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+*** START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 57960 ***
+
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+ HISTORIA
+ DE
+ AMÉRICA
+
+ DESDE SUS TIEMPOS MÁS REMOTOS
+ HASTA NUESTROS DÍAS
+
+ POR
+
+ D. JUAN ORTEGA RUBIO
+
+ CATEDRÁTICO DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL.
+
+
+ TOMO I.
+
+
+ MADRID
+ LIBRERÍA DE LOS SUCESORES DE HERNANDO
+ CALLE DEL ARENAL, NÚM. 11
+ 1917
+
+
+
+
+PRÓLOGO
+
+
+ I. POLÍTICA DE ESPAÑA EN LAS INDIAS.
+
+ II. PLAN DE LA OBRA.
+
+ III. FUENTES DE CONOCIMIENTO.
+
+ IV. EXPOSICIÓN DE PROPÓSITOS.
+
+ V. DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA DE AMÉRICA.
+
+
+
+
+I
+
+POLÍTICA DE ESPAÑA EN LAS INDIAS.
+
+
+Cuando no conservamos un palmo de terreno en América, cuando los
+hermosos restos de nuestro inmenso poder colonial han adquirido
+recientemente su independencia, tomamos la pluma para escribir
+la historia de aquella parte del mundo. Hace tiempo que venimos
+acariciando esta idea; pero circunstancias especiales nos han impedido
+realizarla. Bajo el peso de larga enfermedad y en los últimos años
+de la vida, ¿tendremos tiempo para reseñar los muchos y variados
+acontecimientos que se han sucedido en el Nuevo Mundo? ¿Tendremos
+fuerzas intelectuales y físicas para tamaña empresa? Sea de ello lo
+que fuere, ponemos manos a la obra, creyendo firmemente que hacemos un
+bien a España, y también--aunque sólo sea por el cariño con que hemos
+de referir acontecimientos pasados--a las antiguas colonias americanas.
+No para atraernos las simpatías de los pueblos del Nuevo Mundo, sino
+porque así lo sentimos de todo corazón, comenzaremos afirmando que
+nuestra vieja y querida España no quiere, ni puede, ni debe pensar en
+ejercer hegemonía alguna sobre los pueblos ibero-americanos. Queremos y
+aspiramos solamente a una comunión fraternal, y no seremos exigentes si
+les recordamos que la mayor parte de los pueblos americanos pertenecen
+a nuestra raza, hablan nuestro idioma, piensan como nosotros y llevan
+nuestros apellidos.
+
+Españoles y americanos de raza ibera, olvidando antiguos agravios,
+sólo pensarán en adelante vivir la vida de la cultura y del progreso.
+Españoles y americanos de raza ibera, inspirados en generosos
+sentimientos, condenarán el poder de la fuerza y olvidarán en lo
+sucesivo que unos fueron vencedores y otros vencidos, que unos fueron
+conquistadores y otros conquistados.
+
+Al mismo tiempo que rogamos a los hijos de aquellas Repúblicas de
+nuestra raza, que no se olviden de España y que honren la memoria
+de los descubridores y colonizadores de las Indias, también les
+diremos que somos admiradores de los valerosos paladines que en los
+comienzos del siglo XIX proclamaron su independencia y libertad. Con
+la realización de tales acontecimientos, creemos que se cumplía una
+ley histórica, la cual consiste en que las colonias, cuando llegan
+a la mayor edad, esto es, a cierto grado de civilización y cultura,
+se separan de la Metrópoli. Aquellas posesiones coloniales, 26 veces
+mayores--como escriben Baralt (Rafael María) y Díaz (Ramón)--que el
+propio territorio de la Metrópoli, eran mole inmensa que los hombres
+debilitados por la edad y los achaques de España no podían sostener
+por mucho tiempo[1]. Lo que llama la atención y causa extrañeza es
+el largo tiempo en que España, sin ejército ni marina, sin frutos
+ni manufacturas para cambiar sus productos, dominase tan extensos
+territorios. Lo que impidió por siglos revolución reformadora en
+América fué, según los citados Baralt y Díaz, «la despoblación,
+efecto de una industria escasa y del comercio exclusivo; la falta
+de comunicaciones interiores que aisla las comarcas; la ignorancia
+que las embrutece y amolda para el yugo perpetuo; la división del
+pueblo en clases que diversifican las costumbres y los intereses; el
+hábito morboso de la servidumbre, cimentado en la ignorancia y en
+la superstición religiosa, auxiliares indispensables y fieles del
+despotismo; la cátedra del Evangelio y los confesionarios convertidos
+en tribunas de doctrinas serviles; los peninsulares revestidos con los
+primeros y los más importantes cargos de la República; los americanos
+excluídos de ellos, no por las leyes, sino por la política mezquina del
+Gobierno[2]. Vamos a escribir vuestras hazañas, pueblos americanos.
+Nosotros, siguiendo a lord Macaulay, profesamos el principio de que la
+política leal y honrada es la mejor de todas, y la única que conviene
+así a los individuos aislados como a las colectividades, a los hombres
+como a los pueblos[3]. Colocados en el alto tribunal de la historia,
+mostraremos una y cien veces que no tenemos prejuicios de ninguna clase
+y narraremos con la misma imparcialidad los hechos realizados por los
+españoles que por los americanos de raza ibera o de raza anglo-sajona».
+De Polibio es la siguiente máxima: «El que toma oficio de historiador,
+algunas veces debe enaltecer a los enemigos, cuando sus hechos lo
+merecen, y otras reprender a los amigos, cuando sus errores son dignos
+de vituperio»[4]. Nosotros no tenemos enemigos; son todos amigos.
+
+ [1] _Resumen de la Historia de Venezuela_, tomo I, pág. 1.ª
+
+ [2] Ibidem.
+
+ [3] _Estudios históricos_, pág. 126.
+
+ [4] _Historia de los romanos_, lib. I.
+
+También queremos que termine nuestra leyenda histórica. Bastante
+tiempo hemos hecho y aun estamos haciendo una novela de la historia.
+Impórtanos poco que España tenga mayor o menor antigüedad; no afirmamos
+que el suelo de nuestra nación es el mejor de Europa, ni paramos
+mientes en las hazañas realizadas por los cristianos durante los
+tiempos medioevales, ni consideramos a Isabel la Católica como tipo de
+la mujer perfecta, ni creemos en el cesarismo de Carlos V, ni en la
+prudencia de Felipe II, ni decimos orgullosos que nuestros abuelos se
+cubrieron de laureles peleando con los franceses en los comienzos del
+siglo XIX, ni tenemos frecuentemente en nuestros labios los nombres de
+Sagunto y de Numancia, de San Quintín y Lepanto, de Zaragoza y Gerona.
+
+No son nuestros escritores los primeros de la historia de la
+literatura, como tampoco son nuestros artistas los más inspirados, ni
+nuestros industriales los más dignos de fama.
+
+En nuestra larga historia encontramos pocos políticos ilustres.
+
+Guerreros y marinos no son superiores a los de otras naciones.
+Cuentan sesudos cronistas que nuestros triunfos en los Tiempos
+Medios fueron debidos a la intervención de Santiago o de San Isidro;
+refieren competentes historiadores que nuestros desastres en la edad
+contemporánea fueron gloriosos. Lo primero y lo segundo pertenecen al
+mundo de la fábula. Ni los santos intervinieron en aquellas batallas,
+ni la fortuna acompañó siempre a nuestras banderas. Nuestros cronistas
+creyeron en los milagros y nuestros poetas no dudaron de que la
+valentía iba siempre unida al español. Dejemos también descansar las
+cenizas del Cid.
+
+Si tiempo adelante (últimos años del siglo XV y gran parte del XVI)
+el Sol no se ponía en los dominios españoles y los soldados del Gran
+Capitán y de Alejandro Farnesio, de Hernán Cortés y de Francisco
+Pizarro se coronaban de laureles, lo mismo en Europa que en las Indias,
+luego, peleando con Francia e Inglaterra, sufrieron grandes reveses y
+no pocas desventuras.
+
+Escritores extranjeros y españoles son injustos con nuestra nación.
+«España--dice ilustre historiador desde una cátedra de la Sorbona--nada
+ha hecho por la civilización y el progreso»; y famoso político de la
+Gran Bretaña ha dicho en popular discurso que «España se halla entre
+las naciones moribundas.» «No tiene pulso el pueblo español», repetía
+Silvela en su pesimismo político. «¿Posee España--escribe Macías
+Picavea--la patria amada, alientos para seguir viviendo entre los
+pueblos vivos de la historia? ¿Es mortal, por el contrario, su agonía,
+y al fin hemos tocado en la víspera de su desaparición como nación
+independiente? ¿Cual Polonia y Turquía va a ser repartida y devorada
+en forma de despojos por sus poderosos vecinos? Y si hemos de vivir,
+¿a qué precio y con cuáles remedios? Y, si tenemos de morir, ¿por qué
+hemos venido a dar en este trance de muerte?»[5].
+
+ [5] _El problema nacional_, Prólogo, pág. VII.
+
+Somos de opinión que no es tan grande nuestra decadencia, ni se
+encuentra tampoco tan gastada y pobre la nacionalidad española. Cierto
+es que adelantamos poco en el camino del progreso y que el miedo, el
+apocamiento y el egoísmo, como en las épocas de verdadera crisis,
+se halla en la mayoría de nuestros compatriotas. Apenas encontramos
+hombres de carácter. Aquellos que creíamos espíritus fuertes, se
+han convertido en aduladores cortesanos. Hasta los sabios y los
+artistas rinden culto al que la fortuna, caprichosa de suyo, levanta
+sobre el pavés. «La inteligencia--tales eran las palabras de Colbert
+refiriéndose a los sabios de su tiempo--rindió respeto y vasallaje al
+monarca (Luis XIV). Las clases ricas, más vanidosas que prudentes, se
+cruzan de brazos, cuidándose poco de la prosperidad o decaimiento de
+España. La clase obrera, especialmente en las grandes poblaciones,
+si ama el trabajo, gusta más de los placeres. Los establecimientos
+de enseñanza, lo mismo los pertenecientes al elemento civil que al
+militar, piden reformas a voz en grito. Maestros y discípulos andan
+desorientados, los primeros, sin vocación alguna, y los segundos, sin
+entusiasmo por la ciencia. Si de política se trata, hemos de decir que
+en los Cuerpos Colegisladores (Senado y Congreso) abundan los audaces,
+no los más conocedores de la política o de la administración pública.
+Los gobiernos que se suceden de algún tiempo a esta parte marchan casi
+siempre a la ventura y carecen frecuentemente de ideales. No aparece
+un hombre de Estado ni un verdadero orador». Estudiando la situación
+política de Francia, escribía Timón lo siguiente: «Lo confesaré, aunque
+haya de ofender la vanidad de mis más ilustres contemporáneos: nunca
+conocí a un hombre, a uno sólo, que me pareciese enteramente digno de
+dirigir el gobierno de mi país, ya por falta de talento, ya, sobre
+todo, por falta de virtud»[6]. Más adelante, añade: «¡Cuántos oradores
+se asemejan a esas luciérnagas o gusanos de luz que centellean en la
+hierba como la estrella en los cielos! Pero acérquese a ellos una
+luz, y veráse cuán fácilmente pierden su fosforescencia y brillo»[7].
+¿Seríamos justos si dijésemos de nuestros actuales políticos y oradores
+lo que el crítico francés decía de los de su tiempo y de su nación?
+
+ [6] _Libro de los oradores_, tomo I, Advertencia, pág. VII.
+
+ [7] Ibidem, pág. 40.
+
+Sin embargo de nuestro decaimiento presente, España debe ocupar
+puesto importante entre las naciones europeas; pero no oigamos
+impasibles las quejas de nuestro pobre pueblo, ni permanezcamos con
+los brazos cruzados ante las desgracias de esta bendita tierra, donde
+descansan las cenizas de nuestros mayores y donde descansarán las de
+nuestros hijos, ni cerremos los ojos para no ver que estamos cerca
+de un precipicio. Sería cobardía llorar sobre las ruinas de nuestras
+ciudades, como el profeta Jeremías lloraba sobre los restos de
+Jerusalén. Sería propio de mujeres llorar por la pérdida de Granada,
+como el infortunado Boabdil. ¿Nos hallamos amenazados de grandes males?
+No lo sabemos. Nos asaltan tremendas dudas.
+
+En estos momentos, cuando nuestro espíritu se encuentra confuso, un
+rayo de esperanza cruza por nuestra mente. Si llegase la hora tremenda
+anunciada por muchos, volvamos la vista a las Indias, a esas Indias
+descubiertas por nuestros antepasados. A vosotros, hijos del Nuevo
+Mundo, pediremos entonces albergue en vuestras populosas ciudades o en
+vuestros ricos y productivos terrenos. Nada esperamos ni queremos de
+las egoístas naciones de Europa; tenemos toda nuestra confianza en los
+generosos pueblos americanos. No deis crédito a ciegos defensores de
+los indios, a la cabeza de los cuales se hallan Ercilla, autor de _La
+Araucana_, y el P. Las Casas, Obispo de Chiapas. Uno y otro, Ercilla y
+Las Casas, llegaron a olvidar frecuentemente que la imparcialidad es
+una de las cualidades principales y más necesarias del historiador.
+Lejos de mostrarse imparciales en sus juicios, se convirtieron--y
+sentimos tener que decirlo--en plañideras asalariadas de los indígenas
+y en acres censores de los españoles.
+
+No deis crédito a D. Jorge Juan y a D. Antonio Ulloa. Sin poner en
+duda los méritos de los insignes marinos, conviene no olvidar el
+espíritu generoso que les animaba al dirigir censuras tan amargas a
+las autoridades de las Indias. Según ellos, la misma conducta que los
+antiguos cartagineses y romanos observaron en España, los españoles
+del siglo XVI observaron en el Nuevo Mundo. Aquéllos fueron fieros
+conquistadores y codiciosos comerciantes; nosotros no les fuimos en
+zaga cuando de exacciones y rapiñas se trataba. Si en el fondo hay
+bastante verdad en el relato, no se olvide la época y el modo de hacer
+la información. El P. Las Casas fué el maestro, mejor dicho, el oráculo
+de todos los escritores de las Indias, los cuales mostraron empeño
+en exagerar las doctrinas del piadoso prelado. Hermoso es el cuadro
+que pintaron nuestros sabios marinos, no sin que se note a primera
+vista demasiado colorido y alguna que otra incorrección en el dibujo.
+Buscaron el efecto de la pintura, la expresión vigorosa y enérgica,
+movidos exclusivamente por el corazón, por los sentimientos generosos
+de la época (Apéndice A).
+
+No deis crédito a los muchos autores extranjeros que repiten a toda
+hora que el aventurero castellano llegó al Nuevo Mundo llevando en una
+mano la espada y en la otra incendiaria tea, como si se propusiese
+conmover y aterrar a los mismos indígenas salvajes.
+
+Menos crédito debéis dar a juicios apasionados de famoso escritor
+francés, el cual, con más deseo de causar efecto que de decir verdad,
+ha escrito lo que copiamos a continuación: «España--tales son sus
+palabras--pone la primera el pie en América; pero esta nación devota no
+sabe ya pensar ni trabajar; no sabe más que asolar, destruir y rezar su
+rosario; mata, saquea, pasea la cruz y la hoguera a través de México,
+y deja allí, para bienvenida, la inquisición y la esclavitud»[8].
+
+ [8] Pelletan, _Profesión de fe del siglo XIX_, pág. 355. Tr.
+
+Si hubo exageración en la pintura de Ercilla y del P. Las Casas, de
+D. Jorge Juan y de D. Antonio Ulloa; si apenas tiene parecido con el
+original lo escrito por el autor de la _Profesión de fe del siglo XIX_,
+no por eso habremos de negar que algunos o muchos descubridores y
+conquistadores ni fueron prudentes, ni buenos, ni justos.
+
+Pero, sea más o menos censurable la conducta de aquellos españoles del
+siglo XVI, prometemos que en la centuria XX nuestras armas serán la
+azada, el arado, el pico, la sierra, el martillo y el yunque. En el
+siglo XVI fuimos en busca del misterioso Bellocino y a pediros que nos
+llenaseis una habitación de rico metal; pero en el XX iremos a labrar
+el suelo, a edificar la casa, a variar el curso de los ríos, a guiar
+las aguas del manantial, a derribar el árbol, a tallar el mueble, a
+cultivar el tabaco, el café, la caña de azúcar y el algodón, a coger el
+cacao, a buscar la esmeralda; en una palabra, a compartir con vosotros
+el trabajo y a tomar parte en vuestras alegrías y en vuestras penas. En
+el siglo XX, en cambio de vuestra protección y ayuda, os recordaremos
+el _Quijote_, la condenación más enérgica de nuestras antiguas locuras,
+y _La vida es sueño_, el cántico más hermoso de la libertad; y os
+llevaremos _Las nacionalidades_, aspiración nueva del pueblo español, y
+los _Episodios nacionales_, gallarda y simpática relación de nuestros
+usos y costumbres.
+
+Las dos manos que vemos en la bandera argentina, no son las dos de
+aquel país, sino una es la de América y la otra es la de España. Si
+la obra de nuestros antepasados en el Nuevo Mundo fué de guerra,
+la nuestra será de paz. Si los españoles que pasaron a las Indias
+eran--como dice Platón de los espartanos del tiempo de Licurgo--_más
+que ciudadanos, soldados acampados bajo tiendas_, a la sazón tenemos
+presente el precepto pedagógico americano que dice: «Si la antorcha de
+la libertad ha de iluminar el mundo, es preciso que sea con la luz del
+entendimiento.» La obra que queremos realizar, no sólo será de paz,
+sino también política, pues pretenderemos fomentar la unión de las
+Repúblicas latinas entre sí y luego la unión de dichas Repúblicas con
+la madre Patria. Nada importa que sea grande el espacio que separa
+a España de América; nada importa el largo tiempo en que han estado
+separados españoles y americanos. Unos y otros jamás olvidarán una
+fecha memorable: el 12 de Octubre de 1492.
+
+Buena prueba de ello es la noticia que copiamos a continuación. El
+Secretario de Estado o de Relaciones Exteriores de la República
+dominicana, en carta fechada el 20 de Noviembre de 1912, y dirigida a
+sus colegas de las otras naciones de origen ibero en aquel Continente,
+recomienda la celebración del día 12 de Octubre, aniversario del
+descubrimiento de América, como fiesta nacional en todos los Estados
+ibero-americanos.
+
+He aquí el párrafo de la carta de que queda hecha referencia, que atañe
+al asunto que nos ocupa:
+
+ «Cree asimismo la República Dominicana que las naciones del Nuevo
+ Continente deben perpetuar de un modo que revista mayor gratitud
+ y amor el día inmortal del descubrimiento de América. No sólo con
+ el objeto de honrar de una manera solemne y general el nombre del
+ esclarecido nauta genovés Cristóbal Colón, sino con el laudable
+ propósito de que todas las naciones americanas tengan un día de
+ fiesta común, el Gobierno de la República Dominicana se permite
+ proponer igualmente al de V. E., que ese día, con la denominación
+ que se considere oportuna, sea declarado de fiesta nacional en
+ vuestro país.
+
+ Ya mi Gobierno lo ha declarado de fiesta oficial con la
+ denominación de «Día de Colón», a reserva de hacer que las Cámaras,
+ tan pronto termine el receso en que se encuentran, lo declaren día
+ de fiesta nacional»[9].
+
+ [9] _Unión Ibero-Americana_, núm. 4, págs. 6 y 7.
+
+ «La Asamblea Nacional Legislativa de la República de El Salvador,
+
+ _Considerando_: que el 12 de Octubre, aniversario del
+ descubrimiento de América, es una fecha digna de ser conmemorada
+ por todas las naciones de este Continente;
+
+ Que varias de estas naciones han decretado día de fiesta nacional
+ esa magna fecha histórica, insinuando la idea de que todos los
+ países americanos tributen en este día recuerdo de gratitud y
+ admiración al descubridor del Nuevo Mundo, Cristóbal Colón,
+
+
+ DECRETA
+
+ Artículo único. Declárase el 12 de Octubre día de Fiesta Nacional.
+
+ Dado en el Salón de Sesiones del Poder Legislativo. Palacio
+ Nacional: San Salvador a 11 de Junio de 1915.
+
+ _Francisco G. de Machón_, Presidente.--_Rafael A. Orellana_, primer
+ Secretario.--_J. H. Villacorta_, segundo Secretario.
+
+ Palacio Nacional: San Salvador, 12 de Junio de 1915.
+
+ Publíquese.--_C. Meléndez._--El Ministro de Gobernación, _Cecilio
+ Bustamante_.»
+
+Igual conducta que Santo Domingo y El Salvador han seguido las
+Repúblicas de Cuba, Chile, Argentina, Uruguay, Honduras, Paraguay,
+Brasil, Panamá, Guatemala y Colombia.
+
+Trasladaremos aquí lo que acerca de la política española en las Indias
+dicen D. Francisco Pi y Margall y D. Jacinto Benavente:
+
+ «Las naciones cultas (de América), escribe el ilustre historiador
+ Pi y Margall, no vacilo en afirmar que, fuera de la religión y de
+ la guerra, tenían mejores costumbres que las de Europa. El Perú,
+ hasta dentro de la guerra, ya que la hacía con más respeto que
+ nosotros a la persona y los bienes de los enemigos. Con nuestro
+ contacto depraváronse todas, en común sentir de los primitivos
+ historiadores de Indias. Bajo la antigua tiranía eran dóciles,
+ trabajadoras, poco propensas a litigios, modeladas en el uso
+ de sensuales deleites; bajo la nuestra, con ser mucho peor,
+ contamináronse de todos nuestros vicios y se hicieron rebeldes,
+ inactivas, pendencieras, lujuriosas.
+
+ De las tribus salvajes no me atrevo a formular juicio general de
+ ningún género. Las había rayanas de los brutos y las había que en
+ el sentimiento de la dignidad propia y la ajena igualaban cuando no
+ aventajaban a los pueblos cultos»[10].
+
+ [10] _Historia general de América_, tom. I. vol. II. págs.
+ 1.903 y 1.904.
+
+Del gran dramaturgo Benavente son las siguientes palabras:
+
+ «... Y de nuestra política colonial en las Indias, ¿qué no se
+ habrá dicho? No sería tan tiránica, tan destructora, cuando de
+ ellas surgieron pueblos grandes y libres, orgullo de nuestra
+ raza. Una política tiránica, opresora, destruye toda posibilidad
+ de emancipación. No habríamos oprimido tanto, cuando de igual a
+ igual, fuertes y triunfantes, pudieron combatirnos y proclamar su
+ independencia.
+
+ Yo he visitado alguna parte de la América española, y, con orgullo
+ puedo decirlo, lo mejor que hallé en ella es lo que de español
+ queda allí, pese al cosmopolitismo invasor. Las virtudes de la
+ familia española, esa discreción de la mujer no contaminada
+ de feminismo, que más bien debiera llamarse masculinismo, la
+ generosidad hidalga en los hombres, el trato afable y llano con los
+ iguales, con los inferiores, todas esas virtudes de nuestra raza,
+ la más democrática del mundo, contrastando con la sequedad de los
+ hombres de presa que allí acuden de todas partes, hacen de aquellas
+ hermosas ciudades, que nos recuerdan a las españolas, cuando en los
+ hogares donde aún alienta el espíritu de España se penetra como
+ amigo, ciudades a la americana, cuando después, por sus calles,
+ entre empujones y codazos, ve uno a los otros, a los extranjeros
+ de todos los puntos del mundo, brutales, febriles, codiciosos de
+ bienes materiales...[11]»
+
+ [11] Discurso leído en los _Juegos florales_ de El Escorial el
+ 29 de Agosto de 1915.
+
+Sin embargo del respeto y admiración que sentimos por Pi y Margall y
+por Benavente, habremos de manifestar que no estamos conformes con la
+opinión del uno ni con la del otro.
+
+Reconoce el autor de _Las nacionalidades_ que las tribus americanas,
+lo mismo cultas que salvajes tenían los vicios de la embriaguez, de
+la lujuria, de la prostitución y del juego. Por nuestra parte diremos
+que no debe olvidarse cómo el canibalismo se hallaba extendido por
+toda América de la manera más brutal y fiera, hasta el punto que
+muchos pueblos del Amazonas declaraban que «preferían ser comidos por
+sus parientes antes que por los gusanos[12]». Asimismo sabemos con
+toda certeza que unas tribus se contentaban con beberse la sangre
+del cautivo, otras se repartían en menudos pedazos las carnes del
+difunto, llegando el refinamiento de la crueldad al extremo de que
+si no alcanzaba el reparto para todos, cocían algún trozo en agua,
+distribuyendo luego el líquido con el objeto de que todos pudiesen
+decir que habían probado en mayor o menor cantidad la carne del enemigo.
+
+ [12] Markham, List. of Tribes etc. (Fourk, Anthrop. Inst.
+ 1895, pág. 233).
+
+También no parece ocioso advertir que la esclavitud era en las Indias
+más bárbara y repugnante que en los pueblos de Europa.
+
+No negaremos que numerosas tribus indias que poblaban algunos de
+aquellos dilatados países, ya tuviesen establecida su morada en las
+heladas regiones de Groenlandia, ya en las riberas de los caudalosos
+Mississipí y Amazonas, o en los elevados picos de los Andes, aunque no
+tenían gobierno organizado ni leyes escritas y creían en dioses feroces
+que se alimentaban de sangre humana, eran dulces, pacíficas y buenas.
+No negaremos la pureza de costumbres, la sobriedad y el respeto al
+extranjero de aquellas tribus bárbaras que habitaban en el Gran Chaco
+o en la Patagonia. Pero habremos de añadir que muchos indígenas fueron
+taimados y perversos. Ellos pagaron con traiciones los beneficios que
+recibían de sus patronos, al mismo tiempo que se postraban ante los
+españoles, que les maltrataban o envilecían. Fueron desleales con los
+castellanos, que les trataban como hombres; obedientes y cariñosos con
+los que veían en ellos seres irracionales. No hacían distinción entre
+sus bienhechores y sus tiranos.
+
+Si llevamos a América--contestaremos a Benavente--nuestra política y
+administración, nuestra religión católica, nuestro régimen económico,
+nuestras ideas sobre la hacienda pública, nuestro sistema municipal
+democrático, nuestras instituciones benéficas, nuestros consulados,
+nuestras Audiencias y nuestras Universidades, también les llevamos
+modos, usos y costumbres, ruines pasiones y no pocos vicios. Cierto es
+que los frailes por un lado y la Compañía de Jesús por otro, cubrieron
+el suelo de iglesias y de hospitales, los misioneros llevaron la
+civilización a los países más lejanos e incultos, los artistas de la
+Metrópoli instruyeron en las Bellas Artes a aquellos numerosos pueblos
+y los colonos españoles crearon muchas industrias y enseñaron a los
+indígenas la apertura de caminos y el cultivo de los campos; pero
+frailes, misioneros, artistas y colonos abusaron de la ignorancia de
+los indios y les engañaron en los tratos que con ellos hicieron.
+
+Si el gran poeta Quintana, recordando nuestras culpas pasadas, creía
+vindicar a su patria diciendo:
+
+ _Crimen fueron del tiempo, no de España_,
+
+el historiador, aunque con profundo sentimiento, se ve obligado a decir
+otra cosa. De los primeros españoles descubridores y conquistadores
+de América, habremos de afirmar que, hombres de poca cultura y, como
+tales, de hábitos un tanto groseros, cometieron con harta frecuencia
+desórdenes y tropelías, robos y muertes. (Apéndice B).
+
+Los soldados de Cortés y Pizarro no tenían la disciplina de aquellos
+que mandaba el Gran Capitán, Antonio de Leiva y el marqués de
+Pescara, ni aun la de los tercios de Flandes, ni siquiera la de los
+que conquistaron Portugal bajo las órdenes del duque de Alba. Los
+aventureros que desde Andalucía, especialmente de Sevilla, iban a
+América, eran hombres más dados a la vagancia que al trabajo. Servían
+unos de espadachines escuderos a elevadas damas o influyentes galanes;
+descendían otros a rufianes de la más ínfima clase de cortesanas;
+dedicábanse muchos a cobrar el barato en las casas de juego o se
+agregaban a las compañías de comediantes o faranduleros, con el sólo
+objeto de aplaudir en los corrales a damas y a galanes. En busca de
+aventuras se dirigían también al Nuevo Mundo castellanos, extremeños,
+catalanes y manchegos, gente ruda, altiva y áspera en sus costumbres.
+
+Aquéllos y éstos, unos y otros eran asistentes diarios a las farsas que
+imitaban perfectamente o con exactitud las palizas, las lidias de toros
+y los autos de fe que celebraba la Inquisición.
+
+Recordaremos a este propósito al hidalgo de Extremadura, que «viéndose
+tan falto de dineros, y aun no con muchos amigos, se acogió al remedio
+a que otros muchos perdidos en aquella ciudad (Sevilla) se acogen, que
+es el pasarse a las Indias, refugio y amparo de los desesperados de
+España, iglesia de los alzados, salvoconducto de los homicidas, pala
+y cubierta de los jugadores (a quien llaman diestros los peritos en
+el arte), añagaza general de mujeres libres, engaño común de muchos y
+remedio particular de pocos»[13].
+
+ [13] Cervantes, _El Celoso Extremeño_, pág. 5.
+
+Y Prescott escribió que los conquistadores del Nuevo Mundo fueron
+«soldados de fortuna, aventureros desesperados que entraron en la
+empresa como en un juego, proponiéndose jugar sin el menor escrúpulo y
+con el único objeto de ganar de cualquier modo que fuese»[14].
+
+ [14] _Historia del Perú_, tom. II, pág. 215.
+
+Creían que por el derecho de conquista podían, no sólo repartirse las
+cosas, sino también las personas; pero no debemos olvidar--pues el
+asunto tiene transcendental importancia--que la gente que iba de España
+se veía obligada frecuentemente a subir altas y fragosas montañas, a
+recorrer estrechas y pedregosas veredas o valles donde nunca llegaba
+la luz del sol, a atravesar caudalosos ríos, terribles precipicios y
+profundas simas, a subir escarpadas rocas y montes cubiertos de verdor
+y cuyas cimas, coronadas de nieve, se ocultaban en las nubes, a bajar
+cordilleras, a arrostrar riesgos y trabajos, a luchar de noche y de
+día en las ciudades y en los campos. Para conquistar aquel país, donde
+se encontraban hombres sencillos y feroces, civilizados y salvajes,
+hospitalarios y antropófagos, necesitaba la Metrópoli, y no lo tenía,
+poderoso, obediente y disciplinado ejército.
+
+Conviene recordar que las distracciones del español estaban reducidas
+a fugaces amoríos con alguna india cautiva, a escuchar picaresco
+cuento y a veces legendarias hazañas referidas en largas noches de
+invierno por algún soldado poeta. Otra hubiese sido la conducta de los
+conquistadores de las Indias al tener en su compañía mujeres de la
+misma raza y del mismo país, pues ellas, con sus amores y caricias, con
+sus alegrías y bondades, habrían transformado por completo el carácter
+de aquellos rudos soldados.
+
+Tampoco habremos de negar que algunos de los primeros conquistadores,
+con la excusa de la civilización, olvidándose de la Moral cristiana,
+hollaron las instituciones, sentimientos, usos y costumbres de las
+razas americanas. Con la excusa de la civilización, algunos de los
+primeros conquistadores arrebataron a los indios sus mujeres y sus
+hijas, sus casas y sus tierras. Con la excusa de la civilización,
+algunos de los primeros conquistadores arrojaron de su pedestal
+aquellos ídolos que habían sido el consuelo de infinitas generaciones,
+en tanto que el miedo y el terror, cuando no la desesperación, se
+pintaba en el rostro de los indígenas. Tuvieron a dicha no pocos
+religiosos españoles derribar templos, romper ídolos y recorrer
+extensas comarcas imponiendo por la fuerza la doctrina del Crucificado.
+
+En otro orden de cosas, también se cometieron abusos sin cuento. No
+negaremos lo que dice--y que copiamos a continuación--el provisor
+Morales. «Es general el vicio de amancebamiento con indias, y algunos
+tienen cantidad de ellas como en serrallo»[15]. El citado cronista, más
+dado a la leyenda que a la historia, se atrevió a escribir que algunos
+españoles se entretenían, tiempo después de la conquista, en cazar
+indios con perros de caza[16], añadiendo otros autores que hubo entre
+los nuestros quienes llegaron a creer que los indígenas no pertenecían
+a la especie humana, y que valían, por tanto, lo mismo que un mono o un
+caballo. Sólo se nos ocurre contestar--y esta es la única observación o
+comentario a la noticia--que no habían de faltar compatriotas nuestros,
+ya que careciesen de toda clase de cultura, ya que por instinto fuesen
+crueles y feroces.
+
+ [15] _Relación dada por el provisor Morales sobre cosas que
+ convenían probarse en el Perú._ M. S.
+
+ [16] Ibidem.
+
+Tristísima era la vida del indio entre algunos españoles. El, sin
+mujer que le consuele, sin hijos que le ayuden en sus trabajos y sin
+familia que se compadezca de sus infortunios, condenado a vivir--si
+vida puede llamarse--en el fondo de las minas para extraer el oro y
+la plata que los reyes de España gastaban en guerras y los cortesanos
+en orgías; agricultor y recolector de los frutos de la tierra para
+que se alimentasen sus despiadados amos; esclavo de hombres que se
+llamaban religiosos cuando la religión enseña que ambos eran hijos de
+un mismo Dios; el indio, repetimos, hastiado de la vida, buscaba en el
+suicidio, enfermedad de todas las sociedades caducas y desesperadas,
+el término de sus penas y dolores. Preferían la muerte a la pérdida de
+su libertad, a la servidumbre, a la esclavitud. Los incultos indígenas
+se creían más felices que los civilizados españoles. Indiferentes los
+indios a los goces de la cultura, vivían alegres y satisfechos en sus
+montañas y bosques. Lo que Dozy decía de los beduínos del tiempo de
+Mahoma, decimos nosotros de los indios del siglo XVI. «Guiados (los
+beduínos)--tales son las palabras del historiador francés--no por
+principios filosóficos, sino por una especie de instinto, han realizado
+de buenas a primeras la noble divisa de la revolución francesa: la
+libertad, la igualdad y la fraternidad»[17].
+
+ [17] _Historia de los musulmanes españoles_, tomo I, pág. 36.
+ Tr.
+
+Severos censores hemos sido al juzgar la conducta de los conquistadores
+españoles en las Indias, y sin miramientos de ninguna clase diremos
+después lo bueno y lo malo que hicieron; pero colocándonos en el alto
+tribunal de la historia, añadiremos que no todos son negruras en el
+descubrimiento, conquista y gobierno de España en el Nuevo Mundo, como
+no todo son negruras--aunque otra cosa digan apasionados cronistas--lo
+realizado en la colonización inglesa y portuguesa de las Indias
+Orientales. La imparcialidad no ha sido norma de los historiadores
+antiguos y modernos. A pesar de los juicios poco favorables que
+escritores europeos y americanos han emitido acerca de la política de
+los gobiernos de Madrid, Londres y Lisboa, a pesar de la ingratitud
+de algunas naciones de América--no todas, por fortuna--con España,
+Inglaterra y Portugal, nadie podrá negar, o mejor dicho, conviene no
+olvidar que un ilustre hijo de la república de Génova, al servicio
+de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel, descubrió el Nuevo
+Mundo, y que ingleses, portugueses y españoles llevaron a aquellas
+lejanas tierras su respectiva civilización y cultura.
+
+Al ocuparnos en las conquistas de unos pueblos sobre otros, tentados
+estamos para decir que, lo mismo en aquella época que antes y después,
+lo mismo si se trata de España que de otras naciones, dichas conquistas
+han ido casi siempre acompañadas de abusos y alevosías. Si pecaron
+los españoles, también pecaron ingleses, franceses, dinamarqueses y
+holandeses. Si no fué generosa ni aun prudente la política seguida
+por nuestros compatriotas, tampoco lo fué la de otras naciones.
+Recuérdense los Gobiernos de lord Clive y de Warren Hastings en la
+India. Del primero, gobernador general de las posesiones inglesas
+de Bengala, dice lord Macaulay lo siguiente: «Se sabe que antes de
+salir de la India remesó a su patria más de ciento ochenta mil libras
+esterlinas por conducto de la Compañía Holandesa, y más de cuarenta
+mil por la Inglesa, aparte de otras considerables sumas enviadas por
+casas particulares. Además, poseía joyas de gran precio, medio muy
+generalizado entonces de traer valores a Europa, y en la India era
+dueño de propiedades cuyas rentas estimaba él mismo en veintisiete
+mil libras; de modo, que sus ingresos anuales, cuando menos, según la
+opinión de John Malcolm, pasaban de cuarenta mil libras esterlinas
+(3.800.000 reales), rentas en aquella época tan pingües y raras como lo
+son en la nuestra las de cien mil libras. Así, que podemos afirmar, sin
+temor de incurrir en exageración, que ningún inglés que comenzara la
+vida sin bienes de fortuna ha llegado, como Clive, a encontrarse a los
+treinta y tres años poseedor de tan inmensas riquezas»[18]. Respecto a
+la administración de Warren Hastings, gobernador de Bengala, añade el
+citado historiador, que «es imposible desconocer que hacen contrapeso
+a los grandes crímenes que la mancharon, los grandes servicios que
+prestó al Estado»[19]. En efecto, muchos y graves fueron los atropellos
+cometidos por Hastings y contados por Burke en la Cámara de los
+Lores. Tampoco pasaremos en silencio las crueldades que el francés
+D'Esnambuc cometió con los naturales de la Martinica en el año 1635,
+ni la conducta torpe, torpísima de los dinamarqueses en la costa de
+Coromandel y de los holandeses en la citada India.
+
+ [18] _Estudios históricos_, pág. 140. Tr.
+
+ [19] Ibidem, pág. 285.
+
+Allá en la antigüedad, la historia enseña que Virgilio daba idea clara
+del destino y de la política exterior de Roma en los siguientes versos:
+
+ _Tu regere imperio populos, Romane, memento_:
+
+ ..................................................
+
+ _Parcere subjectis, et debellare superbos_[20].
+
+ [20] _Eneida_, lib. VI, versos 851 y 853.
+
+Y las Doce Tablas consagraron aquel terrible principio que dice:
+
+ _Adversas hostes æterna auctoritas esto._
+
+Cartago, gobernada por egoísta aristocracia, sólo quería aumentar el
+producto de su tráfico, importándole poco las ideas de patria, de
+justicia, de honor y de cultura.
+
+Los germanos se apoderaron de la mejor y mayor parte de la tierra de
+los vencidos, y algunos de aquéllos, los anglo-sajones, por ejemplo, se
+hicieron dueños de todo en la Bretaña. Tristísima fué la condición de
+los vencidos.
+
+Cuando los musulmanes lograron la victoria en la Laguna de Janda,
+los ibero-romanos sufrieron toda clase de vejaciones, y cuando los
+cristianos tomaron a Granada hicieron objeto de su odio a los hijos del
+Profeta.
+
+En nuestros días, ingleses, alemanes, franceses, italianos, rusos y
+portugueses, guiados únicamente por la idea del lucro, ven en sus
+colonias ancho campo donde extender y desarrollar sus respectivas
+industrias.
+
+En suma: el _Væ victis_ de Breno, fué y será, no la ley horrible del
+derecho de gentes en la época romana, sino el dogma político de todos
+los tiempos y de todos los pueblos.
+
+De Sir Russell Wallace, son las siguientes palabras: «¡Qué
+colonizadores y conquistadores tan maravillosos estos españoles y
+portugueses! En los territorios colonizados por ellos, trazaron cambios
+mucho más rápidos que todos los demás pueblos modernos, y semejantes
+a los romanos, poseen sus grandes facultades para imponer su lengua,
+cultura y religión a pueblos bárbaros y salvajes.»
+
+Cariñoso por demás se muestra con nosotros Sir Russell Wallace. Si
+no creemos que España tenga justos títulos para pedir, como nación
+colonizadora, lugar preeminente en la Historia, tampoco admitimos que
+la pérdida de las colonias de la América del Sur, sea prueba palmaria
+de su incapacidad para gobernar las extensas posesiones adquiridas
+en aquellos lejanos territorios. La Gran Bretaña no pudo sofocar la
+rebelión y perdió las colonias de América del Norte, y a España le
+sucedió lo mismo. Una y otra nación perdieron sus respectivas colonias
+porque debían perderlas, porque no era posible tener en perpetua tutela
+pueblos poderosos y cultos.
+
+No olvidemos, no, que las Leyes de Indias son monumento glorioso de la
+legislación española, y la Casa de la Contratación mereció alabanzas,
+lo mismo de nacionales que de extranjeros. Y dígase lo que se quiera en
+contrario, digna de encomio fué muchas veces la conducta de nuestros
+Reyes. Ellos, en no pocos casos, recomendaron con gran solicitud a sus
+infelices indios.
+
+Isabel la Católica decía en su testamento lo siguiente:
+
+ «Cuando nos fueron concedidas por la Santa Sede Apostólica las
+ Islas y Tierra Firme del mar Océano, descubiertas y por descubrir,
+ nuestra principal intención fué al tiempo que lo suplicamos al Papa
+ Alejandro VI, de buena memoria, que nos hizo la dicha concesión,
+ de procurar inducir y traer los pueblos de ellas, y los convertir
+ a nuestra Santa Fe Católica y enviar a las dichas islas y Tierra
+ Firme, prelado y religiosos, clérigos y otras personas doctas y
+ temerosas de Dios, para instruir los vecinos y moradores de ellas
+ a la fe católica y los doctrinar, y enseñar buenas costumbres y
+ poner en ello la diligencia debida, según más largamente en las
+ letras de la dicha concesión se contiene. Suplico al Rey, mi señor,
+ muy afectuosamente, y encargo y mando a la Princesa, mi hija, y al
+ Príncipe, su marido, que así lo hagan y cumplan, y que éste sea su
+ principal fin y en ello pongan mucha diligencia y no consientan
+ ni den lugar a que los indios vecinos y moradores de las dichas
+ islas y Tierra Firme, ganados y por ganar, reciban agravio alguno
+ en sus personas y bienes...» Igual conducta--como se muestra por
+ diferentes Reales Cédulas--, observaron Carlos I, Felipe II, Felipe
+ III y Carlos II. Gloria inmortal merece el Emperador Carlos V por
+ la Cédula que dió el 15 de Abril de 1540 en favor de los negros de
+ la provincia de Tierra Firme, llamada Castilla del Oro (Apéndice
+ C). No se olvide que Felipe II, al recibir en su palacio al
+ visitador Muñoz (1568), que ejerció sangrienta dictadura en México,
+ le dijo con severidad: «Te mandé a las Indias a gobernar, y no a
+ destruir», contándose también que, como casi al mismo tiempo se
+ le presentara el Virrey del Perú, D. Francisco de Toledo, matador
+ del inca Sairi Tupac, le dirigió en tono amenazador las siguientes
+ palabras: «Idos a vuestra casa, que yo no os mandé al Perú para
+ matar Reyes.» Felipe III miró con singular cariño a los infelices
+ indios. Y en la _Recopilación de las Leyes de Indias_, Felipe IV
+ escribió por su real mano la hermosa cláusula que copiamos: «Quiero
+ que me déis satisfacción a mí y al mundo, del modo de tratar esos
+ mis vasallos, y de no hacerlo, con que en respuesta de esta carta
+ vea yo ejecutados ejemplares castigos en los que hubieren excedido
+ en esta parte. Mandamos a los Virreyes, Presidentes, Audiencias
+ y Justicias, que visto y considerado lo que Su Majestad fué
+ servido de mandar y todo cuanto se contiene en las Leyes de esta
+ Recopilación, dadas en favor de los indios, lo guarden y cumplan
+ con tal especial cuidado, que no den motivo a nuestra indignación,
+ y para todos sea cargo de residencia.» Habremos de referir, por
+ último, que al confirmar Carlos II la concesión pontifical, lo hizo
+ con las siguientes palabras: «Y por que nuestra voluntad es que los
+ indios sean tratados con toda suavidad, blandura y caricia, y de
+ ninguna persona eclesiástica o secular ofendidos: Mando que sean
+ bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo
+ remedien, y provean de manera que no se exceda cosa alguna lo que
+ por las letras apostólicas de la dicha concesión nos es inyungido y
+ mandado.»
+
+La misma simpática conducta siguieron con bastante frecuencia los
+Reyes de la Casa de Borbón. Ilustre historiador contemporáneo ha dicho
+lo siguiente: «En lo que se refiere a los indios, hay que repetir
+que los monarcas multiplicaban los medios de proteger sus personas e
+intereses. Sometidos los naturales por la conquista a un poder extraño,
+intimidados ante la superioridad de los europeos, a quienes tenían
+que obedecer, era muy justo que la Corte de Madrid les dispensara
+consideraciones, para hacer simpático el nuevo régimen a los que tanto
+necesitaban de paternal auxilio y de cariñoso apoyo; la justicia
+debía mostrar mayor solicitud respecto de los débiles, que habían
+perdido sus sagrados derechos como pueblo independiente y soberano; y
+los delegados del Rey en las Indias tenían especial recomendación de
+favorecer de todos modos a los aborígenes»[21]. Alejandro Humboldt,
+cuya autoridad nadie se atreverá a poner en duda, ha escrito que la
+condición social del indio español era mejor que la de los aldeanos
+de una gran parte del Norte de Europa[22]. También el argentino D.
+Vicente G. Quesada, aunque a veces ha juzgado con severidad el gobierno
+español en América, reconoce que no están en lo cierto los escritores
+que afirman que la organización colonial fué un centralismo pernicioso,
+a la cual atribuyen todos los errores y males de las nuevas naciones
+hispano-americanas[23].
+
+ [21] Gómez Carrillo, _Historia de la América Central_, tomo
+ III, págs. 27 y 28.--Continuación de Milla.
+
+ [22] _Ensayo político_, lib. IV, cap. IX.
+
+ [23] _La Sociedad hispano-americana bajo la dominación
+ española._
+
+En tanto que los Monarcas austriacos y los Reyes de la casa de Borbón
+daban pruebas de su amor a la justicia y del cariño que sentían por
+los indios, también eran dignos de fama y renombre no pocos Virreyes,
+Gobernadores, Presidentes, Corregidores, Arzobispos y Obispos. No
+todos, ni aun una gran mayoría, como fuera nuestro deseo; pero muchos
+fueron tolerantes y buenos, como lo confirman antiguos cronistas y
+modernos historiadores.
+
+Nadie--por exigente que sea--escatimaría aplausos a Antonio de Mendoza
+y a Luis de Velasco, virreyes de México; a Manuel de Guirior, virrey
+del Perú; a José Antonio Manso de Velasco, Gobernador de Chile; a
+Miguel de Ibarra, Presidente del Ecuador, y a Andrés Venero de Leyva,
+Presidente de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá. Entre los prelados,
+justo será recordar los nombres insignes de Santo Toribio de Mogrovejo,
+Arzobispo de Lima, y de Fr. Juan de Zumárraga, Arzobispo de México.
+Protectoras incansables las autoridades españolas de la religión y de
+las órdenes religiosas, la religión fué desde la cuna hasta la muerte
+el sentimiento general lo mismo del español que del indio. Tanto las
+autoridades civiles como las eclesiásticas se desvelaron por extender
+la civilización, abrir escuelas, establecer imprentas y llevar a todas
+partes el mejoramiento y el bienestar. Que en el esplendoroso cuadro de
+los Gobiernos españoles hubo algunas y, si se quiere muchas manchas,
+nada importa, pues toda obra humana las tiene en más o menos cantidad,
+con mayor o menor fuerza señaladas. No hemos de negar que no siempre
+estuvieron acertados los Reyes y los Gobiernos en el nombramiento de
+las autoridades, lo mismo civiles que militares, para las colonias. Con
+mucha frecuencia se impuso el favoritismo y ocuparon elevados puestos
+hombres aduladores, necios e intrigantes, cuando no avaros, codiciosos
+y crueles.
+
+Para terminar esta materia permítasenos recordar algunos hechos
+y dirigir una pregunta. No olvidéis que a últimos del siglo XV
+desconocíais la escritura alfabética, los progresos de las ciencias y
+las bellezas de las artes, ni teníais arados para cultivar vuestras
+tierras, ni utensilios de hierro para todas las necesidades de la
+vida, ni carros en que transportar vuestras mercancías, ni buques de
+alto bordo para recorrer los mares, ni moneda de ley para el cambio de
+vuestros productos. No olvidéis que a últimos del siglo XV ni siquiera
+teníais noticia de los animales domésticos, ni sabíais nada del cultivo
+de los cereales. No olvidéis que durante largo lapso de tiempo, unidas
+España y América han marchado por tierras y mares realizando su vida,
+a veces con gran trabajo, a veces con facilidad extrema; pero siempre
+con fe y entusiasmo. ¡Americanos! En uno de los platillos de sensible
+balanza colocad lo bueno que habéis recibido de los españoles, y en el
+otro platillo colocad lo malo. ¿Qué pesa más?
+
+«¡América para los americanos! Tal es la consigna adoptada--escribe
+Reclus--por las repúblicas del Nuevo Mundo para oponerse a las
+tentativas de intervención de las potencias europeas en los asuntos
+interiores del continente occidental. Bajo el punto de vista político,
+no cabe duda que los Estados americanos no han de temer ya los
+ataques de ningún adversario, y no se sabe si tolerarán mucho tiempo
+en aquellas regiones la existencia de colonias dependientes de un
+Gobierno extranjero. Si oficialmente posee todavía la Gran Bretaña
+la cuarta parte de la superficie del Nuevo Mundo, casi la totalidad
+de aquel inmenso espacio está desierto, y las provincias habitadas,
+constituyen, por decirlo así, una república independiente, en la que
+el poder real sólo está representado en el nombre, y por todo ejército
+tiene un regimiento acampado en una punta de tierra en el sitio más
+inmediato a Europa, como si estuviese aguardando órdenes para regresar
+a la Metrópoli. Los pueblos del Nuevo Mundo tienen, pues, asegurada
+su autonomía política contra toda mira ambiciosa del extranjero; pero
+bajo el aspecto social, América dista mucho de ser de los americanos;
+es de todos los colonos del antiguo mundo que a ella acuden y en ella
+encuentran nueva patria, aportando sus usos y costumbres hereditarias,
+al par que sus ambiciones, sus esperanzas y la necesaria fuerza para
+acomodarse a un nuevo modo de ser. Los que por distinguirse de los
+hombres civilizados del resto del mundo se llaman _americanos_, son
+también hijos o nietos de europeos; el número de estos americanos
+aumenta en más de un millón cada año por el excedente de los nacidos
+sobre los muertos; además, aumenta en más de otro millón con los
+colonos recién llegados, que a su vez se llaman pronto americanos, y a
+veces miran como intrusos a los compatriotas que llegan tras ellos. El
+mundo trasatlántico es un campo experimental para la vieja Europa, y
+como en el antiguo mundo, se prepara allí la solución de los problemas
+políticos y sociales en bien de la humanidad»[24].
+
+ [24] _Geografía universal, América septentrional_, págs. 83 y
+ 84.
+
+Viene al caso recordar que allá en el año 1824, el Congreso de
+Panamá, siguiendo las inspiraciones de Bolívar, entre otros asuntos,
+procuró establecer un pacto de unión y de liga perpetua contra España
+o contra cualquier otro poder que procurase dominar la América,
+impidiendo además toda colonización europea en el nuevo continente,
+toda intervención extranjera en los negocios del Nuevo Mundo[25].
+Los temores de Bolívar tenían su razón de ser después de pelear en
+_Ayacucho_ con ejércitos de Europa. Añade con acierto J. B. Alberdi,
+lo siguiente: «Si Bolívar viviera hoy día, como hombre de alto
+espíritu, se guardaría bien de tener las ideas de 1824 respecto a
+Europa. Viendo que Isabel II nos ha reconocido la independencia de
+esa América que nos dió Isabel I hace tres siglos, lejos de temer a
+la España como a la enemiga de América, buscaría en ella su aliada
+natural, como lo es, en efecto, por otros intereses supremos que han
+sucedido a los de una dominación concluida por la fuerza de las cosas.
+Los peligros para las Repúblicas no están en Europa. Están en América:
+son el Brasil, de un lado, y los Estados Unidos, del otro»[26].
+
+ [25] Véase _Simón Bolívar_, págs. 179 y 180.
+
+ [26] _Simón Bolívar_, pág. 180. Madrid, 1914.
+
+Algunos escritores americanos tienen a gala el denostar a España.
+Rechazan indignados la idea de que se les atribuyan las cualidades
+de nuestra raza. No quieren llevar en sus venas sangre española. El
+argentino Domingo F. Sarmiento, autor de la excelente obra _Facundo o
+Civilización y barbarie_, tuvo el mal gusto de censurar con acritud las
+costumbres españolas en su libro _Viajes por América, Europa y Africa_.
+Contra Sarmiento escribió nuestro Martínez Villergas el folleto
+titulado _Sarmenticidio_, al cual sirve de preliminar composición
+poética que el inspirado vate había publicado en París el año 1853. En
+ella se lee lo siguiente:
+
+ _Quemó Erostrato el templo de Diana,_
+ _Y usted, por vanagloria,_
+ _Maldice de su raza la memoria:_
+ ....................................
+
+La misma animosidad contra España ha manifestado recientemente Fernando
+Ortiz, catedrático de la Universidad de la Habana, en su libro _La
+Reconquista de América_. Otros no les han seguido por el mismo camino
+en su enconada ojeriza a la madre Patria.
+
+Por fortuna, creemos que no están en mayoría los escritores que piensan
+como Sarmiento y Ortiz. No pocos--aunque nosotros quisiéramos que fuese
+mayor el número--aprovechan cuantas ocasiones se les presentan para
+manifestar su cariño a España. Con singular complacencia hemos leído
+varias veces el siguiente párrafo del Sr. Riva Palacio, ministro de
+México en Madrid:
+
+ «No se conserva memoria--dice--de otro pueblo que, como el
+ español, sin desmembrar su territorio patrimonial y sin perder la
+ existencia social y política, haya formado directamente diez y
+ seis nacionalidades enteramente nuevas sobre la faz de la tierra,
+ hoy ya emancipadas, y a la que legó sus costumbres, su idioma,
+ su literatura, su altivez, su indomable patriotismo y el celo
+ exagerado por su autonomía. Diez y seis nacionalidades que marchan
+ todas por el camino del progreso, y que, reconociendo con su
+ origen todas esas identidades, procuran estrechar cada día más sus
+ relaciones, creando una virtud cívica hasta hoy desconocida, el
+ patriotismo continental, que hace de cada americano como un hijo
+ cualquiera de las otras Repúblicas; y quizá algún día la España,
+ hija del antiguo mundo, podrá decir delante de esas diez y seis
+ nacionalidades, como Cornelia la romana: «Tengo más orgullo en ser
+ la madre de los Gracos, que la hija de Escipión el Africano»[27].
+
+ [27] Discurso leído por el general Riva Palacio en el Ateneo
+ de Madrid el 18 de Enero de 1892, pág. 9.
+
+Entre los papeles de Manuel Araujo, electo presidente de la República
+de San Salvador en el año 1911, y fallecido en 1914, hallamos uno, en
+el cual se consigna este hermoso pensamiento:
+
+ «La obra afanosa de mi agitada vida va cumpliéndose. Bajo la égida
+ protectora de Dios, mis flores, mis ensueños de progreso para la
+ patria antigua y de libertad para mi pueblo amado, van siendo una
+ hermosa realidad»[28].
+
+ [28] Véase _Libro Araujo_.--San Salvador, Imprenta Nacional,
+ 1914.
+
+Merece trasladarse también aquí lo que Alejandro Alvarado Quirós ha
+escrito al visitar el sepulcro de Colón en Sevilla. Dice así:
+
+ «Los pueblos de América deberían visitarlo en cruzadas como el más
+ sagrado de sus cultos; tuvo para nosotros un resplandor celeste,
+ una palabra profundamente religiosa, superior a las que el espíritu
+ del gran guerrero, del artista y del santo nos dijeron al oído, y
+ que sólo podría ser superada por la armonía inefable de nuestras
+ creencias, evocadas ante la piedra tumular y el sepulcro abierto y
+ luminoso de Jerusalén»[29].
+
+ [29] _Bric-Brac._--San José de Costa Rica.--Alsina, 1914.
+
+En _La Nota_, periódico de Buenos Aires, ha publicado últimamente
+José Enrique Rodó un artículo donde, entre otras cosas dignas de
+nuestra gratitud, se lee este párrafo: «Cualesquiera que sean las
+modificaciones profundas que al núcleo de civilización heredado ha
+impuesto nuestra fuerza de asimilación y de progreso; cualesquiera que
+hayan de ser en el porvenir los desenvolvimientos originales de nuestra
+cultura, es indudable que nunca podríamos dejar de reconocer y confesar
+nuestra vinculación con aquel núcleo primero, sin perder la conciencia
+de una continuidad histórica y de un abolengo que no da solaz y linaje
+conocido en las tradiciones de la humanidad civilizada.»
+
+De Blanco Fombona son las palabras que copiamos de la revista
+_Renacimiento_, de la Habana: «La holgazanería española, que es una de
+las frases hechas más injustas, labora minas en Bilbao, cultiva viñedos
+en la Mancha y Aragón, cría ganados en Andalucía y ejerce toda suerte
+de industrias en Cataluña y Valencia. En un momento de holgazanería
+española, echaron nuestros abuelos a los moros de la Península,
+descubrieron, conquistaron y colonizaron a América, y abriendo los
+brazos en Europa, con gesto heroico y magnífico, pusieron una mano
+sobre Flandes y sobre Nápoles la otra.»
+
+A José Ingenieros, crítico argentino y autor, entre otras obras, de
+las intituladas _Simulación en la lucha por la vida_ y _Al margen de
+la ciencia_, le colocamos entre los defensores de España, aunque otra
+cosa digan críticos suspicaces. De la _Revista de Filosofía_, de Buenos
+Aires, correspondiente al año de 1916, copiamos el siguiente párrafo de
+largo artículo:
+
+ ... «Mi anhelo de español sería que en los libros de los niños de
+ hoy--los españoles de mañana--se enseñara a venerar la memoria de
+ un Isidoro, de un Lulio, de un Vives y de un Servet, en vez de
+ seguir mintiendo las aventuras del Cid--que vivió mucho tiempo
+ con dinero de los moros--, las glorias de Carlos «Quinto» de
+ Alemania--que nadie conoce por Carlos «Primero» de España--, ni la
+ fastuosa magnificencia de los siguientes Hapsburgos--que por la
+ indigencia en que vivieron no fuéronle en zaga a ningún estudiante
+ de novela picaresca.
+
+ Constituída una nueva moral, poniendo como ejemplo la tradición de
+ sus pensadores y de sus filósofos, a España le sobrarán fuerzas
+ para renacer; las hay en cada provincia o región; muchas de ellas
+ pujan ya en vuestra Cataluña intensa y expansiva.»
+
+Entre los inspirados vates que mas han amado a España, ataremos a Rubén
+Darío. Recordamos aquellos versos:
+
+ _No es Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo_
+ _ni entre momias y piedras reina que habita el sepulcro_
+ _la nación generosa, coronada de orgullo inmarchito,_
+ _que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas;_
+
+o aquellos de Chocano:
+
+ _Y así América dice: ¡Oh madre España!_
+ _Toma mi vida entera;_
+ _que yo te he dado el sol de mi montaña_
+ _y tú me has dado el sol de tu bandera,_
+
+o aquellos otros de Gómez Jaime;
+
+ _Y a España, madre egregia que fecundó tu historia,_
+ _le ofrecerás tu sangre, le rendirás tu gloria;_
+ _y el triunfo de la raza le ofrendarás también;_
+
+o los de Andrade Coello:
+
+ _Erguido quedará siempre,_
+ _porque su cumbre tremola_
+ _mi altiva ensena española_
+ _que tu raza no arriará;_
+
+o, en fin, otros muchos inspirados en el mismo sentimiento hacia España.
+
+Al querer--como poco antes se dijo--la unión de los pueblos
+hispano-europeos con los hispano-americanos, no deseamos de ningún modo
+la enemiga con los de raza anglo-sajona. Pruebas habremos de dar en
+el curso de nuestra obra, no sólo del respeto, sino de la admiración
+que sentimos por la gran República de los Estados Unidos del Norte de
+América.
+
+Algunas veces hemos llegado a creer--y de ello estamos
+arrepentidos--que, para contrarrestar el imperialismo de los Estados
+Unidos, debieran confederarse todos los pueblos de raza española del
+Nuevo Continente y con ellos el lusitano americano, bajo la suprema
+dirección de los más poderosos (el Brasil, la Argentina, Chile, etc.)
+
+De un artículo de Castelar copiamos lo siguiente: «Pero cuando la
+raza anglo-sajona pretende negar nuestra influencia en América,
+hacer suyo todo aquel mundo, turbar la paz de nuestras Repúblicas,
+acrecentar su poderío, a costa de nuestro mismo territorio, contar
+entre sus estrellas a Cuba; cuando esto suceda, fuerza es que todos
+los que de españoles nos preciamos, unamos nuestras inteligencias y
+nuestras fuerzas para no consentir tamaña degradación y estar fuertes
+y apercibidos en el día de los grandes peligros, de las amenazadoras
+desventuras»[30].
+
+ [30] _La unión de España y América._
+
+Aunque llegó el día tan temido, no se unieron nuestras inteligencias
+ni nuestras fuerzas, o mejor dicho, nuestras inteligencias y nuestras
+fuerzas fueron vencidas por el inmenso poder de los Estados Unidos. Con
+pena habremos de confesar que lo mismo América que Europa se alegraron
+para sus adentros de las desgracias de España.
+
+Trasladaremos también a este lugar lo que ha escrito el académico Sr.
+Beltrán y Rózpide, recordando seguramente la destrucción de nuestras
+escuadras en Santiago de Cuba y en Cavite. «Si hoy los historiadores,
+dice, encuentran las raíces de la decadencia de España en los mismos
+días de Carlos I y de Felipe II, en los tiempos de Mac Kinley y
+Roosevelt habrán de investigar los historiadores del porvenir el remoto
+origen o causa primera de la disolución y ruina de los Estados Unidos
+del Norte de América»[31].
+
+ [31] _Los pueblos hispano-americanos en el siglo XX_, pág.
+ 296. Madrid, 1904.
+
+Ni paramos mientes, ni damos valor alguno a juicios más apasionados que
+justos de ilustrado escritor, cuyo libro ha sido publicado en estos
+mismos días. El autor es el agustino P. Teodoro Rodríguez, Rector de
+la Universidad de El Escorial, y el libro se intitula _La civilización
+moderna_.
+
+«No vamos a estudiar--dice--aunque bien pudiéramos hacerlo, ciertos
+actos de carácter internacional, y por todos conocidos, suficientes
+para colocar a quien los realiza, sea persona individual o colectiva,
+entre los profesionales del bandidaje y de la piratería; nos referimos
+a la usurpación de España por los Estados Unidos de sus colonias
+Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Tampoco queremos estudiar, la Historia
+dará sobre ello su veredicto, la intervención _extraoficial_ en las
+cuestiones de México y en la actual gran guerra europea, que para
+algunos pone en entredicho su honorabilidad como nación»[32].
+
+ [32] Págs. 153 y 154.
+
+Cuando los hijos de Cuba, Puerto Rico y Filipinas no se hallen
+contentos con su estado actual, cuando echen de menos el Gobierno de la
+antigua Metrópoli y cuando el progreso se haya interrumpido o cortado
+en aquellos países, entonces y sólo entonces estaremos conformes con el
+sabio agustino.
+
+Nada importa que España haya perdido una provincia, dos o veinte. Lo
+que importa es que la guerra no destruya aquellas ciudades, ni se
+hiera ni se mate en aquellas tierras. Lo que importa es que al ruido
+de la pólvora haya sucedido el reino de la paz y del amor. Entretanto
+que geógrafos y religiosos condenan a los hijos de Wáshington y de
+Franklin, nosotros bendecimos a Dios y entonamos un cántico a la
+libertad e independencia de los pueblos. ¡Bendita sea la hora en que la
+fuerza fué vencida por el derecho!
+
+Triste, muy triste es que España, la primera nación que tuvo la
+fortuna de llegar a América y la única que fué dueña de más extensos
+territorios, nada posea en nuestros días. La culpa es nuestra. Pero
+olvidándolo todo, casi me atrevería a rogar al geógrafo Beltrán y
+Rózpide y al teólogo P. Martínez que me acompañaran a rezar una oración
+ante las tumbas de españoles y de americanos, pues las de aquéllos y
+las de éstos se hallan bajo las flores del mismo cementerio. (Apéndice
+D.)
+
+Grande es el amor que tenemos a España; grande es también el amor que
+tenemos a nuestras antiguas colonias. Pero no dejamos de reconocer que
+en esta vieja Europa los hombres sólo piensan en matarse unos a otros
+y las naciones en destruirse; en esa joven América, salvo algunas
+excepciones, los hombres son laboriosos, emprendedores, y las ciudades
+poseen inmensas fábricas dedicadas a la industria y al comercio. Aunque
+dichas naciones, lo mismo las europeas que las americanas, sufren
+terribles enfermedades sociales, la historia enseña que las primeras
+salen de sus crisis maltrechas y debilitadas, al paso que las segundas
+continúan prósperas y poderosas.
+
+Si allá en los primeros tiempos de la historia, el progreso, después
+de cumplir su misión en Egipto, pasó a Caldea, China e India, luego
+a Grecia y Roma y tiempo adelante a los pueblos todos de Europa, en
+nuestros días ¿emprenderá su marcha al Nuevo Mundo? De Africa pasó al
+Asia, y de Asia a Europa; ¿pasará al presente de Europa a América?
+¿Buscará otro campo de acción en las orillas del San Lorenzo, del
+Mississipí, del Amazonas o del Plata? Cuando haya pasado la crisis
+terrible porque atraviesa Europa, contestaremos, ya tranquilo nuestro
+espíritu, que el Antiguo y Nuevo Mundo seguirán su marcha progresiva
+y realizarán, cada vez con mayor entusiasmo, la ley del amor y de la
+justicia.
+
+
+
+
+II
+
+PLAN DE LA OBRA.
+
+
+Por lo que respecta al plan de la obra, nos proponemos reseñar la
+vida de los pueblos americanos de una manera clara y ordenada. En
+cinco partes dividiremos la HISTORIA DE AMÉRICA: trataremos en la
+primera de la América antes de Colón, o sea, de las primitivas razas
+que poblaron el Nuevo Mundo; en la segunda del descubrimiento de las
+Indias Occidentales y de los descubrimientos anteriores y posteriores
+al del insigne genovés; en la tercera de las conquistas realizadas
+por los españoles y otros pueblos de Europa; en la cuarta de los
+diferentes Gobiernos establecidos en aquellos países o de los Gobiernos
+coloniales, y en la quinta de la guerra de la independencia y de los
+sucesos acaecidos en aquellos pueblos hasta nuestros días.
+
+Estas cinco partes o épocas se estudiarán en tres tomos; las dos
+primeras, o sea América precolombina y los descubrimientos serán
+materia del tomo primero; la conquista del país y los Gobiernos
+coloniales se expondrán en el tomo segundo, y la independencia de todos
+los Estados hasta nuestros días formarán la historia del tomo tercero.
+
+Veamos más detalladamente los asuntos que se incluirán en cada una
+de las cinco partes. Después del Prólogo damos algunas noticias
+geográficas del Nuevo Mundo, pasando luego a tratar de la Prehistoria
+y de la aparición del hombre en el continente americano, procurando
+resolver la cuestión de si es o no es autóctono; y en caso contrario,
+cuál es su procedencia y el camino que siguió para llegar a América.
+En seguida tratamos de las razas y tribus que habitaron el suelo
+americano antes del descubrimiento. Si vaga y corta es la historia de
+los pueblos que llamamos civilizados, casi nula es la de los pueblos
+bárbaros. Algunas noticias daremos acerca del estado social de los
+indios, de su lengua, de sus conocimientos científicos y artísticos.
+Después se estudiará el estado de España durante el reinado de los
+Reyes Católicos, y luego los importantes descubrimientos geográficos
+anteriores al del Nuevo Mundo.
+
+Así como poetas y santos presentían la invasión de los germanos y la
+muerte de Roma, y así como sabios y Papas anunciaban la llegada de
+los turcos y la destrucción de Constantinopla, de la misma manera los
+isleños de la Española tenían como cosa cierta que de lejanas tierras
+vendrían unos guerreros a derrocar los altares de sus dioses, a
+derramar la sangre de sus hijos y a reducir a eterna esclavitud a todos
+los habitantes del país; los sacerdotes del Yucatán profetizaron que
+había llegado el fin de los vanos dioses, que ciertas señales indicaban
+próximos y terribles castigos, que estaban cerca los hombres encargados
+de traer la buena nueva, que aborreciesen a los dioses indígenas y
+adoraran al Dios de la verdad, y, por último, que se vislumbraba
+ya la señal de nueva vida, la cruz que había iluminado al mundo; y
+Huayna Capac, el último Emperador del Perú, cuando comprendió que se
+aproximaba el último momento de su vida, llamó a sus dignatarios y les
+anunció la ruina del imperio por extranjeros blancos y barbudos, según
+habían pronosticado los oráculos, ordenándoles no hiciesen resistencia,
+antes por el contrario, se sometiesen de buen grado. Al mismo tiempo
+cometas cruzaban los cielos llenando de terror a los peruanos, la
+luna apareció teniendo a su alrededor círculos de fuego de diferentes
+colores, un rayo cayó en uno de los reales palacios destruyéndolo
+completamente, los terremotos se sucedían unos tras otros y una águila
+perseguida por varios alcones vino a caer herida en la plaza del Cuzco;
+hecho que presenciaron aterrados muchos nobles incas, quienes creyeron
+que era aquello triste agüero de su propia muerte. Del mismo modo que
+aquel Dios Pan, tan alegre y risueño, que se precipitó, allá en los
+tiempos antiguos, como dice Castelar, en las ondas del Mediterráneo
+buscando la muerte[33], y cuyos tristes quejidos oían de noche los
+navegantes que surcaban los mares helénicos, otros dioses, en el siglo
+XVI, exhalaban su último suspiro cerca de las playas americanas--según
+cuentan los sacerdotes indios--y eran reemplazados por el Dios de la
+verdad, de la justicia y de la misericordia.
+
+ [33] _La civilización de los cinco primeros siglos del
+ Cristianismo_, tomo I, pág. 352.
+
+Con todo detenimiento será objeto de nuestro estudio la vida de
+Cristóbal Colón y los cuatro viajes que hizo al Nuevo Continente.
+
+Ultimamente nos fijaremos en los descubrimientos y expediciones de
+Alonso de Ojeda, Vicente Yáñez Pinzón y Juan Díaz de Solís, Vasco Núñez
+de Balboa, Juan Ponce de León, Juan de Ampués, Rodrigo de Bastidas y
+Francisco Orellana.
+
+El tomo segundo está dedicado a la conquista del territorio y a los
+Gobiernos de los diferentes Estados. Lo primero que se presenta a
+nuestro estudio es la América septentrional, esto es, la Groenlandia,
+el Canadá y las colonias inglesas. Seguirá a la conquista de México, la
+de la América Central (Guatemala, Honduras, San Salvador, Nicaragua y
+Costa Rica); también las Antillas, y, por último, la América Meridional
+(Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Patagonia, Colombia, Venezuela,
+Ecuador, Las Guayanas, Paraguay, Uruguay y Brasil).
+
+Libre España de la guerra con los hijos del Profeta, dos rumbos
+diferentes tomaron nuestros guerreros: unos marcharon a Italia sin
+otra mira que conquistar laureles en los campos de batalla, dirigidos
+por aquel ilustre político y valeroso soldado, a quien la Historia
+designa con el nombre de _El Gran Capitán_; otros, tomaron camino de
+Occidente buscando aventuras, o más bien guiados por la idea del lucro
+o por la codicia de oro y piedras preciosas, oro y piedras preciosas
+que abundantes se hallaban en la nueva tierra de promisión. «En las
+guerras del Nuevo Mundo, escribe lord Macaulay, en las cuales el arte
+estratégico vulgar no podía ser bastante, como tampoco la ordinaria
+disciplina en el soldado; allí, donde se hacía necesario desbaratar y
+vencer cada día por medio de alguna nueva estratagema la instable y
+caprichosa táctica de un bárbaro enemigo, demostraron los aventureros
+españoles, salidos del seno del pueblo, una fecundidad de recursos y
+un talento para negociar y hacerse obedecer de que apenas daría otros
+ejemplos la Historia»[34].
+
+ [34] _Estudios históricos_, pág. 5.
+
+Inmediatamente será objeto de examen el Gobierno de los franceses e
+ingleses en el Canadá, deteniéndonos en las guerras intercoloniales.
+No deja de ser interesante la política seguida por ingleses, franceses
+y españoles en los Estados Unidos. Después de exponer los hechos de
+la Capitanía general de Guatemala (San Salvador, Nicaragua, Honduras y
+Costa Rica), daremos ligera idea de las luchas religiosas en la América
+española, pasando inmediatamente a hacer ligera reseña de los sucesos
+acaecidos en el Gobierno de las islas Mayores y Menores, Virreinato
+del Perú, Capitanía general de Chile, Gobierno y luego Virreinato de
+Buenos Aires, Gobierno de Colombia y luego Virreinato de Nueva Granada,
+Gobiernos de Quito, Panamá, Venezuela, Paraguay, Uruguay y Brasil.
+
+Seguirá el estudio de la organización interior de los Estados, ya de
+raza anglo-sajona, ya de raza ibera. Allí veremos que franceses e
+ingleses defendieron y engrandecieron el territorio. Igual conducta
+siguieron las autoridades españolas en nuestras colonias. Del mismo
+modo en el tomo citado daremos exacta noticia de las Audiencias,
+Consulados, Cabildos y otros tribunales menos importantes, como también
+de la Inquisición y de la esclavitud. Además de las Encomiendas,
+procuraremos fijarnos muy especialmente en la Casa de la Contratación
+de Sevilla, en el Real y Supremo Consejo, y en las Leyes de Indias. Con
+algunas consideraciones acerca de la instrucción pública, de la cultura
+literaria, artística e industrial, terminaremos la materia del tomo
+segundo.
+
+Asunto del tomo tercero y último será la independencia de las colonias,
+ya de raza inglesa, ya de raza española. Antes diremos algo de la cuasi
+independencia del Canadá en los últimos años. Tres nombres gloriosos
+aparecen iluminando los primeros tiempos de la independencia de los
+Estados Unidos: los americanos Franklin y Washington y el francés
+Lafayette. Respecto a las colonias de la América española, creemos
+indispensable y aun de importancia suma dar a conocer el estado en que
+se hallaban al comenzar la guerra; esto es, reseñaremos los movimientos
+precursores de la mencionada guerra, el carácter diferente que tuvo
+en cada uno de los países, las noticias que nuestros gobernantes de
+allá comunicaban de los sucesos y el efecto que dichas noticias hacían
+en la metrópoli, las medidas o resoluciones que tomaba el gobierno
+de Madrid, las instrucciones que se dieron a los comisionados para
+la pacificación y los resultados que produjeron, no olvidando las
+relaciones interesadas de algunas potencias con los insurgentes. Nótase
+a primera vista una diferencia entre los Estados Unidos y las colonias
+españolas; los Estados Unidos son--y permítasenos la palabra--un pueblo
+trasplantado desde el Antiguo al Nuevo Mundo, y nuestras colonias se
+hallan formadas por razas americanas injertas en españoles; sólo el
+Brasil es hijo de Portugal.
+
+Cuando se vió que los destinos públicos principales se proveían
+casi siempre en hijos de España y no en americanos[35], cuando las
+Reducciones[36], Repartimientos[37] y Encomiendas[38] levantaron una
+muralla entre conquistadores y conquistados, y cuando se agotó la
+paciencia de los indios, entonces se notaron los primeros síntomas de
+la revolución por la independencia.
+
+ [35] De 170 virreyes que hubo en América, sólo cuatro fueron
+ de dicho país y los cuatro hijos de empleados: de 602
+ capitanes generales de provincia, 14 fueron originarios del
+ Nuevo Mundo, y de 706 obispos, 105 únicamente nacieron en
+ aquellas lejanas tierras.
+
+ [36] Pueblos de indios convertidos a la religión católica.
+
+ [37] Familias indígenas repartidas a los colonos.
+
+ [38] Distritos con sus respectivos habitantes distribuídos a
+ conquistadores y colonos.
+
+Ya los franceses habían realizado los hechos más brillantes de su
+gloriosa historia, y los americanos de los Estados Unidos habían
+mostrado al mundo el heroísmo que alentaba sus espíritus; ya la tabla
+de los derechos del hombre, como nuevo Evangelio, se había grabado con
+letras de fuego en el corazón de aquellas gentes.
+
+Escondidos en las asperezas de los montes y al abrigo de los espesos
+bosques, en los hondos valles y estrechos desfiladeros, buscaron su
+salvación aquellos pobres indios, ya de pura raza, ya mestizos (hijos
+de españoles e indias), y ya mulatos (hijos de españoles y negras).
+Otros formaban parte de las sociedades secretas, ramas de la masonería,
+extendidas por todos los Virreinatos y Gobiernos de América. Aquéllos
+y éstos se disponían a librar a la patria del dominio español. Algunos
+se agitaban en el mismo sentido; pero más al descubierto, sin temor a
+nada ni a nadie. Publicábanse muchos folletos subversivos y canciones
+revolucionarias; se urdían diabólicos proyectos y conjuraciones. A
+veces, fingiéndose decididos partidarios de Fernando VII, nombraban
+Juntas, las cuales, después de muchas protestas de fidelidad, acababan
+por proclamar la República. El fuego de la insurrección se extendió
+pronto por Venezuela, El Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia.
+
+Después estudiaremos las citadas Repúblicas, desde la muerte de
+Bolívar, procurando no olvidar los acontecimientos de más bulto
+acaecidos en dichos pueblos. Seguirá inmediatamente la narración de
+los hechos, ya del Paraguay y Uruguay antes de la independencia, ya
+de la independencia de Chile y Buenos Aires. Se darán también algunas
+noticias acerca del Chaco y de la Patagonia, desde los últimos años del
+siglo XVIII, para entrar de lleno en el estudio de la independencia de
+México, Paraguay, Uruguay, de toda la América Central (Guatemala, San
+Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa-Rica). En todas partes apenas
+era obedecida la autoridad de nuestros Virreyes. Donde se conservaba
+la dominación española, era a fuerza de gastar hombres y dinero, sin
+comprender que un poco antes o un poco después, el resultado debía ser
+el mismo, porque la hora de la independencia había sonado en el reloj
+de las colonias españolas.
+
+Registraremos inmediatamente el hecho de la independencia del Brasil,
+Santo Domingo, Haití, Cuba, Puerto Rico y Panamá. Los últimos capítulos
+se refieren a Jamaica, las Guayanas y las pequeñas Antillas, de todo
+lo cual nos ocuparemos con poca extensión. «Un mundo entero--como dice
+Lafuente--que se levanta resuelto a sacudir la esclavitud y la opresión
+en que se le ha tenido, no puede ser subyugado por la fuerza»[39].
+
+ [39] _Historia de España_, tomo XXVII, págs. 66 y 67.
+
+Entre los valerosos revolucionarios, cuyos nombres guardará eternamente
+la historia, se hallan Hidalgo y Morelos, en México; O'Higgins, en
+Chile; San Martín y Belgrano, en la Argentina; Sucre, en el Perú, y
+Bolívar en el Ecuador, Bolivia, Perú, Venezuela y Colombia. Simón
+Bolívar es superior, muy superior a todos. Paladín tan esforzado
+ocupa--como expondremos en diferentes capítulos de esta obra--el primer
+lugar en la historia de las Indias. Tentados estamos a decir que le
+consideramos superior a Washington y Napoleón. Los dos últimos tuvieron
+a su lado hombres, que con sus luces les alentaron en sus empresas, y
+pueblos unidos que les siguieron entusiasmados a todas partes; pero
+Bolívar, ni halló hombres que tuvieran conocimientos prácticos de
+gobierno, ni encontró pueblos que comprendiesen sus altas cualidades.
+Sólo él pudo decir en una de sus proclamas: «El mundo de Colón ha
+dejado de ser español.»
+
+Creeríamos dejar incompleta nuestra obra si no estudiásemos las
+Ciencias, Letras, Bellas Artes, Industria y Comercio, en el Canadá,
+Estados Unidos y Estados Hispano-americanos. Con singular cariño
+recordaremos los nombres de los prosistas y poetas, porque unos y otros
+han inculcado en el pueblo americano el profundo sentimiento de la
+patria. Objeto será de especial estudio, la fauna, flora y gea de aquel
+hermoso continente.
+
+Para terminar, sólo nos resta decir, que al fin de cada tomo
+colocaremos los Apéndices correspondientes.
+
+
+
+
+III
+
+FUENTES DE CONOCIMIENTO.
+
+
+Consideremos las fuentes de conocimiento. Para que nuestro estudio
+sea lo más completo posible, conviene recordar: 1.º Los monumentos
+históricos precolombinos que se han encontrado en aquellas antiguas
+tribus. 2.º Las obras históricas que tratan del descubrimiento,
+conquista, colonización, gobierno e independencia de las diferentes
+colonias españolas en las Indias.
+
+De los mayas (tribus que se hallaban en México y en la América Central)
+se conservan los llamados libros del _Chilan Balam_ (ciencia de los
+sacerdotes). Cada uno de estos libros se distingue por el nombre del
+pueblo en que se encontró; así se intitulan libro de _Chilan Balam de
+Nabula_, de _Chumayel_, de _Mani_, de _Oxkatzcab_ y otros. Brinton cita
+hasta 16, y en ellos se registran curiosas e interesantes noticias.
+Hállanse algunos adornados con diferentes signos y aun con retratos más
+o menos perfectos.
+
+De los quichés de Guatemala, se admira el _Popol Vuch_ (libro
+nacional). Encontróse en el pueblo de Santo Tomás de Chichicastessango,
+y fué traducido al castellano por el Padre Francisco Ximénez, a
+principios del pasado siglo. En el año 1861 el abate Brasseur de
+Bourbourg lo vertió al frances, haciendo notar que los dos primeros
+libros eran una traducción del Tevamoxtli de los toltecas. «De las
+cuatro partes que contiene, las dos primeras se refieren a las ciencias
+poseídas por los sabios quichés, y las dos últimas a las tradiciones y
+anales de aquellas gentes hasta la conquista por los españoles»[40].
+
+ [40] Sentenach, _Ensayo sobre la América Precolombina_, pág.
+ 73. Se ignora el nombre del autor del _Popol Vuch_; pero
+ se cree que fué escrito quince o veinte años después de la
+ conquista, por algún individuo de la familia real de quiché.
+
+Además del Popol-Vuch, se encuentra otro documento, traducido por el
+citado Brasseur con el título de _Memorial de Tepan-Atilan_, que es un
+manuscrito en lengua cakchiquel[41].
+
+ [41] Estaba (año 1845) en los Archivos del Gobierno
+ eclesiástico de Guatemala, y la versión se hizo en 1855.
+
+Pasando por alto el drama titulado _Rabinal Achi_ de los quichés,
+la comedia del _Güegüence_ o del _viejo ratón_ (Nicaragua) y el
+drama _Ollanta_ de los incas, se pueden considerar los tres códices
+quichés-mayas que llevan los nombres de _Dresde_ (porque se conserva
+en la Biblioteca Real de dicha ciudad), _Troano_ y _Cortesiano_
+(fragmentos de un tercero) que se hallan en el Museo Arqueológico
+Nacional[42], y el _Pereziano_, existente en la Biblioteca Nacional de
+París[43].
+
+ [42] Llámase _Troano_ porque perteneció a D. Juan de Tró,
+ quien lo vendió al Estado.
+
+ [43] Se denomina _Pereziano_ porque su primitivo poseedor fué
+ un español de apellido Pérez.
+
+[Ilustración: Página del _Códice Cortesiano_.]
+
+Semejantes Códices los encontró el madrileño Gonzalo Fernández de
+Oviedo, en Nicaragua, y de ellos hizo la siguiente descripción en
+su _Historia natural y general de las Indias, Islas y Tierra Firme
+del mar Océano_[44]: «Tenían (los de Nicaragua) libros de pergamino
+que hacían de cueros de venados, tan anchos como una mano o más, e
+tan luengos como diez o doce passos, e más e menos, que se encogían
+e doblaban e resumían en el tamaño e grandeza de una mano por sus
+dobleces uno contra otro (a manera de reclamo), y en éstos tenían
+pintados sus caracteres o figuras de tinta roja o negra, de tal
+manera que _aunque no eran lectura ni escriptura_, significaban e se
+entendían por ellos todo lo que querían muy claramente, y en los tales
+libros tenían pintados sus términos y heredamientos, e lo que más les
+parecía que debía estar figurado, así como los caminos, los ríos, los
+montes e boscages e lo demás, para los tiempos de contienda o pleyto
+determinarlos por allí, con parecer de los viejos o _güegües_ (que
+tanto quiere decir _güegüe_ como viejo).»
+
+ [44] Libro XLII, cap. I.--Sevilla, 1535.
+
+En la región del Anahuac debieron existir muchos Códices como los
+citados, siendo en mayor número y más notables los de los acolhuas,
+cuya corte era Tezcuco. Entre los llamados mejicanos, los hay más
+bien de procedencia acolhua que azteca, pudiendo servir como ejemplo
+los denominados _Borjiano_, _Vaticano_, de _Viena_, de _Bolonia_,
+_Fejervary_, de _Berlín_, _Mixteco_ y _Cuicateca_ o de Porfirio Díaz
+(existentes los dos últimos en el Museo Nacional de México).
+
+Los Códices aztecas, ya anteriores, ya posteriores a la conquista,
+merecen especial estudio. Citaremos los _Bodleianos_ (son tres), los
+llamados _Libros de Tributos_, el _Mendozino_, el _Vaticano_ y el
+_Teleriano Renensis_.
+
+Consideremos los cronistas de Indias. El insigne Alfonso X dispuso,
+mediante una ley de las Partidas, que mientras él estuviera comiendo
+se leyesen los grandes hechos de algunos hombres notables, debiendo
+también de oir la lectura sus buenos caballeros.
+
+Abolida tal costumbre, poco tiempo después Alfonso XI estableció el
+empleo de historiógrafo real, al cual dicho Monarca le impuso la
+obligación de escribir los hechos de su antecesor en el trono.
+
+Adquirió importancia el cargo cuando su misión se extendió a narrar los
+sucesos acaecidos en el Nuevo Mundo, instituyendo entonces Carlos I un
+_primer cronista de las Indias_.
+
+Nombrado Gonzalo Fernández de Oviedo veedor en Tierra Firme y miembro
+en el Consejo del Gobernador del Darién, cuando sus ocupaciones se
+lo permitían, consignaba los hechos de que él era actor o testigo,
+y arreglaba los datos que recibía de varios puntos del continente.
+Habiendo atravesado seis veces el Atlántico, y luego, habiendo
+desempeñado la gobernación de Cartagena de Indias y la alcaldía de
+la fortaleza de Santo Domingo, pudo en sus viajes y en sus destinos
+recoger preciosas noticias acerca de los indígenas y de los
+conquistadores, como también de los animales, de las plantas y de todo
+lo interesante. En uno de los viajes de Oviedo a España (1525), y
+hallándose la corte en Toledo, Carlos V dispuso la publicación de los
+trabajos de aquel laborioso escritor. La obra se intituló _Sumario de
+la natural y general historia de las Indias_, etc. y fué publicada en
+Toledo, a expensas del Tesoro Real, por el año de 1526. Dicho libro
+valió a Oviedo el nombramiento de _Cronista Mayor de las Indias_,
+con que le honró el Emperador por Real Cédula de 25 de Octubre de
+1533. Aunque Oviedo carecía de conocimientos científicos de Historia
+natural, su espíritu observador, su constancia y su imparcialidad se
+manifestaron en la _Historia general y natural de Indias_, dada a la
+estampa en Sevilla el 1535. Prosiguió sus trabajos el cronista por
+instancias de Carlos V «hasta completar la historia del descubrimiento
+y conquista del Nuevo Mundo que ha servido de fundamento en la parte
+antigua para la _Historia Sud-Americana_, con algunas rectificaciones,
+obra del estudio, del tiempo, de la habilidad de más modernos
+cronistas, como Herrera.»[45]. Murió Oviedo en Valladolid el año 1557,
+quedando muchos de sus manuscritos relegados al olvido en algunas
+bibliotecas, hasta que la Academia de la Historia de Madrid, con
+excelente acuerdo, los dió a la estampa en el año 1851.
+
+ [45] Libro XLII, cap. I, pág. 141.--Sevilla, 1535.
+
+Sucedió a Oviedo en el cargo de cronista Juan Cristóbal Calvete de la
+Estrada, que escribió de cosas de América cuatro tomos de _Historia
+latina de Indias_, no publicados y de poco valor, según opinan los
+inteligentes que vieron los manuscritos.
+
+Tercer cronista de América fué nombrado el 1571 Juan López de Velasco
+por Felipe II. El Consejo de Indias, mediante Real Cédula dada en San
+Lorenzo el 16 de Agosto de 1572, ordenó a la Audiencia de Santa Fe
+que se recopilasen y mandasen a España, para entregarlas a Velasco
+«las historias, comentarios o relaciones de los descubrimientos,
+conquistas, entradas, guerras o facciones de paz o de guerra que en
+aquellas provincias hubiera habido desde su descubrimiento hasta la
+época.» Viniesen o no los datos pedidos, lo cierto es que el cronista
+nada hizo, y de ello nos felicitamos porque él «pensaba que ésta era
+una ciencia acomodaticia que podía ajustarse a las miras políticas del
+Soberano, disfrazando los hechos para hacerlos servir a la conveniencia
+del que manda.»
+
+Acertado estuvo Felipe II al nombrar en 1596 _cronista de Castilla_ a
+Antonio de Herrera, ventajosamente conocido por varios y excelentes
+trabajos históricos. Reunió muchos datos y también pudo aprovechar
+la _Historia general de las Indias_, guardada en el Colegio de San
+Gregorio de Valladolid y compuesta e inédita por Juan Ginés de
+Sepúlveda. Del mismo modo tuvo a su disposición otros importantes
+escritos de algunos autores que trataron de asuntos de América.
+
+En el año 1599 terminó los cuatro primeros tomos de la _Historia
+general de los hechos de los castellanos en las Indias y Tierra Firme
+del mar Océano_, publicados en Madrid el 1601. En el mismo año dió a
+luz los dos primeros tomos de la _Historia general del mundo en el
+tiempo del Rey Felipe II_. Corriendo el 1615 terminó otros cuatro tomos
+de la historia de las Indias, los cuales comprenden los hechos desde
+1531 hasta 1554, dedicando el último tomo a la descripción geográfica
+de América.
+
+En el cargo de cronista, por muerte de Herrera, sucedió Luis Tribaldos
+de Toledo, cuya labor se redujo a una sucinta historia de Chile
+referente al comienzo de su conquista: murió en 1634.
+
+Mereció ser nombrado cronista el Dr. Tomás Tamayo de Vargas, quien
+dedicó toda su actividad a reunir datos para escribir una historia
+general de la iglesia en Indias: sorprendióle la muerte el 2 de
+septiembre de 1641.
+
+Gil González Dávila sucedió a Tamayo de Vargas. Escribió el _Teatro
+eclesiástico de las Iglesias en América_, en dos tomos y en los años de
+1649 y 1656. Si la obra es deficiente a veces y aun errónea, no carece
+de alguna buena cualidad: murió Gil González Dávila el año 1658.
+
+El nuevo cronista, Antonio de León Pinelo, natural de Lima, según unos,
+y de Córdova de Tucumán, según otros, fué nombrado cuando ya era viejo
+y se hallaba además enfermo. Dejó inédita--y a esto se reduce toda su
+labor--parte de una _Historia Americana_.
+
+Antonio de Solís escribió la _Historia de la conquista de México_, obra
+notable por lo castizo y elegante del estilo, por la sensatez de los
+juicios y por la profundidad de las sentencias políticas y religiosas:
+murió en Madrid el 19 de Abril de 1686, habiéndose publicado su obra
+dos años antes.
+
+Nombrado cronista por Carlos II el Dr. en Teología Pedro Fernández
+de Pulgar, se creyó que la historia de América, dada la erudición
+del mencionado Pulgar, adelantaría mucho; pero no fué así. Pulgar,
+siguiendo al pie de la letra a Herrera, dejó a su muerte cuatro
+obras de valor escaso, a juicio de sus contemporáneos, intituladas:
+una, _Historia de las Indias_; otra, de _México_; la tercera, de la
+_Florida_, y la cuarta, de _América Eclesiástica_.
+
+Sucedió a Pulgar en el cargo de cronista Miguel Herrera de Ezpeleta.
+Nombróle en 1735 Felipe V, y nada publicó en los quince años de su
+empleo.
+
+Aunque por Real Cédula de 25 de Septiembre de 1744 se dispuso que la
+_Academia de la Historia_ se encargase de la crónica de Indias, cuando
+por la muerte de Ezpeleta debía aquélla entrar en funciones, el Rey
+nombró cronista a Fray Martín Sarmiento, cargo que desempeñó unos cinco
+años.
+
+Nombróse en el 1755 una comisión encargada de revisar los documentos
+históricos de América reunidos hasta entonces, para llevar los que
+fuesen útiles a una _Biblioteca Americana_; mas todo quedó en proyecto.
+
+En los últimos años del siglo XVIII sentíase deseo y aun necesidad de
+conocer la Historia de América. Carlos III, desde El Pardo (27 de Marzo
+de 1781) hubo de decir que habiendo dado el encargo a su cosmógrafo
+de Indias, D. Juan Bautista Muñoz para que escribiera una Historia
+general y completa de América, mandaba que se le franqueasen a dicho
+Muñoz los Archivos y Secretarías de la corte, como también los que se
+hallaren fuera de Madrid[46]. Aunque Muñoz era hombre de tanta cultura
+como laboriosidad, encontró tenaz y ruda oposición en la Academia de
+la Historia. Logró, sin embargo, formar una colección considerable de
+copias correspondientes a los siglos XV, XVI y XVII, y dió a la estampa
+en el año 1793 el primer tomo de su _Historia del Nuevo Mundo_[47].
+
+ [46] Arch. Hist. Nac.--_Cedulario índico_, tomo XLI, núm. 221,
+ págs. 275 vº y 276.
+
+ [47] Biblioteca Nacional, signatura 3/14.753
+
+A la muerte del mencionado historiador, ocurrida en el mes de julio del
+año 1799, se encontró, entre otros varios manuscritos, el del primer
+libro del segundo tomo de su citada _Historia del Nuevo Mundo_, que
+publicó Navarrete casi íntegramente en la introducción a su tomo III de
+la _Colección de viajes de los españoles_.
+
+Además de los cronistas citados, a la cabeza de todos los escritores
+de Indias, colocaremos a dos que redactaron sus obras durante la vida
+del Almirante. Llamábanse Andrés Bernáldez, cura de los Palacios, y
+Pedro Mártir de Anglería. El primero escribió una _Crónica_, que es
+fuente de muchas noticias, y el segundo, además de curiosas _Cartas_,
+la importante obra que lleva por título _De orbe novo Decadas octo_.
+
+Conocieron personalmente a Cristóbal Colón, pero escribieron después
+de su muerte, el citado Fernández de Oviedo, Fernando Colón y Fray
+Bartolomé de Las Casas. Del Padre Las Casas ya dijimos en este mismo
+Prólogo que fué en extremo impresionable y algo injusto, aunque
+hombre de buena voluntad y de no poca cultura. Añadiremos ahora que
+tiene no escaso mérito su _Historia general de las Indias desde el
+año 1497 hasta el 1520_. La terminó el 1561. También en los comienzos
+del párrafo III dimos nuestra opinión acerca de Fernández de Oviedo
+(Apéndice E).
+
+Respecto a Fernando Colón, hijo del Almirante D. Cristóbal y de Doña
+Beatriz Enríquez, merece lugar señalado entre los escritores de Indias.
+Cultivó brillantemente las ciencias y las letras, especialmente las
+que se relacionaban con la náutica, y adquirió sólida y extensa
+cultura visitando las principales ciudades, lo mismo de España que de
+otras naciones. Fernando logró inmortalizarse, no solamente con su
+_Historia del Almirante_, sino con otros trabajos científicos. No puede
+negarse, sin embargo, por lo que respecta a la obra citada, que alguna
+vez desfiguró u omitió hechos importantes, lanzando tan violentas
+como injustas censuras contra todos los que eran o él creía que eran
+enemigos de su padre. Así lo ha probado el Sr. Altolaguirre. «Hemos
+tratado de probar--escribe el distinguido académico historiador--que
+el hijo del Almirante (Cristóbal Colón) no reparó en los medios para
+llevar al ánimo de sus lectores el convencimiento de que los hechos
+habían ocurrido tal y como a sus pasiones o a sus intereses convenía
+presentarlos, y de consiguiente, que sus relatos y juicios deben ser
+acogidos con gran reserva, sobre todo si redundan en provecho del
+Almirante o en desprestigio de españoles o portugueses»[48]. Del Sr.
+Fernández Duro son las siguientes palabras: «Quiso escribir la vida
+y hechos de su progenitor, empapado en la lectura de los clásicos
+antiguos, y puso los cimientos al edificio romancesco y legendario que
+tan grandes proporciones tiene ahora, levantando a la par la neblina
+que le envuelve. No tuvo la resolución, que su tiempo haría penosa,
+de confesar que fueron los Colombos tejedores de lana, si pobres y
+mecánicos, honrados. Inventó el cuento de las joyas de la Reina Isabel,
+que aún anda en boga; usó de las arengas y adornos semejantes de
+Salustio y Cornelio Nepote; omitió mucho de lo que quisiéramos saber,
+creyendo cumplir deberes filiales, no extendidos a la que le dió la
+vida; no la nombró siquiera. ¡Le avergonzaba la bastardía, debilidad
+común, pero sensible en varón tan señalado!»[49].
+
+ [48] _Cristóbal Colón_ y _Pablo del Pozzo Toscanelli_, pág.
+ 362. Madrid, 1903.
+
+ [49] Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 14 de Enero
+ de 1892, págs. 20 y 21.
+
+Respecto a los otros trabajos de que hicimos especial mención,
+consignaremos aquí que por Real cédula, dada en 20 de Mayo de 1518,
+se le mandó hacer una carta de marear para Indias[50]; y en la de
+6 de Octubre del mismo año se expidió otra Real cédula acerca del
+mismo asunto[51]. Es de notar--y esto indica sus vastos conocimientos
+cosmográficos--que Carlos V le escogió para presidir una Comisión de
+geógrafos y pilotos encargada de corregir los errores de los mapas
+marinos dibujados bajo la dirección de Américo Vespucci[52].
+
+ [50] Academia de la Historia.--_Indice del Consejo de Indias_,
+ fol. 60.
+
+ [51] Ibidem.
+
+ [52] Roselly de Lorgues, _Cristóbal Colón_, tomo II, pág. 140.
+
+Se autorizó a D. Fernando Colón--ignoramos la fecha--para levantar
+planos cosmográficos de la Península. La autorización es cierta, por
+cuanto el 13 de Junio, por Real disposición dada en Valladolid, se
+ordenó que no se hiciere dicha descripción y cosmografía[53].
+
+ [53] Este documento se halla en el Archivo Municipal de la
+ ciudad de Córdoba.
+
+Por si hubiese alguna duda sobre el particular, en la Biblioteca
+Colombina hay un manuscrito, intitulado _Itinerario de Don Fernando
+Colón_, escritas con letra del hijo del Almirante las 62 hojas primeras
+y las restantes por dos amanuenses. El título o epígrafe, puesto por
+D. Fernando, es como sigue: «Lunes 3 de agosto de 1517 comencé el
+_Itinerario_. La primera descripción corresponde a Zaragoza, y la
+última a la Membrilla, villa de la Mancha»[54].
+
+ [54] Véase _Documento inédito del siglo XVI, referente
+ a D. Fernando Colón_, por el Dr. Rodolfo del Castillo
+ Quartiellerz.--Madrid, 1898.
+
+Por el año 1524, el César, en la cuestión suscitada entre Castilla y
+Portugal con motivo de la posesión de las Molucas, encargó a Fernando
+Colón que examinase los puntos de litigio. Fernando, no ateniéndose
+a sus propios conocimientos, consultó con otros sabios cosmógrafos,
+quienes aprobaron sus conclusiones. Al fin fueron cedidas al rey de
+Portugal, escribiendo D. Fernando con tal objeto el _Apuntamiento sobre
+la demarcación del Maluco y sus Indias_, firmado en el año 1529 por los
+seis jueces que intervinieron en el asunto.
+
+Estando en Sevilla, por ausencia del célebre Sebastián Caboto, fué
+nombrado presidente (1527) del Tribunal de exámenes de pilotos. «Se
+ordenó que... el examen y desputas se hiciesen en presencia de don
+Hernando Colón y en su casa, y que no pudiesen dar el grado sin su
+aprobación, hallándose en la ciudad de Sevilla»[55].
+
+ [55] Herrera, _Historia general de las Indias Occidentales_,
+ década IV. lib. II, cap. V.
+
+En la citada ciudad andaluza fundó un _Colegio Imperial_ para el
+estudio de la ciencia de navegación, dotándolo de rica Biblioteca, la
+cual llegó a contener más de 20.000 volúmenes[56].
+
+ [56] «Y en ella con licencia del Emperador deseó establecer
+ una Academia y Colegio de las ciencias mathemáticas,
+ importantissimas a la navegación.» Herrera. Ibidem, libro XIV,
+ fol 496.
+
+Al retirarse D. Fernando del bullicio de la corte de Carlos V se
+estableció definitivamente en Sevilla, donde, a orillas del río,
+hizo fabricar cómoda morada con su jardín, en que aclimataba plantas
+exóticas, y allí, rodeado de unos cuantos amigos, con la lectura de sus
+libros y con el cultivo de las flores, vivió sus últimos años.
+
+Consideremos como implacable censor del P. Las Casas al dominico
+Fray Toribio de Benavente o Metolinía, quien, en 24 de Febrero de
+1541, dedicó al conde de Benavente su _Historia de los indios de
+Nueva España_, libro que tienen en estima los doctos por las curiosas
+noticias que en él se hallan. Del mismo autor se ha conocido, en estos
+últimos tiempos, un _Tratado sobre el planeta Venus_, en el cual se
+encuentra la clave para poder comprender el Calendario azteca.
+
+Censor del P. Las Casas, como Fray Toribio de Metolinía, fué el R. P.
+Fr. Vicente Palatino de Corzula, de la nación Dalmata, Theologo de la
+orden de los Predicadores, que escribió (1559) _Tratado del derecho
+y justicia de la guerra que tienen los Reyes de España contra las
+Naciones de la India Occidental_, en el cual se intenta probar que los
+Reyes de España, en virtud de la donación del Papa, pueden ocupar las
+Indias con las armas, a fin de propagar la religión[57].
+
+ [57] Véase _Archivo de la Dirección general de navegación y
+ pesca marítima_.--Papeles varios, tom. IV, C. 3.ª, págs. 58-73.
+
+Digno es de alabanza Martín Fernández de Enciso, alguacil mayor de
+Castilla del Oro, que publicó el año 1519 la _Suma de Geografía_, libro
+que contiene noticias interesantes de América. También merece señalada
+distinción Hernán Cortés, que en sus _Cartas de Relación_ historió los
+hechos que él mismo llevó a cabo. Francisco López de Gomara, secretario
+de Hernán Cortés y a quien acompañó a la expedición de Argel, escribió
+_Historia general de Indias_ y la _Crónica de la conquista de Nueva
+España_, obra que se distingue por la sencillez y facilidad en las
+narraciones y pinturas: apareció por el año de 1552. «Habiendo
+compuesto uno (libro) titulado _Historia de las Indias y conquista de
+México_, que se hallaba impreso, el clérigo Francisco López de Gomara,
+y conviniendo no se vendiese, leyese, ni imprimiese más, y que los que
+lo estuviesen, se recogiesen y enviasen al Consejo de ellas. Mandó S.
+M. a todos los Jueces y Justicias lo cumpliesen, e impuso a los que le
+imprimiesen o vendiesen la pena de 200.000 mrs. para la Cámara y Fisco,
+y 10.000 al que le tuviese en su casa o leyese. Céd. de 7 de Agosto de
+1566. Vid. tomo 36 de ellas, fol. 36, núm. 28[58].»
+
+ [58] Archivo histórico nacional.--_Cedulario índico_ de Ayala,
+ letra L, núm. 18.
+
+No debemos pasar en silencio el nombre del franciscano P. Bernardino
+de Sahagún, quien llegó a Nueva España el 1529 y escribió la _Historia
+Universal de las cosas de España_[59].
+
+ [59] Se imprimió en castellano y en la ciudad de México el año
+ 1829.
+
+No es inferior la _Relación y Genealogía de los señores de Nueva
+España_, escrita por Fr. Bernardino de México, el 1532, según Chavero,
+a ruego de D. Juan Cano.
+
+De las obras del P. Landa se sacó en 1566 la _Relación de las cosas del
+Yucatán_, existente en la Academia de la Historia y publicada por el
+Sr. Rada y Delgado.
+
+Nos proporcionan datos muy curiosos de la región Colombiana Fr. Pedro
+Simón, autor de las _Noticias historiales de las conquistas de Tierra
+Firme_, obra impresa en Cuenca el 1626, y el poeta Juan de Castellanos,
+que escribió _Elegías de varones ilustres de Indias_ e _Historia del
+Nuevo Reino de Granada_.
+
+Entre los mejores escritores de América se halla Bernal Díaz del
+Castillo, compañero de Cortés y autor de la _Historia verdadera de la
+conquista de la Nueva España_, impresa el 1632.
+
+El reino de Quito (hoy Ecuador) tuvo su cronista en el P. Juan de
+Velasco, que escribió la _Historia del reino de Quito_.
+
+Pedro Cieza de León dió a luz la _Crónica del Perú_, terminada el 1550,
+«la más concienzuda y más completa que se ha escrito de las regiones
+sur americanas», según el Sr. Jiménez de la Espada. D. Pedro de la
+Gasca, pacificador del Perú, nombró a Cieza cronista de las Indias.
+Imprimióse la _Primera parte de la Chronica del Perú_ en Sevilla el año
+1553.
+
+Citaremos también al P. Gregorio García, Alvar Núñez Cabeza de Vaca,
+Francisco de Xeres, Agustín de Zárate, el inca Garcilaso de la Vega y
+algunos otros.
+
+No sería justo pasar en silencio el nombre del capitán y poeta Alonso
+de Ercilla (1533-1594), autor de _La Araucana_, poema impreso por
+completo el 1578. Ercilla se ajustó en un todo a la verdad histórica,
+aunque a veces--como se dijo al principio del Prólogo--trató con
+demasiada benevolencia a los indios. No tiene tanto mérito la _Primera
+parte del Arauco Domado_, de Pedro de Oña, edición de 1596.
+
+A tal punto llegaba la desconfianza de nuestros Reyes, cuando de
+asuntos de América se trataba, que Felipe II desde el bosque de Segovia
+encargó (24 Julio 1566) a los herederos del inquisidor Andrés Gaseo
+que buscasen, entre los papeles del citado inquisidor, una Crónica que
+hizo y ordenó Pedro de Aica de las cosas de las Indias, y hallada, la
+remitiesen al Consejo de las Indias[60].
+
+ [60] _Cedulario índico_, tomo XXXVI, núm. 26, págs. 34 v.ª y
+ 35.
+
+Si desde el mismo bosque de Segovia mandó recoger--según hemos
+dicho--los ejemplares de la _Historia de las Indias y conquista de
+México_, de López de Gomara[61], por el contrario, algunos años
+después, hallándose en El Pardo (2 Febrero 1579) se dirigió al capitán
+Adriano de Padilla para decirle que, «teniendo noticia que el citado
+Capitán había escrito un libro de historia intitulado _La Perla
+Occidental_, obra de mucha curiosidad, le daba autorización para que
+pudiese imprimirla y venderla...»[62].
+
+ [61] Véase _Cedulario índico_, tomo XXXVI, núm 28, págs. 30 y
+ 36 v.ª
+
+ [62] _Cedulario índico_, tomo XXXVI, núm. 60, págs. 83 y 84.
+
+Felipe III, desde San Lorenzo (4 de Noviembre de 1617) autorizó al
+licenciado Antonio de Robees Cornejo para que pudiese imprimir su libro
+«necesario para la salud universal», que lleva el título de _Simples
+Medicinas Indianas_[63].
+
+ [63] _Cedulario índico_, tomo XXXVII, núm. 40, págs. 75 y 76.
+
+Las _Noticias secretas de América_ de D. Jorge Juan y D. Antonio de
+Ulloa, escritas según las instrucciones del Marqués de la Ensenada y
+presentadas en informe secreto a Fernando VI, deben estudiarse con
+mucho detenimiento. Dicha obra se publicó en Londres por D. David Barry
+corriendo el año 1826.
+
+Cerramos la larga lista de los escritores españoles de Indias con los
+nombres del laborioso D. Martín Fernández de Navarrete y D. Cesereo
+Fernández Duro. La obra de Navarrete se intitula _Colección de viajes
+y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del
+siglo XV_. Los cinco volúmenes de que consta fueron apareciendo desde
+1825 a 1837, y en ellos se encuentran muchos documentos hasta entonces
+inéditos, los cuales fueron rica fuente en la que bebieron ilustres
+escritores, como el norteamericano Washington Irving (1783-1859), y
+el alemán Federico Alejandro, barón de Humboldt (1769-1859). Humboldt
+llegó a Madrid en compañía de Bonpland el 1799, siendo recibido con
+toda clase de consideraciones. Dióle permiso Carlos IV para viajar
+por todas las comarcas españolas de América, pasando a la vuelta por
+las Marianas y Filipinas. Partieron ambos sabios de Madrid el mes de
+mayo de dicho año. El 5 de junio se embarcaron en La Coruña a bordo
+del _Pizarro_, llegando al puerto de Cumaná, capital de la Nueva
+Andalucía. Pasaron cinco años recorriendo la América Meridional; luego
+fueron a México, a la Habana y a los Estados Unidos. Abandonaron a
+América el 9 de julio de 1804 y llegaron a Burdeos. Humboldt fijó
+su residencia en París, marchando a su patria el año 1827. Publicó
+preciosos estudios geográficos, etnográficos y políticos del Nuevo
+Continente. La primera obra que dió a la estampa se intitula _Essai
+Politique sur le Royaume de la Nouvelle Espagne_, dedicada a Carlos IV.
+París, 1808. La segunda _Voyages aux regiones equinoxiales du nouveau
+continent_. París, 1809-1828; tres volúmenes. La tercera _Vue des
+Cordilleres et monuments des peuples indigenes de l'Amerique_. París,
+1816: dos volúmenes. El autor del _Cosmos_ también dió a luz un _Ensayo
+político sobre la isla de Cuba_ (publicado el 1826).--El filósofo Paz y
+Caballero consideró al sabio alemán como _un segundo descubridor de la
+Isla_. Sin embargo, la obra más importante de Humboldt lleva por título
+_Examen critique de l'histoire de la geographie du Nouveau Continent et
+des progrés de la astronomie nautique du XV et XVI siècle_ (publicada
+en París de 1836 a 1839). Todas las obras del barón de Humboldt deben
+consultarse con detenimiento por los que se dedican a la historia de
+América.
+
+Respecto al Sr. Fernández Duro, curioso investigador de la vida y
+hechos del primer Almirante, nadie podrá negar, por exigente que sea,
+los méritos de _Colón y Pinzón_ (1883), _Colón y la Historia póstuma_
+(1885) y _Nebulosa de Colón_ (1890), además del prólogo a la edición de
+los _Pleytos de Colón_, sin contar con multitud de artículos acerca de
+asuntos relacionados con el descubrimiento de América.
+
+Entre los escritores extranjeros figura en primer término el escocés
+Guillermo Robertson (1721-1793), que publicó en Edimburgo una _Historia
+de América_, cuyos primeros ejemplares llegaron a España en Agosto
+de 1777. Si nada tiene de extraño--como anteriormente hemos podido
+notar--que el suspicaz Felipe II llegara a prohibir que se vendiese el
+excelente libro intitulado _Historia de las Indias_, de D. Francisco
+López de Gomara, llama la atención que Carlos III, el Rey que arrojó de
+España a los hijos de Loyola, hiciera objeto de su odio la _Historia
+de América_ del citado Robertson. «Por justos motivos prohibió S. M.
+se introdujese en España, Indias y Filipinas el (libro) de la Historia
+del descubrimiento de la América, escrito y publicado en idioma inglés,
+o en otro qualquiera, por el Dr. Guillermo Robertson, Rector de la
+Universidad de Edimburgo y chronista de Escocia, y mandó que en caso de
+aver algunos exemplares de esta obra en los puertos de ambos dominios,
+o introducidos ya tierra adentro, se embargasen a disposición del
+Ministro de su cargo. Ord. de 23 de Diciembre de 1778. Vid. tom. 31 del
+Ced., fol. 191, núm. 180»[64].
+
+ [64] Archivo histórico nacional.--_Cedulario índico_ de Ayala,
+ letra L, núm. 18.
+
+Al lado del inglés William Robertson colocamos a Guillermo Prescott
+(1796-1859), historiador americano y meritísimo autor de los libros
+que llevan por título _Historia de México_ e _Historia del Perú_,
+publicados a mediados del siglo XIX. Durante esta última centuria y en
+lo que va de la veinte, lo mismo en el Antiguo que en el Nuevo Mundo,
+se han escrito y publicado muchas obras, ya de la Historia general de
+América, ya de los diferentes pueblos en que se divide aquella parte
+del continente.
+
+No dejaremos de citar entre los modernos panegiristas de Colón el
+nombre del conde Roselly de Lorgues, quien, en el año 1856, publicó
+una obra, en tres tomos, con el título de _Cristophe Colomb_. Intentó
+Roselly de Lorgues elevar a los altares al descubridor del Nuevo Mundo;
+pero, como dice Menéndez Pelayo, el libro estaba escrito «al gusto de
+las beatas mundanas y los caballeros andantes del legitimismo francés.»
+Si en un principio despertó en la opinión pública gran entusiasmo,
+decayó pronto entre la gente docta, hallándose al presente casi
+relegada al olvido.
+
+Más justa notoriedad adquirió la obra del abogado norteamericano
+Harrisse, cuyo título es _Ferdinand Colomb, sa vie, ses oeuvres_,
+dada a la luz en 1872. Continuó su labor Harrisse publicando
+artículos y folletos; luego otras dos obras así llamadas: _L'Histoire
+de Christophe Colomb atribuée a son fils_, etc., París, 1883, y
+_Christophe Colomb devant l'histoire_, París, 1892.
+
+Hemos registrado también con algún detenimiento, aunque tal vez con
+escaso fruto, otras crónicas antiguas y obras modernas, papeles
+interesantes del _Archivo de Indias_ (Sevilla), del de _Simancas_
+(cerca de Valladolid), del _Histórico Nacional_, del de la _Academia
+de la Historia_, del de _Navegación y pesca marítima_ y de otros menos
+conocidos. Hemos estudiado curiosos manuscritos que se encuentran en
+la _Biblioteca del Real Palacio_, en la de _San Isidro_ y en la de la
+_Universidad_.
+
+En la obra que vamos a publicar se halla algo que merece toda clase
+de alabanzas. Después de impresos los dos primeros volúmenes de la
+_Historia de América_ del Sr. Pi y Margall, el sabio autor puso varias
+notas a determinados pasajes de ella, notas manuscritas e inéditas que
+nosotros hemos copiado y publicaremos en su lugar respectivo. Creemos,
+no con toda certeza, pero sí con más o menos fundamento, que pensando
+Pi y Margall en la publicación de otra edición, comenzó a corregir su
+citada obra, cuyas correcciones, trasladadas a nuestra HISTORIA DE
+AMÉRICA con toda exactitud y cuidado, serán leídas con gusto por todos
+los admiradores del insigne autor de _Las Nacionalidades_.
+
+Hemos seguido algunas veces casi al pie de la letra obras impresas en
+castellano y documentos manuscritos. También habremos de declarar que
+se han traducido largos párrafos de libros ingleses. Si no aparecen en
+nuestra obra las citas correspondientes a tales copias o versiones,
+será por olvido, nunca con intención. Confesamos esto, no porque
+temamos las censuras del público--que siempre ha sido con nosotros
+bondadoso é indulgente--sino para tranquilidad de nuestra conciencia.
+
+Pasando a otro asunto, diremos que entre los que generosamente nos
+han prestado libros, papeles impresos y manuscritos, se hallan D.
+Antonio Graiño, D. Antonio Balbín de Unquera y D. Antonio Ballesteros;
+otros han guardado, como el avaro guarda rico tesoro, sus documentos
+históricos. Si nos consideramos obligados a declarar el agradecimiento
+que debemos a los primeros, guardaremos silencio acerca de los
+segundos; pero haciendo constar que la conducta de los últimos no debe
+ser imitada. Hemos solicitado el auxilio de nuestros compañeros de
+profesorado y de otros muchos hombres de letras; hemos rogado que nos
+ayuden en la empresa los que a las ciencias históricas se dedican. No
+hemos podido hacer más.
+
+Haremos, por último, especial mención de D. Carlos Navarro Lamarca,
+quien generosamente nos ha autorizado para reproducir en nuestra obra
+algunos grabados que adornan su _Compendio de La Historia general de
+América_.
+
+
+
+
+IV
+
+EXPOSICIÓN DE PROPÓSITOS.
+
+
+Creemos--y bien sabe Dios que son ciertas nuestras palabras--que no
+tiene mérito alguno nuestra HISTORIA DE AMÉRICA. Materia tan extensa,
+compleja y complicada debía ser escrita por pluma mejor cortada que la
+nuestra. Por esto varias veces, en el transcurso de la publicación,
+del mismo modo que Sir Walter Raleigh, dudando de la existencia de la
+verdad, arrojó al fuego el segundo volumen de su historia, nosotros,
+poco seguros de nuestra competencia, hemos querido arrojar a las llamas
+los manuscritos de la obra que ofrecemos al público. Pero si algún
+valor tuviese, y si además el público la recibiese con benevolencia,
+sería debido a los manuscritos inéditos o no inéditos que han llegado
+a nosotros, a los diferentes libros consultados, a las noticias
+adquiridas en los Archivos nacionales y particulares.
+
+Con ruda franqueza diremos a nuestros lectores que algo bueno
+encontrarán en el plan y método de la obra, como también, dada la
+extensión de ella, no dejarán de ser tratadas las materias más
+importantes. ¿Seremos imparciales? No lo sabemos; pero a sabiendas no
+hemos de faltar a la verdad.
+
+Altamente censurable juzgamos la conducta de cierto escritor antiguo,
+quien escribió dos historias: Una _pública_ y otra _secreta_. En la
+primera, Procopio--pues este es el nombre del historiador--fué débil,
+faltando a lo que le dictaban la sinceridad de sus convicciones; en
+la segunda fué parcial, exagerado hasta rayar en calumnioso. El se
+disculpaba diciendo que carecía de libertad; nosotros no podríamos
+disculparnos, porque la tenemos en absoluto.
+
+Sabemos que la adulación ha dado siempre sus frutos, aun usada por
+los mejores historiadores; no ignoramos que los Reyes y los Gobiernos
+se declaran protectores de quienes les sirven o engañan, en tanto que
+no atienden a los que se atreven a decirles la verdad; tenemos como
+cosa cierta que también los pueblos, engañados o aturdidos por los
+que más gritan, arrojan incienso a ídolos, los cuales sólo merecen
+el desprecio. Nosotros nos proponemos--y lo mismo nos dirigimos a
+los americanos que a nuestros compatriotas--decir la verdad o lo que
+creemos ser verdad, amar la justicia o lo que creemos ser justo,
+enseñar los derechos o más bien los deberes, para que unos y otros,
+vencidos y vencedores, puedan comprender que todos pecaron, olvidándose
+de que hay un Dios en el cielo y una sanción en la tierra.
+
+Del mismo modo habremos de consignar que, sin apoyo de nadie, sin
+Mecenas que nos protejan y casi sin amigos que nos ayuden, comenzamos
+nuestra obra. Enemigos de la adulación y de la hipocresía, en
+desacuerdo con ilustres escritores de aquende y allende los mares,
+emprendemos confiados únicamente en nuestras débiles fuerzas, tarea
+harto difícil y comprometida. Difícil, sí, y comprometida porque hemos
+de censurar obedeciendo a generosos móviles de justicia, a algunos de
+nuestros Reyes, a muchos de nuestros políticos y generales, y aun a no
+pocos de nuestros sacerdotes. Difícil y comprometida, porque nuestras
+censuras han de alcanzar a los indios que, a veces, suspicaces y
+traidores, pagaron con deslealtad manifiesta las generosas acciones de
+algunos buenos españoles. Difícil y comprometida, porque tenemos con
+harta frecuencia que separarnos de la verdad oficial, negando muchas
+veces algunos hechos que pasan como verdaderos.
+
+Comenzaremos, pues, la historia de la parte más hermosa del globo,
+donde el suelo es tan rico, el cielo tan bello, la naturaleza tan
+exuberante, las naciones tan poderosas, los hombres tan dignos de
+gloria y la vida toda tan intensa y magnífica. Comenzaremos la historia
+de tantos hechos gloriosos, de tantos héroes, y muy especialmente de la
+generosa raza que, a la sombra del frondoso árbol de la libertad, vive
+y progresa en el mundo descubierto por el genio inmortal de Cristóbal
+Colón.
+
+De ilustre historiador contemporáneo son las siguientes palabras: «El
+descubrimiento del Nuevo Mundo es un suceso en el dintel de la Historia
+Moderna, que ha influído poderosamente en el curso de ella, pues, de
+una parte, nuevos horizontes se ofrecían a la acción de las naciones
+aventureras, y la colonización conducía a una serie sin fin de nuevos
+territorios; de otra parte, el crecimiento del poder naval alteraba
+profundamente las condiciones en que se fundaba la grandeza nacional,
+la comunicación con pueblos desconocidos ofrecía inesperados problemas,
+el comercio se trasformaba gradualmente y se presentaron cuestiones
+económicas de la mayor complejidad»[65].
+
+ [65] La Historia Moderna según el Reverendísimo Mandel
+ Creighton D. D. Obispo que fué de Londres.--De _The Cambridge
+ Modern History_, 1907.
+
+
+
+
+V
+
+DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA DE AMÉRICA.
+
+
+América confina, por el N. con el Océano Glacial Artico; por el E. con
+el Atlántico, que la separa de Europa y de Africa; por el O. con el
+Pacífico, que la divide de Asia, y por el S. con el Océano Austral o
+con las confusas aguas de los dos Océanos (Atlántico y Pacífico).
+
+América se pierde al N. en las heladas regiones del Polo, y baja tanto
+al S., que su distancia del Círculo Antártico es poco más de 11 grados.
+La acercan al Asia el Estrecho de Behring y la corva cadena de las
+islas Aleutianas, que va de la península de Alaska a la de Kamchatha, y
+la aproxima a Europa la Groenlandia, que está de la Islandia unos 615
+kilómetros. Por el cabo de San Roque (Brasil) se adelanta como en busca
+del cabo Rojo, el más al Poniente de las riberas de Africa[66].
+
+ [66] Véase Pi y Margall, _Historia de América_, primer tomo y
+ cuaderno, páginas XXIX y XXX.
+
+Cruza las tres Américas, desde la península de Alaska hasta el Estrecho
+de Magallanes, una cadena de montañas, que toman los nombres de
+_Roquizas_ o _Peñascosas_ en el Canadá y Estados Unidos, de _Sierra
+Verde_ y _Sierra Madre_ en México, de _Sierra de Guatimolienos_ en la
+América Central, y de _Andes_ (ya Colombianos, ya Peruanos o Chilenos)
+en la América Meridional. Además de la citada cordillera, en el Canadá
+se halla el monte de _San Elías_, en los Estados Unidos los _Apalaches_
+y en el Brasil los cuatro siguientes: _Serra do Mar_, _Espinaso_,
+_Gamastra_ y _Vertientes_.
+
+Por lo que respecta al _clima_, se disfrutan en América desde los fríos
+más intensos hasta los calores más excesivos, debido a su diferencia de
+latitud. Sin embargo, no son insoportables los calores, ni aun en el
+Ecuador, donde creían los antiguos que allí no podía vivir el hombre.
+Las eternas nieves de los montes, la altura de las mesetas y las
+muchas aguas corrientes templan los ardorosos rayos del sol, reinando
+en las elevadas llanuras perpetua primavera. Sólo en las cumbres de los
+Andes se sienten los grandes fríos, así como en las llanuras bajas los
+grandes calores.
+
+De Septentrión a Mediodía la distancia es de 14.000 kilómetros, y su
+superficie tiene más de 40 millones de kilómetros cuadrados.
+
+Divídese América en tres grandes regiones: Septentrional, Central y
+Meridional; la Central y Meridional se hallan unidas por el istmo de
+Panamá o de Darién.
+
+La América Septentrional tiene 21 millones de kilómetros cuadrados
+y más de 100 millones de habitantes; la Central, 465.500 kilómetros
+cuadrados y cerca de 10 millones de habitantes, y la Meridional,
+17.850.000 kilómetros cuadrados y cerca de 40 millones de habitantes.
+
+
+ AMÉRICA SEPTENTRIONAL.
+Groenlandia, Archipiélago Polar, Dominio del Canadá
+(Nueva Bretaña), Tierra del Labrador, Terranova, Estados
+Unidos y México.
+
+
+ AMÉRICA CENTRAL.
+
+Guatemala, San Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. También
+pertenecen a la América Central las grandes Antillas (Cuba, Puerto
+Rico, Haití, Santo Domingo y Jamaica), las Islas Vírgenes y Santa
+Cruz, las de Bahama o Lucayas, las Bermudas y las pequeñas Antillas
+(Martinica, Santa Lucía, San Vicente y otras).
+
+
+ AMÉRICA MERIDIONAL.
+
+Venezuela, Nueva Granada o Colombia, Panamá, Ecuador, Guayanas
+(inglesa, holandesa y francesa), Perú, Bolivia (Alto Perú), Chile,
+República Argentina o Estados Unidos de la Plata, Uruguay, Paraguay,
+Brasil y Patagonia.
+
+
+La superficie probable de Groenlandia, según Behm y Wagner,
+es de 2.169.750 kilómetros cuadrados. Tiene un habitante por
+500 kilómetros cuadrados en la parte del litoral explorado. La
+Groenlandia dinamarquesa se divide en provincias del Sur y del
+Norte, subdividiéndose a su vez en distritos, correspondiendo a la
+primera: Julianaab, Frederikshaab, Godthaab (capital), Sukkertoppen y
+Holstenborg; y a la segunda: Egedesminde, Kristianshaab, Jacobshavn,
+Godhavn (capital), Ritenbenk, Umanak y Upernivik. La Groenlandia
+Oriental y la del Norte, no anexionadas a Dinamarca, carecen de
+circunscripciones administrativas.
+
+En el archipiélago polar (parte del mar polar poblado de islas)
+encontramos la isla mayor, denominada tierra de Baffin y limitada al
+Oeste por los mares de Groenlandia, entre el Estrecho de Lancaster y
+el de Hudson. Los esquimales del Archipiélago no reconocen ninguna
+autoridad. Tampoco pueden tener ciudades ni aldeas propiamente dichas,
+sino campamentos, ya permanentes, ya temporales.
+
+El extremo Noroeste de la América del Norte, llamado Alaska, perteneció
+hasta el 1867 al imperio ruso, en cuyo año fué vendido a los Estados
+Unidos. Según el censo de 1880 tenía 33.620 habitantes y la mayor parte
+eran esquimales. La población más populosa de Alaska es _Juneau-city_ y
+contiene unos 3.000 habitantes; _Sitka_ es un caserío de 300 habitantes
+y son inferiores respecto al número de habitantes y a la actividad
+comercial, Wrangell y Fort-Tungas. El comercio de exportación de Alaska
+llegó en 1888 a 16 millones de francos.
+
+El Canadá se divide en Alto y Bajo, Ontario y Quebec. Del Canadá
+pueden considerarse como fracciones la Tierra del Labrador y la isla
+de Terranova. «¿Por qué extraña ironía--como dice Reclus--[67] pudo
+llamarse así (Tierra del Labrador) un suelo ingrato y helado, por
+donde jamás pasó el arado del agricultor, y en donde no vió Jacques
+Cartier la cantidad de tierra que podía caber en una cesta?» Hállanse
+en la tierra del Labrador poblaciones míseras y errantes de indios y
+de esquimales, los primeros en la parte meridional, y los segundos en
+las costas orientales y septentrionales de la península; lo mismo los
+indios que habitan en los bosques que los situados a orillas de los
+lagos, pertenecen a la familia de los cris.
+
+ [67] _América Boreal_, tomo 1, pág. 579.
+
+Puede admitirse como cosa probada que el Labrador ha sido la parte
+menos explorada, desconociéndose por completo la configuración del
+interior. Aunque el Labrador se halla en casi toda su extensión
+situado a latitudes más lejanas del polo que Groenlandia, es, sin
+embargo, más frío, lo cual se explica porque la costa de aquella tierra
+está enteramente expuesta al Nordeste, es decir, a la parte donde
+sopla el viento polar; «y además en que las bancas de hielo que bajan
+al Sur arrastradas por la corriente del mar de Baffin se encuentran
+con las que salen por el Estrecho de Hudson, y el mar las echa todas
+sobre las costas del Labrador»[68]. El conjunto de la población del
+Labrador, al Norte de las tierras altas, no pasa probablemente de
+10.000 individuos[69]. Los esquimales del Labrador difieren poco de los
+de Groenlandia y de los del Archipiélago Polar[70]. En la segunda mitad
+del siglo XVIII y en la primera del siglo XIX los misioneros moravos
+establecieron algunas estaciones, cuya población en 1876, según Behm y
+Wagner, era:
+
+ Hebrón 214 habitantes.
+ Hoffenthal 283 ----
+ Nain 270 ----
+ Okak 349 ----
+ Rama 28 ----
+ Zoar 128 ---- [71]
+
+ [68] Reclus, _América Boreal_, pág. 587.
+
+ [69] Ibidem, pág. 590.
+
+ [70] Ibidem, pág. 591.
+
+ [71] Ibidem, pág. 592, nota.
+
+La Compañía de Hudson, formada poco después de la fundación de Montreal
+(1642), estableció algunos puertos para comerciar con los esquimales y
+para pescar la ballena.
+
+Terranova es importante colonia británica. La tierra que se descubrió
+tal vez por el año 1000 o poco después--según diremos en capítulos
+posteriores--por Erik el Rojo o uno de sus hijos, que la denominaron
+_Helluland_ o _Mark-land_, la encontramos tiempo adelante visitada por
+portugueses, vascos, franceses e ingleses. Terranova, por tanto, es
+entre todas las tierras americanas la que tiene con menos motivo el
+nombre que ostenta. Todavía no había terminado el siglo XV y ya Juan
+Cabot o Gaboto siguió la costa de la gran isla. De Reclus copiamos la
+siguiente descripción: «La isla presenta al mar casi por todos lados
+una costa abrupta y formidable; en pocas comarcas ofrece el litoral
+más asombrosa sucesión de cuadros grandiosos; acantilados a pico o
+peñascos voladizos que amenazan desplomarse sobre el mar; profundas
+bóvedas donde se precipitan las olas; paredes inclinadas por las que
+suben finas capas de agua; respidares que despiden umbelas de espuma;
+cabos de avanzados picos cercados de rompientes; valles angostos
+en cuyo fondo se columbran los plateados hilos de las cascadas. En
+invierno y primavera cierran la entrada de los puertos témpanos de
+hielo, y las nieblas impiden frecuentemente su acceso. Aun por tierra
+son imposibles los viajes, salvo por los senderos que han abierto los
+rengíferos, a pesar de no elevarse en el interior montañas de gran
+altura: los furdos de la costa, los lagos, las charcas innumerables de
+los valles detienen por do quiera al viajero; no son menos difíciles
+de salvar las espesuras enmarañadas de arbustos, que los tremedales
+henchidos de húmedo musgo; y durante el verano, estación de los viajes,
+arremolínanse en la atmósfera nubes de mosquitos que caen sobre el
+desgraciado peatón, ensangrentándole la cara»[72]. Tanto la fauna como
+la flora de Terranova se parecen bastante a la del Canadá, con la
+diferencia que las especies son menos abundantes en la primera.
+
+ [72] Reclus, _América Boreal_, pág. 598.
+
+En los comienzos del siglo pasado, la población total se elevaba a unos
+20.000 habitantes; en 1815 llegaba a 70.000, y hace pocos años aumentó
+a más de 200.000. La superficie es de 110.670 kilómetros cuadrados.
+
+La producción anual de las pesquerías de bacalao de Terranova por
+buques ingleses, franceses y americanos era de 185.000 toneladas, cuyo
+valor consistía en 75.000.000 de francos[73].
+
+ [73] Ibidem, pág. 616.
+
+La capital y la ciudad más populosa de Terranova es Saint-John's;
+también son importantes Havre-de-Grâce, Bonavista, Carbonear y algunas
+otras. Saint-John's tenía en el año 1886 unos 31.000 habitantes[74].
+
+ [74] Ibidem, pág. 620.
+
+Los indios aborígenes o los beothuk han desaparecido. Cuando llegaron
+los blancos aún era numerosa aquella tribu de algonquines; pero los
+extranjeros sólo vieron en los indígenas una especie más de caza[75].
+Cuando la escopeta de los cazadores, las enfermedades, la miseria
+y el hambre habían destruído la raza, cuando no quedaba un beothuk
+en Terranova, se constituyó el 1828 en _Saint-John's_ una _Beothuk
+Society_ para proteger a los infelices indios. Si existen algunas, muy
+pocas familias de indios en Terranova, pertenecen a la raza de los
+mic-mac. La población blanca, en su mayor parte, es de origen francés e
+inglés.
+
+ [75] Ibidem, pág. 610.
+
+Todos saben que los franceses disputaron por mucho tiempo y con empeño
+a los ingleses la posesión de dicho país. Todavía es Terranova la
+famosa _tierra de los bacalaos_, y muy especialmente un islote de la
+costa oriental llamado _Bacalieu island_. La población de Terranova y
+del Labrador terranovense de 1886, clasificada bajo el punto de vista
+religioso, era la siguiente:
+
+ Anglicanos y wesleyanos. 120.411
+ Católicos. 74.651
+ Otros. 2.290
+ ------------
+ 197.352 [76]
+ ------------
+
+ [76] Reclus, _América Boreal_, pág 611.
+
+América Central, esto es, la región de los istmos (sin Chiapas,
+perteneciente a México, y sin Panamá, Estado independiente a la sazón),
+ha constituído por mucho tiempo un solo cuerpo político. Rota la unidad
+política, dividióse en 1838 en cinco Estados independientes. La verdad
+es que los altos de Guatemala, las llanuras del Salvador, los valles
+de Honduras, las depresiones de Nicaragua y la elevada meseta de
+Costa-Rica, son otros tantos centros de vida independiente.
+
+Pasamos a dar ligerísima idea de los Estados de la América Meridional,
+sin citar las muchas islas correspondientes a Centro América.
+Unicamente haremos notar que los ingleses designan las Antillas
+septentrionales, incluso las islas Vírgenes y hasta la Dominica, con
+el nombre de islas de Sotavento (_Leeward-islands_), y las Antillas
+Meridionales, desde la Martinica hasta la Trinidad, bajo el nombre
+de Islas de Barlovento (_Windward-islands_); denominaciones--como
+haremos notar más adelante--que si tienen valor administrativo, carecen
+de sentido geográfico, puesto que todas las islas colocadas en la
+divisoria exterior del mar de las Antillas se hallan expuestas a la
+acción de los vientos alisios[77].
+
+ [77] Reclus, _América Central_, págs. 779 y 780.
+
+La naturaleza ha dividido a la América del Sur en dos partes:
+occidental y oriental. La división política corresponde, sin mucha
+diferencia, a la establecida por la naturaleza; las tres Repúblicas de
+la antigua Colombia (Venezuela, Colombia o Nueva Granada y Ecuador)
+con Perú, Bolivia y Chile, pertenecen a la región de los Andes; y la
+Guyana, el Brasil y las Repúblicas de la cuenca del Plata ocupan los
+llanos[78].
+
+ [78] Véase Reclus, _América del Sur_, pág. 23.
+
+En la América del Norte (Canadá) uno de los ríos principales tiene el
+nombre de _Makenzie_, y se forma de la reunión del de la Paz y del
+Athabasca, ambos procedentes de las montañas rocosas. El Athabasca
+entra en el lago de su nombre, y después de la salida, recibe el río
+de la Paz. La corriente así formada se llama río de los Esclavos
+hasta el gran lago de este nombre, del cual sale con la denominación
+definitiva de río Makenzie. Corre al mar en dirección Noroeste, regando
+unos 1.200 kilómetros del territorio de los esquimales. El _Nelson_
+(Canadá), reunión de otros dos ríos, que se denominan Saskatchavan del
+Norte y Saskatchavan del Sur, procedentes de los montes peñascosos,
+atraviesa el lago Winnipeg, cruza el distrito de Keewatin y desagua en
+la bahía de Hudson. El _San Lorenzo_, que puede decirse que comienza en
+los lagos al Sudoeste de la cordillera Central, pone en comunicación
+el Lago Superior, el Michigan, el Hurón, el Erié y el Ontario, baja
+primero entre el Alto Canadá y Nueva York, y después por el Bajo
+Canadá. Tiene de largo desde el Lago Superior, 3.350 kilómetros, y
+desde Ontario, 1.000; de ancho de 800 a 3.000 metros; y de profundo,
+bastará decir que es navegable hasta Quebek por navíos de línea y hasta
+Montreal por buques de 600 toneladas. Entre sus afluentes se halla el
+_Ottava_, que nace en el lago de Tomiscánning, separa los dos Canadás y
+recorre 900 kilómetros.
+
+El _Oregón_ o _Columbia_, en los Estados Unidos, sale de las montañas
+rocosas, entra en el Pacífico y su longitud es de 2.000 kilómetros.
+El _Colorado_, en los mismos Estados Unidos, nace en dichas montañas
+rocosas, atraviesa la llanura árida del Arizona y desagua en el golfo
+de California, después de recorrer 1.300 kilómetros. Del mismo nombre
+hay otro río en los Estados Unidos (Tejas) que desagua en el golfo de
+México, y tiene de largo 1.150 kilómetros. El _Delaware_, también en
+los mismos Estados, riega Filadelfia y desagua en la bahía de Delaware,
+habiendo recorrido unos 580 kilómetros.
+
+El _Bravo_, que baña el límite oriental de México, desciende de las
+faldas de Sierra Blanca y recorre 2.200 kilómetros. Más de 7.000
+baña la tierra el _Mississipí_, llamado por los natchez _Meschacebé_
+(marcha de las aguas). Cruza de Norte a Sud todos los Estados Unidos;
+recibe al Este el _Wisconsin_, el _Illinois_ y el _Ohio_, y al Oeste
+el _Missouri_, el _Arkansas_ y el _Río Rojo_. El Missouri es famoso
+por la anchura de su cauce, por su profundidad en ciertos puntos, por
+la rapidez de sus aguas y por lo imponente de sus cataratas. Tiene
+el Mississipí sus fuentes en el lago Itasca, baja por la pintoresca
+cascada de San Antonio al llano, y a más de 2.000 kilómetros une sus
+claras aguas a las turbias del Missouri; mide ordinariamente de ribera
+a ribera de 800 a 1.000 metros, y a su entrada en el golfo de México se
+divide en muchos brazos.
+
+Antes de terminar la descripción de los ríos de la América
+Septentrional, recordaremos un estudio muy curioso que se intitula
+«Extracto de los acontecimientos y operaciones de la 1.ª División de
+bergantines destinada a perfeccionar la Hidrografía de las islas de
+la América Septentrional, bajo el mando del Capitán de fragata D.
+Cosme Damián de Churruca.» Salió de Cádiz el 15 de Junio de 1792, y
+después de describir perfectamente la situación, magnitud y figura
+de las islas, volvió al puerto de Cádiz, donde a bordo del navío
+_Conquistador_, el 18 de Octubre de 1795, firmó Churruca el mencionado
+documento[79].
+
+ [79] Archivo de la Dirección de Navegación y pesca
+ marítima.--_Noticias hidrográficas de la América
+ Septentrional_, tomo II, págs. 188-199.
+
+En la América Central abundan los ríos, si bien no son tan caudalosos.
+
+De la América del Sur son el _Magdalena_, el _Orinoco_, el _Amazonas_
+o _Marañón_, el _Tocantines_, el _Paranayba_, el _San Francisco_,
+el _Plata_ y el _Río Negro_. El _Magdalena_, que recibe al Este el
+_Bogotá_ y el _Sogamoco_, al Oeste el _Cauca_, sale del lago Pampas con
+dirección al Norte, atraviesa casi todo el territorio de Nueva Granada,
+y, después de recorrer 1.320 kilómetros, penetra en el mar por muchas
+bocas. El _Orinoco_ nace en las vertientes occidentales de la sierra
+de Parima, corre al Septentrión aumentando su caudal de aguas mediante
+el tributo de muchos ríos, tuerce hacia Levante desde su confluencia
+con el Apure y se divide en cincuenta brazos antes de llegar al Océano.
+Es navegable en su mayor parte. Se admiran espantosas cataratas cerca
+de Atures; parece un lago en su embocadura y cuenta de extensión
+2.500 kilómetros. El _Amazonas_ es el río mayor del mundo, mayor
+que el Mississipí, que el Ganges y que el Nilo. Nace en el lago de
+Lauricocha, cruza de Oeste a Este casi todo el continente, recibiendo
+en las fronteras meridionales del Ecuador por su margen derecha al
+_Huallaga_ y al _Ucayale_, a que afluyen, entre otros, el _Apurimac_ y
+el _Vilcamayo_; y, por su izquierda, al _Napo_, que baja del Cotopaxi
+(ya habiendo recibido el Curaray y el Aguarico) y al _Putamayo_, que
+se forma en otra cumbre de los Andes. A Mediodía del Brasil recoge
+al _Jurua_, al _Purús_, al _Madera_, al _Topayos_ y al _Xingú_; al
+Norte al _Caqueta_ y al _Río Negro_. La longitud del Amazonas es
+de 5.000 kilómetros y desemboca en el Atlántico, como también el
+_Tocantines_, _Paranayba_, _San Francisco_, el _Plata_ y el _Negro_.
+El río _Paranayba_ en el Brasil da sus aguas al Atlántico después
+de recorrer 860 kilómetros. El _Plata_, que puede compararse con el
+Amazonas por su anchura, comienza en la isla de Martín García, donde
+recibe al _Uruguay_, y luego al _Paraná_, _Paraguay_ y _Pilcomayo_. El
+río _Negro_, que separa la Patagonia de la República Argentina, es muy
+ancho en su boca y cuenta su longitud por centenares de kilómetros.
+
+Los lagos de la América del Norte son el de los _Osos_, junto al
+Círculo Artico o en el mismo círculo; más al Sur los dos del _Esclavo_,
+el _Athabasca_, el _Winnipeg_ y otros; luego el _Superior_, _Michigán_,
+_Hurón_, _Erié_ y _Ontario_, cruzados por el río San Lorenzo, que
+forma entre los lagos Erié y Ontario la célebre catarata del Niágara.
+En México está el _Chapala_. En la América Central los de _Managua_ y
+_Nicaragua_. En la América del Sur, en Venezuela, el _Maracaibo_; entre
+el Perú y Bolivia el _Titicaca_; en el Brasil, no lejos del Uruguay, el
+de los _Patos_, y en la Patagonia los de _Coluguape_ y _Viedma_.
+
+Veamos las altitudes de algunas sierras de América. En los Estados
+Unidos, el _Monte de San Elías_, que tiene 5.440 metros; el de
+_Hooker_, con 5.100; el _Murchison_, con 4.877; el de _Santa Elena_,
+con 4.724; el _Fainweather_, con 4.483 y el _Fremont_, con 4.135;
+los seis se hallan en las sierras pedregosas. En los mismos Estados
+Unidos y en Alleghany están el monte de _Washington_ y el _Mountais_,
+el primero con 1.959 metros y el segundo con 1.900. En México tenemos
+_Sierra Nevada_, _Cerro de Azusco_ y _Orizaba_, con 4.625, 3.673 y
+5.450 metros respectivamente. En California está el _Monte Gigante_,
+con 1.400 metros. En Guatemala citaremos el _Amilpas_ y el _Agua_,
+el primero tiene 4.010 metros y el segundo, 4.570. De Honduras debe
+nombrarse el _Pico Congrehay_, con 2.271 metros. En Cuba se encuentra
+la _Sierra del Cobre_, que tiene 2.100 metros. Citaremos en El
+Ecuador el _Chimborazo_, con 6.530 metros, el _Covambó_, con 5.956,
+el _Pasto_, con 4.100 y el _Cotopaxi_, con 5.750. En el Perú se
+admira el _Parinacota_, con 6.714 metros y el _Arequipa_, con 5.755.
+Se ven en Bolivia el _Nevado de Sorata_, el _Nevado de Ilmane_, el
+_Chuquibamba_ y el _Cerro de Potosí_, con 6.488, 6.446, 6.400 y 4.923,
+respectivamente. En Colombia tenemos el _Puracé_, con 5.185 metros.
+De Chile podemos citar el _Aconcagua_, el _Maypú_ y el _Tupungate_;
+el primero con 7.288 metros; el segundo, con 5.380, y el tercero, con
+4.600. Son de Venezuela la _Sierra de Santa Marta_ y el _Pichincha_,
+con 5.791 y 4.855, respectivamente. En la Guayana está el _Roraima_,
+con 2.271; en Buenos Aires, el _Sierra Ventana_, con 1.067; en el
+Brasil, los de _Ilambo_ é _Ilacolumi_, con 1.817 metros el primero y
+1.777 el segundo, y en Patagonia el _Corcobado_, con 2.290 metros.
+
+Entre los volcanes citaremos el de _San Elías_, en los Estados
+Unidos; los de _Popocatepetl_ y _Orizaba_ en México; el del _Agua_,
+el del _Fuego_ y otros en la América Central; los de _Chimborazo_,
+_Cotopaxi_, _Pichincha_ y _Antisana_, en El Ecuador; los de _Aconcagua_
+y _Copiapó_, en Chile, y el de _Arequipa_ en el Perú.
+
+En la parte Norte de América encontramos la península de _Melville_, la
+del _Labrador_, entre el Océano Glacial Artico y el Océano Atlántico,
+y _Nueva Escocia_ o _Acadia_, pertenecientes a Nueva Bretaña; la de
+_Florida_, en los Estados Unidos, y se halla entre el Océano Atlántico
+y golfo de México; la de _Alaska_, en los Estados Unidos, entre el
+Océano Glacial y el Pacífico; la del _Yucatán_, en México, está entre
+el golfo de este nombre y el mar de las Antillas; la _Baja California_,
+en México, se encuentra entre el golfo de California y el Océano
+Pacífico; la de _Goajira_ y la de _Paraguana_ forman la entrada del
+golfo de Maracaybo, en el mar de las Antillas, entre Venezuela y
+Colombia, y la de _Brunswick_, sobre el Estrecho de Magallanes, en la
+Patagonia.
+
+Los cabos más importantes bañados por el Océano Glacial Artico son el
+_Farewell_ (Groenlandia) y el de _Carlos_ (Labrador); el de _Cod_, el
+de _Hateras_, el de _Sable_ y el de _Mendocino_ (Estados Unidos) se
+hallan bañados los dos primeros por el Atlántico, el tercero por el
+golfo de México y el cuarto por el Pacífico; el de _Catoche_ (México),
+por dicho golfo; el de _Gracias a Dios_ (América Central), por el
+mar de las Antillas; _Gallinas_ (Colombia), el más septentrional de
+la América del Sur, también por el mar de las Antillas; _San Roque_
+(Brasil), _San Antonio_ (Argentina), _Blanco_ (Patagonia) y _Hornos_
+(Tierra del Fuego), por el Atlántico. El _Blanco_ (Perú), _San Lorenzo_
+y _San Francisco_ (El Ecuador), por el Pacífico.
+
+Acerca del reino _mineral_ inmensas riquezas se han extraido de las
+entrañas y de los cerros de aquel continente. El oro y la plata parecen
+allí inagotables. Abunda también el hierro y no escasea el platino y el
+cobre. Existen minas de diamantes, esmeraldas, topacios, amatistas y
+otras piedras preciosas. En el mar de los Caribes se pescaron por mucho
+tiempo claras y gruesas perlas.
+
+La _vegetación_ es admirable. Las tierras llanas están cubiertas de
+inmensos bosques poblados de árboles gigantescos. Soberbios pinos,
+aromáticas magnolias y otros árboles despliegan en la zona templada
+todo su vigor y lozanía. Bajo los trópicos nace el cocotero, el banano,
+la ceiba, el sauce, la higuera y el anacardo. Encontramos árboles de
+madera tan rica como la caoba y tan fuerte como la corbana, la jagua
+y el espino. En el fondo de los bosques crece el cedro y el árbol de
+la canela. Trepan por los viejos troncos la vainilla, los pothos y los
+bejucos. Las cañas y los helechos adquieren extraordinaria altura.
+Americano es el árbol de la quina y plantas americanas son la jalapa,
+la zarzaparrilla, el bálsamo de copaiba y la ipecacuana. Por último,
+también son americanas el cacao, el maíz, la patata, el tabaco, el
+algodón, el campeche y otras varias.
+
+Bellos y de vivos colores son muchos de los _animales_ que se
+encuentran en América. No hay en ninguna parte del mundo pájaros de
+más bello plumaje (colibrí, pájaro mosca y guacamayo), ni insectos
+más caprichosamente pintados, ni reptiles (culebras y lagartos), de
+más vistosos colores. Entre los pájaros se halla el condor, entre
+los lagartos el caimán, y entre las culebras la boa. Si el león no
+es tan grande ni bravo como el de Africa, habita en cambio el jaguar
+en los bosques de los trópicos; el lobo, la zorra y otros dañinos
+en las selvas del Norte. Abundan manadas de rengíferos y ovibos en
+las regiones septentrionales: más abajo el bisonte, y en los países
+calientes vive el llama y todas sus especies. Nada diremos del castor,
+la marta y otros buscados hoy por sus riquísimas pieles. Llama la
+atención la existencia de no pocos animales, pues son abundantes los
+rebaños de bisontes y de llamas y numerosas las bandadas de pájaros.
+«En el mes de Marzo--escribe Gonzalo Fernández de Oviedo--he visto
+algunos años por espacio de quince o veinte días, y otros años más,
+ir el cielo de la mañana a la noche cubierto de infinitas aves, unas
+tan altas que se las perdía de vista, otras más bajas, pero siempre
+muy por encima de las cumbres de los montes, que iban continuamente de
+Septentrión a Mediodía»[80].
+
+ [80] _Sumario de la natural historia de las Indias_, cap.
+ LXVIII.
+
+Consignaremos del mismo modo que no en todas las regiones del Nuevo
+Mundo se hallan minerales ricos, vegetales y árboles tan estimados,
+animales tan útiles y hermosos. Al Oeste de la cadena perpetua de los
+Andes, en las costas del mar del Sur--dice Humboldt--también he pasado
+semanas enteras atravesando desiertos sin agua. Las mesetas de México,
+los llanos de Venezuela, las pampas de Buenos Aires y otras regiones
+son, en efecto, desiertos tristes y desconsoladores.
+
+
+ DIVISION POLITICA DEL NUEVO MUNDO
+
+
+ América Septentrional y Central.
+
+ ESTADOS INDEPENDIENTES
+
+ Estados Unidos. Costa Rica.
+ México. Panamá.
+ Guatemala. Cuba.
+ Salvador. Haití.
+ Honduras. Santo Domingo.
+ Nicaragua.
+
+
+ América Meridional.
+
+ ESTADOS INDEPENDIENTES
+
+ Venezuela. Chile.
+ Colombia. Argentina.
+ Ecuador. Paraguay.
+ Perú. Uruguay.
+ Bolivia. Brasil.
+
+ POSESIONES INGLESAS
+
+ Guayana inglesa. Islas Falkland.
+
+ POSESIONES FRANCESAS
+
+ Guayana francesa.
+
+ POSESIONES HOLANDESAS
+
+ Guayana holandesa. Saint-Eustache.
+ Aruba. Saba.
+ Saint-Martín[81].
+
+ POSESIONES DANESAS
+
+ Groenlandia.
+ Sainte-Croix é islas adyacentes[82].
+ Saint-Thomas é islas adyacentes.
+ Saint-John.
+
+ POSESIONES VENEZOLANAS
+
+ Islas del Este y del Viento.
+
+ POSESIONES NORTEAMERICANAS
+
+ Puerto Rico. Carlobacou.
+ Trinidad. Santa Lucía.
+ Tabago. San Vicente.
+ Granada. Granadina del Norte.
+
+ POSESIONES FRANCESAS
+
+ Saint-Pierre y Miquelon. Marie Galante.
+ Guadalupe. Saint-Barthelemy.
+ Désirade. Saint-Martín.
+ Les Saintes y Petite-Terre. Martinica.
+
+ POSESIONES HOLANDESAS
+
+ Curaçao. Buen Aire.
+
+ POSESIONES INGLESAS
+
+ Canadá. Anguila.
+ Terranova. Antigua.
+ Labrador. Barbada.
+ Islas Bermudas. Dominica.
+ Honduras Británica. Monserrat.
+ Islas Bahamas. Redonda.
+ Barbada. Nevis.
+ Jamaica. San Cristóbal.
+ Islas Turcas y Caicos. Islas Vírgenes.
+ Islas Caimanes.
+
+ [81] Saint-Martín es la única de las Antillas dividida
+ políticamente en dos partes: la del Norte es de Francia y la
+ del Sur pertenece a Holanda. En el año 1648 y en la cima de
+ un monte (Montaña de los acuerdos), se hizo el tratado de
+ repartición.
+
+ [82] París 14 julio 1916, 4 tarde.--Según la _Gaceta de
+ Lausanne_, la venta de las Antillas danesas a los Estados
+ Unidos está virtualmente terminada. Dinamarca cede todos sus
+ derechos sobre el archipiélago de las Vírgenes mediante la
+ entrega por los Estados Unidos de la suma de 125 millones
+ de francos. Este archipiélago, con sus tres islas (Santa
+ Cruz, Santo Tomás, San Juan), sus 360 kilómetros cuadrados
+ y sus 40.000 habitantes, sólo representa un modesto dominio
+ colonial; pero la vecindad del Canal de Panamá le da una
+ importancia especial. Por esto desde hace algunos años
+ Alemania había multiplicado sus esfuerzos para decidir a
+ Dinamarca, bien a cederle el archipiélago entero, bien a
+ permitirle establecer en Santo Tomás un depósito de carbón y
+ un punto de escala para sus barcos, lo que produjo objeciones
+ por parte del Gobierno de Washington en nombre de la doctrina
+ de Monroe. (_A B C._ Sábado 15 de julio de 1916).
+
+Conclusión. Tal es la tierra que descubrió aquel varón esclarecido sin
+saber que la había descubierto; tal es la tierra que vieron Cristóbal
+Colón y los suyos a las dos de la madrugada del 12 de Octubre de 1492.
+
+
+
+
+PRIMERA ÉPOCA
+
+AMERICA PRECOLOMBINA
+
+
+
+
+CAPÍTULO I
+
+ UNIDAD Y VARIEDAD DE LA ESPECIE HUMANA.--EL EVOLUCIONISMO. LA
+ SELECCIÓN.--EL PITHECANTHROPUS.--PROTOHISTORIA AMERICANA.--EL
+ SALVAJISMO.--ANTIGÜEDAD DE LOS INDIOS.--RAZAS MIXTAS.--EL «HOMO
+ ASIATICUS» Y EL «HOMO AMERICANUS». DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS ENTRE
+ UNO Y OTRO.--ALGUNOS POBLADORES DE AMÉRICA SON AUTÓCTONOS.--RAZAS
+ CULTAS Y SALVAJES.
+
+
+El naturalista Quatrefages (1810-1892) sostuvo la teoría de la
+unidad de la especie humana o del _monogenismo_. El hombre, según el
+sabio francés, debió ser creado por una voluntad superior o por la
+intervención de una fuerza desconocida por nosotros, siendo de notar
+que las diferencias que se observan entre las razas se deben únicamente
+a condiciones distintas del medio físico.
+
+Otro naturalista, el suizo Luis Agassiz (1807-1873), al mismo tiempo
+que admitía una acción suprema, dijo que las especies nacieron
+independientes en ocho puntos distintos del globo.
+
+La teoría biológica del evolucionismo intentó explicar el origen de los
+diversos seres vivos por derivaciones sucesivas de unos a otros, de tal
+manera que cada especie era únicamente la transformación de un tipo
+común, que, a través de la evolución del tiempo, había ido generando
+las múltiples formas conocidas. Explicó dicha teoría el francés
+Lamarck (1744-1829), quien fué atacado por Quatrefages, Agassiz,
+Cuvier y otros. No huelga decir que semejante doctrina tuvo no pocos
+precursores, mereciendo entre los primeros señalado lugar Aristóteles.
+Casi se hallaban olvidadas las obras de Lamarck (_Sistema de los
+invertebrados_ y _Filosofía zoológica_) cuando apareció el eminente
+naturalista inglés Carlos Roberto Darwin (1809-1882): su obra _Del
+origen de las especies_, publicada en 1859, y cuya base es la evolución
+universal, vino a hacer una revolución en la ciencia. Doctrina tan
+peregrina consistía en afirmar que la lucha por la existencia y la
+selección natural eran las dos leyes que regían la multiplicación y
+perfeccionamiento de las especies. El estado de guerra que Hobbes
+señalaba, solamente entre los hombres primitivos (_Homo homini lupus_)
+era, según Darwin, la ley universal de la vida animal. «Vemos--dice--la
+naturaleza resplandeciente de hermosura y observamos en ella
+abundantemente todo lo que puede servir para alimento de los seres;
+pero no miramos u olvidamos que las aves que cantan con tanta dulzura
+alrededor de nosotros viven sobre todo de insectos y de otras aves o
+se ocupan siempre de destruir. No recordamos que los huevos y nidos de
+dichas aves cantoras son destruídos por animales feroces o por aves de
+rapiña; no tenemos presente que el alimento que les está destinado y
+que hoy es abundante, no lo es en todas las estaciones. Cuando se dice
+que los seres luchan para vivir, es preciso entender esta palabra en
+el sentido más amplio y más metafórico, comprendiendo las dependencias
+mutuas de los seres, y lo que tiene más importancia, las dificultades
+que se oponen a su propagación. En tiempos de hambre puede decirse
+que los carnívoros están en lucha unos con otros para proporcionarse
+el sustento. La planta arrojada a la orilla del desierto lucha para
+vivir contra la sequía. Un arbusto que produce anualmente un millar de
+granos, lucha en realidad contra las plantas de la misma especie o de
+especies diferentes que ya cubren el suelo.»
+
+Respecto de la cría de los animales, se ha verificado hace un siglo
+largo el comienzo de una doctrina que se llama _selección_. Según
+ella, el individuo que se dedica a dicha cría, cuando sorprende en un
+ser cualquiera un carácter especial, le sigue en una familia y escoge
+con cuidado los reproductores que pueden transmitirle, obteniendo,
+mediante largos esfuerzos, una nueva variedad, una raza. La naturaleza,
+dice Darwin, no hace otra cosa; del mismo modo que el hombre forma
+razas artificiales, la naturaleza crea razas naturales. La naturaleza
+abandona desapiadadamente o arroja todo lo que es débil, impotente y
+enfermizo; da vida, en cambio, a los más fuertes, poderosos y sanos. La
+variedad, asegurando más y más su preeminencia, se eleva a la categoría
+de especie, así como el boceto viene luego a ser cuadro. La nueva
+especie vivirá largo tiempo; pero cuando cambien el medio físico y el
+medio orgánico, los cambios o variaciones formarán otras especies, que,
+a su vez, acabarán con las citadas anteriormente. La naturaleza, pues,
+mediante la selección, renovará la faz de la tierra; renovación que
+sólo necesita el tiempo, que no tiene límites. En tal estado el asunto,
+falta explicar la aparición de las primeras formas orgánicas. ¿Había
+en el seno de la naturaleza inorgánica fuerzas dormidas que en ciertas
+circunstancias pudieron crear una planta o un animal, de igual manera
+que se forma un cristal en virtud de ciertas afinidades químicas? Tal
+es la doctrina de la generación espontánea.
+
+Darwin, en su libro intitulado _Descendencia del hombre_, y que
+vió la luz en el año 1871, aplicó rigurosamente sus teorías a la
+especie humana. Según Darwin y sus discípulos, el hombre, siguiendo
+las leyes de la selección natural, desciende de un grupo de seres
+antropomórficos, al cual pertenecen el orangután, el gorila y el
+chimpancé. El eslabón que une a aquél con los últimos debió existir en
+el período terciario, y fué el _pithecanthropus_ del alemán Haeckel o
+el _anthropopythecus_ de Mortillet[83]. Los restos encontrados en las
+formaciones sedimentarias de Java[84], parecen indicar la existencia
+de un ser superior a los antropóides e inferior al hombre. No se da un
+salto, pues, del orangután al hombre. _Natura non facit saltum._ El
+precursor del hombre debió ser el pithecanthropus.
+
+ [83] Deuxiéme session de _L'Asociation francaise pour
+ l'avancement des sciences_.--Lyon, Aout, 1872. (_Revue
+ Scientif_, 2.ª ser., 3.^{er} an., núms. 9, 10 y 11).
+
+ [84] Isla en el archipiélago de la Sonda (Oceanía Occidental).
+
+Hovelacque dice por su parte: «La única facultad que distingue al
+hombre de los animales es la palabra, y por mucho que retrocedamos en
+el pasado, el ser que encontramos provisto del lenguaje articulado es
+ciertamente el hombre, mas no lo es el que carezca de esta facultad.
+No podemos pensar que el lenguaje le fuera dado al hombre de repente,
+sin causa, _ex nihilo_, sino más bien que fué el fruto de su desarrollo
+progresivo, el producto de su perfeccionamiento orgánico. Y siendo
+esto así, antes del ser caracterizado por la facultad del lenguaje
+articulado hubo otro que estaba en camino de adquirirla, de llegar a
+ser hombre, y este ser es el que debió tallar los silex de Thenay»[85].
+
+ [85] _Lettre sur l'homme préhistorique du type le plus
+ ancien_, etc. París, 1876.
+
+En resumen: el mineral, mediante una serie de transformaciones
+sucesivas más o menos largas, pudo llegar y ha llegado a ser planta, la
+planta a ser animal y el animal a ser hombre.
+
+Ya en este punto de la investigación científica, la discusión entre
+monogenistas y poligenistas carece de todo interés: se reduce a
+averiguar si el hombre apareció en diferentes puntos de la tierra,
+como creen unos, o en una sola parte, como piensan otros. Mientras
+Darwin escribía que «los naturalistas que admiten el principio de
+la evolución, no vacilarán en reconocer que todas las razas humanas
+descienden de un solo tronco primitivo», el alemán Goethe (1749-1832),
+afirmaba, por el contrario--tales son sus palabras--, que «la
+naturaleza se muestra siempre generosa y hasta pródiga, estando más
+conforme con su espíritu admitiendo que ha hecho aparecer a los hombres
+por docenas y aun por centenares, más bien que suponiendo que los ha
+hecho aparecer pobremente de una sola y única pareja. Cuando la tierra
+hubo llegado a cierto grado de madurez, cuando las aguas se fueron
+encauzando y los terrenos secos se cubrieron de verdura, apareció el
+hombre en todos los lugares en que la tierra lo permitía.»
+
+De Fritsch son las palabras que copiamos: «Es evidentemente absurdo que
+estas condiciones favorables (refiriéndose a las necesarias para la
+aparición del hombre), sólo se han presentado en una sola localidad;
+que un lugar de la tierra haya sido el preferido para la aparición del
+hombre, y, por último, que una sola pareja haya tenido la dicha, para
+asombro de la posteridad, de ser la originaria del género humano.»
+Humboldt, Gumplowitz y otros sabios, niegan del mismo modo que todos
+los hombres se deriven de una pareja única.
+
+Después de la teoría general que acabamos de reseñar, procede que nos
+ocupemos de la aparición del hombre en América. Aunque se anunció como
+cosa cierta y positiva que los Sres. Witney y Blaque, ingenieros de
+los Estados Unidos, habían descubierto un cráneo que se hallaba debajo
+de materiales volcánicos, edad terciaria y período plioceno[86], se
+supo luego que aquellos naturalistas habían sido engañados por mineros
+de poca conciencia. Aun admitiendo que dicho cráneo fuese auténtico
+y no moderno, con señales bien hechas, nos asaltaría la duda de si
+el terreno es terciario, pues todo indica que pertenece a la edad
+cuaternaria.
+
+ [86] Desor, _L'homme pliocene de la California_. Nice, 1879.
+
+Mayor importancia--como escribe D. Juan Vilanova--revisten los huesos
+humanos descubiertos recientemente en el sitio, no lejos de México,
+llamado el _Peñón de los Baños_. Bárcena y Castilla, profesores de
+Geología, dicen «que, por los caracteres que ostentan los huesos, el
+esqueleto pertenece a la raza indígena pura de Anahuac, añadiendo, por
+último, que lo consideran como prehistórico, o sea muy anterior a las
+noticias que sobre dicha raza presentan la tradición y la historia,
+señalándole como antigüedad menor la de 800 años, y como horizonte
+geológico, la división superior de la era cuaternaria»[87]. En la
+cuenca del río Delaware, no lejos de la ciudad de Trenton (Estados
+Unidos), en una formación glacial, halló el Dr. Abbott «más de un
+cráneo humano que, si son contemporáneos de los instrumentos tallados
+descubiertos en la misma localidad, deben ser tan antiguos como éstos,
+que representan por su forma y por lo tosco de su labor el período
+europeo de Chelles y Taubach»[88]. Llamó la atención que algunos de
+los cráneos fuesen braquicéfalos y no dolicocéfalos, esto es, que
+correspondiesen a una raza superior, como superior se considera la
+braquicefalia a la dolicocefalia.
+
+ [87] _Protohistoria Americana_, Conferencia de D. Juan
+ Vilanova en el Ateneo de Madrid el 21 de Abril de 1891, págs.
+ 30 y 31.
+
+ [88] Ibidem.
+
+Hace notar el Marqués de Nadaillac a propósito de los cráneos
+americanos, que no se halla probado que predominen los braquicéfalos o
+los dolicocéfalos, habiendo verdadera mezcla de unos y otros, si bien
+debe notarse que en todos está muy reducida la cavidad cefálica, sin
+querer esto decir que signifique tal condición inferioridad intelectual
+en aquellas gentes. Encierra verdadera importancia el siguiente hecho.
+Los cráneos encontrados cerca de Merom (Indiana), los de Chicago, el
+procedente del Stimpson's-Mound y los del Kennicott-Mound ofrecen
+caracteres de inferioridad, hasta el punto que la depresión frontal
+es casi igual a la del chimpancé. De la misma manera son de escasa
+capacidad cefálica los cráneos encontrados en los paraderos del litoral
+de California y del Oregón, como también los de la isla de Santa
+Catalina, donde con los restos humanos aparecieron pequeñas vasijas de
+esteatita, objetos de silex y de hueso, y alguna esculturita de piedra
+dura.
+
+No pasaremos en silencio «la indicación de la singular forma que
+ofrece la tibia de muchos esqueletos, a la que se aplica el nombre de
+platignemia, común en muchos monos, así como el agujero natural que
+ofrece la cavidad olecraniana del húmero, rasgos que los transformistas
+invocan en pro de la descendencia simia del hombre.»[89]. Casi
+idénticos caracteres se ven en los huesos encontrados en diferentes
+puntos (Buenos Aires, Patagonia, Venezuela, Florida, etc.). Por cierto
+que discurriendo el Sr. Tenkate, escritor distinguido, acerca de los
+caracteres generales de las razas humanas encontradas en América,
+ha venido a sostener que dichas razas corresponden a las llamadas
+mogolas o amarillas. Haremos notar en este lugar que es un hecho el
+predominio de la raza braquicéfala o de cráneo redondo en el Norte, así
+como el de la dolicocéfala o de cráneo elíptico en el Sur; y siendo
+inferiores--como generalmente se cree--las razas de cráneo largo,
+debió poblarse el continente americano de Sur a Norte, y no--según la
+opinión corriente--de Norte a Sur. En Europa los hombres más antiguos
+son los dolicocéfalos, y en América--si damos crédito a investigaciones
+recientes--los braquicéfalos.
+
+ [89] Vilanova, ob. cit., pág. 32.
+
+[Ilustración: Cráneo neolítico (California).]
+
+Sintetizando la doctrina que acabamos de exponer, diremos que algunos
+cráneos hallados en América tienen más parecido al del chimpancé que al
+del hombre de nuestros días, siendo también objeto de estudio la forma
+de ciertas partes de los esqueletos que son como un paso del mono al
+hombre.
+
+Manifiéstase con toda claridad que los caracteres de otros esqueletos,
+tal vez más modernos que los anteriormente citados, revelan el
+salvajismo, pudiéndose sostener que ciertas señales acreditan la
+antropofagia. ¿Indica más salvajismo el hombre primitivo de América
+que el encontrado en el valle del Neckar, cerca de Suttgard, y que
+Quatrefages y Hamy han hecho del citado ejemplar el tipo de la
+raza más antigua que habitó el continente europeo en los tiempos
+cuaternarios, distinguiéndola con el nombre de Canstadt? Creemos poder
+afirmar que el continente americano ha pasado por los mismos cambios
+y mudanzas que el Mundo Antiguo (Asia, Africa y Europa); ha seguido
+las mismas vicisitudes y en él se ha desarrollado la vida del mismo
+modo. Muéstrase la antigüedad de los indios con sólo atender, entre
+otras cosas, al número considerable de lenguas y la perfección en que
+éstas se hallaban al descubrir Cristóbal Colón el Nuevo Mundo. De
+igual manera se manifiesta la antigüedad considerando los edificios
+esparcidos por todo el continente americano. Opina el historiador
+Bernal Díaz del Castillo que el templo de Huitzilipuctli se edificó mil
+años antes de la llegada de los españoles a América.
+
+No obstante lo dicho, Bacón de Verulamio sostuvo que los indios eran
+gente más nueva que los habitantes del Antiguo Mundo, y Herrera
+entendía que nuestro hemisferio se hallaba habitado cuando comenzaron
+a poblarse las Indias[90]. Cuenta Lescarbot que Noé llegó en un navío
+al Estrecho de Gibraltar, pasando al Canadá y Brasil, y últimamente a
+Paria y a otras tierras[91]. Algunos tienen como cosa cierta, que Tubal
+envió gentes a poblar las Indias[92], y Acosta se contenta con decir
+que se poblaron antes de Abraham[93]. Fulero consideró a los hijos de
+Cus como los primeros que se establecieron en las Indias; Vasconcelos
+supuso que los indios procedían de los dispersos al tiempo de la
+confusión de las lenguas, o de los hijos de dichos dispersos; Hornio y
+Laet creían que se pobló América al mismo tiempo que Africa y Europa,
+y Torquemada sostuvo que la población se verificó cerca del tiempo del
+diluvio[94].
+
+ [90] Fr. Gregorio García, Ob. cit., libro IV, párrafo XV,
+ págs. 312 y 313.
+
+ [91] Pág. 308.
+
+ [92] Pág. 308.
+
+ [93] Pág. 309.
+
+ [94] Págs. 309 y 310.
+
+Mostrado está que los americanos constituyen un grupo de razas mixtas,
+como escriben Molina y D'Orbing. Dice el primero: «Las naciones
+americanas son tan diferentes unas de otras como lo son las diversas
+naciones de Europa: un chileno no se diferencia menos de un araucano,
+que un italiano de un tudesco»; y el segundo añade: «Un peruano es más
+diferente de un patagón, y un patagón de un guaraní, que un griego
+de un etiope o de un mogol». Por el contrario, nuestro Herrera se
+expresa del siguiente modo: «Es cosa notable que todas las gentes de
+las Indias, del Norte y del Mediodía, son de una misma inclinación
+y calidad, porque, según la mejor opinión, procedieron de una misma
+parte; y asímismo los de las islas, a las cuales pasaron de la tierra
+firme de Florida»; y Ulloa (Antonio) escribe lo que copiamos a
+continuación: «Visto un indio de cualquier región se puede decir que
+se han visto todos»[95]. Del mismo modo han opinado Robertson, Herder,
+Blumenbach, Humboldt y otros.
+
+ [95] _Noticias americanas._--Entretenimiento XXII, pág.
+ 253.--1792.
+
+El _homo asiaticus_, que comprende las poblaciones extendidas desde
+el Caspio y el Eufrates hasta el mar Amarillo y el Japón, y desde la
+Manchuria a Siam tiene por caracteres físicos «la cabeza de forma
+prolongada y relativamente corta, braquicefálica, cuneiforme sobre
+todo, y platicefálica; la faz en relación, la estatura variable,
+el color de la piel amarillento como los chinos o atezado como los
+japoneses; escaso o pobremente velludo, de barbas ralas y menguadas y
+rígidos cabellos negros. Los ojos muestran inclinación oblícua hacia
+el ángulo interno, mientras que el externo está levantado; la nariz
+es corta y deprimida, los pómulos abultados y salientes, la faz en su
+totalidad aplastada y los ojos obscuros»[96].
+
+ [96] G. Sergui, _La evolución humana individual y social_,
+ tomo I, pág. 65.--Barcelona, 1905.
+
+Los caracteres principales del _homo americanus_ son los siguientes:
+«una frente chica y baja; hundidos, pequeños y obscuros los ojos;
+grande la boca; dilatada la nariz por las ventanas y honda en su raíz;
+largo, laso, grueso y negro el cabello; escasa la barba y depilada
+la piel; la color, obscura con variedad de tonos, las más veces como
+la del membrillo cocido; la contextura física, robusta y fuerte;
+el temperamento bilioso y sobrio; y en la constitución social, la
+costumbre es el régimen ordinario»[97].
+
+ [97] Antón, Ob. cit., pág. 11.
+
+Las diferencias, pues, entre el _homo asiaticus_ y el _homo americanus_
+no son radicales; antes por el contrario, la semejanza es manifiesta.
+
+Lo mismo pudiéramos decir de las costumbres y creencias. Los mejicanos,
+como los mongoles, quemaban los cadáveres, recogían las cenizas y
+las encerraban en urnas con una piedra preciosa. Los peruanos, como
+los judíos, guardaban a sus muertos y los enterraban, ya en pie, ya
+sentados, con parte de los utensilios, y a veces con los tesoros
+que tuvieron en vida. Los peruanos, como los chinos, daban capital
+importancia a la agricultura y conservaban los hechos históricos en
+anudadas cuerdecillas. Por sus creencias, los americanos, como los
+asiáticos, reconocían la existencia de un Espíritu, creador del Mundo,
+para el cual no había representación posible ni era bastante ancho el
+recinto de un templo. Unos y otros tenían noticia por tradición del
+diluvio, y afirmaban que muy pocos se habían salvado de la catástrofe.
+Los mejicanos suponían fabricada su pirámide de Cholula por unos
+gigantes que habían intentado elevarla hasta las nubes, atrayéndose por
+su insensato orgullo la cólera celeste: los hebreos decían lo mismo de
+su torre de Babel. Tenían su Eva los indígenas en la diosa Cioacoatl,
+la primera mujer que pecó, parió y legó a su sexo los dolores del
+parto. Por ella instituyeron el Bautismo, que empleaban, como los
+cristianos, para limpiar a los recién nacidos del pecado original
+y traerlos a nueva vida. Muy parecida era también la organización
+religiosa. En América y en Oriente el sacerdocio gozaba de grandes
+prestigios y de mucho poder; en uno y en otro punto se celebraban
+suntuosas fiestas y sangrientos sacrificios. No es, pues, de extrañar
+que Guignes y Paravez, por los años de 1844, como también Humboldt,
+Preschel y otros, intentasen probar que la cultura peruana procedía del
+Asia.
+
+Consideremos las principales tribus americanas. Según Molina, los
+boroanos, en las provincias de Chile, «son blancos y tan bien formados
+como los europeos del Norte»; cree Quatrefages que los koluchos,
+habitantes en la parte Norte de la costa del Pacífico, pertenecen a
+la raza blanca; Bartram considera algunas jóvenes de los cherokises
+«tan blancas y bellas como las jóvenes de Europa»; y Humboldt escribe
+que también tienen el mismo color blanco los guanariboes, guanaros,
+guayacas y maquiritarés, que él vió en las orillas del alto Orinoco.
+Si en general es ralo y escaso el pelo del cuerpo y de la barba en los
+americanos, los yuracarés, si damos crédito a D'Orbigny, tienen la
+barba cerrada como los europeos; Laperouse, y también Molina dicen que
+en algunos chilenos no es menos espesa la barba que en los españoles.
+Acerca de la estatura, si son altos los patagones, algunos pieles-rojas
+y los muscogíes, en cambio los peruanos son bajos, y más bajos todavía
+los esquimales. Por lo que respecta a las proporciones de la cabeza, si
+la forma del cráneo es en general la braquicéfala, también se encuentra
+la dolicocefalia.
+
+Dejando otros caracteres físicos menos importantes que los anteriores,
+pasamos a estudiar los intelectuales. Se ha discutido si la raza
+americana es inferior para la civilización y cultura que las otras
+razas del Antiguo Mundo, cuestión que no tiene valor alguno. Si en
+la época del descubrimiento, algunos pueblos del nuevo continente
+(mexicanos y peruanos) presentaban todas las formas sociales conocidas
+en el Antiguo Mundo, no llegaron, sin embargo, al principio de la
+civilización en toda su fuerza. Acostúmbrase a decir que en América se
+hallaba el hombre en los estados siguientes: salvaje, bárbaro, nómada o
+sedentario y civilizado. A la llegada de Cortés y Pizarro, el primero
+a México y el segundo al Perú, encontraron Gobiernos regulares, artes,
+industria y agricultura.
+
+Debemos fijar nuestra atención en las opiniones principales acerca
+del origen de los primeros pobladores de las Indias. Creen algunos
+escritores que los primeros habitantes han nacido en el mismo suelo
+americano, esto es, que son _autóctonos_; según otros, proceden del
+Africa; algunos dicen que de Europa, y muchos, tal vez la mayor parte,
+les hacen venir del Asia. El primero que sostuvo, allá por el año
+1520, que los americanos eran autóctonos, fué el naturalista suizo
+Teofrasto Paracelso, el cual hubo de negarles clara y terminantemente
+la descendencia de Adán, anticipándose con esto muchos años a la
+escuela de antropólogos americanos. En un anónimo publicado en Londres,
+en 1695, y que se intitula _Two essays, sent in a letter from Oxford
+to a nobleman in London, by L. P. M. A._, se sostiene el autoctonismo
+americano. Morton, profesor de Filadelfia y fundador de la citada
+escuela de antropólogos, intentó probar, con razones de bastante peso,
+el origen genuínamente americano de los indios, raza distinta de todas
+las conocidas en el Viejo Mundo. Nott y Glidon, discípulos de Morton,
+popularizaron en los Estados Unidos de Norte América la doctrina del
+maestro. _The native americans are possessed of certain physical
+traits that serve to identify them in localities the most remote from
+each other: nor to they as a general rule assimilate less in their
+moral character and usages._ Dicha doctrina tiene al presente no pocos
+defensores.
+
+La mucha antigüedad del hombre en América se halla mostrada por
+recientes descubrimientos. Lo mismo del Norte que del Sur, se han
+extraído de terrenos cuaternarios armas y utensilios de piedra al
+lado de restos de animales cuya especie se extinguió hace siglos.
+«En California, en el condado de Tuolumne, en las galerías mineras
+de Table Mountain, a trescientos cuarenta pies de profundidad, de
+los cuales más de ciento eran de lava, se encontró el año 1862 con
+huesos fósiles de mastodonte y otros paquidermos, un almirez de
+granito, un adorno de pizarra silícea, puntas de lanza de pedernal y
+una cuchara de esteatita. Han ocurrido después análogos y no menos
+interesantes hallazgos en distintos lugares, sitos entre los Grandes
+Lagos y el Golfo de México»[98]. En la América meridional, según Lund,
+que reconoció el Brasil, se han encontrado muchas cuevas donde se
+hallaban cráneos y aun esqueletos humanos confundidos con osamentas
+de animales de razas muertas. No es de extrañar que se afirme la
+existencia del hombre en América durante el período _diluvial_, cuando
+los ventisqueros desprendidos del Polo transformaron completamente la
+superficie del planeta. Como consecuencia de todo ello, tampoco es de
+extrañar que no pocas tribus americanas se considerasen autóctonas.
+Sostenían los navajos que todas las tribus habían salido del fondo de
+sus cavernas; los peruanos afirmaban que los Incas tuvieron su cuna en
+el lago de Titicaca; los iowas se creían descendientes del hombre y de
+la mujer creados por el Grande Espíritu; los quichés se consideraban
+originarios del Oriente de América.
+
+ [98] Pi y Margall, _Historia general de América_, tomo I, vol.
+ II, pág. 1.158.
+
+Dado que en ninguna de las tribus americanas se recordaba el nombre
+de pueblo ni de comarca del Antiguo Mundo; ni se conocía el arado, ni
+el cultivo de la vid y el trigo, ni el uso del hierro, ni el carro de
+guerra, ni el transporte, ni otras embarcaciones que el haz de juncos
+y la canoa; ni en ninguna se había llegado a la escritura fonética,
+considerando todo eso, deducía Pi y Margall que si el hombre americano
+no había tenido su origen en el Nuevo Mundo, debía ser, por lo menos,
+tan antiguo en él como el europeo en Europa, y hubo de vivir siglos
+y siglos en el mayor aislamiento[99]. Creemos como cosa cierta que
+no procedían del antiguo continente ni los _mound builders_, ni las
+razas que unas después de otras invadieron el Anahuac, ni las que
+se encaminaron desde el istmo de Tehuantepec al de Panamá, ni las
+que civilizaron el Perú mucho antes que los Incas, ni los autores de
+ninguna de las revoluciones porque debió pasar la América durante
+tantos siglos. Tales razas debieron ser americanas y lejos de dejarse
+dominar por extrañas gentes, ellas dominaron a los que desembarcaron en
+sus costas. A los autores que no se explican cómo de una sola especie
+se hayan derivado la multitud de gentes que encontramos establecidas
+desde el Océano Glacial del Norte al Cabo de Hornos, les contestaremos
+que tampoco debieran explicarse cómo nacieron de la sola especie
+indo-europea tantas nacionalidades situadas entre el Estrecho de
+Gibraltar y las orillas del Ganges.
+
+ [99] Ob. cit., vol. II, pág. 1.159.
+
+Las revoluciones de que antes hicimos mención no fueron realizadas por
+las razas salvajes, sino por las cultas. La raza de los nahuas fué la
+que más hubo de contribuir a la civilización de la América del Norte,
+y a ella pertenecían los olmecas, xicalancas, toltecas, chichimecas y
+aztecas. Por quererse imponer unas tribus sobre otras engendraron las
+revoluciones a que sirvió de teatro el valle de México. Considérase
+como otra raza civilizadora la de los mayas, extendida por Chiapas,
+Guatemala, Yucatán y Honduras. Además de los verdaderos mayas, existían
+tribus con los mismos rasgos característicos, y todos formaron un
+imperio; imperio que tiempo adelante se dividió en tres Estados. Además
+de nahuas y mayas había otras razas civilizadoras. Entre ellas se
+encuentran los zapotecas, que no hablaban ni el maya ni el nahuatl;
+pero que tenían culto propio y levantaban monumentos como los de
+Mitla. Lo mismo decimos de los pueblos de Palenque y de los autores de
+los templos de Copán. En la América del Sur deben mirarse como razas
+civilizadoras la de los muiscas o chibchas, la de los quechuas, y tal
+vez la de los chimus. Los quechuas, chimus y aymarás, constituían
+principalmente a la llegada de los españoles el imperio de los Incas.
+
+Cuando los españoles llegaron a América, ¿habían desaparecido algunas
+de las razas cultas? Muchos autores creen que sí y citan en su apoyo
+los monumentos cuyo origen desconocían los indígenas del tiempo de
+la conquista. Hasta el año 1576 en que las descubrió D. Diego García
+de Palacio, oidor de la Audiencia de Guatemala, se desconocieron las
+ruinas de Copán; y hasta el 1746, en que las vió D. Antonio de Solís,
+cura de Tumbalá, nada se sabía de las ruinas de Palenque. Y por lo que
+al Perú respecta, nadie sabía quiénes habían sido los artistas del
+templo de Pachacamac, los del mirador de Huanuco el Viejo, ni los de
+los monolitos de Tiahuanaco.
+
+En la América del Norte se han descubierto extensos recintos de
+cascajo y piedra e innumerables túmulos en el valle del Mississipí, a
+los cuales, por ignorarse el nombre de las razas que los levantaron,
+se les llama _mound-builders_. En las costas de los dos Océanos y en
+las riberas de algunos ríos se encuentran inmensos bancos de conchas
+de moluscos, llamados por los dinamarqueses _Kjökkenmoddings_, y por
+los habitantes de los Estados Unidos _shell-heaps_ o _shell-mounds_,
+que cubren 30 y hasta 60 hectáreas de terreno, y tienen de altura de
+10 a 12 metros, hallándose en todos ellos utensilios y armas. ¿Qué
+significan aquellas obras y estos utensilios y armas? Los indígenas
+contestaban que ya existían cuando sus padres se establecieron en el
+país.
+
+Por lo que a las razas salvajes se refiere, su historia queda reducida
+a las creencias, usos y costumbres que las distinguían, como también
+por las luchas que han debido tener con las civilizadoras para sostener
+su independencia. A la sazón, los hombres cultos, unos las compadecen,
+otros las envidian y algunos las odian. Las compadecen aquellos que
+las ven privadas del beneficio de la civilización, las envidian los
+que consideran los vicios de la sociedad culta, y las odian los que
+las creen incapaces de progreso. Nosotros, ni las compadecemos,
+ni las envidiamos, ni las odiamos. Diremos, sí, que preferimos la
+civilización, sin embargo de los males que corroen la sociedad presente
+y aun de las locuras de las naciones más civilizadas en este momento
+histórico. Catlin opina que es más excelente la vida salvaje que la
+culta; Bancroft deplora el paso de los europeos por las comarcas del
+Pacífico, y algunos discípulos de Augusto Comte no quieren que a los
+pacíficos y felices salvajes se les lleve al infierno en que viven
+los pueblos europeos. No estamos--repetimos--conformes con semejante
+teoría, aunque reconocemos que los vicios de los indios procedían
+más bien de ignorancia y fiereza que de perversidad y malicia. En lo
+sucesivo abrigamos la esperanza que las sociedades cultas se atraerán
+los restos de las razas salvajes, no por la fuerza, sino por el cariño;
+no destruyendo, sino civilizando.
+
+
+
+
+CAPÍTULO II
+
+ COMUNICACIÓN DE AMÉRICA CON ASIA.--COMUNICACIÓN DE AMÉRICA
+ CON AFRICA.--CONSIDERACIONES ACERCA DE LA DOCTRINA DE PLATÓN,
+ TEOPOMPO DE QUIO, ARISTÓTELES, DIODORO SÍCULO, Y SÉNECA.--LOS
+ INDIOS NO AUCTÓCTONOS, ¿DE DÓNDE PROCEDEN?--LOS EGIPCIOS.--LOS
+ GRIEGOS.--LOS FENICIOS.--LOS CARTAGINESES.--LOS RELIGIOSOS
+ BUDHISTAS.--SIGNIFICADO Y SITUACIÓN DE OPHIR.--LOS HEBREOS.--OTRAS
+ OPINIONES RESPECTO AL ORIGEN DE LOS INDIOS: LOS ROMANOS, LOS
+ ETIOPES CRISTIANOS, LOS TROYANOS, LOS SCYTHAS Y TÁRTAROS.--ORIGEN
+ DE LOS INDIOS SEGÚN FR. GARCÍA, EL DR. PATRÓN. HUMBOLDT Y RIAÑO.
+
+
+Estimamos como cuestión resuelta la comunicación de América con el
+Asia por el Estrecho de Behring. Si no hubiese otros hechos que lo
+confirmasen, bastaría tener presente que los esquimales, no solamente
+se hallan situados en la Groenlandia, en las orillas del Labrador y en
+la estrecha faja de la costa Norte, prolongada del uno al otro Océano,
+sino también, del otro lado del Estrecho, y pueblan la extremidad
+oriental del Asia, desde la bahía Kolintchin, hasta el Golfo de Anadyr.
+La existencia, desde tiempos muy remotos, de la raza esquimal, en
+determinada parte del Mundo Nuevo y del Antiguo, prueba la comunicación
+de América con Asia; además de la raza, lo confirma la lingüística,
+pues Maury cree que los dialectos esquimales «pueden ser considerados
+como haciendo la soldadura entre los idiomas del extremo Oriente de la
+Siberia y los de la parte boreal del Nuevo Mundo».
+
+Acerca del paso de los indios asiáticos al Nuevo Mundo, opinan algunos
+escritores que fueron por mar, añadiendo otros, no sólo que fueron por
+mar, sino llevados por las tormentas y contra su voluntad. Entre los
+escritores que afirman que los primeros pobladores de América pasaron
+por lo que después se convirtió en Estrecho de Behring, se halla el
+insigne naturalista inglés Wallace (n. en Vsk el 1822). Dice que, a
+fines de la edad terciaria, o en el período plioceno, cuando ya pudo
+existir el hombre, había comunicación no interrumpida entre Asia y
+América, porque el citado Estrecho era de la época cuaternaria. Si
+América se halla aislada del resto del globo, no deja de estar unida
+por la naturaleza al Antiguo Mundo. La aproximan al Asia el Estrecho de
+Behring y la cadena de las islas Aleutianas, y la acerca a Europa la
+Groenlandia, que está de la Islandia 615 kilómetros.
+
+El filósofo e historiador alemán Herder (1744-1803), en su _Filosofía
+de la Historia de la Humanidad_, no duda en afirmar que los esquimales
+de la Groenlandia proceden del Asia, añadiendo también--y en esto se
+halla conforme con la doctrina expuesta por el dominico P. Gregorio
+García (1560-1627)--, que pueblos de todas las partes del mundo, y en
+diferentes épocas, pasaron a América[100].
+
+ [100] Véase ob. cit., tomo I, págs. 291-301.
+
+Sobre materia tan interesante, dice el insigne geógrafo francés Eliseo
+Reclus (1830-1905), en su _Geografía Universal_: «Históricamente--tales
+son sus palabras--América es, cuando menos, en gran parte, continuación
+del Asia, y, por lo tanto, debe considerarse como tierra oriental. Los
+asiáticos no han necesitado descubrir la América, o los americanos
+descubrir el Asia, puesto que desde el uno y el otro continente se
+veían las respectivas tierras. Aun sin la flotilla de kayacs[101] que
+los transportase, podían los indígenas de las dos regiones alcanzar
+las costas opuestas. Al Sur del Estrecho, hasta el Oregón, se abrían
+numerosos golfos a los barcos asiáticos: se ha dicho que el continente
+americano vuelve la espalda al Asia; y esto, en lo que toca a la parte
+septentrional del Nuevo Mundo, no es cierto. Es opinión de muchos
+antropólogos--opinión muy combatida por Morton, Rink y otros sabios--,
+que las tribus hiperbóreas de América descienden de las emigraciones
+del Asia, y en las dos orillas del Estrecho de Behring, la semejanza
+de tipos, de costumbres y de lenguaje, es tal, que no admite duda la
+identidad de raza de aquellos habitantes[102]. Para los que aceptan
+el parentesco de los esquimales con los mogoles siberianos, toda la
+mitad de la América del Norte, debió poblarse con gentes de origen
+occidental. Por otra parte, se nota la influencia polinesia en las
+construcciones, en los trajes y en los adornos de los insulares de
+América del Noroeste, desde Alaska al Oregón; y la _corriente negra_
+que atraviesa el Pacífico boreal, frecuentemente ha llevado objetos
+japoneses: desde comienzos del siglo décimo séptimo, se pueden citar
+más de sesenta ejemplos de este hecho[103]. A veces, como en 1875, la
+corriente arrastró bajeles que habían naufragado en la otra parte del
+mundo, y, según muchos historiadores y arqueólogos[104], la propaganda
+budhista y, por consiguiente, la civilización del Asia, durante los
+primeros siglos de la Era cristiana, debió influir directamente en
+los habitantes de México y de la América Central. En las esculturas de
+Copán y de Palenque, se han encontrado imágenes sagradas absolutamente
+semejantes a las del Asia oriental y, en particular, el _taiki_,
+símbolo muy venerado por los chinos, que representa--dice Hamy--, _la
+combinación de la fuerza y de la materia, de la actividad y de la
+pasividad, del macho y de la hembra_. Sea o no aceptable la hipótesis
+relativa a la influencia budhista, no cabe duda que al Asia, es decir,
+al Oeste de los continentes americanos, se refieren las más antiguas
+relaciones transoceánicas»[105].
+
+ [101] Barco de pesca de Groenlandia, hecho con piel de foca.
+
+ [102] A. de Chemisso--Waitz.--Oscar
+ Peschel,--Petitot.--Whymper.
+
+ [103] Brooks, _Comptes rendus de la Société de Geographie_ (2
+ julio 1886).
+
+ [104] De Guignes, _Les navigations des Chinois_, 1761.--M. de
+ Humboldt, _Vues des cordilléres et des monuments des peuples
+ indigenes de l'Amerique_.--Kohl, _Geschichte, der Entdecung
+ Amerika's_. Neumann.--De Quatrefages.--Hamy.--Hervey de Saint
+ Denis.--Désiré Charnay.
+
+ [105] _Geografía Universal._--_América boreal_, etc., págs. 5
+ y 6.
+
+Consideremos las opiniones de algunos sabios acerca de la comunicación
+de América con Africa, debiendo fijarnos principalmente en lo que dicen
+los libros de Platón, Teopompo de Quio, Aristóteles, Diodoro Sículo y
+Séneca.
+
+Platón, después de exponer en su famoso tratado de la _República_ el
+plan para organizar un Estado de la mejor forma posible, escribió
+«comentarios de aquellas mismas ideas y desarrollo de otras más o menos
+conexas con ellas?»[106].
+
+ [106] Eduardo Saavedra, _Conferencia pronunciada en el Ateneo
+ de Madrid el 17 de febrero de 1891_, pág. 7.
+
+En el _Timeo_, otro de los libros del filósofo griego, se lee lo
+que a continuación copiamos: «Entonces era el mar navegable en esos
+parajes, puesto que existía una isla enfrente de la embocadura, que
+designamos con el nombre de Columnas de Hércules, y esta isla era mayor
+que la Libia y el Asia juntas, y desde ella pasaban a otras islas en
+sus viajes los hombres de ese tiempo y desde estas islas al extenso
+continente directamente opuesto, que está limitado por el verdadero
+mar. El mar, que se halla dentro de la embocadura de que hemos hablado,
+es aparentemente un puerto con la entrada estrecha: pero el otro que
+está más allá es en realidad un mar, y la tierra que le rodea debía,
+con mayor corrección y con absoluta verdad, llamarse continente.»
+
+Mayor importancia tiene para nuestro objeto el libro intitulado
+_Critias_. Refiere Critias lo que un ascendiente suyo había oído a
+Solón, quien a su vez lo aprendió en Egipto de cierto sacerdote de
+Sais, conocedor de los libros históricos guardados en un templo de
+la misma ciudad. La doctrina desenvuelta por el sabio legislador en
+un poema, iba dirigida a demostrar que nueve mil años antes de aquel
+tiempo, el pueblo ateniense, organizado casi igual al plan expuesto
+en los libros de la República, llegó a la mayor grandeza, lo mismo
+por sus virtudes cívicas que por sus triunfos militares. La misma
+ventura--pues las circunstancias eran las mismas--logró la Atlántida;
+pero allí y aquí la corrupción de costumbres atrajo el castigo del
+cielo y mientras en Grecia grandes inundaciones asolaron la tierra,
+dejando apenas rudos montañeses, ignorantes de las leyes y de los
+hechos heroicos de sus antepasados, la Atlántida, castigada por
+terribles terremotos, se sumergió en el fondo del mar. Tales sucesos--y
+por eso pudo decir con razón el sacerdote de Sais que los griegos eran
+siempre niños--sólo encontraron cabida en los libros sagrados de los
+egipcios. Luego trata Critias del origen de los atenienses, del clima y
+gobierno del Atica, como igualmente de los atlantes, según la relación
+egipcia. Prescindiendo de sucesos un tanto legendarios, dice que se
+encontraba en la isla, entre los metales, el _oricalco_, muy abundante
+y después del oro el más precioso. Añade que abundaban los animales
+domésticos y salvajes, en particular los elefantes, siendo de notar que
+había alimento de sobra lo mismo para los que pastaban en los montes
+y llanuras, que para los que vivían en los mares, pantanos y lagunas.
+Cultivábanse allí los árboles frutales, las flores y toda clase de
+hierbas y de plantas. Causaba admiración el grandioso alcázar de los
+Reyes, los puentes y los canales. Por último, eran sumamente curiosas
+ciertas leyes y ceremonias de los atlantes.
+
+Al hablar Platón de la Atlántida sólo se propuso que sus conciudadanos
+viesen que el sistema político por él presentado tenía honrosos
+antecedentes en antiquísimos tiempos. «Metido--como dice Saavedra--en
+esa vía, no es de extrañar que fantaseara imperios, naciones, guerras y
+cataclismos, pues no escribía historia, sino pura filosofía política.»
+Pero, ¿qué hay de verdad en el relato de Critias? Creemos que el fondo
+es verdadero, como así lo han mostrado los sabios franceses Gaffarel,
+Luis Germain y otros.
+
+Geógrafos e historiadores han estudiado en estos últimos años la
+situación que debió ocupar la Atlántida. Ya Fernández de Oviedo hubo
+de decir que la isla a que se refería el sacerdote egipcio era el
+continente americano, y ya el sueco Olof Rudveck (1630-1702) la situó
+en Suecia. Bailly la colocó más al Septentrión, y supuso que estuvo
+en las actuales tierras de Groenlandia, Islandia, Spitzberg y Nueva
+Zembla. Bael llevó el emplazamiento a la Palestina. Más acertados
+estuvieron los que situaron la Atlántida en el mar _Tenebroso_ (Océano
+Atlántico), allende del Estrecho de Gibraltar, o sea en la región
+oriental del Atlántico, comprendida entre las islas de Cabo Verde, la
+de la Madera, las Canarias y las Azores[107].
+
+ [107] Véase artículo de D. Vicente Vera, publicado en la
+ Crónica científica de _El Imparcial_, correspondiente al 10
+ febrero de 1913.
+
+El citado continente atlántico debió estar unido a América, quedando
+allí como resíduos las Antillas, las Bahamas y la península de la
+Florida. Que la Atlántida se hundiese bajo las aguas a consecuencia
+de violentas conmociones del planeta, no en los últimos tiempos
+del período terciario, como afirman algunos escritores, sino en el
+cuaternario, o tal vez posteriormente; que los cataclismos fueran dos
+mediando bastante tiempo del uno al otro, los sabios no se han puesto
+de acuerdo, si bien se hallan conformes en que dichos cataclismos han
+dejado como señales aquellas tierras atlántidas, y como huella de la
+terrible sacudida volcánica, el humeante pico de Teide en la isla
+canaria de Tenerife.
+
+Sostienen algunos, entre ellos Berlioux, Profesor de _Geografía
+Histórica_ en Marsella, y Fernández y González, Profesor de _Estética_
+en la Universidad de Madrid, que los primitivos libios pertenecían a la
+raza atlantea, siendo de igual modo cierto que de dicha raza procede el
+bereber, bereber que pasando del Africa a España tomó luego el nombre
+de ibero. Fijándonos en las Indias no dudamos de la comunicación de
+atlantes y tal vez de europeos con los americanos. Estudios recientes
+de geólogos, zoólogos y botánicos han venido, no a resolver, pero sí a
+dar luz a cuestión que al presente despierta tanto interés.
+
+Los geólogos que han estudiado los fondos de la región oriental del
+Océano atlántico consideran como muy posible que en ella estuviese
+situada la Atlántida. Entre ellos citaremos a M. P. Termier, Director
+del servicio de la Carta geológica de Francia. Comienza diciendo que
+durante el verano de 1898 se hallaba un buque empleado en el tendido
+de un cable submarino entre Brest (ciudad de Francia, departamento del
+Finisterre) y el Cabo Cod, sobre el Atlántico (Estado de Massachusetts
+en los Estados Unidos), y como se rompiese el cable, se trató de
+encontrar por medio de garfios.
+
+Verificóse la operación entre los 47° de latitud Norte y 29° 40
+longitud Oeste de París, a unas 500 millas al Norte de las Azores.
+En aquellos sitios la profundidad media del mar era de unos 3.100
+metros. Hallóse el cable; pero no sin grandes dificultades y después de
+recorrer con los garfios el fondo marino. Pudo apreciarse entonces que
+dicho fondo presentaba los caracteres de un país montañoso con altas
+cúspides, pendientes escarpadas y valles profundos, llamando también
+la atención las pequeñas porciones minerales con fracturas recientes
+que sacaron los garfios entre las uñas. Dichos minerales son partes
+de una lava vítrea que tiene la composición química de los basaltos,
+llamada _taquilita_ por los petrógrafos. Del estudio de ciertos
+vidrios basálticos de las islas Hawai o Sandwich que se hallan en el
+archipiélago de Polinesia u Oceanía Oriental, y de las observaciones de
+M. Lacroix acerca de las lavas del Monte Pelado, en la Martinica (una
+de las Antillas meñores francesas) se deduce--según el Sr. Vera--«que
+las lavas encontradas en el fondo del Atlántico, en los parajes
+indicados, se hallaban recubriendo el suelo cuando éste no estaba aún
+sumergido. Este terreno se hundió después, descendiendo unos 3.000
+metros, y como la superficie de las rocas ha conservado la disposición
+escabrosa, las rudas asperezas y las aristas vivas correspondientes a
+erupciones lávicas muy recientes, es preciso admitir que el hundimiento
+fué muy brusco y se verificó muy poco después de la emisión de las
+lavas; de no ser así, la erosión atmosférica y la acción de las olas
+hubieran suavizado las asperezas, nivelado las desigualdades y allanado
+en gran parte la superficie del suelo.
+
+Así, pues, según los datos que suministra la Geología, se advierte una
+extrema movilidad en la región atlántica, sobre todo en la porción
+correspondiente al encuentro de la depresión mediterránea con la gran
+zona volcánica de tres mil kilómetros de anchura que corre de Norte a
+Sur en la mitad oriental del Atlántico. Se tiene, asimismo, la certeza
+de haber ocurrido en dicha zona grandes hundimientos de terreno, en
+los que islas y aun continentes han desaparecido. Se puede asegurar,
+además, que estos hundimientos han sido muy rápidos y algunos de
+ellos acaecidos en la época cuaternaria, habiendo, por lo tanto,
+posibilidad de que el hombre haya sido testigo de ellos. Geológicamente
+hablando, resulta, por consiguiente, que la historia de la Atlántida es
+perfectamente verosímil, refiriéndose a un país situado en la región
+atlántica a que se viene haciendo referencia.
+
+Veamos ahora lo que dicen zoólogos y botánicos: M. L. Germain,
+naturalista francés, habiendo examinado detenidamente la fauna y la
+flora actuales de las islas Azores, Canarias, Madera y Cabo Verde,
+deduce que necesariamente los cuatro archipiélagos citados han estado
+unidos al continente africano hasta una época muy próxima a la
+nuestra, por lo menos hasta el fin del terciario. Añade también que
+el continente que abrazaba los cuatro archipiélagos nombrados estuvo
+unido a la Península Ibérica hasta los tiempos pliocenos, cortándose la
+comunicación en el transcurso de dichos tiempos pliocénicos.
+
+Es verdaderamente singular que los moluscos pulmonados llamados
+pleacinidos sólo se encuentran en las citadas islas y en la América
+Central.
+
+Bien merece que traslademos a este lugar la última parte del artículo
+del Sr. Vera. «Finalmente, deben ser citados otros dos hechos,
+relativos a los animales marinos, que no pueden explicarse sino por
+la persistencia hasta tiempos muy próximos a los actuales de una
+costa marítima que corriese desde las Antillas al Senegal y que
+uniera la Florida, las Bermudas y el Golfo de Guinea. Estos hechos
+son los siguientes. Existen quince especies de moluscos marinos que
+viven tanto en las Antillas como en las costas del Senegal, y estas
+quince especies no se encuentran en ninguna otra parte del mundo, no
+pudiéndose explicar su existencia en regiones tan distantes como las
+referidas por el transporte de los embriones. Por otra parte, la fauna
+madrepórica de la isla de Santo Tomé comprende seis especies, una de
+ellas, fuera de Santo Tomé, no se encuentra más que en la Florida, y
+cuatro de las restantes no se hallan más que en las Bermudas. Como la
+vida pelágica de las larvas de las madréporas dura solamente muy pocos
+días, es imposible atribuir a la acción de las corrientes marinas esta
+distribución geográfica tan extraordinaria.»
+
+Teniendo todos estos hechos en cuenta, M. Germain se ve inducido a
+admitir la existencia de un continente atlántico que estuvo unido a la
+Península Ibérica y a la Mauritania y que se prolongaba a considerable
+distancia hasta el Sur, de modo que podía contener algunas regiones
+correspondientes al clima de los desiertos que hoy se presentan en
+el continente africano. En la época miocena, este continente llegaba
+hasta las Antillas. Partióse después, primeramente por el lado de las
+referidas Antillas; luego, hacia el Sur, dejando una costa que iba
+hasta el Senegal y hasta el fondo del Golfo de Guinea, y, por último,
+fragmentándose por el Este, durante la época pliocénica, a lo largo de
+la costa de Africa. El último resto de este gran continente, sumergido
+finalmente y no dejando más vestigios que los cuatro archipiélagos de
+las Canarias, Madera, Cabo Verde y Azores, pudo ser la Atlántida de
+Platón.
+
+«Todos estos hechos son interesantísimos, y prueban indudablemente
+las grandes variaciones geográficas que ha debido experimentar la
+superficie del planeta en la vasta región hoy ocupada por el Océano
+Atlántico. Pero muy bien pueden haber ocurrido todas estas variaciones
+sin que a ellas se refiera lo que Platón relata con respecto a la
+Atlántida. Esta cuestión tiene otro aspecto que los geógrafos hasta
+ahora y naturalistas actuales no han estudiado, y que puede variar por
+completo el aspecto del problema.»
+
+Sobre el particular creemos importantes las siguientes observaciones
+de D. Lucas Fernández Navarro, Catedrático de la Universidad Central.
+Al decir Platón que la Atlántida estaba enfrente de las Columnas
+de Hércules, «sólo a Madera o las Azores puede referirse. Las
+Canarias eran bien conocidas de los griegos, y si a ellas hubiera
+querido aludir, no habría dejado de señalar su situación mucho más
+meridional»[108]. Más adelante añade: ... lo cierto es que los rasgos
+topográficos parecen acusar para las Azores origen distinto del de los
+demás Archipiélagos. Aquél, emplazado sobre la línea mediana de altos
+fondos parece verdadera y originariamente atlántico, mientras que
+los otros se relacionan con el continente europeo (Madera) o con el
+africano (Salvajes, Canarias, Cabo Verde)[109].
+
+ [108] _Estado actual del problema de la
+ Atlantis._--_Conferencia leída en sesión pública de la Real
+ Sociedad Geográfica el 3 de abril de 1916_, pág. 32.
+
+ [109] _Estado actual del problema de la
+ Atlantis._--_Conferencia leída en sesión pública de la Real
+ Sociedad Geográfica el 3 de abril de 1916_, pág. 33.
+
+Terminaremos asunto de tanto interés con esta pregunta: La existencia
+de la Atlántida, ¿pertenece a la novela o a la historia? La autoridad
+del _divino_ Platón por una parte, el recuerdo de otros antiguos
+relatos análogos, y los estudios recientes de naturalistas y geólogos,
+hacen sospechar--no a sostener como si lo viésemos--que la verdad
+resplandece en el fondo poético de la narración contada por Critias.
+
+Del mismo modo, antes de pasar a otra materia, haremos constar que, si
+el filósofo más grande de la antigüedad se ocupó de la Atlántida en sus
+_Diálogos_, el inspiradísimo vate catalán, Mosén Jacinto Verdaguer (n.
+en Folgarolas, cerca de Vich, el 1845 y m. en Barcelona el 1902) tomó
+también la Atlántida como tema de su inmortal epopeya.
+
+Poco antes o después que Platón, otro escritor griego, Teopompo de
+Quío, hubo de citar una tierra llamada _Merópida_, más allá de las
+Columnas de Hércules, que se sumergió en tiempos remotos bajo las
+aguas. Aunque nada dice Teopompo de los poderosos Reyes ni de las
+victorias con que el filósofo de la Academia adornó su poema, afirma,
+sin embargo, que poblaban la isla animales corpulentos, los cuales
+morían siempre por herida de piedra o golpe de maza, pues los hombres
+de aquellas tierras no conocían el uso del hierro, disfrutando, en
+cambio, del oro y de la plata. Los que dictaron la narración de
+Teopompo, debieron visitar, según Saavedra, «una isla cuaternaria con
+sus grandes mamíferos, con sus hombres armados de hachas de piedra
+y mazas de madera, forjadores del oro y la plata y desconocedores
+del hierro y del bronce. Las familias salvadas del naufragio de la
+grande isla y las de las tierras inmediatas que lo presenciaron,
+transmitieron, a mi ver, la memoria del suceso de padres a hijos,
+de tribu a tribu, de nación a nación; y así llegó a oídos de los
+sacerdotes egipcios, y tal vez por algún otro conducto a noticia de los
+rapsodas atenienses, quedando fundada una tradición mítica cuyo sólido
+cimiento pone al descubierto la ciencia moderna»[110].
+
+ [110] Ibidem, pág. 12.
+
+Aristóteles, en su libro _De Mirabilibus_, se expresa de esta manera:
+«Se refiere que en el mar que hay más allá de las Columnas de Hércules
+descubrieron los cartagineses una isla desierta, distante muchos días
+de navegación, la cual contenía toda clase de árboles, ríos navegables,
+y era notable por la diversidad de frutos. Los cartagineses acudían
+allí las más de las veces con motivo de tales recursos, yendo y
+estableciéndose en ella; por cuya causa, el Senado cartaginés prohibió
+semejantes viajes bajo pena de muerte, y desterró a los que se habían
+establecido allí, de miedo de que, informándose del hecho, otros se
+preparasen a luchar contra ellos por la posesión de la isla y decayera
+la prosperidad de los cartagineses.»[111]
+
+ [111] _Aristotelis Stagiritæ Opera_, págs.
+ 1640-1656.--Lugdvni, MDXLII.
+
+Diodoro de Sicilia, en el cap. II del libro 3.º, refiere lo siguiente:
+«Después de haber tratado de las islas que caen al Oriente, dentro de
+esta parte de las Columnas de Hércules, nos lanzaremos a la sazón al
+gran Océano para ocuparnos de aquéllas situadas más allá de él; porque
+enfrente de Africa existe una isla muy grande en el vasto Océano, de
+muchos días de navegación, desde la Libia, en dirección a Occidente.
+Es allí el terreno muy fructífero, aun cuando sea montañoso en gran
+parte; pero muy parecido a tierra de vega, que es lo más placentero
+y agradable de todo lo demás; porque está regado por varios ríos
+navegables, embellecido con muchos y alegres jardines, plantado con
+diferentes clases de árboles y abundancia de frutales, todo ello
+atravesado de corrientes de agua dulce. Los pueblos están decorados
+con majestuosos edificios, pabellones para celebrar banquetes aquí
+y allí, agradablemente situados en sus jardines y huertas. En ellos
+se recrean durante la estación de verano como en lugares a propósito
+para el placer y la alegría. La parte montañosa del país está formada
+por muchos y grandes bosques, y por toda clase de frutales, y para
+mayor deleite y diversión de los que habitan en estas montañas,
+resulta que siempre, y a cortas distancias, se abren los bosques en
+valles placenteros, regados con frescas fuentes y manantiales. Y,
+verdaderamente, toda la isla abunda de nacimientos de agua dulce;
+de donde los pobladores, no sólo reciben gusto y alegría, sino que
+mejoran de salud y de fuerzas corporales. Allí encontraréis caza mayor
+abundante de toda clase de animales silvestres, de los cuales hay
+tantos que nunca faltan en sus suntuosas y alegres fiestas. El mar
+inmediato los provee de mucha pesca, porque el Océano abunda allí en
+toda clase de pescado. El aire y clima de esta isla son templados y
+saludables, hasta el punto que los árboles producen frutos (y se hallan
+también frescas y hermosas otras producciones de aquella tierra) la
+mayor parte del año, de manera que dicha isla, por su magnificencia en
+todas las cosas, parece más bien la residencia de alguno de los dioses,
+que de los hombres...»
+
+Creen algunos autores que Séneca, en su tragedia _Medea_, anuncia o
+predice el descubrimiento del Nuevo Mundo[112]. Tales son sus palabras:
+
+ _Venient annis_
+ _Sæcula seris, quibus Oceanus_
+ _Vincula rerum laxet; et ingens_
+ _Pateat tellus, Tiphysque novos_
+ _Detegat orbes, nec sit terris_
+ _Ultima Thule._
+
+ [112] Acto II, versos 375 a 379 y final del coro.
+
+«Día vendrá, en el curso de los siglos, en que el Océano cortará los
+lazos con que aprisiona al mundo, la tierra inmensa se abrirá para
+todos, el mar pondrá de manifiesto nuevos mundos, y Thula no será ya la
+última región de la tierra.»
+
+No es absurdo suponer que en los albores de la edad cuaternaria
+llegasen, por un lado, las razas braquicéfalas del Oriente de Asia, y,
+por otro, las razas dolicocéfalas del Occidente de Europa, encerradas
+en el continente americano, cuando se formó el Estrecho de Behring y
+cuando se sumergieron las tierras que se extendían de Africa a América.
+Confundiéronse entonces las razas braquicéfalas y dolicocéfalas,
+y formaron toda esa variedad de razas mixtas, predominando los
+occidentales en los patagones e iroqueses, por ejemplo, razas
+dolicocéfalas y de elevada estatura, y los orientales en los peruanos y
+pueblenses, razas braquicéfalas, de talla menos que mediana[113].
+
+ [113] Véase Antón, Conferencia pronunciada el 19 de mayo de
+ 1891 en el Ateneo de Madrid acerca de la _Antropología de los
+ pueblos de América anteriores al descubrimiento_, págs. 46 y
+ 47.
+
+Los indios no autóctonos, ¿de dónde proceden? No ha faltado quien
+sostenga que los egipcios de Africa, valiéndose de la Atlántida,
+llegaron y poblaron a América. Dice Castelnau que los matrimonios entre
+hermanos, la poligamia real, la adoración al Sol, la creencia en la
+transmigración de las almas y en la vida futura, las ruinas de los
+monumentos, etc., señales son que indican la fraternidad de egipcios
+y peruanos. Egipcios e indios--según ha podido observarse--tenían
+igualmente grueso y duro el casco de la cabeza. Además de esta calidad
+exterior entre los dos pueblos, no tiene menos importancia otra
+interior, la cual consiste en que unos y otros son vivos e inteligentes
+cuando son mozos, y necios y torpes conforme van entrando en años. Otra
+de las razones consiste en que los mejicanos, los de Yucatán y otros
+indios dividían el año casi lo mismo que los egipcios. En la escritura
+tampoco se diferenciaban mucho indios y egipcios. Los primeros usaban
+figuras de animales, hierbas e instrumentos de diferentes clases, y
+los últimos de geroglíficos. Por lo que a la arquitectura respecta,
+las pirámides de Egipto tenían mucha semejanza a las de los indios.
+Egipcios e indios eran supersticiosos e idólatras; unos y otros
+adoraban al Sol, a la Luna, a las estrellas y a los animales. Tanto
+los egipcios como los indios se casaban con sus hermanas; entre los
+últimos citaremos el Inca: también debemos notar que los Monarcas de
+una y otra parte tenían muchas mujeres; aquéllos y éstos guardaban
+profundo respeto a los viejos; los primeros y los segundos usaban mucho
+los baños. De modo que los egipcios, de todos los pueblos del Mundo
+Antiguo, son los más parecidos a los indios, pudiéndose afirmar que los
+pueblos americanos descienden del antiguo Egipto[114].
+
+ [114] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., lib. IV. párrafo I,
+ págs. 218-234.
+
+Sostienen algunos autores que los indios proceden de los griegos; estos
+griegos debieron ir a las Indias antes del florecimiento de Cartago
+y antes que los poderosos cartagineses cerrasen el Estrecho a sus
+enemigos del mediodía de Europa. Semejante opinión puede fundarse en
+lo siguiente: dice el dominico Fr. Gregorio García, que hallándose él
+en el Perú oyó decir a un español, que cerca de las minas de Zamora,
+entre Zambieta y Paracuza, en una peña alta estaban esculpidos cuatro
+renglones, cada uno de vara y media de largo, cuyas letras parecían
+griegas. Del mismo modo, junto a la ciudad de Guamanga, a la orilla
+del río Vinaque--según refiere Cieza--se encontró una losa, en la que
+se destacaban ciertas letras que parecían también griegas. Hace notar,
+por último, el P. García, que un mestizo de Nueva España le refirió que
+en la provincia de Chiapas había algunos pueblos y en ellos edificios
+labrados de cal y canto, con sus correspondientes pilares, en los
+cuales estaba un letrero, que a dicho mestizo le pareció escrito en
+griego. Además, si los muchachos, como dice Platón, solían en Grecia
+contar las historias de cosas antiguas, en Nueva España, escribe el
+Padre Acosta, los ancianos enseñaban a los mozos, para que éstos los
+aprendiesen de memoria, los discursos de los oradores y muchos cantos
+de los poetas más favoritos. Como observa San Isidoro, era costumbre de
+los griegos llevar oradadas las orejas y con pendientes las mujeres,
+y los indios, especialmente los incas del Perú, solían, en señal de
+nobleza, agujerearse también las orejas.
+
+Debe, además, tenerse en cuenta que los atenienses en sus guerras
+con los de la Isla Atlántida adquirirían noticias de las Islas de
+Barlovento y de la Tierra Firme de las Indias. Aparte de otras razones,
+ciertas analogías entre la lengua griega con las de Nueva España y el
+Perú, indican claramente las relaciones entre dicho pueblo europeo y
+los mencionados de las Indias.
+
+Por último, en Nueva España, los de la provincia de Chiapas, conocían
+las tres personas de la Santísima Trinidad y denominaban al Padre
+_Hicona_, palabra griega que quiere decir _Imagen_. En algunas
+provincias llamaban a Dios _Theos_, debiéndose advertir que muchos
+vocablos de la lengua mejicana se componen del dicho nombre, como
+_Theotopile_, alguacil de Dios; _Theuxiuitl_, fiesta de Dios, etc.[115].
+
+ [115] Véase ob. cit., libro IV, cap. XXI, págs. 189-192.
+
+¿Proceden los indios de los fenicios? Refiere Aristóteles en un libro
+que escribió _De las cosas maravillosas_ existentes en la naturaleza,
+que unos fenicios habitantes de Cádiz navegaron cuatro días hacia el
+Occidente, con el viento _appelliotes_ (solano o levante), llegando
+a unos lugares incultos, ya descubiertos o ya cubiertos por el mar.
+Cuando el mar los dejaba en seco se veían muchos atunes de mayor tamaño
+que los que se encuentran en nuestros mares. Los fenicios, después
+de salar los atunes, los trajeron para venderlos. Como estos peces
+se hallan a la sazón en la isla de Madera, y también en la llamada
+Fayal o de la Nueva Flandia, que es una de las Azores. En la noticia
+dada por el filósofo griego se han fundado algunos escritores, entre
+ellos Vanegas, para sostener que los americanos eran originarios de
+los fenicios. Es de creer que los fenicios, luego que descubrieron la
+citada Fayal, continuarían navegando hacia las demás de las Azores; no
+se olvide que desde la primera, pues tan corta es la distancia, se ven
+las últimas. Además, la curiosidad, tan natural en el hombre, les haría
+llegar a las islas llamadas de Barlovento, y acaso a la Tierra Firme.
+Sirven de fundamento a algunos escritores para sostener la citada
+tesis las inscripciones fenicias--pues la invención de las letras fué
+posterior--descubiertas en Guatemala, Venezuela y Brasil. Igualmente
+se cita a este propósito que el fenicio Melkart y el Inca Manco-Capac
+fundaron muchas ciudades y dieron a sus respectivos pueblos la unidad
+política de que antes carecían. Unos y otros, fenicios e indios, hacían
+dioses a los héroes de sus respectivos pueblos. También ambos pueblos
+se entregaron y dieron crédito a agüeros, supersticiones y hechicerías.
+
+Han dicho otros escritores que los indios proceden de los cartagineses.
+Los cartagineses, aprovechando las noticias que recibieron de sus
+progenitores los fenicios, emigraron a América. Varias son las
+analogías que hay entre cartagineses y americanos: ambos usaban
+geroglíficos en lugar de letras, empleaban el mismo sistema en sus
+construcciones, se horadaban las orejas, tenían el mismo vicio de la
+bebida, eran iguales las prácticas antes de hacer la guerra y adoraban
+al Sol y a la Luna, ofreciéndoles análogos sacrificios[116]. Moraes
+y Bocharto suponen que llegaron primero al Brasil, en tanto que el
+maestro Vanegas afirma que fueron a la Isla Española, marchando
+después a la de Cuba y a las demás islas de aquellos lugares, y de allí
+hasta la Tierra Firme (Nombre de Dios, Panamá, Nueva España y Perú) y
+finalmente hasta la parte de Oriente, donde están las islas de Java
+Mayor y Menor[117].
+
+ [116] Juan de Torquemada, _Monarquía Indiana_, tomo I, libro
+ 1, cap. X.
+
+ [117] Fr. Gregorio García, ob. cit., libro II, cap. I, pág. 42.
+
+Refiere el historiador chino Li-yu-tcheu--y la noticia la reputamos
+sólo como probable--que en el año 458 de nuestra Era, cinco religiosos
+budhistas salieron de Samarkanda con la idea de difundir la doctrina de
+Budha o Sakya-muni, la cual llevaron hasta el país de Fu-sang. Hánse
+suscitado cuestiones acerca de si Fu-sang es tierra americana; los que
+tal afirman no carecen de algún fundamento.
+
+Léese en la Sagrada Escritura que Salomón recibió de Hirán, Rey de
+Tiro, pilotos y maestros muy diestros en la mar, y que con ellos y sus
+criados envió la flota, que había hecho en Asiongaber, a Ophir. Según
+el historiador Josefo, Ophir era cierta región que en su tiempo se
+llamaba _Terra Aurea_, palabras que traducidas al romance quieren decir
+_Tierra del Oro_. ¿Qué se entendía por Ophir? Según la interpretación
+de Vatablo, la Isla Española, y según Genebrardo y Arias Montano, con
+otros autores, el Perú[118]. En el _Paralipomenon_ se dice que Salomón
+cubrió el templo con láminas de oro muy fino, _Aurum Paruaim_, oro del
+Perú. Téngase en cuenta que la terminación _aim_ es número dual en la
+gramática hebrea, y conviene a las dos regiones Perú y Nueva España; de
+modo que sería oro procedente de las citadas ambas regiones[119]. Todo
+lo cual no tiene valor alguno, hallándose fuera de duda--como mostraron
+varios escritores, entre ellos, el P. Acosta--que Ophir se refería a
+las Indias Orientales.
+
+ [118] Véase Fr. Gregorio García, _Origen de los indios
+ del Nuevo Mundo_, libro I, cap. II, párrafo III, págs.
+ 15-17.--Madrid, 1729.
+
+ [119] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., lib. IV, párrafo
+ III, pág. 140.
+
+Y en este lugar cabe preguntar: ¿Proceden los indios de las diez tribus
+israelitas que Salmanasar IV (Sargoún), rey de Asiria, llevó cautivas
+a Nínive con su rey Oseas? Consideremos ante todo las semejanzas que
+hay entre hebreos é indios. En el libro cuarto de Esdras se lee lo
+siguiente[120]: «Y porque la viste que recogía así otra muchedumbre
+pacífica, sabrás, que estas son las diez tribus que fueron llevadas en
+cautiverio, en tiempo del rey Oseas, al cual llevó cautivo Salmanasar,
+rey de los asirios, y a estos los pasó a la otra parte del río, y
+fueron trasladados a otra tierra. Ellos tuvieron entre sí acuerdo
+y determinación de dejar la multitud de los gentiles, y de pasarse
+a otra región más apartada, donde nunca habitó el género humano,
+para guardar siquiera allí su ley, la cual no habían guardado en su
+tierra. Entraron, pues, por unas entradas angostas del río Eufrates,
+porque hizo el Altísimo entonces con ellos sus maravillas, y detuvo
+las corrientes del río hasta que pasasen, porque por aquella región
+era el camino muy largo de año y medio, y llámase aquella región
+Arsareth. Entonces habitaron allí hasta el último tiempo; y ahora,
+cuando comenzaren a venir, tornará el Altísimo a detener las corrientes
+del río para que puedan pasar. Por esto viste aquella muchedumbre con
+paz.» Del anterior texto sacan algunos autores que las diez tribus
+fueron a Nueva España y al Perú, extendiéndose luego por los lugares
+comarcanos, lo mismo por Tierra Firme que por las islas, _donde hasta
+entonces no había habitado el género humano_. El Padre Gregorio García,
+después de preguntar cómo podrían aquellas tribus llegar a las Indias
+Occidentales, teniendo que pasar tanta inmensidad de agua y tanta
+infinidad de tierra, contesta diciendo que pudieron ir poco a poco
+por tierra a la gran Tartaria y luego a Mongul, en seguida pasar el
+Estrecho «e ir al reino de Aunian, que es ya tierra firme de Nueva
+España, aunque desierta, y parte de ella muy frígida, porque está en 75
+grados de latitud al Norte. Desde este reino se pudieron venir hacia el
+de Quivira y poblar la Nueva España, Panamá y las demás provincias y
+reinos de las Indias Occidentales.» Cree Genebrardo que tal vez pasaran
+al Nuevo Mundo por otros caminos semejantes al anterior, opinión
+robustecida por la muy respetable y autorizada del P. Maluenda. Acaso
+emprenderían otro camino las diez tribus y fué ir a la China, pasando
+por mar a la tierra de Nueva España, cuya navegación no es muy larga.
+Pudiera objetarse que cualquiera de los caminos que siguiesen las diez
+tribus, tuvieron que recorrer mucha tierra, siendo de extrañar que no
+hiciesen asiento en viaje tan largo o fueran muertos por gentes de
+diferentes leyes, usos y costumbres.
+
+ [120] Debe advertirse que hay cuatro libros con el nombre de
+ Esdras; pero los dos últimos se consideran como apócrifos o no
+ son reconocidos por canónicos en la Iglesia Latina.
+
+Surge otra dificultad que consiste en que la Glosa Ordinaria y algunos
+Doctores dicen terminantemente que las diez tribus trasladadas a
+la Media _perseveraron siempre allí y perseveran hoy día_. A esto
+se contestará que probado se halla por la misma Escritura que los
+sacerdotes y levitas que había en las diez tribus, dejando a Jeroboán,
+se pasaron a la tribu de Judá. Entre otras autoridades que se hallan
+conformes con lo anteriormente expuesto, citaremos la del _Tostado_,
+quien afirma que no todos los israelitas de las diez tribus fueron
+trasladados a Asiria, sino que algunos marcharon a la tierra de Judá,
+en particular de las tribus de Efrain, Manasés, Zabulón y Neftalín. De
+modo que gente de las diez tribus, no las diez tribus, pudieron salir
+de la Media y marchar a un país _donde nunca habitó el género humano_.
+Además, téngase presente que muchos años antes había dicho Dios al
+pueblo israelita las palabras que copiamos: _Derramarte ha el Señor por
+todos los pueblos desde el principio de la tierra hasta sus términos
+y fines_, dándose a entender con ello que no sólo habían de dirigirse
+al Asia, al Africa y a Europa, sino también a las Indias. La profecía
+no deja rincón del Mundo Viejo y Nuevo que no comprenda. Respecto a
+la semejanza de los hebreos con los indios, consignaremos que los dos
+pueblos son tímidos, medrosos, ceremoniáticos, agudos, mentirosos e
+inclinados a la idolatría. Pruébase todo ello con ejemplos sacados
+de la Sagrada Escritura. De igual manera se parecen los judíos y los
+indios en muchas de sus costumbres, como también en sus leyes, ritos y
+ceremonias. Por último, guardaban los indios las leyes del Decálogo,
+habiendo no pocas analogías entre la lengua de los hebreos y la de los
+mejicanos y peruanos[121].
+
+ [121] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., libro III, págs.
+ 80-128.
+
+Antes que dar por terminado asunto de tanto valor histórico, no huelga
+exponer o relatar otras opiniones acerca de los orígenes de los
+indios. Tal vez carecen de fundamento alguno, tal vez no tienen valor
+científico; pero no deben ser relegadas al olvido o desconocidas.
+
+La primera de dichas opiniones se refiere a si los romanos pueden
+ser progenitores de los americanos, y los argumentos empleados para
+confirmarla son los siguientes: Es tanta la semejanza entre el quechua
+y el latín, que uno de los primeros obispos de la Orden de los
+predicadores que vino al Perú, pudo componer una gramática quechua,
+valiéndose de las raíces de la lengua del Lacio. Indios y antiguos
+romanos tenían la costumbre de teñirse el rostro con bermellón. También
+son pruebas de alguna importancia la existencia de los hechiceros, de
+los sacrificios, de las casas religiosas de doncellas, etc. «No pasaré
+en silencio--dice Marineo Sículo--en este lugar una cosa, que es muy
+memorable y digna de que se sepa, mayormente por haber sido, según
+pienso, pasada por alto de otros que han escrito. En cierta parte, que
+se dice ser de la Tierra Firme de América, de do era obispo Fr. Juan
+Quevedo, de la Orden de San Francisco, hallaron unos hombres mineros,
+estando cavando y desmontando una mina de oro, una moneda con la imagen
+y nombre de César Augusto; la cual, habiendo venido a manos de D. Juan
+Rufo, arzobispo Consentino, fué enviada, como cosa admirable, al Sumo
+Pontífice. Cosa es ésta que quitó la gloria y honra a los que navegan
+en nuestro tiempo, los cuales se gloriaban haber ido al Nuevo Mundo
+primero que otros, pues con el argumento de esta moneda parece claro
+que fueron a las Indias mucho tiempo ha los romanos»[122]. Dicen, por
+último, algunos escritores que debieron ser romanos los que aportaron
+a Chile, por cuanto se han hallado en la imperial ciudad del reino
+citado, águilas con dos cabezas, águilas que fueron siempre insignias
+de los ejércitos del Lacio.
+
+ [122] _Rex. Hispan._, lib. 19. cap. 16--Fr. Gregorio García,
+ ob. cit., lib. IV, cap. XIX, pág. 174.
+
+Asegura Hugo Grocio en sus _Disertaciones del origen de los Indios_,
+que éstos descienden de los etiopes cristianos. En algún viaje por
+la mar, dejándose gobernar por la furia de los vientos, llegaron
+casualmente a Yucatán. Acompañaban sus mujeres a los etiopes, como
+era costumbre entre aquellas gentes, no siendo tampoco de extrañar
+que llevasen abundantes víveres, temiendo sucesos desagradables, tan
+frecuentes en los viajes marítimos. Si las costumbres de los indios del
+Yucatán eran iguales o parecidas a las de los etiopes cristianos, como
+escribe Grocio, o eran diferentes y aun opuestas, como dice Laet, la
+cuestión se halla sin resolver.
+
+Dícese también que los troyanos, _más ilustres por su ruina que por
+la majestad de su imperio_, pasaron a las Indias. Del P. Simón de
+Vasconcelos son las siguientes palabras: «Otros dijeron que estos
+primeros pobladores (de las Indias) fueron de nación troyanos y
+compañeros de Eneas, porque después de desbaratados éstos por los
+griegos en la famosa destrucción de Troya, se dividieron entre sí,
+buscando nuevas tierras en que habitasen, como hombres avergonzados
+del mundo y del suceso de las armas, algunos de los cuales dicen se
+engolfaron en el largo Océano y pasaron a las partes de América.» Y
+prosigue: «Que según esta opinión, los moradores de esta tierra pasaron
+a ella por los años de 2806 de la Creación, 1156 antes del nacimiento
+de Christo S.N.»[123].
+
+ [123] Fr. Gregorio García, lib. IV. párrafo VIII, págs.
+ 263-265.
+
+Los scythas, pueblos situados entre el Don y el Danubio, o sus
+descendientes, pasaron a las Indias Occidentales, si damos crédito
+a algunos escritores. Sostiene el P. Fr. Gregorio García que las
+costumbres de los indios, cotejadas con las de los tártaros y otras
+naciones scythicas, parecen las mismas, y aun las desemejantes, si
+se estudian con detenimiento, se ve que son hijas de las que usaron
+primeramente. El citado historiador refiere que los sacerdotes egipcios
+tenían cierto parecido a los de los tártaros y turcos, añadiendo lo que
+sigue: «Y últimamente, las ceremonias de Christianos, que se hallaron
+desfiguradas entre los Indios, no es difícil las llevasen los Tártaros,
+si, como se ha dicho, predicó en Tartaria Santo Tomás, antes que el
+malvado Mahoma compusiese de retazos del Judaísmo y Nestorianismo, su
+Alcorán; pues se ha de entender que los Tártaros y Scythas pasaron
+antes que infamase el género humano Mahoma; porque si no fuera así,
+se conservara entre los Indios la abominable memoria de su secta, la
+cual ignoraron los indios, aunque en el Río de la Plata hay unos que,
+por dichas causas, tuvieron su nombre, de que hace mención Barco:
+_Mahomas_, _Epuaes_ y _Galchines_, etc.[124]. Es de notar que los
+tártaros e indios sacrificaban hombres para celebrar sus victorias; que
+los scythas e indios se sangraban de las orejas, y tanto los primeros
+como los segundos fueron hechiceros; que los hunos eran inconstantes,
+infieles, vengativos, furiosos y ligeros, igualmente que los indios;
+que los lapones creían en sueños y se caracterizaban por su melancolía,
+lo mismo que los indios; que los tártaros comenzaban el año en febrero
+y contaban por lunas, igualmente que los de Nueva España y otros; que
+los tibarenos y los cinguis, que habitaban lo último de Tartaria, se
+metían en la cama cuando parían sus mujeres, como se cuenta de los
+caribes, de los brasileños y de otros pueblos de las Indias; que la
+medicina entre los scythas y tártaros apenas se diferenciaba de la de
+los indios; que los turcos y tártaros mataban a los malhechores en
+un palo, lo mismo que los indígenas de la Española y de la Florida.
+Prescindiendo de otras semejanzas menos importantes, recordaremos que
+los entierros entre los scythas o entre los mejicanos y peruanos tenían
+mucho parecido, y las sepulturas del Chim de los tártaros y las del
+Inca estaban formadas de la misma manera. Hugo Grocio tiene como cosa
+cierta que ni los hunos, tártaros, turcos, ni otros scythas pudieron
+pasar a las Indias, porque no hay noticia de que tuviesen navíos, ni de
+que navegasen en la antigüedad por el Ponto Euxino, Mar Caspio ni por
+la laguna Meotis. Niega, del mismo modo, que las trazas y costumbres de
+los indios correspondiesen a las de los scythas, hunos y demás naciones
+referidas...[125]. No tienen, pues, el mismo origen. Dado que tuviesen
+algunas semejanzas, dice, nada importa, porque en todas las naciones
+bárbaras e idólatras se manifiestan ciertas cualidades comunes.
+
+ [124] Fr. Gregorio García, lib. IV, párrafo XII, págs. 300 y
+ 301.
+
+ [125] Ibidem, libro IV, párrafo XIII. págs. 303 y 304.
+
+El padre Fr. Gregorio García, tantas veces citado en esta obra, creyó
+resolver cuestión tan complicada, diciendo que los indios que hay en
+las Indias Occidentales y Nuevo Mundo no proceden de la misma nación y
+gente, ni los del Viejo Mundo fueron de una sola vez, ni los primeros
+pobladores caminaron o navegaron por el mismo camino y viaje, ni en un
+mismo tiempo, ni de una misma manera, sino que realmente proceden de
+diversas naciones, viniendo unos por mar y arrojados por las tormentas,
+otros navegando tranquilamente y buscando aquellas tierras de que
+tenían alguna noticia. Unos caminaron por tierra, otros compelidos por
+el hambre o huyendo de enemigos circunvecinos.
+
+Acerca de la procedencia de la gente que llegó al Nuevo Mundo, unos son
+originarios de los cartagineses; otros de las diez tribus israelitas,
+que fueron llevadas cautivas a Nínive; algunos de la gente que pobló o
+mandó poblar Ophir (hijo de Iectan y nieto de Heber) en México y Perú;
+no pocos de los que vivieron en la isla Atlántida, y los habitantes
+de las islas de Barlovento, proceden de España, pasando antes por la
+citada Atlántida. No faltan autores que les consideren originarios de
+los fenicios o de los griegos o de los romanos. Tampoco dejaremos de
+nombrar a los que sostienen, con mayor o menor fundamento, que proceden
+de religiosos budhistas, de chinos, de tártaros o de otros pueblos.
+En una palabra, la raza indígena de América es resultado de la unión
+de todos los elementos étnicos dichos, pudiéndose citar, entre otras
+razones, la diversidad de lenguas, de leyes, de ceremonias, de ritos,
+de costumbres y de trajes, ya de cartagineses, hebreos, atlánticos,
+españoles, fenicios, griegos, romanos, indios, chinos y tártaros.
+
+En aquellos remotos tiempos debió suceder lo que al presente acontece
+en nuestras Indias, donde hay españoles (castellanos, gallegos,
+vizcaínos, catalanes, valencianos, etc.), portugueses, franceses,
+italianos, ingleses y griegos, judíos y moriscos, gitanos y negros;
+todos los cuales, viviendo en unas mismas provincias, naturalmente se
+han de mezclar mediante casamientos, o mediante ilícita conjunción o
+cópula[126].
+
+ [126] Véase _Origen de los indios del Nuevo Mundo_, lib. IV,
+ cap XXV, págs. 314-316.
+
+Merecen atención profunda los estudios que ha hecho el Dr. Pablo
+Patrón. Sostiene con razones de algún peso que los americanos proceden
+de la Mesopotamia y que la lengua súmera tiene raíces que explican
+el origen y significado de muchas voces de los varios idiomas que se
+hablan en las dos Américas.
+
+De una de las obras del insigne alemán barón de Humboldt copiamos
+el siguiente e importante párrafo: «La comunicación entre los dos
+mundos se manifiesta de una manera indudable en las cosmogonías,
+los monumentos, los geroglíficos y las instituciones de los pueblos
+de América y del Asia... Algunos sabios han creído reconocer en
+estos extraños civilizadores de la América a náufragos europeos o
+descendientes de los escandinavos, que después del siglo XI visitaron
+la Groenlandia, Tierra Nova y puede ser que hasta la misma Nueva
+Escocia; pero poco a poco que se reflexione sobre la época de las
+primeras emigraciones toltecas, sobre las instituciones monásticas,
+los símbolos del culto, el Calendario y la forma de los monumentos
+de Cholula, Sogamoso y del Cuzco, se comprenderá que no es del Norte
+de la Europa de donde Quetzalcoatl, Bochica y Manco-Capac han tomado
+sus Códigos y sus leyes. Todo nos hace mirar hacia el Asia Oriental,
+hacia los pueblos que han estado en contacto con los thibetanos, los
+tártaros, schamanitas y los ainos barbudos de las islas de Jesso y de
+Sachalín»[127].
+
+ [127] _Vistas de las cordilleras y de los monumentos indígenas
+ de América_, tomo I.
+
+Con razones más o menos poderosas, no pocos autores escriben que otros
+pueblos, además de los citados, pasaron a las Indias y se establecieron
+en aquel país.
+
+Después de ocuparse D. Juan Facundo Riaño de las semejanzas artísticas
+entre el Nuevo y Viejo Continente, añade lo que a continuación
+copiamos: «Demuestran fácilmente las anteriores observaciones, que
+hubo en algún tiempo comunicación y relaciones entre la América y
+los antiguos pueblos del Mediterráneo y del Oriente; pero se aducen
+argumentos en contra que tienen importancia, hasta el punto de que hay
+alguno que no encuentro manera de rebatir, dado el estado rudimentario
+en que se encuentran todavía esta clase de estudios. Serán, si se
+quiere, cuestiones de menor transcendencia; pero el pro y el contra se
+debe estimar en toda discusión de buena fe; y así entiendo que merece
+consignarse el principal argumento en contrario, que es el siguiente:
+los americanos, a la llegada de los españoles, desconocían el uso
+del hierro, la escritura alfabética, los animales domésticos y los
+cereales; todo lo cual era perfectamente conocido de los pueblos que
+les comunican las formas arquitectónicas que dejo indicadas. ¿Cómo
+se justifica la deficiencia? Ya he significado que no encuentro hoy
+medio de hacerlo, aunque posible será que el día menos pensado se
+aclare la duda; mientras tanto, no pueden perder fuerza ninguna los
+argumentos favorables a la importación de formas monumentales en aquel
+país, porque se prueba con hechos tangibles, y porque el campo de los
+testimonios auténticos se ensancha al compás de los estudios»[128].
+
+ [128] _Discurso pronunciado en el Ateneo de Madrid_ el 26 de
+ mayo de 1891, págs. 14 y 15.
+
+
+
+
+CAPÍTULO III
+
+ RELACIONES ENTRE AMÉRICA Y EUROPA DURANTE LA EDAD MEDIA.--LOS
+ VASCOS ESPAÑOLES Y FRANCESES.--LOS INGLESES O IRLANDESES.--LA
+ ISLANDIA.--ESCRITORES MODERNOS.--LOS SAGAS.--LAS CRÓNICAS.--EL
+ IRLANDÉS GUNNBJORN.--ERICO EL ROJO EN GROENLANDIA.--BIARNE EN
+ GROENLANDIA.--LEIF EN HELLULAND, MARKLAND Y VIRLAND.--THORWALL:
+ SUS EXPEDICIONES; SU MUERTE.--EXPEDICIÓN DE THORSTEIN Y
+ THORFINN.--THORFINNSBUDI.--LUCHA ENTRE GROENLANDESES Y
+ ESQUIMALES.--¿ERAN LAS MISMAS REGIONES LAS VISITADAS POR LEIF Y
+ THORFINN?--GUDRID EN ROMA.--EXPEDICIÓN DE FREYDISA EL 1011.--OTRAS
+ EXPEDICIONES.--AUTENTICIDAD DE LOS SAGAS.--LA RELIGIÓN CATÓLICA
+ EN EL NUEVO MUNDO.--LOS OBISPOS.--LOS DIEZMOS DE LOS COLONOS
+ DE VINLANDIA.--LAS COLONIAS.--INTERRUPCIÓN DE LAS RELACIONES
+ ENTRE NORMANDOS Y AMERICANOS: SUS CAUSAS.--CORRESPONDENCIA
+ DE LUGARES ANTIGUOS CON LOS MODERNOS.--ESTATUA ERIGIDA EN
+ BOSTON A LEIF.--TRABAJOS ARQUEOLÓGICOS.--CASAS DESCUBIERTAS EN
+ CAMBRIDGE.--LEIF Y COLÓN, SEGÚN FASTENRATH.
+
+
+Dáse en nuestros días como cosa cierta la comunicación de América con
+Europa durante los Tiempos Medios. Cuéntase que los vascos españoles
+y franceses, persiguiendo a la ballena en los mares del Norte,
+descubrieron las islas y costas de la América Septentrional. Creen
+Gaffarel y Marmette que la nomenclatura castellana de _Labrador_ y
+_Tierra de labor_, patentiza su hallazgo por vascos españoles, y
+respecto a Terranova, muchos nombres geográficos de dicha isla acusan
+origen éuskaro. _Rognouse_ se asemeja a Orrongne, villa situada cerca
+de San Juan de Luz; _Cabo Raye_, quizás proceda del vocablo arráico;
+_Cabo Bretón_, es el nombre de un pueblo inmediato a Bayona; la
+palabra _Gratz_ (promontorio), se deriva de la voz Grata. _Vlicillo_,
+_ophoportu_, _portuchna_ y otras revelan su origen vascongado. Las
+muchas denominaciones geográficas de procedencia vasca que se conservan
+en Terranova y en la región francesa del Canadá, algunos determinados
+rasgos de sus moradores, la circunstancia, por demás importante, del
+largo tiempo que en los citados países se habló la lengua vascongada,
+y cierta simpatía entre los colonos franceses de aquellas comarcas y
+los españoles, hacen sospechar, con fundamento, si pescadores vascos y
+franceses, allá en tiempos lejanos, visitaron y poblaron alguna parte
+de la América Septentrional[129].
+
+ [129] Véase _Precedentes del descubrimiento de América en
+ la Edad Media_, por D. Manuel María del Valle, Conferencia
+ pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de marzo de 1891.
+ págs. 72-76.
+
+Los ingleses o los irlandeses, ¿poblaron las Indias del Norte?
+Dice Hornio que los ingleses, a causa de las guerras civiles en la
+Inglaterra Occidental, abandonaron el país (por el año 1170, o por el
+1190), y llegaron al Canadá. En otra parte, el mismo Hornio refiere
+que los ingleses, cuando los sajones se apoderaron del territorio en
+que ellos vivían, pasaron a las Indias y las poblaron. También han
+presumido algunos autores que los indios descienden de irlandeses.
+Cotejando las lenguas y costumbres de algunos pueblos del Norte de
+América con las de los ingleses e irlandeses, se ha venido a deducir
+que las diferencias no son muchas ni importantes[130]. Fijándonos
+en los irlandeses, nada tendría de particular que fueran al Nuevo
+Mundo, no sólos, sino después de su estancia más o menos larga en
+Islandia, y formando parte de las expediciones de los irlandeses.
+Las islas británicas, y en particular Irlanda, la verde _Erin_,
+gozaron siempre fama de pueblos aventureros y marítimos. Las costas
+de _Hvitramannaland_, que algunos llaman _Irland-it Mikla_, fueron
+pobladas--según algunos autores--por irlandeses. Dicho lugar está
+colocado al poniente de Irlanda e Islandia, esto es, en dirección de
+América. Rafn, en sus _Antiquitates americanæ_, escribe: _Hanc putant
+esse Hvitramannaland (Terra Hominum alborum) sive Irlandiam Magnam_.
+Al paso que Rafn colocaba a Irland-it-Mikla en la parte meridional
+de los Estados Unidos, tal vez en la Florida, Beauvois declara, sin
+duda alguna con más acierto, que la verdadera posición de dicho país
+se halla mucho más al Norte, ya en la isla de Terranova, ya sobre la
+orilla de San Lorenzo.
+
+ [130] Véase Fr. Gregorio García, _Origen de los indios_, etc.,
+ libro 4.º, párrafo 6.º, págs. 260-262.
+
+Comenzaremos haciendo notar, pues es asunto importante, que, ya
+monjes de la iglesia anglo-latina e hijos de San Patricio de Irlanda,
+ya religiosos de la iglesia cristiana fundada por San Colomba de
+Escocia, llegaron (siglos VII y VIII) a las islas bañadas por el
+Atlántico y conocidas con los nombres de Hébridas[131], Oreadas[132],
+Shetland[133], Feroe[134] e Islandia[135]. Todo esto debe ser cierto,
+por cuanto parece probado que los normandos, antes de colonizar a
+Islandia, vieron allí hombres que llamaban _Papas_, tal vez cristianos,
+los cuales vinieron por el mar de las comarcas de Occidente. Los
+citados normandos, al llegar a Islandia, encontraron libros irlandeses,
+campanas, cruces y otros muchos objetos, pudiendo deducirse que eran
+_vestmannos_, esto es, hombres occidentales[136].
+
+ [131] Archipiélago inglés al Oeste de Escocia.
+
+ [132] Archipiélago inglés al Norte de Escocia.
+
+ [133] Archipiélago inglés al Norte de Escocia.
+
+ [134] Archipiélago dinamarqués al Norte de Escocia.
+
+ [135] Isla dinamarquesa. La antigua Tule, según algunos
+ autores, que se halla a los 13° y 50' de longitud, y 65° 4' de
+ latitud.
+
+ [136] _Antiquitates americanæ_, pág. 202.
+
+[Ilustración: La Islandia de Olaus Magnus (1539)]
+
+Algunos autores, después de estudiar la proximidad de Islandia
+(grande isla dinamarquesa de Europa, en el Océano Glacial Ártico) con
+Groenlandia (vasta comarca insular al Norte de América), han creído
+que en los tiempos cuaternarios se comunicaban el Antiguo y el Nuevo
+Mundo, por la parte de Occidente. Nosotros tenemos como cosa probada,
+que Europa estuvo en relaciones con América durante el siglo X y
+comienzos del XI. Si el doctor D. Diego Andrés Rocha, oidor de la Real
+Audiencia de Lima, escribió, en el año 1681, curioso libro, afirmando
+que entre los nombres indígenas del Perú antiguo y los de varios
+pueblos de Europa, existían muchas y notables semejanzas, en nuestros
+días se han escrito obras de reconocido mérito que tratan de la misma
+materia. A Francia se debe la de Mr. Beauvois, intitulada _Decouvertes
+de Scandinaves en Amérique du X^e au XIII^e siècle_, 1859; la de Mr.
+Gravier, _Decouverte de l'Amérique par les Normands au X^e siècle_,
+1874, y la de Mr. Gaffarel, profesor de la Facultad de Letras de Dijon,
+y cuyo título es _Histoire de la decouverte de l'Amérique, depuis les
+origenes jusq'a la mort de Cristophe Colomb_, 1892. Llaman la atención,
+entre los norteamericanos, Eben Norton Horsford, _Discovery of América
+by Northmen_, 1888, y _The problem of the Northmen_; B. F. de Costa,
+_Decouverte de l'Amérique avant C. Colomb par les hommes du Nord_,
+1869, y _The Icelandic Discoverers of América_, 1888.
+
+En la Edad Media--según unos escritores en el siglo XII y según otros
+en el XIII--se escribieron los Sagas[137], relaciones históricas y a
+veces legendarias de la antigua Escandinavia (hoy Dinamarca, Suecia
+y Noruega), que los poetas y cantores recitaban en las reuniones
+públicas y en el seno de las familias. Recordaremos que en la segunda
+mitad del siglo IX, cuando el terrible Haroldo Haarfager, después
+de vencer en la famosa batalla de Hafursfiord, reunió bajo su cetro
+la Noruega, muchos nobles y distinguidas familias se retiraron a
+Islandia (Isla del hielo), buscando una libertad que no encontraban en
+su desgraciado país. Organizóse en Islandia un gobierno republicano
+dotado de instituciones religiosas y políticas, análogas a las de la
+metrópoli. Respecto a la cultura no huelga decir que la lengua danesa
+alcanzó extraordinario desarrollo, la poesía se cultivó con entusiasmo,
+las letras y las artes llegaron a un verdadero estado de perfección.
+Adoptaron, como era natural, los mismos usos y costumbres que habían
+existido en su antigua patria antes de la tiránica dominación de
+Haroldo.
+
+ [137] El citado escritor Eben Norton Horsford, sostiene, en
+ uno de los apéndices de su libro, que los _Sagas_ fueron
+ redactados entre 1387 y 1395.
+
+Del mismo modo que los normandos visitaron a Islandia,--isla que,
+por su posición geográfica, es más americana que europea,--también,
+en pequeños barquichuelos, recorrieron las costas occidentales y
+meridionales de Europa, no sin decir orgullosos en sus cantos que el
+huracán estaba a su servicio y los arrojaría donde ellos quisiesen
+hacer rumbo.
+
+Con la emigración de Noruega a Islandia aumentó en este último país la
+afición a las tradiciones maravillosas. Los islandeses, recorriendo
+anualmente las costas del Báltico y de Noruega, ora para recoger en su
+antigua patria una herencia, ora por gusto de visitar a sus parientes o
+amigos, renovaban la memoria de sus tradiciones. A su vez, el mercader
+noruego iba a Islandia a vender los productos de su suelo natal y a
+comprar las lanas y el pescado de los mares islandeses. Llegaba en el
+otoño y no se volvía hasta la nueva estación. Durante su estancia era
+acogido en una cabaña (_bar_) islandesa, y allí, durante las largas
+noches de invierno, refería sus viajes y peligros en los mares, y
+también las hazañas de los héroes noruegos. Por su parte, el islandés
+que salía de su patria, después de recorrer dilatados países, regresaba
+a su ahumada choza, donde, rodeado de sus compatriotas, contaba lo
+que había visto y admirado. También, cuando llegaba un barco, acudían
+todos, deseosos de saber noticias de Noruega, o de Dinamarca y Suecia.
+«De modo que las tradiciones de toda la Escandinavia se depositaban
+todos los años, como en un archivo de familia, revistiéndose de
+aquella vaguedad e idealismo que les comunicaba la distancia, y
+conservando, aun con mucha posterioridad, aquel carácter primitivo,
+que se hallaba alterado en el continente por el roce con los pueblos
+alemanes»[138].
+
+ [138] C. Cantú, _Hist. universal_, tomo III, pág. 451.
+
+Dichas tradiciones dieron origen a otros sagas o canciones históricas,
+recogidas por cantores de país en país, ya en la choza del pescador y
+ya en la tienda del guerrero, ora en la casa del magnate y ora en el
+palacio del príncipe. Tales cantores, aunque no gozaron de la fama de
+los bardos[139], se les acogía, sin embargo, cariñosamente en todas
+partes. Los sagas, sencillos en la forma y en el fondo, transmitidos
+de padres a hijos o de vecino a vecino, son--según Torfeo--187. Pueden
+considerarse como el libro de las familias. El islandés, a la luz de la
+lámpara alimentada por la grasa de la ballena, y rodeado de su familia
+y criados, leía los Sagas, acompañando la lectura con explicaciones
+y comentarios. La joven lechera los leía durante el invierno en los
+establos, y cuando asomaba la primavera en las dehesas. Las paredes de
+las casas, las entalladuras en madera o en acero, y los bordados de los
+tapices, reproducían escenas de los _Sagas_[140]. Refiere Marmier, que
+hallándose estudiando en Reykiavit el _Saga_, de Nial, le sorprendió
+la hija de un pescador, la cual le dijo: «Ah, yo conozco ese libro que
+he leído muchas veces cuando era niña», y al punto dió noticia de los
+pasajes más bellos de la obra. Tiene razón Marmier al exclamar: «¿Sería
+posible encontrar una artesana de París que conociese, por ejemplo,
+la crónica de Saint Denis?» Prueba todo esto que los islandeses
+conservaron sus tradiciones y las transmitieron oralmente, hasta que
+las escribieron y emplearon con ellas los caracteres romanos.
+
+ [139] Eran los bardos poetas nacionales de raza céltica.
+ Acompañándose con la lira, celebraban la gloria de los dioses
+ y de los héroes en las fiestas religiosas, como también
+ excitaban los guerreros al combate. Fueron los más famosos
+ Fingal y su hijo Osián.
+
+ [140] El año 1261 Islandia volvió a unirse a Noruega. Entonces
+ conocieron los islandeses la literatura alemana en tiempo del
+ Grande Interregno (1250-1273) y de la primera, época de la
+ Casa de Habsburgo.
+
+Nosotros, después de haber leído los libros modernos que tratan del
+asunto, como también las crónicas de Adam de Bremen (1043-1072), Ari
+Thorgilson (m. 1148), el _Ladnama_ y Nicolás de Thingeyre, somos de
+opinión que los normandos islandeses fueron los primeros europeos que
+visitaron la América.
+
+Por el año 920, el islandés Gunnbjorn descubrió unas islas situadas
+entre Islandia y Groenlandia, las cuales tomaron el nombre de su
+descubridor y que desaparecieron en 1456 a causa de erupciones
+volcánicas. En el mapa de Ruysch (1508), se lee la siguiente leyenda:
+«_Insula hec in anno Domini 1456 fuit totaliter combusta_»[141]. Erico
+el Rojo, desterrado de Islandia por haber cometido un homicidio, se
+lanzó, por el año 985 o 986, a descubrir tierras, siguiendo los pasos
+de Gunnbjorn: logró percibir la costa oriental de Groenlandia en el
+grado 64 de latitud septentrional, continuó su viaje por el Sur,
+dobló el cabo que los antiguos islandeses denominaban Hvarf, y hoy
+llamamos Farewell, viniendo, por último, a fijar su residencia sobre
+la costa occidental, en el _fiord_[142] de Igaliskko, que denominó,
+para perpetuar el nombre de su persona, _Eriksfiord_. Allí comenzó
+la construción de vasto edificio, adosado a una roca, y que llamó
+_Brattahlida_. Volvió Erico el Rojo a Islandia con objeto de estimular
+a sus compatriotas que le siguiesen hacia el país que él denominaba
+_Tierra Verde_, que no otra cosa significa Groenlandia[143]. En el
+mismo año que Erico regresaba a Brattahlida, 35 navíos islandeses
+se dirigían a Groenlandia, llegando a su destino sólo 14, pues los
+restantes se habían perdido a causa de las tempestades y borrascas
+del Océano. Con los islandeses que lograron salvarse fundó Erico una
+colonia, la cual, dos siglos después, contaba con 8.400 individuos, y
+según otros, con 10.000, distribuídos en 280 establecimientos.
+
+ [141] Véase Nordenskiol, _Facsimile-Atlas_, tom. XXXII.
+
+ [142] Fiord, quiere decir sitio o paraje.
+
+ [143] En nuestros tiempos, el marino Davis le dió el nombre de
+ _Tierra de desolación_.
+
+Por el año 986--cuentan los Sagas del Códice Flateyense el intrépido
+joven Biarne, hijo de Heriulf, salió de Noruega en busca de su padre,
+que moraba en Islandia. Cuando al llegar a Islandia recibió la
+noticia de que su padre había marchado con Erik hacia las regiones
+occidentales, sin descargar la nave, emprendió el mismo camino,
+encontrando al poco tiempo una tierra donde se levantaban pequeñas
+colinas y se hallaban bastantes selvas. A las veinticuatro horas de
+navegación divisó una llanura poblada de árboles, pasados tres días
+pudo distinguir una isla cubierta de nieve y grandes masas de hielo, y,
+últimamente, a los cuatro días, tuvo la dicha de llegar a Groenlandia,
+siendo recibido con grandes muestras de cariño por su padre y por Erik.
+
+Regresó Biarne a Noruega, y si damos crédito a modernos escritores,
+especialmente a Yeclercq, las comarcas recorridas por el famoso marino
+debieron ser las de Nantuket, Nueva Escocia y Terranova. Gravier afirma
+que fueron las cuatro comarcas de Nueva Inglaterra, Nueva Escocia,
+Terranova y golfo de Maine; y Geffroy, no sólo declara que llegó a
+las costas de América, sino que descubrió el río San Lorenzo. Parece
+verosímil que el continente encontrado por Biarne y sus compañeros
+fuese, ya las costas del Labrador, ya las de los modernos Estados
+Unidos, y por lo que respecta a la isla, podría corresponder, según
+la autorizada opinión de Gaffarel, a Terranova o a cualquiera de las
+situadas en los Estrechos de Davis y de Hudson. Dedúcese todo esto
+por el probable derrotero del viaje, y también por la posición y
+caracteres de las tierras indicadas[144]. Llegase o no Biarne a las
+costas americanas o del Nuevo Mundo, su nombre figurará siempre entre
+los intrépidos navegantes.
+
+ [144] Véase Valle, ob. cit. págs. 33 y 34.
+
+El nunca bastante alabado Leif Erikson, hijo de Erico el Rojo y
+que vivió en la corte de Olaf u Olaw I de Noruega (996-1000) fué
+el continuador de la obra de Biarne. Cuando la mayor parte de las
+naciones o pueblos de Europa se hallaban sobrecogidos de espanto y
+de terror porque se aproximaba el año 1000, tristísimo año 1000, que
+llevaba consigo el fin o acabamiento del mundo y, por consiguiente,
+la muerte de la humanidad; cuando el rey Olaf, recién convertido al
+cristianismo, hacía difundir su religión por todos sus Estados, el
+marino Leif acometió la empresa desde las regiones más septentrionales
+de Europa, de buscar, surcando el Atlántico, los países que sus
+predecesores Gunnbiorn, Erico el Rojo y Biarne habían descubierto,
+pero no explorado. Leif, en un barco que compró y seguido de 35
+hombres, se lanzó al Océano, y después de grandes trabajos, llegó a
+una región llana, pedregosa, desolada y cubierta en muchas partes por
+montañas de nieve, a las cuales dió el nombre de _Helluland_ (Tierra
+pedregosa) y habiendo encontrado luego inmensas y dilatadas selvas,
+llamó aquella tierra _Markland_ (Tierra de los bosques). A los dos
+días de navegación llegaron los normandos a una isla, separada del
+continente por peligroso estrecho. Descubríanse en la parte continental
+corrientes aguas, saliendo de tranquilo lago. Decididos a permanecer en
+aquellos lugares durante el invierno, levantaron barracas de madera,
+a las que dieron el nombre de _Leifsbudir_ (Casas de Leif). El clima
+era dulce, la tierra se hallaba alfombrada de hierba, y en el río y
+el lago abundaban salmones. Cuando terminaron los modestos trabajos
+de edificación, los inmigrantes se dedicaron a reconocer el país,
+con cuyo objeto salían en grupos, no sin que el jefe les ordenara la
+vuelta al acercarse la noche. Tardó un día más de lo justo uno de los
+expedicionarios, alemán de origen, llamado Tyrker, amigo desde la
+niñez de Leif. Como el citado jefe reprendiese su tardanza, contestó
+Tyrker lo que sigue: «No me fuí tan lejos como suponéis; en cambio os
+traigo algo nuevo, porque he encontrado viñas cargadas de uvas.» Por
+esta razón Leif puso al país el nombre de _Vinland_ (Tierra del vino).
+Llegada la primavera, Leif determinó regresar a su patria, cargando
+la nave de pieles, maderas y uvas. Todos sus compatriotas alababan el
+valor y la fortuna de Leif[145].
+
+ [145] De _La Tribuna_, periódico de Madrid del 24 de Octubre
+ de 1912, copiamos lo siguiente:
+
+ «Un sabio americano, en el «American Museum of Natural
+ History», trae una gran cantidad de datos acerca de una
+ tribu de raza blanca que vive hace siglos en la isla
+ Victoria, separada del resto del mundo. Estos blancos son
+ cerca de 2.000 y los descendientes de una expedición mandada
+ por Leif Erickson. Con motivo de su existencia, se trata
+ ampliamente en dicho artículo de la cuestión precolombiana,
+ y se afirma que América fué descubierta por los noruegos y
+ escandinavos en el siglo X, es decir, cerca de cinco siglos
+ antes que Colón condujese sus naves a aquellas tierras. La
+ ciencia está conforme en que los escandinavos y noruegos la
+ habían descubierto; pero también lo está en que no sabían de
+ qué se trataba, y que estos pensaban, como pensó Colón, que
+ eran las costas de Asia.
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE--MADRID.
+
+LEIF ERIKSON.]
+
+Cuando corría el año de 1002, Thorwald, otro de los hijos de Erico,
+aceptando los consejos de su valeroso hermano Leif, acompañado de 30
+hombres, se lanzó a la mar y llegó a las barracas de Leifsbudir, donde
+pasó el invierno. Durante la primavera se dedicó a recorrer la parte
+meridional de Vislandia, encontrando pequeñas y pintorescas islas,
+siendo la mayor de todas la que a la sazón llamamos _Longisland_.
+Durante el otoño regresaron a Leifsbudir. En el verano siguiente
+Thorwald y algunos de los suyos emprendieron la exploración de las
+costas septentrionales. En la costa y sobre la arena hallaron tres
+canoas de mimbres y en cada una de ellas tres hombres, los cuales
+ocho perecieron a manos de los normandos, logrando sólo escapar uno.
+Irritados los esquimales con semejante crueldad, cayeron sobre Thorwald
+y los suyos, teniendo el jefe de los normandos la desgracia de morir
+de un flechazo, habiendo antes encargado a sus compañeros que le
+enterrasen en aquel sitio y pusiesen dos cruces sobre su tumba; en lo
+futuro el cabo se llamaría _Krossanes_ (Promontorio de las cruces).
+Thorwald fué el primer europeo que murió a manos de los americanos.
+
+Los compañeros de Thorwald, temiendo mayores venganzas de los
+esquimales, y habiendo cumplido las órdenes que les había dado el
+difunto jefe, abandonaron, en el año 1005, aquellos lugares, y,
+cargando el barco de productos del país, volvieron a la patria, donde
+contaron los sucesos que les habían ocurrido, y muy especialmente la
+muerte del valeroso caudillo.
+
+Poco después un hermano de Thorwald, llamado Thorstein, acompañado de
+su mujer, la inteligente Gudrid, y de 25 marinos, organizó la tercera
+expedición, que fué más desgraciada que las anteriores. Contrarios
+vientos les desviaron de su camino, y hasta la entrada del invierno
+no pudieron arribar a Lysufiord, donde los recibió con generosa
+hospitalidad un cierto Svart, en cuya casa cayó enfermo y murió
+Thorstein, siendo sus cenizas trasladadas en el buque por la viuda y
+Svart hasta Eriksfiord: allí tuvieron cristiana sepultura.
+
+Por entonces (1002) llegó a Groenlandia rico noruego, descendiente de
+reyes, que se llamaba Thorfinn o Karlsefn--pues con ambos nombres se le
+conoce--el cual, con beneplácito de Leif, se hospedó en Brattahlida,
+y por cierto, que habiéndose enamorado de Gudrid, contrajo con ella
+matrimonio. Thorfinn hizo armar una flotilla de tres naves, dotadas de
+160 individuos, algunos de ellos mujeres, varios animales domésticos
+y abundantes provisiones. En la primavera del año 1007 partieron de
+Eriksfiord, y, ayudados por favorables vientos, lograron divisar a las
+veinticuatro horas de navegación los picos de Helluland, llegando a
+_Markland_, país de exuberante vegetación; recorrieron en vano varios
+sitios buscando la tumba de Thorwald, pasaron el cabo Kialarnés,
+encontrando luego dilatada extensión de dunas, vastos desiertos y
+estrechas riberas, a cuyas playas llamaron _Jurdustrandir_ (Playas
+maravillosas)[146]. Luego que Thorfinn tuvo la satisfacción de que dos
+de sus compañeros que habían salido a recorrer las costas volviesen con
+grandes racimos de uvas y espigas de trigo silvestre, penetró en una
+bahía grande y en seguida en una isla abundante de plumas y huevos de
+_eiders_ (ánades), que llamó _Straumey_ (Isla de las corrientes). En la
+citada bahía, que denominaron _Staumfiord_ (Bahía de las corrientes),
+fundaron una colonia. Cuando llegó la primavera se dedicaron a cultivar
+los campos, a la pesca y muy especialmente a la construcción de
+barracas que les sirvieran de alojamiento.
+
+ [146] Tal vez dieron dicho nombre por la frecuencia con que
+ allí se observa el fenómeno del espejismo.
+
+[Ilustración: Tipo esquimal (Estrecho de Behring).]
+
+Grave contrariedad fué que les sorprendiese el invierno desprovistos de
+caza y de pesca; pero la dificultad mayor consistió en el disentimiento
+y enemiga entre el marino Thorhall, piloto de una de las embarcaciones,
+y Thorfinn. Cada uno tomó diferente camino. Thorhall, deseando volver
+a su patria, tomó rumbo hacia Europa, arribando a las costas de
+Irlanda, donde--según dicen--murió en esclavitud. Thorfinn continuó sus
+exploraciones, en busca siempre de Leifsbudir, llegando, no sin muchos
+trabajos y estableciéndose enfrente de la colonia de Leif, con cuyo
+objeto levantaron diferentes casas, que por el nombre de su fundador
+recibieron el de _Thorfinnsbudir_.
+
+A los quince días de establecerse en aquel país, apareció la bahía
+cubierta de botes tripulados por esquimales. Dichos esquimales
+bajaron a la costa y luego que contemplaron a los hombres blancos, se
+retiraron. Volvieron en la primavera de 1008 y eran tantos los que
+tripulaban las muchas canoas, que la bahía parecía hallarse cubierta de
+carbón. Groenlandeses y esquimales entablaron relaciones de comercio;
+los primeros dieron a los segundos vistosas telas encarnadas y vasos de
+leche, en cambio de pieles, cestas de mimbre y otras cosas. Pronto--por
+causas que desconocemos--la guerra sucedió a la paz. Ya Thorfinn había
+tenido un hijo de Gudrid y ya los normandos vivían tranquilos en sus
+posesiones de Vinlandia. Entonces, los skrelings, se lanzaron a la
+lucha, y aunque al principio lograron algunas ventajas, fueron al fin
+vencidos y se retiraron de Vinlandia.
+
+Enojosa iba siendo a Thorfinn y los suyos la estancia en Vinlandia.
+El deseo de volver a la patria, las cuestiones surgidas entre los
+mismos normandos y la oposición de los naturales del país, obligaron
+a Thorfinn a dar la vuelta a Groenlandia, no sin que en la travesía
+explorase nuevos países y cogiera dos muchachos al pasar por las costas
+de Markland. Dijeron los jóvenes skrelings, que más allá del sitio en
+que fueron cogidos, había un país habitado por hombres que vestían
+túnicas blancas y acostumbraban llevar pedazos de tela fijos en largas
+varas. Estos pedazos de tela, según algunos críticos, eran estandartes
+o banderas. Se sospecha con algún fundamento que tales noticias debían
+referirse al territorio del _Hvitramannaland_.
+
+En este estado nuestra narración, antes de pasar adelante, preguntamos:
+pero, las regiones visitadas por los ilustres viajeros Leif y Thorfinn,
+¿eran las mismas? Dúdanlo con más o menos razones algunos escritores.
+Recordaremos, a este propósito, que el francés Nicolás Denys,
+lugarteniente por Inglaterra de Nueva Escocia a mediados de la centuria
+XVII, dió exacta noticia de la riqueza forestal del país, añadiendo
+que las uvas eran tan grandes como nueces moscadas y algo ácidas,
+porque crecían silvestres. Opinaba que si se tuviese más cuidado en la
+elaboración del vino, éste sería de mejor calidad o de mayor gusto.
+De la misma manera el trigo nacía espontáneamente en la parte sur de
+Escocia y también era susceptible de mejoramiento.
+
+No tenemos duda en que lo mismo Leif que Thorfinn encontraron uvas en
+aquellas lejanas tierras; pero el trigo silvestre, que el segundo de
+aquellos navegantes halló, no debió ser tal trigo, sino arroz indiano
+(_Tizania aquatica_), producto mencionado por los viajeros que se
+ocupan de las plantas de la tierra de la Nueva Escocia. También puede
+afirmarse que Leif no vió indígenas, y Thorfinn tuvo que luchar con
+los skrelings, que, como antes se dijo, pertenecían al grupo esquimal.
+
+Conviene no olvidar que de las tres naves que en 1007 hizo armar
+Thorffinn, y que salieron de Eriksfiord, pronto quedaron dos: una de
+ellas, bajo el mando de Biarne, hubo de naufragar, logrando salvarse
+pequeña parte de la tripulación en las costas de Irlanda[147]. En la
+otra nave, después de tantos trabajos, Thorffinn y su familia pudieron
+arribar a Groenlandia en el año 1011, trasladándose al poco tiempo a su
+patria, «llevando consigo tan considerable número de objetos, traídos
+de Vinlandia, que, según creencia de aquellos tiempos, jamás apareció
+en las costas escandinavas embarcación mejor provista y cargada»[148].
+
+ [147] Biarne sacrificó su vida por salvar la de sus compañeros.
+
+ [148] Valle, Discurso leído en el Ateneo de Madrid el 11 de
+ Marzo de 1891, págs. 43 y 44.
+
+La noble Gudrid, al contraer matrimonio su hijo Snorre, matrimonio
+que le llenó de alegría, salió de Islandia y se dirigió a Roma, donde
+seguramente hubo de dar noticia de los descubrimientos de los normandos
+en las regiones ultraoceánicas. La corte Pontificia oyó con interés las
+curiosas e importantes narraciones de Gudrid, tal vez para aprovecharse
+de ellas tiempo adelante. Al regresar a Islandia la buena viuda de
+Thorffinn, formó el propósito de consagrar a la religión los últimos
+días de su vida, retirándose con este objeto a un monasterio que su
+hijo Snorre había hecho construir.
+
+En el año de 1011, la célebre Freydisa, hermana de Leif, deseosa de
+riqueza más que de gloria, después de convencer a su débil marido
+Thorvard, organizó una expedición, saliendo de Groenlandia con una nave
+de su propiedad y las de dos ricos islandeses, en busca de las tierras
+que se proponían visitar. Desdichada fué la expedición, como lo fueron
+otras de europeos hacia las playas americanas, llamando la atención
+el silencio que guardan de ellas los _Sagas_ islandeses. Probado se
+halla que un tal Hervador, a mediados del siglo XI, salió de Vinlandia
+para trasladarse a las tierras de Hvitramannaland, «y queriendo--como
+escribe Valle--invernar en ellas, remontó un río, deteniéndose luego
+al pie de espumosas cascadas, que denominó _Hridsoerk_; paraje que,
+según algunos, permite asegurar que los normandos prolongaron sus
+exploraciones bastante al Sur de la América Septentrional, hasta
+descubrir la bahía de Chesapeake, los ríos que allí desembocan y los
+naturales despeñaderos de aguas que se observan en Potomac, por encima
+de Washington»[149].
+
+ [149] Ibidem, pág. 45.
+
+No cabe duda alguna que en el año 1135 tres groenlandeses, apasionados
+de aventuras atrevidas y peligrosas, se internaron en los Estrechos
+que a la sazón llamamos de Davis y de Baffin, llegando a la isla
+_Kingiktorsoak_ o de las Mujeres, en la latitud boreal de 72° 55',
+en cuyo punto grabaron sobre una piedra la noticia de su estancia.
+Refieren los _Sagas_ que por el año 1266 tres sacerdotes de la
+diócesis de Gardar, llamado uno de ellos Halldor, siguiendo la
+misma dirección que los anteriores, fueron sorprendidos por furiosa
+tempestad, consiguiendo arribar a un punto donde el sol, en el 25 de
+julio y día de Santiago, no se ocultaba en el horizonte, permaneciendo
+muy alto durante la noche y muy bajo en las horas correspondientes
+al día. Dichos navegantes, ¿alcanzarían el paralelo 75° 46' un poco
+al Norte del Estrecho de Barrow, como han pensado algunos sabios de
+nuestros días? Halldor y sus compañeros, ¿habrán precedido a Parry,
+Ross, Franklin y demás viajeros de las regiones boreales? Casi a
+los veinte años (1285), dos sacerdotes islandeses, Adalbrando y
+Thorwald Helgason, se embarcaron para Markland, llegando a un país que
+llamaron _Nyja Land_ o _Terranova_, nombre que tiene a la sazón. Tan
+naturales y corrientes debieron ser esta clase de viajes, que habiendo
+recibido Ivar Bardson en 1347 el encargo de visitar y describir los
+establecimientos de los normandos en América, publicó su obra, y como
+cosa corriente y sabida dió noticia de aquellas regiones. Dicha obra,
+de inestimable valor, la publicó, primero Rafn en sus _Antiquitates
+americanæ_[150], y después Major en el año 1873[151]. Por último,
+viene a confirmar con toda claridad lo que decimos el siguiente hecho:
+también en el año 1347 llegó a Islandia una nave, con 18 hombres,
+procedente del país de Markland, no llamando a nadie la atención las
+noticias que dieron del citado país, pues eran harto conocidas y
+sabidas de todos.
+
+ [150] Páginas 302-318.
+
+ [151] Véase Gaffarel, ob. cit.
+
+Creemos que nadie puede poner en duda los viajes de los normandos desde
+últimos del siglo X o comienzos del XI en las regiones septentrionales
+de América. Si algunos escritores, con poco sentido histórico, han
+llegado a decir que los _Sagas_ son monumentos únicamente legendarios
+o poéticos, les contestaremos que la crítica moderna los considera
+documentos de inestimable valor, lo mismo por su fondo, casi siempre
+verdadero, como por su sencillez y claridad.
+
+No deja de tener también no poca fuerza, que sabios como Humboldt,
+Rafn, Magnussen, Kohl, Horsford, Costa, Brown, Schmidt, Loffler,
+Beauvois, Gravier, Gaffarel y otros, hayan declarado la autoridad
+histórica de los Sagas, siguiendo el mismo camino la _Sociedad Real
+de Anticuarios del Norte_, y, últimamente, el Congreso de Copenhague,
+celebrado el 1883.
+
+Acerca de si los establecimientos normandos fueron o no verdaderas
+colonias, nada habremos de decir, como tampoco hace al caso discutir
+sobre el fruto de las citadas expediciones; pero lo cierto es que
+Europa se estuvo comunicando con América durante más de tres siglos.
+
+Como si todos los datos expuestos fueran poco, debe consignarse que
+la Iglesia Romana no olvidó a aquellos lejanos países, sobre los
+cuales extendió la luz del Evangelio. Ora porque la famosa Gudrid
+diese a conocer en la corte pontificia la existencia de los citados
+territorios, ora porque los Papas desearan progresar y difundir la
+Religión cristiana en países que conocían por otros medios, lo cierto
+es que, desde mediados de la centuria XI, los obispos de Noruega e
+Islandia, y poco después el establecido en Gardar, capital de la
+Groenlandia, consideraron las posesiones del Vinland como una parroquia
+alejada de su diócesis, que frecuentemente iban a visitar.
+
+No habremos de pasar en silencio que el obispo Jon (Juan), en el
+año 1059, habiendo ido desde Islandia a los territorios americanos
+a predicar el Evangelio, los infieles le hicieron sufrir cruel
+martirio. Corría el año 1121, cuando el islandés Erico Vpsi, al
+considerar la situación religiosa de Vinlandia, renunció a la silla
+de Gardar, dedicándose por completo a fortalecer a sus nuevos fieles
+en la doctrina de Cristo. Tal vez con este asunto tenga relación la
+demanda que en 1124 hicieron los colonos groenlandeses reunidos en
+Asamblea general para que se hiciese el nombramiento de Obispo de
+Gardar a favor de un cierto Arnaldo[152]. Desconocemos el resultado de
+las predicaciones del Obispo Erico en Vinlandia; tal vez--como dice
+Gaffarel--tengan su origen en las ceremonias religiosas de aquellos
+tiempos ciertas costumbres que persisten en algunos puntos de la
+América del Norte.
+
+ [152] Gobernaron la diócesis de Vinlandia, desde el Obispo
+ Erico Vpsi, en 1121, hasta Vincentius, que la regía en 1537,
+ esto es, cuarenta y cinco años después del descubrimiento
+ de Colón, 29 Obispos. Torfaeus publicó en la Historia
+ Groenlandia, como también Gravier y otros, los nombres y las
+ fechas correspondientes a los citados Prelados.
+
+Del mismo modo, a nadie debe extrañar que la Iglesia procurara
+proporcionarse recursos, lo mismo en las próximas que lejanas diócesis,
+para el mantenimiento de las necesidades del culto y del clero. Es
+cierto que allá por el año 1276, el arzobispo Jon, con la autoridad
+del Santo Padre, delegaba sus funciones en tercera persona, la que
+había de recoger el producto de los diezmos; y el Papa Nicolás III
+(1277-1280), en carta escrita en Roma el 31 de enero de 1279, ratificó
+los plenos poderes conferidos por el Arzobispo al mencionado anónimo
+colector[153]. Pasados tres años, el mandatario llegó a Noruega con
+los diezmos de los colonos de Vinlandia, que consistían, no en metales
+preciosos como hubiera deseado la corte pontificia, sino en pieles,
+dientes de morsa y barbas de ballena. Habiendo el Arzobispo consultado
+al Papa lo que debía hacerse con tales cosas, contestó Martín IV
+(1280-1285) que se enajenasen.
+
+ [153] Dice D. Manuel del Valle que el producto de los diezmos
+ estaba «destinado a la cruzada que entonces se predicó por
+ toda Europa»; pero efeto nos parece poco exacto, pues las
+ cruzadas generales habían pasado hacía bastante tiempo y
+ también las de Luis IX de Francia, apenas se recordaban, sin
+ embargo, de que la última dirigida contra Túnez, al frente
+ de cuya ciudad murió de peste el Santo Rey, se verificó el
+ 1273. También habremos de observar que no fué Nicolás II el
+ que escribió la citada carta, según afirma el Sr. Valle, sino
+ Nicolás III.
+
+Veinticinco años después, los tributos eclesiásticos de Vinlandia
+figuraban en la suma de las collectas y se vendieron en 1315 al
+flamenco Juan de Pré.
+
+Pasamos a estudiar la organización de los normandos en Vinlandia.
+Hallábanse constituídos en _colonias_, según la respetabilísima
+opinión de Humboldt, de Gravier, de Eben Norton Horsford y de E.
+Reclus. Formaban los citados establecimientos normandos una especie
+de república, bajo la protección nominal de los reyes de Noruega; los
+colonos mantenían con la metrópoli, especialmente con Groenlandia
+e Islandia, relaciones frecuentes. Cambiaban las riquezas del país
+(maderas finas, pieles de animales, dientes de morsa y aceite o barbas
+de ballena), por el hierro y las armas que necesitaban; dedicábanse
+también la mayor parte del tiempo--pues era para ellos el medio de vida
+principal--a las ocupaciones de la pesca.
+
+Desde el siglo XIV llegaron a interrumpirse o se interrumpieron del
+todo las relaciones entre los normandos y americanos. Contribuyeron
+a ello, sin duda, además de otras causas, los frecuentes ataques de
+los esquimales, refractarios a la civilización europea, quienes se
+atrevieron a atacar a los normandos en sus mismas fortificaciones.
+Adquirió carácter tan cruel la lucha en el siglo XV, y tantas fueron
+las lamentaciones de los colonos, que Nicolás V hubo de dirigir
+famosa Bula--en el año 1448--a los obispos islandeses para que
+ellos proveyesen a las necesidades de los cristianos perseguidos en
+Groenlandia. Señalan también los historiadores otra causa, y fué la
+peste negra que por entonces, habiendo ya causado numerosas víctimas
+en Asia y en Europa, se extendió por América y despobló a Groenlandia
+e Islandia, no siendo de extrañar que las últimas posesiones dejasen
+de enviar expedicionarios o colonos a Markland y Vinland[154]. Por
+último, no faltaron escritores que sostuvieron haberse interrumpido las
+comunicaciones marítimas entre los países septentrionales de Europa y
+los de América, por la formación de inmensos témpanos de hielo en la
+parte superior del Atlántico.
+
+ [154] No sabemos a qué peste negra se refieren los
+ historiadores y que causó tantas víctimas en el siglo XV.
+ Conocemos la que se desarrolló en el siglo XIV y que dejó
+ desierto el país de Groenlandia y, más adelante, la que
+ comenzó en los Estados de Flandes, penetró en España por
+ Santander e hizo tantas víctimas en el año 1599. No tuvo
+ menos importancia la que ocasionó a mediados del siglo XVII
+ desgracias sin cuento en Nápoles y en casi toda la Italia.
+
+Pero dejando estos asuntos que carecen de valor histórico, diremos
+las dos opiniones principales acerca de lo que es hoy la antigua
+Helluland. Beauvois, Gravier, d'Avezac, Horsford y Gaffarel sostienen
+su correspondencia con la isla de Terranova; pero Humboldt, Loffler
+y Reclus estiman preferible referir el Helluland a la tierra de
+Labrador[155]. Markland fué considerada idéntica a la moderna Acadia,
+que los anglo-sajones pusieron el nombre de Nueva Escocia; participan
+de esta opinión d'Avezac, Rafn, Beauvois, Gravier, Loffler, Gaffarel y
+otros. De la misma manera geógrafos e historiadores asimilaron el suelo
+de Vinlandia a determinadas porciones del de Massachusetts (Estados
+Unidos); pero por lo que respecta a este particular, modernamente
+Loffler ha sostenido que sería más conveniente referirla a la actual
+Virginia. Más o menos acertadas tales correspondencias de lugares, lo
+único que puede afirmarse de cierto es que en la bahía de Massachusetts
+hicieron prolongado asiento Leif, Torwald y Thorffinn. Las casas
+edificadas por Leif debieron estar, según Rafn, en la desembocadura
+del Pocasset-River; pero el escritor contemporáneo Gaffarel las supone
+en el mismo sitio donde hoy se levanta la capital Nueva York. La isla
+descubierta por Torwald debe ser, si aceptamos la opinión de Gravier,
+la que llamamos Long-Island; las playas que se observaron hacia el
+Sur deben ser las de New-Jersey, Dellaware, Maryland y tal vez las de
+Virginia y Carolina. Torwald reconoció dos promontorios: el _Kialarnés_
+y el _Krossanes_ o el de las Cruces; el primero corresponde al Cabo
+Cod, o Nauset de los indios, y el segundo al que lleva hoy, según
+Gaffarel, el nombre de Sable en la extremidad meridional de Nueva
+Escocia, o más bien, como afirma Gravier, el Cabo de Gurnet. Las playas
+maravillosas que encontró Thorffinn en su expedición, deben estar
+colocadas--pues esta es la opinión de Rafn y Gravier--al Sur del citado
+Cabo Cod, si bien afirma Gaffarel que se hallan en las costas de Nueva
+Escocia, donde abundan fenómenos de espejismo, como los que admiraron a
+los antiguos normandos; la bahía circular, famosa por sus corrientes,
+debe ser la de Buzzard; la isla tan abundante de huevos de _liders_,
+también pudiera ser la de Marta's Vineyard; y las casas que bajo la
+dirección de Thorffinn se levantaron enfrente de las de Leif, debieron
+estar en el sitio que los indios llamaron Mount-Haup, cerca de Taunton
+River. Nada, pues, tiene de particular que en Boston, ciudad próxima
+a los parajes citados, se haya erigido, a últimos del siglo XIX, una
+estatua que recuerda la memoria del ilustre Leif. Debe consignarse que
+Eben Norton Horsford, uno de los más decididos propagandistas para que
+se levantase un monumento a Leif, dijo a este propósito que «no por
+ello se amengua en nada la gloria de Colón, que trató de resolver el
+problema de la redondez de la tierra», y añadiendo «que la misma ciudad
+de Boston patrocinará con gusto la idea de levantarle una estatua en
+1892.»
+
+ [155] Afirmase a la sazón que hubo dos Helluland: el mayor o
+ Labrador y el menor o Terranova.
+
+Por lo que se refiere a la antigua _Marklandia_, en el mapa del
+cosmógrafo Martín Waldseemüller, cerca de la _Illaverde_ (Groenlandia,
+según Storm), aparece una isla pequeña casi circular, que supone el
+mismo Storm sea la citada Marklandia. Por tanto, al Sur de Groenlandia
+se halla Hellulandia, después Marklandia y en seguida Vinlandia; las
+dos últimas se hallan separadas por el mar.
+
+No contentos historiadores y críticos con las pruebas aducidas para
+mostrar las relaciones entre noruegos e irlandeses con americanos,
+pretendieron robustecer dicha teoría con demostraciones arqueológicas.
+En el estado de Massachusets, condado de Bristol, a la orilla oriental
+del Taunton-River, se levanta una roca de color rojo de 4 metros
+de base y 1,70 de altura, llamada _Dighton Writing Rock_, en cuya
+superficie se distinguen toscas figuras e inscripciones con caracteres
+misteriosos. Después de interpretaciones varias, los anticuarios
+daneses Rafn y Magnussen, como también Lelewell y Gravier, pretendieron
+descubrir caracteres rúnicos, llegando a sostener que las figuras
+representaban a Thorffinn, a su mujer Gudrid y al niño Snorre, que
+había rasgos de un navío defendiéndose del viento, un escudo blanco y
+marineros luchando con enemigos (skrelings). Gravier llegó a decir que
+los trozos escritos decían lo siguiente: «131 hombres han ocupado este
+país con Thorffinn.» Al paso que Gaffarel opinó que el grabado y los
+caracteres eran indescifrables, Horsford declaró que la crítica rechaza
+dicho testimonio. Lo mismo puede decirse de las ruinas de Newport,
+las cuales indican un edificio en forma de rotonda, hecho con piedras
+de granito, unidas por argamasa, y que consta de diferentes arcos,
+descansando sobre ocho columnas. El edificio de Newport, descubierto en
+Rhode-Island, se ha dicho que era de procedencia normanda, sin tener en
+cuenta que Benito Arnoldo, uno de los primeros colonos que vinieron,
+desde 1638 a 1678, mencionó en su testamento dicho edificio con las
+siguientes palabras: «El molino de piedra _que he construído_.» Por
+último, Horsford cree haber hallado vestigios arqueológicos de los
+noruegos en América (en Cambridge, población de Massachusets), los
+cuales consistían en restos de dos grandes casas con cinco chozas a
+dichas casas unidas; las primeras estaban destinadas al jefe y personas
+de su familia, y las segundas a los criados.
+
+Recordaremos, pues, las siguientes palabras de Mr. Vivien de Saint
+Martin: «Es indudable que desde el siglo XI, cerca de quinientos
+años antes de Colón y de Cabot, los colonos noruegos de Islandia y
+de Groenlandia conocieron algunas partes de las costas del NE. de
+América»[156].
+
+ [156] _Histoire de la Geographie_, pág. 387.
+
+No habremos de terminar este capítulo sin trasladar aquí la opinión de
+Reclus: «Aun en la misma patria de Cristóbal Colón y de Amerigo Vespuci
+no hay quien ponga en duda que fueron los normandos los descubridores
+de la América del Norte»[157].
+
+ [157] _Nueva Geografía Universal_, América Boreal, pág. 9.
+
+Dice que a fines del año 1000 descubrió Leif el _Virland_ o País del
+vino. «Sea lo que fuere--añade--los escandinavos fundaron en tierra
+firme del Nuevo Mundo colonias regulares en un período que, según la
+tradición, abarca de ciento veinte a ciento treinta años. Después de
+haber tomado posesión del país y encendido grandes hogueras, cuyo
+resplandor llevara a lo lejos la noticia de su llegada, marcaron con
+signos los árboles y las rocas, clavaron sus lanzas en los promontorios
+y construyeron cabañas y recintos fortificados. Los _sagas_ hablan
+del nacimiento de niños en aquellas colonias y refieren asimismo
+combates, en los que sucumbieron guerreros. Entre ruinas de antiguas
+construcciones atribuídas a los escandinavos, se han encontrado
+sepulcros. Los piratas normandos, como los invasores de todas las
+naciones de Europa que les sucedieron, asesinaron a los indígenas y
+lo hicieron por el sólo gusto de verter sangre: la obra de exterminio
+comenzó a la llegada de los blancos»[158].
+
+ [158] Ibidem, págs. 12 y 13.
+
+Citaremos, por último, el siguiente párrafo del sabio geógrafo: «En
+vista de los descubrimientos hechos por las gentes del Norte en
+aquellas latitudes, los navegantes de la Europa meridional debieron
+buscar nuevas tierras hacia las regiones templadas y cálidas del otro
+lado del mar. Además, nunca llegó a perderse del todo el recuerdo
+de las primeras expediciones, o mejor, confundíase este recuerdo
+con tradiciones diversas. Lo mismo que los galos y los islandeses,
+los árabes relatan la historia de sus heróicos navegantes, los ocho
+_almagrurim_ o «hermanos errantes» que salieron del puerto de Lisboa
+en el año 1170, jurando no regresar sin haber desembarcado en las
+lejanas islas de Ultramar: otros «hermanos» o compañeros, los frisones,
+que embarcados en Brema, llegaron hasta la Groenlandia; después, a
+fines del siglo XIV, dos venecianos visitaron las mismas tierras,
+por ellos llamadas _Engroneland_, y los detalles que dan, así como
+ciertas indicaciones hechas en sus cuadernos de navegación, dejan pocas
+dudas acerca de la realidad de este viaje. En fin, un polaco, Juan de
+Izkolno, en el año 1476, fué directamente enviado a la Groenlandia
+con el objeto de restablecer las comunicaciones, desde largo tiempo
+interrumpidas»[159].
+
+ [159] _Nueva Geografía Universal_, América Boreal, págs. 13 y
+ 14.
+
+La comunicación entre Escandinavia y las Indias durante la Edad Media,
+y entre España y dichas Indias en los comienzos de la Edad Moderna,
+recuérdanos las siguientes palabras de D. Juan Fastenrath, literato e
+hispanófilo alemán: «Dios ha dado Leif a la raza escandinava; pero dió
+Colón a la raza latina y a la humanidad entera. ¡Apreciemos y admiremos
+a los dos, a Leif y a Colón»[160].
+
+ [160] _El Centenario_, tomo IV, pág. 391.
+
+
+
+
+CAPÍTULO IV
+
+ AMÉRICA MERIDIONAL: TRIBUS DEL OCÉANO ATLÁNTICO Y DEL OCÉANO
+ PACÍFICO.--REGIÓN AMAZÓNICA: SU SITUACIÓN.--LOS TUPÍES Y
+ GUARANÍES.--LOS OMAGUAS, COCAMAS Y CHIRIGUANOS.--LOS TAPUYAS.--LOS
+ PAYAGÜAES, AGACES, SUBAYAES Y OTRAS TRIBUS.--TRIBUS QUE HABITABAN
+ EN EL URUGUAY: CONFEDERACIÓN URUGUAYA: LOS CHARRÚAS.--LOS CHANÁS
+ Y OTRAS TRIBUS. LOS ARAWAK.--LOS CARIBES.--TRIBUS DEL ALTO
+ ORINOCO Y DEL ALTO AMAZONAS.--TRIBUS DE LAS MESETAS DE BOLIVIA:
+ LOS CHIQUITOS.--REGIÓN PAMPEANA: TRIBUS DEL GRAN CHACO Y DE LAS
+ PAMPAS.--LOS ARAUCANOS O MAPUCHES.--TRIBUS PATAGÓNICAS.--LOS
+ CALCHAQUÍES.
+
+
+Daremos comienzo a la reseña histórica de las diferentes tribus que
+poblaron el Nuevo Mundo antes del descubrimiento de Cristóbal Colón,
+no sin decir antes que sólo serán objeto de estudio las que sean más
+interesantes o de ellas tengamos más noticias. Consideraremos primero
+las de la América Meridional, después las de la Central, y, por último,
+las de la Septentrional.
+
+[Ilustración: La primera representación gráfica conocida de los
+Aborígenes americanos (Augsburgo 1497 a 1503)]
+
+Las tribus de la América del Sur--según los autores--pueden dividirse
+en dos grandes grupos: las del _Océano Atlántico_ y las del _Pacífico_.
+El filólogo Brinton distingue en el grupo del Atlántico dos regiones:
+la _amazónica_ y la _pampeana_; y en el grupo del Pacífico otras dos:
+la _colombiana_ y la _peruana_[161].
+
+ [161] Véase Navarro Lamarca, _Historia general de América_,
+ tomo I, pág. 283 y síguientes.
+
+Comprende la región amazónica los territorios regados por el Amazonas,
+el Orinoco y todos sus afluentes, incluyendo los estados de Santa Cruz
+y Beni (Bolivia), casi todos los del Brasil, Venezuela y Guayanas;
+también las grandes y pequeñas Antillas. De entre las familias
+lingüísticas más conocidas de la región amazónica, citaremos la
+_tupí-guaraní_, la _tapuya_, la _arawak_ y la _caribe_.
+
+Los tupíes, guaraníes, carios, etc., que habitaban desde las Guayanas
+al Paraguay y desde las mesetas del Brasil a las costas de Bolivia,
+hablaban una de las lenguas más dulces de América. Dicen unos
+historiadores que los guaraníes eran una especie de los tupíes, y otros
+sostienen, por el contrario, que los tupíes eran una especie de los
+guaraníes; pero todos se hallan conformes en que tupíes y guaraníes
+constituyen una sola familia. Según una leyenda, muy corriente en
+América, el primer hombre, llamado Tapaicuá, nació en el fondo de un
+lago, de donde proviene, según parece, el nombre de Ipacaray, que
+quiere decir _hombre de lago_. Tapaicuá tuvo dos hijos, que fueron
+Tupí y Guaraní, los cuales, acompañados de sus respectivas familias,
+llegaron al Brasil. Otros cronistas sostienen que su primitivo asiento
+estuvo en las Antillas y bajaron de Norte a Mediodía.
+
+Tupíes y guaraníes creían en Dios y en el Diablo (_Tupá_ y _Añang_). No
+tuvieron sacerdotes, sino médicos y hechiceros. Creían en otra vida,
+si bien no admitían la existencia del infierno. Decían que todas las
+almas iban al cielo. La tradición que conservaban respecto al diluvio
+era que por consejo del profeta Tamandaré algunas familias de tupíes
+y guaraníes se refugiaron en elevadas palmeras cargadas de dátiles,
+con cuyo fruto se alimentaron hasta la retirada de las aguas. Tiempo
+adelante, una disputa entre las mujeres de Tupí y Guaraní hizo que
+éstos interviniesen. Decidieron separarse para cortar la cuestión,
+quedando Tupí con sus descendientes en el Brasil, y Guaraní con su
+dilatada familia en el Paraguay. Luego los guaraníes se extendieron por
+extensas regiones, pues se encuentran en el Uruguay, en las provincias
+argentinas de Corrientes y Entrerríos, en el Brasil, en las Guayanas y
+algo en Bolivia.
+
+Tenían los tupíes cabeza cuadrada, rostro lleno y oval, nariz corta
+y achatada, ojos pequeños, barba poca y color desde el rojo hasta el
+amarillo; eran robustos, de manos y pies pequeños. Distinguíanse los
+guaraníes por su color cetrino, cabello lacio, ojos negros, dientes muy
+blancas, buena estatura y facciones finas.
+
+Ni tupíes ni guaraníes reconocieron gobierno alguno. Pacíficos
+por naturaleza, no estaban sujetos a fuertes pasiones. Existía la
+poligamia, en particular entre la gente rica. Educaban a sus hijos
+enseñándoles el manejo del arco y otros rudos ejercicios; obligaban
+a las mujeres, no sólo a ocuparse en los trabajos domésticos, sino
+en los agrícolas. Vivían, generalmente, en rancherías de 50 a 100
+familias, gobernadas por un cacique, autoridad inferior a la asamblea
+de padres de familia. Acostumbraban reunirse al anochecer, y sentados
+en el suelo deliberaban sobre los asuntos de la ranchería. Sólo en
+caso de guerra elegían un caudillo; sus armas eran las flechas y la
+macana. Al dios Tupá no le construían templos. Los sacerdotes, médicos
+y hechiceros curaban las enfermedades, chupando la parte enferma y
+arrojando luego de su boca, según decían, el germen del mal. Escritura,
+geroglíficos, quippus, medios objetivos de transmitir los pensamientos,
+no los conocían. Apenas tenían vagas noticias de cronología. Los
+ranchos o chozas eran de madera y paja; varios ranchos o chozas
+formaban aldeas (_tabas_). Con madera y paja fabricaban sus únicos
+muebles. Por lo que a agricultura respecta, cultivaban bastante bien el
+maíz, la mandioca, el algodón y el tabaco, que fumaban en pipa.
+
+Los _omaguas_ y _cocamas_ trabajaron los metales y enseñaron a
+los europeos el uso del _caout-chout_, del que hacían vestidos,
+zapatos, etc. Las demás tribus de la familia tupí-guaraní, aunque
+completamente bárbaras, se distinguieron por sus excelentes trabajos
+de alfarería. Por lo que atañe a su organización social, el jefe
+militar (_morubixaba_) tenía absoluta autoridad en tiempo de guerra,
+hallándose limitada en época de paz por las disposiciones del Consejo
+(_nheemougaba_). Eran antropófagos y polígamos. Construían fuertes
+canoas y enterraban sus provisiones en _silos hondos_ o _cuevas_.
+Reconocían un poder superior y muchos espíritus activos y malignos.
+Andaban desnudos, siendo aficionados a los adornos, a las músicas, a
+las danzas y muy especialmente a la embriaguez. Los _chiriguanos_ se
+distinguían sobre todos por su fiereza y salvajismo.
+
+Habitaban los _tapuyas_ (_enemigos_) desde los 5° a los 20° de latitud
+sur, y desde el Océano Atlántico al río Xingú. Se les llamaba también
+_Crens_ o _Guerens_ (antiguos), pues se creía que antes de los tupíes
+fueron ellos dueños de la costa del Atlántico. Los _botocudos_,
+tribus de la familia de los tapuyas, acostumbraban a adornar su labio
+inferior con _botoques_ o pedazos de piedra o madera. Los tapuyas y sus
+tribus eran salvajes, andaban desnudos, habitaban en los bosques y no
+practicaron industria alguna. Fueron cazadores habilísimos. De si eran
+o no antropófagos bastará decir que vivos todavía los prisioneros, les
+cortaban pedazos de carne y se la comían. El tipo de los tapuyas estaba
+en los _aymorés_ (hoy botocudos), y tapuyas eran los _potentues_, los
+_guaytacaes_, los _guaramomíes_, los _goaregoares_, los _yecarusues_
+y los _amanipaques_. Constituían los tapuyas una familia especial y
+su lengua era diferente a la de los tupíes. Por cama tenían el suelo
+cubierto con hojas de árboles, por techumbre, el cielo; por armas, el
+arco y la flecha. Atravesaban los ríos, ya a nado, ya a pie, por los
+sitios donde la profundidad era poca.
+
+Refieren algunos escritores que, en la época del descubrimiento,
+dominaban casi toda la costa del Brasil los tupíes o guaraníes, los
+cuales habían vencido a los tapuyas, apoderándose del territorio. Los
+tupíes hablaban una misma lengua, al paso que los tapuyas hablaban
+lenguas diferentes; los primeros eran menos bárbaros que los segundos;
+aquéllos tenían organización social más perfecta que los últimos; ambos
+eran antropófagos, distinguiéndose en que entre los tupíes era sólo
+tratándose de prisioneros de guerra, y entre los tapuyas era general.
+Si los tapuyas, cuando llegaron los tupíes, se dividían en 76 tribus,
+los tupíes, cuando llegaron los portugueses, formaban 16 naciones, las
+cuales conservaban como radical de su nombre el del tronco común, y así
+decían tupi-nambás, tupi-niquinos y tupi-aes.
+
+Muy poco, pues, se sabe de la historia primitiva del Paraguay. No se
+han hallado en aquellas regiones vestigios que revelasen la existencia
+de muy remotas civilizaciones, como se encontraron en México y Perú.
+Son, sin embargo, datos curiosos la gruta del cerro de Santo Tomás en
+Paraguarí, y la gran losa de Yariguaá, sobre la que se ven geroglíficos
+y caracteres grabados a cincel y no descifrados todavía. Además de los
+tupíes y guaraníes, existían a orillas del Paraguay los _payagüaes_ y
+los _agaces_. En la parte Norte del Pilcomayo vivían los _subayaes_,
+y en las fronteras del Brasil otras tribus que todavía no han sido
+clasificadas. De las citadas tribus, unas fueron destruidas por los
+conquistadores españoles, y otras existen aún en estado salvaje[162].
+
+ [162] Véase Pereira, _Geografía e Historia del Paraguay_.
+
+Pasamos a considerar las razas que habitaron en el Uruguay. Cuando
+Juan Díaz de Solís descubrió, en 1512, las costas del Uruguay, se
+encontró con una raza no aborigen, pues antes habían habitado razas
+más atrasadas, cuyos groseros monumentos denunciaban su prioridad.
+Exploraciones verificadas en los territorios de San Luis, departamento
+de Rocha, dieron por resultado el hallazgo de construcciones, cuya
+altura es de 8 a 10 metros y el diámetro de 15 a 25. «La capa
+superficial de los pocos montículos excavados hasta ahora, es de
+tierra dura y compacta, generalmente cubierta de talas, coronillas
+o palmeras, siguiéndose luego el relleno de tierra negra en polvo,
+con interpolaciones de tierra roja quemada, a manera de ladrillos o
+adobes. Entre el relleno y la capa exterior hay una zona, que podrá
+llamarse de esqueletos, de donde se han extraído varios, íntegramente
+conservados: estaban en cuclillas y tenían a su alrededor restos
+de armas y alimentos, como también fragmentos de una cerámica muy
+primitiva. Mientras esto acontecía hacia el Este, algo análogo ha
+revelado en el Oeste una excavación accidental. Sobre la costa del río
+Negro, a veinte cuadras[163] del pueblo de Soriano, se extrajo del
+montículo denominado _Cerrito_, un esqueleto sepultado boca arriba,
+con los brazos en cruz y rodeado de sus armas de combate. El _Cerrito_
+estaba cubierto de una capa de tierra plomiza, luego otra de escamas,
+al parecer de pescado, y entre esta última y el esqueleto extraído,
+existía una tercera de conchas marinas. Al contrario de lo que
+aconteció en _San Luis_, los fósiles del _Cerrito_ se pulverizaron al
+contacto del aire»[164].
+
+ [163] Medida itineraria de 100 metros o de 100 o 150 varas,
+ según los países.
+
+ [164] Francisco Bauzá, _Historia de la dominación española en
+ el Uruguay_, tomo I, páginas 133 y 134.
+
+Es evidente que anterior a la civilización que encontraron los
+conquistadores españoles, hubo otra u otras. Acerca de donde procedían
+los primitivos habitantes, es asunto no resuelto todavía. Lo que parece
+hallarse fuera de duda, pues en ello están conformes los cronistas,
+es que las tribus asentadas en el territorio uruguayo formaban una
+confederación que se extendía desde las riberas del Atlántico hasta
+donde se reunen los ríos Uruguay y Panamá, derramándose por las costas
+de ambos ríos. No encontraron los españoles un gobierno central, sino
+tribus con sus jefes respectivos que se unían en tiempo de guerra,
+separándose en época de paz. Dichas tribus eran felices y dóciles,
+siempre que no se quisiera sujetarlas por las amenazas o por la
+violencia. Del mismo modo que se dió el nombre de Confederación del
+Río de la Plata a todos los países bañados por el mencionado río,
+así del nombre del río Uruguay se llamó aquella tierra Uruguay.
+Trasladábanse las tribus de un punto a otro buscando alimento que les
+proporcionaba la caza o los árboles frutales. Hablaban un idioma cuya
+matriz era el guaraní mezclado con voces extrañas; pero un guaraní
+bastante rudo. Prescindían de locuciones poéticas que otros empleaban
+en cantares y fiestas, a las cuales ellos nunca se entregaban. Las
+armas que usaban eran arrojadizas (dardo y flecha) y de esgrima (chuzo
+y maza). La cerámica era pobre. Los colores más usados eran el rojo,
+el azul y el amarillo. La casa la constituían cuatro estacas y la
+techumbre cueros curtidos. Obtenían el fuego frotando dos maderos.
+El hombre andaba generalmente desnudo, y la mujer se cubría desde la
+cintura a las rodillas. No adoraban ídolos ni ofrecían sacrificios
+humanos. Fabricaban manteca con la grasa del pescado, y hacían licores
+fermentando con agua la miel de las abejas silvestres. El gobierno se
+remontaba al sistema patriarcal. Los jefes de las familias constituían
+la asamblea de la tribu.
+
+La tierra era fértil, las aguas abundantes y el arbolado escaso,
+pues sólo se encontraban algunas especies de frutales, tintóreas y
+maderables. No se conocían caballos, ni vacas, ni otra clase de
+ganado. La caza estaba reducida al avestrúz, al venado y al apereá,
+como también a la perdiz, al pavo del monte, a la nutria, al carpincho,
+al zorro, al lagarto y a la mulita. Había carniceros, como el tigre y
+el puma, y reptiles venenosos, como varias clases de víboras. Los ríos
+y arroyos tenían abundancia de peces y de moluscos.
+
+La tribu más importante que habitó el país fué la _charrúa_, cuyo
+asiento principal estaba en el litoral que bañan el Océano, el Plata
+y el Uruguay, extendiéndose de allí hacia el interior del país. Eran
+los charrúas altos, bien conformados los cuerpos, cabello negro, color
+moreno tirando a rojo, negros y brillantes los ojos, blancos y fuertes
+los dientes. De voz débil y parcos en palabras, sólo daban grandes
+voces cuando entraban en batalla. Tenían vista y oído excelentes.
+Sufrían el hambre y la sed; eran ágiles, astutos y emprendedores.
+Gustábanles los lances caballerescos. Guerrear y cazar, a esto se
+hallaba reducida la vida del charrúa. Era feliz en esa vida libre,
+independiente, sin relaciones y sin oposición alguna. Habitaban bajo
+toldos, los que mudaban a las costas en invierno, a los montes y
+frescos valles en verano. No cultivaban la tierra, ni labraban el
+barro, ni tejían, ni hilaban. Tampoco navegaban. Eran tan graves y
+taciturnos que no conocían el baile, ni el canto, ni ninguna clase de
+juegos. Ni en la guerra tenían jefes, ni en la paz obedecían a gobierno
+alguno. La condición de las mujeres era la misma en todos los pueblos
+bárbaros. Criaban los hijos, cuidaban al marido, guisaban, armaban
+y desarmaban los toldos, servían de bestias de carga. Los charrúas
+tal vez no profesaban religión determinada, aunque es indudable que
+no conocían ni ídolos ni templos. Creían en la vida futura, según
+ciertos ritos que observaban en los entierros. Enterraban a los
+muertos con sus armas y con los objetos que más usaban en su vida. No
+fueron antropófagos, antes por el contrario, se distinguían por su
+hospitalidad. Si algunos escritores dicen que existió la antropofagia,
+no están en lo cierto.
+
+Los hombres traían el cabello atado y las mujeres suelto,
+distinguiéndose también los primeros en que llevaban el labio inferior
+atravesado de parte a parte. En señal de duelo las esposas, hijas o
+hermanas del difunto se cortaban una articulación de algunos de los
+dedos; empleaban, además, ayunos y mortificaciones. La poligamia era
+permitida, aunque no tan extendida como en otros pueblos, y por lo
+que respecta a los divorcios eran raros si los matrimonios tenían
+hijos. Castigaban el adulterio descargando algunas bofetadas sobre los
+cómplices.
+
+Aunque no tan extendido en el país como en la tribu de los charrúas,
+no carecía de prestigio la de los _chanás_, que residía en las
+islas del _Vizcaíno_, sobre el río _Hum_ (negro); gozaban de menos
+consideración la de los _yaros_, hacia San Salvador, sobre las orillas
+del Uruguay, la de los _bohanes_ y la de los _chayos_. La tribu
+_guenoa_, que no sabemos si era la misma de los charrúas, apareció
+la última en el territorio uruguayo. Bien será hacer presente que
+los indígenas brasileños, cuyo idioma era también el _guaraní_, se
+distinguían por su fiereza, hipocresía, falsedad, y lo que era peor,
+por su afición a comer carne humana. Puede del mismo modo afirmarse
+que el indígena del Uruguay, cuando los españoles llegaron al país,
+estaba en la época que la geología denomina _neolítica_ o _de la piedra
+pulimentada_. «Todos los datos concurren, escribe Bauzá, a confirmar
+esta aseveración; las armas de que se servían, los utensilios con que
+las trabajaban, los talleres donde esos trabajos se llevaban a cabo,
+son indicios seguros de que habían entrado ya al segundo período de
+la Edad de piedra, en la cual los rudimentos de una industria menos
+grosera, comenzó a abrir horizontes más vastos al espíritu humano.
+Sin embargo, sea por el aumento de las necesidades, sea por el hecho
+fatal de que la civilización se cimenta con sangre, la época en que
+entraban los indígenas era la verdadera época de la guerra universal.
+Así la han designado con mucha propiedad algunos maestros de la ciencia
+geológica»[165].
+
+ [165] Ob. cit., tomo I, págs. 185 y 186.
+
+Los _arawak_ o _maipures_ que ocupaban el alto Paraguay y las mesetas
+de Bolivia, llegando hasta las grandes y pequeñas Antillas y también
+las Lucayas o de Bahama, fueron--según opinan algunos cronistas--los
+primeros aborígenes americanos conocidos por los españoles. Las
+palabras indias que oyeron Colón y sus compañeros en Haití, Cuba,
+etcétera, pertenecían a la familia lingüística de los arawak. Eran
+más cultos los arawak que los tupíes y tapuyas; sabían labrar el
+oro, tallaban ídolos y construían canoas; hacían finos paños de
+algodón y pulimentaban sus armas de piedra; cultivaban el maíz, la
+mandioca y el tabaco. Algunas tribus habitaban en casas de regular
+construcción, provistas de hamacas, esteras y objetos de alfarería;
+tenían ritos religiosos definidos y destinaban para cementerio sitio
+determinado. Las tribus _antis_ o _campas_ (ríos Ucayali, Pachitea,
+etc.) domesticaban monos, cotorras y otros animales, y los _guanas_
+(alto Paraguay) eran inteligentes y pacíficos; había otras tribus menos
+importantes.
+
+Por último, los _caribes_ o _karinas_, tal vez de la familia
+tupi-guaraní, pasaron desde las Guayanas a las Antillas y Lucayas,
+siendo de notar que en la época del descubrimiento de Colón se
+hablaban los dialectos de aquellas gentes en las citadas islas y
+en el continente, desde la boca del río Esequibo hasta el golfo de
+Maracaibo. Tenían los caribes alguna cultura, pues supieron tejer
+hamacas de algodón o pita, fabricaron objetos de alfarería, cultivaron
+la tierra e hicieron grandes y marineras canoas. Respetaban a sus magos
+(_piayes_) y _fetiches_. Alimentábanse de la caza; también del pescado,
+de los plátanos y del cazabe. Acostumbraban a pintarse el cuerpo y se
+horadaban las orejas y ternillas de la nariz. Distinguían los meses por
+las lunas, y eran muy aficionados a la música y al canto.
+
+[Ilustración: Caribe (Guayanas).]
+
+Los caribes sólo consideraban hombres a los de su raza, y creían que
+todos los demás debían ser reducidos a la servidumbre. Decían con
+arrogancia: sólo nosotros somos gente (_Ana cariná rote_) y todas las
+demás gentes son nuestros esclavos (_Amucon papororo itoto nantó_).
+En cambio, los demás pueblos odiaban a los caribes. «Allá en lejanos
+tiempos--tales son las palabras de los salivas--infestaba las regiones
+del Orinoco horrible serpiente que todo lo destruía: hombres y cosas.
+Bajó del cielo para matarla el hijo de Puru, y muerta la dejó sobre la
+tierra. Grande fué el regocijo de todos los pueblos, regocijo que se
+convirtió pronto en duelo. Pudrióse la serpiente, y de cada gusano que
+en ella se formó salieron una hembra y un varón caribes.» Los achaguas
+afirmaban que los caribes eran hijos de los tigres, y les llamaban por
+esta razón _chavinavies_. Lo mismo después que antes de la conquista,
+los caribes mostraron siempre feroces instintos. A la crueldad,
+añadían la doblez y la perfidia. «Sentían las mujeres todas--escribe
+Pi y Margall--que se les cayeran los pechos, y para evitarlo eran con
+harta frecuencia madres sin entrañas. De ahí que provocaran, como las
+de otros tantos pueblos, el aborto y sepultaran recién nacidos a sus
+propios hijos, sobre todo si eran gemelos. Livianas, querían y buscaban
+el placer: vanidosas, temían los efectos que produce, y almas sin
+moralidad, ahogaban los más dulces sentimientos de la naturaleza»[166].
+Acerca de las bronchas de oro usadas por las hijas de los caciques para
+levantar sus pechos, escribe Gonzalo Fernández de Oviedo, capítulo X
+del sumario de la _Natural Historia de las Indias_ lo siguiente: «Las
+mujeres principales a quienes se va cayendo las tetas, las levantan con
+una barra de oro, de palmo y medio de luengo, y bien labrada. Pesan
+algunas (las barras) más de doscientos castellanos. Están horadadas
+en los cabos y por allí atados sendos cordones de algodón. El un cabo
+va sobre el hombro y el otro debajo del sobaco, donde lo añudan en
+ambas partes.» Por su parte los caciques solían viajar tendidos en
+hamacas que llevaban en hombros los esclavos o criados. La mujer,
+como inferior al hombre, según ellos, cuidaba del hogar, labraba los
+campos y recogía las cosechas. Iba a la guerra para rematar a los
+enemigos. En suma, los caribes eran valerosos, intrépidos, navegantes,
+invasores, vengativos, crueles, amigos de su libertad y antropófagos.
+Supone Washington Irving que no eran tan antropófagos como se les creía
+y Humboldt dice que fueron quizá los menos antropófagos del Nuevo
+Continente.
+
+ [166] _Hist. general de América_, tomo y volumen I. pág. 697.
+
+Entre las tribus del Alto Orinoco y del Alto Amazonas citaremos
+los _guahibos_ (de Casanare), los _otomacos_ (del río Meta) y los
+_cashibos_ (del Aguaitía). Eran nómadas los _guahibos_; andaban de
+una parte a otra, no parando en parte alguna más de dos noches. Aquí
+cazaban, allí pescaban, en tanto que sus mujeres cavaban la tierra y
+desenterraban raíces que les servían de alimento. Lo mismo cazaban y
+devoraban a los tigres que a los venados. La guerra era para ellos la
+ocupación principal. Los _otomacos_ era tribu numerosa y de no poca
+importancia. Antes de rayar el alba conmovían el aire con tristes
+alaridos. Se bañaban en seguida en el río o en el arroyo más próximo.
+A la salida del Sol acudían a las puertas de su respectivo jefe, el
+cual, según la época, les mandaba cazar jabalíes, coger tortugas o
+pescar en canoa, como también desbrozar los campos o sembrarlos o segar
+la cosecha. Como no todos los otomacos habían de estar diariamente
+sujetos al trabajo, los ociosos iban al trinquete a jugar a la pelota.
+Tanto los jugadores como los espectadores se dividían en dos bandos.
+La destreza de los primeros era grande. También las mujeres tomaban
+parte en el mencionado juego[167]. Sólo hacían una comida y ésta al
+ponerse el sol; algunos se permitían durante las veinticuatro horas
+comer algunas frutas y también algún puñado de arcilla, que digerían,
+según algunos autores, gracias a la mucha grasa de tortuga o caimán que
+tomaban, ya sola, ya con maíz y yuca. Después de la comida comenzaba
+el baile, que duraba hasta media noche. Los varones, cogidos de las
+manos, formaban un corro; otro las mujeres alrededor de los hombres;
+y un tercero de los pequeños alrededor de las mujeres. El maestro o
+director de la fiesta daba el tono, comenzando a la vez el canto y la
+danza. Apenas dormían. Los vigorosos otomacos rechazaron siempre a los
+caribes, con los cuales pelearon a menudo cuerpo a cuerpo. «Cuenta--se
+decían a sí mismos--que si no eres valiente, comerte han los caribes.»
+Eran monógamos. De ordinario, los mancebos se casaban con las viudas y
+los viudos con las doncellas. Entregábanse a la embriaguez, como las
+demás tribus bárbaras. Hicieron notables adelantos en la agricultura
+y en la pesca. Ya se ha dicho que eran alfareros, añadiendo ahora que
+sólo tenían esta industria y la fabricación de armas. Existía el
+comercio, pues cambiaban sus artefactos con los de los pueblos vecinos.
+Respecto a los _cashibos_, menos conocidos que los otomacos y guahibos,
+tenemos pocas noticias. Sin embargo, puede afirmarse que eran más
+bárbaros que los anteriores.
+
+ [167] De este asunto nos ocuparemos con más extensión en el
+ capítulo XV.
+
+Pasando a estudiar las tribus de las mesetas de Bolivia, se presentan
+a nuestra consideración y estudio los _chiquitos_, incluyendo en ellos
+sus afines. El territorio donde habitaban estas tribus confinaba al
+Norte con las tierras de Matto Grosso y las orillas del Iténes, al
+Este por el Paraguay, al Sur por el Gran Chaco y al Oeste por las
+orillas del Río Grande y las del Parapiti. «El gobierno y subdelegación
+de chiquitos ocupa un espacioso terreno de doscientas leguas de
+largo Norte Sur a la parte oriental de la provincia de Santa Cruz,
+limitándose por el Oriente con el río Paraguay que lo divide de la
+provincia de este nombre, y al Oeste por el Guapay o Grande que le
+separa del de Santa Cruz. Los pueblos que ocupan este extenso país se
+llaman de chiquitos, porque cuando la primera vez se llegaron a él los
+españoles observaron que las puertas de las chozas de los indios eran
+muy bajas, y no viendo a los naturales que se habían huído y escondido
+en los bosques, los creyeron de reducida estatura y le dieron el
+predicho nombre que conservan hasta el día...»[168]. A la llegada de
+los españoles, ya no eran nómadas los chiquitos. Vivían a la sombra
+del bosque o en la falda de la sierra donde habitaron sus antepasados.
+Eran poco aficionados a la guerra; pero, si la hacían, se portaban
+valerosamente. Por naturaleza eran dóciles, joviales, amigos de fiestas
+y banquetes. Nada encontraban tan grato como beber su vino de maíz
+con varios convidados. A sus huéspedes guardaban las atenciones más
+delicadas. No eran rencorosos ni vengativos. Dicen algunos cronistas
+que los chiquitos no profesaban religión alguna; creían, sin embargo,
+en la otra vida. Cada tribu reconocía un caudillo, elegido generalmente
+por los ancianos. Gustaban varones y hembras de las galas, adornándose
+con esmeraldas y rubíes el cuello y piernas, con plumas la cabeza y la
+cintura. Aborrecían a las hechiceras y creían en los sortilegios. Del
+canto del ave, del aullido de la fiera, del ruido del viento, de la
+espuma de los torrentes, etc., inferían los sucesos futuros. No creían
+en Dios, aunque es posible que creyesen en el Diablo. Sólo tenían una
+mujer, exceptuando los caciques que reunían hasta tres: tener más de
+tres, era cosa rara. No descuidaban la agricultura y cuando recogían la
+cosecha del maíz, marchaban a los bosques donde pasaban meses enteros
+dedicados a la caza. Asegura D'Orbigny que la lengua de los chiquitos
+era de las más perfectas y ricas de América. También en la provincia
+boliviana de chiquitos vivían los _etilinas_.
+
+ [168] _Arch. de la Direc. de Navegación y pesca marítima,
+ Perú, Chile y Buenos Aires_, tomo V, b 4.ª
+
+Pasamos a estudiar la región _pampeana_, cuyos límites son al Este el
+Océano Atlántico y al Oeste la cordillera de los Andes. Comprende los
+territorios del _Gran Chaco_, las Pampas, desde el río Salado al río
+Negro, los desiertos de Patagonia y las soledades antárticas[169].
+
+ [169] Del Gran Chaco nos ocuparemos detenidamente en el tomo
+ III.
+
+Dáse el nombre de _Gran Chaco_, a la región que se extiende del río
+Salado hacia el Norte, hasta los 18°, próximamente, de latitud Sur;
+confina al Este con los ríos Paraguay y Panamá, y al Oeste por la
+cordillera de los Andes. El Gran Chaco es un país de grandes llanuras y
+espesos bosques, regado por tres grandes ríos (el Pilcomayo, el Salado
+y el Vermejo), que lo dividen de Noroeste a Suroeste, en tres fajas
+casi paralelas (Chaco Boreal, Central y Austral). Lo dulce de su clima,
+la fertilidad de su suelo, la abundancia de caza de sus selvas y la
+sabrosa pesca de sus ríos y lagos, hicieron agradable la vida de las
+numerosas tribus indígenas que lo poblaron. Los _matacos_, situados
+en las riberas del Vermejo, eran algo flojos, salvajes y refractarios
+a toda civilización. Hoy, reducidos a corto número, prefieren la vida
+nómada a la sedentaria. Los _lules_, que habitaban en las márgenes del
+Salado y el Tabiriri, se encerraron en sus bosques cuando llegaron los
+misioneros. A la numerosa familia de los _guaycurus_, pertenecían,
+entre otras tribus, los _abipones_, los _tobas_, los _vilelas_ y
+los _querandíes_. Prescindiendo de los _payaguás_ (río Paraguay),
+tribus marineras, los indígenas del Chaco fueron excelentes ginetes.
+Habiéndose propagado seguidamente el caballo en América, ellos,
+caballeros en briosos corceles y armados con sus lanzas, se defendieron
+un día y otro día del europeo. No salieron del estado de salvajes los
+indios del _Gran Chaco_. Eran fetichistas y obedecían ciegamente a sus
+magos y hechiceros.
+
+Hacia los 35° de latitud y al Sur del Gran Chaco, comienza la región
+llamada de las _pampas_. Encantan aquellas llanuras tan extensas,
+aquella riqueza de pastos y aquellos sitios tan pintorescos. Sólo la
+familia lingüística _auca_ o _aucaniana_ encontramos en las pampas. A
+dicha familia pertenecían los _pampas_, propiamente tales (_guarpes_,
+_moluches_, etcétera) de la República Argentina, y también los
+_araucanos_ o _mapuches_ del Sur de Chile. Refractarios los pampas a
+toda cultura, ladrones y borrachos, servíales el caballo ya para ir
+de una parte a otra, ya como elemento de guerra. Prestaban obediencia
+a sus caciques, a sus hechiceros y brujos; de todas las tribus de
+los pampas únicamente los _moluches_ o manzaneros (río Limay, etc.),
+fueron sedentarios y agricultores. Conservaron su independencia y
+ferocidad los pampas hasta últimos del siglo XIX. «Las últimas huestes
+salvajes..., acosadas en sus propios aduares..., hanse visto obligadas
+a clavar en tierra la tradicional lanza y presentarse sumisos al
+gobierno», decía el General Winter (9 Febrero 1885), al comunicar al
+gobierno argentino la sumisión del famoso cacique Saihueque.
+
+Los _indomables araucanos_, como los llamó Ercilla, ocupaban en la
+centuria XVI la comarca llamada al presente _Araucania_ (Chile),
+situada entre los Andes y el Océano. «Los araucanos del Norte de
+Maule--escribe Reclus--se llamaban _picun-chen_; los del Centro eran
+los _pehuenche_ o gente de la tierra de los _pehuen_, es decir, de
+las araucarias, aventajados a los demás en número, y antepasados de
+los araucanos de hoy; los _huilli-che_ moraban al Sur, ocupando el
+resto de la parte continental de Chile; los _puel-che_ (de allende
+las montañas). También en Chile había araucanos, a los que llamaban
+_cunchos_ y _payos_, nombre que sus descendientes, después de
+mezclada la raza con la de los españoles, han cambiado por el de
+_chilotas_»[170]. Otras tribus situadas en el citado territorio de la
+República no tuvieron la importancia de la de los araucanos. «El tipo
+araucano, dice un escritor moderno, es el siguiente: estatura mediana y
+miembros bien proporcionados; cabeza abultada; cara redonda con frente
+estrecha y ojos pequeños, comúnmente negros; nariz corta y achatada;
+boca grande con labios gruesos y dientes blancos; barba rala y escasa;
+pómulos pronunciados y orejas regulares; y completando el conjunto, un
+aire grave, sombrío y a veces desconfiado; pero que impone respeto. Su
+color ha variado del mulato al blanco; pero ordinariamente es cobrizo».
+Suave, armoniosa y flexible la lengua araucana, se habla al presente
+por cerca de 100.000 individuos de raza indígena pura, que habitan en
+Arauco. Adquirieron los _mapuches_ o araucanos fama inmortal por sus
+luchas con los conquistadores incásicos (Huayna Capac, Tupac-Yupanqui,
+etc.), y después por sus épicas hazañas con los españoles. Vivían los
+mapuches cerca de la orilla de los ríos y arroyos, en chozas (_rucas_)
+de madera o paja, formando aldeas (_lov_). Cultivaban las mujeres la
+tierra, y de ella cogían, entre otras cosas, maíz y patatas, fabricaban
+ollas, hacían cestos y tejían mantas, en tanto que sus maridos, hijos y
+hermanos cazaban, pescaban o se preparaban para la guerra. Lo mismo en
+la paz que en la guerra tenían los araucanos sus jefes, cuya autoridad
+estaba limitada por el Consejo. Además, eran consultados con harta
+frecuencia los brujos y los curanderos. Creían un deber religioso
+sacrificar hombres y animales a los manes u a otros espíritus. Tenían
+mucha afición a toda clase de fiestas y de juegos, como también se
+hallaban dominados por la embriaguez y otros repugnantes vicios.
+
+ [170] Nueva Geografía Universal, tomo III. _América del Sur_,
+ págs. 688 y 689.
+
+En lo militar habían hecho sus mayores adelantos. Maravilla lo bien
+que escogían el sitio para sus combates, la facilidad con que abrían
+fosos, levantaban muros y trincheras. Estaban sujetos a rigurosa
+disciplina y rivalizaban en bravura porque sólo a fuerza de valor se
+ganaban los altos puestos. Marchaban al son de atabales y trompetas,
+llevando delante exploradores y detrás sus mujeres e hijos. Aunque los
+araucanos hacían la guerra con crueldad, no sacrificaban al prisionero,
+contentándose sólo con reducirlo a cautiverio y canjeándole después.
+Desde niños se acostumbraban a la vida de los campamentos, teniendo
+a gala arrostrar las privaciones y las fatigas. Luchaban por ser los
+primeros en llegar a la cima de escarpado monte o en bajar hasta el
+fondo de pedregoso valle. Procuraban, pues, no sólo ser sufridos, sino
+ágiles. A la guerra iban al son de atabales y trompetas; llevaban
+banderas en las que se veía una estrella.
+
+En religión, Ercilla supone que eran ateos; lo cierto es que no
+rendían a Dios culto alguno. No se encontraron en el país ni templos
+ni ídolos; jamás se les vió hacer sacrificios al Creador del Universo.
+Representaban al diablo, a quien daban diversas formas y nombres:
+llamaban _Pillan_ al autor del rayo; _Epuhamun_, al espíritu del mal
+que consultaban antes de dar una batalla; _Huecuvu_ estaba considerado
+como la causa de las enfermedades y la muerte, e _Ivunche_ era un
+oráculo, por cuya boca hablaba el mismo diablo. Aun para el diablo
+las ofrendas eran pocas y sin importancia. Creían en la inmortalidad
+del alma y hablaban de un diluvio universal. Estaban atrasadísimos
+en las ciencias, letras, artes e industria. Orgullosos, consideraban
+inferiores a los demás hombres; ni aun reconocieron superioridad en los
+europeos, a los cuales combatieron hasta conseguir su independencia.
+
+En las costas patagónicas del Océano Pacífico vivían las tribus de
+los _chonos_ o _concones_, enemigos mortales de sus vecinos los
+_huiliches_, y en las inmediaciones del Estrecho de Magallanes
+estaban los _patagones_, _chonek_ o _inaken_ (hombres) célebres por
+su alta estatura (1,73 metros a 1,83). Se alimentaban principalmente
+de mariscos y de la grasa que sacaban de los lobos marinos y de las
+toninas. Fabricaban canoas. Andaban desnudos o cubiertos con pieles no
+curtidas. Respetaban a sus magos. Tenían una lengua áspera. Preferían
+perder la vida a vivir en la servidumbre. En esto se parecían a los
+araucanos, de quienes sólo les separaban los Andes. Como todos los
+pueblos salvajes, tenían verdadera pasión por la guerra. Más crueles
+que los araucanos, no dejaban con vida a sus prisioneros. Cuando no se
+ocupaban de la guerra se dedicaban a la caza. Llama la atención que
+si bien el patagón poseía dilatadas costas, no sabía construir ni una
+canoa ni una balsa.
+
+Haremos del mismo modo notar que el patagón era poco dado a la
+embriaguez, hecho verdaderamente singular, pues apenas había pueblo
+bárbaro que no hubiese encontrado en el fruto o en las raíces de algún
+árbol medio de procurarse bebidas más o menos alcohólicas.
+
+Creían los patagones en una divinidad, origen a la vez del bien y del
+mal. No rendían a esa divinidad culto alguno. Como los araucanos,
+carecían de templos y de ídolos. Eran supersticiosos y sacaban agüeros
+del ave que cruzaba el espacio, del agua que corría, del viento que
+soplaba y del humo que salía por el techo de su toldo. Por lo que
+atañe a su cultura, los patagones se hallaban más atrasados que los
+araucanos. Todas las tribus que habitaban en las inhospitalarias costas
+de la Tierra del Fuego tenían los mismos caracteres y costumbres que
+los patagones.
+
+Terminaremos este capítulo dando a conocer la civilización _calchaqui_,
+anterior a la incásica y propia de la Argentina. Vivían los calchaquíes
+en los territorios actuales de Catamarca, Tucumán y Salta. Supieron
+tejer finas telas y fabricaban bonitas cerámicas. Construyeron murallas
+de piedra e hicieron casas cómodas y bien acondicionadas. Adornábanse
+con plumas de diferentes colores. Casi nada sabemos del estado social
+de las tribus calchaquíes. Por último, aceptaron a mediados de centuria
+XV la dominación incásica, resistiendo después valerosamente a los
+españoles hasta que trasladados los últimos restos de las mencionadas
+tribus al actual _Quilmes_ (1670), allí se extinguieron poco a poco.
+
+
+
+
+CAPÍTULO V
+
+ AMÉRICA MERIDIONAL (_Continuación_).--REGIÓN COLOMBIANA: TRIBUS
+ DEL ISTMO: LOS CUNAS Y OTRAS.--TRIBUS CHIBCHAS O MUISCAS: REYES
+ DE TUNJA Y DE BOGOTÁ: CONSIDERACIONES SOBRE LOS CHIBCHAS.--TRIBUS
+ DE LA PROVINCIA DE CHIRIQUI.--LOS PANCHES Y OTRAS TRIBUS.--REGIÓN
+ PERUANA: TRIBUS PRINCIPALES.--EL PERÚ ANTES DEL IMPERIO DE
+ LOS INCAS: OBSCURIDAD DE ESTOS TIEMPOS.--LOS INCAS ¿SON
+ INDÍGENAS?--MANCO CAPAC Y MAMA OCLLO.--MANCO CAPAC ES PROCLAMADO
+ INCA: SU POLÍTICA.--ZINCHI LLOCA: SU GOBIERNO.--LLOCE YUPANQUI: SU
+ CARÁCTER MILITAR.--MAYTA CAPAC: SU PASIÓN POR LA GUERRA.--CAPAC
+ YUPANQUI: SUS CONQUISTAS.--INCA YOCCA: SUS VICTORIAS.--YAHUAR
+ HUACAC: SU COBARDÍA.--HUIRACOCHA: SUS TRIUNFOS.--URCO: SU
+ DESTRONAMIENTO.--TITU-MANCO-CAPAC: SU CULTURA.--YUPANQUI:
+ SUS GUERRAS: CONCILIO EN EL CUZCO.--TUPAC YUPANQUI: SU PODER
+ MILITAR.--HUAYNA CAPAC: SU CRUELDAD.--HUASCAR Y ATAHUALPA:
+ GUERRA CIVIL.--EL INCA.--LOS INCAS, CURACAS Y AMANTAS.--LOS
+ VIRREYES.--LOS GOBERNADORES.--EL EJÉRCITO.--LA RELIGIÓN.--LA
+ CULTURA.--LA POESÍA.--LAS COMEDIAS Y TRAGEDIAS.--LA MÚSICA Y EL
+ BAILE.--LA LENGUA.--LA INDUSTRIA.--VÍAS DE COMUNICACIÓN: CAMINOS Y
+ CORREOS.--PUENTES.--ACUEDUCTOS.--LAS COLONIAS.--COLONIAS MILITARES.
+
+
+Las tribus de la América del Sur (sección del Pacífico) forman dos
+regiones, como se dijo en el capítulo IV de este tomo, que son la
+_Colombiana_ y la _Peruana_. Dividiremos la Colombiana en tres grupos
+geográficos: 1.º, Tribus _del Istmo y costas adyacentes_; 2.º, Tribus
+_Chibchas_; 3.º, Tribus _Sud-Colombianas y Ecuatorianas_. Entre el mar
+de las Antillas y el Océano Pacífico se hallaban establecidas en la
+época del descubrimiento varias tribus más o menos importantes, las
+cuales tenían lenguas que pertenecían a diversas familias. Citaremos
+como las principales tribus, la de los _cunas_ (del Panamá), la de
+los _dorasques_ (inmediaciones del Chiriqui), la de los _onotos_ o
+_señores de la laguna_, y la de los _merigotes_ o _timotes_ (distritos
+de Mérida y del lago Valencia). Todas las citadas tribus--según los
+objetos encontrados en las tumbas de sus individuos--no salieron de la
+barbarie.
+
+Extendíanse los _chibchas_, _muiscas_ o _muicas_ desde el istmo de
+Panamá hasta Costa Rica y Colombia, y tanto la lengua chibcha como sus
+dialectos, se hablaban durante la centuria XVI en el reino de Nueva
+Granada (hoy Colombia). Se halla Colombia entre el Atlántico al Norte
+y el Pacífico al Este, siendo muy corta la distancia que separa a
+los dos mares por algunos sitios. Existía allí despótica y electiva
+monarquía: el _zipa_ (Rey) y los _azaques_ (nobles) gozaban de grandes
+privilegios. Considerábase como sagrada la persona del Rey, el cual
+vivía en suntuosos palacios, lo mismo que los soberanos de México y del
+Perú.
+
+Había dos Reyes, que residían, uno en Tunja, y el otro en Bogotá.
+Desconocemos los comienzos del reino de Tunja; sabemos, sí, que se
+formó posteriormente el reino de Bogotá. Por mucho tiempo, ya en paz,
+ya en guerra, los monarcas de Bogotá debieron estar bajo el poder de
+los de Tunja. ¿Cuándo se separaron y lograron su independencia? No lo
+sabemos. En lo espiritual dirigía a los Reyes de Tunja y de Bogotá el
+gran pontífice de Iraca o Sogundomuxo, que habitaba cerca de Suamoz
+(hoy Sogamoso), cuyo templo fué, tiempo adelante, incendiado por los
+españoles.
+
+Acerca del origen de ambos poderes, el de los reyes, a quienes
+heredaban, no sus hijos, sino los hijos de sus hermanas, y el del
+Pontificado de Sogamoso, que era electivo, veamos lo que refiere la
+tradición. «Allá en apartados siglos--se decía--cuando no alumbraba
+aún la Luna la tierra, vino a estas regiones un extranjero llamado por
+unos _Bochica_, por otros _Zuhé_ y por algunos _Nemquetheba_. Llevaba
+prendido el cabello, la barba hasta la cintura, los pies descalzos y el
+cuerpo cubierto por un manto que por las puntas anudaba en el hombro.
+Predicaba la virtud y condenaba el vicio, enseñaba la agricultura y las
+artes, predecía los buenos y los malos tiempos y era el oráculo de la
+comarca. Llegó también por aquel tiempo una mujer de singular hermosura
+que, unos llamaban _Huythaca_, otros _Chia_ y algunos _Yubecayguaya_.
+Enseñaba doctrinas opuestas a las de Bochica, halagaba los instintos
+sensuales y llevaba tras sí las gentes; era mágica y de perversas
+intenciones. Un día hizo crecer el río Funzha hasta hacerlo salir
+de madre, e inundó la llanura de Bogotá, obligando a los habitantes
+a recogerse en las cumbres de los vecinos montes. Afortunadamente,
+Bochica acudió a remediar el daño. Fué a Bogotá, golpeó con su báculo
+en una de las montañas del Mediodía, abrió paso a las aguas dando
+nacimiento al salto de Tequendama y dejó seco el valle. No pudiendo
+sufrir por más tiempo las maldades de Huythaca, la transformó en Luna y
+la envió al cielo a que fuese mujer del Sol y alumbrase de noche.
+
+Bochica entonces arraigó en los muiscas sus ideas religiosas: la
+existencia de un Ser Supremo, la inmortalidad del alma, el juicio final
+y la resurrección de la carne. Concluída su predicación, se retiró a
+_Iraca_, hoy Sogamoso, viviendo dos mil años. A su muerte fundó el
+pontificado, instituyendo también al señor de la tierra y fijando la
+manera de elegir a sus sucesores.
+
+Andando el tiempo, un sucesor de Bochica quiso poner fin a las
+continuas guerras que se hacían los caciques. Los reunió a todos, les
+hizo ver las ventajas de la paz y los indujo a nombrar un Rey a quien
+todos obedeciesen. Recayó la elección en _Hunzahúa_, a quien dieron
+desde luego el título de _Zaque_; y de aquí el origen del reino de
+Tunja, que abrazó toda Cundinimarca.» Bochica y Huythaca son, pues, la
+personificación del bien y del mal, de la virtud y del vicio, de Dios y
+del Demonio. Son, además, signos cosmogónicos: él es el representante
+del Sol, el día, el calor que seca la inundada tierra; y ella es la
+representación de la Luna, la noche, la que cubrió la meseta de Bogotá
+con las aguas del Funzha.
+
+A Hunzahúa, que vivió muchos años, no sabemos quién sucedió, pues a
+_Fomagata_ o _Thomagata_ se le considera muy posterior. Dícese que era
+casi tan santo como Bochica. Sucedió a Fomagata su hermano _Tuzuhua_, y
+se guarda silencio sobre los demás reyes de Tunja hasta Michua.
+
+Respecto a los Reyes de Bogotá, si damos crédito a las tradiciones,
+el primero fué Saguanmachica, que no subió al trono hasta el 1470,
+veintidós años antes de la llegada de los españoles. Saguanmachica
+tuvo mucho poder. Venció a todos los caciques vecinos, atreviéndose
+luego a arrostrar las iras de Michua, Rey de Tunja. Cierto es, que los
+de Bogotá llegaron a tener más fuerza que los de Tunja; pero a los
+últimos favorecía lo áspero del terreno, la antigüedad de su origen
+y el apoyo del gran sacerdote de Sogamoso. Llegaron a las manos en
+Chocontá, siendo encarnizada la pelea, hasta el punto que los dos Reyes
+perecieron después de derramar mucha sangre.
+
+_Quimuinchatecha_ sucedió a Michua y _Nemequene_ a Saguanmachica.
+Aunque la victoria había sido de Saguanmachica, su sobrino Nemequene,
+valeroso como ninguno, peleó con los caciques vecinos y también con
+los lejanos, apoderándose de muchas tierras. El pontífice de Sogamoso,
+que se llamaba _Nompanim_, más por miedo que por cariño, asistió a
+Quimuinchatecha con 12.000 hombres. Quimuinchatecha reunió en Tunja
+con la ayuda de Nompanim unos 60.000 hombres. En lo que hoy se llama
+_Arroyo de las vueltas_, se dió la terrible batalla. Cuando los
+bogotaes iban a cantar victoria, cayó Nemequene mortalmente herido,
+cambiándose al punto la faz de las cosas. Quimuinchatecha, noticioso de
+lo ocurrido, se dirigió con gran ímpetu sobre sus contrarios, logrando
+señalado triunfo. _Thysquesuzha_, sobrino y heredero de Nemequene,
+queriendo vengar la derrota anterior de los bogotaes, al frente de
+70.000 hombres marchó contra Tunja, donde Quimuinchatecha se dispuso
+a resistirle. El pontífice de Sogamoso, neutral a la sazón, predicó
+la paz, que se hizo, mediante una buena cantidad de oro que el Rey de
+Tunja entregó al de Bogotá. En esas treguas hallaron los españoles
+a los muiscas. Los Reyes de Bogotá y Tunja no tuvieron fuerzas para
+resistir a los conquistadores extranjeros.
+
+Entre los muiscas las leyes penales eran muy severas, y las civiles
+apenas las conocemos. Sabemos que el matrimonio era una especie de
+compra de la mujer por el marido. Cuidaban mucho de los enfermos y
+respetaban exageradamente a los muertos, cuyas cenizas, si eran de
+capitanes valientes, las llevaban a la guerra para animarse con su
+vista y conseguir la victoria. Por lo demás, no se distinguían por su
+arrojo y valentía.
+
+Para obtener del Cielo algún beneficio, o el fin de alguna calamidad,
+celebraban grandes y suntuosas procesiones. En ellas--según las
+crónicas--y como es natural, figuraba en primera línea el sacerdocio.
+Los sacerdotes permanecían célibes, y de su castidad y prudencia
+se hacen lenguas los cronistas. Los sacrificios humanos no eran
+tan frecuentes como en México y en otros puntos. En honor de sus
+dioses principales, que eran el Sol y la Luna, quemaban substancias
+aromáticas. Veneraban a Bochica como hijo del Sol. Consideraban a los
+ídolos que adoraban en sus santuarios como intercesores de los citados
+brillantes astros. Las almas cuando salían de los cuerpos iban a
+lejanas tierras, distinguiéndose las buenas de las malas, en que las
+primeras hallaban allí descanso, y las malas, fatiga.
+
+Los muiscas, con ser tan cultos, no tuvieron escritura de ninguna
+clase. En las ciencias tenían un sistema de numeración parecido al de
+los aztecas; también un calendario. Pobre era su arquitectura y Herrera
+dice que conocían la escultura y la pintura. La lengua chibcha murió
+hace más de un siglo, conservándose únicamente en las gramáticas.
+Había entre los chibchas artífices prácticos y hábiles en trabajar el
+oro, con el cual fabricaban figurillas de hombres, collares, zarcillos
+y otros adornos. Fueron buenos tejedores, como lo indicaban algunas
+telas de algodón con dibujos de vivos colores. Fabricaban sus casas de
+arcilla y madera, cubiertas con techos de forma cónica. Los muebles se
+distinguían por su sencillez; pero los que se hallaban en los templos y
+en los palacios de los reyes y sacerdotes eran lujosos y trabajados con
+esmero. Hallábase muy adelantada la agricultura; cultivaban el maíz,
+la patata y el cazabe. Los caminos eran excelentes, no careciendo
+de importancia los puentes colgantes sobre los ríos y barrancos.
+«Los muiscas usaban el oro en el comercio en concepto de moneda,
+fundiéndolo para hacer unas ruedecitas con que pagaban las mercancías,
+lo que apenas hay ejemplo que hiciera ninguna otra nación del Nuevo
+Mundo»[171].
+
+ [171] Reclus, _Nueva Geografía Universal_.--_América del Sur_,
+ pág. 278.
+
+Las tribus de la provincia de _Chiriqui_ (costa del Pacífico), que
+deben incluirse en la numerosa familia de los chibchas, pulimentaban
+la piedra, eran buenos alfareros y trabajaban el oro, cobre y estaño,
+haciendo con ellos aleaciones diversas.
+
+Los _panches_, _muzos_, _colimas_ y otras tribus, que ocupaban tierras
+próximas a los chibchas y que acaso formaban parte de una misma familia
+lingüística, si moraban en casas permanentes y tejían con fibras de
+maguey mantas y esterillas, tenían fama--pues así lo dicen antiguos
+cronistas--de «gente bestial y de mucha salvajía».
+
+Los panches eran, sin duda, los bárbaros más importantes en el reino
+de Bogotá. Tenían sus viviendas en las ásperas montañas que miran al
+río de la Magdalena, a unas nueve leguas de Santa Fe. Fama gozaban de
+belicosos y de crueles con sus enemigos. Sacrificaban y comían a los
+prisioneros. Eran apasionados por la guerra. Vivían de la caza y de la
+pesca, abundante la primera en los montes y la última en los ríos. Muy
+aficionados a la bebida, hacían vino del maíz, de la yuca, de la batata
+y de la piña. También se entregaban locamente al baile. Es posible que
+no conocieran forma alguna de gobierno; pero en religión parece ser
+que adoraban a la Luna, pues el Sol les abrasaba y no le creían digno
+de culto. Iban desnudos, si bien se colocaban zarcillos en narices y
+orejas, se teñían de negro los dientes y de otros colores los brazos
+y piernas; los que se habían distinguido por sus hechos de armas, se
+taladraban el labio y adornaban sus sienes de brillantes plumas. Añaden
+los cronistas que los panches midieron frecuentemente sus armas con los
+muiscas y algunas veces con ventajas. Dicen también--y esto no deja de
+llamar la atención--que no casaban con mujer de su pueblo, y mataban
+mientras no tuviesen hijo varón a cuantas hembras les nacían[172].
+
+ [172] Véase Pi y Margall, _Historia general de América_, tom.
+ I, vol. I, pág. 293.
+
+Los muzos y los colimas estaban situados entre el Sogamoso y el
+Magdalena. Propiamente hablando, no tenían dioses, si bien llamaban
+padre al Sol y madre a la Luna; pero ni al astro del día ni al de
+la noche tributaron culto ni erigieron adoratorios. No creyeron en
+la inmortalidad del alma y recurrían con frecuencia al suicidio. No
+conocían gobierno de ninguna clase, como tampoco leyes. Colimas y
+muzos eran polígamos. Mostraron su valor y arrojo, ya peleando con las
+tribus vecinas, ya en lucha luego con los españoles. Se cree que fueron
+antropófagos. Si alguna de las mujeres de los colimas o muzos caía en
+adulterio, el marido se suicidaba o manifestaba su cólera rompiendo el
+ajuar de la casa. Si acontecía lo primero, la adúltera había de ayunar
+tres días, bebiendo sólo algún vaso de chicha; además, en el citado
+tiempo tenía que sostener en sus rodillas el cadáver de su marido.
+Después se retiraba a lo más oculto de un cerro o valle, sembraba maíz
+y allí vivía entregada a sus remordimientos, hasta que parientes de
+ella y del difunto iban a recogerla. Cuando el marido únicamente rompía
+las vasijas de la casa, debía huir al monte, levantar una choza y comer
+lo que espontáneamente le daba la tierra, hasta que la mujer, repuesta
+la vajilla, le buscaba y le hacía volver al hogar. En este caso, bien
+puede asegurarse que el marido buscaba, no castigar el crimen, sino
+consentirlo, cubriendo las apariencias.
+
+Las tribus indígenas que habitaban en los actuales Estados de Cauca,
+Antioquía, Tolima, etc., no debían de carecer de alguna cultura, según
+los restos que todavía se conservan.
+
+Los _guanucos_ o _coconucos_, que vivían en Popayán y en los valles
+de la sierra, adoraban al Sol con no poco entusiasmo y fe ciega. Es
+posible que desciendan de ellos los _moquxes_ o _guanabianos_, los
+cuales vivían a la sazón en la vertiente occidental de la cordillera,
+ocupados en sus faenas de agricultura. Los _andaquis_ se asentaban en
+la parte más escarpada de la cordillera oriental, hacia las fuentes
+del río Fragua; créese que ellos fueron los constructores de edificios
+ciclópeos y de templos subterráneos.
+
+Los _cañaris_ y otras muchas tribus que habitaban los territorios que
+rodean el golfo de Guayaquil y que debieron ser subyugados por los
+_incas_ (siglo XV), no carecían de regular cultura, como puede verse en
+sus delicados trabajos de oro y en sus hachas de cobre.
+
+Consideremos el territorio peruano. Las ruinas monumentales
+existentes en la región del lago Titicaca--muy especialmente las de
+Tiahuanaco--indican su carácter megalítico. Creemos que el inmenso
+cuadro de grandes piedras sin labrar, dividido en dos secciones
+desiguales por una quinta hilera de pedruscos, que se halla en
+Tiahuanaco, al pie de la colina o terraplén de Acapana, era recinto
+sagrado. Los citados monumentos megalíticos eran raros en América.
+En la región comprendida en la parte Sur de lo que es a la sazón
+departamento de La Paz, principalmente en la sección que limita con el
+lago Titicaca, se encuentra el país conocido con el nombre de _aymará_,
+tal vez cuna de la raza de dicho nombre, cuya gente está considerada
+como los autores de las obras más colosales de la antigua arquitectura
+del continente sudamericano.
+
+Dícese que las regiones que ahora componen el territorio boliviano
+fueron ocupadas por razas prehistóricas, llegando a pensar algunos
+escritores que Bolivia fué el verdadero lugar del nacimiento de la
+especie humana, pues no pocos etnólogos (como ya se dijo) sostienen que
+la emigración no se realizó del Asia a América, sino de América a Asia,
+opinión aceptada desde la expedición organizada por Morris K. Fessup,
+Presidente del Museo Americano de Historia Natural.
+
+Tiene exacto parecido la mitología de aymará con la de Oriente. En el
+principio del mundo el dios Khunu (palabra que significa _nieve_),
+Creador de todas las cosas, para castigar los vicios de la Humanidad
+mandó una gran sequía, convirtiendo las regiones fértiles en desiertos.
+Pachacamac, el Espíritu Supremo del Universo, compadecido y bueno,
+dió a la Humanidad nueva vida. Por segunda vez se enojó Khunu y
+mandó un diluvio y tinieblas sobre la tierra. Las pocas personas que
+se salvaron imploraron al Cielo, apareciendo entonces el gran dios
+Viracocha, nombre que significa _espuma de mar_, sobre las aguas del
+lago Titicaca. Viracocha creó el Sol, la Luna y las estrellas; y
+Tiahuanaco--según el profesor Max Uhle--fué edificado como un templo a
+la citada deidad.
+
+No pocos escritores consideran a los _collas_, _umasuyas_, _yungas_ y
+otras tribus como ramas del tronco aymará; pero sí puede asegurarse
+que todas esas tribus fueron nativas de Bolivia. Perteneciesen o no
+los collas o charcas al mismo tronco de los aymarás, y de origen
+mongólico o no los primeros, es lo cierto que cuando aparecieron los
+incas, ya los collasuyos se entregaban a destructoras guerras y luchas
+fratricidas. «Es muy presumible--escribe el historiador D. José María
+Camacho--que para haber alcanzado los aymarás el grado de prosperidad
+que revelan sus monumentos, así como para haber llegado al estado de
+decadencia en que fueron encontrados por los _quichuas_, hubiesen
+experimentado en una larga sucesión de siglos, grandes acontecimientos
+sociales y las irrupciones devastadoras de otros pueblos.» Ignoramos
+las semejanzas y diferencias entre las religiones de los aymarás y
+quichuas, ni cuándo aparecieron unos y otros. Parece cosa cierta que
+ambas razas han sido rivales desde tiempo inmemorial; pero llegaron a
+sobreponerse los segundos a los primeros. También llama la atención
+que mientras los aymarás aparecen siempre confinados a la meseta
+del Titicaca, los quichuas se extiendan por los departamentos de
+Cochabamba, Chuquisaca, Potosí y Oruro. La aparición del primer
+Inca--según el poético y legendario relato del historiador inca
+Garcilaso de la Vega--fué del siguiente modo. Dice en sus _Comentarios
+Reales_ que el Sol, dios que vivifica el Universo, deseando redimir al
+género humano, envió del Cielo a sus hijos Manco Capac y Mama Ocllo,
+los cuales aparecieron en la isla de Inti-karka, después del gran
+diluvio, inundación con que el dios Khunu castigó a la Humanidad.
+
+Hállase probado que en los accidentados territorios del Perú vivieron
+tribus populosas que supieron formar pueblos, levantar templos,
+cultivar las tierras, ejercer la industria, llegando a un grado de
+cultura material digno de todo encomio. Creemos poder afirmar, sin
+género de duda, que las tribus de la costa peruana y las de los valles
+interandinos, desde Quito y la línea ecuatorial hasta el desierto de
+Acama, pertenecían a las familias lingüísticas aymará, quechua, yunca o
+mochica, puquina y atacameña.
+
+[Ilustración: Indio peruano. (Región de los bosques).]
+
+Los _collas_, que ocupaban la meseta del Titicaca y valles inmediatos,
+como también otras tribus establecidas en las vertientes y mesetas
+occidentales de los Andes, cuencas del desaguadero y lago Aullaga, eran
+fuertes, audaces y vivían en chozas cónicas de piedra cubiertas con la
+paja de la _puna_. Las chozas agrupadas formaban pueblecillos. Daban
+culto a los espíritus de la naturaleza (_animismo_) y a los mares.
+Las ruinas de Tiahuanaco representan la arquitectura más poderosa del
+continente americano. Aquellas estátuas colosales, aquellas fábricas
+ciclópeas y aquellos enigmáticos relieves son hoy mismo la admiración
+de los que las contemplan. Parece ser que todos los templos que hubo
+en el país estuvieron consagrados a Viracocha, dios de los aymarás,
+cuyo culto tuvo tanta importancia como el del Sol. Los collas cuidaban
+de sus rebaños de alpacas y llamas, obteniendo lana para defender
+sus cuerpos del intenso frío de los parajes altos; cogían patatas,
+ocas, etc., en las tierras que estaban al abrigo de los collados,
+pesca abundante en la laguna Titicaca, caza de patos y perdices en
+las orillas de dicho lago, y de guanacos y vicuñas en las montañas.
+Otras tribus, entre ellas las de los _Urus_, permanecían en el ángulo
+Sudoeste del lago Titicaca y hablaban la lengua _paquina_.
+
+Los _yuncas_ (_yunca-cuna_, moradores de tierra caliente) habitaban
+los valles de la costa del Pacífico desde el Callao a la serranía de
+Amotape, hablaban la lengua _yunca_ o _mochica_ y predominaba entre
+ellos el patriarcado. Hacían sus casas de columnas de adobe, tejían
+telas de muchos colores y de complicada trama y eran excelentes
+alfareros. Gozaron de justa fama los acueductos que construían para
+regar sus campos, campos muy fértiles por el abono del _guano_, que
+extraían de las islas. Navegaban en canoas hechas de cuero de lobo
+marino y en balsas de madera con vela, timón y quilla.
+
+Los _chimus_, que dominaron desde Tumbez a Ancón y el valle de Huarcu
+(Cañete), construyeron los palacios del _Gran Chimu_, de fábrica
+análoga a la de sus magníficas necrópolis y de los depósitos y canales
+de Chicama y de Nepeña.
+
+Los _huancas_ (valle de Jauja y sus cercanías), los _quechuas_ (la
+zona del Apurimac hasta las Pampas), los _caras_ (entre el Cuzco y
+lago Titicaca), los _quitos_ (alrededores de Quito) y otras tribus,
+hablaban la lengua quechua o kechua. Aunque eran bárbaros, estaban
+organizados perfectamente--si damos crédito a los cronistas--en
+clases o linajes (ayllus), gobernados por jefes tribales (curacas) y
+dedicados a la horticultura y pastoreo. Vivían los huancas en casas
+parecidas a torreones cilíndricos de bastante altura y considerable
+diámetro, dispuestas en hilera y unidas por estrechos pasadizos. Los
+quechuas tuvieron más importancia y dieron nombre a la lengua general
+del país. De los caras se cuenta que habían venido en balsas, hacía
+unos doscientos años, no se sabe de qué lejanas tierras. A la sazón
+obedecían los caras al valiente e intrépido Caran Scyri, quien, cuando
+se creyó con fuerzas para disputar a los indígenas las comarcas que
+a él le parecieron mejor, se dirigió al Norte y llegó hasta los
+dominios del rey Quito. Comenzó la guerra, en la cual murió Quito. Los
+sucesores de Caran Scyri, que según probables cálculos fueron quince,
+sin contar a los incas, llevaron sus armas al Norte y se apoderaron
+de extensos territorios. A la larga caras y puruaes formaron un
+pueblo; pero no por la fuerza, sino a gusto de unos y otros. Los caras
+adoraban únicamente al Sol y a la Luna, siendo de notar que miraban
+con horror los sacrificios humanos e hicieron por desterrarlos. Como
+veremos más adelante, ellos tenían el mismo alfabeto, el mismo sistema
+de numeración, el mismo calendario, la misma religión, las mismas
+actitudes para el cultivo de las ciencias y artes, y casi vestían el
+mismo traje que los incas. ¿Tendrían los incas, como muchos pretenden,
+el mismo origen que los caras? Es posible, y algunas señales lo indican
+con bastante elocuencia. Más que los caras se hallaban civilizados los
+quitos. Respecto a la industria, los quitos tallaban mejor que los
+muiscas las esmeraldas: las hacían esféricas, cónicas, cilíndricas
+y prismáticas. Labraban de oro collares, ajorcas, pendientes e
+ídolos. Construían hachas de cobre. En la cerámica estaban todavía
+más adelantados, y en los vasos, ya hechos de barro colorado, ya
+negruzco, representaban ídolos, hombres, fieras, pájaros, reptiles
+y peces. Tejían admirablemente el algodón y la lana. En las bellas
+artes nada hicieron. Creemos que no levantaron puentes de piedra; pero
+sí de madera, de bejuco y de cuerda. Conocieron los acueductos, ora
+superficiales, ora subterráneos. Las fortalezas fueron muy toscas, como
+fueron muy toscos sus palacios y sus templos.
+
+Poco sabemos de la historia de Tahuantinsuyo o Perú antes del
+imperio de los incas, pues las noticias son obscuras, incompletas y
+aun contradictorias. Ciertas señales indican la existencia remota
+de centros de cultura, debidos tal vez a gente autóctona, siendo
+de notar que a la decadencia o ruina de dichos centros comenzó la
+civilización incásica. Para algunos escritores es cosa probada que
+de los legendarios _piruas_, de los misteriosos _Hatun-Runa_ o gente
+antigua, adoradores del _Con-Illá-Tici-Viracocha_, surgió el poderío
+y engrandecimiento de los incas. No sería extraño--añaden--que los
+primeros pobladores de Tahuantinsuyo tuvieran idea de un Ser Supremo,
+creador de todo lo existente, y de un espíritu maligno o _Supay_,
+como tampoco niegan que creyesen en la inmortalidad del alma y en la
+resurrección del cuerpo.
+
+Dejando estas cuestiones para los que se ocupan solamente de la
+historia particular del Perú, pasamos a tratar de los incas[173].
+Lo primero que se presenta a nuestro espíritu, es la pregunta que
+copiamos a continuación. Los incas, ¿son indígenas o proceden del
+Mogol? Sebastián Lorente y algunos más afirman lo primero[174]; Juan
+Ranking y otros sostienen lo segundo. Puede, sí, asegurarse--y conviene
+no olvidarlo--que los incas--_señores_--nunca creyeron haber tenido
+el Asia por cuna. Diremos, para gloria de ellos, que supieron reunir
+en vasta y poderosa nacionalidad tanto las cultas como las incultas
+tribus, que se odiaban y hacían la guerra. Veamos lo que dice la
+tradición, primera y casi única base de la historia de los incas, no
+olvidando que muchos cronistas atribuyen un mismo hecho a distintos
+incas, como también se da el caso que algunos hacen a Manco Capac autor
+de instituciones que otros creen nacidas muy posteriormente.
+
+ [173] Los historiadores suelen dividir la Historia del Perú en
+ las siguientes épocas: _Preincáica_, _Incáica_, _Conquista_,
+ _Virreinato_ e _Independencia_.
+
+ [174] _Historia antigua del Perú_, libro III, capítulo II.
+
+En el siglo XIII apareció en el Perú un hombre verdaderamente superior,
+llamado Manco Capac. Su reinado--con arreglo a las noticias más
+exactas--comenzó el año 1221 y terminó el 1262. Tenía por mujer a su
+hermana Mama Ocllo. Según Balboa, habían salido de Pacaritambo con tres
+hermanos y tres hermanas[175]; opinan otros que salieron de una isla
+del lago de Titicaca; pero lo que parece probado es que eran hijos
+de un curaca o cacique de Pacaritambo. Se presentó Manco Capac y Mama
+Ocllo, hermano y hermana, esposo y esposa, llevando un cetro en forma
+de una barra de oro, el cual, al dar con él en el suelo de Cuzco, se
+enterró, hecho que llevaba consigo que allí tendría asiento la capital
+Inca. Dice Pedro Knamer, en su _Historia de Bolivia_, que Manco Capac
+debió ser jefe o sacerdote aymará, de superior talento, que dejó su
+país, en compañía de su hermana, huyendo de las guerras civiles.
+Manco Capac se presentó diciendo que su padre el Sol le mandaba para
+dirigir y educar a los hombres. Las gentes del Cuzco, comprendiendo que
+los citados viajeros eran superiores a los habitantes del país, les
+prestaron obediencia. Ellos fundaron la ciudad llamada _Cuzco_, «el
+centro del Universo», y después otras varias poblaciones, bien que las
+mayores no excedían entonces de 100 casas. Mientras que él enseñaba
+a los hombres el culto del Sol, a edificar sus casas y a cultivar
+la tierra, Mama Ocllo adiestraba a las mujeres en el hilado, en la
+confección de vestidos y en otros ejercicios domésticos.
+
+ [175] _Historia del Perú_, capítulo I, tomo XV de la Colección
+ de Ternaux-Compans.
+
+Tanta llegó a ser la influencia de Manco Capac, que consiguió ser
+proclamado Inca, esto es, señor de la tierra o soberano del país.
+También los descendientes de sangre real se llamaron incas. La mujer
+legítima del Soberano o Rey, se denominó _Coya_, tomando el mismo
+nombre las hijas del real matrimonio. A las concubinas que eran de la
+familia real y, en general, a todas las mujeres de dicha familia, se
+las conocía con el nombre de _Palla_; a las demás concubinas con el de
+_Mamacuna_ o mujer que tiene obligación de hacer oficio de madre. No
+deja de llamar la atención la industria del primer Inca para atraer a
+la vida de la civilización a unas gentes tan rústicas y bárbaras. En el
+Cuzco hizo construir magníficos edificios, sobresaliendo entre todos el
+soberbio templo dedicado al Sol, el cual era visitado por multitud de
+peregrinos que acudían de todo el Imperio.
+
+Estableció Manco Capac una _Monarquía despótica absoluta_. Heredaría
+el trono el primogénito tenido en la _Coya_. El Emperador debía
+casarse con una de sus hermanas, pues de este modo había seguridad
+de que el príncipe heredero era de sangre real. Los hijos habidos en
+las concubinas formaban la nobleza que componía la corte, y a quienes
+daban el nombre de _Orejones_. Dividió la tierra en tres partes: la
+del Rey, la de los sacerdotes y la del pueblo. Tuvo en cuenta al hacer
+la última división el número de individuos que componían la familia,
+la posición y las necesidades de cada uno. Los ganados los repartió
+entre los sacerdotes y el pueblo. Organizó la sociedad bajo el punto de
+vista político, religioso, administrativo y civil. Cuando Manco Capac
+sintió cercana su muerte, llamó a su hijo primogénito Zinchi Lloca, y
+le recomendó que no alterase el régimen del Gobierno que él dejaba
+establecido.
+
+Zinchi Lloca (1262-1281) siguió los consejos de su padre. Casó con su
+hermana Mama Cora, y de ella tuvo a Lloce Yupanqui. El nuevo Rey era
+valiente y arrojado; pero no tuvo necesidad de lanzarse a la guerra,
+logrando por la persuasión extender los límites de su Imperio.
+
+Lloce Yupanqui (1281-1300) al frente de un ejército, redujo a la
+obediencia a diferentes tribus. Su imperio se extendía de Este a Oeste,
+desde el Paucartampu a la sierra, y de Norte a Sur, desde el Cuzco al
+fin del río Desaguadero. En la capital ya había templo para el Sol,
+alcázares para los Emperadores y calzadas que después habían de unir
+las cuatro estrellas de la monarquía.
+
+Mayta Capac (1300-1320), continuó la conquista de sus mayores,
+apoderándose de varios territorios y venciendo a muchas tribus. Penetró
+en Collasuyo, venció a sus habitantes, y tanto le impresionaron las
+colosales ruinas del Tiahuanaco, que pensó hacer del citado lugar la
+capital de su imperio. El Inca Garcilaso de la Vega le coloca entre
+los monarcas más batalladores y afortunados; pero Balboa dice que no
+emprendió guerra alguna[176], y Montesinos, añade, que nada notable se
+conoce de su reinado[177].
+
+ [176] _Historia del Perú_, cap. II.
+
+ [177] _Memorias Históricas del Perú_, cap. XIX.
+
+Capac Yupanqui (1320-1340), hijo mayor de Mayta y de Mama Cuca, hizo
+matar a su hermano Putano Uman y a otros que intentaban destronarle.
+En seguida se hizo dueño de toda la tierra de Yanahuara, situada al
+Occidente del Cuzco; ganó también las comarcas de Cota-pampa, Cotanera
+y Huemampallpa, habitadas por los quichuas; extendió su poder por las
+costas del Pacífico, por las cordilleras de los Andes, por la provincia
+de Charca y por el Norte. De Norte a Sur tenía ya el imperio unas 190
+leguas, y de Este a Oeste 70.
+
+Inca-Yocca (1340-1360), hijo de Capac y de Mama Curi-Illpay, siguió
+las huellas de su padre, no siendo menos afortunado en las empresas.
+Castigó duramente a los soberbios chancas, acompañándole también la
+victoria en otras expediciones. Dió leyes importantes y protegió la
+cultura.
+
+Yahuar Huacac (1360-1380) se entregó, según Balboa, a los placeres
+sensuales[178]. Montesinos dice que fué prudente y pacífico, no
+recurriendo a la fuerza ni aun para aplacar desórdenes y tumultos[179].
+Conforme con Montesinos está Garcilaso. El hecho más notable de
+este reinado fué que los feroces chancas, después de matar a sus
+gobernadores incas, cayeron sobre el Cuzco en número de 40.000. Yahuar
+Huacac abandonó la capital y se retiró a la angostura de Muyna, cinco
+leguas al Mediodía. Cuando lo supo su hijo primogénito Huiracocha, se
+dirigió a su padre y delante de varios incas le dijo lo siguiente:
+«¡Cómo! ¿Al solo anuncio de que se ha rebelado una pequeña parte del
+imperio abandonáis el Cuzco? ¿Siendo hijo del Sol entregáis a los
+bárbaros el templo para que lo pisen y a las vírgenes de vuestro padre
+para que las violen? ¿Y todo por salvar la vida? No quiero la vida si
+no la he de llevar con honra. Iré más allá del Cuzco, é interpondré mi
+cuerpo entre los bárbaros y la ciudad sagrada.»
+
+ [178] Capítulo II.
+
+ [179] Capítulo XXII.
+
+Por este sólo hecho pasó la corona de Yahuar Huacac a Huiracocha.
+Huiracocha (1380-1390) consiguió gran victoria peleando con los
+chancas en una llanura al Norte de Cuzco. Cruel con los vencidos, como
+escriben unos historiadores, o magnánimo con los prisioneros, como
+refieren otros, lo cierto es que el triunfo del nuevo Rey fué de mucha
+importancia. Por el Poniente Huiracocha llegó hasta la entrada de
+Tucumán, y por el Norte sometió muchas tribus.
+
+Urco, sucesor de Huiracocha, se entregó a toda clase de vicios y fué
+destronado por los grandes.
+
+Elegido Titu Manco Capac (que tomó el nombre de Pachacutec), hermano
+del anterior, empleó tres años en dotar de buenas leyes el imperio y
+otros tres en visitarlo y corregir los abusos. Prosiguió las conquistas
+de su padre Huiracocha, no por sí mismo, sino valiéndose de su hermano
+Capac Yupanqui. Ganó muchas tierras por medio de la guerra, aunque más
+mediante la persuasión. En los últimos años de su reinado se ocupó
+en asegurar sus conquistas, estableciendo en las comarcas recién
+sometidas colonias, abriendo canales, convirtiendo en fructíferas las
+tierras hasta entonces incultas, levantando suntuosos monumentos y
+abriendo caminos. Excelente legislador, dió muchas leyes civiles y
+penales. Suyas son las siguientes máximas: «La envidia es carcoma que
+roe y consume las entrañas del envidioso. Envidiar y ser envidiado es
+doble tormento. Mejor es que otros te envidien por bueno, que no los
+envidies tú por malo. La embriaguez, la ira y la locura son hermanas:
+no difieren sino en que aquéllas son voluntarias y mudables, y ésta
+involuntaria y perpetua. Los adúlteros hurtan la honra y la paz de
+sus semejantes: merecen igual pena que los ladrones. Al varón noble
+y animoso se le conoce en la adversa suerte. La impaciencia es de
+almas viles. El que no sepa gobernar su casa, menos sabrá gobernar
+la República. Gran necedad es contar las estrellas cuando no se sabe
+contar los nudos de los quipus.» Murió Pachacutec el año 1400.
+
+Yupanqui (1400-1439) fué conquistador[180]. Venció a los chunchus;
+después a los fieros moxos, situados al otro lado de la rama oriental
+de los Andes; en seguida la emprendió con los chiriguanas, que vivían
+al Sudoeste de Chuquisaca; y, últimamente, dió una batalla a los
+purumancas que duró tres días y dejó indecisa la victoria. Según
+Balboa, así como Pachacutec dió a su pueblo la unidad de idioma,
+Yupanqui reunió una especie de concilio en el Cuzco y, después de
+largos debates, se convino en que el Sol merecía en primer término la
+adoración de los hombres, puesto que a él se debían el verano y el
+invierno, la noche y el día, la fecundidad de los campos y la madurez
+de los frutos; en segundo lugar eran dignos de culto el trueno, la
+tierra y las principales constelaciones, entre ellas la Cruz del Sud y
+las Pléyades. Cuando todos estaban conformes en las dichas creencias,
+Yupanqui hizo notar que no el Sol, sino el que le obliga a eterno
+movimiento era el creador del mundo, acordando entonces todos llamar a
+ese dios desconocido Ticci Huiracocha Pachacamac[181].
+
+ [180] Lorente y otros historiadores opinan que Pachacutec y
+ Yupanqui son los nombres de un mismo inca.
+
+ [181] Balboa, cap. V.
+
+Tupac Yupanqui (1439-1480), a la cabeza de un ejército de 40.000
+soldados se dirigió al Norte, peleando con los huacrachucus, a quienes
+desbarató completamente, obligándoles a pedir la paz. Al siguiente
+año peleó con los chachapoyas, situados al Levante de Caxamarca, que
+le opusieron tenaz resistencia. También sometió a los muyupampas y a
+los cascayuncas. La emprendió tiempo adelante contra los habitantes
+de Huancapampa (hoy Huancabamba), los cuales se rindieron y aceptaron
+las condiciones impuestas por el Inca. Tocó el turno a Huanuco, cuyos
+habitantes, como los de Huancapampa, se sometieron fácilmente. Todavía
+continuó peleando y todavía continuó llevando la civilización por todo
+el país.
+
+Huayna Capac (1480-1525), hijo del anterior, comenzó peleando contra
+los caranguis, que fueron pasados a cuchillo, salvándose sólo los
+niños. Dícese que la matanza fué tan grande, que llegó a enrojecer las
+aguas de Yahuarcocha. Si Huayna Capac no extendió su imperio al Norte
+hasta los límites que a la sazón separan la república del Ecuador de
+la de Colombia, sí es cierto que ganó desde Chimo (hoy Trujillo) a
+Puerto viejo. Sometió también a los chachapoyas, y con ellos se mostró
+generoso. Tuvo dos hijos, Huascar, su primogénito, habido en su primera
+mujer, llamada Rava Ocllo, y Atahualpa, que tuvo después de otra de sus
+mujeres. Dispuso que a su fallecimiento se le arrancara el corazón y se
+guardara dentro de un vaso de oro en el templo de Quito, que su cuerpo
+embalsamado se llevara al Cuzco, y que Huascar se sentara en el trono
+de los incas y Atahualpa en el de los antiguos scyris.
+
+Cuando Huayna Capac recorría y admiraba sus templos y palacios en el
+sagrado lago, un rayo derribó uno de sus palacios y se sucedieron
+unos terremotos después de otros; pero la noticia que sobrecogió a
+todos de espanto, fué que en el Pacífico navegaban en casas de madera
+hombres blancos y barbudos, cuya venida había anunciado el inca Ripac.
+Inmediatamente Huayna Capac abandonó Collasuyo y se retiró a Quito,
+buscando el consuelo de su favorita Pacha, madre de Atahualpa, su hijo
+más querido.
+
+Huascar heredó el trono del Perú y Atahualpa el de Quito. Al poco
+tiempo de morir Huayna Capac (1530), sus citados hijos comenzaron
+desastrosa guerra. Huascar en Cuzco ambicionaba también el reino de
+Quito, y Atahualpa a su vez no se contentaba con Quito, sino que quería
+conquistar el Cuzco. Atahualpa organizó poderoso ejército bajo el mando
+de su primogénito Hualpa Capac y de los generales Quizquiz, Calicuchina
+y otros. Logró salir victorioso en varios combates, y se preparó a una
+guerra cruel, cuando supo que su hermano Huascar salía del Cuzco al
+frente de muchas tropas, habiendo jurado antes por el Sol y por todos
+los dioses que había de cortar la cabeza al rey de Quito, la cual
+convertiría en un vaso recamado de oro para sus festines.
+
+Contra Huascar se dirigieron los generales Quizquiz y Calicuchina.
+La batalla fué sangrienta y duró todo un día. Prisionero Huascar, no
+mereció compasión del vencedor, quien resolvió apoderarse de todo
+el imperio y ceñir la borla de los incas. El Cuzco cayó en poder
+de Atahualpa el año 1532. No negaremos que Atahualpa merecía el
+calificativo de cruel; pero no le censuraremos por haber declarado
+la guerra a su hermano. Si Huascar vencedor se había de apoderar del
+reino de Quito, de esperar era que, vencedor Atahualpa, se apoderase
+del imperio del Cuzco. Pero a la sazón los españoles, mandados por
+Francisco Pizarro, habían llegado a Tumbez y procede que suspendamos
+esta crónica de los incas, para tratar de las instituciones y cultura
+del Perú.
+
+Como hemos podido observar, el Inca, Soberano o Rey, era a la vez
+Pontífice y padre de los pueblos. Lograron con verdadera constancia
+que todas las tribus tuviesen la misma religión, el culto del Sol, y
+hablasen la misma lengua, la quechua. Consiguieron imponer las mismas
+leyes, los mismos usos y costumbres a pueblos tan diferentes en su
+origen y en sus inclinaciones. El Inca, según Velasco, podía tener
+tres o cuatro mujeres legítimas, y según Garcilaso, solamente una.
+Podía tener las concubinas que quisiera. Tanto el Inca como la Coya
+eran objeto de veneración de parte del pueblo. Los nobles estaban
+divididos en _incas, uracas_ y _amantas_. Los incas se diferenciaban
+de los demás nobles porque llevaban engarzados en las orejas grandes
+rodetes. Como estos rodetes hacían muy anchas las orejas, los españoles
+designaron a los incas--como antes se dijo--con el nombre de _orejones_.
+
+Hallábase dividido el imperio en cuatro regiones, y al frente de
+cada una había un virrey asistido de comisiones de guerra, justicia
+y hacienda. Los cuatro virreyes formaban el Consejo de Estado del
+Inca. La región se subdividía en provincias y estaba dirigida por
+un gobernador o prefecto. La acción del gobernador se hallaba
+frecuentemente limitada por la de los curacas. El ejército tenía
+severa organización, como también la administración de justicia. Ya
+se ha dicho que la religión del Imperio consistía en adorar al Sol:
+Huiracocha era hijo del Sol; Catequil y Pachacamac permanecían en los
+santuarios eclipsados ante aquel cuya luz y calor eran la fuente de
+la vida. Consideraban al hombre formado de cuerpo y alma. Suponían
+al alma inmortal y afirmaban que si en esta vida era buena, gozaría
+luego de bienestar y reposo; si era mala sufriría eternamente dolores
+y trabajos. Creían en la resurrección de los muertos. Más bien que
+creyentes, eran supersticiosos.
+
+Acerca de su cultura diremos que la Filosofía estaba reducida a algunos
+apólogos morales, la Jurisprudencia a un corto número de leyes, la
+Medicina y la Cirugía a reglas y principios empíricos y las Matemáticas
+apenas eran conocidas. En la poesía se distinguieron un poco. Cantaban
+en verso sus amores, las hazañas de sus reyes y de sus héroes, y
+componían en verso comedias y tragedias. Para los cantos de amor tenían
+su música y entre aquéllos daremos a conocer los siguientes: «En las
+solitarias pampas solíamos ver a los pájaros yendo a su nido. Lloraban
+lastimeramente por sus compañeros. Así, al irte tú, lloraré yo,
+amado mío.» Otro decía: «Mientras me dure la vida--seguiré tu sombra
+errante--aunque a mi amor se oponga:--agua, fuego, tierra y aire.»
+
+Las comedias enaltecían las virtudes domésticas y las tragedias los
+grandes hechos de la historia. Hasta nosotros sólo ha llegado una
+tragedia intitulada _Ollanta_; pero afirma Markham que es posterior
+a los incas, pudiéndose asegurar que la compuso el doctor Valdés,
+cura de Sicuani, bien que aprovechando antiguos cantos. Sin embargo,
+convienen los cronistas en que eran aficionados a las representaciones
+dramáticas, las cuales tenían por objeto exponer doctrinas religiosas
+o conmemorar triunfos guerreros. La música tenía cierto desarrollo, y
+los instrumentos, además de la trompeta, eran el tambor, el _huancar_,
+las sonajas y los cascabeles. Del mismo modo amaban con pasión el
+baile. Acerca de la lengua, podemos dar como cosa cierta que la
+_quichua_ era una de las mejores de América, la cual contaba entre sus
+principales dialectos el de los _quitos_ y el de los _aymarás_. No
+faltan escritores que consideren el aymará como lengua y la quichua
+como dialecto. No descuidaron la agricultura y la ganadería. Supieron
+aprovechar hasta los páramos, si no para la agricultura, para la
+ganadería. Condujeron el agua por canales subterráneos de piedra, los
+cuales llegaron a tener hasta 400 o 500 millas. «Entre estas obras las
+había verdaderamente admirables, como que venían atravesando ríos,
+rodeando montañas, perforando a veces las mismas peñas y salvando
+abismos. Son indecibles el tiempo y el trabajo que debieron de costar
+en tiempos donde se carecía, no ya tan sólo de los medios mecánicos de
+que hoy se dispone, sino también de herramientas. Era aún más de notar
+el sistema que para los riegos se había adoptado. No se distinguía
+del que acá en España plantearon los árabes...»[182]. De la minería
+hicieron poco caso. En las artes útiles se distinguieron como plateros,
+tejedores y alfareros. Los metales que usaban eran el oro, plata y
+cobre.
+
+ [182] Pi y Margall, ob. cit., tomo I, volumen I, págs. 422 y
+ 423.
+
+Los caminos en el Perú, hechos casi lo mismo que en México, llamaron
+profundamente la atención de los españoles, en particular el que corría
+por la costa y el que iba por las mesetas y cumbres de los Andes. Cieza
+dudaba de que el emperador Carlos V, sin embargo de sus grandes medios,
+pudiera hacer en aquellos sitios otro tanto. En los lugares cenagosos,
+parte de los caminos eran calzadas sostenidas por recios y fuertes
+muros. El citado Cieza vió dos: una en el camino de Xaquixaguana al
+Cuzco, y otra desde el Cuzco a Mohina. El camino principal partía del
+Cuzco y llegaba a Quito, uniendo ambos reinos. Dice el ilustre Humboldt
+lo siguiente: «El gran camino del Inca es una de aquellas obras más
+útiles y más gigantescas que los hombres han podido ejecutar.» Este
+camino, y otros de menos importancia, contribuyeron a la prosperidad
+del Perú. Estableciéronse los correos, muy parecidos a los de los
+nahuas mejicanos. Los puentes en el citado país eran generalmente de
+bejuco o de maguey. Hemos dicho generalmente, porque los había de
+cierta paja correosa y suave llamada _ichu_. Cuando los bejucos o las
+pajas no eran tan largas como ancho el río, se levantaban dos pilares,
+uno en cada orilla. Si damos crédito al historiador Garcilaso, el
+primer puente de esta clase se construyó sobre el río Apurimac, en
+tiempo de Mayta Capac. Tenía de longitud unos 200 pasos, y era tan
+fuerte que, en tiempo de la conquista, lo pasaban sin apearse y sin
+temor alguno los ginetes españoles. Encontrábanse--y así lo afirma
+Velasco--puentes artificiales de piedra en el Perú, a los cuales se
+daba el nombre de _rumichaca_. Nosotros creemos que tales puentes, sin
+embargo de la respetable opinión de Velasco, debían ser naturales. Los
+acueductos indicaban del mismo modo el adelanto de los peruanos.
+
+En relación con los medios de comunicación estaba la costumbre de
+trasladar _colonias_ de una parte a otra del imperio, lo cual favorecía
+el intercambio de productos. Los valles de Tacna y Moquegua, entre
+otros territorios, se colonizaron con _mitimaes_ (_colonos_) de las
+aldeas próximas al Cuzco. También se establecieron en las fronteras
+colonias _militares_, lográndose con ello, además de otras cosas, dar
+ocupación al sobrante de la población agrícola. Huelga decir que la
+disciplina en lo militar era mucho más estrecha que en lo civil.
+
+
+
+
+CAPÍTULO VI
+
+ AMÉRICA CENTRAL: PRIMEROS HABITANTES DEL PAÍS.--LOS MAYAS.--LOS
+ QUICHÉS Y CAKCHIQUELES.--FUNDACIÓN DE LA MONARQUÍA QUICHÉ.--LUCHA
+ ENTRE LOS QUICHÉS Y CAKCHIQUELES: BATALLA DE QUANHTEMALAN.--LUCHA
+ ENTRE LOS CAKCHIQUELES Y OTROS PUEBLOS VECINOS.--ESTADO INTERIOR
+ DE GUATEMALA Y RELACIONES EXTERIORES.--PEDRO DE ALVARADO EN
+ EL PAÍS.--NOTICIA DEL SALVADOR, HONDURAS, NICARAGUA Y COSTA
+ RICA.--ESTADO SOCIAL DE LOS QUICHÉS.--CULTURA DE LOS HABITANTES
+ DE HONDURAS, NICARAGUA, PANAMÁ Y COSTA RICA.--LAS ANTILLAS, EN
+ PARTICULAR HAYTÍ Y CUBA: ARTES E INDUSTRIAS.
+
+
+[Ilustración: Tipos mayas (actuales).]
+
+Antes de reseñar algunos hechos de las tribus que vivían en la América
+Central y muy especialmente en el territorio de la actual Guatemala,
+diremos que la familia de los mayas se dividía en mayas propiamente
+dichos y en mayas-quichés. Según antiguas tradiciones, llegó a las
+costas de Tabasco (México) donde hubo de desembarcar, un personaje
+llamado _Votan_, quien fundó una ciudad denominada Nacham (ruinas
+de Palenque), población luego muy importante y hoy departamento del
+Estado de Chiapas (México). Cuando Votan efectuó su desembarco, el
+territorio estaba poblado de tribus salvajes. Numerosas fueron las
+tribus que habitaron desde el Istmo de Panamá hasta las orillas del río
+Colombia en el Estado de Oregón (Estados Unidos), y desde las costas
+del Océano Pacífico hasta el golfo de México. Han venido a mostrar
+modernas investigaciones que así como los mayas ocupaban gran parte de
+los actuales estados del Yucatán, Campeche y algo del de Chiapas, los
+quichés y cakchiqueles se extendieron por el país donde al presente
+se hallan las Repúblicas de Guatemala, Salvador, Honduras, Nicaragua,
+Panamá y Costa Rica. Unas y otras tribus alcanzaron alguna cultura.
+
+Eran los mayas de color cobrizo, cráneo achatado, baja estatura y muy
+fuertes. Vivían principalmente de sus cosechas de maíz; también de la
+miel y de la cera de sus abejas. Gozaban fama de hábiles tejedores
+y teñían admirablemente lo mismo sus vestiduras de algodón que sus
+preciosas plamas. Refieren antiguos cronistas que con sus canoas
+llegaron a la isla de Cuba y mantuvieron continuo tráfico con las
+tribus meridionales de las costas del golfo. Cultivaban el cacao, el
+maguey o aloe, el algodón, la pimienta, las judías y varios árboles
+frutales.
+
+Los quichés, según _Popal-Vuch_[183], procedían de un lugar que se
+llamaba Tulan-Zuiva. De este lugar, que tenía siete grutas o cuevas,
+añade Sahagún, se extendieron por varios puntos, antes que los toltecas
+y los pueblos que les acompañaban llegasen a Tulanzingo[184]. Es
+de sospechar que los quichés eran uno de los pueblos citados y que
+entraron en tierra de Guatemala antes de la fundación de Tula. Entre la
+fundación de dicha ciudad y su destrucción tuvieron tiempo de realizar
+los hechos que el Popal-Vuch les atribuye.
+
+ [183] Véase el Prólogo de este tomo.
+
+ [184] _Historia Universal de las cosas de Nueva-España_,
+ Prólogo y lib. X, cap. XXIII, párrafo 11.
+
+El fundador de la monarquía de los quichés debió ser Balan Quitzé,
+al cual sucedió en el trono su hijo Qocabib. El tercer rey se llamó
+Balan-Conaché, el cuarto, Cotuha Zttayub, y el quinto, Gucumatz-Cotuha.
+En tiempo de Gucumatz estallaron graves discordias entre las
+principales familias que tenían asiento en el territorio. El sexto
+monarca debió ser Tepepal y el séptimo Caquicab.
+
+Entre los quichés y los cakchiqueles se originó tiempo adelante guerra
+sangrienta. En ella llevaron la mejor parte los cakchiqueles, pues lo
+mismo el pueblo que los Reyes eran arrojados y belicosos. La batalla
+de _Quanhtemalan_ fué timbre de gloria para los cakchiqueles. «Desde
+que la aurora--dice el cronista cakchiquel--comenzó a aparecer en el
+horizonte y a iluminar las cumbres de las montañas, empezaron a oirse
+los gritos de guerra; las banderas se desplegaron, resonaron los
+tambores y caracoles, y en medio de este confuso estruendo, se vió
+descender a los quichés, cuyas largas filas se movían con asombrosa
+velocidad, bajando en todas direcciones de la montaña.» Llegaron a la
+orilla del río que corría cerca de la ciudad, y ocuparon algunas casas
+y se formaron en batalla, bajo el mando de los reyes Tepepul e Ixtayul.
+«El encuentro--añade el mencionado cronista--fué terrible y espantoso.
+Los gritos de guerra y el ruido de los instrumentos bélicos aturdían a
+los combatientes, y los héroes de uno y otro ejército _hacían uso de
+todos sus encantos_.» Fácilmente fueron vencidos los quichés, hasta
+el punto que unos huyeron y otros murieron en el campo de batalla.
+Entre los primeros se hallaban los reyes Tepepul e Iztayul y muchos
+más, que fueron pasados al filo de la espada. «Tales fueron--así
+termina el cronista--los hechos heróicos con que los reyes Oxlahuhtzi y
+Cablahuh-Tihax, como también Roimox y Rokelbatzin hicieron para siempre
+famosa la montaña de Iximché.»
+
+Desde la batalla de Quanhtemalan el poder de los quichés pasó a los
+cakchiqueles, quienes orgullosos con su victoria, aspiraron a dominar
+todo el territorio. Alarmados entonces los Estados vecinos, formaron
+una liga para defender su independencia; mas fueron también vencidos
+por los soberanos cakchiqueles. «Tal era la situación de estos países
+en los últimos años del siglo XV y cuando ya Cristóbal Colón había
+abordado a las playas del Nuevo Mundo»[185].
+
+ [185] Milla, _Hist. de la América Central_, tom. I, pág. XXII.
+
+En el interior del reino estalló, año de 1497, una insurrección. A
+la cabeza de los tukuchés, de la misma familia de los cakchiqueles,
+se puso Cay-Hunahpú, príncipe tan rico como ambicioso, quien se
+propuso arrojar del trono a Oxlahuhtzi y Cablahuh-Tihax. Dióse un
+combate, siendo vencidos los tukuchés, y Cay-Hunahpú pagó con la vida
+sus instintos revolucionarios. Sin embargo, el fraccionamiento del
+reino fué mayor cada día y la tribu de los zacatepequez consiguió
+nombrar Rey a uno de los suyos, estableciendo la capital del reino en
+Yampuk. Trece años después, esto es, el 1510, murió el rey cakchiquel
+Oxlahuhtzi, y el 1511 el príncipe Cablahuh-Tihax, que gobernaba con
+aquél; sucediéronles sus hijos Hunig y Lahuh-Noh. En el primer año
+del reinado de éstos, vino numerosa embajada mejicana que mandó,
+según unos autores, Moctezuma, y según otros, Ahuizotl, octavo rey de
+México. Visitaron los embajadores a los reyes quichés, cakchiqueles y
+algún otro; pero volvieron a su país sin haber adelantado nada. Es de
+advertir que en el año 1512 Colón había realizado sus cuatro viajes,
+la Isla Española estaba sometida, Puerto Rico y Cuba conquistadas, el
+Golfo de Honduras y otras tierras exploradas por Yáñez Pinzón y Díaz
+de Solís, Cartagena y países más lejanos habían sido reconocidos por
+Ojeda, Enciso, Núñez de Balboa y otros expedicionarios. ¿La embajada
+de Moctezuma tuvo por objeto la celebración de tratados para oponerse
+a los españoles? No lo sabemos, aunque es posible. Discuten también
+los historiadores modernos Fuentes, Juarros y Milla, si el reino de
+Guatemala estuvo sujeto alguna vez al imperio mejicano. Niéganlo con
+razones más o menos poderosas.
+
+Sin detenernos en asunto tan poco interesante, haremos notar que,
+sin embargo de noticias o presentimientos acerca de llegada de los
+españoles, quichés y cakchiqueles volvieron a pelear entre sí en el año
+1513. Aunque la guerra fué favorable como antes a los cakchiqueles,
+la naturaleza les castigaba mandándoles toda clase de calamidades:
+langostas, incendios y pestes, de la que murieron Hunig y Lahuh-Noh,
+sucediéndoles Belché-Qat y Cahí-Imox, quienes, al saber que los
+extranjeros se habían apoderado de México, les pidieron auxilio, según
+una carta de Cortés a Carlos V, fecha en México el 15 de Octubre de
+1524[186]. Continuó la guerra civil en la América Central hasta que
+llegó Pedro de Alvarado.
+
+ [186] Véase Milla, Ob. cit. tomo I. pág. XXIX, nota.
+
+Respecto a los primeros pobladores establecidos en lo restante de la
+América Central sólo hay vagas noticias y a veces contradictorias. Lo
+mismo decimos de los habitantes de las islas de Haití, Puerto Rico,
+Cuba, Jamaica, Lucayas y otras. Además de los mayas de Guatemala, el
+país que al presente es la República del Salvador, estaba poblado
+por los _chontales_ y por los _pipiles_, siendo su ciudad principal
+Cuscatlán. Estuvo el Salvador unido a Guatemala durante los siglos
+XVI, XVII y XVIII. Honduras estuvo habitada por los _chortises_,
+pertenecientes a la familia de los mayas, y por los _lencas_
+(chontales). Cuando los nicaraguatecas fueron conquistados por los
+españoles se hallaban divididos en cuatro grupos principales: los
+_niquiranos_, que habitaban desde el golfo de Fonseca al de Nicoya;
+los _chorotegas_, que vivían al Sur del lago de Managua y al Noroeste
+del de Nicaragua; los _chontales_, que ocupaban las vertientes de la
+cordillera central y se corrían a Honduras; y los _caribisis_, tal vez
+aborígenes de aquella parte de América, bajaban desde el pie de la
+citada cordillera hasta las playas del Atlántico. Fieros los indios
+_chorotegas_, _cotos_ y _güetares_ de Costa Rica, vivían en contínuas
+guerras.
+
+Pasamos a estudiar el estado social de las tribus que habitaban los
+territorios de Guatemala y el Salvador, de Honduras, de Nicaragua,
+Panamá, Costa Rica y Antillas, fijándonos particularmente en la de los
+quichés.
+
+Acerca de la creación del Universo, la doctrina del _Popal-Vuch_
+de los quichés, tiene--según la opinión de algunos autores--mucha
+analogía con la del _Génesis_ de los hebreos. También el _Tepan Atilan_
+de los cakchiqueles conviene substancialmente con el Popal-Vuch.
+Adoraban los quichés a sus dioses y celebraban solemnes festividades,
+no sin sacrificar seres humanos, que eran regularmente esclavos,
+hechos en la guerra. Los dioses tenían santuarios, santuarios que
+estaban servidos por sacerdotes y sacrificadores. Dícese con algún
+fundamento que existía la confesión entre los quichés. La monarquía
+quiché era hereditaria y la corte estaba formada de las familias
+reales. La justicia se hallaba administrada por jueces y tribunales
+pertenecientes a la aristocracia. Las leyes eran severas para los
+criminales contra el Rey y la República. Los que atentaban contra el
+Monarca sufrían la muerte; y los plebeyos o nobles que se pasaban
+al enemigo o descubrían los secretos de la guerra, eran condenados
+a muerte, y sus mujeres e hijos reducidos a la esclavitud, pasando
+también al fisco sus bienes. Al ladrón de objetos sagrados, si éstos
+eran de valía, se le condenaba a muerte; si tenían poco valor, se le
+hacía esclavo. Los delitos contra la propiedad se castigaban con multas
+y devolución de lo robado; aun al ladrón de oficio no se le ahorcaba,
+si algún deudo suyo satisfacía el importe de la condena. De los delitos
+contra la honestidad, se castigaba con la muerte la violencia consumada
+y la frustrada nada más que con la servidumbre. El simple estupro no
+llevaba consigo pena aflictiva, como no reclamasen por la mujer sus
+padres o hermanos, en cuyo caso se declaraba esclavo al delincuente
+y alguna vez se le condenaba a muerte. No consideraban delito la
+prostitución. La mujer casada, mediando justo motivo, podía abandonar
+la casa conyugal, quedando disuelto el matrimonio. Mujer y marido
+en este caso tenían derecho a contraer con quien quisieran segundo
+matrimonio. Era costumbre, muerto el marido, que la viuda casara con el
+cuñado o con el más próximo deudo del marido.
+
+Después de ocuparse detenidamente Pi y Margall del idioma de los
+quichés y del cual eran dialectos el cakchiquel y el tzutuhil,
+de la literatura y en particular de un drama-baile de los que se
+representaban en el patio de los templos o en la plaza pública, de la
+arquitectura y de la numeración aritmética igual o parecida a la de los
+mejicanos, escribe lo siguiente: «Algo más podría decir de los quichés;
+pero muy aventuradamente. Harto a la ventura voy en mucho de lo que
+escribo»[187].
+
+ [187] _Historia general de América_, tomo y cuaderno primeros,
+ pág. 257.
+
+Fijándonos en Honduras o Cerquín, que linda con tierras de Yucatán y
+Guatemala, sus habitantes distaban mucho de tener la civilización de
+los quichés y yucatecas. Los hombres iban ordinariamente desnudos; en
+la guerra a veces usaban _maxtles_ y mantas. Las mujeres llevaban unos
+pañuelos que les cubrían pecho y espalda; también unas enaguas que les
+llegaba al tobillo. No se ataban el cabello; siempre le tenían suelto y
+tendido. Comían todo género de animales, hasta los más inmundos; bebían
+aguamiel en gran cantidad. En todo manifestaban su barbarie y vivían
+en continua guerra. Peleaban a veces cubiertos con pieles de león y de
+tigre. Adoraban el _Sol_, la _Luna_ y las _Estrellas_; rendían culto a
+muchos ídolos. Los sacrificios eran frecuentes, los ayunos muchos, y en
+sus grandes fiestas bailaban, al mismo tiempo que referían cantando
+sus triunfos y derrotas. Consultaban a sus sacerdotes, no sólo en
+materias religiosas, sino en asuntos belicosos. Sabemos que en la época
+de la conquista, entre sus ídolos, tenían en mucha estima al gran Dios
+y la gran Madre, tal vez personificación del Sol y de la Luna. Creían
+en agoreros, en adivinos y en magos. Estaban reducidos sus templos
+a unas casillas largas y estrechas: sus ídolos tenían espantable
+rostro. Eran muy lujuriosos. Aunque se casaban solamente con una mujer
+legítima, tenían además mancebas. Apenas cuidaban de sus mujeres y
+de sus hijos; no hacían caso alguno de los enfermos. Sus ocupaciones
+principales eran la caza y la pesca. Cazaban cercando primero y
+quemando después grandes extensiones de monte: mataban a palos las
+despavoridas reses. Pescaban atajando con rama y tierra los arroyos
+y poniendo en la salida, siempre pequeña, zarzos de caña. Estaban
+atrasadísimos en la industria y más en las bellas artes. Removían la
+tierra con altas pértigas armadas de un garfio: apoyaban el brazo en la
+parte superior del palo y la planta en la parte de abajo a donde iba
+el garfio. Fabricaban mantas de cuatro hilos. Hacían el comercio de
+plumas. Entre las tribus o gentes que se hallaban establecidos en el
+país prevalecían los _chontales_.
+
+No dejaba de ser curiosa la vida de los habitantes de Honduras desde su
+nacimiento hasta la muerte. Cuando las madres sentían los dolores del
+parto, marchaban al campo y allí daban a luz. Al recién nacido se le
+bañaba en el río más próximo y se le criaba con bollos de yuca. Antes
+de cumplir el año les llevaban sus padres al templo, donde pasaban
+una noche velados por sus parientes. De los sueños del que se dormía
+sacaban el horóscopo. La única instrucción que recibían era la de las
+armas. Los primogénitos, muertos sus padres, entraban de lleno en todo
+el patrimonio; si eran señores, en el señorío. No partían en ningún
+caso los bienes con sus hermanos. Cuando iban a casarse con mujer
+legítima practicaban algunas ceremonias parecidas a las que se usaban
+en México. Un anciano, llevando obsequios de mayor o menor valor, se
+presentaba en la casa de la novia y la pedía. Si aceptaba la petición,
+se celebraba un gran banquete y era recibida envuelta en una manta
+de brillantes colores. Uno la conducía en hombros a casa del novio,
+acompañada de deudos y amigos que cantaban y bailaban. De cuando en
+cuando se paraba la comitiva y repetía sus cánticos y bailes. La novia
+llevaba cubierto el rostro. Inmediatamente que llegaban a la casa
+del novio, las amigas descubrían el rostro de la novia, y después de
+bañarla en agua de flores, la encerraban en una habitación en tanto
+que seguían las fiestas y diversiones. A los tres días pasaba a poder
+del novio. Terminaba completamente el matrimonio luego que dormían
+tres noches en la casa del novio y otras tres en la casa de la novia,
+repitiéndose siempre la bulla y los banquetes. Como puede imaginarse,
+semejantes bodas eran de la gente rica o noble; las de la plebe, si
+pobres y humildes, venían a ser en el fondo lo mismo. Constituían los
+casados--añade el citado historiador--hogar y tenían hacienda propia.
+La hacienda a la verdad era bien pobre. Estaba generalmente reducida a
+unas malas sementeras de maíz y unos cuadros de legumbres; a una azuela
+para rozar y unos palos para arar la tierra; al metate en que molían el
+grano, la artesa en que hacían el pan y las calabazas en que bebían;
+a unos molinillos de mano y unas cestas forradas de cuero que servían
+de cofres; a una cama de estera sobre cuatro estacas en que había por
+almohada, ya un palo, ya una piedra. Con estos bienes y este ajuar
+encontraron los españoles a los habitantes de aquella comarca[188].
+
+ [188] Ob. cit. pág. 281.
+
+Las tintas negras del cuadro casi se convierten en blancas si
+pasamos de Honduras a Nicaragua. En Nicaragua se veían reflejos de
+la civilización mejicana. Se hablaba por muchos moradores de aquella
+tierra la lengua nahuatl y se tenía noticia del tiempo. Se escribían
+libros cuyas hojas eran tiras de cuero de venado, en los cuales se
+pintaban las heredades, los caminos, los montes, los ríos, los bosques
+y las costas, anotándose también los ritos, las ceremonias, las leyes,
+los trastornos de la naturaleza, los cambios y mudanzas de los pueblos.
+Usaban la tinta, ya negra, ya roja. Doblábanse los libros de igual
+manera que entre los aztecas.
+
+Había cierta semejanza lo mismo en los templos que en las creencias
+religiosas de los nicaraguatecas y los mejicanos. Unos y otros creían
+que los dioses gustaban de la sangre y del corazón de los prisioneros
+de guerra, siendo de advertir que hasta los nombres de algunas
+divinidades de Nicaragua eran mejicanos. Existían también semejanzas
+entre los nicaraguatecas y los yucatecas. Ambos se sajaban el cuerpo
+con cuchillos de pedernal y se echaban polvos de carbón en todo el
+trayecto de la herida, teniendo para estas labores oficiales diestros y
+entendidos. Unos y otros, al decir de Oviedo, usaban en la escritura,
+no sólo de imágenes, sino de caracteres, y leían en sus libros como
+nosotros en los nuestros.
+
+No vaya a creerse por todo lo dicho que los nicaraguatecas carecían
+de fisonomía especial, de propias instituciones y costumbres. La
+cultura estaba reducida, si cultura puede llamarse, a la que tenían los
+pueblos que habitaban entre el Pacífico y los lagos, esto es, a los
+_niquiranos_ y _chorotegas_. Chontales y caribises no eran tan bárbaros
+como los que poblaban a Honduras. Los chorotegas, que se dividían
+en _nagrandanos_ y _dirianes_, y los niquiranos en _orotinatecas_
+y _cholucatecas_, debieron tener cierto parentesco con las razas
+pobladoras del Anahuac. Chorotegas y niquiranos iban vestidos, usando
+hombres y mujeres pendientes en las orejas. Se distinguían por su
+hermosura las mujeres de Nicoya. Diferenciábanse mucho físicamente
+los hombres y las mujeres de Nicaragua. El hombre trabajaba en la
+agricultura y en la industria, y era cazador y pescador; la mujer
+vendía lo que el hombre ganaba. El hombre barría la casa y encendía
+la lumbre; pero el comercio estaba reservado a la mujer. Guardaba el
+hombre pocas consideraciones a su compañera; no le permitía ir al
+templo, ni asistir a ningún acto religioso. Con harta frecuencia la
+despreciaba y envilecía. Conducta semejante debió influir para que
+la mujer se prostituyese, siendo considerable el número de rameras,
+las cuales vendían sus gracias por diez almendras de cacao. Había
+burdeles públicos y al lado de las rameras no faltaban los rufianes.
+La poligamia se practicaba por los señores y por todos los ricos; la
+monogamia existía para los pobres. La sodomía estaba tolerada por los
+Gobiernos.
+
+Respecto al carácter de los Gobiernos, unos pueblos estaban regidos
+monárquicamente o por señores o caciques; otros democráticamente o por
+consejos de ancianos. Los primeros eran hereditarios, y los segundos
+electivos. Donde gobernaban señores, había Asambleas (_monexicos_),
+que deliberaban sobre todos los asuntos árduos del país. Estos árduos
+asuntos, lo mismo en las monarquías que en las repúblicas, fueron
+las guerras. Preparaba y dirigía la guerra un general que gozaba de
+extraordinarias facultades, imponiéndose a veces a los caciques, a los
+monexicos y a los consejos de ancianos. Pero el poder de los caciques
+era en todo tiempo absoluto, y más que absoluto, tirano.
+
+Si de las bellas artes se trata, cabe suponer que la arquitectura no
+careció de belleza. Algunas industrias, como el tejido de algodón y
+la loza, estuvieron muy adelantadas. El comercio, tanto interior como
+exterior, tuvo tanta o más importancia que la industria. En las plazas
+tenían sus mercados, sirviéndoles el cacao de moneda.
+
+Consideremos la religión entre los nicaraguatecas. Parece ser que
+hacían derivar todos los seres de _Tamagastad_ y de _Cipattoval_, varón
+el primero y hembra la segunda, que habitaban en el Cielo. A ellos se
+les invocaba en caso de guerra y en ellos tenían los nicaraguatecas
+toda su confianza. Habían otros muchos dioses: _Quiateot_ era el Dios
+de la lluvia, y _Mixcoa_ el de los mercaderes. Tenían igualmente dioses
+para el amor, para la caza y la pesca, etc. Creía el nicaraguateco
+que el bueno en la tierra, a su muerte, subía al cielo, y el malo,
+por el contrario, descendía a un lugar profundo; el primero era
+recibido por los dioses Tamagastad y Cipattoval, el segundo por
+el dios _Miqtanteot_. Entre los nicaraguatecas existía también la
+confesión y el confesor era un viejo célibe; los pecados consistían
+en haber hablado mal de los dioses o en haber quebrantado las fiestas
+religiosas. La penitencia consistía en deponer en los altares de los
+dioses ofrendas, barrer o llevar leña al templo y otras de la misma
+clase. Para todos los dioses había templos y oratorios, y en honor de
+ellos celebraban los nicaraguatecos alegres y brillantes fiestas, como
+también ofrecían sacrificios humanos, cuya carne comían sacerdotes y
+caciques. Acerca del diluvio tenían ideas determinadas. Creían que todo
+ser viviente había perecido. Después vinieron a la tierra Tamagastad y
+Cipattoval y crearon todos los animales: hombres, pájaros y reptiles.
+Nada quedó de las primitivas razas. El castigo fué terrible; pero
+merecido. La humanidad, viciosa, pecadora y corrompida, había incurrido
+en la ira de los dioses.
+
+Manifestaban singular atraso en algunas cosas. Apenas nacían sus
+hijos, los padres deformaban la cabeza deprimiéndoles el hueso coronal
+y abollándoles los parietales. La potestad de los padres sobre los
+hijos era casi absoluta, pues, en caso de necesidad, hasta podían
+venderlos como esclavos. Habremos de recordar el siguiente hecho: era
+costumbre que la mujer durmiese la primera noche de su casamiento con
+el sacerdote mayor. Por cierto, que con dicho sacerdote mayor confesaba
+sus pecados, los cuales él sólo podía perdonarlos.
+
+Del siguiente modo describe y diseña Oviedo la morada del cacique de
+Tecoatega, a quien visitó en Enero de 1528. Así podremos conocer la
+vida de aquel cacique y de aquel pueblo. Dice el laborioso escritor en
+su _Historia General y Natural de las Indias_, que vivía el gran señor
+de Tecoaga en una gran plaza cuadrilonga rodeada de frondosos árboles.
+Allí tenía casa, donde moraban sus mujeres y sus hijos; pórtico, donde
+él pasaba las horas más calurosas del día acompañado de sus fieles
+capitanes; lugar destinado a la fabricación del pan y hasta cementerio
+para su familia. Allí, como señal de su poder y bravura, tenía puestas
+en altas cañas las cabezas de los ciervos muertos por su mano. El
+cacique estaba recostado de día en una cama a tres pies del suelo, alta
+la cabeza, casi desnudas o mal cubiertas las carnes por una manta de
+blanco algodón; sus capitanes se hallaban también sobre esteras que
+cubrían el pavimento. Si llamaba el señor, se levantaba uno o varios
+de los capitanes y ejecutaban las órdenes de aquél recibidas. Do noche
+dichos jefes velaban el sueño del cacique y guardaban la plaza.
+
+Las casas eran grandes chozas terminadas en ángulo agudo, de cuyo
+vértice bajaba el tejado hasta casi dar con los aleros en el suelo;
+los pórticos consistían en tinglados sostenidos por troncos de árboles
+y cubiertos con ramas, y las camas se componían de zarzos de gruesas
+cañas, por colchón esteras y por almohada banquillos de madera. El
+bambú, el bejuco, la madera y la paja, constituían los materiales de
+esos edificios.
+
+Vagas y de segunda mano son las noticias que tenemos de los pueblos
+que hoy constituyen las Repúblicas de Panamá y de Costa Rica. Dice
+Torquemada que no había idólatras en los citados pueblos. Adoraban a
+un solo Dios o _Chicuhna_, que moraba en el cielo. Chicuhna significa
+principio de todas las cosas. A dicho Dios dirigían sus plegarias y
+hacían sus sacrificios. Los europeos, cuando llegaron al país, no
+encontraron imágenes de Chicuhna ni de otros dioses. Herrera, por el
+contrario, sostiene que en Panamá rendían culto a una divinidad que
+llamaban _Tabira_, y cuya imagen estaba hecha de oro. Algunos, no
+todos, creían en la vida futura, y por esta razón enterraban con el
+cadáver todo aquello que había sido más de su agrado durante la vida.
+Los habitantes de Panamá, añade Herrera, tenían mucho parecido a los de
+las islas de Santo Domingo y Cuba. Distinguíanse, en particular, como
+pintores y entalladores.
+
+Por último, afirma Torquemada que del Darién a Nicaragua sólo existía
+el gobierno monárquico, y al Rey heredaba el hermano, y a falta de
+hermanos sucedían los sobrinos. Los sobrinos debían de ser, no por
+línea de varón, sino de hembra.
+
+Pasando ya a otro asunto, habremos de notar que desde Panamá hasta
+México, incluyendo también las islas de Santo Domingo y Cuba, se
+parecían los habitantes en usos y costumbres; también tenían cierto
+parecido o semejanza sus instituciones políticas y administrativas.
+
+Nada nuevo añadiremos al decir que las numerosas tribus que ocupaban
+la mayor parte de las islas de Haití o Santo Domingo (Isla Española),
+Cuba, Puerto Rico, Jamáica, las islas Lucayas y otras, diferían mucho
+de los caribes, lo mismo física que moralmente. Si físicamente eran
+de buena talla, de color más claro, de hermosas facciones, esbeltos
+y bien formados, bajo el punto de vista moral se distinguían por su
+dulzura, candidez y generosos sentimientos. Aunque se conoce poco de
+la vida social de los habitantes de aquellas islas, se sabe que hasta
+la veneración llevaban el respeto a sus caciques. Sobresalieron en
+la industria agrícola, labraban la madera y trabajaban hábilmente el
+barro. Hacían joyas de oro, estátuas, etc. Estaban muy atrasados en
+las ciencias. Creían en la otra vida; adoraban el _Sol_, la _Luna_
+y otros dioses. Se permitía la poligamia y el repudio. No eran más
+humanos con los enfermos que los patagones y los tapuyas. Tenían tanto
+miedo a los caribes, que, cuando se les hablaba de ellos, se ponían
+trémulos. Colón se los atraía sólo con decirles que había ido allí
+para librarlos de enemigos tan fieros. Los caribes, como los tupíes,
+se hallaban interpolados con otros muchos pueblos[189]. Caribes y
+tupíes debían tener casi las mismas cualidades. «Iban--escribe Pi y
+Margall--sin temor de isla en isla, y de las islas a Tierra Firme.
+Hacían tan aventuradas expediciones con el sólo fin de asaltar pueblos
+y procurarse cautivas. Bravos, no temían la lucha en campo abierto;
+pero la evitaban siempre que podían, cayendo de noche sobre las plazas
+objeto de su codicia o su venganza, tomándolas sigilosamente las
+salidas, atacándolas de rebato, incendiándolas y para mayor confusión
+aturdiéndolas con espantosos alaridos. Como los demás bárbaros, no
+dejaban con vida sino a los niños y las mujeres; mataban y aun comían
+a los adultos, y eran el terror de las gentes. Aterradas tenían a
+todas las naciones de la cuenca del Orinoco, si se exceptúa la de los
+cabres, aterradas las costas, aterradas las Antillas, y verdaderamente
+aterrados tuvieron después a los mismos europeos»[190]. Untaban sus
+flechas con veneno. Desde Pedro Mártir de Anglería, hasta el último de
+los cronistas que, como testigos presenciales, escribieron, ora de las
+Antillas, ora de Tierra Firme, los presentan comiéndose a sus enemigos
+en repugnantes banquetes.
+
+ [189] Recuérdese lo que se dijo de los tupíes y caribes en el
+ capítulo IV.
+
+ [190] _Historia general de América_, tomo y volumen I, págs.
+ 695 y 696.
+
+Pondremos remate a nuestras consideraciones y por lo que a Cuba se
+refiere, considerando que en estos últimos años (1909-1910). D.
+Federico Rasco, coronel de la Guardia Rural, ha encontrado objetos
+precolombinos en una cueva en Jauco, término de Bayamo (provincia
+de Oriente), que tienen verdadero valor histórico. Consisten dichos
+objetos en un dujo o asiento indio, de madera y de una sola pieza, con
+dibujos en tallado, dos ídolos de piedra, tres hachas de piedra dorita
+pulimentadas, varias figuras o mascarillas de arcilla endurecidas al
+sol y que formaban parte de las vasijas de los indios, etc. Además,
+se hallaron dos cráneos, uno de un hombre y otro de una mujer, y por
+ciertas señales debieron ser de caribes. Indícanos el estudio de los
+objetos citados que la civilización de los primeros habitantes de Cuba
+no fué nula, pero inferior, bastante inferior a la del Yucatán, México
+y América Central.
+
+
+
+
+CAPÍTULO VII
+
+ AMÉRICA SEPTENTRIONAL.--OBSCURIDAD DE LA HISTORIA DE MÉXICO EN
+ SUS PRIMEROS TIEMPOS.--LOS QUINAMETZIN.--LOS QUINAMÉS.--LOS
+ NAHUAS, XICALANCAS Y OLMECAS: SU ORIGEN.--LOS CHICHIMECAS Y
+ FUNDACIÓN DE SU IMPERIO.--LOS TOLTECAS: SU PEREGRINACIÓN; SU
+ ASIENTO EN TULA.--TRIBUS MENOS IMPORTANTES.--RELACIONES ENTRE
+ CHICHIMECAS Y TOLTECAS.--MONARQUÍA TOLTECA EN TULA.--LAS TRES
+ MONARQUÍAS: SUS REYES.--QUETZALCOATL: SU DOCTRINA.--TETACATLIPOCA
+ Y NAUHYOT.--XIUHTLATLZIN.--MATLACCOATL Y TLILCOATZIN.--HUEMAC
+ Y TOPILTZIN.--LOS CHICHIMECAS SE APODERAN DE TULA.--REYES
+ TOLTECAS DE TULA.--CULTURA DE LOS TOLTECAS.--LOS CHICHIMECAS: SU
+ SITUACIÓN: SU VIDA.--GOBIERNO DE XOLOTT.--EL FEUDALISMO.--GUERRAS
+ DE XOLOTT.--TRIBUS QUE INVADEN EL IMPERIO.--NOPALTZIN Y
+ HUETZIN.--EL REINO DE TEZCUCO.--LOS AZTECAS: SU PROCEDENCIA.--LAS
+ CASAS GRANDES DE GILA.--LOS AZTECAS ANTES DE ESTABLECERSE EN
+ MÉXICO Y EN TLATELOLCO.--QUINANTZIN Y TECHOTLALAZIM.--LAS
+ 75 PROVINCIAS.--IXTLILXOCHITL: GUERRA CIVIL.--RIVALIDAD
+ ENTRE TEZCUCO Y MÉXICO.--NETZAHUALCOYOTL.--LOS REINOS
+ CONFEDERADOS.--GUERRA CIVIL.--LOS ESPAÑOLES EN TABASCO.--MOCTEZUMA
+ II: SU GRANDEZA.--LA RELIGIÓN Y LA GUERRA.--EL JEFE DE CLAN, EL
+ CALPULLI Y EL TLACALECUHLI.--LAS FRATIAS Y LA TRIBU.--CONSEJO
+ TRIBAL.--LA INDUSTRIA.--EL CALENDARIO.--OBRAS PÚBLICAS.--LA
+ ESCRITURA.--CREENCIAS RELIGIOSAS.
+
+
+Consideremos el comienzo de la historia de México. El punto es obscuro
+y nada puede asegurarse con certeza. Según recientes estudios, apareció
+el hombre en el suelo mejicano al principio de la época cuaternaria.
+Dícese del mismo modo que el habitante más antiguo pertenecía a la
+raza negra. Dejando la cuestión de si era o no autóctono, sabemos
+tradicionalmente que las primeras gentes fueron los _quinametzin_,
+hombres de elevada estatura, establecidos en las orillas del Atoyac,
+río que corre entre Cholula y Puebla; descendían, como todos los
+invasores de América--y así lo dice Veytia--de siete familias que
+vinieron de Tartaria. ¿Los quinametzin y quinamés son el mismo pueblo?
+
+La raza que contribuyó más que ninguna a la civilización de la América
+del Norte fué la de los nahuas[191]. Estos nahuas, ya xicalancas, ya
+olmecas, si estuvieron primeramente subyugados por los quinamés, luego
+convidaron a sus señores a un banquete, y después de embriagarles, los
+mataron. Dueños del país, lo poseyeron pacíficamente. Acerca de la
+procedencia de olmecas y xicalancas, se cree que bajaron del Oriente
+en canoas y llegaron primero al río Pánuco, desembarcando después en
+las costas y ocupando toda la península del Yucatán con la fracción de
+Chiapas y Tabasco.
+
+ [191] Los nahuas y los mayas, ¿son razas diferentes? Sostienen
+ algunos autores que tuvieron el mismo origen y vivieron unidas
+ mucho tiempo. Puede, sí, asegurarse que los unen grandes
+ semejanzas y los separan notables diferencias.
+
+Decían los mejicanos del tiempo de la conquista que el mundo había
+pasado por cuatro edades: en la segunda ponían a los quinamés, y en
+la tercera a los xicalancas y olmecas. En la cuarta hacían venir del
+Occidente a los _chichimecas_, conjunto de tribus pertenecientes
+al mismo tronco que los xicalancas y olmecas, aunque de diferente
+carácter. Estos nahuas acamparon en la parte más septentrional de
+México, en las riberas del Gila o del río Colorado. Afirmase que
+echaron los cimientos de la ciudad de Huehuetlapallan, y la hicieron
+capital de su imperio. Andaban casi desnudos o cubiertos con pieles de
+fieras, se alimentaban de la caza y de frutas silvestres, vivían en
+cuevas naturales o abiertas en los montes. Aunque tenían su monarca y
+organización, dichas tribus gozaban de cierta autonomía y obedecían
+a su cacique. Los chichimecas eran monógamos. No se casaban sin el
+consentimiento de los padres de la novia; luego, por ligeros motivos,
+repudiaban a sus mujeres y contraían otras nupcias. Trataban, sin
+embargo, muy bien lo mismo a sus mujeres que a sus hijos. No consentían
+los enlaces entre padres é hijos, ni entre hermanos y hermanas; pero sí
+entre cercanos deudos.
+
+Entre las tribus chichimecas había una que tenía mayor cultura y
+costumbres más suaves, algunos conocimientos de astrología, de
+artes y de agricultura. Era la de los _toltecas_, la cual pronto se
+declaró independiente de los emperadores de Huehuetlapallan e hizo de
+Tlachicatzin la capital de su república. Se ignora el tiempo que los
+toltecas permanecieron en Tlachicatzin, como también si gozaron de
+completa independencia. Parece probado que andando el tiempo pelearon
+con las demás tribus, siendo vencidos y arrojados de su patria.
+Emprendieron a últimos del siglo VI de Jesucristo, larga peregrinación
+que duró cien años, llevando consigo, según cuentan muchos
+historiadores, sus mujeres e hijos, siete capitanes por jefes, un
+sacerdote por guía y consejero. Andaban unos días y descansaban otros.
+Hacían largas estaciones, dejando en ellas cuando marchaban cierto
+número de familias. No se dirigían a punto fijo; unas veces iban por
+la costa del mar y otras veces se separaban de ella, ora se dirigían
+a Levante y ora a Poniente, ya avanzaban y ya retrocedían[192]. Hacia
+el año 697--según cálculos de Veytia--debieron llegar los toltecas
+a Tulcantzingo (hoy Tulanzingo), recordando entonces que hacía dos
+ciclos, esto es, ciento cuatro años, que habían salido de su país. No
+agradándoles su nueva patria, a los diez y seis años, el 713, volvieron
+a ponerse en camino con dirección a Occidente. Convidados por la
+dulzura del clima y la fertilidad de la tierra, acamparon cerca del
+pueblo de Xocotitlan, en las riberas de humilde río, donde fundaron
+la ciudad de Tullan (hoy Tula). Decididos a no mudar de asiento,
+edificaron sus casas de lodo y piedra, y desde Tula se derramaron por
+el valle de México, tal vez teniendo que luchar con varias tribus que
+aún quedaban en aquella tierra.
+
+ [192] Veytia, _Historia Antigua de México_, caps. XXI y XXII.
+
+¿Se hallaban entre estas tribus los _tarascos_ y _otomíes_, los
+_totonecas_, _zapotecas_ y _mixtecas_? De los tarascos de Michoacán
+diremos que eran pueblos sedentarios, cuyas casas hacían de piedra y
+barro, distinguiéndose en la fabricación de sus objetos de orfebrería,
+en sus trabajos de pluma y en sus excelentes armaduras, rodelas, etc.
+La lengua de los tarascos tenía cierta armonía, y en ella abundaban las
+vocales. Manifestaban cierta obscuridad en sus ritos y ceremonias.
+
+Los otomíes, vecinos de los anteriores, no se distinguían por su
+cultura. Cultivaban sus feraces tierras y eran aficionados a la música
+y al canto. Apenas había mujeres célibes, pues los padres o los tutores
+les buscaban con empeño maridos. Cuando la mujer otomí se hallaba en
+cinta se cargaba de amuletos y talismanes; procuraba no encontrarse
+con seres o cosas maléficas, como la vista de perros negros. Si el que
+nacía era varón, se le colocaba en la frente una pluma, en los hombros
+un arco y una aljaba, y en el pecho una herramienta cualquiera; si era
+hembra, en la mano derecha un uso, en la izquierda una poca lana y en
+el corazón una flor.
+
+Los otomíes, como todas las tribus del Norte, usaban el pulque, la
+más estimada bebida alcohólica; el maíz era cultivado generalmente y
+formaban con él sabrosas tortas. Debemos hacer notar que los otomíes
+eran uno de los pocos pueblos que veían en la muerte la completa
+aniquilación del hombre. Volveremos a recordar en este lugar que si las
+tribus del Mediodía manifestaban sentimientos religiosos, en cambio,
+las del Norte estimaban poco o apenas hacían caso de las relaciones
+entre el hombre y Dios.
+
+Los totonecas de Veracruz, tributarios también de los aztecas, aunque
+más cultos, debieron ser los constructores de las pirámides y templos
+de Teotihuacán. Los antiguos cronistas, al ocuparse de _Cempoalla_, la
+principal población de los totonecas, dicen--tal vez con exageración
+manifiesta--que parecía un paraíso terrenal.
+
+No tenían menos cultura los zapotecas de Oaxaca y sus vecinos los
+mixtecas de la costa del Pacífico. Afirmaban los zapotecas que las
+ruinas de Mitla, llamadas en su lengua _Ryo-Ba_ o entrada a la tumba,
+con sus soberbios palacios de grandes salones, fueron sepulcro de
+sus antepasados. La lengua zapoteca se llamó en el país _tichaza_
+(lengua de los nobles). Entre los zapotecas existía la monogamia. Con
+frecuencia se unían mancebos de catorce años con doncellas de doce.
+Dominaban los hombres a las mujeres; pero no por la fuerza, sino por el
+cariño y la dulzura. Si gustaban de los placeres carnales, no llevaban
+sus relaciones amorosas hasta la lujuria.
+
+De los mixtecas se dice que perpetuaron en jeroglíficos la memoria de
+sus mitológicas leyendas. Cuéntase de ellos que tenían en cada pueblo
+personas anualmente elegidas para que todos los días señalasen trabajo
+a sus convecinos. Al amanecer, las citadas personas, desde lo alto de
+sus casas, llamaban a los convecinos y les señalaban tarea. Aquellos
+que no cumplían el encargo, porque perezosos no realizaron la obra o
+la hicieron mal, sufrían severo castigo. Tales hechos hacen pensar con
+algún fundamento si los mixtecas se hallaban regidos bajo principios
+comunistas.
+
+Dejando ya el estudio de las últimas tribus, cuya importancia es
+escasa, recordaremos que durante la peregrinación de los de Tula, los
+chichimecas invadieron el Anahuac[193], que tomaron por la fuerza.
+
+ [193] Unos autores entienden que el antiguo Anahuac comprendía
+ toda la tierra que se halla entre los dos Océanos, y otros
+ dicen que sólo abrazaba lo que denominamos hoy Nueva España.
+ Nosotros entendemos por Anahuac el territorio ocupado al
+ presente por los Estados de Querétaro, México, Veracruz,
+ Tlaxcala y Puebla.
+
+Los toltecas, residentes en Tula, deseosos de reconciliarse con los
+chichimecas, abandonaron el gobierno de los siete capitanes, que
+los mandaban alternativamente, eligieron un Rey y establecieron
+la monarquía hereditaria. El primer Rey--según Veytia--era
+hijo de Icauhtzin, emperador de los chichimecas, y se llamaba
+Chalchiuthlanetzin. Las leyes de sucesión disponían que ninguno pudiera
+ser Rey más de un ciclo; el que viviera más, entregaría la corona
+a su heredero, y el que muriese antes se encargarían de ella los
+ancianos. La monarquía había gozado gran ventura, engrandeciéndose por
+la influencia de la civilización más que por las armas. Brasseur de
+Bourbourg, apoyándose en nuevos códices, sostiene que Nauhyotzin fué el
+primer Rey de los toltecas y que no hubo las citadas leyes de sucesión;
+añade que pasó toda su vida en lucha con las tribus extranjeras o
+indígenas establecidas en aquel suelo.
+
+Por entonces se fundaron tres monarquías: una en Colhuacan, cuyo primer
+Rey fué Nauhyotzin; otra en Guauhtitlan, dirigida por Chicon-Tonatiuh;
+y la tercera en Tula, de la cual Mixcohuatl Mazatzin fué a la vez Rey
+y Pontífice. Prestábanse apoyo las tres monarquías y los tres Reyes en
+sus respectivos Estados emplearon sus armas, en el interior, contra
+la aristocracia que se negaba a reconocerlos, y en el exterior contra
+las tribus que venían del Norte. Los caudillos más bravos fueron
+considerados luego como dioses, lo cual indicaba que todavía se hallaba
+América en los tiempos heróicos y no en los históricos.
+
+A tal punto llegó la unión de las tres monarquías, que a la muerte de
+Nauhyotzin en Colhuacan le sucedió Mixcohuatl Camaxtli, hijo del Rey de
+Tula, y al morir Mixcohuatl Mazatzin en Tula, ocupó el trono Huetzin,
+cuyo origen se desconoce. Según el _Códice Chimalpopoca_, la monarquía
+menos venturosa fué la de Quanhtitlan, cuyo segundo Rey, llamado
+Xiuhel, acabó sus días de muerte airada: tal vez hubiera perecido
+este reino, si no se hubiese nombrado Rey a Huactli, joven de valor
+y simpático. En su apoyo llegaron de Chapala número considerable de
+chichimecas.
+
+El Rey de Colhuacan, Mixcohuatl Camaxtli, tomó a Cuitlahuac, ciudad
+donde se estrelló su padre, y se dirigió al Mediodía de Popocatepetl y
+al territorio de Tlaxcala y Huexotzingo, ciudades que él fundó, según
+algunos escritores. Los nobles, enemigos de la monarquía, mataron a
+Camaxtli, teniendo que bajar Huetzin desde Tula, el cual impidió la
+disolución del reino. Ocurrió entonces un suceso que no acertamos a
+explicar, y fué que Huetzin pasó a ser Rey de Colhuacan, quedando como
+monarca de Tula un tal Ihuitimal.
+
+Por aquellos tiempos, esto es, en el año 856, se confederaron
+los monarcas de Tula, de Colhuacan y de Otompan, reino el último
+cuya situación se desconoce, y que tal vez--como opina algún
+historiador--sus dominios constituyeron después el de Tezcuco. Dícese
+que Reyes y ancianos de las tres monarquías, reunidos en asamblea,
+acordaron dar al soberano de Colhuacan el título de _Tiatocat-Achcauh_,
+que quiere decir Emperador o el primero de los Reyes. Cada Rey
+continuaría siendo, lo mismo en lo religioso que en lo civil, la
+autoridad suprema de su Estado. Las leyes de sucesión habían de ser
+iguales en los tres pueblos: el primer sucesor sería el primogénito,
+el segundo el segundogénito, el tercero el hijo del primogénito y el
+cuarto el hijo del segundogénito, y así sucesivamente. El heredero
+de la corona, cuando llegaba a la mayor edad, ejercía el cargo de
+generalísimo; pero, si lo desempeñaba mal, no podía subir al trono. En
+los intereses comunes a los tres Estados, deliberaban los tres Reyes,
+resolviéndose todos los asuntos por mayoría.
+
+A la sazón--y seguimos al pie de la letra el Códice
+Chimalpopoca--apareció un hombre extraordinario: llamábase Quetzalcoatl
+o Quetzalcohuatl. Debió pertenecer a la tribu tolteca, si bien algunos
+escritores le consideran olmeca o xicalanca. Ven en él, unos, al
+mismo apóstol Santo Tomás, que apareció en América (siglo primero
+de la Iglesia); otros dicen que era Dios; quién le hace Santo,
+Pontífice o Rey; quién hechicero o un hombre cualquiera. Convienen
+casi todos en que era un ser superior, digno de eterna fama en la
+historia del Nuevo Mundo. «Quetzalcoatl, se dice unánimemente, les
+enseñó a mejorar el cultivo de la tierra, fundir el oro y la plata,
+tallar las piedras preciosas, tejer el algodón y la pluma, curtir y
+adobar las pieles, construir puentes y calzadas, y levantar los más
+suntuosos monumentos; los exhortó a moderar las pasiones, domar la
+carne por el ayuno, purificarse por la penitencia y hacerse propicia
+la divinidad por la oración y el sacrificio de la propia sangre; los
+apartó de inmolar a Dios víctimas humanas, y los inclinó a no darle
+en ofrenda sino perfumes, flores, frutos, pan de maíz, mariposas, y,
+cuando más, serpientes y gamos; les ablandó, por fin, el corazón y
+les suavizó las costumbres»[194]. Es de advertir que en la mitología
+tolteca había un Quetzalcoatl, dios de los vientos; también se llamaba
+Quetzalcoatl el sacerdote de aquella divinidad. ¿Contribuiría esto a
+las contradicciones de los cronistas?
+
+ [194] Pi y Margall, _Hist. gral. de América_, tom. y vol. I,
+ pág. 27.
+
+Cuentan algunos historiadores que había en Tula una virgen llamada
+Chimalman, que tenía dos hermanos de nombre Tzochitlique y Conatlique.
+Hallándose los tres solos en su casa, se les apareció de repente un
+enviado del Cielo. Tzochitlique y Conatlique, murieron de terror,
+oyendo entonces Chimalman de boca del ángel, que concibiría un hijo sin
+obra de varón. Aquel hijo fué Quetzalcoatl.
+
+De diferente manera refiere el caso el _Códice Chimalpopoca_. Según
+él, Chimalman fué una princesa que defendió valerosamente sus Estados
+contra Mixcohuatl Camaxtli, Rey de Colhuacan, el mismo que murió
+en Cuitlahuac a manos de los nobles. Vencida Chimalman, casó con
+el vencedor, y tuvo a Quetzalcoatl. De muy joven, añade el Códice,
+acompañó Quetzalcoatl a su padre en todas las expediciones belicosas.
+Cuando Quetzalcoatl supo que el autor de sus días había sido asesinado,
+reunió a sus parciales, se dirigió a Cuitlahuac y la tomó, llevando a
+cabo terrible venganza. Desapareció luego, ignorándose donde estuvo.
+A los quince años, el 870, apareció en Pánuco, rodeado de brillante
+pléyade de sabios y artistas. El vengativo guerrero se había convertido
+en profeta. Aquel hombre, de negros y largos cabellos, blanco rostro
+y buenas facciones, de espesa barba y gallarda estatura, vestido con
+una túnica y calzando sandalias, se atrajo y cautivó a las gentes.
+Ganoso de extender la civilización por el país, comenzó su apostolado
+en Tulanzingo. Pasó a Teotihuacan, de cuya ciudad salió irritadísimo
+porque allí se levantaban los templos del Sol y la Luna, y allí se
+inmolaban cautivos y criminales en el altar de los dioses. Recomendaba
+que cada uno vertiera su sangre punzándose con espinas el cuerpo,
+y él mismo se lo picaba con agujas de esmeralda después de haberse
+bañado a media noche en las fuentes de Atecpan Amocheo. A la muerte
+de Ihuitimal, fué proclamado Rey. Lo primero que hizo fué abolir los
+cruentos ritos de los chichimecas y ordenar que se purificasen los
+templos, medidas que le atrajeron el odio de los sacerdotes. Arreció
+la enemiga contra él cuando introdujo las siguientes reformas: el
+bautismo, el ayuno, la confesión, la castidad para los Ministros
+de Dios, y la fundación de colegios sacerdotales sujetos a severa
+disciplina. En cambio, se ganó el corazón de la muchedumbre por la
+santidad de sus actos, el esplendor del culto, el fausto de la corte,
+la grandeza de los monumentos que hizo levantar en Tula, la protección
+que dispensó a la industria y a las artes, los caminos con que enlazó
+los tres reinos. Como tuviese noticia que secretamente se inmolaban
+cautivos en aras de los dioses, castigó sin piedad a los que tales
+cosas hacían. Tetzcatlipoca, individuo de una familia que se creía con
+derechos a la corona, al frente de algunos partidarios de la antigua
+religión, y con la ayuda de los reyes de Colhuacan y de Otompan,
+encendió la guerra contra Quetzalcoatl, quien, no queriendo derramar
+sangre, abandonó el trono y partió de la ciudad, seguido de muchos de
+los suyos. Dejaba el trono el 895. Hacía veinticinco años que llegó a
+Pánuco y veintidós que era Rey.
+
+Veamos cómo dicen los historiadores que Quetzalcoatl hizo el viaje a
+Cholula. Delante van los músicos tañendo la flauta, al lado pajes que
+le cubren la cabeza con el parasol de plumas, detrás los ciudadanos
+más distinguidos y por los aires pájaros de brillantes colores que
+abandonan la población rebelde. Si vuelve los ojos y llora al ver a
+Tula, sus lágrimas horadan los peñascos; si pone las manos en una roca,
+en ella se señalan las huellas; si tira una piedra a un árbol, las
+señales duran siglos; si se sienta en la loma de una sierra, el monte
+se hunde. Escondió en el lecho de un río las joyas que no ocultó antes
+de salir de Tula, y a instancias de sus antiguos vasallos, dejó en el
+reino los maestros de las artes y las herramientas[195].
+
+ [195] Véase Sahagún. lib. III, caps. XII, XIII y XIV.
+ Torquemada, lib. VI, cap. XIV.
+
+Inmensa alegría causó su presencia en Cholula, donde continuó la obra
+que había realizado en Tula. Enseñó a los hombres la moral y las artes;
+extendió la civilización y cultura a toda la comarca. Convirtió a
+Cholula en hermosa ciudad, pues antes sólo era pobre villa. Se atrajo
+a los olmecas, que se hallaban situados al Este y Sur de Popocatepetl,
+formando con ellos un segundo reino. Fundó ciudades, levantó templos,
+abrió caminos, estableció colegios de sacerdotes y comunidades
+religiosas de mujeres.
+
+Tetzcatlipoca, bajo el nombre de Huemac, logró ceñir la corona de Tula,
+y luego, temiendo el ascendiente del reino de Cholula, al frente de
+poderoso ejército, cayó sobre los dominios de Quetzalcoatl, quien,
+como en Tula, se negó a pelear, aunque sus súbditos le manifestaron
+su decisión de combatir hasta derramar la última gota de su sangre.
+No lo consintió Quetzalcoatl, y, después de darles algunos sanos
+consejos y esperanzas, abandonó la ciudad, acompañado sólo de cuatro
+distinguidos jóvenes, emprendiendo su tercera retirada. Cuando llegó a
+la embocadura del Guazacoalco, despidió a sus compañeros, anunciándoles
+que en los futuros tiempos vendrían a dominar el país unos hombres de
+Oriente, como él blancos y de espesas barbas. Dirigióse en seguida por
+las aguas del río, ignorándose el camino que tomó, ni dónde acabó sus
+días. Por mucho tiempo recordaron aquellas tribus el nombre inmortal de
+Quetzalcoatl.
+
+Posteriormente el tirano Tetzcatlipoca, fué castigado como merecía.
+Creíase invencible, cuando Nauyotl, por cuyas venas corría sangre
+de los chichimecas, se sublevó en Tula, derrotó completamente a
+Tetzcatlipoca y se apoderó del reino. El nuevo monarca, si permaneció
+fiel a las antiguas creencias, no persiguió el nuevo culto. Tula fué
+el centro de la religión tradicional y Cholula la ciudad santa de las
+doctrinas de Quetzalcoatl. Nauyotl hizo construir en Tula magnífico
+y soberbio templo. Aunque continuaron los sacrificios humanos y el
+horrible culto de Tlaloc, no decayó el cultivo de las ciencias, de las
+artes y de la industria. Si Tula había sido en tiempo de Quetzalcoatl y
+aun durante el reinado de Tetzcatlipoca la capital del Imperio, Nauhyot
+hizo a Coluhacan la verdadera metrópoli. Perdió Tula la superioridad
+política, ganando en cambio la cultura científica, pues en ella se
+crearon escuelas, y ella fué la morada de sabios y de artistas. Muerto
+Nauhyot, en 945, su mujer Xiuhtlatlzin, querida de los súbditos, ciñó,
+contra las leyes de sucesión del reino, la corona de Tula. A los
+cuatro años murió reina tan excelente, dejando por heredero a su hijo
+Matlaccoatl, de quien nada sabemos. Tampoco tenemos noticia alguna de
+Tlilcoatzin, que comenzó su reinado el 973.
+
+Al llegar al año 994 se ve que Huemac Atecpanecatl, de la familia
+de los reyes de Colhuacan, fué elegido rey de Tula[196]. Enamorado
+de una mujer bellísima, la cual hubo de conocer porque se presentó
+ofreciéndole miel o vino de maguey, tuvo de ella un hijo; y cuando
+falleció su esposa, elevó al trono a la adúltera y designó por sucesor
+a Topiltzin Acxitl, fruto de su adulterio. La nobleza y el pueblo
+tomaron muy a mal lo hecho por Huemac Atecpanecatl. Venían a hacer más
+difícil la situación del Rey las amenazas de los chichimecas, bárbaros
+del Norte. Hallábanse en las fronteras del Anahuac, decididos a caer
+sobre el reino de Tula.
+
+ [196] Veytia designa a este Rey con el nombre de
+ Tecpancaltzin. _Hist. antigua de México_, capítulo XXIX.
+
+Viéndose perdido Huemac, no encontró otro medio para salir de su
+apuro que abdicar en favor de su hijo Topiltzin Acxitl. Comenzó
+bien Topiltzin; luego se entregó a las liviandades más repugnantes,
+siguiéndole en su conducta depravada sacerdotes y sacerdotisas.
+Cuéntase que Hueman, sacerdote que dirigió a los toltecas en larga
+peregrinación, profetizó que perecería el reino cuando ocupase el
+trono un hombre de cabello erguido, y naciesen conejos con cuernos y
+colibríes con espolones. Creyó Topiltzin reconocer estos prodigios en
+un conejo y en un colibrí que había cazado en sus jardines, cambiando
+entonces, lleno de terror, de costumbres y ordenando sacrificios a
+los dioses. Sin embargo, los dioses, irritados contra el monarca y su
+pueblo, hicieron que las aguas inundasen el país y lo devastaran, que
+los huracanes derribaran edificios y árboles; sucediéronse grandes
+sequías, secándose las fuentes y arroyos; luego sofocante calor; en
+seguida horrorosos fríos que helaban hasta los magueyes; después plaga
+de gusanos que roían las plantas en los campos, y de gorgojos que
+comían el trigo en los graneros; últimamente, un hambre que diezmaba
+las poblaciones. Como consecuencia del hambre, por todas partes había
+cuadrillas de ladrones e incendiarios. Tal estado de cosas, llegó hasta
+los mismos tiempos de Hernán Cortés[197].
+
+ [197] Esta hambre--según Kinsborough--puso fin entre los
+ mejicanos a la cuarta edad del mundo. _Antiquities of Mexico_,
+ vol. VI, pág. 175.
+
+No estalló la guerra entre Topiltzin y los príncipes rebeldes del
+Norte; pero aquél no pudo resistir la acometida de los chichimecas,
+los cuales se extendieron por los valles de México. Es de advertir que
+los reyes de Colhuacan y de Otompan no ayudaron en esta ocasión al
+de Tula. Los chichimecas saquearon a Otompan y Tezcuco, como también
+a Colhuacan. En la corte de Tula se prepararon a la lucha hasta los
+ancianos padres de Topiltzin y hasta las mujeres acaudilladas por la
+Reina madre. La victoria fué de los chichimecas; la madre de Topiltzin
+murió en un combate y Tula cayó en poder de Huehuetzin, uno de los
+jefes de las tribus victoriosas. Cuando Huemac, padre de Topiltzin,
+perdió toda esperanza, se encerró en una gruta y se colgó. Así terminó
+el imperio de los toltecas, que se extendía de mar a mar, entre los
+grados 16 y 21 de latitud Norte. Brasseur dice que concluyó del 1060 al
+1070; Veytia, el 1116, y Ixtlilxochitl, el 958.
+
+Los Reyes de Tula, según Brasseur, fueron:
+
+ 1. Mixcohuatl-Mazatzin, Rey en 752.
+ 2. Huetzin, en 817.
+ 3. Ihuitimal, en 845.
+ 4. Quetzalcoatl, en 873.
+ 5. Tetzcatlipoca-Huemac, en 895.
+ 6. Nauhyotl, en 930.
+ 7. Hiuhtlaltzin, en 945.
+ 8. Matlalccoatl, en 949.
+ 9. Tlilcoatzin, en 973.
+ 10. Huemac II, en 994.
+ 11. Topiltzin Acxitl, en 1029.
+ 12. Huemac III, en 1062.
+
+Según Veytia:
+
+ 1. Chalchiuhtlanetzin, Rey en 719.
+ 2. Ixtlilcucchanac, en 771.
+ 3. Huetzin, en 823.
+ 4. Totepeuh, en 875.
+ 5. Naxacoc, en 927.
+ 6. Mitl-Nauhyotl, en 979.
+ 7. Xiuhtlatzin, Reina, en 1035.
+ 8. Tecpancaltzin, en 1039.
+ 9. Topiltzin, en 1091.
+
+Según Ixtlilxochitl:
+
+ 1. Chalchiuhtlanetzin subió al trono en 510.
+ 2. Ixtliquechanac, en 572.
+ 3. Huetzin, en 613.
+ 4. Topeuh, en 664.
+ 5. Xiuquentzin, Reina, en 826.
+ 6. Iztacquanhtzin, en 830.
+ 7. Topiltzin, en 882.
+
+Los Reyes de Colhuacan, según Brasseur, fueron:
+
+ 1. Nauhyotl, Rey en 717.
+ 2. Nonohualcatl, en 767.
+ 3. Yohuallatonac, en 815.
+ 4. Quetzalacxoyatl, en 904.
+ 5. Chalchin-Tlatonac, en 953.
+ 6. Totepeuh, en 985.
+ 7. Nauhyotl, en 1026.
+
+Físicamente considerados, los toltecas eran de alta estatura, de bellas
+formas, más blancos y de barba más espesa que los demás chichimecas.
+Llevaban sombreros de paja o de hojas de palmera, se cubrían con
+mantas y se calzaban con sandalias. Para ir a la guerra se ponían en
+la cabeza vistosos penachos, se colocaban una banda de plumas, se
+pintaban el cuerpo y se adornaban con sus mejores joyas. Los soldados,
+en general, iban desnudos; sólo usaban el maxtle, para ocultar lo que
+el pudor exige. La única arma de defensa que tenían era el escudo. Unos
+empleaban el arco y llevaban las flechas en la aljaba; otros la honda y
+guardaban las piedras en bolsas colgadas del cinto; estos blandían la
+javalina o la maza con puntas de pedernal. Los jefes usaban el casco de
+oro o de cobre y la cota de algodón. Los toltecas eran ágiles y aptos
+para el trabajo. Beneficiaron las minas, construyeron varios monumentos
+y eran inteligentes en varias industrias. Labraban el oro, la plata, el
+cobre y el ámbar. Hacían toda clase de alhajas. Trabajaban con mucha
+destreza y habilidad el barro. Por lo que a la cultura intelectual
+respecta, conocían los jeroglíficos y mediante ellos transmitían a
+sus sucesores los hechos más importantes. Poseían en dicha clase de
+escritura el _Teo-Amoxtli_, compuesto, según se cree, por el sacerdote
+Huemar en los primeros años del reino de Tula, y era como una síntesis
+de las ciencias, instituciones y vida nacional del pueblo tolteca.
+Cuando los españoles se apoderaron del país, ya no existía el citado
+libro. También perpetuaban los hechos en unos poemas, que en sus
+grandes festividades cantaban al son de la música. Cultivaban la
+Medicina y la Astrología con algún aprovechamiento. Eran morales y
+tenían establecida la monogamia. Rendían ferviente culto a sus dioses.
+Las cuestiones religiosas y las luchas interiores, contribuyeron a la
+decadencia y ruina de los toltecas.
+
+Los chichimecas suceden a los toltecas. Hallábanse aquellos
+establecidos en las márgenes del Gila y bajaban por el mediodía hasta
+las fronteras del reino de Tula. Estaban gobernados por consejos de
+ancianos y por sacerdotes que les recordaban sus deberes. Vivían en
+casas de mampostería, que tenían hasta cuatro pisos. Hilaban y tejían,
+adobaban las pieles, eran hábiles alfareros, cultivaban la tierra y
+recogían mucha cantidad de maíz. Hombres y mujeres iban vestidos; sólo
+las solteras no podían cubrirse ni aun en los más rigurosos fríos.
+La mujer, dedicada en absoluto a los negocios domésticos, era muy
+considerada del marido. Los hombres se distinguían por su laboriosidad.
+Miraban la Cruz como un símbolo de paz. Las tribus chichimecas bajaron
+al Anahuac, empujándose las unas a las otras, como sucedió en el siglo
+V en Europa con los bárbaros del Norte. Debieron venir los chichimecas
+huyendo de los _teyas_, _querechos_, _apaches_ y otros.
+
+La caza era la ocupación principal de los chichimecas. Siempre llevaban
+un arco y un carcaj. Comían y se vestían con lo que cazaban; en efectos
+de caza pagaban sus tributos, y la res o pieza que primeramente cogían
+la sacrificaban al Sol. Además de la caza, se alimentaban con los
+frutos de la tierra. Poseían conocimientos de medicina, y no ignoraban
+las virtudes curativas de muchas hierbas; pero si los remedios eran
+ineficaces, lo mismo a los enfermos graves que a los viejos los mataban
+introduciendo una flecha por la garganta. Hombres y mujeres iban
+vestidos de pieles; sólo el Emperador podía usar la piel del león.
+El hombre y la mujer casados se guardaban fidelidad hasta la muerte.
+Juntos iban a las fiestas y a la guerra. Juntos pasaban toda la vida.
+Creían en un Dios creador del universo. Sólo rendían culto al _Sol_ y a
+la _Luna_.
+
+En política vivían bajo el inmediato poder de sus nobles, si bien
+reconociendo en el Emperador la autoridad suprema. Xolotl, hermano del
+emperador Achcauhtzin, conquistó el Anahuac; luego fundó a Tanayocan
+(Tenayuca) en la margen occidental del lago de México, siendo desde
+entonces residencia de la corte. Todo lo que constituyó el imperio
+tolteca, pasó a formar parte del chichimeca. El gobierno de Xolotl fué
+justo; dispuso que se dejase a los toltecas en posesión de sus ciudades
+y villas, siempre que le reconociesen como señor y le pagasen tributo.
+Llegó hasta permitirles que se gobernaran por sus antiguas leyes y
+costumbres.
+
+El engrandecimiento de los toltecas llegó a inspirar recelos a los
+chichimecas. Nauhyotl se declaró rey de Colhuacan, se negó a pagar el
+feudo a Xolotl, y se dispuso a la guerra. Vencido y muerto Nauhyotl
+en una batalla que se dió en las orillas de los lagos, habría podido
+Xolotl acabar con el nuevo reino. Lejos de ello, continuó su política
+de atracción, hasta el punto que, vacante el trono de Colhuacan--pues
+sólo tres hijas del último Rey eran las herederas--el citado Xolotl
+casó a su hijo Nopaltzin con una de ellas.
+
+A la sazón, de las opuestas playas del golfo de California vinieron
+otras tribus, muy parecidas a los toltecas por el idioma y la cultura.
+Adoraban a un dios que llamaban Cocopitl, y tenían conocimientos
+de la agricultura y de otras industrias. Capitaneaba Tzortecomatl
+a los _aculhuas_, Chiconquauhtli a los _otomíes_ y Aculhua a los
+_tecpanecas_. Bien acogidos por Xolotl, se establecieron los primeros
+en Coatlichan, los segundos en Xalcotan y los terceros en Azcapotzalco.
+Mediante matrimonios de Tzortecomatl con una hija del tolteca
+Chalchinhlatonac, cacique de la provincia de Chalco, y de los otros dos
+jefes con dos hijas de Xolotl, se aseguraron las relaciones entre las
+nuevas y antiguas tribus. Xolotl repartió tierras a los maridos de sus
+hijas y luego a sus nietos; también a seis capitanes que habían venido
+del Norte. Los nuevos jefes tenían la obligación de acudir con sus
+soldados a defender al Emperador en tiempo de guerra, y a pagar ciertos
+tributos para el sostenimiento del imperio. Feudal fué la constitución
+de aquella vasta monarquía, pues de ninguna otra manera hubieran podido
+vivir juntas tantas y tan extrañas gentes. Xolotl y sus chichimecas
+se penetraron de las ideas de los toltecas y de los aculhuas, antes
+sus enemigos, y levantaron un templo al _Sol_; conocieron la pintura
+jeroglífica e hicieron palacios y jardines.
+
+Sin embargo, no son para olvidadas ciertas desavenencias y guerras
+entre las nuevas tribus y aun contra el mismo Xolotl. Unidos toltecas y
+otras tribus, decidieron deshacerse del Emperador del modo siguiente:
+Tenía costumbre de dormir la siesta a la sombra de unos grandes
+árboles de sus jardines. De repente inundarían con una gran cantidad
+de agua el lugar donde dormía el Emperador. Sabido esto por Xolotl,
+en el día destinado a su muerte, subióse a dormir a lo más alto de
+una colina. De muerte natural acabó Xolotl sus días al poco tiempo.
+Reinó--según Veytia--ciento quince años; según Ixtlilxochitl, ciento
+doce. ¿Sería--como pretende Brasseur--no un nombre, sino un título,
+confundiéndose por esta razón en un Emperador dos o más príncipes?
+Hállase averiguado que en la historia antigua de América es cosa
+corriente hallar personajes que su vida excedía en mucho a la ordinaria
+del hombre. Veytia dice que vivió del año 1117 al 1232, Ixtlilxochitl
+del 964 al 1075 y Brasseur del 1064 al 1160.
+
+Nopaltzin sucedió a Xolotl, reinando pacíficamente, si hacemos caso de
+Veytia y de Ixtlilxochitl, y en completa anarquía, si damos crédito a
+Brasseur. Conformes nosotros con los dos primeros, afirmamos, además,
+que bajo su gobierno continuó la civilización de los chichimecas.
+
+A Nopaltzin sucedió su hijo Tlotzin-Pochotl, conocido también con el
+nombre de Huetzin, el cual era chichimeca por su padre y tolteca por
+su madre. Continuó la obra civilizadora de sus antepasados y fomentó
+de un modo extraordinario la agricultura. Progresaron también las
+artes. Tenían grandes y hermosas ciudades. Dentro del imperio se
+hallaban siete Estados grandes y muchos pequeños; los grandes eran:
+_Coatlichan_, _Azcapotzalco_, _Xaltocan_, _Quauhtitlan_, _Colhuacan_ y
+_Xuexotla_. Bajo el imperio de Tlotzin tuvo origen el reino de Tezcuco;
+también tuvieron comienzo los señoríos de Tlaxcala y de Huexotzingo.
+
+Pasamos a estudiar el imperio de los aztecas, que, como los toltecas,
+pertenecían a la raza de los nahuas. Llamamos tribus aztecas, nahuatl
+o mexicanas las de la familia utoazteca, que hablaban la lengua
+nahuatl[198]. Hallábanse establecidas en la cuenca del Océano Pacífico
+y regiones montañosas próximas, desde el río del Fuerte, en Sinaloa
+(26° lat. Norte), a las actuales fronteras de Guatemala, exceptuando
+pequeña parte del istmo de Tehuantepec. La mayor y más granada parte de
+la citada familia formó poderoso reino en la meseta del Anahuac.
+
+ [198] «En esta tierra de la Nueva España hay tres maneras
+ o linajes de gentes, que son chichimecas, los de Chulhúa e
+ mexicanos: todos estos están mezclados, emparentados por
+ casamientos; desde muchos años acá, antes que fuese México se
+ emparentaron los dos primeros linajes, que son los chichimecas
+ e los de Chulhúa, en los terceros se emparentaron después
+ de encomenzado México, que ellos edificaron e fundaron de
+ principio...» Pomar y Zurita, _Nueva colección de documentos
+ para la historia de México_, tom. III, págs. 283 y 284.
+
+Los aztecas que se sitúan en el Anahuac y fundan poderoso imperio,
+¿de dónde proceden? Dícese que de una tierra llamada Aztlan; pero se
+ignora su situación. Según Ixtlilxochitl procedían de Xalisco y eran
+descendientes de aquellos toltecas que fueron arrojados de Chapultepec
+después de la ruina de Tula; Aubín cree que de la península de
+California; Veytia sostiene que de más allá de Cinaloa y la Sonora;
+Brasseur opina que del territorio comprendido entre las orillas del
+Colorado y las del Yaqui.
+
+Los aztecas aventajaban en cultura a los chichimecas de las márgenes
+del Gila y a los toltecas. Eran pueblos agrícolas, industriales y
+artistas. Ellos fueron los constructores de las dos _Casas Grandes_ que
+se admiran en las riberas del Gila; y más abajo, en Chihuahua, entre el
+río del Norte y los montes donde nace el Yaqui, se hallan otras, con la
+misma denominación de _Casas Grandes_, fábrica también de las citadas
+tribus[199]. Lo mismo unas casas que otras están situadas cerca de un
+río, en lugar ameno y no lejos de ciudades. Tanto las primeras como las
+segundas son cuadrilongas y se encuentran a los cuatro vientos. De las
+Casas Grandes del Gila diremos que estaban defendidas por una muralla
+en cuyos ángulos había una especie de torres o baluartes. Las citadas
+dos casas tenían tres pisos y además un sótano; las paredes eran de
+tapia, gruesas y fuertes, sin más abertura, fuera de las de entrada,
+que dos agujeros redondos bastante pequeños. Invasores del Norte a Sur
+debieron construirlas, los cuales debían ser excelentes arquitectos
+y hábiles alfareros. En efecto, excelentes arquitectos y hábiles
+alfareros fueron los pueblos de más allá del Gila. Citamos la industria
+de alfarería porque en los alrededores de aquellos palacios se hallaron
+multitud de ollas y jarras, de diferentes formas y de varios colores
+(blancas, encarnadas y azules). El Aztlan, pues, de donde se supone
+vinieron los aztecas, debió estar más allá del Gila, como lo creía
+Veytia y lo afirmaba el cardenal Lorenzana en sus _Comentarios a las
+Cartas de Hernán Cortés_. Salieron de Aztlan en la segunda mitad del
+siglo XI, y siguiendo la conducta de los toltecas, comenzaron larga
+peregrinación que duró más de doscientos años[200]. Iban buscando
+siempre mejores y más productivas tierras. El que les guió por más
+tiempo fué un hombre prestigioso llamado Huitziton, tal vez muerto
+a mano airada en las riberas del lago de Patzcuaro. Los sacerdotes
+dijeron al pueblo que Huitziton era Dios, siendo desde entonces
+adorado bajo el nombre de Huitzilopochtli. Los huesos del nuevo Dios,
+guardados en una cesta de junco, fueron conducidos en hombros de
+cuatro ancianos. Los aztecas no emprendieron ningún negocio sin ser
+consultado con el Dios, encargándose de la consulta los sacerdotes.
+De esta manera vinieron a ser regidos por el sacerdocio. Recorrieron
+diferentes lugares hasta que llegaron a Zumpango, cuyo señor se llamaba
+Techpanecatl.
+
+ [199] Véase Pi y Margall, _Historia general de América_, tom.
+ I, volúmen I. págs. 64 y 65.
+
+ [200] Recuérdese lo que en este mismo capítulo se dijo del
+ viaje de los toltecas.
+
+De tal modo quedó prendado Techpanecatl de sus huéspedes, que les pidió
+mujer para su hijo Ilhuicatl, les dió una de sus hijas para que casara
+con un azteca y les facilitó toda clase de auxilios. Tan grande fué su
+amistad que consintió en que se llevasen a su hijo Ilhuicatl cuando
+acordaron continuar el viaje.
+
+Ilhuicatl tuvo un hijo llamado Huitzilihuitl, a quien se considera como
+el primer rey de los mexicanos. Persiguió la desgracia después y por
+algún tiempo a los aztecas, hasta que llegaron a Chapultepec, donde se
+repusieron de sus quebrantos. Luego, muerto Huitzilihuitl, se unieron
+con unos pueblos vecinos o con otros; pero siempre como conquistadores
+o señores del país. Se establecieron últimamente, la mayor parte, en
+lo que es hoy la ciudad de México, y la menor parte, en Tlatelolco.
+Creían los aztecas, por su dios Huitzilopochtli, que no debían poner
+término a su viaje hasta que viesen sobre un nogal un águila devorando
+una culebra. Los que, impacientes, no quisieron esperar que tal hecho
+sucediese, ocuparon la pequeña isla de Tlatelolco; los que continuaron
+su camino y creyeron haber visto la profecía divina, hicieron asiento
+en México.
+
+En seguida se dispusieron a tomar parte activa en las guerras de las
+tribus vecinas, ayudando con extremado valor a Quinantzin, emperador
+de los chichimecas. Por ello, con la benevolencia de Quinantzin,
+se dedicaron a edificar, además de la ciudad de _Tlatelolco_, la
+de _Tenochtitlan_ (por ser Tenuhczin o Tenuhc el caudillo de sus
+fundadores), o _México_ (por llamarse mexicas los aztecas)[201].
+Quinantzin dejó por sucesor en el Imperio a su hijo menor Techotlalazin
+o Techotlala, excelente político. Procuró la fusión de chichimecas
+y de toltecas, montó su palacio y su corte a la costumbre tolteca,
+desplegó magnificencia y lujo extraordinarios, subordinó la nobleza
+y dividió el Imperio en 75 provincias, al frente de las cuales puso
+otros tantos gobernadores. Al mismo tiempo había 73 señoríos, que el
+Emperador no suprimió, pues eran sólo de nombre. Los reyes vecinos,
+unos se engrandecieron durante el largo imperio de Techotlalatzin,
+y otros decayeron y aun vinieron a la ruina; en el primer caso, se
+encuentran los de Azcapotzalco, y en el segundo, los de Colhuacan.
+Techotlalatzin, hombre verdaderamente superior, en su afán de fusionar
+más los pueblos, hubo de consentir en sus dominios la idolatría.
+Sin embargo, no permitió que entrase en su palacio, ni que en los
+templos se vertiera sangre humana. «Para mí--decía--no hay sino un
+Dios que todas las mañanas saludo en el Sol que nace. Como no es
+cuerpo, me parecen innecesarias las ofrendas. Ni puedo convencerme
+de que, habiendo creado los animales, se complazca en verlos impía
+y estérilmente sacrificados. Menos he de creer aún que le agrade el
+holocausto del hombre, horror de la naturaleza.» Techotlalatzin no se
+dejó arrastrar al vicio. Ni tuvo amores ilícitos, ni solicitó más de
+una mujer, ni se entregó a los placeres de la mesa, ni al lujo de su
+persona. Como monarca trató con el mismo cariño a sus subordinados
+y procuró establecer la igualdad en los tributos. Exigió exacto
+cumplimiento de las leyes y castigó severamente los delitos.
+
+ [201] Tenochtitlan se fundó, según Brasseur, en 1325: según
+ Veytia, en 1327, y según Torquemada, en 1341.
+
+A Techotlalatzin sucedió en el imperio su hijo Ixtlilxochitl. De las
+manos robustas del gran Emperador pasa el país a las menos fuertes de
+su hijo.
+
+A la sazón, los aztecas se hallaban encariñados con Tezozomoc, rey
+de Azcapotzalco. Tezozomoc, con la ayuda de ellos, se decidió a
+pelear con Ixtlilxochitl, pues éste se había atrevido a repudiar
+una hija del mismo rey de Azcapotzalco. Además, el citado Emperador
+era un libertino. Procuró Tezozomoc atraerse a todos los príncipes
+que recibían algún agravio de Ixtlilxochitl. Cuando lo consiguió,
+los convocó secretamente a una junta, exponiéndoles la necesidad de
+recobrar la independencia--porque de otro modo no era posible--mediante
+las armas. Obtuvo el general asentimiento de sus camaradas, buscando
+desde entonces ocasión propicia para la rebelión. Noticioso de todo el
+Emperador, se contentó con reconvenir a Tezozomoc.
+
+Comenzó la lucha entre el rey de Azcapotzalco y otros contra
+Ixtlilxochitl. La fortuna acompañó al Emperador en todas ocasiones,
+llegando por último a la misma corte de Tezozomoc. Cuando la capital
+iba a rendirse por hambre, presentáronse embajadores a Ixtlilxochitl,
+pidiéndole la paz y ofreciéndole que Tezozomoc sería en adelante fiel
+vasallo. El Emperador accedió a los ruegos del enemigo, y se obligó a
+restituir lo que le había quitado en lucha tan larga. Poco después, el
+rey de Azcapotzalco, ingrato a los beneficios recibidos, y olvidándose
+de sus promesas, volvió a buscar el apoyo de los descontentos, y al
+frente de poderosas fuerzas se dirigió contra el Emperador, quien hubo
+de abandonar a Tezcuco, y algún tiempo más adelante, sólo con unos
+pocos hombres, luchó como un león hasta que perdió la vida. Tezozomoc
+se dispuso, en unión de sus aliados, a apoderarse del Imperio, sin
+hacer caso de Netzahualcoyotl, hijo de Ixtlilxochitl, y joven de
+unos diez y seis años. Convencido Tezozomoc de la impotencia de
+Netzahualcoyotl, le permitió vivir en México y después en Tezcuco. En
+los comienzos del año 1427 murió el rey de Azcapotzalco, dejando por
+heredero, no a su primogénito Maxtla, pues hubo de decir: «No quiero en
+el trono un carácter orgulloso y áspero.» Le sucedió Teyauhzin, su hijo
+segundo.
+
+Tiempo adelante, Netzahualcoyotl, poniéndose a la cabeza de muchos
+y valerosos partidarios, peleó con constancia un día y otro día,
+recuperó el trono de sus mayores y cayó sobre Azcapotzalco deseoso
+de castigar a Maxtla, quien no sólo se había apoderado del trono,
+sino que había dado muerte a su hermano Teyauhzin. Netzahualcoyotl
+entregó la ciudad al saqueo, arrasó los templos y las principales
+casas, mató a los habitantes sin respetar edad ni sexo, y habiendo
+encontrado a Maxtla escondido en un baño, le hizo llevar a la plaza
+pública, donde sufrió cruel muerte (junio de 1428). Sin darse punto
+de reposo, tomó a Cuyoacan y Tlacopan, residencia de los fugitivos,
+luego a Tenayocan, y dirigiéndose al Norte, llegó hasta Xaltocan,
+de cuya ciudad también se hizo dueño (diciembre del citado año). Se
+retiró a México a descansar de guerra tan desastrosa. Celebráronse
+toda clase de fiestas y se sacrificaron muchos prisioneros en los
+altares de Huitzilopochtli. Justo será consignar que Netzahualcoyotl
+aborrecía los sacrificios de seres racionales, si bien no tuvo valor
+para oponerse a la religión de sus aliados. Las creencias religiosas
+de soberano tan ilustre estaban reducidas a adorar a un Dios creador
+de todo el universo. En Tenochtitlan no levantó templos; pero sí un
+palacio, un parque y obras de utilidad pública. A él se atribuyen las
+albercas de Chapultepec y la elevada atarjea por donde corren las
+aguas de la ciudad citada a México. En la primavera de 1429 volvió a
+ponerse sobre las armas, ayudándole en esta empresa sus veteranos y los
+Reyes y tropas de los aztecas. Se puso sobre Tezcuco que cayó bajo su
+poder después de tenaz resistencia, y en seguida Xuexotla, Coatlichan,
+Quauhtepec e Iztapalocan, no siguiendo adelante por el cansancio que
+creyó notar en los aztecas. Retiróse a México y en el citado año
+redujo la ciudad de Xochimilco, situada en la misma margen del lago.
+Volvió a emprender nueva campaña en el año 1430, logrando la sumisión
+de Cuitlahuac, de Acolman (hoy Oculma) y de otras ciudades. Había
+conquistado Netzahualcoyotl la mayor y mejor parte del imperio de los
+chichimecas, pudiendo ceñirse con orgullo la corona de sus mayores.
+Entonces, cuando había llegado a la cima de la gloria, se hizo jurar
+Emperador en Tenochtitlan (México); pero compartiendo generosamente el
+imperio con Totoquiyauhtin, señor de Tlacopan, y con Itzcohuatl, Rey
+del citado México. Se concibe que Netzahualcoyotl hubiese compartido
+el poder con Itzcohuatl, a quien debía en gran parte la conquista de
+Azcapotzalco y la sumisión de los rebeldes al Occidente de las lagunas;
+mas, ¿qué debía a Totoquiyauhtin? Del siguiente modo lo explica el
+historiador Veytia: «Entre las muchas concubinas que tenía el príncipe
+Netzahualcoyotl, había una de singular hermosura, cuyo nombre no nos
+dicen, sino sólo que era hija de Totoquiyauhtin, señor de Tlacopan,
+que corrupta la voz por los españoles, llaman hoy Tacuba. Esta, pues,
+juntaba al buen parecer la destreza y el artificio para hacerse amar
+del Príncipe, cuyo afecto poseía en más alto grado que todas las otras,
+y quien tenía ya en ella varios hijos. Su privanza, su alta nobleza
+y su natural ambicioso, le hicieron concebir el deseo de exaltar
+su casa... y logró hacer entrar al Príncipe en su proyecto, que se
+reducía, no sólo a que no se despojase a su padre de los estados de
+Tlacopan, sino a que se le aumentasen... y lo que es más, se le diese
+en el gobierno del Imperio igual parte que al Rey de México, de suerte
+que fuese éste un triunvirato de que dependiese el gobierno de todo el
+Imperio»[202].
+
+ [202] Torquemada y Clavigero afirman que la hija del señor
+ de México se llamaba Matlatzihuatzin y era, no querida, sino
+ mujer legítima de Netzahualcoyotl.
+
+Sin embargo de que Itzcohuatl, de México, por su edad y experiencia
+se creía con derecho a ser el jefe del triunvirato o de la liga o
+confederación azteca (conocida después con el nombre de Imperio de
+Moctezuma o mexicano), Netzahualcoyotl procuró desarmarle con blandas
+razones, y cuando se convenció que nada adelantaba con ello, le hizo
+la guerra y le venció completamente. Determinóse la nueva constitución
+política. Se deslindaron ante todo los límites de los citados tres
+reinos. El asiento del Gobierno o la capital de la Confederación estaba
+en México, población situada en el centro de uno de los lagos (Tezcuco)
+del valle de México, lagos que rodean las elevadas y volcánicas cumbres
+del Popocatepetl (montaña que arroja humo) y de Ixtaccihuatl (mujer
+que duerme). La Confederación había de conocer de todos los asuntos
+comunes a los tres reinos, y cada Rey confederado de los propios de sus
+pueblos. En las guerras se hallaban obligados a ayudarse mutuamente,
+repartiéndose el botín del siguiente modo: de cinco partes, dos serían
+para el de México, dos para el de Tezcuco y una para el de Tlacopan.
+Se dispuso, después de largas discusiones, el restablecimiento de los
+feudos, acordándose restablecer hasta 30; 14 en el de Tezcuco, 9 en el
+de México y 7 en el de Tlacopan. Debería exigirse a los nuevos señores
+que prestaran homenaje a los tres Reyes y sirviesen, además, con tropas
+en tiempo de guerra. Tanta importancia se dió a la declaración de
+guerra, que no bastaba el acuerdo de los triunviros, sino la reunión
+de los pro-hombres de las tres monarquías. Netzahualcoyotl, por su
+parte, hermoseó la ciudad de Tezcuco con soberbios edificios, y para
+sí hizo magnífico alcázar, que era la admiración de todos. Organizó la
+administración y justicia, protegió las ciencias y artes y promulgó
+numerosas leyes civiles, políticas, penales y militares. Ocupáronle
+mucho las guerras, ya sólo, ya con los reyes de México y de Tlacopan.
+Refieren los cronistas que en los ratos de ocio Netzahualcoyotl
+escribía versos, conservándose todavía algunos de sus cantos. Sin
+embargo del idealismo que se nota en sus poesías, acostumbraba a decir
+lo siguiente: «Ya que son pasajeros los bienes del mundo, apresurémonos
+a disfrutar del bien que pasa; anhelemos y busquemos los del Cielo,
+sin menospreciar los de la Tierra.» Con harta frecuencia sus acciones
+no estaban en relación con sus ideas. Si quemaba templos en odio a la
+idolatría y aborrecía los sacrificios humanos, levantó otros templos
+y consintió que se pusiera la piedra destinada a recibir las víctimas
+consagradas a los dioses Tlaloc y Huitzilopochtli, pues de este modo,
+según algunos, transigía con las preocupaciones de su pueblo.
+
+Respecto al reino de México, a la muerte de Itzcohuatl, ocupó el
+trono el general Moctezuma I, ya conocido por sus hechos militares. A
+Moctezuma I sucedió Axayacatl.
+
+Llegó también la última hora a Netzahualcoyotl, rey de Tezcuco, que
+sólo dejó un hijo legítimo de corta edad. El día de su fallecimiento,
+llamó a los presidentes de los cuatro consejos y les habló de este
+modo: «Aquí tenéis a vuestro Rey y señor; aunque niño es cuerdo y
+prudente, y hará que reinen entre vosotros la concordia y la justicia.
+Si le obedecéis como leales vasallos, os conservará los señoríos y las
+dignidades. Siento cercano mi fin. Cuando muera, en vez de tristes
+lamentos, entonad cánticos de alegría, para que déis muestras de
+gran corazón, y lejos de consideraros abatidos, crean las naciones
+que sometí que el último de vosotros es capaz de mantenerlas bajo
+el yugo.» Volviéndose al príncipe Acapioltz, uno de sus más fieles
+amigos, añadió: «Acapioltz, sé desde este momento el padre de este
+niño. Enséñale a vivir y procura que por tus consejos gobierne bien el
+imperio. Sé su guía mientras no esté en edad de marchar por sí mismo.»
+Era el año 1470.
+
+Comenzó verdadera rivalidad entre Tezcuco y México. Axayacatl, rey
+de México, se apoderó de extensos territorios a costa de los grandes
+señores sus vecinos. En tanto, Netzahuilpilli se encargó del gobierno
+de Tezcuco, dando señaladas muestras de prudencia. En seguida se
+preparó a la guerra y se dirigió hacia el Oriente, volviendo cargado de
+laureles. Mostró después que, como su padre, era aficionado al fausto y
+a la magnificencia. Hizo construir un palacio de más bella arquitectura
+que el del autor de sus días y dió a su corte un esplendor nunca visto.
+No se durmió, sin embargo, en los brazos del deleite. Mientras que
+por muerte de Axayacatl de México, ocupaba el trono su hermano Tizoc,
+Netzahuilpilli reunió un ejército y marchó sobre Nauhtla, situada en
+las playas del Golfo, al Nordeste de Tezcuco, logrando en poco tiempo
+someter toda la provincia hasta la desembocadura del Pánuco.
+
+A la sazón murió Tizoc, sucediéndole su hermano Ahuitzotl, hombre
+enérgico, de duro corazón y aficionado a la guerra. Inmediatamente
+que se encargó del gobierno, excitó a los otros dos Reyes a atrevidas
+expediciones; unidos los tres dominaron el país de Tlappan, las dos
+Mixtecas, el Tapotecapan, y avanzando al Sur, llegaron hasta Chiapas
+y Xoconuchco. El imperio recobraba--según los citados hechos--sus
+antiguos términos.
+
+Netzahuilpilli no dejó las armas de la mano. Castigó la provincia de
+Tizauhcoac, que se había rebelado contra el imperio y luego cayó sobre
+Atlixco, a cuyo independiente señor le castigó con dureza. Lo mismo
+hizo con el señor de Huexotzingo.
+
+De un acontecimiento verdaderamente singular vamos a dar noticia.
+Ahuitzotl de México iba a inaugurar el templo o templos que acababa de
+terminar. Asistieron al acto los reyes de Tlacopan y de Tezcuco, como
+también los grandes del imperio. Unos cuarenta templos, rodeados de
+un alto muro, se consagraron a todos los dioses del Olimpo mexicano.
+Cada templo tenía su colegio de sacerdotes, sus braseros donde debía
+arder perpetuamente el fuego sagrado y su piedra para los sacrificios.
+En estos cuarenta templos fueron sacrificados miles de prisioneros de
+guerra durante los cuatro días de fiestas (1486).
+
+A la muerte de Chimalpopoca, rey de Tlacopan, le sucedió
+Totoquilinatzin, segundo de este nombre. Unidos los tres Reyes,
+pelearon un día y otro día con las tribus vecinas, consiguiendo grandes
+triunfos. Por su parte, Netzahuilpilli peleó después por su cuenta,
+llevando aún más allá sus guerras y conquistas.
+
+Por lo que respecta al gobierno interior de Netzahuilpilli, era severo,
+severísimo en el cumplimiento de las leyes. Porque un día su hijo
+primogénito Huexotzincatl se atrevió a requebrar, o, según algunos, a
+tener relaciones con una de las favoritas imperiales, Netzahuilpilli,
+respetando la sentencia de los jueces, le hizo condenar a muerte.
+A muerte hizo condenar, por causas más pequeñas, a otros dos hijos
+y a una hija. A una de sus esposas, cogida en adulterio, la hizo
+estrangular en la plaza pública, y no solamente a ella, sino a sus
+amantes y cómplices. En cambio, a él se deben reformas que enaltecen
+su nombre. Los hijos de los esclavos que había en el imperio, seguían,
+como en la vieja Europa, la condición de los padres. Netzahuilpilli
+dispuso que en lo futuro gozasen de la libertad que les concedía
+naturaleza. Regularizó los procedimientos judiciales, estableciendo
+que los negocios más graves sólo pudiesen durar ochenta días. Castigó
+severamente las faltas de los jueces. Era tan bueno para los pobres,
+huérfanos, ancianos y enfermos, como duro para los criminales.
+Cultivó la poesía, y pasaba mucho tiempo contemplando el curso de los
+astros. En religión creía en un sólo Dios creador del Universo, mas
+no se atrevió a negar los dioses de los aztecas. Como se acercasen
+los tiempos de la llegada de los españoles al Anahuac, recordaremos
+que poco antes, esto es, en los primeros meses del 1500, nació a
+Netzahuilpilli un hijo, llamado Ixtlixochitl, que será uno de los
+primeros amigos de Hernán Cortés y del cual predijeron los astrólogos
+que, partidario de un pueblo extraño y enemigo del suyo, sería la ruina
+de su patria. Los augurios eran cada vez mayores y más constantes al
+paso que los españoles se aproximaban al golfo de México.
+
+Sentábase en el trono de México a la sazón Moctezuma II, sucesor de
+Alhuitzotl, é hijo de Axayacatl. No era Moctezuma II el mayor de sus
+hermanos; pero había dado pruebas de valor y de arrojo. Siguiendo la
+costumbre de sus antecesores, salió a campaña y venció. Generoso con
+los hijos del pueblo, fué duro con los aristócratas. Debían hablarle
+con la frente inclinada y los ojos bajos. Los súbditos habían de
+postrarse cuando le veían en la calle. Era extraordinario el lujo de su
+palacio, como era extraordinario el número de sus concubinas. Acerca
+de la industria, se labraban los metales (oro, plata, plomo, latón,
+estaño y cobre), y se hacían primorosos objetos de piedra, barro, hueso
+y conchas de mar. Se trabajaba admirablemente la madera; se construían,
+vidriaban y pintaban vasijas de exquisito gusto; se tejían finas
+telas de algodón, y se curtían pieles y se las teñía de mil colores.
+Calzadas y acueductos, palacios y casas particulares, todo era digno
+de admiración y de alabanza. Moctezuma, con la eficaz ayuda de los
+reyes de Tezcuco y Tlacopan, intentó acabar con la independencia de
+Tlaxcala. La lucha fué tenaz, larga y sangrienta, resultando, al fin,
+que los tres Reyes fueron vencidos y rotos sus ejércitos. Entonces se
+resignaron a tener enclavada en el corazón del Imperio una república
+libre e independiente. Refieren algunos autores que Moctezuma, con
+la intención de quebrantar las fuerzas de Tezcuco, insistió tiempo
+adelante con sus colegas a llevar de nuevo la guerra contra Tlaxcala.
+Netzahualpilli fué el primero en reunir la flor de sus ejércitos que
+mandó a la frontera bajo las órdenes de dos de sus hijos. Acudió
+también Moctezuma; pero avisando secretamente a los tlaxcaltecas de
+la marcha de los de Tezcuco y comprometiéndose a no tomar parte en la
+contienda. En efecto, cayeron los tlaxcaltecas sobre los de Tezcuco,
+derrotándolos completamente y matando a los hijos de Netzahualpilli.
+Moctezuma presenció la matanza desde las faldas de Xacoltepetl. Lo
+cierto es que, durante el reinado de Moctezuma, adquirió México no poca
+preponderancia sobre Tezcuco. Debemos también referir que terrible
+hambre afligió el imperio durante los años 1504 y 1505. Los tres Reyes
+continuaron peleando con sus enemigos en los años sucesivos, llegando
+por Chiapas y Guatemala, y no parando hasta los confines de la América
+del Mediodía. Ganaron a Honduras por la fuerza y a Nicaragua por la
+astucia. «No pudo ya el Imperio--escribe Pi y Margall--llevar más allá
+sus armas. Sonó pronto para él la hora, no ya de conquistar, sino de
+ser conquistado. Hace ya veinte años que los españoles pisan el suelo
+de América, y en este momento acaban de descubrir la Florida. Están ya
+en una de las extremidades del Anahuac los hombres barbudos y blancos,
+de quienes dijo Quetzalcoatl que vendrían de Levante. No tardarán en
+salir de Cuba para explorar el Occidente del golfo y penetrar por las
+márgenes del Tabasco en tierra de México... Para colmo de mal, muere
+a poco Netzahualpilli sin dejar elegido sucesor, y entra la discordia
+en el palacio de los aculhuas. Ha llegado el imperio a la cumbre de la
+grandeza, sólo para que fuese mayor su caída»[203].
+
+ [203] Vol. I, pág. 132.
+
+Cuando los españoles llegaron a México, tendría de extensión el imperio
+de _Moctezuma II_ como la tercera parte de la actual República. Debía
+ocupar, además del distrito federal de México, los Estados de Veracruz,
+Tabasco, Chiapas, Oajaca, Guerrero, Puebla y Querétaro. Dentro de la
+citada superficie había ciudades y aun provincias independientes:
+lo era Cholula, Huexotzingo, Tlaxcala, Acatapec, Acapulco y otras.
+La población del imperio era bastante numerosa. Los demás reinos y
+señoríos casi debían su independencia a complacencias del Emperador.
+Murió por entonces el rey de Tezcuco, a cuya corona se creían con
+derecho tres de sus hijos, llamados Coanacochtzin, Ixtlixochitl y
+Cacamatzin. Aunque logró ser proclamado Cacamatzin, con la ayuda de
+Moctezuma, al fin se vino a un acuerdo, dividiéndose el reino en tres
+partes y quedando para Cacamatzin y Coanacochtzin las provincias del
+Mediodía y para Ixtlixochitl las del Norte. Cacamatzin conservó el
+título, nada más que el título. Moctezuma era el verdadero dueño del
+país, y en el Anahuac, a la llegada de los españoles, sólo sonaba el
+Emperador de México.
+
+Habremos de repetir--si de religión se trata--que el _Sol_, la
+_Luna_ y las _estrellas_ fueron adorados por los habitantes del
+Anahuac, a quienes les levantaron templos. Además eran adorados otros
+muchos dioses. Se decía que todos eran descendientes de Citlatonac
+y Citlalycue. Quetzalcoatl, Huitzilopochtli y otros formaban el
+Olimpo azteca. La religión del Imperio era, no sólo bárbara en los
+sacrificios, sino en la manera de presentar a sus dioses. Pintábase
+a los dioses de diferentes colores y se les cubría de joyas y
+adornos, no faltando las plumas de papagayo; resultaban verdaderos
+monstruos. No pocos dioses velaban por la agricultura. La fiesta que
+se celebraba el primer día del cuarto mes del año estaba consagrada a
+_Tzinteotl_, el dios de los maizares, y a _Chicomecoatl_, la diosa de
+los mantenimientos. También hacían fiestas a los hermanos _Tlaloc_,
+los dioses de las lluvias; a _Quetzalcoatl_, el dios de los vientos;
+a _Xiuhtecutli_, el dios del fuego; a _Izquitecatl_ y sus compañeros,
+los dioses del vino, y _Macuilxochitl_, el dios de las flores. Aunque
+los mexicanos gustaban de la vida sedentaria, su ocupación principal
+no era la agricultura, sino la guerra. Como otros pueblos americanos,
+no tenían ejércitos permanentes. Desde la niñez se les educaba para
+la guerra, y guerreros eran todos los hombres hábiles de la tribu.
+Entre los jefes había categorías y grados, pues podían ser modestos
+jefes de clan o linaje, o jefes distinguidos de las cuatro secciones
+(_calpulli_) en que estaba dividido México. Sobre todos estos jefes
+estaba el _tlacalecuhli_ o _jefe de hombres_, llamado Emperador o
+Rey por los cronistas españoles. Su autoridad estaba limitada por
+el _Consejo Supremo_ (Tlacopan) y por el _jefe civil_ superior
+(_Cihuacohuautl_), que con él alternaba en el mando. El cargo era
+electivo dentro de determinado clan o linaje y vitalicio; además
+ejercía el poder supremo sacerdotal. Podía ser relevado del cargo.
+Tanto el tlacalecuhli como el cihuacohuatl, podían llevar aquellas
+«calaveras de plumería con sus penachos verdes y rodelas de lo mismo» y
+aquellas «ajorcas y pulseras de oro y plumas en la nariz, los brazos y
+los tobillos», de que nos dan idea los relieves de la llamada _Cruz de
+Palenque_.
+
+Hacíase la guerra con cualquier pretexto, casi siempre _para adquirir
+subsistencias_ y, a veces, para _conseguir víctimas humanas_ y
+satisfacer las exigencias del culto. Las armas se guardaban en
+almacenes públicos (_tlacochalco_), próximos al templo principal
+(_teo-calli_), y pertenecían a la comunidad, repartiéndose cuando
+lo ordenaba el Consejo. Por el Consejo se decidían las campañas y
+se proclamaba la declaración de guerra en los _teo-callis_ al son
+del tañido de grandes atambores. Repartíanse armas y provisiones,
+dirigiéndose hacia el territorio enemigo lanzando gritos de guerra.
+Si los enemigos eran derrotados, los mexicanos entraban a sangre y
+fuego en sus aldeas, hasta que aquéllos pedían la paz y pagaban un
+tributo. Consistían los tributos, generalmente, en _maíz_; también eran
+a veces objetos de alfarería, tejidos, esclavos, mujeres, etc. En los
+comienzos del siglo XVI, el pueblo de México estaba dividido en cuatro
+barrios o partes, en los que vivían los individuos de cada clase,
+linaje o grupo de parientes (_calpulli_), con derecho de usufructo del
+territorio que ocupaban (_calpullalli_). Los calpullallis se hallaban
+divididos en parcelas cultivables (_tlalmilli_), que se repartían por
+las autoridades del clan o _calpulli_ a los jefes de familia del mismo
+(_patriarcado_), para que los cultivasen en beneficio de los suyos.
+Si dejaban de cultivarlos dos años seguidos, o si la familia que lo
+usufructuaba moría o salía del _calpulli_, se daba la parcela a otra
+familia del linaje. Cuando moría el jefe de la familia, heredaba la
+parcela el mayor de sus hijos, y a falta de éste el hermano que le
+seguía en edad o los tíos del muerto. El mayorazgo estaba obligado
+a cultivar la parcela heredada y sostener a sus hermanos y hermanas
+hasta que contraían matrimonio, obteniendo a su vez los varones otra
+porción de tierra cultivable. Si alguno de los hijos estaba inválido,
+el _calpulli_ cuidaba de su subsistencia, y si alguna de las hijas
+permanecía soltera a causa de su vocación religiosa, era mantenida por
+el templo. Es de advertir que la sociedad mexicana fué una especie
+de democracia militar. Los _calpullis_ o los veinte linajes formaban
+cuatro _fratrias_ y las cuatro fratrias la _tribu_, cuyo gobierno
+supremo residía en el _Consejo Tribal_ (_tlatocan_), compuesto de
+varios individuos, uno por cada _calpulli_. Reuníase este Consejo--el
+cual tenía facultades absolutas--cada diez días, o antes en casos
+extraordinarios. De cuando en cuando se reunía el Consejo en sesión
+magna y pública (juntas tribales extraordinarias), concurriendo a
+ella los veinte _hermanos mayores de los calpulli_, los jerarcas
+sacerdotales, los capitanes de las fratrias, etc.; en estas juntas
+podía pedirse la reforma o derogación de anteriores disposiciones del
+Consejo Tribal.
+
+Existió la esclavitud entre los mexicanos, aunque en estado
+rudimentario. Eran esclavos los que dejaban dos años sin cultivar
+la parcela de tierra que les había sido asignada, como también los
+arrojados de los _calpullis_ por su mala conducta. Si el esclavo
+persistía en su poco amor al trabajo o no enmendaba su conducta, era
+castigado con penas infamantes. Si continuaba lo mismo, a pesar del
+castigo, era entregado a los sacerdotes para los sacrificios.
+
+La _familia_ azteca tenía su fundamento en el patriarcado. Los
+_calpullis_ observaban la ley de exogamia. La mujer, aunque estaba
+considerada como propiedad individual y exclusiva del marido, era
+tenida en más estima. El _calpulli_ arreglaba los matrimonios y
+castigaba severamente a los adúlteros, quienes se convertían en
+esclavos. Como las leyes sociales del _calpulli_ disponían el
+matrimonio de todos sus individuos, los que se negaban a cumplirlas,
+salvo votos religiosos, tenían la misma pena que los adúlteros. Esto
+no impidió impedir el concubinato, ni modificar en las tribus aztecas
+los repugnantes vicios contra natura[204]. Por lo que respecta al
+comercio--del cual se tratará más extensamente en el capítulo décimo
+cuarto--haremos notar que en las poblaciones principales los mercados
+se celebraban cada cinco días, siendo muy activo el tráfico de granos,
+cacao, alimentos, bebidas, vestidos, armas, alfarerías y demás objetos
+necesarios para la vida material y para el adorno del indígena. No se
+usaban en los mercados pesas ni medidas. Consistían las transacciones
+en permutas y en compras, haciendo el papel de moneda los _zontlis_ y
+_xiquipiles_ de cacao, los cañutillos de ansarones llenos de granitos
+de oro y los pedacitos de estaño o cobre en forma de T[205]. También,
+de cuando en cuando, había ferias.
+
+ [204] Bernal Díaz del Castillo, _Conq. Nueva Esp._, cap.
+ CCVIII, pág. 309.
+
+ [205] Véase Bernal Díaz del Castillo, ob. cit. pág. 89.
+
+Cuando penetraron los españoles en el país, encontraron la agricultura
+y otras industrias muy adelantadas. Producía la tierra toda clase de
+legumbres. No dejó de llamar la atención la inteligencia que mostraban
+en acueductos, canales, acequias, etc. De muy lejos, y por sitios
+escabrosos, se traían a veces las aguas. Se talaban los bosques y se
+allanaba la tierra. Para el fomento de la agricultura no se perdonaba
+medio. En general, los cultivos más estimados eran el maíz, el maguey,
+el cacao, el plátano, la vainilla, el algodón. Con mucho esmero se
+cultivaban las flores, pues de ellas eran aficionados los mexicanos.
+
+Por lo que respecta al calendario mejicano, se consideraba el año de
+trescientos sesenta y cinco días, dividido en diez y ocho meses de
+veinte días cada mes, y los cinco días restantes se añadían al fin del
+año para igualar el curso del Sol. En estos cinco días se daban todos
+los mejicanos a la ociosidad, como preparándose a entrar en las tareas
+del año siguiente. Las semanas tenían trece días y los siglos cuatro
+semanas de años.
+
+Los puentes eran de diferentes clases. Consistía una clase en levantar
+fronteros dos pilares: uno en cada orilla. De pilar a pilar se ataba
+gruesa cuerda de cuero, de la cual pendía un aro del que se colgaba un
+banasto. De este banasto caían dos cuerdas que se ataban por sus cabos
+a las dos riberas. Metíase en el banasto el hombre o bestia que había
+de pasar el río y se le llevaba de una orilla a la otra tirando de la
+respectiva cuerda. También se hacían puentes de paja, enea y juncia.
+Del mismo modo los mejicanos construían puentes de madera. Así eran
+todos los de la capital, que, como sabemos, ocupaba el centro de un
+lago. A la ciudad se llegaba por cuatro calzadas, las cuales estaban
+defendidas por torres y fosos cubiertos de vigas. Por puentes de vigas
+construídos de trecho en trecho se comunicaban también las casas de las
+dos aceras. Estos puentes, levadizos todos, tenían vigas grandes y bien
+labradas, y era tanta la anchura de ellos que podían pasar de frente
+diez caballos. Creemos que de cantería no los hubo en México; pero
+cerca de Palenque y en el Perú se encuentran algunos. Caminos había en
+México, en el Perú y aun en los pueblos salvajes.
+
+Tampoco faltaban acueductos en diferentes puntos, especialmente en el
+país de los aztecas; la mayor parte de las calles de México estaban
+surcadas de canales, sobre los cuales, a trechos, había puentes de
+madera. Procedía el agua de Chapultepec. Acequias para el riego de los
+campos se encontraban en la mayor parte de los pueblos de América.
+
+Si estudiamos la _escritura_, no sería aventurado decir que los aztecas
+no pasaron del sistema de escritura _jeroglífica_; los mayas, quichés y
+cakchiquels, en sus pictografías simbólicas se aproximaron al sistema
+de escritura _fonética_. Unas y otras pictografías, lo mismo las
+nahuatl que las mayas-quichés, eran de colores brillantes y se hacían
+en pieles preparadas para ello, en telas de algodón, en fibras de áloe
+y en las columnas, muros, etc. Es de sentir que el tiempo, las guerras,
+y muy especialmente la ignorancia del clero de pasados siglos, hayan
+destruído casi todos los ejemplares pictográficos.
+
+De las creencias religioso-mágicas de los _uto-aztecas_ y _mayas_,
+nada añadiremos a lo que hemos dicho sobre la materia al estudiar
+otras tribus aborígenes. Hombres superiores (Quetzatcoatl, entre los
+aztecas, y Votan, entre los mayas), no consiguieron moderar la crueldad
+de aquellos sacerdotes y de aquellas muchedumbres que sacrificaban
+tantas víctimas en las aras de sus divinidades guerreras. Y ya que
+de la religión nos ocupamos, deberemos consignar que los sacerdotes
+se sobrepusieron en México a los guerreros, logrando adquirir tal
+influencia, que una especie de anatema pareció caer sobre los aztecas
+y mayas. El vulgo, alentado a veces por el sacerdocio, era crédulo
+y supersticioso. Sacaban presagios del aullido de las fieras, del
+canto de la lechuza, del repentino encuentro de una raposa o de una
+sabandija. Con mucho acierto escribe Pi y Margall lo que a continuación
+copiamos: «¿Se deberá por esto considerar escasa la cultura del
+Imperio? Conviene recordar que durante los siglos XV y XVI no privaban
+menos en Europa que en América los agoreros y los astrólogos. Importa
+poco que los adivinos de aquí pretendiesen leer lo futuro en el
+firmamento, y los de allí en meros signos del calendario: tan mudos
+estaban los cielos como los signos, y tan injustificados eran, por
+consiguiente, unos como otros pronósticos»[206].
+
+ [206] _Hist. general de América_, vol. I, pág. 167.
+
+Sería injusto negar que la civilización del Imperio mexicano tenía un
+carácter de originalidad que la distinguía de todas. Era una mezcla de
+cultura y barbarie, de pequeñez y grandeza, de fiereza y dulzura de
+sentimientos. Hernán Cortés se fijó, principalmente, en que aquellos
+indios se comían a los prisioneros; eran caníbales. Sólo por esta
+costumbre habían de parecer bárbaros a los ojos de los europeos.
+
+
+
+
+CAPÍTULO VIII
+
+ AMÉRICA SEPTENTRIONAL (_Continuación_).--TRIBUS MEJICANAS: LOS
+ SHOSHONEAMUS.--LOS COMANCHES: SUS COSTUMBRES; SU CULTURA.--TRIBUS
+ SONORAS: LOS PIMAS, LOS ÓPATAS Y LOS TARAHUMARES; SUS COSTUMBRES;
+ SU CULTURA.--TRIBUS IROQUESAS: SU SITUACIÓN Y SU DESARROLLO
+ SOCIAL.--CONFEDERACIÓN IROQUESA: RELIGIÓN E INDUSTRIA.--LOS
+ ESQUIMALES: SU SITUACIÓN; SU CARÁCTER Y COSTUMBRES; SU
+ RELIGIÓN.--ORGANIZACIÓN SOCIAL.--LOS ALGONQUINOS Y LOS ATHABASCOS:
+ SU SITUACIÓN.--LOS NAVAJOS Y LOS APACHES.--CULTURA DE LOS NAVAJOS,
+ APACHES Y ATHABASCOS: RELIGIÓN Y LENGUA.--LOS ALGONQUINOS: SUS
+ COSTUMBRES; SU INDUSTRIA; SU RELIGIÓN.--LOS SIOUX O DAKOTAS:
+ SU SITUACIÓN; SUS COSTUMBRES; SU CULTURA.--LOS MUSKOKIS: SU
+ SITUACIÓN.--LIGA MUSKOKA.--LOS CREEKS.--YUCHIS, TIMAQUANOS Y
+ NATCHEZ.--LOS CALIFORNIOS: SU SITUACIÓN; SU INDUSTRIA; SU RELIGIÓN
+ Y LENGUA.--LOS TLINKITS.--LOS PIELES-ROJAS.--REGIÓN DE LOS
+ PUEBLOS.--LOS CHINUKS: SITUACIÓN, CULTURA, INDUSTRIA Y COSTUMBRES
+ DE ESTAS TRIBUS.
+
+
+Los _shoshoneamus_ ocupaban hasta el siglo pasado el territorio que
+se extiende desde el río Columbia u Oregón (Estados Unidos) hasta el
+Estado de Durango (México). A ellos pertenecen los _comanches_, gente
+de alguna cultura y de suaves costumbres[207]. Cuenta la historia que
+se distinguían los comanches por el lujo de los vestidos. Los hombres
+calzaban mocasines que les subían a las corbas y se ponían delantales
+que les bajaban a las rodillas. Al paso que algunos se cubrían el
+cuerpo con camisetas de piel de ciervo, otros usaban largos mantos de
+búfalo, que se prendían en los hombros. También las mujeres usaban
+mocasines y del cuello a las piernas se ceñían especie de vestido de
+piel de gamo. Aquéllos y éstas gustaban mucho de adornos, de los cuales
+abusaban en sus fiestas civiles y religiosas.
+
+ [207] Pi y Margall, que no se separa de la doctrina de
+ Bancroft en este punto, dice que los comanches formaban parte
+ de los apaches, primera familia de los nuevo-mejicanos.
+ _Historia general de América_, vol. II. pág. 1082.--Luego,
+ los comanches, empujados desde el N. por los apaches, fueron
+ nómadas al N. de Tejas y por Nuevo México.
+
+Las viviendas de los comanches en verano consistían en galerías y en
+ellas solo se podía estar sentado o tendido. Hincaban paralelamente
+en tierra ramas de sauce, las doblaban de dos en dos por los vértices
+y las cubrían con esteras de junco. Dejaban puertas a Or. y Oc., y
+ventanas a N. y S. Diestros cazadores, perseguían a los búfalos, que
+al acercarse el invierno invadían el país. Lograban matarlos con solo
+el arco y la flecha; a veces únicamente con la lanza. Bebían caliente
+la sangre de los que mataban y comían con sumo gusto el hígado.
+Importábales poco comer cruda la carne, y cuando querían asarla, la
+colocaban en puntas de palo inclinados al fuego. La que no comían
+después de muerto el animal, para que no se corrompiese, la cortaban en
+delgadas lonjas, la secaban al sol y la molían. Con esta harina, echada
+en agua hirviendo, se alimentaban perfectamente. También les servía de
+comida las plantas silvestres. No se dedicaban a la agricultura y sólo
+las tribus que moraban en las riberas de los ríos se nutrían de pescado.
+
+Antes de realizar sus bárbaras excursiones, más propias de bandidos que
+de guerreros, llevaban a sus mujeres e hijos a lugares inaccesibles,
+para que no cayesen en poder de los enemigos. Eran muy belicosos,
+considerando el valor como la principal virtud y la suerte de la guerra
+como la mayor fortuna. Desde niños se habituaban al ejercicio del arco
+y de la javalina. Celebraban su danza de guerra antes de salir a sus
+expediciones. A los prisioneros respetaban generalmente la vida, y a
+pocos les daban muerte. Violaban las mujeres y trataban con cariño
+a los niños. Hacían la paz, no sin celebrar la ceremonia de fumar
+los guerreros en una sola pipa. Sentían poca afición por el comercio
+y nunca empleaban el fraude. De todas las tribus pertenecientes a
+la familia de los nuevos mexicanos, sólo los comanches vivían bajo
+verdaderas instituciones políticas. Convocaban periódicamente los
+comanches asambleas, donde se deliberaban todos los asuntos de
+interés para la tribu, y lo dispuesto en aquéllas se cumplía con toda
+fidelidad. Creían en un _Ser Supremo_ y adoraban también al _Sol_ y la
+_Tierra_. Reconocían la existencia de espíritus malignos, a los que
+atribuían sus enfermedades y todas sus desventuras. Honraban, como
+pocos pueblos bárbaros, la memoria de sus héroes; hombres y mujeres,
+especialmente las mujeres, daban rienda suelta a su dolor. Después de
+sepultados, no cesaban de llorarlos durante treinta días, y con harta
+frecuencia prorrumpían en lamentos y alaridos. Cortábanse en señal de
+luto el cabello, y además se laceraban las carnes. Se tatuaban la piel
+en distintos sitios, especialmente en la cara o pecho.
+
+En los comienzos de la segunda mitad del siglo XIX se confió a
+los comanches meridionales, errantes por el _Bolsón de Mapimi_,
+el exterminio de los apaches, sus enemigos hereditarios[208].
+Estos apaches, que vivían en el espacio comprendido entre el río
+_Grande_[209] y la vertiente oriental de _Sierra Madre_, fueron
+castigados sin compasión y casi destruídos completamente. «Los que
+quedan, dice Reclus, se han hecho pastores, boyeros, chalanes y
+hasta guardas de estación en los ferrocarriles que atraviesan ahora
+sus antiguos territorios de correrías y de pillaje»[210]. Añade
+Reclus que casi todos los indios que habitan la región Noroeste de
+México, desde la frontera de Arizona hasta los montes que dominan
+el río Lerma, pertenecen a una misma familia de tribus, cercana a
+los aztecas por el lenguaje. Dos de sus grupos más considerables se
+les conoce con el nombre de los _pimas_ (Norte de la Sonora)[211] y
+de los _ópatas_ (Sierra Madre, en los valles altos del río Sonora y
+del río Yaqui). Unos y otros se han puesto siempre al lado de los
+blancos en las guerras de razas: los autores mejicanos ensalzan su
+valor, su sobriedad, su consecuencia, habiéndoles dado el nombre de
+_espartanos de América_. Sus poblaciones agrícolas se hallan casi
+españolizadas[212].
+
+ [208] Reclus, _Nueva Geografia Universal: América_, tomo II,
+ página 122.
+
+ [209] Durante parte de su curso separa a México de los Estados
+ Unidos.
+
+ [210] Ibidem.
+
+ [211] _El Estado de Sonora_ (México) se halla frontero a
+ la parte septentrional de la Península. Entre las ciudades
+ sonoreñas, la más próxima a la frontera de los Estados Unidos
+ es Magdalena o Santa Magdalena, Pi y Margall, siguiendo a
+ Bancroft, comprende en la segunda familia de los nuevos
+ mejicanos a los _pueblos_, los _moquis_, los _pimas_, los
+ _maricopas_, los _pápagos_ y otras tribus. _Historia general
+ de América_, tomo I, volumen II, página 1.096.
+
+ [212] _Nueva Geografía Universal_: América Central, tomo II,
+ páginas 116 y 117.
+
+Los pimas levantaban, para pasar el invierno, chozas de planta circular
+o elíptica y forma de cúpula, altas de cinco a siete pies, y de
+diámetro o eje de 20 a 50. Sus aberturas estaban reducidas a una puerta
+de entrada y a un agujero en el techo, por donde penetrase la luz y
+el aire. En los estíos vivían en sus maizales al abrigo de ligeros
+sombrajos, desde los cuales vigilaban sus cosechas. Supieron regar
+sus campos. Aunque eran poco aficionados a la caza y a la pesca, no
+por eso dejaban de comer carne de gamo, de liebre o de conejo, como
+también los peces de sus ríos. Gustaban con verdadero deleite de las
+bebidas alcohólicas. Eran pacíficos; pero si se les obligaba a hacer
+la guerra, la hacían con coraje y aun con crueldad. No perdonaban edad
+ni sexo en el calor del combate. Después de la victoria mataban a
+los prisioneros varones y guardaban a los niños y a las hembras para
+venderlos. Vencedores, entraban por sus pueblos en medio de coros y
+danzas; vencidos, se retiraban silenciosos y sólo oían gritos de muerte.
+
+Nótanse muchas analogías entre los pimas y otra tribu--de la cual
+habremos de ocuparnos en este mismo capítulo--conocida con el nombre de
+los _pueblos_. Tenían los pimas escasa cultura. Ignoraban la escritura
+de los jeroglíficos, ni hilaban, ni tejían. En sus construcciones
+tampoco usaban la piedra ni el adobe. Como otras tribus vecinas,
+celebraban fiestas, señalándose en particular la danza de las flechas,
+la del búfalo, la de la tortuga, la del maíz verde y algunas otras.
+Casi en todas las fiestas cantaban e iban marcando el compás algunos de
+los concurrentes, y en casi todas se tocaba el tambor, la flauta y las
+sonajas.
+
+Estimaban de igual manera los ejercicios de fuerza, como el juego de
+pelota, el salto, la carrera y el golpear de los escudos. Explicaban
+la creación del siguiente modo. La tierra, decían, había sido creada
+por Ckiowotmahke. Era al principio como una telaraña que se extendía
+por el espacio, mas luego tomó consistencia hasta ser tan sólida como
+la vemos. La recorrió Ckiowotmahke volando en forma de mariposa, y,
+cuando creyó conveniente, se detuvo y formó al hombre. Tomó arcilla
+en sus manos, la amasó con el sudor de su cuerpo y la dió un soplo,
+mediante el cual, llena de vida, se movió y convirtió en un hombre y
+en una mujer. Hallábase ya bastante poblado el mundo, cuando ocurrió
+el siguiente hecho. Vivían en el valle del Gila un gran profeta,
+y Szeukha, hijo de Ckiowotmahke. Cierta noche apareció un águila
+de gigantescas alas a la puerta del profeta, quien se despertó
+sobresaltado al ruido del animal. Levántate--le dijo el águila--tú
+que curas a los enfermos y ves lo futuro, porque está muy cerca el
+diluvio que ha de inundar la tierra. Sordo el profeta al anuncio del
+agorero pájaro, volvió a dormirse. Por segunda vez el águila le anunció
+la catástrofe y por segunda vez no hizo caso el profeta. Por última
+y tercera vez fué despreciada la reina de las aves, sin embargo de
+anunciar que iba a ser invadido y sumergido el valle. Lo fué en efecto
+y en el tiempo que dura el aleteo de un pájaro, después de varios
+truenos, sonó horrible estallido y en seguida se levantó en la llanura
+un monte de agua que, cayendo sobre el valle con pavoroso estruendo,
+anegó la choza del profeta, salvándose sólo el hijo de Ckiowotmahke,
+que flotaba sobre una pelota de resina. Cuando descendieron las aguas,
+desembarcó Szeukha, con todas sus herramientas y utensilios, en la
+cima de un cerro contiguo a la embocadura del río Salt. Inmediatamente
+se dirigió a vengarse del águila y con este objeto hizo una escala de
+cuerda de las fibras de un árbol, subió al nido y mató al fiero animal.
+En la cueva o nido encontró una mujer y un niño, la esposa y el hijo
+del aborrecido pájaro.
+
+Dejando el mundo de la fábula y entrando en el campo de la historia,
+bien será decir que una de las páginas más brillantes de la Compañía
+de Jesús en América es la evangelización de las aldeas de los pimas
+(Pimería alta y baja) por el P. Kino.
+
+Los _tarahumares_, _ópatas_ (en los Estados de Chihuahua [213] y
+Durango[214]) y otras muchas tribus eran sedentarios y laboriosos.
+Bancroft sólo habla de las principales tribus establecidas, no sólo en
+el citado Estado, sino en los próximos. Seguros de no ser desmentidos,
+podemos afirmar que estos nuevos mejicanos del Norte conservan hasta
+el presente las creencias, ritos y costumbres que estudiaron como
+propias de ellos los misioneros de las centurias XVII y XVIII. Por lo
+común dichos mexicanos eran altos, erguidos y de agradable rostro; unos
+tenían color moreno claro, otros color moreno obscuro y muchos color
+de cobre; todos tenían negro y fuerte cabello. Las mujeres llamaban la
+atención por su hermosura y airoso porte. El traje no podía ser más
+sencillo y pobre.
+
+ [213] Ciudad del Norte mejicano en la vertiente oriental de
+ _Sierra Madre_.
+
+ [214] Abraza por el Oeste las cadenas paralelas de _Sierra
+ Madre_.
+
+Tenían decidida afición por los adornos, los cuales se ponían en la
+nariz, en las orejas, en la garganta, en los brazos, en las muñecas y
+hasta en los tobillos. Pintábanse de diferentes colores, ya la cara,
+ya el pecho, ya todo el cuerpo. En el cabello, tanto los hombres como
+las mujeres, se colocaban plumas y a veces perlas. Si los ópatas vivían
+en casas de adobes y vigas, los tarahumares buscaban abrigo en las
+cuevas de las montañas pedregosas. Eran cazadores y pescadores; pero
+en particular se alimentaban de frutas, semillas y raíces que daba
+espontáneamente la naturaleza. Se dedicaban poco a la agricultura y los
+ópatas tejían el algodón y la pita. En la guerra, harto frecuente entre
+aquellas tribus, usaban los soldados el arco, la flecha y la clava, y
+los jefes pequeña lanza y rodela o escudo. Unos y otros llevaban un
+cuchillo de pedernal. Los infelices prisioneros, después de sufrir
+las más terribles torturas, eran sacrificados de una manera cruel y
+bárbara. A veces, algunas tribus los cocían y comían. Al volver de la
+expedición, si era venturosa, salía todo el pueblo a recibir a los
+combatientes. Las mujeres bailaban en corro, cantaban, jesticulaban
+y prorrumpían en grandes alaridos. El botín se distribuía siempre a
+los ancianos y a las mujeres. Malas, muy malas eran las instituciones
+sociales. La poligamia dominaba generalmente en todas aquellas tribus
+y se hacían grandes fiestas en honor de la mujer que se consagraba
+al celibato o a la prostitución. La sodomía se hallaba extendida de
+un modo considerable. Después del nacimiento de un hijo, el padre no
+salía de la cama, ni comía pescado ni carne en seis o más días. Rara
+costumbre que era común en varios pueblos de América. En casi todas
+sus fiestas, la embriaguez y la obscenidad no tenían límites. Sin
+embargo, entre los ópatas eran, no ya decentes, sino decorosas, la
+fiesta de primero de año y la conocida con el nombre de _torom raquí_.
+Consistía la primera en meter en el suelo por un extremo parte de un
+palo de bastante altura y del cual colgaban cintas de cuero de varios
+colores. Jóvenes bellas vestidas caprichosamente tomaban cada una del
+cabo determinada cinta y danzaban alrededor del palo, formando varias y
+caprichosas figuras. En la segunda, cuyo objeto era implorar la lluvia
+para que la cosecha próxima fuera abundante, bailaban alegremente
+cuatro grupos de jóvenes desde el amanecer hasta la noche.
+
+La industria apenas existía y las bellas artes se hallaban por completo
+desconocidas. Si algunas tribus fabricaron casas, y si los españoles
+vieron pinturas en las paredes, ni las primeras revelaban conocimientos
+arquitectónicos, ni las segundas sentimiento estético. La ciencia
+estaba reducida a observar atentamente los astros y los cambios de
+la atmósfera. Fueron de los más crédulos y supersticiosos de toda la
+América. Si para los habitantes de la Sonora vagaban los espíritus de
+los muertos por las rocas de los precipicios y sus voces constituían
+los ecos, para los de Nayarit había diferentes cielos, a los cuales se
+iba según la edad y según la clase de muerte: un cielo estaba destinado
+a los niños y a los adultos que muriesen buena y pacíficamente; otro,
+situado en la región de los aires, donde pasaban a ser brillantes
+estrellas, los que perecían luchando con los extranjeros; y un tercero
+que se hallaba en la misma tierra, y tenía el nombre de _mucchita_,
+destinado al vulgo, y, por lo tanto, a la mayor parte de las almas. De
+la mucchita pudieron salir y aun volverse a encarnar en sus antiguos
+cuerpos, hasta que lo hizo imposible un hombre imprudente. Este hombre
+hizo un pequeño viaje, dejando la casa al cuidado de su mujer. A su
+vuelta desapareció su consorte, penetrando en la mucchita. Allí fué
+el desconsolado marido, logrando conmover con sus lágrimas y suspiros
+el corazón del guarda de aquella región de las sombras. «Mira, le
+dijo el guarda, ven aquí de noche, busca con los ojos a la que fué tu
+compañera, y cuando la veas danzando, dispárala una de tus flechas. Te
+reconocerá y volverá a tu casa; pero guárdate bien de prorrumpir en
+gritos ni alaridos, porque si tal haces, la perderás para siempre y
+tú serás entonces la causa de su muerte.» Hizo el hombre lo que se le
+dijo. Al verse con su mujer, quiso celebrar tanta ventura y dió gran
+fiesta llamando a músicos y cantores. Loco de alegría, olvidando por
+un momento el aviso del guarda, exhaló un grito. Inmediatamente cayó
+cadáver su compañera y entró de nuevo en la mucchita. Desde entonces no
+volvió alma alguna a unirse con su cuerpo. Pudieron, sí, como pudieron
+antes, convertirse de día en mariposas, salir en busca de alimentos y
+andar entre los vivos. De noche recobraban sus naturales formas y la
+pasaban danzando.
+
+En nuestros días, los _tarahumares_, en número de unos cuarenta mil,
+viven exclusivamente en los valles de _Sierra Madre_, en las dos
+vertientes del Atlántico y del Pacífico. Hállanse esparcidas sus
+aldeas en las montañas de los tres Estados de _Chihuahua_, _Sonora_ y
+_Sinaloa_, y aun, según Pimentel, penetran en Durango. Todavía algunas
+familias pasan su vida en grutas, y se ven muchas cuevas que estuvieron
+habitadas antiguamente. Los tarahumares que viven en las ciudades de
+los blancos, hablan la lengua de los conquistadores; los habitantes
+de la sierra conservan su antiguo idioma y no pocas de sus costumbres
+primitivas. Practican, según se dice, su antigua religión. Se les
+supone tristes; pero a veces manifiestan su alegría y _bailan con sus
+dioses_. Son aficionados a las justas y a la carrera[215].
+
+ [215] Reclus, _Geografía Universal: América_, tom. II, págs.
+ 118 y 119.
+
+Entre las tribus que habitaban al Sur del Canadá (América
+Septentrional), se hallan las _iroquesas_. Dichas tribus deben
+estudiarse con algún detenimiento, y es de justicia que figuren a la
+cabeza de las del Norte americano. Si en la cultura general no se
+diferenciaban mucho de sus vecinos, en su desarrollo social podían
+compararse a las tribus de la familia _Uto-Azteca_. Ocupaban muy
+especialmente las orillas del río San Lorenzo y el actual Estado de
+Nueva York, las llamadas _Cinco Naciones_ (Mohawk, Onondaga, Oneida,
+Cayuga y Séneca). Suma importancia tuvo, en los comienzos del siglo
+XV, la _Confederación_ o _Liga_ que para hechos defensivos y ofensivos
+formaron los iroqueses.
+
+Esta Confederación desempeñó papel importante en la conquista y
+colonización de la América del Norte. Fué formada por las cinco tribus
+o naciones citadas, a las que se unió corriendo el año 1715 la de los
+tuscaroras; el fundador, según la tradición, fué Hiawata, ayudado del
+jefe de los onandagas. En asuntos de gobierno interior cada nación
+permaneció autónoma, delegando toda su autoridad en un _Consejo
+Federal_ o _Senado de Sachems_, elegido por las seis tribus, cuando
+asuntos de interés general lo reclamaban o exigían. Además existía el
+_Consejo Tribal_, de autoridad absoluta en los asuntos peculiares de la
+tribu. El Consejo Federal sólo podía convocarse a instancia de alguno
+de los Consejos Tribales y las decisiones de aquél habían de ser por
+unanimidad, en cuyo caso se cumplían sin discusión. La Confederación no
+tenía jefe o poder ejecutivo. En las guerras contra las tribus vecinas
+o contra el europeo, el Consejo Federal nombraba dos jefes militares,
+que habían de ser ayudados por los jefes secundarios de cada tribu.
+Sólo el Consejo Federal tenía atribuciones para firmar tratados de paz.
+
+Como dice perfectamente un historiador contemporáneo «los iroqueses,
+arrojados por los algonquinos de las márgenes del San Lorenzo,
+consiguieron paulatinamente vencer a sus enemigos del Norte y Sur,
+convirtiéndose, merced a su confederación, en dueños virtuales del
+territorio comprendido entre la bahía de Hudson y la Carolina del
+Norte»[216]. En religión se notaba--como en las demás tribus del
+Norte de América--la influencia de los shamanes y hechiceros y los
+sacrificios humanos. El canibalismo se hallaba también entre las
+bárbaras costumbres de los iroqueses. Los mitos de los iroqueses
+personificaban siempre de una manera o de otra la lucha constante entre
+la luz y las tinieblas.
+
+ [216] Navarro Lamarca, ob. cit., tom. I, pág. 219
+
+Por lo que a la industria respecta, fabricaban alfarerías, cultivaban
+entre otras cosas, el maíz y el tabaco, fortificaban sus aldeas
+levantando en las calles empalizadas y otras defensas, construían
+buenas canoas y sepultaban a sus muertos en grandes montículos
+(_mounds_). Los iroqueses actuales (con excepción de los cherokees)
+reducidos a unos 12.000, habitan en el Canadá y en las reservas indias
+de Nueva York, Wisconsin y Ontario; los _cherokees_ forman parte de las
+tribus civilizadas de los _Indian Territories_ (territorios indios) de
+los Estados Unidos del Norte América.
+
+Los _esquimales_, tribus situadas alrededor del polo, se extendían
+por la Groenlandia y por la región comprendida entre la bahía Hudson
+y el Estrecho de Behring. Es probable que algunos de sus grupos
+llegaran y hasta cruzasen en épocas remotas el Estrecho citado. Algunos
+etnógrafos, dando como cierto lo que nosotros juzgamos probable,
+consideran como esquimales a los chukchas de la Siberia.
+
+Ignoramos el origen del nombre esquimal. Charlevoix cree posible que
+proceda de la voz abenaqui _esquimantsic_, comedor de carne cruda; pero
+lo cierto es que no se llamaban a sí mismo esquimales, sino _innuits_,
+palabra que significa el _pueblo_, de _inuk_, hombre.
+
+[Ilustración: Mujer esquimal.]
+
+Digna de estudio, por muchos conceptos, es la raza esquimal.
+Confundíanse a primera vista las mujeres con los hombres, no sólo
+porque el traje era igual, sino por la fisonomía. Tenían sucia y
+desgreñada cabellera, grandes ojos, ancho rostro, negruzco color y
+feo aspecto. Comían toda clase de carne y pescado, muy especialmente
+la grasa de la foca, de la ballena y del manatí. Las viviendas
+consistían, durante el verano, en poner de punta en el suelo tres o
+más palos, los cuales cubrían por la parte superior con pieles de foca
+o de chivo. En el invierno construían chozas a la manera de tinnehs,
+esto es, cuevas debajo de tierra con agujeros en la techumbre para la
+luz y el humo. La ocupación principal de los esquimales consistía en
+la caza y la pesca. Las armas eran el arco, la flecha, el dardo, la
+lanza, el hacha y la honda. Llamaba la atención en aquellas gentes
+sus grandes canoas, los trineos y los patines. De los trineos tiraban
+perros dóciles y fuertes. Encendían fuego por el frote de las maderas.
+Desconocían en absoluto los conocimientos científicos y su literatura
+estaba reducida a algunas lamentaciones fúnebres.
+
+Eran sumamente aficionados a los banquetes, al canto y al baile. Los
+danzarines, al son del tamboril y el coro, remedaban mediante gestos a
+muchos animales.
+
+Por lo que a la religión respecta, los esquimales profesaban el
+_animismo_. Creían no sólo que el hombre tenía alma, sino también
+los demás animales. Los sacerdotes (_angakoks_) eran legisladores,
+jueces y médicos, hallándose dotados además de cualidades superiores.
+Se les respetaba principalmente porque se les creía en relación con
+los espíritus. Se comunicaban con Tornarsuk, ser supremo y fuente de
+toda ciencia. Los hechiceros, que usaban los mismos procedimientos que
+nuestras brujas, ejercían ministerios mágicos y no pocas veces se les
+atribuía todas las calamidades que afligían al pueblo, en particular
+las pestes.
+
+En lo tocante a la organización social de los esquimales puede
+asegurarse que se basaba en la familia y no en el clan. También se
+halla fuera de duda que entre ellos predominaba el patriarcado y
+la monogamia. La propiedad era comunal o cuando más familiar; la
+individual sólo existía al referirse a bienes muebles. Aun en nuestros
+días los esquimales viven en aldeas pequeñas (de 10 a 20 chozas),
+separadas por grandes distancias, siendo de notar, que apenas difieren
+en el lenguaje unas tribus de otras. A causa de la poca fecundidad de
+las mujeres y de la mucha mortandad de los niños, las tribus esquimales
+tienden a extinguirse.
+
+«En las vastísimas comarcas donde esos hombres vivían, mar y tierra
+están lo más del año cubiertas de espesas capas de hielo, que no se
+derriten nunca en las cumbres de los altos montes. Huyen las aves a
+más templados climas, busca la res abrigo en las cavernas o en los
+apartados bosques, y reinan en toda la naturaleza la soledad y el
+silencio. Escasea tanto la vegetación, que en muchas partes no hay
+leña con que encender lumbre. Para colmo de mal, abandona el sol el
+horizonte y no vuelve a brillar sobre tan árido suelo hasta después
+de tres meses de noche y seis de crepúsculo. No interrumpe de vez en
+cuando tan largas tinieblas sino la aurora boreal con sus ya tenues,
+ya fúlgidos resplandores, que no parece sino que al extinguirse
+aumentan la obscuridad del espacio. Sólo entre mayo y agosto brilla
+sin interrupción la luz del día; libres de hielos las aguas, bajan al
+Océano con alegre estruendo; se cubren de musgo las rocas y de hierba y
+flores los espaciosos llanos. Sólo entonces pueblan el aire numerosas
+bandadas de pájaros que volvieron del Mediodía en busca de sus antiguos
+nidos; salen de sus cuevas o vienen de las lejanas selvas multitud
+de rangíferos, de ciervos-mosas, de almirílados ovibos, y con ellos
+inmensas greyes de búfalos. Durante el triste y prolongado invierno,
+sólo en el crepúsculo que precede al día resuena a lo largo de las
+playas el ladrar de las focas y el resoplar de las ballenas.»[217].
+
+ [217] Pi y Margall, _Historia de América_, volumen 1.º página
+ 921.
+
+En suma: los esquimales «moraban y moran todavía, en número de 4.000,
+en el litoral Artico, desde el Labrador hasta el mar de Berhing; pero
+nunca penetraron en el interior del Continente»[218].
+
+ [218] _Enciclopedia Universal Ilustrada_, tomo X, pág. 1.353.
+
+Al Sur de los esquimales, el Canadá se dividía entre dos grandes
+razas, a saber, la de los _algonquinos_ y la de los _athabascos_.
+Constituían la dilatada familia de los algonquinos muchos pueblos, y se
+extendían--según la autorizada opinión de Bancroff--desde el golfo de
+San Lorenzo hasta las montañas rocosas. Cuando los europeos llegaron al
+país, el principal asiento de dicho grupo eran las tierras al Norte del
+San Lorenzo. Otros autores dicen que ocupaban la costa del Norte del
+Atlántico, desde el mar de Hudson al cabo Hatteras, exceptuando sólo
+los territorios de los dakotas o sioux.
+
+Los athabascos poblaron las regiones comprendidas entre el mar Artico
+y las fronteras de Durango (México), desde la bahía de Hudson al mar
+Pacífico. A la familia de los athabascos pertenecen, entre otros, los
+salvajes _navajos_ y _apaches_[219].
+
+ [219] El grupo de nuevo-mexicanos se divide--según
+ Bancroff--en cuatro grandes familias: los _apaches_, los
+ _pueblos_, los _indios de la península de California_, y
+ los _del septentrión de México_. Los apaches se subdividen
+ en las siguientes naciones: 1.ª, la de los _comanches_;
+ 2.ª, la de los _apaches_ o _shies_; 3.ª, la de los
+ _navajos_ o _tenuayos_; 4.ª, la de los _mojaves_; 5.ª, la
+ de los _hualapayos_; 6.ª, la de los _yumas_; 7.ª, la de
+ los _kosninos_; 8.ª, la de los _yampayos_; 9.ª, la de los
+ _yalchedunes_; 10, la de los _yamajabes_; 11, la de los
+ _cochis_; 12, la de los _cruzados_, y 13, la de los _nijoras_.
+
+Adquirieron los navajos fama de hábiles plateros y tejedores; pero se
+cree, con algún fundamento, que dichas industrias se debían a tribus
+más cultas sujetas a dichos navajos. Los telares en que tejían el
+algodón consistían en dos vigas, una sujeta al suelo y otra que colgaba
+del techo, en las cuales se extendía perpendicularmente la urdimbre;
+además dos tablillas de pizarra que la mantenían en doble cruz y
+abrían paso a la lanzadera; ésta consistía en un palo corto a que
+arrollaban el hilo.
+
+[Ilustración: Apache.]
+
+Mostrábanse atrasadísimos en la construcción de sus viviendas los
+apaches, lo cual no es de extrañar, puesto que eran nómadas y vivían
+del pillaje, no pasando a veces ocho días sin cambiar de asiento.
+Levantaban postes, ya vertical, ya oblicua, ya semicircularmente,
+cubriendo el espacio formado por dichos postes con pieles, broza,
+hierbas o piedras. Daban de anchura a las casas de 12 a 18 pies, y
+de altura de cuatro a ocho. Sin embargo de su vida errante, labraban
+la tierra casi todas las tribus apaches, y cultivaban el maíz y
+algunas legumbres. Apenas comían la carne y tampoco eran aficionados
+al pescado. Adelantaron más en la construcción de armas que en
+herramientas para cultivar el campo, pues disponían de arcos y flechas,
+de lanzas, de hondas, de escudos y de macanas. Tenaces y crueles
+bandidos, casi hasta nuestros días, no han cesado de causar grandes
+daños a los norteamericanos y mexicanos. Al presente, el único resto de
+los apaches es el de los _janos_ o _janeros_ de Chihuahua (México).
+
+Predominaba el matriarcado entre los navajos y apaches. Distinguiéronse
+los navajos porque cultivaron la tierra con fruto y no debemos pasar
+en silencio que cuando por primera vez (1541) se encontraron a los
+españoles, vivían en chozas fijas, construían graneros, eran labradores
+y regaban con acequias sus campos.
+
+Menos cultos los athabascos que sus vecinos los esquimales, eran
+también más desconfiados, taciturnos y astutos. La religión de los
+athabascos era animista, con no pocas supersticiones mágicas. Los
+shamanes y hechiceros, que gozaban de mucha estima, presidían los
+Consejos Tribales. Caracterizábanse sus muchos dialectos por su dureza
+y dificultad.
+
+Afirman algunos escritores que los algonquinos representaban el
+verdadero tipo del indio norteamericano. Distinguíanse por su alta
+talla, buenas formas, labios finos, manos y pies pequeños, color
+cobrizo, pelo negro y recio, gran fortaleza y bastante longevidad.
+Dominaban entre ellos el matriarcado y el _totemismo_. Vivían en chozas
+redondas cubiertas con hojas de maíz y cercadas de empalizadas. Sus
+jefes, lo mismo en tiempo de paz que de guerra, se elegían de un clan
+determinado. Cultivaban el maíz, tabaco, etc.; curtían pieles, hacían
+ollas y fabricaban objetos de cobre (no por medio de la fundición,
+sino a golpe). Activos comerciantes, llevaron sus industrias a grandes
+distancias, llegando hasta las costas del mar Atlántico. Adoraban al
+Sol, al fuego, a los cuatro vientos como productores de lluvias, a los
+espíritus y a ciertos animales.
+
+El _Michabo_ o _Manibozho_, dios y héroe de los algonquinos, redentor y
+maestro de las tribus, inauguró la edad de oro de la obscura historia
+de los citados indios. Aunque horticultoras las tribus algonquinas, se
+alimentaban de la caza, de la pesca y de las abundantes cosechas de
+arroz silvestre. Los individuos de la de los _lennapés_, situada en las
+orillas del río Delaware (riega a Filadelfia), se llamaban ellos mismos
+los _genuinos_ (progenitores de la raza), y así eran considerados por
+las demás tribus. El dialecto de los lennapés era relativamente dulce
+y armonioso. Merecen especial mención por su energía y habilidad en
+la lucha con sus dominadores, los algonquinos Pontiac, King-Philip y
+Tecumseh.
+
+Los restos de las tribus algonquinas o de la familia _álgica_ (unos
+40.000) se encuentran repartidos a la sazón en algunas provincias del
+Canadá (Manitoba y otras), y en pequeña región de los Estados Unidos
+(Estado de Wisconsin).
+
+Después de los iroqueses, esquimales, athabascos y algonquinos,
+se presentan los _sioux_ o _dakotas_, los cuales--según los
+etnólogos--eran ejemplares típicos de la raza india. Vivían al Oeste
+del Mississipí, desde el río Saskatchewan, en el Norte, al Arkansas,
+en el Sur, extendiéndose hasta Virginia y tal vez hasta el golfo de
+México. Estaban divididos en varios grupos, subdivididos en bandas
+y sub-bandas locales. El Gobierno era casi patriarcal. Los jefes
+eran electivos, y tenían su autoridad limitada por los Consejos
+de las bandas o sub-bandas. Si en tiempos de paz gozaban de gran
+respeto los ancianos, durante la guerra sólo eran respetados los
+jefes militares. Prevalecía entre ellos la poligamia. Los sioux
+ajustaron su vida en absoluto a la _caza del bisonte_, ocupación que
+aumentó considerablemente con la llegada del caballo en la época del
+descubrimiento de América. Antes de conocer el caballo, se valían los
+sioux del perro en sus expediciones de caza; también se servían de él
+para su alimento, arrastres, etc. Curtían pieles de bisonte, trabajaban
+rudamente la alfarería y fabricaban armas y útiles de piedra, madera,
+cuerno y hueso. La casa del sioux, igual a la de los comanches, etc.,
+era la movible tienda (_tipi_) formada sobre postes colocados en filas
+paralelas o circularmente y cubiertos dichos postes con pieles de
+bisonte, etc. Las tribus _mandanes_, pertenecientes a la familia de
+los dakotas, fueron las constructoras de las casas comunales en forma
+circular (_circular-house_) rodeadas de empalizadas.
+
+Para estudiar algunos puntos relativos a la evolución del arte
+americano no carecen de interés las pictografías de los sioux, en
+pieles de bisonte, sus pipas de arcilla roja y tubo largo adornado de
+plumas y sus abigarradas aljabas. Predominaban los cultos de carácter
+mágico, mereciendo especial mención las fiestas anuales de invocación
+al Sol (_sun-dance_).
+
+Varias veces los sioux han hecho frente a los ejércitos
+norteamericanos, y, últimamente, en el año 1862, llevaron a cabo la
+sublevación de Minnesota, dirigida por el cruel _Little Crow_, en la
+cual perdieron la vida más de 100 soldados y 700 colonos. A la sazón
+los sioux o dakotas viven sin lazo alguno que les una en varios puntos
+de los Estados Unidos, llegando su número en el año 1904 a 29.000, si
+bien tienden poco a poco a extinguirse.
+
+Estaban situados los _muskokis_ en los valles que se extienden desde
+las estribaciones de las montañas Apalaches hasta el golfo de México,
+y desde las márgenes del Mississipí hasta el Océano Atlántico[220].
+Otros escritores sólo dicen que lindaban con la Florida por el Norte y
+Oeste[221]. Entre los muskokis se distinguían por su valor las tribus
+_creeks_. Vivían los muskokis en aldeas o poblados, y cada linaje tenía
+su propio territorio y su montículo (_mound_) para depositar los restos
+de sus muertos.
+
+ [220] Navarro Lamarca, ob. cit., tomo I, pág. 222.
+
+ [221] Pi y Margall, ob. cit., tomo y volúmen I, pág. 730.
+
+Aunque predominaba el matriarcado, la posición de la mujer, lo mismo
+en la familia que en el clan, era inferior a la que tenía entre los
+iroqueses. Los jefes civiles eran vitalicios y a veces hereditarios;
+los militares se nombraban de acuerdo con los Consejos de las tribus.
+Rodeados de enemigos por todas partes, colmaron de distinciones a
+sus guerreros. No carecían de importancia sus Casas del Consejo
+(Casa Grande) y muy especialmente la formación de una liga (_Creek
+Confederacy_), parecida a la de los iroqueses, aunque solamente
+defensiva. Los creeks y sus desmembraciones los _seminolas_ (Florida)
+hicieron tenaz resistencia (1830-1842) a las tropas de los Estados
+Unidos, siendo al fin trasladados a los _Territorios Indios_, donde
+viven al presente con cierta independencia y aun prosperidad. Creían
+que el Cielo era sólido y semicircular; que el Sol, la Luna y algunos
+planetas giraban alrededor del mundo, entendiendo que los demás astros
+estaban inmóviles y suspendidos del firmamento. Suponían la tierra
+plana y fija en medio de vastos mares. Eran supersticiosos en medicina
+y sólo en la aritmética conocían un sistema de numeración bastante
+regular. No conocieron ningún género de escritura, ni ninguna de las
+bellas artes. Cultivaban extensos campos, extraían el oro de las arenas
+de sus ríos y se hallaban adelantados en la alfarería.
+
+Los _yuchis_, _timaguanos_ y _natchez_, tribus que habitaban en el
+territorio de los muskokis, tenían lenguas y dialectos completamente
+diferentes. Los yuchis (Río Savanah) se llamaban ellos mismos _hijos
+del Sol_. Profesaban gran estima a las mujeres. Debemos notar que
+cuando Hernando de Soto les vió por primera vez «la cacica, señora
+de aquella tierra... moza y de buen gusto» le recibió con señaladas
+muestras de alegría y le festejó (1540). Los timaguanos, que ocupan
+las orillas del río San Juan (Florida) y la costa del Océano Atlántico
+hasta el río Santa María, se extinguieron completamente hace más de
+una centuria. Los natchez estaban situados en la orilla izquierda del
+Mississipí, debajo de la confluencia del Yazoo. Créese que procedían
+del Sudoeste. Emigraron de la primitiva patria y se fijaron en el
+Anahuac. «Nuestros antepasados--decían--favorecieron a Cortés en la
+guerra con Moctezuma, y sólo cuando se convencieron de la tiranía
+de los españoles, levantaron de nuevo el campo y vinieron a estas
+llanuras: quinientos soles habían ya reinado entonces sobre nosotros.»
+Consideraban a sus caciques como hijos del Sol y adoraban a dicho
+astro, sacrificándole cautivos. Los natchez eran muy sensuales, dándose
+el caso que la mujer más prostituta gozaba de más estimación. Los
+templos se distinguían por su humildad. Construían con habilidad suma
+toda clase de objetos de alfarería y llegaron a la perfección en los
+tejidos que hacían con fibras vegetales.
+
+Los _californios_ habitaban de Norte a Sur desde los montes Umpqua
+hasta la boca del río Colorado, y de Oeste a Este desde las costas
+del Pacífico hasta las sierras que limitan a Poniente la gran cuenca
+(_the Great Bássin_). Divídense, según Bancroft, en californios del
+Norte (desde las márgenes del río Rogue hasta las del Eel (Anguila)),
+del Centro (desde las del Eel hasta cerca de las del Guyamas) y del
+Mediodía (desde las del Guyamas hasta las islas Montague y Goree,
+que se hallan en el interior del golfo de California. Vivían y viven
+los californios del Norte en tierras algo productivas a causa de sus
+muchos lagos, ríos, arroyos y bosques. Eran los californios de gallarda
+presencia, y algunas mujeres estaban dotadas de singular belleza.
+Hombres y mujeres apenas se cubrían algunas partes de su cuerpo. Vivían
+en casas formadas por toscos maderos que descansaban en pies derechos,
+cubiertas con esteras, helechos o ramaje. Alimentábanse de caza y
+pesca, de raíces y de semillas; tenían pan que hacían de bellotas.
+Sobresalían en el curtido de las pieles y fabricaban con no mucha
+destreza las canoas. Justo será recordar la habilidad en trenzar las
+raíces de sauce, con las cuales hacían sombreros, esteras, cestas y
+cintas de colores para recogerse la cabellera. También de juncos y de
+mimbres construían platos, fuentes, tazas, calderos y hasta los sacos
+que acostumbraban a llevar las mujeres cuando iban en busca de bulbos
+y bayas. Acerca de sus armas, estaban reducidas al arco y la flecha.
+Declaraban la guerra, a veces encarnizada y sangrienta, a otras tribus,
+ya por el rapto de mujeres, ya por motivos supersticiosos, ya para
+obligarlas a pagar tributo. Pero lo verdaderamente repugnante era la
+costumbre de cazar con trampa a los hombres como si fuesen fieras.
+Hacían de la mujer objeto de venta y eran polígamos sólo los ricos.
+Existía la esclavitud entre aquellas tribus. Divertían sus penas en
+danzas y fiestas. Creían en un _Supremo Espíritu_, autor de lo creado,
+en muchos diablos y en la vida futura.
+
+Por lo que respecta a los californios del Centro y del Sur, ni unos ni
+otros diferían mucho de los del Norte. Réstanos decir que las muchas
+lenguas habladas entre los californios eran generalmente dulces y
+sonoras; pero las que se hablaban en las márgenes del río Smith y
+unas 40 millas a lo largo de la costa se distinguían por lo duras y
+guturales.
+
+Los _tlinkits_ (Alaska y costas adyacentes), los _haydahs_ y similares
+(Islas _Queencharlotte_, Columbia Británica, etc.), y los _yumas_
+(península de California hasta los valles del río Colorado, colindantes
+con el Estado de Arizona y el Norte de México), se diferenciaban de
+las tribus de las costas del mar Atlántico. Procede recordar que
+los tlinkits tenían ideas exactas acerca del _derecho de propiedad
+privada_, desconocido en la mayor parte de las tribus salvajes. Tanto
+estimaban la propiedad privada, que los más ricos eran los designados
+para ocupar los puestos más elevados, completando esta plutocracia el
+matriarcado y los linajes exogámicos. Los haidahs estimaban como los
+tlinkits la riqueza individual, la que consideraban como fin único de
+la vida.
+
+Prevalecía entre ellos el patriarcado y honraban a las mujeres por
+su castidad e industria. Vivían en casas sólidas de madera, en cuyas
+puertas levantaban altos postes cuajados de esculturas totémicas.
+Fabricaban adornos de plata y cobre, lámparas, morteros y utensilios
+de piedra, como también excelentes canoas de cedro rojo. Los primeros
+navegantes que los visitaron (1741), dicen que tenían cuchillos de
+hierro, adquiridos tal vez en sus expediciones al Sur. Eran activos
+comerciantes y compraban esclavos a las tribus vecinas. Servíanse de
+las conchas como moneda. Los _yumas_ fueron tribus salvajes, si bien
+algunas de ellas debieron dedicarse a la horticultura y construyeron
+sólidos edificios de adobe y piedra.
+
+Debajo de los esquimales, en el dilatado territorio que desde el Yukón
+y la bahía de Hudson se alarga hasta la punta de la Florida y el Río
+Grande de México, y desde el Atlántico se ensancha hasta el Pacífico,
+permanecen, ya en estado nómada, ya algo sedentario, numerosas tribus
+conocidas con el nombre de _pieles-rojas_, señalándose entre ellas
+dos tipos bien distintos, uno dolicocéfalo y otro braquicéfalo. Estas
+pieles-rojas descienden de varias tribus, entre ellas de la de los
+comanches.
+
+[Ilustración: Indio del Río San Juan (Región Pueblos).]
+
+Consideremos, por último, los indios _pueblos_. Llamáronles así
+nuestros capitanes del siglo XVI porque los encontraron distribuídos
+en pueblos formados por una sola casa. Estos pueblos o casas estaban
+construídos a la manera de las celdas de una colmena. Extendíase la
+comarca o región de los indios pueblos desde los límites occidentales
+del Estado de Tejas hasta California, y desde el centro del Estado de
+Utah hasta el de Zacatecas (México). A mediados del siglo XVI poblaban
+el territorio los _hopis_, _zuñis_, _querés_ y _tehuas_, quienes cada
+uno de ellos hablaba lengua diferente. Vivían en 65 aldeas que distaban
+entre sí de 30 a 100 kilómetros; las casas de dichas aldeas eran de
+la misma forma y tenían tres o cuatro pisos, habiendo algunas de
+siete, las cuales servían de fortalezas y tenían sus correspondientes
+troneras y saeteras para defenderse en caso de ataque. Dichas casas
+estaban construídas de una manera original. Una sola casa a veces
+constituía un pueblo, componiéndose aquélla de un cuerpo central y
+dos alas, que comúnmente enlazaba y cerraba un muro de piedra. Otras
+veces el cuerpo central y las alas se hallaban separados por estrechas
+calles; pero aun en este caso parecían formar una sola casa, dado que
+todos estos cuerpos de obra estaban unidos por puentes o los acercaban
+grandes voladizos. Variaba la forma de las casas, hallándose algunas
+completamente circulares. En los patios había siempre estufas y en la
+parte superior azoteas. Tenían un sólo piso, aunque las había también
+de dos, tres o cuatro. En todas se entraba por la chimenea y a todas
+se descendía por escaleras. Estaban situadas dichas casas en las
+cumbres de empinados cerros o en los bordes de espantosos precipicios;
+algunas, pero en escaso número, en mesetas, en estrechos valles o en
+las orillas de los arroyos. Véase cómo describe Castañeda la situación
+de Acuco, hoy Acoma. «Está Acuco--dice--en la cima de una roca a que
+con dificultad llegarían las balas de nuestros arcabuces. Para llegar
+a lo alto hay trescientos escalones cortados en la peña; doscientos de
+bastante anchura, ciento mucho más angostos. Concluída la escalera, hay
+que ganar tres toesas de altura, poniendo en un agujero la punta del
+pie y en otro los dedos de la mano.» No sería aventurado decir en vista
+de semejantes construcciones, que los pueblos no carecían de ciertos
+conocimientos de arquitectura, indicándolo también las fuertes murallas
+con sus correspondientes aspilleras, las profundas cisternas y las
+largas acequias que utilizaban para el riego de sus tierras.
+
+Las mujeres trabajaban lo mismo que los hombres, siendo obligación
+exclusiva de ellas la fábrica de aquellas ollas, y, en general, de
+aquellos objetos de loza, vidriados, de diferentes hechuras y de
+delicadas labores, que tanto llamaron la atención a los conquistadores
+españoles y que dieron tanta fama a las alfarerías de la región de
+los pueblos. Los habitantes de los pueblos eran monogamos y sólo
+contraían matrimonio cuando lo disponía el Consejo de ancianos. Los
+hijos pertenecían al clan o linaje de la madre (matriarcado). Los
+linajes no estaban reunidos por tribus, sino por aldeas. En cada una
+de dichas aldeas había un jefe de paz, que se asesoraba del Consejo de
+ancianos, y un jefe militar, elevado a tan alto cargo por sus valerosos
+hechos. No se conocía la propiedad privada de la tierra, si bien era
+muy respetada la ocupación que por determinado tiempo tenían individuos
+o familias de terrenos cultivables. Dedicábanse al cultivo del maíz,
+de las judías, del algodón, del tabaco, etc., y regaban los campos
+con acequias perfectamente construídas. Los sacerdotes y hechiceros
+estaban muy estimados por aquellas tribus excesivamente religiosas, y
+tenían a su cargo la celebración de los largos y complicados cultos.
+Las ceremonias religiosas constaban de dos partes: una secreta y otra
+pública. Terminaba la última exhibiendo los juglares sus habilidades
+dramáticas y lanzando a veces frases intencionadas y maliciosas. El
+principal y casi único objeto de todos los ritos religiosos consistía
+en _atraer la lluvia_ para obtener buenas cosechas. En aquellas
+tierras pobres y áridas la lluvia era la vida o muerte de estas tribus
+pacíficas y laboriosas, que no estaban manchadas del canibalismo.
+
+Al presente, las tribus de los Pueblos, reducidas a 10.000 habitantes,
+viven en el mismo territorio, repartidas en 27 aldeas, de las cuales
+únicamente Acoma y algunas hopis ocupan los mismos sitios que antes de
+la época de la conquista.
+
+Los _chinuks_ vivían al occidente de las orillas del río Columbia y
+los montes Umpqua. El clima era dulce, la tierra fecunda, la caza
+abundante en sus bosques, siendo también abundante la pesca en su mar
+y en sus ríos. Distinguiéronse los chinuks por su pequeña estatura y
+por su fealdad. Los hombres iban casi desnudos y las mujeres llevaban
+una falda que apenas les alcanzaba a las rodillas. Vivían en casas
+construídas sobre seis postes, cuatro en los ángulos y dos en el
+centro de los dos extremos del cuadrilátero; lo mismo las paredes
+que los techos estaban formados de tablas. Es de notar que no tenían
+ventanas ni chimeneas, pues cuando les ahogaba el humo, levantaban
+una de las tablas del techo. En la caza y en la pesca--salmones,
+esturiones--encontraban sus principales elementos de vida. No dejaban
+de ser industriosos los chinuks: fabricaban esteras de juncos o
+espadañas, cestas de hierba o de fibras de cedro, artesas de cedro
+o de otras maderas, cucharas de cuerno, agujas de ala de grulla,
+canoas de varias clases y también de varias clases armas. Los chinuks
+consideraban la tierra como propiedad de la tribu y no individual.
+Existía la esclavitud que tenía origen, como en otros pueblos, en la
+guerra y en el robo. Aunque se permitía la poligamia, pocos hacían uso
+de ella. Hembras y varones pasaban gran parte del tiempo en fiestas
+(banquetes y bailes), y en juegos de azar, habilidad o fuerza. En
+religión creían que _Ikánam_ había creado el Universo; pero antes
+o después de él vino a la tierra Itapalapas, creador del hombre.
+Afirmaban que el hombre creado por _Itapalapas_ tenía los ojos y los
+oídos cerrados, las manos y los pies sin movimiento. Ikánam abrió
+al hombre los ojos y oídos haciéndole también incisiones en manos
+y pies. Mostró todavía su generosidad el dios Ikánam enseñándole a
+fabricar todo género de utensilios. Parece ser que los chinuks tenían
+un espíritu del Bien que llamaban _Econé_, y un espíritu del Mal
+denominado _Ecutoch_. Debían rendir culto a los dioses citados y tal
+vez a algunos más. Hacíanles sacrificios humanos. Guardaban profundo
+respeto a los muertos y miraban como el mayor de los sacrilegios la
+violación de los sepulcros. Los cadáveres, envueltos en ricas mantas,
+eran llevados a lugar tranquilo y apartado. Al dejarlos allí rompían
+en tristes lamentos, y en señal de luto los parientes se cortaban la
+cabellera y algunos se desgarraban el cuerpo.
+
+Nada diremos de los indios que vivían más adentro del Columbia, pues
+todas estas tribus presentan casi los mismos caracteres.
+
+
+
+
+CAPÍTULO IX
+
+ ESTADO SOCIAL DE LOS INDIOS.--LA ANTROPOFAGIA.--EL EMPERADOR
+ EN MÉXICO Y EN EL PERÚ: ABSOLUTISMO DE LOS EMPERADORES.--LOS
+ CACIQUES.--LA POLICÍA.--LOS MERCADOS.--LA HACIENDA.--LA
+ ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA.--LOS TRIBUTOS.--INCAS, CURACAS Y
+ AMANTAS.--EL INTERREGNO.--EL CLAN, EL SACHEM Y EL CONSEJO.--NOMEN
+ Y TOTEM.--LA TRIBU.--CONFEDERACIONES TRIBALES.--EL MATRIMONIO:
+ MONOGAMIA Y POLIGAMIA.--ADULTERIO.--DIVORCIO.--LOS HIJOS.--LOS
+ ANCIANOS.--LAS VIVIENDAS.--INSTITUCIONES CIVILES EN AMÉRICA: LA
+ PROPIEDAD EN MÉXICO Y EN EL PERÚ.--LA SUCESIÓN.--TUTELA, CURATELA Y
+ ADOPCIÓN.--ESCLAVITUD.--LEYES PENALES Y DE PROCEDIMIENTOS.--LEYES
+ SOCIALES Y ADMINISTRATIVAS.--LAS POSTAS ENTRE LOS NAHUAS Y ENTRE
+ LOS PERUANOS.
+
+
+Acerca del estado social de los indios, podemos afirmar que todos,
+aun los mejicanos y peruanos, no llegaron al estado completo de
+civilización. Si la antropofagia se hallaba extendida por toda América,
+justo es reconocer que no fué tan general en los imperios de México y
+Perú, como en el Río de la Plata o a orillas del Mississipí, en las
+Antillas e islas Caribes. Los pueblos del Pacífico, donde existía
+población numerosa, rica y dedicada a la agricultura y a las artes, no
+debían tener por objeto principal la guerra y la antropofagia, como
+los citados del Río de la Plata y todos los que ocupaban los extensos
+territorios con vertientes hacia el Océano Atlántico.
+
+México y el Perú se hallaban organizados casi feudalmente, estando al
+frente de ellos, más bien que un Emperador o Rey, un gran sacerdote,
+el cual se hacía temer por los grandes castigos que imponía, y entre
+ellos los sacrificios humanos que mandaba hacer en los adoratorios,
+adoratorios que tiempo adelante hubo de destruir la espada de Hernán
+Cortés y de Francisco Pizarro.
+
+Tanto en México como en el Perú se consideraban sagradas las personas
+de los monarcas Moctezuma y Atahualpa.
+
+Fijándonos en el Emperador mejicano, diremos que todos los señores de
+Estados particulares tenían su casa en México y eran fieles servidores
+de Moctezuma. Demás de estos grandes señores, que constituían la
+grandeza, servían a Moctezuma los soberanos de Estados enclavados en
+el imperio. Los emperadores de México habitaban en magníficos palacios
+y disponían de rica y numerosa servidumbre; tenían suntuosos aposentos
+para los monarcas de Tezcuco y Tacuba; pasaban sus ocios en parques
+de caza o en hermosos jardines; salían a la calle en andas, con gran
+séquito, y a su presencia se postraban los súbditos. Con todo, no
+eran tan absolutos como a primera vista pudiera creerse, pues en el
+Anahuac había tierras de la corona, beneficiarias y feudales. De las
+de la corona disponían directamente en sus respectivos estados los
+reyes de Michoacán, la república de Tlaxoala, el cacicazgo de Xalixco
+y algunos más; tanto las tierras beneficiarias como las feudales,
+quedaban reducidas a feudos vitalicios o sólo a feudos. Otras causas,
+también de importancia, moderaban el absolutismo del poder imperial.
+No era la menor los diferentes reinos en que el país estaba dividido.
+Los caciques, especie de señores feudales, ejercían jurisdicción, que
+tiempo adelante consagraron las Leyes de Indias, con la mira de que
+conservasen la autoridad para mantener a todos en la obediencia de la
+metrópoli. Hallábase organizada numerosa policía en todos los reinos,
+cacicazgos o señoríos del imperio y muy especialmente en México. En las
+grandes ciudades había diariamente mercados, donde abundaban todas las
+cosas; mientras se celebraban, se constituía un Tribunal compuesto de
+10 o 12 magistrados. En las poblaciones menos populosas los alguaciles
+o encargados de mantener el orden, llevaban las varas levantadas.
+Las cuestiones entre vendedores y compradores se resolvían en juicio
+verbal con bastante justicia. La hacienda descansaba en principios
+algo parecidos a los nuestros. Había verdaderos derechos de consumos.
+Estaba organizada la administración de justicia, como también la
+administración pública. Los plebeyos, mediante la guerra, llegaban a
+las más altas dignidades del Estado.
+
+Y por lo que a los emperadores del Perú se refiere, tomaban el nombre
+de hijos del Sol, y en efecto, así lo parecían, pues en público sólo
+salían con vestiduras de fina lana recamadas de oro y pedrería, anchos
+discos de oro engarzados en los pulpejos de las orejas, una borla de
+color carmesí en la frente y una guirnalda de colores en la cabeza.
+Habitaban grandiosos palacios, en los cuales hasta los grandes señores
+entraban descalzos, baja la cerviz y con ligera carga en los hombros.
+Cuando salían de Palacio, ya para asistir a funciones religiosas dentro
+de la ciudad, ya para recorrer el Imperio, iban en andas guarnecidas
+de oro y esmeraldas, entre escogida guardia, llevando delante numerosa
+hueste de honderos y detrás de lanceros, con heraldos anunciadores y
+criados que limpiaban el camino. Presentábanse en todas partes no
+como hombres, sino como dioses. Habían logrado captarse el amor de
+sus pueblos, con razón seguramente, porque consiguieron desterrar de
+su territorio el hambre, unciendo al yugo del trabajo hasta los más
+indóciles.
+
+El Imperio se hallaba dividido en cuatro grandes regiones (_Antisuyu_,
+_Chinchasuyu_, _Contisuyu_ y _Collasuyu_), unidas al Cuzco por cuatro
+grandes caminos. Mandaba cada región un Señor (Cápac), llamado virey
+por los españoles. Los cuatro Señores constituían el Consejo de
+Estado del Inca, y ellos tenían bajo sus órdenes tres Juntas: la de
+Guerra, la de Hacienda y la de Justicia. Las regiones se subdividían
+en provincias mandadas por Gobernadores (_hunnus_), los cuales no
+podían intervenir en los asuntos de los _curacas_ (antiguos caciques
+de tribus o de comarcas independientes antes del Imperio). Los curacas
+solamente estaban obligados a adorar al Sol, hablar la lengua del
+Cuzco, asistir a la Corte por sí o por sus hijos y pagar tributo en
+hombres y cosas. El cargo de Gobernador lo desempeñaban personas de
+sangre real. En las capitales de provincia había, además, empleados que
+llevaban la cuenta de lo que se recogía por impuestos y se invertía en
+gastos públicos; también anotaban los nacimientos y defunciones; en los
+primeros días del año llevaban los oficiales sus notas al Cuzco, donde
+otros empleados se ocupaban de la estadística del Imperio. Refiere
+Garcilaso que en los pueblos las familias estaban divididas en grupos
+de 10, de 50, de 100, de 500 y de 1.000, bajo la autoridad de Jefes de
+menor a mayor graduación. La misma organización servía seguramente para
+la administración de justicia; los delitos eran castigados--según la
+menor o mayor gravedad--por los Jefes que acabamos de citar. Para los
+pleitos había otros jueces: uno en cada pueblo, otro en cada provincia
+y un tercero en cada virreinato. Tanto la organización política como
+la económica eran sumamente complicadas. Las minas eran del Inca o
+de los _curacas_. Los tributos no pesaban de un modo oneroso sobre
+el contingente, pues se tenía en cuenta la riqueza o pobreza de los
+pueblos.
+
+Formaban los _incas_--como se dijo en el capítulo V--la primera clase
+de la nobleza, los _curacas_ la segunda y los _amantas_ (sabios,
+sacerdotes y hábiles artífices) la tercera. Superior, muy superior era
+la clase de los incas; incas eran casi siempre los primeros empleados
+civiles e incas eran los primeros capitanes.
+
+Entre el fallecimiento de cada Inca (Emperador) y la coronación del
+que había de sucederle, esto es, durante el _interregno_, gobernaba
+un hombre de gran autoridad y prestigio, perteneciente también a la
+primera clase de la nobleza.
+
+El _clan_ o linaje (_gens_) era el factor más importante de las
+rudimentarias sociedades indias. El clan, esto es, grupo de parientes
+más o menos próximos, paternos o maternos, vivían en lugar determinado,
+con obligación de ayudarse mutuamente. El indio se debía al clan antes
+que a su propia e íntima familia. Entre el interés de sus próximos
+deudos y el del clan, debía preferirse el último. El clan elegía y
+destituía sus jefes, los cuales eran civiles (_sachems_) o militares
+(_caciques_, _etc._)
+
+En tiempo de guerra, los jefes militares tenían absoluta autoridad
+en la tribu. Durante la paz todos quedaban sometidos al _Sachem_, o
+lo que es lo mismo, los jefes civiles dirimían las contiendas entre
+los individuos del clan o linaje. Cuando no podían resolverlas, las
+elevaban al _Consejo_, tribunal superior que también tenía la misión
+de resolver las cuestiones de interés general. Estaba formado dicho
+Consejo por los principales jefes o delegados de los clanes.
+
+«Las tribus criks o muscogis se hallaban divididas en nueve clanes:
+el del _Tigre_, el del _Viento_, el del _Oso_, el de la _Zorra_, el
+del _Lobo_, el de la _Raíz_, el del _Pájaro_, el del _Ciervo_ y el del
+_Cocodrilo_; las iowas, en ocho: el del _Aguila_, el de la _Paloma_,
+el del _Lobo_, el del _Alce_, el del _Oso_, el del _Castor_, el del
+_Búfalo_ y el de la _Serpiente_; las iroquesas, en tres: el del _Lobo_,
+el de la _Tortuga_ y el del _Oso_; las huronas, en otras tres: el de la
+_Cuerda_, el del _Oso_ y el de la _Roca_...»[222].
+
+ [222] Pi y Margall, _Historia de América_, segundo volumen,
+ página 1.248.
+
+Más adelante añade: «Tenía generalmente cada uno de los clanes por
+_nomen_ el del animal o el de la fuerza que miraba como su origen o
+como el _nahual_ o el nombre del fundador de la estirpe: por _totem_,
+la representación gráfica de ese mismo animal o de esa misma fuerza.
+Sólo entre los iowas el totem estaba en la manera de llevar el
+cabello.»[223]
+
+ [223] Ibidem.
+
+La unión, pues, de varios clanes formaba la tribu. La nota
+característica de la tribu, según todas las señales, consistía
+principalmente en tener la misma lengua o dialecto. En general, las
+tribus no tenían jefe supremo, sino el Consejo antes citado. A veces,
+tribus afines, ante el temor de agresiones de tribus extrañas, se
+unían para su protección y defensa. Tal fué seguramente el origen de
+las _Confederaciones Tribales_, institución propia y característica de
+los aborígenes de América. Las Confederaciones más conocidas fueron la
+_azteca_ y la _iroquesa_; también las de los _mokis_ y de los _dakotas_.
+
+El matrimonio entre los indios se celebraba por medio de ciertas
+ceremonias religiosas; se consignaba por escrito la dote que aportaba
+la mujer. Consideraciones económicas influían en la forma del
+matrimonio, pudiendo afirmarse que en los países en que la vida era
+ruda y difícil, el indio se contentaba con una sola mujer; en los
+climas cálidos y tierras fértiles existía la poligamia. En la América
+Septentrional predominaba la monogamia y en la Meridional la poligamia,
+siendo de notar que lo mismo en la primera que en la segunda dependía
+la duración del matrimonio de la voluntad o del capricho de los
+contrayentes. Habremos de advertir que en algunos pueblos predominaba
+la monogamia por la escasez de mujeres; admitíase en otros la poligamia
+por la abundancia de aquéllas. El esquimal llegó a recurrir a la
+poliandria en las grandes carestías de hembras. Lo predominante en
+América era la poligamia. El varón solía tomar las mujeres o concubinas
+que le consentían sus riquezas o que le exigía el apetito. En general,
+la mujer gozaba de alguna estimación en las tribus en que predominaba
+la monogamia y el matriarcado, siendo considerada como esclava en
+aquellas tribus en que se hallaba establecida la poligamia, como
+también entre los salvajes. Lo mismo en los pueblos agricultores, que
+en los cazadores y que en los nómadas, la mujer era la bestia de carga
+de la familia. Se le hacía trabajar continuamente, y gracias podía
+dar si no era objeto de malos tratamientos. El marido la despreciaba,
+y con harta frecuencia la ofrecía a sus huéspedes. Gozaba de más
+consideración en las razas cultas, aunque no de menos trabajo. Lo mismo
+en México que en el Perú, ella hilaba y tejía la lana o el algodón,
+ella iba al mercado y cambiaba por las cosas necesarias a la vida los
+productos del trabajo de su marido.
+
+Castigábase el adulterio casi en todas las tribus, si bien con más
+rigor en unas que en otras. En las razas cultas--y en ello están
+conformes todos los escritores--lo mismo entre los aztecas que entre
+los incas, no reinaba la blandura ni la justicia. Lo que no se
+consentía en modo alguno ni en uno ni en otro pueblo era que el marido
+se tomase la justicia por su mano. Aunque cogiese a la adúltera en
+flagrante delito, estaba obligado a llevarla ante los tribunales.
+Blandos con los adúlteros fueron los hurones, patagones, charrúas, los
+pueblos de los llanos del Orinoco y los nicaraguatecas. Los hurones,
+partidarios del amor libre, nada les importaba la infidelidad; los
+patagones devolvían la mujer adúltera o la vendían al amante; los
+charrúas sólo maltrataban a los criminales de palabra; los indígenas
+de los Llanos buscaban la venganza en pagar ofensa con ofensa, y el
+nicaraguateca despedía a la culpable y la condenaba a viudez perpétua;
+pero entregándole el dote. Los divorcios eran frecuentes. En casi
+todas las razas salvajes, no sólo el adulterio se consideraba motivo
+de divorcio, sino la diferencia de caracteres, el capricho. Entre las
+razas cultas existía también, aunque no con tanta frecuencia. Acerca
+de los hijos puede asegurarse que la lactancia era larga. Cuando el
+niño llegaba a la pubertad recibía su nombre, hecho que tenía no poca
+importancia. Declarado adulto, si en unas tribus seguía el padre
+gozando de autoridad absoluta, en otras recobraba el hijo completa
+libertad de sus acciones, hasta el punto que nada tenía que ver desde
+entonces con sus progenitores.
+
+Los ancianos (exceptuando los _shamanes_, adivinos, etc.), que no
+servían para la guerra ni para la caza, eran mirados por su tribu como
+pesada carga, siendo muertos con frecuencia violentamente.
+
+Respecto a las viviendas no conocieron algunas tribus más abrigo que
+el de los bosques. Otras tribus se contentaban con cubrir la tierra
+con verde follaje. Se defendían del sol colocándose a la sombra de
+los árboles, de los barrancos y de las rocas, y del viento levantando
+parapetos de piedra o de brozas, y también en reductos de fagina.
+Cuando arreciaba el frío, se metían en cuevas o en hoyos; si estaban
+enfermos, en bajas y miserables chozas. Otros salvajes hacían de paja
+sus viviendas; algunos doblaban unas pocas ramas, las cuales metían en
+el suelo por los dos cabos y encima de ellas echaban pieles; no pocos
+metían en el suelo y a corta distancia palos, sobre los cuales tendían
+pieles de huanaco.
+
+Constituían verdadero adelanto otras viviendas. Con gruesos postes o
+troncos de árbol se formaban _buhíos_ poliédricos, hasta el arranque
+del techo; desde el arranque del techo hasta el remate eran cónicos.
+Hallábase formada la armadura del techo por varas o palos delgados que
+partían de las soleras de los troncos y convergían a un largo madero
+hincado en el centro de la casa, cubriéndose los intersticios por
+cañas sobre las que se extendían luengas pajas, hojas de palmera o
+de bihao. También algunos buhíos eran cuadrilongos y tenían modestos
+zaguanes. Había pocas puertas sin jambas, y ninguna sin dintel. Tribus
+más adelantadas labraban los postes de sus paredes y las vigas de sus
+techos; entre las vigas y entre los postes colocaban tablas de cedro
+que podían levantar y bajar a su capricho. Era cosa corriente que
+algunas tribus tuviesen sus viviendas en alto y otras bajo tierra o
+subterráneas. Lo que verdaderamente llamó la atención de los europeos,
+fué las casas de hielo de los esquimales, de forma semi-esférica.
+Muros, ventanas, puerta, muebles, todo era de hielo. Maravilla más
+todavía la fábrica de las casas-pueblos, casas de dos, tres, cuatro y
+hasta más pisos, cuya elevación no bajaba de 40 pies, de longitud 300
+y de anchura 120; muchas con grandes voladizos, y todas, en particular
+en los pisos inferiores, tenían una especie de galerías o azoteas, que
+cerradas por pretiles, servían de miradores en la paz y de baluarte en
+la guerra. Componíanse dichas casas, ya de piedra y barro, ya de adobes
+y ya de argamasa, que era una mezcla de carbón, ceniza, junco y tomillo
+con tierra y agua[224].
+
+ [224] Véase lo que en el capítulo VII se dijo sobre las casas
+ grandes de Gila.
+
+En México, las casas de la plebe estaban hechas de barro y piedra,
+de árboles, de cañas, cubiertas por heno, por hojas del maguey o del
+áloe. Las de los hombres principales estaban hechas de piedra y cal y
+las techumbres de madera de cedro, ciprés, abeto o pino; en general
+se hallaban formadas dichas casas de dos pisos, y en los dos había
+jardines; también zaguán, patio, azotea, granero, baño, oratorio,
+aposento para las mujeres, aposento para los hombres y una o dos
+entradas formadas por un cancel de cañas, pues puertas no se colocaba
+ninguna. En el Perú eran de piedra bien labrada las del Cuzco y las de
+los pueblos de la serranía; de adobes, las de los Llanos; en general,
+sólo tenían un piso y el techo de estera o paja. Muchas habitaciones,
+únicamente se encontraban en las casas de les curacas y de los incas.
+Sin embargo de la pobreza, las viviendas de muchas razas salvajes
+presentaban pintoresco conjunto. Estaba casi siempre el hogar en medio
+de la casa, debajo del agujero que se dejaba en el techo para la salida
+del humo; alrededor de las paredes corrían las camas, que consistían
+en sencillos petates o en zarzos y tarimas. Colgaban del techo carne
+o pescado hechos cecina o mazorcas de maíz; de los muros, aquí armas,
+allí adornos o galas de hombres y mujeres; en el sitio más visible
+de la casa cabezas de ciervos o de búfalos. La suciedad más grande,
+lo mismo en las personas que en las cosas, era frecuente en el hogar
+salvaje.
+
+Tiene excepcional importancia el estudio de las _instituciones civiles_
+en América antes de la conquista. Comenzando por la propiedad,
+consignaremos que los individuos de las tribus, lo mismo de las
+salvajes que de las cultas, tenían dominio sobre las cosas muebles;
+pero no sobre los bienes raíces, con la sola excepción de las chozas
+que habitaban. La propiedad no era individual, sino de la tribu o de
+la nación. La propiedad colectiva gozaba de absoluta importancia,
+siendo, no obstante, raro el verdadero comunismo. Parécenos exagerada
+la pintura que hace Pedro Mártir de Anglería acerca del comunismo
+en Cuba: «Todas las mañanas--escribe el autor citado--mientras a la
+sombra de los árboles deliberaban los ancianos sobre los negocios de
+la República, iban los mozos, según los tiempos, a sembrar, escardar
+o segar los campos. Todo pertenecía a todos, nada a nadie, y se vivía
+en paz y ventura sin cercados, leyes, tribunales ni suplicios.» No
+negaremos que, tanto en las razas salvajes como en las cultas, latía
+el comunismo en el fondo de las instituciones civiles. Recuérdese a
+este propósito que cuando los trabajadores tenían noticia de la vuelta
+de sus compañeros del campo, o del regreso de los cazadores, o de la
+llegada de las barcas pescadoras, se encaminaban a las puertas de sus
+jefes, donde recibían la parte de cereales, caza o pescado, en relación
+con el número de los hijos que cada cual tuviera. Entre los nahuas, ni
+la nobleza, ni el sacerdocio, ni el pueblo podían enajenar sus tierras;
+eran más bien usufructuarios que propietarios. Llama la atención que
+sólo los barones podían, a par de los Reyes, ceder sus campos y montes
+a quien quisieran. En las tierras de la comunidad cada familia tenía
+un lote que transmitía a sus herederos; pero si dejaba de cultivarlo
+o cambiaba de domicilio, lo perdía. Los lotes vacantes servían para
+la dotación de nuevas familias o para la mejora de otros lotes poco
+fecundos o escasos. El jefe del barrio o _calpulli_ tenía en todos
+los casos no pocos derechos y deberes. Entre los mayas debía haber,
+no verdadera propiedad, sino mera posesión, que duraba mientras no se
+dejase de cultivar la tierra, pudiéndose, sin embargo, transmitir por
+herencia. Respecto al trabajo sí pudiera asegurarse que hubo comunismo.
+Landa escribe lo siguiente: «En tiempo de sus sementeras, los que no
+tienen gente suya para las hacer, júntanse de veinte en veinte, o más
+o menos, y hacen todos juntos por su medida o tasa la labor de todos,
+sin dejarla mientras no la cumplan.» El mismo carácter que entre los
+mayas tuvo la propiedad entre los quichés y los cakchiqueles. Respecto
+a los nicaraguatecas, es de notar que no podían vender su propiedad,
+que pasaba a sus próximos deudos, y si no los había, al varón o al
+municipio. Si de los peruanos se trata, la tierra entre ellos estaba
+dividida en tres partes: una para el Sol o el Sacerdocio, otra para
+el Inca o el Estado, y la tercera para el Pueblo o el Municipio. El
+Municipio repartía anualmente a cada familia sin hijos dos _tupus_
+(unas tres fanegas de sembradura): uno para maíz y otro para legumbres.
+A cada familia con hijos solteros se le daba dos _tupus_ más por
+varón y uno más por hembra. De modo que las familias eran simples
+usufructuarias de la tierra, no pudiendo cederla ni a título oneroso,
+ni a título gratuíto. Las tierras del Sol y las del Inca aumentaban o
+disminuían, según las necesidades de los Municipios. Los labradores
+de la comarca cultivaban unas y otras tierras en determinada época.
+Las tierras de las viudas, de los huérfanos, de los enfermos y de los
+ausentes por causa de la República, se cuidaban por los agricultores
+del Municipio respectivo. Del mismo modo que había comunidad en el
+trabajo, había también en determinados bienes. Eran comunes la sal, los
+peces de los ríos, los arroyos y los árboles silvestres. Considerábanse
+como propiedad del Inca los ganados y las minas; disponían de
+llamas, de objetos de oro y plata caciques nobles y aun plebeyos.
+Semejante organización de la propiedad produjo en el Perú excelentes
+frutos. «Vinculadas las tierras de los nobles--escribe Fernando de
+Santillán--repartidas año por año las de los plebeyos, señor de casi
+todo el país el Estado, la generalidad del pueblo en una medianía
+rayana de la pobreza, no podía la sucesión tener en el Perú mucha
+importancia.» Afirma el mismo Santillán que, cuando moría un cacique,
+el sucesor se hacía dueño de las fincas y bienes, y con el producto
+de ellos, subvenía a las necesidades de la mujer y de los hijos del
+difunto.
+
+Por lo que a la _caza_ respecta, pertenecía al que la mataba. En
+algunos pueblos al que hiriera las reses y aun al que las ojeara se les
+reconocía el derecho a la piel y a cierta porción de carne. Si formaban
+partida los cazadores, las piezas que se cogían se repartían entre
+todos.
+
+De la _tutela_ y _curatela_ habremos de decir que existía en el Perú
+y en algunas otras tribus. La _adopción_ adquirió caracter principal
+entre los algonquinos e iroqueses. Los primeros sólo adoptaban
+prisioneros de guerra, y los segundos a toda clase de hombres, amigos o
+enemigos.
+
+La _esclavitud_ existía en América, pues sólo en el Perú, entre
+los esquimales, dacotas y shushwaps no se hallaba establecida.
+Nacía principalmente de la guerra, y según Pi y Margall--con cuya
+opinión no estamos conformes--no era tan dura como en Europa. «No
+mediaban--dice--allí tampoco entre los esclavos y los señores los
+abismos que aquí en Europa. Acontecía más de una vez que tomase el
+señor a una de sus esclavas por esposa y admitiese la señora a uno de
+sus esclavos por marido; más de una vez también que niños esclavos se
+sentasen a la mesa de sus dueños. Llegaban a establecerse entre las
+dos clases hasta vínculos de cariño; viendo pobres a sus antiguos amos
+trabajaban con ahinco por socorrerlos esclavos que ya no lo eran o
+estaban en otras manos. Que ya no lo eran, digo, porque allí como en
+Roma cabía emanciparlos y con frecuencia se los emancipaba. Lo que no
+podía nunca el esclavo era obtener cargos públicos.»[225].
+
+ [225] _Historia de América_, vol. 2.º, pág. 1.353.
+
+Poco numerosas eran las _leyes penales_ entre las razas cultas,
+escasas en las razas salvajes. Los salvajes no se contentaban con
+aplicar la pena del talión (vida por vida, honra por honra y propiedad
+por propiedad), sino que llevaban el castigo más allá del agravio.
+En algunas razas el marido burlado tenía derecho a cohabitar con la
+mujer o hermana del adúltero: en otras se destruía casa por casa, se
+devastaba campo por campo y se arrasaba maizal por maizal. Para algunos
+delitos no había pena alguna. No se castigaba ni al que mataba en
+duelo ni al sodomita. Tampoco casi se castigaban los delitos contra la
+honestidad, a excepción del adulterio, pues en general los adúlteros
+sufrían la pena de muerte. Así sucedía entre los caribes, los criks,
+los musos y los colimas. Se imponía la pena de muerte a los homicidas;
+sólo los californios del Norte se limitaban a exigir precio por
+cada muerte, y pedían por la de una mujer la mitad de la que por un
+hombre. Se imponía la pena de muerte a los homicidas, debiéndose de
+contar que, entre los tupinaes, si huía el matador, se extrangulaba a
+cualquiera de sus hijos; si no los tenía, a cualquiera de sus hermanos,
+y si tampoco los tenía, se obligaba a su pariente más próximo a ponerse
+bajo la servidumbre del más próximo de la víctima.
+
+Los nahuas, entre las razas cultas, eran los que tenían más leyes
+penales (Apéndice F). A los sediciosos, a los homicidas, a los
+calumniadores, a los testigos falsos, a los adúlteros, a los sodomitas
+y a los alcahuetes los condenaban a grandes penas o los mataban.
+Castigaban con la muerte al hijo que levantaba la mano contra su padre
+o su madre, y privaban de la herencia de sus abuelos a los hijos del
+delincuente. No eran menos duros con los que se embriagaban y más
+todavía con los imprudentes que se atrevían a dirigir palabras amorosas
+a algunas de las concubinas del monarca. No se distinguían por su
+blandura los castigos que imponían a los que no respetaban la propiedad
+inmueble o mueble. El que entraba por las huertas y maizales robando
+frutas o mazorcas, o el que arrancaba el maíz antes que granara, era
+condenado a muerte; pero el viajero que pasaba por las orillas de los
+bancales, si tenía hambre o sed, se le permitía coger algunas mazorcas.
+Por lo que toca a los bienes muebles, aplastaban con la clava a los que
+salían a robar en los caminos reales y mataban a palos al que hurtaba
+la cosa más pequeña en los mercados públicos. También era largo, aunque
+no tanto, el código penal de los mayas. Eran condenados a muerte los
+traidores, los que se negaban a pagar los tributos, los homicidas y
+los hechiceros. También los que provocaban alzamientos o los que de
+algún modo ponían en peligro la salud del Estado. Contra los delitos
+sensuales había diferentes penas, lo mismo respecto a los adúlteros
+que a los seductores. Si en Guatemala y el Salvador, el raptor era
+castigado con la muerte, en Nicaragua sólo tenía que pagar una
+indemnización a los padres o parientes de la robada. Blandura extremada
+había contra el adulterio en Guatemala, Nicaragua y Vera Paz. Acerca de
+los delitos contra la propiedad, los mayas no fueron tan severos como
+los nahuas. Los mayas únicamente mataban a los ladrones incorregibles.
+Las pocas leyes penales que conocemos de los muiscas pueden calificarse
+de muy severas. El código de los peruanos medía con la misma vara al
+inca que al hombre del pueblo. Imponía la muerte al que mataba al Rey,
+a la Reina o al Príncipe, al ministro del Rey, sacerdote o virgen
+consagrada al astro del día y al cacique: también al que se pasaba al
+enemigo en la guerra. Hacía cuartos al parricida, despeñaba o apedreaba
+al matador de niños, ahorcaba o descuartizaba al marido que matase
+a la mujer, como no fuera por causa de adulterio. Azotaba y ponía a
+la vergüenza al estuprador y estuprada; de igual modo castigaba el
+incesto entre sobrinos y tíos, primos de segundo grado y afines de
+primero; con lapidación u horca el coito entre hermanos germanos; con
+lapidación entre hermanos de padre; con despeñamiento entre padres e
+hijos. Adúltero y adúltera pagaban con la vida su delito. Los reos
+de sodomía eran arrastrados, ahorcados y quemados; a los alcahuetes
+favorecedores de incestos o estupros se les ahorcaba. Los delitos
+contra la propiedad dieron origen a pocas leyes. El hombre laborioso
+que hurtase para satisfacer el hambre o adquirir vestido para él, su
+mujer o sus hijos, no era castigado; pero lo era el jefe, que, debiendo
+proveerle de víveres para satisfacer el hambre o de lana o de algodón
+para vestidos, no lo había hecho. El que por haragán o vicioso hurtase
+más de cierta cuantía, si era hijo de señor se le degollaba en la
+cárcel, y si plebeyo, se le ahorcaba.
+
+No había _leyes de procedimientos_ en las razas salvajes. Donde más un
+consejo de ancianos fallaba, procediendo en seguida a la ejecución de
+la sentencia. Ni siquiera había cárceles donde encerrar a los reos.
+Tampoco verdugos de oficio, pues de dar muerte a los reos se encargaba
+el pueblo todo. En las razas cultas, lo mismo entre los peruanos que
+entre los mayas y nahuas, sí había leyes de procedimientos. En estas
+tribus los procedimientos eran verbales. Se sabe que tuvieron cárceles,
+pudiéndose citar una del Cuzco, que estaba llena de osos, tigres,
+culebras y víboras; era--según Cieza--como un lugar de prueba, donde
+las fieras devoraban a los culpables y respetaban a los inocentes.
+Debieron haber Jueces, tal vez Abogados, Procuradores y Amanuenses o
+Notarios. Los juicios eran rápidos.
+
+En diferentes pueblos de América, y especialmente en el Perú, se
+encuentran leyes, ya del _orden social_, ya del _administrativo_, no
+faltando notables disposiciones acerca de la _agricultura_. No carecen
+de curiosidad ciertos usos y costumbres de los incas (Apéndice G).
+
+Opinan algunos cronistas que las postas sólo se hallaban establecidas
+entre los nahuas y los peruanos. Como ni unos ni otros disponían de
+caballos ni de otra clase de animales que los supliese, empleaban
+peatones (_chasquis_) que corrían con velocidad pasmosa[226]. Entre
+los nahuas había postas de seis en seis millas, y entre los peruanos
+de cinco millas era la mayor distancia[227]. Los despachos de los
+nahuas eran verbales o escritos en jeroglíficos; los de los peruanos
+en forma oral o por escrito (_quipus_). Los chasquis, vestidos de un
+traje particular, partían a la carrera para transmitir las noticias
+o entregar los objetos que llevasen para la Corte a la posta
+siguiente, y así a las restantes hasta llegar a su término. «Es muy
+notable--escribe Prescott--que esta importante institución fuese
+conocida en México y en el Perú al mismo tiempo, sin que hubiese
+comunicación entre ambos países y que se haya encontrado establecida en
+dos naciones bárbaras del Nuevo Mundo antes que se adoptase entre las
+naciones civilizadas de Europa.»[228]. Lo mismo en México que el Perú
+gozaban dichos peatones de mucha consideración, hasta el punto de que
+nadie podía inferirles la menor ofensa sin incurrir en pena de muerte.
+Las casas de postas se hallaban siempre en alto, y las unas a la vista
+de las otras. Es de advertir que los chasquis estaban únicamente
+al servicio del Estado; pero a veces transportaban objetos para el
+servicio de la Corte, y aun cosas de comer para el consumo de la Casa
+Real. Por este medio la Corte recibía pescado del distante Océano,
+caza de lejanos montes y frutas de las cálidas regiones de la costa.
+Con semejante sistema de correos se tenía en seguida noticia en la
+capital, ya de la insurrección de una provincia, ya de la invasión de
+extranjeros enemigos por la frontera más remota. «Tan admirables eran
+las disposiciones adoptadas por los déspotas americanos para mantener
+la tranquilidad en toda la extensión de sus dominios. Esto nos recuerda
+las instituciones análogas de la antigua Roma, cuando bajo el imperio
+de los Césares eran señores de medio mundo.»[229].
+
+ [226] Dice Garcilaso que chasquis significaba _uno que hace un
+ cambio_. _Com. Real_, parte I, libro VI, cap. VIII.
+
+ [227] Respecto al Perú casi todos los autores dicen que no
+ pasaba de _tres cuartos de legua_.
+
+ [228] _Historia del descubrimiento y conquista del Perú_, tomo
+ I, pág. 82.
+
+ [229] Prescott, Ibidem, pág. 83.
+
+Por último, terminaremos con las mismas palabras con que Herder dió fin
+al capítulo que intituló _Organización de los americanos_[230]. ¿Qué
+puede deducirse--preguntaba el filósofo alemán--de todo lo expuesto?
+
+ [230] _Philosophie de L' Histoire de L' humanité_, tom. I,
+ págs. 300 y 301.
+
+Primero: que no se debe hablar de una manera general de los pueblos
+de un continente que está enclavado en todas las zonas. El que dice:
+América es cálida, sana, húmeda, baja, fértil, tiene razón; el que diga
+lo contrario, también tiene razón, si considera estaciones y lugares
+diferentes. La misma observación se aplica a las naciones, pues se
+encuentran hombres de un hemisferio bajo todas las zonas. Al Norte y
+al Sur hay enanos, y al lado de ellos se hallan gigantes. En el centro
+se ven hombres de talla regular, más o menos bien formados, pacíficos,
+belicosos, perezosos y vivos, en una palabra, todos los géneros de vida
+y todos los caracteres.
+
+En segundo lugar, nada, sin embargo, prueba que tantas ramificaciones
+no procedan de la misma raíz, y que la unidad de origen se manifieste
+también por la semejanza de los frutos. Eso es lo que oímos decir
+del carácter dominante, lo mismo en la figura que en la organización
+física de los americanos. Ulloa observa en las comarcas centrales, que
+los individuos tienen la frente pequeña cubierta de cabellos, naríz
+afilada que se encorba hacia el labio superior, ancha cara, grandes
+orejas, piernas bien formadas, pies pequeños y cuerpo rechoncho; y sus
+caracteres se encuentran más allá de México. Pinto añade que la naríz
+es algo chata, la cara redonda, los ojos negros o castaños, obscuros,
+pequeños y vivos y las orejas un poco separadas de la cabeza: esto
+mismo se halla en los pueblos degenerados que viven lejos de aquéllos.
+Esta fisonomía general, que se transforma más o menos, según los
+pueblos o los climas, parece como un rasgo de familia y se reconoce en
+pueblos diversos, atestiguando perfectamente la unidad de origen. Si
+fuese cierto que pueblos de todas las partes del mundo, en diferentes
+épocas se habían fijado en América, ya mezclados o ya separados, la
+diferencia con los anteriormente citados debía ser mayor. Los cabellos
+blondos y los ojos azules no se ven en las gentes de esta parte del
+mundo: los cessers de los ojos azules de Chile, y los akansas de la
+Florida han desaparecido recientemente.
+
+En tercer lugar, ¿se puede, después de todo ello, señalar a los
+americanos un carácter general? Parece que sí, y éste es una bondad
+e inocencia casi infantil, de las que se encuentran señales en todas
+sus formas, aptitudes y poca astucia y, sobre todo, por la manera como
+ellos han recibido a los primeros europeos. Nacidos en un país bárbaro,
+sin ninguna ayuda del mundo civilizado, realizaron los progresos por sí
+solos, y por esa razón, presentan en sus comienzos un aspecto rico e
+instructivo de la humanidad».
+
+
+
+
+CAPÍTULO X
+
+ INSTITUCIONES MILITARES.--EL ARCO Y LA FLECHA.--LA LANZA, LOS
+ DARDOS, LAS JABALINAS, LAS HONDAS Y OTRAS ARMAS.--LAS ARMAS
+ DEFENSIVAS: EL ESCUDO, EL PETO, LA COTA Y EL CASCO.--DIFERENCIA
+ ENTRE LAS ARMAS DE LAS RAZAS CULTAS Y DE LAS SALVAJES.--LAS
+ FORTIFICACIONES.--BANDERAS O ESTANDARTES.--LA MÚSICA
+ MILITAR.--ORGANIZACIÓN DE LA FUERZA ARMADA.--LA GUERRA: SU
+ DECLARACIÓN; SUS PREPARATIVOS.--LOS TAMBOS O CUARTELES-PÓSITOS.--LA
+ TÁCTICA Y LA ESTRATEGIA.--CRUELDAD EN LA GUERRA.--PREMIOS Y
+ CASTIGOS.--LEYES MILITARES.--MODO DE AFIANZAR LAS CONQUISTAS.--LA
+ PAZ EN LOS PUEBLOS SALVAJES Y EN LOS CULTOS.
+
+
+Nos vamos a ocupar de las instituciones militares. Dividíanse las armas
+de los indios en ofensivas y defensivas. Ofensivas más importantes eran
+el _arco_ y la _flecha_. Los pueblos del Norte solían hacer el arco de
+madera de cedro, roble, sauce, pino o tejo; los del Sur, de madera de
+palma. Las cuerdas consistían en nervios de animales o tiras de cuero.
+Las flechas que usaban los habitantes de la América septentrional
+eran de pedernal o cobre; los de la América meridional eran astillas
+de caña o de madera y huesos. Las puntas de las flechas, labradas
+cuidadosamente, tenían la figura de lengüeta, de cono o de triángulo.
+Muchos pueblos envenenaban sus flechas, valiéndose de diferentes
+substancias, siendo la principal el _curare_, que se extraía de cierto
+bejuco del género _strychnos_, muy abundante en la riberas del Orinoco,
+del río Negro y del Amazonas.
+
+Después del arco y la flecha, el arma de más uso era la _lanza_:
+blandíanla en la América del Norte los apaches, los californios del
+Centro, los shoshonis, los haidahs, los tlinkits, los aleutas, los
+koniagas, los chinuks y los esquimales; y en la América del Sur, los
+araucanos, los aucas, los puelches, los charrúas, los albayas, los
+panches, los pueblos de los Llanos y los omaguas[231]. Variaba lo largo
+de las lanzas, ya en unos, ya en otros pueblos.
+
+ [231] Véase Pi y Margall, _Hist. general de América_, tomo I,
+ cuaderno II, págs. 1.294 y 1.295.
+
+También usaban los _dardos_, las _jabalinas_, las _hondas_, las
+_macanas_ y las _clavas_. Usaban del dardo, entre otros, el dacota;
+de la jabalina, el iroqués; de la honda, el patagón y el apache; de
+la macana (verdadera espada de dura madera), el chiquito y otros, y
+de la clava, arma bastante parecida a la macana, el caribe. Otras
+armas conocieron algunos pueblos, como los _sables_, las _hachas_, los
+_cuchillos_, las _bolas_ o los _lazos_.
+
+En Cuba, en la Jamaica, en las islas de Bahama y en la parte
+septentrional de Haytí no tenían los indios arcos y flechas, aunque sí
+el arma conocida con el nombre de _azagaya_, la cual terminaba en punta
+por uno de sus extremos; a veces esta punta se hallaba formada por una
+espina de pescado.
+
+Las armas defensivas consistían en escudos, rodelas y máscaras. Los
+escudos eran de diferentes formas. Algunos indios llevaban simples
+rodelas de cuero, de madera, de piel o de corteza de árbol. Escudos
+y rodelas variaban, no sólo de forma y de materia, sino también de
+tamaño. Defendíanse, además, con el _peto_, la _cota_ y el _casco_.
+
+Casi iguales eran las armas de las razas cultas y salvajes,
+diferenciándose únicamente en la mayor perfección de las primeras
+sobre las segundas. Hasta tal punto mostraron su inventiva las
+razas salvajes, que llegaron a emplear las flechas incendiarias;
+las emplearon los habitantes de la Florida, y entre los tupíes, los
+tupinambaes. Como los materiales de que estaban formadas las viviendas
+ardían con suma facilidad, los que usaban tales flechas conseguían por
+este medio su objeto.
+
+Si los toltecas, al establecerse en el valle del Anahuac no conocieron
+más instrumentos belicosos que el arco, la flecha y la cerbatana, los
+aztecas, además de las citadas, usaron lanzas de mucha altura, dardos
+de tres puntas, espadas de guayacán o de otras maderas, y algunas más.
+Los hierros de las lanzas eran de cobre o de obsidiana; los dardos, o
+todos de madera endurecida al fuego o de cobre; las espadas no tenían
+menos filo que nuestras cuchillas.
+
+Los nobles, como era natural, solían llevar armas más ricas; los
+capacetes eran de oro o plata, o, por lo menos, cubiertos de aquellos
+metales; las corazas estaban hechas de láminas de plata u oro; las
+cotas adornadas con brillantes plumas, distinguiéndose por su finura
+los guanteletes y por su riqueza los brazales. La armadura de los reyes
+era todavía mejor, pues además de emplear el oro y la plata con mayor
+profusión que los nobles, adornaban con plumas de _guetzalli_ sus
+yelmos, cascos y rodelas.
+
+En la América Central las armas ofensivas y defensivas tenían exacto
+parecido a las usadas en México y en el Perú.
+
+Pasando a estudiar las _fortificaciones_, diremos, como regla general,
+que las razas salvajes, y aun las cultas, buscaban la defensa de sus
+pueblos en la naturaleza, así que solían situarlos en lugares altos
+y escabrosos o en las márgenes de los ríos. Muchas razas protegían
+sus poblaciones con sencillas empalizadas y fosos. Los guaraníes del
+Paraguay tenían fortificado el pueblo de Lampere con foso y doble
+cerco. Aún eran más fuertes no pocas poblaciones de Guatemala. Lo
+mismo podemos decir de muchas poblaciones de Nicaragua y del Ecuador.
+En el Perú abundaban los castillos, siendo de notar que muchos de
+ellos se comunicaban por galerías subterráneas; el del Cuzco y el de
+Pisac, entre otros, eran célebres por su imponente grandeza. Lo mismo
+interior que exteriormente, llaman la atención las fortificaciones de
+la ciudad de México y las que se encuentran en las opuestas provincias
+de Veracruz y Oajaca. Recordamos en la provincia de Veracruz la de
+Centla, que está próxima a Huatusco, y la de Tlacotepec, a cuatro
+leguas de Folutla. En la provincia de Oajaca, donde las fortificaciones
+demuestran mayores adelantos que en ninguna parte, se halla, a tres
+cuartos de legua al Oeste de Mitla, una ciudadela sobre escarpada roca,
+que bien puede figurar al lado de ciudadelas de Europa posteriores en
+siglos. «Tenía esta ciudadela un muro de piedra, grueso de 21 pies,
+alto de 18 y largo casi de una legua. Corría el muro por todo el
+borde superior de la roca y formaba multitud de ángulos entrantes y
+salientes. Unido a él había al Este otro lienzo de muralla curvilíneo
+y ondulante, de no menos espesor y de más altura. Las dos entradas de
+tan regular fortificación eran oblícuas. Estaban las dos al Oriente; la
+una en el primero y la otra en el segundo lienzo. Al Occidente, casi en
+la misma línea de la segunda entrada, había una como puerta de salida o
+de socorro; en medio de la plaza, grandes edificios, acaso cuarteles y
+depósitos de efectos de boca y guerra»[232].
+
+ [232] Pi y Margall, Ob., tomo y cuad. citados, pág. 1.307.
+
+Hállanse fortificaciones, más o menos sólidas, en otros puntos de
+América, llamando la atención algunas por su semejanza con nuestros
+castillos de la Edad Media.
+
+Respecto a _banderas_ o _estandartes_, carecían de ellos las razas
+salvajes; sólo de los araucanos se cuenta que usaban estandartes, y
+en ellos pintada una estrella. Tenían banderas casi todos los pueblos
+cultos. Dice Bernal Díaz del Castillo, que en la costa de Campeche
+(Estado de México), vió escuadrones de indígenas con banderas tendidas.
+En el imperio de Moctezuma--según el Oficial Anónimo--cada compañía
+de cuatrocientos hombros llevaba su estandarte. En el Peón--añade
+Jérez--los soldados estaban repartidos por escuadras y banderas. Los
+aztecas los hacían de plumas que unían con hilos o cintas de oro o
+plata, los peruanos los fabricaban de lana y los tlaxcaltecas los
+componían de plumas de colores.
+
+¿Fueron siempre signo de guerra las banderas? Escribe Cortés que, en
+su segunda expedición a México, salieron de Tezcuco cuatro indios con
+una bandera en una vara de oro, lo que indicaba que venían de paz,
+añadiendo Bernal Díaz, que en señal de paz abajaron, humillaron y
+entregaron dicha bandera[233].
+
+ [233] Pi y Margall, ob., tomo y cuad. citados, pág. 1.312.
+
+Por lo que a instrumentos de _música militar_ se refiere, la diferencia
+entre algunas razas salvajes y cultas era poca, y decimos algunas,
+porque la mayor parte de ellas se enardecían en los combates dando sólo
+voces y gritos. El instrumento principal usado por las cultas y algunas
+salvajes era el tambor, construído con troncos huecos de árboles y
+cubiertos los extremos de dichos troncos con piel de venado o de cabra
+montés. De muy diferentes clases y tamaños eran los tambores, ya en
+unos, ya en otros pueblos. Cítanse de igual manera los cuernos de caza,
+los cuernos marinos y los silbatos. También debía ser instrumento de
+guerra la flauta o _fututo_ que usaban los indígenas de la América
+Meridional.
+
+No estaba organizada la guerra armada en las razas salvajes. Se servían
+del arco y de la flecha lo mismo en sus guerras que en sus cacerías.
+Cuando iba a comenzar la guerra, se nombraba el jefe. Entre los
+araucanos, los tupíes y algunos más, el servicio debió ser obligatorio;
+entre todos era obligatorio en las guerras defensivas, no en las
+ofensivas.
+
+Respecto a la _organización del ejército_ entre los araucanos, se
+sabe que estaba dividido en batallones de mil plazas y compañías de
+ciento. Mandábalo un _thoqui_ o general en jefe, y bajo sus órdenes
+había un _vicethoqui_ o lugarteniente; debajo de los dos, capitanes
+de diferente graduación. Los aztecas habían dividido sus ejércitos en
+batallones de 400 hombres y cuerpos de 8.000 o _xiquipillis_. Unos
+batallones se distinguían por el color de las plumas de que llevaban
+cubiertos jubón y calzas; otros--según el Oficial Anónimo--por las
+plumas bermejas y blancas; algunos por las amarillas y azules; varios
+por otra clase de colores. Unos iban provistos de arcos, otros de
+hondas, algunos de espadas. Cada batallón tenía su capitán, y cada
+ejército su _tlacochcalcatl_ o general en jefe. Los peruanos dividían
+su ejército en grupos de diez, cincuenta, ciento, mil, cinco mil y
+diez mil hombres; todos estos grupos se hallaban mandados por jefes de
+diferente categoría. Un grupo manejaba la honda, otro el arco, aquél
+la porra o el hacha y éste el lanzón o la pica. Existía, además, en el
+Perú un cuerpo de dos mil incas destinado a la guardia y defensa de los
+emperadores. Distinguíanse de todos los demás soldados porque llevaban
+engarzados en las orejas rodetes de oro.
+
+La _guerra_ era casi el estado habitual de los pueblos americanos.
+La hacían los cultos y los salvajes. Si guiaba a los primeros de vez
+en cuando algún fin noble o humanitario, los segundos la promovían
+por espíritu de venganza, por adquirir cautivas, por codicia, por
+cuestiones de límites, por feroz canibalismo. Procede decir que los
+cultos aztecas no sólo peleaban por engrandecer el Imperio y castigar
+a sus enemigos, sino también con el deseo de coger prisioneros y
+sacrificarlos a sus dioses. Sentimientos más nobles tenían los chibchas
+y peruanos: los primeros no emprendían guerra alguna sin consultar al
+Pontífice de Sogamoso, y los incas se proponían un fin civilizador,
+cual era apartar a los salvajes de todo culto sangriento e instruirlos
+en las artes industriales y en la agricultura.
+
+Decretaban la guerra, en los pueblos salvajes, los caciques poderosos,
+las Juntas de jefes de familia o las Asambleas de guerreros. Los incas
+tampoco declaraban formalmente la guerra, sino cuando contaban con
+probabilidades del triunfo. Antes de lanzarse a la lucha, tomaban
+posiciones y se guarecían tras estacadas en altos cerros, procurando
+cortar el paso a los que pudiesen socorrer al enemigo. Más formalidades
+guardaban los mejicanos, quienes enviaban embajadores a la capital
+enemiga, esperando algunos días la respuesta. No se contentaban con una
+embajada, sino repetían dichas embajadas antes de comenzar la guerra.
+
+Eran diferentes los _preparativos de guerra_ entre las razas salvajes
+y las cultas. Lo primero que hacían los salvajes era buscar soldados,
+y para ello se reunían los hombres más valerosos en banquetes y daban
+cuenta de sus proyectos belicosos. Si encontraban acogida los tales
+proyectos, se abría la campaña; en caso contrario, se desistía de ella.
+Antes se celebraban ciertas fiestas, ya religiosas ya profanas. Los
+dacotas acostumbraban a elegir por caudillo un sacerdote o un guerrero.
+Al paso que algunos pueblos se preparaban a la guerra mediante
+ridículos procedimientos, otros, aunque tan rudos como aquéllos, se
+disponían más convenientemente. Tanto los pimas como los salvajes de
+algunos puntos de México, buscaban el apoyo de los pueblos vecinos para
+lanzarse a la lucha. También antes habían adquirido armas, víveres,
+tiendas y todo lo que necesitaban en tales circunstancias. Tenían del
+mismo modo sus exploradores.
+
+Los preparativos en las razas cultas eran diferentes. Los reyes aztecas
+encargaban a gente sagaz y entendida que examinase la naturaleza del
+terreno enemigo y la condición de los pobladores. No abrían la campaña
+sino después de conocer los pasos fáciles y los peligrosos, el lado
+vulnerable de las fortalezas, las armas, el número de los enemigos.
+Discutido todo en consejo de guerra, se llamaba a los capitanes de
+mayor categoría y se les decía el camino que habían de seguir, las
+jornadas que debían hacer y el sitio más a propósito para lograr la
+victoria. Mandaban a la vez que los demás jefes de las provincias se
+incorporasen con tropas al ejército, y también que otras autoridades
+aprestasen armas, víveres, mantas y tiendas de campaña. Los incas
+tenían dichos abastecimientos en _tambas_ o cuarteles-pósitos; los
+últimos se hallaban en determinados puntos de los caminos que de Norte
+a Mediodía y de Oriente a Occidente cruzaban el imperio. Allí en los
+citados _tambos_ podían las tropas alojarse, surtirse de víveres, de
+armas y de vestidos.
+
+Eran casi nulas la _táctica_ y la _estrategia_. No las tenían las razas
+salvajes; apenas las cultas. Empezada la refriega, los combatientes,
+sin orden o en tumulto, y dando feroces alaridos, avanzaban disparando
+flechas, hasta llegar a las manos con el enemigo. Peleaban cuerpo a
+cuerpo, y abandonaban el campo si perdían al jefe o veían muertos
+a muchos de sus hombres. La estrategia estaba reducida a partir
+secretamente, escoger ocultas veredas, llegar de noche al campamento
+enemigo, emboscarse, y al romper del alba caer y lograr la victoria.
+
+Los araucanos se distinguían por su _estrategia_. Eran diestros para
+organizar en secreto expediciones, caer de improviso y de noche sobre
+el enemigo, fingir falsas retiradas, simular ataques, triunfar por el
+engaño. Metidos en las asperezas de los montes, eran invencibles. Los
+mismos españoles tiempo adelante se vieron muchas veces engañados y
+sorprendidos en las diferentes guerras que con ellos sostuvieron. Bien
+puede asegurarse que los indios, en general, eran traidores en las
+guerras. Combates en el mar no los había; pero sí en los lagos y en los
+ríos.
+
+Los aztecas y los incas mostraron algunas veces ligeros conocimientos
+de táctica y de estrategia, en particular los segundos: «Marchaban
+los ejércitos peruanos divididos en vanguardia, centro y retaguardia.
+Iban en la vanguardia los honderos con sus hondas y rodelas; en la
+retaguardia, los piqueros con sus picas de treinta palmos, y en el
+centro los soldados de las demás armas con el Inca o el general en jefe
+y la guardia del imperio.
+
+ * * * * *
+
+Sabían los peruanos atacar de frente y de flanco, fingir retiradas y
+también emboscar gentes que en lugar y momento oportunos decidiesen el
+combate.
+
+ * * * * *
+
+Cuéntase, además, de los peruanos que llevaban en sus expediciones
+rebaños de carneros para la manutención de las tropas en país enemigo,
+el material necesario para las tiendas de sus campamentos y oficiales
+que tomaran razón de los salvados, heridos y muertos»[234].
+
+ [234] Pi y Margall, ob. cit., tomo I y cuaderno II, pág. 1.327.
+
+_Crueles_ en las batallas eran las razas de América, como crueles
+eran también las naciones europeas. Matar, destruir y llevarlo todo
+a sangre y fuego será siempre el fin de la guerra. En diferentes
+puntos de América, ya del Norte, ya del Sur, se mataba y se comía a
+los prisioneros. Varias tribus se contentaban con reducirlos a la
+servidumbre. Tanta crueldad mostraron los aztecas con los prisioneros
+como las razas salvajes. Les colocaban en sus templos sobre la piedra
+de los sacrificios, les abrían el pecho, les arrancaban el corazón y
+rociaban con la sangre el rostro de sus ídolos. A otros prisioneros
+les daban otro género de muerte. Los peruanos eran humanos, hasta el
+punto de ponerlos en libertad luego que la guerra terminaba. A veces
+los desterraban del hogar en que habían nacido; pero permitiéndoles
+llevar consigo la familia. Procuraban economizar la agena y la propia
+sangre, llegando su humanidad a no extremar el ataque ni la defensa,
+aun sabiendo que con semejante conducta prolongaban la guerra. «No
+aniquiléis ni destruyáis lo que habéis de vencer y adquirir mañana»,
+solían decir los jefes a sus ejércitos. Digna de alabanza fué, por
+muchos conceptos, la conducta que seguían los peruanos y que hubiera
+debido servir de ejemplo a las naciones más civilizadas de Europa.
+
+En las razas salvajes y en las cultas se premiaba a los valientes y
+se castigaba a los cobardes. Para los hombres de reconocida bravura
+había ciertas insignias en muchas razas salvajes. Pintarse los brazos,
+el pecho o del ojo a la oreja era señal de cierto número de combates;
+llevar prendidas en sus cabellos plumas de águila indicaba el valor del
+guerrero, pues el número de plumas era igual al de enemigos a quienes
+había dado muerte.
+
+También entre los aztecas era insignia de valor las plumas. Sólo podía
+usarlas el que hubiese hecho por su mano cinco prisioneros. Semejante
+guerrero tenía derecho a llevar vistosos penachos sujetos por hilos de
+plata y mantos de diferentes colores o con ricas orlas.
+
+El pueblo más valeroso entre los americanos debió ser el azteca. Nadie
+hacía caso del noble si era cobarde, y el soldado más humilde, si
+tenía valor, se elevaba a los primeros puestos. Sólo dos cargos se
+reservaban a determinadas clases: a la familia del Rey el de Capitán
+general de los ejércitos; a la alta nobleza el de General de división
+o _de xiquipilli_. Las insignias militares eran muchas. Ordenes de
+caballería había una o varias, y para entrar en ella o en ellas debían
+hacerse ceremonias graves y solemnes. Del mismo modo en el Perú hubo
+una especie de orden de caballería, donde entraban los incas de diez y
+seis años que resistieran determinadas pruebas. Alguna semejanza tenía
+esta orden con la de los aztecas; en ambos pueblos compartían el ayuno
+los deudos del neófito y en ambos pueblos era común el taladro, allí
+de las narices y aquí de las orejas. Respecto a las demás ceremonias,
+notábase a primera vista la diferencia; dominaba entre los aztecas
+el sentimiento religioso sobre el militarismo, y entre los incas el
+militarismo sobre la religión; eran aquéllas más fantásticas que
+prácticas, y éstas más positivas que ideales.
+
+No dejan de ser curiosas y de no poco interés las _leyes militares_ de
+los aztecas, que a continuación copiaremos:
+
+ I. Todo General u Oficial que salga con el Rey a campaña y le
+ abandone o le deje en poder del enemigo, faltando a la obligación
+ que tiene de traerlo vivo o muerto, será decapitado.
+
+ II. Todo Oficial que forme parte de la guardia del Príncipe y
+ abandone su puesto de confianza, será decapitado.
+
+ III. Todo soldado que desobedezca a su jefe inmediato, o deje su
+ puesto, o vuelva la espalda al enemigo, o de cualquier modo le
+ auxilie, será decapitado.
+
+ IV. Todo Oficial o soldado que usurpe, que robe el cautivo o el
+ botín de otro, o ceda a otro el prisionero que por su mano hizo,
+ sufrirá pena de horca.
+
+ V. Todo soldado que en guerra dañe al enemigo sin la venia de su
+ Jefe, o le ataque sin haberse dado la señal de combate, o abandone
+ la bandera, o deserte del campamento, o quebrante o viole las
+ órdenes del Capitán de su compañía, será decapitado.
+
+ VI. Todo traidor que revele al enemigo los secretos del ejército
+ o las órdenes encaminadas para llevarle a la victoria, será
+ descuartizado. Se le confiscarán los bienes y se reducirán sus
+ hijos y deudos a perpetua servidumbre.
+
+ VII. Toda persona que en tiempo de guerra oculte o proteja al
+ enemigo, noble o plebeyo, será descuartizada en medio de la plaza
+ pública. Se arrojarán sus miembros a la muchedumbre para que los
+ haga objeto de escarnio.
+
+ VIII. Todo noble o toda persona de distinción que en acciones de
+ guerra, en danzas o en otras fiestas ostente insignias de los
+ reyes de México, Tezcuco o Tamba, sufrirá pena de muerte y serán
+ confiscados sus bienes.
+
+ IX. Todo noble que habiendo caído prisionero en poder del enemigo,
+ se escape y vuelva al país, será decapitado. Se dejará, por lo
+ contrario, libre y se premiará como bravo al que vuelva después
+ de haber vencido en la piedra gladiatorial a siete adversarios.
+ Si el que huyera de la cárcel del enemigo fuese simple soldado y
+ volviese al país, será bien recibido.
+
+ X. Todo embajador que en cumplimiento de su mensaje no se atenga a
+ las órdenes é instrucciones que haya recibido o vuelva falseando la
+ contestación, será decapitado.
+
+ * * * * *
+
+Con el objeto de _afianzar las conquistas_, los vencedores dejaban a
+la cabeza de las tribus sometidas, al jefe vencido o a su sucesor,
+exigiéndole únicamente ciertos tributos y determinadas obligaciones.
+De todos los monarcas de América, los de Perú mostraron más deseos
+que ningún otro de civilizar a los pueblos conquistados, ya mediante
+la persuasión, ya por la fuerza. A los jefes les regalaban hermosas
+mujeres y joyas de oro; a los demás, lana y algodón para que se
+vistieran, ganados para criarlos, maíz y legumbres para que comiesen.
+A veces les instruían en la agricultura y les abrían acequias para el
+riego de los campos.
+
+Respecto a la _paz_, solicitábanla lo mismo los pueblos salvajes que
+los cultos por medio de embajadores. Entre los salvajes, el símbolo
+de la paz era la pipa; en una pipa generalmente esculpida o pintada,
+fumaban los embajadores o los jefes de los pueblos que ponían fin a
+sus discordias. Si los embajadores se presentaban al Rey, lo primero
+que hacían era ofrecerle una pipa. Luego cada uno de aquéllos encendía
+la suya y fumaban todos, echando la primera bocanada de humo al Sol,
+la segunda a la tierra y la tercera al horizonte. En seguida pasaban
+sus pipas a la comitiva regia, y exponían su mensaje. Expuesto y
+contestado, el Rey usaba de la pipa, significando de este modo paz y
+concordia. Hacía encender una pipa y la circulaba a los mensajeros; con
+esto terminaba la embajada.
+
+Los embajadores aztecas llevaban una especie de dalmática verde, de
+cuyos extremos pendían borlas de colores, manta finísima revuelta al
+cuerpo y recogida por dos de sus puntas en los hombros, ricas plumas en
+el cabello, una flecha con la punta al suelo en una mano y un escudo en
+la otra; pendiente del brazo una red con víveres para el camino. Acerca
+de los incas, ellos enviaron pocas o ninguna embajadas; pero recibieron
+muchas de las naciones fronterizas.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XI
+
+LENGUAS AMERICANAS: SU NÚMERO.--LENGUA DE LOS HABITANTES EN LA TIERRA
+DEL FUEGO: EL YAHGAN.--LENGUAS QUE SE HABLABAN EN LAS PAMPAS Y EN EL
+GRAN CHACO.--LA LENGUA CHARRÚA.--LENGUAS DE LA AMÉRICA MERIDIONAL:
+GRUPO ATLÁNTICO Y GRUPO ANDINO.--EL GOAGIRO ARAWAK.--EL TAPUYA,
+EL TUPÍ Y GUARANÍ.--LENGUA CHIQUITA.--EL CHIBCHA, EL QUICHUA Y EL
+AIMARÁ.--OTRAS LENGUAS.--LENGUAS DE LA AMÉRICA CENTRAL.--EL MAYA
+QUICHÉ Y EL NAHUATL O AZTECA.--EL OTOMÍ Y EL PAMA.--LENGUAS DE LA
+AMÉRICA SEPTENTRIONAL: EL CAHITA TA Y OTROS.--EL ÓPATA Y EL DACOTA.--EL
+CHIGLET Y OTROS.--PARTES DE LA ORACIÓN EN LAS LENGUAS AMERICANAS.--LA
+ESCRITURA.--EL LENGUAJE DE LOS GESTOS.
+
+
+Hase dado en nuestros días suma importancia al estudio de las lenguas,
+pretendiéndose obtener, mediante ellas, el origen y parentesco de los
+pueblos. Que el estudio es interesante no cabe duda alguna, si bien, a
+veces, la filología no ha estado conforme con la antropología[235].
+
+ [235] Para escribir este capítulo hemos tenido presente, y a
+ veces hemos seguido al pié de la letra, las obras siguientes:
+
+ Fernández y González, _Los lenguajes hablados por los
+ indígenas del Norte y Centro de América_, Conferencia dada
+ en el Ateneo de Madrid el 29 de febrero de 1892.
+
+ Fernández y González, _Los lenguajes hablados por los
+ indígenas de la América Meridional_, Conferencia dada en el
+ Ateneo de Madrid el 16 de mayo de 1892.
+
+ Sentenach, _Ensayo sobre la América Precolombina_.
+
+ Conde de la Viñaza, _Bibliografía española de las lenguas
+ indígenas de América_.
+
+Considerable es el número de lenguas y dialectos que se hablaron en
+América. Bastará decir que el P. Kircher, aprovechando en su obra
+_Sobre la Torre de Babel_ los datos que le comunicaron los Padres
+Jesuítas de las misiones de América, al celebrarse una Congregación en
+Roma el 1676, hubo de elevar a quinientos el número de tales idiomas.
+En el siglo décimo octavo, D. Juan Francisco López sostuvo con algún
+fundamento que se hablaban en las Indias Occidentales no menos de
+mil quinientos[236]. En nuestros días, Brinton, ilustre profesor de
+Arqueología y de Lingüística americana, menciona unos ochocientos
+cincuenta y cuatro lenguajes entre idiomas y dialectos[237]. Por
+nuestra parte, sólo habremos de citar algunos idiomas, y siguiendo
+el método del inmortal Hervás y Panduro, comenzaremos estudiando las
+lenguas del Sur de América hasta remontarnos a las del Norte. En tres
+partes dividiremos el asunto, las cuales serán las siguientes: _Lenguas
+de la América Meridional_, _Lenguas de la América Central_ y _Lenguas
+de la América Septentrional_. Trataremos cada una de dichas partes
+sin sujetarnos al orden observado por Hervás. Al Sur de la Patagonia,
+que es el país más meridional de América, se halla la Tierra del
+Fuego, cuyos habitantes hablan el _yahgan_, lengua sumamente pobre
+y rústica[238]. Afirman otros autores, entre ellos el Sr. Fernández
+y González, que el yahgan es lenguaje bastante culto, y de él se
+consideran dialectos el _oua_, hablado al Noroeste en ambas costas del
+Estrecho de Magallanes, y el _aliculuf_ de los fuegueños al Noroeste.
+Del yahgan ha hecho L. Adam detenido estudio en la _Revista de la
+Lingüística_[239].
+
+ [236] Hervás, _Catálogo_, etc., vol. I, pág. 115.--Fernández y
+ González, Ibidem.
+
+ [237] _The American Race_, New York, 1891.
+
+ [238] En la Tierra del Fuego--según la opinión de von Martins
+ y del Dr. Deniker, de París--se encuentran los moradores más
+ antiguos de América.
+
+ [239] _Revue de la Linguistique_, XVII y XVIII
+
+Las lenguas de las pampas manifiestan del mismo modo rudeza
+extraordinaria. La región de las pampas comprende tres vastos
+territorios, que son al Norte el Gran Chaco, en el Centro las pampas
+propiamente dichas y al Sur la Patagonia. Entre las principales
+familias lingüísticas del Gran Chaco se encuentran el _guaycuru_,
+el _payagua_, el _chunupe_, el _lule_, el _vilelo_ y el _mataco_;
+todos estos idiomas, al parecer, carecen de numerales, lo cual indica
+el estado de ignorancia de los pueblos que hablaban tales lenguas.
+Afirma Pelleschi--uno de los más sabios investigadores de los usos y
+costumbres de los indios--que caudillos estimados como inteligentes en
+la religión citada, no saben contar los dedos de las manos, llegando
+su ignorancia a expresar los dos numerales primeros por palabras
+compuestas y sin forma fija. Nada tendría de particular que todos los
+indios que hablan el guaycuru en el Chaco (lengua distinta de la de
+los indios de California, llamada con el mismo nombre) procedan del
+Paraguay.
+
+Del mismo modo se tiene por cierto que los _charrúas_, pueblo casi
+salvaje, ocupaban la margen oriental del Uruguay; respecto a su idioma
+apenas tenemos más noticias filológicas que las suministradas por
+Hervás y Panduro. Haremos observar que, según Azara, la citada lengua
+charrúa era completamente nasal y gutural.
+
+Pasamos a estudiar lenguas y pueblos más importantes y también más
+conocidos de la misma América Meridional. Estas lenguas pueden
+dividirse en dos grandes grupos: el atlántico, representado
+principalmente por el _goajiro_, _caribe_ y sus dialectos, con los
+idiomas _tupí_ o _guaraní_, y el _chiquito_ de Bolivia, más pobre que
+los otros de la citada América Meridional; el otro grupo es el andino,
+occidental, que llega hasta el _araucano_.
+
+En rigor de verdad, el primero de los dos grupos, que consta de muchas
+lenguas, genuinamente americanas, presenta, además de perfecta unidad
+en la formación, admirable pureza de raíces. Parece probado que el
+_goajiro arawak_ es la primera lengua que oyeron los españoles en el
+Nuevo Mundo, extendida en aquellos tiempos por todas las Antillas.
+Considérase por muchos como hermana del caribe y se presenta como
+aglutinante en superior grado. Su vocabulario es rico y su numeración
+es decimal. Las mismas particularidades se encuentran en las demás
+lenguas de la citada región, notándose que pierden su riqueza y
+organismo gramatical conforme se van acercando hacia el Sur, como
+sucede con el _tapuya_ o _brasileño_ y el _tupí_ o _guaraní_, más
+pobres en formas conjugables y con numeración solamente quinaria. Los
+tupíes o guaranís (provincia de Corrientes en la Argentina y República
+del Uruguay)[240] forman la declinación de su lengua por medio de
+posposiciones, que son las mismas para singular y plural. Dialecto
+muy interesante de la lengua guaraní es el de los _omaguas_, los más
+occidentales de la raza.
+
+ [240] La mayor parte de la población de la provincia de
+ Corrientes está formada por los descendientes de los indios
+ guaraníes; y un noventa por ciento de la población del Uruguay
+ tiene sangre guaraní en sus venas.
+
+La región de los chiquitos, que se extendía entre los afluentes del
+alto Paraguay y la cima de la cordillera de los Andes, al Norte
+hasta la tierra de los moxos, al Sur el Gran Chaco y al Oeste hasta
+los quichuas, comprendía cuatro tribus principales: los taos, los
+pinocos, los penoquíes y los manacicas. Situados los últimos cerca
+del lago Xavay y hacia las fuentes del Paraguay, constituían el grupo
+más importante y civilizado. Sumamente curiosas son las noticias
+que acerca de la lengua chiquita ha dado el profesor de _Estética_
+de la Universidad de Madrid: «Como en iroqués y en otros idiomas de
+Asia y Africa, dice, se señalan en chiquito dos modos de hablar, en
+tercera persona principalmente, el de los hombres y el de las mujeres,
+con la particularidad de que éstas no pueden usar el modo varonil,
+mientras los hombres emplean ambos; de forma que, cuando se trata de
+seres que se representan en figura de varón, emplean la masculina, y
+cuando hablan de otras (mujeres, brutos, seres inanimados, etc.), o
+refieren conversación de alguna mujer, usan la femenina. El lenguaje
+de la mujer se distingue a las veces por palabras diferentes, y en lo
+común por aféresis y síncopas, como el género femenino de los idiomas
+semíticos se diferencia por formas pronominales y verbales que le son
+privativas»[241].
+
+ [241] Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 16 de
+ Mayo de 1892, pág. 62.
+
+Y más abajo añade el mismo escritor: «Por suponerse relaciones con
+el chiquito, de parte de idiomas mal conocidos todavía, los cuales
+conforman con él en alguna palabra, se han atribuído a su misma familia
+los de poblaciones vecinas al Oeste, es a saber: de los yurucares,
+tacanas y mosetanas, así como también los de los ites, movimas y
+canichanas al Norte, y el de los samucos al Mediodía, en los confines
+septentrionales del Chaco. Por lo que toca a los tacanas, es evidente
+la mayor analogía de su lenguaje con el aimará, con el quichua de los
+peruanos y con otros idiomas del alto Amazonas»[242].
+
+ [242] Ibidem, págs. 65 y 66.
+
+La lengua _chibcha_ o muysca no deja de tener algunas formas, en
+particular en los verbos, semejantes a los del sanscrito, a los del
+griego y a los del latín. Llama la atención el gran número de raíces
+y temas comunes al chibcha con los idiomas arios. «Extinguido--dice
+Fernández y González--el idioma chibcha en Bogotá desde 1765, así como
+sus dialectos, el _chimila_ y el _deut_, duran de ellos, al parecer,
+al Sur del istmo, el _aravaco_ en Sierra Nevada de Santa Marta, y
+el _siquisique_ en el Estado de Lara»[243]. Añade después que son
+dialectos del chibcha el _guaymi istmiano_ de Veragua, hablado al Norte
+por los valientes, el _siquisique_ de Venezuela y tal vez el extinguido
+_chimila_, el _oroaco_ y el _coggaba_[244].
+
+ [243] Ibidem, pág. 9.
+
+ [244] Ibidem, págs. 16 y 17.
+
+En la cuenca del Pacífico, pero en la región peruviana que comprende
+los territorios de las actuales repúblicas del Ecuador, Perú, algo de
+Bolivia y bastante de Chile, se hallan en primer término el _quichua_
+y el _aimará_; ambos idiomas, o idioma el uno y dialecto el otro, como
+opinan algunos autores, tienen organismo gramatical muy completo, con
+ricas formas en declinaciones y conjugaciones. Si la declinación en
+quichua recuerda en parte la declinación vasca, la ugrofinnesa y alguna
+otra, la conjugación procede con la misma sencillez que la semítica.
+
+Aparecen en la misma región el _yunca_ (al norte de Trujillo)[245], el
+_puquina_ (en las islas y esteros del Lago Tiquitaca) y el _atacameño_
+(en el valle del río Loa), lenguajes todos los citados--según la
+opinión de varios filólogos--completamente rudos y primitivos, tal vez
+restos de pueblos anteriores a la dominación incásica. El _quichua_,
+el _aimará_, el _yunca_, el _puquina_ y el _atacameño_ o _calchaqui_
+son, pues, los cinco idiomas expuestos por el misionero Alonso de
+la Bárcena en su obra, hoy perdida, _Lexica et Præcepta en quinque
+Indorum linguis_, dada a conocer en Lima el 1590. Desde el grado 2
+al 35, sur de la América Meridional, predominó el idioma quichua, el
+cual se generalizó por las conquistas de los incas. Estiman algunos
+autores, aunque sin fundamento alguno, que el yunca, hablado al norte
+de Truxillo, pertenece a la raza quichua.
+
+ [245] Aunque el yunca ha sido estimado como de raza quichua,
+ no lo es, como tampoco lo es el puquina, ni el atacameño. Los
+ atacameños, en opinión de Techudi, son una rama desprendida
+ de los calchaquis de Tucumán, que huyendo de los españoles se
+ refugiaron en los oasis de las costas del Pacífico.
+
+En la América Central, entre los dos istmos, figura en primer término
+el idioma _maya_, o, como se dice colectivamente, el _maya-quiché_,
+asociándole una de las ramas más importantes de su familia. El
+ascendiente que el maya consiguió por Oriente y Mediodía, logró el
+_nahuatl_ o _azteca_ en el norte de la América Central. Ambos idiomas
+se extendieron por Tabasco, Chiapas, Yucatán, isla de Cozumel,
+Guatemala, Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, y parecen ser
+los más cultivados y perfectos de América.
+
+Gran interés ha despertado desde los tiempos del descubrimiento el
+estudio del nahuatl o azteca. Lengua rica, flexible y cultivada,
+ofrece en su gramática y vocabulario, no sólo influencias semíticas y
+turanio-euskaras, sino también elementos arios, en particular griegos,
+galeses y noruegos.
+
+Desde que Fr. Francisco Gabriel de San Buenaventura, en el año 1560,
+publicó su _Arte del idioma maya_, se han hecho curiosos e importantes
+trabajos acerca de dicha lengua, llamando la atención entre todos
+el _Gran Diccionario_, que Fr. Antonio de Ciudad Real dió a luz en
+los comienzos del siglo XVII, no interrumpiéndose dichos estudios
+hasta nuestros días. El Sr. Rada y Delgado ha reproducido la obra
+del P. Landa intitulada _Relación de las cosas del Yucatán_ y que
+el sabio franciscano escribió a mediados del siglo XVI; en ella se
+encuentra un alfabeto del que se servían los mayas cuando querían
+consignar sus pensamientos. Lo mismo Landa que otros de nuestros
+primitivos escritores pudieron darnos el silabario y aun la traducción
+de manuscritos mayas; pero «so pretexto de que los citados códices
+mantenían la superstición y retardaban los progresos del cristianismo,
+mandó Zumárraga, primer obispo de México, quemarlos, en vez de procurar
+que se los estudiase y descifrase, y se hizo con esto un daño que no
+podrán nunca perdonar ni la ciencia ni la historia. Contribuyó ese
+mismo Landa a tan salvaje quema»[246].
+
+ [246] Pi y Margall, _Historia de América_, vol. II, pág. 1.728.
+
+En letra manuscrita escribió después el mismo Pi y Margall: «El Sr.
+Icabalceta ha publicado recientemente (año 1881) un libro, _Don
+Fray Juan de Zumárraga, primer obispo y arzobispo de Méjico_, donde
+pretende probar, no sólo que no partió de este prelado la orden, sino
+que también fueron pocas las pinturas aztecas entregadas al fuego.
+En sus curiosas investigaciones es muy de notar que hace caso omiso
+de Diego de Landa, franciscano como Zumárraga, que pisó la tierra
+de Yucatán cuando aún vivía el arzobispo. Ese mismo testigo, que es
+de toda excepción, dice textualmente: Hallámosles grande número de
+libros de estas sus letras, y, porque no tenían cosa en que no uviese
+superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo qual
+a maravilla sentían y les dava pena. Se quiso borrar hasta la memoria
+de lo que habían sido los aztecas antes de la conquista. Tampoco debe
+olvidarse que por Real cédula de 22 de Abril de 1577 se mandó recoger
+la obra de Bernardino de Sahagún y se previno a las autoridades de
+México que en manera alguna consintiesen que nadie escribiera en
+ninguna lengua de cosas que tocasen a las supersticiones y a la manera
+de vivir de aquellos indios, pues así convenía al servicio de Dios
+nuestro señor y al nuestro. El mismo Sr. Icabalceta ha publicado esta
+Real cédula en otro libro posterior (1883), intitulado _Nueva colección
+de documentos para la Historia de México_.»
+
+Prueba todo esto la importancia que se ha dado al lenguaje de las
+gentes más civilizadas del Nuevo Mundo, debiéndose advertir que las
+bellezas que se muestran en su sonido y mecanismo alcanzan a su conexo
+el _quiché_, con sus varios dialectos: el _trotzil_, el _chol_, el
+_totomaco_ y otros. No pocas afinidades ofrece este grupo con las
+lenguas asiáticas jaféticas, «hasta el punto de poderlas asimilar
+en ciertos momentos a los idiomas llamados indo-germánicos, como el
+_chiapanec_, apenas aglutinante, y el _tarasco_, con un verbo casi
+greco-sanscrito o zendo, sin que por esto falten entre ellos dicciones
+semíticas y hasta vascas, adquiridas por contacto con las aborígenes,
+como haríamos patentes a poder entrar en su estudio detallado»[247].
+
+ [247] Sentenach, ob. cit., pág. 52.
+
+Con el _tarasco_ manifiestan cierto parentesco el _otomí_ y el _pame_,
+como otros que corresponden a los pueblos que tuvieron asiento en la
+parte más meridional de América. Al lado del azteca o mejicano, en
+los Estados de San Luis de Potosí, en alguna parte de Querétaro, en
+mucha de Guanajuato, Mechoacán, Veracruz, Puebla y en otros lugares
+de Nueva España, se habló el _otomí_, uno de los idiomas más usados
+en la América Central, y que tenía muchas analogías con varios de
+la América Meridional. Al Nordeste de los países en que se hablaba
+el otomí, dominó el _pame_, idioma propio de los chichimecas, y que
+guarda no pocas analogías con el otomí. En el fondo el idioma de los
+_zapotecas_ (situados en el Estado de Oaxaca y en las costas del Océano
+Pacífico) se asemeja mucho al pame y al otomí, si bien hay en él, como
+en el egipcio antiguo, procedimientos y raíces que lo mismo guardan
+conexión con los idiomas semíticos que con los arios. Semejantes a
+estos idiomas debieron ser los hablados por varios pueblos primitivos
+al Norte de México, según la autorizada opinión de Brinton y otros
+modernos, apareciendo el ya conocido _nahuatl_, hablado por los
+aztecas en su última época. Tardó mucho tiempo la formación de dicha
+lengua en el Anahuac, y cultivo tan largo le dió más flexibilidad y
+riqueza, a costa, seguramente, de su pureza y carácter castizo, pues
+se advierten en seguida las influencias más extrañas, lo cual no
+debe llamar la atención, por los muchos pueblos que pasaron por el
+territorio mexicano antes que los aztecas se hiciesen dueños absolutos
+del país. El _mixteca_, hablado todavía en el Estado de Oaxaca y en
+parte del de Puebla y Guerrero, es bastante perfecto, como también el
+_zapoteca_, que se halla del mismo modo en dicho Estado de Oaxaca y en
+las costas del Pacífico. En el fondo el zapoteca se asemeja al pame y
+al otomí, siendo de notar que hay en él, como en el egipcio antiguo,
+procedimientos y raíces que lo mismo guardan conexión con los idiomas
+semíticos, que con los arios. Al Mediodía de los zapotecas viven indios
+procedentes de remotas costas de la parte del Sur, que no ofrecen en
+su lenguaje nada de extraño; no así los que están situados al Norte de
+dicho territorio.
+
+Los últimos dos pueblos, el chinanteco y el mazateco, difieren
+notablemente de sus vecinos, y en particular de los nahuas, mixtecas
+y zapotecas. El chinanteco tiene por capital a Chinantla, llegando
+dicho Estado a confinar con el de Veracruz, y el mazateco está situado
+al Norte de los mencionados mazatecos. El _chiapanec_, afine con el
+mazateco, se hablaba en Chiapas, y, en la época de la conquista, los
+naturales ocupaban las orillas del lago de Managua y de la bahía de
+Fonseca en Nicaragua. Parece ser que el chinanteco tenía lengua bronca,
+compuesta de sonidos guturales, al contrario del mazateco y chiapanec,
+que era eufónico y armonioso.
+
+De Guatemala mencionaremos el _chanabal_, el _chol_, el _cacchí_, el
+_poconchí_, el _pocoman_, el _guasteco_, el _zutugil_ y el _xinca_;
+de Honduras el _lenca_ y el _xicaque_; de Nicaragua el _chontal_ y el
+_subtiaba_; de la costa de los Mosquitos el _rama_ y el _guatuso_; de
+Costa Rica el _viceita_, y otros menos importantes en toda la América
+Central.
+
+Recordaremos en este lugar que tienen la misma lengua--según ha
+mostrado el excelente filólogo Joh. Card. Ed. Buschman--todas las
+tribus de la familia Uto-Azteca[248].
+
+ [248] Como dato curioso conviene saber que en el año
+ 1880--si damos crédito a los censos norteamericanos y
+ mexicanos--vivían en los dos territorios, unos 2.000.000 de
+ indios pertenecientes a la familia lingüística Uto-Azteca.
+
+Procede ya que tratemos de las lenguas principales que se hablan en
+la América Septentrional. Conforme avanzamos de la América Central
+a la del Norte, las lenguas presentan caracteres diferentes. En la
+parte Oeste de México merecen consideración especial el _cahita_, el
+_tara-humara_, el _tepehuano_ y el _cora_, hablados todavía en los
+Estados mejicanos e influidos de antiguo por el azteca, en particular
+el último.
+
+Asentados los cahitas en la parte Norte de Sinaloa, cerca de los ceris,
+ópatas y pimas, su lenguaje, que se extiende por el territorio de
+Sonora, comprende los dialectos siguientes: el _mayo_, el _yaqui_ y el
+_tehuepo_. El _tara-humara_ se halla en Chihualuca, Sonora y Durango;
+el _tepehuauo_ en Cohuaila y Sonora; y el _cora_ en Jalisco. Al Sur
+de Colombia se encuentra la California a lo largo de las costas del
+Pacífico, y en las márgenes del Oregón, del Pitt, del de la Trinidad y
+del Salmón se hablan varios idiomas y dialectos. En el valle Potter se
+habla el _tahtú_, que comprende el _pomo-yuca_, del cual es principal
+dialecto el _kunalapo_, que se usa cerca del lago Clear. Según Bancroft
+el kunalapo tiene alguna analogía con el malayo, añadiendo el citado
+escritor que los idiomas de los habitantes situados en el nacimiento
+del río Eel guardan mucha semejanza con el chino y el japonés. Entre
+los idiomas dominantes en los pueblos de la Baja California y Nuevo
+México no deben ser olvidados el de los _teguas_, _cuñies_, _guaymíes_
+y _guaicuris_. El _guaicuri_ tiene más importancia que los anteriores.
+
+Nos creemos obligados a decir que el _pima_, idioma hablado al Sur del
+río Gila, en Sonora y en algunas partes de la Sinaloa septentrional,
+es un lenguaje armonioso cuyas dicciones todas terminan en sonidos
+vocales. Entre el pima alto y bajo se habla el _ópata_. Al Este de
+los lugares donde se habla el pima bajo y el ópata, en las regiones
+del Golfo de California y en la isla del Tiburón, se usa el idioma de
+los _ceris_ o de los _seris_, y a la parte oriental de las Montañas
+Roquizas, en el valle del Misouri, el de los _dakotas_; pero no se
+debe olvidar que dichos idiomas, como sus respectivos dialectos, han
+merecido profunda atención por algunos escritores, quienes han llegado
+a decir que los ceris y los dakotas hablaban lenguajes idénticos a
+los de los europeos. No huelga referir que confinan con dakotas y
+esquimales los _algonquinos_ e _iroqueses_ cuyos lenguajes han sido
+estudiados con bastante detenimiento.
+
+De los esquimales comenzaremos diciendo que se hallan en América y
+en Asia, o en ambos lados del Estrecho de Behering. Recordaremos
+aquí que Brinton, guiado por tradiciones orales de los indígenas que
+pudieran remontarse a dos mil años, no tiene inconveniente en afirmar
+que los esquimales asiáticos proceden o son originarios de América,
+llegando a creer que la familia de ellos es la misma que la de los
+de Groenlandia, tierra que debió estar unida a la de Baffin y a la
+Escandinavia[249], allá por la edad cuaternaria. Filólogos de bastante
+reputación reducen a tres los dialectos principales de la lengua
+esquimal, y son el de _Groenlandia y el Labrador_, el _chiglet_, o
+de las costas del mar Artico, y el de Alaska. No carecen de interés
+los estudios modernos que se han hecho acerca del chiglet (idioma
+de los esquimales del río Makencie), y del _alascano_. El _athka_,
+dialecto hablado en las islas occidentales aleutienas, se diferencia
+poco del alascano. Al mediodía de la región occidental ocupada por
+los esquimales, se hallan los tlinkits o koloss, y más al Este los
+_tinnas_ (chepeweyanos y athabascanos). Resulta, después de estudiar
+las costumbres de los tlinkits, que no dejaban de mostrar cierta
+disposición como comerciantes y marinos, habiéndose hallado entre ellos
+cuchillos y sierras de hierro, como también objetos para labrar la
+plata y el cobre. Practicaban el comercio de esclavos. De su lengua
+dicen los americanistas que era dura y áspera.
+
+ [249] La idea de un territorio a manera de puente que sirviera
+ de barrera o valla a los Océanos Atlántico y del Norte hasta
+ el período glacial, ha sido expuesta por M. A. J. Jules-Browne
+ en su obra _The Buildings of the British Isles_, impresa en
+ Londres el año 1888.
+
+Al mediodía de los tlinkits, en el territorio llamado colonia inglesa,
+y que comprende comarcas occidentales de los Estados Unidos, entre
+los grados 55 y 43 de latitud Norte, habitan los kaidahs o kaigames,
+que hablan un idioma pobre, sucediendo lo mismo a los indios nass,
+sebasas y hailtzas, situados alrededor del río Nass. En el interior
+de la Colombia Británica se habla el _nitlacapamuch_, o lengua del
+río Tompson, y no lejos, pero más al interior y cerca de las Montañas
+Roquizas, el idioma _salish_ de los indios llamados _flatheads_. No
+carecen de interés los idiomas de la familia de los _sahaptines_,
+idiomas que se hablan a lo largo de los ríos Lewis y de la Culebra,
+hasta la falda de las Montañas Roquizas. En cierto sentido pudieran
+referirse al _sahaptin_ el lenguaje de los calapoyoc, que habitan al
+Sur de los valles de Villameta, el de los indios watlalas y el de los
+chinuks.
+
+Acerca de las partes de la oración en las lenguas americanas, procede
+notar:
+
+ 1.º Que el artículo, en las lenguas cultas, sólo existe en el maya,
+ y en las incultas entre los algonquines y otomíes.
+
+ 2.º El nombre suele llevar un pronombre posesivo en muchas lenguas.
+ Si en unas no cambian los nombres de singular a plural, y se les
+ pluraliza mediante numerales o adjetivos, en otras las formas
+ plurales son varias y más o menos numerosas. El dual sólo existe,
+ entre todas las lenguas de la América del Sur y del Centro, en
+ la chilena; pero sí en algunas de la América del Norte. Respecto
+ a géneros masculino y femenino, no los hay--según no pocos
+ gramáticos--en las lenguas americanas. Casi lo mismo pudiéramos
+ decir de las declinaciones y los casos.
+
+ 3.º No abundan los verdaderos adjetivos en las lenguas americanas,
+ y se duda si los tienen las algonquinas.
+
+ 4.º El pronombre es parte importante de la oración en muchos de
+ aquellos idiomas.
+
+ 5.º El verbo se incorpora, no sólo los pronombres, sino los nombres
+ que rige, los adverbios y hasta las conjunciones y preposiciones.
+ Tiene, además, muchas conjugaciones, voces y modos. Débese recordar
+ que falta el verbo sustantivo en lenguas bárbaras y en lenguas
+ cultas, y lo hay lo mismo en unas que en otras lenguas.
+
+ 6.º El adverbio se incorpora en muchas lenguas al verbo. En otras
+ es muy frecuente adverbiar los verbos o los adjetivos.
+
+ 7.º La preposición abunda en algunos idiomas de la América del Sur,
+ del Centro y del Norte. En la mayor parte de las lenguas americanas
+ las preposiciones deberían denominarse postposiciones; sobre todo
+ cuando rigen pronombres, suelen ir, no sólo pospuestas, sino
+ también prefijas o sufijas[250].
+
+ [250] Véase Pi y Margall, ob. cit., pág. 1.693.
+
+ 8.º Del mismo modo la conjunción va sufija o cuando menos pospuesta
+ en muchos de dichos idiomas. Tal vez la lengua más rica en
+ conjunciones sea la maya y la más pobre la lule.
+
+ 9.º La interjección se halla en todas las lenguas. Advertiremos
+ que en las americanas, si algunas veces son, como en las nuestras,
+ gritos arrancados al hombre por movimientos del alma, otras veces
+ difieren completamente. Otra particularidad debemos tener en
+ cuenta, y es que en algunas lenguas las interjecciones usadas por
+ los hombres son diferentes a las que usan las mujeres.
+
+Escasas noticias se tienen de la Sintaxis, Ortografía, Prosodia y
+Lexicología.
+
+Respecto a la escritura se desconocía la fonética. Cuando llegó Pizarro
+al Perú se encontró con otro medio gráfico sumamente curioso, y éste
+era el _quipu_. «Consistía el quipu en un cordón de lana, generalmente
+de más de un metro, al que se prendía y del que se colgaba a manera
+de rapacejos cordoncillos de diversos colores. Constituía el color en
+esta singular escritura el primer orden de signos ideológicos; así que
+con frecuencia cambiaba, no sólo en cada uno de los cordoncillos, sino
+también en cada uno de los hilos de que se componían. A lo largo de
+los cordoncillos se hacían nudos; y éstos constituían el segundo orden
+de signos. Variaban de significación los nudos, según estuviesen más
+o menos lejanos del cordón-tronco, según formasen o dejasen de formar
+grupo, según el puesto que en el grupo ocupasen y tal vez, según la
+forma que se les diese»[251]. Afirman algunos, en nuestro sentir sin
+fundamento, que mediante los quipus, conocían los peruanos su historia,
+sus leyes, su dogma, su culto, su ciencia y hasta su poesía. Creemos sí
+que servían los quipus para todo lo que se relacionase con los números
+y cuentas; pero nada más.
+
+ [251] Pi y Margall, ob. cit. pág. 1.719.
+
+Más común fué en toda América la _pintura simbólica_. Abundan las
+rocas donde se encuentran grabadas curvas, círculos concéntricos,
+figuras fantásticas, representaciones del Sol y la Luna, cabezas
+humanas, monstruosas imágenes y verdaderas inscripciones. Escritura tan
+rara es todavía objeto de largos estudios. Muchos pueblos tenían sus
+jeroglíficos, unos pintados sobre papel y otros pintados o esculpidos
+en sus monumentos. Aunque no han sido descifrados todavía, abrigamos
+alguna esperanza de que se rasgará el velo que los cubre, y entonces
+tendrán explicación hechos que hoy parecen absurdos o contradictorios.
+
+Además de las lenguas o idiomas, los indios transmitían sus ideas
+mediante _gestos_. En particular el indio del Norte de América usó con
+perfección y bastante ingenio el lenguaje de los gestos, pues con los
+gestos llegó a expresar nombres propios y comunes, también verbos,
+pronombres, etc., y hasta pudo construir discursos.
+
+El número considerable de lenguas contribuyó al mayor desarrollo de
+este lenguaje de gestos, medio de comunicación general y a veces único
+entre distintas tribus. El lenguaje de los gestos sólo tiene carácter
+general en América, pues en las demás partes del mundo es únicamente
+auxiliar del lenguaje hablado.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XII
+
+ LAS CIENCIAS Y LETRAS ENTRE LOS INDIOS.--LAS MATEMÁTICAS, LA
+ GEOGRAFÍA Y LA ASTRONOMÍA.--LA MEDICINA.--LA RELIGIÓN: EL DIOS
+ DE LOS INDIOS.--LOS SACERDOTES Y HECHICEROS.--EL DIABLO.--LAS
+ PLEGARIAS.--LAS OFRENDAS.--LOS SACRIFICIOS.--LA PENITENCIA.--EL
+ CUERPO HUMANO.--EL ALMA.--LA INMORTALIDAD.--LOS SUEÑOS: SU
+ IMPORTANCIA.--LA VIDA FUTURA.--LAS SEPULTURAS.--LOS DUELOS.--EL
+ DILUVIO.--LAS LETRAS, LA ORATORIA.--LA POESÍA: EL DRAMA «OLLANTA» Y
+ EL BAILE-DRAMA «RABINAL-ACHI.»
+
+
+Acerca del estado de la ciencia entre los indios, los sabios o maestros
+enseñaban los ritos religiosos, la historia de los Emperadores, la
+enseñanza del quechua y la descifración del quipus (escritura); pero
+la instrucción se daba únicamente a los descendientes de la familia
+real, pues al pueblo, para mejor gobernarlo, se le mantenía en la
+ignorancia. Algo sabían de Matemáticas, de Geografía y de Astronomía;
+algo sabían de otras ciencias, en especial los mejicanos y peruanos. El
+sistema decimal llegó a su completo desarrollo en algunos pueblos, al
+paso que en otros prevaleció el sistema vigesimal. Ambos sistemas, lo
+mismo el decimal que el vigesimal, parecen indicar el conocimiento de
+operaciones aritméticas. Sin temor de equivocarnos, se puede afirmar
+que el primero, esto es, el decimal, llegó a su completo desarrollo en
+la América Meridional, especialmente entre los peruanos y chilenos.
+Además, los peruanos no desconocían los números ordinales. Entre los
+pueblos que prevaleció el sistema vigesimal, citaremos los nahuas,
+los mayas, los quichés y también--si damos crédito a Duquesne--los
+muiscas. Revelaban lo mismo el sistema de los decimales como el de los
+vigesimales el conocimiento de operaciones aritméticas.
+
+Atrasadísimos vivían los pueblos americanos en ciencias cosmológicas.
+Creían plana e inmóvil la tierra. Al paso que unos decían que era un
+ser viviente, otros afirmaban que estaba sostenida por gigantescos
+pilares, y algunos la consideraban como una isla en medio de un mar sin
+límites. Suponían que el cielo estaba formado de una masa sólida, no
+faltando quien dijese que estaba sostenido por dioses. No distinguían
+los astros fijos de los errantes, y todos tenían a los cometas como
+apariciones de mal agüero. Rindieron culto al Sol y a la Luna,
+considerando al primero como fuente de luz, de calor y de vida. Por el
+Sol distinguieron el día de la noche y un día de otro día, y mediante
+la Luna se elevaron a la noción de mes. Contaron por lunaciones durante
+siglos, y algunos, sin embargo de conocer el año solar, no acertaron
+a eliminarlas por completo de sus sistemas cronológicos. Bien puede
+asegurarse que hasta que los españoles conquistaron el Nuevo Mundo, no
+llegó ningún pueblo salvaje a fijarse en el año solar[252].
+
+ [252] Véase Pi y Margall, _Hist. general de América_, tomo I,
+ cuad. II, págs. 1.758 y 1.759.
+
+Entre los medios naturales más usados por la medicina en América
+encontramos el baño ruso. No sólo se empleaba el baño ruso en la mayor
+parte de la América septentrional, lo mismo hacia el Atlántico que
+hacia el Pacífico, sino el sudatorio público se hallaba establecido
+en muchos lugares. No cabe duda que en las poblaciones de México, las
+familias más acomodadas tenían sudatorio en sus casas. Consistía en
+una pequeña habitación, baja de techo y puerta angosta, con un agujero
+muy pequeño en dicho techo. Después de muy caliente la habitación, se
+retiraba el fuego, se hacía entrar desnudo al enfermo y se le colocaba
+sobre una estera. Cerrada la puerta, se rociaba de agua el pavimento y
+paredes. Cuando apenas podía respirar el doliente, a causa de la masa
+de vapor que se producía, se le sacaba del sudatorio sumergiéndole de
+improviso en agua fría. Unas veces, mientras permanecía en el sudatorio
+se le daba con un manojo de hojas de maíz en todo el cuerpo o sólo en
+la parte lesionada; otras veces, después del baño de agua fría, se le
+frotaba las carnes, y con harta frecuencia se le conducía del sudatorio
+a la cama. Para muchas enfermedades se empleaban los baños rusos. En
+Nuevo México y California del Norte los sudatorios públicos estaban
+situados generalmente en las orillas de los arroyos. Más al Norte
+consistía el sudatorio en calentar piedras, rociarlas, y cuando con el
+vapor promovido por dicho medio se hallaba bañado de sudor el enfermo,
+era llevado al próximo mar o al próximo río, prefiriendo siempre el
+agua muy helada.
+
+También producíase el calor de otro modo. Los californios del Centro
+abrían una zanja en la arena y la calentaban con lumbre; en seguida
+tendían al enfermo y lo cubrían con arena también caliente. En el
+momento que sudaba a mares, le bañaban en agua fría.
+
+Muchas de las tribus de la América central usaban baños de agua
+caliente.
+
+Además de los baños, no pocos pueblos de América usaban la sangría,
+considerándola como medio curativo en el Perú, itsmo de Panamá,
+Honduras, Guatemala, México, Florida, etc. En el Perú se la empleaba
+contra los dolores de cabeza y se hacía en la junta de las cejas,
+encima de las narices. La lanceta consistía en una punta de pedernal
+engastada en un palo. En el istmo de Panamá la sangría era remedio
+contra la fiebre. En Honduras, Guatemala, México y Florida se usaba la
+sangría como medio curativo de diferentes enfermedades; unas veces se
+sangraba en la frente, otras en los hombros o en los brazos, no pocas
+en los muslos o en las piernas.
+
+Hacían uso diferentes pueblos de purgantes y eméticos. En el Perú
+consistían los purgantes en ciertas raíces que se tomaban, ya contra
+los empachos, ya contra los dolores de estómago. En México se usaba
+como purgantes, la jalapa, los piñones tostados y las raíces; como
+eméticos, el _neixcotlapatli_ y las hojas del _mexóchitl_. Curaban
+la sífilis con los purgantes y con comidas cortas y sobrias. Además,
+en las costas del Perú los enfermos apuraban uno tras otro jarros
+de zarzaparrilla, y en las riberas del mar de los Caribes tomaban
+cocimiento de guayacán o de palo santo por doce o quince días. Con
+el mismo cocimiento se lavaban las úlceras, dado que las tuviera el
+enfermo, hasta que se curasen; la curación tardaba unos noventa días.
+La gonorrea la curaban los californios del Mediodía con la canchalagua,
+las llagas con el cauterio, las mordeduras de las serpientes con las
+hojas y las raíces del guaco, las heridas con orines calientes, las
+ronqueras bebiendo miel de abejas y así otras muchas enfermedades.
+
+De los médicos diremos que los había en México y Perú; también había
+médicas. Lo mismo en México que en el Perú, médicos y médicas curaban
+o intentaban curar toda clase de enfermedades. Parece ser que ellas y
+ellos eran muy dados a la superchería y a la magia.
+
+Entre los salvajes, la medicina iba unida al cacicazgo, al sacerdocio
+o al mago. Con frecuencia fué peligrosa la profesión de médico. No
+pocas veces el que la ejercía era castigado, si no curaba al paciente.
+Por esta razón comenzó a decirse que la muerte del enfermo era debida,
+ya a la cólera de Dios o del Diablo, ya a los conjuros y a las malas
+artes de tribus enemigas. Motivo fué lo último, esto es, la creencia en
+las citadas malas artes, para que peleasen con saña dos o más tribus.
+Refieren las crónicas que a veces se presentaba el médico o hechicero
+llevando la cara y cuerpo cubiertos con una piel de oso, adornada con
+objetos ridículos, en la mano izquierda un lanzón y en la derecha un
+tambor... Con trajes tan raros y con danzas y contorsiones, cantos,
+conjuros y rugidos, untos y brujerías, creían que se marchaban las
+enfermedades. Si la credulidad del indígena no tenía límites, tampoco
+tenía límites la habilidad del médico o hechicero. Afirman los autores
+que los medios extranaturales se hallaban más usados en la América del
+Norte y en la Central que en la del Sur. Los secretos medicinales
+pasaban de los padres a los hijos. Los médicos eran a la vez sacerdotes
+y hechiceros.
+
+Los indios, ya cultos, ya incultos, llevaban amuletos, a los cuales
+atribuían virtudes sobrenaturales.
+
+Por lo que a la religión respecta, el indio adoró a un Dios que tenía
+alguna semejanza con el panteísta de los pueblos orientales. Mediante
+ruegos y plegarias, el salvaje procuraba constantemente aplacar
+la supuesta cólera de sus dioses. ¿Era general la idea de Dios en
+América? En este punto no se hallan conformes los cronistas. Al paso
+que algunos sostienen que no se consideraba general ni mucho menos,
+otros dicen que todas las tribus, aun las más salvajes, adoraban a sus
+dioses. Se ha dicho con algún fundamento que las religiones americanas
+fueron principalmente astrolátricas. Lo fueron las de las tribus más
+adelantadas; así la de los aztecas y otras adoraban al Sol como origen
+de todo bien, y los incas prestaban culto al Sol, a la Luna y a las
+Estrellas. Otras muchas tribus adoraban a los elementos. Los mismos
+mejicanos e incas consideraban el fuego como sagrado, los chibchas
+creían que era sagrada el agua de los ríos y lagos, y los iroqueses
+adoraban a los vientos. El salvaje veía a su dios en todas partes, en
+la luz, en las tinieblas, en la tempestad y en el Océano. El murmullo
+del viento entre las hojas, el crugir de las ramas y el ruido de los
+troncos, fueron considerados por el indio como voces misteriosas del
+espíritu que moraba en los árboles. Los árboles grandes y solitarios
+inspiraban veneración profunda. También el culto de la piedra fué
+practicado por los americanos. Los dakotas pintaban de rojo las piedras
+que consideraban sagradas y les ofrecían sacrificios y, en general,
+el indio, de cualquier tribu que fuese, conservaba con veneración
+piedras de formas, colores o propiedades para él extrañas. Tales
+piedras fueron convertidas por el indio en _fetiches_ o en prodigiosas
+medicinas para determinadas dolencias. Objeto de especial devoción
+eran ciertos animales, siendo la culebra el animal que, entre todos
+los sagrados, recibía universal homenaje. El fetiche era para el indio
+verdadero ídolo; de modo que, en la Historia de los americanos no cabía
+distinguir la idolatría del fetichismo. El Diablo fué adorado o temido
+en la mayor parte de los pueblos. Afirmaban algunos que se les había
+aparecido bajo horrible aspecto y hablándoles con ronca voz. Creían
+muchos--de igual modo que los hebreos--que el Diablo entraba en el
+cuerpo del hombre. Así explicaban ciertas enfermedades, y por esto,
+unos le invocaban y otros le conjuraban. No se presentaba el Diablo de
+igual manera ni bajo la misma forma en todas partes. Decían unos que se
+presentaba en figura de serpiente, otros de tigre, algunos de hombre,
+no pocos de zumaya o de halcón, murciélago, etc. Del mismo modo la
+creencia en el dualismo y en el antagonismo de Dios y el Diablo era
+frecuente en América.
+
+Según la tradición iroquesa, la humanidad bajó del Cielo a la Tierra.
+Dos mellizos, hallándose todavía en el claustro materno, bajaron al
+mundo. Eran enemigos, lo mismo en el vientre de la madre que en la
+tierra. Llamábase el primero _Enigorio_ y el segundo _Eningonhahetgea_;
+aquél representaba el espíritu del Bien y éste el del Mal. Representaba
+Enigorio la bondad y Eningonhahetgea la maldad. Enigorio creó el Sol
+y la Luna; llenó la tierra de arroyos y de ríos; pobló de mansos
+animales el suelo, el aire y las aguas; formó de barro al hombre
+y la mujer, infundiéndoles vida y alma, dándoles por sustento los
+frutos de la naturaleza. Eningonhahetgea, en tanto, erizó la tierra
+de rocas y de barrancos, despeñó las aguas, esparció por todas partes
+tigres, serpientes y lagartos; quiso sacar del barro dos seres a su
+semejanza y sólo sacó dos monos; para crear hombres, tuvo que pedir
+a Enigorio que les dotara de alma. Continuó la lucha entre los dos
+hermanos, acordando al fin acabar de una vez mediante un duelo. Dos
+días seguidos pelearon, cayendo al cabo de ellos vencido y casi muerto
+Eningonhahetgea. Desaparecieron de la tierra los dos rivales; pero
+continuaron siendo, el uno, el genio del bien y el otro el genio del
+mal. Semejante doctrina tiene más semejanza con la persa que con la
+hebrea. Enigorio y Eningonhahetgea de los iroqueses no son el Dios y
+el Diablo, ni los ángeles y los demonios de la Biblia, sino el Ormuz
+y el Ahrimán de Zoroastro. No es esto decir que fuese la misma la
+doctrina americana que la contenida en el Zendavesta. La lucha entre
+Ormuz y Ahrimán, entre la luz y las tinieblas, debía terminar con la
+victoria del primero: pero entre el Dios y el Diablo de muchas razas
+salvajes del Nuevo Mundo, no acabaría nunca, o la guerra entre los
+dos sería eterna. Dichas razas--y la doctrina no deja de tener cierto
+gusto positivista--rendían preferente culto al Espíritu del Mal,
+fundándose en que el del Bien siempre era propicio a los hombres. Los
+indios querían tener contento al que podía hacerles daño e importábales
+poco o nada el que por su naturaleza tenía que hacerles beneficios.
+Aztecas, peruanos, quichés y otros pueblos dirigían plegarias a los
+dioses, pidiéndoles protección y amparo, salud y ventura, ayuda contra
+los enemigos, agua para regar los campos, alimento para los inocentes
+niños que no andan y están en sus cunas, consuelo a los hombres, a los
+brutos y a las aves que habitan en la tierra. El dacota se contentaba
+con decir cuando iba de caza: _Espíritu de los bosques, compadeceos de
+mí y enseñadme dónde encontraré el búfalo y el ciervo. Espíritu de los
+vientos_--repetía al entrar en un lago--_dejad que cruce sano y salvo
+estas profundas aguas_.
+
+Acerca de la actitud en que oraban los mejicanos, era, unas veces
+arrodillados, otras en cuclillas, algunas, vuelta la faz a Oriente, y
+también, en solemnes fiestas, postrados a los pies de sus ídolos. Los
+peruanos se ponían en cuclillas, las manos altas y dando besos al aire.
+Los quichés se contentaban con levantar el rostro al cielo.
+
+Respecto a las ofrendas estaban en relación con las riquezas del que
+las daba. Aztecas e incas ofrecían a sus dioses ricas joyas de oro
+y de plata; los quichés deponían en los altares de sus divinidades
+provisiones de boca o mercancías. El pobre, en todos los pueblos
+citados, se contentaba con dar modesta torta o sencilla flor. Entre las
+razas salvajes, el dacota, por ejemplo, se limitaba a dirigir al cielo
+la primera bocanada de humo que salía de su pipa.
+
+La ofrenda de los seres vivos debió ser general en América. Brutos y
+aves se ofrecían por las razas cultas y por las salvajes. La codorniz
+era en México la víctima predilecta; ovejas y carneros en el Perú;
+lobos, ciervos, perros y otros en las razas salvajes.
+
+De igual modo los aztecas sacrificaban hembras y varones, adultos
+y niños; los peruanos apenas hicieron tales sacrificios; la
+misma costumbre observaron los indios de la América Central y de
+la Meridional. Los prisioneros de guerra y los esclavos fueron
+principalmente las víctimas propiciatorias.
+
+La penitencia se hallaba establecida de un modo o de otro, y consistía
+en el ayuno, la abstinencia de algunas comidas, el apartamiento de les
+placeres sensuales y el martirio del cuerpo. Dícese que algunos pueblos
+conocieron la confesión, la comunión y la circuncisión.
+
+El cuerpo humano--según el indio--era sólo envoltura de otro ser dotado
+de facultades misteriosas. Creía el indio que todo el mundo material
+tenía inteligencia y sensibilidad; los animales todos oían los ruegos
+de los hombres. Confundían a menudo la inteligencia y sensibilidad con
+la vida. Pensaban que el hombre, al nacer, recibía del aire el aliento,
+la existencia; aliento o existencia que perdía poco a poco hasta morir.
+
+Casi todas las tribus de América admitían en el hombre un ser
+interior que le daba vida e inteligencia. No sabemos si lo suponían
+inmortal, afirmando por lo menos que sobrevivía al cuerpo. Dícese
+que los otomíes y los miwocos de la América del Norte veían en la
+muerte el completo acabamiento del hombre, y lo mismo se piensa de
+algunas tribus del valle del Sacramento. También se afirma que lo
+mismo pensaban algunas tribus de Sinaloa, varias de los columbios de
+tierra adentro y otras de los hiperbóreos. Sostenían los acagchemenes
+que el hombre, al tiempo de nacer, recibía del aire el aliento, la
+respiración, la existencia; todo esto lo iba perdiendo a medida que
+envejecía, y al morir los dejaba confundidos en aquel vasto mar de
+la vida. No carece de originalidad teoría tan peregrina. Sospéchase
+de igual manera que en la América Central se hallaban tribus que no
+creían en el alma. El alma, a los ojos de los americanos, era el aire,
+el viento, la respiración, la sombra, la imagen, el corazón, la vida
+y la inteligencia. Acerca del sitio donde residía, según unos, en
+el corazón; según otros, en la cabeza; había pueblos que decían que
+estaba en los ojos, y algunos afirmaban, por último, que residía en los
+huesos. Después de la muerte--decían algunos pueblos--salía del cuerpo
+y corría a nuevas regiones; según otros, se convertía en ángel de los
+que amó o en demonio de los que aborreció; sostenían muchas gentes que
+las almas transmigraban, no sólo a cuerpos de hombres, sino a cuerpos
+de otros seres. La del que había muerto en batalla, se convertía--así
+lo contaban los aztecas--en pájaro de rico plumaje que libaba las
+flores de los vergeles del cielo o venía a sustentarse con las de
+los jardines de la tierra. En vistosas aves y también en estrellas
+se transformaban--según creencia de los tlaxcaltecas--las de noble
+alcurnia, y en escarabajos u otros insectos las de la obscura plebe. En
+serpientes de cascabel suponían los apaches encarnadas las almas de los
+réprobos, convirtiéndose igualmente--según dichos salvajes--en osos,
+lechuzas y otros animales. Del mismo modo se creía por la generalidad
+que las almas, después de morir el cuerpo, iban a regiones más o menos
+felices.
+
+Dichas regiones las suponían muchos pueblos en la misma tierra, ya
+al Oriente, ya al Occidente, ora en lugares subterráneos, ora en el
+cielo. No faltaron pueblos que para los justos concibieron un paraíso y
+para los pecadores un infierno. Con el inca Garcilaso diremos que los
+peruanos daban a las buenas almas el cielo y a las malas el centro de
+la tierra.
+
+La creencia en la inmortalidad del alma originó la costumbre de
+enterrar los cadáveres con sus armas, vestidos, etc., y a veces con
+sus caballos y hasta con sus esclavos y mujeres, para que el muerto
+pudiera presentarse en el otro mundo con la misma dignidad que gozó en
+la tierra.
+
+Sin embargo de todo lo expuesto acerca del alma humana, trasladaremos
+aquí la siguiente nota manuscrita de Pi y Margall y con la cual
+terminaba el capítulo LXXXVI: «Verdadera noción del espíritu no la
+tenía pueblo alguno de América»[253].
+
+ [253] _Historia de América_, vol. II. pág. 1.371.
+
+Tuvieron verdadera y transcendental importancia entre los americanos
+los _sueños_ (naturales o provocados). Mediante los sueños se ponían
+en comunicación directa con los dioses, según pensaban los indios. Esto
+dió un carácter especial a la vida del salvaje, carácter que podemos
+calificar de irreal y absurdo.
+
+Creían en la vida futura, considerando la muerte como tránsito a otra
+vida. Moría el cuerpo; pero lo que constituía la individualidad pasaba
+a otro mundo astral.
+
+Las sepulturas tenían varias formas. Se colocaban los cadáveres en
+cisternas, en sepulcros, en grutas y en cavernas, bajo montículos,
+entre las ramas de los árboles, en elevadas plataformas, etc. Algunos
+pueblos quemaban a sus muertos.
+
+Manifestaban los parientes o amigos su dolor con gritos, quejas,
+lastimándose el cuerpo, etc., y hacían esto para aplacar la cólera
+del alma vagabunda. Infundían los muertos, más que respeto, temor.
+Frecuentes eran también las ofrendas. Se acostumbraba poner víveres
+junto a los muertos, como igualmente armas y herramientas; a veces
+joyas. «Por estos valles del Perú--escribe Cieza--se usa mucho enterrar
+con el muerto sus riquezas y cosas preciadas, y en los pasados tiempos
+hasta se le abría la sepultura para renovarle la comida y la ropa.
+Mucha cantidad de oro y plata sacaron de estas huacas los españoles
+luego que ganaron este reino; y, al decir de los indígenas, lo que
+entonces y después sacaron es para lo que continúa oculto, lo que para
+una gran medida de maíz un puñado y para una gran vasija de agua una
+simple gota». Lo mismo que en el Perú halló Cieza, mucho más al Norte,
+en los sepulcros esta abundancia de riquezas. Hállanse hoy los museos
+de Berlín, de París, de Lima, de otros pueblos de América y de Europa
+llenos de objetos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de otras
+substancias de las vastas necrópolis de Ancón, Chancay y Pachacamac.
+Se han descubierto en ellas vasos y brazaletes de oro, de plata, de
+bronce; sortijas y collares de plata e imitaciones de hojas de coca en
+oro; alfileres y depiladores de plata; pedazos de plata y de bronce;
+hachas y flechas; flautas y pájaros de hueso; muchos objetos de barro,
+etc. En la isla de Hayti solíase encerrar con los difuntos, además de
+cazabe y un cántaro de agua, joyas y armas. En América del Norte los
+pueblos establecidos hacia el Atlántico observaban la citada costumbre.
+
+Hemos de registrar del mismo modo, que como en la otra vida los reyes
+y los señores podían echar de menos el cariño de sus mujeres y el
+servicio de sus criados, se hizo indispensable que mujeres y criados
+muriesen al mismo tiempo que dichos reyes y señores. Si en las tribus
+de la América del Norte casi estaban reducidos los duelos a cantos,
+lloros y alaridos, llama la atención que en Michoacán (Estado de
+México), después de quemar el cadáver del monarca, se daba un banquete
+a todos los que le habían llevado a la hoguera y un paño de algodón
+para limpiarse el rostro. Cinco días habían de permanecer sentados, la
+cabeza baja y en absoluto silencio. Si de la penitencia se exceptuaban
+los grandes, en cambio tenían que velar y llorar de noche en la tumba.
+En los citados cinco días los hogares estaban tristes y las calles
+desiertas.
+
+Entre algunas tribus salvajes de la Carolina, cuando alguien moría, se
+reunía la familia y los individuos invitados, para oir una especie de
+oración fúnebre. A los soldados muertos en batalla se les tributaba
+mayores honras. Cuando moría un cacique se cortaban la cabellera todos
+los vasallos, varones y hembras, y guardaban tres días de abstinencia y
+luto.
+
+Entre los algonquines consistía el luto en abstenerse de concurrir
+a los banquetes y fiestas y en no cortarse el cabello. Daban otros
+pueblos mayores muestras de dolor, debiendo citarse los tacully, en
+cuyo pueblo la viuda había de llevar, durante dos años, en un saco,
+las cenizas y los huesos no quemados de su marido, teniendo que ir
+también vestida de andrajos. Por último, entre los natextetanos de la
+América del Norte, se hallaba la familia de los tinnehs, cuyas mujeres
+se mutilaban la falange de un dedo cuando moría cualquiera de sus
+parientes. No se cortaban los hombres los dedos; pero se rapaban la
+cabeza y se herían el cuerpo con pedernales.
+
+En la América Central, al morir un jefe o cualquiera de su familia,
+era llorado cuatro días por los súbditos, quienes de día estaban
+silenciosos y de noche daban grandes alaridos. El gran sacerdote, al
+amanecer el quinto día, les ordenaba que no continuasen en sus tristes
+demostraciones o lamentos, asegurándoles que el alma del muerto estaba
+ya con los dioses. En Guatemala el viudo se pintaba de amarillo el
+cuerpo, y entre los mozquitos todos los individuos de la familia se
+cortaban el cabello cuando fallecía uno de sus deudos; sólo se dejaban
+una tira de la nuca a la frente. La viuda, entre los mozquitos, daba
+con su rostro en el suelo hasta chorrear sangre.
+
+Acerca de la América del Sur, dejando de contar los duelos en el Perú y
+en otros puntos, los cuales quedaban reducidos a llantos y a muestras
+de sentimiento parecidas a las ya dichas, citaremos los duelos con
+sangre, tan comunes en toda América, lo mismo en la del Norte, que
+en la Central y en la del Sur. Entre los charrúas de la América del
+Mediodía, la viuda por el marido, la hija por el padre y la hermana por
+el hermano, se cortaban la falange de uno de sus dedos y se clavaban
+varias veces en brazos, pechos o costados la lanza o el cuchillo del
+muerto.
+
+De un diluvio o general inundación tuvieron noticias más o menos vagas
+muchas tribus, como ya indicamos en algunos capítulos de este tomo.
+
+Terminaremos esta breve reseña de las ciencias y religión de los
+antiguos americanos, no sin decir antes que nos asaltan dudas acerca
+de ciertos asuntos. ¿Habremos dicho la verdad? No lo sabemos. ¡Es tan
+obscura la historia de América antes de la conquista de los españoles!
+
+No quedan grandes vestigios de la vida literaria de los indios. No
+obstante, por la tradición oral sabemos que se distinguieron bajo el
+punto de vista de la oratoria los araucanos al Sur y los iroqueses al
+Norte. Unos y otros daban y dan aún brillante colorido a sus arengas;
+tenían y tienen todavía mucho cuidado porque su lenguaje sea puro y su
+estilo enérgico. Como muestra, trasladaremos aquí el siguiente párrafo
+del discurso que el jefe de los onondagas dirigió en 1684 al enviado de
+Dorgan, pues anteriores a la conquista nada conocemos.
+
+«Corlear[254]: Ononthio[255], me adoptó por hijo, como hijo me trató
+en Montreal y como hijo me dió el traje que visto. Juntos plantamos
+allí el árbol de la paz, y juntos lo pusimos en Onondaga, a donde envía
+siempre sus mensajeros. Hacían ya otro tanto sus antecesores, y ni a
+ellos ni a nosotros nos pesa. Tengo dos brazos: extiendo el uno sobre
+Montreal para sostener el árbol que allí plantamos, el otro sobre la
+cabeza de Corlear, que es, hace tiempo, mi hermano. Corlear es mi
+hermano, y Ononthio mi padre; pero sólo porque quiero. Ni el uno ni
+el otro son mis señores, y del Creador del mundo recibí la tierra que
+ocupo. Soy libre. Respeto a los dos, si bien no reconozco en ninguno
+el derecho de mandarme. No lo tiene tampoco ninguno de los dos para
+quejarse de que yo procure por todos los medios posibles evitar la
+guerra. Tomóse mi padre (Ononthio) el trabajo de venir a mi puerta
+y siempre me hizo proposiciones razonables. Voy a verle: no puedo
+diferirlo más tiempo»[256].
+
+ [254] Corlear era súbdito inglés.
+
+ [255] Ononthio era natural de Francia.
+
+ [256] Véase Pi y Margall, Ob. cit., tomo I, cuaderno II, pág.
+ 1.730.
+
+Notables son también algunas leyendas y baladas y cantos de amor, lo
+mismo de los pueblos cultos que de los salvajes. Netzahualcóyotl, rey
+de Tezcuco, fué gran poeta y compuso hermosos cantos. Así comienza uno
+de ellos: «Son las caducas pompas del mundo como los verdes sauces,
+que por mucho que quieran durar perecen, porque los consume inesperado
+fuego, o los destroza el hacha, o los derriba el cierzo o los agobian
+los años. Como las rosas es la púrpura por su color y su suerte; son
+bellas ínterin sus castos botones recogen y guardan avaros el rocío que
+cuaja en ricas perlas la aurora; se marchitan, pierden su hermosura,
+su lozanía y el encendido color con que agradablemente se ufanaban,
+luego que les dirige el padre de los vivientes el más ligero de sus
+rayos...»[257].
+
+ [257] Pi y Margall, ob., t. y cuad. citados, pág. 1.743.
+
+En el Perú floreció la poesía lírica y también la dramática. De
+la última puede servir de ejemplo el drama que lleva el título de
+_Ollanta_[258]. El protagonista del drama se llama _Ollanta_, famoso
+guerrero, que se había enamorado de Kusi-Khóyllur, hija del inca
+Pachacútij[259]. Encontramos las siguientes frases pronunciadas por
+Ollanta: «Sería más fácil hacer brotar agua de una roca y arrancar
+lágrimas a la arena que hacerme abandonar a mi Kusi-Khóyllur, la
+estrella de mi ventura.»
+
+ [258] _Ollantay_ escriben otros.
+
+ [259] O Cusi Coyllur, hija de Pachacutec.
+
+El drama, escrito en el quechua, fué traducido al francés por el señor
+Pacheco Zegarra. Acerca del autor del drama nos asaltan algunas dudas.
+¿Se escribió antes o después de la conquista? ¿Se halla probado que el
+autor pertenecía a la raza indígena o lo escribió D. Antonio Valdez,
+cura de Tinta, quien lo hizo representar en la corte del desgraciado
+Tupac-Amaru? Sólo afirmamos que el autor, sea el que quiera, conocía
+perfectamente el lenguaje; tal vez fuese algún misionero versado en el
+quechua, pudiéndose sospechar con fundamento que se escribió después
+de la conquista. El inca Garcilaso en sus _Comentarios Reales_ afirma
+que no era raro que religiosos españoles, principalmente jesuítas,
+compusieran comedias en quechua y aimará.
+
+De la citada composición dramática escribe Pi y Margall lo que sigue:
+
+«Ollanta, según la tradición, era uno de los más poderosos caciques
+de Tahuantinsuyu. Vivía en la ciudad de su mismo nombre, a no gran
+distancia del Cuzco, al abrigo de una vetusta fortaleza construída en
+la cumbre de un áspero y empinado cerro. Enamoróse de Cusi Khóyllur,
+hija de Pachacutec, y fué, para desgracia de ambos, correspondido.
+Al advertirlo el Inca, trató con gran rigor a la hija y la encerró,
+quién dice que en un calabozo, quién que en el monasterio de vírgenes
+consagradas al Sol. Ciego el cacique Ollanta de amor y cólera, concibió
+nada menos que la idea de ganar a Khóyllur por la fuerza de las armas.
+Se sublevó contra su soberano, y alcanzó al principio brillantes
+triunfos. Derrotado después, se hizo fuerte en su castillo, verdadero
+nido de águilas. Sostúvose allí algún tiempo, desplegando un valor y
+una estrategia que no se esperaba de sus años, siendo al fin vencido y
+preso por uno de los mejores generales del Imperio. Estaba ya entonces
+sentado en el trono de Cuzco Inca Yupanqui. Inca Yupanqui, no sólo le
+perdonó, sino que también le dió la mano de Cusi Khóyllur, su infeliz
+hermana»[260].
+
+ [260] Véase Pi y Margall, Ob. cit., tomo I, vol. I, pág. 401.
+
+No hay en él--escribe el citado historiador--reminiscencias católicas,
+y habría sido difícil que en una composición literaria se hubiese
+dejado de escapar una que otra de la pluma de un español de aquel
+tiempo. Retrátase en él, por lo contrario, con fidelidad pasmosa y
+verdadero cariño las creencias, el culto y aun las supersticiones de
+los antiguos peruanos; y esto, sobradamente lo comprenderá el lector,
+habría sido todavía más difícil para nuestros hombres. El lenguaje es,
+además, puro y clásico: ¿qué extranjero había de conocer tan a fondo
+aquél idioma? ¿Con qué objeto lo habría estudiado?[261].
+
+ [261] Ob. cit., vol. II, pág. 1.749.
+
+Después de decir el autor de la _Historia general de América_ que si
+los versos parecen castellanos por el número de sílabas, no lo son por
+sus condiciones prosódicas, y si hay frases que parecen acusar manos
+españolas, como también un gracioso bastante parecido al de nuestras
+antiguas comedias, esto no es bastante motivo para creer la obra ni
+extranjera, ni posterior a la conquista. Pudo sí ocurrir que la obra
+con posterioridad a la conquista sufriese enmiendas y correcciones,
+cosa no sólo posible, sino también probable.
+
+Es de advertir que la afición a los espectáculos teatrales no era
+exclusiva de los peruanos; la tenían los mayas, los nahuas y otros[262].
+
+ [262] Ibidem, págs. 1.749 y 1.750.
+
+De los bailes-dramas, tan estimados entre algunos pueblos americanos,
+citaremos el _Rabinat-Achi_, que recogió Brasseur de boca de los
+indígenas y publicó en su _Colección de documentos_, volumen segundo.
+El Rabinat-Achi es un documento interesante y se halla escrito en
+lengua quiché. Su argumento, sumamente sencillo, consiste en que
+Rabinat-Achi, valeroso guerrero, consiguió poner preso a Queche-Achi,
+enemigo de su pueblo. Llevado Queche-Achi a la presencia del rey
+Hobtoh, cuando se convence que ha de morir, pide, entre otras gracias,
+que se le conceda trece veces veinte días y trece veces veinte noches
+para ir a despedirse de sus montañas y de sus valles. Obtuvo el permiso
+y cumplió valerosamente lo que había ofrecido. Los bailes-dramas
+fueron generales en toda la América Central antes de la conquista y
+continuaron después de ella con el mismo entusiasmo. De unos y de otros
+se conservan ligeras noticias.
+
+Respecto de las razas salvajes casi nada sabemos, pero llegamos a
+creer que sólo tuvieron el baile pantomímico. No pudieron tener otra
+cosa[263].
+
+ [263] Ibidem, pág. 1.752.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XIII
+
+ LAS BELLAS ARTES ENTRE LOS INDIOS.--CARÁCTER DE LAS BELLAS
+ ARTES EN MÉXICO Y EN EL PERÚ.--MATERIALES EMPLEADOS EN LOS
+ MONUMENTOS.--LAS PIRÁMIDES.--RELACIONES ENTRE LOS MONUMENTOS DE
+ AMÉRICA Y LOS DEL ANTIGUO MUNDO.--LOS TEMPLOS: EL DE MÉXICO.--LOS
+ PALACIOS.--MONUMENTOS DE MITLA.--RUINAS DE PALENQUE.--ORATORIOS
+ DE OCOTZINGO.--ESTATUAS DE PALENQUE.--PIRÁMIDES DE
+ AKÉ.--OTROS MONUMENTOS.--LOS MONUMENTOS DE YUCATÁN Y DE
+ HONDURAS.--CONSIDERACIONES SOBRE LOS TEOCALLIS.--SU SEMEJANZA CON
+ OTROS DEL ASIA.--LA FALSA BÓVEDA EN AMÉRICA.--LA ARQUITECTURA EN
+ EL PERÚ: MONUMENTOS PRE-INCÁSICOS Y DE LOS INCAS.--EL TEMPLO DEL
+ CUZCO.--OTROS EDIFICIOS.--LA ARQUITECTURA PERUANA Y LA DEL VIEJO
+ CONTINENTE.--LA ESCULTURA.--EL DIBUJO Y LA PINTURA.--LA MÚSICA EN
+ MÉXICO Y EN EL PERÚ.--LAS BELLAS ARTES EN BOLIVIA Y EN LA AMÉRICA
+ CENTRAL.--EL CANTO: EL AREITO.
+
+
+Antes de fijar nuestra atención en las construcciones arquitectónicas,
+recordaremos que en las tres Américas (Meridional, Central y
+Septentrional), se hallan cuevas más o menos profundas que fueron un
+día, unas albergue de vivos, otras tumba de muertos y algunas templo de
+dioses.
+
+También en varios puntos de América se ven puentes naturales, ya
+formados por árboles seculares, ya por grandes rocas. Consisten los
+primeros en que un árbol, nacido en la margen de un río o torrente,
+cae sobre la opuesta ribera y forma un puente sobre el cual pasa el
+indígena. Pero no son esos los puentes que llaman más la atención en
+las Indias: lo son los dos de roca viva de Icononzo, tendidos sobre el
+profundísimo valle de Pandi y por el cual corre el torrente de Suma
+Paz. Comunícanse los dos puentes: el uno está a más de 97 metros sobre
+el nivel de las aguas y forma un arco que mide 14-1/2 de longitud, 12
+con 7 decímetros de anchura, 2 con 4 de espesor en su centro; el otro
+puente se halla sobre el torrente a unos 78 metros y se compone de tres
+masas de rocas, haciendo oficio de clave la del medio. Tales puentes
+deben ser obra de la naturaleza, como obra de la naturaleza son los
+montes y los valles.
+
+Pasando a estudiar la arquitectura propiamente dicha, haremos notar
+primeramente la poca o ninguna relación artística que ha mediado
+entre México y el Perú, dada la distancia tan corta que los separa.
+Diferente es el camino que siguió el arte en México y en el Perú. Si
+atendiésemos a imperiosas necesidades de la localidad, al clima, por
+ejemplo, resultaría que debieran hallarse en México muchos edificios
+del Perú, y en el Perú muchos de México. Ya sabemos que en sus
+orígenes, las construcciones son, ya de piedra, ya de madera o ya de
+ambas cosas. Pues bien, en ciertas localidades se comprende el empleo
+de la piedra y la madera o el sistema mixto; pero no--y esto sucede
+frecuentemente--que unos edificios sean sólo de piedra y otros de
+madera.
+
+Tal vez pueda explicarse todo esto no olvidando que Manco Capac, en el
+Perú, y Quetzalcoatl en México, fundadores el primero de aquel Imperio
+y el segundo del último, son extranjeros. Ellos y su gente importaron
+la cultura de su primitivo país a sus nuevos Estados, y no teniendo en
+cuenta las condiciones de las ciudades peruanas y mejicanas, levantaron
+edificios como los que habían dejado en su antigua patria. Peruanos
+y mejicanos dieron a sus obras formas artísticas diferentes, que,
+mediante transiciones y modificaciones, llegaron al estado de relativa
+perfección.
+
+Los materiales empleados en los monumentos eran los mismos que los
+usados en Europa, esto es, la tierra, la arcilla, la madera, la cal,
+la arena, el betún y la piedra; el adobe y el ladrillo; la argamasa,
+el cemento y el estuco. Usábase también de los mismos aparejos: el
+tapial, el hormigón y la mampostería; el sillar paralelepípedo, el
+ciclópeo y el almohadillado; la sillería de juntas en cruz y la de
+juntas verticales; los revoques y los enlucidos[264]. No huelga decir
+que tales construcciones no se hallan en los pueblos salvajes. Si
+encontramos la columna en muchos edificios de los pueblos cultos, el
+arco no fué conocido en ningún pueblo. En frisos y cornisas vemos
+riqueza considerable, y, por lo que respecta a los huecos, sólo por las
+puertas recibían la luz la mayor parte de los edificios. Las puertas
+eran rectangulares y algunas cuadradas, y las ventanas, donde las
+había, presentaban la misma forma que las puertas. Como los grandes
+edificios, especialmente los templos, se edificaban en sitios elevados,
+para subir a ellos se recurría a la rampa o a la escalera. Los tramos
+eran, generalmente, rectos, las escaleras angostas y los escalones
+altos. Los pasamanos, como los escalones, estaban construídos de piedra.
+
+ [264] Véase Pi y Margall, Ob. cit., vol II. págs. 1.801 y
+ 1.802.
+
+Abundaban las pirámides y, entre otras, llamaban la atención la del
+Sol y la de la Luna en Teotihuacán, la de Cholula, la de Teopantepec
+y la de Huatusco. Acusan marcado adelanto las de Huatusco, Papantla,
+Xochicalco y Tusapán. La de Tusapán es perfecta. «Sólo éstas--dice
+el historiador citado--merecen el nombre de pirámides. Las demás
+no tienen ni siquiera oblicuas las aristas de los diversos altos
+que las componen. Son todas, no secciones piramidales, sino
+paralelepípedos-rectángulos, de abajo arriba, el uno menor que el otro.
+
+Escaseaba en Egipto este género de construcciones; abundaba en la
+cuenca del Tigris y del Eufrates, en los antiguos reinos de Asiria
+y Babilonia. Herodoto vió el templo de la ciudad de este nombre y
+lo describió en el párrafo 181 del libro primero de su Historia. El
+templo, según él, era cuadrado en su base, y medía en cada uno de sus
+frentes dos estadios, 370 metros. En medio de esta base se alzaba una
+torre maciza de un estadio de longitud y otro de anchura; sobre ésta,
+otra; sobre ésta, otra; y así sucesivamente, hasta el número de ocho.
+Alrededor de todas había una rampa, y como a la mitad un relleno con
+asientos para descanso de los que subían. En la última torre estaba el
+santuario. A juzgar por las ruinas que aún existen, debió de ser esta
+forma de construcción, tan general y típica en aquella parte del Asia
+como en América. Lo hubo de ser hasta en la Pérsida. Nos lo revela el
+sepulcro de Ciro que cabe aún ver en lo que fué ciudad de Pasárgada.
+Véase el tomo II de la obra _Histoire de l'Art dans l'Antiquite_,
+principalmente el capítulo II y el IV»[265].
+
+ [265] Nota de Pi y Margall, escrita por él mismo en su
+ _Historia de América_, volumen segundo página 1.825.
+
+Al oeste de Puebla de los Angeles se encuentra la citada pirámide de
+Cholula. Antes de pasar adelante, consignaremos que las pirámides
+de Teotihuacán son de tierra, arcilla, argamasa y guijarros; la de
+Cholula, de adobes; la de Huatusco, está revestida de piedra, y la de
+Xochicalco, es de sillería.
+
+Respecto a templos, tal admiración causó a Hernán Cortés el mayor
+de México, que suyas son las siguientes palabras: «al es--decía el
+insigne capitán--su grandeza, que no lo sabría explicar lengua humana:
+dentro de su circuito se podría muy bien facer una villa de quinientos
+vecinos. Hay bien cuarenta torres muy altas, la mayor más alta que
+la de la catedral de Sevilla. Son todas de tal labor, así en lo de
+piedra como en lo de madera, que no pueden estar en parte alguna mejor
+labradas ni hechas.»Comenzóse su fábrica por Tizoc, el año 1483, y fué
+inaugurado por Almitzotl, el 1487. Dentro de vasta cerca, coronada
+de almenas, había 33 templos, siete casas para otros tantos colegios
+de sacerdotes, seis oratorios, una hospedería, cuatro albercas, dos
+juegos de pelota y otras habitaciones, sin contar los muchos patios,
+alguno tan grande que medía más de 130 metros en cuadro. Otro palacio
+no menos digno de memoria describe Cortés. En él dice que tenía
+Moctezuma un jardín con miradores que del suelo al techo eran de jaspe.
+En dicho jardín había diez albercas y en ellas se mantenían muchas aves
+acuáticas. Los leones, tigres, lobos y otras fieras, como también las
+aves de rapiña, tenían sus correspondientes albergues. Otros palacios
+con sus jardines se levantaban en Tezcuco, en Toxcutzingo y en la
+Quemada. En el Estado de Oajaca, en el fondo de un valle, y en medio
+de un semicírculo de agudos picachos, se hallan los monumentos de
+Mitla. Estas antiguas necrópolis consisten en cuatro grandes fábricas,
+llamadas comúnmente palacios, y dos pirámides que se consideran como
+altares o templos. «Examinados en conjunto--dice Pi y Margall--los
+cuatro monumentos, asombra a la verdad su rigor geométrico, la pureza
+y la energía de sus líneas, la precisión de sus ángulos, la simetría
+y harmónica disposición de sus partes, el corte y las juntas de sus
+piedras que hicieron inútil la argamasa, las combinaciones de sus
+mosáicos, también sujetos a medida. No cabe regularidad mayor que la de
+esas singulares construcciones»[266]. Las dos pirámides, la una está
+situada al Oeste de la primera necrópolis, y la segunda al Sur de la
+última; aquélla consta de cuatro pisos y ésta de tres.
+
+ [266] _Historia general de América_, vol. II, pág. 1.839.
+
+Pasamos a estudiar las ruinas de Palenque, restos de antigua ciudad
+llamada Nacham, y que--según Dupaix--tenía de extensión unos doce
+kilómetros. A la sazón--si damos crédito a Waldeck--apenas llega a
+cinco. Se hallan en territorio de Chiapas, orillas del Otolúm, de 11 o
+12 kilómetros al Sudoeste de Santo Domingo, en las colinas de un valle
+y a la entrada de una serranía de la que bajan abundantes arroyos.
+Cinco son los principales y ruinosos monumentos: el Palacio, el templo
+de la Cruz, el del Sol, el del Relieve y el de los Tableros.
+
+Hay, además, muros aislados, arranques de edificios, sillares sueltos
+y dos pirámides. Al Norte está el Palacio; al Sur, y casi en la línea
+del Palacio, el templo del Relieve: al Sudeste, los del Sol y la Cruz;
+al Sudoeste, el de los Tableros, y a unos 3.500 pasos al Mediodía de
+la última casa Nordeste de Santo Domingo, las dos pirámides. Levántase
+el Palacio casi a la margen del Otolúm, sobre una mole piramidal de
+78 por 86 metros de base y 11 o 12 de altura; el Palacio mide de alto
+8 metros y de base 50 por 35. En sus cuatro frentes lleva 40 huecos,
+distinguiéndose las puertas sólo por la mayor anchura. Las talladas
+losas, numerosas tumbas y gigantescas estatuas, han hecho que algunos
+arqueólogos hayan creído que el citado lugar fuera sagrado, donde se
+congregaba un pueblo de devotos y residía el alto sacerdocio de los
+mayas[267].
+
+ [267] Véase Navarro Lamarca, ob. cit., págs. 273 y 274.
+
+En Ocotzingo, allá en la vertiente de pequeño cerro, al que se sube por
+espaciosa y casi desmoronada gradería, se levantan tres adoratorios,
+dos pequeños y uno mayor central; y en segundo término, la arquitectura
+de los mencionados oratorios es del mismo gusto que la de Palenque.
+
+Dentro del territorio de Yucatán, que es donde se descubren más restos
+de edificios antiguos, se ven muchos monumentos que afectan la forma
+piramidal.
+
+Las dos estatuas de Palenque, según algunos críticos, hubieran podido
+también aparecer en Egipto sin llamar la atención de los arqueólogos.
+¿Serán casuales las semejanzas entre los monumentos del Antiguo y
+del Nuevo Continente? Es evidente que en los comienzos de la cultura
+primitiva, la humanidad ha debido desplegar sus energías del mismo
+modo, siempre que se haya encontrado en condiciones semejantes,
+por cuya razón no causa extrañeza la semejanza entre los edificios
+americanos y los del Antiguo Mundo. Cuando el arte ha llegado a su
+completo desarrollo, entonces no existen ciertas analogías, pues--como
+dice Riaño--«nunca se da el caso en la historia del arte de que
+aparezcan en distintas localidades, debido a la casualidad, formas y
+pormenores que representan las más veces muchos siglos de cultura»[268].
+
+ [268] _El arte monumental americano._ Conferencia pronunciada
+ en el Ateneo de Madrid el 26 de mayo de 1891, pág. 13.
+
+Como a 40 kilómetros al Este de Mérida, en un lugar llamado Aké,
+se encuentran 15 o 20 pirámides de diferentes tamaños, las cuales
+sostuvieron palacios hoy completamente derruídos. También en Izamal se
+admiraban varias pirámides, llamando particularmente la atención la de
+Kinichkakmó, que tenía dos pisos, veinte escalones, ancha plataforma y
+detrás una plazoleta con otro cerro o pirámide que sostenía un templo.
+Era redonda por su parte posterior y toda de cantería. Cada escalón
+tenía de largo 28 metros y de alto cinco decímetros. Al ocuparse
+Charnay de los restos de un camino a la isla de Cozumel, y de otro a
+Mérida, dice del último, que era de siete a ocho metros de anchura y
+se componía de grandes piedras cubiertas de hormigón y de una capa
+de cemento. De cemento era también el camino a la isla de Cozumel.
+En Mayapán se admira otro monumento, el cual manifiesta los mismos
+caracteres que los anteriores. Las ruinas de Chichén-Itzá ocupan un
+rectángulo de 835 metros de largo y 556 de ancho: al Norte está el
+templo y, según otros, gimnasio o circo; al Este el Pórtico, y entre
+el templo y Pórtico el castillo; al Sur el Acabtzib y la Casa de
+las Monjas, más al Norte el Caracol, y al Oeste el Chichanchob o la
+Casa Roja. El más antiguo de todos estos edificios y a la vez el más
+humilde, es el Acabtzib; y el más moderno y también el más bello, es la
+Casa de las Monjas. Debe fijarse la vista en las numerosas e imponentes
+ruinas que se descubren en Uxmal, la Atenas de los mayas. Preséntanse
+a nuestros ojos, al Norte, el Palacio o Casa de las Monjas, la Casa de
+los Pájaros y el cerro del Enano o del Adivino; a Mediodía Las Culebras
+o juego de Pelota; más al Sur la magnífica Casa del Gobernador y la
+de las Tortugas; al Sudeste la Casa de la Vieja y al Sudoeste la Casa
+de las Palomas. Son por más de un concepto notables los monumentos de
+Kabah, la Casa Grande de Zayi, los edificios de Labnah, los de Kewick,
+y en las costas del Oriente los de Tuloom. El apogeo del arte americano
+se encuentra en Yucatán. Algunos autores creen que la arquitectura tuvo
+su comienzo en Aké y su fin en Zayi. Al Sur de la Península yucateca se
+hallan las ruinas de Tikal. En la margen izquierda del Usumacinta se
+ven las ruinas de Lorillard, y en una de las islas del lago Yaxhaa,
+aparece especie de torre de cinco altos. En la margen oriental del río
+Copán (límites o confines de Guatemala y Honduras), se admiran grandes
+ruinas, como también en Quirigua, mucho más al Norte. Las ruinas de
+Tenampua, situadas al Sur, tienen bastante parecido a las de Copán.
+
+[Ilustración: Teocalli en Palenque.]
+
+Continuando el estudio de los templos o casas de Dios (Teocallis),
+diremos que los encontramos dentro de los valles del río Usumacinta,
+que desagua en la bahía de Campeche (golfo de México). Ya sabemos que
+de la misma clase hay muchos en México, no siendo tampoco extraño, sino
+bastante frecuente, que haya varios en una misma localidad. Todos los
+mencionados Teocallis manifiestan la misma forma de pirámide, truncada
+en su último tercio, con el fin de dejar una explanada para levantar un
+adoratorio, donde estuviesen encerradas las imágenes. Se ascendía al
+pequeño santuario por medio de escaleras, las cuales eran diferentes,
+manifestándose las mayores variedades en su estructura. Como ejemplos
+de tales monumentos dimos a conocer diferentes pirámides, siendo
+de notar que es una cuestión todavía no resuelta por los críticos
+acerca de si tienen o no cierto parecido o semejanza los Teocallis de
+México con las pirámides de Egipto. Creen algunos--y en ello estamos
+conformes--que, además de las grandes diferencias en la forma, los
+Teocallis son templos y las pirámides son tumbas. Afirma el señor Riaño
+que los Teocallis tienen bastante parecido con edificios de la misma
+forma levantados en el Thibet, Cambodia y en toda la parte fronteriza
+entre la India y la China, como igualmente en otras localidades de
+varias regiones del Oriente. Nadie negará--por ejemplo--que los
+Teocallis de Tehuantepec y de Xochicalco manifiestan en su estructura y
+pormenores verdaderas identidades con los templos en forma de pirámide
+de Sukú y de Boso Budhor (isla de Java).
+
+Encontramos otra clase de monumentos antiguos en México, adornados con
+trabajos de escultura y pintura, pudiendo servir de ejemplo, entre
+otros, los ya citados de Mitla.
+
+No hubo arcos, como sabemos, en la arquitectura americana; pero
+en Palenque y Yucatán se abovedaban puertas y salas. Recientes
+descubrimientos han corregido la idea que hasta aquí se tuvo sobre el
+origen de la bóveda. Atribuíaselo a los Etruscos, y hoy es indiscutible
+que la hubo en Egipto, Caldea. Asiria, tierra de Israel, Fenicia y en
+las costas de Cerdeña.
+
+Se ha encontrado en casi todo el Occidente de Asia la verdadera y la
+falsa bóveda: así la de dovelas como la de piedras horizontales, de la
+que acabo de hacer mérito. Ofrece Abydos un ejemplar de la primera en
+un sepulcro, y de la segunda en una capilla. En Egipto, sin embargo,
+la falsa bóveda era perfectamente semicircular, tanto que algunos la
+suponen coetánea y aun posterior a la verdadera. Verdadera o falsa,
+aparecía principalmente en los monumentos de ladrillo, en los de los
+Ptolomeos y en los de los Faraones.
+
+La falsa bóveda de América se la ve mejor que en parte alguna en la
+isla de Cerdeña, en un pasadizo de la unragha de zuri. La bóveda es
+allí de cantería, y tiene por cerramiento una serie de lajors. Notable
+es también en este género una bóveda de la necrópolis asiria de
+Mugheir, bien que de adobes y con los muros que la sostienen inclinados
+hacia dentro.
+
+Empleaban la verdadera bóveda los pueblos occidentales de Asia, sobre
+todo en los canales y demás obras subterráneas. En ninguno constituía
+uno de los elementos comunes de la Arquitectura[269].
+
+ [269] Nota manuscrita de Pi y Margall, etc., pág. 1.805.
+
+Por último, entre otras antigüedades mejicanas, citaremos la _Máscara
+del Sol_, el _Calendario_ y dos _ídolos_.
+
+Pasando a estudiar la arquitectura del Perú, dividiremos los monumentos
+en dos clases: pre-incásicos y de los incas. Entre los primeros
+se hallan los de Tiahuanaco, donde deben admirarse las puertas
+monolíticas, que son muestra curiosa e importante de la primitiva
+historia del arte. ¿Qué objeto podrían tener cuando no servían de
+paso y eran por sí solos monumentos? No lo sabemos. También anterior
+a los incas debió ser otro edificio de Tiahuanaco y del cual solo
+vió Cieza un muro bien labrado. Anteriores debieron ser del mismo
+modo dos ídolos que dicho autor calificó de gigantescos. Se admiran
+monumentales puertas de sólida sillería y de forma piramidal, en una
+meseta de los Andes, a la que se sube desde el valle de Colpa y donde
+se halla Huánuco el Viejo. Recuerdan el arte egipcio por la tendencia a
+la pirámide, y el arte griego por el esmerado corte y buen asiento de
+las piedras, la acertada contraposición de las juntas y la pureza de
+las líneas y la sobriedad de adornos. Merece atento exámen en Huánuco
+un terraplén que lo mismo pudo ser mirador que fortaleza. Puertas y
+terraplén formaban parte de un vasto sistema de construcciones. A unos
+ocho kilómetros del puerto de Huanchaco (valle de Trujillo), al Sur,
+se ven los monumentos del Gran Chimu. En un área de cuatro kilómetros
+vivía--según todas las señales--un pueblo que tenía ricos palacios y
+extensos jardines, laberintos, templos, sepulcros, plazas, calles de
+humildes viviendas y un estanque que recibía las aguas del río Moche
+por larga y bien construída acequia. No lejos de las citadas ruinas,
+a unos cuatro kilómetros de la ciudad de Trujillo al Este, hay una
+fábrica que llaman Templo del Sol y que consiste en una pirámide
+rectangular de tres pisos, toda de adobes; tiene de altura de 25 a 31
+metros, en su base 125 por 130 y en la plataforma 104 de anchura. Un
+poco más abajo se halla otro edificio, también de adobes, que mide 90
+metros en cuadro y está rodeado de un muro grueso de 33 decímetros.
+
+Por lo que se refiere a los monumentos de los incas, comenzaremos
+trasladando aquí la siguiente observación de Humboldt: «Imposible es
+examinar con atención un solo edificio del tiempo de los incas, sin
+reconocer el mismo tipo en todos los demás que existen en la superficie
+de los Andes, en una extensión de más de 450 leguas, desde 1.000 hasta
+4.000 metros de elevación sobre el nivel del Océano. Parece que un
+solo arquitecto ha construído este gran número de monumentos»[270].
+La arquitectura peruana se distingue por la rica variedad de sus
+materiales y sus aparejos. Empleaba generalmente el pórfido, el
+granito, y a menudo, el adobe o ladrillo; también el barro, el cascajo,
+la piedra en bruto y labrada, la arenisca y pizarra; por morteros o
+argamasa, ya una mezcla de yeso y arena, ya una mezcla de betún y
+cal, y ya cierta arcilla soluble y pegajosa. Usaba el hormigón, la
+mampostería, la sillería común y la almohadillada, y, con no poca
+frecuencia, el aparejo denominado _ciclópeo_, que consiste en grandes
+piedras sin cemento o argamasa que las una, sólo empleado por los
+pueblos de Europa en los monumentos militares. Lo encontramos en las
+murallas de Tarragona (España). En el Perú vemos sus manifestaciones
+más legítimas en las fortalezas del Cuzco y de Ollantaitambo, no sin
+que notemos diferencias entre unas y otras, pues allí las piedras se
+hallan separadas por intersticios, y en Ollantaitambo están unidas casi
+perfectamente. Otro aparejo ciclópeo--si cabe darle este nombre--se
+distingue considerando la arquitectura de los incas, y consiste en
+no guardar riguroso orden ni en la colocación de los sillares ni en
+la formación de las hiladas, como puede verse si contemplamos la
+fachada Norte del palacio de Titicaca, el frente septentrional de un
+palacio de Cajamarca y otros muchos edificios. Los demás aparejos son
+excepcionales y únicamente se hallan en determinadas construcciones; o
+son mezcla de hormigón y pedruscos, o consisten en el empleo de adobes,
+hechos de barro y paja. Por todas partes se admiran templos, palacios,
+monasterios de las vírgenes del Sol, estaciones militares o tambos,
+coptas (depósitos de armas, de cereales, de tejidos, etc.), casas de
+baños y casas de juego. El templo del Cuzco tenía de circuito más de
+560 metros y estaba cercado por una muralla. La puerta se hallaba al
+Oriente. Consistía su decoración en una cenefa de oro que llevaba por
+su parte más elevada y a todo su alrededor; la puerta estaba cubierta
+por una lámina de oro. En su parte interior el oro constituía todo el
+ornato, todo el adorno del templo; de oro y pedrería era el Sol del
+testero del fondo. El pavimento estaba embaldosado de mármoles y el
+techo de paja le ocultaban finos tejidos de algodón bordados de vivos
+colores. Contiguo al templo había un patio, por cuyas paredes corría
+un friso de oro; dentro del patio se encontraban santuarios erigidos
+a la Luna, a las Estrellas, al Trueno y al Arco Iris. La imagen de la
+Luna era de plata, y de plata estaban revestidos los muros y la puerta
+del santuario. El segundo santuario tenía aforrada de oro la puerta y
+recamado de estrellas el velo tendido debajo del techo.
+
+ [270] _Vues des Cordilléres_, págs. 107.
+
+Es de advertir que en los monumentos del Perú no se conocía la columna.
+Las puertas de las casas tenían las jambas oblícuas y resultaban más
+estrechas en el dintel que en la base. Triangulares había algunas,
+y también rectangulares. Umbral no tenía puerta alguna y batientes,
+pocas. Las ventanas, que apenas las había, presentaban ordinariamente
+la forma de las puertas. Los escalones eran casi siempre de piedra
+como también los pasamanos. Los adornos de los monumentos tenían el
+mismo carácter que en México. Extraordinario--repetimos--fué el lujo
+desplegado en el templo del Cuzco; por dentro y por fuera abundaba el
+oro con toda esplendidez. Exteriormente una cenefa de oro, según Cieza,
+ancha de dos palmos y gruesa de dos dedos, corría alrededor de todo el
+templo; interiormente las puertas y las paredes se hallaban cubiertas
+de planchas de oro. No andan descaminados los que dicen que el gran
+templo del Sol era el edificio más magnífico del Nuevo Mundo y tal vez
+en el Antiguo no hubiere otro que pudiera comparársele en la riqueza de
+sus adornos.
+
+Para terminar el estudio de los monumentos del Perú, añadiremos los
+siguientes: el palacio de Manco Capac, que se levanta en una de las
+islas del gran lago; la casa de las monjas o vírgenes dedicadas al
+culto del Sol; las tumbas que se encuentran en el camino que va del
+Cuzco a Sinca, y las murallas ciclópeas del mencionado Cuzco[271].
+Los citados edificios están hechos de piedra y nada tienen de madera,
+siendo de notar la absoluta carencia de ornamentación. No es esto
+decir que en el imperio de los incas se desconociera el adorno, pues
+rica decoración se manifiesta en las ruinas del palacio de Chimu,
+en las de Hatuncolla y en otras, hallándose también muchos objetos
+profusamente decorados; pero en el citado palacio de Manco Capac y
+demás monumentales, la sobriedad de líneas no puede ser mayor. Tales
+construcciones guardan completa semejanza y aun pudiéramos decir
+igualdad con las griegas arcaicas y etruscas, hechas seis siglos antes
+de la era cristiana.
+
+ [271] También debemos mencionar las ruinas del palacio de
+ Mamacuna en Pachacamac, el palacio del inca Rocca y las
+ fortalezas de Ollantaytambo y Tiahuanuco.
+
+Las murallas del Cuzco pertenecen al mismo sistema de construcción
+que las de Mycena, Cremona, Tarragona y otras fundadas por etruscos y
+griegos. Aquéllas y éstas se hicieron con grandes bloques de piedra de
+forma irregular, colocadas en hileras de desigual altura, y con los
+huecos llenos de piedras pequeñas, para igualar, aunque con poco arte,
+los planos del muro. A semejante construcción se llama poligonal, por
+los muchos lados que presentan los bloques, los cuales se usaban como
+salían de las canteras. Generalmente, esta clase de obra se empleaba en
+la base del edificio, continuando sobre ella la fábrica con sillares
+labrados, «aunque desiguales también en longitud y altura, y no falta
+alguno que otro ejemplo en que los sillares afectan ya la forma
+rectangular, colocados en hiladas iguales, con las uniones verticales
+dispuestas de manera que caigan en los centros de los rectángulos, o
+sea, adoptando el perfecto sistema de este género de obras, el _opus
+quadratum_ de los romanos, que no ha variado después»[272].
+
+ [272] Riaño, Conferencia pronunciada el 26 de mayo de 1891 en
+ el Ateneo de Madrid, pág. 10.
+
+Lo mismo en puertas, ventanas y otras perforaciones de los muros de
+muchos edificios, se emplea la forma de trapecio, de igual manera que
+aparece en los antiguos restos de Etruria.
+
+Si en algunos edificios del Nuevo y del Viejo Mundo hay semejanzas
+arquitectónicas, existen otros en el Perú, donde brillan en todo su
+esplendor la originalidad y fantasía de aquellas gentes, como son los
+del lago de Umaya, los de Cacha, de Palca, de Chimu, de Hervai, de
+Cajamarquilla y de Quisque.
+
+Ocurre preguntar: ¿Cómo bloques tan grandes, no siendo conocida la
+mecánica, se pudieron traer de distancias tan considerables? ¿Cómo
+no fueron labradas las piedras, si se conocían los instrumentos
+indispensables para dicho trabajo? ¿Por qué se les dió tanta
+consistencia, si las armas en aquellos tiempos eran únicamente flechas?
+Había piedras en el castillo de Cuzco que tenían de anchura 16 pies
+y altas más de 13. Las había de 36 de altura por 24 de anchura. Las
+había anchas de 6 pies, altas de 22 y largas de 50. Debieron llevarse
+arrastrando a través de cerros y ríos, y en las pendientes rápidas
+emplearían muchos hombres, ya para empujarlas, ya para impedir que se
+desprendiesen al fondo de los barrancos. Dicha fortaleza tenía tres
+murallas por la parte del campo y una por la de la ciudad, la cual se
+hallaba construída--según Garcilaso que la vió--con piedras labradas y
+regulares como las del templo de la misma ciudad de Cuzco. Por lo que
+respecta a la consistencia extraordinaria de sus fortalezas cuando sólo
+se conocían las flechas, no acertamos a dar satisfactoria explicación.
+
+Consérvanse en el _Museo Antropológico de Madrid_ algunas curiosas
+antigüedades peruanas.
+
+En Bolivia, las primitivas bellas artes de los indios aymeraes estaban
+reducidas a las _chullpa_ (casita pequeña de piedra) y a las _pucanas_
+(montecillo fortificado con varias zonas de gruesas piedras); sobre
+ellas estaba una _chaca_ o un templete construído con muros de piedra
+cubiertos con grandes losas.
+
+En Guatemala, Nicaragua y en algunos otros países de América se
+cultivaron las bellas artes. Afirman algunos escritores que en Yucatán
+estuvo el apogeo del arte americano, y añaden que allí la tendencia al
+arco era manifiesta.
+
+Por lo que a escultura y pintura respecta, siempre encontramos--como
+escribe Navarro Lamarca--la misma rigidez de líneas, la misma tosquedad
+de factura, el mismo afán de imitación grosera, la misma falta de
+espontaneidad e idealismo[273].
+
+ [273] _Compendio de Historia general de América_, tomo I, pág.
+ 150.
+
+Fijándonos en la escultura no deja de observarse, aun en las mejores
+obras que decoran los templos, que el sentimiento de la naturaleza era
+todo. La idea de Dios no inspiraba al artista americano. Sin género de
+duda podemos afirmar que el arte escultural en las Indias hizo pocos,
+muy pocos adelantos. En Tiahuanaco se han encontrado una estatua de
+granito y una cabeza de pórfido, resultando las dos paralelepípedos y
+prevaleciendo en las dos la línea recta. Cerca de Cajabamba se halló
+otra escultura de granito que representaba un hombre en cuclillas y
+en actitud de orar; pero aunque sea como las de Tiahuanaco, se nota
+que el artista hizo esfuerzos para redondear las formas de la cara, lo
+cual ya es un progreso digno de alabanza. Superior es, sin duda, el
+arte escultórico entre los muiscas, como se muestra por las estatuas
+y relieves hallados en el fondo de un bosque, cerca de Timana, donde
+comienza el valle del río Magdalena.
+
+[Ilustración: Escultura en las ruinas de Copán.]
+
+En Nicaragua la escultura reprodujo mejor al bruto que al hombre, y
+del hombre, lo mejor la cabeza. En Copán (Honduras) participó el arte
+escultórico del de los muiscas y del de Nicaragua. Los monumentos
+de Quisigua son inferiores a los de Copán. Los de Yucatán recuerdan
+a Tiahuanaco en las máscaras que adornan el frontis de uno de los
+edificios de la casa de las Monjas, a Nicaragua en las fauces de fiera
+que sirven como de tocado a ciertas figuras de Nohpat, y a los muiscas
+en el remedo de las facciones humanas. Los relieves escultóricos
+del gimnasio o juego de pelota de Chichén-Itzá (Yucatán), son más
+artísticos que los de Copán y Tiahuanaco. La influencia de la bárbara
+religión azteca en la escultura de México, produjo monstruos y no
+estatuas. Otros relieves que encontramos en diferentes puntos de México
+son inferiores a los del gimnasio de Chichén-Itzá. Llegó la escultura
+en Palenque del mismo modo que la arquitectura a un relativo apogeo.
+No labró muchas estatuas; pero sí figuras de relieve, las cuales hizo
+de piedra o de estuco. Los relieves del palacio de la gran pirámide
+consisten en figuras de granito, casi todas de mujer, altas de tres
+metros, unas de pie y otras de rodillas, desnudas de la cintura
+arriba, y de la cintura abajo con faldas o con un _maxtli_ suelto.
+Estas figuras, tal vez copias de una raza que ha desaparecido, tienen
+deprimida la frente, corva y grande la nariz, salientes y gruesos
+los labios. Lo mejor modelado de ellas es la cabeza; pero de todos
+modos son inferiores a las de estuco. Es evidente que los artistas
+de Palenque no sabían hacer en piedra lo que en estuco. En el templo
+de la Cruz se hallan relieves en piedra mejores que los anteriores,
+aunque tal vez inferiores a los del Sol. La figura que ha dado nombre
+al templo del Relieve es sumamente bella. Así la describe Pi y Margall.
+«En almohadón riquísimo--dice--puesto sobre un banco a que sirve de
+pies y brazos un monstruo de dos cabezas, está gallardamente sentada
+una graciosa joven, vueltos a un lado los ojos, alzada la mano zurda,
+con la diestra señalando, el pie izquierdo en la almohada y el otro
+caído sin que apenas roce con el banco la punta de los dedos. Ciñe esta
+joven un casco parecido al gorro frigio, del que sobresalen revueltas
+plumas, viste una camiseta que no le cubre la mitad del pecho, y luce
+un medallón suspendido de un collar de finas perlas; tiene prendida
+al cinto una corta falda y una sobrefalda que cae sobre el almohadón
+en airosos pliegues; ostenta en los brazos anchas ajorcas y calza
+no menos elegantes sandalias que las de la otra figura»[274]. Esta
+es--añade dicho escritor--la obra maestra de la escultura en América.
+Por último, entre los zapotecas, mixtecas y tarascos la escultura sólo
+creó monstruos, aunque de excelente ejecución, tales como la cabeza del
+dios Ocelotl de Mitla, el vaso cinerario de Tlacolula y la urna Ocelotl
+de Xochixtlahuaca.
+
+ [274] _Historia general de América_, volumen II, pág. 1.898.
+
+Por lo que a la pintura se refiere, era ésta polícroma. También es
+cierto que los mejicanos y peruanos hacían uso de la pintura mural.
+El historiador Cieza vió brutos y aves pintados en las paredes de las
+fortalezas de Huarco y Paramanga, y Charnay descubrió en Tula una casa
+tolteca, en cuyas paredes pintadas de blanco y rojo sobre fondo negro
+halló caprichosas figuras. Por espacio de muchos años se han podido
+contemplar en los muros del Juego de Pelota de Chichén-Itzá pinturas de
+costumbres de los mayas en diferentes colores (rojo, amarillo, verde y
+azul).
+
+En algunos códices se ven pinturas de varios colores, siendo las más
+perfectas las de los códices Borjiano y Vaticano; pero estéticamente
+consideradas, lo que se llama verdadera pintura, no la hubo en América.
+Se sabía dibujar, no pintar. Refiere Garcilaso--no sabemos con qué
+fundamento--que el inca Viracocha hizo pintar en lo más elevado de alta
+peña dos condores: el uno, abiertas las alas y mirando al Cuzco; el
+otro, recogidas las alas y baja la cabeza.
+
+[Ilustración: Dibujo propiciatorio. (Pueblos).]
+
+Por tanto, puede afirmarse en el terreno de la estética que ni los
+arquitectos, ni los escultores, ni los pintores dieron señales de gusto
+y de conocimientos de la belleza. Dígase lo que se quiera por los
+apasionados defensores de las bellas artes americanas, aun las de los
+pueblos más adelantados, carecían de la hermosura, gracia e inspiración
+de las griegas, romanas y cristianas.
+
+Cultivóse la música con algún entusiasmo entre algunos pueblos de
+América, distinguiéndose especialmente los mejicanos y peruanos. Sin
+embargo, sólo sirvió como auxiliar del canto y del baile. Respecto a
+la música de los haravies del Perú, dominaba en ella--según anónimo
+escritor--melancólica monotonía que nacía de su vaga tonalidad y de
+su constante terminación en notas bajas. La música azteca--escribe
+el señor Chavero--revelaba el carácter belicoso del pueblo y en los
+cantares de la muerte parecía a veces lluvia de lágrimas.
+
+Los instrumentos musicales que principalmente usaba el indio eran
+el atambor, tamboretes, sonajeros y chirimías, silbatos de hueso o
+madera y flautas de caña. En el Perú encontramos la _linya_, especie
+de guitarra de cinco a siete cuerdas. El canto se usaba con frecuencia
+en las funciones religiosas. Del mismo modo las danzas eran elemento
+principal de las citadas funciones, no careciendo tampoco de interés
+las llamadas guerreras. Aquéllas, unas tenían por actores a hombres
+y otras a mujeres, usándose en todas máscaras grotescas y trajes
+ridículos de colores.
+
+El himno religioso, el canto de guerra y las canciones romancescas
+tuvieron escaso valor. «Pocas muestras de cantos y salmodias
+religiosas nos han dejado las primitivas razas americanas; pero
+podemos asegurar que las endechas funerarias han prevalecido entre
+todas ellas, llegando a obtener en alguna la forma de verdaderas
+recitaciones poéticas. En el _Libro de los ritos de los Iroqueses_ se
+encuentran ejemplares de éstas»[275]. El canto más extendido entre las
+gentes aborígenes es el que nos dió a conocer Fernández de Oviedo con
+el nombre de _areito_ (del verbo aranak, recitar). El citado canto, tan
+parecido a los infantiles nuestros, coreados en rueda que repite el
+verso dictado por el que lleva la voz cantante, fué sumamente estimado.
+«Los cantos de Dakota recogidos por Riggs, los de Chippeway de los
+californios, y tantos otros, son verdaderas especies de areitos, al
+igual de los oídos por Oviedo en la isla española»[276].
+
+ [275] Sentenach, Ob. cit., pág. 58.
+
+ [276] Ibidem.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XIV
+
+ LA INDUSTRIA.--LA METALURGIA.--LA MINERÍA.--LOS CURTIDOS.--LOS
+ TEJIDOS.--LA CERÁMICA.--LOS COLORES.--OTRAS INDUSTRIAS.--LA
+ AGRICULTURA.--LA GANADERÍA.--EL COMERCIO.--LA MONEDA.
+
+
+Hubo industria en América, lo mismo entre las razas cultas que entre
+las incultas. En las primeras, como es natural, más perfecta que en
+las segundas. Muy frecuente era el uso de los metales en la América
+del Sur; poco común en la del Norte. Fundían el oro, plata y cobre
+aztecas e incas; también los caribes, haitianos y otros. No dejan de
+sorprendernos algunos productos del arte metalúrgico, considerando las
+pocas e imperfectas herramientas que tuvieron a mano. Desconocían el
+fuelle, el yunque, el martillo con mango, las tenazas, los clavos, la
+sierra, la barrena, el cepillo, el buril, las tijeras y la aguja. El
+oro era el metal más estimado y con él imitaban formas animales. Lo
+mismo sucedía en obras de madera y el carpintero apenas podía disponer
+más que del hacha y de la azuela.
+
+El cacique Guaynacapa--si damos crédito al historiador Gomara--«tenía
+de oro todo el servicio de su casa, adornaba además con estatuas de
+oro, de tamaño real, de cuantos animales, aves, árboles y hierbas
+produce la tierra, y cuantos peces cría la mar y agua sus reinos.»
+Otros caciques chapeaban las paredes de sus palacios y templos con el
+rico metal. «La metalurgia americana precolombina juega un gran papel
+entre las antiguas industrias humanas, tanto por la abundantísima e
+inmejorable riqueza de sus productos, como por el exquisito arte y
+estética que imprimieron en ellos»[277]. Causa admiración los muchos
+y preciosos objetos que hacían de oro y de plata; no los harían más
+perfectos los mejores artífices de Europa. Se conservan ajorcas y
+collares de delicadas y caprichosas labores, siendo de notar que en
+dichas joyas estaba mezclado el oro con el estaño y antimonio. En uno
+de los cintos que el cacique Guacanagarí regaló a Colón, había una
+carátula que tenía de oro las orejas, los ojos, la nariz y la lengua.
+Admirábanse objetos de oro, plata y pedrería en los palacios de
+Moctezuma y de Atahualpa. En los jardines del emperador de México se
+dice que había figuras de oro y plata que tenían movimiento, pues se
+habla de pájaros y otros animales que meneaban la cabeza, la lengua,
+las alas y los pies, añadiéndose que llamaba la atención un mono que
+hilaba y se ponía en cómicas actitudes. Sacudía una zumacaya la cabeza,
+daba una gaviota con el pico en una tabla, se picoteaban dos perdices
+y en una de las fiestas de los koniagas cuatro pájaros artificiales
+ejecutaban especie de pantomima.
+
+ [277] Sentenach, Ob. cit., págs. 135 y 136.
+
+No sólo trabajaban los americanos las piedras preciosas, sino toda
+clase de piedra, haciendo con ellas la mayor parte de sus instrumentos
+y utensilios. De piedra hacían la punta de sus lanzas, los almireces,
+los metates, las pipas, los espejos, las estatuas y los relieves. No
+se limitaban a todo esto; también cincelaban la piedra, la pulían y
+le daban formas elegantes. Se distinguían en estos trabajos aztecas y
+peruanos.
+
+La industria _minera_ se estimaba mucho. Se beneficiaba especialmente
+el oro, la plata, el cobre, el estaño y el plomo. Se dice que sólo
+los aztecas aplicaron el plomo a la industria. Conocían los indios
+el azogue, aunque no la virtud que posee de separar el metal de la
+escoria. Había hierro en el país; pero ignoraban los indígenas sus
+infinitas aplicaciones. Buscábase generalmente el oro en el lecho
+de los ríos. Los nahuas mejicanos y los peruanos lo tenían en la
+superficie de la tierra; los primeros en las provincias del Mediodía,
+y los segundos en casi todas ellas. Unos y otros para adquirirlo,
+¿abrieron galerías subterráneas? No lo sabemos. La plata y el estaño
+lo extraían los nahuas de las minas de Taxco y de Tzompanco; el cobre,
+de Michoacán y de otras partes. Ignoramos de dónde lo extrajesen los
+peruanos.
+
+Respecto a la industria de curtir las pieles de los animales, animales
+que cazaban o pescaban muchas tribus, mostraron rara habilidad los
+indios. Los conquistadores españoles quedaron asombrados al ver cómo
+las tundían y adobaban. Los aztecas, no sólo las curtían perfectamente,
+sino las teñían de vivos colores. Más torpes los peruanos, se
+contentaban con meterlas dentro de grandes vasijas llenas de orines,
+zurrándolas después. En dicha industria aventajaban a los peruanos
+algunas tribus salvajes que se extendían desde el golfo de México al
+Océano Glacial del Norte. Las tribus de la Florida hacían finos mantos
+para sus caciques con las pieles de martas cebellinas. Los californios,
+los columbios, los hurones y otros, las curtían de diferentes modos.
+Los del Gila curtían las del alce, del ciervo, del oso y de la
+zorra; los esquimales, además de las de los animales dichos, las del
+rengífero, el lobo, la liebre, la ardilla, la foca y la ballena.
+
+La industria _plumaria_ adquirió mucha importancia. Las plumas de los
+pájaros se las mezclaba con el algodón en los tejidos y se hacían
+mosqueadores y abanicos. Con las plumas se adornaban los escudos de los
+guerreros y con ellas se reproducían los seres todos de la naturaleza:
+hombres, bestias, aves, reptiles, árboles, flores y hojas. Recogíanse
+las de los brillantes pájaros de los trópicos, entre los que figuraban
+el colibrí, el papagayo y el guainambi. Estas obras de pluma--si
+damos crédito a los historiadores de las Indias--podían competir con
+los cuadros más perfectos de los artistas europeos. De pluma estaban
+compuestos los mantos de los reyes y las vestiduras de los sacerdotes,
+los tapices que cubrían las paredes de los palacios y los templos, los
+quitasoles y las colchas de las camas. Eran muy estimados en México
+los artífices de estas obras de pluma, y porque vivían en el barrio
+denominado Amantla, se dió a ellos el nombre de _amantecas_.
+
+Asimismo se estimaba mucho la industria de tejidos de lana, alpaca,
+vicuña, llama y huanaco. La lana de vicuña la hilaban y tejían las
+vírgenes del Sol para los incas y los sacerdotes. Se desconocen
+los procedimientos de industria tan adelantada. Mantos de pelo le
+parecieron a Hernán Cortés de seda, lo mismo por la suavidad que por
+el brillo. Hilaban y tejían el algodón muchas tribus, distinguiéndose
+sobre todas los aztecas y peruanos, cuyos tejedores hacían toda clase
+de telas, lo mismo finas que bastas. A veces mezclaban el algodón y las
+plumas; a veces el algodón y el pelo de conejo.
+
+No sólo del reino animal, sino también del vegetal, sacaron todas
+aquellas razas muchos elementos para su industria. Los pobres mejicanos
+se vestían con telas hechas de las fibras del maguey y de ciertas
+palmas. Otros pueblos tejían telas con determinadas substancias; así
+los hurones hilaban el cáñamo silvestre, los guaicurues el hilo de
+ciertos cardos, los achaguas y los otomacos el de las palmeras, los
+tlinkits el de las algas marinas y los haidahs el de la corteza de
+cedro, de pino o de sauce. El juracaré se cubría con la corteza de los
+árboles, la cual pintaba, no la deshilaba. Con los vegetales se servían
+para la fabricación de cuerdas, esteras, cestas y otras clases de
+utensilios.
+
+De igual modo, muchas tribus trabajaban hábilmente la madera. Los
+aztecas y los mayas, que tuvieron su escritura geroglífica, usaron
+de hojas delgadas de palmera, y más frecuentemente de las fibras del
+maguey. Además de la fabricación del papel, ya se ha dicho que el
+maguey se empleaba para hacer telas, esteras y sogas; también como
+substancia alimenticia. Añadiremos a todo esto que de las espinas
+hicieron los aztecas agujas, y de las raíces los peruanos cierto
+jaboncillo, con el cual las mujeres se pintaban las pecas de la cara y
+se lavaban el cabello.
+
+La industria más extendida fué la _cerámica_. Quizá se desarrolló
+más rápidamente en América que en Europa. Los productos cerámicos
+eran numerosos y diferentes entre los pueblos americanos. Llegaron
+algunos a trabajar perfectamente el barro, revelándolo así los objetos
+encontrados en antiguos sepulcros del Perú, Chiriqui y Costa Rica.
+Entre las vasijas de los _mound-builders_ ya las había de largo cuello
+y de iguales formas que en la industria española. Mucho mejor que los
+_mound-builders_ trabajaron el barro los nahuas, los cuales hacían
+platos, fuentes, copas, jarros, calderos, pebeteros, urnas sepulcrales,
+instrumentos de música y otros muchos objetos. Puédese citar como
+ejemplos la urna de México, descubierta en la plaza de Tlatelulco,
+el vaso de Tula y el ídolo de Culhuacán. Del mismo modo los mayas
+trabajaron con toda perfección el barro, hasta el punto que los vasos
+de Yarumela son tan bellos como la citada urna de Tlatelulco entre los
+nahuas. Por lo que se refiere al Perú, también la cerámica era muy
+rica en formas. Brutos, aves y peces estaban reproducidos en los vasos
+de arcilla. Lo estaban el hombre y la mujer en sus diferentes edades,
+a veces en caricatura o en el acto de cumplir deseos carnales. Estas
+imágenes, ya daban la forma al vaso, ya sólo le servían de adorno.
+Vasos había que eran la cabeza o el pie de hombres o de monstruos.
+No encontramos en ningún pueblo vasos construídos con más ingenio.
+Algunos, por el movimiento del agua de que estaban llenos, reproducían
+la voz de hombre o el grito del animal que representaban: uno imitaba
+perfectamente el gemido lastimero de una anciana, como el que se halla
+en el _Museo Arqueológico de Madrid_; otro el gorjeo de un pájaro,
+un tercero el silbido de una culebra. Constan generalmente de dos
+botellas que se comunican y llevan el cuello de la una abierto, el de
+la otra sólo con agujeros que permiten el paso del aire. El aire que
+el agua desaloja al moverse es el que, pasando por los orificios o
+estrechos agujeros, produce el fenómeno. Ciertas vasijas redondas se
+llenaban por el asiento; ya llenas podía volvérselas sin derramar el
+líquido. Había, además, vasos que podríamos llamar _lacrimatorios_,
+los cuales representaban caras tristes y por los poros salía el agua
+y se deslizaba por las mejillas. «La variedad de los vasos del Perú
+era infinita. Se les descubre todos los días de nuevas formas en las
+excavaciones de los sepulcros. No parece sino que repugnaba a los
+alfareros la reproducción de los tipos que inventaban. Los hay de
+doble cuello y hasta de cuatro recipientes unidos por tubos huecos.
+En riqueza de formas no es comparable con la cerámica peruana ni aun
+la fenicia, que tenía también vasos de cuello doble y aun de tres
+recipientes»[278]. Añade el mismo historiador que en el siglo XV casi
+todos los pueblos americanos fabricaron el barro, siendo de notar que
+ni cultos ni salvajes conocieron la rueda del alfarero. Se cree que
+empleaban algún procedimiento para que la arcilla no se abollase ni
+resultara desigual el espesor de las paredes de los vasos. Tampoco
+se sabe si cocieron las vasijas en hornos. Los hubo en el valle del
+Mississipí, según dicen Squier y Davis; pero se ignora cuándo y quiénes
+los hicieron.
+
+ [278] Nota manuscrita de Pi y Margall en su _Historia de
+ América_, volumen 2.º, pág. 1.236.
+
+Si se trata de los _colores_, los sacaron de los tres reinos de la
+naturaleza. Recurrieron a los vegetales casi todas las tribus. Aztecas
+y peruanos se sirvieron para sus tintes lo mismo de los minerales que
+de los vegetales.
+
+Del reino animal utilizaron la cochinilla y ciertas ostras. De la
+primera sacaron el color carmesí y de las segundas el de púrpura. Los
+mayas y nahuas se servían de la cochinilla, y los nicaraguatecas de las
+ostras. No sólo servían los vegetales para los tejidos; también para
+la fabricación de cestos, canastos, esteras, cuerdas, sogas y otros
+objetos. En los textiles, diferentes en las formas, usos, colores y
+trama, los había sencillos como los de los iroqueses y algonquinos,
+artísticos como los de los aztecas, peruanos y otras tribus del Sur de
+América. Se sabe que las razas que vivían cerca del mar de los caribes
+usaban la palmera y el cabuya o henequén para hacer toda clase de
+cuerdas; los tobas se servían de la bromelia; los muscogis empleaban
+retorcidas cortezas de árboles o hierbas parecidas al lino, y los
+iroqueses tenían como substancia principal los filamentos del sauce
+o del cedro. Los californios del Norte hacían esteras de raíces de
+sauce, los nutkas de fibras de cortezas de cedro, y multitud de pueblos
+de mimbre, junco o bambú. Iroqueses, hurones, tacullis y colombios
+de tierra adentro, hacían sus vasijas, platos y copas de cortezas
+de varios árboles; los shoshonis y otros, de mimbre o de hierbas
+trenzadas; los apaches, de varetas de sauce; los yaquis, los ceris y
+los nicaraguatecas, de calabaza. De la vajilla de los haitianos se
+hacen lenguas algunos cronistas.
+
+Respecto a objetos de madera sobresalían los aztecas y los mayas,
+superiores a los peruanos, y entre las razas salvajes los chinuks, los
+esquimales, los koniagas y los tinneks.
+
+Pocos progresos hizo la _agricultura_, industria que presupone el
+empleo de bestias de tiro y el uso del arado. Los aztecas se servían
+para romper la tierra, ya de una especie de pala de roble, ya de una
+herramienta de cobre y madera; los incas usaban una como laya. Araban,
+pues, la tierra con una estaca o pértiga terminada en punta, de cuatro
+dedos de ancha, larga como de una braza, llana por delante y redonda
+por detrás, que llevaba a una media vara de su remate sólido y firme
+travesaño. Clavábase la estaca en la tierra y saltando el labrador
+sobre el estribo la hincaba cuanto podía. Seis o siete hombres,
+apalancándola al mismo tiempo y tirando con toda su fuerza, levantaban
+grandes terrones. Las mujeres, que asistían a la faena, ora rompían los
+terrones con sus rastrillos, ora volvían las tierras de abajo arriba,
+para que, puestas al aire y al sol, las malas raíces se secaran pronto
+o muriesen. Fatigoso y pesado era el procedimiento; pero con él se
+conseguía suplir la falta de yuntas, como también el uso del arado y de
+otros instrumentos de agricultura.
+
+Hacíase la siembra agujereando el suelo con agudas estacas y echando la
+semilla en los agujeros, los cuales tapaban con tierra, sirviéndose del
+pie o de la mano. A su tiempo se escardaba o se limpiaba de hierbas y
+broza. Cuando la mies estaba en sazón, en el mismo terruño o en próximo
+paraje, se levantaba una especie de barraca de madera y cañas, donde
+muchachos con piedras y a gritos ahuyentaban las aves y toda clase de
+animales dañinos. Contribuía al atraso de la agricultura la falta de
+instrumentos de toda clase. Los americanos desconocían el molino y el
+cedazo: el maíz lo molían sobre una piedra plana con otra en forma
+de media luna, que cogían con las dos manos. A fuerza de repetidos
+golpes y de batirlo una y otra vez, lo reducían a tosca harina. Luego
+extendían la harina sobre mantas de algodón, pegándose la flor y
+quedando suelto el salvado. Con la harina formaban tortillas que las
+tostaban en los hornos. De otros varios modos preparaban el maíz, pues
+con él hasta hacían un licor, dejando fermentar el agua en que había
+cocido aquella planta.
+
+Los abonos eran conocidos y aun estimados por muchos pueblos; pero
+principalmente consistían en la ceniza. En unas partes se pegaba fuego
+al rastrojo y en otras a los arbustos o matas: la ceniza se extendía
+por las tierras destinadas al cultivo. Los peruanos, además de la
+ceniza, abonaban las tierras, ya por medio de excrementos humanos, ya
+por medio de excrementos del ganado, y muy especialmente por el que
+dejaban los numerosos pájaros marinos de las islas Chinchas. También
+servía de abono los peces muertos que el mar arrojaba a la playa.
+Refieren los cronistas, que desde Arequipa a Tarapaca era tan estimado
+por los agricultores el estiércol de las aves marinas, que se castigaba
+con la pena capital al matador de ellas e igualmente al que entraba en
+las islas durante la cría de dichos pájaros.
+
+Los mayas de la América Central, lo mismo que los aztecas mejicanos y
+los incas peruanos, hicieron algunos progresos en la agricultura. Entre
+los pueblos de la América Central se distinguieron los habitantes de
+Nicaragua. Los nicaragüenses para el riego de las tierras conducían el
+agua a veces de ásperas y lejanas distancias, por medio de acequias y
+acueductos. Tales obras causan a la sazón no poca sorpresa a nuestros
+ingenieros. No dejó de aprovecharse ni un solo pedazo de tierra
+cultivable. En las costas más bajas, como en las montañas más altas, se
+cogían abundantes cosechas de maíz, patatas, algodón, coco, etcétera.
+También practicaron con mucho acierto y dieron bastante desarrollo a la
+_horticultura_.
+
+Cultivábase el maíz por numerosas tribus, y aunque no tanto, la
+mandioca, las judías, las patatas o papas, el pimiento (_chile o axi_),
+la calabaza, el _maní_ (cacahuete), el tabaco, el maguey, el cacao,
+el algodón y el plátano; en el Perú, muy especialmente, la coca y la
+quinua. Indígena del Perú, o importada de Chile, la patata constituía
+en algunas partes el principal alimento de los indios: dicha planta
+era desconocida en México, lo cual prueba que peruanos y mexicanos
+ignoraban recíprocamente su existencia. Por lo que al tabaco se
+refiere, conviene no olvidar que el uso que de él hacían los peruanos,
+era diferente del de otros pueblos donde era conocido, pues allí sólo
+lo empleaban como medicina en forma de rapé[279]. Del maíz sólo diremos
+que era el principal alimento, lo mismo entre los pueblos del Norte que
+entre los del Sur del continente americano; después de su exportación
+al Antiguo Mundo, también aquí se extendió rápidamente.
+
+ [279] Garcilaso, _Com. Real._, parte I, lib. II, cap. XXV.
+
+El pan llamado _cazabe_ se hacía de la yuca o mandioca. Conocían muchas
+de las excelentes cualidades del maguey (_agave americano_) y del
+_maní_.
+
+Los árboles que producían el cacao sólo se cultivaban en las tierras
+calientes de México, y en las que median entre los dos istmos, y se
+plantaban por hileras, distantes uno de otro sobre cuatro varas, cerca
+del agua, para que fuera fácil el riego y a la sombra de árboles más
+altos y frondosos, para que a causa de los ardores del sol no cuajara
+el fruto.
+
+Fué muy estimada en algunos puntos la _ganadería_. No se conocía el
+caballo, si bien la paleontología muestra que lo hubo en los primitivos
+tiempos. Recorrían numerosos bisontes las praderas. Pacían en los Andes
+del Perú cuatro especies de carneros: el llama, el huanaco, la alpaca
+y la vicuña. Consiguieron los incas domesticar el llama, sirviéndose
+de él para los transportes. El huanaco, la alpaca y la vicuña pacían
+salvajes por los páramos de los citados montes. No se consentía al
+campesino peruano que cazase estos animales silvestres. Cada año se
+celebraba una cacería, ya presidida por el Emperador, ya por sus
+representantes. No se repetían las cacerías en la misma parte del país,
+sino cada cuatro años, pues de este modo podían reponerse fácilmente
+los animales.
+
+Los indios trasquilaban y recogían excelentes lanas de los animales
+muertos; de igual manera se aprovechaban del vellón de los llamas
+que destinaban al acarreo. Tanto los llamas como los otros animales
+de la misma familia, casi sólo eran estimados por su lana. La lana de
+la vicuña, dice Walton, era mucho más apreciada que el pelo fino del
+castor del Canadá y que la lana de la _brébis des Calmoucks_ o de la
+cabra de Siria[280]. Además del animal doméstico llama, Garcilaso de
+la Vega cita gansos en el Perú, Hernán Cortés refiere que gallinas,
+ánsares y perros castrados había en México, no cabe duda que el
+pavo y otras aves se criaban en los pueblos mayas, y--según ciertos
+autores--el conejo, la liebre y la abeja. El P. Las Casas habla de
+colmenas, y Gomara dice que las abejas eran pequeñas y la miel un poco
+amarga. Convienen los historiadores que en los estanques de uno de los
+palacios de Moctezuma se mantenían varias aves acuáticas.
+
+ [280] _Relación histórica y descriptiva del camero peruano_,
+ pág. 115. Londres, 1811.
+
+Numerosas tribus de América no conocían la agricultura. Los patagones,
+los charrúas y otras muchas tribus vivían exclusivamente de la caza,
+la pesca y los frutos silvestres. Lo mismo hacían las que en el Norte
+habitaban más allá de los Grandes Lagos. Aun en la América Central
+se encontraban tribus que desconocían los trabajos agrícolas más
+rudimentarios.
+
+Pocas razas salvajes se dedicaban al _comercio_. Había, sí, cambio
+de productos de hogar a hogar y aun de tribu a tribu. Los españoles
+daban a los indios fruslerías por artículos de utilidad. «En la isla
+de Guanahaní--dice Cristóbal Colón--nos daban los indígenas por
+cuentecillas de vidrio y cascabeles, papagayos, ovillos de algodón,
+azagayas y otras muchas cosas. Hasta diez y seis ovillos que pesarían
+más de una arroba ví dar por tres centis de Portugal, que equivalen a
+una blanca de Castilla». Entre las razas salvajes sólo podemos decir
+que se dedicaban al comercio antes de la conquista los haidahs, los
+nutkas, los chinuks, los columbios y los mojaves; pero los verdaderos
+comerciantes de América fueron los nahuas y los mayas, que tuvieron
+sus mercados, sus ferias, sus expediciones mercantiles y algo que
+suplía la moneda. Desde la remota época de los xicalancas venían los
+nahuas ejerciendo el comercio en Veracruz, Oajaca y Tabasco. Durante
+la dominación de los toltecas adquirieron importancia comercial Tula y
+Cholula, bajo los chichimecas Tlaxcala y bajo los aztecas Tlatelulco,
+alcanzando en esta última época su apogeo. Los mercaderes de Tlatelulco
+llegaron a rivalizar con la nobleza, se regían por Cónsules y
+Tribunales propios y formaban uno de los Consejos de la corona. A los
+pueblos del Mediodía cambiaban artículos de algodón, pieles, objetos de
+oro, piedras preciosas y esclavos por aromas, plumas, productos de mar
+y muy especialmente ámbar, una de las materias más estimadas por los
+nobles de México.
+
+Era aún más considerable entre los nahuas el comercio interior. Todos
+los días celebraban mercado y semanalmente una feria en Tlatelulco,
+Tlaxcala, Tezcuco y otros pueblos. La plaza que para los mercados y
+ferias había en Tlatelulco se hallaba rodeada de portales; en ella se
+vendían toda clase de mercancías; pero en su correspondiente calle o
+compartimiento. Aquí, se vendía la caza; allí, la hortaliza; más allá,
+las frutas; en ésta, las telas; en aquélla la porcelana. Vendíase en
+este compartimiento la plata, el oro y la pedrería, y en aquél, la
+piedra, los adobes y el ladrillo; en otros muchos, los diferentes
+productos de la naturaleza y del arte. Dentro de la misma plaza había
+un edificio (_teopancalli_) donde estaban sentados 10 o 12 jueces
+que regulaban los precios, dirimían toda clase de cuestiones entre
+vendedores y compradores y castigaban a los delincuentes. Refiere
+Hernán Cortés que unas piezas de estaño hacían oficio de moneda en
+varias provincias; Ixtlilxochitl cita cierta moneda de cobre, larga
+de dos dedos, ancha de uno y gruesa como un real, que habían usado
+los indígenas de Tutupec; y Bernal Díaz del Castillo habla de unos
+cañutillos de pluma blancos y transparentes, llenos de granos de oro
+que, según los gruesos y largos, se les daba determinado valor. Pero
+lo que pasaba en todas partes por moneda corriente eran almendras de
+cacao, las cuales se podían emplear sueltas y también reunidas en
+_xiquipillis_ (8.000) y en sacos (24.000). La moneda, pues, en México
+era el cacao; las monedas de estaño de que habla Cortés y las de cobre
+de Ixtlilxochitl debieron ser puramente locales. En todos los mercados
+se vendía por cuenta y medida, no por peso. «Fasta agora no se ha
+visto vender cosa alguna por peso», escribe Hernán Cortés, después de
+recorrer el mercado de Tlatelulco. Refiere Oviedo que en Nicaragua
+se compraba por diez almendras de cacao un conejo, por otras diez se
+gozaba una prostituta y se adquiría por ciento un esclavo.
+
+También entre los mayas tenía suma importancia el comercio. Del mismo
+modo, allí los comerciantes constituían clase privilegiada; había
+mercados y ferias, y un empleado regulaba los precios y castigaba a los
+infractores de las leyes comerciales. El comercio exterior se hacía por
+grandes caravanas.
+
+En suma, nahuas y mayas eran comerciantes; pero a causa de ser
+imperfectísima la moneda, prevalecía tanto en los primeros como en los
+segundos el cambio directo de las cosas.
+
+«La sarta de conchas--escribe Pi y Margall--se dice hoy que haría
+el oficio de moneda en todas las tribus que ocupaban el territorio
+del Canadá, los Estados Unidos y las dos Californias. Aun entre los
+yucatecas se cree que sirvieron de moneda las conchas»[281].
+
+ [281] Nota manuscrista en la pág. 1.244 de la citada obra y
+ volumen.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XV
+
+ ALIMENTACIÓN DEL INDIO.--EL CANIBALISMO.--BEBIDAS EMBRIAGADORAS
+ DE LOS INDIOS.--EL FUEGO: MODO DE OBTENERLO.--LA LUZ.--LAS
+ LÁMPARAS.--LAS CASAS DE LOS INDIOS.--LAS ALDEAS.--LAS VIVIENDAS
+ DEL SALVAJE.--EL VESTIDO.--LOS ADORNOS.--LA CAZA Y LA PESCA.--LAS
+ CANOAS O PIRAGUAS.--LOS JUEGOS DE AZAR.--EL JUEGO DE PELOTA.
+
+
+La alimentación del indio era abundante tanto de vegetales como
+de substancias animales en los países cálidos y fértiles. Por el
+contrario, en los fríos y estériles, la alimentación se conseguía con
+grandes trabajos y a veces consistía en arañas, gusanos, lagartijas,
+culebras, etc.
+
+Entre los alimentos _vegetales_, además de aquellos que la naturaleza
+producía espontáneamente (plátano, los frutos de la pita o agave, el
+ajo, el puerro y otros), los que necesitaban cultivos elementales
+(maíz, patata, arroz salvaje, mandioca, yuca, etc.) Ponen algunos
+escritores en la lista de las subsistencias vegetales la coca y
+el tabaco. De la coca hacían uso los peruanos, los habitantes
+de Venezuela, de Nicaragua y tal vez los tlinkits de la América
+Septentrional. Seguramente que el tabaco carece de las virtudes de la
+coca. Cuando los españoles comenzaron la conquista, el cultivo y el
+uso del tabaco estaba limitado a parte de las Antillas, Venezuela,
+México y algunos pueblos situados entre el golfo mejicano y el de San
+Lorenzo. El uso del tabaco en la isla de Santo Domingo--según refiere
+Oviedo--estaba reducido a quemar las hojas en un plato, y luego aspirar
+el humo por las narices mediante un tubo en forma de Y griega o
+mediante dos canutos de caña. El efecto que producía era caer el que lo
+usaba en profundo letargo. Los mexicanos aprendieron de los dominicanos
+y se acostumbraron al mismo vicio.
+
+La alimentación _animal_ variaba desde el walrus, lobo marino,
+ciervo, antílope o bisonte, propia de los indígenas del Norte, hasta
+la delicada pesca de los ríos de la América del Sur y los sabrosos
+mariscos de sus costas é islas, que sostenían a muchas tribus
+ribereñas. Entre los alimentos animales uno de los más estimados eran
+perros castrados que los indígenas alimentaban y engordaban. Huelga
+decir que comían venados, liebres, conejos, patos y gallinas. Estimaban
+mucho los huevos.
+
+El reino _mineral_ proporcionaba la sal y algunas tribus comían una
+especie de tierra o caolín, ya sola, ya mezclada con algunas raíces.
+
+De los aztecas diremos que aventajaban en alimentos a las demás razas.
+No conocían el trigo, ni el centeno, ni la avena, ni el mijo; todo lo
+cual suplían con las tortas que hacían del maíz, como hoy sucede en
+algunas comarcas de España. Hacían pasteles de aves y empanadas de
+pescado; conocían la olla podrida. Cortés afirma que la miel, lo mismo
+de maíz que de maguey, era mejor que el arrope. Estaban adelantados
+en la cocina y llevaron el sibaritismo hasta servir todo lo caliente
+en platos con braserillo: así se hacía en los palacios de los reyes.
+Los pueblos de la América Central se parecían a los aztecas, si bien
+preferían el pescado y las frutas a la carne. Los nicaraguatecas se
+lavaban las manos antes de comer y la boca después de la comida. En
+el imperio de los incas, cuyos adelantos competían con los de los
+aztecas, se estimaba el maguey más que en ninguna parte; de él sacaban
+miel, vino y vinagre; de él, mezclándolo con maíz, arroz o pepitas de
+mulli, fortísimo brebaje. Pan y vino hacían también del maíz, el cual
+molían en anchas losas. Lo comían crudo, asado, cocido, en gachas; lo
+convertían en agradable licor desliendo la harina en agua. Disponían
+igualmente de la _quinua_, que era una especie de arroz; lo usaban
+como comida y como bebida. Completaban sus alimentos con la carne de
+sus carneros, de ordinario hecha cecina, con peces, con frutas, con
+legumbres y con raíces.
+
+Entre las muchas razas salvajes que comían el maíz, podemos citar
+las siguientes: al Norte de México, los pimas, los _pueblos_ y los
+californios del Mediodía; al Sur del Perú, los araucanos; al Oriente
+de los Andes, los chiquitos y otros; en la cuenca del Orinoco, los
+otomacos, y hacia el Atlántico, los caquesios y algunos más. Otras
+razas salvajes suplían la mandioca por el maíz, como sucedía con muchos
+pueblos de los Llanos. No pocas tribus de Barlovento usaban el pan de
+_ajes_; los californios del Norte, los del Centro y los del Sur, el pan
+de bellotas.
+
+Tostaban el maíz, arroz, etc., dentro de habitaciones a propósito,
+moliéndolos luego en morteros con mazas o en piedras planas con
+rodillos.
+
+Consideramos también como uno de los alimentos de muchos pueblos indios
+el hombre. No cabe duda alguna que lo mismo en el Norte que en el Sur
+y en el Centro de América, existió la antropofagia o canibalismo,
+llegando a ser conocidas algunas tribus con el nombre de _comedores de
+hombres_. Por comedores de hombres la nación española consintió que sus
+capitanes o conquistadores persiguieran, hicieran esclavos y vendieran
+a los indígenas. ¿Eran caníbales por glotonería, por odio o por sed
+de venganza? No podemos dar respuesta satisfactoria; pero sí de que
+eran comedores de hombres, los cuales hallamos lo mismo entre las
+razas cultas que entre las salvajes. Afirma Hernán Cortés que durante
+el sitio de México los tlaxcaltecas, los otomíes, los naturales de
+Tezcuco, los de Chalco y los de Xochimilco se comían alegremente los
+cadáveres de los enemigos en sus cenas y almuerzos. Añade que a los
+soldados de Matlanzingo se les cogió muchas cargas de maíz y de _niños
+asados_. Termina diciendo que en su expedición al Golfo de Honduras
+mandó matar a un mexicano porque se le encontró comiendo carne de un
+indio. Extendióse el canibalismo a los pueblos mayas. No cabe duda que
+desde el istmo de Tehuantepec al de Panamá se comían a los hombres
+sacrificados en los altares de los dioses. Que existió el canibalismo
+en Guatemala lo dice el P. Las Casas; en Yucatán, Pedro Martir de
+Anglería, y en Nicaragua, Gonzalo Fernández de Oviedo. No es dudoso que
+lo hubiera entre los caribes, en Santo Domingo y en toda la América.
+Llegaron algunas tribus a cebar a los prisioneros para hacerlos más
+sabrosos.
+
+En general no sentían el hambre ni los indios de la América del Norte,
+ni los de la Central, ni los del Sur. Sufrían hambres pasajeras los
+pueblos cultos y los salvajes, lo cual no debe causar extrañeza,
+considerando que hoy mismo en la culta Europa no puede impedirse,
+aunque de tarde en tarde, el azote del hambre.
+
+Lo extraño es que pueblos adelantados como los aztecas, y que no
+ignoraban algunos guisos de verdadero gusto, comiesen en el suelo,
+emplearan no sillas, sino toscas banquetas o almohadones. Usaban
+por manteles vistosas esteras de palma. ¿Desconocieron el uso de
+las servilletas? No lo sabemos. De los yucatecas se dice que tenían
+manteles y servilletas, añadiendo los cronistas que se desvivían por
+conservarlos limpios.
+
+Era muy común la embriaguez entre los indios. Bebidas embriagadoras, ya
+por fermentación sólo del maíz, ya por fermentación del maíz con otras
+substancias, eran muy estimadas en las tribus que sabían obtenerlas.
+Citaremos el _pulque_ entre los mejicanos y la _chicha_ entre los
+indígenas de Chile y de Guatemala. También las mujeres del harem de
+Atahualpa sirvieron la chicha en grandes vasos de oro a Hernando
+Pizarro y a Soto[282]. Unos pueblos preparaban la chicha de una manera
+y otros de otra. Un escritor antiguo dice que la preparaban poniendo
+a fermentar en agua, cebada, maíz tostado, piña y panocha, añadiendo
+también especias y azúcar. Del mismo modo el _aca_ era usado entre los
+peruanos y el _cajuni_ entre los brasileños. Embriagábanse por otros
+medios las tribus que no sabían obtener las bebidas dichas, pudiéndose
+citar, entre otras, los _otomaques_ (Orinoco) que tomaban como rapé los
+polvos de una semilla (_yuapa_) mezclada con otras substancias. Además,
+no pocas tribus usaron bebidas no fermentadas, como el _mate_ (planta
+parecida al acebo, cuyas hojas se cuecen como el té) y algunas otras.
+
+ [282] Prescott, _Hist. del descubrimiento y conquista del
+ Perú_, tomo I, pág. 373.--Madrid, 1858.
+
+Por lo que respecta al fuego, conocido entre los aborígenes americanos,
+se producía por _fricción_ (esto es, barrenando con un trozo cilíndrico
+de aguzada punta y madera dura otro pedazo de madera más blanda); por
+_percusión_ (golpeando pedernales con piritas u otras piedras que
+contuviesen hierro); y mediante _reflexión_ «con un brazalete grande
+(chipaba), del que colgaba un vaso cóncavo como media naranja, muy
+bruñido, poníanlo contra el sol y a un cierto punto donde los rayos que
+del vaso salían, daban en junto, ponían un poco de algodón carmenado,
+el cual se encendía en breve espacio.»[283]. Servíales el fuego para
+calentarse y alumbrarse. La _hoguera_ fué principal elemento de
+vida del indígena. Si en un principio algunas tribus iluminaban sus
+chozas con gusanos de luz o de otros modos primitivos, descubierto el
+fuego, la luz contribuyó de un modo extraordinario al progreso de la
+humanidad. Tuvo origen entonces la industria de alfarería por lo que se
+refiere a las _lámparas_, siendo los esquimales los primeros que las
+conocieron. Al mismo tiempo se fabricaron las primeras vasijas de barro
+(_ollas_) y de arcilla. Es de creer, pues, que al ladrillo de adobe,
+sucedió la lámpara del esquimal y luego las restantes alfarerías.
+
+ [283] Garcilaso de la Vega, _Com. Reales_, I, 13, 198, cap.
+ XXII.
+
+En capítulos anteriores hemos dicho que las habitaciones o viviendas
+indígenas, fijas o movibles, variaban desde la casa del esquimal,
+hecha con bloques de nieve, hasta los palacios de los aztecas y de
+los incas, fábricas de piedras no pulimentadas. Bueno será advertir
+que algunas tribus no conocieron más abrigo que el de los bosques.
+Se defendían del sol a la sombra de los árboles, de las rocas o de
+los barrancos; del viento, con parapetos de piedras o de broza.
+En cuevas se metían cuando arreciaba el frío. Los salvajes que ya
+tenían casas, las construían de diferentes formas y maneras. Unas las
+cubrían de paja, barro o corteza de árbol, otras eran altas o bajas
+y se fabricaban en llanuras, en elevaciones o debajo de la tierra.
+Constituían un adelanto los _buhíos_ de Haití y de otras islas del mar
+de los caribes. Eran generalmente poliédricos hasta el arranque del
+techo y cónicos hasta el remate. A veces estos buhíos tenían la forma
+rectangular. Cerraban cada uno de los lados por postes o troncos de
+árbol, y entre poste y poste colocaban cañas unidas por bejucos. La
+armadura del techo se formaba con varas que partían de las soleras de
+los troncos y se unían a un alto madero hincado en el centro de la
+casa: los intersticios se cubrían por cañas, pajas, hojas de bihao
+o de palmera. Todas las puertas tenían su correspondiente dintel y
+casi todas tenían jambas. Las casas que se hacían donde la madera era
+abundante, ésta predominaba en los materiales de construcción; donde
+no existía el arbolado, predominaba la piedra, el barro o el adobe.
+Al contemplar la regularidad y armonía de los edificios de México y
+el Perú, casi no se explica que el arquitecto indio no conociese el
+_compás_ ni la _plomada_, ni la _escuadra_, como tampoco tuviera idea
+del _arco_, elemento esencial de la arquitectura. La reunión de las
+cabañas o tiendas formaban _aldeas_ (rancherías, tabas, etc.), más o
+menos grandes, más o menos sólidas. Las casas de los jefes, templos,
+etc., se rodeaban generalmente de empalizadas para su protección.
+
+Tales villorrios se hallaban frecuentemente esparcidos a lo largo de
+las costas de los mares, de los ríos y de los lagos, lo cual fué causa
+de las relaciones exageradas que del número de indígenas dieron los
+conquistadores europeos, quienes llegaron a suponer que también estaban
+habitadas las zonas mediterráneas.
+
+La miseria en el hogar salvaje no podía ser mayor. Las camas eran
+bastas y pobres tarimas enclavadas en la pared. Colgaban del techo
+carne o pescado hechos cecina, mazorcas de maíz y a veces el trineo
+o la canoa; de las paredes colgaban las armas y cabezas de búfalo o
+ciervo; no lejos de la puerta se hallaban los trofeos del dueño de la
+casa. Unos hincaban la lanza delante de su toldo, otros en altas cañas
+las cabezas de las reses muertas por su mano y algunos sobre viejas
+aljabas las cabelleras de sus enemigos. Humosas teas iluminaban de
+noche la habitación o choza del salvaje, y sólo en las viviendas de los
+esquimales o en los subterráneos de la isla de Fox, ardían lámparas
+de piedra alimentadas por aceite de ballena o de foca. Ni los mismos
+mexicanos y peruanos dispusieron de mejor luz. También el señor feudal
+europeo colgaba en sus desabrigados salones las lanzas, alabardas y
+ferradas mazas, y en las puertas de su castillo cabezas de jabalíes o
+de lobos; también el vasallo vivía en casas de barro y se alumbraba con
+resinosas teas.
+
+Lo mismo en las casas de los indios cultos, que en las de los salvajes,
+vivían hacinados viejos y jóvenes, hombres y mujeres. Las casas de los
+pobres sólo tenían un aposento. Si las de las razas cultas o de los
+indios algo acomodados tenían más de una pieza, el dormitorio era uno.
+Ellos hacían públicamente actos que la moral y el pudor quieren que
+sean secretos. Unicamente entre los reyes y los nobles parecía existir
+cierta honestidad.
+
+Acerca del uso del _vestido_, halló Colón, en su primer descubrimiento,
+desnudos a hombres y mujeres, presentándose todos sin muestra alguna
+de sonrojo. En algunas partes vió el Almirante que las hembras se
+ponían unas _cosas_ de algodón que apenas _les cobijaban la natura_.
+Afirma el P. Gumilla que las mujeres del Orinoco se avergonzaban, no
+de andar desnudas, sino de cubrirse las carnes. Es, pues, evidente
+que en casi toda América iban desnudos hombres y mujeres, siendo una
+excepción los que iban vestidos. En los países comprendidos entre los
+dos trópicos se cubrían con pieles; pero era cuando arreciaba el frío o
+les molestaba la lluvia.
+
+En muchas partes las mujeres usaban faldas con las cuales se cubrían
+desde la cintura a las corvas; en otras, pequeños delantales que
+flotaban a merced del viento; y en algunas, cortas sayas hechas con
+fibras de cortezas de árbol. En las costas meridionales del mar de los
+Caribes, las mujeres se ponían un simple hilo, y los hombres llevaban
+recogido el miembro o metido en cañutos de metal, en tubos de madera o
+cuellos de calabaza.
+
+Algunas tribus pegaban a su piel varias plumas y las pegaban con un
+barniz resinoso.
+
+Costumbre fué también que el salvaje (esquimal, botocudo, etc.),
+perforase con dijes, joyeles, piedras, etc., la nariz, labios, orejas o
+mejillas.
+
+No sabemos cuándo y cómo comenzaron a usar _vestido_ los americanos.
+Tanto la forma como la materia variaban de un modo extraordinario.
+Llamaba la atención la piel finísima de algunos vestidos, siendo muy
+común abrigarse con pieles de búfalo, ciervo, lobo marino, etc.
+
+Entre los aztecas, las mujeres vestían el _huipil_ o camisa sin mangas
+o con medias mangas que del cuello bajaba a las rodillas y el _cucilt_
+o especie de faldellín que las cubría de la cintura abajo; llevaban
+también sandalias. Mejor vestida iba la mujer en el imperio de los
+incas. Llevaba en la cabeza vistosa cinta, del cuello a los talones
+una bata que se ajustaba a las caderas con ancho cinto, de los hombros
+a los tobillos fino manto sujeto por alfileres de oro o plata que
+llamaba _topus_, y en los pies, abarcas hechas de fibras de cabuya.
+Era bastante parecido el traje del varón. En las sienes llevaba una
+guirnalda; de la garganta a las rodillas camiseta sin mangas ni cuello;
+encima, una manta de lana en las tierras frías y de algodón en las
+calientes; en los pies, albarcas.
+
+Más bellos eran los trajes de los iroqueses y algonquines. Diferían
+muy poco los de la mujer y el hombre. La túnica era ceñida, la manta
+estaba compuesta de pieles de castor, y casi siempre salpicada de
+vivos colores, y las polainas y zapatos se hacían de pieles de ciervo.
+La diferencia más notable entre el traje de la mujer y del hombre
+consistía en que la túnica de la primera era ancha y flotante.
+
+El _tatuaje_ (imprimir en el cuerpo dibujos hechos con una aguja y una
+materia colorante) fué general entre los americanos y se consideró como
+un adorno, siendo los colores más usados el rojo, amarillo, blanco y
+negro, que fabricaban con ocres, cal, carbón y jugos de diferentes
+plantas. Del mismo modo pintábanse casi todas las razas, y lo hacían
+casi siempre para embellecerse. Unas se pintaban la nariz, la barba o
+los dientes, otras todo el rostro, algunas el pecho y muchas todo el
+cuerpo.
+
+Los caquesios se pintaban el brazo si en duelo o en batalla habían
+dado muerte a uno de sus enemigos, el pecho si habían vencido en dos
+combates, y del ojo a la oreja si victoriosos por nuevos triunfos
+habían entrado en la corte de sus caciques. Los guaycurues cuando
+eran niños se pintaban de negro las carnes, ya mozos de encarnado,
+ya ancianos o jefes de varios colores. En algunas razas era el más
+estimado aquel que se presentaba con colores más brillantes; esto
+sucedía entre los salivas y los cumaneses.
+
+Numerosos adornos usaban, lo mismo las razas cultas que las salvajes.
+Aunque los caciques de Haití iban desnudos, llevaban coronas, placas
+en el pecho y cintos con carátulas de oro. Los reyes de México, aunque
+se presentaban casi desnudos, llevaban durante determinadas fiestas
+joyas en las orejas, nariz, labios y garganta; encima de los codos,
+brazaletes, de los cuales salían brillantes plumas; en los brazos,
+ajorcas de oro; en las muñecas, pulseras de perfumado cuero con sendas
+esmeraldas; de la rodilla abajo, grebas de luciente oro; en los pies,
+sandalias de piel de tigre con suela de piel de ciervo; la espalda
+estaba adornada con vistoso plumaje; en la cabeza llevaban un pájaro
+disecado de vivos colores, y en las sienes dos borlas de finísimo
+plumión, que bajaban de lo alto de la cabellera. Otros adornos, más o
+menos ricos, usaban, no sólo los monarcas aztecas, sino los cortesanos
+y los poderosos magnates del imperio.
+
+La mayor parte de las razas no se cortaban el cabello. Unas lo llevaban
+suelto y a la espalda (apaches, etc.), otras distribuído en trenzas,
+algunas como formando una corona alrededor de la cabeza, y no pocas a
+manera de asas. Entre las razas que se rapaban la cabeza, citaremos los
+tarascos. Los nicaraguatecas se dejaban un mechón en la coronilla, y
+las mujeres, entre los albayas, una cresta que iba del cerviguillo a
+la frente; los yucatecas se quemaban el cabello en la coronilla; los
+tupinambaes lo llevaban como nuestros monjes, etc.
+
+La _caza_ y la _pesca_ fueron entre los indios cultos y salvajes
+ocupación principal. Si los primeros la consideraron como ejercicio de
+recreo, los segundos se entregaron a ella por necesidad. El cazador y
+el pescador indio conocían todos los medios para apoderarse y destruir
+los animales. Lo mismo usaban las trampas o lazos que las armas
+arrojadizas, valiéndose de una manera o de otra para cazar ciervos,
+antas, liebres, conejos y toda clase de pájaros.
+
+Veamos cómo se verificaban las grandes cacerías en México y en el Perú.
+Cientos y cientos de hombres formaban un gran círculo, el cual iban
+poco a poco reduciendo o haciéndolo más pequeño. Conseguían de este
+modo que todas las reses se fueran cobijando en un lugar del bosque
+donde había muchas trampas y redes. Esto hacían los aztecas. Los incas,
+en número también considerable de hombres, provistos de lanzas y palos,
+corrían en opuestas direcciones, llevando la caza a determinado sitio.
+Mataban, desde luego, todas las alimañas y muchos venados; de ningún
+modo a los huanacos y vicuñas. Es de notar que este sistema de caza lo
+empleaban de igual manera los pueblos salvajes. Lo practicaban, entre
+otros, los patagones, los mosquitos de Honduras y los guajiros de
+Orinoco. Los últimos se distribuían en forma de media luna y cerraban
+el círculo cuando veían reunidas gran número de reses. En México había
+parques y sotos reservados a los reyes, incurriendo en pena de muerte
+los cazadores que se atrevían a penetrar en aquéllos; en el Perú, fuera
+de las cacerías anuales ordenadas por los incas, no se permitía matar
+huanacos ni vicuñas.
+
+Dedicábanse principalmente a la _pesca_ los pueblos que vivían en las
+orillas de los ríos y en las costas del mar. Eran aficionados a la
+pesca lo mismo las tribus cultas que las salvajes. Pescaban los indios
+ballenas, focas, nutrias, salmones, tortugas, manatíes, caimanes y toda
+clase de peces. Unas veces los indígenas se metían en el agua y cogían
+los peces; otras los mataban, ya disparando flechas desde sus piraguas,
+ya desde las costas o riberas; con mucha frecuencia los atufaban con
+el jugo de algunas plantas; algunos atajaban la corriente con banastos
+para cogerlos fácilmente. Conocían los indios las redes y los anzuelos.
+Había anzuelos de hueso, de madera, de cuero y de conchas de almeja.
+Tenían fisgas y arpones. Usaban el dardo, la lanza y otros aparejos de
+pesca. Los pescadores más arrojados y valientes eran los esquimales
+y todos los del Norte; tal vez fuesen más diestros y audaces los
+pescadores del Orinoco y algunos de la América del Sur, en particular
+los que se dedicaban a la pesca del manatí dentro del río citado. Más
+intrepidez se necesitaba todavía para pescar el caimán y la tortuga.
+Cuando los otomacos veían que caimanes y tortugas saltaban al Orinoco,
+se arrojaban sobre los primeros o sobre las segundas, y caballeros en
+unas o en otras, bajaban al fondo del río, donde se apoderaban de los
+caimanes con lazos de nudo corredizo y de las tortugas volviéndolas
+de espaldas. Seguramente que este procedimiento era bastante más
+peligroso que el usado contra el caimán por las tribus de la Florida,
+pues allí los pescadores lo cogían introduciéndole en las fauces larga
+y nudosa rama de árbol.
+
+Por lo que a la navegación respecta, los indios sólo conocieron la
+balsa, la canoa y el haz de juncos para recorrer únicamente sus ríos,
+sus lagos y las costas de sus mares. Los aztecas usaron la balsa y la
+canoa; los peruanos recorrieron sus ríos, el lago Titicaca y las costas
+del Pacífico, valiéndose también de balsas o de haces de enea. Los
+mayas se hallaban tan atrasados como los peruanos.
+
+Puede asegurarse que eran más navegantes muchas razas salvajes.
+Lo eran los habitantes de la tierra del Fuego, los payagüaes, los
+guarapayos, y muy especialmente los intrépidos tupíes, que corrían
+ciento o doscientas leguas por las costas del Atlántico. Entre los
+tupíes descollaban por su audacia los caribes, que navegaban de isla en
+isla, de las islas a Tierra Firme; y allá en el Orinoco atravesaban--no
+sabemos cómo--los raudales y los saltos del Caroní y el Caura. Los
+antillanos y los esquimales desafiaban con sus canoas las tempestades
+y borrascas. Las piraguas o canoas de los habitantes de Santo Domingo,
+Cuba, etc., eran de bastante tamaño y de no poca fortaleza. Dícese que
+sólo los esquimales conocieron el _remo_, pues las restantes tribus
+manejaron las embarcaciones con _palas_.
+
+La canoa, la balsa, el haz de enea, o de bambúes o de juncos, servían
+de medios de navegación y también de transporte. Ya sabemos que en
+América no había otra bestia de carga que el llama, ni otra de tiro que
+los perros del Norte. Los trineos, de los cuales tiraban los perros, lo
+usaban sólo los esquimales y los tinnehs.
+
+Probado se halla que los americanos desconocían la brújula y el
+astrolabio. Tenían mucha afición a los juegos de azar, hasta el punto
+que jugaban frecuentemente sus vestidos, sus adornos, sus armas, su
+libertad personal y hasta sus mujeres. Si unos juegos eran del agrado
+de determinadas tribus y otros juegos de otras, el _juego de pelota_
+era común a casi todas. Ejercitábanse en determinadas tribus los
+guerreros y hasta las mujeres en carreras a pie, logrando con ello
+fortaleza y destreza de sus miembros.
+
+Entre las razas salvajes del Norte se jugaba del siguiente modo.
+Tomaban parte en la contienda dos tribus o dos pueblos. Se ponía la
+pelota entre dos metas equidistantes y las tribus se colocaban en
+opuestas direcciones. Consistía el juego en que la tribu del norte, por
+ejemplo, lograra llevar la pelota más allá de la meta del mediodía y
+la tribu del mediodía más allá de la meta del norte; esto era difícil
+porque eran muchos los jugadores de una y otra parte, y porque las dos
+metas, la una de la otra estaban a larga distancia. Unas tribus usaban
+pelotas de roble, otras de barro cubiertas de piel de ciervo. Arrojaban
+la pelota sirviéndose de un palo, en cuya punta retorcida se colocaba
+pequeña red de tiras de cuero o nervios de búfalo. Asistía al juego
+mucha gente: unos apostaban en favor de un bando y otros del otro.
+Gritaban a los jugadores lo mismo el público que llevaba la mejor parte
+como el que llevaba la peor; gritaban también los que se disputaban la
+victoria. Los haitianos jugaban igualmente en el campo, entre dos metas
+o rayas, logrando el triunfo los que conseguían llevar la pelota fuera
+de la linde de sus contendientes. Las pelotas eran de caucho, y las
+recibían o rechazaban, no con la mano, sino con la cabeza, el hombro,
+la cadera o la rodilla. También recibían y despedían las pelotas, los
+chiquitos con la cabeza y los otomacos con el hombro derecho. Los
+aztecas jugaban muy bien y tenían a gala ser los primeros: se cuenta
+que, vencido el rey de Tlatelolco, dispuso que se estrangulase al
+vencedor que era el señor de Xochimilco. Llegó el juego de pelota a
+toda su perfección entre los mayas y los nahuas. Se consideraba entre
+estas tribus como fiesta nacional, como la más importante, casi como la
+única. Los pueblos más pequeños tenían un trinquete, que consistía en
+habitaciones rectangulares, de 25 a 55 metros de largo, de 12 a 22 de
+ancho. Dividíanse los jugadores en dos bandos. Recibían y despedían la
+pelota con la parte del cuerpo que de antemano se hubiese convenido,
+generalmente con las rodillas o las asentaderas. Duraba la lucha de sol
+a sol. Los espectadores hacían apuestas en favor de uno o de otro de
+los jugadores. El que lograba meter la pelota por el ojo de uno de los
+dos anillos que se hallaban en una de las paredes, se le consideraba
+como el héroe de la fiesta y se le agasajaba con muchos y valiosos
+regalos. Jugaban con pala, bote y argolla. Desconocemos lo que fuese el
+bote y la argolla. Si se suscitaban cuestiones o discordias, ora entre
+jugadores, otra entre espectadores, allí estaban jueces nombrados por
+los caciques con el objeto de dirimirlas. También las mujeres, después
+de fabricar artículos de alfarería y de tejer con el hilo que sacaban
+del muriche esteras, canastas, etcétera, se dirigían al trinquete,
+cogían la pala (del ancho de una tercia de bordo a bordo y de astil
+grueso y largo para cogerlo con las dos manos) y tiraban la pelota (que
+era de caucho y de gran circunferencia) con tal fuerza que los hombres
+no se atrevían a recibirla en el hombro. A veces, hombres y mujeres,
+para evitarse tabardillos, se sajaban brazos, muslos y piernas durante
+los citados juegos, y para restañar las heridas se arrojaban al río. Si
+esto no era bastante, las cubrían de arena o barro.
+
+
+
+
+SEGUNDA ÉPOCA
+
+DESCUBRIMIENTOS
+
+
+
+
+CAPÍTULO XVI
+
+ REYES DE CASTILLA A FINES DE LA EDAD MEDIA: ENRIQUE II, JUAN I,
+ ENRIQUE III, JUAN II Y ENRIQUE IV.--REYES CATÓLICOS.--CULTURA
+ LITERARIA EN AQUELLOS TIEMPOS.--CRISTÓBAL COLÓN EN ESPAÑA.
+
+
+Veamos lo que dice el insigne historiador Mariana de los últimos reyes
+de la dinastía de Trastamara y de los Reyes Católicos: «Tuvo, dice,
+el Rey D. Enrique (II), tronco y principio deste linaje, el natural
+muy vivo y el ánimo tan grande que suplía la falta del nacimiento.
+Don Juan (I), su hijo, fué persona de menos ventura y de industria y
+ánimo no tan grande ni valeroso. Don Enrique (III), su nieto, tuvo el
+entendimiento encendido y altos pensamientos, el corazón capaz del
+cielo y de la tierra; la falta de salud y lo poco que vivió no le
+dejaron mostrar mucho tiempo el valor que su aventajado natural y su
+virtud prometían. El ingenio de D. Juan, el segundo de este nombre, era
+más a propósito para letras y erudición que para el gobierno.» De su
+hijo D. Enrique IV, escribe el jesuíta historiador lo siguiente: «Lo
+que importa más, las costumbres no se mejoraron en nada, en especial
+era grande la disolución de los eclesiásticos; a la verdad se habla
+que por este tiempo Don Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago, de las
+mismas bodas y fiestas arrebató una moza que se velaba, para usar della
+mal...»[284]. En Don Enrique, añade después el P. Mariana, «desfalleció
+de todo punto la grandeza y loa de sus antepasados, y todo lo afeó
+con su poco orden y traza; ocasión para que la industria y virtud se
+abriese por otra parte camino para el reino de Castilla, y aun casi
+de toda España, con que entró en ella una nueva sucesión y línea de
+grandes y señalados príncipes»[285].
+
+ [284] _Historia de España_, tomo II, libro XXII, cap. XX.
+ ¿Es verdad o leyenda lo que dice el Padre Mariana acerca
+ de D. Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago y sobrino del
+ condestable don Alvaro? ¿Se trata de un cuento forjado,
+ después de la muerte de D. Alvaro, para desacreditar a la
+ familia de los Lunas? Así lo cree--y razones poderosas tiene
+ para ello--D. Antonio López Ferreiro en su estudio histórico
+ intitulado _Don Rodrigo de Luna_, impreso en Santiago el 1884.
+
+ [285] _Historia general de España_, tomo II, libro XXIV, cap.
+ IV.
+
+Don Modesto Lafuente se halla conforme con el P. Mariana. «En poco más
+de un siglo--tales son sus palabras--que ocupó el trono de Castilla
+la línea varonil de la familia de Trastamara, vióse a aquellos
+príncipes ir degenerando desde la energía al apocamiento, y desde la
+audacia hasta la pusilanimidad. El prestigio de la majestad desciende
+hasta el menosprecio y el vilipendio, y la arrogancia de la nobleza
+sube hasta la insolencia y el desacato. La licencia invade el hogar
+doméstico, la corte se convierte en lupanar y el regio tálamo se
+mancilla de impureza, o por lo menos se cuestionaba de público la
+legitimidad de la sucesión. La justicia y la fe pública gemían bajo
+la violación y el escarnio. La opulencia de los grandes o el boato
+de un valido insultaban la miseria del pueblo y escarnecían las
+escaseces del que aún conservaba el nombre de soberano. Mientras los
+nobles devoraban tesoros en opíparos banquetes, Enrique III encontraba
+exhausto su palacio y sus arcas, y su despensero no hallaba quien
+quisiera fiarle. Juan II procuraba olvidar entre los placeres de las
+musas las calamidades del reino, y se entretenía con las _Querellas
+del amor_, o con los versos del _Laberinto_, teniendo siempre sobre
+la mesa las poesías de sus cortesanos al lado del libro de las
+oraciones. Este príncipe tuvo la candidez de confesar en el lecho
+mortuorio, que hubiera valido más para fraile del Abrojo que para rey
+de Castilla[286]. «Los bienes de la corona se disipaban en personales
+placeres, o se dispendiaban en mercedes prodigadas para grangearse la
+adhesión de un partido que sostuviera el vacilante trono»[287]. «La
+degradación del trono--añade después--, la impureza de la privanza,
+la insolencia de los grandes, la relajación del clero, el estrago de
+la moral pública, el encono de los bandos y el desbordamiento de las
+pasiones, llegan al más alto punto en el reinado del cuarto Enrique
+de Castilla. Los castillos de los grandes se convierten en cuevas
+de ladrones; los indefensos pasajeros son robados en los caminos, y
+el fruto de las rapiñas se vende impunemente en las plazas públicas
+de las ciudades; un arzobispo capitanea una tropa de rebeldes para
+derribar al monarca y sentar al infante D. Alfonso en el solio. En
+el campo de Avila se hace un burlesco y extravagante simulacro de
+destronamiento, ignominioso espectáculo y ceremonia cómica, en que un
+prelado turbulento y altivo, a la cabeza de unos nobles ambiciosos
+y soberbios, se entretienen en despojar de las insignias reales la
+estatua de su soberano, y en arrojar al suelo, entre los gritos de la
+multitud, cetro, diadema, manto y espada, y en poner el pie sobre la
+imagen misma del que había tenido la imprudente debilidad de colmarlos
+de mercedes»[288].
+
+ [286] El convento del Abrojo se fundó en 1415, a las márgenes
+ del Duero, cerca de Valladolid, por el venerable Fray Pedro de
+ Villacreces y San Pedro Regalado. Cuentan algunos escritores,
+ copiándolo del supuesto Bachiller de Cibdareal, que Juan II,
+ poco antes de morir, le dijo: _Bachiller, naciera yo fijo de
+ un mecánico, e hobiera sido frayle del Abrojo, e no Rey de
+ Castilla_.
+
+ [287] _Historia de España_, tomo I. _Discurso preliminar_,
+ páginas 100 y 101.
+
+ [288] Ibidem, págs. 102 y 103.
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID.
+
+ISABEL LA CATÓLICA.]
+
+Pasamos a reseñar el reinado de Doña Isabel y D. Fernando. Después de
+decir el P. Mariana que la reina falleció en la villa de Medina del
+Campo, añade: «su muerte fué tan llorada y endechada cuanto su vida lo
+merecía, y su valor y prudencia y las demás virtudes tan aventajadas,
+que la menor de sus alabanzas es haber sido la más excelente y valerosa
+princesa que el mundo tuvo, no sólo en sus tiempos, sino muchos siglos
+antes»[289]. A Fernando el Católico así le juzga: «Príncipe el más
+señalado en valor y justicia y prudencia que en muchos siglos España
+tuvo. Tachas a nadie pueden faltar, sea por la fragilidad propia, o
+por la malicia y envidia ajena, que combate principalmente los altos
+lugares. Espejo, sin duda, por sus grandes virtudes en que todos los
+príncipes de España se deben mirar»[290].
+
+ [289] _Historia general de España_, tomo II, lib. XXVIII, cap.
+ XI.
+
+ [290] Ibidem, tom. II, lib. XXX, cap. XXVII.
+
+Por su parte, D. Modesto Lafuente, lleno de entusiasmo por los Reyes
+Católicos, escribe: «Gran príncipe el monarca aragonés, sin dejar de
+serlo, lo parece menos al lado de la reina de Castilla. Asociados en
+la gobernación de los reinos como en la vida doméstica, sus firmas
+van unidas como sus voluntades; _Tanto monta_, es la empresa de sus
+banderas. Son dos planetas que iluminan a un tiempo el horizonte
+español; pero el mayor brillo del uno modera sin eclipsarla la luz
+del otro. La magnanimidad y la virtud, la devoción y el espíritu
+caballeresco de la Reina, descuellan sobre la política fría y
+calculada, reservada y astuta del Rey. El Rey es grande, la Reina
+eminente. Tendrá España príncipes que igualen o excedan a Fernando;
+vendrá su nieto rodeado de gloria y asombrando al mundo; pasarán
+generaciones, dinastías y siglos, antes que aparezca otra Isabel»[291].
+
+ [291] _Historia general de España_, tomo I. _Discurso
+ preliminar_, págs. 118 y 119.
+
+Sentimos no estar conformes con la opinión de historiadores tan
+ilustres. En nuestro humilde juicio, no son tan negras las tintas
+del cuadro de los reyes de la casa de Trastamara, ni tan claras ni
+brillantes las que se destacan del de Doña Isabel y D. Fernando.
+Creemos que los reinados de Enrique II, Juan I, Enrique III, Juan II y
+Enrique IV, prepararon el de los Reyes Católicos. Si de la reconquista
+se trata, ellos continuaron la obra comenzada por sus antepasados, en
+particular por los dos últimos.
+
+Enrique II el de las _Mercedes_, sin embargo de su bastardía, se captó
+el amor de sus súbditos. Venció a todos sus enemigos, a unos con su
+talento y a otros con su espada. Aunque anhelaba vivamente la paz con
+los moros, tuvo a veces que pelear, no sin mostrar brío y pujanza.
+Juan I vivió en paz con los muslimes, a los que era aficionado. Gozaba
+fama de bondadoso. En sus guerras con Portugal, la fortuna le fué
+adversa en la batalla de Aljubarrota. Enfermo de cuerpo, Enrique III
+no lo estuvo de alma, pues contuvo a los nobles, se aficionó a los
+muslimes granadinos y procuró con gran interés llenar las arcas vacías
+del erario público. Admitimos con Mariana que Juan II _no tenía mucha
+capacidad_; pero afirmamos que no le faltaban excelentes cualidades.
+Honró durante todo su reinado a los hombres de talento, y mostró su
+generosidad lo mismo con sus amigos que con sus enemigos. Ejercitábase
+en las ciencias, en las letras y en las artes. Cultivó la lengua
+latina, en la cual--según el cronista Pérez de Guzmán--fué _asaz
+docto_[292]; también en la filosofía, poesía y música, no faltándole
+ingenio para las dos últimas. Dice el cronista que _tañía e cantaba e
+trovaba e danzaba muy bien_. Puede asegurarse que bajo su protección se
+elevó a un grado hasta entonces desconocido la cultura intelectual en
+Castilla.
+
+ [292] _Crón._, pág. 576.
+
+«La ciega afición de D. Juan a su favorito--dice Prescott--es la clave
+para juzgar de todas las turbulencias que agitaron al país durante
+los últimos treinta años del aquel reinado»[293]. Creemos nosotros
+que los disturbios hubiesen sido los mismos con o sin la privanza de
+D. Alvaro de Luna. Los revoltosos D. Juan y D. Enrique, infantes de
+Aragón, confederados con los grandes de Castilla, dividieron el reino
+en banderías, mantuvieron siempre viva la llama de la guerra civil,
+trayendo conmovidos los pueblos, acobardando al rey y perturbando la
+monarquía. Al favorito nadie podrá negarle su fidelidad al Monarca y
+su valor en los combates. Era, además, conocedor de la política de su
+tiempo, dotado de penetración para descubrir las intenciones ajenas
+y de serenidad para ocultar las suyas, infatigable en el trabajo y
+perseverante en sus propósitos.
+
+ [293] _Historia de los Reyes Católicos_, tomo I, pág. 114.
+
+Si Juan II se mostró siempre apático, si no supo contener los tumultos
+y rebeliones que se sucedieron unos después de otros, si no castigó
+con mano de hierro a los revoltosos magnates--siguiendo en esto la
+misma conducta del insigne y nunca bastante alabado Alfonso X, _el
+Sabio_--debe ser justamente censurado; pero no se olvide que durante
+su menor edad, el almirante Alonso Enríquez destrozó la escuadra de
+Marruecos, y D. Fernando de Antequera tomó a Zahara, venció en la
+batalla de las Yeguas y conquistó a Antequera. No se olvide tampoco que
+tiempo adelante el privado D. Alvaro de Luna llegó cerca de Granada y
+ganó la importante batalla de la Higueruela o de Sierra Elvira, que
+el primer marqués de Santillana se apoderó de Huelma en las fronteras
+de Jaén, y que Alfonso Fajardo, gobernador de Lorca, obtuvo señalado
+triunfo peleando con las tropas de Osmin, Rey de Granada.
+
+Por lo que respecta a Enrique IV, los historiadores le han juzgado con
+una parcialidad como no hay ejemplo, llegando a decir que lo único
+bueno que hizo fué morirse. Reconocen algunos que se distinguía por su
+carácter benigno y por una bondad, que podía llamarse familiaridad,
+con los inferiores. Su generosidad no tuvo límites, hasta el punto
+que le mereció el renombre de _el Liberal_. «La vida de un hombre no
+tiene precio--decía--y no se debe en manera alguna consentir que la
+aventure en las batallas.» Lafuente, que sigue al pie de la letra los
+relatos y juicios de Prescott, añade que cuando el emir de Granada
+tuvo noticia de la máxima monacal del Rey cristiano, hubo de decir:
+«que en el principio lo hubiera dado todo, inclusos sus hijos, por
+conservar la paz en su reino, pero que después no daría nada.» Dijera
+o no dijera tales palabras el granadino--cosa que no tiene importancia
+alguna--opinamos que no merecen censura las dictadas por el generoso y
+noble espíritu de Enrique IV. No negaremos que era débil de carácter y
+que grandes y prelados vilipendiaron el trono. También repetiremos una
+vez más que era pródigo en mercedes, generoso y en la clemencia--como
+escribe Mariana--fué demasiado. De su amor a las bellas artes son
+prueba las fábricas que hizo levantar en Madrid y Segovia. Nosotros
+recordaremos que corriendo los años 1455, 1456 y 1457, realizó tres
+expediciones a Andalucía, logrando que el granadino se le ofreciese
+por vasallo y se comprometiera a enviarle anualmente diez mil doblas
+y seiscientos cristianos cautivos. Pasado algún tiempo y rotas las
+paces entre cristianos y moros, Enrique IV tomó posesión de Gibraltar
+ganado por los suyos y entró a saco por tierras granadinas; pero le
+salió al encuentro el Sultán y se reanudaron las paces. Sin embargo
+de la enemiga de los orgullosos magnates, de la insurrección de su
+hermano Alfonso y de los disgustos que le dió su hermana Isabel,
+«contribuyó más de lo que se cree--como escribe Fernández y González--a
+debilitar el reino de Granada, dejando una rica herencia para lo
+porvenir a sus inmediatos sucesores»[294]. ¿Por qué le censuraron
+con tanto encono los escritores contemporáneos? No negaremos que la
+conducta del cuarto Enrique se prestaba a censuras, y de su impureza
+de costumbres dió hartas pruebas. No le perdonaron aquellos autores la
+afición que tuvo a las inclinaciones de los muslimes, y aun pudiéramos
+decir a las creencias musulmanas. Nada nuevo añadiremos al notar que
+si Enrique IV tenía aficiones a los musulmanes, no era él sólo, sino
+toda aquella sociedad. La civilización árabe venía desde tiempos
+anteriores infiltrándose poco a poco en la vida y costumbres de los
+cristianos. Jóvenes españoles estudiaban la lengua árabe, asistían a
+las escuelas de los moros, no dejaban de la mano los libros publicados
+o traducidos por los hijos del Profeta. A las fiestas y torneos que se
+celebraban en el reino de Granada acudían caballeros cristianos, los
+cuales correspondían galantemente con otras invitaciones. Cristianos
+amaban a moras y moros a cristianas. Poetas cristianos cantaban la
+belleza de la hija de algún cadí y trovadores musulmanes dedicaban
+sus versos a la hermosa compañera de algún magnate español. Jóvenes
+andaluces acompañaban a las castellanas en los paseos, en las corridas
+de caballos o de toros, y a veces llegaban a esperarlas a la salida de
+las iglesias; a su vez los cristianos no miraban con malos ojos, cuando
+de cosas de amor se trataba, el que las jóvenes moras leyesen con mayor
+o menor fervor el libro del Profeta.
+
+ [294] _Los Mudéjares de Castilla_, págs. 195 y 196.
+
+Además--y cumplimos un deber diciendo lo que creemos
+verdadero--aduladores cronistas, olvidándose de la elevada misión del
+historiador, quisieron congraciarse con los Reyes Católicos maltratando
+a Enrique IV.
+
+Debemos detenernos un poco en el reinado de los Reyes Católicos. Cierto
+es que la unión de las coronas de Aragón y Castilla contribuyó al
+esplendor y grandeza de la monarquía, cuyo timbre de gloria más grande
+será haber puesto un freno a las demasías de los nobles, robusteciendo,
+por tanto, el poder real. En las cortes de Madrigal de 1476,
+convocadas--según dice muy acertadamente Hernando del Pulgar--para
+dar orden en aquellos robos e guerras que en el reino se facían, se
+reglamentó la Santa Hermandad y se reorganizó la administración de
+justicia, logrando la reina, como escribe el laborioso escritor,
+«hacer que el labrador y el oficial no estuviesen sojuzgados por el
+caballero, y que la sentencia de un par de jueces fuese más respetada
+que un ejército»[295]. Más importantes, no sólo que las cortes de
+Madrigal, sino que todas las celebradas por D. Fernando y D.ª Isabel,
+fueron las de Toledo del año 1480, en las cuales afirma con mucha
+razón Galindez de Carvajal «se hicieron las leyes y las declaratorias,
+todo tan bien mirado y ordenado que parecía obra divina para remedio y
+ordenación de las desórdenes pasadas»[296]. Consiguióse en poco tiempo
+que la justicia imperara en las grandes y pequeñas poblaciones, en
+las ciudades y en los campos. Mejoraron la administración pública y la
+hacienda, procurando poner orden y paz en el país.
+
+ [295] Colmenares, en su _Historia de Segovia_, al exponer la
+ primera aplicación de la Santa Hermandad, dice lo siguiente:
+ «Uno de sus primeros efectos fué en nuestra ciudad; porque
+ llegando alguna gente de mala sospecha y peor traza, con
+ algunos moros, que dezían ser criados del Rey a hospedarle en
+ Zamarramala, arrabal (como hemos dicho), de nuestra ciudad,
+ pidiendo aposento como soldados, les fué respondido como
+ tenían privilegio de pechos y aposentos, por la vela que
+ hacían en los alcázares, que todo permanece hoy. La gente era
+ inquieta, los vecinos briosos; vinieron a las manos; hubo
+ heridos y muertos. Súpose en la ciudad la revuelta; la _Santa
+ Hermandad_ despachó ministros, que prendiendo a algunos,
+ averiguada con verdad la causa, los asaltaron, con que se
+ temía más y se robaba menos.» Págs. 386 y 387.
+
+ [296] _Anales breves_ en la _Colección de documentos
+ inéditos_, tomo XVIII, 267.
+
+Por lo que atañe a la inquisición, publicada la Bula (día 1.º de
+noviembre de 1478), por Sixto IV, concediendo facultad a D. Fernando
+y D.ª Isabel para elegir tres prelados u otros eclesiásticos doctores
+o licenciados, de buena vida y costumbres, para que inquiriesen y
+procediesen contra herejes y apóstatas de sus reinos, los mencionados
+monarcas, hallándose en Medina del Campo, nombraron (17 de septiembre
+de 1480) primeros inquisidores a los dominicos Fr. Miguel Morillo y
+Fray Juan de San Martín, juntamente con otros dos eclesiásticos, como
+asesor el uno y como fiscal el otro, facultándoles para establecer la
+inquisición en Sevilla. Comenzó en seguida el nuevo tribunal a ejercer
+sus funciones, adquiriendo suma importancia cuando el Papa expidió un
+breve nombrando (2 de agosto de 1483) inquisidor general de la corona
+de Castilla a Fray Tomás de Torquemada, prior del convento de dominicos
+de Segovia, cuyo nombramiento hizo extensivo después (17 de octubre de
+dicho año) a la corona de Aragón.
+
+¿Por qué la reina Católica se fijó en Fray Tomás de Torquemada para
+el cargo de inquisidor general y no en Talavera, González de Mendoza
+o Cisneros? Era el primero--como dice Lafuente--, «el representante
+del fanatismo más furioso e implacable»[297]. Eran los segundos, «tres
+grandes lumbreras que sobraban por sí solas para derramar copiosa luz
+por el vasto horizonte de un siglo»[298].
+
+ [297] _Hist. de España_, tomo IX, pág. 511.
+
+ [298] Ibidem, pág. 518.
+
+Dígase lo que se quiera en contrario, los Reyes Católicos, con una
+irreflexión o torpeza como no hay ejemplo--pues nada importa que la
+opinión general del pueblo español estuviese conforme con ello o que el
+espíritu del siglo fuese la intolerancia y la persecución--, crearon el
+tribunal más terrible que registra la historia y nombraron Inquisidor
+general al hombre más cruel de todos los tiempos.
+
+Bernáldez, cura de los Palacios, historiador coetáneo, dice que
+desde 1482 a 1489, hubo en Sevilla más de 700 quemados y más de
+5.000 penitenciados, sin designar el número de los castigados en
+estatua[299]. Zurita, añade, que «en sola la Inquisición de Sevilla,
+desde que pasaron los términos de la gracia hasta el año de 1520, se
+quemaron más de 4.000 personas y se reconciliaron más de 30.000.»
+«Hállase (continúa) memoria de autor, en esta parte muy diligente,
+que afirma que esta parte que aquí se señala es muy defectuosa, y que
+se ha de tener por cierto y averiguado que sólo en el arzobispado
+de Sevilla, entre vivos y muertos y absentes, fueron condenados por
+herejes que judaizaban más de 100.000 personas, con los reconciliados
+al gremio de la iglesia»[300]. Mariana escribe: «Publicó el dicho
+inquisidor (Torquemada) edictos en que ofrecía perdón a todos los
+que de su voluntad se presentasen: con esta esperanza dicen se
+reconciliaron hasta 17.000 personas entre hombres y mujeres de todas
+edades y estados; 2.000 personas fueron quemadas, sin otro mayor número
+de los que se huyeron a las provincias comarcanas»[301]. No se olvide
+que en el año 1489, además del de Sevilla, había otros tribunales del
+Santo Oficio en Córdoba, Jaén, Villarreal (que se trasladó a Toledo),
+Valladolid, Calahorra, Murcia, Cuenca, Zaragoza, Valencia, Barcelona,
+Mallorca y los tres de Extremadura; y en cada uno de ellos solían
+celebrarse autos de fe cuatro veces al año.
+
+ [299] _Reyes Católicos_, caps., XLIII y XLIV.
+
+ [300] _Anal. de Aragón_, lib. XX, cap. XLIX.
+
+ [301] _Hist. de España_, lib. XXIV, cap. XVII.
+
+Pasando a otro punto no habremos de negar que Isabel y Fernando
+realizaron prudente política, publicando las _Ordenanzas Reales_ de
+Montalvo, incorporando a la Corona los Maestrazgos de las órdenes
+militares, reformando los tributos, fomentando la marina mercante,
+organizando el ejército y tomando a Granada (2 enero 1492). Señales
+eran todas de la radical transformación que se operaba en la nación
+española.
+
+En el citado año, cuando todo anunciaba bienes sin cuento, un hecho
+de transcendencia suma vino a nublar el horizonte de España: los
+Reyes Católicos--no el terrible inquisidor Torquemada, como dicen los
+cronistas--publicaron el cruel edicto del 31 de marzo de 1492 arrojando
+a los hebreos de los dominios españoles. ¿Qué número de judíos
+salieron de España? El cronista Bernáldez dice que unos 170 a 180.000
+individuos[302], y Mariana los hace subir a 800.000[303]. El número
+mayor o menor importa poco; lo que importa consignar es que los Reyes
+Católicos faltaron a las leyes de la humanidad con la publicación del
+mencionado edicto.
+
+ [302] _Reyes Católicos_, cap. CX.
+
+ [303] _Historia de España_, lib. XXVI, cap. I.
+
+Posteriormente pelearon nuestros monarcas con una tenacidad rayana a
+la imprudencia en Italia, sacando de allí, el Gran Capitán, gloria
+inmarcesible, y los españoles afición a la lengua, a la poesía y a
+todas las artes italianas.
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID.
+
+FERNANDO EL CATÓLICO.]
+
+Dejando a poetas y cronistas que forjen toda clase de novelas alrededor
+de Isabel la Católica, pues si para los primeros era tanta su virtud
+
+ _que hacía se apartara de su lado_
+ _hasta la sombra misma del pecado,_
+
+acerca de los segundos recordaremos que el cura de los Palacios la
+compara a Santa Helena, madre de Constantino, y el venerable D. Juan
+de Palafox, obispo de Osma, a Santa Teresa. Entre los historiadores
+modernos, el conde de Montalembert dice que era «la más noble criatura
+que jamás haya reinado sobre los hombres», y Cánovas del Castillo
+la llama _veneranda princesa, excelsa Reina y la mujer más grande
+de la historia_[304]. Dejando exagerados relatos, nosotros, aunque
+sin autoridad alguna, queremos consignar que la reina Isabel no fué
+superior a otras reinas de España.
+
+ [304] _Conferencia inaugural con motivo del cuarto Centenario
+ del descubrimiento de América, pronunciada en el Ateneo de
+ Madrid el 11 de febrero de 1891_, pág. 17.
+
+Cierto es que nadie podrá negar que tanto Isabel como Fernando
+realizaron hechos, unos dignos de alabanza y otros censurables. Merecen
+alabanzas la organización de la Santa Hermandad, la incorporación a
+la corona de los maestrazgos de las Ordenes militares y la conquista
+de Granada; y merecen censura el establecimiento del Tribunal de la
+Inquisición y la expulsión de los israelitas. Tampoco aprobamos la
+conducta que siguió Isabel con su hermano Enrique IV ni con su sobrina
+Juana. Ni Isabel ni Fernando estuvieron acertados en el nombramiento
+de inquisidores; no fueron generosos ni con Gonzalo de Córdova, ni
+con Colón, ni con Jiménez de Cisneros; no se valieron, por último, de
+buenos y justos medios para arrojar de España a Boabdil, quien vivía
+contento en sus tierras de las Alpujarras.
+
+Sobre la política de los Reyes Católicos en el Nuevo Mundo, no seríamos
+imparciales si pasáramos en silencio dos cargos: uno, la poca clemencia
+tenida con los indios; otro, el funesto sistema de administración
+colonial. La reina Isabel--como mostraremos en su lugar--no tuvo reparo
+en autorizar la venta de sus infelices indios, como tampoco se opuso a
+que los hijos de Canarias se vendiesen en las plazas de las ciudades de
+Andalucía.
+
+Creyendo los españoles que la mayor riqueza de un país consistía en la
+mayor abundancia de oro, buscaban el precioso metal en las entrañas de
+la tierra y olvidaban la riqueza que tenían en la superficie de dicha
+tierra.
+
+Y como un error engendra otro error, prohibieron la exportación del
+oro y el comercio de los productos indígenas, logrando que el valor
+de aquel metal disminuyese, y el valor de las mercancías aumentara.
+De aquí que el laborioso pueblo español se transformara en un pueblo
+indolente, poco trabajador y vicioso.
+
+Respecto a la pureza de costumbres y moralidad, dice Fernández de
+Oviedo que «ansí tenían hijos los frailes y monjas como si no fuesen
+religiosos»[305]. Consideramos como cuento aquello de que la reina
+Isabel vestía de camisas hiladas por su mano, y el rey Fernando
+renovaba más de una vez las gastadas mangas de un mismo jubón[306].
+
+ [305] _Epílogo real, imperial y pontifical._
+
+ [306] Véase Lafuente, _Hist. de España_, tom. XI, pág. 55.
+
+Del aspecto moral y político pasaremos a la cultura y al movimiento
+intelectual. No se olvide que D. Pedro López de Ayala fué cronista de
+Pedro el _Cruel_, de Enrique II, de Juan I y de Enrique III. No se
+olvide que poetas y prosistas brillaron en la corte de los reyes de
+la dinastía de Trastamara. Recordaremos que Juan II formó una corte
+poética que se componía de lo más granado de la nobleza castellana.
+A la cabeza de aquellos poetas y escritores, figuraba D. Enrique de
+Villena, pariente de Juan II de Castilla y de Fernando I de Aragón, el
+cual no se limitó al estudio de la poesía y de la amena literatura,
+sino que también cultivó la filosofía, las matemáticas y la astrología,
+ciencias, en especial la última, que le valieron la fama de mágico y
+de nigromántico[307]. La más estimada de todas sus obras en prosa, es
+la intitulada _Libro de los doce trabajos de Hércules_. Don Enrique
+tuvo un doncel llamado Macías el _Enamorado_: su amor a una mujer
+casada fué la causa de su muerte. El marqués de Santillana, a quien
+se llamó «gloria y delicias de la corte de Castilla», figura a la
+cabeza de los poetas más inspirados y de los prosistas más famosos.
+Entre sus obras doctrinales e históricas, citaremos los _Proverbios_;
+entre las de recreación, _Preguntas y respuestas de Juan de Mena y
+el marqués de Santillana_; entre las de devoción, la canonización de
+los bienaventurados santos Vicente Ferrer, predicador, y Pedro de
+Villacreces, frayre menor; y entre las amorosas, _El sueño, Querella de
+amor_ y las _Serranillas_. Además, escribió obras en prosa y _Refranes
+que dicen las viejas tras el fuego_. No encontramos nada más dulce y
+flúido que algunas estrofas de las canciones tituladas _Serranillas_.
+Así comienza la serranilla III:
+
+
+I
+
+ Después que nascí,
+ non vi tal serrana
+ como esta mañana.
+
+
+II
+
+ Allá a la vegüela,
+ a Mata el Espino,
+ en esse camino
+ que va a Lozoyuela,
+ de guissa la vi
+ que me fizo gana
+ la fructa temprana.
+ ...................
+
+ [307] No fué marqués de Villena, aunque Pellicer y otros
+ autores lo llaman así. Lo fué su abuelo D. Alfonso; pero no su
+ hijo D. Pedro, ni su nieto D. Enrique, de quien nos ocupamos.
+
+De la serranilla VI copiaremos lo siguiente:
+
+
+I
+
+ Moza tan fermosa
+ non ví en la frontera,
+ como una vaquera
+ de la Finojosa.
+
+
+II
+
+ Faciendo la via
+ del Calatraveño
+ a Sancta Maria,
+ vencido del sueño
+ por tierra fragosa
+ perdí la carrera,
+ do ví la vaquera
+ de la Finojosa.
+
+
+III
+
+ En un verde prado
+ de rosas é flores,
+ guardando ganado
+ con otros pastores,
+ la ví tan graciosa
+ que apenas creyera
+ que fuesse vaquera
+ de la Finojosa.
+ ..................[308]
+
+ [308] Amador de los Ríos, _Obras del Marqués de Santillana_,
+ págs. 467 y siguientes.
+
+Al lado de D. Enrique de Villena y del marqués de Santillana, podemos
+colocar al cordobés Juan de Mena, autor, entre otras composiciones, del
+_Laberynto_, llamada también _Las trescientas_, por ser éste el número
+de las coplas de obra tan excelente. Propúsose Juan de Mena en la
+citada obra imitar al Dante, y así como el autor de la _Divina Comedia_
+se deja conducir por Beatriz, el poeta español se deja llevar por la
+Providencia bajo la forma de hermosa doncella.
+
+Pertenece igualmente al reinado de Juan II el judío converso Juan
+Alfonso de Baena, natural de la villa que le dió su nombre, en la
+provincia de Córdoba, y autor del _Cancionero_. En el mismo reinado
+floreció Antón de Montoro, que empleó principalmente su musa en la
+sátira.
+
+Del tiempo de Enrique IV son los hermanos Gómez y Rodrigo Manrique,
+sobrinos del marqués de Santillana. Don Gómez logró justa y merecida
+fama, ya por su obra _Prosecución de los vicios y virtudes_, ya por su
+poema _A la muerte del marqués de Santillana_. Pero el que aventajó
+a todos, por la ternura de sentimiento y por la natural fluidez, fué
+Jorge Manrique, hijo de D. Rodrigo y el último vástago de familia tan
+esclarecida. La muerte de su padre, acaecida dos años después de la de
+Enrique IV, es la más bella y delicada de sus composiciones; elegía
+que, con el nombre de _Coplas de Jorge Manrique_, goza de reputación
+universal. Por las siguientes estancias, que transcribimos de dichas
+_Coplas_, puede juzgarse su inestimable valor:
+
+ Recuerde el alma adormida,
+ avive el seso y despierte
+ contemplando
+ cómo se pasa la vida,
+ cómo se viene la muerte
+ tan callando.
+
+ Cuán presto se va el placer,
+ cómo después de acordado
+ da dolor;
+
+ Cómo a nuestro parecer
+ cualquiera tiempo pasado
+ fué mejor.
+
+ .............................
+ Nuestras vidas son los ríos
+ que van a dar en la mar,
+ que es el morir;
+ allí van los señoríos
+ derechos a se acabar
+ y consumir.
+
+Otro poeta de tanta fama, aunque no de tanto mérito, como Jorge
+Manrique, floreció en aquellos tiempos: llamábase Juan Alvarez Gato. De
+él dijo D. Gómez Manrique que _fablaba perlas y plata_.
+
+No sería justo pasar en silencio las célebres coplas de _Mingo
+Revulgo_, cuya paternidad se atribuye a Rodrigo de Cota y que
+circularon por Castilla profusamente en las postrimerías del reinado de
+Enrique IV.
+
+Por lo que a la historia se refiere, aunque fueron varios ingenios
+los que trabajaron en la Crónica de Juan II, tales como Alvar García
+de Santa María, Juan de Mena, Diego de Valera, y tal vez algún otro,
+no hay duda de que su ordenación se debió al insigne Fernan Pérez de
+Guzmán, quien, como escribe Galíndez de Carvajal, «cogió de cada uno
+lo que le pareció más probable, y abrevió algunas cosas, tomando la
+substancia de ellas.» No fueron menos notables los cronistas de Enrique
+IV, Enríquez del Castillo y Alonso de Palencia, partidario aquél y
+adversario el último del desgraciado monarca.
+
+Recordaremos, por último, el nombre de Alvar García de Santa María,
+judío converso y autor de una de las crónicas de D. Alvaro de Luna; el
+de D. Alfonso de Madrigal, Obispo de Avila, conocido por el _Abulense_,
+y más todavía con el nombre vulgar de el _Tostado_, «persona
+esclarecida--dice el P. Mariana--por lo mucho que dejó escrito y por
+el conocimiento de la antigüedad, y su varia erudición que parecía
+milagro»[309].
+
+ [309] _Hist. de España_, tomo II, libro XXI, cap. XVIII.
+
+Acerca de la cultura literaria en tiempo de los Reyes Católicos,
+nuestras primeras palabras serán para decir que en el mismo año que
+ciñó la corona Isabel, se introdujo en España la imprenta, invención
+que debía hacer social revolución en el mundo. Cultiváronse las letras,
+aunque no realizaron los progresos que era de esperar, dado el impulso
+iniciado en Italia y en Alemania, y dado el espíritu innovador del
+Renacimiento. No negaremos que los doctos varones que vinieron de
+Italia, como los hermanos Geraldino, Pedro Mártir de Anglería y Lucio
+Marineo Sículo, hicieron adelantar aquellos estudios, que estaban
+más atrasados en España. La cultura clásica de la Reina; la sólida
+educación que daba a su hijo, el príncipe D. Juan y a sus hijas; el
+cultivo que de la lengua latina hicieron Doña Beatriz de Galindo (la
+_Latina_), Doña Francisca de Lebrija, Doña Lucía de Medrano, Doña María
+Pacheco y la marquesa de Monteagudo (hijas las dos últimas del Conde
+de Tendilla y la primera mujer de Juan de Padilla) y otras, merecen
+alabanzas. Cierto es que las Universidades, Estudios generales y
+Academias se hallaban concurridos por una juventud aplicada y deseosa
+de saber. De Gonzalo Fernández de Oviedo, autor de la _Historia
+general y natural de las Indias_ y de algunos más escritores, poco
+podremos decir en su elogio. Ni la jurisprudencia, a pesar de Díaz de
+Montalvo, ni ninguna de las ciencias se colocó a gran altura, ni aun
+las mismas sagradas y eclesiásticas. Poetas y trovadores no faltaban
+en la corte, bien que ninguno de aquéllos podía compararse con Juan
+de Mena, ni con el marqués de Santillana, astros brillantes del
+reinado de Juan II. Si se echaron los cimientos del teatro, justo será
+recordar que ya en Italia habían adquirido carta de naturaleza las
+comedias, siendo de advertir que las del extremeño Bartolomé Torres
+Naharro fueron representadas en dicha nación y no en España. De Italia
+también vinieron por entonces los primeros maestros de las Bellas Artes
+(arquitectura, escultura, pintura y música).
+
+Dejando el relato de todos estos hechos para la historia política y
+para la historia de la literatura de España, recordemos con alegría
+que procedentes del vecino reino de Portugal, no sabemos si por mar
+o por tierra, llegaron a España dos extranjeros, de edad madura el
+uno y niño el otro. Debió de acaecer todo esto entre fines de 1484 y
+comienzos de 1485. El primero, o sea el hombre de edad madura, venía
+decidido a ofrecer a los Reyes Católicos el imperio que poco antes
+había rehusado Juan II, rey de Portugal. Y nos encontramos ante Colón y
+el descubrimiento del Nuevo Mundo. Había sonado la hora fijada por la
+Providencia para que todo el Mundo Nuevo, no parte de él, se comunicara
+con Asia, Africa y Europa. Jamás la fortuna se mostró más propicia con
+ningún Rey.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XVII
+
+ DESCUBRIMIENTOS ANTERIORES AL DEL NUEVO MUNDO.--EL PRESTE
+ JUAN.--VIAJE DE MARCO POLO.--«DE IMAGINE MUNDI» DE PEDRO DE
+ AILLY.--SUPUESTAS CARTAS DE TOSCANELLI A COLÓN.--EXPEDICIONES DE
+ ENRIQUE EL «NAVEGANTE».--IMPORTANCIA DE ESTAS EXPEDICIONES.--VIAJES
+ DE DIEGO GÓMEZ.--LOS CONOCIMIENTOS GEOGRÁFICOS EN AQUELLOS
+ TIEMPOS.--LA ASTRONOMÍA.--VIAJES DE DIEGO CAO.--EL COSMÓGRAFO
+ BEHAIM: SU FAMOSO GLOBO.--EXPEDICIÓN DE BARTOLOMÉ DÍAZ.--VIAJES DE
+ COVILHAM Y PAIVA.
+
+
+Somos de opinión que tiene interés en una Historia de América este
+capítulo, pues sin el estudio de ciertas noticias y determinados
+viajes, no podríamos explicar hechos relacionados, más o menos
+directamente, con el descubrimiento realizado por el insigne genovés.
+
+Entre las noticias más peregrinas que corrieron por Europa en el
+siglo XIII, se halla la de un personaje misterioso, conocido con
+el nombre de _Preste Juan_ o _Rey sacerdote_. Decíase que reinaba
+sobre un pueblo cristiano. La primera noticia del Preste Juan la
+encontramos en los escritos del historiador alemán Otón de Freising,
+hermano político del emperador Conrado III, de Alemania[310]. Escribe
+el mencionado historiador que, habiendo encontrado en el año 1145
+en Viterbo (Italia), al obispo de Gabula (hoy Jibal, en el Norte de
+Siria), le había dicho, no sin derramar algunas lágrimas, los peligros
+que amenazaban allí a la Iglesia cristiana desde la caída de Edesa.
+Hacía pocos años, según dicho prelado, que en el lejano Oriente, más
+allá de la Armenia y de la Persia, apareció un tal Juan, sacerdote y
+monarca al mismo tiempo, que reinaba sobre un pueblo nestoriano. Juan,
+después de conquistar a Ecbatana, capital de la Media, venció en una
+batalla de tres días a los hermanos sandyardos (Mohamed y Sandyar),
+que tiranizaban a Persia y Media, y avanzando más al Oeste para llevar
+auxilio a la oprimida iglesia de Jerusalén, tuvo que retroceder por no
+poder pasar el caudaloso río Tigris.
+
+ [310] Véase Dr. Sophus Ruge, _Hist. de la época de los
+ descubrimientos geográficos_, págs. 15 y siguientes.--_Hist.
+ Universal_, de Oncken, tom. III.
+
+¿Quién era el Preste Juan? Los cronistas han buscado en vano al famoso
+monarca presbítero; Marco Polo (1254-1323) lo confunde, unas veces con
+Ungchan, rey de los Keraitas, y otras con Jeliutache, primo del último
+soberano de Catay y fundador de un imperio al Oeste del río Lop-nor.
+En el siglo XIV se creyó haberlo encontrado en la persona del rey
+cristiano de Abisinia; en los comienzos del XV, Enrique el _Navegante_
+lo buscó en el mencionado país y a fines de la misma centuria, y aun
+en la siguiente, los reyes de Portugal enviaban embajadas, deseosos de
+hallarle.
+
+Marco Polo, ya con su padre Nicolás, ya con su tío, de nombre también
+Marco, realizó muchos viajes aumentando los conocimientos geográficos
+del Oriente en Europa, teniendo la gloria de ser el viajero más
+conocido de los tiempos medios. Las noticias del célebre veneciano
+constituyeron durante mucho tiempo en Europa lo fundamental de la
+Geografía y Cartografía del Oriente. «Resumamos, dice Sophus Ruge,
+los resultados del famoso viaje de Marco Polo, que duró veinticuatro
+años, desde el 1271 hasta el 1295. Marco Polo fué el primer viajero
+que atravesó toda el Asia, de un extremo a otro, y que describió los
+diferentes países, los desiertos de la Persia, las altas mesetas con
+sus verdes pastos y las barrancas espantosas de Badajchan, los ríos que
+llevan lapiz-lázuli del Turkestán Oriental, los páramos inhospitalarios
+de la Mongolia, la ostentosa corte imperial de Pekín y los innumerables
+habitantes de la China. Refirió lo que supo del Japón, con sus palacios
+cubiertos de oro, y de Birmania, con sus pagodas del mismo metal, y fué
+también el primero que descubrió las islas deliciosas de la Sonda con
+sus especias y aromas, las islas lejanas de Java y Sumatra, con sus
+muchos reinos, sus preciosos productos y sus habitantes caníbales. Vió
+a Ceilán con sus montañas sagradas; visitó muchos puertos de la India y
+estudió la extensión y las riquezas de este país, tan fabuloso entonces
+para los europeos. El fué el primero que publicó una relación clara del
+reino cristiano de Abisinia, que adquirió noticias por un lado hasta de
+Madagascar, y por otro del extremo Norte del Asia, de la Siberia, el
+país, según dice, de las tinieblas, en que no brillan ni sol, ni luna,
+ni estrellas, donde domina un crepúsculo eterno, y donde se viaja en
+trineos tirados por perros o a caballo sobre rengíferos, un país detrás
+del cual se extiende el Océano helado»[311].
+
+ [311] Ibidem, pág. 27.
+
+La relación primitiva de obra tan interesante fué escrita en francés
+antiguo, siendo traducida y refundida tiempo adelante en latín y en
+italiano. Muchos años después se tradujo al alemán con el siguiente
+título: «Este es el noble caballero Marco Polo de Venecia, el gran
+viajero terrestre que nos describe las grandes maravillas del mundo,
+desde donde sale el sol hasta donde se pone, cosas que no se han oído
+nunca. Esto ha impreso Friczs Creussner, en Nuremberg, el año del
+nacimiento de Cristo 1477.»
+
+Gozó también de mucha popularidad, y se leyó con no poco entusiasmo el
+tratado conocido con el nombre _De imagine mundi_, escrito por Pedro de
+Ailly (en latín, Petrus de Alliaco), cardenal de Cambray[312]. Venía
+a ser dicho tratado una compilación, medianamente hecha, de obras
+escolásticas anteriores (ex _pluribus auctoribus recollecta_): de
+autores griegos (Aristóteles, Ptolomeo, Hegesipo y Juan Damasceno), de
+autores latinos (Séneca, Plinio, Solino, Orosio, San Agustín, Isidoro
+de Sevilla y Beda), y de autores árabes (Alfragani y Albategni).
+De la obra de Ailly sacó Colón la mayor parte de sus conocimientos
+cosmográficos y en particular sus ideas, ya sobre la magnitud de la
+tierra y poca anchura del Océano, ya sobre la situación y naturaleza
+del paraíso, ya también, por último, del próximo fin del mundo.
+
+ [312] Pedro de Ailly (n. en 1350 en Copiegne, y m. en Avignon
+ en 1420 o 1425), escribió muchas obras. El tratado _De Imagine
+ Mundi_, y otros, se compilaron en Basilea el MCCCCXVIII. Véase
+ Bellarmino, _De scriptoribus ecclesiasticis_, tomus septimus,
+ pág. 509.
+
+Ciega fe tenía Colón en la obra _De Imagine Mundi_. En el capítulo VIII
+se trata de la magnitud de la Tierra, y tanto crédito dió el Almirante
+a la doctrina del Cardenal que, en la carta escrita en su tercer viaje
+desde Haití en 1498, copió un gran trozo de aquél capítulo; en él se
+afirmaba que para saber la superficie habitable de la tierra debían
+tenerse en cuenta el clima y la parte del globo ocupada por el agua.
+Dice Ailly en el capítulo XII que la zona tórrida estaba habitada por
+monstruos humanos, lo cual también había dicho San Agustín. Conforme
+Colón con la misma idea, en el Diario de su primer viaje se muestra
+admirado de no haber encontrado todavía los monstruos. En el capítulo
+XLIX se ocupa de la diversidad de las aguas, y particularmente del
+Océano, haciendo notar que lo mismo Aristóteles que su comentador
+Averroes, sostienen que la distancia entre la costa occidental del
+Africa y la oriental de la India (entiéndase Asia) no puede ser muy
+grande, porque en ambos países se encuentran elefantes, bien que nadie
+le ha medido en nuestro tiempo ni se tiene noticia de ello en los
+autores antiguos. Añade en el capítulo LI que la extensión de la tierra
+habitada desde España hacia el Oriente o la India, es mucho mayor que
+la media circunferencia de dicha tierra. Sostiene el Cardenal Ailly en
+el capítulo LV, que el paraíso terrenal está situado--según los datos
+de Isidoro, Juan Damasceno, Beda y otros--en el lugar más delicioso
+del Oriente, lejos de nuestra región habitada, en un sitio tan elevado
+que casi toca con la Luna, donde no pudo llegar el diluvio universal.
+Antes, en el capítulo VII, dijo que a pesar de hallarle el paraíso
+junto al Ecuador, tenía un clima muy templado a causa de su gran
+elevación.
+
+No hemos de pasar en silencio otra proposición del citado cardenal.
+Encuéntrase en su tratado que lleva por título _Vigintiloquium de
+concordantia astronomicæ veritatis cum theología_[313], página 181,
+referente a la edad de la tierra y a la época del juicio final.
+«Calcula siguiendo a Beda--escribe el Dr. Ruge--que desde la creación
+hasta el nacimiento de Jesucristo habían pasado 5.199 años; de suerte
+que en 1501 de nuestra era iban transcurridos 6.700; y como el juicio
+final debía ocurrir 7.000 después de la creación, resultaba próximo
+el fin del mundo. Colón entretegió también esta idea en su proyecto,
+aunque difirió algo en el cómputo»[314].
+
+ [313] Véase Bellarmino, _Descritoribus ecclesiasticis_, tomus
+ septimus, pág. 509.
+
+ [314] _Hist. de la época de los descubrimientos geográficos_,
+ págs. 15 y siguientes.
+
+¿Llegaron a Colón noticias del Preste Juan? Posible es que nada
+supiera del famoso personaje. ¿Tuvo noticia de los viajes de Marco
+Polo? En ninguna parte menciona al ilustre veneciano. Acerca de la
+correspondencia que--según Don Fernando Colón--tuvo el Almirante con el
+médico florentino Pablo Toscanelli, no cabe duda que es apócrifa, como
+ha probado el Sr. Altolaguirre[315]. Sin embargo de ello, trasladaremos
+aquí las supuestas cartas del sabio italiano.
+
+ [315] _Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli_, págs.
+ 363-397.
+
+«A Cristóbal Columbo, Paulo, físico, salud: Yo veo el magnífico y
+grande tu deseo para haber de pasar a donde nace la especiería, y por
+respuesta de tu carta te envío el traslado de otra carta que ha días
+yo escribí a un amigo y familiar del Serenísimo Rey de Portugal[316],
+antes de las guerras de Castilla, a respuesta de otra que por comisión
+de S. A. me escribió sobre el dicho caso, y te invio otra tal carta de
+marear como es la que yo le invié[317], por la cual serás satisfecho de
+tus demandas, cuyo traslado es el que sigue.» Copia en seguida la carta
+escrita a Martins y cierra con la data Florencia 25 de junio de 1574.
+
+ [316] Hernán Martins, canónigo de Lisboa. Esta correspondencia
+ es auténtica.
+
+ [317] Desgraciadamente, la carta de marear mandada a Martins
+ se ha perdido.
+
+Don Fernando insertó después la segunda carta que copiamos: «A
+Cristóbal Colón, Paulo, físico, salud: Yo rescibí tus cartas con las
+cosas que me enviaste, y con ellas rescibí gran merced. Yo veo el tu
+deseo magnifico y grande a navegar en las partes de Levante por las
+de Poniente, como por la carta que yo te invio se amuestra, la cual
+se amostrará mejor en forma de esfera redonda; pláceme mucho sea bien
+entendida, y que es el dicho viaje no solamente posible, mas que es
+verdadero y cierto e de honra e ganancia inestimable y de grandisima
+fama entre todos los cristianos. Mas vos no lo podreis bien conocer
+perfectamente, salvo con la experiencia o con la platica, como yo la
+he tenido copiosisima, e buena, e verdadera informacion de hombres
+magnificos y de grande saber que son venidos de las dichas partidas
+aquí en corte de Roma y de otros mercaderes que han tractado mucho
+tiempo en aquellas partes, hombres de mucha autoridad. Así que cuando
+se hará el dicho viaje será a reinos poderosos e ciudades e provincias
+nobilisimas, riquisimas de todas maneras de cosas en grande abundancia
+y a nosotros mucho necesarias, ansi como de todas maneras de especiería
+en gran suma y de joyas en grandisima abundancia. Tambien se irá a los
+dichos Reyes y Principes que están muy ganosos, más que nos, de haber
+tracto e lengua con cristianos de estas nuestras partes, porque grande
+parte dellos son cristianos y tambien por haber lengua y tracto con los
+hombres sabios y de ingenio de acá, ansi en la religión como en todas
+las otras ciencias, por la gran fama de los imperios y regimientos
+que han destas nuestras partes; por las cuales cosas todas y otras
+muchas que se podrían decir, no me maravillo que tu, que eres de
+grande corazon, y toda la nacion de portugueses, que han seido siempre
+hombres generosos en todas grandes empresas, te vea con el corazon
+encendido y gran deseo de poner en obra el dicho viaje.» «Puede, pues,
+afirmarse--dice Altolaguirre--que la correspondencia de Toscanelli
+con Martins fué en 1474, que hasta dos años después no llegó Colón a
+Portugal, y como acto seguido emprendió el viaje a Thule, parece lo
+cierto que hasta después de 1478, cuando ya los portugueses habían
+desechado y probablemente olvidado el proyecto de Toscanelli, no tuvo
+de él conocimiento Cristóbal Colón»[318]. Se propuso Don Fernando
+con tales patrañas «recabar para su padre la gloria de haber sido
+el iniciador del pensamiento de que navegando desde Europa o Africa
+directamente al Oeste, era posible arribar a la costa Oriental de
+Asia»[319].
+
+ [318] _Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli_, pág. 369.
+
+ [319] Ibidem, pág. 397.
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID.
+
+ENRIQUE EL NAVEGANTE.]
+
+Entrando ya en el estudio de los descubrimientos geográficos, colocamos
+a la cabeza de los grandes viajeros al infante D. Enrique, llamado el
+_Navegante_, quinto hijo del rey Juan I de Portugal (nació el 4 de
+marzo de 1394). Habremos de comenzar recordando que Portugal, pobre
+rincón de tierra separado de España, si sufrió en el siglo VIII, como
+toda la Península Ibérica, la dominación musulmana, pronto logró
+expulsar a los moros del territorio lusitano, penetrando luego en
+Marruecos y extendiendo su poder en aquellas tierras. Cerca de medio
+siglo llevaba el reino de Portugal buscando ocasión de extenderse
+allende los mares. A la sazón el representante del espíritu aventurero
+de la época fué, sin duda alguna, el citado infante D. Enrique.
+Todavía muy joven se dió a conocer por su espíritu belicoso. Juan
+I de Portugal arrebató a los sultanes marinitas de Marruecos--año
+de 1415--la ciudad de Ceuta, en la costa meridional del Estrecho de
+Gibraltar, siguiéndose a dicha conquista la de Tánger, Tetuán y otras
+plazas vecinas del Estrecho. En un combate sangriento contra los
+moros de la citada Ceuta, el infante D. Enrique ganó las espuelas de
+caballero. Cuéntase que tanto se distinguió en la acción, que Martín
+V, Segismundo de Alemania y otros soberanos le hicieron proposiciones
+para confiarle el mando de sus ejércitos. El Papa deseaba enviarle
+contra los turcos y el Emperador en el Concilio de Constanza hizo sus
+proposiciones al embajador de Portugal, quien debía trasladarlas al
+valeroso infante. No hizo caso D. Enrique de tales invitaciones porque
+otras ideas bullían en su mente. Subiendo a los muros de la plaza de
+Ceuta
+
+ ... con sola su rodela
+ y una espada, enarboló
+ las quinas en sus almenas.
+
+Desde lo alto de las almenas de la ciudad, para la realización de
+sus atrevidos proyectos, pudo contemplar, por un lado, el mar, y por
+otro, las tierras que esconde el Atlas. Tiempo adelante, el Rey, su
+padre, le concedió el ducado de Vizeu y le nombró _Gran Maestre de la
+orden de Cristo_, pudiendo ya contar con rentas propias para realizar
+sus vastos proyectos. Sin embargo de que la Orden de Cristo había
+sido fundada para combatir a los musulmanes, enemigos de la ley de
+Jesucristo, se creyó en el deber de atraerse a los hijos del Profeta
+por medios más humanos y justos. No quería seguir la política de los
+reyes sus antecesores. Volvió de Ceuta con el pensamiento de conquistar
+Marruecos por la fuerza de las ideas y de recorrer el mar por el valor
+y audacia de sus marinos. Era un hombre enérgico, valeroso y tenaz.
+Embargábale la idea de llegar hasta la Guinea (parte Oeste de Africa,
+que se extiende desde la Senagambia al Congo), conocida entonces con el
+nombre de Guanaja o Ganaja, y de la cual sólo se tenían vagas noticias,
+pues no se conocía europeo alguno que hubiese visitado aquellas lejanas
+tierras. Decíase, sin embargo--no sabemos con qué fundamento--que el
+oro abundaba en aquellos países; noticia que dió mayores alientos al
+infante D. Enrique, deseoso de que Portugal fuese la única potencia de
+Europa que comerciara con los pueblos de la Guinea.
+
+Del mismo modo se proponía descubrir--y esto era para él cuestión
+de no poca importancia--en qué consistía el poder de los moros, los
+enemigos mortales de su nación. Había notado que en todas las guerras
+con la morisma aquéllos luchaban solos, dándose el caso que nunca rey
+alguno del interior de Africa acudió a prestarles auxilio. Este hecho
+y algunos otros, aunque de menos valor, hicieron sospechar al infante
+portugués que al Sur de los territorios musulmanes había quizás pueblos
+cristianos, en cuyo caso, contando con la ayuda de los últimos, los
+hijos de Mahoma estaban perdidos cuando se les atacase simultáneamente
+por el Norte y el Mediodía. Anhelaba de igual manera llevar la luz del
+Evangelio a regiones desconocidas. Por último, influía su horóscopo,
+que le declaraba destinado a hacer grandes descubrimientos.
+
+El antiguo cronista Azurara considera que influyeron en el ánimo de
+D. Enrique los cinco motivos siguientes: 1.º, saber lo que había más
+allá del cabo Bojador; 2.º, entrar en relaciones comerciales con los
+cristianos que hubiese en aquellas tierras; 3.º, tener noticia exacta
+del poderío de los moros de aquella parte de Africa; 4.º, descubrir si
+en aquellos países existían príncipes que le ayudasen contra los moros,
+y 5.º, acrecentar o extender la religión católica[320].
+
+ [320] Véase _Chronica do descobrimento e conquista de Guiné_.
+
+Contando D. Enrique con el beneplácito del Rey, estableció--en el
+promontorio de Sagres en el Algarbe, de cuya provincia era gobernador
+vitalicio--su Palacio, el primer Observatorio astronómico de Portugal,
+el Arsenal marítimo y la Escuela de Cosmografía. Sagres viene a ser
+una peña llana, de unos 70 metros de altura, que penetra en el mar más
+de un kilómetro, y termina, no en punta, sino en una especie de maza.
+Allí, en el puerto de Sagres, cerca del cabo de San Vicente, rodeado de
+algunos doctos, ya lusitanos, ya de Marruecos y de Fez, olvidándose de
+la Tierra Firme, dirigió toda su atención al vasto Océano. La población
+que tocaba con el promontorio recibió el nombre de _Villa del Infante_.
+Dispuso D. Enrique que sus naves se abrigasen en el próximo puerto de
+Lagos. Adquirió noticias del Sudán y de las caravanas que traficaban
+entre Marruecos, el Senegal y Tombuctu, enviando después sus buques a
+descubrir el gran río Senegal (llamado _Samaya_ por los portugueses, y
+_Ovedech_ por los indígenas).
+
+Entre las expediciones más importantes organizadas por el infante D.
+Enrique citaremos las siguientes: En 1416 envió a Gonzalo Velho a
+pasar más allá de las Canarias, y en 1431 descubrió las primeras islas
+del grupo de las Azores. El año 1434 Gil Eannes, paje del Infante,
+arriesgó su vida para doblar el cabo Bojador, y su sucesor Alfonso
+González Baldaya llegó hasta el río de Oro, o sea, hasta el límite
+septentrional de la zona tórrida. Llegó Nuño Tristán en 1441 al Cabo
+Blanco, y dos años después a la bahía de Arguim. Destinóse la isla de
+Arguim como centro de operaciones y relaciones mercantiles, fundándose
+allí la primera colonia portuguesa permanente en Africa, que adquirió
+pronto importancia, hasta el punto que a los pocos años, una Sociedad
+mercantil de Lagos (puerto de la villa del Infante) pudo enviar una
+flotilla de seis buques. Los portugueses llevaban tejidos (pañuelos
+de color y mantas de lana), sillas de montar y estribos, trigo, miel,
+especias, plata, coral rojo y barreños, que cambiaban por esclavos
+negros de Guinea, oro de Tombuctu, camellos, vacas, cabras, pieles de
+búfalo y de martas zibelinas, huevos de avestruz y goma arábiga. En
+el año 1445 el intrépido marino Dionís Díaz (ascendiente de Bartolomé
+Díaz, que veintiséis años después de la muerte del Infante dobló el
+Cabo de Buena Esperanza) pasó por delante de la embocadura del Senegal
+que separa la raza negra de la blanca, llegando hasta el Cabo Verde.
+Consistía la importancia de la expedición en que se había llegado a
+la verdadera tierra de los negros y en que las teorías de Aristóteles
+y de Ptolomeo acerca de la inhabitabilidad de la zona tórrida eran
+falsas. «Esta teoría antigua, que había prevalecido tantos siglos,
+se estrelló contra el Cabo Verde, cabiendo este honor al infante
+D. Enrique, cuyo lema _Talent de bien faire_ celebró allí su mayor
+victoria, porque desde entonces se abrió para la ciencia geográfica
+un horizonte enteramente nuevo, y el mundo europeo aprendió a fiarse
+más de las observaciones directas que de la autoridad de los filósofos
+griegos»[321]. Vino a completar este descubrimiento el veneciano Luis
+de Mosto, a cuya disposición puso D. Enrique, pocos años más adelante,
+una carabela de 90 toneladas a las órdenes de Vicente Díaz, los cuales
+llegaron hasta el río Gambia. Relación minuciosa del viaje publicó
+Mosto y de ella copiamos la siguiente descripción del Cabo Verde:
+«El Cabo Verde--dice--trae su nombre de los árboles verdes que allí
+crecen y que conservan su color casi todo el año. Lo descubrieron los
+portugueses un año antes de mi llegada, y le dieron este nombre por
+la razón indicada, conforme llamaron el Cabo Blanco así por el color
+de la arena que lo forma; pero el Cabo Verde es elevado y halaga la
+vista. Está entre dos montañas y penetra en el mar con muchas chozas
+y viviendas de negros. Hay que notar que al otro lado del Cabo Verde
+forma la costa una bahía con playas llanas y cubiertas como toda la
+costa de multitud de bellísimos y grandísimos árboles verdes, porque
+allí no caen las hojas viejas hasta que salen las nuevas. Desde lejos
+parecen estar a orillas del agua, aunque en realidad están distantes
+un tiro de ballesta. Es una costa bellísima. He viajado hacia Levante
+y Poniente y he visto muchos países, mas ninguno más hermoso que éste,
+bañado por muchos ríos grandes y pequeños»[322]. La descripción debió
+interesar vivamente a D. Enrique, puesto que organizó desde Arguim un
+sistema completo de exploración. Juan Fernández penetró en el desierto
+de Sahara, permaneciendo siete meses entre las tribus salvajes del
+interior, al cabo de cuyo tiempo volvió a Sagres a dar cuenta al
+Infante, su señor, de lo que había visto en aquellas tierras. En el año
+siguiente de la expedición de Díaz, Nuño Tristán llegó hasta el río
+Gambia y Alvaro Fernández casi hasta Sierra Leona. Las tribus próximas
+al Gambia eran más numerosas y valientes que las del Sahara, las cuales
+se opusieron al desembarque, logrando con sus flechas envenenadas matar
+a la mayor parte de los portugueses sin exceptuar al jefe. Por último,
+Diego Gómez, en el año 1457, con otros intrépidos navegantes subió río
+Gambia arriba hasta la ciudad de Cantos. Esta fué la última expedición
+importante que ordenó D. Enrique.
+
+ [321] Dr. Sophus Ruge, _Historia de la época de los
+ descubrimientos_, pág. 37.--_Historia Universal_, de Oncken,
+ tomo VII.
+
+ [322] Ibidem, pág. 37.
+
+Murió navegante tan ilustre en Sagres (13 noviembre 1460), cuando
+ya contaba sesenta y seis años. En sus geográficas empresas había
+gastado más de sus recursos, pues en 1449 era en deber a su pariente
+Fernando de Braganza la suma enorme de 19.394 coronas de oro[323]. Todo
+este dinero lo había empleado en hacer de Portugal una gran potencia
+marítima.
+
+ [323] La corona de oro en aquel tiempo valía unas 20 pesetas
+ de nuestra moneda.
+
+Aunque a la muerte del Infante disminuyó el entusiasmo por los
+descubrimientos, sin embargo, en la corte de Portugal se hallaban los
+pilotos más inteligentes y los constructores de barcos más hábiles; se
+vendían las mejores obras de astronomía, los planisferios, los mapa
+mundis y las cartas marítimas más exactas. Lisboa, pues, continuó
+siendo el centro de los estudios geográficos. Por entonces descubrió
+Diego Gómez, en compañía del genovés Antonio de Noli, las islas de Cabo
+Verde.
+
+Antes de proseguir el estudio de los descubrimientos marítimos,
+recordaremos los conocimientos geográficos generales de aquel tiempo.
+En la _Margarita philosophica_ del prior cartujo alemán Gregorio
+Reisch, publicada en el año 1496 y reimpresa muchas veces durante el
+siglo XVI, se lee lo siguiente: «El agua cubrió al principio toda la
+superficie de la tierra como una niebla fina que se elevaba hasta las
+altas regiones. A la orden del Creador, el firmamento separó las aguas
+superiores de las inferiores, reuniéndose éstas últimas en un sólo
+punto más profundo y dejando descubierta la tierra firme para los seres
+vivientes. De toda la substancia de la tierra y del agua se formó un
+solo cuerpo esférico, al cual atribuyeron los eruditos dos centros,
+uno de gravedad y otro de volumen. Este último es el que está situado
+en el punto medio del eje de toda la esfera formada de la tierra y del
+agua, y de consiguiente, en el centro del mundo. Fuera de este centro
+está el de gravedad, que es el centro del eje de la tierra sólida,
+mayor necesariamente que el radio de la esfera formada de la tierra y
+del agua, porque, a no ser así, caería el centro del mundo fuera de la
+tierra, suposición que sería la más necia que pudiera imaginarse en
+física y en astronomía. La admisión de centros distintos es ineludible,
+porque la parte seca de la superficie terrestre es más ligera que la
+cubierta de agua. La tierra seca es más ligera que la empapada del
+agua, y por esta razón no puede ser el centro de gravedad idéntico al
+de volumen, sino que el primero se halla más hacia la periferia del
+lado del agua que el segundo, y hacia aquella parte se reunirán también
+las aguas de la tierra, porque así se aproximan más al centro del
+mundo.»
+
+El primero que intentó la representación del lado del agua de la
+esfera terrestre fué Toscanelli de Florencia, allá por el año 1474.
+Ya por entonces se había introducido nuevo e importante factor que
+trajo radical reforma en las teorías dominantes en aquella época.
+Este nuevo e importante factor era el libro de Claudio Ptolomeo
+(geógrafo y astrónomo egipcio que floreció en Alejandría por los
+años de 125 a 135 antes de Cristo), intitulado _Almagesto_, obra de
+la cual trató el cardenal Pedro de Ailly en su citado tratado _De
+imagine Mundi_[324]. Entre los astrónomos más sabios de aquella época
+sobresale Regiomontano (1436-1476). Para facilitar las observaciones
+astronómicas a la orientación y determinación de las situaciones
+geográficas, calculó Regiomontano en 1473 las efemérides (tablas que
+indican día por día la posición de los planetas en el Zodiaco) para un
+período de treinta y dos años. También el sabio astrónomo inventó un
+instrumento (llamado _balestilla_ por los portugueses y _ballestilla_,
+_flecha_ o _báculo de Jacob_ por los españoles), para medir la
+altura del polo de un astro. El último instrumento lo introdujo en
+Portugal Martín Behaim, discípulo del inventor. Durante el reinado de
+Alfonso V el _Africano_ (1438-1481)[325], tío del infante D. Enrique,
+continuaron las expediciones marítimas. Juan II (1481-1495) parecía
+heredero del espíritu de Enrique el _Navegante_. En su tiempo Diego
+Cao se hizo a la vela (1484) con dos buques de su propiedad, llevando
+en calidad de cosmógrafo a Martín Behaim. Pasaron el Cabo de Santa
+Catalina y descubrieron el Congo, el río más caudaloso de Africa. Se
+atrajo Cao a algunos habitantes con la idea de que aprendiesen el
+portugués y servirse luego de ellos en sus relaciones con el rey del
+Congo. Cao continuó todavía hacia el Sur unas 200 leguas, llegando
+al Norte del Cabo Negro (1485). Behaim, a la vuelta del viaje, fué
+nombrado por el Rey caballero de la Orden de Cristo. Cosmógrafo tan
+insigne, después de su larga residencia en Portugal, y después de
+haber desempeñado importantes comisiones científicas, se retiró a su
+patria, a Nuremberg (1492), en cuyo año construyó--antes de que Colón
+regresara de su primer viaje--el globo terrestre, que ha inmortalizado
+su nombre. Debemos advertir que dicho globo, guardado, como precioso
+depósito, en Nuremberg, es--como Mr. Davezac sostuvo en el Congreso
+Geográfico de Amberes de 1871, y cuya proposición aprobó la sabia
+Corporación--una reproducción, en la parte que al Extremo Oriente se
+refiere, de la carta de navegar de Toscanelli. En el globo de Martín
+de Behaim se ven indicadas ya las longitudes y las latitudes, siendo
+de notar los grandes errores cometidos en las últimas. En cambio, las
+inscripciones que hay en él son muy interesantes. Léese lo siguiente
+en uno de sus ángulos: «Sépase como esta figura del globo representa
+toda la extensión de la tierra, tanto en longitud como en latitud,
+medida geométricamente, parte, según lo que Ptolomeo dice en su libro
+titulado _Cosmografía_; el resto, según el caballero Marco Polo, que
+desde Venecia viajó por el Oriente el año de 1250, y también según lo
+que el respetable, docto y caballero Juan de Mandeville dijo, en 1322,
+de los países orientales desconocidos de Ptolomeo, con todas las islas
+pertenecientes a aquel continente, de donde nos vienen las especias
+y las piedras preciosas. Mas el ilustre D. Juan, rey de Portugal,
+ha hecho visitar por sus naves, en 1485, todo el resto de la parte
+del globo, hacia el Mediodía, que Ptolomeo no conoció, en el cual
+descubrimiento he tomado yo parte...»
+
+ [324] Ptolomeo es también autor de una _Geografía_ y de otras
+ obras.
+
+ [325] A Juan I (1385-1433) sucedió Eduardo I (1433-1438).
+
+En el golfo de Benin, junto a las islas Príncipe, Santo Tomás y San
+Martín, se halla el siguiente letrero: «Estas islas fueron descubiertas
+por las naves que el rey de Portugal envió a estos puertos del país de
+los moros el año de 1484...» La inscripción puesta encima del cabo de
+Nueva Esperanza contiene la relación del viaje que hizo Martín Behaim
+con Diego Cao. Dice así: «El año 1484 del nacimiento del Señor, el
+ilustre D. Juan, rey de Portugal, hizo equipar dos naves, llamadas
+carabelas, provistas de hombres con armas y víveres para tres años,
+ordenando a la tripulación navegar al otro lado de las columnas de
+Hércules, en Africa, siempre hacia el Mediodía y los lugares donde el
+sol sale, tan lejos como les fuese posible... Así equipados, salimos
+del puerto de la ciudad de Lisboa con rumbo a la isla de la Madera,
+donde crece el azúcar de Portugal... Llegamos al país llamado reino de
+Gambia, donde crece la malagueta (especie de pimienta), y el cual dista
+de Portugal 800 leguas alemanas; después, pasamos al país del rey de
+Furfur, que está a 1.200 leguas o millas y donde crece la pimienta que
+se llama de Portugal. Más lejos aún, hay un país donde hallamos la
+corteza de la canela; pero encontrándonos de Portugal a 2.800 leguas,
+volvimos sobre nuestros pasos y a los diez y nueve meses estuvimos de
+vuelta ante nuestro Rey».
+
+En el año de 1486 Bartolomé Díaz con tres embarcaciones, una mandada
+por él, otra por Juan Infante, y la tercera destinada a provisiones
+por su hermano Pedro, se hizo a la vela, con el ánimo de continuar
+las exploraciones de las costas africanas, desde el punto que Diego
+Cao dejó las que hubo de realizar en compañía del cosmógrafo Martín
+Behaim. Se propuso obscurecer las glorias de sus parientes Juan Díaz
+y Dionís Díaz. Bartolomé hizo que mujeres negras que conducía a bordo
+desembarcasen en varios puntos de la costa del Congo y más allá hacia
+el extremo Sur de Africa, las cuales debían dar a los indígenas
+noticias del poderío de los portugueses, no sin manifestarles también
+que iban en busca del país del Preste Juan. Creyeron que las nuevas
+de la expedición llegarían de boca en boca y de país en país a oídos
+del fabuloso personaje, quien, al saberlas, tal vez enviase mensajeros
+para recibir a los portugueses con el objeto de entrar con ellos en
+relaciones.
+
+Bartolomé Díaz levantó el primer padrón de piedra cerca de la Sierra
+Parda, al Norte de la bahía de la Ballena (_Angra das Voltas_), no
+lejos de la desembocadura del río Orange. Desde el Golfo de Santa Elena
+emprendió de nuevo su rumbo, llegando, después de grandes trabajos,
+a una ensenada llamada de los Vaqueros (_Angra dos Vaqueiros_)[326],
+donde los hotentotes que allí guardaban sus rebaños, al ver los barcos,
+huyeron espantados hacia el interior. Dirigiéndose más al Este llegó
+a la bahía de San Bras[327], donde hizo provisión de agua dulce, lo
+cual dió motivo a un choque con los indígenas, pasando, por último, a
+la pequeña isla de Santa Cruz (Golfo de Algoa), y plantando en ella
+el último padrón. Pidieron los tripulantes al jefe no seguir adelante
+y emprender el viaje de regreso; pero Díaz les suplicó que le dejasen
+continuar avanzando dos o tres días más hasta ver la costa hacia el
+Norte, porque él creía firmemente haber doblado el extremo Sur del
+Africa, y en este caso, con poco trabajo, se lograría llegar a la
+India, que eran todos sus deseos. Continuaron navegando dos días más,
+hasta llegar a un gran río que Díaz denominó _do Infante_, porque un
+compañero, el Capitán de este apellido, fué el primero que saltó a
+tierra. Aunque a disgusto suyo, Díaz hubo de dar la vuelta, teniendo
+entonces la dicha de contemplar el imponente promontorio que forma la
+punta austral del Africa. Terrible tempestad que puso en gran peligro
+las embarcaciones, estuvo a punto de cambiar en día de luto los
+anteriores momentos de alegría. En recuerdo de la furiosa tormenta,
+Díaz dió al citado promontorio el nombre de _Cabo de las Tormentas_,
+y que Juan II, influído por otros sentimientos, le sustituyó por el
+que hoy lleva. «Ese Cabo nos abre el camino del Asia, dijo, se llamará
+_Cabo de Buena Esperanza_.» Bartolomé Díaz, después de una ausencia de
+diez y seis meses y diez y siete días, y de haber explorado 350 leguas
+de costa, llegó a Lisboa en diciembre de 1487.
+
+ [326] Hoy lleva el nombre inglés de _Flesh-bai_ (Bahía de la
+ carne).
+
+ [327] Hoy Moselbai.
+
+Consideremos los últimos viajes realizados durante el reinado de Juan
+II. Antes del regreso de Bartolomé Díaz, el Rey había mandado a Pedro
+de Covilham y a Alfonso de Paiva para explorar el reino de Abisinia
+y las condiciones de comercio y de comunicación en el Océano Indico.
+Antes intentaron lo mismo, por orden de Juan II, el Padre Antonio de
+Lisboa y Pedro de Montorryo; mas la expedición no dió resultado alguno.
+En cambio, no careció de interés la de Covilham y Paiva, quienes se
+pusieron en camino el 7 de mayo de 1487. Penetraron en Egipto, después
+de pasar por Rodas, llegando a Alejandría y al Cairo; embarcándose en
+el Mar Rojo fueron hasta Aden, donde se separaron, designando como
+punto de reunión otra vez el Cairo. Covilham, que se embarcó para la
+costa del Malabar, visitó a Cananor, Calcuta y Goa, regresando a la
+costa oriental del Africa, la cual siguió hasta el extremo meridional
+del rico país de Sofala, donde adquirió noticias sobre la isla de
+Madagascar.
+
+Cuando Covilham regresó al Cairo, se encontró con la noticia de que
+Paiva había muerto; halló sí dos nuevos emisarios del rey Juan, que
+eran los rabinos Abraham de Beja y José de Lamego. En tanto que el
+judío José marchó a Lisboa con las noticias que adquirió Covilham,
+éste último, acompañado del hebreo Abraham, visitó la ciudad de Ormuz,
+tomando en seguida diferente rumbo, pues Abraham de Beja, con una
+caravana se dirigió por Bagdad y Haleb a Siria, mientras él marchó a
+Abisinia y se estableció en su capital Choa, con gran complacencia del
+monarca del país. Covilham se casó en Abisinia, y allí murió pasados
+algunos años.
+
+Cuando se realizaban tales hechos, el genovés Cristóbal Colón se
+disponía a marchar a las Indias. Procede estudiar ya el descubrimiento
+del Nuevo Mundo.
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID.
+
+COLÓN.]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XVIII
+
+ CRISTÓBAL COLÓN: SU PATRIA Y FAMILIA.--COLÓN EN PORTUGAL:
+ SU MATRIMONIO.--LA FAMILIA DE SU MUJER.--ALONSO SÁNCHEZ DE
+ HUELVA.--CULTURA DE COLÓN.--LA ESFERICIDAD DE LA TIERRA.--LA
+ ACADEMIA DE TOLEDO.--ROGERIO BACON Y RAIMUNDO LULIO.--PROVECTO DE
+ COLÓN DE IR DIRECTAMENTE A LA INDIA POR OCCIDENTE.--LA LIBRERÍA DE
+ COLÓN.--JUNTA CONVOCADA POR JUAN II Y PRESIDIDA POR EL OBISPO DE
+ CEUTA: OPINIÓN DEL CONDE DE VILLARREAL.
+
+
+Cristóbal Colón, según Andrés Bernáldez, cura de Los Palacios[328],
+gran amigo del futuro Almirante y depositario de todos sus papeles,
+debió nacer hacia el año 1435[329]. Afirma Washington Irving que se
+verificó la época de su nacimiento allá por los años de 1434 a 1436.
+
+ [328] Los Palacios es una población próxima a Sevilla.
+
+ [329] _Historia de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña
+ Isabel_, Sevilla, 1870.
+
+Respecto a la patria de Colón, creemos que no cabe duda alguna, puesto
+que él mismo lo declara en la fundación de su mayorazgo (22 febrero
+1498)[330] terminantemente dice que ha nacido en Génova. Copiamos a
+continuación sus mismas palabras: «Siendo yo nacido en Génova, vine a
+servir aquí, en Castilla.» Además, encontramos la siguiente cláusula:
+«Item: mando al dicho D. Diego, mi hijo, o a la persona que heredare
+el dicho Mayorazgo que tenga y sostenga siempre en la ciudad de Génova
+una persona de nuestro linaje que tenga allí casa e mujer, e le ordene
+renta con que pueda vivir honestamente como persona tan llegada a
+nuestro linaje, y haga pie y raíz en la dicha ciudad como natural
+della, porque podrá haber de la dicha ciudad ayuda e favor en las
+cosas del menester suyo, pues que della salí y en ella nací.» En otra
+cláusula manifiesta también Colón el afecto que tiene lo mismo a Génova
+que a España, lo mismo a su país natal que a su nueva patria. He aquí
+sus palabras: «Item: mando al dicho D. Diego, o a quien poseyere el
+dicho Mayorazgo, que procure y trabaje siempre por la honra y bien y
+acrecentamiento de la ciudad de Génova, y ponga todas sus fuerzas e
+bienes en defender y aumentar el bien e honra de la república della, no
+yendo contra el servicio de la Iglesia de Dios y alto Estado del Rey
+o de la Reina, nuestros señores, e de sus sucesores.» No hay dudas,
+pues, acerca de la patria da Colón; él mismo dice varias veces que era
+de Génova. «Sólo demostrando--como escribe Sánchez Moguel--que Colón
+no dijo que había nacido en la ciudad de Génova, o probando que mintió
+al decirlo, es como cabe abandonar fundadamente la causa de Génova,
+para abrazar la de Saona o de cualquiera otra de las innumerables
+poblaciones que pretenden haber dado nacimiento al descubridor del
+Nuevo Mundo»[331]. No ha conseguido Génova encontrar la calle y casa en
+que nació; pero el municipio de la ciudad compró en el año 1887, por
+la cantidad de 31.500 pesetas, una casa en la que se cree con algún
+fundamento que Cristóbal Colón pasó su infancia y juventud hasta la
+edad de catorce años[332].
+
+ [330] Procede recordar aquí que durante la monarquía
+ castellano-leonesa de Doña Urraca (1109-1126), mujer de
+ Alfonso I de Aragón, D. Diego Gelmínez, obispo de Compostela,
+ dió comienzo a la organización de fuerzas navales para
+ resistir a las piraterías de los moros, los cuales asolaban
+ toda la costa, desde Sevilla hasta Coimbra, _ab Hispali usque
+ ad Cohimbram_, según se lee en la _Historia Compostelana_. El
+ prelado de Compostela contrató genoveses, porque los italianos
+ ejercían a la sazón el papel que los griegos, y en particular
+ los fenicios habían tenido en los tiempos antiguos. Eran
+ los genoveses los hombres de mar, los mejores constructores
+ navales y los más expertos marineros que recorrían el
+ Mediterráneo: eran, como dice la Crónica, _optimi navium
+ artifices, nautæque peritissimi_. «No puedo prescindir, dice
+ Charlevoix, de hacer de paso una observación. Es muy glorioso
+ para Italia que las tres potencias entre las cuales está
+ repartida actualmente casi toda la América, deban a italianos
+ sus primitivos descubrimientos. España, a Colón, genovés:
+ Inglaterra, a Juan Cabot y sus hijos, venecianos: y Francia a
+ Verrazani, ciudadano de Florencia.» _Viajes_, etc., en 1720.
+
+ [331] _España y América_, pág. 100. Del cura de Los
+ Palacios son las siguientes palabras: «En el nombre de Dios
+ Todopoderoso, ovo un hombre de tierra de Génova, mercader de
+ libros de estampa, que trataba en esta tierra de Andalucía...»
+ _Historia de los Reyes Católicos_, tomo I, capítulo CXVIII.
+
+ [332] Víctor Balaguer, _Cristóbal Colón_, pág. 159.
+
+
+Veamos ahora lo que sobre el particular ha publicado el historiador
+Juan Solari[333], no sin dar a conocer antes la opinión de Muratori y
+de Casoni. Muratori dijo: «Colombo es natural de Génova, o por mejor
+decir, de un pueblo vecino de Génova». Casoni escribió (_Annali Genova
+1708_), lo siguiente: «Los antepasados de Cristóbal--como consta por
+escrituras públicas--habitaban Terrarossa, poco distante de Nervi,
+atrás de las faldas del Monte Fasce, situada al lado de Maconesi en
+Fontanabuona, que dá el nombre a dicho valle. Su abuelo se llamaba
+Juan. Su padre era Domingo, ciudadano de Génova, y su madre se
+apellidaba Susana Fontanarrosa»[334].
+
+ [333] _La cuna del descubridor de América, Cristóbal Colón._
+ Homenaje al centenario de la República Argentina, 25 mayo 1910.
+
+ [334] Ibidem, pág. 50.
+
+Cristóbal Colón--dice Solari--nació en Terrarossa, valle de
+Fontanabuona, provincia de Génova, y su nacimiento se verificó en el
+año 1436[335]. Compónese Terrarossa de un grupo de casas situadas sobre
+un collado a flor del valle de Fontanabuona, a cien pasos de Entella.
+Su distancia de Maconesi es media milla, dos de Cicagna, tres de Oreso,
+ocho de Chiavari, y otro tanto o algo más de Génova, en línea recta.
+Decimos en línea recta, porque este camino es poco frecuentado por ser
+montuoso y de difícil acceso, lo que hace que la distancia parezca más
+larga de lo que es en realidad. La casa de Colón se encuentra entre las
+primeras que dan al río[336]. A la sazón se halla reconstruída en su
+mayor parte. A poca distancia de la casa existen rastros de la fábrica
+de Domingo Colombo y no lejos una tierra denominada _Pian Colombino_,
+nombre que hace suponer fuera propiedad de la familia de Colombo[337].
+
+ [335] Harrise lo fijó en el 1445.
+
+ [336] Ob. cit., págs. 68 y 69.
+
+ [337] Ibidem, pág. 70.
+
+Hállase probado--y seguimos la relación de Solari--que el padre del
+descubridor del Nuevo Mundo, en una escritura de venta de un terreno,
+año de 1445, a Bartolomeo de Maconesi, se firma Domenico Colombo di
+Terrarossa. Tampoco cabe duda que la madre del Almirante se llamaba
+Susana y era hija de Santiago Fontanarrosa. Bartolomé, hermano del
+Almirante, en una carta geográfica trazada en Londres, firmaba
+Colombo di Terrarossa; y Fernando, hijo de dicho Almirante, afirma
+que su padre, antes de descubrir el Nuevo Mundo, firmaba Colombo de
+Terrarossa[338]. Además de la escritura citada, correspondiente al
+año 1445, se encuentran otros documentos públicos en que al lado de
+Domenico Colombo de Terrarossa se hallan los nombres de Simón de
+Maconesi, Benedicto de Monleone, Antonio Leverone de Fontanabuona y
+otros.
+
+ [338] Ibidem, págs. 50 y 51.
+
+Parece cosa probada que los tres hermanos llamados Juan, Mateo y
+Amighetto--según documentos del año 1496--eran hijos de Antonio Colombo
+de Maconesi, hermano de Domingo, padre del descubridor del Nuevo Mundo.
+Juan, Mateo y Amighetto comparecieron ante escribano y celebraron un
+contrato a los efectos siguientes: Juan iría a España en busca de su
+primo carnal Cristóbal, Almirante al servicio de los Reyes Católicos,
+para tomar parte en las empresas marítimas o descubrimientos en el
+Nuevo Mundo. Los tres hermanos deberían contribuir por iguales partes
+a los gastos, así como también los productos se repartirían del mismo
+modo[339].
+
+ [339] Ibidem, pág. 52. En el cuarto viaje acompañó al
+ Almirante un hijo de Génova llamado Juan Antonio Colombo.
+
+Añade Solari que en el año 1500, por deuda pendiente, se entabló
+demanda en Savona contra la sucesión de Domingo, padre de Cristóbal. En
+el juicio se hizo constar que los hermanos Cristóbal, Bartolomé y Diego
+se hallaban en España.
+
+Resulta de todo lo expuesto, que Cristóbal Colón pudo llamarse
+ciudadano de Génova, puesto que el valle de Fontanabuona y, por
+consiguiente, Terrarossa, dependían de la ciudad citada; pero el lugar
+de su nacimiento fué el caserío de Terrarossa. Por tanto, es evidente
+que Domingo Colombo tuvo en el valle de Fontanabuona la fabricación
+de paños, estableciendo luego pequeños depósitos, para aumentar la
+venta, primero en Quinto y después en Génova y Savona[340]. Los
+depósitos citados, por el solo hecho de estar a su nombre, implicaban
+el domicilio de Domingo, aunque no se hallase presente; mas dicho
+domicilio, lo mismo en Quinto que en Génova y Savona eran transitorios,
+pues únicamente tenía fijeza el de Fontanabuona.
+
+ [340] Ibidem, págs. 53 y 54. La casa de Savona sólo estuvo
+ abierta el año 1470.
+
+Haremos notar que el activo tráfico entre los caseríos o aldeas de
+Fontanabuona con Génova, era mucho, teniendo aquellos comerciantes--por
+falta de escribanos en la región--que recurrir a Génova para celebrar
+sus actos públicos. Por esto no debe causar extrañeza que los testigos
+y demás personas que intervenían en los contratos, se llamasen
+Antonio Colombo de Maconesi, Antonio Leverone de Cicagna, Nicolás de
+Fontanabuona, Juan de Monleone, etc.; y decimos que no debe causar
+extrañeza, porque Domingo, cuando salía de Terrarossa, o iba acompañado
+de testigos, o los buscaba en Savona o Génova, donde se encontraban
+accidentalmente[341].
+
+ [341] Ibidem, pág. 72.
+
+Consideremos, por último, las principales poblaciones que con mayores o
+menores títulos y con más o menos entusiasmo se disputan la gloria de
+haber sido cuna del descubridor del Nuevo Mundo[342]. En Cogoletto--que
+otros llaman Cugureo--se ve humilde casita sobre cuya puerta se halla
+el escudo de armas de Colón, y debajo el siguiente letrero:
+
+ _¡Hospes, siste gradum! Fuit hic lux prima Columbo._
+ _Orbe viro majori hæ nimis arcta domus._[343]
+
+ [342] Véase Víctor Balaguer, _Cristóbal Colón_, págs. 149-198.
+
+ [343]
+
+ ¡Extranjero, detente! Aquí vió Colón la luz primera.
+ El hombre más ilustre del mundo vivió ea esta pequeña casa.
+
+Mayor es el número de los que afirman que la patria del descubridor del
+Nuevo Mundo fué Saona. D. Francisco de Uhagón, después de estudiar los
+archivos de las Ordenes militares, y en ellos el Códice intitulado:
+_Indice de los caballeros que han vestido el hábito de Santiago con
+sus genealogías correspondientes_, sostuvo en el libro intitulado _La
+Patria de Colón, según los documentos de las Ordenes militares_, que
+Colón era de Saona, añadiendo lo siguiente: «La materia está agotada,
+el problema histórico resuelto, y no debe discutirse más en este
+asunto». En la genealogía de D. Diego Colón, nieto del descubridor, con
+el proceso de información que hubo de abrirse para su toma de hábito,
+se hallan las tres declaraciones que a continuación copiamos. El
+testigo Pedro de Arana, solamente afirma haber oído decir que Cristóbal
+Colón era _genovés, pero que no sabe dondes natural_. El licenciado
+Rodrigo Barreda, dice, sólo por _haberlo oído decir_, que D. Cristóbal
+Colón _era de la señoría de Génova, de la cibdad de Saona_. Por último,
+Diego Méndez, compañero que fué del gran Almirante, depone que D.
+Cristóbal Colón _era natural de la Saona, ques una villa cerca de
+Génova_. Antes del descubrimiento del Sr. Uhagón, ya se había escrito
+sobre una puerta de modesta casa, el siguiente letrero:
+
+ _Lunghi anni_
+ _Meditando_
+ _L'ardito concetto_
+ _In questa casa_
+ _Già posseduta da Domenico Colombo_
+ _Abitó l'inmortale scopritor dell' America,_
+ _Che_
+ _Fra i perigli della gloriosa impresa_
+ _A ricordo della Patria_
+ _Impose il nome di Saona_
+ _Ad un' insola dell' Atlantico._[344]
+
+ [344] «Largos años--meditando--su atrevida empresa--en esta
+ casa--ya de antiguo poseída por Domingo Colombo--habitó el
+ inmortal descubridor de la América--que en medio de las
+ grandes penalidades de su gloriosa empresa--en recuerdo de la
+ Patria--dió el nombra de Saona a una isla del Atlántico.»
+
+Preséntase Calvi, en Córcega, a pedir el título de cuna de Cristóbal
+Colón. Ya en 1886 hizo colocar en su calle del Filo una lápida con la
+siguiente inscripción:
+
+ _Ici est ne en 1441_
+ _Christophe Colomb,_
+ _Immortalisé par la découverte du Nouveau-Monde_
+ _Alors que Calvi était sous la domination Génoise._
+ _Mort a Valladolid, le 20 mai 1506._[345]
+
+ [345] Aquí nació en 1441 Cristóbal Colón, inmortalizado por el
+ descubrimiento del Nuevo Mundo, mientras que Calvi se hallaba
+ bajo la dominación genovesa. Murió en Valladolid el 20 de mayo
+ de 1506.
+
+El capellán Casanova y el Padre J. Perreti no abrigan duda alguna de
+que el gran Almirante nació en Calvi. Digno por todos conceptos de
+alabanza es el libro del citado D. Martín Casanova intitulado _La
+verité sur la patrie et l'origene de Cristophe Colomb_. Reconocemos el
+mérito del trabajo, ora por las razones que aduce y ora por los datos
+que aporta, ya por los testimonios que invoca y ya por las noticias
+que comunica. Partiendo de que Calvi fué la patria de Colón, el P.
+Perreti le considera francés y Casanova español, fundándose el primero
+en que Francia es al presente poseedora de la isla y el segundo en que
+Córcega, cuando nació Colón, formaba parte de la Corona aragonesa.
+Córcega, desde que Bonifacio VIII la cedió a los reyes de Aragón en
+1297, pertenecía de _derecho_, aunque no de _hecho_, toda ella a
+la Corona aragonesa. Y decimos que no de hecho, porque Calvi, por
+ejemplo, reconocía la dominación genovesa, sosteniendo guerras con los
+aragoneses y catalanes, los cuales se apoderaron de ella y la perdieron
+varias veces. Conviene no olvidar que Colón nació por el año 1436[346],
+y Alfonso V el _Magnánimo_ comenzó su reinado el año 1416, muriendo el
+1458.
+
+ [346] Avezac, _Année véritable de la naissance de Christophe
+ Columbe_ (_Boletín de la Sociedad de Geografia de Francia_,
+ París, 1872), dice que nació en 1446.
+
+Antes que el capellán Martín Casanova y el P. J. Perreti, sostuvieron
+otros la tesis de que Cristóbal Colón era natural de Calvi. Del
+siglo XVII existe una composición (que algunos atribuyen al mismo
+Colón) intitulada _Chistophorus Columbus ad Corsicam_, y en ella
+se declara el gran Almirante hijo de Córcega, y por consiguiente
+de Calvi, lamentándose de la enemiga que le tiene Génova. «Oh
+Córcega--exclama--por haberme visto tú nacer, es por lo que Génova, mi
+fiera madrastra, origen de mis males, ha sido para mí un puñal!» Más
+adelante añade: «En vano desarrollé mi plan ante los Padres Conscriptos
+de Génova. De todas partes partieron voces desdeñosas murmurando:
+¡sería de ver que fuese de Córcega de donde nos llegase un profeta!».
+Dicha composición comienza de este modo:
+
+ _Corsica non solum, ser cor et sica vocaris_
+ _Cum te membratim, Corsica, considero..._
+
+y termina con estos versos:
+
+ _Corsica, cor, sicam nostris oppone tyrannis:_
+ _Hanc mihi vindictam, si dabis, ultus ero!_
+
+Del mismo siglo XVII y también de poeta anónimo es otra poesía, cuyos
+primeros versos los trasladaremos aquí:
+
+ _¡Madre, ó Corsica, sei di grande Eroí!_
+ _Ma infelice fur sempre i figli tuoi._
+ ...........................................
+
+Otro poeta de la misma centuria, Simón Fabiani, escribió otra
+composición y en ella dice:
+
+ _O fortunata terra_
+ _Della nostra Balagna_[347]
+ _Di monti coronata e che il mar bagna,_
+ _Quante memorie serra_
+ _Il tuo grembo gentil? Da te partia_
+ _L'intrepido nocchier che un mondo apria._[348]
+
+ [347] Balagna se llama la comarca de que Calvi es cabeza.
+
+ [348] «¡Oh tierra afortunada de nuestra Balagna, coronada
+ de montes y bañada por el mar, cuántas memorias guarda tu
+ gentil seno! De tí partió el intrépido navegante que abrió las
+ puertas de un mundo.»
+
+A últimos de la centuria décimo octava, Alejandro Franceschi publicó
+otros versos dirigidos a Colón y en ellos le consideraba como hijo de
+Córcega. Dice así:
+
+ _Cerchiato tu di bronzo il forte petto,_
+ _corresti ignoti mari, e coronato_
+ _fu, contra ogni speranza, il gran progetto._
+ _Cirno[349] ti segue con il cor di madre_
+ _e infiora di tua gloria il suo bel cisne._[350]
+
+ [349] Cirno es el nombre poético que los griegos dieron a la
+ isla de Córcega.
+
+ [350] «Cercado el pecho por la coraza, fuiste a cruzar mares
+ desconocidos, y coronado fué por el éxito, contra lo que todos
+ esperaban, tu gran proyecto. Cirno te sigue con su corazón de
+ madre y con los rayos de tu gloria ciñe su frente.»
+
+Mayor autoridad tiene el insigne escritor alemán Fernando Gregorovius,
+y de su _Córsica_ copiamos el siguiente párrafo: «Génova y Calvi están
+en desacuerdo. Los de Calvi sostienen que Cristóbal Colón nació en su
+seno, de familia genovesa allí hace tiempo establecida, suscitándose
+con este motivo empeñada contienda, que recuerda el antiguo debate
+entre las siete villas de Grecia, atribuyéndose el honor de haber
+sido cuna de Homero. Se supone que Génova se apoderó del archivo de
+la familia Colón y que mudó el nombre de la _Vía Colombo_ de dicha
+ciudad por el de _Vía del Filo_. Parece además que los calvenses fueron
+los primeros corsos que pasaron a América, y que todavía existen en
+Calvi varios que llevan el nombre de Colombo. Los escritores corsos
+consideran como su compatriota al gran navegante, y Napoleón, durante
+su permanencia en la isla de Elba, dió órdenes para que se hiciesen
+investigaciones sobre el particular... El mundo tendría motivos de
+estar celoso si la suerte hubiese hecho nacer también en ese pequeño
+país de Córcega al Almirante del Océano, hombre extraordinario, más
+grande que Napoleón.» El famoso e ilustre general Paoli hablaba de
+Colón como de un compatriota. En las luchas de Córcega con Génova,
+cuando Paoli se veía obligado a sitiar a Calvi, ciudad donde se
+mantenían firmes los genoveses, decía con frecuencia: _La culla di
+Colombo e dirazzata_[351]. Entre otros muchos que sostienen que la
+patria de Colón fué Calvi, citaremos al príncipe Pedro Bonaparte, quien
+afirma que en Santo Domingo se encontró una piedra con un letrero en
+español, perteneciente a la época del descubrimiento de dicha isla,
+y cuyo letrero decía: _Maldito sea el corso que me trajo aquí_. Se
+supone que el autor de la inscripción formaba parte de la pequeña
+guarnición que Colón dejó en el fuerte de la _Española_ antes de su
+primera vuelta a España. Arrigo Arrighi, historiador y consejero del
+tribunal de Bastia, en su _Historia de Sampiero_, después de hacer
+notar que tuvo a la vista documentos guardados por individuos de su
+familia, con referencia a dichos papeles, dijo lo que copiamos aquí:
+«La partida de bautismo del gran navegante, cuya autenticidad es ya
+incontestable, prueba que nació en Calvi, de una familia corsa, cuando
+los presidios de esta ciudad se hallaban bajo la dominación genovesa.»
+Se ha perdido dicha partida, tal vez a causa de la ruina que sufrieron
+los archivos de Calvi durante la guerra con los ingleses. Además de
+Arrighi, otros escritores afirman la existencia del documento, y alguno
+asegura haberlo tenido en sus manos. El notario Octavio Colonna-Cecaldi
+dió fe de que muchos testigos se presentaron ante él para declarar
+bajo juramento que sus padres o sus abuelos habían visto y leído la
+mencionada partida de bautismo. Lo que parece hallarse probado es que
+en la _calle del Hilo_ (_caruggio del Filo_) hubo una casa, antes de
+existir Colón, perteneciente a una familia llamada Colombo, y, después
+de la muerte del descubridor del Nuevo Mundo, la calle tomó el nombre
+de _calle de Colón_ (_caruggio Colombo_). «Esto (dice el notario
+Colonna-Cecaldi, en el acta que levantó) está en la tradición, en los
+registros, en el plano de esta villa y en la carta de los ingenieros
+militares.» En la casa a que antes hemos hecho referencia se ha
+colocado dicha lápida.
+
+ [351] La cuna de Colón ha degenerado.
+
+Hace algunos años que se planteó la tesis de que el Almirante era
+descendiente de hebreos, suponiéndole extremeño, de la familia del
+converso D. Pablo de Santa María, obispo de Cartagena. Don Vicente
+Barrantes, con su autoridad de historiador y extremeño, refutó con
+acierto en el año 1892 la opinión de que Colón era hijo de Extremadura.
+Reprodújose la cuestión en 1903 por D. Vicente Paredes, en su estudio
+que bajo el título de _Colón Extremeño_ se publicó en la _Revista de
+Extremadura_.
+
+Otras poblaciones, entre ellas Cúccaro, Nervi, Prudello, Oneglia,
+Finale, Quinto, Palestrella, Albizoli o Albizola y Cosseria, reclaman
+la gloria de ser patria de Colón.
+
+En estos últimos tiempos, D. Celso García de la Riega, con tanta
+convicción como entusiasmo, ha sostenido que Cristóbal Colón había
+nacido en Pontevedra. Comienza haciendo notar el laborioso escritor
+que ninguno de los documentos redactados por Colón, y que han llegado
+a nosotros, lo están en lengua italiana: «Memoriales, instrucciones,
+cartas y papeles íntimos, notas marginales en sus libros de estudio,
+todos se hallan escritos en castellano o en latín»[352]. Hasta tal
+punto llegó el insigne navegante a olvidar el italiano, que la carta
+que dirigió a la Señoría de Génova no está escrita en dicha lengua.
+Bien merece consignarse que al exponer a los Reyes Católicos el objeto
+de su empresa, diga[353] que en el Catay domina un príncipe llamado el
+Gran Kan, _que en nuestro romance_ significa rey de los reyes. ¿Por qué
+Colón llama suya a la lengua castellana? Refiere Fernando Colón que
+cuando su padre, desahuciado en sus pretensiones, volvió a la Rábida
+decidido a dirigirse al Gobierno de otra nación, ante los ruegos de
+Fr. Juan Pérez, desistió de su propósito porque su mayor deseo era que
+«España lograse la empresa que proponía teniéndose por natural de estos
+reinos». ¿Qué fuerza íntima--pregunta García de la Riega--le impulsaba
+a tales demostraciones de afecto hacia España? Téngase en cuenta
+que en la correspondencia de Colón, año 1474, con el sabio italiano
+Pablo Toscanelli, ni aquél para atraerse las simpatías del segundo le
+manifiesta ser su compatriota, ni el famoso cosmógrafo tiene noticia
+exacta de la patria del decidido navegante, pues le considera hijo de
+Portugal. No deja de llamar también la atención que Lorenzo Giraldo,
+italiano, residente en Lisboa, al poner en relaciones a Colón con
+Toscanelli no indicara el título de compatriota del futuro descubridor
+del Nuevo Mundo[354].
+
+ [352] Conferencia del Sr. García de la Riega en sesión pública
+ celebrada por la Sociedad geográfica de Madrid en 20 de
+ diciembre de 1898, pág. 11, _Boletín_ de dicha Sociedad, tomo
+ XL, números 10, 11 y 12.
+
+ [353] Preámbulo de su _Diario de navegación_.
+
+ [354] Recuérdese lo dicho sobre este particular en el capítulo
+ XVII.
+
+Desde que Colón se presentó en la Rábida el año 1474 comenzó a correr
+en cartas, recomendaciones y gestiones de toda clase que la patria
+de aquel personaje era Génova. No se olvide que en aquellos tiempos
+genoveses y venecianos monopolizaban el comercio del Asia y del
+Mediterráneo; no se olvide que los genoveses gozaban en España, desde
+mucho tiempo antes, fama de excelentes navegantes, y cerca de los reyes
+de Castilla de no poca consideración. ¿Se propuso Colón--exclama García
+de la Riega--aprovechar el dictado de genovés para el buen éxito de su
+empresa y para ocultar a la vez su modesto origen?[355].
+
+ [355] Ob. cit., págs 13 y 14.
+
+Pasando a otra clase de consideraciones, habremos de manifestar la
+poca luz que arrojan los libros de la época respecto a su infancia
+y juventud. Todos los escritores se vieron obligados a consignar lo
+que se decía de público acerca de la patria del futuro Almirante.
+Pedro Mártir de Anglería, italiano, relacionado con los cortesanos
+y nobles, se contenta en sus Epístolas con llamar a su amigo _vir
+ligur_, el de la Liguria. Escritor tan minucioso y detallista nada
+más dijo, guardando absoluto silencio del nacimiento, de la vida
+y de la familia de un compatriota que había realizado hechos tan
+sorprendentes. El bachiller Andrés Bernáldez, cura de Los Palacios,
+en cuya casa estuvo aposentado Colón a su paso por Andalucía en el
+año 1496, dice que era mercader de estampas, y por lo que a la patria
+del Almirante se refiere, si en el primero de los capítulos de su
+_Crónica de los Reyes Católicos_ le llama «hombre de Génova», al dar
+noticia de su fallecimiento en Valladolid, dice terminantemente que
+era de la provincia de Milán. Gonzalo Fernández de Oviedo, cronista
+oficial de Indias, que trató a Colón y a los que intervinieron en
+aquellos sucesos, sólo pudo enterarse de que «unos dicen que Colón
+nació en Nervi, otros en Saona y otros en Cugureo, _lo que más cierto
+se tiene_». El Padre Las Casas se contenta con decir que era de
+nacionalidad genovesa, cualquiera que fuese el pueblo perteneciente a
+la Señoría donde vió la luz primera. De modo que los cuatro escritores
+que se honraron con la amistad del descubridor del Nuevo Mundo no
+puntualizan hecho tan interesante.
+
+Galíndez de Carvajal, por su parte, afirma que era de Saona. Medina
+Nuncibay, autor de una crónica que se halla en la colección de Vargas
+Ponce, sostiene que el Almirante era natural de los confines del
+Genovesado y Lombardía, en los Estados de Milán, añadiendo que se
+escribieron algunos tratadillos «dando prisa a llamarle genovés». En el
+archivo de Indias se encontró Navarrete con dos documentos oficiales
+escritos en los comienzos del siglo XVI: léese en uno que nació en
+Cugureo, y el otro señala por lugar de su nacimiento Cugureo o Nervi.
+De Fernando Colón, historiador de su padre, son textualmente las
+siguientes palabras: «de modo que cuanto fué su persona a propósito
+y adornada de todo aquello que convenía para tan gran hecho, _tanto
+menos conocido y cierto quiso que fuese su origen y patria_; y así,
+algunos que de cierta manera quieren obscurecer su fama, dicen que
+fué de Nervi, otros de Cugureo, otros de Boggiasco; otros que quieren
+exaltarle más, dicen era de Saona y otros _genovés_, y algunos también,
+saltando más sobre el viento, le hacen natural de Placencia». No
+acertamos a explicar cómo Fernando Colón, su hijo, ignora la patria
+del descubridor del Nuevo Mundo. ¿Quiso ocultar el humilde origen del
+Almirante?
+
+Al estudiar otros puntos obscuros de la vida de Colón, lo primero
+que salta a la vista es que confiesa, en su postrera disposición
+testamentaria, la existencia de un cargo «que pesa mucho para su
+ánima» con relación a D.ª Beatriz Enríquez, añadiendo que «la razón
+dello non es lícito decilla». Si en esta confesión alude al hecho de
+no haberse casado con la cordobesa, preguntamos nosotros: ¿Por qué no
+realizó el matrimonio? ¿Por qué no descargó oportunamente su conciencia
+de aquel peso a fin de que la muerte no le sorprendiera en semejante
+estado? Nada de particular tendría que, ya por la universal notoriedad
+que había adquirido, ya por lo altivo de su carácter, hubiera creído
+que, ni aun en el trance de la muerte, debía casarse en secreto ni en
+condiciones que pudieran menoscabar su fama o desconceptuarle. ¿Cabe
+presumir que _la razón que no era lícito decilla_ consistió en ocultar
+sus antecedentes? ¿Acaso su hermano Bartolomé se encontró en situación
+semejante, y por ello falleció sin casarse y dejando un hijo natural?
+
+Si los escritores españoles apenas aportan datos acerca del nacimiento
+y de la vida de Colón antes de presentarse en Castilla, el historiador
+italiano Giustiniani se contenta con noticiar que los hermanos
+Cristóbal y Bartolomé habían sido cardadores de lana; y Allegretti,
+en sus _Anales de Siena_ del año 1493, añade escuetamente que las
+noticias del descubrimiento llegaron a Génova. «Las nuevas de ese
+maravilloso descubrimiento realizado por un genovés»--escribe García de
+la Riega--debieron ocasionar en Génova justificado orgullo y vivísima
+curiosidad en las autoridades, en los parientes de Colón, en el clero
+de la iglesia en que se bautizó, en los amigos, conocidos y vecinos de
+sus padres, así como en la mayor parte de los ciudadanos. En este caso,
+hubieran sido espontáneamente recordados los antecedentes del glorioso
+hijo de Génova, su infancia y juventud, su educación, sus estudios, sus
+prendas personales; y de todo este naturalísimo movimiento se hubieran
+hecho eco los escritores contemporáneos y hubieran pasado a la historia
+y llegado a nuestros tiempos datos diversos relativos a la vida y
+a la familia de Colón. No ha sucedido así y semejante indiferencia
+sólo puede explicarse, a mi juicio, por el hecho de que el inmortal
+navegante no era hijo de Génova, ni tenía en ella parientes»[356].
+Añade la leyenda que los dos hermanos tejedores, en sus ratos de ocio,
+adquirieron variados conocimientos científicos, cuando no emprendían
+viajes marítimos a diferentes puntos. Ya en el camino de la fábula,
+documentos encontrados en los archivos, hacen a Colón y a su padre,
+no cardadores, como escribe Giustiniani, sino tejedores. Cree García
+de la Riega que el Almirante no fué en sus primeros años ni cardador
+ni tejedor; pero los escritores coetáneos, al aceptar la nacionalidad
+genovesa, procuraron confirmarla con la existencia en dicha ciudad de
+familias Colombo dedicadas a cardar lana y emparentando con ellas al
+inmortal navegante.
+
+ [356] Conferencia citada, págs. 21 y 22.
+
+Pasando a estudiar los documentos que se guardan en la casa municipal,
+destinados a corroborar el nacimiento de Colón en la capital de
+Liguria, los escritores presentan los cuatro siguientes: una carta de
+Cristóbal al magnífico Oficio de San Jorge, la minuta de contestación
+a esta carta, un dibujo de la apoteosis del ilustre nauta y el llamado
+codicilo militar. La carta atribuída a Colón comienza con la frase
+siguiente: «Bien que el cuerpo ande por acá, el corazón está allí de
+continuo.» En seguida participa a los señores del Oficio de Génova que
+manda a su hijo D. Diego destine el diezmo de la renta de cada año a
+disminuir el impuesto que satisfacían los comestibles a su entrada
+en la citada ciudad. El extraño donativo no guarda conformidad con
+otros hechos. Cristóbal Colón, antes de emprender su cuarto viaje,
+dejó a su primogénito un memorial de encargos que D. Diego incluyó
+en su testamento, figurando entre aquéllos el relativo a un diezmo
+de la renta; mas no lo destinó al pago de los consumos de Génova, ni
+a favor de pueblo alguno de Italia, sino al de los pobres. Causa no
+poca extrañeza que el Almirante, tal vez pensando no regresar con
+vida de aquel cuarto viaje, manifieste su amor a Dios, a la caridad,
+a los reyes, a doña Beatriz y hasta al orden doméstico, no dedicando
+ni una sola palabra a la ciudad de Génova. Y téngase en cuenta que la
+fecha de la carta es del 2 de abril de 1502, y la del memorial fué
+escrito por aquellos mismos días. Semejante contradicción no debe pasar
+desapercibida, como tampoco la circunstancia de no constar que las
+autoridades se hayan preocupado ni entonces ni nunca de la generosa
+concesión. En la misma famosa carta se encuentra la frase de que «los
+reyes me quieren honrar más que nunca.» En efecto, en aquella época
+le negaban Fernando e Isabel los títulos de Virrey y Gobernador y
+el ejercicio de estos cargos. El segundo documento o la minuta de
+contestación a la anterior carta da lugar a una cosa rara. El mismo
+gobierno que llama a Colón «clarissime amantissimeque concivis»,
+pocos años después haya dado a la comarca de Saona la denominación de
+«Jurisdizione di Colombo», indicando con ello que no le consideraba
+hijo de Génova[357]. El tercer documento es un dibujo representando la
+apoteosis de Colón, hecho por su propia mano. Conócese a primera vista
+que es una grosera falsificación: vocablos castellanos, franceses e
+italianos explican las diversas figuras, entre las cuales, por cierto,
+no se halla la reina Isabel; pero sí, en lugar preferente, a la cabeza
+y en el centro del dibujo la palabra Génova. El cuarto documento, o sea
+el codicilo militar, ha sido declarado sin protesta de nadie documento
+apócrifo.
+
+ [357] Véase García de la Riega, Ob. cit., pág. 25.
+
+De otros documentos que pudiéramos llamar auxiliares--y seguimos la
+narración de García de la Riega--, vamos a ocuparnos, con los cuales
+se han querido reforzar los argumentos para sostener que Génova era la
+patria del Almirante. Correspondientes al período comprendido entre
+los años 1456 y 1459, se han hallado en el Archivo del Monasterio de
+San Esteban de la Vía Mulcento, de Génova, papeles con los nombres de
+Dominico Colombo y de Susana Fontarossa o Fontanarossa, y de los hijos
+Cristóbal, Bartolomé y Diego. No tuvo en cuenta el falsificador de los
+documentos que Diego nació el 1463 o 1464, como tampoco hubo de fijarse
+que Juan, segundo o tercer hermano de Colón, y Blanca, hermana de dicho
+Almirante, vivían por los citados años de 1456 a 1459. Otro documento
+que han encontrado los comisionados de la Academia genovesa, encargados
+de informar acerca de la patria del descubridor, ha sido un antiguo
+manuscrito, en cuya margen un notario escribió que Colón había sido
+bautizado en la iglesia de San Esteban de la Vía Mulcento. ¿De dónde
+sacaría la noticia el buen notario? Y cuando todo el mundo se ocupaba
+del descubrimiento, y el nombre de Colón adquiría la inmortalidad,
+sólo pasaba inadvertido para los religiosos de San Esteban, los cuales
+necesitaron que un notario, tiempo adelante, estampase la noticia.
+Otra de las pruebas consiste en la presentación de dos papeles, uno
+en 1470 y otro en 1472: dice en el primero, Christophorus de Columbo,
+filius Dominici, _mayor de diez y nueve años_; y en el segundo,
+Christophorus Columbus, lanerius de Januua lex Letoriæ egressus, esto
+es, _mayor de veinticinco_. De modo que, en dos años pasó de diez y
+nueve a veinticinco; en el primer papel es _Columbo_, y en el segundo
+_Columbus_, llamando todavía más la atención lo de _lanerius_, de
+Génova. Posible es que en el año 1472 Colón marchase a Italia con
+objeto de visitar a sus padres; pero el que se iba a casar con una
+joven distinguida, el que abrigaba ideas tan elevadas y era ya conocido
+como excelente marino, seguramente no firmaría, como tejedor de lanas,
+en documentos notariales. Además, no se olvide que en aquella región
+de Italia, y por entonces, se encontraban varios Dominicos Colombo,
+pudiéndose afirmar que eran tan vulgares como Juan García o José
+Fernández en España. Prescindimos de otros documentos todavía más
+absurdos, y pasamos a otro asunto de más interés.
+
+El apellido del descubridor del Nuevo Mundo, ¿era Colombo o Colón?
+Ante todo conviene saber que muchos apellidos italianos y españoles
+se derivan de la lengua latina, de modo que Colombo, lo mismo en los
+dos idiomas modernos, procede de Columbus. En los reinos de León y de
+Galicia se hallan pueblos y parroquias con la denominación de Santa
+Colomba, y familias que tienen el apellido de Coloma. A la pregunta
+anteriormente hecha responderemos que el apellido del Almirante
+era Colón. Probado está, por la carta del rey D. Juan invitándole
+a volver a Lisboa, que en Portugal usó el apellido Colón; en las
+estipulaciones de Santa Fe se estampó también Colón; indudablemente con
+el beneplácito del gran navegante; y Pedro Mártir, en carta que dirigió
+al conde Borromeo, con fecha 14 de mayo de 1493, dijo: «Christophorus
+Colonus.» «Fernando Colón--escribe García de la Riega--, al tratar
+esta materia en la historia de su padre y al comentar alegóricamente
+ambos apellidos, asegura que _si queremos reducirle a la pronunciación
+latina, es Christophorus Colonus_; y no sólo insiste en afirmarlo,
+sino que también añade la singularísima indicación de que el Almirante
+_volvió a renovar_ el de Colón.» Nos explicamos de la siguiente manera
+la renovación del apellido Colón. Es posible que nuestro célebre
+descubridor, en los tiempos en que navegaba por el Mediterráneo,
+seducido por la fama de los almirantes Colombo _el Viejo_ y Colombo _el
+Mozo_, o también porque Nicolo, Zorzi, Giovanni y otros distinguidos
+marinos usufructuaron tal sobrenombre, él lo llevó algún tiempo,
+arrepintiéndose pronto y volviendo a llamarse Colón.
+
+Antes de manifestar la existencia de los apellidos Colón y Fonterosa,
+durante los siglos XV y XVI, en la citada provincia gallega,
+recordaremos «la importancia marítima que Pontevedra tenía en el mismo
+siglo XV, ya como puerto de Galicia, ya como uno de los principales
+astilleros de Castilla en aquella época. Patria es de los almirantes
+Payo Gómez, Alvar Páez de Sotomayor y Jofre Tenorio, en la Edad Media;
+del ilustre marino al servicio de Portugal, Juan da Nava, descubridor
+de las islas de la Concepción y de Santa Elena, en el entonces recién
+hallado camino de la India por el Cabo de Buena Esperanza; de Bartolomé
+y Gonzalo Nodal, descubridor éste último del Estrecho que injustamente
+lleva el nombre de Lemaire; de Pedro Sarmiento, a quien publicistas de
+Inglaterra llaman el primer navegante del siglo XVI; de los almirantes
+Matos, que brillaron en el XVII, y de otros distinguidos marinos, entre
+los cuales descuella en nuestros tiempos el ilustre Méndez-Núñez»[358].
+
+ [358] García de la Riega, Ob. cit., pág. 33.
+
+Veamos ahora los documentos más importantes:
+
+ 1.º Escritura de carta de pago dada a Inés de Mereles por Constanza
+ Correa, mujer de Esteban de _Fonterosa_, fecha 22 de junio de 1528.
+
+ 2.º Escritura de aforamiento por el Concejo de Pontevedra a
+ Bartolomé de Sueiro, y a su mujer María _Fonterosa_, fecha 6 de
+ noviembre de 1525.
+
+ 3.º Ejecutoria de sentencia del pleito, ante la Audiencia de la
+ Coruña, entre el Monasterio del Poyo y Don Melchor de Figueroa,
+ vecino y alcalde de Pontevedra, sobre foro de la heredad de
+ Andurique, en cuyo texto se incluye por copia la escritura de
+ aforamiento de dicha heredad, hecho por el expresado Monasterio a
+ Juan de Colón, mareante de aquella villa, y a su mujer Constanza de
+ _Colón_, en 13 de octubre de 1519.
+
+ 4.º Escritura de aforamiento por el Concejo de Pontevedra a María
+ Alonso, de un terreno cercano a la Puerta de Santa María, señalando
+ como uno de sus límites la heredad de _Cristobo (xp.º) de Colón_,
+ en 14 de octubre de 1496.--Folio 20 vuelto.
+
+ 5.º Acuerdo del Concejo de Pontevedra, nombrando fieles cogedores
+ de las rentas del mismo año (1454), entre otros, a _Jacob
+ Fonterosa_. Folio 66 del libro que comienza en 1437 y termina en
+ 1463.
+
+ 6.º Acuerdo del Concejo de Pontevedra, nombrando fieles cogedores
+ de las rentas de la villa en dicho año (1444), entre otros, a
+ _Benjamín Fonterosa_.--Folio 48 del citado libro.
+
+ 7.º Minutario notarial de 1440, folio 4 vuelto. Escritura de
+ censo a favor de Juan Osorio, picapedrero, y de su mujer María de
+ _Colón_, fecha 4 de agosto del citado año.
+
+ 8.º Acuerdo del Concejo (Pedro Falcón, juez; Lorenzo Yáñez,
+ alcalde, y Fernán Pérez, jurado), mandando pagar a _Domingos de
+ Colón_ y _Benjamín Fonterosa_ 24 maravedís viejos, por el alquiler
+ de dos acémilas que llevaron con pescado al arzobispo de Santiago:
+ su fecha, 29 de julio de 1437.--Folio 26 del mencionado libro.
+
+ 9.º Minutario notarial de 1436. Escritura de aforamiento, en la
+ cual se halla el nombre de _Jacob Fonterosa el Viejo_: fecha, el 21
+ de marzo de dicho año.
+
+ 10. Minutario notarial que comienza el 28 de diciembre de 1433 y
+ termina el 20 de marzo de 1435. Escritura del 29 de septiembre de
+ 1434 de compra de casa y terreno hasta la casa de _Domingos de
+ Colón el Viejo_, etc.--Folio 85 vuelto.
+
+ 11. Minutario anterior. Escritura de venta (11 de agosto de 1434)
+ de la mitad de un terreno que fué casa en la rua de las Ovejas,
+ por María Eans a Juan de Viana _el Viejo_ y a su mujer María de
+ _Colón_, moradores en Pontevedra.--Folio 80.
+
+ 12. Minutario notarial de 1434 y 1435. Dos escrituras correlativas,
+ en que el abad del monasterio de Poyo se obliga a pagar
+ respectivamente 274 maravedís de moneda vieja a Blanca Soutelo,
+ heredera de _Blanca Colón_, difunta, mujer que fué de Alonso de
+ Soutelo, y 550 maravedís de la misma moneda a Juan García, heredero
+ de dichos Alonso de Soutelo y su mujer _Blanca Colón_: su fecha, 19
+ de enero de 1434.--Folios 6 vuelto y 7.
+
+Fijándonos en el documento señalado con el número 8, cabe pensar si el
+Domingos de Colón casó con una Fonterosa y de cuyo matrimonio naciese
+el descubridor del Nuevo Mundo. Resulta del mencionado acuerdo que el
+Domingos de Colón era alquilador de acémilas: ¿sería absurdo suponer
+que las preocupaciones sociales de aquellos tiempos obligaron al
+Almirante a ocultar su origen y patria?
+
+A todo esto debe añadirse que la madre de Colón se llamaba Susana
+Fonterosa, familia hebrea, sin duda, o por lo menos de cristianos
+nuevos: ¿tendría interés Colón de no revelar tales antecedentes, dado
+el odio a dicha raza en todas las naciones, y muy especialmente por
+los Reyes Católicos?--«¿No merecería examen en este caso--escribe
+García de la Riega--la inclinación de Colón a las citas del
+Antiguo Testamento?»[359]. Es de notar su estilo y sus fantásticas
+descripciones, sus metáforas y sus invocaciones, donde aparecen nombres
+bíblicos (Israel, Judá, David, Jerusalén, etc.).
+
+ [359] Ob. cit., pág. 27.
+
+De una carta de Colón escrita en Jamaica y dirigida a los Reyes
+Católicos, con fecha 7 de julio de 1503, son los siguientes párrafos.
+Hallábase sólo en brava costa y con fuerte fiebre, y habiéndose
+adormecido oyó una voz piadosa que le decía:
+
+«¡O estulto y tardo a creer y a servir a sus Dios, Dios de todos!
+¿Qué hizo él más por Moisés o por David, su siervo? Desque naciste,
+siempre él tuvo de tí muy grande cargo. Cuando te vido en edad de
+que él fué contento, maravillosamente hizo sonar tu nombre en la
+tierra. Las Indias, que son parte del mundo, tan ricas, te las dió
+por tuyas; tú las repartiste a donde te plugo, y te dió poder para
+ello. De los atamientos de la mar océana, que estaban cerrados con
+cadenas tan fuertes, te dió las llaves; y fuiste obedecido en tantas
+tierras, y de los cristianos cobraste tan honrada fama. ¿Qué hizo el
+más alto pueblo de Israel cuando le sacó de Egipto? ¿Ni de David, que
+de pastor hizo Rey en Judea? Tórnate a él y conoce ya tu yerro: su
+misericordia es infinita; tu vejez no impedirá a toda cosa grande;
+muchas heredades tiene él grandísimas. Abraham pasaba de cien años
+cuando engendró a Isaac, ¿ni Sara era moza? Tú llamas por socorro
+incierto: responde, ¿quién te ha afligido tanto y tantas veces, Dios
+o el mundo? Los privilegios y promesas que da Dios, no las quebranta,
+ni dice después de haber recibido el servicio, que su intención no era
+ésta, y que se entiende de otra manera, ni da martirios por dar color
+a la fuerza; él va al pie de la letra; todo lo que él promete cumple
+con acrescentamiento, ¿esto es uso? Dicho tengo lo que tu Criador ha
+fecho por tí y hace con todos. Ahora medio muestra el galardón de estos
+afanes y peligros que has pasado sirviendo a otros.
+
+Yo así amortecido vi todo; mas no tuve yo respuesta a palabras tan
+ciertas, salvó llorar por mis yerros. Acabó él de fablar, quien quiera
+que fuese, diciendo: «No temas, confía: todas estas tribulaciones están
+escritas en piedra mármol y no sin causa»[360].
+
+ [360] Hernández de Navarrete, _Colec. de los viajes y
+ descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines
+ del siglo XV_, tom. I, págs. 303 y 304.
+
+También indica el origen semítico de Colón el retrato que hacen
+de él los historiadores de aquellos tiempos, según puede verse
+considerando el famoso regateo de Colón con los Reyes Católicos en las
+capitulaciones de Santa Fe.
+
+Pasando a otro asunto diremos que la huerta de Andurique--añade el
+historiador de Pontevedra--aforada por el monasterio de Poyo a Juan de
+Colón, y situada a medio kilómetro de dicha población, linda con otras
+heredades de la pequeña ensenada de Portosanto, lugar de marineros
+en la parroquia de San Salvador. Cristóbal Colón bautizó a las dos
+islas que halló en su primer viaje con los nombres de _San Salvador_
+(Guanahaní) y la _Concepción_, dando con ellos pruebas de sus creencias
+religiosas. En seguida descubrió tres islas, a las cuales llamó
+_Fernandina_, _Isabela_ (Saometo) y _Juana_ (Cuba), en demostración
+de su gratitud a D. Fernando, a Doña Isabel y al príncipe D. Juan,
+primogénito de los reyes. Continuó su camino y llegó a un río y puerto
+que llamó de _San Salvador_, recorrió otras tierras, puso una cruz
+en la entrada de un puerto, que llamó _Portosanto_ (hoy de Baracoa).
+Tiempo adelante visitó la isla Española (Haití). Todo esto lo hace
+notar García de la Riega en su erudita _Conferencia_[361]. A los que
+escriben que el Almirante dió el nombre de Portosanto en memoria de que
+su suegro había sido gobernador de la isla portuguesa así llamada, no
+recuerdan seguramente que el inmortal navegante tenía hijos, hermanos,
+su amada Doña Beatriz, etc. Si Colón hubiese nacido en Pontevedra, nada
+tendría de particular que repitiese la denominación de San Salvador y
+de Portosanto, parroquia y lugar donde quizás fué bautizado y tuvo su
+cuna. En su segundo viaje Colón bautizó a una isla con el nombre de
+_La Gallega_. ¿Quiso unir en el nombre La Gallega dos recuerdos: el de
+la carabela _Santa María_ o _La Gallega_ y el de Galicia?[362].
+
+ [361] Pág. 37.
+
+ [362] «_La Capitana_--escribe Gonzalo Fernández de Oviedo--era
+ _La Gallega_, que había sido un buque de carga destinado al
+ transporte de mercancías. Se llamó _La Gallega_, dedicada
+ a Santa María, y nombre que se repite muchas veces.» Y el
+ elocuentísimo Castelar añade «que la nao _La Gallega_ fué
+ rebautizada en el Puerto de Palos con el nombre _Santa
+ María_.» Del Padre Sarmiento, benedictino, son las siguientes
+ palabras: «La nao _La Gallega_ se construyó en Pontevedra, y
+ fue dedicada a _Santa María la Grande_, parroquia de todos los
+ marineros de aquellos lugares.»
+
+En el tercer viaje denominó _Trinidad_ a la primera isla que descubrió,
+y Cabo de la _Galea_ (hoy Cabo Galeote) al primer promontorio. Recuerda
+a este propósito el citado escritor un documento que contiene la compra
+de una casa por Payo Gómez de Sotomayor (rico hombre de Galicia,
+Mariscal de Castilla, Caballero de la Banda y Embajador en Persia de
+Enrique III), y su mujer D.ª Mayor de Mendoza (sobrina del arzobispo
+de Santiago), en cuya escritura se menciona, como parte del contrato,
+el terreno hasta la casa de Domingo de Colón el Viejo, con salida al
+_eirado_ de la puerta de la Galea. El dicho eirado, inmediato al lugar
+que ocupaba la puerta y torre de la Galea, es una plaza o espacio
+irregular entre varios edificios, tapias y muelle al fondeadero llamado
+de la Puente. Nada de particular tendría el nombre de Cabo de la Galea,
+si Colón hubiese jugado en su niñez en aquel eirado, vecino a la casa
+de un pariente muy cercano.
+
+No limitándose el historiador gallego a estudiar los documentos
+referentes a las familias de Colón y Fonterosa, cuyos dos apellidos
+eran los del Almirante de las Indias, estudia otro que arroja potentes
+rayos de luz en el obscuro campo de la Historia. Tal es la cédula
+del arzobispo de Santiago, fechada el 15 de marzo de 1413, dirigida
+al Concejo, Juez, Alcaldes, Jurados y hombres buenos de su villa de
+Pontevedra, mandándoles entregar _cogidos y recabdados_, quince mil
+maravedís de moneda vieja a maese Nicolao Oderigo de Génova. Casi un
+siglo después, otro Nicolao Oderigo, a quien el Almirante le confió
+en 1502 las copias de sus títulos, despachos y escrituras--lo cual
+indica la estrecha amistad que había entre ambos--había sido legado
+del Gobierno genovés cerca de los Reyes Católicos. ¿Sería el segundo
+Oderico descendiente del primero? Si aquél fué mercader de telas de
+seda y de otros géneros de la industria italiana, y el último desempeñó
+el cargo de legado en la Corte de Castilla, ¿sería aventurado presumir
+que la amistad de Colón con el mencionado legado tenía antigua fecha en
+su familia, y provenía de la protección del Oderigo a que se refiere
+la cédula del Prelado compostelano? Si los padres del Almirante fueron
+individuos de las familias Colón y Fonterosa, residentes en Pontevedra
+y emigrados luego a Italia, puede aceptarse que tuvieron relaciones
+más o menos directas con los Oderigos. ¿Conocía el legado Nicolao
+Oderigo la verdadera patria de su amigo el Almirante, como parece
+deducirse del hecho de haber retenido las copias que se le confiaron,
+y que no fueron entregadas a las autoridades de Génova hasta cerca
+de dos siglos después por Lorenzo Oderigo? Cree el Sr. García de la
+Riega que el matrimonio Colón-Fonterosa, residente en Pontevedra,
+emigró a Italia a consecuencia de las perturbaciones ocurridas, o por
+otras causas, hacia los años 1444 al 1450, aprovechando las relaciones
+comerciales existentes entre ambos países. Llevó en su compañía a sus
+dos hijos mayores--pues los demás nacieron posteriormente--, utilizando
+para establecerse en Génova, en Saona o en otras poblaciones cercanas,
+recomendaciones para el arzobispo de Pisa, que a la sazón era clérigo
+_sine cura_ de la iglesia de Santa María la Grande, de Pontevedra, y
+cobraba un quiñón de sardina a los mareantes de dicha población; o tal
+vez se valiese de relaciones directas o indirectas con la familia de
+Oderigo. Allí adquirió Cristóbal algunos conocimientos y se dedicó a
+la profesión de marino. Navegó durante veintitrés años, y cambiando su
+apellido por el de Colombo se puso quizás bajo las órdenes de Colombo
+el _Viejo_ o de Colombo el _Mozo_, famosos corsarios de aquellos
+tiempos. Antes de dirigirse a Portugal, donde los descubrimientos y
+viajes de los portugueses habían inmortalizado aquel reino, Colón vivió
+en la isla de la Madera, adquiriendo por entonces relaciones con Alonso
+Sánchez, de Huelva, y trasladándose luego a Lisboa. En la capital de
+Portugal concibió el proyecto de surcar el Atlántico en dirección al
+Oeste. Desechado su plan por el gobierno de Portugal, se presentó al
+de España fingiéndose genovés, ya para encubrir su humilde origen, ya
+para ocultar otra condición de raza de su familia materna. Cuando se
+vió en el apogeo de la gloria, tanto él como sus hermanos y sus hijos
+siguieron ocultando patria y origen. «¡Quién sabe--exclama García de la
+Riega--si aquel hebreo que moraba a la puerta de la judería de Lisboa,
+para el cual dejó una manda en su testamento y _cuyo nombre reservó_,
+era pariente materno del eximio navegante!»[363]. Nada de particular
+tendría que Cristóbal Colón, en alguno de sus viajes a los mares del
+Norte, hiciese escala en Pontevedra, y convencido de que en aquella
+población nadie conservaba recuerdo de sus padres y de su familia, se
+decidió a fingirse hijo de Génova, lo cual, a falta de pruebas con
+respecto al lugar verdadero de su cuna, aceptó la historia. Después de
+relatar, aunque sucintamente, la conferencia de García de la Riega,
+recibimos de dicho señor la siguiente noticia:
+
+ [363] Ob. cit., pág. 42.
+
+«Recientemente, derribado un viejo altar en la parroquial de Santa
+María de esta ciudad, apareció un hueco en forma de arco y en su pared
+una inscripción de principios del siglo XVI, grabada en piedra con
+letra gótica alemana (de aquella época), relativa a un Juan de Colón
+(mareante de Pontevedra), que era sin duda el que figura con el mismo
+nombre en el tercer viaje del gran descubridor; además, los varios
+documentos del siglo XV hallados aquí, exhiben desde 1428 el mismo
+apellido precedido con la partícula _de_. Ahora bien, en una cláusula
+del testamento e institución de mayorazgo, documento que Colón y su
+heredero reservaron y que tiene la fecha de febrero de 1498, aquél
+consignó que «_su verdadero linaje_ es el de los llamados _de_ Colón».
+Y ¿quién califica de _verdadero_ a su linaje sino en presencia de uno
+ficticio o supuesto, el de los Colombo italianos? Por consiguiente,
+en esa cláusula Colón desvirtúa su declaración _heráldica_ de haber
+nacido en Génova. Y esto hay que enlazarlo con el hecho de que en
+las famosas estipulaciones de Santa Fe (1492) el futuro Almirante,
+Virrey, etc., estampó el apellido _Colón_, que anteriormente _se le
+daba en Portugal_, y no el de Colombo. Acaso temió dificultades y
+peligros para el porvenir si no consignaba su verdadero apellido en tan
+solemne y transcendental documento, pues era hombre sumamente cauto y
+receloso»[364]. Hemos terminado la larga relación del Sr. García de la
+Riega (Apéndice H).
+
+ [364] Parte de una carta de D. Celso G. de la Riega, escrita
+ al autor de esta obra desde Pontevedra y con fecha 3 de
+ noviembre de 1912.
+
+Añadiremos por nuestra parte que mientras los israelitas del Antiguo y
+del Nuevo Mundo, inspirados por el sentimiento de raza, se enorgullecen
+con tener entre sus antepasados a Colón; y mientras que en el Antiguo
+y Nuevo Mundo hombres ilustres proclaman el origen español del
+descubridor de América, nosotros esperamos más datos y más noticias
+para resolver cuestiones tan complicadas. Aunque mucho nos halagaría
+poder decir que Colón era español, sin embargo, no dejaremos de copiar
+los dos versos que se hallan escritos en las paredes del convento de la
+Rábida, firmados con las iniciales F. G. F.:
+
+ ¡Al nauta genovés, honor y gloria!
+ ¡Bendecid, españoles, su memoria!
+
+Y tentados estamos para hacer nuestra la siguiente octava del poeta
+Foxá, escrita cuando Génova erigía a Colón magnífico monumento:
+
+ «A tu memoria el genovés levanta
+ gigante estatua que respeta el viento;
+ de noble aspecto y de riqueza tanta,
+ cuanta puede crear el pensamiento.
+
+ --Pero la patria que tu nombre canta
+ y te consagra eterno monumento,
+ ¿qué parte tuvo en tu inmortal hazaña?
+ ¡Toda tu gloria pertenece a España!»
+
+De la familia de Cristóbal Colón sólo diremos que es cierto que su
+padre se llamaba Domenico y su madre Susana Fontanarrosa; que, además
+de Bartolomé y Diego, tuvo otro hermano que se llamó Juan Peregrín, el
+cual murió joven, y que su hermana Blanquineta casó con el industrial
+Santiago Rayarello[365].
+
+ [365] Blanquineta y Santiago tuvieron un hijo de nombre
+ Pantaleón.
+
+Procede ya referir los sucesos acaecidos al futuro descubridor del
+Nuevo Mundo en Portugal. Colón, acompañado de su hermano Bartolomé,
+llegó a Lisboa, a últimos del año 1476[366]. Habitaba cerca del
+Monasterio de _Todos los Santos_, en cuya iglesia debió conocer a la
+joven Felipa Muñiz. Prendóse de ella y la obtuvo en matrimonio. La
+primera noticia del nombre de la mujer del futuro Almirante, aparece en
+el testamento de su hijo Diego, quien la llama Felipa Muñiz. Bastantes
+años después, Fernando Colón añadió segundo apellido, y la dió el
+nombre de Felipa Muñiz Perestrello[367]. Felipa era hija--según todas
+las señales--de Bartolomé Perestrello, genovés naturalizado en Portugal
+y distinguido navegante de la casa del nunca bastante alabado infante
+D. Enrique[368]. Cristóbal Colón vino a Portugal, como otros muchos, en
+busca de fortuna, arrastrado, seguramente, por las noticias que corrían
+acerca de los navegantes y descubrimientos portugueses, pues a la
+sazón era Lisboa un centro náutico de gran importancia. Además no debe
+olvidarse que en la capital del reino lusitano se hallaban establecidos
+muchos italianos, en particular genoveses. Ya en Portugal, un poco
+antes o un poco después, emprendió un viaje a Thule[369] e hizo otros a
+diferentes puntos. Parece probado que Porto-Santo, isla descubierta por
+exploraciones dirigidas bajo la dirección del infante D. Enrique, se
+entregó en feudo a la familia de los Perestrellos.
+
+ [366] Otros dicen que llegó entre el año 1470 y 1472. Lo único
+ que puede asegurarse es--pues lo dice él mismo--que en febrero
+ de 1477 estaba en Lisboa.
+
+ [367] Algunos dicen Palestrello.
+
+ [368] Felipa, siguiendo la costumbre de aquellos tiempos, pudo
+ usar el apellido materno antes que el paterno, y llamarse
+ Muñiz Perestrello.
+
+ [369] P. Las Casas, _Hist. general_, lib. I.
+
+De lo que no cabe duda es que, Pedro Correa, casado con una hermana
+de Felipa, tuvo el mando superior de Porto Santo, a la muerte de su
+suegro y de su suegra. Y afírmase por algunos que Miguel de Muliarte,
+de Huelva, era marido de Violante Muñíz, hermana también de Felipa[370].
+
+ [370] Pero Miguel de Muliarte y Violante Muñíz, ¿eran
+ realmente cuñados de Colón, como afirma Fernández Duro, en la
+ _Nebulosa de Colón_, págs. 18-29? Es de advertir que tiempo
+ adelante, según cartas que se conservan, Muliarte trataba
+ con mucho respeto a su protector Cristóbal Colón, hasta el
+ punto que en dicha correspondencia no aparece señal alguna de
+ familiaridad o parentesco.
+
+Cuando murió Bartolomé Perestrello, Colón pudo adquirir los mapas,
+diarios y notas de viajes de su suegro. También su cuñado Correa le
+dió algunas noticias, decidiéndose entonces Cristóbal Colón a ir a las
+famosas Indias, no por el Oriente, que era la idea de los portugueses,
+sino por el Occidente, por el Atlántico, mar que siempre había sido
+mirado con temor supersticioso. Del mismo modo, Colón, a la muerte de
+su cuñado, debió de hacerse dueño de los documentos y cartas de éste.
+No abrigamos duda alguna de que Colón se decidió entonces a realizar su
+viaje.
+
+El que reveló a Colón las tierras trasantlánticas fué--según la opinión
+de algunos cronistas--Alonso Sánchez de Huelva. Véase lo que dice sobre
+el particular Oviedo: «Quieren decir algunos que una carabela que desde
+España passaba para Inglaterra cargada de mercadurías é bastimentos,
+assi como vinos é otras cosas que para aquella isla se suelen cargar
+(de que ella caresçe é tiene falta), acaesçió que le sobrevinieron
+tales é tan forçosos tiempos é tan contrarios, que ovo neçessidad de
+correr al poniente tantos días, que reconosçió una ó más de las islas
+destas partes é Indias; é salió en tierra é vido gente desnuda de
+la manera que acá la hay, y que cessados los vientos (que contra su
+voluntad acá la trajeron), tomó agua y leña para volver a su primero
+camino. Dicen mas: que la mayor parte de la carga que este navío traía
+eran bastimentos é cosas de comer é vinos, y que assi tuvieron con qué
+se sostener en tan largo viaje é trabajo, é que despues le hizo tiempo
+a su propósito y tornó a dar la vuelta, é tan favorable navegacion
+le suçedió, que volvió a Europa é fué a Portugal. Pero como el viaje
+fuesse tan largo y enojoso, y en especial a los que con tanto temor é
+peligro forçados le hicieron, por presta que fuesse su navegacion, les
+duraría cuatro ó cinco meses (ó por ventura más) en venir acá é volver
+a donde he dicho. Y en este tiempo se murió quasi toda la gente del
+navío é no salieron de Portugal sino el piloto, con tres ó cuatro ó
+alguno más de los marineros, é todos ellos tan dolientes, que en breves
+días después de llegados murieron.
+
+»Diçese junto con esto que este piloto era muy íntimo amigo de
+Chripstóbal Colom, y que entendía alguna cosa de las alturas, y marcó
+aquella tierra que halló de la forma que es dicho, y en mucho secreto
+dió parte de ello a Colom, é le rogó que le fiçiesse una carta y
+assentase en ella aquella tierra que había visto. Diçese que él le
+recogió en su casa como amigo, y le hizo curar, porque tambien venía
+muy enfermo; pero que tambien se murió como los otros; é que assi
+quedó informado Colom de la tierra é navegación destas partes, y en él
+solo se resumió este secreto. Unos diçen que este maestre ó piloto era
+andaluz, otros le hacen portugués, otros vizcaino; otros diçen quel
+Colom estaba entonces en la isla Madera, é otros quieren deçir que en
+la de Cabo Verde, y que allí aportó la carabela que he dicho, y él ovo
+por esta forma notiçia desta tierra. Que esto passase así ó no, ninguno
+con verdad lo puede afirmar; pero aquesta novela ansí anda por el mundo
+entre la vulgar gente de la manera que es dicho. Para mí yo lo tengo
+por falso, é como dice el agustino: _Melius est dubitare de ocultis,
+quam litigare de incertis_. Mejor es dubdar de lo que no sabemos, que
+porfiar lo que no está determinado»[371].
+
+ [371] _Historia general y natural de las Indias_, lib. II,
+ cap. II, pág. 13.
+
+Añade el inca Garcilaso de la Vega que cerca del año 1484, un piloto
+natural de la villa de Huelva (condado de Niebla), llamado Alonso
+Sánchez de Huelva, tenía un navío pequeño, en el cual llevaba de España
+a las Canarias algunas mercaderías y allí las vendía; y de las Canarias
+cargaba frutos que transportaba a la isla de la Madera, volviéndose a
+España con azúcar y conservas. En cierta ocasión, atravesando de las
+Canarias a la isla de la Madera, dejóse llevar de recio y tempestuoso
+temporal. Al cabo de veintiocho o veintinueve días, sin saber por
+dónde ni a dónde iba, se encontró cerca de una isla, tal vez Santo
+Domingo, según todas las señales. El piloto saltó a tierra, tomó la
+altura y escribió todo lo que vió. A la vuelta le faltó el agua y el
+bastimento, comenzando a enfermar y morir de tal manera la tripulación,
+que de 17 hombres que salieron de España no llegaron a la Tercera más
+de cinco, entre ellos el piloto Alonso Sánchez de Huelva. Fueron a
+parar a casa de Cristóbal Colón, genovés, porque supieron que era gran
+piloto y cosmógrafo, y que hacía cartas de marear. Recibiólos Colón con
+mucho cariño; pero iban tan enfermos que murieron todos en su casa,
+«dexándole en herencia los trabajos que les causaron la muerte[372]:
+los quales aceptó el gran Colón con tanto ánimo y esfuerzo, que
+habiendo sufrido otros tan grandes y aun mayores, pues duraron más
+tiempo, salió con la empresa de dar el Nuevo Mundo y sus riquezas a
+España, como lo puso por blasón en sus armas, diciendo: _a Castilla y a
+León, Nuevo Mundo dió Colón_»[373].
+
+ [372] Documentos y mapas importantes.
+
+ [373] _Historia general del Perú_ o _Comentarios Reales de los
+ Incas_, tomo I, págs. 11-15.[smudge or '--'?]--Madrid, 1800.
+
+Lo mismo que Oviedo y el inca Garcilaso refieren López de Gomara,
+Acosta y algunos más. Lope de Vega, en su comedia _El Nuevo Mundo
+descubierto por Christobal Colón_, escrita en el año 1604, el piloto
+Sánchez de Huelva dice al insigne genovés lo siguiente:
+
+ «La misma tormenta fiera
+ que allí me llevó sin alas,
+ casi por el mismo curso
+ dió conmigo vuelta a España.
+ No se vengó solamente
+ en los árboles y jarcias,
+ sino en mi vida, de suerte
+ que ya, como ves, se acaba.
+ Toma esas cartas, y mira
+ si a tales empresas bastas,
+ que si Dios te da ventura,
+ segura tienes la fama.»
+
+Sobre este particular añade el Sr. Fernández Duro: «Los que la tachan
+de invención despreciable, no se han fijado, al parecer, en que el
+más interesado, el Almirante mismo, consignó en sus Memorias[374]
+que un marinero tuerto, en el Puerto de Santa María, y un piloto, en
+Murcia, le aseguraron haber corrido con temporal hasta lejanas costas
+de Occidente, donde tomaron agua y leña para regresar. Los nombres no
+comunicó, ni dijo hasta qué punto las confidencias se extendieron; mas
+la declaración confirma plenamente, en lo esencial, aquello que entre
+la gente de mar corría por válido. Que el piloto muriese en su casa
+y le legara los papeles, adorno añadido puede muy bien ser; que el
+piloto existió y de su boca supo cómo había ido y vuelto de las tierras
+incógnitas, confirmado por él está»[375].
+
+ [374] El P. Las Casas, _Historia de Indias_, libro I, capítulo
+ XIII.
+
+ [375] _La tradición de Alonso Sánchez de Huelva._--_Boletín de
+ la Real Academia de la Historia_, tomo XXI, página 45.
+
+Más adelante escribe: «Con las indicaciones vulgares se vislumbra ya,
+desde luego, que hubo más de una expedición o aventura desgraciada, y
+que vascos, andaluces y portugueses intentaron la empresa que Cristóbal
+Colón llevó a cabo»[376].
+
+ [376] Ibidem, pág. 46.
+
+ * * * * *
+
+Pero ¿puede acaso llamarse descubridores de América, ni lo son, cuantos
+columbraron la existencia de aquellos Continentes, o los que se admita
+o algún día llegue a probarse que de hecho aportaron a las playas
+americanas, ora queriendo, o bien llevados allá por no poder resistir
+el empuje de los vientos o a las corrientes del Océano?[377].
+
+ [377] Ibidem, pág. 51.
+
+Por nuestra parte, se nos ocurre preguntar: Si--como dice la narración
+de Oviedo y de otros--Colón es el único depositario del secreto,
+¿quién, cómo y cuándo lo ha revelado? En asunto de tanta importancia,
+añadiremos que, aun admitiendo que por el año 1000 de nuestra Era--como
+se dijo en el capítulo III de este tomo--valientes marinos normandos de
+Islandia llegaron a las costas de Groenlandia, de Labrador, de la Nueva
+Inglaterra, y acaso hasta donde hoy está Nueva York; aun admitiendo lo
+que de Alonso Sánchez de Huelva se refiere, y aun admitiendo otras
+expediciones, descubrimientos y noticias, nada importa para la gloria
+del inmortal nauta.
+
+Con respecto a la ciencia del futuro descubridor del Nuevo Mundo, él
+mismo, en carta a los Reyes Católicos, escribe lo que a continuación
+copiamos: «En la marinería me hizo Dios abundoso; de astrología me
+dió lo que abastaba y ansí de geometría y aritmética; y engenio en
+el anima y manos para dibujar esfera, y en ella las cibdades, ríos
+y montañas, islas y puertos, todo en su propio sitio. Yo he visto y
+puesto estudio en ver de todas escrituras, cosmografía, historia,
+coronicas y filosofía y de otras artes, ansí que me abrió Nuestro
+Señor el entendimiento con mano palpable a que era hacedero navegar de
+aquí a las Indias, y me abrió la voluntad para la ejecucion de ello».
+Probado se halla--aunque otra cosa diga Fernando Colón en su historia
+del Almirante--que el descubridor del Nuevo Mundo no estudió ni poco
+ni mucho tiempo en la renombrada Universidad de Pavía. Debió pasar su
+infancia al lado de su padre y de sus hermanos. A los catorce años,
+o tal vez de más tierna edad, se lanzó al mar, adonde le llamaban
+sus constantes inclinaciones y ardientes deseos. Sirviese o no Colón
+bajo las órdenes de los corsarios Colombos, el asunto carece de toda
+importancia[378]. «De muy pequeña edad--dice Cristóbal Colón en carta
+a los Reyes Católicos escrita en 1501--entré en la mar navegando e lo
+he continuado fasta hoy. La mesma arte inclina a quien le prosigue, a
+desear de saber los secretos de este mundo. Ya pasan de cuarenta años
+que yo voy en este uso. Todo lo que fasta hoy se navega, todo lo he
+andado». En otro lugar se lee: «El año de 1477, por febrero, navegué
+más allá de Tile cien leguas, cuya parte austral dista de la equinocial
+73 grados y no 63 como dicen algunos... Veintitrés años he andado por
+el mar sin salir de él, por tiempo que deba descontarse--dice en otro
+sitio--ví todo el Levante y el Poniente, y al Norte de Inglaterra. He
+navegado a Guinea; pero en ninguna parte he visto tan buenos puertos
+como estos de la tierra de las Indias»[379].
+
+ [378] El conde Roselly de Lorgues cree que eran dos corsarios:
+ el _Archipirata_, verdadero Duguay-Tronin de la Liguria, y
+ su sobrino _Colombo el Mozo_. _Historia de Cristóbal Colón_,
+ tomo I, página 63. Barcelona, 1892. Añade D. Juan Solari
+ que no están en lo cierto los escritores que hacen a Colón
+ pariente de los citados corsarios y le consideran al servicio
+ de Colombo el _Mozo_. Hace también observar que los tales
+ corsarios no eran genoveses, ni aun italianos, sino gazcones;
+ y sus apellidos eran Cazeneuve y de sobrenombre Coullon,
+ que historiadores complacientes han traducido por Columbus
+ y Colombo.--_La cuna del descubridor de América Cristóbal
+ Colón._ Homenaje al centenario de la República Argentina. 25
+ de mayo de 1910.
+
+ [379] Fernando Colón, _Historia del Almirante_, tom. I. cap.
+ IV.
+
+Se ha creído por algunos que sólo Colón y otros pocos sabios
+contemporáneos creían en la forma esférica de la tierra. Ignoran que
+ya lo dijeron muchos, entre ellos Aristóteles (384-321), Arquímedes
+(287-212), los filósofos de la Escuela de Alejandría, Plinio (siglo I
+de la Era Cristiana), San Basilio (siglo IV), el venerable Beda (siglo
+VIII), el patriarca Focio (siglo IX), el presbítero Honorio (siglo
+XII); y entre los árabes Mazoudi, Edrisí y Aboulfeda. La Academia de
+Toledo, fundada en 1258 por Alfonso X, seguía el sistema de Ptolomeo,
+profesando, por tanto, la teoría de la forma redonda de la tierra.
+Mientras que en Toledo se discutía el movimiento de los astros, dos
+hombres superiores, fundándose en la esfericidad de nuestro globo,
+deducían la existencia de otro Continente: eran estos Rogerio Bacon
+(1214-1294) y Raimundo Lulio (1235-1315)[380]. Como dice el ilustre
+Gaffarel, es imposible señalar mejor que Bacon lo hizo la posición de
+América. Anunció muchas de las grandes leyes con que después se han
+enriquecido las ciencias físicas y naturales. Expuso en términos claros
+y precisos la doctrina de que al Occidente de Europa debían existir
+tierras, siendo posible, por tanto, la comunicación de aquella parte
+del mundo con las citadas tierras. ¿Conocía Bacon el viaje del islandés
+Erik Rauda (Erico el Rojo)? ¿Conocía alguna de las expediciones
+islandesas o normandas que poco después se llevaron a feliz término? ¿O
+adivinó el descubrimiento que en 1492 hizo el genovés Cristóbal Colón?
+
+ [380] Rogerio Bacon nació en Inglaterra e hizo sus estudios en
+ Oxford y en París. Escribió su magnífica obra intitulada _Opus
+ Majus_.
+
+Háse dicho, del mismo modo, que el mallorquín Raimundo Lulio, el
+sublime autor de _Arte Magna_ (_Ars Magna_), se había ocupado de la
+existencia de un continente al Occidente de Europa, quedando reservado
+a Colón la gloria de encontrarlo. En la edición de Maguncia del año
+MDCCXXIX, forman las obras del beato Raimundo Lulio (_Operum Beati
+Raymundi Lulli_), diez tomos en folio, hallándose en el cuarto el
+libro intitulado _Questiones per Artem Demonstrativam solubiles_. En
+la cuestión 154 (CLIV), folios 151 y 152, al proponer la dificultad
+del flujo y reflujo en el mar de Inglaterra (_¿quâ naturâ Mare Anglicæ
+fluat et refluat?_), el _Doctor Iluminado_ la explica con todo
+detenimiento. La traducción del texto, hecha libremente al castellano,
+dice así: «Toda la principal causa del flujo y reflujo del Mar grande o
+de Inglaterra, es el arco del agua del mar, que en el Poniente estriba
+en una tierra opuesta a las costas de Inglaterra, Francia, España
+y toda la confinante de Africa, en las que ven los ojos el flujo y
+reflujo de las aguas, porque el arco que forma el agua como cuerpo
+esférico, es preciso que tenga estribos opuestos en que se afiance,
+pues de otro modo no pudiera sostenerse; y, por consiguiente, así como
+a esta parte estriba en nuestro continente, que vemos y conocemos, _en
+la parte opuesta del Poniente estriba en otro continente que no vemos
+ni conocemos desde acá_; pero la verdadera filosofía, que conoce y
+observa por los sentidos la esfericidad del agua y su medido flujo y
+reflujo, que necesariamente pide dos opuestas vallas que contengan
+el agua tan movediza y sean pedestales de su arco, infiere que
+necesariamente en la parte que nos es occidental _hay continente_ en
+que tope el agua movida, así como topa en nuestra parte respectivamente
+oriental». Después de leer el citado pasaje, podemos repetir con un
+estudioso jesuíta: «La existencia de un continente al Occidente de
+Europa, estuvo científicamente probada por Raimundo Lulio dos siglos
+antes que Colón lo hallara. Que este continente fuera precisamente la
+América, ni Lulio, ni Colón, ni nadie lo dijo: _Suum cuique_.» Somos de
+opinión que Cristóbal Colón no conoció las obras científicas de Bacon,
+ni de Lulio. Según un autor coetáneo del beato mallorquín, éste visitó
+varias veces la ciudad de Génova, dejando allí algunas de sus obras en
+poder de un amigo suyo.
+
+Además, casi todos los escritores cristianos coetáneos y posteriores
+a la Academia Toledana, admitían la redondez de la Tierra: Alberto el
+Grande, Vicente de Beauvois y nuestro D. Enrique de Villena o de Aragón
+(a quien muchos llaman, sin serlo, marqués de Villena), se encuentran
+entre ellos. El de Villena, en su _Tratado de Astrología_[381], dando
+por verdad sabida la redondez del planeta, estudió la fuerza de
+atracción de la tierra. Alonso de Córdoba, Pedro Ciruelo, Antonio de
+Nebrija, Fernando de Córdoba, Abraham Zacut, afirmaron la esfericidad
+del globo. De modo, que en tiempo de Colón no indicaba sabiduría, ni
+aun era peregrina la creencia de que nuestro planeta tenía la forma
+esférica.
+
+ [381] Terminó dicho libro el 20 de Abril del año 1428.
+
+Debieron contribuir a que Colón formase su proyecto de ir directamente
+a la India por Occidente, no la correspondencia, que ha resultado
+apócrifa, con Toscanelli, ni las enseñanzas de las obras científicas
+de los sabios que acabamos de citar, sino las noticias de los marinos
+y por los mapas de navegación que las confirmaban. Debió tener
+conocimiento de los viajes de los venecianos Polo, del _Almanaque
+Perpetuo_ de Zacut, y muy especialmente de la obra _De imagine Mundi_,
+del cardenal Pedro de Ailly.
+
+Procede en este lugar que demos cuenta de los libros que tuvo en su
+librería Colón, y que han llegado hasta nosotros[382]. Estos son los
+siguientes: _Historia rerum ubique gestarum_, escrita por Eneas Silvio
+Piccolomini (después Papa con el nombre de Pío II), impresa en Venecia
+el año 1477; _De imagine Mundi_, del cardenal Pedro Alliaco o d'Ailly,
+impreso en Lovaina, en la oficina de Juan de Wesfalia, entre los
+años de 1480 a 1483; _De consuetudinibus et conditionibus orientalium
+regionum_, obra de Marco Polo, impresa tal vez en Amberes por el año
+1485; _Historia naturalle_, de C. Plinio, impresa en Venecia el 1489;
+_Vidas de los ilustres varones_, de Plutarco, traducidas al castellano
+por Alfonso de Palencia e impresas en Sevilla el 1491; _Almanak
+perpetuum_, compuesto por Abraham Zacut, impreso en Leirea el 1496;
+_Concordantiæ Biblia Cardinales_, S. P., manuscrito del siglo XV, y el
+titulado _Libro de las Profecías_, manuscrito posterior a 1504. También
+se cree que le pertenecieron: _Sumula confessionis_, de San Antonino
+de Florencia, impreso en Venecia el 1476; _Filosofía natural_, de
+Alberto Magno, edición de Venecia de 1466, y _Tragedias_, de Séneca,
+palimpsesto en folio, del siglo XV[383].
+
+ [382] _Libros y autógrafos de D. Cristóbal Colón_, por D.
+ Simón de la Rosa y López. Sevilla, 1891.
+
+ [383] Respecto a los numerosos extractos y a las pocas notas
+ que se hallan en las márgenes de estos códices, especialmente
+ en las obras de Pío II y de Alliaco, se ignora quién fué
+ el autor, atribuyéndolos, unos al mismo Almirante, otros a
+ Bartolomé y algunos a un tercero desconocido; pero se puede
+ afirmar que tanto los extractos, como las notas, son obra de
+ un hombre poco versado en la ciencia cosmográfica.
+
+Resuelto ya Colón a llevar a cabo su idea, se decidió a pedir
+ayuda--según refieren algunos historiadores--, primero al Senado de
+Génova y después a la república de Venecia. Habiendo rehusado las
+dos poderosas repúblicas el ofrecimiento, dirigióse--y esto se halla
+completamente probado--a Juan II de Portugal. Una Junta, presidida
+por don Diego Ortiz de Calzadilla, obispo de Ceuta, opinó contra la
+propuesta del marino genovés, no sin que la defendiese con tanto
+entusiasmo como energía el conde de Villarreal. Merece el conde de
+Villarreal que se le señale el primer puesto entre los defensores de
+Colón.
+
+Juan II, no sabiendo decidirse entre la opinión de la Junta y la del
+conde de Villarreal, tomó--según refiere la leyenda colombina--un
+término medio, cual fué mandar, con pretexto de ir a las islas de Cabo
+Verde, un buque, cuyo capitán, llevando los mapas y papeles que Colón
+había entregado sin desconfianza alguna, navegase hacia los lugares
+indicados en los dichos mapas y papeles. Cuentan que después de algún
+tiempo, la tripulación, sobrecogida de espanto, volvió a Lisboa,
+considerando como locura el pensamiento del insigne navegante. Creemos
+que todo esto--como acabamos de notar--pertenece a la novela.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XIX
+
+ CRISTÓBAL COLÓN EN PALOS Y EN LA RÁBIDA.--COLÓN EN SEVILLA.--EL
+ DUQUE DE MEDINASIDONIA Y EL DUQUE DE MEDINACELI.--COLÓN EN CÓRDOBA:
+ SE PRESENTA A LOS REYES.--RETRATO MORAL Y FÍSICO DE COLÓN.--AMIGOS
+ Y ENEMIGOS DEL GENOVÉS.--POLÍTICA EXTERIOR E INTERIOR.--JUNTA DE
+ CÓRDOBA.--JUNTA DE SALAMANCA.--COLÓN ANTE LOS REYES EN ALCALÁ
+ DE HENARES.--DOÑA BEATRIZ ENRÍQUEZ DE ARANA.--PROPOSICIONES
+ PRESENTADAS POR COLÓN A LOS REYES CATÓLICOS.--COLÓN EN LA
+ RÁBIDA.--LOS CONSEJEROS DE COLÓN.--JUAN PÉREZ ANTE DOÑA
+ ISABEL.--TRATADO ENTRE LOS REYES CATÓLICOS Y COLÓN.--EL ALMIRANTE
+ EN LA RÁBIDA.--MARTÍN ALONSO PINZÓN.--«SANTA MARÍA», LA «NIÑA» Y LA
+ «PINTA».--CONVENIO ENTRE COLÓN Y PINZÓN.
+
+
+Habiendo fallecido la mujer de Colón (1484)[384], el audaz genovés
+abandonó a Portugal y llegó a la corte de Castilla, Estado a la
+sazón poderoso, engrandecido por la política de los Reyes Católicos.
+Debió de hacer el viaje por mar y no por tierra. Si realizó el viaje
+embarcado--como muchos creen[385]--es probable que hiciese escala en
+Huelva para ver a su cuñado o amigo Muliarte.
+
+ [384] Fué enterrada en la _capilla de la Piedad_ del convento
+ del Carmen en Lisboa, siendo de notar que Colón se ocupó en
+ sus escritos muy poco de ella, lo cual hace sospechar que la
+ dicha y felicidad del matrimonio no fueron completas.
+
+ [385] Herrera, _Década_ 1.ª, lib. I, cap. VII.
+
+Tomó después el camino de Córdoba, donde a la sazón se hallaban los
+reyes; pero hubo de tocar de arribada en el puerto de Palos[386]. Es
+de creer que no habiendo encontrado en Palos seguro asilo donde poder
+descansar y recuperar sus gastadas fuerzas, vió allá lejos y en una
+altura un convento, y hacia él dirigió sus pasos para gloria suya y de
+España.
+
+ [386] No se halla probado si desembarcó en Palos o en el
+ Puerto de Santa María, en Sanlúcar de Barrameda o en la
+ Higuera.
+
+Aunque el convento de _Santa María de la Rábida_ o de _Nuestra Señora
+de los Remedios_ no se hallaba en el camino de población alguna
+importante, Cristóbal Colón fué allí, como otros muchos pobres
+caminantes acudían a las puertas de dichas casas religiosas. Del
+convento de la Rábida dijo el duque de Rivas en uno de sus romances lo
+siguiente:
+
+ «A media legua de Palos
+ sobre una mansa colina,
+ que dominando los mares
+ está de pinos vestida,
+ de la Rábida el convento
+ fundación de orden francisca,
+ descuella desierto, sólo,
+ desmantelado, en ruinas.»
+
+Daremos algunas noticias del convento en aquella época. Componíase de
+dos cláustros interiores y de tres pequeños cuerpos anejos al edificio
+principal. La iglesia de Santa María estaba rodeada de un cercado, cuyo
+espacio formaba un patio interior. Dicho templo, construído en forma de
+cruz, tenía tres capillas. Exteriormente, y por encima del altar mayor
+se levantaba esférica cúpula, rodeada de un borde de mampostería. Dicha
+parte del tejado, dispuesta a manera de azotea, parecía destinada a
+Observatorio. La cúpula, revocada de blanca cal, servía de señal a los
+buques costaneros. El convento, rodeado de espeso bosque de pinos, no
+se descubría por la parte de tierra; únicamente por la parte del mar.
+
+Si era pobre la obra arquitectónica, lo era más todavía por la falta de
+estatuas, cuadros y lámparas de oro y plata. El convento sólo contenía
+habitación para el prior, doce celdas y biblioteca; el refectorio y la
+cocina ocupaban pequeño edificio rectangular, adosado a la izquierda
+del principal edificio.
+
+Gruesa pared, construída tal vez para defenderse de los moros de España
+y de los merodeadores de Portugal, encerraba la escarpada colina que
+sirve de pedestal al convento y al pie de la cual crecían magníficos
+aloes y altas palmeras. Subíase por gradas formadas de piedras,
+viéndose a un lado y a otro frondosas higueras y arrastrándose por
+todas partes alcaparros y sarmientos. Al jardín, regado por máquina
+hidráulica alimentada mediante el río Tinto, le daba sombra frondoso
+parral y algunos limoneros.
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID.
+
+SANTA MARÍA DE LA RÁBIDA ANTES DE SU RESTAURACIÓN.]
+
+A medida que los habitantes de Palos se han ido trasladando a Moguer,
+los religiosos, convencidos que ya no eran útiles a la población harto
+alejada, también se fueron retirando poco a poco. En tiempo de la
+revolución francesa estaban allí unos cuatro o cinco y se cuenta que
+el convento fué saqueado y el archivo destruído. El año 1825 había
+cuatro frailes; el edificio se hallaba casi olvidado. La revolución
+religiosa de 1835 suprimió los conventos, y aunque el de la Rábida
+fué clasificado y numerado como propiedad nacional, sin embargo, los
+habitantes ribereños devastaron el edificio y el jardín. En el año 1854
+el duque de Montpensier inició una suscripción para restaurar aquella
+joya histórica. En efecto, se restableció la celda del P. Juan Pérez y
+se restauró la iglesia, inaugurándose la restauración el 15 de abril
+de 1855, con asistencia de los duques de Montpensier, acompañados de
+los duques de Nemours[387].
+
+ [387] Véase la _Historia de Cristóbal Colón_, tom. I, págs.
+ 123-126 del conde Roselly de Lorgues.
+
+A la sazón--como dice Becerro de Bengoa--el histórico monumento,
+completamente blanqueado, es «sencillo en sus líneas, breve en su
+contorno y humilde en su total apariencia». «En su aspecto--añade--nada
+puede darse más reducido, en su arte exterior nada más pobre, en sus
+alrededores nada más mustio y desolado, y realmente en su interior nada
+más diminuto y vulgar, según está ahora. Añadid a esto el abandono,
+el silencio, la soledad, el aparente apartamiento del mundo en que
+aquello yace, y tendréis idea de la desilusión de que os hablo, y que,
+en efecto, allí se siente»[388]. En aquella modesta mansión se trataron
+los asuntos más transcendentales del siglo XV y aun de la historia.
+
+ [388] _Conferencia pronunciada el 21 de diciembre de 1891 en
+ el Ateneo de Madrid_, pág. 10.
+
+Desde Portugal venía Colón acompañado de su hijo Diego. Hallábase a
+la vista de Santa María de la Rábida. Vencido por el cansancio y la
+fatiga, descansó a la sombra de carcomida palmera--si damos crédito
+a la tradición--; palmera conservada hoy entre un macizo de flores y
+con el largo tronco apuntalado, distante cien metros del convento.
+Frente al cenobio o explanada que dá acceso al interior de dicha casa
+religiosa, se levanta cruz de hierro sobre pilar de tosca mampostería,
+en cuyas gradas hubo de sentarse el futuro descubridor del Nuevo Mundo.
+Al poco tiempo--según refieren antiguas relaciones--Cristóbal Colón
+llamó a la puerta de la casa franciscana para pedir un pedazo de pan y
+una poca agua con que saciar el hambre y apagar la sed de su hijo Diego.
+
+¿Llego Colón el año 1484, como tradicionalmente han escrito los
+historiadores, o el año 1491, según parece desprenderse de una
+relación de Garci Hernández, médico de Palos, en el famoso pleito de
+los Pinzones?[389]. Con mucha razón dice el marqués de Hoyos, que «si
+las palabras del físico de Palos se refiriesen a 1491, era totalmente
+impropio el calificativo de _niñico_ dado por éste al hijo de Colón,
+al que también Las Casas llama niño chiquito, siendo así que en esa
+época debía tener ya más de quince años, mientras que a su llegada
+a España (1484), tendría ocho, edad en que le cuadraban las citadas
+expresiones»[390].
+
+ [389] No falta quien diga que llegó el 20 de enero de 1485.
+
+ [390] _Conferencia en el Ateneo de Madrid acerca de Colón y
+ los Reyes Católicos_ (24 de marzo de 1891). Debió nacer Diego
+ en el año 1476.
+
+Los franciscanos de Nuestra Señora de los Remedios, y en particular,
+el P. Fr. Juan Pérez--a quien algunos llaman guardián del
+convento--acogieron a Colón con gran afecto y cariño. Justo será
+recordar entre los religiosos el nombre de Fr. Antonio de Marchena
+«buen astrólogo», como decían los Reyes Católicos.
+
+En el convento de Santa María de la Rábida encontró el futuro Almirante
+el apoyo que buscaba. Los frailes dieron pan y agua al hijo de Colón.
+Aquel pedazo de pan que sirvió de alimento, y aquella poca agua que
+apagó la sed del _niñico_ Diego, fueron pagados con el descubrimiento
+del Nuevo Mundo. El convento de Santa María de la Rábida respondió a
+su tradición protegiendo al insigne genovés. Aquel Fray Juan Pérez y
+aquel Fr. Antonio de Marchena, eran discípulos de San Francisco de
+Asís, del bondadoso San Buenaventura, del sabio Rogerio Bacon y del
+_Doctor Iluminado_ Raimundo Lulio. Si San Francisco enseñó a sus hijos
+la caridad y fraternidad humanas, y San Buenaventura pasó toda su
+vida queriendo armonizar las dos tendencias religiosas representadas
+en San Antonio y en Elías de Cortona, Rogerio Bacon, el inventor de
+la pólvora, predijo gran parte de los descubrimientos modernos; y
+Raimundo Lulio, cerca del año 1287, en filosófico discurso, dijo (como
+ya en el anterior capítulo hicimos notar), que «la parte opuesta del
+Poniente estriba en otro continente que no vemos ni conocemos desde
+acá». De caritativos y sabios podemos calificar a los fundadores de la
+Orden de San Francisco. Correspondióles Colón con el mismo cariño. Por
+eso, a la hora de su muerte en Valladolid, un fraile franciscano le
+leía la _Comendación_ del alma, franciscanos acompañaron su cuerpo a
+_Santa María la Antigua_, franciscanos celebraron en dicho templo sus
+exequias, y franciscanos, por último, condujeron sus restos mortales a
+las tumbas del convento de los mencionados Padres.
+
+Conocedores Fr. Juan Pérez, Fr. Antonio de Marchena y el físico Garci
+Hernández de los proyectos del futuro Almirante, no ignorando que
+pensaba dirigirse a Francia en busca de protección, y comprendiendo al
+mismo tiempo que por entonces andaban empeñados los Reyes Católicos en
+la guerra de Granada, aconsejaron a Colón que se dirigiera en demanda
+de apoyo al duque de Medinasidonia, dueño entonces de la mayor parte
+de la actual provincia de Huelva y de muchos pueblos y tierras de las
+de Cádiz y Sevilla, con espléndida corte en la última de las citadas
+ciudades y en la de Sanlúcar de Barrameda. Los productos mayores de la
+casa de Medinasidonia procedían de su privilegio de las almadrabas de
+Sanlúcar, para cuya industria tenían importante flota. En solicitud
+de algunas naves se dirigió Colón camino de Sevilla, llevando cartas
+de recomendación del guardián de la Rábida dirigidas al duque de
+Medinasidonia. En Sevilla encontró nuestro extranjero navegante a
+algunos genoveses, banqueros por lo general, y entre ellos a Juan
+Berardi, hombre rico y en cuya casa estaba empleado Américo Vespucio,
+tan famoso luego en la historia del Nuevo Mundo[391].
+
+ [391] Vespucio nació su Florencia el año 1455.
+
+No habiendo encontrado protección en el de Medinasidonia, se presentó,
+con iguales recomendaciones, al duque de Medinaceli, señor no menos
+poderoso que el anterior y que en su ciudad del Puerto de Santa María
+no le faltaban elementos marítimos para una empresa tan arriesgada como
+gloriosa.
+
+Bien será poner en este lugar la carta que el de Medinaceli escribió
+al cardenal González de Mendoza, y que Navarrete colocó entre sus
+documentos. Dice así:
+
+ «Al Reverendísimo señor, el Sr. Cardenal de España, Arzobispo de
+ Toledo, etc.
+
+ Reverendísimo señor: no sé si sabe vuestra Señoria como yo tuve en
+ mi casa mucho tiempo a Cristobal Colomo, que se venia de Portugal y
+ se queria ir al Rey de Francia para que emprendiese de ir a buscar
+ las Indias con su favor y ayuda, e yo lo quisiere probar e enviar
+ desde el Puerto que tenia buen aparejo con tres o cuatro carabelas,
+ que no demandaba mas; pero como vi que era esta empresa para la
+ Reina nuestra señora, escribilo a su Alteza desde Rota[392], y
+ respondiome que ge lo enviase; yo ge lo envié entonces, y supliqué
+ a su Alteza, pues yo no lo quise tentar y lo aderezaba para su
+ servicio, que me mandase hacer merced y parte en ella, y que el
+ cargo y descargo de este negocio fuese en el Puerto. Su Alteza
+ lo recibió y le dió encargo a Alonso de Quintanilla, el cual me
+ escribió de su parte, que no tenia este negocio por muy cierto;
+ pero que si se acertase, que su Alteza me haria merced y daria
+ parte en ello: y después de haberle bien examinado, acordó de
+ enviarle a buscar las Indias. Puede haber ocho meses que partió, y
+ agora es él venido de vuelta a Lisbona, y ha hallado todo lo que
+ buscaba y muy cumplidamente, lo cual luego yo supe, y por facer
+ saber tan buena nueva a su Alteza, ge lo escribo con Xuarez, y le
+ envío a suplicar me haga merced que yo pueda enviar en cada año
+ allá algunas carabelas mias. Suplico a vuestra Señoria me quiera
+ ayudar en ello, y ge lo suplique de mi parte, pues a mi cabsa, e
+ por yo detenerle en mi casa dos años, y averle enderezado a su
+ servicio, se ha hallado tan grande cosa como esta. Y porque de todo
+ informará mas largo Xuarez a vuestra Señoria, suplicole le crea.
+ Guarde Nuestro Señor vuestra Reverendisima persona como vuestra
+ Señoria desea. De la villa de Cogolludo a 19 de marzo.
+
+ Las manos de vuestra Señoria besamos.--_El Duque._»
+
+ [392] La carta escrita desde Rota debió serlo a últimos del
+ año 1485 o comienzos del 1486.
+
+En la ciudad de Córdoba se presentó Cristóbal Colón el 20 de enero de
+1486, en cuya fecha se hallaban los reyes en Madrid. Hasta el 28 de
+abril no llegaron D. Fernando y D.ª Isabel a la ciudad andaluza, de
+la cual salió el Rey en el mes de mayo de dicho año para la conquista
+de Loja. De modo que la primera entrevista entre los reyes y Colón
+debió verificarse en el lapso de tiempo que media desde el 28 de abril
+y últimos días de mayo. El tiempo que estuvo el futuro Almirante
+esperando la llegada de los reyes, debió pasarlo buscando amigos y
+protectores que le ayudaran en su empresa y tal vez sufriendo las
+burlas de cortesanos y gente del pueblo.
+
+Veamos el retrato tanto moral como físico que hacen antiguos
+historiadores del ilustre genovés. El Almirante era--según
+Herrera--«alto de cuerpo, el rostro luengo y autorizado, la nariz
+aguileña, los ojos garzos, la color blanca, que tiraba a rojo
+encendido; la barba y cabellos, cuando era mozo, rubios, puesto que
+muy presto, con los trabajos, se le tornaron canos: y era gracioso y
+alegre, bien hablado y elocuente; era grave con moderación, con los
+extraños afable, con los de su casa suave y placentero, con moderada
+gravedad y discreta conversación, y así provocaba fácilmente a los que
+le veían, a su amor; representaba presencia y aspecto de venerable
+persona, y de gran estado y autoridad y digna de toda reverencia; era
+sobrio y moderado en el comer y beber, vestir y calzar...»[393]. Por su
+parte, Gomara le retrata del siguiente modo: «Hombre de buena estatura
+y membrudo, cariluengo, bermejo, pecoso y enojadizo y crudo y que
+sufría mucho los trabajos...»[394]. Garibay escribe que era «de recia y
+dura condición» y Benzoni añade: _iracundiæ tamen pronus_[395].
+
+ [393] _Década_ 1.ª, lib. VI, capítulo XV.
+
+ [394] _Historia de las Indias_ en la Biblioteca de Autores
+ españoles, tomo XII, pág. 172.
+
+ [395] _Historia Indiæ Occ._, libro I, cap. XIV.
+
+Amaba de tal modo a la naturaleza que la contemplaba con entusiasmo
+durante el día y la observaba por los astros en las noches serenas.
+Navegando cerca de las costas, aspiraba los aromas balsámicos
+procedentes de la orilla, y en medio de los mares los efluvios de las
+olas. Complacíase contemplando pájaros y flores. Gustaba de impregnar
+del aroma de rosas o acacias o de flores de azahar sus vestidos, su
+camarote y muy especialmente su papel para cartas. Era frugal y sobrio
+en las comidas, noble en todos los actos de la vida y cristiano en sus
+obras.
+
+En la poderosa corte de los Reyes Católicos el primero que se puso
+al lado de Colón fué Alonso de Quintanilla, Contador mayor del reino
+(cargo parecido al actual Ministro de Hacienda). Quintanilla le
+recomendó a D. Pedro González de Mendoza, gran Cardenal de España,
+apellidado por el cronista contemporáneo Mártir de Anglería: _Tertius
+Hispaniæ Rex_, tercer Rey de España. Colón «fué conosçido del
+reverendíssimo é ilustre Cardenal de España, Arçobispo de Toledo, D.
+Pedro Gonçalez de Mendoça, el qual començó a dar audiencia a Colon, é
+conosçió dél que era sabio é bien hablado, y que daba buena raçon de
+lo que decia. Y túvole por hombre de ingenio é de grande habilidad;
+é conçebido esto, tomóle en buena reputacion é quísole favoresçer. Y
+como era tanta parte para ello, por medio del Cardenal y de Alonso de
+Quintanilla fué oydo del Rey e de la Reyna; é luego se prinçipió a dar
+algun crédito a sus memoriales y peticiones é vino a concluirse el
+negoçio.»
+
+En mala, en muy mala ocasión hubo de presentarse Cristóbal Colón a los
+Reyes Católicos. Cuando Doña Isabel y D. Fernando se hallaban ocupados
+en arrojar de nuestro suelo y para siempre a los musulmanes, cuando la
+Santa Hermandad castigaba con mano de hierro a los revoltosos magnates
+y la Inquisición echaba al fuego a los herejes, cuando se publicaban
+sabias Ordenanzas y se reunían célebres Cortes, y cuando en la corte
+brillaban aquellos personajes que se llamaban Talavera, González de
+Mendoza, Cisneros y Gonzalo de Córdova, un hombre obscuro, extranjero,
+sin otra recomendación que la de un pobre fraile franciscano y sin
+otros recursos que vender libros de estampa o hacer cartas de marear,
+fundándose en que la tierra era esférica, solicitaba apoyo de los reyes
+para ir por el Occidente a las costas de la India (Asia). No es extraño
+que las gentes le llamasen iluso o loco.
+
+Antes de continuar nuestra relación, consideremos el estado de la
+política entre España y Francia, entre los Reyes Católicos y Carlos
+VIII. En los primeros días del mes de enero de 1484 se encontraban D.
+Fernando y D.ª Isabel en la ciudad de Vitoria. Allí recibieron una
+embajada que tenía el encargo de notificarles la muerte de Luis XI y la
+sucesión de su hijo Carlos VIII. Nuestros monarcas acordaron también
+mandar a Francia su correspondiente embajada, con la indicación de que
+Carlos VIII devolviese a España el Rosellón y la Cerdaña, condados que
+retenía contra la voluntad de su padre, quien había dispuesto antes
+de morir que se entregaran a los Reyes Católicos. La embajada, que se
+envió en abril del mismo año, sólo obtuvo cariñosas promesas. Fernando
+entonces pensó declarar la guerra a Francia; Isabel quería ocuparse
+únicamente de la guerra con los moros. Las razones en que se apoyaba
+el Rey Católico las expone admirablemente el cronista Pulgar. «El voto
+del Rey, dice, era que primero se debían recobrar los condados del
+Ruissellón y de Cerdaina que los tenía injustamente ocupados el rey de
+Francia: e que la guerra con los moros se podía por agora suspender,
+pues era voluntaria e para ganar lo ageno, y la guerra con Francia non
+se debía escusar, pues era necesaria e para recobrar lo suyo. E que si
+aquella era guerra sancta, estotra guerra era justa, e muy conveniente
+a su honra. Porque si la guerra de los moros por agora no se
+persiguiese, no les sería imputada mengua, e si estotra no se ficiese,
+allende de recibir daño e pérdida, incurrían en deshonra por dexar a
+otro Rey poseer por fuerza lo suyo, sin tener a ello título ni razon
+alguna. Decía ansimesmo que el Rey de Francia era mozo, e su persona e
+reino andaban en tutorías e gobernacion agena; las cuales cosas daban
+la oportunidad pare facer la defensa de los franceses más flaca, e
+la demanda de restitucion más fuerte. E que por si agora se dexase,
+era de esperar que cresciéndole la cobdicia con la edad, sería más
+dificile de recobrar e sacar de su poder aquella tierra. Otrosí decía
+que cuanto más tiempo dexase de mover esta guerra, tanto mayor posesión
+ganaba el Rey de Francia de aquellos Condados: e los moradores dellos
+que cada hora esperaban ser tornados a su señorío, veyendo pasar el
+tiempo sin dar obra a los recobrar, perderían la esperanza que tenían
+de ser reducidos al señorío primero: e que el tiempo faría asentar sus
+ánimos en ser súbditos del Rey de Francia e perderían la aficion que
+tenían al señorío real de los Reyes de Aragon. La cual aficion decía él
+que no era pequeña ayuda para los recobrar prestamente. Otrosí decía
+que no podía buenamente sufrir los clamores de algunos caballeros e
+cibdadanos de aquellos condados, que por servicio del Rey su padre e
+suyo, han estado tanto tiempo desterrados de sus casas y heredamientos,
+e reclamaban toda hora solicitando que se diese obra a la reducción de
+aquella tierra por tornar a sus casas e bienes.»
+
+Triunfó la opinión de la Reina y se continuó la campaña contra Granada,
+a gusto también del Rey, convencido de las grandes dificultades que
+tenía la guerra con Francia.
+
+Desde que los castellanos asolaron la vega granadina (1484) hasta que
+Boabdil entregó las llaves de la ciudad (2 enero 1492), no dejaron de
+agitarse los amigos y enemigos de Colón, o mejor dicho, los partidarios
+o no partidarios de los proyectos del genovés insigne. Al frente
+del partido contrario al de Colón se puso Fr. Hernando de Talavera,
+prior de Nuestra Señora de Prado (Valladolid), y después arzobispo de
+Granada. Algunos escritores han tratado con severidad al prior de Prado
+por las dificultades que puso _al más noble solicitante del universo_,
+como le llama el conde Roselly de Lorgues[396]. No tienen razón. Fr.
+Fernando ni era envidioso de la gloria ajena, ni sistemáticamente se
+opuso a los proyectos del genovés. Creía de buena fe lo que afirmaba.
+Aunque versado en las letras y en la ciencia teológica, apenas tenía
+noción alguna de las matemáticas y de la cosmografía. Nadie ponía en
+duda su clara inteligencia, ni sus muchas virtudes. «Varón tenido
+por santo», escribe Vasconcellos; pero él que se había propuesto,
+como regla de conducta, no influir en recomendación alguna, creyó que
+debía oponerse a los deseos del extranjero. Justificada encontramos
+la oposición de Talavera. «¿Qué proponía Colón?--pregunta con mucho
+acierto el P. Ricardo Cappa--. Hallar por Occidente un camino más
+breve del que por Oriente intentaban los portugueses al Asia. Asunto,
+a la verdad, digno de consideración y acción; pero ¿qué podía valer
+para los españoles la Cipango del Gran Khan en comparación del reino
+de Granada?... ¿Podía un religioso, un prelado que fué el alma de esa
+guerra, podía Talavera permitir que se debilitara en algo empleando los
+recursos nacionales en lo que no fuese derrocar de una vez para siempre
+a la media luna de las muslímicas torres de Granada? La empresa de
+Colón era de un orden secundario por la ocasión en que se presentó, por
+lo dudoso de la ejecución, por lo problemático del resultado»[397].
+
+ [396] Obra citada, tom. I, pág. 135.
+
+ [397] _Colón y los españoles_, pág. 2.
+
+
+Comenzó entonces para Cristóbal Colón lucha continua y tenaz, con unos
+porque no le entendían, y con otros porque no le querían entender.
+
+Decidieron los reyes someter el asunto a una Junta de letrados que se
+reunió en Córdoba y presidió Talavera, resultando de ella, como era
+de esperar--dado que sus individuos fueron nombrados por el prior de
+Prado--que las promesas y ofertas del genovés fueron juzgadas «por
+imposibles y vanas y de toda repulsa dignas», según la expresión del
+P. Las Casas. Comunicóse a Colón el resultado de la Junta, y para no
+quitarle toda esperanza, se le prometió «volver a la materia cuando
+más desocupadas sus Altezas se vieran». Cumplióse poco después lo
+prometido. «Nueva Junta se celebró en Salamanca a fines del año
+1486, al mismo tiempo que los reyes, de regreso de su expedición a
+Galicia, residían en la ciudad[398]. Si el alma de la Junta de Córdoba
+fué Talavera, ocupado a la sazón en visitar su diócesis como obispo
+de Avila, el principal papel de la de Salamanca lo desempeñó el
+dominico Fray Diego de Deza, maestro del príncipe D. Juan y protector
+decidido de Colón[399]. De Fray Diego de Deza había de decir el mismo
+Colón tiempo adelante, lo que sigue: «El señor obispo de Palencia,
+siempre, desde que yo vine a Castilla, me ha favorecido y deseado mi
+honra»[400]. Un mes después decía que el obispo de Palencia «fué causa
+que sus Altezas hobiesen las Indias, y que yo quedase en Castilla, que
+ya estaba yo de camino para fuera»[401].
+
+ [398] Washington-Irving, Prescott, Humboldt, Navarrete y
+ otros suponen erróneamente que sólo se celebró una Junta en
+ Salamanca.
+
+ [399] Obtuvo después altas dignidades: fué sucesivamente
+ obispo de Zamora, Salamanca, Palencia y Jaén; arzobispo de
+ Sevilla y electo de Toledo; canciller mayor de Castilla,
+ capellán mayor y del Consejo Real, inquisidor general de
+ España y confesor del Rey Católico.
+
+ [400] Carta de Colón a su hijo Diego, fechada en Sevilla el 21
+ de noviembre de 1504.
+
+ [401] Carta al mismo D. Diego del 21 de diciembre de 1504.
+ Esto que dice de Fray Diego de Deza, lo aplica en otras
+ ocasiones a Fr. Juan Pérez, a Luis de Santángel y a otros.
+
+Albergóse Cristóbal Colón en el convento de San Esteban. En dicho
+convento se hallaba el colegio de estudios superiores, que dirigían
+los mismos religiosos dominicos; colegio de estudios superiores que
+sobresalía entre todos los demás establecimientos de instrucción
+de Salamanca. Colón fué acogido benévolamente, lo mismo por el
+citado Padre Deza, profesor de Teología en el colegio, que por el
+prior Magdaleno. Los Padres dominicos, para poder examinar con todo
+detenimiento y tranquilidad el proyecto de Colón, se retiraron a
+la _granja de Valcuevo_, distante unos 10 kilómetros Oeste de la
+ciudad[402]. Allí pudo el hijo ilustre de Génova exponer sus doctrinas,
+atrayéndose la mayor y más granada parte de los individuos de la
+sabia Junta, a pesar de ruda y tenaz oposición que le hicieron los
+partidarios de Talavera[403]. Certificó la Asamblea de lo «seguro e
+importante del asunto», y Fr. Diego de Deza, con otros religiosos,
+acompañaron a Colón desde Salamanca a Alcalá de Henares, adonde se
+había trasladado la corte, para comunicar a los monarcas el dictamen
+favorable de los religiosos y maestros del convento de dominicos de
+San Esteban. El cardenal González de Mendoza los introdujo ante la
+presencia de Sus Altezas, dando los reyes a Colón «esperanzas ciertas»
+de que se resolvería el asunto acabada la conquista de Granada. «Desde
+entonces--dice Bernáldez--le miraron los reyes con agrado»[404]. En
+efecto, le admitieron a su servicio, en el que estuvo durante la
+campaña con los musulmanes. En las cuentas del tesorero real Francisco
+González de Sevilla, se lee con fecha 5 de mayo de 1487 lo siguiente:
+«pagado a Cristóbal Colón, extranjero, tres mil maravedís por cosas
+cumplideras al servicio de Sus Altezas»[405].
+
+ [402] Asistieron a las discusiones Monseñor Bartolomé
+ Scandiano, nuncio apostólico, y Pablo Olivieri, secretario de
+ la nunciatura; Monseñor Antonio Geraldini, ex nuncio, y su
+ hermano Alejandro; Lucio Marineo y otros sabios.
+
+ [403] Todavía el P. Manovel, catedrático de Derecho Canónico
+ de la Universidad de Salamanca (m. el 4 de junio de 1893),
+ alcanzó a ver--según decía--las figuras que Cristóbal
+ Colón trazó en las paredes de Valcuevo para explicar
+ sus teorías. Conviene no olvidar lo que el Sr. Berrueta
+ escribió en su librito _El Padre Manovel_, librito que forma
+ parte de la Biblioteca Salmantina. «Pasóse Manovel años y
+ años--dice--rotulando puertas y paredes del convento de San
+ Esteban: por aquí pasó el desvalido Colón, aquí estuvo sentado
+ el desgraciado Colón, por aquí entró Colón, por aquí salió
+ Colón, y la verdad es que ni Manovel ni nadie sabe todas esas
+ cosas.»
+
+ [404] _Historia de los Reyes Católicos_, capítulo CXVIII. Ms.
+
+ [405] _Docum. Diplom._, número XI.--Simancas. Más adelante se
+ le dieron otras cantidades.
+
+No es cierto, pues, lo que Vivien de Saint-Martín y otros muchos
+han escrito acerca de las conferencias de Salamanca. «Toda la
+ignorancia--dice el citado geógrafo--, todos los prejuicios, todo
+el dogmatismo intolerante, todas las objeciones pueriles contra las
+verdades físicas conquistadas ya por la ciencia antigua, en una
+palabra, todo lo que habían acumulado doce siglos de decadencia
+intelectual y científica, las argucias escolásticas y monacales y
+la citada interpretación de los textos de la Escritura, todo tuvo
+que oirlo y soportarlo Colón»[406]. También, con sobrada injusticia,
+escribe el italiano Bossi lo que sigue: «El proyecto fué entregado
+al examen de hombres inexpertos, que, ignorando los principios de la
+cosmografía y de la náutica, juzgaron impracticable la empresa.
+
+ [406] _Historia de la Geografía_, tomo II, pág. 40.
+
+«¡Los mejores cosmógrafos del reino! ¡Y qué cosmógrafos!
+
+«Una de sus principales objeciones era que si una nave se engolfaba
+demasiado hacia el Poniente, como pretendía Colón, sería arrastrada por
+efecto de la redondez del globo, no pudiendo, por lo tanto, regresar a
+España.» Durante el siglo XV, lo mismo en España que en otras naciones,
+no era extraño que hombres tenidos por doctos dudasen de la posibilidad
+de que siendo la tierra esférica pudiera navegar un barco siempre en
+la misma dirección sin caer en la inmensidad del espacio. A nadie por
+entonces le era permitido aceptar cualquiera novedad en las ciencias
+físicas y naturales que pudiese aparecer como falsa interpretación
+de la Biblia. Por entonces debió recibir carta del Rey D. Juan de
+Portugal. (Apéndice I).
+
+Hallándose Colón en Córdoba, conoció a Beatriz Enríquez de Arana, joven
+de familia muy humilde, tan humilde, que--según Arellano--tal vez fuera
+moza de algún mesón donde se hubiese alojado el futuro descubridor de
+América. Las relaciones íntimas de Colón con la cordobesa, dieron por
+resultado el nacimiento de un hijo (15 agosto 1488) a quien se dió el
+nombre de Hernando.
+
+Iba a llegar el momento tan deseado por Colón. Cuando Fernando e Isabel
+se hallaban en el Real de Santa Fe y cercana la rendición de Granada,
+el genovés llegó a dicho campamento, no sabemos si por propio impulso
+o por orden de los reyes o llamado por sus amigos y protectores.
+Inmediatamente formuló sus proposiciones, las cuales debieron ser
+casi las mismas que--como después veremos--presentó la segunda vez.
+«Pareció, dice, cosa dura concederlas, pues saliendo con la empresa
+parecía mucho, y malográndose, ligereza.» Ocasión propicia se ofreció
+a los enemigos de Colón para desacreditarle ante los reyes, poniéndose
+al frente de aquellos D. Fernando de Talavera, ya indicado para
+arzobispo de Granada. En efecto, D. Fernando y Doña Isabel rechazaron
+las proposiciones.
+
+Volvió Colón a la Rábida, donde Fray Juan Pérez y el físico Garci
+Hernández le convencieron de que debía permanecer en España por
+entonces. Es de advertir que en aquellos tiempos los físicos, no sólo
+estudiaban el arte de curar, sino las ciencias naturales, la geografía
+y la astrología. Tal vez por ello los franciscanos Fr. Juan Pérez y Fr.
+Antonio de Marchena echaron mano de Garci Hernández para que plantease
+y resolviese los árduos y difíciles problemas que acariciaba el marino
+de Génova. Convencido Fray Juan Pérez, escribió una carta a la Reina.
+Llevó dicha carta Sebastián Rodríguez, piloto de Lepe. Garci Hernández,
+físico de Palos, testigo presencial de los sucesos, en las _Probanzas_
+del pleito que D. Diego Colón suscitó a la Corona declaró lo que sigue:
+
+«Que sabe que el dicho myn alonso pinçón en la dicha pregunta tenya en
+esta villa lo que le hacya menester, é que sabe que el dicho almirante
+don Xobal colon venyendo a la Rabida con su hijo don diego, que es
+agora almyrante, a pie se byno a la Rabida, ques monesterio de frayles
+en esta villa, el qual demandó a la porterya que le diesen para aquel
+nyñyco, que hera nyño, pan y agua que bebiese, e que estando ally
+ende este testigo con un frayle que se llamaba frey juan perez, que
+es ya defunto, quyso ablar con el dicho don Xobal colon, e vyendole
+despusicion de otra trra o reyno ageno en su lengua le pregunto que
+quyen hera e donde venya, e que el Xobal colon le dixo que venya de la
+corte de su alteza e le quiso dar parte de su embaxada, a que fué a la
+corte e como venya, e que dixo el dicho Xobal colon al dicho frey juan
+perez como abya puesto en platyca en descobryr ante su alteza e que se
+obligaba a dar la trra firme, queriendole ayudad su alteza con nabyos
+e las cosas pertenecientes para el dicho viage e que convenyesen, e
+que muchos de los caballeros e otras personas que ay se hallaron al
+dicho razonamiento le bolaron su palabra e que no fué acoxida, mas que
+antes hazian burla de su razon, desiendo que tantos tiempos aca se
+abian probado e puesto nabyos en la busca e que todo hera un poco de
+ayre e que no abya razon dello; que el dicho Xobal colon, vyendo ser
+su rason desyelta en tan poco conoscimiento de lo que se ofresia de
+haced e complyr, el se vino de la corte e se yba derecho desta villa
+a la villa de Huelva, para fablar e verse con un su cuñado casado con
+hermana de su muger e que a la sazon estaba e que habia nombre muliar,
+e que vyendo el dicho freyle su rason, envyó a llamer a este testigo,
+con el cual tenya mucha conversacion de amor e porque alguna cosa sabya
+del arte astronómica, para hablarse con el dicho Xobal colon e byese
+razon sobre este caso del descobryr, y que este dicho testigo vyno
+luego e hablaron todos tres sobre el dicho caso, e que de aquy lygeron
+luego un hombre para que llevase una carta a la Reyna doña Isabel, que
+aya santa gloria, del dicho frey juan perez, que hera su confesor, el
+qual portador de la dicha carta fue sebastian Rodriguez, un piloto de
+Lepe, e que detubieron al dicho Xobal colon en el monesterio fasta
+sabed la respuesta de la dicha carta de su alteza para ver lo que por
+ella proveyan e asy se hyso, e dende a catorce dias la Reina, nuestra
+señora, escribió al dicho Fray Juan Perez, agradeciéndole mucho su
+buen propósito e que le rogaba e mandaba que luego, vista la presente,
+pareciese en la corte ante S. A. y que dejase al dicho Xobal colon en
+seguridad de esperanza fasta que S. A. le escribiese e vista la dicha
+carta e su disposicion, secretamente se marchó antes de media noche el
+dicho fraile del monasterio, e cabalgó en un mulo e cumplió el mandato
+de S. A.; e pareció en la corte e de allí consultaron que se diesen al
+dicho Xobal colon tres navíos para que fuese a descubrir e facer verdad
+su palabra dada, e que la Reina nuestra señora, concedido esto, envió
+2.000 maravedises en florines, los cuales trujo Diego Prieto, vecino
+de esta villa, e los dió con una carta a este testigo, para que los
+diese a Xobal colon para que se vistiese honestamente y mercase una
+vestezuela e pareciese ante S. A., e que el dicho Xobal colon recibió
+los dichos 2.000 maravedises e partió ante Su Alteza como dicho es a
+consultar todo lo susodicho, e de ally vyno proveydo con lycencia para
+tomar los dichos nabios quel señalase que conbenyan para seguyr el
+dicho viaje, e desta hecha fué el concierto e compañya que tomó con
+myn alonso pinçon e vicente yañez, porque heran personas suficientes
+e sabydos en las cosas del mar, los quales, allende de su saber e del
+dicho Xobal colon ellos le abyaron e pusieron en muchas cosas, las
+quales fueron en probecho del dicho viaje»[407].
+
+ [407] _Archivo general de Indias de Sevilla.--Información de
+ Palos_, 1.º de octubre de 1515.--Piexa 23, fol. 58 (Colec. del
+ Patronato, estante 1.º, caja 1.ª. leg. 5/12).
+
+Por entonces contrajo relaciones Colón con Martín Alonso Pinzón,
+hombre que tenía posición desahogada, numerosos parientes, armador en
+Palos, experto marino y conocedor de los mares por donde a la sazón
+se navegaba desde nuestras costas, esto es, en el Mediterráneo hasta
+Italia y en el Atlántico hasta las Canarias. A la vuelta de un viaje
+que hizo a Roma, inmediatamente que Colón supo que había desembarcado
+en Palos, fué a verle, entendiéndose en seguida, pues había un punto,
+el más importante, en que los dos estaban conformes, cual era que
+navegando al Occidente hallarían ricas tierras. ¿Qué tierras eran
+éstas? Según Colón las partes orientales del Asia llamadas _Manghi,
+athay_ y _Cipango_; según Pinzón las islas del Atlántico conocidas
+con los nombres de _San Barandán_, _Antila_ o _Siete Ciudades_ y _Max
+Satanaxia_.
+
+Reanudáronse las negociaciones entre Colón y los Reyes Católicos,
+merced al citado Fray Juan Pérez, y tal vez influyesen en el mismo
+sentido la marquesa de Moya, Fr. Diego de Deza, el P. Marchena,
+Cabrero, Gutiérrez de Cárdenas, Dr. Chanca, P. Gorricio y otros amigos
+de Colón; pero la firmeza de carácter y aun inflexibilidad del insigne
+navegante hicieron que por segunda vez se rompiesen los tratos. Púsose
+en camino; mas convencidos Fernando e Isabel de los razonamientos
+de Luis Santángel, escribano de raciones de Aragón, dispusieron que
+un alguacil de corte fuese en su busca, alcanzándole a dos leguas
+de Granada, en la Puente de Pinos. La Reina ya no dudaba de que el
+proyecto de Colón podía realizarse, pues de ello le habían convencido
+los razonamientos del citado Santángel y los de otros servidores.
+Cuéntase que como algunos hiciesen notar que el Tesoro estaba exhausto
+después de tantas guerras, Isabel indicó que todo se arreglaría
+«buscando sobre sus joyas el dinero necesario para la Armada»[408], o
+«yo torné por bien que sobre joyas de mi recámara se busquen prestados
+los dineros que para hacer la Armada pide Colón»[409]. Esta tradición
+pertenece a la leyenda, pues--como dice perfectamente Fernández
+Duro--«no se la encuentra en los cronistas de la época, ni en los
+abundantes cancioneros que subsisten de entonces, ni en los elogios,
+biografías, relaciones y epistolarios de los personajes más allegados
+a los reyes o que directamente intervinieron en las pretensiones de
+Cristóbal Colón y en la expedición de las naves que hallaron el Nuevo
+Mundo»[410]. El primero que la estampó fué Fernando Colón, que era muy
+niño a la sazón y se hallaba lejos del lugar; de él la transcribió Fr.
+Bartolomé de las Casas, en su _Historia de las Indias_. Como las dos
+obras quedaron sin imprimirse, Antonio de Herrera nada dijo de las
+joyas en sus _Décadas_. Comenzó a difundirse la especie en los albores
+de la centuria décimo séptima, cuando se conoció la obra publicada
+por el hijo del descubridor del Nuevo Mundo. Desde entonces, en todos
+los libros en que se trata del famoso descubrimiento, se relata y
+amplifica el hecho, creyendo de este modo ensalzar el nombre de Isabel
+la Católica. Afirmamos que la Reina no dijo tales palabras, aunque
+sí es cierto que estaba decidida a prestar todo su apoyo al gran
+navegante italiano. ¿Forjó la leyenda Fernando Colón? No; la forjó la
+fantasía popular, la forjaron todos los españoles, porque éste era el
+sentimiento de la nación.
+
+ [408] Fernando Colón, _Vida del Almirante_, cap. XIV.
+
+ [409] Las Casas, _Hist. general de las Indias_, cap. XXXII.
+
+ [410] _Tradiciones infundadas_, págs. 359-383.--Madrid, 1888.
+
+El 17 de abril de 1492, en Santa Fe, se firmaron las Capitulaciones
+entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón, redactadas por el aragonés
+Juan Coloma; el 30 de dicho mes se le despachó, y el 12 de mayo partió
+el Almirante para Palos. Bajo las siguientes bases se redactaron las
+mencionadas Capitulaciones:
+
+ _Capitulaciones entre los señores Reyes Católicos y Cristóbal
+ Colon_, abril 17 de 1492[411].
+
+ Las cosas suplicadas é que Vuestras Altezas dan y otorgan a don
+ Cristóbal Colon, en alguna satisfaccion de lo que ha de descubrir
+ en las mares Océanas, y del viage que agora, con el ayuda de Dios,
+ ha de hacer por ellas en servicio de Vuestras Altezas, son las que
+ siguen:
+
+ Primeramente: que Vuestras Altezas, como señores que son de las
+ dichas mares Océanas, fagan desde agora al dicho D. Cristóbal Colon
+ su Almirante en todas aquellas islas é tierras-firmes, que por su
+ mano ó industria se descobrieren ó ganaren en las dichas mares
+ Océanas para despues dél muerto a sus herederos é sus sucesores
+ de uno en otro perpetuamente, con todas aquellas preeminencias
+ é prerogativas pertenecientes al tal oficio, é segund que D.
+ Alonso Henriquez Vuestro Almirante Mayor de Castilla é los otros
+ predecesores en el dicho oficio lo tenian en sus distritos.
+
+ _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma.
+
+
+ Otrosi: que Vuestras Altezas facen al dicho D. Cristóbal Colon,
+ su Visorey y Gobernador General en todas las dichas islas y
+ tierras-firmes, que como dicho es, él descubriere ó ganare en las
+ dichas mares; é que para el regimiento de cada una y cualquier
+ dellas, faga él, eleccion de tres personas para cada oficio; é que
+ Vuestras Altezas tomen y escojan uno, el que mas fuere su servicio,
+ é así serán mejor regidas las tierras que nuestro Señor le dejará
+ fallar é ganar a servicio de Vuestras Altezas.
+
+ _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma.
+
+
+ Item: que todas é cualesquier mercadurias, siquier sean perlas,
+ piedras preciosas, oro, plata, especieria é otras cualesquier cosas
+ é mercadurias de cualquier especie, nombre é manera que sean, que
+ se compraren, trocaren, fallaren, ganaren é obieren dentro de los
+ límites del dicho Almirantazgo, que dende agora Vuestras Altezas
+ facen merced al dicho D. Cristóbal y quieren que haga y lleve para
+ sí, la decena parte de todo ello, quitadas las costas todas que se
+ ficieren en ello. Por manera, que de lo que quedare limpio é libre
+ haga é tome la decena parte para si mismo, é faga de ella a su
+ voluntad, quedando las otras nueve partes para Vuestras Altezas.
+
+ _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma.
+
+
+ Otrosi: que si a causa de las mercadurias que él traerá de las
+ dichas islas y tierras, que así como dicho es, se ganaren é
+ descubrieren, ó de las que en trueque de aquellas se tomaran acá de
+ otros mercaderes, naciere pleito alguno en el logar donde el dicho
+ comercio é trato se terná é fará: que si por la preeminencia de su
+ oficio de Almirante le pertenecerá cognoscer de tal pleito: plega a
+ Vuestras Altezas que él ó su Teniente, y no otro Juez, cognosca de
+ tal pleito: é así lo provean dende agora.
+
+ _Place a sus Altezas, si pertenece al dicho oficio de Almirante,
+ segun que lo tenia el dicho Almirante D. Alonso Henriquez y los
+ otros sus antecesores en sus distritos, y siendo justo._==Juan de
+ Coloma.
+
+
+ Item: que en todos los navíos que se armaren para el dicho trato é
+ negociacion, cada y cuando é cuantas veces se armaren, que pueda el
+ dicho D. Cristóbal Colon, si quisiere, contribuir é pagar la ochena
+ parte de todo lo que se gastare en el armazon, é que tambien haya
+ é lleve del provecho la ochena parte de lo que resultare de la tal
+ armada.
+
+ _Place a sus Altezas._==Juan de Coloma.
+
+ [411] _Archivo de los Duques de Veragua._--_Colec. de doc.
+ ined._, _etc._, tomo XVII. págs. 572-574.
+
+Es evidente--como han dicho no pocos escritores--que las Capitulaciones
+de Colón con los Reyes Católicos no podían llevarse a cabo. No pudieron
+ejecutarse en vida de Colón y mucho menos en tiempo de sus sucesores.
+Si los descendientes del genovés tenían derecho a que se les cumpliese
+todo lo ofrecido, el Estado, por su parte, no debía renunciar su
+soberanía sobre los territorios descubiertos. De modo que tiene clara
+explicación el pleito de la familia de Colón con el Estado y también
+con los Pinzones.
+
+Hecho el convenio citado, encaminóse el nuevo Almirante por tercera vez
+a Palos y a la Rábida, pudiendo contar con la ayuda de Martín Alonso
+Pinzón, _persona esforzada y de buen ingenio_, al decir del mismo
+Colón[412]. El nombre de Martín Alonso Pinzón merece el más alto lugar
+entre los compañeros del descubridor del Nuevo Mundo.
+
+ [412] Se ha dicho que la alegría de Colón vino a turbarse
+ cuando supo, al llegar a Palos, que patronos y marineros se
+ negaban a acompañarle. Añade la leyenda, que en situación tan
+ crítica apareció Martín Alonso Pinzón, logrando levantar el
+ espíritu de los apocados o miedosos. Por lo que respecta a los
+ navíos _Santa María_, la _Pinta_ y la _Niña_, declaró Colón
+ «que eran muy aptos para semejante fecho.»
+
+Distribuyéronse los cargos de la manera siguiente: mandaría la carabela
+_Santa María_, que era la de mayor calado, el Almirante, desempeñando
+el cargo de Maestre Juan de la Cosa; Martín Alonso Pinzón fué nombrado
+Capitán de la _Pinta_, que era la más velera, llevando de Maestre a su
+hermano Francisco; y otro hermano de Martín, Vicente Yáñez, dirigiría
+la _Niña_, y sería Maestre su propietario Juan Niño. En el espacio de
+un mes estuvo la flota en disposición de partir.
+
+¿Cuáles fueron las condiciones del convenio entre Colón y Martín Alonso
+Pinzón? Arias Pérez declaró que «enseñando Cristóbal Colón a Martín
+Alonso las mercedes que sus Altezas le facían descubriendo la tierra
+y vistas, dixo e le prometió de partir con él la mytad»[413]. Alonso
+Gallego puso en labios de Colón lo que sigue: «Señor Martín Alonso,
+vamos este viaje, que si salimos con él y Dios nos descubre la tierra,
+yo os prometo por la corona real de partir con vos como buen hermano
+mio»[414].
+
+ [413] Información de Palos, 15 de octubre de 1515. Pieza 23,
+ folio 71. Archivo general de Sevilla.
+
+ [414] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza
+ 5.ª, folio, 119.
+
+Francisco Medel dijo que el Almirante ofreció a Martín Alonso «cuanto
+pidiese e quisiese»[415]. Diego Hernández Colmenero manifestó que
+«el dicho Almirante le prometió la mitad de todo el interés e de la
+honra e provecho que dello se hobiese...»[416]. Somos de opinión que
+la mitad ofrecida no se refiere a todas los mercedes, como títulos,
+etc., conferido por los reyes a Colón, sino a las utilidades que se
+recogiesen en la expedición. No creemos que sea mucho esta mitad,
+considerando que Pinzón puso medio cuento de maravedís, o sea la mitad
+de lo que pusieron los reyes; puso, de acuerdo con sus condueños,
+la nao _Pinta_, y contrató las otras dos, y, por último, puso las
+tripulaciones, esto es, todo el personal.
+
+ [415] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza
+ 5.ª
+
+ [416] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza
+ 5.ª
+
+
+
+
+CAPÍTULO XX
+
+ PRIMER VIAJE DE COLÓN.--INCIDENTES MÁS IMPORTANTES QUE OCURRIERON
+ DURANTE EL VIAJE.--DISGUSTO DE ALGUNOS MARINEROS.--EL 11 DE
+ OCTUBRE DE 1492.--RODRÍGUEZ BERMEJO ES EL PRIMERO QUE GRITA
+ ¡TIERRA!--GUANAHANÍ (SAN SALVADOR), SANTA MARÍA DE LA CONCEPCIÓN,
+ FERNANDINA, ISABELA (SAOMETO), CUBA (JUANA) Y ESPAÑOLA (HAITÍ).--EL
+ CACIQUE GUACANAGARI.--FUERTE DE NAVIDAD.--VUELTA DE COLÓN A
+ ESPAÑA.--COLÓN EN LISBOA Y EN PALOS.--COLÓN EN SEVILLA Y EN
+ BARCELONA.--BREVES DE ALEJANDRO VI.--CASTILLA Y ARAGÓN EN EL
+ DESCUBRIMIENTO.
+
+
+Consideremos la primera expedición de Cristóbal Colón. En la mañana
+del 3 de agosto de 1492, después de oir misa en la iglesia de Palos,
+se dirigieron los expedicionarios a las naves, acompañados de sus
+familias y de los religiosos de la Rábida, y seguidos de muchos vecinos
+del pueblo, como también de Moguer y de Huelva. La bandera de la
+Santa María llevaba la imagen de Nuestro Señor Jesucristo clavado en
+la cruz[417]. En el nombre de Jesús mandó Cristóbal Colón desplegar
+las velas de sus naves[418]. Cuando levaron anclas[419] y las tres
+carabelas comenzaron a alejarse, no pocos de los que quedaban en el
+puerto se mofaban del futuro Almirante de las Indias y pensaban que
+ni él ni ninguno de los expedicionarios regresarían del viaje. Era
+aquél un cortejo de luto más bien que una reunión de alegres personas
+que despedían a sus deudos y amigos para feliz viaje. Las madres, las
+esposas, las hijas y las hermanas de los marineros maldecían en voz
+baja a ese funesto extranjero que había engañado con sus palabras a
+los reyes. Todo lo que se adelanta a la humanidad, lleva consigo la
+reprobación de los contemporáneos[420].
+
+ [417] _Una banniera nella quale era figurato il Nostro
+ Signore Jesucristo en croce._ Giov. Battista Ramussio, _Della
+ navigatione e viaggi, raccolta_, vol. III, fol. I.
+
+ [418] Véase Oviedo, _Historia natural y general de las
+ Indias_, lib. II, cap. V, fol. C.
+
+ [419] Al pie del convento se halla la parte de playa (estero
+ de Domingo Rubio), de donde zarparon las tres carabelas.
+
+ [420] «Al tiempo quel dicho D. Cristóbal Colon aderezaba para
+ yr a descobryr las dchas yndias, declara Alonso Pardo, este
+ testigo vido que todos andaban haciendo burla del dcho D.
+ Cristobal Colon e lo tenían por muerto, a él e a todos los que
+ yvan con él, e que no había de venyr nynguno.» (Información de
+ Moguer, 12 de febrero de 1515. Pieza 3.ª)
+
+Sin embargo de las importantes expediciones que se habían hecho en el
+siglo XVI y muy especialmente los viajes de Enrique el _Navegante_,
+todavía del mar Tenebroso, como de antiguo se llamó al Atlántico,
+circulaban en aquella centuria preocupaciones, consejas y patrañas,
+capaces de infundir terror en gentes supersticiosas e incultas.
+
+Los tripulantes de la _Santa María_ eran 70, los de la _Pinta_ 30 y los
+de la _Niña_ 24[421]. Además de Cristóbal Colón, Almirante, que montaba
+la _Santa María_; de Martín Alonso Pinzón, natural de Palos, capitán de
+la _Pinta_, y de Vicente Yáñez Pinzón, de Palos, que mandaba la _Niña_,
+se hallaban de la familia de los Pinzones los siguientes:
+
+ [421] _Relación hecha por D. Nicolás Tenerio con motivo del
+ cuarto centenario del descubrimiento de América._ Consta dicha
+ relación de 72 expedicionarios. Los restantes, hasta el número
+ 124, unos se encuentran entre los 54 que murieron en el fuerte
+ de Navidad, y otros todavía ignoramos sus nombres.
+
+ Diego Martín Pinzón, el viejo, de Palos.
+
+ Bartolomé Martín Pinzón, de Palos.
+
+ Francisco Martín Pinzón, de Palos.
+
+ Arias Martín Pinzón, de Palos.
+
+ Juan Niño, natural de Moguer, dueño y maestre de la carabela _Niña_.
+
+ Pero Alonso Niño, de Moguer, hermano de Juan y piloto de dicha
+ carabela.
+
+ Alonso Niño, de Moguer, hijo de Juan y maestre de la misma carabela.
+
+ Andrés Niño, de Moguer.
+
+ Francisco Niño, de Moguer.
+
+ Cristóbal Niño, de Moguer.
+
+ Bartolomé Pérez Niño, de Moguer.
+
+ Alonso Pérez Niño, de Moguer.
+
+ Diego de Arana, natural de Córdoba, alguacil mayor de la Armada.
+
+ Rodrigo de Escobedo, natural de Segovia, escribano de la Armada.
+
+ Pero Gutiérrez, repostero de estrados de los Reyes Católicos.
+
+ Alonso, de Moguer, físico.
+
+ Luis de Torres, intérprete de la expedición, que había vivido con
+ el Adelantado de Murcia y era judío converso, conocedor del hebreo,
+ caldeo, árabe y de otras lenguas.
+
+ Jacome el Rico, genovés.
+
+ Juan de la Cosa, de Santoña, maestre de la _Santa María_.
+
+ Gomes Rascón y
+
+ Cristóbal Quintero, ambos de Palos y dueños de la carabela _Pinta_.
+
+ García Hernandez, de Palos, físico.
+
+ Juan de Umbría y
+
+ Cristóbal García Xalmiento, ambos de Palos y pilotos de la _Pinta_.
+
+ García Hernández, de Huelva, despensero de dicha carabela.
+
+ Juan Rodríguez Bermejo, vecino de Molinos en tierra de Sevilla.
+
+ Rodrigo de Triana.
+
+ Juan Quintero, de Palos, llamado el _plateador_, piloto.
+
+ Juan Pérez Vizcaíno, de Palos, calafate.
+
+ Diego Rodríguez, de Palos.
+
+ Pedro de Soria, de Palos.
+
+ Francisco de Huelva.
+
+ Andrés de Huelva.
+
+ López, calafate.
+
+ Diego Lorenzo, de Huelva.
+
+ Pedro de Lepe, vecino de Redondela.
+
+ Domingo de Lequeitio.
+
+ Juan de Lequeitio.
+
+ Martín de Urtubia, vizcaíno.
+
+ Alonso de Morales, de Moguer.
+
+ Francisco García Vallejo, de Moguer.
+
+ Rodrigo Sánchez, de Segovia.
+
+ Maestre Diego.
+
+ Rodrigo de Xerez, de Ayamonte.
+
+ Alonso Pérez Roldán, piloto de Palos.
+
+ Pedro Terreros, maestresala del Almirante.
+
+ Pedro de Saucedo, paje de Colón.
+
+ Gil Pérez.
+
+ Pero Bermúdez, de Palos.
+
+ Rodrigo Monge, de Palos.
+
+ Hernán Pérez, de Palos.
+
+ Bartolomé Pérez, piloto de Palos.
+
+ Bartolomé Colín, de Palos.
+
+ Alonso Gutiérrez Querido, de Palos.
+
+ Juan Ortiz, de Huelva.
+
+ Sancho Ruiz, piloto de Palos.
+
+ Pedro de Villa, del Puerto de Santa María.
+
+ Bartolomé García, de Palos.
+
+ Vicente Eguía.
+
+ García Alonso, de Palos.
+
+ Pedro de Arcos, de Palos.
+
+ Juan de Xerez, de Palos.
+
+ Juan de Sevilla.
+
+ Francisco García Gallegos, de Palos.
+
+ Alonso Medel, de Palos.
+
+ Juan Bermúdez, de Moguer.
+
+ Juan de Triana, de Moguer.
+
+ Juan de Moguer.
+
+ Pedro Arráez.
+
+ Fernández.
+
+El primer día, impelidas las carabelas por favorable ventolina, tenían
+la proa Sudoeste cuarto sud.
+
+El día siguiente, sábado, todo continuó bien.
+
+El domingo, 5 de Agosto, anduvieron 40 leguas.
+
+El lunes, 6 de Agosto, zarparon de la isla de Hierro, la más occidental
+de las Canarias[422]. El viaje fué feliz. El mar estaba tranquilo, el
+cielo sereno y los vientos del Oeste empujaban las naves. Sin embargo,
+no habían transcurrido tres días desde que Cristóbal Colón salió de
+Palos, y ya desencajóse el gobernalle de la carabela _Pinta_, que era
+de Cristóbal Quintero y de Gómez Rascón, _porque les pesaba ir aquel
+viaje_, obligando a retrasar la expedición para poder adobar el timón
+en la Gomera. Después de reparar dicha carabela y de cambiar por velas
+cuadradas el velamen triangular de la _Niña_; después de renovar la
+provisión de agua y leña, y de tomar víveres frescos, continuaron su
+marcha el jueves, 6 de septiembre; pero una calma chicha les hizo
+estacionarse en las aguas de la Gomera. Situación tan triste duró desde
+el jueves por la mañana hasta el crepúsculo del sábado, 8 de dicho mes.
+Desde el día 9 de septiembre dispuso el Almirante contar menos leguas
+de las que andaba, para que la gente no se espantase ni desmayase,
+teniendo que reñir muchas veces a los marineros _porque gobernaban mal_.
+
+ [422] «De haber continuado Colón la ruta dispuesta por él
+ desde que zarpara de la Isla de Hierro, topa su nave con
+ el territorio llamado la Florida hoy, es decir, con el
+ Continente; a lo menos con isla de grandor casi continental,
+ como Cuba; pero en la desviación propuesta por los Pinzones,
+ y admitida por él a última hora, estaba llamada a dar con un
+ islote muy hermoso de aspecto, pero diminuto y baladí si lo
+ parangonamos con el inmenso mundo en cuyos mares navegaban
+ ya.» Castelar, _Hist. del descubrimiento de América_, tomo II,
+ pág. 38.
+
+Consideremos los incidentes más notables que ocurrieron a la
+expedición. El primero fué la llegada al mar de las Hierbas o de
+Sargaso; pero la turbación de los tripulantes se desvaneció fácilmente
+por las explicaciones dadas por los jefes. El segundo ocurrió a primera
+noche del 13 de septiembre y consistió en que habiendo apuntado la
+brújula hasta entonces al Noreste, declinó de cinco a seis grados
+al Noroeste, cuya declinación aumentó la mañana del día siguiente
+y los días sucesivos. Aunque esto asustó a los pilotos, Colón les
+hizo notar que «al tomar la altura de la estrella polar era preciso
+tener en cuenta su movimiento horario, y que la brújula se dirigía
+a mi _punto invisible_, al Oeste del polo del mundo.» Colón, pues,
+había descubierto la declinación occidental de la aguja. Desde el
+comienzo del viaje, aquella fué la primera vez que se hizo semejante
+observación. Pronto el temor se iba a convertir en alegría.
+
+El 14 de septiembre dijeron los de la carabela _Niña_ que habían
+visto un _garjao_ y un _rabo de junco_; el 16 también pudieron ver
+bastante porción de hierba, porción de hierba que aumentó el 17, y
+en la cual encontró un cangrejo vivo, diciendo entonces el Almirante
+que aquellas señales eran del Poniente, «donde espero en aquel alto
+Dios, en cuyas manos están todas las victorias, que muy pronto nos
+dará tierra.» En aquella misma mañana vió un _rabo de junco_, ave que
+no suele dormir en la mar. El 18, Martín Alonso desde la _Pinta_, que
+era gran velera dijo a Colón que había visto muchas aves dirigirse al
+Poniente, esperando aquella noche ver tierra. El 19 vino a la nao un
+_alcatraz_ o _pelícano_, y por la tarde los marineros vieron otro; el
+20 vinieron a la nao cuatro _alcatraces_, un _garjao_ y dos o tres
+_pajaritos de tierra_; el 21 vieron un _alcatraz_ y una _ballena_. El
+22 de septiembre distinguieron otras aves. Dice el Almirante: «Mucho
+me fué necesario este viento contrario, porque mi gente andaban muy
+estimulados que pensaban que no ventaban estos mares vientos para
+volver a España.»
+
+Registremos el incidente más importante que ocurrió durante la
+travesía, y sobre el cual no están acordes los historiadores. El 23 de
+septiembre la gente continuó murmurando del largo viaje, y murmurando
+continuó diez y siete días más; pero el Almirante dióles buenas
+esperanzas de los provechos que podrían haber. El mismo Colón escribió
+con fecha 14 de febrero de 1493, esto es, a su regreso, «que había
+tenido que sufrir mucho a la ida a causa de su gente, porque todos a
+una voz estaban determinados de se volver y alzarse contra él haciendo
+protestaciones»[423]. Pedro Mártir de Anglería, en su obra _De rebus
+Oceanis_, dice lo que a continuación copiamos: «Los españoles de la
+expedición empezaron a comunicarse su descontento en secreto, y luego
+se congregaron públicamente, amenazando arrojar al mar a su jefe,
+porque el genovés los había engañado y conducido a su perdición.»
+
+ [423] Véase _Diario del primer viaje de Colón_, publicado
+ por Las Casas y reproducido por Fernández Navarrete en su
+ _Colección diplomática_, tom. I, págs. 1 a 197.
+
+Washington Irving, el conde Roselly de Lorgues y otros, refieren que
+una sublevación de los marinos contra Colón estuvo a punto de echar por
+tierra el descubrimiento del Nuevo Mundo. Dicen que, contagiados del
+miedo, los Pinzones amenazaron con la muerte al Almirante si no volvía
+las proas de los barcos hacia Castilla. Los tres hermanos, el mayor
+sobre todo, le habían tratado con cierta rudeza y aun altanería. Pero
+el _Diario de Colón_, relato oficial de cuantos sucesos ocurrían, no
+refiere así los hechos. Entre las declaraciones relacionadas con el
+famoso motín de las tripulaciones, encontramos la de García Vallejo,
+que se hallaba en la carabela de Martín Alonso. «Capitanes, dijo el
+Almirante, ¿qué faremos que mi gente muestra mucha queja? ¿que vos
+parece, señores, que fagamos? Y que entonces dijo Vicente Yáñez:
+Andemos, señor, fasta dos mil leguas, e si aquí non falláremos lo que
+vamos a buscar, de allí podremos dar buelta.» Y entonces respondió
+Martín Alonso Pinzón, que iba por capitán así principal: «Cómo, señor:
+¿agora partimos de la villa de Palos y ya vuesa merced se va enojando?
+Avante, señor, que Dios nos dará victoria que descubramos tierra, que
+nunca Dios querrá que con tal vergüenza volvamos.» Entonces respondió
+el dicho Almirante Don Cristóbal: «Bienaventurados seáis.» Nosotros
+creemos que la rebelión se redujo a murmurar y pretender el regreso
+algunos expedicionarios, siendo disuadidos fácilmente por Colón y los
+Pinzones. La rebelión, pues, careció de importancia[424].
+
+ [424] Véase _Colón y Pinzón_.--Memorias de la Real Academia de
+ la Historia, tomo X.--Madrid. 1885.
+
+¿Por qué murmuraron contra Cristóbal Colón los tripulantes de la _Santa
+María_? ¿Por qué no murmuraron los marineros de las otras dos naos? Las
+causas quedan reducidas a dos: la primera, que Colón era extranjero;
+la segunda, que los marineros habían emprendido el viaje, no por la
+confianza que les inspiraba Colón, sino por la consideración y afecto
+que tenían a los Pinzones. Pudo también influir en que el Almirante
+era altivo y orgulloso o «de recia y dura condición,» como escribe
+Garibay, lo cual le llevó a tratar con despego y aun con desdén a sus
+subordinados, pues nunca supo conquistarse el cariño de la gente de mar
+española.
+
+El viernes, 5 de octubre, aparecieron señales de la proximidad de la
+tierra. «A Dios muchas gracias sean dadas», exclamó el Almirante.
+Cada vez se agitaban en el aire mayor número de aves. Continuaba
+siendo fácil la navegación y corrían presurosas las tres carabelas.
+El domingo, día 7, se creyó haber descubierto tierra. El lunes, día
+8, dice Colón: «Gracias a Dios: los aires muy dulces como en abril a
+Sevilla, qué placer estar a ellos, tan olorosos son.» El martes, día
+9, cambió algo el viento, siendo preciso mudar varias veces de rumbo.
+El miércoles, día 10 de octubre, la escuadrilla andaba diez millas
+por hora, e hizo 59 leguas durante el día y la noche. Continuaban
+vientos favorables; pero cuando menos se pensaba, se alborotó el
+mar y se levantaron oleadas inmensas que impelían con fuerza las
+carabelas. Anunció Colón la proximidad de la tierra, aunque su vista
+nada descubría a la sazón. «Aquí--según el extracto hecho por Las
+Casas del _Diario_ del primer viaje--la gente ya no lo podía sufrir:
+quejábase del largo viaje; pero el Almirante los esforzó lo mejor que
+pudo dándoles buena esperanza de los provechos que podían haber.» Y
+terminaba así: «que por demás era quejarse, pues que él había venido a
+las Indias y que así lo había de proseguir hasta hallarlas con ayuda de
+nuestro Señor.»
+
+Las esperanzas dadas por Cristóbal Colón a su gente se vieron
+realizadas en la noche del jueves, 11 de octubre de 1492. Ibase a
+descubrir el Nuevo Mundo, convirtiéndose en realidad los sueños del
+intrépido italiano (Apéndice J). Cuando el reló de la _Santa María_
+marcaba las dos de la madrugada, salió de la carabela _Pinta_ el grito
+mágico de ¡Tierra! dado seguramente por el afortunado marinero Juan
+Rodríguez Bermejo, según las declaraciones de varios testigos[425].
+Sin embargo--escribe Sales y Ferré--se adjudicó Colón la pensión
+vitalicia de diez mil maravedís que se había ofrecido como premio al
+primero que viese tierra, y que pertenecía de derecho a Juan Rodríguez
+Bermejo[426]. Nuevo y triste testimonio de lo mucho que podía la sed
+de oro en el ánimo de Colón[427]. Dejamos al Sr. Sales y Ferré la
+responsabilidad de sus últimas palabras, de las cuales huelga decir que
+no estamos conformes. Washington Irving ha dicho--también en nuestro
+sentir con poco acierto--que no era digno y noble para Colón «el
+haber disputado la recompensa a un pobre marinero»[428]. Despechado
+Juan Rodríguez Bermejo--según se cuenta--de que la renta de diez mil
+maravedís se hubiese adjudicado a Colón, pasó al Africa, donde se hizo
+musulmán, creyendo encontrar más justicia entre los hijos del Profeta
+que entre los cristianos[429].
+
+ [425] «Esta tierra vido primero un marinero que se decía
+ Rodrigo de Triana: puesto que el Almirante a las diez de la
+ noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre, aunque
+ fué cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra;
+ pero llamó a Pero Gutierrez, repostero destrados del Rey, é
+ díjole, que parecía lumbre, que mirase él, y así lo hizo y
+ vídola: díjolo también a Rodrigo Sanchez de Segovia, quel Rey
+ y la Reina enviaban en el armada por veedor, el cual no vido
+ nada porque no estaba en lugar do la pudiese ver. Después
+ quel Almirante lo dijo, se vido una vez ó dos, y era como una
+ candelilla de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos
+ pareciera ser indicio de tierra. Pero el Almirante tuvo por
+ cierto estar junto a la tierra. Por lo cual, cuando dijeron
+ la _Salve_, que la acostumbraban decir é cantar a su manera
+ todos los marineros y se hallan todos, rogó y amonestólos el
+ Almirante que hiciesen buena guarda al castillo de proa, y
+ mirasen bien por la tierra, y que al que le dijese primero que
+ via tierra, le daría luego un jubon de seda, sin las otras
+ mercedes que los Reyes habían prometido, que eran diez mil
+ maravedís de juro a quien primero la viese. A las dos horas,
+ después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían
+ dos leguas.» _Diario del primer viaje de Colón_, etc., tomo I,
+ págs. 19 y 20.
+
+ «... e qual cuarto de la prima, rendido el dicho Colon,
+ mandó hacer guardias en las proas de los navíos, e que yendo
+ navegando, al otro cuarto vido la tierra un Juan Bermejo de
+ Sevilla, e que la prima tierra fué la ysla de Guadahany.»
+ (Inf. de Lepe. 19 de septiembre de 1515. Pieza 23, folio 37).
+ _Declaración del testigo Manuel de Valdovinos._
+
+ «Que oyó decir a los mismos que venían del dicho viaje, e
+ que del navío del dicho Martín Alonso, un marinero que se
+ decía Juan Bermejo, vido la tierra de Guahanani primero que
+ otra persona, e que pidió albricias al capitán Martín Alonso
+ Pinzón, que ansi descubrió la tierra primero, e esto es
+ público e notorio.» (Inf. de Palos, 1.º de octubre de 1515.
+ Pieza 23). _Declaración del testigo Diego Hernández Colmenero._
+
+ [426] Cree el Sr. Sales y Ferré que Juan Rodriguez Bermejo y
+ Rodrigo de Triana son una misma persona.
+
+ [427] _El Descubriente de América_, págs. 176 y 177.
+
+ [428] _Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón_, tomo
+ I, lib. V, cap. VII.
+
+ [429] Conde Roselly de Lorgues, _Historia de Cristóbal Colón_,
+ tomo I, pág. 299.
+
+En nuestros días se ha publicado un impreso sumamente curioso acerca
+del particular[430]. D. F. Rivas Puigcerver, de México, cuenta que
+Rodrigo de Triana era judío converso y fué el primero que en lengua
+hebrea, dijo: _¡tierra! ¡tierra!_, en la noche del 11 de octubre de
+1492. Con Colón iban no pocos judíos y moriscos, forzados por los
+decretos de expulsión de los Reyes Católicos. Añade el Sr. Rivas que
+Rodrigo de Triana, cuando se adjudicó a Colón la pensión ofrecida al
+que primero viera tierra, pasó el Estrecho renunciando religión y
+patria[431].
+
+ [430] Intitúlase _Los judios en el Nuevo Mundo_. México. Impr.
+ del Sagrado Corazón de Jesús, 1891, en 8.º, dos hojas.
+
+ [431] _Boletín de la R. Academia de la Historia_, tomo XIX,
+ págs. 361-365.--Madrid, 1891.
+
+Continuando nuestra interrumpida narración, afirmaremos que la alegría
+que sintieron los marineros después de sesenta y nueve días de
+navegación, fué inmensa. No es de extrañar que los tripulantes de la
+_Pinta_ (que era la carabela más velera y siempre llevaba la delantera
+a las otras dos), contemplaran, cuantos iban sobre cubierta, el
+encantador panorama de Guanahani, isla que llamó Colón _San Salvador_,
+distante quince leguas de la que los ingleses llaman _Cat_ (o del
+_Gato_) y una de las que forman el archipiélago de las Lucayas. D. Juan
+Bautista Muñoz en el derrotero de las Antillas, publicado en Madrid,
+año de 1890, dijo lo siguiente (pág. 805): «La isla Watling o San
+Salvador, que reúne las mayores probabilidades de ser la primera tierra
+que pisó Colón en el Nuevo Mundo...»
+
+En la carta de Juan de la Cosa, hábil piloto que hizo con Cristóbal
+Colón los dos primeros viajes, y del cual hablaremos varias veces en
+esta obra, se ve claramente que la isla de Guanahani es al presente la
+de Watling. Es, pues, evidente, que la isla Guanahani, San Salvador y
+Watling es una misma; pero no todos han opinado lo mismo. Washington
+Irving creyó que San Salvador era la isla Cat (o del Gato)[432] y
+siguen su opinión el alemán Humboldt, el cubano D. José María de la
+Torre y otros. Nuestro sabio marino Navarrete[433], quiso que Colón
+hubiera ido a parar nada menos que a una de las Turcas. De Varnhagen,
+que censuró a Navarrete por su equivocación, sostuvo[434] que San
+Salvador era la conocida posteriormente con el nombre de _Mayaguana_,
+y hoy con el de _Mariguana_. Mr. G. V. Fox dijo[435], que Guanahani
+debió ser la isla _Samaná_ o Cayo Atwood.
+
+ [432] En el año 1828.
+
+ [433] En 1825.
+
+ [434] En 1864.
+
+ [435] En 1881.
+
+Por el rumbo que llevaba el Almirante, debió fondear cerca de la punta
+Suroeste de ella. Y antes de pasar adelante trasladaremos aquí las
+palabras que Francisco López de Gomara dijo al emperador Carlos V.
+
+«La mayor cosa, después de la creación del mundo, sacando la
+Encarnación y Muerte del que lo crió, es el descubrimiento de las
+Indias.» (Apéndice L).
+
+Respecto a la descripción de la citada isla, habremos de manifestar
+que a corta distancia de la espuma de las olas se extendían en forma
+de gradería hasta las alturas de la isla muchos y majestuosos bosques
+de árboles. Trechos sin árboles dejaban penetrar la luz en los
+citados bosques, viéndose allí habitaciones diseminadas que parecían
+grandes colmenas por su forma cilíndrica y por sus techos de hojas
+secas: las chimeneas asomaban por encima del arbolado y en distintos
+puntos. Grupos de hombres, de mujeres y de niños aparecían medio
+desnudos entre los troncos de los árboles más próximos a la costa,
+adelantándose un poco, retirándose después, y expresando siempre con
+sus gestos y actitudes más admiración y curiosidad que temor y miedo.
+Colón se dirigió con una chalupa hacia la playa, tomando posesión de
+la isla en nombre de los Reyes Católicos. Sobrecogidos los indígenas
+al ver hombres con trajes de brocado y con armas que reverberaban la
+luz, habían concluído por acercarse, como si secreta fascinación les
+empujara hacia ellos. Los españoles, a su vez, quedaban sorprendidos
+al no encontrar en los americanos ninguno de los caracteres físicos de
+las razas europeas, africanas y asiáticas. Su tinte cobrizo, su fina
+cabellera que se extendía sobre sus hombros, sus ojos apagados, sus
+femeniles miembros, su rostro confiado y sin expresión, su desnudez y
+los dibujos que adornaban su piel, denunciaban una raza distinta de
+las esparcidas por el Viejo Mundo, la cual conservaba aún la sencillez
+y la dulzura de la infancia. Persuadido Colón que aquella isla era un
+apéndice del mar de las Indias, hacia las cuales creía navegar, llamó a
+sus habitantes indios[436].
+
+ [436] Véase Lamartine, _Biografia de Cristóbal Colón_, págs.
+ 86-92. Tr.
+
+En el _Diario_ de Colón, fuente única de la cual proceden todas las
+opiniones acerca de las primeras tierras descubiertas en el Nuevo
+Mundo, encontramos la siguiente noticia: «... Pusiéronse a la corda
+(al pairo), temporizando hasta el viernes, que llegaron a una isleta
+de los lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahani... está
+Lesteoueste con la isla de Hierro... Esta isla es bien grande y muy
+llana y de árboles muy verdes y muchas aguas, y una laguna en medio muy
+grande» (sábado 13 de octubre).
+
+El día 14 de octubre por la noche salió el Almirante de Guanahaní,
+llegando el 15 a las islas de _Santa María de la Concepción_ (hoy
+_Concepción_ y _Cayo Rum_). El 16 de octubre, ya cerca del mediodía,
+dejó el Almirante la isla de la Concepción y fué a fondear cerca de
+la punta SE. de la isla Fernandina, que es la Cat de los ingleses.
+El miércoles 17 salió Colón costeando la isla Fernandina y fondeó al
+obscurecer del 18 en la punta del SE. (Punta de Colón). El viernes
+19, al amanecer, levantó anclas y a las tres horas de navegación vió
+la isla llamada _Saometo_ por los indios y que él puso el nombre de
+_Isabela_. También a la Isabela se le dió el nombre de _Larga_. Desde
+el 20 de octubre que fondeó en dicha isla, hasta el 24, se ocupó en
+reconocerla. Refiere el mismo Colón que el 21 salió con sus capitanes
+a ver la isla; «que si las otras ya vistas--dice--son muy fermosas
+y verdes y fértiles, ésta es mucho más y de grandes arboledas y muy
+verdes. Aquí es unas grandes lagunas, y sobre ellas y a la rueda es
+el arbolado en maravilla, y aquí y en toda la isla son todos verdes
+y las yerbas como en el Abril en el Andalucía; y el cantar de los
+pajaritos que parece que el hombre nunca se querría partir de aquí, y
+las manadas de los papagayos que obscurecen el sol; y aves y pajaritos
+de tantas maneras y tan diversas de las nuestras, que es maravilla...»
+Más adelante añade: «También andando en busca de muy buena agua fuimos
+a una población aquí cerca, adonde estoy surto media legua; y la gente
+della, como nos sintieron dieron todos a fugir, y dejaron las casas
+y escondieron su ropa y lo que tenían por el monte; yo no dejé tomar
+nada ni la valía de un alfiler. Después se llegaron a nos unos hombres
+dellos y uno se llegó del todo aquí: yo di unos cascabeles y unas
+cuentecillas de vidrio, y quedó muy contento y muy alegre, y porque la
+amistad creciese más y los requiriese algo le hice pedir agua, y ellos,
+después que fui en la nao, vinieron luego a la playa con sus calabazas
+llenas, y folgaron mucho de dárnosla, y yo les mandé dar otro remalejo
+de cuentecillas de vidrio, y dijeron que de mañana venían acá.» Después
+de adquirir noticias de los isleños, los cuales le dijeron que hacia el
+Sudoeste encontraría una isla muy grande que se llamaba _Cuba_[437],
+en la cual abundaba el _oro y especerías y naos grandes y mercaderes_,
+levantó las anclas. Desde la media noche del 24 hasta la tarde del
+25 se mantuvo Colón a la vela, huyendo de los peligros y costeando
+los bajos, que son muchos en aquellos lugares. El 27 del dicho mes de
+octubre dirigió sus naves al Sudoeste y vió tierra al anochecer del
+mismo día, entrando el 28 por la mañana en _un río muy hermoso y muy
+sin peligro de bajas ni de otros inconvenientes_, y recalando--según
+todas las señales--en el puerto de Gibara (Cuba)[438]. Permaneció
+algunos días y recorrió varios puntos de la isla de Cuba, a la que
+él dió el nombre de _Juana_, por honor--como se dijo en el capítulo
+XVIII--al príncipe D. Juan, primogénito de los reyes.
+
+ [437] Colón creía que la isla llamada Cuba por los indios, era
+ la verdadera _Cipango_.
+
+ [438] De Varnhagen son las siguientes palabras: «No titubeamos
+ ya en suponer que la recalada de Colón tuvo lugar en el puerto
+ de Gibara, y de nuestra opinión son varios pilotos prácticos
+ de la costa, a quienes hemos leído los pasajes respectivos del
+ derrotero».
+
+El día 5 de diciembre llegó a la isla Haití, que él denominó la
+Española y que también lleva el nombre de Santo Domingo. El 14 de
+diciembre salió del Puerto de la Concepción y llegó a la Isla de la
+Tortuga que--según Colón--«es tierra muy alta, pero no montañosa, y
+es muy hermosa y muy poblada de gente como la de la Isla Española, y
+la tierra así toda labrada, que parecía ser la campiña de Córdoba».
+Refiriéndose a la Isla Española escribe Colón lo siguiente: «Era
+cosa de maravilla ver aquellos valles y los rios y buenas aguas, y
+las tierras para pan, para ganado de toda suerte...» Cariñoso fué
+el recibimiento que el cacique Guacanagari, que mandaba en aquellas
+costas, hizo a Colón. Envióle Guacanagari una grande canoa llena de
+gente, y en ella un principal criado suyo a rogar al Almirante que
+fuese con los navíos a su tierra y que le daría cuanto tuviese. Más
+adelante Cristóbal Colón se dirigía a los Reyes Católicos en esta
+forma: «Crean vuestras Altezas que en el mundo todo no puede haber
+mejor gente, ni más mansa; deben tomar vuestras Altezas grande alegría
+porque luego los harán cristianos, y los habrán enseñado buenas
+costumbres de sus reinos, que más mejor gente ni tierra puede ser, y
+la gente y la tierra en tanta cantidad que yo no sé cómo lo escriba;
+porque yo he hablado en superlativo grado la gente y la tierra de la
+_Juana_, a que ellos llaman _Cuba_; mas hay tanta diferencia dellos y
+della a esta en todo como del día a la noche; ni creo que otro ninguno
+que esto hoviese visto hoviese hecho ni dijese menos de lo que yo tengo
+dicho, y digo que es verdad que es maravilla las cosas de acá y los
+pueblos grandes de esta isla Española, la que así la llamé, y ellos la
+llaman _Bohío_, y todos de muy singularísimo tracto amoroso y habla
+dulce, no como los otros que parece cuando hablan que amenazan, y de
+buena estatura hombres y mujeres, y no negros. Verdad es que todos se
+tiñen, algunos de negro y otros de otro color, y los más de colorado.
+He sabido que lo hacen por el sol, que no les haga tanto mal, y las
+casas y lugares tan hermosos, y con señorío en todos, como Juez o señor
+dellos, y todos le obedecen que es maravilla, y todos estos señores son
+de pocas palabras y muy lindas costumbres, y su mando es lo más con
+hacer señas por la mano, y luego es entendido que es maravilla.»
+
+Cuando el Almirante se disponía a dirigirse a un lugar de la isla
+donde encontraría oro en abundancia, por negligencia o ignorancia de
+un grumete se encalló (noche del 24 de diciembre o mañana del 25) la
+carabela, salvándose toda la gente por el oportuno auxilio de la Niña
+y de las canoas de los indígenas. «El (Cacique) con todo el pueblo
+lloraban tanto--dice el Almirante--: son gente de amor y sin cudicia,
+y convenibles para toda cosa, que certifico a vuestras Altezas que en
+el mundo creo que no hay mejor gente ni mejor tierra; ellos aman a sus
+prójimos como a sí mismos, y tienen un habla la más dulce del mundo,
+y mansa, y siempre con risa. Ellos andan desnudos, hombres y mujeres,
+como sus madres los parieron. Mas crean vuestras Altezas que entre sí
+tienen costumbres muy buenas, y el Rey muy maravilloso estado, de una
+cierta manera tan continente ques placer de verlo todo, y la memoria
+que tienen, y todo quieren ver, y preguntan qué es y para qué.» También
+el Cacique, además del socorro que prestó a Colón con sus canoas, le
+dió algún oro. El Almirante, al encontrarse solo con la _Niña_--pues
+la _Pinta_ se había alejado con Alonso Pinzón--, se decidió a dar la
+vuelta a España[439].
+
+ [439] Ignóranse los motivos que tuvo Alonso Pinzón para
+ separarse del Almirante. La reconciliación se verificó poco
+ después en el puerto que de este suceso se llamó de _Gracia_.
+
+¡Qué contraste--exclama Lamartine--entre el estado en que se hallaban
+estos pueblos en el momento en que los europeos les trajeron el
+espíritu y el genio del Viejo Mundo y el estado a que llegaron años
+después de haber conocido a sus pretendidos civilizadores! «¿Por qué
+misterio la Providencia envió a Colón a ese nuevo hemisferio, que creía
+favorecer con la virtud y la vida, y no sembró en él más que la tiranía
+y la muerte?»[440]. Decidido Colón a dar la vuelta a España, dejó en
+la Isla Española parte de sus marineros. Contaba con la buena amistad
+del cacique Guacanagari, cuyos súbditos le ayudaron a hacer pequeña
+fortaleza de tierra y madera, sirviéndose del tablaje y poniendo los
+cañones del buque _Santa María_. El fuerte se llamó de _Navidad_.
+Encargóles Colón que fuesen buenos cristianos, obedeciesen a su
+capitán, respetaran a Guacanagari y no hicieran violencia a hombre ni
+mujer. También les encargó que no mostrasen codicia y que aprendieran
+la lengua de los indígenas[441]. Su amigo Arana, deudo de la cordobesa
+Beatriz, recibió la jefatura de la improvisada fortaleza.
+
+ [440] Ob. cit., pág. 105.
+
+ [441] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. I, cap. XX.
+
+Despidióse del cacique Guacanagari y se dispuso a volver a España. Se
+habían desvanecido las ilusiones de muchos tripulantes, que soñaban
+con encontrar una tierra rica, la famosa tierra de Marco Polo, cuajada
+de oro y sembrada de piedras preciosas. Hallaron, sí, montañas
+tapizadas de verdura, extensos bosques con árboles gigantescos, huertas
+con plantas de varias clases y pájaros de vivos colores. En lugar de
+grandes ciudades, encontraron miserables aldeas; en lugar de grandes
+casas, pequeñas chozas; en lugar de grandiosos templos, _piedras
+propias para la construcción de Iglesias_. Según el mismo Almirante, en
+lugar de poderosos sacerdotes, groseros fetiches; en lugar de gentes
+civilizadas, tribus desnudas y salvajes, y, lo que fué peor, en lugar
+de oro y piedras preciosas, pelotas de algodón hilado y azagayas y
+papagayos domesticados. Después de recorrer varias islas, encontraron
+algo, muy poco oro; ninguna piedra preciosa. Cansados de recorrer
+diferentes pueblos cosechando desengaño tras desengaño, pues el oro no
+parecía por ninguna parte, se decidieron a abandonar las Indias.
+
+El 16 de enero de 1493 emprendió Colón la vuelta a España sin incidente
+alguno notable. El mar se hallaba tranquilo, el viento era excelente
+y la temperatura suave. El 21 de enero el viento refrescó mucho, y
+luego el cielo perdió su transparencia. Las provisiones disminuían, no
+quedando ya más que patatas, galleta y vino. El viernes, 25 de enero,
+sobrevino gran calma. En este día los marineros lograron coger un
+atún y un tiburón. El 4 de febrero se puso lluvioso y frío el tiempo:
+el Almirante mandó gobernar al Este. El 8 de dicho mes se cambió de
+rumbo, tomando al Sudeste cuarto al Este. El 12 de febrero el Almirante
+comenzó a tener grande mar y tormenta, aumentando el 13 el peligro. El
+14 por la noche, cuando ya se hallaba cerca de las costas de Europa,
+creció el viento y se desencadenó furioso temporal, que separó a las
+dos carabelas. La _Pinta_ fué a fondear en Bayona de Galicia y la
+_Niña_ arribó a Santa María, la isla meridional de las Azores. El 4 de
+marzo llegó a Lisboa, después de nuevas tormentas. Escribió al rey de
+Portugal, quien se hallaba nueve leguas de allí, diciéndole que los
+reyes de Castilla le habían mandado que no dejase de entrar en los
+puertos lusitanos y pedir, mediante sus dineros, lo que necesitase,
+añadiendo que solicitaba permiso para ir con la carabela a Lisboa, pues
+temía que algunos, creyendo que traía mucho oro, estando en puerto
+despoblado, intentasen robarle, como también para que se supiera que no
+venía de Guinea, sino de las Indias. El 8 de marzo recibió Colón carta
+del rey de Portugal invitándole a que se llegase adonde él estaba, y
+daba órdenes para que se diese generosamente al Almirante todo lo que
+necesitara. Colón, el 9 de dicho mes, salió de Sacanbeu, teniendo la
+señalada honra de presentarse ante el Monarca, que se encontraba en el
+valle del Paraíso, por la noche de aquel día. El 11 se despidió del Rey
+y marchó a Villafranca con el objeto de ver a la Reina, que permanecía
+en el monasterio de San Antonio. En seguida volvió a emprender su
+camino y se fué a dormir a Llandra. El 12, estando para salir de
+Llandra, recibió la visita de un escudero del Rey, quien le ofreció,
+en nombre de su Monarca, toda clase de medios, dado que prefiriera ir
+a Castilla por tierra. Cristóbal Colón desde Lisboa, y Pinzón desde
+Bayona, cinglaron (13 de marzo) a Palos, entrando los dos el día 15,
+el Almirante por la mañana y Martín Alonso por la tarde. Pinzón no
+llegó a entrar en la villa y se trasladó a una casa de campo, en donde
+se agravó su enfermedad, siendo llevado al convento de la Rábida y
+falleciendo a los pocos días. «Y porque en breves días murió--escribe
+el P. Las Casas--no me ocurrió más que de él pudiera decir.»
+
+Por el contrario, la fortuna se mostró propicia con el Almirante, como
+lo indicaba entusiástica carta que desde Lisboa, con fecha 13 de marzo
+de 1493, escribió al magnífico Sr. Rafael Sánchez, tesorero de los
+Reyes Católicos. (Apéndice M). El día 15 del mismo mes entró en Palos.
+
+_Carta de los Sres. Reyes Católicos a D. Cristóbal Colón,
+complaciéndose del buen suceso de su primer viaje; encargándole
+que acelere su ida a la corte, y que deje dadas las disposiciones
+convenientes para volver luego a las tierras que había
+descubierto[442]._
+
+ [442] _Archivo de los duques de Veragua. Colec. de doc. inéd._
+ etc., tomo XIX, págs. 470 y 471.
+
+ Marzo 30 de 1493.
+
+ El Rey e la Reyna: D. Cristóbal Colón. Nuestro Almirante del
+ Mar Océano, e Visorrey y Gobernador de las islas que se han
+ descubierto en las Indias: Vimos vuestras letras y hobimos mucho
+ placer en saber lo que por ellas nos escribisteis y de haberos
+ dado Dios tan buen fin en vuestro trabajo, y encaminado bien
+ en lo que comenzaste, en que El será mucho servido, y Nosotros
+ asimismo y Nuestros Reinos recibir tanto provecho. Placera a Dios
+ que demás de lo que en esto le servides, por ello recibiréis
+ de Nos muchas mercedes, las cuales creed que se vos harán como
+ vuestros servicios e trabajos lo merecen: y porque queremos que
+ lo que habeis comenzado con el ayuda de Dios se continúe y lleve
+ adelante, y deseamos que vuestra venida fuese luego; por ende
+ por servicio Nuestro, que dedes la mayor priesa que pudieredes
+ en vuestra venida, porque con tiempo se provea todo lo que es
+ menester, y porque como vedes el verano es entrado, y no se pase
+ el tiempo para la ida allá, ved si algo se puede aderezar en
+ Sevilla o en otras partes para vuestra tornada a la tierra que
+ habeis hallado; y escribidnos luego con ese correo que ha de volver
+ presto, porque luego se provea como se haga, en tanto que acá vos
+ venís y tornais; de manera que cuando volvieredes de acá, esté
+ todo aparejado. De Barcelona a treinta días de marzo de noventa y
+ tres.==_Yo el Rey._==_Yo la Reina._==Por mandado del Rey e de la
+ Reina, _Fernando Alvarez_.==En el sobrescrito decía: _Por el Rey e
+ la Reina_.==_A D. Cristóbal Colón, su Almirante del Mar Océano, e
+ Visorrey e Gobernador de las islas que se han descubierto en las
+ Indias._
+
+Acerca del recibimiento de Colón en Sevilla y Barcelona, Andrés
+Bernáldez, que alojó en su casa al Almirante, refiere lo que a
+continuación copiamos: «Descubierta la tierra, se vino Colón a
+Castilla... entró en Sevilla con mucha honra a 31 de marzo, Domingo de
+Ramos, donde le fué hecho buen recibimiento; trajo diez indios, de los
+cuales dejó en Sevilla cuatro, y llevó a Barcelona a enseñar a la Reina
+y al Rey seis, donde fué muy bien recibido, y el Rey y la Reina le
+dieron gran crédito y le mandaron aderezar otra armada mayor y volver
+con ella».
+
+Cuéntase que cierto día en que fué invitado a la mesa de los reyes,
+uno de los convidados, envidioso de los honores que se tributaban a
+modesto extranjero, le hubo de preguntar que si él (Colón) no hubiese
+nacido, ¿hubiera algún otro descubierto el nuevo hemisferio? El
+Almirante no le respondió; pero cogiendo un huevo entre sus manos se
+dirigió a todos los comensales invitándoles a que colocasen el huevo de
+modo que el punto de contacto fuera el extremo exterior del diámetro
+más largo. Ninguno pudo conseguirlo. Entonces Colón lo rompió por uno
+de sus extremos, y haciendo que se mantuviera recto sobre la mesa
+probó a los envidiosos de su gloria, que no existía mérito alguno en
+realizar una idea; pero el que la realizaba antes que los demás podía
+reclamar para él los derechos de la primacía. Este apólogo ha sido
+desde entonces la respuesta que los inventores y descubridores han dado
+a sus semejantes. Ellos no habrán sido los más grandes; pero fueron
+los más favorecidos por la inspiración[443]. El banquete fué--según
+otros escritores--ofrecido a Cristóbal Colón por Don Pedro González
+de Mendoza, gran cardenal de España. A la divulgación del imaginario
+banquete ha contribuído seguramente y no poco la conocida estampa de
+Teodoro Bry, y respecto a lo que se llama _El huevo de Colón_, ha
+probado Navarrete que es una leyenda más entre las muchas que adornan
+el descubrimiento de las Indias.
+
+ [443] Lamartine. Ob. cit. págs. 119 y 120.
+
+Como se creyese por todos que las tierras descubiertas eran como
+una parte del continente asiático, se les dió el nombre de _Indias
+Occidentales_, para distinguirlas de las _Orientales_, y se llamó
+indios a los naturales del Nuevo Mundo.
+
+Quisieron los Reyes Católicos, _aunque para esto no tuviesen
+necesidad_, como dice Oviedo, fortalecer su derecho con la sanción
+pontificia[444]. En su virtud, después del primer viaje de Cristóbal
+Colón, se apresuraron a obtener el beneplácito de Alejandro VI para los
+descubrimientos hechos y los sucesivos, pensando, ya en la propagación
+del cristianismo, ya con el objeto de precaver las pretensiones y
+reclamaciones de los reyes de Portugal, a los cuales los Papas,
+mediante diferentes Breves, les habían concedido el monopolio de todas
+las tierras descubiertas y por descubrir lo mismo en Africa que en
+la India[445]. Los dos Breves de Alejandro VI llevan la fecha del 3
+y 4 de mayo de 1493, y comienzan designando como objeto principal
+y obra agradable a Dios la predicación de la doctrina cristiana
+entre los indios. Dice en seguida en el primer Breve: «Como Colón
+ha descubierto ciertas islas y continentes lejanos y que hasta hoy
+eran ignorados[446], concedemos de nuestro libre impulso, sin ser
+solicitados por vos[447], ni por otra persona alguna, de nuestra propia
+autoridad apostólica, a vos y a todos vuestros sucesores todas estas
+islas y tierras firmes recientemente descubiertas y por descubrir,
+en cuanto no pertenezcan ya a algún otro rey cristiano, y prohibimos
+a todos los demás, bajo pena de excomunión, ir a aquellas tierras y
+traficar allí sin vuestro permiso.» (Apéndice N).
+
+ [444] _Hist. de Indias_, lib. I. cap. VIII.
+
+ [445] Véase Dr. Sophus Ruge, _Hist. de la época de los
+ descubrimientos geográficos_, págs. 105, 106 y 107, en la
+ Hist. Universal de Oncken, tomo VII.
+
+ [446] Colón, como se dijo en una nota de este capítulo, creía
+ que la isla de Cuba era la verdadera Cipango.
+
+ [447] Doña Isabel y Don Fernando.
+
+Considerando el Pontífice que los términos en que se hallaba redactado
+el citado Breve eran demasiado generales, publicó otro al día
+siguiente, señalando las regiones respectivas, donde España y Portugal,
+sin temor de exponerse a colisiones, podían hacer sus descubrimientos.
+En el Breve, pues, del día 4, se fijó una línea de demarcación «que
+a la distancia de 100 leguas al Oeste de las Azores y de las islas
+de Cabo Verde pasaba por los dos polos como meridianos y dividía
+el planeta en dos mitades.» El hemisferio occidental pertenecía a
+España, y el oriental a Portugal. Al trazar dicha línea de demarcación
+Alejandro VI, debió tener presente las ideas manifestadas por el
+Almirante, quien todavía en el año 1498 consignaba lo siguiente: «Me
+acuerdo que cuantas veces fui a la India cambió la temperatura a 100
+leguas al Oeste de las Azores, y esto sucedía en todos los puntos desde
+Norte a Sur.» Añade más adelante: «Cuando navegaba de España a las
+Indias, encontré, tan pronto como había pasado 100 leguas al Oeste de
+las Azores, un grandísimo cambio en el cielo y en los astros, en el
+ambiente y en el agua del mar, y estos fenómenos los tengo observados
+con gran cuidado. Noté, cuando había pasado las citadas 100 leguas más
+allá de las mencionadas islas, tanto en el Norte como en el Sur, que
+las agujas de marear, que hasta allí declinaban hacia Nordeste, giraban
+todo un cuarto de viento (igual a 11° y cuarto de la brújula) hacia
+Noroeste, y esto acontecía desde el instante que llegaba a aquella
+línea. Al propio tiempo se presentaba otro fenómeno, como si en aquel
+punto fuese más elevada la superficie de la tierra, porque encontré el
+mar cubierto completamente de yerbas semejantes a ramas de abeto y con
+frutos parecidos a los del alfónsigo, siendo estas yerbas tan espesas
+que en mi primer viaje creí que allí había bajíos que harían encallar
+los buques. Tan pronto como llegamos a aquella línea a nuestro regreso,
+no se encontró rama alguna. También observé que el mar estaba en este
+punto tranquilo y unido, y casi nunca agitado por vientos, y que desde
+aquella línea al Oeste era la temperatura muy suave, distinguiéndose
+muy poco verano e invierno»[448].
+
+ [448] Para comprender mejor todo esto estúdiese la colección
+ de Navarrete.
+
+«Este pasaje--dice el barón de Humboldt en su _Cosmos_--contiene las
+ideas de Cristóbal Colón y sus observaciones sobre la Geografía física;
+la influencia de las longitudes, la declinación de la aguja magnética,
+la inflexión de las líneas isotérmicas entre las costas occidentales
+del Mundo Antiguo y las orientales del Nuevo, la situación del gran
+banco de Sargazos o plantas ficoideas en el Atlántico, y sobre las
+relaciones que existen entre esta parte del mar y su atmósfera. Los
+pocos conocimientos matemáticos de Cristóbal Colón y sus observaciones
+equivocadas del movimiento de la estrella polar cerca de las islas
+Azores, indujeron a este descubridor a admitir una irregularidad en la
+forma esférica de la tierra. Creía que el hemisferio occidental era más
+elevado, más _hinchado_ que el otro; que los buques al llegar a esta
+parte donde la aguja magnética señala el Norte verdadero, estaban más
+próximos al cielo; y que esta elevación era la causa de la temperatura
+más fresca. Si a esto se agrega que Colón de regreso de su primer
+viaje tuvo la idea de ir a Roma para referir personalmente al Papa
+todo cuanto había descubierto (se entiende en cuanto se relacionaba
+con la religión, la mayor proximidad del cielo, etc.); si, por otra
+parte, se tiene presente la importancia que se daba en tiempo de Colón
+al descubrimiento de una línea nueva magnética, en la cual la aguja
+se mantiene constante, se me dará razón cuando el primero sostuve que
+el Almirante en los momentos de mayor favor en la corte, trabajó para
+transformar la línea divisoria física que había encontrado en la línea
+divisoria política.»
+
+En el Breve del día 4 se fijó la línea de demarcación a 100 leguas al
+Oeste de _cualquiera_ (_qualibet_), isla de las Azores o de las de Cabo
+Verde, sin fijar ninguna isla determinada, ni a un grupo de ellas,
+ignorando que la más occidental de Cabo Verde se halla casi 6° más al
+Este que la más occidental de las Azores. Explícase esta ignorancia
+porque los cosmógrafos en aquellos tiempos no podían, por falta de
+medios, determinar exactamente las longitudes.
+
+También por entonces (28 mayo 1493) se concedió a Colón un escudo de
+armas, en el cual figuraban, además de las suyas o de familia, las de
+Castilla y León en campo verde, y unas islas doradas en ondas de mar
+(Apéndice O).
+
+En el correr de los tiempos se colocó en su sepulcro un letrero que
+decía:
+
+ _A Castilla y a León._
+ _Nuevo Mundo dió Colón._
+
+Los detractores del Almirante y defensores de Pinzón transformaron el
+dístico en la siguiente forma:
+
+ _A Castilla y a León_
+ _Nuevo Mundo dió Pinzón._
+
+Pareciéndoles después que habían cometido una injusticia, creyeron
+arreglarlo todo diciendo:
+
+ _Por Castilla, con Pinzón,_
+ _Nuevo Mundo halló Colón._
+
+Con espíritu más levantado vinieron otros que admitieron el mote de
+esta manera:
+
+ _Por Castilla y Aragón_
+ _Nuevo Mundo halló Colón._
+
+Desde la cátedra del Ateneo de Madrid propuso D. Víctor Balaguer que si
+algún día se intentaba variar el dístico, debía ser del siguiente modo:
+
+ _Por la española nación_
+ _Nuevo Mando halló Colón._
+
+El ilustre escritor norteamericano Charles F. Lummis, en su pequeño
+libro intitulado _Los exploradores españoles del siglo XVI_, ha dicho
+lo siguiente: «A una nación le cupo en realidad la gloria de descubrir
+y explorar la América, de cambiar las nociones geográficas del mundo
+y de acaparar los conocimientos y los negocios por espacio de siglo y
+medio. Y esa nación fué España.»
+
+Un genovés, es cierto, fué el descubridor de América; pero vino en
+calidad de español; vino de España por obra de la fe y del dinero de
+españoles; en buques españoles y con marineros españoles, y de las
+tierras descubiertas tomó posesión en nombre de España»[449].
+
+ [449] Pág. 59.
+
+Colocada en este punto la cuestión que nosotros resolveríamos con
+Balaguer y Lummis, no queremos, sin embargo, pasar en silencio las
+atinadas observaciones del Sr. Sánchez Moguel. Tales son las palabras
+del Catedrático de la Universidad de Madrid: «El conquistador de
+Granada, en su testamento, otorgado el 20 de enero de 1516, al
+instituir heredera de sus reinos de la corona de Aragón a su hija doña
+Juana, no comprende entre ellos en modo alguno las islas y tierra firme
+del mar Océano, esto es, el Nuevo Mundo». Sin duda, no pertenecía, ni
+en todo ni en parte, a su corona aragonesa, cuando no lo menciona. No
+cabe atribuirlo a olvido, porque no los hay de tanta monta, ni menos
+aún en documentos de esta clase. En cambio, su egregia esposa, la
+magnánima Reina de Castilla, en su testamento, fechado en Medina del
+Campo el 12 de octubre de 1504, habla de las islas y tierra firme del
+mar Océano como parte integrante de sus reinos de Castilla. Y ¿por
+qué? Sea la gloriosa Reina quien nos responda: «_Por quanto... fueron
+descubiertas e conquistadas a costa destos Reynos e con sus naturales
+dellos_»[450].
+
+ [450] _España y América_, págs. 34 y 35.
+
+No creemos que la cuestión tenga mucha importancia. Sin embargo,
+colocados en la obligación de dar nuestra opinión, diremos que la
+parte que tomó Castilla en el descubrimiento del Nuevo Mundo fué
+mayor, como mayor fué el apoyo que prestó a Colón la reina Isabel.
+Conviene no olvidar lo que dice Guicciardini, Embajador de la Señoría
+de Florencia en la Corte del Rey Católico: «los negocios pertenecientes
+a Castilla se gobernaban, principalmente, por su mediación y autoridad
+(de Isabel)». Se ha dicho también que D. Fernando mandó librar de
+la Tesorería de Aragón--y esto lo afirman los defensores de D.
+Fernando--la cantidad necesaria para la empresa del descubrimiento,
+a causa de la pobreza del Erario castellano, disponiendo después
+que del primer oro que viniese de las tierras descubiertas se diera
+parte a Aragón, que se empleó, por cierto, en dorar el artesonado de
+la Aljafería de Zaragoza; pero el catalán Bofarull no halló entre
+los papeles de la citada Tesorería orden ni registro de semejante
+libramiento, y el aragonés Nougués y Secall ha mostrado que el dorado
+de la Sala mayor de la Aljafería es anterior a la vuelta de Colón de
+su primer viaje. Si pudiese haber todavía alguna duda, habremos de
+recordar que Alejandro VI concedió las tierras descubiertas a los reyes
+de Castilla y sólo a los reyes de Castilla.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXI
+
+ SEGUNDO VIAJE DE COLÓN.--PRISA DE LOS REYES EN QUE SE
+ REALIZASE.--JUNTA DE TORDESILLAS.--PERSONAS NOTABLES QUE
+ ACOMPAÑARON AL ALMIRANTE.--DESCUBRIMIENTOS: LA DOMINICA Y
+ OTRAS ISLAS.--EL FUERTE DE NAVIDAD.--LA ISABELA.--INSURRECCIÓN
+ GENERAL.--EL COMISARIO REGIO JUAN DE AGUADO.--COLÓN EN
+ ESPAÑA.--PRESÉNTASE A LOS REYES EN BURGOS.--EL COMERCIANTE JOYERO
+ MOSÉN JAIME FERRER EN BURGOS.
+
+
+Prisa tenían los Reyes Católicos de que Cristóbal Colón realizase la
+segunda expedición. Desde Barcelona, con fecha 23 de mayo de 1493,
+escribieron Doña Isabel y Don Fernando al florentino Juan Berardi,
+mercader y asentista para los negocios de las Indias, ordenándole que
+comprase una nao de 100 a 150, hasta 200 toneles, y la pertrechase para
+cuando fuera a recibirla el Almirante, el cual (añadían) iría presto
+y le satisfaría el costo que hubiese tenido; le encargaban también la
+provisión de 2.000 o 3.000 quintales de bizcocho.
+
+Empeño tenían Doña Isabel y D. Fernando en que el médico o físico
+Alvarez Chanca fuese a las Indias, como indica la carta que copiamos.
+«El Rey o la Reina: Doctor Chanca: Nos habemos sabido que vos, con el
+deseo que teneis de Nos servir, habeis voluntad de ir a las Indias,
+e porque en lo hacer nos servireis, e aprovechareis mucho a la salud
+de los que por nuestro mandado allá van, por servicio nuestro que
+lo pongais en obra, e vayais con el nuestro Almirante de las dichas
+Indias, el cual vos hablará en lo que toca a vuestro asiento para allá,
+y en lo de acá Nos vos enviamos una carta para que vos sea librado el
+salario e racion que de Nos teneis en tanto que allá estuvieredes.--De
+Barcelona, veinte y tres de mayo de noventa y tres»[451].
+
+ [451] Navarrete, _Colección de los viajes y descubrimientos_,
+ etc., tomo II. pág. 54.
+
+Al Doctor sevillano Alvarez Chanca, debemos la relación del segundo
+viaje.
+
+Salió Cristóbal Colón de Barcelona el día 30 del mismo mes de mayo, con
+encargo especial de apresurar su salida. El 1.º de junio volvieron a
+escribir los reyes una carta a Berardi y otra a Gómez Tello, alguacil
+de la Inquisición, sobre la provisión del bizcocho[452].
+
+ [452] Tan a satisfacción desempeñó Berardi el encargo,
+ que en 4 de agosto del mismo año le dieron los monarcas
+ las gracias por lo que había hecho, encargándole la
+ continuación.--_Archivo de Indias de Sevilla._--Extractos
+ hechos por Muñoz, de varios libros y documentos.
+
+El deseo de los reyes de que Colón realizase su viaje, era cada vez
+mayor. Veámoslo: «El Rey e la Reina: D. Juan de Fonseca, del nuestro
+Consejo: Nos escribimos al Almirante de las Indias, encargándole que
+dé mucha priesa en su partida; vos por servicio nuestro, dad toda
+la priesa que pudiéredes en ello, y ya sabeis como vos mandamos que
+después de partido, vos quedásedes ende en esa costa de la de la mar y
+en Sevilla, para que si hobiese que facer otra armada para ir en pos
+del Almirante, la ficiéredes e la enviáredes. Por servicio nuestro que
+así lo fagais, y vos informad mucho de los navíos que podreis haber
+en esas partes, que son para enviar este viaje, y en cuantos días se
+podrán aderezar para que partan, y el bizcocho que fuere menester,
+sabed en que tiempo se puede haber, y que dinero será menester para
+todo esto, y escribídnoslo luego para que cuando mandáremos entender
+en ello, se provea todo con tiempo. En Barcelona, a veinti y cinco de
+julio de noventa y tres»[453].
+
+ [453] Ob. cit.
+
+La actitud poco franca de Portugal tenía en mucho cuidado a Doña Isabel
+y a Don Fernando. Terminantemente así lo manifiestan en la siguiente e
+interesante carta, dirigida al Almirante, y escrita dos días después
+que la anterior.
+
+«El Rey é la Reina: Don Cristobal Colon, nuestro Almirante de las Islas
+é Tierra del mar Océano a la parte de las Indias: vimos vuestra letra
+que escribisteis desde Córdoba, y ya con un correo que este otro día
+partió de aquí vos escribimos la respuesta que el Rey de Portugal nos
+envió con Herrera: despues acá no son venidos los mensajeros que nos
+escribió que nos enviaba, ni sabemos cosa dello; verdad es que nos han
+dicho que eran partidos de Portugal para acá por la mar, puede ser que
+con tiempo contrario no sean venidos: y cuanto a lo que decís que puede
+ser que se haya detenido de partir el armada de Portugal, esperando
+a partir despues que seais partido, es posible que sea así; aunque
+nosotros dudamos dello según lo que el Rey de Portugal nos escribió;
+pero como quiera que sea, no se faga mudanza en lo de los Capitanes y
+carabelas: y asimismo ya sabeis que, cuando de aquí partisteis y Don
+Juan de Fonseca, mandamos al dicho Don Juan que despues de vos en buena
+hora partido, se quedase él en buen hora en Sevilla y en su costa, para
+saber de continuo si armaron en Portugal, y que sabiéndolo él ficiese
+otra armada para enviar a vos, que fuese el doble de los navíos que
+supiese que en Portugal armasen. Esto mismo le mandamos agora, como
+lo vereis por la carta que le escribimos. Por servicio nuestro que
+en tanto que ende estuviéredes vos procureis de saber todo lo que se
+ficiere en Portugal, y de continuo nos lo faced saber, porque si fuese
+menester cualquier provision de acá, se envíe luego. En lo que toca a
+Alonso Martínez de Angulo quisiéramos que tuviera disposición para ir
+este viaje, porque conoscemos que es tal cual cumple al negocio; pero,
+pues si su indisposicion no le dá lugar para ello, quédese que en otras
+cosas nos servirá, y vaya Melchor como aquí vos lo fablamos. Dad mucha
+priesa en vuestra partida por servicio nuestro, é facednos saber para
+cuando será queriendo Dios. De Barcelona a veinti y siete de julio de
+noventa y tres»[454].
+
+ [454] Ob. cit.
+
+No pasaron muchos días y también los reyes, desde Barcelona, pensando
+en la actitud de Portugal, escribieron (cinco de septiembre del mismo
+año) a Fonseca, dándole prisa para que inmediatamente se realizase el
+viaje. Decíanle lo siguiente: «... é Nos vos damos é encargamos, si
+servicio nos deseais facer, que dedes mucha priesa en todo lo que se
+ha de facer, de manera quel dicho Almirante no se detenga una hora de
+partir, porque de cualquier dilacion que hobiese en su partida seriamos
+mucho deservidos...»[455].
+
+ [455] Archivo de Indias en Sevilla.--Conde Roselly de Lorgues,
+ _Cristóbal Colón_, tomo II, páginas 909 y 910.
+
+¿Por qué las relaciones entre Castilla y Portugal no eran cordiales?
+El rey Juan II, inmediatamente que hubo despedido a Colón[456], se
+dirigió al gobierno de España recordándole los Breves pontificios que
+sancionaban su derecho de monopolizar los descubrimientos y tráfico
+en determinados mares. Ni la embajada que Fernando e Isabel enviaron
+a Lisboa y que tan prudentemente desempeñó Lope de Herrera, ni la
+que mandó a Castilla el rey de Portugal, compuesta de Pedro Díaz y
+de Ruy de Pina, dieron resultado alguno favorable. No siendo posible
+el fijar la línea de demarcación propuesta por el Papa[457], obligó
+a los gobiernos de España y Portugal a entrar en negociaciones para
+resolver todas las cuestiones que pudieran suscitarse. Acordóse al fin
+el nombramiento de dos comisiones, una de parte de Portugal y otra
+de parte de Castilla. Nombrados por ambas naciones sus respectivos
+representantes, reuniéronse en Tordesillas, población situada junto al
+río Duero, al Sudoeste de Valladolid, y después de varias conferencias,
+se firmó el convenio (7 junio 1494).
+
+ [456] Véase el capítulo XX.
+
+ [457] Ibidem.
+
+Por dicho convenio España reconoció a Portugal todos los derechos
+sobre la Guinea y otros territorios; también, en atención a que los
+portugueses se quejaban de que la línea trazada por el Papa reducía sus
+empresas a muy estrechos límites, accedió a que en vez de tirarse a
+las 100 leguas al Occidente de Cabo Verde y las Azores, como dispuso
+Alejandro VI, se extendiese a las 370; pero tomando esta vez por punto
+de partida la isla más Occidental de Cabo Verde, sin hablar para nada
+de las Azores. «De lo cual resultó, según nuestros conocimientos
+geográficos actuales, que la concesión hecha a España quedó reducida,
+por lo menos, en 90 leguas, diferencia entre la isla extrema Occidental
+de las Azores y la extrema de Cabo Verde, es decir, que España, en
+realidad, no obtuvo 270 leguas a más de las 100 fijadas por el Papa,
+sino solamente unas 180 leguas»[458]. Así--dice Vasconcellos--esta gran
+cuestión, la mayor que se agitó jamás entre las dos Coronas, porque era
+la partición de un Nuevo Mundo, tuvo amistoso fin por la prudencia de
+los dos monarcas más políticos que empuñaron nunca el cetro.» Prescott
+añade la observación siguiente: «No pasaron muchos años sin que las
+dos naciones, rodeando el globo por distintos caminos, vinieran a
+encontrarse en la parte opuesta; caso, según parece, no previsto por el
+tratado de Tordesillas. Sin embargo, las pretensiones de ambas partes
+se fundaron en los artículos de aquel tratado, que no era más, como
+es sabido, que un suplemento a la bula primitiva de demarcación de
+Alejandro VI. Así, aquel arrogante ejercicio de autoridad pontificia,
+tantas veces ridiculizado como quimérico y absurdo, en cierto modo
+llegó a justificarse por el suceso, porque estableció, en efecto, los
+principios según los cuales quedó definitivamente entre dos pequeños
+estados de Europa la vasta extensión de imperios vacantes en Oriente y
+Occidente»[459].
+
+ [458] Dr. Sophus Ruge, Ob. cit., pág. 106.
+
+ [459] _Reyes Católicos_, cap. 18.
+
+Dentro del plazo de diez meses, cada nación había de mandar a la Gran
+Canaria una comisión compuesta de pilotos y astrónomos, para fijar la
+línea de demarcación. De la Gran Canaria pasarían a las islas de Cabo
+Verde, navegando luego 370 leguas al Oeste y señalando del modo que se
+acordase la citada línea de demarcación. La expedición no se realizó y
+tiempo adelante renacieron nuevas disensiones y divergencias. (Apéndice
+P).
+
+Al fin el 25 de septiembre de 1493 salió Colón del puerto de Cádiz
+con rumbo a las Canarias. Se componía la flota de 14 carabelas y tres
+buques grandes de transporte. Fueron embarcados unos 1.200 hombres de
+armas con su correspondiente caballería, bastantes animales domésticos,
+varios cereales, legumbres de toda clase y vides para aclimatarlas en
+las nuevas tierras descubiertas.
+
+Si en el primer viaje nadie quería embarcarse, en el segundo «allí
+estaba--escribe Washington Irving--el hidalgo de elevados sentimientos
+que iba en pos de aventuradas empresas; el altivo navegante que
+deseaba coger laureles en aquellos mares desconocidos; el vago
+aventurero que todo se lo promete de un cambio de lugar y de distancia;
+el especulador ladino, ansioso de aprovecharse de la ignorancia de
+las tribus salvajes; el pálido misionero de los claustros consagrado
+al servicio de la iglesia, y devotamente celoso por la propagación de
+la fe; todos animados y llenos de vivas esperanzas...»[460]. La clase
+noble estaba representada por Alonso de Ojeda, Juan Ponce de León,
+que descubrió tiempo adelante la Florida, Diego Velázquez y Juan de
+Esquivel, después gobernadores, respectivamente, de Cuba y de Jamaica,
+y otros, atraídos por el deseo de grandes riquezas y de novelescas
+aventuras.
+
+ [460] _Vida y viajes de Cristóbal Colón_, libro VI, cap. I.
+
+En una carta de los Reyes Católicos a Cristóbal Colón, escrita
+desde Barcelona, cuando se andaba en los preparativos de la citada
+expedición, se lee lo que de ella copiamos: «Nos parece que sería bien
+llevásedes con vos un buen astrólogo, y nos parecía que sería bueno
+para esto Fray Antonio de Marchena, porque es buen astrólogo y siempre
+nos pareció que se conformaba con vuestro parecer.» Además de Fray
+Antonio de Marchena, llevó Colón un Vicario apostólico, el benedictino
+Bernardo Boil o Buil, personalidad de bastante relieve en los últimos
+años del siglo XV[461].
+
+ [461] Caresmar dice que Fray Boil nació en Tarragona cerca del
+ año 1445 (_Boletín de la Real Academia de la Historia_, tomo
+ XIX, pág. 280). Otros afirman que fué aragonés y algunos que
+ nació en el reino de Valencia.
+
+En las instrucciones de los Reyes Católicos a Colón, dadas el 29 de
+mayo de 1493, se le dice que había de llevar al Padre Buil con otros
+religiosos para catequizar a los indios, _tratándolos muy bien y
+amorosamente, sin que les fagan enojo alguno_[462]. Los religiosos
+siguieron al pie de la letra los consejos de D.ª Isabel y D. Fernando,
+y sin descanso alguno predicaron la ley de Dios, donde todo es amor y
+caridad.
+
+ [462] Archivo de Indias en Sevilla.
+
+A ruego de los Reyes Católicos, Alejandro VI, por Bula de 7 de julio
+de 1493, concedió omnímoda potestad eclesiástica a Fr. Bernardo Buil y
+a sus delegados para bautizar, confirmar y administrar toda clase de
+sacramentos, consagrar iglesias, absolver de pecados reservados a la
+Santa Sede, etc.[463].
+
+ [463] El P. Buil pertenecía a la orden de benedictinos y fué
+ abad del convento de Montserrat, pasando luego a la de los
+ Mínimos, fundada por San Francisco de Paula.
+
+El 2 de octubre llegó la flota a la Gran Canaria, donde hubo de
+recalar; también el 5 en la Gomera porque uno de los barcos hacía agua.
+Después de comprar algunos animales para que se aclimatasen en las
+nuevas tierras, continuó su marcha y el 13, favorecida la escuadra por
+buena ventolina del Este, perdió de vista la isla de Hierro. El 26 de
+dicho mes sobrevino brusca tempestad, cuya violencia duró cuatro horas,
+llegando al otro lado del Atlántico, habiendo seguido un derrotero más
+meridional que la expedición primera.
+
+El 3 de noviembre, cerca del alba--según escribe el Dr. Chanca--dijo
+un piloto de la nave capitana: _albricias que tenemos tierra_. La
+gente, fatigada de tanto navegar, recibió la noticia con suma alegría.
+Los tripulantes, habiendo desembarcado y recorrido más de una legua
+de costa, notaron que toda la isla era montañosa y cubierta de verdes
+praderas: el Almirante la llamó _Dominica_, por ser domingo aquel
+día. Pasaron luego a otra, distante cuatro o cinco leguas, la cual
+era tierra llana, y les pareció que estaba despoblada, denominándola
+_Marigalante_, del nombre de la nao de Colón. Navegaron siete u ocho
+leguas y encontraron una tercera isla que nombraron _Guadalupe_, en
+cumplimiento de una promesa hecha a los religiosos del célebre convento
+de dicho título en Extremadura. Vista la isla desde el mar ofrecía
+grandioso espectáculo, contribuyendo a ello magnífica cascada que
+se precipitaba desde elevada sierra a la llanura. Desembarcaron los
+españoles en un sitio donde había chozas abandonadas, en las que se
+encontraron comestibles, algodón en rama y alguno elaborado, indicando
+los huesos humanos que vieron en las citadas cabañas que los habitantes
+eran antropófagos o caribes. En las relaciones con estos salvajes
+sirvieron a Colón como intérpretes dos de los siete indios que se había
+llevado en su primer viaje, pues los cinco restantes habían muerto.
+
+Costeando al Nor-Oeste de la isla Guadalupe fué poniendo nombre a
+las islas del hermoso archipiélago según se le presentaban, como
+_Monserrate_, _Santa María la Redonda_, _Santa María la Antigua_, _San
+Martín_, _Santa Cruz_ y otras. Sostuvieron los españoles un combate con
+una canoa de feroces indios, llamándoles la atención que las mujeres
+peleaban lo mismo que los hombres. Mandó Colón algunos de los suyos en
+una carabela hacia unas islas que de lejos se veían, y como aquéllos a
+su vuelta le dijesen que eran más de 50, Colón, a la mayor del grupo,
+le puso _Santa Ursula_, y a las otras _Las once mil vírgenes_. Continuó
+su rumbo hasta llegar a una isla grande, de rica vegetación y con
+buenos pastos, a la que los naturales llamaban Burenquen, él denominó
+_San Juan Bautista_ y hoy se la conoce con el nombre de _Puerto Rico_.
+Detúvose en un puerto de dicha isla dos días[464], dándose a la vela
+la escuadra, hasta que el 22 de noviembre arribó a otra isla, que
+reconoció ser el extremo Oriental de Haití o la Española. Continuó
+su rumbo y al pasar por la provincia llamada Xamaná dos indios se
+metieron en una canoa pequeña y llegaron a la nao del Almirante, a
+quien dijeron que los mandaba su Rey para rogarle que bajase a tierra
+y le darían oro y comida; negóse Colón, y continuó su camino hasta
+llegar al puerto de _Monte Cristi_, donde estuvo dos días. Bajaron a
+tierra algunos españoles y vieron un gran río (el de Santiago), en
+cuyas márgenes encontraron dos hombres muertos y al día siguiente otros
+dos, pudiéndose notar que uno de ellos tenía muchas barbas. Aunque el
+puerto de Monte Cristi se halla distante del de Natividad unas siete
+leguas, comenzaron a presentir malas nuevas de la colonia que en su
+primer viaje dejara el Almirante. Al anochecer del día 27 llegó Colón
+al fuerte de Natividad y mandó tirar dos tiros de lombarda. No tuvieron
+contestación, porque los 43 españoles habían muerto a manos de los
+caciques Caonabó y Mayrení, seguramente--como se probó después--con
+gran contento del famoso Guacanagari[465]. Varios indios y entre ellos
+un primo de Guacanagari se presentaron al Almirante.
+
+ [464] Ensenada de Mayagüez.
+
+ [465] Lista de las personas que Cristóbal Colón dejó en la
+ Isla Española en su primer viaje y halló muertas por los
+ indios cuando volvió el 1493:
+
+ Diego de Arana, Gobernador. Pedro Gutiérrez,
+ Teniente-Gobernador. Rodrigo de Escobedo,
+ Teniente-Gobernador Alonso Velez de Mendoza, de Sevilla.
+ Alvar Pérez Osorio, de Castrojeriz. Antonio de Jaén,
+ de Jaén. El bachiller Bernardino de Tapia, de Ledesma.
+ Cristóbal del Alamo, del Condado de Niebla. Castillo,
+ platero, de Sevilla. Diego García, de Jerez. Diego de
+ Tordoya, de Cabeza de Vaca. Diego de Capilla, de Almadén.
+ Diego de Torpa. Diego de Mambles, de Mambles. Diego de
+ Mendoza, de Guadalajara. Diego de Montalbán, de Jaén.
+ Domingo de Bermeo. Francisco Fernández. Francisco de Godoy,
+ de Sevilla. Francisco de Vergara, de Sevilla. Francisco de
+ Aranda, de Aranda. Francisco de Henao, de Avila. Francisco
+ Jiménez, de Sevilla. Gabriel Baraona, de Belmonte. Gonzalo
+ Fernández de Segovia, de León. Gonzalo Fernández, de
+ Segovia. Guillermo Ires, de Galney (Irlanda). Hernando de
+ Porcuna. Jorge González, de Trigueros. Juan de Urniga.
+ Juan Morcillo, de Villanueva de la Serena. Juan de Cueva,
+ de Castuera. Juan Patiño, de la Serena. Juan del Barco,
+ del Barco de Avila. Juan de Villar, del Villar. Juan de
+ Mendoza. Martín de Logrosán, cerca de Guadalupe. Pedro
+ Corbacho, de Cáceres. Pedro de Talavera. Pedro de Foronda.
+ Sebastián de Mayorga, de Mayorga. Tallarte de Lajes,
+ inglés. Tristán de San Jorge[465a].
+
+ [465a] Arch. de Indias en Sevilla, _Papeles de
+ Contratación_.
+
+Dijeron los indígenas a Colón que el cacique Guacanagari no podía ir
+en persona porque tenía pasado un muslo, herida que recibió luchando
+con los caciques Caonabó y Mayrení por defender a los españoles. A
+reconocer el sitio del fuerte fué el Almirante con algunos de los
+suyos, encontrado aquél quemado y algunos cadáveres de cristianos,
+cubiertos ya de la hierba que había crecido sobre ellos. Aunque los
+indios decían que Caonabó y Mayrení habían sido los autores de las
+muertes, «con todo eso asomaban queja que los cristianos uno tenía tres
+mujeres, otro cuatro, donde creemos que el mal que les vino fué de
+celos»[466]. Varios españoles saltaron a tierra, encaminándose a ver a
+Guacanagari, «el cual fallaron en su casa echado faciendo del doliente
+ferido»[467]. Como le preguntasen por los cristianos, repitió que
+Caonabó y Mayrení los habían muerto, y que él por defenderlos sufrió
+una herida en un muslo. Mostró deseo de ver al Almirante. En efecto,
+Colón se dirigió a la casa de Guacanagari, a quien encontró tendido en
+una hamaca y mostrando mucho sentimiento con lágrimas en los ojos por
+la muerte de los cristianos. Dijo que unos murieron de dolencia, otros
+que habían ido a tierras de Caonabó en busca de una mina de oro y allí
+fueron muertos, y algunos sufrieron la muerte en su misma fortaleza.
+Queriendo atraerse la voluntad del insigne genovés, Guacanagari le hizo
+algunos regalos de oro y pedrería. «Estábamos presentes yo--escribe el
+Dr. Chanca--y un zurugiano de armada; entonces dijo el Almirante al
+dicho Guacamari[468] que nosotros éramos sabios de las enfermedades
+de los hombres que nos quisiese mostrar la herida: él respondió que
+le placía, para lo cual yo dije que sería necesario, si pudiese, que
+saliese fuera de casa, porque con la mucha gente estaba escura e no
+se podía ver bien; lo cual él fizo luego, creo más de empacho que
+de gana: arrimándose a él salió fuera. Después de asentado llegó el
+zurugiano a él e comenzó de desligarle; entonces dijo al Almirante que
+era ferida fecha con _ciba_[469], que quiere decir con piedra. Después
+que fué desatada, llegamos a tentarle. Es cierto que no tenía más mal
+en aquella que en la otra, aunque él hacía del raposo que le dolía
+mucho.» Todos se convencieron que Guacanagari era cómplice. Aunque
+otros indicios vinieron a confirmar lo mismo, se procuró disimular para
+no romper tan pronto con los naturales de la isla. Muchos españoles
+hubieran deseado fuerte e inmediato castigo, negándose a ello el
+Almirante, quien no quiso malquistarse con un aliado todavía poderoso
+en el país y del que había recibido en el primer viaje señaladas
+pruebas de amistad[470]. También creemos--y la imparcialidad nos obliga
+a decirlo--que los españoles del fuerte de Natividad, menospreciando
+la autoridad de Diego de Arana, únicamente pensaron en satisfacer su
+avaricia y sensualidad.
+
+ [466] _Carta del Dr. Chanca._--Véase Roselly de Lorgues, Ob.
+ cit., tom. III, pág. 150.
+
+ [467] Ibidem.
+
+ [468] Así lo escribe el Dr. Chanca.
+
+ [469] Ibidem, págs. 217 y 218.
+
+ [470] El P. Boil aconsejaba que se prendiese a Guacanagari.
+
+Oviedo emite, con respecto a los marinos, una opinión, tal vez algo
+exagerada é injusta. Dice así: «Pero en realidad de verdad, sin
+perjuicio de algunos marineros que son hombres de bien, atentos y
+virtuosos, soy de opinión de que en la mayoría de los que ejercen el
+arte de marinos, hay una gran falta de juicio para las cosas de tierra;
+porque además de que la mayor parte de ellos son de baja condición y
+mal instruídos, son también ambiciosos y dados a otros vicios, como a
+la golosina, lujuria, robo, etc., que no se podría tolerar»[471]. Lo
+cierto es que no siguieron los consejos de Colón, y que abusaron de los
+indios, atrayéndose por ello la cólera de Caonabó, Mayrení y del mismo
+Guacanagari.
+
+ [471] _Historia general y natural de las Indias_, lib. II,
+ cap. XII.
+
+Siguió después el Almirante explorando toda la costa, no sin luchar
+con vientos contrarios y grandes borrascas, hasta que llegó, al cabo
+de tres meses, a un sitio, a 10 leguas al Este de Monte Cristi, donde
+determinó fundar en aquella isla una ciudad que fuese como capital de
+la colonia. Levantáronse casas de piedra, madera y otros materiales, se
+erigió un templo y se hicieron almacenes, quedando, al fin, edificada
+la primera población cristiana del Nuevo Mundo. El Almirante le dió el
+nombre de _Isabela_, en honra de la Reina Católica.
+
+De los naturales del país dice lo siguiente el Dr. Chanca: «Si
+pudiésemos hablar y entendernos con esta gente, me parece que sería
+fácil convertirlos, porque todo lo imitan, en hincar las rodillas ante
+los altares, é al Ave María, é a las otras devociones é santiguar;
+todos dicen que quieren ser cristianos, puesto que verdaderamente
+son idólatras, porque en sus casas hay figuras (ídolos) de muchas
+maneras...»[472].
+
+ [472] Ibidem, pág. 154.
+
+En aquella tierra hay árboles que producen lana y harto fina; otros
+llevan cera en color, en sabor e en arder tan buena como la de abejas,
+y varios que fluyen trementina. Encuéntranse árboles cuyo fruto es la
+nuez moscada. También se halla la raíz de gengibre, la planta de áloe,
+el árbol de la canela y otros árboles y plantas. Fabrican el pan con
+raíces de una hierba. La noticia más grata que recibieron los españoles
+fué de que a 25 o 30 leguas de la costa, en unas comarcas conocidas,
+la una con el nombre de Cibao y la otra con el de Nití, había mucho
+oro en ríos y arroyos, creyéndose que cavando se hallaría en mayores
+pedazos. A Cibao se encaminó Alonso de Ojeda con 15 compañeros por
+el mes de enero de 1494, habiendo sido recibido en todas partes muy
+bien, y regresando a los pocos días con arenas auríferas de los
+arroyos del interior de la isla. Conocedor el Almirante de nuevas tan
+satisfactorias, con numerosa fuerza de españoles se encaminó al país
+del oro, esto es, a Cibao, dando pronto la vuelta, convencido de haber
+descubierto el famoso país de Ofir de Salomón. Hasta el nombre del Rey
+de aquel país era de buen agüero, pues se llamaba Caonabó, es decir,
+_señor de la Casa de Oro_. Antes de dar la vuelta, quiso levantar una
+fortaleza que protegiera las comunicaciones entre las montañas de Cibao
+y el puerto de Isabel. Escogió para ello un sitio ventajoso e improvisó
+allí un fuerte, que denominó de _Santo Tomás_, en el cual dejó 56
+hombres y algunos caballos, al mando de Pedro Margarit, caballero de
+Santiago. El doctor Chanca confirma la gran cantidad de oro encontrada
+con las siguientes palabras: «Ansí que de cierto los Reyes nuestros
+señores desde agora se pueden tener por los más prósperos é más ricos
+Príncipes del mundo, porque tal cosa hasta agora no se ha visto ni
+leído de ninguno en el mundo, porque verdaderamente a otro camino que
+los navíos vuelvan, pueden llevar tanta cantidad de oro que se puedan
+maravillar cualesquiera que lo supiesen. Aquí me parece será bien cesar
+el cuento: creo los que no me conocen que oyesen estas cosas, me ternán
+por prolijo é por hombre que ha alargado algo; pero Dios es testigo que
+yo no he traspasado una jota los términos de la verdad»[473].
+
+ [473] Ob. cit., pág. 155.
+
+Todavía se hallaba Colón descansando de su viaje cuando recibió un
+enviado de Margarit anunciándole que Caonabó, señor de la Casa de Oro,
+se disponía a tomar el fuerte de Santo Tomás. El Almirante envió un
+refuerzo de 70 hombres con sus correspondientes víveres. En seguida se
+ocupó en activar la terminación de Isabel.
+
+De la mente de Colón no se separaba la idea de ir a China. Dejó en la
+Isabela de Gobernador a su hermano Diego, y él con los buques _Niña_,
+_San Juan_ y _Cardera_, zarpó el 24 de abril, llegando a la isla de
+la Tortuga, luego al cabo de San Nicolás, en seguida a Cuba, poco
+después a Jamaica y, por último, a Puerto Nuevo, dando la vuelta a
+Cuba, siempre pensando que la última isla formaba parte del continente
+asiático. En la isla de Pinos, que llamó _Evangelista_, ordenó (12
+junio 1494) al escribano Fernán Pérez de Luna, que redactase un acta;
+en ella se declaraba que la tierra que tenían delante era el continente
+asiático, esto es, Manci o la China Meridional.
+
+Firmado el documento, Colón se hizo a la vela con rumbo al Oriente,
+teniendo el disgusto de que la _Niña_ varase en la playa (6 de julio)
+y si se consiguió ponerla a flote, tuvo que entrar en la ensenada
+inmediata al cabo de Santa Cruz para recomponerla. El 8 de julio dobló
+la expedición el citado cabo y el 20 pasó a la Jamaica, llegando el
+19 de agosto al cabo Morante. Presentóse el 20 a la vista del cabo
+Tiburón (Haití), llamado por Colón cabo de San Miguel. Después de
+recorrer algunos días los mares, no sin luchar con las olas y las
+tormentas, el 29 de septiembre dió fondo a la colonia Isabela. En esta
+expedición quedaron descubiertas las cuatro grandes Antillas.
+
+La fortuna iba a comenzar volviendo la espalda a Cristóbal Colón. La
+codicia y la tiranía de algunos españoles, en particular de Pedro de
+Margarit y del P. Boil, produjo insurrección general de los rudos e
+infelices indios. Dice Herrera que Margarit, al frente de 400 hombres,
+se retiró a la Vega Real, diez leguas de la Isabela, donde aquella
+gente, alojada en varias poblaciones, sin regla, ni disciplina, cometía
+toda clase de excesos y violencias. Dicho capitán Margarit, después
+de conducta tan insensata, temiendo ser castigado por el Almirante,
+decidió, en compañía del Padre Boil y de otros de su bando, volver a
+Castilla.
+
+Las relaciones entre el fraile y Colón no fueron tan cordiales como era
+de esperar, dado el carácter de ambos personajes. Parece cosa probada
+que el Almirante hubo de extralimitarse en lo referente a severos
+castigos impuestos a los españoles, y que el vicario apostólico--como
+escribía el cronista Fernández de Oviedo--_ybale a la mano_, queriendo
+contenerle. Hasta tal punto llegaron las cosas, que el Padre Buil llegó
+a poner entredicho e hizo cesar el oficio divino, vengándose entonces
+el Almirante con negar a los frailes los mantenimientos. Comprendiendo
+el P. Buil que no podía luchar con enemigo tan poderoso, acordó marchar
+a España--según puede verse en su correspondencia con los Reyes
+Católicos--; pero, alegando su falta de salud y no el verdadero motivo.
+En efecto, regresó a España, donde vió recompensados sus servicios por
+Doña Isabel y D. Fernando.
+
+¿Quién era el causante de aquel estado de cosas? Si Colón no era buen
+gobernante, Margarit había olvidado sus deberes de militar y el P.
+Buil no hizo caso de la obediencia que a sus hijos dictara el fundador
+de la orden benedictina. Margarit y el P. Buil se pusieron al frente
+de la facción enemiga de los Colones. En su afán de ensalzar a Colón
+llega a decir el conde Roselly de Lorgues que D. Fernando propuso al
+Papa el nombramiento del benedictino P. Bernardo Buil; pero «el jefe
+de la Iglesia, sabiendo la adhesión de Cristóbal Colón a la Orden
+Seráfica, la participación de los franciscanos en el descubrimiento,
+reservaba esta honra a la humildad de un discípulo de San Francisco;
+y nombró espontáneamente por Breve del 7 de julio de 1493, como
+vicario apostólico de las Indias al padre _Bernardo Boyli_, provincial
+de los franciscanos en España»[474]. Creyó el Rey--según afirma
+nuestro apasionado historiador--que el Papa se había equivocado en
+la designación de la persona, a causa de la semejanza del nombre, y
+fundándose en ello, pudo D. Fernando el _Católico_, teniendo en cuenta
+la premura del negocio, sustituir al nombrado por el Papa, con el
+benedictino P. Buil.
+
+ [474] _Cristóbal Colón_, tom. I, pág. 365.
+
+En tanto que el P. Fray Bernardo Boil y el capitán D. Pedro Margarit se
+presentaban en la corte e informaban que en las Indias no había oro,
+añadiendo que todo cuanto decía el Almirante era burla y embeleco, allá
+en la Española los soldados, cuando se vieron sin el citado capitán, se
+esparcieron por la tierra, viviendo como gente sin cabeza[475]. Logró
+el Almirante, no sin grandes trabajos, restablecer la tranquilidad,
+castigando severamente a los causantes de la insurrección, enviando
+algunos a España y mandando fusilar a otros. En seguida sujetó a
+los insulares, ya enemigos mortales de todo lo que era español. Por
+último, quiso--y esto le perjudicó grandemente--que todos los colonos
+trabajasen, incluso los hidalgos. Desde entonces, lo mismo los que
+quedaban en la Española, que los que habían venido castigados a España,
+le pintaban como hombre cruel y tirano; decían que sólo miraba a su
+provecho, no al de su nación. No se percataban de decir en todos los
+tonos y en todas partes que la codicia de Colón no tenía límites.
+Tantas cosas dijeron en contra suya, quizá con algún fundamento,
+aunque siempre con exageración manifiesta, que los Reyes Católicos
+hubieron de mandar con el carácter de comisario regio a Juan de Aguado.
+«Margarit--escribe Muñoz en su _Historia del Nuevo Mundo_--había
+sembrado entre los nuestros la peste de la discordia, y entre los
+indios odio mortal a todo lo que era español, manteniendo su gente
+constantemente en la Vega Real, la comarca más cultivada y más rica del
+país donde la soldadesca se entregó a todos los vicios y se permitió
+todos los abusos, hasta que despertó a los naturales de su letargo e
+hizo que los caciques más poderosos y más notables se unieran en una
+alianza para arrojar a los extranjeros de la isla. El alma de esta
+conspiración fué Caonabó»[476].
+
+ [475] Herrera, _Historia de los viajes y conquistas de los
+ castellanos en las Indias occidentales_, década 1.ª, lib. II,
+ cap. XVI.
+
+ [476] Véase Dr. Shopus Ruge, Ob. cit., pág 110.
+
+A castigar al cacique Caonabó se dispuso el valiente y arrojado Alonso
+de Ojeda. A la cabeza Ojeda de algunos hombres decididos, fué en
+busca del cacique, a quien hizo creer que era distinción especial de
+príncipes, llevar esposas relucientes adornadas de campanillas, de
+campanillas que tanto gustaban a los indios. En semejante estado le
+hizo montar en su caballo y, metiendo espuelas al brioso corcel, a todo
+escape y seguido de los suyos, se dirigió, en tanto que los indios
+atónitos no comprendían el suceso, a la costa, entregando a Caonabó
+al gobernador del castillo de la Isabela. Continuó el cacique en la
+fortaleza, de la cual salió para acompañar a Colón a España.
+
+El comisario regio Juan de Aguado llegó al Nuevo Mundo. Comenzó
+intimando a los jefes de servicio para que se le presentasen y le
+dieran cuentas, reprendió a otros y dispuso encarcelar a muchos. Trató
+con altanería a Bartolomé Colón y apenas hizo caso del Almirante.
+Luego «se propasó a palabras descomedidas hasta amenazarle con el
+castigo de la corte»[477]. Por el contrario, Colón se mostró cada
+vez más respetuoso con el comisario regio. Cuando Aguado entregó su
+credencial, recibióla el Almirante, hizo repetir su lectura y dijo
+que estaba dispuesto a cumplir lo que se le mandase de parte de
+sus soberanos. Intentó Aguado provocar la ira del descubridor del
+Nuevo Mundo; mas Colón «sufrió su insolencia (de Aguado) con grande
+modestia»[478]. El comisario regio estaba decidido a perder no sólo
+a Colón, sino a todos los partidarios del Almirante. Comprendiéndolo
+así, y no queriendo someterse a un proceso, salió Colón de Haití con
+dos buques, 225 españoles y 32 indios el día 10 de marzo de 1496. Entre
+los últimos se hallaba Caonabó, que murió en el camino, un hermano,
+un hijo y un sobrino del mismo cacique[479]. El viaje fué muy penoso,
+llegando a Cádiz el 11 de junio. También había salido de la Española
+Aguado y se había encaminado a España llevando el proceso para perder
+a Colón. Malos vientos corrían en la Corte contra el genovés. Además
+de las informaciones de Aguado, la Reina había escuchado varias veces
+las quejas del Padre Boil, de Pedro Margarit y de otros servidores de
+la Real Casa, en quienes tenía ella gran confianza. Sin embargo, las
+graves acusaciones formuladas por aquéllos fueron olvidadas cuando
+Colón se presentó en Burgos a Don Fernando y a Doña Isabel. Expuso
+con exactitud la situación de la colonia y dijo que había dejado de
+gobernador de la Isla Española, con el título de _Adelantado_, a su
+hermano Bartolomé. Diéronle a entender los reyes que hubiera convenido
+proceder con menos severidad[480]. Lo mismo Isabel que Fernando se
+mostraron contentos y satisfechos al recibir los presentes que trajo
+el Almirante y que consistían en oro, papagayos y otras cosas. Le
+ofrecieron una vez más su apoyo y protección. Colmáronle públicamente
+de honores, puesto que le confirmaron los privilegios concedidos en la
+capitulación de la vega de Granada[481]; le dieron licencia para que,
+bajo ciertas y determinadas condiciones, hiciese el repartimiento
+de las tierras de Indias[482]; nombraron a su hermano Bartolomé
+_Adelantado_ de Indias[483] y a sus hijos Diego y Fernando pajes
+de la Reina[484]; también le dieron facultad para fundar uno o más
+mayorazgos[485].
+
+ [477] Muñoz, _Hist. del Nuevo Mundo_, lib. V, párrafo 35.
+
+ [478] Herrera, _Década 1.ª_, lib. II, cap. XVIII.
+
+ [479] Muñoz, Ob. cit., lib. V, párrafo 38. El hermano de
+ Caonabó falleció también pocos días después.
+
+ [480] Véase Herrera, _Década 1.ª_, lib. III, capítulo I.
+
+ [481] Real cédula dada en Burgos el 23 de abril de 1497.
+
+ [482] Carta patente, dada en Medina del Campo, el 22 de julio
+ de 1497.
+
+ [483] Con la misma fecha.
+
+ [484] Albalaes de 18 y 19 de febrero de 1497, en Alcalá de
+ Henares.
+
+ [485] En Alcalá a 23 de abril de 1497.
+
+Al mismo tiempo Fernando e Isabel disponían tercera expedición, siendo
+de advertir que así como antes se disputaban muchos el afán de ir al
+Nuevo Mundo, ahora apenas se encontraba quien quisiera acompañar a
+Colón en el tercer viaje proyectado. Tampoco los reyes prestaban la
+atención necesaria, ya porque estaban en guerra con Francia, a la que
+deseaban arrebatar el reino de Nápoles, ya también porque estaban
+ocupados en asuntos de familia, pues trataban de casar a sus hijos, el
+infante Don Juan y la infanta Doña Juana, con los hijos del emperador
+Maximiliano, la princesa Margarita de Austria y el archiduque Felipe.
+Retardóse después la expedición por la muerte imprevista del infante
+Don Juan, acaecida el 4 de octubre de 1497.
+
+En la ciudad de Burgos contrajo Cristóbal Colón relaciones amistosas
+con un hombre muy estimado por los reyes y que el gran Cardenal
+de España le honraba llamándole amigo. Era éste Jaime Ferrer de
+Blanes[486], a quien comunmente se le designaba con el nombre de
+_Mosén_. Tenía en Burgos un comercio de joyería y sucursales en otros
+puntos. Sus relaciones con hombres ilustres de otros países, su manera
+fina de tratar las personas y los negocios, su honradez y su modestia
+le granjeaban simpatías en todas partes. Podía recomendársele también
+como políglota, matemático, astrónomo, cosmógrafo, metalurgista,
+erudito, filósofo y poeta. Era grande la cultura que había adquirido
+en sus contínuos viajes, y le servía de lustre su parentesco con su
+homónimo Jaime Ferrer, el antiguo cosmógrafo. Sus negocios mercantiles
+le llevaron a Génova y Venecia (Italia), a El Cairo (Egipto), a
+Palestina, Damasco y Alepo (Siria) y a otras poblaciones asiáticas.
+
+ [486] Blanes, pueblo de la provincia de Gerona.
+
+El simpático lapidario, además de buscar las esmeraldas, topacios,
+zafiros y otras piedras preciosas del Oriente, estudiaba las obras del
+autor de la Divina Comedia, y publicaba el libro intitulado _Sentencias
+católicas del divino poeta Dante_. Habiendo frecuentado el trato con
+los indios, persas, musulmanes, cismáticos, griegos, etc., conocía
+sus doctrinas religiosas, las cuales consideraba muy inferiores a las
+católicas.
+
+Como sabía cuán atrasadas estaban las ciencias geográficas y náuticas,
+llamaba al descubrimiento de Colón «más bien divina que humana
+peregrinación.»
+
+No estando terminada la cuestión, al cabo de más de un año, y a pesar
+del Tratado de Tordesillas, entre Portugal y España, Jaime Ferrer,
+que estaba al corriente de todo--pues así se lo había ordenado el
+gran Cardenal de España--escribió a la Reina (27 enero 1495) dándole
+su opinión acerca de los medios geográficos que había para allanar la
+disputa. Isabel contestó al lapidario (28 de febrero del citado año)
+dándole gracias por su carta y le invitaba a que fuera a la corte en
+el mes de mayo siguiente[487]. En la carta que el lapidario burgalés
+escribió a la Reina, le decía que la Divina Providencia había escogido
+a Colón como su mandatario para esta empresa (Descubrimiento del Nuevo
+Mundo). Cuando Ferrer se presentó en la corte fué objeto de muchas
+consideraciones y agasajos. A su vuelta a Burgos escribió (5 agosto
+1495) respetuosa carta al descubridor de las Indias. En ella le decía,
+entre otras cosas, lo que sigue: «La divina e infalible Providencia
+mandó al gran Tomás, de Occidente a Oriente, para manifestar en India
+nuestra sancta y católica ley; y a vos, Señor, mandó por opuesta parte,
+de Oriente a Poniente, a fin de que por la Divina Voluntad llegárais
+hasta el Oriente, etc.»[488]. Y más adelante añade: «Después de esas
+proezas gloriosas, cuando repase en su imaginación los resultados de
+vuestro glorioso ministerio, debe arrodillarse como el profeta y cantar
+en alta voz, al son de su arpa: _Non nobis, Domine, non nobis, sed
+nomini tuo da gloriam_»[489].
+
+ [487] _Colección diplomática_, docum. núm. LXVIII. También
+ Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 403.
+
+ [488] _Colección diplomática._--Documentos.--Apéndice al
+ número LXIII.--También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit.,
+ tomo I, pág. 404.
+
+ [489] _Colección diplomática._--Documentos.--Apéndice al
+ número LXIII.--También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit.,
+ tomo I, pág. 405.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXII
+
+ TERCER VIAJE DE COLÓN.--RELACIÓN DE ESTE VIAJE HECHA POR EL
+ MISMO ALMIRANTE.--¿SUPO COLÓN QUE HABÍA HALLADO UN NUEVO
+ CONTINENTE?--COLÓN EN HAITÍ: ANARQUÍA EN LA COLONIA: LOS
+ REPARTIMIENTOS.--ENEMIGA AL ALMIRANTE EN LA ESPAÑOLA Y EN LA
+ CORTE.--EL COMISARIO REGIO BOBADILLA EN SANTO DOMINGO.--PROCESO
+ CONTRA COLÓN.--CARÁCTER Y CUALIDADES DEL ALMIRANTE.--COLÓN ES PRESO
+ Y CARGADO DE CADENAS.--INGRATITUD GENERAL CON COLÓN.--PRESÉNTASE A
+ LOS REYES EN GRANADA.--NICOLÁS DE OVANDO, GOBERNADOR DE LA ESPAÑOLA.
+
+
+Aunque tantos y tan graves asuntos traían de contínuo ocupados a los
+Reyes Católicos, no por eso apartaban su vista de los descubrimientos
+geográficos. Si el florentino Juanoto Berardi fué el encargado de
+realizar los preparativos del segundo viaje de Colón, a la muerte de
+aquél en diciembre de 1495, nombraron a Américo Vespucio, quien dispuso
+todas las cosas necesarias para la tercera expedición[490].
+
+ [490] Ya se dijo en el capítulo XIX que Américo Vespucio debía
+ ser empleado, y ahora añadimos que tal vez socio de la casa
+ comercial de Berardi. Después, en capítulos sucesivos nos
+ ocuparemos también de este famoso personaje.
+
+Las ideas contenidas en la famosa carta de Mosén Jaime Ferrer a Colón--y
+de la cual tratamos al terminar el capítulo anterior--contribuyeron
+a las conclusiones cosmográficas que se hallan en la relación del tercer
+viaje, escrita por el mismo Colón y que afortunadamente se ha
+conservado. Dice que en nombre de la Santísima Trinidad salió del puerto
+de Sanlúcar (30 mayo de 1498)[491], dirigiéndose por camino no
+acostumbrado a la isla de la Madera, huyendo de los corsarios franceses.
+Dispuso que tres buques marchasen directamente a la isla Española con el
+objeto de entregar a la colonia las vituallas y utensilios que él
+llevaba. Colón, con los otros tres buques, pasó a las islas de Cabo
+Verde[492], marchando en seguida hacia el Sudoeste 480 millas, que son
+120 leguas. «Allí--dice--me desamparó el viento y entré en tanto ardor y
+tan grande que creí que se me quemasen los navíos y gente»[493]. Al cabo
+de ocho días siguió al Poniente y navegó diez y siete, viendo tierra el
+31 de julio. El primero que la vió fué Alonso Pérez, marinero de Huelva
+y criado del Almirante. Aquella tierra era una isla cuya costa formaba
+tres montañas. Después de decir la _Salve Regina_ y de dar muchas
+gracias al Señor, el Almirante la llamó isla de la _Trinidad_[494] y al
+promontorio primero le dió el nombre de cabo de la _Galea_ (hoy Cabo
+Galeota). La citada isla, la más meridional de las pequeñas Antillas,
+estaba situada cerca del continente americano del Sur, cuya costa
+llana se distinguía perfectamente y que Colón llamó de Gracia. Desde
+los buques se veían en la isla casas rodeadas de huertas y en el mar
+aparecieron canoas, cuyos tripulantes no se aproximaban a nuestros
+buques. Iban armados de arcos, flechas y escudos de madera. Notóse--con
+gran sorpresa de los españoles--que aquellos indios tenían la tez más
+clara que la de los otros vistos hasta entonces, despertando también
+alguna curiosidad que llevasen el cabello cortado por la parte que caía
+sobre la frente, según la moda española a la sazón. El traje consistía
+en un faldellín de algodón de color. Navegando en dirección Oeste a lo
+largo de la costa meridional de la isla, llegó Colón el 1.º de agosto
+al extremo Occidental (Punta del Arenal), distante dos leguas de la
+playa del delta que forman los brazos del río Orinoco. Estréchase
+allí el Océano entre la isla y la tierra firme, siendo de notar que
+las masas de agua dulce que los dos brazos del Orinoco vierten al mar
+empujan la corriente ecuatorial hacia el golfo de Paria. Navegando en
+dirección Norte--según el descubridor del Nuevo Mundo--se encuentran
+muchas cascadas, una tras otra en el canal o estrecho, que producen
+estruendo espantoso, proviniendo, a su parecer, de rocas y arrecifes
+que cierran la entrada; y detrás de ellas se veían muchos remolinos que
+hacían un estruendo como el de las olas cuando se estrellan contra las
+rocas[495]. Por fin pudo salir del estrecho, dirigiéndose al través
+del golfo hacia su extremo Norte, formado por la península montuosa de
+Paria. Tomó rumbo al Oeste, desembarcando en Paria, cuyos habitantes
+eran sociales y hasta corteses. Allí los españoles conocieron el maíz,
+que Colón llevó más adelante a España para cultivarlo. Colón, siempre
+en la misma idea, creía que Paria era una isla y que él podría salir al
+Norte. El 13 de agosto logró pasar peligroso remolino o logró salir por
+la boca del Norte llamada _Grande_, hallando que el agua dulce vencía
+a la salada. Más adelante dice Colón que el mundo no era redondo como
+muchos escriben, sino de forma de una pera, salvo donde tiene el pezón,
+«o como una teta de mujer puesta en una pelota redonda, así que desta
+media parte non hobo noticia Tolomeo ni los otros que escribieron del
+mundo por ser muy ignoto; solamente hicieron raíz sobre el hemisferio,
+adonde ellos estaban ques redondo esférico»[496]. Ocúpase luego el
+Almirante del Paraíso terrenal, del cual sale una fuente de la que
+resultan cuatro ríos principales. Nadie sabe--dice--el sitio de dicho
+Paraíso; unos le colocan en las fuentes del Nilo (Etiopía) y otros en
+las islas Fortunatas o Canarias. San Isidoro, Beda, Strabón, el maestro
+de la Historia escolástica, San Ambrosio, Scoto y todos los sanos
+teólogos sostienen que el Paraíso terrenal se encuentra en el Oriente.
+Después de otras teorías donde se manifiesta la ignorancia de Colón, lo
+mismo en matemáticas que en astronomía, pues llega a decir que en el
+pezón de la teta o protuberancia de la pera se encontraba situado el
+Paraíso, adonde no puede llegar nadie, salvo por voluntad divina, añade
+lo que sigue:
+
+ [491] Componíase la flota de seis naves con escasa tripulación.
+
+ [492] El 27 de junio.
+
+ [493] Véase Roselly de Lorgues, _Historia de la vida y viajes
+ de Colón_, tom. III, págs. 170 y 171.
+
+ [494] Según el voto que había hecho al salir del puerto de
+ Sanlúcar.
+
+ [495] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 173.
+
+ [496] Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 178.
+
+
+[Ilustración: Américo Vespucio (Montanus).]
+
+
+«Grandes indicios son estos del Paraíso terrenal, porquel sitio es
+conforme a la opinión destos santos é sanos teólogos[497], y asimismo
+las señales son muy conformes, que yo jamás leí ni oí que tanta
+cantidad de agua dulce fuese así adentro é vecina con la salada; y en
+ello ayuda asimismo la suavísima temperancia, y si de allí del paraíso
+no sale, parece aun mayor maravilla, porque no creo que se sepa en
+el mundo de río tan grande y profundo»[498]. Refiere en seguida el
+Almirante que cuando salió de la Boca del Dragón era tan fuerte la
+corriente del mar en dirección Oeste, que pudo andar en un día 65
+leguas, a pesar de la flojedad del viento, porque apenas se sentía
+una ligera brisa; lo cual le hizo suponer que hacia el Sur el mar se
+elevaba progresivamente y hacia el Norte bajaba. Estaba seguro de que
+el agua del mar se movía con el firmamento de Oriente a Occidente, y
+que a consecuencia de su movimiento más rápido en esta región, ha
+separado tantas islas de la tierra firme. Estas islas (las pequeñas
+Antillas) lo prueban también además con su forma, por ser anchas las
+que se dirigen de Noroeste a Sudeste, estrechas y más pequeñas las
+que se dirigen de Norte a Sur o de Nordeste a Sudoeste. Verdad es que
+el agua no tiene en todos los puntos la misma dirección; mas solo
+toma otra en aquellos donde la tierra le impide el paso y le obliga a
+desviarse[499]. Después de algunos conceptos de Geografía física, añade
+más adelante lo siguiente: «Si no procede del Paraíso terrenal el río
+(antes mencionado) procederá de tierra infinita»[500]. Tan juiciosa
+reflexión persuadió seguramente al Almirante que aquella era la tierra
+firme, como dice con mucho acierto el ilustre Navarrete.
+
+ [497] El sitio es el golfo de Paria: los santos y sanos
+ teólogos los citados San Isidoro, etc.
+
+ [498] Ibidem, pág. 180.
+
+ [499] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tomo III, págs. 180
+ y 181.
+
+ [500] Ibidem, pág. 182.
+
+Es de importancia suma trasladar aquí las siguientes palabras de
+Fray Bartolomé de las Casas: «Si a pesar de todo fuera (esta tierra
+dilatada) un continente, será el asombro de todos los doctos.» Además,
+el autor de la _Vida del Almirante_, añade que Colón, después de
+haber descubierto muchas islas, estuvo convencido de haber hallado en
+la tierra de Paria el continente, por haber encontrado allí un río
+poderosísimo (Orinoco) que confirmó lo que decían los naturales de las
+pequeñas Antillas, acerca de una vasta tierra al Sur.
+
+Dado caso que sean ciertas las anteriores opiniones, no se explica
+el alejamiento del Almirante de las costas que acababa de reconocer,
+sospechando que fueran de un gran continente, para dirigirse a Haití
+al segundo día de haber pasado felizmente la Boca del Dragón. Era tan
+ciega la fe de Colón en los autores que consultaba--autores que nada
+sabían ni decían del Nuevo Continente--que dejó dicho continente a
+pesar de que lo estaba tocando. Una choza abandonada, lejana humareda
+que se elevaba por encima de los árboles de un bosque y algunas huellas
+en la arena de la playa fué todo lo que vió del nuevo continente. Era
+lo bastante para que pudiese dar su nombre a las Indias[501].
+
+ [501] Véase Lamartine, Ob. cit., pág. 140.
+
+Zarpó del Golfo de Paria y volvió a Santo Domingo, no por la ingratitud
+de sus compatriotas, no por la enfermedad que padecía a la sazón de la
+vista, sino principalmente por su deseo de llegar a la insurreccionada
+colonia, que no había visto en veintinueve meses.
+
+Durante dicho lapso de tiempo, la colonia había sido gobernada por
+su hermano Bartolomé, como Adelantado o lugarteniente, quien hizo
+levantar fortalezas o castillos en varios puntos de la isla, obligó a
+los caciques indios a reconocer la soberanía de España y a que pagasen
+un tributo en oro o en géneros de fácil salida. Al mismo tiempo el
+religioso franciscano Juan Borgoñón y el fraile Jerónimo Ramón Pané, no
+descansaban un momento en la obra de convertir al cristianismo a los
+indígenas, logrando felices resultados. Sin embargo, reinaba el más
+completo desorden y anarquía en toda la colonia. Los españoles no sólo
+se hallaban en guerra con los naturales, sino entre sí mismos, haciendo
+especialmente objeto de su odio al adelantado Bartolomé, hermano del
+Almirante y _la fuerza de la familia_, según la feliz expresión de
+Lamartine. Algún motivo había para ello, porque Bartolomé, además de
+valiente, era áspero de condición, lo cual fué causa de que algunos
+le aborreciesen. Del mismo modo los caciques indígenas se aprestaron
+a sacudir el yugo del Adelantado, y seguramente hubieran conseguido
+poner en peligro a la colonia, si en los comienzos del año 1498 no
+hubiesen llegado de España alguna tropa y provisiones de boca, pudiendo
+Bartolomé con dicho auxilio reducir a la obediencia a los indígenas sus
+enemigos. Francisco Roldán, Magistrado superior de la colonia, cobró,
+por el contrario, más bríos, pues tuvo la fortuna de recibir la ayuda
+que le prestaron tres buques enviados por el Almirante a Haití desde
+las Canarias, los cuales echaron anclas en aquella parte de la isla. En
+una de las ausencias de Bartolomé de la ciudad de la Isabela, estalló
+la revolución. A duras penas pudo Diego Colón, hermano de Bartolomé
+y Comandante de la plaza, contener a los revoltosos. Cuando llegó el
+Adelantado, al frente Roldán de sus parciales, salió de la Isabela y se
+retiró a la comarca de Xaragua, no sin declarar guerra a muerte a los
+genoveses, como acostumbraban a llamar a los Colones.
+
+Un mes después llegó Cristóbal Colón con otros tres buques a la ciudad
+de Santo Domingo, fundada por Bartolomé Colón junto a la desembocadura
+del río Ozama. Sin darse punto de reposo intentó el glorioso
+descubridor del Nuevo Mundo sosegar las discordias haciendo importantes
+concesiones a Roldán y a sus partidarios, siendo la principal de
+todas ellas distribuirles terrenos en cuyo cultivo pudiesen emplear
+determinado número de indígenas; recurso funesto, que le quitó
+bastante autoridad y fué luego el origen del famoso sistema de los
+_repartimientos_[502].
+
+ [502] Véase Herrera, _Década_ 1.ª, lib. III, caps. XII-XVI.
+
+Tantas fueron las acusaciones que en España se hicieron contra el
+Almirante, que los Reyes Católicos nombraron a Francisco de Bobadilla,
+natural de Medina del Campo, comendador de la Orden de Calatrava,
+para que fuera a la Española, se informase de todo, y si el Almirante
+era culpable, le mandase a Castilla, quedándose él en el gobierno.
+Bobadilla era muy apreciado por Fonseca y gozaba de mucho prestigio
+en la corte. Bobadilla llegó a Santo Domingo a fines de agosto de
+1500, en ocasión que el Almirante y sus hermanos estaban fuera de la
+capital combatiendo una rebelión de indios. Con poco respeto, y aun
+sin consideración alguna, el Comendador se fué a vivir al palacio de
+Cristóbal Colón, sirviéndose de todas las cosas que había como si
+fueran suyas. El 7 de septiembre, con Fray Juan de Trasierra y el
+tesorero Juan Velázquez, le mandó una carta de los reyes, que al pie de
+la letra decía así:
+
+ «Don Cristóbal Colón, nuestro Almirante del mar Océano, hemos
+ mandado al Comendador Francisco de Bobadilla, portador de ésta,
+ que os diga algunas cosas de nuestra parte; por lo cual os rogamos
+ le déis fe y crédito y obedezcáis.--Dado en Madrid a 21 de Mayo de
+ 1499.--_Yo el Rey._--_Yo la Reina._--Por mandato de sus Altezas,
+ _Miguel Pérez de Almazán_.
+
+Tres capítulos escribe D. Fernando Colón en su obra _Historia del
+Almirante_ para referir lo sucedido entre su padre y el comendador
+Bobadilla. Intitúlase del siguiente modo el primero: _Cómo por
+informaciones falsas y fingidas quejas de algunos, enviaron los Reyes
+Católicos un juez a las Indias para saber lo que pasaba_.
+
+En tanto que las referidas turbaciones sucedían, como se ha dicho,
+muchos de los rebelados, con cartas desde la Española, y otros que
+se habían vuelto a Castilla, no dejaban de presentar informaciones
+falsas a los Reyes Católicos y a los del Consejo contra el Almirante
+y sus hermanos, diciendo que eran muy crueles, incapaces para aquel
+gobierno, así por ser extranjeros y ultramontanos, como porque en
+ningún tiempo se habían visto en estado de gobernar gente honrada;
+afirmando que si sus Altezas no ponían remedio sucedería la última
+destrucción de aquellos países, los cuales, cuando no fuesen destruídos
+por su perversa administración, el mismo Almirante se rebelaría y
+haría liga con algún príncipe que le ayudase, pretendiendo que todo
+fuese suyo, por haber sido descubierto por su industria y trabajo, y
+para salir con este intento escondía las riquezas y no permitía que
+los indios sirviesen a los cristianos, ni se convirtiesen a la fe,
+porque acariciándoles esperaba tenerles de su parte para hacer todo
+cuanto fuese contra el servicio de sus Altezas. Procedían éstos y otros
+semejantes en estas calumnias con tan grande importunación a los Reyes,
+diciendo mal del Almirante y lamentándose de que había muchos años que
+no pagaba sueldos, que daban que decir a todos los que entonces estaban
+en la corte. Era de tal manera, que estando yo en Granada cuando murió
+el serenísimo príncipe D. Miguel, más de 50 de ellos, como hombres sin
+vergüenza, compraron una gran cantidad de uvas y se metieron en el
+patio de la Alhambra, dando grandes gritos, diciendo que sus Altezas
+y el Almirante les hacían pasar la vida de aquella forma por la mala
+paga, y otras muchas deshonestidades e indecencias que repetían. Tanta
+era su desvergüenza, que cuando el Rey Católico salía, le rodeaban
+todos y le cogían en medio, diciendo: _Paga, paga_, y si acaso yo y
+mi hermano, que éramos pajes de la serenísima Reina, pasábamos por
+donde estaban, levantaban el grito hasta los cielos, diciendo: _Mirad
+a los hijos del Almirante de los mosquitillos, de aquél que ha hallado
+tierra de vanidad y engaño, para sepultura y miseria de los hidalgos
+castellanos_, añadiendo otras muchas injurias, por lo cual excusábamos
+pasar por delante de ellos.»
+
+Así se intitula el segundo capítulo, escrito por Fernando Colón acerca
+de las relaciones entre su padre y Bobadilla: _Cómo el Almirante fué
+preso y enviado a Castilla con grillos, juntamente con sus hermanos_.
+
+Inmediatamente que Colón recibió la citada carta del 21 de mayo de
+1499, vínose con ellos a Santo Domingo, donde Bobadilla (1.º de octubre
+de 1500) le hizo poner preso en un navío con su hermano Don Diego,
+poniéndoles grillos y vigilados por buena guardia. Decidióse Bobadilla
+a formar proceso a Colón y a sus hermanos. Entre otras cosas, acusaron
+al Almirante de haber dado malos y crueles tratamientos a infelices
+trabajadores: a unos no les pagaba, condenándoles a morir de hambre,
+y a otros, por causas pequeñas, les hacía ahorcar. Quería--según
+dijeron--más bien esclavos que cristianos, y llegó a pensar alzarse con
+las Indias con el favor de algún otro rey cristiano, añadiendo, por
+último, que había ordenado reunir muchos indios armados para resistir
+al Comendador y hacerle tornar a Castilla. Si hubo--como creemos
+firmemente--exageración manifiesta en las citadas declaraciones, no
+debemos pasar por alto las siguientes palabras del P. Las Casas,
+quien vió el proceso y conoció a muchos testigos de los que en él
+declararon. «Yo no dudo--dice--sino que el Almirante y sus hermanos
+no usaron de la modestia y discreción, en el gobernar los españoles,
+que debieran, y que muchos defectos tuvieron y rigores y escaseza en
+repartir los bastimentos a la gente, según el menester y necesidad de
+cada uno, por lo cual todos cobraron contra ellos, la gente española,
+tanta enemistad.» Y el mismo Colón, durante su viaje de Santo Domingo
+a Cádiz, escribió a Doña Juana de Torres (o de la Torre), ama del
+príncipe Don Juan, lo que sigue: «porque mi fama es tal, que aunque
+yo faga iglesias y hospitales, siempre serán dichas espeluncas para
+ladrones.»
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE.--MADRID
+
+FR. BARTOLOMÉ DE LAS CASAS.]
+
+Mucho afectó a Colón la orden de prisión, llegando a creer que iban a
+matarle, pues--según se cuenta--cuando el hidalgo Alonso de Vallejo,
+pariente de Fonseca, director del departamento de Indias, se le
+presentó con un piquete de tropa para llevarle a bordo, pensando que
+se disponían a conducirle al patíbulo, preguntó, con mucha tristeza,
+al oficial: _Vallejo, ¿a dónde me llevais?_ _Al navío va Vuestra
+Señoría_, respondió. No dando Colón crédito a la respuesta, hubo de
+exclamar: _Vallejo, ¿decís la verdad?_ _Por vida de Vuestra Señoría_,
+replicó Vallejo, _que es verdad que se va a embarcar_. Hubo entonces
+de tranquilizarse y _casi de muerte a vida resucitó_[503]. Lo mismo
+Alonso de Vallejo que Andrés Martín, capitán del buque, trataron con
+todo respeto y consideración a Colón y a sus hermanos. Cuando el buque
+que conducía a los Colones se alejó de las playas americanas, Vallejo y
+Martín quisieron quitarle los grillos a los presos, a lo cual se negó
+el ilustre navegante, añadiendo que los conservaría siempre como un
+monumento de la recompensa dada a sus servicios. «Así lo hizo--escribe
+su hijo Fernando--; yo los vi siempre colgados en su cuarto, y quiso
+que fuesen enterrados con él.»
+
+ [503] Herrera, _Década 1.ª_, libro IV, cap. X.
+
+El tercer capítulo que escribió el hijo del descubridor del Nuevo
+Mundo, lleva el siguiente título: _Cómo el Almirante fué a la Corte a
+dar cuenta de sí a los Reyes_. Llegó a Cádiz el desgraciado prisionero,
+excitando en toda España compasión e interés. Por importantes que
+fueran sus detractores, la grandeza del descubrimiento hizo que en
+Cádiz se levantara un grito de indignación hasta en los mismos enemigos
+de los Colones. Los reyes escribieron al Almirante una carta deplorando
+aquella ofensa, y le invitaban a trasladarse inmediatamente a la corte.
+
+Acerca de la conducta de Bobadilla, el cronista Gonzalo Fernández
+de Oviedo, después de referir la prisión de Colón y su salida de la
+Isla Española, escribió lo que al tenor copiamos: «Y quedó en el
+cargo y gobernacion desta isla este caballero (Bobadilla) e la tuvo
+en mucha paz y justicia fasta el año de mill e quinientos e dos, que
+fué removido y se le dió licencia para tornar a España... Los Reyes
+Católicos removieron del cargo a Bobadilla e le dieron licencia que
+se fuese a España, _teniéndose por muy servidos del_ en el tiempo
+que acá estuvo, por que abia retamente e como buen caballero hecho
+su oficio en todo lo que tocó a su cargo»[504]. De López de Gomara
+son las siguientes palabras: «Bobadilla gobernó muy bien»[505]. En
+efecto, Bobadilla gobernó la Española desde últimos de agosto de
+1500 hasta mediados de abril de 1502. El P. Ricardo Cappa, de la
+Compañía de Jesús, en su libro _Colón y los españoles_, juzga con más
+apasionamiento que justicia a los Colones, y suyas son las siguientes
+palabras. «No debe detener al escritor sincero y recto el clamoreo de
+los que sin conocimiento de las leyes de otros siglos, no tienen más
+norma para juzgar de lo ocurrido en ellos que la _sensiblería_ del
+nuestro. Bobadilla, al aherrojar a los Colones que no habían obedecido
+sus mandatos y que se habían puesto en armas contra él, no hizo más
+que aplicarles la pena que ordenaba la legislación entonces vigente».
+Más adelante, añade: «No fué un refinamiento de crueldad: fué la pena
+correspondiente a todo reo de Estado».
+
+ [504] _Historia general de las Indias_, lib. III, caps. VI y
+ VII.
+
+ [505] _Historia de las Indias_, Parte I.
+
+Por nuestra parte habremos de decir que, aunque torpe en su gobierno
+el Almirante--como escribe el P. Las Casas--jamás debió el comisario
+regio Bobadilla disponer que se pusiesen grillos al ilustre genovés,
+y asimismo a sus hermanos Bartolomé y Diego. Cuando un hombre llega a
+la cima de la gloria, y su nombre ha de ser bendecido por todas las
+generaciones, no es permitido a los contemporáneos conducirle ante el
+severo tribunal de la justicia para absolverle o condenarle como a los
+demás mortales. El pueblo español, sin pararse a estudiar con más o
+menos detenimiento la conducta de los gobernantes de la Isla Española,
+creyó, desde el primer momento, que en el fondo de todo aquello había
+no poca ingratitud para con el Almirante y sus hermanos, como también
+una inmensa censura para los que habían decretado la prisión. No podía
+explicarse el pueblo que hoy cruzara preso aquellos mares el mismo
+que poco antes los cruzó cual victorioso conquistador, y que viniera
+cargado de hierros, como criminal, el que antes había sido aclamado
+como un Mesías. Séanos permitido añadir una vez más que los Reyes
+Católicos nunca mostraron afecto sincero al exigente y descontentadizo
+Cristóbal Colón. Nada importa que Fernando e Isabel le recibiesen con
+afabilidad en Granada el 17 de diciembre de 1500, y le devolvieran
+muchos de sus honores y mercedes; pero no el título y mando de virrey
+y gobernador de las Indias. Nada importa que el Rey y la Reina, desde
+Valencia de las Torres (Badajoz), le dirigiesen una carta el 14 de
+marzo de 1502, en la cual se leen las siguientes palabras: «Tened por
+cierto que de vuestra prision nos pesó mucho, y bien lo visteis vos
+y lo cognoscieron todos claramente, pues que luego que lo supimos lo
+mandamos remediar, y sabeis el favor con que vos hemos tratado siempre,
+y agora estamos mucho más en vos honrar y tratar muy bien». ¿Quisieron
+Fernando e Isabel con el anterior documento reparar injusticias
+pasadas? ¿Quisieron también desautorizar a Bobadilla? Tarde vinieron
+la reparación y la desautorización; pero si los Reyes Católicos y su
+gobierno fueron ingratos con Colón, no se olvide que Atenas dió de
+beber la cicuta a Sócrates, que Francia dejó desamparada a Juana de
+Arco, que Holanda persiguió a Descartes y lo arrojó de su seno, que
+Portugal vió morir a Camoens en un hospital, que Inglaterra menospreció
+a Shakespeare y maldijo a Byron, que Italia puso preso a Galileo, que
+Florencia no se opuso a que Savonarola fuese llevado a la hoguera y que
+Ginebra, la progresiva Ginebra, quemó a Servet: achaques propios de la
+humanidad y de que ningún pueblo logra libertarse.
+
+El 13 de febrero de 1502 salió Ovando de Sanlúcar, llevando 32 naves
+con 2.500 hombres. Mandaba la flota Antonio Torres y en ella iban doce
+frailes franciscanos con el prelado Fr. Alonso del Espinal. «Hasta
+entonces--como escribe el Sr. Ruiz Martínez--no había salido para
+las Indias escuadra más lucida y numerosa»[506]. Después de violento
+temporal, que puso en grave peligro la escuadra, reunidos los navíos
+en la isla Gomera, de allí salió Ovando con los más ligeros, llegando
+a Santo Domingo el 15 de abril de 1502. Antonio Torres, con la otra
+mitad de la flota, llegó unos quince días después. Fray Nicolás de
+Ovando, caballero de la Orden de Alcántara y comendador de Lares,
+fué nombrado gobernador de la Española. A Bobadilla sucedió Ovando.
+El nuevo gobernador era natural de Brozas (Cáceres), pertenecía a
+distinguida familia y era pariente, aunque lejano, de Hernán Cortés.
+«Este caballero--escribe el P. Las Casas--era varón prudentísimo
+y digno de gobernar mucha gente, pero no indios, porque con su
+gobernación, inestimables daños, como abajo parecerá, les hizo. Era
+mediano de cuerpo y la barba muy rubia o bermeja, tenía y mostraba
+grande autoridad, amigo de justicia; era honestísimo en su persona,
+sus obras y palabras; de cudicia y avaricia muy grande enemigo y no
+pareció faltarle humildad, que es esmalte de virtudes; y dejando que lo
+mostraba en todos sus actos exteriores, en el regimiento de su casa, en
+su comer y vestir, hablas familiares y públicas, guardando siempre su
+gravedad y autoridad, mostrólo asimismo, en que después que le trajeron
+la Encomienda mayor, nunca jamás consintió que le dijese alguno
+Señoría. Todas estas partes de virtud y virtudes, sin duda ninguna en
+él cognoscimos.» Cariñoso por demás se muestra el P. Las Casas con
+Ovando. No negaremos que tenía maneras graves y corteses, aunque a
+veces era orgulloso más de lo justo. Portóse bien con los españoles,
+mal con Colón y cruelmente con los indios.
+
+ [506] _Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid_ el 8 de
+ mayo de 1892, pág. 9.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXIII
+
+ CUARTO Y ÚLTIMO VIAJE DE COLÓN.--MUERTE DE BOBADILLA, ROLDÁN Y
+ OTROS EN ALTA MAR.--CONDUCTA DE OVANDO CON COLÓN.--OVANDO EN
+ XARAGUA.--ANACAONA: SU MUERTE Y CRUELDAD DE LOS ESPAÑOLES.--COLÓN
+ EN LAS PLAYAS DE JAMAICA.--DIEGO MÉNDEZ Y BARTOLOMÉ
+ FIESCHI.--ESCOBAR EN AUXILIO DE COLÓN.--CONDUCTA DE OVANDO
+ CON COLÓN Y DE LA REINA CON LOS INDIOS.--REPARTIMIENTOS DE
+ INDIOS.--COLÓN EN ESPAÑA.--INSURRECCIÓN DE LOS INDÍGENAS.--DIEGO
+ COLÓN EN LA ESPAÑOLA.--INJUSTAS CENSURAS A LA POLÍTICA DE CRISTÓBAL
+ COLÓN EN SANTO DOMINGO.
+
+
+Deseaba Colón hacer su cuarto y último viaje. «Es muy probable--como
+escribe el Dr. Sophus Ruge--que le aguijoneasen a esta nueva empresa
+los grandes resultados obtenidos entonces por los portugueses en la
+verdadera India, porque mientras estaba todavía luchando con el rebelde
+Roldán en Haití, había vuelto de la India Vasco de Gama, en septiembre
+de 1499. De regreso Colón a España, se había informado, naturalmente,
+con vivo interés de las empresas portuguesas, y adquiridas ya todas
+las noticias posibles sobre la India, y convencidísimo de que había
+encontrado en Cuba y en la tierra de Paria las orillas orientales
+del Asia, habiendo, además, otros descubridores particulares como
+Ojeda, Vespucio y Pinzón, reconocido nuevos trechos de costa del
+continente más allá de Paria, no dudó que pasando entre Cuba y Paria,
+y dirigiéndose al Oeste llegaría a la India de los portugueses. La
+poderosa corriente marítima que se lanza impetuosa en la costa de
+la América del Sur, hacia el Oeste, era para él segura señal de que
+se dirigía a un estrecho desconocido e inexplorado que conducía al
+mar Indico; al mar más allá del Ganges, como se llamaba desde la
+antigüedad. Esta idea fué la base de su nueva empresa, recibida y
+aprobada por los soberanos de España con benevolencia»[507]. (Apéndice
+Q).
+
+ [507] _Historia de la época de los descubrimientos
+ geográficos_, pág. 117. _Historia universal de Oncken_, tomo
+ VII.
+
+Decidida su marcha, redactó una memoria para su hijo mayor don Diego;
+en ella consignaba sus derechos y enumeraba sus títulos. Temía de que
+en su ausencia o después de su muerte, si acaecía en lejanas tierras,
+le robasen sus títulos y privilegios, y por eso los confió a sus
+amigos los religiosos, depositándolos por copia o por duplicado en sus
+conventos. Escribió, además, a los reyes recomendándoles a sus hijos
+y a sus hermanos, en el caso de que muriese durante aquel viaje. El
+14 de marzo contestaron D. Fernando y D.ª Isabel prometiéndole hacer
+más en su favor que lo especificado en los privilegios, y le renovaban
+la promesa de que, después de él, pondrían a D. Diego en posesión de
+sus títulos, cargos y dignidades. Como si todo esto fuera poco, confió
+a Nicolás Oderico, legado del Gobierno genovés cerca de los Reyes
+Católicos, copia de todos sus privilegios y también de la carta del
+14 de marzo que acababa de recibir de los reyes. Para colocar «esos
+privilegios querría mandar hacer una caja de corcho enforrada de
+cera»[508].
+
+ [508] Conde Roselly de Lorgues, obra citada, tomo I, págs.
+ 541-544. _Carta autógrafa del Almirante D. Cristóbal Colón, al
+ R. P. Gaspar, de la Cartuja de Sevilla._
+
+Hechas todas las cosas que acabamos de contar, se ocupó con actividad
+en sus preparativos de viaje, «bien que él sea el más noble y
+provechoso»[509]. Emprendió Cristóbal Colón su cuarto y último viaje
+con cuatro carabelas pequeñas[510] y 150 hombres de mar, saliendo
+del puerto de Cádiz el 11 de mayo de 1502. Le acompañaban su hermano
+Bartolomé y su hijo Fernando, de edad de trece años. En la Instrucción
+que los reyes dieron al Almirante le decían lo siguiente: «Habeis de
+ir vuestro viaje derecho, si el tiempo no os feciese contrario, a
+descubrir las islas é Tierra Firme que son en las Indias en la parte
+que cabe a Nos, y si a Dios pluguiere que descubrais ó falleis las
+dichas islas habeis de surgir con los navíos que levais y entrar en
+las dichas Islas é Tierra Firme que así descubriéredes, y habeis de
+informaros del grandor de las dichas islas é facer memoria de todas
+las dichas islas, y de la gente que en ellas hay y de la calidad que
+son, para que todo nos traigais entera relacion. Habeis de ver en estas
+islas y Tierra Firme que descubriéredes, qué oro é plata é perlas é
+piedras é especería, é otras cosas hobiere, é en qué cantidad é cómo
+es el nascimiento de ellas, é facer de todo ello relacion por ante
+nuestro escribano é oficial que nos mandamos ir con vos para ello, para
+que sepamos de todas las cosas quen las dichas islas é Tierra Firme
+hobiere»[511].
+
+ [509] _Carta de Cristóbal Colón, fecha en Jamaica el 7 de
+ julio de 1503._
+
+ [510] Se llamaban la _Capitana_, el _Santiago de Palos_, el
+ _Gallego_ y la _Vizcaína_. En la primera izó el Almirante su
+ pabellón.
+
+ [511] Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo III, pág. 193.
+
+Desde las Canarias escribió Colón al fraile cartujo Gaspar Gorricio,
+su amigo y consejero en Sevilla, las palabras que a continuación
+copiamos: «Agora será mi viaje en nombre de la Santa Trinidad y espero
+della victoria»[512]. Tardó diez y nueve días de las Canarias a la
+Martinica. Desde la Martinica navegó a lo largo de las otras pequeñas
+Antillas más septentrionales, y de la costa meridional de Puerto Rico
+hasta Santo Domingo. Necesitando el Almirante reparar algunas averías
+de sus buques y tomar agua, se dirigió a la Española, a cuya vista
+llegó el 29 de junio, hallándose todavía anclada en el puerto de Santo
+Domingo la flota que debía conducir a Bobadilla a España. Cristóbal
+Colón quiso entrar en el puerto, a lo cual se opuso Ovando, comenzando
+con ello a mostrar su ojeriza al inmortal descubridor del Nuevo Mundo.
+En los primeros días del mes de julio del citado año salió la armada
+que conducía al comendador Bobadilla, a Francisco Roldán, jefe de la
+sublevación contra el Almirante y a otros. Como la flota se fué, a poco
+de salir del puerto, a pique, ahogándose Bobadilla, Roldán y la mayor
+parte de los pasajeros, esto dió ocasión a Hernando Colón para escribir
+lo siguiente: «Yo tengo por cierto que esto fué providencia divina,
+porque si arribaran a Castilla jamás serían castigados según merecían
+sus delitos, antes bien, porque eran favorecidos del obispo, hubieran
+recibido muchos favores y gracias.» Llama la atención que entre los
+pocos buques, entre los muy pocos que se salvaron, se encuentre uno
+pequeño, gastado, malo, llamado el _Aguja_, el cual, como escribe
+Herrera «traía todo el caudal del Almirante, que consistía en cuatro
+mil pesos, y fué el primero que llegó a España, como por permiso
+de Dios»[513]. La mar se había tragado a los enemigos de Colón y a
+las inmensas riquezas que ellos habían reunido. El cronista Oviedo
+y Valdés, que residió en la isla y habló del suceso con testigos
+oculares, dice en su _Historia natural y general de las Indias_ «que
+se perdieron (las naves) por no haber creído ni tomado consejo del
+Almirante.» Del mismo modo el milanés Benzoni, que vivió en la Española
+cuarenta años después del citado hecho, ve la justicia de Dios en la
+destrucción de la escuadra[514].
+
+ [512] Navarrete, I, 479. También en el nombre de la Santa
+ Trinidad hizo su tercer viaje.
+
+ [513] _Historia general de los viajes y conquistas de los
+ castellanos en las Indias occidentales. Década 1.ª_, lib. V,
+ cap. II, pág. 337.
+
+ [514] _La Storia del Novo Mondo_, lib. I, folio
+ XXIV.--Venezia, 1572.
+
+Si censurable--aunque otra cosa digan apasionados cronistas--fué la
+conducta de Bobadilla como gobernador de la Isla Española, mayores
+censuras merece la de Ovando. Cuando llegó Ovando a la isla apenas
+había unos 300 españoles, repartidos en cuatro poblaciones: Santo
+Domingo, Concepción, Santiago y Bonao; pero el mismo huracán que
+echó a pique la flota que debía conducir a Bobadilla, destruyó casi
+completamente la población de Santo Domingo, cuyas casas eran de madera
+y paja. El Comendador tuvo el poco acierto de hacerla reedificar en un
+sitio menos higiénico, cual fué al otro lado del río, esto es, a la
+derecha del Ozama. En cambio, estuvo muy acertado haciendo construir
+varios edificios de mampostería, como _La Fortaleza_, residencia de la
+primera autoridad, el convento de San Francisco, el hospital de San
+Nicolás y otros que proyectó, y después se fueron haciendo. Reedificada
+la villa de Santo Domingo, hizo edificar la que llamó _Puerto de
+Plata_, en la costa Norte de la isla, y algunas más en otros lugares.
+Más preocupaban otros asuntos al comendador de Lares. Había traído
+consigo unos 2.500 hombres, más deseosos de riquezas que de trabajar.
+Preferían el oro y la plata de las minas más que los productos de
+aquellas fértiles comarcas. Cuando vieron que para extraer aquellos
+ricos metales se necesitaba rudo y peligroso trabajo, regresaron a
+Santo Domingo hambrientos, desnudos y cargados de deudas. En lugar de
+las inmensas riquezas que esperaban, las enfermedades y la peste se
+cebaron en ellos, llegando a 1.000 el número de víctimas. Socorrió
+Ovando--según sus fuerzas--a tantos desgraciados. También hubiera
+querido no recargar con onerosos tributos a los que trabajaban en las
+minas; pero no tuvo más remedio que obedecer las órdenes de los reyes.
+Sabía, además, que la bondad de los gobernadores en España estaba en
+relación con el oro que mandaban. Eran buenos si remitían mucho oro, y
+malos si poco. Toda la prudencia que mostró Ovando con los españoles,
+se convertía en despotismo y crueldad cuando de los indios se trataba.
+No pudiendo resistir tantos vejámenes y tropelías los indios de la
+provincia de Higuey, huyeron a las montañas y cavernas, huída que
+calificaban los españoles de sublevación. Ovando mandó a Juan de
+Esquivel, al frente de unos 300 o 400 hombres, para que hiciese la
+guerra a Cotubanamá, uno de los caciques más poderosos de la isla.
+Crueles fueron los españoles con los infelices indígenas. El delito--si
+lo hubo--fué insignificante; el castigo terrible. Pacificado el Higuey,
+Juan de Esquivel dejó una guardia de nueve hombres mandados por Martín
+de Villaman, ya para que vigilasen a los indios, ya para que cobrasen
+los tributos que los isleños se habían comprometido a satisfacer.
+
+Sometida casi por completo la Isla Española, la parte más occidental,
+el Estado de Xaragua, equidistante de la Isabela y de Santo Domingo
+unas 60 leguas, conservaba su independencia. Desde que los españoles
+se habían llevado al fiero Caonabó, su mujer Anacaona, que en el
+idioma indígena quiere decir _flor de oro fino_, se retiró al lado de
+su hermano Behechio, dueño a la sazón del Estado de Xaragua. Vamos
+a relatar una historia legendaria. Era Anacaona--dicen--mujer de
+mucho talento y de extraordinaria hermosura. Su inspiración poética
+le había granjeado generales simpatías. Los _areytos_ o romances de
+su invención se convertían en nacionales y sus dulces composiciones
+poéticas eran el encanto de todos los soberanos indios de la isla.
+Llamaba la atención por su elegancia la etiqueta de su corte: sus usos
+y costumbres, sus flores, sus adornos y muebles se pusieron de moda. Su
+palacio estaba lleno de objetos elegantes y de lindas obras del arte
+indígena. Tales objetos consistían en hamacas aéreas, en canastillas
+formando variados relieves o pinturas, vistosos abanicos, máscaras con
+adornos de oro y de conchas. Tenía magnífico servicio de mesa, manteles
+finos de algodón adornados con flores y a manera de servilletas lienzos
+de hojas olorosas. Hallábase su mencionado palacio lleno de jóvenes y
+alegres doncellas, de hermosos pájaros de todas clases; perfumado con
+los aromas más delicados; centro de toda cultura literaria y artística.
+Cuando la visitó Bartolomé Colón para concertar tributos, tanto ella
+como su hermano Behechio dispensaron a los españoles entusiástica
+acogida, agasajándoles con lo mejor que tenían. Cuéntase que cuando los
+españoles estuvieron cerca de la capital de Xaragua, los oficiales de
+la corte y empleados, con sus respectivos trajes, se presentaron ante
+ellos, llevando delante encantadores grupos de jóvenes, que servían de
+comparsas a un coro de treinta jóvenes doncellas adornadas de flores,
+ceñida la frente con una cintilla, llevando en sus manos flexibles
+palmas que entrelazaban ingeniosamente y con las cuales formaban
+arcos, canastillos y haces, al mismo tiempo que acomodaban sus danzas
+al son de sus cantos. En medio de la amenidad de virgen naturaleza,
+debajo de los magníficos arcos de olorosos bosques y junto al lago de
+Xaragua, recibió a Bartolomé Colón y a sus acompañantes. Las jóvenes
+Terpsícores--como las llama el conde Roselly de Lorgues--, al llegar
+cerca del Adelantado, doblaban sus rodillas y depositaban a sus plantas
+un ramo, en señal de reverencia y homenaje. Detrás de esos grupos,
+en el centro de un coro de _canéforas_ o doncellas de distinguido
+nacimiento, aparecía en un trono cubierto de flores la reina Anacaona,
+rodeada de su corte y llevada en un palanquín por seis caballeros. En
+lugar de corona real ceñía su frente corona de flores, y de flores
+se componía su collar, brazaletes, cinturón y borceguíes. En sus
+negros cabellos resaltaban las flores y su cetro era un tallo florido.
+«Parecía--añade Roselly--que la flor de las reinas era también la reina
+de las flores»[515].
+
+ [515] _Historia de Colón_, tom. I, pág. 453.
+
+Anacaona descendió de su litera, hizo graciosa reverencia a Bartolomé
+Colón, le ofreció una de sus flores y le condujo a la habitación que se
+le tenía preparada. Dos días pasó el Adelantado en compañía de la Reina
+y de Behechio, obsequiado con espléndidos festines y agasajado con
+toda clase de honras. Logró Bartolomé que, en cambio de la protección
+de España, se comprometiese Behechio a pagar un tributo a los Reyes
+Católicos.
+
+Algún tiempo después, Anacaona, por muerte de su hermano Behechio,
+se encargó en absoluto del trono de Xaragua. Pasaron unos seis años.
+Ovando, gobernador de Santo Domingo, se disponía a visitar los dominios
+de la hermosa e inteligente reina Anacaona. Aunque ella recordaba
+que los cristianos habían preso a su marido, lo cual fué causa de la
+muerte del poderoso cacique; aunque no dejaba de tener presente que
+al acogerse a sus dominios los sublevados de Francisco Roldán habían
+abusado torpemente de su hija Hignememotta; aunque recordaba los
+atropellos que dichos revolucionarios habían cometido con los pacíficos
+habitantes de sus Estados, ella, comprendiendo su situación, soportaba
+con paciencia tantos desmanes, pagaba puntualmente los tributos
+concertados y no permitía que se hiciera el menor daño a los pocos
+españoles que, restos de anteriores revueltas, vivían en su territorio
+con los indios[516]. Es de advertir que los citados españoles,
+cómplices del malvado Roldán, continuaban cometiendo horribles excesos;
+pero con la idea de captarse el favor del gobernador Ovando--favor que
+necesitaban para prevenir las quejas que podrían llegarle acerca de sus
+iniquidades--, escribieron algunas veces diciendo que los indios de
+aquella comarca preparaban próxima rebelión.
+
+ [516] Ruiz Martínez, _Conferencia pronunciada en el Ateneo de
+ Madrid el 8 de mayo de 1892_, págs. 13 y 14.
+
+Con el objeto de hacer una visita--según dijo--se dirigió a Xaragua
+el gobernador Ovando, no sin hacerse acompañar de 300 infantes y 70
+caballos. Anacaona envió en seguida la orden a todos los caciques para
+que acudiesen a prestar homenaje al representante de los reyes de
+España. Ella misma salió a recibirle, acompañada de las 30 doncellas
+más hermosas de su servidumbre y de 300 señores de su reino, todos
+luciendo sus galas más vistosas. Hizo que las dichas doncellas
+ejecutasen la danza virginal, llamada así porque en ella no tomaron
+parte ni hombres, ni mujeres casadas. Al Gobernador, lo mismo que a los
+que le acompañaban se les alojó en habitaciones preparadas al efecto,
+y se les sirvió ricos y abundantes banquetes. Obsequióse a Ovando con
+exquisitos presentes, y se ofreció a todos pan y tortas de cazabí,
+hutias guisadas de diferentes modos, caza, pesca, frutas y todo lo que
+tenían de más gusto. Toda la comarca hubo de despoblarse para ver al
+gobernador Ovando y a los españoles que le acompañaban, en obsequio
+de los cuales se organizaron alegres fiestas, como juegos de pelota,
+simulacros de guerra, bailes, cantos del país y otras.
+
+De igual manera el comendador de Lares anunció un domingo que los
+suyos iban a celebrar unas justas o cañas a usanza de España. La
+noticia se recibió con general alegría y se dispuso que los principales
+señores del país debían presenciar la fiesta en la casa donde se
+hallaba la Reina y él. Cuando se creía que todo estaba dispuesto para
+la fiesta, el Gobernador se asomó a una ventana y al colocar su mano
+sobre la cruz de Alcántara que ostentaba en su pecho, pues ésta era la
+señal convenida, rodearon la casa multitud de españoles, en tanto que
+otros sujetaban en el interior a Anacaona y a 80 personajes indios.
+Atados a los maderos que sostenían la techumbre, después de retirarse
+los españoles con Anacaona, pusieron fuego a la habitación que, hecha
+de madera y paja, se convirtió en seguida en inmensa hoguera. Mientras
+que aquellos infelices sobre los cuales recaían sospechas de traidores
+a la patria eran quemados, la gente del Gobernador alanceaba a la
+muchedumbre, pisaba con sus caballos a mujeres y niños, perseguía a
+los desarmados indios que huían, los unos hacia las montañas para
+esconderse entre breñas y matorrales, y los otros hacia las costas para
+arrojarse al mar. El gobernador Ovando, no contento todavía con tanta
+crueldad, dispuso que Diego Velázquez y Rodrigo Mejía persiguieran a
+los fugitivos que habían buscado amparo en los montes con un sobrino
+de Anacaona. Preso el pariente de la Reina, sufrió la muerte con otros
+infelices. La capital de Xaragua entregada a las llamas desapareció
+completamente[517].
+
+ [517] Ob. cit., pág. 14 y siguientes.
+
+La infortunada Anacaona, en premio de sus buenas acciones, vió
+trocadas sus guirnaldas de flores en cadenas de hierro. Con las falsas
+confesiones arrancadas al dolor, se le condujo a Santo Domingo, donde
+fué juzgada después de las declaraciones de gente ruín y miserable.
+¡La infeliz fué condenada a la horca! Así acabó su reinado la noble
+Anacaona. El historiador, aun suponiendo que haya gran parte de leyenda
+en el relato, debe condenar, con harto sentimiento suyo, no sólo a
+Ovando, sino a Don Alvaro de Portugal, presidente a la sazón del Real
+Consejo de Indias. No negaremos, sin embargo, que se ha poetizado la
+figura de la reina indígena, exagerando a la vez el rudo gobierno de
+los españoles; pero insistiremos en que los Católicos Monarcas no
+fueron siempre y en todos los casos caritativos y piadosos con los
+indios. (Apéndice R).
+
+Al continuar la historia de Cristóbal Colón, comenzaremos diciendo que,
+cuando pasó la tormenta en la que pereció Bobadilla, aquél abandonó (14
+de julio) las costas de la Isla Española en busca de nuevas tierras.
+El 16 de julio llegó a la vista de la Jamaica (cayos de Morante),
+continuando su derrota. Su navegación se vió sumamente contrariada.
+Paró en _Cayo Largo_, volviendo a salir el 27 de dicho mes de julio.
+El 30 descubrió la isla Guanaja, que él llamó isla de Pinos, primera
+tierra centro-americana que encontraron los europeos en el siglo
+XVI. Guanaja se hallaba rodeada de varios islotes y estaba situada
+delante del golfo de Honduras. Bartolomé Colón, con algunos de los
+expedicionarios, desembarcó en la isla, a la cual vieron llegar una
+canoa de grandes dimensiones, hecha del tronco de un solo árbol. En
+ella iban hombres, mujeres y niños, conduciendo varias mercaderías.
+Para resguardar a los pasajeros del sol y de la lluvia tenían en medio
+una especie de cámara, formada con petates o esteras. Se creyó que
+pertenecía a indios traficantes que habían ido a cargar la embarcación
+en las costas cercanas a Yucatán. El Almirante fué de opinión que los
+naturales de aquella isla eran más civilizados que los de las Antillas,
+descubiertas en anteriores expediciones. Para juzgar de aquel modo,
+se fijó Colón en los siguientes hechos: aquellos indios no habían
+mostrado asombro a la vista de los buques, ni temor al aproximarse
+a los españoles; además iban vestidos y se dedicaban al comercio.
+El 14 de agosto desembarcaron en punta de Caxinas, hoy puerto de
+Trujillo, donde asistieron a la misa, que se celebró en el citado día
+por primera vez en el suelo centro-americano. Continuó avanzando la
+escuadrilla al abrigo de la costa. A unas quince leguas de la punta de
+Caxinas desemboca en el golfo el río Tinto, por el cual subieron los
+botes: bajó a tierra el Almirante y enarboló el 17 de agosto el real
+estandarte de Castilla. A orillas del mencionado río se presentaron
+indios diferentes--lo mismo en la fisonomía que en el lenguaje--a
+otros que habían visto en las islas. Anduvieron algunos días costeando
+aquella tierra, a la que dieron los nombres de Guaymuras, Hibueras y
+Honduras, cuya última denominación conserva al presente. La fuerza de
+los vientos, la violencia del mar y las lluvias torrenciales causaron
+muchas enfermedades a los marineros. Tanto su hijo Fernando, como su
+hermano el _Adelantado_, le animaron en aquellos días tristísimos. El
+14 de septiembre alcanzó un promontorio que se desviaba bruscamente del
+Este hacia el Sur; luego que lo doblaron dejóse sentir brisa excelente
+y se calmó el mar. El Almirante dió _Gracias a Dios_, y así llamó al
+mencionado cabo. Siguió la costa de los Mosquitos, deteniéndose el 17
+de septiembre en la embocadura de ancho río, donde zozobró el bote
+de la _Vizcaína_, y por ello Colón llamó a aquel lugar _el río del
+Desastre_. El 25 de septiembre, entre la pequeña isla de Quiribi y
+la Tierra Firme, se presentó excelente puerto, situado al frente de
+la aldea llamada Cariari, donde algunos indios principales llevaban
+_guani_(oro bajo), y donde vió mantas de algodón, puercos y grandes
+gatos monteses. Este pueblo parecía muy entregado a la hechicería, y
+sus habitantes hicieron señas a los españoles para que saliesen a la
+orilla. Luego salieron del río _Guyga_ (hoy de Veragua) a la ribera
+muchos indios armados con sus lanzas y flechas, llevando en sus pechos
+espejos de oro. Notaron los españoles que aquellos indios estimaban
+más sus joyas que las nuestras, y que la tierra estaba cubierta de
+arboledas muy espesas. Del mismo modo, hubieron de observar que ninguna
+población se hallaba en la costa, sino dos o tres leguas adentro, como
+también que los indios, para ir desde la mar a sus pueblos, no iban por
+tierra, sino por los ríos en sus canoas.
+
+El 5 de octubre el Almirante mandó levar anclas, dirigiéndose hacia el
+Sur. Iba navegando a lo largo de la costa de Mosquitos (hoy Costa Rica,
+a causa de sus minas de oro y plata). Siguiendo su derrotero, entró
+en un golfo rodeado de varias islas que formaban pequeños canales, en
+cuyas orillas se levantaban árboles gigantescos, que entrelazándose
+sus elevadas copas, formaban arcos. La fresca sombra y el suave aroma
+de los bosques, recreaban a las tripulaciones. El golfo era la bahía
+de _Carabaro_ (hoy bahía del Almirante). Al bajar a tierra vieron
+algunos indígenas que iban desnudos y llevaban en el cuello placas de
+oro. Pasaron después las carabelas a otra bahía grande llamada ahora
+_Laguna de Chiriqui_. Continuó su camino y habiendo descubierto la
+embocadura de un río, dirigió allá las embarcaciones. Cuando vieron
+los indios que los españoles se aproximaban a la playa, se prepararon
+a oponerse a su desembarco, en tanto que el sonido de los caracoles
+marinos y de los tambores de madera, que resonaban en los bosques,
+llamaba a otros al combate. Los indios se dirigieron decididos al
+encuentro de los españoles, escupían hierbas mascadas en señal de
+desprecio y entraban en el agua hasta la cintura para arrojar de más
+cerca los dardos y jabalinas. Ante las señales de paz de los nuestros,
+los indígenas se calmaron, hasta el punto que hubieron de cambiar 17
+espejos de oro por cascabeles. Volvieron los indios a las andadas, esto
+es, acordaron deshacerse de aquellos importunos visitantes. Comenzaron
+la lucha disparando algunas flechas, contestando los españoles con
+un tiro de ballesta y un cañonazo. Tal espanto produjo la detonación
+entre los indígenas, que huyeron a todo correr, a las espesuras de los
+bosques. Al poco volvieron algunos y cambiaron con los nuestros tres
+espejos. Fué preciso continuar el camino, y desde aquella costa se
+dirigió la escuadrilla hacia el Este. Pasó por delante de _Cobrava_ y
+descubrió cinco aldeas grandes. Llegó después al litoral de _Chagres_.
+Siguió la costa al Este, y el 2 de noviembre echó el ancla en seguro y
+cómodo puerto, llamado por Colón _Puerto Bello_. Encontró allí casas
+espaciosas y tierras perfectamente cultivadas, donde se contemplaban
+hermosas palmeras y donde las ananas y vainillas embalsamaban el
+ambiente. Los indios le trajeron algodón elaborado y muchas frutas;
+el oro, poco. El 9 de noviembre se hizo a la vela para continuar la
+exploración, siguiendo a lo largo del istmo de Panamá. Continuó su
+camino; mas sorprendido por terrible borrasca, echó el ancla en unas
+islas de la costa, donde era tal la abundancia de frutos, raíces y
+en particular de maíz, que denominó aquel sitio el _Puerto de las
+Provisiones_. Allí estuvo hasta el 23 de noviembre, saliendo al fin
+con el objeto de continuar el reconocimiento de la isla. Tres días
+después, esto es, el 26 de noviembre, encontró un puerto estrecho que
+denominó _El Retrete_ (hoy Puerto Escribanos), dando la vuelta a la
+tierra que atrás quedaba, noticioso de que las minas de oro se hallaban
+en Veragua. El 5 de diciembre dejó El Retrete; hizo noche en Puerto
+Bello; se vió en gran peligro por violentas borrascas, pues «ojos nunca
+vieron la mar tan alta, fea y hecha espuma.» El 13 de noviembre una
+tromba marina (_fronks_) estuvo a punto de sumergir la escuadrilla. A
+los cuatro días siguientes, o el 17, lograron nuestros barcos entrar
+en un puerto, y cerca de él había un campamento, cuyas viviendas se
+hallaban construídas encima de los árboles. El 20 desplegaron sus
+velas y se lanzaron a la mar; furioso viento les hizo acogerse a una
+ensenada, dedicándose a reparar las averías de las carabelas. En aquel
+sitio pasaron el año nuevo. El 3 de enero de 1503 salió la escuadrilla
+y penetró en un río que el Almirante llamó de _Belén_ (los indígenas
+_Yebra_) distante una legua del conocido con el nombre de Veragua, país
+de las minas de oro. La distancia de Puerto Bello a Veragua es de unas
+30 leguas; pero habiendo tardado en salvarlas cerca de un mes, y no sin
+bastante trabajo, el Almirante dió a aquella parte de litoral el nombre
+de _Costa de los Contrastes_. «Durante todo ese mal tiempo--según
+Herrera--sufrió (Colón) ataques continuos de gota con grandes dolores,
+y todos los que se hallaban a bordo de las carabelas estaban enfermos,
+fatigados y sujetos a raras debilidades de temperamento»[518].
+
+ [518] _Hist. de los viajes y conquistas de los castellanos en
+ las Indias Occidentales, Década 1.ª_, libro V, cap. IX.
+
+Como el río de Veragua tenía poco fondo, y el de Belén pasaba de cuatro
+brazas en su entrada, continuó Colón en el citado último río. Aunque
+las relaciones con los indígenas no eran tan cordiales como hubiera
+deseado el Almirante, sin embargo, los nuestros pudieron cambiar con
+ellos algunas fruslerías por veinte espejos de oro. El 12 de enero
+dispuso el Adelantado remontar con los botes el río de Veragua y llegar
+hasta la residencia de Quibián, jefe de aquella comarca. En efecto,
+verificóse la entrevista, que fué amistosa, hasta el punto que el
+indio obsequió con alhajas de oro al español. Al día siguiente, el
+Quibián se presentó en el puerto de Belén, recibiendo cariñosa acogida
+de parte del Almirante. Luego que los suyos cambiaron espejos de oro
+por cascabeles, partió bruscamente y sin despedirse de Colón.
+
+El 24 de enero, de repente se desencadenó terrible tempestad en el
+Océano. Creció mucho el río. Las amarras de los barcos se rompieron,
+y la _Capitana_ fué lanzada con violencia sobre el _Gallego_,
+ocasionándole graves averías. Del 6 de enero al 14 de febrero, llovió
+copiosamente. A pesar de la lluvia, el Adelantado, con 75 hombres,
+penetró en el país y habló a Quibián, por el cual supo dónde se
+hallaban las minas. Regresó el Adelantado el 16 de febrero, caminando
+a lo largo de la costa y no perdiendo de vista las embarcaciones.
+Recorrió una gran parte del litoral, donde obtuvo espejos de oro y
+provisiones, regresando con bastante cantidad de dicho metal.
+
+Dispuso el Almirante establecer en aquel punto un puerto militar que
+fuese al mismo tiempo factoría para la trata del oro, en tanto que
+él marcharía a Castilla en busca de refuerzos. A un kilómetro de la
+embocadura del río, y con el beneplácito del Quibián, se construyeron
+algunas casas de madera y un gran almacén para encerrar provisiones
+de boca y algunos efectos de campamento (armas y artillería). Cuando
+disponía Colón su retirada, descubrióse terrible conjuración del
+Quibián. Descubrióla Diego Méndez, quien hubo de encontrar reunidos
+unos mil guerreros, con muchas provisiones de víveres y brebajes[519].
+Convencido el Almirante de la traición, dispuso que su hermano, el
+Adelantado, redujese a prisión al Quibián. Conducido el prisionero a un
+bote, aprovechando un momento en que el piloto Juan Sánchez se hallaba
+distraído, se arrojó de un salto al mar y desapareció debajo de las
+olas. Entretanto, el Adelantado se limitó a ejercitar sus derechos de
+conquista en la casa del famoso cacique, encontrando en ella--según el
+notario real Porras--seis grandes espejos, dos coronas, varias placas
+pequeñas y veintitrés alhajas de oro[520]. El total podía valer unos
+trescientos escudos de oro[521]. Mientras se preparaba Colón para
+dirigirse a la Española, el Quibián, ya fuera de las aguas, y oculto en
+las apartadas regiones de su tribu, animaba a los suyos para lanzarse
+a la lucha. El 6 de abril, cuando intentaba el Almirante hacerse a
+la vela y la gente de barcos iba a despedirse de los españoles del
+campamento, el Quibián, al frente de «más de cuatrocientos (indios),
+armados con sus flechas y cachiporras», atacó el Real. Sufrió terrible
+castigo de los bravos cristianos. Repitieron el ataque los indios,
+decididos a conquistar el campamento. Colón no sabía qué camino seguir.
+Los hombres que había dejado en tierra se hallaban en mucho peligro,
+y entre ellos, estaba su hermano que sólo podía disponer de pequeña
+guarnición, diezmada por la muerte y abatida por la desesperación. Las
+carabelas hacían agua por todas las costuras. El mar continuaba furioso
+y el cielo inclemente. Las tripulaciones presentían siniestros temores,
+y él se vió acometido de ardiente fiebre. Perdido el _Gallego_, y
+abandonado en el río Belén, ante situación tan crítica, el fiel Diego
+Méndez se multiplicaba, dando ánimos a todos. Colón le felicitó por su
+comportamiento. «Lo cual el Almirante tuvo a mucho, y no se hartaba
+de abrazarme y besar en los carrillos por tan gran servicio como allí
+le hice, y me rogó tomase la capitanía de la nao _Capitana_, y el
+regimiento de toda la gente y del viaje»[522].
+
+ [519] Relación hecha por Diego Méndez de algunos
+ acontecimientos del último viaje.
+
+ [520] _Relación del oro que trajo el Adelantado de Veragua,
+ cuando trajo preso al cacique e ciertas piezas de guani._
+
+ [521] P. Charlevoix, _Histoire de Saint Domingue_, lib. IV,
+ pág. 244, in-4.
+
+ [522] _Relación hecha por Diego Méndez de algunos
+ acontecimientos del último viaje del Almirante D. Cristóbal
+ Colón._
+
+Hacia últimos de abril pudieron al fin salir «en nombre de la Santísima
+Trinidad», las tres carabelas y navegar hacia la Española. Los vientos
+volvieron a agitar los mares y las naves, unas veces eran empujadas
+hacia el oriente y otras hacia el poniente. Habiendo andado treinta
+leguas, se inutilizó la _Vizcaína_, que no hubo más remedio que
+abandonarla, repartiéndose la tripulación entre la _Capitana_ y el
+_Santiago de Palos_. Continuó el Almirante su derrotero, pasó a la
+altura del puerto de _El Retrete_, atravesó algunas islas, llegó al
+Cabo de San Blas y se adelantó diez leguas más al Oeste. El 1.º de
+mayo, los pilotos le hicieron presente el mal estado de los buques y
+el 2 de dicho mes estuvo en dos islas que denominó de las _Tortugas_
+por los muchos animales que vió de este nombre. Azotados los barcos por
+las furiosas olas y empujados por las corrientes, fueron a parar a las
+islas situadas al Sur de Cuba, que en otro viaje llamó el Almirante
+al sitio de arribada _Jardines de la Reina_. Aunque le quedaba poco
+para llegar a la Española, se encaminó a _Puerto Nuevo_ (Jamáica),
+donde entró el 23 de junio de 1503. Al día siguiente marchó por la
+costa buscando un asilo más al Este, el cual encontró, y en su primer
+arranque de admiración le dió el nombre de _Santa Gloria_.
+
+Hallábase rodeado el puerto de Santa Gloria de lugares encantadores,
+poblados de árboles frutales. Allí mandó encallar las carabelas, de las
+cuales hizo habitación. En Santa Gloria permaneció doce meses y cinco
+días, teniendo el sentimiento de que se le rebelasen los hermanos Diego
+y Francisco Porras. En carta escrita el día 7 de julio de 1503, desde
+la isla Jamáica, escribe lo que sigue: «Allí se me refrescó del mal
+la llaga; nueve días anduve perdido sin esperanza de vida: ojos nunca
+vieron la mar tan alta, fea y hecha espuma. El viento no era para ir
+adelante, ni daba lugar para correr hacia algún cabo. Allí me detenía
+en aquella mar fecha sangre, herviendo como caldera por gran fuego. El
+cielo jamás fué visto tan espantoso; un día con la noche ardió como
+forno; y así echaba la llama con los rayos que todos creíamos que me
+habían de fundir los navíos. En todo este tiempo jamás cesó agua del
+cielo, y no para decir que llovía, salvo que resegundaba otro diluvio.
+La gente estaba ya tan molida, que deseaban la muerte para salir
+de tantos martirios. Los navíos estaban sin anclas, abiertos y sin
+velas»[523].
+
+
+ [523] Navarrete, Ob. cit., tom. I, pág. 301.
+
+Más adelante escribe: «Yo estoy tan perdido como dije: yo he llorado
+fasta aquí a otros: haya misericordia agora el Cielo, y llore por
+mí la tierra. En el temporal no tengo solamente una blanca para el
+oferta: en el espiritual he parado aquí en las Indias de la forma que
+está dicho: aislado en esta pena, enfermo, aguardando cada día por
+la muerte, y cercado de un cuento de salvajes y llenos de crueldad y
+enemigos nuestros, y tan apartado de los Santos Sacramentos de la Santa
+Iglesia, que se olvidará desta ánima si se aparta acá del cuerpo. Llore
+por mí quien tiene caridad, verdad y justicia. Yo no vine este viaje a
+navegar por ganar honra ni hacienda: esto es cierto, porque estaba ya
+la esperanza de todo en ella muerta. Yo vine a V. E. con sana intencion
+y buen celo, y no miento. Suplico humildemente a V. E. que si a Dios
+place de me sacar de aquí, que haya por bien mi ida a Roma y otras
+romerías»[524].
+
+ [524] Ibidem, pág. 312.
+
+En aquella olvidada isla hubiera encontrado obscura muerte el ilustre
+navegante, si el leal y bueno Diego Méndez no se ofreciera a pasar
+en una canoa india a la Isla Española en demanda de auxilio. A
+Méndez le acompañaba en tan arriesgada empresa el italiano Bartolomé
+Fieschi[525]. Después de algunos días de luchar con las tempestades y
+borrascas, llegó Méndez al puerto de Azna, donde supo que el gobernador
+general Ovando estaba en Xaragua, cincuenta leguas tierra adentro,
+ocupado en exterminar a sus habitantes. El comendador de Lares oyó el
+relato y ofreció tratar de ello. Cuantas veces insistió Méndez, otras
+tantas se le contestó con evasivas y dilaciones. Y así pasaron ocho
+meses hasta que, habiendo perdido toda esperanza, se decidió a fletar
+una carabela y enviarla en ayuda del Almirante.
+
+ [525] Reunidos el Almirante y los oficiales, Méndez dijo:
+ «Señor, tengo una vida no más, yo, la quiero aventurar por
+ servicio de vuestra Señoría y por el bien de todos los que
+ aquí están, porque tengo esperanza en Nuestro Señor, que
+ vista la intención con que yo lo hago me librará, como otras
+ muchas veces lo ha hecho.» Contestó Colón lo siguiente: «Bien
+ sabía yo que no había aquí ninguno que osase tomar esta
+ empresa sino vos.» _Relación hecha por Diego Méndez de algunos
+ acontecimientos del último viaje del Almirante D. Cristóbal
+ Colón._
+
+Entonces Ovando, para convencerse de si era cierta la narración de
+Méndez, mandó a Jamáica un carabelón mandado por Diego Escobar, uno de
+los que se habían sublevado contra el Almirante. Llegó Escobar a cierta
+distancia del sitio donde estaban los infelices viajeros, se aproximó
+en una barca, les dijo que el Gobernador se compadecía de ellos, y
+habiéndoles entregado por todo socorro una barrica y un tocino, volvió
+al galeón, el cual se hizo a la vela para Santo Domingo. Aunque dijo
+Escobar al Gobernador que todo lo dicho por Méndez era verdad, todavía
+pasó un mes sin decidirse, lo cual prueba la pasividad de Ovando.
+
+Diego Méndez, cansado de esperar y arrostrando todas las consecuencias,
+hizo público en Santo Domingo el peligro en que se hallaba el
+descubridor del Nuevo Mundo y el abandono en que se le tenía. Amigos y
+enemigos, todos a una, se pronunciaron en favor de Colón y en contra
+de Ovando. Cuando, merced a los sacrificios de los amigos de Colón,
+pudo Méndez fletar un buque (28 junio 1504) para dirigirse a Jamáica,
+entonces, y sólo entonces, tal vez temiendo quejas y murmuraciones de
+la opinión pública, se decidió a mandar otro en auxilio del Almirante.
+Embarcado el descubridor del Nuevo Mundo, llegó (13 de agosto) al
+puerto de Santo Domingo, teniendo de parte de Ovando un recibimiento
+poco cariñoso y aun rayano a la frialdad. Había recorrido, desde el
+río Belén a la isla Española, unas 225 leguas. Si alguno de nuestros
+lectores dudase--y no nos extrañaría su duda--de la fidelidad del
+relato, le recomendaremos que lea al P. Las Casas, que estaba a la
+sazón en Santo Domingo; a Fernando Colón, que acompañó a su padre en
+el cuarto viaje, y a Diego Méndez, que tomó parte principal en dichos
+sucesos.
+
+Háse dicho por el Sr. Fernández Duro que Ovando demoró su ayuda al
+Almirante por el temor que abrigaba de que, llegando en aquellos
+momentos, pudieran reproducirse las no extinguidas banderías.
+Deseaba--añade el distinguido historiador--recibirle «con toda
+consideración, con todo el respeto y agasajo que se le debían»[526]. A
+esto contesta--y hacemos nuestras sus palabras--el Sr. Ruiz Martínez lo
+siguiente: «Quizás sea ésta, en efecto--a falta de otra mejor--la razón
+que diera Ovando para explicar su tardanza. Pero si tal recelo, que en
+el estado que ya se hallaba la isla era infundado, pasó realmente por
+su imaginación, ¿no le imponía el más rudimentario deber de humanidad,
+ya que no de patriotismo, la obligación de enviarles un buque para que
+hubiesen marchado directamente a España, sin tocar en Santo Domingo?
+Y si esto le parecía demasiada generosidad, ¿no estaba obligado, no
+ya tratándose de Colón, no ya tratándose de españoles, sino de unos
+náufragos, cualquiera que fuese su país y nacionalidad, a ponerse en
+frecuente correspondencia con ellos y enviarles las ropas, víveres y
+demás cosas indispensables para que no pereciesen de hambre o a manos
+de los indios? ¿Qué sublevaciones podía intentar Colón, agobiado
+por los años, rendido por las fatigas, enfermo de la gota y con su
+tripulación hambrienta, desmayada y medio desnuda? ¿Qué alborotos
+sobrevinieron cuando después llegó a la isla, permaneciendo en ella
+un mes? Y, sobre todo, ¿puede justificar la simple sospecha de que
+podía producirse un escándalo en Santo Domingo, aquel abandono en que
+se dejó al Almirante? ¿Qué mayor escándalo para el mundo todo, y qué
+ignominia mayor para la patria entera, que la noticia de haber perecido
+el descubridor del Nuevo Mundo, casi a la vista de los españoles, sin
+que se le tendiera una mano compasiva, por temor a una alteración del
+orden público? ¡Afortunadamente Dios, que sin duda velaba por la vida
+de Colón, libró a nuestra patria de semejante vergüenza![527].
+
+ [526] _Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 14 de enero
+ de 1892_, pág. 17.
+
+ [527] _Conferencia dada en el Ateneo de Madrid el 8 de mayo de
+ 1892_, págs. 19 y 20.
+
+El 12 de septiembre se hizo Colón a la vela desde Santo Domingo para
+España. Sufrió privaciones sin cuento y fué juguete de las olas en
+las inmensidades del Océano, arribando en el más deplorable estado al
+puerto de Sanlúcar de Barrameda el 7 de noviembre de 1504.
+
+Séanos permitido exclamar: ¡Qué ingratitud tan grande! Nada prueba
+la afectuosa carta que Colón escribió a Ovando de la isla _Beata_,
+anunciándole su llegada de Jamáica, y decimos que nada prueba porque en
+aquellos momentos aún podía el Gobernador perjudicar al Almirante. Tan
+cierto es lo que decimos, que cuando llegó a España manifestó cómo el
+Gobernador deseaba su perdición, pues mandó a Diego Escobar sólo por
+saber si ya era muerto. Si tales afirmaciones pecan de atrevidas, no
+será atrevimiento por nuestra parte decir que Ovando no perdonó medio
+para molestar al Almirante. Si anduvo solícito para poner en libertad
+y perdonar a los hermanos Porras, a los marineros y grumetes, todos
+del puerto de Sevilla o de las cercanías, que se habían sublevado en
+Jamáica contra el Almirante[528], manifestóse rehacio un día y otro
+día para devolver los bienes que a los Colones les fueran tomados por
+Bobadilla.
+
+ [528] Se apoderaron de los botes que Colón había comprado
+ a los indios y en ellos partieron para la Española; pero
+ renunciaron a su intento, y abandonando dichos botes, se
+ dedicaron a recorrer como bandidos la isla.
+
+En tanto que se desarrollaban tales sucesos, la reina Isabel, cuyo
+fervor religioso nadie podría poner en duda, escribió a Nicolás de
+Ovando una carta, fechada en la ciudad de Segovia el 20 de diciembre
+de 1503, diciéndole, entre otros cosas de importancia, «que compeliese
+y apremiase a los indios a reunirse con los cristianos para que se
+convirtieran al catolicismo y les auxiliasen en los trabajos de
+población y cultivo de la Española.» Influyesen o no en el ánimo
+del comendador de Lares lo escrito por Doña Isabel, probado se
+halla que desde entonces se establecieron de un modo permanente los
+repartimientos de indios. Lo cierto es que Cristóbal Colón inició el
+abuso, Bobadilla le dió más desarrollo, y en tiempo de Ovando llegó
+a su apogeo. Lejos de nosotros pensar que las palabras citadas de
+la reina Isabel fueron la causa de los repartimientos. Suyas son
+las siguientes palabras, que también se hallan en la misma carta:
+«Pagándoles (a los indios) el jornal que por vos fuese tasado, lo cual
+hagan e cumplan como personas libres, como lo son y no como siervos;
+e faced que sean bien tratados los dichos indios e los que de ellos
+fueren cristianos mejor que los otros, e non consintades ni dedes lugar
+que ninguna persona les haga mal ni daño, ni otro desaguisado alguno, e
+los unos ni los otros no fagades ni fagan ende al, por alguna manera,
+so pena de la mi merced, y de 10.000 maravedís para la mi Cámara.»
+
+Sea de ello lo que quiera, no puede negarse que cada vez fueron mayores
+los repartimientos de indígenas. «Los premios y los castigos--escribe
+el Sr. Ruiz Martínez--consistían en dar más o menos indios; los
+servicios y las influencias se pagaban con lucidos repartimientos, y
+llegó a tal extremo el abuso, que algún tiempo después, muerta ya la
+reina Isabel, se concedían a señores de España dotaciones de centenares
+de indios para que los explotasen allá sus criados y servidores,
+y que ellos, sin moverse de Castilla, recibiesen aquí los pingües
+rendimientos»[529]. Política tan torpe ocasionó casi la despoblación de
+muchas y dilatadas comarcas. Bastará decir que de unos tres millones
+de indios que había en la Española a la llegada de Colón, quedaban
+60.000 en los últimos tiempos de Ovando. Como los indígenas se acababan
+en la Española y la avaricia de los españoles iba en aumento, el
+comendador de Lares, con el consentimiento de D. Fernando el Católico,
+hubo de transportar a la Española los indios que habitaban las islas
+Lucayas. Por el engaño primero, y por la fuerza luego, los españoles se
+apoderaban de los indios, y embarcándolos, los conducían al mercado,
+donde eran vendidos, cuando la mercancía era más abundante, al precio
+de cuatro pesos. En poco tiempo las islas Lucayas quedaron casi
+desiertas y los indios que quedaron en ellas fueron sometidos a la dura
+condición que los de la Española.
+
+ [529] _Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 8 de
+ Mayo de 1892_, pág. 24.
+
+De los malos tratos que recibía hubo de protestar por última vez
+la raza indígena. Los indios del Higuey prefirieron la muerte a la
+esclavitud. Juan de Esquivel, por orden de Ovando, al frente de 400
+hombres, los venció sin ningún esfuerzo. Los que no murieron en la
+lucha, fueron ahorcados o quemados. El cacique Cotubanamá que se
+refugió en la isleta Saona con su familia, fué preso y conducido a
+Santo Domingo, pagando en la horca su amor a la independencia.
+
+En otro orden de cosas no seríamos justos si negásemos nuestros
+aplausos al gobernador Ovando. Gobernó con bastante prudencia y puso
+en orden la administración: edificó y reedificó--como dijimos en
+este mismo capítulo--poblaciones; organizó el laboreo de las minas y
+estableció cuatro fábricas para acuñar moneda. Mandó a Sebastián de
+Campo (1508) a reconocer la isla de Cuba para saber si era o no tierra
+firme, lo cual aún se ignoraba, sin embargo de la indicación que había
+hecho en su famosa carta Juan de la Cosa; y envió a Juan de Esquivel
+a la isla de Boriquen (hoy Puerto Rico), para que la reconociese. Por
+último, arrojó de la isla a la gente maleante y dictó órdenes para
+dar forma legal a los amancebamientos de españoles con indias. Si
+cometió desaciertos y errores, censurémosle; pero tengamos presente las
+creencias y costumbres de su tiempo. En otro lugar y en distinta época,
+tal vez hubiese sido excelente gobernador.
+
+D. Diego Colón, nombrado gobernador y capitán general de las Indias,
+en virtud de las estipulaciones hechas por los Reyes Católicos con su
+padre el Almirante, llegó a Santo Domingo (julio de 1509). Comenzó
+residenciando a Ovando; pero el antiguo gobernador abandonó la Isla
+Española en septiembre del dicho año y llegó a Castilla, muriendo el 29
+de mayo de 1511.
+
+¿Por qué Colón y sus hermanos fueron tan poco queridos en Santo
+Domingo? Repetiremos aquí lo que ya hemos indicado varias veces:
+los Colones, por su nacionalidad italiana y por su carácter grave y
+demasiado formal, opuesto al de los andaluces, que eran muchos en la
+Isla Española, gozaban de pocas simpatías. Sobre el particular--y
+aunque no estamos del todo conformes--veamos lo que dice Cánovas del
+Castillo: «Mas nada de esto quita que saliesen Colón y sus hermanos de
+nuestra primera colonia transatlántica malqueridos de todos; ¿y cuál
+pudo, en suma, ser la causa sino la que yo pienso, es a saber: el poco
+tacto, la violencia y falta de dotes de mando que demostraron? ¿Sería
+sólo su calidad de extranjeros? Para soberanos les venía esto mal, sin
+duda, y ya lo he dicho; pero después de todo, ¿qué nación ha habido en
+el Universo que con menos dificultad que la española se haya dejado
+regir por gente nacida en extrañas tierras?» Los marqueses de Pescara
+y del Vasto, hijos de Nápoles, aunque de antiguo origen español;
+el condestable de Borbón, francés; Filiberto de Saboya, Alejandro
+Farnesio, Castaldo, Chapín Vitelli, Ambrosio de Espínola, Torrecusa,
+¿no eran tan extranjeros como los Colones? Pues fueron todos amadísimos
+de la ruda, tal vez feroz, y asimismo rapaz y viciosa gente, aunque no
+peor que la de los otros países, sino propia de los tiempos, que a sus
+órdenes ejecutó tantas hazañas inmortales. Ninguno de los nombrados
+llegaba al mérito de Colón en cien leguas; pero así y todo, ¿no parece
+claro que hubieron de estar mejor organizados y preparados que él para
+el especial oficio del mando[530]?
+
+ [530] _Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de
+ febrero de 1891, _ pág. 27.
+
+Cosas muy distintas fueron las ocupaciones de los capitanes antes
+citados y la de Cristóbal Colón. El marqués de Pescara, Alejandro
+Farnesio, Ambrosio de Espinóla y demás generales, peleaban al lado de
+otros jefes españoles y bajo las órdenes de nuestros monarcas; Colón,
+por sus grandes merecimientos, por la fortuna, que siempre le fué
+propicia, por su indudable superioridad, y tal vez por su legítimo
+orgullo, hubo de colocarse a tanta altura, que los pequeños se sentían
+humillados, los grandes le envidiaban y los mismos reyes se mostraban
+recelosos de un extranjero e importuno pretendiente hacía poco tiempo
+y que a la sazón estaba colocado en un trono de gloria. Cierto es, que
+el mando del Almirante en Santo Domingo fué poco feliz, influyendo en
+ello su carácter altanero y receloso; pero, como dice el Sr. Cánovas--y
+en esto estamos conformes con el ilustre historiador--«fué bastante
+extraordinario aquel hombre, y su memoria es sobrado gloriosa, para que
+ninguna flaqueza humana, cuanto más las que se le atribuyen, pudiera
+privarle del inmenso e indestructible pedestal sobre que su figura
+histórica descansa»[531].
+
+ [531] Ibidem, pág. 35.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXIV
+
+ ULTIMOS DIAS DE COLÓN.--COLÓN EN SANLÚCAR Y EN SEVILLA.--SUS
+ PADECIMIENTOS FÍSICOS Y MORALES.--CONDUCTA DEL REY CATÓLICO
+ CON COLÓN.--PRESÉNTASE COLÓN A D. FERNANDO EN SEGOVIA.--CARTA
+ DEL ALMIRANTE A D.ª JUANA Y A FELIPE EL HERMOSO.--COLÓN EN
+ VALLADOLID.--TESTAMENTO DEL ALMIRANTE.--SU MUERTE.--CELEBRACIÓN DE
+ SUS EXEQUIAS.--SUS RESTOS EN EL CONVENTO DE SAN FRANCISCO.--JUICIO
+ QUE DE COLÓN FORMARON SUS CONTEMPORÁNEOS.--FIRMA DE
+ COLÓN.--CASA DONDE MURIÓ COLÓN.--TRASLACIÓN DE SUS RESTOS A
+ LA CARTUJA DE SANTA MARÍA DE LAS CUEVAS EN SEVILLA, LUEGO A
+ LA CATEDRAL DE SANTO DOMINGO Y DESPUÉS A CUBA. HÁLLANSE EN LA
+ CATEDRAL DE SEVILLA.--RELIGIOSIDAD DE COLÓN.--SU CARÁCTER,
+ SEGÚN HERRERA.--OPINIÓN DE LOS REYES CATÓLICOS.--OPINIÓN DE
+ BOLÍVAR.--COLÓN, SEGÚN ALGUNOS ESCRITORES DE NUESTROS DÍAS.
+
+
+El descubridor del Nuevo Mundo, enfermo y pobre, se dirigió desde
+Sanlúcar de Barrameda a Sevilla. En esta última ciudad, con fecha 21
+de abril de 1504, escribió a su hijo Diego, y, entre otras cosas, le
+decía lo siguiente: «yo he servido a sus Altezas con tanta diligencia
+y amor y más que por ganar el paraíso; y si en algo ha habido falta,
+habrá sido por el imposible ó por no alcanzar mi saber y fuerzas
+más adelante.» Intentó presentarse en la corte, impidiéndoselo la
+enfermedad que le aquejaba. «Porque este mi mal es tan malo--decía a su
+hijo en carta fechada el 1.º de diciembre--y el frío tanto conforme a
+me lo favorecer, que non podía errar de quedar en alguna venta.» Como
+sus padecimientos no le permitiesen salir de Sevilla, envió a la corte
+a su hermano Bartolomé y a su hijo natural Fernando, «niño en días,
+pero no ansí en el entendimiento», para que en unión de su otro hijo
+Diego, que residía al lado del Rey, influyesen con Don Fernando, a
+fin de que le cumpliesen todo lo estipulado. El Rey, ocupado en otros
+asuntos, no atendió las reclamaciones del Almirante.
+
+Llegada la primavera del año 1505, pudo trasladarse en una mula a
+Segovia, siendo recibido por el Rey con semblante alegre y buenas
+palabras; eran estas palabras sólo dilaciones para no cumplir lo
+pactado. Diego Colón dirigió al Rey otro memorial pidiendo lo mismo
+que su padre, obteniendo también la misma contestación. «Cuantas más
+peticiones daban al Rey--escribe Herrera--tanto mejor respondía y se
+lo dilataba; y, entre estas dilaciones, quiso el Rey que le tentasen
+de concierto, para que hiciese renunciación de los privilegios, y que
+por Castilla le harían la recompensa, y se le apuntó que le darían a
+Carrión de los Condes y sobre ello cierto Estado, de lo cual recibió el
+Almirante gran descontento, pareciéndole que era señal de no cumplirle
+lo que tantas veces con la Reina le habían prometido; y por esta causa,
+desde la cama, adonde estaba muy enfermo, con una carta se quejó al
+Arzobispo de Sevilla, remitiéndolo todo al Divino Juicio»[532].
+
+ [532] _Década 1.ª_, lib. VI, cap. XIV.
+
+Ignoramos las asistencias que percibió Colón en todo aquel año y
+primeros meses del siguiente; sabemos, sí, que a sus hijos y a su
+hermano se les libraban importantes cantidades, a aquéllos por resto de
+lo devengado en sus viajes a Indias, al otro como contino de la Real
+Casa.
+
+No esperando que Don Fernando le hiciese justicia, se dirigió a Doña
+Juana y a Don Felipe, que de Flandes acababan de llegar a España. Así
+decía la carta: «Por ende humildemente suplico a VV. AA. que me cuenten
+en la cuenta de su leal vasallo y servidor, y tengan por cierto que
+bien que esta enfermedad me trabaja así agora sin piedad, que yo les
+puedo aun servir de servicio que no se haya visto su igual. Estos
+revesados tiempos y otras angustias en que yo he sido puesto contra
+tanta razon me han llevado a gran extremo. A esta causa no he podido
+ir a VV. AA. ni mi hijo. Muy humildemente les suplico que reciban la
+intencion y voluntad, como de quien espera de ser vuelto en mi honra
+y estado como mis escrituras lo prometen. La Santa Trinidad guarde y
+acresciente el muy alto y real estado de Vuestras Altezas»[533].
+
+ [533] Navarrete, _Colección de viajes_, tomo III, pág. 530.
+
+Dirigióse a Valladolid, a la generosa ciudad del conde D. Pedro
+Ansúrez. (Apéndice S). La última voluntad de Cristóbal Colón,
+«documento escrito de su propio puño, fechado el 1.º de abril de
+1502» y depositado en la celda del Reverendo Padre Gaspar Gorricio,
+de la Cartuja de las Grutas, antes de la partida del Almirante a su
+cuarto viaje, fué confirmado en todas sus partes después de su vuelta,
+conforme lo declaró él mismo, reproduciéndole el día 25 de agosto de
+1505. Tiempo adelante, cuando conoció que llegaba su última hora, quiso
+darle forma y que interviniese el correspondiente escribano y notario
+público, según puede verse a continuación. Dice de la siguiente manera:
+
+«En la noble villa de Valladolid, a 19 días del mes de mayo, año
+del nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de mil e quinientos e
+seis años, por ante mí Pedro de Hinojedo, escribano de cámara de sus
+Altezas y escribano de Provincia en la su Corte e Chancillería, e su
+escribano y notario público en todos los sus Reinos y Señoríos, é de
+los testigos de yuso escritos: el Sr. D. Cristóbal Colon, Almirante
+é Visorrey é Gobernador general de las islas é tierra firme de las
+Indias descubiertas é por descubrir que dijo que era, etc. Son testigos
+el bachiller Andrés Mirueña y Gaspar de la Misericordia, vecinos de
+Valladolid, y Bartolomé de Fresco, Alvaro Perez, Juan de Espinosa,
+Andrés y Hernando de Vargas, Francisco Manuel y Fernan Martinez,
+criados de dicho señor Almirante»[534].
+
+ [534] En los comienzos del siglo XVI y bastante tiempo
+ después, la palabra _criado_ no significaba lo que al
+ presente, sino a todos los que prestaban algún servicio en las
+ casas de los magnates, como el de secretarios, administradores
+ u otros semejantes. Seguramente que a estos últimos se
+ referían los criados del señor Almirante.
+
+Muy significativo es el párrafo siguiente: «El Rey y la Reina, nuestros
+señores, cuando yo les serví con las Indias; digo serví, que parece que
+yo, por voluntad de Dios, se las dí, como cosa que era mía... é para
+las ir a descubrir allende poner el aviso y mi persona, Sus Altezas no
+gastaron ni quisieron gastar para ello, salvo un cuento de maravedís,
+é a mí fué necesario de gastar el resto: así plugó a Sus Altezas que
+yo hubiere en mi parte de las dichas Indias, islas é tierra firme que
+son al Poniente de una raya que mandaron marcar sobre las islas de las
+Azores, y aquellas del Cabo Verde, cien leguas, la cual pasa de polo
+a polo; que yo hubiese en mi parte el tercio y el ochavo de todo, é
+además el diezmo de lo que está en ellas, como más largo se amuestra
+por los dichos mis privilegios é cartas de merced.» (Apéndice T).
+
+Instituyó Colón dos mayorazgos: uno para Don Diego, hijo legítimo; y
+otro para Don Fernando, hijo natural. En ambos excluye a las hembras,
+las cuales únicamente podrán disfrutarlos en el caso de la completa
+falta de herederos varones. Sobre este particular, el académico D.
+Luis Vidart, hace la siguiente observación: «No pesó en el ánimo del
+Almirante la gratitud a su protectora la Reina Doña Isabel de Castilla,
+para inclinarle a respetar el mejor derecho de las hijas sobre los
+sobrinos, en la herencia de los bienes, sean o no amayorazgados»[535].
+Ordenó Colón a su hijo D. Diego que fundara una capilla y que en ella
+hubiese «tres capellanes que digan cada día tres misas, una a la honra
+de la Santísima Trinidad, é la otra a la Concepción de Nuestra Señora,
+é la otra por el ánima de todos los fieles difuntos, é por mi ánima
+é de mi padre é madre é mujer.» La cláusula respecto a la madre de
+Don Fernando Colón, dice lo siguiente: «E le mando (a Don Diego) que
+haya encomendada a Beatriz Enríquez, madre de Don Fernando, mi hijo,
+que la provea que pueda vivir honestamente, como persona a quien yo
+soy en tanto cargo. Y esto se haga por mi descargo de la conciencia,
+porque esto pesa mucho para mi ánima. La razon dello non es lícito
+de la escribir aquí.» A continuación del testamento se halla una
+memoria escrita de mano del Almirante, en que dispone se diese: «a
+los herederos de Jerónimo del Puerto, veinte ducados; a Antonio Vaso,
+dos mil quinientos reales, de Portugal; a un judío que moraba a la
+puerta de la Judería de Lisboa, el valor de medio marco de plata; a los
+herederos de Luis Centurion Escoto, treinta mil reales, de Portugal;
+a esos mismos herederos y a los de Paulo de Negro, cien ducados, y a
+Bautista Espíndola ó a sus herederos, si es muerto, veinte ducados.»
+(Apéndice U).
+
+ [535] _Colón o la ingratitud de España._ Conferencia leída el
+ 21 de enero de 1892 en el Ateneo de Madrid, pág. 26.
+
+Escribe Don Fernando Colón, que cuando el Rey Católico salió de la
+ciudad de Valladolid a recibir a Felipe I _el Hermoso_, que venía
+a reinar en España, su padre, «el Almirante quedó muy agravado de
+gota y otras enfermedades, que no era la menor el verse decaído
+de su posesion, y en estas congojas dió el alma a Dios el día de
+su Ascension[536] a 20 de mayo de 1506, en la referida villa de
+Valladolid, habiendo recibido antes todos los Sacramentos de la
+Iglesia. Fueron sus últimas palabras: _In manus tuas, Domine,
+commendo spiritum meum_. Las exequias se celebraron en Santa María la
+Antigua»[537].
+
+ [536] No fué el día de la Ascensión, porque en aquel año cayó
+ el 21.
+
+ [537] Véase Washington Irving, _Vida y viajes de Colón_.
+
+Los restos del Almirante se depositaron--según algunos cronistas--en
+el convento de San Francisco. El Dr. D. Lorenzo Galíndez de Carvajal
+(n. en Plasencia el 1472 y m. en Burgos el 1532), en sus _Adiciones
+genealógicas a los Claros varones de Castilla_, de Fernán Pérez de
+Guzmán, escribe lo siguiente: «D. Cristóbal Colón, primer Almirante
+de las Indias, el cual primero las descubrió y halló en el año de mil
+cuatrocientos noventa y dos, y murió en Valladolid en el mes de mayo
+de mil quinientos seis, y allí se sepultó en el Monasterio de San
+Francisco en la capilla de Inés de Lacerda, para se llevar a la iglesia
+mayor de Sevilla, donde mandó hacer su capilla»[538]. En esta o en
+otras fuentes bebieron Washington Irving y Prescott, aquél en su obra
+ya citada, y éste en su _Historia de los Reyes Católicos D. Fernando
+y Doña Isabel_, cuando dicen que «los restos de Colón se depositaron
+primeramente en el convento de San Francisco de Valladolid»[539].
+
+ [538] _Colección de documentos inéditos_, etc., t. XVIII, p.
+ 467. Adición al cap. VI del Almirante D. Alonso Enríquez.
+
+ [539] Tomo VII, p. 126.--Madrid, 1848. Tr.
+
+Ni dentro, ni fuera de España se hizo apenas caso de la muerte de
+Colón. La atención pública en España se hallaba distraída por la
+llegada de la princesa Juana y de su marido el archiduque Felipe de
+Austria, llamado el _Hermoso_, quienes iban a tomar posesión del reino
+de Castilla. A grandes y pequeños les interesaba saber si eran o no
+eran ciertas las discordias conyugales entre los dos príncipes, y
+si eran o no eran ciertos los disgustos y rencores entre el yerno y
+el suegro. A todos preocupaban las divisiones palaciegas; a ninguno
+el fallecimiento del hombre que había dado a España la mitad del
+globo. Europa tenía fijos sus ojos en el renacimiento, ya literario,
+ya artístico, y en las famosas guerras de Italia. Sucedíanse los
+descubrimientos y los inventos. ¿Quién había de acordarse de Colón,
+cuando sucesos de tanta importancia preocupaban a todas las naciones?
+
+¿Qué juicio habían formado los contemporáneos de Colón? Pedro Mártir
+de Anglería, historiógrafo real, que por el año 1506 se hallaba
+cerca de la hermosa ciudad del Pisuerga, no dice una palabra ni de
+la enfermedad ni de la muerte de Colón; y entre las muchas cartas
+curiosas de aquellos tiempos, publicadas en la _Biblioteca de autores
+españoles_[540], no hay tampoco dato alguno sobre el particular; los
+redactores del _Cronicón de Valladolid_[541], que dan noticia de las
+cosas más insignificantes de la ciudad, no creyeron que la muerte del
+insigne genovés merecía la pena de escribir unas cuantas líneas; el
+historiador valisoletano Antolínez de Burgos, que nació en el último
+tercio del siglo XVI y murió a mediados del XVII, se contentó con
+decir que acabó el Almirante sus días en Valladolid en mayo de 1506,
+y D. Manuel Canesi, hijo de una de las familias principales de dicha
+población, en su _Historia de Valladolid_, en seis tomos[542] escribe
+que murió el «año 1506, a 26 de mayo (algunos dicen a 6)». Ignoraba,
+pues, Canesi, que Cristóbal Colón falleció el 20 del citado mayo.
+
+ [540] Tomos XIII y LXII.
+
+ [541] Comienza en el año 1333 y termina en el 1539.
+
+ [542] Esta obra, aún inédita, al ocurrir la muerte de D.
+ Manuel en el año de 1750, se vendió por sus herederos a los
+ Sres. Estradas, de éstos pasó a poder de D. Diego Sierra,
+ vecino de Palencia, viniendo a parar a un puesto de libros
+ viejos en Madrid, donde la compró D. Fidel de Sagarminaga, de
+ Bilbao. A la muerte de D. Fidel de Sagarminaga, dicha obra,
+ con la rica librería de dicho señor, se donó a la Diputación
+ de Vizcaya. El título es el siguiente: _Historia Secular
+ y Eclesiástica de la muy antigua, augusta, coronada, muy
+ ilustre, muy noble, rica y muy leal ciudad de Valladolid,
+ dedicada a los Señores Justicia y Regimiento, compuesta por D.
+ Manuel Canesi Acebedo, natural de ella y criado de su excelso
+ Ayuntamiento_.
+
+Otra prueba del poco interés que excitó la muerte del Almirante, se
+encuentra en la obra alemana intitulada _Países ignotos_, que terminó
+Ruchhamer el 20 de septiembre de 1508, pues en ella se refiere que
+Colón y su hermano Bartolomé vivían todavía en la corte de España.
+
+De modo que no pocos historiadores contemporáneos y muchos de los que
+después, hijos de Valladolid, escribieron sucesos de ciudad tan noble,
+apenas dedican unas pocas palabras de dudosa veracidad o no citan la
+muerte del hijo de Génova. Por el contrario, Galíndez de Carvajal en
+aquellos días, al tener noticia del fallecimiento de Colón, expresaba:
+«Podrá la inscripción que se le ha puesto borrarse de la piedra; pero
+no de la memoria de los hombres.» Estanques, cronista de Felipe el
+_Hermoso_, decía: «El descubrimiento de las Indias por D. Cristóbal
+Colón fué la cosa más señalada que antes de sus tiempos aconteció en el
+mundo..., el cual, si se hiciera en el de los griegos y romanos, cierto
+es que lo ensalzaran y ponderaran en muchos volúmenes e historias, como
+la grandeza del caso merecía.» Oviedo escribía a Carlos I lo que sigue:
+«Porque aunque todo lo escripto y por escribir en la tierra perezca,
+en el cielo se perpetuará tan famosa historia, donde todo lo bueno
+quiere Dios que sea remunerado y permanezca para su alabanza y gloria
+de tan famoso varón. Los antiguos le hubieran erigido estatua de oro,
+sin darse por ello exentos de gratitud.» Pinel y Monroy expone dicho
+particular en estos términos: «Fué, sin duda, la dificultosa empresa
+de D. Cristóbal la de mayor admiración que pudo caber en ánimo mortal,
+y que jamás imaginó ni concibió la esperanza de los siglos; y pudo con
+razón decirse que después de la creación del mundo y la redención del
+género humano, no resaltará en las letras sagradas ni profanas otra
+obra de mayor grandeza.»
+
+En la ciudad de Roma, Huberto Foglieta, historiador de las grandezas
+de la Liguria, manifestó su indignación contra _el vergonzoso silencio
+e increible ceguedad de su patria_ (Génova), que decretaba estatuas a
+ciudadanos de escaso mérito y no erigía ninguna al único de sus hijos
+cuya gloria no tenía igual[543]. La república de Génova, participando
+de la general indiferencia, no pensó, hasta el año 1577 «en consagrarle
+un trozo de aquel mármol de que tan pródigos son sus palacios»[544].
+
+ [543] _Clarorum ligurum elogia_, pág. XXXVI.--Roma, 1577.
+
+ [544] Roselly de Lorgues, _Hist. de Colón_, Introd. de Fr. R.
+ B. tom. I, pág. 16.
+
+Ofrece cierta curiosidad la firma del Almirante, la cual es como sigue:
+
+ .S.
+ .S. A .S.
+ X M Y
+ Xpo FERENS
+
+El significado es el siguiente: _Servus, Supplex Altissimi Salvatoris.
+Jesús, María, Joseph. Christo Ferens_. Traducido al romance, será:
+_Siervo humilde del Altísimo Salvador. Jesús, María, José. El que lleva
+a Cristo_ (esto es, _Christophorus_, Cristóbal). En la firma, como
+en otras cosas, se ve con toda claridad la influencia de la religión
+cristiana sobre el alma creyente de Colón. Dice el P. Las Casas en su
+obra (lib. I, cap. 102) lo siguiente: «Siendo el Almirante muy devoto
+de San Francisco, prefirió también el color gris parduzco del hábito de
+su Orden; y le vimos en Sevilla llevar un traje que era poco menos que
+idéntico al hábito de los frailes franciscanos.» Del mismo Almirante
+son las palabras que a continuación copiamos: «Para la realización
+del viaje a la India de nada me han servido los razonamientos, ni las
+matemáticas, ni los mapamundis. Se cumplió sencillamente lo que predijo
+el profeta Isaías»[545].
+
+ [545] Véase Navarrete, II, 229 y siguientes.
+
+Consideremos ahora dos asuntos de relativa importancia: la casa en que
+murió Cristóbal Colón y el lugar donde han descansado los restos del
+Almirante[546].
+
+ [546] Sobre el particular publicamos un artículo en la
+ _Revista de España_, núm. 566, correspondiente al 30 de
+ Octubre de 1892, que después se reprodujo en la _Revista
+ Contemporánea_, número 628, del 15 de agosto de 1902, y ahora
+ lo trasladamos en parte a este lugar.
+
+¿En qué casa murió el insigne descubridor del Nuevo Mundo? Don Matías
+Sangrador fué el primero que escribió: «Colón murió en la casa número
+2[547] de la calle Ancha de la Magdalena, que siempre han poseído como
+de mayorazgo los que llevan este ilustre apellido»[548]. A pesar de la
+afirmación tan terminante del laborioso escritor valisoletano, cuando,
+en el año 1865, se quiso tributar un testimonio de respeto a la memoria
+de Colón, los resultados no correspondieron a las investigaciones que
+se realizaron, según se muestra por el documento que copiamos:
+
+ «_Antecedentes relativos a la casa que en la calle de la Magdalena de
+ la ciudad de Valladolid posee el Sr. D. Diego Colón._
+
+ Los Sres. Licenciados D. Hernando Arias de Rivadeneira y don
+ Francisco de Rivadeneira, arcediano de Palencia, por escritura que
+ otorgaron con fecha en la ciudad de Valladolid y diciembre de 1551 a
+ testimonio del escribano de S. M. D. Diego Alonso Terán, y en virtud
+ de Real facultad, fundaron un mayorazgo titulado de Rivadeinera,
+ con los bienes que compraron a Juan de Segovia y a Juana Rodríguez,
+ su mujer, agregando a él la casa principal de su morada que tenían
+ en la ciudad de Valladolid a la calle que decían de la Magdalena,
+ lindante por un lado con corrales de la casa de Diego de Palacios
+ Mudarra (hoy herederos del Sr. D. José Arellano); por otro, con casas
+ del fundador D. Hernando, y por delante con la calle pública, cuyo
+ mayorazgo lo instituyeron en cabeza del hijo de D. Hernando, D. Diego
+ de Rivadeneira y sus sucesores.
+
+ La Sra. D.ª Josefa de Sierra Sarria Salcedo y Rivadeneira, sucesora
+ del referido Sr. D. Diego Rivadeneira, poseedora del mayorazgo de
+ este título y abuela del Sr. D. Diego Colón, casó en 13 de marzo de
+ 1780 con el Ilmo. Sr. D. José Joaquín Colón de Toledo y Larreategui,
+ descendiente del descubridor del Nuevo Mundo, D. Cristóbal Colón.
+
+ Por lo expuesto se demuestra que la casa sita en la calle de la
+ Magdalena de la ciudad de Valladolid no perteneció al Almirante D.
+ Cristóbal Colón ni a sus sucesores, hasta que, por el matrimonio
+ del ilustrísimo Sr. D. José Joaquín Colón de Toledo con la Sra.
+ D.ª Josefa de Sierra y Sarria, recayó en la familia de Colón como
+ poseedora del mayorazgo de Rivadeneira.
+
+ Muy bien pudo suceder que el Almirante D. Cristóbal Colón, por
+ relaciones que le uniesen con la Sra. D.ª María de Rivadeneira o
+ con D. Diego Hernández de Segovia, padres del D. Hernando Arias de
+ Rivadeneira, o por otra cualquiera causa, habitase la calle de la
+ Magdalena cuando en 1506 estuvo en Valladolid; pero en el archivo del
+ señor D. Diego Santiago Colón de Toledo no existe ningún antecedente
+ legal que justifique que la relacionada casa fuese habitada por tan
+ ilustre señor.
+
+ Cuanto queda relacionado es lo único que puede decirse relativo a
+ la procedencia de la casa de la calle de la Magdalena, y a lo que
+ resulta del archivo del Sr. Colón de Toledo sobre la posibilidad de
+ que fuese habitada por el Almirante D. Cristóbal Colón.--Madrid 28 de
+ septiembre de 1865.--P. O., _Cipriano Sáenz_»[549].
+
+ [547] Hoy núm. 7.
+
+ [548] _Hist. de Valladolid_, t. I, pág. 309.
+
+ [549] Hállase el original en el Archivo municipal. Expediente
+ instruído para tributar un testimonio de respeto a la memoria
+ de Colón, Cervantes y conde Ansúrez.
+
+Sin embargo, la comisión de Valladolid, tenaz en su empeño, dispuso
+colocar la siguiente inscripción:
+
+ «Aquí murió Colón.
+ ¡Honor al genio!»
+
+Las razones en que aquélla se fundaba eran:
+
+ «Se ha dispuesto colocar esta lápida en el frente de la casa núm. 7
+ de la calle de Colón, perteneciente al Sr. D. Diego Santiago Colón
+ de Toledo, descendiente del ilustre genovés, descubridor del Nuevo
+ Mundo, y en cuya casa hay datos para presumir que fué la en que
+ falleció éste, si bien sólo se halla comprobado que sus honras se
+ celebraron en la iglesia de Nuestra Señora de la Antigua»[550].
+
+ [550] Archivo municipal, año 1866.
+
+Además del documento procedente del archivo del Sr. D. Diego Santiago
+Colón de Toledo, es evidente que la casa señalada como tal no sirvió de
+última morada, ni en ella acabó sus días Cristóbal Colón, indicándolo
+así su género de construcción, la cual debió tener lugar ya bien
+entrado el siglo XVI.
+
+¿Es la conocida hoy con el nombre de cárcel de corona, situada en la
+calle de los Templarios, núm. 6? Podemos asegurar, según documentos
+que hemos tenido a la vista, que la mencionada casa era hospital por
+entonces, habiéndose hecho después reconstrucciones, obras y reparos de
+importancia. ¿Era la que se hallaba casi enfrente de la conocida como
+casa de Colón, quemada hace pocos años, y edificada luego con el núm.
+4? Alguno lo creyó así, fundándose en que en ella se encontraron un
+nivel y una regla para trazar planos, los cuales debían de pertenecer a
+últimos del siglo XV o a principios del XVI; pero dado que sea verdad
+lo expuesto, nada prueba, si se tiene en cuenta que aquellos objetos
+estaban en la buhardilla a la vista de todos, y a mayor abundamiento,
+se hará notar que en dicha casa vivió algunos años un industrial
+dedicado a la compra y venta de antigüedades. En resumen, no se
+encuentra ninguna luz que nos oriente en tan obscuro camino, y es de
+presumir que será una de las cosas destinadas a no saberse nunca.
+
+Otro asunto se presenta también a nuestra consideración. ¿Llevaron
+los franciscanos el cuerpo de Colón a determinada sepultura, como
+cree Galíndez Carvajal, o fué a parar al enterramiento general, como
+sospechan otros? No negaremos que los frailes de San Francisco le
+ayudaron a bien morir y celebraron sus funerales en Santa María la
+Antigua; pero tampoco debe olvidarse que el descubridor del Nuevo
+Mundo era hermano de la orden tercera. También debemos tener presente
+las palabras del Conde Roselly de Lorgues: «Es muy cierto, dice, que
+la muerte de un subgobernador, de un coronel, hace hoy más ruido en
+una provincia, que no la ocasionaba entonces en España la pérdida del
+hombre que había hallado un mundo»[551].
+
+ [551] _Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón_, tomo
+ II, pág 46.
+
+Nosotros sólo diremos que se tiene noticia exacta de otros
+enterramientos y de sus letreros, poco importantes si se comparan con
+el del ilustre navegante, y nada se dice del de Colón. En la Historia
+del Convento de San Francisco, de Fray Martín de Sobremonte, obra
+voluminosa, manuscrita, llena de curiosas noticias y de preciosos
+datos donde las cosas más insignificantes se detallan con exactitud
+matemática, y muy especialmente las sepulturas de personas religiosas o
+no religiosas, no hay indicación alguna sobre la de Colón. El título de
+la obra es el siguiente:
+
+_Noticias chronographicas y topographicas del Real y religiosisimo
+convento de los Frailes Menores Observantes de San Francisco de
+Valladolid, cabeza de la Provincia de la Inmaculada Concepcion de
+Nuestra Señora._
+
+Recogidas y escritas por Fray Matthias de Sobremonte, indigno Fraile
+Menor, y el menor de los moradores de el mismo convento.
+
+ Año de MDCLX.
+
+En la parte I, que llama _Chronographica_, noticia XI, pág. 55 v.ª, se
+halla un epígrafe que intitula: _De algunos religiosos cuyas cenizas
+descansan en este convento_, y se lee que «Fray Pedro de Santoyo está
+enterrado en la capilla mayor desde el año 1431», etc., pág. 56, y más
+adelante, que «Fray Bernardino de Arebalo está en la capilla mayor»,
+etcétera, pág. 57. En la noticia XII, _De algunas cosas dignas de
+memoria que an sucedido en este convento_, pág. 61, se lee que «D.
+Alvaro de Luna estuvo enterrado en el convento», pág. 63.
+
+En la parte II, que designa con el nombre de _Topographica_, y en la
+noticia III, _De las capillas, altares y sepulturas_, etc., consta
+que «el Padre Guevara, Obispo de Mondoñedo, fué enterrado en San
+Francisco», pág. 20, y bajo el epígrafe _Otras sepulturas de personas
+de quenta_, página 32, se dan detalles de enterramientos que llaman la
+atención por lo minuciosos. ¡Ni una palabra acerca de la sepultura de
+Cristóbal Colón!
+
+De modo que el P. Sobremonte no ignoraba las sepulturas de los frailes
+Santoyo, Arebalo y del cronista P. Guevara, de D. Alvaro de Luna, de
+D.ª María de Mendoza, de D.ª Leonor de los Leones y de muchos más:
+¿puede admitirse que olvidase la de Colón?
+
+Don Rafael Floranes, que escribió en el siglo XVIII, y cuyos preciosos
+manuscritos se hallan en la Biblioteca Nacional, tampoco nombra la
+del descubridor del Nuevo Mundo. Entre las obras del insigne escritor
+valisoletano, citaremos _Inscripciones de Valladolid_,(un tomo)[552],
+y _Apuntes para la Historia de Valladolid_ (cinco tomos). Trata en
+la primera de las inscripciones que se pusieron en las capillas de
+las iglesias y conventos, habiéndonos fijado especialmente en las
+capillas de la _Orden Tercera de San Francisco_. El título de la
+segunda es _Apuntes para la Historia de Valladolid_[553]. Datos muy
+curiosos se encuentran en el primer tomo[554], varias noticias y
+algunos enterramientos en el segundo [555], y del tercero[556] lo que
+copiamos a continuación: _Noticias del convento de San Francisco de
+Valladolid conducentes a la Historia de esta ciudad_. Entre los varios
+epitafios hay el siguiente: «Aquí yace el bienaventurado Padre Fray
+Pedro Santoyo, Autor de la Regular Observancia en España y Fundador
+de esta Santa Provincia de la Concepción: murió en este convento con
+opinión de santidad y milagros, año de 1431 a 7 de abril; veinte
+años después le trasladaron junto al altar mayor, en un sepulcro de
+piedra; y en el año de 1629 a 4 de mayo le trasladaron a este lugar
+con licencia del Ordinario.» Más adelante leemos: _Noticias sacadas
+del Libro de la Sacristía de San Francisco, titulado el Libro de las
+sepulturas y capillas deste convento de San Francisco en Valladolid_.
+También, aunque ligeramente, hemos registrado los tomos cuarto[557]
+y quinto[558]. Don Rafael Floranes, como el P. Sobremonte, son
+diligentísimos escritores y de indiscutible autoridad en el asunto de
+que se trata.
+
+ [552] _Departamento de manuscritos_, Mss. 11.246.
+
+ [553] _Departamento de manuscritos._
+
+ [554] Mss. 11.281.
+
+ [555] Mss. 11.282.
+
+ [556] Mss. 11.283.
+
+ [557] Mss. 11.284.
+
+ [558] Mss. 11.285.
+
+Dado como cierto que los restos de Colón se colocaron en determinada
+sepultura, ¿cuándo se trasladaron desde las bóvedas del convento de San
+Francisco a la Cartuja de Santa María de las Cuevas? Solamente se sabe
+que el 8 de septiembre de 1523, el cuerpo de Cristóbal Colón, según
+el testimonio de su hijo Diego, estaba depositado en el monasterio
+de Sevilla. De modo que en el período de diez y siete años, o sea,
+desde el 20 de mayo de 1506 hasta el 8 de septiembre de 1523, se puede
+asegurar que se verificó la primera traslación. Prescott dice que dicha
+traslación se hizo seis años después de la muerte del Almirante[559];
+pero no advirtió que Galíndez Carvajal escribió sus _Adiciones
+genealógicas_ en 1517, después del mes de octubre, y de ellas se
+desprende que todavía se encontraban los restos en San Francisco.
+
+ [559] Ob. cit., tomo VII, pág. 120.
+
+¿Cuándo fueron trasladados por segunda vez desde el Monasterio de las
+Cuevas a la Iglesia Catedral de Santo Domingo? Créese que en el año
+1536[560]; se dice que la inhumación en la capilla mayor de la Catedral
+se verificó en 1540, y se ignora si tuvo o no tuvo lápida su tumba.
+
+ [560] Así opinó también Prescott. Ibidem.
+
+Por el tratado de Basilea del 22 de julio de 1795, la isla de Santo
+Domingo pasó a formar parte de la república francesa, y los huesos
+del Almirante, exhumados el 20 de diciembre, se transportaron por don
+Gabriel de Aristizábal, Teniente General de la Armada, a la capital
+de Cuba, conducidos a la Catedral y depositados en un nicho que se
+abrió en el presbiterio al lado del Evangelio. En la Habana estaban el
+15 de enero de 1796. Se duda por algunos escritores dominicanos que
+los restos de Cristóbal Colón fuesen los mismos que se llevaron a la
+Habana, y afirman que eran los de su hermano Bartolomé o de su hijo
+Diego, y D. Fr. Roque Cocchia, Obispo de Orope, asegura, con sobrada
+ligereza, que el 10 de septiembre de 1877, encontró en la Catedral de
+Santo Domingo los _verdaderos restos_ de Cristóbal Colón.
+
+Ignórase, pues, la época en que fueron trasladados los restos de Colón
+desde Valladolid a Sevilla y desde Sevilla a Santo Domingo, y el Obispo
+citado, no solamente duda, sino cree que aquéllos todavía descansan en
+la Catedral dominicana.
+
+Hasta el 1899 estuvieron en la Habana, trasladándose en dicha fecha
+a Sevilla. Colocóse el pedestal en 1902, en la nave sur del templo,
+delante de la puerta de San Cristóbal. En el centro del pedestal
+se destacan las armas _chicas_ de Sevilla que consisten en la
+figura[ilustración][561] entre las siguientes inscripciones: «Sevilla,
+1891[562] y 1902[563].» Gótica inscripción ocupa todo el perímetro:
+«Cuando la Isla de Cuba--dice--se emancipó de la madre España, Sevilla
+obtuvo el depósito de los restos de Colón y su Ayuntamiento erigió este
+pedestal.» Encima del pedestal se admiran, en buen tamaño, los reyes
+de armas o heraldos de los cuatro reinos de Castilla, León, Aragón y
+Navarra, colocados uno en cada ángulo y sosteniendo sobre sus hombros
+el sarcófago. En la cara inferior del sarcófago, en letras góticas y
+doradas, hay un letrero que dice: «Aquí yacen los restos de Cristóbal
+Colón. Desde 1796 los guardó la Habana y este sepulcro por Real orden
+de 26 de febrero de 1891.»
+
+ [561] Alfonso X _el Sabio_ concedió dichas armas _chicas_ en
+ 1283 a Sevilla, por haberse mantenido leal cuando casi todo el
+ reino se había alzado en contra suya. Significan: _No madeja
+ do_.
+
+ [562] Por Real orden del 26 de febrero de 1891 (_Gaceta_ del
+ 27) se dispuso la erección de un monumento en la Catedral de
+ la Habana para sepulcro de Colón. En el mismo año y mediante
+ informe de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, se
+ concedió el premio al proyecto de D. Arturo Mélida. Hízose
+ el pedestal de piedra mármol y figuraba un templo o pirámide
+ azteca. Cuando Cuba logró su independencia, al mismo tiempo
+ que las cenizas del Almirante, se quiso trasladar el monumento
+ a España. Como esto último era muy difícil, dado el mucho
+ peso del pedestal, se hizo otro más modesto y con diferente
+ carácter, también bajo la dirección del Sr. Mélida, para
+ colocarlo en la Catedral de Sevilla.
+
+ [563] Esta es la fecha en que se verificó en la ciudad
+ andaluza la inauguración del artístico pedestal o histórico
+ monumento.
+
+En el paño fúnebre se lee:
+
+ _A Castilla y a Aragón_
+ _Nuevo Mando dió Colón._
+
+Dice el cronista Herrera que era Colón ferviente religioso.
+«Acostumbraba a decir: _En el nombre de la Santísima Trinidad_. Cuando
+escribía alguna carta o algún otro documento, ponía en la cabeza:
+_Jesus, Cruz, María sit nobis en via_. Su juramento consistía algunas
+veces en estas palabras: _Juro a San Fernando_. Si cuando escribía
+cartas, especialmente a los reyes, quería afirmar alguna cosa, sus
+palabras eran: _Hago juramento que es verdad esto_. Observaba los
+preceptos de la iglesia respecto al ayuno, confesaba y comulgaba muchas
+veces, rezaba todas las horas canónicas, era simplicísimo de blasfemias
+y juramentos, devotísimo de Nuestra Señora y del Bienaventurado San
+Francisco; pareció ser muy agradecido a Dios por los beneficios
+recibidos; por lo cual, casi por proverbio, cada hora traía, que le
+había hecho Dios grandes mercedes, como a David. Cuando le llevaban
+algún oro o cosas preciosas, en su Oratorio, de rodillas, daba gracias
+a Dios porque de descubrir tantos bienes le hacía digno; era muy celoso
+de la honra de Dios y muy deseoso de la conversión de los indios, y
+que por todas partes se sembrase y ampliase la fe de Jesucristo, y
+singularmente aficionado y devoto de que Dios le hiciese digno de
+que pudiese ayudar en algo para ganar el Santo Sepulcro, y con esta
+devoción, y la confianza que tuvo de que Dios le había de guiar en el
+descubrimiento de este Orbe que prometía, suplicó a la Serenísima Reina
+Doña Isabel que hiciese voto de gastar todas las riquezas que por su
+descubrimiento para los Reyes resultase, en ganar la tierra y Casa
+Santa de Jerusalén. Fué varón de grande ánimo, esforzado y de altos
+pensamientos: inclinado particularmente a lo que se puede colegir de
+su vida, hechos, escrituras y conversación, a acometer hechos egregios
+y señalados; paciente y muy sufrido, perdonador de las injurias, y que
+no quería otra cosa, según de él se cuenta, sino que conociesen los
+que le ofendían sus errores y se le reconociesen los delincuentes;
+constantísimo y adornado de longanimidad en los trabajos y adversidades
+que le ocurrieron siempre, teniendo gran confianza de la Providencia
+Divina, y entrañable fidelidad y grandísima devoción siempre a los
+Reyes, y en especial a la Reina Católica; y si él alcanzara el tiempo
+de los antiguos, por la admirable empresa de haber descubierto el Nuevo
+Mundo, además de los templos y estatuas que le hicieran, le dedicaran
+alguna Estrella en los Signos Celestes, como a Hércules y a Baco; y
+nuestra Edad se puede tener por dichosa por haber alcanzado tan famoso
+varón, cuyos loores serán celebrados por infinitos siglos»[564].
+
+ [564] _Década_ 1.ª, lib. VI, cap. XV, pág. 168.
+
+Por último, veamos el retrato que, bajo el punto de vista moral, hace
+el cronista Herrera del Almirante. Solía decir «cuando reprehendía o
+se enojaba con alguno: _¿Do vos a Dios, no os parece esto y esto?_ o
+_¿por qué hicistes esto y esto?_» Supo mucha astrología y muy perito en
+la navegación; supo latín e hizo versos. En las cosas de la religión
+cristiana fué muy católico y de mucha devoción.
+
+Creemos de inestimable valor el juicio que acerca de Colón tuvieron
+Doña Isabel y Don Fernando. Después del descubrimiento del Nuevo
+Mundo, los Reyes Católicos escribieron a Colón lo siguiente: «Una de
+las principales cosas porque esto nos ha placido tanto es por ser
+inventada, principiada é habida por vuestra mano, trabajo é industria.
+Y cuanto más en esto platicamos y vemos, conocemos cuán gran cosa ha
+seido este negocio vuestro, y que habéis sabido en ello más que nunca
+se pensó que pudiera saber ninguno de los nacidos.»
+
+Y Bolívar, el gran Bolívar, decía lo siguiente a sus amigos: «El plan
+en sí mismo (la fundación de la República de Colombia) es grande y
+magnífico; pero además de su utilidad deseo verlo realizado, porque
+nos da la oportunidad de remediar en parte la injusticia que se ha
+hecha a un grande hombre, a quien de ese modo erigiremos un monumento
+que justifique nuestra gratitud. Llamando a nuestra República Colombia
+y denominando su capital Las Casas, probaremos al mundo que no sólo
+tenemos derecho a ser libres, sino a ser considerados bastantemente
+justos para saber honrar a los amigos y a los bienhechores de la
+humanidad: Colón y Las Casas pertenecen a la América. Honrémonos
+perpetuando sus glorias»[565].
+
+ [565] O'Leary, _Bolívar y la emancipación de Sud-América_,
+ tomo II, pág. 22.
+
+Entre los escritores modernos que con más injusticia han escrito contra
+Colón se hallan Aarón Goodrich y María A. Brown, ambos americanos. De
+Goodrich son las siguientes afirmaciones: Dice que en las galeras del
+pirata Colombo el _Mozo_ (cuyo verdadero nombre era Nicolo Griego)
+se hallaba y tomó parte en el combate que en las costas de Portugal
+se dió contra la flota de Venecia, un tal Giovanni o Zorzi, pariente
+del citado jefe, que también usaba el sobrenombre de Colombo, el cual
+era terrible corsario, que había pasado toda su vida, ya robando en
+los mares, ya comerciando con carne humana en las costas de Guinea.
+Tomando el nombre de Colón, se casó en Portugal con Felipa Moriz de
+Mello. Escribe también que domiciliado Colón en la isla de la Madera,
+se apoderó de los documentos y mapas de Alonso Sánchez de Huelva. Añade
+Goodrich que el rey de Portugal le rechazó por la desmedida codicia de
+las proposiciones presentadas; pero él, apelando a la hipocresía y a la
+más baja adulación, se hizo oir en España.
+
+La señora Brown, deseosa de llamar la atención del público indocto,
+comienza diciendo que no hay ningún cristiano que tenga buenas
+cualidades y que a esa religión se deben todos los males de América.
+Colón fué el que llevó el cristianismo al Nuevo Mundo; de modo, que él
+y solo él es el responsable de los citados males. Llama al Almirante
+«infame, aventurero, usurpador, pirata, traficante de carne humana»,
+y otras cosas semejantes. «La religión cristiana--y estas son sus
+palabras--debe ser abolida, todo sacerdote expulsado, y el nombre de
+Cristo maldito como enemigo del género humano.»
+
+Consideremos, por el contrario, a los panegiristas del hijo de
+Génova. Entre ellos se encuentra el Sr. Peragallo y el abate Martín
+Casanova de Pioggiola, mereciendo entre todos el primer lugar, por sus
+exagerados encomios, por su cultura y aun por la elegancia del estilo,
+el conde Roselly de Lorgues. «Digamos con toda franqueza--tales son
+sus palabras--lo que pensamos acerca de Colón. Ese hombre no tuvo
+ningún defecto ni ninguna cualidad del mundo. Tenemos fundados motivos
+para considerarle como a Santo»[566]. «Acabamos de ver--dice más
+adelante--un hombre de virtud perpetua, de entera pureza de corazón,
+cuya grandeza moral excede a los tipos más célebres de la antigüedad,
+y no es inferior, por cierto, a las más notables figuras de los héroes
+formados por el Evangelio»[567]. Por último, el devoto panegirista del
+Almirante, escribe también: «El contemplador de la Naturaleza, heraldo
+de la Cruz, libertador en esperanza del Santo Sepulcro, lleva en todos
+sus hábitos la señal de su apostolado. El embajador de Dios a las
+naciones desconocidas se distingue, entre todos los hombres, por el
+caracter de su misión augusta»[568].
+
+ [566] _Cristóbal Colón_, tomo II, pág. 80.
+
+ [567] Pág. 83.
+
+ [568] Pág. 97.
+
+Prescindiendo de los juicios, lo mismo de los enemigos que de los
+amigos de Colón, no haciendo caso de censuras ni de aplausos que ante
+el severo tribunal de la Historia carecen de valor alguno registraremos
+los nombres de aquellos escritores que más se han distinguido por su
+competencia e imparcialidad. «Lo que más caracteriza a Colón--dice A.
+de Humboldt--es la penetración y extraordinaria sagacidad con que se
+hacía cargo de los fenómenos del mundo exterior, y tan notable es como
+observador de la naturaleza que como intrépido navegante. Al llegar a
+un mundo nuevo y bajo un nuevo cielo, nada se oculta a su sagacidad,
+ni la configuración de las tierras, ni el aspecto de la vegetación, ni
+las costumbres de los animales, ni la distribución del calor según la
+influencia de la longitud, ni las corrientes, ni las variaciones del
+magnetismo terrestre... Y no se limita a la observación de los hechos
+aislados, que también los combina y busca su mutua relación, elevándose
+algunas veces atrevidamente al descubrimiento de las leyes generales
+que reaccionan el mundo físico. Esta tendencia a generalizar los hechos
+observados, es tanto más digna de atención cuanto que, antes del fin
+del siglo XV, y aun me atrevería a decir que casi antes del Padre
+Acosta, no encontramos otro intento de generalización»[569].
+
+ [569] _Cristóbal Colón y el descubrimiento de América_, tomo
+ II, págs. 15 y 18. Tr.
+
+Hermosa es la pintura que hace de Colón el primero de nuestros
+oradores. «Hombre maravilloso--dice Castelar--en quien se unen acción
+y pensamiento, fantasía y cálculo, el espíritu generalizador de los
+filósofos y el espíritu práctico de los mercaderes; verdadero marino
+por sus atrevimientos y casi un religioso por sus deliquios; poeta
+y matemático, el tiempo y el espacio en que nace y crece nos dan
+facilidades grandísimas de conocerlo y apreciarlo»[570]. Más adelante,
+añade: «Colón, profeta y mercader, vidente y calculador, cruzado y
+matemático; especie de Isaías en sus adivinaciones y de banquero en
+sus cálculos; con el pensamiento a un tiempo en la religión y en su
+negocio; sublime oráculo, de cuyo libro brotan profecías a borbotones
+y pésimo administrador que arbitra irregulares medidas; proponiendo
+la reconquista del Santo Sepulcro por un esfuerzo de su voluntad
+piadosa, y el reencuentro con las minas de Golconda por camino más
+corto que los conocidos a la India; siempre suspenso entre las
+idealidades y las contariñas; capaz de crear un mundo con la fuerza de
+su visión intelectual, para luego destruirlo con los expedientes de su
+imprevisión y de su desgobierno; con ojos de telescopio que le permiten
+hasta llegar a lo infinitamente grande y con ojos de microscopio para
+conocer y analizar lo infinitamente pequeño; matemático y revelador,
+teólogo y naturalista, místico y astrónomo, se aparece tan múltiple y
+vario, que apenas cabe dentro de nuestras lógicas encadenadas series y
+en nuestros bien regulados y proporcionadísimos sistemas»[571].
+
+ [570] Tomo I, pág. 73 (2.ª edición).
+
+ [571] Ibidem, págs. 114 y 115.
+
+Si su condición de extranjero perjudicó al Almirante, también fué
+motivo para que muchos no le estimasen, el carácter un tanto agrio de
+sus hermanos y de sus hijos. La envidia y aun la calumnia se cebaron
+en aquél, que ayer era pobre y loco, y hoy se igualaba a la primera
+nobleza de España.
+
+Posible es que Colón desconociese el arte de gobernar y a veces se
+mostrara envidioso y altivo. No olvidemos las palabras de Víctor Hugo:
+«Los hombres de genio--dice--tienen, sin duda, originalidad exuberante,
+tienen defectos. No importa. Es necesario tomar a esos hombres como
+son, con sus defectos, sopena de hacerles perder al mismo tiempo sus
+cualidades»... Se ha dicho que era codicioso; pero no se olvide que
+fama de codiciosos tenían en aquellos tiempos y tuvieron después los
+hijos de Génova, como al presente tienen los judíos en las naciones
+de Europa y los chinos en las de América. Los religiosos de San
+Francisco escribían al cardenal Jiménez de Cisneros lo siguiente: «Que
+V. S. trabaje con sus Altezas, como no consientan venir a esta tierra
+ginoveses, porque la robarán e destruirán». Y Quevedo hablando del
+dinero, escribe los versos que copiamos:
+
+ «Nace en las Indias honrado
+ donde el mundo le acompaña,
+ viene a morir en España
+ y es en Génova enterrado.»
+
+No es Colón un codicioso vulgar ni se le puede censurar por su ansia
+inmoderada de lucro. Deseaba mostrar a sus reyes, a España y al mundo
+toda la importancia de las tierras que iba descubriendo, importancia
+que se manifestaba por las riquezas que descubriera. Si venecianos y
+genoveses querían llegar directamente a la India por el mar Rojo, y si
+los portugueses deseaban hacer directamente la navegación doblando el
+Cabo de las Tormentas, era porque les corría prisa traer de aquella
+región los perfumes, las especias, el oro y las piedras preciosas.
+Otra idea bullía en la mente de Colón: pensaba dedicar las grandes
+riquezas que acumulara a conquistar la Palestina y librar el sepulcro
+de Cristo del poder de los infieles. Muchas veces expuso en sus cartas
+el mismo pensamiento y hasta hubo de apoyarse en predicciones que
+aseguraban que de España había de salir quien llevase a feliz término
+la empresa. Hasta tal punto ofuscaba la fantasía el espíritu vigoroso
+de Colón. Por lo que hace a la crueldad es preciso recordar el tiempo
+en que vivió y los hechos que hubo de realizar. No llegó a la severidad
+excesiva de Hernán Cortés y de Francisco Pizarro, ni a la crueldad de
+Vasco de Gama, ni de Alfonso de Alburquerque. Tuvo el Almirante que
+imponerse, ya a gente aventurera e indócil, ya a indígenas salvajes.
+Es cierto que Fray Bartolomé de las Casas, el protector de los indios,
+estuvo dotado de santo celo y de caridad sin límites; pero no se olvide
+que para aliviar a aquéllos, propuso emplear esclavos negros en los
+trabajos del campo y de minería. ¡Cómo si los negros no fuesen hijos de
+Dios igualmente que los americanos y los blancos! Ingleses, flamencos
+y genoveses tomaron el asiento o contrato de la traída de negros; de
+modo que aquéllos, lo mismo que los españoles, introdujeron en América
+tráfico tan vergonzoso.
+
+Aunque todos los defectos que han achacado a Colón fuesen ciertos,
+«¿qué importa eso--como dice el marqués de Hoyos--para la alta misión
+y el incomparable mérito del gran Colón? ¿Qué consecuencias han traido
+al mundo sus defectos? ¿Qué resultados, en cambio, para la cultura,
+para la civilización, para el progreso de la humanidad han traido sus
+excepcionales dotes, su inteligencia, su voluntad y su genio?»[572].
+
+ [572] _Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 24 de marzo
+ de 1891_, págs. 38 y 39.
+
+«Averiguar al cabo de cuatrocientos años que Colón fué un hombre, me
+parece descubrimiento un tanto inferior al del Nuevo Mundo.» Estamos
+conformes con las citadas palabras del notable crítico Federico Balart,
+palabras dirigidas a D. Luis Vidart, académico de la Historia y
+apasionado censor de Cristóbal Colón.
+
+Por nuestra parte solamente se nos ocurre decir: ¡Qué hombre tan
+extraordinario! Tuvo sus errores, es cierto; mas esto nada importa para
+su gloria. No negaremos que la idea que Colón tenía de la tierra era
+la misma que habían expresado los cosmógrafos griegos y romanos, sin
+otra diferencia que la de empequeñecer sus dimensiones. Calculaba la
+anchura del Atlántico, entre las costas occidentales de Europa y las
+orientales de Asia, en 1.100 leguas próximamente. «El mundo no es tan
+grande como dice el vulgo--escribe el Almirante a los Reyes Católicos
+en carta fechada en Jamaica el 7 de julio de 1503--y un grado de la
+equinoccial está 56 millas y dos tercios; pero ésto se tocará con el
+dedo.» Creía también como griegos y romanos que el hemisferio inferior
+estaba a trechos cubierto de tierras de igual modo que lo estaba el
+superior, admitiendo por tanto la existencia de muchas islas en el
+Atlántico. Fijo Colón en su idea de la pequeñez de la tierra, pensaba
+que, yendo con rumbo del Oeste, por el paralelo de las Canarias, en
+cinco semanas de navegación andaría las mil y tantas leguas para la
+India, o para Cipango de Marco Polo (el Japón); pero la distancia era
+doble, y, en vez del Cipango asiático, se encontró con las Antillas
+de la América Central. Entre lo que suponía haber hallado y lo que en
+realidad encontraba, existía otro mundo. También los portugueses se
+lanzaron al mar en busca del Preste Juan, y en vez del Preste Juan, que
+era un personaje fantástico, llegaron a la India.
+
+No negaremos que ni en el _Diario de navegación_ del primer viaje,
+ni en las cartas que escribió a su regreso, aparecen ideas propias,
+pensamientos luminosos o nuevos proyectos. De los navegantes de la
+Guinea, de la Madera, de las Canarias y de las Azores sólo pudo
+saber que existían islas próximas en dirección al Oeste; mas esto
+le interesaba poco. La única utilidad que le reportaba la noticia
+consistía en saber que a ambos lados del camino se encontraban tierras
+en que pudiera hacer escala y acogerse en caso de necesidad. Colón se
+proponía, y esta era su idea capital, como consta en su _Diario_, ir
+directamente a Cipango y al Cathay. Aunque creía que a una banda y
+a otra se hallaban islas, no se para a buscarlas, y sigue adelante.
+Cuando encuentra tierra a la distancia que en la carta de Toscanelli
+se marcaba el Cipango, dice que se halla en dicha espléndida región y
+que no lejos se encontraba el Cathay. En varias cartas escritas por
+el Almirante después del primer viaje, se prueba que seguía al pie
+de la letra el proyecto de Toscanelli; donde se muestra esto con toda
+claridad es en el extracto que fray Bartolomé de las Casas hizo del
+Diario de a bordo y en los comentarios que hubo de poner al curioso
+Diario dicho obispo al confrontarlo con la carta de Toscanelli a
+Martins[573].
+
+ [573] Véase Altolaguirre, _Cristóbal Colón_ y _Pablo del Pozzo
+ Toscanelli_, págs. 379 y siguientes.
+
+Si damos como cosa cierta y averiguada que los escandinavos desde
+el año 874 conocieron la Islandia, territorio que fué colonizado
+por familias poderosas del Norte; si se halla probado que Erico el
+Rojo, arrojado de Islandia, abordó el año 986 a Groenlandia, tierra
+ya perteneciente a América; si no cabe duda alguna que durante los
+siglos XI, XII, XIII y XIV los escandinavos recorrieron el norte del
+Nuevo Mundo; si Alonso Sánchez, de Huelva, residente en la isla de la
+Madera, dejó a Colón, antes de morir, los diarios, derroteros, carta
+y demás documentos de un viaje hecho por él a la Isla Española; si
+Bartolomé Muñíz, suegro de Colón, distinguido navegante del tiempo de
+D. Enrique de Portugal, colonizador y gobernador de la isla de Porto
+Santo, dejó, a su muerte, mapas, diarios y apuntes de mucho valor; y
+si Pedro Correa, también notable navegante, departiendo en dicha isla
+de Porto Santo con su cuñado Cristóbal Colón, le manifestó cuanto se
+decía relativo a la existencia de tierras en el Atlántico, todo esto ni
+disminuye ni aumenta el mérito del descubridor del Nuevo Mundo.
+
+Que el hijo de Génova no tuvo noticia exacta de las expediciones de
+los escandinavos, se prueba considerando que dirigió sus naves, no
+por el Noroeste, sino por el Occidente. Que Sánchez de Huelva y otros
+no influyeron en su manera de pensar, se prueba con recordar que
+Colón siempre dijo que iba a descubrir nuevo camino a la India, no a
+descubrir Nuevo Continente.
+
+El mérito de Colón consiste, no sólo en haber encontrado la América,
+cosa que no buscaba, sino en haber partido de una hipótesis científica,
+de la redondez de la tierra, para lanzarse a través del Océano,
+en el _mar tenebroso_, con ánimo de llegar al extremo Oriente. Al
+propio tiempo debemos notar que emprendió el viaje, ya con el objeto
+de ensanchar el conocimiento geográfico del Mundo, ya--y esto es lo
+principal--con el deliberado propósito de colonizar y conquistar las
+tierras que encontrase. De modo que fué descubridor, colonizador y
+conquistador del Nuevo Mundo.
+
+El escritor contemporáneo norteamericano Charles F. Lummis ha dicho muy
+acertadamente lo que sigue: «A pesar de que, mucho antes que Colón,
+varios navegantes vagabundos de media docena de distintas razas habían
+ya llegado al Nuevo Mundo, lo cierto es que no dejaron huellas en
+América ni aportaron provecho alguno a la civilización...»[574]. En
+efecto, las expediciones de los escandinavos fueron infructuosas; los
+viajes de Colón cambiaron completamente la faz de la tierra.
+
+ [574] _Los exploradores españolea del siglo XVI en América_,
+ pág. 65. Tr.
+
+Bendecido por la iglesia católica, que ha tratado de santificarle en
+estos últimos años; glorificado por todos los pueblos del Antiguo y del
+Nuevo Mundo, inmortalizado por la Historia, saludado por los poetas
+y enaltecido por los escultores y pintores, su nombre será siempre
+orgullo de España. Si algunas sombras empañan su retrato, siempre será
+Colón la figura más extraordinaria de su siglo, de aquél siglo en que
+tanto abundaban los hombres superiores y de mérito indiscutible.
+
+En suma: para que no se nos diga que somos ciegos defensores de
+Colón, tentados estamos para terminar su retrato reconociendo, no
+sus bellezas, sino sus fealdades, no la sublimidad del genio, sino
+las pequeñeces del hombre vulgar. Envidioso, agrio de carácter,
+poco cariñoso con su primera mujer la portuguesa Felipa, amistado
+ilegítimamente con la andaluza Beatriz, comerciante a la manera judía,
+soñador hasta el punto que le dominaba la idea de recuperar el Santo
+Sepulcro, más encariñado con las riquezas que con la gloria, dominado
+por la idea de ir a las Indias y sin presentir jamás la existencia de
+otro mundo, mediano gobernante, severo con los españoles que servían
+a sus órdenes y autoritario con los indígenas; todo esto y algo más
+que pudiera decirse del insigne genovés, no tiene valor alguno. Con
+aquellas o sin aquellas cualidades, ¿dejó Cristóbal Colón de descubrir
+el Nuevo Mundo a las dos de la madrugada, poco más o menos, del viernes
+12 de Octubre de 1492?
+
+Al lado de Colón colocaremos a Isabel la Católica y a Martín Alonso
+Pinzón. Colón--dice Sales y Ferré--puso la idea, Isabel puso
+los medios y Pinzón puso la resolución. «Colón--añade el citado
+historiador--representa la inteligencia, Isabel el sentimiento, Pinzón
+la voluntad: los tres elementos indispensables en toda acción para que
+llegue a cumplido efecto»[575]. «Desde la intervención de los Pinzones
+en el descubrimiento--escribe Ibarra y Rodríguez, docto catedrático
+de la Universidad Central--van desapareciendo y venciéndose todos los
+inconvenientes»[576].
+
+ [575] _El Descubrimiento de América_, pág. 213.
+
+ [576] _Don Fernando el Católico y el Descubrimiento de
+ América_, pág. 183.
+
+Debajo de las tres citadas figuras se colocan varios personajes en
+primero y segundo término. En primer término, Fr. Juan Pérez, Fray
+Antonio de Marchena y Fr. Diego de Deza, Alonso de Quintanilla, el
+cardenal Mendoza y el duque de Medinaceli; también el Rey Católico
+y los aragoneses Juan Cabrero, Gabriel Sánchez[577], Luis de
+Santángel[578], Juan de Coloma y Alonso de la Caballería. En segundo
+lugar García Fernández, médico que residía en Palos, muy aficionado a
+los estudios cosmográficos y algo astrólogo, el cual, en el solitario
+convento de la Rábida, dió no pocas veces aliento al ánimo decaído de
+Colón y de Juan Pérez; también la marquesa de Moya, Doña Beatriz de
+Bobadilla, Doña Juana Velázquez de la Torre, Gutiérre de Cárdenas, el
+Dr. Chanca y el P. Gorricio.
+
+ [577] Al tesorero Gabriel Sánchez debió quedar Colón sumamente
+ obligado, por cuanto al regreso de su primer viaje, antes que
+ a los reyes o al mismo tiempo al menos, escribió interesante
+ carta.
+
+ [578] Luis de Santángel creía conveniente emprender
+ aquella aventura «para servicio de Dios, triunfo de la fe,
+ engrandecimiento de la patria y gloria del Estado Real de Don
+ Fernando y de Doña Isabel.»
+
+Injusticia--y no pequeña--sería olvidar el nombre de Beatriz Enríquez
+de Arana. Una mujer encantadora llamada Beatriz inspiró al Dante la
+_Divina Comedia_, y otra mujer, que tenía el mismo nombre que la amada
+del gran poeta, de noble alcurnia y bella según unos, de las clases
+inferiores de la sociedad y fea según otros, le hizo caso cuando todos
+le abandonaban y le tomó por cuerdo cuando todos le tenían por loco.
+Si grande era la fe de Colón en hallar nuevo camino para las Indias,
+era más grande el amor que profesaba a la joven que conoció durante
+su primera estancia en Córdoba y de la cual tuvo a su hijo Fernando.
+El amor a la cordobesa y a su hijo mantuvieron a Colón cada vez más
+firme en su idea y en sus esperanzas, a pesar de tantos desengaños y
+amarguras. Estos amores influyeron seguramente para que el genovés
+no saliese de España. Que siempre estuvo en buenas relaciones con la
+familia de su dulce amiga, se prueba considerando que en su primer
+viaje le acompañó Diego de Arana, primo de Beatriz, que fué muerto
+a manos de los indios en el fuerte de Navidad (isla Española), en
+tanto que el Almirante volvía a España; y en su tercer viaje llevó en
+su compañía a Pedro de Arana, hermano de su citada amiga. Si--como
+creemos--la madre de Fernando, con sus consejos y cuidados, logró
+reponer las fuerzas quebrantadas del soñador extranjero, no sin
+animarle a permanecer en España y hacer más llevadera su pobreza
+«vendiendo libros de estampa o haciendo cartas de marear»; si el amor
+ha obrado todos estos milagros, permítasenos grabar en las inmortales
+páginas de la historia y en sitio preferente, el nombre de la cordobesa
+Beatriz Enríquez de Arana.
+
+Vamos a terminar este capítulo con los siguientes versos de un poeta
+mexicano, Justo Sierra y de dos poetas españoles, el duque de Rivas y
+el cantor de las Ermitas.
+
+_Colón_ (fragmentos de un poema dramático de Sierra):
+
+ ...........................................
+ ¿Quién es? ¿Qué afán le guia?
+ ¿Qué busca ose hombre en los perfiles rojos
+ Del remoto Occidente?
+ ¿Por qué ese eterno pliegue en esa frente?
+ ¿Por qué esa eterna llama en esos ojos?
+ ¡Un visionario! ¡Ah, si! Cuando ha dejado
+ La sombra, un horizonte; cuando avanza
+ Del corazón en lo infinito un a hora,
+ Rayo de luz que basta a la esperanza
+ Para encender en el zafir su aurora;
+ Cuando aparece un astro en el Oriente
+ Mostrando al hombre en el dolor su ruta;
+ Cuando bebe un anciano la cicuta;
+ Cuando el sol de los libres centellea;
+ Y un profeta agoniza en el Calvario,
+ Es que la augusta antorcha de una idea
+ Brilla en manos de un pobre visionario!...
+ ...........................................
+ Para alzar de la noche un hemisferio
+ Edén de amores que la mar engasta,
+ Dadme un punto de apoyo, les dijiste,
+ Que la palanca de la fe me basta.
+ ...........................................
+ Y en pie en la proa del bajel hispano
+ Clamaste, con acento sobrehumano:
+ «En el nombre de Dios omnipotente
+ En cuyo arbitrio la creación se encierra,
+ ¡Despierta, continente!»
+ Y como un eco enorme y de repente
+ Gritó una voz en lontananza: _¡Tierra!_
+ ...........................................
+ Mártir padre de América: el futuro
+ En la hora fatal de su justicia
+ Te hará salir de tu sepulcro obscuro;
+ Un himno estallará de polo a polo,
+ Y tu América entonces, santo anciano,
+ Hará de tu corona de martirio
+ El sol de tu apoteosis soberano.
+ Cuando llegue ese instante,
+ Poned en la balanza, grandes reyes,
+ Vuestro sol sin ocaso, vuestras leyes,
+ De vuestro nombre el ominoso culto,
+ Vuestra justicia, que era la venganza,
+ Vuestro triste perdón, que era el insulto,
+ Y pon, historia humana escarnecida,
+ Del otro lado de la fiel balanza
+ Los grillos de Colón.--Que Dios decida
+
+D. Angel Saavedra, en uno de sus romances, hace decir a Isabel la
+Católica, dirigiéndose a Colón, los versos que a continuación copiamos:
+
+ «Lleva a ese ignorado mundo
+ los castellanos pendones,
+ con la santa fe de Cristo,
+ con la gloria de mi nombre.
+ El cielo tu rumbo guíe,
+ y cuando glorioso tornes,
+ ¡Oh Almirante de Castilla,
+ Duque y Grande de mi Corte!
+ tu hazaña bendiga el Cielo,
+ tu arrojo al infierno asombre,
+ tu gloria deslumbre al mundo
+ y abarque tu fama el orbe.»
+
+De D. Antonio Fernández Grilo son los siguientes versos:
+
+ «En éxtasis profundo
+ Bendigo de Colón la eterna gloria.
+ No puede marchitarse la memoria
+ De aquél que al mundo regaló otro mundo.»
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXV
+
+ DESCUBRIMIENTOS POSTERIORES AL DEL NUEVO MUNDO.--VIAJES DE LOS
+ CABOT BAJO LA PROTECCIÓN DE LA CORONA DE INGLATERRA.--VASCO DE
+ GAMA BAJO LA PROTECCIÓN DE D. MANUEL DE PORTUGAL.--EXPEDICIÓN DE
+ ALONSO DE OJEDA AL NUEVO MUNDO.--JUAN DE LA COSA Y AMÉRICO VESPUCIO
+ FORMAN PARTE DE LA EXPEDICIÓN.--VIAJE DE PERO ALONSO NIÑO.--VIAJE
+ DE VICENTE YÁÑEZ PINZÓN.--EXPEDICIÓN DE DIEGO DE LEPE EN EL CITADO
+ AÑO.--RELACIÓN DE AMÉRICO VESPUCIO.--EL PORTUGUÉS PEDRO ALVAREZ
+ CABRAL EN EL BRASIL Y EN LA INDIA.
+
+
+Si en el capítulo XVIII de este tomo se dijo que juzgábamos de todo
+punto interesante dar alguna idea de los descubrimientos que los hijos
+de Portugal llevaron a cabo antes del año 1492, ahora debemos ocuparnos
+de las expediciones que posteriormente a dicha fecha realizaron, ya los
+ingleses, ya los portugueses, al Nuevo Mundo, y también--pues no dejan
+de tener relación con la historia de América--las realizadas por los
+sucesores del infante D. Enrique al Asia y a la Oceanía.
+
+El descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón despertó en
+Inglaterra mucha afición a las empresas marítimas. Enrique VII,
+mediante Real cédula firmada en Westminster (5 marzo 1496), dió
+autorización a John Cabot o Gaboto, natural de Savona o de Castiglione
+(Génova)[579] y establecido en Bristol (Inglaterra), y a sus tres hijos
+Luis, Sebastián y Santos «para hacerse a la vela con dirección a todos
+los puntos, comarcas y mares del Oriente, del Occidente y del Norte,
+bajo nuestra bandera e insignias, con cinco bajeles, de cualquiera
+carga o cabida que sean, y con tantos marineros u hombres como quieran
+llevar consigo en dichos bajeles, a su propia costa y cargo, para
+buscar, descubrir y encontrar cualesquiera islas, comarcas, regiones o
+provincias de los salvajes idólatras e infieles, sean las que fueren,
+y en cualquiera parte del mundo donde puedan existir, y que hayan sido
+ignoradas antes de ahora de todos los cristianos»[580].
+
+ [579] Algunos dicen que era de origen veneciano (n. en 1451 y
+ m. en 1498).
+
+ [580] Hakluyt, _Viajes y descubrimientos_, tom. III. pág. 6.
+
+Embarcóse Juan con su hijo Sebastián en los primeros días de mayo de
+1497 en el puerto de Bristol. Llevaba una escuadra compuesta de una
+nave y tres o cuatro buques e hizo rumbo hacia el Oeste. Hállase la
+siguiente nota en la crónica de la ciudad: «En 24 de junio de 1497
+descubrieron a Terranova hombres de Bristol que tripulaban un buque
+llamado _Matthaens_». Otra nota que se encuentra en las cuentas
+del dicho Rey y que debe referirse a Cabot, dice así: «Diez libras
+(esterlinas) para el que descubrió la nueva isla»[581].
+
+ [581] _Los Estados Unidos de la América del Norte._ Historia
+ Universal de Oncken, tom. XII, páginas 3 y 4.
+
+Recibió dicha cantidad a su regreso de la costa de América. En
+efecto, el 24 de junio divisaron tierra por vez primera. Aquella
+tierra era la costa del Labrador y la llamaron _Terra prima vista_;
+también descubrieron una isla que denominaron _Isla de San Juan_, en
+conmemoración del día en que fué descubierta, la cual estaba «llena de
+osos blancos y de ciervos, mucho mayores que los de Inglaterra»[582].
+Costearon en una extensión de 300 leguas el continente descubierto y
+emprendieron el viaje de vuelta, llegando a Bristol en agosto del mismo
+año.
+
+ [582] Haydwar, _Vida de Sebastián Cabot_, pág. 8.
+
+En 3 de febrero de 1498 el Rey otorgó una carta autorizando a Cabot
+para alistar una flota de seis buques y proseguir sus descubrimientos.
+No debió Juan Cabot aprovechar esta segunda carta.
+
+Sebastián Cabot, utilizando probablemente la carta real otorgada a su
+padre, salió en mayo de 1498 con dos buques: se proponía descubrir
+el supuesto paso septentrional para ir directamente a las Indias
+Orientales.
+
+[Ilustración: Sebastián Caboto.]
+
+Llegó, según se cree, a Terranova, y después alcanzó el continente,
+desembarcando en varios puntos, y estuvo quizá en la actual bahía de
+Chesapeake. Hizo un segundo viaje hacia el Noroeste, probablemente en
+1503; consta en la crónica de Roberto Fabián que de las islas recién
+descubiertas trajo algunos indígenas salvajes, vestidos de pieles.
+
+Posteriormente--si damos crédito a algunos cronistas--, el mismo
+Sebastián realizó un tercer viaje el 1517. En esta expedición entró en
+la bahía de Hudson y llegó hasta los 67 grados de latitud Norte; pero
+la tripulación, aterrada ante la vista de inmensos bancos de hielo en
+el mes de julio, exigió no seguir adelante, teniendo Cabot, a disgusto
+suyo, que regresar a Inglaterra.
+
+En suma, de las expediciones de los Cabot se deduce que subieron hasta
+la extremidad Norte del Estrecho de Davis, tal vez pasaron a la bahía
+de Hudson, y volviendo hacia el Sur, descubrieron la isla de Terranova,
+que denominaron _Tierra de los Bacalaos_ y siguieron costeando hasta
+5 grados Norte de la Florida. Parece ser que llegaron hasta el cabo
+Hatteras.
+
+Tiempo adelante Sebastián marchó a España. Dícese que cuando Carlos
+de Gante vino a ceñir la corona, se apresuró Cabot a ofrecerle sus
+servicios, los cuales fueron aceptados por el Rey, quien le nombró
+piloto mayor con el sueldo de 125.000 maravedís (300 ducados).
+Sostienen varios autores que antes había estado bajo las órdenes
+de Fernando el _Católico_, y probado se halla que después de su
+nombramiento de piloto mayor, volvió el 1519 a Inglaterra, aunque por
+poco tiempo. Disgustado Cabot lo mismo con el Gobierno español que con
+el de Inglaterra, por el año 1522 se dirigió secretamente--según las
+relaciones y comunicaciones del embajador veneciano Contarini--a la
+república de Venecia, ofreciéndole descubrir un camino a la China por
+el Noroeste; mas no fué oído. Por tercera vez vino a España y en esta
+ocasión tuvo más suerte, pues logró el mando de una expedición, con
+orden de seguir camino determinado, penetrar en el Pacífico y continuar
+hasta las Molucas. Aunque duró la expedición desde el año 1526 hasta el
+1530, el intrépido navegante sólo llegó hasta el río de la Plata.
+
+A su vuelta fué preso, pues se le atribuyó no poca torpeza o desidia,
+siendo desterrado en 1532, por dos años, a Orán. Indultado el 1533 por
+Carlos I, continuó al servicio de España hasta que a fines de 1547
+marchó a Inglaterra. El gobierno de Eduardo VI le nombró (1549) piloto
+mayor con el sueldo de 166 libras esterlinas anuales, y, aunque el rey
+de España le reclamó varias veces, el Consejo de la Corona de aquella
+nación declaró que Cabot era súbdito de Eduardo VI y que nadie podía
+obligarle a salir del territorio británico. Poco después el inconstante
+Cabot, poco agradecido a los favores del gobierno inglés, ofreció sus
+servicios, en agosto de 1551, a Venecia, no sin prometer que iría a
+China por un camino sólo conocido por él. Debió morir Sebastián Cabot
+por el año 1557 o un poco antes, en Londres. Sin embargo de haber
+pasado la segunda mitad de su vida aventurera en proyectos y sin
+embargo de su poca formalidad en el cumplimiento de sus compromisos,
+no puede negarse que dió gran parte de un continente a Inglaterra,
+contribuyendo como ninguno al poder marítimo de nación tan poderosa.
+Si España fué ingrata con Colón, Inglaterra lo ha sido más todavía
+con Sebastián Cabot, pues ni humilde monumento indica dónde yacen sus
+cenizas, llegándose hasta desconocer la fecha de su fallecimiento. Los
+dos Cabot, padre e hijo, fueron los primeros que intentaron hallar
+una ruta a la China y a la India por las regiones árticas, logrando
+entusiasmar a los ingleses por las expediciones y descubrimientos. «En
+las expediciones hechas--dice el Dr. Sophus Ruge--bajo los auspicios
+de la reina Isabel en dirección Oeste y Noroeste, se fundan las
+pretensiones de la Corona de Inglaterra a sus dilatados dominios en
+América»[583].
+
+ [583] Ob. cit., pág. 207.
+
+Bajo el reinado de D. Manuel el _Grande_, sucesor de Juan II, Vasco
+de Gama, al frente de los navíos _San Rafael_, _San Gabriel_ y _San
+Miguel_, salió del puerto de Lisboa el 8 de julio de 1497. A las
+órdenes de Vasco de Gama, que montaba el _San Rafael_, iban su hermano
+Pablo, capitán del _San Gabriel_ y Nicolás Coelho, que dirigía el
+_San Miguel_. Como organizador de la pequeña flota se nombró al
+perito Bartolomé Díaz, con orden de ir acompañando a la expedición
+hasta la factoría de La Mina en la costa de Guinea. Antes de salir la
+expedición, D. Manuel entregó a Vasco de Gama cartas de recomendación
+para el Preste Juan, para el soberano de Calcuta y para otros príncipes
+de la India. Pasaron los expedicionarios por las Canarias, luego por
+las islas de Cabo Verde, y descansaron algunos días en Santiago,
+donde se separó Bartolomé Díaz para dirigirse a la factoría de La
+Mina, a donde había sido destinado. Vasco de Gama tomó rumbo hacia
+el Sur sin fijarse en la costa, no sin sufrir grandes trabajos a
+causa de terribles y contínuas tempestades. Quisieron volverse atrás
+las tripulaciones; pero Gama se negó a ello y aun amenazó a los más
+impacientes. Después de cuatro meses largos de grandes padecimientos,
+entró la flotilla en la bahía de Santa Elena y dobló el 22 de noviembre
+el _Cabo de las Tormentas_ (Cabo de Buena Esperanza). En los primeros
+días de enero del año 1498, y habiendo sufrido trabajos sin cuento, se
+aproximó Vasco de Gama a las costas, entró el 6 de dicho mes y año en
+el río que llamaron de los Reyes, por la fiesta de los Santos Reyes,
+buscó la alta mar temiendo la violenta corriente del Mozambique, pasó
+por delante de Sofala, llegó a la embocadura del Zambesi (río dos bons
+Sinaes), donde encontró por primera vez mestizos de tez clara que
+hablaban el árabe.
+
+Permaneció un mes en la isla y puerto de Mozambique, ya para reparar
+los barcos, ya para dar descanso a la gente. Allí plantó un padrón
+con la inscripción en lengua portuguesa que decía: «Del señorío de
+Portugal, reino de cristianos.» En aquel punto tan abrigado de la
+citada isla se habían establecido los árabes, haciendo de él centro
+de comercio con los negros, que les daban, en cambio de sus géneros,
+ore, marfil, cera y otros productos propios del país. El jeque del
+puerto era súbdito del soberano árabe de Quiloa, quien, después de
+recibir varios regalos de Gama, hizo una visita a bordo, llevando en
+su compañía muchos mestizos. Con toda clase de honores fué recibido
+por los capitanes de los buques, oyendo de boca de Gama, y mediante
+el intérprete, que el Rey más poderoso de la cristiandad les enviaba
+a la India, que llevaban dos años luchando con las borrascas del mar,
+y que deseando visitar pronto al país de las especias, le suplicaban
+les diese pilotos prácticos conocedores de aquellos mares. Volvió a
+tierra el jeque y en seguida envió víveres frescos, como también tres
+abisinios en calidad de prácticos. Del mismo modo un moro llamado
+Davané se ofreció generosamente a acompañar a los portugueses a la
+India. El jeque y los abisinios, sabiendo que los expedicionarios
+eran cristianos, decidieron, en tanto que la tripulación portuguesa
+se hallase en tierra cargando agua dulce, apresar los barcos. El plan
+fracasó, gracias a la fidelidad de Davané. El citado jeque quiso
+sincerarse de su conducta y envió otros prácticos; pero--como luego se
+vió--ellos tenían el encargo de conducir los barcos entre arrecifes de
+coral. Emprendieron al fin la marcha, y como Davané aprendiera pronto
+el portugués, pudo dar al jefe de la expedición importantes noticias
+sobre el comercio en aquellos mares. Por cierto, que como uno de los
+prácticos condujese a los buques entre bajíos de un grupo de islas, fué
+azotado por su traición, y en recuerdo del hecho, Vasco de Gama llamó
+a estas islas _del Azotado_ (Ilhas do Azoutado). Siguieron la costa
+hasta Quiloa, puerto a donde acudían--según dijeron--hasta cristianos
+de Armenia; mas vientos contrarios impidieron que los buques se
+aproximasen. Tuvieron que emprender nuevamente el camino, llegando en
+la última semana del mes de abril a Mombaza.
+
+Abandonó a Mombaza, cuyo jeque, lo mismo que el de Mozambique, intentó
+una traición. Por el contrario, el jeque de Melinde recibió a Gama con
+toda clase de honores. Dejaron la costa africana el 24 de abril, y a
+los veintidos días tocaron los portugueses en las playas de la India.
+El 20 de mayo entró la expedición en el puerto de Calcuta, capital del
+imperio del Malabar. A cierta distancia de la población, en medio de un
+bosque de palmeras se hallaba la residencia del _Samorín_ o _Samudrin_
+(Señor del mar). El comercio oriental estaba en manos de los musulmanes
+(árabes, egipcios y moros de Túnez y de Argel). Cuando Vasco de Gama
+llegó a la vista del puerto de Calcuta, se le acercaron en una lancha
+de pescadores dos moros de Túnez que hablaban italiano y español,
+quienes saludaron a los portugueses con las siguientes palabras:
+«Lléveos otra vez el demonio que os ha traído.» Después de varios
+hechos de menos importancia, Vasco de Gama se presentó al Samorín,
+haciéndole entrega de una carta que llevaba del rey D. Manuel, a la que
+contestó el soberano de Calcuta lo siguiente: «Vasco de Gama, noble
+de vuestra casa, ha visitado mi reino con lo cual he recibido gran
+satisfacción. En mi país abundan la canela, los clavos de especia, el
+jengibre y la pimienta. Tengo perlas y piedras preciosas. Lo que deseo
+de vos es oro, plata, coral y escarlata.» Hicieron los portugueses
+algunas compras y levaron anclas ante la actitud poco amistosa del
+Samorín y la enemiga de los mahometanos.
+
+Tocaron en el puerto de Cananor, cuyo soberano indio se manifestó
+muy complaciente con Vasco de Gama, hasta el punto que le invitó a
+detenerse en sus dominios. Además mandó algunas lanchas a los buques
+con agua, leña, gallinas, nueces de coco, pescado seco, higos y otros
+víveres, diciéndoles que aceptasen aquellos géneros como regalo, ya
+que no querían dar fondo en el puerto. También les ofreció especias
+para completar sus cargamentos, de mejor calidad y más barata que
+la comprada por ellos en Calcuta. Ante conducta tan generosa, Vasco
+de Gama pidió los artículos que necesitaba y que le fueron enviados
+inmediatamente, siendo pagados con coral, cinabrio, cobre y latón. En
+seguida Vasco de Gama, acompañado de su hermano y de Coelho, celebró
+una entrevista con el monarca indio, cambiándose regalos con gran
+contento de portugueses é indios.
+
+Hízose a la vela Gama, y en una isla pequeña situada a los 13° 20'
+de latitud Norte, plantó un padrón con el nombre de _Santa María_,
+llamándose así la isla desde entonces. Marchó siempre al Norte hasta
+el grupo de las Andiedivas (cinco islas), situadas a los 14° 45' de
+latitud Norte y unas 12 leguas de Goa. Las Andiedivas formaban parte
+del gobierno de Goa, y éste, a su vez, del Imperio de Bidyapur, cuyo
+soberano se llamaba Yusuf Adil Khan, y también Sabai (Sabayo, según los
+historiadores portugueses) por ser natural de Sava, cerca de Hamadan
+(Persia Occidental). Al tener noticia el gobernador de Goa de la
+estancia de los extranjeros en las Andiedivas, dispuso que el capitán
+del puerto--un hebreo procedente de España, expulsado de ella cuando
+Granada fué tomada por los Reyes Católicos y a la sazón en la India
+después de pasar por la Turquía y la Meca--se apoderase, cuando los
+portugueses se hallasen descuidados, de sus buques. Conocedor Vasco de
+Gama de tales proyectos por los pescadores indios que traficaban con
+él, tomó sus disposiciones, y cuando poco después pasó el judío en
+una barca saludando en español, le dejó acercarse y le invitó a subir
+a bordo. Hecho esto, Vasco de Gama le mandó atar, amenazándole con el
+tormento si no confesaba todo su plan. Lo confesó el judío y fué tan
+débil, que acompañó a los portugueses al sitio donde él tenía apostadas
+sus barcas (fustas), para caer sobre los citados extranjeros. Unos
+indios fueron muertos y otros reducidos a prisión, y si damos crédito
+al historiador Barros, el israelita se convirtió al cristianismo y
+recibió el nombre de Gaspar Gama. Lo cierto es que ya no se separó de
+los portugueses, a quienes acompañó en posteriores expediciones y les
+hubo de aconsejar la favorable situación del puerto de Goa, como centro
+y base de sus empresas mercantiles.
+
+Salió Gama de aquellas costas, divisando el 2 de enero de 1499 tierra
+africana cerca de Magadochu y llegando al puerto de Melinde el 8 del
+citado mes y año. Volvió el soberano de Melinde a recibir amistosamente
+a los portugueses, a quienes proveyó de víveres; a la despedida entregó
+a Gama una carta para el rey Don Manuel, ofreciéndole que tanto él como
+sus compatriotas serían siempre bien recibidos en sus futuros viajes
+a la India, si tocaban en sus puertos. El 2 de febrero, después de
+perder uno de sus buques, plantó el último padrón llamado _San Jorge_,
+en una isla cerca de Mozambique. Doblaron felizmente los portugueses
+el cabo de Buena Esperanza; luego, cerca del Ecuador y de las aguas
+de Guinea, la atmósfera, cargada de miasmas, causó en la tripulación
+varias víctimas. Como los buques hacían también agua y apenas podían
+sostenerse a flote, Gama hubo de arribar a la isla Tercera de las
+Azores, donde murió su hermano Pablo, siendo enterrado en el convento
+de San Francisco, en Angra.
+
+Al poco tiempo Vasco de Gama emprendió su viaje, llegando a la capital
+de Portugal. Concedió el Rey a Vasco de Gama la nobleza y el título de
+Almirante de los mares de la India, una participación de 200 cruzados
+anuales en el comercio de especias sin pagar flete ni alcabalas y por
+vía de regalo único 20.000 cruzados y 10 quintales de pimienta. Los
+herederos de Pablo de Gama recibieron la mitad de todo lo que se dió
+a Vasco. Nicolas Coelho fué recompensado con 3.000 cruzados por cada
+mes de viaje y un quintal de todas las drogas; también se le concedió
+el mando de un buque en todas las expediciones que fuesen a la India,
+teniendo el derecho de ceder o vender la plaza a otro si él no quería
+ir. Cada patrón y piloto recibió medio quintal de especias, excepto
+canela y corteza de nuez moscada, porque de éstas se había traído poco.
+Iglesias y conventos recibieron de igual manera grandes regalos, y los
+reyes asistieron a las procesiones y misas que, con motivo tan grato,
+se celebraron en Lisboa. «Tanta liberalidad--escribe el doctor Sophus
+Ruge--prueba la grandísima importancia que se dió al éxito feliz de
+la empresa de abrir el camino directo con la India; empresa cuya base
+había sentado el infante Enrique, continuada bajo el mando de tres
+reyes sucesivos y coronada por la fortuna antes de concluir el siglo en
+que tuvo comienzo. Para el desarrollo del comercio y poder marítimo de
+Portugal, el viaje de Gama fué colosal impulso, y la grandiosidad del
+resultado justificó plenamente la perseverancia incomparable con que se
+había llevado a cabo la idea desde un principio»[584].
+
+ [584] Ob. cit., pág. 50.
+
+Alabanzas, que no escatimamos, merece Vasco de Gama por su peligrosa y
+heroica expedición; pero las empresas de Colón y de Magallanes son más
+importantes. Gama es sólo continuador de arriesgados viajes, mientras
+Colón y Magallanes se lanzaron a descubrimientos completamente nuevos.
+Gama casi no se separó de la costa, en tanto que Colón y Magallanes
+atravesaron océanos ignotos y _tenebrosos_; Gama fué nombrado por
+su propio Gobierno y escogió la gente entre sus compatriotas, y
+Colón y Magallanes eran extranjeros que ofrecieron sus servicios a
+monarcas que no les conocían y que les dieron tripulantes revoltosos y
+desobedientes. Por último, Gama, más afortunado que Colón y Magallanes,
+tuvo la suerte de que un gran poeta, Camoens, cantase su expedición en
+el hermoso poema _Os Luisiadas_.
+
+Por la expedición de Vasco de Gama pudo comprenderse que, si se quería
+continuar el comercio con la India, era necesario, dada la enemiga de
+los árabes, el empleo de importantes escuadras o de buques armados en
+guerra. Los reyes de Portugal siguieron conducta diferente a los Reyes
+Católicos.
+
+De la segunda expedición nombraron jefe a Pedro Alvarez Cabral; pero
+conservaron la dirección suprema a Vasco de Gama, quien dispuso y
+dirigió los preparativos, fijó el derrotero, señaló la conducta que
+debía seguirse con el soberano de Calcuta, previno terminantemente que
+no se saltara en tierra sin tener rehenes a bordo y señaló la época en
+que debía salirse de Portugal. Acordóse--repetimos--nueva expedición,
+siendo el plan del Gobierno establecerse permanentemente en la costa de
+Malabar; pero dejando ya las expediciones a la India, pasamos a reseñar
+las dirigidas al Nuevo Mundo. Si importantes fueron los viajes de los
+portugueses, no lo fueron menos los de los españoles. De Vasco de Gama
+pasamos a Alonso de Ojeda.
+
+La primera expedición de Alonso de Ojeda salió del puerto de Cádiz,
+según Vespucio, el 18 de mayo de 1499, y según Las Casas y Herrera el
+20 del mismo mes y año[585], dirigiéndose a las Canarias y atravesando
+el Océano, llegó a las playas de Surinam, descubrió la embocadura del
+Esequibo, que llamó Río Dulce, luego el delta del Orinoco, siguiendo
+después las huellas de Colón. Estuvo en la isla de la Trinidad, en cuya
+costa meridional dispuso que desembarcasen veintidós hombres armados.
+Los naturales, aunque eran caribes, no hicieron oposición alguna.
+Atravesó el golfo de Paria y la Boca del Dragón, siguió descubriendo
+hasta el golfo de las Perlas, visitó la isla Margarita, reconoció los
+islotes de los Frailes, que están a nueve millas al Norte y al Este
+de la citada isla, yendo a recalar al cabo Isleos (hoy cabo Codera),
+fondeando en la ensenada de Corsarios, que denominó _Aldea vencida_.
+Continuó reconociendo toda la costa _de puerto en puerto_, según
+declaró el piloto Morales en el pleito del Almirante, hasta el Puerto
+Flechado (hoy de Chichirivichi), donde tuvo que pelear con algunos
+indios. Desde la Vela del Coro se dirigió a la isla de Curazao, y
+allí los expedicionarios quedaron sorprendidos de la gran estatura de
+los indígenas, designando por esto a la isla con el nombre de la de
+los Gigantes. El día 9 de agosto llegaron al cabo de San Román, que
+llamaron con dicho nombre por ser la festividad de dicho santo, pasando
+inmediatamente a la aldea de Coquibacoa, en el golfo de Venezuela,
+que así denominaron los expedicionarios al ver la gente en viviendas
+construídas sobre estacadas en el agua cerca de la costa oriental de
+dicho golfo, pues tales construcciones les recordaron la situación de
+Venecia, edificada sobre las lagunas del Adriático. Desde el golfo
+penetraron los barcos (24 de agosto) en el lago de Maracaibo, cuya
+estrecha entrada llamó Ojeda puerto de San Bartolomé. Siguiendo más
+adelante se presentó la escuadra (16 de septiembre) en el cabo de la
+Vela (península de Guajira), al Oeste del citado golfo. Allá lejos
+divisaron los exploradores alta montaña que denominaron Monte de Santa
+Eufemia y que era casi seguramente una cumbre de la sierra nevada de
+Santa Marta. Desde el cabo de la Vela pasó la escuadra a Haití (23 de
+septiembre).
+
+ [585] Cuéntase que era grande su destreza y agilidad en todos
+ los ejercicios corporales. Un día que la reina Isabel se había
+ subido a la Giralda de Sevilla con la idea de ver desde tanta
+ altura la gente que estaba al pie de la torre, Ojeda anduvo
+ hasta el extremo de una viga que salía 20 pies de la torre,
+ volviéndose con paso rápido y con toda tranquilidad. También
+ se cuenta que desde el suelo arrojó una naranja hasta el punto
+ más alto de la torre, dando con ello una prueba de la fuerza
+ extraordinaria de su brazo.
+
+Aunque el Almirante dispuso que Francisco Roldán fuese contra Ojeda,
+no llegaron a las manos por la astucia del último. Salió Ojeda para
+las Lucayas (febrero de 1500), y luego, en las tierras que recorrió,
+robó 232 indígenas para venderlos como esclavos en España (mediados
+de junio del citado año). Tuvo la fortuna Alonso de Ojeda de llevar
+en su importante y famosa expedición como piloto al vizcaino Juan de
+la Cosa[586] y también al florentino Américo Vespucio[587]. Los dos
+lograron renombre eterno en la historia del descubrimiento del Nuevo
+Mundo. El primero, esto es, Juan de la Cosa, después del viaje, hizo
+el primer mapa de América, y Vespucio escribió pintoresca relación del
+citado viaje. Contestando Ojeda a la pregunta que le dirigieron como
+testigo en el pleito que se seguía contra los hijos del Almirante, se
+ocupó de sus descubrimientos y terminó diciendo lo que sigue: _que en
+este viaje trujo consigo a Juan de la Cosa, piloto, e Américo Vespuche
+e otros pilotos_.
+
+ [586] Residía a la sazón en el Puerto de Santa María.
+
+ [587] Este fué el primer viaje realizado por el célebre
+ italiano, siendo, por tanto, apócrifo el que hizo--según
+ algunos--dos años antes, o sea el 1497.
+
+En dicha expedición, es de creer que--como escribe Pedro Mártir--se
+dió la vuelta a Cuba, por cuanto Juan de la Cosa, en su famoso mapa,
+la pone como isla, sin embargo de que algunos años antes declaró, bajo
+juramento solemne, que pertenecía al continente asiático. Aportó Ojeda
+a la bahía de Cádiz unos doscientos esclavos, y en aquella ciudad
+vendió muchos. Además, trajo piedras preciosas, buena cantidad de
+perlas y granos de oro. El beneficio de la expedición fué escaso o de
+poca importancia, pues, pagados todos los gastos, se repartieron unos
+500 ducados entre 55 personas. La verdad es que era tan grande el deseo
+de adelantar en los descubrimientos como el de adquirir riquezas.
+
+Mayores beneficios o ganancias produjo, bajo el punto de vista
+mercantil, la expedición que hizo, pocos días después, otro insigne
+navegante, Pero Alonso Niño, natural de Moguer. Era piloto de la
+carrera de Indias y compañero de Cristóbal Colón en su primero y tercer
+viaje. Careciendo de dinero suficiente, hubiese malogrado la empresa
+sin el auxilio del sevillano Luis Guerra, el cual dió medios a Niño
+para armar una carabela de cincuenta toneles, con la condición de que
+Cristóbal, hermano del dicho Luis, dirigiese también la expedición.
+Alonso Niño y Cristóbal Guerra, se hicieron a la vela en Palos,
+llevando 33 hombres, el mes de junio de 1499. Tocó el barco en la costa
+de la América Central, donde Guerra y Niño, con anuencia de los indios,
+cortaron y cargaron palo del Brasil, no lejos del golfo de Paria,
+pasando luego por la Boca del Dragón. Al salir de las bocas del Dragón
+se vieron rodeados de diez y ocho canoas de caribes, teniendo que
+disparar varios tiros de artillería para ahuyentar a aquellos bárbaros.
+Los nuestros se dirigieron a la isla de la Margarita, donde adquirieron
+perlas y fueron los primeros españoles que desembarcaron en ella.
+Pasaron a tierra de Curiana (hoy Cumaná), entrando en un puerto (tal
+vez el de Mochima o el de Manare). Allí vieron un pueblo de ochenta
+casas, y habiendo bajado a tierra, pudieron conseguir que los naturales
+les diesen algunas perlas. Dirigiéronse a otra población mayor, en la
+cual se detuvieron tres meses: agosto, septiembre y octubre. Asegurados
+del carácter pacífico de los indios, bajaron a tierra, siendo recibidos
+con amistosas demostraciones. Las casas estaban hechas con maderos
+hincados en tierra y cubierta la techumbre con hojas de palma. En los
+espesos bosques vieron animales salvajes, como también ciervos, venados
+y conejos. No tenían bueyes, ni ovejas, ni cabras. Se alimentaban de
+pan de maíz o de raíces, de ostras, de aves, de animales salvajes y no
+salvajes. Físicamente considerados llamaban la atención por el color
+obscuro del rostro, por sus labios gruesos y por sus cabellos crespos
+y largos. Para conservar blanca la dentadura masticaban frecuentemente
+cierta hierba. Las mujeres cuidaban de la agricultura y de las cosas de
+la casa, en tanto que los hombres se ocupaban de la caza y del juego.
+Eran ellas muy laboriosas y ellos diestros cazadores. Cariñosos con los
+españoles, permutaban con gusto sus objetos de oro y sus perlas por las
+bujerías de los nuestros.
+
+Como indicasen que el oro venía de una provincia llamada Cauchieto,
+que estaba al Occidente, allá se dirigieron los nuestros; llegaron
+el 1.º de noviembre de 1499. Desde Cumaná a Cauchieto habría unas
+seis jornadas, y como cada jornada puede conjeturarse de seis a siete
+leguas, la distancia era de 36 a 42 leguas. Sumamente dóciles los
+naturales de Cauchieto, venían en sus canoas a la nave, trayendo el
+oro propio de su país y los collares de perlas que adquirían de los de
+Curiana. En la tierra hallaron plantaciones de algodón.
+
+Continuaron navegando más de diez días hasta que lograron encontrar
+hermoso lugar con casas y fortalezas. Después de peligrosa navegación
+les fué grato llegar a país tan agradable y de vegetación tanta. Allí
+las huertas y jardines eran tan bellos que uno de los viajeros no tuvo
+inconveniente en decir que jamás había visto paraje más delicioso.
+Intentaron desembarcar, oponiéndose a ello unos dos mil indios con
+macanas, arcos y flechas. No dejó de extrañarles semejante novedad.
+Retrocedieron a Curiana y allí volvieron a hacer nuevo acopio de
+perlas, algunas del tamaño de las tan celebradas de Oriente. Según
+Mártir, a quien sigue Muñoz, el 6 de febrero de 1500 tomaron la vuelta
+para España[588], y a los sesenta y un días de navegación arribaron
+buenos y contentos al puerto gallego de Bayona. El beneficio del viaje
+fué de alguna consideración y sirvió de cebo para que algunos se
+dispusiesen a nuevas empresas.
+
+ [588] Otros dicen que el 13.
+
+A principios de diciembre del mismo año de 1499, Vicente Yáñez Pinzón,
+célebre compañero del Almirante, se hizo a la vela en el puerto de
+Palos con rumbo a las Indias. Llevaba cuatro carabelas que había podido
+armar con la ayuda de su sobrino Arias Pérez y de otros parientes y
+amigos. Acompañábanle los afamados pilotos Juan de Quintero, Juan
+de Umbría y Juan de Jerez, también antiguos compañeros de Cristóbal
+Colón. Pasaron las Canarias, cruzaron el Atlántico, no sin que recia
+borrasca llenase de terror a nuestra gente, y llegaron a encontrar
+la costa americana sobre los 8° de latitud Sur; dicha tierra--pues
+tanto era el deseo que tenían de encontrarla--recibió el nombre de
+_Santa María de la Consolación_. Tiempo adelante se llamó aquel lugar
+cabo de San Agustín, algo al Sur de Pernambuco (Brasil)[589]. Vicente
+Yáñez Pinzón desembarcó con escribano y testigos, tomando posesión del
+país en nombre de Castilla. En los dos primeros días no vieron hombre
+alguno; posteriormente se les presentaron algunos de elevada estatura
+y desnudos por completo. Eran uraños y bastante belicosos. Continuaron
+los españoles hacia el Ecuador, y en la boca de un río, donde hicieron
+aguada, tuvieron que pelear con los indios, a los cuales castigaron
+enérgicamente, aunque con la pérdida de diez españoles. Compraron, por
+tanto, cara la victoria.
+
+ [589] Antiguo documento atribuye el descubrimiento del Brasil
+ a Juan Ramalho en 1490.
+
+¿Tomó parte Américo Vespucio en dicha expedición? El relato del segundo
+viaje de Vespucio es exactamente el mismo que el de Lepe, si bien es
+de extrañar que no cite el nombre del jefe, ni haya conformidad en las
+fechas de partida ni de llegada de la una y de la otra. Sea de ello lo
+que quiera, lo cierto es que el cabo de San Agustín, visitado dos veces
+por Vespucio, adquirió suma importancia por haber servido de base, una
+vez fijada la situación, para determinar el meridiano de demarcación
+entre los descubrimientos y conquistas de los españoles y de los
+portugueses.
+
+Consideremos la expedición portuguesa de Pedro Álvarez Cabral.
+Este insigne marino, llevando como capitanes a Bartolomé Díaz, el
+descubridor del Cabo de Buena Esperanza, y a Nicolás Coelho, el
+compañero de Vasco de Gama, al frente de una flota compuesta de 10
+buques mayores y tres menores, salió del puerto de Lisboa el día 9 de
+marzo del año 1500. La corriente ecuatorial llevó los buques, no hacia
+Calcuta, como se proponía Cabral, sino a las playas del Brasil. Dada,
+pues, la dirección que llevaban las expediciones marítimas de los
+portugueses, es evidente que un poco antes o un poco después habían de
+descubrir la América Meridional, aunque el proyecto de Colón no hubiese
+encontrado apoyo en los Reyes Católicos.
+
+De modo, que, huyendo de las gruesas mareas del Cabo de las Tormentas,
+y buscando mejores vientos para doblarlo, se fué engolfando la armada
+hacia Occidente. Navegaron de este modo, según Gaspar Correa, cronista
+de la India, _para que os ventos lhe fossem mais largos pera navegar
+pera o cabo_. «La capitana, añade el ilustre escritor, que iba delante,
+vió tierra a barlovento un domingo al amanecer, de lo que hizo señal
+disparando un falconete, y fué corriendo por ella y descubriéndola, que
+era gran costa y tierra nueva que nunca había sido vista, y estando
+cerca, corriendo al largo de ella, vieron grandes arboledas a orillas
+del mar, y por el interior grandes montes y serranías, y ríos muy
+anchos y grandes ensenadas, y siendo ya tarde vieron una gran bahía,
+en la que el capitán mayor entró sondando. Y hallando buen fondeadero
+dió fondo, y así lo hizo toda la armada. El capitán mayor botó un
+esquife al agua, y lo mismo hicieron los capitanes, y fueron a ver al
+capitán mayor, el cual mandó a Nicolás Coelho en su esquife con el
+piloto moro que fuese a tierra y viese si podía venir al habla con la
+gente de ella; y fué con diez hombres que llevaban lanzas y ballestas,
+porque aún no había escopetas, y saltó a tierra y halló poblaciones
+de chozas, en las que encontró gentes blancas y bárbaras, desnudas
+completamente, así los hombres como las mujeres. Algunos hombres
+vestían telas de malla de algodón y se adornaban con plumas de aves
+de variados colores y muy hermosas que hay en el país, especialmente
+papagayos, grandes como patos, con plumas de muchos colores. Eran tan
+pacíficos los habitantes que no huían, ni hacían daño, ni tenían armas;
+sólo unos arcos grandes con flechas de caña... No tenían en las casas
+ropa alguna, sino únicamente redes de hilo de algodón, que ataban por
+las puntas, las colgaban y dormían en ellas. Nadie podía entender la
+lengua de aquellos habitantes. La mayor parte de los árboles tenían una
+madera roja, la cual, echada en agua, la teñía de hermoso rojo; y se
+hallaron en esta tierra otras cosas que no describo y que después se
+descubrieron.»
+
+Siguiendo con no poco trabajo su ruta, llamóles la atención que el agua
+del mar se convirtiera en dulce en un espacio bastante dilatado; era
+que se encontraban en la desembocadura del río Marañón, llamado después
+de las Amazonas y de Orellana. Desagua por dos brazos principales
+divididos por la isla de Marajó (San Juan de las Amazonas). De tantas
+y tan largas fatigas pudieron descansar en la mencionada isla, cuyos
+habitantes les recibieron con señales de buena amistad. Retiráronse de
+aquellos sitios porque el _prororaca_, fenómeno del Amazonas y de otros
+ríos, puso en gran peligro las carabelas, llegando felizmente al golfo
+de Paria. En el camino tocaron con pequeños y pobres pueblecillos,
+y con grupos de indios errantes, quienes huían asustados y tímidos a
+cobijarse en la espesura de los bosques o en la cima de las montañas.
+Habremos de notar que los habitantes de Paria, tan buenos y dóciles con
+el Almirante Cristóbal Colón, se dispusieron a la sazón a pelear con
+los españoles.
+
+Marcharon a la Española, a donde llegaron el 23 de junio, pasando
+luego a la Isabela, llamada por los indios _Saometo_ o _Jumeto_, y
+en seguida a los bajos de Babura (tal vez _Babueca_), teniendo la
+desgracia de perder dos carabelas (julio de 1500). Con las otras dos
+tomaron el camino de España, llegando a Palos el 30 de septiembre.
+Entre otras cosas trajeron piedras que se calificaron de finos topacios
+y gran cantidad del palo de tinte; también animales raros, llamando
+especialmente la atención el conocido con el nombre de _zarigüeya_.
+
+Al mismo tiempo que salía Pinzón del puerto de Palos, se disponía Diego
+de Lepe a emprender igual viaje con dos carabelas. Llegó cerca del cabo
+de San Agustín, que llamó _Rostro Hermoso_. Desde allí llevó, con corta
+diferencia, el mismo derrotero que Pinzón, esto es, por delante del
+Marañón a la tierra de Paria. En el Marañón cautivó algunos naturales,
+y él perdió algunos hombres. El mayor fruto de esta expedición fué, no
+sólo haber doblado el cabo de San Agustín, sino haber dado a conocer
+que la costa de la nueva tierra firme continuaba por el Sudoeste. De
+tal descubrimiento, hecho ya por Pinzón, hizo Lepe un mapa para el
+obispo Fonseca, según declaró el piloto Andrés de Morales en el pleito
+del Almirante. Recordaremos en este lugar que el citado mapa fué
+consultado andando el tiempo por Juan Díaz de Solís. Es de justicia
+referir que Lepe descubrió al Sur más tierra que otro alguno en aquella
+época, y aun de diez o doce años adelante. El mérito de nuestro
+navegante no deja de tener importancia. En empresa tan arriesgada le
+sirvieron de guía Bartolomé García, genovés; Andrés García Valdín,
+García de Vedía y el famoso piloto Bartolomé Roldán.
+
+Lepe regresó por Haití a España, donde debió llegar antes de noviembre
+de 1500, y murió en Portugal, según declaró el piloto Andrés de Morales
+en el citado pleito del Almirante.
+
+«El capitán mayor, con otros capitanes bajó a tierra, donde estuvo
+cinco días, y los hombres que penetraron más en el interior, no
+hallaron quien les hiciese daño alguno.» Con los indígenas se
+establecieron cordiales relaciones. Asistieron aquéllos con gran
+recogimiento al santo sacrificio de la misa. Portugueses y brasileños
+construyeron una cruz muy grande de madera, que colocaron cerca de la
+playa, adorándola con mucha devoción unos y otros. Celebráronse también
+fiestas populares. Si los indios bailaban al son de la _yanubia_ y eran
+el encanto de los portugueses, éstos, en cambio, daban conciertos de
+guitarra durante las deliciosas noches tropicales, y eran la alegría
+de los indios. Uno de los tripulantes, llamado Diego Díaz, _homem mui
+prazenteiro_, dice el cronista, mostró muchas habilidades en la playa.
+El 3 de mayo, día en que celebra la iglesia la _Invención de la Santa
+Cruz_, salió Cabral de aquellas costas que dió el nombre de _Tierra de
+Santa Cruz_ y que poco después se llamó Brasil.
+
+Mandó Cabral al rey D. Manuel un buque, en el cual iban los productos
+y las riquezas de aquella tierra. Como lastre trajo el buque _uns paos
+vermelhos aparados que eran muy pesados é que chamarâo brasil per sua
+vermelhidâo ser fina como brasa_. Aquel palo dió nombre al país. No
+huelga decir aquí que si Vicente Yáñez Pinzón, Diego de Lepe o algún
+otro descubrieron el Brasil, sólo el descubrimiento de Cabral produjo
+sus frutos.
+
+Desde el Brasil, y llevando como segundo al castellano Sancho de
+Tóvar[590], se dirigió, al través del Océano, al cabo de Buena
+Esperanza, en cuyas cercanías se fueron cuatro buques a pique, entre
+ellos el de Bartolomé Díaz. Vino a morir navegante tan insigne junto
+al cabo por él descubierto. Pedro Alvarez Cabral marchó a Mozambique y
+después a Quiloa, y el 2 de agosto llegó a Melinde, con cuyo soberano
+estableció Cabral, como antes Vasco de Gama, relaciones de amistad.
+En esta ocasión dió también aquel soberano dos prácticos, los cuales
+condujeron la flota en diez y seis días a la India. El 23 de agosto
+estaban en las Andiedivas; allí permanecieron dos semanas calafateando
+los barcos y tomando agua dulce. Pronto se rompieron las buenas
+relaciones de Cabral con el Samorin, hasta el punto que, la gente del
+pueblo, excitada por los moros, atacó los almacenes de los portugueses
+y mató al factor y a algunos más, teniendo Cabral que disparar todo
+un día sus cañones contra la ciudad e incendiar 15 buques dentro del
+puerto.
+
+ [590] Sancho de Tóvar debía encargarse de la jefatura, si
+ Cabral fallecía en la expedición.
+
+En lugar de dirigirse Cabral a Calcuta, marchó con su flota más al
+Sur, a Cochin, cuyo soberano le invitó a pasar a su capital y puerto,
+donde hizo su cargamento de especias, como también en Collam, al Sur de
+Cochin, pues este soberano o rajá se manifestó de igual manera amigo
+de los portugueses. Pasaron luego a Cananor, esperando que el rajá del
+país tuviese con ellos el mismo generoso comportamiento que antes había
+tenido con Vasco de Gama. No se equivocaron, pues allí completaron los
+cargamentos con canela y gengibre. El 16 de enero de 1501 se hizo la
+flota a la vela, tocó en Melinde, se detuvo en Mozambique y después de
+varios sucesos, más adversos que favorables, entró en Lisboa en el mes
+de octubre de 1501.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXVI
+
+ EXPEDICIÓN DE RODRIGO DE BASTIDAS.--EXPEDICIÓN DE ALONSO DE
+ OJEDA.--VIAJES DE AMÉRICO VESPUCIO, AL SERVICIO DE PORTUGAL.--COLÓN
+ Y VESPUCIO EN SEVILLA.--VESPUCIO AL SERVICIO DE ESPAÑA.--ORIGEN DEL
+ NOMBRE AMÉRICA.--EXPEDICIONES DE CRISTÓBAL Y LUIS GUERRA, Y DE JUAN
+ DE LA COSA.--REAL CÉDULA EN FAVOR DE BASTIDAS.--CAPITULACIÓN HECHA
+ CON OJEDA.--CAPITULACIÓN CON YÁÑEZ PINZÓN.--VIAJES DE YÁÑEZ PINZÓN
+ Y DE SOLÍS.--PRIVILEGIO EN FAVOR DE NICUESA Y DE LA COSA.--VIAJES
+ DE OJEDA Y DE NICUESA.--LA ESPAÑOLA, CUBA Y PUERTO RICO EN AQUELLOS
+ TIEMPOS.--EXPEDICIÓN DE PONCE DE LEÓN A LA FLORIDA Y LUEGO A
+ BIMINÍ.--PÉREZ DE ORTUBIA EN BIMINÍ Y PONCE DE LEÓN EN PUERTO RICO.
+
+
+Rodrigo de Bastidas, vecino y escribano de la ciudad de Sevilla, en el
+arrabal de Triana, salió de la citada población en el mes de octubre
+del año 1501. Llevaba en su compañía a Juan de la Cosa, vizcaíno, «que
+por entonces era el mejor piloto que por aquellos mares había»[591].
+Acompañó a Cristóbal Colón en uno de sus viajes, y acababa de recorrer
+con Ojeda las costas de Venezuela. La primera tierra que visitó
+Bastidas fué una isla, a la que dió el nombre de _Verde_, situada entre
+la Guadalupe y la Tierra Firme. Visitó el golfo de Venezuela y los
+territorios al Sur y Oeste de la comarca de Coquibacoa. Desde el cabo
+de la Vela continuó sus descubrimientos; tocó en la costa de la sierra
+nevada de Santa Marta, pasó la desembocadura del río de la Magdalena,
+avistó el puerto de la galera de Zamba y el de Cartagena, la isla de
+Barú y las de San Bernardo, y siguiendo su derrota al Sur y al Oeste
+descubrió la isla Fuerte y la Tortuguilla, el puerto de Cispata y río
+Sinú, punta Caribana, entrando en el golfo de Darién o de Urabá. Costeó
+el istmo de Darién hasta la punta de San Blas o puerto de Escribanos,
+llamado así porque--como hemos dicho--Bastidas había desempeñado el
+mencionado cargo en Sevilla. Debemos notar que Bastidas estuvo en el
+puerto de Escribanos o del Retrete y del Nombre de Dios antes que
+Cristóbal Colón, pues el descubridor del Nuevo Mundo no llegó allí
+hasta el 26 de noviembre de 1502. El trazado de la costa septentrional
+de la América del Sur se completó con el viaje del escribano de Sevilla.
+
+ [591] Las Casas, lib. II, cap. 2.º
+
+Conocedor Bastidas del carácter de los indígenas, comerció hábilmente
+con ellos, logrando recoger abundante cantidad de oro y perlas. Tuvo
+que volver a la Isla Española y fondear en la isleta llamada del
+_Contramaestre_, porque sus barcos fueron agujereados por el _broma_
+(caracol que horada e inutiliza la quilla de las embarcaciones).
+Salió para Cádiz, viéndose obligado a causa de los temporales y de
+las averías de sus barcos, a arribar al cabo de la Canongía, donde
+permaneció un mes. Dióse otra vez a la vela; mas también hubo de
+dirigirse, por la repetición de recias borrascas, hacia el puerto de
+Xaragua (hoy Puerto Príncipe). Allí, continuando los malos tiempos,
+perdió sus navíos, cuyo valor, con los esclavos, oro, brasil y otras
+cosas que conducían, era de consideración. Las riquezas que se pudieron
+salvar fueron llevadas a Santo Domingo, «y allí--dice el P. Las
+Casas--las vide yo entonces y parte del oro que había habido»[592].
+Bobadilla, a la sazón gobernador de la Española, le sometió a juicio,
+porque, según se decia, había malgastado grandes cantidades en hacer
+rescates y ventas con la gente de Xaragua y otras. Se le mandó a España
+y entró en Cádiz (septiembre de 1502).
+
+ [592] Lib. II, cap. II.
+
+
+Compadecidos los reyes del intrépido navegante, en premio de sus
+servicios le concedieron pequeña pensión vitalicia sobre los frutos
+procedentes de la provincia de Urabá y de la llamada del Cenú, sobre
+la bahía del mismo nombre. Igual pensión se concedió al piloto Juan
+de la Cosa. Las Casas dice que Bastidas vino en la flota que traía a
+Bobadilla y en un navío que pudo libertarse de la tormenta[593], aunque
+no preso, como aseguró Oviedo[594].
+
+ [593] Lib. II, cap. V.
+
+ [594] Lib. III, cap. VIII.
+
+Alonso de Ojeda emprendió en enero de 1502 su segundo viaje, habiendo
+obtenido del Gobierno la concesión de los territorios que forman el
+golfo de Maracaibo con el título de gobernador de Coquibacoa. Con los
+buques de _Santa María de la Antigua_, _Santa María de la Granada_,
+_la Magdalena_ y _Santa Ana_, mandados respectivamente por García de
+Ocampo o del Campo, Juan de Vergara, Pedro de Ojeda y Hernando de
+Guevara, pasó Alonso de Ojeda por la Gran Canaria y por la isla de
+la Gomera, arribando a la isla de Santiago en Cabo Verde, donde se
+detuvo ocho o diez días. Llegó al golfo de Paria, descubriendo después
+muchas tierras. La primera que descubrió fué el lugar que llamaron los
+_anegados_ o _anegadizos_ de Paria. Mientras se limpiaban los buques,
+pudo la gente recoger corta cantidad de perlas y dos o tres clases de
+gomas de mucho color. Viéronse caníbales que habitaban allí, los cuales
+mataron a un cristiano, teniendo Ojeda que tomar sus medidas, temeroso
+de ser atacado.
+
+Ya habilitados los cuatro navíos, salieron el 11 de marzo de 1502.
+Antes de llegar a la Margarita, se separó Guevara con su carabela
+_Santa Ana_ y anduvo perdido algunos días. El 14 se dirigió Ojeda al
+puerto de la Codera, al cual llegó Guevara en la mañana del 15, no
+encontrando las dos naos la _Magdalena_ y _Santa María de la Granada_
+porque habían marchado en busca del citado Guevara. Cansado de esperar
+Alonso de Ojeda salió del puerto de la Codera y siguiendo la costa hizo
+alto en una tierra que los indios llamaban _Curiana_ y él le dió el
+nombre de _Valfermoso_. Pocos días después llegaron la _Magdalena_ y
+_Santa María de la Granada_.
+
+Convencidos de la necesidad de establecer una colonia, se dedicaron a
+la realización de la idea, tomando a viva fuerza de los naturales del
+país todo lo que les era indispensable. Los pobres indios se vieron
+robados y quemadas sus casas, llegando los españoles a matar unos siete
+u ocho en la refriega; de los nuestros fué muerto el escribano de una
+carabela, Juan de Guevara. Ojeda se cruzó de brazos ante las tropelías
+cometidas por Vergara y Ocampo, quienes hubieron de apoderarse de
+algunas indias. Después de algunos sucesos de menos importancia y
+después de recorrer costeando algunos puertos, siempre buscando el
+vellocino de oro, Ojeda, deseoso de hacer asiento y población, se
+detuvo en el puerto de Santa Cruz, que debió ser el conocido hoy con
+el nombre de _Bahía-honda_. De modo que en la parte Oriental del golfo
+de Venezuela resolvió Ojeda fundar la colonia, que no pudo llevar a
+cabo, ya por las hostilidades de los indígenas, ya por el motín de los
+tripulantes capitaneados por Vergara y Ocampo.
+
+Decían los enemigos de Ojeda que éste en sus frecuentes incursiones en
+tierra de indios se apoderaba de todo lo que podía y no daba parte a
+Guevara y a Ocampo. Además, la gente estaba fatigada, el trabajo era
+grande, la ración escasa y la estación cruel; además temían que los
+navíos, comidos de la _broma_, se fueran a pique antes de poder salir
+de allí para la Isla Española. Los resentimientos y aun enemiga entre
+los partidarios de Ocampo y de Vergara por un lado y los de Ojeda
+por otro, eran cada vez mayores. Con la excusa de que Ojeda viese el
+pan que Ocampo había traido en su último viaje de Jamaica, acordaron
+detenerle en el navío para conducirlo a disposición del gobernador de
+la Española. Decían Vergara y Ocampo que tomaban tal determinación por
+los deservicios que Ojeda había hecho y también porque se guardaba
+todas las ganancias para sí. Intentó huir Ojeda para presentarse en
+Santo Domingo; pero le cargaron de cadenas. Debió suceder todo esto a
+últimos de mayo o comienzos de junio de 1502. Salieron del puerto de
+Santa Cruz y llegaron en los primeros días de septiembre a la provincia
+de Haniguayaga, donde Vergara y Ocampo entregaron a Ojeda. Se hizo
+cargo de él el comendador Gallego, trasladándole a la ciudad de Santo
+Domingo. De la sentencia, dada en 4 de mayo del año siguiente, apeló
+Ojeda ante SS. AA. y los señores de su Consejo, siendo absuelto en
+Segovia a 8 de noviembre de 1503. No habiendo reclamado de la sentencia
+la parte contraria, mandaron los reyes en Medina del Campo a 5 de
+febrero de 1504 darle la ejecutoria.
+
+El rey D. Manuel de Portugal envió a Sevilla al florentino Juan
+Bartolomé del Giocondo para hacer proposiciones a Américo Vespucio, a
+quien deseaba atraer a su servicio. Hízose de rogar el insigne marino,
+aceptando al fin las proposiciones y marchó a Portugal[595]. En mayo
+de 1501 salió del puerto de Lisboa en una escuadra, tal vez en calidad
+de astrónomo, pues era diestro como ninguno para determinar por medio
+del cuadrante la latitud de un lugar. No conocemos el nombre del jefe
+que mandaba la expedición. Sabemos que siguieron los expedicionarios la
+costa de Africa hasta más allá del Cabo Verde y luego atravesaron el
+Océano con rumbo más al Oeste. Cerca del Ecuador espantosa tempestad
+detuvo dos meses a los buques en el camino, no llegando a la costa
+americana hasta el 16 de agosto. Casi desde el cabo de San Roque
+marcharon en dirección Sudoeste, pasando el cabo de San Agustín el
+28 del mismo mes; el día de San Miguel se descubrió el río de este
+nombre y el 4 de octubre el río de San Francisco. Recorrieron la costa
+descubierta por Cabral, conociendo que dicha costa no era de una isla,
+sino de un continente. Pasaron el río que llamaron de Santa Lucía y que
+debe ser el conocido hoy con el nombre de _Río Doce_ (13 de octubre),
+llegando el 21 al cabo de Santo Tomás. Descubrieron la boca de la bahía
+del Río Janeiro, tal vez el 1.º de enero de 1502, el 6 la ensenada de
+los reyes, el 22 el puerto de San Vicente, poco después Cananea, el 22
+de abril playas deshabitadas y llenas de arrecifes, probablemente las
+de Patagonia e islas de Falkland, atravesando en seguida el Océano en
+busca de Sierra Leona. En la costa de Sierra Leona hizo quemar uno de
+los tres buques porque estaba inservible, marchando a las Azores con
+los dos restantes y entrando en Lisboa el 7 de septiembre de 1502.
+
+ [595] Otros dicen que no hubo tales proposiciones y creen que
+ tomó parte en los viajes sin contar con el Rey.
+
+Tuvo este tercer viaje de Vespucio bastante utilidad para los
+conocimientos geográficos. Había recorrido la cuarta parte del mundo.
+Sus descripciones de la rica naturaleza tropical, de la belleza del
+firmamento y la certeza de haber llegado viendo costa por lo menos
+hasta los 50 grados de latitud Sur, dieron no poca fama a Vespucio.
+También merece fama dicho marino porque fué el primero que anunció la
+idea de ir a la India dirigiéndose desde Portugal al Sudoeste para
+doblar el continente americano, cuya idea realizó diez y seis años
+después Magallanes.
+
+Otra expedición en que Vespucio tomó parte la mandaba Gonzalo Coelho;
+se componía de seis buques y zarpó de Lisboa el 10 de junio del año
+1503. Desde Sierra Leona tomó rumbo al Sudoeste encaminándose a la
+costa del Brasil y teniendo pronto el sentimiento de ver el naufragio
+del buque principal (la _Capitana_), que tropezó en una roca, junto
+a una isla poco apartada de dicha costa. Los buques, cada uno por su
+lado se dirigieron a la bahía de _Todos los Santos_ o sólo Bahía, como
+vulgarmente se la llamaba. Aguardó Vespucio con su buque y otro a los
+tres restantes; mas viendo que no llegaban, se hizo a la vela, siguió
+la costa hacia el Mediodía y fundó a los 18° de latitud Sur la primera
+colonia en el Brasil, con 24 hombres de la tripulación del buque que
+le acompañaba y que allí había encallado. Cargó un buque de palo de
+Brasil y salió para Portugal el 2 de abril, llegando a Lisboa el 18 de
+junio de 1504. El encargo que Vespucio llevaba de ir a la India fracasó
+completamente.
+
+Desde Lisboa marchó Vespucio a Sevilla, donde vió a Colón en febrero de
+1505, tratándose ambos como compañeros de infortunio y víctimas de la
+ingratitud de los reyes. Cristóbal Colón escribió a su hijo: «Vespucio
+me ha hecho favores. La fortuna ha sido adversa a este hombre de bien,
+como a muchos otros.» Aprovechando Fernando el _Católico_ la estancia
+de Vespucio en Sevilla, intentó atraérselo. Comenzó haciéndole un
+regalo el 11 de abril de 1505; algunos días después Felipe el _Hermoso_
+le concedió derecho de ciudadanía española. Desde entonces fué fiel
+a su patria adoptiva. Se dice que hizo último viaje a América, no
+consiguiendo extender ya sus descubrimientos anteriores. El año 1508 se
+le nombró piloto del reino con 200 ducados de sueldo, con la obligación
+de examinar a los que aspiraban al título de pilotos. Hizo algunos
+mapas, no conservándose ninguno original, aunque sí la copia del del
+Nuevo Mundo (_Tabula terræ novæ_), publicado en la edición de Ptolomeo
+hecha en Estrasburgo, año 1513. Murió en Sevilla el 22 de febrero de
+1512. (Apéndice X).
+
+Se ha dicho y repetido hasta la saciedad que si Colón tuvo la desgracia
+de morir en Valladolid olvidado de todos, Vespucio, más afortunado,
+cinco años antes de su muerte, vió que al nuevo continente se le daba
+en su honor el nombre de América. Es cierto que Colón murió olvidado
+en la ciudad del Pisuerga, y también lo es que el Nuevo Mundo recibió
+el nombre de América en honor de Américo Vespucio, uno de los primeros
+exploradores de aquellas tierras; pero cuya fama es bastante menor que
+la de Cristóbal Colón. El nombre de América, aplicado al conjunto de
+las regiones que forman el Nuevo Mundo, aparece, por vez primera el
+1507, en un opúsculo publicado en Saint Dié (Lorena) por jóvenes del
+_Gymnase Vosgien_, asociación de literatos e impresores constituída
+con el apoyo y protección del duque de Lorena. El citado nombre, bajo
+la primitiva forma de _Amerrique_ fué introducido en la _Cosmographiæ
+Introductio_, capítulo IX, por Hylacomylus (o sea Waldseemüller),
+profesor de Geografía de Saint Dié.
+
+Trasladaremos a este lugar las palabras de Waldseemüller: «Pero ahora
+estas partes (Europa, Asia y Africa), han sido más extensamente
+exploradas, y otra cuarta parte ha sido descubierta por Américo
+Vespucio (como se verá luego); y no veo qué razón impediría llamarla
+Amerige o América, esto es, tierra de Américo, según el nombre de su
+descubridor Américo, varón de sagaz ingenio, así como Europa y Asia
+traen sus nombres de mujeres. Su situación y las costumbres de sus
+habitantes, se comprenderán claramente por las dos navegaciones de
+Américo, que siguen»[596]. Dícese que el primero que se opuso a que se
+diera al nuevo continento el nombre de Américo, fué el insigne Miguel
+Servet, condenado a la hoguera en Ginebra por Calvino. Waldseemüller
+primero y la costumbre después pudieron más que la honrada protesta de
+Servet, y el nombre de América pasó lentamente al dominio público. Son
+raros los mapas del siglo XVI, en que los nuevos territorios se señalen
+como independientes del Asia y se les denomine América. En los citados
+mapas, además del nombre América, se hallan otros, como Terranova,
+Brasil, Santa Cruz, Atlántide, Peruana y Nueva India. Ya en el siglo
+XVII se admitió por todos la denominación de América. «Ni presión
+oficial--escribe Reclus--ni la intervención de famosos escritores,
+intervinieron en la paulatina adopción de la palabra; proviene de los
+mismos pueblos. La eufonía entra por mucho en la acogida favorable que
+obtuvo de los idiomas europeos: merced a esta eufonía, la enumeración
+de los continentes, termina de una manera agradable al oído: _Europa,
+Asia, Africa y América_. En los anales de la humanidad, ya tan
+llenos de injusticias, la cadencia de las sílabas ha contribuído a que
+prevalezca una injusticia más»[597].
+
+ [596] _Nunc vero et haec partes sunt latius lustrate et
+ alia quarta pars per Americum Vesputium (ut in sequentibus
+ audietur) inventa est: quam non video un quis iure vetet
+ ab Americo inventore sagacis ingenii viro Amerigem quasi
+ Americi terram sine Americam dicendam: cum et Europa et Asia
+ a mulieribus sua sortita sunt nomina. Eius situm et gentis
+ mores ex bis binis Americi navigationibus que sequntur liquide
+ intellige datur._
+
+ [597] _Geografía Universal_, América del Norte, etc., págs. 2
+ y 3.
+
+Del escritor norteamericano Charles F. Lummis son las palabras que
+copiamos: «Llamar América a este continente en honor de Amérigo
+Vespucio fué una injusticia, hija de la ignorancia, que ahora nos
+parece ridícula; pero de todos modos, también fué España la que envió
+el varón cuyo nombre lleva el Nuevo Mundo»[598].
+
+ [598] _Los exploradores españoles del siglo XVI en América_,
+ pág. 60.
+
+Continuando el relato de las expediciones a las Indias, salieron
+dos en el año 1504: una mandada por Cristóbal y Luis Guerra, y otra
+a las órdenes de Juan de la Cosa. Las dos expediciones, después de
+haber saqueado las costas de Venezuela y de apoderarse de cuanta
+gente pudieron para venderla en seguida, sufrieron no pocos trabajos
+y terribles desgracias. Naufragaron varios buques junto al golfo de
+Darién, viéndose los expedicionarios en grandes apuros, sin exceptuar
+el hambre y las enfermedades. De los 200 individuos que salieron en
+ambas expediciones, pudieron llegar unos 40 a Jamaica, luego a Haití y,
+por último, a España. «En ese año de 1504--dice Reclus--cuando Colón
+dejó el Nuevo Mundo para ya no volver a él, conocíase en su mayor parte
+la costa oriental de los dos continentes, en tanto que el mar de las
+Antillas, la primera región descubierta, no se había explorado sino por
+la parte meridional. Desde el descubrimiento de las islas de Bahama por
+Colón, transcurrieron veinticinco años antes que las naves españolas
+penetrasen en el golfo de México, a no ser costeando la isla de Cuba.
+Para los españoles era poco importante la metódica exploración de las
+costas del Nuevo Mundo; lo que buscaban eran mares abundantes en perlas
+o bien tierras ricas en oro y esclavos»[599].
+
+ [599] Ibidem, pág 24.
+
+La capitulación que los Reyes Católicos hicieron con Juan de la Cosa,
+se firmó en Medina del Campo el 14 de febrero de 1504[600]. Concedieron
+los reyes que el citado navegante pudiese ir a las tierras e islas de
+las Perlas, al golfo de Urabá y a otras islas y tierra firme del mar
+Océano que están descubiertas o por descubrir, siempre que no fuesen de
+las que descubrió Cristóbal Colón, ni de las islas y tierra firme que
+pertenecían al rey de Portugal. Exigían los reyes a Juan de la Cosa la
+quinta parte de todo lo que encontrase, y le dejaban las otras cuatro
+partes para que pudiera disponer de ellas a su voluntad. Le concedieron
+tomar seis o más indios de los que dejó en la Isla Española Rodrigo de
+Bastidas para llevarlos a las tierras del golfo de Urabá, como también
+a Juan Buenaventura, si quisiera ir con él; además podría tomar
+agua, leña u otros bastimentos, pagando por ellos lo que valieren.
+Le autorizaron para que él y los que le acompañasen, edificaran
+casas y pueblos, y cultivaran heredades. Mandáronle terminantemente
+que no llevase consigo a ningún extranjero. Hizo el viaje en cuatro
+navíos, y al Rey, por el quinto que le pertenecía de ganancias, le
+correspondieron 491.708 maravedís. A la Cosa se le concedieron 50.000
+maravedís vitalicios.
+
+ [600] _Archivo de Indias._--E. 139.--C. 1.--_Colec. de doc.
+ inéd., etc._, tomo XXXI.
+
+En la capitulación que se hizo con Alonso de Ojeda en Medina del Campo
+y con fecha 30 de septiembre de 1504[601], se disponía que el citado
+Ojeda podia ir a las tierras e islas de las Perlas, al golfo de Urabá,
+a la tierra antes descubierta por el mismo navegante y a otras islas y
+tierra firme del mar Océano, siempre que no fuesen de las descubiertas
+nuevamente por Colón (las cuales se hallan más allá de los lugares
+visitados antes por el mismo Ojeda y Rodrigo de Bastidas) ni de las que
+pertenecen al rey de Portugal. En las dichas tierras se le autorizaba
+para «resgatar é aber de otras qualesquier manera oro é plata é
+guanines é otros metales é alxofar é piedras preciosas, é mostruos é
+serpientes é animales é pescados, é aber especierias é droguerías é
+otras qualesquier cosas de qualquier género é nombre que sean, en tanto
+que non podays traer esclavos, _salvo los questan en la isla de Santo
+Domingo é isla Fuerte, é en los puertos de Cartagena en las islas de
+Barú que se dicen Caníbales_.» Mandaban los reyes que levantase una
+fortaleza donde antes la había hecho, o en otra parte que fuera más
+conveniente.
+
+ [601] _Archivo de Indias._--E.139.--C. 1.º--_Colec. de doc.
+ inéd., etc._, tomo XXXI, págs. 258-272.
+
+Hízose otra Capitulación o Asiento por el Rey Católico (24 de abril de
+1505) con Vicente Yáñez Pinzón, que se firmó en Toro y por la cual se
+autorizaba a dicho navegante poblar la isla denominada _San Juan_, que
+se halla en el mar Océano, cerca de la Española[602]. Hace notar el Rey
+los buenos servicios hechos por Pinzón, principalmente en la conquista
+de la Isla Española y en el descubrimiento de otras tierras e islas en
+el mar Océano.
+
+ [602] _Arch. de Indias._--E.139.--C. 1.º. _Col. de doc. inéd.,
+ etc._, tomo XXXI. págs. 309-317.
+
+Después del cuarto viaje de Colón, se suspendieron por breve tiempo las
+expediciones de los castellanos, y decimos por breve tiempo, puesto
+que en el año 1506, Fernando el _Católico_ autorizó a Vicente Yáñez
+Pinzón y a Juan Díaz de Solís para que emprendiesen un viaje marítimo.
+En efecto, llegaron a la isla de Guanaja, y navegando al Oeste,
+reconocieron el golfo de Honduras y una parte de la costa de Yucatán.
+
+Andando el tiempo, Fernando V expidió Real cédula (23 de marzo de
+1508), encargando a Pinzón y a Solís que procurasen descubrir un
+Estrecho--si dicho Estrecho existía, como opinaban algunos--al Norte de
+Yucatán, y por el cual se comunicasen los mares Atlántico y Pacífico.
+Con tal objeto salieron de Sanlúcar el 27 de junio de 1508: Como la
+península del Yucatán era a la sazón conocida imperfectamente, la
+cédula decía que irían «a la parte del Norte facia Occidente.» Y con el
+objeto de evitar rozamientos con Portugal, se les prohibía arribar a
+las posesiones del dicho reino, pues tales eran las palabras de la Real
+carta. «No tocareis (en el Brasil) so aquellas penas é casos en que
+caen é incurren los que pasan é quebrantan mandamientos semejantes, que
+es perdimiento de bienes é personas é nuestra merced.»
+
+Afirma algún historiador que Yáñez Pinzón y Díaz de Solís, faltando
+a las instrucciones recibidas, en vez de navegar por la costa
+septentrional de América en busca del Estrecho, se dirigieron al Sur
+explorando las costas hasta los 40° de latitud. Así lo dice el cronista
+Herrera, cuyas palabras trasladaremos a este lugar: «Partieron de
+Sevilla el año pasado (1508), y desde las islas de Cabo Verde fueron a
+dar en la Tierra Firme, al cabo de San Agustín»[603]. No creemos que
+tenga razón Herrera, por cuanto se halla probado que obedientes a las
+órdenes que habían recibido, los insignes navegantes recorrieron sólo
+la costa de la América Central, pasando cerca de Santo Domingo a la
+ida, y entrando a la vuelta en la dicha población. De igual modo cuenta
+la expedición el P. Las Casas[604].
+
+ [603] _Década I_, lib. VI, cap. IX.
+
+ [604] _Hist. de las Indias_, lib. II, cap. XXXIX.
+
+Fué de lamentar que las rivalidades entre Pinzón y Solís les obligasen
+a volver a España[605]. Llegaron a las playas españolas a últimos
+de octubre del año 1509. Formóseles proceso por la Casa de la
+Contratación, resultando culpable Solís, a quien se mandó preso a la
+cárcel de corte, e inocente Yáñez Pinzón. Posteriormente, habiendo
+quedado libre y absuelto de todos los cargos Solís, se le pagaron,
+con fecha de 24 de abril del año 1512, treinta y cuatro mil maravedís
+como recompensa del tiempo de su prisión y pleito, además del salario
+de piloto mayor, de cuya plaza tomó posesión por fallecimiento de
+Américo Vespucio, asentándosele en los libros sólo sesenta y cinco mil
+maravedís, porque los diez mil restantes se asignaron como pensión a
+la viuda de su antecesor[606].
+
+ [605] En un asiento o capitulación hecho en Granada el
+ cinco de septiembre de mil quinientos treinta y uno, los
+ reyes dicen a Vicente Yáñez Pinzón que, recordando que «por
+ nuestro mandado é con nuestra licencia é facultad fuísteis
+ a vuestra costa é minsion con algunas personas o parientes
+ é amigos vuestros» a descubrir ciertas islas y Tierra firme
+ «Tenemos por bien é queremos, que en quanto Nuestra merced é
+ voluntad fuere, ayades é gocedes de las cosas que adelante
+ en esta capitulacion serán declaradas ó contenidas...»
+ Después de descubrir Islas y Tierra Firme llegaron al Cabo
+ de San Vicente, no sin sufrir grandes trabajos y bastantes
+ pérdidas.--_Colec. de doc. inéd._, tomo XXII, págs. 300-307.
+
+ [606] _Archivo general de Indias._--Ext. de Muñoz.--Conde
+ Roselly de Lorgues.--_Vida de Cristóbal Colón_, tomo III, pág.
+ 709.
+
+Con fecha nueve de junio de mil quinientos ocho años, Diego de Nicuesa,
+caballero muy querido en la corte de Castilla, y el famoso piloto Juan
+de la Cosa, en representación de Alonso de Ojeda, solicitaron del
+Rey (1509) permiso para fundar colonias en las Islas y Tierra Firme
+de América. Obtuvieron en seguida lo que deseaban. Dividióse dicha
+Tierra Firme, trazando una línea en el golfo de Darién, dando la parte
+oriental (Nueva Andalucía) a Alonso de Ojeda y la parte del Norte y la
+del Oeste (Castilla del Oro) a Nicuesa. La Nueva Andalucía, por tanto,
+comprendía desde el cabo de la Vela hasta la mitad del golfo de Urabá;
+la Castilla del Oro desde el golfo de Urabá hasta el cabo Gracias a
+Dios. Indispusiéronse ambos gobernadores (Ojeda y Nicuesa), resolviendo
+el conflicto Juan de la Cosa, quien fijó como límite de los dos
+gobiernos las bocas del Atrato o Río Grande del Darién, según entonces
+se le llamaba. Con el objeto de comenzar sus expediciones, Ojeda y
+Nicuesa se encaminaron a la Española.
+
+Se disponía en la capitulación que los dos jefes pudiesen fletar en la
+Española los navíos que necesitasen, como también se les autorizaba
+para llevarse seiscientos hombres además de los doscientos que fuesen
+de Castilla. Mandábase a Fray Nicolás de Ovando, gobernador de la
+isla, que diese todo el favor y ayuda que necesitaran Ojeda y Nicuesa.
+Y terminaba ordenando a dicho Gobernador que guardase y cumpliese la
+citada capitulación. En el otoño del año 1509 salió Alonso de Ojeda
+llevando cuatro buques y 300 hombres de dotación; entre los últimos
+se encontraba el extremeño Francisco Pizarro. El piloto Juan de la
+Cosa iba de lugarteniente o de segundo de la expedición. Poco después
+se hizo también a la mar Diego de Nicuesa, hombre que contaba con más
+recursos que Ojeda, pues pudo llevar siete buques y unos 700 hombres.
+
+Desembarcó Ojeda donde a la sazón se encuentra Cartagena (Colombia) y,
+no dando oídos a Juan de la Cosa, penetró en el país y cayó sobre la
+primera aldea que encontró, matando a los indios que se resistieron y
+llevándose prisioneros a los que pudo coger vivos. Cuando los españoles
+se entregaron al descanso, fueron sorprendidos por los caribes de
+las aldeas inmediatas, quienes les mataron, entre ellos a Juan de la
+Cosa, salvándose únicamente Ojeda, gracias a su gran escudo y a su
+destreza para parar los flechazos. Corrió Ojeda hacia la playa, donde
+se escondió por no poder llegar a sus buques. Afortunadamente acertó
+a pasar por la costa Nicuesa, que caminaba hacia las tierras que le
+habían sido concedidas. Al ver Nicuesa los buques sin jefe, determinó
+ir en busca de los expedicionarios con la gente de a bordo. Hallaron
+a Ojeda en lo más espeso de un manglar, extenuado por la fatiga y el
+hambre. Luego fueron al sitio de la lucha, donde encontraron el cadáver
+de Juan de la Cosa atado a un árbol y casi cubierto de flechas, hasta
+el punto que parecía un _erizo_.
+
+Regresaron a los barcos, y mientras Nicuesa seguía su rumbo a Veragua,
+Ojeda se dirigió más al Oeste, donde, a orillas del golfo de Urabá,
+fundó, en los comienzos de 1510, una colonia defendida por un fuerte
+(San Sebastián) hecho de troncos de árboles[607]. En la fortaleza
+tuvieron que guarecerse los expedicionarios por temor a los indios
+caribes, que eran tan fieros como los de la costa de Cartagena. En
+apuro tan grande, fué no poca dicha para ellos cuando vieron llegar
+un buque cargado de víveres con gente aventurera y aun maleante.
+Ayudado Ojeda por los recién llegados, emprendió lucha tenaz con los
+salvajes, teniendo la desgracia de ser herido en un muslo con una
+flecha envenenada. Salvóse de la muerte haciendo cauterizar la herida
+con un hierro candente para prevenir los efectos inevitables del
+veneno, cubriéndola luego con paños empapados en vinagre. Ya curado,
+marchó a Haití en busca de recursos, dejando a Francisco Pizarro como
+jefe; pero con orden de marchar con su gente a Veragua, si no volvía
+en el plazo de cincuenta días. Desembarcó Ojeda en la costa meridional
+de Cuba, recorriendo luego unas 50 leguas por la playa, atravesando
+lagunas y marismas, hasta que con sus compañeros de desgracia,
+extenuado y medio muerto de hambre, pudo llegar a una aldea india,
+donde halló hospitalidad. Allí hizo construir una capilla dedicada a
+la Virgen, cuya imagen, pintada por un artista flamenco, regalo de su
+protector el obispo Fonseca, llevaba siempre pendiente del cuello. Los
+indios condujeron a Ojeda y a los suyos en una piragua hasta dejarlos
+en Haití. Por cierto que al llegar a Haití aquella gente deseosa de
+aventuras--cuyo jefe se llamaba Talavera, y que poco antes, según se
+ha dicho, había auxiliado a Ojeda contra los salvajes--cayó en poder
+de la justicia, pagando con la muerte las cuentas que tenía atrasadas.
+Ojeda fué absuelto; pero sin recursos y sin auxilio alguno, murió en la
+mayor pobreza, allá por el año 1515. Dícese que en su testamento dejó
+ordenado, en expiación de su orgullo, que se le enterrase en el umbral
+de la puerta del convento de San Francisco (isla de Santo Domingo)
+para que los que entrasen y saliesen del templo tuvieran que hollar su
+tumba.
+
+ [607] No deja de llamar la atención que, con fecha 28 de
+ febrero de 1510, los reyes (Doña Juana y su padre Don
+ Fernando) desde Madrid dirigiesen Real Cédula a Don Diego
+ Colón, Almirante y gobernador de las Indias, para que, en
+ lugar de los 600 hombres que a Nicuesa y Ojeda se les permitió
+ sacar de la Isla Española, fuesen sólo 200, pues habían sido
+ avisados que sacando los dichos 600 hombres recibiría la isla
+ mucho daño.--_Archivo de Indias._--E. 139.--C. 2.--_Colec. de
+ doc. inéd._, etcétera, tomo XXXI, paginas 533-535.
+
+La siguiente Real Provisión, dada por la reina Doña Juana y por su
+padre Don Fernando en la ciudad de Burgos el 5 de octubre de 1511,
+indica la mala opinión que se tenía de Alonso de Ojeda y de sus
+cómplices[608]. Dice así:
+
+ [608] Hallase el original en el _Archivo de Simancas_.
+
+ «Doña Juana, etc. A vos nuestros jueces de apelacion de las islas,
+ Indias e tierra firme del mar Océano que residís en la isla
+ Española, salud e gracia. Sepades de que yo he sido informada
+ que Alonso de Hojeda seyendo nuestro gobernador de la provincia
+ de Urabá, que es en la tierra firme del mar Océano, hizo muchos
+ delitos e escesos, especialmente que estando en la dicha provincia
+ hizo matar dos hombres, al uno degolló e a otro ahorcó, e hizo
+ azotar otros dos hombres, e cortar la lengua a otro, e herrar
+ a otro en la frente, e cortar dos dedos a otro, lo cual hizo e
+ mandó hacer sin ser oídos a justicia, no guardándoles la orden del
+ derecho; e diz que hizo nuevo juez y oficiales de justicia para
+ los sentenciar y ejecutar, y dijo: que aunque fuésemos deservidos,
+ sería gobernador en la provincia de Urabá, e que vernía a la dicha
+ isla Española, e cortaría la cabeza al Almirante D. Diego Colon,
+ nuestro visorey e gobernador de la dicha isla; e lo llamó traidor e
+ otras palabras de injuria, e dijo que llevaría a D.ª María su mujer
+ del dicho Almirante a la dicha provincia de Urabá, e que vernía la
+ vía de la dicha isla Española e de San Juan, e que tomaría puercos
+ e pan, e que procuraría de tomar alguna nao de las que fuesen o
+ viniesen de Castilla a las dichas Indias e con esta intencion el
+ dicho Alonso de Hojeda e Bernaldino de Talavera, vecino que fué de
+ la dicha isla Española, habiéndose alzado con una nao e hurtado él
+ e otros muchos vecinos de la dicha isla; e yéndose a Urabá en la
+ dicha nao, salieron de la dicha provincia de Urabá con propósitos
+ dañados de seguir un viaje a la dicha isla Española, como dicho
+ es, e con tiempos e vientos contrarios diz que aportaron a la
+ dicha isla de Cuba, donde diz que dicho Alonso de Hojeda hizo e
+ cometió otros muchos delitos e desconciertos, e quel dicho Bernaldo
+ de Talavera, después que en la dicha isla de Cuba entraron, se
+ apartó de la compañía del dicho Alonso de Ojeda, e con la mayor
+ parte de la gente que los susodichos llevaban en la dicha nao,
+ se hizo jurar por capitan, e la dicha gente lo juró e puso de su
+ mano alguaciles, no lo pudiendo hacer, e diz que ansí se entraron
+ dicho Bernaldino de Talavera e los que le siguieron la tierra
+ adentro por la dicha isla de Cuba, donde hicieron muchos delitos e
+ escesos, maltratando los caciques e indios de ella, tomándoles sus
+ haciendas e mantenimientos contra su voluntad, sin se lo pagar, e
+ forzándoles las mujeres, sacandolas de su poder por fuerza para las
+ traer consigo por sus mancebas, e hiriéndoles e injuriándoles grave
+ e atrozmente...»
+
+Encarga la Reina a los jueces que se informen de todo lo que hicieron
+en todas partes Ojeda, Talavera y demás personas; hecha la información
+procedan contra los culpantes e contra sus bienes imponiéndoles las
+mayores y más graves penas civiles y criminales[609].
+
+ [609] Véase la Real provisión en la _Historia de Colón_, de
+ Roselly de Lorgues, tomo III, páginas 880-882.
+
+Pasados los cincuenta días fijados por Ojeda, como poco antes se dijo,
+salió Pizarro con los dos buques que le habían dejado camino de Santo
+Domingo; pero uno de los barcos zozobró en una tempestad, y el otro, en
+el que iba Pizarro, ya a punto de hundirse, fué sustituido por un buque
+armado en el citado Santo Domingo.
+
+Acerca del viaje de Nicuesa hemos de decir que, habiendo salido en
+noviembre de 1509 desde la costa, donde al presente se halla Cartagena,
+hacia el istmo de Darién y desde allí a Veragua, por la poca exactitud
+de una carta de marear dibujada por Bartolomé Colón, fué más lejos,
+teniendo la desgracia de perder todos sus buques. Habiendo logrado
+salvar la tripulación, se estableció en el puerto de Bastimentos, en
+cuyo lugar se fijó y denominó a la colonia _Nombre de Dios_. Cuentan
+que exclamó: «Detengámonos aquí en nombre de Dios»[610].
+
+ [610] Diego de Nicuesa fundó el fuerte de _Nombre de Dios_
+ el 1509, trasladándose luego a San Felipe de Puertovelo.
+ La ciudad de Nombre de Dios fué quemada por los ingleses
+ (13 agosto 1596) y San Felipe se fundó por D. Francisco de
+ Valverde y Mercado(20 marzo 1597). _Col. de doc. inéd.,
+ etcétera_, tom. IX, pág. 108.
+
+Desde que Cristóbal Colón, en su primer viaje, tomó posesión de Haití
+(Isla Española) el 12 de diciembre de 1492, aquella fué la primera
+colonia europea en el Nuevo Mundo y la capital o centro del poder
+español en aquellas lejanas tierras.
+
+Respecto a la isla de Cuba, descubierta también por Colón en su
+primer viaje (al anochecer del 27 de octubre del citado año), quedó
+casi olvidada por algún tiempo. Llamábanse _siboneyes_ sus primitivos
+habitantes. En 1508 Nicolás Ovando, gobernador de la Española, mandó a
+Sebastián de Ocampo, con dos carabelas, _para bojear a Cuba_. Recorrió
+Ocampo la costa de Cuba y probó que era una isla. Ya en 1511, Diego
+Colón, gobernador de la Española, dispuso que Diego Velázquez, natural
+de Cuéllar (Segovia), fuera a poblar la mencionada isla. El cacique
+Hatuey trató de impedir el desembarco de los españoles; mas vencido
+hubo de retirarse a los montes, siendo al fin hecho prisionero y
+condenado a morir en la hoguera. Como un fraile franciscano le dijera
+que se hiciese cristiano, único modo de ir al cielo, el indígena
+contestó que _no quería ir al cielo, porque allí iban los cristianos_.
+
+La isla de Puerto Rico, que descubrió Colón en su segundo viaje, fué
+explorada en el año 1500 por Juan Ponce de León, a quien recibió
+amistosamente el cacique Agueynaba. Ovando, noticioso de que en la isla
+de Borinquen se encontraba en abundancia el oro, mandó una expedición
+de 200 españoles bajo las órdenes de Juan Cerón; pero considerándose
+preterido Juan Ponce de León, acudió a los Reyes Católicos, quienes le
+nombraron gobernador de Puerto Rico. Tuvo que sofocar cerca de Añasco
+un levantamiento de los indios contra los encomenderos. Reedificó Ponce
+de León la villa de Sotomayor y fundó la de San Germán.
+
+Los españoles establecidos en Cuba, Santo Domingo y Puerto Rico,
+averiguaron la existencia de varias tierras situadas en la parte
+septentrional, donde, entre otras cosas maravillosas, había una fuente
+o río cuyas aguas tenían la virtud de remozar a los viejos que las
+bebían. Llevado de la curiosidad o de la idea de lucro. Juan Ponce de
+León, gobernador que había sido de Puerto Rico, armó tres naves y se
+hizo a la vela el 3 de marzo de 1512. Saliendo de la isla de Puerto
+Rico y corriendo al Noroeste cincuenta leguas, dió, el día 8, con los
+bajos de Babueca, reconociendo después las isletas de los Caicos,
+Yaguna, Amaguayo y Maniguá, llegando el 14 a Goanahaní, que situó en 25
+grados, 40 minutos. Continuó navegando al Noroeste hasta que el Domingo
+de Pascua, 27, vió tierra que el mal tiempo no le permitió reconocer,
+continuando en la misma dirección hasta el 2 de abril que llegó a una
+isla llamada por los indios _Cautío_, y que él denominó _Florida_, ya
+por haberla descubierto en la _pascua de flores_, ya porque se ofreció
+a su vista llena de verdura, de árboles y flores. Desembarcó Punce de
+León y tomó posesión de ella a nombre del rey de España.
+
+El día 8 continuó su derrota entre violentas corrientes, viéndose
+obligado a fondear cerca de tierra, no sin que una de las naves se
+perdiese de vista. Ponce no encontró buena acogida de parte de los
+indígenas, con los cuales tuvo que pelear; retiróse a un río que llamó
+de _la Cruz_, donde esperó en vano el bergantín perdido. El 8 de mayo
+dobló el _cabo de Cañaveral_, que él llamó de _Corrientes_ por la
+fuerza que allí tienen. Reconociendo la costa halló hacia los 27 grados
+dos islas, una tercera más al Sur y una cadena de isletas que nombró
+los _Mártires_. Recorrió la costa sin notar que era tierra firme,
+encontrando en todas partes indios suspicaces, sumisos a veces y fieros
+otras.
+
+Después de algunos días determinó dar la vuelta a la Española y a
+Puerto Rico. Al paso descubrió nuevas islas y reconoció otras vistas
+anteriormente. A un grupo de ellas dió el nombre de _Tortugas_ por la
+abundancia que de ellas había, a otras denominó de la _Vieja_, porque
+sólo pudo ver una vieja india y que recogió en sus navíos. El 25 de
+julio se encaminó a Biminí, en cuya tierra se suponía que estaba la
+fuente prodigiosa; continuó navegando hasta que descubrió la isla de
+Bahama. Desde la isla de Bahama corriendo al Oeste cuarenta leguas, se
+encuentra, según Oviedo, la tierra de Biminí. Salió de Bahama con mucho
+trabajo el 6 de agosto, llegando el 16 a una de las islas Lucayas. En
+Guanimá compuso los navíos de sus averías, acordando allí que Juan
+Pérez de Ortubia con el piloto Antón de Alaminos y algunos indios
+prácticos se dirigiesen con un navío a reconocer la isla de Biminí, en
+tanto que él continuaba su viaje a Puerto Rico, a cuya isla llegó el 21
+de septiembre. Pocos días después entró el otro navío que fué a Biminí,
+sin tener la fortuna de encontrar la fuente milagrosa; pero en cambio,
+halló una isla grande, con muchos árboles y abundantes aguas. Si este
+viaje fué de poca utilidad para Ponce de León, tuvo interés para la
+navegación que se hace por el canal de Bahama de regreso a España, y
+también por el descubrimiento de tantas isletas, bajos, restingas y
+canales, que hacen peligrosas las derrotas por aquellos mares.
+
+[Ilustración:
+
+FOTOTIPIA LACOSTE--MADRID.
+
+VASCO NÚÑEZ DE BALBOA.]
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXVII
+
+ DESCUBRIMIENTO Y EXPLORACIÓN DEL GRANDE OCÉANO U OCÉANO PACÍFICO
+ POR NÚÑEZ DE BALBOA.--BALBOA ANTES DEL DESCUBRIMIENTO.--FORMA
+ PARTE DE LA EXPEDICIÓN DE ENCISO.--DESGRACIA DE ENCISO.--POLÍTICA
+ DE BALBOA.--LUCHA ENTRE LOS AMIGOS DE ENCISO Y LOS DE
+ BALBOA.--NICUESA EN SANTA MARÍA LA ANTIGUA.--HUYE DE SANTA
+ MARÍA Y SU MUERTE.--ENCISO SALE PARA ESPAÑA.--BALBOA Y EL
+ CACIQUE CARETA.--BALBOA PENETRA EN EL INTERIOR DEL PAÍS.--SU
+ CARTA AL REY.--DESCUBRIMIENTO DEL PACÍFICO.--IMPORTANCIA DEL
+ DESCUBRIMIENTO.--D. PEDRO ARIAS DÁVILA, GOBERNADOR DE LA COLONIA DE
+ DARIÉN.--ENEMIGA ENTRE BALBOA Y PEDRARIAS.--BALBOA SE PRESENTA A
+ PEDRARIAS.--MUERTE DE BALBOA.--PEDRARIAS TOMA LA PROVINCIA DE PAQUE.
+
+
+Consideremos el descubrimiento del Océano Pacífico o mar del Sur en
+el año 1513, por Vasco Núñez de Balboa. Era Balboa natural de Jerez
+de los Caballeros (Badajoz), donde nació por el año 1475. Cuando
+apenas contaba veintiséis años formó parte de la expedición dirigida
+por Rodrigo de Bastidas. Partió de Sevilla en octubre de 1501, y tras
+feliz travesía arribó a las costas del Nuevo Mundo, recorriendo y
+explorando desde el Cabo de la Vela hasta el puerto de Nombre de Dios.
+Dió la escuadra en unos arrecifes, de los cuales pudieron salir los
+expedicionarios, no sin que las naves sufriesen averías de importancia.
+Balboa, como otros compañeros, llegaron a la isla Española, donde a la
+sazón era gobernador Don Francisco Bobadilla. Obtuvo autorización para
+permanecer en la isla en calidad de colono y se le concedieron terrenos
+y esclavos.
+
+Deseaba Balboa salir de aquella situación tan contraria a sus
+inclinaciones. Pronto se le presentó ocasión propicia. El bachiller
+Martín Fernández de Enciso comenzó a reclutar gente en Santo Domingo
+para una expedición. Salió de la isla (febrero de 1510) con dos buques,
+150 hombres, algunos caballos y muchas armas. Prohibió el gobernador
+que se embarcasen los que tuvieran alguna causa pendiente. En este
+caso se encontraba Núñez de Balboa; pero ayudado, no se sabe por
+quién, se hizo llevar a bordo dentro de una barrica, burlando de este
+modo la vigilancia de Bobadilla. En alta mar salió de su escondite.
+«Y de ese modo, teatral y picaresco, digno de un Gil Blas o de un
+Guzmán de Alfarache--escribe el Sr. Ruiz de Obregón--, comenzó Vasco
+Núñez de Balboa su camino de aventuras y de titánicas y legendarias
+empresas»[611].
+
+ [611] _Vasco Núñez de Balboa_, pág. 27.
+
+Enciso, desgraciado como Ojeda y Nicuesa, hubo de naufragar en la Punta
+Caribana (extremo oriental del golfo de Darién). Murieron bastantes
+a manos de los indios, y los restantes, tristes y desalentados, no
+tuvieron más remedio que dirigirse por la playa a la colonia de San
+Sebastián de Urabá, la cual encontraron quemada y arrasada. Ánimo les
+dió Balboa con el anuncio de que pronto encontrarían las deseadas minas
+de oro. Resolvieron pasar al otro lado del golfo y fijarse allí, sin
+embargo de que aquella costa formaba parte del territorio cedido por
+el Rey a Nicuesa. En la márgen del río Darién les esperaba el cacique
+Cemaco, más ganoso de guerra que de paz. Se dispuso a pelear con los
+españoles. Después de poner en salvo, en la espesura del bosque a las
+mujeres, ancianos y pequeñuelos de la tribu, el cacique se colocó en
+la cima de inmediata montaña al frente de los suyos. Contra ellos fué
+Balboa que los venció fácilmente, haciéndoles muchos muertos y huyendo
+los demás a unirse con los que antes habían marchado al interior del
+país.
+
+Desde entonces aquel puñado de valientes se dispusieron a quitar la
+jefatura a Enciso. Ellos habían fundado la colonia de Santa María la
+Antigua del Darién, y ellos, por tanto, tenían el derecho de nombrar
+jefe. Dijeron, para dar visos de legalidad al hecho, que Enciso y
+los pocos que le seguían, se hallaban, como enviados o delegados de
+Ojeda, sin derecho a ejercer autoridad, puesto que la nueva colonia
+estaba situada en tierras de la jurisdicción de Nicuesa. Tales
+razones no convencieron a los partidarios de Enciso; pero los de
+Balboa, importándoles poco las amenazas de sus enemigos, eligieron
+para alcaldes de la villa a Vasco Núñez de Balboa y a Juan Zamudio.
+Con el objeto de poner paz entre los dos bandos, hubo quien propuso
+nombrar jefe a Diego Nicuesa, no comprendiendo que con esta solución se
+descontentaba a los amigos de Balboa y a los de Enciso.
+
+Llegó por entonces un navío español, mandado por Rodrígo Enríquez de
+Colmenares, en busca de Nicuesa, a quien llevaba soldados, municiones
+y víveres. Enterado Colmenares de las discordias interiores de la
+colonia, propuso que se nombrase jefe--como ya se había intentado--a
+Nicuesa, toda vez que Santa María se hallaba dentro de su propia
+jurisdicción. Accedieron a ello, aunque no de buena gana, los dos
+partidos enemigos, y al efecto, salieron algunos comisionados en busca
+de Nicuesa.
+
+Llamado Nicuesa por Balboa para que se encargase del gobierno de Santa
+María, o habiéndose enterado por Colmenares de todo lo que ocurría en
+tierras que a él le había cedido el Rey, lo cierto es que abandonó
+_Nombre de Dios_ con 60 hombres que le quedaban y se dirigió a la
+colonia de Santa María la Antigua. Refieren algunos cronistas que antes
+de presentarse Nicuesa en Santa María la Antigua pidiendo auxilio a
+Balboa, dos colonos del Darién llegaron a _Nombre de Dios_ decididos
+a ofrecer el gobierno al citado Nicuesa, volviendo tan disgustados de
+la entrevista que dijeron lo siguiente: «Libertándonos de Enciso hemos
+salido de los dientes del lobo; pero vamos a caer en las garras de un
+tigre.» Desde entonces la colonia del Darién se mostró obediente a las
+órdenes que diera Balboa.
+
+Llegó Nicuesa a Santa María y en el desembarcadero pudo oir la voz del
+procurador del pueblo que le decía que se tornase a su gobernación
+de Nombre de Dios. Otros cronistas dicen que se mostró tan pedante
+y orgulloso, que los de la ciudad no quisieron recibirle. No fueron
+atendidos los ruegos de Nicuesa, el cual rogaba que si no le querían
+por gobernador le tomasen por compañero; pero los de la ciudad se
+negaban a ello _porque se entraría por la manga y saldría por el
+cabezón_[612]. Insistió Nicuesa diciendo «que aquella tierra adonde
+estaban entraba en los límites de su gobernación, y que ninguno podía
+en ella poblar ni estar sin su licencia...»[613].
+
+ [612] Herrera, _Década I_, lib. VIII, cap. VIII.
+
+ [613] Ibidem.
+
+Quieras que no quieras, le obligaron a zarpar el 1.º de marzo de 1511
+con 17 de los suyos, «y nunca jamás pareció, ni hombre de los que con
+él fueron, ni adónde, ni cómo murió»[614].
+
+ [614] Ibidem.
+
+Creyeron algunos que aportó a Cuba y que los indios le mataron,
+fundándose en que tiempo adelante unos marineros que naufragaron en
+la isla de Cuba encontraron la siguiente inscripción grabada en un
+árbol: _Aquí feneció el desdichado Nicuesa_; pero según el cronista
+Gomara la inscripción decía: _Aquí anduvo perdido el desdichado Diego
+de Nicuesa_. «Lo que se tuvo por más cierto es que como llevaba tan
+mal navío, y los mares de aquellas partes son tan bravos y vehementes,
+la misma mar lo tragaría fácilmente, o que perecería de hambre y de
+sed»[615].
+
+ [615] Ibidem.
+
+Llegó su turno a Enciso, a quien se obligó a marchar en el primer navío
+que salió para España.
+
+Es de justicia confesar que la gratitud no fué nunca norma de conducta
+del valiente extremeño. Dueño absoluto del poder Núñez de Balboa, como
+temiera que en la metrópoli se agitasen en contra suya los amigos
+de Enciso y Nicuesa, mandó a su fiel amigo Zamudio para que de todo
+diese cuenta al Rey[616]. Procuró Vasco Núñez de Balboa mantener
+buenas relaciones, lo mismo con los colonos que con los indios, pues
+necesitaba de los últimos, ya para que le trajesen oro, ya para que le
+facilitaran provisiones. No pudo conseguir, aunque en ello tuvo empeño,
+ganarse la voluntad del cacique Cemaco. En efecto; dicho cacique, que
+siempre andaba buscando ocasión para vengarse, hizo que algunos de
+los suyos diesen noticia a Balboa del mucho oro que se encontraba en
+la región denominada Dobayba, distante de allí unas treinta leguas,
+proponiéndose con el engaño atraer a los españoles hacia los bosques
+y caer allí sobre ellos. Balboa envió como explorador a Francisco
+Pizarro, el futuro conquistador del Perú, quien se vió sorprendido, y
+a malas penas él y su pequeña hueste pudieron salvarse, teniendo que
+volver a Santa María. El mismo Núñez de Balboa salió en persona al
+frente de unos cien hombres y llegó al pueblo de Coyba, residencia del
+cacique Careta. Apoderóse del pueblo, haciendo prisionero al cacique
+y a toda su familia; cayeron bajo su poder muchas provisiones y algún
+oro. Hízose la paz entre Balboa y Careta, recibiendo aquél en prenda
+una hija del cacique, joven bastante agraciada, la cual ejerció sobre
+nuestro héroe más influencia que debiera. Vasco Núñez y Careta se
+dirigieron contra el vecino cacique Ponca, quien se internó en los
+bosques próximos mientras que aquéllos entraban a saco en la población
+abandonada.
+
+ [616] En el mismo barco que marchó Zamudio salió también
+ Enciso.
+
+Otra expedición dispuso Balboa a Dobayba, lugar de muchas riquezas
+y abundante de oro, según se decía por los indios; sólo encontró,
+después de penosas jornadas, el territorio del cacique Mibeyba, cuyos
+habitantes vivían en las ramas y copas de los árboles, a causa de que
+el suelo estaba siempre inundado por las aguas de próximas lagunas.
+Consiguieron los españoles comunicarse con aquellos indios, ya cortando
+o ya quemando los troncos de los árboles más corpulentos; pero nadie
+les dió noticia del oro y riquezas que buscaban con tanto empeño como
+codicia.
+
+Decidido Balboa a penetrar más en el interior, quiso amedrentar a los
+indígenas vecinos, lo que consiguió entrando a saco los pueblos de
+Cemaco y de Tichirí, cogiendo prisioneros algunos jefes guerreros, a
+los cuales hizo decapitar.
+
+Por mediación de su amigo Careta, logró Balboa atraerse al poderoso
+Comagro. Uno de los hijos del citado cacique le dió noticia de un mar
+muy grande que se extendía al Sur, añadiendo que siguiendo las costas
+de dicho mar en dirección Sudeste se llegaría a una región habitada por
+gentes belicosas y donde abundaban las perlas y el oro. Es de creer
+que tales noticias se referían al Perú, siendo de advertir que entre
+los oyentes se hallaba Francisco Pizarro, valiente conquistador de
+aquellas tierras. No dejó de decirle también que, para llegar al mar
+del Sur, era preciso atravesar profundos pantanos, impetuosos ríos,
+espesos bosques y altas montañas, como de igual modo había que luchar
+con feroces indios de todas aquellas comarcas, habiendo de encontrar,
+a las seis jornadas a Tubanamá, cacique de instintos sanguinarios.
+«Nada podéis hacer--y estas fueron las últimas palabras que el indio de
+Comagro dijo a Núñez de Balboa--si no contáis por lo menos con 1.000
+españoles armados como los que aquí tenéis».
+
+Inmediatamente Vasco Núñez participó tales noticias a D. Diego Colón,
+gobernador de Santo Domingo, rogándole al mismo tiempo que empleara
+sus buenos oficios para que el Rey le mandase los 1.000 hombres que
+necesitaba para su empresa.
+
+Después de tres años, escribió (21 enero 1513) Balboa al Rey censurando
+la política de Enciso. Entre otras cosas decía: «Ruego a V. A. que
+ordene que ningún bachiller en Derecho o en otra ciencia, a excepción
+de la Medicina, venga jamás a estas comarcas, bajo pena de un grave
+castigo, pues no viene aquí uno que no sea un demonio... y no sólo
+son malos en sí mismos, sino que además enseñan el mal a los demás, y
+tienen mil medios de multiplicar las discordias y los pleitos.»
+
+No teniendo paciencia para esperar el resultado de sus gestiones
+cerca de D. Diego, se embarcó el 1.º de septiembre con dirección a
+Coyba. Al frente de los suyos y de los indígenas que puso Careta a su
+disposición marchó desde Coyba por angosta faja de tierra que separa
+los dos océanos y une las dos grandes partes del continente americano.
+Veinte días tardó Balboa en hacer el viaje, en cuyo tiempo hubo de
+recordar muchas veces la exactitud de las noticias que le diera el
+hijo del cacique. El 26 de septiembre de 1513 pudo contemplar de cerca
+una de las mayores cordilleras de los Andes. Al pie del alto pico
+estaba situado el pueblo del cacique Cuareca. Comenzaron a subir. A
+poco señalaron los guías una eminencia desde la cual ya se veía el
+inmenso Océano. Quería ser el primer español que lo contemplase. Fijo
+en esta idea, ordenó hacer alto, y habiendo mandado a los suyos que no
+se movieran de aquel sitio hasta que él les avisase, trepó hasta la
+cima de la montaña y tendió la vista sobre un mar sin límites. Cayó de
+rodillas, elevó sus manos al cielo y dió gracias a la Providencia por
+haberle concedido dicha tan grande. Ya pudo avisar a sus compañeros,
+quienes, como su jefe, elevaron a Dios sus oraciones. «Alabemos a
+Dios--dijo Balboa--que nos ha concedido ser los primeros en pisar
+esta tierra jamás hollada por planta de cristianos, y en contemplar
+ese mar jamás surcado por naves de dichos cristianos, ofreciéndonos
+la dicha de dilatar la doctrina del Evangelio y de llevar a cabo
+dilatadas conquistas.» Cortaron ramas de un árbol e hicieron con ellas
+una cruz, que pusieron en el mismo sitio donde poco antes se arrodilló
+Núñez de Balboa, amontonando en torno de ella algunas piedras a manera
+de pedestal. Postrados todos ante la divina insignia, uno de ellos,
+que era sacerdote, entonó el _Te Deum laudamus_. «Jamás, jamás--dice
+Wáshington Irving--ha subido al trono del Todopoderoso desde ningún
+lugar santificado, oblación más pura ni más sincera que la elevada en
+tan solemne momento desde la cúspide de aquella montaña, sublime altar
+de la naturaleza.»
+
+Valderrábano, notario real y secretario de Núñez de Balboa, redactó un
+acta en presencia de «los caballeros, hidalgos y hombres de bien que
+concurrieron al descubrimiento del mar del Sur a las órdenes del muy
+noble señor capitán Vasco Núñez de Balboa, gobernador de Santa María y
+Adelantado de Tierra Firme.» Entre los que le acompañaban citaremos a
+Francisco Pizarro, Andrés Vara (clérigo) y Juan Mateos Alonso (Maestre
+de Santiago). Después de grabar en los árboles inmediatos al pedestal
+los nombres de los reyes de Castilla, comenzaron a bajar el monte para
+llegar a la playa. Tres días duró el descenso, no sin que se viesen
+acometidos por los indios de Chiapes. Hecha la paz con los citados
+indios, en cuyo pueblo de Chiapes dejó parte de su gente, acompañado de
+26 hombres solamente y del cacique de aquella tierra con varios de sus
+guerreros--pues los enemigos se habían convertido en auxiliares--llegó
+a una bahía que denominó de San Miguel por haberla descubierto en el
+día de dicho santo. Era por la tarde cuando logró tocar en la costa
+y en ocasión que la marea había descendido. El agua se hallaba a la
+distancia de una media legua. Sentado con su acompañamiento a la sombra
+de los árboles, esperó la pleamar, y cuando llegó ésta, se levantó,
+vistió sus armas, tomó una bandera en que aparecía la imagen de la
+Virgen y debajo las armas de Castilla y de León, desnudó la espada y
+agitando en la otra mano la bandera, penetró en el mar hasta que el
+agua le llegó a las rodillas. Allí proclamó a los muy altos y poderosos
+reyes D. Fernando y Doña Juana, en cuyo nombre tomaba posesión de
+aquellos mares y de todas las tierras que bañaban, añadiendo que
+estaba pronto y preparado para defenderlas y mantenerlas. Si los 26
+españoles que presenciaban el acto se sentían entusiasmados, los indios
+permanecían atónitos, no comprendiendo tales cosas.
+
+Unos dos meses permaneció Vasco Núñez de Balboa en aquellos sitios,
+emprendiendo varias expediciones peligrosas. No sólo se había propuesto
+el descubrimiento del mar del Sur o Pacífico, sino también el de
+explorarlo y reconocer la costa, deseoso de encontrar el rico país
+anunciado por el hijo del cacique de Comagro y de otros indios, que
+después confirmaron lo dicho por aquél.
+
+Con grandes trabajos pudo Balboa construir dos bergantines en la costa
+del Atlántico, los cuales transportó a la del Pacífico y se dió a la
+mar. Eran los primeros buques de construcción europea que surcaban
+aquellos mares y el primer hombre del antiguo mundo que navegaba por
+ellos. Anduvo hasta unas 20 leguas más allá del golfo de San Miguel
+y no descubrió el Perú porque vientos contrarios no le permitieron
+seguir aquella ruta, dirigiéndose entonces al archipiélago llamado
+por él de las Perlas, donde a la sazón trataba de construir otros dos
+bergantines. Aunque Balboa había recibido del Almirante Diego Colón,
+gobernador de Haití, nombramiento de jefe de la colonia, le remordía
+seguramente la conciencia por lo que hiciera con Enciso y con Nicuesa,
+y temía recibir malas noticias de la metrópoli, tal vez su deposición
+y aun su prisión. En efecto, los presentimientos de Balboa salieron
+ciertos. El obispo Fonseca, director del departamento de Indias, no
+le perdonaba el comportamiento que había tenido con Nicuesa, persona
+muy estimada por el prelado. Ignoraba, además, Fonseca el brillante
+descubrimiento del Pacífico y otra cosa para la corte del Rey de
+más importancia, cual era el envío de un buque con la relación de
+su atrevido viaje. 20.000 castellanos de oro y 200 de las mejores
+perlas. El 21 de enero de 1514 volvió a Santa María el descubridor del
+Pacífico, después de cuatro meses y veinte días de haber salido.
+
+Don Pedro Arias de Avila (Pedrarias Dávila) fué nombrado gobernador
+de la colonia del Darién. Era hermano del conde de Puñonrostro y muy
+querido en la corte. Este anciano sexagenario se embarcó en Sanlúcar
+el 12 de abril de 1514 en 20 buques y llevando más de 1.500 hombres;
+desembarcó en Santa María la Antigua el 30 de junio del citado año.
+El nuevo gobernador de _Castilla Aurífera_, como quiso el Rey que se
+llamara la tierra descubierta y conquistada por Vasco Núñez de Balboa,
+llevaba consigo, además de su mujer, Doña Isabel de Bobadilla, sus
+hijos y servidumbre, a Juan de Ayora como vicegobernador, a Gaspar de
+Espinosa como alcalde mayor de Santa María, al bachiller Enciso como
+alguacil mayor (cargo que aceptó para vengarse de Balboa), a Fernández
+de Oviedo (autor después de la _Historia general de las Indias_) como
+veedor o inspector de las minas, a Alonso de la Fuente como tesorero
+real, y al franciscano Fr. Juan de Quevedo como obispo de la provincia
+del Darién. Cuando Pedrarias Dávila arribó a la colonia de Santa
+María la Antigua y supo que Balboa, con otros expedicionarios, había
+descubierto el mar del Sur, su ira no tuvo límites, comprendiendo
+desde aquel momento que Balboa, más que subordinado suyo, era odioso
+rival. Al enterarse luego de las cualidades de dicho caudillo, pudo
+apreciar su inteligencia y su valor. Desde aquel momento juró perder
+a Balboa. Mientras que Pedrarias veía cómo Balboa navegaba con dos
+bergantines, y pronto iba a tener cuatro, siendo querido de los
+españoles y respetado por los indios, él contemplaba desorganizada su
+expedición, muerta su gente de hambre o enferma por el clima, perdido
+casi el Darién y envalentonados los indígenas. Temía, además, que
+los colonos llegasen a quitarle el gobierno para dárselo a Balboa.
+La enemiga de Pedrarias Dávila a Núñez de Balboa no dejaba de tener
+fundamento. No hemos de negar a este propósito que Balboa--con fecha 16
+de octubre de 1515--desde Santa María la Antigua, escribió a Fernando
+el _Católico_, dándole noticia de la mala gobernación de Pedrarias.
+Decíale--entre otras cosas peregrinas--que tanto el gobernador, como
+sus allegados y amigos, únicamente se cuidaban de tomar todo lo que
+podían y de matar cruelmente indios. Refiere que él (Núñez de Balboa),
+a la cabeza de unos 200 hombres, había penetrado en la provincia de
+Davaibe, cuyo cacique estaba receloso y alzado contra los cristianos.
+Averiguó que a las diez jornadas de allí se encontraban muchas minas
+de oro; pero hubo de volverse al Darién porque no halló de comer en
+aquella tierra, la cual estaba empobrecida a causa de la langosta.
+Obligáronle también a ello la actitud belicosa de los indios. Acerca
+del gobernador Pedrarias Dávila, afirmaba que era muy viejo y estaba
+enfermo, importándole poco que sus capitanes hurtasen oro y perlas en
+sus entradas en la tierra. Era aficionado a decir mal de los unos a
+los otros, codicioso, descuidado, suspicaz y envidioso. «Y por no ser
+más prolijo--añade--dejo de hazer saber a V. R. A. otras infinitas
+cosas, que consisten en su mala condicion, y que no había de caber en
+persona que tan gran cargo tiene y tanta y tan honrada gente ha de
+regir y administrar. Lo que a V. M. suplico, porque yo no sea tenido
+en posesion de maldiciente, es que mande tomar informacion desto que
+yo digo, de todas las personas que destas partes van, y verá V. A.
+claramente ser verdad todo lo que tengo dicho»[617]. Decía después que
+la tierra era muy rica, hermosa y sana.
+
+ [617] _Archivo de Indias.--Patronato Real._ Estante I, cap.
+ I, legajo 26, núm. 5. _Colección de doc. inéd. relativos
+ al descubrimiento_, _conquista y colonización en América y
+ Oceanía_, tomo II, página 536.
+
+Poco después Alonso de la Fuente y Diego Márquez escribieron una carta,
+con fecha 28 de enero de 1516, desde Darién, al citado monarca,
+manifestando que el gobernador Pedrarias Dávila había salido para la
+costa del Norte, desembarcando en el puerto de Acla. Allí--decían--dió
+comienzo a la edificación de una fortaleza y de un pueblo; pero
+habiendo enfermado gravemente, dió la vuelta al Darién, dejando
+encomendadas las obras a Lope Dolano. Igualmente--añadían--se está
+edificando otro pueblo en dicha costa y en el paraje de la isla de las
+Perlas. «En esta salida que hizo el dicho Gobernador muestra la gente
+mucho contentamiento de su conversacion, y segun del trato que dizen
+que ha hecho a los indios, creemos que, si su enfermedad tan continua
+no le hobiera impedido, que hobiera mucho aprovechado haber entrado
+por la tierra en las cosas que V. A. tiene mandado»[618]. «Y bien
+creemos--dicen los citados Puente y Márquez--que entretanto quel Obispo
+estoviere en estas partes, nunca cesarán pasiones o impedimentos al
+servicio de V. A. é al bien general de la tierra»[619].
+
+ [618] _Col. de Doc. inéd._, etc., tomo I, pág. 541.
+
+ [619] Ibidem, pág. 548.
+
+Después de breve expedición por las costas inmediatas y de corta
+estancia en las islas de las Perlas, regresó Vasco Núñez al río de las
+Balsas donde esperaría los refuerzos que había pedido a Pedrarias.
+
+Cuenta Herrera que en este corto viaje, una noche que Balboa
+contemplaba pensativo el cielo, en compañía de algunos soldados, se
+fijó en una estrella, la cual le hubo de recordar cierto pronóstico que
+años atrás le había hecho _micer_ Codro, astrólogo italiano. Consistía
+en que la noche que viese aquella estrella en el sitio donde a la
+sazón se encontraba y con aquellos destellos rojizos intermitentes que
+entonces despedía, su vida estaría amenazada de mucho peligro; mas si
+lograba escapar de él, su nombre, acompañado de la fama, recorrería el
+mundo. Balboa, habiendo contado esto a los que le rodeaban, se burló
+de los adivinos, no pudiendo creer que el horóscopo de Codro se iba a
+cumplir muy pronto.
+
+Andrés Garabito, lugarteniente y hombre de toda la confianza de
+Balboa, fué el denunciador de su jefe. Veamos el motivo: «Su intimidad
+con Balboa daba lugar a que viese con frecuencia y tratase con
+confianza a la hermosa hija de Careta, manceba de aquél. Prendado
+de ella, se atrevió a cortejarla, y sorprendido en cierta ocasión
+por Balboa, éste le insultó y humilló con dureza en presencia de la
+india. Ciego de cólera y despecho, juró Garabito vengarse, y en el
+acto escribió secretamente a Pedrarias, manifestándole que Balboa
+no pensaba casarse con su hija[620], sino con la india que tenía en
+su compañía; que había fingido aceptar aquel honroso enlace para
+adormecer los justos recelos del gobernador y tener así más libertad
+de acción en la ejecución de sus planes, y que se proponía declararse
+independiente, rebelándose contra Pedrarias y contra el Rey, tan pronto
+como estuviesen en disposición de navegar los cuatro bergantines que
+estaba construyendo[621]. Creyó Pedrarias lo que se le denunciaba y se
+dispuso a castigar a su enemigo. Los amigos de Balboa juzgaron que era
+conveniente avisarle lo que ocurría: uno de ellos, Hernández Argüello,
+cometió la torpeza de escribir una carta, aconsejando al citado Vasco
+Núñez que se hiciese a la mar sin perder tiempo y le ofrecía obtener
+la protección y ayuda de los frailes gerónimos, a la sazón poderosos
+en España. Carta tan imprudente--no sabemos cómo--cayó en poder del
+vengativo y suspicaz gobernador del Darién. Llamó Pedrarias a Balboa,
+que estaba entonces en la isla de las Tortugas, y, sospechando que
+no quisiera venir, despachó tras la carta a Francisco Pizarro con
+gente armada para que le prendiese, donde quiera que le encontrase.
+Inmediatamente que Balboa recibió la carta, se puso en camino. Cuando
+se hallaba cerca de Acla, le dijeron que Pedrarias estaba muy indignado
+con él; pero Balboa, confiado en su inocencia, continuó su camino.
+Encontró a Francisco Pizarro con la gente que le iba a prender y le
+dijo: «_¿Qué es esto, Francisco Pizarro? No soliades vos así salirme
+a recibir._» Llegó a Acla y fué reducido a prisión. Formóle proceso
+el licenciado Espinosa, alcalde mayor, en virtud del cual los jueces
+le condenaron a muerte, que sufrió con otros cuatro el 12 de enero de
+1519. Contaba a la sazón cuarenta y cuatro años. Los vecinos de Acla
+vieron llegar al patíbulo que se levantaba en la plaza uno de los más
+ilustres capitanes--tal vez el primero--después de Colón. Se le acusó
+de haber dado muerte a Diego de Nicuesa, de la prisión y agravios del
+bachiller Enciso y muy especialmente como traidor al Rey y usurpador
+de las tierras de la Real Corona. Marchaba tranquilo y resignado al
+suplicio; pero al oir--como en otro tiempo D. Alvaro de Luna en la
+plaza del Ochavo de Valladolid--que se le condenaba por traidor y
+usurpador de los territorios de la Real Corona, exclamó indignado:
+«Mentira; siempre he sido leal, sin más pensamiento que el de aumentar
+al Rey sus dominios»[622].
+
+ [620] Por mediación de Fray Juan de Quevedo, Balboa pidió en
+ matrimonio a María, hija de Pedrarias.
+
+ [621] Ruiz de Obregón, ob. cit., págs. 147 y 148.
+
+ [622] «Esta es la justicia (gritaba el pregonero) que manda
+ hacer el Rey, nuestro señor, y Pedrarias, su lugarteniente,
+ en su nombre, a estos hombres, por traidores y usurpadores de
+ tierras pertenecientes a la Real Corona.»
+
+«Esta pérdida fué muy sentida, por ser Vasco Núñez capitán prudente,
+animoso y liberal, y que eternamente será estimado por uno de
+los capitanes más memorables de las Indias...»[623]. Al cabo de
+cuatrocientos años la posteridad ha hecho justicia al insigne
+navegante. Creemos que en el mismo sitio donde fué ajusticiado,
+se levantará pronto su estatua. Bien la merece, pues la gigantesca
+obra de Colón fué completada por el descubrimiento de Vasco Núñez
+de Balboa. El obispo Fray Bartolomé de las Casas en su _Brevissima
+relacion de la destruycion de las Indias_[624], dice de Pedrarias
+Dávila, sin nombrarlo, lo que a continuación copiamos: «El anno de mil
+é quinientos é catorce: passo a la terra firme un infelice gobernador:
+crudelissimo tirano: sin alguna piedad ni aun prudencia: como un
+instrumento del furor divino.» Fué decapitado Vasco Núñez de Balboa,
+el gran descubridor del Océano Pacífico, con no pequeño daño del poder
+de España en América, pues ninguno de sus sucesores valía lo que él.
+Ingrato había sido Balboa con Enciso y cruel con Nicuesa; pero no se
+olvide que el gobernador de Haití le dió el nombramiento de jefe de la
+colonia. Aun sin esto la sentencia de Pedrarias fué bárbara e inicua.
+Vasco Núñez de Balboa, valiente, tenaz en sus propósitos, inteligente
+y de clarísimo ingenio, nacido para mandar y dirigir una empresa, lo
+mismo pacífica que belicosamente, parecía destinado a elevar el poder
+de España en aquellas tierras a una gran altura. «Era--dice Antonio de
+Herrera--muy bien entendido y sufridor de trabajos, hombre de mucho
+ánimo, prudente en sus resoluciones, muy generoso con todos, discreto
+para obrar, tan hábil para mandar a los soldados como intrépido para
+conducirlos a la pelea, en la que nunca vacilaba en ocupar el puesto de
+mayor peligro.» Añade, para retratarle físicamente, que «era bien alto
+y dispuesto de cuerpo, de buenos miembros y fuerzas, y de gentil rostro
+y pelo rubio.» Pedro Mártir le llama _egregius digladiator_. Las Casas,
+después de repetir casi literalmente lo escrito por Herrera, dice por
+su cuenta que «Dios le reservaba para muy grandes cosas.»
+
+ [623] Herrera, _Década II_, lib. II, cap. XXII.
+
+ [624] Impreso en la ciudad de Sevilla el año 1552.
+
+Inmediatamente después de Vasco Núñez de Balboa fueron decapitados
+Valderrábano, Botello, Hernán Muñoz y el mismo Argüello. Fray Juan
+de Quevedo y Gaspar Espinosa pidieron al gobernador que indultara
+a Argüello. Negóse Pedrarias, como antes les había negado la misma
+gracia en favor de Balboa. Ya de noche «y a poco--dice el señor Ruiz de
+Obregón--oyóse en las tinieblas un golpe seco y siniestro, que anunció
+a los espectadores que todo había terminado, pereciendo también a manos
+del verdugo aquella inocente víctima de su afecto a Balboa y de su
+imprudencia»[625].
+
+ [625] Ibidem, pág. 161.
+
+Terminemos, por último, este capítulo, reseñando la toma de posesión
+realizada por Pedrarias Dávila en la provincia de Paque (costa del Sur)
+el año de 1519. Estando Pedrarias, teniente general y gobernador de
+Castilla Aurífera, en la boca de un estero que se halla en la citada
+provincia, con los capitanes Francisco Pizarro, Bartolomé Pimienta
+(piloto), Bartolomé de Bastidas y otras muchas personas, en presencia
+de los escribanos Luis Ponce y Cristóbal de Mozolay, tomó en su mano
+derecha una bandera de tafetán blanco, en la cual estaba figurada la
+imagen de Nuestra Señora, y poniéndose de rodillas como todos los
+presentes, dijo en altas voces: «¡Oh, Madre de Dios!, amansa a la
+mar, e haznos dignos de estar y andar debaxo de tu amparo, debaxo del
+cual te plega descubramos estas mares e tierras de la mar del Sur, e
+convirtamos las gentes dellas a nuestra santa fee católica».
+
+Pedrarias Dávila, teniente general de los reinos e tierra firme de
+Castilla del Oro, gobernador e capitán general dellos por la reyna
+doña Juana y el rey D. Carlos su hijo, ordenó que los escribanos Ponce
+y Mozolay diesen fe de haber tomado posesión «de toda la costa de la
+tierra nueva e de la mar del Sur, e de todos los puertos y entradas e
+caletas e abras que hay en toda ella, y de todas las islas e ínsolas de
+cualquier manera o calidad o condicion que sean, que están en la dicha
+costa e mar del Sur, e de todas las provincias e tierra o tierras, que
+están aguas vertientes a la dicha mar». Luego dijo estas palabras: «En
+nombre de los dichos reyes nuestros señores e de sus subcesores de la
+corona real de Castilla, corto árboles e rozo la yerba que está en esta
+dicha tierra, y entro en el agua de la dicha mar del Sur, corporalmente
+e poniéndome de pies en ella, e huello la dicha tierra nueva e aguas de
+la dicha mar del Sur». Todos los capitanes y demás individuos presentes
+manifestaron que se hallaban dispuestos a defender y resistir la citada
+posesión; también los escribanos dieron fe y testimonio de todo lo
+sucedido[626].
+
+ [626] _Archivo de Indias. Patronato Real._ Est. I, caj. I,
+ leg. 26, núm. 13. _Colec. de doc. inéd._, etc., tom. II, págs.
+ 549-556.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXVIII
+
+ EXPEDICIÓN DE JUAN DÍAZ DE SOLÍS.--SEGUNDO VIAJE DE
+ SOLÍS.--EXPEDICIÓN DE FRANCISCO HERNÁNDEZ DE CÓRDOVA.--VIAJE DE
+ JUAN DE GRIJALBA A YUCATÁN.--FAMOSO VIAJE DE FERNANDO DE MAGALLANES
+ ALREDEDOR DEL MUNDO.--JUAN SEBASTIÁN EL CANO.
+
+
+Ibase a descubrir el hermoso país del Río de la Plata. En tanto que
+el Rey Católico parecía haber olvidado los descubrimientos, los
+portugueses hallaron en Malaca rico comercio constituído por el clavo
+y la nuez moscada. D. Fernando hubo de decidirse al fin a mandar una
+expedición, recayendo el nombramiento de jefe de ella en Juan Díaz
+de Solís, antes al servicio de Portugal y a la sazón muy quejoso
+de la conducta que aquel gobierno había seguido con él. Mendes de
+Vasconcellos, embajador portugués en España, por encargo del rey D.
+Manuel, visitó varias veces al Rey Católico--pues a los portugueses les
+tenía en mucho cuidado el tratado de Tordesillas--replicando siempre
+D. Fernando «que su propósito era conservar la mayor armonía con su
+hijo el de Portugal; que su mayor deseo era no dejar ninguna manera
+de conflictos a sus nietos; y que si ahora era viejo y no estaba para
+reyertas en los escasos días que le quedaban de vivir, mucho sería su
+contento si al irse del mundo dejase asegurada de un modo firme la paz
+de su casa.» Vasconcellos escribía luego a su soberano diciéndole:
+«que todo no pasaba de muy buenas palabras». El embajador portugués no
+descansaba un momento. Convencido que nada sacaba de provecho con sus
+visitas al Rey Católico, llamó a Solís repetidas veces, no sólo para
+repararle en sus agravios contra Portugal, sino principalmente para
+averiguar lo que hubiese de cierto en la expedición a Malaca. Pensaba
+el monarca lusitano que la citada expedición podía ocasionar la ruina
+del comercio portugués en Asia, dada la intrepidez y deseo de riqueza
+de la marina mercante española. Por entonces, habiendo muerto en
+Sevilla (1512) Américo Vespucio, nombró el rey _Piloto Mayor del Reino_
+a Solís. El nombramiento acrecentó los temores de Vasconcellos, quien
+no paró hasta tener larga entrevista en Logroño, el 30 de agosto, con
+Solís, de la cual sacó que el ilustre navegante estaría en disposición
+de hacerse a la mar en abril del próximo año con tres barcos, uno
+de 170 toneladas, otro de 80 y el tercero de 40, con el objeto «de
+ver y demarcar los verdaderos límites de las posesiones castellanas
+que por las alturas de la Malaca debían caer en dominio español.» D.
+Manuel y su embajador insistieron con D. Fernando y Solís, dando por
+resultado que el Rey Católico escribiera a Hurtado de Mendoza, quien
+con el soberano portugués arreglaría el asunto. Mientras el embajador
+español tranquilizaba a la corte de Lisboa, D. Fernando decía a los
+oficiales de la Casa de Contratación que había suspendido el viaje a
+la Especería. Los aprestos hechos para aquella empresa se utilizarían
+en la exploración de las costas de Tierra Firme. ¿Fué el cansancio de
+los años lo que obligó a D. Fernando a modificar sus planes? ¿Fué el
+amor paterno, pues nietos suyos eran los hijos de D. Manuel? Tal vez ni
+lo uno ni lo otro, llegándose a sospechar que todo había sido obra de
+Solís.
+
+Dícese también que la expedición que el citado piloto mayor hizo en
+1512 fué preparada y por cuenta de él mismo. Ignoramos quién dió el
+dinero para armar las carabelas y tampoco sabemos el día cierto en que
+Solís se hizo a la vela. Tocó en el cabo de San Agustín, continuó su
+camino y llegó al puerto de Maldonado (departamento hoy del Uruguay),
+habitado por los charrúas. Apenas desembarcó, tomó posesión del país,
+no sin que los indígenas manifestasen cierta admiración por las
+ceremonias que hicieron al tomar dicha posesión. Cuando se hallaba
+ocupado en adquirir datos acerca de la topografía y extensión de
+aquella tierra, furiosa tempestad le obligó a alejarse de la costa,
+perdiendo uno de los buques de la flota. Volvió Solís a España. De
+aquella expedición se ignora también el día de llegada.
+
+Expedición tan próspera animó a D. Fernando a despachar a Solís, con el
+cual hizo asiento (24 noviembre 1514). Solís se hizo a la vela en el
+puerto de Lepe (8 octubre 1515) con tres naves, encaminándose a Santa
+Cruz de Tenerife. Salió de Santa Cruz, llegó al cabo de San Agustín y
+ancló en el puerto de Río Janeiro (1.º enero 1516). Continuó corriendo
+la costa hasta el cabo de Santa María, pasó las islas de Lobos, llegó a
+Maldonado (2 de febrero), a cuyo puerto denominó de _Nuestra Señora de
+la Candelaria_. Continuó su viaje, remontando el curso del río, dando
+el nombre de _río de los Patos_ a la parte comprendida entre los 35°
+hasta los 34 y 1/3, y siguió adelante, franqueando el abra, cuyas aguas
+son dulces, y por ello llamó _mar dulce_ a su caudal. Continuó aguas
+arriba con la menor de sus carabelas, y después de haber dejado atrás
+una isla que bautizó con el nombre de _Martín García_, en recuerdo de
+haber muerto allí un piloto así llamado, dió fondo en las costas de la
+colonia. Acompañado del factor Marquina, del contador Alarcón, del
+grumete Francisco del Puerto y de 50 marineros, desembarcó en el país,
+siendo recibido por los indígenas a flechazos y pedradas. Allí murieron
+Solís, Marquina, Alarcón y algunos marineros. Francisco del Puerto
+fué herido y prisionero. Los pocos sobrevivientes huyeron a la costa,
+donde se precipitaron a los botes y remando llegaron a la carabela. Los
+charrúas les persiguieron hasta la misma orilla del mar. Los españoles
+de la carabela acordaron partir en busca de los compañeros que habían
+dejado atrás, y todos juntos, dirigidos por el piloto Francisco de
+Torres, dispusieron la retirada. Desde que franquearon el cabo de Santa
+María, fuerte temporal hizo naufragar una de las carabelas, muriendo
+gran parte de sus tripulantes e internándose el resto a la ventura.
+En la bahía de los Inocentes se proveyeron de madera brasil (palo de
+Fernambuco), y a fines de agosto de 1516 llegaron a las costas de la
+península. Poco antes se había mandado a Europa el primer cargamento
+de dicha madera. La noticia de la feliz llegada de los expedicionarios
+se comunicó a los gobernadores del reino el 4 de septiembre. Cinco
+meses después Portugal reclamó contra los expedicionarios, pidiendo su
+inmediato castigo. Consistió todo el provecho de este viaje en unos
+500 quintales de brasil, 66 cueros de lobos marinos y una esclavita.
+Expedición tan desgraciada, y la muerte del rey don Fernando el
+Católico (1516), contribuyeron con sobrada razón a que por entonces,
+o mejor dicho, en algunos meses no se pensara en viajes al Río de la
+Plata. Recuerdos tan tristes apenas duraron un año.
+
+Importante fué la expedición realizada por Francisco Hernández de
+Córdova en el año 1517. Reunidos 110 compañeros españoles en Cuba,
+acordaron, con beneplácito de Diego Velázquez, gobernador de aquélla
+isla, nombrar por capitán a Francisco Hernández de Córdova, hombre
+rico, para descubrir nuevas tierras. Con tres barcos dirigidos por
+los pilotos Antón de Alaminos, Camacho de Triana y Juan Alvarez,
+salió Hernández de Córdova de la Habana (8 de febrero). A los doce
+días doblaron el cabo de San Antonio, navegando hacia donde se pone
+el sol; después de terrible tormenta, y al cabo de veintiún días
+de navegación, vieron tierra que antes nadie había descubierto.
+Desde los navíos vieron un pueblo grande que denominaron _El gran
+Cairo_. Una mañana llegaron algunos indios en cinco canoas y el jefe
+de esta gente o cacique les rogó que fuesen a su pueblo; allí se
+encaminaron los españoles; pero cuando habían penetrado en el monte
+cayeron sobre ellos los indígenas arrojándoles flechas y piedras.
+Huyeron vencidos por los nuestros, no sin sufrir unos y otros algunas
+pérdidas. En aquél país encontraron algún oro. Siguieron navegando
+hacia el poniente, descubriendo puntas, bajos, ancones y arrecifes,
+y luego, a los quince días, un pueblo importante, y cerca de él
+espaciosa ensenada. Llamaron al pueblo _Domingo de Lázaro_, porque fué
+descubierto en un día de estos; los indios le denominaban _Quimpech_,
+y los castellanos, tiempo adelante, cambiaron el nombre por el de
+_Campeche_. También los naturales de aquella tierra les condujeron a
+su pueblo, donde los sacerdotes (_Papas_) trajeron sahumerios como a
+manera de resina (_copal_). En braseros de barro arrojaron leña, y
+dirigiéndose a los castellanos les dijeron que antes que aquella leña
+se quemase, los matarían. Retiráronse a toda prisa costa adelante;
+mas luego desembarcaron en un pueblo que se llamaba _Potonchan_, cuyo
+cacique les atacó con tales bríos que sucumbieron 50 de los nuestros,
+dos prisioneros y muchos heridos, encontrándose entre los últimos el
+capitán Hernández de Córdova, quien recibió doce flechazos. Acordaron
+regresar a Cuba, deteniéndose al cabo de tres días para tomar agua en
+un estero o río. El agua era salada y mala, y habiendo en aquél sitio
+muchos lagartos, diéronle el nombre de _El Estero de los Lagartos_.
+Se encaminaron a la Florida, y ya en ella el piloto Alaminos, con 20
+soldados, bajó a tierra. Dijo el piloto que hacía diez o doce años que
+allí estuvo con Ponce de León. Cogieron agua muy buena; mas los indios
+cayeron sobre los españoles e hirieron algunos. Entre los heridos se
+hallaba el piloto Alaminos. Embarcáronse con el agua tan deseada,
+pasaron por las isletas que llaman de los _Mártires_ y llegaron al
+puerto de Carenas o de la Habana. Después que Hernández de Córdova dió
+a Velázquez noticia de las nuevas tierras descubiertas, se retiró a la
+villa de Sancti Spíritus, muriendo a los diez días de resultas de sus
+heridas[627].
+
+ [627] Bernal Díaz del Castillo, _Historia de los sucessos de
+ la conquista de la Nueva España_, capítulos I-VI, págs. 1-5.
+
+Consideremos la importantísima expedición realizada por el capitán Juan
+de Grijalba, preparada y dispuesta también por Velázquez. Grijalba
+llevaba por piloto mayor a Antonio de Alaminos, y formaba parte de
+ella Pedro de Alvarado. Salieron de Matanzas el 20 de abril de 1518,
+entraron en el de Carenas el 22 y se dirigieron pocos días después al
+cabo de San Antonio. El 3 de mayo reconocieron la isla de _Cozumel_,
+que el capitán, por la solemnidad del día, denominó de _Santa Cruz_.
+Siguió nuestra armada la costa. Pudieron contemplar los castellanos una
+tierra tan productora como bella, poblada de pacíficos indios. El día
+6 Grijalba, acompañado de 100 hombres armados y de un clérigo, saltó a
+tierra, llegó a una torre que se levantaba no lejos del mar, y subiendo
+a ella, tomó posesión en nombre de Su Alteza[628].
+
+ [628] De dicha torre, dice Oviedo lo siguiente: «Era un
+ edefiçio de piedra, alto é bien labrado. En el çircuyto tenia
+ diez é ocho gradas, é subidas aquestas, avia una escalera
+ de piedra que subia hasta arriba, é todo lo demás de la
+ torre paresçia maçiço. En lo alto, por de dentro, se andaba
+ alrededor por lo hueco de la torre a manera de caracol, é por
+ de fuera en lo alto tenia un andén, por donde podían estar
+ muchas gentes. Esta torre era esquinada, y en cada parte tenia
+ una puerta, por donde podían entrar dentro, y dentro avia
+ muchos ydolos.» Lib. 17, cap. 9.
+
+Encontraron los españoles algunos indios, con los cuales conversaron,
+desapareciendo los últimos al poco tiempo. Visitaron los nuestros
+varios pueblos, cuyos edificios parecían hechos por españoles. También
+hallaron muchos colmenares, abundando, por consiguiente, la cera y la
+miel. Había, del mismo modo, liebres y conejos, y, según los indios, se
+criaban puercos, ciervos y otros muchos animales monteses.
+
+El 7 de mayo salieron de Cozumel, y, habiendo atravesado quince millas
+de golfo, se encontraron en la isla de Yucatán. Vieron en seguida tres
+pueblos de numeroso vecindario, formados de muchas casas de piedra,
+torres muy grandes y bastantes casas de paja. Corrieron algún tiempo
+por la costa, y allá, muy lejos, divisaron un pueblo tan grande, «que
+la ciudad de Sevilla no podría parecer mayor ni mejor, y se veía en
+él una torre muy grande.» Salieron de la isla de Yucatán, volviendo a
+la de Cozumel o Santa Cruz, donde se proveyeron de agua y alimentos.
+Pasaron por segunda vez a la isla de Yucatán y anduvieron por la costa,
+encontrando una hermosa torre, habitada--según se decía--por mujeres,
+tal vez de raza de Amazonas. Llegaron al país del cacique Lázaro,
+tierra ya visitada en el año anterior por Hernández de Córdova. En
+aquella isla cogieron agua en un pozo, donde también hubo de cogerla
+el mismo Hernández de Córdova, y, después de obtener algunos obsequios
+de oro, cuyo valor era escaso, recibieron repetidas veces la orden de
+retirarse. «Pusieron en medio del campo un tiesto con cierto sahumerio,
+diciéndonos que nos fuéramos antes que aquel sahumerio se consumiese,
+que de no hacerlo así nos darían guerra. Y acabado el sahumerio nos
+empezaron a tirar muchas flechas...»[629]. Reñido fué el combate,
+muriendo varios indios y heridos algunos españoles.
+
+ [629] _Itinerario_ escrito por el capellán mayor de la dicha
+ armada.
+
+Abandonaron el 29 de mayo el pueblo del cacique Lázaro, recorrieron
+algunas tierras y el 31 encontraron un puerto muy bueno, que llamaron
+_Puerto Deseado_, permaneciendo en él doce días, alimentándose de
+exquisito pescado y encontrando también conejos, liebres y ciervos.
+Posteriormente descubrieron una tierra denominada _Mulua_ y un río,
+cuya agua dulce penetraba seis millas mar adentro. Pusiéronle por
+nombre _Río de Grijalba_. Seguidos de muchos indios, unas veces en
+actitud pacífica y otras veces amenazadores y belicosos, llegaron
+a ver unas sierras altas, donde nace el río, y «esta tierra parece
+ser la mejor que el sol alumbra.» Luego siguió costeando la armada
+y los expedicionarios saltaron a una isleta que llamaron _Isla de
+los Sacrificios_: en ella hallaron algunos edificios de cal y arena,
+bastante grandes, y un trozo de edificio de dicha materia, «conforme
+a la fábrica de un arco antiguo que está en Mérida, y otros edificios
+con cimientos de la altura de dos hombres, de diez pies de anchos y
+muy largos; y otro edificio de hechura de torre, redondo, de quince
+pasos de ancho, y encima un mármol como los de Castilla, sobre el cual
+estaba un animal a manera de león, hecho asimismo de mármol, y tenía un
+agujero en la cabeza en que ponían los perfumes; y el dicho león tenía
+la lengua fuera de la boca, y cerca de él estaba un vaso de piedra con
+sangre, que tendría ocho días, y aquí estaban dos postes de altura de
+un hombre, y entre ellos había algunas ropas labradas de seda a la
+morisca, de las que llaman almaizares; y al otro lado estaba un ídolo
+con una pluma en la cabeza, con el rostro vuelto a la piedra arriba
+dicha, y detrás de este ídolo había un montón de piedras grandes; y
+entre estos postes, cerca del ídolo, estaban muertos dos indios de
+poca edad, envueltos en una manta pintada; y tras de las ropas estaban
+otros dos indios muertos, que parecía haber tres días que lo fueron, y
+los otros dos de antes llevaban al parecer veinte días muertos. Cerca
+de estos indios muertos y del ídolo había muchas cabezas y huesos de
+muerto, y había también muchos haces de pino, y algunas piedras anchas
+sobre las que mataban a los dichos indios»[630].
+
+ [630] _Itinerario_, etc.
+
+Fueron obsequiados por los indios con perfumes, con tortas y pasteles
+de gallina, con mantas de algodón pintadas de diversos colores.
+Trajeron oro fundido en barras y varias joyas de dicho metal. Cogían el
+oro de los ríos y lo fundían en una cazuela. Cuando llegó el momento
+de marcharse, los indios abrazaban a los españoles y daban señales de
+tristeza. En piedras preciosas era tierra muy rica. Entre las muchas
+piedras de gran valor, se hallaba una, destinada a Diego Velázquez,
+que valía más de dos mil castellanos. Continuaron navegando cerca de
+la costa, encontrando, ya gente pacífica, ya gente fiera. Rota una
+tabla de la nave capitana, fué preciso componerla, y con este objeto
+desembarcaron todo lo que tenía dentro y también toda la gente en
+el puerto que se llama de San Antonio. Permanecieron quince días en
+el dicho puerto hasta componer la nave. Dirigiéronse a un pueblo,
+siendo recibidos con mucho cariño por los indios, quienes les dieron
+de comer gallinas y les enseñaron mantas y bastante oro. Habiendo
+dejado el puerto; se encaminaron a _Champoton_, pueblo de tristes
+recuerdos, por cuanto en él fueron muertos por los indios algunos de
+la armada de Hernández de Córdova. A un tiro de ballesta de la costa
+se levantaba una torre, que fué ocupada por los nuestros, deseosos de
+vengar la muerte de sus compatriotas. Acordóse al fin seguir adelante,
+siempre descubriendo nuevas tierras, llegando el 5 de septiembre al
+pueblo de Lázaro, donde intentaron proveerse de agua, leña y maíz.
+Engañados por algunos indios se alejaron de la costa, hasta dar en una
+celada, donde 300 les esperaban armados, y con los cuales tuvieron que
+pelear. Salieron de allí el 8 de septiembre, navegaron algunos días,
+consiguiendo entrar en el puerto de Jaruco el 4 de octubre. En el día
+9, serenado ya el temporal, se trasladaron los navíos al puerto de
+Matanzas, teniendo la dicha de encontrar al capitán Cristóbal de Olid,
+que por orden de Velázquez había ido con un navío en busca de Grijalva.
+
+Velázquez hizo que se reuniesen todos en la ciudad de Santiago para
+aprestar de nuevo los buques y continuar sus expediciones. Entonces
+Juan de Grijalva le presentó exacta relación de todos los sucesos de su
+jornada, relación que luego se presentó al Rey. Hacía constar nuestro
+intrépido navegante que había descubierto una isla llamada Ulúa, cuya
+gente vestía ropas de algodón, habitaba casas de piedra y tenía sus
+leyes y ordenanzas. Añadía--y esto le llamó mucho la atención--que
+adoraban una cruz de mármol, blanca y grande, la cual tenía encima
+una corona de oro; «y dicen que en ella murió uno que es más lúcido y
+resplandeciente que el Sol.» Muestran su ingenio los indios de aquella
+isla en algunos vasos de oro y en mantas de algodón con figuras de
+pájaros y animales de varias clases. «Y es de saberse que todos los
+indios de la dicha isla están circuncidados, por donde se sospecha que
+cerca se encuentran moros y judíos, pues afirmaban los dichos indios
+que allí cerca había gentes que usaban naves, vestidos y armas como los
+españoles; que una canoa iba en diez días adonde están, y que puede ser
+viaje de unas trescientas millas.» Aquí termina el Itinerario de la
+isla de Yucatán, escrito por el capellán de la Armada[631].
+
+ [631] Joaquín García Icazbalceta, _Colección de documentos
+ para la Historia de México_, tom. I, págs. 281 y 308.--Obra
+ impresa el 1858.
+
+El portugués Hernando de Magallanes[632] salió de Sanlúcar (20
+septiembre 1519) con el mismo rumbo que cuatro años antes había llevado
+Solís. En su juventud había pasado a la India (1505) con el virrey
+Don Francisco de Almeida, distinguiéndose por su valor y prudencia en
+la conquista de Mambaza y Quiloa. En la conquista de Malaca adquirió
+gloria inmortal, salvando la vida del general Diego López de Sequeira
+y de las tripulaciones de los buques. Cinco años después, por orden
+de Alfonso de Alburquerque, y con el cargo de capitán de una de las
+tres naves, salió de Malaca en demanda de las Molucas. Posteriormente,
+creyendo que el rey de Portugal no había premiado sus servicios, pasó a
+España y se ofreció a Carlos I.
+
+ [632] Nació en Oporto el 1470. En el año 1517 se trasladó
+ desde Portugal a España.
+
+Aceptó sus ofrecimientos el Emperador, encomendando la dirección de la
+empresa a Magallanes y Rui Falero, nombrando tesorero de la Armada, a
+Luis de Mendoza; veedor general, a Juan de Cartagena, y maestre en la
+nao _Concepción_, a Juan Sebastián de El Cano. Las naves se llamaban la
+_Trinidad_, _San Antonio_, _Concepción_, _Victoria_ y _Santiago_. La
+escuadra llegó sin novedad a las Canarias en seis días. Zarparon el 2
+de octubre y pronto comenzaron las reyertas entre Magallanes y algunos
+jefes. Los castellanos no perdonaban su nacionalidad al valeroso
+capitán, distinguiéndose como el más imprudente de aquéllos Juan de
+Cartagena. Magallanes le hizo prisionero, encargando su custodia a Luis
+de Mendoza. El 8 de diciembre avistó la escuadra la costa del Brasil y
+el 13 fondeó en Río Janeiro, donde hizo acopio de víveres. El 27 zarpó
+a lo largo de la costa con rumbo al OSO. El 10 de enero de 1520 llegó
+al cabo de Santa María y continuó navegando el río de la Plata. El 7
+de febrero volvió a salir al Océano y el 24 descubrió extensa bahía,
+a la que dió Magallanes el nombre de San Matías (hoy Bahía Nueva).
+Soportaron los buques recios temporales, y el 31 de marzo entró la
+armada en el puerto de San Julián. Como Magallanes indicase que se
+proponía invernar allí, estalló terrible insurrección, dirigida por
+Luis de Mendoza y Gaspar de Quesada, quienes pusieron en libertad a
+Juan de Cartagena. En seguida se declararon en rebelión las naves _San
+Antonio_, _Concepción_ y _Victoria_, mandadas, respectivamente, por
+Quesada, Cartagena y Mendoza. Magallanes, al verse desobedecido por las
+dos terceras partes de su armada, se decidió a pelear sin temor a nada
+ni a nadie.
+
+Todos los medios le parecían buenos si con ellos conseguía su objeto.
+Envió a la _Victoria_ al alguacil Gómez de Espinosa con seis hombres
+armados secretamente, los cuales mataron a Mendoza, y con el auxilio
+de otros quince hombres que mandó Magallanes, se hicieron dueños de
+la nao. Atemorizados los otros dos jefes, no hicieron resistencia,
+pudiendo Magallanes tomar la _Concepción_ y _San Antonio_. Hizo
+decapitar a Gaspar de Quesada y ordenó que fuesen abandonados en
+aquella costa inhospitalaria Juan de Cartagena y al capellán Sánchez
+de la Reina, que había tomado parte en la conjuración. Tales hechos
+acaecieron en el puerto de San Julián. Perdióse navegando a lo largo de
+costa unas cincuenta leguas la carabela _Santiago_ que mandaba Serrano:
+salvados sus tripulantes, volvieron casi muertos de hambre y de frío
+al puerto de San Julián. En aquellos lugares vieron por primera vez
+salvajes de gran estatura, que tomaron por gigantes, y a los cuales
+dieron el nombre de _patagones_, por el enorme tamaño de sus pies.
+
+Magallanes, pasado el invierno, continuó su viaje. Nombró capitán de
+la _San Antonio_ a Mezquita, de la _Concepción_ a Juan Serrano y de la
+_Victoria_ a Duarte Barbosa. El 24 de agosto del mencionado año de 1520
+salió de San Julián, llegando a mares completamente desconocidos. El
+21 de octubre divisó un cabo, que denominó de las _Once mil Vírgenes_,
+detrás del cual se encontró el Estrecho que buscaba[633]. No quiso
+pasar adelante el piloto portugués Esteban Gómez, quien dijo: «Pues
+que hemos hallado el Estrecho para pasar a las Molucas, volvámonos
+a Castilla para traer otra armada, porque hay gran golfo que pasar,
+y si nos tomasen algunos días de calmas o tormentas pereceríamos
+todos.» Magallanes le replicó del siguiente modo: «Aunque tuviese
+que comer los cueros de las vacas con que van forradas las entenas,
+he de pasar adelante y descubriré lo que he prometido al Emperador.»
+Por primera vez surcaron el Estrecho los españoles en veinte días sin
+ver habitante alguno; sólo de noche en la costa del Sur distinguieron
+muchas hogueras, y por ello llamaron aquella tierra _Tierra del Fuego_.
+Una de las veces que se separaron los buques, Esteban Gómez sublevó la
+tripulación de la nao _San Antonio_, puso preso al capitán Alvaro de
+Mezquita, se dirigió a la costa de Guinea y desde aquí al puerto de las
+Muelas de Sevilla, donde fondeó el 6 de Mayo.
+
+ [633] Recordó seguramente que Colón, en su segundo viaje, dió
+ a unas islas el mismo nombre.
+
+El 27 de noviembre Magallanes, con las naves _Trinidad_, _Victoria_
+y _Concepción_, salió al Océano Pacífico. Abandonaba aquel Estrecho,
+llamado por él de _Todos los Santos_, en recuerdo de la fiesta que
+celebra la Iglesia al comenzar el mes de noviembre; pero que la
+posteridad le ha dado el nombre de _Magallanes_.
+
+Durante el mes de noviembre navegó en demanda de más bajas latitudes,
+no sin ser combatido por gruesas borrascas. El 24 de enero de 1521
+descubrió una isla desierta, a la que llamó de _San Pablo_, y el 4 de
+febrero otra isla, también desierta, que denominó de los _Tiburones_.
+El 13 de Febrero cortó la equinoccial por los 147° de longitud Oeste.
+A mediados de marzo dió vista a las islas de los _Ladrones_ (hoy
+Marianas) y luego al archipiélago de San Lázaro (en la actualidad las
+Filipinas). Fondeó la armada en la isleta de Mazaguá y prosiguió a la
+isla de Cebú; allí halló víveres en abundancia a cambio de cascabeles
+y cuentas de vidrio. Reconocióse el rey de Cebú vasallo del de España.
+Peleando Magallanes con el soberano de Mactan, porque éste, si se
+hallaba dispuesto a acatar al rey de España, no quería obedecer al
+de Cebú, que era igual a él, recibió nuestro héroe una herida en la
+pierna, y posteriormente un flechazo que le causó la muerte (26 agosto
+1521). «Aun muriendo--escribe Pigafetta en su _Relación_--volvió, bajo
+los golpes de los fieros indios, varias veces la cara hacia nosotros,
+como para convencerse de que quedábamos a salvo, y como si solamente
+se resistiese con tanta tenacidad para sacrificarse por nosotros.
+Así cayó nuestro ejemplo, nuestra antorcha, nuestro consuelo y jefe
+fidelísimo.» «Era--dice el Dr. Sophus Ruge--, no solamente un soldado
+valiente y sufrido, que mejor que ningún otro soportó durante largos
+meses el hambre y toda clase de privaciones, sino también un marino
+inteligente que quiso que sus pilotos tuviesen siempre en cuenta las
+indicaciones de la aguja de marear, cosa nada generalizada en su
+tiempo, para no apartarse de la verdadera ruta de las Molucas. La
+prueba más brillante de su grande numen y de su valor impertérrito,
+está en haber sido el primero que emprendió una circunnavegación
+del globo y realizó la parte más difícil de ella. La grandeza y la
+importancia de esta empresa no fueron durante mucho tiempo apreciadas
+como merecían, a causa, en primer lugar, de la rivalidad entre Portugal
+y España. En Portugal no se apreciaron porque Magallanes servía al país
+vecino, y en España no se tuvieron en la debida estima, porque era
+portugués»[634].
+
+ [634] Dr. Sophus Ruge, _Historia de la época de los
+ descubrimientos geográficos_, págs. 196 y 197.--Oncken,
+ _Historia Universal_, tomo VII.
+
+«Estuvo adornado--escribe nuestro Fernández Navarrete--de grandes
+virtudes y mostró su valor y constancia en todas las adversidades:
+su honra y pundonor contra las seducciones cortesanas; su lealtad
+y exactitud en el cumplimiento de sus tratados y obligaciones; su
+prudencia y moderación para oir siempre el dictamen ajeno; su arrojo e
+intrepidez (que acaso rayó en temeridad) en las batallas y combates;
+su severidad con los malvados; su indulgencia con los seducidos e
+inocentes; su resignación en las privaciones, igualándose en ellas con
+el último marinero; su instrucción en la náutica y en la Geografía,
+al concebir un plan discretamente combinado para el descubrimiento
+del Estrecho y completamente desempeñado, venciendo para ello los
+obstáculos que presentaba la naturaleza, las contradicciones e intrigas
+de los poderosos y de las pasiones turbulentas de los hombres: si se
+halló el Estrecho o el paso de la comunicación de los dos mares; si
+se dió la primera vuelta al mundo, con asombro de los coetáneos; si
+por este medio se surcaron mares y mares, se descubrieron islas y
+tierras desconocidas hasta entonces facilitándose el comercio y trato,
+la civilización y cultura de sus habitantes; si las ciencias hallaron
+nuevos objetos para extender la esfera de los conocimientos humanos,
+todo se debió a Magallanes.»
+
+Sucedió a Magallanes su primo Duarte Barbosa, que también al poco
+tiempo fué muerto por los indios, y con él los capitanes de las naos
+_Trinidad_, _Concepción_ y _Victoria_.
+
+Desde Cebú marchó la flota a la inmediata isla de Bohal, y como no
+hubiera gente para manejar los tres bajeles, se quemó la _Concepción_,
+que estaba en peores condiciones. Siguieron su camino y fondearon en
+la costa NE. de Mindanao; más adelante llegaron a Borneo en el mes de
+julio. En Borneo fueron espléndidamente obsequiados, y allí obtuvieron
+noticias exactas de las Molucas. El jefe de la escuadra, Juan de
+Carballo, que sucedió a Duarte Barbosa, tuvo la desgracia de dejar a su
+hijo y a otros dos españoles en poder de los indígenas: temiendo una
+traición de los indios, zarpó a principios de agosto en demanda de las
+Molucas.
+
+Destituído Carballo de la jefatura, volvió a su condición de piloto,
+siendo elegido general Gómez Espinosa y capitán de la _Victoria_ el
+ilustre Juan Sebastián de El Cano. El 8 de noviembre se hallaba entre
+las islas de Mare y Tidore, que eran del archipiélago de las Molucas.
+El rey de Tidore fué amigo leal de los españoles. Cargaron las naves
+de especiería; pero cuando se iban a dar a la vela se descubrió en la
+_Trinidad_ una vía de agua por la quilla. Acordóse entonces que El Cano
+con la nao _Victoria_ se dirigiera a España. Salió de Tidore el 21
+de diciembre con sesenta hombres de tripulación, inclusos 13 indios.
+Temporales, tormentas y borrascas se sucedían unas a otras; arroz y
+agua era el alimento de aquellos desgraciados navegantes; extenuados
+por el hambre y las fatigas, llegaron el 1.º de julio de 1522 al puerto
+de Santiago de las islas de Cabo Verde, pertenecientes al rey de
+Portugal. No encontrando allí la protección que esperaban, se hicieron
+a la mar. Contaba El Cano con sólo 22 hombres, pues los demás habían
+muerto durante la navegación; antes de llegar a España murieron otros
+cuatro. El 15 de agosto pasó por entre las Azores, el 4 de septiembre
+avistó el cabo de San Vicente y el 6 llegó a Sanlúcar de Barrameda.
+Tres años menos catorce días había durado el viaje; la _Victoria_ había
+cortado cuatro veces la equinoccial y recorrido 14.000 leguas; y Juan
+Sebastián de El Cano había dado el primero la vuelta al mundo[635].
+
+ [635] Véase discurso leido en el Ateneo de Madrid, por D.
+ Pedro Novo y Colson el 17 de marzo de 1892.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXIX
+
+ EXPEDICIÓN DE ESPINOSA: FÚNDASE PANAMÁ.--EXPEDICIONES ORDENADAS POR
+ PEDRARIAS.--GIL GONZÁLEZ DÁVILA SE DIRIGE A NICARAGUA.--CIUDADES
+ FUNDADAS POR HERNÁNDEZ DE CÓRDOVA.--ANDAGOYA EN EL PERÚ.--SEGUNDO
+ VIAJE DE GONZÁLEZ DÁVILA DESDE SANTO DOMINGO A NICARAGUA Y
+ YUCATÁN.--EXPEDICIÓN DE CRISTÓBAL DE OLID: SU MUERTE.--PEDRO DE
+ ALVARADO SALE DE MÉXICO PARA GUATEMALA.--EXPEDICIÓN DE RODRIGO DE
+ BASTIDAS A COLOMBIA.--EXPEDICIÓN A VENEZUELA.--NUEVA CÁDIZ.--FAMOSA
+ EXPEDICIÓN DE FRANCISCO DE ORELLANA AL RÍO AMAZONAS.--LUCHAS DE
+ ORELLANA CON LOS INDÍGENAS.--LAS AMAZONAS.--IMPORTANCIA DE LA
+ EXPEDICIÓN.--SEGUNDA EXPEDICIÓN DE ORELLANA: DESGRACIAS DE ESTE
+ NAVEGANTE Y SU MUERTE.
+
+
+Espinosa, sucesor del insigne cuanto desgraciado Vasco Núñez de Balboa
+en la costa del Pacífico (y que lo mismo el uno que el otro se hallaban
+bajo el mando superior de Pedrarias Dávila, gobernador del Darién) con
+cuatro bergantines y la correspondiente tripulación y fuerza armada,
+fundó en 1519 la colonia de Panamá, a la cual Carlos V concedió en 1521
+el título y fueros de ciudad[636]. Espinosa sometió a la corona de
+España los territorios del istmo, y Bartolomé Hurtado recorrió la costa
+del Pacífico hasta el golfo de Nicoya a los 10° de latitud Norte.
+
+ [636] Panamá estuvo primero en otro sitio, como media legua
+ del que hoy tiene, a donde los vecinos se mudaron por la
+ comodidad del puerto.--_Colec. de doc. inéditos_, tomo IX,
+ pág. 80. Tiempo adelante, Felipe II, comprendiendo lo poco
+ saludable que era el clima de Panamá, mandó construir nueva
+ ciudad dos leguas más al Oeste.
+
+Las expediciones que después ordenó Pedrarias de Avila, se dirigían
+hacia el Noroeste, al contrario de las de Balboa, que se encaminaron
+al Sur. Haremos sucinta relación de las expediciones de Gil González
+Dávila y de Francisco Hernández de Córdova. También daremos noticia de
+las que Hernán Cortés encargó a Cristóbal de Olid y a Francisco de las
+Casas, llamando la atención, especialmente, la del capitán Pedro de
+Alvarado.
+
+Consideremos la expedición a _Nicaragua_. En los primeros años del
+siglo XVI se hallaba en Panamá un hidalgo de la ciudad de Avila, que
+se llamaba Gil González Dávila, antiguo criado del obispo Fonseca,
+presidente del Consejo de Indias. Autorizóle el Rey para llegar hasta
+las islas de la Especería, auxiliándole con algunos recursos. Marchó
+a Castilla del Oro y se presentó al gobernador Pedrarias, quien no
+tuvo para él las consideraciones que esperaba. Se decidió a construir
+naves y comenzó a cortar la madera en Acla para llevarla al otro mar.
+Aunque muchos le indicaron que su idea era descabellada, insistió en
+su propósito y obligó a su gente a transportar los materiales a través
+de las montañas del istmo, teniendo el sentimiento de ver morir más de
+la mitad de su gente en tan penoso trabajo. Cuando la expedición se
+iba a hacer a la vela, se notó que las maderas de los buques estaban
+podridas y las embarcaciones, por tanto, no servían para nada. Aquel
+hombre tenaz decidió hacer otros barcos, y puso manos a la obra en la
+isla de las Perlas. Por entonces hizo las paces con Pedrarias. El 21 de
+enero de 1522 salió de la isla de las Perlas, teniendo que desembarcar
+pronto porque los cuatro buques necesitaban reparos de importancia.
+Continuó su expedición por tierra, mientras que el piloto Andrés Niño
+hacía la reparación de los barcos. Gil González atravesó parte del
+territorio de la actual República de Costa Rica y entró en los dominios
+de un cacique nombrado Nicarao, de donde vino el nombre de Nicaragua.
+Recorrió los lagos de Nicaragua y de Managua; pero comprendiendo que no
+tenía elementos para establecer una colonia, dió la vuelta a Panamá.
+
+Veamos cómo en una carta relataba al Emperador sus expediciones:
+«Andando yo en este medio tiempo por la tierra adentro, sosteniéndome
+y tornando cristianos muchos caciques e indios, de causa de pasar los
+ríos e arroyos muchas veces a pie y sudando, sobrevínome una enfermedad
+de tollimiento en una pierna, que no podía dar un paso a pie, ni dormir
+las noches ni los días, de dolor, ni caminar, puesto que me llevaban
+en una manta atada en un palo, muchas veces, indios e cristianos en
+los hombros, de la cual manera caminé hartas jornadas; pero por causa
+que caminar desta manera me era el caminar muy dificultoso, y por las
+muchas aguas entonces hacía, que era invierno, hobe de parar en casa
+de un cacique muy principal, aunque con harto cuidado de velarnos;
+el cual cacique tenía su pueblo en una isla que tenía diez leguas de
+largo y seis de ancho, la cual hacía dos brazos de un río, el más
+poderoso que yo aya visto en Castilla, en el cual pueblo tomé la casa
+del cacique por posada, y era tan alta como una mediana torre hecha a
+manera de pabellón armada sobre postes y cubierta con paja; y en medio
+de ella hicieron para do yo estuviese una cámara para guardarme de la
+humidad, sobre postes, tan alta como dos estados y dende a quince
+días que llegué llovió tantos días, que crecieron los ríos tanto, que
+hicieron toda la tierra una mar, y en la casa do yo estaba, que era lo
+más alto, llegó el agua a dar a los pechos a los hombres». «Otro día...
+me dijeron que el cacique me esperaba en su pueblo de paz, y llegado,
+aposentóme en una plaza y casas del alrededor della, y luego me
+presentó parte de quince mil castellanos, que en todo me dió, y yo le
+dí una ropa de seda y una gorra de grana y una camisa mía y otras cosas
+de Castilla, muchas; y en dos o tres días que se le habló en las cosas
+de Dios, vino a querer ser cristianos él y todos sus indios e mugeres,
+en que se babtizaron en un día 9.017 ánimas chicas y grandes... Pasados
+los ocho días me partí a una provincia que está seis leguas adelante,
+donde hallé seis pueblos, legua y media o dos leguas uno de otro, de
+cada dos mil vecinos cada uno; después de abelles enbiado a decir el
+mensaje y cosas que a este cacique Nicaragua, e aposentádome en un
+pueblo dellos, y despues de venirme todos los señores dellos a ver y
+héchome presente de oro y esclavos y comida, como es su costumbre,
+y como ya ellos sabían que Nicaragua y sus indios se avían tornado
+cristianos, casi sin hablar se lo vinieron a querello ser.»[637]
+
+ [637] _Carta del capitán Gil González Dávila a S. M. el
+ Emperador Carlos V, Rey de España, sobre su expedición a
+ Nicaragua_, Santo Domingo, 6 de marzo de 1524. Publicada por
+ D. Manuel M. de Peralta en su libro _Costa Rica, Nicaragua y
+ Panamá en el siglo XVI; su historia y sus límites_.--Madrid,
+ Imp. de M. Ginés Hernández, 1883.
+
+Enterado Pedrarias Dávila de estos descubrimientos, equipó algunas
+naves que puso bajo el mando de Francisco Hernández de Córdova, capitán
+de su guardia, con encargo de fundar colonias en aquellas regiones.
+A fines de 1523 salió Hernández de Córdova de Panamá, desembarcó en
+el golfo de Nicoya y fundó, no lejos de la costa, una ciudad que
+denominó _Bruselas_, donde había estado el pueblo indígena de Orotina
+y que desapareció al poco tiempo. Pasó a la provincia de Nequecheri,
+sosteniendo rudas batallas con los indígenas. Fundó la ciudad de _Nueva
+León_, levantando en ella un templo y una fortaleza. Armó un bergantín
+que había llevado en piezas y con él recorrió el lago y descubrió el
+caudaloso río de San Juan, que desemboca en el mar de las Antillas.
+Del mismo modo que antes había fundado Nueva León cerca de la bahía
+de Fonseca, fundó después _Nueva Granada_ en el extremo Noroeste del
+lago de Nicaragua. Hernández de Córdova hizo que los religiosos que con
+él iban, acompañados de un capitán y algunos soldados, recorriesen la
+tierra con el objeto de convertir y bautizar a los indios. Avanzó hacia
+el territorio de Honduras, llegando cerca de Olancho. Al saber González
+Dávila que se aproximaba Hernández de Córdova, resolvió defender
+con las armas lo que consideraba como propiedad suya. Orgulloso
+Hernández de Córdova con sus conquistas, quiso hacerse independiente
+(siguiendo el camino que Balboa y otros subordinados de Pedrarias);
+pero sus capitanes Hernando de Soto y Compañón se opusieron a ello
+y se retiraron a Panamá. Es de advertir que a medida que prosperaba
+Panamá, disminuía Santa María la Antigua, que fué abandonada del todo
+en 1524. Cuando Pedrarias tuvo noticia de la traición que le hacía su
+subordinado, reunió sus mejores tropas y se presentó de improviso en
+Nicaragua, y reduciendo a prisión al jefe rebelde, le hizo decapitar en
+Nueva León el 1526.
+
+Bajo el gobierno de Pedrarias de Ávila y por orden suya, Andagoya
+emprendió (1522) desde el golfo de San Miguel, en el istmo de Panamá,
+una expedición a las costas del Sur, llegando--según dijo en su
+relación--a una provincia que llamaban Birú y corrompido el nombre se
+dijo _Pirú_. Encontró Andagoya bastante poblado el país y la gente
+guerrera; pero a pesar de no pocos obstáculos, penetró en el interior y
+recogió preciosos datos acerca de los territorios situados más al Sur y
+el poderoso imperio que allí existía. Como el estado de su salud no le
+permitiese seguir adelante, encargó empresa tan importante a Francisco
+Pizarro.
+
+En la primavera de 1524 salió Gil González de Ávila, de la ciudad de
+Santo Domingo para Nicaragua y Yucatán, siguiendo la costa oriental del
+istmo. Llegó a la embocadura del río Ulea, a cuya ría llamó _Puerto
+de Caballos_, porque allí hubo de arrojar algunos para aligerar de
+peso el buque. Siguiendo la costa por tierra hacia el Este, llegó al
+cabo de Honduras, y volviendo al Sur, se dirigió por tierra al lago de
+Nicaragua. Encontró en aquellos lugares algunos aventureros españoles
+que formaban parte de la expedición que para conquistar el país había
+mandado Pedrarias Dávila a las órdenes de Francisco Fernández de
+Córdova. Gil González quitó a sus compatriotas (que eran inferiores en
+número a los españoles que él llevaba) las armas y el oro que habían
+reunido, regresando al Puerto de Caballos, donde se hallaban los buques.
+
+Sorprendióle encontrar en el Puerto de Caballos a Cristóbal de Olid,
+enviado de Hernán Cortés, quien le llamó intruso y le hizo prisionero,
+alegando que aquel país pertenecía a México. Olid pobló, catorce leguas
+más abajo de Puerto de Caballos, la villa del _Triunfo de la Cruz_,
+extendiéndose luego por el país, con no poco contento de los naturales.
+De otras partes vinieron a Olid malas nuevas. Hernán Cortés, noticioso
+de que Cristóbal de Olid no le obedecía, envió contra él a Francisco
+de las Casas. Pelearon Olid y Casas; mas luego vinieron a un acuerdo.
+Cuando parecía que todo estaba en paz, ocurrió sangriento suceso. Casas
+se arrojó sobre Olid y le hirió con un cuchillo en la garganta, y Luis
+González le dió con una daga, en tanto que Mercado, otro conjurado, le
+tenía por detrás. Pudo escapar Olid, si bien murió en seguida a causa
+de las heridas. «Y de esta manera--escribe Herrera--acabó la valentía
+y confianza de Cristóbal de Olid, capitán famoso, de los más famosos
+de las Indias, si a la postre no mudara la mucha fe que siempre tuvo a
+Cortés»[638]. Muerto Cristóbal de Olid, Francisco de las Casas proveyó
+todos los oficios del pueblo en otras personas.
+
+ [638] _Década III_, lib. V, cap. XIII.
+
+Anteriormente se ha dicho que Hernán Cortés, conquistador de México,
+al mismo tiempo que encomendó la conquista de Honduras a los capitanes
+Olid y las Casas, encargó de la de Guatemala al capitán Pedro de
+Alvarado. De esta famosa conquista se tratará más adelante.
+
+Digno, por varios conceptos, de especial mención, es el viaje realizado
+por Rodrigo de Bastidas a Tierra Firme[639] en 1525[640]. Con fecha
+del 6 de noviembre de 1524, desde Madrid, el Rey concedió a Rodrigo de
+Bastidas, vecino de la ciudad de Santo Domingo de la Isla Española,
+que poblase la provincia y puerto de Santa Marta, la cual se halla en
+Castilla del Oro (parte de la Tierra Firme en la actual Colombia). La
+había de poblar dentro de dos años, haciendo en ella un pueblo que lo
+menos debería tener cincuenta vecinos. Pondría en la citada provincia
+granjerías é crianzas, llevando al presente 200 vacas, 300 puercos, 25
+yeguas y otros animales de cría.
+
+ [639] En Tierra Firme se formaron después el virreinato de
+ Nueva Granada y la Capitanía general de Caracas; al presente
+ las Repúblicas de Venezuela, Colombia o Nueva Granada y
+ Ecuador.
+
+ [640] Es el mismo escribano de Sevilla que en 1501--como ya se
+ dijo en el capítulo XXVI de este tomo--hubo de salir de España
+ y realizó famoso viaje por tierras americanas.
+
+Dió el Rey a Bastidas el título de Adelantado y le concedió que
+pudiese «repartir los solares é aguas é tierras de la dicha tierra
+a los vecinos y pobladores della como a vos os pareciere, con tanto
+que lo hayais de hacer con parecer de los Nuestros oficiales que a la
+sazón allí residieren.» De igual modo le facultó para que hiciese una
+fortaleza con el objeto de defenderse de los indios caribes. También
+le concedió otras mercedes y libertades, no sin encargarle que tratara
+a los indios como «libres é industriados en las cosas de Nuestra
+Fe», pues «haciendo lo contrario caereis en Nuestra indignacion y
+Mandaremos ejecutar en vuestra persona y bienes las penas en que por
+ello oviéredes incurrido»[641]. Bastidas se dirigió a Castilla del Oro
+(1525) y echó los cimientos de una ciudad, a la que le dió el nombre de
+_Santa Marta_. Hombre de carácter dulce, contrajo amistosas relaciones
+con algunos caciques, de los cuales obtuvo grandes cantidades de oro.
+Como luego se negara a repartir los citados despojos, sus compañeros,
+capitaneados por el miserable Juan de Villafuerte, le dieron de
+puñaladas, hiriéndole gravemente. Mandados los conjurados a Santo
+Domingo, allí fueron sentenciados a muerte; también al poco tiempo, de
+resultas de sus heridas, murió Bastidas en la isla de Cuba.
+
+ [641] _Colec. de doc. inéd._, etc., tomo XXII, págs. 98-106.
+
+Noticiosos algunos habitantes de la Isla Española (Santo Domingo) de
+que Alonso de Ojeda, Pedro Alonso Niño y otros habían recogido gran
+cantidad de perlas en aguas de las islas de Margarita y Cubagua,
+fundaron una colonia en el último lugar, primer establecimiento
+español en Venezuela. Si el comienzo de la colonia fué próspero por
+la abundancia de perlas, pronto decayó a causa de la disminución de
+la pesca, la cual era mayor en las islas de Coche y Margarita. Aunque
+en el año de 1523 pasó aquella aldea a la categoría de ciudad, con el
+nombre de _Nueva Cádíz_; aunque los neogaditanos hicieron ostentación
+de poder cuando en 1528 fueron atacados, con escaso valor y poco
+empuje, por filibusteros franceses, la ciudad llevó vida raquítica y
+miserable hasta el 1543, en que fué arrasada por un vendaval, quedando
+al poco tiempo despoblada.
+
+Consideremos el descubrimiento del río de las Amazonas en el año
+1541 por Francisco de Orellana. Procede recordar que Orellana ayudó
+eficazmente a Francisco Pizarro en la conquista del Perú. Luego
+Gonzalo, el menor de los hermanos Pizarro, nombrado gobernador de Quito
+en el año 1540, emprendió atrevida expedición en busca de riquezas.
+Pasó los Andes Orientales y bajó el río Napo, llegando quizá hasta
+la catarata del Caudo. Allí, en medio de selvas intransitables y
+careciendo de alimentos, se encontró en situación tristísima. Construyó
+un barco y nombró capitán a Orellana, natural de Trujillo. Por algún
+tiempo el buque en el río y las tropas en las orillas continuaron la
+misma marcha, hasta que Orellana pasó adelante con orden de buscar
+provisiones. Pasaron días y días. Gonzalo, considerando inútil aguardar
+más tiempo la vuelta de Orellana, volvióse a Quito con su gente
+diezmada por las calenturas y el hambre. Entonces supo la desgraciada
+muerte de su hermano y la lucha entre el joven Almagro y Vaca de
+Castro, representante el último del Gobierno de la Metrópoli.
+
+Orellana, con su buque que tenía a bordo 50 hombres de tropa y dos
+clérigos, bajó por el río Napo, encontrando la primera aldea india el
+8 de enero de 1541. Habiéndole dicho los indígenas que se hallaban
+próximos a un río mucho más caudaloso, dispuso construir otro
+buque, que pronto estuvo listo. Acabado el bergantín y hechas las
+reparaciones necesarias en el viejo barco y después de proveerse de
+tortugas, gallinas y pescado que facilitaron los indios, siguió su
+navegación[642]. El 24 de abril de 1541 salió del Asiento de Aparia.
+Nuestros sufridos navegantes caminaron 80 leguas sin hallar indio
+de guerra y luego penetraron en despoblados, continuando su camino
+alimentándose sólo de hierbas y de maíz tostado.
+
+ [642] Véase Herrera, _Década VI_, lib. IX, cap. II.
+
+El 6 de mayo llegaron a un Asiento alto y se detuvieron para pescar,
+y el 12 del mismo mes arribaron a las provincias de Machiparo, donde
+tuvieron que resistir las acometidas de belicosos indios. Continuaron
+su camino río abajo, siempre peleando, distinguiéndose por su bravura
+Cristóbal de Aguilar, Blas de Medina y Pedro de Ampudia. Seguidos
+los castellanos por muchas canoas de indios, pudieron llegar a la
+confluencia de tres ríos, siendo el Marañón el mayor de ellos.
+
+«El 26 de febrero echaron ancla y bajaron a tierra, donde fueron
+recibidos pacíficamente por los indígenas, sin otro inconveniente que
+sufrir--como escribió el cura Carvajal--la _plaga egipcia_ de los
+mosquitos. Más adelante sufrieron los ataques de tribus belicosas,
+viéndose obligados a permanecer en el centro de la corriente donde
+eran menos molestados, pues la humedad había inutilizado la pólvora
+que llevaban y las cuerdas de sus ballestas. La víspera de la
+Santísima Trinidad llegaron a la embocadura de un río que procedía
+de la izquierda y que por aquel lado era el mayor de los afluentes
+del Amazonas, y al cual, unos llamaron de la _Trinidad_, porque se
+descubrió en la mencionada víspera, y otros río _Negro_, porque
+sus aguas parecían negras como tinta»[643]. Pasando el río Negro
+encontraron bastante más abajo el territorio de los _paguanas_, en el
+que Orellana sostuvo diferentes combates con los indígenas. El 7 de
+junio se hallaba en el país de los _picotas_, nombre que dió porque en
+las orillas vió cabezas humanas clavadas en picas.
+
+ [643] Dr. Sophus Ruge, _Historia de los descubrimientos
+ geográficos_, pág. 187. Oncken, _Historia Universal_, tom. VII.
+
+Algunos días después encontraron una comarca tributaria de las
+_coniapayaras_, la cual estaba gobernada por 10 ó 12 mujeres Amazonas.
+Eran--según Carvajal--altas, robustas, de tez clara y llevaban sus
+cabellos en largas trenzas. Iban desnudas, armadas con arcos y flechas,
+notándose por sus facciones y por su aspecto que parecían proceder
+de una raza septentrional. Atacaron valerosamente a los españoles
+y murieron en la pelea siete u ocho de ellas. Como se encontrasen
+varias aldeas gobernadas por mujeres, recibió el río el nombre de las
+Amazonas, que actualmente conserva. Debió Orellana encontrar estas
+mujeres belicosas junto a la embocadura del Yamunda. Gomara califica
+de _disparates_ lo que refiere Orellana de las Amazonas, añadiendo
+lo siguiente: «Que las mujeres anden allí con armas y peleen, no es
+mucho, pues en Paria, que no es muy lejos, y en otras muchas partes de
+Indias lo acostumbraban; ni creo que ninguna mujer se corte y queme la
+teta derecha para tirar el arco, pues con ella lo tiran muy bien, ni
+creo que maten o destierren sus propios hijos, ni que vivan sin marido,
+siendo lujuriosísimas. Otros, sin Orellana, han levantado semejante
+hablilla de Amazonas después que se descubrieron las Indias, y nunca
+tal se ha visto ni se verá tampoco en este río. Con este testimonio,
+pues, escriben y llaman muchos río de las Amazonas, y se juntaron
+tantos para ir allá.» En la citada embocadura del Yamunda se reembarcó
+Francisco de Orellana, calculando ya haber recorrido más de 1.400
+leguas. Bajó otras 150 y halló (24 de junio) un país poblado, que
+recibió el nombre de _San Juan_. Pasó en seguida cerca de varias islas,
+de las que salieron más de 200 piraguas tripuladas por 30 ó 40 indios
+cada una. Orellana, aunque con algunas pérdidas, rechazó sus ataques.
+Supo que todas aquellas islas obedecían a Caripuna, y por ello dió a
+todo el archipiélago el nombre de aquel jefe. Notó por primera vez en
+el río el influjo de las mareas. Desembarcó en el país de Chipayo para
+reparar su nave, y allí sostuvo nuevo combate con los indígenas. Dióse
+a la vela el 8 de agosto, y el 26 de dicho mes llegó al golfo de Paria,
+en el Océano Atlántico Ecuatorial, no sabiendo dónde estaba ni adonde
+debía dirigirse, confiando solamente en la misericordia divina. Los dos
+buques doblaron, según Acuña, el llamado Cabo Norte, a 200 leguas de la
+Trinidad, anclando (11 de septiembre) en la isla de _Cubagua_, junto
+a la de las Perlas o sea Margarita, donde fueron recibidos por sus
+compatriotas.
+
+Orellana había navegado durante ocho meses, recorriendo--si no
+mentían sus cálculos--1.800 leguas, desde que verificó su embarque
+en el Amazonas hasta su salida al Océano Atlántico. En línea recta
+las 1.800 leguas, quedarían reducidas a 700. El ilustre extremeño,
+sin pensarlo siquiera, había descubierto y explorado el mayor río
+de la América del Sur. «Este viaje novelesco--escribe el Dr. Sophus
+Ruge--no tiene igual en la historia, a no ser el que hizo en el pasado
+decenio el célebre Stanley, por el río Congo en Africa»[644]. «Sin
+piloto ni astrolabio--dice el Sr. Coroleu--había hecho por regiones
+ignotas y pobladas de indómitos salvajes una travesía igual en línea
+recta a la distancia de 2.800 kilómetros, descubriendo el río más
+caudaloso del mundo. No sin razón se ha dicho que en la historia de los
+descubrimientos geográficos no hay ningún episodio comparable a éste
+por su heroica grandeza y por la importancia de sus resultados. Pero
+aquella expedición había pasado inauditos trabajos, cuya narración era
+para entibiar el entusiasmo de los más animosos exploradores. La obra
+de Orellana sólo podía continuarse disponiendo de grandes medios que no
+suelen tener a mano los simples particulares»[645]. Orellana, desde la
+citada isla de Cubagua envió al Rey minuciosa relación de su atrevido
+viaje, marchando después con sus compañeros a la isla de Haití, y a la
+cual llegó en 20 de diciembre de 1541.
+
+ [644] Oncken, _Hist. Universal_, tom. VII, pág. 188.
+
+ [645] _América, Historia de su colonización_, etc., tomo II,
+ pág. 85.
+
+Orellana intentó colonizar el inmenso territorio descubierto, y a este
+fin pasó a España el 1542, logrando lo que deseaba del gobierno de
+Carlos V. Llamó al país que iba a colonizar _Nueva Andalucía_, porque
+así como Andalucía estaba regada por el Guadalquivir, el río más
+caudaloso de España, aquella región estaba regada por el Amazonas, la
+corriente más poderosa del Nuevo Mundo. También encontró apoyo en el
+país, consiguiendo para la ejecución de su proyecto cuatro buques y
+400 hombres, con los cuales salió el 11 de mayo de 1545 de Sanlúcar de
+Barrameda[646]. Tras larga y penosa navegación arribó a las Canarias,
+en cuyo punto perdió una de sus naves y 148 hombres. Tres meses residió
+en Tenerife y dos en Cabo Verde, viendo sus tripulaciones diezmadas
+por la sed, y una tempestad le arrebató otro navío y 70 compañeros de
+viaje. Habiendo llegado a la embocadura del Marañón, subió por el río
+unas 100 leguas, saltando a tierra para construir un barco con los
+restos de una de sus naves; perdió allí 57 hombres víctimas del hambre,
+y 30 leguas más arriba se hizo pedazos su último navío. Detúvose
+algún tiempo y continuó luego su viaje, buscando siempre la corriente
+principal del Amazonas; murieron otros 17 españoles luchando con los
+indígenas ribereños, y también el mismo Orellana, de dolor y de pena,
+en las cercanías de Montealegre, en el territorio de los manoas. La
+viuda de Orellana y los demás expedicionarios bajaron por el río, y
+arrojados por el mar a las costas de Caracas llegaron, por último, a la
+isla Margarita[647].
+
+ [646] Otros dicen que el 1544.
+
+ [647] Véase _Diccionario Hispano-Americano_, cuaderno 347,
+ pág. 298.
+
+
+
+
+CAPÍTULO XXX
+
+ EXPEDICIÓN DE JUAN DA NOVA.--SEGUNDA EXPEDICIÓN DE VASCO DE
+ GAMA A LA INDIA.--EXPEDICIONES DE ALFONSO Y DE FRANCISCO DE
+ ALBURQUERQUE.--FRANCISCO DE ALMEIDA ES NOMBRADO VIRREY DE LA
+ INDIA.--GOBIERNO DE ALFONSO DE ALBURQUERQUE: TOMA DE GOA Y
+ DE MALACA.--SUCESORES DE ALBURQUERQUE.--VASCO DE GAMA VIRREY
+ DE LA INDIA: SU MUERTE.--SUCESORES DE VASCO DE GAMA.--LOS
+ PORTUGUESES EN LAS MOLUCAS.--ANTONIO DE ABREU SALE PARA LAS
+ MOLUCAS.--AVENTURAS DE SERRAO.--VIAJE DE TRISTÁN DE MENESES.--VIAJE
+ DE ANTONIO BRITO.--PORTUGUESES Y ESPAÑOLES EN TIDOR.--GOBIERNO DE
+ BRITO.--GOBIERNO DE GARCÍA ENRÍQUEZ.
+
+
+Antes de haber regresado Alvarez Cabral del Brasil y de la India--como
+se dijo en el capítulo XXV--el Gobierno portugués formó una escuadra
+compuesta de cuatro buques, la cual salió a la mar el 5 de marzo del
+año 1501 bajo el mando del marino gallego Juan da Nova.
+
+En su expedición Juan da Nova consiguió resultados mercantiles tan
+satisfactorios como la anterior de Cabral. Descubrió a los 8° de
+latitud Sur una isla que llamó de la _Concepción_, y que dos años
+después, creyendo Alburquerque que él era el primer descubridor, le
+dió el nombre de la _Ascensión_. El 7 de julio llegó a la bahía de
+San Braz, al Este del Cabo de Buena Esperanza; en agosto estuvo en
+Mozambique, después en Melinde y luego en Cananor. Dirigióse contra
+una escuadra del soberano de Calcuta, que intentaba impedirle el paso,
+echando a pique catorce buques. Regresó a Cochin y a Cananor, pudiendo
+en estos puntos llenar las bodegas de sus naves y capturando luego
+en el camino dos barcos de musulmanes cargados de especias, de cuya
+mercancía se hizo dueño. A su regreso descubrió una isla a la que dió
+el nombre de _Santa Elena_; isla que, según Barros, parece haber sido
+colocada en aquel punto por Dios para dar nueva vida a todos los que
+vienen de la India, porque allí se encuentra agua excelente y otros
+refrescos en abundancia. Juan da Nova dió fondo en el puerto de Lisboa
+el 11 de noviembre de 1502.
+
+Después de la expedición de Nova, y sin embargo de que la ganancia
+material no fué poca, se pensó por el gobierno si convenía o no
+continuar aquel comercio con la India o limitarse al de la costa
+de Africa con los negros, que era más fácil y menos costoso y
+comprometido. Tuvo el Rey muchas conferencias con sus consejeros,
+decidiéndose al fin proseguir los viajes, no sin castigar duramente a
+los musulmanes. Se decidieron a ello, ya por las ventajas comerciales,
+ya--y esto era lo más importante--por convertir aquellas regiones al
+cristianismo.
+
+Nueva expedición se encargó a Vasco de Gama, llevando a sus órdenes a
+Sodré, la cual se componía de 20 buques, con 800 individuos armados. El
+10 de febrero de 1502 salió Vasco de Gama con 15 buques, y el 1.º de
+abril su sobrino Esteban de Gama con cinco buques. Casi al mismo tiempo
+llegaron ambas secciones al término de su viaje. En Mozambique recibió
+Vasco de Gama señaladas pruebas de amistad del jeque, que ya no era
+el mismo de antes; en Quiloa, admiró la ciudad, que contaba con unos
+12.000 habitantes, rodeada de bosques de naranjos, limoneros, granados
+e higueras. Las casas estaban hechas de cal y canto con azoteas y un
+piso superior de madera. Sometióse el jeque, que era árabe, y se obligó
+a pagar al rey de Portugal un tributo anual de 500 meticales en oro
+(584 cruzados), y consintió en que se izara en la torre de su palacio
+la bandera portuguesa. De Quiloa marchó Vasco de Gama a Melinde, a cuyo
+rajá, amigo de los portugueses, le invitó a una gran fiesta a bordo
+de sus buques. Continuó Gama su viaje y en el mes de agosto encontró
+a su sobrino Esteban con tres barcos y luego halló los dos restantes
+en las islas Andiedivas. Detúvose en Baticola, puerto perteneciente
+al reino de Bisnaga, y allí le dieron un suministro de arroz para su
+gente. Siguiendo su ruta a Cananor, apresó, saqueó y quemó un buque
+que regresaba de la Meca con peregrinos y mercancías. Tuvo Gama
+audiencia solemne con el rajá de Cananor, a quien exigió que rompiese
+sus relaciones mercantiles con Calcuta. Antes de llegar a Calcuta
+recibió embajadas del Samorin ofreciéndole la paz; mas fueron tantas
+las exigencias del portugués, que el soberano indio no pudo acceder a
+ellas. Entre otras, pidió que el Samorin expulsase de la ciudad más
+de 4.000 familias de árabes del Cairo y de la Meca establecidas allí.
+Sin atender razones de ninguna clase, cañoneó dos veces a Calcuta,
+destruyendo muchas casas. El Samorin entonces se dispuso a una guerra a
+muerte. Mientras tanto Vasco de Gama se encaminó a Cochin, celebrando
+un tratado de comercio con el rajá y recibiendo amistosa embajada de la
+madre del soberano de Collam. Habiendo hecho su cargamento en Cochin
+y Collam, pasó a Cananor en los comienzos de febrero de 1503. Pasado
+algún tiempo emprendió su viaje de regreso, no sin dejar a Sodré con
+cinco buques mayores y dos carabelas en el mar Índico, ora para tener
+en jaque al Samorin, ora para proteger a los príncipes aliados. Llegó
+Gama a Lisboa en septiembre de 1503.
+
+Ni Vicente Sodré tuvo en jaque al soberano de Calcuta, ni protegió a
+los príncipes amigos. El Samorin atacó por mar y por tierra al rajá
+de Cochin, apoderándose del reino. Entretanto, el jefe de las fuerzas
+portuguesas había ido a Guzerat y luego a la costa meridional de
+Arabia, teniendo la desgracia de que furiosa tempestad destruyese parte
+de sus buques, incluso el suyo, muriendo las dotaciones cerca de las
+islas de Curia-Muria. Después de esta catástrofe, que ocurrió en el
+mes de julio o de agosto del 1503, volvió a la India y se situó en las
+Andiedivas, esperando refuerzos de su país.
+
+Pronto iban a llegar los refuerzos con tanta ansia esperados. El 6
+de abril de 1503 se hicieron a la vela desde Portugal a la India
+tres buques al mando del insigne Alfonso de Alburquerque, llamado el
+_Grande_ por los historiadores portugueses, y otros tres dirigidos por
+Francisco de Alburquerque, primo de Alfonso. Así describe al primero
+de estos capitanes uno de sus compatriotas: «Alfonso de Alburquerque
+era--dice--de estatura mediana y de exterior agradable. Su larga cara,
+de tez fresca y nariz aguileña, estaba adornada de hermosa barba,
+blanca con el tiempo, que le llegaba a la cintura, dándole aspecto
+venerable. Sabía perfectamente el latín y era prudente lo mismo en sus
+palabras que en sus escritos. Era amado y a su vez temido, sin que su
+benevolencia degenerara en parcialidad, ni sus reprensiones en dureza.
+Cumplía siempre la palabra que daba, aborrecía la impostura y amaba la
+justicia. Por mar y por tierra recibió muchas heridas, probando con su
+sangre que no rehuía ningún peligro. Liberal hasta el exceso, cedía el
+botín a sus capitanes, porque siempre se cuidaba más de la gloria que
+de la adquisición de riquezas.» A Alfonso de Alburquerque acompañaba el
+valeroso capitán Duarte Pacheco Pereira, y a Francisco de Alburquerque,
+Nicolás Coelho, ya conocido desde el primer viaje de Vasco de Gama.
+
+Las dos flotas llegaron en agosto a la costa de Malabar, primero
+Francisco, el cual, con la ayuda de los buques que habían quedado de la
+escuadra de Sodré, se dirigió a Cananor y Cochin. Cuando llegó Alfonso,
+ambos jefes reinstalaron en su capital y dominios al rajá de Cochin
+y levantaron en aquella población una ciudadela. Alfonso hizo sus
+compras en Collam y Francisco en Cochin. A fines de enero salió Alfonso
+de la India, dejando a su primo Francisco todavía ocupado en las
+compras; fondeó el 3 de septiembre en el puerto de Lisboa. Francisco
+de Alburquerque salió de la India el 5 de febrero. Sorprendido por
+una tempestad en la costa Oriental del Africa, pereció juntamente
+con Nicolás Coelho, salvándose sólo la tripulación de un buque de los
+de la escuadra de Sodré. Entre tanto, Duarte Pacheco Pereira, que se
+había quedado en la India, sostenía lucha empeñada y tenaz con el
+Samorin de Calcuta. Luego Duarte fué nombrado administrador de los
+establecimientos portugueses en la costa de Guinea; mas el Rey, dando
+crédito a calumniadores, dispuso que cargado de cadenas fuese conducido
+a Portugal, muriendo en la mayor miseria. El inspiradísimo Camoens
+compara al infeliz Duarte con Belisario y censura con acritud al Rey
+por su ingratitud, injusticia y codicia[648].
+
+ [648] _Os Lusiadas_, X, 22 a 25.
+
+Nombrado virrey de la India Francisco de Almeida, bajo su mando aumentó
+extraordinariamente el comercio de Portugal. Alfonso de Alburquerque
+fué nombrado capitán general y gobernador de la India. Lo mismo bajo
+el gobierno del uno que del otro, no dejaron los portugueses de pelear
+con los naturales del país. En estas grandes y continuadas luchas la
+fortuna sonrió algunas veces a los indios. También reinaba cierto
+desconcierto y falta de armonía entre los capitanes portugueses. En el
+Consejo general que celebraron los capitanes bajo la presidencia de
+Alburquerque (12 de octubre de 1510), Fernando de Magallanes se opuso
+a los planes de su jefe, lo cual fué motivo para que, contrariado el
+dicho Magallanes y luego no atendido por el rey D. Manuel, abandonase
+la India y se pusiera al servicio de España. El 20 de noviembre del
+citado año, Alburquerque, al frente de una escuadra compuesta de 23
+buques con 1.600 individuos de tropa, se presentó a la vista de Goa
+y comenzó el ataque. El 25 de noviembre tomó la ciudadela por asalto
+y en seguida la ciudad. Los portugueses acuchillaron con verdadera
+crueldad a los musulmanes, lo mismo a los hombres que a las mujeres y
+a los niños. Comprendieron los portugueses que para hacer de Goa el
+centro del comercio entre el Occidente y la India anterior, necesitaban
+apoderarse también de Malaca. El 1.º de julio de 1511 se puso enfrente
+de Malaca. El sultán Mahmud encargó la dirección de la defensa de la
+plaza a su hijo; pero, después de valerosa resistencia, cayó Malaca
+a mediados de agosto. A los mahometanos, lo mismo que en Goa, no se
+les dió cuartel. Portugal, pues, se estableció en la India, cuyos
+príncipes, aunque de mala gana, reconocieron la soberanía de aquella
+nación.
+
+La impresión que causó en Europa la conquista de Malaca, fué inmensa.
+El rey D. Manuel escribió al Papa, con fecha 6 de junio de 1513,
+participándole las conquistas de la India; León X respondió con el
+breve _Significavit nobis_, de 5 de septiembre del mismo año. Como el
+sultán de Egipto no cesara de excitar a los príncipes indios para que
+se levantasen contra los portugueses, prestándoles también auxilios
+de buques y tropas, el rey D. Manuel instó al capitán general que
+emprendiese una expedición al mar Rojo, con el objeto de cerrar,
+tal vez en absoluto, el camino más importante del comercio árabe
+con la India. En los comienzos del año 1513 preparó Alburquerque la
+expedición, aunque sin prometerse felices resultados, indicándolo así
+la comunicación que pasó a sus capitanes, diciéndoles que el rey D.
+Manuel le había mandado diferentes veces hacer aquella expedición,
+exigiéndole, por último, que la realizase en seguida.
+
+Púsose en camino el 18 de febrero del citado año con 20 buques, 1.700
+soldados portugueses y 800 soldados indios. En el puerto de Soco
+(isla de Socotora), hizo provisión de agua dulce, penetró en aquel
+mar interior que separa dos continentes, dirigiéndose a la ciudad de
+Aden, que entonces, como al presente, era la llave del mar Rojo. A
+Aden llevaban los buques malabares los productos de la India, y a Aden
+acudían a hacer sus compras los comerciantes árabes. El gobernador
+de Aden se llamaba Aben-abdel-vahal, que se preparó a resistir a los
+portugueses. Comenzó la lucha, teniendo que retirarse Alburquerque
+ante el decidido arrojo de los árabes. Aunque con ánimo de volver a
+la lucha con más fuerzas, se dirigió a ocupar algunas islas del mar
+Rojo, encaminándose hacia la de Camarán, situada en el golfo Arábigo
+y cerca de la ciudad de Lohaya (a los 15°, 51' de latitud Norte y 40°
+32' de longitud Este del Meridiano de Greenwich). En la isla abundan
+los pozos de agua dulce. Permaneció algún tiempo en ella Alburquerque;
+mas aquel clima cálido le causó muchas bajas, decidiéndose al fin a dar
+la vuelta a la India. El 13 de julio pasó por Aden, y el 4 de agosto
+tocó en el puerto de Diu, cuyo gobernador, Melec Eias, le permitió
+el establecimiento de una factoría. Siguió ejemplo tan generoso el
+emperador de Calcuta. Entonces los portugueses, correspondiendo a la
+amistad de los indios, levantaron el bloqueo de las costas, dieron
+pasaportes a los buques mercantes mahometanos y el comercio volvió a
+florecer. Al año siguiente (1514), Pedro de Alburquerque, sobrino del
+capitán general, fué a Ormuz para cobrar el tributo anual; y Jorge de
+Alburquerque se dirigió con tropas frescas a Malaca, de cuya defensa
+hubo de encargarse.
+
+Cuando Alfonso de Alburquerque se ocupaba en arreglar los asuntos
+interiores de la India, recibió carta del Rey, ordenándole que marchase
+inmediatamente para Ormuz. Allá se encaminó, partiendo desde Goa el
+21 de febrero de 1515 con 27 buques, 1.500 soldados portugueses y
+700 indios. Aunque reinaba en Ormuz Rais Nordin, viejo y débil, el
+verdadero gobernador era el persa Rais Ahmed, su sobrino. Ya estaba
+decidido Ahmed a reconocer la soberanía del shah de Persia, única
+manera de librarse del tributo molesto impuesto por los portugueses;
+mas lo impidió la oportuna llegada de Alburquerque el 26 de marzo.
+Dueño el capitán general de la ciudadela, nombró gobernador de ella a
+su sobrino Pedro. En seguida, comprendiendo que Ahmed era un obstáculo
+para sus planes, le hizo matar, restableciendo en su antiguo poderío
+al anciano Rais Nordin, si bien los portugueses dominaban con su
+flota el mar y desde la ciudadela a Ormuz. Dió muestras Alfonso de
+Alburquerque de hábil político, mandando una embajada a Ismail, shah
+de Persia, estableciéndose la más cordial amistad. Contribuyó a ello
+la enemiga que a causa de la religión había entre persas y árabes,
+pues los primeros eran mahometanos siitas y los segundos mahometanos
+sunnitas. Enfermo el capitán general de disentería, oyendo el parecer
+de los médicos, se decidió a volver a la India, zarpando de Ormuz en
+los primeros días de noviembre. Al pasar por la costa de Omán, cerca
+de Calhat, recibió la noticia por un barco árabe que venía de Diu,
+que el Rey, desconociendo sus relevantes méritos, le había quitado el
+mando, siendo nombrado sucesor suyo Lope Soarez. Con amargura exclamó
+entonces: «¿Capitán general López Soarez? ¿No había otro? ¿Y el Rey
+me envía con el caracter de capitanes y secretarios a hombres como
+Diego Méndez y Diego Pereira, a quienes por sus delitos he enviado yo
+presos a Portugal? Por servir al Rey me he enemistado con esta gente, y
+ahora por amor de ellos me retira su confianza.» Deseaba por momentos
+llegar a Goa, donde encontraría cartas que le explicasen su destitución
+y en las cuales esperaba por lo menos que el Rey reconociera sus
+méritos. Por consejo de sus amigos escribió a Don Manuel su última
+carta: «Señor--le decía--estas son las últimas palabras que dirijo a
+V. M., agobiado por la desgracia, después de tantas relaciones como
+le he escrito con alegría y brío. Dejo aquí un hijo (natural) Blas
+Alburquerque, y suplico a V. M. premie en él mis méritos. Los asuntos
+de la India hablarán por sí y por mí.» Alburquerque murió a la vista de
+Goa el 16 de diciembre de 1515, cuando contaba sesenta y tres años.
+
+Ingrato fué el rey Don Manuel con el más notable de los caudillos
+portugueses en la India. Los enemigos de Alburquerque le calumniaron
+diciendo que quería hacerse soberano independiente de los citados
+territorios, como lo indicaba los nombramientos que hizo en favor de
+sus sobrinos, confiándoles la defensa de Malaca y de Ormuz. Jamás
+pensó Alburquerque en ello, proponiéndose solamente nombrar en las
+citadas plazas jefes de su confianza para mejor conservarlas en la
+corona de Portugal. Alburquerque era justiciero, enérgico, generoso y
+valiente hasta la temeridad. Así como Alejandro el _Macedónico_ procuró
+que jóvenes griegos se casasen con mujeres asiáticas, Alburquerque
+favoreció los matrimonios de los portugueses con jóvenes indias. A cada
+nuevo matrimonio regalaba de los fondos públicos 18.000 reis; a los
+portugueses que se establecían en el país repartió las casas y campos
+de los musulmanes expulsados. Lo mismo que Colón, pensó en proyectos
+absurdos y extravagantes; el genovés quiso conquistar la Palestina, y
+el preclaro hijo de Portugal, entre otros proyectos, tuvo el de hacer
+una expedición al mar Rojo, conquistar a Medina y llevarse los huesos
+de Mahoma, con el objeto de obtener después en cambio el Santo Sepulcro
+de Jerusalén, rescatándole del poder de los infieles. Los tres primeros
+sucesores de Alburquerque no valían lo que él. Lope Soarez (1515-1519)
+y Diego López de Sequeira (1519-1521) sufrieron algunos reveses, como
+también Duarte de Meneses. Murió Don Manuel el Grande el 13 de enero
+de 1521, sucediéndole su hijo Juan III; el nuevo monarca nombró como
+sucesor de Meneses, con el título de virrey, al muy ilustre Vasco de
+Gama. El 23 de septiembre llegó el nuevo virrey a Goa, dedicándose
+inmediatamente a examinar la administración, harto desorganizada. Por
+desgracia, murió el 24 de diciembre de 1524 en Cochin, y como Colón,
+fué sepultado en un convento de San Francisco[649].
+
+ [649] Trasladáronse sus restos a Portugal, año 1538, y
+ sepultados en Vidigueira, donde el populacho destruyó el
+ sepulcro el 1840.
+
+Enrique de Meneses sucedió a Vasco de Gama, que murió el 1526; después
+gobernó Lope Vaz de Sampayo, y en seguida Nuño de Acuña (1528-1538),
+terminando con él los grandes gobernadores de la India. Coronóse
+de gloria en la conquista de la plaza de Diu, ciudad importante y
+puerto formidable del reino de Guzerat. Dicha conquista ocasionó
+guerra sangrienta con los turcos, los cuales tuvieron empeño en
+reconquistarla. García de Noronha, sucesor de Nuño de Acuña, llegó
+a Goa el 11 de septiembre de 1538 con una escuadra. No guardó
+consideración alguna a su antecesor, hasta el punto que, pretextando
+de que le hacían falta todos los buques, no quiso darle uno para su
+viaje de regreso. «El hombre--escribe el Sr. Sophus Ruge--que había
+ensanchado y engrandecido el poder de Portugal tan gloriosamente, el
+que había levantado las fortalezas de Diu, Basein y Chalí, que según
+Barros, eran tan importantes como Ormuz, Malaca y Goa, conquistadas por
+Alburquerque, tuvo que contratar a su costa un barco para salir de la
+India»[650]. Nuño de Acuña tuvo que prolongar su estancia en Cananor
+hasta enero de 1538, y, cuando se embarcó, llevaba el germen de próxima
+muerte. En efecto, siete semanas después falleció. Preguntándole en
+sus últimos momentos si quería que llevasen su cadáver a Portugal,
+contestó: «Si Dios tiene determinado que muera en el mar, quiero que
+el mar sea mi tumba. La patria que tan ingrata se ha portado conmigo,
+no debe conservar mis huesos.» También Publio Escipión, el vencedor
+de Aníbal, terminó sus días en voluntario destierro, y al tiempo de
+morir prohibió a sus parientes que llevasen su cuerpo a aquella ingrata
+patria por la cual tanto había peleado y en la que reposaban las
+cenizas de sus antepasados.
+
+ [650] Ob. cit., pág. 78.
+
+Respecto al establecimiento de los portugueses en las Molucas
+(Oceanía), después que el gran Alburquerque se hubo apoderado de
+Malaca, envió a Antonio de Abreu con tres buques para visitar las
+Molucas o islas de las especias (Halmaheza o Gilolo, Ternate y Tidor.
+Ceram, Amboina, Banda y otras). Zarparon en diciembre de 1511 y fueron
+a la costa septentrional de Java, luego a Amboina y por último a Banda.
+Descubiertas las Molucas, último objeto de la política mercantil de
+Portugal, Abreu regresó a Malaca y después a Portugal, en tanto que
+Francisco Serrao, capitán de uno de los citados tres barcos[651],
+pasaba a Ternate y se hacía amigo del Sultán del país, el cual era el
+más poderoso de las Molucas, pues cada isla tenía su jefe o soberano
+propio. Sucedió que un barco malayo con carga de especias y que varó
+en la playa de Java, llevó la noticia a Malaca (1513) de las aventuras
+de Serrao. Entonces se despachó a Antonio de Miranda de Azevedo con
+una escuadra para ir a buscar a Serrao y demás compatriotas. Llegó
+Azevedo, quien se encontró con que los dos sultanes rivales de Ternate
+y de Tidor, que habían oído las hazañas de los portugueses, solicitaron
+su amistad, y ambos le ofrecieron terreno para establecerse en su isla
+respectiva, creyendo cada uno poder vencer a su rival con el auxilio
+de los extranjeros. No aceptó el ofrecimiento Miranda de Azevedo,
+quien se limitó por lo pronto a cumplir la orden que se le había
+dado, llevándose la tripulación y dejando a Serrao en Ternate. Entre
+las cartas que dió a Miranda para que éste las llevase a sus amigos
+de la India, se halla una dirigida a Fernando de Magallanes, en la
+cual exageraba la distancia de Malaca a las Molucas. Esta carta tuvo
+consecuencias de gran importancia, porque no dudando Magallanes de la
+veracidad de un amigo y creyendo exactas las distancias, tuvo como
+cierto que las Molucas se hallaban más allá del Meridiano fijado como
+límite entre los descubrimientos de españoles y portugueses. Fundándose
+en estos hechos, determinó ir a las Molucas desde España, siguiendo la
+ruta occidental, y tomar posesión de ellas en nombre del Rey Carlos I.
+
+ [651] Francisco Serrao no solamente tuvo la desgracia de que
+ naufragara el buque que sacó de Malaca, sino que también
+ perdió otro adquirido en Banda.
+
+El portugués Tristán de Meneses en el año 1518 llegó a las Molucas,
+encontrándose con Serrao en Ternate. Aunque el sultán de la citada isla
+se ofreció a construir una factoría para los portugueses, Meneses no
+aceptó el ofrecimiento, diciendo que su Rey le había mandado sólo a
+comprar especias. Llenó su buque y tres más del país, dando el mando
+de los últimos a Serrao, a Simón Correa y a Duarte da Costa. Terrible
+tempestad dispersó la flotilla poco después de haber salido de Ternate,
+teniendo que cobijarse Meneses en Banda, y los tres barcos del país
+regresaron a las Molucas. Meneses se dirigió luego a las Molucas en
+busca de sus compañeros, a quienes encontró en lucha con los indígenas
+y llevando, desgraciadamente, la peor parte; entonces marchó a Amboina,
+completó su cargamento y regresó solo a Malaca. Serrao pudo librarse de
+la muerte que sufrieron las tripulaciones de los buques citados en la
+isla de Batian y se quedó en Ternate.
+
+Conocidos semejantes hechos en Lisboa, el Gobierno decidióse a enviar
+respetable escuadra a las Molucas, confiando el mando a Antonio Brito.
+Salió Brito de Portugal el año 1521 y después de sufrir terrible
+tempestad, pudo llegar en febrero de 1522 a la isla de Banda; luego a
+la de Batian, donde castigó a sus habitantes por la muerte que dieron
+a los de la escuadra de Meneses; y al pasar por delante de Tidor, vió
+con sorpresa a los españoles establecidos en la isla. Allí averiguó que
+dos buques de una expedición mandada por Magallanes, ya al servicio de
+Carlos I, había llegado a Tidor, siendo bien recibidos por el sultán
+de la isla, hasta el punto de haberse quedado en calidad de factor,
+después que se marcharon los dos barcos, Juan de Campos. Brito dispuso
+que Campos fuera a Ternate, isla siempre fiel a los portugueses,
+donde debió haber muerto el famoso capitán Serrao. Si estuvo acertado
+Brito haciendo construir una fortaleza a la que dió el nombre de
+San Juan Bautista, cerca de la ciudad, mereció severas censuras por
+haber intervenido en el gobierno interior y supremo de la isla. Como
+para nuestro objeto no tienen interés tales hechos, recordaremos que
+durante el gobierno de Brito en las Molucas llegó Jorge de Meneses,
+habiendo salido de Malaca el 22 de agosto de 1526, a un puerto de
+Borneo, pasó después entre Joló y Mindanao, viniendo a parar a la
+costa Septentrional de la Nueva Guinea, isla que se halla al Este de
+las Molucas. Meneses, descubridor de la Nueva Guinea, arribó a Ternate
+en mayo de 1527. Desde Ternate mandó también Brito una flota que
+descubrió la isla de Célebes, la cual se halla al O. de las Molucas, y
+cuyos habitantes no dejaron desembarcar a los portugueses, quienes a
+su regreso a Ternate, fueron llevados por el monzón a la playa de una
+de las islas Marianas o de los Ladrones, descubiertas ya entonces por
+Magallanes y situadas al E. de Filipinas. Relevado Brito, fué nombrado
+para sucederle García Henríquez. Más adelante los españoles dirigieron
+expediciones a aquellas lejanas tierras, mereciendo entre todos el
+primer lugar el guipuzcoano Miguel López de Legazpi.
+
+
+
+
+APÉNDICES
+
+
+
+
+A
+
+
+Entre los que censuraron con más acritud la dominación española, se
+hallan los sabios D. Jorge Juan y D. Antonio Ulloa. Después de la
+expedición científica que en el año 1735 hicieron los mencionados
+marinos españoles en compañía de los franceses MM. Godin, Bouger y
+la Condamine, aquéllos se dedicaron a estudiar el estado social del
+Perú. «Ellos viajaron de pueblo en pueblo, indagando por todas partes
+cuanto podía conducir a su intento, tomando informe de las personas
+más desinteresadas, inteligentes y rectas, sobre aquellas cosas cuyo
+conocimiento no podían adquirir por su propia experiencia, y procurando
+siempre descubrir la verdad con la calificación de las noticias y con
+la repetición o examen de los sucesos»[652].
+
+ [652] _Noticias secretas de América_, publicadas por David
+ Barry, parte I, prólogo III. Londres, 1826.
+
+Trasladaremos a este lugar algunos párrafos de la citada obra. Afirman
+Jorge Juan y Ulloa que los indios que se llaman libres se hallaban en
+peor situación que los esclavos africanos, añadiendo luego: «La tiranía
+que padecen los indios nace de la insaciable hambre de riquezas que
+llevan a las Indias los que van a gobernarlos, y como éstos no tienen
+otro arbitrio para conseguirlo que el de oprimir a los indios de
+cuantos modos puede suministrarles la malicia, no dejan de practicar
+ninguno, y combatiéndolos por todas partes con crueldad, exigen de
+ellos más de lo que pudieran sacar de verdaderos esclavos suyos».[653].
+«Los indios son unos verdaderos esclavos en aquellos países, y serían
+dichosos si no tuvieran más de un amo a quien contribuir lo que
+ganan con el sudor de su trabajo; pero son tantos, que al paso que
+les importa cumplir con todos, no son dueños de lo más mínimo que
+con tanto afán y trabajo han adquirido...»[654]. «La iniquidad es
+todavía mayor en los casos de justicia, pues nada desean más aquellos
+jueces que una ocasión de querella o riña para dejarlos enteramente
+arruinados...»[655]. «Es dicho común de los hombres más juiciosos y
+timoratos de aquellos países, que si los indios llevan por Dios los
+trabajos que pasan durante su vida, serían dignos de que al punto que
+espirasen los canonizase la iglesia por santos; el continuo ayuno, la
+perpetua desnudez, la constante miseria, la interminable opresión y el
+castigo exorbitante que sufren desde que nacen hasta que mueren, es
+más que suficiente penitencia para satisfacer en este mundo todos los
+pecados que les puedan ser imputados»[656]. «Siempre que caminábamos,
+era la regular diversión en la molestia de la jornada, la conversación
+de los indios que nos servían de guías; y lo primero que nos informaban
+era sobre la familia que tenía el cura del pueblo a donde nos
+encaminábanos, siendo bastante el preguntar cómo se portaba la mujer
+del cura, para que ellos nos instruyesen en el número de las que le
+habían conocido, los hijos e hijas que habían tenido en cada una, sus
+linajes y hasta las más pequeñas circunstancias de lo que con ellas
+sucedía en los pueblos»[657].
+
+ [653] Ob. cit., segunda parte, pág. 231.
+
+ [654] Ibidem, pág. 238.
+
+ [655] Ibidem, pág. 239.
+
+ [656] Ibidem, pág. 292.
+
+ [657] Ob. cit., pág. 349.
+
+«Cuando nosotros pasábamos (año 1741) por aquel pueblo (Lambayeque)
+para Lima, sucedió que un simple clérigo tuvo atrevimiento para
+intentar apalear al Corregidor porque fué a su casa a sacar un reo
+que acababa de dar de puñaladas a un vecino y se había retirado a
+ella; en fin, allí es donde no hay poder para que exerca el suyo la
+justicia»[658]. «Cuando pasamos por Panamá se hallaba aquella Audiencia
+en un estado tan corrompido y tan desacreditada la justicia, que entre
+los sujetos que formaban aquel tribunal, había uno (cuyo desahogo
+sobresalía al de los demás), el cual tenía a su cargo el ajustar los
+pleitos y convenirse con los interesados en el importe de la gracia que
+se les había de hacer»[659]. «Entre los vicios que reinan en el Perú,
+el concubinaje, como más escandaloso y más general, deberá tener la
+primacía. Todos están comprendidos en él, europeos, criollos, solteros,
+casados, eclesiásticos, seculares y regulares...»[660]. «Pero lo que
+se hace más notable es que los conventos estén reducidos a públicos
+burdeles...»[661].
+
+ [658] Ibidem, pág. 447.
+
+ [659] Ibidem, pág. 464.
+
+ [660] Ibidem, pág. 490.
+
+ [661] Ibidem, pág. 494.
+
+
+
+
+B
+
+ PROVISIÓN DE LOS REYES MANDANDO SUSPENDER EL CONOCIMIENTO DE LOS
+ NEGOCIOS Y CAUSAS CRIMINALES CONTRA LOS QUE VAN CON CRISTÓBAL COLÓN
+ FASTA QUE VUELVAN[662].
+
+ [662] _Archivo de los duques de Veragua._--_Colec. de doc.
+ inéd., etc._, tomo XIX, págs. 465-467.
+
+
+Don Fernando e Doña Isabel, por la gracia de Dios Rey e Reina de
+Castilla, de Leon, de Aragon, de Secilia, de Granada, de Toledo, de
+Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba,
+de Córcega, de Murcia, de Jaen, de los Algarbes, de Algeciras, de
+Gibraltar e de las Islas de Canarias: Condes de Barcelona; Señores
+de Vizcaya e de Molina; Duques de Atenas e de Neopatria; Condes de
+Rosellon e de Cerdania; Marqueses de Oristan e de Gociano: A los
+de Nuestro Consejo e Oidores de la Nuestra Abdencia, Corregidores,
+Asistentes, Alcaldes e Alguaciles, Merinos e otras Justicias
+cualesquier de cualesquier Cibdades e Villas e Logares de los nuestros
+Reinos e Señoríos, e a cada uno e cualquier de Vos a quien esta Nuestra
+Carta fuese mostrada, o su traslado signado de Escribano publico, salud
+e gracia. Sepades que Nos mandamos ir a la parte del Mar Oceano a
+Cristobal Colon a facer algunas cosas complideras a Nuestro servicio, e
+para llevar la gente que ha menester en tres carabelas que lleva, diz
+que es necesario dar seguro a las personas que con el fueren, porque
+de otra manera no querrian ir con el, al dicho viage; e por su parte
+Nos fue soplicado que ge lo Mandasemos dar, o como la Nuestra Merced
+fuere; e Nos tovimoslo por bien. E por la presente damos seguro a
+todas e cualesquier personas que fueren en las dichas carabelas con el
+dicho Cristobal Colon en el dicho viage que hace por Nuestro mandado
+a la parte del dicho Mar Oceano, como dicho es, para que no les sea
+fecho mal ni daño ni desaguisado alguno en sus personas ni bienes, ni
+en cosa alguna de lo suyo, por razón de ningun delito que hayan fecho
+ni cometido fasta el dia desta Nuestra Carta, e durante el tiempo que
+fueren e estubieren alla con la venida a sus casas e dos meses despues.
+Porque vos Mandamos a todos, e a cada uno de Vos en vuestros logares
+e jurisdiciones, que no conoscais de ninguna cabsa criminal tocante
+a las personas que fueren con el dicho Cristobal Colon en las dichas
+tres carabelas, durante el tiempo susodicho; porque Nuestra Merced e
+voluntad es, que todo ello este asi suspendido. E los unos ni los otros
+no fagades ni fagan ende al por alguna manera, so pena de la Nuestra
+Merced e de diez mil maravedis para la Nuestra Camara a cada uno que lo
+contrario ficierede. E demas Mandamos a cualquier Escribano publico que
+para esto fuere llamado que deende al que vos la mostrase testimonio
+signado con su signo, porque Nos Sepamos en como se cumple Nuestro
+mandado. Dada en la Nuestra Cibdad de Granada a treinta dias del mes
+de Abril, Año del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo de mil e
+cuatrocientos e noventa y dos años.--_Yo el Rey._--_Yo la Reina._--Yo
+Joan de Coloma, secretario del Rey e de la Reina Nuestros Señores, la
+fice escrebir por su mandado.--(_Esta firmada._)
+
+En las espaldas está sellada en papel con cera colorada, y
+tiene las notas siguientes:--_Acordada su firma._--_Rodericus,
+Doctor._--(_Esta firmado._)--_Francisco de Madrid, Chanciller._--(_Esta
+firmado._)--_Derechos nihil._--(Esta rubricado).
+
+Del mismo modo, antes de partir Cristóbal Colón a su tercer viaje,
+los Reyes Católicos, mediante Real Provisión de 22 de junio de 1497,
+concedieron indulto a todos los súbditos y naturales de estos reinos
+que hubiesen cometido cualquier delito, con algunas excepciones, con
+tal que fuesen en persona a servir en la Isla Española a sus expensas,
+por cierto tiempo.
+
+«Los condenados a pena de muerte eran indultados totalmente pasando
+allí sólo dos años, y uno únicamente de estancia en la misma libraba
+de todas las condenas y penas inmediatas a la última. De esta
+manera, exceptuados los casos de herejía, lesa magestad, incendio y
+falsificación de moneda, todos los estafadores, perjuros, falsarios,
+ladrones y asesinos, yendo a sus costas a la Española, podían
+volver plenamente rehabilitados a Castilla al cabo del tiempo ya
+dicho...»[663].
+
+ [663] Véase conde Roselly de Lorgues, _Cristóbal Colón_, tomo
+ I, págs. 411 y 412.
+
+
+
+
+C
+
+REAL CÉDULA DADA EN MADRID 15 DE ABRIL DE 1540[664].
+
+
+El Rey: Por quanto Nos somos informados, que en la Provincia de
+Tierra Firme, llamada Castilla del Oro, ay echa Ordenanza, usada y
+guardada, para que a los negros que se alzaren se les corten los
+miembros genitales, y que a acaescido cortarselos a algunos, y morir
+dello, lo qual demás de ser cosa mui deshonesta, y de mal exemplo, se
+siguen otros inconvenientes, é visto por los del nuestro Consejo de
+las Indias: Fué acordado que devia mandar dar esta mi cédula en la
+dicha razon por la qual proivimos y defendemos que de aquí adelante
+en manera alguna no se egecute la dicha pena de cortar los dichos
+miembros genitales, que si necesario es, por la presente rebocamos
+qualquier Ordenanza que cerca de lo suso dicho esté echa, y mandamos
+a los nuestros oydores de la nuestra Audiencia é Chanzilleria Real de
+la dicha Provincia de Tierra Firme, y al Reverendo en Christo Padre
+Obispo de la dicha Provincia que ordenen la pena que se deve dar a los
+negros que se alzaren, y envien al dicho nuestro Consejo de las Indias
+relacion de la pena que assi acordaren que se les dé, y entre tanto que
+la envian y se ve, y se provee lo que convenga, Mandamos a las nuestras
+Justicias de la dicha Provincia que cada, y quando se alzaren los
+dichos esclavos negros ó cometieren otro delito, los castiguen conforme
+al delito que hicieren.--_Fray García Cardenalis Hispalensis._
+
+ [664] _Arch. hist. nac._--_Cedulario índico_, tom. IX. núm.
+ 256, págs. 147 v.ª y 149.
+
+
+
+
+D
+
+
+De una carta de D. Francisco Pi y Margall dirigida a los Estados Unidos
+de América, trasladamos aquí lo que creemos más interesante en el
+asunto de que se trata[665].
+
+ [665] Publicóse dicha carta en _El Nuevo Régimen_ de 28 de
+ agosto de 1909, y se volvió a publicar en el mismo periódico
+ el 31 de diciembre de 1915.
+
+ «Me dirijo a tí, República del Norte, desde una nación que te
+ ultraja y te odia, por creerte cómplice de los insurrectos de
+ Cuba. Si respecto a Cuba de algo debiera yo acusarte, sería de
+ haberte conducido sobradamente remisa y floja. _...América para los
+ americanos_; ese ha de ser tu criterio y tu grito de combate.
+
+ Como de los europeos es Europa, de los americanos ha de ser
+ América. No consentirían los europeos colonias ni en sus playas ni
+ en sus islas, y no hay razón para que los americanos las consientan
+ en las suyas. Siete siglos llevaron en Europa los árabes, y no se
+ paró hasta arrojarlos a las costas de Africa; seis siglos llevan en
+ Europa los turcos, y se conspira incesantemente para rechazarlos al
+ Asia. Por dos veces ha intentado Rusia en este siglo apoderarse de
+ Constantinopla...
+
+ Europa anda como nunca desalada por ejercer imperio sobre extrañas
+ gentes. No obró en siglo alguno con mayor descaro ni mayor
+ violencia.
+
+ Ve ahora los principios que invoca para sus conquistas. Te
+ detallaré a continuación los medios que emplea.
+
+ Hoy, como en el siglo XVI, tiene por principio inconcuso que las
+ tierras ignoradas son del que las descubre. En vista de este
+ principio, Colón, al llegar a Guanahaní, bajó a la costa, enarboló
+ el estandarte de Castilla, tiró de la espada, y por ante escribano
+ tomó posesión de la isla. En virtud de este principio hicieron otro
+ tanto los demás descubridores de América. Hasta del mar del Sur
+ u Océano Pacífico tomó posesión en parecida forma Vasco Núñez de
+ Balboa. Metióse en el agua hasta las rodillas, llevando embrazado
+ el escudo, en una mano la espada, en la otra el pendón de Castilla,
+ y por ante escribano tomó _posesión corporal y real_, no sólo de
+ aquel mar, sino también de sus tierras y sus costas, y sus puertos
+ y sus islas, y los reinos y provincias anexos. Se aplica hoy este
+ principio con una exageración muy semejante a la de Vasco Núñez. Se
+ toma posesión apenas se ha puesto el pie, en un lugar de Africa, de
+ territorios inmensos que no se ocuparán en años, tal vez en siglos.
+ Se la toma de lo que no se domina, bautizándolo con el nombre de
+ _zonas de influencia_.
+
+ El principio es evidentemente falso. Podrá ocuparse lo que otro no
+ ocupe, no lo que ocupen pueblos cultos o bárbaros. Se ocupan en
+ este caso tierras y hombres, cosa que no prescriben la dignidad
+ ni la naturaleza de seres racionales y libres. Las tierras que
+ se ocupan, constituye, por otra parte, la patria de los que las
+ pueblan: no hay derecho a quitársela, lo hay tanto menos en hombres
+ que se consideran obligados a defender en todo tiempo y a todo
+ trance la integridad de su patria; ¿cómo se han de considerar
+ con derecho a defenderla si están siempre dispuestos a violar la
+ integridad de la patria ajena?
+
+ Un pueblo no puede cambiar su condición porque otro lo descubra.
+ El descubrimiento es para él completamente extraño, tan extraño,
+ que ni aun descubridor se considera. Recibe el pueblo descubridor
+ como recibía antes los de sus alrededores; y, si por acaso lo ve
+ de otro color o con otras condiciones, lo mira con curiosidad y
+ aun lo agasaja, mientras no lo ve con ánimo hostil y en son de
+ guerra. Entre el pueblo descubridor y el descubierto cabe que se
+ establezcan relaciones de amistad y de comercio, nunca de vasallaje.
+
+ Descubrió Europa la América y se creyó con derecho a sojuzgarla; si
+ América hubiese descubierto a Europa, ¿habría reconocido Europa en
+ América el derecho de someterla?
+
+ El principio es antihumano, irracional, absurdo. ¿No parece mentira
+ que lo aplique aún Europa, blasonando, como blasona, de ser la más
+ culta parte del mundo?
+
+ * * * * *
+
+ Sigue aún Europa otro principio. Colonizar es civilizar, dice;
+ porque amo la civilización, llevo mis soldados a las tierras de
+ Africa y a las de apartadas regiones.
+
+ ¿No cabe, según esto, civilizar sino por la violencia? La Historia
+ lo desmiente. Siglos vivieron en nuestras costas los fenicios y
+ los griegos sin lucha ni contiendas. Cuando fuimos nosotros a
+ América, hasta con alborozo nos recibieron los habitantes de Haití;
+ a creernos bajados del cielo llegaron. Desvivíanse aquellos hombres
+ por servir a Colón, sobre todo cuando encalló en sus playas una
+ de nuestras naves. Bajaron más tarde Orellana por el Amazonas y
+ Ochagana por el Apure, sin que los hostilizaran, antes bien, los
+ recibieron con agrado los pueblos de las orillas.
+
+ En la América del Norte compró Guillermo Penn tierras a los
+ delawares, y cuando los delawares quisieron faltar al compromiso,
+ tuvo en su defensa a los iroqueses.
+
+ En México, ¿quién duda que Hernán Cortés habría podido establecer
+ buenas relaciones entre nosotros y los aztecas, si en vez de
+ haber ido allí con aparato de guerra se hubiese limitado a
+ presentarse como un embajador de don Carlos? Aun habiendo entrado
+ en Tenochtitlan con infantes, caballos, arcabuces y cañones, habría
+ podido enlazar pacíficamente los dos pueblos, si no se hubiese
+ empeñado en poner aquella nación bajo la obediencia del rey de
+ España y obligarla al pago de tributos.
+
+ Por el bárbaro sistema de conquista hirió Europa los sentimientos
+ y destruyó la civilización de los pueblos cultos y no domó, en
+ cambio, los salvajes, vivos y enérgicos, aun después de cuatro
+ siglos, así en América como en Oceanía.
+
+ Por el comercio se debe ganar a los pueblos y no por la destrucción
+ y la guerra. Aun los más salvajes acogen bien a sus semejantes
+ cuando no tienen razón de temerlos. Son en general más humanitarios
+ y menos egoístas que nosotros, y no nos rechazan. Los escandinavos,
+ en sus primeras excursiones a las islas y costas Orientales de
+ América, no encontraron, como es sabido, en los indígenas la menor
+ resistencia.
+
+ ¡La conquista medio de civilización! A nosotros, los españoles, nos
+ conquistaron los cartagineses, los romanos, los godos y los árabes,
+ y en este siglo los franceses, que llegaron a tener aquí un Rey
+ en el trono; debiéramos ser y no somos el pueblo más culto de la
+ tierra. Ni fueron los romanos vencedores los que en los antiguos
+ tiempos civilizaron a los griegos vencidos, sino los griegos
+ vencidos los que civilizaron a sus vencedores. Ni fué aquí tampoco
+ la gente goda la que nos civilizó a nosotros, sino nosotros los que
+ hubimos de civilizar a la gente goda.
+
+ Cuando en nuestros pocos años de esplendor fuimos a América y la
+ conquistamos, lejos, por otro lado, de civilizarla, destruímos
+ la civilización de México y el Perú, sin hacerlos más felices,
+ antes oprimiéndoles bajo el peso de males como en los anteriores,
+ ni en los posteriores siglos los registra la historia. De tal
+ manera fuimos su azote, que se nos supuso escogidos por Dios para
+ instrumento de sus venganzas. Vivía el Perú precavido contra las
+ malas cosechas, y el hambre y nosotros suprimimos incesantemente
+ las precauciones. Eran los mejicanos gente dócil y los hicimos
+ díscolos. ¿Dimos después al uno ni al otro pueblo mayor libertad?
+ Respondan las encomiendas. No compensa el bien que pudimos
+ hacerles, los horribles males que les infligimos.
+
+ Destruímos civilizaciones que debimos limitarnos a corregir, y poco
+ o nada pudimos hacer en mucho tiempo con los pueblos salvajes. Los
+ hay todavía después de cuatro siglos, en las dos Américas. No se
+ los trae a la civilización; se los va aniquilando.
+
+ No es fácil que sean otros los resultados. Lo primero que procura
+ el conquistador es asegurar su conquista, reduciendo los vencidos
+ poco menos que a la servidumbre. Piensa a continuación en hacerle
+ fuente de riqueza para su pueblo, y ya condena los indígenas a
+ rudos e ímprobos trabajos, ya les arrebata la hacienda, ya los
+ agobia con excesivos tributos, que los aisla y los condena a que
+ no se surtan de otros productos que los de su agricultura y de
+ su industria. Un monopolio en nuestra pró hicimos nosotros del
+ comercio de América durante siglos. Si en el país conquistado hace
+ el pueblo conquistador mejoras, atendiendo a sus intereses, y no al
+ de los vencidos, las realiza.
+
+ En el terreno moral no pone ahinco el conquistador, sino en
+ fanatizar a los indígenas. Ve en el fanatismo un medio de
+ consolidar su obra, y lo utiliza. Los somete a continuas prácticas
+ religiosas, y de ahí que le presente como imagen de Dios al
+ sacerdote. Esto hicimos nosotros en toda América, y esto en las
+ islas Filipinas.....
+
+ La instrucción ¡cuán poco la desarrollaron los conquistadores! Ven
+ en ella un enemigo; ven, por el contrario, en la ignorancia otro
+ medio de mantener sometidos a sus vasallos. Ya que den la primera
+ enseñanza, la neutralizan, esclavizando el pensamiento, y tal vez
+ cerrando a piedra y lodo las fronteras para los libros de otros
+ pueblos...
+
+ Ciega en su afán de dominación, Europa rara vez consulta la
+ voluntad de los que intenta poner bajo su dominio. Emplea, aquí
+ la fuerza; allí el más punible dolo; y al otro día de haber
+ tomado posesión de sus usurpaciones, castiga hasta con la pena
+ de muerte a los que se le rebelan. De bandoleros y de foragidos
+ los acusa ella, que para sojuzgarlos no ha ejercido sino actos
+ de bandolerismo. Tutora se llama luego de sus oprimidas gentes,
+ y no encuentra nunca razón de emanciparlas. Si después de siglos
+ se alzan por su independencia, de ingratas las califica y como
+ criminales vuelve a tratarlas. Años y años lucha por retenerlas,
+ sin perdonar sacrificios de oro y sangre. ¿Qué no debiste sufrir
+ tú por conseguir la libertad que tanto te ha engrandecido? ¿Qué
+ no debieron sufrir las colonias que nosotros teníamos de México
+ a Chile? Debieron nacer hombres del temple de Washington y de
+ Bolívar para que América pudiera sacudir el yugo de sus seculares
+ opresores...
+
+ Haz tú de América la antítesis de Europa, República de Washington.
+ Trabaja cuanto puedas por arrojar de tu continente hasta la sombra
+ de la monarquía. Presta, presta, como antes te dije, tu influjo y
+ tus armas a las colonias que luchan por su independencia. Te lo
+ exige la Humanidad y te lo exige tu historia. Negar a los pueblos
+ de la América española el derecho a la independencia, decía, el año
+ 1821, una Comisión de tu Congreso, sería renunciar a la nuestra; no
+ olvides nunca estas palabras.
+
+ No olvides tampoco las que escribió Bolívar en su programa del 2
+ de Agosto de 1824: _La libertad del Nuevo Mundo es la esperanza
+ del Universo_. Defiende y escuda esa libertad donde quiera que
+ esté en peligro. En Europa, no sólo hay aún naciones regidas por
+ el absolutismo; en las libres es aún de temer que el absolutismo
+ renazca...
+
+ Así termina la notabilísima carta: «¡República de Washington!
+ Cansada de tu aislamiento, te ingieres ya en los negocios de Europa
+ a la manera de la Europa misma. Apártate de tan cenagoso camino
+ y sigue el que podrá llevarte a la regeneración del mundo. Tú
+ tienes hoy en tus manos la fuerza, la libertad, la industria, la
+ ciencia. Tu poder te impone deberes que no puedes dejar de cumplir
+ sin violar los fueros de la Humanidad y los de la Justicia. Aun la
+ cuestión social puedes resolver por la anchurosa vía que te está
+ abierta.
+
+ F. PI Y MARGALL.
+
+ _Madrid, 10 de noviembre de 1896._»
+
+
+
+
+E
+
+
+GONZALO FERNÁNDEZ DE OVIEDO.
+
+Nació Gonzalo Fernández de Oviedo en Madrid en agosto de 1478. A los
+trece años entró al servicio del príncipe Don Juan, y a la muerte de
+dicho heredero de la Corona logró continuar en la corte y servir a los
+Reyes Católicos. Adquirió gran amistad con Diego y Fernando, hijos de
+Cristóbal Colón, como también con Vicente Yáñez Pinzón, Fray Nicolás
+de Ovando y otros personajes. Estuvo en Italia y recorrió algunas
+poblaciones de España. Asistió en Dueñas (Palencia) al casamiento de
+Don Fernando el _Católico_ con Doña Germana, y fué testigo de las
+diferencias entre dicho Don Fernando y Don Felipe el _Hermoso_. El
+emperador Carlos V le honró mucho y le mandó escribir la _Historia
+General y Natural de Indias_.
+
+Hizo su primera expedición al Nuevo Mundo, saliendo del puerto de
+Sanlúcar el 11 de abril de 1514. En la misma expedición, y tal vez en
+el mismo barco, iba también Bernal Díaz del Castillo; volvió a España
+en el año siguiente. Varias veces hizo los mismos viajes, siendo
+perseguido y preso por la inquina que siempre le tuvo Pedro Arias de
+Avila (Pedrarias Dávila), gobernador del Darién.
+
+Entre sus obras figuran, en primer término, las dos siguientes:
+
+_Sumario de la Natural Historia de las Indias_ (1525).
+
+_Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del mar
+Océano_ (1535 y 1557).
+
+El asunto de ambas es el mismo; pero debe preferirse la segunda, que
+se halla más completa y con más cuidado escrita. Consta dicha obra de
+cincuenta libros. «Aunque la _Historia General y Natural de las Indias_
+no satisfaga hoy todas las exigencias de la crítica, siempre presentará
+a nuestra vista el maravilloso efecto que en nuestros abuelos produjo
+el espectáculo de un Nuevo Mundo, y descubrirá a los extraños mil
+ignorados tesoros»[666].
+
+ [666] Amador de los Ríos, _Vida y escritos de Gonzalo
+ Fernández de Oviedo_, fol. CVI, en la _Historia General y
+ Natural de las Indias_, tomo I.
+
+
+FERNANDO COLÓN.
+
+Fernando Colón nació en Córdoba el 15 de agosto de 1488[667]. Creció y
+se educó entre príncipes. Cuando llegó a tener la edad necesaria para
+el caso, él y su hermano Diego fueron nombrados pajes del príncipe
+D. Juan, hijo de los Reyes Católicos. Habiendo muerto prematuramente
+D. Juan y antes de emprender su tercer viaje el Almirante, Fernando,
+acompañado de su hermano Diego, marcharon desde Sevilla a la corte
+para continuar siendo pajes de la Reina Católica.
+
+ [667] Otros dicen que el veintitantos de septiembre.
+
+Salía ya Fernando casi de la adolescencia cuando marchó a las Indias
+en compañía de su padre. Si en su niñez había recibido en Sevilla los
+insultos de los enemigos del Almirante, en este cuarto viaje pudo
+conocer la fiereza de algunos indios, la furia de las tempestades, la
+destrucción de varios navíos, el hambre en la Jamaica, la rebelión de
+los Porras y otros sucesos tan poco halagüeños.
+
+A su vuelta de América, padre e hijo se detuvieron algunos meses en
+la citada ciudad andaluza para descansar de las fatigas que pasaron
+durante el viaje.
+
+Posteriormente hizo segunda expedición al Nuevo Mundo.
+
+Además de sus viajes a las Indias recorrió Europa, Asia y Africa, y
+estuvo en Italia, Flandes y Alemania en compañía del Emperador. Todos
+estos viajes fueron aprovechados, pues adquirió profundos conocimientos
+en Cosmografía, Náutica, Matemáticas e Historia Natural.
+
+Su generosidad le llevó a establecer en Sevilla una Academia y Colegio,
+al cual dejó su Biblioteca, que a fuerza de trabajo y paciencia llegó
+a reunir muchos volúmenes. También comenzó la fábrica de suntuoso
+edificio fuera de los muros de la ciudad y próximo al Guadalquivir, que
+la muerte le impidió ver acabada y que destinaba a los citados Colegio
+y Academia.
+
+Los muchos trabajos que sufrió durante su vida, los frecuentes viajes
+en países de diferente clima, la escasez y mala calidad a veces de los
+alimentos debilitaron su salud y abreviaron su existencia, la cual
+terminó a las doce del día en la ciudad de Sevilla el 12 de julio de
+1539. Otorgó su testamento en dicho día 12.
+
+La _Historia del Almirante_, publicada después de otras producciones
+suyas notables, fué escrita para desvanecer los errores que se habían
+dicho y propagado acerca del descubridor del Nuevo Mundo.
+
+Dicha obra, escrita en castellano, fué traducida al toscano por Alfonso
+de Ulloa; pero habiéndose perdido toda aquella edición, de la lengua de
+Toscana pasó a la de Castilla, siendo recopilada con los historiadores
+primitivos de Indias en tres tomos en folio, ilustrados con eruditas
+notas y copiosos índices por D. Andrés González Barcia, del Consejo y
+Cámara de S. M. Divídese en ciento ocho capítulos.
+
+La mencionada obra, que indudablemente tiene mucha importancia, termina
+dando noticia de los padecimientos que a la vuelta del Nuevo Mundo
+sufrió el Almirante a causa de las tempestades; en una de ellas (19
+de octubre de 1504) se rompió el árbol mayor del buque y en otra la
+contramesana. En mayo de 1505 pasó el Almirante a la corte. Ya había
+muerto D.ª Isabel, muerte que sintió D. Cristóbal porque ella era la
+que le apoyaba y favorecía, pues si D. Fernando le recibió con muestras
+de cariño y le ofreció volverle a poner en su estado, su intención era
+no dejar el absoluto dominio de lo conquistado y proveer a su voluntad
+los oficios que le tocasen. Triste, contrariado y enfermo, se retiró a
+la ciudad del Pisuerga, falleciendo el 20 de mayo de 1506.
+
+
+
+
+F
+
+
+LEYES QUE TENÍAN LOS INDIOS DE LA NUEVA ESPAÑA, ANAHUAC O MÉXICO, SEGÚN
+FRAY ANDRÉS DE ALCOBIZ.
+
+Si el hijo del principal era tahur, y vendía lo que su padre tenía, o
+vendía alguna suerte de tierra, moría por ello secretamente ahogado; y
+si era macehual, era esclavo.
+
+Si alguno toma de los magueyes para hacer miel, y son de veinte,
+págalos con las mantas que los jueces dicen; y si no las tiene, ó es de
+más magueyes, es esclavo o esclavos.
+
+Quien pide algunas mantas fiadas o emprestadas, y no las paga, es
+esclavo.
+
+Si alguno hurta alguna red de pescar, págala con mantas; y si no las
+tiene, es esclavo.
+
+Si alguno hurta alguna canoa, paga tantas mantas cuantas vale la canoa;
+y si no las tiene, es esclavo.
+
+Si alguna esclava pequeña, que no es de edad para hombre, alguno la
+toma, es esclavo el que se echó con ella, si muere; de otra manera paga
+la cura.
+
+Si llevó a vender su esclava a Escapuzalco, do era la feria de los
+esclavos, y el que se la compró le dió mantas, y él las descojó y se
+contentó de ellas, si después se arrepiente, vuelva las mantas.
+
+Si alguno quedó pequeñito y los parientes le venden, y se sabe después
+cuando es mayor, sacan los jueces las mantas que les parecen para dar
+al que lo compró, y queda libre.
+
+Si algún esclavo se huye y se vende a otra persona, pareciendo, se
+vuelva a su dueño, y pierde lo que dió por él.
+
+Si alguno se echa con esclava, y muere estando preñada, es esclavo el
+que con ella se echó; y si pare, el parto es libre y llévalo el padre.
+
+Si algunos vendieron algún niño por esclavo, y después se sabe, todos
+los que en ello entendieron son esclavos, y dellos dan uno al que lo
+compró, y los otros los reparten entre la madre de quien era el niño
+que vendieron, y entre el que lo descubrió.
+
+Los que dan bebedizos para que otra muera, muere por ello a garrotazos,
+y si la muerta era esclava, era esclava la que los daba.
+
+Si hurtaban las mazorcas de maíz, de veinte arriba, moría por ello; y
+si menos, pagaba alguna cosa por ello.
+
+El que arrancaba el maíz antes de granado, moría por ello.
+
+El que hurtaba el yete, que es una calabaza atada con unos cueros
+colorados por la cabeza, con unas borlas de pluma en el cabo, de que
+usan los señores, y traen en ellas polvos verdes, que son tabaco, moría
+el que lo hurtaba a garrotazos.
+
+El que hurtaba algún chalchuy en cualquier parte, era apedreado en el
+tianguez, porque ningún hombre bajo lo podía tener.
+
+El que en el tianguez hurtaba algo, los del tianguez lo mataban a
+pedradas.
+
+El que salteaba en el camino, era apedreado públicamente.
+
+Era ley que el papa que se emborrachaba, en la casa do le hallaban
+borracho, lo mataban con unas porras, y el mozo por casar que se
+emborrachaba, era llevado a una casa que se decía telpuchcalli, y allí
+le mataban con garrotes; y el principal que tenía algún cargo, si
+se emborrachaba, quitábanle el oficio, y si era valiente hombre, le
+quitaban el título de valiente.
+
+Si el padre pecaba con su hija, morían ahogados con garrote, echada una
+soga al pescuezo.
+
+El que pecaba con su hermana moría ahogado con garrote, y era muy
+detestable entre ellos.
+
+Si una mujer pecaba con otra, las mataban ahogándolas con garrotes.
+
+El papa que era hallado con alguna mujer, le mataban secretamente con
+un garrote, e le quemaban, e derribábanle su casa, y tomábanle todo lo
+que tenía, y morían todos los encubridores que lo sabian y callaban.
+
+No bastaba probanza por el adulterio, si no los tomaban juntos, y la
+pena era que públicamente los apedreaban.
+
+_Algunas destas leyes no son auténticas, porque se sacaron de un
+librillo de indios no auténtico, como estotras que se siguen, las
+cuales son verdaderas._
+
+En esto que se sigue no se trata más de decir y contar las leyes que
+los indios de Nueva España tenían en cuatro cosas: la primera, es de
+los hechiceros y salteadores; la segunda, es de la lujuria; la tercera,
+es de las guerras; la cuarta, es de los hurtos.
+
+
+CAPÍTULO PRIMERO, QUE TRATA DE LOS HECHICEROS Y SALTEADORES.
+
+Era ley que sacrificasen, abriéndolo por los pechos, al que hacía
+hechicerías para que viniese algún mal sobre alguna ciudad.
+
+Era ley que ahorcasen al hechicero que con hechizos ponía sueño a los
+de la casa para poder entrar más seguro a robar.
+
+Ahorcaban a los salteadores de los caminos y castigaban muy reciamente.
+
+Ahorcaban al que mataba con bebedizos. Ahorcaban a los que por los
+caminos, por hacer mal, se fingían ser mensajeros de los señores.
+
+
+CAPÍTULO DOS, QUE TRATA DE LA LUJURIA.
+
+Ahorcaban al que se echaba con su madre por fuerza; y si ella era
+consentidora de ello, también la ahorcaban a ella, y era cosa muy
+detestable.
+
+Ahorcaban a los hermanos que se echaban con sus hermanas.
+
+Ahorcaban a los que se echaban con su entenada, y a ella también, si
+había consentido.
+
+Tenía pena de muerte el que pecaba con su suegra. Apedreaban a las que
+habían cometido adulterio a sus maridos, juntamente con el que con ella
+había pecado. A ninguna mujer ni hombre castigaban por este pecado de
+adulterio, si sólo el marido della acusaba, sino que había de haber
+testigos y confesión de los malhechores; y si estos malhechores eran
+principales, ahogábanlos en la cárcel.
+
+Tenía pena de muerte el que mataba a su mujer por sospecha o indicio, y
+aunque la tomase con otro, sino que los jueces lo habían de castigar.
+
+En algunas partes castigaban al que se echaba con su mujer después que
+le oviese fecho traición.
+
+Por la ley no tenía pena el que se echaba con la manceba de otro,
+exceto si había ya mucho tiempo que el otro la tenía, y por haber mucho
+que estaban juntos eran entre sus vecinos tenidos por casados.
+
+Ahorcaban al puto o somético y al varón que tomaban en hábito de mujer.
+
+Mataban al médico o hechicera que daba bebedizos para echar la criatura
+la mujer preñada, y asimismo a la que lo tal tomaba para este efecto.
+
+Desterraban y tomaban los vestidos y dábanle otros castigos recios a
+los papas que tomaban con alguna mujer; y si había pecado contra natura
+los quemaban vivos en algunas partes y en otras los ahogaban o los
+mataban de otra manera.
+
+
+CAPÍTULO TERCERO, QUE TRATA DE LAS LEYES QUE HABÍA EN LAS GUERRAS.
+
+Cuando algún pueblo se rebelaba, enviaban luego los señores de los
+tres reinos, que era México y Tezcuco y Tlacopan, secretamente a saber
+si aquella rebelión procedía de todo el pueblo o sólo por mandado y
+parecer del señor de tal pueblo: y si esta rebelión procedía solamente
+del señor de tal pueblo, enviaban los señores de los tres reinos
+sobredichos, capitanes y jueces que públicamente justiciaban a los
+señores que se rebelaban y a los que eran del mismo parecer; y si esta
+rebelión era por parecer y voluntad de todo el pueblo, requeríanlos
+muchas veces a que fuesen subjetos como antes y tributasen; y si
+después de muchas veces requeridos no querían subjetarse, entonces
+dábanles ciertas rodelas y ciertas armas en señal de amenazas, y
+apregonaban la guerra a fuego y a sangre; pero de tal manera que en
+cualquier tiempo que saliesen de paz los tales rebeldes, cesaban la
+guerra.
+
+Era ley que degollasen a los que en la guerra hacían algún daño a los
+enemigos sin licencia del capitán, o acometían antes, o se apartaban de
+la capitanía.
+
+Tenía pena de muerte el que en la guerra quitaba la presa a otro.
+
+Tenía pena de muerte y de perdimiento de bienes y otras muy graves
+penas, el señor o principal que en algún baile o fiesta o guerra sacaba
+alguna divisa que fuese como las armas y divisas de los señores de
+México y Tezcuco y Tlacopan, que eran los tres reyes principales, y
+algunas veces había guerra sobre ello.
+
+Hacían pedazos y perdía todos los sus bienes y hacían esclavos a todos
+sus parientes, al que era traidor, avisando a los enemigos en la
+guerra, avisándoles de lo que se concertaba o platicaba contra ellos.
+
+
+CAPÍTULO CUARTO, QUE TRATA DE LOS HURTOS.
+
+Hacían esclavo al que era ladrón, si no había gastado lo hurtado; y si
+lo había gastado, moría por ello, si era cosa de valor.
+
+El que en el mercado hurtaba algo, era ley que luego públicamente en el
+mismo mercado le mataban a palos.
+
+Ahorcaban a los que hurtaban cantidad de mazorcas de maíz o arrancaban
+algunos maizales, exceto si no era de la primera renglera que estaba
+junto al camino, porque desta tenían los caminantes licencia de tomar
+algunas mazorcas para su camino.
+
+Era ley, y con rigor guardada, que si algún indio vendía por esclavo
+algún niño perdido, que hiciesen esclavo al que lo vendía, y su
+hacienda partían en dos partes; la una parte daban al niño, y la otra
+parte al que lo había comprado; y si los que lo habían vendido eran más
+de uno, a todos los hacían esclavos.
+
+
+ESTAS SON LEYES DIVERSAS.
+
+Tenían pena de muerte los jueces que hacían alguna relación falsa al
+señor superior en algún pleito, y asimismo los jueces que sentenciaban
+a alguno injustamente.
+
+Ahorcaban y muy gravemente castigaban a los hijos que gastaban mal la
+hacienda que sus padres les habían dejado, o deshacían para gastar mal,
+o destruían las armas o joyas o cosas señaladas que los padres les
+habían dejado; y asimismo tenían esta pena y castigo los que quedaban
+por tutores de algunos menores, si no daban buena cuenta a los hijos de
+los bienes de sus padres difuntos.
+
+Tenía pena de muerte el que quitaba o apartaba los mojones y términos o
+señales de las tierras y heredades.
+
+El modo que tenían de castigar a sus hijos y hijas siendo mozos, cuando
+salían viciosos y desobedientes y traviesos, era trasquilarlos y
+traerlos maltratados, y punzarles las orejas y los muslos y brazos.
+
+Era cosa muy vedada y reprendida y castigada el emborracharse los
+mancebos hasta que fuesen de cincuenta años, y en algunas partes había
+penas aseñaladas.
+
+Hacían esclavo al que vendía alguna tierra ajena o que tuviese
+depositada, sin licencia.
+
+Era ley que el esclavo que estaba preso y se soltaba de la prisión y
+iba a palacio, en entrando que entrase en el patio era libre de la
+servidumbre, y como libre podía andar seguro.
+
+Era costumbre entre ellos que los hijos de los señores y hombres ricos
+en siendo de siete años, poco más o menos, entraban en los templos
+a servicio de los ídolos, adonde servían barriendo y haciendo fuego
+delante de los templos y salas y patios; y echaban los enciensos en
+los fuegos y servían a los papaguaques; y cuando eran negligentes o
+traviesos o desobedientes, atábanles las manos y pies, y punzábanles
+los muslos con unas puyas y los brazos y los pechos, y echábanlos a
+rodar por las gradas abajo de los templos pequeños; y más es de saber,
+que en México y ansi mismo en Tezcuco y Tacuba había tres Consejos;
+el primero era Consejo de las cosas de guerra; el segundo era adonde
+había cuatro oidores para oir los pleitos de la gente común; el tercero
+era el Consejo adonde se averiguaban los pleitos que entre señores y
+caballeros se ofrecían, o entre pueblos sobre señorios o por términos,
+y deste Consejo en ciertas cosas señaladas daban parte al Señor, que
+eran como casos reservados a estos reyes y señores de estos tres reinos
+que arriba están dichos.
+
+
+ESTAS SON LAS LEYES POR LAS CUALES CONDENABAN A ALGUNO A QUE FUESE
+ESCLAVO.
+
+Hacían pedazos y perdía todos sus bienes y hacían esclavos todos sus
+parientes al que era traidor, avisando a los enemigos en la guerra,
+avisándoles de lo que se concertaba o platicaba _en el real_ contra
+ellos[668].
+
+ [668] Esta ley es la misma que la última del capítulo tercero;
+ la única diferencia es que se añade las palabras _en el real_.
+
+Hacían esclavo al que había hecho algún hurto en cantidad, si aún no lo
+había gastado.
+
+Era ley que si algún indio vendía por esclavo a algún niño perdido, y
+ansimismo hacían esclavos a todos los que lo habían vendido, si eran
+muchos.
+
+Hacían esclavo al que vendía alguna tierra ajena o que tuviese
+depositada, sin licencia[669].
+
+ [669] Esta ley es la misma que la sexta de _Estas son leyes
+ diversas_.
+
+En algunas partes era ley que hacían esclavo al que había empreñado
+alguna esclava cuando la tal moría de parto, o por el parto quedaba
+lisiada.
+
+Hacían esclavos a los que hurtaban cantidad de mazorcas de maíz en los
+maizales de los templos o de los señores.
+
+Por otras cosas también hacían esclavos, mas eran arbitrarias; mas
+estas sobredichas eran leyes que ningún juez podía dispensar en ellas,
+si no era matando al que las cometía, por no hacerlo esclavo; y todo
+esto sobredicho es verdad porque yo las saqué de un libro de sus
+pinturas, adonde por pinturas están escritas estas leyes en un libro
+muy auténtico; y porque es verdad lo firmé de mi nombre.
+
+Fecha en Valladolid a diez del mes de septiembre de mill y quinientos y
+cuarenta y tres años.--_Fray Andrés de Alcobiz._
+
+
+
+
+G
+
+
+USOS Y COSTUMBRES DE LOS INCAS.[670]
+
+ [670] _Archivo de Indias._--_Colec. de doc. inéd._, etc., tomo
+ XXI, págs. 131-220.
+
+En junio de 1571, ante el muy ilustre D. Francisco de Toledo, virrey,
+gobernador y capitán general del Perú, presidente de la Audiencia
+de los Reyes, se hizo la siguiente información: Que antes que los
+españoles--dijeron algunos indios ancianos--se apoderasen del Perú,
+los Incas, caciques e indios ricos hacían sus sepulturas en sitios
+retirados y escondidos, en las cuales disponían se enterrasen también
+parte de sus tesoros y riquezas. El lugar de las sepulturas sólo era
+conocido de las mujeres y buenos amigos del muerto, único modo de
+impedir el robo de dichos tesoros.
+
+Como los Incas, caciques y principales indios pensaban que habían
+de resucitar y volver en cuerpo y alma a la tierra, por esta causa
+enterraban sus tesoros; tesoros que habían de gozar después que
+resucitasen.
+
+Para servicio del Inca Guaynacapal y de otros Incas difuntos, tenían
+los indios algunos criados y ganados, pues consideraban aquéllos como
+si fueran vivos.
+
+Con el objeto de que no se descubriesen los tesoros y riquezas de los
+Incas y caciques ricos, para el secreto hacían confianza de los viejos,
+entendiendo que éstos habían de morir presto y ya nadie sabría el lugar
+de la sepultura.
+
+Adoraban los indios a diferentes dioses, siendo el principal de todos
+Viracocha, hacedor de todas las cosas[671]; también el Sol, Guanaconcí
+y otros Guacas e ídolos. Muchos indios e indias se ocupaban en servir a
+dichas divinidades.
+
+ [671] Garcilaso tiene por dios supremo a Pachacámac, y por
+ dios inferior a Viracocha, y el P. Valera identifica a
+ Pachacámac y Viracocha.
+
+Oyeron decir los dichos testigos que Topa Inca Yupangui, conquistador
+del Perú, sacrifica niños a los dioses e ídolos, y ellos vieron que
+Guaynacapal hacía los mismos sacrificios a la salida del sol y al
+mediodía.
+
+También ofrecían los Incas minas de oro y plata, ganados, etc., a
+sus dioses; bienes que eran guardados y aprovechados por empleados a
+quienes llamaban Camayos.
+
+Además del dios Viracocha y de otros, los indios adoraban a algunas
+fuentes, árboles y piedras, porque en estas cosas se habían convertido
+los dioses.
+
+Sin embargo, sólo Viracocha era el verdadero dios, pues los demás
+servían como intercesores y nada más.
+
+Con el objeto de que los indios no se hiciesen holgazanes y por ende
+conspiradores o rebeldes, el dicho Guaynacapal Inca les hacía trabajar,
+ya abriendo caminos, ya cambiando el curso de los ríos o en otras
+cosas.
+
+Por naturaleza el indio es holgazán y únicamente trabaja por temor al
+castigo.
+
+Puede asegurarse del mismo modo que los naturales de este reino es
+gente de poco entendimiento, necesitando, por tanto, curador que los
+gobierne.
+
+En tiempo de Guaynacapal eran escasos las cocas[672], y sólo las comía
+el Inca, el cual las mandaba como gran regalo a algunos caciques.
+
+ [672] La coca era un arbol del Perú cuyas hojas eran muy
+ estimadas por los indios.
+
+El mencionado Guaynacapal hacía que los indios trabajasen en las minas
+de oro, plata y otros metales.
+
+Desde los tiempos de Topa Inca Yupangui, todos los curacas (hunos), que
+eran señores de diez mil indios, daban al dicho Inca un vaso de oro;
+los demás curacas y caciques mandaban a la corte y al servicio del Inca
+sus hijos mayores. También cada comarca o provincia enviaba a la corte
+un embajador para que enterase al Inca de todo lo que deseaba saber de
+la citada comarca.
+
+Dijeron los indios informantes que Topa Inca Yupangui, padre de
+Guaynacapal, había muerto, ya viejo, en un pueblo que llaman Chincheso,
+en el camino del valle de Yucay, término del Cuzco, y que Guaynacapal
+murió en Quito, también anciano, y cuyo cuerpo trajeron a Cuzco.
+
+Afirmaron del mismo modo, que los indios de los Andes, antes de la
+llegada de los españoles, comían carne humana, como también los de las
+provincias de los Chuncos y Chiriquanale.
+
+Por último, dijeron que en las provincias de los Chinchas y del Collado
+había indios que cometían el pecado contra natura, a los cuales se
+les llamaba Oruas, que quiere decir hombre que hace de mujer, e iban
+vestidos como las mujeres y tenían los rostros afeitados.
+
+
+
+
+H
+
+
+PATRIA Y ORIGEN DE CRISTÓBAL COLÓN[673].
+
+ [673] _El Imparcial_ del 27 y 29 de diciembre de 1912.
+
+El muy distinguido periódico italiano _Il Secolo_, de Milán, en su
+número correspondiente al 23 de noviembre último, publica un notable
+artículo bajo el epígrafe de «Una gloria italiana che sfuma...»,
+en el cual se trata la cuestión relativa a la patria de Colón y se
+intenta refutar un folleto del acreditado escritor cubano doctor
+Horta y Pardo, dedicado a demostrar que el descubridor de América era
+español y natural de Pontevedra. El erudito doctor aduce y comenta los
+diversos documentos y datos que yo tuve la honra de exponer en una
+conferencia ante la ínclita Sociedad Geográfica de Madrid acerca de
+tan extraordinario asunto, y añade otros sugeridos por el estudio del
+mismo. Pero el amable articulista de _Il Secolo_ prescinde de puntos
+esenciales, pasa como sobre ascuas en cuanto a los que menciona, pues
+se limita a contestarlos con evidente ligereza y no ofrece en su
+refutación ninguna argumentación ni dato alguno de importancia, sin
+duda porque no los hay, deficiencia que procura encubrir acudiendo a
+un tono algo sarcástico, aunque desde luego reconoce lealmente que no
+existe completa certeza acerca del lugar en que nació Colón, bastándole
+para juzgar la circunstancia de que éste se haya declarado hijo de la
+hermosa ciudad de Génova.
+
+Dicho articulista dedica casi toda su tarea al que suscribe, y
+empieza por la conocida habilidad de ponerme en berlina ante los
+lectores, afirmando que hago alarde de muchísimos títulos honoríficos
+y científicos, por cuya razón hay algún derecho a tomar en serio mis
+raciocinios. Esta inexactitud no puede ser mayor, puesto que carezco de
+tales títulos; de manera que nunca he hecho ni podido hacer alarde de
+ellos en ninguna ocasión, por escrito ni de palabra; con esto, no tengo
+más que decir acerca de mi modesta persona.
+
+Y contando de antemano con la benevolencia de _El Imparcial_, paso
+a rectificar algunas de las demás inexactitudes en que _Il Secolo_
+incurre, y a contestar en serio a sus razonamientos, a fin de que la
+prensa italiana y de otras naciones, que seguramente habrán copiado
+el artículo del importante periódico milanés, obtenga elementos para
+formar juicio por el momento, porque me propongo dar muy pronto a la
+imprenta el libro prometido en mi citada conferencia, no habiéndolo
+hecho antes a causa de los achaques de mi vejez.
+
+Lo primero que a propósito de dicha conferencia debo advertir es que
+una Sociedad científica tan ilustre, circunspecta y sabia como la
+Geográfica de Madrid, no habría de proporcionar a cualquier atrevido
+solemne ocasión para acometer una aventura desatinada, cual sería la
+de presentar a Colón como español, si el asunto no ofreciera por lo
+menos un aspecto de certidumbre digno de atención. No abrigo ahora el
+ridículo intento de hacer solidaria a la docta Corporación, directa
+o indirectamente, de mis ideas, sino demostrar con tan oportuna
+consideración que la teoría relativa a la patria española de Colón no
+es absurda, ni siquiera caprichosa.
+
+No merecen comentario alguno las festivas frases que al ingenioso
+articulista de _Il Secolo_ inspira la noticia de que he invertido
+treinta años en investigar antecedentes y en rebuscar documentos en
+los archivos, pues nunca ni a nadie he dicho semejante cosa; no tengo
+la culpa de que en este y en otros puntos se exagere mi labor por los
+propagandistas entusiastas, a quienes estoy muy reconocido. Tampoco es
+cierto que yo atribuya a un mal concepto acerca de los naturales de
+Galicia el hecho de haber ocultado Colón su verdadero origen y patria.
+No creo que hay necesidad grande o pequeña de rehabilitar a dicho
+país, que tiene una historia tan digna de aprecio y tan honrosa como
+cualquiera otra región de España; nada he dicho de esto en mis trabajos
+colonianos, ni puedo evitar que haya escritores susceptibles, llorones
+o impacientes. A pesar de la exactitud que encierra el proverbio de
+que nadie es profeta en su tierra, no se me ha ocurrido aplicarlo en
+este asunto; bastan los nombres de Susana, Jacob, otro Jacob, Benjamín,
+Abraham y Eliezer o Eleázar con el apellido Fonterosa, esto es, una
+familia de hebreos, expulsados precisamente en 1492, así como la
+circunstancia, entre otras especiales, de que los Colón de Pontevedra
+pertenecían a la clase ínfima del pueblo, para conjeturar las causas
+de que el primer Almirante de las Indias ocultase patria y origen y se
+engalanase con el título de navegante genovés, dado también que estos
+marinos italianos disfrutaban en el siglo XV, como en los anteriores,
+merecida fama y gozaban gran acogimiento en la corte de Castilla.
+
+En otro enorme error cae el articulista de _Il Secolo_. Afirma nada
+menos que atribuyo el resuelto y constante apoyo que el P. Deza,
+oriundo de Galicia, dispensó a Colón, al hecho de que éste le comunicó
+en el secreto de la confesión su calidad de gallego. En ninguna
+ocasión, lugar ni escrito he aducido tal disparate, y para explicar en
+mi libro el motivo de dicha protección, estudio otras circunstancias de
+gran valor, fundándome en ciertas cartas de Colón a su hijo Diego.
+
+Descartadas estas pequeñeces y prescindiendo de otras inexactitudes
+de escaso interés, entraré en el fondo del asunto. Por lo visto, para
+el citado articulista no tienen importancia diversos hechos que por
+ningún concepto deben ser desdeñados. La existencia en Pontevedra, en
+la generación anterior y en la coetánea de Colón, de personas con este
+apellido y con nombres de pila iguales a los de la familia histórica
+del Almirante, no significan gran cosa a su juicio; tampoco tiene
+ningún valor la circunstancia de aparecer a la vez en dicho pueblo el
+apellido Fonterosa, materno de Colón, en una familia hebrea, y la de
+constar unidos ambos apellidos en un documento oficial de 1437 para el
+pago de 24 maravedís, a pesar de la naturalísima y lógica reflexión
+de que apenas hay distancia de un matrimonio entre personas de las
+dos familias a una asociación de intereses, o viceversa, para que
+hubiese nacido Cristóbal de Colón y Fonterosa, descubridor del Nuevo
+Mundo. Carecen también de importancia, en concepto del articulista,
+la imposición de ciertos nombres pontevedreses a varios lugares de las
+Antillas; no sé qué diría si contemplase en las fotografías la gran
+semejanza que hay entre la bahía de Miel, en Baracoa (Cuba), bautizada
+por Colón con el nombre de Portosanto, y la ensenada que tiene este
+este mismo nombre en Pontevedra.
+
+_Il Secolo_ menciona otro hecho notabilísimo; pero no lo analiza ni lo
+comenta o explica, pasando sobre él, repito, como sobre ascuas, aunque
+observando que Colón había declarado ser genovés y llevado «durante
+mucho tiempo» (esto carece de justificantes) el apellido Colombo. El
+hecho a que me refiero es el siguiente: en la escritura de institución
+del mayorazgo, año de 1498, el Almirante declara en una cláusula que
+«salió de Génova» y «en ella nació» (frase singularmente construída);
+pero en otra manifiesta textualmente que «su verdadero» linaje es el de
+los llamados «de Colón», con «antecesores» llamados «de Colón», de cuya
+manera repudia la nacionalidad genovesa y el apellido Colombo. Estas
+dos declaraciones son contradictorias, y hay que elegir una de ellas.
+¿Cuál? La solución no es dudosa, porque la primera, que el elocuente
+escritor señor marqués de Dosfuentes califica muy acertadamente de
+«heráldica», no ha podido comprobarse durante los cuatro siglos
+transcurridos, mientras que la segunda se halla cabalmente justificada
+por los documentos pontevedreses, en los cuales consta el apellido
+Colón precisamente con la preposición «de», así como esos «antecesores
+llamados de Colón», de la misma manera que se ve en la inscripción de
+principios del siglo XVI, grabada en piedra con letra gótica alemana,
+en que figura el mareante Juan «de Colón», existente en la iglesia de
+Santa María, de Pontevedra; inscripción que por cierto estuvo oculta
+hasta que recientemente fué derribado un antiguo altar del mismo
+templo, edificado a costa de los marineros.
+
+Pero, además, ¿quién califica de «verdadero» a su linaje sino en
+presencia de otro supuesto o ficticio, como lo era para el Almirante el
+de los Colombo italianos? El gran marino no abrigaba seguramente ningún
+recelo acerca de que tales manifestaciones descubriesen su patria y
+origen, ya porque la escritura del mayorazgo habría de permanecer
+reservada en el archivo de su familia y no transcendería al público, ya
+porque acaso no ignoraba que en Pontevedra no existían más de uno o dos
+humildes marineros de su apellido, y que éstos no habrían de sospechar
+siquiera que el «glorioso marino genovés» tenía la misma sangre
+que ellos. Por esta razón, y tal vez en descargo de su conciencia,
+el descubridor de América dispuso que, en último caso, heredase el
+mayorazgo cualquier individuo llamado «de Colón» que hubiera aquí o «en
+otro cabo del mundo». Semejante frase en aquella época parece aludir
+a Galicia y su promontorio Finisterre y no a Italia en general o a
+Génova, Saona, Calví, etc., en particular, que están en el centro del
+Mediterráneo. ¿No era esta la ocasión lógica y precisa, si Colón fuera
+italiano, de que nombrase heredero en último término a cualquiera de
+los llamados Colombo? ¿Hay, pues, fundamentos sólidos para afirmar que
+los italianos de este apellido eran parientes del primer Almirante de
+las Indias?
+
+El articulista no debiera admirarse de que yo conceda gran importancia
+a la afirmación de D. Fernando Colón, hijo y primer biógrafo del
+insigne navegante, el cual dice categóricamente que su padre «quiso
+hacer desconocidos e inciertos» su origen y patria. Esta afirmación
+se halla corroborada, pues resulta que las dos familias de Colón, la
+legítima y la de su amante Beatriz Enríquez, ignoraban en qué pueblo
+había nacido el Almirante, hasta el punto de que Pedro de Arana, buen
+amigo de éste y hermano de aquella dama, en la información de un
+expediente de las Ordenes militares, declara con respecto a Cristóbal
+Colón que «ha oído decir que es genovés, pero él no sabe de dónde es
+natural.» El mencionado articulista prescinde de estos antecedentes,
+como también prescinde de que Colón no dejó ningún escrito en italiano,
+y, en cambio, llamaba «nuestro romance» a la lengua castellana ocho
+años después de venir a España; de que los cronistas italianos de la
+época del descubrimiento, el genovés Gallo y el obispo Giustiniani,
+dicen que Bartolomé Colón nació en Lusitania; de que ningún escritor de
+aquellos tiempos determina el lugar del nacimiento de Colón ni da la
+menor noticia acerca de su vida anterior a la presentación en Castilla,
+sobre cuyo punto existen las mayores tinieblas, mientras que están bien
+conocidas las vidas de varios personajes italianos más antiguos y menos
+famosos que el gran navegante, y en fin, prescinde asimismo de otra
+multitud de hechos que omito para no cansar a los lectores.
+
+Pero entonces, ¿qué es lo que tiene importancia para el articulista
+de _Il Secolo_ en la cuestión que se discute? Pues, simplemente,
+la mencionada declaración heráldica de Colón sobre haber nacido en
+Génova y, además, un documento especial, conocido y estudiado por el
+distinguido escritor norteamericano Mr. Vignaud, fechado en dicha
+ciudad a 25 de agosto de 1479 y descubierto recientemente; papel
+curiosísimo por todo extremo y que, según veremos, debiera acompañar
+a otros que se guardan en la Casa municipal de aquella incomparable
+población, con respecto a los cuales, en cuatro libros diversos,
+dice el acreditado colombófilo Harrisse, también yanqui, que están
+al lado del violín de Paganini. Mencionaré dos detalles del citado
+documento: primero, que Colón nació en 1452, y segundo, que en 1479
+era todavía ciudadano tejedor de Génova. Pues bien; ambos resultados
+son sencillamente inaceptables, a juzgar por los siguientes datos
+históricos: primero, Bernáldez, gran amigo de Colón, en su «Crónica
+de los Reyes Católicos», dice, y se comprueba por otros datos, que
+el Almirante falleció a los setenta años, «senectude bona»; y una
+Real cédula, expedida en febrero de 1506, concede permiso a Colón,
+en vista de su «ancianidad» y enfermedades, para viajar en mula
+ensillada y enfrenada. (Asensio, «Cristóbal Colón», tomo I, páginas
+212-213). Nacido el Almirante en 1452, tendría cincuenta y cuatro años
+al fallecer en 1506; jamás en ninguna parte se ha llamado ni llama
+a esa edad senectud o ancianidad. Segundo, cuando Colón se presentó
+en Castilla, año 1484, era viudo y le acompañaba su hijo Diego, niño
+de ocho años, nacido en 1476. ¿Cómo podía ser ciudadano de Génova y
+tejedor de lanas el insigne marino, que se habría casado en Lisboa por
+lo menos en 1475 y consultado entonces su gran proyecto a Toscanelli
+desde la misma ciudad? Pensando, pues, piadosamente, resulta sólo
+que el Cristóforo Colombo de ese documento de 1479 no era el mismo
+Cristóbal Colón descubridor de América, el cual consigna, en una carta
+a los Reyes, incluída en su «Libro de las Profecías», que en 1501
+contaba cuarenta años de navegación, y restando los ocho que permaneció
+en España antes de su primer viaje, resultaría que, nacido en 1452,
+como quiere el papel de que se trata, habría empezado a navegar, poco
+más ó menos... ¡antes de tener un año de edad! Siendo muy común en
+Italia el apellido Colombo, nada tendría de particular que en aquel
+país hubiera un Cristóforo Colombo distinto del gran marino, del mismo
+modo que hubo otro Cristobo de Colón en Pontevedra durante el siglo XV.
+
+En mi citado libro patentizo el valor que puede concederse al texto de
+ciertos documentos; pero no terminaré este punto sin dedicar algunas
+palabras a la carta en castellano, que se dice de Colón, conservada
+en la Casa municipal de Génova, a fin de que por esa muestra los
+lectores y el articulista milanés se enteren de los singulares detalles
+que ofrecen aquéllos. En esa carta, fechada «a 2 de abril de 1502»,
+Colón participa al magnífico Oficio de San Jorge que manda a su hijo
+D. Diego destine el diezmo de toda la renta de cada año a disminuir
+los impuestos que por las vituallas comederas se satisfacían a su
+entrada en Génova, dádiva verdaderamente espléndida. Ahora bien;
+nos encontramos aquí con una contradicción enorme, porque antes de
+emprender el cuarto viaje, el Almirante dió a su heredero un memorial
+de mandatos, a manera de disposición testamentaria, que comunicó a su
+íntimo amigo Fray Gaspar Gorricio «dos días después» de la fecha de
+aquella carta, esto es, «en 4 del mismo mes y año», en cuyo memorial,
+analizado minuciosamente y comprobado por el Sr. Fernández Duro en su
+«Nebulosa de Colón», no aparece, como tampoco en ningún otro documento,
+semejante concesión a Génova, ni consta que de ella se hayan preocupado
+poco ni mucho las autoridades y el vecindario de aquella ciudad. En
+la misma carta, Colón añade que «los reyes me quieren honrar más que
+nunca», precisamente cuando se le negaba el ejercicio de los cargos
+de virrey y gobernador de los países que había descubierto y se le
+imponía, para dicho cuarto viaje, la bochornosa condición de no
+desembarcar en la isla de Santo Domingo; he aquí cómo se le honraba más
+que nunca. ¿Qué concepto, pues, merece esta carta? Creo que está bien
+colocada al lado del falso y desatinado codicilo militar del Almirante.
+
+En Italia se comprendió la absoluta necesidad de probar que la madre
+de Colón era italiana; pero por ninguna parte apareció el apellido
+Fonterosa. Por fin surgió un gran recurso para salir del atolladero:
+habiéndose encontrado documentos acerca de personas que tenían el
+apellido «Fontanarubea», una de ellas, padre de cierta Susana, se le
+traduce cómodamente convirtiéndolo en «Fontanarossa», con el pretexto
+de que ambas palabras tienen el mismo significado. De manera que siendo
+los italianos los únicos mortales que en este mundo pueden aspirar a
+la infalibilidad, sin duda el articulista de _Il Secolo_ juzga que la
+tergiversación mencionada es incontrastable; y así, hay desahogo y
+manga ancha para la teoría colombina de Italia, mientras que para la
+coloniana de España son las dificultades y los escrúpulos.
+
+Mucho tendría que decir aún sobre esta interesante cuestión; pero
+no debo abusar de la hospitalidad que _El Imparcial_ me concede.
+Concluiré, pues, haciéndome cargo de la manifestación final de _Il
+Secolo_. Dice que «genovés o pontevedrino, Colón no habría arribado a
+su maravilloso descubrimiento si no le hubiese abierto camino el buen
+Pablo Toscanelli, cuya nacionalidad no constituye, ni ha constituído
+jamás, un punto histórico oscuro.» Esta reivindicación tiene el aspecto
+de una retirada, puesto que ya se trata de disminuir el mérito de
+Colón; perfectamente, pero conste que Toscanelli, en su correspondencia
+con el futuro Almirante, considera a éste natural de Lusitania. Se ve,
+por consiguiente, que en 1474 o 1475 Colón no decía que era genovés,
+ni aparentaba serlo, sino que se fingía portugués. Cierto es que Mr.
+Vignaud, citado por _Il Secolo_, califica de apócrifa a la mencionada
+correspondencia, sin presentar justificantes adecuados, en su libro
+titulado «La carta y el mapa de Toscanelli sobre la ruta de las
+Indias por el Oeste», criterio que he refutado en un artículo que _La
+Ilustración Española y Americana_ me dispensó la merced de publicar.
+Si yo fuera sistemático en mi teoría coloniana, hubiera aceptado y
+secundado ese criterio, porque de semejante superchería o falsedad
+se deduciría lógicamente que, siendo de mano del propio Almirante la
+copia de la carta de Toscanelli hallada por Harrisse en las guardas de
+un libro que había pertenecido a Colón, éste presentaba al cosmógrafo
+florentino bien enterado de que la nacionalidad del temerario
+proyectista no era la italiana.
+
+Por último, el distinguido articulista de _Il Secolo_ censura
+sarcásticamente al sabio doctor Horta y Pardo (que posee, en efecto,
+muchos títulos honoríficos y científicos) por encargar a los lectores
+de su notable folleto que, en vista de los fundamentos que expone,
+tengan fe en la nacionalidad española del inmortal descubridor
+del Nuevo Mundo. Esa censura es injusta. Por mi parte tengo fe
+absoluta y «razonada» en que la gloria de Colón pertenece íntegra a
+España.--_Celso García de la Riega._
+
+
+
+
+I
+
+
+CARTA DEL REY DE PORTUGAL A CRISTÓBAL COLÓN, DÁNDOLE SEGURIDADES PARA
+SU IDA A AQUEL REINO[674].
+
+ [674] _Archivo de los Duques de Veragua._--_Colec. de doc.
+ inéd. relativos al descubrimiento, etc._, t. XIX, págs. 459 y
+ 460.
+
+ Marzo 20 de 1488.
+
+En el sobrescrito dice: A _Cristovam Colon Noso especial amigo en
+Sevilha_.
+
+Cristobal Colon. Nos Dom. Joham, per graza de Deos, Rey de Portugall
+e dos Algarbes; da aquem e da allem mar em Africa, Senhor de Guinea,
+vos enviamos muito saudar. Vimos a carta que Nos escribestes: e a boa
+vontade e afeizaon que por ella mostraaes teerdes a nosso servizo,
+vos agradecemos muito. E cuanto a vossa viuda, ca, certo, assi pollo
+que apontaaes como por outros respeitos para que vossa industra, e
+boe engenho Nos sera necessareo, Nos a desejamos e prazernos ha muito
+de visedes, porque em o que a vos toca se dara tal forma de que vos
+devaaes ser contente. E porque por ventura teerees algum rezeo de
+nossas justizas por razaon dalgunas cousas a que sejaaes obligado,
+Nos por esta nossa carta vos seguramos polla viuda, stada e tornada
+que nom sejaaes presso, retendo, acusado, citado nem demandado por
+nenhua cousa, ora seja civil, ora criminal de qualquier cualidade. E
+por ella mesma tanto vos rogamos e encomendamos que nossa viuda seja
+loguo e para isso non tenhaaes pejo algum: e egardecernos lo hemos e
+teeremos, muito en servizo. Scripta en Avis a veinte de marzo de mil
+cuatrocientos ochenta y ocho.--El Rey.
+
+
+
+
+J
+
+
+CAMINOS POSIBLES PARA DESCUBRIR AMÉRICA Y CAUSAS DE HABER SIDO EL MÁS
+IMPROBABLE, EL MÁS RÁPIDO Y FECUNDO[675].
+
+ [675] Resumen de la Conferencia dada en el Ateneo de Madrid
+ (5 mayo 1892), por D. Eduardo León y Ortiz, Catedrático de la
+ Facultad de Ciencias de la Universidad Central.
+
+Cuatro caminos se ofrecían--dice el Sr. León y Ortíz--para descubrir
+el Nuevo Continente, partiendo de Europa: uno natural o lógico, dos
+probables y otro muy improbable.
+
+Era el del Nordeste, a causa de que por este lado linda Europa con
+Asia, y también por dicho lado sólo están separadas Asia y América por
+un Estrecho, el camino natural o lógico[676]. A seguirlo estaba llamado
+el pueblo ruso; pero lo impidieron justas y poderosas causas. Llegó el
+siglo XVII. En 1696, reinando Pedro el Grande, una banda de cosacos
+invadió la península de Kamtchatka, cuyo extremo meridional los dejaba
+enfrente de las islas Kuriles, al Sur de las cuales se hallan las del
+Japón[677].
+
+ [676] Pág. 10.
+
+ [677] Kamtchatka es una península montañosa de Siberia, entre
+ los mares de Behring y de Okhotsk.
+
+Requería la vasta extensión del territorio dominado establecer
+comunicación marítima entre sus distantes regiones, y al efecto,
+dispuso Pedro el Grande se prepararan dos flotas: una, desde Arcángel
+hacia Oriente, debía costear por el Norte la Siberia, y otra, saliendo
+de Kamtchatka, navegar hacia altas latitudes. Aunque no en vida del
+célebre Czar, quien murió a poco, ambas expediciones se intentaron. En
+la primera, por causa de los hielos, no se pasó de la desembocadura
+del Yenisei. Mejor éxito tuvo la segunda, emprendida en 1728. Mandada
+la flota por Behring, danés al servicio de Rusia, al cual acompañaba
+Tshirikof como segundo, pasó desde el río de Kamtchatka a la isla
+de San Lorenzo, y avanzando más hacia el polo, cruzó el Estrecho,
+designado después con el nombre de Behring, y penetró en el mar
+Glacial, desde donde volvió al punto de partida. Por haberse ceñido en
+todo el viaje demasiado a la costa de Asia, no divisaron la de América;
+pero esto no podía tardar en suceder. Al coronel Schestakof, que había
+manifestado cuánto importaba someter a los tschukches, situados en el
+extremo más oriental, se le confió la campaña que debía emprender desde
+el Kolima, mientras el capitán Paulustky avanzaría desde el Anadir y,
+secundando a ambos, el cosaco Krupishef combatiría por mar. Schestakof
+pereció en la pelea. Más afortunado Paulustky, batió a los enemigos y
+los persiguió por encima de los hielos, hasta trasponer el promontorio
+oriental de Asia, viendo entonces, con no poco júbilo, a lo lejos, una
+nueva costa, que también alcanzó a ver Krupishef, impelido hacia ella
+por una tempestad. Era dicha costa la de América.
+
+Sucedió esto en 1731, y diez años adelante Behring y Tshirikof,
+salieron otra vez de Kamtchatka, proponiéndose descender al paralelo
+de 50° de latitud y navegar luego hacia Oriente, hasta dar con la costa
+americana. Separados a poco por un temporal, Tshirikof llegó a dicha
+costa por los 55° 36' de latitud, mientras Behring arribaba por los 60°
+hacia el Cabo de San Elías desde donde costeando pasó a la península
+de Aliaska y archipiélago de las Aleoutes. Cumpliéndose, pues, la ley
+del progreso, no hubiera dejado de alcanzarse América, así como no
+dejara de descubrirse China, en cuyas fronteras quedaron los rusos en
+el siglo anterior, según antes se dijo, ni el Japón, adonde arribaron
+en el mismo XVIII en que a América. En efecto, en 1732 naufragó en la
+costa de Kamtchatka un barco procedente de ese Imperio, y habiendo
+llegado a San Petersburgo la noticia, se despertó de nuevo avidez por
+los descubrimientos. Spangberg y Walton salieron por separado desde las
+islas Kuriles hacia las grandes islas del Japón, y en 1739 la bandera
+rusa ondeó por primera vez en los mares donde dos siglos antes lo
+habían realizado las de Portugal y España.
+
+¡Qué triste camino el seguido por el Nordeste para llegar a América,
+y qué mísero hallazgo el encontrado en ella por ese camino! Cielo
+nebuloso y suelo cubierto de nieve es todo el paisaje ofrecido por la
+Siberia; y no era mejor el cuadro que Behring y Tshirikof contemplaran
+al pisar la parte más septentrional de América. Sucumbió el primero
+de frío y de tristeza en una estéril isla, designada después con su
+nombre. Tshirikof logró regresar a Kamtchatka, no sin haber perdido
+mucha parte de su gente recorriendo aquellas tierras inhospitalarias.
+Si no se hubiese sabido ya que tal región pertenecía a la América,
+fuente de riqueza y prosperidad para otras naciones, Rusia acaso no
+la hubiese abandonado, porque al fin era otra Siberia, mas el resto
+de Europa no se hubiera conmovido con el descubrimiento. Tal vez
+se escondiera allí un tesoro; pero tanta nieve lo cubría y tanta
+esterilidad lo rodeaba, que no hubiera apetecido buscarlo[678].
+
+ [678] Págs. 14, 15 y 16.
+
+Camino probable era el del Noroeste, porque por esta parte y a
+distancias comparativamente no muy grandes, hay varias islas y tierras
+como escalonadas entre Europa y el continente americano.
+
+Eran, para seguir este camino, los más a propósito por su situación
+geográfica y natural intrepidez, aquellos normandos o _magioges_,
+según los árabes los llamaban, que aparecieron en el siglo IX como
+sección rezagada de los bárbaros del Norte. Habitaban en la Cimbria y
+la Escandinavia, donde hoy se alzan los reinos de Dinamarca, Suecia
+y Noruega; mas, así que era pasado el invierno, dejaban sus ahumadas
+chozas, y acaudillados por los segundones de sus reyes, salían al mar
+ansiosos de esgrimir en alguna costa sus mazas estrelladas... Caían de
+improviso sobre las poblaciones que allí hubiera, y cuando no existían
+éstas, resonaba con sus hachazos la selva próxima y formada con sus
+troncos derribados una escuadrilla, remontaban algún río caudaloso
+hasta encontrar moradores a los cuales pudieran exigir cuantioso botín
+o la cesión de algún territorio, asiento para recabar después mayor
+riqueza o más extenso señorío. Así recorrieron las costas occidentales
+y meridionales de Europa, y si de las de España fueron rechazados,
+en otras se impusieron estos arrojados aventureros, que tanto horror
+causaron primeramente con sus crueldades de piratas y tanta admiración
+después con sus proezas de caballeros.
+
+A Islandia (_Iceland_ o tierra del hielo), isla por su posición
+geográfica más americana que europea, llegaron los normandos en el
+mismo siglo en que tan temible aparición hicieron en las costas de
+Europa. Unos cien años antes, a juzgar por algunos manuscritos y
+ruinas, parece había sido visitada por monjes irlandeses esa isla; pero
+su importancia histórica data desde que en las correrías a la ventura
+hechas por los normandos, y ya descubiertos por ellos el grupo de
+numerosas islas, que por la abundancia de rebaños llamaron Féroe, una
+tempestad en el año 860 arrojó a Naddod, que por estas islas viajaba,
+hacia aquella otra. Pocos años adelante revueltas interiores hicieron
+emigrar hacia la misma a varios nobles y caudillos noruegos bajo el
+mando de Ingolf. Imitáranlos otros y pronto en aquella tierra contigua
+al circulo polar se fundó otra Escandinavia, donde, andando el tiempo,
+no dejó de brillar cierta cultura. En el siguiente siglo, o sea el X,
+aún avanzaron más a Occidente, descubriendo un vasto país, al cual
+después, por el año 932, según unos, o el 982, según otros, se trasladó
+con Eriulfo y otros irlandeses, el noble noruego Erico Rauda o el Rojo.
+Era el nuevo país, el que por la hierba que lo cubría, llamaron tierra
+verde o Groenlandia.
+
+Siguieron las tempestades desempeñando el papel de hábil piloto en esta
+serie de enlazados descubrimientos. Biorn, hijo del citado Eriulfo,
+llevado muy lejos hacia el Sudoeste, avistó playas desconocidas,
+donde no desembarcó entonces, porque pasada la tormenta, prefirió él
+enderezar el rumbo a Groenlandia; pero a las cuales al cabo de poco
+tiempo, en el año 1.000, procuró volver acompañado de Leif, hijo de
+Erico Rauda. Hallaron en este viaje una isla estéril y pedregosa, que
+por ello denominaron Hellulandia, y una ribera baja, arenosa y con
+muchos árboles, a la cual dieron significativo nombre de Marklandia.
+Dos días después arribaron a otra costa que tenía una isla al Norte
+de ella. Remontaron un río e invernaron a orillas de un lago de donde
+nacía. Era la isla fértil y abundaba en vides, como hizo reparar un
+marinero alemán que iba con los descubridores, quienes esa planta no
+conocían. Dieron por esto a dicho país el nombre de Vinlandia. El
+clima, comparado con el riguroso a que estaban acostumbrados, era
+suave, como correspondiente a latitud menos elevada, pues allí en los
+días más cortos el sol permanecía ocho horas sobre el horizonte. Como
+esto viene a ocurrir a la latitud de París, las regiones descubiertas
+podían ser la isla de Terranova y tierras próximas al golfo de
+San Lorenzo, o si esa duración del día se había fijado con alguna
+incertidumbre, comprenderían desde el país del Labrador hasta el cabo
+Cod y actuales estados de Massachussets, Rhode Island y Connecticut...
+Mas esos descubrimientos en la América septentrional, ni los hizo
+la verdadera Europa ni los supo siquiera. Fueron obra de islandeses
+y groenlandeses, y aunque ambos pueblos fuesen de origen normando,
+durante tres siglos vivieron independientes[679].
+
+ [679] Págs. 16, 17 y 18.
+
+... Otro camino probable para llegar a América partiendo de Europa,
+era el del Sudoeste, desde el momento en que los marinos contaran con
+instrumentos que les permitieran dirigir con acierto su rumbo, sin
+precisión de costear.
+
+Consta América de dos grandes regiones unidas por el itsmo de Panamá,
+y si la septentrional se acerca tanto a Asia que sólo queda separada
+de ella por el Estrecho de Bering, la meridional no se halla muy lejos
+del continente africano. Median desde el cabo Verde y las islas del
+mismo nombre a los cabos de San Roque y San Agustín unos 20 grados,
+distancia grande, sin duda, para naves temerosas de apartarse de las
+costas; pero nada excesiva para las que merced al astrolabio y a la
+aguja de marear, pudieran alejarse. Sólo faltaría entonces motivo que
+impulsara a navegar a esa distancia de la costa occidental de Africa;
+mas la experiencia o cierta sagacidad natural, adelantándose a ella,
+revelaría que el derrotero más seguro, si se quería evitar las grandes
+tormentas y altos mares desde el golfo de Guinea hasta el cabo de
+Buena Esperanza, era seguir desde las islas de cabo Verde a orza la
+derrota entre poniente y mediodía, conservándose de cinco a diez grados
+al Oeste del meridiano de cabo Verde, y llegados a elevada latitud
+austral, torcer ya hacia el terrible León o cabo de Buena Esperanza. En
+cuanto tal derrotero se siguiese, era muy fácil verse de pronto ante el
+Brasil. Así sucedió el 25 de abril de 1500 al portugués Pedro Alvarez
+Cabral[680].
+
+ [680] Págs. 23 y 24.
+
+Cristóbal Colón siguió desde las islas Canarias el rumbo de Occidente.
+Muy improbable era descubrir por este camino tierra alguna, confiándose
+puramente a la casualidad. Desde las citadas islas Canarias, hasta el
+archipiélago de las Lucayas, corren, a una latitud de 24 a 28 grados,
+cerca de 58 de paralelo, es decir, unas mil cuarenta leguas. No era
+semejante trecho para recorrido a la ventura, y mucho menos en la
+época del descubrimiento, en que, si algo alentaba a lanzarse en el
+Atlántico, no costeando, sino mar adentro hacia Occidente, mucho más
+retraía de hacerlo. Pues si algún ánimo podían infundir, de una parte
+las costas lejanas, que una ilusión óptica fingía a veces desde las
+islas Canarias, y de otra parte las tierras occidentales, citadas en
+fábulas con visos de historia, si no era alguna de ellas historia
+desfigurada por la fábula, como la Atlántida imaginada por Platón, la
+gran isla Antilla, que mentaba Aristóteles, como descubierta por los
+cartagineses, y las dos islas de San Brandán y de las Siete Ciudades,
+de que se hablaba en piadosas leyendas de la Edad Media, bastaban a
+vencer todo aliento las dudas que gentes doctas abrigaban todavía
+acerca de que la tierra fuese esférica o de que, aun siéndolo, fuese
+posible la existencia humana en el hemisferio opuesto; y los temores
+que, sin entrar en tales razonamientos, sentían las gentes de menos
+letras, porque las engañosas costas, a veces distinguidas, nadie las
+encontraba, como si fuera obra de encanto producida por el ángel de las
+tinieblas, que, según antiguas consejas árabes, asomaba su negra mano
+en aquellos horizontes para apoderarse de las naves en el silencio y
+obscuridad de la noche[681]. Este tan improbable camino, era el que,
+seguido al calor de una idea, la de buscar la India por Occidente,
+llevaba a regiones cuya exploración sería rápida y fecunda...»
+
+ [681] Págs. 29 y 30.
+
+Así terminaba su notable Conferencia el Sr. León y Ortiz: «Si en la
+Edad Antigua, los que ansiaban gloria, provecho o mayor noticia del
+mundo, decían: _A la India_, y en la Edad Media añadían: _Al Catay
+y Cipango_, también en la Edad Moderna se amplió el propósito, y _A
+América_ dijeron a una voz viajeros, mercaderes, políticos, misioneros
+y capitanes»[682].
+
+ [682] Pág. 84.
+
+
+
+
+L
+
+
+LO QUE COSTÓ DESCUBRIR LA AMÉRICA[683]
+
+ [683] _ABC_ del 5 de octubre de 1911.--Núm. 2.307.
+
+Hace poco han sido encontrados en Génova documentos auténticos que
+permiten fijar de un modo exacto la suma empleada en el descubrimiento
+de América por Cristóbal Colón.
+
+Al célebre navegante, como jefe de la expedición, le fué asignado un
+sueldo de 1.600 pesetas anuales.
+
+Los capitanes de las dos carabelas que marcharon a las órdenes de
+Cristóbal Colón, cobraron 900 pesetas por año, y cada marinero fué
+contratado con el salario mensual de 50 reales.
+
+El equipo de la flotilla sumó en total 14.000 pesetas. Los víveres
+(pan, vino, legumbres, carnes, etc.), costaron seis pesetas por mes y
+por cabeza.
+
+Cuando regresó Cristóbal Colón, recibió 22.000 pesetas, a título de
+reembolso, por las cantidades que adelantó durante el viaje. Esa suma
+representa los gastos de la expedición, que duró desde 3 de agosto de
+1492 a 4 de marzo de 1493.
+
+Si a las 22.000 pesetas se añade la suma de 14.000 pesetas que, según
+hemos dicho, costó el equipo de la flota, resulta que uno de los más
+grandes descubrimientos de que se enorgullece la humanidad, ha costado
+36.000 pesetas.
+
+No puede darse nada más económico.
+
+Las cifras que acabamos de citar han sido extraídas de los libros de
+los hermanos Pinzón, armadores de Palos, merced a los cuales pudo
+Cristóbal Colón realizar su viaje.
+
+
+
+
+M
+
+
+CARTA DE CRISTÓBAL COLÓN DIRIGIDA AL MAGNÍFICO SR. RAFAEL SÁNCHEZ,
+TESORERO DE LOS SERENÍSIMOS MONARCAS[684].
+
+ [684] Navarrete, _Colección de los viajes y descubrimientos_,
+ etc., tom. I, págs. 179-195.
+
+ 14 marzo 1493.
+
+Conociendo que os será de placer que haya yo tenido feliz éxito en mi
+empresa, he dispuesto escribiros esta carta que os manifieste todos y
+cada uno de los sucesos ocurridos en mi viaje y los descubrimientos
+que han sido su resultado. Treinta y tres días después de mi salida de
+Cádiz arribé al mar de la India, donde hallé muchas islas habitadas
+por innumerables gentes, y de ellas tomé posesión a nombre de nuestro
+felicísimo Monarca a público pregón y aclamaciones, tremolando bandera
+y sin contradicción alguna; puse a la primera el nombre de _San
+Salvador_, en cuya protección confiado llegué así a ésta como a las
+demás; los indios la llaman _Guanahanín_. Dí también nuevo nombre a
+cada una de las otras, habiendo mandado que la una se llamase _Santa
+María de la Concepción_, otra la _Fernandina_, la tercera _Isabela_,
+la cuarta _Juana_, y así respectivamente las restantes. Luego que
+arribamos a la que acaba de nombrarse _Juana_, me adelanté un poco
+cerca de su costa hacia el Occidente, y la descubrí tan grande y sin
+límites, que no hubiera creído ser isla, sino más bien la provincia
+continental de Cathay...[685].
+
+ [685] Véase Conde Roselly de Lorgues, _Cristóbal Colón_, tomo
+ III, págs. 132-137.
+
+
+
+
+N
+
+
+BULA DE ALEJANDRO VI[686].
+
+ [686] Véase Solórzano, _Política Indiana_, lib. 1, cap. X.
+
+Alejandro Obispo, siervo de los siervos de Dios, A los ilustres
+Carisimo en Cristo hijo Rey Fernando, y muy amada en Cristo hija
+Isabel, Reina de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia y de Granada:
+salud y bendición apostólica. Lo que más, entre todas las obras,
+agrada a la Divina Majestad, y nuestro corazón desea, es que la Fe
+Católica y Religión Cristiana sea exaltada, mayormente en nuestros
+tiempos, y que en toda parte sea ampliada, y dilatada, y se procure
+la salvación de las almas, y las bárbaras naciones sean deprimidas y
+reducidas a esa misma Fe. Por lo cual, como quiera que a esta sacra
+silla de San Pedro, por favor de la divina clemencia (aunque indignos)
+hayamos sido llamados, conociendo de vos, que sois Reyes y Príncipes
+Católicos verdaderos, cuales sabemos que siempre habeis sido, y
+vuestros preclaros hechos (de que ya casi todo el mundo tiene entera
+noticia), lo manifiestan, y que no solamente lo deseais, mas con todo
+conato, esfuerzo, fervor y diligencia, no perdonando a trabajos,
+gastos y peligros, y derramando vuestra propia sangre lo haceis, y que
+habeis dedicado desde atrás a ello todo vuestro ánimo y todas vuestras
+fuerzas, como lo testifica la recuperación del Reino de Granada, que
+ahora con tanta gloria del divino nombre hicisteis, librándole de la
+tiranía sarracénica. Dignamente somos movidos (no sin causa) y debemos
+favorablemente y de nuestra voluntad concederos aquello, mediante
+lo cual, cada día con más ferviente ánimo, a honra del mismo Dios y
+ampliación del Imperio Cristiano, podais proseguir este santo y loable
+propósito de que nuestro inmortal Dios se agrada.
+
+Entendimos, que desde atrás aviades propuesto en vuestro ánimo, de
+buscar y descubrir algunas islas y tierras firmes remotas é incógnitas,
+de otros hasta ahora no halladas, para reducir los moradores y
+naturales de ellas al servicio de nuestro Redentor y que profesen la Fe
+Católica; y que por haber estado muy ocupados en la recuperación del
+dicho Reino de Granada no pudistes hasta ahora llevar a deseado fin
+este vuestro santo y loable propósito; y que finalmente, habiendo por
+voluntad de Dios cobrado el dicho Reino, queriendo poner en ejecución
+vuestro deseo, proveistes al dilecto hijo Cristóbal Colón, hombre
+apto y muy conveniente a tan gran negocio, y digno de ser tenido en
+mucho, con navíos y gente para semejantes cosas bien apercibidos,
+no sin grandísimos trabajos, costas y peligros, para que por la mar
+buscase con diligencia las tales tierras firmes, é islas remotas é
+incógnitas, a donde hasta ahora no se había navegado; los cuales,
+después de mucho trabajo, con el favor divino, habiendo puesto toda
+diligencia, navegando por el mar Océano, hallaron ciertas islas
+remotísimas y también tierras firmes, que hasta ahora no habían sido
+por otros halladas, en las cuales habitan muchas gentes que viven en
+paz; y andan, según se afirma, desnudas, y que no comen carne. Y a lo
+que los dichos vuestros mensajeros pueden colegir, estas mismas gentes,
+que viven en las susodichas islas y tierras firmes, creen que hay un
+Dios Creador en los cielos, y que parecen asaz aptos para recibir la Fe
+Católica, y ser enseñados en buenas costumbres; y se tiene esperanza
+que si fuesen dotrinados, se introduciría con facilidad en las dichas
+tierras é islas el nombre del Salvador y Señor nuestro Jesucristo. Y
+que el dicho Cristóbal Colón hizo edificar en una de las principales de
+las dichas tierras una torre fuerte, y en guarda de ella puso ciertos
+cristianos de los que con él habían ido, y para que desde allí buscasen
+otras islas y tierras firmes remotas é incógnitas, y que en las dichas
+islas y tierras ya descubiertas, se halla oro y cosas aromáticas, y
+otras muchas de gran precio, diversas en género y calidad. Por lo cual,
+teniendo atención a todo lo susodicho con diligencia, principalmente,
+a la exaltación y dilatación de la Fe Católica, como conviene a Reyes
+y Príncipes católicos, a imitación de los Reyes vuestros antecesores,
+de clara memoria, propusisteis, con el favor de la Divina clemencia,
+sujetar las susodichas islas y tierras firmes, y los habitadores y
+naturales de ellas, y reducirlos a la Fe Católica.
+
+Así que Nos, alabando mucho en el Señor este vuestro santo y loable
+propósito, y deseando que sea llevado a debida ejecución y que el mismo
+nombre de nuestro Salvador se plante en aquellas partes, os amonestamos
+muy mucho en el Señor, y por el sagrado bautismo que recibistes,
+mediante el cual estais obligado a los Mandamientos apostólicos, y por
+las entrañas de misericordia de nuestro Señor Jesucristo, atentamente
+os requerimos que cuando intentaredes emprender y proseguir del
+todo semejante empresa, queráis y debáis con ánimo pronto y celo de
+verdadera fe, inducir los pueblos que viven en las tales islas y
+tierras, que reciban la Religión Cristiana, y que en ningún tiempo os
+espanten los peligros y trabajos, teniendo esperanza y confianza firme,
+que el Omnipotente Dios favorecerá felizmente vuestras empresas; y para
+que siéndoos concedida la liberalidad de la gracia apostólica, con más
+libertad y atrevimiento toméis el cargo de tan importante negocio,
+_motu propio_, y no a instancia de petición vuestra ni de otro que por
+vos Nos lo haya pedido, mas de nuestra mera liberalidad, y de ciencia
+cierta y de plenitud del poderío apostólico, todas las islas y tierras
+firmes halladas y que se hallaren descubiertas y que se descubriesen
+hacia el Occidente y Mediodía, fabricando y componiendo una línea
+del Polo Artico, que es el Septentrión, al Polo Antártico, que es el
+Mediodía; ora se hayan hallado islas y tierras firmes, ora se hayan de
+hallar hacia la India o hacia otra cualquier parte, la cual línea diste
+de cada una de las islas, que vulgarmente dicen de los Azores ó Cabo
+Verde, cien leguas hacia el Occidente y Mediodía. Así que todas sus
+islas y tierras firmes halladas y que se hallaren descubiertas y que se
+descubrieren del de la dicha línea hacia el Occidente y Mediodía, que
+por otro Rey ó Príncipe Cristiano no fueren actualmente poseídas hasta
+el día de nacimiento de nuestro Señor Jesucristo próximo pasado, del
+cual comienza el año presente de mil y cuatrocientos y noventa y tres,
+cuando fueron por vuestros mensajeros y capitanes halladas algunas de
+dichas islas, por la autoridad del Omnipotente Dios, a Nos en San Pedro
+concedida, y del vicariato de Jesucristo, que ejercemos en las tierras,
+con todos los señoríos de ellas, ciudades, fuerzas, lugares, villas,
+derechos, jurisdicciones y todas las pertenencias, por el tenor de las
+presentes las damos, concedemos y asignamos perpetuamente a vos, y a
+los Reyes de Castilla y de León, vuestros herederos y sucesores señores
+de ellas, con libre, lleno y absoluto poder, autoridad y jurisdicción:
+con declaración que por esta nuestra donación, concesión y asignación
+no se entienda, ni pueda entender, que se quite ni haya de quitar el
+derecho adquirido a ningún Príncipe cristiano que actualmente hubiere
+poseído las dichas islas y tierras firmes, hasta el susodicho día de
+Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. Y allende de eso, os mandamos
+en virtud de santa obediencia, que así como también lo prometéis, y
+no dudamos por vuestra grandísima devoción y magnanimidad real que
+lo dejaréis de hacer, procuréis enviar a las dichas tierras firmes é
+islas, hombres buenos temerosos de Dios, doctos, sabios y expertos,
+para que instruyan los susodichos naturales y moradores en la Fe
+Católica y les enseñen buenas costumbres, poniendo en ello toda la
+diligencia que convenga.
+
+Y del todo inhibimos a cualesquier personas, de cualquier dignidad,
+aunque sea Real é Imperial, estado, grado, orden ó condición, so pena
+de excomunión _latæ sententiæ_, en la cual por el mismo caso incurran,
+si lo contrario hicieren; que no presuman ir, por haber mercaderías, ó
+por otra cualquier causa, sin especial licencia vuestra y de los dichos
+vuestros herederos y sucesores, a las islas y tierras firmes halladas ó
+que se hallaren descubiertas, y que se descubrieren hacia el Occidente
+y Mediodía, fabricando y componiendo una línea desde el Polo Artico al
+Polo Antártico, ora las tierras firmes é islas sean halladas y se hayan
+de hallar hacia la India ó hacia otra cualquier parte, la cual línea
+diste de cualquiera de las islas, que vulgarmente llaman de los Azores
+y Cabo Verde, cien leguas hacia el Occidente y Mediodía, como queda
+dicho.
+
+No obstante constituciones y ordenanzas Apostólicas, y otras
+cualesquiera que en contrario sean: confiando en el Señor, de quien
+proceden todos los bienes, Imperios y Señoríos, que encaminando
+vuestras obras, si proseguís este santo y loable propósito, conseguirán
+vuestros trabajos y empresas en breve tiempo, con felicidad y gloria
+de todo el pueblo Cristiano prosperísima salida. Y porque sería
+dificultoso llevar las presentes letras a cada lugar donde fuere
+necesario llevarse, queremos, y con los _Motu_ y ciencia, mandamos,
+que a sus trasumptos, firmados de mano de Notario público, para ello
+requerido, y corroborados con sello de alguna persona constituída en
+dignidad Eclesiástica ó de algún Cabildo Eclesiástico, se les dé la
+misma fe en juicio, y fuera de él, y en otra cualquier parte, que se
+daría a las presentes, si fuesen exhibidas y mostradas. Así, que a
+ningún hombre sea licito quebrantar, ó con atrevimiento temerario, ir
+contra esta nuestra carta de encomienda, amonestación, requerimiento,
+donación, concesión, asignación, constitución, deprestación, decreto,
+mandado, inhibición, voluntad. Y si alguno presumiere intentarlo,
+sepa que incurrirá en la indignación del Omnipotente Dios y de los
+bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo. Dada en Roma en San Pedro, a
+cuatro de mayo del año de la Encarnación del Señor mil y quatrocientos
+y noventa y tres, en el año primero de nuestro Pontificado.
+
+
+
+
+O
+
+
+PROVISIÓN REAL ACRECENTANDO A COLÓN Y SUS DESCENDIENTES UN CASTILLO Y
+UN LEON MÁS EN SUS ARMAS POR PREMIO DE SUS SERVICIOS[687].
+
+ [687] _Archivo de los Duques de Veragua._--_Colec. de doc.
+ inéd. relativos al descubrimiento, etc._, tomo XIX, págs.
+ 475-477.
+
+Don Fernando e doña Isabel etc. Por facer bien e merced a vos don
+Cristobal Colon, Nuestro Almirante de las Islas e Tierra-Firme
+por Nuestro mandado descobiertas e por descobrir en el Mar Oceano
+en la parte de las Indias; acatando los muchos y leales servicios
+que Nos habeis fecho e esperamos que Nos fareis, especialmente en
+poner vuestra persona como la pusistes a mucho arrisco e trabajo en
+descobrir las dichas Islas; e por vos honrar e sublimar, e porque de
+vos e de vuestros servicios e linage e descendientes quede perpetua
+memoria para siempre jamas, habemos por bien, e es Nuestra Merced, e
+vos damos licencia e facultad para que podades traer e traigades en
+vuestros reposteros e escudos de armas e en las otras partes donde las
+quisieredes poner de mas de vuestras armas, encima dellas un Castillo
+e un Leon, que Nos vos damos por armas, conviene a saber: el castillo
+de color dorado en campo verde, en el cuadro del escudo de vuestras
+armas en lo alto a la mano derecha, y en el otro cuadro alto a la mano
+izquierda un Leon de purpura en campo blanco rampando de verde, y en
+el otro cuadro bajo a la mano derecha unas islas doradas en ondas de
+mar, y en el otro cuadro bajo a la mano izquierda las armas vuestras
+que soliades tener, las cuales armas sean conocidas por vuestras
+armas e de vuestros fijos e descendientes para siempre jamas. E por
+esta Nuestra Carta, Mandamos al Principe Don Joan, Nuestro muy caro
+e muy amado Fijo, e a los Infantes, Prelados, Duques, Marqueses,
+Condes, Maestres de los Ordenes, Ricos-Homes, Priores, Comendadores e
+Subcomendadores, Alcaldes de los Castillos e Casas Fuertes e llanas, e
+a los de Nuestro Consejo, Alcaldes, Alguaciles, Regidores, Caballeros,
+Jurados, Escuderos, Oficiales, Homes-buenos de todas las Ciudades e
+Villas e Lugares de los Nuestros Reinos e Señorios, que vos dejen e
+consientan traer e que traigades las dichas armas que Nos vos asi damos
+de suso nombradas e declaradas, e en ello vos non pongan ni consientan
+poner a vos ni a los dichos vuestros fijos e descendientes embargo ni
+contrario alguno; e si desto que dicho es, quisieredes Nuestra Carta
+de provision, Mandamos al Nuestro Chanciller e Notario e a los otros
+Oficiales que estan a la tabla de los Nuestros sellos, que vos la den,
+e libren, e pasen, e sellen. Dada en la Ciudad de Barcelona a veinte
+dias del mes de mayo, Año del Nascimiento de Nuestro Señor Jesucristo
+de mil cuatrocientos noventa y tres años.
+
+
+CARTA REPREHENDIENDO LOS REYES A XOAN DE SORIA POR ABER TRATADO AL
+ALMIRANTE CON POCO ACATAMIENTO.
+
+ 4 de agosto de 1493[688]
+
+ El Rey e la Reyna.
+
+Xoan de Soria: Nos abemos sabido algunas novedades que allá abeys
+fecho, que non mirays e acatays al Almirante de las Indias como es
+rrazon e Nosotros lo queremos, de que Abemos Abido muncho enoxo; e
+porque Nos, queremos quel Almirante sea honrrado e acatado sigund
+el Título que le dymos, Nos, vos Mandamos que ansi lo fagays e vos
+conformeys con él, porque ello seremos servidos; e de lo contrario
+abriamos enoxo e lo mandariamos castigar.--De Barcelona, a quatro días
+de agosto de noventa e tres años.--(Está rubricado e sellado).
+
+ [688] _Archivo de Indias. Colec. de doc. inéd._, etc., tomo
+ XXX, págs. 183 y 184.
+
+
+
+
+P
+
+
+TRATADO DE TORDESILLAS.
+
+(_Sobre límites, celebrado entre los Reyes de España y Portugal el 7 de
+junio de 1494_)[689].
+
+ [689] Véase Guzmán Blanco, _Documentos para la historia de la
+ vida pública de Bolívar_, tomo I, páginas 10-17.
+
+Don Fernando y Doña Isabel, por la gracia de Dios Rey y Reyna de
+Castilla, de León, de Aragón y de Sicilia, de Granada, de Toledo,
+de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de
+Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jahén, del Algarbe, de Algezira, de
+Gibraltar, de las Islas de Canaria, conde y condesa de Barcelona, y
+señores de Vizcaya y de Molina, duques de Atenas y de Neopatria, condes
+de Rosellón y de Cerdaña, marqueses de Oristán y de Goceano, en una con
+el príncipe Don Juan, nuestro mui caro y mui amado hijo primogénito
+heredero de los dichos nuestros reynos y señorios. Por quanto, por
+don Henrique Henriques, nuestro mayordomo mayor, y don Guterre de
+Cárdenas, comisario mayor de León, nuestro contador mayor, y el doctor
+Rodrigo Maldonado, todos del nuestro Consejo, fué tratado, assentado y
+capitulado por Nos, y en nuestro nombre, y por virtud de nuestro poder,
+con el serenissimo don Juan, por la gracia de Dios rey de Portugal
+y de los Algarbes, de aquende y de allende el mar, en Africa señor
+de Guinea, nuestro muy caro y muy amado hermano, y con Ruy de Sosa,
+señor de Usagres y Berengel, y don Juan de Sosa su hijo, almotacén
+mayor del dicho serenissimo rey nuestro hermano, y Arias de Almadana,
+corregidor de los fechos civiles de su corte y del su desembargo,
+todos del Consejo del dicho serenissimo rey nuestro hermano, en su
+nombre y por virtud de su poder, sus embaxadores que a Nos vinieron,
+sobre la diferencia de lo que a Nos y al dicho serenissimo rey nuestro
+hermano pertenece, de los que hasta siete días deste mes de junio en
+que estamos, de la fecha desta escriptura está por descubrir en el mar
+Océano, en la qual dicha capitulación los dichos nuestros procuradores,
+entre otras cosas, prometieron que dentro de cierto término en ella
+contenido, Nos otorgariamos, confirmariamos, jurariamos, ratificariamos
+y aprobariamos la dicha capitulación por nuestras personas; é Nos
+queriendo cumplir é cumpliendo todo lo que asy en nuestro nombre fué
+asentado, é capitulado, é otorgado cerca de lo susodicho, mandamos
+traer ante Nos la dicha escriptura de la dicha capitulación y asiento
+para la ver y examinar, y el tenor della de _verbo ad verbum_ es este
+que se sigue:
+
+ _En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre
+ y Hijo y Espíritu Santo, tres personas
+ realmente distintas y apartadas,
+ y una sola esencia
+ divina._
+
+Manifiesto y notorio sea a todos quantos este público instromiento
+vieren, como en la villa de Tordesillas, a siete días del mes de
+junio, año del nascimiento de Nuestro Señor Jesu Christo de mil
+é quatrocientos é noventa é quatro años, en presencia de Nos los
+secretarios y escrivanos, é notarios públicos de yuso escritos,
+estando presentes los honrados don Henrique Henriques, mayordomo mayor
+de los muy altos y muy poderosos príncipes, señores don Fernando y
+doña Isabel, por la gracia de Dios rey y reyna de Castilla, de León,
+de Aragón, de Sicilia, de Granada, etc., é don Guterre de Cárdenas,
+contador mayor de los dichos señores rey y reyna, y el doctor Rodrigo
+Maldonado, todos del Consejo de los dichos señores rey y reyna de
+Castilla, é de León, de Aragón, de Sicilia, é de Granada, etc., sus
+procuradores bastantes de la una parte, é los honrados Ruy de Sosa,
+señor de Usagres é Berengel, é don Juan de Sosa, su hijo, almotacén
+mayor del muy alto y muy excelente señor don Juan, por la gracia de
+Dios rey de Portugal, é de los Algarbes, de aquende é de allende el
+mar, en Africa señor de Guinea, é Arias de Almadana, corregidor de los
+fechos civiles en su corte, é del su desembargo, todos del Consejo del
+dicho señor rey de Portugal é sus embaxadores é procuradores bastantes,
+segund amas las dichas partes lo mostraron por las cartas é poderes, é
+procuraciones de los dichos señores sus constituyentes, de las quales
+su tenor de _verbo ad verbum_ es este que se sigue:
+
+Don Fernando y Doña Isabel, por la gracia de Dios rey y reyna de
+Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, de Toledo,
+de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de
+Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jahén, del Algarbe, de Algezira,
+de Gibraltar, de las Islas Canarias, conde y condesa de Barcelona, é
+señores de Vizcaya é de Molina, duques de Atenas é de Neopatria, condes
+de Rosellón é de Cerdaña, marqueses de Oristán é de Goceano. Por quanto
+el serenissimo rey de Portugal, nuestro muy caro é muy amado hermano,
+embió a Vos por sus embaxadores é procuradores a Ruy de Sosa, cuyas
+son las villas de Usagre é Berengel, é a don Juan de Sosa su almotacén
+mayor, é Arias de Almadana, su corregidor de los fechos civiles en
+su corte é del su desembargo, todos del su Consejo, para platicar
+é tomar asiento, é concordia con Nos, ó con nuestros embaxadores é
+procuradores, en nuestro nombre, sobre la diferencia que entre Nos
+y el dicho serenissimo rey de Portugal nuestro hermano, é sobre lo
+que a Nos y a él pertenece de lo que hasta agora está por descubrir
+en el mar Océano; por ende confiando de vos don Henrique Henriques,
+nuestro mayordomo mayor, é don Guterre de Cárdenas, comisario mayor
+de León, nuestro contador mayor, é el doctor Rodrigo Maldonado,
+todos del nuestro Consejo, que sois tales personas, que guardareis
+nuestro servicio, é bien, é fielmente hareis lo que por Nos vos
+fuere mandado é encomendado, por esta presente carta, vos damos todo
+nuestro poder complido, en aquella más apta forma que podemos é en tal
+caso se requiere, especialmente para que por Nos y en nuestro nombre
+é de nuestros herederos, é subcesores, é de todos nuestros reynos é
+señoríos, súbditos é naturales dellos, podais tratar, concordar é
+asentar, é facer trato é concordia con los dichos embaxadores del dicho
+serenissimo rey de Portugal, nuestro hermano, en su nombre, qualquier
+concierto, asiento, limitación, demarcación é concordia sobre lo que
+dicho es, por los vientos en grados de Norte, é del Sol, é por aquellas
+partes, divisiones, é lugares del Cielo, é de la mar, é de la tierra,
+que a vos bien visto fueren, é asy vos damos el dicho poder, para que
+podais dexar al dicho rey de Portugal, é a sus reynos é subcesores
+todos los mares é islas, é tierras que fueren ó estuvieren dentro de
+qualquier limitación é demarcación, que con él fincaren é quedaren;
+é otrosy vos damos el dicho poder, para que en nuestro nombre, é de
+nuestros herederos é subcesores, é de nuestros reynos é señoríos, é
+súbditos, é naturales dellos, podades concordar, é asentar, é recebir,
+é aceptar del dicho rey de Portugal, é de los dichos sus embaxadores,
+é procuradores en su nombre, que todos los mares, islas é tierras que
+fueren é estovieren dentro de la limitación é demarcación de costas,
+mares é islas é tierras, que quedasen é fincaren con Nos é con nuestros
+subcesores, para que sean nuestros é de nuestro señorío é conquista, é
+asy de nuestros reynos é subcesores dellos, con aquellas limitaciones
+é excepciones, é con todas las otras divisiones é declaraciones, que
+a vosotros bien visto fuere; é para que sobre todo lo que dicho es,
+é para cada una cosa é parte dello, é sobre lo a ello tocante, ó de
+ello dependiente, ó a ello anexo é conexo en qualquier manera, podais
+fazer é otorgar, concordar, tratar é recebir, é aceptar en nuesto
+nombre, é de los dichos nuestros herederos é subcesores, é de todos
+nuestros reynos, señoríos, é súbditos é naturales dellos, qualesquiera
+capitulaciones é contractos, escripturas, con qualesquier vínculos,
+abtos, modos, condiciones, obligaciones é estipulaciones, penas é
+submisiones, é renunciaciones, que vosotros quisieredes é bien visto
+vos fuere, é sobre ello podais fazer é otorgar, é fagais, é otorgueis
+todas las cosas, é cada una dellas, de qualquier naturaleza é calidad,
+gravedad é importancia que sean, ó ser puedan aunque sean tales, que
+por su condición requieran otro nuestro señalado é especial mandado,
+é de que se deviese de fecho é de derecho fazer singular é expresa
+mención, é que Nos seyendo presentes podriamos fazer é otorgar, é
+recebir; é otrosy vos demos poder complido, para que podais jurar, é
+jureis en nuestra ánima, que Nos é nuestros herederos, é subcesores,
+é súbditos, é naturales, é vassallos adquiridos é por adquirir,
+tornemos, guardaremos, é compliremos, é que ternán, guardarán é
+complirán realmente é con efecto todo lo que vosotros asy asentardes,
+capitulardes, é jurardes, é otorgardes, é firmardes, cesante toda
+cautela, fraude é engaño, ficción, simulación, é asy podais en
+nuestro nombre capitular é segurar, é prometer; que Nos en persona
+seguraremos, juraremos é prometeremos, é otorgaremos é firmaremos todo
+lo que vosotros en nuestro nombre, cerca lo que dicho es, segurardes
+é prometierdes é capitulardes, dentro de aquel término de tiempo que
+vos bien pareciere, é que lo guardaremos é compliremos realmente é
+con efecto, so las condiciones é penas é obligaciones contenidas en el
+contracto de las paces entre Nos y el dicho serenissimo Rey nuestro
+hermano fechas é concordadas, é so todas las otras que vosotros
+prometierdes, é asentardes, las quales desde agora prometemos de pagar,
+si en ellas incorriéremos, para lo qual todo é cada una cosa é parte
+dello, vos damos el dicho poder con libre é general administración,
+é prometemos é seguramos por nuestra fe y palabra real, de tener é
+guardar é complir Nos é nuestros herederos é subcesores, todo lo que
+por vosotros, cerca de lo que dicho es en qualquier forma é manera
+fuese fecho é capitulado é jurado, é prometido, é prometemos de lo
+haver por firme, rato é grato, estable é valedero agora é en todo
+tiempo jamás, é que no iremos ni vernemos contra ello ni contra parte
+alguna dello, Nos, ni nuestros herederos é subcesores, por Nos, ni
+por otras interpósitas personas, _directe, ni indirecte_, so alguna
+color, ni causa en juicio, ni fuera del, so obligación expresa, que
+para ello fazemos de todos nuestros bienes patrimoniales é fiscales, é
+otros qualesquier de nuestros vassallos, súbditos, é naturales, muebles
+y raizes, havidos é por hauer. Por firmeza de lo qual mandamos dar
+esta nuestra carta de poder, la qual firmamos de nuestros nombres, é
+mandamos sellarla con nuestro sello, dada en la villa de Tordesillas, a
+cinco días del mes de junio, año del nascimiento de nuestro señor Jesu
+Christo de mil quatrocientos é noventa é cuatro años.
+
+ Yo _el Rey_.--Yo _la Reyna_.
+
+
+Yo Fernán Dalvres de Toledo, Secretario del Rey é de la Reyna, nuestros
+señores, la fize escrebir por su mando.
+
+Don Juan, por la gracia de Dios rey de Portugal é de los Algarbes, de
+aquende, de allende el mar en Africa, é Señor de Guinea. A quantos
+esta nuestra carta de poder é procuración vieren, fazemos saber, que
+por quanto por mandado de los muy altos y muy excelentes, é poderosos
+príncipes el rey Don Fernando, é reyna Doña Isabel, rey é reyna de
+Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, etc., nuestros
+muy amados é preciados hermanos, fueron descobiertas é halladas
+nuevamente algunas islas, é podrían adelante descobrir é hallar otras
+islas é tierras, sobre las quales unas é las otras halladas, é por
+hallar, por el derecho é razón que en ello tenemos, podían sobrevenir
+entre Nos todos, é nuestros reynos é señoríos, súbditos é naturales
+dellos, debates é diferencias, que nuestro Señor no consienta, a Nos
+plazo, por el grande amor é amistad que entre Nos todos ay, é por
+se buscar, procurar é conservar mayor paz, é más firme concordia, é
+asuciego, que el mar en que las dichas islas están, y fueren halladas,
+se parta é demarque entre nos todos en alguna buena, cierta é limitada
+manera; y porque Nos al presente no podemos en ello entender en
+persona, confiando de vos Ruy de Sosa, señor de Usagres é Berengel,
+y don Juan de Sosa, nuestro almotacén mayor, y Arias de Almadana,
+correjidor de los fechos civiles en la nuestra corte, é del nuestro
+desembargo, todos del nuestro Consejo, por esta presente carta vos
+damos todo nuestro complido poder, abtoridad, é especial mandado, é vos
+fazemos é constituimos a todos juntamente, é a dos de vos é a uno _in
+solidum_ si los otros en qualquier manera fueren impedidos, nuestros
+embaxadores é procuradores, en aquella más alta forma que podemos, é
+en tal caso se requier general y especialmente, en tal manera, que
+la generalidad no derrogue a la especialidad, ni la especialidad a
+la generalidad, para que por Nos y en nuestro nombre é de nuestros
+herederos é subcesores, é de todos nuestros reynos é señoríos, súbditos
+é naturales dellos podaís tratar, concordar, asentar, é fazer,
+trateis, concordeis, é asenteis é fagais con los dichos rey é reyna
+de Castilla, nuestros hermanos, ó quien para ello su poder tenga,
+qualquier concierto, asiento, limitación, demarcación, é concordia
+sobre el mar Océano, islas é tierra firme, que en el estovieren por
+aquellos rumos de vientos é grados de Norte é de Sol, é por aquellas
+partes, divisiones é lugares del cielo é del mar, é de la tierra, que
+vos bien parecier, é asy vos damos el dicho poder para que podais
+dexar, é dexeis a los dichos rey é reyna é a sus reynos é subcesores,
+todos los mares, islas, é tierras que fueren é estovieren dentro de
+qualquier limitación, é demarcación, que con los dichos rey é reyna
+quedaren, é asy os damos el dicho poder para en nuestro nombre, é de
+nuestros herederos é subcesores, é de todos nuestros reynos é señoríos
+súbditos é naturales dellos, podais con los dichos rey é reyna, ó
+con sus procuradores, concordar, asentar, recebir, é aceptar, que
+todos los mares, islas, é tierras, que fueren é estovieren dentro de
+la limitación, é demarcación de costas, mares, islas, é tierras que
+con Nos é nuestros subcesores fincaren, sean nuestros é de nuestro
+señorío é conquista, é asy de nuestros reynos é subcesores dellos, con
+aquellas limitaciones é excepciones de nuestras islas, é con todas las
+otras cláusulas é declaraciones, que vos bien parecier. El qual dicho
+poder damos a vos los dichos Ruy de Sosa, é Don Juan de Sosa, é Arias
+de Almadana, para que sobre todo lo que dicho es, é sobre cada una
+cosa, é parte dello, é sobre lo a ello tocante, ó dello dependiente,
+ó a ello anexo ó conexo en qualquier manera, podais fazer é otorgar,
+concordar, tratar, é distratar, recebir é aceptar en nuestro nombre,
+é de los dichos nuestros herederos é subcesores, é de todos nuestros
+reynos é señoríos, súbditos é naturales dellos, qualesquier capítulos
+é contratos é escripturas, con qualesquier vínculos, pactos, modos,
+condiciones, obligaciones, é estipulaciones, penas é submisiones, é
+renunciaciones que vos quisierdes, é a vos bien visto fueren, é sobre
+ello podaís fazer é otorgar, é fagais é otorgueis todas las cosas,
+é cada una dellas, de qualesquier naturaleza, calidad, gravedad é
+importancia que sean ó ser pueden, puesto que sean tales, que por su
+condición requieran otro nuestro singular é especial mandado é que
+se deviesse de fecho é de derecho fazer singular é expresa mención,
+é que Nos siendo presentes podriamos facer, é otorgar, é recebir; é
+otrosy vos damos poder complido, para que podais jurar, é jureis en
+vuestra ánima, que Nos é nuestros herederos é subcesores, súbditos é
+naturales é vasallos adquiridos, é por adquirir ternemos, guardaremos,
+é compliremos, ternán, guardarán é complirán realmente, é con efeto,
+todo lo que vos asy asentardes, capitulardes, jurardes, é otorgardes,
+é firmardes, cesante toda cautela, fraude, engaño, é fingimiento, é
+asy podais en nuestro nombre capitular, segurar é prometer, que Nos en
+persona seguraremos, juraremos, prometeremos, é firmaremos todo lo que
+vos en el sobredicho nombre, acerca de lo que dicho es, seguiardes,
+prometierdes, é capitulardes, dentro de aquel término de tiempo que
+vos bien parecier, é que lo guardaremos é compliremos realmente, é
+con efeto, so las condiciones, penas, é obligaciones contenidas en el
+contracto de las paces entre nos fechas, é concordadas, é so todas las
+otras que vos prometierdes, é asentardes en el dicho nombre, las quales
+desde agora prometemos de pagar, é pagaremos realmente, é con efeto,
+si en ellas incurrieremos, para lo qual todo, é cada una cosa, é parte
+dello, vos damos el dicho poder con libre y general administración,
+é prometemos é seguramos por nuestra fé real, de tener guardar é
+complir, é asy nuestros herederos é subcesores, todo lo que por vos
+acerca de lo que dicho es, en qualquier forma é manera que fuere fecho,
+capitulado, jurado é prometido, é prometemos de lo haver por firme,
+rato é grato, estable é valioso de agora para todo siempre, é que no
+iremos, ni vernemos, ni irán ni vernán contra ello, ni contra parte
+alguna dello en tiempo alguno, ni por alguna manera, por Nos, ni por
+sí, ni por interpósitas personas _directe, ni indirecte_, so alguna
+color ó causa en juicio, ni fuera del, so obligación expresa, que para
+ello fazemos de los dichos nuestros reynos é señoríos, é de todos los
+otros nuestros bienes patrimoniales, fiscales, é otros qualesquier de
+nuestros vasallos, súbditos é naturales, muebles é de raiz, avidos é
+por aver, en testimonio é fe de lo qual, vos mandamos dar esta nuestra
+carta firmada por Nos, é sellada de nuestro sello, dada en la nuestra
+cebdat de Lisbona a ocho dias de marzo.
+
+Rui de Pina la fizo año del nascimiento de nuestro Señor Jesu Christo,
+de mil é quatrocientos é noventa é quatro años.
+
+ _El Rei._
+
+
+E luego los dichos procuradores de los dichos señores rey é reyna de
+Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, de Granada, etc., é del dicho
+señor rey de Portugal, é de los Algarbes, etc., dixeron, que por cuanto
+entre los dicho señores sus constituyentes hai cierta diferencia, sobre
+lo que a cada una de las dichas partes pertenece, de lo que fasta oy
+día de la fecha desta capitulación está por descubrir en el mar Océano;
+por ende que ellos por bien de paz é concordia, é por conservación del
+debdo é amor, quel dicho señor rey de Portugal tiene con los dichos
+señor rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., a sus Altezas plaze,
+é los dichos sus procuradores en su nombre, é por virtud de los dichos
+sus poderes, otorgaron é consintieron que se haga é señale por el dicho
+mar Océano una raya, ó línea derecha de polo a polo, convien a saber,
+del polo Artico al polo Antártico, que es de Norte a Sul, la qual raya
+ó línea se aya de dar, é de derecha, como dicho es, a trescientas
+é setenta leguas de las islas del Cabo Verde, hacia la parte del
+Poniente, por grados ó por otra manera, como mejor y más presto se
+pueda dar, de manera que no sean más é que todo lo que hasta aquí se ha
+fallado é descubierto, é de aquí adelante se hallare, é descubriere por
+el dicho señor rey de Portugal, é por sus navíos, así islas como tierra
+firme, desde la dicha raya é línea dada en la forma susodicha, yendo
+por la dicha parte del Levante, dentro de la dicha raya a la parte del
+Levante ó del Norte, ó del Sul della, tanto que no sea atravesando la
+dicha raya, que esto sea, é finque, é pertenezca al dicho señor rey de
+Portugal é a sus subcesores, para siempre jamás, é que todo lo otro,
+así islas como tierra firme, halladas y por hallar, descobiertas ó
+por descobrir, que son ó fueren halladas por los dichos señores rey é
+reyna de Castilla, é de Aragón, etc., é por sus navíos desde la dicha
+raya dada en la forma susodicha, yendo por la dicha parte del Poniente,
+después de pasada la dicha raya hacia el Poniente, ó el Norte, ó el Sul
+della, que todo sea, é finque, é pertenezca a los dichos señores rey
+é reyna de Castilla, de León, etc., é a sus subcesores, para siempre
+jamás. Item los dichos procuradores prometieron, é seguraron por
+virtud de los dichos poderes, que de oy en adelante no embiarán navíos
+algunos; convien a saber, los dichos señores rey é reyna de Castilla,
+é de León, é de Aragón, etc., por esta parte de la raya a la parte
+del Levante aquende de la dicha raya, que queda para el dicho señor
+rey de Portugal, é de los Algarbes, etc., ni el dicho señor rey de
+Portugal a la parte de la dicha raya, que queda para los dichos señores
+rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., a descobrir é buscar
+tierras, ni islas algunas, ni a contratar, ni rescatar, ni conquistar
+en manera alguna; pero que si acaesciere, que yendo así aquende de la
+dicha raya los dichos navíos, de los dichos señores rey é reyna de
+Castilla, de León, é de Aragón, etc., fallasen qualesquier islas, ó
+tierras en lo que así queda para el dicho señor rey de Portugal, que
+aquello tal sea, é finque para el dicho señor rey de Portugal, é para
+sus herederos para siempre jamás, é sus Altezas gelo ayan de mandar
+luego dar é entregar. E si los navíos del dicho señor rey de Portugal
+fallasen qualesquier islas é tierras en la parte de los dichos señores
+rey é reyna de Castilla, é de León, é de Aragón, etc., que todo lo
+tal sea, é finque para los dichos señores rey é reyna de Castilla, de
+León, é de Aragón, etc., é para sus herederos para siempre jamás, é
+que el dicho señor rey de Portugal gelo haga luego de mandar, dar é
+entregar. Item, para que la dicha línea ó raya de la dicha partición
+se aya de dar, é de derecha, é la más cierta que ser podiere por las
+dichas trescientas é setenta leguas de las dichas islas del Cabo Verde
+hacia la parte del Poniente, como dicho es, concordado, é asentado por
+los dichos procuradores de amas las dichas partes, que dentro de diez
+meses primeros siguientes, contados desde el día de la fecha desta
+capitulación, los dichos señores sus constituyentes hayan de enviar
+dos ó quatro caravelas, convien a saber, una ó dos de cada parte, ó
+menos, segund se acordaren por las dichas partes que son necesarias,
+las quales para el dicho tiempo sean juntas en la isla de la gran
+Canaria; y embien en ellas cada una de las dichas partes, personas,
+así pilotos como astrólogos, é marineros, é qualesquier otras personas
+que convengan; pero que sean tantos de una parte, como de otra; y que
+algunas personas de los dichos pilotos, é astrólogos, é marineros, é
+personas que sepan, que embiaren los dichos señores rey é reyna de
+Castilla, é de León, é de Aragón, etc., vayan en el navío ó navíos que
+embiare el dicho señor rey de Portugal, é de los Algarbes, etcétera,
+é así mismo algunas de las dichas personas que embiare el dicho señor
+rey de Portugal, vayán en el navío ó navíos, que embiaren los dichos
+señores rey é reyna de Castilla é Aragón, tanto de una parte como de
+otra parte, para que juntamente puedan mejor ver é reconocer la mar,
+é los rumos, é vientos, é grados de Sol é Norte, é señalar las leguas
+sobredichas, tanto que para fazer el señalamiento é límite concurrirán
+todos juntos, los que fueren en los dichos navíos que embiaren amas
+las dichas partes, é llevaren sus poderes; los quales dichos navíos,
+todos juntamente continúen su camino a las dichas islas del Cabo Verde,
+é desde allí tomarán su rota derecha al Poniente hasta las dichas
+trescientas é setenta leguas, medidas como las dichas personas, que
+así fueren, acordaren que se deven medir, sin perjuicio de las dichas
+partes, y allí donde se acabaren se haga el punto é señal que convenga,
+por grados de sol ó de Norte, ó por singladura de leguas, ó como mejor
+se pudieren concordar. La cual dicha raya señalen, desde el dicho polo
+Artico al dicho polo Antártico, que es de Norte a Sul, como dicho
+es, y aquello que señalaren lo escrivan, é firmen de sus nombres las
+dichas personas que así fueren embiadas por amas las dichas partes,
+las quales han de llevar facultad é poderes de las dichas partes cada
+uno de la suya, para hacer la dicha señal é limitación; y fecha por
+ellos, seyendo todos conformes, que sea avida por señal é limitación
+perpetuamente para siempre jamás. Para que las dichas partes, ni alguna
+dellas, ni sus subcesores para siempre jamás no la puedan contradecir,
+ni quitar, ni remover en tiempo alguno, ni por alguna manera que sea, ó
+ser pueda. E si acaso fuere, que la dicha raya é límite de polo a polo,
+como dicho es, topare en alguna isla ó tierra firme, que al comienço de
+la tal isla ó tierra que así fuere hallada donde tocara la dicha raya
+se haga alguna señal ó torre; é que en derecho de la tal señal ó torre
+se continúe dende en adelante otras señales por la tal isla ó tierra en
+derecho de la dicha raya, los quales partan lo que a cada una de las
+partes perteneciera della, é que los súbditos de las dichas partes no
+sean osados los unos de pasar a la de los otros, ni los otros de los
+otros, pasando la dicha señal ó límite en la tal isla ó tierra.
+
+Item, por quanto para ir los dichos navíos de los dichos señores rey é
+reyna de Castilla, de León, de Aragón, etc., de los reynos é señoríos
+a la dicha su parte allende de la dicha raya, en la manera que dicho
+es, es forzado que ayan de pasar por los mares desta parte de la raya
+que queda para el dicho señor rey de Portugal, por ende es concordado,
+é asentado que los dichos navíos de los dichos señores rey é reyna
+de Castilla, de León, de Aragón, etc., puedan ir é venir, y vayan é
+vengan libre, segura é pacificamente sin contradicción alguna por los
+dichos mares que quedan con el dicho señor rey de Portugal, dentro
+de la dicha raya en todo tiempo, é cada y quando sus Altezas, é sus
+subcesores quisieren, é por bien tuvieren; los quales vayan por sus
+caminos derechos, é rotas, desde sus reynos para qualquier parte, de lo
+que está dentro de su raya é límite, donde quisieren embiar a descubrir
+é conquistar, é contratar, é que lleven sus caminos derechos por donde
+ellos acordaren de ir para qualquier cosa de la dicha su parte, é de
+aquellos no puedan apartarse, salvo lo que el tiempo contrario los
+fiziere apartar; tanto que no tomen ni ocupen antes de pasar la dicha
+raya, cosa alguna de lo que fuere fallado por el dicho señor rey de
+Portugal en la dicha su parte, é si alguna cosa fallaren los dichos sus
+navíos antes de pasar la dicha raya, como dicho es que aquello sea
+para el dicho señor rey de Portugal, é sus Altezas gelo ayán de mandar
+luego dar é entregar. E porque podría ser que los navíos é gentes de
+los dichos señores rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., ó por
+su parte avrán fallado hasta veinte días deste mes de junio en que
+estamos de la fecha desta capitulación, algunas islas é tierra firme
+dentro de la dicha raya, que se ha de fazer de polo a polo por línea
+derecha en fin de las dichas trescientas é setenta leguas contadas
+desde las dichas islas del Cabo Verde al Poniente, como dicho es; es
+concordado, é asentado, por quitar toda dubda, que todas las islas é
+tierra firme que sean falladas, é descubiertas en qualquier manera
+hasta los dichos veinte días deste dicho mes de junio, aunque sean
+falladas por los navíos é gentes de los dichos señores rey é reyna de
+Castilla, é de Aragón, etc., con tanto que sea dentro de las doscientas
+é cincuenta leguas primeras de las dichas trescientas é setenta leguas,
+contadas desde las dichas islas del Cabo Verde al Poniente hacia la
+dicha raya, en qualquier parte dellas para los dichos polos, que sean
+falladas dentro de las dichas doscientas é cincuenta leguas, haciéndose
+una raya ó línea derecha de polo a polo donde se acabaren las dichas
+doscientas é cincuenta leguas queden é finquen para el dicho señor rey
+de Portugal, é de los Algarbes, etc., é para sus subcesores é reynos
+para siempre jamás. E que todas las islas é tierra firme, que hasta los
+dichos veinte días deste mes de junio en que estamos, sean falladas
+ó descubiertas por los navíos de los dichos señores rey é reyna de
+Castilla, é de Aragón, etc., é por sus gentes, ó en otra qualquier
+manera dentro de las otras ciento é veinte leguas, que quedan para
+complimiento de las dichas trescientas é setenta leguas, en que ha de
+acabar la dicha raya, que se ha de fazer de polo a polo, como dicho
+es, en qualquier parte de las dichas ciento é veinte leguas para los
+dichos polos que sean falladas fasta el dicho día, queden é finquen
+para los dichos señores, rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc.,
+é para sus subcesores, é sus reynos para siempre jamás, como es, y ha
+de ser suyo lo que es ó fuere fallado allende de la dicha raya, de las
+dichas trescientas é setenta leguas, que quedan para sus Altezas, como
+dicho es, aunque las dichas ciento é veinte leguas son dentro de la
+dicha raya de las dichas trescientas é setenta leguas que quedan para
+el dicho señor rey de Portugal, é de los Algarbes, etc., como dicho
+es. E si fasta los dichos veinte días desde dicho mes de junio, no son
+fallados por los dichos navíos de sus Altezas cosa alguna dentro de las
+dichas ciento é veinte leguas, é de allí adelante lo fallaren, que sea
+para el dicho señor rey de Portugal, como en el capítulo susoescripto
+es contenido. Lo qual todo que dicho es, é cada una cosa, é parte dello
+los dichos, don Henrique Henriques, mayordomo mayor, é don Guterre de
+Cárdenas, contador mayor, é doctor Rodrigo Maldonado, procuradores de
+los dichos muy altos é muy poderosos príncipes, los señores el rey é
+la reyna de Castilla, de León, de Aragón, de Sicilia, é de Granada,
+etc., é por virtud del dicho su poder que de suso va incorporado, é los
+dichos Ruy de Sosa, é don Juan de Sosa, su hijo, é Arias de Almadana,
+procuradores é embaxadores del dicho muy alto é muy excelente príncipe
+el señor rey de Portugal é de los Algarbes, de aquende é allende,
+en Africa señor de Guinea, é por virtud del dicho su poder, que de
+suso va incorporado, prometieron é seguraron en nombre de los dichos
+sus constituyentes, que ellos é sus subcesores é reynos é señoríos
+para siempre jamás ternán, é guardarán, é complirán realmente, é con
+efeto, cesante todo fraude é cautela, engaño, ficción, é simulación,
+todo lo contenido en esta capitulación, é cada una cosa, é parte
+dello, é quisieron é otorgaron que todo lo contenido en esta dicha
+capitulación, é cada una cosa é parte della sea guardado é complido é
+executado como se ha de guardar é complir é executar todo lo contenido
+en la capitulación de las paces fechas é asentadas entre los dichos
+señores rey é reyna de Castilla, é de Aragón, etc., é el señor don
+Alfonso rey de Portugal, que santa gloria aya, é el dicho señor rey,
+que agora es de Portugal, su fijo, seyendo príncipe, el año que pasó
+de mil é quatrocientos é setenta é nueve años, é so aquellas mismas
+penas, vínculo é firmezas, é obligaciones, segund é de la manera que
+en la dicha capitulación de las dichas paces se contiene y obligaronse
+que las dichas paces ni alguna dellas, ni sus subcesores para siempre
+jamás no irán, ni vernán contra lo que de suso es dicho y especificado,
+ni contra cosa alguna ni parte dello directa, ni indirecta, ni por
+otra manera alguna en tiempo alguno, ni por alguna manera pensada, ó
+non pensada, que sea ó ser pueda; so las penas contenidas en la dicha
+capitulación de las dichas paces.
+
+E la pena pagada ó non pagada, ó graciosamente remetida, que esta
+obligación ó capitulación, é asiento, quede é finque firme, estable,
+é valedera para siempre jamás, para lo qual todo asy tener é guardar
+é complir é pagar los dichos procuradores en nombre de los dichos
+sus constituyentes obligaron los bienes cada uno de la dicha su
+parte, muebles é raices, patrimoniales é fiscales é de sus súbditos
+é vasallos, havidos é por haver, é renunciaron qualesquier leyes, é
+derechos de que se puedan aprovechar las dichas partes, é cada una
+dellas para ir ó venir contra lo susodicho, ó contra alguna parte
+dello; é por mayor seguridad é firmeza de lo susodicho, juraron a Dios
+é a Santa María, é a la señal de la cruz, en que pusieron sus manos
+derechas é a las palabras de los Santos Evangelios doquier que más
+largamente son escriptos en ánima de los dichos sus constituyentes,
+que ellos y cada uno dellos ternán, é guardarán, é complirán todo lo
+susodicho, y cada una cosa, é parte dello realmente, é con efeto,
+cesante todo fraude, cautela é engaño, ficción é simulación, é no
+la contradirán en tiempo alguno, ni por alguna manera. So el qual
+dicho juramento juraron de no pedir absolución, ni relaxación del a
+nuestro muy Santo Padre, ni a otro ningún legado, ni prelado que ge la
+pueda dar, é aunque propio motu gela dé, no usarán della, ántes por
+esta presente capitulación suplican en el dicho nombre a nuestro muy
+Santo Padre, que a su Santidad plega confirmar, é aprovar esta dicha
+capitulación, segund en ella se contiene, é mandando expedir sobre
+ello sus bulas a las partes, ó a qualquiera dellas, que las pedieren,
+é mandando incorporar en ellas el tenor desta capitulación, poniendo
+sus censuras a los que contra ella fueren, ó pasaren, en qualquier
+tiempo que sea, é ser pueda. E asy mismo los dichos procuradores en
+el dicho nombre se obligaron so la dicha pena, é juramento dentro de
+ciento dias primeros siguientes, contados desde el dia de la fecha
+desta capitulación, darán la una parte a la otra, y la otra a la
+otra aprobación, é ratificación desta dicha capitulación, escriptas
+en pergamino, é firmadas de los nombres de los dichos señores sus
+constituyentes, é selladas con sus sellos de plomo, pendiente, é en
+la escriptura que ovieren de dar los dichos señores rey é reyna de
+Castilla, é Aragón, etc., aya de firmar, é consentir, é otorgar el
+muy esclarecido, é ilustrissimo señor el señor príncipe don Juan su
+hijo, de lo qual todo que dicho es, otorgaron dos escripturas de un
+tenor tal la una como la otra, las quales firmaron de sus nombres, é
+las otorgaron ante los secretarios, é escrivanos de yuso escriptos,
+para cada una de las partes la suya. E qualquiera que paresciere,
+vala como si ambas a dos pareciesen; que fueron fechas é otorgadas en
+la dicha villa de Tordesillas al dicho dia, é mes, é año susodicho.
+El comisario mayor don _Henrique Ruy de Sosa_, don _Juan de Sosa_,
+el doctor _Rodrigo Maldonado_, licenciatus _Arias_, testigos que
+fueron presentes, que vieron aquí firmar sus nombres a los dichos
+procuradores, é embaxadores, é otorgar lo susodicho é fazer el dicho
+juramento, el comisario Pedro de León, el comisario Fernando de Torres,
+vecinos de la villa de Vallid, el comisario Fernando de Gamarra,
+comisario de Tagra é Senete, contino de la casa de los dichos rey é
+reyna nuestros señores, é Juan Soares de Segueras é Ruy Leme, é Duarte
+Pacheco, contino, de la casa del señor rey de Portugal para ello
+procurados. E yo Fernán Dalvres de Toledo, secretario del rey é de la
+reyna nuestros señores, é del su Consejo, é escrivano de Cámara, é
+notario público en la su corte, é en todos los sus reynos é señoríos,
+fuy presente a todo lo que dicho es en uno con los dichos testigos, é
+con Estevan Vaes, secretario del dicho señor rey de Portugal, que por
+abtoridad que los dichos rey é reyna nuestros señores le dieron para
+dar fé deste abçon en sus reynos, que fué asy mismo presente a lo que
+dicho es, é a ruego é otorgamiento de todos los dichos procuradores, é
+embaxadores, que en mi presencia, é suya, aquí firmaron sus nombres,
+este público instromento de capitulación fize escrevir, el qual va
+escripto en estas seis fojas de papel de pliego entero escriptas de
+ambas partes con esta en que van los nombres de los sobredichos, é muy
+signo; é en fin de cada plana va señalado de la señal de mi nombre é
+de la señal del dicho Estevan Vaes, é por ende fize aquí mi signo,
+que es tal. En testimonio de verdad _Fernán Dalvres_. E yo el dicho
+_Estevan Vaes_, que por abtoridad que los dichos señores rey é reyna
+de Castilla, é de León, me dieron para fazer público en todos sus
+reynos é señoríos juntamente con el dicho Fernán Dalvres, a ruego, é
+requerimiento de los dichos embaxadores é procuradores a todo presente
+fuy, é per fe é certidumbre dello aquí de mi público señal la signé,
+que tal es.
+
+La qual dicha escriptura de asiento é capitulacion, é concordia suso
+incorporada, vista é entendida por Nos, é por el dicho príncipe Don
+Juan nuestro hijo, la aprovamos, loamos, é confirmamos, é otorgamos,
+é ratificamos, é prometemos de tener, é guardar, é complir todo lo
+susodicho en ella contenido, é cada una cosa, é parte dello realmente
+ó con efeto, cesante todo fraude, é cautela, ficcion, é simulacion, é
+de no ir, ni venir contra ello, ni contra parte dello en tiempo alguno,
+ni por alguna manera que sea, ó ser pueda; é por mayor firmeza, Nos
+y el dicho príncipe Don Juan nuestro hijo, juramos a Dios, é a Santa
+María, é a las palabras de los Santos Evangelios do quier que más
+largamente son escriptas, é a la señal de la Cruz en que corporalmente
+posimos nuestras manos derechas en presencia de los dichos Ruy de
+Sosa, é Don Juan de Sosa, é licenciado Arias de Almadana, embaxadores
+é procuradores del dicho serenissimo Rey de Portugal, nuestro hermano,
+de lo asy tener é guardar, é complir, é a cada una cosa é parte de lo
+que a nos incumbe, realmente é con efeto, como dicho es, por Nos é por
+nuestros herederos é subcesores, é por los dichos nuestros reynos é
+señoríos, é súbditos é naturales dellos, so las penas é obligaciones,
+vínculos é renunciaciones en el dicho contracto de capitulacion,
+é concordia de suso escripto, contenidas: por certificación é
+corroboracion de lo qual, firmamos en esta nuestra carta nuestros
+nombres, é la mandamos sellar con nuestro sello de plomo pendiente en
+filos de seda a colores. Dada en la villa de Arévalo a dos días del
+mes de julio año del nascimiento de Nuestro Señor Jesu Christo de mil
+cuatrocientos noventa é cuatro años.
+
+ _Yo el Rey._--_Yo la Reyna._--_Yo el Príncipe._
+
+
+Y yo _Fernan Dalvres de Toledo_, secretario del Rey é de la Reyna
+nuestros señores, la fize escrebir por su mandado.»
+
+ * * * * *
+
+Concluido el tratado el 7 de junio de 1494, fué ratificado por los
+Reyes de España en la villa de Arévalo el 2 de julio siguiente, y por
+el Rey de Portugal el 5 de septiembre de 1494 en Setuval.
+
+
+
+
+Q
+
+
+CARTA DE CRISTÓBAL COLÓN A LOS REYES CATÓLICOS, EXPONIENDO ALGUNAS
+OBSERVACIONES SOBRE EL ARTE DE NAVEGAR.--Granada, 6 de febrero de
+1502[670].
+
+ [670] _Cartas de Indias_, págs. 7-10.--Madrid, 1877.
+
+Muy altos y muy poderosos Reyes y Señores: Yo querria ser cabsa de
+placzer y holgura a Vuestras Alteças, que no de pesadumbre y hastio;
+mas como sé la afizion y deleyte que tienen a las cosas nuevas y dalgun
+interese diré de unas y otras, compliendo con su mandamiento, aquello
+que agora me venga a la memoria; y cierto non judguen dellas por el
+desaliño, mas por la intinzion y buen deseo, ya que en todo lo que
+fuere del servizio de Vuestras Alteças, non he de deprender de ningun
+otro lo que yo sé fazer por my mesmo; que si me faltaren las fuerzas y
+las fatigas me ryndieren, non desfallezerá en my ánima la voluntad como
+el más obligado y debdor que soy.
+
+Los navegantes y otras gentes que tractan por la mar, tienen syempre
+mayor conoszimiento de las partidas particulares del mundo donde usan
+y fazen sus contractaciones más continuo, y por esto cada uno destos
+sabe mejor de lo que vee cada dia, que no lo otro que viene de años há
+años, y asy reszebimos con delectazion la relazion quellos mesmos nos
+fazen de lo que vieron y collejieron, como cierto allegamos más grande
+enseñanza de aquello que deprendemos por nuestra propia espirenzia.
+
+Si resconozemos el mundo ser esférico, según el sentir de muchos
+escriptores que ansy lo afirman, o que la scienzia non faga asentar
+otra cosa con su auctoridad, no se deve entender que la templanza sea
+igual en un clyma, porque la diversidad es grande asy en la mar como en
+la tierra.
+
+El sol syembra su ynfluenzia y la tierra la reszibe segun las
+concavidades o montañas que son formadas en ella, y bien que harto
+hayan scripto los antiguos sobre esto, así como Plinio[671], que dize
+que debaxo del norte ay tan suave templanza, que la gente que ally está
+jamas se muere, salvo por enfadamiento ó aborrimiento de vida, que se
+despeñan y voluntariamente se matan.
+
+ [671] Plinio tomó sus fabulosas noticias acerca de los
+ hiperbóreos de los autores Hecateo, Heródoto, Pomponio Mela y
+ otros.
+
+Nos vemos aquy en España tanta diversydad de templanza, que non es
+menester el testimonio sobre esto de ninguna antigüedad del mundo:
+vemos aquy en Granada la syerra cubierta de nyeve todo el año, ques
+señal de grand frio, y al pie desta syerra son las Alpujarras donde
+es siempre suavisima tenplanza syn demasiado calor ny frio, y asy
+como es en esta provinzia, es en otras hartas en España, que se deja
+de dezir por la prolixidad dellas. Digo que en la mar acaesze otro
+tanto y en espezial en las comarcas de las tierras, y desto es en mayor
+conoszimiento los que continuo ally tractar, que no los otros que
+tractan en otras partes.
+
+En el verano, en l'Andaluzia por muy cierto se tiene cada dia, después
+de ser el sol altillo, la virazon, ques viento que sale del poniente,
+esta vien muy suave y dura hasta la tarde; asy como esta virazon
+continúa en aquel tiempo en esta region, ansy continúa otros vientos en
+otras partes y en otras regiones diferentes el verano y el ynvierno.
+Los que andan continuo de Cadiz a Napoles, ya saben cuando pasan por
+la costa de Catalunia, segund la sazon, el viento que han de hallar
+en ella, y asymismo cuando pasan por el golfo de Narbona. Estos que
+han de yr de Cadiz a Napoles, si es tiempo de ynvierno, van a vista de
+cabo de Creo en Catalunia, por el golfo de Narbona: entonzes vienta muy
+rezio, y las vezes las naos conviene la obedezcan y corran por fuerza
+hasta Berueria, y por esto van más al cabo Creo, por sostener más la
+bolina y cobrar las Pomegas de Marsella o las yslas de Eres, y despues
+jamas se desabarcan de la costa hasta llegar donde quier. Si de Cadiz
+ovieren de yr a Napoles en tiempo de verano, navegan por la costa de
+Berueria hasta Cerdena, ansy como está dicho de la otra costa de la
+tramotana. Para estas navegaziones ay hombres señalados, que se an dado
+tanto a ello, que conoszen todos estos caminos y qué temporales pueden
+esperar, segund la razon del año en que fueren. Vulgarmente, a estos
+tales llamamos pylotos, que es tanto como en la tierra adalid; que bien
+que uno sepa muy bien el camino daqui a Fuenterrabia para llevar una
+hueste, ni lo sabe daqui a Lisbona. Esto mismo acaesze en la mar, que
+unos son pylotos de Flandes y otros de Levante, cada uno de la tierra
+donde más usa.
+
+El tracto y tránsito d'España a Flandes mucho se continúa; grandes
+marineros ay que andan a este uso. En Flandes, en el mes de enero,
+están todas las naos despechadas para volver a sus tierras, y en
+este mes, de raro sale que no haya algunos estirones de brysa ques
+cernosdeste y nornordeste. Estos vientos, a este tiempo, no vienen
+amorosos, salvo salvajes y frios y fasta peligrosos: la distançia del
+sol y la calidad de la tierra son cabsa que se enjendre esto. Estas
+brysas no son estábiles, bien que asy no yerren el tiempo: los que
+navegan con ellas son presonas que se ponen a ventura y lo más de las
+veçes llegan con la mano en los cabellos. A estos, sy la brisa les
+falta y les haze fuerza otro viento, ponense en los puertos de Franzia
+o Ingalterra, hasta que venga otra marea que puedan salyr de los
+puertos.
+
+La gente de la mar es cobdiziosa de dyneros y de volver a su casa, y
+todo lo aventuran syn esperar a ver quel tiempo sea firme. Cativo como
+estaba en cama, en otra tal ocasion dixe a Vuestras Alteças lo que pude
+de mayor seguridad desta navegazion, que era despues de ser el sol en
+Tauru, y renegar de fazer esta partida en la fuerza y más peligroso de
+ynvierno. Sy los vientos ayudan, muy corto es el tránsito, y non se
+debe de partir hasta tener buena certeza del viaje; y de acá se puede
+judgar dello, ques cuando se viere estar el çielo muy claro y salir el
+viento de la estrella de la tramotana y durar algunos dias, syempre en
+aquella alegria. Saben bien Vuestras Alteças lo que aconteszió el año
+de noventa y syete, cuando estaban en Burgos en tal congoxa por quel
+tiempo perseveraba crudo y se suçedian los estirones, que de enfadados
+se yban a Soria; y partida toda la corte un sabado, quedaron Vuestras
+Alteças para partir lunes de mañana; y a un çierto proposito, en
+aquella noche, en un escripto mio que envié a Vuestras Alteças, dezia:
+tal dia comenzó a ventar el viento; el otro dia no partirá la flota,
+aguardando sy el viento se afirme; partirá el miercoles, y el jueves o
+viernes será tant avant como la isla de Huict, y syno se meten en ella,
+serán en Laredo el lunes que viene, o la razon de la marineria es toda
+perdida. Este escripto mio, con el deseo de la venida de la Prinzesa,
+movió a Vuestras Alteças a mudar de proposito de no yr a Soria y
+espirmentar la opinion del marinero; y el lunes remaneszió sobre Laredo
+una nao que refusó de entrar en Huict, porque tenia pocos bastimentos.
+
+Muchos son los juizios y fueron syempre en la mar y en la tierra en
+semejantes casos, y agora han de ser muchos los que hayan de navegar a
+las yslas descubiertas; y sy el camino es ya conoszido, los que hayan
+de tractar y contractar, con la perfizion de los ystrumentos y el
+aparejar de las naos, habran mayor conoszimiento de las cosas y de las
+tierras y de los vientos y de las epocas mas convenybles para sus usos,
+y más espirenzia para la seguridad de sus presonas.
+
+La Sancta Trenydad guarde a Vuestras Alteças como deseo y menester
+habemos, con todos sus grandes estados y señoríos. De Granada, a seys
+de hebrero de mill y quinientos y dos años.
+
+ .S.
+ .S.A.S.
+ X M Y
+ Xpo Ferens.
+
+
+CARTA DE CRISTÓBAL COLÓN AL REVERENDO Y MUY DEVOTO PADRE FRAY D. GASPAR
+(GORRICIO), EN LAS CUEVAS DE SEVILLA[672].
+
+ [672] Navarrete, _Colec. de los viajes_, etc., tomo I, pág.
+ 322.
+
+Reverendo y muy devoto Padre: Si mi viaje fuera tan apropiado a la
+salud de mi persona y descanso de mi casa, como amuestra que haya
+de ber acrescentamiento de la Corona Real del Rey é de la Reina mis
+Señores, yo esperaría de vivir mas de cien gibileos. El tiempo no
+da lugar que yo escriba más largo. Yo espero que el portador sea
+persona de casa, que os dirá por palabra más que non se puede decir
+en mis papeles. También suplirá don Diego. Al Padre Prior y a todos
+los Religiosos pido por merced que se acuerden de mí en todas sus
+oraciones. Fecha en la isla de Janahica a 7 de julio de 1503.
+
+Para lo que V. R. mandaré.
+
+ .S.
+ .S.A.S.
+ X M Y
+ Xpo Ferens.
+
+
+A MI MUY CARO FIJO DON DIEGO COLÓN. EN LA CORTE[673].
+
+ [673] Navarrete, _Col. de los viajes_, etc., tomo I, págs. 351
+ y 352.
+
+Muy caro fijo: Diego Méndez partió de aquí lunes tres de este mes.
+Después de partido fablé con Amerigo Vespuchi, portador desta, el
+cual va allá llamado sobre cosas de navegación. El siempre tuvo deseo
+de me hacer placer: es mucho hombre de bien: sus trabajos no le han
+aprovechado tanto como la razón requiere. El va por mío y en mucho
+deseo de hacer cosa que redonde a mi bien, si a sus manos está. Yo non
+se de acá en que yo le emponga que a mí aproveche, porque non sé que
+sea lo que allá le quieren. El va determinado de hacer por mí todo lo
+que a él fuere posible. Ved allá en que puede aprovechar, y trabajad
+por ello, que él lo hará todo y fablará, y lo porná en obra; y sea todo
+secretamente porque non se haya dél sospecha. Yo, todo lo que se haya
+podido decir que toque a esto, se lo he dicho, y enformado de la paga
+que a mí se ha fecho y se haz. Esta carta sea para el Sr. Adelantado
+también, porque él vea en que puede aprovechar, y le avise dello. Crea
+Su Alteza que sus navíos fueron en lo mejor de las Indias y más rico:
+y si queda algo para saber más de lo dicho, yo lo satisfaré allá por
+palabra, porque es imposible a lo decir por escrito. Nuestro Señor te
+haya en su santa guardia.--Fecha en Sevilla a cinco de febrero (de
+1505).
+
+Tu padre que te ama más que a sí.
+
+ .S.
+ .S.A.S.
+ X M Y
+ Xpo Ferens.
+
+
+
+
+R
+
+
+CÉDULA ADVIRTIENDO AL OBISPO DE BADAXOZ, QUE LOS INDIOS QUE VENIAN EN
+LAS CARABELAS, SE VENDAN EN ANDALUCÍA; E QUE APRESURE BERNAL DE PISA LA
+SALIDA DE LAS OTRAS CARABELAS PARA LAS INDIAS[674].
+
+ [674] _Archivo de Indias._--_Colec. de doc. inéd. relativos al
+ descubrimiento_, etc., tomo XXX, páginas 331 y 332.
+
+ 12 de abril de 1495.
+ El Rey e la Reyna.
+
+Reverendo _in Cristo_ Padre Obispo: Dempues de aberos escripto e
+ymbiado el despacho que os ymbiamos sobre lo que toca a las quatro
+carabelas que Mandamos agora ymbiar a las Indias, rrescebimos vuestra
+letra con un correo, por lo qual Nos faceis saber la venida de las
+otras quatro carabelas de allá, de lo qual obimos muncho plascer;
+e porque esperamos la venida de Torres con las cartas que de allá
+trae, non podemos agora escrebiros acá en ello. Cerca de lo que Nos
+escrebisteis de los indios que vienen en las carabelas, paréscenos que
+se podran vender mexor en _Andalucía_ quen otra parte; debeislos facer
+vender como mexor os paresciere; y en la venida de Bernal de Pisa,
+debeis facer que se venga luego acá, e ymbiad algunas cosas que vengan
+con él para las traer a Nos.
+
+Cuanto a las quatro carabelas que vos escrebimos que ymbiáredes agora,
+paréscenos que por la nescesidad de manthenimientos que los questan en
+las Indias thienen, debeis dar muncha priesa en la partida dellas; e
+porque con el mensaxero que ayer partió vos escrebimos largo, non ay
+agora más que descir. De _Madrid_ a doce dias de abril de noventa e
+cinco. E vos encargamos que con estas quatro carabelas vaya Joan Aguado.
+
+ (Está rrubricado e sellado)
+
+
+PROVISIÓN DE 30 DE OCTUBRE DE 1503[675].
+
+ [675] Abbad y Lasierra, _Hist. de Puerto Rico_, pág. 29,
+ nota.--Puerto Rico, 1866.
+
+Por una provisión dada en Segovia a 30 de octubre de 1503, la magnánima
+Isabel dió licencia para cautivar a los caribes y venderlos, así
+en Indias como en España y demás lugares que por bien tuviesen los
+traficantes. «Porque trayéndose a estas partes--decía la Provisión--é
+sirviéndose de ellos los cristianos, podrán ser más ligeramente
+convertidos é atraídos a nuestra santa fé católica.»
+
+
+ORDEN DE LOS REYES MANDANDO SE ENTREGAREN A JUAN DE LEZCANO CINCUENTA
+INDIOS PARA DISTRIBUIRLOS EN LAS GALERAS DE SU MANDO[676].
+
+ [676] _Arch. de Simancas._--Conde Roselly de Lorgues,
+ _Cristóbal Colón_, tom. III, págs. 889 y 890.
+
+El Rey é la Reina. Reverendo in Cristo padre obispo de Badajoz: porque
+para fornescer ciertas galeras que Juan de Lezcano, nuestro capitán en
+la nuestra armada, trae en nuestro servicio, habemos acordado de le
+mandar dar cincuenta indios, por ende Nos vos mandamos é encargamos que
+de los indios que vos ahí teneis, deis al dicho Juan de Lezcano ó a la
+persona quél con su carta por ellos enviare los dichos cincuenta indios
+que sean de edad de veinte fasta cuarenta años; é tomad su carta de
+pago ó de la persona quél por ellos enviase, nombrando en ella cuántos
+son los indios que así recibiere, é de qué edad cada uno, para que
+si los dichos indios hubieren de ser libres retorne al dicho Juan de
+Lezcano los que dellos toviere vivos, é si hobieren de ser cautivos, se
+les queden para en cuenta del sueldo quél dicho Juan de Lezcano hobiere
+de haber en la dicha armada, é se le descuente lo que en ellos montare,
+a los precios que cada uno dellos valieren, según la edad de cada uno
+dellos: fue fecha en la ciudad de Tortosa a trece de enero de noventa y
+seis años.--Yo el Rey, etc.
+
+
+CLÁUSULA DEL TESTAMENTO QUE HIZO FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS, OBISPO
+QUE FUÉ DE CHIAPA[677]
+
+ [677] El 17 de marzo de 1564, hallándose en el Monasterio
+ de Nuestra Señora de Atocha (Madrid), presentó al escribano
+ Gaspar Testa dicho testamento escrito, cerrado y sellado.
+
+En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, é Hijo, y Espíritu Santo,
+un solo Dios verdadero: el obispo Fr. Bartolomé de las Casas, porque
+todo fiel cristiano debe dar testimonio de sí mismo al tiempo de su fin
+y muerte cuanto en sí fuere con la gracia de Dios, y en aquel paso tan
+peligroso ocurren muchos é grandes impedimentos, y por eso antes que en
+él me vea, digo que protesto morir y vivir lo que viviere en la santa
+fe católica de la Santísima Trinidad, Padre, y Hijo, y Espíritu Santo,
+creyendo é teniendo como creo y tengo todo aquello que cree y tiene
+la Santa Iglesia de Roma, y en esta fe y creencia protesto é afirmo
+que quiero vivir lo que me resta de la vida y hasta el fin della, que
+es la muerte inclusive, quiero en esta santa fe morir; é porque por
+la bondad y misericordia de Dios que tuvo por bien de elegirme por su
+ministro sin yo se lo merecer, para procurar y volver por aquellas
+universas gentes de las que llamamos Indias, poseedores y propietarios
+de aquellos reinos y tierras, sobre los agravios, males y daños nunca
+otros tales vistos ni oídos, que de nosotros los españoles han recibido
+contra toda razón é justicia, y por reducillos a su libertad prístina
+de que han sido despojados injustamente, y por librallos de la violenta
+muerte que todavía padecen, y perecen, como han perecido é despobládose
+por esta causa muchos millares de leguas de tierra, muchos dellos en
+mi presencia, y he trabajado en la corte de los reyes de Castilla,
+yendo y viniendo de las Indias a Castilla, y de Castilla a las Indias
+muchas veces, cerca de cincuenta años, desde el año de mil é quinientos
+y catorce, por solo Dios é por compasión de ver perecer tantas
+multitudes de hombres nacionales, domésticos, humildes, mansuetísimos y
+simplicísimos, y muy aparejados para recibir nuestra santa fe católica
+y toda moral doctrina y ser dotados de todas buenas costumbres, como
+Dios es testigo que otro interese nunca pretendí; por ende digo que
+tengo por cierto y lo creo así, porque creo y estimo que así lo terná
+la Santa Romana Iglesia, regla y mesura de nuestro creer, que cuanto se
+ha cometido por los españoles contra aquellas gentes, robos é muertes
+y usurpaciones de sus estados y señoríos de los naturales reyes y
+señores, tierras é reinos, y otros infinitos bienes con tal malditas
+crueldades, ha sido contra la ley rectísima inmaculada de Jesucristo
+y contra toda razón natural, é en grandísima infamia del nombre de
+Jesucristo y su religión cristiana, y en total impedimento de la fe,
+y en daños irreparables de las ánimas é cuerpos de aquellas inocentes
+gentes; é creo que por estas impías y celerosas é ignominiosas obras,
+tan injusta, tiránica y barbáricamente hechos en ellas y contra
+ellas, Dios ha de derramar sobre España su furor é ira, porque toda
+ella ha comunicado é participado poco que mucho en las sangrientas
+riquezas robadas y tan usurpadas y mal habidas, y con tantos estragos é
+acabamientos de aquellas gentes, si gran penitencia no hiciere, y temo
+que tarde ó nunca la hará, porque la ceguedad que Dios por nuestros
+pecados ha permitido en grandes y chicos, y mayormente en los que se
+arrean ó tienen nombre de discretos y sabios, y presumen de mandar
+el mundo por los pecados de ellos, y generalmente de toda ella; aun
+está, digo, esta obscuridad de los entendimientos tan reciente que
+desde setenta años que há que se comenzaron a escandalizar, robar é
+matar y extirpar aquellas naciones, no sea ya desta hoy advertido que
+tantos escándalos y infamias de nuestra santa fe, tantos robos, tantas
+injusticias, tantos estragos, tantas matanzas, tantos cautiverios,
+tantas usurpaciones de estados é señoríos ajenos, y finalmente
+tan universales asolaciones é despoblaciones hayan sido pecados y
+grandísimas injusticias.--_El obispo Fr. Bartolomé de las Casas._
+
+
+REPRESENTACIÓN DE FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS AL CONSEJO ACERCA DE LOS
+INDIOS DE GUATEMALA[678].
+
+ [678] _Colec. de dóc. inéd._, etc., tomo VII, págs. 162-167.
+
+... «Otro intolerable agravio y daño padecen las gentes de las
+provincias de Guatemala y su distrito, y en toda la Nueva España, y así
+debe ser en las otras partes; y éste es el repartimiento ó perneamiento
+de los indios que se hace para que se vayan a alquilar y trabajar en
+las haciendas de los españoles. Vienen los indios de diez leguas a
+la ciudad ó al pueblo, métenlos en un corral como si fuesen carneros
+ó otras bestias, y allí un alguacil reparte a un español tantos, y a
+otros tantos. Aquél los toma de los cabellos violentamente y los lleva,
+como si llevara una bestia, y en llegando a su casa, quítale la manta
+que trae con que se cubre, y déjale en cueros, diciendo que porque no
+se le huya. Tiénelo en los trabajos que quiere ponerlo sin dalle de
+comer, durmiendo en un portal, muerto de frío, etc.»[679].
+
+ [679] _Colec. de doc. inéd., etc._, tomo VII, pág. 105.
+
+
+REMEDIOS PARA LAS ISLAS ESPAÑOLA, CUBA, SANT JUAN Y JAMAICA, SEGÚN FRAY
+BARTOLOMÉ DE LAS CASAS[680].
+
+ [680] Págs. 106-109.
+
+... «En cuanto a los indios, porque están muy destruídos y muy flacos
+y muy pocos, que de un cuento y cient mil ánimas que había en la Isla
+Española, no han dejado los cristianos sino ocho ó nueve mil, que
+todos los han muerto, es necesario que al presente los dejen holgar
+y recrearse de los trabajos incomparables pasados y tomar algunas
+fuerzas...»
+
+
+CARTA DE GONZALO FERNÁNDEZ DE OVIEDO AL EMPERADOR, SOBRE LAS
+DISIDENCIAS ENTRE PIZARRO Y ALMAGRO (25 DE OCTUBRE DE 1537)[681].
+
+ [681] _Colec. de doc. inéd. referentes al descubrimiento,
+ conquista y colonización en América y Oceanía_, tomo III,
+ págs. 64-70.
+
+Dícese en dicha carta lo siguiente: «Por cierto, muy bien es que el oro
+se les quite (a los indios) y se lleve a España, porque mijor estará en
+poder de hombres que no de bestias...»
+
+
+PLATA QUE SE HA TRAÍDO DE LAS INDIAS, SEGÚN PINELO[682].
+
+ [682] _Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento_,
+ etc., tomo VIII, pág. 53.
+
+Acerca de la plata--pues el oro, perlas y piedras preciosas, no se
+puede contar--que ha venido de las Indias a España, Antonio de León
+Pinelo, licenciado y relator del Supremo y Real Consejo de Indias, en
+su libro _Del Paraíso en el Nuevo Mundo_, libro III, que son más de
+tres mil y doscientos y cuarenta millones de pesos de ocho reales; y
+por cuenta aritmética, suponiendo que haya dos mil leguas desde las
+Indias a España, «se podía hacer un camino cubierto de barras de plata,
+de cuatro dedos de grueso y de catorce varas de ancho, con sólo la
+plata que han dado las Indias.»
+
+
+REAL CÉDULA DEL 18 DE FEBRERO DE 1549[683].
+
+ [683] _Cedulario índico_, tomo X, núm. 562, págs. 330 y 330 v.ª
+
+Dióse Real Cédula, desde Valladolid, con fecha 18 de febrero de 1549,
+firmada por Maximiliano y la Princesa, mandando que no se dejase pasar
+a las Indias ninguna persona casada como no fuera en compañía de su
+mujer.
+
+
+REAL CÉDULA DEL 16 DE JULIO DE 1550[684].
+
+ [684] _Archivo histórico nacional._--_Cedulario índico de
+ Ayala_, letra E, núm. 16.
+
+«Noticioso S. M. que a causa de averse encarecido los (esclavos) de
+Guinea é islas de Cabo Verde, se llevaban a Indias de las de Cerdeña,
+Mallorca, Menorca y otras partes de Levante, de los quales muchos
+eran de casta de Moros, y de grande inconveniente en tierra en que
+se empezaba a plantar la fee: Mandó a oficiales R^s de Sevilla no
+permitiesen pasar Negros de Levante, ni los que, aunque fuesen de
+Guinea, se huviesen criado con Moriscos. Véase tomo 16 de Reales
+Cédulas, fol. 396 b.º, núm. 673.»
+
+
+CAPÍTULO DE ORDENANZA DE 19 DE NOVIEMBRE DE 1551[685].
+
+ [685] _Arch. hist. nac._--_Cedulario índico_, tomo XI, núm.
+ 43, págs. 29 v.ª y 30.
+
+Otrosí, vista la desorden que en esa ciudad y sus términos ha habido
+y hay en los negros y negras, así libres como esclavos, de servirse
+de indios é indias muy sueltamente, y aun muchos de ellos las tienen
+por mancevas y las tratan mal y tienen opresas, y para remediar lo
+susodicho ordenaron y mandaron que ningun negro ni negra de aquí
+adelante de qualquier calidad y condición que sea, sea osado de tener
+y servirse de indio ni india en esa ciudad ni sus términos, sopena al
+negro que fuere allado tener india y servirse della le sea cortada su
+Naptura, y si sirviese de indio le sean dados 100 azotes públicamente,
+y si fuere esclava, por la primera vez le sean dados 100 azotes, y
+por la segunda cortadas las orejas, y si fuere libre, por la primera
+vez le sean dados 100 azotes y por la segunda destierro perpetuo de
+sus Reinos, y mas tenga el Alguacil ó persona en denunciar de lo suso
+derecho 10 pesos de pena, los quales le serán pagados de qualesquier
+bienes que se hallasen de los dichos negros ó negras, ó de gastos de
+justicia no se les hallando bienes, y porque lo contenido en esta
+Ordenanza haya más cumplimento ordenaron y mandaron que los tales
+señores de los tales esclavos y esclavas no consientan ni den lugar a
+que los tales esclavos tengan indias ni se sirvan dellas, y tengan muy
+gran cuidado de que así se haga, so pena de 100 pesos y que no puedan
+decir ni alegar que no lo saben ni que vino a su noticia.»
+
+
+
+
+S
+
+
+ Sr. D. Juan Ortega Rubio.
+
+ Bilbao 29 de Julio de 1886.
+
+Muy Sr. mío y de toda mi consideración y aprecio: He recorrido
+atentamente la obra de Canesi con el objeto de desempeñar cumplidamente
+el encargo que en su atenta carta me hizo V. hace días, sintiendo mucho
+no poder darle más noticias que las que van por separado sobre los
+puntos a que V. se refería. Muy poco es, como verá V., lo que dice de
+Colón Canesi; de Cervantes no hace mención siquiera; pero lo que más
+me extraña es que nada diga de los sucesos de los luteranos, movido,
+sin duda, a callarlos de algunos escrúpulos nacidos de temores o
+preocupaciones religiosas.
+
+Deseando poder complacer a V. de nuevo en cualquier otra ocasión queda
+de V. affmo. s. s. q. b. s. m.,
+
+ FIDEL DE SAGARMINAGA.
+
+
+Canesi.--_Historia de Valladolid._--Libro V, cap. I.
+
+Por horden de los Reyes se dió también principio aquel año al feliz
+descubrimiento de las Indias Occidentales por Christoval Colombo,
+que en lengua castellana decimos Colón, Cavallero genovés, ilustre
+progenitor de los Duques de Veragua, Marqueses de Jamaica; este, pues,
+argonauta insigne salió de Valladolid a esta conquista, y guiado de
+los papeles que le dexó en la isla de la Madera Rodrigo Faleyro,
+peritíssimo Marinero y gran cosmógrafo portugués, se dió a la vela
+viernes al amanecer tres de Agosto, acompañado de noventa compañeros
+(algunos dicen ciento y veinte) en tres Navíos del puerto de Palos
+de Moguer, junto a la costa del Algarve, aprestados con sólos diez y
+seis ó diez y siete mil ducados. (Aquí sigue una breve descripción
+del descubrimiento de América, que nada de particular ofrece, y luego
+refiriéndose a la residencia de Colón en Valladolid, que es lo que
+importa, dice lo siguiente): Diré algo de lo mucho que de él nos
+dexaron los Escriptores de aquellos tiempos, pues vivo y difunto honró
+esta Ciudad de Valladolid empeñado ya en sembrar al Cielo de almas, y
+con esta idea volvió a proseguir con infatigable celo el adelantamiento
+de su conquista, descubriendo tierras incógnitas, acompañado de su
+hermano D. Bartholomé y de mucha más gente que la primera vez, y
+lleno de triumphos se restituió a España, mereciendo que los Reyes le
+nombrasen por Almirante mayor, Virrey y Capitán general de las Indias
+por él descubiertas y por descubrir para él y los sucesores en su casa
+y Estado; y casó con D.ª Phelipa Muniz de Melo, Portuguesa de nación,
+y estando en Valladolid hizo Cobdicilo a diez y nueve de Mayo de mil
+quinientos seis, ante Pedro de Hinojedo, Escribano de Cámara de los
+Catholicos Reyes, que le dieron facultad para fundar el mayorazgo de
+su casa el año de mil quatrocientos y noventa y siete, y el título de
+Duque de Veraguas el de mil y quinientos seis, en que murió a veinte y
+seis de Mayo (algunos dicen a seis) en Valladolid, y sus huesos fueron
+trasladados a las Cuevas de Sevilla, donde se lee un Epitafio que
+traducido en el castellano idioma dice así en esta Octava.
+
+ Este poco compás que ves encierra
+ aquel varón que dió tan alto vuelo,
+ que no se contentó con nuestro suelo
+ y por darnos un nuevo se destierra;
+ dió riquezas inmensas a la tierra,
+ innumerables ánimas al Cielo,
+ halló donde plantar divinas leyes
+ y prósperas Provincias a sus Reyes.
+
+
+
+
+T
+
+
+LOS PLEITOS DE D. DIEGO Y DE D. LUIS COLÓN[686].
+
+ [686] Duraron las negociaciones desde fin de enero hasta el 17
+ de abril de 1492. Esta fecha llevan las _Capitulaciones_.
+
+Cristóbal Colón, antes de su muerte, para asegurarse de sus derechos
+como Almirante de las Indias, consultó a un letrado, el cual dió su
+opinión, después de estudiar las Capitulaciones de Santa Fe y todos los
+privilegios y mercedes concedidos por los reyes.
+
+Dijo el letrado, «sin que en esto pueda haber engaño ni yerro», que a
+Don Cristóbal Colón pertenecían el tercio, el décimo y el octavo que
+produjesen las Indias descubiertas y por descubrir, esto es, un 55,80
+por 100, además de las ventajas de justicia, oficios, nombramientos,
+etc.
+
+Aceptó el Almirante el dictamen, y así lo consignó en su testamento.
+
+A la muerte de Colón, su hijo y heredero D. Diego, fundándose en la
+citada consulta, hizo las correspondientes reclamaciones, que dieron
+lugar a pleitos, los cuales duraron muchos años.
+
+En una petición sin fecha, que conservamos, suplica D. Diego que se
+le tenga por virrey y gobernador perpetuo de las Islas y Tierra Firme
+descubiertas y por descubrir, que se le entregue la gobernación de la
+isla de San Juan y de las provincias de Veragua y Urabá, que se le
+señale y libre salario como tal Almirante y virrey gobernador, que
+se le dé y pague gente armada para su guarda, que no intervengan los
+oficiales de la Casa de Contratación en los negocios de Indias sin el
+concurso de la persona o personas que el Almirante designe, que se le
+entregue el diezmo de cuanto produjeron las citadas Indias, etcétera.
+
+Aunque la petición se ajustaba casi por completo a las Capitulaciones
+de Santa Fe, otorgar aquélla y reconocer la validez de las últimas,
+equivalía a enajenar para siempre la soberanía de todos los países
+descubiertos y por descubrir. Era evidente que D. Diego daba un
+alcance a las citadas Capitulaciones que los reyes no les dieron al
+estipularlas en el convenio de Santa Fe. Además, ¿podía la Corona, en
+nuestro sistema actual de legislación, otorgar tales mercedes?
+
+Contestóse al Almirante que, según una ley dada en las Cortes de Toledo
+de 1480, no podía darse oficio alguno de justicia con carácter de
+perpetuidad, añadiendo que los dados anteriormente en esa forma debían
+entenderse otorgados de por vida; de modo que, aun en el caso de que
+los cargos concedidos a Colón lo hubiesen sido perpétuamente, por la
+ley dicha la concesión debía entenderse como hecha de por vida. Negada,
+pues, la petición principal, debían negarse todas las demás que de ella
+arrancaban.
+
+A pesar de la negativa, merced a las gestiones que hicieron a su favor
+el duque de Alba[687], Rodríguez de Fonseca y el secretario Conchillos,
+se dispuso, por Real Cédula de 9 de agosto de 1508, que D. Diego
+marchara a las Indias y entendiese en la gobernación de ellas, «sin
+perjuicio del derecho de ninguna de las partes», y, aunque así lo hizo,
+en 9 de diciembre del mismo año otorgó poder a Juan de la Peña, criado
+y factor del dicho duque, para que le representase ante los tribunales
+e hiciere las diligencias necesarias en favor de sus intereses.
+
+ [687] El Almirante hubo de contraer matrimonio con una hija
+ del duque de Alba.
+
+El nombramiento de gobernador, hecho a favor de Don Diego, se hizo con
+arreglo a la Real Provisión de 29 de septiembre de 1509, esto es, con
+ciertas facultades y por el tiempo que la voluntad real fuere; pero el
+Almirante insistió en que se le nombrase virrey y gobernador perpetuo
+de las Indias descubiertas y por descubrir. A ello se opuso el fiscal,
+sosteniendo que en el segundo capítulo de los otorgados en Santa Fe el
+17 de abril de 1492 se concedió el título de gobernador y virrey de las
+islas y Tierra Firme que se descubriesen a D. Cristóbal Colón; pero
+sólo a él y no a sus herederos, añadiendo que vacaron dichos oficios a
+la muerte del primer Almirante «y aun en su vida por deméritos y por
+usar mal de la merced que le fué fecha, y pasar a más de lo que le fué
+dado.»
+
+Si examinando el texto de las Capitulaciones el fiscal estaba en lo
+cierto, don Diego presentó los traslados de dos privilegios: uno, de
+23 de abril de 1492 confirmando lo capitulado en Santa Fe, y otro, de
+30 de abril del mismo año, en el cual, al conceder a D. Cristóbal el
+uso de los mencionados títulos, se dice lo siguiente: «Seades nuestro
+almyrante e visorrey e governador en ellas e vos podades dende en
+adelante llamar e yntitular don e almirante e visorrey e governador
+dellas, et assy vuestros hijos e sucesores en el dicho oficio et cargo
+se puedan llamar e yntitular don e almyrante e visorrey e governador
+dellas.»
+
+Estimó el fiscal que el último privilegio no alteraba las
+Capitulaciones, ni podía alterarlas; pero, dado que se entendiese como
+quería D Diego, resultaba contrario a las leyes. Replicó el Almirante.
+
+El 5 de mayo de 1511 el Consejo Real, formado por los doctores
+Carvajal, Palacios Rubios y Cabrero, y los licenciados Zapata,
+Muxica, Santiago, Aguirre y Sosa firmaron la declaración o sentencia
+que a continuación copiamos: «1.º Que al Almirante y sus sucesores
+pertenecían la gobernación y administración de justicia, en nombre
+de los reyes, así de la Isla Española como de las otras islas que
+el Almirante D. Cristóbal Colón, su padre, descubrió en aquellos
+mares, y la de aquellas islas que por industria del dicho su padre
+se descubrieron, con título de virrey de juro y heredad para siempre
+jamás, para que por sí y sus tenientes y oficiales de justicia,
+conforme a sus privilegios, pudiesen ejercer y administrar la
+jurisdicción civil y criminal de las dichas islas, cómo y de la
+manera que los otros gobernadores y virreyes la usan y pueden y deben
+usar en los límites de su jurisdicción. 2.º Que la décima del oro y
+demás cosas pertenecía al Almirante D. Diego y a sus sucesores de
+juro y heredad, ahora y para siempre. 3.º Que no pertenecía parte
+ni cosa alguna al Almirante D. Diego y sus sucesores de los diezmos
+eclesiásticos. 4.º Que de las penas que pertenecían a la Cámara de sus
+Altezas no correspondía parte alguna al Almirante ni a sus sucesores,
+pero que pertenecían al Almirante y a sus oficiales las penas que
+por las leyes correspondían a las justicias y jueces. 5.º Que las
+apelaciones interpuestas de los alcaldes por elección o nombramiento
+de los Consejos, fuesen primeramente al Almirante y a sus tenientes y
+de ellos fuesen a sus Altezas y a sus Audiencias. 6.º Que sus Altezas
+podían poner en las islas jueces que conociesen de las apelaciones.
+7.º Que también pertenecía a sus Altezas el nombramiento de regidores
+y jurados, fieles y procuradores y otros oficios de gobernación de
+dichas islas que deben ser perpetuos. 8.º Que la provisión de las
+escribanías pertenecía a sus Altezas, excepto las del juzgado del
+Almirante, que pertenecía a éste; pero debiendo poner notarios o
+escribanos de sus Altezas. 9.º Que sus Altezas podían mandar, cuando lo
+juzgasen conveniente, tomar residencia al Almirante y a sus oficiales,
+conforme a las leyes del reino. Y 10. Que a sus Altezas, y a quien su
+poder tuviese, y no al Almirante, pertenecía el repartimiento de los
+indios»[688].
+
+ [688] Becker y González, _Los pleitos de Colón_, págs. 210 y
+ 211, en la _Historia del Mundo_, publicada por la Universidad
+ de Cambridge, tomo XXIII.
+
+Aprobóse la sentencia por Real provisión el 17 de julio del mismo año,
+y aunque el fiscal Pero Ruiz interpuso súplica, se confirmó aquélla por
+Real cédula de 5 de noviembre.
+
+Tenaz D. Diego, volvió a continuar sus pleitos, pues con fecha 3 de
+enero de 1512 Juan de la Peña presentó un escrito para que se declarase
+que el Almirante no estaba obligado a hacer residencia, que los jueces
+nombrados por la Corona sólo podrían conocer en grado de apelación,
+que se declarase pertenecerle la gobernación del Darién y que se le
+autorizara para tomar en el repartimiento los indios que necesitase
+para su grangería. Se opuso el fiscal a estas pretensiones, replicó
+Peña en nombre del Almirante, acordando el Consejo que su Alteza
+proveería respecto a la residencia y que se recibiese el pleito a
+prueba por término de ciento veinte días--que luego se amplió hasta un
+año--lo relativo a la gobernación de Darién.
+
+En tanto que probaba D. Diego con las declaraciones de 39 testigos cómo
+su padre había descubierto el Darién, formuló en 29 de diciembre de
+1512 una protesta contra la sentencia dada en Sevilla el año anterior
+por el Consejo Real.
+
+Continuaron los pedimentos y réplicas, llegando el atrevimiento del
+Almirante a «consignar en un memorial de agravios que contenía 42
+capítulos, que le correspondía el gobierno absoluto, provisión de
+oficios, administración de justicia y percepción de rentas en la
+tierra extendida de polo a polo al Occidente de la línea trazada
+por el pontífice Alejandro VI, a las islas del Pacífico, _y a más,
+si más se descubriese_, sentando que no le alcanzaba el precepto
+legal de dar residencia de sus actos. Añadió en dichos documentos
+que los reyes de Castilla no tenían facultad para entender en el
+repartimiento de indios, ni para establecer tributos de cualquiera
+especie que fueran, toda vez que habrían de afectar al décimo y octavo
+de productos, pertenecientes al Almirantazgo por las Capitulaciones de
+Santa Fe, y afirmó, en fin, su derecho a percibir parte de los diezmos
+eclesiásticos y de las penas de Cámara, y a nombrar, no solamente los
+consejos de los pueblos, sino los capitanes de los navíos que fueran a
+las Indias»[689].
+
+ [689] Becker y González, _Los pleitos de Colón_, pág. 212,
+ en la _Historia del Mundo_, publicada por la Universidad de
+ Cambridge, tomo XXIII.
+
+Sin embargo de peticiones tan exageradas y hasta imprudentes,
+continuaron las pruebas de testigos. Volvió a insistir el 15 de
+diciembre de 1515 en un nuevo memorial de agravios, con otros 42
+capítulos, recayendo sentencia, dada en la Coruña el 17 de mayo de
+1520. En dicha sentencia se disponía cómo habían de proveerse los
+oficios en Indias; se declaró que el Almirante tenía derecho de
+gobernador y virrey en todas las islas que su padre descubrió o por
+su industria se descubrieron; se dispuso que se guardase lo acordado
+é determinado acerca de los indios libres; se hizo constar que el
+Rey podía nombrar comisarios que procediesen contra el Almirante,
+bien que el proceso se había de remitir al Consejo Real para que
+administrasen justicia; se ordenó que no se tomase residencia al
+Almirante sino en ciertos casos, pero el Rey podía mandar que se
+tomase residencia a los jueces nombrados por el Almirante; se concedió
+permiso al dicho Almirante para nombrar un representante suyo en la
+casa de Contratación; y, por último, se consignó que al Almirante
+correspondía la décima parte de los productos de las Indias, excepto el
+almojarifazgo y otros servicios.
+
+Con la misma fecha de la sentencia se dictó Real Cédula ordenando
+a Miguel de Pasamonte, tesorero de la Isla Española, que entregase
+anualmente 376.000 maravedises al Almirante, «para su ayuda de costa,
+en alguna enmyenda y remuneración de lo mucho que a gastado después
+que vino de las yndias andando en nuestra corte y servicio e en
+equivalencia de lo que llevava a causa de la gente que se le solía
+librar.»
+
+Apeló don Diego de la sentencia el 23 de agosto de 1520, y como se
+opusiese el fiscal, en 24 de abril de 1524 solicitó que se mandasen
+buscar y traer los procesos incoados el 1500 y 1501, «por los quales
+constó e pareció que de fecho e contra derecho el almyrante don
+cristóbal colón ynjustamente hizo ahorcar e matar a ciertos ombres en
+la ysla española e les tomó sus bienes, de cuya causa el Rey e Reina
+católicos, de gloriosa memoria, se movieron a le mandar venyr a esta
+corte detenydo e le quitaron los oficios de visorrey e gobernador.»
+
+Cada vez más intransigente, Don Diego quiso oponerse a las pretensiones
+de Hernán Cortés y Diego Velázquez, alegando que la gobernación
+de Yucatán le pertenecía. ¿No era un absurdo creer que por las
+Capitulaciones de Santa Fe todo lo que se descubriese debía convertirse
+en feudo de la familia de Colón?
+
+Habiendo muerto Don Diego, su viuda, doña María de Toledo, continuó
+los pleitos en nombre de su hijo Don Luis, apoyada por su cuñado Don
+Fernando y por su padre el comendador mayor de León. Después de
+muchos incidentes, Doña María, _la desdichada virreina_, como ella se
+intitulaba, logró que el mismo Don Hernando de Toledo se personase en
+el pleito, consiguiendo que el 25 de junio de 1527 se declarasen nulas
+las sentencias dadas en Sevilla y la Coruña; a su vez se mandaba que
+se vieran y fallaran de nuevo los autos. Hasta el 27 de agosto de 1534
+no se dictó sentencia, la cual constaba de 33 capítulos; en ella se
+reconocía una vez más a los herederos de Cristóbal Colón el derecho
+al almirantazgo de Indias, extendiéndose su gobierno al Darién, con
+facultad de poner en éste un teniente; mas se le negaba derecho a la
+décima del impuesto de almojarifazgo y a parte alguna de los diezmos
+eclesiásticos.
+
+Vese con toda claridad que los Colones veían premiados sus esfuerzos;
+pero cuanto más se les concedía, mayores eran sus ambiciones; así que
+tampoco se dieron por satisfechos con el último fallo. Tanto molestó
+esta conducta al fiscal Villalobos, que formuló un alegato, queriendo
+demostrar que las Indias se descubrieron, no por industria de Colón,
+sino por la de Martín Alonso Pinzón y otros marinos. Sostuvo, del
+mismo modo, que los reyes otorgaron mercedes y privilegios a Colón,
+creyéndole descubridor. Terminaba afirmando que la mitad de las honras
+y provechos correspondían al dicho Pinzón, según el convenio celebrado
+por ambos marinos antes de emprender el viaje. El Consejo estimó
+impertinente el alegato, y, con fecha 18 de agosto de 1535, dictó nueva
+sentencia, reconociendo a los sucesores del Descubridor del Nuevo
+Mundo el derecho de disfrutar perpétuamente los oficios de virrey y
+gobernador en la Isla Española y adyacentes, en las provincias de Paria
+y de Veragua, en Tierra Firme; también percibirían la décima de las
+rentas reales.
+
+Los defensores de Don Luis Colón, tercer Almirante, volvieron a
+interponer nueva apelación, y tacharon de injusta la anterior sentencia.
+
+Lejos de imponer a los tenaces litigantes perpetuo silencio, como por
+el matrimonio de D. Diego Colón con Doña María de Toledo, el Almirante
+de Indias se había emparentado con las casas más poderosas de la
+nobleza, se pensó acabar los litigios mediante una transacción. Se
+ofreció al Almirante el territorio comprendido entre el Cabo de Gracias
+a Dios y Puerto Bello, y los islotes adyacentes, con título de Duque
+o Marqués. Vínose al fin a un acuerdo, encargándose Fray García de
+Loaysa, Cardenal de Santa Susana, Obispo de Sigüenza, Presidente de
+Indias y Comisario general de la Santa Cruzada, y el Doctor Gaspar de
+Montoya, del Consejo de Castilla, de dictar un laudo arbitral, como
+así hicieron el 28 de junio de 1536. Por él D. Luis Colón y sucesores
+conservarían el título de Almirante de Indias con diez mil ducados de
+renta en ellas, la isla de Jamaica, con título de Duque o Marqués, 25
+leguas cuadradas en Veragua con jurisdicción civil y criminal, y otras
+preeminencias y rentas para las hijas de D. Diego Colón.
+
+Don Luis no rechazó la sentencia, si bien se consideró perjudicado y
+logró, por decisión del Consejo, que el Emperador confirmó por Cédula
+de 6 de septiembre, que se mejorasen las condiciones de la mencionada
+sentencia. Luego, por otra Cédula de 8 de noviembre, se dió a Doña
+María de Toledo la cantidad de cuatro mil ducados en oro, pagados por
+las Cajas de Puerto Rico.
+
+El testarudo D. Luis volvió a sus reclamaciones, y el pacientísimo
+Emperador, para terminar de una vez para siempre, consintió nuevo
+juicio arbitral, que decidieron el dicho Cardenal Loaysa y D. Francisco
+de los Cobos, Comendador Mayor de León, en laudo de 5 de febrero de
+1540.
+
+Por último, D. Luis volvió a provocar nuevos incidentes, que terminaron
+cuando la muerte arrebató la vida del tercer Almirante de Indias.
+
+«Esta rápida exposición de los hechos--escribe el Sr. Becker
+González--basta para destruir la leyenda de la ingratitud de España
+con el descubridor y con sus sucesores. Se les dió alta posición
+política y social, pingües rentas, grandes posesiones territoriales y
+títulos honoríficos, y lograron enlazarse con una de las principales
+familias de la nobleza. ¿A qué más se les considera con derecho, y
+que más podían pretender? ¿Qué más ha hecho nación alguna por sus
+descubridores, por sus navegantes y por sus conquistadores? ¿Quién
+no recuerda cómo Inglaterra trató a Raleigh, a Clive y a Hastings, y
+Francia, a Dupleix y a Lally?»[690].
+
+ [690] Obra citada, pág. 217.
+
+
+
+
+U
+
+
+COMPROMISO DE MAYORAZGO Y DE TESTAMENTO[691].
+
+ [691] _Archivo de Indias._--_Colec. de doc. inéd._, tomo XXX,
+ págs. 481-500.
+
+En virtud de real autorización del 23 de abril de 1497 hizo una
+institución de mayorazgo el 22 de febrero de 1498. El mismo Colón dijo
+cinco años después que había fundado aquel mayorazgo al objeto de que
+fuera al mayor provecho para su alma, para el servicio de Dios, para
+su honra y la de sus sucesores. Este documento es de importancia suma
+para la historia de Cristóbal Colón. El mismo Almirante dice: «Que
+siendo yo nacido en _Génova_, les vine a servir (a sus Altezas) aquí
+en Castilla...» Más adelante añade: «Mando al dicho D. Diego (su hijo
+primogénito) o a quien poseyere el dicho mayorazgo, que procure e se
+trabaxe siempre por la honrra e bienes e acrescentamiento de la cibdad
+de _Génova_, e ponga todas sus fuerzas e bienes a defender e alimentar
+el bien e honrra de la República della, non yendo contra el servicio
+de la Iglesia de Dios, e alto Estado del Rey o de la Reyna Nuestros
+Señores e de sus subcesores.»
+
+El carácter del mayorazgo es eminentemente religioso. Manda a sus
+descendientes que preparen los medios de rescatar el Santo Sepulcro,
+de mantener la integridad del poder temporal del Papa, de pagar el
+diezmo a Dios en sus pobres, de establecer un hospital para socorrer
+a los pobres, de fundar un seminario de misiones extranjeras para la
+conversión de los pueblos idólatras y de erigir una iglesia en honra de
+la Inmaculada Concepción. Todo ello se haría bajo la dirección del Sumo
+Pontífice, y mediante la aprobación lo mismo del Papa que de los Reyes
+Católicos.
+
+
+ (APÓCRIFO Y SUPUESTO)
+
+TESTAMENTO MILITAR DEL ALMIRANTE D. CRISTÓBAL COLÓN[692].
+
+ [692] Ibidem, pág. 501.
+
+ Valladolid 4 de mayo de 1506.
+
+Habiéndome honrado con un devotísimo Memorial de preces el Sumo
+Pontífice Alejandro VI, dándome un gran consuelo en mi cabtividad,
+en mis batallas e adversidades, quiero que dempues de mi muerte, se
+entregue por memoria a mi amantísima Patria la República de _Génova_,
+e por los beneficios rrescebidos en esta Cibdad, es mi voluntad, que
+funde en ella un nuevo Hospital de mis rrentas heredadas en _Italia_,
+e para la mejor sustentación de los pobres en mi Patria, faltando
+mi línea masculina, declaro e substituyo en mi Almirantazgo de las
+_Indias_, e sus anexidades, por subcesora, a la misma República de San
+Xorge.
+
+Dado en Valladolid a quatro de mayo de mil e quinientos e seys años.
+(Está sellado y firmado).
+
+
+
+
+X
+
+
+CARTA DE AMERRIGO VESPUCCI AL CARDENAL ARZOBISPO DE TOLEDO (JIMÉNEZ
+DE CISNEROS), DÁNDOLE SU PARECER SOBRE LAS MERCANCÍAS QUE HUBIERAN DE
+LLEVARSE A LAS ISLAS ANTILLAS[693].
+
+ [693] _Cartas de Indias_, págs. 11-13. Madrid, 1877.
+
+Muy reverendo é magnífico señor: Tengo, pues, de agradezer la confianza
+que debo a vuestra reverendísima señoría, que non dexaré de dezirle my
+pareszer, syn que me mueva ynterese alguno, aunque non oviere gana de
+hablar dello; ya que agora he de responder sobre lo que háse de llevar
+a las yslas, sy es bien que vaya por una mano y que Su Alteza lleve el
+provecho, segun que lo haze el rey de Portugal en lo de la Mina de Oro,
+ó sea, como creo aver entendido ser la manera de pensar de Su Alteza,
+que cada uno tenga lybertad de yr i llevar lo que quisyere.
+
+Yo hallo grande diferenzia del tracto del rey de Portugal a este dacá,
+por quel uno es enviar a tierra de moros i a un solo lugar una ó dos
+mercaderias apreziadas a zierto prezio, y de aquellas le responde los
+fatores que allá tiene, con el valor del mismo prezio ó con la ropa;
+y acá es al contrario, porque lo que se ha de llevar a las yslas es
+diversidad de todas cosas que las personas puedan aver menester, asy
+de vestyr como vestidos y muchas cosas nezesarias para edifyzios i
+grangerias, que no tienen quenta ny razon; de manera, que yo averia por
+muy dificoltoso i casy imposyble que Su Alteza lo pueda mandar hazer
+desta manera, en espezial que muchas de las cosas que son menester para
+las yslas, cumple más llevarlas de otras partes que destas, asy como
+de las yslas de Canaria y las de Portugal, de las quales sacan ganados
+y vituallas y otras cosas nezesarias; i para cosa seria menester un
+fator, i ay muchas dellas de que non se podria dar quenta, porque
+dellas se comen, dellas se dañan y otras se pierden; y desta causa, a
+my ver, non se podria llevar este negozio por la dicha manera, i sy en
+espirienzia lo pusyere, el tiempo doy por testygo.
+
+Syempre que Su Alteza tenga algun provecho en la entrada de las ropas
+que a las yslas se llevaren syn cuidado ny costa, ocurreme uno de dos
+camynos: el uno, poner un zierto derecho en todo lo que a las yslas se
+llevase, qual a Su Alteza paresziere, i que cada uno pudiese libremente
+yr i llevar lo que quisyere; el otro, es encargar esta negoziacion a
+mercaderes que repartiesen el provecho con Su Alteza i forneziesen todo
+lo que fuese menester, sin que Su Alteza toviese dello cuidado. I en
+esta tal companya seria de tener esta orden: que toviese en las dichas
+yslas cargo de entender en el reszibir i vender de las ropas que allá
+se enviaren el thesorero de Su Alteza, en companya del fator de los
+mercaderes, tenyendo cada uno dellos su libro en que, por dos manos, se
+asentase todo lo que se vendiese.
+
+Y de todas las ropas que se enviasen en cada navio, fuese la quenta de
+lo oviesen costado, firmada del mercader y del thesorero, o bien de
+otro factor que Su Alteza deputado a estar en Sevilla o en Cadiz, para
+que, segun aquella, pudiesen en las yslas soldar quenta de todo lo que
+llevare cada navio sobre sy, i tomar cada uno su parte de la gananzia,
+entregandose el mercader del costo de la ropa con costa y fletes,
+porque desta manera averia orden y conzierto, ny podria aver fraude ny
+engaño alguno; i para las cosas que se oviesen de llevar de fuera dacá
+y de las yslas de suso nombradas y saber el costo dellas, el mercader
+y fator de Su Alteza que estoviese en Sevilla o Cadiz, podria dar el
+cargo a alguna presona que a ellos paresziere.
+
+Este es my pareszer, remityendome a los que más saben.
+
+De Sevilla, a IX dias del mes de diziembre de mill é quinientos é ocho
+años.
+
+De vuestra reverendisima señoría humyldemente beso las manos.
+
+ _Amerrigo Vespucci_,
+ piloto mayor.
+
+
+_Sobre._ Reverendisymo é magnifyco Señor (el Señor) Cardenal d'España,
+Arzobispo de Toledo.
+
+
+
+
+ÍNDICE
+
+
+ Páginas.
+PRÓLOGO
+
+ Política de España en las Indias. V
+ Plan de la obra. XXXIII
+ Fuentes de conocimiento. XL
+ Exposición de propósitos. LV
+ Descripción geográfica de América. LVIII
+
+
+CAPÍTULO I
+
+ Unidad y variedad de la especie humana.--El evolucionismo.
+ --La selección.--El pithecantropus.--Protohistoria
+ americana.--El salvajismo.--Antigüedad de los indios.--Razas
+ mixtas.--El _homo asiaticus_ y el _homo
+ americanus_.--Diferencias y semejanzas entre uno y
+ otro.--Algunos pobladores de América son autóctonos.--Razas
+ cultas y salvajes. 3
+
+
+CAPÍTULO II
+
+ Comunicación de América con Asia y con Africa.
+ --Consideraciones acerca de la doctrina de Platón, Teopompo
+ de Quio, Aristóteles, Diodoro Sículo y Séneca. ¿De dónde
+ proceden los indios no autóctonos?--Los egipcios.--Los
+ griegos.--Los fenicios.--Los cartagineses.--Los religiosos
+ budhistas.--Significado y situación de Ophir.--Los hebreos.
+ --Los romanos.--Los etiopes cristianos.--Los troyanos.--Los
+ scythas.--Los tártaros.--Origen de los indios según Fr.
+ García, el Dr. Patrón, Humboldt y Riaño. 15
+
+
+CAPÍTULO III
+
+ Relaciones entre América y Europa durante la Edad Media.--Los
+ vascos españoles y franceses.--Los ingleses o irlandeses.--La
+ Islandia.--Los Sagas.--Las Crónicas.--El islandés Gunnbjorn.
+ --Erico el Rojo en Groenlandia.--Biarne.--Leif en Helluland,
+ Markland y Virland.--Thorvall: sus expediciones; su muerte.
+ --Expedición de Thorstein y Thorfinn.--Thorfinnhudi.--Lucha
+ entre groenlandeses y esquimales.--Regiones visitadas por
+ Leif y Thorfinn.--Gudrid en Roma.--Expedición de Freydisa.
+ --Otras expediciones.--Autenticidad de los Sagas.--La
+ religión católica en el Nuevo Mundo: los obispos; los diezmos
+ de los colonos de Vinlandia.--Las colonias.--Interrupción de
+ las relaciones entre normandos y americanos.--Correspondencia
+ de lugares antiguos con los modernos.--Estatua de Leif en
+ Boston.--Trabajos arqueológicos.--Casas descubiertas en
+ Cambridge.--Leif y Colón según Fastenrath. 34
+
+
+CAPÍTULO IV
+
+ América Meridional: tribus del Océano Atlántico y del
+ Pacífico.--Región amazónica: su situación.--Los tupies y los
+ guaraníes.--Los omaguas, cocamas y chiriguanos.--Los tapuyas.
+ --Los payagüaes, agaces, subayaes y otras tribus.--Tribus que
+ habitaban en el Uruguay: Confederación uruguaya: los charrúas.
+ --Los chanás y otras tribus.--Los arawak.--Los caribes.
+ --Tribus del Alto Orinoco y del Alto Amazonas.--Tribus de las
+ mesetas de Bolivia: los chiquitos,--Región pampeana: tribus
+ del Gran Chaco y de las Pampas.--Los araucanos.--Tribus
+ patagónicas.--Los calchaquíes. 52
+
+
+CAPÍTULO V
+
+ América Meridional.--Región Colombiana.--Tribus del Istmo:
+ los cunas y otras tribus.--Los chibchas.--Reyes de Tunja y de
+ Bogotá.--Tribus de Chiriqui.--Los panches y otras tribus.
+ --Región peruana: tribus principales.--El Perú antes del
+ imperio de los incas. ¿Son indígenas los incas?--Manco Capac
+ y Mama Ocllo.--Cinchi Lloca: su gobierno.--Lloce Yupanqui: su
+ carácter.--Mayta Capac: su pasión por la guerra.--Capac
+ Yupanqui: sus conquistas.--Inca Focca: sus victorias.--Yahuar
+ Huacac: su cobardía.--Huiracocha: sus triunfos.--Urco: su
+ destronamiento.--Titu-Manco-Capac: su cultura.--Yupanqui: sus
+ guerras: concilio en el Cuzco.--Tupac Yupanqui: su poder
+ militar.--Huayna Capac: su crueldad.--Huascar y Atahualpa:
+ guerra civil.--El Inca.--Los incas, curacas y amantas.--Los
+ virreyes.--Los gobernadores.--El ejército.--La religión.--La
+ cultura.--La poesía.--Las comedias y tragedias.--La música y
+ el baile.--La lengua.--La industria.--Vías de comunicación:
+ caminos y correos.--Fuentes.--Acueductos.--Las colonias.
+ --Colonias militares. 66
+
+
+CAPÍTULO VI
+
+ América Central.--Primeros habitantes del país.--Los mayas.
+ --Los quichés y cakchiqueles.--Fundación de la monarquía
+ quiché.--Lucha entre quichés y cakchiqueles: batalla de
+ Guanhtemalan.--Lucha entre cakchiqueles y otros pueblos.
+ --Estado interior de Guatemala y relaciones exteriores.
+ --Pedro de Alvarado en el país.--Salvador, Honduras,
+ Nicaragua y Costa Rica.--Estado social de los quichés.
+ --Cultura de los habitantes de Honduras, Nicaragua, Panamá y
+ Costa Rica.--Las Antillas, en particular Haytí y Cuba: artes
+ e industria. 84
+
+
+CAPÍTULO VII
+
+ América Septentrional.--Obscuridad de la historia de México
+ en sus primeros tiempos.--Los quinametzín.--Los quinamés.
+ --Los nahuas, xicalancas y almecas: su origen.--Los
+ chichimecas y fundación de su imperio.--Los toltecas: su
+ peregrinación; su asiento en Tula.--Tribus menos importantes.
+ --Relaciones entre chichimecas y toltecas.--Monarquía tolteca
+ en Tula.--Las tres monarquías; Quetzalcoatl; su doctrina.
+ --Tetacatlipoca y otros reyes.--Los chichimecas se apoderan
+ de Tula.--Reyes toltecas en Tula.--Cultura de los toltecas.
+ --Los chichimecas: su vida.--Gobierno de Xolott.--El
+ feudalismo.--Tribus que invaden el imperio.--Nopaltzin y
+ Huetzin.--El reino de Tezcuco.--Los aztecas: su procedencia.
+ --Las casas grandes de Gila.--Los aztecas antes de
+ establecerse en México y Tlatelolco.--Quinantzin y
+ Techotlalazin.--Las 75 provincias.--Ixtlilxochitl: guerra
+ civil.--Rivalidad entre Tezcuco y México.--Netzahualcoyotl.
+ --Los reinos confederados.--Guerra civil.--Los españoles en
+ Tabasco.--Moctezuma II.--La religión y la guerra.--El jefe
+ del clan, el capulli y el tlacalecuhli.--Las fratias y la
+ tribu.--Consejo Tribal.--La industria.--El Calendario.--Obras
+ públicas.--La escritura.--Ciencias religiosas. 95
+
+
+CAPÍTULO VIII
+
+ América Septentrional.--Tribus mejicanas.--Los
+ shoshoneamus.--Los comanches: sus costumbres.--Tribus
+ sonoras: los pimas, los ópatas y los tarahumares:
+ sus costumbres.--Tribus iroquesas: sus
+ costumbres.--Confederación iroquesa: religión e
+ industria.--Los esquimales: su carácter y costumbres.--Los
+ algonquinos y athabascos.--Los navajos y los
+ apaches.--Los sioux o dakotas.--Los muskokis.--Los
+ creeks y otros pueblos.--Los californios.--Los
+ tlinkits.--Los pieles-rojas.--Región de los pueblos.--Los
+ chinuks.--Situación y costumbres de los pueblos citados. 122
+
+CAPÍTULO IX
+
+ Estado social de los indios.--La antropofagia.--El
+ emperador en México y en el Perú.--Los caciques.--La
+ policía.--Los mercados.--La Hacienda.--La administración
+ de justicia.--Los tributos.--Incas, curecas y amantas.--El
+ Interregno.--El clan, el sachem y el Consejo.--Nomen y
+ totem.--La tribu.--Confederaciones tribales.--El matrimonio:
+ monogamia; poligamia; adulterio; divorcio.--Los hijos.--Los
+ ancianos.--Las viviendas.--Instituciones civiles.--La
+ propiedad en México y en el Perú.--La sucesión: tutela,
+ curatela y adopción.--Esclavitud.--Leyes penales y de
+ procedimientos.--Leyes sociales y administrativas.--Las
+ postas entre los nahuas y entre los peruanos. 140
+
+
+CAPÍTULO X
+
+ Instituciones militares.--El arco y la flecha.--La
+ lanza, los dardos, las jabalinas, las hondas y otras
+ armas.--Las armas defensivas: escudo, peto, cota y
+ casco.--Armas de las razas cultas y de las salvajes.--Las
+ fortificaciones.--Banderas.--Música militar.--Organización
+ de la fuerza armada.--La guerra.--Los tambos o
+ cuarteles-pósitos.--La táctica y la estrategia.--Premios y
+ castigos.--Leyes militares.--La paz en los pueblos salvajes
+ y en los cultos. 153
+
+
+CAPÍTULO XI
+
+ Lenguas americanas: su número.--Lengua de los habitantes de
+ la Tierra del Fuego: el yahgan.--Lenguas que se hablaban en
+ las Pampas y en el Gran Chaco.--Lengua charrúa.--Lenguas de
+ la América Meridional: grupo atlántico y grupo andino.--El
+ goagiro arawak.--El tapuya, el tupí y el guaraní.--Lengua
+ chiquita.--El chibcha, el quichua y el aimará.--Otras
+ lenguas.--Lenguas de la América Central.--El maya-quiché
+ y el nahuatl o azteca.--El otomi y el pama.--Lenguas de
+ la América Septentrional: el cahita y otros.--El ópata y
+ el dacota.--El chiglet y otros.--Partes de la oración en
+ las lenguas americanas.--La escritura.--El lenguaje de los
+ gestos. 162
+
+
+CAPÍTULO XII
+
+ Las ciencias y letras entre los indios.--Las matemáticas,
+ la geografía y la astronomía.--La medicina.--La
+ religión: el dios de los indios.--Los sacerdotes y
+ hechiceros.--El diablo.--Las plegarias.--Las ofrendas.--Los
+ sacrificios.--La penitencia.--El cuerpo humano.--El
+ alma.--La inmortalidad.--Los sueños.--La vida futura.--Las
+ sepulturas.--Los duelos.--El Diluvio.--Las letras, la
+ oratoria, la poesía, el drama «Ollanta»: el baile drama
+ «Rabinal-Achi.» 173
+
+
+CAPÍTULO XIII
+
+ Las bellas artes entre los indios.--Carácter de las bellas
+ artes en México y en el Perú.--Materiales empleados en
+ los monumentos.--Las pirámides.--Relaciones entre los
+ monumentos de América y los del Antiguo Mundo.--Los templos:
+ el de México.--Los palacios.--Monumentos de Mitla.--Ruinas
+ de Palenque.--Oratorios de Ocotzingo.--Estatuas de
+ Palenque.--Pirámides de Aké.--Los monumentos de Yucatán
+ y de Honduras.--Consideraciones sobre los teocallis.--Su
+ semejanza con otros del Asia.--La falsa bóveda en
+ América.--La arquitectura en el Perú: monumentos
+ pre-incásicos y de los incas.--El templo del Cuzco.--Otros
+ edificios.--La arquitectura peruana y la del Viejo
+ Continente.--La escultura.--El dibujo y la pintura.--La
+ música en México y en el Perú.--Las bellas artes en Bolivia
+ y en la América central.--El canto: el areito. 185
+
+
+CAPÍTULO XIV
+
+ La industria.--La metalurgia.--La minería.--Los
+ curtidos.--Los tejidos.--La cerámica.--Los colores.--Otras
+ industrias.--La agricultura.--La ganadería.--El
+ comercio.--La moneda. 200
+
+
+CAPÍTULO XV
+
+ Alimentación del indio.--El canibalismo.--Bebidas
+ embriagadoras de los indios.--El fuego: modo de
+ obtenerlo.--La luz.--Las lámparas.--Las casas de los
+ indios.--Las aldeas.--Las viviendas del salvaje.--El
+ vestido.--Los adornos.--La caza y la pesca.--Las canoas o
+ piraguas.--Los juegos de azar.--El juego de pelota. 209
+
+
+CAPÍTULO XVI
+
+ Reyes de Castilla a fines de la Edad Media:
+ Enrique II, Juan I, Enrique III, Juan II y Enrique
+ IV.--Reyes Católicos.--Cultura literaria en aquellos
+ tiempos.--Cristóbal Colón en España. 221
+
+
+CAPÍTULO XVII
+
+ Descubrimientos anteriores al del Nuevo Mundo.--El
+ Preste Juan.--Viaje de Marco Polo.--«De imagine mundi»
+ de Pedro de Ailly.--Supuestas cartas de Toscanelli a
+ Colón.--Expediciones de Enrique el «Navegante».--Viajes
+ de Diego Gómez.--Los conocimientos geográficos en aquella
+ época.--La astronomía.--Viajes de Diego Cao.--El cosmógrafo
+ Behaim: su famoso globo.--Expedición de Bartolomé
+ Díaz.--Viajes de Covilham y Paiva. 234
+
+
+CAPÍTULO XVIII
+
+ Cristóbal Colón: su patria y familia.--Colón en Portugal:
+ su matrimonio.--La familia de su mujer.--Alonso Sánchez
+ de Huelva.--Cultura de Colón.--La esfericidad de la
+ Tierra.--La Academia de Toledo.--Rogerio Bacon y Raimundo
+ Lulio.--Proyecto de Colón de ir directamente a la India por
+ Occidente.--La librería de Colón.--Junta convocada por Juan
+ II y presidida por el obispo de Ceuta: opinión del conde de
+ Villarreal. 247
+
+
+CAPÍTULO XIX
+
+ Cristóbal Colón en Palos y en la Rábida.--Colón en
+ Sevilla.--El duque de Medinasidonia y el duque de
+ Medinaceli.--Colón en Córdoba: se presenta a los
+ Reyes.--Retrato moral y físico de Colón.--Amigos y enemigos
+ del genovés.--Política exterior e interior.--Junta
+ de Córdoba.--Junta de Salamanca.--Colón ante los
+ Reyes en Alcalá de Henares.--Beatriz Enríquez de
+ Arana.--Proposiciones presentadas por Colón a los Reyes
+ Católicos.--Colón en la Rábida.--Los consejeros de
+ Colón.--Juan Pérez ante Doña Isabel.--Tratado entre
+ los Reyes Católicos y Colón.--El Almirante en la
+ Rábida.--Martín Alonso Pinzón.--_Santa María_, la _Niña_ y
+ la _Pinta_.--Convenio entre Colón y Pinzón. 275
+
+
+CAPÍTULO XX
+
+ Primer viaje de Colón.--Incidentes más importantes
+ que ocurrieron durante el viaje.--Disgusto de algunos
+ marineros.--El 11 de octubre de 1492.--Rodríguez Bermejo
+ es el primero que grita _¡Tierra!_--Guanahaní (San
+ Salvador), Santa María de la Concepción, Fernandina,
+ Isabela (Saometo), Cuba (Juana) y Española (Haití).--El
+ cacique Guacanagari.--Fuerte de Navidad--Vuelta de Colón a
+ España.--Colón en Lisboa y en Palos.--Colón en Sevilla y en
+ Barcelona.--Breves de Alejandro VI.--Castilla y Aragón en el
+ descubrimiento. 292
+
+
+CAPÍTULO XXI
+
+ Segundo viaje de Colón.--Prisa de los Reyes en que se
+ realizase.--Junta de Tordesillas.--Personas notables
+ que acompañaron al Almirante--Descubrimientos: la
+ Dominica y otras islas.--El Fuerte de Navidad.--La
+ Isabela.--Insurrección general.--El comisario regio Juan
+ de Aguado.--Colón en España.--Preséntase a los Reyes en
+ Burgos.--El comerciante joyero Mosén Jaime Ferrer. 311
+
+
+CAPÍTULO XXII
+
+ Tercer viaje de Colón.--Relación de este viaje hecha por
+ el mismo Almirante.--¿Supo Colón que había hallado un
+ Nuevo Continente?--Colón en Haití: anarquía en la colonia:
+ los repartimientos.--Enemiga al Almirante en la Española
+ y en la corte.--El comisario regio Bobadilla en Santo
+ Domingo.--Proceso contra Colón.--Carácter y cualidades del
+ Almirante.--Colón es preso y cargado de cadenas.--Ingratitud
+ general con Colón.--Preséntase a los Reyes en
+ Granada.--Nicolás de Ovando, gobernador de la Española. 326
+
+
+CAPÍTULO XXIII
+
+ Cuarto y último viaje de Colón.--Muerte de Bobadilla, Roldán
+ y otros en alta mar.--Conducta de Ovando con Colón.--Ovando
+ en Xaragua.--Anacaona: su muerte.--Colón en las playas de
+ Jamáica.--Diego Méndez y Bartolomé Fieschi.--Escobar en
+ auxilio de Colón.--Conducta de Ovando con Colón y de la
+ Reina con los indios.--Repartimientos de indios.--Colón en
+ España.--Insurrección de los indígenas.--Diego Colón en la
+ Española.--Censuras a la política de Cristóbal Colón en
+ Santo Domingo. 336
+
+
+CAPÍTULO XXIV
+
+ Ultimos días de Colón.--Colón en Sanlúcar y en Sevilla.--Sus
+ padecimientos físicos y morales.--Conducta del Rey
+ Católico con Colón.--Preséntase Colón a D. Fernando en
+ Segovia.--Carta del Almirante a D.ª Juana y a Felipe
+ el Hermoso.--Colón en Valladolid.--Testamento del
+ Almirante.--Su muerte.--Celebración de sus exequias.--Sus
+ restos en el convento de San Francisco.--Juicio que de Colón
+ formaron sus contemporáneos.--Firma de Colón.--Casa donde
+ murió Colón.--Traslación de sus restos a la Cartuja de Santa
+ María de las Cuevas en Sevilla, luego a la Catedral de
+ Santo Domingo, después a Cuba y últimamente a la Catedral
+ de Sevilla.--Religiosidad de Colón.--Su carácter, según
+ Herrera.--Opinión de los Reyes Católicos.--Opinión de
+ Bolívar.--Colón, según algunos escritores de nuestros días. 354
+
+
+CAPÍTULO XXV
+
+ Descubrimientos posteriores al del Nuevo Mundo.--Viajes
+ de los Cabot bajo la protección de la Corona de
+ Inglaterra.--Vasco de Gama bajo la protección de D. Manuel
+ de Portugal.--Expedición de Alonso de Ojeda al Nuevo
+ Mundo.--Juan de la Cosa y Américo Vespucio forman parte de
+ la expedición.--Viaje de Pero Alonso Niño.--Viaje de Vicente
+ Yáñez Pinzón.--Expedición de Diego de Lepe.--Relación de
+ Américo Vespucio.--El portugués Pedro Alvarez Cabral en el
+ Brasil y en la India. 377
+
+
+CAPÍTULO XXVI
+
+ Expedición de Rodrigo de Bastidas.--Expedición de Alonso
+ de Ojeda.--Viajes de Américo Vespucio al servicio de
+ Portugal.--Colón y Vespucio en Sevilla.--Vespucio
+ al servicio de España.--Origen del nombre
+ América.--Expediciones de Cristóbal y Luis Guerra, y de Juan
+ de la Cosa.--Real Cédula en favor de Bastidas.--Capitulación
+ hecha con Ojeda.--Capitulación con Yáñez Pinzón.--Viajes de
+ Yáñez Pinzón y de Solís.--Privilegio en favor de Nicuesa y
+ de la Cosa.--Viajes de Ojeda y de Nicuesa.--La Española,
+ Cuba y Puerto Rico en aquellos tiempos.--Expedición de Ponce
+ de León a la Florida y luego a Biminí.--Pérez de Ortubia en
+ Biminí y Ponce de León en Puerto Rico. 392
+
+
+CAPÍTULO XXVII
+
+ Descubrimiento y exploración del Grande Océano u
+ Océano Pacífico por Núñez de Balboa.--Balboa antes del
+ descubrimiento.--Balboa y Enciso.--Lucha entre los
+ amigos de Balboa y de Enciso.--Nicuesa en Santa María
+ la Antigua.--Muerte de Nicuesa y Enciso sale para
+ España.--Balboa y el cacique Careta.--Descubrimiento
+ del Pacífico.--Pedrarias gobernador de la colonia del
+ Darién.--Enemiga entre Balboa y Pedrarias.--Muerte de
+ Balboa.--Pedrarias toma la provincia de Paque. 407
+
+CAPÍTULO XXVIII
+
+ Expedición de Juan Díaz de Solís.--Segundo viaje de
+ Solís.--Expedición de Francisco Hernández de Córdova.--Viaje
+ de Juan de Grijalba a Yucatán.--Famoso viaje de Fernando de
+ Magallanes alrededor del mundo.--Juan Sebastián El Cano. 419
+
+CAPÍTULO XXIX
+
+ Expedición de Espinosa: funda a Panamá.--Expediciones
+ ordenadas por Pedrarias.--Gil González Dávila se
+ dirige a Nicaragua.--Ciudades fundadas por Hernández
+ de Córdova.--Andagoya en el Perú.--Segundo viaje de
+ González Dávila desde Santo Domingo a Nicaragua y
+ Yucatán.--Expedición de Cristóbal de Olid: su muerte.--Pedro
+ de Alvarado sale de México para Guatemala.--Expedición
+ de Rodrigo de Bastidas a Colombia.--Expedición a
+ Venezuela.--Nueva Cádiz.--Famosa expedición de Francisco
+ de Orellana al río Amazonas.--Luchas de Orellana con
+ los indígenas.--Las Amazonas.--Importancia de la
+ expedición.--Segunda expedición de Orellana: desgracias de
+ este navegante y su muerte. 430
+
+CAPÍTULO XXX
+
+ Expedición de Juan da Nova.--Segunda expedición de Vasco de
+ Gama a la India.--Expediciones de Alfonso y de Francisco de
+ Alburquerque.--Francisco de Almeida es nombrado virrey de la
+ India.--Gobierno de Alfonso de Alburquerque: toma de Goa y
+ de Malaca.--Sucesores de Alburquerque.--Vasco da Gama virrey
+ de la India: su muerte.--Sucesores de Vasco da Gama.--Los
+ portugueses en las Molucas.--Antonio de Abreu sale para
+ las Molucas.--Aventuras de Serrao.--Viaje de Tristán de
+ Meneses.--Viaje de Antonio Brito.--Portugueses y españoles
+ en Tidor.--Gobierno de Brito.--Gobierno de García Enríquez. 439
+
+
+
+
+ÍNDICE DE APÉNDICES
+
+
+ Páginas Páginas
+ en que del
+ se cita. apéndice.
+ -------- ---------
+ A. X 451
+ B. XVI 453
+ C. XXII 455
+ D. XXXI 456
+ E. XLVI 460
+ F. 149 462
+ G. 150 467
+ H. 266 469
+ I. 285 475
+ J. 298 476
+ L. 300 481
+ M. 305 482
+ N. 307 483
+ O. 309 487
+ P. 314 489
+ Q. 336 501
+ R. 342 505
+ S. 355 510
+ T. 356 512
+ U. 357 518
+ X. 396 519
+
+
+
+
+PAUTA
+
+PARA LA COLOCACIÓN DE LAS LÁMINAS DE ESTE TOMO.
+
+
+ Páginas.
+
+ _Leif Erikson._ 40
+
+ _Isabel la Católica._ 223
+
+ _Fernando el Católico._ 229
+
+ _Enrique el Navegante._ 238
+
+ _Colón._ 247
+
+ _Santa María de la Rábida antes de su restauración._ 277
+
+ _Fr. Bartolomé de las Casas._ 332
+
+ _Vasco Núñez de Balboa._ 407
+
+
+
+
+GRABADOS
+
+INCLUÍDOS EN LAS PÁGINAS DE ESTE TOMO.
+
+
+ Páginas.
+
+ _Cráneo neolítico._ 7
+
+ _Tipo esquimal._ 42
+
+ _Primera representación gráfica conocida de los aborígenes
+ americanos._ 52
+
+ _Caribe._ 59
+
+ _Indio peruano._ 73
+
+ _Tipos mayas._ 84
+
+ _Mujer esquimal._ 129
+
+ _Apache._ 132
+
+ _Indio del río de San Juan._ 137
+
+ _Teocalli en Palenque._ 190
+
+ _Escultura en las ruinas de Copán._ 196
+
+ _Dibujo propiciatorio._ 198
+
+ _Américo Vespucio._ 327
+
+ _Sebastián Caboto._ 378
+
+
+
+
+
+End of the Project Gutenberg EBook of Historia de América desde sus tiempos
+más remotos hasta nuestros días, tomo I, by Juan Ortega Rubio
+
+*** END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 57960 ***