 y en él estais cumplidos, el cual es cabeza de todo principado y +potestad. + + 11 En el cual tambien sois circuncidados de circuncision no hecha con manos, +con el despojo del cuerpo de los pecados de la carne, en la circuncision de +Cristo: + + 12 sepultados juntamente con él en el bautismo, en el cual tambien +resucitasteis con él por la fé de la operacion de Dios, que le levantó de los +muertos: + + 13 vivificándoos tambien á vosotros juntamente con él, perdonándoos todos +los pecados, estando vosotros muertos en pecados y en la incircuncision de +vuestra carne: + + 14 rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra +nosotros, quitándola de en medio, y enclavándola en la cruz; + + 15 y despojando los principados y las potestades, y sacándolos á la +vergüenza en público confiadamente, triunfando de ellos en ella. + + 16 Por tanto nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de dia de +fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados; + + 17 lo cual es la sombra de lo [que estaba] por venir: mas el cuerpo [es] de +Cristo. + + 18 Nadie os gobierne á su voluntad con [pretexto de] humildad, y religion de +ángeles que nunca vió, andando hinchado en el vano sentido de su carne, + + 19 y no teniendo la cabeza, de la cual todo el cuerpo alimentado, y conjunto +por sus ligaduras y conjunturas, crece en aumento de Dios. + + 20 Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por +que aun, como que vivieseis en el mundo, seguis ritos: + + 21 No comas, no gustes, no toques? + + 22 las cuales cosas perecen en el mismo uso por mandamientos y doctrinas de +hombres: + + 23 Las cuales cosas tienen á la verdad palabras de sabiduría en religion +voluntaria, y en humildad de espíritu: y no para regalar al cuerpo, ni para +alguna honra, ó para hartura de la carne. + + + +CAPITULO 3 + + 1 MAS si habeis resucitado con Cristo, lo que es de arriba buscad, donde +está Cristo sentado á la diestra de Dios. + + 2 De lo que es de arriba cuidad, no de lo que sobre la tierra. + + 3 Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. + + 4 Cuando se manifestare Cristo, vuestra vida, entonces vosotros tambien +sereis manifestados con él en gloria. + + 5 Mortificad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: +fornicacion, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, la cual es +servicio de ídolos: + + 6 por las cuales cosas la ira de Dios viene en los rebeldes: en las cuales +vosotros tambien anduvisteis en otro tiempo, viviendo en ellas. + + 7 Mas ahora dejad tambien vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, +maledicencia, torpes palabras de vuestra boca: + + 9 no mintais los unos á los otros, despojándoos del hombre viejo con sus +hechos, + + 10 y vistiéndoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado, +conforme á la imágen del que le crió: + + 11 donde no hay Griego ni Judío, circuncision ni incircuncision, bárbaro ni +Scytha, siervo ni libre: mas Cristo [es el] todo en todas cosas. + + 12 Vestíos, pues, (como escogidos de Dios, santos y amados) de entrañas de +misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia: + + 13 soportándoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros, +si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así +tambien vosotros [perdonad.] + + 14 Y sobre todas estas cosas caridad, la cual es el vínculo de la +perfeccion. + + 15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones: en la cual asimismo sois +llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. + + 16 La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, +enseñándoos, y exhortándoos los unos á los otros con salmos, é himnos, y +canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. + + 17 Y todo lo que hiciéreis, en palabra, ó en hecho, todo [sea] en el nombre +del Señor Jesus, dando gracias al Dios y Padre por él. + + 18 Casadas, sed sujetas á [vuestros] maridos, como conviene en el Señor. + + 19 Maridos, amad á [vuestras] mujeres, y no les seais desabridos. + + 20 Hijos, obedeced a [vuestros] padres en todo: porque esto agrada al Señor. + + 21 Padres, no irriteis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo. + + 22 Siervos, obedeced en todo á vuestros señores carnales, no sirviendo al +ojo, como los que agradan [solamente] á los hombres, sino con sencillez de +corazon, temiendo á Dios. + + 23 Y todo lo que hiciéreis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los +hombres: + + 24 estando ciertos que del Señor recibireis el salario de herencia: porque +al Señor Cristo servis. + + 25 Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere: que no hay +respeto de personas. + +CAPITULO 4 + + 1 Señores, haced lo que es justo y derecho con [vuestros] siervos, estando +ciertos que tambien vosotros teneis Señor en los cielos. + + 2 PERSEVERAD en oracion, velando en ella con acciones de gracias: + + 3 orando tambien juntamente por nosotros, que el Señor nos abra la puerta de +la palabra para que hablemos el misterio de Cristo, (por el cual aun estoy +preso;) + + 4 para que lo manifieste, como me conviene hablar. + + 5 Andad con sabiduría con los extraños, ganando la ocasion. + + 6 Vuestra palabra siempre con gracia, adobada con sal, que sepais como os +conviene responder á cada uno. + + 7 MIS negocios os hará saber Tychico, hermano amado, y fiel ministro, y +consiervo en el Señor: + + 8 el cual os he enviado á esto mismo, [á saber,] para que entienda vuestros +negocios, y consuele vuestros corazones: + + 9 con Onésimo, amado y fiel hermano, el cual es de vosotros: todo lo que acá +pasa os harán saber. + + 10 Os saluda Aristarco, mi compañero en la prision, y Marcos, el sobrino de +Barnabas, acerca del cual habeis recibido mandamientos: si viniere á +vosotros, le recibireis: + + 11 y Jesus, el que se llama el Justo: los cuales son de la circuncision: +estos solos son los que me ayudan en el reino de Dios: me han sido consuelo. + + 12 Os saluda Epafras, el cual es de vosotros, siervo de Cristo, siempre +solícito por vosotros en oraciones, que esteis [firmes,] perfectos y +cumplidos en todo lo que Dios quiere. + + 13 Que yo le doy testimonio, que tiene gran zelo por vosotros, y por los que +están en Laodicéa, y los que en Hierápolis. + + 14 Os saluda Lucas, el medico amado, y Demas. + + 15 Saludad á los hermanos que están en Laodicéa, y á Nimfa, y á la Iglesia +que esta en su casa. + + 16 Y cuando [esta] carta fuere leida entre vosotros, haced que tambien sea +leida en la Iglesia de los Laodicenses: y la que es escrita de Laodicéa, que +la leais tambien vosotros. + + 17 Y decid á Archipo: Mira que cumplas el ministerio que has recibido del +Señor. + + 18 Salud de mi mano, Pablo. Acordáos de mis prisiones. La gracia [sea] con +vosotros. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA PRIMERA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +TESALONICENSES. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, y Silvano, y Timotéo, á la Iglesia de los Tesalonicenses, +[congregada] en Dios Padre, y en el Señor Jesu Cristo: Gracia y paz [tengais] +de Dios Padre nuestro, y del Señor Jesu Cristo. + + 2 Damos siempre gracias á Dios por todos vosotros, haciendo memoria de +vosotros en nuestras oraciones: + + 3 sin cesar acordándonos de la obra de vuestra fé, y del trabajo y caridad, +y de la tolerancia de la esperanza del Señor nuestro Jesu Cristo, delante del +Dios y Padre nuestro: + + 4 sabiendo, hermanos amados de Dios, vuestra eleccion; + + 5 por cuanto nuestro Evangelio no fué entre vosotros en palabra solamente, +mas tambien en potencia, y en Espíritu Santo, y en gran plenitud: como sabeis +cuáles fuimos entre vosotros por causa de vosotros. + + 6 Y vosotros fuisteis hechos imitadores de nosotros, y del Señor, recibiendo +la palabra con mucha tribulacion, con gozo del Espíritu Santo: + + 7 en tal manera que hayais sido ejemplo á todos los que han creido en +Macedonia, y en Achaya. + + 8 Porque por vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no solo en +Macedonia, y en Achaya, mas aun en todo lugar vuestra fé, que es en Dios, se +ha extendido [de tal manera] que no tengamos necesidad de hablar nada. + + 9 Porque ellos cuentan de nosotros cuál entrada tuvimos á vosotros; y de qué +manera fuisteis convertidos á Dios, dejando los ídolos, para servir al Dios +vivo y verdadero, + + 10 y esperar á su Hijo de los cielos, al cual levantó de los muertos, Jesus, +el cual nos libró de la ira que ha de venir. + + + +CAPITULO 2 + + 1 PORQUE, hermanos, vosotros sabeis que nuestra entrada á vosotros no fué +vana: + + 2 antes aun, habiendo padecido, y sido afrentados en Filipos, como sabeis, +tuvimos osadía en el Dios nuestro para anunciaros el Evangelio de Dios con +gran combate. + + 3 Porque nuestra exhortacion no fué de error, ni de inmundicia, ni por +engaño; + + 4 sino por haber sido aprobados de Dios, para que se nos encargase el +Evangelio; así hablamos, no como los que agradan á los hombres, sino á Dios, +el cual prueba nuestros corazones. + + 5 Porque nunca fuimos lisonjeros en la palabra, como sabeis, ni tocados de +avaricia: Dios es testigo: + + 6 ni buscando de los hombres gloria, ni de vosotros, ni de otros; aunque +podiamos seros carga como apóstoles de Cristo. + + 7 Antes fuimos blandos entre vosotros como la que cria regala sus hijos: + + 8 tan amadores de vosotros, que quisiéramos entregaros no solo el Evangelio +de Dios, mas aun nuestras propias almas: porque nos erais carísimos. + + 9 Porque ya, hermanos, os acordais de nuestro trabajo y fatiga, que obrando +de noche y de dia, por no ser graves á ninguno de vosotros, predicamos entre +vosotros el Evangelio de Dios. + + 10 Vosotros sois testigos, y Dios, de cuán santos, y justos, é +irreprensibles os fuimos á los que creisteis: + + 11 como sabeis, cómo exhortábamos y consolábamos á cada uno de vosotros, +como el padre á sus hijos. + + 12 Y os protestábamos que anduviéseis [como es] digno de Dios, que os llamó +á su reino y gloria. + + 13 Por lo cual tambien nosotros damos gracias á Dios sin cesar, de que +habiendo recibido de nosotros la palabra de la doctrina de Dios, la +recibisteis no como palabra de hombres, mas (como á la verdad lo es) como +palabra de Dios, el cual obra en vosotros los que creisteis. + + 14 Porque vosotros, hermanos, habeis sido imitadores en Cristo Jesus de las +Iglesias de Dios que están en Judéa: que habeis padecido tambien vosotros las +mismas cosas de los de vuestra propia nacion, como tambien ellos de los +Judíos: + + 15 que tambien mataron al Señor Jesus, y á sus propios profetas, y á +nosotros nos han perseguido; y no son agradables á Dios, y á todos los +hombres son enemigos: + + 16 defendiéndonos que no hablemos á los Gentiles para que se salven: para +que llenen [la medida] de sus pecados siempre: porque la ira los ha alcanzado +hasta el cabo. + + 17 MAS hermanos, nosotros privados de vosotros por un poco de tiempo, de la +vista, no del corazon, por tanto nos apresuramos mas con mucho deseo para ver +vuestro rostro. + + 18 Por lo cual quisimos venir á vosotros, yo Pablo á la verdad, una vez y +otra: mas nos embarazó Satanás. + + 19 Porque ¿qué es nuestra esperanza, ó gozo, ó corona de que me gloríe? ¿no +sois vosotros delante del Señor nuestro Jesu Cristo en su venida? + + 20 Que vosotros sois nuestra gloria y gozo. + + + +CAPITULO 3 + + 1 Por lo cual no esperando mas, acordamos de quedarnos solos en Atenas; + + 2 y enviamos á Timotéo, nuestro hermano, y ministro de Dios, y ayudador +nuestro en el Evangelio de Cristo, á confirmaros y exhortaros en vuestra fé: + + 3 para que nadie se mueva en estas tribulaciones: porque vosotros sabeis que +nosotros somos puestos para esto. + + 4 Que aun estando con vosotros os predeciamos que habiamos de pasar +tribulaciones, como ha acontecido, y lo sabeis. + + 5 Por lo cual tambien yo no esperando mas, he enviado á reconocer vuestra +fé, [temiendo] que no os haya tentado el tentador, y que nuestro trabajo haya +sido en vano. + + 6 Empero volviendo de vosotros á nosotros Timotéo, y haciéndonos saber +vuestra fé y caridad; y que siempre teneis buena memoria de nosotros, +deseando vernos, como tambien nosotros á vosotros: + + 7 en ello, hermanos, recibimos consolacion de vosotros en toda nuestra +necesidad y afliccion por causa de vuestra fé: + + 8 porque ahora vivimos [nosotros,] si vosotros estais firmes en el Señor. + + 9 Por lo cual ¿qué acciones de gracias podremos dar á Dios por vosotros, por +todo el gozo con que nos gozamos á causa de vosotros delante de nuestro Dios; + + 10 orando de noche y de dia con grande instancia, que veamos vuestro rostro, +y que cumplamos lo que falta á vuestra fé? + + 11 Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y el Señor nuestro Jesu Cristo +encamine nuestro viaje á vosotros. + + 12 Y á vosotros multiplique el Señor, y haga abundar la caridad entre +vosotros, y para con todos, como [es] tambien de nosotros para con vosotros. + + 13 Para que sean confirmados vuestros corazones en la santidad +irreprensibles delante del Dios y Padre nuestro, para la venida del Señor +nuestro Jesu Cristo con todos sus santos. + + + +CAPITULO 4 + + 1 RESTA, pues, hermanos, que os roguemos y exhortemos en el Señor Jesus, que +de la manera que fuisteis enseñados de nosotros de cómo os conviene andar, y +agradar á Dios, vayais creciendo. + + 2 Porque ya sabeis qué mandamientos os dimos por el Señor Jesus. + + 3 Porque la voluntad de Dios es, vuestra santificacion; [es á saber,] que os +aparteis de fornicacion: + + 4 que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificacion y honor; + + 5 no con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios: + + 6 que ninguno oprima, ni calumnie en nada á su hermano: porque el Señor es +vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado. + + 7 Porque no os ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificacion. + + 8 Así que el que [nos] menosprecia, no menosprecia á hombre, sino á Dios, el +cual tambien nos dió su Espíritu Santo. + + 9 Mas, acerca de la caridad de los hermanos no habeis menester que os +escriba: porque vosotros habeis aprendido de Dios que os ameis los unos á los +otros. + + 10 Y tambien lo haceis así con todos los hermanos que están por toda +Macedonia. Os rogamos, empero, hermanos, que vayais creciendo; + + 11 y que procureis tener quietud, y hacer vuestros negocios; y que obreis de +vuestras manos de la manera que os hemos mandado; + + 12 y que andeis honestamente para con los extraños; y que nada de ninguno +deseeis. + + 13 TAMPOCO, hermanos, queremos que ignoreis acerca de los que duermen, que +no os entristezcais como los otros que no tienen esperanza. + + 14 Porque si creemos que Jesus murió y resucitó, así tambien traerá Dios con +él á los que durmieron en Jesus. + + 15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor, que nosotros que +vivimos, que hemos quedado, en la venida del Señor no seremos delanteros á +los que durmieron [ya.] + + 16 Porque el mismo Señor con algazara, y con voz de arcángel, y con trompeta +de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero. + + 17 Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos; [y] juntamente con +ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor; y así estaremos +siempre con el Señor. + + 18 Por tanto consoláos los unos á los otros en estas palabras. + + + +CAPITULO 5 + + 1 EMPERO acerca de los tiempos y de los momentos, no teneis, hermanos, +necesidad de que yo os escriba: + + 2 porque vosotros sabeis asaz, que el dia del Señor, como ladron de noche, +así vendrá. + + 3 Que cuando dirán: Paz y seguridad: entonces vendrá sobre ellos destruccion +de repente, como los dolores á la mujer preñada; y no escaparán. + + 4 Mas vosotros, hermanos, no estais en tinieblas, para que aquel dia os tome +como ladron. + + 5 Porque todos vosotros sois hijos de luz, é hijos de dia: no somos de la +noche, ni de las tinieblas. + + 6 Por tanto, pues, no durmamos como los demás: antes velemos y estemos +templados. + + 7 Porque los que duermen, de noche duermen; y los que están borrachos, de +noche están borrachos. + + 8 Mas nosotros, que somos [hijos] del dia, estemos sóbrios, vestidos de cota +de fé, y de caridad, y la esperanza de salud por almete. + + 9 Porque no nos ha ordenado Dios para ira, sino para alcanzar salud por el +Señor nuestro Jesu Cristo: + + 10 el cual murió por nosotros; para que, ó que velemos, ó que durmamos, +vivamos juntamente con él. + + 11 Por lo cual consoláos los unos á los otros, y edificáos los unos á los +otros, así como lo haceis. + + 12 ASIMISMO, os rogamos, hermanos, que reconozcais á los que trabajan entre +vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; + + 13 y que los tengais en mayor caridad por amor de su obra: tened paz los +unos con los otros. + + 14 Y os rogamos, hermanos, que corrijais á los que andan desordenadamente, +que consoleis á los de poco ánimo, que soporteis á los flacos, que seais +sufridos para con todos. + + 15 Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre +los unos para con los otros, y para con todos. + + 16 Siempre estad gozosos. + + 17 Orad sin cesar. + + 18 En todo dad gracias; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros +en Cristo Jesus. + + 19 No apagueis el Espíritu. + + 20 No menosprecieis las profecías. + + 21 Examinadlo todo: retened lo que fuere bueno. + + 22 Apartáos de toda apariencia de mal. + + 23 Y el Dios de paz os santifique en todo, para que vuestro espíritu, y +alma, y cuerpo, sea guardado entero sin reprension para la venida del Señor +nuestro Jesu Cristo. + + 24 Fiel es el que os ha llamado, el cual tambien hará. + + 25 Hermanos, orad por nosotros. + + 26 Saludad á todos los hermanos en beso santo. + + 27 Conjúroos por el Señor, que esta carta sea leida á todos los santos +hermanos. + + 28 LA gracia del Señor nuestro Jesu Cristo [sea] con vosotros. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA SEGUNDA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +TESALONICENSES + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, y Silvano, y Timotéo, á la Iglesia de los Tesalonicenses +[congregada] en Dios el Padre nuestro, y en el Señor Jesu Cristo: + + 2 Gracia y paz tengais de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. + + 3 Debemos siempre dar gracias á Dios de vosotros, hermanos, como es digno, +de que vuestra fé va creciendo, y la caridad de cada uno de todos vosotros +abunda entre vosotros: + + 4 tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las Iglesias de +Dios, de vuestra paciencia y fé en todas vuestras persecuciones y +tribulaciones que sufris, + + 5 en testimonio del justo juicio de Dios, para que seais tenidos por dignos +del reino de Dios, por el cual asimismo padeceis: + + 6 porque es justo acerca de Dios, que él pague con tribulacion á los que os +atribulan; + + 7 y á vosotros, que sois atribulados, y á nosotros, que él dé reposo cuando +se manifestará el Señor Jesus del cielo con los ángeles de su potencia, + + 8 con llama de fuego, para dar del pago á los que no conocieron á Dios, ni +obedecen al Evangelio del Señor nuestro Jesu Cristo: + + 9 los cuales serán castigados de eterna perdicion por la presencia del +Señor, y por la gloria de su potencia: + + 10 cuando viniere para ser glorificado en sus santos, y á hacerse admirable +en aquel dia en todos los que creyeron: por cuanto nuestro testimonio ha sido +creido entre vosotros. + + 11 Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, que el Dios nuestro os +tenga por dignos de su vocacion, y llene de bondad á toda voluntad, y á +[toda] obra de fé con potencia: + + 12 para que el nombre del Señor nuestro Jesu Cristo sea glorificado en +vosotros, y vosotros en el, por la gracia del Dios nuestro, y del Señor Jesu +Cristo. + +CAPITULO 2 + + 1 OS rogamos, pues, hermanos, por la venida del Señor nuestro Jesu Cristo, y +de nuestro recogimiento á él, + + 2 que no os movais facilmente de vuestro sentimiento, ni seais espantados ni +por espíritu, ni por palabra, ni por carta como nuestra, como que el dia del +Señor esté cerca. + + 3 No os engañe nadie en ninguna manera: porque [no vendrá,] que no venga +antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de +perdicion, + + 4 oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, ó divinidad; +tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios. + + 5 ¿No os acordais que, cuando estaba con vosotros, os decia esto? + + 6 Y vosotros sabeis qué [es lo que] le impida ahora, para que á su tiempo se +manifieste. + + 7 Porque ya se obra el misterio de iniquidad: solamente que el que ahora +domina, domine hasta que sea quitado. + + 8 Y entonces será manifestado aquel inícuo, al cual el Señor matará con el +Espíritu de su boca, y con la claridad de su venida le destruirá: + + 9 [á aquel inicuo] el cual vendrá por operacion de Satanás, con grande +potencia, y señales, y milagros mentirosos, + + 10 y con todo engaño de iniquidad [obrando] en los que perecen: por cuanto +no recibieron la caridad de la verdad para ser salvos. + + 11 Por tanto, pues, enviará Dios en ellos operacion de error, para que crean +á la mentira: + + 12 para que sean condenados todos los que no creyeron á la verdad, antes +consintieron á la iniquidad. + + 13 Mas nosotros debemos dar siempre gracias á Dios por vosotros, hermanos +amados del Señor, de que Dios os haya escogido por primicias de salud, por la +santificacion del Espíritu, y la fé verdadera: + + 14 á lo cual os llamó por nuestro Evangelio para alcanzar la gloria de +nuestro Señor Jesu Cristo. + + 15 Así que, hermanos, estad [firmes,] y retened la doctrina que habeis +aprendido, sea por palabra, ó por carta nuestra. + + 16 Y el mismo Señor nuestro Jesu Cristo, y Dios y Padre nuestro, el cual nos +amó, y [nos] dió la consolacion eterna, y la buena esperanza por gracia, + + 17 consuele vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra. + + + +CAPITULO 3 + + 1 RESTA, hermanos, que oreis por nosotros, que la palabra del Señor corra y +sea hecha ilustre, así como entre vosotros: + + 2 y que seamos librados de hombres importunos y malos: porque no es de todos +la fé. + + 3 Mas fiel es el Señor que os confirmará, y guardará de mal. + + 4 Y tenemos confianza de vosotros en el Señor, que haceis y hareis lo que os +hemos mandado. + + 5 El Señor enderece vuestros corazones en la caridad de Dios, y en la +esperanza de Cristo. + + 6 Os denunciamos empero, hermanos, en el nombre del Señor nuestro Jesu +Cristo, que os aparteis de todo hermano que anduviere fuera de órden, y no +conforme á la doctrina que recibieron de nosotros: + + 7 porque vosotros sabeis de qué manera es menester imitarnos: porque no +anduvimos desordenadamente entre vosotros: + + 8 ni comimos el pan de balde de ninguno; antes obrando con trabajo y fatiga +de noche y de dia, por no ser graves á ninguno de vosotros. + + 9 No porque no tuviésemos potestad, mas por darnos por dechado á vosotros, +para que nos imitaseis. + + 10 Porque aun estando con vosotros os denunciábamos esto: Que si alguno no +quisiere obrar, no coma. + + 11 Porque oimos que andan algunos entre vosotros fuera de órden, no +entendiendo en nada, sino tratando con curiosidad. + + 12 Y á los que son tales, denunciámosles y rogámosles en el Señor nuestro +Jesu Cristo, que obrando con reposo coman su pan. + + 13 Y vosotros, hermanos, no os desmayeis de hacer bien. + + 14 Y si alguno no obedeciere á nuestra palabra por carta, notad al tal, y no +os envolvais con él, para que se avergüence. + + 15 Y no le tengais como á enemigo, sino amonestadle como á hermano. + + 16 Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea +con todos vosotros. + + 17 Salud. De mi mano, Pablo, que es [mi] signo en todas [mis] cartas. Así +escribo. + + 18 LA gracia del Señor nuestro Jesu Cristo [sea] con todos vosotros. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA PRIMERA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á + +TIMOTEO. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, apóstol de Jesu Cristo por la ordenacion de Dios Salvador nuestro, +y del Señor Jesu Cristo, esperanza nuestra; + + 2 á Timotéo, verdadero hijo en la fé, gracia, misericordia, y paz de Dios +nuestro Padre, y de Cristo Jesus Señor nuestro. + + 3 [Harás] como te rogué, que te quedases en Efeso, cuando me partí para +Macedonia, para que denunciases á algunos que no enseñen diversa doctrina: + + 4 ni escuchen á fábulas y genealogías sin término, que antes engendran +cuestiones que la edificacion de Dios, que es por la fé. + + 5 El fin del mandamiento es la caridad [nacida] de corazon limpio, y de +buena conciencia, y de fé no fingida: + + 6 de lo cual apartándose algunos, se divertieron á vanidad de palabras: + + 7 queriendo ser doctores de la ley, [y] no entendiendo ni lo que hablan, ni +lo que afirman. + + 8 Sabemos que la ley es buena, si se usa de ella legítimamente: + + 9 sabiendo que la ley no es puesta para el justo, sino para los injustos, y +para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los malos y +contaminados, para los matadores de padres y madres, para los homicidas, + + 10 para los fornicarios, para los que se echan con hombres, para los +ladrones de hombres, para los mentirosos y perjuros; y si hay alguna otra +cosa contraria á la sana doctrina, + + 11 conforme al Evangelio de la gloria del Dios bienaventurado, el cual á mí +me ha sido encargado. + + 12 Gracias doy al que me fortificó, á Cristo Jesus Señor nuestro, de que me +tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio: + + 13 habiendo sido antes blasfemo, y perseguidor, é injuriador: mas fuí +recibido á misericordia, porque lo hice con ignorancia no teniendo fé. + + 14 Mas la gracia del Señor nuestro fué mas abundante con la fé y amor que es +en Cristo Jesu. + + 15 Palabra fiel, y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesus vino al +mundo para salvar los pecadores, de los cuales yo soy el primero. + + 16 Mas por esto fuí recibido á misericordia [es á saber,] para que Jesu +Cristo mostrase en mí el primero toda [su] clemencia, para ejemplo de los que +habian de creer en él para la vida eterna. + + 17 Al rey de siglos, inmortal, invisible, al solo sábio Dios, [sea] honor y +gloria por los siglos de los siglos. Amen. + + 18 Este mandamiento, hijo Timotéo, te encargo, para que conforme á las +profecías pasadas de tí, milites por ellas buena milicia: + + 19 reteniendo la fé y buena conciencia, la cual echando de sí algunos +hicieron naufragio en la fé. + + 20 De los cuales [fueron] Hymenéo y Alejandro, que [yo] entregué á Satanás +para que aprendan á no blasfemar. + + + +CAPITULO 2 + + 1 AMONESTO, pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, +peticiones, acciones de gracias, por todos los hombres: + + 2 por los reyes, y por todos los que están en eminencia; que vivamos quieta +y reposadamente en toda piedad y honestidad. + + 3 Porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios Salvador nuestro: + + 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al +conocimiento de la verdad. + + 5 Porque [hay] un Dios, asimismo un Mediador entre Dios y los hombres, +hombre Cristo Jesus; + + 6 el cual se dió á sí mismo [en] precio del rescate por todos, [para que +fuese] testimonio en sus tiempos. + + 7 Del cual yo soy puesto por predicador y apóstol, (digo verdad en Cristo, +no miento,) doctor de los Gentiles en fidelidad y verdad. + + 8 Quiero, pues, que los varones oren en todo lugar, levantando manos +limpias, sin ira ni contienda. + + 9 Asimismo tambien las mujeres en hábito honesto, ataviándose de vergüenza y +modestia; no con cabellos encrespados, ú oro, ó perlas, ó vestidos costosos: + + 10 mas de buenas obras, como conviene á mujeres que profesan piedad. + + 11 La mujer aprenda callando con toda sujecion. + + 12 Porque no permito á la mujer enseñar, ni tomar autoridad sobre el varon, +sino estar en silencio. + + 13 Porque Adam fué formado el primero: luego Eva. + + 14 Y Adam no fué engañado; sino la mujer fué engañada en la rebelion. + + 15 Empero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en la fé y caridad, +y en santificacion y modestia. + + + +CAPITULO 3 + + 1 PALABRA fiel: Si alguno apetece obispado, obra insigne desea. + + 2 Conviene, pues, que el obispo sea irreprensible, marido de una [sola] +mujer, solícito, templado, compuesto, hospedador, apto para enseñar, + + 3 no amador del vino, no heridor, no codicioso de ganancias torpes, mas +moderado, no litigioso, ajeno de avaricia: + + 4 que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en sujecion con toda +honestidad: + + 5 porque el que no sabe gobernar su casa, ¿cómo cuidará de la Iglesia de +Dios? + + 6 no novicio, porque hinchándose, no caiga en juicio del diablo. + + 7 Tambien conviene que tenga testimonio de los extraños; porque no caiga en +vergüenza, y en lazo del diablo. + + 8 los diáconos asimismo honestos, no de dos lenguas, no dados á mucho vino, +no amadores de torpes ganancias: + + 9 que tengan el misterio de la fé con limpia conciencia. + + 10 Y estos aun tambien sean antes probados; y así ministren, si fueren sin +crímen. + + 11 las mujeres asimismo honestas, no detractoras, templadas, fieles en todo. + + 12 los diáconos sean maridos de una [sola] mujer, que gobiernen bien sus +hijos, y sus casas. + + 13 Porque los que bien ministraren, ganan para sí buen grado, y mucha +confianza en la fé que [es] en Cristo Jesus. + + 14 Esto te escribo, con esperanza que vendré presto á tí: + + 15 y si no viniere tan presto, para que sepas como te convenga conversar en +la casa de Dios, que es la Iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la +verdad. + + 16 Y sin falta grande es el misterio de la piedad: Dios se ha manifestado en +carne, ha sido justificado con el Espíritu, ha sido visto de los ángeles, ha +sido predicado á los Gentiles, ha sido creido en el mundo, ha sido recibido +en gloria. + + + +CAPITULO 4 + + 1 EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los postreros tiempos +algunos apostatarán de la fé, escuchando á espíritus de error, y á doctrinas +de demonios, + + 2 que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia: + + 3 que prohibirán el matrimonio: apartarse [los hombres] de las viandas que +Dios crió para que con accion de gracias participasen de ellas los fieles, y +los que han conocido la verdad. + + 4 Porque todo lo que Dios crió es bueno, y nada hay que desechar, tomándose +con accion de gracias: + + 5 porque por la palabra de Dios, y por la oracion es santificado. + + 6 Si esto propusieres á los hermanos, serás buen ministro de Jesu Cristo, +criado en las palabras de la fé, y de la buena doctrina, la cual has +alcanzado. + + 7 Mas las fábulas profanas y de viejas desecha, sino ejercítate para la +piedad. + + 8 Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso: mas la piedad á todo +aprovecha; porque tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. + + 9 Palabra fiel, y digna de ser recibida de todos. + + 10 Que por esto aun trabajamos y somos maldichos, porque esperamos en el +Dios viviente, el cual es salvador de todos los hombres, y mayormente de los +que creen. + + 11 Esto manda, y enseña. + + 12 Ninguno tenga en poco tu mocedad: mas sé ejemplo de los fieles en +palabra, en conversacion, en caridad, en espíritu, en fé, en limpieza. + + 13 Entre tanto que vengo, ocúpate en leer, exhortar, enseñar. + + 14 No menosprecies el don que está en tí, que te es dado por profecía, con +la imposicion de las manos de los presbíteros. + + 15 En estas cosas ocúpate [con cuidado;] en estas está [todo:] de manera que +tu aprovechamiento sea manifiesto á todos. + + 16 Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina: sé diligente en esto: porque si +así lo hicieres, á tí mismo salvarás, y á los que te oyen. + + + +CAPITULO 5 + + 1 AL mas viejo no riñas, sino exhórtale como á padre: á los mas mozos, como +á hermanos: + + 2 á las viejas, como á madres; á las mas mozas, como á hermanas, con toda +limpieza: + + 3 á las viudas honra, las que de verdad son viudas: + + 4 y si alguna viuda tuviere hijos, ó nietos, aprendan primero á gobernar su +casa piadosamente, y á recompensar á sus padres: porque esto es lo honesto y +agradable delante de Dios. + + 5 Mas la que de verdad es viuda y solitaria, espera en Dios, y es diligente +en suplicaciones y oraciones noche y dia. + + 6 Porque la que vive en delicias, viviendo está muerta. + + 7 Denuncia pues estas cosas, para que sean sin reprension. + + 8 Y si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, +la fé negó, y es peor que el que no creyó. + + 9 La viuda sea puesta en oficio no menos que de sesenta años, la cual haya +sido mujer de un varon: + + 10 que tenga testimonio en buenas obras; si crió [bien sus hijos;] si ha +hospedado; si ha lavado los piés de los santos; si ha socorrido á los que han +padecido afliccion; si ha seguido toda buena obra. + + 11 Mas las viudas mas mozas no admitas: que despues que han vivido +disolutamente contra Cristo, quieren casarse: + + 12 condenadas ya, por haber falseado la primera fé. + + 13 Y asimismo tambien las ociosas, enseñadas á andar de casa en casa; y no +solamente ociosas, mas aun parleras y curiosas, parlando lo que no conviene. + + 14 Quiero, pues, que las mozas se casen, crien hijos, gobiernen casa; que +ninguna ocasion den al adversario para mal decir. + + 15 Porque ya algunas han vuelto atrás en pos de Satanás. + + 16 Y si algun fiel, ó alguna fiel tiene viudas, manténgalas, y no sea +cargada la Iglesia: para que haya lo que es menester para las que de verdad +son viudas. + + 17 los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doblada +honra; y mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. + + 13 Que la Escritura dice: No ataras la boca al buey que trilla. Tambien: +Digno es el obrero de su jornal. + + 19 Contra el anciano no recibas acusacion, sino con dos ó tres testigos. + + 20 A los que pecaren redargúyelos delante de todos, para que los otros +tambien tengan temor. + + 21 [Te] requiero delante de Dios, y del Señor Jesu Cristo, y de sus ángeles +escogidos, que guardes estas cosas sin perjuicio de nadie, que nada hagas +acostándote á la una parte. + + 22 No facilmente impongas las manos á alguno, ni comuniques en pecados +agenos: consérvate en limpieza. + + 23 No bebas de aquí adelante agua, sino usa de un poco de vino por causa del +estómago, y de tus continuas enfermedades. + + 24 los pecados de algunos hombres son manifiestos antes que vengan á juicio: +á otros les vienen despues. + + 25 Asimismo las buenas obras antes son manifiestas; y las que son de otra +manera, no se pueden esconder. + + + +CAPITULO 6 + + 1 TODOS los que están debajo de yugo de servidumbre, tengan á sus señores +por dignos de toda honra, porque no sea blasfemado el nombre del Señor y [su] +doctrina. + + 2 Y los que tienen señores fieles, no [los] tengan en menos, por ser [sus] +hermanos; antes los sirvan mejor, por cuanto son fieles y amados, y +partícipes del beneficio. Esto enseña, y exhorta. + + 3 El que enseña otra cosa, y no se allega á las sanas palabras del Señor +nuestro Jesu Cristo, y á la doctrina que es conforme á la piedad, + + 4 hinchado es, nada sabe, enloquece acerca de cuestiones y contiendas de +palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, maledicencias, malas +sospechas, + + 5 combates de hombres corruptos de entendimiento, y privados de la verdad, y +que tienen la piedad por granjería: apártate de los tales. + + 6 Grande granjería empero es la piedad, con lo que basta. + + 7 Porque nada metimos en este mundo, y sin duda nada podremos sacar. + + 8 Así que teniendo sustento, y con que cubrirnos, seamos contentos con esto. + + 9 Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentacion y en lazo, y en +muchas codicias locas y dañosas, que anegan á los hombres en perdicion y +muerte. + + 10 Porque la codicia es raiz de todos los males: la cual teniendo muchos se +descaminaron de la fé, y fueron^ traspasados de muchos dolores. + + 11 Mas tú, ¡oh hombre de Dios! huye de estas cosas; y sigue la justicia, la +piedad, la fé, la caridad, la tolerancia, la mansedumbre. + + 12 Batalla buena batalla de fé: echa mano de la vida eterna, á la cual +asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesion delante de muchos +testigos. + + 13 Te mando delante de Dios, que da vida á todas las cosas, y de Jesu +Cristo, que testificó la buena profesion delante de Poncio Pilato, + + 14 que guardes estos mandamientos sin mácula, ni reprension, hasta que +aparezca el Señor nuestro Jesu Cristo: + + 15 al cual á su tiempo mostrará el bienaventurado y solo poderoso, Rey de +reyes, y Señor de señores: + + 16 el que solo tiene inmortalidad, que habita en luz donde no se puede +llegar: á quien ninguno de los hombres vió, ni puede ver: al cual [sea] la +honra, y el imperio sempiterno. Amen. + + 17 A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la +esperanza en las riquezas inciertas; sino en el Dios vivo, que nos da todas +las cosas en abundancia de que gocemos. + + 18 Mas, [encomiéndales] el bien hacer, el hacerse ricos en buenas obras, el +dar con facilidad, el comunicar facilmente, + + 19 el atesorar para sí buen fundamento para en lo porvenir, para que echen +mano á la vida eterna. + + 20 OH Timotéo, guarda lo que se te ha encomendado, y aparta [de tí] las +voces profanas de vanas cosas, y los argumentos del vano nombre de ciencia: + + 21 la cual muchos profesando, fueron descaminados acerca de la fé. La gracia +sea contigo. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA SEGUNDA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á + +TIMOTEO. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, apóstol de Jesu Cristo por la voluntad de Dios, segun la promesa de +la vida que es por Cristo Jesus, + + 2 á Timotéo, amado hijo, gracias, misericordia, y paz de Dios el Padre, y de +Jesu Cristo Señor nuestro. + + 3 Doy gracias á Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, +de que sin cesar tengo memoria de tí en mis oraciones noche y dia ; + + 4 deseando verte, (acordándome de tus lágrimas,) para ser lleno de gozo; + + 5 trayendo á la memoria la fé no fingida que está en tí, que tambien estuvo +primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunica; y estoy cierto que [está] +en tí tambien. + + 6 Por lo cual te aconsejo, que despiertes el don de Dios que está en tí por +la imposicion de mis manos. + + 7 Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y +de amor, y de templanza. + + 8 Por tanto no te avergüences de [dar] testimonio del Señor nuestro, ni de +mí que estoy preso por él; antes sé participante de los trabajos del +Evangelio por la virtud de Dios, + + 9 que nos ha librado, y nos llamó á la santa vocacion: no por nuestras +obras, mas segun el intento suyo, y por la gracia, la cual nos es dada en +Cristo Jesus, antes de los tiempos de los siglos; + + 10 mas ahora es manifestada por la venida de nuestro Salvador Jesu Cristo, +el cual asimismo quitó la muerte, y sacó á luz la vida y la incorrupcion por +el Evangelio: + + 11 del cual yo soy puesto predicador, y apóstol, y maestro de los Gentiles. + + 12 Por lo cual asimismo padezco esto: mas no me avergüenzo: porque yo sé á +quien he creido, y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para +aquel dia. + + 13 Retén la forma de las sanas palabras que de mí oiste, en la fé y caridad +que es en Cristo Jesus. + + 14 Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que habita en nosotros. + + 15 [Ya] sabes esto, que me han sido contrarios todos los que son en Asia; de +los cuales son Figello, y Hermógenes. + + 16 Dé el Señor misericordia á la casa de Onesíforo, que muchas veces me +refrigeró, y no se avergonzó de mi cadena: + + 17 antes estando él en Roma, me buscó solícitamente, y me halló. + + 18 Déle el Señor que halle misericordia acerca del Señor en aquel dia. Y +cuanto [nos] ayudó en Éfeso, tú lo sabes mejor. + + + +CAPITULO 2 + + 1 TÚ, pues, hijo mio, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesus. + + 2 Y lo que has oido de mí entre muchos testigos, esto encarga á los hombres +fieles que serán idóneos para enseñar tambien á otros. + + 3 Tú, pues, sufre trabajos como fiel soldado de Jesu Cristo. + + 4 Ninguno que milita, se embaraza en negocios del siglo por agradar á aquel +que le tomó por soldado. + + 5 Y aun tambien el que pelea, no es coronado si no hubiere peleado +legítimamente. + + 6 El Labrador, para recibir los frutos, es menester que trabaje primero. + + 7 Entiende lo que digo: déte, pues, el Señor entendimiento en todo. + + 8 Acuérdate que Jesu Cristo resucitó de los muertos, el cual fué de la +simiente de David, conforme á mi Evangelio: + + 9 por lo cual soy fatigado hasta las prisiones como malhechor: mas la +palabra de Dios no está presa. + + 10 Por tanto todo lo sufro por amor de los escogidos, para que ellos tambien +consigan la salud que es en Cristo Jesus, con gloria eterna. + + 11 Palabra fiel: Que si somos muertos con él, tambien viviremos con él: + + 12 si sufrimos, tambien reinaremos con él: si negáremos, él tambien nos +negará: + + 13 si fuéremos infieles, él se queda fiel: no se puede negar á sí mismo. + + 14 Esto aconseja, protestando delante del Señor. No tengas contienda en +palabras, que para nada aprovecha, [antes] trastorna á los oyentes. + + 15 Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, [como] obrero que no +tiene de que avergonzarse, que trata^ bien la palabra de verdad. + + 16 Mas los profanos y vanos clamores reprime, porque muy adelante irán en la +impiedad. + + 17 Y la palabra de ellos cunde como cáncer; de los cuales son Himenéo y +Fileto, + + 18 que se han descaminado de la verdad, diciendo que la resurreccion es ya +hecha, y trastornaron la fé de algunos. + + 19 Mas el fundamento de Dios esta firme, el cual tiene este sello: Conoce el +Señor los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el +nombre de Cristo. + + 20 Empero en la grande casa, no solamente hay vasos de oro y de plata, mas +aun de madera y de barro; y asimismo unos para honra, y otros para deshonra. + + 21 Así que el que se limpiare de estas cosas, será vaso para honra +santificado y útil para los usos del Señor, y aparejado para toda buena obra. + + 22 Tambien, huye los deseos juveniles, y sigue la justicia, la fé, la +caridad, la paz, con los que invocan al Señor con limpio corazon. + + 23 Empero las cuestiones locos y sin sabiduria desecha, sabiendo que +engendran contiendas. + + 24 Que el siervo del Señor no es menester que sea litigioso, sino manso para +con todos, apto para enseñar, sufrido; + + 25 que con mansedumbre enseñe á los que resisten; si quizá Dios les dé que +se arrepientan, y conozcan la verdad, + + 26 y se conviertan del lazo del diablo, en que están cautivos, [á hacer] su +voluntad. + + + +CAPITULO 3 + + 1 ESTO empero sepas, que en los postreros dias, vendrán tiempos peligrosos: + + 2 que habrá hombres amadores de sí, avaros, gloriosos, soberbios, +maldicientes, desobedientes á sus padres, ingratos, impuros, + + 3 sin afecto, desleales, calumniadores, destemplados, crueles, aborrecedores +de lo bueno, + + 4 traidores, arrebatados, hinchados, amadores de los deleites mas que de +Dios; + + 5 teniendo la apariencia de piedad, mas negando la eficacia de ella: y á +estos evita. + + 6 Porque de estos son los que se entran por las casas, y llevan cautivas las +mujercillas, cargadas de pecados, llevadas de diversas concupiscencias: + + 7 que siempre aprenden, y nunca pueden acabar de llegar al conocimiento de +la verdad. + + 8 Y de la manera que Jannes y Mambres resistieron á Moisés, así tambien +estos resisten á la verdad: hombres corruptos de entendimiento, réprobos +acerca de la fé: + + 9 mas no irán adelante; porque su locura sera manifiesta á todos, como +tambien lo fué la de aquellos. + + 10 Tú empero has alcanzado mi doctrina, institucion, intento, fé, +longanimidad, caridad, paciencia, + + 11 persecuciones, aflicciones, cuales me fueron hechas en Antioquía, Iconio, +Listra: cuales persecuciones he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. + + 12 Y aun todos los que quieren vivir piamente en Cristo, padecerán +persecucion. + + 13 Mas los hombres malos, y los engañadores, irán de mal en peor, engañados, +y engañando [á otros.] + + 14 Así que tú está firme en lo que has aprendido, y te ha sido encargado, +sabiendo de quien has aprendido: + + 16 y que sabes las sagradas letras desde la niñez, las cuales te pueden +hacer sábio para la salud por la fé que es en Cristo Jesus. + + 16 Toda escritura inspirada divinamente es útil para enseñar, para +redargüir, para corregir, para instituir en justicia, + + 17 para que el hombre de Dios sea perfecto, perfectamente instruido para +toda buena obra. + + + +CAPITULO 4 + + 1 REQUIERO, pues, yo delante de Dios, y del Señor Jesu Cristo, que ha de +juzgar los vivos y los muertos en su manifestacion y en su reino; + + 2 que prediques la palabra; que apresures á tiempo y fuera de tiempo; +redarguye, reprende [duramente,] exhorta con toda blandura y doctrina: + + 3 porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, antes teniendo +comezon en las orejas, se amontonarán maestros [que les hablen] conforme á +sus concupiscencias. + + 4 Y así apartarán de la verdad el oido, y se volverán á las fábulas. + + 5 Por tanto tú vela en todo, trabaja, haz obra de Evangelista, cumple tu +ministerio: + + 6 porque yo ya me sacrifican, y el tiempo de mi desatamiento está cercano. + + 7 Buena milicia he militado, he acabado la carrera, he guardado la fé. + + 8 En lo demas, la corona de justicia me está guardada, la cual me dará el +Señor, juez justo, en aquel dia; y no solo á mí, mas aun á todos los que +desean su venida. + + 9 Procura de venir presto á mí: + + 10 porque Demas me ha desamparado, amando este siglo, y es ido á Tesalónica; +Crescente á Galacia; Tito á Dalmacia. + + 11 Lucas solo está conmigo. Toma á Marcos, y traéle contigo: porque me es +útil para el ministerio. + + 12 A Tychico envié á Efeso. + + 13 El capote que dejé en Troas en casa de Carpo, trae contigo cuando +vinieres, y los libros, mayormente los pergaminos. + + 14 Alejandro el calderero me ha diseñado muchos males: Dios le pague +conforme á sus hechos: + + 15 del cual tú tambien te guarda: que en grande manera ha resistido á +nuestras palabras. + + 16 En mi primera defensa ninguno me ayudó; antes me desampararon todos: no +les sea imputado. + + 17 Mas el Señor me ayudó, y me esforzó para que por mí fuese cumplida la +predicacion, y todos los Gentiles la oyesen; y fuí librado de la boca del +leon. + + 18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me salvará para su reino +celestial: al cual [sea] gloria por siglos de siglos. Amen. + + 19 Saluda á Prisca y á Aquila, y á la casa de Onesíforo. + + 20 Erasto se quedó en Corinto: y á Trófimo dejé en Mileto enfermo. + + 21 Procura de venir antes del invierno. Eubulo te saluda, y Pudente, y Lino, +y Claudia, y todos los hermanos. + + 22 EL Señor Jesu Cristo [sea] con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. +Amen. + + + + + +LA + +EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á + +TITO. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PABLO, siervo de Dios, y apóstol de Jesu Cristo, segun la fé de los +escogidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, que es segun la piedad; + + 2 para la esperanza de la vida eterna, la cual prometió el Dios que no puede +mentir, antes de los tiempos de los siglos; y manifestó á sus tiempos: + + 3 [es á saber,] su palabra por la predicacion, que me es á mí encomendada +por mandamiento de nuestro Salvador Dios: á Tito, verdadero hijo en la comun +fe: + + 4 Gracia, misericordia, y paz de Dios Padre, y del Señor Jesu Cristo +Salvador nuestro. + + 5 Por esta causa te dejé en Creta, [es á saber,] para que corrigieses lo que +falta, y pusieses ancianos por las villas, así como yo te mandé: + + 6 el que fuere sin crímen, marido de una mujer, que tenga hijos fieles, que +no puedan ser acusados de disolucion, ó contumaces. + + 7 Porque es menester que el obispo sea sin crímen, como dispensador de Dios; +no soberbio, no iracundo, no amador del vino, no heridor, no codicioso de +torpe ganancia: + + 8 mas hospedador, amador de lo bueno, templado, justo, santo, continente; + + 9 retenedor de la fiel palabra que es conforme á la doctrina; para que +tambien pueda exhortar con sana doctrina, y convencer á los que +contradijeren. + + 10 Porque hay tambien muchos contumaces, y habladores de vanidades, y +engañadores de las almas, mayormente [algunos] que [son] de la circuncision: + + 11 á los cuales conviene tapar la boca: que trastornan las casas enteras, +enseñando lo que no conviene por torpe ganancia. + + 12 Dijo uno de ellos, propio profeta de ellos: los Cretenses, siempre +mentirosos, malas bestias, vientres perezosos. + + 13 Este testimonio es verdadero: por tanto redargúyelos duramente, para que +sean sanos en la fé: + + 14 no escuchando á fábulas judáicas, y á mandamientos de hombres, que se +divierten de la verdad. + + 15 Porque todas las cosas son limpias á los limpios: mas á los contaminados +é infieles nada es limpio; antes su alma y conciencia son contaminadas. + + 16 Profésanse conocer á Dios, mas con los hechos le niegan; siendo +abominables y rebeldes, y reprobados para toda buena obra. + + + +CAPITULO 2 + + 1 TÚ empero habla lo que conviene á la sana doctrina: + + 2 los viejos, que sean templados, venerables, prudentes, sanos en la fé, en +la caridad, en la tolerancia. + + 3 las viejas, asimismo, que [anden] en hábito santo, no calumniadoras, no +dadas á mucho vino, maestras de honestidad: + + 4 que á las mozuelas enseñen á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á +que amen á sus hijos, + + 5 á que sean templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, +sujetas á sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada. + + 6 Exhorta asimismo á los mancebos á que sean templados. + + 7 En todo dáte por ejemplo de buenas obras: en doctrina, integridad, +gravedad, + + 8 palabra sana, é irreprensible: que el adversario se avergüence, no +teniendo mal ninguno que decir de vosotros. + + 9 [Exhorta] á los siervos, que sean sujetos á sus señores, que agraden en +todo, no respondones; + + 10 en nada defraudando, antes mostrando toda buena lealtad; para que adornen +en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios. + + 11 Porque la gracia de Dios, salutífera á todos los hombres, se manifestó, + + 12 enseñándonos que, renunciando á la impiedad, y á los deseos del siglo, +vivamos en este siglo templada, y justa, y piamente; + + 13 esperando aquella esperanza bienaventurada, y la venida gloriosa del gran +Dios y Salvador nuestro Jesu Cristo; + + 14 que se dió á sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad, y +limpiar para sí un pueblo propio, seguidor de buenas obras. + + 15 Esto habla, y exhorta, y redarguye con toda autoridad: nadie te tenga en +poco. + + + +CAPITULO 3 + + 1 AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, +que estén aparejados á toda buena obra, + + 2 que á nadie infamen, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando +toda mansedumbre para con todos los hombres. + + 3 Porque tambien éramos nosotros locos en otro tiempo, rebeldes, errados, +sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en +envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros: + + 4 mas cuando se manifestó la bondad del Salvador nuestro Dios, y su amor +para con los hombres, + + 5 no por las obras de justicia que nosotros habiamos hecho, mas por su +misericordia, nos salvó por el lavamiento de la regeneracion, y de la +renovacion del Espíritu Santo: + + 6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesu Cristo Salvador +nuestro: + + 7 para que justificados con su gracia, seamos hechos herederos segun la +esperanza de la vida eterna. + + 8 Palabra fiel [es,] y esto quiero que afirmes: que los que creen á Dios, +procuren gobernarse en buenas obras: esto es lo bueno y lo útil á los +hombres. + + 9 Mas las cuestiones necias, y las genealogias, y contenciones, y debates de +la ley evita: porque son sin provecho y vanas. + + 10 Al hombre hereje, despues de una y otra amonestacion, deséchale: + + 11 estando cierto que el tal es trastornado, y peca, condenado de su propio +juicio. + + 12 CUANDO enviare á tí á Artemas, ó á Tychico, procura de venir á mí á +Nicópolis: porque allí he determinado de invernar. + + 13 A Zenas doctor de la ley, y á Apolo envia delante, procurando que nada +les falte. + + 14 Aprendan asimismo los nuestros á gobernarse en buenas obras para los usos +necesarios, porque no sean inútiles. + + 15 Todos los que están conmigo te saludan. Saluda á los que nos aman en la +fé. + + LA gracia [sea] con todos vosotros. Amen. + + + + + + LA + +EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á + +FILEMON. + + + + 1 PABLO, preso por causa de Cristo Jesus, y el hermano Timotéo, á Filemon +amado, y coadjutor nuestro; + + 2 y á la amada Appia, y á Archipo, compañero de nuestra milicia, y á la +Iglesia que está en tu casa: + + 3 Gracia y paz tengais de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo. + + 4 Doy gracias á mi Dios, haciendo siempre memoria de tí en mis oraciones, + + 5 oyendo tu caridad, y la fé que tienes en el Señor Jesus, y para con todos +los santos: + + 6 que la comunicacion de tu fé sea eficaz para conocimiento de todo el bien +que [está] en vosotros por Cristo Jesus: + + 7 porque tenemos gran gozo y consolacion de tu caridad, de que por tí, ¡oh +hermano! han sido recreadas las entrañas de los santos. + + 8 Por lo cual, aunque tengo mucho atrevimiento en Cristo de mandarte lo que +te conviene, + + 9 ruego antes por la caridad, porque soy tal, es á saber, Pablo, viejo, y +aun ahora preso por amor de Jesu Cristo. + + 10 Lo que ruego [es] por mi hijo Onésimo, que he engendrado en mi prision; + + 11 el cual en otro tiempo te fué inútil, mas ahora á tí y á mí asaz útil. + + 12 Volvíle á enviar: mas recíbele tú como á mis entrañas. + + 13 Yo quisiera detenerle conmigo, para que en lugar de tí me sirviera en la +prision del Evangelio. + + 14 Mas nada quise hacer sin tu consejo, porque tu beneficio no fuese como de +necesidad, mas voluntario. + + 15 Porque será maravilla, si no se ha apartado de tí por [algun] tiempo, +para que le volvieses á tener para siempre: + + 16 ya no como siervo, antes mas que siervo, [como] hermano amado, mayormente +de mí; y ¿cuánto mas de tí, en la carne, y en el Señor? + + 17 así que, si me tienes por compañero, recíbele como á mí. + + 18 Y si en algo te dañó, ó te debe, pónlo á mi cuenta. + + 19 Yo Pablo lo escribí de mi mano: yo lo pagaré; por no decirte que aun á tí +mismo te me debes de mas. + + 20 Así hermano, yo gocé de tí en el Señor, que recrees mis entrañas en el +Señor. + + 21 Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que aun harás mas de +lo que digo. + + 22 Y asimismo tambien apareja de hospedarme: porque espero que por vuestras +oraciones os tengo de ser concedido. + + 23 Te saludan Epafras, mi compañero en la prision por Cristo Jesus, + + 24 Marcos, Aristarco, Demas, Lucas, mis ayudadores. + + 25 LA gracia del Señor nuestro Jesu Cristo [sea] con vuestro espíritu. Amen. + + + + + +LA + +EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO + +Á LOS + +HEBREOS. + + + +CAPITULO 1 + + 1 HABIENDO Dios hablado muchas veces, y en muchas maneras en otro tiempo á +los padres por los profetas, á la postre en estos tiempos nos ha hablado por +el Hijo; + + 2 al cual constituyó por heredero de todo, por el cual asimismo hizo los +siglos; + + 3 el cual siendo el resplandor de gloria, y la imágen de su sustancia, y +sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la +purgacion de nuestros pecados por sí mismo, se asentó á la diestra de la +Majestad en las alturas: + + 4 hecho tanto mas excelente que los angeles, cuanto alcanzó mas excelente +nombre que ellos. + + 5 ¿Porque á cuál de los ángeles dijo [Dios] jamás: Mi Hijo eres tú, yo te he +engendrado hoy? Y otra vez: ¿Yo seré á él Padre, y él me será á mí Hijo? + + 6 Y otra vez, metiendo al Primogénito en la redondez de la tierra, dice: Y +adórenle todos los angeles de Dios. + + 7 Y ciertamente de los ángeles dice: El que hace sus ángeles espíritus, y +sus ministros, llama de fuego. + + 8 Mas al Hijo: Tu trono, ¡oh Dios! por siglo de siglos: vara de equidad la +vara de tu reino: + + 9 amaste la justicia, y aborreciste la maldad: por lo cual te ungió Dios, el +Dios tuyo, con aceite de alegría mas que á tus compañeros. + + 10 Y: Tú, ¡oh Señor! en el principio fundaste la tierra; y los cielos son +obras de tus manos: + + 11 los cuales perecerán, mas tú eres permanente; y todos ellos se +envejecerán como una ropa; + + 12 y como un vestido los envolverás, y serán mudados: tú empero eres el +mismo, y tus años nunca se acabarán. + + 13 Pues, ¿á cuál de los ángeles dijo jamás: Asiéntate á mi diestra, hasta +que ponga á tus enemigos por estrado de tus piés? + + 14 ¿No son todos espíritus servidores, enviados en servicio por causa de los +que serán herederos de salud? + + + +CAPITULO 2 + + 1 POR lo cual es menester que tanto con mas diligencia guardemos las cosas +que hemos oido, porque no nos escurramos. + + 2 Porque si la palabra dicha por [el ministerio de] los ángeles fué firme, y +toda rebelion y desobediencia recibió justa paga^ de su galardon, + + 3 ¿como escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? la +cual habiendo comenzado á ser publicada por el Señor, ha sido confirmada +hasta nosotros por los que le oyeron á él mismo: + + 4 testificando juntamente con ellos Dios con señales, y milagros, y diversas +maravillas, y con dones del Espíritu Santo, [repartiéndolos] segun su +voluntad. + + 5 Porque no sujetó á los ángeles el mundo venidero, del cual hablamos. + + 6 Testificó uno empero en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre que te +acuerdas de él, ó el hijo del hombre que le visitas? + + 7 hicístele un poco menor que los ángeles, coronástele de gloria y de honra, +y pusístele sobre las obras de tus manos: + + 8 todas las cosas sujetaste debajo de sus piés. Porque en cuanto le sujetó +todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á él. Mas aun no vemos que todas +las cosas le sean sujetas. + + 9 Empero vemos á aquel Jesus, coronado de gloria y de honra, que es hecho un +poco menor que los ángeles por pasion de muerte, para que por gracia de Dios +gustase la muerte por todos. + + 10 Porque convenia, que aquel por cuya causa [son] todas las cosas, y por el +cual [son] todas las cosas, habiendo de traer en [su] gloria á muchos hijos, +hiciese consumado por aflicciones al autor de la salud de ellos. + + 11 Porque el que santifica y los que son santificados de uno [son] todos: +por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, + + 12 diciendo: Anunciaré á mis hermanos tu nombre, en medio de la congregacion +te alabaré. + + 13 Y otra vez: Yo confiaré en él. Y otra vez: Hé aquí yo, y los hijos que me +dió Dios. + + 14 Así que por cuanto los hijos comunicaron de carne y sangre, él tambien +participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenia el imperio de +la muerte, es á saber, al diablo; + + 15 y librar á los que por el temor de la muerte estaban por toda la vida +sujetos á servidumbre. + + 16 Que no tomó á los ángeles, mas á la simiente de Abraham tomó. + + 17 Por lo cual debia hacerse en todo semejante á los hermanos, para ser +hecho misericordioso y fiel pontífice en lo que es para con Dios, [es á +saber,] para expiar los pecados del pueblo. + + 18 Porque en cuanto él mismo padeció, y fué tentado, es poderoso tambien +para socorrer á los que son tentados. + + + +CAPITULO 3 + + 1 POR tanto, hermanos santos, participantes de la vocacion celestial, +considerad el Apóstol y Pontífice de nuestra profesion, Cristo Jesus, + + 2 fiel al que le constituyó sobre toda su casa, como tambien Moisés. + + 3 Porque de [tanto] mayor gloria que Moisés este es estimado digno, cuanto +tiene mayor dignidad que la casa el que la fabricó. + + 4 Porque toda casa es edificada de alguno: y el que crió todas las cosas, +Dios es. + + 5 Y Moisés á la verdad fué fiel sobre toda su casa, como criado, para +testificar lo que se habia de decir: + + 6 mas Cristo, como hijo sobre su casa; la cual casa somos nosotros, si hasta +el cabo retuviéremos firme la confianza y la gloria de la esperanza. + + 7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyéreis hoy su voz: + + 8 no endurezcais vuestros corazones como en la irritacion, en el dia de la +tentacion en el desierto, + + 9 donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras durante +cuarenta años. + + 10 A causa de lo cual me enemisté con esta generacion, y dije: Perpetuamente +yerran de corazon, ni ellos han conocido mis caminos; + + 11 y les juré en mi ira: No entrarán en mi reposo. + + 12 Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros haya corazon malo de +incredulidad para apartarse del Dios vivo; + + 13 antes exhortáos los unos á los otros cada dia, entre tanto que se dice +Hoy; porque ninguno de vosotros se endurezca con engaño de pecado. + + 14 (Porque participantes de Cristo somos hechos, si empero retuviéremos +firme hasta el cabo el principio de su sustancia.) + + 15 Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, no endurezcais vuestros +corazones, como en la irritacion. + + 16 Porque algunos de los que habian salido de Egipto con Moisés, habiéndolo +oido, le irritaron; aunque no todos. + + 17 Mas, ¿con quiénes se enemistó por cuarenta años? ¿no fué con los que +pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? + + 18 ¿Y á quiénes juró que no entrarian en su reposo, sino á aquellos que no +obedecieron? + + 19 Y vemos que no pudieron entrar á causa de la incredulidad. + + + +CAPITULO 4 + + 1 TEMAMOS, pues, que alguna vez, dejando la promesa de la entrada en su +reposo, alguno de nosotros parezca haberse apartado. + + 2 Porque tambien á nosotros nos ha sido anunciado como á ellos: mas no les +aprovechó el oir la palabra á los que la oyeron sin mezclar fé. + + 3 Entramos empero en el reposo los que hemos creido, de la manera que dijo: +Así que les juré en mi ira, no entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras +desde el principio del mundo. + + 4 Porque en un cierto lugar dijo así del séptimo dia: Y reposó Dios de todas +sus obras en el séptimo dia. + + 5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. + + 6 Así que pues que resta que algunos han de entrar en él, y que aquellos á +quienes primero fué anunciado, no entraron por causa de la incredulidad, + + 7 determina otra vez un cierto dia, diciendo por David, tanto tiempo +despues: Hoy, como está dicho: Si oyéreis Hoy su voz, no endurezcais vuestros +corazones. + + 8 Porque si Jesus les hubiera dado el reposo, no hablara despues de otro +dia. + + 9 Así que queda el sabatismo para el pueblo de Dios. + + 10 Porque el que ha entrado en su reposo, tambien él ha reposado de sus +obras, como Dios de las suyas. + + 11 Procuremos, pues, de entrar en aquel reposo, que ninguno caiga en +semejante ejemplo de incredulidad. + + 12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y mas penetrante que todo +cuchillo de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, +y las coyunturas, y tuétanos; y que discierne los pensamientos, y las +intenciones del corazon. + + 13 Y no hay cosa criada que no sea manifiesta en su presencia: antes todas +las cosas [están] desnudas y abiertas á sus ojos, del cual hablamos. + + 14 POR tanto teniendo un gran pontífice, que penetró los cielos, Jesus el +Hijo de Dios, retengamos [esta] profesion. + + 15 Que no tenemos pontífice que no se pueda resentir de nuestras flaquezas: +[mas] tentado en todo segun [nuestra] semejanza, sacado el pecado. + + 16 Lleguémonos, pues, confiadamente al trono de su gracia, para alcanzar +misericordia, y hallar gracia para la ayuda oportuna. + + + +CAPITULO 5 + + 1 PORQUE todo pontífice es tomado de los hombres, constituido en lugar de +los hombres en lo que á Dios toca, para que ofrezca presentes y sacrificios +por los pecados: + + 2 que se pueda compadecer de los ignorantes y errados, porque él tambien +está rodeado de flaqueza: + + 3 por causa de la cual deba, así tambien por sí como por el pueblo, ofrecer +por los pecados. + + 4 Ni nadie toma para sí la honra, sino el que es llamado de Dios, como +Aarón. + + 5 Así tambien Cristo no se glorificó á sí mismo, haciéndose pontífice, mas +el que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. + + 6 Como tambien dice en otro lugar: Tú [eres] sacerdote eternamente, segun el +órden de Melchisedéc. + + 7 El cual en los dias de su carne, ofreciendo ruegos y suplicacion con gran +clamor y lágrimas al que le podia librar de la muerte, fué oido de [su] +miedo. + + 8 Y aunque era hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia: + + 9 en la cual consumado, fué hecho causa de eterna salud á todos los que le +obedecen: + + 10 nombrado de Dios pontífice segun el órden de Melchisedéc. + + 11 Del cual tenemos mucho que decir, y dificultoso de declarar, por cuanto +sois flacos para oir. + + 12 Porque habiendo de ser ya maestros, si miramos al tiempo, teneis +necesidad de volver á ser enseñados, de cuáles sean los primeros rudimentos +de las palabras de Dios; y sois hechos [tales] que tengais necesidad de +leche, no de mantenimiento firme. + + 13 Que cualquiera que se mantiene de leche, es inhábil para la palabra de la +justicia, porque es niño. + + 14 Mas de los perfectos es la vianda firme, [es á saber,] de los que por la +costumbre tienen [ya] los sentidos ejercitados á la discrecion del bien y del +mal. + + + +CAPITULO 6 + + 1 POR lo cual dejando ya la palabra del comienzo [en la institucion] de +Cristo, vamos adelante á la perfeccion, no echando otra vez el fundamento de +penitencia* de las obras de muerte, y de la fé á Dios, {* Enmienda de +vida.} + + 2 de la doctrina de los bautismos, y de la imposicion de manos, y de la +resurreccion de los muertos, y del juicio eterno; + + 3 y esto haremos, á la verdad, si Dios lo permitiere. + + 4 Porque es imposible que los que una vez recibieron la luz, y que gustaron +aquel don celestial, y que fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, + + 5 y que asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo +venidero, + + 6 y recayeron, puedan ser renovados de nuevo por penitencia, crucificando +otra vez para si mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole á vituperio. + + 7 Porque la tierra que embebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y +que engendra yerba á su tiempo á aquellos de los cuales es labrada, recibe +bendicion de Dios: + + 8 mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de +maldicion, y su fin [será] por fuego. + + 9 Pero de vosotros, ¡oh amados! esperamos mejores cosas que estas, y mas +cercanas á salud, aunque hablamos así. + + 10 Porque Dios no es injusto que se olvide de vuestra obra, y del trabajo de +la caridad que habeis mostrado en su nombre, habiendo ayudado á los santos, y +ayudándoles. + + 11 Mas deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el +cabo para cumplimiento de [su] esperanza: + + 12 que no os hagais perezosos, mas imitadores de aquellos que por la fé y la +paciencia heredarán las promesas. + + 13 Porque prometiendo Dios á Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró +por si mismo, + + 14 diciendo: Que te bendeciré bendiciendo; y multiplicando te multiplicaré. + + 15 Y así esperando con longanimidad alcanzó la promesa. + + 16 Porque los hombres ciertamente por el que es mayor que ellos juran: y el +fin de todas sus controversias es el juramento para confirmacion. + + 17 En lo cual queriendo Dios mostrar mas abundantemente á los herederos de +la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; + + 18 para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios +mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos acojemos á trabarnos de +la esperanza propuesta; + + 19 la cual tenemos como por segura y firme ancla del alma, y que entra hasta +dentro del velo: + + 20 donde entró por nosotros [nuestro] precursor Jesus, hecho pontífice +eternamente segun el órden de Melchisedéc. + + + +CAPITULO 7 + + 1 PORQUE este Melchisedéc, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, el +cual salió á recibir á Abraham que volvia de la matanza de los reyes, y le +bendijo: + + 2 al cual asimismo repartió Abraham los diezmos de todo: primeramente él se +interpreta, Rey de justicia; y luego tambien, Rey de Salem, que es, Rey de +paz; + + 3 sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de dias, ni fin +de vida; mas hecho semejante al Hijo de Dios, se queda sacerdote eternamente. + + 4 Mirad pues cuán grande sea este, al cual aun Abraham el patriarca haya +dado diezmos de los despojos. + + 5 Que ciertamente los que de los hijos de Leví toman el sacerdocio, tienen +mandamiento de tomar del pueblo los diezmos segun la ley, es á saber, de sus +hermanos, aunque tambien ellos hayan salido de los lomos de Abraham. + + 6 Mas aquel, cuya genealogía no es contada en ellos, tomó de Abraham los +diezmos, y bendijo al que tenia las promesas. + + 7 Que sin contradiccion alguna lo que es menos es bendecido de lo que es +mas. + + 8 Y aquí ciertamente los hombres mortales toman los diezmos: mas allí, aquel +del cual está dado testimonio, que vive. + + 9 Y, por decirlo así, en Abraham fué diezmado tambien el mismo Leví que +recibe los diezmos: + + 10 porque aun [Leví] estaba en los lomos de [su] padre, cuando Melchisedéc +salió á recibir á Abraham. + + 11 Pues si la perfeccion era por el sacerdocio Levítico, (porque debajo de +él recibió el pueblo la ley,) ¿qué necesidad habia aun de que se levantase +otro sacerdote segun el órden de Melchisedéc, y que no fuese llamado segun el +órden de Aarón? + + 12 Luego traspasado el sacerdocio, necesario es que se haga tambien +traspasamiento de la ley. + + 13 Porque [aquel] del cual esto se dice, de otra tribu es, de la cual nadie +presidió al altar. + + 14 Porque manifiesto es que el Señor nuestro nació de la tribu de Judá, en +la cual tribu nada habló Moisés [tocante] al sacerdocio. + + 15 Y aun mas manifiesto es, si se levante otro sacerdote que sea semejante á +Melchisedéc: + + 16 el cual no es hecho conforme á la ley del mandamiento carnal, mas por +virtud de vida sin muerte. + + 17 Porque el testimonio es de esta manera: Que tú [eres] sacerdote para +siempre segun el órden de Melchisedéc. + + 18 El mandamiento precedente cierto se abroga por su flaqueza é inutilidad: + + 19 porque nada perfeccionó la ley, sino la introduccion de mejor esperanza, +por la cual nos acercamos á Dios: + + 20 [y tanto mas] en cuanto no [es] sin juramento: + + 21 (porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas +este, con juramento por aquel que le dijo: Juró el Señor, y no se +arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente segun el órden de Melchisedéc:) + + 22 tanto de mejor testamento es hecho prometedor Jesus. + + 23 Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no +podian permanecer: + + 24 mas este, por cuanto permanece eternamente, tiene el sacerdocio eterno. + + 25 Por lo cual puede tambien salvar eternamente á los que por él se allegan +á Dios, viviendo siempre para rogar por ellos: + + 26 porque tal pontífice nos convenia tener, santo, inocente, limpio, +apartado de los pecadores, y hecho mas sublime que los cielos. + + 27 Que no tuviese necesidad cada dia, como los [otros] sacerdotes, de +ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: +porque esto hizo una vez ofreciéndose á sí mismo. + + 28 Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos: mas la palabra del +juramento, despues de la ley, al Hijo perfecto eternamente. + + + +CAPITULO 8 + + 1 ASÍ que la suma acerca de lo dicho [es:] Que tenemos tal pontífice que se +asentó á la diestra del trono de la Majestad en los cielos: + + 2 ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que el Señor +asentó, y no hombre. + + 3 Porque todo pontífice es puesto para ofrecer presentes y sacrificios: por +lo cual es necesario que tambien tuviese algo que ofrecer. + + 4 Así que si estuviese sobre la tierra, ni aun seria sacerdote, habiendo aun +los otros sacerdotes que ofrecen los presentes segun la ley. + + 5 (los cuales sirven por dechado y sombra de las cosas celestiales, como fué +respondido á Moisés cuando habia de acabar el tabernaculo: Mira, dice, haz +todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte.) + + 6 Mas ahora [tanto] mejor ministerio es el suyo, cuanto de mejor testamento +es mediador, el cual es hecho de mejores promesas. + + 7 Porque si en aquel primero no hubiera falta, cierto no se hubiera +procurado lugar para el segundo. + + 8 Porque reprendiéndolos, dice: Hé aquí, vienen dias, dice el Señor, y +consumaré para con la casa de Israél, y para con la casa de Judá, un nuevo +testamento: + + 9 no como el testamento que hice á vuestros padres el dia que los tomé por +la mano que los sacaria de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron +en mi testamento, y yo los menosprecié, dice el Señor: + + 10 por lo cual este es el testamento que ordenaré á la casa de Israél +despues de aquellos dias, dice el Señor: Daré mis leyes en el alma de ellos, +y sobre el corazon de ellos las escribiré; y seré á ellos por Dios, y ellos +me serán á mí por pueblo: + + 11 y ninguno enseñará á su prójimo, ni ninguno á su hermano, diciendo: +Conoce al Señor: porque todos me conocerán desde el menor de ellos hasta el +mayor. + + 12 Porque seré propicio á sus iniquidades, y á sus pecados; y de sus +iniquidades no me acordaré mas. + + 13 Diciendo nuevo, dió por viejo al primero. Y lo que es dado por viejo y se +envejece, cerca está de desvanecerse. + + + +CAPITULO 9 + + 1 TENIA empero tambien el primero [sus] justificaciones del culto, y [su] +santuario mundano. + + 2 Porque el tabernáculo fué hecho: el primero, en que [estaban] las +lámparas, y la mesa, y los panes de la proposicion, lo que llaman el +santuario. + + 3 Tras el segundo velo [estaba] el tabernáculo que llaman el lugar +santísimo, + + 4 que tenia un incensario de oro, y el arca del concierto cubierta de todas +partes al rededor de oro: en que [estaba] una urna de oro que tenia el maná, +y la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del testamento, + + 5 y sobre ella los querubines de la gloria que cubrian el propiciatorio: de +las cuales cosas no se puede ahora decir en particular. + + 6 Y estas cosas así ordenadas, en el primer tabernáculo siempre entraban los +sacerdotes para hacer los oficios de los sacrificios: + + 7 mas en el segundo, solo el pontífice una vez en el año, no sin sangre, la +cual ofrece por su ignorancia, y la del pueblo: + + 8 dando en esto á entender el Espíritu Santo, que aun no estaba descubierto +camino para el [verdadero] santuario, entre tanto que el primer tabernáculo +estuviese en pié. + + 9 Lo cual [era] figura de aquel tiempo presente, en el cual se ofrecian +presentes y sacrificios, que no podian hacer perfecto al que servia [con +ellos:] + + 10 sino en viandas, y en bebidas, y en diversos lavamientos, y justicias de +la carne, impuestas hasta el tiempo de la correccion. + + 11 Mas estando ya presente Cristo, pontífice de los bienes que habian de +venir, por [otro] mas ámplio y mas perfecto tabernáculo, no hecho de manos, +es á saber, no de esta creacion: + + 12 y no por sangre de machos de cabrío ni de becerros, mas por su propia +sangre entró una vez en el santuario inventado para eterna redencion. + + 13 Porque si la sangre de los toros y de los machos de cabrío, y la ceniza +esparcida de la becerra, santifica á los inmundos para limpiamiento de la +carne, + + 14 ¿cuánto mas la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se +ofreció á sí mismo sin mancha á Dios, limpiará vuestras conciencias de las +obras de muerte para que sirvais al Dios vivo? + + 15 así que por eso es mediador del nuevo testamento, para que entreviniendo +muerte para la remision de las rebeliones que habia debajo del primer +testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna. + + 16 Porque donde el testamento es, necesario es que intervenga muerte del +testador. + + 17 Porque el testamento con la muerte es confirmado: de otra manera no es +valido entre tanto que el testador vive. + + 18 De donde [vino] que ni aun el primero fué consagrado sin sangre. + + 19 Porque habiendo leido Moisés todos los mandamientos de la ley á todo el +pueblo, tomando la sangre de los becerros y de los machos de cabrío, con +agua, y lana de grana, é hisopo, roció á todo el pueblo, y juntamente al +mismo libro, + + 20 diciendo: Esta es la sangre del testamento que Dios os ha mandado. + + 21 Y ademas de esto, el tabernáculo tambien, y todos los vasos sacros roció +con la sangre. + + 22 Y casi todo es purificado segun la ley con sangre; y sin derramamiento de +sangre no se hace remision. + + 23 Así que necesario fué que las figuras de las cosas celestiales fuesen +purificadas con estas cosas: empero las mismas cosas celestiales, con mejores +sacrificios que estos. + + 24 Porque no entró Jesus en el santuario hecho de mano, que es figura del +verdadero, mas en el mismo cielo, para presentarse ahora por nosotros en la +presencia de Dios: + + 25 y no para ofrecerse muchas veces á sí mismo; como entra el pontífice en +el santuario cada un año por la sangre ajena; + + 26 de otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde el +principio del mundo: mas ahora una vez en la consumacion de los siglos, para +deshacimiento del pecado se presentó por el sacrificio de sí mismo. + + 27 Y de la manera que está establecido á los hombres que mueran una vez; y +despues, el juicio: + + 28 así tambien Cristo es ofrecido una vez para agotar los pecados de muchos: +la segunda vez sin pecado será visto de los que le esperan para salud. + + + +CAPITULO 10 + + 1 POR lo cual la ley teniendo la sombra de los bienes venideros, no la +representacion misma de las cosas, nunca puede hacer perfectos á los que se +llegan por los mismos sacrificios que ofrecen continuamente cada año. + + 2 De otra manera cesarian de ofrecerse; porque los que sacrificasen, limpios +de una vez, no tendrian mas conciencia de pecado. + + 3 Empero en estos cada año se hace [la misma] conmemoracion de los pecados. + + 4 Porque la sangre de los toros y de los machos de cabrío no puede quitar +los pecados. + + 5 Por lo cual entrando en el mundo, dice: Sacrificio y presente no quisiste; +mas me apropriaste el cuerpo: + + 6 holocaustos y [expiaciones] por el pecado no te agradaron: + + 7 entonces dije: Héme aquí, (en la cabecera del libro está escrito de mí,) +para que haga, ¡oh Dios! tu voluntad. + + 8 Diciendo arriba: Sacrificio y presente, y holocaustos, y [expiaciones] por +el pecado, no quisiste, ni te agradaron, las cuales cosas se ofrecen segun la +ley: + + 9 entonces dijo: Héme aquí para que haga, ¡oh Dios! tu voluntad. Quita lo +primero, para establecer lo postrero. + + 10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesu +Cristo [hecha] una vez. + + 11 Así que todo sacerdote se presenta cada dia ministrando y ofreciendo +muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados: + + 12 pero este, habiendo ofrecido por los pecados un [solo] sacrificio, está +asentado para siempre á la diestra de Dios, + + 13 esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado +de sus piés: + + 14 porque con una solo ofrenda hizo consumados para siempre á los +santificados. + + 15 Y nos contesta lo mismo el Espíritu Santo: que despues que dijo: + + 16 Y este es el testamento que testaré á ellos despues de aquellos dias, +dice el Señor: Daré mis leyes en sus corazones y en sus almas las escribiré; + + 17 y nunca mas ya me acordaré de sus pecados é iniquidades. + + 18 Pues donde hay remision de estos, no hay mas ofrenda por pecado. + + 19 ASÍ que, hermanos, teniendo atrevimiento para entrar en el santuario por +la sangre de Jesu Cristo, + + 20 por el camino que él nos consagró, nuevo y vivo, por el velo, es á saber, +por su carne; + + 21 [y teniendo] aquel gran sacerdote sobre la casa de Dios: + + 22 lleguémonos con corazon verdadero, y con fé llena, purificados los +corazones de mala conciencia: + + 23 y lavados los cuerpos con agua limpia, retengamos firme la profesion de +nuestra esperanza, que fiel es el que prometió: + + 24 y considerémonos los unos á los otros para provocarnos á la caridad, y á +las buenas obras: + + 25 no dejando nuestra congregacion, como algunos tienen por costumbre, mas +exhortándonos: y tanto mas, cuanto veis que aquel dia se acerca. + + 26 Porque si pecáremos voluntariamente despues de haber recibido la noticia +de la verdad, ya no queda sacrificio por el pecado; + + 27 sino una horrenda esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de tragar +á los adversarios. + + 28 El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos ó de tres +testigos muere sin ninguna misericordia. + + 29 ¿de cuánto mayor castigo pensais que será digno el que hollare al Hijo de +Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento en la cual fué +santificado, é hiciere afrenta al Espíritu de la gracia? + + 30 Sabemos [quién es] el que dijo: Mia es la venganza, yo daré el pago, dice +el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará su pueblo. + + 31 Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo. + + 32 Traed empero á la memoria los dias pasados en los cuales despues de haber +recibido la luz, sufristeis gran combate de aflicciones: + + 33 de una parte ciertamente con vituperios y tribulaciones sacados en +teatro; y de otra parte hechos compañeros de los que estaban en tal estado. + + 34 Porque de mis prisiones tambien os resentisteis conmigo, y el robo de +vuestros bienes padecisteis con gozo, conociendo que teniais en vosotros una +mejor sustancia en los cielos, y que permanece. + + 35 No perdais pues esta vuestra confianza, que tiene grande remuneracion de +galardon: + + 36 porque la paciencia os es necesaria, para que, habiendo hecho la voluntad +de Dios, tengais la promesa. + + 37 Porque aun un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. + + 38 Mas el justo vivirá por la fé: mas el que se retirare, no agradará á mi +alma. + + 39 Pero nosotros no somos tales que nos retiremos para perdicion, sino +fieles para ganancia del alma. + + + +CAPITULO 11 + + 1 ES pues la fé la sustancia de las cosas que se esperan, la demostracion de +las cosas que no se ven. + + 2 Porque por esta alcanzaron testimonio los viejos. + + 3 Por la fé entendemos haber sido compuestos los siglos por la palabra de +Dios, siendo hecho lo que se ve de lo que no se veia. + + 4 Por la fé Abel ofreció á Dios mayor sacrificio que Cain: por la cual +alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio á sus presentes; y +difunto aun habla por ella. + + 5 Por la fé Enoc fué trasladado para no ver muerte, y no fué hallado, porque +le trasladó Dios: y antes que fuese trasladado tuvo testimonio de haber +agradado á Dios. + + 6 Sin fé empero es imposible agradar á Dios: porque menester es que el que á +Dios se llega, crea que le hay; y que es galardonador de los que le buscan. + + 7 Por la fé Noé, habiendo recibido respuesta de cosas que aun no se veian, +aparejó el arca en que su casa se salvase: por la cual [arca] condenó al +mundo, y fué hecho heredero de la justicia que es por la fé. + + 8 Por la fé Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que habia +de recibir por herencia; y salió sin saber donde iba. + + 9 Por fe habitó en la tierra prometida, como en [tierra] ajena, morando en +cabañas con Isaac, y Jacob, herederos juntamente de la misma promesa: + + 10 porque esperaba ciudad con fundamentos, el artífice y hacedor de la cual +es Dios. + + 11 Por la fé tambien la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para +concebir generacion, y parió aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó +ser fiel el que lo habia prometido. + + 12 Por lo cual tambien de uno, y ese ya amortecido, salieron como las +estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está á la +orilla de la mar. + + 13 Conforme á la fé murieron todos estos sin haber recibido las promesas; +sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que +eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra. + + 14 Porque los que esto dicen, claramente dan á entender que buscan la +patria. + + 15 Que si se acordaran de aquella de donde salieron, cierto tenian tiempo +para volverse: + + 16 mas empero deseaban la mejor, es á saber, la celestial: por lo cual Dios +no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les habia aparejado +ciudad. + + 17 Por fé ofreció Abraham á Isaac, cuando fué tentado: y ofrecia al +unigénito en el cual habia recibido las promesas: + + 18 habiéndole sido dicho: En Isaac te será llamada simiente: + + 19 pensando que aun de los muertos es Dios poderoso para levantar: por lo +cual tambien le volvió á recibir por figura. + + 20 Por fé tambien bendijo Isaac á Jacob y á Esaú acerca de lo que habia de +ser. + + 21 Por fé Jacob, muriéndose, bendijo á cada uno de los hijos de Joseph; y +adoró, [estribando] sobre la punta de su bordon. + + 22 Por fé Joseph, muriéndose, se acordó de la partida de los hijos de +Israél; y dió mandamiento acerca de sus huesos. + + 23 Por fé Moisés, cuando nació, fué escondido de sus padres por tres meses, +porque le vieron hermoso niño; y no temieron el mandamiento del rey. + + 24 Por fé Moisés, hecho ya grande, rehusó de ser hijo de la hija de Pharaón, + + 25 escogiendo antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de +comodidades temporales de pecado: + + 26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de +los Egipcios: porque miraba á la remuneracion. + + 27 Por fé dejó á Egipto no temiendo la ira del rey: porque como aquel que +veia al invisible, se esforzó. + + 28 Por fé celebró la pascua, y el derramamiento de la sangre, para que el +que mataba los primogénitos no los tocase. + + 29 Por fé pasaron el mar Bermejo como por tierra seca, lo cual probando los +Egipcios fueron consumidos. + + 30 Por fé cayeron los muros de Jericó con rodearlos siete dias. + + 31 Por la fé Raáb la ramera no pereció juntamente con los incrédulos, +habiendo recibido los espías con paz. + + 32 ¿Y qué diré aun? porque el tiempo me faltaria, contando de Gedeón, de +Barác, de Samsón, de Jephté, de David, de Samuel, y de los profetas: + + 33 que por fé ganaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon +las bocas de los leones, + + 34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de cuchillo, convalecieron de +enfermedades, fueron hechos fuertes en batallas, trastornaron campos de +[enemigos] extraños. + + 35 las mujeres recibieron sus muertos por resurreccion: unos fueron +estirados, menospreciando la vida para ganar mejor resurreccion. + + 36 Otros experimentaron vituperios y azotes; y ademas de esto, prisiones y +cárceles: + + 37 [otros] fueron apedreados, [otros] cortados en piezas, [otros] tentados, +[otros] muertos á cuchillo; [otros] anduvieron perdidos, [cubiertos] de +pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; + + 38 de los cuales el mundo no era digno: perdidos por los desiertos, por los +montes, por las cuevas, y por las cavernas de la tierra. + + 39 Y todos estos, aprobados por testimonio de la fé, no recibieron la +promesa: + + 40 proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, que no fuesen +perfeccionados sin nosotros. + + + +CAPITULO 12 + + 1 POR tanto nosotros tambien teniendo puesta sobre nosotros una tan grande +nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos por +paciencia la carrera que nos es propuesta, + + 2 puestos los ojos en el autor y consumador de la fe, Jesus: el cual +habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, +y fué asentado á la diestra de Dios. + + 3 Reducid pues [muchas veces] á vuestro pensamiento á aquel que sufrió tal +contradiccion de pecadores contra sí mismo, porque no os fatigueis en +vuestros ánimos desmayando : + + 4 que aun no habeis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado. + + 5 Y estais ya olvidados de la exhortacion que como con hijos habla con +vosotros, [diciendo:] Hijo mio, no menosprecies el castigo del Señor, ni +desmayes cuando eres de él redargüido^: + + 6 porque el Señor al que ama castiga, y azota á cualquiera que recibe por +hijo. + + 7 Si sufris el castigo, Dios se os presenta como á hijos: porque ¿qué hijo +es [aquel] á quien el padre no castiga? + + 8 Mas si estais fuera del castigo, del cual todos [los hijos] han sido +hechos participantes, luego adulterinos sois y no hijos: + + 9 tambien tuvimos á la verdad por castigadores á los padres de nuestra +carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre +de los espíritus, y viviremos? + + 10 Y aquellos á la verdad por pocos dias nos castigaban como á ellos les +parecia: mas este para lo que [nos] es provechoso, [es á saber,] para que +recibamos su santificacion. + + 11 Es verdad que ningun castigo al presente parece ser [causa] de gozo, sino +de tristeza: mas despues fruto quietísimo de justicia da á los que en él son +ejercitados. + + 12 Por lo cual enhestad las manos cansadas, y las rodillas descoyuntadas; + + 13 y haced pasos derechos á vuestros piés, porque lo [que es] cojo no salga +fuera de camino; antes sea sanado. + + 14 Seguid la paz con todos; y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor: + + 15 mirando bien que ninguno se aparte de la gracia de Dios, que ninguna raiz +de amargura brotando [os] impida, y por ella muchos sean contaminados: + + 16 que ninguno sea fornicario, ó profano, como Esaú, que por una vianda +vendió su primogenitura. + + 17 Porque ya sabeis que aun despues deseando heredar la bendicion, fué +reprobado, que no halló lugar de arrepentimiento, aunque la procuró con +lágrimas. + + 18 Porque no os habeis llegado al monte que se podia tocar, y al fuego +encendido, y al turbion, y á la oscuridad, y á la tempestad, + + 19 y al sonido de la trompeta, y á la voz de las palabras, la cual los que +la oyeron rogaron que no se les hablase mas: + + 20 porque no podian tolerar lo que se decia: Si bestia tocare al monte, será +apedreada, <ó pasada con dardo:> + + 21 y tan terrible cosa era lo que se veia, que Moisés dijo: Estoy asombrado, +y temblando.) + + 22 Mas os habeis llegado al monte de Sión, y á la ciudad del Dios vivo, +Jerusalem la celestial, y á la compañía de muchos millares de ángeles, + + 23 y á la congregacion de los primogénitos que están tomados por lista en +los cielos, y al juez de todos, Dios, y á los espíritus de los justos [ya] +perfectos: + + 24 y al mediador del nuevo testamento, Jesus; y á la sangre del +esparcimiento que habla mejor que la de Abel. + + 25 Mirad que no recuseis al que habla. Porque si aquellos no escaparon que +recusaron al que hablaba en la tierra, mucho menos [escaparemos] nosotros, si +desecháremos al que nos habla de los cielos: + + 26 la voz del cual entonces conmovió la tierra: mas ahora ha denunciado, +diciendo: Aun una vez, y yo conmoveré no solamente la tierra, mas aun el +cielo. + + 27 Y lo que dice: Aun una vez, declara el quitamiento de las cosas movibles, +como de cosas hechizas, para que queden las que son firmes. + + 28 Así que tomando el reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual +sirvamos á Dios, agradándole con temor y reverencia. + + 29 Porque nuestro Dios [es] fuego consumidor. + + + +CAPITULO 13 + + 1 LA caridad de la hermandad permanezca. + + 2 De la hospitalidad no os olvideis: porque por esta algunos habiendo +hospedado ángeles, fueron guardados. + + 3 Acordáos de los presos, como presos juntamente con ellos; y de los +trabajados, como tambien vosotros mismos sois del cuerpo. + + 4 Venerable [es] en todos el matrimonio, y la cama sin mancha: mas á los +fornicarios, y á los adúlteros juzgará Dios. + + 5 Sean las costumbres sin avaricia, contentos de lo presente: (porque él +dijo: No te desampararé, ni te dejaré:) + + 6 de tal manera que digamos confiadamente: El Señor [es] mi ayudador: no +temeré lo que me hará el hombre. + + 7 Acordáos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios: la fé +de los cuales imitad, considerando cuál haya sido la salida de su +conversacion. + + 8 Jesu Cristo ayer, y hoy: el mismo tambien es por siglos. + + 9 No seais llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas: +porque buena cosa es afirmar el corazon en la gracia, no en viandas, que +nunca aprovecharon á los que anduvieron en ellas. + + 10 Tenemos altar del cual no tienen facultad de comer los que sirven al +tabernáculo. + + 11 Porque los animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en +el santuario por el pontífice, los cuerpos de estos son quemados fuera del +real. + + 12 Por lo cual tambien Jesus, para santificar el pueblo por su propia +sangre, padeció fuera de la puerta. + + 13 Salgamos pues á él fuera del real, llevando su vituperio. + + 14 Porque no tenemos aquí ciudad permanente, mas buscamos la por venir. + + 15 Así que ofrezcamos por [medio de] él á Dios siempre sacrificio de +alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre. + + 16 Y del bien hacer, y de la comunicacion no os olvideis: porque de tales +sacrificios se agrada Dios. + + 17 Obedeced á nuestros pastores, y sujetáos á ellos: porque ellos velan por +vuestras almas, como aquellos que han de dar la cuenta; para que lo hagan con +alegría, y no gimiendo: porque esto no os es útil. + + 18 Orad por nosotros: porque confiamos que tenemos buena conciencia, +deseando de conversar bien en todo. + + 19 Y mas os ruego que lo hagais así; para que [yo] os sea mas presto +restituido. + + 20 Y el Dios de paz que sacó de los muertos al gran Pastor, por la sangre +del testamento eterno, al Señor nuestro Jesu Cristo, + + 21 os haga aptos en toda obra buena para que hagais su voluntad, haciendo él +en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesu Cristo: al cual es +gloria por siglos de siglos. Amen. + + 22 Os ruego empero, hermanos, que soporteis [esta] palabra de exhortacion, +que os he escrito en breve. + + 23 Sabed que nuestro hermano Timotéo es suelto, con el cual, (si viniere mas +presto,) os iré á ver. + + 24 Saludad á todos vuestros pastores, y á todos los santos. Los de Italia os +saludan. + + 25 LA gracia sea con todos vosotros. Amen. + + + + + +LA EPÍSTOLA UNIVERSAL + +DE + +SANTIAGO + + + +CAPITULO 1 + + 1 JACOBO, siervo de Dios y del Señor Jesu Cristo, á las doce tribus que +están esparcidas, salud. + + 2 Hermanos mios, tened por sumo gozo cuando cayéreis en diversas +tentaciones: + + 3 sabiendo que la prueba de vuestra fé obra paciencia. + + 4 Y la paciencia consuma la obra, para que seais perfectos y enteros, sin +faltar en alguna cosa. + + 5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el +cual la da á todos abundantemente, y no zahiere, y le será dada. + + 6 Pero demande en fé, no dudando nada: porque el que duda, es semejante á la +onda de la mar, que es movida del viento, y es echada de una parte á otra. + + 7 No piense pues el tal hombre que recibirá ninguna cosa del Señor. + + 8 El hombre de doblado ánimo, es inconstante en todos sus caminos. + + 9 El hermano que es de baja suerte, gloríese en su alteza: + + 10 mas el que es rico, en su bajeza: porque él se pasará como la flor de la +yerba: + + 11 que salido el sol con ardor, la yerba se secó, y su flor se cayó, y su +hermosa apariencia pereció: así tambien se marchitará el rico en todos sus +caminos. + + 12 Bienaventurado el varon que sufre la tentacion: porque cuando fuere +probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le aman. + + 13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios: porque Dios no +puede ser tentado de los malos, ni él tienta á alguno. + + 14 Pero cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraido, +y cebado. + + 15 Y la concupiscencia despues que ha concebido, pare al pecado; y el +pecado, siendo cumplido, engendra muerte. + + 16 Hermanos mios muy amados, no erreis. + + 17 Toda buena dádiva, y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del +Padre de las lumbres, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variacion. + + 18 El de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que +seamos primicias de sus criaturas. + + 19 Por esto, hermanos mios amados, todo hombre sea pronto para oir, tardío +para hablar, tardío para airarse: + + 20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. + + 21 Por lo cual dejando toda inmundicia, y superfluidad de malicia, recibid +con mansedumbre la palabra ingerida en vosotros, la cual puede hacer salvas +vuestras almas. + + 22 Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos +á vosotros mismos. + + 23 Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es +semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. + + 24 Porque él se consideró á sí mismo, y se fué; y á la hora se olvidó qué +tal era. + + 25 Mas el que hubiere mirado [atentamente] en la ley de perfecta libertad, y +hubiere perseverado [en ella,] no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la +obra, este tal será bienaventurado en su hecho. + + 26 Si alguno piensa ser religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, +sino engañando su corazon, la religion del tal es vana. + + 27 La religion pura y sin mácula delante de Dios y Padre es: Visitar los +huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este +mundo. + + + +CAPITULO 2 + + 1 HERMANOS mios, no tengais la fé de nuestro Señor Jesu Cristo glorioso en +acepcion de personas. + + 2 Porque si en vuestra congregacion entra [algun] varon, que trae anillo de +oro, vestido de preciosa ropa, y tambien entra un pobre vestido de vestidura +vil, + + 3 y tuviéreis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijéreis: Tú +asiéntate aquí bien; y dijéreis al pobre: Estáte tú allí en pié; ó siéntate +aquí debajo de mi estrado: + + 4 ¿vosotros no juzgais en vosotros mismos, y sois hechos jueces de +pensamientos malos? + + 5 Hermanos mios amados, oid: ¿No ha elegido Dios á los pobres de este mundo, +[que sean] ricos en fé, y herederos del reino que prometió á los que le aman? + + 6 Mas vosotros habeis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos con +tiranía, y ellos os llevan [con violencia] á los juzgados? + + 7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre que es invocado sobre vosotros? + + 8 Si ciertamente vosotros cumplis la ley real conforme á la Escritura, [es á +saber:] Amarás á tu prójimo como á tí mismo: bien haceis: + + 9 mas si haceis acepcion de personas, cometeis pecado, y sois acusados de la +ley como rebeldes. + + 10 Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en uno, +es hecho culpado de todos. + + 11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, tambien ha dicho: No matarás. +Y si no hubieres cometido adulterio, y empero hubieres matado, ya eres hecho +trasgresor de la ley. + + 12 Así hablad, y así obrad como los que habeis de ser juzgados por la ley de +libertad. + + 13 Porque juicio sin misericordia [será hecho] con aquel que no hiciere +misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio. + + 14 HERMANOS mios, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fé, y no tiene +las obras? ¿podrá la fé salvarle? + + 15 Y si el hermano, ó la hermana están desnudos, y tienen necesidad del +mantenimiento de cada dia, + + 16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentáos, y hartáos, pero no +les diéreis las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿que les +aprovechará? + + 17 Así tambien la fé, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. + + 18 Pero alguno dirá: Tú tienes la fé, y yo tengo las obras: muéstrame tu fé +sin tus obras; y yo te mostraré mi fé por mis obras. + + 19 Tú crees que Dios es uno: bien haces: tambien los demonios creen, y +tiemblan. + + 20 ¿Mas, ¡oh hombre vano! quieres saber, que la fé sin las obras es muerta? + + 21 Abraham, nuestro padre, ¿no fué justificado por las obras, cuando ofreció +á su hijo Isaac sobre el altar? + + 22 ¿No ves que la fé obró con sus obras, y que la fé fué perfecta por las +obras? + + 23 ¿y que la Escritura fué cumplida, que dice: Abraham creyó á Dios, y le +fué imputado á justicia, y fué llamado amigo de Dios? + + 24 Vosotros, pues, veis, que el hombre es justificado por las obras, y no +solamente por la fé. + + 25 Semejantemente tambien Raáb ramera, ¿no fué justificada por obras, cuando +recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino? + + 26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así tambien la fé sin +obras es muerta. + + + +CAPITULO 3 + + 1 HERMANOS mios, no os hagais muchos maestros, sabiendo que recibiremos +mayor condenacion. + + 2 Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, +este es varon perfecto, que tambien puede con freno gobernar todo el cuerpo. + + 3 Hé aquí, nosotros ponemos á los caballos frenos en las bocas para que nos +obedezcan, y gobernamos todo su cuerpo. + + 4 Hé aquí tambien las naves, siendo tan grandes, y siendo llevadas de +impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timon por donde quiera +que quisiere la gana del que gobierna. + + 5 Semejantemente tambien la lengua es un pequeñito miembro, y se gloría de +grandes cosas. Hé aquí, un pequeño^ fuego, ¡cuán grande bosque enciende! + + 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta +entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, é inflama la rueda +de nuestro nacimiento; y es inflamada del infierno. + + 7 Porque toda naturaleza de bestias fieras, y de aves, y de serpientes, y de +pescados de la mar, se doma, y es domada de la naturaleza humana: + + 8 pero ningun hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser +refrenado, y está llena de veneno mortal. + + 9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos á los hombres, +los cuales son hechos á la semejanza de Dios. + + 10 De una misma boca procede bendicion y maldicion. Hermanos mios, no +conviene que estas cosas sean así hechas. + + 11 ¿Echa alguna fuente por un mismo caño agua dulce y amarga? + + 12 Hermanos mios, ¿puede la higuera producir aceitunas; ó la vid, higos? Así +ninguna fuente puede hacer agua salada y dulce. + + 13 ¿Quién es sábio, y avisado entre vosotros? muestre por buena conversacion +sus obras en mansedumbre de sabiduría. + + 14 Pero si teneis envidia amarga, y contencion en vuestros corazones: no os +glorieis, ni seais mentirosos contra la verdad: + + 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, pero es terrena, +animal, y diabólica. + + 16 Porque donde hay envidia y contencion, allí hay perturbacion, y toda obra +perversa. + + 17 Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, despues +pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no +juzgadora, no fingida. + + 18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz. + + + +CAPITULO 4 + + 1 ¿DE donde vienen las guerras, y los pleitos entre vosotros? De aquí, [es á +saber,] de vuestras concupiscencias, las cuales batallan en vuestros +miembros. + + 2 Codiciais, y no teneis: teneis envidia y odio, y no podeis alcanzar: +combatís y guerreais, y no teneis lo que deseais, porque no pedís. + + 3 Pedís, y no recibís: porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. + + 4 Adúlteros y adúlteras, ¿no sabeis que la amistad del mundo es enemistad +con Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye +enemigo de Dios. + + 5 ¿Pensais que la Escritura dice sin causa: El Espíritu que mora en +nosotros, codicia para envidia? + + 6 Mas él da mayor gracia. Por esto él dice: Dios resiste á los soberbios, y +da gracia á los humildes. + + 7 Sed pues sujetos á Dios: resistid al diablo, y huirá de vosotros. + + 8 Llegáos á Dios, y él se llegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos: +Y [vosotros] de doblado ánimo, purificad los corazones. + + 9 Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa conviértase en lloro, y +vuestro gozo en tristeza. + + 10 Humilláos delante de la presencia del Señor, y él os ensalzará. + + 11 Hermanos, no murmureis los unos de los otros: el que murmura de su +hermano, y juzga á su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga á la ley; +y si tú juzgas á la ley, no eres guardador de la ley, sino juez. + + 12 Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿quién eres tú que +juzgas á otro? + + 13 EA ahora, los que decis: Vamos hoy y mañana á tal ciudad, y estaremos +allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos: + + 14 y no sabeis lo que será mañana. Porque, ¿qué es vuestra vida? Ciertamente +es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y despues se desvanece. + + 15 En lugar de lo cual deberiais decir: Si el Señor quisiere, y si +viviéremos, haremos esto ó aquello. + + 16 Mas ahora triunfais en vuestras soberbias. Toda gloria semejante es mala. + + 17 El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. + + + +CAPITULO 5 + + 1 EA ya ahora, ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán. + + 2 Vuestras riquezas están podridas: vuestras ropas están comidas de polilla. + + 3 Vuestro oro y plata están corrompidos de orin, y su orin os será en +testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego: habeis allegado +tesoro para en los postreros dias. + + 4 Hé aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, (el +cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros,) clama; y los clamores de +los que habian segado han entrado en las orejas del Señor de los ejércitos. + + 5 Habeis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos, y habeis +recreado vuestros corazones como en el dia de sacrificios. + + 6 Habeis condenado y muerto al justo, y [él] no os resiste. + + 7 PUES, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad que el +labrador espera el precioso fruto de la tierra, esperando pacientemente, +hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. + + 8 Sed pues tambien vosotros pacientes, y confirmad vuestros corazones: +porque la venida del Señor se acerca. + + 9 Hermanos, no gimais unos contra otros, porque no seais condenados: Hé +aquí, el juez está delante de la puerta. + + 10 Hermanos mios, tomad por ejemplo de afliccion y de paciencia, á los +profetas que hablaron en nombre del Señor. + + 11 Hé aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Vosotros habeis +oido la paciencia de Job, y habeis visto el fin del Señor, que el Señor es +muy misericordioso y piadoso. + + 12 Tambien, hermanos mios, ante todas cosas no jureis, ni por el cielo, ni +por la tierra, ni por otro cualquier juramento: mas vuestro Sí, sea Sí, y +[vuestro] No, No; porque no caigais en condenacion. + + 13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oracion. ¿Está alguno alegre +entre vosotros? cante. + + 14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la Iglesia, +y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor: + + 15 y la oracion de fé hará salvo al enfermo, y el Señor le aliviará; y si +estuviere en pecados, le serán perdonados. + + 16 Confesáos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, +para que seais sanos: porque la oracion eficaz del justo, puede mucho. + + 17 Elías era hombre sujeto á semejantes pasiones que nosotros, y rogó con +oracion que no lloviese, y no llovió sobre la tierra tres años, y seis meses: + + 18 y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto. + + 19 Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le +convirtiere, + + 20 sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su +camino, salvará una alma de muerte, y cubrirá la multitud de los pecados. + + + + + +EPÍSTOLA PRIMERA UNIVERSAL + +DEL + +APÓSTOL SAN PEDRO. + + + +CAPITULO 1 + + 1 PEDRO, apóstol de Jesu Cristo, á los extranjeros que están esparcidos en +Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia, y en Bithinia: + + 2 elegidos segun la presciencia de Dios Padre, en santificacion del +Espíritu, para obedecer, y ser rociados con la sangre de Jesu Cristo: Gracia +y paz os sea multiplicada. + + 3 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesu Cristo, que segun su +grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurreccion +de Jesu Cristo de entre los muertos; + + 4 para la herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni +marchitarse, conservada en los cielos, + + 5 para vosotros, que sois guardados en la virtud de Dios por fé, para +alcanzar la salud que esta aparejada para ser manifestada en el postrimero +tiempo. + + 6 En lo cual vosotros os alegrais, estando al presente un poco de tiempo +afligidos en diversas tentaciones, si es necesario; + + 7 para que la prueba de vuestra fé, muy mas preciosa que el oro, (el cual +perece, mas empero es probado con fuego,) sea hallada en alabanza, gloria, y +honra, cuando Jesu Cristo fuere manifestado: + + 8 al cual no habiendo visto, le amais: en el cual creyendo, aunque al +presente no le veais, os alegrais con gozo inefable y glorificado; + + 9 ganando el fin de vuestra fé, [que es,] la salud de las almas. + + 10 De la cual salud los profetas, que profetizaron de la gracia que habia de +venir en vosotros, han inquirido, y diligentemente buscado: + + 11 escudriñando cuándo, y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de +Cristo que estaba en ellos: el cual antes anunciaba las aflicciones que +habian de venir á Cristo, y las glorias despues de ellas: + + 12 á los cuales fué revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros +administraban las cosas, que ahora os son anunciadas de los que os han +predicado el Evangelio, por el Espíritu Santo enviado del cielo; en las +cuales desean mirar los ángeles. + + 13 Por lo cual teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con +templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada, cuando +Jesu Cristo os es manifestado: + + 14 como hijos obedientes, no conformándoos con los deseos que antes teniais +estando en vuestra ignorancia: + + 15 mas como aquel que os ha llamado es santo, semejantemente tambien +vosotros sed santos en toda conversacion: + + 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. + + 17 Y si invocais por Padre á aquel que sin acepcion de personas juzga segun +la obra de cada uno; conversad en temor todo el tiempo de vuestra habitacion: + + 18 sabiendo que habeis sido rescatados de vuestra vana conversacion, la cual +recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, [como] oro ó +plata: + + 19 mas con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha, y +sin contaminacion: + + 20 ya ordenado de antes de la fundacion del mundo, pero manifestado en los +postrimeros tiempos por amor de vosotros, + + 21 que por él creeis á Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha +dado gloria, para que vuestra fé y esperanza sea en Dios: + + 22 habiendo purificado nuestras almas en la obediencia de la verdad por el +Espíritu, en caridad hermanable, sin fingimiento amáos unos á otros +entrañablemente de corazon puro: + + 23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible por +la palabra del Dios viviente, y que permanece para siempre. + + 24 Porque toda carne es como la yerba, y toda la gloria del hombre como la +flor de la yerba: la yerba se secó, y la flor se cayó: + + 25 mas la palabra del Señor permanece perpetuamente: y esta es la palabra +que por el Evangelio os ha sido anunciada. + + + +CAPITULO 2 + + 1 HABIENDO pues dejado toda malicia, y todo engaño, y fingimientos, y +envidias, y todas murmuraciones, + + 2 desead, como niños recien nacidos, la leche racional, y sin engaño, para +que por ella crezcais en salud: + + 3 si empero habeis gustado que el Señor es benigno. + + 4 Al cual allegándoos, que es la piedra viva, reprobada cierto de los +hombres, empero elegida, y preciosa acerca de Dios, + + 5 vosotros tambien, como piedras vivas, [sed] edificados una casa +espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, +agradables á Dios por Jesu Cristo. + + 6 Por lo cual tambien contiene la Escritura: Hé aquí, pongo en Sión la +principal piedra de la esquina, escogida, preciosa: y el que creyere en ella +no será confundido. + + 7 Ella es pues honor á vosotros que creeis: mas para los que no creen, la +piedra que los edificadores reprobaron, esta fué hecha la cabeza de la +esquina, + + 8 y piedra de tropiezo, y piedra de escándalo á aquellos que tropiezan en la +palabra, y no creen en aquello para lo cual fueron ordenados. + + 9 Mas vosotros sois el linaje elegido, el real sacerdocio, gente santa, +pueblo ganado, para que anuncieis las virtudes de aquel que os ha llamado de +las tinieblas á su luz admirable: + + 10 vosotros, que en el tiempo pasado no erais pueblo, mas ahora sois pueblo +de Dios, que en el tiempo pasado no habiais alcanzado misericordia, mas ahora +habeis ya alcanzado misericordia. + + 11 AMADOS, yo os ruego, como á extranjeros y caminantes, os abstengais de +los deseos carnales, que batallan contra el alma, + + 12 y tengais vuestra conversacion honesta entre los Gentiles: para que en lo +que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen á Dios en el +dia de la visitacion, estimándoos por las buenas obras. + + 13 Sed pues sujetos á toda ordenacion humana por Dios: ahora sea á rey, como +á superior: + + 14 ahora á los gobernadores, como del enviados, para venganza de los +malhechores, y para loor de los que hacen bien. + + 15 Porque esta es la voluntad de Dios, que haciendo bien, hagais callar la +ignorancia de los hombres vanos: + + 16 como estando en libertad, y no como teniendo la libertad por cubierta de +malicia, sino como siervos de Dios. + + 17 Honrad á todos. Amad la fraternidad. Temed á Dios. Honrad al rey. + + 18 Siervos, sed sujetos con todo temor á vuestros señores, no solamente á +los buenos y humanos, mas aun tambien á los rigurosos. + + 19 Porque esto es agradable, si alguno á causa de la conciencia, [que tiene] +delante de Dios, sufre molestias, padeciendo injustamente. + + 20 Porque ¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufris? +mas si haciendo bien, sois afligidos, y lo sufrís, esto es cierto agradable +delante de Dios. + + 21 Porque para esto sois llamados, pues que tambien Cristo padeció por +nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigais sus pisadas. + + 22 El cual no hizo pecado, ni fué hallado engaño en su boca: + + 23 el cual maldiciéndole, no tornaba á maldecir; y cuando padecia, no +amenazaba^: sino remitia [la causa] al que juzga justamente. + + 24 El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para +que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia. Por la +herida del cual habeis sido sanados. + + 26 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas: mas ahora sois ya +convertidos al pastor, y obispo de vuestras almas. + + + +CAPITULO 3 + + 1 SEMEJANTEMENTE, [vosotras] mujeres, sed sujetas á vuestros maridos: para +que tambien los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la +conversacion de sus mujeres: + + 2 considerando vuestra casta conversacion, que es en temor. + + 3 La compostura de las cuales, no sea exterior con encrespamiento de +cabellos, y atavío de oro, ni en composicion de ropas: + + 4 mas el hombre del corazon que esta encubierto sea sin toda corrupcion, y +de espíritu agradable, y pacífico, lo cual es de grande estima delante de +Dios. + + 5 Porque así tambien se ataviaban en el tiempo antiguo aquellas santas +mujeres que esperaban en Dios, siendo sujetas á sus maridos: + + 6 como Sara obedecia á Abraham, llamándole señor: de la cual vosotros sois +hechas hijas, haciendo bien, y no sois espantadas de ningun pavor. + + 7 Vosotros maridos, semejantemente, habitad con ellas segun ciencia, dando +honor á la mujer, como á vaso mas frágil, y como á herederas juntamente de la +gracia de vida; para que vuestras oraciones no sean impedidas. + + 8 Y finalmente sed todos de un consentimiento, de una afeccion, amándoos +hermanablemente, misericordiosos, amigables, + + 9 no volviendo mal por mal, ni maldicion por maldicion, sino antes por el +contrario, bendiciendo: sabiendo que vosotros sois llamados á que poseais en +herencia bendicion. + + 10 Porque el que quiere amar la vida, y ver los dias buenos, refrene su +lengua de mal, y sus labios no hablen engaño: + + 11 apártese del mal, y haga bien: busque la paz, y sígala. + + 12 Porque los ojos del Señor [están] sobre los justos, y sus orejas +[atentas] á sus oraciones: el rostro del Señor [está] sobre aquellos que +hacen mal. + + 13 ¿Y quién es aquel que os podrá empecer, si vosotros seguís el bien? + + 14 Mas tambien si alguna cosa padeceis por hacer bien, sois bienaventurados. +Por tanto no temais por el temor de aquellos, y no seais turbados: + + 15 pero santificad al Señor Dios en vuestros corazones; y [estad] siempre +aparejados para responder á cada uno que os demanda razon de la esperanza que +está en vosotros; + + 16 y esto con mansedumbre y reverencia; teniendo buena conciencia, para que +en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean confundidos los que +blasfeman vuestra buena conversacion en Cristo. + + 17 Porque mejor es que padezcais haciendo bien, si la voluntad de Dios así +lo quiere, que no haciendo mal. + + 18 Porque tambien Cristo padeció una vez por los pecados, el justo por los +injustos, para llevarnos á Dios, mortificado á la verdad en la carne, pero +vivificado en espíritu. + + 19 En el cual tambien fué, y predicó á los espíritus que estaban en cárcel: + + 20 los cuales en el tiempo pasado fueron desobedientes, cuando una vez se +esperaba la paciencia de Dios, en los dias de Noé, cuando se aparejaba el +arca, en la cual pocos, es á saber, ocho personas, fueron salvas por agua. + + 21 A la figura de la cual el bautismo, que ahora corresponde, nos salva, (no +quitando las inmundicias de la carne, mas dando testimonio de buena +conciencia delante de Dios,) por la resurreccion de Jesu Cristo: + + 22 el cual está á la diestra de Dios, siendo subido al cielo: á quien están +sujetos los ángeles, y las potestades, y virtudes. + + + +CAPITULO 4 + + 1 PUES que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros tambien +estad armadas del mismo pensamiento: que el que ha padecido en la carne, cesó +de pecado: + + 2 para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no á las concupiscencias +de los hombres, sino á la voluntad de Dios. + + 3 Porque nos debe bastar que el tiempo pasado de nuestra vida hayamos hecho +la voluntad de los Gentiles cuando conversábamos en disoluciones, en +concupiscencias, en embriagueces, en glotonerías, en beberes, y en +abominables idolatrías. + + 4 Y esto parece cosa extraña á los que os vituperan, que vosotros no corrais +con ellos en el mismo desenfrenamiento de disolucion: + + 5 los cuales darán cuenta al que está aparejado para juzgar los vivos y los +muertos. + + 6 Porque por esto tambien ha sido predicado el Evangelio á los muertos: para +que sean juzgados en carne segun los hombres, y vivan en espíritu segun Dios. + + 7 Mas el fin de todas las cosas se acerca. Sed pues templados, y velad en +oracion. + + 8 Y sobre todo tened entre vosotros ferviente caridad: porque la caridad +cubrirá la multitud de pecados. + + 9 Hospedáos amorosamente los unos á los otros sin murmuraciones. + + 10 Cada uno segun el don que ha recibido, adminístrelo á los otros, como +buenos dispensadores de las diferentes gracias de Dios. + + 11 Si alguno habla, [hable] conforme á las palabras de Dios: si alguno +ministra, [ministre] conforme á la virtud que Dios administra: para que en +todas cosas sea Dios glorificado por Jesu Cristo, al cual es gloria, é +imperio para siempre jamás. Amen. + + 12 CARÍSIMOS, no os maravilleis cuando sois examinados por fuego, lo cual se +hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese: + + 13 mas antes, en que sois participantes de las aflicciones de Cristo, +gozáos: para que tambien en la revelacion de su gloria os goceis en triunfo. + + 14 Si sois vituperados en nombre de Cristo, sois bienaventurados: porque la +gloria, y el Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Cierto segun ellos él es +blasfemado, mas segun vosotros es glorificado. + + 15 Así que no sea ninguno de vosotros afligido como homicida, ó ladron, ó +malhechor, ó codicioso de los bienes ajenos. + + 16 Pero si alguno es afligido como cristiano, no se avergüence, antes +glorifique á Dios en esta parte. + + 17 Porque tambien ya es tiempo que el juicio comience de la casa de Dios; y +si primero [comienza] de nosotros, ¿qué fin será él de aquellos que no +obedecen al Evangelio de Dios? + + 13 Y si el justo es dificultosamente salvo, ¿adónde parecerá el infiel, y el +pecador? + + 19 Y por eso, los que son afligidos segun la voluntad de Dios, le +encomienden sus almas, como á fiel poseedor, haciendo bien. + + + +CAPITULO 5 + + 1 YO ruego á los ancianos que están entre vosotros, (yo anciano tambien con +ellos, y testigo de las aflicciones de Cristo, que soy tambien participante +de la gloria que ha de ser revelada:) + + 2 apacentad la manada de Cristo cuanto en vosotros es, teniendo cuidado de +ella, no por fuerza, mas voluntariamente: no por ganancia deshonesta, sino de +un ánimo pronto; + + 3 y no como teniendo señorío sobre las herencias del Señor, sino de tal +manera que seais dechados de la manada. + + 4 Y cuando apareciere el gran Príncipe de los pastores, vosotros recibireis +la corona incorruptible de gloria. + + 5 Semejantemente los mancebos, sed sujetos á los ancianos, de tal manera que +seais todos sujetos uno á otro. Vestíos de humildad de ánimo: porque Dios +resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes. + + 6 Humilláos pues debajo de la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce +cuando fuere tiempo: + + 7 echando toda vuestra solicitud en él: porque él tiene cuidado de vosotros. + + 8 Sed templados, y velad: porque vuestro adversario el diablo anda como leon +bramando en rededor de vosotros, buscando alguno que trague: + + 9 al cual resistid firmes en la fé, sabiendo que las mismas aflicciones han +de ser cumplidas en la compañía de nuestros hermanos que están en el mundo. + + 10 Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna por +Jesu Cristo, despues que hubiéreis un poco de tiempo padecido, el mismo os +perfeccione, confirme, corrobore, y establezca: + + 11 á él sea gloria, é imperio para siempre. Amen. + + 12 Por Silvano que os es, segun yo pienso, hermano fiel, os he escrito +brevemente, amonestándoos, y testificándoos, que esta es la verdadera gracia +de Dios, en la cual estais. + + 13 La Iglesia que está en Babilonia, juntamente elegida con vosotros, se os +encomienda, y Marcos mi hijo. + + 14 Saludáos unos á otros con beso de caridad. Paz sea con todos vosotros, +los que estais en Jesu Cristo. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA SEGUNDA UNIVERSAL + +DEL + +APÓSTOL SAN PEDRO. + + + +CAPITULO 1 + + 1 SIMON Pedro, siervo y Apóstol de Jesu Cristo, á los que habeis alcanzado +fé igualmente preciosa con nosotros en la justicia de nuestro Dios y Salvador +Jesu Cristo: + + 2 Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios, y de +nuestro Señor Jesus: + + 3 como todas las cosas que pertenecen á la vida y á la piedad, nos sean +dadas de su divina potencia, por el conocimiento de aquel que nos ha llamado +por su gloria y virtud, + + 4 por las cuales nos son dadas preciosas y grandísimas promesas: para que +por ellas fuéseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo +huido de la corrupcion que está en el mundo por concupiscencia. + + 5 Vosotros tambien, poniendo toda diligencia en esto mismo, mostrad en +vuestra fé virtud; y en la virtud ciencia; + + 6 y en la ciencia templanza; y en la templanza paciencia; y en la paciencia +temor de Dios; + + 7 y en el temor de Dios amor hermanable; y en el amor hermanable caridad. + + 8 Porque si en vosotros hay estas cosas, y abundan, no os dejarán estar +ociosos, ni estériles en el conocimiento de nuestro Señor Jesu Cristo. + + 9 Empero el que no tiene estas cosas es ciego, y anda tentando el camino con +la mano, estando olvidado de la purgacion de sus antiguos pecados. + + 10 Por lo cual, hermanos, tanto mas trabajad de hacer firme vuestra vocacion +y eleccion: porque haciendo estas cosas, no caereis jamás. + + 11 Porque de esta manera os será abundantemente administrada la entrada en +el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesu Cristo. + + 12 Por esto yo no dejaré siempre de amonestaros de estas cosas, aunque +vosotros las sepais, y esteis confirmados en la verdad presente. + + 13 Porque tengo por justo, en tanto que estoy en este tabernáculo, de +incitaros con amonestacion: + + 14 sabiendo que brevemente tengo de dejar este mi tabernáculo, como nuestro +Señor Jesu Cristo me ha declarado. + + 15 Tambien yo procuraré siempre con diligencia, que despues de mi +fallecimiento vosotros podais tener memoria de estas cosas. + + 16 Porque nosotros no os hemos dado á conocer la potencia y la venida de +nuestro Señor Jesu Cristo, siguiendo fábulas por arte compuestas; sino como +habiendo con nuestros propios ojos visto su majestad. + + 17 Porque él habia recibido de Dios Padre honra y gloria, cuando una tal voz +fué á él enviada de la magnífica gloria: Este es el amado Hijo mio, en el +cual yo me he agradado. + + 18 Y nosotros oimos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos juntamente +con él en el monte santo. + + 19 Tenemos tambien la palabra de los profetas mas firme: á la cual haceis +bien de estar atentos como á una candela que alumbra en lugar oscuro, hasta +que el dia esclarezca, y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones: + + 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de +particular interpretacion. + + 21 Porque la profecía no fué en los tiempos pasados traida por voluntad +humana: mas los hombres santos de Dios hablaron, siendo inspirados del +Espíritu Santo. + + + +CAPITULO 2 + + 1 EMPERO hubo tambien falsos profetas en el pueblo, como habrá entre +vosotros falsos doctores, que introducirán encubiertamente sectas de +perdicion, y negarán al Señor que los rescató, trayendo sobre sí mismos +acelerada perdicion. + + 2 Y muchos seguirán sus perdiciones: por los cuales el camino de la verdad +será blasfemado; + + 3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas: sobre +los cuales la condenacion ya de largo tiempo no se tarda, y su perdicion no +se duerme. + + 4 Porque ¿cómo [escaparán ellos]? si Dios no perdonó á los ángeles que +habian pecado, mas antes habiéndolos despeñado en el infierno con cadenas de +oscuridad, los entregó para ser reservados al juicio: + + 5 y si no perdonó al mundo viejo, mas antes guardó á Noé, octavo pregonero +de justicia, y trajo el diluvio al mundo de malvados: + + 6 y si condenó por destruccion las ciudades de Sodoma, y de Gomorrha, +tornándolas en ceniza, y poniéndolas por ejemplo á los que habian de vivir +sin temor y reverencia de Dios; + + 7 y libró al justo Lot, afligido de la nefanda conversacion de aquellos +abominables: + + 8 (porque este justo de vista y de oidos, morando entre ellos, afligia cada +dia su alma justa con los hechos de aquellos injustos:) + + 9 sabe el Señor librar de tentacion á los pios, y reservar á los injustos +para ser atormentados en el dia del juicio: + + 10 y principalmente aquellos, que siguiendo la carne, andan en +concupiscencia de inmundicia, y menosprecian la potestad, atrevidos, +contumaces, que no temen decir mal de las potestades superiores: + + 11 como quiera que los mismos ángeles, que son mayores en fuerza y en +potencia, no pronuncian juicio de maldicion, contra ellas delante del Señor. + + 12 Mas estos diciendo mal de las cosas que no entienden, como bestias +brutas, que naturalmente son hechas para presa y destruccion, perecerán en su +perdicion, + + 13 recibiendo el galardon de su injusticia, reputando por deleite poder +gozar de deleites cada dia: estos son suciedades y manchas, los cuales +comiendo con vosotros, juntamente se recrean en sus errores: + + 14 teniendo los ojos llenos de adulterio, y no saben cesar de pecar: cebando +las almas inconstantes, teniendo el corazon ejercitado en codicias, siendo +hijos de maldicion: + + 15 que dejando el camino derecho han errado, habiendo seguido el camino de +Balaám, [hijo] de Bosór, el cual amó el premio de la maldad: + + 16 y fué reprendido de su maldad: un animal mudo, (sobre que iba sentado,) +acostumbrado á yugo, hablando en voz de hombre refrenó la locura del profeta. + + 17 Estos son fuentes sin agua, y nubes traidas de torbellino de viento; para +los cuales está guardada eternamente la oscuridad de las tinieblas. + + 18 Porque hablando arrogantes palabras de vanidad, ceban con las +concupiscencias de la carne en disoluciones á los que verdaderamente habian +huido de los que conversan en error: + + 19 prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos siervos de corrupcion. +Porque el que es de alguno vencido, es sujeto á la servidumbre del que le +venció. + + 20 Ciertamente si habiéndose ellos apartado de las contaminaciones del +mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesu Cristo, y otra vez +envolviéndose en ellas, son vencidos, sus postrimerías les son hechas peores +que los principios. + + 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, +que despues de haberlo conocido, tornarse atrás del santo mandamiento que les +fué dado. + + 22 Pero les ha acontecido lo que por un verdadero proverbio se suele decir: +El perro es vuelto á su vómito, y la puerca lavada [es tornada] al +revolcadero del cieno. + + + +CAPITULO 3 + + 1 CARÍSIMOS, yo os escribo ahora esta segunda carta, por la cual despierto +con exhortacion vuestro limpio entendimiento: + + 2 para que tengais memoria de las palabras que antes han sido dichas de los +santos profetas, y de nuestro mandamiento, que somos apóstoles del Señor y +Salvador: + + 3 sabiendo primero esto, que en los postrimeros dias vendrán burladores, +andando segun sus propias concupiscencias, + + 4 y diciendo: ¿Adónde esta la promesa de su advenimiento? Porque desde el +dia en que los padres durmieron, todas las cosas perseveran así como desde el +principio de la creacion. + + 5 Cierto ellos ignoran voluntariamente, que los cielos fueron en el tiempo +antiguo, y la tierra que por agua y en agua está asentada por la palabra de +Dios: + + 6 por lo cual el mundo de entonces pereció anegado por agua. + + 7 Mas los cielos que son ahora, y la tierra, son conservados por la misma +palabra, guardados para el fuego en el dia del juicio, y de la perdicion de +los hombres impíos. + + 8 Mas ¡oh amados! no ignoreis una cosa, [y es,] que un dia delante del Señor +es como mil años, y mil años son como un dia. + + 9 El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza: empero +es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que +todos sean recibidos á penitencia. + + 10 Mas el dia del Señor vendrá como ladron en la noche, en el cual los +cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán +deshechos, y la tierra, y las obras que en ella están, serán quemadas. + + 11 Pues como [sea así] que todas estas cosas han de ser deshechas, ¿qué +tales conviene que vosotros seais en santas y pias conversaciones. + + 12 esperando, y apresurándoos para el advenimiento del dia de Dios, en el +cual los cielos siendo encendidos, serán deshechos, y los elementos siendo +abrasados, se fundirán? + + 13 Pero esperamos cielos nuevos, y tierra nueva, segun sus promesas, en los +cuales mora la justicia. + + 14 Por lo cual, oh amados, estando en esperanza de estas cosas, procurad con +diligencia que [seais] de él hallados sin mácula, y sin reprension en paz. + + 15 Y tened por salud la paciencia de nuestro Señor, como tambien nuestro +amado hermano Pablo, segun la sabiduria que le ha sido dada, os ha escrito +tambien: + + 16 casi en todas sus epístolas hablando de estas cosas; entre las cuales hay +algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos é inconstantes +tuercen, como tambien las otras Escrituras, para perdicion de si mismos. + + 17 Así que vosotros ¡oh amados! pues estais amonestados , guardáos que por +el error de los abominables no seais juntamente con los otros engañados, y +caigais de vuestra firmeza. + + 18 Mas creced en la gracia y conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesu +Cristo. A él sea gloria ahora, y hasta el dia de la eternidad. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA PRIMERA UNIVERSAL + +DEL + +APÓSTOL SAN JUAN. + + + +CAPITULO 1 + + 1 LO que era desde el principio, lo que hemos oido, lo que hemos visto con +nuestros ojos, lo que hemos mirado, y nuestras manos han tocado, de la +Palabra de vida: + + 2 (porque la vida es manifestada; y tambien la vimos, y testificamos, y os +anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido;) + + 3 lo que hemos visto y oido, eso os anunciamos, para que tambien vosotros +tengais comunion con nosotros, y que nuestra comunion [sea] con el Padre, y +con su Hijo Jesu Cristo. + + 4 Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. + + 5 Y esta es la promesa que oimos de él mismo, y os la anunciamos: Que Dios +es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. + + 6 Si nosotros dijéremos que tenemos compañía con él, y andamos en tinieblas, +mentimos, y no hacemos la verdad. + + 7 Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunion entre +nosotros, y la sangre de Jesu Cristo su Hijo nos limpia de todo pecado. + + 8 Si dijéremos que no tenemos pecado, engañámonos á nosotros mismos, y no +hay verdad en nosotros. + + 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone +nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad. + + 10 Si dijéremos que no hemos pecado, le hacemos á él mentiroso, y su palabra +no está en nosotros. + + + +CAPITULO 2 + + 1 HIJITOS mios, estas cosas os escribo, para que no pequeis; y si alguno +hubiere pecado, abogado tenemos delante del Padre, á Jesu Cristo justo. + + 2 Y este es la aplacacion por nuestros pecados; y no solamente por los +nuestros, mas tambien por los de todo el mundo. + + 3 Y por esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus +mandamientos. + + 4 El que dice: Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es +mentiroso, y no hay verdad en él. + + 5 Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente +perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él. + + 6 El que dice que está en él, debe andar como él anduvo. + + 7 Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo, +que habeis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra +que habeis oido desde el principio. + + 3 Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es la verdad en él, y en +vosotros: porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra. + + 9 El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en +tinieblas todavía. + + 10 El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él. + + 11 Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, +y no sabe donde se va: porque las tinieblas le han cegado los ojos. + + 12 Hijitos, os escribo que vuestros pecados os son perdonados por su nombre. + + 13 Padres, os escribo que habeis conocido á aquel que [es] desde el +principio. Mancebos, os escribo que habeis vencido al maligno. Hijitos, os +escribo que habeis conocido al Padre. + + 14 Padres os he escrito que habeis conocido al que [es] desde el principio. +Mancebos, yo os escribí que sois fuertes, y que la palabra de Dios mora en +vosotros, y que habeis vencido al maligno. + + 15 No ameis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al +mundo, la caridad del Padre no está en él. + + 16 Porque todo lo que hay en el mundo, [que es] concupiscencia de carne, y +concupiscencia de ojos, y soberbia de vida, no es del Padre, mas es del +mundo. + + 17 Y el mundo se pasa, y su concupiscencia: mas el que hace la voluntad de +Dios, permanece para siempre. + + 18 Hijitos, ya es la postrera hora: y como vosotros habeis oido que el +anticristo ha de venir, así tambien al presente han comenzado á ser muchos +anticristos , por lo cual sabemos que ya es el postrimero tiempo. + + 19 Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros: porque si fuesen de +nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros: pero [esto es] para que +se manifestase que todos no son de nosotros. + + 20 Mas vosotros teneis la uncion del Santo, y conoceis todas las cosas. + + 21 No os he escrito, como si ignoráseis la verdad, mas como á los que la +conoceis, y porque ninguna mentira es de la verdad. + + 22 ¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesus es el Mesías? Este es +anticristo que niega al Padre, y al Hijo. + + 23 Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera +que confiesa al Hijo, tiene tambien al Padre. + + 94 Pues lo que habeis oido desde el principio sea permanente en vosotros: +porque si lo que habeis oido desde el principio fuere permanente en vosotros, +tambien vosotros permanecereis en el Hijo, y en el Padre. + + 25 Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, [que es] vida eterna. + + 26 Esto he escrito de los que os engañan. + + 27 Y la uncion que vosotros habeis recibido de él, mora en vosotros; y no +teneis necesidad que ninguno os enseñe: mas como la uncion misma os enseña en +todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, +perseverad en él . + + 28 Y ahora, hijitos, perseverad en él: para que cuando apareciere, tengamos +confianza, y no seamos confundidos por él en su venida. + + 29 Si sabeis que él es justo, sabed tambien que cualquiera que hace +justicia, es nacido de él. + + + +CAPITULO 3 + + 1 MIRAD cuál caridad nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de +Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él. + + 2 Muy amados, ahora somos hijos de Dios, y aun no es manifestado lo que +hemos de ser: pero sabemos que cuando él apareciere, seremos semejantes á él: +porque le veremos como él es. + + 3 Y cualquiera que tiene esta esperanza en él se purifica, como él tambien +es limpio. + + 4 Cualquiera que hace pecado, traspasa tambien la ley; y el pecado es +trasgresion de la ley. + + 5 Y sabeis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en +él. + + 6 Cualquiera que permanece en él, no peca: cualquiera que peca, no le ha +visto, y no le ha conocido. + + 7 Hijitos, ninguno os engañe: el que hace justicia es justo, como él tambien +es justo. + + 8 El que hace pecado, es del diablo: porque el diablo peca desde el +principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del +diablo. + + 9 Cualquiera que es nacido de Dios, no hace pecado; porque su simiente está +en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. + + 10 En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: +cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios. + + 11 Porque esta es la predicacion que habeis oido desde el principio, que nos +amemos unos á otros: + + 12 no como Cain, que era del maligno, y mató á su hermano. ¿Y por qué causa +le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano eran justas. + + 13 Hermanos mios, no os maravilleis si el mundo os aborrece. + + 14 Nosotros sabemos que somos pasados de muerte á vida, en que amamos á los +hermanos. El que no ama á su hermano, está en muerte. + + 15 Cualquiera que aborrece á su hermano, es homicida: y sabeis que ningun +homicida tiene vida eterna permaneciente en sí. + + 16 En esto hemos conocido la caridad, en que él puso su vida por nosotros: +tambien nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. + + 17 Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener +necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está la caridad de Dios en él? + + 18 Hijitos mios, no amemos de palabra, ni de lengua; sino de obra y de +verdad: + + 19 y en esto conocemos que nosotros somos de la verdad, y tenemos nuestros +corazones certificados delante de él. + + 20 Y si nuestro corazon nos reprende, mayor es Dios que nuestro corazon, y +conoce todas las cosas. + + 21 Carísimos, si nuestro corazon no nos reprende, confianza tenemos en Dios: + + 22 y cualquiera cosa que pidiéremos, la recibiremos de él: porque guardamos +sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. + + 23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesu +Cristo, y nos amemos unos á otros, como nos lo ha mandado. + + 24 Y el que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto +sabemos que él está en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. + + + +CAPITULO 4 + + 1 AMADOS, no creais á todo espíritu; sino probad los espíritus si son de +Dios. Porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo. + + 2 En esto se conoce el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesu +Cristo es venido en carne, es de Dios: + + 3 y todo espíritu que no confiesa que Jesu Cristo es venido en carne, no es +de Dios: y este tal espíritu es espíritu del anticristo, del cual vosotros +habeis oido que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo. + + 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habeis vencido: porque el que en +vosotros está, es mayor que el que está en el mundo. + + 5 Ellos son del mundo, por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. + + 6 Nosotros somos de Dios: el que conoce á Dios, nos oye: el que no es de +Dios, no nos oye. Por esto conocemos el espíritu de verdad, y el espíritu de +error. + + 7 Carísimos, amémonos unos á otros: porque la caridad es de Dios. Cualquiera +que ama, es nacido de Dios, y conoce á Dios. + + 8 El que no ama, no conoce á Dios: porque Dios es caridad. + + 9 En esto se mostró la caridad de Dios en nosotros, en que Dios envió su +Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. + + 10 En esto consiste la caridad, no porque nosotros hayamos amado á Dios, mas +porque él nos amó á nosotros, y ha enviado á su Hijo para ser aplacacion por +nuestros pecados. + + 11 Amados, si Dios nos ha así amado, debemos tambien nosotros amarnos unos á +otros. + + 12 Ninguno vió jamás á Dios. Si nos amamos unos á otros, Dios está en +nosotros, y su caridad es perfecta en nosotros. + + 13 En esto conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado +de su Espíritu. + + 14 Y nosotros hemos visto, y testificamos que el Padre ha enviado á su Hijo +para ser Salvador del mundo. + + 15 Cualquiera que confesare que Jesus es el Hijo de Dios, Dios está en él, y +él en Dios. + + 16 Y nosotros hemos conocido, y creido la caridad que Dios tiene por +nosotros. Dios es caridad; y el que está en caridad está en Dios, y Dios en +él. + + 17 En esto es perfecta la caridad con nosotros, para que tengamos confianza +en el dia del juicio, pues cual él es, tales somos nosotros en este mundo. + + 18 En la caridad no hay temor: mas la caridad perfecta echa fuera el temor: +porque el temor tiene pena: de donde el que teme, no está perfecto en la +caridad. + + 19 Nosotros le amamos á él, porque él primero nos amó. + + 20 Si alguno dice: Yo amo á Dios, y aborrece á su hermano, es mentiroso. +Porque el que no ama á su hermano, al cual ha visto, ¿cómo puede amar á Dios, +que no ha visto? + + 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de él: Que el que ama á Dios, ame +tambien á su hermano. + + + +CAPITULO 5 + + 1 TODO aquel que cree que Jesus es el Cristo, es nacido de Dios: y +cualquiera que ama al que + +ha engendrado, ama tambien al que es nacido de él. + + 2 En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, cuando amamos á Dios, y +guardamos sus mandamientos. + + 3 Porque esta es la caridad de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus +mandamientos no son graves. + + 4 Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo: y esta es la +victoria que vence al mundo, [es á saber,] nuestra fé. + + 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesus es el Hijo de +Dios? + + 6 Este es Jesu Cristo, que vino por agua y sangre: no por agua solamente, +sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio: porque el +Espíritu es la verdad. + + 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, la Palabra, +y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. + + 8 Tambien son tres los que dan testimonio en la tierra, el Espíritu, el +agua, y la sangre, y estos tres son uno. + + 9 Si recibimos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios es mayor: +porque este es el testimonio de Dios, que ha testificado de su Hijo. + + 10 El que cree en el Hijo de Dios, tiene testimonio en sí mismo. El que no +cree á Dios, ha hecho mentiroso á Dios: porque no ha creido en el testimonio +que Dios ha testificado de su Hijo. + + 11 Y este es el testimonio, [es á saber,] que Dios nos ha dado vida eterna, +y esta vida está en su Hijo. + + 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene al Hijo de Dios, no +tiene vida. + + 13 YO he escrito estas cosas á vosotros que creeis en el nombre del Hijo de +Dios; para que sepais que teneis vida eterna, y para que creais en el nombre +del Hijo de Dios. + + 14 Y esta es la confianza que tenemos en Dios, que si demandáremos alguna +cosa conforme á su voluntad, él nos oye. + + 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, tambien +sabemos que tenemos las peticiones que le hemos demandado. + + 16 Si alguno viere pecar á su hermano pecado que no es de muerte, demandará +[á Dios,] y él le dará vida; [digo] á los que pecan no de muerte. Hay pecado +de muerte: por el cual yo no digo que ruegue. + + 17 Toda maldad es pecado: mas hay pecado que no es de muerte. + + 18 Bien sabemos que cualquiera que es nacido de Dios, no peca: mas el que es +engendrado de Dios, se guarda á sí mismo, y el maligno no le toca. + + 19 Sabido tenemos que somos de Dios, y todo el mundo está puesto en maldad: + + 20 empero sabemos que el Hijo de Dios es venido, y nos ha dado +entendimiento, para conocer al que es verdadero: y estamos en el verdadero, +en su Hijo Jesu Cristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna. + + 21 Hijitos, guardáos de los ídolos. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA SEGUNDA + +DEL + +APÓSTOL SAN JUAN. + + + + 1 EL anciano á la señora elegida, y á sus hijos, á los cuales yo amo en +verdad; y no solo yo, pero tambien todos los que han conocido la verdad: + + 2 por la verdad que está en nosotros, y sera perpétuamente con nosotros: + + 3 Gracia, misericordia, y paz de Dios Padre, y del Señor Jesu Cristo, Hijo +del Padre, en verdad y caridad, sea con vosotros. + + 4 Me he gozado mucho, porque he hallado de tus hijos que andan en la verdad, +como nosotros hemos recibido el mandamiento del Padre . + + 5 Y al presente, señora, yo te ruego, (no como escribiéndote nuevo +mandamiento, mas aquel que nosotros hemos tenido desde el principio,) que nos +amemos unos á otros. + + 6 Y esta es la caridad, que andemos segun su mandamiento: y el mandamiento +es, como vosotros habeis oido desde el principio, que andeis en él. + + 7 Porque muchos engañadores son entrados en el mundo, los cuales no +confiesan Jesu Cristo ser venido en carne. Este tal es engañador, y +anticristo. + + 8 Mirad por vosotros mismos, porque no perdamos las cosas que hemos obrado, +mas recibamos el galardon cumplido. + + 9 Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no +tiene á Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al +Padre, y al Hijo. + + 10 Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no le recibais en +vuestra casa, ni aun le saludeis. + + 11 Porque el que le saluda, comunica con sus malas obras. + + 12 Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no las he querido escribir por +papel y tinta: mas yo espero ir á vosotros, y hablar cara á cara con +vosotros, para que nuestro gozo sea cumplido. + + 13 los hijos de tu hermana elegida te saludan. Amen. + + + + + +EPÍSTOLA TERCERA + +DEL + +APÓSTOL SAN JUAN. + + + + 1 EL anciano al muy amado Gayo, al cual yo amo en verdad. + + 2 MI amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas +salud, así como tu alma está en prosperidad. + + 3 Ciertamente me gocé mucho, cuando vinieron los hermanos, y dieron +testimonio de tu verdad; como tú andas en la verdad. + + 4 Yo no tengo mayor gozo que estas cosas, y es de oir que mis hijos andan en +la verdad. + + 5 Amado, fielmente haces todo lo que haces para con los hermanos, y con los +extranjeros; + + 6 los cuales han dado testimonio de tu caridad en presencia de la Iglesia: á +los cuales si ayudares como conviene segun Dios, harás bien. + + 7 Porque ellos por su nombre han partido, no tomando nada de los Gentiles. + + 8 Nosotros, pues, debemos recibir á los que son tales, para que seamos +coadjutores de la verdad. + + 9 Yo he escrito á la Iglesia: mas Diotrephes, que ama tener el primado entre +ellos, no nos recibe. + + 10 Por esta causa si yo viniere, daré á entender las obras que hace, como +parla con palabras maliciosas contra nosotros; y ni aun contento con estas +cosas, no solo no recibe á los hermanos, pero aun prohibe á los que los +quieren recibir, y los echa de la Iglesia. + + 11 Amado, no sigas lo que es malo, sino lo que es bueno. El que hace bien, +es de Dios: mas el que hace mal, no ha visto á Dios. + + 12 Todos dan testimonio de Demetrio, y aun la misma verdad; pero tambien +nosotros damos testimonio, y vosotros habeis conocido que nuestro testimonio +es verdadero. + + 13 Yo tenia muchas cosas que escribirte; empero no quiero escribirte con +tinta y pluma. + + 14 Porque espero de verte en breve, y hablaremos cara á cara. + + 16 Paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda tú á los amigos por +nombre. + + + + + +EPÍSTOLA UNIVERSAL + +DEL + +APÓSTOL SAN JUDAS. + + + + 1 JUDAS, siervo de Jesu Cristo, y hermano de Jacobo, á los llamados, +santificados en Dios Padre, y conservados en Jesu Cristo: + + 2 Misericordia, y paz, y caridad os sea multiplicada. + + 3 Amados, por la gran solicitud que tenia de escribiros de la comun salud, +me ha sido necesario escribiros, amonestándoos que os esforceis á perseverar +en la fé que ha sido una vez dada á los santos. + + 4 Porque algunos hombres han encubiertamente entrado sin temor ni reverencia +de Dios: los cuales desde antes habian estado ordenados para esta +condenacion, convirtiendo la gracia de nuestro Dios en disolucion, y negando +á Dios, que solo es el que tiene dominio, y á nuestro Señor Jesu Cristo. + + 5 Quiero, pues, amonestaros que alguna vez habeis sabido esto, que el Señor +habiendo salvado al pueblo de Egipto, despues destruyó á los que no creian: + + 6 y que á los ángeles que no guardaron su origen, mas dejaron su habitacion, +los ha reservado debajo de oscuridad, en prisiones eternas, hasta el juicio +de aquel gran dia. + + 7 Como Sodoma y Gomorrha, y las ciudades comarcanas, las cuales de la misma +manera que ellos hablan fornicado, y habian seguido desenfrenadamente la +carne extraña, fueron puestas por ejemplo, habiendo recibido el juicio del +fuego eterno. + + 8 Y semejantemente tambien, estos adormecidos ensucian su carne, y +menosprecian la potestad, y vituperan las potestades superiores. + + 9 Pues cuando el arcángel Michaél contendia con el diablo, disputando sobre +el cuerpo de Moisés, no se atrevió á usar de juicio de maldicion contra él, +antes le dijo: El Señor te reprenda. + + 10 Mas estos maldicen las cosas que no conocen; y las cosas que naturalmente +conocen, se corrompen en ellas como bestias brutas. + + 11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Cain, y han venido á parar +en el error del premio de Balaám, y perecieron en la contradiccion de Core. + + 12 Estos son manchas en vuestros convites, que banquetean juntamente, +apacentándose á sí mismos sin temor alguno: nubes sin agua, las cuales son +llevadas de acá para allá de los vientos: árboles marchitos como en otoño, +sin fruto, dos veces muertos, y desarraigados: + + 13 fieras ondas de la mar, que espuman sus mismas abominaciones: estrellas +erráticas, á los cuales es reservada eternamente la oscuridad de las +tinieblas. + + 14 De los cuales tambien profetizó Enóc, que fué el séptimo despues de Adam, +diciendo: Hé aquí, el Señor es venido con sus santos millares; + + 15 á hacer juicio contra todos, y á convencer á todos los impíos de entre +ellos de todas sus malas obras, que han hecho infielmente, y de todas las +[palabras] duras, que los pecadores infieles han hablado contra él. + + 16 Estos son murmuradores querellosos, andando segun sus deseos, y su boca +habla cosas soberbias, teniendo en admiracion las personas por causa del +provecho. + + 17 Mas vosotros amados, tened memoria de las palabras que de antes han sido +dichas de los apóstoles de nuestro Señor Jesu Cristo; + + 18 como os decian, que en el postrer tiempo habria burladores, que andarian +segun sus malvados deseos. + + 19 Estos son los que hacen divisiones, sensuales, no teniendo el Espíritu. + + 20 Mas vosotros ¡oh amados! edificáos á vosotros mismos sobre vuestra +santísima fé, orando por Espíritu Santo. + + 21 Conserváos á vosotros mismos en el amor de Dios, esperando la +misericordia de nuestro Señor Jesu Cristo, para vida eterna. + + 22 Y recibid á los unos en piedad, discerniendo: + + 23 y haced salvos á los otros por temor, arrebatándolos del fuego: mas con +esto aborreciendo aun hasta la ropa que es contaminada de tocamiento de +carne. + + 24 A AQUEL, pues, que es poderoso de guardaros sin pecado, y de llevaros +delante de su gloria, irreprensibles con alegría, + + 25 A Dios solo sábio, nuestro Salvador, [sea] gloria y magnificencia, +imperio y potencia, ahora, y en todos siglos. Amen. + + + + + +EL APOCALPSI, Ó REVELACION + +DE + +SAN JUAN, EL TEÓLOGO. + + + +CAPITULO 1 + + 1 REVELACION de Jesu Cristo, la cual Dios le dió para manifestar á sus +siervos las cosas que conviene que sean hechas presto: y las declaró, +enviándola por su ángel á Juan su siervo; + + 2 el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesu +Cristo, y de todas las cosas que ha visto. + + 3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y +guardan las cosas que en ella [están] escritas: porque el tiempo esta cerca. + + 4 JUAN, á las siete Iglesias que [están] en Asia, gracia sea con vosotros, y +paz del que es, y que era, y que ha de venir; y de los siete espíritus que +están delante de su trono; + + 5 y de Jesu Cristo, que es testigo fiel, primogénito de los muertos, y +príncipe de los reyes de la tierra: que nos amó, y nos ha lavado de nuestros +pecados con su sangre, + + 6 y nos ha hecho reyes, y sacerdotes para Dios y su Padre: á él sea gloria é +imperio para siempre jamás. Amen. + + 7 Hé aquí, viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le +traspasaron, y todos los linajes de la tierra se lamentarán sobre él. Así +sea. Amen. + + 8 Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, dice el Señor, que es, y que era, y +que ha de venir, el Todopoderoso. + + 9 Yo Juan, vuestro hermano, y participante en la tribulacion, y en el reino, +y en la paciencia de Jesu Cristo, estaba en la isla que es llamada Patmos, +por la palabra de Dios, y el testimonio de Jesu Cristo. + + 10 Yo fuí en espíritu en dia de Domingo, y oí detrás de mí una gran voz como +de trompeta, + + 11 que decia: Yo soy Alpha y Omega, el primero y postrero: Escribe en un +libro lo que ves, y envíalo á las siete Iglesias que están en Asia; á Efeso, +y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardo, y á Filadelfia, y á +Laodicéa. + + 12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo: y vuelto, ví siete +candeleros de oro; + + 13 y en medio de los siete candeleros de oro, uno semejante al Hijo del +hombre vestido de una ropa que llegaba hasta los piés, y ceñido por los +pechos con una cinta de oro; + + 14 y su cabeza, y sus cabellos eran blancos como la lana blanca, y como la +nieve; y sus ojos como llama de fuego; + + 15 y sus piés semejantes al laton fino, ardientes como en un horno; y su voz +como ruido de muchas aguas. + + 16 Y tenia en su diestra siete estrellas: y de su boca salia una espada de +dos filos: y su rostro era resplandeciente como el sol resplandece en su +fuerza. + + 17 Y cuando yo le hube visto, caí como muerto á sus piés. Y él puso su +diestra sobre mí, diciéndome: No temas, yo soy el primero, y el postrero; + + 18 y el que vivo, y he sido muerto, y, hé aquí, vivo por siglos de siglos. +Amen. Y tengo las llaves del infierno, y de la muerte. + + 19 Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser +despues de estas. + + 20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los +siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete +Iglesias y los siete candeleros que has visto, son las siete Iglesias. + + + +CAPITULO 2 + + 1 ESCRIBE al ángel de la Iglesia de Efeso: El que tiene las siete estrellas +en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de oro, dice +estas cosas: + + 2 Yo sé tus obras, y tu trabajo, y tu paciencia, y que tú no puedes sufrir +los malos, y has probado á los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los +has hallado mentirosos: + + 3 y has sufrido, y sufres, y has trabajado por mi nombre, y no has +desfallecido. + + 4 Pero tengo algo contra tí, porque has dejado tu primera caridad. + + 5 Por lo cual ten memoria de donde has caido, y arrepiéntete, y haz las +primeras obras: si no, vendré presto á tí, y quitaré tu candelero de su +lugar, si no te enmendares. + + 6 Mas tienes esto, que aborreces los hechos de los Nicolaitas, los cuales yo +tambien aborrezco. + + 7 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: Al que +venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del +paraiso de Dios. + + 8 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia de Smirna: El primero y postrero, que fué +muerto, y vive, dice estas cosas: + + 9 Yo sé tus obras, y tu tribulacion, y tu pobreza, (pero tú eres rico,) y la +blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, sino sinagoga de +Satanás. + + 10 No tengas ningun temor de las cosas que has de padecer. Hé aquí, el +diablo ha de enviar algunos de vosotros á la cárcel, para que seais probados; +y tendreis tribulacion de diez dias. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la +corona de la vida. + + 11 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: El que +venciere, no recibirá daño de la segunda muerte. + + 12 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Pérgamo: El que tiene la +espada de dos filos, dice estas cosas: + + 13 Yo sé tus obras, y donde moras, donde está la silla de Satanás: y tienes +mi nombre, y no has negado mi fé, aun en los dias en que fué Antipas mi +testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora. + + 14 Pero tengo unas pocas cosas contra tí: porque tú tienes ahí los que +siguen la doctrina de Balaám, el cual enseñaba á Balác á poner escandalo +delante de los hijos de Israél, á comer de cosas sacrificadas á los ídolos, y +á cometer fornicacion. + + 15 Así tambien tú tienes á los que siguen la doctrina de los Nicolaitas, lo +cual [yo] aborrezco. + + 16 Arrepiéntete: porque de otra manera vendré á tí presto, y pelearé contra +ellos con la espada de mi boca. + + 17 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias: Al que +venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y +en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce, sino aquel +que lo recibe. + + 18 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Tiatira: El Hijo de Dios que +tiene sus ojos como llama de fuego, y sus piés semejantes al laton fino, dice +estas cosas; + + 19 Yo conozco tus obras, y caridad, y servicio, y fé, y tu paciencia, y tus +obras; y las postreras, [que son] muchas mas que las primeras. + + 20 Mas tengo unas pocas cosas contra tí: que permites á Jezabél, mujer que +se dice profetisa, enseñar, y engañar á mis siervos, á fornicar, y á comer +cosas ofrecidas á los ídolos: + + 21 y le he dado tiempo para que se arrepienta de la fornicacion, y no se ha +arrepentido. + + 22 Hé aquí, yo la postraré en una cama, y á los que adulteran con ella, en +muy grande tribulacion, si no se arrepintieren de sus obras. + + 23 Y heriré de muerte sus hijos; y todas las Iglesias sabrán, que yo soy el +que escudriño los riñones, y los corazones; y daré á cada uno de vosotros +segun sus obras. + + 24 Pero yo digo á vosotros y á los demos que estais en Tiatira: Aquellos que +no tienen esta doctrina, y que no han conocido las profundidades de Satanás, +como dicen, yo no enviaré sobre vosotros otra carga. + + 25 Empero la que teneis, tenedla hasta que yo venga. + + 26 Y al que hubiere vencido, y hubiere guardado mis obras hasta el fin, yo +le daré potestad sobre las naciones: + + 27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantadas como vaso de +ollero, como tambien yo la he recibido de mi Padre. + + 28 Y le daré la estrella de la mañana. + + 29 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. + + + +CAPITULO 3 + + 1 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Sardo: El que tiene los siete +espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus +obras: tienes nombre que vives, y estás muerto. + + 2 Sé vigilante, y confirma las otras cosas que están para morir: porque no +he hallado tus obras perfectas delante de Dios. + + 3 Acuérdate pues de lo que has recibido, y has oido, y guárdalo, y +arrepiéntete. Y si no velares, vendré á tí como ladron, y no sabrás á qué +hora vendré á tí. + + 4 Mas tienes unas pocas personas tambien en Sardo, que no han ensuciado sus +vestiduras, y andarán conmigo en vestiduras blancas: porque son dignos. + + 5 El que venciere, será así vestido de vestiduras blancas; y no borraré su +nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y +delante de sus ángeles. + + 6 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. + + 7 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia que está en Filadelfia: El Santo y +Verdadero, que tiene la llave de David; que abre, y ninguno cierra; que +cierra, y ninguno abre, dice estas cosas: + + 8 Yo conozco tus obras: hé aquí, te he puesto delante de tí una puerta +abierta, y ninguno la puede cerrar: porque tú tienes una poquita de potencia, +y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. + + 9 Hé aquí, yo daré de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y +no lo son, mas mienten: hé aquí, yo los constreñiré á que vengan, y adoren +delante de tus piés, y sepan que yo te he amado. + + 10 Porque has guardado la palabra de mi paciencia, y yo te guardaré de la +hora de la tentacion, que ha de venir en todo el mundo, para probar los que +moran en la tierra. + + 11 Mira, que yo vengo presto: reten lo que tienes, para que ninguno tome tu +corona. + + 12 Al que venciere yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca mas +saldrá fuera: y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la +ciudad de mi Dios, que es la nueva Jerusalem, la cual ha descendido del cielo +de mi Dios, y mi nombre nuevo. + + 13 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. + + 14 Y ESCRIBE al ángel de la Iglesia de los Laodicenses: Hé aquí, dice el +Amen, el testigo fiel y verdadero, el principio de la criatura de Dios: + + 15 Yo conozco tus obras: que ni eres frio, ni caliente: ojalá fueses frio, ó +hirviente: + + 16 mas porque eres tibia, y no frio ni hirviente, yo te vomitaré de mi boca. + + 17 Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad +de ninguna cosa: y no conoces que tú eres cuitado, y miserable, pobre, y +ciego, y desnudo: + + 18 yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas +hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la +vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. + + 19 Yo reprendo y castigo á todos los que amo: ten pues zelo, y enmiéndate. + + 20 Mira, que yo estoy á la puerta, y llamo: si alguno oyere mi voz, y me +abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo. + + 21 Al que venciere, yo le daré que se asiente conmigo en mi trono: así como +yo he vencido, y me he asentado con mi Padre en su trono. + + 22 El que tiene oreja, oiga lo que el Espíritu dice á las Iglesias. + + + +CAPITULO 4 + + 1 DESPUES de estas cosas miré, y hé aquí una puerta abierta en el cielo: y +la primera voz que oí era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: +Sube acá, y yo te mostraré las cosas que es necesario que sean hechas despues +de estas. + + 2 Y luego yo fuí en espíritu: y he aquí un trono que estaba puesto en el +cielo, y sobre el trono estaba uno asentado. + + 3 Y el que estaba asentado, era al parecer semejante á una piedra de jaspe y +de sardio, y el íris estaba al rededor del trono semejante á una vision de +esmeralda. + + 4 Y al rededor del trono habia veinte y cuatro sillas: y ví sobre las sillas +veinte y cuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas: y tenian sobre +sus cabezas coronas de oro. + + 5 Y del trono salian relámpagos, y truenos, y voces: y habia siete lámparas +de fuego ardiendo delante del trono, las cuales son los siete espíritus de +Dios. + + 6 Y delante del trono [habia] como un mar de color de vidrio semejante al +cristal: y en medio del trono, y al rededor del trono cuatro animales llenos +de ojos delante y detrás. + + 7 Y el primer animal era semejante á un leon, y el segundo animal, semejante +á un becerro, y el tercer animal tenia la cara como hombre, y el cuarto +animal, semejante al águila que vuela. + + 8 Y los cuatro animales tenian cada uno por sí seis alas al rededor: y +dentro estaban llenos de ojos; y no tenian reposo dia ni noche, diciendo: +Santo, Santo, Santo es el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que +ha de venir. + + 9 Y cuando aquellos animales daban gloria, y honra, y alabanza al que estaba +sentado en el trono, al que vive para siempre jamás, + + 10 los veinte y cuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado +en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás, y echaban sus coronas +delante del trono, diciendo: + + 11 Señor, digno eres de recibir gloria, y honra, y virtud: porque tú criaste +todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser, y fueron criadas. + + + +CAPITULO 5 + + 1 Y VÍ en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro +escrito dentro y fuera, sellado con siete sellos. + + 2 Y ví un ángel fuerte, predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el +libro, y de desatar sus sellos? + + 3 Y ninguno podia, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, +abrir el libro, ni mirarle. + + 4 Y yo lloraba mucho, porque no habia sido hallado ninguno digno de abrir el +libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. + + 5 Y uno de los ancianos me dice: No llores: hé aquí, el leon de la tribu de +Judá, la raiz de David, que ha vencido para abrir el libro, y desatar sus +siete sellos. + + 6 Y miré: y hé aquí, en medio del trono, y de los cuatro animales, Y en +medio de los ancianos, estaba un Cordero como muerto, que tenia siete +cuernos, y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados por toda +la tierra. + + 7 Y él vino, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado +en el trono. + + 8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales, y los veinte y cuatro +ancianos se postraron delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y redomas +de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos: + + 9 y cantaban uno nuevo cantico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de +abrir sus sellos: porque tú fuiste muerto, y nos has redimido para Dios con +tu sangre, de todo linaje, y lengua, y pueblo, y nacion: + + 10 y nos has hecho para nuestro Dios, reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre +la tierra. + + 11 Y miré, y oí voz de muchos ángeles al rededor del trono, y de los +animales, y de los ancianos: y la multitud de ellos era millones de millones, + + 12 que decian en alta voz: El Cordero que fué muerto es digno de tomar +potencia, y riquezas, y sabiduría, y fortaleza, y honra, y gloria, y +alabanza. + + 13 Y oí á toda criatura que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de +la tierra, y que está en la mar, y todas las cosas que en ellos están, +diciendo: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea alabanza, honra, +y gloria, y potencia para siempre jamás. + + 14 Y los cuatro animales decian: Amen. Y los veinte y cuatro ancianos +cayeron las caras contra tierra, y adoraron al que vive para siempre jamás. + + + +CAPITULO 6 + + 1 Y MIRÉ cuando el Cordero hubo abierto el uno de los sellos, y oí á uno de +los cuatro animales diciendo como con una voz de trueno: Ven, y ve. + + 2 Y miré, y hé aquí un caballo blanco: y el que estaba sentado encima de él, +tenia un arco; y le fué dada una corona, y salió victorioso, para que tambien +venciese. + + 3 Y CUANDO él hubo abierto el segundo sello, oí el segundo animal, que +decia: Ven, y ve. + + 4 Y salió otro caballo bermejo: y al que estaba sentado sobre él, fué dado +poder de quitar la paz de la tierra, y que se matasen unos á otros: y le fué +dada una grande espada. + + 5 Y CUANDO él hubo abierto el tercer sello, oí al tercer animal, que decia: +Ven, y mira. Y miré, y hé aquí un caballo negro: y el que estaba sentado +encima de él tenia una balanza en su mano. + + 6 Y oí una voz en medio de los cuatro animales, que decia: Un cheniz de +trigo por un denario, y tres chenices de cebada por un denario; y no hagas +daño al vino, ni al aceite. + + 7 Y DESPUES que él abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto animal, que +decia: Ven, y ve. + + 8 Y miré, y hé aquí un caballo pálido: y el que estaba sentado sobre él, +tenia por nombre Muerte, y el infierno le seguia: y le fué dada potestad +sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con +mortandad, y con bestias de la tierra. + + 9 Y CUANDO él hubo abierto el quinto sello, ví debajo del altar las almas de +los que habian sido muertos por la palabra de Dios, y por el testimonio que +ellos tenian: + + 10 y clamaban en alta voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y +verdadero, no juzgas, y vengas nuestra sangre de los que moran en la tierra? + + 11 Y fueron dadas ropas blancas á cada uno de ellos, y les fué dicho, que +aun reposasen un poco de tiempo hasta que sus consiervos fuesen cumplidos, y +sus hermanos que tambien habian de ser muertos como ellos. + + 12 Y MIRÉ cuando él abrió el sexto sello: y hé aquí, fué hecho un gran +terremoto: y el sol se volvió negro como un saco de cilicio, y la luna fué +hecha toda como sangre: + + 13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja +caer sus higos prematuros cuando es movida de gran viento: + + 14 y el cielo se apartó como un libro que es envuelto: y todo monte y todas +islas fueron movidas de sus lugares: + + 15 y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los ricos, y los capitanes, +y los fuertes, y todo siervo, y todo libre se escondieron en las cuevas, y +entre las rocas de los montes: + + 16 y decian á los montes, y á las rocas: Caed sobre nosotros, y escondednos +de la cara de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero: + + 17 porque el gran dia de su ira ha llegado: ¿y quién podrá resistir? + + + +CAPITULO 7 + + 1 DESPUES de estas cosas, ví cuatro ángeles que estaban sobre las cuatro +esquinas de la tierra, tenian los cuatro vientos de la tierra, para que no +soplase viento sobre la tierra, ni sobre la mar, ni sobre ningun árbol. + + 2 Y ví otro ángel que subia del nacimiento del sol, teniendo el sello de +Dios vivo. Y clamó con gran voz á los cuatro ángeles, á los cuales era dado +hacer daño á la tierra, y á la mar, + + 3 diciendo: No hagais daño á la tierra, ni á la mar, ni á los árboles, hasta +que señalemos á los siervos de nuestro Dios en sus frentes. + + 4 Y oí el número de los señalados, ciento y cuarenta y cuatro mil señalados +de todas las tribus de los hijos de Israél. + + 5 De la tribu de Judá, doce mil señalados. De la tribu de Rubén, doce mil +señalados. De la tribu de Gad, doce mil señalados. + + 6 De la tribu de Asér, doce mil señalados. De la tribu de Nephthalí, doce +mil señalados. De la tribu de Manassé, doce mil señalados. + + 7 De la tribu de Simeón, doce mil señalados. De la tribu de Leví, doce mil +señalados. De la tribu de Isachár, doce mil señalados. + + 8 De la tribu de Zabulón, doce mil señalados. De la tribu de Joseph, doce +mil señalados. De la tribu de Benjamin, doce mil señalados. + + 9 Despues de estas cosas miré, y hé aquí una gran multitud, la cual ninguno +podia contar, de todas gentes, y linajes, y pueblos, y lenguas, que estaban +delante del trono, y en la presencia del Cordero, vestidos de largas ropas +blancas, y palmas en sus manos; + + 10 y clamaban á alta voz, diciendo: Salud al que esta sentado sobre el trono +de nuestro Dios, y al Cordero. + + 11 Y todos los ángeles estaban al rededor del trono, y de los ancianos, y de +los cuatro animales: y postráronse sobre sus caras delante del trono, y +adoraron á Dios, + + 12 diciendo: Amen: Alabanza, y gloria, sabiduría, y accion de gracias, +honra, potencia, y fortaleza á nuestro Dios para siempre jamás. Amen. + + 13 Y respondió uno de los ancianos, diciéndome: Estos que están vestidos de +largas ropas blancas, ¿quiénes son? ¿y de dónde han venido? + + 14 Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han +venido de grande tribulacion, y han lavado sus largas ropas, y las han +blanqueado en la sangre del Cordero: + + 15 por esto están delante del trono de Dios, y le sirven dia y noche en su +templo: y el que está sentado en el trono morará entre ellos. + + 16 No tendrán mas hambre, ni sed; y el sol no caerá mas sobre ellos, ni otro +ningun calor: + + 17 porque el Cordero que está en medio del trono los alimentará, y los +guiará á las fuentes de aguas vivas. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos +de ellos. + + + +CAPITULO 8 + + 1 Y CUANDO él hubo abierto el séptimo sello, fué hecho silencio en el cielo +casi por media hora. + + 2 Y VÍ siete ángeles que estaban delante de Dios, y les fueron dadas siete +trompetas. + + 3 Y otro ángel vino, y se paró delante del altar, teniendo un incensario de +oro: y le fueron dados muchos inciensos para que pusiese de las oraciones de +todos los santos sobre el altar de oro, el cual estaba delante del trono. + + 4 Y el humo de los inciensos de las oraciones de los santos subió de la mano +del ángel delante de Dios. + + 5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo echó +en la tierra, y fueron hechos truenos, y voces, y relámpagos, y temblor de +tierra. + + 6 Y los siete ángeles que tenian las siete trompetas, se aparejaron para +tocarlas. + + 7 Y EL primer ángel tocó la trompeta, y fué hecho granizo, y fuego mezclado +con sangre, y fué echado sobre la tierra: y la tercera parte de los árboles +fué quemada, y toda la yerba verde fué quemada. + + 8 Y EL segundo ángel tocó la trompeta, y como un grande monte ardiente con +fuego fué lanzado en la mar, y la tercera parte de la mar fué vuelta en +sangre. + + 9 Y murió la tercera parte de las criaturas que estaban en la mar, las +cuales tenian vida, y la tercera parte de los navíos pereció. + + 10 Y EL tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una grande estrella +ardiendo como una antorcha encendida, y cayó en la tercera parte de los rios, +y en las fuentes de las aguas. + + 11 El nombre de la estrella se llama Ajenjo; y la tercera parte de las aguas +fué vuelta en ajenjo; y muchos hombres murieron por las aguas, porque fueron +hechas amargas. + + 12 Y EL cuarto ángel tocó la trompeta, y fué herida la tercera parte del +sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas: de +tal manera que se oscureció la tercera parte de ellos, y no alumbraba la +tercera parte del dia, y semejantemente de la noche. + + 13 Y ví, y oí un ángel volar por medio del cielo, diciendo en alta voz: ¡Ay, +ay, de los que moran en la tierra! á causa de las otras voces de la trompeta +que los tres ángeles habian de tocar. + + + +CAPITULO 9 + + 1 Y EL quinto ángel tocó la trompeta, y ví una estrella que cayó del cielo +en la tierra: y le fué dada la llave del pozo del abismo. + + 2 Y abrió el pozo del abismo, y subió el humo del pozo como el humo de una +grande hornaza; y fué oscurecido el sol, y el aire con el humo del pozo. + + 3 Y del humo del pozo salieron langostas á la tierra: y les fué dada +potestad, como tienen potestad los escorpiones de la tierra. + + 4 Y les fué mandado que no hiciesen daño á la yerba de la tierra, ni á +ninguna cosa verde, ni á ningun árbol, sino solamente á los hombres que no +tienen la señal de Dios en sus frentes. + + 5 Y les fué dado que no los matasen, sino que los atormentasen cinco meses: +y su tormento era como tormento de escorpion cuando hiere al hombre. + + 6 Y en aquellos dias buscarán los hombres la muerte, y no la hallarán: y +desearán morir, y la muerte huirá de ellos. + + 7 Y la forma de las langostas era semejante á caballos aparejados para +guerra: y sobre sus cabezas tenian como coronas semejantes al oro: y sus +caras eran como caras de hombres. + + 8 Y tenian cabellos como cabellos de mujeres: y sus dientes eran como +dientes de leones. + + 9 Y tenian corazas como corazas de hierro: y el estruendo de sus alas, como +el ruido de los carros, que con muchos caballos corren á la batalla. + + 10 Y tenian colas semejantes á las colas de los escorpiones, y tenian en sus +colas aguijones: y su potestad era de hacer daño á los hombres cinco meses. + + 11 Y tienen sobre sí un rey, que es el ángel del abismo, el cual tenia por +nombre en hebráico Abaddon, y en griego Apollyon. + + 12 El un ay es pasado: y hé aquí, vienen aun dos ayes despues de estas +cosas. + + 13 Y EL sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de los cuatro cuernos del +altar de oro, el cual está delante de los ojos de Dios, que decia al sexto +ángel que tenia la trompeta: + + 14 Desata los cuatro ángeles que están atados en el gran rio Eúfrates. + + 15 Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban aparejados para la +hora, y el dia, y el mes, y el año, para matar la tercera parte de los +hombres. + + 16 Y el número del ejército de los de á caballo era doscientos millones. Y +oí el número de ellos. + + 17 Y así ví los caballos en vision: y los que estaban sentados sobre ellos +tenian corazas de fuego, de jacinto, y de azufre. Y las cabezas de los +caballos eran como cabezas de leones: y de la boca de ellos salia fuego, +humo, y azufre. + + 18 Y de estas tres [plagas] fué muerta la tercera parte de los hombres, del +fuego, y del humo, y del azufre, que salian de la boca de ellos. + + 19 Porque su potencia esta en su boca, y en sus colas. Porque sus colas eran +semejantes á serpientes que tenian cabezas, y por ellas dañan. + + 20 Y los otros hombres que no fueron muertos de estas plagas, no se +enmendaron de las obras de sus manos, para que no adorasen demonios, é +imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera: las cuales +no pueden ver, ni oir, ni andar. + + 21 Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su +fornicacion, ni de sus hurtos. + + + +CAPITULO 10 + + 1 Y VÍ otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el íris +estaba en su cabeza, y su rostro era como el sol, y sus piés como columnas de +fuego. + + 2 Y tenia en su mano un libro abierto: y puso su pié derecho sobre la mar, y +el izquierdo sobre la tierra: + + 3 y clamó con grande voz, como cuando un leon brama: y cuando hubo clamado, +siete truenos hablaron sus voces. + + 4 Y cuando los siete truenos hubieron hablado sus voces, iba á escribir; y +oí una voz del cielo, que me decia: Sella las cosas que los siete truenos han +hablado, y no las escribas. + + 5 Y el ángel que yo ví estar sobre la mar, y sobre la tierra, levantó su +mano al cielo, + + 6 y juró por el que vive para siempre jamás, que ha criado el cielo, y las +cosas que en él hay, y la tierra, y las cosas que en ella hay, y la mar, y +las cosas que en ella hay, que no habria ya mas tiempo. + + 7 Pero en los dias de la voz del séptimo ángel, cuando él comenzare á tocar +la trompeta, el secreto de Dios será consumado, como él lo evangelizó á sus +siervos los profetas. + + 8 Y oí una voz del cielo que hablaba conmigo otra vez, y me decia: Anda, ve, +y toma el libro abierto de la mano del ángel, que está sobre la mar, y sobre +la tierra. + + 9 Y fuí al ángel, diciéndole que me diese el librito; y él me dijo: Toma, y +trágalo, y él te hará amargar tu vientre; pero en tu boca será dulce como la +miel. + + 10 Y tomé el librito de la mano del ángel, y le tragué: y era dulce en mi +boca como la miel: y despues que le tragué, fué amargo mi vientre. + + 11 Y él me dice: Necesario es que otra vez profetices delante de muchos +pueblos y gentes, y lenguas, y reyes. + + + +CAPITULO 11 + + 1 Y ME fué dada una caña semejante á una vara, y me fué dicho: Levántate, y +mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en él: + + 2 y echa fuera el patio que está fuera del templo, y no le midas, porque es +dado á los Gentiles, y pisarán la santa ciudad cuarenta y dos meses. + + 3 Y daré á mis dos testigos, y ellos profetizarán por mil y doscientos y +sesenta dias, vestidos de sacos. + + 4 Estos son los dos olivos, y los dos candeleros que están delante del Dios +de la tierra. + + 5 Y si alguno les quisiere dañar, sale fuego de la boca de ellos, y traga á +sus enemigos; y si alguno les quisiere hacer daño, es necesario que tambien +él sea muerto. + + 6 Estos tienen potestad de cerrar el cielo, que no llueva en los dias de su +profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para +herir la tierra con toda plaga, todas las veces que quisieren. + + 7 Y cuando ellos hubieren acabado su testimonio, la bestia que sube del +abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá, y los matará. + + 8 Y sus cuerpos serán echados en las plazas de la grande ciudad, que +espiritualmente es llamada Sodoma, y Egipto; donde tambien nuestro Señor fué +crucificado. + + 9 Y los de los linajes, y de los pueblos, y de las lenguas, y de los +Gentiles verán los cuerpos de ellos por tres dias y medio, y no permitirán +que sus cuerpos sean puestos en sepulcros. + + 10 Y los moradores de la tierra se gozarán sobre ellos, y se alegrarán, y se +enviarán dones los unos á los otros: porque estos dos profetas han +atormentado á los que moran sobre la tierra. + + 11 Y despues de tres dias y medio el espíritu de vida entró en ellos, +[enviado] de Dios, y se enhestaron sobre sus piés, y vino gran temor sobre +los que los vieron. + + 12 Y oyeron una gran voz del cielo que les decia: Subid acá. Y subieron al +cielo en una nube; y sus enemigos los vieron. + + 13 Y en aquella hora fué hecho gran temblor de tierra: y la décima parte de +la ciudad cayó, y fueron muertos en el temblor de tierra los nombres de siete +mil hombres: y los demás fueron espantados, y dieron gloria á Dios del cielo. + + 14 EL segundo ay es pasado: y hé aquí, el tercero ay vendrá presto. + + 15 Y EL séptimo ángel tocó la trompeta; y fueron hechas grandes voces en el +cielo, que decian: los reinos de este mundo son reducidos á nuestro Señor, y +á su Cristo, y reinará para siempre jamás. + + 16 Y los veinte y cuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en +sus sillas, se postraron inclinadas sus caras, y adoraron á Dios, + + 17 diciendo: Te damos gracias, Señor, Dios Todopoderoso, que eres, y que +eras, y que has de venir, porque has tomado tu grande potencia, y has +reinado: + + 18 y los Gentiles se han airado, y tu ira es venida, y el tiempo de los +muertos para que sean juzgados, y para que des el galardon á tus siervos los +profetas, y á los santos, y á los que temen tu nombre, á los pequeñitos, y á +los grandes, y para que destruyas á los que destruyen la tierra. + + 19 Y el templo de Dios fué abierto en el cielo, y el arca de su testamento +fué visto en su templo, y fueron hechos relámpagos, y voces, y truenos, y +terremotos, y grande granizo. + + + +CAPITULO 12 + + 1 Y UNA gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la +luna debajo de sus piés, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. + + 2 Y estando en cinta, clama con dolores de parto, y sufre tormento por +parir. + + 3 Y fué vista otra señal en el cielo: y hé aquí, un grande dragon bermejo, +que tenia siete cabezas y diez cuernos; y en sus cabezas siete diademas. + + 4 Y su cola traia con violencia la tercera parte de las estrellas del cielo, +y las echó en tierra. Y el dragon se paró delante de la mujer que estaba de +parto, para que cuando ella hubiese parido á su hijo se le tragase. + + 5 Y ella parió un hijo varon, el cual habia de regir todas las gentes con +vara de hierro: y su hijo fué arrebatado para Dios, y para su trono. + + 6 Y la mujer huyó á un desierto, donde tiene lugar aparejado de Dios, para +que allí la mantengan mil y doscientos y sesenta dias. + + 7 Y fué hecha una grande batalla en el cielo: Michaél y sus ángeles +batallaban contra el dragon: y el dragon batallaba, y sus ángeles: + + 8 mas no prevalecieron, ni su lugar fué mas hallado en el cielo. + + 9 Y fué lanzado fuera aquel gran dragon, que es la antigua serpiente, que es +llamada diablo, y Satanás, el cual engaña á todo el mundo: y fué arrojado en +tierra, y sus ángeles fueron derribados con él. + + 10 Y oí una gran voz en el cielo que decia: Ahora es hecha salvacion, y +virtud, y reino de nuestro Dios, y potencia de su Cristo: porque el acusador +de nuestros hermanos es ya derribado, el cual los acusaba delante de nuestro +Dios dia y noche. + + 11 Y ellos le han vencido por causa de la sangre del Cordero, y por la +palabra de su testimonio: y no han amado sus vidas hasta la muerte. + + 12 Por lo cual alegráos, cielos, y los que morais en ellos. ¡Ay de los +moradores de la tierra, y de la mar! porque el diablo ha descendido á +vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo. + + 13 Y despues que el dragon hubo visto que el habia sido derribado en tierra, +persiguió á la mujer, que habia parido el hijo varon. + + 14 Y fueron dadas á la mujer dos alas de grande águila, para que de la +presencia de la serpiente volase al desierto á su lugar, donde es mantenida +[por un] tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. + + 15 Y la serpiente echó de su boca tras la mujer agua como un rio; á fin de +hacer que fuese arrebatada del rio. + + 16 Y la tierra ayudó á la mujer: y la tierra abrió su boca, y sorbió el rio, +que habia echado el dragon de su boca. + + 17 Entonces el dragon fué airado contra la mujer, y se fué á hacer guerra +contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos +de Dios, y tienen el testimonio de Jesu Cristo. + + 18 Y yo me paré sobre la arena de la mar. + + + +CAPITULO 13 + + 1 Y VÍ una bestia subir de la mar, que tenia siete cabezas, y diez cuernos; +y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella nombre de +blasfemia. + + 2 Y la bestia que ví, era semejante á un leopardo, y sus piés como piés de +oso, y su boca como boca de leon. Y el dragon le dió su virtud, y su trono, y +grande potestad, + + 3 Y ví una de sus cabezas como herida de muerte y su llaga mortal fué +curada: y hubo admiracion en toda la tierra detrás de la bestia. + + 4 Y adoraron al dragon que habia dado la potestad á la bestia; y adoraron á +la bestia, diciendo: ¿Quién es semejante á la bestia, y quién podrá batallar +contra ella? + + 5 Y le fué dada boca que hablaba grandes cosas, y blasfemias: y le fué dada +potencia de cumplir cuarenta y dos meses. + + 6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre, y su +tabernáculo, y los que moran en el cielo. + + 7 Y le fué dado hacer guerra contra los santos, y vencerlos. Tambien le fué +dada potencia sobre toda tribu, y pueblo, y lengua, y gente: + + 8 y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están +escritos en el libro de la vida del Cordero; el cual fué muerto desde el +principio del mundo. + + 9 Si alguno tiene oreja, oiga. + + 10 El que lleva en cautividad, va en cautividad: el que á cuchillo matare, +es necesario que á cuchillo sea muerto. Aquí está la paciencia, y la fé de +los santos. + + 11 Despues ví otra bestia que subia de la tierra, y tenia dos cuernos +semejantes á los del Cordero, mas hablaba como el dragon. + + 12 Y hace toda la potencia de la primera bestia en presencia de ella; y hace +á la tierra, y á los moradores de ella adorar la primera bestia, cuya llaga +de muerte fué curada. + + 13 Y hace grandes señales, de tal manera que aun tambien hace descender +fuego del cielo á la tierra delante de los hombres. + + 14 Y engaña á los moradores de la tierra por las señales que le han sido +dadas para hacer en presencia de la bestia, mandando á los moradores de la +tierra, que hagan la imágen de la bestia, que tiene la herida de cuchillo, y +vivió. + + 15 Y le fué dado que diese espíritu á la imágen de la bestia, y que la +imágen de la bestia hable, y hará que cualesquiera que no adoraren la imágen +de la bestia, sean muertos. + + 16 Y hace á todos los pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, +tomar la señal en su mano derecha, ó en sus frentes; + + 17 y que ninguno pueda comprar ó vender, sino el que tiene la señal, ó el +nombre de la bestia, ó el número de su nombre. + + 18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la +bestia: porque el número es del hombre, y el número de ella es seiscientos +sesenta y seis. + + + +CAPITULO 14 + + 1 Y MIRÉ, y hé aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sion, y con él +ciento y cuarenta y cuatro mil, que tenian el nombre de su Padre escrito en +sus frentes. + + 2 Y oí una voz del cielo como raido de muchas aguas, y como sonido de un +gran trueno: y oí una voz de tañedores de arpas que tañian con sus arpas: + + 3 y cantaban como una cancion nueva delante del trono, y delante de los +cuatro animales, y de los ancianos: y ninguno podia aprender la cancion, sino +aquellos ciento y cuarenta y cuatro mil, los cuales son comprados de entre +los de la tierra. + + 4 Estos son los que con mujeres no son contaminados: porque son vírgenes. +Estos siguen al Cordero por donde quiera que fuere. Estos son comprados de +entre los hombres por primicias para Dios, y para el Cordero. + + 5 Y en su boca no ha sido hallado engaño: porque ellos son sin mácula +delante del trono de Dios. + + 6 Y ví otro ángel volar por en medio del cielo, que tenia el Evangelio +eterno, para que evangelizase á los que moran en la tierra, y á toda gente, y +tribu, y lengua, y pueblo, + + 7 diciendo en alto voz: Temed á Dios, y dadle honor: porque la hora de su +juicio es venida: y adorad al que ha hecho el cielo, y la tierra, la mar, y +las fuentes de las aguas. + + 8 Y otro ángel le siguió, diciendo: Ya ha caido: ya ha caido Babilonia, +aquella gran ciudad, porque ella ha dado á beber á todas las gentes del vino +de la ira de su fornicacion. + + 9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo en alta voz: Si alguno adora la +bestia, y su imágen, y toma la señal en su frente, ó en su mano, + + 10 este tambien beberá del vino de la ira de Dios, el cual está echado puro +en el cáliz de su ira; y será^ atormentado con fuego y azufre delante de los +santos ángeles, y delante del Cordero. + + 11 Y el humo del tormento de ellos sube para siempre jamás. Y los que adoran +la bestia, y su imágen, no tienen reposo dia y noche, y si alguno tomare la +señal^ de su nombre. + + 12 Aquí [está] la paciencia de los santos: aquí [están] los que guardan los +mandamientos de Dios, y la fé de Jesus. + + 13 Y oí una voz del cielo, que me decia: Escribe: Bienaventurados son los +muertos, que de aquí adelante mueren en el Señor: tambien, dice el Espíritu, +que descansan de sus trabajos, y sus obras los siguen. + + 14 Y miré, y hé aquí, una nube blanca, y sobre la nube uno asentado +semejante al Hijo del hombre, que tenia en su cabeza una corona de oro, y en +su mano una hoz aguda. + + 15 Y otro ángel salió del templo, clamando con alta voz al que estaba +sentado sobre la nube: Echa tu hoz, y siega: porque la hora de segar te es +venida, porque la mies de la tierra está madura. + + 16 Y el que estaba sentado sobre la nube echó su hoz sobre la tierra, y la +tierra fué segada. + + 17 Y salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo tambien una +hoz aguda. + + 18 Y otro ángel salió del altar, el cual tenia poder sobre el fuego, y clamó +con gran voz al que tenia la hoz aguda, diciendo: Echa tu hoz aguda, y +vendimia los racimos de la tierra: porque están maduras sus uvas. + + 19 Y el ángel echó su hoz aguda en la tierra, y vendimió la viña de la +tierra, y la envió al grande lagar de la ira de Dios. + + 20 Y el lagar fué pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta +los frenos de los caballos por y seiscientos estadios. + + + +CAPITULO 15 + + 1 Y VÍ otra señal en el cielo, grande y admirable, que era siete ángeles que +tenian las siete plagas postreras: porque en ellas es consumada la ira de +Dios. + + 2 Y ví como una mar de vidrio mezclada con fuego: y los que habian alcanzado +la victoria de la bestia, y de su imágen, y de su señal, y del número de su +nombre, estar sobre la mar semejante al vidrio, teniendo las arpas de Dios. + + 3 Y cantan la cancion de Moisés siervo de Dios, y la cancion del Cordero, +diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; tus +caminos son justos y verdaderos, Rey de los santos: + + 4 ¿quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre? porque tú solo +eres santo, por lo cual todas las gentes vendrán, y adorarán delante de tí, +porque tus juicios son manifestados. + + 5 Y despues de estas cosas, miré, y hé aquí, el templo del tabernáculo del +testimonio fué abierto en el cielo: + + 6 y salieron del templo siete ángeles, que tenian siete plagas, vestidos de +un lino limpio y albo, y ceñidos al rededor de los pechos con cintas de oro. + + 7 Y uno de los cuatro animales dió á los siete ángeles siete tazones de oro, +llenos de la ira de Dios, que vive para siempre jamás. + + 8 Y fué el templo lleno de humo por la majestad de Dios, y por su potencia: +y ninguno podia entrar en el templo, hasta que fuesen consumadas las siete +plagas de los siete ángeles. + + + +CAPITULO 16 + + 1 Y OÍ una grande voz del templo que decia á los siete ángeles: Id, derramad +los [siete] tazones de la ira de Dios en la tierra. + + 2 Y el primer [ángel] fué, y derramó su tazon en la tierra, y fué hecha una +plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenian la señal de la bestia, y +sobre los que adoraban su imágen. + + 3 Y el segundo ángel derramó su tazon en la mar, y fué vuelta en sangre, +como de un muerto, y toda alma viviente fué muerta en la mar. + + 4 Y el tercer ángel derramó su tazon sobre los rios, y sobre las fuentes de +las aguas, y fueron vueltas en sangre. + + 5 Y oí al ángel de las aguas, que decia: Señor, tú eres justo, que eres, y +que eras, y santo, porque has juzgado estas cosas: + + 6 porque ellos derramaron la sangre de los santos, y de los profetas, tú les +has dado tambien á beber sangre: porque son dignos. + + 7 Y oí á otro del santuario que decia: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, +tus juicios son + +verdaderos y justos. + + 8 Y el cuarto ángel derramó su tazon contra el sol, y le fué dado que +afligiese á los hombres con calor de fuego. + + 9 Y los hombres se inflamaron con el grande calor, y blasfemaron el nombre +de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se enmendaron para darle +gloria. + + 10 Y el quinto ángel derramó su tazon sobre la silla de la bestia: y su +reino fué hecho tenebroso, y se comieron sus lenguas de dolor. + + 11 Y blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores, y por sus plagas: y no +se enmendaron de sus obras. + + 12 Y el sexto ángel derramó su tazon sobre el gran rio de Eufrates, y el +agua de él se secó, para que se aparejase camino á los reyes de la parte de +donde sale el sol. + + 13 Y ví salir de la boca del dragon, y de la boca de la bestia, y de la boca +del falso profeta tres espíritus inmundos á manera de ranas. + + 14 Porque estos son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los +reyes de la tierra, y de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de +aquel grande dia del Dios Todopoderoso. + + 15 Hé aquí, yo vengo como ladron. Bienaventurado el que vela, y guarda sus +vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su fealdad. + + 16 Y los congregó en el lugar que se llama en Hebréo Armagedon. + + 17 Y el séptimo ángel derramó su tazon por el aire, y salió una gran voz del +templo del cielo de cerca del trono, diciendo: Hecho es. + + 18 Entonces fueron hechos relámpagos, y voces, y truenos; y fué hecho un +gran temblor de tierra, un tal terremoto, tan grande cual no fué jamás +despues que los hombres han estado sobre la tierra. + + 19 Y la grande ciudad fué partida en tres partes, y las ciudades de los +Gentiles se cayeron: y la grande Babilonia vino en memoria delante de Dios, +para darle el cáliz del vino de la indignacion de su ira. + + 20 Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. + + 21 Y granizo grande como un talento descendió del cielo sobre los hombres; y +los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del granizo: porque su plaga fué +hecha muy grande. + + + +CAPITULO 17 + + 1 Y VINO uno de los siete ángeles que tenian los siete tazones, y habló +conmigo, diciéndome: Ven, y te mostraré la condenacion de la gran ramera, la +cual está sentada sobre muchas aguas; + + 2 con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los que moran en la +tierra se han embriagado con el vino de su fornicacion. + + 3 Y me llevó en espíritu al desierto: y ví una mujer sentada sobre una +bestia de color de grana, que estaba llena de nombres de blasfemia, y tenia +siete cabezas y diez cuernos. + + 4 Y la mujer estaba vestida de púrpura, y de grana, y dorada con oro, y +adornada de piedras preciosas, y de perlas, teniendo un cáliz de oro en su +mano lleno de abominaciones, y de la suciedad de su fornicacion. + + 5 Y en su frente el nombre escrito: MISTERIO: LA GRANDE BABILONIA, MADRE DE +LAS FORNICACIONES, Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. + + 6 Y ví la mujer embriagada de la sangre de los santos, y de la sangre de los +mártires de Jesus: y cuando la ví, fuí maravillado con grande admiracion. + + 7 Y el ángel me dijo: ¿Por qué te maravillas? Yo te diré el secreto de la +mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene siete cabezas y diez +cuernos. + + 8 La bestia que has visto, fué, y ya no es; y ha de subir del abismo, y ha +de ir á perdicion: y los moradores de la tierra, (cuyos nombres no están +escritos en el libro de la vida desde la fundacion del mundo,) se +maravillarán viendo la bestia la cual era, y ya no es, aunque es. + + 9 Aquí hay sentido que tiene sabiduría. Las siete cabezas, son siete montes, +sobre los cuales se asienta la mujer. + + 10 Y son siete reyes: los cinco son caidos, el uno es, y el otro aun no es +venido: y cuando viniere, es necesario que dure breve tiempo. + + 11 Y la bestia que era, y no es, es tambien el octavo rey; y es de los +siete, y va á perdicion. + + 12 Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aun no han recibido +reino, mas tomarán potencia en un tiempo como reyes con la bestia. + + 13 Estos tienen un consejo, y darán su potencia y autoridad á la bestia. + + 14 Ellos batallarán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá: porque es +el Señor de los señores, y el Rey de los reyes: y los que están con él, son +llamados, y elegidos, y fieles. + + 15 Y él me dice: las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son +pueblos, y compañías, y gentes, y lenguas. + + 16 Y los diez cuernos que viste en la bestia, aborrecerán á la ramera, y la +harán desolada y desnuda, y comerán sus carnes, y la quemarán con fuego: + + 17 porque Dios ha puesto en sus corazones, que hagan lo que á él place, que +hagan una voluntad, y que den su reino á la bestia, hasta que sean cumplidas +las palabras de Dios. + + 18 Y la mujer que has visto, es la grande ciudad que tiene su reino sobre +los reyes de la tierra. + + + +CAPITULO 18 + + 1 Y DESPUES de estas cosas ví otro ángel descender del cielo, teniendo +grande potencia: y la tierra fué alumbrada de su gloria. + + 2 Y clamó con fortaleza en alta voz, diciendo: Caida es, caida es la grande +Babilonia, y es hecha habitacion de demonios, y guarda de todo espíritu +inmundo, y guarda de todas aves sucias, y aborrecibles: + + 3 porque todas las gentes han bebido del vino de la ira de su fornicacion, y +los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra +se han enriquecido de la potencia de sus deleites. + + 4 Y oí otra voz del cielo, que decia: Salid de ella, pueblo mio, porque no +seais participantes de sus pecados, y que no recibais de sus plagas. + + 5 Porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de +sus maldades. + + 6 Tornadle á dar como ella os ha dado, y pagadle al doble segun sus obras: +en el cáliz que ella os dió á beber, dadle á beber doblado. + + 7 Cuanto ella se ha glorificado, y ha estado en deleites, tanto dadle de +tormento y llanto: porque dice en su corazon: Yo estoy sentada reina, y no +soy viuda, y no veré llanto. + + 8 Por lo cual en un dia vendrán sus plagas, muerte, llanto, y hambre, y será +quemada con fuego: porque el Señor Dios es fuerte que la juzgará. + + 9 Y la llorarán, y se plañirán sobre ella los reyes de la tierra, los cuales +han fornicado con ella, y han vivido en deleites, cuando ellos vieren el humo +de su encendimiento, + + 10 estando lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella +gran ciudad de Babilonia, aquella fuerte ciudad: porque en una hora vino tu +juicio! + + 11 Y los mercaderes de la tierra lloran y se lamentan sobre ella: porque +ninguno compra mas sus mercaderías, + + 12 la mercadería de oro, y de plata, y de piedras preciosas, y de +margaritas, y de tela de lino finísimo, y de escarlata, y de seda, y de +grana, y de toda madera odorífera, y de todo vaso de marfil, y de todo vaso +de madera preciosa, y de metal, y de hierro, y de mármol; + + 13 y canela, y olores, y ungüentos, é incienso, y vino, y aceite, y flor de +harina, y trigo, y bestias, y de ovejas, y de caballos, y de carros, y de +siervos, y de almas de hombres. + + 14 Y los frutos del deseo de tu alma se apartaron de tí, y todas las cosas +gruesas y excelentes te han faltado; y de aquí adelante ya no hallarás mas +estas cosas. + + 15 Los mercaderes de estas cosas que se han enriquecido, se pondrán lejos de +ella, por el temor de su tormento, llorando, y lamentando, + + 16 y diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad, que estaba vestida de lino +finísimo, y de escarlata, y de grana, y estaba dorada con oro, y adornada de +piedras preciosas, y de perlas: porque en una hora han sido desoladas tantas +riquezas! + + 17 Y todo gobernador, y toda compañía que conversa en los navíos, y +marineros, y todos los que trabajan en la mar, se estuvieron de lejos: + + 18 y viendo el humo de su encendimiento, dieron voces, diciendo: ¿Cuál era +semejante á esta gran ciudad? + + 19 Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando, y +lamentando, diciendo: ¡Ay, ay, de aquella gran ciudad, en la cual todos los +que tenian navíos en la mar, se habian enriquecido de sus riquezas: que en +una hora ha sido asolada! + + 20 Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos apóstoles, y profetas: +porque Dios ha juzgado vuestra causa contra ella. + + 21 Y un ángel fuerte tomó una piedra como una grande muela de molino, y la +echó en la mar, diciendo: Con tanto ímpetu será echada Babilonia, aquella +gran ciudad: y no será jamás hallada. + + 22 Y voz de tañedores de arpas, y de músicos, y tañedores de flautas, y de +trompeta, no será mas oida en tí: y todo artífice de cualquier oficio, no +será mas hallado en tí: y ruido de muela no será mas oido en tí: + + 23 y luz de candil no alumbrará mas en ti: voz de esposo, y de esposa no +será mas oida en tí: cuyos mercaderes eran príncipes de la tierra: en cuyas +hechicerías todas las gentes han errado. + + 24 Y en ella ha sido hallada la sangre de los profetas, y de los santos, y +de todos los que han sido muertos en la tierra. + + + +CAPITULO 19 + + 1 DESPUES de estas cosas, oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que +decia: Aleluya: Salvacion, y honra, y gloria, y potencia sea al Señor Dios +nuestro: + + 2 porque sus juicios son verdaderos y justos, porque él ha juzgado á la +grande ramera que ha corrompido la tierra con su fornicacion, y ha vengado la +sangre de sus siervos de la mano de ella. + + 3 Y otra vez dijeron: Aleluya. Y su humo subió para siempre jamás. + + 4 Y los veinte y cuatro ancianos, y los cuatro animales se postraron en +tierra, y adoraron á Dios, que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amen: +Aleluya. + + 5 Y salió una voz del trono, que decia: Load á nuestro Dios todos sus +siervos, y los que le temeis, así pequeños, como grandes. + + 6 Y oí como la voz de una gran compañía, y como ruido de muchas aguas, y +como la voz de grandes truenos, que decian: Aleluya: Porque el Señor nuestro +Dios Todopoderoso ha reinado: + + 7 gocémonos, y alegrémonos, y démosle gloria: porque son venidas las bodas +del Cordero, y su mujer se ha aparejado: + + 8 y le ha sido dado que se vista de tela de lino finísimo, limpio, y +resplandeciente: porque el lino finísimo son las justificaciones de los +santos. + + 9 Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del +Cordero. Y me dice: Estas palabras de Dios son verdaderas. + + 10 Y yo me eché á sus piés para adorarle. Y él me dijo: Mira, que no lo +hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos, que tienen el testimonio de +Jesus: adora á Dios: porque el testimonio de Jesus es espíritu de profecía. + + 11 Y ví el cielo abierto, y hé aquí, un caballo blanco, y el que estaba +sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, el cual con justicia juzga y +pelea. + + 12 Y sus ojos eran como llama de fuego, y habia en su cabeza muchas +diademas, y tenia un nombre escrito que ninguno ha conocido, sino él mismo: + + 13 y estaba vestido de una ropa teñida en sangre, y su nombre es llamado LA +PALABRA DE DIOS. + + 14 Y los ejércitos que están en el cielo le seguian en caballos blancos, +vestidos de lino finísimo, blanco, y limpio. + + 15 Y de su boca sale una espada aguda para herir con ella las gentes, y él +los regirá con vara de hierro: y él pisa el lagar del vino del furor, y de la +ira de Dios Todopoderoso. + + 16 Y en su vestidura, y en su muslo, tiene escrito este nombre: REY DE +REYES, Y SEÑOR DE SEÑORES. + + 17 Y ví un ángel que estaba dentro del sol, y clamó con gran voz, diciendo á +todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregáos á la cena +del gran Dios; + + 18 para que comais carnes de reyes, y de capitanes, y carnes de fuertes, y +carnes de caballos, y de los que están sentados sobre ellos: y carnes de +todos, libres y siervos, de pequeños, y de grandes. + + 19 Y vi la bestia, y los reyes de la tierra, y sus ejércitos^ congregados +para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo, y contra su +ejército. + + 20 Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta, que habia hecho las +señales delante de ella, con las cuales habia engañado á los que tomaron la +señal de la bestia, y habian adorado su imágen. + + 21 Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego ardiendo en +azufre. + + 22 Y los otros fueron muertos con la espada que salia de la boca del que +estaba sentado sobre el caballo, y todas las aves fueron hartas de las carnes +de ellos. + + + +CAPITULO 20 + + 1 Y VÍ un ángel descender del cielo, que tenia la llave del abismo, y una +gran cadena en su mano. + + 2 Y prendió al dragon, antigua serpiente, que es el diablo, y Satanás, y le +ató por mil años. + + 3 Y le envió al abismo, y le encerró, y selló sobre él: porque no engañe mas +á las gentes hasta que mil años sean cumplidos, y despues de esto, es +necesario que sea desatado un poco de tiempo. + + 4 Y ví sillas, y se sentaron sobre ellas, y les fué dado el juicio: y las +almas de los degollados por el testimonio de Jesus, y por la palabra de Dios, +que no adoraron la bestia, ni su imágen, y que no recibieron su señal en sus +frentes, ni en sus manos; y vivirán, y reinarán con Cristo mil años. + + 5 Mas los otros muertos no tornaron á vivir, hasta que sean cumplidos mil +años: esta es la primera resurreccion. + + 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurreccion: la +segunda muerte no tiene potestad en estos: antes serán sacerdotes de Dios, y +de Cristo, y reinarán con él mil años. + + 7 Y cuando mil años fueren cumplidos, Satanás^ será suelto de su prision; + + 8 y saldrá para engañar las gentes que están sobre las cuatro esquinas de la +tierra, Gog y Magog, para congregarlos para la batalla, el número de los +cuales es como la arena de la mar. + + 9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y anduvieron al rededor de los +ejércitos de los santos, y de la ciudad amada. Y de Dios descendió fuego del +cielo, y los tragó. + + 10 Y el diablo que los engañaba fué lanzado en el lago de fuego y azufre, +donde está la bestia, y el falso profeta, y serán atormentados dia y noche +para siempre jamás. + + 11 Y ví un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él, de delante +del cual huyó la tierra, y el cielo: y no se ha hallado el lugar de ellos. + + 12 Y ví los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios: y los +libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y +fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, +segun sus obras. + + 13 Y la mar dió los muertos que estaban en ella: y la muerte, y el infierno +dieron los muertos que estaban en ellos: y fué hecho juicio de cada uno segun +sus obras. + + 14 Y el infierno, y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es +la muerte segunda. + + 15 Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el +lago de fuego. + + + +CAPITULO 21 + + 1 Y VÍ un cielo nuevo, y una tierra nueva: porque el primer cielo, y la +primera tierra se fué, y la mar ya no es. + + 2 Y yo Juan ví la santa ciudad, la Jerusalem nueva, que descendia del cielo, +aderezada de Dios, como la esposa ataviada para su marido. + + 3 Y oí una gran voz del cielo, que decia: Hé aquí, la morada de Dios con los +hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su +Dios con ellos. + + 4 Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será +mas; y no habrá mas llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas +son pasadas. + + 5 Y el que estaba sentado en el trono, dijo: Hé aquí, yo hago nuevas todas +las cosas. Y me dijo: Escribe: porque estas palabras son fieles y verdaderas. + + 6 Y me dijo: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, principio y fin. Al que tuviere +sed yo le daré de balde de la fuente del agua viva. + + 7 El que venciere, poseerá todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi +hijo. + + 8 Mas á los temerosos, é incrédulos; á los malditos, y homicidas; á los +fornicarios, y hechiceros; á los idólatras, y á todos los mentirosos, su +parte será en el lago ardiendo de fuego y de azufre, que es la muerte +segunda. + + 9 Y VINO á mí uno de los siete ángeles, que tenian los siete tazones llenos +de las siete postreras plagas, y habló conmigo, diciendo: Ven, yo te mostraré +la esposa, mujer del Cordero. + + 10 Y me llevó en espíritu á un gran monte y alto, y me mostró la grande +ciudad santa de Jerusalem que descendia del cielo de Dios, + + 11 teniendo la claridad de Dios: y su lumbre era semejante á piedra +preciosísima, como piedra de jaspe, que tira á cristal resplandeciente. + + 12 Y tenia un grande muro y alto que tenia doce puertas; y en las puertas, +doce ángeles: y los nombres escritos, que son los nombres de las doce tribus +de los hijos de Israél: + + 13 al oriente tres puertas: al aquilon tres puertas: al mediodía tres +puertas: al poniente tres puertas. + + 14 Y el muro de la ciudad tenia doce fundamentos: y en ellos los doce +nombres de los doce apóstoles del Cordero. + + 15 Y el que hablaba conmigo, tenia una medida de una caña de oro, para medir +la ciudad, y sus puertas, y su muro. + + 16 Y la ciudad está situada y puesta en cuadro, y su longitud es tanta como +su anchura. Y él midió la ciudad con la caña de oro por doce mil estadios: y +la longitud, y la altura, y la anchura de ella son iguales. + + 17 Y midió su muro de ciento y cuarenta y cuatro codos, de medida de hombre, +la cual es de ángel. + + 18 Y el material de su muro era de jaspe: mas la ciudad era oro puro, +semejante al vidrio limpio. + + 19 Y los fundamentos del muro de la ciudad estaban adornados de toda piedra +preciosa. El primer fundamento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, +calcedonia; el cuarto, esmeralda; + + 20 el quinto, sardónica; el sexto, sárdio; el séptimo, crisólito; el octavo, +beril; el nono, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el +duodécimo^, ametisto. + + 21 Y las doce puertas son doce perlas, en cada una, una; y cada puerta era +de una perla. Y la plaza de la ciudad era oro puro, como vidrio muy +resplandeciente. + + 22 Y no ví en ella templo: porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de +ella, y el Cordero. + + 23 Y la ciudad no tiene necesidad de sol, ni de luna para que resplandezcan +en ella: porque la claridad de Dios la ha alumbrado, y el Cordero es su +candil. + + 24 Y las gentes que hubieren sido salvas andarán en la lumbre de ella: y los +reyes de la tierra traerán su gloria y honor á ella. + + 25 Y sus puertas no serán cerradas de dia, porque allí no habrá noche: + + 26 y llevarán la gloria, y la honra de los Gentiles á ella. + + 27 No entrará en ella ninguna cosa sucia, ó que hace abominacion y mentira; +sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero. + + + +CAPITULO 22 + + 1 DESPUES me mostró un rio limpio de agua viva, resplandeciente como +cristal, que salia del trono de Dios, y del Cordero. + + 2 En el medio de la plaza de ella, y de la una parte y de la otra del rio, +el árbol de vida, que lleva doce frutos, dando cada mes su fruto: y las hojas +del árbol son para la sanidad de las gentes. + + 3 Y toda cosa maldita no será mas; sino el trono de Dios, y del Cordero +estará en ella, y sus siervos le servirán. + + 4 Y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. + + 5 Y allí no habrá mas noche, y no tienen necesidad de lumbre de candil, ni +de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará, y reinarán para siempre +jamás. + + 6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los +santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que +es necesario que sean hechas presto. + + 7 Y hé aquí, vengo presto: Bienaventurado el que guarda las palabras de la +profecía de este libro. + + 8 Yo Juan soy el que ha oido, y visto estas cosas. Y despues que hube oido y +visto, me postré para adorar delante de los piés del ángel que me mostraba +estas cosas. + + 9 Y él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con +tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de la profecía +de este libro. Adora á Dios. + + 10 Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro: porque el +tiempo está cerca. + + 11 El que es injusto, sea todavía injusto: y el que es sucio, ensúciese +todavía: y el que es justo, sea todavía justificado: y el santo, sea +santificado todavía. + + 12 Y hé aquí, yo vengo presto, y mi galardon está conmigo, para recompensar +á cada uno segun fuere su obra. + + 13 Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, primero y postrero. + + 14 Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia +sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad. + + 15 Mas los perros estarán de fuera, y los hechiceros, los disolutos, y los +homicidas, y los idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira. + + 16 YO Jesus he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las +Iglesias: yo soy la raiz y generacion de David, la estrella resplandeciente, +y de la mañana. + + 17 Y el Espíritu, y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven: el que +tiene sed, venga. Y el que quiere, tome del agua de la vida de balde. + + 18 Porque [yo] protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de +este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas +escritas en este libro: + + 19 y si alguno disminuyere de las palabras del libro de esta profecía, Dios +quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas +que están escritas en este libro. + + 20 El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente vengo en breve. +Amen: así sea Ven, Señor Jesus. + + LA gracia de nuestro Señor Jesu Cristo sea con todos vosotros. Amen. + + + +FIN DEL NUEVO TESTAMENTO DE NUESTRO REDENTOR Y SEÑOR JESU CRISTO. AMEN. + + + + +*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK, REINA VALERA NEW TESTAMENT OF THE BIBLE 1858 *** + +This file should be named 8va5810.txt or 8va5810.zip +Corrected EDITIONS of our eBooks get a new NUMBER, 8va5811.txt +VERSIONS based on separate sources get new LETTER, 8va5810a.txt + +Project Gutenberg eBooks are often created from several printed +editions, all of which are confirmed as Public Domain in the US +unless a copyright notice is included. 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