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diff --git a/57960-0.txt b/57960-0.txt new file mode 100644 index 0000000..5e74ac7 --- /dev/null +++ b/57960-0.txt @@ -0,0 +1,26941 @@ +*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 57960 *** + + + + + + + + + + + + + + HISTORIA + DE + AMÉRICA + + DESDE SUS TIEMPOS MÁS REMOTOS + HASTA NUESTROS DÍAS + + POR + + D. JUAN ORTEGA RUBIO + + CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL. + + + TOMO I. + + + MADRID + LIBRERÍA DE LOS SUCESORES DE HERNANDO + CALLE DEL ARENAL, NÚM. 11 + 1917 + + + + +PRÓLOGO + + + I. POLÍTICA DE ESPAÑA EN LAS INDIAS. + + II. PLAN DE LA OBRA. + + III. FUENTES DE CONOCIMIENTO. + + IV. EXPOSICIÓN DE PROPÓSITOS. + + V. DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA DE AMÉRICA. + + + + +I + +POLÍTICA DE ESPAÑA EN LAS INDIAS. + + +Cuando no conservamos un palmo de terreno en América, cuando los +hermosos restos de nuestro inmenso poder colonial han adquirido +recientemente su independencia, tomamos la pluma para escribir +la historia de aquella parte del mundo. Hace tiempo que venimos +acariciando esta idea; pero circunstancias especiales nos han impedido +realizarla. Bajo el peso de larga enfermedad y en los últimos años +de la vida, ¿tendremos tiempo para reseñar los muchos y variados +acontecimientos que se han sucedido en el Nuevo Mundo? ¿Tendremos +fuerzas intelectuales y físicas para tamaña empresa? Sea de ello lo +que fuere, ponemos manos a la obra, creyendo firmemente que hacemos un +bien a España, y también--aunque sólo sea por el cariño con que hemos +de referir acontecimientos pasados--a las antiguas colonias americanas. +No para atraernos las simpatías de los pueblos del Nuevo Mundo, sino +porque así lo sentimos de todo corazón, comenzaremos afirmando que +nuestra vieja y querida España no quiere, ni puede, ni debe pensar en +ejercer hegemonía alguna sobre los pueblos ibero-americanos. Queremos y +aspiramos solamente a una comunión fraternal, y no seremos exigentes si +les recordamos que la mayor parte de los pueblos americanos pertenecen +a nuestra raza, hablan nuestro idioma, piensan como nosotros y llevan +nuestros apellidos. + +Españoles y americanos de raza ibera, olvidando antiguos agravios, +sólo pensarán en adelante vivir la vida de la cultura y del progreso. +Españoles y americanos de raza ibera, inspirados en generosos +sentimientos, condenarán el poder de la fuerza y olvidarán en lo +sucesivo que unos fueron vencedores y otros vencidos, que unos fueron +conquistadores y otros conquistados. + +Al mismo tiempo que rogamos a los hijos de aquellas Repúblicas de +nuestra raza, que no se olviden de España y que honren la memoria +de los descubridores y colonizadores de las Indias, también les +diremos que somos admiradores de los valerosos paladines que en los +comienzos del siglo XIX proclamaron su independencia y libertad. Con +la realización de tales acontecimientos, creemos que se cumplía una +ley histórica, la cual consiste en que las colonias, cuando llegan +a la mayor edad, esto es, a cierto grado de civilización y cultura, +se separan de la Metrópoli. Aquellas posesiones coloniales, 26 veces +mayores--como escriben Baralt (Rafael María) y Díaz (Ramón)--que el +propio territorio de la Metrópoli, eran mole inmensa que los hombres +debilitados por la edad y los achaques de España no podían sostener +por mucho tiempo[1]. Lo que llama la atención y causa extrañeza es +el largo tiempo en que España, sin ejército ni marina, sin frutos +ni manufacturas para cambiar sus productos, dominase tan extensos +territorios. Lo que impidió por siglos revolución reformadora en +América fué, según los citados Baralt y Díaz, «la despoblación, +efecto de una industria escasa y del comercio exclusivo; la falta +de comunicaciones interiores que aisla las comarcas; la ignorancia +que las embrutece y amolda para el yugo perpetuo; la división del +pueblo en clases que diversifican las costumbres y los intereses; el +hábito morboso de la servidumbre, cimentado en la ignorancia y en +la superstición religiosa, auxiliares indispensables y fieles del +despotismo; la cátedra del Evangelio y los confesionarios convertidos +en tribunas de doctrinas serviles; los peninsulares revestidos con los +primeros y los más importantes cargos de la República; los americanos +excluídos de ellos, no por las leyes, sino por la política mezquina del +Gobierno[2]. Vamos a escribir vuestras hazañas, pueblos americanos. +Nosotros, siguiendo a lord Macaulay, profesamos el principio de que la +política leal y honrada es la mejor de todas, y la única que conviene +así a los individuos aislados como a las colectividades, a los hombres +como a los pueblos[3]. Colocados en el alto tribunal de la historia, +mostraremos una y cien veces que no tenemos prejuicios de ninguna clase +y narraremos con la misma imparcialidad los hechos realizados por los +españoles que por los americanos de raza ibera o de raza anglo-sajona». +De Polibio es la siguiente máxima: «El que toma oficio de historiador, +algunas veces debe enaltecer a los enemigos, cuando sus hechos lo +merecen, y otras reprender a los amigos, cuando sus errores son dignos +de vituperio»[4]. Nosotros no tenemos enemigos; son todos amigos. + + [1] _Resumen de la Historia de Venezuela_, tomo I, pág. 1.ª + + [2] Ibidem. + + [3] _Estudios históricos_, pág. 126. + + [4] _Historia de los romanos_, lib. I. + +También queremos que termine nuestra leyenda histórica. Bastante +tiempo hemos hecho y aun estamos haciendo una novela de la historia. +Impórtanos poco que España tenga mayor o menor antigüedad; no afirmamos +que el suelo de nuestra nación es el mejor de Europa, ni paramos +mientes en las hazañas realizadas por los cristianos durante los +tiempos medioevales, ni consideramos a Isabel la Católica como tipo de +la mujer perfecta, ni creemos en el cesarismo de Carlos V, ni en la +prudencia de Felipe II, ni decimos orgullosos que nuestros abuelos se +cubrieron de laureles peleando con los franceses en los comienzos del +siglo XIX, ni tenemos frecuentemente en nuestros labios los nombres de +Sagunto y de Numancia, de San Quintín y Lepanto, de Zaragoza y Gerona. + +No son nuestros escritores los primeros de la historia de la +literatura, como tampoco son nuestros artistas los más inspirados, ni +nuestros industriales los más dignos de fama. + +En nuestra larga historia encontramos pocos políticos ilustres. + +Guerreros y marinos no son superiores a los de otras naciones. +Cuentan sesudos cronistas que nuestros triunfos en los Tiempos +Medios fueron debidos a la intervención de Santiago o de San Isidro; +refieren competentes historiadores que nuestros desastres en la edad +contemporánea fueron gloriosos. Lo primero y lo segundo pertenecen al +mundo de la fábula. Ni los santos intervinieron en aquellas batallas, +ni la fortuna acompañó siempre a nuestras banderas. Nuestros cronistas +creyeron en los milagros y nuestros poetas no dudaron de que la +valentía iba siempre unida al español. Dejemos también descansar las +cenizas del Cid. + +Si tiempo adelante (últimos años del siglo XV y gran parte del XVI) +el Sol no se ponía en los dominios españoles y los soldados del Gran +Capitán y de Alejandro Farnesio, de Hernán Cortés y de Francisco +Pizarro se coronaban de laureles, lo mismo en Europa que en las Indias, +luego, peleando con Francia e Inglaterra, sufrieron grandes reveses y +no pocas desventuras. + +Escritores extranjeros y españoles son injustos con nuestra nación. +«España--dice ilustre historiador desde una cátedra de la Sorbona--nada +ha hecho por la civilización y el progreso»; y famoso político de la +Gran Bretaña ha dicho en popular discurso que «España se halla entre +las naciones moribundas.» «No tiene pulso el pueblo español», repetía +Silvela en su pesimismo político. «¿Posee España--escribe Macías +Picavea--la patria amada, alientos para seguir viviendo entre los +pueblos vivos de la historia? ¿Es mortal, por el contrario, su agonía, +y al fin hemos tocado en la víspera de su desaparición como nación +independiente? ¿Cual Polonia y Turquía va a ser repartida y devorada +en forma de despojos por sus poderosos vecinos? Y si hemos de vivir, +¿a qué precio y con cuáles remedios? Y, si tenemos de morir, ¿por qué +hemos venido a dar en este trance de muerte?»[5]. + + [5] _El problema nacional_, Prólogo, pág. VII. + +Somos de opinión que no es tan grande nuestra decadencia, ni se +encuentra tampoco tan gastada y pobre la nacionalidad española. Cierto +es que adelantamos poco en el camino del progreso y que el miedo, el +apocamiento y el egoísmo, como en las épocas de verdadera crisis, +se halla en la mayoría de nuestros compatriotas. Apenas encontramos +hombres de carácter. Aquellos que creíamos espíritus fuertes, se +han convertido en aduladores cortesanos. Hasta los sabios y los +artistas rinden culto al que la fortuna, caprichosa de suyo, levanta +sobre el pavés. «La inteligencia--tales eran las palabras de Colbert +refiriéndose a los sabios de su tiempo--rindió respeto y vasallaje al +monarca (Luis XIV). Las clases ricas, más vanidosas que prudentes, se +cruzan de brazos, cuidándose poco de la prosperidad o decaimiento de +España. La clase obrera, especialmente en las grandes poblaciones, +si ama el trabajo, gusta más de los placeres. Los establecimientos +de enseñanza, lo mismo los pertenecientes al elemento civil que al +militar, piden reformas a voz en grito. Maestros y discípulos andan +desorientados, los primeros, sin vocación alguna, y los segundos, sin +entusiasmo por la ciencia. Si de política se trata, hemos de decir que +en los Cuerpos Colegisladores (Senado y Congreso) abundan los audaces, +no los más conocedores de la política o de la administración pública. +Los gobiernos que se suceden de algún tiempo a esta parte marchan casi +siempre a la ventura y carecen frecuentemente de ideales. No aparece +un hombre de Estado ni un verdadero orador». Estudiando la situación +política de Francia, escribía Timón lo siguiente: «Lo confesaré, aunque +haya de ofender la vanidad de mis más ilustres contemporáneos: nunca +conocí a un hombre, a uno sólo, que me pareciese enteramente digno de +dirigir el gobierno de mi país, ya por falta de talento, ya, sobre +todo, por falta de virtud»[6]. Más adelante, añade: «¡Cuántos oradores +se asemejan a esas luciérnagas o gusanos de luz que centellean en la +hierba como la estrella en los cielos! Pero acérquese a ellos una +luz, y veráse cuán fácilmente pierden su fosforescencia y brillo»[7]. +¿Seríamos justos si dijésemos de nuestros actuales políticos y oradores +lo que el crítico francés decía de los de su tiempo y de su nación? + + [6] _Libro de los oradores_, tomo I, Advertencia, pág. VII. + + [7] Ibidem, pág. 40. + +Sin embargo de nuestro decaimiento presente, España debe ocupar +puesto importante entre las naciones europeas; pero no oigamos +impasibles las quejas de nuestro pobre pueblo, ni permanezcamos con +los brazos cruzados ante las desgracias de esta bendita tierra, donde +descansan las cenizas de nuestros mayores y donde descansarán las de +nuestros hijos, ni cerremos los ojos para no ver que estamos cerca +de un precipicio. Sería cobardía llorar sobre las ruinas de nuestras +ciudades, como el profeta Jeremías lloraba sobre los restos de +Jerusalén. Sería propio de mujeres llorar por la pérdida de Granada, +como el infortunado Boabdil. ¿Nos hallamos amenazados de grandes males? +No lo sabemos. Nos asaltan tremendas dudas. + +En estos momentos, cuando nuestro espíritu se encuentra confuso, un +rayo de esperanza cruza por nuestra mente. Si llegase la hora tremenda +anunciada por muchos, volvamos la vista a las Indias, a esas Indias +descubiertas por nuestros antepasados. A vosotros, hijos del Nuevo +Mundo, pediremos entonces albergue en vuestras populosas ciudades o en +vuestros ricos y productivos terrenos. Nada esperamos ni queremos de +las egoístas naciones de Europa; tenemos toda nuestra confianza en los +generosos pueblos americanos. No deis crédito a ciegos defensores de +los indios, a la cabeza de los cuales se hallan Ercilla, autor de _La +Araucana_, y el P. Las Casas, Obispo de Chiapas. Uno y otro, Ercilla y +Las Casas, llegaron a olvidar frecuentemente que la imparcialidad es +una de las cualidades principales y más necesarias del historiador. +Lejos de mostrarse imparciales en sus juicios, se convirtieron--y +sentimos tener que decirlo--en plañideras asalariadas de los indígenas +y en acres censores de los españoles. + +No deis crédito a D. Jorge Juan y a D. Antonio Ulloa. Sin poner en +duda los méritos de los insignes marinos, conviene no olvidar el +espíritu generoso que les animaba al dirigir censuras tan amargas a +las autoridades de las Indias. Según ellos, la misma conducta que los +antiguos cartagineses y romanos observaron en España, los españoles +del siglo XVI observaron en el Nuevo Mundo. Aquéllos fueron fieros +conquistadores y codiciosos comerciantes; nosotros no les fuimos en +zaga cuando de exacciones y rapiñas se trataba. Si en el fondo hay +bastante verdad en el relato, no se olvide la época y el modo de hacer +la información. El P. Las Casas fué el maestro, mejor dicho, el oráculo +de todos los escritores de las Indias, los cuales mostraron empeño +en exagerar las doctrinas del piadoso prelado. Hermoso es el cuadro +que pintaron nuestros sabios marinos, no sin que se note a primera +vista demasiado colorido y alguna que otra incorrección en el dibujo. +Buscaron el efecto de la pintura, la expresión vigorosa y enérgica, +movidos exclusivamente por el corazón, por los sentimientos generosos +de la época (Apéndice A). + +No deis crédito a los muchos autores extranjeros que repiten a toda +hora que el aventurero castellano llegó al Nuevo Mundo llevando en una +mano la espada y en la otra incendiaria tea, como si se propusiese +conmover y aterrar a los mismos indígenas salvajes. + +Menos crédito debéis dar a juicios apasionados de famoso escritor +francés, el cual, con más deseo de causar efecto que de decir verdad, +ha escrito lo que copiamos a continuación: «España--tales son sus +palabras--pone la primera el pie en América; pero esta nación devota no +sabe ya pensar ni trabajar; no sabe más que asolar, destruir y rezar su +rosario; mata, saquea, pasea la cruz y la hoguera a través de México, +y deja allí, para bienvenida, la inquisición y la esclavitud»[8]. + + [8] Pelletan, _Profesión de fe del siglo XIX_, pág. 355. Tr. + +Si hubo exageración en la pintura de Ercilla y del P. Las Casas, de +D. Jorge Juan y de D. Antonio Ulloa; si apenas tiene parecido con el +original lo escrito por el autor de la _Profesión de fe del siglo XIX_, +no por eso habremos de negar que algunos o muchos descubridores y +conquistadores ni fueron prudentes, ni buenos, ni justos. + +Pero, sea más o menos censurable la conducta de aquellos españoles del +siglo XVI, prometemos que en la centuria XX nuestras armas serán la +azada, el arado, el pico, la sierra, el martillo y el yunque. En el +siglo XVI fuimos en busca del misterioso Bellocino y a pediros que nos +llenaseis una habitación de rico metal; pero en el XX iremos a labrar +el suelo, a edificar la casa, a variar el curso de los ríos, a guiar +las aguas del manantial, a derribar el árbol, a tallar el mueble, a +cultivar el tabaco, el café, la caña de azúcar y el algodón, a coger el +cacao, a buscar la esmeralda; en una palabra, a compartir con vosotros +el trabajo y a tomar parte en vuestras alegrías y en vuestras penas. En +el siglo XX, en cambio de vuestra protección y ayuda, os recordaremos +el _Quijote_, la condenación más enérgica de nuestras antiguas locuras, +y _La vida es sueño_, el cántico más hermoso de la libertad; y os +llevaremos _Las nacionalidades_, aspiración nueva del pueblo español, y +los _Episodios nacionales_, gallarda y simpática relación de nuestros +usos y costumbres. + +Las dos manos que vemos en la bandera argentina, no son las dos de +aquel país, sino una es la de América y la otra es la de España. Si +la obra de nuestros antepasados en el Nuevo Mundo fué de guerra, +la nuestra será de paz. Si los españoles que pasaron a las Indias +eran--como dice Platón de los espartanos del tiempo de Licurgo--_más +que ciudadanos, soldados acampados bajo tiendas_, a la sazón tenemos +presente el precepto pedagógico americano que dice: «Si la antorcha de +la libertad ha de iluminar el mundo, es preciso que sea con la luz del +entendimiento.» La obra que queremos realizar, no sólo será de paz, +sino también política, pues pretenderemos fomentar la unión de las +Repúblicas latinas entre sí y luego la unión de dichas Repúblicas con +la madre Patria. Nada importa que sea grande el espacio que separa +a España de América; nada importa el largo tiempo en que han estado +separados españoles y americanos. Unos y otros jamás olvidarán una +fecha memorable: el 12 de Octubre de 1492. + +Buena prueba de ello es la noticia que copiamos a continuación. El +Secretario de Estado o de Relaciones Exteriores de la República +dominicana, en carta fechada el 20 de Noviembre de 1912, y dirigida a +sus colegas de las otras naciones de origen ibero en aquel Continente, +recomienda la celebración del día 12 de Octubre, aniversario del +descubrimiento de América, como fiesta nacional en todos los Estados +ibero-americanos. + +He aquí el párrafo de la carta de que queda hecha referencia, que atañe +al asunto que nos ocupa: + + «Cree asimismo la República Dominicana que las naciones del Nuevo + Continente deben perpetuar de un modo que revista mayor gratitud + y amor el día inmortal del descubrimiento de América. No sólo con + el objeto de honrar de una manera solemne y general el nombre del + esclarecido nauta genovés Cristóbal Colón, sino con el laudable + propósito de que todas las naciones americanas tengan un día de + fiesta común, el Gobierno de la República Dominicana se permite + proponer igualmente al de V. E., que ese día, con la denominación + que se considere oportuna, sea declarado de fiesta nacional en + vuestro país. + + Ya mi Gobierno lo ha declarado de fiesta oficial con la + denominación de «Día de Colón», a reserva de hacer que las Cámaras, + tan pronto termine el receso en que se encuentran, lo declaren día + de fiesta nacional»[9]. + + [9] _Unión Ibero-Americana_, núm. 4, págs. 6 y 7. + + «La Asamblea Nacional Legislativa de la República de El Salvador, + + _Considerando_: que el 12 de Octubre, aniversario del + descubrimiento de América, es una fecha digna de ser conmemorada + por todas las naciones de este Continente; + + Que varias de estas naciones han decretado día de fiesta nacional + esa magna fecha histórica, insinuando la idea de que todos los + países americanos tributen en este día recuerdo de gratitud y + admiración al descubridor del Nuevo Mundo, Cristóbal Colón, + + + DECRETA + + Artículo único. Declárase el 12 de Octubre día de Fiesta Nacional. + + Dado en el Salón de Sesiones del Poder Legislativo. Palacio + Nacional: San Salvador a 11 de Junio de 1915. + + _Francisco G. de Machón_, Presidente.--_Rafael A. Orellana_, primer + Secretario.--_J. H. Villacorta_, segundo Secretario. + + Palacio Nacional: San Salvador, 12 de Junio de 1915. + + Publíquese.--_C. Meléndez._--El Ministro de Gobernación, _Cecilio + Bustamante_.» + +Igual conducta que Santo Domingo y El Salvador han seguido las +Repúblicas de Cuba, Chile, Argentina, Uruguay, Honduras, Paraguay, +Brasil, Panamá, Guatemala y Colombia. + +Trasladaremos aquí lo que acerca de la política española en las Indias +dicen D. Francisco Pi y Margall y D. Jacinto Benavente: + + «Las naciones cultas (de América), escribe el ilustre historiador + Pi y Margall, no vacilo en afirmar que, fuera de la religión y de + la guerra, tenían mejores costumbres que las de Europa. El Perú, + hasta dentro de la guerra, ya que la hacía con más respeto que + nosotros a la persona y los bienes de los enemigos. Con nuestro + contacto depraváronse todas, en común sentir de los primitivos + historiadores de Indias. Bajo la antigua tiranía eran dóciles, + trabajadoras, poco propensas a litigios, modeladas en el uso + de sensuales deleites; bajo la nuestra, con ser mucho peor, + contamináronse de todos nuestros vicios y se hicieron rebeldes, + inactivas, pendencieras, lujuriosas. + + De las tribus salvajes no me atrevo a formular juicio general de + ningún género. Las había rayanas de los brutos y las había que en + el sentimiento de la dignidad propia y la ajena igualaban cuando no + aventajaban a los pueblos cultos»[10]. + + [10] _Historia general de América_, tom. I. vol. II. págs. + 1.903 y 1.904. + +Del gran dramaturgo Benavente son las siguientes palabras: + + «... Y de nuestra política colonial en las Indias, ¿qué no se + habrá dicho? No sería tan tiránica, tan destructora, cuando de + ellas surgieron pueblos grandes y libres, orgullo de nuestra + raza. Una política tiránica, opresora, destruye toda posibilidad + de emancipación. No habríamos oprimido tanto, cuando de igual a + igual, fuertes y triunfantes, pudieron combatirnos y proclamar su + independencia. + + Yo he visitado alguna parte de la América española, y, con orgullo + puedo decirlo, lo mejor que hallé en ella es lo que de español + queda allí, pese al cosmopolitismo invasor. Las virtudes de la + familia española, esa discreción de la mujer no contaminada + de feminismo, que más bien debiera llamarse masculinismo, la + generosidad hidalga en los hombres, el trato afable y llano con los + iguales, con los inferiores, todas esas virtudes de nuestra raza, + la más democrática del mundo, contrastando con la sequedad de los + hombres de presa que allí acuden de todas partes, hacen de aquellas + hermosas ciudades, que nos recuerdan a las españolas, cuando en los + hogares donde aún alienta el espíritu de España se penetra como + amigo, ciudades a la americana, cuando después, por sus calles, + entre empujones y codazos, ve uno a los otros, a los extranjeros + de todos los puntos del mundo, brutales, febriles, codiciosos de + bienes materiales...[11]» + + [11] Discurso leído en los _Juegos florales_ de El Escorial el + 29 de Agosto de 1915. + +Sin embargo del respeto y admiración que sentimos por Pi y Margall y +por Benavente, habremos de manifestar que no estamos conformes con la +opinión del uno ni con la del otro. + +Reconoce el autor de _Las nacionalidades_ que las tribus americanas, +lo mismo cultas que salvajes tenían los vicios de la embriaguez, de +la lujuria, de la prostitución y del juego. Por nuestra parte diremos +que no debe olvidarse cómo el canibalismo se hallaba extendido por +toda América de la manera más brutal y fiera, hasta el punto que +muchos pueblos del Amazonas declaraban que «preferían ser comidos por +sus parientes antes que por los gusanos[12]». Asimismo sabemos con +toda certeza que unas tribus se contentaban con beberse la sangre +del cautivo, otras se repartían en menudos pedazos las carnes del +difunto, llegando el refinamiento de la crueldad al extremo de que +si no alcanzaba el reparto para todos, cocían algún trozo en agua, +distribuyendo luego el líquido con el objeto de que todos pudiesen +decir que habían probado en mayor o menor cantidad la carne del enemigo. + + [12] Markham, List. of Tribes etc. (Fourk, Anthrop. Inst. + 1895, pág. 233). + +También no parece ocioso advertir que la esclavitud era en las Indias +más bárbara y repugnante que en los pueblos de Europa. + +No negaremos que numerosas tribus indias que poblaban algunos de +aquellos dilatados países, ya tuviesen establecida su morada en las +heladas regiones de Groenlandia, ya en las riberas de los caudalosos +Mississipí y Amazonas, o en los elevados picos de los Andes, aunque no +tenían gobierno organizado ni leyes escritas y creían en dioses feroces +que se alimentaban de sangre humana, eran dulces, pacíficas y buenas. +No negaremos la pureza de costumbres, la sobriedad y el respeto al +extranjero de aquellas tribus bárbaras que habitaban en el Gran Chaco +o en la Patagonia. Pero habremos de añadir que muchos indígenas fueron +taimados y perversos. Ellos pagaron con traiciones los beneficios que +recibían de sus patronos, al mismo tiempo que se postraban ante los +españoles, que les maltrataban o envilecían. Fueron desleales con los +castellanos, que les trataban como hombres; obedientes y cariñosos con +los que veían en ellos seres irracionales. No hacían distinción entre +sus bienhechores y sus tiranos. + +Si llevamos a América--contestaremos a Benavente--nuestra política y +administración, nuestra religión católica, nuestro régimen económico, +nuestras ideas sobre la hacienda pública, nuestro sistema municipal +democrático, nuestras instituciones benéficas, nuestros consulados, +nuestras Audiencias y nuestras Universidades, también les llevamos +modos, usos y costumbres, ruines pasiones y no pocos vicios. Cierto es +que los frailes por un lado y la Compañía de Jesús por otro, cubrieron +el suelo de iglesias y de hospitales, los misioneros llevaron la +civilización a los países más lejanos e incultos, los artistas de la +Metrópoli instruyeron en las Bellas Artes a aquellos numerosos pueblos +y los colonos españoles crearon muchas industrias y enseñaron a los +indígenas la apertura de caminos y el cultivo de los campos; pero +frailes, misioneros, artistas y colonos abusaron de la ignorancia de +los indios y les engañaron en los tratos que con ellos hicieron. + +Si el gran poeta Quintana, recordando nuestras culpas pasadas, creía +vindicar a su patria diciendo: + + _Crimen fueron del tiempo, no de España_, + +el historiador, aunque con profundo sentimiento, se ve obligado a decir +otra cosa. De los primeros españoles descubridores y conquistadores +de América, habremos de afirmar que, hombres de poca cultura y, como +tales, de hábitos un tanto groseros, cometieron con harta frecuencia +desórdenes y tropelías, robos y muertes. (Apéndice B). + +Los soldados de Cortés y Pizarro no tenían la disciplina de aquellos +que mandaba el Gran Capitán, Antonio de Leiva y el marqués de +Pescara, ni aun la de los tercios de Flandes, ni siquiera la de los +que conquistaron Portugal bajo las órdenes del duque de Alba. Los +aventureros que desde Andalucía, especialmente de Sevilla, iban a +América, eran hombres más dados a la vagancia que al trabajo. Servían +unos de espadachines escuderos a elevadas damas o influyentes galanes; +descendían otros a rufianes de la más ínfima clase de cortesanas; +dedicábanse muchos a cobrar el barato en las casas de juego o se +agregaban a las compañías de comediantes o faranduleros, con el sólo +objeto de aplaudir en los corrales a damas y a galanes. En busca de +aventuras se dirigían también al Nuevo Mundo castellanos, extremeños, +catalanes y manchegos, gente ruda, altiva y áspera en sus costumbres. + +Aquéllos y éstos, unos y otros eran asistentes diarios a las farsas que +imitaban perfectamente o con exactitud las palizas, las lidias de toros +y los autos de fe que celebraba la Inquisición. + +Recordaremos a este propósito al hidalgo de Extremadura, que «viéndose +tan falto de dineros, y aun no con muchos amigos, se acogió al remedio +a que otros muchos perdidos en aquella ciudad (Sevilla) se acogen, que +es el pasarse a las Indias, refugio y amparo de los desesperados de +España, iglesia de los alzados, salvoconducto de los homicidas, pala +y cubierta de los jugadores (a quien llaman diestros los peritos en +el arte), añagaza general de mujeres libres, engaño común de muchos y +remedio particular de pocos»[13]. + + [13] Cervantes, _El Celoso Extremeño_, pág. 5. + +Y Prescott escribió que los conquistadores del Nuevo Mundo fueron +«soldados de fortuna, aventureros desesperados que entraron en la +empresa como en un juego, proponiéndose jugar sin el menor escrúpulo y +con el único objeto de ganar de cualquier modo que fuese»[14]. + + [14] _Historia del Perú_, tom. II, pág. 215. + +Creían que por el derecho de conquista podían, no sólo repartirse las +cosas, sino también las personas; pero no debemos olvidar--pues el +asunto tiene transcendental importancia--que la gente que iba de España +se veía obligada frecuentemente a subir altas y fragosas montañas, a +recorrer estrechas y pedregosas veredas o valles donde nunca llegaba +la luz del sol, a atravesar caudalosos ríos, terribles precipicios y +profundas simas, a subir escarpadas rocas y montes cubiertos de verdor +y cuyas cimas, coronadas de nieve, se ocultaban en las nubes, a bajar +cordilleras, a arrostrar riesgos y trabajos, a luchar de noche y de +día en las ciudades y en los campos. Para conquistar aquel país, donde +se encontraban hombres sencillos y feroces, civilizados y salvajes, +hospitalarios y antropófagos, necesitaba la Metrópoli, y no lo tenía, +poderoso, obediente y disciplinado ejército. + +Conviene recordar que las distracciones del español estaban reducidas +a fugaces amoríos con alguna india cautiva, a escuchar picaresco +cuento y a veces legendarias hazañas referidas en largas noches de +invierno por algún soldado poeta. Otra hubiese sido la conducta de los +conquistadores de las Indias al tener en su compañía mujeres de la +misma raza y del mismo país, pues ellas, con sus amores y caricias, con +sus alegrías y bondades, habrían transformado por completo el carácter +de aquellos rudos soldados. + +Tampoco habremos de negar que algunos de los primeros conquistadores, +con la excusa de la civilización, olvidándose de la Moral cristiana, +hollaron las instituciones, sentimientos, usos y costumbres de las +razas americanas. Con la excusa de la civilización, algunos de los +primeros conquistadores arrebataron a los indios sus mujeres y sus +hijas, sus casas y sus tierras. Con la excusa de la civilización, +algunos de los primeros conquistadores arrojaron de su pedestal +aquellos ídolos que habían sido el consuelo de infinitas generaciones, +en tanto que el miedo y el terror, cuando no la desesperación, se +pintaba en el rostro de los indígenas. Tuvieron a dicha no pocos +religiosos españoles derribar templos, romper ídolos y recorrer +extensas comarcas imponiendo por la fuerza la doctrina del Crucificado. + +En otro orden de cosas, también se cometieron abusos sin cuento. No +negaremos lo que dice--y que copiamos a continuación--el provisor +Morales. «Es general el vicio de amancebamiento con indias, y algunos +tienen cantidad de ellas como en serrallo»[15]. El citado cronista, más +dado a la leyenda que a la historia, se atrevió a escribir que algunos +españoles se entretenían, tiempo después de la conquista, en cazar +indios con perros de caza[16], añadiendo otros autores que hubo entre +los nuestros quienes llegaron a creer que los indígenas no pertenecían +a la especie humana, y que valían, por tanto, lo mismo que un mono o un +caballo. Sólo se nos ocurre contestar--y esta es la única observación o +comentario a la noticia--que no habían de faltar compatriotas nuestros, +ya que careciesen de toda clase de cultura, ya que por instinto fuesen +crueles y feroces. + + [15] _Relación dada por el provisor Morales sobre cosas que + convenían probarse en el Perú._ M. S. + + [16] Ibidem. + +Tristísima era la vida del indio entre algunos españoles. El, sin +mujer que le consuele, sin hijos que le ayuden en sus trabajos y sin +familia que se compadezca de sus infortunios, condenado a vivir--si +vida puede llamarse--en el fondo de las minas para extraer el oro y +la plata que los reyes de España gastaban en guerras y los cortesanos +en orgías; agricultor y recolector de los frutos de la tierra para +que se alimentasen sus despiadados amos; esclavo de hombres que se +llamaban religiosos cuando la religión enseña que ambos eran hijos de +un mismo Dios; el indio, repetimos, hastiado de la vida, buscaba en el +suicidio, enfermedad de todas las sociedades caducas y desesperadas, +el término de sus penas y dolores. Preferían la muerte a la pérdida de +su libertad, a la servidumbre, a la esclavitud. Los incultos indígenas +se creían más felices que los civilizados españoles. Indiferentes los +indios a los goces de la cultura, vivían alegres y satisfechos en sus +montañas y bosques. Lo que Dozy decía de los beduínos del tiempo de +Mahoma, decimos nosotros de los indios del siglo XVI. «Guiados (los +beduínos)--tales son las palabras del historiador francés--no por +principios filosóficos, sino por una especie de instinto, han realizado +de buenas a primeras la noble divisa de la revolución francesa: la +libertad, la igualdad y la fraternidad»[17]. + + [17] _Historia de los musulmanes españoles_, tomo I, pág. 36. + Tr. + +Severos censores hemos sido al juzgar la conducta de los conquistadores +españoles en las Indias, y sin miramientos de ninguna clase diremos +después lo bueno y lo malo que hicieron; pero colocándonos en el alto +tribunal de la historia, añadiremos que no todos son negruras en el +descubrimiento, conquista y gobierno de España en el Nuevo Mundo, como +no todo son negruras--aunque otra cosa digan apasionados cronistas--lo +realizado en la colonización inglesa y portuguesa de las Indias +Orientales. La imparcialidad no ha sido norma de los historiadores +antiguos y modernos. A pesar de los juicios poco favorables que +escritores europeos y americanos han emitido acerca de la política de +los gobiernos de Madrid, Londres y Lisboa, a pesar de la ingratitud +de algunas naciones de América--no todas, por fortuna--con España, +Inglaterra y Portugal, nadie podrá negar, o mejor dicho, conviene no +olvidar que un ilustre hijo de la república de Génova, al servicio +de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel, descubrió el Nuevo +Mundo, y que ingleses, portugueses y españoles llevaron a aquellas +lejanas tierras su respectiva civilización y cultura. + +Al ocuparnos en las conquistas de unos pueblos sobre otros, tentados +estamos para decir que, lo mismo en aquella época que antes y después, +lo mismo si se trata de España que de otras naciones, dichas conquistas +han ido casi siempre acompañadas de abusos y alevosías. Si pecaron +los españoles, también pecaron ingleses, franceses, dinamarqueses y +holandeses. Si no fué generosa ni aun prudente la política seguida +por nuestros compatriotas, tampoco lo fué la de otras naciones. +Recuérdense los Gobiernos de lord Clive y de Warren Hastings en la +India. Del primero, gobernador general de las posesiones inglesas +de Bengala, dice lord Macaulay lo siguiente: «Se sabe que antes de +salir de la India remesó a su patria más de ciento ochenta mil libras +esterlinas por conducto de la Compañía Holandesa, y más de cuarenta +mil por la Inglesa, aparte de otras considerables sumas enviadas por +casas particulares. Además, poseía joyas de gran precio, medio muy +generalizado entonces de traer valores a Europa, y en la India era +dueño de propiedades cuyas rentas estimaba él mismo en veintisiete +mil libras; de modo, que sus ingresos anuales, cuando menos, según la +opinión de John Malcolm, pasaban de cuarenta mil libras esterlinas +(3.800.000 reales), rentas en aquella época tan pingües y raras como lo +son en la nuestra las de cien mil libras. Así, que podemos afirmar, sin +temor de incurrir en exageración, que ningún inglés que comenzara la +vida sin bienes de fortuna ha llegado, como Clive, a encontrarse a los +treinta y tres años poseedor de tan inmensas riquezas»[18]. Respecto a +la administración de Warren Hastings, gobernador de Bengala, añade el +citado historiador, que «es imposible desconocer que hacen contrapeso +a los grandes crímenes que la mancharon, los grandes servicios que +prestó al Estado»[19]. En efecto, muchos y graves fueron los atropellos +cometidos por Hastings y contados por Burke en la Cámara de los +Lores. Tampoco pasaremos en silencio las crueldades que el francés +D'Esnambuc cometió con los naturales de la Martinica en el año 1635, +ni la conducta torpe, torpísima de los dinamarqueses en la costa de +Coromandel y de los holandeses en la citada India. + + [18] _Estudios históricos_, pág. 140. Tr. + + [19] Ibidem, pág. 285. + +Allá en la antigüedad, la historia enseña que Virgilio daba idea clara +del destino y de la política exterior de Roma en los siguientes versos: + + _Tu regere imperio populos, Romane, memento_: + + .................................................. + + _Parcere subjectis, et debellare superbos_[20]. + + [20] _Eneida_, lib. VI, versos 851 y 853. + +Y las Doce Tablas consagraron aquel terrible principio que dice: + + _Adversas hostes æterna auctoritas esto._ + +Cartago, gobernada por egoísta aristocracia, sólo quería aumentar el +producto de su tráfico, importándole poco las ideas de patria, de +justicia, de honor y de cultura. + +Los germanos se apoderaron de la mejor y mayor parte de la tierra de +los vencidos, y algunos de aquéllos, los anglo-sajones, por ejemplo, se +hicieron dueños de todo en la Bretaña. Tristísima fué la condición de +los vencidos. + +Cuando los musulmanes lograron la victoria en la Laguna de Janda, +los ibero-romanos sufrieron toda clase de vejaciones, y cuando los +cristianos tomaron a Granada hicieron objeto de su odio a los hijos del +Profeta. + +En nuestros días, ingleses, alemanes, franceses, italianos, rusos y +portugueses, guiados únicamente por la idea del lucro, ven en sus +colonias ancho campo donde extender y desarrollar sus respectivas +industrias. + +En suma: el _Væ victis_ de Breno, fué y será, no la ley horrible del +derecho de gentes en la época romana, sino el dogma político de todos +los tiempos y de todos los pueblos. + +De Sir Russell Wallace, son las siguientes palabras: «¡Qué +colonizadores y conquistadores tan maravillosos estos españoles y +portugueses! En los territorios colonizados por ellos, trazaron cambios +mucho más rápidos que todos los demás pueblos modernos, y semejantes +a los romanos, poseen sus grandes facultades para imponer su lengua, +cultura y religión a pueblos bárbaros y salvajes.» + +Cariñoso por demás se muestra con nosotros Sir Russell Wallace. Si +no creemos que España tenga justos títulos para pedir, como nación +colonizadora, lugar preeminente en la Historia, tampoco admitimos que +la pérdida de las colonias de la América del Sur, sea prueba palmaria +de su incapacidad para gobernar las extensas posesiones adquiridas +en aquellos lejanos territorios. La Gran Bretaña no pudo sofocar la +rebelión y perdió las colonias de América del Norte, y a España le +sucedió lo mismo. Una y otra nación perdieron sus respectivas colonias +porque debían perderlas, porque no era posible tener en perpetua tutela +pueblos poderosos y cultos. + +No olvidemos, no, que las Leyes de Indias son monumento glorioso de la +legislación española, y la Casa de la Contratación mereció alabanzas, +lo mismo de nacionales que de extranjeros. Y dígase lo que se quiera en +contrario, digna de encomio fué muchas veces la conducta de nuestros +Reyes. Ellos, en no pocos casos, recomendaron con gran solicitud a sus +infelices indios. + +Isabel la Católica decía en su testamento lo siguiente: + + «Cuando nos fueron concedidas por la Santa Sede Apostólica las + Islas y Tierra Firme del mar Océano, descubiertas y por descubrir, + nuestra principal intención fué al tiempo que lo suplicamos al Papa + Alejandro VI, de buena memoria, que nos hizo la dicha concesión, + de procurar inducir y traer los pueblos de ellas, y los convertir + a nuestra Santa Fe Católica y enviar a las dichas islas y Tierra + Firme, prelado y religiosos, clérigos y otras personas doctas y + temerosas de Dios, para instruir los vecinos y moradores de ellas + a la fe católica y los doctrinar, y enseñar buenas costumbres y + poner en ello la diligencia debida, según más largamente en las + letras de la dicha concesión se contiene. Suplico al Rey, mi señor, + muy afectuosamente, y encargo y mando a la Princesa, mi hija, y al + Príncipe, su marido, que así lo hagan y cumplan, y que éste sea su + principal fin y en ello pongan mucha diligencia y no consientan + ni den lugar a que los indios vecinos y moradores de las dichas + islas y Tierra Firme, ganados y por ganar, reciban agravio alguno + en sus personas y bienes...» Igual conducta--como se muestra por + diferentes Reales Cédulas--, observaron Carlos I, Felipe II, Felipe + III y Carlos II. Gloria inmortal merece el Emperador Carlos V por + la Cédula que dió el 15 de Abril de 1540 en favor de los negros de + la provincia de Tierra Firme, llamada Castilla del Oro (Apéndice + C). No se olvide que Felipe II, al recibir en su palacio al + visitador Muñoz (1568), que ejerció sangrienta dictadura en México, + le dijo con severidad: «Te mandé a las Indias a gobernar, y no a + destruir», contándose también que, como casi al mismo tiempo se + le presentara el Virrey del Perú, D. Francisco de Toledo, matador + del inca Sairi Tupac, le dirigió en tono amenazador las siguientes + palabras: «Idos a vuestra casa, que yo no os mandé al Perú para + matar Reyes.» Felipe III miró con singular cariño a los infelices + indios. Y en la _Recopilación de las Leyes de Indias_, Felipe IV + escribió por su real mano la hermosa cláusula que copiamos: «Quiero + que me déis satisfacción a mí y al mundo, del modo de tratar esos + mis vasallos, y de no hacerlo, con que en respuesta de esta carta + vea yo ejecutados ejemplares castigos en los que hubieren excedido + en esta parte. Mandamos a los Virreyes, Presidentes, Audiencias + y Justicias, que visto y considerado lo que Su Majestad fué + servido de mandar y todo cuanto se contiene en las Leyes de esta + Recopilación, dadas en favor de los indios, lo guarden y cumplan + con tal especial cuidado, que no den motivo a nuestra indignación, + y para todos sea cargo de residencia.» Habremos de referir, por + último, que al confirmar Carlos II la concesión pontifical, lo hizo + con las siguientes palabras: «Y por que nuestra voluntad es que los + indios sean tratados con toda suavidad, blandura y caricia, y de + ninguna persona eclesiástica o secular ofendidos: Mando que sean + bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo + remedien, y provean de manera que no se exceda cosa alguna lo que + por las letras apostólicas de la dicha concesión nos es inyungido y + mandado.» + +La misma simpática conducta siguieron con bastante frecuencia los +Reyes de la Casa de Borbón. Ilustre historiador contemporáneo ha dicho +lo siguiente: «En lo que se refiere a los indios, hay que repetir +que los monarcas multiplicaban los medios de proteger sus personas e +intereses. Sometidos los naturales por la conquista a un poder extraño, +intimidados ante la superioridad de los europeos, a quienes tenían +que obedecer, era muy justo que la Corte de Madrid les dispensara +consideraciones, para hacer simpático el nuevo régimen a los que tanto +necesitaban de paternal auxilio y de cariñoso apoyo; la justicia +debía mostrar mayor solicitud respecto de los débiles, que habían +perdido sus sagrados derechos como pueblo independiente y soberano; y +los delegados del Rey en las Indias tenían especial recomendación de +favorecer de todos modos a los aborígenes»[21]. Alejandro Humboldt, +cuya autoridad nadie se atreverá a poner en duda, ha escrito que la +condición social del indio español era mejor que la de los aldeanos +de una gran parte del Norte de Europa[22]. También el argentino D. +Vicente G. Quesada, aunque a veces ha juzgado con severidad el gobierno +español en América, reconoce que no están en lo cierto los escritores +que afirman que la organización colonial fué un centralismo pernicioso, +a la cual atribuyen todos los errores y males de las nuevas naciones +hispano-americanas[23]. + + [21] Gómez Carrillo, _Historia de la América Central_, tomo + III, págs. 27 y 28.--Continuación de Milla. + + [22] _Ensayo político_, lib. IV, cap. IX. + + [23] _La Sociedad hispano-americana bajo la dominación + española._ + +En tanto que los Monarcas austriacos y los Reyes de la casa de Borbón +daban pruebas de su amor a la justicia y del cariño que sentían por +los indios, también eran dignos de fama y renombre no pocos Virreyes, +Gobernadores, Presidentes, Corregidores, Arzobispos y Obispos. No +todos, ni aun una gran mayoría, como fuera nuestro deseo; pero muchos +fueron tolerantes y buenos, como lo confirman antiguos cronistas y +modernos historiadores. + +Nadie--por exigente que sea--escatimaría aplausos a Antonio de Mendoza +y a Luis de Velasco, virreyes de México; a Manuel de Guirior, virrey +del Perú; a José Antonio Manso de Velasco, Gobernador de Chile; a +Miguel de Ibarra, Presidente del Ecuador, y a Andrés Venero de Leyva, +Presidente de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá. Entre los prelados, +justo será recordar los nombres insignes de Santo Toribio de Mogrovejo, +Arzobispo de Lima, y de Fr. Juan de Zumárraga, Arzobispo de México. +Protectoras incansables las autoridades españolas de la religión y de +las órdenes religiosas, la religión fué desde la cuna hasta la muerte +el sentimiento general lo mismo del español que del indio. Tanto las +autoridades civiles como las eclesiásticas se desvelaron por extender +la civilización, abrir escuelas, establecer imprentas y llevar a todas +partes el mejoramiento y el bienestar. Que en el esplendoroso cuadro de +los Gobiernos españoles hubo algunas y, si se quiere muchas manchas, +nada importa, pues toda obra humana las tiene en más o menos cantidad, +con mayor o menor fuerza señaladas. No hemos de negar que no siempre +estuvieron acertados los Reyes y los Gobiernos en el nombramiento de +las autoridades, lo mismo civiles que militares, para las colonias. Con +mucha frecuencia se impuso el favoritismo y ocuparon elevados puestos +hombres aduladores, necios e intrigantes, cuando no avaros, codiciosos +y crueles. + +Para terminar esta materia permítasenos recordar algunos hechos +y dirigir una pregunta. No olvidéis que a últimos del siglo XV +desconocíais la escritura alfabética, los progresos de las ciencias y +las bellezas de las artes, ni teníais arados para cultivar vuestras +tierras, ni utensilios de hierro para todas las necesidades de la +vida, ni carros en que transportar vuestras mercancías, ni buques de +alto bordo para recorrer los mares, ni moneda de ley para el cambio de +vuestros productos. No olvidéis que a últimos del siglo XV ni siquiera +teníais noticia de los animales domésticos, ni sabíais nada del cultivo +de los cereales. No olvidéis que durante largo lapso de tiempo, unidas +España y América han marchado por tierras y mares realizando su vida, +a veces con gran trabajo, a veces con facilidad extrema; pero siempre +con fe y entusiasmo. ¡Americanos! En uno de los platillos de sensible +balanza colocad lo bueno que habéis recibido de los españoles, y en el +otro platillo colocad lo malo. ¿Qué pesa más? + +«¡América para los americanos! Tal es la consigna adoptada--escribe +Reclus--por las repúblicas del Nuevo Mundo para oponerse a las +tentativas de intervención de las potencias europeas en los asuntos +interiores del continente occidental. Bajo el punto de vista político, +no cabe duda que los Estados americanos no han de temer ya los +ataques de ningún adversario, y no se sabe si tolerarán mucho tiempo +en aquellas regiones la existencia de colonias dependientes de un +Gobierno extranjero. Si oficialmente posee todavía la Gran Bretaña +la cuarta parte de la superficie del Nuevo Mundo, casi la totalidad +de aquel inmenso espacio está desierto, y las provincias habitadas, +constituyen, por decirlo así, una república independiente, en la que +el poder real sólo está representado en el nombre, y por todo ejército +tiene un regimiento acampado en una punta de tierra en el sitio más +inmediato a Europa, como si estuviese aguardando órdenes para regresar +a la Metrópoli. Los pueblos del Nuevo Mundo tienen, pues, asegurada +su autonomía política contra toda mira ambiciosa del extranjero; pero +bajo el aspecto social, América dista mucho de ser de los americanos; +es de todos los colonos del antiguo mundo que a ella acuden y en ella +encuentran nueva patria, aportando sus usos y costumbres hereditarias, +al par que sus ambiciones, sus esperanzas y la necesaria fuerza para +acomodarse a un nuevo modo de ser. Los que por distinguirse de los +hombres civilizados del resto del mundo se llaman _americanos_, son +también hijos o nietos de europeos; el número de estos americanos +aumenta en más de un millón cada año por el excedente de los nacidos +sobre los muertos; además, aumenta en más de otro millón con los +colonos recién llegados, que a su vez se llaman pronto americanos, y a +veces miran como intrusos a los compatriotas que llegan tras ellos. El +mundo trasatlántico es un campo experimental para la vieja Europa, y +como en el antiguo mundo, se prepara allí la solución de los problemas +políticos y sociales en bien de la humanidad»[24]. + + [24] _Geografía universal, América septentrional_, págs. 83 y + 84. + +Viene al caso recordar que allá en el año 1824, el Congreso de +Panamá, siguiendo las inspiraciones de Bolívar, entre otros asuntos, +procuró establecer un pacto de unión y de liga perpetua contra España +o contra cualquier otro poder que procurase dominar la América, +impidiendo además toda colonización europea en el nuevo continente, +toda intervención extranjera en los negocios del Nuevo Mundo[25]. +Los temores de Bolívar tenían su razón de ser después de pelear en +_Ayacucho_ con ejércitos de Europa. Añade con acierto J. B. Alberdi, +lo siguiente: «Si Bolívar viviera hoy día, como hombre de alto +espíritu, se guardaría bien de tener las ideas de 1824 respecto a +Europa. Viendo que Isabel II nos ha reconocido la independencia de +esa América que nos dió Isabel I hace tres siglos, lejos de temer a +la España como a la enemiga de América, buscaría en ella su aliada +natural, como lo es, en efecto, por otros intereses supremos que han +sucedido a los de una dominación concluida por la fuerza de las cosas. +Los peligros para las Repúblicas no están en Europa. Están en América: +son el Brasil, de un lado, y los Estados Unidos, del otro»[26]. + + [25] Véase _Simón Bolívar_, págs. 179 y 180. + + [26] _Simón Bolívar_, pág. 180. Madrid, 1914. + +Algunos escritores americanos tienen a gala el denostar a España. +Rechazan indignados la idea de que se les atribuyan las cualidades +de nuestra raza. No quieren llevar en sus venas sangre española. El +argentino Domingo F. Sarmiento, autor de la excelente obra _Facundo o +Civilización y barbarie_, tuvo el mal gusto de censurar con acritud las +costumbres españolas en su libro _Viajes por América, Europa y Africa_. +Contra Sarmiento escribió nuestro Martínez Villergas el folleto +titulado _Sarmenticidio_, al cual sirve de preliminar composición +poética que el inspirado vate había publicado en París el año 1853. En +ella se lee lo siguiente: + + _Quemó Erostrato el templo de Diana,_ + _Y usted, por vanagloria,_ + _Maldice de su raza la memoria:_ + .................................... + +La misma animosidad contra España ha manifestado recientemente Fernando +Ortiz, catedrático de la Universidad de la Habana, en su libro _La +Reconquista de América_. Otros no les han seguido por el mismo camino +en su enconada ojeriza a la madre Patria. + +Por fortuna, creemos que no están en mayoría los escritores que piensan +como Sarmiento y Ortiz. No pocos--aunque nosotros quisiéramos que fuese +mayor el número--aprovechan cuantas ocasiones se les presentan para +manifestar su cariño a España. Con singular complacencia hemos leído +varias veces el siguiente párrafo del Sr. Riva Palacio, ministro de +México en Madrid: + + «No se conserva memoria--dice--de otro pueblo que, como el + español, sin desmembrar su territorio patrimonial y sin perder la + existencia social y política, haya formado directamente diez y + seis nacionalidades enteramente nuevas sobre la faz de la tierra, + hoy ya emancipadas, y a la que legó sus costumbres, su idioma, + su literatura, su altivez, su indomable patriotismo y el celo + exagerado por su autonomía. Diez y seis nacionalidades que marchan + todas por el camino del progreso, y que, reconociendo con su + origen todas esas identidades, procuran estrechar cada día más sus + relaciones, creando una virtud cívica hasta hoy desconocida, el + patriotismo continental, que hace de cada americano como un hijo + cualquiera de las otras Repúblicas; y quizá algún día la España, + hija del antiguo mundo, podrá decir delante de esas diez y seis + nacionalidades, como Cornelia la romana: «Tengo más orgullo en ser + la madre de los Gracos, que la hija de Escipión el Africano»[27]. + + [27] Discurso leído por el general Riva Palacio en el Ateneo + de Madrid el 18 de Enero de 1892, pág. 9. + +Entre los papeles de Manuel Araujo, electo presidente de la República +de San Salvador en el año 1911, y fallecido en 1914, hallamos uno, en +el cual se consigna este hermoso pensamiento: + + «La obra afanosa de mi agitada vida va cumpliéndose. Bajo la égida + protectora de Dios, mis flores, mis ensueños de progreso para la + patria antigua y de libertad para mi pueblo amado, van siendo una + hermosa realidad»[28]. + + [28] Véase _Libro Araujo_.--San Salvador, Imprenta Nacional, + 1914. + +Merece trasladarse también aquí lo que Alejandro Alvarado Quirós ha +escrito al visitar el sepulcro de Colón en Sevilla. Dice así: + + «Los pueblos de América deberían visitarlo en cruzadas como el más + sagrado de sus cultos; tuvo para nosotros un resplandor celeste, + una palabra profundamente religiosa, superior a las que el espíritu + del gran guerrero, del artista y del santo nos dijeron al oído, y + que sólo podría ser superada por la armonía inefable de nuestras + creencias, evocadas ante la piedra tumular y el sepulcro abierto y + luminoso de Jerusalén»[29]. + + [29] _Bric-Brac._--San José de Costa Rica.--Alsina, 1914. + +En _La Nota_, periódico de Buenos Aires, ha publicado últimamente +José Enrique Rodó un artículo donde, entre otras cosas dignas de +nuestra gratitud, se lee este párrafo: «Cualesquiera que sean las +modificaciones profundas que al núcleo de civilización heredado ha +impuesto nuestra fuerza de asimilación y de progreso; cualesquiera que +hayan de ser en el porvenir los desenvolvimientos originales de nuestra +cultura, es indudable que nunca podríamos dejar de reconocer y confesar +nuestra vinculación con aquel núcleo primero, sin perder la conciencia +de una continuidad histórica y de un abolengo que no da solaz y linaje +conocido en las tradiciones de la humanidad civilizada.» + +De Blanco Fombona son las palabras que copiamos de la revista +_Renacimiento_, de la Habana: «La holgazanería española, que es una de +las frases hechas más injustas, labora minas en Bilbao, cultiva viñedos +en la Mancha y Aragón, cría ganados en Andalucía y ejerce toda suerte +de industrias en Cataluña y Valencia. En un momento de holgazanería +española, echaron nuestros abuelos a los moros de la Península, +descubrieron, conquistaron y colonizaron a América, y abriendo los +brazos en Europa, con gesto heroico y magnífico, pusieron una mano +sobre Flandes y sobre Nápoles la otra.» + +A José Ingenieros, crítico argentino y autor, entre otras obras, de +las intituladas _Simulación en la lucha por la vida_ y _Al margen de +la ciencia_, le colocamos entre los defensores de España, aunque otra +cosa digan críticos suspicaces. De la _Revista de Filosofía_, de Buenos +Aires, correspondiente al año de 1916, copiamos el siguiente párrafo de +largo artículo: + + ... «Mi anhelo de español sería que en los libros de los niños de + hoy--los españoles de mañana--se enseñara a venerar la memoria de + un Isidoro, de un Lulio, de un Vives y de un Servet, en vez de + seguir mintiendo las aventuras del Cid--que vivió mucho tiempo + con dinero de los moros--, las glorias de Carlos «Quinto» de + Alemania--que nadie conoce por Carlos «Primero» de España--, ni la + fastuosa magnificencia de los siguientes Hapsburgos--que por la + indigencia en que vivieron no fuéronle en zaga a ningún estudiante + de novela picaresca. + + Constituída una nueva moral, poniendo como ejemplo la tradición de + sus pensadores y de sus filósofos, a España le sobrarán fuerzas + para renacer; las hay en cada provincia o región; muchas de ellas + pujan ya en vuestra Cataluña intensa y expansiva.» + +Entre los inspirados vates que mas han amado a España, ataremos a Rubén +Darío. Recordamos aquellos versos: + + _No es Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo_ + _ni entre momias y piedras reina que habita el sepulcro_ + _la nación generosa, coronada de orgullo inmarchito,_ + _que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas;_ + +o aquellos de Chocano: + + _Y así América dice: ¡Oh madre España!_ + _Toma mi vida entera;_ + _que yo te he dado el sol de mi montaña_ + _y tú me has dado el sol de tu bandera,_ + +o aquellos otros de Gómez Jaime; + + _Y a España, madre egregia que fecundó tu historia,_ + _le ofrecerás tu sangre, le rendirás tu gloria;_ + _y el triunfo de la raza le ofrendarás también;_ + +o los de Andrade Coello: + + _Erguido quedará siempre,_ + _porque su cumbre tremola_ + _mi altiva ensena española_ + _que tu raza no arriará;_ + +o, en fin, otros muchos inspirados en el mismo sentimiento hacia España. + +Al querer--como poco antes se dijo--la unión de los pueblos +hispano-europeos con los hispano-americanos, no deseamos de ningún modo +la enemiga con los de raza anglo-sajona. Pruebas habremos de dar en +el curso de nuestra obra, no sólo del respeto, sino de la admiración +que sentimos por la gran República de los Estados Unidos del Norte de +América. + +Algunas veces hemos llegado a creer--y de ello estamos +arrepentidos--que, para contrarrestar el imperialismo de los Estados +Unidos, debieran confederarse todos los pueblos de raza española del +Nuevo Continente y con ellos el lusitano americano, bajo la suprema +dirección de los más poderosos (el Brasil, la Argentina, Chile, etc.) + +De un artículo de Castelar copiamos lo siguiente: «Pero cuando la +raza anglo-sajona pretende negar nuestra influencia en América, +hacer suyo todo aquel mundo, turbar la paz de nuestras Repúblicas, +acrecentar su poderío, a costa de nuestro mismo territorio, contar +entre sus estrellas a Cuba; cuando esto suceda, fuerza es que todos +los que de españoles nos preciamos, unamos nuestras inteligencias y +nuestras fuerzas para no consentir tamaña degradación y estar fuertes +y apercibidos en el día de los grandes peligros, de las amenazadoras +desventuras»[30]. + + [30] _La unión de España y América._ + +Aunque llegó el día tan temido, no se unieron nuestras inteligencias +ni nuestras fuerzas, o mejor dicho, nuestras inteligencias y nuestras +fuerzas fueron vencidas por el inmenso poder de los Estados Unidos. Con +pena habremos de confesar que lo mismo América que Europa se alegraron +para sus adentros de las desgracias de España. + +Trasladaremos también a este lugar lo que ha escrito el académico Sr. +Beltrán y Rózpide, recordando seguramente la destrucción de nuestras +escuadras en Santiago de Cuba y en Cavite. «Si hoy los historiadores, +dice, encuentran las raíces de la decadencia de España en los mismos +días de Carlos I y de Felipe II, en los tiempos de Mac Kinley y +Roosevelt habrán de investigar los historiadores del porvenir el remoto +origen o causa primera de la disolución y ruina de los Estados Unidos +del Norte de América»[31]. + + [31] _Los pueblos hispano-americanos en el siglo XX_, pág. + 296. Madrid, 1904. + +Ni paramos mientes, ni damos valor alguno a juicios más apasionados que +justos de ilustrado escritor, cuyo libro ha sido publicado en estos +mismos días. El autor es el agustino P. Teodoro Rodríguez, Rector de +la Universidad de El Escorial, y el libro se intitula _La civilización +moderna_. + +«No vamos a estudiar--dice--aunque bien pudiéramos hacerlo, ciertos +actos de carácter internacional, y por todos conocidos, suficientes +para colocar a quien los realiza, sea persona individual o colectiva, +entre los profesionales del bandidaje y de la piratería; nos referimos +a la usurpación de España por los Estados Unidos de sus colonias +Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Tampoco queremos estudiar, la Historia +dará sobre ello su veredicto, la intervención _extraoficial_ en las +cuestiones de México y en la actual gran guerra europea, que para +algunos pone en entredicho su honorabilidad como nación»[32]. + + [32] Págs. 153 y 154. + +Cuando los hijos de Cuba, Puerto Rico y Filipinas no se hallen +contentos con su estado actual, cuando echen de menos el Gobierno de la +antigua Metrópoli y cuando el progreso se haya interrumpido o cortado +en aquellos países, entonces y sólo entonces estaremos conformes con el +sabio agustino. + +Nada importa que España haya perdido una provincia, dos o veinte. Lo +que importa es que la guerra no destruya aquellas ciudades, ni se +hiera ni se mate en aquellas tierras. Lo que importa es que al ruido +de la pólvora haya sucedido el reino de la paz y del amor. Entretanto +que geógrafos y religiosos condenan a los hijos de Wáshington y de +Franklin, nosotros bendecimos a Dios y entonamos un cántico a la +libertad e independencia de los pueblos. ¡Bendita sea la hora en que la +fuerza fué vencida por el derecho! + +Triste, muy triste es que España, la primera nación que tuvo la +fortuna de llegar a América y la única que fué dueña de más extensos +territorios, nada posea en nuestros días. La culpa es nuestra. Pero +olvidándolo todo, casi me atrevería a rogar al geógrafo Beltrán y +Rózpide y al teólogo P. Martínez que me acompañaran a rezar una oración +ante las tumbas de españoles y de americanos, pues las de aquéllos y +las de éstos se hallan bajo las flores del mismo cementerio. (Apéndice +D.) + +Grande es el amor que tenemos a España; grande es también el amor que +tenemos a nuestras antiguas colonias. Pero no dejamos de reconocer que +en esta vieja Europa los hombres sólo piensan en matarse unos a otros +y las naciones en destruirse; en esa joven América, salvo algunas +excepciones, los hombres son laboriosos, emprendedores, y las ciudades +poseen inmensas fábricas dedicadas a la industria y al comercio. Aunque +dichas naciones, lo mismo las europeas que las americanas, sufren +terribles enfermedades sociales, la historia enseña que las primeras +salen de sus crisis maltrechas y debilitadas, al paso que las segundas +continúan prósperas y poderosas. + +Si allá en los primeros tiempos de la historia, el progreso, después +de cumplir su misión en Egipto, pasó a Caldea, China e India, luego +a Grecia y Roma y tiempo adelante a los pueblos todos de Europa, en +nuestros días ¿emprenderá su marcha al Nuevo Mundo? De Africa pasó al +Asia, y de Asia a Europa; ¿pasará al presente de Europa a América? +¿Buscará otro campo de acción en las orillas del San Lorenzo, del +Mississipí, del Amazonas o del Plata? Cuando haya pasado la crisis +terrible porque atraviesa Europa, contestaremos, ya tranquilo nuestro +espíritu, que el Antiguo y Nuevo Mundo seguirán su marcha progresiva +y realizarán, cada vez con mayor entusiasmo, la ley del amor y de la +justicia. + + + + +II + +PLAN DE LA OBRA. + + +Por lo que respecta al plan de la obra, nos proponemos reseñar la +vida de los pueblos americanos de una manera clara y ordenada. En +cinco partes dividiremos la HISTORIA DE AMÉRICA: trataremos en la +primera de la América antes de Colón, o sea, de las primitivas razas +que poblaron el Nuevo Mundo; en la segunda del descubrimiento de las +Indias Occidentales y de los descubrimientos anteriores y posteriores +al del insigne genovés; en la tercera de las conquistas realizadas +por los españoles y otros pueblos de Europa; en la cuarta de los +diferentes Gobiernos establecidos en aquellos países o de los Gobiernos +coloniales, y en la quinta de la guerra de la independencia y de los +sucesos acaecidos en aquellos pueblos hasta nuestros días. + +Estas cinco partes o épocas se estudiarán en tres tomos; las dos +primeras, o sea América precolombina y los descubrimientos serán +materia del tomo primero; la conquista del país y los Gobiernos +coloniales se expondrán en el tomo segundo, y la independencia de todos +los Estados hasta nuestros días formarán la historia del tomo tercero. + +Veamos más detalladamente los asuntos que se incluirán en cada una +de las cinco partes. Después del Prólogo damos algunas noticias +geográficas del Nuevo Mundo, pasando luego a tratar de la Prehistoria +y de la aparición del hombre en el continente americano, procurando +resolver la cuestión de si es o no es autóctono; y en caso contrario, +cuál es su procedencia y el camino que siguió para llegar a América. +En seguida tratamos de las razas y tribus que habitaron el suelo +americano antes del descubrimiento. Si vaga y corta es la historia de +los pueblos que llamamos civilizados, casi nula es la de los pueblos +bárbaros. Algunas noticias daremos acerca del estado social de los +indios, de su lengua, de sus conocimientos científicos y artísticos. +Después se estudiará el estado de España durante el reinado de los +Reyes Católicos, y luego los importantes descubrimientos geográficos +anteriores al del Nuevo Mundo. + +Así como poetas y santos presentían la invasión de los germanos y la +muerte de Roma, y así como sabios y Papas anunciaban la llegada de +los turcos y la destrucción de Constantinopla, de la misma manera los +isleños de la Española tenían como cosa cierta que de lejanas tierras +vendrían unos guerreros a derrocar los altares de sus dioses, a +derramar la sangre de sus hijos y a reducir a eterna esclavitud a todos +los habitantes del país; los sacerdotes del Yucatán profetizaron que +había llegado el fin de los vanos dioses, que ciertas señales indicaban +próximos y terribles castigos, que estaban cerca los hombres encargados +de traer la buena nueva, que aborreciesen a los dioses indígenas y +adoraran al Dios de la verdad, y, por último, que se vislumbraba +ya la señal de nueva vida, la cruz que había iluminado al mundo; y +Huayna Capac, el último Emperador del Perú, cuando comprendió que se +aproximaba el último momento de su vida, llamó a sus dignatarios y les +anunció la ruina del imperio por extranjeros blancos y barbudos, según +habían pronosticado los oráculos, ordenándoles no hiciesen resistencia, +antes por el contrario, se sometiesen de buen grado. Al mismo tiempo +cometas cruzaban los cielos llenando de terror a los peruanos, la +luna apareció teniendo a su alrededor círculos de fuego de diferentes +colores, un rayo cayó en uno de los reales palacios destruyéndolo +completamente, los terremotos se sucedían unos tras otros y una águila +perseguida por varios alcones vino a caer herida en la plaza del Cuzco; +hecho que presenciaron aterrados muchos nobles incas, quienes creyeron +que era aquello triste agüero de su propia muerte. Del mismo modo que +aquel Dios Pan, tan alegre y risueño, que se precipitó, allá en los +tiempos antiguos, como dice Castelar, en las ondas del Mediterráneo +buscando la muerte[33], y cuyos tristes quejidos oían de noche los +navegantes que surcaban los mares helénicos, otros dioses, en el siglo +XVI, exhalaban su último suspiro cerca de las playas americanas--según +cuentan los sacerdotes indios--y eran reemplazados por el Dios de la +verdad, de la justicia y de la misericordia. + + [33] _La civilización de los cinco primeros siglos del + Cristianismo_, tomo I, pág. 352. + +Con todo detenimiento será objeto de nuestro estudio la vida de +Cristóbal Colón y los cuatro viajes que hizo al Nuevo Continente. + +Ultimamente nos fijaremos en los descubrimientos y expediciones de +Alonso de Ojeda, Vicente Yáñez Pinzón y Juan Díaz de Solís, Vasco Núñez +de Balboa, Juan Ponce de León, Juan de Ampués, Rodrigo de Bastidas y +Francisco Orellana. + +El tomo segundo está dedicado a la conquista del territorio y a los +Gobiernos de los diferentes Estados. Lo primero que se presenta a +nuestro estudio es la América septentrional, esto es, la Groenlandia, +el Canadá y las colonias inglesas. Seguirá a la conquista de México, la +de la América Central (Guatemala, Honduras, San Salvador, Nicaragua y +Costa Rica); también las Antillas, y, por último, la América Meridional +(Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Patagonia, Colombia, Venezuela, +Ecuador, Las Guayanas, Paraguay, Uruguay y Brasil). + +Libre España de la guerra con los hijos del Profeta, dos rumbos +diferentes tomaron nuestros guerreros: unos marcharon a Italia sin +otra mira que conquistar laureles en los campos de batalla, dirigidos +por aquel ilustre político y valeroso soldado, a quien la Historia +designa con el nombre de _El Gran Capitán_; otros, tomaron camino de +Occidente buscando aventuras, o más bien guiados por la idea del lucro +o por la codicia de oro y piedras preciosas, oro y piedras preciosas +que abundantes se hallaban en la nueva tierra de promisión. «En las +guerras del Nuevo Mundo, escribe lord Macaulay, en las cuales el arte +estratégico vulgar no podía ser bastante, como tampoco la ordinaria +disciplina en el soldado; allí, donde se hacía necesario desbaratar y +vencer cada día por medio de alguna nueva estratagema la instable y +caprichosa táctica de un bárbaro enemigo, demostraron los aventureros +españoles, salidos del seno del pueblo, una fecundidad de recursos y +un talento para negociar y hacerse obedecer de que apenas daría otros +ejemplos la Historia»[34]. + + [34] _Estudios históricos_, pág. 5. + +Inmediatamente será objeto de examen el Gobierno de los franceses e +ingleses en el Canadá, deteniéndonos en las guerras intercoloniales. +No deja de ser interesante la política seguida por ingleses, franceses +y españoles en los Estados Unidos. Después de exponer los hechos de +la Capitanía general de Guatemala (San Salvador, Nicaragua, Honduras y +Costa Rica), daremos ligera idea de las luchas religiosas en la América +española, pasando inmediatamente a hacer ligera reseña de los sucesos +acaecidos en el Gobierno de las islas Mayores y Menores, Virreinato +del Perú, Capitanía general de Chile, Gobierno y luego Virreinato de +Buenos Aires, Gobierno de Colombia y luego Virreinato de Nueva Granada, +Gobiernos de Quito, Panamá, Venezuela, Paraguay, Uruguay y Brasil. + +Seguirá el estudio de la organización interior de los Estados, ya de +raza anglo-sajona, ya de raza ibera. Allí veremos que franceses e +ingleses defendieron y engrandecieron el territorio. Igual conducta +siguieron las autoridades españolas en nuestras colonias. Del mismo +modo en el tomo citado daremos exacta noticia de las Audiencias, +Consulados, Cabildos y otros tribunales menos importantes, como también +de la Inquisición y de la esclavitud. Además de las Encomiendas, +procuraremos fijarnos muy especialmente en la Casa de la Contratación +de Sevilla, en el Real y Supremo Consejo, y en las Leyes de Indias. Con +algunas consideraciones acerca de la instrucción pública, de la cultura +literaria, artística e industrial, terminaremos la materia del tomo +segundo. + +Asunto del tomo tercero y último será la independencia de las colonias, +ya de raza inglesa, ya de raza española. Antes diremos algo de la cuasi +independencia del Canadá en los últimos años. Tres nombres gloriosos +aparecen iluminando los primeros tiempos de la independencia de los +Estados Unidos: los americanos Franklin y Washington y el francés +Lafayette. Respecto a las colonias de la América española, creemos +indispensable y aun de importancia suma dar a conocer el estado en que +se hallaban al comenzar la guerra; esto es, reseñaremos los movimientos +precursores de la mencionada guerra, el carácter diferente que tuvo +en cada uno de los países, las noticias que nuestros gobernantes de +allá comunicaban de los sucesos y el efecto que dichas noticias hacían +en la metrópoli, las medidas o resoluciones que tomaba el gobierno +de Madrid, las instrucciones que se dieron a los comisionados para +la pacificación y los resultados que produjeron, no olvidando las +relaciones interesadas de algunas potencias con los insurgentes. Nótase +a primera vista una diferencia entre los Estados Unidos y las colonias +españolas; los Estados Unidos son--y permítasenos la palabra--un pueblo +trasplantado desde el Antiguo al Nuevo Mundo, y nuestras colonias se +hallan formadas por razas americanas injertas en españoles; sólo el +Brasil es hijo de Portugal. + +Cuando se vió que los destinos públicos principales se proveían +casi siempre en hijos de España y no en americanos[35], cuando las +Reducciones[36], Repartimientos[37] y Encomiendas[38] levantaron una +muralla entre conquistadores y conquistados, y cuando se agotó la +paciencia de los indios, entonces se notaron los primeros síntomas de +la revolución por la independencia. + + [35] De 170 virreyes que hubo en América, sólo cuatro fueron + de dicho país y los cuatro hijos de empleados: de 602 + capitanes generales de provincia, 14 fueron originarios del + Nuevo Mundo, y de 706 obispos, 105 únicamente nacieron en + aquellas lejanas tierras. + + [36] Pueblos de indios convertidos a la religión católica. + + [37] Familias indígenas repartidas a los colonos. + + [38] Distritos con sus respectivos habitantes distribuídos a + conquistadores y colonos. + +Ya los franceses habían realizado los hechos más brillantes de su +gloriosa historia, y los americanos de los Estados Unidos habían +mostrado al mundo el heroísmo que alentaba sus espíritus; ya la tabla +de los derechos del hombre, como nuevo Evangelio, se había grabado con +letras de fuego en el corazón de aquellas gentes. + +Escondidos en las asperezas de los montes y al abrigo de los espesos +bosques, en los hondos valles y estrechos desfiladeros, buscaron su +salvación aquellos pobres indios, ya de pura raza, ya mestizos (hijos +de españoles e indias), y ya mulatos (hijos de españoles y negras). +Otros formaban parte de las sociedades secretas, ramas de la masonería, +extendidas por todos los Virreinatos y Gobiernos de América. Aquéllos +y éstos se disponían a librar a la patria del dominio español. Algunos +se agitaban en el mismo sentido; pero más al descubierto, sin temor a +nada ni a nadie. Publicábanse muchos folletos subversivos y canciones +revolucionarias; se urdían diabólicos proyectos y conjuraciones. A +veces, fingiéndose decididos partidarios de Fernando VII, nombraban +Juntas, las cuales, después de muchas protestas de fidelidad, acababan +por proclamar la República. El fuego de la insurrección se extendió +pronto por Venezuela, El Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia. + +Después estudiaremos las citadas Repúblicas, desde la muerte de +Bolívar, procurando no olvidar los acontecimientos de más bulto +acaecidos en dichos pueblos. Seguirá inmediatamente la narración de +los hechos, ya del Paraguay y Uruguay antes de la independencia, ya +de la independencia de Chile y Buenos Aires. Se darán también algunas +noticias acerca del Chaco y de la Patagonia, desde los últimos años del +siglo XVIII, para entrar de lleno en el estudio de la independencia de +México, Paraguay, Uruguay, de toda la América Central (Guatemala, San +Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa-Rica). En todas partes apenas +era obedecida la autoridad de nuestros Virreyes. Donde se conservaba +la dominación española, era a fuerza de gastar hombres y dinero, sin +comprender que un poco antes o un poco después, el resultado debía ser +el mismo, porque la hora de la independencia había sonado en el reloj +de las colonias españolas. + +Registraremos inmediatamente el hecho de la independencia del Brasil, +Santo Domingo, Haití, Cuba, Puerto Rico y Panamá. Los últimos capítulos +se refieren a Jamaica, las Guayanas y las pequeñas Antillas, de todo +lo cual nos ocuparemos con poca extensión. «Un mundo entero--como dice +Lafuente--que se levanta resuelto a sacudir la esclavitud y la opresión +en que se le ha tenido, no puede ser subyugado por la fuerza»[39]. + + [39] _Historia de España_, tomo XXVII, págs. 66 y 67. + +Entre los valerosos revolucionarios, cuyos nombres guardará eternamente +la historia, se hallan Hidalgo y Morelos, en México; O'Higgins, en +Chile; San Martín y Belgrano, en la Argentina; Sucre, en el Perú, y +Bolívar en el Ecuador, Bolivia, Perú, Venezuela y Colombia. Simón +Bolívar es superior, muy superior a todos. Paladín tan esforzado +ocupa--como expondremos en diferentes capítulos de esta obra--el primer +lugar en la historia de las Indias. Tentados estamos a decir que le +consideramos superior a Washington y Napoleón. Los dos últimos tuvieron +a su lado hombres, que con sus luces les alentaron en sus empresas, y +pueblos unidos que les siguieron entusiasmados a todas partes; pero +Bolívar, ni halló hombres que tuvieran conocimientos prácticos de +gobierno, ni encontró pueblos que comprendiesen sus altas cualidades. +Sólo él pudo decir en una de sus proclamas: «El mundo de Colón ha +dejado de ser español.» + +Creeríamos dejar incompleta nuestra obra si no estudiásemos las +Ciencias, Letras, Bellas Artes, Industria y Comercio, en el Canadá, +Estados Unidos y Estados Hispano-americanos. Con singular cariño +recordaremos los nombres de los prosistas y poetas, porque unos y otros +han inculcado en el pueblo americano el profundo sentimiento de la +patria. Objeto será de especial estudio, la fauna, flora y gea de aquel +hermoso continente. + +Para terminar, sólo nos resta decir, que al fin de cada tomo +colocaremos los Apéndices correspondientes. + + + + +III + +FUENTES DE CONOCIMIENTO. + + +Consideremos las fuentes de conocimiento. Para que nuestro estudio +sea lo más completo posible, conviene recordar: 1.º Los monumentos +históricos precolombinos que se han encontrado en aquellas antiguas +tribus. 2.º Las obras históricas que tratan del descubrimiento, +conquista, colonización, gobierno e independencia de las diferentes +colonias españolas en las Indias. + +De los mayas (tribus que se hallaban en México y en la América Central) +se conservan los llamados libros del _Chilan Balam_ (ciencia de los +sacerdotes). Cada uno de estos libros se distingue por el nombre del +pueblo en que se encontró; así se intitulan libro de _Chilan Balam de +Nabula_, de _Chumayel_, de _Mani_, de _Oxkatzcab_ y otros. Brinton cita +hasta 16, y en ellos se registran curiosas e interesantes noticias. +Hállanse algunos adornados con diferentes signos y aun con retratos más +o menos perfectos. + +De los quichés de Guatemala, se admira el _Popol Vuch_ (libro +nacional). Encontróse en el pueblo de Santo Tomás de Chichicastessango, +y fué traducido al castellano por el Padre Francisco Ximénez, a +principios del pasado siglo. En el año 1861 el abate Brasseur de +Bourbourg lo vertió al frances, haciendo notar que los dos primeros +libros eran una traducción del Tevamoxtli de los toltecas. «De las +cuatro partes que contiene, las dos primeras se refieren a las ciencias +poseídas por los sabios quichés, y las dos últimas a las tradiciones y +anales de aquellas gentes hasta la conquista por los españoles»[40]. + + [40] Sentenach, _Ensayo sobre la América Precolombina_, pág. + 73. Se ignora el nombre del autor del _Popol Vuch_; pero + se cree que fué escrito quince o veinte años después de la + conquista, por algún individuo de la familia real de quiché. + +Además del Popol-Vuch, se encuentra otro documento, traducido por el +citado Brasseur con el título de _Memorial de Tepan-Atilan_, que es un +manuscrito en lengua cakchiquel[41]. + + [41] Estaba (año 1845) en los Archivos del Gobierno + eclesiástico de Guatemala, y la versión se hizo en 1855. + +Pasando por alto el drama titulado _Rabinal Achi_ de los quichés, +la comedia del _Güegüence_ o del _viejo ratón_ (Nicaragua) y el +drama _Ollanta_ de los incas, se pueden considerar los tres códices +quichés-mayas que llevan los nombres de _Dresde_ (porque se conserva +en la Biblioteca Real de dicha ciudad), _Troano_ y _Cortesiano_ +(fragmentos de un tercero) que se hallan en el Museo Arqueológico +Nacional[42], y el _Pereziano_, existente en la Biblioteca Nacional de +París[43]. + + [42] Llámase _Troano_ porque perteneció a D. Juan de Tró, + quien lo vendió al Estado. + + [43] Se denomina _Pereziano_ porque su primitivo poseedor fué + un español de apellido Pérez. + +[Ilustración: Página del _Códice Cortesiano_.] + +Semejantes Códices los encontró el madrileño Gonzalo Fernández de +Oviedo, en Nicaragua, y de ellos hizo la siguiente descripción en +su _Historia natural y general de las Indias, Islas y Tierra Firme +del mar Océano_[44]: «Tenían (los de Nicaragua) libros de pergamino +que hacían de cueros de venados, tan anchos como una mano o más, e +tan luengos como diez o doce passos, e más e menos, que se encogían +e doblaban e resumían en el tamaño e grandeza de una mano por sus +dobleces uno contra otro (a manera de reclamo), y en éstos tenían +pintados sus caracteres o figuras de tinta roja o negra, de tal +manera que _aunque no eran lectura ni escriptura_, significaban e se +entendían por ellos todo lo que querían muy claramente, y en los tales +libros tenían pintados sus términos y heredamientos, e lo que más les +parecía que debía estar figurado, así como los caminos, los ríos, los +montes e boscages e lo demás, para los tiempos de contienda o pleyto +determinarlos por allí, con parecer de los viejos o _güegües_ (que +tanto quiere decir _güegüe_ como viejo).» + + [44] Libro XLII, cap. I.--Sevilla, 1535. + +En la región del Anahuac debieron existir muchos Códices como los +citados, siendo en mayor número y más notables los de los acolhuas, +cuya corte era Tezcuco. Entre los llamados mejicanos, los hay más +bien de procedencia acolhua que azteca, pudiendo servir como ejemplo +los denominados _Borjiano_, _Vaticano_, de _Viena_, de _Bolonia_, +_Fejervary_, de _Berlín_, _Mixteco_ y _Cuicateca_ o de Porfirio Díaz +(existentes los dos últimos en el Museo Nacional de México). + +Los Códices aztecas, ya anteriores, ya posteriores a la conquista, +merecen especial estudio. Citaremos los _Bodleianos_ (son tres), los +llamados _Libros de Tributos_, el _Mendozino_, el _Vaticano_ y el +_Teleriano Renensis_. + +Consideremos los cronistas de Indias. El insigne Alfonso X dispuso, +mediante una ley de las Partidas, que mientras él estuviera comiendo +se leyesen los grandes hechos de algunos hombres notables, debiendo +también de oir la lectura sus buenos caballeros. + +Abolida tal costumbre, poco tiempo después Alfonso XI estableció el +empleo de historiógrafo real, al cual dicho Monarca le impuso la +obligación de escribir los hechos de su antecesor en el trono. + +Adquirió importancia el cargo cuando su misión se extendió a narrar los +sucesos acaecidos en el Nuevo Mundo, instituyendo entonces Carlos I un +_primer cronista de las Indias_. + +Nombrado Gonzalo Fernández de Oviedo veedor en Tierra Firme y miembro +en el Consejo del Gobernador del Darién, cuando sus ocupaciones se +lo permitían, consignaba los hechos de que él era actor o testigo, +y arreglaba los datos que recibía de varios puntos del continente. +Habiendo atravesado seis veces el Atlántico, y luego, habiendo +desempeñado la gobernación de Cartagena de Indias y la alcaldía de +la fortaleza de Santo Domingo, pudo en sus viajes y en sus destinos +recoger preciosas noticias acerca de los indígenas y de los +conquistadores, como también de los animales, de las plantas y de todo +lo interesante. En uno de los viajes de Oviedo a España (1525), y +hallándose la corte en Toledo, Carlos V dispuso la publicación de los +trabajos de aquel laborioso escritor. La obra se intituló _Sumario de +la natural y general historia de las Indias_, etc. y fué publicada en +Toledo, a expensas del Tesoro Real, por el año de 1526. Dicho libro +valió a Oviedo el nombramiento de _Cronista Mayor de las Indias_, +con que le honró el Emperador por Real Cédula de 25 de Octubre de +1533. Aunque Oviedo carecía de conocimientos científicos de Historia +natural, su espíritu observador, su constancia y su imparcialidad se +manifestaron en la _Historia general y natural de Indias_, dada a la +estampa en Sevilla el 1535. Prosiguió sus trabajos el cronista por +instancias de Carlos V «hasta completar la historia del descubrimiento +y conquista del Nuevo Mundo que ha servido de fundamento en la parte +antigua para la _Historia Sud-Americana_, con algunas rectificaciones, +obra del estudio, del tiempo, de la habilidad de más modernos +cronistas, como Herrera.»[45]. Murió Oviedo en Valladolid el año 1557, +quedando muchos de sus manuscritos relegados al olvido en algunas +bibliotecas, hasta que la Academia de la Historia de Madrid, con +excelente acuerdo, los dió a la estampa en el año 1851. + + [45] Libro XLII, cap. I, pág. 141.--Sevilla, 1535. + +Sucedió a Oviedo en el cargo de cronista Juan Cristóbal Calvete de la +Estrada, que escribió de cosas de América cuatro tomos de _Historia +latina de Indias_, no publicados y de poco valor, según opinan los +inteligentes que vieron los manuscritos. + +Tercer cronista de América fué nombrado el 1571 Juan López de Velasco +por Felipe II. El Consejo de Indias, mediante Real Cédula dada en San +Lorenzo el 16 de Agosto de 1572, ordenó a la Audiencia de Santa Fe +que se recopilasen y mandasen a España, para entregarlas a Velasco +«las historias, comentarios o relaciones de los descubrimientos, +conquistas, entradas, guerras o facciones de paz o de guerra que en +aquellas provincias hubiera habido desde su descubrimiento hasta la +época.» Viniesen o no los datos pedidos, lo cierto es que el cronista +nada hizo, y de ello nos felicitamos porque él «pensaba que ésta era +una ciencia acomodaticia que podía ajustarse a las miras políticas del +Soberano, disfrazando los hechos para hacerlos servir a la conveniencia +del que manda.» + +Acertado estuvo Felipe II al nombrar en 1596 _cronista de Castilla_ a +Antonio de Herrera, ventajosamente conocido por varios y excelentes +trabajos históricos. Reunió muchos datos y también pudo aprovechar +la _Historia general de las Indias_, guardada en el Colegio de San +Gregorio de Valladolid y compuesta e inédita por Juan Ginés de +Sepúlveda. Del mismo modo tuvo a su disposición otros importantes +escritos de algunos autores que trataron de asuntos de América. + +En el año 1599 terminó los cuatro primeros tomos de la _Historia +general de los hechos de los castellanos en las Indias y Tierra Firme +del mar Océano_, publicados en Madrid el 1601. En el mismo año dió a +luz los dos primeros tomos de la _Historia general del mundo en el +tiempo del Rey Felipe II_. Corriendo el 1615 terminó otros cuatro tomos +de la historia de las Indias, los cuales comprenden los hechos desde +1531 hasta 1554, dedicando el último tomo a la descripción geográfica +de América. + +En el cargo de cronista, por muerte de Herrera, sucedió Luis Tribaldos +de Toledo, cuya labor se redujo a una sucinta historia de Chile +referente al comienzo de su conquista: murió en 1634. + +Mereció ser nombrado cronista el Dr. Tomás Tamayo de Vargas, quien +dedicó toda su actividad a reunir datos para escribir una historia +general de la iglesia en Indias: sorprendióle la muerte el 2 de +septiembre de 1641. + +Gil González Dávila sucedió a Tamayo de Vargas. Escribió el _Teatro +eclesiástico de las Iglesias en América_, en dos tomos y en los años de +1649 y 1656. Si la obra es deficiente a veces y aun errónea, no carece +de alguna buena cualidad: murió Gil González Dávila el año 1658. + +El nuevo cronista, Antonio de León Pinelo, natural de Lima, según unos, +y de Córdova de Tucumán, según otros, fué nombrado cuando ya era viejo +y se hallaba además enfermo. Dejó inédita--y a esto se reduce toda su +labor--parte de una _Historia Americana_. + +Antonio de Solís escribió la _Historia de la conquista de México_, obra +notable por lo castizo y elegante del estilo, por la sensatez de los +juicios y por la profundidad de las sentencias políticas y religiosas: +murió en Madrid el 19 de Abril de 1686, habiéndose publicado su obra +dos años antes. + +Nombrado cronista por Carlos II el Dr. en Teología Pedro Fernández +de Pulgar, se creyó que la historia de América, dada la erudición +del mencionado Pulgar, adelantaría mucho; pero no fué así. Pulgar, +siguiendo al pie de la letra a Herrera, dejó a su muerte cuatro +obras de valor escaso, a juicio de sus contemporáneos, intituladas: +una, _Historia de las Indias_; otra, de _México_; la tercera, de la +_Florida_, y la cuarta, de _América Eclesiástica_. + +Sucedió a Pulgar en el cargo de cronista Miguel Herrera de Ezpeleta. +Nombróle en 1735 Felipe V, y nada publicó en los quince años de su +empleo. + +Aunque por Real Cédula de 25 de Septiembre de 1744 se dispuso que la +_Academia de la Historia_ se encargase de la crónica de Indias, cuando +por la muerte de Ezpeleta debía aquélla entrar en funciones, el Rey +nombró cronista a Fray Martín Sarmiento, cargo que desempeñó unos cinco +años. + +Nombróse en el 1755 una comisión encargada de revisar los documentos +históricos de América reunidos hasta entonces, para llevar los que +fuesen útiles a una _Biblioteca Americana_; mas todo quedó en proyecto. + +En los últimos años del siglo XVIII sentíase deseo y aun necesidad de +conocer la Historia de América. Carlos III, desde El Pardo (27 de Marzo +de 1781) hubo de decir que habiendo dado el encargo a su cosmógrafo +de Indias, D. Juan Bautista Muñoz para que escribiera una Historia +general y completa de América, mandaba que se le franqueasen a dicho +Muñoz los Archivos y Secretarías de la corte, como también los que se +hallaren fuera de Madrid[46]. Aunque Muñoz era hombre de tanta cultura +como laboriosidad, encontró tenaz y ruda oposición en la Academia de +la Historia. Logró, sin embargo, formar una colección considerable de +copias correspondientes a los siglos XV, XVI y XVII, y dió a la estampa +en el año 1793 el primer tomo de su _Historia del Nuevo Mundo_[47]. + + [46] Arch. Hist. Nac.--_Cedulario índico_, tomo XLI, núm. 221, + págs. 275 vº y 276. + + [47] Biblioteca Nacional, signatura 3/14.753 + +A la muerte del mencionado historiador, ocurrida en el mes de julio del +año 1799, se encontró, entre otros varios manuscritos, el del primer +libro del segundo tomo de su citada _Historia del Nuevo Mundo_, que +publicó Navarrete casi íntegramente en la introducción a su tomo III de +la _Colección de viajes de los españoles_. + +Además de los cronistas citados, a la cabeza de todos los escritores +de Indias, colocaremos a dos que redactaron sus obras durante la vida +del Almirante. Llamábanse Andrés Bernáldez, cura de los Palacios, y +Pedro Mártir de Anglería. El primero escribió una _Crónica_, que es +fuente de muchas noticias, y el segundo, además de curiosas _Cartas_, +la importante obra que lleva por título _De orbe novo Decadas octo_. + +Conocieron personalmente a Cristóbal Colón, pero escribieron después +de su muerte, el citado Fernández de Oviedo, Fernando Colón y Fray +Bartolomé de Las Casas. Del Padre Las Casas ya dijimos en este mismo +Prólogo que fué en extremo impresionable y algo injusto, aunque +hombre de buena voluntad y de no poca cultura. Añadiremos ahora que +tiene no escaso mérito su _Historia general de las Indias desde el +año 1497 hasta el 1520_. La terminó el 1561. También en los comienzos +del párrafo III dimos nuestra opinión acerca de Fernández de Oviedo +(Apéndice E). + +Respecto a Fernando Colón, hijo del Almirante D. Cristóbal y de Doña +Beatriz Enríquez, merece lugar señalado entre los escritores de Indias. +Cultivó brillantemente las ciencias y las letras, especialmente las +que se relacionaban con la náutica, y adquirió sólida y extensa +cultura visitando las principales ciudades, lo mismo de España que de +otras naciones. Fernando logró inmortalizarse, no solamente con su +_Historia del Almirante_, sino con otros trabajos científicos. No puede +negarse, sin embargo, por lo que respecta a la obra citada, que alguna +vez desfiguró u omitió hechos importantes, lanzando tan violentas +como injustas censuras contra todos los que eran o él creía que eran +enemigos de su padre. Así lo ha probado el Sr. Altolaguirre. «Hemos +tratado de probar--escribe el distinguido académico historiador--que +el hijo del Almirante (Cristóbal Colón) no reparó en los medios para +llevar al ánimo de sus lectores el convencimiento de que los hechos +habían ocurrido tal y como a sus pasiones o a sus intereses convenía +presentarlos, y de consiguiente, que sus relatos y juicios deben ser +acogidos con gran reserva, sobre todo si redundan en provecho del +Almirante o en desprestigio de españoles o portugueses»[48]. Del Sr. +Fernández Duro son las siguientes palabras: «Quiso escribir la vida +y hechos de su progenitor, empapado en la lectura de los clásicos +antiguos, y puso los cimientos al edificio romancesco y legendario que +tan grandes proporciones tiene ahora, levantando a la par la neblina +que le envuelve. No tuvo la resolución, que su tiempo haría penosa, +de confesar que fueron los Colombos tejedores de lana, si pobres y +mecánicos, honrados. Inventó el cuento de las joyas de la Reina Isabel, +que aún anda en boga; usó de las arengas y adornos semejantes de +Salustio y Cornelio Nepote; omitió mucho de lo que quisiéramos saber, +creyendo cumplir deberes filiales, no extendidos a la que le dió la +vida; no la nombró siquiera. ¡Le avergonzaba la bastardía, debilidad +común, pero sensible en varón tan señalado!»[49]. + + [48] _Cristóbal Colón_ y _Pablo del Pozzo Toscanelli_, pág. + 362. Madrid, 1903. + + [49] Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 14 de Enero + de 1892, págs. 20 y 21. + +Respecto a los otros trabajos de que hicimos especial mención, +consignaremos aquí que por Real cédula, dada en 20 de Mayo de 1518, +se le mandó hacer una carta de marear para Indias[50]; y en la de +6 de Octubre del mismo año se expidió otra Real cédula acerca del +mismo asunto[51]. Es de notar--y esto indica sus vastos conocimientos +cosmográficos--que Carlos V le escogió para presidir una Comisión de +geógrafos y pilotos encargada de corregir los errores de los mapas +marinos dibujados bajo la dirección de Américo Vespucci[52]. + + [50] Academia de la Historia.--_Indice del Consejo de Indias_, + fol. 60. + + [51] Ibidem. + + [52] Roselly de Lorgues, _Cristóbal Colón_, tomo II, pág. 140. + +Se autorizó a D. Fernando Colón--ignoramos la fecha--para levantar +planos cosmográficos de la Península. La autorización es cierta, por +cuanto el 13 de Junio, por Real disposición dada en Valladolid, se +ordenó que no se hiciere dicha descripción y cosmografía[53]. + + [53] Este documento se halla en el Archivo Municipal de la + ciudad de Córdoba. + +Por si hubiese alguna duda sobre el particular, en la Biblioteca +Colombina hay un manuscrito, intitulado _Itinerario de Don Fernando +Colón_, escritas con letra del hijo del Almirante las 62 hojas primeras +y las restantes por dos amanuenses. El título o epígrafe, puesto por +D. Fernando, es como sigue: «Lunes 3 de agosto de 1517 comencé el +_Itinerario_. La primera descripción corresponde a Zaragoza, y la +última a la Membrilla, villa de la Mancha»[54]. + + [54] Véase _Documento inédito del siglo XVI, referente + a D. Fernando Colón_, por el Dr. Rodolfo del Castillo + Quartiellerz.--Madrid, 1898. + +Por el año 1524, el César, en la cuestión suscitada entre Castilla y +Portugal con motivo de la posesión de las Molucas, encargó a Fernando +Colón que examinase los puntos de litigio. Fernando, no ateniéndose +a sus propios conocimientos, consultó con otros sabios cosmógrafos, +quienes aprobaron sus conclusiones. Al fin fueron cedidas al rey de +Portugal, escribiendo D. Fernando con tal objeto el _Apuntamiento sobre +la demarcación del Maluco y sus Indias_, firmado en el año 1529 por los +seis jueces que intervinieron en el asunto. + +Estando en Sevilla, por ausencia del célebre Sebastián Caboto, fué +nombrado presidente (1527) del Tribunal de exámenes de pilotos. «Se +ordenó que... el examen y desputas se hiciesen en presencia de don +Hernando Colón y en su casa, y que no pudiesen dar el grado sin su +aprobación, hallándose en la ciudad de Sevilla»[55]. + + [55] Herrera, _Historia general de las Indias Occidentales_, + década IV. lib. II, cap. V. + +En la citada ciudad andaluza fundó un _Colegio Imperial_ para el +estudio de la ciencia de navegación, dotándolo de rica Biblioteca, la +cual llegó a contener más de 20.000 volúmenes[56]. + + [56] «Y en ella con licencia del Emperador deseó establecer + una Academia y Colegio de las ciencias mathemáticas, + importantissimas a la navegación.» Herrera. Ibidem, libro XIV, + fol 496. + +Al retirarse D. Fernando del bullicio de la corte de Carlos V se +estableció definitivamente en Sevilla, donde, a orillas del río, +hizo fabricar cómoda morada con su jardín, en que aclimataba plantas +exóticas, y allí, rodeado de unos cuantos amigos, con la lectura de sus +libros y con el cultivo de las flores, vivió sus últimos años. + +Consideremos como implacable censor del P. Las Casas al dominico +Fray Toribio de Benavente o Metolinía, quien, en 24 de Febrero de +1541, dedicó al conde de Benavente su _Historia de los indios de +Nueva España_, libro que tienen en estima los doctos por las curiosas +noticias que en él se hallan. Del mismo autor se ha conocido, en estos +últimos tiempos, un _Tratado sobre el planeta Venus_, en el cual se +encuentra la clave para poder comprender el Calendario azteca. + +Censor del P. Las Casas, como Fray Toribio de Metolinía, fué el R. P. +Fr. Vicente Palatino de Corzula, de la nación Dalmata, Theologo de la +orden de los Predicadores, que escribió (1559) _Tratado del derecho +y justicia de la guerra que tienen los Reyes de España contra las +Naciones de la India Occidental_, en el cual se intenta probar que los +Reyes de España, en virtud de la donación del Papa, pueden ocupar las +Indias con las armas, a fin de propagar la religión[57]. + + [57] Véase _Archivo de la Dirección general de navegación y + pesca marítima_.--Papeles varios, tom. IV, C. 3.ª, págs. 58-73. + +Digno es de alabanza Martín Fernández de Enciso, alguacil mayor de +Castilla del Oro, que publicó el año 1519 la _Suma de Geografía_, libro +que contiene noticias interesantes de América. También merece señalada +distinción Hernán Cortés, que en sus _Cartas de Relación_ historió los +hechos que él mismo llevó a cabo. Francisco López de Gomara, secretario +de Hernán Cortés y a quien acompañó a la expedición de Argel, escribió +_Historia general de Indias_ y la _Crónica de la conquista de Nueva +España_, obra que se distingue por la sencillez y facilidad en las +narraciones y pinturas: apareció por el año de 1552. «Habiendo +compuesto uno (libro) titulado _Historia de las Indias y conquista de +México_, que se hallaba impreso, el clérigo Francisco López de Gomara, +y conviniendo no se vendiese, leyese, ni imprimiese más, y que los que +lo estuviesen, se recogiesen y enviasen al Consejo de ellas. Mandó S. +M. a todos los Jueces y Justicias lo cumpliesen, e impuso a los que le +imprimiesen o vendiesen la pena de 200.000 mrs. para la Cámara y Fisco, +y 10.000 al que le tuviese en su casa o leyese. Céd. de 7 de Agosto de +1566. Vid. tomo 36 de ellas, fol. 36, núm. 28[58].» + + [58] Archivo histórico nacional.--_Cedulario índico_ de Ayala, + letra L, núm. 18. + +No debemos pasar en silencio el nombre del franciscano P. Bernardino +de Sahagún, quien llegó a Nueva España el 1529 y escribió la _Historia +Universal de las cosas de España_[59]. + + [59] Se imprimió en castellano y en la ciudad de México el año + 1829. + +No es inferior la _Relación y Genealogía de los señores de Nueva +España_, escrita por Fr. Bernardino de México, el 1532, según Chavero, +a ruego de D. Juan Cano. + +De las obras del P. Landa se sacó en 1566 la _Relación de las cosas del +Yucatán_, existente en la Academia de la Historia y publicada por el +Sr. Rada y Delgado. + +Nos proporcionan datos muy curiosos de la región Colombiana Fr. Pedro +Simón, autor de las _Noticias historiales de las conquistas de Tierra +Firme_, obra impresa en Cuenca el 1626, y el poeta Juan de Castellanos, +que escribió _Elegías de varones ilustres de Indias_ e _Historia del +Nuevo Reino de Granada_. + +Entre los mejores escritores de América se halla Bernal Díaz del +Castillo, compañero de Cortés y autor de la _Historia verdadera de la +conquista de la Nueva España_, impresa el 1632. + +El reino de Quito (hoy Ecuador) tuvo su cronista en el P. Juan de +Velasco, que escribió la _Historia del reino de Quito_. + +Pedro Cieza de León dió a luz la _Crónica del Perú_, terminada el 1550, +«la más concienzuda y más completa que se ha escrito de las regiones +sur americanas», según el Sr. Jiménez de la Espada. D. Pedro de la +Gasca, pacificador del Perú, nombró a Cieza cronista de las Indias. +Imprimióse la _Primera parte de la Chronica del Perú_ en Sevilla el año +1553. + +Citaremos también al P. Gregorio García, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, +Francisco de Xeres, Agustín de Zárate, el inca Garcilaso de la Vega y +algunos otros. + +No sería justo pasar en silencio el nombre del capitán y poeta Alonso +de Ercilla (1533-1594), autor de _La Araucana_, poema impreso por +completo el 1578. Ercilla se ajustó en un todo a la verdad histórica, +aunque a veces--como se dijo al principio del Prólogo--trató con +demasiada benevolencia a los indios. No tiene tanto mérito la _Primera +parte del Arauco Domado_, de Pedro de Oña, edición de 1596. + +A tal punto llegaba la desconfianza de nuestros Reyes, cuando de +asuntos de América se trataba, que Felipe II desde el bosque de Segovia +encargó (24 Julio 1566) a los herederos del inquisidor Andrés Gaseo +que buscasen, entre los papeles del citado inquisidor, una Crónica que +hizo y ordenó Pedro de Aica de las cosas de las Indias, y hallada, la +remitiesen al Consejo de las Indias[60]. + + [60] _Cedulario índico_, tomo XXXVI, núm. 26, págs. 34 v.ª y + 35. + +Si desde el mismo bosque de Segovia mandó recoger--según hemos +dicho--los ejemplares de la _Historia de las Indias y conquista de +México_, de López de Gomara[61], por el contrario, algunos años +después, hallándose en El Pardo (2 Febrero 1579) se dirigió al capitán +Adriano de Padilla para decirle que, «teniendo noticia que el citado +Capitán había escrito un libro de historia intitulado _La Perla +Occidental_, obra de mucha curiosidad, le daba autorización para que +pudiese imprimirla y venderla...»[62]. + + [61] Véase _Cedulario índico_, tomo XXXVI, núm 28, págs. 30 y + 36 v.ª + + [62] _Cedulario índico_, tomo XXXVI, núm. 60, págs. 83 y 84. + +Felipe III, desde San Lorenzo (4 de Noviembre de 1617) autorizó al +licenciado Antonio de Robees Cornejo para que pudiese imprimir su libro +«necesario para la salud universal», que lleva el título de _Simples +Medicinas Indianas_[63]. + + [63] _Cedulario índico_, tomo XXXVII, núm. 40, págs. 75 y 76. + +Las _Noticias secretas de América_ de D. Jorge Juan y D. Antonio de +Ulloa, escritas según las instrucciones del Marqués de la Ensenada y +presentadas en informe secreto a Fernando VI, deben estudiarse con +mucho detenimiento. Dicha obra se publicó en Londres por D. David Barry +corriendo el año 1826. + +Cerramos la larga lista de los escritores españoles de Indias con los +nombres del laborioso D. Martín Fernández de Navarrete y D. Cesereo +Fernández Duro. La obra de Navarrete se intitula _Colección de viajes +y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del +siglo XV_. Los cinco volúmenes de que consta fueron apareciendo desde +1825 a 1837, y en ellos se encuentran muchos documentos hasta entonces +inéditos, los cuales fueron rica fuente en la que bebieron ilustres +escritores, como el norteamericano Washington Irving (1783-1859), y +el alemán Federico Alejandro, barón de Humboldt (1769-1859). Humboldt +llegó a Madrid en compañía de Bonpland el 1799, siendo recibido con +toda clase de consideraciones. Dióle permiso Carlos IV para viajar +por todas las comarcas españolas de América, pasando a la vuelta por +las Marianas y Filipinas. Partieron ambos sabios de Madrid el mes de +mayo de dicho año. El 5 de junio se embarcaron en La Coruña a bordo +del _Pizarro_, llegando al puerto de Cumaná, capital de la Nueva +Andalucía. Pasaron cinco años recorriendo la América Meridional; luego +fueron a México, a la Habana y a los Estados Unidos. Abandonaron a +América el 9 de julio de 1804 y llegaron a Burdeos. Humboldt fijó +su residencia en París, marchando a su patria el año 1827. Publicó +preciosos estudios geográficos, etnográficos y políticos del Nuevo +Continente. La primera obra que dió a la estampa se intitula _Essai +Politique sur le Royaume de la Nouvelle Espagne_, dedicada a Carlos IV. +París, 1808. La segunda _Voyages aux regiones equinoxiales du nouveau +continent_. París, 1809-1828; tres volúmenes. La tercera _Vue des +Cordilleres et monuments des peuples indigenes de l'Amerique_. París, +1816: dos volúmenes. El autor del _Cosmos_ también dió a luz un _Ensayo +político sobre la isla de Cuba_ (publicado el 1826).--El filósofo Paz y +Caballero consideró al sabio alemán como _un segundo descubridor de la +Isla_. Sin embargo, la obra más importante de Humboldt lleva por título +_Examen critique de l'histoire de la geographie du Nouveau Continent et +des progrés de la astronomie nautique du XV et XVI siècle_ (publicada +en París de 1836 a 1839). Todas las obras del barón de Humboldt deben +consultarse con detenimiento por los que se dedican a la historia de +América. + +Respecto al Sr. Fernández Duro, curioso investigador de la vida y +hechos del primer Almirante, nadie podrá negar, por exigente que sea, +los méritos de _Colón y Pinzón_ (1883), _Colón y la Historia póstuma_ +(1885) y _Nebulosa de Colón_ (1890), además del prólogo a la edición de +los _Pleytos de Colón_, sin contar con multitud de artículos acerca de +asuntos relacionados con el descubrimiento de América. + +Entre los escritores extranjeros figura en primer término el escocés +Guillermo Robertson (1721-1793), que publicó en Edimburgo una _Historia +de América_, cuyos primeros ejemplares llegaron a España en Agosto +de 1777. Si nada tiene de extraño--como anteriormente hemos podido +notar--que el suspicaz Felipe II llegara a prohibir que se vendiese el +excelente libro intitulado _Historia de las Indias_, de D. Francisco +López de Gomara, llama la atención que Carlos III, el Rey que arrojó de +España a los hijos de Loyola, hiciera objeto de su odio la _Historia +de América_ del citado Robertson. «Por justos motivos prohibió S. M. +se introdujese en España, Indias y Filipinas el (libro) de la Historia +del descubrimiento de la América, escrito y publicado en idioma inglés, +o en otro qualquiera, por el Dr. Guillermo Robertson, Rector de la +Universidad de Edimburgo y chronista de Escocia, y mandó que en caso de +aver algunos exemplares de esta obra en los puertos de ambos dominios, +o introducidos ya tierra adentro, se embargasen a disposición del +Ministro de su cargo. Ord. de 23 de Diciembre de 1778. Vid. tom. 31 del +Ced., fol. 191, núm. 180»[64]. + + [64] Archivo histórico nacional.--_Cedulario índico_ de Ayala, + letra L, núm. 18. + +Al lado del inglés William Robertson colocamos a Guillermo Prescott +(1796-1859), historiador americano y meritísimo autor de los libros +que llevan por título _Historia de México_ e _Historia del Perú_, +publicados a mediados del siglo XIX. Durante esta última centuria y en +lo que va de la veinte, lo mismo en el Antiguo que en el Nuevo Mundo, +se han escrito y publicado muchas obras, ya de la Historia general de +América, ya de los diferentes pueblos en que se divide aquella parte +del continente. + +No dejaremos de citar entre los modernos panegiristas de Colón el +nombre del conde Roselly de Lorgues, quien, en el año 1856, publicó +una obra, en tres tomos, con el título de _Cristophe Colomb_. Intentó +Roselly de Lorgues elevar a los altares al descubridor del Nuevo Mundo; +pero, como dice Menéndez Pelayo, el libro estaba escrito «al gusto de +las beatas mundanas y los caballeros andantes del legitimismo francés.» +Si en un principio despertó en la opinión pública gran entusiasmo, +decayó pronto entre la gente docta, hallándose al presente casi +relegada al olvido. + +Más justa notoriedad adquirió la obra del abogado norteamericano +Harrisse, cuyo título es _Ferdinand Colomb, sa vie, ses oeuvres_, +dada a la luz en 1872. Continuó su labor Harrisse publicando +artículos y folletos; luego otras dos obras así llamadas: _L'Histoire +de Christophe Colomb atribuée a son fils_, etc., París, 1883, y +_Christophe Colomb devant l'histoire_, París, 1892. + +Hemos registrado también con algún detenimiento, aunque tal vez con +escaso fruto, otras crónicas antiguas y obras modernas, papeles +interesantes del _Archivo de Indias_ (Sevilla), del de _Simancas_ +(cerca de Valladolid), del _Histórico Nacional_, del de la _Academia +de la Historia_, del de _Navegación y pesca marítima_ y de otros menos +conocidos. Hemos estudiado curiosos manuscritos que se encuentran en +la _Biblioteca del Real Palacio_, en la de _San Isidro_ y en la de la +_Universidad_. + +En la obra que vamos a publicar se halla algo que merece toda clase +de alabanzas. Después de impresos los dos primeros volúmenes de la +_Historia de América_ del Sr. Pi y Margall, el sabio autor puso varias +notas a determinados pasajes de ella, notas manuscritas e inéditas que +nosotros hemos copiado y publicaremos en su lugar respectivo. Creemos, +no con toda certeza, pero sí con más o menos fundamento, que pensando +Pi y Margall en la publicación de otra edición, comenzó a corregir su +citada obra, cuyas correcciones, trasladadas a nuestra HISTORIA DE +AMÉRICA con toda exactitud y cuidado, serán leídas con gusto por todos +los admiradores del insigne autor de _Las Nacionalidades_. + +Hemos seguido algunas veces casi al pie de la letra obras impresas en +castellano y documentos manuscritos. También habremos de declarar que +se han traducido largos párrafos de libros ingleses. Si no aparecen en +nuestra obra las citas correspondientes a tales copias o versiones, +será por olvido, nunca con intención. Confesamos esto, no porque +temamos las censuras del público--que siempre ha sido con nosotros +bondadoso é indulgente--sino para tranquilidad de nuestra conciencia. + +Pasando a otro asunto, diremos que entre los que generosamente nos +han prestado libros, papeles impresos y manuscritos, se hallan D. +Antonio Graiño, D. Antonio Balbín de Unquera y D. Antonio Ballesteros; +otros han guardado, como el avaro guarda rico tesoro, sus documentos +históricos. Si nos consideramos obligados a declarar el agradecimiento +que debemos a los primeros, guardaremos silencio acerca de los +segundos; pero haciendo constar que la conducta de los últimos no debe +ser imitada. Hemos solicitado el auxilio de nuestros compañeros de +profesorado y de otros muchos hombres de letras; hemos rogado que nos +ayuden en la empresa los que a las ciencias históricas se dedican. No +hemos podido hacer más. + +Haremos, por último, especial mención de D. Carlos Navarro Lamarca, +quien generosamente nos ha autorizado para reproducir en nuestra obra +algunos grabados que adornan su _Compendio de La Historia general de +América_. + + + + +IV + +EXPOSICIÓN DE PROPÓSITOS. + + +Creemos--y bien sabe Dios que son ciertas nuestras palabras--que no +tiene mérito alguno nuestra HISTORIA DE AMÉRICA. Materia tan extensa, +compleja y complicada debía ser escrita por pluma mejor cortada que la +nuestra. Por esto varias veces, en el transcurso de la publicación, +del mismo modo que Sir Walter Raleigh, dudando de la existencia de la +verdad, arrojó al fuego el segundo volumen de su historia, nosotros, +poco seguros de nuestra competencia, hemos querido arrojar a las llamas +los manuscritos de la obra que ofrecemos al público. Pero si algún +valor tuviese, y si además el público la recibiese con benevolencia, +sería debido a los manuscritos inéditos o no inéditos que han llegado +a nosotros, a los diferentes libros consultados, a las noticias +adquiridas en los Archivos nacionales y particulares. + +Con ruda franqueza diremos a nuestros lectores que algo bueno +encontrarán en el plan y método de la obra, como también, dada la +extensión de ella, no dejarán de ser tratadas las materias más +importantes. ¿Seremos imparciales? No lo sabemos; pero a sabiendas no +hemos de faltar a la verdad. + +Altamente censurable juzgamos la conducta de cierto escritor antiguo, +quien escribió dos historias: Una _pública_ y otra _secreta_. En la +primera, Procopio--pues este es el nombre del historiador--fué débil, +faltando a lo que le dictaban la sinceridad de sus convicciones; en +la segunda fué parcial, exagerado hasta rayar en calumnioso. El se +disculpaba diciendo que carecía de libertad; nosotros no podríamos +disculparnos, porque la tenemos en absoluto. + +Sabemos que la adulación ha dado siempre sus frutos, aun usada por +los mejores historiadores; no ignoramos que los Reyes y los Gobiernos +se declaran protectores de quienes les sirven o engañan, en tanto que +no atienden a los que se atreven a decirles la verdad; tenemos como +cosa cierta que también los pueblos, engañados o aturdidos por los +que más gritan, arrojan incienso a ídolos, los cuales sólo merecen +el desprecio. Nosotros nos proponemos--y lo mismo nos dirigimos a +los americanos que a nuestros compatriotas--decir la verdad o lo que +creemos ser verdad, amar la justicia o lo que creemos ser justo, +enseñar los derechos o más bien los deberes, para que unos y otros, +vencidos y vencedores, puedan comprender que todos pecaron, olvidándose +de que hay un Dios en el cielo y una sanción en la tierra. + +Del mismo modo habremos de consignar que, sin apoyo de nadie, sin +Mecenas que nos protejan y casi sin amigos que nos ayuden, comenzamos +nuestra obra. Enemigos de la adulación y de la hipocresía, en +desacuerdo con ilustres escritores de aquende y allende los mares, +emprendemos confiados únicamente en nuestras débiles fuerzas, tarea +harto difícil y comprometida. Difícil, sí, y comprometida porque hemos +de censurar obedeciendo a generosos móviles de justicia, a algunos de +nuestros Reyes, a muchos de nuestros políticos y generales, y aun a no +pocos de nuestros sacerdotes. Difícil y comprometida, porque nuestras +censuras han de alcanzar a los indios que, a veces, suspicaces y +traidores, pagaron con deslealtad manifiesta las generosas acciones de +algunos buenos españoles. Difícil y comprometida, porque tenemos con +harta frecuencia que separarnos de la verdad oficial, negando muchas +veces algunos hechos que pasan como verdaderos. + +Comenzaremos, pues, la historia de la parte más hermosa del globo, +donde el suelo es tan rico, el cielo tan bello, la naturaleza tan +exuberante, las naciones tan poderosas, los hombres tan dignos de +gloria y la vida toda tan intensa y magnífica. Comenzaremos la historia +de tantos hechos gloriosos, de tantos héroes, y muy especialmente de la +generosa raza que, a la sombra del frondoso árbol de la libertad, vive +y progresa en el mundo descubierto por el genio inmortal de Cristóbal +Colón. + +De ilustre historiador contemporáneo son las siguientes palabras: «El +descubrimiento del Nuevo Mundo es un suceso en el dintel de la Historia +Moderna, que ha influído poderosamente en el curso de ella, pues, de +una parte, nuevos horizontes se ofrecían a la acción de las naciones +aventureras, y la colonización conducía a una serie sin fin de nuevos +territorios; de otra parte, el crecimiento del poder naval alteraba +profundamente las condiciones en que se fundaba la grandeza nacional, +la comunicación con pueblos desconocidos ofrecía inesperados problemas, +el comercio se trasformaba gradualmente y se presentaron cuestiones +económicas de la mayor complejidad»[65]. + + [65] La Historia Moderna según el Reverendísimo Mandel + Creighton D. D. Obispo que fué de Londres.--De _The Cambridge + Modern History_, 1907. + + + + +V + +DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA DE AMÉRICA. + + +América confina, por el N. con el Océano Glacial Artico; por el E. con +el Atlántico, que la separa de Europa y de Africa; por el O. con el +Pacífico, que la divide de Asia, y por el S. con el Océano Austral o +con las confusas aguas de los dos Océanos (Atlántico y Pacífico). + +América se pierde al N. en las heladas regiones del Polo, y baja tanto +al S., que su distancia del Círculo Antártico es poco más de 11 grados. +La acercan al Asia el Estrecho de Behring y la corva cadena de las +islas Aleutianas, que va de la península de Alaska a la de Kamchatha, y +la aproxima a Europa la Groenlandia, que está de la Islandia unos 615 +kilómetros. Por el cabo de San Roque (Brasil) se adelanta como en busca +del cabo Rojo, el más al Poniente de las riberas de Africa[66]. + + [66] Véase Pi y Margall, _Historia de América_, primer tomo y + cuaderno, páginas XXIX y XXX. + +Cruza las tres Américas, desde la península de Alaska hasta el Estrecho +de Magallanes, una cadena de montañas, que toman los nombres de +_Roquizas_ o _Peñascosas_ en el Canadá y Estados Unidos, de _Sierra +Verde_ y _Sierra Madre_ en México, de _Sierra de Guatimolienos_ en la +América Central, y de _Andes_ (ya Colombianos, ya Peruanos o Chilenos) +en la América Meridional. Además de la citada cordillera, en el Canadá +se halla el monte de _San Elías_, en los Estados Unidos los _Apalaches_ +y en el Brasil los cuatro siguientes: _Serra do Mar_, _Espinaso_, +_Gamastra_ y _Vertientes_. + +Por lo que respecta al _clima_, se disfrutan en América desde los fríos +más intensos hasta los calores más excesivos, debido a su diferencia de +latitud. Sin embargo, no son insoportables los calores, ni aun en el +Ecuador, donde creían los antiguos que allí no podía vivir el hombre. +Las eternas nieves de los montes, la altura de las mesetas y las +muchas aguas corrientes templan los ardorosos rayos del sol, reinando +en las elevadas llanuras perpetua primavera. Sólo en las cumbres de los +Andes se sienten los grandes fríos, así como en las llanuras bajas los +grandes calores. + +De Septentrión a Mediodía la distancia es de 14.000 kilómetros, y su +superficie tiene más de 40 millones de kilómetros cuadrados. + +Divídese América en tres grandes regiones: Septentrional, Central y +Meridional; la Central y Meridional se hallan unidas por el istmo de +Panamá o de Darién. + +La América Septentrional tiene 21 millones de kilómetros cuadrados +y más de 100 millones de habitantes; la Central, 465.500 kilómetros +cuadrados y cerca de 10 millones de habitantes, y la Meridional, +17.850.000 kilómetros cuadrados y cerca de 40 millones de habitantes. + + + AMÉRICA SEPTENTRIONAL. +Groenlandia, Archipiélago Polar, Dominio del Canadá +(Nueva Bretaña), Tierra del Labrador, Terranova, Estados +Unidos y México. + + + AMÉRICA CENTRAL. + +Guatemala, San Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. También +pertenecen a la América Central las grandes Antillas (Cuba, Puerto +Rico, Haití, Santo Domingo y Jamaica), las Islas Vírgenes y Santa +Cruz, las de Bahama o Lucayas, las Bermudas y las pequeñas Antillas +(Martinica, Santa Lucía, San Vicente y otras). + + + AMÉRICA MERIDIONAL. + +Venezuela, Nueva Granada o Colombia, Panamá, Ecuador, Guayanas +(inglesa, holandesa y francesa), Perú, Bolivia (Alto Perú), Chile, +República Argentina o Estados Unidos de la Plata, Uruguay, Paraguay, +Brasil y Patagonia. + + +La superficie probable de Groenlandia, según Behm y Wagner, +es de 2.169.750 kilómetros cuadrados. Tiene un habitante por +500 kilómetros cuadrados en la parte del litoral explorado. La +Groenlandia dinamarquesa se divide en provincias del Sur y del +Norte, subdividiéndose a su vez en distritos, correspondiendo a la +primera: Julianaab, Frederikshaab, Godthaab (capital), Sukkertoppen y +Holstenborg; y a la segunda: Egedesminde, Kristianshaab, Jacobshavn, +Godhavn (capital), Ritenbenk, Umanak y Upernivik. La Groenlandia +Oriental y la del Norte, no anexionadas a Dinamarca, carecen de +circunscripciones administrativas. + +En el archipiélago polar (parte del mar polar poblado de islas) +encontramos la isla mayor, denominada tierra de Baffin y limitada al +Oeste por los mares de Groenlandia, entre el Estrecho de Lancaster y +el de Hudson. Los esquimales del Archipiélago no reconocen ninguna +autoridad. Tampoco pueden tener ciudades ni aldeas propiamente dichas, +sino campamentos, ya permanentes, ya temporales. + +El extremo Noroeste de la América del Norte, llamado Alaska, perteneció +hasta el 1867 al imperio ruso, en cuyo año fué vendido a los Estados +Unidos. Según el censo de 1880 tenía 33.620 habitantes y la mayor parte +eran esquimales. La población más populosa de Alaska es _Juneau-city_ y +contiene unos 3.000 habitantes; _Sitka_ es un caserío de 300 habitantes +y son inferiores respecto al número de habitantes y a la actividad +comercial, Wrangell y Fort-Tungas. El comercio de exportación de Alaska +llegó en 1888 a 16 millones de francos. + +El Canadá se divide en Alto y Bajo, Ontario y Quebec. Del Canadá +pueden considerarse como fracciones la Tierra del Labrador y la isla +de Terranova. «¿Por qué extraña ironía--como dice Reclus--[67] pudo +llamarse así (Tierra del Labrador) un suelo ingrato y helado, por +donde jamás pasó el arado del agricultor, y en donde no vió Jacques +Cartier la cantidad de tierra que podía caber en una cesta?» Hállanse +en la tierra del Labrador poblaciones míseras y errantes de indios y +de esquimales, los primeros en la parte meridional, y los segundos en +las costas orientales y septentrionales de la península; lo mismo los +indios que habitan en los bosques que los situados a orillas de los +lagos, pertenecen a la familia de los cris. + + [67] _América Boreal_, tomo 1, pág. 579. + +Puede admitirse como cosa probada que el Labrador ha sido la parte +menos explorada, desconociéndose por completo la configuración del +interior. Aunque el Labrador se halla en casi toda su extensión +situado a latitudes más lejanas del polo que Groenlandia, es, sin +embargo, más frío, lo cual se explica porque la costa de aquella tierra +está enteramente expuesta al Nordeste, es decir, a la parte donde +sopla el viento polar; «y además en que las bancas de hielo que bajan +al Sur arrastradas por la corriente del mar de Baffin se encuentran +con las que salen por el Estrecho de Hudson, y el mar las echa todas +sobre las costas del Labrador»[68]. El conjunto de la población del +Labrador, al Norte de las tierras altas, no pasa probablemente de +10.000 individuos[69]. Los esquimales del Labrador difieren poco de los +de Groenlandia y de los del Archipiélago Polar[70]. En la segunda mitad +del siglo XVIII y en la primera del siglo XIX los misioneros moravos +establecieron algunas estaciones, cuya población en 1876, según Behm y +Wagner, era: + + Hebrón 214 habitantes. + Hoffenthal 283 ---- + Nain 270 ---- + Okak 349 ---- + Rama 28 ---- + Zoar 128 ---- [71] + + [68] Reclus, _América Boreal_, pág. 587. + + [69] Ibidem, pág. 590. + + [70] Ibidem, pág. 591. + + [71] Ibidem, pág. 592, nota. + +La Compañía de Hudson, formada poco después de la fundación de Montreal +(1642), estableció algunos puertos para comerciar con los esquimales y +para pescar la ballena. + +Terranova es importante colonia británica. La tierra que se descubrió +tal vez por el año 1000 o poco después--según diremos en capítulos +posteriores--por Erik el Rojo o uno de sus hijos, que la denominaron +_Helluland_ o _Mark-land_, la encontramos tiempo adelante visitada por +portugueses, vascos, franceses e ingleses. Terranova, por tanto, es +entre todas las tierras americanas la que tiene con menos motivo el +nombre que ostenta. Todavía no había terminado el siglo XV y ya Juan +Cabot o Gaboto siguió la costa de la gran isla. De Reclus copiamos la +siguiente descripción: «La isla presenta al mar casi por todos lados +una costa abrupta y formidable; en pocas comarcas ofrece el litoral +más asombrosa sucesión de cuadros grandiosos; acantilados a pico o +peñascos voladizos que amenazan desplomarse sobre el mar; profundas +bóvedas donde se precipitan las olas; paredes inclinadas por las que +suben finas capas de agua; respidares que despiden umbelas de espuma; +cabos de avanzados picos cercados de rompientes; valles angostos +en cuyo fondo se columbran los plateados hilos de las cascadas. En +invierno y primavera cierran la entrada de los puertos témpanos de +hielo, y las nieblas impiden frecuentemente su acceso. Aun por tierra +son imposibles los viajes, salvo por los senderos que han abierto los +rengíferos, a pesar de no elevarse en el interior montañas de gran +altura: los furdos de la costa, los lagos, las charcas innumerables de +los valles detienen por do quiera al viajero; no son menos difíciles +de salvar las espesuras enmarañadas de arbustos, que los tremedales +henchidos de húmedo musgo; y durante el verano, estación de los viajes, +arremolínanse en la atmósfera nubes de mosquitos que caen sobre el +desgraciado peatón, ensangrentándole la cara»[72]. Tanto la fauna como +la flora de Terranova se parecen bastante a la del Canadá, con la +diferencia que las especies son menos abundantes en la primera. + + [72] Reclus, _América Boreal_, pág. 598. + +En los comienzos del siglo pasado, la población total se elevaba a unos +20.000 habitantes; en 1815 llegaba a 70.000, y hace pocos años aumentó +a más de 200.000. La superficie es de 110.670 kilómetros cuadrados. + +La producción anual de las pesquerías de bacalao de Terranova por +buques ingleses, franceses y americanos era de 185.000 toneladas, cuyo +valor consistía en 75.000.000 de francos[73]. + + [73] Ibidem, pág. 616. + +La capital y la ciudad más populosa de Terranova es Saint-John's; +también son importantes Havre-de-Grâce, Bonavista, Carbonear y algunas +otras. Saint-John's tenía en el año 1886 unos 31.000 habitantes[74]. + + [74] Ibidem, pág. 620. + +Los indios aborígenes o los beothuk han desaparecido. Cuando llegaron +los blancos aún era numerosa aquella tribu de algonquines; pero los +extranjeros sólo vieron en los indígenas una especie más de caza[75]. +Cuando la escopeta de los cazadores, las enfermedades, la miseria +y el hambre habían destruído la raza, cuando no quedaba un beothuk +en Terranova, se constituyó el 1828 en _Saint-John's_ una _Beothuk +Society_ para proteger a los infelices indios. Si existen algunas, muy +pocas familias de indios en Terranova, pertenecen a la raza de los +mic-mac. La población blanca, en su mayor parte, es de origen francés e +inglés. + + [75] Ibidem, pág. 610. + +Todos saben que los franceses disputaron por mucho tiempo y con empeño +a los ingleses la posesión de dicho país. Todavía es Terranova la +famosa _tierra de los bacalaos_, y muy especialmente un islote de la +costa oriental llamado _Bacalieu island_. La población de Terranova y +del Labrador terranovense de 1886, clasificada bajo el punto de vista +religioso, era la siguiente: + + Anglicanos y wesleyanos. 120.411 + Católicos. 74.651 + Otros. 2.290 + ------------ + 197.352 [76] + ------------ + + [76] Reclus, _América Boreal_, pág 611. + +América Central, esto es, la región de los istmos (sin Chiapas, +perteneciente a México, y sin Panamá, Estado independiente a la sazón), +ha constituído por mucho tiempo un solo cuerpo político. Rota la unidad +política, dividióse en 1838 en cinco Estados independientes. La verdad +es que los altos de Guatemala, las llanuras del Salvador, los valles +de Honduras, las depresiones de Nicaragua y la elevada meseta de +Costa-Rica, son otros tantos centros de vida independiente. + +Pasamos a dar ligerísima idea de los Estados de la América Meridional, +sin citar las muchas islas correspondientes a Centro América. +Unicamente haremos notar que los ingleses designan las Antillas +septentrionales, incluso las islas Vírgenes y hasta la Dominica, con +el nombre de islas de Sotavento (_Leeward-islands_), y las Antillas +Meridionales, desde la Martinica hasta la Trinidad, bajo el nombre +de Islas de Barlovento (_Windward-islands_); denominaciones--como +haremos notar más adelante--que si tienen valor administrativo, carecen +de sentido geográfico, puesto que todas las islas colocadas en la +divisoria exterior del mar de las Antillas se hallan expuestas a la +acción de los vientos alisios[77]. + + [77] Reclus, _América Central_, págs. 779 y 780. + +La naturaleza ha dividido a la América del Sur en dos partes: +occidental y oriental. La división política corresponde, sin mucha +diferencia, a la establecida por la naturaleza; las tres Repúblicas de +la antigua Colombia (Venezuela, Colombia o Nueva Granada y Ecuador) +con Perú, Bolivia y Chile, pertenecen a la región de los Andes; y la +Guyana, el Brasil y las Repúblicas de la cuenca del Plata ocupan los +llanos[78]. + + [78] Véase Reclus, _América del Sur_, pág. 23. + +En la América del Norte (Canadá) uno de los ríos principales tiene el +nombre de _Makenzie_, y se forma de la reunión del de la Paz y del +Athabasca, ambos procedentes de las montañas rocosas. El Athabasca +entra en el lago de su nombre, y después de la salida, recibe el río +de la Paz. La corriente así formada se llama río de los Esclavos +hasta el gran lago de este nombre, del cual sale con la denominación +definitiva de río Makenzie. Corre al mar en dirección Noroeste, regando +unos 1.200 kilómetros del territorio de los esquimales. El _Nelson_ +(Canadá), reunión de otros dos ríos, que se denominan Saskatchavan del +Norte y Saskatchavan del Sur, procedentes de los montes peñascosos, +atraviesa el lago Winnipeg, cruza el distrito de Keewatin y desagua en +la bahía de Hudson. El _San Lorenzo_, que puede decirse que comienza en +los lagos al Sudoeste de la cordillera Central, pone en comunicación +el Lago Superior, el Michigan, el Hurón, el Erié y el Ontario, baja +primero entre el Alto Canadá y Nueva York, y después por el Bajo +Canadá. Tiene de largo desde el Lago Superior, 3.350 kilómetros, y +desde Ontario, 1.000; de ancho de 800 a 3.000 metros; y de profundo, +bastará decir que es navegable hasta Quebek por navíos de línea y hasta +Montreal por buques de 600 toneladas. Entre sus afluentes se halla el +_Ottava_, que nace en el lago de Tomiscánning, separa los dos Canadás y +recorre 900 kilómetros. + +El _Oregón_ o _Columbia_, en los Estados Unidos, sale de las montañas +rocosas, entra en el Pacífico y su longitud es de 2.000 kilómetros. +El _Colorado_, en los mismos Estados Unidos, nace en dichas montañas +rocosas, atraviesa la llanura árida del Arizona y desagua en el golfo +de California, después de recorrer 1.300 kilómetros. Del mismo nombre +hay otro río en los Estados Unidos (Tejas) que desagua en el golfo de +México, y tiene de largo 1.150 kilómetros. El _Delaware_, también en +los mismos Estados, riega Filadelfia y desagua en la bahía de Delaware, +habiendo recorrido unos 580 kilómetros. + +El _Bravo_, que baña el límite oriental de México, desciende de las +faldas de Sierra Blanca y recorre 2.200 kilómetros. Más de 7.000 +baña la tierra el _Mississipí_, llamado por los natchez _Meschacebé_ +(marcha de las aguas). Cruza de Norte a Sud todos los Estados Unidos; +recibe al Este el _Wisconsin_, el _Illinois_ y el _Ohio_, y al Oeste +el _Missouri_, el _Arkansas_ y el _Río Rojo_. El Missouri es famoso +por la anchura de su cauce, por su profundidad en ciertos puntos, por +la rapidez de sus aguas y por lo imponente de sus cataratas. Tiene +el Mississipí sus fuentes en el lago Itasca, baja por la pintoresca +cascada de San Antonio al llano, y a más de 2.000 kilómetros une sus +claras aguas a las turbias del Missouri; mide ordinariamente de ribera +a ribera de 800 a 1.000 metros, y a su entrada en el golfo de México se +divide en muchos brazos. + +Antes de terminar la descripción de los ríos de la América +Septentrional, recordaremos un estudio muy curioso que se intitula +«Extracto de los acontecimientos y operaciones de la 1.ª División de +bergantines destinada a perfeccionar la Hidrografía de las islas de +la América Septentrional, bajo el mando del Capitán de fragata D. +Cosme Damián de Churruca.» Salió de Cádiz el 15 de Junio de 1792, y +después de describir perfectamente la situación, magnitud y figura +de las islas, volvió al puerto de Cádiz, donde a bordo del navío +_Conquistador_, el 18 de Octubre de 1795, firmó Churruca el mencionado +documento[79]. + + [79] Archivo de la Dirección de Navegación y pesca + marítima.--_Noticias hidrográficas de la América + Septentrional_, tomo II, págs. 188-199. + +En la América Central abundan los ríos, si bien no son tan caudalosos. + +De la América del Sur son el _Magdalena_, el _Orinoco_, el _Amazonas_ +o _Marañón_, el _Tocantines_, el _Paranayba_, el _San Francisco_, +el _Plata_ y el _Río Negro_. El _Magdalena_, que recibe al Este el +_Bogotá_ y el _Sogamoco_, al Oeste el _Cauca_, sale del lago Pampas con +dirección al Norte, atraviesa casi todo el territorio de Nueva Granada, +y, después de recorrer 1.320 kilómetros, penetra en el mar por muchas +bocas. El _Orinoco_ nace en las vertientes occidentales de la sierra +de Parima, corre al Septentrión aumentando su caudal de aguas mediante +el tributo de muchos ríos, tuerce hacia Levante desde su confluencia +con el Apure y se divide en cincuenta brazos antes de llegar al Océano. +Es navegable en su mayor parte. Se admiran espantosas cataratas cerca +de Atures; parece un lago en su embocadura y cuenta de extensión +2.500 kilómetros. El _Amazonas_ es el río mayor del mundo, mayor +que el Mississipí, que el Ganges y que el Nilo. Nace en el lago de +Lauricocha, cruza de Oeste a Este casi todo el continente, recibiendo +en las fronteras meridionales del Ecuador por su margen derecha al +_Huallaga_ y al _Ucayale_, a que afluyen, entre otros, el _Apurimac_ y +el _Vilcamayo_; y, por su izquierda, al _Napo_, que baja del Cotopaxi +(ya habiendo recibido el Curaray y el Aguarico) y al _Putamayo_, que +se forma en otra cumbre de los Andes. A Mediodía del Brasil recoge +al _Jurua_, al _Purús_, al _Madera_, al _Topayos_ y al _Xingú_; al +Norte al _Caqueta_ y al _Río Negro_. La longitud del Amazonas es +de 5.000 kilómetros y desemboca en el Atlántico, como también el +_Tocantines_, _Paranayba_, _San Francisco_, el _Plata_ y el _Negro_. +El río _Paranayba_ en el Brasil da sus aguas al Atlántico después +de recorrer 860 kilómetros. El _Plata_, que puede compararse con el +Amazonas por su anchura, comienza en la isla de Martín García, donde +recibe al _Uruguay_, y luego al _Paraná_, _Paraguay_ y _Pilcomayo_. El +río _Negro_, que separa la Patagonia de la República Argentina, es muy +ancho en su boca y cuenta su longitud por centenares de kilómetros. + +Los lagos de la América del Norte son el de los _Osos_, junto al +Círculo Artico o en el mismo círculo; más al Sur los dos del _Esclavo_, +el _Athabasca_, el _Winnipeg_ y otros; luego el _Superior_, _Michigán_, +_Hurón_, _Erié_ y _Ontario_, cruzados por el río San Lorenzo, que +forma entre los lagos Erié y Ontario la célebre catarata del Niágara. +En México está el _Chapala_. En la América Central los de _Managua_ y +_Nicaragua_. En la América del Sur, en Venezuela, el _Maracaibo_; entre +el Perú y Bolivia el _Titicaca_; en el Brasil, no lejos del Uruguay, el +de los _Patos_, y en la Patagonia los de _Coluguape_ y _Viedma_. + +Veamos las altitudes de algunas sierras de América. En los Estados +Unidos, el _Monte de San Elías_, que tiene 5.440 metros; el de +_Hooker_, con 5.100; el _Murchison_, con 4.877; el de _Santa Elena_, +con 4.724; el _Fainweather_, con 4.483 y el _Fremont_, con 4.135; +los seis se hallan en las sierras pedregosas. En los mismos Estados +Unidos y en Alleghany están el monte de _Washington_ y el _Mountais_, +el primero con 1.959 metros y el segundo con 1.900. En México tenemos +_Sierra Nevada_, _Cerro de Azusco_ y _Orizaba_, con 4.625, 3.673 y +5.450 metros respectivamente. En California está el _Monte Gigante_, +con 1.400 metros. En Guatemala citaremos el _Amilpas_ y el _Agua_, +el primero tiene 4.010 metros y el segundo, 4.570. De Honduras debe +nombrarse el _Pico Congrehay_, con 2.271 metros. En Cuba se encuentra +la _Sierra del Cobre_, que tiene 2.100 metros. Citaremos en El +Ecuador el _Chimborazo_, con 6.530 metros, el _Covambó_, con 5.956, +el _Pasto_, con 4.100 y el _Cotopaxi_, con 5.750. En el Perú se +admira el _Parinacota_, con 6.714 metros y el _Arequipa_, con 5.755. +Se ven en Bolivia el _Nevado de Sorata_, el _Nevado de Ilmane_, el +_Chuquibamba_ y el _Cerro de Potosí_, con 6.488, 6.446, 6.400 y 4.923, +respectivamente. En Colombia tenemos el _Puracé_, con 5.185 metros. +De Chile podemos citar el _Aconcagua_, el _Maypú_ y el _Tupungate_; +el primero con 7.288 metros; el segundo, con 5.380, y el tercero, con +4.600. Son de Venezuela la _Sierra de Santa Marta_ y el _Pichincha_, +con 5.791 y 4.855, respectivamente. En la Guayana está el _Roraima_, +con 2.271; en Buenos Aires, el _Sierra Ventana_, con 1.067; en el +Brasil, los de _Ilambo_ é _Ilacolumi_, con 1.817 metros el primero y +1.777 el segundo, y en Patagonia el _Corcobado_, con 2.290 metros. + +Entre los volcanes citaremos el de _San Elías_, en los Estados +Unidos; los de _Popocatepetl_ y _Orizaba_ en México; el del _Agua_, +el del _Fuego_ y otros en la América Central; los de _Chimborazo_, +_Cotopaxi_, _Pichincha_ y _Antisana_, en El Ecuador; los de _Aconcagua_ +y _Copiapó_, en Chile, y el de _Arequipa_ en el Perú. + +En la parte Norte de América encontramos la península de _Melville_, la +del _Labrador_, entre el Océano Glacial Artico y el Océano Atlántico, +y _Nueva Escocia_ o _Acadia_, pertenecientes a Nueva Bretaña; la de +_Florida_, en los Estados Unidos, y se halla entre el Océano Atlántico +y golfo de México; la de _Alaska_, en los Estados Unidos, entre el +Océano Glacial y el Pacífico; la del _Yucatán_, en México, está entre +el golfo de este nombre y el mar de las Antillas; la _Baja California_, +en México, se encuentra entre el golfo de California y el Océano +Pacífico; la de _Goajira_ y la de _Paraguana_ forman la entrada del +golfo de Maracaybo, en el mar de las Antillas, entre Venezuela y +Colombia, y la de _Brunswick_, sobre el Estrecho de Magallanes, en la +Patagonia. + +Los cabos más importantes bañados por el Océano Glacial Artico son el +_Farewell_ (Groenlandia) y el de _Carlos_ (Labrador); el de _Cod_, el +de _Hateras_, el de _Sable_ y el de _Mendocino_ (Estados Unidos) se +hallan bañados los dos primeros por el Atlántico, el tercero por el +golfo de México y el cuarto por el Pacífico; el de _Catoche_ (México), +por dicho golfo; el de _Gracias a Dios_ (América Central), por el +mar de las Antillas; _Gallinas_ (Colombia), el más septentrional de +la América del Sur, también por el mar de las Antillas; _San Roque_ +(Brasil), _San Antonio_ (Argentina), _Blanco_ (Patagonia) y _Hornos_ +(Tierra del Fuego), por el Atlántico. El _Blanco_ (Perú), _San Lorenzo_ +y _San Francisco_ (El Ecuador), por el Pacífico. + +Acerca del reino _mineral_ inmensas riquezas se han extraido de las +entrañas y de los cerros de aquel continente. El oro y la plata parecen +allí inagotables. Abunda también el hierro y no escasea el platino y el +cobre. Existen minas de diamantes, esmeraldas, topacios, amatistas y +otras piedras preciosas. En el mar de los Caribes se pescaron por mucho +tiempo claras y gruesas perlas. + +La _vegetación_ es admirable. Las tierras llanas están cubiertas de +inmensos bosques poblados de árboles gigantescos. Soberbios pinos, +aromáticas magnolias y otros árboles despliegan en la zona templada +todo su vigor y lozanía. Bajo los trópicos nace el cocotero, el banano, +la ceiba, el sauce, la higuera y el anacardo. Encontramos árboles de +madera tan rica como la caoba y tan fuerte como la corbana, la jagua +y el espino. En el fondo de los bosques crece el cedro y el árbol de +la canela. Trepan por los viejos troncos la vainilla, los pothos y los +bejucos. Las cañas y los helechos adquieren extraordinaria altura. +Americano es el árbol de la quina y plantas americanas son la jalapa, +la zarzaparrilla, el bálsamo de copaiba y la ipecacuana. Por último, +también son americanas el cacao, el maíz, la patata, el tabaco, el +algodón, el campeche y otras varias. + +Bellos y de vivos colores son muchos de los _animales_ que se +encuentran en América. No hay en ninguna parte del mundo pájaros de +más bello plumaje (colibrí, pájaro mosca y guacamayo), ni insectos +más caprichosamente pintados, ni reptiles (culebras y lagartos), de +más vistosos colores. Entre los pájaros se halla el condor, entre +los lagartos el caimán, y entre las culebras la boa. Si el león no +es tan grande ni bravo como el de Africa, habita en cambio el jaguar +en los bosques de los trópicos; el lobo, la zorra y otros dañinos +en las selvas del Norte. Abundan manadas de rengíferos y ovibos en +las regiones septentrionales: más abajo el bisonte, y en los países +calientes vive el llama y todas sus especies. Nada diremos del castor, +la marta y otros buscados hoy por sus riquísimas pieles. Llama la +atención la existencia de no pocos animales, pues son abundantes los +rebaños de bisontes y de llamas y numerosas las bandadas de pájaros. +«En el mes de Marzo--escribe Gonzalo Fernández de Oviedo--he visto +algunos años por espacio de quince o veinte días, y otros años más, +ir el cielo de la mañana a la noche cubierto de infinitas aves, unas +tan altas que se las perdía de vista, otras más bajas, pero siempre +muy por encima de las cumbres de los montes, que iban continuamente de +Septentrión a Mediodía»[80]. + + [80] _Sumario de la natural historia de las Indias_, cap. + LXVIII. + +Consignaremos del mismo modo que no en todas las regiones del Nuevo +Mundo se hallan minerales ricos, vegetales y árboles tan estimados, +animales tan útiles y hermosos. Al Oeste de la cadena perpetua de los +Andes, en las costas del mar del Sur--dice Humboldt--también he pasado +semanas enteras atravesando desiertos sin agua. Las mesetas de México, +los llanos de Venezuela, las pampas de Buenos Aires y otras regiones +son, en efecto, desiertos tristes y desconsoladores. + + + DIVISION POLITICA DEL NUEVO MUNDO + + + América Septentrional y Central. + + ESTADOS INDEPENDIENTES + + Estados Unidos. Costa Rica. + México. Panamá. + Guatemala. Cuba. + Salvador. Haití. + Honduras. Santo Domingo. + Nicaragua. + + + América Meridional. + + ESTADOS INDEPENDIENTES + + Venezuela. Chile. + Colombia. Argentina. + Ecuador. Paraguay. + Perú. Uruguay. + Bolivia. Brasil. + + POSESIONES INGLESAS + + Guayana inglesa. Islas Falkland. + + POSESIONES FRANCESAS + + Guayana francesa. + + POSESIONES HOLANDESAS + + Guayana holandesa. Saint-Eustache. + Aruba. Saba. + Saint-Martín[81]. + + POSESIONES DANESAS + + Groenlandia. + Sainte-Croix é islas adyacentes[82]. + Saint-Thomas é islas adyacentes. + Saint-John. + + POSESIONES VENEZOLANAS + + Islas del Este y del Viento. + + POSESIONES NORTEAMERICANAS + + Puerto Rico. Carlobacou. + Trinidad. Santa Lucía. + Tabago. San Vicente. + Granada. Granadina del Norte. + + POSESIONES FRANCESAS + + Saint-Pierre y Miquelon. Marie Galante. + Guadalupe. Saint-Barthelemy. + Désirade. Saint-Martín. + Les Saintes y Petite-Terre. Martinica. + + POSESIONES HOLANDESAS + + Curaçao. Buen Aire. + + POSESIONES INGLESAS + + Canadá. Anguila. + Terranova. Antigua. + Labrador. Barbada. + Islas Bermudas. Dominica. + Honduras Británica. Monserrat. + Islas Bahamas. Redonda. + Barbada. Nevis. + Jamaica. San Cristóbal. + Islas Turcas y Caicos. Islas Vírgenes. + Islas Caimanes. + + [81] Saint-Martín es la única de las Antillas dividida + políticamente en dos partes: la del Norte es de Francia y la + del Sur pertenece a Holanda. En el año 1648 y en la cima de + un monte (Montaña de los acuerdos), se hizo el tratado de + repartición. + + [82] París 14 julio 1916, 4 tarde.--Según la _Gaceta de + Lausanne_, la venta de las Antillas danesas a los Estados + Unidos está virtualmente terminada. Dinamarca cede todos sus + derechos sobre el archipiélago de las Vírgenes mediante la + entrega por los Estados Unidos de la suma de 125 millones + de francos. Este archipiélago, con sus tres islas (Santa + Cruz, Santo Tomás, San Juan), sus 360 kilómetros cuadrados + y sus 40.000 habitantes, sólo representa un modesto dominio + colonial; pero la vecindad del Canal de Panamá le da una + importancia especial. Por esto desde hace algunos años + Alemania había multiplicado sus esfuerzos para decidir a + Dinamarca, bien a cederle el archipiélago entero, bien a + permitirle establecer en Santo Tomás un depósito de carbón y + un punto de escala para sus barcos, lo que produjo objeciones + por parte del Gobierno de Washington en nombre de la doctrina + de Monroe. (_A B C._ Sábado 15 de julio de 1916). + +Conclusión. Tal es la tierra que descubrió aquel varón esclarecido sin +saber que la había descubierto; tal es la tierra que vieron Cristóbal +Colón y los suyos a las dos de la madrugada del 12 de Octubre de 1492. + + + + +PRIMERA ÉPOCA + +AMERICA PRECOLOMBINA + + + + +CAPÍTULO I + + UNIDAD Y VARIEDAD DE LA ESPECIE HUMANA.--EL EVOLUCIONISMO. LA + SELECCIÓN.--EL PITHECANTHROPUS.--PROTOHISTORIA AMERICANA.--EL + SALVAJISMO.--ANTIGÜEDAD DE LOS INDIOS.--RAZAS MIXTAS.--EL «HOMO + ASIATICUS» Y EL «HOMO AMERICANUS». DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS ENTRE + UNO Y OTRO.--ALGUNOS POBLADORES DE AMÉRICA SON AUTÓCTONOS.--RAZAS + CULTAS Y SALVAJES. + + +El naturalista Quatrefages (1810-1892) sostuvo la teoría de la +unidad de la especie humana o del _monogenismo_. El hombre, según el +sabio francés, debió ser creado por una voluntad superior o por la +intervención de una fuerza desconocida por nosotros, siendo de notar +que las diferencias que se observan entre las razas se deben únicamente +a condiciones distintas del medio físico. + +Otro naturalista, el suizo Luis Agassiz (1807-1873), al mismo tiempo +que admitía una acción suprema, dijo que las especies nacieron +independientes en ocho puntos distintos del globo. + +La teoría biológica del evolucionismo intentó explicar el origen de los +diversos seres vivos por derivaciones sucesivas de unos a otros, de tal +manera que cada especie era únicamente la transformación de un tipo +común, que, a través de la evolución del tiempo, había ido generando +las múltiples formas conocidas. Explicó dicha teoría el francés +Lamarck (1744-1829), quien fué atacado por Quatrefages, Agassiz, +Cuvier y otros. No huelga decir que semejante doctrina tuvo no pocos +precursores, mereciendo entre los primeros señalado lugar Aristóteles. +Casi se hallaban olvidadas las obras de Lamarck (_Sistema de los +invertebrados_ y _Filosofía zoológica_) cuando apareció el eminente +naturalista inglés Carlos Roberto Darwin (1809-1882): su obra _Del +origen de las especies_, publicada en 1859, y cuya base es la evolución +universal, vino a hacer una revolución en la ciencia. Doctrina tan +peregrina consistía en afirmar que la lucha por la existencia y la +selección natural eran las dos leyes que regían la multiplicación y +perfeccionamiento de las especies. El estado de guerra que Hobbes +señalaba, solamente entre los hombres primitivos (_Homo homini lupus_) +era, según Darwin, la ley universal de la vida animal. «Vemos--dice--la +naturaleza resplandeciente de hermosura y observamos en ella +abundantemente todo lo que puede servir para alimento de los seres; +pero no miramos u olvidamos que las aves que cantan con tanta dulzura +alrededor de nosotros viven sobre todo de insectos y de otras aves o +se ocupan siempre de destruir. No recordamos que los huevos y nidos de +dichas aves cantoras son destruídos por animales feroces o por aves de +rapiña; no tenemos presente que el alimento que les está destinado y +que hoy es abundante, no lo es en todas las estaciones. Cuando se dice +que los seres luchan para vivir, es preciso entender esta palabra en +el sentido más amplio y más metafórico, comprendiendo las dependencias +mutuas de los seres, y lo que tiene más importancia, las dificultades +que se oponen a su propagación. En tiempos de hambre puede decirse +que los carnívoros están en lucha unos con otros para proporcionarse +el sustento. La planta arrojada a la orilla del desierto lucha para +vivir contra la sequía. Un arbusto que produce anualmente un millar de +granos, lucha en realidad contra las plantas de la misma especie o de +especies diferentes que ya cubren el suelo.» + +Respecto de la cría de los animales, se ha verificado hace un siglo +largo el comienzo de una doctrina que se llama _selección_. Según +ella, el individuo que se dedica a dicha cría, cuando sorprende en un +ser cualquiera un carácter especial, le sigue en una familia y escoge +con cuidado los reproductores que pueden transmitirle, obteniendo, +mediante largos esfuerzos, una nueva variedad, una raza. La naturaleza, +dice Darwin, no hace otra cosa; del mismo modo que el hombre forma +razas artificiales, la naturaleza crea razas naturales. La naturaleza +abandona desapiadadamente o arroja todo lo que es débil, impotente y +enfermizo; da vida, en cambio, a los más fuertes, poderosos y sanos. La +variedad, asegurando más y más su preeminencia, se eleva a la categoría +de especie, así como el boceto viene luego a ser cuadro. La nueva +especie vivirá largo tiempo; pero cuando cambien el medio físico y el +medio orgánico, los cambios o variaciones formarán otras especies, que, +a su vez, acabarán con las citadas anteriormente. La naturaleza, pues, +mediante la selección, renovará la faz de la tierra; renovación que +sólo necesita el tiempo, que no tiene límites. En tal estado el asunto, +falta explicar la aparición de las primeras formas orgánicas. ¿Había +en el seno de la naturaleza inorgánica fuerzas dormidas que en ciertas +circunstancias pudieron crear una planta o un animal, de igual manera +que se forma un cristal en virtud de ciertas afinidades químicas? Tal +es la doctrina de la generación espontánea. + +Darwin, en su libro intitulado _Descendencia del hombre_, y que +vió la luz en el año 1871, aplicó rigurosamente sus teorías a la +especie humana. Según Darwin y sus discípulos, el hombre, siguiendo +las leyes de la selección natural, desciende de un grupo de seres +antropomórficos, al cual pertenecen el orangután, el gorila y el +chimpancé. El eslabón que une a aquél con los últimos debió existir en +el período terciario, y fué el _pithecanthropus_ del alemán Haeckel o +el _anthropopythecus_ de Mortillet[83]. Los restos encontrados en las +formaciones sedimentarias de Java[84], parecen indicar la existencia +de un ser superior a los antropóides e inferior al hombre. No se da un +salto, pues, del orangután al hombre. _Natura non facit saltum._ El +precursor del hombre debió ser el pithecanthropus. + + [83] Deuxiéme session de _L'Asociation francaise pour + l'avancement des sciences_.--Lyon, Aout, 1872. (_Revue + Scientif_, 2.ª ser., 3.^{er} an., núms. 9, 10 y 11). + + [84] Isla en el archipiélago de la Sonda (Oceanía Occidental). + +Hovelacque dice por su parte: «La única facultad que distingue al +hombre de los animales es la palabra, y por mucho que retrocedamos en +el pasado, el ser que encontramos provisto del lenguaje articulado es +ciertamente el hombre, mas no lo es el que carezca de esta facultad. +No podemos pensar que el lenguaje le fuera dado al hombre de repente, +sin causa, _ex nihilo_, sino más bien que fué el fruto de su desarrollo +progresivo, el producto de su perfeccionamiento orgánico. Y siendo +esto así, antes del ser caracterizado por la facultad del lenguaje +articulado hubo otro que estaba en camino de adquirirla, de llegar a +ser hombre, y este ser es el que debió tallar los silex de Thenay»[85]. + + [85] _Lettre sur l'homme préhistorique du type le plus + ancien_, etc. París, 1876. + +En resumen: el mineral, mediante una serie de transformaciones +sucesivas más o menos largas, pudo llegar y ha llegado a ser planta, la +planta a ser animal y el animal a ser hombre. + +Ya en este punto de la investigación científica, la discusión entre +monogenistas y poligenistas carece de todo interés: se reduce a +averiguar si el hombre apareció en diferentes puntos de la tierra, +como creen unos, o en una sola parte, como piensan otros. Mientras +Darwin escribía que «los naturalistas que admiten el principio de +la evolución, no vacilarán en reconocer que todas las razas humanas +descienden de un solo tronco primitivo», el alemán Goethe (1749-1832), +afirmaba, por el contrario--tales son sus palabras--, que «la +naturaleza se muestra siempre generosa y hasta pródiga, estando más +conforme con su espíritu admitiendo que ha hecho aparecer a los hombres +por docenas y aun por centenares, más bien que suponiendo que los ha +hecho aparecer pobremente de una sola y única pareja. Cuando la tierra +hubo llegado a cierto grado de madurez, cuando las aguas se fueron +encauzando y los terrenos secos se cubrieron de verdura, apareció el +hombre en todos los lugares en que la tierra lo permitía.» + +De Fritsch son las palabras que copiamos: «Es evidentemente absurdo que +estas condiciones favorables (refiriéndose a las necesarias para la +aparición del hombre), sólo se han presentado en una sola localidad; +que un lugar de la tierra haya sido el preferido para la aparición del +hombre, y, por último, que una sola pareja haya tenido la dicha, para +asombro de la posteridad, de ser la originaria del género humano.» +Humboldt, Gumplowitz y otros sabios, niegan del mismo modo que todos +los hombres se deriven de una pareja única. + +Después de la teoría general que acabamos de reseñar, procede que nos +ocupemos de la aparición del hombre en América. Aunque se anunció como +cosa cierta y positiva que los Sres. Witney y Blaque, ingenieros de +los Estados Unidos, habían descubierto un cráneo que se hallaba debajo +de materiales volcánicos, edad terciaria y período plioceno[86], se +supo luego que aquellos naturalistas habían sido engañados por mineros +de poca conciencia. Aun admitiendo que dicho cráneo fuese auténtico +y no moderno, con señales bien hechas, nos asaltaría la duda de si +el terreno es terciario, pues todo indica que pertenece a la edad +cuaternaria. + + [86] Desor, _L'homme pliocene de la California_. Nice, 1879. + +Mayor importancia--como escribe D. Juan Vilanova--revisten los huesos +humanos descubiertos recientemente en el sitio, no lejos de México, +llamado el _Peñón de los Baños_. Bárcena y Castilla, profesores de +Geología, dicen «que, por los caracteres que ostentan los huesos, el +esqueleto pertenece a la raza indígena pura de Anahuac, añadiendo, por +último, que lo consideran como prehistórico, o sea muy anterior a las +noticias que sobre dicha raza presentan la tradición y la historia, +señalándole como antigüedad menor la de 800 años, y como horizonte +geológico, la división superior de la era cuaternaria»[87]. En la +cuenca del río Delaware, no lejos de la ciudad de Trenton (Estados +Unidos), en una formación glacial, halló el Dr. Abbott «más de un +cráneo humano que, si son contemporáneos de los instrumentos tallados +descubiertos en la misma localidad, deben ser tan antiguos como éstos, +que representan por su forma y por lo tosco de su labor el período +europeo de Chelles y Taubach»[88]. Llamó la atención que algunos de +los cráneos fuesen braquicéfalos y no dolicocéfalos, esto es, que +correspondiesen a una raza superior, como superior se considera la +braquicefalia a la dolicocefalia. + + [87] _Protohistoria Americana_, Conferencia de D. Juan + Vilanova en el Ateneo de Madrid el 21 de Abril de 1891, págs. + 30 y 31. + + [88] Ibidem. + +Hace notar el Marqués de Nadaillac a propósito de los cráneos +americanos, que no se halla probado que predominen los braquicéfalos o +los dolicocéfalos, habiendo verdadera mezcla de unos y otros, si bien +debe notarse que en todos está muy reducida la cavidad cefálica, sin +querer esto decir que signifique tal condición inferioridad intelectual +en aquellas gentes. Encierra verdadera importancia el siguiente hecho. +Los cráneos encontrados cerca de Merom (Indiana), los de Chicago, el +procedente del Stimpson's-Mound y los del Kennicott-Mound ofrecen +caracteres de inferioridad, hasta el punto que la depresión frontal +es casi igual a la del chimpancé. De la misma manera son de escasa +capacidad cefálica los cráneos encontrados en los paraderos del litoral +de California y del Oregón, como también los de la isla de Santa +Catalina, donde con los restos humanos aparecieron pequeñas vasijas de +esteatita, objetos de silex y de hueso, y alguna esculturita de piedra +dura. + +No pasaremos en silencio «la indicación de la singular forma que +ofrece la tibia de muchos esqueletos, a la que se aplica el nombre de +platignemia, común en muchos monos, así como el agujero natural que +ofrece la cavidad olecraniana del húmero, rasgos que los transformistas +invocan en pro de la descendencia simia del hombre.»[89]. Casi +idénticos caracteres se ven en los huesos encontrados en diferentes +puntos (Buenos Aires, Patagonia, Venezuela, Florida, etc.). Por cierto +que discurriendo el Sr. Tenkate, escritor distinguido, acerca de los +caracteres generales de las razas humanas encontradas en América, +ha venido a sostener que dichas razas corresponden a las llamadas +mogolas o amarillas. Haremos notar en este lugar que es un hecho el +predominio de la raza braquicéfala o de cráneo redondo en el Norte, así +como el de la dolicocéfala o de cráneo elíptico en el Sur; y siendo +inferiores--como generalmente se cree--las razas de cráneo largo, +debió poblarse el continente americano de Sur a Norte, y no--según la +opinión corriente--de Norte a Sur. En Europa los hombres más antiguos +son los dolicocéfalos, y en América--si damos crédito a investigaciones +recientes--los braquicéfalos. + + [89] Vilanova, ob. cit., pág. 32. + +[Ilustración: Cráneo neolítico (California).] + +Sintetizando la doctrina que acabamos de exponer, diremos que algunos +cráneos hallados en América tienen más parecido al del chimpancé que al +del hombre de nuestros días, siendo también objeto de estudio la forma +de ciertas partes de los esqueletos que son como un paso del mono al +hombre. + +Manifiéstase con toda claridad que los caracteres de otros esqueletos, +tal vez más modernos que los anteriormente citados, revelan el +salvajismo, pudiéndose sostener que ciertas señales acreditan la +antropofagia. ¿Indica más salvajismo el hombre primitivo de América +que el encontrado en el valle del Neckar, cerca de Suttgard, y que +Quatrefages y Hamy han hecho del citado ejemplar el tipo de la +raza más antigua que habitó el continente europeo en los tiempos +cuaternarios, distinguiéndola con el nombre de Canstadt? Creemos poder +afirmar que el continente americano ha pasado por los mismos cambios +y mudanzas que el Mundo Antiguo (Asia, Africa y Europa); ha seguido +las mismas vicisitudes y en él se ha desarrollado la vida del mismo +modo. Muéstrase la antigüedad de los indios con sólo atender, entre +otras cosas, al número considerable de lenguas y la perfección en que +éstas se hallaban al descubrir Cristóbal Colón el Nuevo Mundo. De +igual manera se manifiesta la antigüedad considerando los edificios +esparcidos por todo el continente americano. Opina el historiador +Bernal Díaz del Castillo que el templo de Huitzilipuctli se edificó mil +años antes de la llegada de los españoles a América. + +No obstante lo dicho, Bacón de Verulamio sostuvo que los indios eran +gente más nueva que los habitantes del Antiguo Mundo, y Herrera +entendía que nuestro hemisferio se hallaba habitado cuando comenzaron +a poblarse las Indias[90]. Cuenta Lescarbot que Noé llegó en un navío +al Estrecho de Gibraltar, pasando al Canadá y Brasil, y últimamente a +Paria y a otras tierras[91]. Algunos tienen como cosa cierta, que Tubal +envió gentes a poblar las Indias[92], y Acosta se contenta con decir +que se poblaron antes de Abraham[93]. Fulero consideró a los hijos de +Cus como los primeros que se establecieron en las Indias; Vasconcelos +supuso que los indios procedían de los dispersos al tiempo de la +confusión de las lenguas, o de los hijos de dichos dispersos; Hornio y +Laet creían que se pobló América al mismo tiempo que Africa y Europa, +y Torquemada sostuvo que la población se verificó cerca del tiempo del +diluvio[94]. + + [90] Fr. Gregorio García, Ob. cit., libro IV, párrafo XV, + págs. 312 y 313. + + [91] Pág. 308. + + [92] Pág. 308. + + [93] Pág. 309. + + [94] Págs. 309 y 310. + +Mostrado está que los americanos constituyen un grupo de razas mixtas, +como escriben Molina y D'Orbing. Dice el primero: «Las naciones +americanas son tan diferentes unas de otras como lo son las diversas +naciones de Europa: un chileno no se diferencia menos de un araucano, +que un italiano de un tudesco»; y el segundo añade: «Un peruano es más +diferente de un patagón, y un patagón de un guaraní, que un griego +de un etiope o de un mogol». Por el contrario, nuestro Herrera se +expresa del siguiente modo: «Es cosa notable que todas las gentes de +las Indias, del Norte y del Mediodía, son de una misma inclinación +y calidad, porque, según la mejor opinión, procedieron de una misma +parte; y asímismo los de las islas, a las cuales pasaron de la tierra +firme de Florida»; y Ulloa (Antonio) escribe lo que copiamos a +continuación: «Visto un indio de cualquier región se puede decir que +se han visto todos»[95]. Del mismo modo han opinado Robertson, Herder, +Blumenbach, Humboldt y otros. + + [95] _Noticias americanas._--Entretenimiento XXII, pág. + 253.--1792. + +El _homo asiaticus_, que comprende las poblaciones extendidas desde +el Caspio y el Eufrates hasta el mar Amarillo y el Japón, y desde la +Manchuria a Siam tiene por caracteres físicos «la cabeza de forma +prolongada y relativamente corta, braquicefálica, cuneiforme sobre +todo, y platicefálica; la faz en relación, la estatura variable, +el color de la piel amarillento como los chinos o atezado como los +japoneses; escaso o pobremente velludo, de barbas ralas y menguadas y +rígidos cabellos negros. Los ojos muestran inclinación oblícua hacia +el ángulo interno, mientras que el externo está levantado; la nariz +es corta y deprimida, los pómulos abultados y salientes, la faz en su +totalidad aplastada y los ojos obscuros»[96]. + + [96] G. Sergui, _La evolución humana individual y social_, + tomo I, pág. 65.--Barcelona, 1905. + +Los caracteres principales del _homo americanus_ son los siguientes: +«una frente chica y baja; hundidos, pequeños y obscuros los ojos; +grande la boca; dilatada la nariz por las ventanas y honda en su raíz; +largo, laso, grueso y negro el cabello; escasa la barba y depilada +la piel; la color, obscura con variedad de tonos, las más veces como +la del membrillo cocido; la contextura física, robusta y fuerte; +el temperamento bilioso y sobrio; y en la constitución social, la +costumbre es el régimen ordinario»[97]. + + [97] Antón, Ob. cit., pág. 11. + +Las diferencias, pues, entre el _homo asiaticus_ y el _homo americanus_ +no son radicales; antes por el contrario, la semejanza es manifiesta. + +Lo mismo pudiéramos decir de las costumbres y creencias. Los mejicanos, +como los mongoles, quemaban los cadáveres, recogían las cenizas y +las encerraban en urnas con una piedra preciosa. Los peruanos, como +los judíos, guardaban a sus muertos y los enterraban, ya en pie, ya +sentados, con parte de los utensilios, y a veces con los tesoros +que tuvieron en vida. Los peruanos, como los chinos, daban capital +importancia a la agricultura y conservaban los hechos históricos en +anudadas cuerdecillas. Por sus creencias, los americanos, como los +asiáticos, reconocían la existencia de un Espíritu, creador del Mundo, +para el cual no había representación posible ni era bastante ancho el +recinto de un templo. Unos y otros tenían noticia por tradición del +diluvio, y afirmaban que muy pocos se habían salvado de la catástrofe. +Los mejicanos suponían fabricada su pirámide de Cholula por unos +gigantes que habían intentado elevarla hasta las nubes, atrayéndose por +su insensato orgullo la cólera celeste: los hebreos decían lo mismo de +su torre de Babel. Tenían su Eva los indígenas en la diosa Cioacoatl, +la primera mujer que pecó, parió y legó a su sexo los dolores del +parto. Por ella instituyeron el Bautismo, que empleaban, como los +cristianos, para limpiar a los recién nacidos del pecado original +y traerlos a nueva vida. Muy parecida era también la organización +religiosa. En América y en Oriente el sacerdocio gozaba de grandes +prestigios y de mucho poder; en uno y en otro punto se celebraban +suntuosas fiestas y sangrientos sacrificios. No es, pues, de extrañar +que Guignes y Paravez, por los años de 1844, como también Humboldt, +Preschel y otros, intentasen probar que la cultura peruana procedía del +Asia. + +Consideremos las principales tribus americanas. Según Molina, los +boroanos, en las provincias de Chile, «son blancos y tan bien formados +como los europeos del Norte»; cree Quatrefages que los koluchos, +habitantes en la parte Norte de la costa del Pacífico, pertenecen a +la raza blanca; Bartram considera algunas jóvenes de los cherokises +«tan blancas y bellas como las jóvenes de Europa»; y Humboldt escribe +que también tienen el mismo color blanco los guanariboes, guanaros, +guayacas y maquiritarés, que él vió en las orillas del alto Orinoco. +Si en general es ralo y escaso el pelo del cuerpo y de la barba en los +americanos, los yuracarés, si damos crédito a D'Orbigny, tienen la +barba cerrada como los europeos; Laperouse, y también Molina dicen que +en algunos chilenos no es menos espesa la barba que en los españoles. +Acerca de la estatura, si son altos los patagones, algunos pieles-rojas +y los muscogíes, en cambio los peruanos son bajos, y más bajos todavía +los esquimales. Por lo que respecta a las proporciones de la cabeza, si +la forma del cráneo es en general la braquicéfala, también se encuentra +la dolicocefalia. + +Dejando otros caracteres físicos menos importantes que los anteriores, +pasamos a estudiar los intelectuales. Se ha discutido si la raza +americana es inferior para la civilización y cultura que las otras +razas del Antiguo Mundo, cuestión que no tiene valor alguno. Si en +la época del descubrimiento, algunos pueblos del nuevo continente +(mexicanos y peruanos) presentaban todas las formas sociales conocidas +en el Antiguo Mundo, no llegaron, sin embargo, al principio de la +civilización en toda su fuerza. Acostúmbrase a decir que en América se +hallaba el hombre en los estados siguientes: salvaje, bárbaro, nómada o +sedentario y civilizado. A la llegada de Cortés y Pizarro, el primero +a México y el segundo al Perú, encontraron Gobiernos regulares, artes, +industria y agricultura. + +Debemos fijar nuestra atención en las opiniones principales acerca +del origen de los primeros pobladores de las Indias. Creen algunos +escritores que los primeros habitantes han nacido en el mismo suelo +americano, esto es, que son _autóctonos_; según otros, proceden del +Africa; algunos dicen que de Europa, y muchos, tal vez la mayor parte, +les hacen venir del Asia. El primero que sostuvo, allá por el año +1520, que los americanos eran autóctonos, fué el naturalista suizo +Teofrasto Paracelso, el cual hubo de negarles clara y terminantemente +la descendencia de Adán, anticipándose con esto muchos años a la +escuela de antropólogos americanos. En un anónimo publicado en Londres, +en 1695, y que se intitula _Two essays, sent in a letter from Oxford +to a nobleman in London, by L. P. M. A._, se sostiene el autoctonismo +americano. Morton, profesor de Filadelfia y fundador de la citada +escuela de antropólogos, intentó probar, con razones de bastante peso, +el origen genuínamente americano de los indios, raza distinta de todas +las conocidas en el Viejo Mundo. Nott y Glidon, discípulos de Morton, +popularizaron en los Estados Unidos de Norte América la doctrina del +maestro. _The native americans are possessed of certain physical +traits that serve to identify them in localities the most remote from +each other: nor to they as a general rule assimilate less in their +moral character and usages._ Dicha doctrina tiene al presente no pocos +defensores. + +La mucha antigüedad del hombre en América se halla mostrada por +recientes descubrimientos. Lo mismo del Norte que del Sur, se han +extraído de terrenos cuaternarios armas y utensilios de piedra al +lado de restos de animales cuya especie se extinguió hace siglos. +«En California, en el condado de Tuolumne, en las galerías mineras +de Table Mountain, a trescientos cuarenta pies de profundidad, de +los cuales más de ciento eran de lava, se encontró el año 1862 con +huesos fósiles de mastodonte y otros paquidermos, un almirez de +granito, un adorno de pizarra silícea, puntas de lanza de pedernal y +una cuchara de esteatita. Han ocurrido después análogos y no menos +interesantes hallazgos en distintos lugares, sitos entre los Grandes +Lagos y el Golfo de México»[98]. En la América meridional, según Lund, +que reconoció el Brasil, se han encontrado muchas cuevas donde se +hallaban cráneos y aun esqueletos humanos confundidos con osamentas +de animales de razas muertas. No es de extrañar que se afirme la +existencia del hombre en América durante el período _diluvial_, cuando +los ventisqueros desprendidos del Polo transformaron completamente la +superficie del planeta. Como consecuencia de todo ello, tampoco es de +extrañar que no pocas tribus americanas se considerasen autóctonas. +Sostenían los navajos que todas las tribus habían salido del fondo de +sus cavernas; los peruanos afirmaban que los Incas tuvieron su cuna en +el lago de Titicaca; los iowas se creían descendientes del hombre y de +la mujer creados por el Grande Espíritu; los quichés se consideraban +originarios del Oriente de América. + + [98] Pi y Margall, _Historia general de América_, tomo I, vol. + II, pág. 1.158. + +Dado que en ninguna de las tribus americanas se recordaba el nombre +de pueblo ni de comarca del Antiguo Mundo; ni se conocía el arado, ni +el cultivo de la vid y el trigo, ni el uso del hierro, ni el carro de +guerra, ni el transporte, ni otras embarcaciones que el haz de juncos +y la canoa; ni en ninguna se había llegado a la escritura fonética, +considerando todo eso, deducía Pi y Margall que si el hombre americano +no había tenido su origen en el Nuevo Mundo, debía ser, por lo menos, +tan antiguo en él como el europeo en Europa, y hubo de vivir siglos +y siglos en el mayor aislamiento[99]. Creemos como cosa cierta que +no procedían del antiguo continente ni los _mound builders_, ni las +razas que unas después de otras invadieron el Anahuac, ni las que +se encaminaron desde el istmo de Tehuantepec al de Panamá, ni las +que civilizaron el Perú mucho antes que los Incas, ni los autores de +ninguna de las revoluciones porque debió pasar la América durante +tantos siglos. Tales razas debieron ser americanas y lejos de dejarse +dominar por extrañas gentes, ellas dominaron a los que desembarcaron en +sus costas. A los autores que no se explican cómo de una sola especie +se hayan derivado la multitud de gentes que encontramos establecidas +desde el Océano Glacial del Norte al Cabo de Hornos, les contestaremos +que tampoco debieran explicarse cómo nacieron de la sola especie +indo-europea tantas nacionalidades situadas entre el Estrecho de +Gibraltar y las orillas del Ganges. + + [99] Ob. cit., vol. II, pág. 1.159. + +Las revoluciones de que antes hicimos mención no fueron realizadas por +las razas salvajes, sino por las cultas. La raza de los nahuas fué la +que más hubo de contribuir a la civilización de la América del Norte, +y a ella pertenecían los olmecas, xicalancas, toltecas, chichimecas y +aztecas. Por quererse imponer unas tribus sobre otras engendraron las +revoluciones a que sirvió de teatro el valle de México. Considérase +como otra raza civilizadora la de los mayas, extendida por Chiapas, +Guatemala, Yucatán y Honduras. Además de los verdaderos mayas, existían +tribus con los mismos rasgos característicos, y todos formaron un +imperio; imperio que tiempo adelante se dividió en tres Estados. Además +de nahuas y mayas había otras razas civilizadoras. Entre ellas se +encuentran los zapotecas, que no hablaban ni el maya ni el nahuatl; +pero que tenían culto propio y levantaban monumentos como los de +Mitla. Lo mismo decimos de los pueblos de Palenque y de los autores de +los templos de Copán. En la América del Sur deben mirarse como razas +civilizadoras la de los muiscas o chibchas, la de los quechuas, y tal +vez la de los chimus. Los quechuas, chimus y aymarás, constituían +principalmente a la llegada de los españoles el imperio de los Incas. + +Cuando los españoles llegaron a América, ¿habían desaparecido algunas +de las razas cultas? Muchos autores creen que sí y citan en su apoyo +los monumentos cuyo origen desconocían los indígenas del tiempo de +la conquista. Hasta el año 1576 en que las descubrió D. Diego García +de Palacio, oidor de la Audiencia de Guatemala, se desconocieron las +ruinas de Copán; y hasta el 1746, en que las vió D. Antonio de Solís, +cura de Tumbalá, nada se sabía de las ruinas de Palenque. Y por lo que +al Perú respecta, nadie sabía quiénes habían sido los artistas del +templo de Pachacamac, los del mirador de Huanuco el Viejo, ni los de +los monolitos de Tiahuanaco. + +En la América del Norte se han descubierto extensos recintos de +cascajo y piedra e innumerables túmulos en el valle del Mississipí, a +los cuales, por ignorarse el nombre de las razas que los levantaron, +se les llama _mound-builders_. En las costas de los dos Océanos y en +las riberas de algunos ríos se encuentran inmensos bancos de conchas +de moluscos, llamados por los dinamarqueses _Kjökkenmoddings_, y por +los habitantes de los Estados Unidos _shell-heaps_ o _shell-mounds_, +que cubren 30 y hasta 60 hectáreas de terreno, y tienen de altura de +10 a 12 metros, hallándose en todos ellos utensilios y armas. ¿Qué +significan aquellas obras y estos utensilios y armas? Los indígenas +contestaban que ya existían cuando sus padres se establecieron en el +país. + +Por lo que a las razas salvajes se refiere, su historia queda reducida +a las creencias, usos y costumbres que las distinguían, como también +por las luchas que han debido tener con las civilizadoras para sostener +su independencia. A la sazón, los hombres cultos, unos las compadecen, +otros las envidian y algunos las odian. Las compadecen aquellos que +las ven privadas del beneficio de la civilización, las envidian los +que consideran los vicios de la sociedad culta, y las odian los que +las creen incapaces de progreso. Nosotros, ni las compadecemos, +ni las envidiamos, ni las odiamos. Diremos, sí, que preferimos la +civilización, sin embargo de los males que corroen la sociedad presente +y aun de las locuras de las naciones más civilizadas en este momento +histórico. Catlin opina que es más excelente la vida salvaje que la +culta; Bancroft deplora el paso de los europeos por las comarcas del +Pacífico, y algunos discípulos de Augusto Comte no quieren que a los +pacíficos y felices salvajes se les lleve al infierno en que viven +los pueblos europeos. No estamos--repetimos--conformes con semejante +teoría, aunque reconocemos que los vicios de los indios procedían +más bien de ignorancia y fiereza que de perversidad y malicia. En lo +sucesivo abrigamos la esperanza que las sociedades cultas se atraerán +los restos de las razas salvajes, no por la fuerza, sino por el cariño; +no destruyendo, sino civilizando. + + + + +CAPÍTULO II + + COMUNICACIÓN DE AMÉRICA CON ASIA.--COMUNICACIÓN DE AMÉRICA + CON AFRICA.--CONSIDERACIONES ACERCA DE LA DOCTRINA DE PLATÓN, + TEOPOMPO DE QUIO, ARISTÓTELES, DIODORO SÍCULO, Y SÉNECA.--LOS + INDIOS NO AUCTÓCTONOS, ¿DE DÓNDE PROCEDEN?--LOS EGIPCIOS.--LOS + GRIEGOS.--LOS FENICIOS.--LOS CARTAGINESES.--LOS RELIGIOSOS + BUDHISTAS.--SIGNIFICADO Y SITUACIÓN DE OPHIR.--LOS HEBREOS.--OTRAS + OPINIONES RESPECTO AL ORIGEN DE LOS INDIOS: LOS ROMANOS, LOS + ETIOPES CRISTIANOS, LOS TROYANOS, LOS SCYTHAS Y TÁRTAROS.--ORIGEN + DE LOS INDIOS SEGÚN FR. GARCÍA, EL DR. PATRÓN. HUMBOLDT Y RIAÑO. + + +Estimamos como cuestión resuelta la comunicación de América con el +Asia por el Estrecho de Behring. Si no hubiese otros hechos que lo +confirmasen, bastaría tener presente que los esquimales, no solamente +se hallan situados en la Groenlandia, en las orillas del Labrador y en +la estrecha faja de la costa Norte, prolongada del uno al otro Océano, +sino también, del otro lado del Estrecho, y pueblan la extremidad +oriental del Asia, desde la bahía Kolintchin, hasta el Golfo de Anadyr. +La existencia, desde tiempos muy remotos, de la raza esquimal, en +determinada parte del Mundo Nuevo y del Antiguo, prueba la comunicación +de América con Asia; además de la raza, lo confirma la lingüística, +pues Maury cree que los dialectos esquimales «pueden ser considerados +como haciendo la soldadura entre los idiomas del extremo Oriente de la +Siberia y los de la parte boreal del Nuevo Mundo». + +Acerca del paso de los indios asiáticos al Nuevo Mundo, opinan algunos +escritores que fueron por mar, añadiendo otros, no sólo que fueron por +mar, sino llevados por las tormentas y contra su voluntad. Entre los +escritores que afirman que los primeros pobladores de América pasaron +por lo que después se convirtió en Estrecho de Behring, se halla el +insigne naturalista inglés Wallace (n. en Vsk el 1822). Dice que, a +fines de la edad terciaria, o en el período plioceno, cuando ya pudo +existir el hombre, había comunicación no interrumpida entre Asia y +América, porque el citado Estrecho era de la época cuaternaria. Si +América se halla aislada del resto del globo, no deja de estar unida +por la naturaleza al Antiguo Mundo. La aproximan al Asia el Estrecho de +Behring y la cadena de las islas Aleutianas, y la acerca a Europa la +Groenlandia, que está de la Islandia 615 kilómetros. + +El filósofo e historiador alemán Herder (1744-1803), en su _Filosofía +de la Historia de la Humanidad_, no duda en afirmar que los esquimales +de la Groenlandia proceden del Asia, añadiendo también--y en esto se +halla conforme con la doctrina expuesta por el dominico P. Gregorio +García (1560-1627)--, que pueblos de todas las partes del mundo, y en +diferentes épocas, pasaron a América[100]. + + [100] Véase ob. cit., tomo I, págs. 291-301. + +Sobre materia tan interesante, dice el insigne geógrafo francés Eliseo +Reclus (1830-1905), en su _Geografía Universal_: «Históricamente--tales +son sus palabras--América es, cuando menos, en gran parte, continuación +del Asia, y, por lo tanto, debe considerarse como tierra oriental. Los +asiáticos no han necesitado descubrir la América, o los americanos +descubrir el Asia, puesto que desde el uno y el otro continente se +veían las respectivas tierras. Aun sin la flotilla de kayacs[101] que +los transportase, podían los indígenas de las dos regiones alcanzar +las costas opuestas. Al Sur del Estrecho, hasta el Oregón, se abrían +numerosos golfos a los barcos asiáticos: se ha dicho que el continente +americano vuelve la espalda al Asia; y esto, en lo que toca a la parte +septentrional del Nuevo Mundo, no es cierto. Es opinión de muchos +antropólogos--opinión muy combatida por Morton, Rink y otros sabios--, +que las tribus hiperbóreas de América descienden de las emigraciones +del Asia, y en las dos orillas del Estrecho de Behring, la semejanza +de tipos, de costumbres y de lenguaje, es tal, que no admite duda la +identidad de raza de aquellos habitantes[102]. Para los que aceptan +el parentesco de los esquimales con los mogoles siberianos, toda la +mitad de la América del Norte, debió poblarse con gentes de origen +occidental. Por otra parte, se nota la influencia polinesia en las +construcciones, en los trajes y en los adornos de los insulares de +América del Noroeste, desde Alaska al Oregón; y la _corriente negra_ +que atraviesa el Pacífico boreal, frecuentemente ha llevado objetos +japoneses: desde comienzos del siglo décimo séptimo, se pueden citar +más de sesenta ejemplos de este hecho[103]. A veces, como en 1875, la +corriente arrastró bajeles que habían naufragado en la otra parte del +mundo, y, según muchos historiadores y arqueólogos[104], la propaganda +budhista y, por consiguiente, la civilización del Asia, durante los +primeros siglos de la Era cristiana, debió influir directamente en +los habitantes de México y de la América Central. En las esculturas de +Copán y de Palenque, se han encontrado imágenes sagradas absolutamente +semejantes a las del Asia oriental y, en particular, el _taiki_, +símbolo muy venerado por los chinos, que representa--dice Hamy--, _la +combinación de la fuerza y de la materia, de la actividad y de la +pasividad, del macho y de la hembra_. Sea o no aceptable la hipótesis +relativa a la influencia budhista, no cabe duda que al Asia, es decir, +al Oeste de los continentes americanos, se refieren las más antiguas +relaciones transoceánicas»[105]. + + [101] Barco de pesca de Groenlandia, hecho con piel de foca. + + [102] A. de Chemisso--Waitz.--Oscar + Peschel,--Petitot.--Whymper. + + [103] Brooks, _Comptes rendus de la Société de Geographie_ (2 + julio 1886). + + [104] De Guignes, _Les navigations des Chinois_, 1761.--M. de + Humboldt, _Vues des cordilléres et des monuments des peuples + indigenes de l'Amerique_.--Kohl, _Geschichte, der Entdecung + Amerika's_. Neumann.--De Quatrefages.--Hamy.--Hervey de Saint + Denis.--Désiré Charnay. + + [105] _Geografía Universal._--_América boreal_, etc., págs. 5 + y 6. + +Consideremos las opiniones de algunos sabios acerca de la comunicación +de América con Africa, debiendo fijarnos principalmente en lo que dicen +los libros de Platón, Teopompo de Quio, Aristóteles, Diodoro Sículo y +Séneca. + +Platón, después de exponer en su famoso tratado de la _República_ el +plan para organizar un Estado de la mejor forma posible, escribió +«comentarios de aquellas mismas ideas y desarrollo de otras más o menos +conexas con ellas?»[106]. + + [106] Eduardo Saavedra, _Conferencia pronunciada en el Ateneo + de Madrid el 17 de febrero de 1891_, pág. 7. + +En el _Timeo_, otro de los libros del filósofo griego, se lee lo +que a continuación copiamos: «Entonces era el mar navegable en esos +parajes, puesto que existía una isla enfrente de la embocadura, que +designamos con el nombre de Columnas de Hércules, y esta isla era mayor +que la Libia y el Asia juntas, y desde ella pasaban a otras islas en +sus viajes los hombres de ese tiempo y desde estas islas al extenso +continente directamente opuesto, que está limitado por el verdadero +mar. El mar, que se halla dentro de la embocadura de que hemos hablado, +es aparentemente un puerto con la entrada estrecha: pero el otro que +está más allá es en realidad un mar, y la tierra que le rodea debía, +con mayor corrección y con absoluta verdad, llamarse continente.» + +Mayor importancia tiene para nuestro objeto el libro intitulado +_Critias_. Refiere Critias lo que un ascendiente suyo había oído a +Solón, quien a su vez lo aprendió en Egipto de cierto sacerdote de +Sais, conocedor de los libros históricos guardados en un templo de +la misma ciudad. La doctrina desenvuelta por el sabio legislador en +un poema, iba dirigida a demostrar que nueve mil años antes de aquel +tiempo, el pueblo ateniense, organizado casi igual al plan expuesto +en los libros de la República, llegó a la mayor grandeza, lo mismo +por sus virtudes cívicas que por sus triunfos militares. La misma +ventura--pues las circunstancias eran las mismas--logró la Atlántida; +pero allí y aquí la corrupción de costumbres atrajo el castigo del +cielo y mientras en Grecia grandes inundaciones asolaron la tierra, +dejando apenas rudos montañeses, ignorantes de las leyes y de los +hechos heroicos de sus antepasados, la Atlántida, castigada por +terribles terremotos, se sumergió en el fondo del mar. Tales sucesos--y +por eso pudo decir con razón el sacerdote de Sais que los griegos eran +siempre niños--sólo encontraron cabida en los libros sagrados de los +egipcios. Luego trata Critias del origen de los atenienses, del clima y +gobierno del Atica, como igualmente de los atlantes, según la relación +egipcia. Prescindiendo de sucesos un tanto legendarios, dice que se +encontraba en la isla, entre los metales, el _oricalco_, muy abundante +y después del oro el más precioso. Añade que abundaban los animales +domésticos y salvajes, en particular los elefantes, siendo de notar que +había alimento de sobra lo mismo para los que pastaban en los montes +y llanuras, que para los que vivían en los mares, pantanos y lagunas. +Cultivábanse allí los árboles frutales, las flores y toda clase de +hierbas y de plantas. Causaba admiración el grandioso alcázar de los +Reyes, los puentes y los canales. Por último, eran sumamente curiosas +ciertas leyes y ceremonias de los atlantes. + +Al hablar Platón de la Atlántida sólo se propuso que sus conciudadanos +viesen que el sistema político por él presentado tenía honrosos +antecedentes en antiquísimos tiempos. «Metido--como dice Saavedra--en +esa vía, no es de extrañar que fantaseara imperios, naciones, guerras y +cataclismos, pues no escribía historia, sino pura filosofía política.» +Pero, ¿qué hay de verdad en el relato de Critias? Creemos que el fondo +es verdadero, como así lo han mostrado los sabios franceses Gaffarel, +Luis Germain y otros. + +Geógrafos e historiadores han estudiado en estos últimos años la +situación que debió ocupar la Atlántida. Ya Fernández de Oviedo hubo +de decir que la isla a que se refería el sacerdote egipcio era el +continente americano, y ya el sueco Olof Rudveck (1630-1702) la situó +en Suecia. Bailly la colocó más al Septentrión, y supuso que estuvo +en las actuales tierras de Groenlandia, Islandia, Spitzberg y Nueva +Zembla. Bael llevó el emplazamiento a la Palestina. Más acertados +estuvieron los que situaron la Atlántida en el mar _Tenebroso_ (Océano +Atlántico), allende del Estrecho de Gibraltar, o sea en la región +oriental del Atlántico, comprendida entre las islas de Cabo Verde, la +de la Madera, las Canarias y las Azores[107]. + + [107] Véase artículo de D. Vicente Vera, publicado en la + Crónica científica de _El Imparcial_, correspondiente al 10 + febrero de 1913. + +El citado continente atlántico debió estar unido a América, quedando +allí como resíduos las Antillas, las Bahamas y la península de la +Florida. Que la Atlántida se hundiese bajo las aguas a consecuencia +de violentas conmociones del planeta, no en los últimos tiempos +del período terciario, como afirman algunos escritores, sino en el +cuaternario, o tal vez posteriormente; que los cataclismos fueran dos +mediando bastante tiempo del uno al otro, los sabios no se han puesto +de acuerdo, si bien se hallan conformes en que dichos cataclismos han +dejado como señales aquellas tierras atlántidas, y como huella de la +terrible sacudida volcánica, el humeante pico de Teide en la isla +canaria de Tenerife. + +Sostienen algunos, entre ellos Berlioux, Profesor de _Geografía +Histórica_ en Marsella, y Fernández y González, Profesor de _Estética_ +en la Universidad de Madrid, que los primitivos libios pertenecían a la +raza atlantea, siendo de igual modo cierto que de dicha raza procede el +bereber, bereber que pasando del Africa a España tomó luego el nombre +de ibero. Fijándonos en las Indias no dudamos de la comunicación de +atlantes y tal vez de europeos con los americanos. Estudios recientes +de geólogos, zoólogos y botánicos han venido, no a resolver, pero sí a +dar luz a cuestión que al presente despierta tanto interés. + +Los geólogos que han estudiado los fondos de la región oriental del +Océano atlántico consideran como muy posible que en ella estuviese +situada la Atlántida. Entre ellos citaremos a M. P. Termier, Director +del servicio de la Carta geológica de Francia. Comienza diciendo que +durante el verano de 1898 se hallaba un buque empleado en el tendido +de un cable submarino entre Brest (ciudad de Francia, departamento del +Finisterre) y el Cabo Cod, sobre el Atlántico (Estado de Massachusetts +en los Estados Unidos), y como se rompiese el cable, se trató de +encontrar por medio de garfios. + +Verificóse la operación entre los 47° de latitud Norte y 29° 40 +longitud Oeste de París, a unas 500 millas al Norte de las Azores. +En aquellos sitios la profundidad media del mar era de unos 3.100 +metros. Hallóse el cable; pero no sin grandes dificultades y después de +recorrer con los garfios el fondo marino. Pudo apreciarse entonces que +dicho fondo presentaba los caracteres de un país montañoso con altas +cúspides, pendientes escarpadas y valles profundos, llamando también +la atención las pequeñas porciones minerales con fracturas recientes +que sacaron los garfios entre las uñas. Dichos minerales son partes +de una lava vítrea que tiene la composición química de los basaltos, +llamada _taquilita_ por los petrógrafos. Del estudio de ciertos +vidrios basálticos de las islas Hawai o Sandwich que se hallan en el +archipiélago de Polinesia u Oceanía Oriental, y de las observaciones de +M. Lacroix acerca de las lavas del Monte Pelado, en la Martinica (una +de las Antillas meñores francesas) se deduce--según el Sr. Vera--«que +las lavas encontradas en el fondo del Atlántico, en los parajes +indicados, se hallaban recubriendo el suelo cuando éste no estaba aún +sumergido. Este terreno se hundió después, descendiendo unos 3.000 +metros, y como la superficie de las rocas ha conservado la disposición +escabrosa, las rudas asperezas y las aristas vivas correspondientes a +erupciones lávicas muy recientes, es preciso admitir que el hundimiento +fué muy brusco y se verificó muy poco después de la emisión de las +lavas; de no ser así, la erosión atmosférica y la acción de las olas +hubieran suavizado las asperezas, nivelado las desigualdades y allanado +en gran parte la superficie del suelo. + +Así, pues, según los datos que suministra la Geología, se advierte una +extrema movilidad en la región atlántica, sobre todo en la porción +correspondiente al encuentro de la depresión mediterránea con la gran +zona volcánica de tres mil kilómetros de anchura que corre de Norte a +Sur en la mitad oriental del Atlántico. Se tiene, asimismo, la certeza +de haber ocurrido en dicha zona grandes hundimientos de terreno, en +los que islas y aun continentes han desaparecido. Se puede asegurar, +además, que estos hundimientos han sido muy rápidos y algunos de +ellos acaecidos en la época cuaternaria, habiendo, por lo tanto, +posibilidad de que el hombre haya sido testigo de ellos. Geológicamente +hablando, resulta, por consiguiente, que la historia de la Atlántida es +perfectamente verosímil, refiriéndose a un país situado en la región +atlántica a que se viene haciendo referencia. + +Veamos ahora lo que dicen zoólogos y botánicos: M. L. Germain, +naturalista francés, habiendo examinado detenidamente la fauna y la +flora actuales de las islas Azores, Canarias, Madera y Cabo Verde, +deduce que necesariamente los cuatro archipiélagos citados han estado +unidos al continente africano hasta una época muy próxima a la +nuestra, por lo menos hasta el fin del terciario. Añade también que +el continente que abrazaba los cuatro archipiélagos nombrados estuvo +unido a la Península Ibérica hasta los tiempos pliocenos, cortándose la +comunicación en el transcurso de dichos tiempos pliocénicos. + +Es verdaderamente singular que los moluscos pulmonados llamados +pleacinidos sólo se encuentran en las citadas islas y en la América +Central. + +Bien merece que traslademos a este lugar la última parte del artículo +del Sr. Vera. «Finalmente, deben ser citados otros dos hechos, +relativos a los animales marinos, que no pueden explicarse sino por +la persistencia hasta tiempos muy próximos a los actuales de una +costa marítima que corriese desde las Antillas al Senegal y que +uniera la Florida, las Bermudas y el Golfo de Guinea. Estos hechos +son los siguientes. Existen quince especies de moluscos marinos que +viven tanto en las Antillas como en las costas del Senegal, y estas +quince especies no se encuentran en ninguna otra parte del mundo, no +pudiéndose explicar su existencia en regiones tan distantes como las +referidas por el transporte de los embriones. Por otra parte, la fauna +madrepórica de la isla de Santo Tomé comprende seis especies, una de +ellas, fuera de Santo Tomé, no se encuentra más que en la Florida, y +cuatro de las restantes no se hallan más que en las Bermudas. Como la +vida pelágica de las larvas de las madréporas dura solamente muy pocos +días, es imposible atribuir a la acción de las corrientes marinas esta +distribución geográfica tan extraordinaria.» + +Teniendo todos estos hechos en cuenta, M. Germain se ve inducido a +admitir la existencia de un continente atlántico que estuvo unido a la +Península Ibérica y a la Mauritania y que se prolongaba a considerable +distancia hasta el Sur, de modo que podía contener algunas regiones +correspondientes al clima de los desiertos que hoy se presentan en +el continente africano. En la época miocena, este continente llegaba +hasta las Antillas. Partióse después, primeramente por el lado de las +referidas Antillas; luego, hacia el Sur, dejando una costa que iba +hasta el Senegal y hasta el fondo del Golfo de Guinea, y, por último, +fragmentándose por el Este, durante la época pliocénica, a lo largo de +la costa de Africa. El último resto de este gran continente, sumergido +finalmente y no dejando más vestigios que los cuatro archipiélagos de +las Canarias, Madera, Cabo Verde y Azores, pudo ser la Atlántida de +Platón. + +«Todos estos hechos son interesantísimos, y prueban indudablemente +las grandes variaciones geográficas que ha debido experimentar la +superficie del planeta en la vasta región hoy ocupada por el Océano +Atlántico. Pero muy bien pueden haber ocurrido todas estas variaciones +sin que a ellas se refiera lo que Platón relata con respecto a la +Atlántida. Esta cuestión tiene otro aspecto que los geógrafos hasta +ahora y naturalistas actuales no han estudiado, y que puede variar por +completo el aspecto del problema.» + +Sobre el particular creemos importantes las siguientes observaciones +de D. Lucas Fernández Navarro, Catedrático de la Universidad Central. +Al decir Platón que la Atlántida estaba enfrente de las Columnas +de Hércules, «sólo a Madera o las Azores puede referirse. Las +Canarias eran bien conocidas de los griegos, y si a ellas hubiera +querido aludir, no habría dejado de señalar su situación mucho más +meridional»[108]. Más adelante añade: ... lo cierto es que los rasgos +topográficos parecen acusar para las Azores origen distinto del de los +demás Archipiélagos. Aquél, emplazado sobre la línea mediana de altos +fondos parece verdadera y originariamente atlántico, mientras que +los otros se relacionan con el continente europeo (Madera) o con el +africano (Salvajes, Canarias, Cabo Verde)[109]. + + [108] _Estado actual del problema de la + Atlantis._--_Conferencia leída en sesión pública de la Real + Sociedad Geográfica el 3 de abril de 1916_, pág. 32. + + [109] _Estado actual del problema de la + Atlantis._--_Conferencia leída en sesión pública de la Real + Sociedad Geográfica el 3 de abril de 1916_, pág. 33. + +Terminaremos asunto de tanto interés con esta pregunta: La existencia +de la Atlántida, ¿pertenece a la novela o a la historia? La autoridad +del _divino_ Platón por una parte, el recuerdo de otros antiguos +relatos análogos, y los estudios recientes de naturalistas y geólogos, +hacen sospechar--no a sostener como si lo viésemos--que la verdad +resplandece en el fondo poético de la narración contada por Critias. + +Del mismo modo, antes de pasar a otra materia, haremos constar que, si +el filósofo más grande de la antigüedad se ocupó de la Atlántida en sus +_Diálogos_, el inspiradísimo vate catalán, Mosén Jacinto Verdaguer (n. +en Folgarolas, cerca de Vich, el 1845 y m. en Barcelona el 1902) tomó +también la Atlántida como tema de su inmortal epopeya. + +Poco antes o después que Platón, otro escritor griego, Teopompo de +Quío, hubo de citar una tierra llamada _Merópida_, más allá de las +Columnas de Hércules, que se sumergió en tiempos remotos bajo las +aguas. Aunque nada dice Teopompo de los poderosos Reyes ni de las +victorias con que el filósofo de la Academia adornó su poema, afirma, +sin embargo, que poblaban la isla animales corpulentos, los cuales +morían siempre por herida de piedra o golpe de maza, pues los hombres +de aquellas tierras no conocían el uso del hierro, disfrutando, en +cambio, del oro y de la plata. Los que dictaron la narración de +Teopompo, debieron visitar, según Saavedra, «una isla cuaternaria con +sus grandes mamíferos, con sus hombres armados de hachas de piedra +y mazas de madera, forjadores del oro y la plata y desconocedores +del hierro y del bronce. Las familias salvadas del naufragio de la +grande isla y las de las tierras inmediatas que lo presenciaron, +transmitieron, a mi ver, la memoria del suceso de padres a hijos, +de tribu a tribu, de nación a nación; y así llegó a oídos de los +sacerdotes egipcios, y tal vez por algún otro conducto a noticia de los +rapsodas atenienses, quedando fundada una tradición mítica cuyo sólido +cimiento pone al descubierto la ciencia moderna»[110]. + + [110] Ibidem, pág. 12. + +Aristóteles, en su libro _De Mirabilibus_, se expresa de esta manera: +«Se refiere que en el mar que hay más allá de las Columnas de Hércules +descubrieron los cartagineses una isla desierta, distante muchos días +de navegación, la cual contenía toda clase de árboles, ríos navegables, +y era notable por la diversidad de frutos. Los cartagineses acudían +allí las más de las veces con motivo de tales recursos, yendo y +estableciéndose en ella; por cuya causa, el Senado cartaginés prohibió +semejantes viajes bajo pena de muerte, y desterró a los que se habían +establecido allí, de miedo de que, informándose del hecho, otros se +preparasen a luchar contra ellos por la posesión de la isla y decayera +la prosperidad de los cartagineses.»[111] + + [111] _Aristotelis Stagiritæ Opera_, págs. + 1640-1656.--Lugdvni, MDXLII. + +Diodoro de Sicilia, en el cap. II del libro 3.º, refiere lo siguiente: +«Después de haber tratado de las islas que caen al Oriente, dentro de +esta parte de las Columnas de Hércules, nos lanzaremos a la sazón al +gran Océano para ocuparnos de aquéllas situadas más allá de él; porque +enfrente de Africa existe una isla muy grande en el vasto Océano, de +muchos días de navegación, desde la Libia, en dirección a Occidente. +Es allí el terreno muy fructífero, aun cuando sea montañoso en gran +parte; pero muy parecido a tierra de vega, que es lo más placentero +y agradable de todo lo demás; porque está regado por varios ríos +navegables, embellecido con muchos y alegres jardines, plantado con +diferentes clases de árboles y abundancia de frutales, todo ello +atravesado de corrientes de agua dulce. Los pueblos están decorados +con majestuosos edificios, pabellones para celebrar banquetes aquí +y allí, agradablemente situados en sus jardines y huertas. En ellos +se recrean durante la estación de verano como en lugares a propósito +para el placer y la alegría. La parte montañosa del país está formada +por muchos y grandes bosques, y por toda clase de frutales, y para +mayor deleite y diversión de los que habitan en estas montañas, +resulta que siempre, y a cortas distancias, se abren los bosques en +valles placenteros, regados con frescas fuentes y manantiales. Y, +verdaderamente, toda la isla abunda de nacimientos de agua dulce; +de donde los pobladores, no sólo reciben gusto y alegría, sino que +mejoran de salud y de fuerzas corporales. Allí encontraréis caza mayor +abundante de toda clase de animales silvestres, de los cuales hay +tantos que nunca faltan en sus suntuosas y alegres fiestas. El mar +inmediato los provee de mucha pesca, porque el Océano abunda allí en +toda clase de pescado. El aire y clima de esta isla son templados y +saludables, hasta el punto que los árboles producen frutos (y se hallan +también frescas y hermosas otras producciones de aquella tierra) la +mayor parte del año, de manera que dicha isla, por su magnificencia en +todas las cosas, parece más bien la residencia de alguno de los dioses, +que de los hombres...» + +Creen algunos autores que Séneca, en su tragedia _Medea_, anuncia o +predice el descubrimiento del Nuevo Mundo[112]. Tales son sus palabras: + + _Venient annis_ + _Sæcula seris, quibus Oceanus_ + _Vincula rerum laxet; et ingens_ + _Pateat tellus, Tiphysque novos_ + _Detegat orbes, nec sit terris_ + _Ultima Thule._ + + [112] Acto II, versos 375 a 379 y final del coro. + +«Día vendrá, en el curso de los siglos, en que el Océano cortará los +lazos con que aprisiona al mundo, la tierra inmensa se abrirá para +todos, el mar pondrá de manifiesto nuevos mundos, y Thula no será ya la +última región de la tierra.» + +No es absurdo suponer que en los albores de la edad cuaternaria +llegasen, por un lado, las razas braquicéfalas del Oriente de Asia, y, +por otro, las razas dolicocéfalas del Occidente de Europa, encerradas +en el continente americano, cuando se formó el Estrecho de Behring y +cuando se sumergieron las tierras que se extendían de Africa a América. +Confundiéronse entonces las razas braquicéfalas y dolicocéfalas, +y formaron toda esa variedad de razas mixtas, predominando los +occidentales en los patagones e iroqueses, por ejemplo, razas +dolicocéfalas y de elevada estatura, y los orientales en los peruanos y +pueblenses, razas braquicéfalas, de talla menos que mediana[113]. + + [113] Véase Antón, Conferencia pronunciada el 19 de mayo de + 1891 en el Ateneo de Madrid acerca de la _Antropología de los + pueblos de América anteriores al descubrimiento_, págs. 46 y + 47. + +Los indios no autóctonos, ¿de dónde proceden? No ha faltado quien +sostenga que los egipcios de Africa, valiéndose de la Atlántida, +llegaron y poblaron a América. Dice Castelnau que los matrimonios entre +hermanos, la poligamia real, la adoración al Sol, la creencia en la +transmigración de las almas y en la vida futura, las ruinas de los +monumentos, etc., señales son que indican la fraternidad de egipcios +y peruanos. Egipcios e indios--según ha podido observarse--tenían +igualmente grueso y duro el casco de la cabeza. Además de esta calidad +exterior entre los dos pueblos, no tiene menos importancia otra +interior, la cual consiste en que unos y otros son vivos e inteligentes +cuando son mozos, y necios y torpes conforme van entrando en años. Otra +de las razones consiste en que los mejicanos, los de Yucatán y otros +indios dividían el año casi lo mismo que los egipcios. En la escritura +tampoco se diferenciaban mucho indios y egipcios. Los primeros usaban +figuras de animales, hierbas e instrumentos de diferentes clases, y +los últimos de geroglíficos. Por lo que a la arquitectura respecta, +las pirámides de Egipto tenían mucha semejanza a las de los indios. +Egipcios e indios eran supersticiosos e idólatras; unos y otros +adoraban al Sol, a la Luna, a las estrellas y a los animales. Tanto +los egipcios como los indios se casaban con sus hermanas; entre los +últimos citaremos el Inca: también debemos notar que los Monarcas de +una y otra parte tenían muchas mujeres; aquéllos y éstos guardaban +profundo respeto a los viejos; los primeros y los segundos usaban mucho +los baños. De modo que los egipcios, de todos los pueblos del Mundo +Antiguo, son los más parecidos a los indios, pudiéndose afirmar que los +pueblos americanos descienden del antiguo Egipto[114]. + + [114] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., lib. IV. párrafo I, + págs. 218-234. + +Sostienen algunos autores que los indios proceden de los griegos; estos +griegos debieron ir a las Indias antes del florecimiento de Cartago +y antes que los poderosos cartagineses cerrasen el Estrecho a sus +enemigos del mediodía de Europa. Semejante opinión puede fundarse en +lo siguiente: dice el dominico Fr. Gregorio García, que hallándose él +en el Perú oyó decir a un español, que cerca de las minas de Zamora, +entre Zambieta y Paracuza, en una peña alta estaban esculpidos cuatro +renglones, cada uno de vara y media de largo, cuyas letras parecían +griegas. Del mismo modo, junto a la ciudad de Guamanga, a la orilla +del río Vinaque--según refiere Cieza--se encontró una losa, en la que +se destacaban ciertas letras que parecían también griegas. Hace notar, +por último, el P. García, que un mestizo de Nueva España le refirió que +en la provincia de Chiapas había algunos pueblos y en ellos edificios +labrados de cal y canto, con sus correspondientes pilares, en los +cuales estaba un letrero, que a dicho mestizo le pareció escrito en +griego. Además, si los muchachos, como dice Platón, solían en Grecia +contar las historias de cosas antiguas, en Nueva España, escribe el +Padre Acosta, los ancianos enseñaban a los mozos, para que éstos los +aprendiesen de memoria, los discursos de los oradores y muchos cantos +de los poetas más favoritos. Como observa San Isidoro, era costumbre de +los griegos llevar oradadas las orejas y con pendientes las mujeres, +y los indios, especialmente los incas del Perú, solían, en señal de +nobleza, agujerearse también las orejas. + +Debe, además, tenerse en cuenta que los atenienses en sus guerras +con los de la Isla Atlántida adquirirían noticias de las Islas de +Barlovento y de la Tierra Firme de las Indias. Aparte de otras razones, +ciertas analogías entre la lengua griega con las de Nueva España y el +Perú, indican claramente las relaciones entre dicho pueblo europeo y +los mencionados de las Indias. + +Por último, en Nueva España, los de la provincia de Chiapas, conocían +las tres personas de la Santísima Trinidad y denominaban al Padre +_Hicona_, palabra griega que quiere decir _Imagen_. En algunas +provincias llamaban a Dios _Theos_, debiéndose advertir que muchos +vocablos de la lengua mejicana se componen del dicho nombre, como +_Theotopile_, alguacil de Dios; _Theuxiuitl_, fiesta de Dios, etc.[115]. + + [115] Véase ob. cit., libro IV, cap. XXI, págs. 189-192. + +¿Proceden los indios de los fenicios? Refiere Aristóteles en un libro +que escribió _De las cosas maravillosas_ existentes en la naturaleza, +que unos fenicios habitantes de Cádiz navegaron cuatro días hacia el +Occidente, con el viento _appelliotes_ (solano o levante), llegando +a unos lugares incultos, ya descubiertos o ya cubiertos por el mar. +Cuando el mar los dejaba en seco se veían muchos atunes de mayor tamaño +que los que se encuentran en nuestros mares. Los fenicios, después +de salar los atunes, los trajeron para venderlos. Como estos peces +se hallan a la sazón en la isla de Madera, y también en la llamada +Fayal o de la Nueva Flandia, que es una de las Azores. En la noticia +dada por el filósofo griego se han fundado algunos escritores, entre +ellos Vanegas, para sostener que los americanos eran originarios de +los fenicios. Es de creer que los fenicios, luego que descubrieron la +citada Fayal, continuarían navegando hacia las demás de las Azores; no +se olvide que desde la primera, pues tan corta es la distancia, se ven +las últimas. Además, la curiosidad, tan natural en el hombre, les haría +llegar a las islas llamadas de Barlovento, y acaso a la Tierra Firme. +Sirven de fundamento a algunos escritores para sostener la citada +tesis las inscripciones fenicias--pues la invención de las letras fué +posterior--descubiertas en Guatemala, Venezuela y Brasil. Igualmente +se cita a este propósito que el fenicio Melkart y el Inca Manco-Capac +fundaron muchas ciudades y dieron a sus respectivos pueblos la unidad +política de que antes carecían. Unos y otros, fenicios e indios, hacían +dioses a los héroes de sus respectivos pueblos. También ambos pueblos +se entregaron y dieron crédito a agüeros, supersticiones y hechicerías. + +Han dicho otros escritores que los indios proceden de los cartagineses. +Los cartagineses, aprovechando las noticias que recibieron de sus +progenitores los fenicios, emigraron a América. Varias son las +analogías que hay entre cartagineses y americanos: ambos usaban +geroglíficos en lugar de letras, empleaban el mismo sistema en sus +construcciones, se horadaban las orejas, tenían el mismo vicio de la +bebida, eran iguales las prácticas antes de hacer la guerra y adoraban +al Sol y a la Luna, ofreciéndoles análogos sacrificios[116]. Moraes +y Bocharto suponen que llegaron primero al Brasil, en tanto que el +maestro Vanegas afirma que fueron a la Isla Española, marchando +después a la de Cuba y a las demás islas de aquellos lugares, y de allí +hasta la Tierra Firme (Nombre de Dios, Panamá, Nueva España y Perú) y +finalmente hasta la parte de Oriente, donde están las islas de Java +Mayor y Menor[117]. + + [116] Juan de Torquemada, _Monarquía Indiana_, tomo I, libro + 1, cap. X. + + [117] Fr. Gregorio García, ob. cit., libro II, cap. I, pág. 42. + +Refiere el historiador chino Li-yu-tcheu--y la noticia la reputamos +sólo como probable--que en el año 458 de nuestra Era, cinco religiosos +budhistas salieron de Samarkanda con la idea de difundir la doctrina de +Budha o Sakya-muni, la cual llevaron hasta el país de Fu-sang. Hánse +suscitado cuestiones acerca de si Fu-sang es tierra americana; los que +tal afirman no carecen de algún fundamento. + +Léese en la Sagrada Escritura que Salomón recibió de Hirán, Rey de +Tiro, pilotos y maestros muy diestros en la mar, y que con ellos y sus +criados envió la flota, que había hecho en Asiongaber, a Ophir. Según +el historiador Josefo, Ophir era cierta región que en su tiempo se +llamaba _Terra Aurea_, palabras que traducidas al romance quieren decir +_Tierra del Oro_. ¿Qué se entendía por Ophir? Según la interpretación +de Vatablo, la Isla Española, y según Genebrardo y Arias Montano, con +otros autores, el Perú[118]. En el _Paralipomenon_ se dice que Salomón +cubrió el templo con láminas de oro muy fino, _Aurum Paruaim_, oro del +Perú. Téngase en cuenta que la terminación _aim_ es número dual en la +gramática hebrea, y conviene a las dos regiones Perú y Nueva España; de +modo que sería oro procedente de las citadas ambas regiones[119]. Todo +lo cual no tiene valor alguno, hallándose fuera de duda--como mostraron +varios escritores, entre ellos, el P. Acosta--que Ophir se refería a +las Indias Orientales. + + [118] Véase Fr. Gregorio García, _Origen de los indios + del Nuevo Mundo_, libro I, cap. II, párrafo III, págs. + 15-17.--Madrid, 1729. + + [119] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., lib. IV, párrafo + III, pág. 140. + +Y en este lugar cabe preguntar: ¿Proceden los indios de las diez tribus +israelitas que Salmanasar IV (Sargoún), rey de Asiria, llevó cautivas +a Nínive con su rey Oseas? Consideremos ante todo las semejanzas que +hay entre hebreos é indios. En el libro cuarto de Esdras se lee lo +siguiente[120]: «Y porque la viste que recogía así otra muchedumbre +pacífica, sabrás, que estas son las diez tribus que fueron llevadas en +cautiverio, en tiempo del rey Oseas, al cual llevó cautivo Salmanasar, +rey de los asirios, y a estos los pasó a la otra parte del río, y +fueron trasladados a otra tierra. Ellos tuvieron entre sí acuerdo +y determinación de dejar la multitud de los gentiles, y de pasarse +a otra región más apartada, donde nunca habitó el género humano, +para guardar siquiera allí su ley, la cual no habían guardado en su +tierra. Entraron, pues, por unas entradas angostas del río Eufrates, +porque hizo el Altísimo entonces con ellos sus maravillas, y detuvo +las corrientes del río hasta que pasasen, porque por aquella región +era el camino muy largo de año y medio, y llámase aquella región +Arsareth. Entonces habitaron allí hasta el último tiempo; y ahora, +cuando comenzaren a venir, tornará el Altísimo a detener las corrientes +del río para que puedan pasar. Por esto viste aquella muchedumbre con +paz.» Del anterior texto sacan algunos autores que las diez tribus +fueron a Nueva España y al Perú, extendiéndose luego por los lugares +comarcanos, lo mismo por Tierra Firme que por las islas, _donde hasta +entonces no había habitado el género humano_. El Padre Gregorio García, +después de preguntar cómo podrían aquellas tribus llegar a las Indias +Occidentales, teniendo que pasar tanta inmensidad de agua y tanta +infinidad de tierra, contesta diciendo que pudieron ir poco a poco +por tierra a la gran Tartaria y luego a Mongul, en seguida pasar el +Estrecho «e ir al reino de Aunian, que es ya tierra firme de Nueva +España, aunque desierta, y parte de ella muy frígida, porque está en 75 +grados de latitud al Norte. Desde este reino se pudieron venir hacia el +de Quivira y poblar la Nueva España, Panamá y las demás provincias y +reinos de las Indias Occidentales.» Cree Genebrardo que tal vez pasaran +al Nuevo Mundo por otros caminos semejantes al anterior, opinión +robustecida por la muy respetable y autorizada del P. Maluenda. Acaso +emprenderían otro camino las diez tribus y fué ir a la China, pasando +por mar a la tierra de Nueva España, cuya navegación no es muy larga. +Pudiera objetarse que cualquiera de los caminos que siguiesen las diez +tribus, tuvieron que recorrer mucha tierra, siendo de extrañar que no +hiciesen asiento en viaje tan largo o fueran muertos por gentes de +diferentes leyes, usos y costumbres. + + [120] Debe advertirse que hay cuatro libros con el nombre de + Esdras; pero los dos últimos se consideran como apócrifos o no + son reconocidos por canónicos en la Iglesia Latina. + +Surge otra dificultad que consiste en que la Glosa Ordinaria y algunos +Doctores dicen terminantemente que las diez tribus trasladadas a +la Media _perseveraron siempre allí y perseveran hoy día_. A esto +se contestará que probado se halla por la misma Escritura que los +sacerdotes y levitas que había en las diez tribus, dejando a Jeroboán, +se pasaron a la tribu de Judá. Entre otras autoridades que se hallan +conformes con lo anteriormente expuesto, citaremos la del _Tostado_, +quien afirma que no todos los israelitas de las diez tribus fueron +trasladados a Asiria, sino que algunos marcharon a la tierra de Judá, +en particular de las tribus de Efrain, Manasés, Zabulón y Neftalín. De +modo que gente de las diez tribus, no las diez tribus, pudieron salir +de la Media y marchar a un país _donde nunca habitó el género humano_. +Además, téngase presente que muchos años antes había dicho Dios al +pueblo israelita las palabras que copiamos: _Derramarte ha el Señor por +todos los pueblos desde el principio de la tierra hasta sus términos +y fines_, dándose a entender con ello que no sólo habían de dirigirse +al Asia, al Africa y a Europa, sino también a las Indias. La profecía +no deja rincón del Mundo Viejo y Nuevo que no comprenda. Respecto a +la semejanza de los hebreos con los indios, consignaremos que los dos +pueblos son tímidos, medrosos, ceremoniáticos, agudos, mentirosos e +inclinados a la idolatría. Pruébase todo ello con ejemplos sacados +de la Sagrada Escritura. De igual manera se parecen los judíos y los +indios en muchas de sus costumbres, como también en sus leyes, ritos y +ceremonias. Por último, guardaban los indios las leyes del Decálogo, +habiendo no pocas analogías entre la lengua de los hebreos y la de los +mejicanos y peruanos[121]. + + [121] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., libro III, págs. + 80-128. + +Antes que dar por terminado asunto de tanto valor histórico, no huelga +exponer o relatar otras opiniones acerca de los orígenes de los +indios. Tal vez carecen de fundamento alguno, tal vez no tienen valor +científico; pero no deben ser relegadas al olvido o desconocidas. + +La primera de dichas opiniones se refiere a si los romanos pueden +ser progenitores de los americanos, y los argumentos empleados para +confirmarla son los siguientes: Es tanta la semejanza entre el quechua +y el latín, que uno de los primeros obispos de la Orden de los +predicadores que vino al Perú, pudo componer una gramática quechua, +valiéndose de las raíces de la lengua del Lacio. Indios y antiguos +romanos tenían la costumbre de teñirse el rostro con bermellón. También +son pruebas de alguna importancia la existencia de los hechiceros, de +los sacrificios, de las casas religiosas de doncellas, etc. «No pasaré +en silencio--dice Marineo Sículo--en este lugar una cosa, que es muy +memorable y digna de que se sepa, mayormente por haber sido, según +pienso, pasada por alto de otros que han escrito. En cierta parte, que +se dice ser de la Tierra Firme de América, de do era obispo Fr. Juan +Quevedo, de la Orden de San Francisco, hallaron unos hombres mineros, +estando cavando y desmontando una mina de oro, una moneda con la imagen +y nombre de César Augusto; la cual, habiendo venido a manos de D. Juan +Rufo, arzobispo Consentino, fué enviada, como cosa admirable, al Sumo +Pontífice. Cosa es ésta que quitó la gloria y honra a los que navegan +en nuestro tiempo, los cuales se gloriaban haber ido al Nuevo Mundo +primero que otros, pues con el argumento de esta moneda parece claro +que fueron a las Indias mucho tiempo ha los romanos»[122]. Dicen, por +último, algunos escritores que debieron ser romanos los que aportaron +a Chile, por cuanto se han hallado en la imperial ciudad del reino +citado, águilas con dos cabezas, águilas que fueron siempre insignias +de los ejércitos del Lacio. + + [122] _Rex. Hispan._, lib. 19. cap. 16--Fr. Gregorio García, + ob. cit., lib. IV, cap. XIX, pág. 174. + +Asegura Hugo Grocio en sus _Disertaciones del origen de los Indios_, +que éstos descienden de los etiopes cristianos. En algún viaje por +la mar, dejándose gobernar por la furia de los vientos, llegaron +casualmente a Yucatán. Acompañaban sus mujeres a los etiopes, como +era costumbre entre aquellas gentes, no siendo tampoco de extrañar +que llevasen abundantes víveres, temiendo sucesos desagradables, tan +frecuentes en los viajes marítimos. Si las costumbres de los indios del +Yucatán eran iguales o parecidas a las de los etiopes cristianos, como +escribe Grocio, o eran diferentes y aun opuestas, como dice Laet, la +cuestión se halla sin resolver. + +Dícese también que los troyanos, _más ilustres por su ruina que por +la majestad de su imperio_, pasaron a las Indias. Del P. Simón de +Vasconcelos son las siguientes palabras: «Otros dijeron que estos +primeros pobladores (de las Indias) fueron de nación troyanos y +compañeros de Eneas, porque después de desbaratados éstos por los +griegos en la famosa destrucción de Troya, se dividieron entre sí, +buscando nuevas tierras en que habitasen, como hombres avergonzados +del mundo y del suceso de las armas, algunos de los cuales dicen se +engolfaron en el largo Océano y pasaron a las partes de América.» Y +prosigue: «Que según esta opinión, los moradores de esta tierra pasaron +a ella por los años de 2806 de la Creación, 1156 antes del nacimiento +de Christo S.N.»[123]. + + [123] Fr. Gregorio García, lib. IV. párrafo VIII, págs. + 263-265. + +Los scythas, pueblos situados entre el Don y el Danubio, o sus +descendientes, pasaron a las Indias Occidentales, si damos crédito +a algunos escritores. Sostiene el P. Fr. Gregorio García que las +costumbres de los indios, cotejadas con las de los tártaros y otras +naciones scythicas, parecen las mismas, y aun las desemejantes, si +se estudian con detenimiento, se ve que son hijas de las que usaron +primeramente. El citado historiador refiere que los sacerdotes egipcios +tenían cierto parecido a los de los tártaros y turcos, añadiendo lo que +sigue: «Y últimamente, las ceremonias de Christianos, que se hallaron +desfiguradas entre los Indios, no es difícil las llevasen los Tártaros, +si, como se ha dicho, predicó en Tartaria Santo Tomás, antes que el +malvado Mahoma compusiese de retazos del Judaísmo y Nestorianismo, su +Alcorán; pues se ha de entender que los Tártaros y Scythas pasaron +antes que infamase el género humano Mahoma; porque si no fuera así, +se conservara entre los Indios la abominable memoria de su secta, la +cual ignoraron los indios, aunque en el Río de la Plata hay unos que, +por dichas causas, tuvieron su nombre, de que hace mención Barco: +_Mahomas_, _Epuaes_ y _Galchines_, etc.[124]. Es de notar que los +tártaros e indios sacrificaban hombres para celebrar sus victorias; que +los scythas e indios se sangraban de las orejas, y tanto los primeros +como los segundos fueron hechiceros; que los hunos eran inconstantes, +infieles, vengativos, furiosos y ligeros, igualmente que los indios; +que los lapones creían en sueños y se caracterizaban por su melancolía, +lo mismo que los indios; que los tártaros comenzaban el año en febrero +y contaban por lunas, igualmente que los de Nueva España y otros; que +los tibarenos y los cinguis, que habitaban lo último de Tartaria, se +metían en la cama cuando parían sus mujeres, como se cuenta de los +caribes, de los brasileños y de otros pueblos de las Indias; que la +medicina entre los scythas y tártaros apenas se diferenciaba de la de +los indios; que los turcos y tártaros mataban a los malhechores en +un palo, lo mismo que los indígenas de la Española y de la Florida. +Prescindiendo de otras semejanzas menos importantes, recordaremos que +los entierros entre los scythas o entre los mejicanos y peruanos tenían +mucho parecido, y las sepulturas del Chim de los tártaros y las del +Inca estaban formadas de la misma manera. Hugo Grocio tiene como cosa +cierta que ni los hunos, tártaros, turcos, ni otros scythas pudieron +pasar a las Indias, porque no hay noticia de que tuviesen navíos, ni de +que navegasen en la antigüedad por el Ponto Euxino, Mar Caspio ni por +la laguna Meotis. Niega, del mismo modo, que las trazas y costumbres de +los indios correspondiesen a las de los scythas, hunos y demás naciones +referidas...[125]. No tienen, pues, el mismo origen. Dado que tuviesen +algunas semejanzas, dice, nada importa, porque en todas las naciones +bárbaras e idólatras se manifiestan ciertas cualidades comunes. + + [124] Fr. Gregorio García, lib. IV, párrafo XII, págs. 300 y + 301. + + [125] Ibidem, libro IV, párrafo XIII. págs. 303 y 304. + +El padre Fr. Gregorio García, tantas veces citado en esta obra, creyó +resolver cuestión tan complicada, diciendo que los indios que hay en +las Indias Occidentales y Nuevo Mundo no proceden de la misma nación y +gente, ni los del Viejo Mundo fueron de una sola vez, ni los primeros +pobladores caminaron o navegaron por el mismo camino y viaje, ni en un +mismo tiempo, ni de una misma manera, sino que realmente proceden de +diversas naciones, viniendo unos por mar y arrojados por las tormentas, +otros navegando tranquilamente y buscando aquellas tierras de que +tenían alguna noticia. Unos caminaron por tierra, otros compelidos por +el hambre o huyendo de enemigos circunvecinos. + +Acerca de la procedencia de la gente que llegó al Nuevo Mundo, unos son +originarios de los cartagineses; otros de las diez tribus israelitas, +que fueron llevadas cautivas a Nínive; algunos de la gente que pobló o +mandó poblar Ophir (hijo de Iectan y nieto de Heber) en México y Perú; +no pocos de los que vivieron en la isla Atlántida, y los habitantes +de las islas de Barlovento, proceden de España, pasando antes por la +citada Atlántida. No faltan autores que les consideren originarios de +los fenicios o de los griegos o de los romanos. Tampoco dejaremos de +nombrar a los que sostienen, con mayor o menor fundamento, que proceden +de religiosos budhistas, de chinos, de tártaros o de otros pueblos. +En una palabra, la raza indígena de América es resultado de la unión +de todos los elementos étnicos dichos, pudiéndose citar, entre otras +razones, la diversidad de lenguas, de leyes, de ceremonias, de ritos, +de costumbres y de trajes, ya de cartagineses, hebreos, atlánticos, +españoles, fenicios, griegos, romanos, indios, chinos y tártaros. + +En aquellos remotos tiempos debió suceder lo que al presente acontece +en nuestras Indias, donde hay españoles (castellanos, gallegos, +vizcaínos, catalanes, valencianos, etc.), portugueses, franceses, +italianos, ingleses y griegos, judíos y moriscos, gitanos y negros; +todos los cuales, viviendo en unas mismas provincias, naturalmente se +han de mezclar mediante casamientos, o mediante ilícita conjunción o +cópula[126]. + + [126] Véase _Origen de los indios del Nuevo Mundo_, lib. IV, + cap XXV, págs. 314-316. + +Merecen atención profunda los estudios que ha hecho el Dr. Pablo +Patrón. Sostiene con razones de algún peso que los americanos proceden +de la Mesopotamia y que la lengua súmera tiene raíces que explican +el origen y significado de muchas voces de los varios idiomas que se +hablan en las dos Américas. + +De una de las obras del insigne alemán barón de Humboldt copiamos +el siguiente e importante párrafo: «La comunicación entre los dos +mundos se manifiesta de una manera indudable en las cosmogonías, +los monumentos, los geroglíficos y las instituciones de los pueblos +de América y del Asia... Algunos sabios han creído reconocer en +estos extraños civilizadores de la América a náufragos europeos o +descendientes de los escandinavos, que después del siglo XI visitaron +la Groenlandia, Tierra Nova y puede ser que hasta la misma Nueva +Escocia; pero poco a poco que se reflexione sobre la época de las +primeras emigraciones toltecas, sobre las instituciones monásticas, +los símbolos del culto, el Calendario y la forma de los monumentos +de Cholula, Sogamoso y del Cuzco, se comprenderá que no es del Norte +de la Europa de donde Quetzalcoatl, Bochica y Manco-Capac han tomado +sus Códigos y sus leyes. Todo nos hace mirar hacia el Asia Oriental, +hacia los pueblos que han estado en contacto con los thibetanos, los +tártaros, schamanitas y los ainos barbudos de las islas de Jesso y de +Sachalín»[127]. + + [127] _Vistas de las cordilleras y de los monumentos indígenas + de América_, tomo I. + +Con razones más o menos poderosas, no pocos autores escriben que otros +pueblos, además de los citados, pasaron a las Indias y se establecieron +en aquel país. + +Después de ocuparse D. Juan Facundo Riaño de las semejanzas artísticas +entre el Nuevo y Viejo Continente, añade lo que a continuación +copiamos: «Demuestran fácilmente las anteriores observaciones, que +hubo en algún tiempo comunicación y relaciones entre la América y +los antiguos pueblos del Mediterráneo y del Oriente; pero se aducen +argumentos en contra que tienen importancia, hasta el punto de que hay +alguno que no encuentro manera de rebatir, dado el estado rudimentario +en que se encuentran todavía esta clase de estudios. Serán, si se +quiere, cuestiones de menor transcendencia; pero el pro y el contra se +debe estimar en toda discusión de buena fe; y así entiendo que merece +consignarse el principal argumento en contrario, que es el siguiente: +los americanos, a la llegada de los españoles, desconocían el uso +del hierro, la escritura alfabética, los animales domésticos y los +cereales; todo lo cual era perfectamente conocido de los pueblos que +les comunican las formas arquitectónicas que dejo indicadas. ¿Cómo +se justifica la deficiencia? Ya he significado que no encuentro hoy +medio de hacerlo, aunque posible será que el día menos pensado se +aclare la duda; mientras tanto, no pueden perder fuerza ninguna los +argumentos favorables a la importación de formas monumentales en aquel +país, porque se prueba con hechos tangibles, y porque el campo de los +testimonios auténticos se ensancha al compás de los estudios»[128]. + + [128] _Discurso pronunciado en el Ateneo de Madrid_ el 26 de + mayo de 1891, págs. 14 y 15. + + + + +CAPÍTULO III + + RELACIONES ENTRE AMÉRICA Y EUROPA DURANTE LA EDAD MEDIA.--LOS + VASCOS ESPAÑOLES Y FRANCESES.--LOS INGLESES O IRLANDESES.--LA + ISLANDIA.--ESCRITORES MODERNOS.--LOS SAGAS.--LAS CRÓNICAS.--EL + IRLANDÉS GUNNBJORN.--ERICO EL ROJO EN GROENLANDIA.--BIARNE EN + GROENLANDIA.--LEIF EN HELLULAND, MARKLAND Y VIRLAND.--THORWALL: + SUS EXPEDICIONES; SU MUERTE.--EXPEDICIÓN DE THORSTEIN Y + THORFINN.--THORFINNSBUDI.--LUCHA ENTRE GROENLANDESES Y + ESQUIMALES.--¿ERAN LAS MISMAS REGIONES LAS VISITADAS POR LEIF Y + THORFINN?--GUDRID EN ROMA.--EXPEDICIÓN DE FREYDISA EL 1011.--OTRAS + EXPEDICIONES.--AUTENTICIDAD DE LOS SAGAS.--LA RELIGIÓN CATÓLICA + EN EL NUEVO MUNDO.--LOS OBISPOS.--LOS DIEZMOS DE LOS COLONOS + DE VINLANDIA.--LAS COLONIAS.--INTERRUPCIÓN DE LAS RELACIONES + ENTRE NORMANDOS Y AMERICANOS: SUS CAUSAS.--CORRESPONDENCIA + DE LUGARES ANTIGUOS CON LOS MODERNOS.--ESTATUA ERIGIDA EN + BOSTON A LEIF.--TRABAJOS ARQUEOLÓGICOS.--CASAS DESCUBIERTAS EN + CAMBRIDGE.--LEIF Y COLÓN, SEGÚN FASTENRATH. + + +Dáse en nuestros días como cosa cierta la comunicación de América con +Europa durante los Tiempos Medios. Cuéntase que los vascos españoles +y franceses, persiguiendo a la ballena en los mares del Norte, +descubrieron las islas y costas de la América Septentrional. Creen +Gaffarel y Marmette que la nomenclatura castellana de _Labrador_ y +_Tierra de labor_, patentiza su hallazgo por vascos españoles, y +respecto a Terranova, muchos nombres geográficos de dicha isla acusan +origen éuskaro. _Rognouse_ se asemeja a Orrongne, villa situada cerca +de San Juan de Luz; _Cabo Raye_, quizás proceda del vocablo arráico; +_Cabo Bretón_, es el nombre de un pueblo inmediato a Bayona; la +palabra _Gratz_ (promontorio), se deriva de la voz Grata. _Vlicillo_, +_ophoportu_, _portuchna_ y otras revelan su origen vascongado. Las +muchas denominaciones geográficas de procedencia vasca que se conservan +en Terranova y en la región francesa del Canadá, algunos determinados +rasgos de sus moradores, la circunstancia, por demás importante, del +largo tiempo que en los citados países se habló la lengua vascongada, +y cierta simpatía entre los colonos franceses de aquellas comarcas y +los españoles, hacen sospechar, con fundamento, si pescadores vascos y +franceses, allá en tiempos lejanos, visitaron y poblaron alguna parte +de la América Septentrional[129]. + + [129] Véase _Precedentes del descubrimiento de América en + la Edad Media_, por D. Manuel María del Valle, Conferencia + pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de marzo de 1891. + págs. 72-76. + +Los ingleses o los irlandeses, ¿poblaron las Indias del Norte? +Dice Hornio que los ingleses, a causa de las guerras civiles en la +Inglaterra Occidental, abandonaron el país (por el año 1170, o por el +1190), y llegaron al Canadá. En otra parte, el mismo Hornio refiere +que los ingleses, cuando los sajones se apoderaron del territorio en +que ellos vivían, pasaron a las Indias y las poblaron. También han +presumido algunos autores que los indios descienden de irlandeses. +Cotejando las lenguas y costumbres de algunos pueblos del Norte de +América con las de los ingleses e irlandeses, se ha venido a deducir +que las diferencias no son muchas ni importantes[130]. Fijándonos +en los irlandeses, nada tendría de particular que fueran al Nuevo +Mundo, no sólos, sino después de su estancia más o menos larga en +Islandia, y formando parte de las expediciones de los irlandeses. +Las islas británicas, y en particular Irlanda, la verde _Erin_, +gozaron siempre fama de pueblos aventureros y marítimos. Las costas +de _Hvitramannaland_, que algunos llaman _Irland-it Mikla_, fueron +pobladas--según algunos autores--por irlandeses. Dicho lugar está +colocado al poniente de Irlanda e Islandia, esto es, en dirección de +América. Rafn, en sus _Antiquitates americanæ_, escribe: _Hanc putant +esse Hvitramannaland (Terra Hominum alborum) sive Irlandiam Magnam_. +Al paso que Rafn colocaba a Irland-it-Mikla en la parte meridional +de los Estados Unidos, tal vez en la Florida, Beauvois declara, sin +duda alguna con más acierto, que la verdadera posición de dicho país +se halla mucho más al Norte, ya en la isla de Terranova, ya sobre la +orilla de San Lorenzo. + + [130] Véase Fr. Gregorio García, _Origen de los indios_, etc., + libro 4.º, párrafo 6.º, págs. 260-262. + +Comenzaremos haciendo notar, pues es asunto importante, que, ya +monjes de la iglesia anglo-latina e hijos de San Patricio de Irlanda, +ya religiosos de la iglesia cristiana fundada por San Colomba de +Escocia, llegaron (siglos VII y VIII) a las islas bañadas por el +Atlántico y conocidas con los nombres de Hébridas[131], Oreadas[132], +Shetland[133], Feroe[134] e Islandia[135]. Todo esto debe ser cierto, +por cuanto parece probado que los normandos, antes de colonizar a +Islandia, vieron allí hombres que llamaban _Papas_, tal vez cristianos, +los cuales vinieron por el mar de las comarcas de Occidente. Los +citados normandos, al llegar a Islandia, encontraron libros irlandeses, +campanas, cruces y otros muchos objetos, pudiendo deducirse que eran +_vestmannos_, esto es, hombres occidentales[136]. + + [131] Archipiélago inglés al Oeste de Escocia. + + [132] Archipiélago inglés al Norte de Escocia. + + [133] Archipiélago inglés al Norte de Escocia. + + [134] Archipiélago dinamarqués al Norte de Escocia. + + [135] Isla dinamarquesa. La antigua Tule, según algunos + autores, que se halla a los 13° y 50' de longitud, y 65° 4' de + latitud. + + [136] _Antiquitates americanæ_, pág. 202. + +[Ilustración: La Islandia de Olaus Magnus (1539)] + +Algunos autores, después de estudiar la proximidad de Islandia +(grande isla dinamarquesa de Europa, en el Océano Glacial Ártico) con +Groenlandia (vasta comarca insular al Norte de América), han creído +que en los tiempos cuaternarios se comunicaban el Antiguo y el Nuevo +Mundo, por la parte de Occidente. Nosotros tenemos como cosa probada, +que Europa estuvo en relaciones con América durante el siglo X y +comienzos del XI. Si el doctor D. Diego Andrés Rocha, oidor de la Real +Audiencia de Lima, escribió, en el año 1681, curioso libro, afirmando +que entre los nombres indígenas del Perú antiguo y los de varios +pueblos de Europa, existían muchas y notables semejanzas, en nuestros +días se han escrito obras de reconocido mérito que tratan de la misma +materia. A Francia se debe la de Mr. Beauvois, intitulada _Decouvertes +de Scandinaves en Amérique du X^e au XIII^e siècle_, 1859; la de Mr. +Gravier, _Decouverte de l'Amérique par les Normands au X^e siècle_, +1874, y la de Mr. Gaffarel, profesor de la Facultad de Letras de Dijon, +y cuyo título es _Histoire de la decouverte de l'Amérique, depuis les +origenes jusq'a la mort de Cristophe Colomb_, 1892. Llaman la atención, +entre los norteamericanos, Eben Norton Horsford, _Discovery of América +by Northmen_, 1888, y _The problem of the Northmen_; B. F. de Costa, +_Decouverte de l'Amérique avant C. Colomb par les hommes du Nord_, +1869, y _The Icelandic Discoverers of América_, 1888. + +En la Edad Media--según unos escritores en el siglo XII y según otros +en el XIII--se escribieron los Sagas[137], relaciones históricas y a +veces legendarias de la antigua Escandinavia (hoy Dinamarca, Suecia +y Noruega), que los poetas y cantores recitaban en las reuniones +públicas y en el seno de las familias. Recordaremos que en la segunda +mitad del siglo IX, cuando el terrible Haroldo Haarfager, después +de vencer en la famosa batalla de Hafursfiord, reunió bajo su cetro +la Noruega, muchos nobles y distinguidas familias se retiraron a +Islandia (Isla del hielo), buscando una libertad que no encontraban en +su desgraciado país. Organizóse en Islandia un gobierno republicano +dotado de instituciones religiosas y políticas, análogas a las de la +metrópoli. Respecto a la cultura no huelga decir que la lengua danesa +alcanzó extraordinario desarrollo, la poesía se cultivó con entusiasmo, +las letras y las artes llegaron a un verdadero estado de perfección. +Adoptaron, como era natural, los mismos usos y costumbres que habían +existido en su antigua patria antes de la tiránica dominación de +Haroldo. + + [137] El citado escritor Eben Norton Horsford, sostiene, en + uno de los apéndices de su libro, que los _Sagas_ fueron + redactados entre 1387 y 1395. + +Del mismo modo que los normandos visitaron a Islandia,--isla que, +por su posición geográfica, es más americana que europea,--también, +en pequeños barquichuelos, recorrieron las costas occidentales y +meridionales de Europa, no sin decir orgullosos en sus cantos que el +huracán estaba a su servicio y los arrojaría donde ellos quisiesen +hacer rumbo. + +Con la emigración de Noruega a Islandia aumentó en este último país la +afición a las tradiciones maravillosas. Los islandeses, recorriendo +anualmente las costas del Báltico y de Noruega, ora para recoger en su +antigua patria una herencia, ora por gusto de visitar a sus parientes o +amigos, renovaban la memoria de sus tradiciones. A su vez, el mercader +noruego iba a Islandia a vender los productos de su suelo natal y a +comprar las lanas y el pescado de los mares islandeses. Llegaba en el +otoño y no se volvía hasta la nueva estación. Durante su estancia era +acogido en una cabaña (_bar_) islandesa, y allí, durante las largas +noches de invierno, refería sus viajes y peligros en los mares, y +también las hazañas de los héroes noruegos. Por su parte, el islandés +que salía de su patria, después de recorrer dilatados países, regresaba +a su ahumada choza, donde, rodeado de sus compatriotas, contaba lo +que había visto y admirado. También, cuando llegaba un barco, acudían +todos, deseosos de saber noticias de Noruega, o de Dinamarca y Suecia. +«De modo que las tradiciones de toda la Escandinavia se depositaban +todos los años, como en un archivo de familia, revistiéndose de +aquella vaguedad e idealismo que les comunicaba la distancia, y +conservando, aun con mucha posterioridad, aquel carácter primitivo, +que se hallaba alterado en el continente por el roce con los pueblos +alemanes»[138]. + + [138] C. Cantú, _Hist. universal_, tomo III, pág. 451. + +Dichas tradiciones dieron origen a otros sagas o canciones históricas, +recogidas por cantores de país en país, ya en la choza del pescador y +ya en la tienda del guerrero, ora en la casa del magnate y ora en el +palacio del príncipe. Tales cantores, aunque no gozaron de la fama de +los bardos[139], se les acogía, sin embargo, cariñosamente en todas +partes. Los sagas, sencillos en la forma y en el fondo, transmitidos +de padres a hijos o de vecino a vecino, son--según Torfeo--187. Pueden +considerarse como el libro de las familias. El islandés, a la luz de la +lámpara alimentada por la grasa de la ballena, y rodeado de su familia +y criados, leía los Sagas, acompañando la lectura con explicaciones +y comentarios. La joven lechera los leía durante el invierno en los +establos, y cuando asomaba la primavera en las dehesas. Las paredes de +las casas, las entalladuras en madera o en acero, y los bordados de los +tapices, reproducían escenas de los _Sagas_[140]. Refiere Marmier, que +hallándose estudiando en Reykiavit el _Saga_, de Nial, le sorprendió +la hija de un pescador, la cual le dijo: «Ah, yo conozco ese libro que +he leído muchas veces cuando era niña», y al punto dió noticia de los +pasajes más bellos de la obra. Tiene razón Marmier al exclamar: «¿Sería +posible encontrar una artesana de París que conociese, por ejemplo, +la crónica de Saint Denis?» Prueba todo esto que los islandeses +conservaron sus tradiciones y las transmitieron oralmente, hasta que +las escribieron y emplearon con ellas los caracteres romanos. + + [139] Eran los bardos poetas nacionales de raza céltica. + Acompañándose con la lira, celebraban la gloria de los dioses + y de los héroes en las fiestas religiosas, como también + excitaban los guerreros al combate. Fueron los más famosos + Fingal y su hijo Osián. + + [140] El año 1261 Islandia volvió a unirse a Noruega. Entonces + conocieron los islandeses la literatura alemana en tiempo del + Grande Interregno (1250-1273) y de la primera, época de la + Casa de Habsburgo. + +Nosotros, después de haber leído los libros modernos que tratan del +asunto, como también las crónicas de Adam de Bremen (1043-1072), Ari +Thorgilson (m. 1148), el _Ladnama_ y Nicolás de Thingeyre, somos de +opinión que los normandos islandeses fueron los primeros europeos que +visitaron la América. + +Por el año 920, el islandés Gunnbjorn descubrió unas islas situadas +entre Islandia y Groenlandia, las cuales tomaron el nombre de su +descubridor y que desaparecieron en 1456 a causa de erupciones +volcánicas. En el mapa de Ruysch (1508), se lee la siguiente leyenda: +«_Insula hec in anno Domini 1456 fuit totaliter combusta_»[141]. Erico +el Rojo, desterrado de Islandia por haber cometido un homicidio, se +lanzó, por el año 985 o 986, a descubrir tierras, siguiendo los pasos +de Gunnbjorn: logró percibir la costa oriental de Groenlandia en el +grado 64 de latitud septentrional, continuó su viaje por el Sur, +dobló el cabo que los antiguos islandeses denominaban Hvarf, y hoy +llamamos Farewell, viniendo, por último, a fijar su residencia sobre +la costa occidental, en el _fiord_[142] de Igaliskko, que denominó, +para perpetuar el nombre de su persona, _Eriksfiord_. Allí comenzó +la construción de vasto edificio, adosado a una roca, y que llamó +_Brattahlida_. Volvió Erico el Rojo a Islandia con objeto de estimular +a sus compatriotas que le siguiesen hacia el país que él denominaba +_Tierra Verde_, que no otra cosa significa Groenlandia[143]. En el +mismo año que Erico regresaba a Brattahlida, 35 navíos islandeses +se dirigían a Groenlandia, llegando a su destino sólo 14, pues los +restantes se habían perdido a causa de las tempestades y borrascas +del Océano. Con los islandeses que lograron salvarse fundó Erico una +colonia, la cual, dos siglos después, contaba con 8.400 individuos, y +según otros, con 10.000, distribuídos en 280 establecimientos. + + [141] Véase Nordenskiol, _Facsimile-Atlas_, tom. XXXII. + + [142] Fiord, quiere decir sitio o paraje. + + [143] En nuestros tiempos, el marino Davis le dió el nombre de + _Tierra de desolación_. + +Por el año 986--cuentan los Sagas del Códice Flateyense el intrépido +joven Biarne, hijo de Heriulf, salió de Noruega en busca de su padre, +que moraba en Islandia. Cuando al llegar a Islandia recibió la +noticia de que su padre había marchado con Erik hacia las regiones +occidentales, sin descargar la nave, emprendió el mismo camino, +encontrando al poco tiempo una tierra donde se levantaban pequeñas +colinas y se hallaban bastantes selvas. A las veinticuatro horas de +navegación divisó una llanura poblada de árboles, pasados tres días +pudo distinguir una isla cubierta de nieve y grandes masas de hielo, y, +últimamente, a los cuatro días, tuvo la dicha de llegar a Groenlandia, +siendo recibido con grandes muestras de cariño por su padre y por Erik. + +Regresó Biarne a Noruega, y si damos crédito a modernos escritores, +especialmente a Yeclercq, las comarcas recorridas por el famoso marino +debieron ser las de Nantuket, Nueva Escocia y Terranova. Gravier afirma +que fueron las cuatro comarcas de Nueva Inglaterra, Nueva Escocia, +Terranova y golfo de Maine; y Geffroy, no sólo declara que llegó a +las costas de América, sino que descubrió el río San Lorenzo. Parece +verosímil que el continente encontrado por Biarne y sus compañeros +fuese, ya las costas del Labrador, ya las de los modernos Estados +Unidos, y por lo que respecta a la isla, podría corresponder, según +la autorizada opinión de Gaffarel, a Terranova o a cualquiera de las +situadas en los Estrechos de Davis y de Hudson. Dedúcese todo esto +por el probable derrotero del viaje, y también por la posición y +caracteres de las tierras indicadas[144]. Llegase o no Biarne a las +costas americanas o del Nuevo Mundo, su nombre figurará siempre entre +los intrépidos navegantes. + + [144] Véase Valle, ob. cit. págs. 33 y 34. + +El nunca bastante alabado Leif Erikson, hijo de Erico el Rojo y +que vivió en la corte de Olaf u Olaw I de Noruega (996-1000) fué +el continuador de la obra de Biarne. Cuando la mayor parte de las +naciones o pueblos de Europa se hallaban sobrecogidos de espanto y +de terror porque se aproximaba el año 1000, tristísimo año 1000, que +llevaba consigo el fin o acabamiento del mundo y, por consiguiente, +la muerte de la humanidad; cuando el rey Olaf, recién convertido al +cristianismo, hacía difundir su religión por todos sus Estados, el +marino Leif acometió la empresa desde las regiones más septentrionales +de Europa, de buscar, surcando el Atlántico, los países que sus +predecesores Gunnbiorn, Erico el Rojo y Biarne habían descubierto, +pero no explorado. Leif, en un barco que compró y seguido de 35 +hombres, se lanzó al Océano, y después de grandes trabajos, llegó a +una región llana, pedregosa, desolada y cubierta en muchas partes por +montañas de nieve, a las cuales dió el nombre de _Helluland_ (Tierra +pedregosa) y habiendo encontrado luego inmensas y dilatadas selvas, +llamó aquella tierra _Markland_ (Tierra de los bosques). A los dos +días de navegación llegaron los normandos a una isla, separada del +continente por peligroso estrecho. Descubríanse en la parte continental +corrientes aguas, saliendo de tranquilo lago. Decididos a permanecer en +aquellos lugares durante el invierno, levantaron barracas de madera, +a las que dieron el nombre de _Leifsbudir_ (Casas de Leif). El clima +era dulce, la tierra se hallaba alfombrada de hierba, y en el río y +el lago abundaban salmones. Cuando terminaron los modestos trabajos +de edificación, los inmigrantes se dedicaron a reconocer el país, +con cuyo objeto salían en grupos, no sin que el jefe les ordenara la +vuelta al acercarse la noche. Tardó un día más de lo justo uno de los +expedicionarios, alemán de origen, llamado Tyrker, amigo desde la +niñez de Leif. Como el citado jefe reprendiese su tardanza, contestó +Tyrker lo que sigue: «No me fuí tan lejos como suponéis; en cambio os +traigo algo nuevo, porque he encontrado viñas cargadas de uvas.» Por +esta razón Leif puso al país el nombre de _Vinland_ (Tierra del vino). +Llegada la primavera, Leif determinó regresar a su patria, cargando +la nave de pieles, maderas y uvas. Todos sus compatriotas alababan el +valor y la fortuna de Leif[145]. + + [145] De _La Tribuna_, periódico de Madrid del 24 de Octubre + de 1912, copiamos lo siguiente: + + «Un sabio americano, en el «American Museum of Natural + History», trae una gran cantidad de datos acerca de una + tribu de raza blanca que vive hace siglos en la isla + Victoria, separada del resto del mundo. Estos blancos son + cerca de 2.000 y los descendientes de una expedición mandada + por Leif Erickson. Con motivo de su existencia, se trata + ampliamente en dicho artículo de la cuestión precolombiana, + y se afirma que América fué descubierta por los noruegos y + escandinavos en el siglo X, es decir, cerca de cinco siglos + antes que Colón condujese sus naves a aquellas tierras. La + ciencia está conforme en que los escandinavos y noruegos la + habían descubierto; pero también lo está en que no sabían de + qué se trataba, y que estos pensaban, como pensó Colón, que + eran las costas de Asia. + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE--MADRID. + +LEIF ERIKSON.] + +Cuando corría el año de 1002, Thorwald, otro de los hijos de Erico, +aceptando los consejos de su valeroso hermano Leif, acompañado de 30 +hombres, se lanzó a la mar y llegó a las barracas de Leifsbudir, donde +pasó el invierno. Durante la primavera se dedicó a recorrer la parte +meridional de Vislandia, encontrando pequeñas y pintorescas islas, +siendo la mayor de todas la que a la sazón llamamos _Longisland_. +Durante el otoño regresaron a Leifsbudir. En el verano siguiente +Thorwald y algunos de los suyos emprendieron la exploración de las +costas septentrionales. En la costa y sobre la arena hallaron tres +canoas de mimbres y en cada una de ellas tres hombres, los cuales +ocho perecieron a manos de los normandos, logrando sólo escapar uno. +Irritados los esquimales con semejante crueldad, cayeron sobre Thorwald +y los suyos, teniendo el jefe de los normandos la desgracia de morir +de un flechazo, habiendo antes encargado a sus compañeros que le +enterrasen en aquel sitio y pusiesen dos cruces sobre su tumba; en lo +futuro el cabo se llamaría _Krossanes_ (Promontorio de las cruces). +Thorwald fué el primer europeo que murió a manos de los americanos. + +Los compañeros de Thorwald, temiendo mayores venganzas de los +esquimales, y habiendo cumplido las órdenes que les había dado el +difunto jefe, abandonaron, en el año 1005, aquellos lugares, y, +cargando el barco de productos del país, volvieron a la patria, donde +contaron los sucesos que les habían ocurrido, y muy especialmente la +muerte del valeroso caudillo. + +Poco después un hermano de Thorwald, llamado Thorstein, acompañado de +su mujer, la inteligente Gudrid, y de 25 marinos, organizó la tercera +expedición, que fué más desgraciada que las anteriores. Contrarios +vientos les desviaron de su camino, y hasta la entrada del invierno +no pudieron arribar a Lysufiord, donde los recibió con generosa +hospitalidad un cierto Svart, en cuya casa cayó enfermo y murió +Thorstein, siendo sus cenizas trasladadas en el buque por la viuda y +Svart hasta Eriksfiord: allí tuvieron cristiana sepultura. + +Por entonces (1002) llegó a Groenlandia rico noruego, descendiente de +reyes, que se llamaba Thorfinn o Karlsefn--pues con ambos nombres se le +conoce--el cual, con beneplácito de Leif, se hospedó en Brattahlida, +y por cierto, que habiéndose enamorado de Gudrid, contrajo con ella +matrimonio. Thorfinn hizo armar una flotilla de tres naves, dotadas de +160 individuos, algunos de ellos mujeres, varios animales domésticos +y abundantes provisiones. En la primavera del año 1007 partieron de +Eriksfiord, y, ayudados por favorables vientos, lograron divisar a las +veinticuatro horas de navegación los picos de Helluland, llegando a +_Markland_, país de exuberante vegetación; recorrieron en vano varios +sitios buscando la tumba de Thorwald, pasaron el cabo Kialarnés, +encontrando luego dilatada extensión de dunas, vastos desiertos y +estrechas riberas, a cuyas playas llamaron _Jurdustrandir_ (Playas +maravillosas)[146]. Luego que Thorfinn tuvo la satisfacción de que dos +de sus compañeros que habían salido a recorrer las costas volviesen con +grandes racimos de uvas y espigas de trigo silvestre, penetró en una +bahía grande y en seguida en una isla abundante de plumas y huevos de +_eiders_ (ánades), que llamó _Straumey_ (Isla de las corrientes). En la +citada bahía, que denominaron _Staumfiord_ (Bahía de las corrientes), +fundaron una colonia. Cuando llegó la primavera se dedicaron a cultivar +los campos, a la pesca y muy especialmente a la construcción de +barracas que les sirvieran de alojamiento. + + [146] Tal vez dieron dicho nombre por la frecuencia con que + allí se observa el fenómeno del espejismo. + +[Ilustración: Tipo esquimal (Estrecho de Behring).] + +Grave contrariedad fué que les sorprendiese el invierno desprovistos de +caza y de pesca; pero la dificultad mayor consistió en el disentimiento +y enemiga entre el marino Thorhall, piloto de una de las embarcaciones, +y Thorfinn. Cada uno tomó diferente camino. Thorhall, deseando volver +a su patria, tomó rumbo hacia Europa, arribando a las costas de +Irlanda, donde--según dicen--murió en esclavitud. Thorfinn continuó sus +exploraciones, en busca siempre de Leifsbudir, llegando, no sin muchos +trabajos y estableciéndose enfrente de la colonia de Leif, con cuyo +objeto levantaron diferentes casas, que por el nombre de su fundador +recibieron el de _Thorfinnsbudir_. + +A los quince días de establecerse en aquel país, apareció la bahía +cubierta de botes tripulados por esquimales. Dichos esquimales +bajaron a la costa y luego que contemplaron a los hombres blancos, se +retiraron. Volvieron en la primavera de 1008 y eran tantos los que +tripulaban las muchas canoas, que la bahía parecía hallarse cubierta de +carbón. Groenlandeses y esquimales entablaron relaciones de comercio; +los primeros dieron a los segundos vistosas telas encarnadas y vasos de +leche, en cambio de pieles, cestas de mimbre y otras cosas. Pronto--por +causas que desconocemos--la guerra sucedió a la paz. Ya Thorfinn había +tenido un hijo de Gudrid y ya los normandos vivían tranquilos en sus +posesiones de Vinlandia. Entonces, los skrelings, se lanzaron a la +lucha, y aunque al principio lograron algunas ventajas, fueron al fin +vencidos y se retiraron de Vinlandia. + +Enojosa iba siendo a Thorfinn y los suyos la estancia en Vinlandia. +El deseo de volver a la patria, las cuestiones surgidas entre los +mismos normandos y la oposición de los naturales del país, obligaron +a Thorfinn a dar la vuelta a Groenlandia, no sin que en la travesía +explorase nuevos países y cogiera dos muchachos al pasar por las costas +de Markland. Dijeron los jóvenes skrelings, que más allá del sitio en +que fueron cogidos, había un país habitado por hombres que vestían +túnicas blancas y acostumbraban llevar pedazos de tela fijos en largas +varas. Estos pedazos de tela, según algunos críticos, eran estandartes +o banderas. Se sospecha con algún fundamento que tales noticias debían +referirse al territorio del _Hvitramannaland_. + +En este estado nuestra narración, antes de pasar adelante, preguntamos: +pero, las regiones visitadas por los ilustres viajeros Leif y Thorfinn, +¿eran las mismas? Dúdanlo con más o menos razones algunos escritores. +Recordaremos, a este propósito, que el francés Nicolás Denys, +lugarteniente por Inglaterra de Nueva Escocia a mediados de la centuria +XVII, dió exacta noticia de la riqueza forestal del país, añadiendo +que las uvas eran tan grandes como nueces moscadas y algo ácidas, +porque crecían silvestres. Opinaba que si se tuviese más cuidado en la +elaboración del vino, éste sería de mejor calidad o de mayor gusto. +De la misma manera el trigo nacía espontáneamente en la parte sur de +Escocia y también era susceptible de mejoramiento. + +No tenemos duda en que lo mismo Leif que Thorfinn encontraron uvas en +aquellas lejanas tierras; pero el trigo silvestre, que el segundo de +aquellos navegantes halló, no debió ser tal trigo, sino arroz indiano +(_Tizania aquatica_), producto mencionado por los viajeros que se +ocupan de las plantas de la tierra de la Nueva Escocia. También puede +afirmarse que Leif no vió indígenas, y Thorfinn tuvo que luchar con +los skrelings, que, como antes se dijo, pertenecían al grupo esquimal. + +Conviene no olvidar que de las tres naves que en 1007 hizo armar +Thorffinn, y que salieron de Eriksfiord, pronto quedaron dos: una de +ellas, bajo el mando de Biarne, hubo de naufragar, logrando salvarse +pequeña parte de la tripulación en las costas de Irlanda[147]. En la +otra nave, después de tantos trabajos, Thorffinn y su familia pudieron +arribar a Groenlandia en el año 1011, trasladándose al poco tiempo a su +patria, «llevando consigo tan considerable número de objetos, traídos +de Vinlandia, que, según creencia de aquellos tiempos, jamás apareció +en las costas escandinavas embarcación mejor provista y cargada»[148]. + + [147] Biarne sacrificó su vida por salvar la de sus compañeros. + + [148] Valle, Discurso leído en el Ateneo de Madrid el 11 de + Marzo de 1891, págs. 43 y 44. + +La noble Gudrid, al contraer matrimonio su hijo Snorre, matrimonio +que le llenó de alegría, salió de Islandia y se dirigió a Roma, donde +seguramente hubo de dar noticia de los descubrimientos de los normandos +en las regiones ultraoceánicas. La corte Pontificia oyó con interés las +curiosas e importantes narraciones de Gudrid, tal vez para aprovecharse +de ellas tiempo adelante. Al regresar a Islandia la buena viuda de +Thorffinn, formó el propósito de consagrar a la religión los últimos +días de su vida, retirándose con este objeto a un monasterio que su +hijo Snorre había hecho construir. + +En el año de 1011, la célebre Freydisa, hermana de Leif, deseosa de +riqueza más que de gloria, después de convencer a su débil marido +Thorvard, organizó una expedición, saliendo de Groenlandia con una nave +de su propiedad y las de dos ricos islandeses, en busca de las tierras +que se proponían visitar. Desdichada fué la expedición, como lo fueron +otras de europeos hacia las playas americanas, llamando la atención +el silencio que guardan de ellas los _Sagas_ islandeses. Probado se +halla que un tal Hervador, a mediados del siglo XI, salió de Vinlandia +para trasladarse a las tierras de Hvitramannaland, «y queriendo--como +escribe Valle--invernar en ellas, remontó un río, deteniéndose luego +al pie de espumosas cascadas, que denominó _Hridsoerk_; paraje que, +según algunos, permite asegurar que los normandos prolongaron sus +exploraciones bastante al Sur de la América Septentrional, hasta +descubrir la bahía de Chesapeake, los ríos que allí desembocan y los +naturales despeñaderos de aguas que se observan en Potomac, por encima +de Washington»[149]. + + [149] Ibidem, pág. 45. + +No cabe duda alguna que en el año 1135 tres groenlandeses, apasionados +de aventuras atrevidas y peligrosas, se internaron en los Estrechos +que a la sazón llamamos de Davis y de Baffin, llegando a la isla +_Kingiktorsoak_ o de las Mujeres, en la latitud boreal de 72° 55', +en cuyo punto grabaron sobre una piedra la noticia de su estancia. +Refieren los _Sagas_ que por el año 1266 tres sacerdotes de la +diócesis de Gardar, llamado uno de ellos Halldor, siguiendo la +misma dirección que los anteriores, fueron sorprendidos por furiosa +tempestad, consiguiendo arribar a un punto donde el sol, en el 25 de +julio y día de Santiago, no se ocultaba en el horizonte, permaneciendo +muy alto durante la noche y muy bajo en las horas correspondientes +al día. Dichos navegantes, ¿alcanzarían el paralelo 75° 46' un poco +al Norte del Estrecho de Barrow, como han pensado algunos sabios de +nuestros días? Halldor y sus compañeros, ¿habrán precedido a Parry, +Ross, Franklin y demás viajeros de las regiones boreales? Casi a +los veinte años (1285), dos sacerdotes islandeses, Adalbrando y +Thorwald Helgason, se embarcaron para Markland, llegando a un país que +llamaron _Nyja Land_ o _Terranova_, nombre que tiene a la sazón. Tan +naturales y corrientes debieron ser esta clase de viajes, que habiendo +recibido Ivar Bardson en 1347 el encargo de visitar y describir los +establecimientos de los normandos en América, publicó su obra, y como +cosa corriente y sabida dió noticia de aquellas regiones. Dicha obra, +de inestimable valor, la publicó, primero Rafn en sus _Antiquitates +americanæ_[150], y después Major en el año 1873[151]. Por último, +viene a confirmar con toda claridad lo que decimos el siguiente hecho: +también en el año 1347 llegó a Islandia una nave, con 18 hombres, +procedente del país de Markland, no llamando a nadie la atención las +noticias que dieron del citado país, pues eran harto conocidas y +sabidas de todos. + + [150] Páginas 302-318. + + [151] Véase Gaffarel, ob. cit. + +Creemos que nadie puede poner en duda los viajes de los normandos desde +últimos del siglo X o comienzos del XI en las regiones septentrionales +de América. Si algunos escritores, con poco sentido histórico, han +llegado a decir que los _Sagas_ son monumentos únicamente legendarios +o poéticos, les contestaremos que la crítica moderna los considera +documentos de inestimable valor, lo mismo por su fondo, casi siempre +verdadero, como por su sencillez y claridad. + +No deja de tener también no poca fuerza, que sabios como Humboldt, +Rafn, Magnussen, Kohl, Horsford, Costa, Brown, Schmidt, Loffler, +Beauvois, Gravier, Gaffarel y otros, hayan declarado la autoridad +histórica de los Sagas, siguiendo el mismo camino la _Sociedad Real +de Anticuarios del Norte_, y, últimamente, el Congreso de Copenhague, +celebrado el 1883. + +Acerca de si los establecimientos normandos fueron o no verdaderas +colonias, nada habremos de decir, como tampoco hace al caso discutir +sobre el fruto de las citadas expediciones; pero lo cierto es que +Europa se estuvo comunicando con América durante más de tres siglos. + +Como si todos los datos expuestos fueran poco, debe consignarse que +la Iglesia Romana no olvidó a aquellos lejanos países, sobre los +cuales extendió la luz del Evangelio. Ora porque la famosa Gudrid +diese a conocer en la corte pontificia la existencia de los citados +territorios, ora porque los Papas desearan progresar y difundir la +Religión cristiana en países que conocían por otros medios, lo cierto +es que, desde mediados de la centuria XI, los obispos de Noruega e +Islandia, y poco después el establecido en Gardar, capital de la +Groenlandia, consideraron las posesiones del Vinland como una parroquia +alejada de su diócesis, que frecuentemente iban a visitar. + +No habremos de pasar en silencio que el obispo Jon (Juan), en el +año 1059, habiendo ido desde Islandia a los territorios americanos +a predicar el Evangelio, los infieles le hicieron sufrir cruel +martirio. Corría el año 1121, cuando el islandés Erico Vpsi, al +considerar la situación religiosa de Vinlandia, renunció a la silla +de Gardar, dedicándose por completo a fortalecer a sus nuevos fieles +en la doctrina de Cristo. Tal vez con este asunto tenga relación la +demanda que en 1124 hicieron los colonos groenlandeses reunidos en +Asamblea general para que se hiciese el nombramiento de Obispo de +Gardar a favor de un cierto Arnaldo[152]. Desconocemos el resultado de +las predicaciones del Obispo Erico en Vinlandia; tal vez--como dice +Gaffarel--tengan su origen en las ceremonias religiosas de aquellos +tiempos ciertas costumbres que persisten en algunos puntos de la +América del Norte. + + [152] Gobernaron la diócesis de Vinlandia, desde el Obispo + Erico Vpsi, en 1121, hasta Vincentius, que la regía en 1537, + esto es, cuarenta y cinco años después del descubrimiento + de Colón, 29 Obispos. Torfaeus publicó en la Historia + Groenlandia, como también Gravier y otros, los nombres y las + fechas correspondientes a los citados Prelados. + +Del mismo modo, a nadie debe extrañar que la Iglesia procurara +proporcionarse recursos, lo mismo en las próximas que lejanas diócesis, +para el mantenimiento de las necesidades del culto y del clero. Es +cierto que allá por el año 1276, el arzobispo Jon, con la autoridad +del Santo Padre, delegaba sus funciones en tercera persona, la que +había de recoger el producto de los diezmos; y el Papa Nicolás III +(1277-1280), en carta escrita en Roma el 31 de enero de 1279, ratificó +los plenos poderes conferidos por el Arzobispo al mencionado anónimo +colector[153]. Pasados tres años, el mandatario llegó a Noruega con +los diezmos de los colonos de Vinlandia, que consistían, no en metales +preciosos como hubiera deseado la corte pontificia, sino en pieles, +dientes de morsa y barbas de ballena. Habiendo el Arzobispo consultado +al Papa lo que debía hacerse con tales cosas, contestó Martín IV +(1280-1285) que se enajenasen. + + [153] Dice D. Manuel del Valle que el producto de los diezmos + estaba «destinado a la cruzada que entonces se predicó por + toda Europa»; pero efeto nos parece poco exacto, pues las + cruzadas generales habían pasado hacía bastante tiempo y + también las de Luis IX de Francia, apenas se recordaban, sin + embargo, de que la última dirigida contra Túnez, al frente + de cuya ciudad murió de peste el Santo Rey, se verificó el + 1273. También habremos de observar que no fué Nicolás II el + que escribió la citada carta, según afirma el Sr. Valle, sino + Nicolás III. + +Veinticinco años después, los tributos eclesiásticos de Vinlandia +figuraban en la suma de las collectas y se vendieron en 1315 al +flamenco Juan de Pré. + +Pasamos a estudiar la organización de los normandos en Vinlandia. +Hallábanse constituídos en _colonias_, según la respetabilísima +opinión de Humboldt, de Gravier, de Eben Norton Horsford y de E. +Reclus. Formaban los citados establecimientos normandos una especie +de república, bajo la protección nominal de los reyes de Noruega; los +colonos mantenían con la metrópoli, especialmente con Groenlandia +e Islandia, relaciones frecuentes. Cambiaban las riquezas del país +(maderas finas, pieles de animales, dientes de morsa y aceite o barbas +de ballena), por el hierro y las armas que necesitaban; dedicábanse +también la mayor parte del tiempo--pues era para ellos el medio de vida +principal--a las ocupaciones de la pesca. + +Desde el siglo XIV llegaron a interrumpirse o se interrumpieron del +todo las relaciones entre los normandos y americanos. Contribuyeron +a ello, sin duda, además de otras causas, los frecuentes ataques de +los esquimales, refractarios a la civilización europea, quienes se +atrevieron a atacar a los normandos en sus mismas fortificaciones. +Adquirió carácter tan cruel la lucha en el siglo XV, y tantas fueron +las lamentaciones de los colonos, que Nicolás V hubo de dirigir +famosa Bula--en el año 1448--a los obispos islandeses para que +ellos proveyesen a las necesidades de los cristianos perseguidos en +Groenlandia. Señalan también los historiadores otra causa, y fué la +peste negra que por entonces, habiendo ya causado numerosas víctimas +en Asia y en Europa, se extendió por América y despobló a Groenlandia +e Islandia, no siendo de extrañar que las últimas posesiones dejasen +de enviar expedicionarios o colonos a Markland y Vinland[154]. Por +último, no faltaron escritores que sostuvieron haberse interrumpido las +comunicaciones marítimas entre los países septentrionales de Europa y +los de América, por la formación de inmensos témpanos de hielo en la +parte superior del Atlántico. + + [154] No sabemos a qué peste negra se refieren los + historiadores y que causó tantas víctimas en el siglo XV. + Conocemos la que se desarrolló en el siglo XIV y que dejó + desierto el país de Groenlandia y, más adelante, la que + comenzó en los Estados de Flandes, penetró en España por + Santander e hizo tantas víctimas en el año 1599. No tuvo + menos importancia la que ocasionó a mediados del siglo XVII + desgracias sin cuento en Nápoles y en casi toda la Italia. + +Pero dejando estos asuntos que carecen de valor histórico, diremos +las dos opiniones principales acerca de lo que es hoy la antigua +Helluland. Beauvois, Gravier, d'Avezac, Horsford y Gaffarel sostienen +su correspondencia con la isla de Terranova; pero Humboldt, Loffler +y Reclus estiman preferible referir el Helluland a la tierra de +Labrador[155]. Markland fué considerada idéntica a la moderna Acadia, +que los anglo-sajones pusieron el nombre de Nueva Escocia; participan +de esta opinión d'Avezac, Rafn, Beauvois, Gravier, Loffler, Gaffarel y +otros. De la misma manera geógrafos e historiadores asimilaron el suelo +de Vinlandia a determinadas porciones del de Massachusetts (Estados +Unidos); pero por lo que respecta a este particular, modernamente +Loffler ha sostenido que sería más conveniente referirla a la actual +Virginia. Más o menos acertadas tales correspondencias de lugares, lo +único que puede afirmarse de cierto es que en la bahía de Massachusetts +hicieron prolongado asiento Leif, Torwald y Thorffinn. Las casas +edificadas por Leif debieron estar, según Rafn, en la desembocadura +del Pocasset-River; pero el escritor contemporáneo Gaffarel las supone +en el mismo sitio donde hoy se levanta la capital Nueva York. La isla +descubierta por Torwald debe ser, si aceptamos la opinión de Gravier, +la que llamamos Long-Island; las playas que se observaron hacia el +Sur deben ser las de New-Jersey, Dellaware, Maryland y tal vez las de +Virginia y Carolina. Torwald reconoció dos promontorios: el _Kialarnés_ +y el _Krossanes_ o el de las Cruces; el primero corresponde al Cabo +Cod, o Nauset de los indios, y el segundo al que lleva hoy, según +Gaffarel, el nombre de Sable en la extremidad meridional de Nueva +Escocia, o más bien, como afirma Gravier, el Cabo de Gurnet. Las playas +maravillosas que encontró Thorffinn en su expedición, deben estar +colocadas--pues esta es la opinión de Rafn y Gravier--al Sur del citado +Cabo Cod, si bien afirma Gaffarel que se hallan en las costas de Nueva +Escocia, donde abundan fenómenos de espejismo, como los que admiraron a +los antiguos normandos; la bahía circular, famosa por sus corrientes, +debe ser la de Buzzard; la isla tan abundante de huevos de _liders_, +también pudiera ser la de Marta's Vineyard; y las casas que bajo la +dirección de Thorffinn se levantaron enfrente de las de Leif, debieron +estar en el sitio que los indios llamaron Mount-Haup, cerca de Taunton +River. Nada, pues, tiene de particular que en Boston, ciudad próxima +a los parajes citados, se haya erigido, a últimos del siglo XIX, una +estatua que recuerda la memoria del ilustre Leif. Debe consignarse que +Eben Norton Horsford, uno de los más decididos propagandistas para que +se levantase un monumento a Leif, dijo a este propósito que «no por +ello se amengua en nada la gloria de Colón, que trató de resolver el +problema de la redondez de la tierra», y añadiendo «que la misma ciudad +de Boston patrocinará con gusto la idea de levantarle una estatua en +1892.» + + [155] Afirmase a la sazón que hubo dos Helluland: el mayor o + Labrador y el menor o Terranova. + +Por lo que se refiere a la antigua _Marklandia_, en el mapa del +cosmógrafo Martín Waldseemüller, cerca de la _Illaverde_ (Groenlandia, +según Storm), aparece una isla pequeña casi circular, que supone el +mismo Storm sea la citada Marklandia. Por tanto, al Sur de Groenlandia +se halla Hellulandia, después Marklandia y en seguida Vinlandia; las +dos últimas se hallan separadas por el mar. + +No contentos historiadores y críticos con las pruebas aducidas para +mostrar las relaciones entre noruegos e irlandeses con americanos, +pretendieron robustecer dicha teoría con demostraciones arqueológicas. +En el estado de Massachusets, condado de Bristol, a la orilla oriental +del Taunton-River, se levanta una roca de color rojo de 4 metros +de base y 1,70 de altura, llamada _Dighton Writing Rock_, en cuya +superficie se distinguen toscas figuras e inscripciones con caracteres +misteriosos. Después de interpretaciones varias, los anticuarios +daneses Rafn y Magnussen, como también Lelewell y Gravier, pretendieron +descubrir caracteres rúnicos, llegando a sostener que las figuras +representaban a Thorffinn, a su mujer Gudrid y al niño Snorre, que +había rasgos de un navío defendiéndose del viento, un escudo blanco y +marineros luchando con enemigos (skrelings). Gravier llegó a decir que +los trozos escritos decían lo siguiente: «131 hombres han ocupado este +país con Thorffinn.» Al paso que Gaffarel opinó que el grabado y los +caracteres eran indescifrables, Horsford declaró que la crítica rechaza +dicho testimonio. Lo mismo puede decirse de las ruinas de Newport, +las cuales indican un edificio en forma de rotonda, hecho con piedras +de granito, unidas por argamasa, y que consta de diferentes arcos, +descansando sobre ocho columnas. El edificio de Newport, descubierto en +Rhode-Island, se ha dicho que era de procedencia normanda, sin tener en +cuenta que Benito Arnoldo, uno de los primeros colonos que vinieron, +desde 1638 a 1678, mencionó en su testamento dicho edificio con las +siguientes palabras: «El molino de piedra _que he construído_.» Por +último, Horsford cree haber hallado vestigios arqueológicos de los +noruegos en América (en Cambridge, población de Massachusets), los +cuales consistían en restos de dos grandes casas con cinco chozas a +dichas casas unidas; las primeras estaban destinadas al jefe y personas +de su familia, y las segundas a los criados. + +Recordaremos, pues, las siguientes palabras de Mr. Vivien de Saint +Martin: «Es indudable que desde el siglo XI, cerca de quinientos +años antes de Colón y de Cabot, los colonos noruegos de Islandia y +de Groenlandia conocieron algunas partes de las costas del NE. de +América»[156]. + + [156] _Histoire de la Geographie_, pág. 387. + +No habremos de terminar este capítulo sin trasladar aquí la opinión de +Reclus: «Aun en la misma patria de Cristóbal Colón y de Amerigo Vespuci +no hay quien ponga en duda que fueron los normandos los descubridores +de la América del Norte»[157]. + + [157] _Nueva Geografía Universal_, América Boreal, pág. 9. + +Dice que a fines del año 1000 descubrió Leif el _Virland_ o País del +vino. «Sea lo que fuere--añade--los escandinavos fundaron en tierra +firme del Nuevo Mundo colonias regulares en un período que, según la +tradición, abarca de ciento veinte a ciento treinta años. Después de +haber tomado posesión del país y encendido grandes hogueras, cuyo +resplandor llevara a lo lejos la noticia de su llegada, marcaron con +signos los árboles y las rocas, clavaron sus lanzas en los promontorios +y construyeron cabañas y recintos fortificados. Los _sagas_ hablan +del nacimiento de niños en aquellas colonias y refieren asimismo +combates, en los que sucumbieron guerreros. Entre ruinas de antiguas +construcciones atribuídas a los escandinavos, se han encontrado +sepulcros. Los piratas normandos, como los invasores de todas las +naciones de Europa que les sucedieron, asesinaron a los indígenas y +lo hicieron por el sólo gusto de verter sangre: la obra de exterminio +comenzó a la llegada de los blancos»[158]. + + [158] Ibidem, págs. 12 y 13. + +Citaremos, por último, el siguiente párrafo del sabio geógrafo: «En +vista de los descubrimientos hechos por las gentes del Norte en +aquellas latitudes, los navegantes de la Europa meridional debieron +buscar nuevas tierras hacia las regiones templadas y cálidas del otro +lado del mar. Además, nunca llegó a perderse del todo el recuerdo +de las primeras expediciones, o mejor, confundíase este recuerdo +con tradiciones diversas. Lo mismo que los galos y los islandeses, +los árabes relatan la historia de sus heróicos navegantes, los ocho +_almagrurim_ o «hermanos errantes» que salieron del puerto de Lisboa +en el año 1170, jurando no regresar sin haber desembarcado en las +lejanas islas de Ultramar: otros «hermanos» o compañeros, los frisones, +que embarcados en Brema, llegaron hasta la Groenlandia; después, a +fines del siglo XIV, dos venecianos visitaron las mismas tierras, +por ellos llamadas _Engroneland_, y los detalles que dan, así como +ciertas indicaciones hechas en sus cuadernos de navegación, dejan pocas +dudas acerca de la realidad de este viaje. En fin, un polaco, Juan de +Izkolno, en el año 1476, fué directamente enviado a la Groenlandia +con el objeto de restablecer las comunicaciones, desde largo tiempo +interrumpidas»[159]. + + [159] _Nueva Geografía Universal_, América Boreal, págs. 13 y + 14. + +La comunicación entre Escandinavia y las Indias durante la Edad Media, +y entre España y dichas Indias en los comienzos de la Edad Moderna, +recuérdanos las siguientes palabras de D. Juan Fastenrath, literato e +hispanófilo alemán: «Dios ha dado Leif a la raza escandinava; pero dió +Colón a la raza latina y a la humanidad entera. ¡Apreciemos y admiremos +a los dos, a Leif y a Colón»[160]. + + [160] _El Centenario_, tomo IV, pág. 391. + + + + +CAPÍTULO IV + + AMÉRICA MERIDIONAL: TRIBUS DEL OCÉANO ATLÁNTICO Y DEL OCÉANO + PACÍFICO.--REGIÓN AMAZÓNICA: SU SITUACIÓN.--LOS TUPÍES Y + GUARANÍES.--LOS OMAGUAS, COCAMAS Y CHIRIGUANOS.--LOS TAPUYAS.--LOS + PAYAGÜAES, AGACES, SUBAYAES Y OTRAS TRIBUS.--TRIBUS QUE HABITABAN + EN EL URUGUAY: CONFEDERACIÓN URUGUAYA: LOS CHARRÚAS.--LOS CHANÁS + Y OTRAS TRIBUS. LOS ARAWAK.--LOS CARIBES.--TRIBUS DEL ALTO + ORINOCO Y DEL ALTO AMAZONAS.--TRIBUS DE LAS MESETAS DE BOLIVIA: + LOS CHIQUITOS.--REGIÓN PAMPEANA: TRIBUS DEL GRAN CHACO Y DE LAS + PAMPAS.--LOS ARAUCANOS O MAPUCHES.--TRIBUS PATAGÓNICAS.--LOS + CALCHAQUÍES. + + +Daremos comienzo a la reseña histórica de las diferentes tribus que +poblaron el Nuevo Mundo antes del descubrimiento de Cristóbal Colón, +no sin decir antes que sólo serán objeto de estudio las que sean más +interesantes o de ellas tengamos más noticias. Consideraremos primero +las de la América Meridional, después las de la Central, y, por último, +las de la Septentrional. + +[Ilustración: La primera representación gráfica conocida de los +Aborígenes americanos (Augsburgo 1497 a 1503)] + +Las tribus de la América del Sur--según los autores--pueden dividirse +en dos grandes grupos: las del _Océano Atlántico_ y las del _Pacífico_. +El filólogo Brinton distingue en el grupo del Atlántico dos regiones: +la _amazónica_ y la _pampeana_; y en el grupo del Pacífico otras dos: +la _colombiana_ y la _peruana_[161]. + + [161] Véase Navarro Lamarca, _Historia general de América_, + tomo I, pág. 283 y síguientes. + +Comprende la región amazónica los territorios regados por el Amazonas, +el Orinoco y todos sus afluentes, incluyendo los estados de Santa Cruz +y Beni (Bolivia), casi todos los del Brasil, Venezuela y Guayanas; +también las grandes y pequeñas Antillas. De entre las familias +lingüísticas más conocidas de la región amazónica, citaremos la +_tupí-guaraní_, la _tapuya_, la _arawak_ y la _caribe_. + +Los tupíes, guaraníes, carios, etc., que habitaban desde las Guayanas +al Paraguay y desde las mesetas del Brasil a las costas de Bolivia, +hablaban una de las lenguas más dulces de América. Dicen unos +historiadores que los guaraníes eran una especie de los tupíes, y otros +sostienen, por el contrario, que los tupíes eran una especie de los +guaraníes; pero todos se hallan conformes en que tupíes y guaraníes +constituyen una sola familia. Según una leyenda, muy corriente en +América, el primer hombre, llamado Tapaicuá, nació en el fondo de un +lago, de donde proviene, según parece, el nombre de Ipacaray, que +quiere decir _hombre de lago_. Tapaicuá tuvo dos hijos, que fueron +Tupí y Guaraní, los cuales, acompañados de sus respectivas familias, +llegaron al Brasil. Otros cronistas sostienen que su primitivo asiento +estuvo en las Antillas y bajaron de Norte a Mediodía. + +Tupíes y guaraníes creían en Dios y en el Diablo (_Tupá_ y _Añang_). No +tuvieron sacerdotes, sino médicos y hechiceros. Creían en otra vida, +si bien no admitían la existencia del infierno. Decían que todas las +almas iban al cielo. La tradición que conservaban respecto al diluvio +era que por consejo del profeta Tamandaré algunas familias de tupíes +y guaraníes se refugiaron en elevadas palmeras cargadas de dátiles, +con cuyo fruto se alimentaron hasta la retirada de las aguas. Tiempo +adelante, una disputa entre las mujeres de Tupí y Guaraní hizo que +éstos interviniesen. Decidieron separarse para cortar la cuestión, +quedando Tupí con sus descendientes en el Brasil, y Guaraní con su +dilatada familia en el Paraguay. Luego los guaraníes se extendieron por +extensas regiones, pues se encuentran en el Uruguay, en las provincias +argentinas de Corrientes y Entrerríos, en el Brasil, en las Guayanas y +algo en Bolivia. + +Tenían los tupíes cabeza cuadrada, rostro lleno y oval, nariz corta +y achatada, ojos pequeños, barba poca y color desde el rojo hasta el +amarillo; eran robustos, de manos y pies pequeños. Distinguíanse los +guaraníes por su color cetrino, cabello lacio, ojos negros, dientes muy +blancas, buena estatura y facciones finas. + +Ni tupíes ni guaraníes reconocieron gobierno alguno. Pacíficos +por naturaleza, no estaban sujetos a fuertes pasiones. Existía la +poligamia, en particular entre la gente rica. Educaban a sus hijos +enseñándoles el manejo del arco y otros rudos ejercicios; obligaban +a las mujeres, no sólo a ocuparse en los trabajos domésticos, sino +en los agrícolas. Vivían, generalmente, en rancherías de 50 a 100 +familias, gobernadas por un cacique, autoridad inferior a la asamblea +de padres de familia. Acostumbraban reunirse al anochecer, y sentados +en el suelo deliberaban sobre los asuntos de la ranchería. Sólo en +caso de guerra elegían un caudillo; sus armas eran las flechas y la +macana. Al dios Tupá no le construían templos. Los sacerdotes, médicos +y hechiceros curaban las enfermedades, chupando la parte enferma y +arrojando luego de su boca, según decían, el germen del mal. Escritura, +geroglíficos, quippus, medios objetivos de transmitir los pensamientos, +no los conocían. Apenas tenían vagas noticias de cronología. Los +ranchos o chozas eran de madera y paja; varios ranchos o chozas +formaban aldeas (_tabas_). Con madera y paja fabricaban sus únicos +muebles. Por lo que a agricultura respecta, cultivaban bastante bien el +maíz, la mandioca, el algodón y el tabaco, que fumaban en pipa. + +Los _omaguas_ y _cocamas_ trabajaron los metales y enseñaron a +los europeos el uso del _caout-chout_, del que hacían vestidos, +zapatos, etc. Las demás tribus de la familia tupí-guaraní, aunque +completamente bárbaras, se distinguieron por sus excelentes trabajos +de alfarería. Por lo que atañe a su organización social, el jefe +militar (_morubixaba_) tenía absoluta autoridad en tiempo de guerra, +hallándose limitada en época de paz por las disposiciones del Consejo +(_nheemougaba_). Eran antropófagos y polígamos. Construían fuertes +canoas y enterraban sus provisiones en _silos hondos_ o _cuevas_. +Reconocían un poder superior y muchos espíritus activos y malignos. +Andaban desnudos, siendo aficionados a los adornos, a las músicas, a +las danzas y muy especialmente a la embriaguez. Los _chiriguanos_ se +distinguían sobre todos por su fiereza y salvajismo. + +Habitaban los _tapuyas_ (_enemigos_) desde los 5° a los 20° de latitud +sur, y desde el Océano Atlántico al río Xingú. Se les llamaba también +_Crens_ o _Guerens_ (antiguos), pues se creía que antes de los tupíes +fueron ellos dueños de la costa del Atlántico. Los _botocudos_, +tribus de la familia de los tapuyas, acostumbraban a adornar su labio +inferior con _botoques_ o pedazos de piedra o madera. Los tapuyas y sus +tribus eran salvajes, andaban desnudos, habitaban en los bosques y no +practicaron industria alguna. Fueron cazadores habilísimos. De si eran +o no antropófagos bastará decir que vivos todavía los prisioneros, les +cortaban pedazos de carne y se la comían. El tipo de los tapuyas estaba +en los _aymorés_ (hoy botocudos), y tapuyas eran los _potentues_, los +_guaytacaes_, los _guaramomíes_, los _goaregoares_, los _yecarusues_ +y los _amanipaques_. Constituían los tapuyas una familia especial y +su lengua era diferente a la de los tupíes. Por cama tenían el suelo +cubierto con hojas de árboles, por techumbre, el cielo; por armas, el +arco y la flecha. Atravesaban los ríos, ya a nado, ya a pie, por los +sitios donde la profundidad era poca. + +Refieren algunos escritores que, en la época del descubrimiento, +dominaban casi toda la costa del Brasil los tupíes o guaraníes, los +cuales habían vencido a los tapuyas, apoderándose del territorio. Los +tupíes hablaban una misma lengua, al paso que los tapuyas hablaban +lenguas diferentes; los primeros eran menos bárbaros que los segundos; +aquéllos tenían organización social más perfecta que los últimos; ambos +eran antropófagos, distinguiéndose en que entre los tupíes era sólo +tratándose de prisioneros de guerra, y entre los tapuyas era general. +Si los tapuyas, cuando llegaron los tupíes, se dividían en 76 tribus, +los tupíes, cuando llegaron los portugueses, formaban 16 naciones, las +cuales conservaban como radical de su nombre el del tronco común, y así +decían tupi-nambás, tupi-niquinos y tupi-aes. + +Muy poco, pues, se sabe de la historia primitiva del Paraguay. No se +han hallado en aquellas regiones vestigios que revelasen la existencia +de muy remotas civilizaciones, como se encontraron en México y Perú. +Son, sin embargo, datos curiosos la gruta del cerro de Santo Tomás en +Paraguarí, y la gran losa de Yariguaá, sobre la que se ven geroglíficos +y caracteres grabados a cincel y no descifrados todavía. Además de los +tupíes y guaraníes, existían a orillas del Paraguay los _payagüaes_ y +los _agaces_. En la parte Norte del Pilcomayo vivían los _subayaes_, +y en las fronteras del Brasil otras tribus que todavía no han sido +clasificadas. De las citadas tribus, unas fueron destruidas por los +conquistadores españoles, y otras existen aún en estado salvaje[162]. + + [162] Véase Pereira, _Geografía e Historia del Paraguay_. + +Pasamos a considerar las razas que habitaron en el Uruguay. Cuando +Juan Díaz de Solís descubrió, en 1512, las costas del Uruguay, se +encontró con una raza no aborigen, pues antes habían habitado razas +más atrasadas, cuyos groseros monumentos denunciaban su prioridad. +Exploraciones verificadas en los territorios de San Luis, departamento +de Rocha, dieron por resultado el hallazgo de construcciones, cuya +altura es de 8 a 10 metros y el diámetro de 15 a 25. «La capa +superficial de los pocos montículos excavados hasta ahora, es de +tierra dura y compacta, generalmente cubierta de talas, coronillas +o palmeras, siguiéndose luego el relleno de tierra negra en polvo, +con interpolaciones de tierra roja quemada, a manera de ladrillos o +adobes. Entre el relleno y la capa exterior hay una zona, que podrá +llamarse de esqueletos, de donde se han extraído varios, íntegramente +conservados: estaban en cuclillas y tenían a su alrededor restos +de armas y alimentos, como también fragmentos de una cerámica muy +primitiva. Mientras esto acontecía hacia el Este, algo análogo ha +revelado en el Oeste una excavación accidental. Sobre la costa del río +Negro, a veinte cuadras[163] del pueblo de Soriano, se extrajo del +montículo denominado _Cerrito_, un esqueleto sepultado boca arriba, +con los brazos en cruz y rodeado de sus armas de combate. El _Cerrito_ +estaba cubierto de una capa de tierra plomiza, luego otra de escamas, +al parecer de pescado, y entre esta última y el esqueleto extraído, +existía una tercera de conchas marinas. Al contrario de lo que +aconteció en _San Luis_, los fósiles del _Cerrito_ se pulverizaron al +contacto del aire»[164]. + + [163] Medida itineraria de 100 metros o de 100 o 150 varas, + según los países. + + [164] Francisco Bauzá, _Historia de la dominación española en + el Uruguay_, tomo I, páginas 133 y 134. + +Es evidente que anterior a la civilización que encontraron los +conquistadores españoles, hubo otra u otras. Acerca de donde procedían +los primitivos habitantes, es asunto no resuelto todavía. Lo que parece +hallarse fuera de duda, pues en ello están conformes los cronistas, +es que las tribus asentadas en el territorio uruguayo formaban una +confederación que se extendía desde las riberas del Atlántico hasta +donde se reunen los ríos Uruguay y Panamá, derramándose por las costas +de ambos ríos. No encontraron los españoles un gobierno central, sino +tribus con sus jefes respectivos que se unían en tiempo de guerra, +separándose en época de paz. Dichas tribus eran felices y dóciles, +siempre que no se quisiera sujetarlas por las amenazas o por la +violencia. Del mismo modo que se dió el nombre de Confederación del +Río de la Plata a todos los países bañados por el mencionado río, +así del nombre del río Uruguay se llamó aquella tierra Uruguay. +Trasladábanse las tribus de un punto a otro buscando alimento que les +proporcionaba la caza o los árboles frutales. Hablaban un idioma cuya +matriz era el guaraní mezclado con voces extrañas; pero un guaraní +bastante rudo. Prescindían de locuciones poéticas que otros empleaban +en cantares y fiestas, a las cuales ellos nunca se entregaban. Las +armas que usaban eran arrojadizas (dardo y flecha) y de esgrima (chuzo +y maza). La cerámica era pobre. Los colores más usados eran el rojo, +el azul y el amarillo. La casa la constituían cuatro estacas y la +techumbre cueros curtidos. Obtenían el fuego frotando dos maderos. +El hombre andaba generalmente desnudo, y la mujer se cubría desde la +cintura a las rodillas. No adoraban ídolos ni ofrecían sacrificios +humanos. Fabricaban manteca con la grasa del pescado, y hacían licores +fermentando con agua la miel de las abejas silvestres. El gobierno se +remontaba al sistema patriarcal. Los jefes de las familias constituían +la asamblea de la tribu. + +La tierra era fértil, las aguas abundantes y el arbolado escaso, +pues sólo se encontraban algunas especies de frutales, tintóreas y +maderables. No se conocían caballos, ni vacas, ni otra clase de +ganado. La caza estaba reducida al avestrúz, al venado y al apereá, +como también a la perdiz, al pavo del monte, a la nutria, al carpincho, +al zorro, al lagarto y a la mulita. Había carniceros, como el tigre y +el puma, y reptiles venenosos, como varias clases de víboras. Los ríos +y arroyos tenían abundancia de peces y de moluscos. + +La tribu más importante que habitó el país fué la _charrúa_, cuyo +asiento principal estaba en el litoral que bañan el Océano, el Plata +y el Uruguay, extendiéndose de allí hacia el interior del país. Eran +los charrúas altos, bien conformados los cuerpos, cabello negro, color +moreno tirando a rojo, negros y brillantes los ojos, blancos y fuertes +los dientes. De voz débil y parcos en palabras, sólo daban grandes +voces cuando entraban en batalla. Tenían vista y oído excelentes. +Sufrían el hambre y la sed; eran ágiles, astutos y emprendedores. +Gustábanles los lances caballerescos. Guerrear y cazar, a esto se +hallaba reducida la vida del charrúa. Era feliz en esa vida libre, +independiente, sin relaciones y sin oposición alguna. Habitaban bajo +toldos, los que mudaban a las costas en invierno, a los montes y +frescos valles en verano. No cultivaban la tierra, ni labraban el +barro, ni tejían, ni hilaban. Tampoco navegaban. Eran tan graves y +taciturnos que no conocían el baile, ni el canto, ni ninguna clase de +juegos. Ni en la guerra tenían jefes, ni en la paz obedecían a gobierno +alguno. La condición de las mujeres era la misma en todos los pueblos +bárbaros. Criaban los hijos, cuidaban al marido, guisaban, armaban +y desarmaban los toldos, servían de bestias de carga. Los charrúas +tal vez no profesaban religión determinada, aunque es indudable que +no conocían ni ídolos ni templos. Creían en la vida futura, según +ciertos ritos que observaban en los entierros. Enterraban a los +muertos con sus armas y con los objetos que más usaban en su vida. No +fueron antropófagos, antes por el contrario, se distinguían por su +hospitalidad. Si algunos escritores dicen que existió la antropofagia, +no están en lo cierto. + +Los hombres traían el cabello atado y las mujeres suelto, +distinguiéndose también los primeros en que llevaban el labio inferior +atravesado de parte a parte. En señal de duelo las esposas, hijas o +hermanas del difunto se cortaban una articulación de algunos de los +dedos; empleaban, además, ayunos y mortificaciones. La poligamia era +permitida, aunque no tan extendida como en otros pueblos, y por lo +que respecta a los divorcios eran raros si los matrimonios tenían +hijos. Castigaban el adulterio descargando algunas bofetadas sobre los +cómplices. + +Aunque no tan extendido en el país como en la tribu de los charrúas, +no carecía de prestigio la de los _chanás_, que residía en las +islas del _Vizcaíno_, sobre el río _Hum_ (negro); gozaban de menos +consideración la de los _yaros_, hacia San Salvador, sobre las orillas +del Uruguay, la de los _bohanes_ y la de los _chayos_. La tribu +_guenoa_, que no sabemos si era la misma de los charrúas, apareció +la última en el territorio uruguayo. Bien será hacer presente que +los indígenas brasileños, cuyo idioma era también el _guaraní_, se +distinguían por su fiereza, hipocresía, falsedad, y lo que era peor, +por su afición a comer carne humana. Puede del mismo modo afirmarse +que el indígena del Uruguay, cuando los españoles llegaron al país, +estaba en la época que la geología denomina _neolítica_ o _de la piedra +pulimentada_. «Todos los datos concurren, escribe Bauzá, a confirmar +esta aseveración; las armas de que se servían, los utensilios con que +las trabajaban, los talleres donde esos trabajos se llevaban a cabo, +son indicios seguros de que habían entrado ya al segundo período de +la Edad de piedra, en la cual los rudimentos de una industria menos +grosera, comenzó a abrir horizontes más vastos al espíritu humano. +Sin embargo, sea por el aumento de las necesidades, sea por el hecho +fatal de que la civilización se cimenta con sangre, la época en que +entraban los indígenas era la verdadera época de la guerra universal. +Así la han designado con mucha propiedad algunos maestros de la ciencia +geológica»[165]. + + [165] Ob. cit., tomo I, págs. 185 y 186. + +Los _arawak_ o _maipures_ que ocupaban el alto Paraguay y las mesetas +de Bolivia, llegando hasta las grandes y pequeñas Antillas y también +las Lucayas o de Bahama, fueron--según opinan algunos cronistas--los +primeros aborígenes americanos conocidos por los españoles. Las +palabras indias que oyeron Colón y sus compañeros en Haití, Cuba, +etcétera, pertenecían a la familia lingüística de los arawak. Eran +más cultos los arawak que los tupíes y tapuyas; sabían labrar el +oro, tallaban ídolos y construían canoas; hacían finos paños de +algodón y pulimentaban sus armas de piedra; cultivaban el maíz, la +mandioca y el tabaco. Algunas tribus habitaban en casas de regular +construcción, provistas de hamacas, esteras y objetos de alfarería; +tenían ritos religiosos definidos y destinaban para cementerio sitio +determinado. Las tribus _antis_ o _campas_ (ríos Ucayali, Pachitea, +etc.) domesticaban monos, cotorras y otros animales, y los _guanas_ +(alto Paraguay) eran inteligentes y pacíficos; había otras tribus menos +importantes. + +Por último, los _caribes_ o _karinas_, tal vez de la familia +tupi-guaraní, pasaron desde las Guayanas a las Antillas y Lucayas, +siendo de notar que en la época del descubrimiento de Colón se +hablaban los dialectos de aquellas gentes en las citadas islas y +en el continente, desde la boca del río Esequibo hasta el golfo de +Maracaibo. Tenían los caribes alguna cultura, pues supieron tejer +hamacas de algodón o pita, fabricaron objetos de alfarería, cultivaron +la tierra e hicieron grandes y marineras canoas. Respetaban a sus magos +(_piayes_) y _fetiches_. Alimentábanse de la caza; también del pescado, +de los plátanos y del cazabe. Acostumbraban a pintarse el cuerpo y se +horadaban las orejas y ternillas de la nariz. Distinguían los meses por +las lunas, y eran muy aficionados a la música y al canto. + +[Ilustración: Caribe (Guayanas).] + +Los caribes sólo consideraban hombres a los de su raza, y creían que +todos los demás debían ser reducidos a la servidumbre. Decían con +arrogancia: sólo nosotros somos gente (_Ana cariná rote_) y todas las +demás gentes son nuestros esclavos (_Amucon papororo itoto nantó_). +En cambio, los demás pueblos odiaban a los caribes. «Allá en lejanos +tiempos--tales son las palabras de los salivas--infestaba las regiones +del Orinoco horrible serpiente que todo lo destruía: hombres y cosas. +Bajó del cielo para matarla el hijo de Puru, y muerta la dejó sobre la +tierra. Grande fué el regocijo de todos los pueblos, regocijo que se +convirtió pronto en duelo. Pudrióse la serpiente, y de cada gusano que +en ella se formó salieron una hembra y un varón caribes.» Los achaguas +afirmaban que los caribes eran hijos de los tigres, y les llamaban por +esta razón _chavinavies_. Lo mismo después que antes de la conquista, +los caribes mostraron siempre feroces instintos. A la crueldad, +añadían la doblez y la perfidia. «Sentían las mujeres todas--escribe +Pi y Margall--que se les cayeran los pechos, y para evitarlo eran con +harta frecuencia madres sin entrañas. De ahí que provocaran, como las +de otros tantos pueblos, el aborto y sepultaran recién nacidos a sus +propios hijos, sobre todo si eran gemelos. Livianas, querían y buscaban +el placer: vanidosas, temían los efectos que produce, y almas sin +moralidad, ahogaban los más dulces sentimientos de la naturaleza»[166]. +Acerca de las bronchas de oro usadas por las hijas de los caciques para +levantar sus pechos, escribe Gonzalo Fernández de Oviedo, capítulo X +del sumario de la _Natural Historia de las Indias_ lo siguiente: «Las +mujeres principales a quienes se va cayendo las tetas, las levantan con +una barra de oro, de palmo y medio de luengo, y bien labrada. Pesan +algunas (las barras) más de doscientos castellanos. Están horadadas +en los cabos y por allí atados sendos cordones de algodón. El un cabo +va sobre el hombro y el otro debajo del sobaco, donde lo añudan en +ambas partes.» Por su parte los caciques solían viajar tendidos en +hamacas que llevaban en hombros los esclavos o criados. La mujer, +como inferior al hombre, según ellos, cuidaba del hogar, labraba los +campos y recogía las cosechas. Iba a la guerra para rematar a los +enemigos. En suma, los caribes eran valerosos, intrépidos, navegantes, +invasores, vengativos, crueles, amigos de su libertad y antropófagos. +Supone Washington Irving que no eran tan antropófagos como se les creía +y Humboldt dice que fueron quizá los menos antropófagos del Nuevo +Continente. + + [166] _Hist. general de América_, tomo y volumen I. pág. 697. + +Entre las tribus del Alto Orinoco y del Alto Amazonas citaremos +los _guahibos_ (de Casanare), los _otomacos_ (del río Meta) y los +_cashibos_ (del Aguaitía). Eran nómadas los _guahibos_; andaban de +una parte a otra, no parando en parte alguna más de dos noches. Aquí +cazaban, allí pescaban, en tanto que sus mujeres cavaban la tierra y +desenterraban raíces que les servían de alimento. Lo mismo cazaban y +devoraban a los tigres que a los venados. La guerra era para ellos la +ocupación principal. Los _otomacos_ era tribu numerosa y de no poca +importancia. Antes de rayar el alba conmovían el aire con tristes +alaridos. Se bañaban en seguida en el río o en el arroyo más próximo. +A la salida del Sol acudían a las puertas de su respectivo jefe, el +cual, según la época, les mandaba cazar jabalíes, coger tortugas o +pescar en canoa, como también desbrozar los campos o sembrarlos o segar +la cosecha. Como no todos los otomacos habían de estar diariamente +sujetos al trabajo, los ociosos iban al trinquete a jugar a la pelota. +Tanto los jugadores como los espectadores se dividían en dos bandos. +La destreza de los primeros era grande. También las mujeres tomaban +parte en el mencionado juego[167]. Sólo hacían una comida y ésta al +ponerse el sol; algunos se permitían durante las veinticuatro horas +comer algunas frutas y también algún puñado de arcilla, que digerían, +según algunos autores, gracias a la mucha grasa de tortuga o caimán que +tomaban, ya sola, ya con maíz y yuca. Después de la comida comenzaba +el baile, que duraba hasta media noche. Los varones, cogidos de las +manos, formaban un corro; otro las mujeres alrededor de los hombres; +y un tercero de los pequeños alrededor de las mujeres. El maestro o +director de la fiesta daba el tono, comenzando a la vez el canto y la +danza. Apenas dormían. Los vigorosos otomacos rechazaron siempre a los +caribes, con los cuales pelearon a menudo cuerpo a cuerpo. «Cuenta--se +decían a sí mismos--que si no eres valiente, comerte han los caribes.» +Eran monógamos. De ordinario, los mancebos se casaban con las viudas y +los viudos con las doncellas. Entregábanse a la embriaguez, como las +demás tribus bárbaras. Hicieron notables adelantos en la agricultura +y en la pesca. Ya se ha dicho que eran alfareros, añadiendo ahora que +sólo tenían esta industria y la fabricación de armas. Existía el +comercio, pues cambiaban sus artefactos con los de los pueblos vecinos. +Respecto a los _cashibos_, menos conocidos que los otomacos y guahibos, +tenemos pocas noticias. Sin embargo, puede afirmarse que eran más +bárbaros que los anteriores. + + [167] De este asunto nos ocuparemos con más extensión en el + capítulo XV. + +Pasando a estudiar las tribus de las mesetas de Bolivia, se presentan +a nuestra consideración y estudio los _chiquitos_, incluyendo en ellos +sus afines. El territorio donde habitaban estas tribus confinaba al +Norte con las tierras de Matto Grosso y las orillas del Iténes, al +Este por el Paraguay, al Sur por el Gran Chaco y al Oeste por las +orillas del Río Grande y las del Parapiti. «El gobierno y subdelegación +de chiquitos ocupa un espacioso terreno de doscientas leguas de +largo Norte Sur a la parte oriental de la provincia de Santa Cruz, +limitándose por el Oriente con el río Paraguay que lo divide de la +provincia de este nombre, y al Oeste por el Guapay o Grande que le +separa del de Santa Cruz. Los pueblos que ocupan este extenso país se +llaman de chiquitos, porque cuando la primera vez se llegaron a él los +españoles observaron que las puertas de las chozas de los indios eran +muy bajas, y no viendo a los naturales que se habían huído y escondido +en los bosques, los creyeron de reducida estatura y le dieron el +predicho nombre que conservan hasta el día...»[168]. A la llegada de +los españoles, ya no eran nómadas los chiquitos. Vivían a la sombra +del bosque o en la falda de la sierra donde habitaron sus antepasados. +Eran poco aficionados a la guerra; pero, si la hacían, se portaban +valerosamente. Por naturaleza eran dóciles, joviales, amigos de fiestas +y banquetes. Nada encontraban tan grato como beber su vino de maíz +con varios convidados. A sus huéspedes guardaban las atenciones más +delicadas. No eran rencorosos ni vengativos. Dicen algunos cronistas +que los chiquitos no profesaban religión alguna; creían, sin embargo, +en la otra vida. Cada tribu reconocía un caudillo, elegido generalmente +por los ancianos. Gustaban varones y hembras de las galas, adornándose +con esmeraldas y rubíes el cuello y piernas, con plumas la cabeza y la +cintura. Aborrecían a las hechiceras y creían en los sortilegios. Del +canto del ave, del aullido de la fiera, del ruido del viento, de la +espuma de los torrentes, etc., inferían los sucesos futuros. No creían +en Dios, aunque es posible que creyesen en el Diablo. Sólo tenían una +mujer, exceptuando los caciques que reunían hasta tres: tener más de +tres, era cosa rara. No descuidaban la agricultura y cuando recogían la +cosecha del maíz, marchaban a los bosques donde pasaban meses enteros +dedicados a la caza. Asegura D'Orbigny que la lengua de los chiquitos +era de las más perfectas y ricas de América. También en la provincia +boliviana de chiquitos vivían los _etilinas_. + + [168] _Arch. de la Direc. de Navegación y pesca marítima, + Perú, Chile y Buenos Aires_, tomo V, b 4.ª + +Pasamos a estudiar la región _pampeana_, cuyos límites son al Este el +Océano Atlántico y al Oeste la cordillera de los Andes. Comprende los +territorios del _Gran Chaco_, las Pampas, desde el río Salado al río +Negro, los desiertos de Patagonia y las soledades antárticas[169]. + + [169] Del Gran Chaco nos ocuparemos detenidamente en el tomo + III. + +Dáse el nombre de _Gran Chaco_, a la región que se extiende del río +Salado hacia el Norte, hasta los 18°, próximamente, de latitud Sur; +confina al Este con los ríos Paraguay y Panamá, y al Oeste por la +cordillera de los Andes. El Gran Chaco es un país de grandes llanuras y +espesos bosques, regado por tres grandes ríos (el Pilcomayo, el Salado +y el Vermejo), que lo dividen de Noroeste a Suroeste, en tres fajas +casi paralelas (Chaco Boreal, Central y Austral). Lo dulce de su clima, +la fertilidad de su suelo, la abundancia de caza de sus selvas y la +sabrosa pesca de sus ríos y lagos, hicieron agradable la vida de las +numerosas tribus indígenas que lo poblaron. Los _matacos_, situados +en las riberas del Vermejo, eran algo flojos, salvajes y refractarios +a toda civilización. Hoy, reducidos a corto número, prefieren la vida +nómada a la sedentaria. Los _lules_, que habitaban en las márgenes del +Salado y el Tabiriri, se encerraron en sus bosques cuando llegaron los +misioneros. A la numerosa familia de los _guaycurus_, pertenecían, +entre otras tribus, los _abipones_, los _tobas_, los _vilelas_ y +los _querandíes_. Prescindiendo de los _payaguás_ (río Paraguay), +tribus marineras, los indígenas del Chaco fueron excelentes ginetes. +Habiéndose propagado seguidamente el caballo en América, ellos, +caballeros en briosos corceles y armados con sus lanzas, se defendieron +un día y otro día del europeo. No salieron del estado de salvajes los +indios del _Gran Chaco_. Eran fetichistas y obedecían ciegamente a sus +magos y hechiceros. + +Hacia los 35° de latitud y al Sur del Gran Chaco, comienza la región +llamada de las _pampas_. Encantan aquellas llanuras tan extensas, +aquella riqueza de pastos y aquellos sitios tan pintorescos. Sólo la +familia lingüística _auca_ o _aucaniana_ encontramos en las pampas. A +dicha familia pertenecían los _pampas_, propiamente tales (_guarpes_, +_moluches_, etcétera) de la República Argentina, y también los +_araucanos_ o _mapuches_ del Sur de Chile. Refractarios los pampas a +toda cultura, ladrones y borrachos, servíales el caballo ya para ir +de una parte a otra, ya como elemento de guerra. Prestaban obediencia +a sus caciques, a sus hechiceros y brujos; de todas las tribus de +los pampas únicamente los _moluches_ o manzaneros (río Limay, etc.), +fueron sedentarios y agricultores. Conservaron su independencia y +ferocidad los pampas hasta últimos del siglo XIX. «Las últimas huestes +salvajes..., acosadas en sus propios aduares..., hanse visto obligadas +a clavar en tierra la tradicional lanza y presentarse sumisos al +gobierno», decía el General Winter (9 Febrero 1885), al comunicar al +gobierno argentino la sumisión del famoso cacique Saihueque. + +Los _indomables araucanos_, como los llamó Ercilla, ocupaban en la +centuria XVI la comarca llamada al presente _Araucania_ (Chile), +situada entre los Andes y el Océano. «Los araucanos del Norte de +Maule--escribe Reclus--se llamaban _picun-chen_; los del Centro eran +los _pehuenche_ o gente de la tierra de los _pehuen_, es decir, de +las araucarias, aventajados a los demás en número, y antepasados de +los araucanos de hoy; los _huilli-che_ moraban al Sur, ocupando el +resto de la parte continental de Chile; los _puel-che_ (de allende +las montañas). También en Chile había araucanos, a los que llamaban +_cunchos_ y _payos_, nombre que sus descendientes, después de +mezclada la raza con la de los españoles, han cambiado por el de +_chilotas_»[170]. Otras tribus situadas en el citado territorio de la +República no tuvieron la importancia de la de los araucanos. «El tipo +araucano, dice un escritor moderno, es el siguiente: estatura mediana y +miembros bien proporcionados; cabeza abultada; cara redonda con frente +estrecha y ojos pequeños, comúnmente negros; nariz corta y achatada; +boca grande con labios gruesos y dientes blancos; barba rala y escasa; +pómulos pronunciados y orejas regulares; y completando el conjunto, un +aire grave, sombrío y a veces desconfiado; pero que impone respeto. Su +color ha variado del mulato al blanco; pero ordinariamente es cobrizo». +Suave, armoniosa y flexible la lengua araucana, se habla al presente +por cerca de 100.000 individuos de raza indígena pura, que habitan en +Arauco. Adquirieron los _mapuches_ o araucanos fama inmortal por sus +luchas con los conquistadores incásicos (Huayna Capac, Tupac-Yupanqui, +etc.), y después por sus épicas hazañas con los españoles. Vivían los +mapuches cerca de la orilla de los ríos y arroyos, en chozas (_rucas_) +de madera o paja, formando aldeas (_lov_). Cultivaban las mujeres la +tierra, y de ella cogían, entre otras cosas, maíz y patatas, fabricaban +ollas, hacían cestos y tejían mantas, en tanto que sus maridos, hijos y +hermanos cazaban, pescaban o se preparaban para la guerra. Lo mismo en +la paz que en la guerra tenían los araucanos sus jefes, cuya autoridad +estaba limitada por el Consejo. Además, eran consultados con harta +frecuencia los brujos y los curanderos. Creían un deber religioso +sacrificar hombres y animales a los manes u a otros espíritus. Tenían +mucha afición a toda clase de fiestas y de juegos, como también se +hallaban dominados por la embriaguez y otros repugnantes vicios. + + [170] Nueva Geografía Universal, tomo III. _América del Sur_, + págs. 688 y 689. + +En lo militar habían hecho sus mayores adelantos. Maravilla lo bien +que escogían el sitio para sus combates, la facilidad con que abrían +fosos, levantaban muros y trincheras. Estaban sujetos a rigurosa +disciplina y rivalizaban en bravura porque sólo a fuerza de valor se +ganaban los altos puestos. Marchaban al son de atabales y trompetas, +llevando delante exploradores y detrás sus mujeres e hijos. Aunque los +araucanos hacían la guerra con crueldad, no sacrificaban al prisionero, +contentándose sólo con reducirlo a cautiverio y canjeándole después. +Desde niños se acostumbraban a la vida de los campamentos, teniendo +a gala arrostrar las privaciones y las fatigas. Luchaban por ser los +primeros en llegar a la cima de escarpado monte o en bajar hasta el +fondo de pedregoso valle. Procuraban, pues, no sólo ser sufridos, sino +ágiles. A la guerra iban al son de atabales y trompetas; llevaban +banderas en las que se veía una estrella. + +En religión, Ercilla supone que eran ateos; lo cierto es que no +rendían a Dios culto alguno. No se encontraron en el país ni templos +ni ídolos; jamás se les vió hacer sacrificios al Creador del Universo. +Representaban al diablo, a quien daban diversas formas y nombres: +llamaban _Pillan_ al autor del rayo; _Epuhamun_, al espíritu del mal +que consultaban antes de dar una batalla; _Huecuvu_ estaba considerado +como la causa de las enfermedades y la muerte, e _Ivunche_ era un +oráculo, por cuya boca hablaba el mismo diablo. Aun para el diablo +las ofrendas eran pocas y sin importancia. Creían en la inmortalidad +del alma y hablaban de un diluvio universal. Estaban atrasadísimos +en las ciencias, letras, artes e industria. Orgullosos, consideraban +inferiores a los demás hombres; ni aun reconocieron superioridad en los +europeos, a los cuales combatieron hasta conseguir su independencia. + +En las costas patagónicas del Océano Pacífico vivían las tribus de +los _chonos_ o _concones_, enemigos mortales de sus vecinos los +_huiliches_, y en las inmediaciones del Estrecho de Magallanes +estaban los _patagones_, _chonek_ o _inaken_ (hombres) célebres por +su alta estatura (1,73 metros a 1,83). Se alimentaban principalmente +de mariscos y de la grasa que sacaban de los lobos marinos y de las +toninas. Fabricaban canoas. Andaban desnudos o cubiertos con pieles no +curtidas. Respetaban a sus magos. Tenían una lengua áspera. Preferían +perder la vida a vivir en la servidumbre. En esto se parecían a los +araucanos, de quienes sólo les separaban los Andes. Como todos los +pueblos salvajes, tenían verdadera pasión por la guerra. Más crueles +que los araucanos, no dejaban con vida a sus prisioneros. Cuando no se +ocupaban de la guerra se dedicaban a la caza. Llama la atención que +si bien el patagón poseía dilatadas costas, no sabía construir ni una +canoa ni una balsa. + +Haremos del mismo modo notar que el patagón era poco dado a la +embriaguez, hecho verdaderamente singular, pues apenas había pueblo +bárbaro que no hubiese encontrado en el fruto o en las raíces de algún +árbol medio de procurarse bebidas más o menos alcohólicas. + +Creían los patagones en una divinidad, origen a la vez del bien y del +mal. No rendían a esa divinidad culto alguno. Como los araucanos, +carecían de templos y de ídolos. Eran supersticiosos y sacaban agüeros +del ave que cruzaba el espacio, del agua que corría, del viento que +soplaba y del humo que salía por el techo de su toldo. Por lo que +atañe a su cultura, los patagones se hallaban más atrasados que los +araucanos. Todas las tribus que habitaban en las inhospitalarias costas +de la Tierra del Fuego tenían los mismos caracteres y costumbres que +los patagones. + +Terminaremos este capítulo dando a conocer la civilización _calchaqui_, +anterior a la incásica y propia de la Argentina. Vivían los calchaquíes +en los territorios actuales de Catamarca, Tucumán y Salta. Supieron +tejer finas telas y fabricaban bonitas cerámicas. Construyeron murallas +de piedra e hicieron casas cómodas y bien acondicionadas. Adornábanse +con plumas de diferentes colores. Casi nada sabemos del estado social +de las tribus calchaquíes. Por último, aceptaron a mediados de centuria +XV la dominación incásica, resistiendo después valerosamente a los +españoles hasta que trasladados los últimos restos de las mencionadas +tribus al actual _Quilmes_ (1670), allí se extinguieron poco a poco. + + + + +CAPÍTULO V + + AMÉRICA MERIDIONAL (_Continuación_).--REGIÓN COLOMBIANA: TRIBUS + DEL ISTMO: LOS CUNAS Y OTRAS.--TRIBUS CHIBCHAS O MUISCAS: REYES + DE TUNJA Y DE BOGOTÁ: CONSIDERACIONES SOBRE LOS CHIBCHAS.--TRIBUS + DE LA PROVINCIA DE CHIRIQUI.--LOS PANCHES Y OTRAS TRIBUS.--REGIÓN + PERUANA: TRIBUS PRINCIPALES.--EL PERÚ ANTES DEL IMPERIO DE + LOS INCAS: OBSCURIDAD DE ESTOS TIEMPOS.--LOS INCAS ¿SON + INDÍGENAS?--MANCO CAPAC Y MAMA OCLLO.--MANCO CAPAC ES PROCLAMADO + INCA: SU POLÍTICA.--ZINCHI LLOCA: SU GOBIERNO.--LLOCE YUPANQUI: SU + CARÁCTER MILITAR.--MAYTA CAPAC: SU PASIÓN POR LA GUERRA.--CAPAC + YUPANQUI: SUS CONQUISTAS.--INCA YOCCA: SUS VICTORIAS.--YAHUAR + HUACAC: SU COBARDÍA.--HUIRACOCHA: SUS TRIUNFOS.--URCO: SU + DESTRONAMIENTO.--TITU-MANCO-CAPAC: SU CULTURA.--YUPANQUI: + SUS GUERRAS: CONCILIO EN EL CUZCO.--TUPAC YUPANQUI: SU PODER + MILITAR.--HUAYNA CAPAC: SU CRUELDAD.--HUASCAR Y ATAHUALPA: + GUERRA CIVIL.--EL INCA.--LOS INCAS, CURACAS Y AMANTAS.--LOS + VIRREYES.--LOS GOBERNADORES.--EL EJÉRCITO.--LA RELIGIÓN.--LA + CULTURA.--LA POESÍA.--LAS COMEDIAS Y TRAGEDIAS.--LA MÚSICA Y EL + BAILE.--LA LENGUA.--LA INDUSTRIA.--VÍAS DE COMUNICACIÓN: CAMINOS Y + CORREOS.--PUENTES.--ACUEDUCTOS.--LAS COLONIAS.--COLONIAS MILITARES. + + +Las tribus de la América del Sur (sección del Pacífico) forman dos +regiones, como se dijo en el capítulo IV de este tomo, que son la +_Colombiana_ y la _Peruana_. Dividiremos la Colombiana en tres grupos +geográficos: 1.º, Tribus _del Istmo y costas adyacentes_; 2.º, Tribus +_Chibchas_; 3.º, Tribus _Sud-Colombianas y Ecuatorianas_. Entre el mar +de las Antillas y el Océano Pacífico se hallaban establecidas en la +época del descubrimiento varias tribus más o menos importantes, las +cuales tenían lenguas que pertenecían a diversas familias. Citaremos +como las principales tribus, la de los _cunas_ (del Panamá), la de +los _dorasques_ (inmediaciones del Chiriqui), la de los _onotos_ o +_señores de la laguna_, y la de los _merigotes_ o _timotes_ (distritos +de Mérida y del lago Valencia). Todas las citadas tribus--según los +objetos encontrados en las tumbas de sus individuos--no salieron de la +barbarie. + +Extendíanse los _chibchas_, _muiscas_ o _muicas_ desde el istmo de +Panamá hasta Costa Rica y Colombia, y tanto la lengua chibcha como sus +dialectos, se hablaban durante la centuria XVI en el reino de Nueva +Granada (hoy Colombia). Se halla Colombia entre el Atlántico al Norte +y el Pacífico al Este, siendo muy corta la distancia que separa a +los dos mares por algunos sitios. Existía allí despótica y electiva +monarquía: el _zipa_ (Rey) y los _azaques_ (nobles) gozaban de grandes +privilegios. Considerábase como sagrada la persona del Rey, el cual +vivía en suntuosos palacios, lo mismo que los soberanos de México y del +Perú. + +Había dos Reyes, que residían, uno en Tunja, y el otro en Bogotá. +Desconocemos los comienzos del reino de Tunja; sabemos, sí, que se +formó posteriormente el reino de Bogotá. Por mucho tiempo, ya en paz, +ya en guerra, los monarcas de Bogotá debieron estar bajo el poder de +los de Tunja. ¿Cuándo se separaron y lograron su independencia? No lo +sabemos. En lo espiritual dirigía a los Reyes de Tunja y de Bogotá el +gran pontífice de Iraca o Sogundomuxo, que habitaba cerca de Suamoz +(hoy Sogamoso), cuyo templo fué, tiempo adelante, incendiado por los +españoles. + +Acerca del origen de ambos poderes, el de los reyes, a quienes +heredaban, no sus hijos, sino los hijos de sus hermanas, y el del +Pontificado de Sogamoso, que era electivo, veamos lo que refiere la +tradición. «Allá en apartados siglos--se decía--cuando no alumbraba +aún la Luna la tierra, vino a estas regiones un extranjero llamado por +unos _Bochica_, por otros _Zuhé_ y por algunos _Nemquetheba_. Llevaba +prendido el cabello, la barba hasta la cintura, los pies descalzos y el +cuerpo cubierto por un manto que por las puntas anudaba en el hombro. +Predicaba la virtud y condenaba el vicio, enseñaba la agricultura y las +artes, predecía los buenos y los malos tiempos y era el oráculo de la +comarca. Llegó también por aquel tiempo una mujer de singular hermosura +que, unos llamaban _Huythaca_, otros _Chia_ y algunos _Yubecayguaya_. +Enseñaba doctrinas opuestas a las de Bochica, halagaba los instintos +sensuales y llevaba tras sí las gentes; era mágica y de perversas +intenciones. Un día hizo crecer el río Funzha hasta hacerlo salir +de madre, e inundó la llanura de Bogotá, obligando a los habitantes +a recogerse en las cumbres de los vecinos montes. Afortunadamente, +Bochica acudió a remediar el daño. Fué a Bogotá, golpeó con su báculo +en una de las montañas del Mediodía, abrió paso a las aguas dando +nacimiento al salto de Tequendama y dejó seco el valle. No pudiendo +sufrir por más tiempo las maldades de Huythaca, la transformó en Luna y +la envió al cielo a que fuese mujer del Sol y alumbrase de noche. + +Bochica entonces arraigó en los muiscas sus ideas religiosas: la +existencia de un Ser Supremo, la inmortalidad del alma, el juicio final +y la resurrección de la carne. Concluída su predicación, se retiró a +_Iraca_, hoy Sogamoso, viviendo dos mil años. A su muerte fundó el +pontificado, instituyendo también al señor de la tierra y fijando la +manera de elegir a sus sucesores. + +Andando el tiempo, un sucesor de Bochica quiso poner fin a las +continuas guerras que se hacían los caciques. Los reunió a todos, les +hizo ver las ventajas de la paz y los indujo a nombrar un Rey a quien +todos obedeciesen. Recayó la elección en _Hunzahúa_, a quien dieron +desde luego el título de _Zaque_; y de aquí el origen del reino de +Tunja, que abrazó toda Cundinimarca.» Bochica y Huythaca son, pues, la +personificación del bien y del mal, de la virtud y del vicio, de Dios y +del Demonio. Son, además, signos cosmogónicos: él es el representante +del Sol, el día, el calor que seca la inundada tierra; y ella es la +representación de la Luna, la noche, la que cubrió la meseta de Bogotá +con las aguas del Funzha. + +A Hunzahúa, que vivió muchos años, no sabemos quién sucedió, pues a +_Fomagata_ o _Thomagata_ se le considera muy posterior. Dícese que era +casi tan santo como Bochica. Sucedió a Fomagata su hermano _Tuzuhua_, y +se guarda silencio sobre los demás reyes de Tunja hasta Michua. + +Respecto a los Reyes de Bogotá, si damos crédito a las tradiciones, +el primero fué Saguanmachica, que no subió al trono hasta el 1470, +veintidós años antes de la llegada de los españoles. Saguanmachica +tuvo mucho poder. Venció a todos los caciques vecinos, atreviéndose +luego a arrostrar las iras de Michua, Rey de Tunja. Cierto es, que los +de Bogotá llegaron a tener más fuerza que los de Tunja; pero a los +últimos favorecía lo áspero del terreno, la antigüedad de su origen +y el apoyo del gran sacerdote de Sogamoso. Llegaron a las manos en +Chocontá, siendo encarnizada la pelea, hasta el punto que los dos Reyes +perecieron después de derramar mucha sangre. + +_Quimuinchatecha_ sucedió a Michua y _Nemequene_ a Saguanmachica. +Aunque la victoria había sido de Saguanmachica, su sobrino Nemequene, +valeroso como ninguno, peleó con los caciques vecinos y también con +los lejanos, apoderándose de muchas tierras. El pontífice de Sogamoso, +que se llamaba _Nompanim_, más por miedo que por cariño, asistió a +Quimuinchatecha con 12.000 hombres. Quimuinchatecha reunió en Tunja +con la ayuda de Nompanim unos 60.000 hombres. En lo que hoy se llama +_Arroyo de las vueltas_, se dió la terrible batalla. Cuando los +bogotaes iban a cantar victoria, cayó Nemequene mortalmente herido, +cambiándose al punto la faz de las cosas. Quimuinchatecha, noticioso de +lo ocurrido, se dirigió con gran ímpetu sobre sus contrarios, logrando +señalado triunfo. _Thysquesuzha_, sobrino y heredero de Nemequene, +queriendo vengar la derrota anterior de los bogotaes, al frente de +70.000 hombres marchó contra Tunja, donde Quimuinchatecha se dispuso +a resistirle. El pontífice de Sogamoso, neutral a la sazón, predicó +la paz, que se hizo, mediante una buena cantidad de oro que el Rey de +Tunja entregó al de Bogotá. En esas treguas hallaron los españoles +a los muiscas. Los Reyes de Bogotá y Tunja no tuvieron fuerzas para +resistir a los conquistadores extranjeros. + +Entre los muiscas las leyes penales eran muy severas, y las civiles +apenas las conocemos. Sabemos que el matrimonio era una especie de +compra de la mujer por el marido. Cuidaban mucho de los enfermos y +respetaban exageradamente a los muertos, cuyas cenizas, si eran de +capitanes valientes, las llevaban a la guerra para animarse con su +vista y conseguir la victoria. Por lo demás, no se distinguían por su +arrojo y valentía. + +Para obtener del Cielo algún beneficio, o el fin de alguna calamidad, +celebraban grandes y suntuosas procesiones. En ellas--según las +crónicas--y como es natural, figuraba en primera línea el sacerdocio. +Los sacerdotes permanecían célibes, y de su castidad y prudencia +se hacen lenguas los cronistas. Los sacrificios humanos no eran +tan frecuentes como en México y en otros puntos. En honor de sus +dioses principales, que eran el Sol y la Luna, quemaban substancias +aromáticas. Veneraban a Bochica como hijo del Sol. Consideraban a los +ídolos que adoraban en sus santuarios como intercesores de los citados +brillantes astros. Las almas cuando salían de los cuerpos iban a +lejanas tierras, distinguiéndose las buenas de las malas, en que las +primeras hallaban allí descanso, y las malas, fatiga. + +Los muiscas, con ser tan cultos, no tuvieron escritura de ninguna +clase. En las ciencias tenían un sistema de numeración parecido al de +los aztecas; también un calendario. Pobre era su arquitectura y Herrera +dice que conocían la escultura y la pintura. La lengua chibcha murió +hace más de un siglo, conservándose únicamente en las gramáticas. +Había entre los chibchas artífices prácticos y hábiles en trabajar el +oro, con el cual fabricaban figurillas de hombres, collares, zarcillos +y otros adornos. Fueron buenos tejedores, como lo indicaban algunas +telas de algodón con dibujos de vivos colores. Fabricaban sus casas de +arcilla y madera, cubiertas con techos de forma cónica. Los muebles se +distinguían por su sencillez; pero los que se hallaban en los templos y +en los palacios de los reyes y sacerdotes eran lujosos y trabajados con +esmero. Hallábase muy adelantada la agricultura; cultivaban el maíz, +la patata y el cazabe. Los caminos eran excelentes, no careciendo +de importancia los puentes colgantes sobre los ríos y barrancos. +«Los muiscas usaban el oro en el comercio en concepto de moneda, +fundiéndolo para hacer unas ruedecitas con que pagaban las mercancías, +lo que apenas hay ejemplo que hiciera ninguna otra nación del Nuevo +Mundo»[171]. + + [171] Reclus, _Nueva Geografía Universal_.--_América del Sur_, + pág. 278. + +Las tribus de la provincia de _Chiriqui_ (costa del Pacífico), que +deben incluirse en la numerosa familia de los chibchas, pulimentaban +la piedra, eran buenos alfareros y trabajaban el oro, cobre y estaño, +haciendo con ellos aleaciones diversas. + +Los _panches_, _muzos_, _colimas_ y otras tribus, que ocupaban tierras +próximas a los chibchas y que acaso formaban parte de una misma familia +lingüística, si moraban en casas permanentes y tejían con fibras de +maguey mantas y esterillas, tenían fama--pues así lo dicen antiguos +cronistas--de «gente bestial y de mucha salvajía». + +Los panches eran, sin duda, los bárbaros más importantes en el reino +de Bogotá. Tenían sus viviendas en las ásperas montañas que miran al +río de la Magdalena, a unas nueve leguas de Santa Fe. Fama gozaban de +belicosos y de crueles con sus enemigos. Sacrificaban y comían a los +prisioneros. Eran apasionados por la guerra. Vivían de la caza y de la +pesca, abundante la primera en los montes y la última en los ríos. Muy +aficionados a la bebida, hacían vino del maíz, de la yuca, de la batata +y de la piña. También se entregaban locamente al baile. Es posible que +no conocieran forma alguna de gobierno; pero en religión parece ser +que adoraban a la Luna, pues el Sol les abrasaba y no le creían digno +de culto. Iban desnudos, si bien se colocaban zarcillos en narices y +orejas, se teñían de negro los dientes y de otros colores los brazos +y piernas; los que se habían distinguido por sus hechos de armas, se +taladraban el labio y adornaban sus sienes de brillantes plumas. Añaden +los cronistas que los panches midieron frecuentemente sus armas con los +muiscas y algunas veces con ventajas. Dicen también--y esto no deja de +llamar la atención--que no casaban con mujer de su pueblo, y mataban +mientras no tuviesen hijo varón a cuantas hembras les nacían[172]. + + [172] Véase Pi y Margall, _Historia general de América_, tom. + I, vol. I, pág. 293. + +Los muzos y los colimas estaban situados entre el Sogamoso y el +Magdalena. Propiamente hablando, no tenían dioses, si bien llamaban +padre al Sol y madre a la Luna; pero ni al astro del día ni al de +la noche tributaron culto ni erigieron adoratorios. No creyeron en +la inmortalidad del alma y recurrían con frecuencia al suicidio. No +conocían gobierno de ninguna clase, como tampoco leyes. Colimas y +muzos eran polígamos. Mostraron su valor y arrojo, ya peleando con las +tribus vecinas, ya en lucha luego con los españoles. Se cree que fueron +antropófagos. Si alguna de las mujeres de los colimas o muzos caía en +adulterio, el marido se suicidaba o manifestaba su cólera rompiendo el +ajuar de la casa. Si acontecía lo primero, la adúltera había de ayunar +tres días, bebiendo sólo algún vaso de chicha; además, en el citado +tiempo tenía que sostener en sus rodillas el cadáver de su marido. +Después se retiraba a lo más oculto de un cerro o valle, sembraba maíz +y allí vivía entregada a sus remordimientos, hasta que parientes de +ella y del difunto iban a recogerla. Cuando el marido únicamente rompía +las vasijas de la casa, debía huir al monte, levantar una choza y comer +lo que espontáneamente le daba la tierra, hasta que la mujer, repuesta +la vajilla, le buscaba y le hacía volver al hogar. En este caso, bien +puede asegurarse que el marido buscaba, no castigar el crimen, sino +consentirlo, cubriendo las apariencias. + +Las tribus indígenas que habitaban en los actuales Estados de Cauca, +Antioquía, Tolima, etc., no debían de carecer de alguna cultura, según +los restos que todavía se conservan. + +Los _guanucos_ o _coconucos_, que vivían en Popayán y en los valles +de la sierra, adoraban al Sol con no poco entusiasmo y fe ciega. Es +posible que desciendan de ellos los _moquxes_ o _guanabianos_, los +cuales vivían a la sazón en la vertiente occidental de la cordillera, +ocupados en sus faenas de agricultura. Los _andaquis_ se asentaban en +la parte más escarpada de la cordillera oriental, hacia las fuentes +del río Fragua; créese que ellos fueron los constructores de edificios +ciclópeos y de templos subterráneos. + +Los _cañaris_ y otras muchas tribus que habitaban los territorios que +rodean el golfo de Guayaquil y que debieron ser subyugados por los +_incas_ (siglo XV), no carecían de regular cultura, como puede verse en +sus delicados trabajos de oro y en sus hachas de cobre. + +Consideremos el territorio peruano. Las ruinas monumentales +existentes en la región del lago Titicaca--muy especialmente las de +Tiahuanaco--indican su carácter megalítico. Creemos que el inmenso +cuadro de grandes piedras sin labrar, dividido en dos secciones +desiguales por una quinta hilera de pedruscos, que se halla en +Tiahuanaco, al pie de la colina o terraplén de Acapana, era recinto +sagrado. Los citados monumentos megalíticos eran raros en América. +En la región comprendida en la parte Sur de lo que es a la sazón +departamento de La Paz, principalmente en la sección que limita con el +lago Titicaca, se encuentra el país conocido con el nombre de _aymará_, +tal vez cuna de la raza de dicho nombre, cuya gente está considerada +como los autores de las obras más colosales de la antigua arquitectura +del continente sudamericano. + +Dícese que las regiones que ahora componen el territorio boliviano +fueron ocupadas por razas prehistóricas, llegando a pensar algunos +escritores que Bolivia fué el verdadero lugar del nacimiento de la +especie humana, pues no pocos etnólogos (como ya se dijo) sostienen que +la emigración no se realizó del Asia a América, sino de América a Asia, +opinión aceptada desde la expedición organizada por Morris K. Fessup, +Presidente del Museo Americano de Historia Natural. + +Tiene exacto parecido la mitología de aymará con la de Oriente. En el +principio del mundo el dios Khunu (palabra que significa _nieve_), +Creador de todas las cosas, para castigar los vicios de la Humanidad +mandó una gran sequía, convirtiendo las regiones fértiles en desiertos. +Pachacamac, el Espíritu Supremo del Universo, compadecido y bueno, +dió a la Humanidad nueva vida. Por segunda vez se enojó Khunu y +mandó un diluvio y tinieblas sobre la tierra. Las pocas personas que +se salvaron imploraron al Cielo, apareciendo entonces el gran dios +Viracocha, nombre que significa _espuma de mar_, sobre las aguas del +lago Titicaca. Viracocha creó el Sol, la Luna y las estrellas; y +Tiahuanaco--según el profesor Max Uhle--fué edificado como un templo a +la citada deidad. + +No pocos escritores consideran a los _collas_, _umasuyas_, _yungas_ y +otras tribus como ramas del tronco aymará; pero sí puede asegurarse +que todas esas tribus fueron nativas de Bolivia. Perteneciesen o no +los collas o charcas al mismo tronco de los aymarás, y de origen +mongólico o no los primeros, es lo cierto que cuando aparecieron los +incas, ya los collasuyos se entregaban a destructoras guerras y luchas +fratricidas. «Es muy presumible--escribe el historiador D. José María +Camacho--que para haber alcanzado los aymarás el grado de prosperidad +que revelan sus monumentos, así como para haber llegado al estado de +decadencia en que fueron encontrados por los _quichuas_, hubiesen +experimentado en una larga sucesión de siglos, grandes acontecimientos +sociales y las irrupciones devastadoras de otros pueblos.» Ignoramos +las semejanzas y diferencias entre las religiones de los aymarás y +quichuas, ni cuándo aparecieron unos y otros. Parece cosa cierta que +ambas razas han sido rivales desde tiempo inmemorial; pero llegaron a +sobreponerse los segundos a los primeros. También llama la atención +que mientras los aymarás aparecen siempre confinados a la meseta +del Titicaca, los quichuas se extiendan por los departamentos de +Cochabamba, Chuquisaca, Potosí y Oruro. La aparición del primer +Inca--según el poético y legendario relato del historiador inca +Garcilaso de la Vega--fué del siguiente modo. Dice en sus _Comentarios +Reales_ que el Sol, dios que vivifica el Universo, deseando redimir al +género humano, envió del Cielo a sus hijos Manco Capac y Mama Ocllo, +los cuales aparecieron en la isla de Inti-karka, después del gran +diluvio, inundación con que el dios Khunu castigó a la Humanidad. + +Hállase probado que en los accidentados territorios del Perú vivieron +tribus populosas que supieron formar pueblos, levantar templos, +cultivar las tierras, ejercer la industria, llegando a un grado de +cultura material digno de todo encomio. Creemos poder afirmar, sin +género de duda, que las tribus de la costa peruana y las de los valles +interandinos, desde Quito y la línea ecuatorial hasta el desierto de +Acama, pertenecían a las familias lingüísticas aymará, quechua, yunca o +mochica, puquina y atacameña. + +[Ilustración: Indio peruano. (Región de los bosques).] + +Los _collas_, que ocupaban la meseta del Titicaca y valles inmediatos, +como también otras tribus establecidas en las vertientes y mesetas +occidentales de los Andes, cuencas del desaguadero y lago Aullaga, eran +fuertes, audaces y vivían en chozas cónicas de piedra cubiertas con la +paja de la _puna_. Las chozas agrupadas formaban pueblecillos. Daban +culto a los espíritus de la naturaleza (_animismo_) y a los mares. +Las ruinas de Tiahuanaco representan la arquitectura más poderosa del +continente americano. Aquellas estátuas colosales, aquellas fábricas +ciclópeas y aquellos enigmáticos relieves son hoy mismo la admiración +de los que las contemplan. Parece ser que todos los templos que hubo +en el país estuvieron consagrados a Viracocha, dios de los aymarás, +cuyo culto tuvo tanta importancia como el del Sol. Los collas cuidaban +de sus rebaños de alpacas y llamas, obteniendo lana para defender +sus cuerpos del intenso frío de los parajes altos; cogían patatas, +ocas, etc., en las tierras que estaban al abrigo de los collados, +pesca abundante en la laguna Titicaca, caza de patos y perdices en +las orillas de dicho lago, y de guanacos y vicuñas en las montañas. +Otras tribus, entre ellas las de los _Urus_, permanecían en el ángulo +Sudoeste del lago Titicaca y hablaban la lengua _paquina_. + +Los _yuncas_ (_yunca-cuna_, moradores de tierra caliente) habitaban +los valles de la costa del Pacífico desde el Callao a la serranía de +Amotape, hablaban la lengua _yunca_ o _mochica_ y predominaba entre +ellos el patriarcado. Hacían sus casas de columnas de adobe, tejían +telas de muchos colores y de complicada trama y eran excelentes +alfareros. Gozaron de justa fama los acueductos que construían para +regar sus campos, campos muy fértiles por el abono del _guano_, que +extraían de las islas. Navegaban en canoas hechas de cuero de lobo +marino y en balsas de madera con vela, timón y quilla. + +Los _chimus_, que dominaron desde Tumbez a Ancón y el valle de Huarcu +(Cañete), construyeron los palacios del _Gran Chimu_, de fábrica +análoga a la de sus magníficas necrópolis y de los depósitos y canales +de Chicama y de Nepeña. + +Los _huancas_ (valle de Jauja y sus cercanías), los _quechuas_ (la +zona del Apurimac hasta las Pampas), los _caras_ (entre el Cuzco y +lago Titicaca), los _quitos_ (alrededores de Quito) y otras tribus, +hablaban la lengua quechua o kechua. Aunque eran bárbaros, estaban +organizados perfectamente--si damos crédito a los cronistas--en +clases o linajes (ayllus), gobernados por jefes tribales (curacas) y +dedicados a la horticultura y pastoreo. Vivían los huancas en casas +parecidas a torreones cilíndricos de bastante altura y considerable +diámetro, dispuestas en hilera y unidas por estrechos pasadizos. Los +quechuas tuvieron más importancia y dieron nombre a la lengua general +del país. De los caras se cuenta que habían venido en balsas, hacía +unos doscientos años, no se sabe de qué lejanas tierras. A la sazón +obedecían los caras al valiente e intrépido Caran Scyri, quien, cuando +se creyó con fuerzas para disputar a los indígenas las comarcas que +a él le parecieron mejor, se dirigió al Norte y llegó hasta los +dominios del rey Quito. Comenzó la guerra, en la cual murió Quito. Los +sucesores de Caran Scyri, que según probables cálculos fueron quince, +sin contar a los incas, llevaron sus armas al Norte y se apoderaron +de extensos territorios. A la larga caras y puruaes formaron un +pueblo; pero no por la fuerza, sino a gusto de unos y otros. Los caras +adoraban únicamente al Sol y a la Luna, siendo de notar que miraban +con horror los sacrificios humanos e hicieron por desterrarlos. Como +veremos más adelante, ellos tenían el mismo alfabeto, el mismo sistema +de numeración, el mismo calendario, la misma religión, las mismas +actitudes para el cultivo de las ciencias y artes, y casi vestían el +mismo traje que los incas. ¿Tendrían los incas, como muchos pretenden, +el mismo origen que los caras? Es posible, y algunas señales lo indican +con bastante elocuencia. Más que los caras se hallaban civilizados los +quitos. Respecto a la industria, los quitos tallaban mejor que los +muiscas las esmeraldas: las hacían esféricas, cónicas, cilíndricas +y prismáticas. Labraban de oro collares, ajorcas, pendientes e +ídolos. Construían hachas de cobre. En la cerámica estaban todavía +más adelantados, y en los vasos, ya hechos de barro colorado, ya +negruzco, representaban ídolos, hombres, fieras, pájaros, reptiles +y peces. Tejían admirablemente el algodón y la lana. En las bellas +artes nada hicieron. Creemos que no levantaron puentes de piedra; pero +sí de madera, de bejuco y de cuerda. Conocieron los acueductos, ora +superficiales, ora subterráneos. Las fortalezas fueron muy toscas, como +fueron muy toscos sus palacios y sus templos. + +Poco sabemos de la historia de Tahuantinsuyo o Perú antes del +imperio de los incas, pues las noticias son obscuras, incompletas y +aun contradictorias. Ciertas señales indican la existencia remota +de centros de cultura, debidos tal vez a gente autóctona, siendo +de notar que a la decadencia o ruina de dichos centros comenzó la +civilización incásica. Para algunos escritores es cosa probada que +de los legendarios _piruas_, de los misteriosos _Hatun-Runa_ o gente +antigua, adoradores del _Con-Illá-Tici-Viracocha_, surgió el poderío +y engrandecimiento de los incas. No sería extraño--añaden--que los +primeros pobladores de Tahuantinsuyo tuvieran idea de un Ser Supremo, +creador de todo lo existente, y de un espíritu maligno o _Supay_, +como tampoco niegan que creyesen en la inmortalidad del alma y en la +resurrección del cuerpo. + +Dejando estas cuestiones para los que se ocupan solamente de la +historia particular del Perú, pasamos a tratar de los incas[173]. +Lo primero que se presenta a nuestro espíritu, es la pregunta que +copiamos a continuación. Los incas, ¿son indígenas o proceden del +Mogol? Sebastián Lorente y algunos más afirman lo primero[174]; Juan +Ranking y otros sostienen lo segundo. Puede, sí, asegurarse--y conviene +no olvidarlo--que los incas--_señores_--nunca creyeron haber tenido +el Asia por cuna. Diremos, para gloria de ellos, que supieron reunir +en vasta y poderosa nacionalidad tanto las cultas como las incultas +tribus, que se odiaban y hacían la guerra. Veamos lo que dice la +tradición, primera y casi única base de la historia de los incas, no +olvidando que muchos cronistas atribuyen un mismo hecho a distintos +incas, como también se da el caso que algunos hacen a Manco Capac autor +de instituciones que otros creen nacidas muy posteriormente. + + [173] Los historiadores suelen dividir la Historia del Perú en + las siguientes épocas: _Preincáica_, _Incáica_, _Conquista_, + _Virreinato_ e _Independencia_. + + [174] _Historia antigua del Perú_, libro III, capítulo II. + +En el siglo XIII apareció en el Perú un hombre verdaderamente superior, +llamado Manco Capac. Su reinado--con arreglo a las noticias más +exactas--comenzó el año 1221 y terminó el 1262. Tenía por mujer a su +hermana Mama Ocllo. Según Balboa, habían salido de Pacaritambo con tres +hermanos y tres hermanas[175]; opinan otros que salieron de una isla +del lago de Titicaca; pero lo que parece probado es que eran hijos +de un curaca o cacique de Pacaritambo. Se presentó Manco Capac y Mama +Ocllo, hermano y hermana, esposo y esposa, llevando un cetro en forma +de una barra de oro, el cual, al dar con él en el suelo de Cuzco, se +enterró, hecho que llevaba consigo que allí tendría asiento la capital +Inca. Dice Pedro Knamer, en su _Historia de Bolivia_, que Manco Capac +debió ser jefe o sacerdote aymará, de superior talento, que dejó su +país, en compañía de su hermana, huyendo de las guerras civiles. +Manco Capac se presentó diciendo que su padre el Sol le mandaba para +dirigir y educar a los hombres. Las gentes del Cuzco, comprendiendo que +los citados viajeros eran superiores a los habitantes del país, les +prestaron obediencia. Ellos fundaron la ciudad llamada _Cuzco_, «el +centro del Universo», y después otras varias poblaciones, bien que las +mayores no excedían entonces de 100 casas. Mientras que él enseñaba +a los hombres el culto del Sol, a edificar sus casas y a cultivar +la tierra, Mama Ocllo adiestraba a las mujeres en el hilado, en la +confección de vestidos y en otros ejercicios domésticos. + + [175] _Historia del Perú_, capítulo I, tomo XV de la Colección + de Ternaux-Compans. + +Tanta llegó a ser la influencia de Manco Capac, que consiguió ser +proclamado Inca, esto es, señor de la tierra o soberano del país. +También los descendientes de sangre real se llamaron incas. La mujer +legítima del Soberano o Rey, se denominó _Coya_, tomando el mismo +nombre las hijas del real matrimonio. A las concubinas que eran de la +familia real y, en general, a todas las mujeres de dicha familia, se +las conocía con el nombre de _Palla_; a las demás concubinas con el de +_Mamacuna_ o mujer que tiene obligación de hacer oficio de madre. No +deja de llamar la atención la industria del primer Inca para atraer a +la vida de la civilización a unas gentes tan rústicas y bárbaras. En el +Cuzco hizo construir magníficos edificios, sobresaliendo entre todos el +soberbio templo dedicado al Sol, el cual era visitado por multitud de +peregrinos que acudían de todo el Imperio. + +Estableció Manco Capac una _Monarquía despótica absoluta_. Heredaría +el trono el primogénito tenido en la _Coya_. El Emperador debía +casarse con una de sus hermanas, pues de este modo había seguridad +de que el príncipe heredero era de sangre real. Los hijos habidos en +las concubinas formaban la nobleza que componía la corte, y a quienes +daban el nombre de _Orejones_. Dividió la tierra en tres partes: la +del Rey, la de los sacerdotes y la del pueblo. Tuvo en cuenta al hacer +la última división el número de individuos que componían la familia, +la posición y las necesidades de cada uno. Los ganados los repartió +entre los sacerdotes y el pueblo. Organizó la sociedad bajo el punto de +vista político, religioso, administrativo y civil. Cuando Manco Capac +sintió cercana su muerte, llamó a su hijo primogénito Zinchi Lloca, y +le recomendó que no alterase el régimen del Gobierno que él dejaba +establecido. + +Zinchi Lloca (1262-1281) siguió los consejos de su padre. Casó con su +hermana Mama Cora, y de ella tuvo a Lloce Yupanqui. El nuevo Rey era +valiente y arrojado; pero no tuvo necesidad de lanzarse a la guerra, +logrando por la persuasión extender los límites de su Imperio. + +Lloce Yupanqui (1281-1300) al frente de un ejército, redujo a la +obediencia a diferentes tribus. Su imperio se extendía de Este a Oeste, +desde el Paucartampu a la sierra, y de Norte a Sur, desde el Cuzco al +fin del río Desaguadero. En la capital ya había templo para el Sol, +alcázares para los Emperadores y calzadas que después habían de unir +las cuatro estrellas de la monarquía. + +Mayta Capac (1300-1320), continuó la conquista de sus mayores, +apoderándose de varios territorios y venciendo a muchas tribus. Penetró +en Collasuyo, venció a sus habitantes, y tanto le impresionaron las +colosales ruinas del Tiahuanaco, que pensó hacer del citado lugar la +capital de su imperio. El Inca Garcilaso de la Vega le coloca entre +los monarcas más batalladores y afortunados; pero Balboa dice que no +emprendió guerra alguna[176], y Montesinos, añade, que nada notable se +conoce de su reinado[177]. + + [176] _Historia del Perú_, cap. II. + + [177] _Memorias Históricas del Perú_, cap. XIX. + +Capac Yupanqui (1320-1340), hijo mayor de Mayta y de Mama Cuca, hizo +matar a su hermano Putano Uman y a otros que intentaban destronarle. +En seguida se hizo dueño de toda la tierra de Yanahuara, situada al +Occidente del Cuzco; ganó también las comarcas de Cota-pampa, Cotanera +y Huemampallpa, habitadas por los quichuas; extendió su poder por las +costas del Pacífico, por las cordilleras de los Andes, por la provincia +de Charca y por el Norte. De Norte a Sur tenía ya el imperio unas 190 +leguas, y de Este a Oeste 70. + +Inca-Yocca (1340-1360), hijo de Capac y de Mama Curi-Illpay, siguió +las huellas de su padre, no siendo menos afortunado en las empresas. +Castigó duramente a los soberbios chancas, acompañándole también la +victoria en otras expediciones. Dió leyes importantes y protegió la +cultura. + +Yahuar Huacac (1360-1380) se entregó, según Balboa, a los placeres +sensuales[178]. Montesinos dice que fué prudente y pacífico, no +recurriendo a la fuerza ni aun para aplacar desórdenes y tumultos[179]. +Conforme con Montesinos está Garcilaso. El hecho más notable de +este reinado fué que los feroces chancas, después de matar a sus +gobernadores incas, cayeron sobre el Cuzco en número de 40.000. Yahuar +Huacac abandonó la capital y se retiró a la angostura de Muyna, cinco +leguas al Mediodía. Cuando lo supo su hijo primogénito Huiracocha, se +dirigió a su padre y delante de varios incas le dijo lo siguiente: +«¡Cómo! ¿Al solo anuncio de que se ha rebelado una pequeña parte del +imperio abandonáis el Cuzco? ¿Siendo hijo del Sol entregáis a los +bárbaros el templo para que lo pisen y a las vírgenes de vuestro padre +para que las violen? ¿Y todo por salvar la vida? No quiero la vida si +no la he de llevar con honra. Iré más allá del Cuzco, é interpondré mi +cuerpo entre los bárbaros y la ciudad sagrada.» + + [178] Capítulo II. + + [179] Capítulo XXII. + +Por este sólo hecho pasó la corona de Yahuar Huacac a Huiracocha. +Huiracocha (1380-1390) consiguió gran victoria peleando con los +chancas en una llanura al Norte de Cuzco. Cruel con los vencidos, como +escriben unos historiadores, o magnánimo con los prisioneros, como +refieren otros, lo cierto es que el triunfo del nuevo Rey fué de mucha +importancia. Por el Poniente Huiracocha llegó hasta la entrada de +Tucumán, y por el Norte sometió muchas tribus. + +Urco, sucesor de Huiracocha, se entregó a toda clase de vicios y fué +destronado por los grandes. + +Elegido Titu Manco Capac (que tomó el nombre de Pachacutec), hermano +del anterior, empleó tres años en dotar de buenas leyes el imperio y +otros tres en visitarlo y corregir los abusos. Prosiguió las conquistas +de su padre Huiracocha, no por sí mismo, sino valiéndose de su hermano +Capac Yupanqui. Ganó muchas tierras por medio de la guerra, aunque más +mediante la persuasión. En los últimos años de su reinado se ocupó +en asegurar sus conquistas, estableciendo en las comarcas recién +sometidas colonias, abriendo canales, convirtiendo en fructíferas las +tierras hasta entonces incultas, levantando suntuosos monumentos y +abriendo caminos. Excelente legislador, dió muchas leyes civiles y +penales. Suyas son las siguientes máximas: «La envidia es carcoma que +roe y consume las entrañas del envidioso. Envidiar y ser envidiado es +doble tormento. Mejor es que otros te envidien por bueno, que no los +envidies tú por malo. La embriaguez, la ira y la locura son hermanas: +no difieren sino en que aquéllas son voluntarias y mudables, y ésta +involuntaria y perpetua. Los adúlteros hurtan la honra y la paz de +sus semejantes: merecen igual pena que los ladrones. Al varón noble +y animoso se le conoce en la adversa suerte. La impaciencia es de +almas viles. El que no sepa gobernar su casa, menos sabrá gobernar +la República. Gran necedad es contar las estrellas cuando no se sabe +contar los nudos de los quipus.» Murió Pachacutec el año 1400. + +Yupanqui (1400-1439) fué conquistador[180]. Venció a los chunchus; +después a los fieros moxos, situados al otro lado de la rama oriental +de los Andes; en seguida la emprendió con los chiriguanas, que vivían +al Sudoeste de Chuquisaca; y, últimamente, dió una batalla a los +purumancas que duró tres días y dejó indecisa la victoria. Según +Balboa, así como Pachacutec dió a su pueblo la unidad de idioma, +Yupanqui reunió una especie de concilio en el Cuzco y, después de +largos debates, se convino en que el Sol merecía en primer término la +adoración de los hombres, puesto que a él se debían el verano y el +invierno, la noche y el día, la fecundidad de los campos y la madurez +de los frutos; en segundo lugar eran dignos de culto el trueno, la +tierra y las principales constelaciones, entre ellas la Cruz del Sud y +las Pléyades. Cuando todos estaban conformes en las dichas creencias, +Yupanqui hizo notar que no el Sol, sino el que le obliga a eterno +movimiento era el creador del mundo, acordando entonces todos llamar a +ese dios desconocido Ticci Huiracocha Pachacamac[181]. + + [180] Lorente y otros historiadores opinan que Pachacutec y + Yupanqui son los nombres de un mismo inca. + + [181] Balboa, cap. V. + +Tupac Yupanqui (1439-1480), a la cabeza de un ejército de 40.000 +soldados se dirigió al Norte, peleando con los huacrachucus, a quienes +desbarató completamente, obligándoles a pedir la paz. Al siguiente +año peleó con los chachapoyas, situados al Levante de Caxamarca, que +le opusieron tenaz resistencia. También sometió a los muyupampas y a +los cascayuncas. La emprendió tiempo adelante contra los habitantes +de Huancapampa (hoy Huancabamba), los cuales se rindieron y aceptaron +las condiciones impuestas por el Inca. Tocó el turno a Huanuco, cuyos +habitantes, como los de Huancapampa, se sometieron fácilmente. Todavía +continuó peleando y todavía continuó llevando la civilización por todo +el país. + +Huayna Capac (1480-1525), hijo del anterior, comenzó peleando contra +los caranguis, que fueron pasados a cuchillo, salvándose sólo los +niños. Dícese que la matanza fué tan grande, que llegó a enrojecer las +aguas de Yahuarcocha. Si Huayna Capac no extendió su imperio al Norte +hasta los límites que a la sazón separan la república del Ecuador de +la de Colombia, sí es cierto que ganó desde Chimo (hoy Trujillo) a +Puerto viejo. Sometió también a los chachapoyas, y con ellos se mostró +generoso. Tuvo dos hijos, Huascar, su primogénito, habido en su primera +mujer, llamada Rava Ocllo, y Atahualpa, que tuvo después de otra de sus +mujeres. Dispuso que a su fallecimiento se le arrancara el corazón y se +guardara dentro de un vaso de oro en el templo de Quito, que su cuerpo +embalsamado se llevara al Cuzco, y que Huascar se sentara en el trono +de los incas y Atahualpa en el de los antiguos scyris. + +Cuando Huayna Capac recorría y admiraba sus templos y palacios en el +sagrado lago, un rayo derribó uno de sus palacios y se sucedieron +unos terremotos después de otros; pero la noticia que sobrecogió a +todos de espanto, fué que en el Pacífico navegaban en casas de madera +hombres blancos y barbudos, cuya venida había anunciado el inca Ripac. +Inmediatamente Huayna Capac abandonó Collasuyo y se retiró a Quito, +buscando el consuelo de su favorita Pacha, madre de Atahualpa, su hijo +más querido. + +Huascar heredó el trono del Perú y Atahualpa el de Quito. Al poco +tiempo de morir Huayna Capac (1530), sus citados hijos comenzaron +desastrosa guerra. Huascar en Cuzco ambicionaba también el reino de +Quito, y Atahualpa a su vez no se contentaba con Quito, sino que quería +conquistar el Cuzco. Atahualpa organizó poderoso ejército bajo el mando +de su primogénito Hualpa Capac y de los generales Quizquiz, Calicuchina +y otros. Logró salir victorioso en varios combates, y se preparó a una +guerra cruel, cuando supo que su hermano Huascar salía del Cuzco al +frente de muchas tropas, habiendo jurado antes por el Sol y por todos +los dioses que había de cortar la cabeza al rey de Quito, la cual +convertiría en un vaso recamado de oro para sus festines. + +Contra Huascar se dirigieron los generales Quizquiz y Calicuchina. +La batalla fué sangrienta y duró todo un día. Prisionero Huascar, no +mereció compasión del vencedor, quien resolvió apoderarse de todo +el imperio y ceñir la borla de los incas. El Cuzco cayó en poder +de Atahualpa el año 1532. No negaremos que Atahualpa merecía el +calificativo de cruel; pero no le censuraremos por haber declarado +la guerra a su hermano. Si Huascar vencedor se había de apoderar del +reino de Quito, de esperar era que, vencedor Atahualpa, se apoderase +del imperio del Cuzco. Pero a la sazón los españoles, mandados por +Francisco Pizarro, habían llegado a Tumbez y procede que suspendamos +esta crónica de los incas, para tratar de las instituciones y cultura +del Perú. + +Como hemos podido observar, el Inca, Soberano o Rey, era a la vez +Pontífice y padre de los pueblos. Lograron con verdadera constancia +que todas las tribus tuviesen la misma religión, el culto del Sol, y +hablasen la misma lengua, la quechua. Consiguieron imponer las mismas +leyes, los mismos usos y costumbres a pueblos tan diferentes en su +origen y en sus inclinaciones. El Inca, según Velasco, podía tener +tres o cuatro mujeres legítimas, y según Garcilaso, solamente una. +Podía tener las concubinas que quisiera. Tanto el Inca como la Coya +eran objeto de veneración de parte del pueblo. Los nobles estaban +divididos en _incas, uracas_ y _amantas_. Los incas se diferenciaban +de los demás nobles porque llevaban engarzados en las orejas grandes +rodetes. Como estos rodetes hacían muy anchas las orejas, los españoles +designaron a los incas--como antes se dijo--con el nombre de _orejones_. + +Hallábase dividido el imperio en cuatro regiones, y al frente de +cada una había un virrey asistido de comisiones de guerra, justicia +y hacienda. Los cuatro virreyes formaban el Consejo de Estado del +Inca. La región se subdividía en provincias y estaba dirigida por +un gobernador o prefecto. La acción del gobernador se hallaba +frecuentemente limitada por la de los curacas. El ejército tenía +severa organización, como también la administración de justicia. Ya +se ha dicho que la religión del Imperio consistía en adorar al Sol: +Huiracocha era hijo del Sol; Catequil y Pachacamac permanecían en los +santuarios eclipsados ante aquel cuya luz y calor eran la fuente de +la vida. Consideraban al hombre formado de cuerpo y alma. Suponían +al alma inmortal y afirmaban que si en esta vida era buena, gozaría +luego de bienestar y reposo; si era mala sufriría eternamente dolores +y trabajos. Creían en la resurrección de los muertos. Más bien que +creyentes, eran supersticiosos. + +Acerca de su cultura diremos que la Filosofía estaba reducida a algunos +apólogos morales, la Jurisprudencia a un corto número de leyes, la +Medicina y la Cirugía a reglas y principios empíricos y las Matemáticas +apenas eran conocidas. En la poesía se distinguieron un poco. Cantaban +en verso sus amores, las hazañas de sus reyes y de sus héroes, y +componían en verso comedias y tragedias. Para los cantos de amor tenían +su música y entre aquéllos daremos a conocer los siguientes: «En las +solitarias pampas solíamos ver a los pájaros yendo a su nido. Lloraban +lastimeramente por sus compañeros. Así, al irte tú, lloraré yo, +amado mío.» Otro decía: «Mientras me dure la vida--seguiré tu sombra +errante--aunque a mi amor se oponga:--agua, fuego, tierra y aire.» + +Las comedias enaltecían las virtudes domésticas y las tragedias los +grandes hechos de la historia. Hasta nosotros sólo ha llegado una +tragedia intitulada _Ollanta_; pero afirma Markham que es posterior +a los incas, pudiéndose asegurar que la compuso el doctor Valdés, +cura de Sicuani, bien que aprovechando antiguos cantos. Sin embargo, +convienen los cronistas en que eran aficionados a las representaciones +dramáticas, las cuales tenían por objeto exponer doctrinas religiosas +o conmemorar triunfos guerreros. La música tenía cierto desarrollo, y +los instrumentos, además de la trompeta, eran el tambor, el _huancar_, +las sonajas y los cascabeles. Del mismo modo amaban con pasión el +baile. Acerca de la lengua, podemos dar como cosa cierta que la +_quichua_ era una de las mejores de América, la cual contaba entre sus +principales dialectos el de los _quitos_ y el de los _aymarás_. No +faltan escritores que consideren el aymará como lengua y la quichua +como dialecto. No descuidaron la agricultura y la ganadería. Supieron +aprovechar hasta los páramos, si no para la agricultura, para la +ganadería. Condujeron el agua por canales subterráneos de piedra, los +cuales llegaron a tener hasta 400 o 500 millas. «Entre estas obras las +había verdaderamente admirables, como que venían atravesando ríos, +rodeando montañas, perforando a veces las mismas peñas y salvando +abismos. Son indecibles el tiempo y el trabajo que debieron de costar +en tiempos donde se carecía, no ya tan sólo de los medios mecánicos de +que hoy se dispone, sino también de herramientas. Era aún más de notar +el sistema que para los riegos se había adoptado. No se distinguía +del que acá en España plantearon los árabes...»[182]. De la minería +hicieron poco caso. En las artes útiles se distinguieron como plateros, +tejedores y alfareros. Los metales que usaban eran el oro, plata y +cobre. + + [182] Pi y Margall, ob. cit., tomo I, volumen I, págs. 422 y + 423. + +Los caminos en el Perú, hechos casi lo mismo que en México, llamaron +profundamente la atención de los españoles, en particular el que corría +por la costa y el que iba por las mesetas y cumbres de los Andes. Cieza +dudaba de que el emperador Carlos V, sin embargo de sus grandes medios, +pudiera hacer en aquellos sitios otro tanto. En los lugares cenagosos, +parte de los caminos eran calzadas sostenidas por recios y fuertes +muros. El citado Cieza vió dos: una en el camino de Xaquixaguana al +Cuzco, y otra desde el Cuzco a Mohina. El camino principal partía del +Cuzco y llegaba a Quito, uniendo ambos reinos. Dice el ilustre Humboldt +lo siguiente: «El gran camino del Inca es una de aquellas obras más +útiles y más gigantescas que los hombres han podido ejecutar.» Este +camino, y otros de menos importancia, contribuyeron a la prosperidad +del Perú. Estableciéronse los correos, muy parecidos a los de los +nahuas mejicanos. Los puentes en el citado país eran generalmente de +bejuco o de maguey. Hemos dicho generalmente, porque los había de +cierta paja correosa y suave llamada _ichu_. Cuando los bejucos o las +pajas no eran tan largas como ancho el río, se levantaban dos pilares, +uno en cada orilla. Si damos crédito al historiador Garcilaso, el +primer puente de esta clase se construyó sobre el río Apurimac, en +tiempo de Mayta Capac. Tenía de longitud unos 200 pasos, y era tan +fuerte que, en tiempo de la conquista, lo pasaban sin apearse y sin +temor alguno los ginetes españoles. Encontrábanse--y así lo afirma +Velasco--puentes artificiales de piedra en el Perú, a los cuales se +daba el nombre de _rumichaca_. Nosotros creemos que tales puentes, sin +embargo de la respetable opinión de Velasco, debían ser naturales. Los +acueductos indicaban del mismo modo el adelanto de los peruanos. + +En relación con los medios de comunicación estaba la costumbre de +trasladar _colonias_ de una parte a otra del imperio, lo cual favorecía +el intercambio de productos. Los valles de Tacna y Moquegua, entre +otros territorios, se colonizaron con _mitimaes_ (_colonos_) de las +aldeas próximas al Cuzco. También se establecieron en las fronteras +colonias _militares_, lográndose con ello, además de otras cosas, dar +ocupación al sobrante de la población agrícola. Huelga decir que la +disciplina en lo militar era mucho más estrecha que en lo civil. + + + + +CAPÍTULO VI + + AMÉRICA CENTRAL: PRIMEROS HABITANTES DEL PAÍS.--LOS MAYAS.--LOS + QUICHÉS Y CAKCHIQUELES.--FUNDACIÓN DE LA MONARQUÍA QUICHÉ.--LUCHA + ENTRE LOS QUICHÉS Y CAKCHIQUELES: BATALLA DE QUANHTEMALAN.--LUCHA + ENTRE LOS CAKCHIQUELES Y OTROS PUEBLOS VECINOS.--ESTADO INTERIOR + DE GUATEMALA Y RELACIONES EXTERIORES.--PEDRO DE ALVARADO EN + EL PAÍS.--NOTICIA DEL SALVADOR, HONDURAS, NICARAGUA Y COSTA + RICA.--ESTADO SOCIAL DE LOS QUICHÉS.--CULTURA DE LOS HABITANTES + DE HONDURAS, NICARAGUA, PANAMÁ Y COSTA RICA.--LAS ANTILLAS, EN + PARTICULAR HAYTÍ Y CUBA: ARTES E INDUSTRIAS. + + +[Ilustración: Tipos mayas (actuales).] + +Antes de reseñar algunos hechos de las tribus que vivían en la América +Central y muy especialmente en el territorio de la actual Guatemala, +diremos que la familia de los mayas se dividía en mayas propiamente +dichos y en mayas-quichés. Según antiguas tradiciones, llegó a las +costas de Tabasco (México) donde hubo de desembarcar, un personaje +llamado _Votan_, quien fundó una ciudad denominada Nacham (ruinas +de Palenque), población luego muy importante y hoy departamento del +Estado de Chiapas (México). Cuando Votan efectuó su desembarco, el +territorio estaba poblado de tribus salvajes. Numerosas fueron las +tribus que habitaron desde el Istmo de Panamá hasta las orillas del río +Colombia en el Estado de Oregón (Estados Unidos), y desde las costas +del Océano Pacífico hasta el golfo de México. Han venido a mostrar +modernas investigaciones que así como los mayas ocupaban gran parte de +los actuales estados del Yucatán, Campeche y algo del de Chiapas, los +quichés y cakchiqueles se extendieron por el país donde al presente +se hallan las Repúblicas de Guatemala, Salvador, Honduras, Nicaragua, +Panamá y Costa Rica. Unas y otras tribus alcanzaron alguna cultura. + +Eran los mayas de color cobrizo, cráneo achatado, baja estatura y muy +fuertes. Vivían principalmente de sus cosechas de maíz; también de la +miel y de la cera de sus abejas. Gozaban fama de hábiles tejedores +y teñían admirablemente lo mismo sus vestiduras de algodón que sus +preciosas plamas. Refieren antiguos cronistas que con sus canoas +llegaron a la isla de Cuba y mantuvieron continuo tráfico con las +tribus meridionales de las costas del golfo. Cultivaban el cacao, el +maguey o aloe, el algodón, la pimienta, las judías y varios árboles +frutales. + +Los quichés, según _Popal-Vuch_[183], procedían de un lugar que se +llamaba Tulan-Zuiva. De este lugar, que tenía siete grutas o cuevas, +añade Sahagún, se extendieron por varios puntos, antes que los toltecas +y los pueblos que les acompañaban llegasen a Tulanzingo[184]. Es +de sospechar que los quichés eran uno de los pueblos citados y que +entraron en tierra de Guatemala antes de la fundación de Tula. Entre la +fundación de dicha ciudad y su destrucción tuvieron tiempo de realizar +los hechos que el Popal-Vuch les atribuye. + + [183] Véase el Prólogo de este tomo. + + [184] _Historia Universal de las cosas de Nueva-España_, + Prólogo y lib. X, cap. XXIII, párrafo 11. + +El fundador de la monarquía de los quichés debió ser Balan Quitzé, +al cual sucedió en el trono su hijo Qocabib. El tercer rey se llamó +Balan-Conaché, el cuarto, Cotuha Zttayub, y el quinto, Gucumatz-Cotuha. +En tiempo de Gucumatz estallaron graves discordias entre las +principales familias que tenían asiento en el territorio. El sexto +monarca debió ser Tepepal y el séptimo Caquicab. + +Entre los quichés y los cakchiqueles se originó tiempo adelante guerra +sangrienta. En ella llevaron la mejor parte los cakchiqueles, pues lo +mismo el pueblo que los Reyes eran arrojados y belicosos. La batalla +de _Quanhtemalan_ fué timbre de gloria para los cakchiqueles. «Desde +que la aurora--dice el cronista cakchiquel--comenzó a aparecer en el +horizonte y a iluminar las cumbres de las montañas, empezaron a oirse +los gritos de guerra; las banderas se desplegaron, resonaron los +tambores y caracoles, y en medio de este confuso estruendo, se vió +descender a los quichés, cuyas largas filas se movían con asombrosa +velocidad, bajando en todas direcciones de la montaña.» Llegaron a la +orilla del río que corría cerca de la ciudad, y ocuparon algunas casas +y se formaron en batalla, bajo el mando de los reyes Tepepul e Ixtayul. +«El encuentro--añade el mencionado cronista--fué terrible y espantoso. +Los gritos de guerra y el ruido de los instrumentos bélicos aturdían a +los combatientes, y los héroes de uno y otro ejército _hacían uso de +todos sus encantos_.» Fácilmente fueron vencidos los quichés, hasta +el punto que unos huyeron y otros murieron en el campo de batalla. +Entre los primeros se hallaban los reyes Tepepul e Iztayul y muchos +más, que fueron pasados al filo de la espada. «Tales fueron--así +termina el cronista--los hechos heróicos con que los reyes Oxlahuhtzi y +Cablahuh-Tihax, como también Roimox y Rokelbatzin hicieron para siempre +famosa la montaña de Iximché.» + +Desde la batalla de Quanhtemalan el poder de los quichés pasó a los +cakchiqueles, quienes orgullosos con su victoria, aspiraron a dominar +todo el territorio. Alarmados entonces los Estados vecinos, formaron +una liga para defender su independencia; mas fueron también vencidos +por los soberanos cakchiqueles. «Tal era la situación de estos países +en los últimos años del siglo XV y cuando ya Cristóbal Colón había +abordado a las playas del Nuevo Mundo»[185]. + + [185] Milla, _Hist. de la América Central_, tom. I, pág. XXII. + +En el interior del reino estalló, año de 1497, una insurrección. A +la cabeza de los tukuchés, de la misma familia de los cakchiqueles, +se puso Cay-Hunahpú, príncipe tan rico como ambicioso, quien se +propuso arrojar del trono a Oxlahuhtzi y Cablahuh-Tihax. Dióse un +combate, siendo vencidos los tukuchés, y Cay-Hunahpú pagó con la vida +sus instintos revolucionarios. Sin embargo, el fraccionamiento del +reino fué mayor cada día y la tribu de los zacatepequez consiguió +nombrar Rey a uno de los suyos, estableciendo la capital del reino en +Yampuk. Trece años después, esto es, el 1510, murió el rey cakchiquel +Oxlahuhtzi, y el 1511 el príncipe Cablahuh-Tihax, que gobernaba con +aquél; sucediéronles sus hijos Hunig y Lahuh-Noh. En el primer año +del reinado de éstos, vino numerosa embajada mejicana que mandó, +según unos autores, Moctezuma, y según otros, Ahuizotl, octavo rey de +México. Visitaron los embajadores a los reyes quichés, cakchiqueles y +algún otro; pero volvieron a su país sin haber adelantado nada. Es de +advertir que en el año 1512 Colón había realizado sus cuatro viajes, +la Isla Española estaba sometida, Puerto Rico y Cuba conquistadas, el +Golfo de Honduras y otras tierras exploradas por Yáñez Pinzón y Díaz +de Solís, Cartagena y países más lejanos habían sido reconocidos por +Ojeda, Enciso, Núñez de Balboa y otros expedicionarios. ¿La embajada +de Moctezuma tuvo por objeto la celebración de tratados para oponerse +a los españoles? No lo sabemos, aunque es posible. Discuten también +los historiadores modernos Fuentes, Juarros y Milla, si el reino de +Guatemala estuvo sujeto alguna vez al imperio mejicano. Niéganlo con +razones más o menos poderosas. + +Sin detenernos en asunto tan poco interesante, haremos notar que, +sin embargo de noticias o presentimientos acerca de llegada de los +españoles, quichés y cakchiqueles volvieron a pelear entre sí en el año +1513. Aunque la guerra fué favorable como antes a los cakchiqueles, +la naturaleza les castigaba mandándoles toda clase de calamidades: +langostas, incendios y pestes, de la que murieron Hunig y Lahuh-Noh, +sucediéndoles Belché-Qat y Cahí-Imox, quienes, al saber que los +extranjeros se habían apoderado de México, les pidieron auxilio, según +una carta de Cortés a Carlos V, fecha en México el 15 de Octubre de +1524[186]. Continuó la guerra civil en la América Central hasta que +llegó Pedro de Alvarado. + + [186] Véase Milla, Ob. cit. tomo I. pág. XXIX, nota. + +Respecto a los primeros pobladores establecidos en lo restante de la +América Central sólo hay vagas noticias y a veces contradictorias. Lo +mismo decimos de los habitantes de las islas de Haití, Puerto Rico, +Cuba, Jamaica, Lucayas y otras. Además de los mayas de Guatemala, el +país que al presente es la República del Salvador, estaba poblado +por los _chontales_ y por los _pipiles_, siendo su ciudad principal +Cuscatlán. Estuvo el Salvador unido a Guatemala durante los siglos +XVI, XVII y XVIII. Honduras estuvo habitada por los _chortises_, +pertenecientes a la familia de los mayas, y por los _lencas_ +(chontales). Cuando los nicaraguatecas fueron conquistados por los +españoles se hallaban divididos en cuatro grupos principales: los +_niquiranos_, que habitaban desde el golfo de Fonseca al de Nicoya; +los _chorotegas_, que vivían al Sur del lago de Managua y al Noroeste +del de Nicaragua; los _chontales_, que ocupaban las vertientes de la +cordillera central y se corrían a Honduras; y los _caribisis_, tal vez +aborígenes de aquella parte de América, bajaban desde el pie de la +citada cordillera hasta las playas del Atlántico. Fieros los indios +_chorotegas_, _cotos_ y _güetares_ de Costa Rica, vivían en contínuas +guerras. + +Pasamos a estudiar el estado social de las tribus que habitaban los +territorios de Guatemala y el Salvador, de Honduras, de Nicaragua, +Panamá, Costa Rica y Antillas, fijándonos particularmente en la de los +quichés. + +Acerca de la creación del Universo, la doctrina del _Popal-Vuch_ +de los quichés, tiene--según la opinión de algunos autores--mucha +analogía con la del _Génesis_ de los hebreos. También el _Tepan Atilan_ +de los cakchiqueles conviene substancialmente con el Popal-Vuch. +Adoraban los quichés a sus dioses y celebraban solemnes festividades, +no sin sacrificar seres humanos, que eran regularmente esclavos, +hechos en la guerra. Los dioses tenían santuarios, santuarios que +estaban servidos por sacerdotes y sacrificadores. Dícese con algún +fundamento que existía la confesión entre los quichés. La monarquía +quiché era hereditaria y la corte estaba formada de las familias +reales. La justicia se hallaba administrada por jueces y tribunales +pertenecientes a la aristocracia. Las leyes eran severas para los +criminales contra el Rey y la República. Los que atentaban contra el +Monarca sufrían la muerte; y los plebeyos o nobles que se pasaban +al enemigo o descubrían los secretos de la guerra, eran condenados +a muerte, y sus mujeres e hijos reducidos a la esclavitud, pasando +también al fisco sus bienes. Al ladrón de objetos sagrados, si éstos +eran de valía, se le condenaba a muerte; si tenían poco valor, se le +hacía esclavo. Los delitos contra la propiedad se castigaban con multas +y devolución de lo robado; aun al ladrón de oficio no se le ahorcaba, +si algún deudo suyo satisfacía el importe de la condena. De los delitos +contra la honestidad, se castigaba con la muerte la violencia consumada +y la frustrada nada más que con la servidumbre. El simple estupro no +llevaba consigo pena aflictiva, como no reclamasen por la mujer sus +padres o hermanos, en cuyo caso se declaraba esclavo al delincuente +y alguna vez se le condenaba a muerte. No consideraban delito la +prostitución. La mujer casada, mediando justo motivo, podía abandonar +la casa conyugal, quedando disuelto el matrimonio. Mujer y marido +en este caso tenían derecho a contraer con quien quisieran segundo +matrimonio. Era costumbre, muerto el marido, que la viuda casara con el +cuñado o con el más próximo deudo del marido. + +Después de ocuparse detenidamente Pi y Margall del idioma de los +quichés y del cual eran dialectos el cakchiquel y el tzutuhil, +de la literatura y en particular de un drama-baile de los que se +representaban en el patio de los templos o en la plaza pública, de la +arquitectura y de la numeración aritmética igual o parecida a la de los +mejicanos, escribe lo siguiente: «Algo más podría decir de los quichés; +pero muy aventuradamente. Harto a la ventura voy en mucho de lo que +escribo»[187]. + + [187] _Historia general de América_, tomo y cuaderno primeros, + pág. 257. + +Fijándonos en Honduras o Cerquín, que linda con tierras de Yucatán y +Guatemala, sus habitantes distaban mucho de tener la civilización de +los quichés y yucatecas. Los hombres iban ordinariamente desnudos; en +la guerra a veces usaban _maxtles_ y mantas. Las mujeres llevaban unos +pañuelos que les cubrían pecho y espalda; también unas enaguas que les +llegaba al tobillo. No se ataban el cabello; siempre le tenían suelto y +tendido. Comían todo género de animales, hasta los más inmundos; bebían +aguamiel en gran cantidad. En todo manifestaban su barbarie y vivían +en continua guerra. Peleaban a veces cubiertos con pieles de león y de +tigre. Adoraban el _Sol_, la _Luna_ y las _Estrellas_; rendían culto a +muchos ídolos. Los sacrificios eran frecuentes, los ayunos muchos, y en +sus grandes fiestas bailaban, al mismo tiempo que referían cantando +sus triunfos y derrotas. Consultaban a sus sacerdotes, no sólo en +materias religiosas, sino en asuntos belicosos. Sabemos que en la época +de la conquista, entre sus ídolos, tenían en mucha estima al gran Dios +y la gran Madre, tal vez personificación del Sol y de la Luna. Creían +en agoreros, en adivinos y en magos. Estaban reducidos sus templos +a unas casillas largas y estrechas: sus ídolos tenían espantable +rostro. Eran muy lujuriosos. Aunque se casaban solamente con una mujer +legítima, tenían además mancebas. Apenas cuidaban de sus mujeres y +de sus hijos; no hacían caso alguno de los enfermos. Sus ocupaciones +principales eran la caza y la pesca. Cazaban cercando primero y +quemando después grandes extensiones de monte: mataban a palos las +despavoridas reses. Pescaban atajando con rama y tierra los arroyos +y poniendo en la salida, siempre pequeña, zarzos de caña. Estaban +atrasadísimos en la industria y más en las bellas artes. Removían la +tierra con altas pértigas armadas de un garfio: apoyaban el brazo en la +parte superior del palo y la planta en la parte de abajo a donde iba +el garfio. Fabricaban mantas de cuatro hilos. Hacían el comercio de +plumas. Entre las tribus o gentes que se hallaban establecidos en el +país prevalecían los _chontales_. + +No dejaba de ser curiosa la vida de los habitantes de Honduras desde su +nacimiento hasta la muerte. Cuando las madres sentían los dolores del +parto, marchaban al campo y allí daban a luz. Al recién nacido se le +bañaba en el río más próximo y se le criaba con bollos de yuca. Antes +de cumplir el año les llevaban sus padres al templo, donde pasaban +una noche velados por sus parientes. De los sueños del que se dormía +sacaban el horóscopo. La única instrucción que recibían era la de las +armas. Los primogénitos, muertos sus padres, entraban de lleno en todo +el patrimonio; si eran señores, en el señorío. No partían en ningún +caso los bienes con sus hermanos. Cuando iban a casarse con mujer +legítima practicaban algunas ceremonias parecidas a las que se usaban +en México. Un anciano, llevando obsequios de mayor o menor valor, se +presentaba en la casa de la novia y la pedía. Si aceptaba la petición, +se celebraba un gran banquete y era recibida envuelta en una manta +de brillantes colores. Uno la conducía en hombros a casa del novio, +acompañada de deudos y amigos que cantaban y bailaban. De cuando en +cuando se paraba la comitiva y repetía sus cánticos y bailes. La novia +llevaba cubierto el rostro. Inmediatamente que llegaban a la casa +del novio, las amigas descubrían el rostro de la novia, y después de +bañarla en agua de flores, la encerraban en una habitación en tanto +que seguían las fiestas y diversiones. A los tres días pasaba a poder +del novio. Terminaba completamente el matrimonio luego que dormían +tres noches en la casa del novio y otras tres en la casa de la novia, +repitiéndose siempre la bulla y los banquetes. Como puede imaginarse, +semejantes bodas eran de la gente rica o noble; las de la plebe, si +pobres y humildes, venían a ser en el fondo lo mismo. Constituían los +casados--añade el citado historiador--hogar y tenían hacienda propia. +La hacienda a la verdad era bien pobre. Estaba generalmente reducida a +unas malas sementeras de maíz y unos cuadros de legumbres; a una azuela +para rozar y unos palos para arar la tierra; al metate en que molían el +grano, la artesa en que hacían el pan y las calabazas en que bebían; +a unos molinillos de mano y unas cestas forradas de cuero que servían +de cofres; a una cama de estera sobre cuatro estacas en que había por +almohada, ya un palo, ya una piedra. Con estos bienes y este ajuar +encontraron los españoles a los habitantes de aquella comarca[188]. + + [188] Ob. cit. pág. 281. + +Las tintas negras del cuadro casi se convierten en blancas si +pasamos de Honduras a Nicaragua. En Nicaragua se veían reflejos de +la civilización mejicana. Se hablaba por muchos moradores de aquella +tierra la lengua nahuatl y se tenía noticia del tiempo. Se escribían +libros cuyas hojas eran tiras de cuero de venado, en los cuales se +pintaban las heredades, los caminos, los montes, los ríos, los bosques +y las costas, anotándose también los ritos, las ceremonias, las leyes, +los trastornos de la naturaleza, los cambios y mudanzas de los pueblos. +Usaban la tinta, ya negra, ya roja. Doblábanse los libros de igual +manera que entre los aztecas. + +Había cierta semejanza lo mismo en los templos que en las creencias +religiosas de los nicaraguatecas y los mejicanos. Unos y otros creían +que los dioses gustaban de la sangre y del corazón de los prisioneros +de guerra, siendo de advertir que hasta los nombres de algunas +divinidades de Nicaragua eran mejicanos. Existían también semejanzas +entre los nicaraguatecas y los yucatecas. Ambos se sajaban el cuerpo +con cuchillos de pedernal y se echaban polvos de carbón en todo el +trayecto de la herida, teniendo para estas labores oficiales diestros y +entendidos. Unos y otros, al decir de Oviedo, usaban en la escritura, +no sólo de imágenes, sino de caracteres, y leían en sus libros como +nosotros en los nuestros. + +No vaya a creerse por todo lo dicho que los nicaraguatecas carecían +de fisonomía especial, de propias instituciones y costumbres. La +cultura estaba reducida, si cultura puede llamarse, a la que tenían los +pueblos que habitaban entre el Pacífico y los lagos, esto es, a los +_niquiranos_ y _chorotegas_. Chontales y caribises no eran tan bárbaros +como los que poblaban a Honduras. Los chorotegas, que se dividían +en _nagrandanos_ y _dirianes_, y los niquiranos en _orotinatecas_ +y _cholucatecas_, debieron tener cierto parentesco con las razas +pobladoras del Anahuac. Chorotegas y niquiranos iban vestidos, usando +hombres y mujeres pendientes en las orejas. Se distinguían por su +hermosura las mujeres de Nicoya. Diferenciábanse mucho físicamente +los hombres y las mujeres de Nicaragua. El hombre trabajaba en la +agricultura y en la industria, y era cazador y pescador; la mujer +vendía lo que el hombre ganaba. El hombre barría la casa y encendía +la lumbre; pero el comercio estaba reservado a la mujer. Guardaba el +hombre pocas consideraciones a su compañera; no le permitía ir al +templo, ni asistir a ningún acto religioso. Con harta frecuencia la +despreciaba y envilecía. Conducta semejante debió influir para que +la mujer se prostituyese, siendo considerable el número de rameras, +las cuales vendían sus gracias por diez almendras de cacao. Había +burdeles públicos y al lado de las rameras no faltaban los rufianes. +La poligamia se practicaba por los señores y por todos los ricos; la +monogamia existía para los pobres. La sodomía estaba tolerada por los +Gobiernos. + +Respecto al carácter de los Gobiernos, unos pueblos estaban regidos +monárquicamente o por señores o caciques; otros democráticamente o por +consejos de ancianos. Los primeros eran hereditarios, y los segundos +electivos. Donde gobernaban señores, había Asambleas (_monexicos_), +que deliberaban sobre todos los asuntos árduos del país. Estos árduos +asuntos, lo mismo en las monarquías que en las repúblicas, fueron +las guerras. Preparaba y dirigía la guerra un general que gozaba de +extraordinarias facultades, imponiéndose a veces a los caciques, a los +monexicos y a los consejos de ancianos. Pero el poder de los caciques +era en todo tiempo absoluto, y más que absoluto, tirano. + +Si de las bellas artes se trata, cabe suponer que la arquitectura no +careció de belleza. Algunas industrias, como el tejido de algodón y +la loza, estuvieron muy adelantadas. El comercio, tanto interior como +exterior, tuvo tanta o más importancia que la industria. En las plazas +tenían sus mercados, sirviéndoles el cacao de moneda. + +Consideremos la religión entre los nicaraguatecas. Parece ser que +hacían derivar todos los seres de _Tamagastad_ y de _Cipattoval_, varón +el primero y hembra la segunda, que habitaban en el Cielo. A ellos se +les invocaba en caso de guerra y en ellos tenían los nicaraguatecas +toda su confianza. Habían otros muchos dioses: _Quiateot_ era el Dios +de la lluvia, y _Mixcoa_ el de los mercaderes. Tenían igualmente dioses +para el amor, para la caza y la pesca, etc. Creía el nicaraguateco +que el bueno en la tierra, a su muerte, subía al cielo, y el malo, +por el contrario, descendía a un lugar profundo; el primero era +recibido por los dioses Tamagastad y Cipattoval, el segundo por +el dios _Miqtanteot_. Entre los nicaraguatecas existía también la +confesión y el confesor era un viejo célibe; los pecados consistían +en haber hablado mal de los dioses o en haber quebrantado las fiestas +religiosas. La penitencia consistía en deponer en los altares de los +dioses ofrendas, barrer o llevar leña al templo y otras de la misma +clase. Para todos los dioses había templos y oratorios, y en honor de +ellos celebraban los nicaraguatecos alegres y brillantes fiestas, como +también ofrecían sacrificios humanos, cuya carne comían sacerdotes y +caciques. Acerca del diluvio tenían ideas determinadas. Creían que todo +ser viviente había perecido. Después vinieron a la tierra Tamagastad y +Cipattoval y crearon todos los animales: hombres, pájaros y reptiles. +Nada quedó de las primitivas razas. El castigo fué terrible; pero +merecido. La humanidad, viciosa, pecadora y corrompida, había incurrido +en la ira de los dioses. + +Manifestaban singular atraso en algunas cosas. Apenas nacían sus +hijos, los padres deformaban la cabeza deprimiéndoles el hueso coronal +y abollándoles los parietales. La potestad de los padres sobre los +hijos era casi absoluta, pues, en caso de necesidad, hasta podían +venderlos como esclavos. Habremos de recordar el siguiente hecho: era +costumbre que la mujer durmiese la primera noche de su casamiento con +el sacerdote mayor. Por cierto, que con dicho sacerdote mayor confesaba +sus pecados, los cuales él sólo podía perdonarlos. + +Del siguiente modo describe y diseña Oviedo la morada del cacique de +Tecoatega, a quien visitó en Enero de 1528. Así podremos conocer la +vida de aquel cacique y de aquel pueblo. Dice el laborioso escritor en +su _Historia General y Natural de las Indias_, que vivía el gran señor +de Tecoaga en una gran plaza cuadrilonga rodeada de frondosos árboles. +Allí tenía casa, donde moraban sus mujeres y sus hijos; pórtico, donde +él pasaba las horas más calurosas del día acompañado de sus fieles +capitanes; lugar destinado a la fabricación del pan y hasta cementerio +para su familia. Allí, como señal de su poder y bravura, tenía puestas +en altas cañas las cabezas de los ciervos muertos por su mano. El +cacique estaba recostado de día en una cama a tres pies del suelo, alta +la cabeza, casi desnudas o mal cubiertas las carnes por una manta de +blanco algodón; sus capitanes se hallaban también sobre esteras que +cubrían el pavimento. Si llamaba el señor, se levantaba uno o varios +de los capitanes y ejecutaban las órdenes de aquél recibidas. Do noche +dichos jefes velaban el sueño del cacique y guardaban la plaza. + +Las casas eran grandes chozas terminadas en ángulo agudo, de cuyo +vértice bajaba el tejado hasta casi dar con los aleros en el suelo; +los pórticos consistían en tinglados sostenidos por troncos de árboles +y cubiertos con ramas, y las camas se componían de zarzos de gruesas +cañas, por colchón esteras y por almohada banquillos de madera. El +bambú, el bejuco, la madera y la paja, constituían los materiales de +esos edificios. + +Vagas y de segunda mano son las noticias que tenemos de los pueblos +que hoy constituyen las Repúblicas de Panamá y de Costa Rica. Dice +Torquemada que no había idólatras en los citados pueblos. Adoraban a +un solo Dios o _Chicuhna_, que moraba en el cielo. Chicuhna significa +principio de todas las cosas. A dicho Dios dirigían sus plegarias y +hacían sus sacrificios. Los europeos, cuando llegaron al país, no +encontraron imágenes de Chicuhna ni de otros dioses. Herrera, por el +contrario, sostiene que en Panamá rendían culto a una divinidad que +llamaban _Tabira_, y cuya imagen estaba hecha de oro. Algunos, no +todos, creían en la vida futura, y por esta razón enterraban con el +cadáver todo aquello que había sido más de su agrado durante la vida. +Los habitantes de Panamá, añade Herrera, tenían mucho parecido a los de +las islas de Santo Domingo y Cuba. Distinguíanse, en particular, como +pintores y entalladores. + +Por último, afirma Torquemada que del Darién a Nicaragua sólo existía +el gobierno monárquico, y al Rey heredaba el hermano, y a falta de +hermanos sucedían los sobrinos. Los sobrinos debían de ser, no por +línea de varón, sino de hembra. + +Pasando ya a otro asunto, habremos de notar que desde Panamá hasta +México, incluyendo también las islas de Santo Domingo y Cuba, se +parecían los habitantes en usos y costumbres; también tenían cierto +parecido o semejanza sus instituciones políticas y administrativas. + +Nada nuevo añadiremos al decir que las numerosas tribus que ocupaban +la mayor parte de las islas de Haití o Santo Domingo (Isla Española), +Cuba, Puerto Rico, Jamáica, las islas Lucayas y otras, diferían mucho +de los caribes, lo mismo física que moralmente. Si físicamente eran +de buena talla, de color más claro, de hermosas facciones, esbeltos +y bien formados, bajo el punto de vista moral se distinguían por su +dulzura, candidez y generosos sentimientos. Aunque se conoce poco de +la vida social de los habitantes de aquellas islas, se sabe que hasta +la veneración llevaban el respeto a sus caciques. Sobresalieron en +la industria agrícola, labraban la madera y trabajaban hábilmente el +barro. Hacían joyas de oro, estátuas, etc. Estaban muy atrasados en +las ciencias. Creían en la otra vida; adoraban el _Sol_, la _Luna_ +y otros dioses. Se permitía la poligamia y el repudio. No eran más +humanos con los enfermos que los patagones y los tapuyas. Tenían tanto +miedo a los caribes, que, cuando se les hablaba de ellos, se ponían +trémulos. Colón se los atraía sólo con decirles que había ido allí +para librarlos de enemigos tan fieros. Los caribes, como los tupíes, +se hallaban interpolados con otros muchos pueblos[189]. Caribes y +tupíes debían tener casi las mismas cualidades. «Iban--escribe Pi y +Margall--sin temor de isla en isla, y de las islas a Tierra Firme. +Hacían tan aventuradas expediciones con el sólo fin de asaltar pueblos +y procurarse cautivas. Bravos, no temían la lucha en campo abierto; +pero la evitaban siempre que podían, cayendo de noche sobre las plazas +objeto de su codicia o su venganza, tomándolas sigilosamente las +salidas, atacándolas de rebato, incendiándolas y para mayor confusión +aturdiéndolas con espantosos alaridos. Como los demás bárbaros, no +dejaban con vida sino a los niños y las mujeres; mataban y aun comían +a los adultos, y eran el terror de las gentes. Aterradas tenían a +todas las naciones de la cuenca del Orinoco, si se exceptúa la de los +cabres, aterradas las costas, aterradas las Antillas, y verdaderamente +aterrados tuvieron después a los mismos europeos»[190]. Untaban sus +flechas con veneno. Desde Pedro Mártir de Anglería, hasta el último de +los cronistas que, como testigos presenciales, escribieron, ora de las +Antillas, ora de Tierra Firme, los presentan comiéndose a sus enemigos +en repugnantes banquetes. + + [189] Recuérdese lo que se dijo de los tupíes y caribes en el + capítulo IV. + + [190] _Historia general de América_, tomo y volumen I, págs. + 695 y 696. + +Pondremos remate a nuestras consideraciones y por lo que a Cuba se +refiere, considerando que en estos últimos años (1909-1910). D. +Federico Rasco, coronel de la Guardia Rural, ha encontrado objetos +precolombinos en una cueva en Jauco, término de Bayamo (provincia +de Oriente), que tienen verdadero valor histórico. Consisten dichos +objetos en un dujo o asiento indio, de madera y de una sola pieza, con +dibujos en tallado, dos ídolos de piedra, tres hachas de piedra dorita +pulimentadas, varias figuras o mascarillas de arcilla endurecidas al +sol y que formaban parte de las vasijas de los indios, etc. Además, +se hallaron dos cráneos, uno de un hombre y otro de una mujer, y por +ciertas señales debieron ser de caribes. Indícanos el estudio de los +objetos citados que la civilización de los primeros habitantes de Cuba +no fué nula, pero inferior, bastante inferior a la del Yucatán, México +y América Central. + + + + +CAPÍTULO VII + + AMÉRICA SEPTENTRIONAL.--OBSCURIDAD DE LA HISTORIA DE MÉXICO EN + SUS PRIMEROS TIEMPOS.--LOS QUINAMETZIN.--LOS QUINAMÉS.--LOS + NAHUAS, XICALANCAS Y OLMECAS: SU ORIGEN.--LOS CHICHIMECAS Y + FUNDACIÓN DE SU IMPERIO.--LOS TOLTECAS: SU PEREGRINACIÓN; SU + ASIENTO EN TULA.--TRIBUS MENOS IMPORTANTES.--RELACIONES ENTRE + CHICHIMECAS Y TOLTECAS.--MONARQUÍA TOLTECA EN TULA.--LAS TRES + MONARQUÍAS: SUS REYES.--QUETZALCOATL: SU DOCTRINA.--TETACATLIPOCA + Y NAUHYOT.--XIUHTLATLZIN.--MATLACCOATL Y TLILCOATZIN.--HUEMAC + Y TOPILTZIN.--LOS CHICHIMECAS SE APODERAN DE TULA.--REYES + TOLTECAS DE TULA.--CULTURA DE LOS TOLTECAS.--LOS CHICHIMECAS: SU + SITUACIÓN: SU VIDA.--GOBIERNO DE XOLOTT.--EL FEUDALISMO.--GUERRAS + DE XOLOTT.--TRIBUS QUE INVADEN EL IMPERIO.--NOPALTZIN Y + HUETZIN.--EL REINO DE TEZCUCO.--LOS AZTECAS: SU PROCEDENCIA.--LAS + CASAS GRANDES DE GILA.--LOS AZTECAS ANTES DE ESTABLECERSE EN + MÉXICO Y EN TLATELOLCO.--QUINANTZIN Y TECHOTLALAZIM.--LAS + 75 PROVINCIAS.--IXTLILXOCHITL: GUERRA CIVIL.--RIVALIDAD + ENTRE TEZCUCO Y MÉXICO.--NETZAHUALCOYOTL.--LOS REINOS + CONFEDERADOS.--GUERRA CIVIL.--LOS ESPAÑOLES EN TABASCO.--MOCTEZUMA + II: SU GRANDEZA.--LA RELIGIÓN Y LA GUERRA.--EL JEFE DE CLAN, EL + CALPULLI Y EL TLACALECUHLI.--LAS FRATIAS Y LA TRIBU.--CONSEJO + TRIBAL.--LA INDUSTRIA.--EL CALENDARIO.--OBRAS PÚBLICAS.--LA + ESCRITURA.--CREENCIAS RELIGIOSAS. + + +Consideremos el comienzo de la historia de México. El punto es obscuro +y nada puede asegurarse con certeza. Según recientes estudios, apareció +el hombre en el suelo mejicano al principio de la época cuaternaria. +Dícese del mismo modo que el habitante más antiguo pertenecía a la +raza negra. Dejando la cuestión de si era o no autóctono, sabemos +tradicionalmente que las primeras gentes fueron los _quinametzin_, +hombres de elevada estatura, establecidos en las orillas del Atoyac, +río que corre entre Cholula y Puebla; descendían, como todos los +invasores de América--y así lo dice Veytia--de siete familias que +vinieron de Tartaria. ¿Los quinametzin y quinamés son el mismo pueblo? + +La raza que contribuyó más que ninguna a la civilización de la América +del Norte fué la de los nahuas[191]. Estos nahuas, ya xicalancas, ya +olmecas, si estuvieron primeramente subyugados por los quinamés, luego +convidaron a sus señores a un banquete, y después de embriagarles, los +mataron. Dueños del país, lo poseyeron pacíficamente. Acerca de la +procedencia de olmecas y xicalancas, se cree que bajaron del Oriente +en canoas y llegaron primero al río Pánuco, desembarcando después en +las costas y ocupando toda la península del Yucatán con la fracción de +Chiapas y Tabasco. + + [191] Los nahuas y los mayas, ¿son razas diferentes? Sostienen + algunos autores que tuvieron el mismo origen y vivieron unidas + mucho tiempo. Puede, sí, asegurarse que los unen grandes + semejanzas y los separan notables diferencias. + +Decían los mejicanos del tiempo de la conquista que el mundo había +pasado por cuatro edades: en la segunda ponían a los quinamés, y en +la tercera a los xicalancas y olmecas. En la cuarta hacían venir del +Occidente a los _chichimecas_, conjunto de tribus pertenecientes +al mismo tronco que los xicalancas y olmecas, aunque de diferente +carácter. Estos nahuas acamparon en la parte más septentrional de +México, en las riberas del Gila o del río Colorado. Afirmase que +echaron los cimientos de la ciudad de Huehuetlapallan, y la hicieron +capital de su imperio. Andaban casi desnudos o cubiertos con pieles de +fieras, se alimentaban de la caza y de frutas silvestres, vivían en +cuevas naturales o abiertas en los montes. Aunque tenían su monarca y +organización, dichas tribus gozaban de cierta autonomía y obedecían +a su cacique. Los chichimecas eran monógamos. No se casaban sin el +consentimiento de los padres de la novia; luego, por ligeros motivos, +repudiaban a sus mujeres y contraían otras nupcias. Trataban, sin +embargo, muy bien lo mismo a sus mujeres que a sus hijos. No consentían +los enlaces entre padres é hijos, ni entre hermanos y hermanas; pero sí +entre cercanos deudos. + +Entre las tribus chichimecas había una que tenía mayor cultura y +costumbres más suaves, algunos conocimientos de astrología, de +artes y de agricultura. Era la de los _toltecas_, la cual pronto se +declaró independiente de los emperadores de Huehuetlapallan e hizo de +Tlachicatzin la capital de su república. Se ignora el tiempo que los +toltecas permanecieron en Tlachicatzin, como también si gozaron de +completa independencia. Parece probado que andando el tiempo pelearon +con las demás tribus, siendo vencidos y arrojados de su patria. +Emprendieron a últimos del siglo VI de Jesucristo, larga peregrinación +que duró cien años, llevando consigo, según cuentan muchos +historiadores, sus mujeres e hijos, siete capitanes por jefes, un +sacerdote por guía y consejero. Andaban unos días y descansaban otros. +Hacían largas estaciones, dejando en ellas cuando marchaban cierto +número de familias. No se dirigían a punto fijo; unas veces iban por +la costa del mar y otras veces se separaban de ella, ora se dirigían +a Levante y ora a Poniente, ya avanzaban y ya retrocedían[192]. Hacia +el año 697--según cálculos de Veytia--debieron llegar los toltecas +a Tulcantzingo (hoy Tulanzingo), recordando entonces que hacía dos +ciclos, esto es, ciento cuatro años, que habían salido de su país. No +agradándoles su nueva patria, a los diez y seis años, el 713, volvieron +a ponerse en camino con dirección a Occidente. Convidados por la +dulzura del clima y la fertilidad de la tierra, acamparon cerca del +pueblo de Xocotitlan, en las riberas de humilde río, donde fundaron +la ciudad de Tullan (hoy Tula). Decididos a no mudar de asiento, +edificaron sus casas de lodo y piedra, y desde Tula se derramaron por +el valle de México, tal vez teniendo que luchar con varias tribus que +aún quedaban en aquella tierra. + + [192] Veytia, _Historia Antigua de México_, caps. XXI y XXII. + +¿Se hallaban entre estas tribus los _tarascos_ y _otomíes_, los +_totonecas_, _zapotecas_ y _mixtecas_? De los tarascos de Michoacán +diremos que eran pueblos sedentarios, cuyas casas hacían de piedra y +barro, distinguiéndose en la fabricación de sus objetos de orfebrería, +en sus trabajos de pluma y en sus excelentes armaduras, rodelas, etc. +La lengua de los tarascos tenía cierta armonía, y en ella abundaban las +vocales. Manifestaban cierta obscuridad en sus ritos y ceremonias. + +Los otomíes, vecinos de los anteriores, no se distinguían por su +cultura. Cultivaban sus feraces tierras y eran aficionados a la música +y al canto. Apenas había mujeres célibes, pues los padres o los tutores +les buscaban con empeño maridos. Cuando la mujer otomí se hallaba en +cinta se cargaba de amuletos y talismanes; procuraba no encontrarse +con seres o cosas maléficas, como la vista de perros negros. Si el que +nacía era varón, se le colocaba en la frente una pluma, en los hombros +un arco y una aljaba, y en el pecho una herramienta cualquiera; si era +hembra, en la mano derecha un uso, en la izquierda una poca lana y en +el corazón una flor. + +Los otomíes, como todas las tribus del Norte, usaban el pulque, la +más estimada bebida alcohólica; el maíz era cultivado generalmente y +formaban con él sabrosas tortas. Debemos hacer notar que los otomíes +eran uno de los pocos pueblos que veían en la muerte la completa +aniquilación del hombre. Volveremos a recordar en este lugar que si las +tribus del Mediodía manifestaban sentimientos religiosos, en cambio, +las del Norte estimaban poco o apenas hacían caso de las relaciones +entre el hombre y Dios. + +Los totonecas de Veracruz, tributarios también de los aztecas, aunque +más cultos, debieron ser los constructores de las pirámides y templos +de Teotihuacán. Los antiguos cronistas, al ocuparse de _Cempoalla_, la +principal población de los totonecas, dicen--tal vez con exageración +manifiesta--que parecía un paraíso terrenal. + +No tenían menos cultura los zapotecas de Oaxaca y sus vecinos los +mixtecas de la costa del Pacífico. Afirmaban los zapotecas que las +ruinas de Mitla, llamadas en su lengua _Ryo-Ba_ o entrada a la tumba, +con sus soberbios palacios de grandes salones, fueron sepulcro de +sus antepasados. La lengua zapoteca se llamó en el país _tichaza_ +(lengua de los nobles). Entre los zapotecas existía la monogamia. Con +frecuencia se unían mancebos de catorce años con doncellas de doce. +Dominaban los hombres a las mujeres; pero no por la fuerza, sino por el +cariño y la dulzura. Si gustaban de los placeres carnales, no llevaban +sus relaciones amorosas hasta la lujuria. + +De los mixtecas se dice que perpetuaron en jeroglíficos la memoria de +sus mitológicas leyendas. Cuéntase de ellos que tenían en cada pueblo +personas anualmente elegidas para que todos los días señalasen trabajo +a sus convecinos. Al amanecer, las citadas personas, desde lo alto de +sus casas, llamaban a los convecinos y les señalaban tarea. Aquellos +que no cumplían el encargo, porque perezosos no realizaron la obra o +la hicieron mal, sufrían severo castigo. Tales hechos hacen pensar con +algún fundamento si los mixtecas se hallaban regidos bajo principios +comunistas. + +Dejando ya el estudio de las últimas tribus, cuya importancia es +escasa, recordaremos que durante la peregrinación de los de Tula, los +chichimecas invadieron el Anahuac[193], que tomaron por la fuerza. + + [193] Unos autores entienden que el antiguo Anahuac comprendía + toda la tierra que se halla entre los dos Océanos, y otros + dicen que sólo abrazaba lo que denominamos hoy Nueva España. + Nosotros entendemos por Anahuac el territorio ocupado al + presente por los Estados de Querétaro, México, Veracruz, + Tlaxcala y Puebla. + +Los toltecas, residentes en Tula, deseosos de reconciliarse con los +chichimecas, abandonaron el gobierno de los siete capitanes, que +los mandaban alternativamente, eligieron un Rey y establecieron +la monarquía hereditaria. El primer Rey--según Veytia--era +hijo de Icauhtzin, emperador de los chichimecas, y se llamaba +Chalchiuthlanetzin. Las leyes de sucesión disponían que ninguno pudiera +ser Rey más de un ciclo; el que viviera más, entregaría la corona +a su heredero, y el que muriese antes se encargarían de ella los +ancianos. La monarquía había gozado gran ventura, engrandeciéndose por +la influencia de la civilización más que por las armas. Brasseur de +Bourbourg, apoyándose en nuevos códices, sostiene que Nauhyotzin fué el +primer Rey de los toltecas y que no hubo las citadas leyes de sucesión; +añade que pasó toda su vida en lucha con las tribus extranjeras o +indígenas establecidas en aquel suelo. + +Por entonces se fundaron tres monarquías: una en Colhuacan, cuyo primer +Rey fué Nauhyotzin; otra en Guauhtitlan, dirigida por Chicon-Tonatiuh; +y la tercera en Tula, de la cual Mixcohuatl Mazatzin fué a la vez Rey +y Pontífice. Prestábanse apoyo las tres monarquías y los tres Reyes en +sus respectivos Estados emplearon sus armas, en el interior, contra +la aristocracia que se negaba a reconocerlos, y en el exterior contra +las tribus que venían del Norte. Los caudillos más bravos fueron +considerados luego como dioses, lo cual indicaba que todavía se hallaba +América en los tiempos heróicos y no en los históricos. + +A tal punto llegó la unión de las tres monarquías, que a la muerte de +Nauhyotzin en Colhuacan le sucedió Mixcohuatl Camaxtli, hijo del Rey de +Tula, y al morir Mixcohuatl Mazatzin en Tula, ocupó el trono Huetzin, +cuyo origen se desconoce. Según el _Códice Chimalpopoca_, la monarquía +menos venturosa fué la de Quanhtitlan, cuyo segundo Rey, llamado +Xiuhel, acabó sus días de muerte airada: tal vez hubiera perecido +este reino, si no se hubiese nombrado Rey a Huactli, joven de valor +y simpático. En su apoyo llegaron de Chapala número considerable de +chichimecas. + +El Rey de Colhuacan, Mixcohuatl Camaxtli, tomó a Cuitlahuac, ciudad +donde se estrelló su padre, y se dirigió al Mediodía de Popocatepetl y +al territorio de Tlaxcala y Huexotzingo, ciudades que él fundó, según +algunos escritores. Los nobles, enemigos de la monarquía, mataron a +Camaxtli, teniendo que bajar Huetzin desde Tula, el cual impidió la +disolución del reino. Ocurrió entonces un suceso que no acertamos a +explicar, y fué que Huetzin pasó a ser Rey de Colhuacan, quedando como +monarca de Tula un tal Ihuitimal. + +Por aquellos tiempos, esto es, en el año 856, se confederaron +los monarcas de Tula, de Colhuacan y de Otompan, reino el último +cuya situación se desconoce, y que tal vez--como opina algún +historiador--sus dominios constituyeron después el de Tezcuco. Dícese +que Reyes y ancianos de las tres monarquías, reunidos en asamblea, +acordaron dar al soberano de Colhuacan el título de _Tiatocat-Achcauh_, +que quiere decir Emperador o el primero de los Reyes. Cada Rey +continuaría siendo, lo mismo en lo religioso que en lo civil, la +autoridad suprema de su Estado. Las leyes de sucesión habían de ser +iguales en los tres pueblos: el primer sucesor sería el primogénito, +el segundo el segundogénito, el tercero el hijo del primogénito y el +cuarto el hijo del segundogénito, y así sucesivamente. El heredero +de la corona, cuando llegaba a la mayor edad, ejercía el cargo de +generalísimo; pero, si lo desempeñaba mal, no podía subir al trono. En +los intereses comunes a los tres Estados, deliberaban los tres Reyes, +resolviéndose todos los asuntos por mayoría. + +A la sazón--y seguimos al pie de la letra el Códice +Chimalpopoca--apareció un hombre extraordinario: llamábase Quetzalcoatl +o Quetzalcohuatl. Debió pertenecer a la tribu tolteca, si bien algunos +escritores le consideran olmeca o xicalanca. Ven en él, unos, al +mismo apóstol Santo Tomás, que apareció en América (siglo primero +de la Iglesia); otros dicen que era Dios; quién le hace Santo, +Pontífice o Rey; quién hechicero o un hombre cualquiera. Convienen +casi todos en que era un ser superior, digno de eterna fama en la +historia del Nuevo Mundo. «Quetzalcoatl, se dice unánimemente, les +enseñó a mejorar el cultivo de la tierra, fundir el oro y la plata, +tallar las piedras preciosas, tejer el algodón y la pluma, curtir y +adobar las pieles, construir puentes y calzadas, y levantar los más +suntuosos monumentos; los exhortó a moderar las pasiones, domar la +carne por el ayuno, purificarse por la penitencia y hacerse propicia +la divinidad por la oración y el sacrificio de la propia sangre; los +apartó de inmolar a Dios víctimas humanas, y los inclinó a no darle +en ofrenda sino perfumes, flores, frutos, pan de maíz, mariposas, y, +cuando más, serpientes y gamos; les ablandó, por fin, el corazón y +les suavizó las costumbres»[194]. Es de advertir que en la mitología +tolteca había un Quetzalcoatl, dios de los vientos; también se llamaba +Quetzalcoatl el sacerdote de aquella divinidad. ¿Contribuiría esto a +las contradicciones de los cronistas? + + [194] Pi y Margall, _Hist. gral. de América_, tom. y vol. I, + pág. 27. + +Cuentan algunos historiadores que había en Tula una virgen llamada +Chimalman, que tenía dos hermanos de nombre Tzochitlique y Conatlique. +Hallándose los tres solos en su casa, se les apareció de repente un +enviado del Cielo. Tzochitlique y Conatlique, murieron de terror, +oyendo entonces Chimalman de boca del ángel, que concibiría un hijo sin +obra de varón. Aquel hijo fué Quetzalcoatl. + +De diferente manera refiere el caso el _Códice Chimalpopoca_. Según +él, Chimalman fué una princesa que defendió valerosamente sus Estados +contra Mixcohuatl Camaxtli, Rey de Colhuacan, el mismo que murió +en Cuitlahuac a manos de los nobles. Vencida Chimalman, casó con +el vencedor, y tuvo a Quetzalcoatl. De muy joven, añade el Códice, +acompañó Quetzalcoatl a su padre en todas las expediciones belicosas. +Cuando Quetzalcoatl supo que el autor de sus días había sido asesinado, +reunió a sus parciales, se dirigió a Cuitlahuac y la tomó, llevando a +cabo terrible venganza. Desapareció luego, ignorándose donde estuvo. +A los quince años, el 870, apareció en Pánuco, rodeado de brillante +pléyade de sabios y artistas. El vengativo guerrero se había convertido +en profeta. Aquel hombre, de negros y largos cabellos, blanco rostro +y buenas facciones, de espesa barba y gallarda estatura, vestido con +una túnica y calzando sandalias, se atrajo y cautivó a las gentes. +Ganoso de extender la civilización por el país, comenzó su apostolado +en Tulanzingo. Pasó a Teotihuacan, de cuya ciudad salió irritadísimo +porque allí se levantaban los templos del Sol y la Luna, y allí se +inmolaban cautivos y criminales en el altar de los dioses. Recomendaba +que cada uno vertiera su sangre punzándose con espinas el cuerpo, +y él mismo se lo picaba con agujas de esmeralda después de haberse +bañado a media noche en las fuentes de Atecpan Amocheo. A la muerte +de Ihuitimal, fué proclamado Rey. Lo primero que hizo fué abolir los +cruentos ritos de los chichimecas y ordenar que se purificasen los +templos, medidas que le atrajeron el odio de los sacerdotes. Arreció +la enemiga contra él cuando introdujo las siguientes reformas: el +bautismo, el ayuno, la confesión, la castidad para los Ministros +de Dios, y la fundación de colegios sacerdotales sujetos a severa +disciplina. En cambio, se ganó el corazón de la muchedumbre por la +santidad de sus actos, el esplendor del culto, el fausto de la corte, +la grandeza de los monumentos que hizo levantar en Tula, la protección +que dispensó a la industria y a las artes, los caminos con que enlazó +los tres reinos. Como tuviese noticia que secretamente se inmolaban +cautivos en aras de los dioses, castigó sin piedad a los que tales +cosas hacían. Tetzcatlipoca, individuo de una familia que se creía con +derechos a la corona, al frente de algunos partidarios de la antigua +religión, y con la ayuda de los reyes de Colhuacan y de Otompan, +encendió la guerra contra Quetzalcoatl, quien, no queriendo derramar +sangre, abandonó el trono y partió de la ciudad, seguido de muchos de +los suyos. Dejaba el trono el 895. Hacía veinticinco años que llegó a +Pánuco y veintidós que era Rey. + +Veamos cómo dicen los historiadores que Quetzalcoatl hizo el viaje a +Cholula. Delante van los músicos tañendo la flauta, al lado pajes que +le cubren la cabeza con el parasol de plumas, detrás los ciudadanos +más distinguidos y por los aires pájaros de brillantes colores que +abandonan la población rebelde. Si vuelve los ojos y llora al ver a +Tula, sus lágrimas horadan los peñascos; si pone las manos en una roca, +en ella se señalan las huellas; si tira una piedra a un árbol, las +señales duran siglos; si se sienta en la loma de una sierra, el monte +se hunde. Escondió en el lecho de un río las joyas que no ocultó antes +de salir de Tula, y a instancias de sus antiguos vasallos, dejó en el +reino los maestros de las artes y las herramientas[195]. + + [195] Véase Sahagún. lib. III, caps. XII, XIII y XIV. + Torquemada, lib. VI, cap. XIV. + +Inmensa alegría causó su presencia en Cholula, donde continuó la obra +que había realizado en Tula. Enseñó a los hombres la moral y las artes; +extendió la civilización y cultura a toda la comarca. Convirtió a +Cholula en hermosa ciudad, pues antes sólo era pobre villa. Se atrajo +a los olmecas, que se hallaban situados al Este y Sur de Popocatepetl, +formando con ellos un segundo reino. Fundó ciudades, levantó templos, +abrió caminos, estableció colegios de sacerdotes y comunidades +religiosas de mujeres. + +Tetzcatlipoca, bajo el nombre de Huemac, logró ceñir la corona de Tula, +y luego, temiendo el ascendiente del reino de Cholula, al frente de +poderoso ejército, cayó sobre los dominios de Quetzalcoatl, quien, +como en Tula, se negó a pelear, aunque sus súbditos le manifestaron +su decisión de combatir hasta derramar la última gota de su sangre. +No lo consintió Quetzalcoatl, y, después de darles algunos sanos +consejos y esperanzas, abandonó la ciudad, acompañado sólo de cuatro +distinguidos jóvenes, emprendiendo su tercera retirada. Cuando llegó a +la embocadura del Guazacoalco, despidió a sus compañeros, anunciándoles +que en los futuros tiempos vendrían a dominar el país unos hombres de +Oriente, como él blancos y de espesas barbas. Dirigióse en seguida por +las aguas del río, ignorándose el camino que tomó, ni dónde acabó sus +días. Por mucho tiempo recordaron aquellas tribus el nombre inmortal de +Quetzalcoatl. + +Posteriormente el tirano Tetzcatlipoca, fué castigado como merecía. +Creíase invencible, cuando Nauyotl, por cuyas venas corría sangre +de los chichimecas, se sublevó en Tula, derrotó completamente a +Tetzcatlipoca y se apoderó del reino. El nuevo monarca, si permaneció +fiel a las antiguas creencias, no persiguió el nuevo culto. Tula fué +el centro de la religión tradicional y Cholula la ciudad santa de las +doctrinas de Quetzalcoatl. Nauyotl hizo construir en Tula magnífico +y soberbio templo. Aunque continuaron los sacrificios humanos y el +horrible culto de Tlaloc, no decayó el cultivo de las ciencias, de las +artes y de la industria. Si Tula había sido en tiempo de Quetzalcoatl y +aun durante el reinado de Tetzcatlipoca la capital del Imperio, Nauhyot +hizo a Coluhacan la verdadera metrópoli. Perdió Tula la superioridad +política, ganando en cambio la cultura científica, pues en ella se +crearon escuelas, y ella fué la morada de sabios y de artistas. Muerto +Nauhyot, en 945, su mujer Xiuhtlatlzin, querida de los súbditos, ciñó, +contra las leyes de sucesión del reino, la corona de Tula. A los +cuatro años murió reina tan excelente, dejando por heredero a su hijo +Matlaccoatl, de quien nada sabemos. Tampoco tenemos noticia alguna de +Tlilcoatzin, que comenzó su reinado el 973. + +Al llegar al año 994 se ve que Huemac Atecpanecatl, de la familia +de los reyes de Colhuacan, fué elegido rey de Tula[196]. Enamorado +de una mujer bellísima, la cual hubo de conocer porque se presentó +ofreciéndole miel o vino de maguey, tuvo de ella un hijo; y cuando +falleció su esposa, elevó al trono a la adúltera y designó por sucesor +a Topiltzin Acxitl, fruto de su adulterio. La nobleza y el pueblo +tomaron muy a mal lo hecho por Huemac Atecpanecatl. Venían a hacer más +difícil la situación del Rey las amenazas de los chichimecas, bárbaros +del Norte. Hallábanse en las fronteras del Anahuac, decididos a caer +sobre el reino de Tula. + + [196] Veytia designa a este Rey con el nombre de + Tecpancaltzin. _Hist. antigua de México_, capítulo XXIX. + +Viéndose perdido Huemac, no encontró otro medio para salir de su +apuro que abdicar en favor de su hijo Topiltzin Acxitl. Comenzó +bien Topiltzin; luego se entregó a las liviandades más repugnantes, +siguiéndole en su conducta depravada sacerdotes y sacerdotisas. +Cuéntase que Hueman, sacerdote que dirigió a los toltecas en larga +peregrinación, profetizó que perecería el reino cuando ocupase el +trono un hombre de cabello erguido, y naciesen conejos con cuernos y +colibríes con espolones. Creyó Topiltzin reconocer estos prodigios en +un conejo y en un colibrí que había cazado en sus jardines, cambiando +entonces, lleno de terror, de costumbres y ordenando sacrificios a +los dioses. Sin embargo, los dioses, irritados contra el monarca y su +pueblo, hicieron que las aguas inundasen el país y lo devastaran, que +los huracanes derribaran edificios y árboles; sucediéronse grandes +sequías, secándose las fuentes y arroyos; luego sofocante calor; en +seguida horrorosos fríos que helaban hasta los magueyes; después plaga +de gusanos que roían las plantas en los campos, y de gorgojos que +comían el trigo en los graneros; últimamente, un hambre que diezmaba +las poblaciones. Como consecuencia del hambre, por todas partes había +cuadrillas de ladrones e incendiarios. Tal estado de cosas, llegó hasta +los mismos tiempos de Hernán Cortés[197]. + + [197] Esta hambre--según Kinsborough--puso fin entre los + mejicanos a la cuarta edad del mundo. _Antiquities of Mexico_, + vol. VI, pág. 175. + +No estalló la guerra entre Topiltzin y los príncipes rebeldes del +Norte; pero aquél no pudo resistir la acometida de los chichimecas, +los cuales se extendieron por los valles de México. Es de advertir que +los reyes de Colhuacan y de Otompan no ayudaron en esta ocasión al +de Tula. Los chichimecas saquearon a Otompan y Tezcuco, como también +a Colhuacan. En la corte de Tula se prepararon a la lucha hasta los +ancianos padres de Topiltzin y hasta las mujeres acaudilladas por la +Reina madre. La victoria fué de los chichimecas; la madre de Topiltzin +murió en un combate y Tula cayó en poder de Huehuetzin, uno de los +jefes de las tribus victoriosas. Cuando Huemac, padre de Topiltzin, +perdió toda esperanza, se encerró en una gruta y se colgó. Así terminó +el imperio de los toltecas, que se extendía de mar a mar, entre los +grados 16 y 21 de latitud Norte. Brasseur dice que concluyó del 1060 al +1070; Veytia, el 1116, y Ixtlilxochitl, el 958. + +Los Reyes de Tula, según Brasseur, fueron: + + 1. Mixcohuatl-Mazatzin, Rey en 752. + 2. Huetzin, en 817. + 3. Ihuitimal, en 845. + 4. Quetzalcoatl, en 873. + 5. Tetzcatlipoca-Huemac, en 895. + 6. Nauhyotl, en 930. + 7. Hiuhtlaltzin, en 945. + 8. Matlalccoatl, en 949. + 9. Tlilcoatzin, en 973. + 10. Huemac II, en 994. + 11. Topiltzin Acxitl, en 1029. + 12. Huemac III, en 1062. + +Según Veytia: + + 1. Chalchiuhtlanetzin, Rey en 719. + 2. Ixtlilcucchanac, en 771. + 3. Huetzin, en 823. + 4. Totepeuh, en 875. + 5. Naxacoc, en 927. + 6. Mitl-Nauhyotl, en 979. + 7. Xiuhtlatzin, Reina, en 1035. + 8. Tecpancaltzin, en 1039. + 9. Topiltzin, en 1091. + +Según Ixtlilxochitl: + + 1. Chalchiuhtlanetzin subió al trono en 510. + 2. Ixtliquechanac, en 572. + 3. Huetzin, en 613. + 4. Topeuh, en 664. + 5. Xiuquentzin, Reina, en 826. + 6. Iztacquanhtzin, en 830. + 7. Topiltzin, en 882. + +Los Reyes de Colhuacan, según Brasseur, fueron: + + 1. Nauhyotl, Rey en 717. + 2. Nonohualcatl, en 767. + 3. Yohuallatonac, en 815. + 4. Quetzalacxoyatl, en 904. + 5. Chalchin-Tlatonac, en 953. + 6. Totepeuh, en 985. + 7. Nauhyotl, en 1026. + +Físicamente considerados, los toltecas eran de alta estatura, de bellas +formas, más blancos y de barba más espesa que los demás chichimecas. +Llevaban sombreros de paja o de hojas de palmera, se cubrían con +mantas y se calzaban con sandalias. Para ir a la guerra se ponían en +la cabeza vistosos penachos, se colocaban una banda de plumas, se +pintaban el cuerpo y se adornaban con sus mejores joyas. Los soldados, +en general, iban desnudos; sólo usaban el maxtle, para ocultar lo que +el pudor exige. La única arma de defensa que tenían era el escudo. Unos +empleaban el arco y llevaban las flechas en la aljaba; otros la honda y +guardaban las piedras en bolsas colgadas del cinto; estos blandían la +javalina o la maza con puntas de pedernal. Los jefes usaban el casco de +oro o de cobre y la cota de algodón. Los toltecas eran ágiles y aptos +para el trabajo. Beneficiaron las minas, construyeron varios monumentos +y eran inteligentes en varias industrias. Labraban el oro, la plata, el +cobre y el ámbar. Hacían toda clase de alhajas. Trabajaban con mucha +destreza y habilidad el barro. Por lo que a la cultura intelectual +respecta, conocían los jeroglíficos y mediante ellos transmitían a +sus sucesores los hechos más importantes. Poseían en dicha clase de +escritura el _Teo-Amoxtli_, compuesto, según se cree, por el sacerdote +Huemar en los primeros años del reino de Tula, y era como una síntesis +de las ciencias, instituciones y vida nacional del pueblo tolteca. +Cuando los españoles se apoderaron del país, ya no existía el citado +libro. También perpetuaban los hechos en unos poemas, que en sus +grandes festividades cantaban al son de la música. Cultivaban la +Medicina y la Astrología con algún aprovechamiento. Eran morales y +tenían establecida la monogamia. Rendían ferviente culto a sus dioses. +Las cuestiones religiosas y las luchas interiores, contribuyeron a la +decadencia y ruina de los toltecas. + +Los chichimecas suceden a los toltecas. Hallábanse aquellos +establecidos en las márgenes del Gila y bajaban por el mediodía hasta +las fronteras del reino de Tula. Estaban gobernados por consejos de +ancianos y por sacerdotes que les recordaban sus deberes. Vivían en +casas de mampostería, que tenían hasta cuatro pisos. Hilaban y tejían, +adobaban las pieles, eran hábiles alfareros, cultivaban la tierra y +recogían mucha cantidad de maíz. Hombres y mujeres iban vestidos; sólo +las solteras no podían cubrirse ni aun en los más rigurosos fríos. +La mujer, dedicada en absoluto a los negocios domésticos, era muy +considerada del marido. Los hombres se distinguían por su laboriosidad. +Miraban la Cruz como un símbolo de paz. Las tribus chichimecas bajaron +al Anahuac, empujándose las unas a las otras, como sucedió en el siglo +V en Europa con los bárbaros del Norte. Debieron venir los chichimecas +huyendo de los _teyas_, _querechos_, _apaches_ y otros. + +La caza era la ocupación principal de los chichimecas. Siempre llevaban +un arco y un carcaj. Comían y se vestían con lo que cazaban; en efectos +de caza pagaban sus tributos, y la res o pieza que primeramente cogían +la sacrificaban al Sol. Además de la caza, se alimentaban con los +frutos de la tierra. Poseían conocimientos de medicina, y no ignoraban +las virtudes curativas de muchas hierbas; pero si los remedios eran +ineficaces, lo mismo a los enfermos graves que a los viejos los mataban +introduciendo una flecha por la garganta. Hombres y mujeres iban +vestidos de pieles; sólo el Emperador podía usar la piel del león. +El hombre y la mujer casados se guardaban fidelidad hasta la muerte. +Juntos iban a las fiestas y a la guerra. Juntos pasaban toda la vida. +Creían en un Dios creador del universo. Sólo rendían culto al _Sol_ y a +la _Luna_. + +En política vivían bajo el inmediato poder de sus nobles, si bien +reconociendo en el Emperador la autoridad suprema. Xolotl, hermano del +emperador Achcauhtzin, conquistó el Anahuac; luego fundó a Tanayocan +(Tenayuca) en la margen occidental del lago de México, siendo desde +entonces residencia de la corte. Todo lo que constituyó el imperio +tolteca, pasó a formar parte del chichimeca. El gobierno de Xolotl fué +justo; dispuso que se dejase a los toltecas en posesión de sus ciudades +y villas, siempre que le reconociesen como señor y le pagasen tributo. +Llegó hasta permitirles que se gobernaran por sus antiguas leyes y +costumbres. + +El engrandecimiento de los toltecas llegó a inspirar recelos a los +chichimecas. Nauhyotl se declaró rey de Colhuacan, se negó a pagar el +feudo a Xolotl, y se dispuso a la guerra. Vencido y muerto Nauhyotl +en una batalla que se dió en las orillas de los lagos, habría podido +Xolotl acabar con el nuevo reino. Lejos de ello, continuó su política +de atracción, hasta el punto que, vacante el trono de Colhuacan--pues +sólo tres hijas del último Rey eran las herederas--el citado Xolotl +casó a su hijo Nopaltzin con una de ellas. + +A la sazón, de las opuestas playas del golfo de California vinieron +otras tribus, muy parecidas a los toltecas por el idioma y la cultura. +Adoraban a un dios que llamaban Cocopitl, y tenían conocimientos +de la agricultura y de otras industrias. Capitaneaba Tzortecomatl +a los _aculhuas_, Chiconquauhtli a los _otomíes_ y Aculhua a los +_tecpanecas_. Bien acogidos por Xolotl, se establecieron los primeros +en Coatlichan, los segundos en Xalcotan y los terceros en Azcapotzalco. +Mediante matrimonios de Tzortecomatl con una hija del tolteca +Chalchinhlatonac, cacique de la provincia de Chalco, y de los otros dos +jefes con dos hijas de Xolotl, se aseguraron las relaciones entre las +nuevas y antiguas tribus. Xolotl repartió tierras a los maridos de sus +hijas y luego a sus nietos; también a seis capitanes que habían venido +del Norte. Los nuevos jefes tenían la obligación de acudir con sus +soldados a defender al Emperador en tiempo de guerra, y a pagar ciertos +tributos para el sostenimiento del imperio. Feudal fué la constitución +de aquella vasta monarquía, pues de ninguna otra manera hubieran podido +vivir juntas tantas y tan extrañas gentes. Xolotl y sus chichimecas +se penetraron de las ideas de los toltecas y de los aculhuas, antes +sus enemigos, y levantaron un templo al _Sol_; conocieron la pintura +jeroglífica e hicieron palacios y jardines. + +Sin embargo, no son para olvidadas ciertas desavenencias y guerras +entre las nuevas tribus y aun contra el mismo Xolotl. Unidos toltecas y +otras tribus, decidieron deshacerse del Emperador del modo siguiente: +Tenía costumbre de dormir la siesta a la sombra de unos grandes +árboles de sus jardines. De repente inundarían con una gran cantidad +de agua el lugar donde dormía el Emperador. Sabido esto por Xolotl, +en el día destinado a su muerte, subióse a dormir a lo más alto de +una colina. De muerte natural acabó Xolotl sus días al poco tiempo. +Reinó--según Veytia--ciento quince años; según Ixtlilxochitl, ciento +doce. ¿Sería--como pretende Brasseur--no un nombre, sino un título, +confundiéndose por esta razón en un Emperador dos o más príncipes? +Hállase averiguado que en la historia antigua de América es cosa +corriente hallar personajes que su vida excedía en mucho a la ordinaria +del hombre. Veytia dice que vivió del año 1117 al 1232, Ixtlilxochitl +del 964 al 1075 y Brasseur del 1064 al 1160. + +Nopaltzin sucedió a Xolotl, reinando pacíficamente, si hacemos caso de +Veytia y de Ixtlilxochitl, y en completa anarquía, si damos crédito a +Brasseur. Conformes nosotros con los dos primeros, afirmamos, además, +que bajo su gobierno continuó la civilización de los chichimecas. + +A Nopaltzin sucedió su hijo Tlotzin-Pochotl, conocido también con el +nombre de Huetzin, el cual era chichimeca por su padre y tolteca por +su madre. Continuó la obra civilizadora de sus antepasados y fomentó +de un modo extraordinario la agricultura. Progresaron también las +artes. Tenían grandes y hermosas ciudades. Dentro del imperio se +hallaban siete Estados grandes y muchos pequeños; los grandes eran: +_Coatlichan_, _Azcapotzalco_, _Xaltocan_, _Quauhtitlan_, _Colhuacan_ y +_Xuexotla_. Bajo el imperio de Tlotzin tuvo origen el reino de Tezcuco; +también tuvieron comienzo los señoríos de Tlaxcala y de Huexotzingo. + +Pasamos a estudiar el imperio de los aztecas, que, como los toltecas, +pertenecían a la raza de los nahuas. Llamamos tribus aztecas, nahuatl +o mexicanas las de la familia utoazteca, que hablaban la lengua +nahuatl[198]. Hallábanse establecidas en la cuenca del Océano Pacífico +y regiones montañosas próximas, desde el río del Fuerte, en Sinaloa +(26° lat. Norte), a las actuales fronteras de Guatemala, exceptuando +pequeña parte del istmo de Tehuantepec. La mayor y más granada parte de +la citada familia formó poderoso reino en la meseta del Anahuac. + + [198] «En esta tierra de la Nueva España hay tres maneras + o linajes de gentes, que son chichimecas, los de Chulhúa e + mexicanos: todos estos están mezclados, emparentados por + casamientos; desde muchos años acá, antes que fuese México se + emparentaron los dos primeros linajes, que son los chichimecas + e los de Chulhúa, en los terceros se emparentaron después + de encomenzado México, que ellos edificaron e fundaron de + principio...» Pomar y Zurita, _Nueva colección de documentos + para la historia de México_, tom. III, págs. 283 y 284. + +Los aztecas que se sitúan en el Anahuac y fundan poderoso imperio, +¿de dónde proceden? Dícese que de una tierra llamada Aztlan; pero se +ignora su situación. Según Ixtlilxochitl procedían de Xalisco y eran +descendientes de aquellos toltecas que fueron arrojados de Chapultepec +después de la ruina de Tula; Aubín cree que de la península de +California; Veytia sostiene que de más allá de Cinaloa y la Sonora; +Brasseur opina que del territorio comprendido entre las orillas del +Colorado y las del Yaqui. + +Los aztecas aventajaban en cultura a los chichimecas de las márgenes +del Gila y a los toltecas. Eran pueblos agrícolas, industriales y +artistas. Ellos fueron los constructores de las dos _Casas Grandes_ que +se admiran en las riberas del Gila; y más abajo, en Chihuahua, entre el +río del Norte y los montes donde nace el Yaqui, se hallan otras, con la +misma denominación de _Casas Grandes_, fábrica también de las citadas +tribus[199]. Lo mismo unas casas que otras están situadas cerca de un +río, en lugar ameno y no lejos de ciudades. Tanto las primeras como las +segundas son cuadrilongas y se encuentran a los cuatro vientos. De las +Casas Grandes del Gila diremos que estaban defendidas por una muralla +en cuyos ángulos había una especie de torres o baluartes. Las citadas +dos casas tenían tres pisos y además un sótano; las paredes eran de +tapia, gruesas y fuertes, sin más abertura, fuera de las de entrada, +que dos agujeros redondos bastante pequeños. Invasores del Norte a Sur +debieron construirlas, los cuales debían ser excelentes arquitectos +y hábiles alfareros. En efecto, excelentes arquitectos y hábiles +alfareros fueron los pueblos de más allá del Gila. Citamos la industria +de alfarería porque en los alrededores de aquellos palacios se hallaron +multitud de ollas y jarras, de diferentes formas y de varios colores +(blancas, encarnadas y azules). El Aztlan, pues, de donde se supone +vinieron los aztecas, debió estar más allá del Gila, como lo creía +Veytia y lo afirmaba el cardenal Lorenzana en sus _Comentarios a las +Cartas de Hernán Cortés_. Salieron de Aztlan en la segunda mitad del +siglo XI, y siguiendo la conducta de los toltecas, comenzaron larga +peregrinación que duró más de doscientos años[200]. Iban buscando +siempre mejores y más productivas tierras. El que les guió por más +tiempo fué un hombre prestigioso llamado Huitziton, tal vez muerto +a mano airada en las riberas del lago de Patzcuaro. Los sacerdotes +dijeron al pueblo que Huitziton era Dios, siendo desde entonces +adorado bajo el nombre de Huitzilopochtli. Los huesos del nuevo Dios, +guardados en una cesta de junco, fueron conducidos en hombros de +cuatro ancianos. Los aztecas no emprendieron ningún negocio sin ser +consultado con el Dios, encargándose de la consulta los sacerdotes. +De esta manera vinieron a ser regidos por el sacerdocio. Recorrieron +diferentes lugares hasta que llegaron a Zumpango, cuyo señor se llamaba +Techpanecatl. + + [199] Véase Pi y Margall, _Historia general de América_, tom. + I, volúmen I. págs. 64 y 65. + + [200] Recuérdese lo que en este mismo capítulo se dijo del + viaje de los toltecas. + +De tal modo quedó prendado Techpanecatl de sus huéspedes, que les pidió +mujer para su hijo Ilhuicatl, les dió una de sus hijas para que casara +con un azteca y les facilitó toda clase de auxilios. Tan grande fué su +amistad que consintió en que se llevasen a su hijo Ilhuicatl cuando +acordaron continuar el viaje. + +Ilhuicatl tuvo un hijo llamado Huitzilihuitl, a quien se considera como +el primer rey de los mexicanos. Persiguió la desgracia después y por +algún tiempo a los aztecas, hasta que llegaron a Chapultepec, donde se +repusieron de sus quebrantos. Luego, muerto Huitzilihuitl, se unieron +con unos pueblos vecinos o con otros; pero siempre como conquistadores +o señores del país. Se establecieron últimamente, la mayor parte, en +lo que es hoy la ciudad de México, y la menor parte, en Tlatelolco. +Creían los aztecas, por su dios Huitzilopochtli, que no debían poner +término a su viaje hasta que viesen sobre un nogal un águila devorando +una culebra. Los que, impacientes, no quisieron esperar que tal hecho +sucediese, ocuparon la pequeña isla de Tlatelolco; los que continuaron +su camino y creyeron haber visto la profecía divina, hicieron asiento +en México. + +En seguida se dispusieron a tomar parte activa en las guerras de las +tribus vecinas, ayudando con extremado valor a Quinantzin, emperador +de los chichimecas. Por ello, con la benevolencia de Quinantzin, +se dedicaron a edificar, además de la ciudad de _Tlatelolco_, la +de _Tenochtitlan_ (por ser Tenuhczin o Tenuhc el caudillo de sus +fundadores), o _México_ (por llamarse mexicas los aztecas)[201]. +Quinantzin dejó por sucesor en el Imperio a su hijo menor Techotlalazin +o Techotlala, excelente político. Procuró la fusión de chichimecas +y de toltecas, montó su palacio y su corte a la costumbre tolteca, +desplegó magnificencia y lujo extraordinarios, subordinó la nobleza +y dividió el Imperio en 75 provincias, al frente de las cuales puso +otros tantos gobernadores. Al mismo tiempo había 73 señoríos, que el +Emperador no suprimió, pues eran sólo de nombre. Los reyes vecinos, +unos se engrandecieron durante el largo imperio de Techotlalatzin, +y otros decayeron y aun vinieron a la ruina; en el primer caso, se +encuentran los de Azcapotzalco, y en el segundo, los de Colhuacan. +Techotlalatzin, hombre verdaderamente superior, en su afán de fusionar +más los pueblos, hubo de consentir en sus dominios la idolatría. +Sin embargo, no permitió que entrase en su palacio, ni que en los +templos se vertiera sangre humana. «Para mí--decía--no hay sino un +Dios que todas las mañanas saludo en el Sol que nace. Como no es +cuerpo, me parecen innecesarias las ofrendas. Ni puedo convencerme +de que, habiendo creado los animales, se complazca en verlos impía +y estérilmente sacrificados. Menos he de creer aún que le agrade el +holocausto del hombre, horror de la naturaleza.» Techotlalatzin no se +dejó arrastrar al vicio. Ni tuvo amores ilícitos, ni solicitó más de +una mujer, ni se entregó a los placeres de la mesa, ni al lujo de su +persona. Como monarca trató con el mismo cariño a sus subordinados +y procuró establecer la igualdad en los tributos. Exigió exacto +cumplimiento de las leyes y castigó severamente los delitos. + + [201] Tenochtitlan se fundó, según Brasseur, en 1325: según + Veytia, en 1327, y según Torquemada, en 1341. + +A Techotlalatzin sucedió en el imperio su hijo Ixtlilxochitl. De las +manos robustas del gran Emperador pasa el país a las menos fuertes de +su hijo. + +A la sazón, los aztecas se hallaban encariñados con Tezozomoc, rey +de Azcapotzalco. Tezozomoc, con la ayuda de ellos, se decidió a +pelear con Ixtlilxochitl, pues éste se había atrevido a repudiar +una hija del mismo rey de Azcapotzalco. Además, el citado Emperador +era un libertino. Procuró Tezozomoc atraerse a todos los príncipes +que recibían algún agravio de Ixtlilxochitl. Cuando lo consiguió, +los convocó secretamente a una junta, exponiéndoles la necesidad de +recobrar la independencia--porque de otro modo no era posible--mediante +las armas. Obtuvo el general asentimiento de sus camaradas, buscando +desde entonces ocasión propicia para la rebelión. Noticioso de todo el +Emperador, se contentó con reconvenir a Tezozomoc. + +Comenzó la lucha entre el rey de Azcapotzalco y otros contra +Ixtlilxochitl. La fortuna acompañó al Emperador en todas ocasiones, +llegando por último a la misma corte de Tezozomoc. Cuando la capital +iba a rendirse por hambre, presentáronse embajadores a Ixtlilxochitl, +pidiéndole la paz y ofreciéndole que Tezozomoc sería en adelante fiel +vasallo. El Emperador accedió a los ruegos del enemigo, y se obligó a +restituir lo que le había quitado en lucha tan larga. Poco después, el +rey de Azcapotzalco, ingrato a los beneficios recibidos, y olvidándose +de sus promesas, volvió a buscar el apoyo de los descontentos, y al +frente de poderosas fuerzas se dirigió contra el Emperador, quien hubo +de abandonar a Tezcuco, y algún tiempo más adelante, sólo con unos +pocos hombres, luchó como un león hasta que perdió la vida. Tezozomoc +se dispuso, en unión de sus aliados, a apoderarse del Imperio, sin +hacer caso de Netzahualcoyotl, hijo de Ixtlilxochitl, y joven de +unos diez y seis años. Convencido Tezozomoc de la impotencia de +Netzahualcoyotl, le permitió vivir en México y después en Tezcuco. En +los comienzos del año 1427 murió el rey de Azcapotzalco, dejando por +heredero, no a su primogénito Maxtla, pues hubo de decir: «No quiero en +el trono un carácter orgulloso y áspero.» Le sucedió Teyauhzin, su hijo +segundo. + +Tiempo adelante, Netzahualcoyotl, poniéndose a la cabeza de muchos +y valerosos partidarios, peleó con constancia un día y otro día, +recuperó el trono de sus mayores y cayó sobre Azcapotzalco deseoso +de castigar a Maxtla, quien no sólo se había apoderado del trono, +sino que había dado muerte a su hermano Teyauhzin. Netzahualcoyotl +entregó la ciudad al saqueo, arrasó los templos y las principales +casas, mató a los habitantes sin respetar edad ni sexo, y habiendo +encontrado a Maxtla escondido en un baño, le hizo llevar a la plaza +pública, donde sufrió cruel muerte (junio de 1428). Sin darse punto +de reposo, tomó a Cuyoacan y Tlacopan, residencia de los fugitivos, +luego a Tenayocan, y dirigiéndose al Norte, llegó hasta Xaltocan, +de cuya ciudad también se hizo dueño (diciembre del citado año). Se +retiró a México a descansar de guerra tan desastrosa. Celebráronse +toda clase de fiestas y se sacrificaron muchos prisioneros en los +altares de Huitzilopochtli. Justo será consignar que Netzahualcoyotl +aborrecía los sacrificios de seres racionales, si bien no tuvo valor +para oponerse a la religión de sus aliados. Las creencias religiosas +de soberano tan ilustre estaban reducidas a adorar a un Dios creador +de todo el universo. En Tenochtitlan no levantó templos; pero sí un +palacio, un parque y obras de utilidad pública. A él se atribuyen las +albercas de Chapultepec y la elevada atarjea por donde corren las +aguas de la ciudad citada a México. En la primavera de 1429 volvió a +ponerse sobre las armas, ayudándole en esta empresa sus veteranos y los +Reyes y tropas de los aztecas. Se puso sobre Tezcuco que cayó bajo su +poder después de tenaz resistencia, y en seguida Xuexotla, Coatlichan, +Quauhtepec e Iztapalocan, no siguiendo adelante por el cansancio que +creyó notar en los aztecas. Retiróse a México y en el citado año +redujo la ciudad de Xochimilco, situada en la misma margen del lago. +Volvió a emprender nueva campaña en el año 1430, logrando la sumisión +de Cuitlahuac, de Acolman (hoy Oculma) y de otras ciudades. Había +conquistado Netzahualcoyotl la mayor y mejor parte del imperio de los +chichimecas, pudiendo ceñirse con orgullo la corona de sus mayores. +Entonces, cuando había llegado a la cima de la gloria, se hizo jurar +Emperador en Tenochtitlan (México); pero compartiendo generosamente el +imperio con Totoquiyauhtin, señor de Tlacopan, y con Itzcohuatl, Rey +del citado México. Se concibe que Netzahualcoyotl hubiese compartido +el poder con Itzcohuatl, a quien debía en gran parte la conquista de +Azcapotzalco y la sumisión de los rebeldes al Occidente de las lagunas; +mas, ¿qué debía a Totoquiyauhtin? Del siguiente modo lo explica el +historiador Veytia: «Entre las muchas concubinas que tenía el príncipe +Netzahualcoyotl, había una de singular hermosura, cuyo nombre no nos +dicen, sino sólo que era hija de Totoquiyauhtin, señor de Tlacopan, +que corrupta la voz por los españoles, llaman hoy Tacuba. Esta, pues, +juntaba al buen parecer la destreza y el artificio para hacerse amar +del Príncipe, cuyo afecto poseía en más alto grado que todas las otras, +y quien tenía ya en ella varios hijos. Su privanza, su alta nobleza +y su natural ambicioso, le hicieron concebir el deseo de exaltar +su casa... y logró hacer entrar al Príncipe en su proyecto, que se +reducía, no sólo a que no se despojase a su padre de los estados de +Tlacopan, sino a que se le aumentasen... y lo que es más, se le diese +en el gobierno del Imperio igual parte que al Rey de México, de suerte +que fuese éste un triunvirato de que dependiese el gobierno de todo el +Imperio»[202]. + + [202] Torquemada y Clavigero afirman que la hija del señor + de México se llamaba Matlatzihuatzin y era, no querida, sino + mujer legítima de Netzahualcoyotl. + +Sin embargo de que Itzcohuatl, de México, por su edad y experiencia +se creía con derecho a ser el jefe del triunvirato o de la liga o +confederación azteca (conocida después con el nombre de Imperio de +Moctezuma o mexicano), Netzahualcoyotl procuró desarmarle con blandas +razones, y cuando se convenció que nada adelantaba con ello, le hizo +la guerra y le venció completamente. Determinóse la nueva constitución +política. Se deslindaron ante todo los límites de los citados tres +reinos. El asiento del Gobierno o la capital de la Confederación estaba +en México, población situada en el centro de uno de los lagos (Tezcuco) +del valle de México, lagos que rodean las elevadas y volcánicas cumbres +del Popocatepetl (montaña que arroja humo) y de Ixtaccihuatl (mujer +que duerme). La Confederación había de conocer de todos los asuntos +comunes a los tres reinos, y cada Rey confederado de los propios de sus +pueblos. En las guerras se hallaban obligados a ayudarse mutuamente, +repartiéndose el botín del siguiente modo: de cinco partes, dos serían +para el de México, dos para el de Tezcuco y una para el de Tlacopan. +Se dispuso, después de largas discusiones, el restablecimiento de los +feudos, acordándose restablecer hasta 30; 14 en el de Tezcuco, 9 en el +de México y 7 en el de Tlacopan. Debería exigirse a los nuevos señores +que prestaran homenaje a los tres Reyes y sirviesen, además, con tropas +en tiempo de guerra. Tanta importancia se dió a la declaración de +guerra, que no bastaba el acuerdo de los triunviros, sino la reunión +de los pro-hombres de las tres monarquías. Netzahualcoyotl, por su +parte, hermoseó la ciudad de Tezcuco con soberbios edificios, y para +sí hizo magnífico alcázar, que era la admiración de todos. Organizó la +administración y justicia, protegió las ciencias y artes y promulgó +numerosas leyes civiles, políticas, penales y militares. Ocupáronle +mucho las guerras, ya sólo, ya con los reyes de México y de Tlacopan. +Refieren los cronistas que en los ratos de ocio Netzahualcoyotl +escribía versos, conservándose todavía algunos de sus cantos. Sin +embargo del idealismo que se nota en sus poesías, acostumbraba a decir +lo siguiente: «Ya que son pasajeros los bienes del mundo, apresurémonos +a disfrutar del bien que pasa; anhelemos y busquemos los del Cielo, +sin menospreciar los de la Tierra.» Con harta frecuencia sus acciones +no estaban en relación con sus ideas. Si quemaba templos en odio a la +idolatría y aborrecía los sacrificios humanos, levantó otros templos +y consintió que se pusiera la piedra destinada a recibir las víctimas +consagradas a los dioses Tlaloc y Huitzilopochtli, pues de este modo, +según algunos, transigía con las preocupaciones de su pueblo. + +Respecto al reino de México, a la muerte de Itzcohuatl, ocupó el +trono el general Moctezuma I, ya conocido por sus hechos militares. A +Moctezuma I sucedió Axayacatl. + +Llegó también la última hora a Netzahualcoyotl, rey de Tezcuco, que +sólo dejó un hijo legítimo de corta edad. El día de su fallecimiento, +llamó a los presidentes de los cuatro consejos y les habló de este +modo: «Aquí tenéis a vuestro Rey y señor; aunque niño es cuerdo y +prudente, y hará que reinen entre vosotros la concordia y la justicia. +Si le obedecéis como leales vasallos, os conservará los señoríos y las +dignidades. Siento cercano mi fin. Cuando muera, en vez de tristes +lamentos, entonad cánticos de alegría, para que déis muestras de +gran corazón, y lejos de consideraros abatidos, crean las naciones +que sometí que el último de vosotros es capaz de mantenerlas bajo +el yugo.» Volviéndose al príncipe Acapioltz, uno de sus más fieles +amigos, añadió: «Acapioltz, sé desde este momento el padre de este +niño. Enséñale a vivir y procura que por tus consejos gobierne bien el +imperio. Sé su guía mientras no esté en edad de marchar por sí mismo.» +Era el año 1470. + +Comenzó verdadera rivalidad entre Tezcuco y México. Axayacatl, rey +de México, se apoderó de extensos territorios a costa de los grandes +señores sus vecinos. En tanto, Netzahuilpilli se encargó del gobierno +de Tezcuco, dando señaladas muestras de prudencia. En seguida se +preparó a la guerra y se dirigió hacia el Oriente, volviendo cargado de +laureles. Mostró después que, como su padre, era aficionado al fausto y +a la magnificencia. Hizo construir un palacio de más bella arquitectura +que el del autor de sus días y dió a su corte un esplendor nunca visto. +No se durmió, sin embargo, en los brazos del deleite. Mientras que +por muerte de Axayacatl de México, ocupaba el trono su hermano Tizoc, +Netzahuilpilli reunió un ejército y marchó sobre Nauhtla, situada en +las playas del Golfo, al Nordeste de Tezcuco, logrando en poco tiempo +someter toda la provincia hasta la desembocadura del Pánuco. + +A la sazón murió Tizoc, sucediéndole su hermano Ahuitzotl, hombre +enérgico, de duro corazón y aficionado a la guerra. Inmediatamente +que se encargó del gobierno, excitó a los otros dos Reyes a atrevidas +expediciones; unidos los tres dominaron el país de Tlappan, las dos +Mixtecas, el Tapotecapan, y avanzando al Sur, llegaron hasta Chiapas +y Xoconuchco. El imperio recobraba--según los citados hechos--sus +antiguos términos. + +Netzahuilpilli no dejó las armas de la mano. Castigó la provincia de +Tizauhcoac, que se había rebelado contra el imperio y luego cayó sobre +Atlixco, a cuyo independiente señor le castigó con dureza. Lo mismo +hizo con el señor de Huexotzingo. + +De un acontecimiento verdaderamente singular vamos a dar noticia. +Ahuitzotl de México iba a inaugurar el templo o templos que acababa de +terminar. Asistieron al acto los reyes de Tlacopan y de Tezcuco, como +también los grandes del imperio. Unos cuarenta templos, rodeados de +un alto muro, se consagraron a todos los dioses del Olimpo mexicano. +Cada templo tenía su colegio de sacerdotes, sus braseros donde debía +arder perpetuamente el fuego sagrado y su piedra para los sacrificios. +En estos cuarenta templos fueron sacrificados miles de prisioneros de +guerra durante los cuatro días de fiestas (1486). + +A la muerte de Chimalpopoca, rey de Tlacopan, le sucedió +Totoquilinatzin, segundo de este nombre. Unidos los tres Reyes, +pelearon un día y otro día con las tribus vecinas, consiguiendo grandes +triunfos. Por su parte, Netzahuilpilli peleó después por su cuenta, +llevando aún más allá sus guerras y conquistas. + +Por lo que respecta al gobierno interior de Netzahuilpilli, era severo, +severísimo en el cumplimiento de las leyes. Porque un día su hijo +primogénito Huexotzincatl se atrevió a requebrar, o, según algunos, a +tener relaciones con una de las favoritas imperiales, Netzahuilpilli, +respetando la sentencia de los jueces, le hizo condenar a muerte. +A muerte hizo condenar, por causas más pequeñas, a otros dos hijos +y a una hija. A una de sus esposas, cogida en adulterio, la hizo +estrangular en la plaza pública, y no solamente a ella, sino a sus +amantes y cómplices. En cambio, a él se deben reformas que enaltecen +su nombre. Los hijos de los esclavos que había en el imperio, seguían, +como en la vieja Europa, la condición de los padres. Netzahuilpilli +dispuso que en lo futuro gozasen de la libertad que les concedía +naturaleza. Regularizó los procedimientos judiciales, estableciendo +que los negocios más graves sólo pudiesen durar ochenta días. Castigó +severamente las faltas de los jueces. Era tan bueno para los pobres, +huérfanos, ancianos y enfermos, como duro para los criminales. +Cultivó la poesía, y pasaba mucho tiempo contemplando el curso de los +astros. En religión creía en un sólo Dios creador del Universo, mas +no se atrevió a negar los dioses de los aztecas. Como se acercasen +los tiempos de la llegada de los españoles al Anahuac, recordaremos +que poco antes, esto es, en los primeros meses del 1500, nació a +Netzahuilpilli un hijo, llamado Ixtlixochitl, que será uno de los +primeros amigos de Hernán Cortés y del cual predijeron los astrólogos +que, partidario de un pueblo extraño y enemigo del suyo, sería la ruina +de su patria. Los augurios eran cada vez mayores y más constantes al +paso que los españoles se aproximaban al golfo de México. + +Sentábase en el trono de México a la sazón Moctezuma II, sucesor de +Alhuitzotl, é hijo de Axayacatl. No era Moctezuma II el mayor de sus +hermanos; pero había dado pruebas de valor y de arrojo. Siguiendo la +costumbre de sus antecesores, salió a campaña y venció. Generoso con +los hijos del pueblo, fué duro con los aristócratas. Debían hablarle +con la frente inclinada y los ojos bajos. Los súbditos habían de +postrarse cuando le veían en la calle. Era extraordinario el lujo de su +palacio, como era extraordinario el número de sus concubinas. Acerca +de la industria, se labraban los metales (oro, plata, plomo, latón, +estaño y cobre), y se hacían primorosos objetos de piedra, barro, hueso +y conchas de mar. Se trabajaba admirablemente la madera; se construían, +vidriaban y pintaban vasijas de exquisito gusto; se tejían finas +telas de algodón, y se curtían pieles y se las teñía de mil colores. +Calzadas y acueductos, palacios y casas particulares, todo era digno +de admiración y de alabanza. Moctezuma, con la eficaz ayuda de los +reyes de Tezcuco y Tlacopan, intentó acabar con la independencia de +Tlaxcala. La lucha fué tenaz, larga y sangrienta, resultando, al fin, +que los tres Reyes fueron vencidos y rotos sus ejércitos. Entonces se +resignaron a tener enclavada en el corazón del Imperio una república +libre e independiente. Refieren algunos autores que Moctezuma, con +la intención de quebrantar las fuerzas de Tezcuco, insistió tiempo +adelante con sus colegas a llevar de nuevo la guerra contra Tlaxcala. +Netzahualpilli fué el primero en reunir la flor de sus ejércitos que +mandó a la frontera bajo las órdenes de dos de sus hijos. Acudió +también Moctezuma; pero avisando secretamente a los tlaxcaltecas de +la marcha de los de Tezcuco y comprometiéndose a no tomar parte en la +contienda. En efecto, cayeron los tlaxcaltecas sobre los de Tezcuco, +derrotándolos completamente y matando a los hijos de Netzahualpilli. +Moctezuma presenció la matanza desde las faldas de Xacoltepetl. Lo +cierto es que, durante el reinado de Moctezuma, adquirió México no poca +preponderancia sobre Tezcuco. Debemos también referir que terrible +hambre afligió el imperio durante los años 1504 y 1505. Los tres Reyes +continuaron peleando con sus enemigos en los años sucesivos, llegando +por Chiapas y Guatemala, y no parando hasta los confines de la América +del Mediodía. Ganaron a Honduras por la fuerza y a Nicaragua por la +astucia. «No pudo ya el Imperio--escribe Pi y Margall--llevar más allá +sus armas. Sonó pronto para él la hora, no ya de conquistar, sino de +ser conquistado. Hace ya veinte años que los españoles pisan el suelo +de América, y en este momento acaban de descubrir la Florida. Están ya +en una de las extremidades del Anahuac los hombres barbudos y blancos, +de quienes dijo Quetzalcoatl que vendrían de Levante. No tardarán en +salir de Cuba para explorar el Occidente del golfo y penetrar por las +márgenes del Tabasco en tierra de México... Para colmo de mal, muere +a poco Netzahualpilli sin dejar elegido sucesor, y entra la discordia +en el palacio de los aculhuas. Ha llegado el imperio a la cumbre de la +grandeza, sólo para que fuese mayor su caída»[203]. + + [203] Vol. I, pág. 132. + +Cuando los españoles llegaron a México, tendría de extensión el imperio +de _Moctezuma II_ como la tercera parte de la actual República. Debía +ocupar, además del distrito federal de México, los Estados de Veracruz, +Tabasco, Chiapas, Oajaca, Guerrero, Puebla y Querétaro. Dentro de la +citada superficie había ciudades y aun provincias independientes: +lo era Cholula, Huexotzingo, Tlaxcala, Acatapec, Acapulco y otras. +La población del imperio era bastante numerosa. Los demás reinos y +señoríos casi debían su independencia a complacencias del Emperador. +Murió por entonces el rey de Tezcuco, a cuya corona se creían con +derecho tres de sus hijos, llamados Coanacochtzin, Ixtlixochitl y +Cacamatzin. Aunque logró ser proclamado Cacamatzin, con la ayuda de +Moctezuma, al fin se vino a un acuerdo, dividiéndose el reino en tres +partes y quedando para Cacamatzin y Coanacochtzin las provincias del +Mediodía y para Ixtlixochitl las del Norte. Cacamatzin conservó el +título, nada más que el título. Moctezuma era el verdadero dueño del +país, y en el Anahuac, a la llegada de los españoles, sólo sonaba el +Emperador de México. + +Habremos de repetir--si de religión se trata--que el _Sol_, la +_Luna_ y las _estrellas_ fueron adorados por los habitantes del +Anahuac, a quienes les levantaron templos. Además eran adorados otros +muchos dioses. Se decía que todos eran descendientes de Citlatonac +y Citlalycue. Quetzalcoatl, Huitzilopochtli y otros formaban el +Olimpo azteca. La religión del Imperio era, no sólo bárbara en los +sacrificios, sino en la manera de presentar a sus dioses. Pintábase +a los dioses de diferentes colores y se les cubría de joyas y +adornos, no faltando las plumas de papagayo; resultaban verdaderos +monstruos. No pocos dioses velaban por la agricultura. La fiesta que +se celebraba el primer día del cuarto mes del año estaba consagrada a +_Tzinteotl_, el dios de los maizares, y a _Chicomecoatl_, la diosa de +los mantenimientos. También hacían fiestas a los hermanos _Tlaloc_, +los dioses de las lluvias; a _Quetzalcoatl_, el dios de los vientos; +a _Xiuhtecutli_, el dios del fuego; a _Izquitecatl_ y sus compañeros, +los dioses del vino, y _Macuilxochitl_, el dios de las flores. Aunque +los mexicanos gustaban de la vida sedentaria, su ocupación principal +no era la agricultura, sino la guerra. Como otros pueblos americanos, +no tenían ejércitos permanentes. Desde la niñez se les educaba para +la guerra, y guerreros eran todos los hombres hábiles de la tribu. +Entre los jefes había categorías y grados, pues podían ser modestos +jefes de clan o linaje, o jefes distinguidos de las cuatro secciones +(_calpulli_) en que estaba dividido México. Sobre todos estos jefes +estaba el _tlacalecuhli_ o _jefe de hombres_, llamado Emperador o +Rey por los cronistas españoles. Su autoridad estaba limitada por +el _Consejo Supremo_ (Tlacopan) y por el _jefe civil_ superior +(_Cihuacohuautl_), que con él alternaba en el mando. El cargo era +electivo dentro de determinado clan o linaje y vitalicio; además +ejercía el poder supremo sacerdotal. Podía ser relevado del cargo. +Tanto el tlacalecuhli como el cihuacohuatl, podían llevar aquellas +«calaveras de plumería con sus penachos verdes y rodelas de lo mismo» y +aquellas «ajorcas y pulseras de oro y plumas en la nariz, los brazos y +los tobillos», de que nos dan idea los relieves de la llamada _Cruz de +Palenque_. + +Hacíase la guerra con cualquier pretexto, casi siempre _para adquirir +subsistencias_ y, a veces, para _conseguir víctimas humanas_ y +satisfacer las exigencias del culto. Las armas se guardaban en +almacenes públicos (_tlacochalco_), próximos al templo principal +(_teo-calli_), y pertenecían a la comunidad, repartiéndose cuando +lo ordenaba el Consejo. Por el Consejo se decidían las campañas y +se proclamaba la declaración de guerra en los _teo-callis_ al son +del tañido de grandes atambores. Repartíanse armas y provisiones, +dirigiéndose hacia el territorio enemigo lanzando gritos de guerra. +Si los enemigos eran derrotados, los mexicanos entraban a sangre y +fuego en sus aldeas, hasta que aquéllos pedían la paz y pagaban un +tributo. Consistían los tributos, generalmente, en _maíz_; también eran +a veces objetos de alfarería, tejidos, esclavos, mujeres, etc. En los +comienzos del siglo XVI, el pueblo de México estaba dividido en cuatro +barrios o partes, en los que vivían los individuos de cada clase, +linaje o grupo de parientes (_calpulli_), con derecho de usufructo del +territorio que ocupaban (_calpullalli_). Los calpullallis se hallaban +divididos en parcelas cultivables (_tlalmilli_), que se repartían por +las autoridades del clan o _calpulli_ a los jefes de familia del mismo +(_patriarcado_), para que los cultivasen en beneficio de los suyos. +Si dejaban de cultivarlos dos años seguidos, o si la familia que lo +usufructuaba moría o salía del _calpulli_, se daba la parcela a otra +familia del linaje. Cuando moría el jefe de la familia, heredaba la +parcela el mayor de sus hijos, y a falta de éste el hermano que le +seguía en edad o los tíos del muerto. El mayorazgo estaba obligado +a cultivar la parcela heredada y sostener a sus hermanos y hermanas +hasta que contraían matrimonio, obteniendo a su vez los varones otra +porción de tierra cultivable. Si alguno de los hijos estaba inválido, +el _calpulli_ cuidaba de su subsistencia, y si alguna de las hijas +permanecía soltera a causa de su vocación religiosa, era mantenida por +el templo. Es de advertir que la sociedad mexicana fué una especie +de democracia militar. Los _calpullis_ o los veinte linajes formaban +cuatro _fratrias_ y las cuatro fratrias la _tribu_, cuyo gobierno +supremo residía en el _Consejo Tribal_ (_tlatocan_), compuesto de +varios individuos, uno por cada _calpulli_. Reuníase este Consejo--el +cual tenía facultades absolutas--cada diez días, o antes en casos +extraordinarios. De cuando en cuando se reunía el Consejo en sesión +magna y pública (juntas tribales extraordinarias), concurriendo a +ella los veinte _hermanos mayores de los calpulli_, los jerarcas +sacerdotales, los capitanes de las fratrias, etc.; en estas juntas +podía pedirse la reforma o derogación de anteriores disposiciones del +Consejo Tribal. + +Existió la esclavitud entre los mexicanos, aunque en estado +rudimentario. Eran esclavos los que dejaban dos años sin cultivar +la parcela de tierra que les había sido asignada, como también los +arrojados de los _calpullis_ por su mala conducta. Si el esclavo +persistía en su poco amor al trabajo o no enmendaba su conducta, era +castigado con penas infamantes. Si continuaba lo mismo, a pesar del +castigo, era entregado a los sacerdotes para los sacrificios. + +La _familia_ azteca tenía su fundamento en el patriarcado. Los +_calpullis_ observaban la ley de exogamia. La mujer, aunque estaba +considerada como propiedad individual y exclusiva del marido, era +tenida en más estima. El _calpulli_ arreglaba los matrimonios y +castigaba severamente a los adúlteros, quienes se convertían en +esclavos. Como las leyes sociales del _calpulli_ disponían el +matrimonio de todos sus individuos, los que se negaban a cumplirlas, +salvo votos religiosos, tenían la misma pena que los adúlteros. Esto +no impidió impedir el concubinato, ni modificar en las tribus aztecas +los repugnantes vicios contra natura[204]. Por lo que respecta al +comercio--del cual se tratará más extensamente en el capítulo décimo +cuarto--haremos notar que en las poblaciones principales los mercados +se celebraban cada cinco días, siendo muy activo el tráfico de granos, +cacao, alimentos, bebidas, vestidos, armas, alfarerías y demás objetos +necesarios para la vida material y para el adorno del indígena. No se +usaban en los mercados pesas ni medidas. Consistían las transacciones +en permutas y en compras, haciendo el papel de moneda los _zontlis_ y +_xiquipiles_ de cacao, los cañutillos de ansarones llenos de granitos +de oro y los pedacitos de estaño o cobre en forma de T[205]. También, +de cuando en cuando, había ferias. + + [204] Bernal Díaz del Castillo, _Conq. Nueva Esp._, cap. + CCVIII, pág. 309. + + [205] Véase Bernal Díaz del Castillo, ob. cit. pág. 89. + +Cuando penetraron los españoles en el país, encontraron la agricultura +y otras industrias muy adelantadas. Producía la tierra toda clase de +legumbres. No dejó de llamar la atención la inteligencia que mostraban +en acueductos, canales, acequias, etc. De muy lejos, y por sitios +escabrosos, se traían a veces las aguas. Se talaban los bosques y se +allanaba la tierra. Para el fomento de la agricultura no se perdonaba +medio. En general, los cultivos más estimados eran el maíz, el maguey, +el cacao, el plátano, la vainilla, el algodón. Con mucho esmero se +cultivaban las flores, pues de ellas eran aficionados los mexicanos. + +Por lo que respecta al calendario mejicano, se consideraba el año de +trescientos sesenta y cinco días, dividido en diez y ocho meses de +veinte días cada mes, y los cinco días restantes se añadían al fin del +año para igualar el curso del Sol. En estos cinco días se daban todos +los mejicanos a la ociosidad, como preparándose a entrar en las tareas +del año siguiente. Las semanas tenían trece días y los siglos cuatro +semanas de años. + +Los puentes eran de diferentes clases. Consistía una clase en levantar +fronteros dos pilares: uno en cada orilla. De pilar a pilar se ataba +gruesa cuerda de cuero, de la cual pendía un aro del que se colgaba un +banasto. De este banasto caían dos cuerdas que se ataban por sus cabos +a las dos riberas. Metíase en el banasto el hombre o bestia que había +de pasar el río y se le llevaba de una orilla a la otra tirando de la +respectiva cuerda. También se hacían puentes de paja, enea y juncia. +Del mismo modo los mejicanos construían puentes de madera. Así eran +todos los de la capital, que, como sabemos, ocupaba el centro de un +lago. A la ciudad se llegaba por cuatro calzadas, las cuales estaban +defendidas por torres y fosos cubiertos de vigas. Por puentes de vigas +construídos de trecho en trecho se comunicaban también las casas de las +dos aceras. Estos puentes, levadizos todos, tenían vigas grandes y bien +labradas, y era tanta la anchura de ellos que podían pasar de frente +diez caballos. Creemos que de cantería no los hubo en México; pero +cerca de Palenque y en el Perú se encuentran algunos. Caminos había en +México, en el Perú y aun en los pueblos salvajes. + +Tampoco faltaban acueductos en diferentes puntos, especialmente en el +país de los aztecas; la mayor parte de las calles de México estaban +surcadas de canales, sobre los cuales, a trechos, había puentes de +madera. Procedía el agua de Chapultepec. Acequias para el riego de los +campos se encontraban en la mayor parte de los pueblos de América. + +Si estudiamos la _escritura_, no sería aventurado decir que los aztecas +no pasaron del sistema de escritura _jeroglífica_; los mayas, quichés y +cakchiquels, en sus pictografías simbólicas se aproximaron al sistema +de escritura _fonética_. Unas y otras pictografías, lo mismo las +nahuatl que las mayas-quichés, eran de colores brillantes y se hacían +en pieles preparadas para ello, en telas de algodón, en fibras de áloe +y en las columnas, muros, etc. Es de sentir que el tiempo, las guerras, +y muy especialmente la ignorancia del clero de pasados siglos, hayan +destruído casi todos los ejemplares pictográficos. + +De las creencias religioso-mágicas de los _uto-aztecas_ y _mayas_, +nada añadiremos a lo que hemos dicho sobre la materia al estudiar +otras tribus aborígenes. Hombres superiores (Quetzatcoatl, entre los +aztecas, y Votan, entre los mayas), no consiguieron moderar la crueldad +de aquellos sacerdotes y de aquellas muchedumbres que sacrificaban +tantas víctimas en las aras de sus divinidades guerreras. Y ya que +de la religión nos ocupamos, deberemos consignar que los sacerdotes +se sobrepusieron en México a los guerreros, logrando adquirir tal +influencia, que una especie de anatema pareció caer sobre los aztecas +y mayas. El vulgo, alentado a veces por el sacerdocio, era crédulo +y supersticioso. Sacaban presagios del aullido de las fieras, del +canto de la lechuza, del repentino encuentro de una raposa o de una +sabandija. Con mucho acierto escribe Pi y Margall lo que a continuación +copiamos: «¿Se deberá por esto considerar escasa la cultura del +Imperio? Conviene recordar que durante los siglos XV y XVI no privaban +menos en Europa que en América los agoreros y los astrólogos. Importa +poco que los adivinos de aquí pretendiesen leer lo futuro en el +firmamento, y los de allí en meros signos del calendario: tan mudos +estaban los cielos como los signos, y tan injustificados eran, por +consiguiente, unos como otros pronósticos»[206]. + + [206] _Hist. general de América_, vol. I, pág. 167. + +Sería injusto negar que la civilización del Imperio mexicano tenía un +carácter de originalidad que la distinguía de todas. Era una mezcla de +cultura y barbarie, de pequeñez y grandeza, de fiereza y dulzura de +sentimientos. Hernán Cortés se fijó, principalmente, en que aquellos +indios se comían a los prisioneros; eran caníbales. Sólo por esta +costumbre habían de parecer bárbaros a los ojos de los europeos. + + + + +CAPÍTULO VIII + + AMÉRICA SEPTENTRIONAL (_Continuación_).--TRIBUS MEJICANAS: LOS + SHOSHONEAMUS.--LOS COMANCHES: SUS COSTUMBRES; SU CULTURA.--TRIBUS + SONORAS: LOS PIMAS, LOS ÓPATAS Y LOS TARAHUMARES; SUS COSTUMBRES; + SU CULTURA.--TRIBUS IROQUESAS: SU SITUACIÓN Y SU DESARROLLO + SOCIAL.--CONFEDERACIÓN IROQUESA: RELIGIÓN E INDUSTRIA.--LOS + ESQUIMALES: SU SITUACIÓN; SU CARÁCTER Y COSTUMBRES; SU + RELIGIÓN.--ORGANIZACIÓN SOCIAL.--LOS ALGONQUINOS Y LOS ATHABASCOS: + SU SITUACIÓN.--LOS NAVAJOS Y LOS APACHES.--CULTURA DE LOS NAVAJOS, + APACHES Y ATHABASCOS: RELIGIÓN Y LENGUA.--LOS ALGONQUINOS: SUS + COSTUMBRES; SU INDUSTRIA; SU RELIGIÓN.--LOS SIOUX O DAKOTAS: + SU SITUACIÓN; SUS COSTUMBRES; SU CULTURA.--LOS MUSKOKIS: SU + SITUACIÓN.--LIGA MUSKOKA.--LOS CREEKS.--YUCHIS, TIMAQUANOS Y + NATCHEZ.--LOS CALIFORNIOS: SU SITUACIÓN; SU INDUSTRIA; SU RELIGIÓN + Y LENGUA.--LOS TLINKITS.--LOS PIELES-ROJAS.--REGIÓN DE LOS + PUEBLOS.--LOS CHINUKS: SITUACIÓN, CULTURA, INDUSTRIA Y COSTUMBRES + DE ESTAS TRIBUS. + + +Los _shoshoneamus_ ocupaban hasta el siglo pasado el territorio que +se extiende desde el río Columbia u Oregón (Estados Unidos) hasta el +Estado de Durango (México). A ellos pertenecen los _comanches_, gente +de alguna cultura y de suaves costumbres[207]. Cuenta la historia que +se distinguían los comanches por el lujo de los vestidos. Los hombres +calzaban mocasines que les subían a las corbas y se ponían delantales +que les bajaban a las rodillas. Al paso que algunos se cubrían el +cuerpo con camisetas de piel de ciervo, otros usaban largos mantos de +búfalo, que se prendían en los hombros. También las mujeres usaban +mocasines y del cuello a las piernas se ceñían especie de vestido de +piel de gamo. Aquéllos y éstas gustaban mucho de adornos, de los cuales +abusaban en sus fiestas civiles y religiosas. + + [207] Pi y Margall, que no se separa de la doctrina de + Bancroft en este punto, dice que los comanches formaban parte + de los apaches, primera familia de los nuevo-mejicanos. + _Historia general de América_, vol. II. pág. 1082.--Luego, + los comanches, empujados desde el N. por los apaches, fueron + nómadas al N. de Tejas y por Nuevo México. + +Las viviendas de los comanches en verano consistían en galerías y en +ellas solo se podía estar sentado o tendido. Hincaban paralelamente +en tierra ramas de sauce, las doblaban de dos en dos por los vértices +y las cubrían con esteras de junco. Dejaban puertas a Or. y Oc., y +ventanas a N. y S. Diestros cazadores, perseguían a los búfalos, que +al acercarse el invierno invadían el país. Lograban matarlos con solo +el arco y la flecha; a veces únicamente con la lanza. Bebían caliente +la sangre de los que mataban y comían con sumo gusto el hígado. +Importábales poco comer cruda la carne, y cuando querían asarla, la +colocaban en puntas de palo inclinados al fuego. La que no comían +después de muerto el animal, para que no se corrompiese, la cortaban en +delgadas lonjas, la secaban al sol y la molían. Con esta harina, echada +en agua hirviendo, se alimentaban perfectamente. También les servía de +comida las plantas silvestres. No se dedicaban a la agricultura y sólo +las tribus que moraban en las riberas de los ríos se nutrían de pescado. + +Antes de realizar sus bárbaras excursiones, más propias de bandidos que +de guerreros, llevaban a sus mujeres e hijos a lugares inaccesibles, +para que no cayesen en poder de los enemigos. Eran muy belicosos, +considerando el valor como la principal virtud y la suerte de la guerra +como la mayor fortuna. Desde niños se habituaban al ejercicio del arco +y de la javalina. Celebraban su danza de guerra antes de salir a sus +expediciones. A los prisioneros respetaban generalmente la vida, y a +pocos les daban muerte. Violaban las mujeres y trataban con cariño +a los niños. Hacían la paz, no sin celebrar la ceremonia de fumar +los guerreros en una sola pipa. Sentían poca afición por el comercio +y nunca empleaban el fraude. De todas las tribus pertenecientes a +la familia de los nuevos mexicanos, sólo los comanches vivían bajo +verdaderas instituciones políticas. Convocaban periódicamente los +comanches asambleas, donde se deliberaban todos los asuntos de +interés para la tribu, y lo dispuesto en aquéllas se cumplía con toda +fidelidad. Creían en un _Ser Supremo_ y adoraban también al _Sol_ y la +_Tierra_. Reconocían la existencia de espíritus malignos, a los que +atribuían sus enfermedades y todas sus desventuras. Honraban, como +pocos pueblos bárbaros, la memoria de sus héroes; hombres y mujeres, +especialmente las mujeres, daban rienda suelta a su dolor. Después de +sepultados, no cesaban de llorarlos durante treinta días, y con harta +frecuencia prorrumpían en lamentos y alaridos. Cortábanse en señal de +luto el cabello, y además se laceraban las carnes. Se tatuaban la piel +en distintos sitios, especialmente en la cara o pecho. + +En los comienzos de la segunda mitad del siglo XIX se confió a +los comanches meridionales, errantes por el _Bolsón de Mapimi_, +el exterminio de los apaches, sus enemigos hereditarios[208]. +Estos apaches, que vivían en el espacio comprendido entre el río +_Grande_[209] y la vertiente oriental de _Sierra Madre_, fueron +castigados sin compasión y casi destruídos completamente. «Los que +quedan, dice Reclus, se han hecho pastores, boyeros, chalanes y +hasta guardas de estación en los ferrocarriles que atraviesan ahora +sus antiguos territorios de correrías y de pillaje»[210]. Añade +Reclus que casi todos los indios que habitan la región Noroeste de +México, desde la frontera de Arizona hasta los montes que dominan +el río Lerma, pertenecen a una misma familia de tribus, cercana a +los aztecas por el lenguaje. Dos de sus grupos más considerables se +les conoce con el nombre de los _pimas_ (Norte de la Sonora)[211] y +de los _ópatas_ (Sierra Madre, en los valles altos del río Sonora y +del río Yaqui). Unos y otros se han puesto siempre al lado de los +blancos en las guerras de razas: los autores mejicanos ensalzan su +valor, su sobriedad, su consecuencia, habiéndoles dado el nombre de +_espartanos de América_. Sus poblaciones agrícolas se hallan casi +españolizadas[212]. + + [208] Reclus, _Nueva Geografia Universal: América_, tomo II, + página 122. + + [209] Durante parte de su curso separa a México de los Estados + Unidos. + + [210] Ibidem. + + [211] _El Estado de Sonora_ (México) se halla frontero a + la parte septentrional de la Península. Entre las ciudades + sonoreñas, la más próxima a la frontera de los Estados Unidos + es Magdalena o Santa Magdalena, Pi y Margall, siguiendo a + Bancroft, comprende en la segunda familia de los nuevos + mejicanos a los _pueblos_, los _moquis_, los _pimas_, los + _maricopas_, los _pápagos_ y otras tribus. _Historia general + de América_, tomo I, volumen II, página 1.096. + + [212] _Nueva Geografía Universal_: América Central, tomo II, + páginas 116 y 117. + +Los pimas levantaban, para pasar el invierno, chozas de planta circular +o elíptica y forma de cúpula, altas de cinco a siete pies, y de +diámetro o eje de 20 a 50. Sus aberturas estaban reducidas a una puerta +de entrada y a un agujero en el techo, por donde penetrase la luz y +el aire. En los estíos vivían en sus maizales al abrigo de ligeros +sombrajos, desde los cuales vigilaban sus cosechas. Supieron regar +sus campos. Aunque eran poco aficionados a la caza y a la pesca, no +por eso dejaban de comer carne de gamo, de liebre o de conejo, como +también los peces de sus ríos. Gustaban con verdadero deleite de las +bebidas alcohólicas. Eran pacíficos; pero si se les obligaba a hacer +la guerra, la hacían con coraje y aun con crueldad. No perdonaban edad +ni sexo en el calor del combate. Después de la victoria mataban a +los prisioneros varones y guardaban a los niños y a las hembras para +venderlos. Vencedores, entraban por sus pueblos en medio de coros y +danzas; vencidos, se retiraban silenciosos y sólo oían gritos de muerte. + +Nótanse muchas analogías entre los pimas y otra tribu--de la cual +habremos de ocuparnos en este mismo capítulo--conocida con el nombre de +los _pueblos_. Tenían los pimas escasa cultura. Ignoraban la escritura +de los jeroglíficos, ni hilaban, ni tejían. En sus construcciones +tampoco usaban la piedra ni el adobe. Como otras tribus vecinas, +celebraban fiestas, señalándose en particular la danza de las flechas, +la del búfalo, la de la tortuga, la del maíz verde y algunas otras. +Casi en todas las fiestas cantaban e iban marcando el compás algunos de +los concurrentes, y en casi todas se tocaba el tambor, la flauta y las +sonajas. + +Estimaban de igual manera los ejercicios de fuerza, como el juego de +pelota, el salto, la carrera y el golpear de los escudos. Explicaban +la creación del siguiente modo. La tierra, decían, había sido creada +por Ckiowotmahke. Era al principio como una telaraña que se extendía +por el espacio, mas luego tomó consistencia hasta ser tan sólida como +la vemos. La recorrió Ckiowotmahke volando en forma de mariposa, y, +cuando creyó conveniente, se detuvo y formó al hombre. Tomó arcilla +en sus manos, la amasó con el sudor de su cuerpo y la dió un soplo, +mediante el cual, llena de vida, se movió y convirtió en un hombre y +en una mujer. Hallábase ya bastante poblado el mundo, cuando ocurrió +el siguiente hecho. Vivían en el valle del Gila un gran profeta, +y Szeukha, hijo de Ckiowotmahke. Cierta noche apareció un águila +de gigantescas alas a la puerta del profeta, quien se despertó +sobresaltado al ruido del animal. Levántate--le dijo el águila--tú +que curas a los enfermos y ves lo futuro, porque está muy cerca el +diluvio que ha de inundar la tierra. Sordo el profeta al anuncio del +agorero pájaro, volvió a dormirse. Por segunda vez el águila le anunció +la catástrofe y por segunda vez no hizo caso el profeta. Por última +y tercera vez fué despreciada la reina de las aves, sin embargo de +anunciar que iba a ser invadido y sumergido el valle. Lo fué en efecto +y en el tiempo que dura el aleteo de un pájaro, después de varios +truenos, sonó horrible estallido y en seguida se levantó en la llanura +un monte de agua que, cayendo sobre el valle con pavoroso estruendo, +anegó la choza del profeta, salvándose sólo el hijo de Ckiowotmahke, +que flotaba sobre una pelota de resina. Cuando descendieron las aguas, +desembarcó Szeukha, con todas sus herramientas y utensilios, en la +cima de un cerro contiguo a la embocadura del río Salt. Inmediatamente +se dirigió a vengarse del águila y con este objeto hizo una escala de +cuerda de las fibras de un árbol, subió al nido y mató al fiero animal. +En la cueva o nido encontró una mujer y un niño, la esposa y el hijo +del aborrecido pájaro. + +Dejando el mundo de la fábula y entrando en el campo de la historia, +bien será decir que una de las páginas más brillantes de la Compañía +de Jesús en América es la evangelización de las aldeas de los pimas +(Pimería alta y baja) por el P. Kino. + +Los _tarahumares_, _ópatas_ (en los Estados de Chihuahua [213] y +Durango[214]) y otras muchas tribus eran sedentarios y laboriosos. +Bancroft sólo habla de las principales tribus establecidas, no sólo en +el citado Estado, sino en los próximos. Seguros de no ser desmentidos, +podemos afirmar que estos nuevos mejicanos del Norte conservan hasta +el presente las creencias, ritos y costumbres que estudiaron como +propias de ellos los misioneros de las centurias XVII y XVIII. Por lo +común dichos mexicanos eran altos, erguidos y de agradable rostro; unos +tenían color moreno claro, otros color moreno obscuro y muchos color +de cobre; todos tenían negro y fuerte cabello. Las mujeres llamaban la +atención por su hermosura y airoso porte. El traje no podía ser más +sencillo y pobre. + + [213] Ciudad del Norte mejicano en la vertiente oriental de + _Sierra Madre_. + + [214] Abraza por el Oeste las cadenas paralelas de _Sierra + Madre_. + +Tenían decidida afición por los adornos, los cuales se ponían en la +nariz, en las orejas, en la garganta, en los brazos, en las muñecas y +hasta en los tobillos. Pintábanse de diferentes colores, ya la cara, +ya el pecho, ya todo el cuerpo. En el cabello, tanto los hombres como +las mujeres, se colocaban plumas y a veces perlas. Si los ópatas vivían +en casas de adobes y vigas, los tarahumares buscaban abrigo en las +cuevas de las montañas pedregosas. Eran cazadores y pescadores; pero +en particular se alimentaban de frutas, semillas y raíces que daba +espontáneamente la naturaleza. Se dedicaban poco a la agricultura y los +ópatas tejían el algodón y la pita. En la guerra, harto frecuente entre +aquellas tribus, usaban los soldados el arco, la flecha y la clava, y +los jefes pequeña lanza y rodela o escudo. Unos y otros llevaban un +cuchillo de pedernal. Los infelices prisioneros, después de sufrir +las más terribles torturas, eran sacrificados de una manera cruel y +bárbara. A veces, algunas tribus los cocían y comían. Al volver de la +expedición, si era venturosa, salía todo el pueblo a recibir a los +combatientes. Las mujeres bailaban en corro, cantaban, jesticulaban +y prorrumpían en grandes alaridos. El botín se distribuía siempre a +los ancianos y a las mujeres. Malas, muy malas eran las instituciones +sociales. La poligamia dominaba generalmente en todas aquellas tribus +y se hacían grandes fiestas en honor de la mujer que se consagraba +al celibato o a la prostitución. La sodomía se hallaba extendida de +un modo considerable. Después del nacimiento de un hijo, el padre no +salía de la cama, ni comía pescado ni carne en seis o más días. Rara +costumbre que era común en varios pueblos de América. En casi todas +sus fiestas, la embriaguez y la obscenidad no tenían límites. Sin +embargo, entre los ópatas eran, no ya decentes, sino decorosas, la +fiesta de primero de año y la conocida con el nombre de _torom raquí_. +Consistía la primera en meter en el suelo por un extremo parte de un +palo de bastante altura y del cual colgaban cintas de cuero de varios +colores. Jóvenes bellas vestidas caprichosamente tomaban cada una del +cabo determinada cinta y danzaban alrededor del palo, formando varias y +caprichosas figuras. En la segunda, cuyo objeto era implorar la lluvia +para que la cosecha próxima fuera abundante, bailaban alegremente +cuatro grupos de jóvenes desde el amanecer hasta la noche. + +La industria apenas existía y las bellas artes se hallaban por completo +desconocidas. Si algunas tribus fabricaron casas, y si los españoles +vieron pinturas en las paredes, ni las primeras revelaban conocimientos +arquitectónicos, ni las segundas sentimiento estético. La ciencia +estaba reducida a observar atentamente los astros y los cambios de +la atmósfera. Fueron de los más crédulos y supersticiosos de toda la +América. Si para los habitantes de la Sonora vagaban los espíritus de +los muertos por las rocas de los precipicios y sus voces constituían +los ecos, para los de Nayarit había diferentes cielos, a los cuales se +iba según la edad y según la clase de muerte: un cielo estaba destinado +a los niños y a los adultos que muriesen buena y pacíficamente; otro, +situado en la región de los aires, donde pasaban a ser brillantes +estrellas, los que perecían luchando con los extranjeros; y un tercero +que se hallaba en la misma tierra, y tenía el nombre de _mucchita_, +destinado al vulgo, y, por lo tanto, a la mayor parte de las almas. De +la mucchita pudieron salir y aun volverse a encarnar en sus antiguos +cuerpos, hasta que lo hizo imposible un hombre imprudente. Este hombre +hizo un pequeño viaje, dejando la casa al cuidado de su mujer. A su +vuelta desapareció su consorte, penetrando en la mucchita. Allí fué +el desconsolado marido, logrando conmover con sus lágrimas y suspiros +el corazón del guarda de aquella región de las sombras. «Mira, le +dijo el guarda, ven aquí de noche, busca con los ojos a la que fué tu +compañera, y cuando la veas danzando, dispárala una de tus flechas. Te +reconocerá y volverá a tu casa; pero guárdate bien de prorrumpir en +gritos ni alaridos, porque si tal haces, la perderás para siempre y +tú serás entonces la causa de su muerte.» Hizo el hombre lo que se le +dijo. Al verse con su mujer, quiso celebrar tanta ventura y dió gran +fiesta llamando a músicos y cantores. Loco de alegría, olvidando por +un momento el aviso del guarda, exhaló un grito. Inmediatamente cayó +cadáver su compañera y entró de nuevo en la mucchita. Desde entonces no +volvió alma alguna a unirse con su cuerpo. Pudieron, sí, como pudieron +antes, convertirse de día en mariposas, salir en busca de alimentos y +andar entre los vivos. De noche recobraban sus naturales formas y la +pasaban danzando. + +En nuestros días, los _tarahumares_, en número de unos cuarenta mil, +viven exclusivamente en los valles de _Sierra Madre_, en las dos +vertientes del Atlántico y del Pacífico. Hállanse esparcidas sus +aldeas en las montañas de los tres Estados de _Chihuahua_, _Sonora_ y +_Sinaloa_, y aun, según Pimentel, penetran en Durango. Todavía algunas +familias pasan su vida en grutas, y se ven muchas cuevas que estuvieron +habitadas antiguamente. Los tarahumares que viven en las ciudades de +los blancos, hablan la lengua de los conquistadores; los habitantes +de la sierra conservan su antiguo idioma y no pocas de sus costumbres +primitivas. Practican, según se dice, su antigua religión. Se les +supone tristes; pero a veces manifiestan su alegría y _bailan con sus +dioses_. Son aficionados a las justas y a la carrera[215]. + + [215] Reclus, _Geografía Universal: América_, tom. II, págs. + 118 y 119. + +Entre las tribus que habitaban al Sur del Canadá (América +Septentrional), se hallan las _iroquesas_. Dichas tribus deben +estudiarse con algún detenimiento, y es de justicia que figuren a la +cabeza de las del Norte americano. Si en la cultura general no se +diferenciaban mucho de sus vecinos, en su desarrollo social podían +compararse a las tribus de la familia _Uto-Azteca_. Ocupaban muy +especialmente las orillas del río San Lorenzo y el actual Estado de +Nueva York, las llamadas _Cinco Naciones_ (Mohawk, Onondaga, Oneida, +Cayuga y Séneca). Suma importancia tuvo, en los comienzos del siglo +XV, la _Confederación_ o _Liga_ que para hechos defensivos y ofensivos +formaron los iroqueses. + +Esta Confederación desempeñó papel importante en la conquista y +colonización de la América del Norte. Fué formada por las cinco tribus +o naciones citadas, a las que se unió corriendo el año 1715 la de los +tuscaroras; el fundador, según la tradición, fué Hiawata, ayudado del +jefe de los onandagas. En asuntos de gobierno interior cada nación +permaneció autónoma, delegando toda su autoridad en un _Consejo +Federal_ o _Senado de Sachems_, elegido por las seis tribus, cuando +asuntos de interés general lo reclamaban o exigían. Además existía el +_Consejo Tribal_, de autoridad absoluta en los asuntos peculiares de la +tribu. El Consejo Federal sólo podía convocarse a instancia de alguno +de los Consejos Tribales y las decisiones de aquél habían de ser por +unanimidad, en cuyo caso se cumplían sin discusión. La Confederación no +tenía jefe o poder ejecutivo. En las guerras contra las tribus vecinas +o contra el europeo, el Consejo Federal nombraba dos jefes militares, +que habían de ser ayudados por los jefes secundarios de cada tribu. +Sólo el Consejo Federal tenía atribuciones para firmar tratados de paz. + +Como dice perfectamente un historiador contemporáneo «los iroqueses, +arrojados por los algonquinos de las márgenes del San Lorenzo, +consiguieron paulatinamente vencer a sus enemigos del Norte y Sur, +convirtiéndose, merced a su confederación, en dueños virtuales del +territorio comprendido entre la bahía de Hudson y la Carolina del +Norte»[216]. En religión se notaba--como en las demás tribus del +Norte de América--la influencia de los shamanes y hechiceros y los +sacrificios humanos. El canibalismo se hallaba también entre las +bárbaras costumbres de los iroqueses. Los mitos de los iroqueses +personificaban siempre de una manera o de otra la lucha constante entre +la luz y las tinieblas. + + [216] Navarro Lamarca, ob. cit., tom. I, pág. 219 + +Por lo que a la industria respecta, fabricaban alfarerías, cultivaban +entre otras cosas, el maíz y el tabaco, fortificaban sus aldeas +levantando en las calles empalizadas y otras defensas, construían +buenas canoas y sepultaban a sus muertos en grandes montículos +(_mounds_). Los iroqueses actuales (con excepción de los cherokees) +reducidos a unos 12.000, habitan en el Canadá y en las reservas indias +de Nueva York, Wisconsin y Ontario; los _cherokees_ forman parte de las +tribus civilizadas de los _Indian Territories_ (territorios indios) de +los Estados Unidos del Norte América. + +Los _esquimales_, tribus situadas alrededor del polo, se extendían +por la Groenlandia y por la región comprendida entre la bahía Hudson +y el Estrecho de Behring. Es probable que algunos de sus grupos +llegaran y hasta cruzasen en épocas remotas el Estrecho citado. Algunos +etnógrafos, dando como cierto lo que nosotros juzgamos probable, +consideran como esquimales a los chukchas de la Siberia. + +Ignoramos el origen del nombre esquimal. Charlevoix cree posible que +proceda de la voz abenaqui _esquimantsic_, comedor de carne cruda; pero +lo cierto es que no se llamaban a sí mismo esquimales, sino _innuits_, +palabra que significa el _pueblo_, de _inuk_, hombre. + +[Ilustración: Mujer esquimal.] + +Digna de estudio, por muchos conceptos, es la raza esquimal. +Confundíanse a primera vista las mujeres con los hombres, no sólo +porque el traje era igual, sino por la fisonomía. Tenían sucia y +desgreñada cabellera, grandes ojos, ancho rostro, negruzco color y +feo aspecto. Comían toda clase de carne y pescado, muy especialmente +la grasa de la foca, de la ballena y del manatí. Las viviendas +consistían, durante el verano, en poner de punta en el suelo tres o +más palos, los cuales cubrían por la parte superior con pieles de foca +o de chivo. En el invierno construían chozas a la manera de tinnehs, +esto es, cuevas debajo de tierra con agujeros en la techumbre para la +luz y el humo. La ocupación principal de los esquimales consistía en +la caza y la pesca. Las armas eran el arco, la flecha, el dardo, la +lanza, el hacha y la honda. Llamaba la atención en aquellas gentes +sus grandes canoas, los trineos y los patines. De los trineos tiraban +perros dóciles y fuertes. Encendían fuego por el frote de las maderas. +Desconocían en absoluto los conocimientos científicos y su literatura +estaba reducida a algunas lamentaciones fúnebres. + +Eran sumamente aficionados a los banquetes, al canto y al baile. Los +danzarines, al son del tamboril y el coro, remedaban mediante gestos a +muchos animales. + +Por lo que a la religión respecta, los esquimales profesaban el +_animismo_. Creían no sólo que el hombre tenía alma, sino también +los demás animales. Los sacerdotes (_angakoks_) eran legisladores, +jueces y médicos, hallándose dotados además de cualidades superiores. +Se les respetaba principalmente porque se les creía en relación con +los espíritus. Se comunicaban con Tornarsuk, ser supremo y fuente de +toda ciencia. Los hechiceros, que usaban los mismos procedimientos que +nuestras brujas, ejercían ministerios mágicos y no pocas veces se les +atribuía todas las calamidades que afligían al pueblo, en particular +las pestes. + +En lo tocante a la organización social de los esquimales puede +asegurarse que se basaba en la familia y no en el clan. También se +halla fuera de duda que entre ellos predominaba el patriarcado y +la monogamia. La propiedad era comunal o cuando más familiar; la +individual sólo existía al referirse a bienes muebles. Aun en nuestros +días los esquimales viven en aldeas pequeñas (de 10 a 20 chozas), +separadas por grandes distancias, siendo de notar, que apenas difieren +en el lenguaje unas tribus de otras. A causa de la poca fecundidad de +las mujeres y de la mucha mortandad de los niños, las tribus esquimales +tienden a extinguirse. + +«En las vastísimas comarcas donde esos hombres vivían, mar y tierra +están lo más del año cubiertas de espesas capas de hielo, que no se +derriten nunca en las cumbres de los altos montes. Huyen las aves a +más templados climas, busca la res abrigo en las cavernas o en los +apartados bosques, y reinan en toda la naturaleza la soledad y el +silencio. Escasea tanto la vegetación, que en muchas partes no hay +leña con que encender lumbre. Para colmo de mal, abandona el sol el +horizonte y no vuelve a brillar sobre tan árido suelo hasta después +de tres meses de noche y seis de crepúsculo. No interrumpe de vez en +cuando tan largas tinieblas sino la aurora boreal con sus ya tenues, +ya fúlgidos resplandores, que no parece sino que al extinguirse +aumentan la obscuridad del espacio. Sólo entre mayo y agosto brilla +sin interrupción la luz del día; libres de hielos las aguas, bajan al +Océano con alegre estruendo; se cubren de musgo las rocas y de hierba y +flores los espaciosos llanos. Sólo entonces pueblan el aire numerosas +bandadas de pájaros que volvieron del Mediodía en busca de sus antiguos +nidos; salen de sus cuevas o vienen de las lejanas selvas multitud +de rangíferos, de ciervos-mosas, de almirílados ovibos, y con ellos +inmensas greyes de búfalos. Durante el triste y prolongado invierno, +sólo en el crepúsculo que precede al día resuena a lo largo de las +playas el ladrar de las focas y el resoplar de las ballenas.»[217]. + + [217] Pi y Margall, _Historia de América_, volumen 1.º página + 921. + +En suma: los esquimales «moraban y moran todavía, en número de 4.000, +en el litoral Artico, desde el Labrador hasta el mar de Berhing; pero +nunca penetraron en el interior del Continente»[218]. + + [218] _Enciclopedia Universal Ilustrada_, tomo X, pág. 1.353. + +Al Sur de los esquimales, el Canadá se dividía entre dos grandes +razas, a saber, la de los _algonquinos_ y la de los _athabascos_. +Constituían la dilatada familia de los algonquinos muchos pueblos, y se +extendían--según la autorizada opinión de Bancroff--desde el golfo de +San Lorenzo hasta las montañas rocosas. Cuando los europeos llegaron al +país, el principal asiento de dicho grupo eran las tierras al Norte del +San Lorenzo. Otros autores dicen que ocupaban la costa del Norte del +Atlántico, desde el mar de Hudson al cabo Hatteras, exceptuando sólo +los territorios de los dakotas o sioux. + +Los athabascos poblaron las regiones comprendidas entre el mar Artico +y las fronteras de Durango (México), desde la bahía de Hudson al mar +Pacífico. A la familia de los athabascos pertenecen, entre otros, los +salvajes _navajos_ y _apaches_[219]. + + [219] El grupo de nuevo-mexicanos se divide--según + Bancroff--en cuatro grandes familias: los _apaches_, los + _pueblos_, los _indios de la península de California_, y + los _del septentrión de México_. Los apaches se subdividen + en las siguientes naciones: 1.ª, la de los _comanches_; + 2.ª, la de los _apaches_ o _shies_; 3.ª, la de los + _navajos_ o _tenuayos_; 4.ª, la de los _mojaves_; 5.ª, la + de los _hualapayos_; 6.ª, la de los _yumas_; 7.ª, la de + los _kosninos_; 8.ª, la de los _yampayos_; 9.ª, la de los + _yalchedunes_; 10, la de los _yamajabes_; 11, la de los + _cochis_; 12, la de los _cruzados_, y 13, la de los _nijoras_. + +Adquirieron los navajos fama de hábiles plateros y tejedores; pero se +cree, con algún fundamento, que dichas industrias se debían a tribus +más cultas sujetas a dichos navajos. Los telares en que tejían el +algodón consistían en dos vigas, una sujeta al suelo y otra que colgaba +del techo, en las cuales se extendía perpendicularmente la urdimbre; +además dos tablillas de pizarra que la mantenían en doble cruz y +abrían paso a la lanzadera; ésta consistía en un palo corto a que +arrollaban el hilo. + +[Ilustración: Apache.] + +Mostrábanse atrasadísimos en la construcción de sus viviendas los +apaches, lo cual no es de extrañar, puesto que eran nómadas y vivían +del pillaje, no pasando a veces ocho días sin cambiar de asiento. +Levantaban postes, ya vertical, ya oblicua, ya semicircularmente, +cubriendo el espacio formado por dichos postes con pieles, broza, +hierbas o piedras. Daban de anchura a las casas de 12 a 18 pies, y +de altura de cuatro a ocho. Sin embargo de su vida errante, labraban +la tierra casi todas las tribus apaches, y cultivaban el maíz y +algunas legumbres. Apenas comían la carne y tampoco eran aficionados +al pescado. Adelantaron más en la construcción de armas que en +herramientas para cultivar el campo, pues disponían de arcos y flechas, +de lanzas, de hondas, de escudos y de macanas. Tenaces y crueles +bandidos, casi hasta nuestros días, no han cesado de causar grandes +daños a los norteamericanos y mexicanos. Al presente, el único resto de +los apaches es el de los _janos_ o _janeros_ de Chihuahua (México). + +Predominaba el matriarcado entre los navajos y apaches. Distinguiéronse +los navajos porque cultivaron la tierra con fruto y no debemos pasar +en silencio que cuando por primera vez (1541) se encontraron a los +españoles, vivían en chozas fijas, construían graneros, eran labradores +y regaban con acequias sus campos. + +Menos cultos los athabascos que sus vecinos los esquimales, eran +también más desconfiados, taciturnos y astutos. La religión de los +athabascos era animista, con no pocas supersticiones mágicas. Los +shamanes y hechiceros, que gozaban de mucha estima, presidían los +Consejos Tribales. Caracterizábanse sus muchos dialectos por su dureza +y dificultad. + +Afirman algunos escritores que los algonquinos representaban el +verdadero tipo del indio norteamericano. Distinguíanse por su alta +talla, buenas formas, labios finos, manos y pies pequeños, color +cobrizo, pelo negro y recio, gran fortaleza y bastante longevidad. +Dominaban entre ellos el matriarcado y el _totemismo_. Vivían en chozas +redondas cubiertas con hojas de maíz y cercadas de empalizadas. Sus +jefes, lo mismo en tiempo de paz que de guerra, se elegían de un clan +determinado. Cultivaban el maíz, tabaco, etc.; curtían pieles, hacían +ollas y fabricaban objetos de cobre (no por medio de la fundición, +sino a golpe). Activos comerciantes, llevaron sus industrias a grandes +distancias, llegando hasta las costas del mar Atlántico. Adoraban al +Sol, al fuego, a los cuatro vientos como productores de lluvias, a los +espíritus y a ciertos animales. + +El _Michabo_ o _Manibozho_, dios y héroe de los algonquinos, redentor y +maestro de las tribus, inauguró la edad de oro de la obscura historia +de los citados indios. Aunque horticultoras las tribus algonquinas, se +alimentaban de la caza, de la pesca y de las abundantes cosechas de +arroz silvestre. Los individuos de la de los _lennapés_, situada en las +orillas del río Delaware (riega a Filadelfia), se llamaban ellos mismos +los _genuinos_ (progenitores de la raza), y así eran considerados por +las demás tribus. El dialecto de los lennapés era relativamente dulce +y armonioso. Merecen especial mención por su energía y habilidad en +la lucha con sus dominadores, los algonquinos Pontiac, King-Philip y +Tecumseh. + +Los restos de las tribus algonquinas o de la familia _álgica_ (unos +40.000) se encuentran repartidos a la sazón en algunas provincias del +Canadá (Manitoba y otras), y en pequeña región de los Estados Unidos +(Estado de Wisconsin). + +Después de los iroqueses, esquimales, athabascos y algonquinos, +se presentan los _sioux_ o _dakotas_, los cuales--según los +etnólogos--eran ejemplares típicos de la raza india. Vivían al Oeste +del Mississipí, desde el río Saskatchewan, en el Norte, al Arkansas, +en el Sur, extendiéndose hasta Virginia y tal vez hasta el golfo de +México. Estaban divididos en varios grupos, subdivididos en bandas +y sub-bandas locales. El Gobierno era casi patriarcal. Los jefes +eran electivos, y tenían su autoridad limitada por los Consejos +de las bandas o sub-bandas. Si en tiempos de paz gozaban de gran +respeto los ancianos, durante la guerra sólo eran respetados los +jefes militares. Prevalecía entre ellos la poligamia. Los sioux +ajustaron su vida en absoluto a la _caza del bisonte_, ocupación que +aumentó considerablemente con la llegada del caballo en la época del +descubrimiento de América. Antes de conocer el caballo, se valían los +sioux del perro en sus expediciones de caza; también se servían de él +para su alimento, arrastres, etc. Curtían pieles de bisonte, trabajaban +rudamente la alfarería y fabricaban armas y útiles de piedra, madera, +cuerno y hueso. La casa del sioux, igual a la de los comanches, etc., +era la movible tienda (_tipi_) formada sobre postes colocados en filas +paralelas o circularmente y cubiertos dichos postes con pieles de +bisonte, etc. Las tribus _mandanes_, pertenecientes a la familia de +los dakotas, fueron las constructoras de las casas comunales en forma +circular (_circular-house_) rodeadas de empalizadas. + +Para estudiar algunos puntos relativos a la evolución del arte +americano no carecen de interés las pictografías de los sioux, en +pieles de bisonte, sus pipas de arcilla roja y tubo largo adornado de +plumas y sus abigarradas aljabas. Predominaban los cultos de carácter +mágico, mereciendo especial mención las fiestas anuales de invocación +al Sol (_sun-dance_). + +Varias veces los sioux han hecho frente a los ejércitos +norteamericanos, y, últimamente, en el año 1862, llevaron a cabo la +sublevación de Minnesota, dirigida por el cruel _Little Crow_, en la +cual perdieron la vida más de 100 soldados y 700 colonos. A la sazón +los sioux o dakotas viven sin lazo alguno que les una en varios puntos +de los Estados Unidos, llegando su número en el año 1904 a 29.000, si +bien tienden poco a poco a extinguirse. + +Estaban situados los _muskokis_ en los valles que se extienden desde +las estribaciones de las montañas Apalaches hasta el golfo de México, +y desde las márgenes del Mississipí hasta el Océano Atlántico[220]. +Otros escritores sólo dicen que lindaban con la Florida por el Norte y +Oeste[221]. Entre los muskokis se distinguían por su valor las tribus +_creeks_. Vivían los muskokis en aldeas o poblados, y cada linaje tenía +su propio territorio y su montículo (_mound_) para depositar los restos +de sus muertos. + + [220] Navarro Lamarca, ob. cit., tomo I, pág. 222. + + [221] Pi y Margall, ob. cit., tomo y volúmen I, pág. 730. + +Aunque predominaba el matriarcado, la posición de la mujer, lo mismo +en la familia que en el clan, era inferior a la que tenía entre los +iroqueses. Los jefes civiles eran vitalicios y a veces hereditarios; +los militares se nombraban de acuerdo con los Consejos de las tribus. +Rodeados de enemigos por todas partes, colmaron de distinciones a +sus guerreros. No carecían de importancia sus Casas del Consejo +(Casa Grande) y muy especialmente la formación de una liga (_Creek +Confederacy_), parecida a la de los iroqueses, aunque solamente +defensiva. Los creeks y sus desmembraciones los _seminolas_ (Florida) +hicieron tenaz resistencia (1830-1842) a las tropas de los Estados +Unidos, siendo al fin trasladados a los _Territorios Indios_, donde +viven al presente con cierta independencia y aun prosperidad. Creían +que el Cielo era sólido y semicircular; que el Sol, la Luna y algunos +planetas giraban alrededor del mundo, entendiendo que los demás astros +estaban inmóviles y suspendidos del firmamento. Suponían la tierra +plana y fija en medio de vastos mares. Eran supersticiosos en medicina +y sólo en la aritmética conocían un sistema de numeración bastante +regular. No conocieron ningún género de escritura, ni ninguna de las +bellas artes. Cultivaban extensos campos, extraían el oro de las arenas +de sus ríos y se hallaban adelantados en la alfarería. + +Los _yuchis_, _timaguanos_ y _natchez_, tribus que habitaban en el +territorio de los muskokis, tenían lenguas y dialectos completamente +diferentes. Los yuchis (Río Savanah) se llamaban ellos mismos _hijos +del Sol_. Profesaban gran estima a las mujeres. Debemos notar que +cuando Hernando de Soto les vió por primera vez «la cacica, señora +de aquella tierra... moza y de buen gusto» le recibió con señaladas +muestras de alegría y le festejó (1540). Los timaguanos, que ocupan +las orillas del río San Juan (Florida) y la costa del Océano Atlántico +hasta el río Santa María, se extinguieron completamente hace más de +una centuria. Los natchez estaban situados en la orilla izquierda del +Mississipí, debajo de la confluencia del Yazoo. Créese que procedían +del Sudoeste. Emigraron de la primitiva patria y se fijaron en el +Anahuac. «Nuestros antepasados--decían--favorecieron a Cortés en la +guerra con Moctezuma, y sólo cuando se convencieron de la tiranía +de los españoles, levantaron de nuevo el campo y vinieron a estas +llanuras: quinientos soles habían ya reinado entonces sobre nosotros.» +Consideraban a sus caciques como hijos del Sol y adoraban a dicho +astro, sacrificándole cautivos. Los natchez eran muy sensuales, dándose +el caso que la mujer más prostituta gozaba de más estimación. Los +templos se distinguían por su humildad. Construían con habilidad suma +toda clase de objetos de alfarería y llegaron a la perfección en los +tejidos que hacían con fibras vegetales. + +Los _californios_ habitaban de Norte a Sur desde los montes Umpqua +hasta la boca del río Colorado, y de Oeste a Este desde las costas +del Pacífico hasta las sierras que limitan a Poniente la gran cuenca +(_the Great Bássin_). Divídense, según Bancroft, en californios del +Norte (desde las márgenes del río Rogue hasta las del Eel (Anguila)), +del Centro (desde las del Eel hasta cerca de las del Guyamas) y del +Mediodía (desde las del Guyamas hasta las islas Montague y Goree, +que se hallan en el interior del golfo de California. Vivían y viven +los californios del Norte en tierras algo productivas a causa de sus +muchos lagos, ríos, arroyos y bosques. Eran los californios de gallarda +presencia, y algunas mujeres estaban dotadas de singular belleza. +Hombres y mujeres apenas se cubrían algunas partes de su cuerpo. Vivían +en casas formadas por toscos maderos que descansaban en pies derechos, +cubiertas con esteras, helechos o ramaje. Alimentábanse de caza y +pesca, de raíces y de semillas; tenían pan que hacían de bellotas. +Sobresalían en el curtido de las pieles y fabricaban con no mucha +destreza las canoas. Justo será recordar la habilidad en trenzar las +raíces de sauce, con las cuales hacían sombreros, esteras, cestas y +cintas de colores para recogerse la cabellera. También de juncos y de +mimbres construían platos, fuentes, tazas, calderos y hasta los sacos +que acostumbraban a llevar las mujeres cuando iban en busca de bulbos +y bayas. Acerca de sus armas, estaban reducidas al arco y la flecha. +Declaraban la guerra, a veces encarnizada y sangrienta, a otras tribus, +ya por el rapto de mujeres, ya por motivos supersticiosos, ya para +obligarlas a pagar tributo. Pero lo verdaderamente repugnante era la +costumbre de cazar con trampa a los hombres como si fuesen fieras. +Hacían de la mujer objeto de venta y eran polígamos sólo los ricos. +Existía la esclavitud entre aquellas tribus. Divertían sus penas en +danzas y fiestas. Creían en un _Supremo Espíritu_, autor de lo creado, +en muchos diablos y en la vida futura. + +Por lo que respecta a los californios del Centro y del Sur, ni unos ni +otros diferían mucho de los del Norte. Réstanos decir que las muchas +lenguas habladas entre los californios eran generalmente dulces y +sonoras; pero las que se hablaban en las márgenes del río Smith y +unas 40 millas a lo largo de la costa se distinguían por lo duras y +guturales. + +Los _tlinkits_ (Alaska y costas adyacentes), los _haydahs_ y similares +(Islas _Queencharlotte_, Columbia Británica, etc.), y los _yumas_ +(península de California hasta los valles del río Colorado, colindantes +con el Estado de Arizona y el Norte de México), se diferenciaban de +las tribus de las costas del mar Atlántico. Procede recordar que +los tlinkits tenían ideas exactas acerca del _derecho de propiedad +privada_, desconocido en la mayor parte de las tribus salvajes. Tanto +estimaban la propiedad privada, que los más ricos eran los designados +para ocupar los puestos más elevados, completando esta plutocracia el +matriarcado y los linajes exogámicos. Los haidahs estimaban como los +tlinkits la riqueza individual, la que consideraban como fin único de +la vida. + +Prevalecía entre ellos el patriarcado y honraban a las mujeres por +su castidad e industria. Vivían en casas sólidas de madera, en cuyas +puertas levantaban altos postes cuajados de esculturas totémicas. +Fabricaban adornos de plata y cobre, lámparas, morteros y utensilios +de piedra, como también excelentes canoas de cedro rojo. Los primeros +navegantes que los visitaron (1741), dicen que tenían cuchillos de +hierro, adquiridos tal vez en sus expediciones al Sur. Eran activos +comerciantes y compraban esclavos a las tribus vecinas. Servíanse de +las conchas como moneda. Los _yumas_ fueron tribus salvajes, si bien +algunas de ellas debieron dedicarse a la horticultura y construyeron +sólidos edificios de adobe y piedra. + +Debajo de los esquimales, en el dilatado territorio que desde el Yukón +y la bahía de Hudson se alarga hasta la punta de la Florida y el Río +Grande de México, y desde el Atlántico se ensancha hasta el Pacífico, +permanecen, ya en estado nómada, ya algo sedentario, numerosas tribus +conocidas con el nombre de _pieles-rojas_, señalándose entre ellas +dos tipos bien distintos, uno dolicocéfalo y otro braquicéfalo. Estas +pieles-rojas descienden de varias tribus, entre ellas de la de los +comanches. + +[Ilustración: Indio del Río San Juan (Región Pueblos).] + +Consideremos, por último, los indios _pueblos_. Llamáronles así +nuestros capitanes del siglo XVI porque los encontraron distribuídos +en pueblos formados por una sola casa. Estos pueblos o casas estaban +construídos a la manera de las celdas de una colmena. Extendíase la +comarca o región de los indios pueblos desde los límites occidentales +del Estado de Tejas hasta California, y desde el centro del Estado de +Utah hasta el de Zacatecas (México). A mediados del siglo XVI poblaban +el territorio los _hopis_, _zuñis_, _querés_ y _tehuas_, quienes cada +uno de ellos hablaba lengua diferente. Vivían en 65 aldeas que distaban +entre sí de 30 a 100 kilómetros; las casas de dichas aldeas eran de +la misma forma y tenían tres o cuatro pisos, habiendo algunas de +siete, las cuales servían de fortalezas y tenían sus correspondientes +troneras y saeteras para defenderse en caso de ataque. Dichas casas +estaban construídas de una manera original. Una sola casa a veces +constituía un pueblo, componiéndose aquélla de un cuerpo central y +dos alas, que comúnmente enlazaba y cerraba un muro de piedra. Otras +veces el cuerpo central y las alas se hallaban separados por estrechas +calles; pero aun en este caso parecían formar una sola casa, dado que +todos estos cuerpos de obra estaban unidos por puentes o los acercaban +grandes voladizos. Variaba la forma de las casas, hallándose algunas +completamente circulares. En los patios había siempre estufas y en la +parte superior azoteas. Tenían un sólo piso, aunque las había también +de dos, tres o cuatro. En todas se entraba por la chimenea y a todas +se descendía por escaleras. Estaban situadas dichas casas en las +cumbres de empinados cerros o en los bordes de espantosos precipicios; +algunas, pero en escaso número, en mesetas, en estrechos valles o en +las orillas de los arroyos. Véase cómo describe Castañeda la situación +de Acuco, hoy Acoma. «Está Acuco--dice--en la cima de una roca a que +con dificultad llegarían las balas de nuestros arcabuces. Para llegar +a lo alto hay trescientos escalones cortados en la peña; doscientos de +bastante anchura, ciento mucho más angostos. Concluída la escalera, hay +que ganar tres toesas de altura, poniendo en un agujero la punta del +pie y en otro los dedos de la mano.» No sería aventurado decir en vista +de semejantes construcciones, que los pueblos no carecían de ciertos +conocimientos de arquitectura, indicándolo también las fuertes murallas +con sus correspondientes aspilleras, las profundas cisternas y las +largas acequias que utilizaban para el riego de sus tierras. + +Las mujeres trabajaban lo mismo que los hombres, siendo obligación +exclusiva de ellas la fábrica de aquellas ollas, y, en general, de +aquellos objetos de loza, vidriados, de diferentes hechuras y de +delicadas labores, que tanto llamaron la atención a los conquistadores +españoles y que dieron tanta fama a las alfarerías de la región de +los pueblos. Los habitantes de los pueblos eran monogamos y sólo +contraían matrimonio cuando lo disponía el Consejo de ancianos. Los +hijos pertenecían al clan o linaje de la madre (matriarcado). Los +linajes no estaban reunidos por tribus, sino por aldeas. En cada una +de dichas aldeas había un jefe de paz, que se asesoraba del Consejo de +ancianos, y un jefe militar, elevado a tan alto cargo por sus valerosos +hechos. No se conocía la propiedad privada de la tierra, si bien era +muy respetada la ocupación que por determinado tiempo tenían individuos +o familias de terrenos cultivables. Dedicábanse al cultivo del maíz, +de las judías, del algodón, del tabaco, etc., y regaban los campos +con acequias perfectamente construídas. Los sacerdotes y hechiceros +estaban muy estimados por aquellas tribus excesivamente religiosas, y +tenían a su cargo la celebración de los largos y complicados cultos. +Las ceremonias religiosas constaban de dos partes: una secreta y otra +pública. Terminaba la última exhibiendo los juglares sus habilidades +dramáticas y lanzando a veces frases intencionadas y maliciosas. El +principal y casi único objeto de todos los ritos religiosos consistía +en _atraer la lluvia_ para obtener buenas cosechas. En aquellas +tierras pobres y áridas la lluvia era la vida o muerte de estas tribus +pacíficas y laboriosas, que no estaban manchadas del canibalismo. + +Al presente, las tribus de los Pueblos, reducidas a 10.000 habitantes, +viven en el mismo territorio, repartidas en 27 aldeas, de las cuales +únicamente Acoma y algunas hopis ocupan los mismos sitios que antes de +la época de la conquista. + +Los _chinuks_ vivían al occidente de las orillas del río Columbia y +los montes Umpqua. El clima era dulce, la tierra fecunda, la caza +abundante en sus bosques, siendo también abundante la pesca en su mar +y en sus ríos. Distinguiéronse los chinuks por su pequeña estatura y +por su fealdad. Los hombres iban casi desnudos y las mujeres llevaban +una falda que apenas les alcanzaba a las rodillas. Vivían en casas +construídas sobre seis postes, cuatro en los ángulos y dos en el +centro de los dos extremos del cuadrilátero; lo mismo las paredes +que los techos estaban formados de tablas. Es de notar que no tenían +ventanas ni chimeneas, pues cuando les ahogaba el humo, levantaban +una de las tablas del techo. En la caza y en la pesca--salmones, +esturiones--encontraban sus principales elementos de vida. No dejaban +de ser industriosos los chinuks: fabricaban esteras de juncos o +espadañas, cestas de hierba o de fibras de cedro, artesas de cedro +o de otras maderas, cucharas de cuerno, agujas de ala de grulla, +canoas de varias clases y también de varias clases armas. Los chinuks +consideraban la tierra como propiedad de la tribu y no individual. +Existía la esclavitud que tenía origen, como en otros pueblos, en la +guerra y en el robo. Aunque se permitía la poligamia, pocos hacían uso +de ella. Hembras y varones pasaban gran parte del tiempo en fiestas +(banquetes y bailes), y en juegos de azar, habilidad o fuerza. En +religión creían que _Ikánam_ había creado el Universo; pero antes +o después de él vino a la tierra Itapalapas, creador del hombre. +Afirmaban que el hombre creado por _Itapalapas_ tenía los ojos y los +oídos cerrados, las manos y los pies sin movimiento. Ikánam abrió +al hombre los ojos y oídos haciéndole también incisiones en manos +y pies. Mostró todavía su generosidad el dios Ikánam enseñándole a +fabricar todo género de utensilios. Parece ser que los chinuks tenían +un espíritu del Bien que llamaban _Econé_, y un espíritu del Mal +denominado _Ecutoch_. Debían rendir culto a los dioses citados y tal +vez a algunos más. Hacíanles sacrificios humanos. Guardaban profundo +respeto a los muertos y miraban como el mayor de los sacrilegios la +violación de los sepulcros. Los cadáveres, envueltos en ricas mantas, +eran llevados a lugar tranquilo y apartado. Al dejarlos allí rompían +en tristes lamentos, y en señal de luto los parientes se cortaban la +cabellera y algunos se desgarraban el cuerpo. + +Nada diremos de los indios que vivían más adentro del Columbia, pues +todas estas tribus presentan casi los mismos caracteres. + + + + +CAPÍTULO IX + + ESTADO SOCIAL DE LOS INDIOS.--LA ANTROPOFAGIA.--EL EMPERADOR + EN MÉXICO Y EN EL PERÚ: ABSOLUTISMO DE LOS EMPERADORES.--LOS + CACIQUES.--LA POLICÍA.--LOS MERCADOS.--LA HACIENDA.--LA + ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA.--LOS TRIBUTOS.--INCAS, CURACAS Y + AMANTAS.--EL INTERREGNO.--EL CLAN, EL SACHEM Y EL CONSEJO.--NOMEN + Y TOTEM.--LA TRIBU.--CONFEDERACIONES TRIBALES.--EL MATRIMONIO: + MONOGAMIA Y POLIGAMIA.--ADULTERIO.--DIVORCIO.--LOS HIJOS.--LOS + ANCIANOS.--LAS VIVIENDAS.--INSTITUCIONES CIVILES EN AMÉRICA: LA + PROPIEDAD EN MÉXICO Y EN EL PERÚ.--LA SUCESIÓN.--TUTELA, CURATELA Y + ADOPCIÓN.--ESCLAVITUD.--LEYES PENALES Y DE PROCEDIMIENTOS.--LEYES + SOCIALES Y ADMINISTRATIVAS.--LAS POSTAS ENTRE LOS NAHUAS Y ENTRE + LOS PERUANOS. + + +Acerca del estado social de los indios, podemos afirmar que todos, +aun los mejicanos y peruanos, no llegaron al estado completo de +civilización. Si la antropofagia se hallaba extendida por toda América, +justo es reconocer que no fué tan general en los imperios de México y +Perú, como en el Río de la Plata o a orillas del Mississipí, en las +Antillas e islas Caribes. Los pueblos del Pacífico, donde existía +población numerosa, rica y dedicada a la agricultura y a las artes, no +debían tener por objeto principal la guerra y la antropofagia, como +los citados del Río de la Plata y todos los que ocupaban los extensos +territorios con vertientes hacia el Océano Atlántico. + +México y el Perú se hallaban organizados casi feudalmente, estando al +frente de ellos, más bien que un Emperador o Rey, un gran sacerdote, +el cual se hacía temer por los grandes castigos que imponía, y entre +ellos los sacrificios humanos que mandaba hacer en los adoratorios, +adoratorios que tiempo adelante hubo de destruir la espada de Hernán +Cortés y de Francisco Pizarro. + +Tanto en México como en el Perú se consideraban sagradas las personas +de los monarcas Moctezuma y Atahualpa. + +Fijándonos en el Emperador mejicano, diremos que todos los señores de +Estados particulares tenían su casa en México y eran fieles servidores +de Moctezuma. Demás de estos grandes señores, que constituían la +grandeza, servían a Moctezuma los soberanos de Estados enclavados en +el imperio. Los emperadores de México habitaban en magníficos palacios +y disponían de rica y numerosa servidumbre; tenían suntuosos aposentos +para los monarcas de Tezcuco y Tacuba; pasaban sus ocios en parques +de caza o en hermosos jardines; salían a la calle en andas, con gran +séquito, y a su presencia se postraban los súbditos. Con todo, no +eran tan absolutos como a primera vista pudiera creerse, pues en el +Anahuac había tierras de la corona, beneficiarias y feudales. De las +de la corona disponían directamente en sus respectivos estados los +reyes de Michoacán, la república de Tlaxoala, el cacicazgo de Xalixco +y algunos más; tanto las tierras beneficiarias como las feudales, +quedaban reducidas a feudos vitalicios o sólo a feudos. Otras causas, +también de importancia, moderaban el absolutismo del poder imperial. +No era la menor los diferentes reinos en que el país estaba dividido. +Los caciques, especie de señores feudales, ejercían jurisdicción, que +tiempo adelante consagraron las Leyes de Indias, con la mira de que +conservasen la autoridad para mantener a todos en la obediencia de la +metrópoli. Hallábase organizada numerosa policía en todos los reinos, +cacicazgos o señoríos del imperio y muy especialmente en México. En las +grandes ciudades había diariamente mercados, donde abundaban todas las +cosas; mientras se celebraban, se constituía un Tribunal compuesto de +10 o 12 magistrados. En las poblaciones menos populosas los alguaciles +o encargados de mantener el orden, llevaban las varas levantadas. +Las cuestiones entre vendedores y compradores se resolvían en juicio +verbal con bastante justicia. La hacienda descansaba en principios +algo parecidos a los nuestros. Había verdaderos derechos de consumos. +Estaba organizada la administración de justicia, como también la +administración pública. Los plebeyos, mediante la guerra, llegaban a +las más altas dignidades del Estado. + +Y por lo que a los emperadores del Perú se refiere, tomaban el nombre +de hijos del Sol, y en efecto, así lo parecían, pues en público sólo +salían con vestiduras de fina lana recamadas de oro y pedrería, anchos +discos de oro engarzados en los pulpejos de las orejas, una borla de +color carmesí en la frente y una guirnalda de colores en la cabeza. +Habitaban grandiosos palacios, en los cuales hasta los grandes señores +entraban descalzos, baja la cerviz y con ligera carga en los hombros. +Cuando salían de Palacio, ya para asistir a funciones religiosas dentro +de la ciudad, ya para recorrer el Imperio, iban en andas guarnecidas +de oro y esmeraldas, entre escogida guardia, llevando delante numerosa +hueste de honderos y detrás de lanceros, con heraldos anunciadores y +criados que limpiaban el camino. Presentábanse en todas partes no +como hombres, sino como dioses. Habían logrado captarse el amor de +sus pueblos, con razón seguramente, porque consiguieron desterrar de +su territorio el hambre, unciendo al yugo del trabajo hasta los más +indóciles. + +El Imperio se hallaba dividido en cuatro grandes regiones (_Antisuyu_, +_Chinchasuyu_, _Contisuyu_ y _Collasuyu_), unidas al Cuzco por cuatro +grandes caminos. Mandaba cada región un Señor (Cápac), llamado virey +por los españoles. Los cuatro Señores constituían el Consejo de +Estado del Inca, y ellos tenían bajo sus órdenes tres Juntas: la de +Guerra, la de Hacienda y la de Justicia. Las regiones se subdividían +en provincias mandadas por Gobernadores (_hunnus_), los cuales no +podían intervenir en los asuntos de los _curacas_ (antiguos caciques +de tribus o de comarcas independientes antes del Imperio). Los curacas +solamente estaban obligados a adorar al Sol, hablar la lengua del +Cuzco, asistir a la Corte por sí o por sus hijos y pagar tributo en +hombres y cosas. El cargo de Gobernador lo desempeñaban personas de +sangre real. En las capitales de provincia había, además, empleados que +llevaban la cuenta de lo que se recogía por impuestos y se invertía en +gastos públicos; también anotaban los nacimientos y defunciones; en los +primeros días del año llevaban los oficiales sus notas al Cuzco, donde +otros empleados se ocupaban de la estadística del Imperio. Refiere +Garcilaso que en los pueblos las familias estaban divididas en grupos +de 10, de 50, de 100, de 500 y de 1.000, bajo la autoridad de Jefes de +menor a mayor graduación. La misma organización servía seguramente para +la administración de justicia; los delitos eran castigados--según la +menor o mayor gravedad--por los Jefes que acabamos de citar. Para los +pleitos había otros jueces: uno en cada pueblo, otro en cada provincia +y un tercero en cada virreinato. Tanto la organización política como +la económica eran sumamente complicadas. Las minas eran del Inca o +de los _curacas_. Los tributos no pesaban de un modo oneroso sobre +el contingente, pues se tenía en cuenta la riqueza o pobreza de los +pueblos. + +Formaban los _incas_--como se dijo en el capítulo V--la primera clase +de la nobleza, los _curacas_ la segunda y los _amantas_ (sabios, +sacerdotes y hábiles artífices) la tercera. Superior, muy superior era +la clase de los incas; incas eran casi siempre los primeros empleados +civiles e incas eran los primeros capitanes. + +Entre el fallecimiento de cada Inca (Emperador) y la coronación del +que había de sucederle, esto es, durante el _interregno_, gobernaba +un hombre de gran autoridad y prestigio, perteneciente también a la +primera clase de la nobleza. + +El _clan_ o linaje (_gens_) era el factor más importante de las +rudimentarias sociedades indias. El clan, esto es, grupo de parientes +más o menos próximos, paternos o maternos, vivían en lugar determinado, +con obligación de ayudarse mutuamente. El indio se debía al clan antes +que a su propia e íntima familia. Entre el interés de sus próximos +deudos y el del clan, debía preferirse el último. El clan elegía y +destituía sus jefes, los cuales eran civiles (_sachems_) o militares +(_caciques_, _etc._) + +En tiempo de guerra, los jefes militares tenían absoluta autoridad +en la tribu. Durante la paz todos quedaban sometidos al _Sachem_, o +lo que es lo mismo, los jefes civiles dirimían las contiendas entre +los individuos del clan o linaje. Cuando no podían resolverlas, las +elevaban al _Consejo_, tribunal superior que también tenía la misión +de resolver las cuestiones de interés general. Estaba formado dicho +Consejo por los principales jefes o delegados de los clanes. + +«Las tribus criks o muscogis se hallaban divididas en nueve clanes: +el del _Tigre_, el del _Viento_, el del _Oso_, el de la _Zorra_, el +del _Lobo_, el de la _Raíz_, el del _Pájaro_, el del _Ciervo_ y el del +_Cocodrilo_; las iowas, en ocho: el del _Aguila_, el de la _Paloma_, +el del _Lobo_, el del _Alce_, el del _Oso_, el del _Castor_, el del +_Búfalo_ y el de la _Serpiente_; las iroquesas, en tres: el del _Lobo_, +el de la _Tortuga_ y el del _Oso_; las huronas, en otras tres: el de la +_Cuerda_, el del _Oso_ y el de la _Roca_...»[222]. + + [222] Pi y Margall, _Historia de América_, segundo volumen, + página 1.248. + +Más adelante añade: «Tenía generalmente cada uno de los clanes por +_nomen_ el del animal o el de la fuerza que miraba como su origen o +como el _nahual_ o el nombre del fundador de la estirpe: por _totem_, +la representación gráfica de ese mismo animal o de esa misma fuerza. +Sólo entre los iowas el totem estaba en la manera de llevar el +cabello.»[223] + + [223] Ibidem. + +La unión, pues, de varios clanes formaba la tribu. La nota +característica de la tribu, según todas las señales, consistía +principalmente en tener la misma lengua o dialecto. En general, las +tribus no tenían jefe supremo, sino el Consejo antes citado. A veces, +tribus afines, ante el temor de agresiones de tribus extrañas, se +unían para su protección y defensa. Tal fué seguramente el origen de +las _Confederaciones Tribales_, institución propia y característica de +los aborígenes de América. Las Confederaciones más conocidas fueron la +_azteca_ y la _iroquesa_; también las de los _mokis_ y de los _dakotas_. + +El matrimonio entre los indios se celebraba por medio de ciertas +ceremonias religiosas; se consignaba por escrito la dote que aportaba +la mujer. Consideraciones económicas influían en la forma del +matrimonio, pudiendo afirmarse que en los países en que la vida era +ruda y difícil, el indio se contentaba con una sola mujer; en los +climas cálidos y tierras fértiles existía la poligamia. En la América +Septentrional predominaba la monogamia y en la Meridional la poligamia, +siendo de notar que lo mismo en la primera que en la segunda dependía +la duración del matrimonio de la voluntad o del capricho de los +contrayentes. Habremos de advertir que en algunos pueblos predominaba +la monogamia por la escasez de mujeres; admitíase en otros la poligamia +por la abundancia de aquéllas. El esquimal llegó a recurrir a la +poliandria en las grandes carestías de hembras. Lo predominante en +América era la poligamia. El varón solía tomar las mujeres o concubinas +que le consentían sus riquezas o que le exigía el apetito. En general, +la mujer gozaba de alguna estimación en las tribus en que predominaba +la monogamia y el matriarcado, siendo considerada como esclava en +aquellas tribus en que se hallaba establecida la poligamia, como +también entre los salvajes. Lo mismo en los pueblos agricultores, que +en los cazadores y que en los nómadas, la mujer era la bestia de carga +de la familia. Se le hacía trabajar continuamente, y gracias podía +dar si no era objeto de malos tratamientos. El marido la despreciaba, +y con harta frecuencia la ofrecía a sus huéspedes. Gozaba de más +consideración en las razas cultas, aunque no de menos trabajo. Lo mismo +en México que en el Perú, ella hilaba y tejía la lana o el algodón, +ella iba al mercado y cambiaba por las cosas necesarias a la vida los +productos del trabajo de su marido. + +Castigábase el adulterio casi en todas las tribus, si bien con más +rigor en unas que en otras. En las razas cultas--y en ello están +conformes todos los escritores--lo mismo entre los aztecas que entre +los incas, no reinaba la blandura ni la justicia. Lo que no se +consentía en modo alguno ni en uno ni en otro pueblo era que el marido +se tomase la justicia por su mano. Aunque cogiese a la adúltera en +flagrante delito, estaba obligado a llevarla ante los tribunales. +Blandos con los adúlteros fueron los hurones, patagones, charrúas, los +pueblos de los llanos del Orinoco y los nicaraguatecas. Los hurones, +partidarios del amor libre, nada les importaba la infidelidad; los +patagones devolvían la mujer adúltera o la vendían al amante; los +charrúas sólo maltrataban a los criminales de palabra; los indígenas +de los Llanos buscaban la venganza en pagar ofensa con ofensa, y el +nicaraguateca despedía a la culpable y la condenaba a viudez perpétua; +pero entregándole el dote. Los divorcios eran frecuentes. En casi +todas las razas salvajes, no sólo el adulterio se consideraba motivo +de divorcio, sino la diferencia de caracteres, el capricho. Entre las +razas cultas existía también, aunque no con tanta frecuencia. Acerca +de los hijos puede asegurarse que la lactancia era larga. Cuando el +niño llegaba a la pubertad recibía su nombre, hecho que tenía no poca +importancia. Declarado adulto, si en unas tribus seguía el padre +gozando de autoridad absoluta, en otras recobraba el hijo completa +libertad de sus acciones, hasta el punto que nada tenía que ver desde +entonces con sus progenitores. + +Los ancianos (exceptuando los _shamanes_, adivinos, etc.), que no +servían para la guerra ni para la caza, eran mirados por su tribu como +pesada carga, siendo muertos con frecuencia violentamente. + +Respecto a las viviendas no conocieron algunas tribus más abrigo que +el de los bosques. Otras tribus se contentaban con cubrir la tierra +con verde follaje. Se defendían del sol colocándose a la sombra de +los árboles, de los barrancos y de las rocas, y del viento levantando +parapetos de piedra o de brozas, y también en reductos de fagina. +Cuando arreciaba el frío, se metían en cuevas o en hoyos; si estaban +enfermos, en bajas y miserables chozas. Otros salvajes hacían de paja +sus viviendas; algunos doblaban unas pocas ramas, las cuales metían en +el suelo por los dos cabos y encima de ellas echaban pieles; no pocos +metían en el suelo y a corta distancia palos, sobre los cuales tendían +pieles de huanaco. + +Constituían verdadero adelanto otras viviendas. Con gruesos postes o +troncos de árbol se formaban _buhíos_ poliédricos, hasta el arranque +del techo; desde el arranque del techo hasta el remate eran cónicos. +Hallábase formada la armadura del techo por varas o palos delgados que +partían de las soleras de los troncos y convergían a un largo madero +hincado en el centro de la casa, cubriéndose los intersticios por +cañas sobre las que se extendían luengas pajas, hojas de palmera o +de bihao. También algunos buhíos eran cuadrilongos y tenían modestos +zaguanes. Había pocas puertas sin jambas, y ninguna sin dintel. Tribus +más adelantadas labraban los postes de sus paredes y las vigas de sus +techos; entre las vigas y entre los postes colocaban tablas de cedro +que podían levantar y bajar a su capricho. Era cosa corriente que +algunas tribus tuviesen sus viviendas en alto y otras bajo tierra o +subterráneas. Lo que verdaderamente llamó la atención de los europeos, +fué las casas de hielo de los esquimales, de forma semi-esférica. +Muros, ventanas, puerta, muebles, todo era de hielo. Maravilla más +todavía la fábrica de las casas-pueblos, casas de dos, tres, cuatro y +hasta más pisos, cuya elevación no bajaba de 40 pies, de longitud 300 +y de anchura 120; muchas con grandes voladizos, y todas, en particular +en los pisos inferiores, tenían una especie de galerías o azoteas, que +cerradas por pretiles, servían de miradores en la paz y de baluarte en +la guerra. Componíanse dichas casas, ya de piedra y barro, ya de adobes +y ya de argamasa, que era una mezcla de carbón, ceniza, junco y tomillo +con tierra y agua[224]. + + [224] Véase lo que en el capítulo VII se dijo sobre las casas + grandes de Gila. + +En México, las casas de la plebe estaban hechas de barro y piedra, +de árboles, de cañas, cubiertas por heno, por hojas del maguey o del +áloe. Las de los hombres principales estaban hechas de piedra y cal y +las techumbres de madera de cedro, ciprés, abeto o pino; en general +se hallaban formadas dichas casas de dos pisos, y en los dos había +jardines; también zaguán, patio, azotea, granero, baño, oratorio, +aposento para las mujeres, aposento para los hombres y una o dos +entradas formadas por un cancel de cañas, pues puertas no se colocaba +ninguna. En el Perú eran de piedra bien labrada las del Cuzco y las de +los pueblos de la serranía; de adobes, las de los Llanos; en general, +sólo tenían un piso y el techo de estera o paja. Muchas habitaciones, +únicamente se encontraban en las casas de les curacas y de los incas. +Sin embargo de la pobreza, las viviendas de muchas razas salvajes +presentaban pintoresco conjunto. Estaba casi siempre el hogar en medio +de la casa, debajo del agujero que se dejaba en el techo para la salida +del humo; alrededor de las paredes corrían las camas, que consistían +en sencillos petates o en zarzos y tarimas. Colgaban del techo carne +o pescado hechos cecina o mazorcas de maíz; de los muros, aquí armas, +allí adornos o galas de hombres y mujeres; en el sitio más visible +de la casa cabezas de ciervos o de búfalos. La suciedad más grande, +lo mismo en las personas que en las cosas, era frecuente en el hogar +salvaje. + +Tiene excepcional importancia el estudio de las _instituciones civiles_ +en América antes de la conquista. Comenzando por la propiedad, +consignaremos que los individuos de las tribus, lo mismo de las +salvajes que de las cultas, tenían dominio sobre las cosas muebles; +pero no sobre los bienes raíces, con la sola excepción de las chozas +que habitaban. La propiedad no era individual, sino de la tribu o de +la nación. La propiedad colectiva gozaba de absoluta importancia, +siendo, no obstante, raro el verdadero comunismo. Parécenos exagerada +la pintura que hace Pedro Mártir de Anglería acerca del comunismo +en Cuba: «Todas las mañanas--escribe el autor citado--mientras a la +sombra de los árboles deliberaban los ancianos sobre los negocios de +la República, iban los mozos, según los tiempos, a sembrar, escardar +o segar los campos. Todo pertenecía a todos, nada a nadie, y se vivía +en paz y ventura sin cercados, leyes, tribunales ni suplicios.» No +negaremos que, tanto en las razas salvajes como en las cultas, latía +el comunismo en el fondo de las instituciones civiles. Recuérdese a +este propósito que cuando los trabajadores tenían noticia de la vuelta +de sus compañeros del campo, o del regreso de los cazadores, o de la +llegada de las barcas pescadoras, se encaminaban a las puertas de sus +jefes, donde recibían la parte de cereales, caza o pescado, en relación +con el número de los hijos que cada cual tuviera. Entre los nahuas, ni +la nobleza, ni el sacerdocio, ni el pueblo podían enajenar sus tierras; +eran más bien usufructuarios que propietarios. Llama la atención que +sólo los barones podían, a par de los Reyes, ceder sus campos y montes +a quien quisieran. En las tierras de la comunidad cada familia tenía +un lote que transmitía a sus herederos; pero si dejaba de cultivarlo +o cambiaba de domicilio, lo perdía. Los lotes vacantes servían para +la dotación de nuevas familias o para la mejora de otros lotes poco +fecundos o escasos. El jefe del barrio o _calpulli_ tenía en todos +los casos no pocos derechos y deberes. Entre los mayas debía haber, +no verdadera propiedad, sino mera posesión, que duraba mientras no se +dejase de cultivar la tierra, pudiéndose, sin embargo, transmitir por +herencia. Respecto al trabajo sí pudiera asegurarse que hubo comunismo. +Landa escribe lo siguiente: «En tiempo de sus sementeras, los que no +tienen gente suya para las hacer, júntanse de veinte en veinte, o más +o menos, y hacen todos juntos por su medida o tasa la labor de todos, +sin dejarla mientras no la cumplan.» El mismo carácter que entre los +mayas tuvo la propiedad entre los quichés y los cakchiqueles. Respecto +a los nicaraguatecas, es de notar que no podían vender su propiedad, +que pasaba a sus próximos deudos, y si no los había, al varón o al +municipio. Si de los peruanos se trata, la tierra entre ellos estaba +dividida en tres partes: una para el Sol o el Sacerdocio, otra para +el Inca o el Estado, y la tercera para el Pueblo o el Municipio. El +Municipio repartía anualmente a cada familia sin hijos dos _tupus_ +(unas tres fanegas de sembradura): uno para maíz y otro para legumbres. +A cada familia con hijos solteros se le daba dos _tupus_ más por +varón y uno más por hembra. De modo que las familias eran simples +usufructuarias de la tierra, no pudiendo cederla ni a título oneroso, +ni a título gratuíto. Las tierras del Sol y las del Inca aumentaban o +disminuían, según las necesidades de los Municipios. Los labradores +de la comarca cultivaban unas y otras tierras en determinada época. +Las tierras de las viudas, de los huérfanos, de los enfermos y de los +ausentes por causa de la República, se cuidaban por los agricultores +del Municipio respectivo. Del mismo modo que había comunidad en el +trabajo, había también en determinados bienes. Eran comunes la sal, los +peces de los ríos, los arroyos y los árboles silvestres. Considerábanse +como propiedad del Inca los ganados y las minas; disponían de +llamas, de objetos de oro y plata caciques nobles y aun plebeyos. +Semejante organización de la propiedad produjo en el Perú excelentes +frutos. «Vinculadas las tierras de los nobles--escribe Fernando de +Santillán--repartidas año por año las de los plebeyos, señor de casi +todo el país el Estado, la generalidad del pueblo en una medianía +rayana de la pobreza, no podía la sucesión tener en el Perú mucha +importancia.» Afirma el mismo Santillán que, cuando moría un cacique, +el sucesor se hacía dueño de las fincas y bienes, y con el producto +de ellos, subvenía a las necesidades de la mujer y de los hijos del +difunto. + +Por lo que a la _caza_ respecta, pertenecía al que la mataba. En +algunos pueblos al que hiriera las reses y aun al que las ojeara se les +reconocía el derecho a la piel y a cierta porción de carne. Si formaban +partida los cazadores, las piezas que se cogían se repartían entre +todos. + +De la _tutela_ y _curatela_ habremos de decir que existía en el Perú +y en algunas otras tribus. La _adopción_ adquirió caracter principal +entre los algonquinos e iroqueses. Los primeros sólo adoptaban +prisioneros de guerra, y los segundos a toda clase de hombres, amigos o +enemigos. + +La _esclavitud_ existía en América, pues sólo en el Perú, entre +los esquimales, dacotas y shushwaps no se hallaba establecida. +Nacía principalmente de la guerra, y según Pi y Margall--con cuya +opinión no estamos conformes--no era tan dura como en Europa. «No +mediaban--dice--allí tampoco entre los esclavos y los señores los +abismos que aquí en Europa. Acontecía más de una vez que tomase el +señor a una de sus esclavas por esposa y admitiese la señora a uno de +sus esclavos por marido; más de una vez también que niños esclavos se +sentasen a la mesa de sus dueños. Llegaban a establecerse entre las +dos clases hasta vínculos de cariño; viendo pobres a sus antiguos amos +trabajaban con ahinco por socorrerlos esclavos que ya no lo eran o +estaban en otras manos. Que ya no lo eran, digo, porque allí como en +Roma cabía emanciparlos y con frecuencia se los emancipaba. Lo que no +podía nunca el esclavo era obtener cargos públicos.»[225]. + + [225] _Historia de América_, vol. 2.º, pág. 1.353. + +Poco numerosas eran las _leyes penales_ entre las razas cultas, +escasas en las razas salvajes. Los salvajes no se contentaban con +aplicar la pena del talión (vida por vida, honra por honra y propiedad +por propiedad), sino que llevaban el castigo más allá del agravio. +En algunas razas el marido burlado tenía derecho a cohabitar con la +mujer o hermana del adúltero: en otras se destruía casa por casa, se +devastaba campo por campo y se arrasaba maizal por maizal. Para algunos +delitos no había pena alguna. No se castigaba ni al que mataba en +duelo ni al sodomita. Tampoco casi se castigaban los delitos contra la +honestidad, a excepción del adulterio, pues en general los adúlteros +sufrían la pena de muerte. Así sucedía entre los caribes, los criks, +los musos y los colimas. Se imponía la pena de muerte a los homicidas; +sólo los californios del Norte se limitaban a exigir precio por +cada muerte, y pedían por la de una mujer la mitad de la que por un +hombre. Se imponía la pena de muerte a los homicidas, debiéndose de +contar que, entre los tupinaes, si huía el matador, se extrangulaba a +cualquiera de sus hijos; si no los tenía, a cualquiera de sus hermanos, +y si tampoco los tenía, se obligaba a su pariente más próximo a ponerse +bajo la servidumbre del más próximo de la víctima. + +Los nahuas, entre las razas cultas, eran los que tenían más leyes +penales (Apéndice F). A los sediciosos, a los homicidas, a los +calumniadores, a los testigos falsos, a los adúlteros, a los sodomitas +y a los alcahuetes los condenaban a grandes penas o los mataban. +Castigaban con la muerte al hijo que levantaba la mano contra su padre +o su madre, y privaban de la herencia de sus abuelos a los hijos del +delincuente. No eran menos duros con los que se embriagaban y más +todavía con los imprudentes que se atrevían a dirigir palabras amorosas +a algunas de las concubinas del monarca. No se distinguían por su +blandura los castigos que imponían a los que no respetaban la propiedad +inmueble o mueble. El que entraba por las huertas y maizales robando +frutas o mazorcas, o el que arrancaba el maíz antes que granara, era +condenado a muerte; pero el viajero que pasaba por las orillas de los +bancales, si tenía hambre o sed, se le permitía coger algunas mazorcas. +Por lo que toca a los bienes muebles, aplastaban con la clava a los que +salían a robar en los caminos reales y mataban a palos al que hurtaba +la cosa más pequeña en los mercados públicos. También era largo, aunque +no tanto, el código penal de los mayas. Eran condenados a muerte los +traidores, los que se negaban a pagar los tributos, los homicidas y +los hechiceros. También los que provocaban alzamientos o los que de +algún modo ponían en peligro la salud del Estado. Contra los delitos +sensuales había diferentes penas, lo mismo respecto a los adúlteros +que a los seductores. Si en Guatemala y el Salvador, el raptor era +castigado con la muerte, en Nicaragua sólo tenía que pagar una +indemnización a los padres o parientes de la robada. Blandura extremada +había contra el adulterio en Guatemala, Nicaragua y Vera Paz. Acerca de +los delitos contra la propiedad, los mayas no fueron tan severos como +los nahuas. Los mayas únicamente mataban a los ladrones incorregibles. +Las pocas leyes penales que conocemos de los muiscas pueden calificarse +de muy severas. El código de los peruanos medía con la misma vara al +inca que al hombre del pueblo. Imponía la muerte al que mataba al Rey, +a la Reina o al Príncipe, al ministro del Rey, sacerdote o virgen +consagrada al astro del día y al cacique: también al que se pasaba al +enemigo en la guerra. Hacía cuartos al parricida, despeñaba o apedreaba +al matador de niños, ahorcaba o descuartizaba al marido que matase +a la mujer, como no fuera por causa de adulterio. Azotaba y ponía a +la vergüenza al estuprador y estuprada; de igual modo castigaba el +incesto entre sobrinos y tíos, primos de segundo grado y afines de +primero; con lapidación u horca el coito entre hermanos germanos; con +lapidación entre hermanos de padre; con despeñamiento entre padres e +hijos. Adúltero y adúltera pagaban con la vida su delito. Los reos +de sodomía eran arrastrados, ahorcados y quemados; a los alcahuetes +favorecedores de incestos o estupros se les ahorcaba. Los delitos +contra la propiedad dieron origen a pocas leyes. El hombre laborioso +que hurtase para satisfacer el hambre o adquirir vestido para él, su +mujer o sus hijos, no era castigado; pero lo era el jefe, que, debiendo +proveerle de víveres para satisfacer el hambre o de lana o de algodón +para vestidos, no lo había hecho. El que por haragán o vicioso hurtase +más de cierta cuantía, si era hijo de señor se le degollaba en la +cárcel, y si plebeyo, se le ahorcaba. + +No había _leyes de procedimientos_ en las razas salvajes. Donde más un +consejo de ancianos fallaba, procediendo en seguida a la ejecución de +la sentencia. Ni siquiera había cárceles donde encerrar a los reos. +Tampoco verdugos de oficio, pues de dar muerte a los reos se encargaba +el pueblo todo. En las razas cultas, lo mismo entre los peruanos que +entre los mayas y nahuas, sí había leyes de procedimientos. En estas +tribus los procedimientos eran verbales. Se sabe que tuvieron cárceles, +pudiéndose citar una del Cuzco, que estaba llena de osos, tigres, +culebras y víboras; era--según Cieza--como un lugar de prueba, donde +las fieras devoraban a los culpables y respetaban a los inocentes. +Debieron haber Jueces, tal vez Abogados, Procuradores y Amanuenses o +Notarios. Los juicios eran rápidos. + +En diferentes pueblos de América, y especialmente en el Perú, se +encuentran leyes, ya del _orden social_, ya del _administrativo_, no +faltando notables disposiciones acerca de la _agricultura_. No carecen +de curiosidad ciertos usos y costumbres de los incas (Apéndice G). + +Opinan algunos cronistas que las postas sólo se hallaban establecidas +entre los nahuas y los peruanos. Como ni unos ni otros disponían de +caballos ni de otra clase de animales que los supliese, empleaban +peatones (_chasquis_) que corrían con velocidad pasmosa[226]. Entre +los nahuas había postas de seis en seis millas, y entre los peruanos +de cinco millas era la mayor distancia[227]. Los despachos de los +nahuas eran verbales o escritos en jeroglíficos; los de los peruanos +en forma oral o por escrito (_quipus_). Los chasquis, vestidos de un +traje particular, partían a la carrera para transmitir las noticias +o entregar los objetos que llevasen para la Corte a la posta +siguiente, y así a las restantes hasta llegar a su término. «Es muy +notable--escribe Prescott--que esta importante institución fuese +conocida en México y en el Perú al mismo tiempo, sin que hubiese +comunicación entre ambos países y que se haya encontrado establecida en +dos naciones bárbaras del Nuevo Mundo antes que se adoptase entre las +naciones civilizadas de Europa.»[228]. Lo mismo en México que el Perú +gozaban dichos peatones de mucha consideración, hasta el punto de que +nadie podía inferirles la menor ofensa sin incurrir en pena de muerte. +Las casas de postas se hallaban siempre en alto, y las unas a la vista +de las otras. Es de advertir que los chasquis estaban únicamente +al servicio del Estado; pero a veces transportaban objetos para el +servicio de la Corte, y aun cosas de comer para el consumo de la Casa +Real. Por este medio la Corte recibía pescado del distante Océano, +caza de lejanos montes y frutas de las cálidas regiones de la costa. +Con semejante sistema de correos se tenía en seguida noticia en la +capital, ya de la insurrección de una provincia, ya de la invasión de +extranjeros enemigos por la frontera más remota. «Tan admirables eran +las disposiciones adoptadas por los déspotas americanos para mantener +la tranquilidad en toda la extensión de sus dominios. Esto nos recuerda +las instituciones análogas de la antigua Roma, cuando bajo el imperio +de los Césares eran señores de medio mundo.»[229]. + + [226] Dice Garcilaso que chasquis significaba _uno que hace un + cambio_. _Com. Real_, parte I, libro VI, cap. VIII. + + [227] Respecto al Perú casi todos los autores dicen que no + pasaba de _tres cuartos de legua_. + + [228] _Historia del descubrimiento y conquista del Perú_, tomo + I, pág. 82. + + [229] Prescott, Ibidem, pág. 83. + +Por último, terminaremos con las mismas palabras con que Herder dió fin +al capítulo que intituló _Organización de los americanos_[230]. ¿Qué +puede deducirse--preguntaba el filósofo alemán--de todo lo expuesto? + + [230] _Philosophie de L' Histoire de L' humanité_, tom. I, + págs. 300 y 301. + +Primero: que no se debe hablar de una manera general de los pueblos +de un continente que está enclavado en todas las zonas. El que dice: +América es cálida, sana, húmeda, baja, fértil, tiene razón; el que diga +lo contrario, también tiene razón, si considera estaciones y lugares +diferentes. La misma observación se aplica a las naciones, pues se +encuentran hombres de un hemisferio bajo todas las zonas. Al Norte y +al Sur hay enanos, y al lado de ellos se hallan gigantes. En el centro +se ven hombres de talla regular, más o menos bien formados, pacíficos, +belicosos, perezosos y vivos, en una palabra, todos los géneros de vida +y todos los caracteres. + +En segundo lugar, nada, sin embargo, prueba que tantas ramificaciones +no procedan de la misma raíz, y que la unidad de origen se manifieste +también por la semejanza de los frutos. Eso es lo que oímos decir +del carácter dominante, lo mismo en la figura que en la organización +física de los americanos. Ulloa observa en las comarcas centrales, que +los individuos tienen la frente pequeña cubierta de cabellos, naríz +afilada que se encorba hacia el labio superior, ancha cara, grandes +orejas, piernas bien formadas, pies pequeños y cuerpo rechoncho; y sus +caracteres se encuentran más allá de México. Pinto añade que la naríz +es algo chata, la cara redonda, los ojos negros o castaños, obscuros, +pequeños y vivos y las orejas un poco separadas de la cabeza: esto +mismo se halla en los pueblos degenerados que viven lejos de aquéllos. +Esta fisonomía general, que se transforma más o menos, según los +pueblos o los climas, parece como un rasgo de familia y se reconoce en +pueblos diversos, atestiguando perfectamente la unidad de origen. Si +fuese cierto que pueblos de todas las partes del mundo, en diferentes +épocas se habían fijado en América, ya mezclados o ya separados, la +diferencia con los anteriormente citados debía ser mayor. Los cabellos +blondos y los ojos azules no se ven en las gentes de esta parte del +mundo: los cessers de los ojos azules de Chile, y los akansas de la +Florida han desaparecido recientemente. + +En tercer lugar, ¿se puede, después de todo ello, señalar a los +americanos un carácter general? Parece que sí, y éste es una bondad +e inocencia casi infantil, de las que se encuentran señales en todas +sus formas, aptitudes y poca astucia y, sobre todo, por la manera como +ellos han recibido a los primeros europeos. Nacidos en un país bárbaro, +sin ninguna ayuda del mundo civilizado, realizaron los progresos por sí +solos, y por esa razón, presentan en sus comienzos un aspecto rico e +instructivo de la humanidad». + + + + +CAPÍTULO X + + INSTITUCIONES MILITARES.--EL ARCO Y LA FLECHA.--LA LANZA, LOS + DARDOS, LAS JABALINAS, LAS HONDAS Y OTRAS ARMAS.--LAS ARMAS + DEFENSIVAS: EL ESCUDO, EL PETO, LA COTA Y EL CASCO.--DIFERENCIA + ENTRE LAS ARMAS DE LAS RAZAS CULTAS Y DE LAS SALVAJES.--LAS + FORTIFICACIONES.--BANDERAS O ESTANDARTES.--LA MÚSICA + MILITAR.--ORGANIZACIÓN DE LA FUERZA ARMADA.--LA GUERRA: SU + DECLARACIÓN; SUS PREPARATIVOS.--LOS TAMBOS O CUARTELES-PÓSITOS.--LA + TÁCTICA Y LA ESTRATEGIA.--CRUELDAD EN LA GUERRA.--PREMIOS Y + CASTIGOS.--LEYES MILITARES.--MODO DE AFIANZAR LAS CONQUISTAS.--LA + PAZ EN LOS PUEBLOS SALVAJES Y EN LOS CULTOS. + + +Nos vamos a ocupar de las instituciones militares. Dividíanse las armas +de los indios en ofensivas y defensivas. Ofensivas más importantes eran +el _arco_ y la _flecha_. Los pueblos del Norte solían hacer el arco de +madera de cedro, roble, sauce, pino o tejo; los del Sur, de madera de +palma. Las cuerdas consistían en nervios de animales o tiras de cuero. +Las flechas que usaban los habitantes de la América septentrional +eran de pedernal o cobre; los de la América meridional eran astillas +de caña o de madera y huesos. Las puntas de las flechas, labradas +cuidadosamente, tenían la figura de lengüeta, de cono o de triángulo. +Muchos pueblos envenenaban sus flechas, valiéndose de diferentes +substancias, siendo la principal el _curare_, que se extraía de cierto +bejuco del género _strychnos_, muy abundante en la riberas del Orinoco, +del río Negro y del Amazonas. + +Después del arco y la flecha, el arma de más uso era la _lanza_: +blandíanla en la América del Norte los apaches, los californios del +Centro, los shoshonis, los haidahs, los tlinkits, los aleutas, los +koniagas, los chinuks y los esquimales; y en la América del Sur, los +araucanos, los aucas, los puelches, los charrúas, los albayas, los +panches, los pueblos de los Llanos y los omaguas[231]. Variaba lo largo +de las lanzas, ya en unos, ya en otros pueblos. + + [231] Véase Pi y Margall, _Hist. general de América_, tomo I, + cuaderno II, págs. 1.294 y 1.295. + +También usaban los _dardos_, las _jabalinas_, las _hondas_, las +_macanas_ y las _clavas_. Usaban del dardo, entre otros, el dacota; +de la jabalina, el iroqués; de la honda, el patagón y el apache; de +la macana (verdadera espada de dura madera), el chiquito y otros, y +de la clava, arma bastante parecida a la macana, el caribe. Otras +armas conocieron algunos pueblos, como los _sables_, las _hachas_, los +_cuchillos_, las _bolas_ o los _lazos_. + +En Cuba, en la Jamaica, en las islas de Bahama y en la parte +septentrional de Haytí no tenían los indios arcos y flechas, aunque sí +el arma conocida con el nombre de _azagaya_, la cual terminaba en punta +por uno de sus extremos; a veces esta punta se hallaba formada por una +espina de pescado. + +Las armas defensivas consistían en escudos, rodelas y máscaras. Los +escudos eran de diferentes formas. Algunos indios llevaban simples +rodelas de cuero, de madera, de piel o de corteza de árbol. Escudos +y rodelas variaban, no sólo de forma y de materia, sino también de +tamaño. Defendíanse, además, con el _peto_, la _cota_ y el _casco_. + +Casi iguales eran las armas de las razas cultas y salvajes, +diferenciándose únicamente en la mayor perfección de las primeras +sobre las segundas. Hasta tal punto mostraron su inventiva las +razas salvajes, que llegaron a emplear las flechas incendiarias; +las emplearon los habitantes de la Florida, y entre los tupíes, los +tupinambaes. Como los materiales de que estaban formadas las viviendas +ardían con suma facilidad, los que usaban tales flechas conseguían por +este medio su objeto. + +Si los toltecas, al establecerse en el valle del Anahuac no conocieron +más instrumentos belicosos que el arco, la flecha y la cerbatana, los +aztecas, además de las citadas, usaron lanzas de mucha altura, dardos +de tres puntas, espadas de guayacán o de otras maderas, y algunas más. +Los hierros de las lanzas eran de cobre o de obsidiana; los dardos, o +todos de madera endurecida al fuego o de cobre; las espadas no tenían +menos filo que nuestras cuchillas. + +Los nobles, como era natural, solían llevar armas más ricas; los +capacetes eran de oro o plata, o, por lo menos, cubiertos de aquellos +metales; las corazas estaban hechas de láminas de plata u oro; las +cotas adornadas con brillantes plumas, distinguiéndose por su finura +los guanteletes y por su riqueza los brazales. La armadura de los reyes +era todavía mejor, pues además de emplear el oro y la plata con mayor +profusión que los nobles, adornaban con plumas de _guetzalli_ sus +yelmos, cascos y rodelas. + +En la América Central las armas ofensivas y defensivas tenían exacto +parecido a las usadas en México y en el Perú. + +Pasando a estudiar las _fortificaciones_, diremos, como regla general, +que las razas salvajes, y aun las cultas, buscaban la defensa de sus +pueblos en la naturaleza, así que solían situarlos en lugares altos +y escabrosos o en las márgenes de los ríos. Muchas razas protegían +sus poblaciones con sencillas empalizadas y fosos. Los guaraníes del +Paraguay tenían fortificado el pueblo de Lampere con foso y doble +cerco. Aún eran más fuertes no pocas poblaciones de Guatemala. Lo +mismo podemos decir de muchas poblaciones de Nicaragua y del Ecuador. +En el Perú abundaban los castillos, siendo de notar que muchos de +ellos se comunicaban por galerías subterráneas; el del Cuzco y el de +Pisac, entre otros, eran célebres por su imponente grandeza. Lo mismo +interior que exteriormente, llaman la atención las fortificaciones de +la ciudad de México y las que se encuentran en las opuestas provincias +de Veracruz y Oajaca. Recordamos en la provincia de Veracruz la de +Centla, que está próxima a Huatusco, y la de Tlacotepec, a cuatro +leguas de Folutla. En la provincia de Oajaca, donde las fortificaciones +demuestran mayores adelantos que en ninguna parte, se halla, a tres +cuartos de legua al Oeste de Mitla, una ciudadela sobre escarpada roca, +que bien puede figurar al lado de ciudadelas de Europa posteriores en +siglos. «Tenía esta ciudadela un muro de piedra, grueso de 21 pies, +alto de 18 y largo casi de una legua. Corría el muro por todo el +borde superior de la roca y formaba multitud de ángulos entrantes y +salientes. Unido a él había al Este otro lienzo de muralla curvilíneo +y ondulante, de no menos espesor y de más altura. Las dos entradas de +tan regular fortificación eran oblícuas. Estaban las dos al Oriente; la +una en el primero y la otra en el segundo lienzo. Al Occidente, casi en +la misma línea de la segunda entrada, había una como puerta de salida o +de socorro; en medio de la plaza, grandes edificios, acaso cuarteles y +depósitos de efectos de boca y guerra»[232]. + + [232] Pi y Margall, Ob., tomo y cuad. citados, pág. 1.307. + +Hállanse fortificaciones, más o menos sólidas, en otros puntos de +América, llamando la atención algunas por su semejanza con nuestros +castillos de la Edad Media. + +Respecto a _banderas_ o _estandartes_, carecían de ellos las razas +salvajes; sólo de los araucanos se cuenta que usaban estandartes, y +en ellos pintada una estrella. Tenían banderas casi todos los pueblos +cultos. Dice Bernal Díaz del Castillo, que en la costa de Campeche +(Estado de México), vió escuadrones de indígenas con banderas tendidas. +En el imperio de Moctezuma--según el Oficial Anónimo--cada compañía +de cuatrocientos hombros llevaba su estandarte. En el Peón--añade +Jérez--los soldados estaban repartidos por escuadras y banderas. Los +aztecas los hacían de plumas que unían con hilos o cintas de oro o +plata, los peruanos los fabricaban de lana y los tlaxcaltecas los +componían de plumas de colores. + +¿Fueron siempre signo de guerra las banderas? Escribe Cortés que, en +su segunda expedición a México, salieron de Tezcuco cuatro indios con +una bandera en una vara de oro, lo que indicaba que venían de paz, +añadiendo Bernal Díaz, que en señal de paz abajaron, humillaron y +entregaron dicha bandera[233]. + + [233] Pi y Margall, ob., tomo y cuad. citados, pág. 1.312. + +Por lo que a instrumentos de _música militar_ se refiere, la diferencia +entre algunas razas salvajes y cultas era poca, y decimos algunas, +porque la mayor parte de ellas se enardecían en los combates dando sólo +voces y gritos. El instrumento principal usado por las cultas y algunas +salvajes era el tambor, construído con troncos huecos de árboles y +cubiertos los extremos de dichos troncos con piel de venado o de cabra +montés. De muy diferentes clases y tamaños eran los tambores, ya en +unos, ya en otros pueblos. Cítanse de igual manera los cuernos de caza, +los cuernos marinos y los silbatos. También debía ser instrumento de +guerra la flauta o _fututo_ que usaban los indígenas de la América +Meridional. + +No estaba organizada la guerra armada en las razas salvajes. Se servían +del arco y de la flecha lo mismo en sus guerras que en sus cacerías. +Cuando iba a comenzar la guerra, se nombraba el jefe. Entre los +araucanos, los tupíes y algunos más, el servicio debió ser obligatorio; +entre todos era obligatorio en las guerras defensivas, no en las +ofensivas. + +Respecto a la _organización del ejército_ entre los araucanos, se +sabe que estaba dividido en batallones de mil plazas y compañías de +ciento. Mandábalo un _thoqui_ o general en jefe, y bajo sus órdenes +había un _vicethoqui_ o lugarteniente; debajo de los dos, capitanes +de diferente graduación. Los aztecas habían dividido sus ejércitos en +batallones de 400 hombres y cuerpos de 8.000 o _xiquipillis_. Unos +batallones se distinguían por el color de las plumas de que llevaban +cubiertos jubón y calzas; otros--según el Oficial Anónimo--por las +plumas bermejas y blancas; algunos por las amarillas y azules; varios +por otra clase de colores. Unos iban provistos de arcos, otros de +hondas, algunos de espadas. Cada batallón tenía su capitán, y cada +ejército su _tlacochcalcatl_ o general en jefe. Los peruanos dividían +su ejército en grupos de diez, cincuenta, ciento, mil, cinco mil y +diez mil hombres; todos estos grupos se hallaban mandados por jefes de +diferente categoría. Un grupo manejaba la honda, otro el arco, aquél +la porra o el hacha y éste el lanzón o la pica. Existía, además, en el +Perú un cuerpo de dos mil incas destinado a la guardia y defensa de los +emperadores. Distinguíanse de todos los demás soldados porque llevaban +engarzados en las orejas rodetes de oro. + +La _guerra_ era casi el estado habitual de los pueblos americanos. +La hacían los cultos y los salvajes. Si guiaba a los primeros de vez +en cuando algún fin noble o humanitario, los segundos la promovían +por espíritu de venganza, por adquirir cautivas, por codicia, por +cuestiones de límites, por feroz canibalismo. Procede decir que los +cultos aztecas no sólo peleaban por engrandecer el Imperio y castigar +a sus enemigos, sino también con el deseo de coger prisioneros y +sacrificarlos a sus dioses. Sentimientos más nobles tenían los chibchas +y peruanos: los primeros no emprendían guerra alguna sin consultar al +Pontífice de Sogamoso, y los incas se proponían un fin civilizador, +cual era apartar a los salvajes de todo culto sangriento e instruirlos +en las artes industriales y en la agricultura. + +Decretaban la guerra, en los pueblos salvajes, los caciques poderosos, +las Juntas de jefes de familia o las Asambleas de guerreros. Los incas +tampoco declaraban formalmente la guerra, sino cuando contaban con +probabilidades del triunfo. Antes de lanzarse a la lucha, tomaban +posiciones y se guarecían tras estacadas en altos cerros, procurando +cortar el paso a los que pudiesen socorrer al enemigo. Más formalidades +guardaban los mejicanos, quienes enviaban embajadores a la capital +enemiga, esperando algunos días la respuesta. No se contentaban con una +embajada, sino repetían dichas embajadas antes de comenzar la guerra. + +Eran diferentes los _preparativos de guerra_ entre las razas salvajes +y las cultas. Lo primero que hacían los salvajes era buscar soldados, +y para ello se reunían los hombres más valerosos en banquetes y daban +cuenta de sus proyectos belicosos. Si encontraban acogida los tales +proyectos, se abría la campaña; en caso contrario, se desistía de ella. +Antes se celebraban ciertas fiestas, ya religiosas ya profanas. Los +dacotas acostumbraban a elegir por caudillo un sacerdote o un guerrero. +Al paso que algunos pueblos se preparaban a la guerra mediante +ridículos procedimientos, otros, aunque tan rudos como aquéllos, se +disponían más convenientemente. Tanto los pimas como los salvajes de +algunos puntos de México, buscaban el apoyo de los pueblos vecinos para +lanzarse a la lucha. También antes habían adquirido armas, víveres, +tiendas y todo lo que necesitaban en tales circunstancias. Tenían del +mismo modo sus exploradores. + +Los preparativos en las razas cultas eran diferentes. Los reyes aztecas +encargaban a gente sagaz y entendida que examinase la naturaleza del +terreno enemigo y la condición de los pobladores. No abrían la campaña +sino después de conocer los pasos fáciles y los peligrosos, el lado +vulnerable de las fortalezas, las armas, el número de los enemigos. +Discutido todo en consejo de guerra, se llamaba a los capitanes de +mayor categoría y se les decía el camino que habían de seguir, las +jornadas que debían hacer y el sitio más a propósito para lograr la +victoria. Mandaban a la vez que los demás jefes de las provincias se +incorporasen con tropas al ejército, y también que otras autoridades +aprestasen armas, víveres, mantas y tiendas de campaña. Los incas +tenían dichos abastecimientos en _tambas_ o cuarteles-pósitos; los +últimos se hallaban en determinados puntos de los caminos que de Norte +a Mediodía y de Oriente a Occidente cruzaban el imperio. Allí en los +citados _tambos_ podían las tropas alojarse, surtirse de víveres, de +armas y de vestidos. + +Eran casi nulas la _táctica_ y la _estrategia_. No las tenían las razas +salvajes; apenas las cultas. Empezada la refriega, los combatientes, +sin orden o en tumulto, y dando feroces alaridos, avanzaban disparando +flechas, hasta llegar a las manos con el enemigo. Peleaban cuerpo a +cuerpo, y abandonaban el campo si perdían al jefe o veían muertos +a muchos de sus hombres. La estrategia estaba reducida a partir +secretamente, escoger ocultas veredas, llegar de noche al campamento +enemigo, emboscarse, y al romper del alba caer y lograr la victoria. + +Los araucanos se distinguían por su _estrategia_. Eran diestros para +organizar en secreto expediciones, caer de improviso y de noche sobre +el enemigo, fingir falsas retiradas, simular ataques, triunfar por el +engaño. Metidos en las asperezas de los montes, eran invencibles. Los +mismos españoles tiempo adelante se vieron muchas veces engañados y +sorprendidos en las diferentes guerras que con ellos sostuvieron. Bien +puede asegurarse que los indios, en general, eran traidores en las +guerras. Combates en el mar no los había; pero sí en los lagos y en los +ríos. + +Los aztecas y los incas mostraron algunas veces ligeros conocimientos +de táctica y de estrategia, en particular los segundos: «Marchaban +los ejércitos peruanos divididos en vanguardia, centro y retaguardia. +Iban en la vanguardia los honderos con sus hondas y rodelas; en la +retaguardia, los piqueros con sus picas de treinta palmos, y en el +centro los soldados de las demás armas con el Inca o el general en jefe +y la guardia del imperio. + + * * * * * + +Sabían los peruanos atacar de frente y de flanco, fingir retiradas y +también emboscar gentes que en lugar y momento oportunos decidiesen el +combate. + + * * * * * + +Cuéntase, además, de los peruanos que llevaban en sus expediciones +rebaños de carneros para la manutención de las tropas en país enemigo, +el material necesario para las tiendas de sus campamentos y oficiales +que tomaran razón de los salvados, heridos y muertos»[234]. + + [234] Pi y Margall, ob. cit., tomo I y cuaderno II, pág. 1.327. + +_Crueles_ en las batallas eran las razas de América, como crueles +eran también las naciones europeas. Matar, destruir y llevarlo todo +a sangre y fuego será siempre el fin de la guerra. En diferentes +puntos de América, ya del Norte, ya del Sur, se mataba y se comía a +los prisioneros. Varias tribus se contentaban con reducirlos a la +servidumbre. Tanta crueldad mostraron los aztecas con los prisioneros +como las razas salvajes. Les colocaban en sus templos sobre la piedra +de los sacrificios, les abrían el pecho, les arrancaban el corazón y +rociaban con la sangre el rostro de sus ídolos. A otros prisioneros +les daban otro género de muerte. Los peruanos eran humanos, hasta el +punto de ponerlos en libertad luego que la guerra terminaba. A veces +los desterraban del hogar en que habían nacido; pero permitiéndoles +llevar consigo la familia. Procuraban economizar la agena y la propia +sangre, llegando su humanidad a no extremar el ataque ni la defensa, +aun sabiendo que con semejante conducta prolongaban la guerra. «No +aniquiléis ni destruyáis lo que habéis de vencer y adquirir mañana», +solían decir los jefes a sus ejércitos. Digna de alabanza fué, por +muchos conceptos, la conducta que seguían los peruanos y que hubiera +debido servir de ejemplo a las naciones más civilizadas de Europa. + +En las razas salvajes y en las cultas se premiaba a los valientes y +se castigaba a los cobardes. Para los hombres de reconocida bravura +había ciertas insignias en muchas razas salvajes. Pintarse los brazos, +el pecho o del ojo a la oreja era señal de cierto número de combates; +llevar prendidas en sus cabellos plumas de águila indicaba el valor del +guerrero, pues el número de plumas era igual al de enemigos a quienes +había dado muerte. + +También entre los aztecas era insignia de valor las plumas. Sólo podía +usarlas el que hubiese hecho por su mano cinco prisioneros. Semejante +guerrero tenía derecho a llevar vistosos penachos sujetos por hilos de +plata y mantos de diferentes colores o con ricas orlas. + +El pueblo más valeroso entre los americanos debió ser el azteca. Nadie +hacía caso del noble si era cobarde, y el soldado más humilde, si +tenía valor, se elevaba a los primeros puestos. Sólo dos cargos se +reservaban a determinadas clases: a la familia del Rey el de Capitán +general de los ejércitos; a la alta nobleza el de General de división +o _de xiquipilli_. Las insignias militares eran muchas. Ordenes de +caballería había una o varias, y para entrar en ella o en ellas debían +hacerse ceremonias graves y solemnes. Del mismo modo en el Perú hubo +una especie de orden de caballería, donde entraban los incas de diez y +seis años que resistieran determinadas pruebas. Alguna semejanza tenía +esta orden con la de los aztecas; en ambos pueblos compartían el ayuno +los deudos del neófito y en ambos pueblos era común el taladro, allí +de las narices y aquí de las orejas. Respecto a las demás ceremonias, +notábase a primera vista la diferencia; dominaba entre los aztecas +el sentimiento religioso sobre el militarismo, y entre los incas el +militarismo sobre la religión; eran aquéllas más fantásticas que +prácticas, y éstas más positivas que ideales. + +No dejan de ser curiosas y de no poco interés las _leyes militares_ de +los aztecas, que a continuación copiaremos: + + I. Todo General u Oficial que salga con el Rey a campaña y le + abandone o le deje en poder del enemigo, faltando a la obligación + que tiene de traerlo vivo o muerto, será decapitado. + + II. Todo Oficial que forme parte de la guardia del Príncipe y + abandone su puesto de confianza, será decapitado. + + III. Todo soldado que desobedezca a su jefe inmediato, o deje su + puesto, o vuelva la espalda al enemigo, o de cualquier modo le + auxilie, será decapitado. + + IV. Todo Oficial o soldado que usurpe, que robe el cautivo o el + botín de otro, o ceda a otro el prisionero que por su mano hizo, + sufrirá pena de horca. + + V. Todo soldado que en guerra dañe al enemigo sin la venia de su + Jefe, o le ataque sin haberse dado la señal de combate, o abandone + la bandera, o deserte del campamento, o quebrante o viole las + órdenes del Capitán de su compañía, será decapitado. + + VI. Todo traidor que revele al enemigo los secretos del ejército + o las órdenes encaminadas para llevarle a la victoria, será + descuartizado. Se le confiscarán los bienes y se reducirán sus + hijos y deudos a perpetua servidumbre. + + VII. Toda persona que en tiempo de guerra oculte o proteja al + enemigo, noble o plebeyo, será descuartizada en medio de la plaza + pública. Se arrojarán sus miembros a la muchedumbre para que los + haga objeto de escarnio. + + VIII. Todo noble o toda persona de distinción que en acciones de + guerra, en danzas o en otras fiestas ostente insignias de los + reyes de México, Tezcuco o Tamba, sufrirá pena de muerte y serán + confiscados sus bienes. + + IX. Todo noble que habiendo caído prisionero en poder del enemigo, + se escape y vuelva al país, será decapitado. Se dejará, por lo + contrario, libre y se premiará como bravo al que vuelva después + de haber vencido en la piedra gladiatorial a siete adversarios. + Si el que huyera de la cárcel del enemigo fuese simple soldado y + volviese al país, será bien recibido. + + X. Todo embajador que en cumplimiento de su mensaje no se atenga a + las órdenes é instrucciones que haya recibido o vuelva falseando la + contestación, será decapitado. + + * * * * * + +Con el objeto de _afianzar las conquistas_, los vencedores dejaban a +la cabeza de las tribus sometidas, al jefe vencido o a su sucesor, +exigiéndole únicamente ciertos tributos y determinadas obligaciones. +De todos los monarcas de América, los de Perú mostraron más deseos +que ningún otro de civilizar a los pueblos conquistados, ya mediante +la persuasión, ya por la fuerza. A los jefes les regalaban hermosas +mujeres y joyas de oro; a los demás, lana y algodón para que se +vistieran, ganados para criarlos, maíz y legumbres para que comiesen. +A veces les instruían en la agricultura y les abrían acequias para el +riego de los campos. + +Respecto a la _paz_, solicitábanla lo mismo los pueblos salvajes que +los cultos por medio de embajadores. Entre los salvajes, el símbolo +de la paz era la pipa; en una pipa generalmente esculpida o pintada, +fumaban los embajadores o los jefes de los pueblos que ponían fin a +sus discordias. Si los embajadores se presentaban al Rey, lo primero +que hacían era ofrecerle una pipa. Luego cada uno de aquéllos encendía +la suya y fumaban todos, echando la primera bocanada de humo al Sol, +la segunda a la tierra y la tercera al horizonte. En seguida pasaban +sus pipas a la comitiva regia, y exponían su mensaje. Expuesto y +contestado, el Rey usaba de la pipa, significando de este modo paz y +concordia. Hacía encender una pipa y la circulaba a los mensajeros; con +esto terminaba la embajada. + +Los embajadores aztecas llevaban una especie de dalmática verde, de +cuyos extremos pendían borlas de colores, manta finísima revuelta al +cuerpo y recogida por dos de sus puntas en los hombros, ricas plumas en +el cabello, una flecha con la punta al suelo en una mano y un escudo en +la otra; pendiente del brazo una red con víveres para el camino. Acerca +de los incas, ellos enviaron pocas o ninguna embajadas; pero recibieron +muchas de las naciones fronterizas. + + + + +CAPÍTULO XI + +LENGUAS AMERICANAS: SU NÚMERO.--LENGUA DE LOS HABITANTES EN LA TIERRA +DEL FUEGO: EL YAHGAN.--LENGUAS QUE SE HABLABAN EN LAS PAMPAS Y EN EL +GRAN CHACO.--LA LENGUA CHARRÚA.--LENGUAS DE LA AMÉRICA MERIDIONAL: +GRUPO ATLÁNTICO Y GRUPO ANDINO.--EL GOAGIRO ARAWAK.--EL TAPUYA, +EL TUPÍ Y GUARANÍ.--LENGUA CHIQUITA.--EL CHIBCHA, EL QUICHUA Y EL +AIMARÁ.--OTRAS LENGUAS.--LENGUAS DE LA AMÉRICA CENTRAL.--EL MAYA +QUICHÉ Y EL NAHUATL O AZTECA.--EL OTOMÍ Y EL PAMA.--LENGUAS DE LA +AMÉRICA SEPTENTRIONAL: EL CAHITA TA Y OTROS.--EL ÓPATA Y EL DACOTA.--EL +CHIGLET Y OTROS.--PARTES DE LA ORACIÓN EN LAS LENGUAS AMERICANAS.--LA +ESCRITURA.--EL LENGUAJE DE LOS GESTOS. + + +Hase dado en nuestros días suma importancia al estudio de las lenguas, +pretendiéndose obtener, mediante ellas, el origen y parentesco de los +pueblos. Que el estudio es interesante no cabe duda alguna, si bien, a +veces, la filología no ha estado conforme con la antropología[235]. + + [235] Para escribir este capítulo hemos tenido presente, y a + veces hemos seguido al pié de la letra, las obras siguientes: + + Fernández y González, _Los lenguajes hablados por los + indígenas del Norte y Centro de América_, Conferencia dada + en el Ateneo de Madrid el 29 de febrero de 1892. + + Fernández y González, _Los lenguajes hablados por los + indígenas de la América Meridional_, Conferencia dada en el + Ateneo de Madrid el 16 de mayo de 1892. + + Sentenach, _Ensayo sobre la América Precolombina_. + + Conde de la Viñaza, _Bibliografía española de las lenguas + indígenas de América_. + +Considerable es el número de lenguas y dialectos que se hablaron en +América. Bastará decir que el P. Kircher, aprovechando en su obra +_Sobre la Torre de Babel_ los datos que le comunicaron los Padres +Jesuítas de las misiones de América, al celebrarse una Congregación en +Roma el 1676, hubo de elevar a quinientos el número de tales idiomas. +En el siglo décimo octavo, D. Juan Francisco López sostuvo con algún +fundamento que se hablaban en las Indias Occidentales no menos de +mil quinientos[236]. En nuestros días, Brinton, ilustre profesor de +Arqueología y de Lingüística americana, menciona unos ochocientos +cincuenta y cuatro lenguajes entre idiomas y dialectos[237]. Por +nuestra parte, sólo habremos de citar algunos idiomas, y siguiendo +el método del inmortal Hervás y Panduro, comenzaremos estudiando las +lenguas del Sur de América hasta remontarnos a las del Norte. En tres +partes dividiremos el asunto, las cuales serán las siguientes: _Lenguas +de la América Meridional_, _Lenguas de la América Central_ y _Lenguas +de la América Septentrional_. Trataremos cada una de dichas partes +sin sujetarnos al orden observado por Hervás. Al Sur de la Patagonia, +que es el país más meridional de América, se halla la Tierra del +Fuego, cuyos habitantes hablan el _yahgan_, lengua sumamente pobre +y rústica[238]. Afirman otros autores, entre ellos el Sr. Fernández +y González, que el yahgan es lenguaje bastante culto, y de él se +consideran dialectos el _oua_, hablado al Noroeste en ambas costas del +Estrecho de Magallanes, y el _aliculuf_ de los fuegueños al Noroeste. +Del yahgan ha hecho L. Adam detenido estudio en la _Revista de la +Lingüística_[239]. + + [236] Hervás, _Catálogo_, etc., vol. I, pág. 115.--Fernández y + González, Ibidem. + + [237] _The American Race_, New York, 1891. + + [238] En la Tierra del Fuego--según la opinión de von Martins + y del Dr. Deniker, de París--se encuentran los moradores más + antiguos de América. + + [239] _Revue de la Linguistique_, XVII y XVIII + +Las lenguas de las pampas manifiestan del mismo modo rudeza +extraordinaria. La región de las pampas comprende tres vastos +territorios, que son al Norte el Gran Chaco, en el Centro las pampas +propiamente dichas y al Sur la Patagonia. Entre las principales +familias lingüísticas del Gran Chaco se encuentran el _guaycuru_, +el _payagua_, el _chunupe_, el _lule_, el _vilelo_ y el _mataco_; +todos estos idiomas, al parecer, carecen de numerales, lo cual indica +el estado de ignorancia de los pueblos que hablaban tales lenguas. +Afirma Pelleschi--uno de los más sabios investigadores de los usos y +costumbres de los indios--que caudillos estimados como inteligentes en +la religión citada, no saben contar los dedos de las manos, llegando +su ignorancia a expresar los dos numerales primeros por palabras +compuestas y sin forma fija. Nada tendría de particular que todos los +indios que hablan el guaycuru en el Chaco (lengua distinta de la de +los indios de California, llamada con el mismo nombre) procedan del +Paraguay. + +Del mismo modo se tiene por cierto que los _charrúas_, pueblo casi +salvaje, ocupaban la margen oriental del Uruguay; respecto a su idioma +apenas tenemos más noticias filológicas que las suministradas por +Hervás y Panduro. Haremos observar que, según Azara, la citada lengua +charrúa era completamente nasal y gutural. + +Pasamos a estudiar lenguas y pueblos más importantes y también más +conocidos de la misma América Meridional. Estas lenguas pueden +dividirse en dos grandes grupos: el atlántico, representado +principalmente por el _goajiro_, _caribe_ y sus dialectos, con los +idiomas _tupí_ o _guaraní_, y el _chiquito_ de Bolivia, más pobre que +los otros de la citada América Meridional; el otro grupo es el andino, +occidental, que llega hasta el _araucano_. + +En rigor de verdad, el primero de los dos grupos, que consta de muchas +lenguas, genuinamente americanas, presenta, además de perfecta unidad +en la formación, admirable pureza de raíces. Parece probado que el +_goajiro arawak_ es la primera lengua que oyeron los españoles en el +Nuevo Mundo, extendida en aquellos tiempos por todas las Antillas. +Considérase por muchos como hermana del caribe y se presenta como +aglutinante en superior grado. Su vocabulario es rico y su numeración +es decimal. Las mismas particularidades se encuentran en las demás +lenguas de la citada región, notándose que pierden su riqueza y +organismo gramatical conforme se van acercando hacia el Sur, como +sucede con el _tapuya_ o _brasileño_ y el _tupí_ o _guaraní_, más +pobres en formas conjugables y con numeración solamente quinaria. Los +tupíes o guaranís (provincia de Corrientes en la Argentina y República +del Uruguay)[240] forman la declinación de su lengua por medio de +posposiciones, que son las mismas para singular y plural. Dialecto +muy interesante de la lengua guaraní es el de los _omaguas_, los más +occidentales de la raza. + + [240] La mayor parte de la población de la provincia de + Corrientes está formada por los descendientes de los indios + guaraníes; y un noventa por ciento de la población del Uruguay + tiene sangre guaraní en sus venas. + +La región de los chiquitos, que se extendía entre los afluentes del +alto Paraguay y la cima de la cordillera de los Andes, al Norte +hasta la tierra de los moxos, al Sur el Gran Chaco y al Oeste hasta +los quichuas, comprendía cuatro tribus principales: los taos, los +pinocos, los penoquíes y los manacicas. Situados los últimos cerca +del lago Xavay y hacia las fuentes del Paraguay, constituían el grupo +más importante y civilizado. Sumamente curiosas son las noticias +que acerca de la lengua chiquita ha dado el profesor de _Estética_ +de la Universidad de Madrid: «Como en iroqués y en otros idiomas de +Asia y Africa, dice, se señalan en chiquito dos modos de hablar, en +tercera persona principalmente, el de los hombres y el de las mujeres, +con la particularidad de que éstas no pueden usar el modo varonil, +mientras los hombres emplean ambos; de forma que, cuando se trata de +seres que se representan en figura de varón, emplean la masculina, y +cuando hablan de otras (mujeres, brutos, seres inanimados, etc.), o +refieren conversación de alguna mujer, usan la femenina. El lenguaje +de la mujer se distingue a las veces por palabras diferentes, y en lo +común por aféresis y síncopas, como el género femenino de los idiomas +semíticos se diferencia por formas pronominales y verbales que le son +privativas»[241]. + + [241] Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 16 de + Mayo de 1892, pág. 62. + +Y más abajo añade el mismo escritor: «Por suponerse relaciones con +el chiquito, de parte de idiomas mal conocidos todavía, los cuales +conforman con él en alguna palabra, se han atribuído a su misma familia +los de poblaciones vecinas al Oeste, es a saber: de los yurucares, +tacanas y mosetanas, así como también los de los ites, movimas y +canichanas al Norte, y el de los samucos al Mediodía, en los confines +septentrionales del Chaco. Por lo que toca a los tacanas, es evidente +la mayor analogía de su lenguaje con el aimará, con el quichua de los +peruanos y con otros idiomas del alto Amazonas»[242]. + + [242] Ibidem, págs. 65 y 66. + +La lengua _chibcha_ o muysca no deja de tener algunas formas, en +particular en los verbos, semejantes a los del sanscrito, a los del +griego y a los del latín. Llama la atención el gran número de raíces +y temas comunes al chibcha con los idiomas arios. «Extinguido--dice +Fernández y González--el idioma chibcha en Bogotá desde 1765, así como +sus dialectos, el _chimila_ y el _deut_, duran de ellos, al parecer, +al Sur del istmo, el _aravaco_ en Sierra Nevada de Santa Marta, y +el _siquisique_ en el Estado de Lara»[243]. Añade después que son +dialectos del chibcha el _guaymi istmiano_ de Veragua, hablado al Norte +por los valientes, el _siquisique_ de Venezuela y tal vez el extinguido +_chimila_, el _oroaco_ y el _coggaba_[244]. + + [243] Ibidem, pág. 9. + + [244] Ibidem, págs. 16 y 17. + +En la cuenca del Pacífico, pero en la región peruviana que comprende +los territorios de las actuales repúblicas del Ecuador, Perú, algo de +Bolivia y bastante de Chile, se hallan en primer término el _quichua_ +y el _aimará_; ambos idiomas, o idioma el uno y dialecto el otro, como +opinan algunos autores, tienen organismo gramatical muy completo, con +ricas formas en declinaciones y conjugaciones. Si la declinación en +quichua recuerda en parte la declinación vasca, la ugrofinnesa y alguna +otra, la conjugación procede con la misma sencillez que la semítica. + +Aparecen en la misma región el _yunca_ (al norte de Trujillo)[245], el +_puquina_ (en las islas y esteros del Lago Tiquitaca) y el _atacameño_ +(en el valle del río Loa), lenguajes todos los citados--según la +opinión de varios filólogos--completamente rudos y primitivos, tal vez +restos de pueblos anteriores a la dominación incásica. El _quichua_, +el _aimará_, el _yunca_, el _puquina_ y el _atacameño_ o _calchaqui_ +son, pues, los cinco idiomas expuestos por el misionero Alonso de +la Bárcena en su obra, hoy perdida, _Lexica et Præcepta en quinque +Indorum linguis_, dada a conocer en Lima el 1590. Desde el grado 2 +al 35, sur de la América Meridional, predominó el idioma quichua, el +cual se generalizó por las conquistas de los incas. Estiman algunos +autores, aunque sin fundamento alguno, que el yunca, hablado al norte +de Truxillo, pertenece a la raza quichua. + + [245] Aunque el yunca ha sido estimado como de raza quichua, + no lo es, como tampoco lo es el puquina, ni el atacameño. Los + atacameños, en opinión de Techudi, son una rama desprendida + de los calchaquis de Tucumán, que huyendo de los españoles se + refugiaron en los oasis de las costas del Pacífico. + +En la América Central, entre los dos istmos, figura en primer término +el idioma _maya_, o, como se dice colectivamente, el _maya-quiché_, +asociándole una de las ramas más importantes de su familia. El +ascendiente que el maya consiguió por Oriente y Mediodía, logró el +_nahuatl_ o _azteca_ en el norte de la América Central. Ambos idiomas +se extendieron por Tabasco, Chiapas, Yucatán, isla de Cozumel, +Guatemala, Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y parecen ser +los más cultivados y perfectos de América. + +Gran interés ha despertado desde los tiempos del descubrimiento el +estudio del nahuatl o azteca. Lengua rica, flexible y cultivada, +ofrece en su gramática y vocabulario, no sólo influencias semíticas y +turanio-euskaras, sino también elementos arios, en particular griegos, +galeses y noruegos. + +Desde que Fr. Francisco Gabriel de San Buenaventura, en el año 1560, +publicó su _Arte del idioma maya_, se han hecho curiosos e importantes +trabajos acerca de dicha lengua, llamando la atención entre todos +el _Gran Diccionario_, que Fr. Antonio de Ciudad Real dió a luz en +los comienzos del siglo XVII, no interrumpiéndose dichos estudios +hasta nuestros días. El Sr. Rada y Delgado ha reproducido la obra +del P. Landa intitulada _Relación de las cosas del Yucatán_ y que +el sabio franciscano escribió a mediados del siglo XVI; en ella se +encuentra un alfabeto del que se servían los mayas cuando querían +consignar sus pensamientos. Lo mismo Landa que otros de nuestros +primitivos escritores pudieron darnos el silabario y aun la traducción +de manuscritos mayas; pero «so pretexto de que los citados códices +mantenían la superstición y retardaban los progresos del cristianismo, +mandó Zumárraga, primer obispo de México, quemarlos, en vez de procurar +que se los estudiase y descifrase, y se hizo con esto un daño que no +podrán nunca perdonar ni la ciencia ni la historia. Contribuyó ese +mismo Landa a tan salvaje quema»[246]. + + [246] Pi y Margall, _Historia de América_, vol. II, pág. 1.728. + +En letra manuscrita escribió después el mismo Pi y Margall: «El Sr. +Icabalceta ha publicado recientemente (año 1881) un libro, _Don +Fray Juan de Zumárraga, primer obispo y arzobispo de Méjico_, donde +pretende probar, no sólo que no partió de este prelado la orden, sino +que también fueron pocas las pinturas aztecas entregadas al fuego. +En sus curiosas investigaciones es muy de notar que hace caso omiso +de Diego de Landa, franciscano como Zumárraga, que pisó la tierra +de Yucatán cuando aún vivía el arzobispo. Ese mismo testigo, que es +de toda excepción, dice textualmente: Hallámosles grande número de +libros de estas sus letras, y, porque no tenían cosa en que no uviese +superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo qual +a maravilla sentían y les dava pena. Se quiso borrar hasta la memoria +de lo que habían sido los aztecas antes de la conquista. Tampoco debe +olvidarse que por Real cédula de 22 de Abril de 1577 se mandó recoger +la obra de Bernardino de Sahagún y se previno a las autoridades de +México que en manera alguna consintiesen que nadie escribiera en +ninguna lengua de cosas que tocasen a las supersticiones y a la manera +de vivir de aquellos indios, pues así convenía al servicio de Dios +nuestro señor y al nuestro. El mismo Sr. Icabalceta ha publicado esta +Real cédula en otro libro posterior (1883), intitulado _Nueva colección +de documentos para la Historia de México_.» + +Prueba todo esto la importancia que se ha dado al lenguaje de las +gentes más civilizadas del Nuevo Mundo, debiéndose advertir que las +bellezas que se muestran en su sonido y mecanismo alcanzan a su conexo +el _quiché_, con sus varios dialectos: el _trotzil_, el _chol_, el +_totomaco_ y otros. No pocas afinidades ofrece este grupo con las +lenguas asiáticas jaféticas, «hasta el punto de poderlas asimilar +en ciertos momentos a los idiomas llamados indo-germánicos, como el +_chiapanec_, apenas aglutinante, y el _tarasco_, con un verbo casi +greco-sanscrito o zendo, sin que por esto falten entre ellos dicciones +semíticas y hasta vascas, adquiridas por contacto con las aborígenes, +como haríamos patentes a poder entrar en su estudio detallado»[247]. + + [247] Sentenach, ob. cit., pág. 52. + +Con el _tarasco_ manifiestan cierto parentesco el _otomí_ y el _pame_, +como otros que corresponden a los pueblos que tuvieron asiento en la +parte más meridional de América. Al lado del azteca o mejicano, en +los Estados de San Luis de Potosí, en alguna parte de Querétaro, en +mucha de Guanajuato, Mechoacán, Veracruz, Puebla y en otros lugares +de Nueva España, se habló el _otomí_, uno de los idiomas más usados +en la América Central, y que tenía muchas analogías con varios de +la América Meridional. Al Nordeste de los países en que se hablaba +el otomí, dominó el _pame_, idioma propio de los chichimecas, y que +guarda no pocas analogías con el otomí. En el fondo el idioma de los +_zapotecas_ (situados en el Estado de Oaxaca y en las costas del Océano +Pacífico) se asemeja mucho al pame y al otomí, si bien hay en él, como +en el egipcio antiguo, procedimientos y raíces que lo mismo guardan +conexión con los idiomas semíticos que con los arios. Semejantes a +estos idiomas debieron ser los hablados por varios pueblos primitivos +al Norte de México, según la autorizada opinión de Brinton y otros +modernos, apareciendo el ya conocido _nahuatl_, hablado por los +aztecas en su última época. Tardó mucho tiempo la formación de dicha +lengua en el Anahuac, y cultivo tan largo le dió más flexibilidad y +riqueza, a costa, seguramente, de su pureza y carácter castizo, pues +se advierten en seguida las influencias más extrañas, lo cual no +debe llamar la atención, por los muchos pueblos que pasaron por el +territorio mexicano antes que los aztecas se hiciesen dueños absolutos +del país. El _mixteca_, hablado todavía en el Estado de Oaxaca y en +parte del de Puebla y Guerrero, es bastante perfecto, como también el +_zapoteca_, que se halla del mismo modo en dicho Estado de Oaxaca y en +las costas del Pacífico. En el fondo el zapoteca se asemeja al pame y +al otomí, siendo de notar que hay en él, como en el egipcio antiguo, +procedimientos y raíces que lo mismo guardan conexión con los idiomas +semíticos, que con los arios. Al Mediodía de los zapotecas viven indios +procedentes de remotas costas de la parte del Sur, que no ofrecen en +su lenguaje nada de extraño; no así los que están situados al Norte de +dicho territorio. + +Los últimos dos pueblos, el chinanteco y el mazateco, difieren +notablemente de sus vecinos, y en particular de los nahuas, mixtecas +y zapotecas. El chinanteco tiene por capital a Chinantla, llegando +dicho Estado a confinar con el de Veracruz, y el mazateco está situado +al Norte de los mencionados mazatecos. El _chiapanec_, afine con el +mazateco, se hablaba en Chiapas, y, en la época de la conquista, los +naturales ocupaban las orillas del lago de Managua y de la bahía de +Fonseca en Nicaragua. Parece ser que el chinanteco tenía lengua bronca, +compuesta de sonidos guturales, al contrario del mazateco y chiapanec, +que era eufónico y armonioso. + +De Guatemala mencionaremos el _chanabal_, el _chol_, el _cacchí_, el +_poconchí_, el _pocoman_, el _guasteco_, el _zutugil_ y el _xinca_; +de Honduras el _lenca_ y el _xicaque_; de Nicaragua el _chontal_ y el +_subtiaba_; de la costa de los Mosquitos el _rama_ y el _guatuso_; de +Costa Rica el _viceita_, y otros menos importantes en toda la América +Central. + +Recordaremos en este lugar que tienen la misma lengua--según ha +mostrado el excelente filólogo Joh. Card. Ed. Buschman--todas las +tribus de la familia Uto-Azteca[248]. + + [248] Como dato curioso conviene saber que en el año + 1880--si damos crédito a los censos norteamericanos y + mexicanos--vivían en los dos territorios, unos 2.000.000 de + indios pertenecientes a la familia lingüística Uto-Azteca. + +Procede ya que tratemos de las lenguas principales que se hablan en +la América Septentrional. Conforme avanzamos de la América Central +a la del Norte, las lenguas presentan caracteres diferentes. En la +parte Oeste de México merecen consideración especial el _cahita_, el +_tara-humara_, el _tepehuano_ y el _cora_, hablados todavía en los +Estados mejicanos e influidos de antiguo por el azteca, en particular +el último. + +Asentados los cahitas en la parte Norte de Sinaloa, cerca de los ceris, +ópatas y pimas, su lenguaje, que se extiende por el territorio de +Sonora, comprende los dialectos siguientes: el _mayo_, el _yaqui_ y el +_tehuepo_. El _tara-humara_ se halla en Chihualuca, Sonora y Durango; +el _tepehuauo_ en Cohuaila y Sonora; y el _cora_ en Jalisco. Al Sur +de Colombia se encuentra la California a lo largo de las costas del +Pacífico, y en las márgenes del Oregón, del Pitt, del de la Trinidad y +del Salmón se hablan varios idiomas y dialectos. En el valle Potter se +habla el _tahtú_, que comprende el _pomo-yuca_, del cual es principal +dialecto el _kunalapo_, que se usa cerca del lago Clear. Según Bancroft +el kunalapo tiene alguna analogía con el malayo, añadiendo el citado +escritor que los idiomas de los habitantes situados en el nacimiento +del río Eel guardan mucha semejanza con el chino y el japonés. Entre +los idiomas dominantes en los pueblos de la Baja California y Nuevo +México no deben ser olvidados el de los _teguas_, _cuñies_, _guaymíes_ +y _guaicuris_. El _guaicuri_ tiene más importancia que los anteriores. + +Nos creemos obligados a decir que el _pima_, idioma hablado al Sur del +río Gila, en Sonora y en algunas partes de la Sinaloa septentrional, +es un lenguaje armonioso cuyas dicciones todas terminan en sonidos +vocales. Entre el pima alto y bajo se habla el _ópata_. Al Este de +los lugares donde se habla el pima bajo y el ópata, en las regiones +del Golfo de California y en la isla del Tiburón, se usa el idioma de +los _ceris_ o de los _seris_, y a la parte oriental de las Montañas +Roquizas, en el valle del Misouri, el de los _dakotas_; pero no se +debe olvidar que dichos idiomas, como sus respectivos dialectos, han +merecido profunda atención por algunos escritores, quienes han llegado +a decir que los ceris y los dakotas hablaban lenguajes idénticos a +los de los europeos. No huelga referir que confinan con dakotas y +esquimales los _algonquinos_ e _iroqueses_ cuyos lenguajes han sido +estudiados con bastante detenimiento. + +De los esquimales comenzaremos diciendo que se hallan en América y +en Asia, o en ambos lados del Estrecho de Behering. Recordaremos +aquí que Brinton, guiado por tradiciones orales de los indígenas que +pudieran remontarse a dos mil años, no tiene inconveniente en afirmar +que los esquimales asiáticos proceden o son originarios de América, +llegando a creer que la familia de ellos es la misma que la de los +de Groenlandia, tierra que debió estar unida a la de Baffin y a la +Escandinavia[249], allá por la edad cuaternaria. Filólogos de bastante +reputación reducen a tres los dialectos principales de la lengua +esquimal, y son el de _Groenlandia y el Labrador_, el _chiglet_, o +de las costas del mar Artico, y el de Alaska. No carecen de interés +los estudios modernos que se han hecho acerca del chiglet (idioma +de los esquimales del río Makencie), y del _alascano_. El _athka_, +dialecto hablado en las islas occidentales aleutienas, se diferencia +poco del alascano. Al mediodía de la región occidental ocupada por +los esquimales, se hallan los tlinkits o koloss, y más al Este los +_tinnas_ (chepeweyanos y athabascanos). Resulta, después de estudiar +las costumbres de los tlinkits, que no dejaban de mostrar cierta +disposición como comerciantes y marinos, habiéndose hallado entre ellos +cuchillos y sierras de hierro, como también objetos para labrar la +plata y el cobre. Practicaban el comercio de esclavos. De su lengua +dicen los americanistas que era dura y áspera. + + [249] La idea de un territorio a manera de puente que sirviera + de barrera o valla a los Océanos Atlántico y del Norte hasta + el período glacial, ha sido expuesta por M. A. J. Jules-Browne + en su obra _The Buildings of the British Isles_, impresa en + Londres el año 1888. + +Al mediodía de los tlinkits, en el territorio llamado colonia inglesa, +y que comprende comarcas occidentales de los Estados Unidos, entre +los grados 55 y 43 de latitud Norte, habitan los kaidahs o kaigames, +que hablan un idioma pobre, sucediendo lo mismo a los indios nass, +sebasas y hailtzas, situados alrededor del río Nass. En el interior +de la Colombia Británica se habla el _nitlacapamuch_, o lengua del +río Tompson, y no lejos, pero más al interior y cerca de las Montañas +Roquizas, el idioma _salish_ de los indios llamados _flatheads_. No +carecen de interés los idiomas de la familia de los _sahaptines_, +idiomas que se hablan a lo largo de los ríos Lewis y de la Culebra, +hasta la falda de las Montañas Roquizas. En cierto sentido pudieran +referirse al _sahaptin_ el lenguaje de los calapoyoc, que habitan al +Sur de los valles de Villameta, el de los indios watlalas y el de los +chinuks. + +Acerca de las partes de la oración en las lenguas americanas, procede +notar: + + 1.º Que el artículo, en las lenguas cultas, sólo existe en el maya, + y en las incultas entre los algonquines y otomíes. + + 2.º El nombre suele llevar un pronombre posesivo en muchas lenguas. + Si en unas no cambian los nombres de singular a plural, y se les + pluraliza mediante numerales o adjetivos, en otras las formas + plurales son varias y más o menos numerosas. El dual sólo existe, + entre todas las lenguas de la América del Sur y del Centro, en + la chilena; pero sí en algunas de la América del Norte. Respecto + a géneros masculino y femenino, no los hay--según no pocos + gramáticos--en las lenguas americanas. Casi lo mismo pudiéramos + decir de las declinaciones y los casos. + + 3.º No abundan los verdaderos adjetivos en las lenguas americanas, + y se duda si los tienen las algonquinas. + + 4.º El pronombre es parte importante de la oración en muchos de + aquellos idiomas. + + 5.º El verbo se incorpora, no sólo los pronombres, sino los nombres + que rige, los adverbios y hasta las conjunciones y preposiciones. + Tiene, además, muchas conjugaciones, voces y modos. Débese recordar + que falta el verbo sustantivo en lenguas bárbaras y en lenguas + cultas, y lo hay lo mismo en unas que en otras lenguas. + + 6.º El adverbio se incorpora en muchas lenguas al verbo. En otras + es muy frecuente adverbiar los verbos o los adjetivos. + + 7.º La preposición abunda en algunos idiomas de la América del Sur, + del Centro y del Norte. En la mayor parte de las lenguas americanas + las preposiciones deberían denominarse postposiciones; sobre todo + cuando rigen pronombres, suelen ir, no sólo pospuestas, sino + también prefijas o sufijas[250]. + + [250] Véase Pi y Margall, ob. cit., pág. 1.693. + + 8.º Del mismo modo la conjunción va sufija o cuando menos pospuesta + en muchos de dichos idiomas. Tal vez la lengua más rica en + conjunciones sea la maya y la más pobre la lule. + + 9.º La interjección se halla en todas las lenguas. Advertiremos + que en las americanas, si algunas veces son, como en las nuestras, + gritos arrancados al hombre por movimientos del alma, otras veces + difieren completamente. Otra particularidad debemos tener en + cuenta, y es que en algunas lenguas las interjecciones usadas por + los hombres son diferentes a las que usan las mujeres. + +Escasas noticias se tienen de la Sintaxis, Ortografía, Prosodia y +Lexicología. + +Respecto a la escritura se desconocía la fonética. Cuando llegó Pizarro +al Perú se encontró con otro medio gráfico sumamente curioso, y éste +era el _quipu_. «Consistía el quipu en un cordón de lana, generalmente +de más de un metro, al que se prendía y del que se colgaba a manera +de rapacejos cordoncillos de diversos colores. Constituía el color en +esta singular escritura el primer orden de signos ideológicos; así que +con frecuencia cambiaba, no sólo en cada uno de los cordoncillos, sino +también en cada uno de los hilos de que se componían. A lo largo de +los cordoncillos se hacían nudos; y éstos constituían el segundo orden +de signos. Variaban de significación los nudos, según estuviesen más +o menos lejanos del cordón-tronco, según formasen o dejasen de formar +grupo, según el puesto que en el grupo ocupasen y tal vez, según la +forma que se les diese»[251]. Afirman algunos, en nuestro sentir sin +fundamento, que mediante los quipus, conocían los peruanos su historia, +sus leyes, su dogma, su culto, su ciencia y hasta su poesía. Creemos sí +que servían los quipus para todo lo que se relacionase con los números +y cuentas; pero nada más. + + [251] Pi y Margall, ob. cit. pág. 1.719. + +Más común fué en toda América la _pintura simbólica_. Abundan las +rocas donde se encuentran grabadas curvas, círculos concéntricos, +figuras fantásticas, representaciones del Sol y la Luna, cabezas +humanas, monstruosas imágenes y verdaderas inscripciones. Escritura tan +rara es todavía objeto de largos estudios. Muchos pueblos tenían sus +jeroglíficos, unos pintados sobre papel y otros pintados o esculpidos +en sus monumentos. Aunque no han sido descifrados todavía, abrigamos +alguna esperanza de que se rasgará el velo que los cubre, y entonces +tendrán explicación hechos que hoy parecen absurdos o contradictorios. + +Además de las lenguas o idiomas, los indios transmitían sus ideas +mediante _gestos_. En particular el indio del Norte de América usó con +perfección y bastante ingenio el lenguaje de los gestos, pues con los +gestos llegó a expresar nombres propios y comunes, también verbos, +pronombres, etc., y hasta pudo construir discursos. + +El número considerable de lenguas contribuyó al mayor desarrollo de +este lenguaje de gestos, medio de comunicación general y a veces único +entre distintas tribus. El lenguaje de los gestos sólo tiene carácter +general en América, pues en las demás partes del mundo es únicamente +auxiliar del lenguaje hablado. + + + + +CAPÍTULO XII + + LAS CIENCIAS Y LETRAS ENTRE LOS INDIOS.--LAS MATEMÁTICAS, LA + GEOGRAFÍA Y LA ASTRONOMÍA.--LA MEDICINA.--LA RELIGIÓN: EL DIOS + DE LOS INDIOS.--LOS SACERDOTES Y HECHICEROS.--EL DIABLO.--LAS + PLEGARIAS.--LAS OFRENDAS.--LOS SACRIFICIOS.--LA PENITENCIA.--EL + CUERPO HUMANO.--EL ALMA.--LA INMORTALIDAD.--LOS SUEÑOS: SU + IMPORTANCIA.--LA VIDA FUTURA.--LAS SEPULTURAS.--LOS DUELOS.--EL + DILUVIO.--LAS LETRAS, LA ORATORIA.--LA POESÍA: EL DRAMA «OLLANTA» Y + EL BAILE-DRAMA «RABINAL-ACHI.» + + +Acerca del estado de la ciencia entre los indios, los sabios o maestros +enseñaban los ritos religiosos, la historia de los Emperadores, la +enseñanza del quechua y la descifración del quipus (escritura); pero +la instrucción se daba únicamente a los descendientes de la familia +real, pues al pueblo, para mejor gobernarlo, se le mantenía en la +ignorancia. Algo sabían de Matemáticas, de Geografía y de Astronomía; +algo sabían de otras ciencias, en especial los mejicanos y peruanos. El +sistema decimal llegó a su completo desarrollo en algunos pueblos, al +paso que en otros prevaleció el sistema vigesimal. Ambos sistemas, lo +mismo el decimal que el vigesimal, parecen indicar el conocimiento de +operaciones aritméticas. Sin temor de equivocarnos, se puede afirmar +que el primero, esto es, el decimal, llegó a su completo desarrollo en +la América Meridional, especialmente entre los peruanos y chilenos. +Además, los peruanos no desconocían los números ordinales. Entre los +pueblos que prevaleció el sistema vigesimal, citaremos los nahuas, +los mayas, los quichés y también--si damos crédito a Duquesne--los +muiscas. Revelaban lo mismo el sistema de los decimales como el de los +vigesimales el conocimiento de operaciones aritméticas. + +Atrasadísimos vivían los pueblos americanos en ciencias cosmológicas. +Creían plana e inmóvil la tierra. Al paso que unos decían que era un +ser viviente, otros afirmaban que estaba sostenida por gigantescos +pilares, y algunos la consideraban como una isla en medio de un mar sin +límites. Suponían que el cielo estaba formado de una masa sólida, no +faltando quien dijese que estaba sostenido por dioses. No distinguían +los astros fijos de los errantes, y todos tenían a los cometas como +apariciones de mal agüero. Rindieron culto al Sol y a la Luna, +considerando al primero como fuente de luz, de calor y de vida. Por el +Sol distinguieron el día de la noche y un día de otro día, y mediante +la Luna se elevaron a la noción de mes. Contaron por lunaciones durante +siglos, y algunos, sin embargo de conocer el año solar, no acertaron +a eliminarlas por completo de sus sistemas cronológicos. Bien puede +asegurarse que hasta que los españoles conquistaron el Nuevo Mundo, no +llegó ningún pueblo salvaje a fijarse en el año solar[252]. + + [252] Véase Pi y Margall, _Hist. general de América_, tomo I, + cuad. II, págs. 1.758 y 1.759. + +Entre los medios naturales más usados por la medicina en América +encontramos el baño ruso. No sólo se empleaba el baño ruso en la mayor +parte de la América septentrional, lo mismo hacia el Atlántico que +hacia el Pacífico, sino el sudatorio público se hallaba establecido +en muchos lugares. No cabe duda que en las poblaciones de México, las +familias más acomodadas tenían sudatorio en sus casas. Consistía en +una pequeña habitación, baja de techo y puerta angosta, con un agujero +muy pequeño en dicho techo. Después de muy caliente la habitación, se +retiraba el fuego, se hacía entrar desnudo al enfermo y se le colocaba +sobre una estera. Cerrada la puerta, se rociaba de agua el pavimento y +paredes. Cuando apenas podía respirar el doliente, a causa de la masa +de vapor que se producía, se le sacaba del sudatorio sumergiéndole de +improviso en agua fría. Unas veces, mientras permanecía en el sudatorio +se le daba con un manojo de hojas de maíz en todo el cuerpo o sólo en +la parte lesionada; otras veces, después del baño de agua fría, se le +frotaba las carnes, y con harta frecuencia se le conducía del sudatorio +a la cama. Para muchas enfermedades se empleaban los baños rusos. En +Nuevo México y California del Norte los sudatorios públicos estaban +situados generalmente en las orillas de los arroyos. Más al Norte +consistía el sudatorio en calentar piedras, rociarlas, y cuando con el +vapor promovido por dicho medio se hallaba bañado de sudor el enfermo, +era llevado al próximo mar o al próximo río, prefiriendo siempre el +agua muy helada. + +También producíase el calor de otro modo. Los californios del Centro +abrían una zanja en la arena y la calentaban con lumbre; en seguida +tendían al enfermo y lo cubrían con arena también caliente. En el +momento que sudaba a mares, le bañaban en agua fría. + +Muchas de las tribus de la América central usaban baños de agua +caliente. + +Además de los baños, no pocos pueblos de América usaban la sangría, +considerándola como medio curativo en el Perú, itsmo de Panamá, +Honduras, Guatemala, México, Florida, etc. En el Perú se la empleaba +contra los dolores de cabeza y se hacía en la junta de las cejas, +encima de las narices. La lanceta consistía en una punta de pedernal +engastada en un palo. En el istmo de Panamá la sangría era remedio +contra la fiebre. En Honduras, Guatemala, México y Florida se usaba la +sangría como medio curativo de diferentes enfermedades; unas veces se +sangraba en la frente, otras en los hombros o en los brazos, no pocas +en los muslos o en las piernas. + +Hacían uso diferentes pueblos de purgantes y eméticos. En el Perú +consistían los purgantes en ciertas raíces que se tomaban, ya contra +los empachos, ya contra los dolores de estómago. En México se usaba +como purgantes, la jalapa, los piñones tostados y las raíces; como +eméticos, el _neixcotlapatli_ y las hojas del _mexóchitl_. Curaban +la sífilis con los purgantes y con comidas cortas y sobrias. Además, +en las costas del Perú los enfermos apuraban uno tras otro jarros +de zarzaparrilla, y en las riberas del mar de los Caribes tomaban +cocimiento de guayacán o de palo santo por doce o quince días. Con +el mismo cocimiento se lavaban las úlceras, dado que las tuviera el +enfermo, hasta que se curasen; la curación tardaba unos noventa días. +La gonorrea la curaban los californios del Mediodía con la canchalagua, +las llagas con el cauterio, las mordeduras de las serpientes con las +hojas y las raíces del guaco, las heridas con orines calientes, las +ronqueras bebiendo miel de abejas y así otras muchas enfermedades. + +De los médicos diremos que los había en México y Perú; también había +médicas. Lo mismo en México que en el Perú, médicos y médicas curaban +o intentaban curar toda clase de enfermedades. Parece ser que ellas y +ellos eran muy dados a la superchería y a la magia. + +Entre los salvajes, la medicina iba unida al cacicazgo, al sacerdocio +o al mago. Con frecuencia fué peligrosa la profesión de médico. No +pocas veces el que la ejercía era castigado, si no curaba al paciente. +Por esta razón comenzó a decirse que la muerte del enfermo era debida, +ya a la cólera de Dios o del Diablo, ya a los conjuros y a las malas +artes de tribus enemigas. Motivo fué lo último, esto es, la creencia en +las citadas malas artes, para que peleasen con saña dos o más tribus. +Refieren las crónicas que a veces se presentaba el médico o hechicero +llevando la cara y cuerpo cubiertos con una piel de oso, adornada con +objetos ridículos, en la mano izquierda un lanzón y en la derecha un +tambor... Con trajes tan raros y con danzas y contorsiones, cantos, +conjuros y rugidos, untos y brujerías, creían que se marchaban las +enfermedades. Si la credulidad del indígena no tenía límites, tampoco +tenía límites la habilidad del médico o hechicero. Afirman los autores +que los medios extranaturales se hallaban más usados en la América del +Norte y en la Central que en la del Sur. Los secretos medicinales +pasaban de los padres a los hijos. Los médicos eran a la vez sacerdotes +y hechiceros. + +Los indios, ya cultos, ya incultos, llevaban amuletos, a los cuales +atribuían virtudes sobrenaturales. + +Por lo que a la religión respecta, el indio adoró a un Dios que tenía +alguna semejanza con el panteísta de los pueblos orientales. Mediante +ruegos y plegarias, el salvaje procuraba constantemente aplacar +la supuesta cólera de sus dioses. ¿Era general la idea de Dios en +América? En este punto no se hallan conformes los cronistas. Al paso +que algunos sostienen que no se consideraba general ni mucho menos, +otros dicen que todas las tribus, aun las más salvajes, adoraban a sus +dioses. Se ha dicho con algún fundamento que las religiones americanas +fueron principalmente astrolátricas. Lo fueron las de las tribus más +adelantadas; así la de los aztecas y otras adoraban al Sol como origen +de todo bien, y los incas prestaban culto al Sol, a la Luna y a las +Estrellas. Otras muchas tribus adoraban a los elementos. Los mismos +mejicanos e incas consideraban el fuego como sagrado, los chibchas +creían que era sagrada el agua de los ríos y lagos, y los iroqueses +adoraban a los vientos. El salvaje veía a su dios en todas partes, en +la luz, en las tinieblas, en la tempestad y en el Océano. El murmullo +del viento entre las hojas, el crugir de las ramas y el ruido de los +troncos, fueron considerados por el indio como voces misteriosas del +espíritu que moraba en los árboles. Los árboles grandes y solitarios +inspiraban veneración profunda. También el culto de la piedra fué +practicado por los americanos. Los dakotas pintaban de rojo las piedras +que consideraban sagradas y les ofrecían sacrificios y, en general, +el indio, de cualquier tribu que fuese, conservaba con veneración +piedras de formas, colores o propiedades para él extrañas. Tales +piedras fueron convertidas por el indio en _fetiches_ o en prodigiosas +medicinas para determinadas dolencias. Objeto de especial devoción +eran ciertos animales, siendo la culebra el animal que, entre todos +los sagrados, recibía universal homenaje. El fetiche era para el indio +verdadero ídolo; de modo que, en la Historia de los americanos no cabía +distinguir la idolatría del fetichismo. El Diablo fué adorado o temido +en la mayor parte de los pueblos. Afirmaban algunos que se les había +aparecido bajo horrible aspecto y hablándoles con ronca voz. Creían +muchos--de igual modo que los hebreos--que el Diablo entraba en el +cuerpo del hombre. Así explicaban ciertas enfermedades, y por esto, +unos le invocaban y otros le conjuraban. No se presentaba el Diablo de +igual manera ni bajo la misma forma en todas partes. Decían unos que se +presentaba en figura de serpiente, otros de tigre, algunos de hombre, +no pocos de zumaya o de halcón, murciélago, etc. Del mismo modo la +creencia en el dualismo y en el antagonismo de Dios y el Diablo era +frecuente en América. + +Según la tradición iroquesa, la humanidad bajó del Cielo a la Tierra. +Dos mellizos, hallándose todavía en el claustro materno, bajaron al +mundo. Eran enemigos, lo mismo en el vientre de la madre que en la +tierra. Llamábase el primero _Enigorio_ y el segundo _Eningonhahetgea_; +aquél representaba el espíritu del Bien y éste el del Mal. Representaba +Enigorio la bondad y Eningonhahetgea la maldad. Enigorio creó el Sol +y la Luna; llenó la tierra de arroyos y de ríos; pobló de mansos +animales el suelo, el aire y las aguas; formó de barro al hombre +y la mujer, infundiéndoles vida y alma, dándoles por sustento los +frutos de la naturaleza. Eningonhahetgea, en tanto, erizó la tierra +de rocas y de barrancos, despeñó las aguas, esparció por todas partes +tigres, serpientes y lagartos; quiso sacar del barro dos seres a su +semejanza y sólo sacó dos monos; para crear hombres, tuvo que pedir +a Enigorio que les dotara de alma. Continuó la lucha entre los dos +hermanos, acordando al fin acabar de una vez mediante un duelo. Dos +días seguidos pelearon, cayendo al cabo de ellos vencido y casi muerto +Eningonhahetgea. Desaparecieron de la tierra los dos rivales; pero +continuaron siendo, el uno, el genio del bien y el otro el genio del +mal. Semejante doctrina tiene más semejanza con la persa que con la +hebrea. Enigorio y Eningonhahetgea de los iroqueses no son el Dios y +el Diablo, ni los ángeles y los demonios de la Biblia, sino el Ormuz +y el Ahrimán de Zoroastro. No es esto decir que fuese la misma la +doctrina americana que la contenida en el Zendavesta. La lucha entre +Ormuz y Ahrimán, entre la luz y las tinieblas, debía terminar con la +victoria del primero: pero entre el Dios y el Diablo de muchas razas +salvajes del Nuevo Mundo, no acabaría nunca, o la guerra entre los +dos sería eterna. Dichas razas--y la doctrina no deja de tener cierto +gusto positivista--rendían preferente culto al Espíritu del Mal, +fundándose en que el del Bien siempre era propicio a los hombres. Los +indios querían tener contento al que podía hacerles daño e importábales +poco o nada el que por su naturaleza tenía que hacerles beneficios. +Aztecas, peruanos, quichés y otros pueblos dirigían plegarias a los +dioses, pidiéndoles protección y amparo, salud y ventura, ayuda contra +los enemigos, agua para regar los campos, alimento para los inocentes +niños que no andan y están en sus cunas, consuelo a los hombres, a los +brutos y a las aves que habitan en la tierra. El dacota se contentaba +con decir cuando iba de caza: _Espíritu de los bosques, compadeceos de +mí y enseñadme dónde encontraré el búfalo y el ciervo. Espíritu de los +vientos_--repetía al entrar en un lago--_dejad que cruce sano y salvo +estas profundas aguas_. + +Acerca de la actitud en que oraban los mejicanos, era, unas veces +arrodillados, otras en cuclillas, algunas, vuelta la faz a Oriente, y +también, en solemnes fiestas, postrados a los pies de sus ídolos. Los +peruanos se ponían en cuclillas, las manos altas y dando besos al aire. +Los quichés se contentaban con levantar el rostro al cielo. + +Respecto a las ofrendas estaban en relación con las riquezas del que +las daba. Aztecas e incas ofrecían a sus dioses ricas joyas de oro +y de plata; los quichés deponían en los altares de sus divinidades +provisiones de boca o mercancías. El pobre, en todos los pueblos +citados, se contentaba con dar modesta torta o sencilla flor. Entre las +razas salvajes, el dacota, por ejemplo, se limitaba a dirigir al cielo +la primera bocanada de humo que salía de su pipa. + +La ofrenda de los seres vivos debió ser general en América. Brutos y +aves se ofrecían por las razas cultas y por las salvajes. La codorniz +era en México la víctima predilecta; ovejas y carneros en el Perú; +lobos, ciervos, perros y otros en las razas salvajes. + +De igual modo los aztecas sacrificaban hembras y varones, adultos +y niños; los peruanos apenas hicieron tales sacrificios; la +misma costumbre observaron los indios de la América Central y de +la Meridional. Los prisioneros de guerra y los esclavos fueron +principalmente las víctimas propiciatorias. + +La penitencia se hallaba establecida de un modo o de otro, y consistía +en el ayuno, la abstinencia de algunas comidas, el apartamiento de les +placeres sensuales y el martirio del cuerpo. Dícese que algunos pueblos +conocieron la confesión, la comunión y la circuncisión. + +El cuerpo humano--según el indio--era sólo envoltura de otro ser dotado +de facultades misteriosas. Creía el indio que todo el mundo material +tenía inteligencia y sensibilidad; los animales todos oían los ruegos +de los hombres. Confundían a menudo la inteligencia y sensibilidad con +la vida. Pensaban que el hombre, al nacer, recibía del aire el aliento, +la existencia; aliento o existencia que perdía poco a poco hasta morir. + +Casi todas las tribus de América admitían en el hombre un ser +interior que le daba vida e inteligencia. No sabemos si lo suponían +inmortal, afirmando por lo menos que sobrevivía al cuerpo. Dícese +que los otomíes y los miwocos de la América del Norte veían en la +muerte el completo acabamiento del hombre, y lo mismo se piensa de +algunas tribus del valle del Sacramento. También se afirma que lo +mismo pensaban algunas tribus de Sinaloa, varias de los columbios de +tierra adentro y otras de los hiperbóreos. Sostenían los acagchemenes +que el hombre, al tiempo de nacer, recibía del aire el aliento, la +respiración, la existencia; todo esto lo iba perdiendo a medida que +envejecía, y al morir los dejaba confundidos en aquel vasto mar de +la vida. No carece de originalidad teoría tan peregrina. Sospéchase +de igual manera que en la América Central se hallaban tribus que no +creían en el alma. El alma, a los ojos de los americanos, era el aire, +el viento, la respiración, la sombra, la imagen, el corazón, la vida +y la inteligencia. Acerca del sitio donde residía, según unos, en +el corazón; según otros, en la cabeza; había pueblos que decían que +estaba en los ojos, y algunos afirmaban, por último, que residía en los +huesos. Después de la muerte--decían algunos pueblos--salía del cuerpo +y corría a nuevas regiones; según otros, se convertía en ángel de los +que amó o en demonio de los que aborreció; sostenían muchas gentes que +las almas transmigraban, no sólo a cuerpos de hombres, sino a cuerpos +de otros seres. La del que había muerto en batalla, se convertía--así +lo contaban los aztecas--en pájaro de rico plumaje que libaba las +flores de los vergeles del cielo o venía a sustentarse con las de +los jardines de la tierra. En vistosas aves y también en estrellas +se transformaban--según creencia de los tlaxcaltecas--las de noble +alcurnia, y en escarabajos u otros insectos las de la obscura plebe. En +serpientes de cascabel suponían los apaches encarnadas las almas de los +réprobos, convirtiéndose igualmente--según dichos salvajes--en osos, +lechuzas y otros animales. Del mismo modo se creía por la generalidad +que las almas, después de morir el cuerpo, iban a regiones más o menos +felices. + +Dichas regiones las suponían muchos pueblos en la misma tierra, ya +al Oriente, ya al Occidente, ora en lugares subterráneos, ora en el +cielo. No faltaron pueblos que para los justos concibieron un paraíso y +para los pecadores un infierno. Con el inca Garcilaso diremos que los +peruanos daban a las buenas almas el cielo y a las malas el centro de +la tierra. + +La creencia en la inmortalidad del alma originó la costumbre de +enterrar los cadáveres con sus armas, vestidos, etc., y a veces con +sus caballos y hasta con sus esclavos y mujeres, para que el muerto +pudiera presentarse en el otro mundo con la misma dignidad que gozó en +la tierra. + +Sin embargo de todo lo expuesto acerca del alma humana, trasladaremos +aquí la siguiente nota manuscrita de Pi y Margall y con la cual +terminaba el capítulo LXXXVI: «Verdadera noción del espíritu no la +tenía pueblo alguno de América»[253]. + + [253] _Historia de América_, vol. II. pág. 1.371. + +Tuvieron verdadera y transcendental importancia entre los americanos +los _sueños_ (naturales o provocados). Mediante los sueños se ponían +en comunicación directa con los dioses, según pensaban los indios. Esto +dió un carácter especial a la vida del salvaje, carácter que podemos +calificar de irreal y absurdo. + +Creían en la vida futura, considerando la muerte como tránsito a otra +vida. Moría el cuerpo; pero lo que constituía la individualidad pasaba +a otro mundo astral. + +Las sepulturas tenían varias formas. Se colocaban los cadáveres en +cisternas, en sepulcros, en grutas y en cavernas, bajo montículos, +entre las ramas de los árboles, en elevadas plataformas, etc. Algunos +pueblos quemaban a sus muertos. + +Manifestaban los parientes o amigos su dolor con gritos, quejas, +lastimándose el cuerpo, etc., y hacían esto para aplacar la cólera +del alma vagabunda. Infundían los muertos, más que respeto, temor. +Frecuentes eran también las ofrendas. Se acostumbraba poner víveres +junto a los muertos, como igualmente armas y herramientas; a veces +joyas. «Por estos valles del Perú--escribe Cieza--se usa mucho enterrar +con el muerto sus riquezas y cosas preciadas, y en los pasados tiempos +hasta se le abría la sepultura para renovarle la comida y la ropa. +Mucha cantidad de oro y plata sacaron de estas huacas los españoles +luego que ganaron este reino; y, al decir de los indígenas, lo que +entonces y después sacaron es para lo que continúa oculto, lo que para +una gran medida de maíz un puñado y para una gran vasija de agua una +simple gota». Lo mismo que en el Perú halló Cieza, mucho más al Norte, +en los sepulcros esta abundancia de riquezas. Hállanse hoy los museos +de Berlín, de París, de Lima, de otros pueblos de América y de Europa +llenos de objetos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de otras +substancias de las vastas necrópolis de Ancón, Chancay y Pachacamac. +Se han descubierto en ellas vasos y brazaletes de oro, de plata, de +bronce; sortijas y collares de plata e imitaciones de hojas de coca en +oro; alfileres y depiladores de plata; pedazos de plata y de bronce; +hachas y flechas; flautas y pájaros de hueso; muchos objetos de barro, +etc. En la isla de Hayti solíase encerrar con los difuntos, además de +cazabe y un cántaro de agua, joyas y armas. En América del Norte los +pueblos establecidos hacia el Atlántico observaban la citada costumbre. + +Hemos de registrar del mismo modo, que como en la otra vida los reyes +y los señores podían echar de menos el cariño de sus mujeres y el +servicio de sus criados, se hizo indispensable que mujeres y criados +muriesen al mismo tiempo que dichos reyes y señores. Si en las tribus +de la América del Norte casi estaban reducidos los duelos a cantos, +lloros y alaridos, llama la atención que en Michoacán (Estado de +México), después de quemar el cadáver del monarca, se daba un banquete +a todos los que le habían llevado a la hoguera y un paño de algodón +para limpiarse el rostro. Cinco días habían de permanecer sentados, la +cabeza baja y en absoluto silencio. Si de la penitencia se exceptuaban +los grandes, en cambio tenían que velar y llorar de noche en la tumba. +En los citados cinco días los hogares estaban tristes y las calles +desiertas. + +Entre algunas tribus salvajes de la Carolina, cuando alguien moría, se +reunía la familia y los individuos invitados, para oir una especie de +oración fúnebre. A los soldados muertos en batalla se les tributaba +mayores honras. Cuando moría un cacique se cortaban la cabellera todos +los vasallos, varones y hembras, y guardaban tres días de abstinencia y +luto. + +Entre los algonquines consistía el luto en abstenerse de concurrir +a los banquetes y fiestas y en no cortarse el cabello. Daban otros +pueblos mayores muestras de dolor, debiendo citarse los tacully, en +cuyo pueblo la viuda había de llevar, durante dos años, en un saco, +las cenizas y los huesos no quemados de su marido, teniendo que ir +también vestida de andrajos. Por último, entre los natextetanos de la +América del Norte, se hallaba la familia de los tinnehs, cuyas mujeres +se mutilaban la falange de un dedo cuando moría cualquiera de sus +parientes. No se cortaban los hombres los dedos; pero se rapaban la +cabeza y se herían el cuerpo con pedernales. + +En la América Central, al morir un jefe o cualquiera de su familia, +era llorado cuatro días por los súbditos, quienes de día estaban +silenciosos y de noche daban grandes alaridos. El gran sacerdote, al +amanecer el quinto día, les ordenaba que no continuasen en sus tristes +demostraciones o lamentos, asegurándoles que el alma del muerto estaba +ya con los dioses. En Guatemala el viudo se pintaba de amarillo el +cuerpo, y entre los mozquitos todos los individuos de la familia se +cortaban el cabello cuando fallecía uno de sus deudos; sólo se dejaban +una tira de la nuca a la frente. La viuda, entre los mozquitos, daba +con su rostro en el suelo hasta chorrear sangre. + +Acerca de la América del Sur, dejando de contar los duelos en el Perú y +en otros puntos, los cuales quedaban reducidos a llantos y a muestras +de sentimiento parecidas a las ya dichas, citaremos los duelos con +sangre, tan comunes en toda América, lo mismo en la del Norte, que +en la Central y en la del Sur. Entre los charrúas de la América del +Mediodía, la viuda por el marido, la hija por el padre y la hermana por +el hermano, se cortaban la falange de uno de sus dedos y se clavaban +varias veces en brazos, pechos o costados la lanza o el cuchillo del +muerto. + +De un diluvio o general inundación tuvieron noticias más o menos vagas +muchas tribus, como ya indicamos en algunos capítulos de este tomo. + +Terminaremos esta breve reseña de las ciencias y religión de los +antiguos americanos, no sin decir antes que nos asaltan dudas acerca +de ciertos asuntos. ¿Habremos dicho la verdad? No lo sabemos. ¡Es tan +obscura la historia de América antes de la conquista de los españoles! + +No quedan grandes vestigios de la vida literaria de los indios. No +obstante, por la tradición oral sabemos que se distinguieron bajo el +punto de vista de la oratoria los araucanos al Sur y los iroqueses al +Norte. Unos y otros daban y dan aún brillante colorido a sus arengas; +tenían y tienen todavía mucho cuidado porque su lenguaje sea puro y su +estilo enérgico. Como muestra, trasladaremos aquí el siguiente párrafo +del discurso que el jefe de los onondagas dirigió en 1684 al enviado de +Dorgan, pues anteriores a la conquista nada conocemos. + +«Corlear[254]: Ononthio[255], me adoptó por hijo, como hijo me trató +en Montreal y como hijo me dió el traje que visto. Juntos plantamos +allí el árbol de la paz, y juntos lo pusimos en Onondaga, a donde envía +siempre sus mensajeros. Hacían ya otro tanto sus antecesores, y ni a +ellos ni a nosotros nos pesa. Tengo dos brazos: extiendo el uno sobre +Montreal para sostener el árbol que allí plantamos, el otro sobre la +cabeza de Corlear, que es, hace tiempo, mi hermano. Corlear es mi +hermano, y Ononthio mi padre; pero sólo porque quiero. Ni el uno ni +el otro son mis señores, y del Creador del mundo recibí la tierra que +ocupo. Soy libre. Respeto a los dos, si bien no reconozco en ninguno +el derecho de mandarme. No lo tiene tampoco ninguno de los dos para +quejarse de que yo procure por todos los medios posibles evitar la +guerra. Tomóse mi padre (Ononthio) el trabajo de venir a mi puerta +y siempre me hizo proposiciones razonables. Voy a verle: no puedo +diferirlo más tiempo»[256]. + + [254] Corlear era súbdito inglés. + + [255] Ononthio era natural de Francia. + + [256] Véase Pi y Margall, Ob. cit., tomo I, cuaderno II, pág. + 1.730. + +Notables son también algunas leyendas y baladas y cantos de amor, lo +mismo de los pueblos cultos que de los salvajes. Netzahualcóyotl, rey +de Tezcuco, fué gran poeta y compuso hermosos cantos. Así comienza uno +de ellos: «Son las caducas pompas del mundo como los verdes sauces, +que por mucho que quieran durar perecen, porque los consume inesperado +fuego, o los destroza el hacha, o los derriba el cierzo o los agobian +los años. Como las rosas es la púrpura por su color y su suerte; son +bellas ínterin sus castos botones recogen y guardan avaros el rocío que +cuaja en ricas perlas la aurora; se marchitan, pierden su hermosura, +su lozanía y el encendido color con que agradablemente se ufanaban, +luego que les dirige el padre de los vivientes el más ligero de sus +rayos...»[257]. + + [257] Pi y Margall, ob., t. y cuad. citados, pág. 1.743. + +En el Perú floreció la poesía lírica y también la dramática. De +la última puede servir de ejemplo el drama que lleva el título de +_Ollanta_[258]. El protagonista del drama se llama _Ollanta_, famoso +guerrero, que se había enamorado de Kusi-Khóyllur, hija del inca +Pachacútij[259]. Encontramos las siguientes frases pronunciadas por +Ollanta: «Sería más fácil hacer brotar agua de una roca y arrancar +lágrimas a la arena que hacerme abandonar a mi Kusi-Khóyllur, la +estrella de mi ventura.» + + [258] _Ollantay_ escriben otros. + + [259] O Cusi Coyllur, hija de Pachacutec. + +El drama, escrito en el quechua, fué traducido al francés por el señor +Pacheco Zegarra. Acerca del autor del drama nos asaltan algunas dudas. +¿Se escribió antes o después de la conquista? ¿Se halla probado que el +autor pertenecía a la raza indígena o lo escribió D. Antonio Valdez, +cura de Tinta, quien lo hizo representar en la corte del desgraciado +Tupac-Amaru? Sólo afirmamos que el autor, sea el que quiera, conocía +perfectamente el lenguaje; tal vez fuese algún misionero versado en el +quechua, pudiéndose sospechar con fundamento que se escribió después +de la conquista. El inca Garcilaso en sus _Comentarios Reales_ afirma +que no era raro que religiosos españoles, principalmente jesuítas, +compusieran comedias en quechua y aimará. + +De la citada composición dramática escribe Pi y Margall lo que sigue: + +«Ollanta, según la tradición, era uno de los más poderosos caciques +de Tahuantinsuyu. Vivía en la ciudad de su mismo nombre, a no gran +distancia del Cuzco, al abrigo de una vetusta fortaleza construída en +la cumbre de un áspero y empinado cerro. Enamoróse de Cusi Khóyllur, +hija de Pachacutec, y fué, para desgracia de ambos, correspondido. +Al advertirlo el Inca, trató con gran rigor a la hija y la encerró, +quién dice que en un calabozo, quién que en el monasterio de vírgenes +consagradas al Sol. Ciego el cacique Ollanta de amor y cólera, concibió +nada menos que la idea de ganar a Khóyllur por la fuerza de las armas. +Se sublevó contra su soberano, y alcanzó al principio brillantes +triunfos. Derrotado después, se hizo fuerte en su castillo, verdadero +nido de águilas. Sostúvose allí algún tiempo, desplegando un valor y +una estrategia que no se esperaba de sus años, siendo al fin vencido y +preso por uno de los mejores generales del Imperio. Estaba ya entonces +sentado en el trono de Cuzco Inca Yupanqui. Inca Yupanqui, no sólo le +perdonó, sino que también le dió la mano de Cusi Khóyllur, su infeliz +hermana»[260]. + + [260] Véase Pi y Margall, Ob. cit., tomo I, vol. I, pág. 401. + +No hay en él--escribe el citado historiador--reminiscencias católicas, +y habría sido difícil que en una composición literaria se hubiese +dejado de escapar una que otra de la pluma de un español de aquel +tiempo. Retrátase en él, por lo contrario, con fidelidad pasmosa y +verdadero cariño las creencias, el culto y aun las supersticiones de +los antiguos peruanos; y esto, sobradamente lo comprenderá el lector, +habría sido todavía más difícil para nuestros hombres. El lenguaje es, +además, puro y clásico: ¿qué extranjero había de conocer tan a fondo +aquél idioma? ¿Con qué objeto lo habría estudiado?[261]. + + [261] Ob. cit., vol. II, pág. 1.749. + +Después de decir el autor de la _Historia general de América_ que si +los versos parecen castellanos por el número de sílabas, no lo son por +sus condiciones prosódicas, y si hay frases que parecen acusar manos +españolas, como también un gracioso bastante parecido al de nuestras +antiguas comedias, esto no es bastante motivo para creer la obra ni +extranjera, ni posterior a la conquista. Pudo sí ocurrir que la obra +con posterioridad a la conquista sufriese enmiendas y correcciones, +cosa no sólo posible, sino también probable. + +Es de advertir que la afición a los espectáculos teatrales no era +exclusiva de los peruanos; la tenían los mayas, los nahuas y otros[262]. + + [262] Ibidem, págs. 1.749 y 1.750. + +De los bailes-dramas, tan estimados entre algunos pueblos americanos, +citaremos el _Rabinat-Achi_, que recogió Brasseur de boca de los +indígenas y publicó en su _Colección de documentos_, volumen segundo. +El Rabinat-Achi es un documento interesante y se halla escrito en +lengua quiché. Su argumento, sumamente sencillo, consiste en que +Rabinat-Achi, valeroso guerrero, consiguió poner preso a Queche-Achi, +enemigo de su pueblo. Llevado Queche-Achi a la presencia del rey +Hobtoh, cuando se convence que ha de morir, pide, entre otras gracias, +que se le conceda trece veces veinte días y trece veces veinte noches +para ir a despedirse de sus montañas y de sus valles. Obtuvo el permiso +y cumplió valerosamente lo que había ofrecido. Los bailes-dramas +fueron generales en toda la América Central antes de la conquista y +continuaron después de ella con el mismo entusiasmo. De unos y de otros +se conservan ligeras noticias. + +Respecto de las razas salvajes casi nada sabemos, pero llegamos a +creer que sólo tuvieron el baile pantomímico. No pudieron tener otra +cosa[263]. + + [263] Ibidem, pág. 1.752. + + + + +CAPÍTULO XIII + + LAS BELLAS ARTES ENTRE LOS INDIOS.--CARÁCTER DE LAS BELLAS + ARTES EN MÉXICO Y EN EL PERÚ.--MATERIALES EMPLEADOS EN LOS + MONUMENTOS.--LAS PIRÁMIDES.--RELACIONES ENTRE LOS MONUMENTOS DE + AMÉRICA Y LOS DEL ANTIGUO MUNDO.--LOS TEMPLOS: EL DE MÉXICO.--LOS + PALACIOS.--MONUMENTOS DE MITLA.--RUINAS DE PALENQUE.--ORATORIOS + DE OCOTZINGO.--ESTATUAS DE PALENQUE.--PIRÁMIDES DE + AKÉ.--OTROS MONUMENTOS.--LOS MONUMENTOS DE YUCATÁN Y DE + HONDURAS.--CONSIDERACIONES SOBRE LOS TEOCALLIS.--SU SEMEJANZA CON + OTROS DEL ASIA.--LA FALSA BÓVEDA EN AMÉRICA.--LA ARQUITECTURA EN + EL PERÚ: MONUMENTOS PRE-INCÁSICOS Y DE LOS INCAS.--EL TEMPLO DEL + CUZCO.--OTROS EDIFICIOS.--LA ARQUITECTURA PERUANA Y LA DEL VIEJO + CONTINENTE.--LA ESCULTURA.--EL DIBUJO Y LA PINTURA.--LA MÚSICA EN + MÉXICO Y EN EL PERÚ.--LAS BELLAS ARTES EN BOLIVIA Y EN LA AMÉRICA + CENTRAL.--EL CANTO: EL AREITO. + + +Antes de fijar nuestra atención en las construcciones arquitectónicas, +recordaremos que en las tres Américas (Meridional, Central y +Septentrional), se hallan cuevas más o menos profundas que fueron un +día, unas albergue de vivos, otras tumba de muertos y algunas templo de +dioses. + +También en varios puntos de América se ven puentes naturales, ya +formados por árboles seculares, ya por grandes rocas. Consisten los +primeros en que un árbol, nacido en la margen de un río o torrente, +cae sobre la opuesta ribera y forma un puente sobre el cual pasa el +indígena. Pero no son esos los puentes que llaman más la atención en +las Indias: lo son los dos de roca viva de Icononzo, tendidos sobre el +profundísimo valle de Pandi y por el cual corre el torrente de Suma +Paz. Comunícanse los dos puentes: el uno está a más de 97 metros sobre +el nivel de las aguas y forma un arco que mide 14-1/2 de longitud, 12 +con 7 decímetros de anchura, 2 con 4 de espesor en su centro; el otro +puente se halla sobre el torrente a unos 78 metros y se compone de tres +masas de rocas, haciendo oficio de clave la del medio. Tales puentes +deben ser obra de la naturaleza, como obra de la naturaleza son los +montes y los valles. + +Pasando a estudiar la arquitectura propiamente dicha, haremos notar +primeramente la poca o ninguna relación artística que ha mediado +entre México y el Perú, dada la distancia tan corta que los separa. +Diferente es el camino que siguió el arte en México y en el Perú. Si +atendiésemos a imperiosas necesidades de la localidad, al clima, por +ejemplo, resultaría que debieran hallarse en México muchos edificios +del Perú, y en el Perú muchos de México. Ya sabemos que en sus +orígenes, las construcciones son, ya de piedra, ya de madera o ya de +ambas cosas. Pues bien, en ciertas localidades se comprende el empleo +de la piedra y la madera o el sistema mixto; pero no--y esto sucede +frecuentemente--que unos edificios sean sólo de piedra y otros de +madera. + +Tal vez pueda explicarse todo esto no olvidando que Manco Capac, en el +Perú, y Quetzalcoatl en México, fundadores el primero de aquel Imperio +y el segundo del último, son extranjeros. Ellos y su gente importaron +la cultura de su primitivo país a sus nuevos Estados, y no teniendo en +cuenta las condiciones de las ciudades peruanas y mejicanas, levantaron +edificios como los que habían dejado en su antigua patria. Peruanos +y mejicanos dieron a sus obras formas artísticas diferentes, que, +mediante transiciones y modificaciones, llegaron al estado de relativa +perfección. + +Los materiales empleados en los monumentos eran los mismos que los +usados en Europa, esto es, la tierra, la arcilla, la madera, la cal, +la arena, el betún y la piedra; el adobe y el ladrillo; la argamasa, +el cemento y el estuco. Usábase también de los mismos aparejos: el +tapial, el hormigón y la mampostería; el sillar paralelepípedo, el +ciclópeo y el almohadillado; la sillería de juntas en cruz y la de +juntas verticales; los revoques y los enlucidos[264]. No huelga decir +que tales construcciones no se hallan en los pueblos salvajes. Si +encontramos la columna en muchos edificios de los pueblos cultos, el +arco no fué conocido en ningún pueblo. En frisos y cornisas vemos +riqueza considerable, y, por lo que respecta a los huecos, sólo por las +puertas recibían la luz la mayor parte de los edificios. Las puertas +eran rectangulares y algunas cuadradas, y las ventanas, donde las +había, presentaban la misma forma que las puertas. Como los grandes +edificios, especialmente los templos, se edificaban en sitios elevados, +para subir a ellos se recurría a la rampa o a la escalera. Los tramos +eran, generalmente, rectos, las escaleras angostas y los escalones +altos. Los pasamanos, como los escalones, estaban construídos de piedra. + + [264] Véase Pi y Margall, Ob. cit., vol II. págs. 1.801 y + 1.802. + +Abundaban las pirámides y, entre otras, llamaban la atención la del +Sol y la de la Luna en Teotihuacán, la de Cholula, la de Teopantepec +y la de Huatusco. Acusan marcado adelanto las de Huatusco, Papantla, +Xochicalco y Tusapán. La de Tusapán es perfecta. «Sólo éstas--dice +el historiador citado--merecen el nombre de pirámides. Las demás +no tienen ni siquiera oblicuas las aristas de los diversos altos +que las componen. Son todas, no secciones piramidales, sino +paralelepípedos-rectángulos, de abajo arriba, el uno menor que el otro. + +Escaseaba en Egipto este género de construcciones; abundaba en la +cuenca del Tigris y del Eufrates, en los antiguos reinos de Asiria +y Babilonia. Herodoto vió el templo de la ciudad de este nombre y +lo describió en el párrafo 181 del libro primero de su Historia. El +templo, según él, era cuadrado en su base, y medía en cada uno de sus +frentes dos estadios, 370 metros. En medio de esta base se alzaba una +torre maciza de un estadio de longitud y otro de anchura; sobre ésta, +otra; sobre ésta, otra; y así sucesivamente, hasta el número de ocho. +Alrededor de todas había una rampa, y como a la mitad un relleno con +asientos para descanso de los que subían. En la última torre estaba el +santuario. A juzgar por las ruinas que aún existen, debió de ser esta +forma de construcción, tan general y típica en aquella parte del Asia +como en América. Lo hubo de ser hasta en la Pérsida. Nos lo revela el +sepulcro de Ciro que cabe aún ver en lo que fué ciudad de Pasárgada. +Véase el tomo II de la obra _Histoire de l'Art dans l'Antiquite_, +principalmente el capítulo II y el IV»[265]. + + [265] Nota de Pi y Margall, escrita por él mismo en su + _Historia de América_, volumen segundo página 1.825. + +Al oeste de Puebla de los Angeles se encuentra la citada pirámide de +Cholula. Antes de pasar adelante, consignaremos que las pirámides +de Teotihuacán son de tierra, arcilla, argamasa y guijarros; la de +Cholula, de adobes; la de Huatusco, está revestida de piedra, y la de +Xochicalco, es de sillería. + +Respecto a templos, tal admiración causó a Hernán Cortés el mayor +de México, que suyas son las siguientes palabras: «al es--decía el +insigne capitán--su grandeza, que no lo sabría explicar lengua humana: +dentro de su circuito se podría muy bien facer una villa de quinientos +vecinos. Hay bien cuarenta torres muy altas, la mayor más alta que +la de la catedral de Sevilla. Son todas de tal labor, así en lo de +piedra como en lo de madera, que no pueden estar en parte alguna mejor +labradas ni hechas.»Comenzóse su fábrica por Tizoc, el año 1483, y fué +inaugurado por Almitzotl, el 1487. Dentro de vasta cerca, coronada +de almenas, había 33 templos, siete casas para otros tantos colegios +de sacerdotes, seis oratorios, una hospedería, cuatro albercas, dos +juegos de pelota y otras habitaciones, sin contar los muchos patios, +alguno tan grande que medía más de 130 metros en cuadro. Otro palacio +no menos digno de memoria describe Cortés. En él dice que tenía +Moctezuma un jardín con miradores que del suelo al techo eran de jaspe. +En dicho jardín había diez albercas y en ellas se mantenían muchas aves +acuáticas. Los leones, tigres, lobos y otras fieras, como también las +aves de rapiña, tenían sus correspondientes albergues. Otros palacios +con sus jardines se levantaban en Tezcuco, en Toxcutzingo y en la +Quemada. En el Estado de Oajaca, en el fondo de un valle, y en medio +de un semicírculo de agudos picachos, se hallan los monumentos de +Mitla. Estas antiguas necrópolis consisten en cuatro grandes fábricas, +llamadas comúnmente palacios, y dos pirámides que se consideran como +altares o templos. «Examinados en conjunto--dice Pi y Margall--los +cuatro monumentos, asombra a la verdad su rigor geométrico, la pureza +y la energía de sus líneas, la precisión de sus ángulos, la simetría +y harmónica disposición de sus partes, el corte y las juntas de sus +piedras que hicieron inútil la argamasa, las combinaciones de sus +mosáicos, también sujetos a medida. No cabe regularidad mayor que la de +esas singulares construcciones»[266]. Las dos pirámides, la una está +situada al Oeste de la primera necrópolis, y la segunda al Sur de la +última; aquélla consta de cuatro pisos y ésta de tres. + + [266] _Historia general de América_, vol. II, pág. 1.839. + +Pasamos a estudiar las ruinas de Palenque, restos de antigua ciudad +llamada Nacham, y que--según Dupaix--tenía de extensión unos doce +kilómetros. A la sazón--si damos crédito a Waldeck--apenas llega a +cinco. Se hallan en territorio de Chiapas, orillas del Otolúm, de 11 o +12 kilómetros al Sudoeste de Santo Domingo, en las colinas de un valle +y a la entrada de una serranía de la que bajan abundantes arroyos. +Cinco son los principales y ruinosos monumentos: el Palacio, el templo +de la Cruz, el del Sol, el del Relieve y el de los Tableros. + +Hay, además, muros aislados, arranques de edificios, sillares sueltos +y dos pirámides. Al Norte está el Palacio; al Sur, y casi en la línea +del Palacio, el templo del Relieve: al Sudeste, los del Sol y la Cruz; +al Sudoeste, el de los Tableros, y a unos 3.500 pasos al Mediodía de +la última casa Nordeste de Santo Domingo, las dos pirámides. Levántase +el Palacio casi a la margen del Otolúm, sobre una mole piramidal de +78 por 86 metros de base y 11 o 12 de altura; el Palacio mide de alto +8 metros y de base 50 por 35. En sus cuatro frentes lleva 40 huecos, +distinguiéndose las puertas sólo por la mayor anchura. Las talladas +losas, numerosas tumbas y gigantescas estatuas, han hecho que algunos +arqueólogos hayan creído que el citado lugar fuera sagrado, donde se +congregaba un pueblo de devotos y residía el alto sacerdocio de los +mayas[267]. + + [267] Véase Navarro Lamarca, ob. cit., págs. 273 y 274. + +En Ocotzingo, allá en la vertiente de pequeño cerro, al que se sube por +espaciosa y casi desmoronada gradería, se levantan tres adoratorios, +dos pequeños y uno mayor central; y en segundo término, la arquitectura +de los mencionados oratorios es del mismo gusto que la de Palenque. + +Dentro del territorio de Yucatán, que es donde se descubren más restos +de edificios antiguos, se ven muchos monumentos que afectan la forma +piramidal. + +Las dos estatuas de Palenque, según algunos críticos, hubieran podido +también aparecer en Egipto sin llamar la atención de los arqueólogos. +¿Serán casuales las semejanzas entre los monumentos del Antiguo y +del Nuevo Continente? Es evidente que en los comienzos de la cultura +primitiva, la humanidad ha debido desplegar sus energías del mismo +modo, siempre que se haya encontrado en condiciones semejantes, +por cuya razón no causa extrañeza la semejanza entre los edificios +americanos y los del Antiguo Mundo. Cuando el arte ha llegado a su +completo desarrollo, entonces no existen ciertas analogías, pues--como +dice Riaño--«nunca se da el caso en la historia del arte de que +aparezcan en distintas localidades, debido a la casualidad, formas y +pormenores que representan las más veces muchos siglos de cultura»[268]. + + [268] _El arte monumental americano._ Conferencia pronunciada + en el Ateneo de Madrid el 26 de mayo de 1891, pág. 13. + +Como a 40 kilómetros al Este de Mérida, en un lugar llamado Aké, +se encuentran 15 o 20 pirámides de diferentes tamaños, las cuales +sostuvieron palacios hoy completamente derruídos. También en Izamal se +admiraban varias pirámides, llamando particularmente la atención la de +Kinichkakmó, que tenía dos pisos, veinte escalones, ancha plataforma y +detrás una plazoleta con otro cerro o pirámide que sostenía un templo. +Era redonda por su parte posterior y toda de cantería. Cada escalón +tenía de largo 28 metros y de alto cinco decímetros. Al ocuparse +Charnay de los restos de un camino a la isla de Cozumel, y de otro a +Mérida, dice del último, que era de siete a ocho metros de anchura y +se componía de grandes piedras cubiertas de hormigón y de una capa +de cemento. De cemento era también el camino a la isla de Cozumel. +En Mayapán se admira otro monumento, el cual manifiesta los mismos +caracteres que los anteriores. Las ruinas de Chichén-Itzá ocupan un +rectángulo de 835 metros de largo y 556 de ancho: al Norte está el +templo y, según otros, gimnasio o circo; al Este el Pórtico, y entre +el templo y Pórtico el castillo; al Sur el Acabtzib y la Casa de +las Monjas, más al Norte el Caracol, y al Oeste el Chichanchob o la +Casa Roja. El más antiguo de todos estos edificios y a la vez el más +humilde, es el Acabtzib; y el más moderno y también el más bello, es la +Casa de las Monjas. Debe fijarse la vista en las numerosas e imponentes +ruinas que se descubren en Uxmal, la Atenas de los mayas. Preséntanse +a nuestros ojos, al Norte, el Palacio o Casa de las Monjas, la Casa de +los Pájaros y el cerro del Enano o del Adivino; a Mediodía Las Culebras +o juego de Pelota; más al Sur la magnífica Casa del Gobernador y la +de las Tortugas; al Sudeste la Casa de la Vieja y al Sudoeste la Casa +de las Palomas. Son por más de un concepto notables los monumentos de +Kabah, la Casa Grande de Zayi, los edificios de Labnah, los de Kewick, +y en las costas del Oriente los de Tuloom. El apogeo del arte americano +se encuentra en Yucatán. Algunos autores creen que la arquitectura tuvo +su comienzo en Aké y su fin en Zayi. Al Sur de la Península yucateca se +hallan las ruinas de Tikal. En la margen izquierda del Usumacinta se +ven las ruinas de Lorillard, y en una de las islas del lago Yaxhaa, +aparece especie de torre de cinco altos. En la margen oriental del río +Copán (límites o confines de Guatemala y Honduras), se admiran grandes +ruinas, como también en Quirigua, mucho más al Norte. Las ruinas de +Tenampua, situadas al Sur, tienen bastante parecido a las de Copán. + +[Ilustración: Teocalli en Palenque.] + +Continuando el estudio de los templos o casas de Dios (Teocallis), +diremos que los encontramos dentro de los valles del río Usumacinta, +que desagua en la bahía de Campeche (golfo de México). Ya sabemos que +de la misma clase hay muchos en México, no siendo tampoco extraño, sino +bastante frecuente, que haya varios en una misma localidad. Todos los +mencionados Teocallis manifiestan la misma forma de pirámide, truncada +en su último tercio, con el fin de dejar una explanada para levantar un +adoratorio, donde estuviesen encerradas las imágenes. Se ascendía al +pequeño santuario por medio de escaleras, las cuales eran diferentes, +manifestándose las mayores variedades en su estructura. Como ejemplos +de tales monumentos dimos a conocer diferentes pirámides, siendo +de notar que es una cuestión todavía no resuelta por los críticos +acerca de si tienen o no cierto parecido o semejanza los Teocallis de +México con las pirámides de Egipto. Creen algunos--y en ello estamos +conformes--que, además de las grandes diferencias en la forma, los +Teocallis son templos y las pirámides son tumbas. Afirma el señor Riaño +que los Teocallis tienen bastante parecido con edificios de la misma +forma levantados en el Thibet, Cambodia y en toda la parte fronteriza +entre la India y la China, como igualmente en otras localidades de +varias regiones del Oriente. Nadie negará--por ejemplo--que los +Teocallis de Tehuantepec y de Xochicalco manifiestan en su estructura y +pormenores verdaderas identidades con los templos en forma de pirámide +de Sukú y de Boso Budhor (isla de Java). + +Encontramos otra clase de monumentos antiguos en México, adornados con +trabajos de escultura y pintura, pudiendo servir de ejemplo, entre +otros, los ya citados de Mitla. + +No hubo arcos, como sabemos, en la arquitectura americana; pero +en Palenque y Yucatán se abovedaban puertas y salas. Recientes +descubrimientos han corregido la idea que hasta aquí se tuvo sobre el +origen de la bóveda. Atribuíaselo a los Etruscos, y hoy es indiscutible +que la hubo en Egipto, Caldea. Asiria, tierra de Israel, Fenicia y en +las costas de Cerdeña. + +Se ha encontrado en casi todo el Occidente de Asia la verdadera y la +falsa bóveda: así la de dovelas como la de piedras horizontales, de la +que acabo de hacer mérito. Ofrece Abydos un ejemplar de la primera en +un sepulcro, y de la segunda en una capilla. En Egipto, sin embargo, +la falsa bóveda era perfectamente semicircular, tanto que algunos la +suponen coetánea y aun posterior a la verdadera. Verdadera o falsa, +aparecía principalmente en los monumentos de ladrillo, en los de los +Ptolomeos y en los de los Faraones. + +La falsa bóveda de América se la ve mejor que en parte alguna en la +isla de Cerdeña, en un pasadizo de la unragha de zuri. La bóveda es +allí de cantería, y tiene por cerramiento una serie de lajors. Notable +es también en este género una bóveda de la necrópolis asiria de +Mugheir, bien que de adobes y con los muros que la sostienen inclinados +hacia dentro. + +Empleaban la verdadera bóveda los pueblos occidentales de Asia, sobre +todo en los canales y demás obras subterráneas. En ninguno constituía +uno de los elementos comunes de la Arquitectura[269]. + + [269] Nota manuscrita de Pi y Margall, etc., pág. 1.805. + +Por último, entre otras antigüedades mejicanas, citaremos la _Máscara +del Sol_, el _Calendario_ y dos _ídolos_. + +Pasando a estudiar la arquitectura del Perú, dividiremos los monumentos +en dos clases: pre-incásicos y de los incas. Entre los primeros +se hallan los de Tiahuanaco, donde deben admirarse las puertas +monolíticas, que son muestra curiosa e importante de la primitiva +historia del arte. ¿Qué objeto podrían tener cuando no servían de +paso y eran por sí solos monumentos? No lo sabemos. También anterior +a los incas debió ser otro edificio de Tiahuanaco y del cual solo +vió Cieza un muro bien labrado. Anteriores debieron ser del mismo +modo dos ídolos que dicho autor calificó de gigantescos. Se admiran +monumentales puertas de sólida sillería y de forma piramidal, en una +meseta de los Andes, a la que se sube desde el valle de Colpa y donde +se halla Huánuco el Viejo. Recuerdan el arte egipcio por la tendencia a +la pirámide, y el arte griego por el esmerado corte y buen asiento de +las piedras, la acertada contraposición de las juntas y la pureza de +las líneas y la sobriedad de adornos. Merece atento exámen en Huánuco +un terraplén que lo mismo pudo ser mirador que fortaleza. Puertas y +terraplén formaban parte de un vasto sistema de construcciones. A unos +ocho kilómetros del puerto de Huanchaco (valle de Trujillo), al Sur, +se ven los monumentos del Gran Chimu. En un área de cuatro kilómetros +vivía--según todas las señales--un pueblo que tenía ricos palacios y +extensos jardines, laberintos, templos, sepulcros, plazas, calles de +humildes viviendas y un estanque que recibía las aguas del río Moche +por larga y bien construída acequia. No lejos de las citadas ruinas, +a unos cuatro kilómetros de la ciudad de Trujillo al Este, hay una +fábrica que llaman Templo del Sol y que consiste en una pirámide +rectangular de tres pisos, toda de adobes; tiene de altura de 25 a 31 +metros, en su base 125 por 130 y en la plataforma 104 de anchura. Un +poco más abajo se halla otro edificio, también de adobes, que mide 90 +metros en cuadro y está rodeado de un muro grueso de 33 decímetros. + +Por lo que se refiere a los monumentos de los incas, comenzaremos +trasladando aquí la siguiente observación de Humboldt: «Imposible es +examinar con atención un solo edificio del tiempo de los incas, sin +reconocer el mismo tipo en todos los demás que existen en la superficie +de los Andes, en una extensión de más de 450 leguas, desde 1.000 hasta +4.000 metros de elevación sobre el nivel del Océano. Parece que un +solo arquitecto ha construído este gran número de monumentos»[270]. +La arquitectura peruana se distingue por la rica variedad de sus +materiales y sus aparejos. Empleaba generalmente el pórfido, el +granito, y a menudo, el adobe o ladrillo; también el barro, el cascajo, +la piedra en bruto y labrada, la arenisca y pizarra; por morteros o +argamasa, ya una mezcla de yeso y arena, ya una mezcla de betún y +cal, y ya cierta arcilla soluble y pegajosa. Usaba el hormigón, la +mampostería, la sillería común y la almohadillada, y, con no poca +frecuencia, el aparejo denominado _ciclópeo_, que consiste en grandes +piedras sin cemento o argamasa que las una, sólo empleado por los +pueblos de Europa en los monumentos militares. Lo encontramos en las +murallas de Tarragona (España). En el Perú vemos sus manifestaciones +más legítimas en las fortalezas del Cuzco y de Ollantaitambo, no sin +que notemos diferencias entre unas y otras, pues allí las piedras se +hallan separadas por intersticios, y en Ollantaitambo están unidas casi +perfectamente. Otro aparejo ciclópeo--si cabe darle este nombre--se +distingue considerando la arquitectura de los incas, y consiste en +no guardar riguroso orden ni en la colocación de los sillares ni en +la formación de las hiladas, como puede verse si contemplamos la +fachada Norte del palacio de Titicaca, el frente septentrional de un +palacio de Cajamarca y otros muchos edificios. Los demás aparejos son +excepcionales y únicamente se hallan en determinadas construcciones; o +son mezcla de hormigón y pedruscos, o consisten en el empleo de adobes, +hechos de barro y paja. Por todas partes se admiran templos, palacios, +monasterios de las vírgenes del Sol, estaciones militares o tambos, +coptas (depósitos de armas, de cereales, de tejidos, etc.), casas de +baños y casas de juego. El templo del Cuzco tenía de circuito más de +560 metros y estaba cercado por una muralla. La puerta se hallaba al +Oriente. Consistía su decoración en una cenefa de oro que llevaba por +su parte más elevada y a todo su alrededor; la puerta estaba cubierta +por una lámina de oro. En su parte interior el oro constituía todo el +ornato, todo el adorno del templo; de oro y pedrería era el Sol del +testero del fondo. El pavimento estaba embaldosado de mármoles y el +techo de paja le ocultaban finos tejidos de algodón bordados de vivos +colores. Contiguo al templo había un patio, por cuyas paredes corría +un friso de oro; dentro del patio se encontraban santuarios erigidos +a la Luna, a las Estrellas, al Trueno y al Arco Iris. La imagen de la +Luna era de plata, y de plata estaban revestidos los muros y la puerta +del santuario. El segundo santuario tenía aforrada de oro la puerta y +recamado de estrellas el velo tendido debajo del techo. + + [270] _Vues des Cordilléres_, págs. 107. + +Es de advertir que en los monumentos del Perú no se conocía la columna. +Las puertas de las casas tenían las jambas oblícuas y resultaban más +estrechas en el dintel que en la base. Triangulares había algunas, +y también rectangulares. Umbral no tenía puerta alguna y batientes, +pocas. Las ventanas, que apenas las había, presentaban ordinariamente +la forma de las puertas. Los escalones eran casi siempre de piedra +como también los pasamanos. Los adornos de los monumentos tenían el +mismo carácter que en México. Extraordinario--repetimos--fué el lujo +desplegado en el templo del Cuzco; por dentro y por fuera abundaba el +oro con toda esplendidez. Exteriormente una cenefa de oro, según Cieza, +ancha de dos palmos y gruesa de dos dedos, corría alrededor de todo el +templo; interiormente las puertas y las paredes se hallaban cubiertas +de planchas de oro. No andan descaminados los que dicen que el gran +templo del Sol era el edificio más magnífico del Nuevo Mundo y tal vez +en el Antiguo no hubiere otro que pudiera comparársele en la riqueza de +sus adornos. + +Para terminar el estudio de los monumentos del Perú, añadiremos los +siguientes: el palacio de Manco Capac, que se levanta en una de las +islas del gran lago; la casa de las monjas o vírgenes dedicadas al +culto del Sol; las tumbas que se encuentran en el camino que va del +Cuzco a Sinca, y las murallas ciclópeas del mencionado Cuzco[271]. +Los citados edificios están hechos de piedra y nada tienen de madera, +siendo de notar la absoluta carencia de ornamentación. No es esto +decir que en el imperio de los incas se desconociera el adorno, pues +rica decoración se manifiesta en las ruinas del palacio de Chimu, +en las de Hatuncolla y en otras, hallándose también muchos objetos +profusamente decorados; pero en el citado palacio de Manco Capac y +demás monumentales, la sobriedad de líneas no puede ser mayor. Tales +construcciones guardan completa semejanza y aun pudiéramos decir +igualdad con las griegas arcaicas y etruscas, hechas seis siglos antes +de la era cristiana. + + [271] También debemos mencionar las ruinas del palacio de + Mamacuna en Pachacamac, el palacio del inca Rocca y las + fortalezas de Ollantaytambo y Tiahuanuco. + +Las murallas del Cuzco pertenecen al mismo sistema de construcción +que las de Mycena, Cremona, Tarragona y otras fundadas por etruscos y +griegos. Aquéllas y éstas se hicieron con grandes bloques de piedra de +forma irregular, colocadas en hileras de desigual altura, y con los +huecos llenos de piedras pequeñas, para igualar, aunque con poco arte, +los planos del muro. A semejante construcción se llama poligonal, por +los muchos lados que presentan los bloques, los cuales se usaban como +salían de las canteras. Generalmente, esta clase de obra se empleaba en +la base del edificio, continuando sobre ella la fábrica con sillares +labrados, «aunque desiguales también en longitud y altura, y no falta +alguno que otro ejemplo en que los sillares afectan ya la forma +rectangular, colocados en hiladas iguales, con las uniones verticales +dispuestas de manera que caigan en los centros de los rectángulos, o +sea, adoptando el perfecto sistema de este género de obras, el _opus +quadratum_ de los romanos, que no ha variado después»[272]. + + [272] Riaño, Conferencia pronunciada el 26 de mayo de 1891 en + el Ateneo de Madrid, pág. 10. + +Lo mismo en puertas, ventanas y otras perforaciones de los muros de +muchos edificios, se emplea la forma de trapecio, de igual manera que +aparece en los antiguos restos de Etruria. + +Si en algunos edificios del Nuevo y del Viejo Mundo hay semejanzas +arquitectónicas, existen otros en el Perú, donde brillan en todo su +esplendor la originalidad y fantasía de aquellas gentes, como son los +del lago de Umaya, los de Cacha, de Palca, de Chimu, de Hervai, de +Cajamarquilla y de Quisque. + +Ocurre preguntar: ¿Cómo bloques tan grandes, no siendo conocida la +mecánica, se pudieron traer de distancias tan considerables? ¿Cómo +no fueron labradas las piedras, si se conocían los instrumentos +indispensables para dicho trabajo? ¿Por qué se les dió tanta +consistencia, si las armas en aquellos tiempos eran únicamente flechas? +Había piedras en el castillo de Cuzco que tenían de anchura 16 pies +y altas más de 13. Las había de 36 de altura por 24 de anchura. Las +había anchas de 6 pies, altas de 22 y largas de 50. Debieron llevarse +arrastrando a través de cerros y ríos, y en las pendientes rápidas +emplearían muchos hombres, ya para empujarlas, ya para impedir que se +desprendiesen al fondo de los barrancos. Dicha fortaleza tenía tres +murallas por la parte del campo y una por la de la ciudad, la cual se +hallaba construída--según Garcilaso que la vió--con piedras labradas y +regulares como las del templo de la misma ciudad de Cuzco. Por lo que +respecta a la consistencia extraordinaria de sus fortalezas cuando sólo +se conocían las flechas, no acertamos a dar satisfactoria explicación. + +Consérvanse en el _Museo Antropológico de Madrid_ algunas curiosas +antigüedades peruanas. + +En Bolivia, las primitivas bellas artes de los indios aymeraes estaban +reducidas a las _chullpa_ (casita pequeña de piedra) y a las _pucanas_ +(montecillo fortificado con varias zonas de gruesas piedras); sobre +ellas estaba una _chaca_ o un templete construído con muros de piedra +cubiertos con grandes losas. + +En Guatemala, Nicaragua y en algunos otros países de América se +cultivaron las bellas artes. Afirman algunos escritores que en Yucatán +estuvo el apogeo del arte americano, y añaden que allí la tendencia al +arco era manifiesta. + +Por lo que a escultura y pintura respecta, siempre encontramos--como +escribe Navarro Lamarca--la misma rigidez de líneas, la misma tosquedad +de factura, el mismo afán de imitación grosera, la misma falta de +espontaneidad e idealismo[273]. + + [273] _Compendio de Historia general de América_, tomo I, pág. + 150. + +Fijándonos en la escultura no deja de observarse, aun en las mejores +obras que decoran los templos, que el sentimiento de la naturaleza era +todo. La idea de Dios no inspiraba al artista americano. Sin género de +duda podemos afirmar que el arte escultural en las Indias hizo pocos, +muy pocos adelantos. En Tiahuanaco se han encontrado una estatua de +granito y una cabeza de pórfido, resultando las dos paralelepípedos y +prevaleciendo en las dos la línea recta. Cerca de Cajabamba se halló +otra escultura de granito que representaba un hombre en cuclillas y +en actitud de orar; pero aunque sea como las de Tiahuanaco, se nota +que el artista hizo esfuerzos para redondear las formas de la cara, lo +cual ya es un progreso digno de alabanza. Superior es, sin duda, el +arte escultórico entre los muiscas, como se muestra por las estatuas +y relieves hallados en el fondo de un bosque, cerca de Timana, donde +comienza el valle del río Magdalena. + +[Ilustración: Escultura en las ruinas de Copán.] + +En Nicaragua la escultura reprodujo mejor al bruto que al hombre, y +del hombre, lo mejor la cabeza. En Copán (Honduras) participó el arte +escultórico del de los muiscas y del de Nicaragua. Los monumentos +de Quisigua son inferiores a los de Copán. Los de Yucatán recuerdan +a Tiahuanaco en las máscaras que adornan el frontis de uno de los +edificios de la casa de las Monjas, a Nicaragua en las fauces de fiera +que sirven como de tocado a ciertas figuras de Nohpat, y a los muiscas +en el remedo de las facciones humanas. Los relieves escultóricos +del gimnasio o juego de pelota de Chichén-Itzá (Yucatán), son más +artísticos que los de Copán y Tiahuanaco. La influencia de la bárbara +religión azteca en la escultura de México, produjo monstruos y no +estatuas. Otros relieves que encontramos en diferentes puntos de México +son inferiores a los del gimnasio de Chichén-Itzá. Llegó la escultura +en Palenque del mismo modo que la arquitectura a un relativo apogeo. +No labró muchas estatuas; pero sí figuras de relieve, las cuales hizo +de piedra o de estuco. Los relieves del palacio de la gran pirámide +consisten en figuras de granito, casi todas de mujer, altas de tres +metros, unas de pie y otras de rodillas, desnudas de la cintura +arriba, y de la cintura abajo con faldas o con un _maxtli_ suelto. +Estas figuras, tal vez copias de una raza que ha desaparecido, tienen +deprimida la frente, corva y grande la nariz, salientes y gruesos +los labios. Lo mejor modelado de ellas es la cabeza; pero de todos +modos son inferiores a las de estuco. Es evidente que los artistas +de Palenque no sabían hacer en piedra lo que en estuco. En el templo +de la Cruz se hallan relieves en piedra mejores que los anteriores, +aunque tal vez inferiores a los del Sol. La figura que ha dado nombre +al templo del Relieve es sumamente bella. Así la describe Pi y Margall. +«En almohadón riquísimo--dice--puesto sobre un banco a que sirve de +pies y brazos un monstruo de dos cabezas, está gallardamente sentada +una graciosa joven, vueltos a un lado los ojos, alzada la mano zurda, +con la diestra señalando, el pie izquierdo en la almohada y el otro +caído sin que apenas roce con el banco la punta de los dedos. Ciñe esta +joven un casco parecido al gorro frigio, del que sobresalen revueltas +plumas, viste una camiseta que no le cubre la mitad del pecho, y luce +un medallón suspendido de un collar de finas perlas; tiene prendida +al cinto una corta falda y una sobrefalda que cae sobre el almohadón +en airosos pliegues; ostenta en los brazos anchas ajorcas y calza +no menos elegantes sandalias que las de la otra figura»[274]. Esta +es--añade dicho escritor--la obra maestra de la escultura en América. +Por último, entre los zapotecas, mixtecas y tarascos la escultura sólo +creó monstruos, aunque de excelente ejecución, tales como la cabeza del +dios Ocelotl de Mitla, el vaso cinerario de Tlacolula y la urna Ocelotl +de Xochixtlahuaca. + + [274] _Historia general de América_, volumen II, pág. 1.898. + +Por lo que a la pintura se refiere, era ésta polícroma. También es +cierto que los mejicanos y peruanos hacían uso de la pintura mural. +El historiador Cieza vió brutos y aves pintados en las paredes de las +fortalezas de Huarco y Paramanga, y Charnay descubrió en Tula una casa +tolteca, en cuyas paredes pintadas de blanco y rojo sobre fondo negro +halló caprichosas figuras. Por espacio de muchos años se han podido +contemplar en los muros del Juego de Pelota de Chichén-Itzá pinturas de +costumbres de los mayas en diferentes colores (rojo, amarillo, verde y +azul). + +En algunos códices se ven pinturas de varios colores, siendo las más +perfectas las de los códices Borjiano y Vaticano; pero estéticamente +consideradas, lo que se llama verdadera pintura, no la hubo en América. +Se sabía dibujar, no pintar. Refiere Garcilaso--no sabemos con qué +fundamento--que el inca Viracocha hizo pintar en lo más elevado de alta +peña dos condores: el uno, abiertas las alas y mirando al Cuzco; el +otro, recogidas las alas y baja la cabeza. + +[Ilustración: Dibujo propiciatorio. (Pueblos).] + +Por tanto, puede afirmarse en el terreno de la estética que ni los +arquitectos, ni los escultores, ni los pintores dieron señales de gusto +y de conocimientos de la belleza. Dígase lo que se quiera por los +apasionados defensores de las bellas artes americanas, aun las de los +pueblos más adelantados, carecían de la hermosura, gracia e inspiración +de las griegas, romanas y cristianas. + +Cultivóse la música con algún entusiasmo entre algunos pueblos de +América, distinguiéndose especialmente los mejicanos y peruanos. Sin +embargo, sólo sirvió como auxiliar del canto y del baile. Respecto a +la música de los haravies del Perú, dominaba en ella--según anónimo +escritor--melancólica monotonía que nacía de su vaga tonalidad y de +su constante terminación en notas bajas. La música azteca--escribe +el señor Chavero--revelaba el carácter belicoso del pueblo y en los +cantares de la muerte parecía a veces lluvia de lágrimas. + +Los instrumentos musicales que principalmente usaba el indio eran +el atambor, tamboretes, sonajeros y chirimías, silbatos de hueso o +madera y flautas de caña. En el Perú encontramos la _linya_, especie +de guitarra de cinco a siete cuerdas. El canto se usaba con frecuencia +en las funciones religiosas. Del mismo modo las danzas eran elemento +principal de las citadas funciones, no careciendo tampoco de interés +las llamadas guerreras. Aquéllas, unas tenían por actores a hombres +y otras a mujeres, usándose en todas máscaras grotescas y trajes +ridículos de colores. + +El himno religioso, el canto de guerra y las canciones romancescas +tuvieron escaso valor. «Pocas muestras de cantos y salmodias +religiosas nos han dejado las primitivas razas americanas; pero +podemos asegurar que las endechas funerarias han prevalecido entre +todas ellas, llegando a obtener en alguna la forma de verdaderas +recitaciones poéticas. En el _Libro de los ritos de los Iroqueses_ se +encuentran ejemplares de éstas»[275]. El canto más extendido entre las +gentes aborígenes es el que nos dió a conocer Fernández de Oviedo con +el nombre de _areito_ (del verbo aranak, recitar). El citado canto, tan +parecido a los infantiles nuestros, coreados en rueda que repite el +verso dictado por el que lleva la voz cantante, fué sumamente estimado. +«Los cantos de Dakota recogidos por Riggs, los de Chippeway de los +californios, y tantos otros, son verdaderas especies de areitos, al +igual de los oídos por Oviedo en la isla española»[276]. + + [275] Sentenach, Ob. cit., pág. 58. + + [276] Ibidem. + + + + +CAPÍTULO XIV + + LA INDUSTRIA.--LA METALURGIA.--LA MINERÍA.--LOS CURTIDOS.--LOS + TEJIDOS.--LA CERÁMICA.--LOS COLORES.--OTRAS INDUSTRIAS.--LA + AGRICULTURA.--LA GANADERÍA.--EL COMERCIO.--LA MONEDA. + + +Hubo industria en América, lo mismo entre las razas cultas que entre +las incultas. En las primeras, como es natural, más perfecta que en +las segundas. Muy frecuente era el uso de los metales en la América +del Sur; poco común en la del Norte. Fundían el oro, plata y cobre +aztecas e incas; también los caribes, haitianos y otros. No dejan de +sorprendernos algunos productos del arte metalúrgico, considerando las +pocas e imperfectas herramientas que tuvieron a mano. Desconocían el +fuelle, el yunque, el martillo con mango, las tenazas, los clavos, la +sierra, la barrena, el cepillo, el buril, las tijeras y la aguja. El +oro era el metal más estimado y con él imitaban formas animales. Lo +mismo sucedía en obras de madera y el carpintero apenas podía disponer +más que del hacha y de la azuela. + +El cacique Guaynacapa--si damos crédito al historiador Gomara--«tenía +de oro todo el servicio de su casa, adornaba además con estatuas de +oro, de tamaño real, de cuantos animales, aves, árboles y hierbas +produce la tierra, y cuantos peces cría la mar y agua sus reinos.» +Otros caciques chapeaban las paredes de sus palacios y templos con el +rico metal. «La metalurgia americana precolombina juega un gran papel +entre las antiguas industrias humanas, tanto por la abundantísima e +inmejorable riqueza de sus productos, como por el exquisito arte y +estética que imprimieron en ellos»[277]. Causa admiración los muchos +y preciosos objetos que hacían de oro y de plata; no los harían más +perfectos los mejores artífices de Europa. Se conservan ajorcas y +collares de delicadas y caprichosas labores, siendo de notar que en +dichas joyas estaba mezclado el oro con el estaño y antimonio. En uno +de los cintos que el cacique Guacanagarí regaló a Colón, había una +carátula que tenía de oro las orejas, los ojos, la nariz y la lengua. +Admirábanse objetos de oro, plata y pedrería en los palacios de +Moctezuma y de Atahualpa. En los jardines del emperador de México se +dice que había figuras de oro y plata que tenían movimiento, pues se +habla de pájaros y otros animales que meneaban la cabeza, la lengua, +las alas y los pies, añadiéndose que llamaba la atención un mono que +hilaba y se ponía en cómicas actitudes. Sacudía una zumacaya la cabeza, +daba una gaviota con el pico en una tabla, se picoteaban dos perdices +y en una de las fiestas de los koniagas cuatro pájaros artificiales +ejecutaban especie de pantomima. + + [277] Sentenach, Ob. cit., págs. 135 y 136. + +No sólo trabajaban los americanos las piedras preciosas, sino toda +clase de piedra, haciendo con ellas la mayor parte de sus instrumentos +y utensilios. De piedra hacían la punta de sus lanzas, los almireces, +los metates, las pipas, los espejos, las estatuas y los relieves. No +se limitaban a todo esto; también cincelaban la piedra, la pulían y +le daban formas elegantes. Se distinguían en estos trabajos aztecas y +peruanos. + +La industria _minera_ se estimaba mucho. Se beneficiaba especialmente +el oro, la plata, el cobre, el estaño y el plomo. Se dice que sólo +los aztecas aplicaron el plomo a la industria. Conocían los indios +el azogue, aunque no la virtud que posee de separar el metal de la +escoria. Había hierro en el país; pero ignoraban los indígenas sus +infinitas aplicaciones. Buscábase generalmente el oro en el lecho +de los ríos. Los nahuas mejicanos y los peruanos lo tenían en la +superficie de la tierra; los primeros en las provincias del Mediodía, +y los segundos en casi todas ellas. Unos y otros para adquirirlo, +¿abrieron galerías subterráneas? No lo sabemos. La plata y el estaño +lo extraían los nahuas de las minas de Taxco y de Tzompanco; el cobre, +de Michoacán y de otras partes. Ignoramos de dónde lo extrajesen los +peruanos. + +Respecto a la industria de curtir las pieles de los animales, animales +que cazaban o pescaban muchas tribus, mostraron rara habilidad los +indios. Los conquistadores españoles quedaron asombrados al ver cómo +las tundían y adobaban. Los aztecas, no sólo las curtían perfectamente, +sino las teñían de vivos colores. Más torpes los peruanos, se +contentaban con meterlas dentro de grandes vasijas llenas de orines, +zurrándolas después. En dicha industria aventajaban a los peruanos +algunas tribus salvajes que se extendían desde el golfo de México al +Océano Glacial del Norte. Las tribus de la Florida hacían finos mantos +para sus caciques con las pieles de martas cebellinas. Los californios, +los columbios, los hurones y otros, las curtían de diferentes modos. +Los del Gila curtían las del alce, del ciervo, del oso y de la +zorra; los esquimales, además de las de los animales dichos, las del +rengífero, el lobo, la liebre, la ardilla, la foca y la ballena. + +La industria _plumaria_ adquirió mucha importancia. Las plumas de los +pájaros se las mezclaba con el algodón en los tejidos y se hacían +mosqueadores y abanicos. Con las plumas se adornaban los escudos de los +guerreros y con ellas se reproducían los seres todos de la naturaleza: +hombres, bestias, aves, reptiles, árboles, flores y hojas. Recogíanse +las de los brillantes pájaros de los trópicos, entre los que figuraban +el colibrí, el papagayo y el guainambi. Estas obras de pluma--si +damos crédito a los historiadores de las Indias--podían competir con +los cuadros más perfectos de los artistas europeos. De pluma estaban +compuestos los mantos de los reyes y las vestiduras de los sacerdotes, +los tapices que cubrían las paredes de los palacios y los templos, los +quitasoles y las colchas de las camas. Eran muy estimados en México +los artífices de estas obras de pluma, y porque vivían en el barrio +denominado Amantla, se dió a ellos el nombre de _amantecas_. + +Asimismo se estimaba mucho la industria de tejidos de lana, alpaca, +vicuña, llama y huanaco. La lana de vicuña la hilaban y tejían las +vírgenes del Sol para los incas y los sacerdotes. Se desconocen +los procedimientos de industria tan adelantada. Mantos de pelo le +parecieron a Hernán Cortés de seda, lo mismo por la suavidad que por +el brillo. Hilaban y tejían el algodón muchas tribus, distinguiéndose +sobre todas los aztecas y peruanos, cuyos tejedores hacían toda clase +de telas, lo mismo finas que bastas. A veces mezclaban el algodón y las +plumas; a veces el algodón y el pelo de conejo. + +No sólo del reino animal, sino también del vegetal, sacaron todas +aquellas razas muchos elementos para su industria. Los pobres mejicanos +se vestían con telas hechas de las fibras del maguey y de ciertas +palmas. Otros pueblos tejían telas con determinadas substancias; así +los hurones hilaban el cáñamo silvestre, los guaicurues el hilo de +ciertos cardos, los achaguas y los otomacos el de las palmeras, los +tlinkits el de las algas marinas y los haidahs el de la corteza de +cedro, de pino o de sauce. El juracaré se cubría con la corteza de los +árboles, la cual pintaba, no la deshilaba. Con los vegetales se servían +para la fabricación de cuerdas, esteras, cestas y otras clases de +utensilios. + +De igual modo, muchas tribus trabajaban hábilmente la madera. Los +aztecas y los mayas, que tuvieron su escritura geroglífica, usaron +de hojas delgadas de palmera, y más frecuentemente de las fibras del +maguey. Además de la fabricación del papel, ya se ha dicho que el +maguey se empleaba para hacer telas, esteras y sogas; también como +substancia alimenticia. Añadiremos a todo esto que de las espinas +hicieron los aztecas agujas, y de las raíces los peruanos cierto +jaboncillo, con el cual las mujeres se pintaban las pecas de la cara y +se lavaban el cabello. + +La industria más extendida fué la _cerámica_. Quizá se desarrolló +más rápidamente en América que en Europa. Los productos cerámicos +eran numerosos y diferentes entre los pueblos americanos. Llegaron +algunos a trabajar perfectamente el barro, revelándolo así los objetos +encontrados en antiguos sepulcros del Perú, Chiriqui y Costa Rica. +Entre las vasijas de los _mound-builders_ ya las había de largo cuello +y de iguales formas que en la industria española. Mucho mejor que los +_mound-builders_ trabajaron el barro los nahuas, los cuales hacían +platos, fuentes, copas, jarros, calderos, pebeteros, urnas sepulcrales, +instrumentos de música y otros muchos objetos. Puédese citar como +ejemplos la urna de México, descubierta en la plaza de Tlatelulco, +el vaso de Tula y el ídolo de Culhuacán. Del mismo modo los mayas +trabajaron con toda perfección el barro, hasta el punto que los vasos +de Yarumela son tan bellos como la citada urna de Tlatelulco entre los +nahuas. Por lo que se refiere al Perú, también la cerámica era muy +rica en formas. Brutos, aves y peces estaban reproducidos en los vasos +de arcilla. Lo estaban el hombre y la mujer en sus diferentes edades, +a veces en caricatura o en el acto de cumplir deseos carnales. Estas +imágenes, ya daban la forma al vaso, ya sólo le servían de adorno. +Vasos había que eran la cabeza o el pie de hombres o de monstruos. +No encontramos en ningún pueblo vasos construídos con más ingenio. +Algunos, por el movimiento del agua de que estaban llenos, reproducían +la voz de hombre o el grito del animal que representaban: uno imitaba +perfectamente el gemido lastimero de una anciana, como el que se halla +en el _Museo Arqueológico de Madrid_; otro el gorjeo de un pájaro, +un tercero el silbido de una culebra. Constan generalmente de dos +botellas que se comunican y llevan el cuello de la una abierto, el de +la otra sólo con agujeros que permiten el paso del aire. El aire que +el agua desaloja al moverse es el que, pasando por los orificios o +estrechos agujeros, produce el fenómeno. Ciertas vasijas redondas se +llenaban por el asiento; ya llenas podía volvérselas sin derramar el +líquido. Había, además, vasos que podríamos llamar _lacrimatorios_, +los cuales representaban caras tristes y por los poros salía el agua +y se deslizaba por las mejillas. «La variedad de los vasos del Perú +era infinita. Se les descubre todos los días de nuevas formas en las +excavaciones de los sepulcros. No parece sino que repugnaba a los +alfareros la reproducción de los tipos que inventaban. Los hay de +doble cuello y hasta de cuatro recipientes unidos por tubos huecos. +En riqueza de formas no es comparable con la cerámica peruana ni aun +la fenicia, que tenía también vasos de cuello doble y aun de tres +recipientes»[278]. Añade el mismo historiador que en el siglo XV casi +todos los pueblos americanos fabricaron el barro, siendo de notar que +ni cultos ni salvajes conocieron la rueda del alfarero. Se cree que +empleaban algún procedimiento para que la arcilla no se abollase ni +resultara desigual el espesor de las paredes de los vasos. Tampoco +se sabe si cocieron las vasijas en hornos. Los hubo en el valle del +Mississipí, según dicen Squier y Davis; pero se ignora cuándo y quiénes +los hicieron. + + [278] Nota manuscrita de Pi y Margall en su _Historia de + América_, volumen 2.º, pág. 1.236. + +Si se trata de los _colores_, los sacaron de los tres reinos de la +naturaleza. Recurrieron a los vegetales casi todas las tribus. Aztecas +y peruanos se sirvieron para sus tintes lo mismo de los minerales que +de los vegetales. + +Del reino animal utilizaron la cochinilla y ciertas ostras. De la +primera sacaron el color carmesí y de las segundas el de púrpura. Los +mayas y nahuas se servían de la cochinilla, y los nicaraguatecas de las +ostras. No sólo servían los vegetales para los tejidos; también para +la fabricación de cestos, canastos, esteras, cuerdas, sogas y otros +objetos. En los textiles, diferentes en las formas, usos, colores y +trama, los había sencillos como los de los iroqueses y algonquinos, +artísticos como los de los aztecas, peruanos y otras tribus del Sur de +América. Se sabe que las razas que vivían cerca del mar de los caribes +usaban la palmera y el cabuya o henequén para hacer toda clase de +cuerdas; los tobas se servían de la bromelia; los muscogis empleaban +retorcidas cortezas de árboles o hierbas parecidas al lino, y los +iroqueses tenían como substancia principal los filamentos del sauce +o del cedro. Los californios del Norte hacían esteras de raíces de +sauce, los nutkas de fibras de cortezas de cedro, y multitud de pueblos +de mimbre, junco o bambú. Iroqueses, hurones, tacullis y colombios +de tierra adentro, hacían sus vasijas, platos y copas de cortezas +de varios árboles; los shoshonis y otros, de mimbre o de hierbas +trenzadas; los apaches, de varetas de sauce; los yaquis, los ceris y +los nicaraguatecas, de calabaza. De la vajilla de los haitianos se +hacen lenguas algunos cronistas. + +Respecto a objetos de madera sobresalían los aztecas y los mayas, +superiores a los peruanos, y entre las razas salvajes los chinuks, los +esquimales, los koniagas y los tinneks. + +Pocos progresos hizo la _agricultura_, industria que presupone el +empleo de bestias de tiro y el uso del arado. Los aztecas se servían +para romper la tierra, ya de una especie de pala de roble, ya de una +herramienta de cobre y madera; los incas usaban una como laya. Araban, +pues, la tierra con una estaca o pértiga terminada en punta, de cuatro +dedos de ancha, larga como de una braza, llana por delante y redonda +por detrás, que llevaba a una media vara de su remate sólido y firme +travesaño. Clavábase la estaca en la tierra y saltando el labrador +sobre el estribo la hincaba cuanto podía. Seis o siete hombres, +apalancándola al mismo tiempo y tirando con toda su fuerza, levantaban +grandes terrones. Las mujeres, que asistían a la faena, ora rompían los +terrones con sus rastrillos, ora volvían las tierras de abajo arriba, +para que, puestas al aire y al sol, las malas raíces se secaran pronto +o muriesen. Fatigoso y pesado era el procedimiento; pero con él se +conseguía suplir la falta de yuntas, como también el uso del arado y de +otros instrumentos de agricultura. + +Hacíase la siembra agujereando el suelo con agudas estacas y echando la +semilla en los agujeros, los cuales tapaban con tierra, sirviéndose del +pie o de la mano. A su tiempo se escardaba o se limpiaba de hierbas y +broza. Cuando la mies estaba en sazón, en el mismo terruño o en próximo +paraje, se levantaba una especie de barraca de madera y cañas, donde +muchachos con piedras y a gritos ahuyentaban las aves y toda clase de +animales dañinos. Contribuía al atraso de la agricultura la falta de +instrumentos de toda clase. Los americanos desconocían el molino y el +cedazo: el maíz lo molían sobre una piedra plana con otra en forma +de media luna, que cogían con las dos manos. A fuerza de repetidos +golpes y de batirlo una y otra vez, lo reducían a tosca harina. Luego +extendían la harina sobre mantas de algodón, pegándose la flor y +quedando suelto el salvado. Con la harina formaban tortillas que las +tostaban en los hornos. De otros varios modos preparaban el maíz, pues +con él hasta hacían un licor, dejando fermentar el agua en que había +cocido aquella planta. + +Los abonos eran conocidos y aun estimados por muchos pueblos; pero +principalmente consistían en la ceniza. En unas partes se pegaba fuego +al rastrojo y en otras a los arbustos o matas: la ceniza se extendía +por las tierras destinadas al cultivo. Los peruanos, además de la +ceniza, abonaban las tierras, ya por medio de excrementos humanos, ya +por medio de excrementos del ganado, y muy especialmente por el que +dejaban los numerosos pájaros marinos de las islas Chinchas. También +servía de abono los peces muertos que el mar arrojaba a la playa. +Refieren los cronistas, que desde Arequipa a Tarapaca era tan estimado +por los agricultores el estiércol de las aves marinas, que se castigaba +con la pena capital al matador de ellas e igualmente al que entraba en +las islas durante la cría de dichos pájaros. + +Los mayas de la América Central, lo mismo que los aztecas mejicanos y +los incas peruanos, hicieron algunos progresos en la agricultura. Entre +los pueblos de la América Central se distinguieron los habitantes de +Nicaragua. Los nicaragüenses para el riego de las tierras conducían el +agua a veces de ásperas y lejanas distancias, por medio de acequias y +acueductos. Tales obras causan a la sazón no poca sorpresa a nuestros +ingenieros. No dejó de aprovecharse ni un solo pedazo de tierra +cultivable. En las costas más bajas, como en las montañas más altas, se +cogían abundantes cosechas de maíz, patatas, algodón, coco, etcétera. +También practicaron con mucho acierto y dieron bastante desarrollo a la +_horticultura_. + +Cultivábase el maíz por numerosas tribus, y aunque no tanto, la +mandioca, las judías, las patatas o papas, el pimiento (_chile o axi_), +la calabaza, el _maní_ (cacahuete), el tabaco, el maguey, el cacao, +el algodón y el plátano; en el Perú, muy especialmente, la coca y la +quinua. Indígena del Perú, o importada de Chile, la patata constituía +en algunas partes el principal alimento de los indios: dicha planta +era desconocida en México, lo cual prueba que peruanos y mexicanos +ignoraban recíprocamente su existencia. Por lo que al tabaco se +refiere, conviene no olvidar que el uso que de él hacían los peruanos, +era diferente del de otros pueblos donde era conocido, pues allí sólo +lo empleaban como medicina en forma de rapé[279]. Del maíz sólo diremos +que era el principal alimento, lo mismo entre los pueblos del Norte que +entre los del Sur del continente americano; después de su exportación +al Antiguo Mundo, también aquí se extendió rápidamente. + + [279] Garcilaso, _Com. Real._, parte I, lib. II, cap. XXV. + +El pan llamado _cazabe_ se hacía de la yuca o mandioca. Conocían muchas +de las excelentes cualidades del maguey (_agave americano_) y del +_maní_. + +Los árboles que producían el cacao sólo se cultivaban en las tierras +calientes de México, y en las que median entre los dos istmos, y se +plantaban por hileras, distantes uno de otro sobre cuatro varas, cerca +del agua, para que fuera fácil el riego y a la sombra de árboles más +altos y frondosos, para que a causa de los ardores del sol no cuajara +el fruto. + +Fué muy estimada en algunos puntos la _ganadería_. No se conocía el +caballo, si bien la paleontología muestra que lo hubo en los primitivos +tiempos. Recorrían numerosos bisontes las praderas. Pacían en los Andes +del Perú cuatro especies de carneros: el llama, el huanaco, la alpaca +y la vicuña. Consiguieron los incas domesticar el llama, sirviéndose +de él para los transportes. El huanaco, la alpaca y la vicuña pacían +salvajes por los páramos de los citados montes. No se consentía al +campesino peruano que cazase estos animales silvestres. Cada año se +celebraba una cacería, ya presidida por el Emperador, ya por sus +representantes. No se repetían las cacerías en la misma parte del país, +sino cada cuatro años, pues de este modo podían reponerse fácilmente +los animales. + +Los indios trasquilaban y recogían excelentes lanas de los animales +muertos; de igual manera se aprovechaban del vellón de los llamas +que destinaban al acarreo. Tanto los llamas como los otros animales +de la misma familia, casi sólo eran estimados por su lana. La lana de +la vicuña, dice Walton, era mucho más apreciada que el pelo fino del +castor del Canadá y que la lana de la _brébis des Calmoucks_ o de la +cabra de Siria[280]. Además del animal doméstico llama, Garcilaso de +la Vega cita gansos en el Perú, Hernán Cortés refiere que gallinas, +ánsares y perros castrados había en México, no cabe duda que el +pavo y otras aves se criaban en los pueblos mayas, y--según ciertos +autores--el conejo, la liebre y la abeja. El P. Las Casas habla de +colmenas, y Gomara dice que las abejas eran pequeñas y la miel un poco +amarga. Convienen los historiadores que en los estanques de uno de los +palacios de Moctezuma se mantenían varias aves acuáticas. + + [280] _Relación histórica y descriptiva del camero peruano_, + pág. 115. Londres, 1811. + +Numerosas tribus de América no conocían la agricultura. Los patagones, +los charrúas y otras muchas tribus vivían exclusivamente de la caza, +la pesca y los frutos silvestres. Lo mismo hacían las que en el Norte +habitaban más allá de los Grandes Lagos. Aun en la América Central +se encontraban tribus que desconocían los trabajos agrícolas más +rudimentarios. + +Pocas razas salvajes se dedicaban al _comercio_. Había, sí, cambio +de productos de hogar a hogar y aun de tribu a tribu. Los españoles +daban a los indios fruslerías por artículos de utilidad. «En la isla +de Guanahaní--dice Cristóbal Colón--nos daban los indígenas por +cuentecillas de vidrio y cascabeles, papagayos, ovillos de algodón, +azagayas y otras muchas cosas. Hasta diez y seis ovillos que pesarían +más de una arroba ví dar por tres centis de Portugal, que equivalen a +una blanca de Castilla». Entre las razas salvajes sólo podemos decir +que se dedicaban al comercio antes de la conquista los haidahs, los +nutkas, los chinuks, los columbios y los mojaves; pero los verdaderos +comerciantes de América fueron los nahuas y los mayas, que tuvieron +sus mercados, sus ferias, sus expediciones mercantiles y algo que +suplía la moneda. Desde la remota época de los xicalancas venían los +nahuas ejerciendo el comercio en Veracruz, Oajaca y Tabasco. Durante +la dominación de los toltecas adquirieron importancia comercial Tula y +Cholula, bajo los chichimecas Tlaxcala y bajo los aztecas Tlatelulco, +alcanzando en esta última época su apogeo. Los mercaderes de Tlatelulco +llegaron a rivalizar con la nobleza, se regían por Cónsules y +Tribunales propios y formaban uno de los Consejos de la corona. A los +pueblos del Mediodía cambiaban artículos de algodón, pieles, objetos de +oro, piedras preciosas y esclavos por aromas, plumas, productos de mar +y muy especialmente ámbar, una de las materias más estimadas por los +nobles de México. + +Era aún más considerable entre los nahuas el comercio interior. Todos +los días celebraban mercado y semanalmente una feria en Tlatelulco, +Tlaxcala, Tezcuco y otros pueblos. La plaza que para los mercados y +ferias había en Tlatelulco se hallaba rodeada de portales; en ella se +vendían toda clase de mercancías; pero en su correspondiente calle o +compartimiento. Aquí, se vendía la caza; allí, la hortaliza; más allá, +las frutas; en ésta, las telas; en aquélla la porcelana. Vendíase en +este compartimiento la plata, el oro y la pedrería, y en aquél, la +piedra, los adobes y el ladrillo; en otros muchos, los diferentes +productos de la naturaleza y del arte. Dentro de la misma plaza había +un edificio (_teopancalli_) donde estaban sentados 10 o 12 jueces +que regulaban los precios, dirimían toda clase de cuestiones entre +vendedores y compradores y castigaban a los delincuentes. Refiere +Hernán Cortés que unas piezas de estaño hacían oficio de moneda en +varias provincias; Ixtlilxochitl cita cierta moneda de cobre, larga +de dos dedos, ancha de uno y gruesa como un real, que habían usado +los indígenas de Tutupec; y Bernal Díaz del Castillo habla de unos +cañutillos de pluma blancos y transparentes, llenos de granos de oro +que, según los gruesos y largos, se les daba determinado valor. Pero +lo que pasaba en todas partes por moneda corriente eran almendras de +cacao, las cuales se podían emplear sueltas y también reunidas en +_xiquipillis_ (8.000) y en sacos (24.000). La moneda, pues, en México +era el cacao; las monedas de estaño de que habla Cortés y las de cobre +de Ixtlilxochitl debieron ser puramente locales. En todos los mercados +se vendía por cuenta y medida, no por peso. «Fasta agora no se ha +visto vender cosa alguna por peso», escribe Hernán Cortés, después de +recorrer el mercado de Tlatelulco. Refiere Oviedo que en Nicaragua +se compraba por diez almendras de cacao un conejo, por otras diez se +gozaba una prostituta y se adquiría por ciento un esclavo. + +También entre los mayas tenía suma importancia el comercio. Del mismo +modo, allí los comerciantes constituían clase privilegiada; había +mercados y ferias, y un empleado regulaba los precios y castigaba a los +infractores de las leyes comerciales. El comercio exterior se hacía por +grandes caravanas. + +En suma, nahuas y mayas eran comerciantes; pero a causa de ser +imperfectísima la moneda, prevalecía tanto en los primeros como en los +segundos el cambio directo de las cosas. + +«La sarta de conchas--escribe Pi y Margall--se dice hoy que haría +el oficio de moneda en todas las tribus que ocupaban el territorio +del Canadá, los Estados Unidos y las dos Californias. Aun entre los +yucatecas se cree que sirvieron de moneda las conchas»[281]. + + [281] Nota manuscrista en la pág. 1.244 de la citada obra y + volumen. + + + + +CAPÍTULO XV + + ALIMENTACIÓN DEL INDIO.--EL CANIBALISMO.--BEBIDAS EMBRIAGADORAS + DE LOS INDIOS.--EL FUEGO: MODO DE OBTENERLO.--LA LUZ.--LAS + LÁMPARAS.--LAS CASAS DE LOS INDIOS.--LAS ALDEAS.--LAS VIVIENDAS + DEL SALVAJE.--EL VESTIDO.--LOS ADORNOS.--LA CAZA Y LA PESCA.--LAS + CANOAS O PIRAGUAS.--LOS JUEGOS DE AZAR.--EL JUEGO DE PELOTA. + + +La alimentación del indio era abundante tanto de vegetales como +de substancias animales en los países cálidos y fértiles. Por el +contrario, en los fríos y estériles, la alimentación se conseguía con +grandes trabajos y a veces consistía en arañas, gusanos, lagartijas, +culebras, etc. + +Entre los alimentos _vegetales_, además de aquellos que la naturaleza +producía espontáneamente (plátano, los frutos de la pita o agave, el +ajo, el puerro y otros), los que necesitaban cultivos elementales +(maíz, patata, arroz salvaje, mandioca, yuca, etc.) Ponen algunos +escritores en la lista de las subsistencias vegetales la coca y +el tabaco. De la coca hacían uso los peruanos, los habitantes +de Venezuela, de Nicaragua y tal vez los tlinkits de la América +Septentrional. Seguramente que el tabaco carece de las virtudes de la +coca. Cuando los españoles comenzaron la conquista, el cultivo y el +uso del tabaco estaba limitado a parte de las Antillas, Venezuela, +México y algunos pueblos situados entre el golfo mejicano y el de San +Lorenzo. El uso del tabaco en la isla de Santo Domingo--según refiere +Oviedo--estaba reducido a quemar las hojas en un plato, y luego aspirar +el humo por las narices mediante un tubo en forma de Y griega o +mediante dos canutos de caña. El efecto que producía era caer el que lo +usaba en profundo letargo. Los mexicanos aprendieron de los dominicanos +y se acostumbraron al mismo vicio. + +La alimentación _animal_ variaba desde el walrus, lobo marino, +ciervo, antílope o bisonte, propia de los indígenas del Norte, hasta +la delicada pesca de los ríos de la América del Sur y los sabrosos +mariscos de sus costas é islas, que sostenían a muchas tribus +ribereñas. Entre los alimentos animales uno de los más estimados eran +perros castrados que los indígenas alimentaban y engordaban. Huelga +decir que comían venados, liebres, conejos, patos y gallinas. Estimaban +mucho los huevos. + +El reino _mineral_ proporcionaba la sal y algunas tribus comían una +especie de tierra o caolín, ya sola, ya mezclada con algunas raíces. + +De los aztecas diremos que aventajaban en alimentos a las demás razas. +No conocían el trigo, ni el centeno, ni la avena, ni el mijo; todo lo +cual suplían con las tortas que hacían del maíz, como hoy sucede en +algunas comarcas de España. Hacían pasteles de aves y empanadas de +pescado; conocían la olla podrida. Cortés afirma que la miel, lo mismo +de maíz que de maguey, era mejor que el arrope. Estaban adelantados +en la cocina y llevaron el sibaritismo hasta servir todo lo caliente +en platos con braserillo: así se hacía en los palacios de los reyes. +Los pueblos de la América Central se parecían a los aztecas, si bien +preferían el pescado y las frutas a la carne. Los nicaraguatecas se +lavaban las manos antes de comer y la boca después de la comida. En +el imperio de los incas, cuyos adelantos competían con los de los +aztecas, se estimaba el maguey más que en ninguna parte; de él sacaban +miel, vino y vinagre; de él, mezclándolo con maíz, arroz o pepitas de +mulli, fortísimo brebaje. Pan y vino hacían también del maíz, el cual +molían en anchas losas. Lo comían crudo, asado, cocido, en gachas; lo +convertían en agradable licor desliendo la harina en agua. Disponían +igualmente de la _quinua_, que era una especie de arroz; lo usaban +como comida y como bebida. Completaban sus alimentos con la carne de +sus carneros, de ordinario hecha cecina, con peces, con frutas, con +legumbres y con raíces. + +Entre las muchas razas salvajes que comían el maíz, podemos citar +las siguientes: al Norte de México, los pimas, los _pueblos_ y los +californios del Mediodía; al Sur del Perú, los araucanos; al Oriente +de los Andes, los chiquitos y otros; en la cuenca del Orinoco, los +otomacos, y hacia el Atlántico, los caquesios y algunos más. Otras +razas salvajes suplían la mandioca por el maíz, como sucedía con muchos +pueblos de los Llanos. No pocas tribus de Barlovento usaban el pan de +_ajes_; los californios del Norte, los del Centro y los del Sur, el pan +de bellotas. + +Tostaban el maíz, arroz, etc., dentro de habitaciones a propósito, +moliéndolos luego en morteros con mazas o en piedras planas con +rodillos. + +Consideramos también como uno de los alimentos de muchos pueblos indios +el hombre. No cabe duda alguna que lo mismo en el Norte que en el Sur +y en el Centro de América, existió la antropofagia o canibalismo, +llegando a ser conocidas algunas tribus con el nombre de _comedores de +hombres_. Por comedores de hombres la nación española consintió que sus +capitanes o conquistadores persiguieran, hicieran esclavos y vendieran +a los indígenas. ¿Eran caníbales por glotonería, por odio o por sed +de venganza? No podemos dar respuesta satisfactoria; pero sí de que +eran comedores de hombres, los cuales hallamos lo mismo entre las +razas cultas que entre las salvajes. Afirma Hernán Cortés que durante +el sitio de México los tlaxcaltecas, los otomíes, los naturales de +Tezcuco, los de Chalco y los de Xochimilco se comían alegremente los +cadáveres de los enemigos en sus cenas y almuerzos. Añade que a los +soldados de Matlanzingo se les cogió muchas cargas de maíz y de _niños +asados_. Termina diciendo que en su expedición al Golfo de Honduras +mandó matar a un mexicano porque se le encontró comiendo carne de un +indio. Extendióse el canibalismo a los pueblos mayas. No cabe duda que +desde el istmo de Tehuantepec al de Panamá se comían a los hombres +sacrificados en los altares de los dioses. Que existió el canibalismo +en Guatemala lo dice el P. Las Casas; en Yucatán, Pedro Martir de +Anglería, y en Nicaragua, Gonzalo Fernández de Oviedo. No es dudoso que +lo hubiera entre los caribes, en Santo Domingo y en toda la América. +Llegaron algunas tribus a cebar a los prisioneros para hacerlos más +sabrosos. + +En general no sentían el hambre ni los indios de la América del Norte, +ni los de la Central, ni los del Sur. Sufrían hambres pasajeras los +pueblos cultos y los salvajes, lo cual no debe causar extrañeza, +considerando que hoy mismo en la culta Europa no puede impedirse, +aunque de tarde en tarde, el azote del hambre. + +Lo extraño es que pueblos adelantados como los aztecas, y que no +ignoraban algunos guisos de verdadero gusto, comiesen en el suelo, +emplearan no sillas, sino toscas banquetas o almohadones. Usaban +por manteles vistosas esteras de palma. ¿Desconocieron el uso de +las servilletas? No lo sabemos. De los yucatecas se dice que tenían +manteles y servilletas, añadiendo los cronistas que se desvivían por +conservarlos limpios. + +Era muy común la embriaguez entre los indios. Bebidas embriagadoras, ya +por fermentación sólo del maíz, ya por fermentación del maíz con otras +substancias, eran muy estimadas en las tribus que sabían obtenerlas. +Citaremos el _pulque_ entre los mejicanos y la _chicha_ entre los +indígenas de Chile y de Guatemala. También las mujeres del harem de +Atahualpa sirvieron la chicha en grandes vasos de oro a Hernando +Pizarro y a Soto[282]. Unos pueblos preparaban la chicha de una manera +y otros de otra. Un escritor antiguo dice que la preparaban poniendo +a fermentar en agua, cebada, maíz tostado, piña y panocha, añadiendo +también especias y azúcar. Del mismo modo el _aca_ era usado entre los +peruanos y el _cajuni_ entre los brasileños. Embriagábanse por otros +medios las tribus que no sabían obtener las bebidas dichas, pudiéndose +citar, entre otras, los _otomaques_ (Orinoco) que tomaban como rapé los +polvos de una semilla (_yuapa_) mezclada con otras substancias. Además, +no pocas tribus usaron bebidas no fermentadas, como el _mate_ (planta +parecida al acebo, cuyas hojas se cuecen como el té) y algunas otras. + + [282] Prescott, _Hist. del descubrimiento y conquista del + Perú_, tomo I, pág. 373.--Madrid, 1858. + +Por lo que respecta al fuego, conocido entre los aborígenes americanos, +se producía por _fricción_ (esto es, barrenando con un trozo cilíndrico +de aguzada punta y madera dura otro pedazo de madera más blanda); por +_percusión_ (golpeando pedernales con piritas u otras piedras que +contuviesen hierro); y mediante _reflexión_ «con un brazalete grande +(chipaba), del que colgaba un vaso cóncavo como media naranja, muy +bruñido, poníanlo contra el sol y a un cierto punto donde los rayos que +del vaso salían, daban en junto, ponían un poco de algodón carmenado, +el cual se encendía en breve espacio.»[283]. Servíales el fuego para +calentarse y alumbrarse. La _hoguera_ fué principal elemento de +vida del indígena. Si en un principio algunas tribus iluminaban sus +chozas con gusanos de luz o de otros modos primitivos, descubierto el +fuego, la luz contribuyó de un modo extraordinario al progreso de la +humanidad. Tuvo origen entonces la industria de alfarería por lo que se +refiere a las _lámparas_, siendo los esquimales los primeros que las +conocieron. Al mismo tiempo se fabricaron las primeras vasijas de barro +(_ollas_) y de arcilla. Es de creer, pues, que al ladrillo de adobe, +sucedió la lámpara del esquimal y luego las restantes alfarerías. + + [283] Garcilaso de la Vega, _Com. Reales_, I, 13, 198, cap. + XXII. + +En capítulos anteriores hemos dicho que las habitaciones o viviendas +indígenas, fijas o movibles, variaban desde la casa del esquimal, +hecha con bloques de nieve, hasta los palacios de los aztecas y de +los incas, fábricas de piedras no pulimentadas. Bueno será advertir +que algunas tribus no conocieron más abrigo que el de los bosques. +Se defendían del sol a la sombra de los árboles, de las rocas o de +los barrancos; del viento, con parapetos de piedras o de broza. +En cuevas se metían cuando arreciaba el frío. Los salvajes que ya +tenían casas, las construían de diferentes formas y maneras. Unas las +cubrían de paja, barro o corteza de árbol, otras eran altas o bajas +y se fabricaban en llanuras, en elevaciones o debajo de la tierra. +Constituían un adelanto los _buhíos_ de Haití y de otras islas del mar +de los caribes. Eran generalmente poliédricos hasta el arranque del +techo y cónicos hasta el remate. A veces estos buhíos tenían la forma +rectangular. Cerraban cada uno de los lados por postes o troncos de +árbol, y entre poste y poste colocaban cañas unidas por bejucos. La +armadura del techo se formaba con varas que partían de las soleras de +los troncos y se unían a un alto madero hincado en el centro de la +casa: los intersticios se cubrían por cañas, pajas, hojas de bihao +o de palmera. Todas las puertas tenían su correspondiente dintel y +casi todas tenían jambas. Las casas que se hacían donde la madera era +abundante, ésta predominaba en los materiales de construcción; donde +no existía el arbolado, predominaba la piedra, el barro o el adobe. +Al contemplar la regularidad y armonía de los edificios de México y +el Perú, casi no se explica que el arquitecto indio no conociese el +_compás_ ni la _plomada_, ni la _escuadra_, como tampoco tuviera idea +del _arco_, elemento esencial de la arquitectura. La reunión de las +cabañas o tiendas formaban _aldeas_ (rancherías, tabas, etc.), más o +menos grandes, más o menos sólidas. Las casas de los jefes, templos, +etc., se rodeaban generalmente de empalizadas para su protección. + +Tales villorrios se hallaban frecuentemente esparcidos a lo largo de +las costas de los mares, de los ríos y de los lagos, lo cual fué causa +de las relaciones exageradas que del número de indígenas dieron los +conquistadores europeos, quienes llegaron a suponer que también estaban +habitadas las zonas mediterráneas. + +La miseria en el hogar salvaje no podía ser mayor. Las camas eran +bastas y pobres tarimas enclavadas en la pared. Colgaban del techo +carne o pescado hechos cecina, mazorcas de maíz y a veces el trineo +o la canoa; de las paredes colgaban las armas y cabezas de búfalo o +ciervo; no lejos de la puerta se hallaban los trofeos del dueño de la +casa. Unos hincaban la lanza delante de su toldo, otros en altas cañas +las cabezas de las reses muertas por su mano y algunos sobre viejas +aljabas las cabelleras de sus enemigos. Humosas teas iluminaban de +noche la habitación o choza del salvaje, y sólo en las viviendas de los +esquimales o en los subterráneos de la isla de Fox, ardían lámparas +de piedra alimentadas por aceite de ballena o de foca. Ni los mismos +mexicanos y peruanos dispusieron de mejor luz. También el señor feudal +europeo colgaba en sus desabrigados salones las lanzas, alabardas y +ferradas mazas, y en las puertas de su castillo cabezas de jabalíes o +de lobos; también el vasallo vivía en casas de barro y se alumbraba con +resinosas teas. + +Lo mismo en las casas de los indios cultos, que en las de los salvajes, +vivían hacinados viejos y jóvenes, hombres y mujeres. Las casas de los +pobres sólo tenían un aposento. Si las de las razas cultas o de los +indios algo acomodados tenían más de una pieza, el dormitorio era uno. +Ellos hacían públicamente actos que la moral y el pudor quieren que +sean secretos. Unicamente entre los reyes y los nobles parecía existir +cierta honestidad. + +Acerca del uso del _vestido_, halló Colón, en su primer descubrimiento, +desnudos a hombres y mujeres, presentándose todos sin muestra alguna +de sonrojo. En algunas partes vió el Almirante que las hembras se +ponían unas _cosas_ de algodón que apenas _les cobijaban la natura_. +Afirma el P. Gumilla que las mujeres del Orinoco se avergonzaban, no +de andar desnudas, sino de cubrirse las carnes. Es, pues, evidente +que en casi toda América iban desnudos hombres y mujeres, siendo una +excepción los que iban vestidos. En los países comprendidos entre los +dos trópicos se cubrían con pieles; pero era cuando arreciaba el frío o +les molestaba la lluvia. + +En muchas partes las mujeres usaban faldas con las cuales se cubrían +desde la cintura a las corvas; en otras, pequeños delantales que +flotaban a merced del viento; y en algunas, cortas sayas hechas con +fibras de cortezas de árbol. En las costas meridionales del mar de los +Caribes, las mujeres se ponían un simple hilo, y los hombres llevaban +recogido el miembro o metido en cañutos de metal, en tubos de madera o +cuellos de calabaza. + +Algunas tribus pegaban a su piel varias plumas y las pegaban con un +barniz resinoso. + +Costumbre fué también que el salvaje (esquimal, botocudo, etc.), +perforase con dijes, joyeles, piedras, etc., la nariz, labios, orejas o +mejillas. + +No sabemos cuándo y cómo comenzaron a usar _vestido_ los americanos. +Tanto la forma como la materia variaban de un modo extraordinario. +Llamaba la atención la piel finísima de algunos vestidos, siendo muy +común abrigarse con pieles de búfalo, ciervo, lobo marino, etc. + +Entre los aztecas, las mujeres vestían el _huipil_ o camisa sin mangas +o con medias mangas que del cuello bajaba a las rodillas y el _cucilt_ +o especie de faldellín que las cubría de la cintura abajo; llevaban +también sandalias. Mejor vestida iba la mujer en el imperio de los +incas. Llevaba en la cabeza vistosa cinta, del cuello a los talones +una bata que se ajustaba a las caderas con ancho cinto, de los hombros +a los tobillos fino manto sujeto por alfileres de oro o plata que +llamaba _topus_, y en los pies, abarcas hechas de fibras de cabuya. +Era bastante parecido el traje del varón. En las sienes llevaba una +guirnalda; de la garganta a las rodillas camiseta sin mangas ni cuello; +encima, una manta de lana en las tierras frías y de algodón en las +calientes; en los pies, albarcas. + +Más bellos eran los trajes de los iroqueses y algonquines. Diferían +muy poco los de la mujer y el hombre. La túnica era ceñida, la manta +estaba compuesta de pieles de castor, y casi siempre salpicada de +vivos colores, y las polainas y zapatos se hacían de pieles de ciervo. +La diferencia más notable entre el traje de la mujer y del hombre +consistía en que la túnica de la primera era ancha y flotante. + +El _tatuaje_ (imprimir en el cuerpo dibujos hechos con una aguja y una +materia colorante) fué general entre los americanos y se consideró como +un adorno, siendo los colores más usados el rojo, amarillo, blanco y +negro, que fabricaban con ocres, cal, carbón y jugos de diferentes +plantas. Del mismo modo pintábanse casi todas las razas, y lo hacían +casi siempre para embellecerse. Unas se pintaban la nariz, la barba o +los dientes, otras todo el rostro, algunas el pecho y muchas todo el +cuerpo. + +Los caquesios se pintaban el brazo si en duelo o en batalla habían +dado muerte a uno de sus enemigos, el pecho si habían vencido en dos +combates, y del ojo a la oreja si victoriosos por nuevos triunfos +habían entrado en la corte de sus caciques. Los guaycurues cuando +eran niños se pintaban de negro las carnes, ya mozos de encarnado, +ya ancianos o jefes de varios colores. En algunas razas era el más +estimado aquel que se presentaba con colores más brillantes; esto +sucedía entre los salivas y los cumaneses. + +Numerosos adornos usaban, lo mismo las razas cultas que las salvajes. +Aunque los caciques de Haití iban desnudos, llevaban coronas, placas +en el pecho y cintos con carátulas de oro. Los reyes de México, aunque +se presentaban casi desnudos, llevaban durante determinadas fiestas +joyas en las orejas, nariz, labios y garganta; encima de los codos, +brazaletes, de los cuales salían brillantes plumas; en los brazos, +ajorcas de oro; en las muñecas, pulseras de perfumado cuero con sendas +esmeraldas; de la rodilla abajo, grebas de luciente oro; en los pies, +sandalias de piel de tigre con suela de piel de ciervo; la espalda +estaba adornada con vistoso plumaje; en la cabeza llevaban un pájaro +disecado de vivos colores, y en las sienes dos borlas de finísimo +plumión, que bajaban de lo alto de la cabellera. Otros adornos, más o +menos ricos, usaban, no sólo los monarcas aztecas, sino los cortesanos +y los poderosos magnates del imperio. + +La mayor parte de las razas no se cortaban el cabello. Unas lo llevaban +suelto y a la espalda (apaches, etc.), otras distribuído en trenzas, +algunas como formando una corona alrededor de la cabeza, y no pocas a +manera de asas. Entre las razas que se rapaban la cabeza, citaremos los +tarascos. Los nicaraguatecas se dejaban un mechón en la coronilla, y +las mujeres, entre los albayas, una cresta que iba del cerviguillo a +la frente; los yucatecas se quemaban el cabello en la coronilla; los +tupinambaes lo llevaban como nuestros monjes, etc. + +La _caza_ y la _pesca_ fueron entre los indios cultos y salvajes +ocupación principal. Si los primeros la consideraron como ejercicio de +recreo, los segundos se entregaron a ella por necesidad. El cazador y +el pescador indio conocían todos los medios para apoderarse y destruir +los animales. Lo mismo usaban las trampas o lazos que las armas +arrojadizas, valiéndose de una manera o de otra para cazar ciervos, +antas, liebres, conejos y toda clase de pájaros. + +Veamos cómo se verificaban las grandes cacerías en México y en el Perú. +Cientos y cientos de hombres formaban un gran círculo, el cual iban +poco a poco reduciendo o haciéndolo más pequeño. Conseguían de este +modo que todas las reses se fueran cobijando en un lugar del bosque +donde había muchas trampas y redes. Esto hacían los aztecas. Los incas, +en número también considerable de hombres, provistos de lanzas y palos, +corrían en opuestas direcciones, llevando la caza a determinado sitio. +Mataban, desde luego, todas las alimañas y muchos venados; de ningún +modo a los huanacos y vicuñas. Es de notar que este sistema de caza lo +empleaban de igual manera los pueblos salvajes. Lo practicaban, entre +otros, los patagones, los mosquitos de Honduras y los guajiros de +Orinoco. Los últimos se distribuían en forma de media luna y cerraban +el círculo cuando veían reunidas gran número de reses. En México había +parques y sotos reservados a los reyes, incurriendo en pena de muerte +los cazadores que se atrevían a penetrar en aquéllos; en el Perú, fuera +de las cacerías anuales ordenadas por los incas, no se permitía matar +huanacos ni vicuñas. + +Dedicábanse principalmente a la _pesca_ los pueblos que vivían en las +orillas de los ríos y en las costas del mar. Eran aficionados a la +pesca lo mismo las tribus cultas que las salvajes. Pescaban los indios +ballenas, focas, nutrias, salmones, tortugas, manatíes, caimanes y toda +clase de peces. Unas veces los indígenas se metían en el agua y cogían +los peces; otras los mataban, ya disparando flechas desde sus piraguas, +ya desde las costas o riberas; con mucha frecuencia los atufaban con +el jugo de algunas plantas; algunos atajaban la corriente con banastos +para cogerlos fácilmente. Conocían los indios las redes y los anzuelos. +Había anzuelos de hueso, de madera, de cuero y de conchas de almeja. +Tenían fisgas y arpones. Usaban el dardo, la lanza y otros aparejos de +pesca. Los pescadores más arrojados y valientes eran los esquimales +y todos los del Norte; tal vez fuesen más diestros y audaces los +pescadores del Orinoco y algunos de la América del Sur, en particular +los que se dedicaban a la pesca del manatí dentro del río citado. Más +intrepidez se necesitaba todavía para pescar el caimán y la tortuga. +Cuando los otomacos veían que caimanes y tortugas saltaban al Orinoco, +se arrojaban sobre los primeros o sobre las segundas, y caballeros en +unas o en otras, bajaban al fondo del río, donde se apoderaban de los +caimanes con lazos de nudo corredizo y de las tortugas volviéndolas +de espaldas. Seguramente que este procedimiento era bastante más +peligroso que el usado contra el caimán por las tribus de la Florida, +pues allí los pescadores lo cogían introduciéndole en las fauces larga +y nudosa rama de árbol. + +Por lo que a la navegación respecta, los indios sólo conocieron la +balsa, la canoa y el haz de juncos para recorrer únicamente sus ríos, +sus lagos y las costas de sus mares. Los aztecas usaron la balsa y la +canoa; los peruanos recorrieron sus ríos, el lago Titicaca y las costas +del Pacífico, valiéndose también de balsas o de haces de enea. Los +mayas se hallaban tan atrasados como los peruanos. + +Puede asegurarse que eran más navegantes muchas razas salvajes. +Lo eran los habitantes de la tierra del Fuego, los payagüaes, los +guarapayos, y muy especialmente los intrépidos tupíes, que corrían +ciento o doscientas leguas por las costas del Atlántico. Entre los +tupíes descollaban por su audacia los caribes, que navegaban de isla en +isla, de las islas a Tierra Firme; y allá en el Orinoco atravesaban--no +sabemos cómo--los raudales y los saltos del Caroní y el Caura. Los +antillanos y los esquimales desafiaban con sus canoas las tempestades +y borrascas. Las piraguas o canoas de los habitantes de Santo Domingo, +Cuba, etc., eran de bastante tamaño y de no poca fortaleza. Dícese que +sólo los esquimales conocieron el _remo_, pues las restantes tribus +manejaron las embarcaciones con _palas_. + +La canoa, la balsa, el haz de enea, o de bambúes o de juncos, servían +de medios de navegación y también de transporte. Ya sabemos que en +América no había otra bestia de carga que el llama, ni otra de tiro que +los perros del Norte. Los trineos, de los cuales tiraban los perros, lo +usaban sólo los esquimales y los tinnehs. + +Probado se halla que los americanos desconocían la brújula y el +astrolabio. Tenían mucha afición a los juegos de azar, hasta el punto +que jugaban frecuentemente sus vestidos, sus adornos, sus armas, su +libertad personal y hasta sus mujeres. Si unos juegos eran del agrado +de determinadas tribus y otros juegos de otras, el _juego de pelota_ +era común a casi todas. Ejercitábanse en determinadas tribus los +guerreros y hasta las mujeres en carreras a pie, logrando con ello +fortaleza y destreza de sus miembros. + +Entre las razas salvajes del Norte se jugaba del siguiente modo. +Tomaban parte en la contienda dos tribus o dos pueblos. Se ponía la +pelota entre dos metas equidistantes y las tribus se colocaban en +opuestas direcciones. Consistía el juego en que la tribu del norte, por +ejemplo, lograra llevar la pelota más allá de la meta del mediodía y +la tribu del mediodía más allá de la meta del norte; esto era difícil +porque eran muchos los jugadores de una y otra parte, y porque las dos +metas, la una de la otra estaban a larga distancia. Unas tribus usaban +pelotas de roble, otras de barro cubiertas de piel de ciervo. Arrojaban +la pelota sirviéndose de un palo, en cuya punta retorcida se colocaba +pequeña red de tiras de cuero o nervios de búfalo. Asistía al juego +mucha gente: unos apostaban en favor de un bando y otros del otro. +Gritaban a los jugadores lo mismo el público que llevaba la mejor parte +como el que llevaba la peor; gritaban también los que se disputaban la +victoria. Los haitianos jugaban igualmente en el campo, entre dos metas +o rayas, logrando el triunfo los que conseguían llevar la pelota fuera +de la linde de sus contendientes. Las pelotas eran de caucho, y las +recibían o rechazaban, no con la mano, sino con la cabeza, el hombro, +la cadera o la rodilla. También recibían y despedían las pelotas, los +chiquitos con la cabeza y los otomacos con el hombro derecho. Los +aztecas jugaban muy bien y tenían a gala ser los primeros: se cuenta +que, vencido el rey de Tlatelolco, dispuso que se estrangulase al +vencedor que era el señor de Xochimilco. Llegó el juego de pelota a +toda su perfección entre los mayas y los nahuas. Se consideraba entre +estas tribus como fiesta nacional, como la más importante, casi como la +única. Los pueblos más pequeños tenían un trinquete, que consistía en +habitaciones rectangulares, de 25 a 55 metros de largo, de 12 a 22 de +ancho. Dividíanse los jugadores en dos bandos. Recibían y despedían la +pelota con la parte del cuerpo que de antemano se hubiese convenido, +generalmente con las rodillas o las asentaderas. Duraba la lucha de sol +a sol. Los espectadores hacían apuestas en favor de uno o de otro de +los jugadores. El que lograba meter la pelota por el ojo de uno de los +dos anillos que se hallaban en una de las paredes, se le consideraba +como el héroe de la fiesta y se le agasajaba con muchos y valiosos +regalos. Jugaban con pala, bote y argolla. Desconocemos lo que fuese el +bote y la argolla. Si se suscitaban cuestiones o discordias, ora entre +jugadores, otra entre espectadores, allí estaban jueces nombrados por +los caciques con el objeto de dirimirlas. También las mujeres, después +de fabricar artículos de alfarería y de tejer con el hilo que sacaban +del muriche esteras, canastas, etcétera, se dirigían al trinquete, +cogían la pala (del ancho de una tercia de bordo a bordo y de astil +grueso y largo para cogerlo con las dos manos) y tiraban la pelota (que +era de caucho y de gran circunferencia) con tal fuerza que los hombres +no se atrevían a recibirla en el hombro. A veces, hombres y mujeres, +para evitarse tabardillos, se sajaban brazos, muslos y piernas durante +los citados juegos, y para restañar las heridas se arrojaban al río. Si +esto no era bastante, las cubrían de arena o barro. + + + + +SEGUNDA ÉPOCA + +DESCUBRIMIENTOS + + + + +CAPÍTULO XVI + + REYES DE CASTILLA A FINES DE LA EDAD MEDIA: ENRIQUE II, JUAN I, + ENRIQUE III, JUAN II Y ENRIQUE IV.--REYES CATÓLICOS.--CULTURA + LITERARIA EN AQUELLOS TIEMPOS.--CRISTÓBAL COLÓN EN ESPAÑA. + + +Veamos lo que dice el insigne historiador Mariana de los últimos reyes +de la dinastía de Trastamara y de los Reyes Católicos: «Tuvo, dice, +el Rey D. Enrique (II), tronco y principio deste linaje, el natural +muy vivo y el ánimo tan grande que suplía la falta del nacimiento. +Don Juan (I), su hijo, fué persona de menos ventura y de industria y +ánimo no tan grande ni valeroso. Don Enrique (III), su nieto, tuvo el +entendimiento encendido y altos pensamientos, el corazón capaz del +cielo y de la tierra; la falta de salud y lo poco que vivió no le +dejaron mostrar mucho tiempo el valor que su aventajado natural y su +virtud prometían. El ingenio de D. Juan, el segundo de este nombre, era +más a propósito para letras y erudición que para el gobierno.» De su +hijo D. Enrique IV, escribe el jesuíta historiador lo siguiente: «Lo +que importa más, las costumbres no se mejoraron en nada, en especial +era grande la disolución de los eclesiásticos; a la verdad se habla +que por este tiempo Don Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago, de las +mismas bodas y fiestas arrebató una moza que se velaba, para usar della +mal...»[284]. En Don Enrique, añade después el P. Mariana, «desfalleció +de todo punto la grandeza y loa de sus antepasados, y todo lo afeó +con su poco orden y traza; ocasión para que la industria y virtud se +abriese por otra parte camino para el reino de Castilla, y aun casi +de toda España, con que entró en ella una nueva sucesión y línea de +grandes y señalados príncipes»[285]. + + [284] _Historia de España_, tomo II, libro XXII, cap. XX. + ¿Es verdad o leyenda lo que dice el Padre Mariana acerca + de D. Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago y sobrino del + condestable don Alvaro? ¿Se trata de un cuento forjado, + después de la muerte de D. Alvaro, para desacreditar a la + familia de los Lunas? Así lo cree--y razones poderosas tiene + para ello--D. Antonio López Ferreiro en su estudio histórico + intitulado _Don Rodrigo de Luna_, impreso en Santiago el 1884. + + [285] _Historia general de España_, tomo II, libro XXIV, cap. + IV. + +Don Modesto Lafuente se halla conforme con el P. Mariana. «En poco más +de un siglo--tales son sus palabras--que ocupó el trono de Castilla +la línea varonil de la familia de Trastamara, vióse a aquellos +príncipes ir degenerando desde la energía al apocamiento, y desde la +audacia hasta la pusilanimidad. El prestigio de la majestad desciende +hasta el menosprecio y el vilipendio, y la arrogancia de la nobleza +sube hasta la insolencia y el desacato. La licencia invade el hogar +doméstico, la corte se convierte en lupanar y el regio tálamo se +mancilla de impureza, o por lo menos se cuestionaba de público la +legitimidad de la sucesión. La justicia y la fe pública gemían bajo +la violación y el escarnio. La opulencia de los grandes o el boato +de un valido insultaban la miseria del pueblo y escarnecían las +escaseces del que aún conservaba el nombre de soberano. Mientras los +nobles devoraban tesoros en opíparos banquetes, Enrique III encontraba +exhausto su palacio y sus arcas, y su despensero no hallaba quien +quisiera fiarle. Juan II procuraba olvidar entre los placeres de las +musas las calamidades del reino, y se entretenía con las _Querellas +del amor_, o con los versos del _Laberinto_, teniendo siempre sobre +la mesa las poesías de sus cortesanos al lado del libro de las +oraciones. Este príncipe tuvo la candidez de confesar en el lecho +mortuorio, que hubiera valido más para fraile del Abrojo que para rey +de Castilla[286]. «Los bienes de la corona se disipaban en personales +placeres, o se dispendiaban en mercedes prodigadas para grangearse la +adhesión de un partido que sostuviera el vacilante trono»[287]. «La +degradación del trono--añade después--, la impureza de la privanza, +la insolencia de los grandes, la relajación del clero, el estrago de +la moral pública, el encono de los bandos y el desbordamiento de las +pasiones, llegan al más alto punto en el reinado del cuarto Enrique +de Castilla. Los castillos de los grandes se convierten en cuevas +de ladrones; los indefensos pasajeros son robados en los caminos, y +el fruto de las rapiñas se vende impunemente en las plazas públicas +de las ciudades; un arzobispo capitanea una tropa de rebeldes para +derribar al monarca y sentar al infante D. Alfonso en el solio. En +el campo de Avila se hace un burlesco y extravagante simulacro de +destronamiento, ignominioso espectáculo y ceremonia cómica, en que un +prelado turbulento y altivo, a la cabeza de unos nobles ambiciosos +y soberbios, se entretienen en despojar de las insignias reales la +estatua de su soberano, y en arrojar al suelo, entre los gritos de la +multitud, cetro, diadema, manto y espada, y en poner el pie sobre la +imagen misma del que había tenido la imprudente debilidad de colmarlos +de mercedes»[288]. + + [286] El convento del Abrojo se fundó en 1415, a las márgenes + del Duero, cerca de Valladolid, por el venerable Fray Pedro de + Villacreces y San Pedro Regalado. Cuentan algunos escritores, + copiándolo del supuesto Bachiller de Cibdareal, que Juan II, + poco antes de morir, le dijo: _Bachiller, naciera yo fijo de + un mecánico, e hobiera sido frayle del Abrojo, e no Rey de + Castilla_. + + [287] _Historia de España_, tomo I. _Discurso preliminar_, + páginas 100 y 101. + + [288] Ibidem, págs. 102 y 103. + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID. + +ISABEL LA CATÓLICA.] + +Pasamos a reseñar el reinado de Doña Isabel y D. Fernando. Después de +decir el P. Mariana que la reina falleció en la villa de Medina del +Campo, añade: «su muerte fué tan llorada y endechada cuanto su vida lo +merecía, y su valor y prudencia y las demás virtudes tan aventajadas, +que la menor de sus alabanzas es haber sido la más excelente y valerosa +princesa que el mundo tuvo, no sólo en sus tiempos, sino muchos siglos +antes»[289]. A Fernando el Católico así le juzga: «Príncipe el más +señalado en valor y justicia y prudencia que en muchos siglos España +tuvo. Tachas a nadie pueden faltar, sea por la fragilidad propia, o +por la malicia y envidia ajena, que combate principalmente los altos +lugares. Espejo, sin duda, por sus grandes virtudes en que todos los +príncipes de España se deben mirar»[290]. + + [289] _Historia general de España_, tomo II, lib. XXVIII, cap. + XI. + + [290] Ibidem, tom. II, lib. XXX, cap. XXVII. + +Por su parte, D. Modesto Lafuente, lleno de entusiasmo por los Reyes +Católicos, escribe: «Gran príncipe el monarca aragonés, sin dejar de +serlo, lo parece menos al lado de la reina de Castilla. Asociados en +la gobernación de los reinos como en la vida doméstica, sus firmas +van unidas como sus voluntades; _Tanto monta_, es la empresa de sus +banderas. Son dos planetas que iluminan a un tiempo el horizonte +español; pero el mayor brillo del uno modera sin eclipsarla la luz +del otro. La magnanimidad y la virtud, la devoción y el espíritu +caballeresco de la Reina, descuellan sobre la política fría y +calculada, reservada y astuta del Rey. El Rey es grande, la Reina +eminente. Tendrá España príncipes que igualen o excedan a Fernando; +vendrá su nieto rodeado de gloria y asombrando al mundo; pasarán +generaciones, dinastías y siglos, antes que aparezca otra Isabel»[291]. + + [291] _Historia general de España_, tomo I. _Discurso + preliminar_, págs. 118 y 119. + +Sentimos no estar conformes con la opinión de historiadores tan +ilustres. En nuestro humilde juicio, no son tan negras las tintas +del cuadro de los reyes de la casa de Trastamara, ni tan claras ni +brillantes las que se destacan del de Doña Isabel y D. Fernando. +Creemos que los reinados de Enrique II, Juan I, Enrique III, Juan II y +Enrique IV, prepararon el de los Reyes Católicos. Si de la reconquista +se trata, ellos continuaron la obra comenzada por sus antepasados, en +particular por los dos últimos. + +Enrique II el de las _Mercedes_, sin embargo de su bastardía, se captó +el amor de sus súbditos. Venció a todos sus enemigos, a unos con su +talento y a otros con su espada. Aunque anhelaba vivamente la paz con +los moros, tuvo a veces que pelear, no sin mostrar brío y pujanza. +Juan I vivió en paz con los muslimes, a los que era aficionado. Gozaba +fama de bondadoso. En sus guerras con Portugal, la fortuna le fué +adversa en la batalla de Aljubarrota. Enfermo de cuerpo, Enrique III +no lo estuvo de alma, pues contuvo a los nobles, se aficionó a los +muslimes granadinos y procuró con gran interés llenar las arcas vacías +del erario público. Admitimos con Mariana que Juan II _no tenía mucha +capacidad_; pero afirmamos que no le faltaban excelentes cualidades. +Honró durante todo su reinado a los hombres de talento, y mostró su +generosidad lo mismo con sus amigos que con sus enemigos. Ejercitábase +en las ciencias, en las letras y en las artes. Cultivó la lengua +latina, en la cual--según el cronista Pérez de Guzmán--fué _asaz +docto_[292]; también en la filosofía, poesía y música, no faltándole +ingenio para las dos últimas. Dice el cronista que _tañía e cantaba e +trovaba e danzaba muy bien_. Puede asegurarse que bajo su protección se +elevó a un grado hasta entonces desconocido la cultura intelectual en +Castilla. + + [292] _Crón._, pág. 576. + +«La ciega afición de D. Juan a su favorito--dice Prescott--es la clave +para juzgar de todas las turbulencias que agitaron al país durante +los últimos treinta años del aquel reinado»[293]. Creemos nosotros +que los disturbios hubiesen sido los mismos con o sin la privanza de +D. Alvaro de Luna. Los revoltosos D. Juan y D. Enrique, infantes de +Aragón, confederados con los grandes de Castilla, dividieron el reino +en banderías, mantuvieron siempre viva la llama de la guerra civil, +trayendo conmovidos los pueblos, acobardando al rey y perturbando la +monarquía. Al favorito nadie podrá negarle su fidelidad al Monarca y +su valor en los combates. Era, además, conocedor de la política de su +tiempo, dotado de penetración para descubrir las intenciones ajenas +y de serenidad para ocultar las suyas, infatigable en el trabajo y +perseverante en sus propósitos. + + [293] _Historia de los Reyes Católicos_, tomo I, pág. 114. + +Si Juan II se mostró siempre apático, si no supo contener los tumultos +y rebeliones que se sucedieron unos después de otros, si no castigó +con mano de hierro a los revoltosos magnates--siguiendo en esto la +misma conducta del insigne y nunca bastante alabado Alfonso X, _el +Sabio_--debe ser justamente censurado; pero no se olvide que durante +su menor edad, el almirante Alonso Enríquez destrozó la escuadra de +Marruecos, y D. Fernando de Antequera tomó a Zahara, venció en la +batalla de las Yeguas y conquistó a Antequera. No se olvide tampoco que +tiempo adelante el privado D. Alvaro de Luna llegó cerca de Granada y +ganó la importante batalla de la Higueruela o de Sierra Elvira, que +el primer marqués de Santillana se apoderó de Huelma en las fronteras +de Jaén, y que Alfonso Fajardo, gobernador de Lorca, obtuvo señalado +triunfo peleando con las tropas de Osmin, Rey de Granada. + +Por lo que respecta a Enrique IV, los historiadores le han juzgado con +una parcialidad como no hay ejemplo, llegando a decir que lo único +bueno que hizo fué morirse. Reconocen algunos que se distinguía por su +carácter benigno y por una bondad, que podía llamarse familiaridad, +con los inferiores. Su generosidad no tuvo límites, hasta el punto +que le mereció el renombre de _el Liberal_. «La vida de un hombre no +tiene precio--decía--y no se debe en manera alguna consentir que la +aventure en las batallas.» Lafuente, que sigue al pie de la letra los +relatos y juicios de Prescott, añade que cuando el emir de Granada +tuvo noticia de la máxima monacal del Rey cristiano, hubo de decir: +«que en el principio lo hubiera dado todo, inclusos sus hijos, por +conservar la paz en su reino, pero que después no daría nada.» Dijera +o no dijera tales palabras el granadino--cosa que no tiene importancia +alguna--opinamos que no merecen censura las dictadas por el generoso y +noble espíritu de Enrique IV. No negaremos que era débil de carácter y +que grandes y prelados vilipendiaron el trono. También repetiremos una +vez más que era pródigo en mercedes, generoso y en la clemencia--como +escribe Mariana--fué demasiado. De su amor a las bellas artes son +prueba las fábricas que hizo levantar en Madrid y Segovia. Nosotros +recordaremos que corriendo los años 1455, 1456 y 1457, realizó tres +expediciones a Andalucía, logrando que el granadino se le ofreciese +por vasallo y se comprometiera a enviarle anualmente diez mil doblas +y seiscientos cristianos cautivos. Pasado algún tiempo y rotas las +paces entre cristianos y moros, Enrique IV tomó posesión de Gibraltar +ganado por los suyos y entró a saco por tierras granadinas; pero le +salió al encuentro el Sultán y se reanudaron las paces. Sin embargo +de la enemiga de los orgullosos magnates, de la insurrección de su +hermano Alfonso y de los disgustos que le dió su hermana Isabel, +«contribuyó más de lo que se cree--como escribe Fernández y González--a +debilitar el reino de Granada, dejando una rica herencia para lo +porvenir a sus inmediatos sucesores»[294]. ¿Por qué le censuraron +con tanto encono los escritores contemporáneos? No negaremos que la +conducta del cuarto Enrique se prestaba a censuras, y de su impureza +de costumbres dió hartas pruebas. No le perdonaron aquellos autores la +afición que tuvo a las inclinaciones de los muslimes, y aun pudiéramos +decir a las creencias musulmanas. Nada nuevo añadiremos al notar que +si Enrique IV tenía aficiones a los musulmanes, no era él sólo, sino +toda aquella sociedad. La civilización árabe venía desde tiempos +anteriores infiltrándose poco a poco en la vida y costumbres de los +cristianos. Jóvenes españoles estudiaban la lengua árabe, asistían a +las escuelas de los moros, no dejaban de la mano los libros publicados +o traducidos por los hijos del Profeta. A las fiestas y torneos que se +celebraban en el reino de Granada acudían caballeros cristianos, los +cuales correspondían galantemente con otras invitaciones. Cristianos +amaban a moras y moros a cristianas. Poetas cristianos cantaban la +belleza de la hija de algún cadí y trovadores musulmanes dedicaban +sus versos a la hermosa compañera de algún magnate español. Jóvenes +andaluces acompañaban a las castellanas en los paseos, en las corridas +de caballos o de toros, y a veces llegaban a esperarlas a la salida de +las iglesias; a su vez los cristianos no miraban con malos ojos, cuando +de cosas de amor se trataba, el que las jóvenes moras leyesen con mayor +o menor fervor el libro del Profeta. + + [294] _Los Mudéjares de Castilla_, págs. 195 y 196. + +Además--y cumplimos un deber diciendo lo que creemos +verdadero--aduladores cronistas, olvidándose de la elevada misión del +historiador, quisieron congraciarse con los Reyes Católicos maltratando +a Enrique IV. + +Debemos detenernos un poco en el reinado de los Reyes Católicos. Cierto +es que la unión de las coronas de Aragón y Castilla contribuyó al +esplendor y grandeza de la monarquía, cuyo timbre de gloria más grande +será haber puesto un freno a las demasías de los nobles, robusteciendo, +por tanto, el poder real. En las cortes de Madrigal de 1476, +convocadas--según dice muy acertadamente Hernando del Pulgar--para +dar orden en aquellos robos e guerras que en el reino se facían, se +reglamentó la Santa Hermandad y se reorganizó la administración de +justicia, logrando la reina, como escribe el laborioso escritor, +«hacer que el labrador y el oficial no estuviesen sojuzgados por el +caballero, y que la sentencia de un par de jueces fuese más respetada +que un ejército»[295]. Más importantes, no sólo que las cortes de +Madrigal, sino que todas las celebradas por D. Fernando y D.ª Isabel, +fueron las de Toledo del año 1480, en las cuales afirma con mucha +razón Galindez de Carvajal «se hicieron las leyes y las declaratorias, +todo tan bien mirado y ordenado que parecía obra divina para remedio y +ordenación de las desórdenes pasadas»[296]. Consiguióse en poco tiempo +que la justicia imperara en las grandes y pequeñas poblaciones, en +las ciudades y en los campos. Mejoraron la administración pública y la +hacienda, procurando poner orden y paz en el país. + + [295] Colmenares, en su _Historia de Segovia_, al exponer la + primera aplicación de la Santa Hermandad, dice lo siguiente: + «Uno de sus primeros efectos fué en nuestra ciudad; porque + llegando alguna gente de mala sospecha y peor traza, con + algunos moros, que dezían ser criados del Rey a hospedarle en + Zamarramala, arrabal (como hemos dicho), de nuestra ciudad, + pidiendo aposento como soldados, les fué respondido como + tenían privilegio de pechos y aposentos, por la vela que + hacían en los alcázares, que todo permanece hoy. La gente era + inquieta, los vecinos briosos; vinieron a las manos; hubo + heridos y muertos. Súpose en la ciudad la revuelta; la _Santa + Hermandad_ despachó ministros, que prendiendo a algunos, + averiguada con verdad la causa, los asaltaron, con que se + temía más y se robaba menos.» Págs. 386 y 387. + + [296] _Anales breves_ en la _Colección de documentos + inéditos_, tomo XVIII, 267. + +Por lo que atañe a la inquisición, publicada la Bula (día 1.º de +noviembre de 1478), por Sixto IV, concediendo facultad a D. Fernando +y D.ª Isabel para elegir tres prelados u otros eclesiásticos doctores +o licenciados, de buena vida y costumbres, para que inquiriesen y +procediesen contra herejes y apóstatas de sus reinos, los mencionados +monarcas, hallándose en Medina del Campo, nombraron (17 de septiembre +de 1480) primeros inquisidores a los dominicos Fr. Miguel Morillo y +Fray Juan de San Martín, juntamente con otros dos eclesiásticos, como +asesor el uno y como fiscal el otro, facultándoles para establecer la +inquisición en Sevilla. Comenzó en seguida el nuevo tribunal a ejercer +sus funciones, adquiriendo suma importancia cuando el Papa expidió un +breve nombrando (2 de agosto de 1483) inquisidor general de la corona +de Castilla a Fray Tomás de Torquemada, prior del convento de dominicos +de Segovia, cuyo nombramiento hizo extensivo después (17 de octubre de +dicho año) a la corona de Aragón. + +¿Por qué la reina Católica se fijó en Fray Tomás de Torquemada para +el cargo de inquisidor general y no en Talavera, González de Mendoza +o Cisneros? Era el primero--como dice Lafuente--, «el representante +del fanatismo más furioso e implacable»[297]. Eran los segundos, «tres +grandes lumbreras que sobraban por sí solas para derramar copiosa luz +por el vasto horizonte de un siglo»[298]. + + [297] _Hist. de España_, tomo IX, pág. 511. + + [298] Ibidem, pág. 518. + +Dígase lo que se quiera en contrario, los Reyes Católicos, con una +irreflexión o torpeza como no hay ejemplo--pues nada importa que la +opinión general del pueblo español estuviese conforme con ello o que el +espíritu del siglo fuese la intolerancia y la persecución--, crearon el +tribunal más terrible que registra la historia y nombraron Inquisidor +general al hombre más cruel de todos los tiempos. + +Bernáldez, cura de los Palacios, historiador coetáneo, dice que +desde 1482 a 1489, hubo en Sevilla más de 700 quemados y más de +5.000 penitenciados, sin designar el número de los castigados en +estatua[299]. Zurita, añade, que «en sola la Inquisición de Sevilla, +desde que pasaron los términos de la gracia hasta el año de 1520, se +quemaron más de 4.000 personas y se reconciliaron más de 30.000.» +«Hállase (continúa) memoria de autor, en esta parte muy diligente, +que afirma que esta parte que aquí se señala es muy defectuosa, y que +se ha de tener por cierto y averiguado que sólo en el arzobispado +de Sevilla, entre vivos y muertos y absentes, fueron condenados por +herejes que judaizaban más de 100.000 personas, con los reconciliados +al gremio de la iglesia»[300]. Mariana escribe: «Publicó el dicho +inquisidor (Torquemada) edictos en que ofrecía perdón a todos los +que de su voluntad se presentasen: con esta esperanza dicen se +reconciliaron hasta 17.000 personas entre hombres y mujeres de todas +edades y estados; 2.000 personas fueron quemadas, sin otro mayor número +de los que se huyeron a las provincias comarcanas»[301]. No se olvide +que en el año 1489, además del de Sevilla, había otros tribunales del +Santo Oficio en Córdoba, Jaén, Villarreal (que se trasladó a Toledo), +Valladolid, Calahorra, Murcia, Cuenca, Zaragoza, Valencia, Barcelona, +Mallorca y los tres de Extremadura; y en cada uno de ellos solían +celebrarse autos de fe cuatro veces al año. + + [299] _Reyes Católicos_, caps., XLIII y XLIV. + + [300] _Anal. de Aragón_, lib. XX, cap. XLIX. + + [301] _Hist. de España_, lib. XXIV, cap. XVII. + +Pasando a otro punto no habremos de negar que Isabel y Fernando +realizaron prudente política, publicando las _Ordenanzas Reales_ de +Montalvo, incorporando a la Corona los Maestrazgos de las órdenes +militares, reformando los tributos, fomentando la marina mercante, +organizando el ejército y tomando a Granada (2 enero 1492). Señales +eran todas de la radical transformación que se operaba en la nación +española. + +En el citado año, cuando todo anunciaba bienes sin cuento, un hecho +de transcendencia suma vino a nublar el horizonte de España: los +Reyes Católicos--no el terrible inquisidor Torquemada, como dicen los +cronistas--publicaron el cruel edicto del 31 de marzo de 1492 arrojando +a los hebreos de los dominios españoles. ¿Qué número de judíos +salieron de España? El cronista Bernáldez dice que unos 170 a 180.000 +individuos[302], y Mariana los hace subir a 800.000[303]. El número +mayor o menor importa poco; lo que importa consignar es que los Reyes +Católicos faltaron a las leyes de la humanidad con la publicación del +mencionado edicto. + + [302] _Reyes Católicos_, cap. CX. + + [303] _Historia de España_, lib. XXVI, cap. I. + +Posteriormente pelearon nuestros monarcas con una tenacidad rayana a +la imprudencia en Italia, sacando de allí, el Gran Capitán, gloria +inmarcesible, y los españoles afición a la lengua, a la poesía y a +todas las artes italianas. + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID. + +FERNANDO EL CATÓLICO.] + +Dejando a poetas y cronistas que forjen toda clase de novelas alrededor +de Isabel la Católica, pues si para los primeros era tanta su virtud + + _que hacía se apartara de su lado_ + _hasta la sombra misma del pecado,_ + +acerca de los segundos recordaremos que el cura de los Palacios la +compara a Santa Helena, madre de Constantino, y el venerable D. Juan +de Palafox, obispo de Osma, a Santa Teresa. Entre los historiadores +modernos, el conde de Montalembert dice que era «la más noble criatura +que jamás haya reinado sobre los hombres», y Cánovas del Castillo +la llama _veneranda princesa, excelsa Reina y la mujer más grande +de la historia_[304]. Dejando exagerados relatos, nosotros, aunque +sin autoridad alguna, queremos consignar que la reina Isabel no fué +superior a otras reinas de España. + + [304] _Conferencia inaugural con motivo del cuarto Centenario + del descubrimiento de América, pronunciada en el Ateneo de + Madrid el 11 de febrero de 1891_, pág. 17. + +Cierto es que nadie podrá negar que tanto Isabel como Fernando +realizaron hechos, unos dignos de alabanza y otros censurables. Merecen +alabanzas la organización de la Santa Hermandad, la incorporación a +la corona de los maestrazgos de las Ordenes militares y la conquista +de Granada; y merecen censura el establecimiento del Tribunal de la +Inquisición y la expulsión de los israelitas. Tampoco aprobamos la +conducta que siguió Isabel con su hermano Enrique IV ni con su sobrina +Juana. Ni Isabel ni Fernando estuvieron acertados en el nombramiento +de inquisidores; no fueron generosos ni con Gonzalo de Córdova, ni +con Colón, ni con Jiménez de Cisneros; no se valieron, por último, de +buenos y justos medios para arrojar de España a Boabdil, quien vivía +contento en sus tierras de las Alpujarras. + +Sobre la política de los Reyes Católicos en el Nuevo Mundo, no seríamos +imparciales si pasáramos en silencio dos cargos: uno, la poca clemencia +tenida con los indios; otro, el funesto sistema de administración +colonial. La reina Isabel--como mostraremos en su lugar--no tuvo reparo +en autorizar la venta de sus infelices indios, como tampoco se opuso a +que los hijos de Canarias se vendiesen en las plazas de las ciudades de +Andalucía. + +Creyendo los españoles que la mayor riqueza de un país consistía en la +mayor abundancia de oro, buscaban el precioso metal en las entrañas de +la tierra y olvidaban la riqueza que tenían en la superficie de dicha +tierra. + +Y como un error engendra otro error, prohibieron la exportación del +oro y el comercio de los productos indígenas, logrando que el valor +de aquel metal disminuyese, y el valor de las mercancías aumentara. +De aquí que el laborioso pueblo español se transformara en un pueblo +indolente, poco trabajador y vicioso. + +Respecto a la pureza de costumbres y moralidad, dice Fernández de +Oviedo que «ansí tenían hijos los frailes y monjas como si no fuesen +religiosos»[305]. Consideramos como cuento aquello de que la reina +Isabel vestía de camisas hiladas por su mano, y el rey Fernando +renovaba más de una vez las gastadas mangas de un mismo jubón[306]. + + [305] _Epílogo real, imperial y pontifical._ + + [306] Véase Lafuente, _Hist. de España_, tom. XI, pág. 55. + +Del aspecto moral y político pasaremos a la cultura y al movimiento +intelectual. No se olvide que D. Pedro López de Ayala fué cronista de +Pedro el _Cruel_, de Enrique II, de Juan I y de Enrique III. No se +olvide que poetas y prosistas brillaron en la corte de los reyes de +la dinastía de Trastamara. Recordaremos que Juan II formó una corte +poética que se componía de lo más granado de la nobleza castellana. +A la cabeza de aquellos poetas y escritores, figuraba D. Enrique de +Villena, pariente de Juan II de Castilla y de Fernando I de Aragón, el +cual no se limitó al estudio de la poesía y de la amena literatura, +sino que también cultivó la filosofía, las matemáticas y la astrología, +ciencias, en especial la última, que le valieron la fama de mágico y +de nigromántico[307]. La más estimada de todas sus obras en prosa, es +la intitulada _Libro de los doce trabajos de Hércules_. Don Enrique +tuvo un doncel llamado Macías el _Enamorado_: su amor a una mujer +casada fué la causa de su muerte. El marqués de Santillana, a quien +se llamó «gloria y delicias de la corte de Castilla», figura a la +cabeza de los poetas más inspirados y de los prosistas más famosos. +Entre sus obras doctrinales e históricas, citaremos los _Proverbios_; +entre las de recreación, _Preguntas y respuestas de Juan de Mena y +el marqués de Santillana_; entre las de devoción, la canonización de +los bienaventurados santos Vicente Ferrer, predicador, y Pedro de +Villacreces, frayre menor; y entre las amorosas, _El sueño, Querella de +amor_ y las _Serranillas_. Además, escribió obras en prosa y _Refranes +que dicen las viejas tras el fuego_. No encontramos nada más dulce y +flúido que algunas estrofas de las canciones tituladas _Serranillas_. +Así comienza la serranilla III: + + +I + + Después que nascí, + non vi tal serrana + como esta mañana. + + +II + + Allá a la vegüela, + a Mata el Espino, + en esse camino + que va a Lozoyuela, + de guissa la vi + que me fizo gana + la fructa temprana. + ................... + + [307] No fué marqués de Villena, aunque Pellicer y otros + autores lo llaman así. Lo fué su abuelo D. Alfonso; pero no su + hijo D. Pedro, ni su nieto D. Enrique, de quien nos ocupamos. + +De la serranilla VI copiaremos lo siguiente: + + +I + + Moza tan fermosa + non ví en la frontera, + como una vaquera + de la Finojosa. + + +II + + Faciendo la via + del Calatraveño + a Sancta Maria, + vencido del sueño + por tierra fragosa + perdí la carrera, + do ví la vaquera + de la Finojosa. + + +III + + En un verde prado + de rosas é flores, + guardando ganado + con otros pastores, + la ví tan graciosa + que apenas creyera + que fuesse vaquera + de la Finojosa. + ..................[308] + + [308] Amador de los Ríos, _Obras del Marqués de Santillana_, + págs. 467 y siguientes. + +Al lado de D. Enrique de Villena y del marqués de Santillana, podemos +colocar al cordobés Juan de Mena, autor, entre otras composiciones, del +_Laberynto_, llamada también _Las trescientas_, por ser éste el número +de las coplas de obra tan excelente. Propúsose Juan de Mena en la +citada obra imitar al Dante, y así como el autor de la _Divina Comedia_ +se deja conducir por Beatriz, el poeta español se deja llevar por la +Providencia bajo la forma de hermosa doncella. + +Pertenece igualmente al reinado de Juan II el judío converso Juan +Alfonso de Baena, natural de la villa que le dió su nombre, en la +provincia de Córdoba, y autor del _Cancionero_. En el mismo reinado +floreció Antón de Montoro, que empleó principalmente su musa en la +sátira. + +Del tiempo de Enrique IV son los hermanos Gómez y Rodrigo Manrique, +sobrinos del marqués de Santillana. Don Gómez logró justa y merecida +fama, ya por su obra _Prosecución de los vicios y virtudes_, ya por su +poema _A la muerte del marqués de Santillana_. Pero el que aventajó +a todos, por la ternura de sentimiento y por la natural fluidez, fué +Jorge Manrique, hijo de D. Rodrigo y el último vástago de familia tan +esclarecida. La muerte de su padre, acaecida dos años después de la de +Enrique IV, es la más bella y delicada de sus composiciones; elegía +que, con el nombre de _Coplas de Jorge Manrique_, goza de reputación +universal. Por las siguientes estancias, que transcribimos de dichas +_Coplas_, puede juzgarse su inestimable valor: + + Recuerde el alma adormida, + avive el seso y despierte + contemplando + cómo se pasa la vida, + cómo se viene la muerte + tan callando. + + Cuán presto se va el placer, + cómo después de acordado + da dolor; + + Cómo a nuestro parecer + cualquiera tiempo pasado + fué mejor. + + ............................. + Nuestras vidas son los ríos + que van a dar en la mar, + que es el morir; + allí van los señoríos + derechos a se acabar + y consumir. + +Otro poeta de tanta fama, aunque no de tanto mérito, como Jorge +Manrique, floreció en aquellos tiempos: llamábase Juan Alvarez Gato. De +él dijo D. Gómez Manrique que _fablaba perlas y plata_. + +No sería justo pasar en silencio las célebres coplas de _Mingo +Revulgo_, cuya paternidad se atribuye a Rodrigo de Cota y que +circularon por Castilla profusamente en las postrimerías del reinado de +Enrique IV. + +Por lo que a la historia se refiere, aunque fueron varios ingenios +los que trabajaron en la Crónica de Juan II, tales como Alvar García +de Santa María, Juan de Mena, Diego de Valera, y tal vez algún otro, +no hay duda de que su ordenación se debió al insigne Fernan Pérez de +Guzmán, quien, como escribe Galíndez de Carvajal, «cogió de cada uno +lo que le pareció más probable, y abrevió algunas cosas, tomando la +substancia de ellas.» No fueron menos notables los cronistas de Enrique +IV, Enríquez del Castillo y Alonso de Palencia, partidario aquél y +adversario el último del desgraciado monarca. + +Recordaremos, por último, el nombre de Alvar García de Santa María, +judío converso y autor de una de las crónicas de D. Alvaro de Luna; el +de D. Alfonso de Madrigal, Obispo de Avila, conocido por el _Abulense_, +y más todavía con el nombre vulgar de el _Tostado_, «persona +esclarecida--dice el P. Mariana--por lo mucho que dejó escrito y por +el conocimiento de la antigüedad, y su varia erudición que parecía +milagro»[309]. + + [309] _Hist. de España_, tomo II, libro XXI, cap. XVIII. + +Acerca de la cultura literaria en tiempo de los Reyes Católicos, +nuestras primeras palabras serán para decir que en el mismo año que +ciñó la corona Isabel, se introdujo en España la imprenta, invención +que debía hacer social revolución en el mundo. Cultiváronse las letras, +aunque no realizaron los progresos que era de esperar, dado el impulso +iniciado en Italia y en Alemania, y dado el espíritu innovador del +Renacimiento. No negaremos que los doctos varones que vinieron de +Italia, como los hermanos Geraldino, Pedro Mártir de Anglería y Lucio +Marineo Sículo, hicieron adelantar aquellos estudios, que estaban +más atrasados en España. La cultura clásica de la Reina; la sólida +educación que daba a su hijo, el príncipe D. Juan y a sus hijas; el +cultivo que de la lengua latina hicieron Doña Beatriz de Galindo (la +_Latina_), Doña Francisca de Lebrija, Doña Lucía de Medrano, Doña María +Pacheco y la marquesa de Monteagudo (hijas las dos últimas del Conde +de Tendilla y la primera mujer de Juan de Padilla) y otras, merecen +alabanzas. Cierto es que las Universidades, Estudios generales y +Academias se hallaban concurridos por una juventud aplicada y deseosa +de saber. De Gonzalo Fernández de Oviedo, autor de la _Historia +general y natural de las Indias_ y de algunos más escritores, poco +podremos decir en su elogio. Ni la jurisprudencia, a pesar de Díaz de +Montalvo, ni ninguna de las ciencias se colocó a gran altura, ni aun +las mismas sagradas y eclesiásticas. Poetas y trovadores no faltaban +en la corte, bien que ninguno de aquéllos podía compararse con Juan +de Mena, ni con el marqués de Santillana, astros brillantes del +reinado de Juan II. Si se echaron los cimientos del teatro, justo será +recordar que ya en Italia habían adquirido carta de naturaleza las +comedias, siendo de advertir que las del extremeño Bartolomé Torres +Naharro fueron representadas en dicha nación y no en España. De Italia +también vinieron por entonces los primeros maestros de las Bellas Artes +(arquitectura, escultura, pintura y música). + +Dejando el relato de todos estos hechos para la historia política y +para la historia de la literatura de España, recordemos con alegría +que procedentes del vecino reino de Portugal, no sabemos si por mar +o por tierra, llegaron a España dos extranjeros, de edad madura el +uno y niño el otro. Debió de acaecer todo esto entre fines de 1484 y +comienzos de 1485. El primero, o sea el hombre de edad madura, venía +decidido a ofrecer a los Reyes Católicos el imperio que poco antes +había rehusado Juan II, rey de Portugal. Y nos encontramos ante Colón y +el descubrimiento del Nuevo Mundo. Había sonado la hora fijada por la +Providencia para que todo el Mundo Nuevo, no parte de él, se comunicara +con Asia, Africa y Europa. Jamás la fortuna se mostró más propicia con +ningún Rey. + + + + +CAPÍTULO XVII + + DESCUBRIMIENTOS ANTERIORES AL DEL NUEVO MUNDO.--EL PRESTE + JUAN.--VIAJE DE MARCO POLO.--«DE IMAGINE MUNDI» DE PEDRO DE + AILLY.--SUPUESTAS CARTAS DE TOSCANELLI A COLÓN.--EXPEDICIONES DE + ENRIQUE EL «NAVEGANTE».--IMPORTANCIA DE ESTAS EXPEDICIONES.--VIAJES + DE DIEGO GÓMEZ.--LOS CONOCIMIENTOS GEOGRÁFICOS EN AQUELLOS + TIEMPOS.--LA ASTRONOMÍA.--VIAJES DE DIEGO CAO.--EL COSMÓGRAFO + BEHAIM: SU FAMOSO GLOBO.--EXPEDICIÓN DE BARTOLOMÉ DÍAZ.--VIAJES DE + COVILHAM Y PAIVA. + + +Somos de opinión que tiene interés en una Historia de América este +capítulo, pues sin el estudio de ciertas noticias y determinados +viajes, no podríamos explicar hechos relacionados, más o menos +directamente, con el descubrimiento realizado por el insigne genovés. + +Entre las noticias más peregrinas que corrieron por Europa en el +siglo XIII, se halla la de un personaje misterioso, conocido con +el nombre de _Preste Juan_ o _Rey sacerdote_. Decíase que reinaba +sobre un pueblo cristiano. La primera noticia del Preste Juan la +encontramos en los escritos del historiador alemán Otón de Freising, +hermano político del emperador Conrado III, de Alemania[310]. Escribe +el mencionado historiador que, habiendo encontrado en el año 1145 +en Viterbo (Italia), al obispo de Gabula (hoy Jibal, en el Norte de +Siria), le había dicho, no sin derramar algunas lágrimas, los peligros +que amenazaban allí a la Iglesia cristiana desde la caída de Edesa. +Hacía pocos años, según dicho prelado, que en el lejano Oriente, más +allá de la Armenia y de la Persia, apareció un tal Juan, sacerdote y +monarca al mismo tiempo, que reinaba sobre un pueblo nestoriano. Juan, +después de conquistar a Ecbatana, capital de la Media, venció en una +batalla de tres días a los hermanos sandyardos (Mohamed y Sandyar), +que tiranizaban a Persia y Media, y avanzando más al Oeste para llevar +auxilio a la oprimida iglesia de Jerusalén, tuvo que retroceder por no +poder pasar el caudaloso río Tigris. + + [310] Véase Dr. Sophus Ruge, _Hist. de la época de los + descubrimientos geográficos_, págs. 15 y siguientes.--_Hist. + Universal_, de Oncken, tom. III. + +¿Quién era el Preste Juan? Los cronistas han buscado en vano al famoso +monarca presbítero; Marco Polo (1254-1323) lo confunde, unas veces con +Ungchan, rey de los Keraitas, y otras con Jeliutache, primo del último +soberano de Catay y fundador de un imperio al Oeste del río Lop-nor. +En el siglo XIV se creyó haberlo encontrado en la persona del rey +cristiano de Abisinia; en los comienzos del XV, Enrique el _Navegante_ +lo buscó en el mencionado país y a fines de la misma centuria, y aun +en la siguiente, los reyes de Portugal enviaban embajadas, deseosos de +hallarle. + +Marco Polo, ya con su padre Nicolás, ya con su tío, de nombre también +Marco, realizó muchos viajes aumentando los conocimientos geográficos +del Oriente en Europa, teniendo la gloria de ser el viajero más +conocido de los tiempos medios. Las noticias del célebre veneciano +constituyeron durante mucho tiempo en Europa lo fundamental de la +Geografía y Cartografía del Oriente. «Resumamos, dice Sophus Ruge, +los resultados del famoso viaje de Marco Polo, que duró veinticuatro +años, desde el 1271 hasta el 1295. Marco Polo fué el primer viajero +que atravesó toda el Asia, de un extremo a otro, y que describió los +diferentes países, los desiertos de la Persia, las altas mesetas con +sus verdes pastos y las barrancas espantosas de Badajchan, los ríos que +llevan lapiz-lázuli del Turkestán Oriental, los páramos inhospitalarios +de la Mongolia, la ostentosa corte imperial de Pekín y los innumerables +habitantes de la China. Refirió lo que supo del Japón, con sus palacios +cubiertos de oro, y de Birmania, con sus pagodas del mismo metal, y fué +también el primero que descubrió las islas deliciosas de la Sonda con +sus especias y aromas, las islas lejanas de Java y Sumatra, con sus +muchos reinos, sus preciosos productos y sus habitantes caníbales. Vió +a Ceilán con sus montañas sagradas; visitó muchos puertos de la India y +estudió la extensión y las riquezas de este país, tan fabuloso entonces +para los europeos. El fué el primero que publicó una relación clara del +reino cristiano de Abisinia, que adquirió noticias por un lado hasta de +Madagascar, y por otro del extremo Norte del Asia, de la Siberia, el +país, según dice, de las tinieblas, en que no brillan ni sol, ni luna, +ni estrellas, donde domina un crepúsculo eterno, y donde se viaja en +trineos tirados por perros o a caballo sobre rengíferos, un país detrás +del cual se extiende el Océano helado»[311]. + + [311] Ibidem, pág. 27. + +La relación primitiva de obra tan interesante fué escrita en francés +antiguo, siendo traducida y refundida tiempo adelante en latín y en +italiano. Muchos años después se tradujo al alemán con el siguiente +título: «Este es el noble caballero Marco Polo de Venecia, el gran +viajero terrestre que nos describe las grandes maravillas del mundo, +desde donde sale el sol hasta donde se pone, cosas que no se han oído +nunca. Esto ha impreso Friczs Creussner, en Nuremberg, el año del +nacimiento de Cristo 1477.» + +Gozó también de mucha popularidad, y se leyó con no poco entusiasmo el +tratado conocido con el nombre _De imagine mundi_, escrito por Pedro de +Ailly (en latín, Petrus de Alliaco), cardenal de Cambray[312]. Venía +a ser dicho tratado una compilación, medianamente hecha, de obras +escolásticas anteriores (ex _pluribus auctoribus recollecta_): de +autores griegos (Aristóteles, Ptolomeo, Hegesipo y Juan Damasceno), de +autores latinos (Séneca, Plinio, Solino, Orosio, San Agustín, Isidoro +de Sevilla y Beda), y de autores árabes (Alfragani y Albategni). +De la obra de Ailly sacó Colón la mayor parte de sus conocimientos +cosmográficos y en particular sus ideas, ya sobre la magnitud de la +tierra y poca anchura del Océano, ya sobre la situación y naturaleza +del paraíso, ya también, por último, del próximo fin del mundo. + + [312] Pedro de Ailly (n. en 1350 en Copiegne, y m. en Avignon + en 1420 o 1425), escribió muchas obras. El tratado _De Imagine + Mundi_, y otros, se compilaron en Basilea el MCCCCXVIII. Véase + Bellarmino, _De scriptoribus ecclesiasticis_, tomus septimus, + pág. 509. + +Ciega fe tenía Colón en la obra _De Imagine Mundi_. En el capítulo VIII +se trata de la magnitud de la Tierra, y tanto crédito dió el Almirante +a la doctrina del Cardenal que, en la carta escrita en su tercer viaje +desde Haití en 1498, copió un gran trozo de aquél capítulo; en él se +afirmaba que para saber la superficie habitable de la tierra debían +tenerse en cuenta el clima y la parte del globo ocupada por el agua. +Dice Ailly en el capítulo XII que la zona tórrida estaba habitada por +monstruos humanos, lo cual también había dicho San Agustín. Conforme +Colón con la misma idea, en el Diario de su primer viaje se muestra +admirado de no haber encontrado todavía los monstruos. En el capítulo +XLIX se ocupa de la diversidad de las aguas, y particularmente del +Océano, haciendo notar que lo mismo Aristóteles que su comentador +Averroes, sostienen que la distancia entre la costa occidental del +Africa y la oriental de la India (entiéndase Asia) no puede ser muy +grande, porque en ambos países se encuentran elefantes, bien que nadie +le ha medido en nuestro tiempo ni se tiene noticia de ello en los +autores antiguos. Añade en el capítulo LI que la extensión de la tierra +habitada desde España hacia el Oriente o la India, es mucho mayor que +la media circunferencia de dicha tierra. Sostiene el Cardenal Ailly en +el capítulo LV, que el paraíso terrenal está situado--según los datos +de Isidoro, Juan Damasceno, Beda y otros--en el lugar más delicioso +del Oriente, lejos de nuestra región habitada, en un sitio tan elevado +que casi toca con la Luna, donde no pudo llegar el diluvio universal. +Antes, en el capítulo VII, dijo que a pesar de hallarle el paraíso +junto al Ecuador, tenía un clima muy templado a causa de su gran +elevación. + +No hemos de pasar en silencio otra proposición del citado cardenal. +Encuéntrase en su tratado que lleva por título _Vigintiloquium de +concordantia astronomicæ veritatis cum theología_[313], página 181, +referente a la edad de la tierra y a la época del juicio final. +«Calcula siguiendo a Beda--escribe el Dr. Ruge--que desde la creación +hasta el nacimiento de Jesucristo habían pasado 5.199 años; de suerte +que en 1501 de nuestra era iban transcurridos 6.700; y como el juicio +final debía ocurrir 7.000 después de la creación, resultaba próximo +el fin del mundo. Colón entretegió también esta idea en su proyecto, +aunque difirió algo en el cómputo»[314]. + + [313] Véase Bellarmino, _Descritoribus ecclesiasticis_, tomus + septimus, pág. 509. + + [314] _Hist. de la época de los descubrimientos geográficos_, + págs. 15 y siguientes. + +¿Llegaron a Colón noticias del Preste Juan? Posible es que nada +supiera del famoso personaje. ¿Tuvo noticia de los viajes de Marco +Polo? En ninguna parte menciona al ilustre veneciano. Acerca de la +correspondencia que--según Don Fernando Colón--tuvo el Almirante con el +médico florentino Pablo Toscanelli, no cabe duda que es apócrifa, como +ha probado el Sr. Altolaguirre[315]. Sin embargo de ello, trasladaremos +aquí las supuestas cartas del sabio italiano. + + [315] _Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli_, págs. + 363-397. + +«A Cristóbal Columbo, Paulo, físico, salud: Yo veo el magnífico y +grande tu deseo para haber de pasar a donde nace la especiería, y por +respuesta de tu carta te envío el traslado de otra carta que ha días +yo escribí a un amigo y familiar del Serenísimo Rey de Portugal[316], +antes de las guerras de Castilla, a respuesta de otra que por comisión +de S. A. me escribió sobre el dicho caso, y te invio otra tal carta de +marear como es la que yo le invié[317], por la cual serás satisfecho de +tus demandas, cuyo traslado es el que sigue.» Copia en seguida la carta +escrita a Martins y cierra con la data Florencia 25 de junio de 1574. + + [316] Hernán Martins, canónigo de Lisboa. Esta correspondencia + es auténtica. + + [317] Desgraciadamente, la carta de marear mandada a Martins + se ha perdido. + +Don Fernando insertó después la segunda carta que copiamos: «A +Cristóbal Colón, Paulo, físico, salud: Yo rescibí tus cartas con las +cosas que me enviaste, y con ellas rescibí gran merced. Yo veo el tu +deseo magnifico y grande a navegar en las partes de Levante por las +de Poniente, como por la carta que yo te invio se amuestra, la cual +se amostrará mejor en forma de esfera redonda; pláceme mucho sea bien +entendida, y que es el dicho viaje no solamente posible, mas que es +verdadero y cierto e de honra e ganancia inestimable y de grandisima +fama entre todos los cristianos. Mas vos no lo podreis bien conocer +perfectamente, salvo con la experiencia o con la platica, como yo la +he tenido copiosisima, e buena, e verdadera informacion de hombres +magnificos y de grande saber que son venidos de las dichas partidas +aquí en corte de Roma y de otros mercaderes que han tractado mucho +tiempo en aquellas partes, hombres de mucha autoridad. Así que cuando +se hará el dicho viaje será a reinos poderosos e ciudades e provincias +nobilisimas, riquisimas de todas maneras de cosas en grande abundancia +y a nosotros mucho necesarias, ansi como de todas maneras de especiería +en gran suma y de joyas en grandisima abundancia. Tambien se irá a los +dichos Reyes y Principes que están muy ganosos, más que nos, de haber +tracto e lengua con cristianos de estas nuestras partes, porque grande +parte dellos son cristianos y tambien por haber lengua y tracto con los +hombres sabios y de ingenio de acá, ansi en la religión como en todas +las otras ciencias, por la gran fama de los imperios y regimientos +que han destas nuestras partes; por las cuales cosas todas y otras +muchas que se podrían decir, no me maravillo que tu, que eres de +grande corazon, y toda la nacion de portugueses, que han seido siempre +hombres generosos en todas grandes empresas, te vea con el corazon +encendido y gran deseo de poner en obra el dicho viaje.» «Puede, pues, +afirmarse--dice Altolaguirre--que la correspondencia de Toscanelli +con Martins fué en 1474, que hasta dos años después no llegó Colón a +Portugal, y como acto seguido emprendió el viaje a Thule, parece lo +cierto que hasta después de 1478, cuando ya los portugueses habían +desechado y probablemente olvidado el proyecto de Toscanelli, no tuvo +de él conocimiento Cristóbal Colón»[318]. Se propuso Don Fernando +con tales patrañas «recabar para su padre la gloria de haber sido +el iniciador del pensamiento de que navegando desde Europa o Africa +directamente al Oeste, era posible arribar a la costa Oriental de +Asia»[319]. + + [318] _Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli_, pág. 369. + + [319] Ibidem, pág. 397. + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID. + +ENRIQUE EL NAVEGANTE.] + +Entrando ya en el estudio de los descubrimientos geográficos, colocamos +a la cabeza de los grandes viajeros al infante D. Enrique, llamado el +_Navegante_, quinto hijo del rey Juan I de Portugal (nació el 4 de +marzo de 1394). Habremos de comenzar recordando que Portugal, pobre +rincón de tierra separado de España, si sufrió en el siglo VIII, como +toda la Península Ibérica, la dominación musulmana, pronto logró +expulsar a los moros del territorio lusitano, penetrando luego en +Marruecos y extendiendo su poder en aquellas tierras. Cerca de medio +siglo llevaba el reino de Portugal buscando ocasión de extenderse +allende los mares. A la sazón el representante del espíritu aventurero +de la época fué, sin duda alguna, el citado infante D. Enrique. +Todavía muy joven se dió a conocer por su espíritu belicoso. Juan +I de Portugal arrebató a los sultanes marinitas de Marruecos--año +de 1415--la ciudad de Ceuta, en la costa meridional del Estrecho de +Gibraltar, siguiéndose a dicha conquista la de Tánger, Tetuán y otras +plazas vecinas del Estrecho. En un combate sangriento contra los +moros de la citada Ceuta, el infante D. Enrique ganó las espuelas de +caballero. Cuéntase que tanto se distinguió en la acción, que Martín +V, Segismundo de Alemania y otros soberanos le hicieron proposiciones +para confiarle el mando de sus ejércitos. El Papa deseaba enviarle +contra los turcos y el Emperador en el Concilio de Constanza hizo sus +proposiciones al embajador de Portugal, quien debía trasladarlas al +valeroso infante. No hizo caso D. Enrique de tales invitaciones porque +otras ideas bullían en su mente. Subiendo a los muros de la plaza de +Ceuta + + ... con sola su rodela + y una espada, enarboló + las quinas en sus almenas. + +Desde lo alto de las almenas de la ciudad, para la realización de +sus atrevidos proyectos, pudo contemplar, por un lado, el mar, y por +otro, las tierras que esconde el Atlas. Tiempo adelante, el Rey, su +padre, le concedió el ducado de Vizeu y le nombró _Gran Maestre de la +orden de Cristo_, pudiendo ya contar con rentas propias para realizar +sus vastos proyectos. Sin embargo de que la Orden de Cristo había +sido fundada para combatir a los musulmanes, enemigos de la ley de +Jesucristo, se creyó en el deber de atraerse a los hijos del Profeta +por medios más humanos y justos. No quería seguir la política de los +reyes sus antecesores. Volvió de Ceuta con el pensamiento de conquistar +Marruecos por la fuerza de las ideas y de recorrer el mar por el valor +y audacia de sus marinos. Era un hombre enérgico, valeroso y tenaz. +Embargábale la idea de llegar hasta la Guinea (parte Oeste de Africa, +que se extiende desde la Senagambia al Congo), conocida entonces con el +nombre de Guanaja o Ganaja, y de la cual sólo se tenían vagas noticias, +pues no se conocía europeo alguno que hubiese visitado aquellas lejanas +tierras. Decíase, sin embargo--no sabemos con qué fundamento--que el +oro abundaba en aquellos países; noticia que dió mayores alientos al +infante D. Enrique, deseoso de que Portugal fuese la única potencia de +Europa que comerciara con los pueblos de la Guinea. + +Del mismo modo se proponía descubrir--y esto era para él cuestión +de no poca importancia--en qué consistía el poder de los moros, los +enemigos mortales de su nación. Había notado que en todas las guerras +con la morisma aquéllos luchaban solos, dándose el caso que nunca rey +alguno del interior de Africa acudió a prestarles auxilio. Este hecho +y algunos otros, aunque de menos valor, hicieron sospechar al infante +portugués que al Sur de los territorios musulmanes había quizás pueblos +cristianos, en cuyo caso, contando con la ayuda de los últimos, los +hijos de Mahoma estaban perdidos cuando se les atacase simultáneamente +por el Norte y el Mediodía. Anhelaba de igual manera llevar la luz del +Evangelio a regiones desconocidas. Por último, influía su horóscopo, +que le declaraba destinado a hacer grandes descubrimientos. + +El antiguo cronista Azurara considera que influyeron en el ánimo de +D. Enrique los cinco motivos siguientes: 1.º, saber lo que había más +allá del cabo Bojador; 2.º, entrar en relaciones comerciales con los +cristianos que hubiese en aquellas tierras; 3.º, tener noticia exacta +del poderío de los moros de aquella parte de Africa; 4.º, descubrir si +en aquellos países existían príncipes que le ayudasen contra los moros, +y 5.º, acrecentar o extender la religión católica[320]. + + [320] Véase _Chronica do descobrimento e conquista de Guiné_. + +Contando D. Enrique con el beneplácito del Rey, estableció--en el +promontorio de Sagres en el Algarbe, de cuya provincia era gobernador +vitalicio--su Palacio, el primer Observatorio astronómico de Portugal, +el Arsenal marítimo y la Escuela de Cosmografía. Sagres viene a ser +una peña llana, de unos 70 metros de altura, que penetra en el mar más +de un kilómetro, y termina, no en punta, sino en una especie de maza. +Allí, en el puerto de Sagres, cerca del cabo de San Vicente, rodeado de +algunos doctos, ya lusitanos, ya de Marruecos y de Fez, olvidándose de +la Tierra Firme, dirigió toda su atención al vasto Océano. La población +que tocaba con el promontorio recibió el nombre de _Villa del Infante_. +Dispuso D. Enrique que sus naves se abrigasen en el próximo puerto de +Lagos. Adquirió noticias del Sudán y de las caravanas que traficaban +entre Marruecos, el Senegal y Tombuctu, enviando después sus buques a +descubrir el gran río Senegal (llamado _Samaya_ por los portugueses, y +_Ovedech_ por los indígenas). + +Entre las expediciones más importantes organizadas por el infante D. +Enrique citaremos las siguientes: En 1416 envió a Gonzalo Velho a +pasar más allá de las Canarias, y en 1431 descubrió las primeras islas +del grupo de las Azores. El año 1434 Gil Eannes, paje del Infante, +arriesgó su vida para doblar el cabo Bojador, y su sucesor Alfonso +González Baldaya llegó hasta el río de Oro, o sea, hasta el límite +septentrional de la zona tórrida. Llegó Nuño Tristán en 1441 al Cabo +Blanco, y dos años después a la bahía de Arguim. Destinóse la isla de +Arguim como centro de operaciones y relaciones mercantiles, fundándose +allí la primera colonia portuguesa permanente en Africa, que adquirió +pronto importancia, hasta el punto que a los pocos años, una Sociedad +mercantil de Lagos (puerto de la villa del Infante) pudo enviar una +flotilla de seis buques. Los portugueses llevaban tejidos (pañuelos +de color y mantas de lana), sillas de montar y estribos, trigo, miel, +especias, plata, coral rojo y barreños, que cambiaban por esclavos +negros de Guinea, oro de Tombuctu, camellos, vacas, cabras, pieles de +búfalo y de martas zibelinas, huevos de avestruz y goma arábiga. En +el año 1445 el intrépido marino Dionís Díaz (ascendiente de Bartolomé +Díaz, que veintiséis años después de la muerte del Infante dobló el +Cabo de Buena Esperanza) pasó por delante de la embocadura del Senegal +que separa la raza negra de la blanca, llegando hasta el Cabo Verde. +Consistía la importancia de la expedición en que se había llegado a +la verdadera tierra de los negros y en que las teorías de Aristóteles +y de Ptolomeo acerca de la inhabitabilidad de la zona tórrida eran +falsas. «Esta teoría antigua, que había prevalecido tantos siglos, +se estrelló contra el Cabo Verde, cabiendo este honor al infante +D. Enrique, cuyo lema _Talent de bien faire_ celebró allí su mayor +victoria, porque desde entonces se abrió para la ciencia geográfica +un horizonte enteramente nuevo, y el mundo europeo aprendió a fiarse +más de las observaciones directas que de la autoridad de los filósofos +griegos»[321]. Vino a completar este descubrimiento el veneciano Luis +de Mosto, a cuya disposición puso D. Enrique, pocos años más adelante, +una carabela de 90 toneladas a las órdenes de Vicente Díaz, los cuales +llegaron hasta el río Gambia. Relación minuciosa del viaje publicó +Mosto y de ella copiamos la siguiente descripción del Cabo Verde: +«El Cabo Verde--dice--trae su nombre de los árboles verdes que allí +crecen y que conservan su color casi todo el año. Lo descubrieron los +portugueses un año antes de mi llegada, y le dieron este nombre por +la razón indicada, conforme llamaron el Cabo Blanco así por el color +de la arena que lo forma; pero el Cabo Verde es elevado y halaga la +vista. Está entre dos montañas y penetra en el mar con muchas chozas +y viviendas de negros. Hay que notar que al otro lado del Cabo Verde +forma la costa una bahía con playas llanas y cubiertas como toda la +costa de multitud de bellísimos y grandísimos árboles verdes, porque +allí no caen las hojas viejas hasta que salen las nuevas. Desde lejos +parecen estar a orillas del agua, aunque en realidad están distantes +un tiro de ballesta. Es una costa bellísima. He viajado hacia Levante +y Poniente y he visto muchos países, mas ninguno más hermoso que éste, +bañado por muchos ríos grandes y pequeños»[322]. La descripción debió +interesar vivamente a D. Enrique, puesto que organizó desde Arguim un +sistema completo de exploración. Juan Fernández penetró en el desierto +de Sahara, permaneciendo siete meses entre las tribus salvajes del +interior, al cabo de cuyo tiempo volvió a Sagres a dar cuenta al +Infante, su señor, de lo que había visto en aquellas tierras. En el año +siguiente de la expedición de Díaz, Nuño Tristán llegó hasta el río +Gambia y Alvaro Fernández casi hasta Sierra Leona. Las tribus próximas +al Gambia eran más numerosas y valientes que las del Sahara, las cuales +se opusieron al desembarque, logrando con sus flechas envenenadas matar +a la mayor parte de los portugueses sin exceptuar al jefe. Por último, +Diego Gómez, en el año 1457, con otros intrépidos navegantes subió río +Gambia arriba hasta la ciudad de Cantos. Esta fué la última expedición +importante que ordenó D. Enrique. + + [321] Dr. Sophus Ruge, _Historia de la época de los + descubrimientos_, pág. 37.--_Historia Universal_, de Oncken, + tomo VII. + + [322] Ibidem, pág. 37. + +Murió navegante tan ilustre en Sagres (13 noviembre 1460), cuando +ya contaba sesenta y seis años. En sus geográficas empresas había +gastado más de sus recursos, pues en 1449 era en deber a su pariente +Fernando de Braganza la suma enorme de 19.394 coronas de oro[323]. Todo +este dinero lo había empleado en hacer de Portugal una gran potencia +marítima. + + [323] La corona de oro en aquel tiempo valía unas 20 pesetas + de nuestra moneda. + +Aunque a la muerte del Infante disminuyó el entusiasmo por los +descubrimientos, sin embargo, en la corte de Portugal se hallaban los +pilotos más inteligentes y los constructores de barcos más hábiles; se +vendían las mejores obras de astronomía, los planisferios, los mapa +mundis y las cartas marítimas más exactas. Lisboa, pues, continuó +siendo el centro de los estudios geográficos. Por entonces descubrió +Diego Gómez, en compañía del genovés Antonio de Noli, las islas de Cabo +Verde. + +Antes de proseguir el estudio de los descubrimientos marítimos, +recordaremos los conocimientos geográficos generales de aquel tiempo. +En la _Margarita philosophica_ del prior cartujo alemán Gregorio +Reisch, publicada en el año 1496 y reimpresa muchas veces durante el +siglo XVI, se lee lo siguiente: «El agua cubrió al principio toda la +superficie de la tierra como una niebla fina que se elevaba hasta las +altas regiones. A la orden del Creador, el firmamento separó las aguas +superiores de las inferiores, reuniéndose éstas últimas en un sólo +punto más profundo y dejando descubierta la tierra firme para los seres +vivientes. De toda la substancia de la tierra y del agua se formó un +solo cuerpo esférico, al cual atribuyeron los eruditos dos centros, +uno de gravedad y otro de volumen. Este último es el que está situado +en el punto medio del eje de toda la esfera formada de la tierra y del +agua, y de consiguiente, en el centro del mundo. Fuera de este centro +está el de gravedad, que es el centro del eje de la tierra sólida, +mayor necesariamente que el radio de la esfera formada de la tierra y +del agua, porque, a no ser así, caería el centro del mundo fuera de la +tierra, suposición que sería la más necia que pudiera imaginarse en +física y en astronomía. La admisión de centros distintos es ineludible, +porque la parte seca de la superficie terrestre es más ligera que la +cubierta de agua. La tierra seca es más ligera que la empapada del +agua, y por esta razón no puede ser el centro de gravedad idéntico al +de volumen, sino que el primero se halla más hacia la periferia del +lado del agua que el segundo, y hacia aquella parte se reunirán también +las aguas de la tierra, porque así se aproximan más al centro del +mundo.» + +El primero que intentó la representación del lado del agua de la +esfera terrestre fué Toscanelli de Florencia, allá por el año 1474. +Ya por entonces se había introducido nuevo e importante factor que +trajo radical reforma en las teorías dominantes en aquella época. +Este nuevo e importante factor era el libro de Claudio Ptolomeo +(geógrafo y astrónomo egipcio que floreció en Alejandría por los +años de 125 a 135 antes de Cristo), intitulado _Almagesto_, obra de +la cual trató el cardenal Pedro de Ailly en su citado tratado _De +imagine Mundi_[324]. Entre los astrónomos más sabios de aquella época +sobresale Regiomontano (1436-1476). Para facilitar las observaciones +astronómicas a la orientación y determinación de las situaciones +geográficas, calculó Regiomontano en 1473 las efemérides (tablas que +indican día por día la posición de los planetas en el Zodiaco) para un +período de treinta y dos años. También el sabio astrónomo inventó un +instrumento (llamado _balestilla_ por los portugueses y _ballestilla_, +_flecha_ o _báculo de Jacob_ por los españoles), para medir la +altura del polo de un astro. El último instrumento lo introdujo en +Portugal Martín Behaim, discípulo del inventor. Durante el reinado de +Alfonso V el _Africano_ (1438-1481)[325], tío del infante D. Enrique, +continuaron las expediciones marítimas. Juan II (1481-1495) parecía +heredero del espíritu de Enrique el _Navegante_. En su tiempo Diego +Cao se hizo a la vela (1484) con dos buques de su propiedad, llevando +en calidad de cosmógrafo a Martín Behaim. Pasaron el Cabo de Santa +Catalina y descubrieron el Congo, el río más caudaloso de Africa. Se +atrajo Cao a algunos habitantes con la idea de que aprendiesen el +portugués y servirse luego de ellos en sus relaciones con el rey del +Congo. Cao continuó todavía hacia el Sur unas 200 leguas, llegando +al Norte del Cabo Negro (1485). Behaim, a la vuelta del viaje, fué +nombrado por el Rey caballero de la Orden de Cristo. Cosmógrafo tan +insigne, después de su larga residencia en Portugal, y después de +haber desempeñado importantes comisiones científicas, se retiró a su +patria, a Nuremberg (1492), en cuyo año construyó--antes de que Colón +regresara de su primer viaje--el globo terrestre, que ha inmortalizado +su nombre. Debemos advertir que dicho globo, guardado, como precioso +depósito, en Nuremberg, es--como Mr. Davezac sostuvo en el Congreso +Geográfico de Amberes de 1871, y cuya proposición aprobó la sabia +Corporación--una reproducción, en la parte que al Extremo Oriente se +refiere, de la carta de navegar de Toscanelli. En el globo de Martín +de Behaim se ven indicadas ya las longitudes y las latitudes, siendo +de notar los grandes errores cometidos en las últimas. En cambio, las +inscripciones que hay en él son muy interesantes. Léese lo siguiente +en uno de sus ángulos: «Sépase como esta figura del globo representa +toda la extensión de la tierra, tanto en longitud como en latitud, +medida geométricamente, parte, según lo que Ptolomeo dice en su libro +titulado _Cosmografía_; el resto, según el caballero Marco Polo, que +desde Venecia viajó por el Oriente el año de 1250, y también según lo +que el respetable, docto y caballero Juan de Mandeville dijo, en 1322, +de los países orientales desconocidos de Ptolomeo, con todas las islas +pertenecientes a aquel continente, de donde nos vienen las especias +y las piedras preciosas. Mas el ilustre D. Juan, rey de Portugal, +ha hecho visitar por sus naves, en 1485, todo el resto de la parte +del globo, hacia el Mediodía, que Ptolomeo no conoció, en el cual +descubrimiento he tomado yo parte...» + + [324] Ptolomeo es también autor de una _Geografía_ y de otras + obras. + + [325] A Juan I (1385-1433) sucedió Eduardo I (1433-1438). + +En el golfo de Benin, junto a las islas Príncipe, Santo Tomás y San +Martín, se halla el siguiente letrero: «Estas islas fueron descubiertas +por las naves que el rey de Portugal envió a estos puertos del país de +los moros el año de 1484...» La inscripción puesta encima del cabo de +Nueva Esperanza contiene la relación del viaje que hizo Martín Behaim +con Diego Cao. Dice así: «El año 1484 del nacimiento del Señor, el +ilustre D. Juan, rey de Portugal, hizo equipar dos naves, llamadas +carabelas, provistas de hombres con armas y víveres para tres años, +ordenando a la tripulación navegar al otro lado de las columnas de +Hércules, en Africa, siempre hacia el Mediodía y los lugares donde el +sol sale, tan lejos como les fuese posible... Así equipados, salimos +del puerto de la ciudad de Lisboa con rumbo a la isla de la Madera, +donde crece el azúcar de Portugal... Llegamos al país llamado reino de +Gambia, donde crece la malagueta (especie de pimienta), y el cual dista +de Portugal 800 leguas alemanas; después, pasamos al país del rey de +Furfur, que está a 1.200 leguas o millas y donde crece la pimienta que +se llama de Portugal. Más lejos aún, hay un país donde hallamos la +corteza de la canela; pero encontrándonos de Portugal a 2.800 leguas, +volvimos sobre nuestros pasos y a los diez y nueve meses estuvimos de +vuelta ante nuestro Rey». + +En el año de 1486 Bartolomé Díaz con tres embarcaciones, una mandada +por él, otra por Juan Infante, y la tercera destinada a provisiones +por su hermano Pedro, se hizo a la vela, con el ánimo de continuar +las exploraciones de las costas africanas, desde el punto que Diego +Cao dejó las que hubo de realizar en compañía del cosmógrafo Martín +Behaim. Se propuso obscurecer las glorias de sus parientes Juan Díaz +y Dionís Díaz. Bartolomé hizo que mujeres negras que conducía a bordo +desembarcasen en varios puntos de la costa del Congo y más allá hacia +el extremo Sur de Africa, las cuales debían dar a los indígenas +noticias del poderío de los portugueses, no sin manifestarles también +que iban en busca del país del Preste Juan. Creyeron que las nuevas +de la expedición llegarían de boca en boca y de país en país a oídos +del fabuloso personaje, quien, al saberlas, tal vez enviase mensajeros +para recibir a los portugueses con el objeto de entrar con ellos en +relaciones. + +Bartolomé Díaz levantó el primer padrón de piedra cerca de la Sierra +Parda, al Norte de la bahía de la Ballena (_Angra das Voltas_), no +lejos de la desembocadura del río Orange. Desde el Golfo de Santa Elena +emprendió de nuevo su rumbo, llegando, después de grandes trabajos, +a una ensenada llamada de los Vaqueros (_Angra dos Vaqueiros_)[326], +donde los hotentotes que allí guardaban sus rebaños, al ver los barcos, +huyeron espantados hacia el interior. Dirigiéndose más al Este llegó +a la bahía de San Bras[327], donde hizo provisión de agua dulce, lo +cual dió motivo a un choque con los indígenas, pasando, por último, a +la pequeña isla de Santa Cruz (Golfo de Algoa), y plantando en ella +el último padrón. Pidieron los tripulantes al jefe no seguir adelante +y emprender el viaje de regreso; pero Díaz les suplicó que le dejasen +continuar avanzando dos o tres días más hasta ver la costa hacia el +Norte, porque él creía firmemente haber doblado el extremo Sur del +Africa, y en este caso, con poco trabajo, se lograría llegar a la +India, que eran todos sus deseos. Continuaron navegando dos días más, +hasta llegar a un gran río que Díaz denominó _do Infante_, porque un +compañero, el Capitán de este apellido, fué el primero que saltó a +tierra. Aunque a disgusto suyo, Díaz hubo de dar la vuelta, teniendo +entonces la dicha de contemplar el imponente promontorio que forma la +punta austral del Africa. Terrible tempestad que puso en gran peligro +las embarcaciones, estuvo a punto de cambiar en día de luto los +anteriores momentos de alegría. En recuerdo de la furiosa tormenta, +Díaz dió al citado promontorio el nombre de _Cabo de las Tormentas_, +y que Juan II, influído por otros sentimientos, le sustituyó por el +que hoy lleva. «Ese Cabo nos abre el camino del Asia, dijo, se llamará +_Cabo de Buena Esperanza_.» Bartolomé Díaz, después de una ausencia de +diez y seis meses y diez y siete días, y de haber explorado 350 leguas +de costa, llegó a Lisboa en diciembre de 1487. + + [326] Hoy lleva el nombre inglés de _Flesh-bai_ (Bahía de la + carne). + + [327] Hoy Moselbai. + +Consideremos los últimos viajes realizados durante el reinado de Juan +II. Antes del regreso de Bartolomé Díaz, el Rey había mandado a Pedro +de Covilham y a Alfonso de Paiva para explorar el reino de Abisinia +y las condiciones de comercio y de comunicación en el Océano Indico. +Antes intentaron lo mismo, por orden de Juan II, el Padre Antonio de +Lisboa y Pedro de Montorryo; mas la expedición no dió resultado alguno. +En cambio, no careció de interés la de Covilham y Paiva, quienes se +pusieron en camino el 7 de mayo de 1487. Penetraron en Egipto, después +de pasar por Rodas, llegando a Alejandría y al Cairo; embarcándose en +el Mar Rojo fueron hasta Aden, donde se separaron, designando como +punto de reunión otra vez el Cairo. Covilham, que se embarcó para la +costa del Malabar, visitó a Cananor, Calcuta y Goa, regresando a la +costa oriental del Africa, la cual siguió hasta el extremo meridional +del rico país de Sofala, donde adquirió noticias sobre la isla de +Madagascar. + +Cuando Covilham regresó al Cairo, se encontró con la noticia de que +Paiva había muerto; halló sí dos nuevos emisarios del rey Juan, que +eran los rabinos Abraham de Beja y José de Lamego. En tanto que el +judío José marchó a Lisboa con las noticias que adquirió Covilham, +éste último, acompañado del hebreo Abraham, visitó la ciudad de Ormuz, +tomando en seguida diferente rumbo, pues Abraham de Beja, con una +caravana se dirigió por Bagdad y Haleb a Siria, mientras él marchó a +Abisinia y se estableció en su capital Choa, con gran complacencia del +monarca del país. Covilham se casó en Abisinia, y allí murió pasados +algunos años. + +Cuando se realizaban tales hechos, el genovés Cristóbal Colón se +disponía a marchar a las Indias. Procede estudiar ya el descubrimiento +del Nuevo Mundo. + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID. + +COLÓN.] + + + + +CAPÍTULO XVIII + + CRISTÓBAL COLÓN: SU PATRIA Y FAMILIA.--COLÓN EN PORTUGAL: + SU MATRIMONIO.--LA FAMILIA DE SU MUJER.--ALONSO SÁNCHEZ DE + HUELVA.--CULTURA DE COLÓN.--LA ESFERICIDAD DE LA TIERRA.--LA + ACADEMIA DE TOLEDO.--ROGERIO BACON Y RAIMUNDO LULIO.--PROVECTO DE + COLÓN DE IR DIRECTAMENTE A LA INDIA POR OCCIDENTE.--LA LIBRERÍA DE + COLÓN.--JUNTA CONVOCADA POR JUAN II Y PRESIDIDA POR EL OBISPO DE + CEUTA: OPINIÓN DEL CONDE DE VILLARREAL. + + +Cristóbal Colón, según Andrés Bernáldez, cura de Los Palacios[328], +gran amigo del futuro Almirante y depositario de todos sus papeles, +debió nacer hacia el año 1435[329]. Afirma Washington Irving que se +verificó la época de su nacimiento allá por los años de 1434 a 1436. + + [328] Los Palacios es una población próxima a Sevilla. + + [329] _Historia de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña + Isabel_, Sevilla, 1870. + +Respecto a la patria de Colón, creemos que no cabe duda alguna, puesto +que él mismo lo declara en la fundación de su mayorazgo (22 febrero +1498)[330] terminantemente dice que ha nacido en Génova. Copiamos a +continuación sus mismas palabras: «Siendo yo nacido en Génova, vine a +servir aquí, en Castilla.» Además, encontramos la siguiente cláusula: +«Item: mando al dicho D. Diego, mi hijo, o a la persona que heredare +el dicho Mayorazgo que tenga y sostenga siempre en la ciudad de Génova +una persona de nuestro linaje que tenga allí casa e mujer, e le ordene +renta con que pueda vivir honestamente como persona tan llegada a +nuestro linaje, y haga pie y raíz en la dicha ciudad como natural +della, porque podrá haber de la dicha ciudad ayuda e favor en las +cosas del menester suyo, pues que della salí y en ella nací.» En otra +cláusula manifiesta también Colón el afecto que tiene lo mismo a Génova +que a España, lo mismo a su país natal que a su nueva patria. He aquí +sus palabras: «Item: mando al dicho D. Diego, o a quien poseyere el +dicho Mayorazgo, que procure y trabaje siempre por la honra y bien y +acrecentamiento de la ciudad de Génova, y ponga todas sus fuerzas e +bienes en defender y aumentar el bien e honra de la república della, no +yendo contra el servicio de la Iglesia de Dios y alto Estado del Rey +o de la Reina, nuestros señores, e de sus sucesores.» No hay dudas, +pues, acerca de la patria da Colón; él mismo dice varias veces que era +de Génova. «Sólo demostrando--como escribe Sánchez Moguel--que Colón +no dijo que había nacido en la ciudad de Génova, o probando que mintió +al decirlo, es como cabe abandonar fundadamente la causa de Génova, +para abrazar la de Saona o de cualquiera otra de las innumerables +poblaciones que pretenden haber dado nacimiento al descubridor del +Nuevo Mundo»[331]. No ha conseguido Génova encontrar la calle y casa en +que nació; pero el municipio de la ciudad compró en el año 1887, por +la cantidad de 31.500 pesetas, una casa en la que se cree con algún +fundamento que Cristóbal Colón pasó su infancia y juventud hasta la +edad de catorce años[332]. + + [330] Procede recordar aquí que durante la monarquía + castellano-leonesa de Doña Urraca (1109-1126), mujer de + Alfonso I de Aragón, D. Diego Gelmínez, obispo de Compostela, + dió comienzo a la organización de fuerzas navales para + resistir a las piraterías de los moros, los cuales asolaban + toda la costa, desde Sevilla hasta Coimbra, _ab Hispali usque + ad Cohimbram_, según se lee en la _Historia Compostelana_. El + prelado de Compostela contrató genoveses, porque los italianos + ejercían a la sazón el papel que los griegos, y en particular + los fenicios habían tenido en los tiempos antiguos. Eran + los genoveses los hombres de mar, los mejores constructores + navales y los más expertos marineros que recorrían el + Mediterráneo: eran, como dice la Crónica, _optimi navium + artifices, nautæque peritissimi_. «No puedo prescindir, dice + Charlevoix, de hacer de paso una observación. Es muy glorioso + para Italia que las tres potencias entre las cuales está + repartida actualmente casi toda la América, deban a italianos + sus primitivos descubrimientos. España, a Colón, genovés: + Inglaterra, a Juan Cabot y sus hijos, venecianos: y Francia a + Verrazani, ciudadano de Florencia.» _Viajes_, etc., en 1720. + + [331] _España y América_, pág. 100. Del cura de Los + Palacios son las siguientes palabras: «En el nombre de Dios + Todopoderoso, ovo un hombre de tierra de Génova, mercader de + libros de estampa, que trataba en esta tierra de Andalucía...» + _Historia de los Reyes Católicos_, tomo I, capítulo CXVIII. + + [332] Víctor Balaguer, _Cristóbal Colón_, pág. 159. + + +Veamos ahora lo que sobre el particular ha publicado el historiador +Juan Solari[333], no sin dar a conocer antes la opinión de Muratori y +de Casoni. Muratori dijo: «Colombo es natural de Génova, o por mejor +decir, de un pueblo vecino de Génova». Casoni escribió (_Annali Genova +1708_), lo siguiente: «Los antepasados de Cristóbal--como consta por +escrituras públicas--habitaban Terrarossa, poco distante de Nervi, +atrás de las faldas del Monte Fasce, situada al lado de Maconesi en +Fontanabuona, que dá el nombre a dicho valle. Su abuelo se llamaba +Juan. Su padre era Domingo, ciudadano de Génova, y su madre se +apellidaba Susana Fontanarrosa»[334]. + + [333] _La cuna del descubridor de América, Cristóbal Colón._ + Homenaje al centenario de la República Argentina, 25 mayo 1910. + + [334] Ibidem, pág. 50. + +Cristóbal Colón--dice Solari--nació en Terrarossa, valle de +Fontanabuona, provincia de Génova, y su nacimiento se verificó en el +año 1436[335]. Compónese Terrarossa de un grupo de casas situadas sobre +un collado a flor del valle de Fontanabuona, a cien pasos de Entella. +Su distancia de Maconesi es media milla, dos de Cicagna, tres de Oreso, +ocho de Chiavari, y otro tanto o algo más de Génova, en línea recta. +Decimos en línea recta, porque este camino es poco frecuentado por ser +montuoso y de difícil acceso, lo que hace que la distancia parezca más +larga de lo que es en realidad. La casa de Colón se encuentra entre las +primeras que dan al río[336]. A la sazón se halla reconstruída en su +mayor parte. A poca distancia de la casa existen rastros de la fábrica +de Domingo Colombo y no lejos una tierra denominada _Pian Colombino_, +nombre que hace suponer fuera propiedad de la familia de Colombo[337]. + + [335] Harrise lo fijó en el 1445. + + [336] Ob. cit., págs. 68 y 69. + + [337] Ibidem, pág. 70. + +Hállase probado--y seguimos la relación de Solari--que el padre del +descubridor del Nuevo Mundo, en una escritura de venta de un terreno, +año de 1445, a Bartolomeo de Maconesi, se firma Domenico Colombo di +Terrarossa. Tampoco cabe duda que la madre del Almirante se llamaba +Susana y era hija de Santiago Fontanarrosa. Bartolomé, hermano del +Almirante, en una carta geográfica trazada en Londres, firmaba +Colombo di Terrarossa; y Fernando, hijo de dicho Almirante, afirma +que su padre, antes de descubrir el Nuevo Mundo, firmaba Colombo de +Terrarossa[338]. Además de la escritura citada, correspondiente al +año 1445, se encuentran otros documentos públicos en que al lado de +Domenico Colombo de Terrarossa se hallan los nombres de Simón de +Maconesi, Benedicto de Monleone, Antonio Leverone de Fontanabuona y +otros. + + [338] Ibidem, págs. 50 y 51. + +Parece cosa probada que los tres hermanos llamados Juan, Mateo y +Amighetto--según documentos del año 1496--eran hijos de Antonio Colombo +de Maconesi, hermano de Domingo, padre del descubridor del Nuevo Mundo. +Juan, Mateo y Amighetto comparecieron ante escribano y celebraron un +contrato a los efectos siguientes: Juan iría a España en busca de su +primo carnal Cristóbal, Almirante al servicio de los Reyes Católicos, +para tomar parte en las empresas marítimas o descubrimientos en el +Nuevo Mundo. Los tres hermanos deberían contribuir por iguales partes +a los gastos, así como también los productos se repartirían del mismo +modo[339]. + + [339] Ibidem, pág. 52. En el cuarto viaje acompañó al + Almirante un hijo de Génova llamado Juan Antonio Colombo. + +Añade Solari que en el año 1500, por deuda pendiente, se entabló +demanda en Savona contra la sucesión de Domingo, padre de Cristóbal. En +el juicio se hizo constar que los hermanos Cristóbal, Bartolomé y Diego +se hallaban en España. + +Resulta de todo lo expuesto, que Cristóbal Colón pudo llamarse +ciudadano de Génova, puesto que el valle de Fontanabuona y, por +consiguiente, Terrarossa, dependían de la ciudad citada; pero el lugar +de su nacimiento fué el caserío de Terrarossa. Por tanto, es evidente +que Domingo Colombo tuvo en el valle de Fontanabuona la fabricación +de paños, estableciendo luego pequeños depósitos, para aumentar la +venta, primero en Quinto y después en Génova y Savona[340]. Los +depósitos citados, por el solo hecho de estar a su nombre, implicaban +el domicilio de Domingo, aunque no se hallase presente; mas dicho +domicilio, lo mismo en Quinto que en Génova y Savona eran transitorios, +pues únicamente tenía fijeza el de Fontanabuona. + + [340] Ibidem, págs. 53 y 54. La casa de Savona sólo estuvo + abierta el año 1470. + +Haremos notar que el activo tráfico entre los caseríos o aldeas de +Fontanabuona con Génova, era mucho, teniendo aquellos comerciantes--por +falta de escribanos en la región--que recurrir a Génova para celebrar +sus actos públicos. Por esto no debe causar extrañeza que los testigos +y demás personas que intervenían en los contratos, se llamasen +Antonio Colombo de Maconesi, Antonio Leverone de Cicagna, Nicolás de +Fontanabuona, Juan de Monleone, etc.; y decimos que no debe causar +extrañeza, porque Domingo, cuando salía de Terrarossa, o iba acompañado +de testigos, o los buscaba en Savona o Génova, donde se encontraban +accidentalmente[341]. + + [341] Ibidem, pág. 72. + +Consideremos, por último, las principales poblaciones que con mayores o +menores títulos y con más o menos entusiasmo se disputan la gloria de +haber sido cuna del descubridor del Nuevo Mundo[342]. En Cogoletto--que +otros llaman Cugureo--se ve humilde casita sobre cuya puerta se halla +el escudo de armas de Colón, y debajo el siguiente letrero: + + _¡Hospes, siste gradum! Fuit hic lux prima Columbo._ + _Orbe viro majori hæ nimis arcta domus._[343] + + [342] Véase Víctor Balaguer, _Cristóbal Colón_, págs. 149-198. + + [343] + + ¡Extranjero, detente! Aquí vió Colón la luz primera. + El hombre más ilustre del mundo vivió ea esta pequeña casa. + +Mayor es el número de los que afirman que la patria del descubridor del +Nuevo Mundo fué Saona. D. Francisco de Uhagón, después de estudiar los +archivos de las Ordenes militares, y en ellos el Códice intitulado: +_Indice de los caballeros que han vestido el hábito de Santiago con +sus genealogías correspondientes_, sostuvo en el libro intitulado _La +Patria de Colón, según los documentos de las Ordenes militares_, que +Colón era de Saona, añadiendo lo siguiente: «La materia está agotada, +el problema histórico resuelto, y no debe discutirse más en este +asunto». En la genealogía de D. Diego Colón, nieto del descubridor, con +el proceso de información que hubo de abrirse para su toma de hábito, +se hallan las tres declaraciones que a continuación copiamos. El +testigo Pedro de Arana, solamente afirma haber oído decir que Cristóbal +Colón era _genovés, pero que no sabe dondes natural_. El licenciado +Rodrigo Barreda, dice, sólo por _haberlo oído decir_, que D. Cristóbal +Colón _era de la señoría de Génova, de la cibdad de Saona_. Por último, +Diego Méndez, compañero que fué del gran Almirante, depone que D. +Cristóbal Colón _era natural de la Saona, ques una villa cerca de +Génova_. Antes del descubrimiento del Sr. Uhagón, ya se había escrito +sobre una puerta de modesta casa, el siguiente letrero: + + _Lunghi anni_ + _Meditando_ + _L'ardito concetto_ + _In questa casa_ + _Già posseduta da Domenico Colombo_ + _Abitó l'inmortale scopritor dell' America,_ + _Che_ + _Fra i perigli della gloriosa impresa_ + _A ricordo della Patria_ + _Impose il nome di Saona_ + _Ad un' insola dell' Atlantico._[344] + + [344] «Largos años--meditando--su atrevida empresa--en esta + casa--ya de antiguo poseída por Domingo Colombo--habitó el + inmortal descubridor de la América--que en medio de las + grandes penalidades de su gloriosa empresa--en recuerdo de la + Patria--dió el nombra de Saona a una isla del Atlántico.» + +Preséntase Calvi, en Córcega, a pedir el título de cuna de Cristóbal +Colón. Ya en 1886 hizo colocar en su calle del Filo una lápida con la +siguiente inscripción: + + _Ici est ne en 1441_ + _Christophe Colomb,_ + _Immortalisé par la découverte du Nouveau-Monde_ + _Alors que Calvi était sous la domination Génoise._ + _Mort a Valladolid, le 20 mai 1506._[345] + + [345] Aquí nació en 1441 Cristóbal Colón, inmortalizado por el + descubrimiento del Nuevo Mundo, mientras que Calvi se hallaba + bajo la dominación genovesa. Murió en Valladolid el 20 de mayo + de 1506. + +El capellán Casanova y el Padre J. Perreti no abrigan duda alguna de +que el gran Almirante nació en Calvi. Digno por todos conceptos de +alabanza es el libro del citado D. Martín Casanova intitulado _La +verité sur la patrie et l'origene de Cristophe Colomb_. Reconocemos el +mérito del trabajo, ora por las razones que aduce y ora por los datos +que aporta, ya por los testimonios que invoca y ya por las noticias +que comunica. Partiendo de que Calvi fué la patria de Colón, el P. +Perreti le considera francés y Casanova español, fundándose el primero +en que Francia es al presente poseedora de la isla y el segundo en que +Córcega, cuando nació Colón, formaba parte de la Corona aragonesa. +Córcega, desde que Bonifacio VIII la cedió a los reyes de Aragón en +1297, pertenecía de _derecho_, aunque no de _hecho_, toda ella a +la Corona aragonesa. Y decimos que no de hecho, porque Calvi, por +ejemplo, reconocía la dominación genovesa, sosteniendo guerras con los +aragoneses y catalanes, los cuales se apoderaron de ella y la perdieron +varias veces. Conviene no olvidar que Colón nació por el año 1436[346], +y Alfonso V el _Magnánimo_ comenzó su reinado el año 1416, muriendo el +1458. + + [346] Avezac, _Année véritable de la naissance de Christophe + Columbe_ (_Boletín de la Sociedad de Geografia de Francia_, + París, 1872), dice que nació en 1446. + +Antes que el capellán Martín Casanova y el P. J. Perreti, sostuvieron +otros la tesis de que Cristóbal Colón era natural de Calvi. Del +siglo XVII existe una composición (que algunos atribuyen al mismo +Colón) intitulada _Chistophorus Columbus ad Corsicam_, y en ella +se declara el gran Almirante hijo de Córcega, y por consiguiente +de Calvi, lamentándose de la enemiga que le tiene Génova. «Oh +Córcega--exclama--por haberme visto tú nacer, es por lo que Génova, mi +fiera madrastra, origen de mis males, ha sido para mí un puñal!» Más +adelante añade: «En vano desarrollé mi plan ante los Padres Conscriptos +de Génova. De todas partes partieron voces desdeñosas murmurando: +¡sería de ver que fuese de Córcega de donde nos llegase un profeta!». +Dicha composición comienza de este modo: + + _Corsica non solum, ser cor et sica vocaris_ + _Cum te membratim, Corsica, considero..._ + +y termina con estos versos: + + _Corsica, cor, sicam nostris oppone tyrannis:_ + _Hanc mihi vindictam, si dabis, ultus ero!_ + +Del mismo siglo XVII y también de poeta anónimo es otra poesía, cuyos +primeros versos los trasladaremos aquí: + + _¡Madre, ó Corsica, sei di grande Eroí!_ + _Ma infelice fur sempre i figli tuoi._ + ........................................... + +Otro poeta de la misma centuria, Simón Fabiani, escribió otra +composición y en ella dice: + + _O fortunata terra_ + _Della nostra Balagna_[347] + _Di monti coronata e che il mar bagna,_ + _Quante memorie serra_ + _Il tuo grembo gentil? Da te partia_ + _L'intrepido nocchier che un mondo apria._[348] + + [347] Balagna se llama la comarca de que Calvi es cabeza. + + [348] «¡Oh tierra afortunada de nuestra Balagna, coronada + de montes y bañada por el mar, cuántas memorias guarda tu + gentil seno! De tí partió el intrépido navegante que abrió las + puertas de un mundo.» + +A últimos de la centuria décimo octava, Alejandro Franceschi publicó +otros versos dirigidos a Colón y en ellos le consideraba como hijo de +Córcega. Dice así: + + _Cerchiato tu di bronzo il forte petto,_ + _corresti ignoti mari, e coronato_ + _fu, contra ogni speranza, il gran progetto._ + _Cirno[349] ti segue con il cor di madre_ + _e infiora di tua gloria il suo bel cisne._[350] + + [349] Cirno es el nombre poético que los griegos dieron a la + isla de Córcega. + + [350] «Cercado el pecho por la coraza, fuiste a cruzar mares + desconocidos, y coronado fué por el éxito, contra lo que todos + esperaban, tu gran proyecto. Cirno te sigue con su corazón de + madre y con los rayos de tu gloria ciñe su frente.» + +Mayor autoridad tiene el insigne escritor alemán Fernando Gregorovius, +y de su _Córsica_ copiamos el siguiente párrafo: «Génova y Calvi están +en desacuerdo. Los de Calvi sostienen que Cristóbal Colón nació en su +seno, de familia genovesa allí hace tiempo establecida, suscitándose +con este motivo empeñada contienda, que recuerda el antiguo debate +entre las siete villas de Grecia, atribuyéndose el honor de haber +sido cuna de Homero. Se supone que Génova se apoderó del archivo de +la familia Colón y que mudó el nombre de la _Vía Colombo_ de dicha +ciudad por el de _Vía del Filo_. Parece además que los calvenses fueron +los primeros corsos que pasaron a América, y que todavía existen en +Calvi varios que llevan el nombre de Colombo. Los escritores corsos +consideran como su compatriota al gran navegante, y Napoleón, durante +su permanencia en la isla de Elba, dió órdenes para que se hiciesen +investigaciones sobre el particular... El mundo tendría motivos de +estar celoso si la suerte hubiese hecho nacer también en ese pequeño +país de Córcega al Almirante del Océano, hombre extraordinario, más +grande que Napoleón.» El famoso e ilustre general Paoli hablaba de +Colón como de un compatriota. En las luchas de Córcega con Génova, +cuando Paoli se veía obligado a sitiar a Calvi, ciudad donde se +mantenían firmes los genoveses, decía con frecuencia: _La culla di +Colombo e dirazzata_[351]. Entre otros muchos que sostienen que la +patria de Colón fué Calvi, citaremos al príncipe Pedro Bonaparte, quien +afirma que en Santo Domingo se encontró una piedra con un letrero en +español, perteneciente a la época del descubrimiento de dicha isla, +y cuyo letrero decía: _Maldito sea el corso que me trajo aquí_. Se +supone que el autor de la inscripción formaba parte de la pequeña +guarnición que Colón dejó en el fuerte de la _Española_ antes de su +primera vuelta a España. Arrigo Arrighi, historiador y consejero del +tribunal de Bastia, en su _Historia de Sampiero_, después de hacer +notar que tuvo a la vista documentos guardados por individuos de su +familia, con referencia a dichos papeles, dijo lo que copiamos aquí: +«La partida de bautismo del gran navegante, cuya autenticidad es ya +incontestable, prueba que nació en Calvi, de una familia corsa, cuando +los presidios de esta ciudad se hallaban bajo la dominación genovesa.» +Se ha perdido dicha partida, tal vez a causa de la ruina que sufrieron +los archivos de Calvi durante la guerra con los ingleses. Además de +Arrighi, otros escritores afirman la existencia del documento, y alguno +asegura haberlo tenido en sus manos. El notario Octavio Colonna-Cecaldi +dió fe de que muchos testigos se presentaron ante él para declarar +bajo juramento que sus padres o sus abuelos habían visto y leído la +mencionada partida de bautismo. Lo que parece hallarse probado es que +en la _calle del Hilo_ (_caruggio del Filo_) hubo una casa, antes de +existir Colón, perteneciente a una familia llamada Colombo, y, después +de la muerte del descubridor del Nuevo Mundo, la calle tomó el nombre +de _calle de Colón_ (_caruggio Colombo_). «Esto (dice el notario +Colonna-Cecaldi, en el acta que levantó) está en la tradición, en los +registros, en el plano de esta villa y en la carta de los ingenieros +militares.» En la casa a que antes hemos hecho referencia se ha +colocado dicha lápida. + + [351] La cuna de Colón ha degenerado. + +Hace algunos años que se planteó la tesis de que el Almirante era +descendiente de hebreos, suponiéndole extremeño, de la familia del +converso D. Pablo de Santa María, obispo de Cartagena. Don Vicente +Barrantes, con su autoridad de historiador y extremeño, refutó con +acierto en el año 1892 la opinión de que Colón era hijo de Extremadura. +Reprodújose la cuestión en 1903 por D. Vicente Paredes, en su estudio +que bajo el título de _Colón Extremeño_ se publicó en la _Revista de +Extremadura_. + +Otras poblaciones, entre ellas Cúccaro, Nervi, Prudello, Oneglia, +Finale, Quinto, Palestrella, Albizoli o Albizola y Cosseria, reclaman +la gloria de ser patria de Colón. + +En estos últimos tiempos, D. Celso García de la Riega, con tanta +convicción como entusiasmo, ha sostenido que Cristóbal Colón había +nacido en Pontevedra. Comienza haciendo notar el laborioso escritor +que ninguno de los documentos redactados por Colón, y que han llegado +a nosotros, lo están en lengua italiana: «Memoriales, instrucciones, +cartas y papeles íntimos, notas marginales en sus libros de estudio, +todos se hallan escritos en castellano o en latín»[352]. Hasta tal +punto llegó el insigne navegante a olvidar el italiano, que la carta +que dirigió a la Señoría de Génova no está escrita en dicha lengua. +Bien merece consignarse que al exponer a los Reyes Católicos el objeto +de su empresa, diga[353] que en el Catay domina un príncipe llamado el +Gran Kan, _que en nuestro romance_ significa rey de los reyes. ¿Por qué +Colón llama suya a la lengua castellana? Refiere Fernando Colón que +cuando su padre, desahuciado en sus pretensiones, volvió a la Rábida +decidido a dirigirse al Gobierno de otra nación, ante los ruegos de +Fr. Juan Pérez, desistió de su propósito porque su mayor deseo era que +«España lograse la empresa que proponía teniéndose por natural de estos +reinos». ¿Qué fuerza íntima--pregunta García de la Riega--le impulsaba +a tales demostraciones de afecto hacia España? Téngase en cuenta +que en la correspondencia de Colón, año 1474, con el sabio italiano +Pablo Toscanelli, ni aquél para atraerse las simpatías del segundo le +manifiesta ser su compatriota, ni el famoso cosmógrafo tiene noticia +exacta de la patria del decidido navegante, pues le considera hijo de +Portugal. No deja de llamar también la atención que Lorenzo Giraldo, +italiano, residente en Lisboa, al poner en relaciones a Colón con +Toscanelli no indicara el título de compatriota del futuro descubridor +del Nuevo Mundo[354]. + + [352] Conferencia del Sr. García de la Riega en sesión pública + celebrada por la Sociedad geográfica de Madrid en 20 de + diciembre de 1898, pág. 11, _Boletín_ de dicha Sociedad, tomo + XL, números 10, 11 y 12. + + [353] Preámbulo de su _Diario de navegación_. + + [354] Recuérdese lo dicho sobre este particular en el capítulo + XVII. + +Desde que Colón se presentó en la Rábida el año 1474 comenzó a correr +en cartas, recomendaciones y gestiones de toda clase que la patria +de aquel personaje era Génova. No se olvide que en aquellos tiempos +genoveses y venecianos monopolizaban el comercio del Asia y del +Mediterráneo; no se olvide que los genoveses gozaban en España, desde +mucho tiempo antes, fama de excelentes navegantes, y cerca de los reyes +de Castilla de no poca consideración. ¿Se propuso Colón--exclama García +de la Riega--aprovechar el dictado de genovés para el buen éxito de su +empresa y para ocultar a la vez su modesto origen?[355]. + + [355] Ob. cit., págs 13 y 14. + +Pasando a otra clase de consideraciones, habremos de manifestar la +poca luz que arrojan los libros de la época respecto a su infancia +y juventud. Todos los escritores se vieron obligados a consignar lo +que se decía de público acerca de la patria del futuro Almirante. +Pedro Mártir de Anglería, italiano, relacionado con los cortesanos +y nobles, se contenta en sus Epístolas con llamar a su amigo _vir +ligur_, el de la Liguria. Escritor tan minucioso y detallista nada +más dijo, guardando absoluto silencio del nacimiento, de la vida +y de la familia de un compatriota que había realizado hechos tan +sorprendentes. El bachiller Andrés Bernáldez, cura de Los Palacios, +en cuya casa estuvo aposentado Colón a su paso por Andalucía en el +año 1496, dice que era mercader de estampas, y por lo que a la patria +del Almirante se refiere, si en el primero de los capítulos de su +_Crónica de los Reyes Católicos_ le llama «hombre de Génova», al dar +noticia de su fallecimiento en Valladolid, dice terminantemente que +era de la provincia de Milán. Gonzalo Fernández de Oviedo, cronista +oficial de Indias, que trató a Colón y a los que intervinieron en +aquellos sucesos, sólo pudo enterarse de que «unos dicen que Colón +nació en Nervi, otros en Saona y otros en Cugureo, _lo que más cierto +se tiene_». El Padre Las Casas se contenta con decir que era de +nacionalidad genovesa, cualquiera que fuese el pueblo perteneciente a +la Señoría donde vió la luz primera. De modo que los cuatro escritores +que se honraron con la amistad del descubridor del Nuevo Mundo no +puntualizan hecho tan interesante. + +Galíndez de Carvajal, por su parte, afirma que era de Saona. Medina +Nuncibay, autor de una crónica que se halla en la colección de Vargas +Ponce, sostiene que el Almirante era natural de los confines del +Genovesado y Lombardía, en los Estados de Milán, añadiendo que se +escribieron algunos tratadillos «dando prisa a llamarle genovés». En el +archivo de Indias se encontró Navarrete con dos documentos oficiales +escritos en los comienzos del siglo XVI: léese en uno que nació en +Cugureo, y el otro señala por lugar de su nacimiento Cugureo o Nervi. +De Fernando Colón, historiador de su padre, son textualmente las +siguientes palabras: «de modo que cuanto fué su persona a propósito +y adornada de todo aquello que convenía para tan gran hecho, _tanto +menos conocido y cierto quiso que fuese su origen y patria_; y así, +algunos que de cierta manera quieren obscurecer su fama, dicen que +fué de Nervi, otros de Cugureo, otros de Boggiasco; otros que quieren +exaltarle más, dicen era de Saona y otros _genovés_, y algunos también, +saltando más sobre el viento, le hacen natural de Placencia». No +acertamos a explicar cómo Fernando Colón, su hijo, ignora la patria +del descubridor del Nuevo Mundo. ¿Quiso ocultar el humilde origen del +Almirante? + +Al estudiar otros puntos obscuros de la vida de Colón, lo primero +que salta a la vista es que confiesa, en su postrera disposición +testamentaria, la existencia de un cargo «que pesa mucho para su +ánima» con relación a D.ª Beatriz Enríquez, añadiendo que «la razón +dello non es lícito decilla». Si en esta confesión alude al hecho de +no haberse casado con la cordobesa, preguntamos nosotros: ¿Por qué no +realizó el matrimonio? ¿Por qué no descargó oportunamente su conciencia +de aquel peso a fin de que la muerte no le sorprendiera en semejante +estado? Nada de particular tendría que, ya por la universal notoriedad +que había adquirido, ya por lo altivo de su carácter, hubiera creído +que, ni aun en el trance de la muerte, debía casarse en secreto ni en +condiciones que pudieran menoscabar su fama o desconceptuarle. ¿Cabe +presumir que _la razón que no era lícito decilla_ consistió en ocultar +sus antecedentes? ¿Acaso su hermano Bartolomé se encontró en situación +semejante, y por ello falleció sin casarse y dejando un hijo natural? + +Si los escritores españoles apenas aportan datos acerca del nacimiento +y de la vida de Colón antes de presentarse en Castilla, el historiador +italiano Giustiniani se contenta con noticiar que los hermanos +Cristóbal y Bartolomé habían sido cardadores de lana; y Allegretti, +en sus _Anales de Siena_ del año 1493, añade escuetamente que las +noticias del descubrimiento llegaron a Génova. «Las nuevas de ese +maravilloso descubrimiento realizado por un genovés»--escribe García de +la Riega--debieron ocasionar en Génova justificado orgullo y vivísima +curiosidad en las autoridades, en los parientes de Colón, en el clero +de la iglesia en que se bautizó, en los amigos, conocidos y vecinos de +sus padres, así como en la mayor parte de los ciudadanos. En este caso, +hubieran sido espontáneamente recordados los antecedentes del glorioso +hijo de Génova, su infancia y juventud, su educación, sus estudios, sus +prendas personales; y de todo este naturalísimo movimiento se hubieran +hecho eco los escritores contemporáneos y hubieran pasado a la historia +y llegado a nuestros tiempos datos diversos relativos a la vida y +a la familia de Colón. No ha sucedido así y semejante indiferencia +sólo puede explicarse, a mi juicio, por el hecho de que el inmortal +navegante no era hijo de Génova, ni tenía en ella parientes»[356]. +Añade la leyenda que los dos hermanos tejedores, en sus ratos de ocio, +adquirieron variados conocimientos científicos, cuando no emprendían +viajes marítimos a diferentes puntos. Ya en el camino de la fábula, +documentos encontrados en los archivos, hacen a Colón y a su padre, +no cardadores, como escribe Giustiniani, sino tejedores. Cree García +de la Riega que el Almirante no fué en sus primeros años ni cardador +ni tejedor; pero los escritores coetáneos, al aceptar la nacionalidad +genovesa, procuraron confirmarla con la existencia en dicha ciudad de +familias Colombo dedicadas a cardar lana y emparentando con ellas al +inmortal navegante. + + [356] Conferencia citada, págs. 21 y 22. + +Pasando a estudiar los documentos que se guardan en la casa municipal, +destinados a corroborar el nacimiento de Colón en la capital de +Liguria, los escritores presentan los cuatro siguientes: una carta de +Cristóbal al magnífico Oficio de San Jorge, la minuta de contestación +a esta carta, un dibujo de la apoteosis del ilustre nauta y el llamado +codicilo militar. La carta atribuída a Colón comienza con la frase +siguiente: «Bien que el cuerpo ande por acá, el corazón está allí de +continuo.» En seguida participa a los señores del Oficio de Génova que +manda a su hijo D. Diego destine el diezmo de la renta de cada año a +disminuir el impuesto que satisfacían los comestibles a su entrada +en la citada ciudad. El extraño donativo no guarda conformidad con +otros hechos. Cristóbal Colón, antes de emprender su cuarto viaje, +dejó a su primogénito un memorial de encargos que D. Diego incluyó +en su testamento, figurando entre aquéllos el relativo a un diezmo +de la renta; mas no lo destinó al pago de los consumos de Génova, ni +a favor de pueblo alguno de Italia, sino al de los pobres. Causa no +poca extrañeza que el Almirante, tal vez pensando no regresar con +vida de aquel cuarto viaje, manifieste su amor a Dios, a la caridad, +a los reyes, a doña Beatriz y hasta al orden doméstico, no dedicando +ni una sola palabra a la ciudad de Génova. Y téngase en cuenta que la +fecha de la carta es del 2 de abril de 1502, y la del memorial fué +escrito por aquellos mismos días. Semejante contradicción no debe pasar +desapercibida, como tampoco la circunstancia de no constar que las +autoridades se hayan preocupado ni entonces ni nunca de la generosa +concesión. En la misma famosa carta se encuentra la frase de que «los +reyes me quieren honrar más que nunca.» En efecto, en aquella época +le negaban Fernando e Isabel los títulos de Virrey y Gobernador y +el ejercicio de estos cargos. El segundo documento o la minuta de +contestación a la anterior carta da lugar a una cosa rara. El mismo +gobierno que llama a Colón «clarissime amantissimeque concivis», +pocos años después haya dado a la comarca de Saona la denominación de +«Jurisdizione di Colombo», indicando con ello que no le consideraba +hijo de Génova[357]. El tercer documento es un dibujo representando la +apoteosis de Colón, hecho por su propia mano. Conócese a primera vista +que es una grosera falsificación: vocablos castellanos, franceses e +italianos explican las diversas figuras, entre las cuales, por cierto, +no se halla la reina Isabel; pero sí, en lugar preferente, a la cabeza +y en el centro del dibujo la palabra Génova. El cuarto documento, o sea +el codicilo militar, ha sido declarado sin protesta de nadie documento +apócrifo. + + [357] Véase García de la Riega, Ob. cit., pág. 25. + +De otros documentos que pudiéramos llamar auxiliares--y seguimos la +narración de García de la Riega--, vamos a ocuparnos, con los cuales +se han querido reforzar los argumentos para sostener que Génova era la +patria del Almirante. Correspondientes al período comprendido entre +los años 1456 y 1459, se han hallado en el Archivo del Monasterio de +San Esteban de la Vía Mulcento, de Génova, papeles con los nombres de +Dominico Colombo y de Susana Fontarossa o Fontanarossa, y de los hijos +Cristóbal, Bartolomé y Diego. No tuvo en cuenta el falsificador de los +documentos que Diego nació el 1463 o 1464, como tampoco hubo de fijarse +que Juan, segundo o tercer hermano de Colón, y Blanca, hermana de dicho +Almirante, vivían por los citados años de 1456 a 1459. Otro documento +que han encontrado los comisionados de la Academia genovesa, encargados +de informar acerca de la patria del descubridor, ha sido un antiguo +manuscrito, en cuya margen un notario escribió que Colón había sido +bautizado en la iglesia de San Esteban de la Vía Mulcento. ¿De dónde +sacaría la noticia el buen notario? Y cuando todo el mundo se ocupaba +del descubrimiento, y el nombre de Colón adquiría la inmortalidad, +sólo pasaba inadvertido para los religiosos de San Esteban, los cuales +necesitaron que un notario, tiempo adelante, estampase la noticia. +Otra de las pruebas consiste en la presentación de dos papeles, uno +en 1470 y otro en 1472: dice en el primero, Christophorus de Columbo, +filius Dominici, _mayor de diez y nueve años_; y en el segundo, +Christophorus Columbus, lanerius de Januua lex Letoriæ egressus, esto +es, _mayor de veinticinco_. De modo que, en dos años pasó de diez y +nueve a veinticinco; en el primer papel es _Columbo_, y en el segundo +_Columbus_, llamando todavía más la atención lo de _lanerius_, de +Génova. Posible es que en el año 1472 Colón marchase a Italia con +objeto de visitar a sus padres; pero el que se iba a casar con una +joven distinguida, el que abrigaba ideas tan elevadas y era ya conocido +como excelente marino, seguramente no firmaría, como tejedor de lanas, +en documentos notariales. Además, no se olvide que en aquella región +de Italia, y por entonces, se encontraban varios Dominicos Colombo, +pudiéndose afirmar que eran tan vulgares como Juan García o José +Fernández en España. Prescindimos de otros documentos todavía más +absurdos, y pasamos a otro asunto de más interés. + +El apellido del descubridor del Nuevo Mundo, ¿era Colombo o Colón? +Ante todo conviene saber que muchos apellidos italianos y españoles +se derivan de la lengua latina, de modo que Colombo, lo mismo en los +dos idiomas modernos, procede de Columbus. En los reinos de León y de +Galicia se hallan pueblos y parroquias con la denominación de Santa +Colomba, y familias que tienen el apellido de Coloma. A la pregunta +anteriormente hecha responderemos que el apellido del Almirante +era Colón. Probado está, por la carta del rey D. Juan invitándole +a volver a Lisboa, que en Portugal usó el apellido Colón; en las +estipulaciones de Santa Fe se estampó también Colón; indudablemente con +el beneplácito del gran navegante; y Pedro Mártir, en carta que dirigió +al conde Borromeo, con fecha 14 de mayo de 1493, dijo: «Christophorus +Colonus.» «Fernando Colón--escribe García de la Riega--, al tratar +esta materia en la historia de su padre y al comentar alegóricamente +ambos apellidos, asegura que _si queremos reducirle a la pronunciación +latina, es Christophorus Colonus_; y no sólo insiste en afirmarlo, +sino que también añade la singularísima indicación de que el Almirante +_volvió a renovar_ el de Colón.» Nos explicamos de la siguiente manera +la renovación del apellido Colón. Es posible que nuestro célebre +descubridor, en los tiempos en que navegaba por el Mediterráneo, +seducido por la fama de los almirantes Colombo _el Viejo_ y Colombo _el +Mozo_, o también porque Nicolo, Zorzi, Giovanni y otros distinguidos +marinos usufructuaron tal sobrenombre, él lo llevó algún tiempo, +arrepintiéndose pronto y volviendo a llamarse Colón. + +Antes de manifestar la existencia de los apellidos Colón y Fonterosa, +durante los siglos XV y XVI, en la citada provincia gallega, +recordaremos «la importancia marítima que Pontevedra tenía en el mismo +siglo XV, ya como puerto de Galicia, ya como uno de los principales +astilleros de Castilla en aquella época. Patria es de los almirantes +Payo Gómez, Alvar Páez de Sotomayor y Jofre Tenorio, en la Edad Media; +del ilustre marino al servicio de Portugal, Juan da Nava, descubridor +de las islas de la Concepción y de Santa Elena, en el entonces recién +hallado camino de la India por el Cabo de Buena Esperanza; de Bartolomé +y Gonzalo Nodal, descubridor éste último del Estrecho que injustamente +lleva el nombre de Lemaire; de Pedro Sarmiento, a quien publicistas de +Inglaterra llaman el primer navegante del siglo XVI; de los almirantes +Matos, que brillaron en el XVII, y de otros distinguidos marinos, entre +los cuales descuella en nuestros tiempos el ilustre Méndez-Núñez»[358]. + + [358] García de la Riega, Ob. cit., pág. 33. + +Veamos ahora los documentos más importantes: + + 1.º Escritura de carta de pago dada a Inés de Mereles por Constanza + Correa, mujer de Esteban de _Fonterosa_, fecha 22 de junio de 1528. + + 2.º Escritura de aforamiento por el Concejo de Pontevedra a + Bartolomé de Sueiro, y a su mujer María _Fonterosa_, fecha 6 de + noviembre de 1525. + + 3.º Ejecutoria de sentencia del pleito, ante la Audiencia de la + Coruña, entre el Monasterio del Poyo y Don Melchor de Figueroa, + vecino y alcalde de Pontevedra, sobre foro de la heredad de + Andurique, en cuyo texto se incluye por copia la escritura de + aforamiento de dicha heredad, hecho por el expresado Monasterio a + Juan de Colón, mareante de aquella villa, y a su mujer Constanza de + _Colón_, en 13 de octubre de 1519. + + 4.º Escritura de aforamiento por el Concejo de Pontevedra a María + Alonso, de un terreno cercano a la Puerta de Santa María, señalando + como uno de sus límites la heredad de _Cristobo (xp.º) de Colón_, + en 14 de octubre de 1496.--Folio 20 vuelto. + + 5.º Acuerdo del Concejo de Pontevedra, nombrando fieles cogedores + de las rentas del mismo año (1454), entre otros, a _Jacob + Fonterosa_. Folio 66 del libro que comienza en 1437 y termina en + 1463. + + 6.º Acuerdo del Concejo de Pontevedra, nombrando fieles cogedores + de las rentas de la villa en dicho año (1444), entre otros, a + _Benjamín Fonterosa_.--Folio 48 del citado libro. + + 7.º Minutario notarial de 1440, folio 4 vuelto. Escritura de + censo a favor de Juan Osorio, picapedrero, y de su mujer María de + _Colón_, fecha 4 de agosto del citado año. + + 8.º Acuerdo del Concejo (Pedro Falcón, juez; Lorenzo Yáñez, + alcalde, y Fernán Pérez, jurado), mandando pagar a _Domingos de + Colón_ y _Benjamín Fonterosa_ 24 maravedís viejos, por el alquiler + de dos acémilas que llevaron con pescado al arzobispo de Santiago: + su fecha, 29 de julio de 1437.--Folio 26 del mencionado libro. + + 9.º Minutario notarial de 1436. Escritura de aforamiento, en la + cual se halla el nombre de _Jacob Fonterosa el Viejo_: fecha, el 21 + de marzo de dicho año. + + 10. Minutario notarial que comienza el 28 de diciembre de 1433 y + termina el 20 de marzo de 1435. Escritura del 29 de septiembre de + 1434 de compra de casa y terreno hasta la casa de _Domingos de + Colón el Viejo_, etc.--Folio 85 vuelto. + + 11. Minutario anterior. Escritura de venta (11 de agosto de 1434) + de la mitad de un terreno que fué casa en la rua de las Ovejas, + por María Eans a Juan de Viana _el Viejo_ y a su mujer María de + _Colón_, moradores en Pontevedra.--Folio 80. + + 12. Minutario notarial de 1434 y 1435. Dos escrituras correlativas, + en que el abad del monasterio de Poyo se obliga a pagar + respectivamente 274 maravedís de moneda vieja a Blanca Soutelo, + heredera de _Blanca Colón_, difunta, mujer que fué de Alonso de + Soutelo, y 550 maravedís de la misma moneda a Juan García, heredero + de dichos Alonso de Soutelo y su mujer _Blanca Colón_: su fecha, 19 + de enero de 1434.--Folios 6 vuelto y 7. + +Fijándonos en el documento señalado con el número 8, cabe pensar si el +Domingos de Colón casó con una Fonterosa y de cuyo matrimonio naciese +el descubridor del Nuevo Mundo. Resulta del mencionado acuerdo que el +Domingos de Colón era alquilador de acémilas: ¿sería absurdo suponer +que las preocupaciones sociales de aquellos tiempos obligaron al +Almirante a ocultar su origen y patria? + +A todo esto debe añadirse que la madre de Colón se llamaba Susana +Fonterosa, familia hebrea, sin duda, o por lo menos de cristianos +nuevos: ¿tendría interés Colón de no revelar tales antecedentes, dado +el odio a dicha raza en todas las naciones, y muy especialmente por +los Reyes Católicos?--«¿No merecería examen en este caso--escribe +García de la Riega--la inclinación de Colón a las citas del +Antiguo Testamento?»[359]. Es de notar su estilo y sus fantásticas +descripciones, sus metáforas y sus invocaciones, donde aparecen nombres +bíblicos (Israel, Judá, David, Jerusalén, etc.). + + [359] Ob. cit., pág. 27. + +De una carta de Colón escrita en Jamaica y dirigida a los Reyes +Católicos, con fecha 7 de julio de 1503, son los siguientes párrafos. +Hallábase sólo en brava costa y con fuerte fiebre, y habiéndose +adormecido oyó una voz piadosa que le decía: + +«¡O estulto y tardo a creer y a servir a sus Dios, Dios de todos! +¿Qué hizo él más por Moisés o por David, su siervo? Desque naciste, +siempre él tuvo de tí muy grande cargo. Cuando te vido en edad de +que él fué contento, maravillosamente hizo sonar tu nombre en la +tierra. Las Indias, que son parte del mundo, tan ricas, te las dió +por tuyas; tú las repartiste a donde te plugo, y te dió poder para +ello. De los atamientos de la mar océana, que estaban cerrados con +cadenas tan fuertes, te dió las llaves; y fuiste obedecido en tantas +tierras, y de los cristianos cobraste tan honrada fama. ¿Qué hizo el +más alto pueblo de Israel cuando le sacó de Egipto? ¿Ni de David, que +de pastor hizo Rey en Judea? Tórnate a él y conoce ya tu yerro: su +misericordia es infinita; tu vejez no impedirá a toda cosa grande; +muchas heredades tiene él grandísimas. Abraham pasaba de cien años +cuando engendró a Isaac, ¿ni Sara era moza? Tú llamas por socorro +incierto: responde, ¿quién te ha afligido tanto y tantas veces, Dios +o el mundo? Los privilegios y promesas que da Dios, no las quebranta, +ni dice después de haber recibido el servicio, que su intención no era +ésta, y que se entiende de otra manera, ni da martirios por dar color +a la fuerza; él va al pie de la letra; todo lo que él promete cumple +con acrescentamiento, ¿esto es uso? Dicho tengo lo que tu Criador ha +fecho por tí y hace con todos. Ahora medio muestra el galardón de estos +afanes y peligros que has pasado sirviendo a otros. + +Yo así amortecido vi todo; mas no tuve yo respuesta a palabras tan +ciertas, salvó llorar por mis yerros. Acabó él de fablar, quien quiera +que fuese, diciendo: «No temas, confía: todas estas tribulaciones están +escritas en piedra mármol y no sin causa»[360]. + + [360] Hernández de Navarrete, _Colec. de los viajes y + descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines + del siglo XV_, tom. I, págs. 303 y 304. + +También indica el origen semítico de Colón el retrato que hacen +de él los historiadores de aquellos tiempos, según puede verse +considerando el famoso regateo de Colón con los Reyes Católicos en las +capitulaciones de Santa Fe. + +Pasando a otro asunto diremos que la huerta de Andurique--añade el +historiador de Pontevedra--aforada por el monasterio de Poyo a Juan de +Colón, y situada a medio kilómetro de dicha población, linda con otras +heredades de la pequeña ensenada de Portosanto, lugar de marineros +en la parroquia de San Salvador. Cristóbal Colón bautizó a las dos +islas que halló en su primer viaje con los nombres de _San Salvador_ +(Guanahaní) y la _Concepción_, dando con ellos pruebas de sus creencias +religiosas. En seguida descubrió tres islas, a las cuales llamó +_Fernandina_, _Isabela_ (Saometo) y _Juana_ (Cuba), en demostración +de su gratitud a D. Fernando, a Doña Isabel y al príncipe D. Juan, +primogénito de los reyes. Continuó su camino y llegó a un río y puerto +que llamó de _San Salvador_, recorrió otras tierras, puso una cruz +en la entrada de un puerto, que llamó _Portosanto_ (hoy de Baracoa). +Tiempo adelante visitó la isla Española (Haití). Todo esto lo hace +notar García de la Riega en su erudita _Conferencia_[361]. A los que +escriben que el Almirante dió el nombre de Portosanto en memoria de que +su suegro había sido gobernador de la isla portuguesa así llamada, no +recuerdan seguramente que el inmortal navegante tenía hijos, hermanos, +su amada Doña Beatriz, etc. Si Colón hubiese nacido en Pontevedra, nada +tendría de particular que repitiese la denominación de San Salvador y +de Portosanto, parroquia y lugar donde quizás fué bautizado y tuvo su +cuna. En su segundo viaje Colón bautizó a una isla con el nombre de +_La Gallega_. ¿Quiso unir en el nombre La Gallega dos recuerdos: el de +la carabela _Santa María_ o _La Gallega_ y el de Galicia?[362]. + + [361] Pág. 37. + + [362] «_La Capitana_--escribe Gonzalo Fernández de Oviedo--era + _La Gallega_, que había sido un buque de carga destinado al + transporte de mercancías. Se llamó _La Gallega_, dedicada + a Santa María, y nombre que se repite muchas veces.» Y el + elocuentísimo Castelar añade «que la nao _La Gallega_ fué + rebautizada en el Puerto de Palos con el nombre _Santa + María_.» Del Padre Sarmiento, benedictino, son las siguientes + palabras: «La nao _La Gallega_ se construyó en Pontevedra, y + fue dedicada a _Santa María la Grande_, parroquia de todos los + marineros de aquellos lugares.» + +En el tercer viaje denominó _Trinidad_ a la primera isla que descubrió, +y Cabo de la _Galea_ (hoy Cabo Galeote) al primer promontorio. Recuerda +a este propósito el citado escritor un documento que contiene la compra +de una casa por Payo Gómez de Sotomayor (rico hombre de Galicia, +Mariscal de Castilla, Caballero de la Banda y Embajador en Persia de +Enrique III), y su mujer D.ª Mayor de Mendoza (sobrina del arzobispo +de Santiago), en cuya escritura se menciona, como parte del contrato, +el terreno hasta la casa de Domingo de Colón el Viejo, con salida al +_eirado_ de la puerta de la Galea. El dicho eirado, inmediato al lugar +que ocupaba la puerta y torre de la Galea, es una plaza o espacio +irregular entre varios edificios, tapias y muelle al fondeadero llamado +de la Puente. Nada de particular tendría el nombre de Cabo de la Galea, +si Colón hubiese jugado en su niñez en aquel eirado, vecino a la casa +de un pariente muy cercano. + +No limitándose el historiador gallego a estudiar los documentos +referentes a las familias de Colón y Fonterosa, cuyos dos apellidos +eran los del Almirante de las Indias, estudia otro que arroja potentes +rayos de luz en el obscuro campo de la Historia. Tal es la cédula +del arzobispo de Santiago, fechada el 15 de marzo de 1413, dirigida +al Concejo, Juez, Alcaldes, Jurados y hombres buenos de su villa de +Pontevedra, mandándoles entregar _cogidos y recabdados_, quince mil +maravedís de moneda vieja a maese Nicolao Oderigo de Génova. Casi un +siglo después, otro Nicolao Oderigo, a quien el Almirante le confió +en 1502 las copias de sus títulos, despachos y escrituras--lo cual +indica la estrecha amistad que había entre ambos--había sido legado +del Gobierno genovés cerca de los Reyes Católicos. ¿Sería el segundo +Oderico descendiente del primero? Si aquél fué mercader de telas de +seda y de otros géneros de la industria italiana, y el último desempeñó +el cargo de legado en la Corte de Castilla, ¿sería aventurado presumir +que la amistad de Colón con el mencionado legado tenía antigua fecha en +su familia, y provenía de la protección del Oderigo a que se refiere +la cédula del Prelado compostelano? Si los padres del Almirante fueron +individuos de las familias Colón y Fonterosa, residentes en Pontevedra +y emigrados luego a Italia, puede aceptarse que tuvieron relaciones +más o menos directas con los Oderigos. ¿Conocía el legado Nicolao +Oderigo la verdadera patria de su amigo el Almirante, como parece +deducirse del hecho de haber retenido las copias que se le confiaron, +y que no fueron entregadas a las autoridades de Génova hasta cerca +de dos siglos después por Lorenzo Oderigo? Cree el Sr. García de la +Riega que el matrimonio Colón-Fonterosa, residente en Pontevedra, +emigró a Italia a consecuencia de las perturbaciones ocurridas, o por +otras causas, hacia los años 1444 al 1450, aprovechando las relaciones +comerciales existentes entre ambos países. Llevó en su compañía a sus +dos hijos mayores--pues los demás nacieron posteriormente--, utilizando +para establecerse en Génova, en Saona o en otras poblaciones cercanas, +recomendaciones para el arzobispo de Pisa, que a la sazón era clérigo +_sine cura_ de la iglesia de Santa María la Grande, de Pontevedra, y +cobraba un quiñón de sardina a los mareantes de dicha población; o tal +vez se valiese de relaciones directas o indirectas con la familia de +Oderigo. Allí adquirió Cristóbal algunos conocimientos y se dedicó a +la profesión de marino. Navegó durante veintitrés años, y cambiando su +apellido por el de Colombo se puso quizás bajo las órdenes de Colombo +el _Viejo_ o de Colombo el _Mozo_, famosos corsarios de aquellos +tiempos. Antes de dirigirse a Portugal, donde los descubrimientos y +viajes de los portugueses habían inmortalizado aquel reino, Colón vivió +en la isla de la Madera, adquiriendo por entonces relaciones con Alonso +Sánchez, de Huelva, y trasladándose luego a Lisboa. En la capital de +Portugal concibió el proyecto de surcar el Atlántico en dirección al +Oeste. Desechado su plan por el gobierno de Portugal, se presentó al +de España fingiéndose genovés, ya para encubrir su humilde origen, ya +para ocultar otra condición de raza de su familia materna. Cuando se +vió en el apogeo de la gloria, tanto él como sus hermanos y sus hijos +siguieron ocultando patria y origen. «¡Quién sabe--exclama García de la +Riega--si aquel hebreo que moraba a la puerta de la judería de Lisboa, +para el cual dejó una manda en su testamento y _cuyo nombre reservó_, +era pariente materno del eximio navegante!»[363]. Nada de particular +tendría que Cristóbal Colón, en alguno de sus viajes a los mares del +Norte, hiciese escala en Pontevedra, y convencido de que en aquella +población nadie conservaba recuerdo de sus padres y de su familia, se +decidió a fingirse hijo de Génova, lo cual, a falta de pruebas con +respecto al lugar verdadero de su cuna, aceptó la historia. Después de +relatar, aunque sucintamente, la conferencia de García de la Riega, +recibimos de dicho señor la siguiente noticia: + + [363] Ob. cit., pág. 42. + +«Recientemente, derribado un viejo altar en la parroquial de Santa +María de esta ciudad, apareció un hueco en forma de arco y en su pared +una inscripción de principios del siglo XVI, grabada en piedra con +letra gótica alemana (de aquella época), relativa a un Juan de Colón +(mareante de Pontevedra), que era sin duda el que figura con el mismo +nombre en el tercer viaje del gran descubridor; además, los varios +documentos del siglo XV hallados aquí, exhiben desde 1428 el mismo +apellido precedido con la partícula _de_. Ahora bien, en una cláusula +del testamento e institución de mayorazgo, documento que Colón y su +heredero reservaron y que tiene la fecha de febrero de 1498, aquél +consignó que «_su verdadero linaje_ es el de los llamados _de_ Colón». +Y ¿quién califica de _verdadero_ a su linaje sino en presencia de uno +ficticio o supuesto, el de los Colombo italianos? Por consiguiente, +en esa cláusula Colón desvirtúa su declaración _heráldica_ de haber +nacido en Génova. Y esto hay que enlazarlo con el hecho de que en +las famosas estipulaciones de Santa Fe (1492) el futuro Almirante, +Virrey, etc., estampó el apellido _Colón_, que anteriormente _se le +daba en Portugal_, y no el de Colombo. Acaso temió dificultades y +peligros para el porvenir si no consignaba su verdadero apellido en tan +solemne y transcendental documento, pues era hombre sumamente cauto y +receloso»[364]. Hemos terminado la larga relación del Sr. García de la +Riega (Apéndice H). + + [364] Parte de una carta de D. Celso G. de la Riega, escrita + al autor de esta obra desde Pontevedra y con fecha 3 de + noviembre de 1912. + +Añadiremos por nuestra parte que mientras los israelitas del Antiguo y +del Nuevo Mundo, inspirados por el sentimiento de raza, se enorgullecen +con tener entre sus antepasados a Colón; y mientras que en el Antiguo +y Nuevo Mundo hombres ilustres proclaman el origen español del +descubridor de América, nosotros esperamos más datos y más noticias +para resolver cuestiones tan complicadas. Aunque mucho nos halagaría +poder decir que Colón era español, sin embargo, no dejaremos de copiar +los dos versos que se hallan escritos en las paredes del convento de la +Rábida, firmados con las iniciales F. G. F.: + + ¡Al nauta genovés, honor y gloria! + ¡Bendecid, españoles, su memoria! + +Y tentados estamos para hacer nuestra la siguiente octava del poeta +Foxá, escrita cuando Génova erigía a Colón magnífico monumento: + + «A tu memoria el genovés levanta + gigante estatua que respeta el viento; + de noble aspecto y de riqueza tanta, + cuanta puede crear el pensamiento. + + --Pero la patria que tu nombre canta + y te consagra eterno monumento, + ¿qué parte tuvo en tu inmortal hazaña? + ¡Toda tu gloria pertenece a España!» + +De la familia de Cristóbal Colón sólo diremos que es cierto que su +padre se llamaba Domenico y su madre Susana Fontanarrosa; que, además +de Bartolomé y Diego, tuvo otro hermano que se llamó Juan Peregrín, el +cual murió joven, y que su hermana Blanquineta casó con el industrial +Santiago Rayarello[365]. + + [365] Blanquineta y Santiago tuvieron un hijo de nombre + Pantaleón. + +Procede ya referir los sucesos acaecidos al futuro descubridor del +Nuevo Mundo en Portugal. Colón, acompañado de su hermano Bartolomé, +llegó a Lisboa, a últimos del año 1476[366]. Habitaba cerca del +Monasterio de _Todos los Santos_, en cuya iglesia debió conocer a la +joven Felipa Muñiz. Prendóse de ella y la obtuvo en matrimonio. La +primera noticia del nombre de la mujer del futuro Almirante, aparece en +el testamento de su hijo Diego, quien la llama Felipa Muñiz. Bastantes +años después, Fernando Colón añadió segundo apellido, y la dió el +nombre de Felipa Muñiz Perestrello[367]. Felipa era hija--según todas +las señales--de Bartolomé Perestrello, genovés naturalizado en Portugal +y distinguido navegante de la casa del nunca bastante alabado infante +D. Enrique[368]. Cristóbal Colón vino a Portugal, como otros muchos, en +busca de fortuna, arrastrado, seguramente, por las noticias que corrían +acerca de los navegantes y descubrimientos portugueses, pues a la +sazón era Lisboa un centro náutico de gran importancia. Además no debe +olvidarse que en la capital del reino lusitano se hallaban establecidos +muchos italianos, en particular genoveses. Ya en Portugal, un poco +antes o un poco después, emprendió un viaje a Thule[369] e hizo otros a +diferentes puntos. Parece probado que Porto-Santo, isla descubierta por +exploraciones dirigidas bajo la dirección del infante D. Enrique, se +entregó en feudo a la familia de los Perestrellos. + + [366] Otros dicen que llegó entre el año 1470 y 1472. Lo único + que puede asegurarse es--pues lo dice él mismo--que en febrero + de 1477 estaba en Lisboa. + + [367] Algunos dicen Palestrello. + + [368] Felipa, siguiendo la costumbre de aquellos tiempos, pudo + usar el apellido materno antes que el paterno, y llamarse + Muñiz Perestrello. + + [369] P. Las Casas, _Hist. general_, lib. I. + +De lo que no cabe duda es que, Pedro Correa, casado con una hermana +de Felipa, tuvo el mando superior de Porto Santo, a la muerte de su +suegro y de su suegra. Y afírmase por algunos que Miguel de Muliarte, +de Huelva, era marido de Violante Muñíz, hermana también de Felipa[370]. + + [370] Pero Miguel de Muliarte y Violante Muñíz, ¿eran + realmente cuñados de Colón, como afirma Fernández Duro, en la + _Nebulosa de Colón_, págs. 18-29? Es de advertir que tiempo + adelante, según cartas que se conservan, Muliarte trataba + con mucho respeto a su protector Cristóbal Colón, hasta el + punto que en dicha correspondencia no aparece señal alguna de + familiaridad o parentesco. + +Cuando murió Bartolomé Perestrello, Colón pudo adquirir los mapas, +diarios y notas de viajes de su suegro. También su cuñado Correa le +dió algunas noticias, decidiéndose entonces Cristóbal Colón a ir a las +famosas Indias, no por el Oriente, que era la idea de los portugueses, +sino por el Occidente, por el Atlántico, mar que siempre había sido +mirado con temor supersticioso. Del mismo modo, Colón, a la muerte de +su cuñado, debió de hacerse dueño de los documentos y cartas de éste. +No abrigamos duda alguna de que Colón se decidió entonces a realizar su +viaje. + +El que reveló a Colón las tierras trasantlánticas fué--según la opinión +de algunos cronistas--Alonso Sánchez de Huelva. Véase lo que dice sobre +el particular Oviedo: «Quieren decir algunos que una carabela que desde +España passaba para Inglaterra cargada de mercadurías é bastimentos, +assi como vinos é otras cosas que para aquella isla se suelen cargar +(de que ella caresçe é tiene falta), acaesçió que le sobrevinieron +tales é tan forçosos tiempos é tan contrarios, que ovo neçessidad de +correr al poniente tantos días, que reconosçió una ó más de las islas +destas partes é Indias; é salió en tierra é vido gente desnuda de +la manera que acá la hay, y que cessados los vientos (que contra su +voluntad acá la trajeron), tomó agua y leña para volver a su primero +camino. Dicen mas: que la mayor parte de la carga que este navío traía +eran bastimentos é cosas de comer é vinos, y que assi tuvieron con qué +se sostener en tan largo viaje é trabajo, é que despues le hizo tiempo +a su propósito y tornó a dar la vuelta, é tan favorable navegacion +le suçedió, que volvió a Europa é fué a Portugal. Pero como el viaje +fuesse tan largo y enojoso, y en especial a los que con tanto temor é +peligro forçados le hicieron, por presta que fuesse su navegacion, les +duraría cuatro ó cinco meses (ó por ventura más) en venir acá é volver +a donde he dicho. Y en este tiempo se murió quasi toda la gente del +navío é no salieron de Portugal sino el piloto, con tres ó cuatro ó +alguno más de los marineros, é todos ellos tan dolientes, que en breves +días después de llegados murieron. + +»Diçese junto con esto que este piloto era muy íntimo amigo de +Chripstóbal Colom, y que entendía alguna cosa de las alturas, y marcó +aquella tierra que halló de la forma que es dicho, y en mucho secreto +dió parte de ello a Colom, é le rogó que le fiçiesse una carta y +assentase en ella aquella tierra que había visto. Diçese que él le +recogió en su casa como amigo, y le hizo curar, porque tambien venía +muy enfermo; pero que tambien se murió como los otros; é que assi +quedó informado Colom de la tierra é navegación destas partes, y en él +solo se resumió este secreto. Unos diçen que este maestre ó piloto era +andaluz, otros le hacen portugués, otros vizcaino; otros diçen quel +Colom estaba entonces en la isla Madera, é otros quieren deçir que en +la de Cabo Verde, y que allí aportó la carabela que he dicho, y él ovo +por esta forma notiçia desta tierra. Que esto passase así ó no, ninguno +con verdad lo puede afirmar; pero aquesta novela ansí anda por el mundo +entre la vulgar gente de la manera que es dicho. Para mí yo lo tengo +por falso, é como dice el agustino: _Melius est dubitare de ocultis, +quam litigare de incertis_. Mejor es dubdar de lo que no sabemos, que +porfiar lo que no está determinado»[371]. + + [371] _Historia general y natural de las Indias_, lib. II, + cap. II, pág. 13. + +Añade el inca Garcilaso de la Vega que cerca del año 1484, un piloto +natural de la villa de Huelva (condado de Niebla), llamado Alonso +Sánchez de Huelva, tenía un navío pequeño, en el cual llevaba de España +a las Canarias algunas mercaderías y allí las vendía; y de las Canarias +cargaba frutos que transportaba a la isla de la Madera, volviéndose a +España con azúcar y conservas. En cierta ocasión, atravesando de las +Canarias a la isla de la Madera, dejóse llevar de recio y tempestuoso +temporal. Al cabo de veintiocho o veintinueve días, sin saber por +dónde ni a dónde iba, se encontró cerca de una isla, tal vez Santo +Domingo, según todas las señales. El piloto saltó a tierra, tomó la +altura y escribió todo lo que vió. A la vuelta le faltó el agua y el +bastimento, comenzando a enfermar y morir de tal manera la tripulación, +que de 17 hombres que salieron de España no llegaron a la Tercera más +de cinco, entre ellos el piloto Alonso Sánchez de Huelva. Fueron a +parar a casa de Cristóbal Colón, genovés, porque supieron que era gran +piloto y cosmógrafo, y que hacía cartas de marear. Recibiólos Colón con +mucho cariño; pero iban tan enfermos que murieron todos en su casa, +«dexándole en herencia los trabajos que les causaron la muerte[372]: +los quales aceptó el gran Colón con tanto ánimo y esfuerzo, que +habiendo sufrido otros tan grandes y aun mayores, pues duraron más +tiempo, salió con la empresa de dar el Nuevo Mundo y sus riquezas a +España, como lo puso por blasón en sus armas, diciendo: _a Castilla y a +León, Nuevo Mundo dió Colón_»[373]. + + [372] Documentos y mapas importantes. + + [373] _Historia general del Perú_ o _Comentarios Reales de los + Incas_, tomo I, págs. 11-15.[smudge or '--'?]--Madrid, 1800. + +Lo mismo que Oviedo y el inca Garcilaso refieren López de Gomara, +Acosta y algunos más. Lope de Vega, en su comedia _El Nuevo Mundo +descubierto por Christobal Colón_, escrita en el año 1604, el piloto +Sánchez de Huelva dice al insigne genovés lo siguiente: + + «La misma tormenta fiera + que allí me llevó sin alas, + casi por el mismo curso + dió conmigo vuelta a España. + No se vengó solamente + en los árboles y jarcias, + sino en mi vida, de suerte + que ya, como ves, se acaba. + Toma esas cartas, y mira + si a tales empresas bastas, + que si Dios te da ventura, + segura tienes la fama.» + +Sobre este particular añade el Sr. Fernández Duro: «Los que la tachan +de invención despreciable, no se han fijado, al parecer, en que el +más interesado, el Almirante mismo, consignó en sus Memorias[374] +que un marinero tuerto, en el Puerto de Santa María, y un piloto, en +Murcia, le aseguraron haber corrido con temporal hasta lejanas costas +de Occidente, donde tomaron agua y leña para regresar. Los nombres no +comunicó, ni dijo hasta qué punto las confidencias se extendieron; mas +la declaración confirma plenamente, en lo esencial, aquello que entre +la gente de mar corría por válido. Que el piloto muriese en su casa +y le legara los papeles, adorno añadido puede muy bien ser; que el +piloto existió y de su boca supo cómo había ido y vuelto de las tierras +incógnitas, confirmado por él está»[375]. + + [374] El P. Las Casas, _Historia de Indias_, libro I, capítulo + XIII. + + [375] _La tradición de Alonso Sánchez de Huelva._--_Boletín de + la Real Academia de la Historia_, tomo XXI, página 45. + +Más adelante escribe: «Con las indicaciones vulgares se vislumbra ya, +desde luego, que hubo más de una expedición o aventura desgraciada, y +que vascos, andaluces y portugueses intentaron la empresa que Cristóbal +Colón llevó a cabo»[376]. + + [376] Ibidem, pág. 46. + + * * * * * + +Pero ¿puede acaso llamarse descubridores de América, ni lo son, cuantos +columbraron la existencia de aquellos Continentes, o los que se admita +o algún día llegue a probarse que de hecho aportaron a las playas +americanas, ora queriendo, o bien llevados allá por no poder resistir +el empuje de los vientos o a las corrientes del Océano?[377]. + + [377] Ibidem, pág. 51. + +Por nuestra parte, se nos ocurre preguntar: Si--como dice la narración +de Oviedo y de otros--Colón es el único depositario del secreto, +¿quién, cómo y cuándo lo ha revelado? En asunto de tanta importancia, +añadiremos que, aun admitiendo que por el año 1000 de nuestra Era--como +se dijo en el capítulo III de este tomo--valientes marinos normandos de +Islandia llegaron a las costas de Groenlandia, de Labrador, de la Nueva +Inglaterra, y acaso hasta donde hoy está Nueva York; aun admitiendo lo +que de Alonso Sánchez de Huelva se refiere, y aun admitiendo otras +expediciones, descubrimientos y noticias, nada importa para la gloria +del inmortal nauta. + +Con respecto a la ciencia del futuro descubridor del Nuevo Mundo, él +mismo, en carta a los Reyes Católicos, escribe lo que a continuación +copiamos: «En la marinería me hizo Dios abundoso; de astrología me +dió lo que abastaba y ansí de geometría y aritmética; y engenio en +el anima y manos para dibujar esfera, y en ella las cibdades, ríos +y montañas, islas y puertos, todo en su propio sitio. Yo he visto y +puesto estudio en ver de todas escrituras, cosmografía, historia, +coronicas y filosofía y de otras artes, ansí que me abrió Nuestro +Señor el entendimiento con mano palpable a que era hacedero navegar de +aquí a las Indias, y me abrió la voluntad para la ejecucion de ello». +Probado se halla--aunque otra cosa diga Fernando Colón en su historia +del Almirante--que el descubridor del Nuevo Mundo no estudió ni poco +ni mucho tiempo en la renombrada Universidad de Pavía. Debió pasar su +infancia al lado de su padre y de sus hermanos. A los catorce años, +o tal vez de más tierna edad, se lanzó al mar, adonde le llamaban +sus constantes inclinaciones y ardientes deseos. Sirviese o no Colón +bajo las órdenes de los corsarios Colombos, el asunto carece de toda +importancia[378]. «De muy pequeña edad--dice Cristóbal Colón en carta +a los Reyes Católicos escrita en 1501--entré en la mar navegando e lo +he continuado fasta hoy. La mesma arte inclina a quien le prosigue, a +desear de saber los secretos de este mundo. Ya pasan de cuarenta años +que yo voy en este uso. Todo lo que fasta hoy se navega, todo lo he +andado». En otro lugar se lee: «El año de 1477, por febrero, navegué +más allá de Tile cien leguas, cuya parte austral dista de la equinocial +73 grados y no 63 como dicen algunos... Veintitrés años he andado por +el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse--dice en otro +sitio--ví todo el Levante y el Poniente, y al Norte de Inglaterra. He +navegado a Guinea; pero en ninguna parte he visto tan buenos puertos +como estos de la tierra de las Indias»[379]. + + [378] El conde Roselly de Lorgues cree que eran dos corsarios: + el _Archipirata_, verdadero Duguay-Tronin de la Liguria, y + su sobrino _Colombo el Mozo_. _Historia de Cristóbal Colón_, + tomo I, página 63. Barcelona, 1892. Añade D. Juan Solari + que no están en lo cierto los escritores que hacen a Colón + pariente de los citados corsarios y le consideran al servicio + de Colombo el _Mozo_. Hace también observar que los tales + corsarios no eran genoveses, ni aun italianos, sino gazcones; + y sus apellidos eran Cazeneuve y de sobrenombre Coullon, + que historiadores complacientes han traducido por Columbus + y Colombo.--_La cuna del descubridor de América Cristóbal + Colón._ Homenaje al centenario de la República Argentina. 25 + de mayo de 1910. + + [379] Fernando Colón, _Historia del Almirante_, tom. I. cap. + IV. + +Se ha creído por algunos que sólo Colón y otros pocos sabios +contemporáneos creían en la forma esférica de la tierra. Ignoran que +ya lo dijeron muchos, entre ellos Aristóteles (384-321), Arquímedes +(287-212), los filósofos de la Escuela de Alejandría, Plinio (siglo I +de la Era Cristiana), San Basilio (siglo IV), el venerable Beda (siglo +VIII), el patriarca Focio (siglo IX), el presbítero Honorio (siglo +XII); y entre los árabes Mazoudi, Edrisí y Aboulfeda. La Academia de +Toledo, fundada en 1258 por Alfonso X, seguía el sistema de Ptolomeo, +profesando, por tanto, la teoría de la forma redonda de la tierra. +Mientras que en Toledo se discutía el movimiento de los astros, dos +hombres superiores, fundándose en la esfericidad de nuestro globo, +deducían la existencia de otro Continente: eran estos Rogerio Bacon +(1214-1294) y Raimundo Lulio (1235-1315)[380]. Como dice el ilustre +Gaffarel, es imposible señalar mejor que Bacon lo hizo la posición de +América. Anunció muchas de las grandes leyes con que después se han +enriquecido las ciencias físicas y naturales. Expuso en términos claros +y precisos la doctrina de que al Occidente de Europa debían existir +tierras, siendo posible, por tanto, la comunicación de aquella parte +del mundo con las citadas tierras. ¿Conocía Bacon el viaje del islandés +Erik Rauda (Erico el Rojo)? ¿Conocía alguna de las expediciones +islandesas o normandas que poco después se llevaron a feliz término? ¿O +adivinó el descubrimiento que en 1492 hizo el genovés Cristóbal Colón? + + [380] Rogerio Bacon nació en Inglaterra e hizo sus estudios en + Oxford y en París. Escribió su magnífica obra intitulada _Opus + Majus_. + +Háse dicho, del mismo modo, que el mallorquín Raimundo Lulio, el +sublime autor de _Arte Magna_ (_Ars Magna_), se había ocupado de la +existencia de un continente al Occidente de Europa, quedando reservado +a Colón la gloria de encontrarlo. En la edición de Maguncia del año +MDCCXXIX, forman las obras del beato Raimundo Lulio (_Operum Beati +Raymundi Lulli_), diez tomos en folio, hallándose en el cuarto el +libro intitulado _Questiones per Artem Demonstrativam solubiles_. En +la cuestión 154 (CLIV), folios 151 y 152, al proponer la dificultad +del flujo y reflujo en el mar de Inglaterra (_¿quâ naturâ Mare Anglicæ +fluat et refluat?_), el _Doctor Iluminado_ la explica con todo +detenimiento. La traducción del texto, hecha libremente al castellano, +dice así: «Toda la principal causa del flujo y reflujo del Mar grande o +de Inglaterra, es el arco del agua del mar, que en el Poniente estriba +en una tierra opuesta a las costas de Inglaterra, Francia, España +y toda la confinante de Africa, en las que ven los ojos el flujo y +reflujo de las aguas, porque el arco que forma el agua como cuerpo +esférico, es preciso que tenga estribos opuestos en que se afiance, +pues de otro modo no pudiera sostenerse; y, por consiguiente, así como +a esta parte estriba en nuestro continente, que vemos y conocemos, _en +la parte opuesta del Poniente estriba en otro continente que no vemos +ni conocemos desde acá_; pero la verdadera filosofía, que conoce y +observa por los sentidos la esfericidad del agua y su medido flujo y +reflujo, que necesariamente pide dos opuestas vallas que contengan +el agua tan movediza y sean pedestales de su arco, infiere que +necesariamente en la parte que nos es occidental _hay continente_ en +que tope el agua movida, así como topa en nuestra parte respectivamente +oriental». Después de leer el citado pasaje, podemos repetir con un +estudioso jesuíta: «La existencia de un continente al Occidente de +Europa, estuvo científicamente probada por Raimundo Lulio dos siglos +antes que Colón lo hallara. Que este continente fuera precisamente la +América, ni Lulio, ni Colón, ni nadie lo dijo: _Suum cuique_.» Somos de +opinión que Cristóbal Colón no conoció las obras científicas de Bacon, +ni de Lulio. Según un autor coetáneo del beato mallorquín, éste visitó +varias veces la ciudad de Génova, dejando allí algunas de sus obras en +poder de un amigo suyo. + +Además, casi todos los escritores cristianos coetáneos y posteriores +a la Academia Toledana, admitían la redondez de la Tierra: Alberto el +Grande, Vicente de Beauvois y nuestro D. Enrique de Villena o de Aragón +(a quien muchos llaman, sin serlo, marqués de Villena), se encuentran +entre ellos. El de Villena, en su _Tratado de Astrología_[381], dando +por verdad sabida la redondez del planeta, estudió la fuerza de +atracción de la tierra. Alonso de Córdoba, Pedro Ciruelo, Antonio de +Nebrija, Fernando de Córdoba, Abraham Zacut, afirmaron la esfericidad +del globo. De modo, que en tiempo de Colón no indicaba sabiduría, ni +aun era peregrina la creencia de que nuestro planeta tenía la forma +esférica. + + [381] Terminó dicho libro el 20 de Abril del año 1428. + +Debieron contribuir a que Colón formase su proyecto de ir directamente +a la India por Occidente, no la correspondencia, que ha resultado +apócrifa, con Toscanelli, ni las enseñanzas de las obras científicas +de los sabios que acabamos de citar, sino las noticias de los marinos +y por los mapas de navegación que las confirmaban. Debió tener +conocimiento de los viajes de los venecianos Polo, del _Almanaque +Perpetuo_ de Zacut, y muy especialmente de la obra _De imagine Mundi_, +del cardenal Pedro de Ailly. + +Procede en este lugar que demos cuenta de los libros que tuvo en su +librería Colón, y que han llegado hasta nosotros[382]. Estos son los +siguientes: _Historia rerum ubique gestarum_, escrita por Eneas Silvio +Piccolomini (después Papa con el nombre de Pío II), impresa en Venecia +el año 1477; _De imagine Mundi_, del cardenal Pedro Alliaco o d'Ailly, +impreso en Lovaina, en la oficina de Juan de Wesfalia, entre los +años de 1480 a 1483; _De consuetudinibus et conditionibus orientalium +regionum_, obra de Marco Polo, impresa tal vez en Amberes por el año +1485; _Historia naturalle_, de C. Plinio, impresa en Venecia el 1489; +_Vidas de los ilustres varones_, de Plutarco, traducidas al castellano +por Alfonso de Palencia e impresas en Sevilla el 1491; _Almanak +perpetuum_, compuesto por Abraham Zacut, impreso en Leirea el 1496; +_Concordantiæ Biblia Cardinales_, S. P., manuscrito del siglo XV, y el +titulado _Libro de las Profecías_, manuscrito posterior a 1504. También +se cree que le pertenecieron: _Sumula confessionis_, de San Antonino +de Florencia, impreso en Venecia el 1476; _Filosofía natural_, de +Alberto Magno, edición de Venecia de 1466, y _Tragedias_, de Séneca, +palimpsesto en folio, del siglo XV[383]. + + [382] _Libros y autógrafos de D. Cristóbal Colón_, por D. + Simón de la Rosa y López. Sevilla, 1891. + + [383] Respecto a los numerosos extractos y a las pocas notas + que se hallan en las márgenes de estos códices, especialmente + en las obras de Pío II y de Alliaco, se ignora quién fué + el autor, atribuyéndolos, unos al mismo Almirante, otros a + Bartolomé y algunos a un tercero desconocido; pero se puede + afirmar que tanto los extractos, como las notas, son obra de + un hombre poco versado en la ciencia cosmográfica. + +Resuelto ya Colón a llevar a cabo su idea, se decidió a pedir +ayuda--según refieren algunos historiadores--, primero al Senado de +Génova y después a la república de Venecia. Habiendo rehusado las +dos poderosas repúblicas el ofrecimiento, dirigióse--y esto se halla +completamente probado--a Juan II de Portugal. Una Junta, presidida +por don Diego Ortiz de Calzadilla, obispo de Ceuta, opinó contra la +propuesta del marino genovés, no sin que la defendiese con tanto +entusiasmo como energía el conde de Villarreal. Merece el conde de +Villarreal que se le señale el primer puesto entre los defensores de +Colón. + +Juan II, no sabiendo decidirse entre la opinión de la Junta y la del +conde de Villarreal, tomó--según refiere la leyenda colombina--un +término medio, cual fué mandar, con pretexto de ir a las islas de Cabo +Verde, un buque, cuyo capitán, llevando los mapas y papeles que Colón +había entregado sin desconfianza alguna, navegase hacia los lugares +indicados en los dichos mapas y papeles. Cuentan que después de algún +tiempo, la tripulación, sobrecogida de espanto, volvió a Lisboa, +considerando como locura el pensamiento del insigne navegante. Creemos +que todo esto--como acabamos de notar--pertenece a la novela. + + + + +CAPÍTULO XIX + + CRISTÓBAL COLÓN EN PALOS Y EN LA RÁBIDA.--COLÓN EN SEVILLA.--EL + DUQUE DE MEDINASIDONIA Y EL DUQUE DE MEDINACELI.--COLÓN EN CÓRDOBA: + SE PRESENTA A LOS REYES.--RETRATO MORAL Y FÍSICO DE COLÓN.--AMIGOS + Y ENEMIGOS DEL GENOVÉS.--POLÍTICA EXTERIOR E INTERIOR.--JUNTA DE + CÓRDOBA.--JUNTA DE SALAMANCA.--COLÓN ANTE LOS REYES EN ALCALÁ + DE HENARES.--DOÑA BEATRIZ ENRÍQUEZ DE ARANA.--PROPOSICIONES + PRESENTADAS POR COLÓN A LOS REYES CATÓLICOS.--COLÓN EN LA + RÁBIDA.--LOS CONSEJEROS DE COLÓN.--JUAN PÉREZ ANTE DOÑA + ISABEL.--TRATADO ENTRE LOS REYES CATÓLICOS Y COLÓN.--EL ALMIRANTE + EN LA RÁBIDA.--MARTÍN ALONSO PINZÓN.--«SANTA MARÍA», LA «NIÑA» Y LA + «PINTA».--CONVENIO ENTRE COLÓN Y PINZÓN. + + +Habiendo fallecido la mujer de Colón (1484)[384], el audaz genovés +abandonó a Portugal y llegó a la corte de Castilla, Estado a la +sazón poderoso, engrandecido por la política de los Reyes Católicos. +Debió de hacer el viaje por mar y no por tierra. Si realizó el viaje +embarcado--como muchos creen[385]--es probable que hiciese escala en +Huelva para ver a su cuñado o amigo Muliarte. + + [384] Fué enterrada en la _capilla de la Piedad_ del convento + del Carmen en Lisboa, siendo de notar que Colón se ocupó en + sus escritos muy poco de ella, lo cual hace sospechar que la + dicha y felicidad del matrimonio no fueron completas. + + [385] Herrera, _Década_ 1.ª, lib. I, cap. VII. + +Tomó después el camino de Córdoba, donde a la sazón se hallaban los +reyes; pero hubo de tocar de arribada en el puerto de Palos[386]. Es +de creer que no habiendo encontrado en Palos seguro asilo donde poder +descansar y recuperar sus gastadas fuerzas, vió allá lejos y en una +altura un convento, y hacia él dirigió sus pasos para gloria suya y de +España. + + [386] No se halla probado si desembarcó en Palos o en el + Puerto de Santa María, en Sanlúcar de Barrameda o en la + Higuera. + +Aunque el convento de _Santa María de la Rábida_ o de _Nuestra Señora +de los Remedios_ no se hallaba en el camino de población alguna +importante, Cristóbal Colón fué allí, como otros muchos pobres +caminantes acudían a las puertas de dichas casas religiosas. Del +convento de la Rábida dijo el duque de Rivas en uno de sus romances lo +siguiente: + + «A media legua de Palos + sobre una mansa colina, + que dominando los mares + está de pinos vestida, + de la Rábida el convento + fundación de orden francisca, + descuella desierto, sólo, + desmantelado, en ruinas.» + +Daremos algunas noticias del convento en aquella época. Componíase de +dos cláustros interiores y de tres pequeños cuerpos anejos al edificio +principal. La iglesia de Santa María estaba rodeada de un cercado, cuyo +espacio formaba un patio interior. Dicho templo, construído en forma de +cruz, tenía tres capillas. Exteriormente, y por encima del altar mayor +se levantaba esférica cúpula, rodeada de un borde de mampostería. Dicha +parte del tejado, dispuesta a manera de azotea, parecía destinada a +Observatorio. La cúpula, revocada de blanca cal, servía de señal a los +buques costaneros. El convento, rodeado de espeso bosque de pinos, no +se descubría por la parte de tierra; únicamente por la parte del mar. + +Si era pobre la obra arquitectónica, lo era más todavía por la falta de +estatuas, cuadros y lámparas de oro y plata. El convento sólo contenía +habitación para el prior, doce celdas y biblioteca; el refectorio y la +cocina ocupaban pequeño edificio rectangular, adosado a la izquierda +del principal edificio. + +Gruesa pared, construída tal vez para defenderse de los moros de España +y de los merodeadores de Portugal, encerraba la escarpada colina que +sirve de pedestal al convento y al pie de la cual crecían magníficos +aloes y altas palmeras. Subíase por gradas formadas de piedras, +viéndose a un lado y a otro frondosas higueras y arrastrándose por +todas partes alcaparros y sarmientos. Al jardín, regado por máquina +hidráulica alimentada mediante el río Tinto, le daba sombra frondoso +parral y algunos limoneros. + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID. + +SANTA MARÍA DE LA RÁBIDA ANTES DE SU RESTAURACIÓN.] + +A medida que los habitantes de Palos se han ido trasladando a Moguer, +los religiosos, convencidos que ya no eran útiles a la población harto +alejada, también se fueron retirando poco a poco. En tiempo de la +revolución francesa estaban allí unos cuatro o cinco y se cuenta que +el convento fué saqueado y el archivo destruído. El año 1825 había +cuatro frailes; el edificio se hallaba casi olvidado. La revolución +religiosa de 1835 suprimió los conventos, y aunque el de la Rábida +fué clasificado y numerado como propiedad nacional, sin embargo, los +habitantes ribereños devastaron el edificio y el jardín. En el año 1854 +el duque de Montpensier inició una suscripción para restaurar aquella +joya histórica. En efecto, se restableció la celda del P. Juan Pérez y +se restauró la iglesia, inaugurándose la restauración el 15 de abril +de 1855, con asistencia de los duques de Montpensier, acompañados de +los duques de Nemours[387]. + + [387] Véase la _Historia de Cristóbal Colón_, tom. I, págs. + 123-126 del conde Roselly de Lorgues. + +A la sazón--como dice Becerro de Bengoa--el histórico monumento, +completamente blanqueado, es «sencillo en sus líneas, breve en su +contorno y humilde en su total apariencia». «En su aspecto--añade--nada +puede darse más reducido, en su arte exterior nada más pobre, en sus +alrededores nada más mustio y desolado, y realmente en su interior nada +más diminuto y vulgar, según está ahora. Añadid a esto el abandono, +el silencio, la soledad, el aparente apartamiento del mundo en que +aquello yace, y tendréis idea de la desilusión de que os hablo, y que, +en efecto, allí se siente»[388]. En aquella modesta mansión se trataron +los asuntos más transcendentales del siglo XV y aun de la historia. + + [388] _Conferencia pronunciada el 21 de diciembre de 1891 en + el Ateneo de Madrid_, pág. 10. + +Desde Portugal venía Colón acompañado de su hijo Diego. Hallábase a +la vista de Santa María de la Rábida. Vencido por el cansancio y la +fatiga, descansó a la sombra de carcomida palmera--si damos crédito +a la tradición--; palmera conservada hoy entre un macizo de flores y +con el largo tronco apuntalado, distante cien metros del convento. +Frente al cenobio o explanada que dá acceso al interior de dicha casa +religiosa, se levanta cruz de hierro sobre pilar de tosca mampostería, +en cuyas gradas hubo de sentarse el futuro descubridor del Nuevo Mundo. +Al poco tiempo--según refieren antiguas relaciones--Cristóbal Colón +llamó a la puerta de la casa franciscana para pedir un pedazo de pan y +una poca agua con que saciar el hambre y apagar la sed de su hijo Diego. + +¿Llego Colón el año 1484, como tradicionalmente han escrito los +historiadores, o el año 1491, según parece desprenderse de una +relación de Garci Hernández, médico de Palos, en el famoso pleito de +los Pinzones?[389]. Con mucha razón dice el marqués de Hoyos, que «si +las palabras del físico de Palos se refiriesen a 1491, era totalmente +impropio el calificativo de _niñico_ dado por éste al hijo de Colón, +al que también Las Casas llama niño chiquito, siendo así que en esa +época debía tener ya más de quince años, mientras que a su llegada +a España (1484), tendría ocho, edad en que le cuadraban las citadas +expresiones»[390]. + + [389] No falta quien diga que llegó el 20 de enero de 1485. + + [390] _Conferencia en el Ateneo de Madrid acerca de Colón y + los Reyes Católicos_ (24 de marzo de 1891). Debió nacer Diego + en el año 1476. + +Los franciscanos de Nuestra Señora de los Remedios, y en particular, +el P. Fr. Juan Pérez--a quien algunos llaman guardián del +convento--acogieron a Colón con gran afecto y cariño. Justo será +recordar entre los religiosos el nombre de Fr. Antonio de Marchena +«buen astrólogo», como decían los Reyes Católicos. + +En el convento de Santa María de la Rábida encontró el futuro Almirante +el apoyo que buscaba. Los frailes dieron pan y agua al hijo de Colón. +Aquel pedazo de pan que sirvió de alimento, y aquella poca agua que +apagó la sed del _niñico_ Diego, fueron pagados con el descubrimiento +del Nuevo Mundo. El convento de Santa María de la Rábida respondió a +su tradición protegiendo al insigne genovés. Aquel Fray Juan Pérez y +aquel Fr. Antonio de Marchena, eran discípulos de San Francisco de +Asís, del bondadoso San Buenaventura, del sabio Rogerio Bacon y del +_Doctor Iluminado_ Raimundo Lulio. Si San Francisco enseñó a sus hijos +la caridad y fraternidad humanas, y San Buenaventura pasó toda su +vida queriendo armonizar las dos tendencias religiosas representadas +en San Antonio y en Elías de Cortona, Rogerio Bacon, el inventor de +la pólvora, predijo gran parte de los descubrimientos modernos; y +Raimundo Lulio, cerca del año 1287, en filosófico discurso, dijo (como +ya en el anterior capítulo hicimos notar), que «la parte opuesta del +Poniente estriba en otro continente que no vemos ni conocemos desde +acá». De caritativos y sabios podemos calificar a los fundadores de la +Orden de San Francisco. Correspondióles Colón con el mismo cariño. Por +eso, a la hora de su muerte en Valladolid, un fraile franciscano le +leía la _Comendación_ del alma, franciscanos acompañaron su cuerpo a +_Santa María la Antigua_, franciscanos celebraron en dicho templo sus +exequias, y franciscanos, por último, condujeron sus restos mortales a +las tumbas del convento de los mencionados Padres. + +Conocedores Fr. Juan Pérez, Fr. Antonio de Marchena y el físico Garci +Hernández de los proyectos del futuro Almirante, no ignorando que +pensaba dirigirse a Francia en busca de protección, y comprendiendo al +mismo tiempo que por entonces andaban empeñados los Reyes Católicos en +la guerra de Granada, aconsejaron a Colón que se dirigiera en demanda +de apoyo al duque de Medinasidonia, dueño entonces de la mayor parte +de la actual provincia de Huelva y de muchos pueblos y tierras de las +de Cádiz y Sevilla, con espléndida corte en la última de las citadas +ciudades y en la de Sanlúcar de Barrameda. Los productos mayores de la +casa de Medinasidonia procedían de su privilegio de las almadrabas de +Sanlúcar, para cuya industria tenían importante flota. En solicitud +de algunas naves se dirigió Colón camino de Sevilla, llevando cartas +de recomendación del guardián de la Rábida dirigidas al duque de +Medinasidonia. En Sevilla encontró nuestro extranjero navegante a +algunos genoveses, banqueros por lo general, y entre ellos a Juan +Berardi, hombre rico y en cuya casa estaba empleado Américo Vespucio, +tan famoso luego en la historia del Nuevo Mundo[391]. + + [391] Vespucio nació su Florencia el año 1455. + +No habiendo encontrado protección en el de Medinasidonia, se presentó, +con iguales recomendaciones, al duque de Medinaceli, señor no menos +poderoso que el anterior y que en su ciudad del Puerto de Santa María +no le faltaban elementos marítimos para una empresa tan arriesgada como +gloriosa. + +Bien será poner en este lugar la carta que el de Medinaceli escribió +al cardenal González de Mendoza, y que Navarrete colocó entre sus +documentos. Dice así: + + «Al Reverendísimo señor, el Sr. Cardenal de España, Arzobispo de + Toledo, etc. + + Reverendísimo señor: no sé si sabe vuestra Señoria como yo tuve en + mi casa mucho tiempo a Cristobal Colomo, que se venia de Portugal y + se queria ir al Rey de Francia para que emprendiese de ir a buscar + las Indias con su favor y ayuda, e yo lo quisiere probar e enviar + desde el Puerto que tenia buen aparejo con tres o cuatro carabelas, + que no demandaba mas; pero como vi que era esta empresa para la + Reina nuestra señora, escribilo a su Alteza desde Rota[392], y + respondiome que ge lo enviase; yo ge lo envié entonces, y supliqué + a su Alteza, pues yo no lo quise tentar y lo aderezaba para su + servicio, que me mandase hacer merced y parte en ella, y que el + cargo y descargo de este negocio fuese en el Puerto. Su Alteza + lo recibió y le dió encargo a Alonso de Quintanilla, el cual me + escribió de su parte, que no tenia este negocio por muy cierto; + pero que si se acertase, que su Alteza me haria merced y daria + parte en ello: y después de haberle bien examinado, acordó de + enviarle a buscar las Indias. Puede haber ocho meses que partió, y + agora es él venido de vuelta a Lisbona, y ha hallado todo lo que + buscaba y muy cumplidamente, lo cual luego yo supe, y por facer + saber tan buena nueva a su Alteza, ge lo escribo con Xuarez, y le + envío a suplicar me haga merced que yo pueda enviar en cada año + allá algunas carabelas mias. Suplico a vuestra Señoria me quiera + ayudar en ello, y ge lo suplique de mi parte, pues a mi cabsa, e + por yo detenerle en mi casa dos años, y averle enderezado a su + servicio, se ha hallado tan grande cosa como esta. Y porque de todo + informará mas largo Xuarez a vuestra Señoria, suplicole le crea. + Guarde Nuestro Señor vuestra Reverendisima persona como vuestra + Señoria desea. De la villa de Cogolludo a 19 de marzo. + + Las manos de vuestra Señoria besamos.--_El Duque._» + + [392] La carta escrita desde Rota debió serlo a últimos del + año 1485 o comienzos del 1486. + +En la ciudad de Córdoba se presentó Cristóbal Colón el 20 de enero de +1486, en cuya fecha se hallaban los reyes en Madrid. Hasta el 28 de +abril no llegaron D. Fernando y D.ª Isabel a la ciudad andaluza, de +la cual salió el Rey en el mes de mayo de dicho año para la conquista +de Loja. De modo que la primera entrevista entre los reyes y Colón +debió verificarse en el lapso de tiempo que media desde el 28 de abril +y últimos días de mayo. El tiempo que estuvo el futuro Almirante +esperando la llegada de los reyes, debió pasarlo buscando amigos y +protectores que le ayudaran en su empresa y tal vez sufriendo las +burlas de cortesanos y gente del pueblo. + +Veamos el retrato tanto moral como físico que hacen antiguos +historiadores del ilustre genovés. El Almirante era--según +Herrera--«alto de cuerpo, el rostro luengo y autorizado, la nariz +aguileña, los ojos garzos, la color blanca, que tiraba a rojo +encendido; la barba y cabellos, cuando era mozo, rubios, puesto que +muy presto, con los trabajos, se le tornaron canos: y era gracioso y +alegre, bien hablado y elocuente; era grave con moderación, con los +extraños afable, con los de su casa suave y placentero, con moderada +gravedad y discreta conversación, y así provocaba fácilmente a los que +le veían, a su amor; representaba presencia y aspecto de venerable +persona, y de gran estado y autoridad y digna de toda reverencia; era +sobrio y moderado en el comer y beber, vestir y calzar...»[393]. Por su +parte, Gomara le retrata del siguiente modo: «Hombre de buena estatura +y membrudo, cariluengo, bermejo, pecoso y enojadizo y crudo y que +sufría mucho los trabajos...»[394]. Garibay escribe que era «de recia y +dura condición» y Benzoni añade: _iracundiæ tamen pronus_[395]. + + [393] _Década_ 1.ª, lib. VI, capítulo XV. + + [394] _Historia de las Indias_ en la Biblioteca de Autores + españoles, tomo XII, pág. 172. + + [395] _Historia Indiæ Occ._, libro I, cap. XIV. + +Amaba de tal modo a la naturaleza que la contemplaba con entusiasmo +durante el día y la observaba por los astros en las noches serenas. +Navegando cerca de las costas, aspiraba los aromas balsámicos +procedentes de la orilla, y en medio de los mares los efluvios de las +olas. Complacíase contemplando pájaros y flores. Gustaba de impregnar +del aroma de rosas o acacias o de flores de azahar sus vestidos, su +camarote y muy especialmente su papel para cartas. Era frugal y sobrio +en las comidas, noble en todos los actos de la vida y cristiano en sus +obras. + +En la poderosa corte de los Reyes Católicos el primero que se puso +al lado de Colón fué Alonso de Quintanilla, Contador mayor del reino +(cargo parecido al actual Ministro de Hacienda). Quintanilla le +recomendó a D. Pedro González de Mendoza, gran Cardenal de España, +apellidado por el cronista contemporáneo Mártir de Anglería: _Tertius +Hispaniæ Rex_, tercer Rey de España. Colón «fué conosçido del +reverendíssimo é ilustre Cardenal de España, Arçobispo de Toledo, D. +Pedro Gonçalez de Mendoça, el qual començó a dar audiencia a Colon, é +conosçió dél que era sabio é bien hablado, y que daba buena raçon de +lo que decia. Y túvole por hombre de ingenio é de grande habilidad; +é conçebido esto, tomóle en buena reputacion é quísole favoresçer. Y +como era tanta parte para ello, por medio del Cardenal y de Alonso de +Quintanilla fué oydo del Rey e de la Reyna; é luego se prinçipió a dar +algun crédito a sus memoriales y peticiones é vino a concluirse el +negoçio.» + +En mala, en muy mala ocasión hubo de presentarse Cristóbal Colón a los +Reyes Católicos. Cuando Doña Isabel y D. Fernando se hallaban ocupados +en arrojar de nuestro suelo y para siempre a los musulmanes, cuando la +Santa Hermandad castigaba con mano de hierro a los revoltosos magnates +y la Inquisición echaba al fuego a los herejes, cuando se publicaban +sabias Ordenanzas y se reunían célebres Cortes, y cuando en la corte +brillaban aquellos personajes que se llamaban Talavera, González de +Mendoza, Cisneros y Gonzalo de Córdova, un hombre obscuro, extranjero, +sin otra recomendación que la de un pobre fraile franciscano y sin +otros recursos que vender libros de estampa o hacer cartas de marear, +fundándose en que la tierra era esférica, solicitaba apoyo de los reyes +para ir por el Occidente a las costas de la India (Asia). No es extraño +que las gentes le llamasen iluso o loco. + +Antes de continuar nuestra relación, consideremos el estado de la +política entre España y Francia, entre los Reyes Católicos y Carlos +VIII. En los primeros días del mes de enero de 1484 se encontraban D. +Fernando y D.ª Isabel en la ciudad de Vitoria. Allí recibieron una +embajada que tenía el encargo de notificarles la muerte de Luis XI y la +sucesión de su hijo Carlos VIII. Nuestros monarcas acordaron también +mandar a Francia su correspondiente embajada, con la indicación de que +Carlos VIII devolviese a España el Rosellón y la Cerdaña, condados que +retenía contra la voluntad de su padre, quien había dispuesto antes +de morir que se entregaran a los Reyes Católicos. La embajada, que se +envió en abril del mismo año, sólo obtuvo cariñosas promesas. Fernando +entonces pensó declarar la guerra a Francia; Isabel quería ocuparse +únicamente de la guerra con los moros. Las razones en que se apoyaba +el Rey Católico las expone admirablemente el cronista Pulgar. «El voto +del Rey, dice, era que primero se debían recobrar los condados del +Ruissellón y de Cerdaina que los tenía injustamente ocupados el rey de +Francia: e que la guerra con los moros se podía por agora suspender, +pues era voluntaria e para ganar lo ageno, y la guerra con Francia non +se debía escusar, pues era necesaria e para recobrar lo suyo. E que si +aquella era guerra sancta, estotra guerra era justa, e muy conveniente +a su honra. Porque si la guerra de los moros por agora no se +persiguiese, no les sería imputada mengua, e si estotra no se ficiese, +allende de recibir daño e pérdida, incurrían en deshonra por dexar a +otro Rey poseer por fuerza lo suyo, sin tener a ello título ni razon +alguna. Decía ansimesmo que el Rey de Francia era mozo, e su persona e +reino andaban en tutorías e gobernacion agena; las cuales cosas daban +la oportunidad pare facer la defensa de los franceses más flaca, e +la demanda de restitucion más fuerte. E que por si agora se dexase, +era de esperar que cresciéndole la cobdicia con la edad, sería más +dificile de recobrar e sacar de su poder aquella tierra. Otrosí decía +que cuanto más tiempo dexase de mover esta guerra, tanto mayor posesión +ganaba el Rey de Francia de aquellos Condados: e los moradores dellos +que cada hora esperaban ser tornados a su señorío, veyendo pasar el +tiempo sin dar obra a los recobrar, perderían la esperanza que tenían +de ser reducidos al señorío primero: e que el tiempo faría asentar sus +ánimos en ser súbditos del Rey de Francia e perderían la aficion que +tenían al señorío real de los Reyes de Aragon. La cual aficion decía él +que no era pequeña ayuda para los recobrar prestamente. Otrosí decía +que no podía buenamente sufrir los clamores de algunos caballeros e +cibdadanos de aquellos condados, que por servicio del Rey su padre e +suyo, han estado tanto tiempo desterrados de sus casas y heredamientos, +e reclamaban toda hora solicitando que se diese obra a la reducción de +aquella tierra por tornar a sus casas e bienes.» + +Triunfó la opinión de la Reina y se continuó la campaña contra Granada, +a gusto también del Rey, convencido de las grandes dificultades que +tenía la guerra con Francia. + +Desde que los castellanos asolaron la vega granadina (1484) hasta que +Boabdil entregó las llaves de la ciudad (2 enero 1492), no dejaron de +agitarse los amigos y enemigos de Colón, o mejor dicho, los partidarios +o no partidarios de los proyectos del genovés insigne. Al frente +del partido contrario al de Colón se puso Fr. Hernando de Talavera, +prior de Nuestra Señora de Prado (Valladolid), y después arzobispo de +Granada. Algunos escritores han tratado con severidad al prior de Prado +por las dificultades que puso _al más noble solicitante del universo_, +como le llama el conde Roselly de Lorgues[396]. No tienen razón. Fr. +Fernando ni era envidioso de la gloria ajena, ni sistemáticamente se +opuso a los proyectos del genovés. Creía de buena fe lo que afirmaba. +Aunque versado en las letras y en la ciencia teológica, apenas tenía +noción alguna de las matemáticas y de la cosmografía. Nadie ponía en +duda su clara inteligencia, ni sus muchas virtudes. «Varón tenido +por santo», escribe Vasconcellos; pero él que se había propuesto, +como regla de conducta, no influir en recomendación alguna, creyó que +debía oponerse a los deseos del extranjero. Justificada encontramos +la oposición de Talavera. «¿Qué proponía Colón?--pregunta con mucho +acierto el P. Ricardo Cappa--. Hallar por Occidente un camino más +breve del que por Oriente intentaban los portugueses al Asia. Asunto, +a la verdad, digno de consideración y acción; pero ¿qué podía valer +para los españoles la Cipango del Gran Khan en comparación del reino +de Granada?... ¿Podía un religioso, un prelado que fué el alma de esa +guerra, podía Talavera permitir que se debilitara en algo empleando los +recursos nacionales en lo que no fuese derrocar de una vez para siempre +a la media luna de las muslímicas torres de Granada? La empresa de +Colón era de un orden secundario por la ocasión en que se presentó, por +lo dudoso de la ejecución, por lo problemático del resultado»[397]. + + [396] Obra citada, tom. I, pág. 135. + + [397] _Colón y los españoles_, pág. 2. + + +Comenzó entonces para Cristóbal Colón lucha continua y tenaz, con unos +porque no le entendían, y con otros porque no le querían entender. + +Decidieron los reyes someter el asunto a una Junta de letrados que se +reunió en Córdoba y presidió Talavera, resultando de ella, como era +de esperar--dado que sus individuos fueron nombrados por el prior de +Prado--que las promesas y ofertas del genovés fueron juzgadas «por +imposibles y vanas y de toda repulsa dignas», según la expresión del +P. Las Casas. Comunicóse a Colón el resultado de la Junta, y para no +quitarle toda esperanza, se le prometió «volver a la materia cuando +más desocupadas sus Altezas se vieran». Cumplióse poco después lo +prometido. «Nueva Junta se celebró en Salamanca a fines del año +1486, al mismo tiempo que los reyes, de regreso de su expedición a +Galicia, residían en la ciudad[398]. Si el alma de la Junta de Córdoba +fué Talavera, ocupado a la sazón en visitar su diócesis como obispo +de Avila, el principal papel de la de Salamanca lo desempeñó el +dominico Fray Diego de Deza, maestro del príncipe D. Juan y protector +decidido de Colón[399]. De Fray Diego de Deza había de decir el mismo +Colón tiempo adelante, lo que sigue: «El señor obispo de Palencia, +siempre, desde que yo vine a Castilla, me ha favorecido y deseado mi +honra»[400]. Un mes después decía que el obispo de Palencia «fué causa +que sus Altezas hobiesen las Indias, y que yo quedase en Castilla, que +ya estaba yo de camino para fuera»[401]. + + [398] Washington-Irving, Prescott, Humboldt, Navarrete y + otros suponen erróneamente que sólo se celebró una Junta en + Salamanca. + + [399] Obtuvo después altas dignidades: fué sucesivamente + obispo de Zamora, Salamanca, Palencia y Jaén; arzobispo de + Sevilla y electo de Toledo; canciller mayor de Castilla, + capellán mayor y del Consejo Real, inquisidor general de + España y confesor del Rey Católico. + + [400] Carta de Colón a su hijo Diego, fechada en Sevilla el 21 + de noviembre de 1504. + + [401] Carta al mismo D. Diego del 21 de diciembre de 1504. + Esto que dice de Fray Diego de Deza, lo aplica en otras + ocasiones a Fr. Juan Pérez, a Luis de Santángel y a otros. + +Albergóse Cristóbal Colón en el convento de San Esteban. En dicho +convento se hallaba el colegio de estudios superiores, que dirigían +los mismos religiosos dominicos; colegio de estudios superiores que +sobresalía entre todos los demás establecimientos de instrucción +de Salamanca. Colón fué acogido benévolamente, lo mismo por el +citado Padre Deza, profesor de Teología en el colegio, que por el +prior Magdaleno. Los Padres dominicos, para poder examinar con todo +detenimiento y tranquilidad el proyecto de Colón, se retiraron a +la _granja de Valcuevo_, distante unos 10 kilómetros Oeste de la +ciudad[402]. Allí pudo el hijo ilustre de Génova exponer sus doctrinas, +atrayéndose la mayor y más granada parte de los individuos de la +sabia Junta, a pesar de ruda y tenaz oposición que le hicieron los +partidarios de Talavera[403]. Certificó la Asamblea de lo «seguro e +importante del asunto», y Fr. Diego de Deza, con otros religiosos, +acompañaron a Colón desde Salamanca a Alcalá de Henares, adonde se +había trasladado la corte, para comunicar a los monarcas el dictamen +favorable de los religiosos y maestros del convento de dominicos de +San Esteban. El cardenal González de Mendoza los introdujo ante la +presencia de Sus Altezas, dando los reyes a Colón «esperanzas ciertas» +de que se resolvería el asunto acabada la conquista de Granada. «Desde +entonces--dice Bernáldez--le miraron los reyes con agrado»[404]. En +efecto, le admitieron a su servicio, en el que estuvo durante la +campaña con los musulmanes. En las cuentas del tesorero real Francisco +González de Sevilla, se lee con fecha 5 de mayo de 1487 lo siguiente: +«pagado a Cristóbal Colón, extranjero, tres mil maravedís por cosas +cumplideras al servicio de Sus Altezas»[405]. + + [402] Asistieron a las discusiones Monseñor Bartolomé + Scandiano, nuncio apostólico, y Pablo Olivieri, secretario de + la nunciatura; Monseñor Antonio Geraldini, ex nuncio, y su + hermano Alejandro; Lucio Marineo y otros sabios. + + [403] Todavía el P. Manovel, catedrático de Derecho Canónico + de la Universidad de Salamanca (m. el 4 de junio de 1893), + alcanzó a ver--según decía--las figuras que Cristóbal + Colón trazó en las paredes de Valcuevo para explicar + sus teorías. Conviene no olvidar lo que el Sr. Berrueta + escribió en su librito _El Padre Manovel_, librito que forma + parte de la Biblioteca Salmantina. «Pasóse Manovel años y + años--dice--rotulando puertas y paredes del convento de San + Esteban: por aquí pasó el desvalido Colón, aquí estuvo sentado + el desgraciado Colón, por aquí entró Colón, por aquí salió + Colón, y la verdad es que ni Manovel ni nadie sabe todas esas + cosas.» + + [404] _Historia de los Reyes Católicos_, capítulo CXVIII. Ms. + + [405] _Docum. Diplom._, número XI.--Simancas. Más adelante se + le dieron otras cantidades. + +No es cierto, pues, lo que Vivien de Saint-Martín y otros muchos +han escrito acerca de las conferencias de Salamanca. «Toda la +ignorancia--dice el citado geógrafo--, todos los prejuicios, todo +el dogmatismo intolerante, todas las objeciones pueriles contra las +verdades físicas conquistadas ya por la ciencia antigua, en una +palabra, todo lo que habían acumulado doce siglos de decadencia +intelectual y científica, las argucias escolásticas y monacales y +la citada interpretación de los textos de la Escritura, todo tuvo +que oirlo y soportarlo Colón»[406]. También, con sobrada injusticia, +escribe el italiano Bossi lo que sigue: «El proyecto fué entregado +al examen de hombres inexpertos, que, ignorando los principios de la +cosmografía y de la náutica, juzgaron impracticable la empresa. + + [406] _Historia de la Geografía_, tomo II, pág. 40. + +«¡Los mejores cosmógrafos del reino! ¡Y qué cosmógrafos! + +«Una de sus principales objeciones era que si una nave se engolfaba +demasiado hacia el Poniente, como pretendía Colón, sería arrastrada por +efecto de la redondez del globo, no pudiendo, por lo tanto, regresar a +España.» Durante el siglo XV, lo mismo en España que en otras naciones, +no era extraño que hombres tenidos por doctos dudasen de la posibilidad +de que siendo la tierra esférica pudiera navegar un barco siempre en +la misma dirección sin caer en la inmensidad del espacio. A nadie por +entonces le era permitido aceptar cualquiera novedad en las ciencias +físicas y naturales que pudiese aparecer como falsa interpretación +de la Biblia. Por entonces debió recibir carta del Rey D. Juan de +Portugal. (Apéndice I). + +Hallándose Colón en Córdoba, conoció a Beatriz Enríquez de Arana, joven +de familia muy humilde, tan humilde, que--según Arellano--tal vez fuera +moza de algún mesón donde se hubiese alojado el futuro descubridor de +América. Las relaciones íntimas de Colón con la cordobesa, dieron por +resultado el nacimiento de un hijo (15 agosto 1488) a quien se dió el +nombre de Hernando. + +Iba a llegar el momento tan deseado por Colón. Cuando Fernando e Isabel +se hallaban en el Real de Santa Fe y cercana la rendición de Granada, +el genovés llegó a dicho campamento, no sabemos si por propio impulso +o por orden de los reyes o llamado por sus amigos y protectores. +Inmediatamente formuló sus proposiciones, las cuales debieron ser +casi las mismas que--como después veremos--presentó la segunda vez. +«Pareció, dice, cosa dura concederlas, pues saliendo con la empresa +parecía mucho, y malográndose, ligereza.» Ocasión propicia se ofreció +a los enemigos de Colón para desacreditarle ante los reyes, poniéndose +al frente de aquellos D. Fernando de Talavera, ya indicado para +arzobispo de Granada. En efecto, D. Fernando y Doña Isabel rechazaron +las proposiciones. + +Volvió Colón a la Rábida, donde Fray Juan Pérez y el físico Garci +Hernández le convencieron de que debía permanecer en España por +entonces. Es de advertir que en aquellos tiempos los físicos, no sólo +estudiaban el arte de curar, sino las ciencias naturales, la geografía +y la astrología. Tal vez por ello los franciscanos Fr. Juan Pérez y Fr. +Antonio de Marchena echaron mano de Garci Hernández para que plantease +y resolviese los árduos y difíciles problemas que acariciaba el marino +de Génova. Convencido Fray Juan Pérez, escribió una carta a la Reina. +Llevó dicha carta Sebastián Rodríguez, piloto de Lepe. Garci Hernández, +físico de Palos, testigo presencial de los sucesos, en las _Probanzas_ +del pleito que D. Diego Colón suscitó a la Corona declaró lo que sigue: + +«Que sabe que el dicho myn alonso pinçón en la dicha pregunta tenya en +esta villa lo que le hacya menester, é que sabe que el dicho almirante +don Xobal colon venyendo a la Rabida con su hijo don diego, que es +agora almyrante, a pie se byno a la Rabida, ques monesterio de frayles +en esta villa, el qual demandó a la porterya que le diesen para aquel +nyñyco, que hera nyño, pan y agua que bebiese, e que estando ally +ende este testigo con un frayle que se llamaba frey juan perez, que +es ya defunto, quyso ablar con el dicho don Xobal colon, e vyendole +despusicion de otra trra o reyno ageno en su lengua le pregunto que +quyen hera e donde venya, e que el Xobal colon le dixo que venya de la +corte de su alteza e le quiso dar parte de su embaxada, a que fué a la +corte e como venya, e que dixo el dicho Xobal colon al dicho frey juan +perez como abya puesto en platyca en descobryr ante su alteza e que se +obligaba a dar la trra firme, queriendole ayudad su alteza con nabyos +e las cosas pertenecientes para el dicho viage e que convenyesen, e +que muchos de los caballeros e otras personas que ay se hallaron al +dicho razonamiento le bolaron su palabra e que no fué acoxida, mas que +antes hazian burla de su razon, desiendo que tantos tiempos aca se +abian probado e puesto nabyos en la busca e que todo hera un poco de +ayre e que no abya razon dello; que el dicho Xobal colon, vyendo ser +su rason desyelta en tan poco conoscimiento de lo que se ofresia de +haced e complyr, el se vino de la corte e se yba derecho desta villa +a la villa de Huelva, para fablar e verse con un su cuñado casado con +hermana de su muger e que a la sazon estaba e que habia nombre muliar, +e que vyendo el dicho freyle su rason, envyó a llamer a este testigo, +con el cual tenya mucha conversacion de amor e porque alguna cosa sabya +del arte astronómica, para hablarse con el dicho Xobal colon e byese +razon sobre este caso del descobryr, y que este dicho testigo vyno +luego e hablaron todos tres sobre el dicho caso, e que de aquy lygeron +luego un hombre para que llevase una carta a la Reyna doña Isabel, que +aya santa gloria, del dicho frey juan perez, que hera su confesor, el +qual portador de la dicha carta fue sebastian Rodriguez, un piloto de +Lepe, e que detubieron al dicho Xobal colon en el monesterio fasta +sabed la respuesta de la dicha carta de su alteza para ver lo que por +ella proveyan e asy se hyso, e dende a catorce dias la Reina, nuestra +señora, escribió al dicho Fray Juan Perez, agradeciéndole mucho su +buen propósito e que le rogaba e mandaba que luego, vista la presente, +pareciese en la corte ante S. A. y que dejase al dicho Xobal colon en +seguridad de esperanza fasta que S. A. le escribiese e vista la dicha +carta e su disposicion, secretamente se marchó antes de media noche el +dicho fraile del monasterio, e cabalgó en un mulo e cumplió el mandato +de S. A.; e pareció en la corte e de allí consultaron que se diesen al +dicho Xobal colon tres navíos para que fuese a descubrir e facer verdad +su palabra dada, e que la Reina nuestra señora, concedido esto, envió +2.000 maravedises en florines, los cuales trujo Diego Prieto, vecino +de esta villa, e los dió con una carta a este testigo, para que los +diese a Xobal colon para que se vistiese honestamente y mercase una +vestezuela e pareciese ante S. A., e que el dicho Xobal colon recibió +los dichos 2.000 maravedises e partió ante Su Alteza como dicho es a +consultar todo lo susodicho, e de ally vyno proveydo con lycencia para +tomar los dichos nabios quel señalase que conbenyan para seguyr el +dicho viaje, e desta hecha fué el concierto e compañya que tomó con +myn alonso pinçon e vicente yañez, porque heran personas suficientes +e sabydos en las cosas del mar, los quales, allende de su saber e del +dicho Xobal colon ellos le abyaron e pusieron en muchas cosas, las +quales fueron en probecho del dicho viaje»[407]. + + [407] _Archivo general de Indias de Sevilla.--Información de + Palos_, 1.º de octubre de 1515.--Piexa 23, fol. 58 (Colec. del + Patronato, estante 1.º, caja 1.ª. leg. 5/12). + +Por entonces contrajo relaciones Colón con Martín Alonso Pinzón, +hombre que tenía posición desahogada, numerosos parientes, armador en +Palos, experto marino y conocedor de los mares por donde a la sazón +se navegaba desde nuestras costas, esto es, en el Mediterráneo hasta +Italia y en el Atlántico hasta las Canarias. A la vuelta de un viaje +que hizo a Roma, inmediatamente que Colón supo que había desembarcado +en Palos, fué a verle, entendiéndose en seguida, pues había un punto, +el más importante, en que los dos estaban conformes, cual era que +navegando al Occidente hallarían ricas tierras. ¿Qué tierras eran +éstas? Según Colón las partes orientales del Asia llamadas _Manghi, +athay_ y _Cipango_; según Pinzón las islas del Atlántico conocidas +con los nombres de _San Barandán_, _Antila_ o _Siete Ciudades_ y _Max +Satanaxia_. + +Reanudáronse las negociaciones entre Colón y los Reyes Católicos, +merced al citado Fray Juan Pérez, y tal vez influyesen en el mismo +sentido la marquesa de Moya, Fr. Diego de Deza, el P. Marchena, +Cabrero, Gutiérrez de Cárdenas, Dr. Chanca, P. Gorricio y otros amigos +de Colón; pero la firmeza de carácter y aun inflexibilidad del insigne +navegante hicieron que por segunda vez se rompiesen los tratos. Púsose +en camino; mas convencidos Fernando e Isabel de los razonamientos +de Luis Santángel, escribano de raciones de Aragón, dispusieron que +un alguacil de corte fuese en su busca, alcanzándole a dos leguas +de Granada, en la Puente de Pinos. La Reina ya no dudaba de que el +proyecto de Colón podía realizarse, pues de ello le habían convencido +los razonamientos del citado Santángel y los de otros servidores. +Cuéntase que como algunos hiciesen notar que el Tesoro estaba exhausto +después de tantas guerras, Isabel indicó que todo se arreglaría +«buscando sobre sus joyas el dinero necesario para la Armada»[408], o +«yo torné por bien que sobre joyas de mi recámara se busquen prestados +los dineros que para hacer la Armada pide Colón»[409]. Esta tradición +pertenece a la leyenda, pues--como dice perfectamente Fernández +Duro--«no se la encuentra en los cronistas de la época, ni en los +abundantes cancioneros que subsisten de entonces, ni en los elogios, +biografías, relaciones y epistolarios de los personajes más allegados +a los reyes o que directamente intervinieron en las pretensiones de +Cristóbal Colón y en la expedición de las naves que hallaron el Nuevo +Mundo»[410]. El primero que la estampó fué Fernando Colón, que era muy +niño a la sazón y se hallaba lejos del lugar; de él la transcribió Fr. +Bartolomé de las Casas, en su _Historia de las Indias_. Como las dos +obras quedaron sin imprimirse, Antonio de Herrera nada dijo de las +joyas en sus _Décadas_. Comenzó a difundirse la especie en los albores +de la centuria décimo séptima, cuando se conoció la obra publicada +por el hijo del descubridor del Nuevo Mundo. Desde entonces, en todos +los libros en que se trata del famoso descubrimiento, se relata y +amplifica el hecho, creyendo de este modo ensalzar el nombre de Isabel +la Católica. Afirmamos que la Reina no dijo tales palabras, aunque +sí es cierto que estaba decidida a prestar todo su apoyo al gran +navegante italiano. ¿Forjó la leyenda Fernando Colón? No; la forjó la +fantasía popular, la forjaron todos los españoles, porque éste era el +sentimiento de la nación. + + [408] Fernando Colón, _Vida del Almirante_, cap. XIV. + + [409] Las Casas, _Hist. general de las Indias_, cap. XXXII. + + [410] _Tradiciones infundadas_, págs. 359-383.--Madrid, 1888. + +El 17 de abril de 1492, en Santa Fe, se firmaron las Capitulaciones +entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón, redactadas por el aragonés +Juan Coloma; el 30 de dicho mes se le despachó, y el 12 de mayo partió +el Almirante para Palos. Bajo las siguientes bases se redactaron las +mencionadas Capitulaciones: + + _Capitulaciones entre los señores Reyes Católicos y Cristóbal + Colon_, abril 17 de 1492[411]. + + Las cosas suplicadas é que Vuestras Altezas dan y otorgan a don + Cristóbal Colon, en alguna satisfaccion de lo que ha de descubrir + en las mares Océanas, y del viage que agora, con el ayuda de Dios, + ha de hacer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que + siguen: + + Primeramente: que Vuestras Altezas, como señores que son de las + dichas mares Océanas, fagan desde agora al dicho D. Cristóbal Colon + su Almirante en todas aquellas islas é tierras-firmes, que por su + mano ó industria se descobrieren ó ganaren en las dichas mares + Océanas para despues dél muerto a sus herederos é sus sucesores + de uno en otro perpetuamente, con todas aquellas preeminencias + é prerogativas pertenecientes al tal oficio, é segund que D. + Alonso Henriquez Vuestro Almirante Mayor de Castilla é los otros + predecesores en el dicho oficio lo tenian en sus distritos. + + _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma. + + + Otrosi: que Vuestras Altezas facen al dicho D. Cristóbal Colon, + su Visorey y Gobernador General en todas las dichas islas y + tierras-firmes, que como dicho es, él descubriere ó ganare en las + dichas mares; é que para el regimiento de cada una y cualquier + dellas, faga él, eleccion de tres personas para cada oficio; é que + Vuestras Altezas tomen y escojan uno, el que mas fuere su servicio, + é así serán mejor regidas las tierras que nuestro Señor le dejará + fallar é ganar a servicio de Vuestras Altezas. + + _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma. + + + Item: que todas é cualesquier mercadurias, siquier sean perlas, + piedras preciosas, oro, plata, especieria é otras cualesquier cosas + é mercadurias de cualquier especie, nombre é manera que sean, que + se compraren, trocaren, fallaren, ganaren é obieren dentro de los + límites del dicho Almirantazgo, que dende agora Vuestras Altezas + facen merced al dicho D. Cristóbal y quieren que haga y lleve para + sí, la decena parte de todo ello, quitadas las costas todas que se + ficieren en ello. Por manera, que de lo que quedare limpio é libre + haga é tome la decena parte para si mismo, é faga de ella a su + voluntad, quedando las otras nueve partes para Vuestras Altezas. + + _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma. + + + Otrosi: que si a causa de las mercadurias que él traerá de las + dichas islas y tierras, que así como dicho es, se ganaren é + descubrieren, ó de las que en trueque de aquellas se tomaran acá de + otros mercaderes, naciere pleito alguno en el logar donde el dicho + comercio é trato se terná é fará: que si por la preeminencia de su + oficio de Almirante le pertenecerá cognoscer de tal pleito: plega a + Vuestras Altezas que él ó su Teniente, y no otro Juez, cognosca de + tal pleito: é así lo provean dende agora. + + _Place a sus Altezas, si pertenece al dicho oficio de Almirante, + segun que lo tenia el dicho Almirante D. Alonso Henriquez y los + otros sus antecesores en sus distritos, y siendo justo._==Juan de + Coloma. + + + Item: que en todos los navíos que se armaren para el dicho trato é + negociacion, cada y cuando é cuantas veces se armaren, que pueda el + dicho D. Cristóbal Colon, si quisiere, contribuir é pagar la ochena + parte de todo lo que se gastare en el armazon, é que tambien haya + é lleve del provecho la ochena parte de lo que resultare de la tal + armada. + + _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma. + + [411] _Archivo de los Duques de Veragua._--_Colec. de doc. + ined._, _etc._, tomo XVII. págs. 572-574. + +Es evidente--como han dicho no pocos escritores--que las Capitulaciones +de Colón con los Reyes Católicos no podían llevarse a cabo. No pudieron +ejecutarse en vida de Colón y mucho menos en tiempo de sus sucesores. +Si los descendientes del genovés tenían derecho a que se les cumpliese +todo lo ofrecido, el Estado, por su parte, no debía renunciar su +soberanía sobre los territorios descubiertos. De modo que tiene clara +explicación el pleito de la familia de Colón con el Estado y también +con los Pinzones. + +Hecho el convenio citado, encaminóse el nuevo Almirante por tercera vez +a Palos y a la Rábida, pudiendo contar con la ayuda de Martín Alonso +Pinzón, _persona esforzada y de buen ingenio_, al decir del mismo +Colón[412]. El nombre de Martín Alonso Pinzón merece el más alto lugar +entre los compañeros del descubridor del Nuevo Mundo. + + [412] Se ha dicho que la alegría de Colón vino a turbarse + cuando supo, al llegar a Palos, que patronos y marineros se + negaban a acompañarle. Añade la leyenda, que en situación tan + crítica apareció Martín Alonso Pinzón, logrando levantar el + espíritu de los apocados o miedosos. Por lo que respecta a los + navíos _Santa María_, la _Pinta_ y la _Niña_, declaró Colón + «que eran muy aptos para semejante fecho.» + +Distribuyéronse los cargos de la manera siguiente: mandaría la carabela +_Santa María_, que era la de mayor calado, el Almirante, desempeñando +el cargo de Maestre Juan de la Cosa; Martín Alonso Pinzón fué nombrado +Capitán de la _Pinta_, que era la más velera, llevando de Maestre a su +hermano Francisco; y otro hermano de Martín, Vicente Yáñez, dirigiría +la _Niña_, y sería Maestre su propietario Juan Niño. En el espacio de +un mes estuvo la flota en disposición de partir. + +¿Cuáles fueron las condiciones del convenio entre Colón y Martín Alonso +Pinzón? Arias Pérez declaró que «enseñando Cristóbal Colón a Martín +Alonso las mercedes que sus Altezas le facían descubriendo la tierra +y vistas, dixo e le prometió de partir con él la mytad»[413]. Alonso +Gallego puso en labios de Colón lo que sigue: «Señor Martín Alonso, +vamos este viaje, que si salimos con él y Dios nos descubre la tierra, +yo os prometo por la corona real de partir con vos como buen hermano +mio»[414]. + + [413] Información de Palos, 15 de octubre de 1515. Pieza 23, + folio 71. Archivo general de Sevilla. + + [414] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza + 5.ª, folio, 119. + +Francisco Medel dijo que el Almirante ofreció a Martín Alonso «cuanto +pidiese e quisiese»[415]. Diego Hernández Colmenero manifestó que +«el dicho Almirante le prometió la mitad de todo el interés e de la +honra e provecho que dello se hobiese...»[416]. Somos de opinión que +la mitad ofrecida no se refiere a todas los mercedes, como títulos, +etc., conferido por los reyes a Colón, sino a las utilidades que se +recogiesen en la expedición. No creemos que sea mucho esta mitad, +considerando que Pinzón puso medio cuento de maravedís, o sea la mitad +de lo que pusieron los reyes; puso, de acuerdo con sus condueños, +la nao _Pinta_, y contrató las otras dos, y, por último, puso las +tripulaciones, esto es, todo el personal. + + [415] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza + 5.ª + + [416] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza + 5.ª + + + + +CAPÍTULO XX + + PRIMER VIAJE DE COLÓN.--INCIDENTES MÁS IMPORTANTES QUE OCURRIERON + DURANTE EL VIAJE.--DISGUSTO DE ALGUNOS MARINEROS.--EL 11 DE + OCTUBRE DE 1492.--RODRÍGUEZ BERMEJO ES EL PRIMERO QUE GRITA + ¡TIERRA!--GUANAHANÍ (SAN SALVADOR), SANTA MARÍA DE LA CONCEPCIÓN, + FERNANDINA, ISABELA (SAOMETO), CUBA (JUANA) Y ESPAÑOLA (HAITÍ).--EL + CACIQUE GUACANAGARI.--FUERTE DE NAVIDAD.--VUELTA DE COLÓN A + ESPAÑA.--COLÓN EN LISBOA Y EN PALOS.--COLÓN EN SEVILLA Y EN + BARCELONA.--BREVES DE ALEJANDRO VI.--CASTILLA Y ARAGÓN EN EL + DESCUBRIMIENTO. + + +Consideremos la primera expedición de Cristóbal Colón. En la mañana +del 3 de agosto de 1492, después de oir misa en la iglesia de Palos, +se dirigieron los expedicionarios a las naves, acompañados de sus +familias y de los religiosos de la Rábida, y seguidos de muchos vecinos +del pueblo, como también de Moguer y de Huelva. La bandera de la +Santa María llevaba la imagen de Nuestro Señor Jesucristo clavado en +la cruz[417]. En el nombre de Jesús mandó Cristóbal Colón desplegar +las velas de sus naves[418]. Cuando levaron anclas[419] y las tres +carabelas comenzaron a alejarse, no pocos de los que quedaban en el +puerto se mofaban del futuro Almirante de las Indias y pensaban que +ni él ni ninguno de los expedicionarios regresarían del viaje. Era +aquél un cortejo de luto más bien que una reunión de alegres personas +que despedían a sus deudos y amigos para feliz viaje. Las madres, las +esposas, las hijas y las hermanas de los marineros maldecían en voz +baja a ese funesto extranjero que había engañado con sus palabras a +los reyes. Todo lo que se adelanta a la humanidad, lleva consigo la +reprobación de los contemporáneos[420]. + + [417] _Una banniera nella quale era figurato il Nostro + Signore Jesucristo en croce._ Giov. Battista Ramussio, _Della + navigatione e viaggi, raccolta_, vol. III, fol. I. + + [418] Véase Oviedo, _Historia natural y general de las + Indias_, lib. II, cap. V, fol. C. + + [419] Al pie del convento se halla la parte de playa (estero + de Domingo Rubio), de donde zarparon las tres carabelas. + + [420] «Al tiempo quel dicho D. Cristóbal Colon aderezaba para + yr a descobryr las dchas yndias, declara Alonso Pardo, este + testigo vido que todos andaban haciendo burla del dcho D. + Cristobal Colon e lo tenían por muerto, a él e a todos los que + yvan con él, e que no había de venyr nynguno.» (Información de + Moguer, 12 de febrero de 1515. Pieza 3.ª) + +Sin embargo de las importantes expediciones que se habían hecho en el +siglo XVI y muy especialmente los viajes de Enrique el _Navegante_, +todavía del mar Tenebroso, como de antiguo se llamó al Atlántico, +circulaban en aquella centuria preocupaciones, consejas y patrañas, +capaces de infundir terror en gentes supersticiosas e incultas. + +Los tripulantes de la _Santa María_ eran 70, los de la _Pinta_ 30 y los +de la _Niña_ 24[421]. Además de Cristóbal Colón, Almirante, que montaba +la _Santa María_; de Martín Alonso Pinzón, natural de Palos, capitán de +la _Pinta_, y de Vicente Yáñez Pinzón, de Palos, que mandaba la _Niña_, +se hallaban de la familia de los Pinzones los siguientes: + + [421] _Relación hecha por D. Nicolás Tenerio con motivo del + cuarto centenario del descubrimiento de América._ Consta dicha + relación de 72 expedicionarios. Los restantes, hasta el número + 124, unos se encuentran entre los 54 que murieron en el fuerte + de Navidad, y otros todavía ignoramos sus nombres. + + Diego Martín Pinzón, el viejo, de Palos. + + Bartolomé Martín Pinzón, de Palos. + + Francisco Martín Pinzón, de Palos. + + Arias Martín Pinzón, de Palos. + + Juan Niño, natural de Moguer, dueño y maestre de la carabela _Niña_. + + Pero Alonso Niño, de Moguer, hermano de Juan y piloto de dicha + carabela. + + Alonso Niño, de Moguer, hijo de Juan y maestre de la misma carabela. + + Andrés Niño, de Moguer. + + Francisco Niño, de Moguer. + + Cristóbal Niño, de Moguer. + + Bartolomé Pérez Niño, de Moguer. + + Alonso Pérez Niño, de Moguer. + + Diego de Arana, natural de Córdoba, alguacil mayor de la Armada. + + Rodrigo de Escobedo, natural de Segovia, escribano de la Armada. + + Pero Gutiérrez, repostero de estrados de los Reyes Católicos. + + Alonso, de Moguer, físico. + + Luis de Torres, intérprete de la expedición, que había vivido con + el Adelantado de Murcia y era judío converso, conocedor del hebreo, + caldeo, árabe y de otras lenguas. + + Jacome el Rico, genovés. + + Juan de la Cosa, de Santoña, maestre de la _Santa María_. + + Gomes Rascón y + + Cristóbal Quintero, ambos de Palos y dueños de la carabela _Pinta_. + + García Hernandez, de Palos, físico. + + Juan de Umbría y + + Cristóbal García Xalmiento, ambos de Palos y pilotos de la _Pinta_. + + García Hernández, de Huelva, despensero de dicha carabela. + + Juan Rodríguez Bermejo, vecino de Molinos en tierra de Sevilla. + + Rodrigo de Triana. + + Juan Quintero, de Palos, llamado el _plateador_, piloto. + + Juan Pérez Vizcaíno, de Palos, calafate. + + Diego Rodríguez, de Palos. + + Pedro de Soria, de Palos. + + Francisco de Huelva. + + Andrés de Huelva. + + López, calafate. + + Diego Lorenzo, de Huelva. + + Pedro de Lepe, vecino de Redondela. + + Domingo de Lequeitio. + + Juan de Lequeitio. + + Martín de Urtubia, vizcaíno. + + Alonso de Morales, de Moguer. + + Francisco García Vallejo, de Moguer. + + Rodrigo Sánchez, de Segovia. + + Maestre Diego. + + Rodrigo de Xerez, de Ayamonte. + + Alonso Pérez Roldán, piloto de Palos. + + Pedro Terreros, maestresala del Almirante. + + Pedro de Saucedo, paje de Colón. + + Gil Pérez. + + Pero Bermúdez, de Palos. + + Rodrigo Monge, de Palos. + + Hernán Pérez, de Palos. + + Bartolomé Pérez, piloto de Palos. + + Bartolomé Colín, de Palos. + + Alonso Gutiérrez Querido, de Palos. + + Juan Ortiz, de Huelva. + + Sancho Ruiz, piloto de Palos. + + Pedro de Villa, del Puerto de Santa María. + + Bartolomé García, de Palos. + + Vicente Eguía. + + García Alonso, de Palos. + + Pedro de Arcos, de Palos. + + Juan de Xerez, de Palos. + + Juan de Sevilla. + + Francisco García Gallegos, de Palos. + + Alonso Medel, de Palos. + + Juan Bermúdez, de Moguer. + + Juan de Triana, de Moguer. + + Juan de Moguer. + + Pedro Arráez. + + Fernández. + +El primer día, impelidas las carabelas por favorable ventolina, tenían +la proa Sudoeste cuarto sud. + +El día siguiente, sábado, todo continuó bien. + +El domingo, 5 de Agosto, anduvieron 40 leguas. + +El lunes, 6 de Agosto, zarparon de la isla de Hierro, la más occidental +de las Canarias[422]. El viaje fué feliz. El mar estaba tranquilo, el +cielo sereno y los vientos del Oeste empujaban las naves. Sin embargo, +no habían transcurrido tres días desde que Cristóbal Colón salió de +Palos, y ya desencajóse el gobernalle de la carabela _Pinta_, que era +de Cristóbal Quintero y de Gómez Rascón, _porque les pesaba ir aquel +viaje_, obligando a retrasar la expedición para poder adobar el timón +en la Gomera. Después de reparar dicha carabela y de cambiar por velas +cuadradas el velamen triangular de la _Niña_; después de renovar la +provisión de agua y leña, y de tomar víveres frescos, continuaron su +marcha el jueves, 6 de septiembre; pero una calma chicha les hizo +estacionarse en las aguas de la Gomera. Situación tan triste duró desde +el jueves por la mañana hasta el crepúsculo del sábado, 8 de dicho mes. +Desde el día 9 de septiembre dispuso el Almirante contar menos leguas +de las que andaba, para que la gente no se espantase ni desmayase, +teniendo que reñir muchas veces a los marineros _porque gobernaban mal_. + + [422] «De haber continuado Colón la ruta dispuesta por él + desde que zarpara de la Isla de Hierro, topa su nave con + el territorio llamado la Florida hoy, es decir, con el + Continente; a lo menos con isla de grandor casi continental, + como Cuba; pero en la desviación propuesta por los Pinzones, + y admitida por él a última hora, estaba llamada a dar con un + islote muy hermoso de aspecto, pero diminuto y baladí si lo + parangonamos con el inmenso mundo en cuyos mares navegaban + ya.» Castelar, _Hist. del descubrimiento de América_, tomo II, + pág. 38. + +Consideremos los incidentes más notables que ocurrieron a la +expedición. El primero fué la llegada al mar de las Hierbas o de +Sargaso; pero la turbación de los tripulantes se desvaneció fácilmente +por las explicaciones dadas por los jefes. El segundo ocurrió a primera +noche del 13 de septiembre y consistió en que habiendo apuntado la +brújula hasta entonces al Noreste, declinó de cinco a seis grados +al Noroeste, cuya declinación aumentó la mañana del día siguiente +y los días sucesivos. Aunque esto asustó a los pilotos, Colón les +hizo notar que «al tomar la altura de la estrella polar era preciso +tener en cuenta su movimiento horario, y que la brújula se dirigía +a mi _punto invisible_, al Oeste del polo del mundo.» Colón, pues, +había descubierto la declinación occidental de la aguja. Desde el +comienzo del viaje, aquella fué la primera vez que se hizo semejante +observación. Pronto el temor se iba a convertir en alegría. + +El 14 de septiembre dijeron los de la carabela _Niña_ que habían +visto un _garjao_ y un _rabo de junco_; el 16 también pudieron ver +bastante porción de hierba, porción de hierba que aumentó el 17, y +en la cual encontró un cangrejo vivo, diciendo entonces el Almirante +que aquellas señales eran del Poniente, «donde espero en aquel alto +Dios, en cuyas manos están todas las victorias, que muy pronto nos +dará tierra.» En aquella misma mañana vió un _rabo de junco_, ave que +no suele dormir en la mar. El 18, Martín Alonso desde la _Pinta_, que +era gran velera dijo a Colón que había visto muchas aves dirigirse al +Poniente, esperando aquella noche ver tierra. El 19 vino a la nao un +_alcatraz_ o _pelícano_, y por la tarde los marineros vieron otro; el +20 vinieron a la nao cuatro _alcatraces_, un _garjao_ y dos o tres +_pajaritos de tierra_; el 21 vieron un _alcatraz_ y una _ballena_. El +22 de septiembre distinguieron otras aves. Dice el Almirante: «Mucho +me fué necesario este viento contrario, porque mi gente andaban muy +estimulados que pensaban que no ventaban estos mares vientos para +volver a España.» + +Registremos el incidente más importante que ocurrió durante la +travesía, y sobre el cual no están acordes los historiadores. El 23 de +septiembre la gente continuó murmurando del largo viaje, y murmurando +continuó diez y siete días más; pero el Almirante dióles buenas +esperanzas de los provechos que podrían haber. El mismo Colón escribió +con fecha 14 de febrero de 1493, esto es, a su regreso, «que había +tenido que sufrir mucho a la ida a causa de su gente, porque todos a +una voz estaban determinados de se volver y alzarse contra él haciendo +protestaciones»[423]. Pedro Mártir de Anglería, en su obra _De rebus +Oceanis_, dice lo que a continuación copiamos: «Los españoles de la +expedición empezaron a comunicarse su descontento en secreto, y luego +se congregaron públicamente, amenazando arrojar al mar a su jefe, +porque el genovés los había engañado y conducido a su perdición.» + + [423] Véase _Diario del primer viaje de Colón_, publicado + por Las Casas y reproducido por Fernández Navarrete en su + _Colección diplomática_, tom. I, págs. 1 a 197. + +Washington Irving, el conde Roselly de Lorgues y otros, refieren que +una sublevación de los marinos contra Colón estuvo a punto de echar por +tierra el descubrimiento del Nuevo Mundo. Dicen que, contagiados del +miedo, los Pinzones amenazaron con la muerte al Almirante si no volvía +las proas de los barcos hacia Castilla. Los tres hermanos, el mayor +sobre todo, le habían tratado con cierta rudeza y aun altanería. Pero +el _Diario de Colón_, relato oficial de cuantos sucesos ocurrían, no +refiere así los hechos. Entre las declaraciones relacionadas con el +famoso motín de las tripulaciones, encontramos la de García Vallejo, +que se hallaba en la carabela de Martín Alonso. «Capitanes, dijo el +Almirante, ¿qué faremos que mi gente muestra mucha queja? ¿que vos +parece, señores, que fagamos? Y que entonces dijo Vicente Yáñez: +Andemos, señor, fasta dos mil leguas, e si aquí non falláremos lo que +vamos a buscar, de allí podremos dar buelta.» Y entonces respondió +Martín Alonso Pinzón, que iba por capitán así principal: «Cómo, señor: +¿agora partimos de la villa de Palos y ya vuesa merced se va enojando? +Avante, señor, que Dios nos dará victoria que descubramos tierra, que +nunca Dios querrá que con tal vergüenza volvamos.» Entonces respondió +el dicho Almirante Don Cristóbal: «Bienaventurados seáis.» Nosotros +creemos que la rebelión se redujo a murmurar y pretender el regreso +algunos expedicionarios, siendo disuadidos fácilmente por Colón y los +Pinzones. La rebelión, pues, careció de importancia[424]. + + [424] Véase _Colón y Pinzón_.--Memorias de la Real Academia de + la Historia, tomo X.--Madrid. 1885. + +¿Por qué murmuraron contra Cristóbal Colón los tripulantes de la _Santa +María_? ¿Por qué no murmuraron los marineros de las otras dos naos? Las +causas quedan reducidas a dos: la primera, que Colón era extranjero; +la segunda, que los marineros habían emprendido el viaje, no por la +confianza que les inspiraba Colón, sino por la consideración y afecto +que tenían a los Pinzones. Pudo también influir en que el Almirante +era altivo y orgulloso o «de recia y dura condición,» como escribe +Garibay, lo cual le llevó a tratar con despego y aun con desdén a sus +subordinados, pues nunca supo conquistarse el cariño de la gente de mar +española. + +El viernes, 5 de octubre, aparecieron señales de la proximidad de la +tierra. «A Dios muchas gracias sean dadas», exclamó el Almirante. +Cada vez se agitaban en el aire mayor número de aves. Continuaba +siendo fácil la navegación y corrían presurosas las tres carabelas. +El domingo, día 7, se creyó haber descubierto tierra. El lunes, día +8, dice Colón: «Gracias a Dios: los aires muy dulces como en abril a +Sevilla, qué placer estar a ellos, tan olorosos son.» El martes, día +9, cambió algo el viento, siendo preciso mudar varias veces de rumbo. +El miércoles, día 10 de octubre, la escuadrilla andaba diez millas +por hora, e hizo 59 leguas durante el día y la noche. Continuaban +vientos favorables; pero cuando menos se pensaba, se alborotó el +mar y se levantaron oleadas inmensas que impelían con fuerza las +carabelas. Anunció Colón la proximidad de la tierra, aunque su vista +nada descubría a la sazón. «Aquí--según el extracto hecho por Las +Casas del _Diario_ del primer viaje--la gente ya no lo podía sufrir: +quejábase del largo viaje; pero el Almirante los esforzó lo mejor que +pudo dándoles buena esperanza de los provechos que podían haber.» Y +terminaba así: «que por demás era quejarse, pues que él había venido a +las Indias y que así lo había de proseguir hasta hallarlas con ayuda de +nuestro Señor.» + +Las esperanzas dadas por Cristóbal Colón a su gente se vieron +realizadas en la noche del jueves, 11 de octubre de 1492. Ibase a +descubrir el Nuevo Mundo, convirtiéndose en realidad los sueños del +intrépido italiano (Apéndice J). Cuando el reló de la _Santa María_ +marcaba las dos de la madrugada, salió de la carabela _Pinta_ el grito +mágico de ¡Tierra! dado seguramente por el afortunado marinero Juan +Rodríguez Bermejo, según las declaraciones de varios testigos[425]. +Sin embargo--escribe Sales y Ferré--se adjudicó Colón la pensión +vitalicia de diez mil maravedís que se había ofrecido como premio al +primero que viese tierra, y que pertenecía de derecho a Juan Rodríguez +Bermejo[426]. Nuevo y triste testimonio de lo mucho que podía la sed +de oro en el ánimo de Colón[427]. Dejamos al Sr. Sales y Ferré la +responsabilidad de sus últimas palabras, de las cuales huelga decir que +no estamos conformes. Washington Irving ha dicho--también en nuestro +sentir con poco acierto--que no era digno y noble para Colón «el +haber disputado la recompensa a un pobre marinero»[428]. Despechado +Juan Rodríguez Bermejo--según se cuenta--de que la renta de diez mil +maravedís se hubiese adjudicado a Colón, pasó al Africa, donde se hizo +musulmán, creyendo encontrar más justicia entre los hijos del Profeta +que entre los cristianos[429]. + + [425] «Esta tierra vido primero un marinero que se decía + Rodrigo de Triana: puesto que el Almirante a las diez de la + noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre, aunque + fué cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra; + pero llamó a Pero Gutierrez, repostero destrados del Rey, é + díjole, que parecía lumbre, que mirase él, y así lo hizo y + vídola: díjolo también a Rodrigo Sanchez de Segovia, quel Rey + y la Reina enviaban en el armada por veedor, el cual no vido + nada porque no estaba en lugar do la pudiese ver. Después + quel Almirante lo dijo, se vido una vez ó dos, y era como una + candelilla de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos + pareciera ser indicio de tierra. Pero el Almirante tuvo por + cierto estar junto a la tierra. Por lo cual, cuando dijeron + la _Salve_, que la acostumbraban decir é cantar a su manera + todos los marineros y se hallan todos, rogó y amonestólos el + Almirante que hiciesen buena guarda al castillo de proa, y + mirasen bien por la tierra, y que al que le dijese primero que + via tierra, le daría luego un jubon de seda, sin las otras + mercedes que los Reyes habían prometido, que eran diez mil + maravedís de juro a quien primero la viese. A las dos horas, + después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían + dos leguas.» _Diario del primer viaje de Colón_, etc., tomo I, + págs. 19 y 20. + + «... e qual cuarto de la prima, rendido el dicho Colon, + mandó hacer guardias en las proas de los navíos, e que yendo + navegando, al otro cuarto vido la tierra un Juan Bermejo de + Sevilla, e que la prima tierra fué la ysla de Guadahany.» + (Inf. de Lepe. 19 de septiembre de 1515. Pieza 23, folio 37). + _Declaración del testigo Manuel de Valdovinos._ + + «Que oyó decir a los mismos que venían del dicho viaje, e + que del navío del dicho Martín Alonso, un marinero que se + decía Juan Bermejo, vido la tierra de Guahanani primero que + otra persona, e que pidió albricias al capitán Martín Alonso + Pinzón, que ansi descubrió la tierra primero, e esto es + público e notorio.» (Inf. de Palos, 1.º de octubre de 1515. + Pieza 23). _Declaración del testigo Diego Hernández Colmenero._ + + [426] Cree el Sr. Sales y Ferré que Juan Rodriguez Bermejo y + Rodrigo de Triana son una misma persona. + + [427] _El Descubriente de América_, págs. 176 y 177. + + [428] _Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón_, tomo + I, lib. V, cap. VII. + + [429] Conde Roselly de Lorgues, _Historia de Cristóbal Colón_, + tomo I, pág. 299. + +En nuestros días se ha publicado un impreso sumamente curioso acerca +del particular[430]. D. F. Rivas Puigcerver, de México, cuenta que +Rodrigo de Triana era judío converso y fué el primero que en lengua +hebrea, dijo: _¡tierra! ¡tierra!_, en la noche del 11 de octubre de +1492. Con Colón iban no pocos judíos y moriscos, forzados por los +decretos de expulsión de los Reyes Católicos. Añade el Sr. Rivas que +Rodrigo de Triana, cuando se adjudicó a Colón la pensión ofrecida al +que primero viera tierra, pasó el Estrecho renunciando religión y +patria[431]. + + [430] Intitúlase _Los judios en el Nuevo Mundo_. México. Impr. + del Sagrado Corazón de Jesús, 1891, en 8.º, dos hojas. + + [431] _Boletín de la R. Academia de la Historia_, tomo XIX, + págs. 361-365.--Madrid, 1891. + +Continuando nuestra interrumpida narración, afirmaremos que la alegría +que sintieron los marineros después de sesenta y nueve días de +navegación, fué inmensa. No es de extrañar que los tripulantes de la +_Pinta_ (que era la carabela más velera y siempre llevaba la delantera +a las otras dos), contemplaran, cuantos iban sobre cubierta, el +encantador panorama de Guanahani, isla que llamó Colón _San Salvador_, +distante quince leguas de la que los ingleses llaman _Cat_ (o del +_Gato_) y una de las que forman el archipiélago de las Lucayas. D. Juan +Bautista Muñoz en el derrotero de las Antillas, publicado en Madrid, +año de 1890, dijo lo siguiente (pág. 805): «La isla Watling o San +Salvador, que reúne las mayores probabilidades de ser la primera tierra +que pisó Colón en el Nuevo Mundo...» + +En la carta de Juan de la Cosa, hábil piloto que hizo con Cristóbal +Colón los dos primeros viajes, y del cual hablaremos varias veces en +esta obra, se ve claramente que la isla de Guanahani es al presente la +de Watling. Es, pues, evidente, que la isla Guanahani, San Salvador y +Watling es una misma; pero no todos han opinado lo mismo. Washington +Irving creyó que San Salvador era la isla Cat (o del Gato)[432] y +siguen su opinión el alemán Humboldt, el cubano D. José María de la +Torre y otros. Nuestro sabio marino Navarrete[433], quiso que Colón +hubiera ido a parar nada menos que a una de las Turcas. De Varnhagen, +que censuró a Navarrete por su equivocación, sostuvo[434] que San +Salvador era la conocida posteriormente con el nombre de _Mayaguana_, +y hoy con el de _Mariguana_. Mr. G. V. Fox dijo[435], que Guanahani +debió ser la isla _Samaná_ o Cayo Atwood. + + [432] En el año 1828. + + [433] En 1825. + + [434] En 1864. + + [435] En 1881. + +Por el rumbo que llevaba el Almirante, debió fondear cerca de la punta +Suroeste de ella. Y antes de pasar adelante trasladaremos aquí las +palabras que Francisco López de Gomara dijo al emperador Carlos V. + +«La mayor cosa, después de la creación del mundo, sacando la +Encarnación y Muerte del que lo crió, es el descubrimiento de las +Indias.» (Apéndice L). + +Respecto a la descripción de la citada isla, habremos de manifestar +que a corta distancia de la espuma de las olas se extendían en forma +de gradería hasta las alturas de la isla muchos y majestuosos bosques +de árboles. Trechos sin árboles dejaban penetrar la luz en los +citados bosques, viéndose allí habitaciones diseminadas que parecían +grandes colmenas por su forma cilíndrica y por sus techos de hojas +secas: las chimeneas asomaban por encima del arbolado y en distintos +puntos. Grupos de hombres, de mujeres y de niños aparecían medio +desnudos entre los troncos de los árboles más próximos a la costa, +adelantándose un poco, retirándose después, y expresando siempre con +sus gestos y actitudes más admiración y curiosidad que temor y miedo. +Colón se dirigió con una chalupa hacia la playa, tomando posesión de +la isla en nombre de los Reyes Católicos. Sobrecogidos los indígenas +al ver hombres con trajes de brocado y con armas que reverberaban la +luz, habían concluído por acercarse, como si secreta fascinación les +empujara hacia ellos. Los españoles, a su vez, quedaban sorprendidos +al no encontrar en los americanos ninguno de los caracteres físicos de +las razas europeas, africanas y asiáticas. Su tinte cobrizo, su fina +cabellera que se extendía sobre sus hombros, sus ojos apagados, sus +femeniles miembros, su rostro confiado y sin expresión, su desnudez y +los dibujos que adornaban su piel, denunciaban una raza distinta de +las esparcidas por el Viejo Mundo, la cual conservaba aún la sencillez +y la dulzura de la infancia. Persuadido Colón que aquella isla era un +apéndice del mar de las Indias, hacia las cuales creía navegar, llamó a +sus habitantes indios[436]. + + [436] Véase Lamartine, _Biografia de Cristóbal Colón_, págs. + 86-92. Tr. + +En el _Diario_ de Colón, fuente única de la cual proceden todas las +opiniones acerca de las primeras tierras descubiertas en el Nuevo +Mundo, encontramos la siguiente noticia: «... Pusiéronse a la corda +(al pairo), temporizando hasta el viernes, que llegaron a una isleta +de los lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahani... está +Lesteoueste con la isla de Hierro... Esta isla es bien grande y muy +llana y de árboles muy verdes y muchas aguas, y una laguna en medio muy +grande» (sábado 13 de octubre). + +El día 14 de octubre por la noche salió el Almirante de Guanahaní, +llegando el 15 a las islas de _Santa María de la Concepción_ (hoy +_Concepción_ y _Cayo Rum_). El 16 de octubre, ya cerca del mediodía, +dejó el Almirante la isla de la Concepción y fué a fondear cerca de +la punta SE. de la isla Fernandina, que es la Cat de los ingleses. +El miércoles 17 salió Colón costeando la isla Fernandina y fondeó al +obscurecer del 18 en la punta del SE. (Punta de Colón). El viernes +19, al amanecer, levantó anclas y a las tres horas de navegación vió +la isla llamada _Saometo_ por los indios y que él puso el nombre de +_Isabela_. También a la Isabela se le dió el nombre de _Larga_. Desde +el 20 de octubre que fondeó en dicha isla, hasta el 24, se ocupó en +reconocerla. Refiere el mismo Colón que el 21 salió con sus capitanes +a ver la isla; «que si las otras ya vistas--dice--son muy fermosas +y verdes y fértiles, ésta es mucho más y de grandes arboledas y muy +verdes. Aquí es unas grandes lagunas, y sobre ellas y a la rueda es +el arbolado en maravilla, y aquí y en toda la isla son todos verdes +y las yerbas como en el Abril en el Andalucía; y el cantar de los +pajaritos que parece que el hombre nunca se querría partir de aquí, y +las manadas de los papagayos que obscurecen el sol; y aves y pajaritos +de tantas maneras y tan diversas de las nuestras, que es maravilla...» +Más adelante añade: «También andando en busca de muy buena agua fuimos +a una población aquí cerca, adonde estoy surto media legua; y la gente +della, como nos sintieron dieron todos a fugir, y dejaron las casas +y escondieron su ropa y lo que tenían por el monte; yo no dejé tomar +nada ni la valía de un alfiler. Después se llegaron a nos unos hombres +dellos y uno se llegó del todo aquí: yo di unos cascabeles y unas +cuentecillas de vidrio, y quedó muy contento y muy alegre, y porque la +amistad creciese más y los requiriese algo le hice pedir agua, y ellos, +después que fui en la nao, vinieron luego a la playa con sus calabazas +llenas, y folgaron mucho de dárnosla, y yo les mandé dar otro remalejo +de cuentecillas de vidrio, y dijeron que de mañana venían acá.» Después +de adquirir noticias de los isleños, los cuales le dijeron que hacia el +Sudoeste encontraría una isla muy grande que se llamaba _Cuba_[437], +en la cual abundaba el _oro y especerías y naos grandes y mercaderes_, +levantó las anclas. Desde la media noche del 24 hasta la tarde del +25 se mantuvo Colón a la vela, huyendo de los peligros y costeando +los bajos, que son muchos en aquellos lugares. El 27 del dicho mes de +octubre dirigió sus naves al Sudoeste y vió tierra al anochecer del +mismo día, entrando el 28 por la mañana en _un río muy hermoso y muy +sin peligro de bajas ni de otros inconvenientes_, y recalando--según +todas las señales--en el puerto de Gibara (Cuba)[438]. Permaneció +algunos días y recorrió varios puntos de la isla de Cuba, a la que +él dió el nombre de _Juana_, por honor--como se dijo en el capítulo +XVIII--al príncipe D. Juan, primogénito de los reyes. + + [437] Colón creía que la isla llamada Cuba por los indios, era + la verdadera _Cipango_. + + [438] De Varnhagen son las siguientes palabras: «No titubeamos + ya en suponer que la recalada de Colón tuvo lugar en el puerto + de Gibara, y de nuestra opinión son varios pilotos prácticos + de la costa, a quienes hemos leído los pasajes respectivos del + derrotero». + +El día 5 de diciembre llegó a la isla Haití, que él denominó la +Española y que también lleva el nombre de Santo Domingo. El 14 de +diciembre salió del Puerto de la Concepción y llegó a la Isla de la +Tortuga que--según Colón--«es tierra muy alta, pero no montañosa, y +es muy hermosa y muy poblada de gente como la de la Isla Española, y +la tierra así toda labrada, que parecía ser la campiña de Córdoba». +Refiriéndose a la Isla Española escribe Colón lo siguiente: «Era +cosa de maravilla ver aquellos valles y los rios y buenas aguas, y +las tierras para pan, para ganado de toda suerte...» Cariñoso fué +el recibimiento que el cacique Guacanagari, que mandaba en aquellas +costas, hizo a Colón. Envióle Guacanagari una grande canoa llena de +gente, y en ella un principal criado suyo a rogar al Almirante que +fuese con los navíos a su tierra y que le daría cuanto tuviese. Más +adelante Cristóbal Colón se dirigía a los Reyes Católicos en esta +forma: «Crean vuestras Altezas que en el mundo todo no puede haber +mejor gente, ni más mansa; deben tomar vuestras Altezas grande alegría +porque luego los harán cristianos, y los habrán enseñado buenas +costumbres de sus reinos, que más mejor gente ni tierra puede ser, y +la gente y la tierra en tanta cantidad que yo no sé cómo lo escriba; +porque yo he hablado en superlativo grado la gente y la tierra de la +_Juana_, a que ellos llaman _Cuba_; mas hay tanta diferencia dellos y +della a esta en todo como del día a la noche; ni creo que otro ninguno +que esto hoviese visto hoviese hecho ni dijese menos de lo que yo tengo +dicho, y digo que es verdad que es maravilla las cosas de acá y los +pueblos grandes de esta isla Española, la que así la llamé, y ellos la +llaman _Bohío_, y todos de muy singularísimo tracto amoroso y habla +dulce, no como los otros que parece cuando hablan que amenazan, y de +buena estatura hombres y mujeres, y no negros. Verdad es que todos se +tiñen, algunos de negro y otros de otro color, y los más de colorado. +He sabido que lo hacen por el sol, que no les haga tanto mal, y las +casas y lugares tan hermosos, y con señorío en todos, como Juez o señor +dellos, y todos le obedecen que es maravilla, y todos estos señores son +de pocas palabras y muy lindas costumbres, y su mando es lo más con +hacer señas por la mano, y luego es entendido que es maravilla.» + +Cuando el Almirante se disponía a dirigirse a un lugar de la isla +donde encontraría oro en abundancia, por negligencia o ignorancia de +un grumete se encalló (noche del 24 de diciembre o mañana del 25) la +carabela, salvándose toda la gente por el oportuno auxilio de la Niña +y de las canoas de los indígenas. «El (Cacique) con todo el pueblo +lloraban tanto--dice el Almirante--: son gente de amor y sin cudicia, +y convenibles para toda cosa, que certifico a vuestras Altezas que en +el mundo creo que no hay mejor gente ni mejor tierra; ellos aman a sus +prójimos como a sí mismos, y tienen un habla la más dulce del mundo, +y mansa, y siempre con risa. Ellos andan desnudos, hombres y mujeres, +como sus madres los parieron. Mas crean vuestras Altezas que entre sí +tienen costumbres muy buenas, y el Rey muy maravilloso estado, de una +cierta manera tan continente ques placer de verlo todo, y la memoria +que tienen, y todo quieren ver, y preguntan qué es y para qué.» También +el Cacique, además del socorro que prestó a Colón con sus canoas, le +dió algún oro. El Almirante, al encontrarse solo con la _Niña_--pues +la _Pinta_ se había alejado con Alonso Pinzón--, se decidió a dar la +vuelta a España[439]. + + [439] Ignóranse los motivos que tuvo Alonso Pinzón para + separarse del Almirante. La reconciliación se verificó poco + después en el puerto que de este suceso se llamó de _Gracia_. + +¡Qué contraste--exclama Lamartine--entre el estado en que se hallaban +estos pueblos en el momento en que los europeos les trajeron el +espíritu y el genio del Viejo Mundo y el estado a que llegaron años +después de haber conocido a sus pretendidos civilizadores! «¿Por qué +misterio la Providencia envió a Colón a ese nuevo hemisferio, que creía +favorecer con la virtud y la vida, y no sembró en él más que la tiranía +y la muerte?»[440]. Decidido Colón a dar la vuelta a España, dejó en +la Isla Española parte de sus marineros. Contaba con la buena amistad +del cacique Guacanagari, cuyos súbditos le ayudaron a hacer pequeña +fortaleza de tierra y madera, sirviéndose del tablaje y poniendo los +cañones del buque _Santa María_. El fuerte se llamó de _Navidad_. +Encargóles Colón que fuesen buenos cristianos, obedeciesen a su +capitán, respetaran a Guacanagari y no hicieran violencia a hombre ni +mujer. También les encargó que no mostrasen codicia y que aprendieran +la lengua de los indígenas[441]. Su amigo Arana, deudo de la cordobesa +Beatriz, recibió la jefatura de la improvisada fortaleza. + + [440] Ob. cit., pág. 105. + + [441] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. I, cap. XX. + +Despidióse del cacique Guacanagari y se dispuso a volver a España. Se +habían desvanecido las ilusiones de muchos tripulantes, que soñaban +con encontrar una tierra rica, la famosa tierra de Marco Polo, cuajada +de oro y sembrada de piedras preciosas. Hallaron, sí, montañas +tapizadas de verdura, extensos bosques con árboles gigantescos, huertas +con plantas de varias clases y pájaros de vivos colores. En lugar de +grandes ciudades, encontraron miserables aldeas; en lugar de grandes +casas, pequeñas chozas; en lugar de grandiosos templos, _piedras +propias para la construcción de Iglesias_. Según el mismo Almirante, en +lugar de poderosos sacerdotes, groseros fetiches; en lugar de gentes +civilizadas, tribus desnudas y salvajes, y, lo que fué peor, en lugar +de oro y piedras preciosas, pelotas de algodón hilado y azagayas y +papagayos domesticados. Después de recorrer varias islas, encontraron +algo, muy poco oro; ninguna piedra preciosa. Cansados de recorrer +diferentes pueblos cosechando desengaño tras desengaño, pues el oro no +parecía por ninguna parte, se decidieron a abandonar las Indias. + +El 16 de enero de 1493 emprendió Colón la vuelta a España sin incidente +alguno notable. El mar se hallaba tranquilo, el viento era excelente +y la temperatura suave. El 21 de enero el viento refrescó mucho, y +luego el cielo perdió su transparencia. Las provisiones disminuían, no +quedando ya más que patatas, galleta y vino. El viernes, 25 de enero, +sobrevino gran calma. En este día los marineros lograron coger un +atún y un tiburón. El 4 de febrero se puso lluvioso y frío el tiempo: +el Almirante mandó gobernar al Este. El 8 de dicho mes se cambió de +rumbo, tomando al Sudeste cuarto al Este. El 12 de febrero el Almirante +comenzó a tener grande mar y tormenta, aumentando el 13 el peligro. El +14 por la noche, cuando ya se hallaba cerca de las costas de Europa, +creció el viento y se desencadenó furioso temporal, que separó a las +dos carabelas. La _Pinta_ fué a fondear en Bayona de Galicia y la +_Niña_ arribó a Santa María, la isla meridional de las Azores. El 4 de +marzo llegó a Lisboa, después de nuevas tormentas. Escribió al rey de +Portugal, quien se hallaba nueve leguas de allí, diciéndole que los +reyes de Castilla le habían mandado que no dejase de entrar en los +puertos lusitanos y pedir, mediante sus dineros, lo que necesitase, +añadiendo que solicitaba permiso para ir con la carabela a Lisboa, pues +temía que algunos, creyendo que traía mucho oro, estando en puerto +despoblado, intentasen robarle, como también para que se supiera que no +venía de Guinea, sino de las Indias. El 8 de marzo recibió Colón carta +del rey de Portugal invitándole a que se llegase adonde él estaba, y +daba órdenes para que se diese generosamente al Almirante todo lo que +necesitara. Colón, el 9 de dicho mes, salió de Sacanbeu, teniendo la +señalada honra de presentarse ante el Monarca, que se encontraba en el +valle del Paraíso, por la noche de aquel día. El 11 se despidió del Rey +y marchó a Villafranca con el objeto de ver a la Reina, que permanecía +en el monasterio de San Antonio. En seguida volvió a emprender su +camino y se fué a dormir a Llandra. El 12, estando para salir de +Llandra, recibió la visita de un escudero del Rey, quien le ofreció, +en nombre de su Monarca, toda clase de medios, dado que prefiriera ir +a Castilla por tierra. Cristóbal Colón desde Lisboa, y Pinzón desde +Bayona, cinglaron (13 de marzo) a Palos, entrando los dos el día 15, +el Almirante por la mañana y Martín Alonso por la tarde. Pinzón no +llegó a entrar en la villa y se trasladó a una casa de campo, en donde +se agravó su enfermedad, siendo llevado al convento de la Rábida y +falleciendo a los pocos días. «Y porque en breves días murió--escribe +el P. Las Casas--no me ocurrió más que de él pudiera decir.» + +Por el contrario, la fortuna se mostró propicia con el Almirante, como +lo indicaba entusiástica carta que desde Lisboa, con fecha 13 de marzo +de 1493, escribió al magnífico Sr. Rafael Sánchez, tesorero de los +Reyes Católicos. (Apéndice M). El día 15 del mismo mes entró en Palos. + +_Carta de los Sres. Reyes Católicos a D. Cristóbal Colón, +complaciéndose del buen suceso de su primer viaje; encargándole +que acelere su ida a la corte, y que deje dadas las disposiciones +convenientes para volver luego a las tierras que había +descubierto[442]._ + + [442] _Archivo de los duques de Veragua. Colec. de doc. inéd._ + etc., tomo XIX, págs. 470 y 471. + + Marzo 30 de 1493. + + El Rey e la Reyna: D. Cristóbal Colón. Nuestro Almirante del + Mar Océano, e Visorrey y Gobernador de las islas que se han + descubierto en las Indias: Vimos vuestras letras y hobimos mucho + placer en saber lo que por ellas nos escribisteis y de haberos + dado Dios tan buen fin en vuestro trabajo, y encaminado bien + en lo que comenzaste, en que El será mucho servido, y Nosotros + asimismo y Nuestros Reinos recibir tanto provecho. Placera a Dios + que demás de lo que en esto le servides, por ello recibiréis + de Nos muchas mercedes, las cuales creed que se vos harán como + vuestros servicios e trabajos lo merecen: y porque queremos que + lo que habeis comenzado con el ayuda de Dios se continúe y lleve + adelante, y deseamos que vuestra venida fuese luego; por ende + por servicio Nuestro, que dedes la mayor priesa que pudieredes + en vuestra venida, porque con tiempo se provea todo lo que es + menester, y porque como vedes el verano es entrado, y no se pase + el tiempo para la ida allá, ved si algo se puede aderezar en + Sevilla o en otras partes para vuestra tornada a la tierra que + habeis hallado; y escribidnos luego con ese correo que ha de volver + presto, porque luego se provea como se haga, en tanto que acá vos + venís y tornais; de manera que cuando volvieredes de acá, esté + todo aparejado. De Barcelona a treinta días de marzo de noventa y + tres.==_Yo el Rey._==_Yo la Reina._==Por mandado del Rey e de la + Reina, _Fernando Alvarez_.==En el sobrescrito decía: _Por el Rey e + la Reina_.==_A D. Cristóbal Colón, su Almirante del Mar Océano, e + Visorrey e Gobernador de las islas que se han descubierto en las + Indias._ + +Acerca del recibimiento de Colón en Sevilla y Barcelona, Andrés +Bernáldez, que alojó en su casa al Almirante, refiere lo que a +continuación copiamos: «Descubierta la tierra, se vino Colón a +Castilla... entró en Sevilla con mucha honra a 31 de marzo, Domingo de +Ramos, donde le fué hecho buen recibimiento; trajo diez indios, de los +cuales dejó en Sevilla cuatro, y llevó a Barcelona a enseñar a la Reina +y al Rey seis, donde fué muy bien recibido, y el Rey y la Reina le +dieron gran crédito y le mandaron aderezar otra armada mayor y volver +con ella». + +Cuéntase que cierto día en que fué invitado a la mesa de los reyes, +uno de los convidados, envidioso de los honores que se tributaban a +modesto extranjero, le hubo de preguntar que si él (Colón) no hubiese +nacido, ¿hubiera algún otro descubierto el nuevo hemisferio? El +Almirante no le respondió; pero cogiendo un huevo entre sus manos se +dirigió a todos los comensales invitándoles a que colocasen el huevo de +modo que el punto de contacto fuera el extremo exterior del diámetro +más largo. Ninguno pudo conseguirlo. Entonces Colón lo rompió por uno +de sus extremos, y haciendo que se mantuviera recto sobre la mesa +probó a los envidiosos de su gloria, que no existía mérito alguno en +realizar una idea; pero el que la realizaba antes que los demás podía +reclamar para él los derechos de la primacía. Este apólogo ha sido +desde entonces la respuesta que los inventores y descubridores han dado +a sus semejantes. Ellos no habrán sido los más grandes; pero fueron +los más favorecidos por la inspiración[443]. El banquete fué--según +otros escritores--ofrecido a Cristóbal Colón por Don Pedro González +de Mendoza, gran cardenal de España. A la divulgación del imaginario +banquete ha contribuído seguramente y no poco la conocida estampa de +Teodoro Bry, y respecto a lo que se llama _El huevo de Colón_, ha +probado Navarrete que es una leyenda más entre las muchas que adornan +el descubrimiento de las Indias. + + [443] Lamartine. Ob. cit. págs. 119 y 120. + +Como se creyese por todos que las tierras descubiertas eran como +una parte del continente asiático, se les dió el nombre de _Indias +Occidentales_, para distinguirlas de las _Orientales_, y se llamó +indios a los naturales del Nuevo Mundo. + +Quisieron los Reyes Católicos, _aunque para esto no tuviesen +necesidad_, como dice Oviedo, fortalecer su derecho con la sanción +pontificia[444]. En su virtud, después del primer viaje de Cristóbal +Colón, se apresuraron a obtener el beneplácito de Alejandro VI para los +descubrimientos hechos y los sucesivos, pensando, ya en la propagación +del cristianismo, ya con el objeto de precaver las pretensiones y +reclamaciones de los reyes de Portugal, a los cuales los Papas, +mediante diferentes Breves, les habían concedido el monopolio de todas +las tierras descubiertas y por descubrir lo mismo en Africa que en +la India[445]. Los dos Breves de Alejandro VI llevan la fecha del 3 +y 4 de mayo de 1493, y comienzan designando como objeto principal +y obra agradable a Dios la predicación de la doctrina cristiana +entre los indios. Dice en seguida en el primer Breve: «Como Colón +ha descubierto ciertas islas y continentes lejanos y que hasta hoy +eran ignorados[446], concedemos de nuestro libre impulso, sin ser +solicitados por vos[447], ni por otra persona alguna, de nuestra propia +autoridad apostólica, a vos y a todos vuestros sucesores todas estas +islas y tierras firmes recientemente descubiertas y por descubrir, +en cuanto no pertenezcan ya a algún otro rey cristiano, y prohibimos +a todos los demás, bajo pena de excomunión, ir a aquellas tierras y +traficar allí sin vuestro permiso.» (Apéndice N). + + [444] _Hist. de Indias_, lib. I. cap. VIII. + + [445] Véase Dr. Sophus Ruge, _Hist. de la época de los + descubrimientos geográficos_, págs. 105, 106 y 107, en la + Hist. Universal de Oncken, tomo VII. + + [446] Colón, como se dijo en una nota de este capítulo, creía + que la isla de Cuba era la verdadera Cipango. + + [447] Doña Isabel y Don Fernando. + +Considerando el Pontífice que los términos en que se hallaba redactado +el citado Breve eran demasiado generales, publicó otro al día +siguiente, señalando las regiones respectivas, donde España y Portugal, +sin temor de exponerse a colisiones, podían hacer sus descubrimientos. +En el Breve, pues, del día 4, se fijó una línea de demarcación «que +a la distancia de 100 leguas al Oeste de las Azores y de las islas +de Cabo Verde pasaba por los dos polos como meridianos y dividía +el planeta en dos mitades.» El hemisferio occidental pertenecía a +España, y el oriental a Portugal. Al trazar dicha línea de demarcación +Alejandro VI, debió tener presente las ideas manifestadas por el +Almirante, quien todavía en el año 1498 consignaba lo siguiente: «Me +acuerdo que cuantas veces fui a la India cambió la temperatura a 100 +leguas al Oeste de las Azores, y esto sucedía en todos los puntos desde +Norte a Sur.» Añade más adelante: «Cuando navegaba de España a las +Indias, encontré, tan pronto como había pasado 100 leguas al Oeste de +las Azores, un grandísimo cambio en el cielo y en los astros, en el +ambiente y en el agua del mar, y estos fenómenos los tengo observados +con gran cuidado. Noté, cuando había pasado las citadas 100 leguas más +allá de las mencionadas islas, tanto en el Norte como en el Sur, que +las agujas de marear, que hasta allí declinaban hacia Nordeste, giraban +todo un cuarto de viento (igual a 11° y cuarto de la brújula) hacia +Noroeste, y esto acontecía desde el instante que llegaba a aquella +línea. Al propio tiempo se presentaba otro fenómeno, como si en aquel +punto fuese más elevada la superficie de la tierra, porque encontré el +mar cubierto completamente de yerbas semejantes a ramas de abeto y con +frutos parecidos a los del alfónsigo, siendo estas yerbas tan espesas +que en mi primer viaje creí que allí había bajíos que harían encallar +los buques. Tan pronto como llegamos a aquella línea a nuestro regreso, +no se encontró rama alguna. También observé que el mar estaba en este +punto tranquilo y unido, y casi nunca agitado por vientos, y que desde +aquella línea al Oeste era la temperatura muy suave, distinguiéndose +muy poco verano e invierno»[448]. + + [448] Para comprender mejor todo esto estúdiese la colección + de Navarrete. + +«Este pasaje--dice el barón de Humboldt en su _Cosmos_--contiene las +ideas de Cristóbal Colón y sus observaciones sobre la Geografía física; +la influencia de las longitudes, la declinación de la aguja magnética, +la inflexión de las líneas isotérmicas entre las costas occidentales +del Mundo Antiguo y las orientales del Nuevo, la situación del gran +banco de Sargazos o plantas ficoideas en el Atlántico, y sobre las +relaciones que existen entre esta parte del mar y su atmósfera. Los +pocos conocimientos matemáticos de Cristóbal Colón y sus observaciones +equivocadas del movimiento de la estrella polar cerca de las islas +Azores, indujeron a este descubridor a admitir una irregularidad en la +forma esférica de la tierra. Creía que el hemisferio occidental era más +elevado, más _hinchado_ que el otro; que los buques al llegar a esta +parte donde la aguja magnética señala el Norte verdadero, estaban más +próximos al cielo; y que esta elevación era la causa de la temperatura +más fresca. Si a esto se agrega que Colón de regreso de su primer +viaje tuvo la idea de ir a Roma para referir personalmente al Papa +todo cuanto había descubierto (se entiende en cuanto se relacionaba +con la religión, la mayor proximidad del cielo, etc.); si, por otra +parte, se tiene presente la importancia que se daba en tiempo de Colón +al descubrimiento de una línea nueva magnética, en la cual la aguja +se mantiene constante, se me dará razón cuando el primero sostuve que +el Almirante en los momentos de mayor favor en la corte, trabajó para +transformar la línea divisoria física que había encontrado en la línea +divisoria política.» + +En el Breve del día 4 se fijó la línea de demarcación a 100 leguas al +Oeste de _cualquiera_ (_qualibet_), isla de las Azores o de las de Cabo +Verde, sin fijar ninguna isla determinada, ni a un grupo de ellas, +ignorando que la más occidental de Cabo Verde se halla casi 6° más al +Este que la más occidental de las Azores. Explícase esta ignorancia +porque los cosmógrafos en aquellos tiempos no podían, por falta de +medios, determinar exactamente las longitudes. + +También por entonces (28 mayo 1493) se concedió a Colón un escudo de +armas, en el cual figuraban, además de las suyas o de familia, las de +Castilla y León en campo verde, y unas islas doradas en ondas de mar +(Apéndice O). + +En el correr de los tiempos se colocó en su sepulcro un letrero que +decía: + + _A Castilla y a León._ + _Nuevo Mundo dió Colón._ + +Los detractores del Almirante y defensores de Pinzón transformaron el +dístico en la siguiente forma: + + _A Castilla y a León_ + _Nuevo Mundo dió Pinzón._ + +Pareciéndoles después que habían cometido una injusticia, creyeron +arreglarlo todo diciendo: + + _Por Castilla, con Pinzón,_ + _Nuevo Mundo halló Colón._ + +Con espíritu más levantado vinieron otros que admitieron el mote de +esta manera: + + _Por Castilla y Aragón_ + _Nuevo Mundo halló Colón._ + +Desde la cátedra del Ateneo de Madrid propuso D. Víctor Balaguer que si +algún día se intentaba variar el dístico, debía ser del siguiente modo: + + _Por la española nación_ + _Nuevo Mando halló Colón._ + +El ilustre escritor norteamericano Charles F. Lummis, en su pequeño +libro intitulado _Los exploradores españoles del siglo XVI_, ha dicho +lo siguiente: «A una nación le cupo en realidad la gloria de descubrir +y explorar la América, de cambiar las nociones geográficas del mundo +y de acaparar los conocimientos y los negocios por espacio de siglo y +medio. Y esa nación fué España.» + +Un genovés, es cierto, fué el descubridor de América; pero vino en +calidad de español; vino de España por obra de la fe y del dinero de +españoles; en buques españoles y con marineros españoles, y de las +tierras descubiertas tomó posesión en nombre de España»[449]. + + [449] Pág. 59. + +Colocada en este punto la cuestión que nosotros resolveríamos con +Balaguer y Lummis, no queremos, sin embargo, pasar en silencio las +atinadas observaciones del Sr. Sánchez Moguel. Tales son las palabras +del Catedrático de la Universidad de Madrid: «El conquistador de +Granada, en su testamento, otorgado el 20 de enero de 1516, al +instituir heredera de sus reinos de la corona de Aragón a su hija doña +Juana, no comprende entre ellos en modo alguno las islas y tierra firme +del mar Océano, esto es, el Nuevo Mundo». Sin duda, no pertenecía, ni +en todo ni en parte, a su corona aragonesa, cuando no lo menciona. No +cabe atribuirlo a olvido, porque no los hay de tanta monta, ni menos +aún en documentos de esta clase. En cambio, su egregia esposa, la +magnánima Reina de Castilla, en su testamento, fechado en Medina del +Campo el 12 de octubre de 1504, habla de las islas y tierra firme del +mar Océano como parte integrante de sus reinos de Castilla. Y ¿por +qué? Sea la gloriosa Reina quien nos responda: «_Por quanto... fueron +descubiertas e conquistadas a costa destos Reynos e con sus naturales +dellos_»[450]. + + [450] _España y América_, págs. 34 y 35. + +No creemos que la cuestión tenga mucha importancia. Sin embargo, +colocados en la obligación de dar nuestra opinión, diremos que la +parte que tomó Castilla en el descubrimiento del Nuevo Mundo fué +mayor, como mayor fué el apoyo que prestó a Colón la reina Isabel. +Conviene no olvidar lo que dice Guicciardini, Embajador de la Señoría +de Florencia en la Corte del Rey Católico: «los negocios pertenecientes +a Castilla se gobernaban, principalmente, por su mediación y autoridad +(de Isabel)». Se ha dicho también que D. Fernando mandó librar de +la Tesorería de Aragón--y esto lo afirman los defensores de D. +Fernando--la cantidad necesaria para la empresa del descubrimiento, +a causa de la pobreza del Erario castellano, disponiendo después +que del primer oro que viniese de las tierras descubiertas se diera +parte a Aragón, que se empleó, por cierto, en dorar el artesonado de +la Aljafería de Zaragoza; pero el catalán Bofarull no halló entre +los papeles de la citada Tesorería orden ni registro de semejante +libramiento, y el aragonés Nougués y Secall ha mostrado que el dorado +de la Sala mayor de la Aljafería es anterior a la vuelta de Colón de +su primer viaje. Si pudiese haber todavía alguna duda, habremos de +recordar que Alejandro VI concedió las tierras descubiertas a los reyes +de Castilla y sólo a los reyes de Castilla. + + + + +CAPÍTULO XXI + + SEGUNDO VIAJE DE COLÓN.--PRISA DE LOS REYES EN QUE SE + REALIZASE.--JUNTA DE TORDESILLAS.--PERSONAS NOTABLES QUE + ACOMPAÑARON AL ALMIRANTE.--DESCUBRIMIENTOS: LA DOMINICA Y + OTRAS ISLAS.--EL FUERTE DE NAVIDAD.--LA ISABELA.--INSURRECCIÓN + GENERAL.--EL COMISARIO REGIO JUAN DE AGUADO.--COLÓN EN + ESPAÑA.--PRESÉNTASE A LOS REYES EN BURGOS.--EL COMERCIANTE JOYERO + MOSÉN JAIME FERRER EN BURGOS. + + +Prisa tenían los Reyes Católicos de que Cristóbal Colón realizase la +segunda expedición. Desde Barcelona, con fecha 23 de mayo de 1493, +escribieron Doña Isabel y Don Fernando al florentino Juan Berardi, +mercader y asentista para los negocios de las Indias, ordenándole que +comprase una nao de 100 a 150, hasta 200 toneles, y la pertrechase para +cuando fuera a recibirla el Almirante, el cual (añadían) iría presto +y le satisfaría el costo que hubiese tenido; le encargaban también la +provisión de 2.000 o 3.000 quintales de bizcocho. + +Empeño tenían Doña Isabel y D. Fernando en que el médico o físico +Alvarez Chanca fuese a las Indias, como indica la carta que copiamos. +«El Rey o la Reina: Doctor Chanca: Nos habemos sabido que vos, con el +deseo que teneis de Nos servir, habeis voluntad de ir a las Indias, +e porque en lo hacer nos servireis, e aprovechareis mucho a la salud +de los que por nuestro mandado allá van, por servicio nuestro que +lo pongais en obra, e vayais con el nuestro Almirante de las dichas +Indias, el cual vos hablará en lo que toca a vuestro asiento para allá, +y en lo de acá Nos vos enviamos una carta para que vos sea librado el +salario e racion que de Nos teneis en tanto que allá estuvieredes.--De +Barcelona, veinte y tres de mayo de noventa y tres»[451]. + + [451] Navarrete, _Colección de los viajes y descubrimientos_, + etc., tomo II. pág. 54. + +Al Doctor sevillano Alvarez Chanca, debemos la relación del segundo +viaje. + +Salió Cristóbal Colón de Barcelona el día 30 del mismo mes de mayo, con +encargo especial de apresurar su salida. El 1.º de junio volvieron a +escribir los reyes una carta a Berardi y otra a Gómez Tello, alguacil +de la Inquisición, sobre la provisión del bizcocho[452]. + + [452] Tan a satisfacción desempeñó Berardi el encargo, + que en 4 de agosto del mismo año le dieron los monarcas + las gracias por lo que había hecho, encargándole la + continuación.--_Archivo de Indias de Sevilla._--Extractos + hechos por Muñoz, de varios libros y documentos. + +El deseo de los reyes de que Colón realizase su viaje, era cada vez +mayor. Veámoslo: «El Rey e la Reina: D. Juan de Fonseca, del nuestro +Consejo: Nos escribimos al Almirante de las Indias, encargándole que +dé mucha priesa en su partida; vos por servicio nuestro, dad toda +la priesa que pudiéredes en ello, y ya sabeis como vos mandamos que +después de partido, vos quedásedes ende en esa costa de la de la mar y +en Sevilla, para que si hobiese que facer otra armada para ir en pos +del Almirante, la ficiéredes e la enviáredes. Por servicio nuestro que +así lo fagais, y vos informad mucho de los navíos que podreis haber +en esas partes, que son para enviar este viaje, y en cuantos días se +podrán aderezar para que partan, y el bizcocho que fuere menester, +sabed en que tiempo se puede haber, y que dinero será menester para +todo esto, y escribídnoslo luego para que cuando mandáremos entender +en ello, se provea todo con tiempo. En Barcelona, a veinti y cinco de +julio de noventa y tres»[453]. + + [453] Ob. cit. + +La actitud poco franca de Portugal tenía en mucho cuidado a Doña Isabel +y a Don Fernando. Terminantemente así lo manifiestan en la siguiente e +interesante carta, dirigida al Almirante, y escrita dos días después +que la anterior. + +«El Rey é la Reina: Don Cristobal Colon, nuestro Almirante de las Islas +é Tierra del mar Océano a la parte de las Indias: vimos vuestra letra +que escribisteis desde Córdoba, y ya con un correo que este otro día +partió de aquí vos escribimos la respuesta que el Rey de Portugal nos +envió con Herrera: despues acá no son venidos los mensajeros que nos +escribió que nos enviaba, ni sabemos cosa dello; verdad es que nos han +dicho que eran partidos de Portugal para acá por la mar, puede ser que +con tiempo contrario no sean venidos: y cuanto a lo que decís que puede +ser que se haya detenido de partir el armada de Portugal, esperando +a partir despues que seais partido, es posible que sea así; aunque +nosotros dudamos dello según lo que el Rey de Portugal nos escribió; +pero como quiera que sea, no se faga mudanza en lo de los Capitanes y +carabelas: y asimismo ya sabeis que, cuando de aquí partisteis y Don +Juan de Fonseca, mandamos al dicho Don Juan que despues de vos en buena +hora partido, se quedase él en buen hora en Sevilla y en su costa, para +saber de continuo si armaron en Portugal, y que sabiéndolo él ficiese +otra armada para enviar a vos, que fuese el doble de los navíos que +supiese que en Portugal armasen. Esto mismo le mandamos agora, como +lo vereis por la carta que le escribimos. Por servicio nuestro que +en tanto que ende estuviéredes vos procureis de saber todo lo que se +ficiere en Portugal, y de continuo nos lo faced saber, porque si fuese +menester cualquier provision de acá, se envíe luego. En lo que toca a +Alonso Martínez de Angulo quisiéramos que tuviera disposición para ir +este viaje, porque conoscemos que es tal cual cumple al negocio; pero, +pues si su indisposicion no le dá lugar para ello, quédese que en otras +cosas nos servirá, y vaya Melchor como aquí vos lo fablamos. Dad mucha +priesa en vuestra partida por servicio nuestro, é facednos saber para +cuando será queriendo Dios. De Barcelona a veinti y siete de julio de +noventa y tres»[454]. + + [454] Ob. cit. + +No pasaron muchos días y también los reyes, desde Barcelona, pensando +en la actitud de Portugal, escribieron (cinco de septiembre del mismo +año) a Fonseca, dándole prisa para que inmediatamente se realizase el +viaje. Decíanle lo siguiente: «... é Nos vos damos é encargamos, si +servicio nos deseais facer, que dedes mucha priesa en todo lo que se +ha de facer, de manera quel dicho Almirante no se detenga una hora de +partir, porque de cualquier dilacion que hobiese en su partida seriamos +mucho deservidos...»[455]. + + [455] Archivo de Indias en Sevilla.--Conde Roselly de Lorgues, + _Cristóbal Colón_, tomo II, páginas 909 y 910. + +¿Por qué las relaciones entre Castilla y Portugal no eran cordiales? +El rey Juan II, inmediatamente que hubo despedido a Colón[456], se +dirigió al gobierno de España recordándole los Breves pontificios que +sancionaban su derecho de monopolizar los descubrimientos y tráfico +en determinados mares. Ni la embajada que Fernando e Isabel enviaron +a Lisboa y que tan prudentemente desempeñó Lope de Herrera, ni la +que mandó a Castilla el rey de Portugal, compuesta de Pedro Díaz y +de Ruy de Pina, dieron resultado alguno favorable. No siendo posible +el fijar la línea de demarcación propuesta por el Papa[457], obligó +a los gobiernos de España y Portugal a entrar en negociaciones para +resolver todas las cuestiones que pudieran suscitarse. Acordóse al fin +el nombramiento de dos comisiones, una de parte de Portugal y otra +de parte de Castilla. Nombrados por ambas naciones sus respectivos +representantes, reuniéronse en Tordesillas, población situada junto al +río Duero, al Sudoeste de Valladolid, y después de varias conferencias, +se firmó el convenio (7 junio 1494). + + [456] Véase el capítulo XX. + + [457] Ibidem. + +Por dicho convenio España reconoció a Portugal todos los derechos +sobre la Guinea y otros territorios; también, en atención a que los +portugueses se quejaban de que la línea trazada por el Papa reducía sus +empresas a muy estrechos límites, accedió a que en vez de tirarse a +las 100 leguas al Occidente de Cabo Verde y las Azores, como dispuso +Alejandro VI, se extendiese a las 370; pero tomando esta vez por punto +de partida la isla más Occidental de Cabo Verde, sin hablar para nada +de las Azores. «De lo cual resultó, según nuestros conocimientos +geográficos actuales, que la concesión hecha a España quedó reducida, +por lo menos, en 90 leguas, diferencia entre la isla extrema Occidental +de las Azores y la extrema de Cabo Verde, es decir, que España, en +realidad, no obtuvo 270 leguas a más de las 100 fijadas por el Papa, +sino solamente unas 180 leguas»[458]. Así--dice Vasconcellos--esta gran +cuestión, la mayor que se agitó jamás entre las dos Coronas, porque era +la partición de un Nuevo Mundo, tuvo amistoso fin por la prudencia de +los dos monarcas más políticos que empuñaron nunca el cetro.» Prescott +añade la observación siguiente: «No pasaron muchos años sin que las +dos naciones, rodeando el globo por distintos caminos, vinieran a +encontrarse en la parte opuesta; caso, según parece, no previsto por el +tratado de Tordesillas. Sin embargo, las pretensiones de ambas partes +se fundaron en los artículos de aquel tratado, que no era más, como +es sabido, que un suplemento a la bula primitiva de demarcación de +Alejandro VI. Así, aquel arrogante ejercicio de autoridad pontificia, +tantas veces ridiculizado como quimérico y absurdo, en cierto modo +llegó a justificarse por el suceso, porque estableció, en efecto, los +principios según los cuales quedó definitivamente entre dos pequeños +estados de Europa la vasta extensión de imperios vacantes en Oriente y +Occidente»[459]. + + [458] Dr. Sophus Ruge, Ob. cit., pág. 106. + + [459] _Reyes Católicos_, cap. 18. + +Dentro del plazo de diez meses, cada nación había de mandar a la Gran +Canaria una comisión compuesta de pilotos y astrónomos, para fijar la +línea de demarcación. De la Gran Canaria pasarían a las islas de Cabo +Verde, navegando luego 370 leguas al Oeste y señalando del modo que se +acordase la citada línea de demarcación. La expedición no se realizó y +tiempo adelante renacieron nuevas disensiones y divergencias. (Apéndice +P). + +Al fin el 25 de septiembre de 1493 salió Colón del puerto de Cádiz +con rumbo a las Canarias. Se componía la flota de 14 carabelas y tres +buques grandes de transporte. Fueron embarcados unos 1.200 hombres de +armas con su correspondiente caballería, bastantes animales domésticos, +varios cereales, legumbres de toda clase y vides para aclimatarlas en +las nuevas tierras descubiertas. + +Si en el primer viaje nadie quería embarcarse, en el segundo «allí +estaba--escribe Washington Irving--el hidalgo de elevados sentimientos +que iba en pos de aventuradas empresas; el altivo navegante que +deseaba coger laureles en aquellos mares desconocidos; el vago +aventurero que todo se lo promete de un cambio de lugar y de distancia; +el especulador ladino, ansioso de aprovecharse de la ignorancia de +las tribus salvajes; el pálido misionero de los claustros consagrado +al servicio de la iglesia, y devotamente celoso por la propagación de +la fe; todos animados y llenos de vivas esperanzas...»[460]. La clase +noble estaba representada por Alonso de Ojeda, Juan Ponce de León, +que descubrió tiempo adelante la Florida, Diego Velázquez y Juan de +Esquivel, después gobernadores, respectivamente, de Cuba y de Jamaica, +y otros, atraídos por el deseo de grandes riquezas y de novelescas +aventuras. + + [460] _Vida y viajes de Cristóbal Colón_, libro VI, cap. I. + +En una carta de los Reyes Católicos a Cristóbal Colón, escrita +desde Barcelona, cuando se andaba en los preparativos de la citada +expedición, se lee lo que de ella copiamos: «Nos parece que sería bien +llevásedes con vos un buen astrólogo, y nos parecía que sería bueno +para esto Fray Antonio de Marchena, porque es buen astrólogo y siempre +nos pareció que se conformaba con vuestro parecer.» Además de Fray +Antonio de Marchena, llevó Colón un Vicario apostólico, el benedictino +Bernardo Boil o Buil, personalidad de bastante relieve en los últimos +años del siglo XV[461]. + + [461] Caresmar dice que Fray Boil nació en Tarragona cerca del + año 1445 (_Boletín de la Real Academia de la Historia_, tomo + XIX, pág. 280). Otros afirman que fué aragonés y algunos que + nació en el reino de Valencia. + +En las instrucciones de los Reyes Católicos a Colón, dadas el 29 de +mayo de 1493, se le dice que había de llevar al Padre Buil con otros +religiosos para catequizar a los indios, _tratándolos muy bien y +amorosamente, sin que les fagan enojo alguno_[462]. Los religiosos +siguieron al pie de la letra los consejos de D.ª Isabel y D. Fernando, +y sin descanso alguno predicaron la ley de Dios, donde todo es amor y +caridad. + + [462] Archivo de Indias en Sevilla. + +A ruego de los Reyes Católicos, Alejandro VI, por Bula de 7 de julio +de 1493, concedió omnímoda potestad eclesiástica a Fr. Bernardo Buil y +a sus delegados para bautizar, confirmar y administrar toda clase de +sacramentos, consagrar iglesias, absolver de pecados reservados a la +Santa Sede, etc.[463]. + + [463] El P. Buil pertenecía a la orden de benedictinos y fué + abad del convento de Montserrat, pasando luego a la de los + Mínimos, fundada por San Francisco de Paula. + +El 2 de octubre llegó la flota a la Gran Canaria, donde hubo de +recalar; también el 5 en la Gomera porque uno de los barcos hacía agua. +Después de comprar algunos animales para que se aclimatasen en las +nuevas tierras, continuó su marcha y el 13, favorecida la escuadra por +buena ventolina del Este, perdió de vista la isla de Hierro. El 26 de +dicho mes sobrevino brusca tempestad, cuya violencia duró cuatro horas, +llegando al otro lado del Atlántico, habiendo seguido un derrotero más +meridional que la expedición primera. + +El 3 de noviembre, cerca del alba--según escribe el Dr. Chanca--dijo +un piloto de la nave capitana: _albricias que tenemos tierra_. La +gente, fatigada de tanto navegar, recibió la noticia con suma alegría. +Los tripulantes, habiendo desembarcado y recorrido más de una legua +de costa, notaron que toda la isla era montañosa y cubierta de verdes +praderas: el Almirante la llamó _Dominica_, por ser domingo aquel +día. Pasaron luego a otra, distante cuatro o cinco leguas, la cual +era tierra llana, y les pareció que estaba despoblada, denominándola +_Marigalante_, del nombre de la nao de Colón. Navegaron siete u ocho +leguas y encontraron una tercera isla que nombraron _Guadalupe_, en +cumplimiento de una promesa hecha a los religiosos del célebre convento +de dicho título en Extremadura. Vista la isla desde el mar ofrecía +grandioso espectáculo, contribuyendo a ello magnífica cascada que +se precipitaba desde elevada sierra a la llanura. Desembarcaron los +españoles en un sitio donde había chozas abandonadas, en las que se +encontraron comestibles, algodón en rama y alguno elaborado, indicando +los huesos humanos que vieron en las citadas cabañas que los habitantes +eran antropófagos o caribes. En las relaciones con estos salvajes +sirvieron a Colón como intérpretes dos de los siete indios que se había +llevado en su primer viaje, pues los cinco restantes habían muerto. + +Costeando al Nor-Oeste de la isla Guadalupe fué poniendo nombre a +las islas del hermoso archipiélago según se le presentaban, como +_Monserrate_, _Santa María la Redonda_, _Santa María la Antigua_, _San +Martín_, _Santa Cruz_ y otras. Sostuvieron los españoles un combate con +una canoa de feroces indios, llamándoles la atención que las mujeres +peleaban lo mismo que los hombres. Mandó Colón algunos de los suyos en +una carabela hacia unas islas que de lejos se veían, y como aquéllos a +su vuelta le dijesen que eran más de 50, Colón, a la mayor del grupo, +le puso _Santa Ursula_, y a las otras _Las once mil vírgenes_. Continuó +su rumbo hasta llegar a una isla grande, de rica vegetación y con +buenos pastos, a la que los naturales llamaban Burenquen, él denominó +_San Juan Bautista_ y hoy se la conoce con el nombre de _Puerto Rico_. +Detúvose en un puerto de dicha isla dos días[464], dándose a la vela +la escuadra, hasta que el 22 de noviembre arribó a otra isla, que +reconoció ser el extremo Oriental de Haití o la Española. Continuó +su rumbo y al pasar por la provincia llamada Xamaná dos indios se +metieron en una canoa pequeña y llegaron a la nao del Almirante, a +quien dijeron que los mandaba su Rey para rogarle que bajase a tierra +y le darían oro y comida; negóse Colón, y continuó su camino hasta +llegar al puerto de _Monte Cristi_, donde estuvo dos días. Bajaron a +tierra algunos españoles y vieron un gran río (el de Santiago), en +cuyas márgenes encontraron dos hombres muertos y al día siguiente otros +dos, pudiéndose notar que uno de ellos tenía muchas barbas. Aunque el +puerto de Monte Cristi se halla distante del de Natividad unas siete +leguas, comenzaron a presentir malas nuevas de la colonia que en su +primer viaje dejara el Almirante. Al anochecer del día 27 llegó Colón +al fuerte de Natividad y mandó tirar dos tiros de lombarda. No tuvieron +contestación, porque los 43 españoles habían muerto a manos de los +caciques Caonabó y Mayrení, seguramente--como se probó después--con +gran contento del famoso Guacanagari[465]. Varios indios y entre ellos +un primo de Guacanagari se presentaron al Almirante. + + [464] Ensenada de Mayagüez. + + [465] Lista de las personas que Cristóbal Colón dejó en la + Isla Española en su primer viaje y halló muertas por los + indios cuando volvió el 1493: + + Diego de Arana, Gobernador. Pedro Gutiérrez, + Teniente-Gobernador. Rodrigo de Escobedo, + Teniente-Gobernador Alonso Velez de Mendoza, de Sevilla. + Alvar Pérez Osorio, de Castrojeriz. Antonio de Jaén, + de Jaén. El bachiller Bernardino de Tapia, de Ledesma. + Cristóbal del Alamo, del Condado de Niebla. Castillo, + platero, de Sevilla. Diego García, de Jerez. Diego de + Tordoya, de Cabeza de Vaca. Diego de Capilla, de Almadén. + Diego de Torpa. Diego de Mambles, de Mambles. Diego de + Mendoza, de Guadalajara. Diego de Montalbán, de Jaén. + Domingo de Bermeo. Francisco Fernández. Francisco de Godoy, + de Sevilla. Francisco de Vergara, de Sevilla. Francisco de + Aranda, de Aranda. Francisco de Henao, de Avila. Francisco + Jiménez, de Sevilla. Gabriel Baraona, de Belmonte. Gonzalo + Fernández de Segovia, de León. Gonzalo Fernández, de + Segovia. Guillermo Ires, de Galney (Irlanda). Hernando de + Porcuna. Jorge González, de Trigueros. Juan de Urniga. + Juan Morcillo, de Villanueva de la Serena. Juan de Cueva, + de Castuera. Juan Patiño, de la Serena. Juan del Barco, + del Barco de Avila. Juan de Villar, del Villar. Juan de + Mendoza. Martín de Logrosán, cerca de Guadalupe. Pedro + Corbacho, de Cáceres. Pedro de Talavera. Pedro de Foronda. + Sebastián de Mayorga, de Mayorga. Tallarte de Lajes, + inglés. Tristán de San Jorge[465a]. + + [465a] Arch. de Indias en Sevilla, _Papeles de + Contratación_. + +Dijeron los indígenas a Colón que el cacique Guacanagari no podía ir +en persona porque tenía pasado un muslo, herida que recibió luchando +con los caciques Caonabó y Mayrení por defender a los españoles. A +reconocer el sitio del fuerte fué el Almirante con algunos de los +suyos, encontrado aquél quemado y algunos cadáveres de cristianos, +cubiertos ya de la hierba que había crecido sobre ellos. Aunque los +indios decían que Caonabó y Mayrení habían sido los autores de las +muertes, «con todo eso asomaban queja que los cristianos uno tenía tres +mujeres, otro cuatro, donde creemos que el mal que les vino fué de +celos»[466]. Varios españoles saltaron a tierra, encaminándose a ver a +Guacanagari, «el cual fallaron en su casa echado faciendo del doliente +ferido»[467]. Como le preguntasen por los cristianos, repitió que +Caonabó y Mayrení los habían muerto, y que él por defenderlos sufrió +una herida en un muslo. Mostró deseo de ver al Almirante. En efecto, +Colón se dirigió a la casa de Guacanagari, a quien encontró tendido en +una hamaca y mostrando mucho sentimiento con lágrimas en los ojos por +la muerte de los cristianos. Dijo que unos murieron de dolencia, otros +que habían ido a tierras de Caonabó en busca de una mina de oro y allí +fueron muertos, y algunos sufrieron la muerte en su misma fortaleza. +Queriendo atraerse la voluntad del insigne genovés, Guacanagari le hizo +algunos regalos de oro y pedrería. «Estábamos presentes yo--escribe el +Dr. Chanca--y un zurugiano de armada; entonces dijo el Almirante al +dicho Guacamari[468] que nosotros éramos sabios de las enfermedades +de los hombres que nos quisiese mostrar la herida: él respondió que +le placía, para lo cual yo dije que sería necesario, si pudiese, que +saliese fuera de casa, porque con la mucha gente estaba escura e no +se podía ver bien; lo cual él fizo luego, creo más de empacho que +de gana: arrimándose a él salió fuera. Después de asentado llegó el +zurugiano a él e comenzó de desligarle; entonces dijo al Almirante que +era ferida fecha con _ciba_[469], que quiere decir con piedra. Después +que fué desatada, llegamos a tentarle. Es cierto que no tenía más mal +en aquella que en la otra, aunque él hacía del raposo que le dolía +mucho.» Todos se convencieron que Guacanagari era cómplice. Aunque +otros indicios vinieron a confirmar lo mismo, se procuró disimular para +no romper tan pronto con los naturales de la isla. Muchos españoles +hubieran deseado fuerte e inmediato castigo, negándose a ello el +Almirante, quien no quiso malquistarse con un aliado todavía poderoso +en el país y del que había recibido en el primer viaje señaladas +pruebas de amistad[470]. También creemos--y la imparcialidad nos obliga +a decirlo--que los españoles del fuerte de Natividad, menospreciando +la autoridad de Diego de Arana, únicamente pensaron en satisfacer su +avaricia y sensualidad. + + [466] _Carta del Dr. Chanca._--Véase Roselly de Lorgues, Ob. + cit., tom. III, pág. 150. + + [467] Ibidem. + + [468] Así lo escribe el Dr. Chanca. + + [469] Ibidem, págs. 217 y 218. + + [470] El P. Boil aconsejaba que se prendiese a Guacanagari. + +Oviedo emite, con respecto a los marinos, una opinión, tal vez algo +exagerada é injusta. Dice así: «Pero en realidad de verdad, sin +perjuicio de algunos marineros que son hombres de bien, atentos y +virtuosos, soy de opinión de que en la mayoría de los que ejercen el +arte de marinos, hay una gran falta de juicio para las cosas de tierra; +porque además de que la mayor parte de ellos son de baja condición y +mal instruídos, son también ambiciosos y dados a otros vicios, como a +la golosina, lujuria, robo, etc., que no se podría tolerar»[471]. Lo +cierto es que no siguieron los consejos de Colón, y que abusaron de los +indios, atrayéndose por ello la cólera de Caonabó, Mayrení y del mismo +Guacanagari. + + [471] _Historia general y natural de las Indias_, lib. II, + cap. XII. + +Siguió después el Almirante explorando toda la costa, no sin luchar +con vientos contrarios y grandes borrascas, hasta que llegó, al cabo +de tres meses, a un sitio, a 10 leguas al Este de Monte Cristi, donde +determinó fundar en aquella isla una ciudad que fuese como capital de +la colonia. Levantáronse casas de piedra, madera y otros materiales, se +erigió un templo y se hicieron almacenes, quedando, al fin, edificada +la primera población cristiana del Nuevo Mundo. El Almirante le dió el +nombre de _Isabela_, en honra de la Reina Católica. + +De los naturales del país dice lo siguiente el Dr. Chanca: «Si +pudiésemos hablar y entendernos con esta gente, me parece que sería +fácil convertirlos, porque todo lo imitan, en hincar las rodillas ante +los altares, é al Ave María, é a las otras devociones é santiguar; +todos dicen que quieren ser cristianos, puesto que verdaderamente +son idólatras, porque en sus casas hay figuras (ídolos) de muchas +maneras...»[472]. + + [472] Ibidem, pág. 154. + +En aquella tierra hay árboles que producen lana y harto fina; otros +llevan cera en color, en sabor e en arder tan buena como la de abejas, +y varios que fluyen trementina. Encuéntranse árboles cuyo fruto es la +nuez moscada. También se halla la raíz de gengibre, la planta de áloe, +el árbol de la canela y otros árboles y plantas. Fabrican el pan con +raíces de una hierba. La noticia más grata que recibieron los españoles +fué de que a 25 o 30 leguas de la costa, en unas comarcas conocidas, +la una con el nombre de Cibao y la otra con el de Nití, había mucho +oro en ríos y arroyos, creyéndose que cavando se hallaría en mayores +pedazos. A Cibao se encaminó Alonso de Ojeda con 15 compañeros por +el mes de enero de 1494, habiendo sido recibido en todas partes muy +bien, y regresando a los pocos días con arenas auríferas de los +arroyos del interior de la isla. Conocedor el Almirante de nuevas tan +satisfactorias, con numerosa fuerza de españoles se encaminó al país +del oro, esto es, a Cibao, dando pronto la vuelta, convencido de haber +descubierto el famoso país de Ofir de Salomón. Hasta el nombre del Rey +de aquel país era de buen agüero, pues se llamaba Caonabó, es decir, +_señor de la Casa de Oro_. Antes de dar la vuelta, quiso levantar una +fortaleza que protegiera las comunicaciones entre las montañas de Cibao +y el puerto de Isabel. Escogió para ello un sitio ventajoso e improvisó +allí un fuerte, que denominó de _Santo Tomás_, en el cual dejó 56 +hombres y algunos caballos, al mando de Pedro Margarit, caballero de +Santiago. El doctor Chanca confirma la gran cantidad de oro encontrada +con las siguientes palabras: «Ansí que de cierto los Reyes nuestros +señores desde agora se pueden tener por los más prósperos é más ricos +Príncipes del mundo, porque tal cosa hasta agora no se ha visto ni +leído de ninguno en el mundo, porque verdaderamente a otro camino que +los navíos vuelvan, pueden llevar tanta cantidad de oro que se puedan +maravillar cualesquiera que lo supiesen. Aquí me parece será bien cesar +el cuento: creo los que no me conocen que oyesen estas cosas, me ternán +por prolijo é por hombre que ha alargado algo; pero Dios es testigo que +yo no he traspasado una jota los términos de la verdad»[473]. + + [473] Ob. cit., pág. 155. + +Todavía se hallaba Colón descansando de su viaje cuando recibió un +enviado de Margarit anunciándole que Caonabó, señor de la Casa de Oro, +se disponía a tomar el fuerte de Santo Tomás. El Almirante envió un +refuerzo de 70 hombres con sus correspondientes víveres. En seguida se +ocupó en activar la terminación de Isabel. + +De la mente de Colón no se separaba la idea de ir a China. Dejó en la +Isabela de Gobernador a su hermano Diego, y él con los buques _Niña_, +_San Juan_ y _Cardera_, zarpó el 24 de abril, llegando a la isla de +la Tortuga, luego al cabo de San Nicolás, en seguida a Cuba, poco +después a Jamaica y, por último, a Puerto Nuevo, dando la vuelta a +Cuba, siempre pensando que la última isla formaba parte del continente +asiático. En la isla de Pinos, que llamó _Evangelista_, ordenó (12 +junio 1494) al escribano Fernán Pérez de Luna, que redactase un acta; +en ella se declaraba que la tierra que tenían delante era el continente +asiático, esto es, Manci o la China Meridional. + +Firmado el documento, Colón se hizo a la vela con rumbo al Oriente, +teniendo el disgusto de que la _Niña_ varase en la playa (6 de julio) +y si se consiguió ponerla a flote, tuvo que entrar en la ensenada +inmediata al cabo de Santa Cruz para recomponerla. El 8 de julio dobló +la expedición el citado cabo y el 20 pasó a la Jamaica, llegando el +19 de agosto al cabo Morante. Presentóse el 20 a la vista del cabo +Tiburón (Haití), llamado por Colón cabo de San Miguel. Después de +recorrer algunos días los mares, no sin luchar con las olas y las +tormentas, el 29 de septiembre dió fondo a la colonia Isabela. En esta +expedición quedaron descubiertas las cuatro grandes Antillas. + +La fortuna iba a comenzar volviendo la espalda a Cristóbal Colón. La +codicia y la tiranía de algunos españoles, en particular de Pedro de +Margarit y del P. Boil, produjo insurrección general de los rudos e +infelices indios. Dice Herrera que Margarit, al frente de 400 hombres, +se retiró a la Vega Real, diez leguas de la Isabela, donde aquella +gente, alojada en varias poblaciones, sin regla, ni disciplina, cometía +toda clase de excesos y violencias. Dicho capitán Margarit, después +de conducta tan insensata, temiendo ser castigado por el Almirante, +decidió, en compañía del Padre Boil y de otros de su bando, volver a +Castilla. + +Las relaciones entre el fraile y Colón no fueron tan cordiales como era +de esperar, dado el carácter de ambos personajes. Parece cosa probada +que el Almirante hubo de extralimitarse en lo referente a severos +castigos impuestos a los españoles, y que el vicario apostólico--como +escribía el cronista Fernández de Oviedo--_ybale a la mano_, queriendo +contenerle. Hasta tal punto llegaron las cosas, que el Padre Buil llegó +a poner entredicho e hizo cesar el oficio divino, vengándose entonces +el Almirante con negar a los frailes los mantenimientos. Comprendiendo +el P. Buil que no podía luchar con enemigo tan poderoso, acordó marchar +a España--según puede verse en su correspondencia con los Reyes +Católicos--; pero, alegando su falta de salud y no el verdadero motivo. +En efecto, regresó a España, donde vió recompensados sus servicios por +Doña Isabel y D. Fernando. + +¿Quién era el causante de aquel estado de cosas? Si Colón no era buen +gobernante, Margarit había olvidado sus deberes de militar y el P. +Buil no hizo caso de la obediencia que a sus hijos dictara el fundador +de la orden benedictina. Margarit y el P. Buil se pusieron al frente +de la facción enemiga de los Colones. En su afán de ensalzar a Colón +llega a decir el conde Roselly de Lorgues que D. Fernando propuso al +Papa el nombramiento del benedictino P. Bernardo Buil; pero «el jefe +de la Iglesia, sabiendo la adhesión de Cristóbal Colón a la Orden +Seráfica, la participación de los franciscanos en el descubrimiento, +reservaba esta honra a la humildad de un discípulo de San Francisco; +y nombró espontáneamente por Breve del 7 de julio de 1493, como +vicario apostólico de las Indias al padre _Bernardo Boyli_, provincial +de los franciscanos en España»[474]. Creyó el Rey--según afirma +nuestro apasionado historiador--que el Papa se había equivocado en +la designación de la persona, a causa de la semejanza del nombre, y +fundándose en ello, pudo D. Fernando el _Católico_, teniendo en cuenta +la premura del negocio, sustituir al nombrado por el Papa, con el +benedictino P. Buil. + + [474] _Cristóbal Colón_, tom. I, pág. 365. + +En tanto que el P. Fray Bernardo Boil y el capitán D. Pedro Margarit se +presentaban en la corte e informaban que en las Indias no había oro, +añadiendo que todo cuanto decía el Almirante era burla y embeleco, allá +en la Española los soldados, cuando se vieron sin el citado capitán, se +esparcieron por la tierra, viviendo como gente sin cabeza[475]. Logró +el Almirante, no sin grandes trabajos, restablecer la tranquilidad, +castigando severamente a los causantes de la insurrección, enviando +algunos a España y mandando fusilar a otros. En seguida sujetó a +los insulares, ya enemigos mortales de todo lo que era español. Por +último, quiso--y esto le perjudicó grandemente--que todos los colonos +trabajasen, incluso los hidalgos. Desde entonces, lo mismo los que +quedaban en la Española, que los que habían venido castigados a España, +le pintaban como hombre cruel y tirano; decían que sólo miraba a su +provecho, no al de su nación. No se percataban de decir en todos los +tonos y en todas partes que la codicia de Colón no tenía límites. +Tantas cosas dijeron en contra suya, quizá con algún fundamento, +aunque siempre con exageración manifiesta, que los Reyes Católicos +hubieron de mandar con el carácter de comisario regio a Juan de Aguado. +«Margarit--escribe Muñoz en su _Historia del Nuevo Mundo_--había +sembrado entre los nuestros la peste de la discordia, y entre los +indios odio mortal a todo lo que era español, manteniendo su gente +constantemente en la Vega Real, la comarca más cultivada y más rica del +país donde la soldadesca se entregó a todos los vicios y se permitió +todos los abusos, hasta que despertó a los naturales de su letargo e +hizo que los caciques más poderosos y más notables se unieran en una +alianza para arrojar a los extranjeros de la isla. El alma de esta +conspiración fué Caonabó»[476]. + + [475] Herrera, _Historia de los viajes y conquistas de los + castellanos en las Indias occidentales_, década 1.ª, lib. II, + cap. XVI. + + [476] Véase Dr. Shopus Ruge, Ob. cit., pág 110. + +A castigar al cacique Caonabó se dispuso el valiente y arrojado Alonso +de Ojeda. A la cabeza Ojeda de algunos hombres decididos, fué en +busca del cacique, a quien hizo creer que era distinción especial de +príncipes, llevar esposas relucientes adornadas de campanillas, de +campanillas que tanto gustaban a los indios. En semejante estado le +hizo montar en su caballo y, metiendo espuelas al brioso corcel, a todo +escape y seguido de los suyos, se dirigió, en tanto que los indios +atónitos no comprendían el suceso, a la costa, entregando a Caonabó +al gobernador del castillo de la Isabela. Continuó el cacique en la +fortaleza, de la cual salió para acompañar a Colón a España. + +El comisario regio Juan de Aguado llegó al Nuevo Mundo. Comenzó +intimando a los jefes de servicio para que se le presentasen y le +dieran cuentas, reprendió a otros y dispuso encarcelar a muchos. Trató +con altanería a Bartolomé Colón y apenas hizo caso del Almirante. +Luego «se propasó a palabras descomedidas hasta amenazarle con el +castigo de la corte»[477]. Por el contrario, Colón se mostró cada +vez más respetuoso con el comisario regio. Cuando Aguado entregó su +credencial, recibióla el Almirante, hizo repetir su lectura y dijo +que estaba dispuesto a cumplir lo que se le mandase de parte de +sus soberanos. Intentó Aguado provocar la ira del descubridor del +Nuevo Mundo; mas Colón «sufrió su insolencia (de Aguado) con grande +modestia»[478]. El comisario regio estaba decidido a perder no sólo +a Colón, sino a todos los partidarios del Almirante. Comprendiéndolo +así, y no queriendo someterse a un proceso, salió Colón de Haití con +dos buques, 225 españoles y 32 indios el día 10 de marzo de 1496. Entre +los últimos se hallaba Caonabó, que murió en el camino, un hermano, +un hijo y un sobrino del mismo cacique[479]. El viaje fué muy penoso, +llegando a Cádiz el 11 de junio. También había salido de la Española +Aguado y se había encaminado a España llevando el proceso para perder +a Colón. Malos vientos corrían en la Corte contra el genovés. Además +de las informaciones de Aguado, la Reina había escuchado varias veces +las quejas del Padre Boil, de Pedro Margarit y de otros servidores de +la Real Casa, en quienes tenía ella gran confianza. Sin embargo, las +graves acusaciones formuladas por aquéllos fueron olvidadas cuando +Colón se presentó en Burgos a Don Fernando y a Doña Isabel. Expuso +con exactitud la situación de la colonia y dijo que había dejado de +gobernador de la Isla Española, con el título de _Adelantado_, a su +hermano Bartolomé. Diéronle a entender los reyes que hubiera convenido +proceder con menos severidad[480]. Lo mismo Isabel que Fernando se +mostraron contentos y satisfechos al recibir los presentes que trajo +el Almirante y que consistían en oro, papagayos y otras cosas. Le +ofrecieron una vez más su apoyo y protección. Colmáronle públicamente +de honores, puesto que le confirmaron los privilegios concedidos en la +capitulación de la vega de Granada[481]; le dieron licencia para que, +bajo ciertas y determinadas condiciones, hiciese el repartimiento +de las tierras de Indias[482]; nombraron a su hermano Bartolomé +_Adelantado_ de Indias[483] y a sus hijos Diego y Fernando pajes +de la Reina[484]; también le dieron facultad para fundar uno o más +mayorazgos[485]. + + [477] Muñoz, _Hist. del Nuevo Mundo_, lib. V, párrafo 35. + + [478] Herrera, _Década 1.ª_, lib. II, cap. XVIII. + + [479] Muñoz, Ob. cit., lib. V, párrafo 38. El hermano de + Caonabó falleció también pocos días después. + + [480] Véase Herrera, _Década 1.ª_, lib. III, capítulo I. + + [481] Real cédula dada en Burgos el 23 de abril de 1497. + + [482] Carta patente, dada en Medina del Campo, el 22 de julio + de 1497. + + [483] Con la misma fecha. + + [484] Albalaes de 18 y 19 de febrero de 1497, en Alcalá de + Henares. + + [485] En Alcalá a 23 de abril de 1497. + +Al mismo tiempo Fernando e Isabel disponían tercera expedición, siendo +de advertir que así como antes se disputaban muchos el afán de ir al +Nuevo Mundo, ahora apenas se encontraba quien quisiera acompañar a +Colón en el tercer viaje proyectado. Tampoco los reyes prestaban la +atención necesaria, ya porque estaban en guerra con Francia, a la que +deseaban arrebatar el reino de Nápoles, ya también porque estaban +ocupados en asuntos de familia, pues trataban de casar a sus hijos, el +infante Don Juan y la infanta Doña Juana, con los hijos del emperador +Maximiliano, la princesa Margarita de Austria y el archiduque Felipe. +Retardóse después la expedición por la muerte imprevista del infante +Don Juan, acaecida el 4 de octubre de 1497. + +En la ciudad de Burgos contrajo Cristóbal Colón relaciones amistosas +con un hombre muy estimado por los reyes y que el gran Cardenal +de España le honraba llamándole amigo. Era éste Jaime Ferrer de +Blanes[486], a quien comunmente se le designaba con el nombre de +_Mosén_. Tenía en Burgos un comercio de joyería y sucursales en otros +puntos. Sus relaciones con hombres ilustres de otros países, su manera +fina de tratar las personas y los negocios, su honradez y su modestia +le granjeaban simpatías en todas partes. Podía recomendársele también +como políglota, matemático, astrónomo, cosmógrafo, metalurgista, +erudito, filósofo y poeta. Era grande la cultura que había adquirido +en sus contínuos viajes, y le servía de lustre su parentesco con su +homónimo Jaime Ferrer, el antiguo cosmógrafo. Sus negocios mercantiles +le llevaron a Génova y Venecia (Italia), a El Cairo (Egipto), a +Palestina, Damasco y Alepo (Siria) y a otras poblaciones asiáticas. + + [486] Blanes, pueblo de la provincia de Gerona. + +El simpático lapidario, además de buscar las esmeraldas, topacios, +zafiros y otras piedras preciosas del Oriente, estudiaba las obras del +autor de la Divina Comedia, y publicaba el libro intitulado _Sentencias +católicas del divino poeta Dante_. Habiendo frecuentado el trato con +los indios, persas, musulmanes, cismáticos, griegos, etc., conocía +sus doctrinas religiosas, las cuales consideraba muy inferiores a las +católicas. + +Como sabía cuán atrasadas estaban las ciencias geográficas y náuticas, +llamaba al descubrimiento de Colón «más bien divina que humana +peregrinación.» + +No estando terminada la cuestión, al cabo de más de un año, y a pesar +del Tratado de Tordesillas, entre Portugal y España, Jaime Ferrer, +que estaba al corriente de todo--pues así se lo había ordenado el +gran Cardenal de España--escribió a la Reina (27 enero 1495) dándole +su opinión acerca de los medios geográficos que había para allanar la +disputa. Isabel contestó al lapidario (28 de febrero del citado año) +dándole gracias por su carta y le invitaba a que fuera a la corte en +el mes de mayo siguiente[487]. En la carta que el lapidario burgalés +escribió a la Reina, le decía que la Divina Providencia había escogido +a Colón como su mandatario para esta empresa (Descubrimiento del Nuevo +Mundo). Cuando Ferrer se presentó en la corte fué objeto de muchas +consideraciones y agasajos. A su vuelta a Burgos escribió (5 agosto +1495) respetuosa carta al descubridor de las Indias. En ella le decía, +entre otras cosas, lo que sigue: «La divina e infalible Providencia +mandó al gran Tomás, de Occidente a Oriente, para manifestar en India +nuestra sancta y católica ley; y a vos, Señor, mandó por opuesta parte, +de Oriente a Poniente, a fin de que por la Divina Voluntad llegárais +hasta el Oriente, etc.»[488]. Y más adelante añade: «Después de esas +proezas gloriosas, cuando repase en su imaginación los resultados de +vuestro glorioso ministerio, debe arrodillarse como el profeta y cantar +en alta voz, al son de su arpa: _Non nobis, Domine, non nobis, sed +nomini tuo da gloriam_»[489]. + + [487] _Colección diplomática_, docum. núm. LXVIII. También + Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 403. + + [488] _Colección diplomática._--Documentos.--Apéndice al + número LXIII.--También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., + tomo I, pág. 404. + + [489] _Colección diplomática._--Documentos.--Apéndice al + número LXIII.--También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., + tomo I, pág. 405. + + + + +CAPÍTULO XXII + + TERCER VIAJE DE COLÓN.--RELACIÓN DE ESTE VIAJE HECHA POR EL + MISMO ALMIRANTE.--¿SUPO COLÓN QUE HABÍA HALLADO UN NUEVO + CONTINENTE?--COLÓN EN HAITÍ: ANARQUÍA EN LA COLONIA: LOS + REPARTIMIENTOS.--ENEMIGA AL ALMIRANTE EN LA ESPAÑOLA Y EN LA + CORTE.--EL COMISARIO REGIO BOBADILLA EN SANTO DOMINGO.--PROCESO + CONTRA COLÓN.--CARÁCTER Y CUALIDADES DEL ALMIRANTE.--COLÓN ES PRESO + Y CARGADO DE CADENAS.--INGRATITUD GENERAL CON COLÓN.--PRESÉNTASE A + LOS REYES EN GRANADA.--NICOLÁS DE OVANDO, GOBERNADOR DE LA ESPAÑOLA. + + +Aunque tantos y tan graves asuntos traían de contínuo ocupados a los +Reyes Católicos, no por eso apartaban su vista de los descubrimientos +geográficos. Si el florentino Juanoto Berardi fué el encargado de +realizar los preparativos del segundo viaje de Colón, a la muerte de +aquél en diciembre de 1495, nombraron a Américo Vespucio, quien dispuso +todas las cosas necesarias para la tercera expedición[490]. + + [490] Ya se dijo en el capítulo XIX que Américo Vespucio debía + ser empleado, y ahora añadimos que tal vez socio de la casa + comercial de Berardi. Después, en capítulos sucesivos nos + ocuparemos también de este famoso personaje. + +Las ideas contenidas en la famosa carta de Mosén Jaime Ferrer a Colón--y +de la cual tratamos al terminar el capítulo anterior--contribuyeron +a las conclusiones cosmográficas que se hallan en la relación del tercer +viaje, escrita por el mismo Colón y que afortunadamente se ha +conservado. Dice que en nombre de la Santísima Trinidad salió del puerto +de Sanlúcar (30 mayo de 1498)[491], dirigiéndose por camino no +acostumbrado a la isla de la Madera, huyendo de los corsarios franceses. +Dispuso que tres buques marchasen directamente a la isla Española con el +objeto de entregar a la colonia las vituallas y utensilios que él +llevaba. Colón, con los otros tres buques, pasó a las islas de Cabo +Verde[492], marchando en seguida hacia el Sudoeste 480 millas, que son +120 leguas. «Allí--dice--me desamparó el viento y entré en tanto ardor y +tan grande que creí que se me quemasen los navíos y gente»[493]. Al cabo +de ocho días siguió al Poniente y navegó diez y siete, viendo tierra el +31 de julio. El primero que la vió fué Alonso Pérez, marinero de Huelva +y criado del Almirante. Aquella tierra era una isla cuya costa formaba +tres montañas. Después de decir la _Salve Regina_ y de dar muchas +gracias al Señor, el Almirante la llamó isla de la _Trinidad_[494] y al +promontorio primero le dió el nombre de cabo de la _Galea_ (hoy Cabo +Galeota). La citada isla, la más meridional de las pequeñas Antillas, +estaba situada cerca del continente americano del Sur, cuya costa +llana se distinguía perfectamente y que Colón llamó de Gracia. Desde +los buques se veían en la isla casas rodeadas de huertas y en el mar +aparecieron canoas, cuyos tripulantes no se aproximaban a nuestros +buques. Iban armados de arcos, flechas y escudos de madera. Notóse--con +gran sorpresa de los españoles--que aquellos indios tenían la tez más +clara que la de los otros vistos hasta entonces, despertando también +alguna curiosidad que llevasen el cabello cortado por la parte que caía +sobre la frente, según la moda española a la sazón. El traje consistía +en un faldellín de algodón de color. Navegando en dirección Oeste a lo +largo de la costa meridional de la isla, llegó Colón el 1.º de agosto +al extremo Occidental (Punta del Arenal), distante dos leguas de la +playa del delta que forman los brazos del río Orinoco. Estréchase +allí el Océano entre la isla y la tierra firme, siendo de notar que +las masas de agua dulce que los dos brazos del Orinoco vierten al mar +empujan la corriente ecuatorial hacia el golfo de Paria. Navegando en +dirección Norte--según el descubridor del Nuevo Mundo--se encuentran +muchas cascadas, una tras otra en el canal o estrecho, que producen +estruendo espantoso, proviniendo, a su parecer, de rocas y arrecifes +que cierran la entrada; y detrás de ellas se veían muchos remolinos que +hacían un estruendo como el de las olas cuando se estrellan contra las +rocas[495]. Por fin pudo salir del estrecho, dirigiéndose al través +del golfo hacia su extremo Norte, formado por la península montuosa de +Paria. Tomó rumbo al Oeste, desembarcando en Paria, cuyos habitantes +eran sociales y hasta corteses. Allí los españoles conocieron el maíz, +que Colón llevó más adelante a España para cultivarlo. Colón, siempre +en la misma idea, creía que Paria era una isla y que él podría salir al +Norte. El 13 de agosto logró pasar peligroso remolino o logró salir por +la boca del Norte llamada _Grande_, hallando que el agua dulce vencía +a la salada. Más adelante dice Colón que el mundo no era redondo como +muchos escriben, sino de forma de una pera, salvo donde tiene el pezón, +«o como una teta de mujer puesta en una pelota redonda, así que desta +media parte non hobo noticia Tolomeo ni los otros que escribieron del +mundo por ser muy ignoto; solamente hicieron raíz sobre el hemisferio, +adonde ellos estaban ques redondo esférico»[496]. Ocúpase luego el +Almirante del Paraíso terrenal, del cual sale una fuente de la que +resultan cuatro ríos principales. Nadie sabe--dice--el sitio de dicho +Paraíso; unos le colocan en las fuentes del Nilo (Etiopía) y otros en +las islas Fortunatas o Canarias. San Isidoro, Beda, Strabón, el maestro +de la Historia escolástica, San Ambrosio, Scoto y todos los sanos +teólogos sostienen que el Paraíso terrenal se encuentra en el Oriente. +Después de otras teorías donde se manifiesta la ignorancia de Colón, lo +mismo en matemáticas que en astronomía, pues llega a decir que en el +pezón de la teta o protuberancia de la pera se encontraba situado el +Paraíso, adonde no puede llegar nadie, salvo por voluntad divina, añade +lo que sigue: + + [491] Componíase la flota de seis naves con escasa tripulación. + + [492] El 27 de junio. + + [493] Véase Roselly de Lorgues, _Historia de la vida y viajes + de Colón_, tom. III, págs. 170 y 171. + + [494] Según el voto que había hecho al salir del puerto de + Sanlúcar. + + [495] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 173. + + [496] Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 178. + + +[Ilustración: Américo Vespucio (Montanus).] + + +«Grandes indicios son estos del Paraíso terrenal, porquel sitio es +conforme a la opinión destos santos é sanos teólogos[497], y asimismo +las señales son muy conformes, que yo jamás leí ni oí que tanta +cantidad de agua dulce fuese así adentro é vecina con la salada; y en +ello ayuda asimismo la suavísima temperancia, y si de allí del paraíso +no sale, parece aun mayor maravilla, porque no creo que se sepa en +el mundo de río tan grande y profundo»[498]. Refiere en seguida el +Almirante que cuando salió de la Boca del Dragón era tan fuerte la +corriente del mar en dirección Oeste, que pudo andar en un día 65 +leguas, a pesar de la flojedad del viento, porque apenas se sentía +una ligera brisa; lo cual le hizo suponer que hacia el Sur el mar se +elevaba progresivamente y hacia el Norte bajaba. Estaba seguro de que +el agua del mar se movía con el firmamento de Oriente a Occidente, y +que a consecuencia de su movimiento más rápido en esta región, ha +separado tantas islas de la tierra firme. Estas islas (las pequeñas +Antillas) lo prueban también además con su forma, por ser anchas las +que se dirigen de Noroeste a Sudeste, estrechas y más pequeñas las +que se dirigen de Norte a Sur o de Nordeste a Sudoeste. Verdad es que +el agua no tiene en todos los puntos la misma dirección; mas solo +toma otra en aquellos donde la tierra le impide el paso y le obliga a +desviarse[499]. Después de algunos conceptos de Geografía física, añade +más adelante lo siguiente: «Si no procede del Paraíso terrenal el río +(antes mencionado) procederá de tierra infinita»[500]. Tan juiciosa +reflexión persuadió seguramente al Almirante que aquella era la tierra +firme, como dice con mucho acierto el ilustre Navarrete. + + [497] El sitio es el golfo de Paria: los santos y sanos + teólogos los citados San Isidoro, etc. + + [498] Ibidem, pág. 180. + + [499] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tomo III, págs. 180 + y 181. + + [500] Ibidem, pág. 182. + +Es de importancia suma trasladar aquí las siguientes palabras de +Fray Bartolomé de las Casas: «Si a pesar de todo fuera (esta tierra +dilatada) un continente, será el asombro de todos los doctos.» Además, +el autor de la _Vida del Almirante_, añade que Colón, después de +haber descubierto muchas islas, estuvo convencido de haber hallado en +la tierra de Paria el continente, por haber encontrado allí un río +poderosísimo (Orinoco) que confirmó lo que decían los naturales de las +pequeñas Antillas, acerca de una vasta tierra al Sur. + +Dado caso que sean ciertas las anteriores opiniones, no se explica +el alejamiento del Almirante de las costas que acababa de reconocer, +sospechando que fueran de un gran continente, para dirigirse a Haití +al segundo día de haber pasado felizmente la Boca del Dragón. Era tan +ciega la fe de Colón en los autores que consultaba--autores que nada +sabían ni decían del Nuevo Continente--que dejó dicho continente a +pesar de que lo estaba tocando. Una choza abandonada, lejana humareda +que se elevaba por encima de los árboles de un bosque y algunas huellas +en la arena de la playa fué todo lo que vió del nuevo continente. Era +lo bastante para que pudiese dar su nombre a las Indias[501]. + + [501] Véase Lamartine, Ob. cit., pág. 140. + +Zarpó del Golfo de Paria y volvió a Santo Domingo, no por la ingratitud +de sus compatriotas, no por la enfermedad que padecía a la sazón de la +vista, sino principalmente por su deseo de llegar a la insurreccionada +colonia, que no había visto en veintinueve meses. + +Durante dicho lapso de tiempo, la colonia había sido gobernada por +su hermano Bartolomé, como Adelantado o lugarteniente, quien hizo +levantar fortalezas o castillos en varios puntos de la isla, obligó a +los caciques indios a reconocer la soberanía de España y a que pagasen +un tributo en oro o en géneros de fácil salida. Al mismo tiempo el +religioso franciscano Juan Borgoñón y el fraile Jerónimo Ramón Pané, no +descansaban un momento en la obra de convertir al cristianismo a los +indígenas, logrando felices resultados. Sin embargo, reinaba el más +completo desorden y anarquía en toda la colonia. Los españoles no sólo +se hallaban en guerra con los naturales, sino entre sí mismos, haciendo +especialmente objeto de su odio al adelantado Bartolomé, hermano del +Almirante y _la fuerza de la familia_, según la feliz expresión de +Lamartine. Algún motivo había para ello, porque Bartolomé, además de +valiente, era áspero de condición, lo cual fué causa de que algunos +le aborreciesen. Del mismo modo los caciques indígenas se aprestaron +a sacudir el yugo del Adelantado, y seguramente hubieran conseguido +poner en peligro a la colonia, si en los comienzos del año 1498 no +hubiesen llegado de España alguna tropa y provisiones de boca, pudiendo +Bartolomé con dicho auxilio reducir a la obediencia a los indígenas sus +enemigos. Francisco Roldán, Magistrado superior de la colonia, cobró, +por el contrario, más bríos, pues tuvo la fortuna de recibir la ayuda +que le prestaron tres buques enviados por el Almirante a Haití desde +las Canarias, los cuales echaron anclas en aquella parte de la isla. En +una de las ausencias de Bartolomé de la ciudad de la Isabela, estalló +la revolución. A duras penas pudo Diego Colón, hermano de Bartolomé +y Comandante de la plaza, contener a los revoltosos. Cuando llegó el +Adelantado, al frente Roldán de sus parciales, salió de la Isabela y se +retiró a la comarca de Xaragua, no sin declarar guerra a muerte a los +genoveses, como acostumbraban a llamar a los Colones. + +Un mes después llegó Cristóbal Colón con otros tres buques a la ciudad +de Santo Domingo, fundada por Bartolomé Colón junto a la desembocadura +del río Ozama. Sin darse punto de reposo intentó el glorioso +descubridor del Nuevo Mundo sosegar las discordias haciendo importantes +concesiones a Roldán y a sus partidarios, siendo la principal de +todas ellas distribuirles terrenos en cuyo cultivo pudiesen emplear +determinado número de indígenas; recurso funesto, que le quitó +bastante autoridad y fué luego el origen del famoso sistema de los +_repartimientos_[502]. + + [502] Véase Herrera, _Década_ 1.ª, lib. III, caps. XII-XVI. + +Tantas fueron las acusaciones que en España se hicieron contra el +Almirante, que los Reyes Católicos nombraron a Francisco de Bobadilla, +natural de Medina del Campo, comendador de la Orden de Calatrava, +para que fuera a la Española, se informase de todo, y si el Almirante +era culpable, le mandase a Castilla, quedándose él en el gobierno. +Bobadilla era muy apreciado por Fonseca y gozaba de mucho prestigio +en la corte. Bobadilla llegó a Santo Domingo a fines de agosto de +1500, en ocasión que el Almirante y sus hermanos estaban fuera de la +capital combatiendo una rebelión de indios. Con poco respeto, y aun +sin consideración alguna, el Comendador se fué a vivir al palacio de +Cristóbal Colón, sirviéndose de todas las cosas que había como si +fueran suyas. El 7 de septiembre, con Fray Juan de Trasierra y el +tesorero Juan Velázquez, le mandó una carta de los reyes, que al pie de +la letra decía así: + + «Don Cristóbal Colón, nuestro Almirante del mar Océano, hemos + mandado al Comendador Francisco de Bobadilla, portador de ésta, + que os diga algunas cosas de nuestra parte; por lo cual os rogamos + le déis fe y crédito y obedezcáis.--Dado en Madrid a 21 de Mayo de + 1499.--_Yo el Rey._--_Yo la Reina._--Por mandato de sus Altezas, + _Miguel Pérez de Almazán_. + +Tres capítulos escribe D. Fernando Colón en su obra _Historia del +Almirante_ para referir lo sucedido entre su padre y el comendador +Bobadilla. Intitúlase del siguiente modo el primero: _Cómo por +informaciones falsas y fingidas quejas de algunos, enviaron los Reyes +Católicos un juez a las Indias para saber lo que pasaba_. + +En tanto que las referidas turbaciones sucedían, como se ha dicho, +muchos de los rebelados, con cartas desde la Española, y otros que +se habían vuelto a Castilla, no dejaban de presentar informaciones +falsas a los Reyes Católicos y a los del Consejo contra el Almirante +y sus hermanos, diciendo que eran muy crueles, incapaces para aquel +gobierno, así por ser extranjeros y ultramontanos, como porque en +ningún tiempo se habían visto en estado de gobernar gente honrada; +afirmando que si sus Altezas no ponían remedio sucedería la última +destrucción de aquellos países, los cuales, cuando no fuesen destruídos +por su perversa administración, el mismo Almirante se rebelaría y +haría liga con algún príncipe que le ayudase, pretendiendo que todo +fuese suyo, por haber sido descubierto por su industria y trabajo, y +para salir con este intento escondía las riquezas y no permitía que +los indios sirviesen a los cristianos, ni se convirtiesen a la fe, +porque acariciándoles esperaba tenerles de su parte para hacer todo +cuanto fuese contra el servicio de sus Altezas. Procedían éstos y otros +semejantes en estas calumnias con tan grande importunación a los Reyes, +diciendo mal del Almirante y lamentándose de que había muchos años que +no pagaba sueldos, que daban que decir a todos los que entonces estaban +en la corte. Era de tal manera, que estando yo en Granada cuando murió +el serenísimo príncipe D. Miguel, más de 50 de ellos, como hombres sin +vergüenza, compraron una gran cantidad de uvas y se metieron en el +patio de la Alhambra, dando grandes gritos, diciendo que sus Altezas +y el Almirante les hacían pasar la vida de aquella forma por la mala +paga, y otras muchas deshonestidades e indecencias que repetían. Tanta +era su desvergüenza, que cuando el Rey Católico salía, le rodeaban +todos y le cogían en medio, diciendo: _Paga, paga_, y si acaso yo y +mi hermano, que éramos pajes de la serenísima Reina, pasábamos por +donde estaban, levantaban el grito hasta los cielos, diciendo: _Mirad +a los hijos del Almirante de los mosquitillos, de aquél que ha hallado +tierra de vanidad y engaño, para sepultura y miseria de los hidalgos +castellanos_, añadiendo otras muchas injurias, por lo cual excusábamos +pasar por delante de ellos.» + +Así se intitula el segundo capítulo, escrito por Fernando Colón acerca +de las relaciones entre su padre y Bobadilla: _Cómo el Almirante fué +preso y enviado a Castilla con grillos, juntamente con sus hermanos_. + +Inmediatamente que Colón recibió la citada carta del 21 de mayo de +1499, vínose con ellos a Santo Domingo, donde Bobadilla (1.º de octubre +de 1500) le hizo poner preso en un navío con su hermano Don Diego, +poniéndoles grillos y vigilados por buena guardia. Decidióse Bobadilla +a formar proceso a Colón y a sus hermanos. Entre otras cosas, acusaron +al Almirante de haber dado malos y crueles tratamientos a infelices +trabajadores: a unos no les pagaba, condenándoles a morir de hambre, +y a otros, por causas pequeñas, les hacía ahorcar. Quería--según +dijeron--más bien esclavos que cristianos, y llegó a pensar alzarse con +las Indias con el favor de algún otro rey cristiano, añadiendo, por +último, que había ordenado reunir muchos indios armados para resistir +al Comendador y hacerle tornar a Castilla. Si hubo--como creemos +firmemente--exageración manifiesta en las citadas declaraciones, no +debemos pasar por alto las siguientes palabras del P. Las Casas, +quien vió el proceso y conoció a muchos testigos de los que en él +declararon. «Yo no dudo--dice--sino que el Almirante y sus hermanos +no usaron de la modestia y discreción, en el gobernar los españoles, +que debieran, y que muchos defectos tuvieron y rigores y escaseza en +repartir los bastimentos a la gente, según el menester y necesidad de +cada uno, por lo cual todos cobraron contra ellos, la gente española, +tanta enemistad.» Y el mismo Colón, durante su viaje de Santo Domingo +a Cádiz, escribió a Doña Juana de Torres (o de la Torre), ama del +príncipe Don Juan, lo que sigue: «porque mi fama es tal, que aunque +yo faga iglesias y hospitales, siempre serán dichas espeluncas para +ladrones.» + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID + +FR. BARTOLOMÉ DE LAS CASAS.] + +Mucho afectó a Colón la orden de prisión, llegando a creer que iban a +matarle, pues--según se cuenta--cuando el hidalgo Alonso de Vallejo, +pariente de Fonseca, director del departamento de Indias, se le +presentó con un piquete de tropa para llevarle a bordo, pensando que +se disponían a conducirle al patíbulo, preguntó, con mucha tristeza, +al oficial: _Vallejo, ¿a dónde me llevais?_ _Al navío va Vuestra +Señoría_, respondió. No dando Colón crédito a la respuesta, hubo de +exclamar: _Vallejo, ¿decís la verdad?_ _Por vida de Vuestra Señoría_, +replicó Vallejo, _que es verdad que se va a embarcar_. Hubo entonces +de tranquilizarse y _casi de muerte a vida resucitó_[503]. Lo mismo +Alonso de Vallejo que Andrés Martín, capitán del buque, trataron con +todo respeto y consideración a Colón y a sus hermanos. Cuando el buque +que conducía a los Colones se alejó de las playas americanas, Vallejo y +Martín quisieron quitarle los grillos a los presos, a lo cual se negó +el ilustre navegante, añadiendo que los conservaría siempre como un +monumento de la recompensa dada a sus servicios. «Así lo hizo--escribe +su hijo Fernando--; yo los vi siempre colgados en su cuarto, y quiso +que fuesen enterrados con él.» + + [503] Herrera, _Década 1.ª_, libro IV, cap. X. + +El tercer capítulo que escribió el hijo del descubridor del Nuevo +Mundo, lleva el siguiente título: _Cómo el Almirante fué a la Corte a +dar cuenta de sí a los Reyes_. Llegó a Cádiz el desgraciado prisionero, +excitando en toda España compasión e interés. Por importantes que +fueran sus detractores, la grandeza del descubrimiento hizo que en +Cádiz se levantara un grito de indignación hasta en los mismos enemigos +de los Colones. Los reyes escribieron al Almirante una carta deplorando +aquella ofensa, y le invitaban a trasladarse inmediatamente a la corte. + +Acerca de la conducta de Bobadilla, el cronista Gonzalo Fernández +de Oviedo, después de referir la prisión de Colón y su salida de la +Isla Española, escribió lo que al tenor copiamos: «Y quedó en el +cargo y gobernacion desta isla este caballero (Bobadilla) e la tuvo +en mucha paz y justicia fasta el año de mill e quinientos e dos, que +fué removido y se le dió licencia para tornar a España... Los Reyes +Católicos removieron del cargo a Bobadilla e le dieron licencia que +se fuese a España, _teniéndose por muy servidos del_ en el tiempo +que acá estuvo, por que abia retamente e como buen caballero hecho +su oficio en todo lo que tocó a su cargo»[504]. De López de Gomara +son las siguientes palabras: «Bobadilla gobernó muy bien»[505]. En +efecto, Bobadilla gobernó la Española desde últimos de agosto de +1500 hasta mediados de abril de 1502. El P. Ricardo Cappa, de la +Compañía de Jesús, en su libro _Colón y los españoles_, juzga con más +apasionamiento que justicia a los Colones, y suyas son las siguientes +palabras. «No debe detener al escritor sincero y recto el clamoreo de +los que sin conocimiento de las leyes de otros siglos, no tienen más +norma para juzgar de lo ocurrido en ellos que la _sensiblería_ del +nuestro. Bobadilla, al aherrojar a los Colones que no habían obedecido +sus mandatos y que se habían puesto en armas contra él, no hizo más +que aplicarles la pena que ordenaba la legislación entonces vigente». +Más adelante, añade: «No fué un refinamiento de crueldad: fué la pena +correspondiente a todo reo de Estado». + + [504] _Historia general de las Indias_, lib. III, caps. VI y + VII. + + [505] _Historia de las Indias_, Parte I. + +Por nuestra parte habremos de decir que, aunque torpe en su gobierno +el Almirante--como escribe el P. Las Casas--jamás debió el comisario +regio Bobadilla disponer que se pusiesen grillos al ilustre genovés, +y asimismo a sus hermanos Bartolomé y Diego. Cuando un hombre llega a +la cima de la gloria, y su nombre ha de ser bendecido por todas las +generaciones, no es permitido a los contemporáneos conducirle ante el +severo tribunal de la justicia para absolverle o condenarle como a los +demás mortales. El pueblo español, sin pararse a estudiar con más o +menos detenimiento la conducta de los gobernantes de la Isla Española, +creyó, desde el primer momento, que en el fondo de todo aquello había +no poca ingratitud para con el Almirante y sus hermanos, como también +una inmensa censura para los que habían decretado la prisión. No podía +explicarse el pueblo que hoy cruzara preso aquellos mares el mismo +que poco antes los cruzó cual victorioso conquistador, y que viniera +cargado de hierros, como criminal, el que antes había sido aclamado +como un Mesías. Séanos permitido añadir una vez más que los Reyes +Católicos nunca mostraron afecto sincero al exigente y descontentadizo +Cristóbal Colón. Nada importa que Fernando e Isabel le recibiesen con +afabilidad en Granada el 17 de diciembre de 1500, y le devolvieran +muchos de sus honores y mercedes; pero no el título y mando de virrey +y gobernador de las Indias. Nada importa que el Rey y la Reina, desde +Valencia de las Torres (Badajoz), le dirigiesen una carta el 14 de +marzo de 1502, en la cual se leen las siguientes palabras: «Tened por +cierto que de vuestra prision nos pesó mucho, y bien lo visteis vos +y lo cognoscieron todos claramente, pues que luego que lo supimos lo +mandamos remediar, y sabeis el favor con que vos hemos tratado siempre, +y agora estamos mucho más en vos honrar y tratar muy bien». ¿Quisieron +Fernando e Isabel con el anterior documento reparar injusticias +pasadas? ¿Quisieron también desautorizar a Bobadilla? Tarde vinieron +la reparación y la desautorización; pero si los Reyes Católicos y su +gobierno fueron ingratos con Colón, no se olvide que Atenas dió de +beber la cicuta a Sócrates, que Francia dejó desamparada a Juana de +Arco, que Holanda persiguió a Descartes y lo arrojó de su seno, que +Portugal vió morir a Camoens en un hospital, que Inglaterra menospreció +a Shakespeare y maldijo a Byron, que Italia puso preso a Galileo, que +Florencia no se opuso a que Savonarola fuese llevado a la hoguera y que +Ginebra, la progresiva Ginebra, quemó a Servet: achaques propios de la +humanidad y de que ningún pueblo logra libertarse. + +El 13 de febrero de 1502 salió Ovando de Sanlúcar, llevando 32 naves +con 2.500 hombres. Mandaba la flota Antonio Torres y en ella iban doce +frailes franciscanos con el prelado Fr. Alonso del Espinal. «Hasta +entonces--como escribe el Sr. Ruiz Martínez--no había salido para +las Indias escuadra más lucida y numerosa»[506]. Después de violento +temporal, que puso en grave peligro la escuadra, reunidos los navíos +en la isla Gomera, de allí salió Ovando con los más ligeros, llegando +a Santo Domingo el 15 de abril de 1502. Antonio Torres, con la otra +mitad de la flota, llegó unos quince días después. Fray Nicolás de +Ovando, caballero de la Orden de Alcántara y comendador de Lares, +fué nombrado gobernador de la Española. A Bobadilla sucedió Ovando. +El nuevo gobernador era natural de Brozas (Cáceres), pertenecía a +distinguida familia y era pariente, aunque lejano, de Hernán Cortés. +«Este caballero--escribe el P. Las Casas--era varón prudentísimo +y digno de gobernar mucha gente, pero no indios, porque con su +gobernación, inestimables daños, como abajo parecerá, les hizo. Era +mediano de cuerpo y la barba muy rubia o bermeja, tenía y mostraba +grande autoridad, amigo de justicia; era honestísimo en su persona, +sus obras y palabras; de cudicia y avaricia muy grande enemigo y no +pareció faltarle humildad, que es esmalte de virtudes; y dejando que lo +mostraba en todos sus actos exteriores, en el regimiento de su casa, en +su comer y vestir, hablas familiares y públicas, guardando siempre su +gravedad y autoridad, mostrólo asimismo, en que después que le trajeron +la Encomienda mayor, nunca jamás consintió que le dijese alguno +Señoría. Todas estas partes de virtud y virtudes, sin duda ninguna en +él cognoscimos.» Cariñoso por demás se muestra el P. Las Casas con +Ovando. No negaremos que tenía maneras graves y corteses, aunque a +veces era orgulloso más de lo justo. Portóse bien con los españoles, +mal con Colón y cruelmente con los indios. + + [506] _Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid_ el 8 de + mayo de 1892, pág. 9. + + + + +CAPÍTULO XXIII + + CUARTO Y ÚLTIMO VIAJE DE COLÓN.--MUERTE DE BOBADILLA, ROLDÁN Y + OTROS EN ALTA MAR.--CONDUCTA DE OVANDO CON COLÓN.--OVANDO EN + XARAGUA.--ANACAONA: SU MUERTE Y CRUELDAD DE LOS ESPAÑOLES.--COLÓN + EN LAS PLAYAS DE JAMAICA.--DIEGO MÉNDEZ Y BARTOLOMÉ + FIESCHI.--ESCOBAR EN AUXILIO DE COLÓN.--CONDUCTA DE OVANDO + CON COLÓN Y DE LA REINA CON LOS INDIOS.--REPARTIMIENTOS DE + INDIOS.--COLÓN EN ESPAÑA.--INSURRECCIÓN DE LOS INDÍGENAS.--DIEGO + COLÓN EN LA ESPAÑOLA.--INJUSTAS CENSURAS A LA POLÍTICA DE CRISTÓBAL + COLÓN EN SANTO DOMINGO. + + +Deseaba Colón hacer su cuarto y último viaje. «Es muy probable--como +escribe el Dr. Sophus Ruge--que le aguijoneasen a esta nueva empresa +los grandes resultados obtenidos entonces por los portugueses en la +verdadera India, porque mientras estaba todavía luchando con el rebelde +Roldán en Haití, había vuelto de la India Vasco de Gama, en septiembre +de 1499. De regreso Colón a España, se había informado, naturalmente, +con vivo interés de las empresas portuguesas, y adquiridas ya todas +las noticias posibles sobre la India, y convencidísimo de que había +encontrado en Cuba y en la tierra de Paria las orillas orientales +del Asia, habiendo, además, otros descubridores particulares como +Ojeda, Vespucio y Pinzón, reconocido nuevos trechos de costa del +continente más allá de Paria, no dudó que pasando entre Cuba y Paria, +y dirigiéndose al Oeste llegaría a la India de los portugueses. La +poderosa corriente marítima que se lanza impetuosa en la costa de +la América del Sur, hacia el Oeste, era para él segura señal de que +se dirigía a un estrecho desconocido e inexplorado que conducía al +mar Indico; al mar más allá del Ganges, como se llamaba desde la +antigüedad. Esta idea fué la base de su nueva empresa, recibida y +aprobada por los soberanos de España con benevolencia»[507]. (Apéndice +Q). + + [507] _Historia de la época de los descubrimientos + geográficos_, pág. 117. _Historia universal de Oncken_, tomo + VII. + +Decidida su marcha, redactó una memoria para su hijo mayor don Diego; +en ella consignaba sus derechos y enumeraba sus títulos. Temía de que +en su ausencia o después de su muerte, si acaecía en lejanas tierras, +le robasen sus títulos y privilegios, y por eso los confió a sus +amigos los religiosos, depositándolos por copia o por duplicado en sus +conventos. Escribió, además, a los reyes recomendándoles a sus hijos +y a sus hermanos, en el caso de que muriese durante aquel viaje. El +14 de marzo contestaron D. Fernando y D.ª Isabel prometiéndole hacer +más en su favor que lo especificado en los privilegios, y le renovaban +la promesa de que, después de él, pondrían a D. Diego en posesión de +sus títulos, cargos y dignidades. Como si todo esto fuera poco, confió +a Nicolás Oderico, legado del Gobierno genovés cerca de los Reyes +Católicos, copia de todos sus privilegios y también de la carta del +14 de marzo que acababa de recibir de los reyes. Para colocar «esos +privilegios querría mandar hacer una caja de corcho enforrada de +cera»[508]. + + [508] Conde Roselly de Lorgues, obra citada, tomo I, págs. + 541-544. _Carta autógrafa del Almirante D. Cristóbal Colón, al + R. P. Gaspar, de la Cartuja de Sevilla._ + +Hechas todas las cosas que acabamos de contar, se ocupó con actividad +en sus preparativos de viaje, «bien que él sea el más noble y +provechoso»[509]. Emprendió Cristóbal Colón su cuarto y último viaje +con cuatro carabelas pequeñas[510] y 150 hombres de mar, saliendo +del puerto de Cádiz el 11 de mayo de 1502. Le acompañaban su hermano +Bartolomé y su hijo Fernando, de edad de trece años. En la Instrucción +que los reyes dieron al Almirante le decían lo siguiente: «Habeis de +ir vuestro viaje derecho, si el tiempo no os feciese contrario, a +descubrir las islas é Tierra Firme que son en las Indias en la parte +que cabe a Nos, y si a Dios pluguiere que descubrais ó falleis las +dichas islas habeis de surgir con los navíos que levais y entrar en +las dichas Islas é Tierra Firme que así descubriéredes, y habeis de +informaros del grandor de las dichas islas é facer memoria de todas +las dichas islas, y de la gente que en ellas hay y de la calidad que +son, para que todo nos traigais entera relacion. Habeis de ver en estas +islas y Tierra Firme que descubriéredes, qué oro é plata é perlas é +piedras é especería, é otras cosas hobiere, é en qué cantidad é cómo +es el nascimiento de ellas, é facer de todo ello relacion por ante +nuestro escribano é oficial que nos mandamos ir con vos para ello, para +que sepamos de todas las cosas quen las dichas islas é Tierra Firme +hobiere»[511]. + + [509] _Carta de Cristóbal Colón, fecha en Jamaica el 7 de + julio de 1503._ + + [510] Se llamaban la _Capitana_, el _Santiago de Palos_, el + _Gallego_ y la _Vizcaína_. En la primera izó el Almirante su + pabellón. + + [511] Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo III, pág. 193. + +Desde las Canarias escribió Colón al fraile cartujo Gaspar Gorricio, +su amigo y consejero en Sevilla, las palabras que a continuación +copiamos: «Agora será mi viaje en nombre de la Santa Trinidad y espero +della victoria»[512]. Tardó diez y nueve días de las Canarias a la +Martinica. Desde la Martinica navegó a lo largo de las otras pequeñas +Antillas más septentrionales, y de la costa meridional de Puerto Rico +hasta Santo Domingo. Necesitando el Almirante reparar algunas averías +de sus buques y tomar agua, se dirigió a la Española, a cuya vista +llegó el 29 de junio, hallándose todavía anclada en el puerto de Santo +Domingo la flota que debía conducir a Bobadilla a España. Cristóbal +Colón quiso entrar en el puerto, a lo cual se opuso Ovando, comenzando +con ello a mostrar su ojeriza al inmortal descubridor del Nuevo Mundo. +En los primeros días del mes de julio del citado año salió la armada +que conducía al comendador Bobadilla, a Francisco Roldán, jefe de la +sublevación contra el Almirante y a otros. Como la flota se fué, a poco +de salir del puerto, a pique, ahogándose Bobadilla, Roldán y la mayor +parte de los pasajeros, esto dió ocasión a Hernando Colón para escribir +lo siguiente: «Yo tengo por cierto que esto fué providencia divina, +porque si arribaran a Castilla jamás serían castigados según merecían +sus delitos, antes bien, porque eran favorecidos del obispo, hubieran +recibido muchos favores y gracias.» Llama la atención que entre los +pocos buques, entre los muy pocos que se salvaron, se encuentre uno +pequeño, gastado, malo, llamado el _Aguja_, el cual, como escribe +Herrera «traía todo el caudal del Almirante, que consistía en cuatro +mil pesos, y fué el primero que llegó a España, como por permiso +de Dios»[513]. La mar se había tragado a los enemigos de Colón y a +las inmensas riquezas que ellos habían reunido. El cronista Oviedo +y Valdés, que residió en la isla y habló del suceso con testigos +oculares, dice en su _Historia natural y general de las Indias_ «que +se perdieron (las naves) por no haber creído ni tomado consejo del +Almirante.» Del mismo modo el milanés Benzoni, que vivió en la Española +cuarenta años después del citado hecho, ve la justicia de Dios en la +destrucción de la escuadra[514]. + + [512] Navarrete, I, 479. También en el nombre de la Santa + Trinidad hizo su tercer viaje. + + [513] _Historia general de los viajes y conquistas de los + castellanos en las Indias occidentales. Década 1.ª_, lib. V, + cap. II, pág. 337. + + [514] _La Storia del Novo Mondo_, lib. I, folio + XXIV.--Venezia, 1572. + +Si censurable--aunque otra cosa digan apasionados cronistas--fué la +conducta de Bobadilla como gobernador de la Isla Española, mayores +censuras merece la de Ovando. Cuando llegó Ovando a la isla apenas +había unos 300 españoles, repartidos en cuatro poblaciones: Santo +Domingo, Concepción, Santiago y Bonao; pero el mismo huracán que +echó a pique la flota que debía conducir a Bobadilla, destruyó casi +completamente la población de Santo Domingo, cuyas casas eran de madera +y paja. El Comendador tuvo el poco acierto de hacerla reedificar en un +sitio menos higiénico, cual fué al otro lado del río, esto es, a la +derecha del Ozama. En cambio, estuvo muy acertado haciendo construir +varios edificios de mampostería, como _La Fortaleza_, residencia de la +primera autoridad, el convento de San Francisco, el hospital de San +Nicolás y otros que proyectó, y después se fueron haciendo. Reedificada +la villa de Santo Domingo, hizo edificar la que llamó _Puerto de +Plata_, en la costa Norte de la isla, y algunas más en otros lugares. +Más preocupaban otros asuntos al comendador de Lares. Había traído +consigo unos 2.500 hombres, más deseosos de riquezas que de trabajar. +Preferían el oro y la plata de las minas más que los productos de +aquellas fértiles comarcas. Cuando vieron que para extraer aquellos +ricos metales se necesitaba rudo y peligroso trabajo, regresaron a +Santo Domingo hambrientos, desnudos y cargados de deudas. En lugar de +las inmensas riquezas que esperaban, las enfermedades y la peste se +cebaron en ellos, llegando a 1.000 el número de víctimas. Socorrió +Ovando--según sus fuerzas--a tantos desgraciados. También hubiera +querido no recargar con onerosos tributos a los que trabajaban en las +minas; pero no tuvo más remedio que obedecer las órdenes de los reyes. +Sabía, además, que la bondad de los gobernadores en España estaba en +relación con el oro que mandaban. Eran buenos si remitían mucho oro, y +malos si poco. Toda la prudencia que mostró Ovando con los españoles, +se convertía en despotismo y crueldad cuando de los indios se trataba. +No pudiendo resistir tantos vejámenes y tropelías los indios de la +provincia de Higuey, huyeron a las montañas y cavernas, huída que +calificaban los españoles de sublevación. Ovando mandó a Juan de +Esquivel, al frente de unos 300 o 400 hombres, para que hiciese la +guerra a Cotubanamá, uno de los caciques más poderosos de la isla. +Crueles fueron los españoles con los infelices indígenas. El delito--si +lo hubo--fué insignificante; el castigo terrible. Pacificado el Higuey, +Juan de Esquivel dejó una guardia de nueve hombres mandados por Martín +de Villaman, ya para que vigilasen a los indios, ya para que cobrasen +los tributos que los isleños se habían comprometido a satisfacer. + +Sometida casi por completo la Isla Española, la parte más occidental, +el Estado de Xaragua, equidistante de la Isabela y de Santo Domingo +unas 60 leguas, conservaba su independencia. Desde que los españoles +se habían llevado al fiero Caonabó, su mujer Anacaona, que en el +idioma indígena quiere decir _flor de oro fino_, se retiró al lado de +su hermano Behechio, dueño a la sazón del Estado de Xaragua. Vamos +a relatar una historia legendaria. Era Anacaona--dicen--mujer de +mucho talento y de extraordinaria hermosura. Su inspiración poética +le había granjeado generales simpatías. Los _areytos_ o romances de +su invención se convertían en nacionales y sus dulces composiciones +poéticas eran el encanto de todos los soberanos indios de la isla. +Llamaba la atención por su elegancia la etiqueta de su corte: sus usos +y costumbres, sus flores, sus adornos y muebles se pusieron de moda. Su +palacio estaba lleno de objetos elegantes y de lindas obras del arte +indígena. Tales objetos consistían en hamacas aéreas, en canastillas +formando variados relieves o pinturas, vistosos abanicos, máscaras con +adornos de oro y de conchas. Tenía magnífico servicio de mesa, manteles +finos de algodón adornados con flores y a manera de servilletas lienzos +de hojas olorosas. Hallábase su mencionado palacio lleno de jóvenes y +alegres doncellas, de hermosos pájaros de todas clases; perfumado con +los aromas más delicados; centro de toda cultura literaria y artística. +Cuando la visitó Bartolomé Colón para concertar tributos, tanto ella +como su hermano Behechio dispensaron a los españoles entusiástica +acogida, agasajándoles con lo mejor que tenían. Cuéntase que cuando los +españoles estuvieron cerca de la capital de Xaragua, los oficiales de +la corte y empleados, con sus respectivos trajes, se presentaron ante +ellos, llevando delante encantadores grupos de jóvenes, que servían de +comparsas a un coro de treinta jóvenes doncellas adornadas de flores, +ceñida la frente con una cintilla, llevando en sus manos flexibles +palmas que entrelazaban ingeniosamente y con las cuales formaban +arcos, canastillos y haces, al mismo tiempo que acomodaban sus danzas +al son de sus cantos. En medio de la amenidad de virgen naturaleza, +debajo de los magníficos arcos de olorosos bosques y junto al lago de +Xaragua, recibió a Bartolomé Colón y a sus acompañantes. Las jóvenes +Terpsícores--como las llama el conde Roselly de Lorgues--, al llegar +cerca del Adelantado, doblaban sus rodillas y depositaban a sus plantas +un ramo, en señal de reverencia y homenaje. Detrás de esos grupos, +en el centro de un coro de _canéforas_ o doncellas de distinguido +nacimiento, aparecía en un trono cubierto de flores la reina Anacaona, +rodeada de su corte y llevada en un palanquín por seis caballeros. En +lugar de corona real ceñía su frente corona de flores, y de flores +se componía su collar, brazaletes, cinturón y borceguíes. En sus +negros cabellos resaltaban las flores y su cetro era un tallo florido. +«Parecía--añade Roselly--que la flor de las reinas era también la reina +de las flores»[515]. + + [515] _Historia de Colón_, tom. I, pág. 453. + +Anacaona descendió de su litera, hizo graciosa reverencia a Bartolomé +Colón, le ofreció una de sus flores y le condujo a la habitación que se +le tenía preparada. Dos días pasó el Adelantado en compañía de la Reina +y de Behechio, obsequiado con espléndidos festines y agasajado con +toda clase de honras. Logró Bartolomé que, en cambio de la protección +de España, se comprometiese Behechio a pagar un tributo a los Reyes +Católicos. + +Algún tiempo después, Anacaona, por muerte de su hermano Behechio, +se encargó en absoluto del trono de Xaragua. Pasaron unos seis años. +Ovando, gobernador de Santo Domingo, se disponía a visitar los dominios +de la hermosa e inteligente reina Anacaona. Aunque ella recordaba +que los cristianos habían preso a su marido, lo cual fué causa de la +muerte del poderoso cacique; aunque no dejaba de tener presente que +al acogerse a sus dominios los sublevados de Francisco Roldán habían +abusado torpemente de su hija Hignememotta; aunque recordaba los +atropellos que dichos revolucionarios habían cometido con los pacíficos +habitantes de sus Estados, ella, comprendiendo su situación, soportaba +con paciencia tantos desmanes, pagaba puntualmente los tributos +concertados y no permitía que se hiciera el menor daño a los pocos +españoles que, restos de anteriores revueltas, vivían en su territorio +con los indios[516]. Es de advertir que los citados españoles, +cómplices del malvado Roldán, continuaban cometiendo horribles excesos; +pero con la idea de captarse el favor del gobernador Ovando--favor que +necesitaban para prevenir las quejas que podrían llegarle acerca de sus +iniquidades--, escribieron algunas veces diciendo que los indios de +aquella comarca preparaban próxima rebelión. + + [516] Ruiz Martínez, _Conferencia pronunciada en el Ateneo de + Madrid el 8 de mayo de 1892_, págs. 13 y 14. + +Con el objeto de hacer una visita--según dijo--se dirigió a Xaragua +el gobernador Ovando, no sin hacerse acompañar de 300 infantes y 70 +caballos. Anacaona envió en seguida la orden a todos los caciques para +que acudiesen a prestar homenaje al representante de los reyes de +España. Ella misma salió a recibirle, acompañada de las 30 doncellas +más hermosas de su servidumbre y de 300 señores de su reino, todos +luciendo sus galas más vistosas. Hizo que las dichas doncellas +ejecutasen la danza virginal, llamada así porque en ella no tomaron +parte ni hombres, ni mujeres casadas. Al Gobernador, lo mismo que a los +que le acompañaban se les alojó en habitaciones preparadas al efecto, +y se les sirvió ricos y abundantes banquetes. Obsequióse a Ovando con +exquisitos presentes, y se ofreció a todos pan y tortas de cazabí, +hutias guisadas de diferentes modos, caza, pesca, frutas y todo lo que +tenían de más gusto. Toda la comarca hubo de despoblarse para ver al +gobernador Ovando y a los españoles que le acompañaban, en obsequio +de los cuales se organizaron alegres fiestas, como juegos de pelota, +simulacros de guerra, bailes, cantos del país y otras. + +De igual manera el comendador de Lares anunció un domingo que los +suyos iban a celebrar unas justas o cañas a usanza de España. La +noticia se recibió con general alegría y se dispuso que los principales +señores del país debían presenciar la fiesta en la casa donde se +hallaba la Reina y él. Cuando se creía que todo estaba dispuesto para +la fiesta, el Gobernador se asomó a una ventana y al colocar su mano +sobre la cruz de Alcántara que ostentaba en su pecho, pues ésta era la +señal convenida, rodearon la casa multitud de españoles, en tanto que +otros sujetaban en el interior a Anacaona y a 80 personajes indios. +Atados a los maderos que sostenían la techumbre, después de retirarse +los españoles con Anacaona, pusieron fuego a la habitación que, hecha +de madera y paja, se convirtió en seguida en inmensa hoguera. Mientras +que aquellos infelices sobre los cuales recaían sospechas de traidores +a la patria eran quemados, la gente del Gobernador alanceaba a la +muchedumbre, pisaba con sus caballos a mujeres y niños, perseguía a +los desarmados indios que huían, los unos hacia las montañas para +esconderse entre breñas y matorrales, y los otros hacia las costas para +arrojarse al mar. El gobernador Ovando, no contento todavía con tanta +crueldad, dispuso que Diego Velázquez y Rodrigo Mejía persiguieran a +los fugitivos que habían buscado amparo en los montes con un sobrino +de Anacaona. Preso el pariente de la Reina, sufrió la muerte con otros +infelices. La capital de Xaragua entregada a las llamas desapareció +completamente[517]. + + [517] Ob. cit., pág. 14 y siguientes. + +La infortunada Anacaona, en premio de sus buenas acciones, vió +trocadas sus guirnaldas de flores en cadenas de hierro. Con las falsas +confesiones arrancadas al dolor, se le condujo a Santo Domingo, donde +fué juzgada después de las declaraciones de gente ruín y miserable. +¡La infeliz fué condenada a la horca! Así acabó su reinado la noble +Anacaona. El historiador, aun suponiendo que haya gran parte de leyenda +en el relato, debe condenar, con harto sentimiento suyo, no sólo a +Ovando, sino a Don Alvaro de Portugal, presidente a la sazón del Real +Consejo de Indias. No negaremos, sin embargo, que se ha poetizado la +figura de la reina indígena, exagerando a la vez el rudo gobierno de +los españoles; pero insistiremos en que los Católicos Monarcas no +fueron siempre y en todos los casos caritativos y piadosos con los +indios. (Apéndice R). + +Al continuar la historia de Cristóbal Colón, comenzaremos diciendo que, +cuando pasó la tormenta en la que pereció Bobadilla, aquél abandonó (14 +de julio) las costas de la Isla Española en busca de nuevas tierras. +El 16 de julio llegó a la vista de la Jamaica (cayos de Morante), +continuando su derrota. Su navegación se vió sumamente contrariada. +Paró en _Cayo Largo_, volviendo a salir el 27 de dicho mes de julio. +El 30 descubrió la isla Guanaja, que él llamó isla de Pinos, primera +tierra centro-americana que encontraron los europeos en el siglo +XVI. Guanaja se hallaba rodeada de varios islotes y estaba situada +delante del golfo de Honduras. Bartolomé Colón, con algunos de los +expedicionarios, desembarcó en la isla, a la cual vieron llegar una +canoa de grandes dimensiones, hecha del tronco de un solo árbol. En +ella iban hombres, mujeres y niños, conduciendo varias mercaderías. +Para resguardar a los pasajeros del sol y de la lluvia tenían en medio +una especie de cámara, formada con petates o esteras. Se creyó que +pertenecía a indios traficantes que habían ido a cargar la embarcación +en las costas cercanas a Yucatán. El Almirante fué de opinión que los +naturales de aquella isla eran más civilizados que los de las Antillas, +descubiertas en anteriores expediciones. Para juzgar de aquel modo, +se fijó Colón en los siguientes hechos: aquellos indios no habían +mostrado asombro a la vista de los buques, ni temor al aproximarse +a los españoles; además iban vestidos y se dedicaban al comercio. +El 14 de agosto desembarcaron en punta de Caxinas, hoy puerto de +Trujillo, donde asistieron a la misa, que se celebró en el citado día +por primera vez en el suelo centro-americano. Continuó avanzando la +escuadrilla al abrigo de la costa. A unas quince leguas de la punta de +Caxinas desemboca en el golfo el río Tinto, por el cual subieron los +botes: bajó a tierra el Almirante y enarboló el 17 de agosto el real +estandarte de Castilla. A orillas del mencionado río se presentaron +indios diferentes--lo mismo en la fisonomía que en el lenguaje--a +otros que habían visto en las islas. Anduvieron algunos días costeando +aquella tierra, a la que dieron los nombres de Guaymuras, Hibueras y +Honduras, cuya última denominación conserva al presente. La fuerza de +los vientos, la violencia del mar y las lluvias torrenciales causaron +muchas enfermedades a los marineros. Tanto su hijo Fernando, como su +hermano el _Adelantado_, le animaron en aquellos días tristísimos. El +14 de septiembre alcanzó un promontorio que se desviaba bruscamente del +Este hacia el Sur; luego que lo doblaron dejóse sentir brisa excelente +y se calmó el mar. El Almirante dió _Gracias a Dios_, y así llamó al +mencionado cabo. Siguió la costa de los Mosquitos, deteniéndose el 17 +de septiembre en la embocadura de ancho río, donde zozobró el bote +de la _Vizcaína_, y por ello Colón llamó a aquel lugar _el río del +Desastre_. El 25 de septiembre, entre la pequeña isla de Quiribi y +la Tierra Firme, se presentó excelente puerto, situado al frente de +la aldea llamada Cariari, donde algunos indios principales llevaban +_guani_(oro bajo), y donde vió mantas de algodón, puercos y grandes +gatos monteses. Este pueblo parecía muy entregado a la hechicería, y +sus habitantes hicieron señas a los españoles para que saliesen a la +orilla. Luego salieron del río _Guyga_ (hoy de Veragua) a la ribera +muchos indios armados con sus lanzas y flechas, llevando en sus pechos +espejos de oro. Notaron los españoles que aquellos indios estimaban +más sus joyas que las nuestras, y que la tierra estaba cubierta de +arboledas muy espesas. Del mismo modo, hubieron de observar que ninguna +población se hallaba en la costa, sino dos o tres leguas adentro, como +también que los indios, para ir desde la mar a sus pueblos, no iban por +tierra, sino por los ríos en sus canoas. + +El 5 de octubre el Almirante mandó levar anclas, dirigiéndose hacia el +Sur. Iba navegando a lo largo de la costa de Mosquitos (hoy Costa Rica, +a causa de sus minas de oro y plata). Siguiendo su derrotero, entró +en un golfo rodeado de varias islas que formaban pequeños canales, en +cuyas orillas se levantaban árboles gigantescos, que entrelazándose +sus elevadas copas, formaban arcos. La fresca sombra y el suave aroma +de los bosques, recreaban a las tripulaciones. El golfo era la bahía +de _Carabaro_ (hoy bahía del Almirante). Al bajar a tierra vieron +algunos indígenas que iban desnudos y llevaban en el cuello placas de +oro. Pasaron después las carabelas a otra bahía grande llamada ahora +_Laguna de Chiriqui_. Continuó su camino y habiendo descubierto la +embocadura de un río, dirigió allá las embarcaciones. Cuando vieron +los indios que los españoles se aproximaban a la playa, se prepararon +a oponerse a su desembarco, en tanto que el sonido de los caracoles +marinos y de los tambores de madera, que resonaban en los bosques, +llamaba a otros al combate. Los indios se dirigieron decididos al +encuentro de los españoles, escupían hierbas mascadas en señal de +desprecio y entraban en el agua hasta la cintura para arrojar de más +cerca los dardos y jabalinas. Ante las señales de paz de los nuestros, +los indígenas se calmaron, hasta el punto que hubieron de cambiar 17 +espejos de oro por cascabeles. Volvieron los indios a las andadas, esto +es, acordaron deshacerse de aquellos importunos visitantes. Comenzaron +la lucha disparando algunas flechas, contestando los españoles con +un tiro de ballesta y un cañonazo. Tal espanto produjo la detonación +entre los indígenas, que huyeron a todo correr, a las espesuras de los +bosques. Al poco volvieron algunos y cambiaron con los nuestros tres +espejos. Fué preciso continuar el camino, y desde aquella costa se +dirigió la escuadrilla hacia el Este. Pasó por delante de _Cobrava_ y +descubrió cinco aldeas grandes. Llegó después al litoral de _Chagres_. +Siguió la costa al Este, y el 2 de noviembre echó el ancla en seguro y +cómodo puerto, llamado por Colón _Puerto Bello_. Encontró allí casas +espaciosas y tierras perfectamente cultivadas, donde se contemplaban +hermosas palmeras y donde las ananas y vainillas embalsamaban el +ambiente. Los indios le trajeron algodón elaborado y muchas frutas; +el oro, poco. El 9 de noviembre se hizo a la vela para continuar la +exploración, siguiendo a lo largo del istmo de Panamá. Continuó su +camino; mas sorprendido por terrible borrasca, echó el ancla en unas +islas de la costa, donde era tal la abundancia de frutos, raíces y +en particular de maíz, que denominó aquel sitio el _Puerto de las +Provisiones_. Allí estuvo hasta el 23 de noviembre, saliendo al fin +con el objeto de continuar el reconocimiento de la isla. Tres días +después, esto es, el 26 de noviembre, encontró un puerto estrecho que +denominó _El Retrete_ (hoy Puerto Escribanos), dando la vuelta a la +tierra que atrás quedaba, noticioso de que las minas de oro se hallaban +en Veragua. El 5 de diciembre dejó El Retrete; hizo noche en Puerto +Bello; se vió en gran peligro por violentas borrascas, pues «ojos nunca +vieron la mar tan alta, fea y hecha espuma.» El 13 de noviembre una +tromba marina (_fronks_) estuvo a punto de sumergir la escuadrilla. A +los cuatro días siguientes, o el 17, lograron nuestros barcos entrar +en un puerto, y cerca de él había un campamento, cuyas viviendas se +hallaban construídas encima de los árboles. El 20 desplegaron sus +velas y se lanzaron a la mar; furioso viento les hizo acogerse a una +ensenada, dedicándose a reparar las averías de las carabelas. En aquel +sitio pasaron el año nuevo. El 3 de enero de 1503 salió la escuadrilla +y penetró en un río que el Almirante llamó de _Belén_ (los indígenas +_Yebra_) distante una legua del conocido con el nombre de Veragua, país +de las minas de oro. La distancia de Puerto Bello a Veragua es de unas +30 leguas; pero habiendo tardado en salvarlas cerca de un mes, y no sin +bastante trabajo, el Almirante dió a aquella parte de litoral el nombre +de _Costa de los Contrastes_. «Durante todo ese mal tiempo--según +Herrera--sufrió (Colón) ataques continuos de gota con grandes dolores, +y todos los que se hallaban a bordo de las carabelas estaban enfermos, +fatigados y sujetos a raras debilidades de temperamento»[518]. + + [518] _Hist. de los viajes y conquistas de los castellanos en + las Indias Occidentales, Década 1.ª_, libro V, cap. IX. + +Como el río de Veragua tenía poco fondo, y el de Belén pasaba de cuatro +brazas en su entrada, continuó Colón en el citado último río. Aunque +las relaciones con los indígenas no eran tan cordiales como hubiera +deseado el Almirante, sin embargo, los nuestros pudieron cambiar con +ellos algunas fruslerías por veinte espejos de oro. El 12 de enero +dispuso el Adelantado remontar con los botes el río de Veragua y llegar +hasta la residencia de Quibián, jefe de aquella comarca. En efecto, +verificóse la entrevista, que fué amistosa, hasta el punto que el +indio obsequió con alhajas de oro al español. Al día siguiente, el +Quibián se presentó en el puerto de Belén, recibiendo cariñosa acogida +de parte del Almirante. Luego que los suyos cambiaron espejos de oro +por cascabeles, partió bruscamente y sin despedirse de Colón. + +El 24 de enero, de repente se desencadenó terrible tempestad en el +Océano. Creció mucho el río. Las amarras de los barcos se rompieron, +y la _Capitana_ fué lanzada con violencia sobre el _Gallego_, +ocasionándole graves averías. Del 6 de enero al 14 de febrero, llovió +copiosamente. A pesar de la lluvia, el Adelantado, con 75 hombres, +penetró en el país y habló a Quibián, por el cual supo dónde se +hallaban las minas. Regresó el Adelantado el 16 de febrero, caminando +a lo largo de la costa y no perdiendo de vista las embarcaciones. +Recorrió una gran parte del litoral, donde obtuvo espejos de oro y +provisiones, regresando con bastante cantidad de dicho metal. + +Dispuso el Almirante establecer en aquel punto un puerto militar que +fuese al mismo tiempo factoría para la trata del oro, en tanto que +él marcharía a Castilla en busca de refuerzos. A un kilómetro de la +embocadura del río, y con el beneplácito del Quibián, se construyeron +algunas casas de madera y un gran almacén para encerrar provisiones +de boca y algunos efectos de campamento (armas y artillería). Cuando +disponía Colón su retirada, descubrióse terrible conjuración del +Quibián. Descubrióla Diego Méndez, quien hubo de encontrar reunidos +unos mil guerreros, con muchas provisiones de víveres y brebajes[519]. +Convencido el Almirante de la traición, dispuso que su hermano, el +Adelantado, redujese a prisión al Quibián. Conducido el prisionero a un +bote, aprovechando un momento en que el piloto Juan Sánchez se hallaba +distraído, se arrojó de un salto al mar y desapareció debajo de las +olas. Entretanto, el Adelantado se limitó a ejercitar sus derechos de +conquista en la casa del famoso cacique, encontrando en ella--según el +notario real Porras--seis grandes espejos, dos coronas, varias placas +pequeñas y veintitrés alhajas de oro[520]. El total podía valer unos +trescientos escudos de oro[521]. Mientras se preparaba Colón para +dirigirse a la Española, el Quibián, ya fuera de las aguas, y oculto en +las apartadas regiones de su tribu, animaba a los suyos para lanzarse +a la lucha. El 6 de abril, cuando intentaba el Almirante hacerse a +la vela y la gente de barcos iba a despedirse de los españoles del +campamento, el Quibián, al frente de «más de cuatrocientos (indios), +armados con sus flechas y cachiporras», atacó el Real. Sufrió terrible +castigo de los bravos cristianos. Repitieron el ataque los indios, +decididos a conquistar el campamento. Colón no sabía qué camino seguir. +Los hombres que había dejado en tierra se hallaban en mucho peligro, +y entre ellos, estaba su hermano que sólo podía disponer de pequeña +guarnición, diezmada por la muerte y abatida por la desesperación. Las +carabelas hacían agua por todas las costuras. El mar continuaba furioso +y el cielo inclemente. Las tripulaciones presentían siniestros temores, +y él se vió acometido de ardiente fiebre. Perdido el _Gallego_, y +abandonado en el río Belén, ante situación tan crítica, el fiel Diego +Méndez se multiplicaba, dando ánimos a todos. Colón le felicitó por su +comportamiento. «Lo cual el Almirante tuvo a mucho, y no se hartaba +de abrazarme y besar en los carrillos por tan gran servicio como allí +le hice, y me rogó tomase la capitanía de la nao _Capitana_, y el +regimiento de toda la gente y del viaje»[522]. + + [519] Relación hecha por Diego Méndez de algunos + acontecimientos del último viaje. + + [520] _Relación del oro que trajo el Adelantado de Veragua, + cuando trajo preso al cacique e ciertas piezas de guani._ + + [521] P. Charlevoix, _Histoire de Saint Domingue_, lib. IV, + pág. 244, in-4. + + [522] _Relación hecha por Diego Méndez de algunos + acontecimientos del último viaje del Almirante D. Cristóbal + Colón._ + +Hacia últimos de abril pudieron al fin salir «en nombre de la Santísima +Trinidad», las tres carabelas y navegar hacia la Española. Los vientos +volvieron a agitar los mares y las naves, unas veces eran empujadas +hacia el oriente y otras hacia el poniente. Habiendo andado treinta +leguas, se inutilizó la _Vizcaína_, que no hubo más remedio que +abandonarla, repartiéndose la tripulación entre la _Capitana_ y el +_Santiago de Palos_. Continuó el Almirante su derrotero, pasó a la +altura del puerto de _El Retrete_, atravesó algunas islas, llegó al +Cabo de San Blas y se adelantó diez leguas más al Oeste. El 1.º de +mayo, los pilotos le hicieron presente el mal estado de los buques y +el 2 de dicho mes estuvo en dos islas que denominó de las _Tortugas_ +por los muchos animales que vió de este nombre. Azotados los barcos por +las furiosas olas y empujados por las corrientes, fueron a parar a las +islas situadas al Sur de Cuba, que en otro viaje llamó el Almirante +al sitio de arribada _Jardines de la Reina_. Aunque le quedaba poco +para llegar a la Española, se encaminó a _Puerto Nuevo_ (Jamáica), +donde entró el 23 de junio de 1503. Al día siguiente marchó por la +costa buscando un asilo más al Este, el cual encontró, y en su primer +arranque de admiración le dió el nombre de _Santa Gloria_. + +Hallábase rodeado el puerto de Santa Gloria de lugares encantadores, +poblados de árboles frutales. Allí mandó encallar las carabelas, de las +cuales hizo habitación. En Santa Gloria permaneció doce meses y cinco +días, teniendo el sentimiento de que se le rebelasen los hermanos Diego +y Francisco Porras. En carta escrita el día 7 de julio de 1503, desde +la isla Jamáica, escribe lo que sigue: «Allí se me refrescó del mal +la llaga; nueve días anduve perdido sin esperanza de vida: ojos nunca +vieron la mar tan alta, fea y hecha espuma. El viento no era para ir +adelante, ni daba lugar para correr hacia algún cabo. Allí me detenía +en aquella mar fecha sangre, herviendo como caldera por gran fuego. El +cielo jamás fué visto tan espantoso; un día con la noche ardió como +forno; y así echaba la llama con los rayos que todos creíamos que me +habían de fundir los navíos. En todo este tiempo jamás cesó agua del +cielo, y no para decir que llovía, salvo que resegundaba otro diluvio. +La gente estaba ya tan molida, que deseaban la muerte para salir +de tantos martirios. Los navíos estaban sin anclas, abiertos y sin +velas»[523]. + + + [523] Navarrete, Ob. cit., tom. I, pág. 301. + +Más adelante escribe: «Yo estoy tan perdido como dije: yo he llorado +fasta aquí a otros: haya misericordia agora el Cielo, y llore por +mí la tierra. En el temporal no tengo solamente una blanca para el +oferta: en el espiritual he parado aquí en las Indias de la forma que +está dicho: aislado en esta pena, enfermo, aguardando cada día por +la muerte, y cercado de un cuento de salvajes y llenos de crueldad y +enemigos nuestros, y tan apartado de los Santos Sacramentos de la Santa +Iglesia, que se olvidará desta ánima si se aparta acá del cuerpo. Llore +por mí quien tiene caridad, verdad y justicia. Yo no vine este viaje a +navegar por ganar honra ni hacienda: esto es cierto, porque estaba ya +la esperanza de todo en ella muerta. Yo vine a V. E. con sana intencion +y buen celo, y no miento. Suplico humildemente a V. E. que si a Dios +place de me sacar de aquí, que haya por bien mi ida a Roma y otras +romerías»[524]. + + [524] Ibidem, pág. 312. + +En aquella olvidada isla hubiera encontrado obscura muerte el ilustre +navegante, si el leal y bueno Diego Méndez no se ofreciera a pasar +en una canoa india a la Isla Española en demanda de auxilio. A +Méndez le acompañaba en tan arriesgada empresa el italiano Bartolomé +Fieschi[525]. Después de algunos días de luchar con las tempestades y +borrascas, llegó Méndez al puerto de Azna, donde supo que el gobernador +general Ovando estaba en Xaragua, cincuenta leguas tierra adentro, +ocupado en exterminar a sus habitantes. El comendador de Lares oyó el +relato y ofreció tratar de ello. Cuantas veces insistió Méndez, otras +tantas se le contestó con evasivas y dilaciones. Y así pasaron ocho +meses hasta que, habiendo perdido toda esperanza, se decidió a fletar +una carabela y enviarla en ayuda del Almirante. + + [525] Reunidos el Almirante y los oficiales, Méndez dijo: + «Señor, tengo una vida no más, yo, la quiero aventurar por + servicio de vuestra Señoría y por el bien de todos los que + aquí están, porque tengo esperanza en Nuestro Señor, que + vista la intención con que yo lo hago me librará, como otras + muchas veces lo ha hecho.» Contestó Colón lo siguiente: «Bien + sabía yo que no había aquí ninguno que osase tomar esta + empresa sino vos.» _Relación hecha por Diego Méndez de algunos + acontecimientos del último viaje del Almirante D. Cristóbal + Colón._ + +Entonces Ovando, para convencerse de si era cierta la narración de +Méndez, mandó a Jamáica un carabelón mandado por Diego Escobar, uno de +los que se habían sublevado contra el Almirante. Llegó Escobar a cierta +distancia del sitio donde estaban los infelices viajeros, se aproximó +en una barca, les dijo que el Gobernador se compadecía de ellos, y +habiéndoles entregado por todo socorro una barrica y un tocino, volvió +al galeón, el cual se hizo a la vela para Santo Domingo. Aunque dijo +Escobar al Gobernador que todo lo dicho por Méndez era verdad, todavía +pasó un mes sin decidirse, lo cual prueba la pasividad de Ovando. + +Diego Méndez, cansado de esperar y arrostrando todas las consecuencias, +hizo público en Santo Domingo el peligro en que se hallaba el +descubridor del Nuevo Mundo y el abandono en que se le tenía. Amigos y +enemigos, todos a una, se pronunciaron en favor de Colón y en contra +de Ovando. Cuando, merced a los sacrificios de los amigos de Colón, +pudo Méndez fletar un buque (28 junio 1504) para dirigirse a Jamáica, +entonces, y sólo entonces, tal vez temiendo quejas y murmuraciones de +la opinión pública, se decidió a mandar otro en auxilio del Almirante. +Embarcado el descubridor del Nuevo Mundo, llegó (13 de agosto) al +puerto de Santo Domingo, teniendo de parte de Ovando un recibimiento +poco cariñoso y aun rayano a la frialdad. Había recorrido, desde el +río Belén a la isla Española, unas 225 leguas. Si alguno de nuestros +lectores dudase--y no nos extrañaría su duda--de la fidelidad del +relato, le recomendaremos que lea al P. Las Casas, que estaba a la +sazón en Santo Domingo; a Fernando Colón, que acompañó a su padre en +el cuarto viaje, y a Diego Méndez, que tomó parte principal en dichos +sucesos. + +Háse dicho por el Sr. Fernández Duro que Ovando demoró su ayuda al +Almirante por el temor que abrigaba de que, llegando en aquellos +momentos, pudieran reproducirse las no extinguidas banderías. +Deseaba--añade el distinguido historiador--recibirle «con toda +consideración, con todo el respeto y agasajo que se le debían»[526]. A +esto contesta--y hacemos nuestras sus palabras--el Sr. Ruiz Martínez lo +siguiente: «Quizás sea ésta, en efecto--a falta de otra mejor--la razón +que diera Ovando para explicar su tardanza. Pero si tal recelo, que en +el estado que ya se hallaba la isla era infundado, pasó realmente por +su imaginación, ¿no le imponía el más rudimentario deber de humanidad, +ya que no de patriotismo, la obligación de enviarles un buque para que +hubiesen marchado directamente a España, sin tocar en Santo Domingo? +Y si esto le parecía demasiada generosidad, ¿no estaba obligado, no +ya tratándose de Colón, no ya tratándose de españoles, sino de unos +náufragos, cualquiera que fuese su país y nacionalidad, a ponerse en +frecuente correspondencia con ellos y enviarles las ropas, víveres y +demás cosas indispensables para que no pereciesen de hambre o a manos +de los indios? ¿Qué sublevaciones podía intentar Colón, agobiado +por los años, rendido por las fatigas, enfermo de la gota y con su +tripulación hambrienta, desmayada y medio desnuda? ¿Qué alborotos +sobrevinieron cuando después llegó a la isla, permaneciendo en ella +un mes? Y, sobre todo, ¿puede justificar la simple sospecha de que +podía producirse un escándalo en Santo Domingo, aquel abandono en que +se dejó al Almirante? ¿Qué mayor escándalo para el mundo todo, y qué +ignominia mayor para la patria entera, que la noticia de haber perecido +el descubridor del Nuevo Mundo, casi a la vista de los españoles, sin +que se le tendiera una mano compasiva, por temor a una alteración del +orden público? ¡Afortunadamente Dios, que sin duda velaba por la vida +de Colón, libró a nuestra patria de semejante vergüenza![527]. + + [526] _Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 14 de enero + de 1892_, pág. 17. + + [527] _Conferencia dada en el Ateneo de Madrid el 8 de mayo de + 1892_, págs. 19 y 20. + +El 12 de septiembre se hizo Colón a la vela desde Santo Domingo para +España. Sufrió privaciones sin cuento y fué juguete de las olas en +las inmensidades del Océano, arribando en el más deplorable estado al +puerto de Sanlúcar de Barrameda el 7 de noviembre de 1504. + +Séanos permitido exclamar: ¡Qué ingratitud tan grande! Nada prueba +la afectuosa carta que Colón escribió a Ovando de la isla _Beata_, +anunciándole su llegada de Jamáica, y decimos que nada prueba porque en +aquellos momentos aún podía el Gobernador perjudicar al Almirante. Tan +cierto es lo que decimos, que cuando llegó a España manifestó cómo el +Gobernador deseaba su perdición, pues mandó a Diego Escobar sólo por +saber si ya era muerto. Si tales afirmaciones pecan de atrevidas, no +será atrevimiento por nuestra parte decir que Ovando no perdonó medio +para molestar al Almirante. Si anduvo solícito para poner en libertad +y perdonar a los hermanos Porras, a los marineros y grumetes, todos +del puerto de Sevilla o de las cercanías, que se habían sublevado en +Jamáica contra el Almirante[528], manifestóse rehacio un día y otro +día para devolver los bienes que a los Colones les fueran tomados por +Bobadilla. + + [528] Se apoderaron de los botes que Colón había comprado + a los indios y en ellos partieron para la Española; pero + renunciaron a su intento, y abandonando dichos botes, se + dedicaron a recorrer como bandidos la isla. + +En tanto que se desarrollaban tales sucesos, la reina Isabel, cuyo +fervor religioso nadie podría poner en duda, escribió a Nicolás de +Ovando una carta, fechada en la ciudad de Segovia el 20 de diciembre +de 1503, diciéndole, entre otros cosas de importancia, «que compeliese +y apremiase a los indios a reunirse con los cristianos para que se +convirtieran al catolicismo y les auxiliasen en los trabajos de +población y cultivo de la Española.» Influyesen o no en el ánimo +del comendador de Lares lo escrito por Doña Isabel, probado se +halla que desde entonces se establecieron de un modo permanente los +repartimientos de indios. Lo cierto es que Cristóbal Colón inició el +abuso, Bobadilla le dió más desarrollo, y en tiempo de Ovando llegó +a su apogeo. Lejos de nosotros pensar que las palabras citadas de +la reina Isabel fueron la causa de los repartimientos. Suyas son +las siguientes palabras, que también se hallan en la misma carta: +«Pagándoles (a los indios) el jornal que por vos fuese tasado, lo cual +hagan e cumplan como personas libres, como lo son y no como siervos; +e faced que sean bien tratados los dichos indios e los que de ellos +fueren cristianos mejor que los otros, e non consintades ni dedes lugar +que ninguna persona les haga mal ni daño, ni otro desaguisado alguno, e +los unos ni los otros no fagades ni fagan ende al, por alguna manera, +so pena de la mi merced, y de 10.000 maravedís para la mi Cámara.» + +Sea de ello lo que quiera, no puede negarse que cada vez fueron mayores +los repartimientos de indígenas. «Los premios y los castigos--escribe +el Sr. Ruiz Martínez--consistían en dar más o menos indios; los +servicios y las influencias se pagaban con lucidos repartimientos, y +llegó a tal extremo el abuso, que algún tiempo después, muerta ya la +reina Isabel, se concedían a señores de España dotaciones de centenares +de indios para que los explotasen allá sus criados y servidores, +y que ellos, sin moverse de Castilla, recibiesen aquí los pingües +rendimientos»[529]. Política tan torpe ocasionó casi la despoblación de +muchas y dilatadas comarcas. Bastará decir que de unos tres millones +de indios que había en la Española a la llegada de Colón, quedaban +60.000 en los últimos tiempos de Ovando. Como los indígenas se acababan +en la Española y la avaricia de los españoles iba en aumento, el +comendador de Lares, con el consentimiento de D. Fernando el Católico, +hubo de transportar a la Española los indios que habitaban las islas +Lucayas. Por el engaño primero, y por la fuerza luego, los españoles se +apoderaban de los indios, y embarcándolos, los conducían al mercado, +donde eran vendidos, cuando la mercancía era más abundante, al precio +de cuatro pesos. En poco tiempo las islas Lucayas quedaron casi +desiertas y los indios que quedaron en ellas fueron sometidos a la dura +condición que los de la Española. + + [529] _Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 8 de + Mayo de 1892_, pág. 24. + +De los malos tratos que recibía hubo de protestar por última vez +la raza indígena. Los indios del Higuey prefirieron la muerte a la +esclavitud. Juan de Esquivel, por orden de Ovando, al frente de 400 +hombres, los venció sin ningún esfuerzo. Los que no murieron en la +lucha, fueron ahorcados o quemados. El cacique Cotubanamá que se +refugió en la isleta Saona con su familia, fué preso y conducido a +Santo Domingo, pagando en la horca su amor a la independencia. + +En otro orden de cosas no seríamos justos si negásemos nuestros +aplausos al gobernador Ovando. Gobernó con bastante prudencia y puso +en orden la administración: edificó y reedificó--como dijimos en +este mismo capítulo--poblaciones; organizó el laboreo de las minas y +estableció cuatro fábricas para acuñar moneda. Mandó a Sebastián de +Campo (1508) a reconocer la isla de Cuba para saber si era o no tierra +firme, lo cual aún se ignoraba, sin embargo de la indicación que había +hecho en su famosa carta Juan de la Cosa; y envió a Juan de Esquivel +a la isla de Boriquen (hoy Puerto Rico), para que la reconociese. Por +último, arrojó de la isla a la gente maleante y dictó órdenes para +dar forma legal a los amancebamientos de españoles con indias. Si +cometió desaciertos y errores, censurémosle; pero tengamos presente las +creencias y costumbres de su tiempo. En otro lugar y en distinta época, +tal vez hubiese sido excelente gobernador. + +D. Diego Colón, nombrado gobernador y capitán general de las Indias, +en virtud de las estipulaciones hechas por los Reyes Católicos con su +padre el Almirante, llegó a Santo Domingo (julio de 1509). Comenzó +residenciando a Ovando; pero el antiguo gobernador abandonó la Isla +Española en septiembre del dicho año y llegó a Castilla, muriendo el 29 +de mayo de 1511. + +¿Por qué Colón y sus hermanos fueron tan poco queridos en Santo +Domingo? Repetiremos aquí lo que ya hemos indicado varias veces: +los Colones, por su nacionalidad italiana y por su carácter grave y +demasiado formal, opuesto al de los andaluces, que eran muchos en la +Isla Española, gozaban de pocas simpatías. Sobre el particular--y +aunque no estamos del todo conformes--veamos lo que dice Cánovas del +Castillo: «Mas nada de esto quita que saliesen Colón y sus hermanos de +nuestra primera colonia transatlántica malqueridos de todos; ¿y cuál +pudo, en suma, ser la causa sino la que yo pienso, es a saber: el poco +tacto, la violencia y falta de dotes de mando que demostraron? ¿Sería +sólo su calidad de extranjeros? Para soberanos les venía esto mal, sin +duda, y ya lo he dicho; pero después de todo, ¿qué nación ha habido en +el Universo que con menos dificultad que la española se haya dejado +regir por gente nacida en extrañas tierras?» Los marqueses de Pescara +y del Vasto, hijos de Nápoles, aunque de antiguo origen español; +el condestable de Borbón, francés; Filiberto de Saboya, Alejandro +Farnesio, Castaldo, Chapín Vitelli, Ambrosio de Espínola, Torrecusa, +¿no eran tan extranjeros como los Colones? Pues fueron todos amadísimos +de la ruda, tal vez feroz, y asimismo rapaz y viciosa gente, aunque no +peor que la de los otros países, sino propia de los tiempos, que a sus +órdenes ejecutó tantas hazañas inmortales. Ninguno de los nombrados +llegaba al mérito de Colón en cien leguas; pero así y todo, ¿no parece +claro que hubieron de estar mejor organizados y preparados que él para +el especial oficio del mando[530]? + + [530] _Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de + febrero de 1891, _ pág. 27. + +Cosas muy distintas fueron las ocupaciones de los capitanes antes +citados y la de Cristóbal Colón. El marqués de Pescara, Alejandro +Farnesio, Ambrosio de Espinóla y demás generales, peleaban al lado de +otros jefes españoles y bajo las órdenes de nuestros monarcas; Colón, +por sus grandes merecimientos, por la fortuna, que siempre le fué +propicia, por su indudable superioridad, y tal vez por su legítimo +orgullo, hubo de colocarse a tanta altura, que los pequeños se sentían +humillados, los grandes le envidiaban y los mismos reyes se mostraban +recelosos de un extranjero e importuno pretendiente hacía poco tiempo +y que a la sazón estaba colocado en un trono de gloria. Cierto es, que +el mando del Almirante en Santo Domingo fué poco feliz, influyendo en +ello su carácter altanero y receloso; pero, como dice el Sr. Cánovas--y +en esto estamos conformes con el ilustre historiador--«fué bastante +extraordinario aquel hombre, y su memoria es sobrado gloriosa, para que +ninguna flaqueza humana, cuanto más las que se le atribuyen, pudiera +privarle del inmenso e indestructible pedestal sobre que su figura +histórica descansa»[531]. + + [531] Ibidem, pág. 35. + + + + +CAPÍTULO XXIV + + ULTIMOS DIAS DE COLÓN.--COLÓN EN SANLÚCAR Y EN SEVILLA.--SUS + PADECIMIENTOS FÍSICOS Y MORALES.--CONDUCTA DEL REY CATÓLICO + CON COLÓN.--PRESÉNTASE COLÓN A D. FERNANDO EN SEGOVIA.--CARTA + DEL ALMIRANTE A D.ª JUANA Y A FELIPE EL HERMOSO.--COLÓN EN + VALLADOLID.--TESTAMENTO DEL ALMIRANTE.--SU MUERTE.--CELEBRACIÓN DE + SUS EXEQUIAS.--SUS RESTOS EN EL CONVENTO DE SAN FRANCISCO.--JUICIO + QUE DE COLÓN FORMARON SUS CONTEMPORÁNEOS.--FIRMA DE + COLÓN.--CASA DONDE MURIÓ COLÓN.--TRASLACIÓN DE SUS RESTOS A + LA CARTUJA DE SANTA MARÍA DE LAS CUEVAS EN SEVILLA, LUEGO A + LA CATEDRAL DE SANTO DOMINGO Y DESPUÉS A CUBA. HÁLLANSE EN LA + CATEDRAL DE SEVILLA.--RELIGIOSIDAD DE COLÓN.--SU CARÁCTER, + SEGÚN HERRERA.--OPINIÓN DE LOS REYES CATÓLICOS.--OPINIÓN DE + BOLÍVAR.--COLÓN, SEGÚN ALGUNOS ESCRITORES DE NUESTROS DÍAS. + + +El descubridor del Nuevo Mundo, enfermo y pobre, se dirigió desde +Sanlúcar de Barrameda a Sevilla. En esta última ciudad, con fecha 21 +de abril de 1504, escribió a su hijo Diego, y, entre otras cosas, le +decía lo siguiente: «yo he servido a sus Altezas con tanta diligencia +y amor y más que por ganar el paraíso; y si en algo ha habido falta, +habrá sido por el imposible ó por no alcanzar mi saber y fuerzas +más adelante.» Intentó presentarse en la corte, impidiéndoselo la +enfermedad que le aquejaba. «Porque este mi mal es tan malo--decía a su +hijo en carta fechada el 1.º de diciembre--y el frío tanto conforme a +me lo favorecer, que non podía errar de quedar en alguna venta.» Como +sus padecimientos no le permitiesen salir de Sevilla, envió a la corte +a su hermano Bartolomé y a su hijo natural Fernando, «niño en días, +pero no ansí en el entendimiento», para que en unión de su otro hijo +Diego, que residía al lado del Rey, influyesen con Don Fernando, a +fin de que le cumpliesen todo lo estipulado. El Rey, ocupado en otros +asuntos, no atendió las reclamaciones del Almirante. + +Llegada la primavera del año 1505, pudo trasladarse en una mula a +Segovia, siendo recibido por el Rey con semblante alegre y buenas +palabras; eran estas palabras sólo dilaciones para no cumplir lo +pactado. Diego Colón dirigió al Rey otro memorial pidiendo lo mismo +que su padre, obteniendo también la misma contestación. «Cuantas más +peticiones daban al Rey--escribe Herrera--tanto mejor respondía y se +lo dilataba; y, entre estas dilaciones, quiso el Rey que le tentasen +de concierto, para que hiciese renunciación de los privilegios, y que +por Castilla le harían la recompensa, y se le apuntó que le darían a +Carrión de los Condes y sobre ello cierto Estado, de lo cual recibió el +Almirante gran descontento, pareciéndole que era señal de no cumplirle +lo que tantas veces con la Reina le habían prometido; y por esta causa, +desde la cama, adonde estaba muy enfermo, con una carta se quejó al +Arzobispo de Sevilla, remitiéndolo todo al Divino Juicio»[532]. + + [532] _Década 1.ª_, lib. VI, cap. XIV. + +Ignoramos las asistencias que percibió Colón en todo aquel año y +primeros meses del siguiente; sabemos, sí, que a sus hijos y a su +hermano se les libraban importantes cantidades, a aquéllos por resto de +lo devengado en sus viajes a Indias, al otro como contino de la Real +Casa. + +No esperando que Don Fernando le hiciese justicia, se dirigió a Doña +Juana y a Don Felipe, que de Flandes acababan de llegar a España. Así +decía la carta: «Por ende humildemente suplico a VV. AA. que me cuenten +en la cuenta de su leal vasallo y servidor, y tengan por cierto que +bien que esta enfermedad me trabaja así agora sin piedad, que yo les +puedo aun servir de servicio que no se haya visto su igual. Estos +revesados tiempos y otras angustias en que yo he sido puesto contra +tanta razon me han llevado a gran extremo. A esta causa no he podido +ir a VV. AA. ni mi hijo. Muy humildemente les suplico que reciban la +intencion y voluntad, como de quien espera de ser vuelto en mi honra +y estado como mis escrituras lo prometen. La Santa Trinidad guarde y +acresciente el muy alto y real estado de Vuestras Altezas»[533]. + + [533] Navarrete, _Colección de viajes_, tomo III, pág. 530. + +Dirigióse a Valladolid, a la generosa ciudad del conde D. Pedro +Ansúrez. (Apéndice S). La última voluntad de Cristóbal Colón, +«documento escrito de su propio puño, fechado el 1.º de abril de +1502» y depositado en la celda del Reverendo Padre Gaspar Gorricio, +de la Cartuja de las Grutas, antes de la partida del Almirante a su +cuarto viaje, fué confirmado en todas sus partes después de su vuelta, +conforme lo declaró él mismo, reproduciéndole el día 25 de agosto de +1505. Tiempo adelante, cuando conoció que llegaba su última hora, quiso +darle forma y que interviniese el correspondiente escribano y notario +público, según puede verse a continuación. Dice de la siguiente manera: + +«En la noble villa de Valladolid, a 19 días del mes de mayo, año +del nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de mil e quinientos e +seis años, por ante mí Pedro de Hinojedo, escribano de cámara de sus +Altezas y escribano de Provincia en la su Corte e Chancillería, e su +escribano y notario público en todos los sus Reinos y Señoríos, é de +los testigos de yuso escritos: el Sr. D. Cristóbal Colon, Almirante +é Visorrey é Gobernador general de las islas é tierra firme de las +Indias descubiertas é por descubrir que dijo que era, etc. Son testigos +el bachiller Andrés Mirueña y Gaspar de la Misericordia, vecinos de +Valladolid, y Bartolomé de Fresco, Alvaro Perez, Juan de Espinosa, +Andrés y Hernando de Vargas, Francisco Manuel y Fernan Martinez, +criados de dicho señor Almirante»[534]. + + [534] En los comienzos del siglo XVI y bastante tiempo + después, la palabra _criado_ no significaba lo que al + presente, sino a todos los que prestaban algún servicio en las + casas de los magnates, como el de secretarios, administradores + u otros semejantes. Seguramente que a estos últimos se + referían los criados del señor Almirante. + +Muy significativo es el párrafo siguiente: «El Rey y la Reina, nuestros +señores, cuando yo les serví con las Indias; digo serví, que parece que +yo, por voluntad de Dios, se las dí, como cosa que era mía... é para +las ir a descubrir allende poner el aviso y mi persona, Sus Altezas no +gastaron ni quisieron gastar para ello, salvo un cuento de maravedís, +é a mí fué necesario de gastar el resto: así plugó a Sus Altezas que +yo hubiere en mi parte de las dichas Indias, islas é tierra firme que +son al Poniente de una raya que mandaron marcar sobre las islas de las +Azores, y aquellas del Cabo Verde, cien leguas, la cual pasa de polo +a polo; que yo hubiese en mi parte el tercio y el ochavo de todo, é +además el diezmo de lo que está en ellas, como más largo se amuestra +por los dichos mis privilegios é cartas de merced.» (Apéndice T). + +Instituyó Colón dos mayorazgos: uno para Don Diego, hijo legítimo; y +otro para Don Fernando, hijo natural. En ambos excluye a las hembras, +las cuales únicamente podrán disfrutarlos en el caso de la completa +falta de herederos varones. Sobre este particular, el académico D. +Luis Vidart, hace la siguiente observación: «No pesó en el ánimo del +Almirante la gratitud a su protectora la Reina Doña Isabel de Castilla, +para inclinarle a respetar el mejor derecho de las hijas sobre los +sobrinos, en la herencia de los bienes, sean o no amayorazgados»[535]. +Ordenó Colón a su hijo D. Diego que fundara una capilla y que en ella +hubiese «tres capellanes que digan cada día tres misas, una a la honra +de la Santísima Trinidad, é la otra a la Concepción de Nuestra Señora, +é la otra por el ánima de todos los fieles difuntos, é por mi ánima +é de mi padre é madre é mujer.» La cláusula respecto a la madre de +Don Fernando Colón, dice lo siguiente: «E le mando (a Don Diego) que +haya encomendada a Beatriz Enríquez, madre de Don Fernando, mi hijo, +que la provea que pueda vivir honestamente, como persona a quien yo +soy en tanto cargo. Y esto se haga por mi descargo de la conciencia, +porque esto pesa mucho para mi ánima. La razon dello non es lícito +de la escribir aquí.» A continuación del testamento se halla una +memoria escrita de mano del Almirante, en que dispone se diese: «a +los herederos de Jerónimo del Puerto, veinte ducados; a Antonio Vaso, +dos mil quinientos reales, de Portugal; a un judío que moraba a la +puerta de la Judería de Lisboa, el valor de medio marco de plata; a los +herederos de Luis Centurion Escoto, treinta mil reales, de Portugal; +a esos mismos herederos y a los de Paulo de Negro, cien ducados, y a +Bautista Espíndola ó a sus herederos, si es muerto, veinte ducados.» +(Apéndice U). + + [535] _Colón o la ingratitud de España._ Conferencia leída el + 21 de enero de 1892 en el Ateneo de Madrid, pág. 26. + +Escribe Don Fernando Colón, que cuando el Rey Católico salió de la +ciudad de Valladolid a recibir a Felipe I _el Hermoso_, que venía +a reinar en España, su padre, «el Almirante quedó muy agravado de +gota y otras enfermedades, que no era la menor el verse decaído +de su posesion, y en estas congojas dió el alma a Dios el día de +su Ascension[536] a 20 de mayo de 1506, en la referida villa de +Valladolid, habiendo recibido antes todos los Sacramentos de la +Iglesia. Fueron sus últimas palabras: _In manus tuas, Domine, +commendo spiritum meum_. Las exequias se celebraron en Santa María la +Antigua»[537]. + + [536] No fué el día de la Ascensión, porque en aquel año cayó + el 21. + + [537] Véase Washington Irving, _Vida y viajes de Colón_. + +Los restos del Almirante se depositaron--según algunos cronistas--en +el convento de San Francisco. El Dr. D. Lorenzo Galíndez de Carvajal +(n. en Plasencia el 1472 y m. en Burgos el 1532), en sus _Adiciones +genealógicas a los Claros varones de Castilla_, de Fernán Pérez de +Guzmán, escribe lo siguiente: «D. Cristóbal Colón, primer Almirante +de las Indias, el cual primero las descubrió y halló en el año de mil +cuatrocientos noventa y dos, y murió en Valladolid en el mes de mayo +de mil quinientos seis, y allí se sepultó en el Monasterio de San +Francisco en la capilla de Inés de Lacerda, para se llevar a la iglesia +mayor de Sevilla, donde mandó hacer su capilla»[538]. En esta o en +otras fuentes bebieron Washington Irving y Prescott, aquél en su obra +ya citada, y éste en su _Historia de los Reyes Católicos D. Fernando +y Doña Isabel_, cuando dicen que «los restos de Colón se depositaron +primeramente en el convento de San Francisco de Valladolid»[539]. + + [538] _Colección de documentos inéditos_, etc., t. XVIII, p. + 467. Adición al cap. VI del Almirante D. Alonso Enríquez. + + [539] Tomo VII, p. 126.--Madrid, 1848. Tr. + +Ni dentro, ni fuera de España se hizo apenas caso de la muerte de +Colón. La atención pública en España se hallaba distraída por la +llegada de la princesa Juana y de su marido el archiduque Felipe de +Austria, llamado el _Hermoso_, quienes iban a tomar posesión del reino +de Castilla. A grandes y pequeños les interesaba saber si eran o no +eran ciertas las discordias conyugales entre los dos príncipes, y +si eran o no eran ciertos los disgustos y rencores entre el yerno y +el suegro. A todos preocupaban las divisiones palaciegas; a ninguno +el fallecimiento del hombre que había dado a España la mitad del +globo. Europa tenía fijos sus ojos en el renacimiento, ya literario, +ya artístico, y en las famosas guerras de Italia. Sucedíanse los +descubrimientos y los inventos. ¿Quién había de acordarse de Colón, +cuando sucesos de tanta importancia preocupaban a todas las naciones? + +¿Qué juicio habían formado los contemporáneos de Colón? Pedro Mártir +de Anglería, historiógrafo real, que por el año 1506 se hallaba +cerca de la hermosa ciudad del Pisuerga, no dice una palabra ni de +la enfermedad ni de la muerte de Colón; y entre las muchas cartas +curiosas de aquellos tiempos, publicadas en la _Biblioteca de autores +españoles_[540], no hay tampoco dato alguno sobre el particular; los +redactores del _Cronicón de Valladolid_[541], que dan noticia de las +cosas más insignificantes de la ciudad, no creyeron que la muerte del +insigne genovés merecía la pena de escribir unas cuantas líneas; el +historiador valisoletano Antolínez de Burgos, que nació en el último +tercio del siglo XVI y murió a mediados del XVII, se contentó con +decir que acabó el Almirante sus días en Valladolid en mayo de 1506, +y D. Manuel Canesi, hijo de una de las familias principales de dicha +población, en su _Historia de Valladolid_, en seis tomos[542] escribe +que murió el «año 1506, a 26 de mayo (algunos dicen a 6)». Ignoraba, +pues, Canesi, que Cristóbal Colón falleció el 20 del citado mayo. + + [540] Tomos XIII y LXII. + + [541] Comienza en el año 1333 y termina en el 1539. + + [542] Esta obra, aún inédita, al ocurrir la muerte de D. + Manuel en el año de 1750, se vendió por sus herederos a los + Sres. Estradas, de éstos pasó a poder de D. Diego Sierra, + vecino de Palencia, viniendo a parar a un puesto de libros + viejos en Madrid, donde la compró D. Fidel de Sagarminaga, de + Bilbao. A la muerte de D. Fidel de Sagarminaga, dicha obra, + con la rica librería de dicho señor, se donó a la Diputación + de Vizcaya. El título es el siguiente: _Historia Secular + y Eclesiástica de la muy antigua, augusta, coronada, muy + ilustre, muy noble, rica y muy leal ciudad de Valladolid, + dedicada a los Señores Justicia y Regimiento, compuesta por D. + Manuel Canesi Acebedo, natural de ella y criado de su excelso + Ayuntamiento_. + +Otra prueba del poco interés que excitó la muerte del Almirante, se +encuentra en la obra alemana intitulada _Países ignotos_, que terminó +Ruchhamer el 20 de septiembre de 1508, pues en ella se refiere que +Colón y su hermano Bartolomé vivían todavía en la corte de España. + +De modo que no pocos historiadores contemporáneos y muchos de los que +después, hijos de Valladolid, escribieron sucesos de ciudad tan noble, +apenas dedican unas pocas palabras de dudosa veracidad o no citan la +muerte del hijo de Génova. Por el contrario, Galíndez de Carvajal en +aquellos días, al tener noticia del fallecimiento de Colón, expresaba: +«Podrá la inscripción que se le ha puesto borrarse de la piedra; pero +no de la memoria de los hombres.» Estanques, cronista de Felipe el +_Hermoso_, decía: «El descubrimiento de las Indias por D. Cristóbal +Colón fué la cosa más señalada que antes de sus tiempos aconteció en el +mundo..., el cual, si se hiciera en el de los griegos y romanos, cierto +es que lo ensalzaran y ponderaran en muchos volúmenes e historias, como +la grandeza del caso merecía.» Oviedo escribía a Carlos I lo que sigue: +«Porque aunque todo lo escripto y por escribir en la tierra perezca, +en el cielo se perpetuará tan famosa historia, donde todo lo bueno +quiere Dios que sea remunerado y permanezca para su alabanza y gloria +de tan famoso varón. Los antiguos le hubieran erigido estatua de oro, +sin darse por ello exentos de gratitud.» Pinel y Monroy expone dicho +particular en estos términos: «Fué, sin duda, la dificultosa empresa +de D. Cristóbal la de mayor admiración que pudo caber en ánimo mortal, +y que jamás imaginó ni concibió la esperanza de los siglos; y pudo con +razón decirse que después de la creación del mundo y la redención del +género humano, no resaltará en las letras sagradas ni profanas otra +obra de mayor grandeza.» + +En la ciudad de Roma, Huberto Foglieta, historiador de las grandezas +de la Liguria, manifestó su indignación contra _el vergonzoso silencio +e increible ceguedad de su patria_ (Génova), que decretaba estatuas a +ciudadanos de escaso mérito y no erigía ninguna al único de sus hijos +cuya gloria no tenía igual[543]. La república de Génova, participando +de la general indiferencia, no pensó, hasta el año 1577 «en consagrarle +un trozo de aquel mármol de que tan pródigos son sus palacios»[544]. + + [543] _Clarorum ligurum elogia_, pág. XXXVI.--Roma, 1577. + + [544] Roselly de Lorgues, _Hist. de Colón_, Introd. de Fr. R. + B. tom. I, pág. 16. + +Ofrece cierta curiosidad la firma del Almirante, la cual es como sigue: + + .S. + .S. A .S. + X M Y + Xpo FERENS + +El significado es el siguiente: _Servus, Supplex Altissimi Salvatoris. +Jesús, María, Joseph. Christo Ferens_. Traducido al romance, será: +_Siervo humilde del Altísimo Salvador. Jesús, María, José. El que lleva +a Cristo_ (esto es, _Christophorus_, Cristóbal). En la firma, como +en otras cosas, se ve con toda claridad la influencia de la religión +cristiana sobre el alma creyente de Colón. Dice el P. Las Casas en su +obra (lib. I, cap. 102) lo siguiente: «Siendo el Almirante muy devoto +de San Francisco, prefirió también el color gris parduzco del hábito de +su Orden; y le vimos en Sevilla llevar un traje que era poco menos que +idéntico al hábito de los frailes franciscanos.» Del mismo Almirante +son las palabras que a continuación copiamos: «Para la realización +del viaje a la India de nada me han servido los razonamientos, ni las +matemáticas, ni los mapamundis. Se cumplió sencillamente lo que predijo +el profeta Isaías»[545]. + + [545] Véase Navarrete, II, 229 y siguientes. + +Consideremos ahora dos asuntos de relativa importancia: la casa en que +murió Cristóbal Colón y el lugar donde han descansado los restos del +Almirante[546]. + + [546] Sobre el particular publicamos un artículo en la + _Revista de España_, núm. 566, correspondiente al 30 de + Octubre de 1892, que después se reprodujo en la _Revista + Contemporánea_, número 628, del 15 de agosto de 1902, y ahora + lo trasladamos en parte a este lugar. + +¿En qué casa murió el insigne descubridor del Nuevo Mundo? Don Matías +Sangrador fué el primero que escribió: «Colón murió en la casa número +2[547] de la calle Ancha de la Magdalena, que siempre han poseído como +de mayorazgo los que llevan este ilustre apellido»[548]. A pesar de la +afirmación tan terminante del laborioso escritor valisoletano, cuando, +en el año 1865, se quiso tributar un testimonio de respeto a la memoria +de Colón, los resultados no correspondieron a las investigaciones que +se realizaron, según se muestra por el documento que copiamos: + + «_Antecedentes relativos a la casa que en la calle de la Magdalena de + la ciudad de Valladolid posee el Sr. D. Diego Colón._ + + Los Sres. Licenciados D. Hernando Arias de Rivadeneira y don + Francisco de Rivadeneira, arcediano de Palencia, por escritura que + otorgaron con fecha en la ciudad de Valladolid y diciembre de 1551 a + testimonio del escribano de S. M. D. Diego Alonso Terán, y en virtud + de Real facultad, fundaron un mayorazgo titulado de Rivadeinera, + con los bienes que compraron a Juan de Segovia y a Juana Rodríguez, + su mujer, agregando a él la casa principal de su morada que tenían + en la ciudad de Valladolid a la calle que decían de la Magdalena, + lindante por un lado con corrales de la casa de Diego de Palacios + Mudarra (hoy herederos del Sr. D. José Arellano); por otro, con casas + del fundador D. Hernando, y por delante con la calle pública, cuyo + mayorazgo lo instituyeron en cabeza del hijo de D. Hernando, D. Diego + de Rivadeneira y sus sucesores. + + La Sra. D.ª Josefa de Sierra Sarria Salcedo y Rivadeneira, sucesora + del referido Sr. D. Diego Rivadeneira, poseedora del mayorazgo de + este título y abuela del Sr. D. Diego Colón, casó en 13 de marzo de + 1780 con el Ilmo. Sr. D. José Joaquín Colón de Toledo y Larreategui, + descendiente del descubridor del Nuevo Mundo, D. Cristóbal Colón. + + Por lo expuesto se demuestra que la casa sita en la calle de la + Magdalena de la ciudad de Valladolid no perteneció al Almirante D. + Cristóbal Colón ni a sus sucesores, hasta que, por el matrimonio + del ilustrísimo Sr. D. José Joaquín Colón de Toledo con la Sra. + D.ª Josefa de Sierra y Sarria, recayó en la familia de Colón como + poseedora del mayorazgo de Rivadeneira. + + Muy bien pudo suceder que el Almirante D. Cristóbal Colón, por + relaciones que le uniesen con la Sra. D.ª María de Rivadeneira o + con D. Diego Hernández de Segovia, padres del D. Hernando Arias de + Rivadeneira, o por otra cualquiera causa, habitase la calle de la + Magdalena cuando en 1506 estuvo en Valladolid; pero en el archivo del + señor D. Diego Santiago Colón de Toledo no existe ningún antecedente + legal que justifique que la relacionada casa fuese habitada por tan + ilustre señor. + + Cuanto queda relacionado es lo único que puede decirse relativo a + la procedencia de la casa de la calle de la Magdalena, y a lo que + resulta del archivo del Sr. Colón de Toledo sobre la posibilidad de + que fuese habitada por el Almirante D. Cristóbal Colón.--Madrid 28 de + septiembre de 1865.--P. O., _Cipriano Sáenz_»[549]. + + [547] Hoy núm. 7. + + [548] _Hist. de Valladolid_, t. I, pág. 309. + + [549] Hállase el original en el Archivo municipal. Expediente + instruído para tributar un testimonio de respeto a la memoria + de Colón, Cervantes y conde Ansúrez. + +Sin embargo, la comisión de Valladolid, tenaz en su empeño, dispuso +colocar la siguiente inscripción: + + «Aquí murió Colón. + ¡Honor al genio!» + +Las razones en que aquélla se fundaba eran: + + «Se ha dispuesto colocar esta lápida en el frente de la casa núm. 7 + de la calle de Colón, perteneciente al Sr. D. Diego Santiago Colón + de Toledo, descendiente del ilustre genovés, descubridor del Nuevo + Mundo, y en cuya casa hay datos para presumir que fué la en que + falleció éste, si bien sólo se halla comprobado que sus honras se + celebraron en la iglesia de Nuestra Señora de la Antigua»[550]. + + [550] Archivo municipal, año 1866. + +Además del documento procedente del archivo del Sr. D. Diego Santiago +Colón de Toledo, es evidente que la casa señalada como tal no sirvió de +última morada, ni en ella acabó sus días Cristóbal Colón, indicándolo +así su género de construcción, la cual debió tener lugar ya bien +entrado el siglo XVI. + +¿Es la conocida hoy con el nombre de cárcel de corona, situada en la +calle de los Templarios, núm. 6? Podemos asegurar, según documentos +que hemos tenido a la vista, que la mencionada casa era hospital por +entonces, habiéndose hecho después reconstrucciones, obras y reparos de +importancia. ¿Era la que se hallaba casi enfrente de la conocida como +casa de Colón, quemada hace pocos años, y edificada luego con el núm. +4? Alguno lo creyó así, fundándose en que en ella se encontraron un +nivel y una regla para trazar planos, los cuales debían de pertenecer a +últimos del siglo XV o a principios del XVI; pero dado que sea verdad +lo expuesto, nada prueba, si se tiene en cuenta que aquellos objetos +estaban en la buhardilla a la vista de todos, y a mayor abundamiento, +se hará notar que en dicha casa vivió algunos años un industrial +dedicado a la compra y venta de antigüedades. En resumen, no se +encuentra ninguna luz que nos oriente en tan obscuro camino, y es de +presumir que será una de las cosas destinadas a no saberse nunca. + +Otro asunto se presenta también a nuestra consideración. ¿Llevaron +los franciscanos el cuerpo de Colón a determinada sepultura, como +cree Galíndez Carvajal, o fué a parar al enterramiento general, como +sospechan otros? No negaremos que los frailes de San Francisco le +ayudaron a bien morir y celebraron sus funerales en Santa María la +Antigua; pero tampoco debe olvidarse que el descubridor del Nuevo +Mundo era hermano de la orden tercera. También debemos tener presente +las palabras del Conde Roselly de Lorgues: «Es muy cierto, dice, que +la muerte de un subgobernador, de un coronel, hace hoy más ruido en +una provincia, que no la ocasionaba entonces en España la pérdida del +hombre que había hallado un mundo»[551]. + + [551] _Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón_, tomo + II, pág 46. + +Nosotros sólo diremos que se tiene noticia exacta de otros +enterramientos y de sus letreros, poco importantes si se comparan con +el del ilustre navegante, y nada se dice del de Colón. En la Historia +del Convento de San Francisco, de Fray Martín de Sobremonte, obra +voluminosa, manuscrita, llena de curiosas noticias y de preciosos +datos donde las cosas más insignificantes se detallan con exactitud +matemática, y muy especialmente las sepulturas de personas religiosas o +no religiosas, no hay indicación alguna sobre la de Colón. El título de +la obra es el siguiente: + +_Noticias chronographicas y topographicas del Real y religiosisimo +convento de los Frailes Menores Observantes de San Francisco de +Valladolid, cabeza de la Provincia de la Inmaculada Concepcion de +Nuestra Señora._ + +Recogidas y escritas por Fray Matthias de Sobremonte, indigno Fraile +Menor, y el menor de los moradores de el mismo convento. + + Año de MDCLX. + +En la parte I, que llama _Chronographica_, noticia XI, pág. 55 v.ª, se +halla un epígrafe que intitula: _De algunos religiosos cuyas cenizas +descansan en este convento_, y se lee que «Fray Pedro de Santoyo está +enterrado en la capilla mayor desde el año 1431», etc., pág. 56, y más +adelante, que «Fray Bernardino de Arebalo está en la capilla mayor», +etcétera, pág. 57. En la noticia XII, _De algunas cosas dignas de +memoria que an sucedido en este convento_, pág. 61, se lee que «D. +Alvaro de Luna estuvo enterrado en el convento», pág. 63. + +En la parte II, que designa con el nombre de _Topographica_, y en la +noticia III, _De las capillas, altares y sepulturas_, etc., consta +que «el Padre Guevara, Obispo de Mondoñedo, fué enterrado en San +Francisco», pág. 20, y bajo el epígrafe _Otras sepulturas de personas +de quenta_, página 32, se dan detalles de enterramientos que llaman la +atención por lo minuciosos. ¡Ni una palabra acerca de la sepultura de +Cristóbal Colón! + +De modo que el P. Sobremonte no ignoraba las sepulturas de los frailes +Santoyo, Arebalo y del cronista P. Guevara, de D. Alvaro de Luna, de +D.ª María de Mendoza, de D.ª Leonor de los Leones y de muchos más: +¿puede admitirse que olvidase la de Colón? + +Don Rafael Floranes, que escribió en el siglo XVIII, y cuyos preciosos +manuscritos se hallan en la Biblioteca Nacional, tampoco nombra la +del descubridor del Nuevo Mundo. Entre las obras del insigne escritor +valisoletano, citaremos _Inscripciones de Valladolid_,(un tomo)[552], +y _Apuntes para la Historia de Valladolid_ (cinco tomos). Trata en +la primera de las inscripciones que se pusieron en las capillas de +las iglesias y conventos, habiéndonos fijado especialmente en las +capillas de la _Orden Tercera de San Francisco_. El título de la +segunda es _Apuntes para la Historia de Valladolid_[553]. Datos muy +curiosos se encuentran en el primer tomo[554], varias noticias y +algunos enterramientos en el segundo [555], y del tercero[556] lo que +copiamos a continuación: _Noticias del convento de San Francisco de +Valladolid conducentes a la Historia de esta ciudad_. Entre los varios +epitafios hay el siguiente: «Aquí yace el bienaventurado Padre Fray +Pedro Santoyo, Autor de la Regular Observancia en España y Fundador +de esta Santa Provincia de la Concepción: murió en este convento con +opinión de santidad y milagros, año de 1431 a 7 de abril; veinte +años después le trasladaron junto al altar mayor, en un sepulcro de +piedra; y en el año de 1629 a 4 de mayo le trasladaron a este lugar +con licencia del Ordinario.» Más adelante leemos: _Noticias sacadas +del Libro de la Sacristía de San Francisco, titulado el Libro de las +sepulturas y capillas deste convento de San Francisco en Valladolid_. +También, aunque ligeramente, hemos registrado los tomos cuarto[557] +y quinto[558]. Don Rafael Floranes, como el P. Sobremonte, son +diligentísimos escritores y de indiscutible autoridad en el asunto de +que se trata. + + [552] _Departamento de manuscritos_, Mss. 11.246. + + [553] _Departamento de manuscritos._ + + [554] Mss. 11.281. + + [555] Mss. 11.282. + + [556] Mss. 11.283. + + [557] Mss. 11.284. + + [558] Mss. 11.285. + +Dado como cierto que los restos de Colón se colocaron en determinada +sepultura, ¿cuándo se trasladaron desde las bóvedas del convento de San +Francisco a la Cartuja de Santa María de las Cuevas? Solamente se sabe +que el 8 de septiembre de 1523, el cuerpo de Cristóbal Colón, según +el testimonio de su hijo Diego, estaba depositado en el monasterio +de Sevilla. De modo que en el período de diez y siete años, o sea, +desde el 20 de mayo de 1506 hasta el 8 de septiembre de 1523, se puede +asegurar que se verificó la primera traslación. Prescott dice que dicha +traslación se hizo seis años después de la muerte del Almirante[559]; +pero no advirtió que Galíndez Carvajal escribió sus _Adiciones +genealógicas_ en 1517, después del mes de octubre, y de ellas se +desprende que todavía se encontraban los restos en San Francisco. + + [559] Ob. cit., tomo VII, pág. 120. + +¿Cuándo fueron trasladados por segunda vez desde el Monasterio de las +Cuevas a la Iglesia Catedral de Santo Domingo? Créese que en el año +1536[560]; se dice que la inhumación en la capilla mayor de la Catedral +se verificó en 1540, y se ignora si tuvo o no tuvo lápida su tumba. + + [560] Así opinó también Prescott. Ibidem. + +Por el tratado de Basilea del 22 de julio de 1795, la isla de Santo +Domingo pasó a formar parte de la república francesa, y los huesos +del Almirante, exhumados el 20 de diciembre, se transportaron por don +Gabriel de Aristizábal, Teniente General de la Armada, a la capital +de Cuba, conducidos a la Catedral y depositados en un nicho que se +abrió en el presbiterio al lado del Evangelio. En la Habana estaban el +15 de enero de 1796. Se duda por algunos escritores dominicanos que +los restos de Cristóbal Colón fuesen los mismos que se llevaron a la +Habana, y afirman que eran los de su hermano Bartolomé o de su hijo +Diego, y D. Fr. Roque Cocchia, Obispo de Orope, asegura, con sobrada +ligereza, que el 10 de septiembre de 1877, encontró en la Catedral de +Santo Domingo los _verdaderos restos_ de Cristóbal Colón. + +Ignórase, pues, la época en que fueron trasladados los restos de Colón +desde Valladolid a Sevilla y desde Sevilla a Santo Domingo, y el Obispo +citado, no solamente duda, sino cree que aquéllos todavía descansan en +la Catedral dominicana. + +Hasta el 1899 estuvieron en la Habana, trasladándose en dicha fecha +a Sevilla. Colocóse el pedestal en 1902, en la nave sur del templo, +delante de la puerta de San Cristóbal. En el centro del pedestal +se destacan las armas _chicas_ de Sevilla que consisten en la +figura[ilustración][561] entre las siguientes inscripciones: «Sevilla, +1891[562] y 1902[563].» Gótica inscripción ocupa todo el perímetro: +«Cuando la Isla de Cuba--dice--se emancipó de la madre España, Sevilla +obtuvo el depósito de los restos de Colón y su Ayuntamiento erigió este +pedestal.» Encima del pedestal se admiran, en buen tamaño, los reyes +de armas o heraldos de los cuatro reinos de Castilla, León, Aragón y +Navarra, colocados uno en cada ángulo y sosteniendo sobre sus hombros +el sarcófago. En la cara inferior del sarcófago, en letras góticas y +doradas, hay un letrero que dice: «Aquí yacen los restos de Cristóbal +Colón. Desde 1796 los guardó la Habana y este sepulcro por Real orden +de 26 de febrero de 1891.» + + [561] Alfonso X _el Sabio_ concedió dichas armas _chicas_ en + 1283 a Sevilla, por haberse mantenido leal cuando casi todo el + reino se había alzado en contra suya. Significan: _No madeja + do_. + + [562] Por Real orden del 26 de febrero de 1891 (_Gaceta_ del + 27) se dispuso la erección de un monumento en la Catedral de + la Habana para sepulcro de Colón. En el mismo año y mediante + informe de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, se + concedió el premio al proyecto de D. Arturo Mélida. Hízose + el pedestal de piedra mármol y figuraba un templo o pirámide + azteca. Cuando Cuba logró su independencia, al mismo tiempo + que las cenizas del Almirante, se quiso trasladar el monumento + a España. Como esto último era muy difícil, dado el mucho + peso del pedestal, se hizo otro más modesto y con diferente + carácter, también bajo la dirección del Sr. Mélida, para + colocarlo en la Catedral de Sevilla. + + [563] Esta es la fecha en que se verificó en la ciudad + andaluza la inauguración del artístico pedestal o histórico + monumento. + +En el paño fúnebre se lee: + + _A Castilla y a Aragón_ + _Nuevo Mando dió Colón._ + +Dice el cronista Herrera que era Colón ferviente religioso. +«Acostumbraba a decir: _En el nombre de la Santísima Trinidad_. Cuando +escribía alguna carta o algún otro documento, ponía en la cabeza: +_Jesus, Cruz, María sit nobis en via_. Su juramento consistía algunas +veces en estas palabras: _Juro a San Fernando_. Si cuando escribía +cartas, especialmente a los reyes, quería afirmar alguna cosa, sus +palabras eran: _Hago juramento que es verdad esto_. Observaba los +preceptos de la iglesia respecto al ayuno, confesaba y comulgaba muchas +veces, rezaba todas las horas canónicas, era simplicísimo de blasfemias +y juramentos, devotísimo de Nuestra Señora y del Bienaventurado San +Francisco; pareció ser muy agradecido a Dios por los beneficios +recibidos; por lo cual, casi por proverbio, cada hora traía, que le +había hecho Dios grandes mercedes, como a David. Cuando le llevaban +algún oro o cosas preciosas, en su Oratorio, de rodillas, daba gracias +a Dios porque de descubrir tantos bienes le hacía digno; era muy celoso +de la honra de Dios y muy deseoso de la conversión de los indios, y +que por todas partes se sembrase y ampliase la fe de Jesucristo, y +singularmente aficionado y devoto de que Dios le hiciese digno de +que pudiese ayudar en algo para ganar el Santo Sepulcro, y con esta +devoción, y la confianza que tuvo de que Dios le había de guiar en el +descubrimiento de este Orbe que prometía, suplicó a la Serenísima Reina +Doña Isabel que hiciese voto de gastar todas las riquezas que por su +descubrimiento para los Reyes resultase, en ganar la tierra y Casa +Santa de Jerusalén. Fué varón de grande ánimo, esforzado y de altos +pensamientos: inclinado particularmente a lo que se puede colegir de +su vida, hechos, escrituras y conversación, a acometer hechos egregios +y señalados; paciente y muy sufrido, perdonador de las injurias, y que +no quería otra cosa, según de él se cuenta, sino que conociesen los +que le ofendían sus errores y se le reconociesen los delincuentes; +constantísimo y adornado de longanimidad en los trabajos y adversidades +que le ocurrieron siempre, teniendo gran confianza de la Providencia +Divina, y entrañable fidelidad y grandísima devoción siempre a los +Reyes, y en especial a la Reina Católica; y si él alcanzara el tiempo +de los antiguos, por la admirable empresa de haber descubierto el Nuevo +Mundo, además de los templos y estatuas que le hicieran, le dedicaran +alguna Estrella en los Signos Celestes, como a Hércules y a Baco; y +nuestra Edad se puede tener por dichosa por haber alcanzado tan famoso +varón, cuyos loores serán celebrados por infinitos siglos»[564]. + + [564] _Década_ 1.ª, lib. VI, cap. XV, pág. 168. + +Por último, veamos el retrato que, bajo el punto de vista moral, hace +el cronista Herrera del Almirante. Solía decir «cuando reprehendía o +se enojaba con alguno: _¿Do vos a Dios, no os parece esto y esto?_ o +_¿por qué hicistes esto y esto?_» Supo mucha astrología y muy perito en +la navegación; supo latín e hizo versos. En las cosas de la religión +cristiana fué muy católico y de mucha devoción. + +Creemos de inestimable valor el juicio que acerca de Colón tuvieron +Doña Isabel y Don Fernando. Después del descubrimiento del Nuevo +Mundo, los Reyes Católicos escribieron a Colón lo siguiente: «Una de +las principales cosas porque esto nos ha placido tanto es por ser +inventada, principiada é habida por vuestra mano, trabajo é industria. +Y cuanto más en esto platicamos y vemos, conocemos cuán gran cosa ha +seido este negocio vuestro, y que habéis sabido en ello más que nunca +se pensó que pudiera saber ninguno de los nacidos.» + +Y Bolívar, el gran Bolívar, decía lo siguiente a sus amigos: «El plan +en sí mismo (la fundación de la República de Colombia) es grande y +magnífico; pero además de su utilidad deseo verlo realizado, porque +nos da la oportunidad de remediar en parte la injusticia que se ha +hecha a un grande hombre, a quien de ese modo erigiremos un monumento +que justifique nuestra gratitud. Llamando a nuestra República Colombia +y denominando su capital Las Casas, probaremos al mundo que no sólo +tenemos derecho a ser libres, sino a ser considerados bastantemente +justos para saber honrar a los amigos y a los bienhechores de la +humanidad: Colón y Las Casas pertenecen a la América. Honrémonos +perpetuando sus glorias»[565]. + + [565] O'Leary, _Bolívar y la emancipación de Sud-América_, + tomo II, pág. 22. + +Entre los escritores modernos que con más injusticia han escrito contra +Colón se hallan Aarón Goodrich y María A. Brown, ambos americanos. De +Goodrich son las siguientes afirmaciones: Dice que en las galeras del +pirata Colombo el _Mozo_ (cuyo verdadero nombre era Nicolo Griego) +se hallaba y tomó parte en el combate que en las costas de Portugal +se dió contra la flota de Venecia, un tal Giovanni o Zorzi, pariente +del citado jefe, que también usaba el sobrenombre de Colombo, el cual +era terrible corsario, que había pasado toda su vida, ya robando en +los mares, ya comerciando con carne humana en las costas de Guinea. +Tomando el nombre de Colón, se casó en Portugal con Felipa Moriz de +Mello. Escribe también que domiciliado Colón en la isla de la Madera, +se apoderó de los documentos y mapas de Alonso Sánchez de Huelva. Añade +Goodrich que el rey de Portugal le rechazó por la desmedida codicia de +las proposiciones presentadas; pero él, apelando a la hipocresía y a la +más baja adulación, se hizo oir en España. + +La señora Brown, deseosa de llamar la atención del público indocto, +comienza diciendo que no hay ningún cristiano que tenga buenas +cualidades y que a esa religión se deben todos los males de América. +Colón fué el que llevó el cristianismo al Nuevo Mundo; de modo, que él +y solo él es el responsable de los citados males. Llama al Almirante +«infame, aventurero, usurpador, pirata, traficante de carne humana», +y otras cosas semejantes. «La religión cristiana--y estas son sus +palabras--debe ser abolida, todo sacerdote expulsado, y el nombre de +Cristo maldito como enemigo del género humano.» + +Consideremos, por el contrario, a los panegiristas del hijo de +Génova. Entre ellos se encuentra el Sr. Peragallo y el abate Martín +Casanova de Pioggiola, mereciendo entre todos el primer lugar, por sus +exagerados encomios, por su cultura y aun por la elegancia del estilo, +el conde Roselly de Lorgues. «Digamos con toda franqueza--tales son +sus palabras--lo que pensamos acerca de Colón. Ese hombre no tuvo +ningún defecto ni ninguna cualidad del mundo. Tenemos fundados motivos +para considerarle como a Santo»[566]. «Acabamos de ver--dice más +adelante--un hombre de virtud perpetua, de entera pureza de corazón, +cuya grandeza moral excede a los tipos más célebres de la antigüedad, +y no es inferior, por cierto, a las más notables figuras de los héroes +formados por el Evangelio»[567]. Por último, el devoto panegirista del +Almirante, escribe también: «El contemplador de la Naturaleza, heraldo +de la Cruz, libertador en esperanza del Santo Sepulcro, lleva en todos +sus hábitos la señal de su apostolado. El embajador de Dios a las +naciones desconocidas se distingue, entre todos los hombres, por el +caracter de su misión augusta»[568]. + + [566] _Cristóbal Colón_, tomo II, pág. 80. + + [567] Pág. 83. + + [568] Pág. 97. + +Prescindiendo de los juicios, lo mismo de los enemigos que de los +amigos de Colón, no haciendo caso de censuras ni de aplausos que ante +el severo tribunal de la Historia carecen de valor alguno registraremos +los nombres de aquellos escritores que más se han distinguido por su +competencia e imparcialidad. «Lo que más caracteriza a Colón--dice A. +de Humboldt--es la penetración y extraordinaria sagacidad con que se +hacía cargo de los fenómenos del mundo exterior, y tan notable es como +observador de la naturaleza que como intrépido navegante. Al llegar a +un mundo nuevo y bajo un nuevo cielo, nada se oculta a su sagacidad, +ni la configuración de las tierras, ni el aspecto de la vegetación, ni +las costumbres de los animales, ni la distribución del calor según la +influencia de la longitud, ni las corrientes, ni las variaciones del +magnetismo terrestre... Y no se limita a la observación de los hechos +aislados, que también los combina y busca su mutua relación, elevándose +algunas veces atrevidamente al descubrimiento de las leyes generales +que reaccionan el mundo físico. Esta tendencia a generalizar los hechos +observados, es tanto más digna de atención cuanto que, antes del fin +del siglo XV, y aun me atrevería a decir que casi antes del Padre +Acosta, no encontramos otro intento de generalización»[569]. + + [569] _Cristóbal Colón y el descubrimiento de América_, tomo + II, págs. 15 y 18. Tr. + +Hermosa es la pintura que hace de Colón el primero de nuestros +oradores. «Hombre maravilloso--dice Castelar--en quien se unen acción +y pensamiento, fantasía y cálculo, el espíritu generalizador de los +filósofos y el espíritu práctico de los mercaderes; verdadero marino +por sus atrevimientos y casi un religioso por sus deliquios; poeta +y matemático, el tiempo y el espacio en que nace y crece nos dan +facilidades grandísimas de conocerlo y apreciarlo»[570]. Más adelante, +añade: «Colón, profeta y mercader, vidente y calculador, cruzado y +matemático; especie de Isaías en sus adivinaciones y de banquero en +sus cálculos; con el pensamiento a un tiempo en la religión y en su +negocio; sublime oráculo, de cuyo libro brotan profecías a borbotones +y pésimo administrador que arbitra irregulares medidas; proponiendo +la reconquista del Santo Sepulcro por un esfuerzo de su voluntad +piadosa, y el reencuentro con las minas de Golconda por camino más +corto que los conocidos a la India; siempre suspenso entre las +idealidades y las contariñas; capaz de crear un mundo con la fuerza de +su visión intelectual, para luego destruirlo con los expedientes de su +imprevisión y de su desgobierno; con ojos de telescopio que le permiten +hasta llegar a lo infinitamente grande y con ojos de microscopio para +conocer y analizar lo infinitamente pequeño; matemático y revelador, +teólogo y naturalista, místico y astrónomo, se aparece tan múltiple y +vario, que apenas cabe dentro de nuestras lógicas encadenadas series y +en nuestros bien regulados y proporcionadísimos sistemas»[571]. + + [570] Tomo I, pág. 73 (2.ª edición). + + [571] Ibidem, págs. 114 y 115. + +Si su condición de extranjero perjudicó al Almirante, también fué +motivo para que muchos no le estimasen, el carácter un tanto agrio de +sus hermanos y de sus hijos. La envidia y aun la calumnia se cebaron +en aquél, que ayer era pobre y loco, y hoy se igualaba a la primera +nobleza de España. + +Posible es que Colón desconociese el arte de gobernar y a veces se +mostrara envidioso y altivo. No olvidemos las palabras de Víctor Hugo: +«Los hombres de genio--dice--tienen, sin duda, originalidad exuberante, +tienen defectos. No importa. Es necesario tomar a esos hombres como +son, con sus defectos, sopena de hacerles perder al mismo tiempo sus +cualidades»... Se ha dicho que era codicioso; pero no se olvide que +fama de codiciosos tenían en aquellos tiempos y tuvieron después los +hijos de Génova, como al presente tienen los judíos en las naciones +de Europa y los chinos en las de América. Los religiosos de San +Francisco escribían al cardenal Jiménez de Cisneros lo siguiente: «Que +V. S. trabaje con sus Altezas, como no consientan venir a esta tierra +ginoveses, porque la robarán e destruirán». Y Quevedo hablando del +dinero, escribe los versos que copiamos: + + «Nace en las Indias honrado + donde el mundo le acompaña, + viene a morir en España + y es en Génova enterrado.» + +No es Colón un codicioso vulgar ni se le puede censurar por su ansia +inmoderada de lucro. Deseaba mostrar a sus reyes, a España y al mundo +toda la importancia de las tierras que iba descubriendo, importancia +que se manifestaba por las riquezas que descubriera. Si venecianos y +genoveses querían llegar directamente a la India por el mar Rojo, y si +los portugueses deseaban hacer directamente la navegación doblando el +Cabo de las Tormentas, era porque les corría prisa traer de aquella +región los perfumes, las especias, el oro y las piedras preciosas. +Otra idea bullía en la mente de Colón: pensaba dedicar las grandes +riquezas que acumulara a conquistar la Palestina y librar el sepulcro +de Cristo del poder de los infieles. Muchas veces expuso en sus cartas +el mismo pensamiento y hasta hubo de apoyarse en predicciones que +aseguraban que de España había de salir quien llevase a feliz término +la empresa. Hasta tal punto ofuscaba la fantasía el espíritu vigoroso +de Colón. Por lo que hace a la crueldad es preciso recordar el tiempo +en que vivió y los hechos que hubo de realizar. No llegó a la severidad +excesiva de Hernán Cortés y de Francisco Pizarro, ni a la crueldad de +Vasco de Gama, ni de Alfonso de Alburquerque. Tuvo el Almirante que +imponerse, ya a gente aventurera e indócil, ya a indígenas salvajes. +Es cierto que Fray Bartolomé de las Casas, el protector de los indios, +estuvo dotado de santo celo y de caridad sin límites; pero no se olvide +que para aliviar a aquéllos, propuso emplear esclavos negros en los +trabajos del campo y de minería. ¡Cómo si los negros no fuesen hijos de +Dios igualmente que los americanos y los blancos! Ingleses, flamencos +y genoveses tomaron el asiento o contrato de la traída de negros; de +modo que aquéllos, lo mismo que los españoles, introdujeron en América +tráfico tan vergonzoso. + +Aunque todos los defectos que han achacado a Colón fuesen ciertos, +«¿qué importa eso--como dice el marqués de Hoyos--para la alta misión +y el incomparable mérito del gran Colón? ¿Qué consecuencias han traido +al mundo sus defectos? ¿Qué resultados, en cambio, para la cultura, +para la civilización, para el progreso de la humanidad han traido sus +excepcionales dotes, su inteligencia, su voluntad y su genio?»[572]. + + [572] _Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 24 de marzo + de 1891_, págs. 38 y 39. + +«Averiguar al cabo de cuatrocientos años que Colón fué un hombre, me +parece descubrimiento un tanto inferior al del Nuevo Mundo.» Estamos +conformes con las citadas palabras del notable crítico Federico Balart, +palabras dirigidas a D. Luis Vidart, académico de la Historia y +apasionado censor de Cristóbal Colón. + +Por nuestra parte solamente se nos ocurre decir: ¡Qué hombre tan +extraordinario! Tuvo sus errores, es cierto; mas esto nada importa para +su gloria. No negaremos que la idea que Colón tenía de la tierra era +la misma que habían expresado los cosmógrafos griegos y romanos, sin +otra diferencia que la de empequeñecer sus dimensiones. Calculaba la +anchura del Atlántico, entre las costas occidentales de Europa y las +orientales de Asia, en 1.100 leguas próximamente. «El mundo no es tan +grande como dice el vulgo--escribe el Almirante a los Reyes Católicos +en carta fechada en Jamaica el 7 de julio de 1503--y un grado de la +equinoccial está 56 millas y dos tercios; pero ésto se tocará con el +dedo.» Creía también como griegos y romanos que el hemisferio inferior +estaba a trechos cubierto de tierras de igual modo que lo estaba el +superior, admitiendo por tanto la existencia de muchas islas en el +Atlántico. Fijo Colón en su idea de la pequeñez de la tierra, pensaba +que, yendo con rumbo del Oeste, por el paralelo de las Canarias, en +cinco semanas de navegación andaría las mil y tantas leguas para la +India, o para Cipango de Marco Polo (el Japón); pero la distancia era +doble, y, en vez del Cipango asiático, se encontró con las Antillas +de la América Central. Entre lo que suponía haber hallado y lo que en +realidad encontraba, existía otro mundo. También los portugueses se +lanzaron al mar en busca del Preste Juan, y en vez del Preste Juan, que +era un personaje fantástico, llegaron a la India. + +No negaremos que ni en el _Diario de navegación_ del primer viaje, +ni en las cartas que escribió a su regreso, aparecen ideas propias, +pensamientos luminosos o nuevos proyectos. De los navegantes de la +Guinea, de la Madera, de las Canarias y de las Azores sólo pudo +saber que existían islas próximas en dirección al Oeste; mas esto +le interesaba poco. La única utilidad que le reportaba la noticia +consistía en saber que a ambos lados del camino se encontraban tierras +en que pudiera hacer escala y acogerse en caso de necesidad. Colón se +proponía, y esta era su idea capital, como consta en su _Diario_, ir +directamente a Cipango y al Cathay. Aunque creía que a una banda y +a otra se hallaban islas, no se para a buscarlas, y sigue adelante. +Cuando encuentra tierra a la distancia que en la carta de Toscanelli +se marcaba el Cipango, dice que se halla en dicha espléndida región y +que no lejos se encontraba el Cathay. En varias cartas escritas por +el Almirante después del primer viaje, se prueba que seguía al pie +de la letra el proyecto de Toscanelli; donde se muestra esto con toda +claridad es en el extracto que fray Bartolomé de las Casas hizo del +Diario de a bordo y en los comentarios que hubo de poner al curioso +Diario dicho obispo al confrontarlo con la carta de Toscanelli a +Martins[573]. + + [573] Véase Altolaguirre, _Cristóbal Colón_ y _Pablo del Pozzo + Toscanelli_, págs. 379 y siguientes. + +Si damos como cosa cierta y averiguada que los escandinavos desde +el año 874 conocieron la Islandia, territorio que fué colonizado +por familias poderosas del Norte; si se halla probado que Erico el +Rojo, arrojado de Islandia, abordó el año 986 a Groenlandia, tierra +ya perteneciente a América; si no cabe duda alguna que durante los +siglos XI, XII, XIII y XIV los escandinavos recorrieron el norte del +Nuevo Mundo; si Alonso Sánchez, de Huelva, residente en la isla de la +Madera, dejó a Colón, antes de morir, los diarios, derroteros, carta +y demás documentos de un viaje hecho por él a la Isla Española; si +Bartolomé Muñíz, suegro de Colón, distinguido navegante del tiempo de +D. Enrique de Portugal, colonizador y gobernador de la isla de Porto +Santo, dejó, a su muerte, mapas, diarios y apuntes de mucho valor; y +si Pedro Correa, también notable navegante, departiendo en dicha isla +de Porto Santo con su cuñado Cristóbal Colón, le manifestó cuanto se +decía relativo a la existencia de tierras en el Atlántico, todo esto ni +disminuye ni aumenta el mérito del descubridor del Nuevo Mundo. + +Que el hijo de Génova no tuvo noticia exacta de las expediciones de +los escandinavos, se prueba considerando que dirigió sus naves, no +por el Noroeste, sino por el Occidente. Que Sánchez de Huelva y otros +no influyeron en su manera de pensar, se prueba con recordar que +Colón siempre dijo que iba a descubrir nuevo camino a la India, no a +descubrir Nuevo Continente. + +El mérito de Colón consiste, no sólo en haber encontrado la América, +cosa que no buscaba, sino en haber partido de una hipótesis científica, +de la redondez de la tierra, para lanzarse a través del Océano, +en el _mar tenebroso_, con ánimo de llegar al extremo Oriente. Al +propio tiempo debemos notar que emprendió el viaje, ya con el objeto +de ensanchar el conocimiento geográfico del Mundo, ya--y esto es lo +principal--con el deliberado propósito de colonizar y conquistar las +tierras que encontrase. De modo que fué descubridor, colonizador y +conquistador del Nuevo Mundo. + +El escritor contemporáneo norteamericano Charles F. Lummis ha dicho muy +acertadamente lo que sigue: «A pesar de que, mucho antes que Colón, +varios navegantes vagabundos de media docena de distintas razas habían +ya llegado al Nuevo Mundo, lo cierto es que no dejaron huellas en +América ni aportaron provecho alguno a la civilización...»[574]. En +efecto, las expediciones de los escandinavos fueron infructuosas; los +viajes de Colón cambiaron completamente la faz de la tierra. + + [574] _Los exploradores españolea del siglo XVI en América_, + pág. 65. Tr. + +Bendecido por la iglesia católica, que ha tratado de santificarle en +estos últimos años; glorificado por todos los pueblos del Antiguo y del +Nuevo Mundo, inmortalizado por la Historia, saludado por los poetas +y enaltecido por los escultores y pintores, su nombre será siempre +orgullo de España. Si algunas sombras empañan su retrato, siempre será +Colón la figura más extraordinaria de su siglo, de aquél siglo en que +tanto abundaban los hombres superiores y de mérito indiscutible. + +En suma: para que no se nos diga que somos ciegos defensores de +Colón, tentados estamos para terminar su retrato reconociendo, no +sus bellezas, sino sus fealdades, no la sublimidad del genio, sino +las pequeñeces del hombre vulgar. Envidioso, agrio de carácter, +poco cariñoso con su primera mujer la portuguesa Felipa, amistado +ilegítimamente con la andaluza Beatriz, comerciante a la manera judía, +soñador hasta el punto que le dominaba la idea de recuperar el Santo +Sepulcro, más encariñado con las riquezas que con la gloria, dominado +por la idea de ir a las Indias y sin presentir jamás la existencia de +otro mundo, mediano gobernante, severo con los españoles que servían +a sus órdenes y autoritario con los indígenas; todo esto y algo más +que pudiera decirse del insigne genovés, no tiene valor alguno. Con +aquellas o sin aquellas cualidades, ¿dejó Cristóbal Colón de descubrir +el Nuevo Mundo a las dos de la madrugada, poco más o menos, del viernes +12 de Octubre de 1492? + +Al lado de Colón colocaremos a Isabel la Católica y a Martín Alonso +Pinzón. Colón--dice Sales y Ferré--puso la idea, Isabel puso +los medios y Pinzón puso la resolución. «Colón--añade el citado +historiador--representa la inteligencia, Isabel el sentimiento, Pinzón +la voluntad: los tres elementos indispensables en toda acción para que +llegue a cumplido efecto»[575]. «Desde la intervención de los Pinzones +en el descubrimiento--escribe Ibarra y Rodríguez, docto catedrático +de la Universidad Central--van desapareciendo y venciéndose todos los +inconvenientes»[576]. + + [575] _El Descubrimiento de América_, pág. 213. + + [576] _Don Fernando el Católico y el Descubrimiento de + América_, pág. 183. + +Debajo de las tres citadas figuras se colocan varios personajes en +primero y segundo término. En primer término, Fr. Juan Pérez, Fray +Antonio de Marchena y Fr. Diego de Deza, Alonso de Quintanilla, el +cardenal Mendoza y el duque de Medinaceli; también el Rey Católico +y los aragoneses Juan Cabrero, Gabriel Sánchez[577], Luis de +Santángel[578], Juan de Coloma y Alonso de la Caballería. En segundo +lugar García Fernández, médico que residía en Palos, muy aficionado a +los estudios cosmográficos y algo astrólogo, el cual, en el solitario +convento de la Rábida, dió no pocas veces aliento al ánimo decaído de +Colón y de Juan Pérez; también la marquesa de Moya, Doña Beatriz de +Bobadilla, Doña Juana Velázquez de la Torre, Gutiérre de Cárdenas, el +Dr. Chanca y el P. Gorricio. + + [577] Al tesorero Gabriel Sánchez debió quedar Colón sumamente + obligado, por cuanto al regreso de su primer viaje, antes que + a los reyes o al mismo tiempo al menos, escribió interesante + carta. + + [578] Luis de Santángel creía conveniente emprender + aquella aventura «para servicio de Dios, triunfo de la fe, + engrandecimiento de la patria y gloria del Estado Real de Don + Fernando y de Doña Isabel.» + +Injusticia--y no pequeña--sería olvidar el nombre de Beatriz Enríquez +de Arana. Una mujer encantadora llamada Beatriz inspiró al Dante la +_Divina Comedia_, y otra mujer, que tenía el mismo nombre que la amada +del gran poeta, de noble alcurnia y bella según unos, de las clases +inferiores de la sociedad y fea según otros, le hizo caso cuando todos +le abandonaban y le tomó por cuerdo cuando todos le tenían por loco. +Si grande era la fe de Colón en hallar nuevo camino para las Indias, +era más grande el amor que profesaba a la joven que conoció durante +su primera estancia en Córdoba y de la cual tuvo a su hijo Fernando. +El amor a la cordobesa y a su hijo mantuvieron a Colón cada vez más +firme en su idea y en sus esperanzas, a pesar de tantos desengaños y +amarguras. Estos amores influyeron seguramente para que el genovés +no saliese de España. Que siempre estuvo en buenas relaciones con la +familia de su dulce amiga, se prueba considerando que en su primer +viaje le acompañó Diego de Arana, primo de Beatriz, que fué muerto +a manos de los indios en el fuerte de Navidad (isla Española), en +tanto que el Almirante volvía a España; y en su tercer viaje llevó en +su compañía a Pedro de Arana, hermano de su citada amiga. Si--como +creemos--la madre de Fernando, con sus consejos y cuidados, logró +reponer las fuerzas quebrantadas del soñador extranjero, no sin +animarle a permanecer en España y hacer más llevadera su pobreza +«vendiendo libros de estampa o haciendo cartas de marear»; si el amor +ha obrado todos estos milagros, permítasenos grabar en las inmortales +páginas de la historia y en sitio preferente, el nombre de la cordobesa +Beatriz Enríquez de Arana. + +Vamos a terminar este capítulo con los siguientes versos de un poeta +mexicano, Justo Sierra y de dos poetas españoles, el duque de Rivas y +el cantor de las Ermitas. + +_Colón_ (fragmentos de un poema dramático de Sierra): + + ........................................... + ¿Quién es? ¿Qué afán le guia? + ¿Qué busca ose hombre en los perfiles rojos + Del remoto Occidente? + ¿Por qué ese eterno pliegue en esa frente? + ¿Por qué esa eterna llama en esos ojos? + ¡Un visionario! ¡Ah, si! Cuando ha dejado + La sombra, un horizonte; cuando avanza + Del corazón en lo infinito un a hora, + Rayo de luz que basta a la esperanza + Para encender en el zafir su aurora; + Cuando aparece un astro en el Oriente + Mostrando al hombre en el dolor su ruta; + Cuando bebe un anciano la cicuta; + Cuando el sol de los libres centellea; + Y un profeta agoniza en el Calvario, + Es que la augusta antorcha de una idea + Brilla en manos de un pobre visionario!... + ........................................... + Para alzar de la noche un hemisferio + Edén de amores que la mar engasta, + Dadme un punto de apoyo, les dijiste, + Que la palanca de la fe me basta. + ........................................... + Y en pie en la proa del bajel hispano + Clamaste, con acento sobrehumano: + «En el nombre de Dios omnipotente + En cuyo arbitrio la creación se encierra, + ¡Despierta, continente!» + Y como un eco enorme y de repente + Gritó una voz en lontananza: _¡Tierra!_ + ........................................... + Mártir padre de América: el futuro + En la hora fatal de su justicia + Te hará salir de tu sepulcro obscuro; + Un himno estallará de polo a polo, + Y tu América entonces, santo anciano, + Hará de tu corona de martirio + El sol de tu apoteosis soberano. + Cuando llegue ese instante, + Poned en la balanza, grandes reyes, + Vuestro sol sin ocaso, vuestras leyes, + De vuestro nombre el ominoso culto, + Vuestra justicia, que era la venganza, + Vuestro triste perdón, que era el insulto, + Y pon, historia humana escarnecida, + Del otro lado de la fiel balanza + Los grillos de Colón.--Que Dios decida + +D. Angel Saavedra, en uno de sus romances, hace decir a Isabel la +Católica, dirigiéndose a Colón, los versos que a continuación copiamos: + + «Lleva a ese ignorado mundo + los castellanos pendones, + con la santa fe de Cristo, + con la gloria de mi nombre. + El cielo tu rumbo guíe, + y cuando glorioso tornes, + ¡Oh Almirante de Castilla, + Duque y Grande de mi Corte! + tu hazaña bendiga el Cielo, + tu arrojo al infierno asombre, + tu gloria deslumbre al mundo + y abarque tu fama el orbe.» + +De D. Antonio Fernández Grilo son los siguientes versos: + + «En éxtasis profundo + Bendigo de Colón la eterna gloria. + No puede marchitarse la memoria + De aquél que al mundo regaló otro mundo.» + + + + +CAPÍTULO XXV + + DESCUBRIMIENTOS POSTERIORES AL DEL NUEVO MUNDO.--VIAJES DE LOS + CABOT BAJO LA PROTECCIÓN DE LA CORONA DE INGLATERRA.--VASCO DE + GAMA BAJO LA PROTECCIÓN DE D. MANUEL DE PORTUGAL.--EXPEDICIÓN DE + ALONSO DE OJEDA AL NUEVO MUNDO.--JUAN DE LA COSA Y AMÉRICO VESPUCIO + FORMAN PARTE DE LA EXPEDICIÓN.--VIAJE DE PERO ALONSO NIÑO.--VIAJE + DE VICENTE YÁÑEZ PINZÓN.--EXPEDICIÓN DE DIEGO DE LEPE EN EL CITADO + AÑO.--RELACIÓN DE AMÉRICO VESPUCIO.--EL PORTUGUÉS PEDRO ALVAREZ + CABRAL EN EL BRASIL Y EN LA INDIA. + + +Si en el capítulo XVIII de este tomo se dijo que juzgábamos de todo +punto interesante dar alguna idea de los descubrimientos que los hijos +de Portugal llevaron a cabo antes del año 1492, ahora debemos ocuparnos +de las expediciones que posteriormente a dicha fecha realizaron, ya los +ingleses, ya los portugueses, al Nuevo Mundo, y también--pues no dejan +de tener relación con la historia de América--las realizadas por los +sucesores del infante D. Enrique al Asia y a la Oceanía. + +El descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón despertó en +Inglaterra mucha afición a las empresas marítimas. Enrique VII, +mediante Real cédula firmada en Westminster (5 marzo 1496), dió +autorización a John Cabot o Gaboto, natural de Savona o de Castiglione +(Génova)[579] y establecido en Bristol (Inglaterra), y a sus tres hijos +Luis, Sebastián y Santos «para hacerse a la vela con dirección a todos +los puntos, comarcas y mares del Oriente, del Occidente y del Norte, +bajo nuestra bandera e insignias, con cinco bajeles, de cualquiera +carga o cabida que sean, y con tantos marineros u hombres como quieran +llevar consigo en dichos bajeles, a su propia costa y cargo, para +buscar, descubrir y encontrar cualesquiera islas, comarcas, regiones o +provincias de los salvajes idólatras e infieles, sean las que fueren, +y en cualquiera parte del mundo donde puedan existir, y que hayan sido +ignoradas antes de ahora de todos los cristianos»[580]. + + [579] Algunos dicen que era de origen veneciano (n. en 1451 y + m. en 1498). + + [580] Hakluyt, _Viajes y descubrimientos_, tom. III. pág. 6. + +Embarcóse Juan con su hijo Sebastián en los primeros días de mayo de +1497 en el puerto de Bristol. Llevaba una escuadra compuesta de una +nave y tres o cuatro buques e hizo rumbo hacia el Oeste. Hállase la +siguiente nota en la crónica de la ciudad: «En 24 de junio de 1497 +descubrieron a Terranova hombres de Bristol que tripulaban un buque +llamado _Matthaens_». Otra nota que se encuentra en las cuentas +del dicho Rey y que debe referirse a Cabot, dice así: «Diez libras +(esterlinas) para el que descubrió la nueva isla»[581]. + + [581] _Los Estados Unidos de la América del Norte._ Historia + Universal de Oncken, tom. XII, páginas 3 y 4. + +Recibió dicha cantidad a su regreso de la costa de América. En +efecto, el 24 de junio divisaron tierra por vez primera. Aquella +tierra era la costa del Labrador y la llamaron _Terra prima vista_; +también descubrieron una isla que denominaron _Isla de San Juan_, en +conmemoración del día en que fué descubierta, la cual estaba «llena de +osos blancos y de ciervos, mucho mayores que los de Inglaterra»[582]. +Costearon en una extensión de 300 leguas el continente descubierto y +emprendieron el viaje de vuelta, llegando a Bristol en agosto del mismo +año. + + [582] Haydwar, _Vida de Sebastián Cabot_, pág. 8. + +En 3 de febrero de 1498 el Rey otorgó una carta autorizando a Cabot +para alistar una flota de seis buques y proseguir sus descubrimientos. +No debió Juan Cabot aprovechar esta segunda carta. + +Sebastián Cabot, utilizando probablemente la carta real otorgada a su +padre, salió en mayo de 1498 con dos buques: se proponía descubrir +el supuesto paso septentrional para ir directamente a las Indias +Orientales. + +[Ilustración: Sebastián Caboto.] + +Llegó, según se cree, a Terranova, y después alcanzó el continente, +desembarcando en varios puntos, y estuvo quizá en la actual bahía de +Chesapeake. Hizo un segundo viaje hacia el Noroeste, probablemente en +1503; consta en la crónica de Roberto Fabián que de las islas recién +descubiertas trajo algunos indígenas salvajes, vestidos de pieles. + +Posteriormente--si damos crédito a algunos cronistas--, el mismo +Sebastián realizó un tercer viaje el 1517. En esta expedición entró en +la bahía de Hudson y llegó hasta los 67 grados de latitud Norte; pero +la tripulación, aterrada ante la vista de inmensos bancos de hielo en +el mes de julio, exigió no seguir adelante, teniendo Cabot, a disgusto +suyo, que regresar a Inglaterra. + +En suma, de las expediciones de los Cabot se deduce que subieron hasta +la extremidad Norte del Estrecho de Davis, tal vez pasaron a la bahía +de Hudson, y volviendo hacia el Sur, descubrieron la isla de Terranova, +que denominaron _Tierra de los Bacalaos_ y siguieron costeando hasta +5 grados Norte de la Florida. Parece ser que llegaron hasta el cabo +Hatteras. + +Tiempo adelante Sebastián marchó a España. Dícese que cuando Carlos +de Gante vino a ceñir la corona, se apresuró Cabot a ofrecerle sus +servicios, los cuales fueron aceptados por el Rey, quien le nombró +piloto mayor con el sueldo de 125.000 maravedís (300 ducados). +Sostienen varios autores que antes había estado bajo las órdenes +de Fernando el _Católico_, y probado se halla que después de su +nombramiento de piloto mayor, volvió el 1519 a Inglaterra, aunque por +poco tiempo. Disgustado Cabot lo mismo con el Gobierno español que con +el de Inglaterra, por el año 1522 se dirigió secretamente--según las +relaciones y comunicaciones del embajador veneciano Contarini--a la +república de Venecia, ofreciéndole descubrir un camino a la China por +el Noroeste; mas no fué oído. Por tercera vez vino a España y en esta +ocasión tuvo más suerte, pues logró el mando de una expedición, con +orden de seguir camino determinado, penetrar en el Pacífico y continuar +hasta las Molucas. Aunque duró la expedición desde el año 1526 hasta el +1530, el intrépido navegante sólo llegó hasta el río de la Plata. + +A su vuelta fué preso, pues se le atribuyó no poca torpeza o desidia, +siendo desterrado en 1532, por dos años, a Orán. Indultado el 1533 por +Carlos I, continuó al servicio de España hasta que a fines de 1547 +marchó a Inglaterra. El gobierno de Eduardo VI le nombró (1549) piloto +mayor con el sueldo de 166 libras esterlinas anuales, y, aunque el rey +de España le reclamó varias veces, el Consejo de la Corona de aquella +nación declaró que Cabot era súbdito de Eduardo VI y que nadie podía +obligarle a salir del territorio británico. Poco después el inconstante +Cabot, poco agradecido a los favores del gobierno inglés, ofreció sus +servicios, en agosto de 1551, a Venecia, no sin prometer que iría a +China por un camino sólo conocido por él. Debió morir Sebastián Cabot +por el año 1557 o un poco antes, en Londres. Sin embargo de haber +pasado la segunda mitad de su vida aventurera en proyectos y sin +embargo de su poca formalidad en el cumplimiento de sus compromisos, +no puede negarse que dió gran parte de un continente a Inglaterra, +contribuyendo como ninguno al poder marítimo de nación tan poderosa. +Si España fué ingrata con Colón, Inglaterra lo ha sido más todavía +con Sebastián Cabot, pues ni humilde monumento indica dónde yacen sus +cenizas, llegándose hasta desconocer la fecha de su fallecimiento. Los +dos Cabot, padre e hijo, fueron los primeros que intentaron hallar +una ruta a la China y a la India por las regiones árticas, logrando +entusiasmar a los ingleses por las expediciones y descubrimientos. «En +las expediciones hechas--dice el Dr. Sophus Ruge--bajo los auspicios +de la reina Isabel en dirección Oeste y Noroeste, se fundan las +pretensiones de la Corona de Inglaterra a sus dilatados dominios en +América»[583]. + + [583] Ob. cit., pág. 207. + +Bajo el reinado de D. Manuel el _Grande_, sucesor de Juan II, Vasco +de Gama, al frente de los navíos _San Rafael_, _San Gabriel_ y _San +Miguel_, salió del puerto de Lisboa el 8 de julio de 1497. A las +órdenes de Vasco de Gama, que montaba el _San Rafael_, iban su hermano +Pablo, capitán del _San Gabriel_ y Nicolás Coelho, que dirigía el +_San Miguel_. Como organizador de la pequeña flota se nombró al +perito Bartolomé Díaz, con orden de ir acompañando a la expedición +hasta la factoría de La Mina en la costa de Guinea. Antes de salir la +expedición, D. Manuel entregó a Vasco de Gama cartas de recomendación +para el Preste Juan, para el soberano de Calcuta y para otros príncipes +de la India. Pasaron los expedicionarios por las Canarias, luego por +las islas de Cabo Verde, y descansaron algunos días en Santiago, +donde se separó Bartolomé Díaz para dirigirse a la factoría de La +Mina, a donde había sido destinado. Vasco de Gama tomó rumbo hacia +el Sur sin fijarse en la costa, no sin sufrir grandes trabajos a +causa de terribles y contínuas tempestades. Quisieron volverse atrás +las tripulaciones; pero Gama se negó a ello y aun amenazó a los más +impacientes. Después de cuatro meses largos de grandes padecimientos, +entró la flotilla en la bahía de Santa Elena y dobló el 22 de noviembre +el _Cabo de las Tormentas_ (Cabo de Buena Esperanza). En los primeros +días de enero del año 1498, y habiendo sufrido trabajos sin cuento, se +aproximó Vasco de Gama a las costas, entró el 6 de dicho mes y año en +el río que llamaron de los Reyes, por la fiesta de los Santos Reyes, +buscó la alta mar temiendo la violenta corriente del Mozambique, pasó +por delante de Sofala, llegó a la embocadura del Zambesi (río dos bons +Sinaes), donde encontró por primera vez mestizos de tez clara que +hablaban el árabe. + +Permaneció un mes en la isla y puerto de Mozambique, ya para reparar +los barcos, ya para dar descanso a la gente. Allí plantó un padrón +con la inscripción en lengua portuguesa que decía: «Del señorío de +Portugal, reino de cristianos.» En aquel punto tan abrigado de la +citada isla se habían establecido los árabes, haciendo de él centro +de comercio con los negros, que les daban, en cambio de sus géneros, +ore, marfil, cera y otros productos propios del país. El jeque del +puerto era súbdito del soberano árabe de Quiloa, quien, después de +recibir varios regalos de Gama, hizo una visita a bordo, llevando en +su compañía muchos mestizos. Con toda clase de honores fué recibido +por los capitanes de los buques, oyendo de boca de Gama, y mediante +el intérprete, que el Rey más poderoso de la cristiandad les enviaba +a la India, que llevaban dos años luchando con las borrascas del mar, +y que deseando visitar pronto al país de las especias, le suplicaban +les diese pilotos prácticos conocedores de aquellos mares. Volvió a +tierra el jeque y en seguida envió víveres frescos, como también tres +abisinios en calidad de prácticos. Del mismo modo un moro llamado +Davané se ofreció generosamente a acompañar a los portugueses a la +India. El jeque y los abisinios, sabiendo que los expedicionarios +eran cristianos, decidieron, en tanto que la tripulación portuguesa +se hallase en tierra cargando agua dulce, apresar los barcos. El plan +fracasó, gracias a la fidelidad de Davané. El citado jeque quiso +sincerarse de su conducta y envió otros prácticos; pero--como luego se +vió--ellos tenían el encargo de conducir los barcos entre arrecifes de +coral. Emprendieron al fin la marcha, y como Davané aprendiera pronto +el portugués, pudo dar al jefe de la expedición importantes noticias +sobre el comercio en aquellos mares. Por cierto, que como uno de los +prácticos condujese a los buques entre bajíos de un grupo de islas, fué +azotado por su traición, y en recuerdo del hecho, Vasco de Gama llamó +a estas islas _del Azotado_ (Ilhas do Azoutado). Siguieron la costa +hasta Quiloa, puerto a donde acudían--según dijeron--hasta cristianos +de Armenia; mas vientos contrarios impidieron que los buques se +aproximasen. Tuvieron que emprender nuevamente el camino, llegando en +la última semana del mes de abril a Mombaza. + +Abandonó a Mombaza, cuyo jeque, lo mismo que el de Mozambique, intentó +una traición. Por el contrario, el jeque de Melinde recibió a Gama con +toda clase de honores. Dejaron la costa africana el 24 de abril, y a +los veintidos días tocaron los portugueses en las playas de la India. +El 20 de mayo entró la expedición en el puerto de Calcuta, capital del +imperio del Malabar. A cierta distancia de la población, en medio de un +bosque de palmeras se hallaba la residencia del _Samorín_ o _Samudrin_ +(Señor del mar). El comercio oriental estaba en manos de los musulmanes +(árabes, egipcios y moros de Túnez y de Argel). Cuando Vasco de Gama +llegó a la vista del puerto de Calcuta, se le acercaron en una lancha +de pescadores dos moros de Túnez que hablaban italiano y español, +quienes saludaron a los portugueses con las siguientes palabras: +«Lléveos otra vez el demonio que os ha traído.» Después de varios +hechos de menos importancia, Vasco de Gama se presentó al Samorín, +haciéndole entrega de una carta que llevaba del rey D. Manuel, a la que +contestó el soberano de Calcuta lo siguiente: «Vasco de Gama, noble +de vuestra casa, ha visitado mi reino con lo cual he recibido gran +satisfacción. En mi país abundan la canela, los clavos de especia, el +jengibre y la pimienta. Tengo perlas y piedras preciosas. Lo que deseo +de vos es oro, plata, coral y escarlata.» Hicieron los portugueses +algunas compras y levaron anclas ante la actitud poco amistosa del +Samorín y la enemiga de los mahometanos. + +Tocaron en el puerto de Cananor, cuyo soberano indio se manifestó +muy complaciente con Vasco de Gama, hasta el punto que le invitó a +detenerse en sus dominios. Además mandó algunas lanchas a los buques +con agua, leña, gallinas, nueces de coco, pescado seco, higos y otros +víveres, diciéndoles que aceptasen aquellos géneros como regalo, ya +que no querían dar fondo en el puerto. También les ofreció especias +para completar sus cargamentos, de mejor calidad y más barata que +la comprada por ellos en Calcuta. Ante conducta tan generosa, Vasco +de Gama pidió los artículos que necesitaba y que le fueron enviados +inmediatamente, siendo pagados con coral, cinabrio, cobre y latón. En +seguida Vasco de Gama, acompañado de su hermano y de Coelho, celebró +una entrevista con el monarca indio, cambiándose regalos con gran +contento de portugueses é indios. + +Hízose a la vela Gama, y en una isla pequeña situada a los 13° 20' +de latitud Norte, plantó un padrón con el nombre de _Santa María_, +llamándose así la isla desde entonces. Marchó siempre al Norte hasta +el grupo de las Andiedivas (cinco islas), situadas a los 14° 45' de +latitud Norte y unas 12 leguas de Goa. Las Andiedivas formaban parte +del gobierno de Goa, y éste, a su vez, del Imperio de Bidyapur, cuyo +soberano se llamaba Yusuf Adil Khan, y también Sabai (Sabayo, según los +historiadores portugueses) por ser natural de Sava, cerca de Hamadan +(Persia Occidental). Al tener noticia el gobernador de Goa de la +estancia de los extranjeros en las Andiedivas, dispuso que el capitán +del puerto--un hebreo procedente de España, expulsado de ella cuando +Granada fué tomada por los Reyes Católicos y a la sazón en la India +después de pasar por la Turquía y la Meca--se apoderase, cuando los +portugueses se hallasen descuidados, de sus buques. Conocedor Vasco de +Gama de tales proyectos por los pescadores indios que traficaban con +él, tomó sus disposiciones, y cuando poco después pasó el judío en +una barca saludando en español, le dejó acercarse y le invitó a subir +a bordo. Hecho esto, Vasco de Gama le mandó atar, amenazándole con el +tormento si no confesaba todo su plan. Lo confesó el judío y fué tan +débil, que acompañó a los portugueses al sitio donde él tenía apostadas +sus barcas (fustas), para caer sobre los citados extranjeros. Unos +indios fueron muertos y otros reducidos a prisión, y si damos crédito +al historiador Barros, el israelita se convirtió al cristianismo y +recibió el nombre de Gaspar Gama. Lo cierto es que ya no se separó de +los portugueses, a quienes acompañó en posteriores expediciones y les +hubo de aconsejar la favorable situación del puerto de Goa, como centro +y base de sus empresas mercantiles. + +Salió Gama de aquellas costas, divisando el 2 de enero de 1499 tierra +africana cerca de Magadochu y llegando al puerto de Melinde el 8 del +citado mes y año. Volvió el soberano de Melinde a recibir amistosamente +a los portugueses, a quienes proveyó de víveres; a la despedida entregó +a Gama una carta para el rey Don Manuel, ofreciéndole que tanto él como +sus compatriotas serían siempre bien recibidos en sus futuros viajes +a la India, si tocaban en sus puertos. El 2 de febrero, después de +perder uno de sus buques, plantó el último padrón llamado _San Jorge_, +en una isla cerca de Mozambique. Doblaron felizmente los portugueses +el cabo de Buena Esperanza; luego, cerca del Ecuador y de las aguas +de Guinea, la atmósfera, cargada de miasmas, causó en la tripulación +varias víctimas. Como los buques hacían también agua y apenas podían +sostenerse a flote, Gama hubo de arribar a la isla Tercera de las +Azores, donde murió su hermano Pablo, siendo enterrado en el convento +de San Francisco, en Angra. + +Al poco tiempo Vasco de Gama emprendió su viaje, llegando a la capital +de Portugal. Concedió el Rey a Vasco de Gama la nobleza y el título de +Almirante de los mares de la India, una participación de 200 cruzados +anuales en el comercio de especias sin pagar flete ni alcabalas y por +vía de regalo único 20.000 cruzados y 10 quintales de pimienta. Los +herederos de Pablo de Gama recibieron la mitad de todo lo que se dió +a Vasco. Nicolas Coelho fué recompensado con 3.000 cruzados por cada +mes de viaje y un quintal de todas las drogas; también se le concedió +el mando de un buque en todas las expediciones que fuesen a la India, +teniendo el derecho de ceder o vender la plaza a otro si él no quería +ir. Cada patrón y piloto recibió medio quintal de especias, excepto +canela y corteza de nuez moscada, porque de éstas se había traído poco. +Iglesias y conventos recibieron de igual manera grandes regalos, y los +reyes asistieron a las procesiones y misas que, con motivo tan grato, +se celebraron en Lisboa. «Tanta liberalidad--escribe el doctor Sophus +Ruge--prueba la grandísima importancia que se dió al éxito feliz de +la empresa de abrir el camino directo con la India; empresa cuya base +había sentado el infante Enrique, continuada bajo el mando de tres +reyes sucesivos y coronada por la fortuna antes de concluir el siglo en +que tuvo comienzo. Para el desarrollo del comercio y poder marítimo de +Portugal, el viaje de Gama fué colosal impulso, y la grandiosidad del +resultado justificó plenamente la perseverancia incomparable con que se +había llevado a cabo la idea desde un principio»[584]. + + [584] Ob. cit., pág. 50. + +Alabanzas, que no escatimamos, merece Vasco de Gama por su peligrosa y +heroica expedición; pero las empresas de Colón y de Magallanes son más +importantes. Gama es sólo continuador de arriesgados viajes, mientras +Colón y Magallanes se lanzaron a descubrimientos completamente nuevos. +Gama casi no se separó de la costa, en tanto que Colón y Magallanes +atravesaron océanos ignotos y _tenebrosos_; Gama fué nombrado por +su propio Gobierno y escogió la gente entre sus compatriotas, y +Colón y Magallanes eran extranjeros que ofrecieron sus servicios a +monarcas que no les conocían y que les dieron tripulantes revoltosos y +desobedientes. Por último, Gama, más afortunado que Colón y Magallanes, +tuvo la suerte de que un gran poeta, Camoens, cantase su expedición en +el hermoso poema _Os Luisiadas_. + +Por la expedición de Vasco de Gama pudo comprenderse que, si se quería +continuar el comercio con la India, era necesario, dada la enemiga de +los árabes, el empleo de importantes escuadras o de buques armados en +guerra. Los reyes de Portugal siguieron conducta diferente a los Reyes +Católicos. + +De la segunda expedición nombraron jefe a Pedro Alvarez Cabral; pero +conservaron la dirección suprema a Vasco de Gama, quien dispuso y +dirigió los preparativos, fijó el derrotero, señaló la conducta que +debía seguirse con el soberano de Calcuta, previno terminantemente que +no se saltara en tierra sin tener rehenes a bordo y señaló la época en +que debía salirse de Portugal. Acordóse--repetimos--nueva expedición, +siendo el plan del Gobierno establecerse permanentemente en la costa de +Malabar; pero dejando ya las expediciones a la India, pasamos a reseñar +las dirigidas al Nuevo Mundo. Si importantes fueron los viajes de los +portugueses, no lo fueron menos los de los españoles. De Vasco de Gama +pasamos a Alonso de Ojeda. + +La primera expedición de Alonso de Ojeda salió del puerto de Cádiz, +según Vespucio, el 18 de mayo de 1499, y según Las Casas y Herrera el +20 del mismo mes y año[585], dirigiéndose a las Canarias y atravesando +el Océano, llegó a las playas de Surinam, descubrió la embocadura del +Esequibo, que llamó Río Dulce, luego el delta del Orinoco, siguiendo +después las huellas de Colón. Estuvo en la isla de la Trinidad, en cuya +costa meridional dispuso que desembarcasen veintidós hombres armados. +Los naturales, aunque eran caribes, no hicieron oposición alguna. +Atravesó el golfo de Paria y la Boca del Dragón, siguió descubriendo +hasta el golfo de las Perlas, visitó la isla Margarita, reconoció los +islotes de los Frailes, que están a nueve millas al Norte y al Este +de la citada isla, yendo a recalar al cabo Isleos (hoy cabo Codera), +fondeando en la ensenada de Corsarios, que denominó _Aldea vencida_. +Continuó reconociendo toda la costa _de puerto en puerto_, según +declaró el piloto Morales en el pleito del Almirante, hasta el Puerto +Flechado (hoy de Chichirivichi), donde tuvo que pelear con algunos +indios. Desde la Vela del Coro se dirigió a la isla de Curazao, y +allí los expedicionarios quedaron sorprendidos de la gran estatura de +los indígenas, designando por esto a la isla con el nombre de la de +los Gigantes. El día 9 de agosto llegaron al cabo de San Román, que +llamaron con dicho nombre por ser la festividad de dicho santo, pasando +inmediatamente a la aldea de Coquibacoa, en el golfo de Venezuela, +que así denominaron los expedicionarios al ver la gente en viviendas +construídas sobre estacadas en el agua cerca de la costa oriental de +dicho golfo, pues tales construcciones les recordaron la situación de +Venecia, edificada sobre las lagunas del Adriático. Desde el golfo +penetraron los barcos (24 de agosto) en el lago de Maracaibo, cuya +estrecha entrada llamó Ojeda puerto de San Bartolomé. Siguiendo más +adelante se presentó la escuadra (16 de septiembre) en el cabo de la +Vela (península de Guajira), al Oeste del citado golfo. Allá lejos +divisaron los exploradores alta montaña que denominaron Monte de Santa +Eufemia y que era casi seguramente una cumbre de la sierra nevada de +Santa Marta. Desde el cabo de la Vela pasó la escuadra a Haití (23 de +septiembre). + + [585] Cuéntase que era grande su destreza y agilidad en todos + los ejercicios corporales. Un día que la reina Isabel se había + subido a la Giralda de Sevilla con la idea de ver desde tanta + altura la gente que estaba al pie de la torre, Ojeda anduvo + hasta el extremo de una viga que salía 20 pies de la torre, + volviéndose con paso rápido y con toda tranquilidad. También + se cuenta que desde el suelo arrojó una naranja hasta el punto + más alto de la torre, dando con ello una prueba de la fuerza + extraordinaria de su brazo. + +Aunque el Almirante dispuso que Francisco Roldán fuese contra Ojeda, +no llegaron a las manos por la astucia del último. Salió Ojeda para +las Lucayas (febrero de 1500), y luego, en las tierras que recorrió, +robó 232 indígenas para venderlos como esclavos en España (mediados +de junio del citado año). Tuvo la fortuna Alonso de Ojeda de llevar +en su importante y famosa expedición como piloto al vizcaino Juan de +la Cosa[586] y también al florentino Américo Vespucio[587]. Los dos +lograron renombre eterno en la historia del descubrimiento del Nuevo +Mundo. El primero, esto es, Juan de la Cosa, después del viaje, hizo +el primer mapa de América, y Vespucio escribió pintoresca relación del +citado viaje. Contestando Ojeda a la pregunta que le dirigieron como +testigo en el pleito que se seguía contra los hijos del Almirante, se +ocupó de sus descubrimientos y terminó diciendo lo que sigue: _que en +este viaje trujo consigo a Juan de la Cosa, piloto, e Américo Vespuche +e otros pilotos_. + + [586] Residía a la sazón en el Puerto de Santa María. + + [587] Este fué el primer viaje realizado por el célebre + italiano, siendo, por tanto, apócrifo el que hizo--según + algunos--dos años antes, o sea el 1497. + +En dicha expedición, es de creer que--como escribe Pedro Mártir--se +dió la vuelta a Cuba, por cuanto Juan de la Cosa, en su famoso mapa, +la pone como isla, sin embargo de que algunos años antes declaró, bajo +juramento solemne, que pertenecía al continente asiático. Aportó Ojeda +a la bahía de Cádiz unos doscientos esclavos, y en aquella ciudad +vendió muchos. Además, trajo piedras preciosas, buena cantidad de +perlas y granos de oro. El beneficio de la expedición fué escaso o de +poca importancia, pues, pagados todos los gastos, se repartieron unos +500 ducados entre 55 personas. La verdad es que era tan grande el deseo +de adelantar en los descubrimientos como el de adquirir riquezas. + +Mayores beneficios o ganancias produjo, bajo el punto de vista +mercantil, la expedición que hizo, pocos días después, otro insigne +navegante, Pero Alonso Niño, natural de Moguer. Era piloto de la +carrera de Indias y compañero de Cristóbal Colón en su primero y tercer +viaje. Careciendo de dinero suficiente, hubiese malogrado la empresa +sin el auxilio del sevillano Luis Guerra, el cual dió medios a Niño +para armar una carabela de cincuenta toneles, con la condición de que +Cristóbal, hermano del dicho Luis, dirigiese también la expedición. +Alonso Niño y Cristóbal Guerra, se hicieron a la vela en Palos, +llevando 33 hombres, el mes de junio de 1499. Tocó el barco en la costa +de la América Central, donde Guerra y Niño, con anuencia de los indios, +cortaron y cargaron palo del Brasil, no lejos del golfo de Paria, +pasando luego por la Boca del Dragón. Al salir de las bocas del Dragón +se vieron rodeados de diez y ocho canoas de caribes, teniendo que +disparar varios tiros de artillería para ahuyentar a aquellos bárbaros. +Los nuestros se dirigieron a la isla de la Margarita, donde adquirieron +perlas y fueron los primeros españoles que desembarcaron en ella. +Pasaron a tierra de Curiana (hoy Cumaná), entrando en un puerto (tal +vez el de Mochima o el de Manare). Allí vieron un pueblo de ochenta +casas, y habiendo bajado a tierra, pudieron conseguir que los naturales +les diesen algunas perlas. Dirigiéronse a otra población mayor, en la +cual se detuvieron tres meses: agosto, septiembre y octubre. Asegurados +del carácter pacífico de los indios, bajaron a tierra, siendo recibidos +con amistosas demostraciones. Las casas estaban hechas con maderos +hincados en tierra y cubierta la techumbre con hojas de palma. En los +espesos bosques vieron animales salvajes, como también ciervos, venados +y conejos. No tenían bueyes, ni ovejas, ni cabras. Se alimentaban de +pan de maíz o de raíces, de ostras, de aves, de animales salvajes y no +salvajes. Físicamente considerados llamaban la atención por el color +obscuro del rostro, por sus labios gruesos y por sus cabellos crespos +y largos. Para conservar blanca la dentadura masticaban frecuentemente +cierta hierba. Las mujeres cuidaban de la agricultura y de las cosas de +la casa, en tanto que los hombres se ocupaban de la caza y del juego. +Eran ellas muy laboriosas y ellos diestros cazadores. Cariñosos con los +españoles, permutaban con gusto sus objetos de oro y sus perlas por las +bujerías de los nuestros. + +Como indicasen que el oro venía de una provincia llamada Cauchieto, +que estaba al Occidente, allá se dirigieron los nuestros; llegaron +el 1.º de noviembre de 1499. Desde Cumaná a Cauchieto habría unas +seis jornadas, y como cada jornada puede conjeturarse de seis a siete +leguas, la distancia era de 36 a 42 leguas. Sumamente dóciles los +naturales de Cauchieto, venían en sus canoas a la nave, trayendo el +oro propio de su país y los collares de perlas que adquirían de los de +Curiana. En la tierra hallaron plantaciones de algodón. + +Continuaron navegando más de diez días hasta que lograron encontrar +hermoso lugar con casas y fortalezas. Después de peligrosa navegación +les fué grato llegar a país tan agradable y de vegetación tanta. Allí +las huertas y jardines eran tan bellos que uno de los viajeros no tuvo +inconveniente en decir que jamás había visto paraje más delicioso. +Intentaron desembarcar, oponiéndose a ello unos dos mil indios con +macanas, arcos y flechas. No dejó de extrañarles semejante novedad. +Retrocedieron a Curiana y allí volvieron a hacer nuevo acopio de +perlas, algunas del tamaño de las tan celebradas de Oriente. Según +Mártir, a quien sigue Muñoz, el 6 de febrero de 1500 tomaron la vuelta +para España[588], y a los sesenta y un días de navegación arribaron +buenos y contentos al puerto gallego de Bayona. El beneficio del viaje +fué de alguna consideración y sirvió de cebo para que algunos se +dispusiesen a nuevas empresas. + + [588] Otros dicen que el 13. + +A principios de diciembre del mismo año de 1499, Vicente Yáñez Pinzón, +célebre compañero del Almirante, se hizo a la vela en el puerto de +Palos con rumbo a las Indias. Llevaba cuatro carabelas que había podido +armar con la ayuda de su sobrino Arias Pérez y de otros parientes y +amigos. Acompañábanle los afamados pilotos Juan de Quintero, Juan +de Umbría y Juan de Jerez, también antiguos compañeros de Cristóbal +Colón. Pasaron las Canarias, cruzaron el Atlántico, no sin que recia +borrasca llenase de terror a nuestra gente, y llegaron a encontrar +la costa americana sobre los 8° de latitud Sur; dicha tierra--pues +tanto era el deseo que tenían de encontrarla--recibió el nombre de +_Santa María de la Consolación_. Tiempo adelante se llamó aquel lugar +cabo de San Agustín, algo al Sur de Pernambuco (Brasil)[589]. Vicente +Yáñez Pinzón desembarcó con escribano y testigos, tomando posesión del +país en nombre de Castilla. En los dos primeros días no vieron hombre +alguno; posteriormente se les presentaron algunos de elevada estatura +y desnudos por completo. Eran uraños y bastante belicosos. Continuaron +los españoles hacia el Ecuador, y en la boca de un río, donde hicieron +aguada, tuvieron que pelear con los indios, a los cuales castigaron +enérgicamente, aunque con la pérdida de diez españoles. Compraron, por +tanto, cara la victoria. + + [589] Antiguo documento atribuye el descubrimiento del Brasil + a Juan Ramalho en 1490. + +¿Tomó parte Américo Vespucio en dicha expedición? El relato del segundo +viaje de Vespucio es exactamente el mismo que el de Lepe, si bien es +de extrañar que no cite el nombre del jefe, ni haya conformidad en las +fechas de partida ni de llegada de la una y de la otra. Sea de ello lo +que quiera, lo cierto es que el cabo de San Agustín, visitado dos veces +por Vespucio, adquirió suma importancia por haber servido de base, una +vez fijada la situación, para determinar el meridiano de demarcación +entre los descubrimientos y conquistas de los españoles y de los +portugueses. + +Consideremos la expedición portuguesa de Pedro Álvarez Cabral. +Este insigne marino, llevando como capitanes a Bartolomé Díaz, el +descubridor del Cabo de Buena Esperanza, y a Nicolás Coelho, el +compañero de Vasco de Gama, al frente de una flota compuesta de 10 +buques mayores y tres menores, salió del puerto de Lisboa el día 9 de +marzo del año 1500. La corriente ecuatorial llevó los buques, no hacia +Calcuta, como se proponía Cabral, sino a las playas del Brasil. Dada, +pues, la dirección que llevaban las expediciones marítimas de los +portugueses, es evidente que un poco antes o un poco después habían de +descubrir la América Meridional, aunque el proyecto de Colón no hubiese +encontrado apoyo en los Reyes Católicos. + +De modo, que, huyendo de las gruesas mareas del Cabo de las Tormentas, +y buscando mejores vientos para doblarlo, se fué engolfando la armada +hacia Occidente. Navegaron de este modo, según Gaspar Correa, cronista +de la India, _para que os ventos lhe fossem mais largos pera navegar +pera o cabo_. «La capitana, añade el ilustre escritor, que iba delante, +vió tierra a barlovento un domingo al amanecer, de lo que hizo señal +disparando un falconete, y fué corriendo por ella y descubriéndola, que +era gran costa y tierra nueva que nunca había sido vista, y estando +cerca, corriendo al largo de ella, vieron grandes arboledas a orillas +del mar, y por el interior grandes montes y serranías, y ríos muy +anchos y grandes ensenadas, y siendo ya tarde vieron una gran bahía, +en la que el capitán mayor entró sondando. Y hallando buen fondeadero +dió fondo, y así lo hizo toda la armada. El capitán mayor botó un +esquife al agua, y lo mismo hicieron los capitanes, y fueron a ver al +capitán mayor, el cual mandó a Nicolás Coelho en su esquife con el +piloto moro que fuese a tierra y viese si podía venir al habla con la +gente de ella; y fué con diez hombres que llevaban lanzas y ballestas, +porque aún no había escopetas, y saltó a tierra y halló poblaciones +de chozas, en las que encontró gentes blancas y bárbaras, desnudas +completamente, así los hombres como las mujeres. Algunos hombres +vestían telas de malla de algodón y se adornaban con plumas de aves +de variados colores y muy hermosas que hay en el país, especialmente +papagayos, grandes como patos, con plumas de muchos colores. Eran tan +pacíficos los habitantes que no huían, ni hacían daño, ni tenían armas; +sólo unos arcos grandes con flechas de caña... No tenían en las casas +ropa alguna, sino únicamente redes de hilo de algodón, que ataban por +las puntas, las colgaban y dormían en ellas. Nadie podía entender la +lengua de aquellos habitantes. La mayor parte de los árboles tenían una +madera roja, la cual, echada en agua, la teñía de hermoso rojo; y se +hallaron en esta tierra otras cosas que no describo y que después se +descubrieron.» + +Siguiendo con no poco trabajo su ruta, llamóles la atención que el agua +del mar se convirtiera en dulce en un espacio bastante dilatado; era +que se encontraban en la desembocadura del río Marañón, llamado después +de las Amazonas y de Orellana. Desagua por dos brazos principales +divididos por la isla de Marajó (San Juan de las Amazonas). De tantas +y tan largas fatigas pudieron descansar en la mencionada isla, cuyos +habitantes les recibieron con señales de buena amistad. Retiráronse de +aquellos sitios porque el _prororaca_, fenómeno del Amazonas y de otros +ríos, puso en gran peligro las carabelas, llegando felizmente al golfo +de Paria. En el camino tocaron con pequeños y pobres pueblecillos, +y con grupos de indios errantes, quienes huían asustados y tímidos a +cobijarse en la espesura de los bosques o en la cima de las montañas. +Habremos de notar que los habitantes de Paria, tan buenos y dóciles con +el Almirante Cristóbal Colón, se dispusieron a la sazón a pelear con +los españoles. + +Marcharon a la Española, a donde llegaron el 23 de junio, pasando +luego a la Isabela, llamada por los indios _Saometo_ o _Jumeto_, y +en seguida a los bajos de Babura (tal vez _Babueca_), teniendo la +desgracia de perder dos carabelas (julio de 1500). Con las otras dos +tomaron el camino de España, llegando a Palos el 30 de septiembre. +Entre otras cosas trajeron piedras que se calificaron de finos topacios +y gran cantidad del palo de tinte; también animales raros, llamando +especialmente la atención el conocido con el nombre de _zarigüeya_. + +Al mismo tiempo que salía Pinzón del puerto de Palos, se disponía Diego +de Lepe a emprender igual viaje con dos carabelas. Llegó cerca del cabo +de San Agustín, que llamó _Rostro Hermoso_. Desde allí llevó, con corta +diferencia, el mismo derrotero que Pinzón, esto es, por delante del +Marañón a la tierra de Paria. En el Marañón cautivó algunos naturales, +y él perdió algunos hombres. El mayor fruto de esta expedición fué, no +sólo haber doblado el cabo de San Agustín, sino haber dado a conocer +que la costa de la nueva tierra firme continuaba por el Sudoeste. De +tal descubrimiento, hecho ya por Pinzón, hizo Lepe un mapa para el +obispo Fonseca, según declaró el piloto Andrés de Morales en el pleito +del Almirante. Recordaremos en este lugar que el citado mapa fué +consultado andando el tiempo por Juan Díaz de Solís. Es de justicia +referir que Lepe descubrió al Sur más tierra que otro alguno en aquella +época, y aun de diez o doce años adelante. El mérito de nuestro +navegante no deja de tener importancia. En empresa tan arriesgada le +sirvieron de guía Bartolomé García, genovés; Andrés García Valdín, +García de Vedía y el famoso piloto Bartolomé Roldán. + +Lepe regresó por Haití a España, donde debió llegar antes de noviembre +de 1500, y murió en Portugal, según declaró el piloto Andrés de Morales +en el citado pleito del Almirante. + +«El capitán mayor, con otros capitanes bajó a tierra, donde estuvo +cinco días, y los hombres que penetraron más en el interior, no +hallaron quien les hiciese daño alguno.» Con los indígenas se +establecieron cordiales relaciones. Asistieron aquéllos con gran +recogimiento al santo sacrificio de la misa. Portugueses y brasileños +construyeron una cruz muy grande de madera, que colocaron cerca de la +playa, adorándola con mucha devoción unos y otros. Celebráronse también +fiestas populares. Si los indios bailaban al son de la _yanubia_ y eran +el encanto de los portugueses, éstos, en cambio, daban conciertos de +guitarra durante las deliciosas noches tropicales, y eran la alegría +de los indios. Uno de los tripulantes, llamado Diego Díaz, _homem mui +prazenteiro_, dice el cronista, mostró muchas habilidades en la playa. +El 3 de mayo, día en que celebra la iglesia la _Invención de la Santa +Cruz_, salió Cabral de aquellas costas que dió el nombre de _Tierra de +Santa Cruz_ y que poco después se llamó Brasil. + +Mandó Cabral al rey D. Manuel un buque, en el cual iban los productos +y las riquezas de aquella tierra. Como lastre trajo el buque _uns paos +vermelhos aparados que eran muy pesados é que chamarâo brasil per sua +vermelhidâo ser fina como brasa_. Aquel palo dió nombre al país. No +huelga decir aquí que si Vicente Yáñez Pinzón, Diego de Lepe o algún +otro descubrieron el Brasil, sólo el descubrimiento de Cabral produjo +sus frutos. + +Desde el Brasil, y llevando como segundo al castellano Sancho de +Tóvar[590], se dirigió, al través del Océano, al cabo de Buena +Esperanza, en cuyas cercanías se fueron cuatro buques a pique, entre +ellos el de Bartolomé Díaz. Vino a morir navegante tan insigne junto +al cabo por él descubierto. Pedro Alvarez Cabral marchó a Mozambique y +después a Quiloa, y el 2 de agosto llegó a Melinde, con cuyo soberano +estableció Cabral, como antes Vasco de Gama, relaciones de amistad. +En esta ocasión dió también aquel soberano dos prácticos, los cuales +condujeron la flota en diez y seis días a la India. El 23 de agosto +estaban en las Andiedivas; allí permanecieron dos semanas calafateando +los barcos y tomando agua dulce. Pronto se rompieron las buenas +relaciones de Cabral con el Samorin, hasta el punto que, la gente del +pueblo, excitada por los moros, atacó los almacenes de los portugueses +y mató al factor y a algunos más, teniendo Cabral que disparar todo +un día sus cañones contra la ciudad e incendiar 15 buques dentro del +puerto. + + [590] Sancho de Tóvar debía encargarse de la jefatura, si + Cabral fallecía en la expedición. + +En lugar de dirigirse Cabral a Calcuta, marchó con su flota más al +Sur, a Cochin, cuyo soberano le invitó a pasar a su capital y puerto, +donde hizo su cargamento de especias, como también en Collam, al Sur de +Cochin, pues este soberano o rajá se manifestó de igual manera amigo +de los portugueses. Pasaron luego a Cananor, esperando que el rajá del +país tuviese con ellos el mismo generoso comportamiento que antes había +tenido con Vasco de Gama. No se equivocaron, pues allí completaron los +cargamentos con canela y gengibre. El 16 de enero de 1501 se hizo la +flota a la vela, tocó en Melinde, se detuvo en Mozambique y después de +varios sucesos, más adversos que favorables, entró en Lisboa en el mes +de octubre de 1501. + + + + +CAPÍTULO XXVI + + EXPEDICIÓN DE RODRIGO DE BASTIDAS.--EXPEDICIÓN DE ALONSO DE + OJEDA.--VIAJES DE AMÉRICO VESPUCIO, AL SERVICIO DE PORTUGAL.--COLÓN + Y VESPUCIO EN SEVILLA.--VESPUCIO AL SERVICIO DE ESPAÑA.--ORIGEN DEL + NOMBRE AMÉRICA.--EXPEDICIONES DE CRISTÓBAL Y LUIS GUERRA, Y DE JUAN + DE LA COSA.--REAL CÉDULA EN FAVOR DE BASTIDAS.--CAPITULACIÓN HECHA + CON OJEDA.--CAPITULACIÓN CON YÁÑEZ PINZÓN.--VIAJES DE YÁÑEZ PINZÓN + Y DE SOLÍS.--PRIVILEGIO EN FAVOR DE NICUESA Y DE LA COSA.--VIAJES + DE OJEDA Y DE NICUESA.--LA ESPAÑOLA, CUBA Y PUERTO RICO EN AQUELLOS + TIEMPOS.--EXPEDICIÓN DE PONCE DE LEÓN A LA FLORIDA Y LUEGO A + BIMINÍ.--PÉREZ DE ORTUBIA EN BIMINÍ Y PONCE DE LEÓN EN PUERTO RICO. + + +Rodrigo de Bastidas, vecino y escribano de la ciudad de Sevilla, en el +arrabal de Triana, salió de la citada población en el mes de octubre +del año 1501. Llevaba en su compañía a Juan de la Cosa, vizcaíno, «que +por entonces era el mejor piloto que por aquellos mares había»[591]. +Acompañó a Cristóbal Colón en uno de sus viajes, y acababa de recorrer +con Ojeda las costas de Venezuela. La primera tierra que visitó +Bastidas fué una isla, a la que dió el nombre de _Verde_, situada entre +la Guadalupe y la Tierra Firme. Visitó el golfo de Venezuela y los +territorios al Sur y Oeste de la comarca de Coquibacoa. Desde el cabo +de la Vela continuó sus descubrimientos; tocó en la costa de la sierra +nevada de Santa Marta, pasó la desembocadura del río de la Magdalena, +avistó el puerto de la galera de Zamba y el de Cartagena, la isla de +Barú y las de San Bernardo, y siguiendo su derrota al Sur y al Oeste +descubrió la isla Fuerte y la Tortuguilla, el puerto de Cispata y río +Sinú, punta Caribana, entrando en el golfo de Darién o de Urabá. Costeó +el istmo de Darién hasta la punta de San Blas o puerto de Escribanos, +llamado así porque--como hemos dicho--Bastidas había desempeñado el +mencionado cargo en Sevilla. Debemos notar que Bastidas estuvo en el +puerto de Escribanos o del Retrete y del Nombre de Dios antes que +Cristóbal Colón, pues el descubridor del Nuevo Mundo no llegó allí +hasta el 26 de noviembre de 1502. El trazado de la costa septentrional +de la América del Sur se completó con el viaje del escribano de Sevilla. + + [591] Las Casas, lib. II, cap. 2.º + +Conocedor Bastidas del carácter de los indígenas, comerció hábilmente +con ellos, logrando recoger abundante cantidad de oro y perlas. Tuvo +que volver a la Isla Española y fondear en la isleta llamada del +_Contramaestre_, porque sus barcos fueron agujereados por el _broma_ +(caracol que horada e inutiliza la quilla de las embarcaciones). +Salió para Cádiz, viéndose obligado a causa de los temporales y de +las averías de sus barcos, a arribar al cabo de la Canongía, donde +permaneció un mes. Dióse otra vez a la vela; mas también hubo de +dirigirse, por la repetición de recias borrascas, hacia el puerto de +Xaragua (hoy Puerto Príncipe). Allí, continuando los malos tiempos, +perdió sus navíos, cuyo valor, con los esclavos, oro, brasil y otras +cosas que conducían, era de consideración. Las riquezas que se pudieron +salvar fueron llevadas a Santo Domingo, «y allí--dice el P. Las +Casas--las vide yo entonces y parte del oro que había habido»[592]. +Bobadilla, a la sazón gobernador de la Española, le sometió a juicio, +porque, según se decia, había malgastado grandes cantidades en hacer +rescates y ventas con la gente de Xaragua y otras. Se le mandó a España +y entró en Cádiz (septiembre de 1502). + + [592] Lib. II, cap. II. + + +Compadecidos los reyes del intrépido navegante, en premio de sus +servicios le concedieron pequeña pensión vitalicia sobre los frutos +procedentes de la provincia de Urabá y de la llamada del Cenú, sobre +la bahía del mismo nombre. Igual pensión se concedió al piloto Juan +de la Cosa. Las Casas dice que Bastidas vino en la flota que traía a +Bobadilla y en un navío que pudo libertarse de la tormenta[593], aunque +no preso, como aseguró Oviedo[594]. + + [593] Lib. II, cap. V. + + [594] Lib. III, cap. VIII. + +Alonso de Ojeda emprendió en enero de 1502 su segundo viaje, habiendo +obtenido del Gobierno la concesión de los territorios que forman el +golfo de Maracaibo con el título de gobernador de Coquibacoa. Con los +buques de _Santa María de la Antigua_, _Santa María de la Granada_, +_la Magdalena_ y _Santa Ana_, mandados respectivamente por García de +Ocampo o del Campo, Juan de Vergara, Pedro de Ojeda y Hernando de +Guevara, pasó Alonso de Ojeda por la Gran Canaria y por la isla de +la Gomera, arribando a la isla de Santiago en Cabo Verde, donde se +detuvo ocho o diez días. Llegó al golfo de Paria, descubriendo después +muchas tierras. La primera que descubrió fué el lugar que llamaron los +_anegados_ o _anegadizos_ de Paria. Mientras se limpiaban los buques, +pudo la gente recoger corta cantidad de perlas y dos o tres clases de +gomas de mucho color. Viéronse caníbales que habitaban allí, los cuales +mataron a un cristiano, teniendo Ojeda que tomar sus medidas, temeroso +de ser atacado. + +Ya habilitados los cuatro navíos, salieron el 11 de marzo de 1502. +Antes de llegar a la Margarita, se separó Guevara con su carabela +_Santa Ana_ y anduvo perdido algunos días. El 14 se dirigió Ojeda al +puerto de la Codera, al cual llegó Guevara en la mañana del 15, no +encontrando las dos naos la _Magdalena_ y _Santa María de la Granada_ +porque habían marchado en busca del citado Guevara. Cansado de esperar +Alonso de Ojeda salió del puerto de la Codera y siguiendo la costa hizo +alto en una tierra que los indios llamaban _Curiana_ y él le dió el +nombre de _Valfermoso_. Pocos días después llegaron la _Magdalena_ y +_Santa María de la Granada_. + +Convencidos de la necesidad de establecer una colonia, se dedicaron a +la realización de la idea, tomando a viva fuerza de los naturales del +país todo lo que les era indispensable. Los pobres indios se vieron +robados y quemadas sus casas, llegando los españoles a matar unos siete +u ocho en la refriega; de los nuestros fué muerto el escribano de una +carabela, Juan de Guevara. Ojeda se cruzó de brazos ante las tropelías +cometidas por Vergara y Ocampo, quienes hubieron de apoderarse de +algunas indias. Después de algunos sucesos de menos importancia y +después de recorrer costeando algunos puertos, siempre buscando el +vellocino de oro, Ojeda, deseoso de hacer asiento y población, se +detuvo en el puerto de Santa Cruz, que debió ser el conocido hoy con +el nombre de _Bahía-honda_. De modo que en la parte Oriental del golfo +de Venezuela resolvió Ojeda fundar la colonia, que no pudo llevar a +cabo, ya por las hostilidades de los indígenas, ya por el motín de los +tripulantes capitaneados por Vergara y Ocampo. + +Decían los enemigos de Ojeda que éste en sus frecuentes incursiones en +tierra de indios se apoderaba de todo lo que podía y no daba parte a +Guevara y a Ocampo. Además, la gente estaba fatigada, el trabajo era +grande, la ración escasa y la estación cruel; además temían que los +navíos, comidos de la _broma_, se fueran a pique antes de poder salir +de allí para la Isla Española. Los resentimientos y aun enemiga entre +los partidarios de Ocampo y de Vergara por un lado y los de Ojeda +por otro, eran cada vez mayores. Con la excusa de que Ojeda viese el +pan que Ocampo había traido en su último viaje de Jamaica, acordaron +detenerle en el navío para conducirlo a disposición del gobernador de +la Española. Decían Vergara y Ocampo que tomaban tal determinación por +los deservicios que Ojeda había hecho y también porque se guardaba +todas las ganancias para sí. Intentó huir Ojeda para presentarse en +Santo Domingo; pero le cargaron de cadenas. Debió suceder todo esto a +últimos de mayo o comienzos de junio de 1502. Salieron del puerto de +Santa Cruz y llegaron en los primeros días de septiembre a la provincia +de Haniguayaga, donde Vergara y Ocampo entregaron a Ojeda. Se hizo +cargo de él el comendador Gallego, trasladándole a la ciudad de Santo +Domingo. De la sentencia, dada en 4 de mayo del año siguiente, apeló +Ojeda ante SS. AA. y los señores de su Consejo, siendo absuelto en +Segovia a 8 de noviembre de 1503. No habiendo reclamado de la sentencia +la parte contraria, mandaron los reyes en Medina del Campo a 5 de +febrero de 1504 darle la ejecutoria. + +El rey D. Manuel de Portugal envió a Sevilla al florentino Juan +Bartolomé del Giocondo para hacer proposiciones a Américo Vespucio, a +quien deseaba atraer a su servicio. Hízose de rogar el insigne marino, +aceptando al fin las proposiciones y marchó a Portugal[595]. En mayo +de 1501 salió del puerto de Lisboa en una escuadra, tal vez en calidad +de astrónomo, pues era diestro como ninguno para determinar por medio +del cuadrante la latitud de un lugar. No conocemos el nombre del jefe +que mandaba la expedición. Sabemos que siguieron los expedicionarios la +costa de Africa hasta más allá del Cabo Verde y luego atravesaron el +Océano con rumbo más al Oeste. Cerca del Ecuador espantosa tempestad +detuvo dos meses a los buques en el camino, no llegando a la costa +americana hasta el 16 de agosto. Casi desde el cabo de San Roque +marcharon en dirección Sudoeste, pasando el cabo de San Agustín el +28 del mismo mes; el día de San Miguel se descubrió el río de este +nombre y el 4 de octubre el río de San Francisco. Recorrieron la costa +descubierta por Cabral, conociendo que dicha costa no era de una isla, +sino de un continente. Pasaron el río que llamaron de Santa Lucía y que +debe ser el conocido hoy con el nombre de _Río Doce_ (13 de octubre), +llegando el 21 al cabo de Santo Tomás. Descubrieron la boca de la bahía +del Río Janeiro, tal vez el 1.º de enero de 1502, el 6 la ensenada de +los reyes, el 22 el puerto de San Vicente, poco después Cananea, el 22 +de abril playas deshabitadas y llenas de arrecifes, probablemente las +de Patagonia e islas de Falkland, atravesando en seguida el Océano en +busca de Sierra Leona. En la costa de Sierra Leona hizo quemar uno de +los tres buques porque estaba inservible, marchando a las Azores con +los dos restantes y entrando en Lisboa el 7 de septiembre de 1502. + + [595] Otros dicen que no hubo tales proposiciones y creen que + tomó parte en los viajes sin contar con el Rey. + +Tuvo este tercer viaje de Vespucio bastante utilidad para los +conocimientos geográficos. Había recorrido la cuarta parte del mundo. +Sus descripciones de la rica naturaleza tropical, de la belleza del +firmamento y la certeza de haber llegado viendo costa por lo menos +hasta los 50 grados de latitud Sur, dieron no poca fama a Vespucio. +También merece fama dicho marino porque fué el primero que anunció la +idea de ir a la India dirigiéndose desde Portugal al Sudoeste para +doblar el continente americano, cuya idea realizó diez y seis años +después Magallanes. + +Otra expedición en que Vespucio tomó parte la mandaba Gonzalo Coelho; +se componía de seis buques y zarpó de Lisboa el 10 de junio del año +1503. Desde Sierra Leona tomó rumbo al Sudoeste encaminándose a la +costa del Brasil y teniendo pronto el sentimiento de ver el naufragio +del buque principal (la _Capitana_), que tropezó en una roca, junto +a una isla poco apartada de dicha costa. Los buques, cada uno por su +lado se dirigieron a la bahía de _Todos los Santos_ o sólo Bahía, como +vulgarmente se la llamaba. Aguardó Vespucio con su buque y otro a los +tres restantes; mas viendo que no llegaban, se hizo a la vela, siguió +la costa hacia el Mediodía y fundó a los 18° de latitud Sur la primera +colonia en el Brasil, con 24 hombres de la tripulación del buque que +le acompañaba y que allí había encallado. Cargó un buque de palo de +Brasil y salió para Portugal el 2 de abril, llegando a Lisboa el 18 de +junio de 1504. El encargo que Vespucio llevaba de ir a la India fracasó +completamente. + +Desde Lisboa marchó Vespucio a Sevilla, donde vió a Colón en febrero de +1505, tratándose ambos como compañeros de infortunio y víctimas de la +ingratitud de los reyes. Cristóbal Colón escribió a su hijo: «Vespucio +me ha hecho favores. La fortuna ha sido adversa a este hombre de bien, +como a muchos otros.» Aprovechando Fernando el _Católico_ la estancia +de Vespucio en Sevilla, intentó atraérselo. Comenzó haciéndole un +regalo el 11 de abril de 1505; algunos días después Felipe el _Hermoso_ +le concedió derecho de ciudadanía española. Desde entonces fué fiel +a su patria adoptiva. Se dice que hizo último viaje a América, no +consiguiendo extender ya sus descubrimientos anteriores. El año 1508 se +le nombró piloto del reino con 200 ducados de sueldo, con la obligación +de examinar a los que aspiraban al título de pilotos. Hizo algunos +mapas, no conservándose ninguno original, aunque sí la copia del del +Nuevo Mundo (_Tabula terræ novæ_), publicado en la edición de Ptolomeo +hecha en Estrasburgo, año 1513. Murió en Sevilla el 22 de febrero de +1512. (Apéndice X). + +Se ha dicho y repetido hasta la saciedad que si Colón tuvo la desgracia +de morir en Valladolid olvidado de todos, Vespucio, más afortunado, +cinco años antes de su muerte, vió que al nuevo continente se le daba +en su honor el nombre de América. Es cierto que Colón murió olvidado +en la ciudad del Pisuerga, y también lo es que el Nuevo Mundo recibió +el nombre de América en honor de Américo Vespucio, uno de los primeros +exploradores de aquellas tierras; pero cuya fama es bastante menor que +la de Cristóbal Colón. El nombre de América, aplicado al conjunto de +las regiones que forman el Nuevo Mundo, aparece, por vez primera el +1507, en un opúsculo publicado en Saint Dié (Lorena) por jóvenes del +_Gymnase Vosgien_, asociación de literatos e impresores constituída +con el apoyo y protección del duque de Lorena. El citado nombre, bajo +la primitiva forma de _Amerrique_ fué introducido en la _Cosmographiæ +Introductio_, capítulo IX, por Hylacomylus (o sea Waldseemüller), +profesor de Geografía de Saint Dié. + +Trasladaremos a este lugar las palabras de Waldseemüller: «Pero ahora +estas partes (Europa, Asia y Africa), han sido más extensamente +exploradas, y otra cuarta parte ha sido descubierta por Américo +Vespucio (como se verá luego); y no veo qué razón impediría llamarla +Amerige o América, esto es, tierra de Américo, según el nombre de su +descubridor Américo, varón de sagaz ingenio, así como Europa y Asia +traen sus nombres de mujeres. Su situación y las costumbres de sus +habitantes, se comprenderán claramente por las dos navegaciones de +Américo, que siguen»[596]. Dícese que el primero que se opuso a que se +diera al nuevo continento el nombre de Américo, fué el insigne Miguel +Servet, condenado a la hoguera en Ginebra por Calvino. Waldseemüller +primero y la costumbre después pudieron más que la honrada protesta de +Servet, y el nombre de América pasó lentamente al dominio público. Son +raros los mapas del siglo XVI, en que los nuevos territorios se señalen +como independientes del Asia y se les denomine América. En los citados +mapas, además del nombre América, se hallan otros, como Terranova, +Brasil, Santa Cruz, Atlántide, Peruana y Nueva India. Ya en el siglo +XVII se admitió por todos la denominación de América. «Ni presión +oficial--escribe Reclus--ni la intervención de famosos escritores, +intervinieron en la paulatina adopción de la palabra; proviene de los +mismos pueblos. La eufonía entra por mucho en la acogida favorable que +obtuvo de los idiomas europeos: merced a esta eufonía, la enumeración +de los continentes, termina de una manera agradable al oído: _Europa, +Asia, Africa y América_. En los anales de la humanidad, ya tan +llenos de injusticias, la cadencia de las sílabas ha contribuído a que +prevalezca una injusticia más»[597]. + + [596] _Nunc vero et haec partes sunt latius lustrate et + alia quarta pars per Americum Vesputium (ut in sequentibus + audietur) inventa est: quam non video un quis iure vetet + ab Americo inventore sagacis ingenii viro Amerigem quasi + Americi terram sine Americam dicendam: cum et Europa et Asia + a mulieribus sua sortita sunt nomina. Eius situm et gentis + mores ex bis binis Americi navigationibus que sequntur liquide + intellige datur._ + + [597] _Geografía Universal_, América del Norte, etc., págs. 2 + y 3. + +Del escritor norteamericano Charles F. Lummis son las palabras que +copiamos: «Llamar América a este continente en honor de Amérigo +Vespucio fué una injusticia, hija de la ignorancia, que ahora nos +parece ridícula; pero de todos modos, también fué España la que envió +el varón cuyo nombre lleva el Nuevo Mundo»[598]. + + [598] _Los exploradores españoles del siglo XVI en América_, + pág. 60. + +Continuando el relato de las expediciones a las Indias, salieron +dos en el año 1504: una mandada por Cristóbal y Luis Guerra, y otra +a las órdenes de Juan de la Cosa. Las dos expediciones, después de +haber saqueado las costas de Venezuela y de apoderarse de cuanta +gente pudieron para venderla en seguida, sufrieron no pocos trabajos +y terribles desgracias. Naufragaron varios buques junto al golfo de +Darién, viéndose los expedicionarios en grandes apuros, sin exceptuar +el hambre y las enfermedades. De los 200 individuos que salieron en +ambas expediciones, pudieron llegar unos 40 a Jamaica, luego a Haití y, +por último, a España. «En ese año de 1504--dice Reclus--cuando Colón +dejó el Nuevo Mundo para ya no volver a él, conocíase en su mayor parte +la costa oriental de los dos continentes, en tanto que el mar de las +Antillas, la primera región descubierta, no se había explorado sino por +la parte meridional. Desde el descubrimiento de las islas de Bahama por +Colón, transcurrieron veinticinco años antes que las naves españolas +penetrasen en el golfo de México, a no ser costeando la isla de Cuba. +Para los españoles era poco importante la metódica exploración de las +costas del Nuevo Mundo; lo que buscaban eran mares abundantes en perlas +o bien tierras ricas en oro y esclavos»[599]. + + [599] Ibidem, pág 24. + +La capitulación que los Reyes Católicos hicieron con Juan de la Cosa, +se firmó en Medina del Campo el 14 de febrero de 1504[600]. Concedieron +los reyes que el citado navegante pudiese ir a las tierras e islas de +las Perlas, al golfo de Urabá y a otras islas y tierra firme del mar +Océano que están descubiertas o por descubrir, siempre que no fuesen de +las que descubrió Cristóbal Colón, ni de las islas y tierra firme que +pertenecían al rey de Portugal. Exigían los reyes a Juan de la Cosa la +quinta parte de todo lo que encontrase, y le dejaban las otras cuatro +partes para que pudiera disponer de ellas a su voluntad. Le concedieron +tomar seis o más indios de los que dejó en la Isla Española Rodrigo de +Bastidas para llevarlos a las tierras del golfo de Urabá, como también +a Juan Buenaventura, si quisiera ir con él; además podría tomar +agua, leña u otros bastimentos, pagando por ellos lo que valieren. +Le autorizaron para que él y los que le acompañasen, edificaran +casas y pueblos, y cultivaran heredades. Mandáronle terminantemente +que no llevase consigo a ningún extranjero. Hizo el viaje en cuatro +navíos, y al Rey, por el quinto que le pertenecía de ganancias, le +correspondieron 491.708 maravedís. A la Cosa se le concedieron 50.000 +maravedís vitalicios. + + [600] _Archivo de Indias._--E. 139.--C. 1.--_Colec. de doc. + inéd., etc._, tomo XXXI. + +En la capitulación que se hizo con Alonso de Ojeda en Medina del Campo +y con fecha 30 de septiembre de 1504[601], se disponía que el citado +Ojeda podia ir a las tierras e islas de las Perlas, al golfo de Urabá, +a la tierra antes descubierta por el mismo navegante y a otras islas y +tierra firme del mar Océano, siempre que no fuesen de las descubiertas +nuevamente por Colón (las cuales se hallan más allá de los lugares +visitados antes por el mismo Ojeda y Rodrigo de Bastidas) ni de las que +pertenecen al rey de Portugal. En las dichas tierras se le autorizaba +para «resgatar é aber de otras qualesquier manera oro é plata é +guanines é otros metales é alxofar é piedras preciosas, é mostruos é +serpientes é animales é pescados, é aber especierias é droguerías é +otras qualesquier cosas de qualquier género é nombre que sean, en tanto +que non podays traer esclavos, _salvo los questan en la isla de Santo +Domingo é isla Fuerte, é en los puertos de Cartagena en las islas de +Barú que se dicen Caníbales_.» Mandaban los reyes que levantase una +fortaleza donde antes la había hecho, o en otra parte que fuera más +conveniente. + + [601] _Archivo de Indias._--E.139.--C. 1.º--_Colec. de doc. + inéd., etc._, tomo XXXI, págs. 258-272. + +Hízose otra Capitulación o Asiento por el Rey Católico (24 de abril de +1505) con Vicente Yáñez Pinzón, que se firmó en Toro y por la cual se +autorizaba a dicho navegante poblar la isla denominada _San Juan_, que +se halla en el mar Océano, cerca de la Española[602]. Hace notar el Rey +los buenos servicios hechos por Pinzón, principalmente en la conquista +de la Isla Española y en el descubrimiento de otras tierras e islas en +el mar Océano. + + [602] _Arch. de Indias._--E.139.--C. 1.º. _Col. de doc. inéd., + etc._, tomo XXXI. págs. 309-317. + +Después del cuarto viaje de Colón, se suspendieron por breve tiempo las +expediciones de los castellanos, y decimos por breve tiempo, puesto +que en el año 1506, Fernando el _Católico_ autorizó a Vicente Yáñez +Pinzón y a Juan Díaz de Solís para que emprendiesen un viaje marítimo. +En efecto, llegaron a la isla de Guanaja, y navegando al Oeste, +reconocieron el golfo de Honduras y una parte de la costa de Yucatán. + +Andando el tiempo, Fernando V expidió Real cédula (23 de marzo de +1508), encargando a Pinzón y a Solís que procurasen descubrir un +Estrecho--si dicho Estrecho existía, como opinaban algunos--al Norte de +Yucatán, y por el cual se comunicasen los mares Atlántico y Pacífico. +Con tal objeto salieron de Sanlúcar el 27 de junio de 1508: Como la +península del Yucatán era a la sazón conocida imperfectamente, la +cédula decía que irían «a la parte del Norte facia Occidente.» Y con el +objeto de evitar rozamientos con Portugal, se les prohibía arribar a +las posesiones del dicho reino, pues tales eran las palabras de la Real +carta. «No tocareis (en el Brasil) so aquellas penas é casos en que +caen é incurren los que pasan é quebrantan mandamientos semejantes, que +es perdimiento de bienes é personas é nuestra merced.» + +Afirma algún historiador que Yáñez Pinzón y Díaz de Solís, faltando +a las instrucciones recibidas, en vez de navegar por la costa +septentrional de América en busca del Estrecho, se dirigieron al Sur +explorando las costas hasta los 40° de latitud. Así lo dice el cronista +Herrera, cuyas palabras trasladaremos a este lugar: «Partieron de +Sevilla el año pasado (1508), y desde las islas de Cabo Verde fueron a +dar en la Tierra Firme, al cabo de San Agustín»[603]. No creemos que +tenga razón Herrera, por cuanto se halla probado que obedientes a las +órdenes que habían recibido, los insignes navegantes recorrieron sólo +la costa de la América Central, pasando cerca de Santo Domingo a la +ida, y entrando a la vuelta en la dicha población. De igual modo cuenta +la expedición el P. Las Casas[604]. + + [603] _Década I_, lib. VI, cap. IX. + + [604] _Hist. de las Indias_, lib. II, cap. XXXIX. + +Fué de lamentar que las rivalidades entre Pinzón y Solís les obligasen +a volver a España[605]. Llegaron a las playas españolas a últimos +de octubre del año 1509. Formóseles proceso por la Casa de la +Contratación, resultando culpable Solís, a quien se mandó preso a la +cárcel de corte, e inocente Yáñez Pinzón. Posteriormente, habiendo +quedado libre y absuelto de todos los cargos Solís, se le pagaron, +con fecha de 24 de abril del año 1512, treinta y cuatro mil maravedís +como recompensa del tiempo de su prisión y pleito, además del salario +de piloto mayor, de cuya plaza tomó posesión por fallecimiento de +Américo Vespucio, asentándosele en los libros sólo sesenta y cinco mil +maravedís, porque los diez mil restantes se asignaron como pensión a +la viuda de su antecesor[606]. + + [605] En un asiento o capitulación hecho en Granada el + cinco de septiembre de mil quinientos treinta y uno, los + reyes dicen a Vicente Yáñez Pinzón que, recordando que «por + nuestro mandado é con nuestra licencia é facultad fuísteis + a vuestra costa é minsion con algunas personas o parientes + é amigos vuestros» a descubrir ciertas islas y Tierra firme + «Tenemos por bien é queremos, que en quanto Nuestra merced é + voluntad fuere, ayades é gocedes de las cosas que adelante + en esta capitulacion serán declaradas ó contenidas...» + Después de descubrir Islas y Tierra Firme llegaron al Cabo + de San Vicente, no sin sufrir grandes trabajos y bastantes + pérdidas.--_Colec. de doc. inéd._, tomo XXII, págs. 300-307. + + [606] _Archivo general de Indias._--Ext. de Muñoz.--Conde + Roselly de Lorgues.--_Vida de Cristóbal Colón_, tomo III, pág. + 709. + +Con fecha nueve de junio de mil quinientos ocho años, Diego de Nicuesa, +caballero muy querido en la corte de Castilla, y el famoso piloto Juan +de la Cosa, en representación de Alonso de Ojeda, solicitaron del +Rey (1509) permiso para fundar colonias en las Islas y Tierra Firme +de América. Obtuvieron en seguida lo que deseaban. Dividióse dicha +Tierra Firme, trazando una línea en el golfo de Darién, dando la parte +oriental (Nueva Andalucía) a Alonso de Ojeda y la parte del Norte y la +del Oeste (Castilla del Oro) a Nicuesa. La Nueva Andalucía, por tanto, +comprendía desde el cabo de la Vela hasta la mitad del golfo de Urabá; +la Castilla del Oro desde el golfo de Urabá hasta el cabo Gracias a +Dios. Indispusiéronse ambos gobernadores (Ojeda y Nicuesa), resolviendo +el conflicto Juan de la Cosa, quien fijó como límite de los dos +gobiernos las bocas del Atrato o Río Grande del Darién, según entonces +se le llamaba. Con el objeto de comenzar sus expediciones, Ojeda y +Nicuesa se encaminaron a la Española. + +Se disponía en la capitulación que los dos jefes pudiesen fletar en la +Española los navíos que necesitasen, como también se les autorizaba +para llevarse seiscientos hombres además de los doscientos que fuesen +de Castilla. Mandábase a Fray Nicolás de Ovando, gobernador de la +isla, que diese todo el favor y ayuda que necesitaran Ojeda y Nicuesa. +Y terminaba ordenando a dicho Gobernador que guardase y cumpliese la +citada capitulación. En el otoño del año 1509 salió Alonso de Ojeda +llevando cuatro buques y 300 hombres de dotación; entre los últimos +se encontraba el extremeño Francisco Pizarro. El piloto Juan de la +Cosa iba de lugarteniente o de segundo de la expedición. Poco después +se hizo también a la mar Diego de Nicuesa, hombre que contaba con más +recursos que Ojeda, pues pudo llevar siete buques y unos 700 hombres. + +Desembarcó Ojeda donde a la sazón se encuentra Cartagena (Colombia) y, +no dando oídos a Juan de la Cosa, penetró en el país y cayó sobre la +primera aldea que encontró, matando a los indios que se resistieron y +llevándose prisioneros a los que pudo coger vivos. Cuando los españoles +se entregaron al descanso, fueron sorprendidos por los caribes de +las aldeas inmediatas, quienes les mataron, entre ellos a Juan de la +Cosa, salvándose únicamente Ojeda, gracias a su gran escudo y a su +destreza para parar los flechazos. Corrió Ojeda hacia la playa, donde +se escondió por no poder llegar a sus buques. Afortunadamente acertó +a pasar por la costa Nicuesa, que caminaba hacia las tierras que le +habían sido concedidas. Al ver Nicuesa los buques sin jefe, determinó +ir en busca de los expedicionarios con la gente de a bordo. Hallaron +a Ojeda en lo más espeso de un manglar, extenuado por la fatiga y el +hambre. Luego fueron al sitio de la lucha, donde encontraron el cadáver +de Juan de la Cosa atado a un árbol y casi cubierto de flechas, hasta +el punto que parecía un _erizo_. + +Regresaron a los barcos, y mientras Nicuesa seguía su rumbo a Veragua, +Ojeda se dirigió más al Oeste, donde, a orillas del golfo de Urabá, +fundó, en los comienzos de 1510, una colonia defendida por un fuerte +(San Sebastián) hecho de troncos de árboles[607]. En la fortaleza +tuvieron que guarecerse los expedicionarios por temor a los indios +caribes, que eran tan fieros como los de la costa de Cartagena. En +apuro tan grande, fué no poca dicha para ellos cuando vieron llegar +un buque cargado de víveres con gente aventurera y aun maleante. +Ayudado Ojeda por los recién llegados, emprendió lucha tenaz con los +salvajes, teniendo la desgracia de ser herido en un muslo con una +flecha envenenada. Salvóse de la muerte haciendo cauterizar la herida +con un hierro candente para prevenir los efectos inevitables del +veneno, cubriéndola luego con paños empapados en vinagre. Ya curado, +marchó a Haití en busca de recursos, dejando a Francisco Pizarro como +jefe; pero con orden de marchar con su gente a Veragua, si no volvía +en el plazo de cincuenta días. Desembarcó Ojeda en la costa meridional +de Cuba, recorriendo luego unas 50 leguas por la playa, atravesando +lagunas y marismas, hasta que con sus compañeros de desgracia, +extenuado y medio muerto de hambre, pudo llegar a una aldea india, +donde halló hospitalidad. Allí hizo construir una capilla dedicada a +la Virgen, cuya imagen, pintada por un artista flamenco, regalo de su +protector el obispo Fonseca, llevaba siempre pendiente del cuello. Los +indios condujeron a Ojeda y a los suyos en una piragua hasta dejarlos +en Haití. Por cierto que al llegar a Haití aquella gente deseosa de +aventuras--cuyo jefe se llamaba Talavera, y que poco antes, según se +ha dicho, había auxiliado a Ojeda contra los salvajes--cayó en poder +de la justicia, pagando con la muerte las cuentas que tenía atrasadas. +Ojeda fué absuelto; pero sin recursos y sin auxilio alguno, murió en la +mayor pobreza, allá por el año 1515. Dícese que en su testamento dejó +ordenado, en expiación de su orgullo, que se le enterrase en el umbral +de la puerta del convento de San Francisco (isla de Santo Domingo) +para que los que entrasen y saliesen del templo tuvieran que hollar su +tumba. + + [607] No deja de llamar la atención que, con fecha 28 de + febrero de 1510, los reyes (Doña Juana y su padre Don + Fernando) desde Madrid dirigiesen Real Cédula a Don Diego + Colón, Almirante y gobernador de las Indias, para que, en + lugar de los 600 hombres que a Nicuesa y Ojeda se les permitió + sacar de la Isla Española, fuesen sólo 200, pues habían sido + avisados que sacando los dichos 600 hombres recibiría la isla + mucho daño.--_Archivo de Indias._--E. 139.--C. 2.--_Colec. de + doc. inéd._, etcétera, tomo XXXI, paginas 533-535. + +La siguiente Real Provisión, dada por la reina Doña Juana y por su +padre Don Fernando en la ciudad de Burgos el 5 de octubre de 1511, +indica la mala opinión que se tenía de Alonso de Ojeda y de sus +cómplices[608]. Dice así: + + [608] Hallase el original en el _Archivo de Simancas_. + + «Doña Juana, etc. A vos nuestros jueces de apelacion de las islas, + Indias e tierra firme del mar Océano que residís en la isla + Española, salud e gracia. Sepades de que yo he sido informada + que Alonso de Hojeda seyendo nuestro gobernador de la provincia + de Urabá, que es en la tierra firme del mar Océano, hizo muchos + delitos e escesos, especialmente que estando en la dicha provincia + hizo matar dos hombres, al uno degolló e a otro ahorcó, e hizo + azotar otros dos hombres, e cortar la lengua a otro, e herrar + a otro en la frente, e cortar dos dedos a otro, lo cual hizo e + mandó hacer sin ser oídos a justicia, no guardándoles la orden del + derecho; e diz que hizo nuevo juez y oficiales de justicia para + los sentenciar y ejecutar, y dijo: que aunque fuésemos deservidos, + sería gobernador en la provincia de Urabá, e que vernía a la dicha + isla Española, e cortaría la cabeza al Almirante D. Diego Colon, + nuestro visorey e gobernador de la dicha isla; e lo llamó traidor e + otras palabras de injuria, e dijo que llevaría a D.ª María su mujer + del dicho Almirante a la dicha provincia de Urabá, e que vernía la + vía de la dicha isla Española e de San Juan, e que tomaría puercos + e pan, e que procuraría de tomar alguna nao de las que fuesen o + viniesen de Castilla a las dichas Indias e con esta intencion el + dicho Alonso de Hojeda e Bernaldino de Talavera, vecino que fué de + la dicha isla Española, habiéndose alzado con una nao e hurtado él + e otros muchos vecinos de la dicha isla; e yéndose a Urabá en la + dicha nao, salieron de la dicha provincia de Urabá con propósitos + dañados de seguir un viaje a la dicha isla Española, como dicho + es, e con tiempos e vientos contrarios diz que aportaron a la + dicha isla de Cuba, donde diz que dicho Alonso de Hojeda hizo e + cometió otros muchos delitos e desconciertos, e quel dicho Bernaldo + de Talavera, después que en la dicha isla de Cuba entraron, se + apartó de la compañía del dicho Alonso de Ojeda, e con la mayor + parte de la gente que los susodichos llevaban en la dicha nao, + se hizo jurar por capitan, e la dicha gente lo juró e puso de su + mano alguaciles, no lo pudiendo hacer, e diz que ansí se entraron + dicho Bernaldino de Talavera e los que le siguieron la tierra + adentro por la dicha isla de Cuba, donde hicieron muchos delitos e + escesos, maltratando los caciques e indios de ella, tomándoles sus + haciendas e mantenimientos contra su voluntad, sin se lo pagar, e + forzándoles las mujeres, sacandolas de su poder por fuerza para las + traer consigo por sus mancebas, e hiriéndoles e injuriándoles grave + e atrozmente...» + +Encarga la Reina a los jueces que se informen de todo lo que hicieron +en todas partes Ojeda, Talavera y demás personas; hecha la información +procedan contra los culpantes e contra sus bienes imponiéndoles las +mayores y más graves penas civiles y criminales[609]. + + [609] Véase la Real provisión en la _Historia de Colón_, de + Roselly de Lorgues, tomo III, páginas 880-882. + +Pasados los cincuenta días fijados por Ojeda, como poco antes se dijo, +salió Pizarro con los dos buques que le habían dejado camino de Santo +Domingo; pero uno de los barcos zozobró en una tempestad, y el otro, en +el que iba Pizarro, ya a punto de hundirse, fué sustituido por un buque +armado en el citado Santo Domingo. + +Acerca del viaje de Nicuesa hemos de decir que, habiendo salido en +noviembre de 1509 desde la costa, donde al presente se halla Cartagena, +hacia el istmo de Darién y desde allí a Veragua, por la poca exactitud +de una carta de marear dibujada por Bartolomé Colón, fué más lejos, +teniendo la desgracia de perder todos sus buques. Habiendo logrado +salvar la tripulación, se estableció en el puerto de Bastimentos, en +cuyo lugar se fijó y denominó a la colonia _Nombre de Dios_. Cuentan +que exclamó: «Detengámonos aquí en nombre de Dios»[610]. + + [610] Diego de Nicuesa fundó el fuerte de _Nombre de Dios_ + el 1509, trasladándose luego a San Felipe de Puertovelo. + La ciudad de Nombre de Dios fué quemada por los ingleses + (13 agosto 1596) y San Felipe se fundó por D. Francisco de + Valverde y Mercado(20 marzo 1597). _Col. de doc. inéd., + etcétera_, tom. IX, pág. 108. + +Desde que Cristóbal Colón, en su primer viaje, tomó posesión de Haití +(Isla Española) el 12 de diciembre de 1492, aquella fué la primera +colonia europea en el Nuevo Mundo y la capital o centro del poder +español en aquellas lejanas tierras. + +Respecto a la isla de Cuba, descubierta también por Colón en su +primer viaje (al anochecer del 27 de octubre del citado año), quedó +casi olvidada por algún tiempo. Llamábanse _siboneyes_ sus primitivos +habitantes. En 1508 Nicolás Ovando, gobernador de la Española, mandó a +Sebastián de Ocampo, con dos carabelas, _para bojear a Cuba_. Recorrió +Ocampo la costa de Cuba y probó que era una isla. Ya en 1511, Diego +Colón, gobernador de la Española, dispuso que Diego Velázquez, natural +de Cuéllar (Segovia), fuera a poblar la mencionada isla. El cacique +Hatuey trató de impedir el desembarco de los españoles; mas vencido +hubo de retirarse a los montes, siendo al fin hecho prisionero y +condenado a morir en la hoguera. Como un fraile franciscano le dijera +que se hiciese cristiano, único modo de ir al cielo, el indígena +contestó que _no quería ir al cielo, porque allí iban los cristianos_. + +La isla de Puerto Rico, que descubrió Colón en su segundo viaje, fué +explorada en el año 1500 por Juan Ponce de León, a quien recibió +amistosamente el cacique Agueynaba. Ovando, noticioso de que en la isla +de Borinquen se encontraba en abundancia el oro, mandó una expedición +de 200 españoles bajo las órdenes de Juan Cerón; pero considerándose +preterido Juan Ponce de León, acudió a los Reyes Católicos, quienes le +nombraron gobernador de Puerto Rico. Tuvo que sofocar cerca de Añasco +un levantamiento de los indios contra los encomenderos. Reedificó Ponce +de León la villa de Sotomayor y fundó la de San Germán. + +Los españoles establecidos en Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico, +averiguaron la existencia de varias tierras situadas en la parte +septentrional, donde, entre otras cosas maravillosas, había una fuente +o río cuyas aguas tenían la virtud de remozar a los viejos que las +bebían. Llevado de la curiosidad o de la idea de lucro. Juan Ponce de +León, gobernador que había sido de Puerto Rico, armó tres naves y se +hizo a la vela el 3 de marzo de 1512. Saliendo de la isla de Puerto +Rico y corriendo al Noroeste cincuenta leguas, dió, el día 8, con los +bajos de Babueca, reconociendo después las isletas de los Caicos, +Yaguna, Amaguayo y Maniguá, llegando el 14 a Goanahaní, que situó en 25 +grados, 40 minutos. Continuó navegando al Noroeste hasta que el Domingo +de Pascua, 27, vió tierra que el mal tiempo no le permitió reconocer, +continuando en la misma dirección hasta el 2 de abril que llegó a una +isla llamada por los indios _Cautío_, y que él denominó _Florida_, ya +por haberla descubierto en la _pascua de flores_, ya porque se ofreció +a su vista llena de verdura, de árboles y flores. Desembarcó Punce de +León y tomó posesión de ella a nombre del rey de España. + +El día 8 continuó su derrota entre violentas corrientes, viéndose +obligado a fondear cerca de tierra, no sin que una de las naves se +perdiese de vista. Ponce no encontró buena acogida de parte de los +indígenas, con los cuales tuvo que pelear; retiróse a un río que llamó +de _la Cruz_, donde esperó en vano el bergantín perdido. El 8 de mayo +dobló el _cabo de Cañaveral_, que él llamó de _Corrientes_ por la +fuerza que allí tienen. Reconociendo la costa halló hacia los 27 grados +dos islas, una tercera más al Sur y una cadena de isletas que nombró +los _Mártires_. Recorrió la costa sin notar que era tierra firme, +encontrando en todas partes indios suspicaces, sumisos a veces y fieros +otras. + +Después de algunos días determinó dar la vuelta a la Española y a +Puerto Rico. Al paso descubrió nuevas islas y reconoció otras vistas +anteriormente. A un grupo de ellas dió el nombre de _Tortugas_ por la +abundancia que de ellas había, a otras denominó de la _Vieja_, porque +sólo pudo ver una vieja india y que recogió en sus navíos. El 25 de +julio se encaminó a Biminí, en cuya tierra se suponía que estaba la +fuente prodigiosa; continuó navegando hasta que descubrió la isla de +Bahama. Desde la isla de Bahama corriendo al Oeste cuarenta leguas, se +encuentra, según Oviedo, la tierra de Biminí. Salió de Bahama con mucho +trabajo el 6 de agosto, llegando el 16 a una de las islas Lucayas. En +Guanimá compuso los navíos de sus averías, acordando allí que Juan +Pérez de Ortubia con el piloto Antón de Alaminos y algunos indios +prácticos se dirigiesen con un navío a reconocer la isla de Biminí, en +tanto que él continuaba su viaje a Puerto Rico, a cuya isla llegó el 21 +de septiembre. Pocos días después entró el otro navío que fué a Biminí, +sin tener la fortuna de encontrar la fuente milagrosa; pero en cambio, +halló una isla grande, con muchos árboles y abundantes aguas. Si este +viaje fué de poca utilidad para Ponce de León, tuvo interés para la +navegación que se hace por el canal de Bahama de regreso a España, y +también por el descubrimiento de tantas isletas, bajos, restingas y +canales, que hacen peligrosas las derrotas por aquellos mares. + +[Ilustración: + +FOTOTIPIA LACOSTE--MADRID. + +VASCO NÚÑEZ DE BALBOA.] + + + + +CAPÍTULO XXVII + + DESCUBRIMIENTO Y EXPLORACIÓN DEL GRANDE OCÉANO U OCÉANO PACÍFICO + POR NÚÑEZ DE BALBOA.--BALBOA ANTES DEL DESCUBRIMIENTO.--FORMA + PARTE DE LA EXPEDICIÓN DE ENCISO.--DESGRACIA DE ENCISO.--POLÍTICA + DE BALBOA.--LUCHA ENTRE LOS AMIGOS DE ENCISO Y LOS DE + BALBOA.--NICUESA EN SANTA MARÍA LA ANTIGUA.--HUYE DE SANTA + MARÍA Y SU MUERTE.--ENCISO SALE PARA ESPAÑA.--BALBOA Y EL + CACIQUE CARETA.--BALBOA PENETRA EN EL INTERIOR DEL PAÍS.--SU + CARTA AL REY.--DESCUBRIMIENTO DEL PACÍFICO.--IMPORTANCIA DEL + DESCUBRIMIENTO.--D. PEDRO ARIAS DÁVILA, GOBERNADOR DE LA COLONIA DE + DARIÉN.--ENEMIGA ENTRE BALBOA Y PEDRARIAS.--BALBOA SE PRESENTA A + PEDRARIAS.--MUERTE DE BALBOA.--PEDRARIAS TOMA LA PROVINCIA DE PAQUE. + + +Consideremos el descubrimiento del Océano Pacífico o mar del Sur en +el año 1513, por Vasco Núñez de Balboa. Era Balboa natural de Jerez +de los Caballeros (Badajoz), donde nació por el año 1475. Cuando +apenas contaba veintiséis años formó parte de la expedición dirigida +por Rodrigo de Bastidas. Partió de Sevilla en octubre de 1501, y tras +feliz travesía arribó a las costas del Nuevo Mundo, recorriendo y +explorando desde el Cabo de la Vela hasta el puerto de Nombre de Dios. +Dió la escuadra en unos arrecifes, de los cuales pudieron salir los +expedicionarios, no sin que las naves sufriesen averías de importancia. +Balboa, como otros compañeros, llegaron a la isla Española, donde a la +sazón era gobernador Don Francisco Bobadilla. Obtuvo autorización para +permanecer en la isla en calidad de colono y se le concedieron terrenos +y esclavos. + +Deseaba Balboa salir de aquella situación tan contraria a sus +inclinaciones. Pronto se le presentó ocasión propicia. El bachiller +Martín Fernández de Enciso comenzó a reclutar gente en Santo Domingo +para una expedición. Salió de la isla (febrero de 1510) con dos buques, +150 hombres, algunos caballos y muchas armas. Prohibió el gobernador +que se embarcasen los que tuvieran alguna causa pendiente. En este +caso se encontraba Núñez de Balboa; pero ayudado, no se sabe por +quién, se hizo llevar a bordo dentro de una barrica, burlando de este +modo la vigilancia de Bobadilla. En alta mar salió de su escondite. +«Y de ese modo, teatral y picaresco, digno de un Gil Blas o de un +Guzmán de Alfarache--escribe el Sr. Ruiz de Obregón--, comenzó Vasco +Núñez de Balboa su camino de aventuras y de titánicas y legendarias +empresas»[611]. + + [611] _Vasco Núñez de Balboa_, pág. 27. + +Enciso, desgraciado como Ojeda y Nicuesa, hubo de naufragar en la Punta +Caribana (extremo oriental del golfo de Darién). Murieron bastantes +a manos de los indios, y los restantes, tristes y desalentados, no +tuvieron más remedio que dirigirse por la playa a la colonia de San +Sebastián de Urabá, la cual encontraron quemada y arrasada. Ánimo les +dió Balboa con el anuncio de que pronto encontrarían las deseadas minas +de oro. Resolvieron pasar al otro lado del golfo y fijarse allí, sin +embargo de que aquella costa formaba parte del territorio cedido por +el Rey a Nicuesa. En la márgen del río Darién les esperaba el cacique +Cemaco, más ganoso de guerra que de paz. Se dispuso a pelear con los +españoles. Después de poner en salvo, en la espesura del bosque a las +mujeres, ancianos y pequeñuelos de la tribu, el cacique se colocó en +la cima de inmediata montaña al frente de los suyos. Contra ellos fué +Balboa que los venció fácilmente, haciéndoles muchos muertos y huyendo +los demás a unirse con los que antes habían marchado al interior del +país. + +Desde entonces aquel puñado de valientes se dispusieron a quitar la +jefatura a Enciso. Ellos habían fundado la colonia de Santa María la +Antigua del Darién, y ellos, por tanto, tenían el derecho de nombrar +jefe. Dijeron, para dar visos de legalidad al hecho, que Enciso y +los pocos que le seguían, se hallaban, como enviados o delegados de +Ojeda, sin derecho a ejercer autoridad, puesto que la nueva colonia +estaba situada en tierras de la jurisdicción de Nicuesa. Tales +razones no convencieron a los partidarios de Enciso; pero los de +Balboa, importándoles poco las amenazas de sus enemigos, eligieron +para alcaldes de la villa a Vasco Núñez de Balboa y a Juan Zamudio. +Con el objeto de poner paz entre los dos bandos, hubo quien propuso +nombrar jefe a Diego Nicuesa, no comprendiendo que con esta solución se +descontentaba a los amigos de Balboa y a los de Enciso. + +Llegó por entonces un navío español, mandado por Rodrígo Enríquez de +Colmenares, en busca de Nicuesa, a quien llevaba soldados, municiones +y víveres. Enterado Colmenares de las discordias interiores de la +colonia, propuso que se nombrase jefe--como ya se había intentado--a +Nicuesa, toda vez que Santa María se hallaba dentro de su propia +jurisdicción. Accedieron a ello, aunque no de buena gana, los dos +partidos enemigos, y al efecto, salieron algunos comisionados en busca +de Nicuesa. + +Llamado Nicuesa por Balboa para que se encargase del gobierno de Santa +María, o habiéndose enterado por Colmenares de todo lo que ocurría en +tierras que a él le había cedido el Rey, lo cierto es que abandonó +_Nombre de Dios_ con 60 hombres que le quedaban y se dirigió a la +colonia de Santa María la Antigua. Refieren algunos cronistas que antes +de presentarse Nicuesa en Santa María la Antigua pidiendo auxilio a +Balboa, dos colonos del Darién llegaron a _Nombre de Dios_ decididos +a ofrecer el gobierno al citado Nicuesa, volviendo tan disgustados de +la entrevista que dijeron lo siguiente: «Libertándonos de Enciso hemos +salido de los dientes del lobo; pero vamos a caer en las garras de un +tigre.» Desde entonces la colonia del Darién se mostró obediente a las +órdenes que diera Balboa. + +Llegó Nicuesa a Santa María y en el desembarcadero pudo oir la voz del +procurador del pueblo que le decía que se tornase a su gobernación +de Nombre de Dios. Otros cronistas dicen que se mostró tan pedante +y orgulloso, que los de la ciudad no quisieron recibirle. No fueron +atendidos los ruegos de Nicuesa, el cual rogaba que si no le querían +por gobernador le tomasen por compañero; pero los de la ciudad se +negaban a ello _porque se entraría por la manga y saldría por el +cabezón_[612]. Insistió Nicuesa diciendo «que aquella tierra adonde +estaban entraba en los límites de su gobernación, y que ninguno podía +en ella poblar ni estar sin su licencia...»[613]. + + [612] Herrera, _Década I_, lib. VIII, cap. VIII. + + [613] Ibidem. + +Quieras que no quieras, le obligaron a zarpar el 1.º de marzo de 1511 +con 17 de los suyos, «y nunca jamás pareció, ni hombre de los que con +él fueron, ni adónde, ni cómo murió»[614]. + + [614] Ibidem. + +Creyeron algunos que aportó a Cuba y que los indios le mataron, +fundándose en que tiempo adelante unos marineros que naufragaron en +la isla de Cuba encontraron la siguiente inscripción grabada en un +árbol: _Aquí feneció el desdichado Nicuesa_; pero según el cronista +Gomara la inscripción decía: _Aquí anduvo perdido el desdichado Diego +de Nicuesa_. «Lo que se tuvo por más cierto es que como llevaba tan +mal navío, y los mares de aquellas partes son tan bravos y vehementes, +la misma mar lo tragaría fácilmente, o que perecería de hambre y de +sed»[615]. + + [615] Ibidem. + +Llegó su turno a Enciso, a quien se obligó a marchar en el primer navío +que salió para España. + +Es de justicia confesar que la gratitud no fué nunca norma de conducta +del valiente extremeño. Dueño absoluto del poder Núñez de Balboa, como +temiera que en la metrópoli se agitasen en contra suya los amigos +de Enciso y Nicuesa, mandó a su fiel amigo Zamudio para que de todo +diese cuenta al Rey[616]. Procuró Vasco Núñez de Balboa mantener +buenas relaciones, lo mismo con los colonos que con los indios, pues +necesitaba de los últimos, ya para que le trajesen oro, ya para que le +facilitaran provisiones. No pudo conseguir, aunque en ello tuvo empeño, +ganarse la voluntad del cacique Cemaco. En efecto; dicho cacique, que +siempre andaba buscando ocasión para vengarse, hizo que algunos de +los suyos diesen noticia a Balboa del mucho oro que se encontraba en +la región denominada Dobayba, distante de allí unas treinta leguas, +proponiéndose con el engaño atraer a los españoles hacia los bosques +y caer allí sobre ellos. Balboa envió como explorador a Francisco +Pizarro, el futuro conquistador del Perú, quien se vió sorprendido, y +a malas penas él y su pequeña hueste pudieron salvarse, teniendo que +volver a Santa María. El mismo Núñez de Balboa salió en persona al +frente de unos cien hombres y llegó al pueblo de Coyba, residencia del +cacique Careta. Apoderóse del pueblo, haciendo prisionero al cacique +y a toda su familia; cayeron bajo su poder muchas provisiones y algún +oro. Hízose la paz entre Balboa y Careta, recibiendo aquél en prenda +una hija del cacique, joven bastante agraciada, la cual ejerció sobre +nuestro héroe más influencia que debiera. Vasco Núñez y Careta se +dirigieron contra el vecino cacique Ponca, quien se internó en los +bosques próximos mientras que aquéllos entraban a saco en la población +abandonada. + + [616] En el mismo barco que marchó Zamudio salió también + Enciso. + +Otra expedición dispuso Balboa a Dobayba, lugar de muchas riquezas +y abundante de oro, según se decía por los indios; sólo encontró, +después de penosas jornadas, el territorio del cacique Mibeyba, cuyos +habitantes vivían en las ramas y copas de los árboles, a causa de que +el suelo estaba siempre inundado por las aguas de próximas lagunas. +Consiguieron los españoles comunicarse con aquellos indios, ya cortando +o ya quemando los troncos de los árboles más corpulentos; pero nadie +les dió noticia del oro y riquezas que buscaban con tanto empeño como +codicia. + +Decidido Balboa a penetrar más en el interior, quiso amedrentar a los +indígenas vecinos, lo que consiguió entrando a saco los pueblos de +Cemaco y de Tichirí, cogiendo prisioneros algunos jefes guerreros, a +los cuales hizo decapitar. + +Por mediación de su amigo Careta, logró Balboa atraerse al poderoso +Comagro. Uno de los hijos del citado cacique le dió noticia de un mar +muy grande que se extendía al Sur, añadiendo que siguiendo las costas +de dicho mar en dirección Sudeste se llegaría a una región habitada por +gentes belicosas y donde abundaban las perlas y el oro. Es de creer +que tales noticias se referían al Perú, siendo de advertir que entre +los oyentes se hallaba Francisco Pizarro, valiente conquistador de +aquellas tierras. No dejó de decirle también que, para llegar al mar +del Sur, era preciso atravesar profundos pantanos, impetuosos ríos, +espesos bosques y altas montañas, como de igual modo había que luchar +con feroces indios de todas aquellas comarcas, habiendo de encontrar, +a las seis jornadas a Tubanamá, cacique de instintos sanguinarios. +«Nada podéis hacer--y estas fueron las últimas palabras que el indio de +Comagro dijo a Núñez de Balboa--si no contáis por lo menos con 1.000 +españoles armados como los que aquí tenéis». + +Inmediatamente Vasco Núñez participó tales noticias a D. Diego Colón, +gobernador de Santo Domingo, rogándole al mismo tiempo que empleara +sus buenos oficios para que el Rey le mandase los 1.000 hombres que +necesitaba para su empresa. + +Después de tres años, escribió (21 enero 1513) Balboa al Rey censurando +la política de Enciso. Entre otras cosas decía: «Ruego a V. A. que +ordene que ningún bachiller en Derecho o en otra ciencia, a excepción +de la Medicina, venga jamás a estas comarcas, bajo pena de un grave +castigo, pues no viene aquí uno que no sea un demonio... y no sólo +son malos en sí mismos, sino que además enseñan el mal a los demás, y +tienen mil medios de multiplicar las discordias y los pleitos.» + +No teniendo paciencia para esperar el resultado de sus gestiones +cerca de D. Diego, se embarcó el 1.º de septiembre con dirección a +Coyba. Al frente de los suyos y de los indígenas que puso Careta a su +disposición marchó desde Coyba por angosta faja de tierra que separa +los dos océanos y une las dos grandes partes del continente americano. +Veinte días tardó Balboa en hacer el viaje, en cuyo tiempo hubo de +recordar muchas veces la exactitud de las noticias que le diera el +hijo del cacique. El 26 de septiembre de 1513 pudo contemplar de cerca +una de las mayores cordilleras de los Andes. Al pie del alto pico +estaba situado el pueblo del cacique Cuareca. Comenzaron a subir. A +poco señalaron los guías una eminencia desde la cual ya se veía el +inmenso Océano. Quería ser el primer español que lo contemplase. Fijo +en esta idea, ordenó hacer alto, y habiendo mandado a los suyos que no +se movieran de aquel sitio hasta que él les avisase, trepó hasta la +cima de la montaña y tendió la vista sobre un mar sin límites. Cayó de +rodillas, elevó sus manos al cielo y dió gracias a la Providencia por +haberle concedido dicha tan grande. Ya pudo avisar a sus compañeros, +quienes, como su jefe, elevaron a Dios sus oraciones. «Alabemos a +Dios--dijo Balboa--que nos ha concedido ser los primeros en pisar +esta tierra jamás hollada por planta de cristianos, y en contemplar +ese mar jamás surcado por naves de dichos cristianos, ofreciéndonos +la dicha de dilatar la doctrina del Evangelio y de llevar a cabo +dilatadas conquistas.» Cortaron ramas de un árbol e hicieron con ellas +una cruz, que pusieron en el mismo sitio donde poco antes se arrodilló +Núñez de Balboa, amontonando en torno de ella algunas piedras a manera +de pedestal. Postrados todos ante la divina insignia, uno de ellos, +que era sacerdote, entonó el _Te Deum laudamus_. «Jamás, jamás--dice +Wáshington Irving--ha subido al trono del Todopoderoso desde ningún +lugar santificado, oblación más pura ni más sincera que la elevada en +tan solemne momento desde la cúspide de aquella montaña, sublime altar +de la naturaleza.» + +Valderrábano, notario real y secretario de Núñez de Balboa, redactó un +acta en presencia de «los caballeros, hidalgos y hombres de bien que +concurrieron al descubrimiento del mar del Sur a las órdenes del muy +noble señor capitán Vasco Núñez de Balboa, gobernador de Santa María y +Adelantado de Tierra Firme.» Entre los que le acompañaban citaremos a +Francisco Pizarro, Andrés Vara (clérigo) y Juan Mateos Alonso (Maestre +de Santiago). Después de grabar en los árboles inmediatos al pedestal +los nombres de los reyes de Castilla, comenzaron a bajar el monte para +llegar a la playa. Tres días duró el descenso, no sin que se viesen +acometidos por los indios de Chiapes. Hecha la paz con los citados +indios, en cuyo pueblo de Chiapes dejó parte de su gente, acompañado de +26 hombres solamente y del cacique de aquella tierra con varios de sus +guerreros--pues los enemigos se habían convertido en auxiliares--llegó +a una bahía que denominó de San Miguel por haberla descubierto en el +día de dicho santo. Era por la tarde cuando logró tocar en la costa +y en ocasión que la marea había descendido. El agua se hallaba a la +distancia de una media legua. Sentado con su acompañamiento a la sombra +de los árboles, esperó la pleamar, y cuando llegó ésta, se levantó, +vistió sus armas, tomó una bandera en que aparecía la imagen de la +Virgen y debajo las armas de Castilla y de León, desnudó la espada y +agitando en la otra mano la bandera, penetró en el mar hasta que el +agua le llegó a las rodillas. Allí proclamó a los muy altos y poderosos +reyes D. Fernando y Doña Juana, en cuyo nombre tomaba posesión de +aquellos mares y de todas las tierras que bañaban, añadiendo que +estaba pronto y preparado para defenderlas y mantenerlas. Si los 26 +españoles que presenciaban el acto se sentían entusiasmados, los indios +permanecían atónitos, no comprendiendo tales cosas. + +Unos dos meses permaneció Vasco Núñez de Balboa en aquellos sitios, +emprendiendo varias expediciones peligrosas. No sólo se había propuesto +el descubrimiento del mar del Sur o Pacífico, sino también el de +explorarlo y reconocer la costa, deseoso de encontrar el rico país +anunciado por el hijo del cacique de Comagro y de otros indios, que +después confirmaron lo dicho por aquél. + +Con grandes trabajos pudo Balboa construir dos bergantines en la costa +del Atlántico, los cuales transportó a la del Pacífico y se dió a la +mar. Eran los primeros buques de construcción europea que surcaban +aquellos mares y el primer hombre del antiguo mundo que navegaba por +ellos. Anduvo hasta unas 20 leguas más allá del golfo de San Miguel +y no descubrió el Perú porque vientos contrarios no le permitieron +seguir aquella ruta, dirigiéndose entonces al archipiélago llamado +por él de las Perlas, donde a la sazón trataba de construir otros dos +bergantines. Aunque Balboa había recibido del Almirante Diego Colón, +gobernador de Haití, nombramiento de jefe de la colonia, le remordía +seguramente la conciencia por lo que hiciera con Enciso y con Nicuesa, +y temía recibir malas noticias de la metrópoli, tal vez su deposición +y aun su prisión. En efecto, los presentimientos de Balboa salieron +ciertos. El obispo Fonseca, director del departamento de Indias, no +le perdonaba el comportamiento que había tenido con Nicuesa, persona +muy estimada por el prelado. Ignoraba, además, Fonseca el brillante +descubrimiento del Pacífico y otra cosa para la corte del Rey de +más importancia, cual era el envío de un buque con la relación de +su atrevido viaje. 20.000 castellanos de oro y 200 de las mejores +perlas. El 21 de enero de 1514 volvió a Santa María el descubridor del +Pacífico, después de cuatro meses y veinte días de haber salido. + +Don Pedro Arias de Avila (Pedrarias Dávila) fué nombrado gobernador +de la colonia del Darién. Era hermano del conde de Puñonrostro y muy +querido en la corte. Este anciano sexagenario se embarcó en Sanlúcar +el 12 de abril de 1514 en 20 buques y llevando más de 1.500 hombres; +desembarcó en Santa María la Antigua el 30 de junio del citado año. +El nuevo gobernador de _Castilla Aurífera_, como quiso el Rey que se +llamara la tierra descubierta y conquistada por Vasco Núñez de Balboa, +llevaba consigo, además de su mujer, Doña Isabel de Bobadilla, sus +hijos y servidumbre, a Juan de Ayora como vicegobernador, a Gaspar de +Espinosa como alcalde mayor de Santa María, al bachiller Enciso como +alguacil mayor (cargo que aceptó para vengarse de Balboa), a Fernández +de Oviedo (autor después de la _Historia general de las Indias_) como +veedor o inspector de las minas, a Alonso de la Fuente como tesorero +real, y al franciscano Fr. Juan de Quevedo como obispo de la provincia +del Darién. Cuando Pedrarias Dávila arribó a la colonia de Santa +María la Antigua y supo que Balboa, con otros expedicionarios, había +descubierto el mar del Sur, su ira no tuvo límites, comprendiendo +desde aquel momento que Balboa, más que subordinado suyo, era odioso +rival. Al enterarse luego de las cualidades de dicho caudillo, pudo +apreciar su inteligencia y su valor. Desde aquel momento juró perder +a Balboa. Mientras que Pedrarias veía cómo Balboa navegaba con dos +bergantines, y pronto iba a tener cuatro, siendo querido de los +españoles y respetado por los indios, él contemplaba desorganizada su +expedición, muerta su gente de hambre o enferma por el clima, perdido +casi el Darién y envalentonados los indígenas. Temía, además, que +los colonos llegasen a quitarle el gobierno para dárselo a Balboa. +La enemiga de Pedrarias Dávila a Núñez de Balboa no dejaba de tener +fundamento. No hemos de negar a este propósito que Balboa--con fecha 16 +de octubre de 1515--desde Santa María la Antigua, escribió a Fernando +el _Católico_, dándole noticia de la mala gobernación de Pedrarias. +Decíale--entre otras cosas peregrinas--que tanto el gobernador, como +sus allegados y amigos, únicamente se cuidaban de tomar todo lo que +podían y de matar cruelmente indios. Refiere que él (Núñez de Balboa), +a la cabeza de unos 200 hombres, había penetrado en la provincia de +Davaibe, cuyo cacique estaba receloso y alzado contra los cristianos. +Averiguó que a las diez jornadas de allí se encontraban muchas minas +de oro; pero hubo de volverse al Darién porque no halló de comer en +aquella tierra, la cual estaba empobrecida a causa de la langosta. +Obligáronle también a ello la actitud belicosa de los indios. Acerca +del gobernador Pedrarias Dávila, afirmaba que era muy viejo y estaba +enfermo, importándole poco que sus capitanes hurtasen oro y perlas en +sus entradas en la tierra. Era aficionado a decir mal de los unos a +los otros, codicioso, descuidado, suspicaz y envidioso. «Y por no ser +más prolijo--añade--dejo de hazer saber a V. R. A. otras infinitas +cosas, que consisten en su mala condicion, y que no había de caber en +persona que tan gran cargo tiene y tanta y tan honrada gente ha de +regir y administrar. Lo que a V. M. suplico, porque yo no sea tenido +en posesion de maldiciente, es que mande tomar informacion desto que +yo digo, de todas las personas que destas partes van, y verá V. A. +claramente ser verdad todo lo que tengo dicho»[617]. Decía después que +la tierra era muy rica, hermosa y sana. + + [617] _Archivo de Indias.--Patronato Real._ Estante I, cap. + I, legajo 26, núm. 5. _Colección de doc. inéd. relativos + al descubrimiento_, _conquista y colonización en América y + Oceanía_, tomo II, página 536. + +Poco después Alonso de la Fuente y Diego Márquez escribieron una carta, +con fecha 28 de enero de 1516, desde Darién, al citado monarca, +manifestando que el gobernador Pedrarias Dávila había salido para la +costa del Norte, desembarcando en el puerto de Acla. Allí--decían--dió +comienzo a la edificación de una fortaleza y de un pueblo; pero +habiendo enfermado gravemente, dió la vuelta al Darién, dejando +encomendadas las obras a Lope Dolano. Igualmente--añadían--se está +edificando otro pueblo en dicha costa y en el paraje de la isla de las +Perlas. «En esta salida que hizo el dicho Gobernador muestra la gente +mucho contentamiento de su conversacion, y segun del trato que dizen +que ha hecho a los indios, creemos que, si su enfermedad tan continua +no le hobiera impedido, que hobiera mucho aprovechado haber entrado +por la tierra en las cosas que V. A. tiene mandado»[618]. «Y bien +creemos--dicen los citados Puente y Márquez--que entretanto quel Obispo +estoviere en estas partes, nunca cesarán pasiones o impedimentos al +servicio de V. A. é al bien general de la tierra»[619]. + + [618] _Col. de Doc. inéd._, etc., tomo I, pág. 541. + + [619] Ibidem, pág. 548. + +Después de breve expedición por las costas inmediatas y de corta +estancia en las islas de las Perlas, regresó Vasco Núñez al río de las +Balsas donde esperaría los refuerzos que había pedido a Pedrarias. + +Cuenta Herrera que en este corto viaje, una noche que Balboa +contemplaba pensativo el cielo, en compañía de algunos soldados, se +fijó en una estrella, la cual le hubo de recordar cierto pronóstico que +años atrás le había hecho _micer_ Codro, astrólogo italiano. Consistía +en que la noche que viese aquella estrella en el sitio donde a la +sazón se encontraba y con aquellos destellos rojizos intermitentes que +entonces despedía, su vida estaría amenazada de mucho peligro; mas si +lograba escapar de él, su nombre, acompañado de la fama, recorrería el +mundo. Balboa, habiendo contado esto a los que le rodeaban, se burló +de los adivinos, no pudiendo creer que el horóscopo de Codro se iba a +cumplir muy pronto. + +Andrés Garabito, lugarteniente y hombre de toda la confianza de +Balboa, fué el denunciador de su jefe. Veamos el motivo: «Su intimidad +con Balboa daba lugar a que viese con frecuencia y tratase con +confianza a la hermosa hija de Careta, manceba de aquél. Prendado +de ella, se atrevió a cortejarla, y sorprendido en cierta ocasión +por Balboa, éste le insultó y humilló con dureza en presencia de la +india. Ciego de cólera y despecho, juró Garabito vengarse, y en el +acto escribió secretamente a Pedrarias, manifestándole que Balboa +no pensaba casarse con su hija[620], sino con la india que tenía en +su compañía; que había fingido aceptar aquel honroso enlace para +adormecer los justos recelos del gobernador y tener así más libertad +de acción en la ejecución de sus planes, y que se proponía declararse +independiente, rebelándose contra Pedrarias y contra el Rey, tan pronto +como estuviesen en disposición de navegar los cuatro bergantines que +estaba construyendo[621]. Creyó Pedrarias lo que se le denunciaba y se +dispuso a castigar a su enemigo. Los amigos de Balboa juzgaron que era +conveniente avisarle lo que ocurría: uno de ellos, Hernández Argüello, +cometió la torpeza de escribir una carta, aconsejando al citado Vasco +Núñez que se hiciese a la mar sin perder tiempo y le ofrecía obtener +la protección y ayuda de los frailes gerónimos, a la sazón poderosos +en España. Carta tan imprudente--no sabemos cómo--cayó en poder del +vengativo y suspicaz gobernador del Darién. Llamó Pedrarias a Balboa, +que estaba entonces en la isla de las Tortugas, y, sospechando que +no quisiera venir, despachó tras la carta a Francisco Pizarro con +gente armada para que le prendiese, donde quiera que le encontrase. +Inmediatamente que Balboa recibió la carta, se puso en camino. Cuando +se hallaba cerca de Acla, le dijeron que Pedrarias estaba muy indignado +con él; pero Balboa, confiado en su inocencia, continuó su camino. +Encontró a Francisco Pizarro con la gente que le iba a prender y le +dijo: «_¿Qué es esto, Francisco Pizarro? No soliades vos así salirme +a recibir._» Llegó a Acla y fué reducido a prisión. Formóle proceso +el licenciado Espinosa, alcalde mayor, en virtud del cual los jueces +le condenaron a muerte, que sufrió con otros cuatro el 12 de enero de +1519. Contaba a la sazón cuarenta y cuatro años. Los vecinos de Acla +vieron llegar al patíbulo que se levantaba en la plaza uno de los más +ilustres capitanes--tal vez el primero--después de Colón. Se le acusó +de haber dado muerte a Diego de Nicuesa, de la prisión y agravios del +bachiller Enciso y muy especialmente como traidor al Rey y usurpador +de las tierras de la Real Corona. Marchaba tranquilo y resignado al +suplicio; pero al oir--como en otro tiempo D. Alvaro de Luna en la +plaza del Ochavo de Valladolid--que se le condenaba por traidor y +usurpador de los territorios de la Real Corona, exclamó indignado: +«Mentira; siempre he sido leal, sin más pensamiento que el de aumentar +al Rey sus dominios»[622]. + + [620] Por mediación de Fray Juan de Quevedo, Balboa pidió en + matrimonio a María, hija de Pedrarias. + + [621] Ruiz de Obregón, ob. cit., págs. 147 y 148. + + [622] «Esta es la justicia (gritaba el pregonero) que manda + hacer el Rey, nuestro señor, y Pedrarias, su lugarteniente, + en su nombre, a estos hombres, por traidores y usurpadores de + tierras pertenecientes a la Real Corona.» + +«Esta pérdida fué muy sentida, por ser Vasco Núñez capitán prudente, +animoso y liberal, y que eternamente será estimado por uno de +los capitanes más memorables de las Indias...»[623]. Al cabo de +cuatrocientos años la posteridad ha hecho justicia al insigne +navegante. Creemos que en el mismo sitio donde fué ajusticiado, +se levantará pronto su estatua. Bien la merece, pues la gigantesca +obra de Colón fué completada por el descubrimiento de Vasco Núñez +de Balboa. El obispo Fray Bartolomé de las Casas en su _Brevissima +relacion de la destruycion de las Indias_[624], dice de Pedrarias +Dávila, sin nombrarlo, lo que a continuación copiamos: «El anno de mil +é quinientos é catorce: passo a la terra firme un infelice gobernador: +crudelissimo tirano: sin alguna piedad ni aun prudencia: como un +instrumento del furor divino.» Fué decapitado Vasco Núñez de Balboa, +el gran descubridor del Océano Pacífico, con no pequeño daño del poder +de España en América, pues ninguno de sus sucesores valía lo que él. +Ingrato había sido Balboa con Enciso y cruel con Nicuesa; pero no se +olvide que el gobernador de Haití le dió el nombramiento de jefe de la +colonia. Aun sin esto la sentencia de Pedrarias fué bárbara e inicua. +Vasco Núñez de Balboa, valiente, tenaz en sus propósitos, inteligente +y de clarísimo ingenio, nacido para mandar y dirigir una empresa, lo +mismo pacífica que belicosamente, parecía destinado a elevar el poder +de España en aquellas tierras a una gran altura. «Era--dice Antonio de +Herrera--muy bien entendido y sufridor de trabajos, hombre de mucho +ánimo, prudente en sus resoluciones, muy generoso con todos, discreto +para obrar, tan hábil para mandar a los soldados como intrépido para +conducirlos a la pelea, en la que nunca vacilaba en ocupar el puesto de +mayor peligro.» Añade, para retratarle físicamente, que «era bien alto +y dispuesto de cuerpo, de buenos miembros y fuerzas, y de gentil rostro +y pelo rubio.» Pedro Mártir le llama _egregius digladiator_. Las Casas, +después de repetir casi literalmente lo escrito por Herrera, dice por +su cuenta que «Dios le reservaba para muy grandes cosas.» + + [623] Herrera, _Década II_, lib. II, cap. XXII. + + [624] Impreso en la ciudad de Sevilla el año 1552. + +Inmediatamente después de Vasco Núñez de Balboa fueron decapitados +Valderrábano, Botello, Hernán Muñoz y el mismo Argüello. Fray Juan +de Quevedo y Gaspar Espinosa pidieron al gobernador que indultara +a Argüello. Negóse Pedrarias, como antes les había negado la misma +gracia en favor de Balboa. Ya de noche «y a poco--dice el señor Ruiz de +Obregón--oyóse en las tinieblas un golpe seco y siniestro, que anunció +a los espectadores que todo había terminado, pereciendo también a manos +del verdugo aquella inocente víctima de su afecto a Balboa y de su +imprudencia»[625]. + + [625] Ibidem, pág. 161. + +Terminemos, por último, este capítulo, reseñando la toma de posesión +realizada por Pedrarias Dávila en la provincia de Paque (costa del Sur) +el año de 1519. Estando Pedrarias, teniente general y gobernador de +Castilla Aurífera, en la boca de un estero que se halla en la citada +provincia, con los capitanes Francisco Pizarro, Bartolomé Pimienta +(piloto), Bartolomé de Bastidas y otras muchas personas, en presencia +de los escribanos Luis Ponce y Cristóbal de Mozolay, tomó en su mano +derecha una bandera de tafetán blanco, en la cual estaba figurada la +imagen de Nuestra Señora, y poniéndose de rodillas como todos los +presentes, dijo en altas voces: «¡Oh, Madre de Dios!, amansa a la +mar, e haznos dignos de estar y andar debaxo de tu amparo, debaxo del +cual te plega descubramos estas mares e tierras de la mar del Sur, e +convirtamos las gentes dellas a nuestra santa fee católica». + +Pedrarias Dávila, teniente general de los reinos e tierra firme de +Castilla del Oro, gobernador e capitán general dellos por la reyna +doña Juana y el rey D. Carlos su hijo, ordenó que los escribanos Ponce +y Mozolay diesen fe de haber tomado posesión «de toda la costa de la +tierra nueva e de la mar del Sur, e de todos los puertos y entradas e +caletas e abras que hay en toda ella, y de todas las islas e ínsolas de +cualquier manera o calidad o condicion que sean, que están en la dicha +costa e mar del Sur, e de todas las provincias e tierra o tierras, que +están aguas vertientes a la dicha mar». Luego dijo estas palabras: «En +nombre de los dichos reyes nuestros señores e de sus subcesores de la +corona real de Castilla, corto árboles e rozo la yerba que está en esta +dicha tierra, y entro en el agua de la dicha mar del Sur, corporalmente +e poniéndome de pies en ella, e huello la dicha tierra nueva e aguas de +la dicha mar del Sur». Todos los capitanes y demás individuos presentes +manifestaron que se hallaban dispuestos a defender y resistir la citada +posesión; también los escribanos dieron fe y testimonio de todo lo +sucedido[626]. + + [626] _Archivo de Indias. Patronato Real._ Est. I, caj. I, + leg. 26, núm. 13. _Colec. de doc. inéd._, etc., tom. II, págs. + 549-556. + + + + +CAPÍTULO XXVIII + + EXPEDICIÓN DE JUAN DÍAZ DE SOLÍS.--SEGUNDO VIAJE DE + SOLÍS.--EXPEDICIÓN DE FRANCISCO HERNÁNDEZ DE CÓRDOVA.--VIAJE DE + JUAN DE GRIJALBA A YUCATÁN.--FAMOSO VIAJE DE FERNANDO DE MAGALLANES + ALREDEDOR DEL MUNDO.--JUAN SEBASTIÁN EL CANO. + + +Ibase a descubrir el hermoso país del Río de la Plata. En tanto que +el Rey Católico parecía haber olvidado los descubrimientos, los +portugueses hallaron en Malaca rico comercio constituído por el clavo +y la nuez moscada. D. Fernando hubo de decidirse al fin a mandar una +expedición, recayendo el nombramiento de jefe de ella en Juan Díaz +de Solís, antes al servicio de Portugal y a la sazón muy quejoso +de la conducta que aquel gobierno había seguido con él. Mendes de +Vasconcellos, embajador portugués en España, por encargo del rey D. +Manuel, visitó varias veces al Rey Católico--pues a los portugueses les +tenía en mucho cuidado el tratado de Tordesillas--replicando siempre +D. Fernando «que su propósito era conservar la mayor armonía con su +hijo el de Portugal; que su mayor deseo era no dejar ninguna manera +de conflictos a sus nietos; y que si ahora era viejo y no estaba para +reyertas en los escasos días que le quedaban de vivir, mucho sería su +contento si al irse del mundo dejase asegurada de un modo firme la paz +de su casa.» Vasconcellos escribía luego a su soberano diciéndole: +«que todo no pasaba de muy buenas palabras». El embajador portugués no +descansaba un momento. Convencido que nada sacaba de provecho con sus +visitas al Rey Católico, llamó a Solís repetidas veces, no sólo para +repararle en sus agravios contra Portugal, sino principalmente para +averiguar lo que hubiese de cierto en la expedición a Malaca. Pensaba +el monarca lusitano que la citada expedición podía ocasionar la ruina +del comercio portugués en Asia, dada la intrepidez y deseo de riqueza +de la marina mercante española. Por entonces, habiendo muerto en +Sevilla (1512) Américo Vespucio, nombró el rey _Piloto Mayor del Reino_ +a Solís. El nombramiento acrecentó los temores de Vasconcellos, quien +no paró hasta tener larga entrevista en Logroño, el 30 de agosto, con +Solís, de la cual sacó que el ilustre navegante estaría en disposición +de hacerse a la mar en abril del próximo año con tres barcos, uno +de 170 toneladas, otro de 80 y el tercero de 40, con el objeto «de +ver y demarcar los verdaderos límites de las posesiones castellanas +que por las alturas de la Malaca debían caer en dominio español.» D. +Manuel y su embajador insistieron con D. Fernando y Solís, dando por +resultado que el Rey Católico escribiera a Hurtado de Mendoza, quien +con el soberano portugués arreglaría el asunto. Mientras el embajador +español tranquilizaba a la corte de Lisboa, D. Fernando decía a los +oficiales de la Casa de Contratación que había suspendido el viaje a +la Especería. Los aprestos hechos para aquella empresa se utilizarían +en la exploración de las costas de Tierra Firme. ¿Fué el cansancio de +los años lo que obligó a D. Fernando a modificar sus planes? ¿Fué el +amor paterno, pues nietos suyos eran los hijos de D. Manuel? Tal vez ni +lo uno ni lo otro, llegándose a sospechar que todo había sido obra de +Solís. + +Dícese también que la expedición que el citado piloto mayor hizo en +1512 fué preparada y por cuenta de él mismo. Ignoramos quién dió el +dinero para armar las carabelas y tampoco sabemos el día cierto en que +Solís se hizo a la vela. Tocó en el cabo de San Agustín, continuó su +camino y llegó al puerto de Maldonado (departamento hoy del Uruguay), +habitado por los charrúas. Apenas desembarcó, tomó posesión del país, +no sin que los indígenas manifestasen cierta admiración por las +ceremonias que hicieron al tomar dicha posesión. Cuando se hallaba +ocupado en adquirir datos acerca de la topografía y extensión de +aquella tierra, furiosa tempestad le obligó a alejarse de la costa, +perdiendo uno de los buques de la flota. Volvió Solís a España. De +aquella expedición se ignora también el día de llegada. + +Expedición tan próspera animó a D. Fernando a despachar a Solís, con el +cual hizo asiento (24 noviembre 1514). Solís se hizo a la vela en el +puerto de Lepe (8 octubre 1515) con tres naves, encaminándose a Santa +Cruz de Tenerife. Salió de Santa Cruz, llegó al cabo de San Agustín y +ancló en el puerto de Río Janeiro (1.º enero 1516). Continuó corriendo +la costa hasta el cabo de Santa María, pasó las islas de Lobos, llegó a +Maldonado (2 de febrero), a cuyo puerto denominó de _Nuestra Señora de +la Candelaria_. Continuó su viaje, remontando el curso del río, dando +el nombre de _río de los Patos_ a la parte comprendida entre los 35° +hasta los 34 y 1/3, y siguió adelante, franqueando el abra, cuyas aguas +son dulces, y por ello llamó _mar dulce_ a su caudal. Continuó aguas +arriba con la menor de sus carabelas, y después de haber dejado atrás +una isla que bautizó con el nombre de _Martín García_, en recuerdo de +haber muerto allí un piloto así llamado, dió fondo en las costas de la +colonia. Acompañado del factor Marquina, del contador Alarcón, del +grumete Francisco del Puerto y de 50 marineros, desembarcó en el país, +siendo recibido por los indígenas a flechazos y pedradas. Allí murieron +Solís, Marquina, Alarcón y algunos marineros. Francisco del Puerto +fué herido y prisionero. Los pocos sobrevivientes huyeron a la costa, +donde se precipitaron a los botes y remando llegaron a la carabela. Los +charrúas les persiguieron hasta la misma orilla del mar. Los españoles +de la carabela acordaron partir en busca de los compañeros que habían +dejado atrás, y todos juntos, dirigidos por el piloto Francisco de +Torres, dispusieron la retirada. Desde que franquearon el cabo de Santa +María, fuerte temporal hizo naufragar una de las carabelas, muriendo +gran parte de sus tripulantes e internándose el resto a la ventura. +En la bahía de los Inocentes se proveyeron de madera brasil (palo de +Fernambuco), y a fines de agosto de 1516 llegaron a las costas de la +península. Poco antes se había mandado a Europa el primer cargamento +de dicha madera. La noticia de la feliz llegada de los expedicionarios +se comunicó a los gobernadores del reino el 4 de septiembre. Cinco +meses después Portugal reclamó contra los expedicionarios, pidiendo su +inmediato castigo. Consistió todo el provecho de este viaje en unos +500 quintales de brasil, 66 cueros de lobos marinos y una esclavita. +Expedición tan desgraciada, y la muerte del rey don Fernando el +Católico (1516), contribuyeron con sobrada razón a que por entonces, +o mejor dicho, en algunos meses no se pensara en viajes al Río de la +Plata. Recuerdos tan tristes apenas duraron un año. + +Importante fué la expedición realizada por Francisco Hernández de +Córdova en el año 1517. Reunidos 110 compañeros españoles en Cuba, +acordaron, con beneplácito de Diego Velázquez, gobernador de aquélla +isla, nombrar por capitán a Francisco Hernández de Córdova, hombre +rico, para descubrir nuevas tierras. Con tres barcos dirigidos por +los pilotos Antón de Alaminos, Camacho de Triana y Juan Alvarez, +salió Hernández de Córdova de la Habana (8 de febrero). A los doce +días doblaron el cabo de San Antonio, navegando hacia donde se pone +el sol; después de terrible tormenta, y al cabo de veintiún días +de navegación, vieron tierra que antes nadie había descubierto. +Desde los navíos vieron un pueblo grande que denominaron _El gran +Cairo_. Una mañana llegaron algunos indios en cinco canoas y el jefe +de esta gente o cacique les rogó que fuesen a su pueblo; allí se +encaminaron los españoles; pero cuando habían penetrado en el monte +cayeron sobre ellos los indígenas arrojándoles flechas y piedras. +Huyeron vencidos por los nuestros, no sin sufrir unos y otros algunas +pérdidas. En aquél país encontraron algún oro. Siguieron navegando +hacia el poniente, descubriendo puntas, bajos, ancones y arrecifes, +y luego, a los quince días, un pueblo importante, y cerca de él +espaciosa ensenada. Llamaron al pueblo _Domingo de Lázaro_, porque fué +descubierto en un día de estos; los indios le denominaban _Quimpech_, +y los castellanos, tiempo adelante, cambiaron el nombre por el de +_Campeche_. También los naturales de aquella tierra les condujeron a +su pueblo, donde los sacerdotes (_Papas_) trajeron sahumerios como a +manera de resina (_copal_). En braseros de barro arrojaron leña, y +dirigiéndose a los castellanos les dijeron que antes que aquella leña +se quemase, los matarían. Retiráronse a toda prisa costa adelante; +mas luego desembarcaron en un pueblo que se llamaba _Potonchan_, cuyo +cacique les atacó con tales bríos que sucumbieron 50 de los nuestros, +dos prisioneros y muchos heridos, encontrándose entre los últimos el +capitán Hernández de Córdova, quien recibió doce flechazos. Acordaron +regresar a Cuba, deteniéndose al cabo de tres días para tomar agua en +un estero o río. El agua era salada y mala, y habiendo en aquél sitio +muchos lagartos, diéronle el nombre de _El Estero de los Lagartos_. +Se encaminaron a la Florida, y ya en ella el piloto Alaminos, con 20 +soldados, bajó a tierra. Dijo el piloto que hacía diez o doce años que +allí estuvo con Ponce de León. Cogieron agua muy buena; mas los indios +cayeron sobre los españoles e hirieron algunos. Entre los heridos se +hallaba el piloto Alaminos. Embarcáronse con el agua tan deseada, +pasaron por las isletas que llaman de los _Mártires_ y llegaron al +puerto de Carenas o de la Habana. Después que Hernández de Córdova dió +a Velázquez noticia de las nuevas tierras descubiertas, se retiró a la +villa de Sancti Spíritus, muriendo a los diez días de resultas de sus +heridas[627]. + + [627] Bernal Díaz del Castillo, _Historia de los sucessos de + la conquista de la Nueva España_, capítulos I-VI, págs. 1-5. + +Consideremos la importantísima expedición realizada por el capitán Juan +de Grijalba, preparada y dispuesta también por Velázquez. Grijalba +llevaba por piloto mayor a Antonio de Alaminos, y formaba parte de +ella Pedro de Alvarado. Salieron de Matanzas el 20 de abril de 1518, +entraron en el de Carenas el 22 y se dirigieron pocos días después al +cabo de San Antonio. El 3 de mayo reconocieron la isla de _Cozumel_, +que el capitán, por la solemnidad del día, denominó de _Santa Cruz_. +Siguió nuestra armada la costa. Pudieron contemplar los castellanos una +tierra tan productora como bella, poblada de pacíficos indios. El día +6 Grijalba, acompañado de 100 hombres armados y de un clérigo, saltó a +tierra, llegó a una torre que se levantaba no lejos del mar, y subiendo +a ella, tomó posesión en nombre de Su Alteza[628]. + + [628] De dicha torre, dice Oviedo lo siguiente: «Era un + edefiçio de piedra, alto é bien labrado. En el çircuyto tenia + diez é ocho gradas, é subidas aquestas, avia una escalera + de piedra que subia hasta arriba, é todo lo demás de la + torre paresçia maçiço. En lo alto, por de dentro, se andaba + alrededor por lo hueco de la torre a manera de caracol, é por + de fuera en lo alto tenia un andén, por donde podían estar + muchas gentes. Esta torre era esquinada, y en cada parte tenia + una puerta, por donde podían entrar dentro, y dentro avia + muchos ydolos.» Lib. 17, cap. 9. + +Encontraron los españoles algunos indios, con los cuales conversaron, +desapareciendo los últimos al poco tiempo. Visitaron los nuestros +varios pueblos, cuyos edificios parecían hechos por españoles. También +hallaron muchos colmenares, abundando, por consiguiente, la cera y la +miel. Había, del mismo modo, liebres y conejos, y, según los indios, se +criaban puercos, ciervos y otros muchos animales monteses. + +El 7 de mayo salieron de Cozumel, y, habiendo atravesado quince millas +de golfo, se encontraron en la isla de Yucatán. Vieron en seguida tres +pueblos de numeroso vecindario, formados de muchas casas de piedra, +torres muy grandes y bastantes casas de paja. Corrieron algún tiempo +por la costa, y allá, muy lejos, divisaron un pueblo tan grande, «que +la ciudad de Sevilla no podría parecer mayor ni mejor, y se veía en +él una torre muy grande.» Salieron de la isla de Yucatán, volviendo a +la de Cozumel o Santa Cruz, donde se proveyeron de agua y alimentos. +Pasaron por segunda vez a la isla de Yucatán y anduvieron por la costa, +encontrando una hermosa torre, habitada--según se decía--por mujeres, +tal vez de raza de Amazonas. Llegaron al país del cacique Lázaro, +tierra ya visitada en el año anterior por Hernández de Córdova. En +aquella isla cogieron agua en un pozo, donde también hubo de cogerla +el mismo Hernández de Córdova, y, después de obtener algunos obsequios +de oro, cuyo valor era escaso, recibieron repetidas veces la orden de +retirarse. «Pusieron en medio del campo un tiesto con cierto sahumerio, +diciéndonos que nos fuéramos antes que aquel sahumerio se consumiese, +que de no hacerlo así nos darían guerra. Y acabado el sahumerio nos +empezaron a tirar muchas flechas...»[629]. Reñido fué el combate, +muriendo varios indios y heridos algunos españoles. + + [629] _Itinerario_ escrito por el capellán mayor de la dicha + armada. + +Abandonaron el 29 de mayo el pueblo del cacique Lázaro, recorrieron +algunas tierras y el 31 encontraron un puerto muy bueno, que llamaron +_Puerto Deseado_, permaneciendo en él doce días, alimentándose de +exquisito pescado y encontrando también conejos, liebres y ciervos. +Posteriormente descubrieron una tierra denominada _Mulua_ y un río, +cuya agua dulce penetraba seis millas mar adentro. Pusiéronle por +nombre _Río de Grijalba_. Seguidos de muchos indios, unas veces en +actitud pacífica y otras veces amenazadores y belicosos, llegaron +a ver unas sierras altas, donde nace el río, y «esta tierra parece +ser la mejor que el sol alumbra.» Luego siguió costeando la armada +y los expedicionarios saltaron a una isleta que llamaron _Isla de +los Sacrificios_: en ella hallaron algunos edificios de cal y arena, +bastante grandes, y un trozo de edificio de dicha materia, «conforme +a la fábrica de un arco antiguo que está en Mérida, y otros edificios +con cimientos de la altura de dos hombres, de diez pies de anchos y +muy largos; y otro edificio de hechura de torre, redondo, de quince +pasos de ancho, y encima un mármol como los de Castilla, sobre el cual +estaba un animal a manera de león, hecho asimismo de mármol, y tenía un +agujero en la cabeza en que ponían los perfumes; y el dicho león tenía +la lengua fuera de la boca, y cerca de él estaba un vaso de piedra con +sangre, que tendría ocho días, y aquí estaban dos postes de altura de +un hombre, y entre ellos había algunas ropas labradas de seda a la +morisca, de las que llaman almaizares; y al otro lado estaba un ídolo +con una pluma en la cabeza, con el rostro vuelto a la piedra arriba +dicha, y detrás de este ídolo había un montón de piedras grandes; y +entre estos postes, cerca del ídolo, estaban muertos dos indios de +poca edad, envueltos en una manta pintada; y tras de las ropas estaban +otros dos indios muertos, que parecía haber tres días que lo fueron, y +los otros dos de antes llevaban al parecer veinte días muertos. Cerca +de estos indios muertos y del ídolo había muchas cabezas y huesos de +muerto, y había también muchos haces de pino, y algunas piedras anchas +sobre las que mataban a los dichos indios»[630]. + + [630] _Itinerario_, etc. + +Fueron obsequiados por los indios con perfumes, con tortas y pasteles +de gallina, con mantas de algodón pintadas de diversos colores. +Trajeron oro fundido en barras y varias joyas de dicho metal. Cogían el +oro de los ríos y lo fundían en una cazuela. Cuando llegó el momento +de marcharse, los indios abrazaban a los españoles y daban señales de +tristeza. En piedras preciosas era tierra muy rica. Entre las muchas +piedras de gran valor, se hallaba una, destinada a Diego Velázquez, +que valía más de dos mil castellanos. Continuaron navegando cerca de +la costa, encontrando, ya gente pacífica, ya gente fiera. Rota una +tabla de la nave capitana, fué preciso componerla, y con este objeto +desembarcaron todo lo que tenía dentro y también toda la gente en +el puerto que se llama de San Antonio. Permanecieron quince días en +el dicho puerto hasta componer la nave. Dirigiéronse a un pueblo, +siendo recibidos con mucho cariño por los indios, quienes les dieron +de comer gallinas y les enseñaron mantas y bastante oro. Habiendo +dejado el puerto; se encaminaron a _Champoton_, pueblo de tristes +recuerdos, por cuanto en él fueron muertos por los indios algunos de +la armada de Hernández de Córdova. A un tiro de ballesta de la costa +se levantaba una torre, que fué ocupada por los nuestros, deseosos de +vengar la muerte de sus compatriotas. Acordóse al fin seguir adelante, +siempre descubriendo nuevas tierras, llegando el 5 de septiembre al +pueblo de Lázaro, donde intentaron proveerse de agua, leña y maíz. +Engañados por algunos indios se alejaron de la costa, hasta dar en una +celada, donde 300 les esperaban armados, y con los cuales tuvieron que +pelear. Salieron de allí el 8 de septiembre, navegaron algunos días, +consiguiendo entrar en el puerto de Jaruco el 4 de octubre. En el día +9, serenado ya el temporal, se trasladaron los navíos al puerto de +Matanzas, teniendo la dicha de encontrar al capitán Cristóbal de Olid, +que por orden de Velázquez había ido con un navío en busca de Grijalva. + +Velázquez hizo que se reuniesen todos en la ciudad de Santiago para +aprestar de nuevo los buques y continuar sus expediciones. Entonces +Juan de Grijalva le presentó exacta relación de todos los sucesos de su +jornada, relación que luego se presentó al Rey. Hacía constar nuestro +intrépido navegante que había descubierto una isla llamada Ulúa, cuya +gente vestía ropas de algodón, habitaba casas de piedra y tenía sus +leyes y ordenanzas. Añadía--y esto le llamó mucho la atención--que +adoraban una cruz de mármol, blanca y grande, la cual tenía encima +una corona de oro; «y dicen que en ella murió uno que es más lúcido y +resplandeciente que el Sol.» Muestran su ingenio los indios de aquella +isla en algunos vasos de oro y en mantas de algodón con figuras de +pájaros y animales de varias clases. «Y es de saberse que todos los +indios de la dicha isla están circuncidados, por donde se sospecha que +cerca se encuentran moros y judíos, pues afirmaban los dichos indios +que allí cerca había gentes que usaban naves, vestidos y armas como los +españoles; que una canoa iba en diez días adonde están, y que puede ser +viaje de unas trescientas millas.» Aquí termina el Itinerario de la +isla de Yucatán, escrito por el capellán de la Armada[631]. + + [631] Joaquín García Icazbalceta, _Colección de documentos + para la Historia de México_, tom. I, págs. 281 y 308.--Obra + impresa el 1858. + +El portugués Hernando de Magallanes[632] salió de Sanlúcar (20 +septiembre 1519) con el mismo rumbo que cuatro años antes había llevado +Solís. En su juventud había pasado a la India (1505) con el virrey +Don Francisco de Almeida, distinguiéndose por su valor y prudencia en +la conquista de Mambaza y Quiloa. En la conquista de Malaca adquirió +gloria inmortal, salvando la vida del general Diego López de Sequeira +y de las tripulaciones de los buques. Cinco años después, por orden +de Alfonso de Alburquerque, y con el cargo de capitán de una de las +tres naves, salió de Malaca en demanda de las Molucas. Posteriormente, +creyendo que el rey de Portugal no había premiado sus servicios, pasó a +España y se ofreció a Carlos I. + + [632] Nació en Oporto el 1470. En el año 1517 se trasladó + desde Portugal a España. + +Aceptó sus ofrecimientos el Emperador, encomendando la dirección de la +empresa a Magallanes y Rui Falero, nombrando tesorero de la Armada, a +Luis de Mendoza; veedor general, a Juan de Cartagena, y maestre en la +nao _Concepción_, a Juan Sebastián de El Cano. Las naves se llamaban la +_Trinidad_, _San Antonio_, _Concepción_, _Victoria_ y _Santiago_. La +escuadra llegó sin novedad a las Canarias en seis días. Zarparon el 2 +de octubre y pronto comenzaron las reyertas entre Magallanes y algunos +jefes. Los castellanos no perdonaban su nacionalidad al valeroso +capitán, distinguiéndose como el más imprudente de aquéllos Juan de +Cartagena. Magallanes le hizo prisionero, encargando su custodia a Luis +de Mendoza. El 8 de diciembre avistó la escuadra la costa del Brasil y +el 13 fondeó en Río Janeiro, donde hizo acopio de víveres. El 27 zarpó +a lo largo de la costa con rumbo al OSO. El 10 de enero de 1520 llegó +al cabo de Santa María y continuó navegando el río de la Plata. El 7 +de febrero volvió a salir al Océano y el 24 descubrió extensa bahía, +a la que dió Magallanes el nombre de San Matías (hoy Bahía Nueva). +Soportaron los buques recios temporales, y el 31 de marzo entró la +armada en el puerto de San Julián. Como Magallanes indicase que se +proponía invernar allí, estalló terrible insurrección, dirigida por +Luis de Mendoza y Gaspar de Quesada, quienes pusieron en libertad a +Juan de Cartagena. En seguida se declararon en rebelión las naves _San +Antonio_, _Concepción_ y _Victoria_, mandadas, respectivamente, por +Quesada, Cartagena y Mendoza. Magallanes, al verse desobedecido por las +dos terceras partes de su armada, se decidió a pelear sin temor a nada +ni a nadie. + +Todos los medios le parecían buenos si con ellos conseguía su objeto. +Envió a la _Victoria_ al alguacil Gómez de Espinosa con seis hombres +armados secretamente, los cuales mataron a Mendoza, y con el auxilio +de otros quince hombres que mandó Magallanes, se hicieron dueños de +la nao. Atemorizados los otros dos jefes, no hicieron resistencia, +pudiendo Magallanes tomar la _Concepción_ y _San Antonio_. Hizo +decapitar a Gaspar de Quesada y ordenó que fuesen abandonados en +aquella costa inhospitalaria Juan de Cartagena y al capellán Sánchez +de la Reina, que había tomado parte en la conjuración. Tales hechos +acaecieron en el puerto de San Julián. Perdióse navegando a lo largo de +costa unas cincuenta leguas la carabela _Santiago_ que mandaba Serrano: +salvados sus tripulantes, volvieron casi muertos de hambre y de frío +al puerto de San Julián. En aquellos lugares vieron por primera vez +salvajes de gran estatura, que tomaron por gigantes, y a los cuales +dieron el nombre de _patagones_, por el enorme tamaño de sus pies. + +Magallanes, pasado el invierno, continuó su viaje. Nombró capitán de +la _San Antonio_ a Mezquita, de la _Concepción_ a Juan Serrano y de la +_Victoria_ a Duarte Barbosa. El 24 de agosto del mencionado año de 1520 +salió de San Julián, llegando a mares completamente desconocidos. El +21 de octubre divisó un cabo, que denominó de las _Once mil Vírgenes_, +detrás del cual se encontró el Estrecho que buscaba[633]. No quiso +pasar adelante el piloto portugués Esteban Gómez, quien dijo: «Pues +que hemos hallado el Estrecho para pasar a las Molucas, volvámonos +a Castilla para traer otra armada, porque hay gran golfo que pasar, +y si nos tomasen algunos días de calmas o tormentas pereceríamos +todos.» Magallanes le replicó del siguiente modo: «Aunque tuviese +que comer los cueros de las vacas con que van forradas las entenas, +he de pasar adelante y descubriré lo que he prometido al Emperador.» +Por primera vez surcaron el Estrecho los españoles en veinte días sin +ver habitante alguno; sólo de noche en la costa del Sur distinguieron +muchas hogueras, y por ello llamaron aquella tierra _Tierra del Fuego_. +Una de las veces que se separaron los buques, Esteban Gómez sublevó la +tripulación de la nao _San Antonio_, puso preso al capitán Alvaro de +Mezquita, se dirigió a la costa de Guinea y desde aquí al puerto de las +Muelas de Sevilla, donde fondeó el 6 de Mayo. + + [633] Recordó seguramente que Colón, en su segundo viaje, dió + a unas islas el mismo nombre. + +El 27 de noviembre Magallanes, con las naves _Trinidad_, _Victoria_ +y _Concepción_, salió al Océano Pacífico. Abandonaba aquel Estrecho, +llamado por él de _Todos los Santos_, en recuerdo de la fiesta que +celebra la Iglesia al comenzar el mes de noviembre; pero que la +posteridad le ha dado el nombre de _Magallanes_. + +Durante el mes de noviembre navegó en demanda de más bajas latitudes, +no sin ser combatido por gruesas borrascas. El 24 de enero de 1521 +descubrió una isla desierta, a la que llamó de _San Pablo_, y el 4 de +febrero otra isla, también desierta, que denominó de los _Tiburones_. +El 13 de Febrero cortó la equinoccial por los 147° de longitud Oeste. +A mediados de marzo dió vista a las islas de los _Ladrones_ (hoy +Marianas) y luego al archipiélago de San Lázaro (en la actualidad las +Filipinas). Fondeó la armada en la isleta de Mazaguá y prosiguió a la +isla de Cebú; allí halló víveres en abundancia a cambio de cascabeles +y cuentas de vidrio. Reconocióse el rey de Cebú vasallo del de España. +Peleando Magallanes con el soberano de Mactan, porque éste, si se +hallaba dispuesto a acatar al rey de España, no quería obedecer al +de Cebú, que era igual a él, recibió nuestro héroe una herida en la +pierna, y posteriormente un flechazo que le causó la muerte (26 agosto +1521). «Aun muriendo--escribe Pigafetta en su _Relación_--volvió, bajo +los golpes de los fieros indios, varias veces la cara hacia nosotros, +como para convencerse de que quedábamos a salvo, y como si solamente +se resistiese con tanta tenacidad para sacrificarse por nosotros. +Así cayó nuestro ejemplo, nuestra antorcha, nuestro consuelo y jefe +fidelísimo.» «Era--dice el Dr. Sophus Ruge--, no solamente un soldado +valiente y sufrido, que mejor que ningún otro soportó durante largos +meses el hambre y toda clase de privaciones, sino también un marino +inteligente que quiso que sus pilotos tuviesen siempre en cuenta las +indicaciones de la aguja de marear, cosa nada generalizada en su +tiempo, para no apartarse de la verdadera ruta de las Molucas. La +prueba más brillante de su grande numen y de su valor impertérrito, +está en haber sido el primero que emprendió una circunnavegación +del globo y realizó la parte más difícil de ella. La grandeza y la +importancia de esta empresa no fueron durante mucho tiempo apreciadas +como merecían, a causa, en primer lugar, de la rivalidad entre Portugal +y España. En Portugal no se apreciaron porque Magallanes servía al país +vecino, y en España no se tuvieron en la debida estima, porque era +portugués»[634]. + + [634] Dr. Sophus Ruge, _Historia de la época de los + descubrimientos geográficos_, págs. 196 y 197.--Oncken, + _Historia Universal_, tomo VII. + +«Estuvo adornado--escribe nuestro Fernández Navarrete--de grandes +virtudes y mostró su valor y constancia en todas las adversidades: +su honra y pundonor contra las seducciones cortesanas; su lealtad +y exactitud en el cumplimiento de sus tratados y obligaciones; su +prudencia y moderación para oir siempre el dictamen ajeno; su arrojo e +intrepidez (que acaso rayó en temeridad) en las batallas y combates; +su severidad con los malvados; su indulgencia con los seducidos e +inocentes; su resignación en las privaciones, igualándose en ellas con +el último marinero; su instrucción en la náutica y en la Geografía, +al concebir un plan discretamente combinado para el descubrimiento +del Estrecho y completamente desempeñado, venciendo para ello los +obstáculos que presentaba la naturaleza, las contradicciones e intrigas +de los poderosos y de las pasiones turbulentas de los hombres: si se +halló el Estrecho o el paso de la comunicación de los dos mares; si +se dió la primera vuelta al mundo, con asombro de los coetáneos; si +por este medio se surcaron mares y mares, se descubrieron islas y +tierras desconocidas hasta entonces facilitándose el comercio y trato, +la civilización y cultura de sus habitantes; si las ciencias hallaron +nuevos objetos para extender la esfera de los conocimientos humanos, +todo se debió a Magallanes.» + +Sucedió a Magallanes su primo Duarte Barbosa, que también al poco +tiempo fué muerto por los indios, y con él los capitanes de las naos +_Trinidad_, _Concepción_ y _Victoria_. + +Desde Cebú marchó la flota a la inmediata isla de Bohal, y como no +hubiera gente para manejar los tres bajeles, se quemó la _Concepción_, +que estaba en peores condiciones. Siguieron su camino y fondearon en +la costa NE. de Mindanao; más adelante llegaron a Borneo en el mes de +julio. En Borneo fueron espléndidamente obsequiados, y allí obtuvieron +noticias exactas de las Molucas. El jefe de la escuadra, Juan de +Carballo, que sucedió a Duarte Barbosa, tuvo la desgracia de dejar a su +hijo y a otros dos españoles en poder de los indígenas: temiendo una +traición de los indios, zarpó a principios de agosto en demanda de las +Molucas. + +Destituído Carballo de la jefatura, volvió a su condición de piloto, +siendo elegido general Gómez Espinosa y capitán de la _Victoria_ el +ilustre Juan Sebastián de El Cano. El 8 de noviembre se hallaba entre +las islas de Mare y Tidore, que eran del archipiélago de las Molucas. +El rey de Tidore fué amigo leal de los españoles. Cargaron las naves +de especiería; pero cuando se iban a dar a la vela se descubrió en la +_Trinidad_ una vía de agua por la quilla. Acordóse entonces que El Cano +con la nao _Victoria_ se dirigiera a España. Salió de Tidore el 21 +de diciembre con sesenta hombres de tripulación, inclusos 13 indios. +Temporales, tormentas y borrascas se sucedían unas a otras; arroz y +agua era el alimento de aquellos desgraciados navegantes; extenuados +por el hambre y las fatigas, llegaron el 1.º de julio de 1522 al puerto +de Santiago de las islas de Cabo Verde, pertenecientes al rey de +Portugal. No encontrando allí la protección que esperaban, se hicieron +a la mar. Contaba El Cano con sólo 22 hombres, pues los demás habían +muerto durante la navegación; antes de llegar a España murieron otros +cuatro. El 15 de agosto pasó por entre las Azores, el 4 de septiembre +avistó el cabo de San Vicente y el 6 llegó a Sanlúcar de Barrameda. +Tres años menos catorce días había durado el viaje; la _Victoria_ había +cortado cuatro veces la equinoccial y recorrido 14.000 leguas; y Juan +Sebastián de El Cano había dado el primero la vuelta al mundo[635]. + + [635] Véase discurso leido en el Ateneo de Madrid, por D. + Pedro Novo y Colson el 17 de marzo de 1892. + + + + +CAPÍTULO XXIX + + EXPEDICIÓN DE ESPINOSA: FÚNDASE PANAMÁ.--EXPEDICIONES ORDENADAS POR + PEDRARIAS.--GIL GONZÁLEZ DÁVILA SE DIRIGE A NICARAGUA.--CIUDADES + FUNDADAS POR HERNÁNDEZ DE CÓRDOVA.--ANDAGOYA EN EL PERÚ.--SEGUNDO + VIAJE DE GONZÁLEZ DÁVILA DESDE SANTO DOMINGO A NICARAGUA Y + YUCATÁN.--EXPEDICIÓN DE CRISTÓBAL DE OLID: SU MUERTE.--PEDRO DE + ALVARADO SALE DE MÉXICO PARA GUATEMALA.--EXPEDICIÓN DE RODRIGO DE + BASTIDAS A COLOMBIA.--EXPEDICIÓN A VENEZUELA.--NUEVA CÁDIZ.--FAMOSA + EXPEDICIÓN DE FRANCISCO DE ORELLANA AL RÍO AMAZONAS.--LUCHAS DE + ORELLANA CON LOS INDÍGENAS.--LAS AMAZONAS.--IMPORTANCIA DE LA + EXPEDICIÓN.--SEGUNDA EXPEDICIÓN DE ORELLANA: DESGRACIAS DE ESTE + NAVEGANTE Y SU MUERTE. + + +Espinosa, sucesor del insigne cuanto desgraciado Vasco Núñez de Balboa +en la costa del Pacífico (y que lo mismo el uno que el otro se hallaban +bajo el mando superior de Pedrarias Dávila, gobernador del Darién) con +cuatro bergantines y la correspondiente tripulación y fuerza armada, +fundó en 1519 la colonia de Panamá, a la cual Carlos V concedió en 1521 +el título y fueros de ciudad[636]. Espinosa sometió a la corona de +España los territorios del istmo, y Bartolomé Hurtado recorrió la costa +del Pacífico hasta el golfo de Nicoya a los 10° de latitud Norte. + + [636] Panamá estuvo primero en otro sitio, como media legua + del que hoy tiene, a donde los vecinos se mudaron por la + comodidad del puerto.--_Colec. de doc. inéditos_, tomo IX, + pág. 80. Tiempo adelante, Felipe II, comprendiendo lo poco + saludable que era el clima de Panamá, mandó construir nueva + ciudad dos leguas más al Oeste. + +Las expediciones que después ordenó Pedrarias de Avila, se dirigían +hacia el Noroeste, al contrario de las de Balboa, que se encaminaron +al Sur. Haremos sucinta relación de las expediciones de Gil González +Dávila y de Francisco Hernández de Córdova. También daremos noticia de +las que Hernán Cortés encargó a Cristóbal de Olid y a Francisco de las +Casas, llamando la atención, especialmente, la del capitán Pedro de +Alvarado. + +Consideremos la expedición a _Nicaragua_. En los primeros años del +siglo XVI se hallaba en Panamá un hidalgo de la ciudad de Avila, que +se llamaba Gil González Dávila, antiguo criado del obispo Fonseca, +presidente del Consejo de Indias. Autorizóle el Rey para llegar hasta +las islas de la Especería, auxiliándole con algunos recursos. Marchó +a Castilla del Oro y se presentó al gobernador Pedrarias, quien no +tuvo para él las consideraciones que esperaba. Se decidió a construir +naves y comenzó a cortar la madera en Acla para llevarla al otro mar. +Aunque muchos le indicaron que su idea era descabellada, insistió en +su propósito y obligó a su gente a transportar los materiales a través +de las montañas del istmo, teniendo el sentimiento de ver morir más de +la mitad de su gente en tan penoso trabajo. Cuando la expedición se +iba a hacer a la vela, se notó que las maderas de los buques estaban +podridas y las embarcaciones, por tanto, no servían para nada. Aquel +hombre tenaz decidió hacer otros barcos, y puso manos a la obra en la +isla de las Perlas. Por entonces hizo las paces con Pedrarias. El 21 de +enero de 1522 salió de la isla de las Perlas, teniendo que desembarcar +pronto porque los cuatro buques necesitaban reparos de importancia. +Continuó su expedición por tierra, mientras que el piloto Andrés Niño +hacía la reparación de los barcos. Gil González atravesó parte del +territorio de la actual República de Costa Rica y entró en los dominios +de un cacique nombrado Nicarao, de donde vino el nombre de Nicaragua. +Recorrió los lagos de Nicaragua y de Managua; pero comprendiendo que no +tenía elementos para establecer una colonia, dió la vuelta a Panamá. + +Veamos cómo en una carta relataba al Emperador sus expediciones: +«Andando yo en este medio tiempo por la tierra adentro, sosteniéndome +y tornando cristianos muchos caciques e indios, de causa de pasar los +ríos e arroyos muchas veces a pie y sudando, sobrevínome una enfermedad +de tollimiento en una pierna, que no podía dar un paso a pie, ni dormir +las noches ni los días, de dolor, ni caminar, puesto que me llevaban +en una manta atada en un palo, muchas veces, indios e cristianos en +los hombros, de la cual manera caminé hartas jornadas; pero por causa +que caminar desta manera me era el caminar muy dificultoso, y por las +muchas aguas entonces hacía, que era invierno, hobe de parar en casa +de un cacique muy principal, aunque con harto cuidado de velarnos; +el cual cacique tenía su pueblo en una isla que tenía diez leguas de +largo y seis de ancho, la cual hacía dos brazos de un río, el más +poderoso que yo aya visto en Castilla, en el cual pueblo tomé la casa +del cacique por posada, y era tan alta como una mediana torre hecha a +manera de pabellón armada sobre postes y cubierta con paja; y en medio +de ella hicieron para do yo estuviese una cámara para guardarme de la +humidad, sobre postes, tan alta como dos estados y dende a quince +días que llegué llovió tantos días, que crecieron los ríos tanto, que +hicieron toda la tierra una mar, y en la casa do yo estaba, que era lo +más alto, llegó el agua a dar a los pechos a los hombres». «Otro día... +me dijeron que el cacique me esperaba en su pueblo de paz, y llegado, +aposentóme en una plaza y casas del alrededor della, y luego me +presentó parte de quince mil castellanos, que en todo me dió, y yo le +dí una ropa de seda y una gorra de grana y una camisa mía y otras cosas +de Castilla, muchas; y en dos o tres días que se le habló en las cosas +de Dios, vino a querer ser cristianos él y todos sus indios e mugeres, +en que se babtizaron en un día 9.017 ánimas chicas y grandes... Pasados +los ocho días me partí a una provincia que está seis leguas adelante, +donde hallé seis pueblos, legua y media o dos leguas uno de otro, de +cada dos mil vecinos cada uno; después de abelles enbiado a decir el +mensaje y cosas que a este cacique Nicaragua, e aposentádome en un +pueblo dellos, y despues de venirme todos los señores dellos a ver y +héchome presente de oro y esclavos y comida, como es su costumbre, +y como ya ellos sabían que Nicaragua y sus indios se avían tornado +cristianos, casi sin hablar se lo vinieron a querello ser.»[637] + + [637] _Carta del capitán Gil González Dávila a S. M. el + Emperador Carlos V, Rey de España, sobre su expedición a + Nicaragua_, Santo Domingo, 6 de marzo de 1524. Publicada por + D. Manuel M. de Peralta en su libro _Costa Rica, Nicaragua y + Panamá en el siglo XVI; su historia y sus límites_.--Madrid, + Imp. de M. Ginés Hernández, 1883. + +Enterado Pedrarias Dávila de estos descubrimientos, equipó algunas +naves que puso bajo el mando de Francisco Hernández de Córdova, capitán +de su guardia, con encargo de fundar colonias en aquellas regiones. +A fines de 1523 salió Hernández de Córdova de Panamá, desembarcó en +el golfo de Nicoya y fundó, no lejos de la costa, una ciudad que +denominó _Bruselas_, donde había estado el pueblo indígena de Orotina +y que desapareció al poco tiempo. Pasó a la provincia de Nequecheri, +sosteniendo rudas batallas con los indígenas. Fundó la ciudad de _Nueva +León_, levantando en ella un templo y una fortaleza. Armó un bergantín +que había llevado en piezas y con él recorrió el lago y descubrió el +caudaloso río de San Juan, que desemboca en el mar de las Antillas. +Del mismo modo que antes había fundado Nueva León cerca de la bahía +de Fonseca, fundó después _Nueva Granada_ en el extremo Noroeste del +lago de Nicaragua. Hernández de Córdova hizo que los religiosos que con +él iban, acompañados de un capitán y algunos soldados, recorriesen la +tierra con el objeto de convertir y bautizar a los indios. Avanzó hacia +el territorio de Honduras, llegando cerca de Olancho. Al saber González +Dávila que se aproximaba Hernández de Córdova, resolvió defender +con las armas lo que consideraba como propiedad suya. Orgulloso +Hernández de Córdova con sus conquistas, quiso hacerse independiente +(siguiendo el camino que Balboa y otros subordinados de Pedrarias); +pero sus capitanes Hernando de Soto y Compañón se opusieron a ello +y se retiraron a Panamá. Es de advertir que a medida que prosperaba +Panamá, disminuía Santa María la Antigua, que fué abandonada del todo +en 1524. Cuando Pedrarias tuvo noticia de la traición que le hacía su +subordinado, reunió sus mejores tropas y se presentó de improviso en +Nicaragua, y reduciendo a prisión al jefe rebelde, le hizo decapitar en +Nueva León el 1526. + +Bajo el gobierno de Pedrarias de Ávila y por orden suya, Andagoya +emprendió (1522) desde el golfo de San Miguel, en el istmo de Panamá, +una expedición a las costas del Sur, llegando--según dijo en su +relación--a una provincia que llamaban Birú y corrompido el nombre se +dijo _Pirú_. Encontró Andagoya bastante poblado el país y la gente +guerrera; pero a pesar de no pocos obstáculos, penetró en el interior y +recogió preciosos datos acerca de los territorios situados más al Sur y +el poderoso imperio que allí existía. Como el estado de su salud no le +permitiese seguir adelante, encargó empresa tan importante a Francisco +Pizarro. + +En la primavera de 1524 salió Gil González de Ávila, de la ciudad de +Santo Domingo para Nicaragua y Yucatán, siguiendo la costa oriental del +istmo. Llegó a la embocadura del río Ulea, a cuya ría llamó _Puerto +de Caballos_, porque allí hubo de arrojar algunos para aligerar de +peso el buque. Siguiendo la costa por tierra hacia el Este, llegó al +cabo de Honduras, y volviendo al Sur, se dirigió por tierra al lago de +Nicaragua. Encontró en aquellos lugares algunos aventureros españoles +que formaban parte de la expedición que para conquistar el país había +mandado Pedrarias Dávila a las órdenes de Francisco Fernández de +Córdova. Gil González quitó a sus compatriotas (que eran inferiores en +número a los españoles que él llevaba) las armas y el oro que habían +reunido, regresando al Puerto de Caballos, donde se hallaban los buques. + +Sorprendióle encontrar en el Puerto de Caballos a Cristóbal de Olid, +enviado de Hernán Cortés, quien le llamó intruso y le hizo prisionero, +alegando que aquel país pertenecía a México. Olid pobló, catorce leguas +más abajo de Puerto de Caballos, la villa del _Triunfo de la Cruz_, +extendiéndose luego por el país, con no poco contento de los naturales. +De otras partes vinieron a Olid malas nuevas. Hernán Cortés, noticioso +de que Cristóbal de Olid no le obedecía, envió contra él a Francisco +de las Casas. Pelearon Olid y Casas; mas luego vinieron a un acuerdo. +Cuando parecía que todo estaba en paz, ocurrió sangriento suceso. Casas +se arrojó sobre Olid y le hirió con un cuchillo en la garganta, y Luis +González le dió con una daga, en tanto que Mercado, otro conjurado, le +tenía por detrás. Pudo escapar Olid, si bien murió en seguida a causa +de las heridas. «Y de esta manera--escribe Herrera--acabó la valentía +y confianza de Cristóbal de Olid, capitán famoso, de los más famosos +de las Indias, si a la postre no mudara la mucha fe que siempre tuvo a +Cortés»[638]. Muerto Cristóbal de Olid, Francisco de las Casas proveyó +todos los oficios del pueblo en otras personas. + + [638] _Década III_, lib. V, cap. XIII. + +Anteriormente se ha dicho que Hernán Cortés, conquistador de México, +al mismo tiempo que encomendó la conquista de Honduras a los capitanes +Olid y las Casas, encargó de la de Guatemala al capitán Pedro de +Alvarado. De esta famosa conquista se tratará más adelante. + +Digno, por varios conceptos, de especial mención, es el viaje realizado +por Rodrigo de Bastidas a Tierra Firme[639] en 1525[640]. Con fecha +del 6 de noviembre de 1524, desde Madrid, el Rey concedió a Rodrigo de +Bastidas, vecino de la ciudad de Santo Domingo de la Isla Española, +que poblase la provincia y puerto de Santa Marta, la cual se halla en +Castilla del Oro (parte de la Tierra Firme en la actual Colombia). La +había de poblar dentro de dos años, haciendo en ella un pueblo que lo +menos debería tener cincuenta vecinos. Pondría en la citada provincia +granjerías é crianzas, llevando al presente 200 vacas, 300 puercos, 25 +yeguas y otros animales de cría. + + [639] En Tierra Firme se formaron después el virreinato de + Nueva Granada y la Capitanía general de Caracas; al presente + las Repúblicas de Venezuela, Colombia o Nueva Granada y + Ecuador. + + [640] Es el mismo escribano de Sevilla que en 1501--como ya se + dijo en el capítulo XXVI de este tomo--hubo de salir de España + y realizó famoso viaje por tierras americanas. + +Dió el Rey a Bastidas el título de Adelantado y le concedió que +pudiese «repartir los solares é aguas é tierras de la dicha tierra +a los vecinos y pobladores della como a vos os pareciere, con tanto +que lo hayais de hacer con parecer de los Nuestros oficiales que a la +sazón allí residieren.» De igual modo le facultó para que hiciese una +fortaleza con el objeto de defenderse de los indios caribes. También +le concedió otras mercedes y libertades, no sin encargarle que tratara +a los indios como «libres é industriados en las cosas de Nuestra +Fe», pues «haciendo lo contrario caereis en Nuestra indignacion y +Mandaremos ejecutar en vuestra persona y bienes las penas en que por +ello oviéredes incurrido»[641]. Bastidas se dirigió a Castilla del Oro +(1525) y echó los cimientos de una ciudad, a la que le dió el nombre de +_Santa Marta_. Hombre de carácter dulce, contrajo amistosas relaciones +con algunos caciques, de los cuales obtuvo grandes cantidades de oro. +Como luego se negara a repartir los citados despojos, sus compañeros, +capitaneados por el miserable Juan de Villafuerte, le dieron de +puñaladas, hiriéndole gravemente. Mandados los conjurados a Santo +Domingo, allí fueron sentenciados a muerte; también al poco tiempo, de +resultas de sus heridas, murió Bastidas en la isla de Cuba. + + [641] _Colec. de doc. inéd._, etc., tomo XXII, págs. 98-106. + +Noticiosos algunos habitantes de la Isla Española (Santo Domingo) de +que Alonso de Ojeda, Pedro Alonso Niño y otros habían recogido gran +cantidad de perlas en aguas de las islas de Margarita y Cubagua, +fundaron una colonia en el último lugar, primer establecimiento +español en Venezuela. Si el comienzo de la colonia fué próspero por +la abundancia de perlas, pronto decayó a causa de la disminución de +la pesca, la cual era mayor en las islas de Coche y Margarita. Aunque +en el año de 1523 pasó aquella aldea a la categoría de ciudad, con el +nombre de _Nueva Cádíz_; aunque los neogaditanos hicieron ostentación +de poder cuando en 1528 fueron atacados, con escaso valor y poco +empuje, por filibusteros franceses, la ciudad llevó vida raquítica y +miserable hasta el 1543, en que fué arrasada por un vendaval, quedando +al poco tiempo despoblada. + +Consideremos el descubrimiento del río de las Amazonas en el año +1541 por Francisco de Orellana. Procede recordar que Orellana ayudó +eficazmente a Francisco Pizarro en la conquista del Perú. Luego +Gonzalo, el menor de los hermanos Pizarro, nombrado gobernador de Quito +en el año 1540, emprendió atrevida expedición en busca de riquezas. +Pasó los Andes Orientales y bajó el río Napo, llegando quizá hasta +la catarata del Caudo. Allí, en medio de selvas intransitables y +careciendo de alimentos, se encontró en situación tristísima. Construyó +un barco y nombró capitán a Orellana, natural de Trujillo. Por algún +tiempo el buque en el río y las tropas en las orillas continuaron la +misma marcha, hasta que Orellana pasó adelante con orden de buscar +provisiones. Pasaron días y días. Gonzalo, considerando inútil aguardar +más tiempo la vuelta de Orellana, volvióse a Quito con su gente +diezmada por las calenturas y el hambre. Entonces supo la desgraciada +muerte de su hermano y la lucha entre el joven Almagro y Vaca de +Castro, representante el último del Gobierno de la Metrópoli. + +Orellana, con su buque que tenía a bordo 50 hombres de tropa y dos +clérigos, bajó por el río Napo, encontrando la primera aldea india el +8 de enero de 1541. Habiéndole dicho los indígenas que se hallaban +próximos a un río mucho más caudaloso, dispuso construir otro +buque, que pronto estuvo listo. Acabado el bergantín y hechas las +reparaciones necesarias en el viejo barco y después de proveerse de +tortugas, gallinas y pescado que facilitaron los indios, siguió su +navegación[642]. El 24 de abril de 1541 salió del Asiento de Aparia. +Nuestros sufridos navegantes caminaron 80 leguas sin hallar indio +de guerra y luego penetraron en despoblados, continuando su camino +alimentándose sólo de hierbas y de maíz tostado. + + [642] Véase Herrera, _Década VI_, lib. IX, cap. II. + +El 6 de mayo llegaron a un Asiento alto y se detuvieron para pescar, +y el 12 del mismo mes arribaron a las provincias de Machiparo, donde +tuvieron que resistir las acometidas de belicosos indios. Continuaron +su camino río abajo, siempre peleando, distinguiéndose por su bravura +Cristóbal de Aguilar, Blas de Medina y Pedro de Ampudia. Seguidos +los castellanos por muchas canoas de indios, pudieron llegar a la +confluencia de tres ríos, siendo el Marañón el mayor de ellos. + +«El 26 de febrero echaron ancla y bajaron a tierra, donde fueron +recibidos pacíficamente por los indígenas, sin otro inconveniente que +sufrir--como escribió el cura Carvajal--la _plaga egipcia_ de los +mosquitos. Más adelante sufrieron los ataques de tribus belicosas, +viéndose obligados a permanecer en el centro de la corriente donde +eran menos molestados, pues la humedad había inutilizado la pólvora +que llevaban y las cuerdas de sus ballestas. La víspera de la +Santísima Trinidad llegaron a la embocadura de un río que procedía +de la izquierda y que por aquel lado era el mayor de los afluentes +del Amazonas, y al cual, unos llamaron de la _Trinidad_, porque se +descubrió en la mencionada víspera, y otros río _Negro_, porque +sus aguas parecían negras como tinta»[643]. Pasando el río Negro +encontraron bastante más abajo el territorio de los _paguanas_, en el +que Orellana sostuvo diferentes combates con los indígenas. El 7 de +junio se hallaba en el país de los _picotas_, nombre que dió porque en +las orillas vió cabezas humanas clavadas en picas. + + [643] Dr. Sophus Ruge, _Historia de los descubrimientos + geográficos_, pág. 187. Oncken, _Historia Universal_, tom. VII. + +Algunos días después encontraron una comarca tributaria de las +_coniapayaras_, la cual estaba gobernada por 10 ó 12 mujeres Amazonas. +Eran--según Carvajal--altas, robustas, de tez clara y llevaban sus +cabellos en largas trenzas. Iban desnudas, armadas con arcos y flechas, +notándose por sus facciones y por su aspecto que parecían proceder +de una raza septentrional. Atacaron valerosamente a los españoles +y murieron en la pelea siete u ocho de ellas. Como se encontrasen +varias aldeas gobernadas por mujeres, recibió el río el nombre de las +Amazonas, que actualmente conserva. Debió Orellana encontrar estas +mujeres belicosas junto a la embocadura del Yamunda. Gomara califica +de _disparates_ lo que refiere Orellana de las Amazonas, añadiendo +lo siguiente: «Que las mujeres anden allí con armas y peleen, no es +mucho, pues en Paria, que no es muy lejos, y en otras muchas partes de +Indias lo acostumbraban; ni creo que ninguna mujer se corte y queme la +teta derecha para tirar el arco, pues con ella lo tiran muy bien, ni +creo que maten o destierren sus propios hijos, ni que vivan sin marido, +siendo lujuriosísimas. Otros, sin Orellana, han levantado semejante +hablilla de Amazonas después que se descubrieron las Indias, y nunca +tal se ha visto ni se verá tampoco en este río. Con este testimonio, +pues, escriben y llaman muchos río de las Amazonas, y se juntaron +tantos para ir allá.» En la citada embocadura del Yamunda se reembarcó +Francisco de Orellana, calculando ya haber recorrido más de 1.400 +leguas. Bajó otras 150 y halló (24 de junio) un país poblado, que +recibió el nombre de _San Juan_. Pasó en seguida cerca de varias islas, +de las que salieron más de 200 piraguas tripuladas por 30 ó 40 indios +cada una. Orellana, aunque con algunas pérdidas, rechazó sus ataques. +Supo que todas aquellas islas obedecían a Caripuna, y por ello dió a +todo el archipiélago el nombre de aquel jefe. Notó por primera vez en +el río el influjo de las mareas. Desembarcó en el país de Chipayo para +reparar su nave, y allí sostuvo nuevo combate con los indígenas. Dióse +a la vela el 8 de agosto, y el 26 de dicho mes llegó al golfo de Paria, +en el Océano Atlántico Ecuatorial, no sabiendo dónde estaba ni adonde +debía dirigirse, confiando solamente en la misericordia divina. Los dos +buques doblaron, según Acuña, el llamado Cabo Norte, a 200 leguas de la +Trinidad, anclando (11 de septiembre) en la isla de _Cubagua_, junto +a la de las Perlas o sea Margarita, donde fueron recibidos por sus +compatriotas. + +Orellana había navegado durante ocho meses, recorriendo--si no +mentían sus cálculos--1.800 leguas, desde que verificó su embarque +en el Amazonas hasta su salida al Océano Atlántico. En línea recta +las 1.800 leguas, quedarían reducidas a 700. El ilustre extremeño, +sin pensarlo siquiera, había descubierto y explorado el mayor río +de la América del Sur. «Este viaje novelesco--escribe el Dr. Sophus +Ruge--no tiene igual en la historia, a no ser el que hizo en el pasado +decenio el célebre Stanley, por el río Congo en Africa»[644]. «Sin +piloto ni astrolabio--dice el Sr. Coroleu--había hecho por regiones +ignotas y pobladas de indómitos salvajes una travesía igual en línea +recta a la distancia de 2.800 kilómetros, descubriendo el río más +caudaloso del mundo. No sin razón se ha dicho que en la historia de los +descubrimientos geográficos no hay ningún episodio comparable a éste +por su heroica grandeza y por la importancia de sus resultados. Pero +aquella expedición había pasado inauditos trabajos, cuya narración era +para entibiar el entusiasmo de los más animosos exploradores. La obra +de Orellana sólo podía continuarse disponiendo de grandes medios que no +suelen tener a mano los simples particulares»[645]. Orellana, desde la +citada isla de Cubagua envió al Rey minuciosa relación de su atrevido +viaje, marchando después con sus compañeros a la isla de Haití, y a la +cual llegó en 20 de diciembre de 1541. + + [644] Oncken, _Hist. Universal_, tom. VII, pág. 188. + + [645] _América, Historia de su colonización_, etc., tomo II, + pág. 85. + +Orellana intentó colonizar el inmenso territorio descubierto, y a este +fin pasó a España el 1542, logrando lo que deseaba del gobierno de +Carlos V. Llamó al país que iba a colonizar _Nueva Andalucía_, porque +así como Andalucía estaba regada por el Guadalquivir, el río más +caudaloso de España, aquella región estaba regada por el Amazonas, la +corriente más poderosa del Nuevo Mundo. También encontró apoyo en el +país, consiguiendo para la ejecución de su proyecto cuatro buques y +400 hombres, con los cuales salió el 11 de mayo de 1545 de Sanlúcar de +Barrameda[646]. Tras larga y penosa navegación arribó a las Canarias, +en cuyo punto perdió una de sus naves y 148 hombres. Tres meses residió +en Tenerife y dos en Cabo Verde, viendo sus tripulaciones diezmadas +por la sed, y una tempestad le arrebató otro navío y 70 compañeros de +viaje. Habiendo llegado a la embocadura del Marañón, subió por el río +unas 100 leguas, saltando a tierra para construir un barco con los +restos de una de sus naves; perdió allí 57 hombres víctimas del hambre, +y 30 leguas más arriba se hizo pedazos su último navío. Detúvose +algún tiempo y continuó luego su viaje, buscando siempre la corriente +principal del Amazonas; murieron otros 17 españoles luchando con los +indígenas ribereños, y también el mismo Orellana, de dolor y de pena, +en las cercanías de Montealegre, en el territorio de los manoas. La +viuda de Orellana y los demás expedicionarios bajaron por el río, y +arrojados por el mar a las costas de Caracas llegaron, por último, a la +isla Margarita[647]. + + [646] Otros dicen que el 1544. + + [647] Véase _Diccionario Hispano-Americano_, cuaderno 347, + pág. 298. + + + + +CAPÍTULO XXX + + EXPEDICIÓN DE JUAN DA NOVA.--SEGUNDA EXPEDICIÓN DE VASCO DE + GAMA A LA INDIA.--EXPEDICIONES DE ALFONSO Y DE FRANCISCO DE + ALBURQUERQUE.--FRANCISCO DE ALMEIDA ES NOMBRADO VIRREY DE LA + INDIA.--GOBIERNO DE ALFONSO DE ALBURQUERQUE: TOMA DE GOA Y + DE MALACA.--SUCESORES DE ALBURQUERQUE.--VASCO DE GAMA VIRREY + DE LA INDIA: SU MUERTE.--SUCESORES DE VASCO DE GAMA.--LOS + PORTUGUESES EN LAS MOLUCAS.--ANTONIO DE ABREU SALE PARA LAS + MOLUCAS.--AVENTURAS DE SERRAO.--VIAJE DE TRISTÁN DE MENESES.--VIAJE + DE ANTONIO BRITO.--PORTUGUESES Y ESPAÑOLES EN TIDOR.--GOBIERNO DE + BRITO.--GOBIERNO DE GARCÍA ENRÍQUEZ. + + +Antes de haber regresado Alvarez Cabral del Brasil y de la India--como +se dijo en el capítulo XXV--el Gobierno portugués formó una escuadra +compuesta de cuatro buques, la cual salió a la mar el 5 de marzo del +año 1501 bajo el mando del marino gallego Juan da Nova. + +En su expedición Juan da Nova consiguió resultados mercantiles tan +satisfactorios como la anterior de Cabral. Descubrió a los 8° de +latitud Sur una isla que llamó de la _Concepción_, y que dos años +después, creyendo Alburquerque que él era el primer descubridor, le +dió el nombre de la _Ascensión_. El 7 de julio llegó a la bahía de +San Braz, al Este del Cabo de Buena Esperanza; en agosto estuvo en +Mozambique, después en Melinde y luego en Cananor. Dirigióse contra +una escuadra del soberano de Calcuta, que intentaba impedirle el paso, +echando a pique catorce buques. Regresó a Cochin y a Cananor, pudiendo +en estos puntos llenar las bodegas de sus naves y capturando luego +en el camino dos barcos de musulmanes cargados de especias, de cuya +mercancía se hizo dueño. A su regreso descubrió una isla a la que dió +el nombre de _Santa Elena_; isla que, según Barros, parece haber sido +colocada en aquel punto por Dios para dar nueva vida a todos los que +vienen de la India, porque allí se encuentra agua excelente y otros +refrescos en abundancia. Juan da Nova dió fondo en el puerto de Lisboa +el 11 de noviembre de 1502. + +Después de la expedición de Nova, y sin embargo de que la ganancia +material no fué poca, se pensó por el gobierno si convenía o no +continuar aquel comercio con la India o limitarse al de la costa +de Africa con los negros, que era más fácil y menos costoso y +comprometido. Tuvo el Rey muchas conferencias con sus consejeros, +decidiéndose al fin proseguir los viajes, no sin castigar duramente a +los musulmanes. Se decidieron a ello, ya por las ventajas comerciales, +ya--y esto era lo más importante--por convertir aquellas regiones al +cristianismo. + +Nueva expedición se encargó a Vasco de Gama, llevando a sus órdenes a +Sodré, la cual se componía de 20 buques, con 800 individuos armados. El +10 de febrero de 1502 salió Vasco de Gama con 15 buques, y el 1.º de +abril su sobrino Esteban de Gama con cinco buques. Casi al mismo tiempo +llegaron ambas secciones al término de su viaje. En Mozambique recibió +Vasco de Gama señaladas pruebas de amistad del jeque, que ya no era +el mismo de antes; en Quiloa, admiró la ciudad, que contaba con unos +12.000 habitantes, rodeada de bosques de naranjos, limoneros, granados +e higueras. Las casas estaban hechas de cal y canto con azoteas y un +piso superior de madera. Sometióse el jeque, que era árabe, y se obligó +a pagar al rey de Portugal un tributo anual de 500 meticales en oro +(584 cruzados), y consintió en que se izara en la torre de su palacio +la bandera portuguesa. De Quiloa marchó Vasco de Gama a Melinde, a cuyo +rajá, amigo de los portugueses, le invitó a una gran fiesta a bordo +de sus buques. Continuó Gama su viaje y en el mes de agosto encontró +a su sobrino Esteban con tres barcos y luego halló los dos restantes +en las islas Andiedivas. Detúvose en Baticola, puerto perteneciente +al reino de Bisnaga, y allí le dieron un suministro de arroz para su +gente. Siguiendo su ruta a Cananor, apresó, saqueó y quemó un buque +que regresaba de la Meca con peregrinos y mercancías. Tuvo Gama +audiencia solemne con el rajá de Cananor, a quien exigió que rompiese +sus relaciones mercantiles con Calcuta. Antes de llegar a Calcuta +recibió embajadas del Samorin ofreciéndole la paz; mas fueron tantas +las exigencias del portugués, que el soberano indio no pudo acceder a +ellas. Entre otras, pidió que el Samorin expulsase de la ciudad más +de 4.000 familias de árabes del Cairo y de la Meca establecidas allí. +Sin atender razones de ninguna clase, cañoneó dos veces a Calcuta, +destruyendo muchas casas. El Samorin entonces se dispuso a una guerra a +muerte. Mientras tanto Vasco de Gama se encaminó a Cochin, celebrando +un tratado de comercio con el rajá y recibiendo amistosa embajada de la +madre del soberano de Collam. Habiendo hecho su cargamento en Cochin +y Collam, pasó a Cananor en los comienzos de febrero de 1503. Pasado +algún tiempo emprendió su viaje de regreso, no sin dejar a Sodré con +cinco buques mayores y dos carabelas en el mar Índico, ora para tener +en jaque al Samorin, ora para proteger a los príncipes aliados. Llegó +Gama a Lisboa en septiembre de 1503. + +Ni Vicente Sodré tuvo en jaque al soberano de Calcuta, ni protegió a +los príncipes amigos. El Samorin atacó por mar y por tierra al rajá +de Cochin, apoderándose del reino. Entretanto, el jefe de las fuerzas +portuguesas había ido a Guzerat y luego a la costa meridional de +Arabia, teniendo la desgracia de que furiosa tempestad destruyese parte +de sus buques, incluso el suyo, muriendo las dotaciones cerca de las +islas de Curia-Muria. Después de esta catástrofe, que ocurrió en el +mes de julio o de agosto del 1503, volvió a la India y se situó en las +Andiedivas, esperando refuerzos de su país. + +Pronto iban a llegar los refuerzos con tanta ansia esperados. El 6 +de abril de 1503 se hicieron a la vela desde Portugal a la India +tres buques al mando del insigne Alfonso de Alburquerque, llamado el +_Grande_ por los historiadores portugueses, y otros tres dirigidos por +Francisco de Alburquerque, primo de Alfonso. Así describe al primero +de estos capitanes uno de sus compatriotas: «Alfonso de Alburquerque +era--dice--de estatura mediana y de exterior agradable. Su larga cara, +de tez fresca y nariz aguileña, estaba adornada de hermosa barba, +blanca con el tiempo, que le llegaba a la cintura, dándole aspecto +venerable. Sabía perfectamente el latín y era prudente lo mismo en sus +palabras que en sus escritos. Era amado y a su vez temido, sin que su +benevolencia degenerara en parcialidad, ni sus reprensiones en dureza. +Cumplía siempre la palabra que daba, aborrecía la impostura y amaba la +justicia. Por mar y por tierra recibió muchas heridas, probando con su +sangre que no rehuía ningún peligro. Liberal hasta el exceso, cedía el +botín a sus capitanes, porque siempre se cuidaba más de la gloria que +de la adquisición de riquezas.» A Alfonso de Alburquerque acompañaba el +valeroso capitán Duarte Pacheco Pereira, y a Francisco de Alburquerque, +Nicolás Coelho, ya conocido desde el primer viaje de Vasco de Gama. + +Las dos flotas llegaron en agosto a la costa de Malabar, primero +Francisco, el cual, con la ayuda de los buques que habían quedado de la +escuadra de Sodré, se dirigió a Cananor y Cochin. Cuando llegó Alfonso, +ambos jefes reinstalaron en su capital y dominios al rajá de Cochin +y levantaron en aquella población una ciudadela. Alfonso hizo sus +compras en Collam y Francisco en Cochin. A fines de enero salió Alfonso +de la India, dejando a su primo Francisco todavía ocupado en las +compras; fondeó el 3 de septiembre en el puerto de Lisboa. Francisco +de Alburquerque salió de la India el 5 de febrero. Sorprendido por +una tempestad en la costa Oriental del Africa, pereció juntamente +con Nicolás Coelho, salvándose sólo la tripulación de un buque de los +de la escuadra de Sodré. Entre tanto, Duarte Pacheco Pereira, que se +había quedado en la India, sostenía lucha empeñada y tenaz con el +Samorin de Calcuta. Luego Duarte fué nombrado administrador de los +establecimientos portugueses en la costa de Guinea; mas el Rey, dando +crédito a calumniadores, dispuso que cargado de cadenas fuese conducido +a Portugal, muriendo en la mayor miseria. El inspiradísimo Camoens +compara al infeliz Duarte con Belisario y censura con acritud al Rey +por su ingratitud, injusticia y codicia[648]. + + [648] _Os Lusiadas_, X, 22 a 25. + +Nombrado virrey de la India Francisco de Almeida, bajo su mando aumentó +extraordinariamente el comercio de Portugal. Alfonso de Alburquerque +fué nombrado capitán general y gobernador de la India. Lo mismo bajo +el gobierno del uno que del otro, no dejaron los portugueses de pelear +con los naturales del país. En estas grandes y continuadas luchas la +fortuna sonrió algunas veces a los indios. También reinaba cierto +desconcierto y falta de armonía entre los capitanes portugueses. En el +Consejo general que celebraron los capitanes bajo la presidencia de +Alburquerque (12 de octubre de 1510), Fernando de Magallanes se opuso +a los planes de su jefe, lo cual fué motivo para que, contrariado el +dicho Magallanes y luego no atendido por el rey D. Manuel, abandonase +la India y se pusiera al servicio de España. El 20 de noviembre del +citado año, Alburquerque, al frente de una escuadra compuesta de 23 +buques con 1.600 individuos de tropa, se presentó a la vista de Goa +y comenzó el ataque. El 25 de noviembre tomó la ciudadela por asalto +y en seguida la ciudad. Los portugueses acuchillaron con verdadera +crueldad a los musulmanes, lo mismo a los hombres que a las mujeres y +a los niños. Comprendieron los portugueses que para hacer de Goa el +centro del comercio entre el Occidente y la India anterior, necesitaban +apoderarse también de Malaca. El 1.º de julio de 1511 se puso enfrente +de Malaca. El sultán Mahmud encargó la dirección de la defensa de la +plaza a su hijo; pero, después de valerosa resistencia, cayó Malaca +a mediados de agosto. A los mahometanos, lo mismo que en Goa, no se +les dió cuartel. Portugal, pues, se estableció en la India, cuyos +príncipes, aunque de mala gana, reconocieron la soberanía de aquella +nación. + +La impresión que causó en Europa la conquista de Malaca, fué inmensa. +El rey D. Manuel escribió al Papa, con fecha 6 de junio de 1513, +participándole las conquistas de la India; León X respondió con el +breve _Significavit nobis_, de 5 de septiembre del mismo año. Como el +sultán de Egipto no cesara de excitar a los príncipes indios para que +se levantasen contra los portugueses, prestándoles también auxilios +de buques y tropas, el rey D. Manuel instó al capitán general que +emprendiese una expedición al mar Rojo, con el objeto de cerrar, +tal vez en absoluto, el camino más importante del comercio árabe +con la India. En los comienzos del año 1513 preparó Alburquerque la +expedición, aunque sin prometerse felices resultados, indicándolo así +la comunicación que pasó a sus capitanes, diciéndoles que el rey D. +Manuel le había mandado diferentes veces hacer aquella expedición, +exigiéndole, por último, que la realizase en seguida. + +Púsose en camino el 18 de febrero del citado año con 20 buques, 1.700 +soldados portugueses y 800 soldados indios. En el puerto de Soco +(isla de Socotora), hizo provisión de agua dulce, penetró en aquel +mar interior que separa dos continentes, dirigiéndose a la ciudad de +Aden, que entonces, como al presente, era la llave del mar Rojo. A +Aden llevaban los buques malabares los productos de la India, y a Aden +acudían a hacer sus compras los comerciantes árabes. El gobernador +de Aden se llamaba Aben-abdel-vahal, que se preparó a resistir a los +portugueses. Comenzó la lucha, teniendo que retirarse Alburquerque +ante el decidido arrojo de los árabes. Aunque con ánimo de volver a +la lucha con más fuerzas, se dirigió a ocupar algunas islas del mar +Rojo, encaminándose hacia la de Camarán, situada en el golfo Arábigo +y cerca de la ciudad de Lohaya (a los 15°, 51' de latitud Norte y 40° +32' de longitud Este del Meridiano de Greenwich). En la isla abundan +los pozos de agua dulce. Permaneció algún tiempo en ella Alburquerque; +mas aquel clima cálido le causó muchas bajas, decidiéndose al fin a dar +la vuelta a la India. El 13 de julio pasó por Aden, y el 4 de agosto +tocó en el puerto de Diu, cuyo gobernador, Melec Eias, le permitió +el establecimiento de una factoría. Siguió ejemplo tan generoso el +emperador de Calcuta. Entonces los portugueses, correspondiendo a la +amistad de los indios, levantaron el bloqueo de las costas, dieron +pasaportes a los buques mercantes mahometanos y el comercio volvió a +florecer. Al año siguiente (1514), Pedro de Alburquerque, sobrino del +capitán general, fué a Ormuz para cobrar el tributo anual; y Jorge de +Alburquerque se dirigió con tropas frescas a Malaca, de cuya defensa +hubo de encargarse. + +Cuando Alfonso de Alburquerque se ocupaba en arreglar los asuntos +interiores de la India, recibió carta del Rey, ordenándole que marchase +inmediatamente para Ormuz. Allá se encaminó, partiendo desde Goa el +21 de febrero de 1515 con 27 buques, 1.500 soldados portugueses y +700 indios. Aunque reinaba en Ormuz Rais Nordin, viejo y débil, el +verdadero gobernador era el persa Rais Ahmed, su sobrino. Ya estaba +decidido Ahmed a reconocer la soberanía del shah de Persia, única +manera de librarse del tributo molesto impuesto por los portugueses; +mas lo impidió la oportuna llegada de Alburquerque el 26 de marzo. +Dueño el capitán general de la ciudadela, nombró gobernador de ella a +su sobrino Pedro. En seguida, comprendiendo que Ahmed era un obstáculo +para sus planes, le hizo matar, restableciendo en su antiguo poderío +al anciano Rais Nordin, si bien los portugueses dominaban con su +flota el mar y desde la ciudadela a Ormuz. Dió muestras Alfonso de +Alburquerque de hábil político, mandando una embajada a Ismail, shah +de Persia, estableciéndose la más cordial amistad. Contribuyó a ello +la enemiga que a causa de la religión había entre persas y árabes, +pues los primeros eran mahometanos siitas y los segundos mahometanos +sunnitas. Enfermo el capitán general de disentería, oyendo el parecer +de los médicos, se decidió a volver a la India, zarpando de Ormuz en +los primeros días de noviembre. Al pasar por la costa de Omán, cerca +de Calhat, recibió la noticia por un barco árabe que venía de Diu, +que el Rey, desconociendo sus relevantes méritos, le había quitado el +mando, siendo nombrado sucesor suyo Lope Soarez. Con amargura exclamó +entonces: «¿Capitán general López Soarez? ¿No había otro? ¿Y el Rey +me envía con el caracter de capitanes y secretarios a hombres como +Diego Méndez y Diego Pereira, a quienes por sus delitos he enviado yo +presos a Portugal? Por servir al Rey me he enemistado con esta gente, y +ahora por amor de ellos me retira su confianza.» Deseaba por momentos +llegar a Goa, donde encontraría cartas que le explicasen su destitución +y en las cuales esperaba por lo menos que el Rey reconociera sus +méritos. Por consejo de sus amigos escribió a Don Manuel su última +carta: «Señor--le decía--estas son las últimas palabras que dirijo a +V. M., agobiado por la desgracia, después de tantas relaciones como +le he escrito con alegría y brío. Dejo aquí un hijo (natural) Blas +Alburquerque, y suplico a V. M. premie en él mis méritos. Los asuntos +de la India hablarán por sí y por mí.» Alburquerque murió a la vista de +Goa el 16 de diciembre de 1515, cuando contaba sesenta y tres años. + +Ingrato fué el rey Don Manuel con el más notable de los caudillos +portugueses en la India. Los enemigos de Alburquerque le calumniaron +diciendo que quería hacerse soberano independiente de los citados +territorios, como lo indicaba los nombramientos que hizo en favor de +sus sobrinos, confiándoles la defensa de Malaca y de Ormuz. Jamás +pensó Alburquerque en ello, proponiéndose solamente nombrar en las +citadas plazas jefes de su confianza para mejor conservarlas en la +corona de Portugal. Alburquerque era justiciero, enérgico, generoso y +valiente hasta la temeridad. Así como Alejandro el _Macedónico_ procuró +que jóvenes griegos se casasen con mujeres asiáticas, Alburquerque +favoreció los matrimonios de los portugueses con jóvenes indias. A cada +nuevo matrimonio regalaba de los fondos públicos 18.000 reis; a los +portugueses que se establecían en el país repartió las casas y campos +de los musulmanes expulsados. Lo mismo que Colón, pensó en proyectos +absurdos y extravagantes; el genovés quiso conquistar la Palestina, y +el preclaro hijo de Portugal, entre otros proyectos, tuvo el de hacer +una expedición al mar Rojo, conquistar a Medina y llevarse los huesos +de Mahoma, con el objeto de obtener después en cambio el Santo Sepulcro +de Jerusalén, rescatándole del poder de los infieles. Los tres primeros +sucesores de Alburquerque no valían lo que él. Lope Soarez (1515-1519) +y Diego López de Sequeira (1519-1521) sufrieron algunos reveses, como +también Duarte de Meneses. Murió Don Manuel el Grande el 13 de enero +de 1521, sucediéndole su hijo Juan III; el nuevo monarca nombró como +sucesor de Meneses, con el título de virrey, al muy ilustre Vasco de +Gama. El 23 de septiembre llegó el nuevo virrey a Goa, dedicándose +inmediatamente a examinar la administración, harto desorganizada. Por +desgracia, murió el 24 de diciembre de 1524 en Cochin, y como Colón, +fué sepultado en un convento de San Francisco[649]. + + [649] Trasladáronse sus restos a Portugal, año 1538, y + sepultados en Vidigueira, donde el populacho destruyó el + sepulcro el 1840. + +Enrique de Meneses sucedió a Vasco de Gama, que murió el 1526; después +gobernó Lope Vaz de Sampayo, y en seguida Nuño de Acuña (1528-1538), +terminando con él los grandes gobernadores de la India. Coronóse +de gloria en la conquista de la plaza de Diu, ciudad importante y +puerto formidable del reino de Guzerat. Dicha conquista ocasionó +guerra sangrienta con los turcos, los cuales tuvieron empeño en +reconquistarla. García de Noronha, sucesor de Nuño de Acuña, llegó +a Goa el 11 de septiembre de 1538 con una escuadra. No guardó +consideración alguna a su antecesor, hasta el punto que, pretextando +de que le hacían falta todos los buques, no quiso darle uno para su +viaje de regreso. «El hombre--escribe el Sr. Sophus Ruge--que había +ensanchado y engrandecido el poder de Portugal tan gloriosamente, el +que había levantado las fortalezas de Diu, Basein y Chalí, que según +Barros, eran tan importantes como Ormuz, Malaca y Goa, conquistadas por +Alburquerque, tuvo que contratar a su costa un barco para salir de la +India»[650]. Nuño de Acuña tuvo que prolongar su estancia en Cananor +hasta enero de 1538, y, cuando se embarcó, llevaba el germen de próxima +muerte. En efecto, siete semanas después falleció. Preguntándole en +sus últimos momentos si quería que llevasen su cadáver a Portugal, +contestó: «Si Dios tiene determinado que muera en el mar, quiero que +el mar sea mi tumba. La patria que tan ingrata se ha portado conmigo, +no debe conservar mis huesos.» También Publio Escipión, el vencedor +de Aníbal, terminó sus días en voluntario destierro, y al tiempo de +morir prohibió a sus parientes que llevasen su cuerpo a aquella ingrata +patria por la cual tanto había peleado y en la que reposaban las +cenizas de sus antepasados. + + [650] Ob. cit., pág. 78. + +Respecto al establecimiento de los portugueses en las Molucas +(Oceanía), después que el gran Alburquerque se hubo apoderado de +Malaca, envió a Antonio de Abreu con tres buques para visitar las +Molucas o islas de las especias (Halmaheza o Gilolo, Ternate y Tidor. +Ceram, Amboina, Banda y otras). Zarparon en diciembre de 1511 y fueron +a la costa septentrional de Java, luego a Amboina y por último a Banda. +Descubiertas las Molucas, último objeto de la política mercantil de +Portugal, Abreu regresó a Malaca y después a Portugal, en tanto que +Francisco Serrao, capitán de uno de los citados tres barcos[651], +pasaba a Ternate y se hacía amigo del Sultán del país, el cual era el +más poderoso de las Molucas, pues cada isla tenía su jefe o soberano +propio. Sucedió que un barco malayo con carga de especias y que varó +en la playa de Java, llevó la noticia a Malaca (1513) de las aventuras +de Serrao. Entonces se despachó a Antonio de Miranda de Azevedo con +una escuadra para ir a buscar a Serrao y demás compatriotas. Llegó +Azevedo, quien se encontró con que los dos sultanes rivales de Ternate +y de Tidor, que habían oído las hazañas de los portugueses, solicitaron +su amistad, y ambos le ofrecieron terreno para establecerse en su isla +respectiva, creyendo cada uno poder vencer a su rival con el auxilio +de los extranjeros. No aceptó el ofrecimiento Miranda de Azevedo, +quien se limitó por lo pronto a cumplir la orden que se le había +dado, llevándose la tripulación y dejando a Serrao en Ternate. Entre +las cartas que dió a Miranda para que éste las llevase a sus amigos +de la India, se halla una dirigida a Fernando de Magallanes, en la +cual exageraba la distancia de Malaca a las Molucas. Esta carta tuvo +consecuencias de gran importancia, porque no dudando Magallanes de la +veracidad de un amigo y creyendo exactas las distancias, tuvo como +cierto que las Molucas se hallaban más allá del Meridiano fijado como +límite entre los descubrimientos de españoles y portugueses. Fundándose +en estos hechos, determinó ir a las Molucas desde España, siguiendo la +ruta occidental, y tomar posesión de ellas en nombre del Rey Carlos I. + + [651] Francisco Serrao no solamente tuvo la desgracia de que + naufragara el buque que sacó de Malaca, sino que también + perdió otro adquirido en Banda. + +El portugués Tristán de Meneses en el año 1518 llegó a las Molucas, +encontrándose con Serrao en Ternate. Aunque el sultán de la citada isla +se ofreció a construir una factoría para los portugueses, Meneses no +aceptó el ofrecimiento, diciendo que su Rey le había mandado sólo a +comprar especias. Llenó su buque y tres más del país, dando el mando +de los últimos a Serrao, a Simón Correa y a Duarte da Costa. Terrible +tempestad dispersó la flotilla poco después de haber salido de Ternate, +teniendo que cobijarse Meneses en Banda, y los tres barcos del país +regresaron a las Molucas. Meneses se dirigió luego a las Molucas en +busca de sus compañeros, a quienes encontró en lucha con los indígenas +y llevando, desgraciadamente, la peor parte; entonces marchó a Amboina, +completó su cargamento y regresó solo a Malaca. Serrao pudo librarse de +la muerte que sufrieron las tripulaciones de los buques citados en la +isla de Batian y se quedó en Ternate. + +Conocidos semejantes hechos en Lisboa, el Gobierno decidióse a enviar +respetable escuadra a las Molucas, confiando el mando a Antonio Brito. +Salió Brito de Portugal el año 1521 y después de sufrir terrible +tempestad, pudo llegar en febrero de 1522 a la isla de Banda; luego a +la de Batian, donde castigó a sus habitantes por la muerte que dieron +a los de la escuadra de Meneses; y al pasar por delante de Tidor, vió +con sorpresa a los españoles establecidos en la isla. Allí averiguó que +dos buques de una expedición mandada por Magallanes, ya al servicio de +Carlos I, había llegado a Tidor, siendo bien recibidos por el sultán +de la isla, hasta el punto de haberse quedado en calidad de factor, +después que se marcharon los dos barcos, Juan de Campos. Brito dispuso +que Campos fuera a Ternate, isla siempre fiel a los portugueses, +donde debió haber muerto el famoso capitán Serrao. Si estuvo acertado +Brito haciendo construir una fortaleza a la que dió el nombre de +San Juan Bautista, cerca de la ciudad, mereció severas censuras por +haber intervenido en el gobierno interior y supremo de la isla. Como +para nuestro objeto no tienen interés tales hechos, recordaremos que +durante el gobierno de Brito en las Molucas llegó Jorge de Meneses, +habiendo salido de Malaca el 22 de agosto de 1526, a un puerto de +Borneo, pasó después entre Joló y Mindanao, viniendo a parar a la +costa Septentrional de la Nueva Guinea, isla que se halla al Este de +las Molucas. Meneses, descubridor de la Nueva Guinea, arribó a Ternate +en mayo de 1527. Desde Ternate mandó también Brito una flota que +descubrió la isla de Célebes, la cual se halla al O. de las Molucas, y +cuyos habitantes no dejaron desembarcar a los portugueses, quienes a +su regreso a Ternate, fueron llevados por el monzón a la playa de una +de las islas Marianas o de los Ladrones, descubiertas ya entonces por +Magallanes y situadas al E. de Filipinas. Relevado Brito, fué nombrado +para sucederle García Henríquez. Más adelante los españoles dirigieron +expediciones a aquellas lejanas tierras, mereciendo entre todos el +primer lugar el guipuzcoano Miguel López de Legazpi. + + + + +APÉNDICES + + + + +A + + +Entre los que censuraron con más acritud la dominación española, se +hallan los sabios D. Jorge Juan y D. Antonio Ulloa. Después de la +expedición científica que en el año 1735 hicieron los mencionados +marinos españoles en compañía de los franceses MM. Godin, Bouger y +la Condamine, aquéllos se dedicaron a estudiar el estado social del +Perú. «Ellos viajaron de pueblo en pueblo, indagando por todas partes +cuanto podía conducir a su intento, tomando informe de las personas +más desinteresadas, inteligentes y rectas, sobre aquellas cosas cuyo +conocimiento no podían adquirir por su propia experiencia, y procurando +siempre descubrir la verdad con la calificación de las noticias y con +la repetición o examen de los sucesos»[652]. + + [652] _Noticias secretas de América_, publicadas por David + Barry, parte I, prólogo III. Londres, 1826. + +Trasladaremos a este lugar algunos párrafos de la citada obra. Afirman +Jorge Juan y Ulloa que los indios que se llaman libres se hallaban en +peor situación que los esclavos africanos, añadiendo luego: «La tiranía +que padecen los indios nace de la insaciable hambre de riquezas que +llevan a las Indias los que van a gobernarlos, y como éstos no tienen +otro arbitrio para conseguirlo que el de oprimir a los indios de +cuantos modos puede suministrarles la malicia, no dejan de practicar +ninguno, y combatiéndolos por todas partes con crueldad, exigen de +ellos más de lo que pudieran sacar de verdaderos esclavos suyos».[653]. +«Los indios son unos verdaderos esclavos en aquellos países, y serían +dichosos si no tuvieran más de un amo a quien contribuir lo que +ganan con el sudor de su trabajo; pero son tantos, que al paso que +les importa cumplir con todos, no son dueños de lo más mínimo que +con tanto afán y trabajo han adquirido...»[654]. «La iniquidad es +todavía mayor en los casos de justicia, pues nada desean más aquellos +jueces que una ocasión de querella o riña para dejarlos enteramente +arruinados...»[655]. «Es dicho común de los hombres más juiciosos y +timoratos de aquellos países, que si los indios llevan por Dios los +trabajos que pasan durante su vida, serían dignos de que al punto que +espirasen los canonizase la iglesia por santos; el continuo ayuno, la +perpetua desnudez, la constante miseria, la interminable opresión y el +castigo exorbitante que sufren desde que nacen hasta que mueren, es +más que suficiente penitencia para satisfacer en este mundo todos los +pecados que les puedan ser imputados»[656]. «Siempre que caminábamos, +era la regular diversión en la molestia de la jornada, la conversación +de los indios que nos servían de guías; y lo primero que nos informaban +era sobre la familia que tenía el cura del pueblo a donde nos +encaminábanos, siendo bastante el preguntar cómo se portaba la mujer +del cura, para que ellos nos instruyesen en el número de las que le +habían conocido, los hijos e hijas que habían tenido en cada una, sus +linajes y hasta las más pequeñas circunstancias de lo que con ellas +sucedía en los pueblos»[657]. + + [653] Ob. cit., segunda parte, pág. 231. + + [654] Ibidem, pág. 238. + + [655] Ibidem, pág. 239. + + [656] Ibidem, pág. 292. + + [657] Ob. cit., pág. 349. + +«Cuando nosotros pasábamos (año 1741) por aquel pueblo (Lambayeque) +para Lima, sucedió que un simple clérigo tuvo atrevimiento para +intentar apalear al Corregidor porque fué a su casa a sacar un reo +que acababa de dar de puñaladas a un vecino y se había retirado a +ella; en fin, allí es donde no hay poder para que exerca el suyo la +justicia»[658]. «Cuando pasamos por Panamá se hallaba aquella Audiencia +en un estado tan corrompido y tan desacreditada la justicia, que entre +los sujetos que formaban aquel tribunal, había uno (cuyo desahogo +sobresalía al de los demás), el cual tenía a su cargo el ajustar los +pleitos y convenirse con los interesados en el importe de la gracia que +se les había de hacer»[659]. «Entre los vicios que reinan en el Perú, +el concubinaje, como más escandaloso y más general, deberá tener la +primacía. Todos están comprendidos en él, europeos, criollos, solteros, +casados, eclesiásticos, seculares y regulares...»[660]. «Pero lo que +se hace más notable es que los conventos estén reducidos a públicos +burdeles...»[661]. + + [658] Ibidem, pág. 447. + + [659] Ibidem, pág. 464. + + [660] Ibidem, pág. 490. + + [661] Ibidem, pág. 494. + + + + +B + + PROVISIÓN DE LOS REYES MANDANDO SUSPENDER EL CONOCIMIENTO DE LOS + NEGOCIOS Y CAUSAS CRIMINALES CONTRA LOS QUE VAN CON CRISTÓBAL COLÓN + FASTA QUE VUELVAN[662]. + + [662] _Archivo de los duques de Veragua._--_Colec. de doc. + inéd., etc._, tomo XIX, págs. 465-467. + + +Don Fernando e Doña Isabel, por la gracia de Dios Rey e Reina de +Castilla, de Leon, de Aragon, de Secilia, de Granada, de Toledo, de +Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, +de Córcega, de Murcia, de Jaen, de los Algarbes, de Algeciras, de +Gibraltar e de las Islas de Canarias: Condes de Barcelona; Señores +de Vizcaya e de Molina; Duques de Atenas e de Neopatria; Condes de +Rosellon e de Cerdania; Marqueses de Oristan e de Gociano: A los +de Nuestro Consejo e Oidores de la Nuestra Abdencia, Corregidores, +Asistentes, Alcaldes e Alguaciles, Merinos e otras Justicias +cualesquier de cualesquier Cibdades e Villas e Logares de los nuestros +Reinos e Señoríos, e a cada uno e cualquier de Vos a quien esta Nuestra +Carta fuese mostrada, o su traslado signado de Escribano publico, salud +e gracia. Sepades que Nos mandamos ir a la parte del Mar Oceano a +Cristobal Colon a facer algunas cosas complideras a Nuestro servicio, e +para llevar la gente que ha menester en tres carabelas que lleva, diz +que es necesario dar seguro a las personas que con el fueren, porque +de otra manera no querrian ir con el, al dicho viage; e por su parte +Nos fue soplicado que ge lo Mandasemos dar, o como la Nuestra Merced +fuere; e Nos tovimoslo por bien. E por la presente damos seguro a +todas e cualesquier personas que fueren en las dichas carabelas con el +dicho Cristobal Colon en el dicho viage que hace por Nuestro mandado +a la parte del dicho Mar Oceano, como dicho es, para que no les sea +fecho mal ni daño ni desaguisado alguno en sus personas ni bienes, ni +en cosa alguna de lo suyo, por razón de ningun delito que hayan fecho +ni cometido fasta el dia desta Nuestra Carta, e durante el tiempo que +fueren e estubieren alla con la venida a sus casas e dos meses despues. +Porque vos Mandamos a todos, e a cada uno de Vos en vuestros logares +e jurisdiciones, que no conoscais de ninguna cabsa criminal tocante +a las personas que fueren con el dicho Cristobal Colon en las dichas +tres carabelas, durante el tiempo susodicho; porque Nuestra Merced e +voluntad es, que todo ello este asi suspendido. E los unos ni los otros +no fagades ni fagan ende al por alguna manera, so pena de la Nuestra +Merced e de diez mil maravedis para la Nuestra Camara a cada uno que lo +contrario ficierede. E demas Mandamos a cualquier Escribano publico que +para esto fuere llamado que deende al que vos la mostrase testimonio +signado con su signo, porque Nos Sepamos en como se cumple Nuestro +mandado. Dada en la Nuestra Cibdad de Granada a treinta dias del mes +de Abril, Año del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo de mil e +cuatrocientos e noventa y dos años.--_Yo el Rey._--_Yo la Reina._--Yo +Joan de Coloma, secretario del Rey e de la Reina Nuestros Señores, la +fice escrebir por su mandado.--(_Esta firmada._) + +En las espaldas está sellada en papel con cera colorada, y +tiene las notas siguientes:--_Acordada su firma._--_Rodericus, +Doctor._--(_Esta firmado._)--_Francisco de Madrid, Chanciller._--(_Esta +firmado._)--_Derechos nihil._--(Esta rubricado). + +Del mismo modo, antes de partir Cristóbal Colón a su tercer viaje, +los Reyes Católicos, mediante Real Provisión de 22 de junio de 1497, +concedieron indulto a todos los súbditos y naturales de estos reinos +que hubiesen cometido cualquier delito, con algunas excepciones, con +tal que fuesen en persona a servir en la Isla Española a sus expensas, +por cierto tiempo. + +«Los condenados a pena de muerte eran indultados totalmente pasando +allí sólo dos años, y uno únicamente de estancia en la misma libraba +de todas las condenas y penas inmediatas a la última. De esta +manera, exceptuados los casos de herejía, lesa magestad, incendio y +falsificación de moneda, todos los estafadores, perjuros, falsarios, +ladrones y asesinos, yendo a sus costas a la Española, podían +volver plenamente rehabilitados a Castilla al cabo del tiempo ya +dicho...»[663]. + + [663] Véase conde Roselly de Lorgues, _Cristóbal Colón_, tomo + I, págs. 411 y 412. + + + + +C + +REAL CÉDULA DADA EN MADRID 15 DE ABRIL DE 1540[664]. + + +El Rey: Por quanto Nos somos informados, que en la Provincia de +Tierra Firme, llamada Castilla del Oro, ay echa Ordenanza, usada y +guardada, para que a los negros que se alzaren se les corten los +miembros genitales, y que a acaescido cortarselos a algunos, y morir +dello, lo qual demás de ser cosa mui deshonesta, y de mal exemplo, se +siguen otros inconvenientes, é visto por los del nuestro Consejo de +las Indias: Fué acordado que devia mandar dar esta mi cédula en la +dicha razon por la qual proivimos y defendemos que de aquí adelante +en manera alguna no se egecute la dicha pena de cortar los dichos +miembros genitales, que si necesario es, por la presente rebocamos +qualquier Ordenanza que cerca de lo suso dicho esté echa, y mandamos +a los nuestros oydores de la nuestra Audiencia é Chanzilleria Real de +la dicha Provincia de Tierra Firme, y al Reverendo en Christo Padre +Obispo de la dicha Provincia que ordenen la pena que se deve dar a los +negros que se alzaren, y envien al dicho nuestro Consejo de las Indias +relacion de la pena que assi acordaren que se les dé, y entre tanto que +la envian y se ve, y se provee lo que convenga, Mandamos a las nuestras +Justicias de la dicha Provincia que cada, y quando se alzaren los +dichos esclavos negros ó cometieren otro delito, los castiguen conforme +al delito que hicieren.--_Fray García Cardenalis Hispalensis._ + + [664] _Arch. hist. nac._--_Cedulario índico_, tom. IX. núm. + 256, págs. 147 v.ª y 149. + + + + +D + + +De una carta de D. Francisco Pi y Margall dirigida a los Estados Unidos +de América, trasladamos aquí lo que creemos más interesante en el +asunto de que se trata[665]. + + [665] Publicóse dicha carta en _El Nuevo Régimen_ de 28 de + agosto de 1909, y se volvió a publicar en el mismo periódico + el 31 de diciembre de 1915. + + «Me dirijo a tí, República del Norte, desde una nación que te + ultraja y te odia, por creerte cómplice de los insurrectos de + Cuba. Si respecto a Cuba de algo debiera yo acusarte, sería de + haberte conducido sobradamente remisa y floja. _...América para los + americanos_; ese ha de ser tu criterio y tu grito de combate. + + Como de los europeos es Europa, de los americanos ha de ser + América. No consentirían los europeos colonias ni en sus playas ni + en sus islas, y no hay razón para que los americanos las consientan + en las suyas. Siete siglos llevaron en Europa los árabes, y no se + paró hasta arrojarlos a las costas de Africa; seis siglos llevan en + Europa los turcos, y se conspira incesantemente para rechazarlos al + Asia. Por dos veces ha intentado Rusia en este siglo apoderarse de + Constantinopla... + + Europa anda como nunca desalada por ejercer imperio sobre extrañas + gentes. No obró en siglo alguno con mayor descaro ni mayor + violencia. + + Ve ahora los principios que invoca para sus conquistas. Te + detallaré a continuación los medios que emplea. + + Hoy, como en el siglo XVI, tiene por principio inconcuso que las + tierras ignoradas son del que las descubre. En vista de este + principio, Colón, al llegar a Guanahaní, bajó a la costa, enarboló + el estandarte de Castilla, tiró de la espada, y por ante escribano + tomó posesión de la isla. En virtud de este principio hicieron otro + tanto los demás descubridores de América. Hasta del mar del Sur + u Océano Pacífico tomó posesión en parecida forma Vasco Núñez de + Balboa. Metióse en el agua hasta las rodillas, llevando embrazado + el escudo, en una mano la espada, en la otra el pendón de Castilla, + y por ante escribano tomó _posesión corporal y real_, no sólo de + aquel mar, sino también de sus tierras y sus costas, y sus puertos + y sus islas, y los reinos y provincias anexos. Se aplica hoy este + principio con una exageración muy semejante a la de Vasco Núñez. Se + toma posesión apenas se ha puesto el pie, en un lugar de Africa, de + territorios inmensos que no se ocuparán en años, tal vez en siglos. + Se la toma de lo que no se domina, bautizándolo con el nombre de + _zonas de influencia_. + + El principio es evidentemente falso. Podrá ocuparse lo que otro no + ocupe, no lo que ocupen pueblos cultos o bárbaros. Se ocupan en + este caso tierras y hombres, cosa que no prescriben la dignidad + ni la naturaleza de seres racionales y libres. Las tierras que + se ocupan, constituye, por otra parte, la patria de los que las + pueblan: no hay derecho a quitársela, lo hay tanto menos en hombres + que se consideran obligados a defender en todo tiempo y a todo + trance la integridad de su patria; ¿cómo se han de considerar + con derecho a defenderla si están siempre dispuestos a violar la + integridad de la patria ajena? + + Un pueblo no puede cambiar su condición porque otro lo descubra. + El descubrimiento es para él completamente extraño, tan extraño, + que ni aun descubridor se considera. Recibe el pueblo descubridor + como recibía antes los de sus alrededores; y, si por acaso lo ve + de otro color o con otras condiciones, lo mira con curiosidad y + aun lo agasaja, mientras no lo ve con ánimo hostil y en son de + guerra. Entre el pueblo descubridor y el descubierto cabe que se + establezcan relaciones de amistad y de comercio, nunca de vasallaje. + + Descubrió Europa la América y se creyó con derecho a sojuzgarla; si + América hubiese descubierto a Europa, ¿habría reconocido Europa en + América el derecho de someterla? + + El principio es antihumano, irracional, absurdo. ¿No parece mentira + que lo aplique aún Europa, blasonando, como blasona, de ser la más + culta parte del mundo? + + * * * * * + + Sigue aún Europa otro principio. Colonizar es civilizar, dice; + porque amo la civilización, llevo mis soldados a las tierras de + Africa y a las de apartadas regiones. + + ¿No cabe, según esto, civilizar sino por la violencia? La Historia + lo desmiente. Siglos vivieron en nuestras costas los fenicios y + los griegos sin lucha ni contiendas. Cuando fuimos nosotros a + América, hasta con alborozo nos recibieron los habitantes de Haití; + a creernos bajados del cielo llegaron. Desvivíanse aquellos hombres + por servir a Colón, sobre todo cuando encalló en sus playas una + de nuestras naves. Bajaron más tarde Orellana por el Amazonas y + Ochagana por el Apure, sin que los hostilizaran, antes bien, los + recibieron con agrado los pueblos de las orillas. + + En la América del Norte compró Guillermo Penn tierras a los + delawares, y cuando los delawares quisieron faltar al compromiso, + tuvo en su defensa a los iroqueses. + + En México, ¿quién duda que Hernán Cortés habría podido establecer + buenas relaciones entre nosotros y los aztecas, si en vez de + haber ido allí con aparato de guerra se hubiese limitado a + presentarse como un embajador de don Carlos? Aun habiendo entrado + en Tenochtitlan con infantes, caballos, arcabuces y cañones, habría + podido enlazar pacíficamente los dos pueblos, si no se hubiese + empeñado en poner aquella nación bajo la obediencia del rey de + España y obligarla al pago de tributos. + + Por el bárbaro sistema de conquista hirió Europa los sentimientos + y destruyó la civilización de los pueblos cultos y no domó, en + cambio, los salvajes, vivos y enérgicos, aun después de cuatro + siglos, así en América como en Oceanía. + + Por el comercio se debe ganar a los pueblos y no por la destrucción + y la guerra. Aun los más salvajes acogen bien a sus semejantes + cuando no tienen razón de temerlos. Son en general más humanitarios + y menos egoístas que nosotros, y no nos rechazan. Los escandinavos, + en sus primeras excursiones a las islas y costas Orientales de + América, no encontraron, como es sabido, en los indígenas la menor + resistencia. + + ¡La conquista medio de civilización! A nosotros, los españoles, nos + conquistaron los cartagineses, los romanos, los godos y los árabes, + y en este siglo los franceses, que llegaron a tener aquí un Rey + en el trono; debiéramos ser y no somos el pueblo más culto de la + tierra. Ni fueron los romanos vencedores los que en los antiguos + tiempos civilizaron a los griegos vencidos, sino los griegos + vencidos los que civilizaron a sus vencedores. Ni fué aquí tampoco + la gente goda la que nos civilizó a nosotros, sino nosotros los que + hubimos de civilizar a la gente goda. + + Cuando en nuestros pocos años de esplendor fuimos a América y la + conquistamos, lejos, por otro lado, de civilizarla, destruímos + la civilización de México y el Perú, sin hacerlos más felices, + antes oprimiéndoles bajo el peso de males como en los anteriores, + ni en los posteriores siglos los registra la historia. De tal + manera fuimos su azote, que se nos supuso escogidos por Dios para + instrumento de sus venganzas. Vivía el Perú precavido contra las + malas cosechas, y el hambre y nosotros suprimimos incesantemente + las precauciones. Eran los mejicanos gente dócil y los hicimos + díscolos. ¿Dimos después al uno ni al otro pueblo mayor libertad? + Respondan las encomiendas. No compensa el bien que pudimos + hacerles, los horribles males que les infligimos. + + Destruímos civilizaciones que debimos limitarnos a corregir, y poco + o nada pudimos hacer en mucho tiempo con los pueblos salvajes. Los + hay todavía después de cuatro siglos, en las dos Américas. No se + los trae a la civilización; se los va aniquilando. + + No es fácil que sean otros los resultados. Lo primero que procura + el conquistador es asegurar su conquista, reduciendo los vencidos + poco menos que a la servidumbre. Piensa a continuación en hacerle + fuente de riqueza para su pueblo, y ya condena los indígenas a + rudos e ímprobos trabajos, ya les arrebata la hacienda, ya los + agobia con excesivos tributos, que los aisla y los condena a que + no se surtan de otros productos que los de su agricultura y de + su industria. Un monopolio en nuestra pró hicimos nosotros del + comercio de América durante siglos. Si en el país conquistado hace + el pueblo conquistador mejoras, atendiendo a sus intereses, y no al + de los vencidos, las realiza. + + En el terreno moral no pone ahinco el conquistador, sino en + fanatizar a los indígenas. Ve en el fanatismo un medio de + consolidar su obra, y lo utiliza. Los somete a continuas prácticas + religiosas, y de ahí que le presente como imagen de Dios al + sacerdote. Esto hicimos nosotros en toda América, y esto en las + islas Filipinas..... + + La instrucción ¡cuán poco la desarrollaron los conquistadores! Ven + en ella un enemigo; ven, por el contrario, en la ignorancia otro + medio de mantener sometidos a sus vasallos. Ya que den la primera + enseñanza, la neutralizan, esclavizando el pensamiento, y tal vez + cerrando a piedra y lodo las fronteras para los libros de otros + pueblos... + + Ciega en su afán de dominación, Europa rara vez consulta la + voluntad de los que intenta poner bajo su dominio. Emplea, aquí + la fuerza; allí el más punible dolo; y al otro día de haber + tomado posesión de sus usurpaciones, castiga hasta con la pena + de muerte a los que se le rebelan. De bandoleros y de foragidos + los acusa ella, que para sojuzgarlos no ha ejercido sino actos + de bandolerismo. Tutora se llama luego de sus oprimidas gentes, + y no encuentra nunca razón de emanciparlas. Si después de siglos + se alzan por su independencia, de ingratas las califica y como + criminales vuelve a tratarlas. Años y años lucha por retenerlas, + sin perdonar sacrificios de oro y sangre. ¿Qué no debiste sufrir + tú por conseguir la libertad que tanto te ha engrandecido? ¿Qué + no debieron sufrir las colonias que nosotros teníamos de México + a Chile? Debieron nacer hombres del temple de Washington y de + Bolívar para que América pudiera sacudir el yugo de sus seculares + opresores... + + Haz tú de América la antítesis de Europa, República de Washington. + Trabaja cuanto puedas por arrojar de tu continente hasta la sombra + de la monarquía. Presta, presta, como antes te dije, tu influjo y + tus armas a las colonias que luchan por su independencia. Te lo + exige la Humanidad y te lo exige tu historia. Negar a los pueblos + de la América española el derecho a la independencia, decía, el año + 1821, una Comisión de tu Congreso, sería renunciar a la nuestra; no + olvides nunca estas palabras. + + No olvides tampoco las que escribió Bolívar en su programa del 2 + de Agosto de 1824: _La libertad del Nuevo Mundo es la esperanza + del Universo_. Defiende y escuda esa libertad donde quiera que + esté en peligro. En Europa, no sólo hay aún naciones regidas por + el absolutismo; en las libres es aún de temer que el absolutismo + renazca... + + Así termina la notabilísima carta: «¡República de Washington! + Cansada de tu aislamiento, te ingieres ya en los negocios de Europa + a la manera de la Europa misma. Apártate de tan cenagoso camino + y sigue el que podrá llevarte a la regeneración del mundo. Tú + tienes hoy en tus manos la fuerza, la libertad, la industria, la + ciencia. Tu poder te impone deberes que no puedes dejar de cumplir + sin violar los fueros de la Humanidad y los de la Justicia. Aun la + cuestión social puedes resolver por la anchurosa vía que te está + abierta. + + F. PI Y MARGALL. + + _Madrid, 10 de noviembre de 1896._» + + + + +E + + +GONZALO FERNÁNDEZ DE OVIEDO. + +Nació Gonzalo Fernández de Oviedo en Madrid en agosto de 1478. A los +trece años entró al servicio del príncipe Don Juan, y a la muerte de +dicho heredero de la Corona logró continuar en la corte y servir a los +Reyes Católicos. Adquirió gran amistad con Diego y Fernando, hijos de +Cristóbal Colón, como también con Vicente Yáñez Pinzón, Fray Nicolás +de Ovando y otros personajes. Estuvo en Italia y recorrió algunas +poblaciones de España. Asistió en Dueñas (Palencia) al casamiento de +Don Fernando el _Católico_ con Doña Germana, y fué testigo de las +diferencias entre dicho Don Fernando y Don Felipe el _Hermoso_. El +emperador Carlos V le honró mucho y le mandó escribir la _Historia +General y Natural de Indias_. + +Hizo su primera expedición al Nuevo Mundo, saliendo del puerto de +Sanlúcar el 11 de abril de 1514. En la misma expedición, y tal vez en +el mismo barco, iba también Bernal Díaz del Castillo; volvió a España +en el año siguiente. Varias veces hizo los mismos viajes, siendo +perseguido y preso por la inquina que siempre le tuvo Pedro Arias de +Avila (Pedrarias Dávila), gobernador del Darién. + +Entre sus obras figuran, en primer término, las dos siguientes: + +_Sumario de la Natural Historia de las Indias_ (1525). + +_Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del mar +Océano_ (1535 y 1557). + +El asunto de ambas es el mismo; pero debe preferirse la segunda, que +se halla más completa y con más cuidado escrita. Consta dicha obra de +cincuenta libros. «Aunque la _Historia General y Natural de las Indias_ +no satisfaga hoy todas las exigencias de la crítica, siempre presentará +a nuestra vista el maravilloso efecto que en nuestros abuelos produjo +el espectáculo de un Nuevo Mundo, y descubrirá a los extraños mil +ignorados tesoros»[666]. + + [666] Amador de los Ríos, _Vida y escritos de Gonzalo + Fernández de Oviedo_, fol. CVI, en la _Historia General y + Natural de las Indias_, tomo I. + + +FERNANDO COLÓN. + +Fernando Colón nació en Córdoba el 15 de agosto de 1488[667]. Creció y +se educó entre príncipes. Cuando llegó a tener la edad necesaria para +el caso, él y su hermano Diego fueron nombrados pajes del príncipe +D. Juan, hijo de los Reyes Católicos. Habiendo muerto prematuramente +D. Juan y antes de emprender su tercer viaje el Almirante, Fernando, +acompañado de su hermano Diego, marcharon desde Sevilla a la corte +para continuar siendo pajes de la Reina Católica. + + [667] Otros dicen que el veintitantos de septiembre. + +Salía ya Fernando casi de la adolescencia cuando marchó a las Indias +en compañía de su padre. Si en su niñez había recibido en Sevilla los +insultos de los enemigos del Almirante, en este cuarto viaje pudo +conocer la fiereza de algunos indios, la furia de las tempestades, la +destrucción de varios navíos, el hambre en la Jamaica, la rebelión de +los Porras y otros sucesos tan poco halagüeños. + +A su vuelta de América, padre e hijo se detuvieron algunos meses en +la citada ciudad andaluza para descansar de las fatigas que pasaron +durante el viaje. + +Posteriormente hizo segunda expedición al Nuevo Mundo. + +Además de sus viajes a las Indias recorrió Europa, Asia y Africa, y +estuvo en Italia, Flandes y Alemania en compañía del Emperador. Todos +estos viajes fueron aprovechados, pues adquirió profundos conocimientos +en Cosmografía, Náutica, Matemáticas e Historia Natural. + +Su generosidad le llevó a establecer en Sevilla una Academia y Colegio, +al cual dejó su Biblioteca, que a fuerza de trabajo y paciencia llegó +a reunir muchos volúmenes. También comenzó la fábrica de suntuoso +edificio fuera de los muros de la ciudad y próximo al Guadalquivir, que +la muerte le impidió ver acabada y que destinaba a los citados Colegio +y Academia. + +Los muchos trabajos que sufrió durante su vida, los frecuentes viajes +en países de diferente clima, la escasez y mala calidad a veces de los +alimentos debilitaron su salud y abreviaron su existencia, la cual +terminó a las doce del día en la ciudad de Sevilla el 12 de julio de +1539. Otorgó su testamento en dicho día 12. + +La _Historia del Almirante_, publicada después de otras producciones +suyas notables, fué escrita para desvanecer los errores que se habían +dicho y propagado acerca del descubridor del Nuevo Mundo. + +Dicha obra, escrita en castellano, fué traducida al toscano por Alfonso +de Ulloa; pero habiéndose perdido toda aquella edición, de la lengua de +Toscana pasó a la de Castilla, siendo recopilada con los historiadores +primitivos de Indias en tres tomos en folio, ilustrados con eruditas +notas y copiosos índices por D. Andrés González Barcia, del Consejo y +Cámara de S. M. Divídese en ciento ocho capítulos. + +La mencionada obra, que indudablemente tiene mucha importancia, termina +dando noticia de los padecimientos que a la vuelta del Nuevo Mundo +sufrió el Almirante a causa de las tempestades; en una de ellas (19 +de octubre de 1504) se rompió el árbol mayor del buque y en otra la +contramesana. En mayo de 1505 pasó el Almirante a la corte. Ya había +muerto D.ª Isabel, muerte que sintió D. Cristóbal porque ella era la +que le apoyaba y favorecía, pues si D. Fernando le recibió con muestras +de cariño y le ofreció volverle a poner en su estado, su intención era +no dejar el absoluto dominio de lo conquistado y proveer a su voluntad +los oficios que le tocasen. Triste, contrariado y enfermo, se retiró a +la ciudad del Pisuerga, falleciendo el 20 de mayo de 1506. + + + + +F + + +LEYES QUE TENÍAN LOS INDIOS DE LA NUEVA ESPAÑA, ANAHUAC O MÉXICO, SEGÚN +FRAY ANDRÉS DE ALCOBIZ. + +Si el hijo del principal era tahur, y vendía lo que su padre tenía, o +vendía alguna suerte de tierra, moría por ello secretamente ahogado; y +si era macehual, era esclavo. + +Si alguno toma de los magueyes para hacer miel, y son de veinte, +págalos con las mantas que los jueces dicen; y si no las tiene, ó es de +más magueyes, es esclavo o esclavos. + +Quien pide algunas mantas fiadas o emprestadas, y no las paga, es +esclavo. + +Si alguno hurta alguna red de pescar, págala con mantas; y si no las +tiene, es esclavo. + +Si alguno hurta alguna canoa, paga tantas mantas cuantas vale la canoa; +y si no las tiene, es esclavo. + +Si alguna esclava pequeña, que no es de edad para hombre, alguno la +toma, es esclavo el que se echó con ella, si muere; de otra manera paga +la cura. + +Si llevó a vender su esclava a Escapuzalco, do era la feria de los +esclavos, y el que se la compró le dió mantas, y él las descojó y se +contentó de ellas, si después se arrepiente, vuelva las mantas. + +Si alguno quedó pequeñito y los parientes le venden, y se sabe después +cuando es mayor, sacan los jueces las mantas que les parecen para dar +al que lo compró, y queda libre. + +Si algún esclavo se huye y se vende a otra persona, pareciendo, se +vuelva a su dueño, y pierde lo que dió por él. + +Si alguno se echa con esclava, y muere estando preñada, es esclavo el +que con ella se echó; y si pare, el parto es libre y llévalo el padre. + +Si algunos vendieron algún niño por esclavo, y después se sabe, todos +los que en ello entendieron son esclavos, y dellos dan uno al que lo +compró, y los otros los reparten entre la madre de quien era el niño +que vendieron, y entre el que lo descubrió. + +Los que dan bebedizos para que otra muera, muere por ello a garrotazos, +y si la muerta era esclava, era esclava la que los daba. + +Si hurtaban las mazorcas de maíz, de veinte arriba, moría por ello; y +si menos, pagaba alguna cosa por ello. + +El que arrancaba el maíz antes de granado, moría por ello. + +El que hurtaba el yete, que es una calabaza atada con unos cueros +colorados por la cabeza, con unas borlas de pluma en el cabo, de que +usan los señores, y traen en ellas polvos verdes, que son tabaco, moría +el que lo hurtaba a garrotazos. + +El que hurtaba algún chalchuy en cualquier parte, era apedreado en el +tianguez, porque ningún hombre bajo lo podía tener. + +El que en el tianguez hurtaba algo, los del tianguez lo mataban a +pedradas. + +El que salteaba en el camino, era apedreado públicamente. + +Era ley que el papa que se emborrachaba, en la casa do le hallaban +borracho, lo mataban con unas porras, y el mozo por casar que se +emborrachaba, era llevado a una casa que se decía telpuchcalli, y allí +le mataban con garrotes; y el principal que tenía algún cargo, si +se emborrachaba, quitábanle el oficio, y si era valiente hombre, le +quitaban el título de valiente. + +Si el padre pecaba con su hija, morían ahogados con garrote, echada una +soga al pescuezo. + +El que pecaba con su hermana moría ahogado con garrote, y era muy +detestable entre ellos. + +Si una mujer pecaba con otra, las mataban ahogándolas con garrotes. + +El papa que era hallado con alguna mujer, le mataban secretamente con +un garrote, e le quemaban, e derribábanle su casa, y tomábanle todo lo +que tenía, y morían todos los encubridores que lo sabian y callaban. + +No bastaba probanza por el adulterio, si no los tomaban juntos, y la +pena era que públicamente los apedreaban. + +_Algunas destas leyes no son auténticas, porque se sacaron de un +librillo de indios no auténtico, como estotras que se siguen, las +cuales son verdaderas._ + +En esto que se sigue no se trata más de decir y contar las leyes que +los indios de Nueva España tenían en cuatro cosas: la primera, es de +los hechiceros y salteadores; la segunda, es de la lujuria; la tercera, +es de las guerras; la cuarta, es de los hurtos. + + +CAPÍTULO PRIMERO, QUE TRATA DE LOS HECHICEROS Y SALTEADORES. + +Era ley que sacrificasen, abriéndolo por los pechos, al que hacía +hechicerías para que viniese algún mal sobre alguna ciudad. + +Era ley que ahorcasen al hechicero que con hechizos ponía sueño a los +de la casa para poder entrar más seguro a robar. + +Ahorcaban a los salteadores de los caminos y castigaban muy reciamente. + +Ahorcaban al que mataba con bebedizos. Ahorcaban a los que por los +caminos, por hacer mal, se fingían ser mensajeros de los señores. + + +CAPÍTULO DOS, QUE TRATA DE LA LUJURIA. + +Ahorcaban al que se echaba con su madre por fuerza; y si ella era +consentidora de ello, también la ahorcaban a ella, y era cosa muy +detestable. + +Ahorcaban a los hermanos que se echaban con sus hermanas. + +Ahorcaban a los que se echaban con su entenada, y a ella también, si +había consentido. + +Tenía pena de muerte el que pecaba con su suegra. Apedreaban a las que +habían cometido adulterio a sus maridos, juntamente con el que con ella +había pecado. A ninguna mujer ni hombre castigaban por este pecado de +adulterio, si sólo el marido della acusaba, sino que había de haber +testigos y confesión de los malhechores; y si estos malhechores eran +principales, ahogábanlos en la cárcel. + +Tenía pena de muerte el que mataba a su mujer por sospecha o indicio, y +aunque la tomase con otro, sino que los jueces lo habían de castigar. + +En algunas partes castigaban al que se echaba con su mujer después que +le oviese fecho traición. + +Por la ley no tenía pena el que se echaba con la manceba de otro, +exceto si había ya mucho tiempo que el otro la tenía, y por haber mucho +que estaban juntos eran entre sus vecinos tenidos por casados. + +Ahorcaban al puto o somético y al varón que tomaban en hábito de mujer. + +Mataban al médico o hechicera que daba bebedizos para echar la criatura +la mujer preñada, y asimismo a la que lo tal tomaba para este efecto. + +Desterraban y tomaban los vestidos y dábanle otros castigos recios a +los papas que tomaban con alguna mujer; y si había pecado contra natura +los quemaban vivos en algunas partes y en otras los ahogaban o los +mataban de otra manera. + + +CAPÍTULO TERCERO, QUE TRATA DE LAS LEYES QUE HABÍA EN LAS GUERRAS. + +Cuando algún pueblo se rebelaba, enviaban luego los señores de los +tres reinos, que era México y Tezcuco y Tlacopan, secretamente a saber +si aquella rebelión procedía de todo el pueblo o sólo por mandado y +parecer del señor de tal pueblo: y si esta rebelión procedía solamente +del señor de tal pueblo, enviaban los señores de los tres reinos +sobredichos, capitanes y jueces que públicamente justiciaban a los +señores que se rebelaban y a los que eran del mismo parecer; y si esta +rebelión era por parecer y voluntad de todo el pueblo, requeríanlos +muchas veces a que fuesen subjetos como antes y tributasen; y si +después de muchas veces requeridos no querían subjetarse, entonces +dábanles ciertas rodelas y ciertas armas en señal de amenazas, y +apregonaban la guerra a fuego y a sangre; pero de tal manera que en +cualquier tiempo que saliesen de paz los tales rebeldes, cesaban la +guerra. + +Era ley que degollasen a los que en la guerra hacían algún daño a los +enemigos sin licencia del capitán, o acometían antes, o se apartaban de +la capitanía. + +Tenía pena de muerte el que en la guerra quitaba la presa a otro. + +Tenía pena de muerte y de perdimiento de bienes y otras muy graves +penas, el señor o principal que en algún baile o fiesta o guerra sacaba +alguna divisa que fuese como las armas y divisas de los señores de +México y Tezcuco y Tlacopan, que eran los tres reyes principales, y +algunas veces había guerra sobre ello. + +Hacían pedazos y perdía todos los sus bienes y hacían esclavos a todos +sus parientes, al que era traidor, avisando a los enemigos en la +guerra, avisándoles de lo que se concertaba o platicaba contra ellos. + + +CAPÍTULO CUARTO, QUE TRATA DE LOS HURTOS. + +Hacían esclavo al que era ladrón, si no había gastado lo hurtado; y si +lo había gastado, moría por ello, si era cosa de valor. + +El que en el mercado hurtaba algo, era ley que luego públicamente en el +mismo mercado le mataban a palos. + +Ahorcaban a los que hurtaban cantidad de mazorcas de maíz o arrancaban +algunos maizales, exceto si no era de la primera renglera que estaba +junto al camino, porque desta tenían los caminantes licencia de tomar +algunas mazorcas para su camino. + +Era ley, y con rigor guardada, que si algún indio vendía por esclavo +algún niño perdido, que hiciesen esclavo al que lo vendía, y su +hacienda partían en dos partes; la una parte daban al niño, y la otra +parte al que lo había comprado; y si los que lo habían vendido eran más +de uno, a todos los hacían esclavos. + + +ESTAS SON LEYES DIVERSAS. + +Tenían pena de muerte los jueces que hacían alguna relación falsa al +señor superior en algún pleito, y asimismo los jueces que sentenciaban +a alguno injustamente. + +Ahorcaban y muy gravemente castigaban a los hijos que gastaban mal la +hacienda que sus padres les habían dejado, o deshacían para gastar mal, +o destruían las armas o joyas o cosas señaladas que los padres les +habían dejado; y asimismo tenían esta pena y castigo los que quedaban +por tutores de algunos menores, si no daban buena cuenta a los hijos de +los bienes de sus padres difuntos. + +Tenía pena de muerte el que quitaba o apartaba los mojones y términos o +señales de las tierras y heredades. + +El modo que tenían de castigar a sus hijos y hijas siendo mozos, cuando +salían viciosos y desobedientes y traviesos, era trasquilarlos y +traerlos maltratados, y punzarles las orejas y los muslos y brazos. + +Era cosa muy vedada y reprendida y castigada el emborracharse los +mancebos hasta que fuesen de cincuenta años, y en algunas partes había +penas aseñaladas. + +Hacían esclavo al que vendía alguna tierra ajena o que tuviese +depositada, sin licencia. + +Era ley que el esclavo que estaba preso y se soltaba de la prisión y +iba a palacio, en entrando que entrase en el patio era libre de la +servidumbre, y como libre podía andar seguro. + +Era costumbre entre ellos que los hijos de los señores y hombres ricos +en siendo de siete años, poco más o menos, entraban en los templos +a servicio de los ídolos, adonde servían barriendo y haciendo fuego +delante de los templos y salas y patios; y echaban los enciensos en +los fuegos y servían a los papaguaques; y cuando eran negligentes o +traviesos o desobedientes, atábanles las manos y pies, y punzábanles +los muslos con unas puyas y los brazos y los pechos, y echábanlos a +rodar por las gradas abajo de los templos pequeños; y más es de saber, +que en México y ansi mismo en Tezcuco y Tacuba había tres Consejos; +el primero era Consejo de las cosas de guerra; el segundo era adonde +había cuatro oidores para oir los pleitos de la gente común; el tercero +era el Consejo adonde se averiguaban los pleitos que entre señores y +caballeros se ofrecían, o entre pueblos sobre señorios o por términos, +y deste Consejo en ciertas cosas señaladas daban parte al Señor, que +eran como casos reservados a estos reyes y señores de estos tres reinos +que arriba están dichos. + + +ESTAS SON LAS LEYES POR LAS CUALES CONDENABAN A ALGUNO A QUE FUESE +ESCLAVO. + +Hacían pedazos y perdía todos sus bienes y hacían esclavos todos sus +parientes al que era traidor, avisando a los enemigos en la guerra, +avisándoles de lo que se concertaba o platicaba _en el real_ contra +ellos[668]. + + [668] Esta ley es la misma que la última del capítulo tercero; + la única diferencia es que se añade las palabras _en el real_. + +Hacían esclavo al que había hecho algún hurto en cantidad, si aún no lo +había gastado. + +Era ley que si algún indio vendía por esclavo a algún niño perdido, y +ansimismo hacían esclavos a todos los que lo habían vendido, si eran +muchos. + +Hacían esclavo al que vendía alguna tierra ajena o que tuviese +depositada, sin licencia[669]. + + [669] Esta ley es la misma que la sexta de _Estas son leyes + diversas_. + +En algunas partes era ley que hacían esclavo al que había empreñado +alguna esclava cuando la tal moría de parto, o por el parto quedaba +lisiada. + +Hacían esclavos a los que hurtaban cantidad de mazorcas de maíz en los +maizales de los templos o de los señores. + +Por otras cosas también hacían esclavos, mas eran arbitrarias; mas +estas sobredichas eran leyes que ningún juez podía dispensar en ellas, +si no era matando al que las cometía, por no hacerlo esclavo; y todo +esto sobredicho es verdad porque yo las saqué de un libro de sus +pinturas, adonde por pinturas están escritas estas leyes en un libro +muy auténtico; y porque es verdad lo firmé de mi nombre. + +Fecha en Valladolid a diez del mes de septiembre de mill y quinientos y +cuarenta y tres años.--_Fray Andrés de Alcobiz._ + + + + +G + + +USOS Y COSTUMBRES DE LOS INCAS.[670] + + [670] _Archivo de Indias._--_Colec. de doc. inéd._, etc., tomo + XXI, págs. 131-220. + +En junio de 1571, ante el muy ilustre D. Francisco de Toledo, virrey, +gobernador y capitán general del Perú, presidente de la Audiencia +de los Reyes, se hizo la siguiente información: Que antes que los +españoles--dijeron algunos indios ancianos--se apoderasen del Perú, +los Incas, caciques e indios ricos hacían sus sepulturas en sitios +retirados y escondidos, en las cuales disponían se enterrasen también +parte de sus tesoros y riquezas. El lugar de las sepulturas sólo era +conocido de las mujeres y buenos amigos del muerto, único modo de +impedir el robo de dichos tesoros. + +Como los Incas, caciques y principales indios pensaban que habían +de resucitar y volver en cuerpo y alma a la tierra, por esta causa +enterraban sus tesoros; tesoros que habían de gozar después que +resucitasen. + +Para servicio del Inca Guaynacapal y de otros Incas difuntos, tenían +los indios algunos criados y ganados, pues consideraban aquéllos como +si fueran vivos. + +Con el objeto de que no se descubriesen los tesoros y riquezas de los +Incas y caciques ricos, para el secreto hacían confianza de los viejos, +entendiendo que éstos habían de morir presto y ya nadie sabría el lugar +de la sepultura. + +Adoraban los indios a diferentes dioses, siendo el principal de todos +Viracocha, hacedor de todas las cosas[671]; también el Sol, Guanaconcí +y otros Guacas e ídolos. Muchos indios e indias se ocupaban en servir a +dichas divinidades. + + [671] Garcilaso tiene por dios supremo a Pachacámac, y por + dios inferior a Viracocha, y el P. Valera identifica a + Pachacámac y Viracocha. + +Oyeron decir los dichos testigos que Topa Inca Yupangui, conquistador +del Perú, sacrifica niños a los dioses e ídolos, y ellos vieron que +Guaynacapal hacía los mismos sacrificios a la salida del sol y al +mediodía. + +También ofrecían los Incas minas de oro y plata, ganados, etc., a +sus dioses; bienes que eran guardados y aprovechados por empleados a +quienes llamaban Camayos. + +Además del dios Viracocha y de otros, los indios adoraban a algunas +fuentes, árboles y piedras, porque en estas cosas se habían convertido +los dioses. + +Sin embargo, sólo Viracocha era el verdadero dios, pues los demás +servían como intercesores y nada más. + +Con el objeto de que los indios no se hiciesen holgazanes y por ende +conspiradores o rebeldes, el dicho Guaynacapal Inca les hacía trabajar, +ya abriendo caminos, ya cambiando el curso de los ríos o en otras +cosas. + +Por naturaleza el indio es holgazán y únicamente trabaja por temor al +castigo. + +Puede asegurarse del mismo modo que los naturales de este reino es +gente de poco entendimiento, necesitando, por tanto, curador que los +gobierne. + +En tiempo de Guaynacapal eran escasos las cocas[672], y sólo las comía +el Inca, el cual las mandaba como gran regalo a algunos caciques. + + [672] La coca era un arbol del Perú cuyas hojas eran muy + estimadas por los indios. + +El mencionado Guaynacapal hacía que los indios trabajasen en las minas +de oro, plata y otros metales. + +Desde los tiempos de Topa Inca Yupangui, todos los curacas (hunos), que +eran señores de diez mil indios, daban al dicho Inca un vaso de oro; +los demás curacas y caciques mandaban a la corte y al servicio del Inca +sus hijos mayores. También cada comarca o provincia enviaba a la corte +un embajador para que enterase al Inca de todo lo que deseaba saber de +la citada comarca. + +Dijeron los indios informantes que Topa Inca Yupangui, padre de +Guaynacapal, había muerto, ya viejo, en un pueblo que llaman Chincheso, +en el camino del valle de Yucay, término del Cuzco, y que Guaynacapal +murió en Quito, también anciano, y cuyo cuerpo trajeron a Cuzco. + +Afirmaron del mismo modo, que los indios de los Andes, antes de la +llegada de los españoles, comían carne humana, como también los de las +provincias de los Chuncos y Chiriquanale. + +Por último, dijeron que en las provincias de los Chinchas y del Collado +había indios que cometían el pecado contra natura, a los cuales se +les llamaba Oruas, que quiere decir hombre que hace de mujer, e iban +vestidos como las mujeres y tenían los rostros afeitados. + + + + +H + + +PATRIA Y ORIGEN DE CRISTÓBAL COLÓN[673]. + + [673] _El Imparcial_ del 27 y 29 de diciembre de 1912. + +El muy distinguido periódico italiano _Il Secolo_, de Milán, en su +número correspondiente al 23 de noviembre último, publica un notable +artículo bajo el epígrafe de «Una gloria italiana che sfuma...», +en el cual se trata la cuestión relativa a la patria de Colón y se +intenta refutar un folleto del acreditado escritor cubano doctor +Horta y Pardo, dedicado a demostrar que el descubridor de América era +español y natural de Pontevedra. El erudito doctor aduce y comenta los +diversos documentos y datos que yo tuve la honra de exponer en una +conferencia ante la ínclita Sociedad Geográfica de Madrid acerca de +tan extraordinario asunto, y añade otros sugeridos por el estudio del +mismo. Pero el amable articulista de _Il Secolo_ prescinde de puntos +esenciales, pasa como sobre ascuas en cuanto a los que menciona, pues +se limita a contestarlos con evidente ligereza y no ofrece en su +refutación ninguna argumentación ni dato alguno de importancia, sin +duda porque no los hay, deficiencia que procura encubrir acudiendo a +un tono algo sarcástico, aunque desde luego reconoce lealmente que no +existe completa certeza acerca del lugar en que nació Colón, bastándole +para juzgar la circunstancia de que éste se haya declarado hijo de la +hermosa ciudad de Génova. + +Dicho articulista dedica casi toda su tarea al que suscribe, y +empieza por la conocida habilidad de ponerme en berlina ante los +lectores, afirmando que hago alarde de muchísimos títulos honoríficos +y científicos, por cuya razón hay algún derecho a tomar en serio mis +raciocinios. Esta inexactitud no puede ser mayor, puesto que carezco de +tales títulos; de manera que nunca he hecho ni podido hacer alarde de +ellos en ninguna ocasión, por escrito ni de palabra; con esto, no tengo +más que decir acerca de mi modesta persona. + +Y contando de antemano con la benevolencia de _El Imparcial_, paso +a rectificar algunas de las demás inexactitudes en que _Il Secolo_ +incurre, y a contestar en serio a sus razonamientos, a fin de que la +prensa italiana y de otras naciones, que seguramente habrán copiado +el artículo del importante periódico milanés, obtenga elementos para +formar juicio por el momento, porque me propongo dar muy pronto a la +imprenta el libro prometido en mi citada conferencia, no habiéndolo +hecho antes a causa de los achaques de mi vejez. + +Lo primero que a propósito de dicha conferencia debo advertir es que +una Sociedad científica tan ilustre, circunspecta y sabia como la +Geográfica de Madrid, no habría de proporcionar a cualquier atrevido +solemne ocasión para acometer una aventura desatinada, cual sería la +de presentar a Colón como español, si el asunto no ofreciera por lo +menos un aspecto de certidumbre digno de atención. No abrigo ahora el +ridículo intento de hacer solidaria a la docta Corporación, directa +o indirectamente, de mis ideas, sino demostrar con tan oportuna +consideración que la teoría relativa a la patria española de Colón no +es absurda, ni siquiera caprichosa. + +No merecen comentario alguno las festivas frases que al ingenioso +articulista de _Il Secolo_ inspira la noticia de que he invertido +treinta años en investigar antecedentes y en rebuscar documentos en +los archivos, pues nunca ni a nadie he dicho semejante cosa; no tengo +la culpa de que en este y en otros puntos se exagere mi labor por los +propagandistas entusiastas, a quienes estoy muy reconocido. Tampoco es +cierto que yo atribuya a un mal concepto acerca de los naturales de +Galicia el hecho de haber ocultado Colón su verdadero origen y patria. +No creo que hay necesidad grande o pequeña de rehabilitar a dicho +país, que tiene una historia tan digna de aprecio y tan honrosa como +cualquiera otra región de España; nada he dicho de esto en mis trabajos +colonianos, ni puedo evitar que haya escritores susceptibles, llorones +o impacientes. A pesar de la exactitud que encierra el proverbio de +que nadie es profeta en su tierra, no se me ha ocurrido aplicarlo en +este asunto; bastan los nombres de Susana, Jacob, otro Jacob, Benjamín, +Abraham y Eliezer o Eleázar con el apellido Fonterosa, esto es, una +familia de hebreos, expulsados precisamente en 1492, así como la +circunstancia, entre otras especiales, de que los Colón de Pontevedra +pertenecían a la clase ínfima del pueblo, para conjeturar las causas +de que el primer Almirante de las Indias ocultase patria y origen y se +engalanase con el título de navegante genovés, dado también que estos +marinos italianos disfrutaban en el siglo XV, como en los anteriores, +merecida fama y gozaban gran acogimiento en la corte de Castilla. + +En otro enorme error cae el articulista de _Il Secolo_. Afirma nada +menos que atribuyo el resuelto y constante apoyo que el P. Deza, +oriundo de Galicia, dispensó a Colón, al hecho de que éste le comunicó +en el secreto de la confesión su calidad de gallego. En ninguna +ocasión, lugar ni escrito he aducido tal disparate, y para explicar en +mi libro el motivo de dicha protección, estudio otras circunstancias de +gran valor, fundándome en ciertas cartas de Colón a su hijo Diego. + +Descartadas estas pequeñeces y prescindiendo de otras inexactitudes +de escaso interés, entraré en el fondo del asunto. Por lo visto, para +el citado articulista no tienen importancia diversos hechos que por +ningún concepto deben ser desdeñados. La existencia en Pontevedra, en +la generación anterior y en la coetánea de Colón, de personas con este +apellido y con nombres de pila iguales a los de la familia histórica +del Almirante, no significan gran cosa a su juicio; tampoco tiene +ningún valor la circunstancia de aparecer a la vez en dicho pueblo el +apellido Fonterosa, materno de Colón, en una familia hebrea, y la de +constar unidos ambos apellidos en un documento oficial de 1437 para el +pago de 24 maravedís, a pesar de la naturalísima y lógica reflexión +de que apenas hay distancia de un matrimonio entre personas de las +dos familias a una asociación de intereses, o viceversa, para que +hubiese nacido Cristóbal de Colón y Fonterosa, descubridor del Nuevo +Mundo. Carecen también de importancia, en concepto del articulista, +la imposición de ciertos nombres pontevedreses a varios lugares de las +Antillas; no sé qué diría si contemplase en las fotografías la gran +semejanza que hay entre la bahía de Miel, en Baracoa (Cuba), bautizada +por Colón con el nombre de Portosanto, y la ensenada que tiene este +este mismo nombre en Pontevedra. + +_Il Secolo_ menciona otro hecho notabilísimo; pero no lo analiza ni lo +comenta o explica, pasando sobre él, repito, como sobre ascuas, aunque +observando que Colón había declarado ser genovés y llevado «durante +mucho tiempo» (esto carece de justificantes) el apellido Colombo. El +hecho a que me refiero es el siguiente: en la escritura de institución +del mayorazgo, año de 1498, el Almirante declara en una cláusula que +«salió de Génova» y «en ella nació» (frase singularmente construída); +pero en otra manifiesta textualmente que «su verdadero» linaje es el de +los llamados «de Colón», con «antecesores» llamados «de Colón», de cuya +manera repudia la nacionalidad genovesa y el apellido Colombo. Estas +dos declaraciones son contradictorias, y hay que elegir una de ellas. +¿Cuál? La solución no es dudosa, porque la primera, que el elocuente +escritor señor marqués de Dosfuentes califica muy acertadamente de +«heráldica», no ha podido comprobarse durante los cuatro siglos +transcurridos, mientras que la segunda se halla cabalmente justificada +por los documentos pontevedreses, en los cuales consta el apellido +Colón precisamente con la preposición «de», así como esos «antecesores +llamados de Colón», de la misma manera que se ve en la inscripción de +principios del siglo XVI, grabada en piedra con letra gótica alemana, +en que figura el mareante Juan «de Colón», existente en la iglesia de +Santa María, de Pontevedra; inscripción que por cierto estuvo oculta +hasta que recientemente fué derribado un antiguo altar del mismo +templo, edificado a costa de los marineros. + +Pero, además, ¿quién califica de «verdadero» a su linaje sino en +presencia de otro supuesto o ficticio, como lo era para el Almirante el +de los Colombo italianos? El gran marino no abrigaba seguramente ningún +recelo acerca de que tales manifestaciones descubriesen su patria y +origen, ya porque la escritura del mayorazgo habría de permanecer +reservada en el archivo de su familia y no transcendería al público, ya +porque acaso no ignoraba que en Pontevedra no existían más de uno o dos +humildes marineros de su apellido, y que éstos no habrían de sospechar +siquiera que el «glorioso marino genovés» tenía la misma sangre +que ellos. Por esta razón, y tal vez en descargo de su conciencia, +el descubridor de América dispuso que, en último caso, heredase el +mayorazgo cualquier individuo llamado «de Colón» que hubiera aquí o «en +otro cabo del mundo». Semejante frase en aquella época parece aludir +a Galicia y su promontorio Finisterre y no a Italia en general o a +Génova, Saona, Calví, etc., en particular, que están en el centro del +Mediterráneo. ¿No era esta la ocasión lógica y precisa, si Colón fuera +italiano, de que nombrase heredero en último término a cualquiera de +los llamados Colombo? ¿Hay, pues, fundamentos sólidos para afirmar que +los italianos de este apellido eran parientes del primer Almirante de +las Indias? + +El articulista no debiera admirarse de que yo conceda gran importancia +a la afirmación de D. Fernando Colón, hijo y primer biógrafo del +insigne navegante, el cual dice categóricamente que su padre «quiso +hacer desconocidos e inciertos» su origen y patria. Esta afirmación +se halla corroborada, pues resulta que las dos familias de Colón, la +legítima y la de su amante Beatriz Enríquez, ignoraban en qué pueblo +había nacido el Almirante, hasta el punto de que Pedro de Arana, buen +amigo de éste y hermano de aquella dama, en la información de un +expediente de las Ordenes militares, declara con respecto a Cristóbal +Colón que «ha oído decir que es genovés, pero él no sabe de dónde es +natural.» El mencionado articulista prescinde de estos antecedentes, +como también prescinde de que Colón no dejó ningún escrito en italiano, +y, en cambio, llamaba «nuestro romance» a la lengua castellana ocho +años después de venir a España; de que los cronistas italianos de la +época del descubrimiento, el genovés Gallo y el obispo Giustiniani, +dicen que Bartolomé Colón nació en Lusitania; de que ningún escritor de +aquellos tiempos determina el lugar del nacimiento de Colón ni da la +menor noticia acerca de su vida anterior a la presentación en Castilla, +sobre cuyo punto existen las mayores tinieblas, mientras que están bien +conocidas las vidas de varios personajes italianos más antiguos y menos +famosos que el gran navegante, y en fin, prescinde asimismo de otra +multitud de hechos que omito para no cansar a los lectores. + +Pero entonces, ¿qué es lo que tiene importancia para el articulista +de _Il Secolo_ en la cuestión que se discute? Pues, simplemente, +la mencionada declaración heráldica de Colón sobre haber nacido en +Génova y, además, un documento especial, conocido y estudiado por el +distinguido escritor norteamericano Mr. Vignaud, fechado en dicha +ciudad a 25 de agosto de 1479 y descubierto recientemente; papel +curiosísimo por todo extremo y que, según veremos, debiera acompañar +a otros que se guardan en la Casa municipal de aquella incomparable +población, con respecto a los cuales, en cuatro libros diversos, +dice el acreditado colombófilo Harrisse, también yanqui, que están +al lado del violín de Paganini. Mencionaré dos detalles del citado +documento: primero, que Colón nació en 1452, y segundo, que en 1479 +era todavía ciudadano tejedor de Génova. Pues bien; ambos resultados +son sencillamente inaceptables, a juzgar por los siguientes datos +históricos: primero, Bernáldez, gran amigo de Colón, en su «Crónica +de los Reyes Católicos», dice, y se comprueba por otros datos, que +el Almirante falleció a los setenta años, «senectude bona»; y una +Real cédula, expedida en febrero de 1506, concede permiso a Colón, +en vista de su «ancianidad» y enfermedades, para viajar en mula +ensillada y enfrenada. (Asensio, «Cristóbal Colón», tomo I, páginas +212-213). Nacido el Almirante en 1452, tendría cincuenta y cuatro años +al fallecer en 1506; jamás en ninguna parte se ha llamado ni llama +a esa edad senectud o ancianidad. Segundo, cuando Colón se presentó +en Castilla, año 1484, era viudo y le acompañaba su hijo Diego, niño +de ocho años, nacido en 1476. ¿Cómo podía ser ciudadano de Génova y +tejedor de lanas el insigne marino, que se habría casado en Lisboa por +lo menos en 1475 y consultado entonces su gran proyecto a Toscanelli +desde la misma ciudad? Pensando, pues, piadosamente, resulta sólo +que el Cristóforo Colombo de ese documento de 1479 no era el mismo +Cristóbal Colón descubridor de América, el cual consigna, en una carta +a los Reyes, incluída en su «Libro de las Profecías», que en 1501 +contaba cuarenta años de navegación, y restando los ocho que permaneció +en España antes de su primer viaje, resultaría que, nacido en 1452, +como quiere el papel de que se trata, habría empezado a navegar, poco +más ó menos... ¡antes de tener un año de edad! Siendo muy común en +Italia el apellido Colombo, nada tendría de particular que en aquel +país hubiera un Cristóforo Colombo distinto del gran marino, del mismo +modo que hubo otro Cristobo de Colón en Pontevedra durante el siglo XV. + +En mi citado libro patentizo el valor que puede concederse al texto de +ciertos documentos; pero no terminaré este punto sin dedicar algunas +palabras a la carta en castellano, que se dice de Colón, conservada +en la Casa municipal de Génova, a fin de que por esa muestra los +lectores y el articulista milanés se enteren de los singulares detalles +que ofrecen aquéllos. En esa carta, fechada «a 2 de abril de 1502», +Colón participa al magnífico Oficio de San Jorge que manda a su hijo +D. Diego destine el diezmo de toda la renta de cada año a disminuir +los impuestos que por las vituallas comederas se satisfacían a su +entrada en Génova, dádiva verdaderamente espléndida. Ahora bien; +nos encontramos aquí con una contradicción enorme, porque antes de +emprender el cuarto viaje, el Almirante dió a su heredero un memorial +de mandatos, a manera de disposición testamentaria, que comunicó a su +íntimo amigo Fray Gaspar Gorricio «dos días después» de la fecha de +aquella carta, esto es, «en 4 del mismo mes y año», en cuyo memorial, +analizado minuciosamente y comprobado por el Sr. Fernández Duro en su +«Nebulosa de Colón», no aparece, como tampoco en ningún otro documento, +semejante concesión a Génova, ni consta que de ella se hayan preocupado +poco ni mucho las autoridades y el vecindario de aquella ciudad. En +la misma carta, Colón añade que «los reyes me quieren honrar más que +nunca», precisamente cuando se le negaba el ejercicio de los cargos +de virrey y gobernador de los países que había descubierto y se le +imponía, para dicho cuarto viaje, la bochornosa condición de no +desembarcar en la isla de Santo Domingo; he aquí cómo se le honraba más +que nunca. ¿Qué concepto, pues, merece esta carta? Creo que está bien +colocada al lado del falso y desatinado codicilo militar del Almirante. + +En Italia se comprendió la absoluta necesidad de probar que la madre +de Colón era italiana; pero por ninguna parte apareció el apellido +Fonterosa. Por fin surgió un gran recurso para salir del atolladero: +habiéndose encontrado documentos acerca de personas que tenían el +apellido «Fontanarubea», una de ellas, padre de cierta Susana, se le +traduce cómodamente convirtiéndolo en «Fontanarossa», con el pretexto +de que ambas palabras tienen el mismo significado. De manera que siendo +los italianos los únicos mortales que en este mundo pueden aspirar a +la infalibilidad, sin duda el articulista de _Il Secolo_ juzga que la +tergiversación mencionada es incontrastable; y así, hay desahogo y +manga ancha para la teoría colombina de Italia, mientras que para la +coloniana de España son las dificultades y los escrúpulos. + +Mucho tendría que decir aún sobre esta interesante cuestión; pero +no debo abusar de la hospitalidad que _El Imparcial_ me concede. +Concluiré, pues, haciéndome cargo de la manifestación final de _Il +Secolo_. Dice que «genovés o pontevedrino, Colón no habría arribado a +su maravilloso descubrimiento si no le hubiese abierto camino el buen +Pablo Toscanelli, cuya nacionalidad no constituye, ni ha constituído +jamás, un punto histórico oscuro.» Esta reivindicación tiene el aspecto +de una retirada, puesto que ya se trata de disminuir el mérito de +Colón; perfectamente, pero conste que Toscanelli, en su correspondencia +con el futuro Almirante, considera a éste natural de Lusitania. Se ve, +por consiguiente, que en 1474 o 1475 Colón no decía que era genovés, +ni aparentaba serlo, sino que se fingía portugués. Cierto es que Mr. +Vignaud, citado por _Il Secolo_, califica de apócrifa a la mencionada +correspondencia, sin presentar justificantes adecuados, en su libro +titulado «La carta y el mapa de Toscanelli sobre la ruta de las +Indias por el Oeste», criterio que he refutado en un artículo que _La +Ilustración Española y Americana_ me dispensó la merced de publicar. +Si yo fuera sistemático en mi teoría coloniana, hubiera aceptado y +secundado ese criterio, porque de semejante superchería o falsedad +se deduciría lógicamente que, siendo de mano del propio Almirante la +copia de la carta de Toscanelli hallada por Harrisse en las guardas de +un libro que había pertenecido a Colón, éste presentaba al cosmógrafo +florentino bien enterado de que la nacionalidad del temerario +proyectista no era la italiana. + +Por último, el distinguido articulista de _Il Secolo_ censura +sarcásticamente al sabio doctor Horta y Pardo (que posee, en efecto, +muchos títulos honoríficos y científicos) por encargar a los lectores +de su notable folleto que, en vista de los fundamentos que expone, +tengan fe en la nacionalidad española del inmortal descubridor +del Nuevo Mundo. Esa censura es injusta. Por mi parte tengo fe +absoluta y «razonada» en que la gloria de Colón pertenece íntegra a +España.--_Celso García de la Riega._ + + + + +I + + +CARTA DEL REY DE PORTUGAL A CRISTÓBAL COLÓN, DÁNDOLE SEGURIDADES PARA +SU IDA A AQUEL REINO[674]. + + [674] _Archivo de los Duques de Veragua._--_Colec. de doc. + inéd. relativos al descubrimiento, etc._, t. XIX, págs. 459 y + 460. + + Marzo 20 de 1488. + +En el sobrescrito dice: A _Cristovam Colon Noso especial amigo en +Sevilha_. + +Cristobal Colon. Nos Dom. Joham, per graza de Deos, Rey de Portugall +e dos Algarbes; da aquem e da allem mar em Africa, Senhor de Guinea, +vos enviamos muito saudar. Vimos a carta que Nos escribestes: e a boa +vontade e afeizaon que por ella mostraaes teerdes a nosso servizo, +vos agradecemos muito. E cuanto a vossa viuda, ca, certo, assi pollo +que apontaaes como por outros respeitos para que vossa industra, e +boe engenho Nos sera necessareo, Nos a desejamos e prazernos ha muito +de visedes, porque em o que a vos toca se dara tal forma de que vos +devaaes ser contente. E porque por ventura teerees algum rezeo de +nossas justizas por razaon dalgunas cousas a que sejaaes obligado, +Nos por esta nossa carta vos seguramos polla viuda, stada e tornada +que nom sejaaes presso, retendo, acusado, citado nem demandado por +nenhua cousa, ora seja civil, ora criminal de qualquier cualidade. E +por ella mesma tanto vos rogamos e encomendamos que nossa viuda seja +loguo e para isso non tenhaaes pejo algum: e egardecernos lo hemos e +teeremos, muito en servizo. Scripta en Avis a veinte de marzo de mil +cuatrocientos ochenta y ocho.--El Rey. + + + + +J + + +CAMINOS POSIBLES PARA DESCUBRIR AMÉRICA Y CAUSAS DE HABER SIDO EL MÁS +IMPROBABLE, EL MÁS RÁPIDO Y FECUNDO[675]. + + [675] Resumen de la Conferencia dada en el Ateneo de Madrid + (5 mayo 1892), por D. Eduardo León y Ortiz, Catedrático de la + Facultad de Ciencias de la Universidad Central. + +Cuatro caminos se ofrecían--dice el Sr. León y Ortíz--para descubrir +el Nuevo Continente, partiendo de Europa: uno natural o lógico, dos +probables y otro muy improbable. + +Era el del Nordeste, a causa de que por este lado linda Europa con +Asia, y también por dicho lado sólo están separadas Asia y América por +un Estrecho, el camino natural o lógico[676]. A seguirlo estaba llamado +el pueblo ruso; pero lo impidieron justas y poderosas causas. Llegó el +siglo XVII. En 1696, reinando Pedro el Grande, una banda de cosacos +invadió la península de Kamtchatka, cuyo extremo meridional los dejaba +enfrente de las islas Kuriles, al Sur de las cuales se hallan las del +Japón[677]. + + [676] Pág. 10. + + [677] Kamtchatka es una península montañosa de Siberia, entre + los mares de Behring y de Okhotsk. + +Requería la vasta extensión del territorio dominado establecer +comunicación marítima entre sus distantes regiones, y al efecto, +dispuso Pedro el Grande se prepararan dos flotas: una, desde Arcángel +hacia Oriente, debía costear por el Norte la Siberia, y otra, saliendo +de Kamtchatka, navegar hacia altas latitudes. Aunque no en vida del +célebre Czar, quien murió a poco, ambas expediciones se intentaron. En +la primera, por causa de los hielos, no se pasó de la desembocadura +del Yenisei. Mejor éxito tuvo la segunda, emprendida en 1728. Mandada +la flota por Behring, danés al servicio de Rusia, al cual acompañaba +Tshirikof como segundo, pasó desde el río de Kamtchatka a la isla +de San Lorenzo, y avanzando más hacia el polo, cruzó el Estrecho, +designado después con el nombre de Behring, y penetró en el mar +Glacial, desde donde volvió al punto de partida. Por haberse ceñido en +todo el viaje demasiado a la costa de Asia, no divisaron la de América; +pero esto no podía tardar en suceder. Al coronel Schestakof, que había +manifestado cuánto importaba someter a los tschukches, situados en el +extremo más oriental, se le confió la campaña que debía emprender desde +el Kolima, mientras el capitán Paulustky avanzaría desde el Anadir y, +secundando a ambos, el cosaco Krupishef combatiría por mar. Schestakof +pereció en la pelea. Más afortunado Paulustky, batió a los enemigos y +los persiguió por encima de los hielos, hasta trasponer el promontorio +oriental de Asia, viendo entonces, con no poco júbilo, a lo lejos, una +nueva costa, que también alcanzó a ver Krupishef, impelido hacia ella +por una tempestad. Era dicha costa la de América. + +Sucedió esto en 1731, y diez años adelante Behring y Tshirikof, +salieron otra vez de Kamtchatka, proponiéndose descender al paralelo +de 50° de latitud y navegar luego hacia Oriente, hasta dar con la costa +americana. Separados a poco por un temporal, Tshirikof llegó a dicha +costa por los 55° 36' de latitud, mientras Behring arribaba por los 60° +hacia el Cabo de San Elías desde donde costeando pasó a la península +de Aliaska y archipiélago de las Aleoutes. Cumpliéndose, pues, la ley +del progreso, no hubiera dejado de alcanzarse América, así como no +dejara de descubrirse China, en cuyas fronteras quedaron los rusos en +el siglo anterior, según antes se dijo, ni el Japón, adonde arribaron +en el mismo XVIII en que a América. En efecto, en 1732 naufragó en la +costa de Kamtchatka un barco procedente de ese Imperio, y habiendo +llegado a San Petersburgo la noticia, se despertó de nuevo avidez por +los descubrimientos. Spangberg y Walton salieron por separado desde las +islas Kuriles hacia las grandes islas del Japón, y en 1739 la bandera +rusa ondeó por primera vez en los mares donde dos siglos antes lo +habían realizado las de Portugal y España. + +¡Qué triste camino el seguido por el Nordeste para llegar a América, +y qué mísero hallazgo el encontrado en ella por ese camino! Cielo +nebuloso y suelo cubierto de nieve es todo el paisaje ofrecido por la +Siberia; y no era mejor el cuadro que Behring y Tshirikof contemplaran +al pisar la parte más septentrional de América. Sucumbió el primero +de frío y de tristeza en una estéril isla, designada después con su +nombre. Tshirikof logró regresar a Kamtchatka, no sin haber perdido +mucha parte de su gente recorriendo aquellas tierras inhospitalarias. +Si no se hubiese sabido ya que tal región pertenecía a la América, +fuente de riqueza y prosperidad para otras naciones, Rusia acaso no +la hubiese abandonado, porque al fin era otra Siberia, mas el resto +de Europa no se hubiera conmovido con el descubrimiento. Tal vez +se escondiera allí un tesoro; pero tanta nieve lo cubría y tanta +esterilidad lo rodeaba, que no hubiera apetecido buscarlo[678]. + + [678] Págs. 14, 15 y 16. + +Camino probable era el del Noroeste, porque por esta parte y a +distancias comparativamente no muy grandes, hay varias islas y tierras +como escalonadas entre Europa y el continente americano. + +Eran, para seguir este camino, los más a propósito por su situación +geográfica y natural intrepidez, aquellos normandos o _magioges_, +según los árabes los llamaban, que aparecieron en el siglo IX como +sección rezagada de los bárbaros del Norte. Habitaban en la Cimbria y +la Escandinavia, donde hoy se alzan los reinos de Dinamarca, Suecia +y Noruega; mas, así que era pasado el invierno, dejaban sus ahumadas +chozas, y acaudillados por los segundones de sus reyes, salían al mar +ansiosos de esgrimir en alguna costa sus mazas estrelladas... Caían de +improviso sobre las poblaciones que allí hubiera, y cuando no existían +éstas, resonaba con sus hachazos la selva próxima y formada con sus +troncos derribados una escuadrilla, remontaban algún río caudaloso +hasta encontrar moradores a los cuales pudieran exigir cuantioso botín +o la cesión de algún territorio, asiento para recabar después mayor +riqueza o más extenso señorío. Así recorrieron las costas occidentales +y meridionales de Europa, y si de las de España fueron rechazados, +en otras se impusieron estos arrojados aventureros, que tanto horror +causaron primeramente con sus crueldades de piratas y tanta admiración +después con sus proezas de caballeros. + +A Islandia (_Iceland_ o tierra del hielo), isla por su posición +geográfica más americana que europea, llegaron los normandos en el +mismo siglo en que tan temible aparición hicieron en las costas de +Europa. Unos cien años antes, a juzgar por algunos manuscritos y +ruinas, parece había sido visitada por monjes irlandeses esa isla; pero +su importancia histórica data desde que en las correrías a la ventura +hechas por los normandos, y ya descubiertos por ellos el grupo de +numerosas islas, que por la abundancia de rebaños llamaron Féroe, una +tempestad en el año 860 arrojó a Naddod, que por estas islas viajaba, +hacia aquella otra. Pocos años adelante revueltas interiores hicieron +emigrar hacia la misma a varios nobles y caudillos noruegos bajo el +mando de Ingolf. Imitáranlos otros y pronto en aquella tierra contigua +al circulo polar se fundó otra Escandinavia, donde, andando el tiempo, +no dejó de brillar cierta cultura. En el siguiente siglo, o sea el X, +aún avanzaron más a Occidente, descubriendo un vasto país, al cual +después, por el año 932, según unos, o el 982, según otros, se trasladó +con Eriulfo y otros irlandeses, el noble noruego Erico Rauda o el Rojo. +Era el nuevo país, el que por la hierba que lo cubría, llamaron tierra +verde o Groenlandia. + +Siguieron las tempestades desempeñando el papel de hábil piloto en esta +serie de enlazados descubrimientos. Biorn, hijo del citado Eriulfo, +llevado muy lejos hacia el Sudoeste, avistó playas desconocidas, +donde no desembarcó entonces, porque pasada la tormenta, prefirió él +enderezar el rumbo a Groenlandia; pero a las cuales al cabo de poco +tiempo, en el año 1.000, procuró volver acompañado de Leif, hijo de +Erico Rauda. Hallaron en este viaje una isla estéril y pedregosa, que +por ello denominaron Hellulandia, y una ribera baja, arenosa y con +muchos árboles, a la cual dieron significativo nombre de Marklandia. +Dos días después arribaron a otra costa que tenía una isla al Norte +de ella. Remontaron un río e invernaron a orillas de un lago de donde +nacía. Era la isla fértil y abundaba en vides, como hizo reparar un +marinero alemán que iba con los descubridores, quienes esa planta no +conocían. Dieron por esto a dicho país el nombre de Vinlandia. El +clima, comparado con el riguroso a que estaban acostumbrados, era +suave, como correspondiente a latitud menos elevada, pues allí en los +días más cortos el sol permanecía ocho horas sobre el horizonte. Como +esto viene a ocurrir a la latitud de París, las regiones descubiertas +podían ser la isla de Terranova y tierras próximas al golfo de +San Lorenzo, o si esa duración del día se había fijado con alguna +incertidumbre, comprenderían desde el país del Labrador hasta el cabo +Cod y actuales estados de Massachussets, Rhode Island y Connecticut... +Mas esos descubrimientos en la América septentrional, ni los hizo +la verdadera Europa ni los supo siquiera. Fueron obra de islandeses +y groenlandeses, y aunque ambos pueblos fuesen de origen normando, +durante tres siglos vivieron independientes[679]. + + [679] Págs. 16, 17 y 18. + +... Otro camino probable para llegar a América partiendo de Europa, +era el del Sudoeste, desde el momento en que los marinos contaran con +instrumentos que les permitieran dirigir con acierto su rumbo, sin +precisión de costear. + +Consta América de dos grandes regiones unidas por el itsmo de Panamá, +y si la septentrional se acerca tanto a Asia que sólo queda separada +de ella por el Estrecho de Bering, la meridional no se halla muy lejos +del continente africano. Median desde el cabo Verde y las islas del +mismo nombre a los cabos de San Roque y San Agustín unos 20 grados, +distancia grande, sin duda, para naves temerosas de apartarse de las +costas; pero nada excesiva para las que merced al astrolabio y a la +aguja de marear, pudieran alejarse. Sólo faltaría entonces motivo que +impulsara a navegar a esa distancia de la costa occidental de Africa; +mas la experiencia o cierta sagacidad natural, adelantándose a ella, +revelaría que el derrotero más seguro, si se quería evitar las grandes +tormentas y altos mares desde el golfo de Guinea hasta el cabo de +Buena Esperanza, era seguir desde las islas de cabo Verde a orza la +derrota entre poniente y mediodía, conservándose de cinco a diez grados +al Oeste del meridiano de cabo Verde, y llegados a elevada latitud +austral, torcer ya hacia el terrible León o cabo de Buena Esperanza. En +cuanto tal derrotero se siguiese, era muy fácil verse de pronto ante el +Brasil. Así sucedió el 25 de abril de 1500 al portugués Pedro Alvarez +Cabral[680]. + + [680] Págs. 23 y 24. + +Cristóbal Colón siguió desde las islas Canarias el rumbo de Occidente. +Muy improbable era descubrir por este camino tierra alguna, confiándose +puramente a la casualidad. Desde las citadas islas Canarias, hasta el +archipiélago de las Lucayas, corren, a una latitud de 24 a 28 grados, +cerca de 58 de paralelo, es decir, unas mil cuarenta leguas. No era +semejante trecho para recorrido a la ventura, y mucho menos en la +época del descubrimiento, en que, si algo alentaba a lanzarse en el +Atlántico, no costeando, sino mar adentro hacia Occidente, mucho más +retraía de hacerlo. Pues si algún ánimo podían infundir, de una parte +las costas lejanas, que una ilusión óptica fingía a veces desde las +islas Canarias, y de otra parte las tierras occidentales, citadas en +fábulas con visos de historia, si no era alguna de ellas historia +desfigurada por la fábula, como la Atlántida imaginada por Platón, la +gran isla Antilla, que mentaba Aristóteles, como descubierta por los +cartagineses, y las dos islas de San Brandán y de las Siete Ciudades, +de que se hablaba en piadosas leyendas de la Edad Media, bastaban a +vencer todo aliento las dudas que gentes doctas abrigaban todavía +acerca de que la tierra fuese esférica o de que, aun siéndolo, fuese +posible la existencia humana en el hemisferio opuesto; y los temores +que, sin entrar en tales razonamientos, sentían las gentes de menos +letras, porque las engañosas costas, a veces distinguidas, nadie las +encontraba, como si fuera obra de encanto producida por el ángel de las +tinieblas, que, según antiguas consejas árabes, asomaba su negra mano +en aquellos horizontes para apoderarse de las naves en el silencio y +obscuridad de la noche[681]. Este tan improbable camino, era el que, +seguido al calor de una idea, la de buscar la India por Occidente, +llevaba a regiones cuya exploración sería rápida y fecunda...» + + [681] Págs. 29 y 30. + +Así terminaba su notable Conferencia el Sr. León y Ortiz: «Si en la +Edad Antigua, los que ansiaban gloria, provecho o mayor noticia del +mundo, decían: _A la India_, y en la Edad Media añadían: _Al Catay +y Cipango_, también en la Edad Moderna se amplió el propósito, y _A +América_ dijeron a una voz viajeros, mercaderes, políticos, misioneros +y capitanes»[682]. + + [682] Pág. 84. + + + + +L + + +LO QUE COSTÓ DESCUBRIR LA AMÉRICA[683] + + [683] _ABC_ del 5 de octubre de 1911.--Núm. 2.307. + +Hace poco han sido encontrados en Génova documentos auténticos que +permiten fijar de un modo exacto la suma empleada en el descubrimiento +de América por Cristóbal Colón. + +Al célebre navegante, como jefe de la expedición, le fué asignado un +sueldo de 1.600 pesetas anuales. + +Los capitanes de las dos carabelas que marcharon a las órdenes de +Cristóbal Colón, cobraron 900 pesetas por año, y cada marinero fué +contratado con el salario mensual de 50 reales. + +El equipo de la flotilla sumó en total 14.000 pesetas. Los víveres +(pan, vino, legumbres, carnes, etc.), costaron seis pesetas por mes y +por cabeza. + +Cuando regresó Cristóbal Colón, recibió 22.000 pesetas, a título de +reembolso, por las cantidades que adelantó durante el viaje. Esa suma +representa los gastos de la expedición, que duró desde 3 de agosto de +1492 a 4 de marzo de 1493. + +Si a las 22.000 pesetas se añade la suma de 14.000 pesetas que, según +hemos dicho, costó el equipo de la flota, resulta que uno de los más +grandes descubrimientos de que se enorgullece la humanidad, ha costado +36.000 pesetas. + +No puede darse nada más económico. + +Las cifras que acabamos de citar han sido extraídas de los libros de +los hermanos Pinzón, armadores de Palos, merced a los cuales pudo +Cristóbal Colón realizar su viaje. + + + + +M + + +CARTA DE CRISTÓBAL COLÓN DIRIGIDA AL MAGNÍFICO SR. RAFAEL SÁNCHEZ, +TESORERO DE LOS SERENÍSIMOS MONARCAS[684]. + + [684] Navarrete, _Colección de los viajes y descubrimientos_, + etc., tom. I, págs. 179-195. + + 14 marzo 1493. + +Conociendo que os será de placer que haya yo tenido feliz éxito en mi +empresa, he dispuesto escribiros esta carta que os manifieste todos y +cada uno de los sucesos ocurridos en mi viaje y los descubrimientos +que han sido su resultado. Treinta y tres días después de mi salida de +Cádiz arribé al mar de la India, donde hallé muchas islas habitadas +por innumerables gentes, y de ellas tomé posesión a nombre de nuestro +felicísimo Monarca a público pregón y aclamaciones, tremolando bandera +y sin contradicción alguna; puse a la primera el nombre de _San +Salvador_, en cuya protección confiado llegué así a ésta como a las +demás; los indios la llaman _Guanahanín_. Dí también nuevo nombre a +cada una de las otras, habiendo mandado que la una se llamase _Santa +María de la Concepción_, otra la _Fernandina_, la tercera _Isabela_, +la cuarta _Juana_, y así respectivamente las restantes. Luego que +arribamos a la que acaba de nombrarse _Juana_, me adelanté un poco +cerca de su costa hacia el Occidente, y la descubrí tan grande y sin +límites, que no hubiera creído ser isla, sino más bien la provincia +continental de Cathay...[685]. + + [685] Véase Conde Roselly de Lorgues, _Cristóbal Colón_, tomo + III, págs. 132-137. + + + + +N + + +BULA DE ALEJANDRO VI[686]. + + [686] Véase Solórzano, _Política Indiana_, lib. 1, cap. X. + +Alejandro Obispo, siervo de los siervos de Dios, A los ilustres +Carisimo en Cristo hijo Rey Fernando, y muy amada en Cristo hija +Isabel, Reina de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia y de Granada: +salud y bendición apostólica. Lo que más, entre todas las obras, +agrada a la Divina Majestad, y nuestro corazón desea, es que la Fe +Católica y Religión Cristiana sea exaltada, mayormente en nuestros +tiempos, y que en toda parte sea ampliada, y dilatada, y se procure +la salvación de las almas, y las bárbaras naciones sean deprimidas y +reducidas a esa misma Fe. Por lo cual, como quiera que a esta sacra +silla de San Pedro, por favor de la divina clemencia (aunque indignos) +hayamos sido llamados, conociendo de vos, que sois Reyes y Príncipes +Católicos verdaderos, cuales sabemos que siempre habeis sido, y +vuestros preclaros hechos (de que ya casi todo el mundo tiene entera +noticia), lo manifiestan, y que no solamente lo deseais, mas con todo +conato, esfuerzo, fervor y diligencia, no perdonando a trabajos, +gastos y peligros, y derramando vuestra propia sangre lo haceis, y que +habeis dedicado desde atrás a ello todo vuestro ánimo y todas vuestras +fuerzas, como lo testifica la recuperación del Reino de Granada, que +ahora con tanta gloria del divino nombre hicisteis, librándole de la +tiranía sarracénica. Dignamente somos movidos (no sin causa) y debemos +favorablemente y de nuestra voluntad concederos aquello, mediante +lo cual, cada día con más ferviente ánimo, a honra del mismo Dios y +ampliación del Imperio Cristiano, podais proseguir este santo y loable +propósito de que nuestro inmortal Dios se agrada. + +Entendimos, que desde atrás aviades propuesto en vuestro ánimo, de +buscar y descubrir algunas islas y tierras firmes remotas é incógnitas, +de otros hasta ahora no halladas, para reducir los moradores y +naturales de ellas al servicio de nuestro Redentor y que profesen la Fe +Católica; y que por haber estado muy ocupados en la recuperación del +dicho Reino de Granada no pudistes hasta ahora llevar a deseado fin +este vuestro santo y loable propósito; y que finalmente, habiendo por +voluntad de Dios cobrado el dicho Reino, queriendo poner en ejecución +vuestro deseo, proveistes al dilecto hijo Cristóbal Colón, hombre +apto y muy conveniente a tan gran negocio, y digno de ser tenido en +mucho, con navíos y gente para semejantes cosas bien apercibidos, +no sin grandísimos trabajos, costas y peligros, para que por la mar +buscase con diligencia las tales tierras firmes, é islas remotas é +incógnitas, a donde hasta ahora no se había navegado; los cuales, +después de mucho trabajo, con el favor divino, habiendo puesto toda +diligencia, navegando por el mar Océano, hallaron ciertas islas +remotísimas y también tierras firmes, que hasta ahora no habían sido +por otros halladas, en las cuales habitan muchas gentes que viven en +paz; y andan, según se afirma, desnudas, y que no comen carne. Y a lo +que los dichos vuestros mensajeros pueden colegir, estas mismas gentes, +que viven en las susodichas islas y tierras firmes, creen que hay un +Dios Creador en los cielos, y que parecen asaz aptos para recibir la Fe +Católica, y ser enseñados en buenas costumbres; y se tiene esperanza +que si fuesen dotrinados, se introduciría con facilidad en las dichas +tierras é islas el nombre del Salvador y Señor nuestro Jesucristo. Y +que el dicho Cristóbal Colón hizo edificar en una de las principales de +las dichas tierras una torre fuerte, y en guarda de ella puso ciertos +cristianos de los que con él habían ido, y para que desde allí buscasen +otras islas y tierras firmes remotas é incógnitas, y que en las dichas +islas y tierras ya descubiertas, se halla oro y cosas aromáticas, y +otras muchas de gran precio, diversas en género y calidad. Por lo cual, +teniendo atención a todo lo susodicho con diligencia, principalmente, +a la exaltación y dilatación de la Fe Católica, como conviene a Reyes +y Príncipes católicos, a imitación de los Reyes vuestros antecesores, +de clara memoria, propusisteis, con el favor de la Divina clemencia, +sujetar las susodichas islas y tierras firmes, y los habitadores y +naturales de ellas, y reducirlos a la Fe Católica. + +Así que Nos, alabando mucho en el Señor este vuestro santo y loable +propósito, y deseando que sea llevado a debida ejecución y que el mismo +nombre de nuestro Salvador se plante en aquellas partes, os amonestamos +muy mucho en el Señor, y por el sagrado bautismo que recibistes, +mediante el cual estais obligado a los Mandamientos apostólicos, y por +las entrañas de misericordia de nuestro Señor Jesucristo, atentamente +os requerimos que cuando intentaredes emprender y proseguir del +todo semejante empresa, queráis y debáis con ánimo pronto y celo de +verdadera fe, inducir los pueblos que viven en las tales islas y +tierras, que reciban la Religión Cristiana, y que en ningún tiempo os +espanten los peligros y trabajos, teniendo esperanza y confianza firme, +que el Omnipotente Dios favorecerá felizmente vuestras empresas; y para +que siéndoos concedida la liberalidad de la gracia apostólica, con más +libertad y atrevimiento toméis el cargo de tan importante negocio, +_motu propio_, y no a instancia de petición vuestra ni de otro que por +vos Nos lo haya pedido, mas de nuestra mera liberalidad, y de ciencia +cierta y de plenitud del poderío apostólico, todas las islas y tierras +firmes halladas y que se hallaren descubiertas y que se descubriesen +hacia el Occidente y Mediodía, fabricando y componiendo una línea +del Polo Artico, que es el Septentrión, al Polo Antártico, que es el +Mediodía; ora se hayan hallado islas y tierras firmes, ora se hayan de +hallar hacia la India o hacia otra cualquier parte, la cual línea diste +de cada una de las islas, que vulgarmente dicen de los Azores ó Cabo +Verde, cien leguas hacia el Occidente y Mediodía. Así que todas sus +islas y tierras firmes halladas y que se hallaren descubiertas y que se +descubrieren del de la dicha línea hacia el Occidente y Mediodía, que +por otro Rey ó Príncipe Cristiano no fueren actualmente poseídas hasta +el día de nacimiento de nuestro Señor Jesucristo próximo pasado, del +cual comienza el año presente de mil y cuatrocientos y noventa y tres, +cuando fueron por vuestros mensajeros y capitanes halladas algunas de +dichas islas, por la autoridad del Omnipotente Dios, a Nos en San Pedro +concedida, y del vicariato de Jesucristo, que ejercemos en las tierras, +con todos los señoríos de ellas, ciudades, fuerzas, lugares, villas, +derechos, jurisdicciones y todas las pertenencias, por el tenor de las +presentes las damos, concedemos y asignamos perpetuamente a vos, y a +los Reyes de Castilla y de León, vuestros herederos y sucesores señores +de ellas, con libre, lleno y absoluto poder, autoridad y jurisdicción: +con declaración que por esta nuestra donación, concesión y asignación +no se entienda, ni pueda entender, que se quite ni haya de quitar el +derecho adquirido a ningún Príncipe cristiano que actualmente hubiere +poseído las dichas islas y tierras firmes, hasta el susodicho día de +Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. Y allende de eso, os mandamos +en virtud de santa obediencia, que así como también lo prometéis, y +no dudamos por vuestra grandísima devoción y magnanimidad real que +lo dejaréis de hacer, procuréis enviar a las dichas tierras firmes é +islas, hombres buenos temerosos de Dios, doctos, sabios y expertos, +para que instruyan los susodichos naturales y moradores en la Fe +Católica y les enseñen buenas costumbres, poniendo en ello toda la +diligencia que convenga. + +Y del todo inhibimos a cualesquier personas, de cualquier dignidad, +aunque sea Real é Imperial, estado, grado, orden ó condición, so pena +de excomunión _latæ sententiæ_, en la cual por el mismo caso incurran, +si lo contrario hicieren; que no presuman ir, por haber mercaderías, ó +por otra cualquier causa, sin especial licencia vuestra y de los dichos +vuestros herederos y sucesores, a las islas y tierras firmes halladas ó +que se hallaren descubiertas, y que se descubrieren hacia el Occidente +y Mediodía, fabricando y componiendo una línea desde el Polo Artico al +Polo Antártico, ora las tierras firmes é islas sean halladas y se hayan +de hallar hacia la India ó hacia otra cualquier parte, la cual línea +diste de cualquiera de las islas, que vulgarmente llaman de los Azores +y Cabo Verde, cien leguas hacia el Occidente y Mediodía, como queda +dicho. + +No obstante constituciones y ordenanzas Apostólicas, y otras +cualesquiera que en contrario sean: confiando en el Señor, de quien +proceden todos los bienes, Imperios y Señoríos, que encaminando +vuestras obras, si proseguís este santo y loable propósito, conseguirán +vuestros trabajos y empresas en breve tiempo, con felicidad y gloria +de todo el pueblo Cristiano prosperísima salida. Y porque sería +dificultoso llevar las presentes letras a cada lugar donde fuere +necesario llevarse, queremos, y con los _Motu_ y ciencia, mandamos, +que a sus trasumptos, firmados de mano de Notario público, para ello +requerido, y corroborados con sello de alguna persona constituída en +dignidad Eclesiástica ó de algún Cabildo Eclesiástico, se les dé la +misma fe en juicio, y fuera de él, y en otra cualquier parte, que se +daría a las presentes, si fuesen exhibidas y mostradas. Así, que a +ningún hombre sea licito quebrantar, ó con atrevimiento temerario, ir +contra esta nuestra carta de encomienda, amonestación, requerimiento, +donación, concesión, asignación, constitución, deprestación, decreto, +mandado, inhibición, voluntad. Y si alguno presumiere intentarlo, +sepa que incurrirá en la indignación del Omnipotente Dios y de los +bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo. Dada en Roma en San Pedro, a +cuatro de mayo del año de la Encarnación del Señor mil y quatrocientos +y noventa y tres, en el año primero de nuestro Pontificado. + + + + +O + + +PROVISIÓN REAL ACRECENTANDO A COLÓN Y SUS DESCENDIENTES UN CASTILLO Y +UN LEON MÁS EN SUS ARMAS POR PREMIO DE SUS SERVICIOS[687]. + + [687] _Archivo de los Duques de Veragua._--_Colec. de doc. + inéd. relativos al descubrimiento, etc._, tomo XIX, págs. + 475-477. + +Don Fernando e doña Isabel etc. Por facer bien e merced a vos don +Cristobal Colon, Nuestro Almirante de las Islas e Tierra-Firme +por Nuestro mandado descobiertas e por descobrir en el Mar Oceano +en la parte de las Indias; acatando los muchos y leales servicios +que Nos habeis fecho e esperamos que Nos fareis, especialmente en +poner vuestra persona como la pusistes a mucho arrisco e trabajo en +descobrir las dichas Islas; e por vos honrar e sublimar, e porque de +vos e de vuestros servicios e linage e descendientes quede perpetua +memoria para siempre jamas, habemos por bien, e es Nuestra Merced, e +vos damos licencia e facultad para que podades traer e traigades en +vuestros reposteros e escudos de armas e en las otras partes donde las +quisieredes poner de mas de vuestras armas, encima dellas un Castillo +e un Leon, que Nos vos damos por armas, conviene a saber: el castillo +de color dorado en campo verde, en el cuadro del escudo de vuestras +armas en lo alto a la mano derecha, y en el otro cuadro alto a la mano +izquierda un Leon de purpura en campo blanco rampando de verde, y en +el otro cuadro bajo a la mano derecha unas islas doradas en ondas de +mar, y en el otro cuadro bajo a la mano izquierda las armas vuestras +que soliades tener, las cuales armas sean conocidas por vuestras +armas e de vuestros fijos e descendientes para siempre jamas. E por +esta Nuestra Carta, Mandamos al Principe Don Joan, Nuestro muy caro +e muy amado Fijo, e a los Infantes, Prelados, Duques, Marqueses, +Condes, Maestres de los Ordenes, Ricos-Homes, Priores, Comendadores e +Subcomendadores, Alcaldes de los Castillos e Casas Fuertes e llanas, e +a los de Nuestro Consejo, Alcaldes, Alguaciles, Regidores, Caballeros, +Jurados, Escuderos, Oficiales, Homes-buenos de todas las Ciudades e +Villas e Lugares de los Nuestros Reinos e Señorios, que vos dejen e +consientan traer e que traigades las dichas armas que Nos vos asi damos +de suso nombradas e declaradas, e en ello vos non pongan ni consientan +poner a vos ni a los dichos vuestros fijos e descendientes embargo ni +contrario alguno; e si desto que dicho es, quisieredes Nuestra Carta +de provision, Mandamos al Nuestro Chanciller e Notario e a los otros +Oficiales que estan a la tabla de los Nuestros sellos, que vos la den, +e libren, e pasen, e sellen. Dada en la Ciudad de Barcelona a veinte +dias del mes de mayo, Año del Nascimiento de Nuestro Señor Jesucristo +de mil cuatrocientos noventa y tres años. + + +CARTA REPREHENDIENDO LOS REYES A XOAN DE SORIA POR ABER TRATADO AL +ALMIRANTE CON POCO ACATAMIENTO. + + 4 de agosto de 1493[688] + + El Rey e la Reyna. + +Xoan de Soria: Nos abemos sabido algunas novedades que allá abeys +fecho, que non mirays e acatays al Almirante de las Indias como es +rrazon e Nosotros lo queremos, de que Abemos Abido muncho enoxo; e +porque Nos, queremos quel Almirante sea honrrado e acatado sigund +el Título que le dymos, Nos, vos Mandamos que ansi lo fagays e vos +conformeys con él, porque ello seremos servidos; e de lo contrario +abriamos enoxo e lo mandariamos castigar.--De Barcelona, a quatro días +de agosto de noventa e tres años.--(Está rubricado e sellado). + + [688] _Archivo de Indias. Colec. de doc. inéd._, etc., tomo + XXX, págs. 183 y 184. + + + + +P + + +TRATADO DE TORDESILLAS. + +(_Sobre límites, celebrado entre los Reyes de España y Portugal el 7 de +junio de 1494_)[689]. + + [689] Véase Guzmán Blanco, _Documentos para la historia de la + vida pública de Bolívar_, tomo I, páginas 10-17. + +Don Fernando y Doña Isabel, por la gracia de Dios Rey y Reyna de +Castilla, de León, de Aragón y de Sicilia, de Granada, de Toledo, +de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de +Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jahén, del Algarbe, de Algezira, de +Gibraltar, de las Islas de Canaria, conde y condesa de Barcelona, y +señores de Vizcaya y de Molina, duques de Atenas y de Neopatria, condes +de Rosellón y de Cerdaña, marqueses de Oristán y de Goceano, en una con +el príncipe Don Juan, nuestro mui caro y mui amado hijo primogénito +heredero de los dichos nuestros reynos y señorios. Por quanto, por +don Henrique Henriques, nuestro mayordomo mayor, y don Guterre de +Cárdenas, comisario mayor de León, nuestro contador mayor, y el doctor +Rodrigo Maldonado, todos del nuestro Consejo, fué tratado, assentado y +capitulado por Nos, y en nuestro nombre, y por virtud de nuestro poder, +con el serenissimo don Juan, por la gracia de Dios rey de Portugal +y de los Algarbes, de aquende y de allende el mar, en Africa señor +de Guinea, nuestro muy caro y muy amado hermano, y con Ruy de Sosa, +señor de Usagres y Berengel, y don Juan de Sosa su hijo, almotacén +mayor del dicho serenissimo rey nuestro hermano, y Arias de Almadana, +corregidor de los fechos civiles de su corte y del su desembargo, +todos del Consejo del dicho serenissimo rey nuestro hermano, en su +nombre y por virtud de su poder, sus embaxadores que a Nos vinieron, +sobre la diferencia de lo que a Nos y al dicho serenissimo rey nuestro +hermano pertenece, de los que hasta siete días deste mes de junio en +que estamos, de la fecha desta escriptura está por descubrir en el mar +Océano, en la qual dicha capitulación los dichos nuestros procuradores, +entre otras cosas, prometieron que dentro de cierto término en ella +contenido, Nos otorgariamos, confirmariamos, jurariamos, ratificariamos +y aprobariamos la dicha capitulación por nuestras personas; é Nos +queriendo cumplir é cumpliendo todo lo que asy en nuestro nombre fué +asentado, é capitulado, é otorgado cerca de lo susodicho, mandamos +traer ante Nos la dicha escriptura de la dicha capitulación y asiento +para la ver y examinar, y el tenor della de _verbo ad verbum_ es este +que se sigue: + + _En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre + y Hijo y Espíritu Santo, tres personas + realmente distintas y apartadas, + y una sola esencia + divina._ + +Manifiesto y notorio sea a todos quantos este público instromiento +vieren, como en la villa de Tordesillas, a siete días del mes de +junio, año del nascimiento de Nuestro Señor Jesu Christo de mil +é quatrocientos é noventa é quatro años, en presencia de Nos los +secretarios y escrivanos, é notarios públicos de yuso escritos, +estando presentes los honrados don Henrique Henriques, mayordomo mayor +de los muy altos y muy poderosos príncipes, señores don Fernando y +doña Isabel, por la gracia de Dios rey y reyna de Castilla, de León, +de Aragón, de Sicilia, de Granada, etc., é don Guterre de Cárdenas, +contador mayor de los dichos señores rey y reyna, y el doctor Rodrigo +Maldonado, todos del Consejo de los dichos señores rey y reyna de +Castilla, é de León, de Aragón, de Sicilia, é de Granada, etc., sus +procuradores bastantes de la una parte, é los honrados Ruy de Sosa, +señor de Usagres é Berengel, é don Juan de Sosa, su hijo, almotacén +mayor del muy alto y muy excelente señor don Juan, por la gracia de +Dios rey de Portugal, é de los Algarbes, de aquende é de allende el +mar, en Africa señor de Guinea, é Arias de Almadana, corregidor de los +fechos civiles en su corte, é del su desembargo, todos del Consejo del +dicho señor rey de Portugal é sus embaxadores é procuradores bastantes, +segund amas las dichas partes lo mostraron por las cartas é poderes, é +procuraciones de los dichos señores sus constituyentes, de las quales +su tenor de _verbo ad verbum_ es este que se sigue: + +Don Fernando y Doña Isabel, por la gracia de Dios rey y reyna de +Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, de Toledo, +de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de +Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jahén, del Algarbe, de Algezira, +de Gibraltar, de las Islas Canarias, conde y condesa de Barcelona, é +señores de Vizcaya é de Molina, duques de Atenas é de Neopatria, condes +de Rosellón é de Cerdaña, marqueses de Oristán é de Goceano. Por quanto +el serenissimo rey de Portugal, nuestro muy caro é muy amado hermano, +embió a Vos por sus embaxadores é procuradores a Ruy de Sosa, cuyas +son las villas de Usagre é Berengel, é a don Juan de Sosa su almotacén +mayor, é Arias de Almadana, su corregidor de los fechos civiles en +su corte é del su desembargo, todos del su Consejo, para platicar +é tomar asiento, é concordia con Nos, ó con nuestros embaxadores é +procuradores, en nuestro nombre, sobre la diferencia que entre Nos +y el dicho serenissimo rey de Portugal nuestro hermano, é sobre lo +que a Nos y a él pertenece de lo que hasta agora está por descubrir +en el mar Océano; por ende confiando de vos don Henrique Henriques, +nuestro mayordomo mayor, é don Guterre de Cárdenas, comisario mayor +de León, nuestro contador mayor, é el doctor Rodrigo Maldonado, +todos del nuestro Consejo, que sois tales personas, que guardareis +nuestro servicio, é bien, é fielmente hareis lo que por Nos vos +fuere mandado é encomendado, por esta presente carta, vos damos todo +nuestro poder complido, en aquella más apta forma que podemos é en tal +caso se requiere, especialmente para que por Nos y en nuestro nombre +é de nuestros herederos, é subcesores, é de todos nuestros reynos é +señoríos, súbditos é naturales dellos, podais tratar, concordar é +asentar, é facer trato é concordia con los dichos embaxadores del dicho +serenissimo rey de Portugal, nuestro hermano, en su nombre, qualquier +concierto, asiento, limitación, demarcación é concordia sobre lo que +dicho es, por los vientos en grados de Norte, é del Sol, é por aquellas +partes, divisiones, é lugares del Cielo, é de la mar, é de la tierra, +que a vos bien visto fueren, é asy vos damos el dicho poder, para que +podais dexar al dicho rey de Portugal, é a sus reynos é subcesores +todos los mares é islas, é tierras que fueren ó estuvieren dentro de +qualquier limitación é demarcación, que con él fincaren é quedaren; +é otrosy vos damos el dicho poder, para que en nuestro nombre, é de +nuestros herederos é subcesores, é de nuestros reynos é señoríos, é +súbditos, é naturales dellos, podades concordar, é asentar, é recebir, +é aceptar del dicho rey de Portugal, é de los dichos sus embaxadores, +é procuradores en su nombre, que todos los mares, islas é tierras que +fueren é estovieren dentro de la limitación é demarcación de costas, +mares é islas é tierras, que quedasen é fincaren con Nos é con nuestros +subcesores, para que sean nuestros é de nuestro señorío é conquista, é +asy de nuestros reynos é subcesores dellos, con aquellas limitaciones +é excepciones, é con todas las otras divisiones é declaraciones, que +a vosotros bien visto fuere; é para que sobre todo lo que dicho es, +é para cada una cosa é parte dello, é sobre lo a ello tocante, ó de +ello dependiente, ó a ello anexo é conexo en qualquier manera, podais +fazer é otorgar, concordar, tratar é recebir, é aceptar en nuesto +nombre, é de los dichos nuestros herederos é subcesores, é de todos +nuestros reynos, señoríos, é súbditos é naturales dellos, qualesquiera +capitulaciones é contractos, escripturas, con qualesquier vínculos, +abtos, modos, condiciones, obligaciones é estipulaciones, penas é +submisiones, é renunciaciones, que vosotros quisieredes é bien visto +vos fuere, é sobre ello podais fazer é otorgar, é fagais, é otorgueis +todas las cosas, é cada una dellas, de qualquier naturaleza é calidad, +gravedad é importancia que sean, ó ser puedan aunque sean tales, que +por su condición requieran otro nuestro señalado é especial mandado, +é de que se deviese de fecho é de derecho fazer singular é expresa +mención, é que Nos seyendo presentes podriamos fazer é otorgar, é +recebir; é otrosy vos demos poder complido, para que podais jurar, é +jureis en nuestra ánima, que Nos é nuestros herederos, é subcesores, +é súbditos, é naturales, é vassallos adquiridos é por adquirir, +tornemos, guardaremos, é compliremos, é que ternán, guardarán é +complirán realmente é con efecto todo lo que vosotros asy asentardes, +capitulardes, é jurardes, é otorgardes, é firmardes, cesante toda +cautela, fraude é engaño, ficción, simulación, é asy podais en +nuestro nombre capitular é segurar, é prometer; que Nos en persona +seguraremos, juraremos é prometeremos, é otorgaremos é firmaremos todo +lo que vosotros en nuestro nombre, cerca lo que dicho es, segurardes +é prometierdes é capitulardes, dentro de aquel término de tiempo que +vos bien pareciere, é que lo guardaremos é compliremos realmente é +con efecto, so las condiciones é penas é obligaciones contenidas en el +contracto de las paces entre Nos y el dicho serenissimo Rey nuestro +hermano fechas é concordadas, é so todas las otras que vosotros +prometierdes, é asentardes, las quales desde agora prometemos de pagar, +si en ellas incorriéremos, para lo qual todo é cada una cosa é parte +dello, vos damos el dicho poder con libre é general administración, +é prometemos é seguramos por nuestra fe y palabra real, de tener é +guardar é complir Nos é nuestros herederos é subcesores, todo lo que +por vosotros, cerca de lo que dicho es en qualquier forma é manera +fuese fecho é capitulado é jurado, é prometido, é prometemos de lo +haver por firme, rato é grato, estable é valedero agora é en todo +tiempo jamás, é que no iremos ni vernemos contra ello ni contra parte +alguna dello, Nos, ni nuestros herederos é subcesores, por Nos, ni +por otras interpósitas personas, _directe, ni indirecte_, so alguna +color, ni causa en juicio, ni fuera del, so obligación expresa, que +para ello fazemos de todos nuestros bienes patrimoniales é fiscales, é +otros qualesquier de nuestros vassallos, súbditos, é naturales, muebles +y raizes, havidos é por hauer. Por firmeza de lo qual mandamos dar +esta nuestra carta de poder, la qual firmamos de nuestros nombres, é +mandamos sellarla con nuestro sello, dada en la villa de Tordesillas, a +cinco días del mes de junio, año del nascimiento de nuestro señor Jesu +Christo de mil quatrocientos é noventa é cuatro años. + + Yo _el Rey_.--Yo _la Reyna_. + + +Yo Fernán Dalvres de Toledo, Secretario del Rey é de la Reyna, nuestros +señores, la fize escrebir por su mando. + +Don Juan, por la gracia de Dios rey de Portugal é de los Algarbes, de +aquende, de allende el mar en Africa, é Señor de Guinea. A quantos +esta nuestra carta de poder é procuración vieren, fazemos saber, que +por quanto por mandado de los muy altos y muy excelentes, é poderosos +príncipes el rey Don Fernando, é reyna Doña Isabel, rey é reyna de +Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, etc., nuestros +muy amados é preciados hermanos, fueron descobiertas é halladas +nuevamente algunas islas, é podrían adelante descobrir é hallar otras +islas é tierras, sobre las quales unas é las otras halladas, é por +hallar, por el derecho é razón que en ello tenemos, podían sobrevenir +entre Nos todos, é nuestros reynos é señoríos, súbditos é naturales +dellos, debates é diferencias, que nuestro Señor no consienta, a Nos +plazo, por el grande amor é amistad que entre Nos todos ay, é por +se buscar, procurar é conservar mayor paz, é más firme concordia, é +asuciego, que el mar en que las dichas islas están, y fueren halladas, +se parta é demarque entre nos todos en alguna buena, cierta é limitada +manera; y porque Nos al presente no podemos en ello entender en +persona, confiando de vos Ruy de Sosa, señor de Usagres é Berengel, +y don Juan de Sosa, nuestro almotacén mayor, y Arias de Almadana, +correjidor de los fechos civiles en la nuestra corte, é del nuestro +desembargo, todos del nuestro Consejo, por esta presente carta vos +damos todo nuestro complido poder, abtoridad, é especial mandado, é vos +fazemos é constituimos a todos juntamente, é a dos de vos é a uno _in +solidum_ si los otros en qualquier manera fueren impedidos, nuestros +embaxadores é procuradores, en aquella más alta forma que podemos, é +en tal caso se requier general y especialmente, en tal manera, que +la generalidad no derrogue a la especialidad, ni la especialidad a +la generalidad, para que por Nos y en nuestro nombre é de nuestros +herederos é subcesores, é de todos nuestros reynos é señoríos, súbditos +é naturales dellos podaís tratar, concordar, asentar, é fazer, +trateis, concordeis, é asenteis é fagais con los dichos rey é reyna +de Castilla, nuestros hermanos, ó quien para ello su poder tenga, +qualquier concierto, asiento, limitación, demarcación, é concordia +sobre el mar Océano, islas é tierra firme, que en el estovieren por +aquellos rumos de vientos é grados de Norte é de Sol, é por aquellas +partes, divisiones é lugares del cielo é del mar, é de la tierra, que +vos bien parecier, é asy vos damos el dicho poder para que podais +dexar, é dexeis a los dichos rey é reyna é a sus reynos é subcesores, +todos los mares, islas, é tierras que fueren é estovieren dentro de +qualquier limitación, é demarcación, que con los dichos rey é reyna +quedaren, é asy os damos el dicho poder para en nuestro nombre, é de +nuestros herederos é subcesores, é de todos nuestros reynos é señoríos +súbditos é naturales dellos, podais con los dichos rey é reyna, ó +con sus procuradores, concordar, asentar, recebir, é aceptar, que +todos los mares, islas, é tierras, que fueren é estovieren dentro de +la limitación, é demarcación de costas, mares, islas, é tierras que +con Nos é nuestros subcesores fincaren, sean nuestros é de nuestro +señorío é conquista, é asy de nuestros reynos é subcesores dellos, con +aquellas limitaciones é excepciones de nuestras islas, é con todas las +otras cláusulas é declaraciones, que vos bien parecier. El qual dicho +poder damos a vos los dichos Ruy de Sosa, é Don Juan de Sosa, é Arias +de Almadana, para que sobre todo lo que dicho es, é sobre cada una +cosa, é parte dello, é sobre lo a ello tocante, ó dello dependiente, +ó a ello anexo ó conexo en qualquier manera, podais fazer é otorgar, +concordar, tratar, é distratar, recebir é aceptar en nuestro nombre, +é de los dichos nuestros herederos é subcesores, é de todos nuestros +reynos é señoríos, súbditos é naturales dellos, qualesquier capítulos +é contratos é escripturas, con qualesquier vínculos, pactos, modos, +condiciones, obligaciones, é estipulaciones, penas é submisiones, é +renunciaciones que vos quisierdes, é a vos bien visto fueren, é sobre +ello podaís fazer é otorgar, é fagais é otorgueis todas las cosas, +é cada una dellas, de qualesquier naturaleza, calidad, gravedad é +importancia que sean ó ser pueden, puesto que sean tales, que por su +condición requieran otro nuestro singular é especial mandado é que +se deviesse de fecho é de derecho fazer singular é expresa mención, +é que Nos siendo presentes podriamos facer, é otorgar, é recebir; é +otrosy vos damos poder complido, para que podais jurar, é jureis en +vuestra ánima, que Nos é nuestros herederos é subcesores, súbditos é +naturales é vasallos adquiridos, é por adquirir ternemos, guardaremos, +é compliremos, ternán, guardarán é complirán realmente, é con efeto, +todo lo que vos asy asentardes, capitulardes, jurardes, é otorgardes, +é firmardes, cesante toda cautela, fraude, engaño, é fingimiento, é +asy podais en nuestro nombre capitular, segurar é prometer, que Nos en +persona seguraremos, juraremos, prometeremos, é firmaremos todo lo que +vos en el sobredicho nombre, acerca de lo que dicho es, seguiardes, +prometierdes, é capitulardes, dentro de aquel término de tiempo que +vos bien parecier, é que lo guardaremos é compliremos realmente, é +con efeto, so las condiciones, penas, é obligaciones contenidas en el +contracto de las paces entre nos fechas, é concordadas, é so todas las +otras que vos prometierdes, é asentardes en el dicho nombre, las quales +desde agora prometemos de pagar, é pagaremos realmente, é con efeto, +si en ellas incurrieremos, para lo qual todo, é cada una cosa, é parte +dello, vos damos el dicho poder con libre y general administración, +é prometemos é seguramos por nuestra fé real, de tener guardar é +complir, é asy nuestros herederos é subcesores, todo lo que por vos +acerca de lo que dicho es, en qualquier forma é manera que fuere fecho, +capitulado, jurado é prometido, é prometemos de lo haver por firme, +rato é grato, estable é valioso de agora para todo siempre, é que no +iremos, ni vernemos, ni irán ni vernán contra ello, ni contra parte +alguna dello en tiempo alguno, ni por alguna manera, por Nos, ni por +sí, ni por interpósitas personas _directe, ni indirecte_, so alguna +color ó causa en juicio, ni fuera del, so obligación expresa, que para +ello fazemos de los dichos nuestros reynos é señoríos, é de todos los +otros nuestros bienes patrimoniales, fiscales, é otros qualesquier de +nuestros vasallos, súbditos é naturales, muebles é de raiz, avidos é +por aver, en testimonio é fe de lo qual, vos mandamos dar esta nuestra +carta firmada por Nos, é sellada de nuestro sello, dada en la nuestra +cebdat de Lisbona a ocho dias de marzo. + +Rui de Pina la fizo año del nascimiento de nuestro Señor Jesu Christo, +de mil é quatrocientos é noventa é quatro años. + + _El Rei._ + + +E luego los dichos procuradores de los dichos señores rey é reyna de +Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, etc., é del dicho +señor rey de Portugal, é de los Algarbes, etc., dixeron, que por cuanto +entre los dicho señores sus constituyentes hai cierta diferencia, sobre +lo que a cada una de las dichas partes pertenece, de lo que fasta oy +día de la fecha desta capitulación está por descubrir en el mar Océano; +por ende que ellos por bien de paz é concordia, é por conservación del +debdo é amor, quel dicho señor rey de Portugal tiene con los dichos +señor rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., a sus Altezas plaze, +é los dichos sus procuradores en su nombre, é por virtud de los dichos +sus poderes, otorgaron é consintieron que se haga é señale por el dicho +mar Océano una raya, ó línea derecha de polo a polo, convien a saber, +del polo Artico al polo Antártico, que es de Norte a Sul, la qual raya +ó línea se aya de dar, é de derecha, como dicho es, a trescientas +é setenta leguas de las islas del Cabo Verde, hacia la parte del +Poniente, por grados ó por otra manera, como mejor y más presto se +pueda dar, de manera que no sean más é que todo lo que hasta aquí se ha +fallado é descubierto, é de aquí adelante se hallare, é descubriere por +el dicho señor rey de Portugal, é por sus navíos, así islas como tierra +firme, desde la dicha raya é línea dada en la forma susodicha, yendo +por la dicha parte del Levante, dentro de la dicha raya a la parte del +Levante ó del Norte, ó del Sul della, tanto que no sea atravesando la +dicha raya, que esto sea, é finque, é pertenezca al dicho señor rey de +Portugal é a sus subcesores, para siempre jamás, é que todo lo otro, +así islas como tierra firme, halladas y por hallar, descobiertas ó +por descobrir, que son ó fueren halladas por los dichos señores rey é +reyna de Castilla, é de Aragón, etc., é por sus navíos desde la dicha +raya dada en la forma susodicha, yendo por la dicha parte del Poniente, +después de pasada la dicha raya hacia el Poniente, ó el Norte, ó el Sul +della, que todo sea, é finque, é pertenezca a los dichos señores rey +é reyna de Castilla, de León, etc., é a sus subcesores, para siempre +jamás. Item los dichos procuradores prometieron, é seguraron por +virtud de los dichos poderes, que de oy en adelante no embiarán navíos +algunos; convien a saber, los dichos señores rey é reyna de Castilla, +é de León, é de Aragón, etc., por esta parte de la raya a la parte +del Levante aquende de la dicha raya, que queda para el dicho señor +rey de Portugal, é de los Algarbes, etc., ni el dicho señor rey de +Portugal a la parte de la dicha raya, que queda para los dichos señores +rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., a descobrir é buscar +tierras, ni islas algunas, ni a contratar, ni rescatar, ni conquistar +en manera alguna; pero que si acaesciere, que yendo así aquende de la +dicha raya los dichos navíos, de los dichos señores rey é reyna de +Castilla, de León, é de Aragón, etc., fallasen qualesquier islas, ó +tierras en lo que así queda para el dicho señor rey de Portugal, que +aquello tal sea, é finque para el dicho señor rey de Portugal, é para +sus herederos para siempre jamás, é sus Altezas gelo ayan de mandar +luego dar é entregar. E si los navíos del dicho señor rey de Portugal +fallasen qualesquier islas é tierras en la parte de los dichos señores +rey é reyna de Castilla, é de León, é de Aragón, etc., que todo lo +tal sea, é finque para los dichos señores rey é reyna de Castilla, de +León, é de Aragón, etc., é para sus herederos para siempre jamás, é +que el dicho señor rey de Portugal gelo haga luego de mandar, dar é +entregar. Item, para que la dicha línea ó raya de la dicha partición +se aya de dar, é de derecha, é la más cierta que ser podiere por las +dichas trescientas é setenta leguas de las dichas islas del Cabo Verde +hacia la parte del Poniente, como dicho es, concordado, é asentado por +los dichos procuradores de amas las dichas partes, que dentro de diez +meses primeros siguientes, contados desde el día de la fecha desta +capitulación, los dichos señores sus constituyentes hayan de enviar +dos ó quatro caravelas, convien a saber, una ó dos de cada parte, ó +menos, segund se acordaren por las dichas partes que son necesarias, +las quales para el dicho tiempo sean juntas en la isla de la gran +Canaria; y embien en ellas cada una de las dichas partes, personas, +así pilotos como astrólogos, é marineros, é qualesquier otras personas +que convengan; pero que sean tantos de una parte, como de otra; y que +algunas personas de los dichos pilotos, é astrólogos, é marineros, é +personas que sepan, que embiaren los dichos señores rey é reyna de +Castilla, é de León, é de Aragón, etc., vayan en el navío ó navíos que +embiare el dicho señor rey de Portugal, é de los Algarbes, etcétera, +é así mismo algunas de las dichas personas que embiare el dicho señor +rey de Portugal, vayán en el navío ó navíos, que embiaren los dichos +señores rey é reyna de Castilla é Aragón, tanto de una parte como de +otra parte, para que juntamente puedan mejor ver é reconocer la mar, +é los rumos, é vientos, é grados de Sol é Norte, é señalar las leguas +sobredichas, tanto que para fazer el señalamiento é límite concurrirán +todos juntos, los que fueren en los dichos navíos que embiaren amas +las dichas partes, é llevaren sus poderes; los quales dichos navíos, +todos juntamente continúen su camino a las dichas islas del Cabo Verde, +é desde allí tomarán su rota derecha al Poniente hasta las dichas +trescientas é setenta leguas, medidas como las dichas personas, que +así fueren, acordaren que se deven medir, sin perjuicio de las dichas +partes, y allí donde se acabaren se haga el punto é señal que convenga, +por grados de sol ó de Norte, ó por singladura de leguas, ó como mejor +se pudieren concordar. La cual dicha raya señalen, desde el dicho polo +Artico al dicho polo Antártico, que es de Norte a Sul, como dicho +es, y aquello que señalaren lo escrivan, é firmen de sus nombres las +dichas personas que así fueren embiadas por amas las dichas partes, +las quales han de llevar facultad é poderes de las dichas partes cada +uno de la suya, para hacer la dicha señal é limitación; y fecha por +ellos, seyendo todos conformes, que sea avida por señal é limitación +perpetuamente para siempre jamás. Para que las dichas partes, ni alguna +dellas, ni sus subcesores para siempre jamás no la puedan contradecir, +ni quitar, ni remover en tiempo alguno, ni por alguna manera que sea, ó +ser pueda. E si acaso fuere, que la dicha raya é límite de polo a polo, +como dicho es, topare en alguna isla ó tierra firme, que al comienço de +la tal isla ó tierra que así fuere hallada donde tocara la dicha raya +se haga alguna señal ó torre; é que en derecho de la tal señal ó torre +se continúe dende en adelante otras señales por la tal isla ó tierra en +derecho de la dicha raya, los quales partan lo que a cada una de las +partes perteneciera della, é que los súbditos de las dichas partes no +sean osados los unos de pasar a la de los otros, ni los otros de los +otros, pasando la dicha señal ó límite en la tal isla ó tierra. + +Item, por quanto para ir los dichos navíos de los dichos señores rey é +reyna de Castilla, de León, de Aragón, etc., de los reynos é señoríos +a la dicha su parte allende de la dicha raya, en la manera que dicho +es, es forzado que ayan de pasar por los mares desta parte de la raya +que queda para el dicho señor rey de Portugal, por ende es concordado, +é asentado que los dichos navíos de los dichos señores rey é reyna +de Castilla, de León, de Aragón, etc., puedan ir é venir, y vayan é +vengan libre, segura é pacificamente sin contradicción alguna por los +dichos mares que quedan con el dicho señor rey de Portugal, dentro +de la dicha raya en todo tiempo, é cada y quando sus Altezas, é sus +subcesores quisieren, é por bien tuvieren; los quales vayan por sus +caminos derechos, é rotas, desde sus reynos para qualquier parte, de lo +que está dentro de su raya é límite, donde quisieren embiar a descubrir +é conquistar, é contratar, é que lleven sus caminos derechos por donde +ellos acordaren de ir para qualquier cosa de la dicha su parte, é de +aquellos no puedan apartarse, salvo lo que el tiempo contrario los +fiziere apartar; tanto que no tomen ni ocupen antes de pasar la dicha +raya, cosa alguna de lo que fuere fallado por el dicho señor rey de +Portugal en la dicha su parte, é si alguna cosa fallaren los dichos sus +navíos antes de pasar la dicha raya, como dicho es que aquello sea +para el dicho señor rey de Portugal, é sus Altezas gelo ayán de mandar +luego dar é entregar. E porque podría ser que los navíos é gentes de +los dichos señores rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., ó por +su parte avrán fallado hasta veinte días deste mes de junio en que +estamos de la fecha desta capitulación, algunas islas é tierra firme +dentro de la dicha raya, que se ha de fazer de polo a polo por línea +derecha en fin de las dichas trescientas é setenta leguas contadas +desde las dichas islas del Cabo Verde al Poniente, como dicho es; es +concordado, é asentado, por quitar toda dubda, que todas las islas é +tierra firme que sean falladas, é descubiertas en qualquier manera +hasta los dichos veinte días deste dicho mes de junio, aunque sean +falladas por los navíos é gentes de los dichos señores rey é reyna de +Castilla, é de Aragón, etc., con tanto que sea dentro de las doscientas +é cincuenta leguas primeras de las dichas trescientas é setenta leguas, +contadas desde las dichas islas del Cabo Verde al Poniente hacia la +dicha raya, en qualquier parte dellas para los dichos polos, que sean +falladas dentro de las dichas doscientas é cincuenta leguas, haciéndose +una raya ó línea derecha de polo a polo donde se acabaren las dichas +doscientas é cincuenta leguas queden é finquen para el dicho señor rey +de Portugal, é de los Algarbes, etc., é para sus subcesores é reynos +para siempre jamás. E que todas las islas é tierra firme, que hasta los +dichos veinte días deste mes de junio en que estamos, sean falladas +ó descubiertas por los navíos de los dichos señores rey é reyna de +Castilla, é de Aragón, etc., é por sus gentes, ó en otra qualquier +manera dentro de las otras ciento é veinte leguas, que quedan para +complimiento de las dichas trescientas é setenta leguas, en que ha de +acabar la dicha raya, que se ha de fazer de polo a polo, como dicho +es, en qualquier parte de las dichas ciento é veinte leguas para los +dichos polos que sean falladas fasta el dicho día, queden é finquen +para los dichos señores, rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., +é para sus subcesores, é sus reynos para siempre jamás, como es, y ha +de ser suyo lo que es ó fuere fallado allende de la dicha raya, de las +dichas trescientas é setenta leguas, que quedan para sus Altezas, como +dicho es, aunque las dichas ciento é veinte leguas son dentro de la +dicha raya de las dichas trescientas é setenta leguas que quedan para +el dicho señor rey de Portugal, é de los Algarbes, etc., como dicho +es. E si fasta los dichos veinte días desde dicho mes de junio, no son +fallados por los dichos navíos de sus Altezas cosa alguna dentro de las +dichas ciento é veinte leguas, é de allí adelante lo fallaren, que sea +para el dicho señor rey de Portugal, como en el capítulo susoescripto +es contenido. Lo qual todo que dicho es, é cada una cosa, é parte dello +los dichos, don Henrique Henriques, mayordomo mayor, é don Guterre de +Cárdenas, contador mayor, é doctor Rodrigo Maldonado, procuradores de +los dichos muy altos é muy poderosos príncipes, los señores el rey é +la reyna de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, é de Granada, +etc., é por virtud del dicho su poder que de suso va incorporado, é los +dichos Ruy de Sosa, é don Juan de Sosa, su hijo, é Arias de Almadana, +procuradores é embaxadores del dicho muy alto é muy excelente príncipe +el señor rey de Portugal é de los Algarbes, de aquende é allende, +en Africa señor de Guinea, é por virtud del dicho su poder, que de +suso va incorporado, prometieron é seguraron en nombre de los dichos +sus constituyentes, que ellos é sus subcesores é reynos é señoríos +para siempre jamás ternán, é guardarán, é complirán realmente, é con +efeto, cesante todo fraude é cautela, engaño, ficción, é simulación, +todo lo contenido en esta capitulación, é cada una cosa, é parte +dello, é quisieron é otorgaron que todo lo contenido en esta dicha +capitulación, é cada una cosa é parte della sea guardado é complido é +executado como se ha de guardar é complir é executar todo lo contenido +en la capitulación de las paces fechas é asentadas entre los dichos +señores rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., é el señor don +Alfonso rey de Portugal, que santa gloria aya, é el dicho señor rey, +que agora es de Portugal, su fijo, seyendo príncipe, el año que pasó +de mil é quatrocientos é setenta é nueve años, é so aquellas mismas +penas, vínculo é firmezas, é obligaciones, segund é de la manera que +en la dicha capitulación de las dichas paces se contiene y obligaronse +que las dichas paces ni alguna dellas, ni sus subcesores para siempre +jamás no irán, ni vernán contra lo que de suso es dicho y especificado, +ni contra cosa alguna ni parte dello directa, ni indirecta, ni por +otra manera alguna en tiempo alguno, ni por alguna manera pensada, ó +non pensada, que sea ó ser pueda; so las penas contenidas en la dicha +capitulación de las dichas paces. + +E la pena pagada ó non pagada, ó graciosamente remetida, que esta +obligación ó capitulación, é asiento, quede é finque firme, estable, +é valedera para siempre jamás, para lo qual todo asy tener é guardar +é complir é pagar los dichos procuradores en nombre de los dichos +sus constituyentes obligaron los bienes cada uno de la dicha su +parte, muebles é raices, patrimoniales é fiscales é de sus súbditos +é vasallos, havidos é por haver, é renunciaron qualesquier leyes, é +derechos de que se puedan aprovechar las dichas partes, é cada una +dellas para ir ó venir contra lo susodicho, ó contra alguna parte +dello; é por mayor seguridad é firmeza de lo susodicho, juraron a Dios +é a Santa María, é a la señal de la cruz, en que pusieron sus manos +derechas é a las palabras de los Santos Evangelios doquier que más +largamente son escriptos en ánima de los dichos sus constituyentes, +que ellos y cada uno dellos ternán, é guardarán, é complirán todo lo +susodicho, y cada una cosa, é parte dello realmente, é con efeto, +cesante todo fraude, cautela é engaño, ficción é simulación, é no +la contradirán en tiempo alguno, ni por alguna manera. So el qual +dicho juramento juraron de no pedir absolución, ni relaxación del a +nuestro muy Santo Padre, ni a otro ningún legado, ni prelado que ge la +pueda dar, é aunque propio motu gela dé, no usarán della, ántes por +esta presente capitulación suplican en el dicho nombre a nuestro muy +Santo Padre, que a su Santidad plega confirmar, é aprovar esta dicha +capitulación, segund en ella se contiene, é mandando expedir sobre +ello sus bulas a las partes, ó a qualquiera dellas, que las pedieren, +é mandando incorporar en ellas el tenor desta capitulación, poniendo +sus censuras a los que contra ella fueren, ó pasaren, en qualquier +tiempo que sea, é ser pueda. E asy mismo los dichos procuradores en +el dicho nombre se obligaron so la dicha pena, é juramento dentro de +ciento dias primeros siguientes, contados desde el dia de la fecha +desta capitulación, darán la una parte a la otra, y la otra a la +otra aprobación, é ratificación desta dicha capitulación, escriptas +en pergamino, é firmadas de los nombres de los dichos señores sus +constituyentes, é selladas con sus sellos de plomo, pendiente, é en +la escriptura que ovieren de dar los dichos señores rey é reyna de +Castilla, é Aragón, etc., aya de firmar, é consentir, é otorgar el +muy esclarecido, é ilustrissimo señor el señor príncipe don Juan su +hijo, de lo qual todo que dicho es, otorgaron dos escripturas de un +tenor tal la una como la otra, las quales firmaron de sus nombres, é +las otorgaron ante los secretarios, é escrivanos de yuso escriptos, +para cada una de las partes la suya. E qualquiera que paresciere, +vala como si ambas a dos pareciesen; que fueron fechas é otorgadas en +la dicha villa de Tordesillas al dicho dia, é mes, é año susodicho. +El comisario mayor don _Henrique Ruy de Sosa_, don _Juan de Sosa_, +el doctor _Rodrigo Maldonado_, licenciatus _Arias_, testigos que +fueron presentes, que vieron aquí firmar sus nombres a los dichos +procuradores, é embaxadores, é otorgar lo susodicho é fazer el dicho +juramento, el comisario Pedro de León, el comisario Fernando de Torres, +vecinos de la villa de Vallid, el comisario Fernando de Gamarra, +comisario de Tagra é Senete, contino de la casa de los dichos rey é +reyna nuestros señores, é Juan Soares de Segueras é Ruy Leme, é Duarte +Pacheco, contino, de la casa del señor rey de Portugal para ello +procurados. E yo Fernán Dalvres de Toledo, secretario del rey é de la +reyna nuestros señores, é del su Consejo, é escrivano de Cámara, é +notario público en la su corte, é en todos los sus reynos é señoríos, +fuy presente a todo lo que dicho es en uno con los dichos testigos, é +con Estevan Vaes, secretario del dicho señor rey de Portugal, que por +abtoridad que los dichos rey é reyna nuestros señores le dieron para +dar fé deste abçon en sus reynos, que fué asy mismo presente a lo que +dicho es, é a ruego é otorgamiento de todos los dichos procuradores, é +embaxadores, que en mi presencia, é suya, aquí firmaron sus nombres, +este público instromento de capitulación fize escrevir, el qual va +escripto en estas seis fojas de papel de pliego entero escriptas de +ambas partes con esta en que van los nombres de los sobredichos, é muy +signo; é en fin de cada plana va señalado de la señal de mi nombre é +de la señal del dicho Estevan Vaes, é por ende fize aquí mi signo, +que es tal. En testimonio de verdad _Fernán Dalvres_. E yo el dicho +_Estevan Vaes_, que por abtoridad que los dichos señores rey é reyna +de Castilla, é de León, me dieron para fazer público en todos sus +reynos é señoríos juntamente con el dicho Fernán Dalvres, a ruego, é +requerimiento de los dichos embaxadores é procuradores a todo presente +fuy, é per fe é certidumbre dello aquí de mi público señal la signé, +que tal es. + +La qual dicha escriptura de asiento é capitulacion, é concordia suso +incorporada, vista é entendida por Nos, é por el dicho príncipe Don +Juan nuestro hijo, la aprovamos, loamos, é confirmamos, é otorgamos, +é ratificamos, é prometemos de tener, é guardar, é complir todo lo +susodicho en ella contenido, é cada una cosa, é parte dello realmente +ó con efeto, cesante todo fraude, é cautela, ficcion, é simulacion, é +de no ir, ni venir contra ello, ni contra parte dello en tiempo alguno, +ni por alguna manera que sea, ó ser pueda; é por mayor firmeza, Nos +y el dicho príncipe Don Juan nuestro hijo, juramos a Dios, é a Santa +María, é a las palabras de los Santos Evangelios do quier que más +largamente son escriptas, é a la señal de la Cruz en que corporalmente +posimos nuestras manos derechas en presencia de los dichos Ruy de +Sosa, é Don Juan de Sosa, é licenciado Arias de Almadana, embaxadores +é procuradores del dicho serenissimo Rey de Portugal, nuestro hermano, +de lo asy tener é guardar, é complir, é a cada una cosa é parte de lo +que a nos incumbe, realmente é con efeto, como dicho es, por Nos é por +nuestros herederos é subcesores, é por los dichos nuestros reynos é +señoríos, é súbditos é naturales dellos, so las penas é obligaciones, +vínculos é renunciaciones en el dicho contracto de capitulacion, +é concordia de suso escripto, contenidas: por certificación é +corroboracion de lo qual, firmamos en esta nuestra carta nuestros +nombres, é la mandamos sellar con nuestro sello de plomo pendiente en +filos de seda a colores. Dada en la villa de Arévalo a dos días del +mes de julio año del nascimiento de Nuestro Señor Jesu Christo de mil +cuatrocientos noventa é cuatro años. + + _Yo el Rey._--_Yo la Reyna._--_Yo el Príncipe._ + + +Y yo _Fernan Dalvres de Toledo_, secretario del Rey é de la Reyna +nuestros señores, la fize escrebir por su mandado.» + + * * * * * + +Concluido el tratado el 7 de junio de 1494, fué ratificado por los +Reyes de España en la villa de Arévalo el 2 de julio siguiente, y por +el Rey de Portugal el 5 de septiembre de 1494 en Setuval. + + + + +Q + + +CARTA DE CRISTÓBAL COLÓN A LOS REYES CATÓLICOS, EXPONIENDO ALGUNAS +OBSERVACIONES SOBRE EL ARTE DE NAVEGAR.--Granada, 6 de febrero de +1502[670]. + + [670] _Cartas de Indias_, págs. 7-10.--Madrid, 1877. + +Muy altos y muy poderosos Reyes y Señores: Yo querria ser cabsa de +placzer y holgura a Vuestras Alteças, que no de pesadumbre y hastio; +mas como sé la afizion y deleyte que tienen a las cosas nuevas y dalgun +interese diré de unas y otras, compliendo con su mandamiento, aquello +que agora me venga a la memoria; y cierto non judguen dellas por el +desaliño, mas por la intinzion y buen deseo, ya que en todo lo que +fuere del servizio de Vuestras Alteças, non he de deprender de ningun +otro lo que yo sé fazer por my mesmo; que si me faltaren las fuerzas y +las fatigas me ryndieren, non desfallezerá en my ánima la voluntad como +el más obligado y debdor que soy. + +Los navegantes y otras gentes que tractan por la mar, tienen syempre +mayor conoszimiento de las partidas particulares del mundo donde usan +y fazen sus contractaciones más continuo, y por esto cada uno destos +sabe mejor de lo que vee cada dia, que no lo otro que viene de años há +años, y asy reszebimos con delectazion la relazion quellos mesmos nos +fazen de lo que vieron y collejieron, como cierto allegamos más grande +enseñanza de aquello que deprendemos por nuestra propia espirenzia. + +Si resconozemos el mundo ser esférico, según el sentir de muchos +escriptores que ansy lo afirman, o que la scienzia non faga asentar +otra cosa con su auctoridad, no se deve entender que la templanza sea +igual en un clyma, porque la diversidad es grande asy en la mar como en +la tierra. + +El sol syembra su ynfluenzia y la tierra la reszibe segun las +concavidades o montañas que son formadas en ella, y bien que harto +hayan scripto los antiguos sobre esto, así como Plinio[671], que dize +que debaxo del norte ay tan suave templanza, que la gente que ally está +jamas se muere, salvo por enfadamiento ó aborrimiento de vida, que se +despeñan y voluntariamente se matan. + + [671] Plinio tomó sus fabulosas noticias acerca de los + hiperbóreos de los autores Hecateo, Heródoto, Pomponio Mela y + otros. + +Nos vemos aquy en España tanta diversydad de templanza, que non es +menester el testimonio sobre esto de ninguna antigüedad del mundo: +vemos aquy en Granada la syerra cubierta de nyeve todo el año, ques +señal de grand frio, y al pie desta syerra son las Alpujarras donde +es siempre suavisima tenplanza syn demasiado calor ny frio, y asy +como es en esta provinzia, es en otras hartas en España, que se deja +de dezir por la prolixidad dellas. Digo que en la mar acaesze otro +tanto y en espezial en las comarcas de las tierras, y desto es en mayor +conoszimiento los que continuo ally tractar, que no los otros que +tractan en otras partes. + +En el verano, en l'Andaluzia por muy cierto se tiene cada dia, después +de ser el sol altillo, la virazon, ques viento que sale del poniente, +esta vien muy suave y dura hasta la tarde; asy como esta virazon +continúa en aquel tiempo en esta region, ansy continúa otros vientos en +otras partes y en otras regiones diferentes el verano y el ynvierno. +Los que andan continuo de Cadiz a Napoles, ya saben cuando pasan por +la costa de Catalunia, segund la sazon, el viento que han de hallar +en ella, y asymismo cuando pasan por el golfo de Narbona. Estos que +han de yr de Cadiz a Napoles, si es tiempo de ynvierno, van a vista de +cabo de Creo en Catalunia, por el golfo de Narbona: entonzes vienta muy +rezio, y las vezes las naos conviene la obedezcan y corran por fuerza +hasta Berueria, y por esto van más al cabo Creo, por sostener más la +bolina y cobrar las Pomegas de Marsella o las yslas de Eres, y despues +jamas se desabarcan de la costa hasta llegar donde quier. Si de Cadiz +ovieren de yr a Napoles en tiempo de verano, navegan por la costa de +Berueria hasta Cerdena, ansy como está dicho de la otra costa de la +tramotana. Para estas navegaziones ay hombres señalados, que se an dado +tanto a ello, que conoszen todos estos caminos y qué temporales pueden +esperar, segund la razon del año en que fueren. Vulgarmente, a estos +tales llamamos pylotos, que es tanto como en la tierra adalid; que bien +que uno sepa muy bien el camino daqui a Fuenterrabia para llevar una +hueste, ni lo sabe daqui a Lisbona. Esto mismo acaesze en la mar, que +unos son pylotos de Flandes y otros de Levante, cada uno de la tierra +donde más usa. + +El tracto y tránsito d'España a Flandes mucho se continúa; grandes +marineros ay que andan a este uso. En Flandes, en el mes de enero, +están todas las naos despechadas para volver a sus tierras, y en +este mes, de raro sale que no haya algunos estirones de brysa ques +cernosdeste y nornordeste. Estos vientos, a este tiempo, no vienen +amorosos, salvo salvajes y frios y fasta peligrosos: la distançia del +sol y la calidad de la tierra son cabsa que se enjendre esto. Estas +brysas no son estábiles, bien que asy no yerren el tiempo: los que +navegan con ellas son presonas que se ponen a ventura y lo más de las +veçes llegan con la mano en los cabellos. A estos, sy la brisa les +falta y les haze fuerza otro viento, ponense en los puertos de Franzia +o Ingalterra, hasta que venga otra marea que puedan salyr de los +puertos. + +La gente de la mar es cobdiziosa de dyneros y de volver a su casa, y +todo lo aventuran syn esperar a ver quel tiempo sea firme. Cativo como +estaba en cama, en otra tal ocasion dixe a Vuestras Alteças lo que pude +de mayor seguridad desta navegazion, que era despues de ser el sol en +Tauru, y renegar de fazer esta partida en la fuerza y más peligroso de +ynvierno. Sy los vientos ayudan, muy corto es el tránsito, y non se +debe de partir hasta tener buena certeza del viaje; y de acá se puede +judgar dello, ques cuando se viere estar el çielo muy claro y salir el +viento de la estrella de la tramotana y durar algunos dias, syempre en +aquella alegria. Saben bien Vuestras Alteças lo que aconteszió el año +de noventa y syete, cuando estaban en Burgos en tal congoxa por quel +tiempo perseveraba crudo y se suçedian los estirones, que de enfadados +se yban a Soria; y partida toda la corte un sabado, quedaron Vuestras +Alteças para partir lunes de mañana; y a un çierto proposito, en +aquella noche, en un escripto mio que envié a Vuestras Alteças, dezia: +tal dia comenzó a ventar el viento; el otro dia no partirá la flota, +aguardando sy el viento se afirme; partirá el miercoles, y el jueves o +viernes será tant avant como la isla de Huict, y syno se meten en ella, +serán en Laredo el lunes que viene, o la razon de la marineria es toda +perdida. Este escripto mio, con el deseo de la venida de la Prinzesa, +movió a Vuestras Alteças a mudar de proposito de no yr a Soria y +espirmentar la opinion del marinero; y el lunes remaneszió sobre Laredo +una nao que refusó de entrar en Huict, porque tenia pocos bastimentos. + +Muchos son los juizios y fueron syempre en la mar y en la tierra en +semejantes casos, y agora han de ser muchos los que hayan de navegar a +las yslas descubiertas; y sy el camino es ya conoszido, los que hayan +de tractar y contractar, con la perfizion de los ystrumentos y el +aparejar de las naos, habran mayor conoszimiento de las cosas y de las +tierras y de los vientos y de las epocas mas convenybles para sus usos, +y más espirenzia para la seguridad de sus presonas. + +La Sancta Trenydad guarde a Vuestras Alteças como deseo y menester +habemos, con todos sus grandes estados y señoríos. De Granada, a seys +de hebrero de mill y quinientos y dos años. + + .S. + .S.A.S. + X M Y + Xpo Ferens. + + +CARTA DE CRISTÓBAL COLÓN AL REVERENDO Y MUY DEVOTO PADRE FRAY D. GASPAR +(GORRICIO), EN LAS CUEVAS DE SEVILLA[672]. + + [672] Navarrete, _Colec. de los viajes_, etc., tomo I, pág. + 322. + +Reverendo y muy devoto Padre: Si mi viaje fuera tan apropiado a la +salud de mi persona y descanso de mi casa, como amuestra que haya +de ber acrescentamiento de la Corona Real del Rey é de la Reina mis +Señores, yo esperaría de vivir mas de cien gibileos. El tiempo no +da lugar que yo escriba más largo. Yo espero que el portador sea +persona de casa, que os dirá por palabra más que non se puede decir +en mis papeles. También suplirá don Diego. Al Padre Prior y a todos +los Religiosos pido por merced que se acuerden de mí en todas sus +oraciones. Fecha en la isla de Janahica a 7 de julio de 1503. + +Para lo que V. R. mandaré. + + .S. + .S.A.S. + X M Y + Xpo Ferens. + + +A MI MUY CARO FIJO DON DIEGO COLÓN. EN LA CORTE[673]. + + [673] Navarrete, _Col. de los viajes_, etc., tomo I, págs. 351 + y 352. + +Muy caro fijo: Diego Méndez partió de aquí lunes tres de este mes. +Después de partido fablé con Amerigo Vespuchi, portador desta, el +cual va allá llamado sobre cosas de navegación. El siempre tuvo deseo +de me hacer placer: es mucho hombre de bien: sus trabajos no le han +aprovechado tanto como la razón requiere. El va por mío y en mucho +deseo de hacer cosa que redonde a mi bien, si a sus manos está. Yo non +se de acá en que yo le emponga que a mí aproveche, porque non sé que +sea lo que allá le quieren. El va determinado de hacer por mí todo lo +que a él fuere posible. Ved allá en que puede aprovechar, y trabajad +por ello, que él lo hará todo y fablará, y lo porná en obra; y sea todo +secretamente porque non se haya dél sospecha. Yo, todo lo que se haya +podido decir que toque a esto, se lo he dicho, y enformado de la paga +que a mí se ha fecho y se haz. Esta carta sea para el Sr. Adelantado +también, porque él vea en que puede aprovechar, y le avise dello. Crea +Su Alteza que sus navíos fueron en lo mejor de las Indias y más rico: +y si queda algo para saber más de lo dicho, yo lo satisfaré allá por +palabra, porque es imposible a lo decir por escrito. Nuestro Señor te +haya en su santa guardia.--Fecha en Sevilla a cinco de febrero (de +1505). + +Tu padre que te ama más que a sí. + + .S. + .S.A.S. + X M Y + Xpo Ferens. + + + + +R + + +CÉDULA ADVIRTIENDO AL OBISPO DE BADAXOZ, QUE LOS INDIOS QUE VENIAN EN +LAS CARABELAS, SE VENDAN EN ANDALUCÍA; E QUE APRESURE BERNAL DE PISA LA +SALIDA DE LAS OTRAS CARABELAS PARA LAS INDIAS[674]. + + [674] _Archivo de Indias._--_Colec. de doc. inéd. relativos al + descubrimiento_, etc., tomo XXX, páginas 331 y 332. + + 12 de abril de 1495. + El Rey e la Reyna. + +Reverendo _in Cristo_ Padre Obispo: Dempues de aberos escripto e +ymbiado el despacho que os ymbiamos sobre lo que toca a las quatro +carabelas que Mandamos agora ymbiar a las Indias, rrescebimos vuestra +letra con un correo, por lo qual Nos faceis saber la venida de las +otras quatro carabelas de allá, de lo qual obimos muncho plascer; +e porque esperamos la venida de Torres con las cartas que de allá +trae, non podemos agora escrebiros acá en ello. Cerca de lo que Nos +escrebisteis de los indios que vienen en las carabelas, paréscenos que +se podran vender mexor en _Andalucía_ quen otra parte; debeislos facer +vender como mexor os paresciere; y en la venida de Bernal de Pisa, +debeis facer que se venga luego acá, e ymbiad algunas cosas que vengan +con él para las traer a Nos. + +Cuanto a las quatro carabelas que vos escrebimos que ymbiáredes agora, +paréscenos que por la nescesidad de manthenimientos que los questan en +las Indias thienen, debeis dar muncha priesa en la partida dellas; e +porque con el mensaxero que ayer partió vos escrebimos largo, non ay +agora más que descir. De _Madrid_ a doce dias de abril de noventa e +cinco. E vos encargamos que con estas quatro carabelas vaya Joan Aguado. + + (Está rrubricado e sellado) + + +PROVISIÓN DE 30 DE OCTUBRE DE 1503[675]. + + [675] Abbad y Lasierra, _Hist. de Puerto Rico_, pág. 29, + nota.--Puerto Rico, 1866. + +Por una provisión dada en Segovia a 30 de octubre de 1503, la magnánima +Isabel dió licencia para cautivar a los caribes y venderlos, así +en Indias como en España y demás lugares que por bien tuviesen los +traficantes. «Porque trayéndose a estas partes--decía la Provisión--é +sirviéndose de ellos los cristianos, podrán ser más ligeramente +convertidos é atraídos a nuestra santa fé católica.» + + +ORDEN DE LOS REYES MANDANDO SE ENTREGAREN A JUAN DE LEZCANO CINCUENTA +INDIOS PARA DISTRIBUIRLOS EN LAS GALERAS DE SU MANDO[676]. + + [676] _Arch. de Simancas._--Conde Roselly de Lorgues, + _Cristóbal Colón_, tom. III, págs. 889 y 890. + +El Rey é la Reina. Reverendo in Cristo padre obispo de Badajoz: porque +para fornescer ciertas galeras que Juan de Lezcano, nuestro capitán en +la nuestra armada, trae en nuestro servicio, habemos acordado de le +mandar dar cincuenta indios, por ende Nos vos mandamos é encargamos que +de los indios que vos ahí teneis, deis al dicho Juan de Lezcano ó a la +persona quél con su carta por ellos enviare los dichos cincuenta indios +que sean de edad de veinte fasta cuarenta años; é tomad su carta de +pago ó de la persona quél por ellos enviase, nombrando en ella cuántos +son los indios que así recibiere, é de qué edad cada uno, para que +si los dichos indios hubieren de ser libres retorne al dicho Juan de +Lezcano los que dellos toviere vivos, é si hobieren de ser cautivos, se +les queden para en cuenta del sueldo quél dicho Juan de Lezcano hobiere +de haber en la dicha armada, é se le descuente lo que en ellos montare, +a los precios que cada uno dellos valieren, según la edad de cada uno +dellos: fue fecha en la ciudad de Tortosa a trece de enero de noventa y +seis años.--Yo el Rey, etc. + + +CLÁUSULA DEL TESTAMENTO QUE HIZO FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS, OBISPO +QUE FUÉ DE CHIAPA[677] + + [677] El 17 de marzo de 1564, hallándose en el Monasterio + de Nuestra Señora de Atocha (Madrid), presentó al escribano + Gaspar Testa dicho testamento escrito, cerrado y sellado. + +En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, é Hijo, y Espíritu Santo, +un solo Dios verdadero: el obispo Fr. Bartolomé de las Casas, porque +todo fiel cristiano debe dar testimonio de sí mismo al tiempo de su fin +y muerte cuanto en sí fuere con la gracia de Dios, y en aquel paso tan +peligroso ocurren muchos é grandes impedimentos, y por eso antes que en +él me vea, digo que protesto morir y vivir lo que viviere en la santa +fe católica de la Santísima Trinidad, Padre, y Hijo, y Espíritu Santo, +creyendo é teniendo como creo y tengo todo aquello que cree y tiene +la Santa Iglesia de Roma, y en esta fe y creencia protesto é afirmo +que quiero vivir lo que me resta de la vida y hasta el fin della, que +es la muerte inclusive, quiero en esta santa fe morir; é porque por +la bondad y misericordia de Dios que tuvo por bien de elegirme por su +ministro sin yo se lo merecer, para procurar y volver por aquellas +universas gentes de las que llamamos Indias, poseedores y propietarios +de aquellos reinos y tierras, sobre los agravios, males y daños nunca +otros tales vistos ni oídos, que de nosotros los españoles han recibido +contra toda razón é justicia, y por reducillos a su libertad prístina +de que han sido despojados injustamente, y por librallos de la violenta +muerte que todavía padecen, y perecen, como han perecido é despobládose +por esta causa muchos millares de leguas de tierra, muchos dellos en +mi presencia, y he trabajado en la corte de los reyes de Castilla, +yendo y viniendo de las Indias a Castilla, y de Castilla a las Indias +muchas veces, cerca de cincuenta años, desde el año de mil é quinientos +y catorce, por solo Dios é por compasión de ver perecer tantas +multitudes de hombres nacionales, domésticos, humildes, mansuetísimos y +simplicísimos, y muy aparejados para recibir nuestra santa fe católica +y toda moral doctrina y ser dotados de todas buenas costumbres, como +Dios es testigo que otro interese nunca pretendí; por ende digo que +tengo por cierto y lo creo así, porque creo y estimo que así lo terná +la Santa Romana Iglesia, regla y mesura de nuestro creer, que cuanto se +ha cometido por los españoles contra aquellas gentes, robos é muertes +y usurpaciones de sus estados y señoríos de los naturales reyes y +señores, tierras é reinos, y otros infinitos bienes con tal malditas +crueldades, ha sido contra la ley rectísima inmaculada de Jesucristo +y contra toda razón natural, é en grandísima infamia del nombre de +Jesucristo y su religión cristiana, y en total impedimento de la fe, +y en daños irreparables de las ánimas é cuerpos de aquellas inocentes +gentes; é creo que por estas impías y celerosas é ignominiosas obras, +tan injusta, tiránica y barbáricamente hechos en ellas y contra +ellas, Dios ha de derramar sobre España su furor é ira, porque toda +ella ha comunicado é participado poco que mucho en las sangrientas +riquezas robadas y tan usurpadas y mal habidas, y con tantos estragos é +acabamientos de aquellas gentes, si gran penitencia no hiciere, y temo +que tarde ó nunca la hará, porque la ceguedad que Dios por nuestros +pecados ha permitido en grandes y chicos, y mayormente en los que se +arrean ó tienen nombre de discretos y sabios, y presumen de mandar +el mundo por los pecados de ellos, y generalmente de toda ella; aun +está, digo, esta obscuridad de los entendimientos tan reciente que +desde setenta años que há que se comenzaron a escandalizar, robar é +matar y extirpar aquellas naciones, no sea ya desta hoy advertido que +tantos escándalos y infamias de nuestra santa fe, tantos robos, tantas +injusticias, tantos estragos, tantas matanzas, tantos cautiverios, +tantas usurpaciones de estados é señoríos ajenos, y finalmente +tan universales asolaciones é despoblaciones hayan sido pecados y +grandísimas injusticias.--_El obispo Fr. Bartolomé de las Casas._ + + +REPRESENTACIÓN DE FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS AL CONSEJO ACERCA DE LOS +INDIOS DE GUATEMALA[678]. + + [678] _Colec. de dóc. inéd._, etc., tomo VII, págs. 162-167. + +... «Otro intolerable agravio y daño padecen las gentes de las +provincias de Guatemala y su distrito, y en toda la Nueva España, y así +debe ser en las otras partes; y éste es el repartimiento ó perneamiento +de los indios que se hace para que se vayan a alquilar y trabajar en +las haciendas de los españoles. Vienen los indios de diez leguas a +la ciudad ó al pueblo, métenlos en un corral como si fuesen carneros +ó otras bestias, y allí un alguacil reparte a un español tantos, y a +otros tantos. Aquél los toma de los cabellos violentamente y los lleva, +como si llevara una bestia, y en llegando a su casa, quítale la manta +que trae con que se cubre, y déjale en cueros, diciendo que porque no +se le huya. Tiénelo en los trabajos que quiere ponerlo sin dalle de +comer, durmiendo en un portal, muerto de frío, etc.»[679]. + + [679] _Colec. de doc. inéd., etc._, tomo VII, pág. 105. + + +REMEDIOS PARA LAS ISLAS ESPAÑOLA, CUBA, SANT JUAN Y JAMAICA, SEGÚN FRAY +BARTOLOMÉ DE LAS CASAS[680]. + + [680] Págs. 106-109. + +... «En cuanto a los indios, porque están muy destruídos y muy flacos +y muy pocos, que de un cuento y cient mil ánimas que había en la Isla +Española, no han dejado los cristianos sino ocho ó nueve mil, que +todos los han muerto, es necesario que al presente los dejen holgar +y recrearse de los trabajos incomparables pasados y tomar algunas +fuerzas...» + + +CARTA DE GONZALO FERNÁNDEZ DE OVIEDO AL EMPERADOR, SOBRE LAS +DISIDENCIAS ENTRE PIZARRO Y ALMAGRO (25 DE OCTUBRE DE 1537)[681]. + + [681] _Colec. de doc. inéd. referentes al descubrimiento, + conquista y colonización en América y Oceanía_, tomo III, + págs. 64-70. + +Dícese en dicha carta lo siguiente: «Por cierto, muy bien es que el oro +se les quite (a los indios) y se lleve a España, porque mijor estará en +poder de hombres que no de bestias...» + + +PLATA QUE SE HA TRAÍDO DE LAS INDIAS, SEGÚN PINELO[682]. + + [682] _Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento_, + etc., tomo VIII, pág. 53. + +Acerca de la plata--pues el oro, perlas y piedras preciosas, no se +puede contar--que ha venido de las Indias a España, Antonio de León +Pinelo, licenciado y relator del Supremo y Real Consejo de Indias, en +su libro _Del Paraíso en el Nuevo Mundo_, libro III, que son más de +tres mil y doscientos y cuarenta millones de pesos de ocho reales; y +por cuenta aritmética, suponiendo que haya dos mil leguas desde las +Indias a España, «se podía hacer un camino cubierto de barras de plata, +de cuatro dedos de grueso y de catorce varas de ancho, con sólo la +plata que han dado las Indias.» + + +REAL CÉDULA DEL 18 DE FEBRERO DE 1549[683]. + + [683] _Cedulario índico_, tomo X, núm. 562, págs. 330 y 330 v.ª + +Dióse Real Cédula, desde Valladolid, con fecha 18 de febrero de 1549, +firmada por Maximiliano y la Princesa, mandando que no se dejase pasar +a las Indias ninguna persona casada como no fuera en compañía de su +mujer. + + +REAL CÉDULA DEL 16 DE JULIO DE 1550[684]. + + [684] _Archivo histórico nacional._--_Cedulario índico de + Ayala_, letra E, núm. 16. + +«Noticioso S. M. que a causa de averse encarecido los (esclavos) de +Guinea é islas de Cabo Verde, se llevaban a Indias de las de Cerdeña, +Mallorca, Menorca y otras partes de Levante, de los quales muchos +eran de casta de Moros, y de grande inconveniente en tierra en que +se empezaba a plantar la fee: Mandó a oficiales R^s de Sevilla no +permitiesen pasar Negros de Levante, ni los que, aunque fuesen de +Guinea, se huviesen criado con Moriscos. Véase tomo 16 de Reales +Cédulas, fol. 396 b.º, núm. 673.» + + +CAPÍTULO DE ORDENANZA DE 19 DE NOVIEMBRE DE 1551[685]. + + [685] _Arch. hist. nac._--_Cedulario índico_, tomo XI, núm. + 43, págs. 29 v.ª y 30. + +Otrosí, vista la desorden que en esa ciudad y sus términos ha habido +y hay en los negros y negras, así libres como esclavos, de servirse +de indios é indias muy sueltamente, y aun muchos de ellos las tienen +por mancevas y las tratan mal y tienen opresas, y para remediar lo +susodicho ordenaron y mandaron que ningun negro ni negra de aquí +adelante de qualquier calidad y condición que sea, sea osado de tener +y servirse de indio ni india en esa ciudad ni sus términos, sopena al +negro que fuere allado tener india y servirse della le sea cortada su +Naptura, y si sirviese de indio le sean dados 100 azotes públicamente, +y si fuere esclava, por la primera vez le sean dados 100 azotes, y +por la segunda cortadas las orejas, y si fuere libre, por la primera +vez le sean dados 100 azotes y por la segunda destierro perpetuo de +sus Reinos, y mas tenga el Alguacil ó persona en denunciar de lo suso +derecho 10 pesos de pena, los quales le serán pagados de qualesquier +bienes que se hallasen de los dichos negros ó negras, ó de gastos de +justicia no se les hallando bienes, y porque lo contenido en esta +Ordenanza haya más cumplimento ordenaron y mandaron que los tales +señores de los tales esclavos y esclavas no consientan ni den lugar a +que los tales esclavos tengan indias ni se sirvan dellas, y tengan muy +gran cuidado de que así se haga, so pena de 100 pesos y que no puedan +decir ni alegar que no lo saben ni que vino a su noticia.» + + + + +S + + + Sr. D. Juan Ortega Rubio. + + Bilbao 29 de Julio de 1886. + +Muy Sr. mío y de toda mi consideración y aprecio: He recorrido +atentamente la obra de Canesi con el objeto de desempeñar cumplidamente +el encargo que en su atenta carta me hizo V. hace días, sintiendo mucho +no poder darle más noticias que las que van por separado sobre los +puntos a que V. se refería. Muy poco es, como verá V., lo que dice de +Colón Canesi; de Cervantes no hace mención siquiera; pero lo que más +me extraña es que nada diga de los sucesos de los luteranos, movido, +sin duda, a callarlos de algunos escrúpulos nacidos de temores o +preocupaciones religiosas. + +Deseando poder complacer a V. de nuevo en cualquier otra ocasión queda +de V. affmo. s. s. q. b. s. m., + + FIDEL DE SAGARMINAGA. + + +Canesi.--_Historia de Valladolid._--Libro V, cap. I. + +Por horden de los Reyes se dió también principio aquel año al feliz +descubrimiento de las Indias Occidentales por Christoval Colombo, +que en lengua castellana decimos Colón, Cavallero genovés, ilustre +progenitor de los Duques de Veragua, Marqueses de Jamaica; este, pues, +argonauta insigne salió de Valladolid a esta conquista, y guiado de +los papeles que le dexó en la isla de la Madera Rodrigo Faleyro, +peritíssimo Marinero y gran cosmógrafo portugués, se dió a la vela +viernes al amanecer tres de Agosto, acompañado de noventa compañeros +(algunos dicen ciento y veinte) en tres Navíos del puerto de Palos +de Moguer, junto a la costa del Algarve, aprestados con sólos diez y +seis ó diez y siete mil ducados. (Aquí sigue una breve descripción +del descubrimiento de América, que nada de particular ofrece, y luego +refiriéndose a la residencia de Colón en Valladolid, que es lo que +importa, dice lo siguiente): Diré algo de lo mucho que de él nos +dexaron los Escriptores de aquellos tiempos, pues vivo y difunto honró +esta Ciudad de Valladolid empeñado ya en sembrar al Cielo de almas, y +con esta idea volvió a proseguir con infatigable celo el adelantamiento +de su conquista, descubriendo tierras incógnitas, acompañado de su +hermano D. Bartholomé y de mucha más gente que la primera vez, y +lleno de triumphos se restituió a España, mereciendo que los Reyes le +nombrasen por Almirante mayor, Virrey y Capitán general de las Indias +por él descubiertas y por descubrir para él y los sucesores en su casa +y Estado; y casó con D.ª Phelipa Muniz de Melo, Portuguesa de nación, +y estando en Valladolid hizo Cobdicilo a diez y nueve de Mayo de mil +quinientos seis, ante Pedro de Hinojedo, Escribano de Cámara de los +Catholicos Reyes, que le dieron facultad para fundar el mayorazgo de +su casa el año de mil quatrocientos y noventa y siete, y el título de +Duque de Veraguas el de mil y quinientos seis, en que murió a veinte y +seis de Mayo (algunos dicen a seis) en Valladolid, y sus huesos fueron +trasladados a las Cuevas de Sevilla, donde se lee un Epitafio que +traducido en el castellano idioma dice así en esta Octava. + + Este poco compás que ves encierra + aquel varón que dió tan alto vuelo, + que no se contentó con nuestro suelo + y por darnos un nuevo se destierra; + dió riquezas inmensas a la tierra, + innumerables ánimas al Cielo, + halló donde plantar divinas leyes + y prósperas Provincias a sus Reyes. + + + + +T + + +LOS PLEITOS DE D. DIEGO Y DE D. LUIS COLÓN[686]. + + [686] Duraron las negociaciones desde fin de enero hasta el 17 + de abril de 1492. Esta fecha llevan las _Capitulaciones_. + +Cristóbal Colón, antes de su muerte, para asegurarse de sus derechos +como Almirante de las Indias, consultó a un letrado, el cual dió su +opinión, después de estudiar las Capitulaciones de Santa Fe y todos los +privilegios y mercedes concedidos por los reyes. + +Dijo el letrado, «sin que en esto pueda haber engaño ni yerro», que a +Don Cristóbal Colón pertenecían el tercio, el décimo y el octavo que +produjesen las Indias descubiertas y por descubrir, esto es, un 55,80 +por 100, además de las ventajas de justicia, oficios, nombramientos, +etc. + +Aceptó el Almirante el dictamen, y así lo consignó en su testamento. + +A la muerte de Colón, su hijo y heredero D. Diego, fundándose en la +citada consulta, hizo las correspondientes reclamaciones, que dieron +lugar a pleitos, los cuales duraron muchos años. + +En una petición sin fecha, que conservamos, suplica D. Diego que se +le tenga por virrey y gobernador perpetuo de las Islas y Tierra Firme +descubiertas y por descubrir, que se le entregue la gobernación de la +isla de San Juan y de las provincias de Veragua y Urabá, que se le +señale y libre salario como tal Almirante y virrey gobernador, que +se le dé y pague gente armada para su guarda, que no intervengan los +oficiales de la Casa de Contratación en los negocios de Indias sin el +concurso de la persona o personas que el Almirante designe, que se le +entregue el diezmo de cuanto produjeron las citadas Indias, etcétera. + +Aunque la petición se ajustaba casi por completo a las Capitulaciones +de Santa Fe, otorgar aquélla y reconocer la validez de las últimas, +equivalía a enajenar para siempre la soberanía de todos los países +descubiertos y por descubrir. Era evidente que D. Diego daba un +alcance a las citadas Capitulaciones que los reyes no les dieron al +estipularlas en el convenio de Santa Fe. Además, ¿podía la Corona, en +nuestro sistema actual de legislación, otorgar tales mercedes? + +Contestóse al Almirante que, según una ley dada en las Cortes de Toledo +de 1480, no podía darse oficio alguno de justicia con carácter de +perpetuidad, añadiendo que los dados anteriormente en esa forma debían +entenderse otorgados de por vida; de modo que, aun en el caso de que +los cargos concedidos a Colón lo hubiesen sido perpétuamente, por la +ley dicha la concesión debía entenderse como hecha de por vida. Negada, +pues, la petición principal, debían negarse todas las demás que de ella +arrancaban. + +A pesar de la negativa, merced a las gestiones que hicieron a su favor +el duque de Alba[687], Rodríguez de Fonseca y el secretario Conchillos, +se dispuso, por Real Cédula de 9 de agosto de 1508, que D. Diego +marchara a las Indias y entendiese en la gobernación de ellas, «sin +perjuicio del derecho de ninguna de las partes», y, aunque así lo hizo, +en 9 de diciembre del mismo año otorgó poder a Juan de la Peña, criado +y factor del dicho duque, para que le representase ante los tribunales +e hiciere las diligencias necesarias en favor de sus intereses. + + [687] El Almirante hubo de contraer matrimonio con una hija + del duque de Alba. + +El nombramiento de gobernador, hecho a favor de Don Diego, se hizo con +arreglo a la Real Provisión de 29 de septiembre de 1509, esto es, con +ciertas facultades y por el tiempo que la voluntad real fuere; pero el +Almirante insistió en que se le nombrase virrey y gobernador perpetuo +de las Indias descubiertas y por descubrir. A ello se opuso el fiscal, +sosteniendo que en el segundo capítulo de los otorgados en Santa Fe el +17 de abril de 1492 se concedió el título de gobernador y virrey de las +islas y Tierra Firme que se descubriesen a D. Cristóbal Colón; pero +sólo a él y no a sus herederos, añadiendo que vacaron dichos oficios a +la muerte del primer Almirante «y aun en su vida por deméritos y por +usar mal de la merced que le fué fecha, y pasar a más de lo que le fué +dado.» + +Si examinando el texto de las Capitulaciones el fiscal estaba en lo +cierto, don Diego presentó los traslados de dos privilegios: uno, de +23 de abril de 1492 confirmando lo capitulado en Santa Fe, y otro, de +30 de abril del mismo año, en el cual, al conceder a D. Cristóbal el +uso de los mencionados títulos, se dice lo siguiente: «Seades nuestro +almyrante e visorrey e governador en ellas e vos podades dende en +adelante llamar e yntitular don e almirante e visorrey e governador +dellas, et assy vuestros hijos e sucesores en el dicho oficio et cargo +se puedan llamar e yntitular don e almyrante e visorrey e governador +dellas.» + +Estimó el fiscal que el último privilegio no alteraba las +Capitulaciones, ni podía alterarlas; pero, dado que se entendiese como +quería D Diego, resultaba contrario a las leyes. Replicó el Almirante. + +El 5 de mayo de 1511 el Consejo Real, formado por los doctores +Carvajal, Palacios Rubios y Cabrero, y los licenciados Zapata, +Muxica, Santiago, Aguirre y Sosa firmaron la declaración o sentencia +que a continuación copiamos: «1.º Que al Almirante y sus sucesores +pertenecían la gobernación y administración de justicia, en nombre +de los reyes, así de la Isla Española como de las otras islas que +el Almirante D. Cristóbal Colón, su padre, descubrió en aquellos +mares, y la de aquellas islas que por industria del dicho su padre +se descubrieron, con título de virrey de juro y heredad para siempre +jamás, para que por sí y sus tenientes y oficiales de justicia, +conforme a sus privilegios, pudiesen ejercer y administrar la +jurisdicción civil y criminal de las dichas islas, cómo y de la +manera que los otros gobernadores y virreyes la usan y pueden y deben +usar en los límites de su jurisdicción. 2.º Que la décima del oro y +demás cosas pertenecía al Almirante D. Diego y a sus sucesores de +juro y heredad, ahora y para siempre. 3.º Que no pertenecía parte +ni cosa alguna al Almirante D. Diego y sus sucesores de los diezmos +eclesiásticos. 4.º Que de las penas que pertenecían a la Cámara de sus +Altezas no correspondía parte alguna al Almirante ni a sus sucesores, +pero que pertenecían al Almirante y a sus oficiales las penas que +por las leyes correspondían a las justicias y jueces. 5.º Que las +apelaciones interpuestas de los alcaldes por elección o nombramiento +de los Consejos, fuesen primeramente al Almirante y a sus tenientes y +de ellos fuesen a sus Altezas y a sus Audiencias. 6.º Que sus Altezas +podían poner en las islas jueces que conociesen de las apelaciones. +7.º Que también pertenecía a sus Altezas el nombramiento de regidores +y jurados, fieles y procuradores y otros oficios de gobernación de +dichas islas que deben ser perpetuos. 8.º Que la provisión de las +escribanías pertenecía a sus Altezas, excepto las del juzgado del +Almirante, que pertenecía a éste; pero debiendo poner notarios o +escribanos de sus Altezas. 9.º Que sus Altezas podían mandar, cuando lo +juzgasen conveniente, tomar residencia al Almirante y a sus oficiales, +conforme a las leyes del reino. Y 10. Que a sus Altezas, y a quien su +poder tuviese, y no al Almirante, pertenecía el repartimiento de los +indios»[688]. + + [688] Becker y González, _Los pleitos de Colón_, págs. 210 y + 211, en la _Historia del Mundo_, publicada por la Universidad + de Cambridge, tomo XXIII. + +Aprobóse la sentencia por Real provisión el 17 de julio del mismo año, +y aunque el fiscal Pero Ruiz interpuso súplica, se confirmó aquélla por +Real cédula de 5 de noviembre. + +Tenaz D. Diego, volvió a continuar sus pleitos, pues con fecha 3 de +enero de 1512 Juan de la Peña presentó un escrito para que se declarase +que el Almirante no estaba obligado a hacer residencia, que los jueces +nombrados por la Corona sólo podrían conocer en grado de apelación, +que se declarase pertenecerle la gobernación del Darién y que se le +autorizara para tomar en el repartimiento los indios que necesitase +para su grangería. Se opuso el fiscal a estas pretensiones, replicó +Peña en nombre del Almirante, acordando el Consejo que su Alteza +proveería respecto a la residencia y que se recibiese el pleito a +prueba por término de ciento veinte días--que luego se amplió hasta un +año--lo relativo a la gobernación de Darién. + +En tanto que probaba D. Diego con las declaraciones de 39 testigos cómo +su padre había descubierto el Darién, formuló en 29 de diciembre de +1512 una protesta contra la sentencia dada en Sevilla el año anterior +por el Consejo Real. + +Continuaron los pedimentos y réplicas, llegando el atrevimiento del +Almirante a «consignar en un memorial de agravios que contenía 42 +capítulos, que le correspondía el gobierno absoluto, provisión de +oficios, administración de justicia y percepción de rentas en la +tierra extendida de polo a polo al Occidente de la línea trazada +por el pontífice Alejandro VI, a las islas del Pacífico, _y a más, +si más se descubriese_, sentando que no le alcanzaba el precepto +legal de dar residencia de sus actos. Añadió en dichos documentos +que los reyes de Castilla no tenían facultad para entender en el +repartimiento de indios, ni para establecer tributos de cualquiera +especie que fueran, toda vez que habrían de afectar al décimo y octavo +de productos, pertenecientes al Almirantazgo por las Capitulaciones de +Santa Fe, y afirmó, en fin, su derecho a percibir parte de los diezmos +eclesiásticos y de las penas de Cámara, y a nombrar, no solamente los +consejos de los pueblos, sino los capitanes de los navíos que fueran a +las Indias»[689]. + + [689] Becker y González, _Los pleitos de Colón_, pág. 212, + en la _Historia del Mundo_, publicada por la Universidad de + Cambridge, tomo XXIII. + +Sin embargo de peticiones tan exageradas y hasta imprudentes, +continuaron las pruebas de testigos. Volvió a insistir el 15 de +diciembre de 1515 en un nuevo memorial de agravios, con otros 42 +capítulos, recayendo sentencia, dada en la Coruña el 17 de mayo de +1520. En dicha sentencia se disponía cómo habían de proveerse los +oficios en Indias; se declaró que el Almirante tenía derecho de +gobernador y virrey en todas las islas que su padre descubrió o por +su industria se descubrieron; se dispuso que se guardase lo acordado +é determinado acerca de los indios libres; se hizo constar que el +Rey podía nombrar comisarios que procediesen contra el Almirante, +bien que el proceso se había de remitir al Consejo Real para que +administrasen justicia; se ordenó que no se tomase residencia al +Almirante sino en ciertos casos, pero el Rey podía mandar que se +tomase residencia a los jueces nombrados por el Almirante; se concedió +permiso al dicho Almirante para nombrar un representante suyo en la +casa de Contratación; y, por último, se consignó que al Almirante +correspondía la décima parte de los productos de las Indias, excepto el +almojarifazgo y otros servicios. + +Con la misma fecha de la sentencia se dictó Real Cédula ordenando +a Miguel de Pasamonte, tesorero de la Isla Española, que entregase +anualmente 376.000 maravedises al Almirante, «para su ayuda de costa, +en alguna enmyenda y remuneración de lo mucho que a gastado después +que vino de las yndias andando en nuestra corte y servicio e en +equivalencia de lo que llevava a causa de la gente que se le solía +librar.» + +Apeló don Diego de la sentencia el 23 de agosto de 1520, y como se +opusiese el fiscal, en 24 de abril de 1524 solicitó que se mandasen +buscar y traer los procesos incoados el 1500 y 1501, «por los quales +constó e pareció que de fecho e contra derecho el almyrante don +cristóbal colón ynjustamente hizo ahorcar e matar a ciertos ombres en +la ysla española e les tomó sus bienes, de cuya causa el Rey e Reina +católicos, de gloriosa memoria, se movieron a le mandar venyr a esta +corte detenydo e le quitaron los oficios de visorrey e gobernador.» + +Cada vez más intransigente, Don Diego quiso oponerse a las pretensiones +de Hernán Cortés y Diego Velázquez, alegando que la gobernación +de Yucatán le pertenecía. ¿No era un absurdo creer que por las +Capitulaciones de Santa Fe todo lo que se descubriese debía convertirse +en feudo de la familia de Colón? + +Habiendo muerto Don Diego, su viuda, doña María de Toledo, continuó +los pleitos en nombre de su hijo Don Luis, apoyada por su cuñado Don +Fernando y por su padre el comendador mayor de León. Después de +muchos incidentes, Doña María, _la desdichada virreina_, como ella se +intitulaba, logró que el mismo Don Hernando de Toledo se personase en +el pleito, consiguiendo que el 25 de junio de 1527 se declarasen nulas +las sentencias dadas en Sevilla y la Coruña; a su vez se mandaba que +se vieran y fallaran de nuevo los autos. Hasta el 27 de agosto de 1534 +no se dictó sentencia, la cual constaba de 33 capítulos; en ella se +reconocía una vez más a los herederos de Cristóbal Colón el derecho +al almirantazgo de Indias, extendiéndose su gobierno al Darién, con +facultad de poner en éste un teniente; mas se le negaba derecho a la +décima del impuesto de almojarifazgo y a parte alguna de los diezmos +eclesiásticos. + +Vese con toda claridad que los Colones veían premiados sus esfuerzos; +pero cuanto más se les concedía, mayores eran sus ambiciones; así que +tampoco se dieron por satisfechos con el último fallo. Tanto molestó +esta conducta al fiscal Villalobos, que formuló un alegato, queriendo +demostrar que las Indias se descubrieron, no por industria de Colón, +sino por la de Martín Alonso Pinzón y otros marinos. Sostuvo, del +mismo modo, que los reyes otorgaron mercedes y privilegios a Colón, +creyéndole descubridor. Terminaba afirmando que la mitad de las honras +y provechos correspondían al dicho Pinzón, según el convenio celebrado +por ambos marinos antes de emprender el viaje. El Consejo estimó +impertinente el alegato, y, con fecha 18 de agosto de 1535, dictó nueva +sentencia, reconociendo a los sucesores del Descubridor del Nuevo +Mundo el derecho de disfrutar perpétuamente los oficios de virrey y +gobernador en la Isla Española y adyacentes, en las provincias de Paria +y de Veragua, en Tierra Firme; también percibirían la décima de las +rentas reales. + +Los defensores de Don Luis Colón, tercer Almirante, volvieron a +interponer nueva apelación, y tacharon de injusta la anterior sentencia. + +Lejos de imponer a los tenaces litigantes perpetuo silencio, como por +el matrimonio de D. Diego Colón con Doña María de Toledo, el Almirante +de Indias se había emparentado con las casas más poderosas de la +nobleza, se pensó acabar los litigios mediante una transacción. Se +ofreció al Almirante el territorio comprendido entre el Cabo de Gracias +a Dios y Puerto Bello, y los islotes adyacentes, con título de Duque +o Marqués. Vínose al fin a un acuerdo, encargándose Fray García de +Loaysa, Cardenal de Santa Susana, Obispo de Sigüenza, Presidente de +Indias y Comisario general de la Santa Cruzada, y el Doctor Gaspar de +Montoya, del Consejo de Castilla, de dictar un laudo arbitral, como +así hicieron el 28 de junio de 1536. Por él D. Luis Colón y sucesores +conservarían el título de Almirante de Indias con diez mil ducados de +renta en ellas, la isla de Jamaica, con título de Duque o Marqués, 25 +leguas cuadradas en Veragua con jurisdicción civil y criminal, y otras +preeminencias y rentas para las hijas de D. Diego Colón. + +Don Luis no rechazó la sentencia, si bien se consideró perjudicado y +logró, por decisión del Consejo, que el Emperador confirmó por Cédula +de 6 de septiembre, que se mejorasen las condiciones de la mencionada +sentencia. Luego, por otra Cédula de 8 de noviembre, se dió a Doña +María de Toledo la cantidad de cuatro mil ducados en oro, pagados por +las Cajas de Puerto Rico. + +El testarudo D. Luis volvió a sus reclamaciones, y el pacientísimo +Emperador, para terminar de una vez para siempre, consintió nuevo +juicio arbitral, que decidieron el dicho Cardenal Loaysa y D. Francisco +de los Cobos, Comendador Mayor de León, en laudo de 5 de febrero de +1540. + +Por último, D. Luis volvió a provocar nuevos incidentes, que terminaron +cuando la muerte arrebató la vida del tercer Almirante de Indias. + +«Esta rápida exposición de los hechos--escribe el Sr. Becker +González--basta para destruir la leyenda de la ingratitud de España +con el descubridor y con sus sucesores. Se les dió alta posición +política y social, pingües rentas, grandes posesiones territoriales y +títulos honoríficos, y lograron enlazarse con una de las principales +familias de la nobleza. ¿A qué más se les considera con derecho, y +que más podían pretender? ¿Qué más ha hecho nación alguna por sus +descubridores, por sus navegantes y por sus conquistadores? ¿Quién +no recuerda cómo Inglaterra trató a Raleigh, a Clive y a Hastings, y +Francia, a Dupleix y a Lally?»[690]. + + [690] Obra citada, pág. 217. + + + + +U + + +COMPROMISO DE MAYORAZGO Y DE TESTAMENTO[691]. + + [691] _Archivo de Indias._--_Colec. de doc. inéd._, tomo XXX, + págs. 481-500. + +En virtud de real autorización del 23 de abril de 1497 hizo una +institución de mayorazgo el 22 de febrero de 1498. El mismo Colón dijo +cinco años después que había fundado aquel mayorazgo al objeto de que +fuera al mayor provecho para su alma, para el servicio de Dios, para +su honra y la de sus sucesores. Este documento es de importancia suma +para la historia de Cristóbal Colón. El mismo Almirante dice: «Que +siendo yo nacido en _Génova_, les vine a servir (a sus Altezas) aquí +en Castilla...» Más adelante añade: «Mando al dicho D. Diego (su hijo +primogénito) o a quien poseyere el dicho mayorazgo, que procure e se +trabaxe siempre por la honrra e bienes e acrescentamiento de la cibdad +de _Génova_, e ponga todas sus fuerzas e bienes a defender e alimentar +el bien e honrra de la República della, non yendo contra el servicio +de la Iglesia de Dios, e alto Estado del Rey o de la Reyna Nuestros +Señores e de sus subcesores.» + +El carácter del mayorazgo es eminentemente religioso. Manda a sus +descendientes que preparen los medios de rescatar el Santo Sepulcro, +de mantener la integridad del poder temporal del Papa, de pagar el +diezmo a Dios en sus pobres, de establecer un hospital para socorrer +a los pobres, de fundar un seminario de misiones extranjeras para la +conversión de los pueblos idólatras y de erigir una iglesia en honra de +la Inmaculada Concepción. Todo ello se haría bajo la dirección del Sumo +Pontífice, y mediante la aprobación lo mismo del Papa que de los Reyes +Católicos. + + + (APÓCRIFO Y SUPUESTO) + +TESTAMENTO MILITAR DEL ALMIRANTE D. CRISTÓBAL COLÓN[692]. + + [692] Ibidem, pág. 501. + + Valladolid 4 de mayo de 1506. + +Habiéndome honrado con un devotísimo Memorial de preces el Sumo +Pontífice Alejandro VI, dándome un gran consuelo en mi cabtividad, +en mis batallas e adversidades, quiero que dempues de mi muerte, se +entregue por memoria a mi amantísima Patria la República de _Génova_, +e por los beneficios rrescebidos en esta Cibdad, es mi voluntad, que +funde en ella un nuevo Hospital de mis rrentas heredadas en _Italia_, +e para la mejor sustentación de los pobres en mi Patria, faltando +mi línea masculina, declaro e substituyo en mi Almirantazgo de las +_Indias_, e sus anexidades, por subcesora, a la misma República de San +Xorge. + +Dado en Valladolid a quatro de mayo de mil e quinientos e seys años. +(Está sellado y firmado). + + + + +X + + +CARTA DE AMERRIGO VESPUCCI AL CARDENAL ARZOBISPO DE TOLEDO (JIMÉNEZ +DE CISNEROS), DÁNDOLE SU PARECER SOBRE LAS MERCANCÍAS QUE HUBIERAN DE +LLEVARSE A LAS ISLAS ANTILLAS[693]. + + [693] _Cartas de Indias_, págs. 11-13. Madrid, 1877. + +Muy reverendo é magnífico señor: Tengo, pues, de agradezer la confianza +que debo a vuestra reverendísima señoría, que non dexaré de dezirle my +pareszer, syn que me mueva ynterese alguno, aunque non oviere gana de +hablar dello; ya que agora he de responder sobre lo que háse de llevar +a las yslas, sy es bien que vaya por una mano y que Su Alteza lleve el +provecho, segun que lo haze el rey de Portugal en lo de la Mina de Oro, +ó sea, como creo aver entendido ser la manera de pensar de Su Alteza, +que cada uno tenga lybertad de yr i llevar lo que quisyere. + +Yo hallo grande diferenzia del tracto del rey de Portugal a este dacá, +por quel uno es enviar a tierra de moros i a un solo lugar una ó dos +mercaderias apreziadas a zierto prezio, y de aquellas le responde los +fatores que allá tiene, con el valor del mismo prezio ó con la ropa; +y acá es al contrario, porque lo que se ha de llevar a las yslas es +diversidad de todas cosas que las personas puedan aver menester, asy +de vestyr como vestidos y muchas cosas nezesarias para edifyzios i +grangerias, que no tienen quenta ny razon; de manera, que yo averia por +muy dificoltoso i casy imposyble que Su Alteza lo pueda mandar hazer +desta manera, en espezial que muchas de las cosas que son menester para +las yslas, cumple más llevarlas de otras partes que destas, asy como +de las yslas de Canaria y las de Portugal, de las quales sacan ganados +y vituallas y otras cosas nezesarias; i para cosa seria menester un +fator, i ay muchas dellas de que non se podria dar quenta, porque +dellas se comen, dellas se dañan y otras se pierden; y desta causa, a +my ver, non se podria llevar este negozio por la dicha manera, i sy en +espirienzia lo pusyere, el tiempo doy por testygo. + +Syempre que Su Alteza tenga algun provecho en la entrada de las ropas +que a las yslas se llevaren syn cuidado ny costa, ocurreme uno de dos +camynos: el uno, poner un zierto derecho en todo lo que a las yslas se +llevase, qual a Su Alteza paresziere, i que cada uno pudiese libremente +yr i llevar lo que quisyere; el otro, es encargar esta negoziacion a +mercaderes que repartiesen el provecho con Su Alteza i forneziesen todo +lo que fuese menester, sin que Su Alteza toviese dello cuidado. I en +esta tal companya seria de tener esta orden: que toviese en las dichas +yslas cargo de entender en el reszibir i vender de las ropas que allá +se enviaren el thesorero de Su Alteza, en companya del fator de los +mercaderes, tenyendo cada uno dellos su libro en que, por dos manos, se +asentase todo lo que se vendiese. + +Y de todas las ropas que se enviasen en cada navio, fuese la quenta de +lo oviesen costado, firmada del mercader y del thesorero, o bien de +otro factor que Su Alteza deputado a estar en Sevilla o en Cadiz, para +que, segun aquella, pudiesen en las yslas soldar quenta de todo lo que +llevare cada navio sobre sy, i tomar cada uno su parte de la gananzia, +entregandose el mercader del costo de la ropa con costa y fletes, +porque desta manera averia orden y conzierto, ny podria aver fraude ny +engaño alguno; i para las cosas que se oviesen de llevar de fuera dacá +y de las yslas de suso nombradas y saber el costo dellas, el mercader +y fator de Su Alteza que estoviese en Sevilla o Cadiz, podria dar el +cargo a alguna presona que a ellos paresziere. + +Este es my pareszer, remityendome a los que más saben. + +De Sevilla, a IX dias del mes de diziembre de mill é quinientos é ocho +años. + +De vuestra reverendisima señoría humyldemente beso las manos. + + _Amerrigo Vespucci_, + piloto mayor. + + +_Sobre._ Reverendisymo é magnifyco Señor (el Señor) Cardenal d'España, +Arzobispo de Toledo. + + + + +ÍNDICE + + + Páginas. +PRÓLOGO + + Política de España en las Indias. V + Plan de la obra. XXXIII + Fuentes de conocimiento. XL + Exposición de propósitos. LV + Descripción geográfica de América. LVIII + + +CAPÍTULO I + + Unidad y variedad de la especie humana.--El evolucionismo. + --La selección.--El pithecantropus.--Protohistoria + americana.--El salvajismo.--Antigüedad de los indios.--Razas + mixtas.--El _homo asiaticus_ y el _homo + americanus_.--Diferencias y semejanzas entre uno y + otro.--Algunos pobladores de América son autóctonos.--Razas + cultas y salvajes. 3 + + +CAPÍTULO II + + Comunicación de América con Asia y con Africa. + --Consideraciones acerca de la doctrina de Platón, Teopompo + de Quio, Aristóteles, Diodoro Sículo y Séneca. ¿De dónde + proceden los indios no autóctonos?--Los egipcios.--Los + griegos.--Los fenicios.--Los cartagineses.--Los religiosos + budhistas.--Significado y situación de Ophir.--Los hebreos. + --Los romanos.--Los etiopes cristianos.--Los troyanos.--Los + scythas.--Los tártaros.--Origen de los indios según Fr. + García, el Dr. Patrón, Humboldt y Riaño. 15 + + +CAPÍTULO III + + Relaciones entre América y Europa durante la Edad Media.--Los + vascos españoles y franceses.--Los ingleses o irlandeses.--La + Islandia.--Los Sagas.--Las Crónicas.--El islandés Gunnbjorn. + --Erico el Rojo en Groenlandia.--Biarne.--Leif en Helluland, + Markland y Virland.--Thorvall: sus expediciones; su muerte. + --Expedición de Thorstein y Thorfinn.--Thorfinnhudi.--Lucha + entre groenlandeses y esquimales.--Regiones visitadas por + Leif y Thorfinn.--Gudrid en Roma.--Expedición de Freydisa. + --Otras expediciones.--Autenticidad de los Sagas.--La + religión católica en el Nuevo Mundo: los obispos; los diezmos + de los colonos de Vinlandia.--Las colonias.--Interrupción de + las relaciones entre normandos y americanos.--Correspondencia + de lugares antiguos con los modernos.--Estatua de Leif en + Boston.--Trabajos arqueológicos.--Casas descubiertas en + Cambridge.--Leif y Colón según Fastenrath. 34 + + +CAPÍTULO IV + + América Meridional: tribus del Océano Atlántico y del + Pacífico.--Región amazónica: su situación.--Los tupies y los + guaraníes.--Los omaguas, cocamas y chiriguanos.--Los tapuyas. + --Los payagüaes, agaces, subayaes y otras tribus.--Tribus que + habitaban en el Uruguay: Confederación uruguaya: los charrúas. + --Los chanás y otras tribus.--Los arawak.--Los caribes. + --Tribus del Alto Orinoco y del Alto Amazonas.--Tribus de las + mesetas de Bolivia: los chiquitos,--Región pampeana: tribus + del Gran Chaco y de las Pampas.--Los araucanos.--Tribus + patagónicas.--Los calchaquíes. 52 + + +CAPÍTULO V + + América Meridional.--Región Colombiana.--Tribus del Istmo: + los cunas y otras tribus.--Los chibchas.--Reyes de Tunja y de + Bogotá.--Tribus de Chiriqui.--Los panches y otras tribus. + --Región peruana: tribus principales.--El Perú antes del + imperio de los incas. ¿Son indígenas los incas?--Manco Capac + y Mama Ocllo.--Cinchi Lloca: su gobierno.--Lloce Yupanqui: su + carácter.--Mayta Capac: su pasión por la guerra.--Capac + Yupanqui: sus conquistas.--Inca Focca: sus victorias.--Yahuar + Huacac: su cobardía.--Huiracocha: sus triunfos.--Urco: su + destronamiento.--Titu-Manco-Capac: su cultura.--Yupanqui: sus + guerras: concilio en el Cuzco.--Tupac Yupanqui: su poder + militar.--Huayna Capac: su crueldad.--Huascar y Atahualpa: + guerra civil.--El Inca.--Los incas, curacas y amantas.--Los + virreyes.--Los gobernadores.--El ejército.--La religión.--La + cultura.--La poesía.--Las comedias y tragedias.--La música y + el baile.--La lengua.--La industria.--Vías de comunicación: + caminos y correos.--Fuentes.--Acueductos.--Las colonias. + --Colonias militares. 66 + + +CAPÍTULO VI + + América Central.--Primeros habitantes del país.--Los mayas. + --Los quichés y cakchiqueles.--Fundación de la monarquía + quiché.--Lucha entre quichés y cakchiqueles: batalla de + Guanhtemalan.--Lucha entre cakchiqueles y otros pueblos. + --Estado interior de Guatemala y relaciones exteriores. + --Pedro de Alvarado en el país.--Salvador, Honduras, + Nicaragua y Costa Rica.--Estado social de los quichés. + --Cultura de los habitantes de Honduras, Nicaragua, Panamá y + Costa Rica.--Las Antillas, en particular Haytí y Cuba: artes + e industria. 84 + + +CAPÍTULO VII + + América Septentrional.--Obscuridad de la historia de México + en sus primeros tiempos.--Los quinametzín.--Los quinamés. + --Los nahuas, xicalancas y almecas: su origen.--Los + chichimecas y fundación de su imperio.--Los toltecas: su + peregrinación; su asiento en Tula.--Tribus menos importantes. + --Relaciones entre chichimecas y toltecas.--Monarquía tolteca + en Tula.--Las tres monarquías; Quetzalcoatl; su doctrina. + --Tetacatlipoca y otros reyes.--Los chichimecas se apoderan + de Tula.--Reyes toltecas en Tula.--Cultura de los toltecas. + --Los chichimecas: su vida.--Gobierno de Xolott.--El + feudalismo.--Tribus que invaden el imperio.--Nopaltzin y + Huetzin.--El reino de Tezcuco.--Los aztecas: su procedencia. + --Las casas grandes de Gila.--Los aztecas antes de + establecerse en México y Tlatelolco.--Quinantzin y + Techotlalazin.--Las 75 provincias.--Ixtlilxochitl: guerra + civil.--Rivalidad entre Tezcuco y México.--Netzahualcoyotl. + --Los reinos confederados.--Guerra civil.--Los españoles en + Tabasco.--Moctezuma II.--La religión y la guerra.--El jefe + del clan, el capulli y el tlacalecuhli.--Las fratias y la + tribu.--Consejo Tribal.--La industria.--El Calendario.--Obras + públicas.--La escritura.--Ciencias religiosas. 95 + + +CAPÍTULO VIII + + América Septentrional.--Tribus mejicanas.--Los + shoshoneamus.--Los comanches: sus costumbres.--Tribus + sonoras: los pimas, los ópatas y los tarahumares: + sus costumbres.--Tribus iroquesas: sus + costumbres.--Confederación iroquesa: religión e + industria.--Los esquimales: su carácter y costumbres.--Los + algonquinos y athabascos.--Los navajos y los + apaches.--Los sioux o dakotas.--Los muskokis.--Los + creeks y otros pueblos.--Los californios.--Los + tlinkits.--Los pieles-rojas.--Región de los pueblos.--Los + chinuks.--Situación y costumbres de los pueblos citados. 122 + +CAPÍTULO IX + + Estado social de los indios.--La antropofagia.--El + emperador en México y en el Perú.--Los caciques.--La + policía.--Los mercados.--La Hacienda.--La administración + de justicia.--Los tributos.--Incas, curecas y amantas.--El + Interregno.--El clan, el sachem y el Consejo.--Nomen y + totem.--La tribu.--Confederaciones tribales.--El matrimonio: + monogamia; poligamia; adulterio; divorcio.--Los hijos.--Los + ancianos.--Las viviendas.--Instituciones civiles.--La + propiedad en México y en el Perú.--La sucesión: tutela, + curatela y adopción.--Esclavitud.--Leyes penales y de + procedimientos.--Leyes sociales y administrativas.--Las + postas entre los nahuas y entre los peruanos. 140 + + +CAPÍTULO X + + Instituciones militares.--El arco y la flecha.--La + lanza, los dardos, las jabalinas, las hondas y otras + armas.--Las armas defensivas: escudo, peto, cota y + casco.--Armas de las razas cultas y de las salvajes.--Las + fortificaciones.--Banderas.--Música militar.--Organización + de la fuerza armada.--La guerra.--Los tambos o + cuarteles-pósitos.--La táctica y la estrategia.--Premios y + castigos.--Leyes militares.--La paz en los pueblos salvajes + y en los cultos. 153 + + +CAPÍTULO XI + + Lenguas americanas: su número.--Lengua de los habitantes de + la Tierra del Fuego: el yahgan.--Lenguas que se hablaban en + las Pampas y en el Gran Chaco.--Lengua charrúa.--Lenguas de + la América Meridional: grupo atlántico y grupo andino.--El + goagiro arawak.--El tapuya, el tupí y el guaraní.--Lengua + chiquita.--El chibcha, el quichua y el aimará.--Otras + lenguas.--Lenguas de la América Central.--El maya-quiché + y el nahuatl o azteca.--El otomi y el pama.--Lenguas de + la América Septentrional: el cahita y otros.--El ópata y + el dacota.--El chiglet y otros.--Partes de la oración en + las lenguas americanas.--La escritura.--El lenguaje de los + gestos. 162 + + +CAPÍTULO XII + + Las ciencias y letras entre los indios.--Las matemáticas, + la geografía y la astronomía.--La medicina.--La + religión: el dios de los indios.--Los sacerdotes y + hechiceros.--El diablo.--Las plegarias.--Las ofrendas.--Los + sacrificios.--La penitencia.--El cuerpo humano.--El + alma.--La inmortalidad.--Los sueños.--La vida futura.--Las + sepulturas.--Los duelos.--El Diluvio.--Las letras, la + oratoria, la poesía, el drama «Ollanta»: el baile drama + «Rabinal-Achi.» 173 + + +CAPÍTULO XIII + + Las bellas artes entre los indios.--Carácter de las bellas + artes en México y en el Perú.--Materiales empleados en + los monumentos.--Las pirámides.--Relaciones entre los + monumentos de América y los del Antiguo Mundo.--Los templos: + el de México.--Los palacios.--Monumentos de Mitla.--Ruinas + de Palenque.--Oratorios de Ocotzingo.--Estatuas de + Palenque.--Pirámides de Aké.--Los monumentos de Yucatán + y de Honduras.--Consideraciones sobre los teocallis.--Su + semejanza con otros del Asia.--La falsa bóveda en + América.--La arquitectura en el Perú: monumentos + pre-incásicos y de los incas.--El templo del Cuzco.--Otros + edificios.--La arquitectura peruana y la del Viejo + Continente.--La escultura.--El dibujo y la pintura.--La + música en México y en el Perú.--Las bellas artes en Bolivia + y en la América central.--El canto: el areito. 185 + + +CAPÍTULO XIV + + La industria.--La metalurgia.--La minería.--Los + curtidos.--Los tejidos.--La cerámica.--Los colores.--Otras + industrias.--La agricultura.--La ganadería.--El + comercio.--La moneda. 200 + + +CAPÍTULO XV + + Alimentación del indio.--El canibalismo.--Bebidas + embriagadoras de los indios.--El fuego: modo de + obtenerlo.--La luz.--Las lámparas.--Las casas de los + indios.--Las aldeas.--Las viviendas del salvaje.--El + vestido.--Los adornos.--La caza y la pesca.--Las canoas o + piraguas.--Los juegos de azar.--El juego de pelota. 209 + + +CAPÍTULO XVI + + Reyes de Castilla a fines de la Edad Media: + Enrique II, Juan I, Enrique III, Juan II y Enrique + IV.--Reyes Católicos.--Cultura literaria en aquellos + tiempos.--Cristóbal Colón en España. 221 + + +CAPÍTULO XVII + + Descubrimientos anteriores al del Nuevo Mundo.--El + Preste Juan.--Viaje de Marco Polo.--«De imagine mundi» + de Pedro de Ailly.--Supuestas cartas de Toscanelli a + Colón.--Expediciones de Enrique el «Navegante».--Viajes + de Diego Gómez.--Los conocimientos geográficos en aquella + época.--La astronomía.--Viajes de Diego Cao.--El cosmógrafo + Behaim: su famoso globo.--Expedición de Bartolomé + Díaz.--Viajes de Covilham y Paiva. 234 + + +CAPÍTULO XVIII + + Cristóbal Colón: su patria y familia.--Colón en Portugal: + su matrimonio.--La familia de su mujer.--Alonso Sánchez + de Huelva.--Cultura de Colón.--La esfericidad de la + Tierra.--La Academia de Toledo.--Rogerio Bacon y Raimundo + Lulio.--Proyecto de Colón de ir directamente a la India por + Occidente.--La librería de Colón.--Junta convocada por Juan + II y presidida por el obispo de Ceuta: opinión del conde de + Villarreal. 247 + + +CAPÍTULO XIX + + Cristóbal Colón en Palos y en la Rábida.--Colón en + Sevilla.--El duque de Medinasidonia y el duque de + Medinaceli.--Colón en Córdoba: se presenta a los + Reyes.--Retrato moral y físico de Colón.--Amigos y enemigos + del genovés.--Política exterior e interior.--Junta + de Córdoba.--Junta de Salamanca.--Colón ante los + Reyes en Alcalá de Henares.--Beatriz Enríquez de + Arana.--Proposiciones presentadas por Colón a los Reyes + Católicos.--Colón en la Rábida.--Los consejeros de + Colón.--Juan Pérez ante Doña Isabel.--Tratado entre + los Reyes Católicos y Colón.--El Almirante en la + Rábida.--Martín Alonso Pinzón.--_Santa María_, la _Niña_ y + la _Pinta_.--Convenio entre Colón y Pinzón. 275 + + +CAPÍTULO XX + + Primer viaje de Colón.--Incidentes más importantes + que ocurrieron durante el viaje.--Disgusto de algunos + marineros.--El 11 de octubre de 1492.--Rodríguez Bermejo + es el primero que grita _¡Tierra!_--Guanahaní (San + Salvador), Santa María de la Concepción, Fernandina, + Isabela (Saometo), Cuba (Juana) y Española (Haití).--El + cacique Guacanagari.--Fuerte de Navidad--Vuelta de Colón a + España.--Colón en Lisboa y en Palos.--Colón en Sevilla y en + Barcelona.--Breves de Alejandro VI.--Castilla y Aragón en el + descubrimiento. 292 + + +CAPÍTULO XXI + + Segundo viaje de Colón.--Prisa de los Reyes en que se + realizase.--Junta de Tordesillas.--Personas notables + que acompañaron al Almirante--Descubrimientos: la + Dominica y otras islas.--El Fuerte de Navidad.--La + Isabela.--Insurrección general.--El comisario regio Juan + de Aguado.--Colón en España.--Preséntase a los Reyes en + Burgos.--El comerciante joyero Mosén Jaime Ferrer. 311 + + +CAPÍTULO XXII + + Tercer viaje de Colón.--Relación de este viaje hecha por + el mismo Almirante.--¿Supo Colón que había hallado un + Nuevo Continente?--Colón en Haití: anarquía en la colonia: + los repartimientos.--Enemiga al Almirante en la Española + y en la corte.--El comisario regio Bobadilla en Santo + Domingo.--Proceso contra Colón.--Carácter y cualidades del + Almirante.--Colón es preso y cargado de cadenas.--Ingratitud + general con Colón.--Preséntase a los Reyes en + Granada.--Nicolás de Ovando, gobernador de la Española. 326 + + +CAPÍTULO XXIII + + Cuarto y último viaje de Colón.--Muerte de Bobadilla, Roldán + y otros en alta mar.--Conducta de Ovando con Colón.--Ovando + en Xaragua.--Anacaona: su muerte.--Colón en las playas de + Jamáica.--Diego Méndez y Bartolomé Fieschi.--Escobar en + auxilio de Colón.--Conducta de Ovando con Colón y de la + Reina con los indios.--Repartimientos de indios.--Colón en + España.--Insurrección de los indígenas.--Diego Colón en la + Española.--Censuras a la política de Cristóbal Colón en + Santo Domingo. 336 + + +CAPÍTULO XXIV + + Ultimos días de Colón.--Colón en Sanlúcar y en Sevilla.--Sus + padecimientos físicos y morales.--Conducta del Rey + Católico con Colón.--Preséntase Colón a D. Fernando en + Segovia.--Carta del Almirante a D.ª Juana y a Felipe + el Hermoso.--Colón en Valladolid.--Testamento del + Almirante.--Su muerte.--Celebración de sus exequias.--Sus + restos en el convento de San Francisco.--Juicio que de Colón + formaron sus contemporáneos.--Firma de Colón.--Casa donde + murió Colón.--Traslación de sus restos a la Cartuja de Santa + María de las Cuevas en Sevilla, luego a la Catedral de + Santo Domingo, después a Cuba y últimamente a la Catedral + de Sevilla.--Religiosidad de Colón.--Su carácter, según + Herrera.--Opinión de los Reyes Católicos.--Opinión de + Bolívar.--Colón, según algunos escritores de nuestros días. 354 + + +CAPÍTULO XXV + + Descubrimientos posteriores al del Nuevo Mundo.--Viajes + de los Cabot bajo la protección de la Corona de + Inglaterra.--Vasco de Gama bajo la protección de D. Manuel + de Portugal.--Expedición de Alonso de Ojeda al Nuevo + Mundo.--Juan de la Cosa y Américo Vespucio forman parte de + la expedición.--Viaje de Pero Alonso Niño.--Viaje de Vicente + Yáñez Pinzón.--Expedición de Diego de Lepe.--Relación de + Américo Vespucio.--El portugués Pedro Alvarez Cabral en el + Brasil y en la India. 377 + + +CAPÍTULO XXVI + + Expedición de Rodrigo de Bastidas.--Expedición de Alonso + de Ojeda.--Viajes de Américo Vespucio al servicio de + Portugal.--Colón y Vespucio en Sevilla.--Vespucio + al servicio de España.--Origen del nombre + América.--Expediciones de Cristóbal y Luis Guerra, y de Juan + de la Cosa.--Real Cédula en favor de Bastidas.--Capitulación + hecha con Ojeda.--Capitulación con Yáñez Pinzón.--Viajes de + Yáñez Pinzón y de Solís.--Privilegio en favor de Nicuesa y + de la Cosa.--Viajes de Ojeda y de Nicuesa.--La Española, + Cuba y Puerto Rico en aquellos tiempos.--Expedición de Ponce + de León a la Florida y luego a Biminí.--Pérez de Ortubia en + Biminí y Ponce de León en Puerto Rico. 392 + + +CAPÍTULO XXVII + + Descubrimiento y exploración del Grande Océano u + Océano Pacífico por Núñez de Balboa.--Balboa antes del + descubrimiento.--Balboa y Enciso.--Lucha entre los + amigos de Balboa y de Enciso.--Nicuesa en Santa María + la Antigua.--Muerte de Nicuesa y Enciso sale para + España.--Balboa y el cacique Careta.--Descubrimiento + del Pacífico.--Pedrarias gobernador de la colonia del + Darién.--Enemiga entre Balboa y Pedrarias.--Muerte de + Balboa.--Pedrarias toma la provincia de Paque. 407 + +CAPÍTULO XXVIII + + Expedición de Juan Díaz de Solís.--Segundo viaje de + Solís.--Expedición de Francisco Hernández de Córdova.--Viaje + de Juan de Grijalba a Yucatán.--Famoso viaje de Fernando de + Magallanes alrededor del mundo.--Juan Sebastián El Cano. 419 + +CAPÍTULO XXIX + + Expedición de Espinosa: funda a Panamá.--Expediciones + ordenadas por Pedrarias.--Gil González Dávila se + dirige a Nicaragua.--Ciudades fundadas por Hernández + de Córdova.--Andagoya en el Perú.--Segundo viaje de + González Dávila desde Santo Domingo a Nicaragua y + Yucatán.--Expedición de Cristóbal de Olid: su muerte.--Pedro + de Alvarado sale de México para Guatemala.--Expedición + de Rodrigo de Bastidas a Colombia.--Expedición a + Venezuela.--Nueva Cádiz.--Famosa expedición de Francisco + de Orellana al río Amazonas.--Luchas de Orellana con + los indígenas.--Las Amazonas.--Importancia de la + expedición.--Segunda expedición de Orellana: desgracias de + este navegante y su muerte. 430 + +CAPÍTULO XXX + + Expedición de Juan da Nova.--Segunda expedición de Vasco de + Gama a la India.--Expediciones de Alfonso y de Francisco de + Alburquerque.--Francisco de Almeida es nombrado virrey de la + India.--Gobierno de Alfonso de Alburquerque: toma de Goa y + de Malaca.--Sucesores de Alburquerque.--Vasco da Gama virrey + de la India: su muerte.--Sucesores de Vasco da Gama.--Los + portugueses en las Molucas.--Antonio de Abreu sale para + las Molucas.--Aventuras de Serrao.--Viaje de Tristán de + Meneses.--Viaje de Antonio Brito.--Portugueses y españoles + en Tidor.--Gobierno de Brito.--Gobierno de García Enríquez. 439 + + + + +ÍNDICE DE APÉNDICES + + + Páginas Páginas + en que del + se cita. apéndice. + -------- --------- + A. X 451 + B. XVI 453 + C. XXII 455 + D. XXXI 456 + E. XLVI 460 + F. 149 462 + G. 150 467 + H. 266 469 + I. 285 475 + J. 298 476 + L. 300 481 + M. 305 482 + N. 307 483 + O. 309 487 + P. 314 489 + Q. 336 501 + R. 342 505 + S. 355 510 + T. 356 512 + U. 357 518 + X. 396 519 + + + + +PAUTA + +PARA LA COLOCACIÓN DE LAS LÁMINAS DE ESTE TOMO. + + + Páginas. + + _Leif Erikson._ 40 + + _Isabel la Católica._ 223 + + _Fernando el Católico._ 229 + + _Enrique el Navegante._ 238 + + _Colón._ 247 + + _Santa María de la Rábida antes de su restauración._ 277 + + _Fr. Bartolomé de las Casas._ 332 + + _Vasco Núñez de Balboa._ 407 + + + + +GRABADOS + +INCLUÍDOS EN LAS PÁGINAS DE ESTE TOMO. + + + Páginas. + + _Cráneo neolítico._ 7 + + _Tipo esquimal._ 42 + + _Primera representación gráfica conocida de los aborígenes + americanos._ 52 + + _Caribe._ 59 + + _Indio peruano._ 73 + + _Tipos mayas._ 84 + + _Mujer esquimal._ 129 + + _Apache._ 132 + + _Indio del río de San Juan._ 137 + + _Teocalli en Palenque._ 190 + + _Escultura en las ruinas de Copán._ 196 + + _Dibujo propiciatorio._ 198 + + _Américo Vespucio._ 327 + + _Sebastián Caboto._ 378 + + + + + +End of the Project Gutenberg EBook of Historia de América desde sus tiempos +más remotos hasta nuestros días, tomo I, by Juan Ortega Rubio + +*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 57960 *** |
