summaryrefslogtreecommitdiff
path: root/old/56301-8.txt
diff options
context:
space:
mode:
Diffstat (limited to 'old/56301-8.txt')
-rw-r--r--old/56301-8.txt5638
1 files changed, 0 insertions, 5638 deletions
diff --git a/old/56301-8.txt b/old/56301-8.txt
deleted file mode 100644
index 357f004..0000000
--- a/old/56301-8.txt
+++ /dev/null
@@ -1,5638 +0,0 @@
-The Project Gutenberg EBook of Hacia una Moral sin Dogmas, by José Ingenieros
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
-other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
-the Project Gutenberg License included with this eBook or online at
-www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you'll have
-to check the laws of the country where you are located before using this ebook.
-
-Title: Hacia una Moral sin Dogmas
- Lecciones sobre Emerson y el Eticismo
-
-Author: José Ingenieros
-
-Release Date: January 4, 2018 [EBook #56301]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: ISO-8859-1
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HACIA UNA MORAL SIN DOGMAS ***
-
-
-
-
-Produced by Andrés V. Galia and the Online Distributed
-Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
-produced from images generously made available by The
-Internet Archive)
-
-
-
-
-
-
-
-
-
- Hacia una moral sin dogmas
-
-
- JOSÉ INGENIEROS
-
- Hacia una moral sin dogmas
-
- Lecciones sobre Emerson y el eticismo
-
- [Ilustración]
-
-
- BUENOS AIRES
- Talleres Gráficos de L. J. Rosso y Cía.--Belgrano 475
-
- 1917
-
-
-
-
- ÍNDICE
-
- Página
-
- =Advertencia.= 7
-
- =Emerson y Sarmiento.=--1. Un moralista.--2. El ambiente
- puritano.--3. Channing y Emerson.--4. Decepción de la moda
- filosófica.--5. El trascendentalismo.--6. Geografía moral de
- los Estados Unidos.--7. Sarmiento y Horacio Mann.--8. La
- vida en Concord.--9. Emerson y Sarmiento 9
-
- =Orientaciones morales.=--1. Una ética sin metafísica.--2.
- La crítica de las costumbres.--3. Necesidad de caracteres
- firmes.--4. Disconformidad con todo tradicionalismo.--5.
- Panteísmo.--6. Ética naturalista.--7. El optimismo y la
- perfectibilidad.--8. La confianza en sí mismo.--9. La bella
- necesidad.--10. Función social del no-conformismo 61
-
- =La ética social.=--1. Integración del pensamiento
- emersoniano.--2. La autonomía de la experiencia moral.--3.
- Idealismo y perfectibilidad.--4. El dogmatismo teológico
- excluye la perfectibilidad.--5. Valor social de la
- herejía.--6. Las morales independientes.--7. Insuficiencia
- de los dogmas racionales.--8. La ética social en las
- iglesias norteamericanas.--9. Su influencia sobre las
- iglesias inmigradas.--10. Ciencias morales sin
- dogmatismos.--11. El solidarismo 113
-
- =Hacia una moral sin dogmas.=--1. Independencia de la
- moralidad.--2. Una asociación religiosa libre.--3.
- Sociedades de cultura moral en Estados Unidos.--4. Algunos
- antecedentes del eticismo inglés.--5. Las iglesias
- éticas.--6. El culto religioso de la moralidad.--7.
- Espontaneidad y evolución de la moralidad.--8. Síntesis
- del pensamiento eticista.--9. El porvenir del eticismo 165
-
-
-
-
- =ADVERTENCIA=
-
-Estas lecciones sobre _Emerson y el eticismo_ fueron pronunciadas en
-junio de 1917 en la cátedra de Ética, del profesor Rodolfo Rivarola.
-
-El "Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras", ha tenido la
-gentileza de presentarme una versión taquigráfica, exponiéndome
-el deseo de editarlas; tan feliz circunstancia me permite salvar
-esta partícula de ese trabajo invisible en que todos los profesores
-consumimos nuestra actividad. Para corresponder mejor al buen deseo,
-que también lo es mío, pues nunca he hablado a mis alumnos sobre
-asuntos que no me interesan, he revisado el texto, reescribiéndolo en
-parte, _festinantis calami_, e intercalando en él ciertos fragmentos a
-que sólo pude aludir por la medida del tiempo.
-
-Algún lector advertirá frecuentes paréntesis sobre temas incidentales;
-todos los que hablamos sin poseer esa feliz memoria que constituye
-el secreto de los buenos improvisadores, estamos condenados a esos
-imprevistos esparcimientos. Y al ver escrito lo que hablamos, nos
-sorprende nuestra incapacidad de hablar como escribimos.
-
-Si el lector es amigo, su simpatía dispensará esos tropiezos durante la
-lectura y pasará por alto alguna imperfección del estilo, que solamente
-es claro.
-
- Buenos Aires, julio de 1917.
-
-
-
-
- =EMERSON Y SARMIENTO=
-
- 1. Un moralista.--2. El ambiente puritano.--3. Channing
- y Emerson.--4. Decepción de la moda filosófica.--5. El
- trascendentalismo.--6. Geografía moral de los Estados Unidos.--7.
- Sarmiento y Horacio Mann.--8. La vida en Concord.--9. Emerson y
- Sarmiento.
-
-
- 1.--UN MORALISTA
-
-¿Pueden los hombres vivir _en tensión_ hacia una moralidad cada vez
-menos imperfecta sin más brújula que los ideales naturalmente derivados
-de la experiencia social? ¿La humanidad podrá renovar indefinidamente
-sus aspiraciones éticas con independencia de todo imperativo dogmático?
-¿La extinción progresiva del temor a las sanciones sobrenaturales
-eximirá a los hombres del cumplimiento severo de sus deberes sociales?
-
-Someto estas preguntas a la consideración de todos los jóvenes que me
-escuchan. En los más, no lo ignoro, crece de día en día la desconfianza
-frente a los dogmatismos tradicionales que el mundo feudal legó a las
-sociedades modernas; y quiero, por eso mismo, dilucidar esas preguntas
-con detenimiento, a fin de justificar esta sentencia de Emerson que
-considero independiente de toda teoría o sistema filosófico: _la
-soberanía de la moralidad_ es un axioma de la vida social.
-
-Sois antidogmáticos y os apruebo; he compartido siempre, como todo
-hombre que estudia incesantemente, vuestra actitud antidogmática.
-Todo lo que sabemos, todo lo que anhelamos, puede ser superado por
-hombres que estudien más y que sientan mejor. Adherir a un dogma,
-como acostumbran los ignorantes y los holgazanes, implica negar la
-posibilidad de perfeccionamientos infinitos.
-
-La vida, las doctrinas y la acción social de Emerson, nos permitirán
-comprender que la moralidad humana puede vivir sin la tutela de dogma
-alguno; más, aún, la subordinación de la moralidad a los dogmas que
-suelen complicarla es un obstáculo constante al libre desenvolvimiento
-de nuestra experiencia moral. El camino del error no es el que mejor
-conduce a la virtud.
-
-Con las palabras finales de su expresivo ensayo sobre _La soberanía
-de la moralidad_--palabras vagas, es cierto, como suyas--Ralph Waldo
-Emerson sugiere, en pocas líneas, el múltiple sentido místico y
-optimista, social y humano, natural y panteísta, que en sus rebeldías
-de estudioso, en su acción de reformador y en sus lirismos de poeta,
-nos permite reconocer uno de los moralistas más intensos del siglo
-XIX. Escuchadlas: "El hombre que se ha acostumbrado a mirar la extrema
-variabilidad de su condición, a manejar con las propias manos sus
-bienes, sus relaciones y sus opiniones, a remontarse hasta el principio
-de todas las cosas en busca de la Ley Moral, ese hombre ha eludido las
-asechanzas del escepticismo; cuanto hay de más conmovedor y sublime
-en nuestras relaciones, en nuestra felicidad y en nuestras desdichas,
-tiende realmente a elevamos hasta esa vida excelsa, y, si es posible
-llamarla así, sobrehumana".
-
-Moralista intenso, dijimos, aunque no creador: Emerson pertenece
-a la familia de los hombres representativos, en el sentido más
-riguroso del concepto; no es posible estimarlo sin conocer el medio
-sociológico y moral en que se desenvolvió. La simpatía que inspira no
-es provocada solamente por sus escritos, sino por la acción de su vida
-entera, actuante como una levadura de renovación moral en el ambiente
-anglo-americano, a punto de persistir hasta hoy en la orientación
-ética de su raza, perfeccionándose insesantemente, algunas direcciones
-básicas por él impresas o representadas.
-
-Emerson, más apóstol que doctrinario, no ha escrito página alguna que
-por su rigor razonante nos evoque las luminosidades, a veces frías, de
-un Spinoza o de un Kant; pero tal como fué, imaginativo y nebuloso,
-supo condensar en sus palabras ese calor de metal candente que, en todo
-tiempo, ha polarizado el misticismo de la especie humana, concretando
-en innumerables afirmaciones positivas la secular experiencia religiosa
-de la humanidad. Fué moralista porque intentó salvar la moral del
-naufragio de los dogmas que la complicaban; fué moralista porque
-infundió a toda una época la idea-fuerza del deber humano, cuando
-vió apagarse la creencia supersticiosa del deber sobrenatural; fué
-moralista--sobre todo--porque vivió en armonía con los principios que
-tuvo por mejores. Sabéis que es la mayor de las inmoralidades predicar
-a otros las virtudes que no se practican, según el risueño consejo de
-los teólogos: "haz lo que digo, no lo que hago".
-
-Por eso no está en la historia de las religiones el puesto de Emerson,
-sino en la historia de la ética. Porque la característica fundamental
-de su pensamiento, no obstante expresarlo en forma de calurosos
-sermones, fué, precisamente, independizar la conciencia moral de la
-humanidad de todo dogmatismo teológico, demostrando que la moralidad,
-como fenómeno autónomo, es un resultado espontáneo de la naturaleza
-y de la vida en sociedad. Sometida, como toda otra experiencia, a
-un proceso de evolución incesante, la moral no puede fijarse en las
-fórmulas muertas de ningún catecismo dogmático, ni en los esquemas
-secos de ningún sistema apriorístico; se va haciendo, deviene en la
-naturaleza misma, inevitablemente, y es el estudio de la experiencia
-moral pasada lo que nos permite comprender la presente, como en ésta
-podemos entrever la del porvenir. Esa doble condición de espontaneidad
-y de perfectibilidad, ajena a toda fuerza extrínseca o sobrenatural,
-ilimitable por ningún precepto, pone la moralidad en la cumbre de lo
-humano, la identifica con la divinidad misma y permite mirar todo
-perfeccionamiento ético del hombre como un paso hacia lo Divino,
-cuyas fuentes y suya esencia ve Emerson en el universo infinito: la
-Naturaleza.
-
-Por estas palabras, en que he procurado dar una primera y aproximativa
-impresión del pensamiento emersoniano,--que luego analizaremos y
-miraremos fructificar,--fácil es advertir que su anhelo de emancipar la
-ética del dogma le condujo a concebir una verdadera religión natural
-de la moralidad, acentuadamente mística, profundamente panteísta,
-fervorosa por acrecentar la bondad y la dicha en el individuo y en la
-sociedad: concebidos, el uno y la otra, como instrumentos y fines, a la
-vez, de toda vida intensa y ascendente.
-
-
- 2.--EL AMBIENTE PURITANO
-
-El emersonismo, sin conocer el ambiente moral en que floreció, es
-difícil de comprender; no nos proponemos, en efecto, llegar a un juicio
-literario sobre los escritos de un poeta, a un juicio lógico sobre
-las doctrinas de un teorizador, ni siquiera a un juicio filosófico
-sobre la magnitud de un esquema metafísico. Esos aspectos varios de la
-crítica, unas veces más literarios y otras más eruditos, no bastan, en
-mi sentir, para comprender el significado de una nueva orientación de
-sentimientos sociales, que, en el caso particular, me parece lo más
-fundamental del emersonismo.
-
-Hay que buscar lejos, en la genealogía de su raza, los gérmenes que
-determinan su aparición. Un nuevo sentido fué impreso a los ideales de
-la sociedad humana por los puritanos que buscaron su primer refugio en
-Holanda, antes de emigrar a la América del Norte; cuando los disidentes
-de la iglesia anglicana, inspirados por John Robinson, fundaron en
-Leyden su iglesia propia (1608), estaba ya fijado el espíritu que los
-peregrinos de la _Mayflower_ transportarían allende los mares, para
-fundar su iglesia en Plymouth (1620). El primer destierro en Holanda
-engendró condiciones de vida incompatibles con la intolerancia y el
-egoísmo; las últimas palabras con que Robinson despidió a los que
-emigraban fueron recomendaciones de austera rigidez en la conducta y
-de bondadosa flexibilidad en la doctrina: ninguna revelación divina
-podía tenerse por completa y definitiva; ni Cristo impedía escuchar a
-Lutero, ni éste a Calvino, ni éste a otras que trajeran un buen mensaje
-a los hombres... Y así como los puritanos creían ser los elegidos de la
-cristiandad, los emigrantes a Nueva Inglaterra se creyeron, a su vez,
-los elegidos del puritanismo.
-
-Sus colonias fueron una comunidad, en el doble sentido religioso
-y social. La lucha contra la naturaleza fué, en los primeras años,
-ruda. El cristianismo, más que un culto de lo sobrenatural, fué para
-esos hombres un vínculo espiritual de solidaridad; y, poco a poco,
-los hombres se acostumbraron a dar un sentido esencialmente cívico a
-los deberes evangélicos. La comunidad fué el objeto esencial de la
-devoción; todas las virtudes fueron públicas. Nadie se preocupó de
-los problemas dogmáticos que en Europa agitaban el mundo religioso;
-ellos no habrían tenido ninguna aplicación al mejoramiento de la vida
-humana en las colonias. "La inquisición católica está siempre inquieta
-de lo que se piensa; la inquisición puritana, de lo que se hace". Las
-diferencias de moralidad residen en las costumbres; no dependen de los
-preceptos verbales, ni siquiera de las intenciones.
-
-La exaltación mística tenía un profundo sentido político e implicaba
-un ardiente afán de justicia. La sociedad, reconociendo como único
-derecho el que emanaba de la ley divina, excluía, por eso mismo, todo
-privilegio y todo abuso humano; el gobernante y el pastor no eran
-intermediarios entre los hombres y la divinidad, sino funcionarios
-doblemente responsables ante los unos y la otra. Y, sobre todo, como
-lo recordaría dos siglos después el propio Emerson, la intensidad del
-esfuerzo para construir de raíz una sociedad nueva en una naturaleza
-casi virgen, fué creando resortes morales vigorosos, que el tiempo no
-lograría enmohecer. Todo el que hizo bien y fué virtuoso, cumplió, sólo
-con eso, su deber moral con sus semejantes y con la comunidad.
-
-Mezcla de estoicismo ingenuo y de trágico sentimiento del deber fué, en
-su primera época, la moral de los puritanos. Fuera del trabajo tenaz,
-la austeridad fué su norte; y desde el primer día surgieron en todas
-partes colegios y escuelas para que se transmitiera a los descendientes
-una rígida educación moral, junto con los conocimientos indispensables
-para multiplicar el valor social del hombre.
-
-Era la ética de una raza futura, de la raza europea modificada al
-adaptarse a una naturaleza extraña, creando una variedad étnica y una
-sociedad distintas. Y la experiencia moral, fundada en postulados
-esencialmente religiosos en el país de origen, fué adaptándose a
-condiciones humanas independientes de lo sobrenatural, persiguiendo
-siempre más la virtud y preocupándose escasamente del dogma, pensando
-tanto menos en las sanciones del cielo cuando más grande era el mérito
-reconocido a las virtudes desarrolladas en la tierra.
-
-Había cierta candorosa simpleza en esos místicos de la Nueva Inglaterra
-que ignoraban el fasto de las cortes, el refinamiento de las maneras y
-la agudeza de los pícaros; pero había, por eso mismo, otra moral, sin
-intrigas, sin hipocresías, sin picarismo.
-
-A medida que creció la colonia, hasta formarse los estados que al fin
-se apartaron dignamente de su metrópoli, la severidad primitiva sufrió
-algunos quebrantos; nuevos inmigrados llegaron con otros sentimientos;
-fué filtrándose la iglesia anglicana con sus intolerancias; atenuaron
-su tensión inicial las fuerzas morales del puritanismo primitivo; y
-hubo momento, a fines del siglo XVII, en que parecía apagarse aquel
-fuego de hogar que habían encendido, con uniforme temperatura moral,
-las comunidades de Plymouth y de Boston.
-
-La independencia nacional, el enciclopedismo, la revolución francesa,
-la crisis política y social europea, el liberalismo, todo se sumaba
-para comprometer la estabilidad de las tradiciones religiosas;
-el desarrollo del anglicanismo, que pretendía tener autoridad
-metropolitana, creaba en el siglo XVIII conflictos dogmáticos antes
-desconocidos, que encubrían, simplemente, la ambición temporal de
-la iglesia anglicana, deseosa de conseguir en su esfera la misma
-influencia política y social que la romana mantenía secularmente en las
-naciones católicas.
-
-Fué el resultado de ello una crisis de disputas e intolerancias, hasta
-entonces poco frecuentes; pues las que antes hubo, adviértase bien,
-desde el cismatismo de Rogelio Williams hasta las persecuciones a los
-cuáqueros y los presbiterianos, tenían, en el fondo un significado
-político y social concreto, en que la herejía era concebida,
-esencialmente, como un peligro práctico contra la cohesión y la
-estabilidad social. Desvanecido el peligro, terminaba la lucha; la
-experiencia, y no la teología, era el juez último en aquella sociedad
-cuyo organismo religioso era un simple instrumento de la organización
-civil.
-
-A fines del siglo XVIII el problema cambió. Las iglesias americanas
-acentuaron su carácter nacional y antidogmático, dando mayor
-importancia a la conducta moral que a los principios teológicos.
-Pronto, en las mismas colonias del centro, el metodismo llegó a
-pesar sobre la iglesia presbiteriana, imponiendo el rigorismo moral
-sobre el rigorismo teológico, las orientaciones americanas sobre las
-supersticiones europeas. En 1783 el Sínodo presbiteriano se vió en el
-caso de declarar "solemne y públicamente, que siempre ha aborrecido
-y aborrece todavía los principios de intolerancia". Los metodistas,
-no teniendo dogmas propios y persiguiendo una intensificación moral
-de todos los cristianos, sin iglesia propiamente dicha, prosperaron
-rápidamente en las colonias del centro, sin romper con la iglesia
-anglicana. En las del norte, el congregacionalismo puritano, entendido
-siempre como una religión cívica, seguía tolerante en materias
-dogmáticas; los feligreses juzgaban a los ministros por su conducta y
-no por su teología; su vida diaria daba la medida de su capacidad para
-el ministerio, siendo frecuente que los pastores de una iglesia fuesen
-invitados a predicar ante los feligreses de otra, acostumbrándose
-todos a estimar las virtudes de los hombres, independientemente de sus
-discrepancias teóricas sobre el fundamento de sus credos.
-
-Debemos ver el antecedente natural del emersonismo en la evolución,
-esencialmente práctica, del puritanismo en Nueva Inglaterra; la
-exaltación del celo religioso tuvo siempre un sentido cívico y conducía
-al cumplimiento del deber social, ya que la sociedad misma era
-concebida como una manifestación de la voluntad divina, actuante de una
-manera fatal e ineludible.
-
-Las mismas crisis de fanatismo religioso, tenían ese sentido práctico;
-Edwards, en 1734, había estremecido a los puritanos con sus sermones,
-determinando una vuelta al rigor moral; simultáneamente, en 1740,
-la renovación metodista se acompañaba de una crisis análoga en las
-colonias del Sud. ¿Era una mayor obsecuencia a los dogmas lo que se
-perseguía? De ninguna manera. El objetivo de la exaltación fanática
-eran las costumbres, la conducta, la acción; Edwards, como sus
-predecesores los congregacionalistas Hoocker y Schepard, daba a la
-doctrina un sentido de exaltación de la energía personal para vivir
-una vida conforme a la moralidad estricta; así la expuso en su obra
-_Libertad de la Voluntad_, cuyo carácter más singular es el desdén
-por el libre albedrío metafísico y la concepción de la libertad como
-el poder para obrar de acuerdo con nuestras principios de acción.
-Esa determinación de la conducta humana constituía en su sentir la
-necesidad suprema, y fuera de ella no había virtud ni vicio, sino
-conducta absurda; la libertad por contingencia parecíale enemiga de
-toda energía actuante, en cuanto libraba al azar y al accidente la
-firme continuidad de la conducta. Señalemos, desde ya, que ese punto
-de vista es el mismo que reaparecerá en Henry James, en Emerson y más
-tarde en el pragmatismo: "Para todo el que tiene un fin, una misión
-o una fe, la libertad consiste en la posibilidad de consagrarse
-íntegramente al servicio de ese fin; la libertad es el poder, que tiene
-el móvil principal, de desprenderse de los otros móviles secundarios
-o subordinárseles; libertar la personalidad significa emancipar
-los deseos que le son intrínsecos de los deseos que contrarían su
-desenvolvimiento". Y eso mismo, en el fondo, expresaría más tarde
-Emerson en una proposición concisa: "La vida es libertad en razón
-directa de su intensidad".
-
-Estas orientaciones prácticas permiten comprender que el presidente
-del colegio de Harvard llegara a declarar, en 1772, que "no debía
-imponerse ningún credo o profesión de fe, bajo pena de castigo eterno".
-Algún pastor se negó a predicar sobre la Trinidad; otros definían
-el cristianismo como "el arte de vivir virtuosa y piadosamente". Y
-mientras los anglicanos se indignaban por ese desprecio del dogma,
-poco a poco, a la sordina, sin que nadie advirtiera en su origen el
-movimiento, muchas iglesias fueron declarándose _unitarias_. Cuando
-se produjo, en 1815, la controversia sobre la Trinidad, resultó que
-los más de los pastores no creían en la divinidad de Cristo y hacían
-profesión de liberalismo, sin que hubiera decaído por ello su celo en
-la edificación moral. La herejía dominaba y se había desenvuelto sin
-ruído, durante cuarenta años, al amparo del sensato espíritu puritano
-que había hecho de la religión una moral antes que una teología.
-
-Dentro del unitarismo aparece en escena Emerson. Querer comprender los
-escritos de éste sin conocer el espíritu de aquél, es como estudiar
-una planta por sus hojas disecadas en un herbario, sin verla en la
-naturaleza, bajo la luz del sol, entre la humedad de su atmósfera.
-Y esto que decimos de un moralista, podemos repetirlo de todos los
-pensadores y filósofos; la historia de la filosofía, en muchos de los
-tratados circulantes, es una abstracción falsa e ininteligible, por
-cuanto estudia las doctrinas de ciertos hombres olvidando que éstos
-vivieron en un ambiente social, político y religioso determinado.
-La historia de la filosofía es absolutamente incomprensible sin
-la historia política y religiosa; para comprender a un filósofo
-hay que saber cuándo, dónde y para quién escribía, cuál era su
-posición en la política de las ideas. Parece olvidarlo la especie
-híbrida de los eruditos sin inteligencia, que barajan nombres de
-doctrinas sin sospechar que ellos carecen de sentido, o lo tienen
-contradictorio,--palabras, palabras, palabras--si no se los estima
-en función del medio y como expresiones de una actitud personal, no
-teórica ni abstracta, sino militante y social. Y es el caso más típico
-de ello todo lo que la crítica europea escribió sobre el pragmatismo,
-cuando lo formuló Pierce y lo difundió James; a pocos se les ocurrió
-que ésa era la expresión doctrinaria de una ética sin dogmas
-constituída como resultado natural de la experiencia social.
-
-
- 3.--CHANNING Y EMERSON
-
-De padres en hijos, durante muchas generaciones, los Emerson habían
-sido pastores de las iglesias puritanas. William, padre del moralista,
-figuró entre los hombres más liberales de su tiempo y fué pastor de
-la Primera Iglesia Unitaria de Boston; en esta ciudad, el 25 de mayo
-de 1803, nació Ralph Waldo, cuya infancia transcurrió en un ambiente
-doméstico de exquisita cultura y severa moralidad. Huérfano a la edad
-de ocho años, dos mujeres, su madre y su tía, dirigieron su educación
-y plasmaron su carácter, imprimiéndole un sello de estoico optimismo.
-Se cuenta que a los diez años componía poemas y que a los once escribía
-en griego y tradujo en verso una bucólica de Virgilio; es seguro que
-a los diez y nueve se graduó en el Colegio de Harvard, lo que le
-entreabrió el doble camino de la escuela y de la iglesia. ¿La iglesia?
-Evidentemente, la iglesia, como todos sus abuelos; y la iglesia
-unitaria, como su padre.
-
-Pasaba ella por una crisis. Las reservas antidogmáticas de los
-pastores unitarios estaban a la orden del día; los de otras iglesias
-acusábanlos abiertamente de irreligiosidad, a veces de ateísmo. No se
-apartaban del cristianismo porque deseaban la unidad de las iglesias
-cristianas, su armonía independiente de todo dogma; para ello se
-resignaban a continuar en sus ministerios, sin provocar polémicas ni
-cismas, callando sus disidencias más radicales en homenaje a la paz
-religiosa. Aquello, en efecto, no era otra cosa que el liberalismo
-inspirado en los enciclopedistas; por más que siguieran llamándose
-iglesias unitarias, eran sociedades de libres pensadores cristianos.
-Los ortodoxos hablaron de la "hipocresía unitaria", escandalizándose
-de su "religión sin doctrinas". Era tarde. Cuando Emerson estuvo en
-condiciones de ser pastor, el unitarismo había triunfado; en 1823, dice
-Becker, "todos los hombres de letras de Massachussets eran unitarios;
-todos los administradores y profesores del Colegio de Harvard eran
-unitarios; todo lo que se distinguía por el rango, la fortuna y la
-elegancia, se apiñaba en las iglesias unitarias; los jueces del
-tribunal eran unitarios y producían sentencias que perturbaban la
-organización eclesiástica tan cuidadosamente establecida por los Padres
-Peregrinos". En ese momento vióse Emerson en el trance difícil de tener
-que decidir acerca de su propia vocación.
-
-El personaje central del unitarismo era, entonces, William Ellery
-Channing, nacido en Newport, en 1780. Desde 1803 había ocupado un
-ministerio en la Federal Street Church, de Boston, llamando la atención
-por la elocuencia y profundidad de sus sermones; aunque en 1812 se
-produjo la separación entre las dos ramas de la iglesia congregacional,
-sólo en 1819, en un sermón pronunciado en Baltimore, expresó su
-disconformidad con los tradicionalistas y se plegó definitivamente
-al unitarismo, de que fué luego el más eminente propagandista y
-escritor. En la fecha de graduarse Emerson (1822), Channing visitaba
-el viejo mundo; al regresar, en sus _Remarks on a National Literature_
-(1823), proclamaba ya la necesidad de que América se emancipara
-intelectualmente de Europa. Channing es el representante de un
-misticismo pragmatista, en que la acción constituye el centro mismo
-de la moralidad y en que las virtudes se miden por sus resultados
-sociales. Su credo religioso contiene elementos de un neto panteísmo,
-y Dios aparece como un supremo Bien, en que están refundidas las
-cualidades que en los hombres llamamos virtudes; la divinidad es para
-él una abstracción ética de la humanidad y con razón se ha interpretado
-su pensamiento como un verdadero "antropomorfismo moral". La
-conciliación del sentido práctico y del misticismo idealista es una de
-sus preocupaciones; entendiendo que la independencia moral es más fácil
-y completa cuando se tiene la independencia económica, estimula todo
-esfuerzo individual y social para adquirirla. Boston se liberalizó al
-enriquecerse; la comunidad de intereses educó a los hombres a soportar
-las divergencias de opiniones. La actividad intensa fué la mejor
-escuela de tolerancia.
-
-Hasta 1830 era Channing el eje de esa gran evolución ética; Emerson y
-los trascendentalistas son, si no sus discípulos, sus continuadores.
-Channing convirtió en doctrina lo que se venía desenvolviendo como
-una tendencia instintiva: hacer de la religión una moral social. Su
-escenario fué el Unitarismo, cuyo único dogma fué no tener ninguno.
-Cuando fundó, en 1813, el _Discípulo Cristiano_, comenzó declarando que
-los fundadores no estaban de acuerdo sobre la divinidad de Jesús, pero
-que lo estaban sobre la necesidad de asociar los esfuerzos de todos
-los cristianos movidos por una idéntica piedad natural. Su religión
-era lo contrario de una secta; no teniendo dogmas, poco le interesaba
-el proselitismo. Las ciencias morales y religiosas entraban en el
-campo de las ciencias sociales; el unitarismo no quería atraer a nadie
-mediante doctrinas metafísicas, sino ensanchando para todos el campo de
-la acción enérgica y fecunda. La iglesia unitaria, tal como Channing
-la concebía, era una mutualidad para el perfeccionamiento moral de los
-individuos, una comunidad solidarista para la acción social.
-
-Su espíritu liberal y tolerante, encaminado a reducir el
-cristianismo a una moral evangélica, reapareció en Emerson y en los
-trascendentalistas; nuevos elementos se le agregaron, sin embargo:
-fuertes influjos sansimonianos y fourieristas, con una vehemente
-inquietud de reformas sociales.
-
-Bajo estas ideas, dominantes en su medio, Emerson había estudiado en la
-_Divinity School_, ordenándose como colega de Henry Ware en la Segunda
-Iglesia Unitaria de Boston (1829).
-
-Aunque predicador elocuente, Emerson no fué seducido por la tentación
-del éxito; no tenía verdadera vocación para la cátedra sagrada, a
-la que había llegado profesionalmente o por necesidad. Las rutinas
-del culto le parecían incompatibles con el espíritu liberal del
-unitarismo; no llegó a decir abiertamente que era una "hipocresía"
-conservar fórmulas y preceptos a las que ya no se atribuía ningún valor
-ideológico, pero su conciencia moral le mostró como un delito, como el
-más grave de los delitos contra la propia dignidad, seguir fomentando
-en los demás las supersticiones y errores en que uno mismo ha dejado
-de creer. Emerson tuvo la mayor de las virtudes intelectuales: la
-lealtad para consigo mismo; pensó, sin duda, como todos los hombres
-verdaderamente dignos, que es una vileza disfrazar su pensamiento para
-acomodarlo a las dos formas sociales del error que conspiran contra la
-verdad: el tradicionalismo, que es el sistema ideológico de las clases
-privilegiadas, y la moda, que es el sistema de los que carecen de ideas
-propias.
-
-Emerson no era animal doméstico, ni servidor de los poderosos, ni
-arrullador de las rutinas ajenas, ni rutinario él mismo; no tenía
-la docilidad necesaria para acatar dogmas y repetir prácticas
-tradicionales, que el estudio le demostraba falaces o absurdas. El
-credo que sus antepasados recibieran de Calvino le pareció insostenible
-frente al espíritu científico que había animado al enciclopedismo y a
-la ideología, y también frente al idealismo romántico que comenzaba
-a agitarse contra la restauración católica promovida por la Santa
-Alianza. En esa hora dió el primer paso hacia su emancipación
-intelectual. La herencia le daba un temperamento místico, pero su
-educación le condujo a contemplar la religiosidad como un sentimiento
-interior y subjetivo; al mismo tiempo el cristianismo fué pareciéndole,
-cada día más, un sistema de educación moral que era necesario desligar
-de todas las superfetaciones con que las Iglesias lo habían apartado de
-su primitiva y sencilla significación.
-
-Pastor de una Iglesia que ya no aceptaba el dogma de la divinidad
-de Cristo, Emerson creyó que su conciencia le impedía mantener la
-ceremonia de la comunión, cuya absurdidad parecíale evidente dentro del
-unitarismo; y como pensó, así obró. En 1832 devolvió a sus feligreses
-el ministerio que le habían confiado, serenamente, con espíritu
-bondadoso y fraterno, conservando con las iglesias unitarias una sólida
-amistad y actuando con ellas en todas sus iniciativas de educación
-social.
-
-Educados en una tradición religiosa distinta, os parecerá singular
-sin duda, que puedan llamarse iglesias _cristianas_ las que niegan la
-divinidad de Cristo; nada más natural, sin embargo. Sabéis muy bien,
-por vuestros estudios de filosofía e historia de las religiones, que
-los dogmas son el resultado de una lenta elaboración en el seno de las
-iglesias. Las revelaciones o inspiraciones primitivas son transmitidas
-oralmente, hasta que alguien las escribe a su manera; convertidas en
-libros, circulan y se modifican arbitrariamente; al fin las iglesias,
-comprometidas por sus contradicciones, eligen como verdaderas las más
-adaptadas a las creencias e intereses del momento. Este proceso, bien
-demostrado ya en la formación de los dogmas judíos, cristianos, árabes,
-etc., se repitió con el Dogma de la Trinidad, que los unitarios no
-aceptan.
-
-La primitiva tradición apostólica, la de los Doce, no contiene
-suposición alguna acerca de la divinidad de Jesús; los que habían
-escuchado a Pedro, a Juan y a los otros humildes galileos elegidos
-para anunciar la inminente venida del mesías esperado por el pueblo
-de Israel, debieron sorprenderse cuando un griego fariseo, Pablo,
-comenzó a traducir de muy personal manera las nociones sencillas que
-aprendiera en Damasco. De Pablo pasó a la tradición la costumbre de
-decir indistintamente Padre, Hijo o Espíritu, al referirse a Dios; el
-redactor del cuarto evangelio coadyuvó involuntariamente a la obra,
-formándose poco a poco el dogma de la trinidad, que fué definitivamente
-impuesto, siglos después, por Agustín. Bajo la fe del "Símbolo de
-Atanasio", cuya redacción es evidentemente apócrifa, se introdujo entre
-los artículos de fe de la iglesia romana, sin ser aceptado por los
-griegos ortodoxos, que tampoco aceptan el "Símbolo de los Apóstoles",
-igualmente apócrifo, limitándose a confesar el "Símbolo de Nicea", que
-no es del concilio de Nicea sino del concilio de Constantinopla.
-
-La singular interpretación de tres personas distintas constituyendo
-un sólo Dios verdadero, en que nunca pensó Jesús ni los primeros
-cristianos, fué repetidas veces negada en la Edad Media, por teólogos
-y obispos, recrudeciendo esa herejía en la época de la Reforma; ella
-costó la vida a Miguel Servet, que escapando de la persecución católica
-fué a morir en los quemaderos calvinistas. El antitrinitarismo prosperó
-en Inglaterra y tuvo adeptos en todos los países, entre las clases
-ilustradas, aunque llegó a ser crimen de herejía y castigado con la
-pena de muerte. El progreso general de la cultura en el siglo del
-enciclopedismo trajo mayor tolerancia; en 1778, un pastor anglicano, se
-atrevió a inaugurar una capilla _unitaria_, desenvolviéndose el vasto
-movimiento cristiano antitrinitario en que aparecen actuando Channing y
-Emerson. Como veis, no carecían de razones históricas para creer que su
-doctrina era la más _cristiana_, la más conforme con la predicación de
-Cristo.
-
-
- 4.--DECEPCIÓN DE LA MODA FILOSÓFICA
-
-Doblemente romántico, por su temperamento y por su edad, Emerson
-sentía "el mal del siglo" que, en 1830, era la moda entre la juventud
-literaria de Europa. La política y la religión determinaron por
-ese tiempo la actitud filosófica de los jóvenes intelectuales que,
-por falta de estudios ponderados, carecían de ideas propias sobre
-las cuestiones que los filósofos estudian. La Revolución Francesa,
-cuyo espíritu representaran sucesivamente los fisiócratas, los
-enciclopedistas y los ideólogos, había cerrado su primer ciclo con
-la caída de Napoleón; la Santa Alianza acometía ya la restauración
-del antiguo régimen, volviendo por los privilegios de la reyecía y
-de la Iglesia, al mismo tiempo que desterraba el espíritu liberal
-revolucionario, persiguiéndolo severamente.
-
-Contra la restauración difundióse el movimiento romántico, cuyas
-raíces han remontado algunos hasta aquella época del idealismo alemán
-conocida por _Sturm und Drang_, palabras pálidamente traducibles
-por "Tempestad y Osadía"; los escritores de ese período tenían una
-ilimitada confianza en sí mismos y una visible exaltación de su
-personalidad, que los llevaba a considerarse como renovadores absolutos
-y a llamarse la generación de los "genios originales". Rousseau y
-Goethe dieron alas a esta doble corriente sentimental y naturista,
-creadora durante medio siglo de algunas obras maestras imperecederas,
-pero sin verdadero contenido ideológico; sus características esenciales
-fueron la falta de claridad, de medida y de armonía; su único método,
-el espontáneo esparcimiento de las tendencias sentimentales.
-
-Conocéis la historia del romanticismo. Conocéis también la del
-eclecticismo, traducción muy rebajada del idealismo filosófico alemán;
-fué un compromiso cómodo para desenvolver en Francia una política
-universitaria liberal, evitando las imputaciones de materialismo que
-la restauración clerical había difundido contra la enciclopedia y la
-ideología. Ese espiritualismo ecléctico, como todas las modas similares
-que de tiempo en tiempo se repiten, era una simple componenda de
-profesores--no de filósofos--que hacían carrera en el mundo renunciando
-a toda verdad peligrosa en homenaje a las opiniones medias difundidas
-en la sociedad semiculta, representada por la clase gobernante. Podéis
-leer sobre este episodio culminante de la retórica pseudofilosófica
-el agudísimo libro de Taine, y sobre su cabecilla Víctor Cousin el
-magnífico ensayo biográfico de Jules Simon. Sabido es que si el
-romanticismo engendró obras maestras literarias, el espiritualismo de
-los eclécticos no produjo ninguna filosófica; oradores interesantes,
-arrullaban o entusiasmaban a los auditorios con hermosos discursos e
-imperscrutables metáforas, bastándoles para ello no plantear ningún
-problema claro y concreto, ni chocar en lo restante con esa vanidad
-humana que cree en la posibilidad de saber sin estudiar, adivinando. ¿Y
-quién renuncia a creerse capaz de adivinar lo que no tiene el coraje
-de estudiar? ¿Cuántos prefieren la fatiga de meditar muchos años un
-problema filosófico, o todos si su vida es larga, a la dulce ilusión de
-que su "espíritu" o su "intuición" es bastante aguda para resolverlos
-"por pálpito" personal, ya que nadie se atreve en nuestros días a
-contar que ha recibido "revelaciones" de la divinidad?
-
-De esa manera, los eclécticos "hicieron literatura" sobre cuestiones
-filosóficas inaccesibles a la imaginación no ilustrada y a la cultura
-superficial. La literatura y la erudición son admirables cuando
-producen los géneros literarios o históricos, en manos de un Musset
-o de un France, de un Taine o de un Renan; pero son fuentes de
-ilusión y de error cuando se emplean como único método para adivinar
-verdades, o cuando inducen a creer que todas las verdades pudieron
-ser definitivamente conocidas por grandes adivinos que no sabían
-estudiarlas. La verdad--como expresión abstracta de todas las verdades
-parciales--está en formación continua. Aunque los resultados de
-quienes la investigan sean relativos y perfectibles, es seguro que
-cada siglo, cada lustro, contribuye a su formación, depurándola de
-algún error: sólo asentándose sobre la base de una experiencia que
-crece incesantemente, podrá la metafísica del porvenir aumentar la
-legitimidad de las hipótesis con que el hombre se atreve a descifrar lo
-mucho desconocido que aún queda en la naturaleza.
-
-Convenía detenernos un momento sobre el sentido político y la
-vaciedad filosófica del espiritualismo francés, para comprender
-el desencanto de Emerson, hombre leal y estudioso, ante la moda
-retórica reinante en la filosofía europea. Sus biógrafos concuerdan
-en decir que su viaje a Europa (1832), lleno para él de atractivos
-literarios--la Italia de los románticos y la amistad de Coleridge, de
-Quincey, Wordsworth, Carlyle y otros--le produjo una honda decepción
-filosófica. Espíritu práctico y americano, comprendió probablemente
-que las disputas doctrinarias eran simples disfraces políticos: el
-decaído escolasticismo francés era el clericalismo de la restauración,
-el eclecticismo floreciente era el liberalismo burgués, el sansimonismo
-que asomaba era el renacimiento del espíritu revolucionario. De regreso
-a su patria, Emerson volvió a la tribuna, como conferencista laico,
-más decidido que nunca a predicar la necesidad de una educación moral
-independiente de todo dogma religioso y de todo sistema metafísico.
-Para preparar sus discursos se apartó del tumulto urbano de Boston y
-buscó un tranquilo refugio en Concord, donde transcurrió casi todo el
-resto de su existencia. La vida simple y las costumbres modestas, la
-contemplación incesante de la naturaleza, la visión del cielo y la
-auscultación del bosque, el trato exclusivo de personas agradables,
-infundiéronle ese doble sentimiento de anarquismo optimista y de
-panteísmo místico que fué dominante en sus primeros ensayos. La
-personalidad de Emerson, casi completa ya, no tardó en encontrar la
-nota social, con que se integró definitivamente.
-
-
- 5.--EL TRASCENDENTALISMO
-
-Mientras los eclécticos franceses mantuvieron su bandera espiritualista
-como enseña de lucha contra la restauración borbónica, las simpatías
-del pueblo y de los literatos románticos estuvieron de su parte. La
-revolución de 1830, con el triunfo de los Orléans y el advenimiento
-de Luis Felipe, señaló su entrada al "oficialismo" y el comienzo de
-su impopularidad. Viniendo a cuentas, el liberalismo revolucionario
-advirtió que la nueva dinastía, aunque menos reaccionaria que la caída,
-estaba lejos de ser la continuadora de los principios del 89; y poco a
-poco, frente al eclecticismo oficializado que decaía, los portavoces de
-los partidos radicales fueron plegándose al sansimonismo, renovado en
-consonancia con el espíritu de Condorcet, es decir, del Ideologismo en
-su aspecto integral y social.
-
-La palabra de orden fué _filosofía social_, sistema de ideas útil para
-la justicia y la solidaridad humanas, con un programa esencialmente
-optimista y lírico, nacionalista a pesar de su humanitarismo, puramente
-político no obstante sus divagaciones filosóficas. En 1835 era Pierre
-Leroux su propagandista más influyente.
-
-Esta nueva corriente ideológica llegó casi simultáneamente a las
-dos Américas, engendrando en Boston un movimiento social famoso,
-cuyo centro fué el _Club de los Trascendentales_, y en Buenos Aires
-un germen similar que ahogó la restauración clerical de Rosas, la
-_Asociación de Mayo_; sabido es que en otros países del continente,
-poco después, nacieron sociedades de análoga inspiración. Emerson
-y Echeverría fueron el alma de esas agrupaciones, constituídas
-respectivamente en 1836 y 1837, ignorándose la una a la otra, pero
-alentadas por idénticos principios.
-
-Las dos imitaban el tipo de las sociedades cerradas, cuyo modelo
-era la "Joven Italia"; las dos se proponían reformar la sociedad en
-que actuaban; las dos dedicaban preferente atención al estudio de
-los problemas económicos; las dos afirmaban la necesidad de marchar
-hacia la democracia y acabar con los privilegios tradicionales; las
-dos declaraban ser cristianas y ponían la moralidad como condición
-intrínseca del progreso social. Es innecesario insistir en que
-cristianismo significaba en Boston lo contrario de dogmatismo
-protestante y en Buenos Aires lo contrario de dogmatismo católico; era,
-en ambas partes, un liberalismo adverso a la religión imperante: como
-el cristianismo de Saint Simon y de Leroux.
-
-El movimiento norteamericano y el argentino tuvieron un claro
-sentido nacionalista, insistiendo ambos en la necesidad de adaptar
-su acción al medio social, prescindiendo de fórmulas elaboradas en
-Europa y sugeridas por la observación de ambientes muy distintos de
-los americanos. En esto, por falta de ilustración histórica o por
-ingenuo patriotismo, desearían ver muchos críticos una expresión de
-americanismo y un deseo de originalidad; esa ilusión se disipa cuando
-se estudia la filosofía política del radicalismo europeo, precedente
-a la revolución de 1848. Desde los célebres "Discursos a la nación
-alemana" de Fichte, pronunciados en 1808, planteábase en todos los
-pueblos europeas el problema de regenerar las nacionalidades y educar
-a la juventud en principios sociales más firmes que los anteriores,
-pues el fracaso de la revolución del 89 se atribuía a que las naciones
-no estaban capacitadas para adoptar el nuevo régimen. Por eso cada
-extrema izquierda nacional, sin olvidar su poco de retórica acerca del
-humanitarismo y la fraternidad universal, se preocupaba intensamente
-del bienestar interno de su país e inscribía en su programa reformas
-éticas y económicas esencialmente nacionales.
-
-Por ignorar ese influjo sansimoniano--o por no confesarlo--los
-comentaristas del movimiento de los _Trascendentales_ lo presentan como
-una exaltación reformista puramente autóctona, que minaba todas las
-tradiciones: el gobierno, la familia, la iglesia, la escuela; todo lo
-que en Francia preludiaba a la revolución del 48; todo lo que en forma
-prudente está repetido en el _Dogma Socialista_ de nuestra Asociación
-de Mayo.
-
-Adviértase bien la uniforme significación histórica y política
-de esas expresiones americanas del "romanticismo social": el
-sansimonismo termina en Europa con la revolución del 48, el Club de
-los Trascendentales deja de reunirse en 1850 y los afiliados de la
-Asociación de Mayo, dispersados por la Restauración de Rosas, terminan
-su ciclo de propaganda liberal con el levantamiento de 1851 y la caída
-de la dictadura.
-
-En torno del Trascendentalismo se mueve la generación liberal
-norteamericana, teniendo por cabezas a Channing y Emerson, rodeados
-por David Thoreau, el poeta naturalista, por Ripley, Margarita Fuller,
-Parker, Bancroft, Hedge, Bartol, Brownson, Peabody, Cranch, Follen y
-los Channing juniors. El hombre de acción, el motor del _Club_, era
-Amós Bronson Alcott, el espíritu más equilibrado y menos literario del
-grupo, exactamente como fué Juan B. Alberdi el verdadero empresario de
-nuestra _Asociación de Mayo_.
-
-Emerson, sensible en esa época a la exaltación militante, se plegó
-a los Trascendentales, les prestó su nombre, les dió sus consejos y
-dirigió su famosa revista _The Dial_. Es indudable que sus amigos
-eran un tanto comprometedores; Emerson mismo comentó más tarde sus
-fantásticos excesos, en páginas llenas de risueña bonhomía. Del
-sansimonismo cayeron muchos en el fourierismo, fundando comunidades
-falansterianas que subsistieron poco tiempo: la _Brook-Farm_ fué
-famosa. "Es algo único en la historia del mundo", dice un narrador
-de ese ensayo comunista en que aparecen exaltados, al mismo tiempo,
-el cristianismo social y el individualismo anarquista. Los hombres y
-las mujeres más ilustradas del país entregáronse a roturar la chacra
-y a menesteres domésticos, al mismo tiempo que enriquecían la cultura
-nacional con producciones de calidad superior; según Emerson, "todo
-lo investigaron: lo necesario, lo simple, lo verdadero, lo humano,
-trepándose a la cima que domina la historia del pasado y del presente".
-El respeto escrupuloso de la libertad individual se armonizaba allí
-con el interés colectivo de la comunidad, sin que se advirtiese la
-necesidad de coacción alguna para que todos cumplieran su deber,
-y muchos bastante más que el deber mismo, el sacrificio. ¿Qué los
-impulsaba? Un ideal: la concepción de que era posible organizar la
-sociedad humana en tal forma que fuesen proscritos el privilegio
-y la holgazanería, la política y la mentira, los dogmas y las
-supersticiones, el convencionalismo y la injusticia. Ideal nobilísimo,
-si los hay; ideal cien veces renovado en la historia del último siglo;
-ideal lejano, si queréis; impracticable en su totalidad, probablemente;
-pero ideal cuya legitimidad nadie podría negar sin sonrojarse, como
-nadie podría negar que gracias a él los pueblos más civilizados han
-dado algunos pasos seguros hacia la democracia social del porvenir.
-
-El ensayo práctico, en verdad, sólo fué posible por la calidad
-selectísima de los falansterianos de _Brook-Farm_; de su ferviente celo
-futurista podréis tener una impresión exacta leyendo cualquier historia
-de la literatura norteamericana. "¡Cuántos proyectos para salvar a la
-humanidad!", exclamaría Emerson más tarde: éste quería volver a la vida
-campestre, el otro suprimir la moneda y prohibir el comercio, aquél
-era vegetariano, algunos combatían el matrimonio indisoluble, muchos
-deseaban la extinción de toda autoridad política, un grupo ensayaba la
-educación integral, otro quería transformar las iglesias en escuelas de
-ciencias y de fraternidad.
-
-¿Pretendían otra cosa los sansimonianos y los fourieristas, antes de
-la revolución del 48? La respuesta, harto sencilla, sugiere curiosas
-inducciones sobre la evolución de nuestra _Asociación de Mayo_ si
-hubiera logrado prosperar en Buenos Aires en una época de tolerancia
-liberal, la de Rivadavia, pongamos por caso.
-
-Fácil es comprender que el Trascendentalismo levantó resistencias
-y provocó reacciones, mirado por los políticos conservadores como
-un peligro y por las iglesias tradicionalistas como un semillero de
-herejía. Para contrarrestar su influjo se acentuó en todos los Estados
-la predicación religiosa, intensa, exaltada a la vez por el celo propio
-y por la competencia ajena, pues eran varias las comunidades que se
-disputaban la clientela de los creyentes.
-
-_The Dial_ suspendió sus publicaciones en 1844; los Trascendentales
-siguieron algún tiempo más, soñando con la armonía social de sus
-comunidades falansterianas. Emerson, en 1847, emprendió un viaje a
-Inglaterra, dejando en pleno hervor el movimiento liberal. Además
-de las iglesias unitarias y de los trascendentalistas de Boston,
-convergían a él los poetas de Cambridge: Longfellow, Holmes, Russell
-Lowell, Parsons y Story; el novelista Hawthorne; los historiadores
-Prescott, Bancroft, Motley, Parkman; los agitadores de la campaña
-antiesclavista: Garrison, Phillips, Sumner, Enriqueta Beecher
-Stowe, Whittier; toda, en fin, una legión de poetas, pensadores y
-apóstoles que representa para los Estados Unidos lo que--guardando las
-distancias--significa para la Argentina la generación de los emigrados:
-Echeverría, los Varela, Alberdi, López, Mitre, Sarmiento, Gutiérrez,
-Cané, Mármol, etc. Y sin pretender convertir en paralelismos estas
-sencillas y evidentes analogías, señalemos que la campaña liberal
-contra el antiguo régimen termina allá con el triunfo de la guerra
-contra los esclavistas y aquí con el éxito del ejército grande contra
-Rosas.
-
-
- 6.--GEOGRAFÍA MORAL DE LOS ESTADOS UNIDOS
-
-En 1847, mientras Emerson pronunciaba algunas conferencias en
-Inglaterra, llegó a Estados Unidos nuestro Sarmiento.
-
-Autor ya de _Facundo_ y ejercitado en las tareas educacionales,
-Sarmiento acababa de recorrer la Europa en busca de inspiración y de
-ejemplos que pudieran servir al progreso de nuestra América. Había
-visto mucho y aprovechado poco en Europa, donde todo era inquietud,
-preludiando la gran tempestad que estallaría un año después. En Estados
-Unidos llamó singularmente su atención la intensa agitación religiosa,
-pues los unitarios y los trascendentales habían provocado, como
-dijimos, una formidable reacción de las iglesias dogmáticas. Cada una
-ponía un fervor inusitado en la propaganda, siendo curioso que todas se
-disputaran las simpatías de la opinión, Biblia en mano y en nombre del
-cristianismo.
-
-En una carta a don Valentín Alsina, incluída en su libro "Viajes por
-Europa y por América" (Vol. V de sus _Obras Completas_), examina
-Sarmiento la _geografía moral_ de los Estados Unidos.
-
-Para describir la rigidez de los puritanos ortodoxos trae un cuento al
-caso. "Sábese que en la Nueva Inglaterra rigieron por mucho tiempo las
-leyes de Moisés: tal era, y es aún, la idea de la perfección inmaculada
-de cada frase y de cada versículo de la Biblia. A bordo de un buque
-se hablaba de las maravillas del cloroformo. Un médico aseguraba que
-podía aplicarse a los alumbramientos, sin peligro.--¿Y Vd. lo aplicaría
-a su mujer? preguntaba un puritano presente.--¡Por qué no!--Pues yo
-no lo haría, replicó seriamente el interlocutor.--Eso depende del
-grado de confianza de cada uno en su eficacia.--No, señor; el Génesis
-dice: alumbrará la mujer con dolores, y Vd. contraría la voluntad de
-Dios.--Como se ve, la cuestión del cloroformo era mirada por el lado de
-la conciencia, y medida su bondad en el cartabón de la Biblia".
-
-Sarmiento llegó cuando más ardía la hoguera mística. "Para mantener
-el fuego sagrado, hay en viaje permanente por las campañas remotas,
-millares de pastores viajeros, que pasan toda su vida en misión;
-hombres rudos y enérgicos, que llevan a todas partes la agitación,
-despiertan los ánimos, excitándolos a la contemplación de las verdades
-eternas. Son éstos verdaderos ejercicios espirituales, como los de
-los católicos; más espirituales aún, pues sin amedrentarlos con las
-penas del infierno, el pastor, o los pastores, reunidos en _meeting_
-religioso, al aire libre o en algún galpón (improvisado), sacuden las
-embotadas inteligencias de los campesinos, les presentan la imagen de
-Dios en formas grandiosas, inconcebibles; y cuando el estimulante ha
-producido su efecto, envían a las mujeres al bosque de un lado, y a los
-hombres de otro, para que mediten a solas, se encuentren en presencia
-de sí mismos viendo su nada, su desamparo y sus defectos morales". Para
-Sarmiento no tenían interés las doctrinas difundidas, sino el hecho
-mismo de la agitación espiritual mantenida por los predicadores, que
-así efectuaban una obra educativa y moral. "Pero lo que de todo esto
-importa para mi objeto, es que mediante los ejercicios religiosos,
-las disidencias teológicas y los pastores ambulantes, aquella gran
-marea humana vive todavía en fermentación, y la inteligencia de
-los habitantes más apartados de las centros se conserva despierta,
-activa, y con sus poros abiertos para recibir toda clase de cultura.
-A semejanza de una cuba, se mantiene ajustada y apta para servir, no
-importa la calidad del líquido que encierre; mientras que si la dejan
-vacía, las duelas se tuercen, los arcos se aflojan y queda, con la
-acción del tiempo y las fluctuaciones de la intemperie, inutilizada
-para siempre". En el fondo, con palabras distintas, repite Sarmiento
-el concepto fundamental de Emerson: lo que importa es la acción moral,
-independientemente de cualquier contenido dogmático o doctrinario.
-
-Esto no significa que Sarmiento no hiciera diferencias entre las
-sectas ortodoxas y las liberales. "Este caos religioso, aquellas cien
-verdades contradictorias, están a su vez sufriendo una elaboración
-lenta, es verdad, pero segura, ascendente". Y no se equivoca en sus
-preferencias: "La filosofía religiosa de los descendientes de los
-peregrinos viene descendiendo de lo alto hasta las profundidades de
-la sociedad, acercando las distancias que separan las disidencias,
-echando entre ellas blandas ligaduras que acaban por estrecharlas, y
-que terminarán al fin en absorberlas en el _unitarismo_, secta nueva,
-panteísta, en cuanto admite todas las disidencias y respeta todos los
-bautismos por cuyo intermedio se ha transmitido la gracia; y elevándose
-a regiones más encumbradas, desprendiéndose de toda interpretación
-religiosa, concluye por reunir en un solo abrazo a judíos, mahometanos
-y cristianos, prescindiendo de milagros y ministerios, como cosas que
-no cuadran con la forma orgánica que Dios ha dado al espíritu humano y
-clasificándolas en el número de las figuras de retórica. La moral del
-cristianismo, como expresión y regla de la vida humana, como punto de
-reunión asequible y aceptable por todas las naciones: he ahí el único
-dogma que admiten, así como la virtud y la humanidad forman el único
-culto y la única práctica que prescriben a los creyentes".
-
-Los comentarios que todo ello le sugiere son interesantes y
-exactos; espiguemos algunos. "El espíritu puritano ha estado en
-actividad durante dos siglos, y marcha a darse conclusiones pacíficas,
-conciliadoras, obrando siempre el progreso sin romper en guerra con
-los hechos existentes, trabajándolos sin destruirlos violentamente
-como lo emprendió la filosofía nacida del catolicismo en el siglo
-XVIII, y que tan poco camino ha hecho". "Concluyo de todo esto, mi
-buen amigo, en una cosa que hará pararse los pelos de horror a los
-buenos yankees, y es que marchan derecho a la unidad de creencias, y
-que un día no muy remoto la Unión presentará al mundo el espectáculo de
-un pueblo devoto, sin forma religiosa aparente, filósofo sin abjurar
-al cristianismo, exactamente como los chinos han concluído por tener
-una religión sin culto, cuyo gran apóstol es Confucio, el moralista
-que con el auxilio de su razón dió con el axioma: "no hagas lo que no
-quieres que te hagan a tí mismo", añadiéndole este sublime corolario:
-"y sacrifícate por la masa". Si tal sucediera, y debe suceder, cuán
-grande y fecundo habrá de ser para la humanidad el experimento hecho
-en aquella porción, que dará por resultado la dignificación del hombre
-por la igualdad de derechos, la elevación moral por la desaparición
-de las sectas que hoy lo subdividen a aquel pueblo, enérgico por las
-facultades físicas y eminentemente civilizado por la apropiación a
-su existencia y bienestar de todos los progresos de la inteligencia
-humana. Norteamericano es el principio de la tolerancia religiosa; está
-inscripto en todas sus constituciones y ha pasado a axioma vulgar; en
-Norte América fué por vez primera pronunciada esta palabra que debía
-restañar la sangre que la humanidad ha derramado a torrentes, y venido
-destilando hasta nosotros desde los primeros tiempos del mundo". Las
-diversas religiones cristianas que emigraron de Europa, tenían dogmas
-e intolerancias, hábitos de persecución y de venganza; "unos más
-pronto, otros más de mala gana y refunfuñando, han tenido que apagar
-sus tizoncitos y dejarse de esa bufonada de mal género que consiste
-en quemar hombres para mayor gloria y honra de Dios. No tengo cuándo
-acabar cuando entro en el campo de la teología; me vuelvo yankee, como
-Vd. ve, y hasta gangoso me pongo al leer estos razonamientos. Pero mal
-que le pese, tengo aún que apuntar una de las fuerzas de regeneración,
-propaganda y auxilio al moroso que tiene en movimiento la inteligencia
-en Norte América y fuerza a marchar adelante a los rezagados. Su origen
-y su forma es religiosa, si bien sus efectos se hacen sentir en todos
-los aspectos sociales. Hablo del espíritu de asociación religiosa y
-filantrópica, que pone en actividad millares de voluntades para la
-consecución de un fin laudable y consagra caudales gigantescos a la
-prosecución de su obra. En este punto el norteamericano se ha creado
-necesidades espirituales tan dispendiosas e imprescindibles como las
-del cuerpo mismo, y esta provisión de necesidades del ánimo, aquel
-tiempo, trabajo y dinero empleado en dejar satisfecho un deseo, una
-preocupación, muestra cuán activa es la vida moral de aquel pueblo".
-Y termina con estas palabras: "En todo este enorme y complicado
-trabajo nacional, verá Vd. predominar una gran idea, la igualdad; un
-sentimiento, el religioso, depurado de las formas exteriores; un medio,
-la asociación, que es el alma y la base de toda la existencia nacional
-e individual de aquel pueblo."
-
-Conocéis la simpatía de Sarmiento por todo lo que representaba
-liberalismo, progreso, porvenir. Era en él obsesiva la idea de
-regenerar a nuestra América latina emancipándola de su pasado colonial,
-en que sólo veía pereza y superstición; los conquistadores habían
-enseñado a mirar el trabajo como una vergonzosa humillación, filtrando
-en las venas de sus descendientes el parasitismo; los teólogos habían
-enseñado a rezar mucho y a leer poco, limitándose a fundar las escuelas
-necesarias para ir formando un clero autóctono. Con esas ideas, que
-había expresado ya en _Facundo_ y de que no se apartaría hasta la
-hora de escribir _Conflicto y armonías de las razas en América_,
-profunda impresión debía producirle aquella otra América "en que
-todos saben leer y trabajar". Se explica así el constante entusiasmo
-por el modelo político y social norteamericano; y se explica también
-su preferencia por aquellas religiones protestantes, creyendo que
-en ellas la fe primaba sobre la superstición, el celo evangélico no
-excluía la tolerancia recíproca y el misticismo personal podía escoger
-una atmósfera propicia para remontar su vuelo sin que el Estado le
-impusiera una determinada dirección dogmática. Sabéis que Alberdi,
-con quien riñó tanto y tantas veces,--sin duda porque perseguían un
-mismo ideal a través de sus opuestos temperamentos,--expresó análogas
-simpatías por las religiones disidentes.
-
-
- 7.--SARMIENTO Y HORACIO MANN
-
-Llevaba Sarmiento una preocupación cardinal, la instrucción pública;
-con ella se proponía redimir a estas antiguas colonias que habían
-heredado un analfabetismo casi universal. Estuvo en Boston, "la Menfis
-de la civilización yankee", llevado por su preocupación pedagógica.
-"El principal objeto de mi viaje era ver a Horacio Mann, el secretario
-del Board de Educación, el gran reformador de la educación primaria,
-viajero como yo en busca de métodos y sistemas por Europa, y hombre
-que a su fondo inagotable de bondad y de filantropía, reunía en sus
-actos y sus escritos una rara prudencia y un profundo saber. Vivía
-fuera de Boston y hube de tomar el ferrocarril para dirigirme a
-Newton-East, pequeña aldea de su residencia. Pasamos largas horas de
-conferencia, en dos días consecutivos. Contóme sus tribulaciones y
-las dificultades con que su grande obra había tenido que luchar por
-las preocupaciones populares sobre educación, y los celos locales y
-de secta, y la mezquindad del partido democrático que deslucía las
-mejores instituciones. La legislatura misma del Estado habría estado a
-punto de destruirle su trabajo, destituirlo y disolver la comisión de
-educación, cediendo a los móviles más indignos: la intriga y la rutina.
-Su trabajo era inmenso y la retribución escasa, enterándola él en su
-ánimo con los frutos ya cosechados y el porvenir que abría a su país".
-Y después de pasar en reseña los adelantos de la educación pública,
-refiere lo que fué, diremos así, la escuela de su futuro apostolado en
-la enseñanza argentina: "Usted ve, querido amigo, que estos yankees
-tienen el derecho de ser impertinentes. Cien habitantes por milla,
-cuatrocientos pesos de capital por persona, una escuela o colegio
-para cada doscientos habitantes, cinco pesos de renta anual para cada
-niño y además los colegios: esto para preparar el espíritu. Para la
-materia o la producción tiene Boston una red de caminos de hierro, otra
-de canales, otra de ríos y una línea de costas; para el pensamiento
-tiene la cátedra del Evangelio y cuarenta y cinco diarios, periódicos
-y revistas; y para el buen orden de todo, la educación de todos sus
-funcionarios, los _meetings_ frecuentes por objeto de utilidad y
-conveniencia pública, y las sociedades religiosas y filantrópicas que
-dan dirección e impulso a todo. ¿Puede concebirse cosa más bella que la
-obligación, en que está Mr. Mann, de viajar una parte del año, convocar
-a un _meeting_ educacional a la población de cada aldea y ciudad a
-donde llega; subir a la tribuna y predicar un sermón sobre educación
-primaria, demostrar las ventajas prácticas que de su difusión resultan,
-estimular a los padres, vencer el egoísmo, allanar las dificultades,
-aconsejar a los maestros y hacerles indicaciones, proponer en las
-escuelas las mejoras que su ciencia, su bondad y su experiencia le
-sugieren?"
-
-Recordemos, al pasar, que Horacio Mann, verdadero trasuntador del
-eticismo emersoniano en la pedagogía, fué, para Sarmiento, el gran
-amigo y el gran modelo, cuyas doctrinas creyó poder sintetizar en pocas
-sentencias:
-
---El hombre que no ha desenvuelto su razón con el auxilio de los
-conocimientos que habilitan su recto ejercicio, no es hombre, en la
-plenitud y dignidad de la acepción.
-
---La ignorancia es casi un delito, pues que presupone la infracción de
-leyes morales y sociales.
-
---La asociación de los hombres tiene por objeto la elevación moral de
-todos y el auxilio mutuo para asegurarse su quietud y su felicidad.
-
---La propiedad particular debe proveer a la educación de todos los
-habitantes del país, como garantía de su conservación, como elemento
-de su desarrollo, y como restitución y cambio de los dones de la
-naturaleza que son la base de la propiedad.
-
---La libertad supone la razón colectiva del pueblo.
-
---La producción es obra de la inteligencia.
-
-Y deberíamos los argentinos releer, de tiempo en tiempo, las páginas
-de fondo substancioso, aunque desaliñadas en la forma, en que Sarmiento
-condensó la _Vida de Horacio Mann_ (Obras, XLIII), bastando, a veces,
-dos párrafos, para explicar la personalidad del gran educador y el
-sentido emersoniano de su moral independiente: "Las pronunciadas
-y naturales propensiones del hombre aparecen a menudo durante su
-juventud, y antes que la experiencia haya venido a enseñarnos a
-proceder con cautela. Los que conocieron a Mr. Mann en el colegio y lo
-han conocido después, encontrarán muy aplicable a él esta reflexión.
-Se distinguía entre sus camaradas y será notable y recordado siempre,
-por aquellos rasgos peculiares que son constantes en su personalidad,
-es decir: primeramente, como un pensador original y atrevido, que lo
-hacía investigar por sí mismo todas las materias, sin miramiento a
-nadie, atendiendo sólo a la verdad y al derecho que asiste en ello;
-y segundo, el horror que le inspiraba toda impostura e hipocresía,
-aborreciendo por esto la impostura y la sátira, por atribuirlos a
-motivos egoístas. La osadía y la fuerza con que manifestó estos dos
-caracteres distintivos, han velado a los ojos del vulgo una tercera
-cualidad que le era también muy peculiar, a saber, el ardor y actividad
-del sentimiento religioso. De aquí viene que muchos no lo tomaran por
-un hombre religioso, en el sentido técnico de la palabra, aunque lo era
-verdadera y eminentemente en su significación más elevada. Investigando
-siempre las leyes del universo moral y físico y atribuyéndolas a Dios
-solo, cuando las ha encontrado, rinde a ellas y a su Autor el justo
-homenaje de la obediencia y de la veneración; y esto lo hacía en
-todas las ocasiones y hasta en los más mínimos asuntos. No sólo acata
-los diez mandamientos, sino diez mil más. Éste es el origen de aquel
-delicado sentimiento moral, de su firme y rígida fineza, de la guerra
-sin tregua que siempre hizo a toda clase de impiedad, de quien quiera
-que procediese" (pág. 331 y sig.).
-
-Toda la herejía emersoniana y todo su panteísmo moral parecen
-resumidos en esa frase con que Sarmiento hace el mayor elogio de
-Horacio Mann: "no sólo acata los diez mandamientos, sino diez mil
-más". Ésa es su interpretación expresiva de la moral sin dogmas y de
-la religión sin doctrinas. Al catecismo de una religión dogmática que
-impone obedecer diez mandamientos, y sólo esos diez, el hombre virtuoso
-puede violarlo si obedece los infinitos deberes que le dicta su
-conciencia moral, incesantemente sugeridos por la múltiple acción que
-puede cada uno desenvolver en beneficio de la sociedad a que pertenece.
-
-
- 8.--LA VIDA EN CONCORD
-
-Habría que estar ciego para no comprender que en Boston, en aquella
-atmósfera llena de Channing y de Emerson, de unitarismo y de
-liberalismo, verdadero almácigo de moralistas sin dogmas, recibió
-Sarmiento las inspiraciones educacionales que luego, durante casi medio
-siglo, fueron la enseña de su apostolado en nuestra patria.
-
-En ese primer viaje no conoció personalmente a Emerson, aunque lo
-percibió en todas las personas e instituciones que significaban
-liberación del tradicionalismo y germen de progreso. Emerson comenzaba
-a lograr la mayor de las sanciones a que puede aspirar un gran hombre:
-que todos, amigos y enemigos, le hicieran fuente de sus consejos o
-blanco de sus ataques, los iguales venerando sus altas virtudes,
-los inferiores explotando sus legítimos prestigios para ponerse en
-evidencia, sin advertir estos últimos que los ataques de los envidiosos
-constituyen el mejor abono para la gloria de los hombres excelentes.
-
-A su regreso de Inglaterra, Emerson tenía cuarenta y cinco años.
-Al calor romántico y combativo de la juventud comenzaba a suceder
-la serenidad estoica y optimista que es el dulce privilegio de los
-caracteres virtuosos. Su apostolado, desde 1850, fué cada vez más
-afirmativo; antes que corregir la mentira y la perversidad de hombres
-adultos, cuyas rutinas y vicios estuviesen ya consolidados por la edad,
-le interesó difundir la verdad y el bien, tal como los comprendía,
-entre jóvenes que aún estuvieran en edad de rectificar sus ideas y su
-conducta: ¡enderezad, si podéis, el arbusto; no perdáis vuestro tiempo
-en destorcer el tronco añoso! Su afán de crear le indujo a mirar la
-polémica y la discusión como una pérdida de tiempo y una malversación
-de energías; parecíale de más provecho cooperar al advenimiento de la
-verdad y del bien, que reñir con los incapaces de estudiar para saber
-y de simpatizar para amar. Ese concepto afirmativo, dominante en su
-conducta personal, fué la condición básica de su optimismo.
-
-Todas las sectas y partidos conservadores, disfrazándose de vagos
-espiritualismos, le acusaban hoy de incredulidad, mañana de ateísmo,
-y al fin le consideraban peligroso para la tranquilidad general, como
-llamaban a la propia. Emerson, por ser el más conspícuo de los hombres
-vinculados al Trascendentalismo, seguía atrayendo el rencor implacable
-de todos los que habían mirado con terror esa efervescencia del
-romanticismo social contra el tartufismo tradicionalista; y cuando más
-arreció la reacción, en vísperas de la campaña antiesclavista, Emerson,
-desafiando las pasiones de los extraviados, tomó la responsabilidad de
-defender a Alcott--como, entre nosotros, Echeverría defendió a Alberdi,
-cuando sus primeros enemigos lo difamaban,--adhiriéndose al fin y de
-lleno a la campaña contra la esclavitud, que será siempre el mayor
-timbre de gloria de aquella memorable generación norteamericana.
-
-Solitario en Concord, vivió una existencia socrática, que, en páginas
-edificantes, podéis leer en algunos de sus biógrafos--_Emerson in
-Concord_, por su hijo Eduardo W. Emerson, _Emerson at Home and Abroad_,
-por Conway, _Concord Days_, por Alcott, etc. No todas las naciones, ni
-todos los siglos, han presenciado una vida como la suya.
-
-Toda mente superior leerá siempre con placer sus páginas consagradas
-a elogiar su _Soledad_. Reconoce que el hombre debe vivir en sociedad,
-rodeado de artes, de instituciones, de amigos que tengan su propia
-estatura moral, buscando en la simpatía estímulos para su acción y su
-constancia; pero... "de tiempo en tiempo el hombre excelente puede
-vivir solo; debe hacerlo... La gente de mundo debe tomarse en pequeñas
-dosis. Si la soledad es orgullosa, la sociedad es vulgar. En el mundo,
-las capacidades superiores del hombre suelen considerarse como cosas
-que lo descalifican. La simpatía nos rebaja con la misma facilidad con
-que nos eleva... La soledad es impracticable y la sociedad es fatal:
-debemos mantener nuestra cabeza en la primera y confiar nuestras
-manos a la segunda. Sólo podemos conseguirlo si conservando nuestra
-independencia no perdemos nuestra simpatía". No es bueno que el
-hombre esté solo, pero es indispensable que no esté mal acompañado.
-La conducta del hombre perfecto, decía Spencer, sólo aparecería
-perfecta cuando el ambiente lo fuera; en ningún ambiente inferior sería
-adaptable, porque la idealidad de la conducta es absolutamente un
-problema de adaptación.
-
-Eso nos permite comprender la antipatía que tienen los grandes
-caracteres morales a la vida bulliciosa de las ciudades, donde las
-circunstancias obligan a un contacto excesivo con personas indiferentes
-o desagradables. Felices los que pueden, como Emerson, buscar un retiro
-tranquilo, propicio a la meditación y al estudio, transcurriendo una
-vida simple entre las gracias siempre renovadas de la Naturaleza;
-felices los que pueden refugiarse en una apacible soledad y como desde
-una cumbre abarcar a toda la humanidad en una sola mirada de simpatía,
-no turbada por la visión de pequeñeces y disonancias. Es allí donde
-el ingenio se revela en toda su pureza, allí donde la santidad se
-encumbra; y desde allí el hombre ubérrimo puede ofrecer a la humanidad
-los más sabrosos frutos de su experiencia: sus ideales.
-
-Las obras de educación, de justicia, de solidaridad, recibieron de
-Emerson una palabra de aliento o una cooperación efectiva. Cada año que
-pasaba sobre él, cada nueva cana sobreviviente, aumentaba la grandeza
-moral del hombre que seguía dando a la nación nuevas expresiones de su
-mensaje ético. Su primitiva predicación, esencialmente individualista,
-fué acentuando día a día aquel sentido social y humanitario que
-apareciera ya en las columnas de _The Dial_, cuando la visión de una
-humanidad mejor y perfectible le hizo comprender que la moralidad del
-individuo debe tener por atmósfera la moralidad de todo el agregado
-social.
-
-Pasados los años, creciendo él siempre y ajamelgándose siempre sus
-enemigos, la envidia y la pasión se entibiaron en torno suyo, y poco
-a poco, por ese proceso natural que anticipa en vida las sanciones
-póstumas de la gloria, Emerson _el hereje_ fué convirtiéndose, para
-todos, en Emerson _el santo_. Porque la santidad, hay que afirmarlo, es
-de este mundo; o no es de ninguno. Y sólo entran a ella los hombres que
-por la inflexibilidad de sus virtudes, por la derechez de su carácter,
-por su leal obsecuencia a la verdad, merecen ser indicados a sus
-contemporáneos y a la posteridad como ejemplares arquetípicos de una
-humanidad más perfecta, que la imaginación concibe como un ideal para
-el porvenir.
-
-Los niños--si me está permitido complicar la verdad con una imagen
-superflua--los niños fueron los pájaros predilectos en su jardín
-otoñal; adoraba en ellos la ingenuidad, no envenenada todavía por el
-aprendizaje del mal. La educación le parecía la tarea más "divina" que
-un hombre puede desempeñar sobre la tierra, ya que sólo educando pueden
-fomentarse los elementos de moralidad y de optimismo que constituyen la
-partícula del gran todo divino que reside en cada uno de los seres que
-integran la Naturaleza, que es la divinidad misma...
-
-Es preciso detenernos, dejando para la próxima lección el examen de
-las doctrinas éticas de Emerson y la determinación de su actitud ante
-los problemas propiamente metafísicos. Por hoy nos concretaremos a
-señalar algunos influjos de Emerson sobre Sarmiento, infiriéndolos de
-las repetidas menciones que este último hizo de aquél en sus escritos.
-
-
- 9.--EMERSON Y SARMIENTO
-
-En sus cartas de Boston, de 1865 (Vol. XXIX, de sus _Obras_:
-"Ambas Américas"), Sarmiento refiere con admiración casi mística las
-impresiones de su permanencia en Concord, entre los amigos de Emerson.
-"Necesitaría muchas páginas--le escribe a Aurelia Vélez--para narrar
-todo lo que ha pasado de bello, de grande, de útil, en estos ocho días,
-por mis sentidos, por mi corazón, por mi espíritu. Son cuadros vistos
-con vidrios de aumento en que parece asistimos a un mundo de gigantes,
-que está delante, sin ser el nuestro. Fuí a Concord, verdadera aldea,
-sin alumbrado y sin embargo bellísima, en medio de la naturaleza de
-otoño, que me habrá oído es aquí de una belleza sobrenatural, por los
-colores vivísimos que reviste la vegetación al aproximarse el invierno;
-y usted sabe que gozo con estos espectáculos. En esta simple aldea
-viven algunas reputaciones literarias. La señorita Peabody, escritora
-de libros de educación. Waldo Emerson, poeta y filósofo. La señora Mann
-me ha recibido como a uno de la familia, con la simplicidad de la Nueva
-Inglaterra, donde todos son hermanos, con el cariño y la solicitud
-de una antigua amiga... Fuimos al día siguiente a Lexington a ver el
-establecimiento de educación del doctor Lewis para mujeres. Vuelve
-este país a los tiempos de la Grecia, dando a los juegos gimnásticos
-una grande atención. Los que ví ejecutar a las niñas aseguran la mayor
-perfección de la raza, por la fuerza, la belleza y la gracia. Al día
-siguiente comí con Waldo Emerson, a quien había mandado el _Facundo_.
-Este libro me sirve de introducción. Si ser Ministro no vale para
-todos, ser educacionista es ya un gran título a la benevolencia de
-este pueblo de profesores y de maestros... De casa de la señora Mann
-me llevaron a Cambridge, la célebre Universidad, donde he pasado dos
-días de banquete continuo, para ser presentado a todos los eminentes
-sabios que están allí reunidos: Longfellow, el gran poeta, que habla
-perfectamente el español; Gould, el astrónomo, amigo de Humboldt;
-Agassiz, hijo, a quien pronostican mayor celebridad que al padre;
-Hill, el viejo presidente de la Universidad. ¡Cómo se gozaría su
-padre en este seminario de ciencias y de estudios clásicos, con una
-biblioteca por templo y una villa entera de escuelas para todos los
-ramos del saber humano!", (pág. 65 y sig.). Estas impresiones se
-repiten, ya que no pueden aumentarse, en otras cartas, especialmente
-en la publicada con el título: "Una aldea norteamericana.--Las
-mujeres.--Emerson.--Longfellow.--La nieve" (pág. 80 y sig.). De
-sus conversaciones con el gran eticista, merece transcribirse este
-interesante párrafo: "Entre los hombres notables de la educación
-pública, aquí está el viejo Emerson, que fué uno de los cinco que
-emprendieron hace treinta años mejorar las escuelas, y elevarlas al
-rango a que han llegado hoy. Es ahora un monumento público, este
-hombre, a quien rodea como una aureola la veneración pública. En
-larguísimas conferencias que hemos tenido sobre materia que tanto nos
-interesa a ambos, me ha hecho una observación que quiero trasmitir
-aquí, para que la tengan presente. En cuarenta años de trabajos en
-la difusión de la enseñanza, me dijo, un hecho se me ha presentado
-constante en todas partes; y es que es inútil rentar las escuelas,
-organizarlas, inspeccionarlas, si en cada villa, población o ciudad,
-no hay un vecino que las cuide o visite por puro amor a la enseñanza.
-Donde quiera que las escuelas van bien estamos seguros que hay un
-buen filántropo que no las pierde de vista; donde van mal, es porque
-falta; y como absorbidos por la conversación, hubiérase casi apagado la
-chimenea, al atizar el casi extinguido fuego, me dijo, señalándolo: así
-son las escuelas, si no se atienden se apagan." (Obras, XXIX, 84). No
-cabe duda que este pensamiento de Emerson, sobre la cooperación vecinal
-para el éxito de las escuelas del estado, preocupó a Sarmiento; muchos
-años más tarde, con motivo de inaugurarse una biblioteca popular en
-San Fernando, repite, en 1878, las opiniones del "anciano Emerson, de
-Concord, célebre filósofo que, con Horacio Mann, había encabezado la
-agitación de educación popular que acabó por generalizarse a todos los
-Estados Unidos." (Obras, XLVII, 67).
-
-Desde que lo conoció, tuvo Sarmiento una gran admiración por el
-moralista sin dogmas, aunque eran tan distintos sus temperamentos,
-pragmático el de aquél y místico el de éste. Es creíble que Sarmiento
-oyera en Boston los últimos ecos de la maledicencia sectaria; no
-pudiendo decir ya que Emerson era un pensador peligroso para la
-sociedad, los conservadores habían resuelto desteñir su admiración
-forzosa, declarándolo... demasiado metafísico. En otras memorias de
-viaje, relativas a las escuelas, Sarmiento recoge el eco: "poeta y
-autor de varias obras filosóficas que lo revelan pensador profundo,
-y los que lo acusan de metafísico le reconocen, sin embargo, genio"
-(Obras, XXX, 89). Influía, sin duda, en estos sentimientos la noticia
-de que Emerson y Channing habían sido los mejores puntales de su amigo
-Horacio Mann, durante su campaña educacional; y del segundo, en sus
-notas sobre la vida de Mann, transcribe la carta de adhesión que le
-escribiera en los momentos más difíciles (Obras, XLIII, 346). De allí
-también su persistente simpatía por el _unitarismo_, que veinte años
-atrás le parecía encarnar el porvenir ético de los Estados Unidos y
-a cuyas ceremonias religiosas volvió a asistir en su segundo viaje:
-"Estoy invitado a la comisión de los _Unitarios_, cuyo órgano es el
-"Liberal Christian". Su objeto es reunir todas las disidencias en
-una, que las contiene a todas: la caridad cristiana. Yo le había
-pronosticado hace veinte años a esta secta el porvenir; y lo saben
-ellos". Frecuentó también a los _unitarios radicales_; es interesante
-ver cómo los juzga: "Al día siguiente, uno de los editores de _El
-Radical_ va a mi hotel, para hacerme tomar parte en los ejercicios
-del ala izquierda de los liberales. Éstos van mucho más allá de
-cuanto había esperado. Seis predicadores se suceden ante una numerosa
-audiencia, la mayor parte de señoras. Nosotros somos cristianos, dice
-devotamente uno de ellos. Somos sólo hombres, en comunicación con Dios,
-nuestro padre común, sin intermediarios. Jesús llenó su grande misión,
-en proporción de su época y al desarrollo de la humana inteligencia.
-La doctrina no está hoy en armonía con los datos de la ciencia y su
-obra no ha podido en diez y ocho siglos afectar ni modificar sino a
-una pequeña parte de la humanidad. Somos más felices que nuestros
-hermanos de otras sectas. No aborrecemos a nadie por causa de Jesús...
-Seis sermones a la tarde y otros seis a la noche, completaron los
-ejercicios. Yo asistí a todos, admirando este profundo sentimiento
-religioso que mantiene en actividad la mente y el corazón de este
-pueblo. Nosotros, ni cristianos somos. Convenido como está que hemos
-nacido católicos, y que fuera del girón de la Iglesia no hay salvación,
-descansamos en la dulce y consoladora esperanza de que todos los demás
-se condenarán. ¡Ay! son mil millones de seres humanos los que no
-entran en la geografía católica: cuestión de geografía, la salvación"
-(_Obras_, XLIX, 291).
-
-Fuerza es abreviar los recuerdos y las citas. En su momento de más
-terrible lucha pedagógica, Sarmiento, viejo ya de años, estaba más
-joven que nunca por sus ideales, por su valor bravío; 1882, la hora
-de agitarse la conciencia nacional para afirmar definitivamente el
-espíritu laico de la enseñanza impartida por el Estado. Era la época
-en que el canónigo Piñero, para asociarse a la campaña de la iglesia
-romana contra la escuela argentina, quemaba en Santiago la biblioteca
-del Colegio Nacional, cometiendo "el último auto de fe ocurrido entre
-los católicos, en toda la redondez de la tierra, a fines de este siglo,
-y debe ser conocido el hecho, proclamado y anunciado al mundo y a su
-Santidad, para la canonización de este héroe de la necedad humana!".
-Sarmiento recordó, con ese motivo, que en Norte América, habiendo
-reclamado los católicos contra la lectura de los Evangelios en las
-escuelas del Estado, sin los comentarios católicos, se reunió un
-Consejo de personajes de otras religiones para decidir el punto; y los
-más, Emerson entre ellos, declararon que debía suprimirse la lectura de
-textos religiosos que no concordaren con la doctrina de los católicas,
-ya que éstos, como toda otra minoría, religiosa o no, tenían el derecho
-de que el Estado respetara sus creencias al dar educación a sus hijos
-(_La Escuela Ultrapampeana_, XLVIII, 158).
-
-En los mismos días de evocar su ejemplo en favor de la enseñanza sin
-dogmas, se apagaba en Concord, el 27 de abril de 1882, la existencia
-del eticista. Sarmiento, en un breve artículo expresivo, escribió un
-cariñoso adiós al que volvía al seno de su Naturaleza adorada, donde
-ya le habían precedido casi todos sus compañeros de ideales y de acción.
-El 26 de junio apareció en "_El Nacional_" de Buenos Aires
-aquella página conmovida: _Emerson. ¡Los dioses se van!_... "Decíase de
-Emerson que era una cabeza griega sobre cuadradas espaldas yankees. La
-opinión general es, ahora, que durante cuarenta años, después de veinte
-opuestos a sus doctrinas, él ha tenido la dirección de los espíritus en
-Norte América y ha visto formarse una escuela de ideas emersionianas.
-Vivió siempre en Concord, pretendiendo que, como poeta, debía vivir
-bajo las influencias directas de la Naturaleza... Vivimos en tiempos
-felices, en que el talento del escritor, y las ideas que difundió en
-torno suyo, no quedan por largo tiempo estancadas si fueran auspiciadas
-por la pasión y el interés de la humanidad y del progreso. Hase dicho
-que no hay genio sino en los trabajos que afectan a la especie humana
-para su mejora... Una palabra desde el Río de la Plata, que va con
-conciencia y amor a reunirse a los amigos de los Estados Unidos, no ha
-de ser desatendida por los que sobreviven en Concord" (_Obras_, XLV,
-374).
-
-Así el formidable luchador del Sur saludaba al místico panteísta
-del Norte, sabiendo que, de ser oída, ninguna palabra de este
-hemisferio hubiérale sido más grata que la suya. Y hablaba, acaso
-involuntariamente, como un discípulo, al titular _Los dioses se van_
-su artículo de adiós a un hombre conspícuo en la evolución de la ética
-moderna; eso había enseñado Emerson, en su concepción natural de la
-divinidad, poniendo una partícula divina en cada ser humano, enseñando
-a creerla perfectible, ascendente en virtudes, en santidad, hasta
-confundirse el hombre en esa ideal harmonía de la Naturaleza que su
-mente concebía como la esencia y el espíritu de Dios.
-
-
-
-
- =ORIENTACIONES MORALES=
-
- 1. Una ética sin metafísica.--2. La crítica de las costumbres.--3.
- Necesidad de caracteres firmes.--4. Disconformidad con todo
- tradicionalismo.--5. Panteísmo.--6. Ética naturalista.--7. El
- optimismo y la perfectibilidad.--8. La confianza en sí mismo.--9.
- La bella necesidad.--10. Función social del no-conformismo.
-
-
- 1.--UNA ÉTICA SIN METAFÍSICA
-
-En la lección anterior, sin copiar a sus numerosos biógrafos, ni
-pretender substituirlos, bosquejamos la personalidad de Emerson;
-para dar un interés argentino al examen de su acción y de su
-pensamiento, aproximamos el esfuerzo renovador de los _Trascendentales_
-norteamericanos con el ensayo fugaz de Echeverría, al fundar la
-_Asociación de Mayo_, señalando sus semejanzas de inspiraciones y de
-finalidades. Y recordando la relación de esa corriente renovadora
-con la pedagogía social de Horacio Mann, evocamos las vinculaciones
-personales e ideológicas de Sarmiento con el moralista de Concord.
-
-Entremos, hoy, a examinar el contenido intrínseco del emersonismo,
-procurando quintaesenciar en algunos principios concretos el
-pensamiento vago y difuso de Emerson, que por la misma nebulosidad de
-sus contornos suele ser objeto de interpretaciones heterogéneas.
-
-Aunque fué eminente moralista, Emerson no puede ser llamado filósofo,
-si es que este nombre debe tener un sentido más claro del que le
-atribuyen los que no han estudiado ningún problema filosófico. Emerson
-era orador y era poeta; mejor orador que poeta. Orador, tenía el
-temperamento de los sofistas clásicos; era como éstos un periodista
-hablado, un agitador de la opinión pública, un propagandista. Poeta, lo
-era por temperamento, por su inclinación a las razones sentimentales
-e imaginativas, con un temperamento muy superior a las poesías que
-escribió, inferiores, sin duda, y sin admitir comparación, a las de
-Longfellow o de Walt Whitman. Impregnado de la herencia religiosa común
-a todos los pobladores de la Nueva Inglaterra, acentuábala en él la
-circunstancia de pertenecer a una familia de pastores disidentes, en
-que el ministerio evangélico se transmitió de padres a hijos durante
-muchas generaciones. Emerson era un místico; el misticismo corría en
-sus arterias y daba colorido a toda su personalidad moral.
-
-La ética de Emerson, por su falta de armonía arquitectónica, es la
-antítesis de la ética de Spinoza; carece de estructura y de sistema.
-No hay claridad en sus preceptos ni exactitud en su método. Emerson
-pertenece al tipo de los grandes predicadores, tiene más de inspirado
-que de lógico, más de profeta que de sabio. Habla al sentimiento
-siempre, rara vez a la inteligencia; trata problemas que interesan
-al gran público, despreocupándose de los que entretienen a los
-metafísicos; predica para la humanidad entera, viéndola a través de
-su pueblo; para ello, se pone a su nivel. Quiere encender en todos
-sus oyentes el culto de la moral, con abstracción de cualquier dogma
-o doctrina religiosa; pasa así de una razón a la contraria, emplea
-imágenes, muestra ejemplos, aprovecha los sentimientos religiosos de la
-mayoría para orientarlos en el cauce de la ética pura, sin preocuparse
-nunca de ser coherente y ordenado, sin tomar ninguna posición fija
-ante los problemas insolubles, contradiciéndose en todo lo que no le
-interesa, si ello converge a su objetivo único: llevar a todos un
-mensaje básico: _la soberanía de la moral_. Basta leer su ensayo así
-titulado para corroborar lo que decimos; en vano se buscaría en él,
-cediendo a la sugestión del título, una concreción clara de lo que es,
-sin embargo, la nota fundamental en el conjunto de sus escritos.
-
-Emerson no era, pues, un filósofo; ni malo ni bueno, no lo era. Los
-que estudiamos filosofía tenemos el derecho de reservar este nombre
-a la investigación de los problemas generales más distantes de la
-experiencia actual o posible, que escapan a los métodos de las ciencias
-y exceden sus límites: lo que en todo tiempo y lugar ha constituído el
-dominio de la metafísica. Y aunque concebimos que su horizonte, y las
-premisas para estudiar sus problemas, varían incesantemente en la justa
-medida en que se enriquece la experiencia, que le sirve de fundamento
-y punto de partida, no podemos llamar filósofos a los retóricos que
-agitan los sentimientos sociales, ni a los simples eruditos que viven
-rumiando la historia de las doctrinas filosóficas pasadas. Cousin,
-propagandista, y Zeller, historiador, no tienen rango alguno como
-filósofos, aunque sean de alabar la retórica del uno y la erudición
-del otro. ¿A quién se le ocurriría llamar poeta a un profesor de
-declamación o de literatura?
-
-Filósofo es el que da nuevas soluciones a los problemas filosóficos,
-o los plantea diversamente, o renueva con originalidad las soluciones
-ya previstas. Si no lo entendiéramos así acabaríamos por creer, como
-las mundanas y los periodistas, que hay filosofía del buen gusto, de
-la esperanza, de la sensibilidad, del coraje, de la felicidad o de la
-adivinación, problemas, todos, que por su misma vaguedad deleitan y
-entretienen a los que nunca podrían entender una página de Platón, de
-Tomás, de Spinoza o de Hegel.
-
-Emerson tuvo el buen sentido de no confundir su ética con una
-filosofía. Movíase en el dominio de las creencias y no en el de las
-doctrinas; procuraba dar nueva dirección al ancestral misticismo
-humano, sin abordar problema alguno gnoseológico o metafísico. Por
-eso, poniéndose a cubierto de toda crítica, dijo simplemente: "_en el
-orden moral las verdades no se demuestran_". Habría sido menos inexacto
-diciendo: la eficacia de las creencias, para la acción, no depende
-de su veracidad. Pero Emerson no habló nunca un lenguaje exacto, ni
-siquiera tuvo, como Spinoza, el deseo de hacerlo.
-
-Renunciando a inventarle a Emerson un sistema filosófico, podemos
-examinar su posición dentro de la ética, señalando los _leit-motif_ que
-reaparecen con insistencia en la serie de sus escritos; y aunque no
-podemos hablar de sus doctrinas, señalaremos su actitud personal frente
-al mayor de los problemas filosóficos, ya que de ella parten sus más
-interesantes deducciones éticas.
-
-En otra lección examinaremos las resonancias sociales del emersonismo
-sobre la evolución de la experiencia moral.
-
-
- 2.--LA CRÍTICA DE LAS COSTUMBRES
-
-Uno de sus primeros discursos--que, en cierto modo, resulta una
-auto-presentación--se titula _El Hombre Reformador_; en él dominan el
-interés por los problemas sociales y la simpatía por los hombres que
-trabajan. Parécenos este ensayo el de mayor contenido sansimoniano,
-el que preludia más claramente a la agitación Trascendentalista.
-"Debemos revisar,--dice,--toda nuestra estructura social, el Estado,
-la escuela, la religión, el matrimonio, el comercio, la ciencia, y
-examinar sus fundamentos en nuestra propia naturaleza; nosotros no
-debemos limitarnos a constatar que el mundo ha sido adaptado a los
-primeros hombres, sino preocuparnos de que se adapte a nosotros,
-desprendiéndonos de toda práctica que no tenga sus razones en nuestro
-propio espíritu. ¿Para qué ha nacido el hombre si no es para ser un
-Reformador, un Rehacedor de lo que antes hizo el hombre, para renunciar
-a la mentira, para restaurar la verdad y el bien, imitando la gran
-Naturaleza que a todas nos abraza sin descansar un instante sobre el
-pasado envejecido, rehaciéndose a toda hora, dándonos cada mañana una
-nueva jornada y una pulsación de vida nueva? Renuncie a todo lo que ya
-no tiene por verdadero, remonte sus actos a su idea primera, nada haga
-donde no comprenda que el Universo mismo le da razón". No puede ser más
-firme y radical su pensamiento de poner bases nuevas a todo el orden
-social, negando su adhesión a las rutinas tradicionales.
-
-La conferencia _Sobre el tiempo presente_ es una de sus primeras
-palabras decisivas. "Los dos partidos omnipotentes de la
-historia--dice--el partido del Pasado y el partido del Porvenir,
-dividen hoy la humanidad, como antes. He aquí la innumerable multitud
-de los que aceptan el Gobierno y la Iglesia de sus predecesores
-sin apoyarse en otro argumento que el de la posesión... Esa clase,
-por numerosa que sea, reposando sobre el instinto y no sobre la
-inteligencia, esa clase se confunde con las fuerzas brutas de la
-naturaleza; y aunque es respetable bajo ese aspecto, sus miembros
-carecen de interés para nosotros. El que despierta nuestro interés es
-el disidente, el teorizador, el hombre de aspiraciones, el que deja esa
-antigua región para embarcarse sobre un mar de aventuras". Y Emerson se
-embarca, sin vacilaciones, como vamos a verlo.
-
-Sus biógrafos--admiradores literarios o compatriotas
-prudentes--parecen haberse convenido para ocultar este aspecto, para mí
-simpático, de su personalidad viril. El Emerson anciano y venerable,
-el que conoció Sarmiento, me parece digno del mayor respeto, pero
-lo encuentro convencional, aburrido; el buen Emerson, de treinta,
-de cuarenta años, el autor de _Nature_, el director de _The Dial_,
-el animador de los Trascendentales, es el único Emerson legítimo.
-Comprendo que para convertirle en genio nacional, grato a todos los
-partidos, era menester despojarle de todo lo que podría desagradar a
-los que siempre le miraron como un enemigo; pero así ya no es Emerson,
-no es el Emerson apóstol y creador, sino un Emerson de escaparate
-patriótico o de museo histórico, con todas las canas y los afeites con
-que la humanidad rutinaria acostumbra engalanar a sus ídolos.
-
-Léase el ensayo "_El Conservador_" que, además de su honda psicología,
-contiene algunas páginas literarias excelentes. Es decisivo desde la
-primera línea: "Los dos partidos que dividen el Estado, el partido
-conservador y el partido innovador, son muy antiguos y se han disputado
-la posesión del mundo desde que éste existe. La querella es el tema de
-la historia de los pueblos. El partido conservador ha instituído las
-venerables jerarquías y monarquías del viejo mundo. La lucha de los
-patricios y de los plebeyos, de las metrópolis y de las colonias, de
-las antiguas costumbres y de las concesiones a los hechos nuevos, de
-los ricos y de los pobres, reaparece en todos los países y en todos
-los tiempos. La guerra no hace estragos solamente en los campos de
-batalla, en las asambleas políticas y en los sínodos eclesiásticos;
-ella arde a toda hora y divide el corazón de cada hombre, solicitándolo
-en opuestas direcciones. Sin embargo, el viejo mundo sigue girando,
-se alternan los vencedores y el combate continúa renovándose como la
-vez primera, bajo nombres distintos y con apasionados conductores. Un
-antagonismo igualmente irreductible debe, naturalmente, estar arraigado
-en la constitución humana con una profundidad correspondiente a su
-fuerza. Es la oposición del Pasado y del Porvenir, del Recuerdo y de la
-Esperanza, del Asentimiento y de la Razón. Es el antagonismo original,
-la manifestación de dos polos en todos los detalles de la naturaleza".
-Planteado así el problema, lo analiza magistralmente; me parece, entre
-los ensayos emersonianos, uno de los más claros por su concepto y
-de los más atrayentes por su estilo. No sigamos leyéndolo, pues no
-sabríamos dejarlo hasta el final.
-
-Las premisas que engendran la necesidad de _intensificar la educación
-moral_ son, para Emerson, puramente prácticas y experimentales. La
-observación del medio en que vive le lleva a comprobar una visible
-disparidad entre el progreso material y el progreso moral, induciéndole
-a analizar sus causas antes de aconsejar los remedios. Ante el
-espectáculo de la civilización moderna que pone al servicio de una
-parte creciente de la humanidad una serie de admirables inventos y
-descubrimientos, afirma su fe en el progreso y saluda con palabras
-jubilosas la disminución progresiva del sufrimiento material en el
-mundo. Pero esa comprobación, lejos de satisfacerle plenamente,
-le induce a preguntarse si el progreso moral de la humanidad ha
-corrido parejo con sus adelantos técnicos, si el hombre civilizado
-contemporáneo es más bueno que el de hace dos o cincuenta siglos, si
-el coeficiente medio de moralidad social se ha elevado sobre el de
-nuestros antepasados.
-
-Su respuesta es negativa. Veinte siglos de cristianismo no han
-aumentado la bondad individual de los hombres ni han aproximado las
-sociedades al ideal de fraternidad predicado por Cristo.
-
-Las iglesias cristianas, la anglicana lo mismo que la católica, la
-calvinista lo mismo que las metodistas, le parecen ya insuficientes
-para el progreso de la moralidad; en ellas el culto impera, mas la
-fe en la virtud ha disminuído; la superstición ciega resiste a las
-creencias iluminadas por la razón y los dogmas siguen domesticando
-voluntades que los obedecen pero no los aman. El fervor en las formas,
-en el ceremonial, en la liturgia, ha reemplazado a la sencilla piedad
-primitiva, convirtiéndose cada iglesia en un partido político que
-aspira a dominar la sociedad temporal, dividiendo a la humanidad en
-fracciones que se odian en vez de reunirla en una sola y misma comunión
-universal, toda de amor y de solidaridad.
-
-Las costumbres sociales tienden a complicar inútilmente la vida,
-apartando al hombre de la Naturaleza, que es la fuente única de su
-felicidad. Lo superfluo y lo frívolo, disfrazados a menudo con el
-nombre de refinamientos, aumentan de hora en hora la cantidad de
-sacrificios estériles, tan indispensables para parecer como inútiles
-para intensificar el ser. El hombre, acicatado por pasiones ambiciosas
-y egoístas, da menos de sí a la comunidad y no encuentra en ella la
-cooperación moral que le estimularía a emprender grandes cosas, bellas
-y desinteresadas.
-
-El mundo particular de los políticos profesionales le inspira terror.
-¿Cómo es posible que el interés de camarillas, exentas de moral y
-de ideales progresivos, pueda ser sobrepuesto al interés de toda la
-nación, de toda la sociedad? ¿Y es admisible que ciertos hombres, no
-siendo los más ilustrados ni los más morales, tengan el derecho de
-administrar los frutos de la inteligencia y del trabajo de todos, como
-si la sociedad tuviera que seguir pagando un impuesto feudal a esas
-gavillas de bandoleros que han abandonado los caminos y las montañas
-para refugiarse en las ciudades? ¿Y no prueba una incapacidad moral del
-mayor número, esa misma posibilidad de que unos pocos pícaros puedan
-sobreponer su actividad maléfica a la necesidad social de encaminarnos
-hacia la solidaridad, por el estudio y por el trabajo?
-
-En el ensayo _La Política_ (incluído en la Segunda Serie), aun
-reconociendo que la democracia es preferible para las naciones nuevas,
-se pronuncia contra todos los regímenes políticos, en masa. "Aunque
-nuestras instituciones corresponden al espíritu de la época, no están
-exentas de los defectos que han desacreditado a otras formas de
-gobierno. Todo Estado está corrompido. Los justos no deben obedecer muy
-estrictamente a la ley. ¿Qué sátira contra los gobiernos puede igualar
-la severidad de la censura implicada en la palabra _política_, que
-desde hace siglos significa _engaño_, dando a entender que el Estado es
-una engañaduría?". Este pasaje, y muchos otros similares, nos permite
-comprender la tierna acogida que siempre tuvieron los ensayos de
-Emerson entre los anarquistas, lo que no se explicaría si atendiéramos
-el tono místico de sus palabras, sin penetrar su pensamiento, que es,
-con frecuencia, profundamente herético y revolucionario.
-
-Su "idealismo trascendental" es una rebelión romántica antes que una
-actitud filosófica, con más de estética que de metafísica. La divinidad
-se esfuma en un ideal abstracto, sin personalidad sobrehumana; es,
-apenas, una condición inmanente de la naturaleza, una arquitectura
-moral del universo, que induce a descubrir en las imperfecciones reales
-la posibilidad misma de futuras perfecciones. Y, en otro sentido,
-propiamente ético, quiere ser lo contrario del "utilitarismo", en la
-acepción vulgar del término, que da idea de algo bajo y pequeño: de
-oportunismo acomodaticio, sucia hipocresía, cien formas larvadas de la
-domesticidad y de la avaricia.
-
-No nos engañen, empero, las palabras. Esa noción denigrante del
-utilitarismo no tiene relación alguna con las escuelas morales llamadas
-utilitarias, interpretaciones teóricas que tienden a poner en la
-utilidad personal o social los motores íntimos de la experiencia
-moral. En este buen sentido, Emerson era utilitario y despreciaba
-toda conducta que no fuese útil al mejoramiento del hombre y de la
-sociedad. Iba más lejos. Creía que la primera preocupación del hombre
-debía ser redimirse de la miseria, que sólo enseña a mentir y a adular;
-libertarse económicamente por el trabajo, bastándose a sí mismo, sin
-esperar favores ni beneficios del Estado, parecíale la base misma de la
-moralidad individual; y en la _incapacidad de bastarse con su propio
-trabajo_ veía la causa de la degeneración moral, como esos animales que
-por vivir parasitariamente de un huésped acaban por perder los órganos
-más nobles de su autonomía personal.
-
-La independencia económica sería inútil, sin embargo, para seres que no
-tuviesen capacidad para pensar y actuar con independencia moral. Por
-eso, la cultura debería primar sobre la riqueza, que sólo puede ser su
-instrumento y nunca un fin en sí misma; pintorescamente afirma que "el
-valor de un dólar aumenta con la ilustración y la virtud del que lo
-usa: un dólar, en la universidad, vale más que un dólar en la prisión".
-Y le fastidia que la prosperidad creciente de los valores materiales no
-se acompañe todavía de un crecimiento de los valores morales.
-
-Las consecuencias de esa falta de progreso ético en la sociedad,
-son visibles todavía en los diversos órdenes de la actividad social.
-Los hombres perdida su fe en las fuerzas morales que se arraigaban
-en supersticiones absurdas, han entibiado su confianza en el valor
-del mérito propio y de la dignidad personal, tornándose escépticos y
-pesimistas. El abajamiento moral del conjunto trae como consecuencia la
-contaminación de los individuos; la sanción social tórnase tolerante;
-todos se acostumbran a consentir la inmoralidad de cada uno; la
-austeridad llega a mirarse como una simpleza o una tontería. Infiere de
-ello, Emerson, que el signo más típico del descenso moral de un pueblo
-es la ausencia de grandes caracteres, de personalidades vigorosas, de
-hombres que irradian un pensamiento iluminador o sustentan con heroísmo
-cívico grandes ideales de enaltecimiento humano. En esa tranquilidad
-de estanque, las fuerzas de progreso social se entorpecen o paralizan;
-ningún estímulo reciben de la sociedad los que piensan, los que
-renuevan, los que crean, los que empujan el conjunto hacia un porvenir
-mejor.
-
-En sus premisas críticas, la actitud y el lenguaje de Emerson coinciden
-con los de todos los moralistas. Bastaría recordar que el único
-escritor argentino a quien podemos clasificar con ese nombre, Agustín
-Álvarez, ha partido del examen de una situación análoga, aunque
-contemplada en los países hispano-americanos, en sus libros _South
-América_, _Manual de Patología Política_ y _¿Adónde vamos?_, antes
-de señalar los remedios y formular su credo, en _Educación Moral_ y
-_La Creación del Mundo Moral_. Ya que mencionamos a Agustín Álvarez,
-creemos oportuno decir que casi todos sus críticos y apologistas han
-coincidido en señalar cierta concordancia entre sus ideas y las de
-Emerson; muchos le consideran como un verdadero y puro emersoniano.
-
-
- 3.--NECESIDAD DE CARACTERES FIRMES
-
-En presencia de la crisis moral de su tiempo, Emerson busca su causa
-y cree poder señalarla en la _decadencia progresiva de las fuerzas
-éticas tradicionales_. Y al revés de los que buscan el remedio en la
-posible restauración de esas fuerzas, afirma la _necesidad de engendrar
-fuerzas morales nuevas_, primero en los individuos mismos y luego en la
-sociedad entera.
-
-Ve en el tradicionalismo la parálisis, la muerte. Si los hombres
-han dejado de acatar ciertos dogmas del pasado, ello se debe a que
-tales dogmas tenían fundamentos falsos; y "nadie, dice Emerson, puede
-sentirse obligado a ser virtuoso por obsecuencia a la mentira". Lo que
-es falso, muerto está; hay que darle sepultura. Saber que es falso y
-predicar la vuelta a él, sería una desvergüenza si no fuese un crimen;
-perdida la creencia en el carácter sobrenatural de la obligación
-moral, el único remedio está en buscar sus fuentes naturales; de otro
-modo caeríamos de nuevo en el absurdo de perseguir un ideal moral
-poniéndonos en el camino de la inmoralidad suprema, que es la mentira.
-
-Una moral sin dogmas, en formación continua, cada vez mejor
-adaptada a la naturaleza, persiguiendo una mayor armonía entre el
-hombre y todo lo que le rodea, incesantemente perfectible en cuanto la
-perfectibilidad es una mejor adaptación de la humanidad al medio en que
-vive: tal es, desde la publicación de _Natura_ (1836), la orientación
-general de la ética emersoniana. En vano había buscado Emerson en las
-morales europeas de su tiempo un modelo que le pareciera trasplantable
-a su país; el viejo mundo, minado por iglesias poderosas que habían
-sobrepuesto sus intereses políticos a la primitiva moral predicada por
-Cristo, no podía servir de ejemplo a los pueblos nuevos. América debía
-buscar en las entrañas de su propia sociabilidad las fuerzas morales
-más convenientes a su progreso colectivo y a la dignificación de la
-vida humana. Su famoso discurso a los estudiosos e intelectuales, el
-_Scholar_ (1837), es un llamado elocuente al estudio y a la reflexión,
-al embellecimiento de la vida por la cultura del espíritu, al desdén
-de todos los beneficios con que la política y los negocios tientan a
-los intelectuales. Como el músico que ejecuta para gozar él mismo,
-tanto como para deleitar a otros, Emerson habla "para inspirar a los
-demás el coraje y el amor, fortificando su fe en el amor y la sabiduría
-que están en el fondo de las cosas; para afirmar sentimientos nobles;
-para escucharlos en otros, dondequiera aparezcan; y no para turbar a
-nadie, sino para atraer a todos los hombres a la verdad, tornándolos
-cultos y bondadosos". Muestra la esterilidad del talento extraviado por
-la frivolidad o por la moda, mirando como la mayor insensatez la de
-opinar sobre lo que no se ha estudiado. Si el talento se desarrolla a
-expensas del carácter, mayores son sus peligros y sus extravíos cuanto
-más crece; "por eso hoy todo es falso, se confunde el talento con el
-genio, se confunde los dogmas y los sistemas con la verdad, la ambición
-con la grandeza, la frivolidad con la poesía, la sensualidad con el
-arte; y los jóvenes, llegando con esperanzas inocentes y mirando en
-torno suyo la educación, las profesiones, los empleos, los maestros,
-la enseñanza literaria y religiosa, encuentran que nada satisface sus
-nobles aspiraciones espirituales y se aturden, vuélvense escépticos,
-están perdidos. Y la juventud quedaría desesperanzada si, por gracia
-divina, no tuviese bastante energía para decir: todo esto es falso y
-de invención humana, la verdad existe, nueva, hermosa, eternamente
-bienhechora". El orden es la primera ley del progreso espiritual;
-las mejores aptitudes se pierden si libramos nuestra cultura a la
-improvisación y divagamos sobre lo que no entendemos. "Para qué sirven
-la fuerza, la habilidad, la belleza, una voz grata, la educación o el
-dinero a un loco furioso?". Todo el que es incapaz de continuidad y de
-sacrificio en el estudio, pretendiendo adivinar mal en un minuto lo que
-podría estudiar bien en muchos años, es tan iluso y tan inútil como
-ese loco furioso. "Leyendo los diarios, viendo la audacia con que la
-fuerza y el dinero trabajan para sus fines, pisando la honradez y la
-voluntad de los buenos, parece que el patriotismo y la religión gritan
-como fantasmas vanos. No hablamos para ellos, porque el hacerlo parece
-cosa inútil; habitualmente preferimos mantener nuestra opinión y morir
-en silencio. Pero un espíritu elocuente nos hará sentir que los estados
-y las reyecías, los senadores, los leguleyos y los ricos, no son sino
-montones de gusanos cuando se los mira a la luz de esta Verdad, débil y
-despreciada. Entonces sentimos cuán cobardes hemos sido, venerándolos,
-porque sólo la Verdad es grande". Como fruto de esa actitud
-independiente espera que vendrá un Renacimiento nuevo y que todos los
-hombres podrán sentirse capacitados para hacer su propio examen: "¿Qué
-eres? ¿Qué has hecho? ¿Puedes obtener lo que deseas? ¿Hay un método en
-tu conciencia? ¿Hay una dirección en tu propia vida? ¿Puedes ayudar a
-otro?". Para ello la humanidad desea y necesita de hombres intensos,
-creedores, afirmativos. "El genio no se divierte en rayar la arena,
-ni se ocupa de frivolidades; se entrega a cosas esenciales; es una
-fuerza que se defiende de sí misma, que existe originariamente, que
-resiste a todos los obstáculos. Posee la verdad y se aferra a ella;
-nunca habla ni actúa en esas callejuelas de través donde se entra por
-curiosidad, sino en las rutas maestras de la naturaleza, preexistentes
-a la Vía Appia, donde todos los espíritus están forzados a transitar.
-El genio sólo gusta de las afirmaciones verdaderas que atacan y
-hieren a todo el que se les opone; afirmaciones que son como personas
-vivientes que diariamente declaran guerra a toda falsedad y a toda
-rutina; afirmaciones de que la sociedad no puede librarse y no puede
-olvidar, pues persisten, no se someten a ninguna autoridad, se levantan
-severas y formidables porque quieren y deben ser fielmente ejecutadas y
-realizadas". En ese tono de apóstol se desarrollan todos los primeros
-discursos de Emerson; y no es extraño que a pesar de su vaguedad, o por
-ella misma, lograran entusiasmar a todos los temperamentos románticos,
-prometiéndoles que serían una generación de genios, como los jóvenes
-alemanes del _Sturm und Drang_.
-
-
- 4.--NO CONFORMISMO Y OBEDIENCIA
-
-Desconociendo el valor de los preceptos y dogmas tradicionales, como
-fundamento de la ética, Emerson da una amplitud antes desconocida al
-_No-Conformismo_, afirmado por las iglesias disidentes de la Anglicana.
-Conocéis, sin duda, ese episodio de la historia religiosa. Así como el
-Cristianismo fué una herejía dentro del Judaísmo, y el Protestantismo
-dentro del Catolicismo, numerosas sectas protestantes han nacido como
-herejías dentro de la iglesia Anglicana. Bajo el reinado de Elisabeth,
-en 1563, el parlamento inglés votó una _Acta de Uniformidad_, fijando
-las doctrinas y el rito del culto anglicano, que fué luego renovada,
-en 1662, bajo Carlos II. Desde entonces llamáronse _conformistas_ los
-que acataron esa Acta, y _no-conformistas_ todos los que le negaron su
-adhesión, generalizándose después el término a todos los cristianos
-disidentes que no aceptaban la autoridad dogmática de la iglesia
-Anglicana.
-
-Dentro de esa actitud común, el _no-conformismo_, nacido como simple
-episodio de política religiosa, ha evolucionado muy diversamente en
-las distintas iglesias disidentes. Partiendo del derecho del libre
-examen, afirmado por la Reforma, algunas se han limitado a simples
-apartamientos del dogma y del rito, mientras otras han extendido
-progresivamente su libertad de crítica a todos los problemas
-teológicos, éticos y sociales; conservándose cristianas, han abierto
-ampliamente sus puertas a todas las doctrinas modernas, encauzándose
-sin reticencia, desde principios del siglo XIX, en las corrientes de
-liberalismo nacidas al calor de la renovación enciclopedista.
-
-Tal era la posición de la _iglesia Unitaria_ en que Emerson fué
-educado; en ella, el _no-conformismo_ desbordaba ya de la disidencia
-inicial y contenía los gérmenes que se manifestaron ampliamente en
-el Trascendentalismo. "Lutero, escribe Emerson, se habría cortado la
-mano derecha antes de clavar sus tesis en la puerta de Witenburgo, si
-hubiese podido suponer que ellas conducirían a las escuetas negaciones
-del Unitarismo de Boston". Y el mismo Emerson, cuando habla de
-No-Conformismo, se refiere a un desacato sistemático de todas las ideas
-y cosas tradicionales; conformarse a la tradición es renunciar a la
-vida misma, cuya continuidad se desenvuelve en un incesante porvenir.
-El conformismo importa cerrar nuestra inteligencia a toda verdad nueva,
-apartar de nuestra felicidad todo elemento no previsto en el pasado,
-negar la posibilidad misma del progreso y de la perfección. Acatar
-los intereses creados en el orden moral, lo mismo que en el material,
-significa negar el advenimiento de una humanidad moralmente mejor.
-¿Porqué, se pregunta Emerson, seguiremos bebiendo aguas estancadas en
-pantanos seculares, mientras la Naturaleza sigue ofreciéndonos en la
-veta de sus rocas el chorro de fuentes cristalinas, que pueden apagar
-nuestra sed infinita de saber y de amor? Para él las aguas estancadas
-son los dogmas consagrados por la tradición y las fuentes de roca son
-las fuerzas morales que siguen manando de nuestra naturaleza humana,
-incesantes, eternas. Esas fuerzas morales, que llama "divinas", no
-han dejado de brotar nunca, jamás se han cegado sus fuentes; viven,
-crean todavía, cada vez mejores; renunciar a ellas, como quiere el
-tradicionalismo, es decir ¡alto! a la divinidad misma, es decir ¡no! a
-todos los ideales éticos de la humanidad presente.
-
-El No-Conformismo, en esta significación amplia, se nos presenta
-como la antítesis del dogma de obediencia; leed algunas páginas que
-dedica a este asunto William James y reconoceréis, como él, que "es
-imposible comprender, y hasta imaginar, que hombres dotados de una vida
-interior suya y propia, hayan podido llegar a considerar recomendable
-la sujeción de su voluntad a la de otros seres finitos como ellos". Le
-parece inverosímil ese renunciamiento de la personalidad, exigido por
-algunas órdenes religiosas como un voto necesario para la profesión. La
-obediencia no es a Dios, sino a otro hombre, al superior; y es curiosa
-la explicación poco mística y muy utilitaria que da de ella el ilustre
-jesuíta Alonso Rodríguez: "Uno de los mayores descansos y consuelos que
-tenemos los que estamos en Religión, es éste: que estamos seguros de
-que, haciendo la obediencia, vamos acertados. El superior podrá errar
-en mandar esto o aquello; mas vos cierto estáis de que en hacer eso
-que os mandan no erráis, porque a vos solamente os pedirá Dios cuenta
-si hicisteis lo que os mandaron, y con eso daréis vuestro descargo muy
-suficientemente delante de Dios. No tenéis que dar cuenta, si fué bien
-aquello, o si fuera mejor otra cosa; porque eso no pertenece a vos, ni
-se pondrá a vuestra cuenta sino a la cuenta del superior. En haciendo
-la cosa por obediencia, quita Dios eso de vuestro libro y lo pone en
-el libro del superior." Así entendido, el dogma de obediencia lleva
-implícito un renunciamiento a la responsabilidad moral: el hombre se
-convierte en una cosa, en un instrumento irresponsable al servicio de
-quien lo manda. Y para que todo no sea solemne, James transcribe de
-Sainte-Beuve (_Hist. de Port Royal_, I, 346), una anécdota que muestra
-la extravagante interpretación que pueden dar al dogma de obediencia
-los temperamentos sugestionables: "Sor María Clara, estaba muy
-penetrada de la santidad y excelencia de M. de Langres. Este prelado,
-luego de llegar a Port-Royal, le dijo un día, viéndola tiernamente
-unida a la Madre Angélica, que sería mejor que no volviera a hablar con
-ella. María Clara, sedienta de obediencia, tomó como un oráculo divino
-aquellas palabras dichas inadvertidamente, y desde aquel día estuvo
-muchos años sin dirigir la palabra a su hermana en religión".
-
-Mostrado el conformismo bajo esta fase rigurosa en que lo traduce el
-sentimiento de obediencia, podéis comprender mejor, por contraste, cuál
-es el horizonte máximo en que Emerson pudo dilatar su no-conformismo.
-
-El derecho de crítica y de libre examen se prolonga hasta las fuentes
-de la moralidad humana; es el derecho de buscarlas, de afirmarlas, de
-aprovecharlas para el porvenir, impregnando de ellas la educación,
-ajustando progresivamente a ellas la conducta de los hombres. La
-sabiduría antigua, hoy condensada en dogmas, sólo puede ser respetable
-como punto de partida. Así mirada conviene respetarla, y aprovechar
-de ella todo lo que no sea incompatible con las verdades nuevas que
-incesantemente se van haciendo; pero acatarla como una inflexible norma
-de la vida social venidera, confundiéndola con un término de llegada
-que nuestra experiencia está condenada a no sobrepasar, es una actitud
-absurda frente a la evolución incesante de toda la Naturaleza accesible
-a nuestro conocimiento.
-
-Así planteado, el no-conformismo de Emerson, aunque siempre enmarañado
-por su lenguaje literario y místico, se nos presenta como una
-concepción moral antidogmática y esencialmente evolucionista, como
-la antítesis de un sistema teórico cerrado, como afirmación de un
-pragmatismo ético abierto a toda eventualidad de perfeccionamiento
-moral, ilimitado. No necesito explicar a los que conocen la doctrina de
-la perfectibilidad, común en esa época a todos los sansimonianos, que
-la posición de Emerson concuerda con ella plenamente, no obstante el
-lenguaje religioso a que la tradujo: porque Emerson, en todo y siempre,
-conservó la "manera" religiosa aprendida en su juventud e impuesta por
-su ambiente, aun cuando sus ideas tomaban una dirección contraria.
-
-
- 5.--PANTEÍSMO
-
-Divinidad, Naturaleza, Moralidad, son tres términos que tienden a
-significar lo mismo en los escritos de Emerson. Todo lo natural es
-divino, todo lo divino es moral, todo lo natural es moral. Para elevar
-nuestra Moralidad debemos volver a las fuentes de la Naturaleza y a
-medida que lo conseguimos nos compenetramos con la Divinidad.
-
-Hemos dicho, con esto, que Emerson es panteísta. No sabríamos
-explicar, pues no lo comprendemos, en qué medida su teísmo absoluto se
-distingue de un absoluto ateísmo; lo mismo nos ocurre, por otra parte,
-con la casi totalidad de los panteístas. Adviértase, en efecto, que el
-panteísmo oscila entre dos posiciones metafísicas extremas que parecen
-confundirse; habréis oído decir que se tocan todos los extremos. Una
-verdadera substanciación de lo infinito en lo finito, de Dios en la
-Naturaleza, como lo sugieren todos los panteísmos de tipo emanatista,
-implica una explicación verbal de la divinidad como causa de la
-naturaleza misma, sin que nada distinga o separe a la una de la otra;
-equivale, a lo sumo, a decir que la Naturaleza es todo lo que conocemos
-de Dios. No nos es posible, por otra parte, examinar de buena fe ningún
-sistema idealista absoluto sin tener la impresión de que su autor es
-ateo: Hegel lo es tanto como Spinoza; sus concepciones, en este punto,
-se distinguen por palabras: Hegel llama devenir eterno de la "idea" a
-lo que Spinoza concibe como transfiguración eterna de la "sustancia".
-No perdamos de vista que el idealismo y el materialismo absolutos,
-como doctrinas metafísicas monistas, sólo se diferencian por su
-vocabulario, aunque, claro está, es más cómodo adoptar el primer nombre
-y aborrecer el segundo, por el equívoco moral difícilmente evitable al
-pronunciar esas palabras. Hay en todo esto bastante chicana verbalista
-y resulta evidente que muchos filósofos--ateos respecto de la religión
-efectiva en su medio--han procurado disfrazar su pensamiento. ¿Concebir
-el universo material como la emanación del "Espíritu"--en vez de
-"Dios"--no equivale a la posición del monismo energético? ¿Sustituyendo
-las palabras espíritu y energía se modifica en lo esencial esta
-hipótesis metafísica? Cambia, es cierto, con el nombre, la asociación
-a la hipótesis metafísica central de otras nociones secundarias,
-históricamente implicadas en las diversas denominaciones de un mismo
-sistema cuyos elementos evolucionan.
-
-El panpsiquismo es lo que más se parece en metafísica al materialismo;
-el panteísmo es lo que hay de más semejante al ateísmo. Infundir el
-espíritu en toda la materia es lo mismo que negarlo aparte de ella,
-aunque permita divagar ilimitadamente pretendiendo lo contrario; poner
-en toda la Naturaleza a Dios, equivale a negar que haya dioses fuera
-de ella. Todos estos modos de hablar en difícil, podéis reducirlos,
-sin temor de equivocaros, a un tipo único de doctrinas monistas, o sea
-concepciones metafísicas del universo convergentes a la unidad.
-
-El problema, hablando en fácil, es otro: monismo o dualismo; hay
-también quien habla de pluralismo, ya sea como variante del primero,
-ya como complicación del segundo. Ése es el problema efectivo: Dios y
-Naturaleza, Espíritu y Realidad, Noumeno y Fenómeno, Alma y Cuerpo,
-Energía y Materia. Todo eso es dualismo, y en todas sus expresiones
-equivale siempre a esto: causas imponderables e inaccesibles a la
-experiencia moviéndose en un plano distinto del que podemos conocer,
-sólo accesibles a la hipótesis pura, no como abstracción de experiencia
-sino como invención absoluta, asuntos de fe para muchos, demostrables
-por la razón según pocos.
-
-Emerson, para entendernos, es monista y no dualista, aunque su lenguaje
-poco exacto sugiera a veces lo contrario; francamente, creo que solía
-equivocarse a propósito, para no contrariar a una sociedad religiosa
-sobre un asunto metafísico al que él mismo no atribuía la menor
-importancia práctica. Agregaré, en su disculpa, que en la mayor parte
-de los panteístas suelo descubrir la misma actitud deferente hacia las
-creencias sociales más difundidas. Es una explicable galantería, ya que
-la humanidad tiene horror al ateísmo.
-
-Emerson llama Dios a la naturaleza y Espíritu al pensamiento humano,
-dejando que cada cual lo entienda de acuerdo con sus opiniones. A buen
-entendedor... Y le entendieron, sin duda, los teístas y animistas
-legítimos que durante su época de predicación militante le acusaron mil
-veces de ateísmo, sin mezquinarle el cargo de "hipocresía", de aquella
-"hipocresía unitaria" enrostrada ya a Channing y los suyos.
-
-Emerson da quinientas explicaciones distintas de la Divinidad:
-"fuerza imponderable", "ley invisible", "inteligencia misteriosa",
-"motor supremo", "realidad del todo", "esencia de la naturaleza",
-"perfectibilidad infinita", etc.; pero siempre, invariablemente, afirma
-que la Divinidad es inherente a toda la naturaleza y está difundida
-en todas las partes que constituyen su unidad. Basta entregarse, sin
-intermediarios a la Suprema Sabiduría, que está en todo lo que existe,
-para identifificarse con la Divinidad, reconocerse parte de ella, ser
-ella misma. Así, insensiblemente, a través de la ambigüedad verbal,
-Emerson sugiere que _la Divinidad es la perfección moral que pone al
-hombre en harmonía con la naturaleza_.
-
-
- 6.--ÉTICA NATURALISTA
-
-El concepto panteísta de la divinidad, que convierte a Dios en una
-abstracción pura, en una fórmula, contrasta evidentemente con otros
-sentimientos ancestrales de la humanidad, que llevan a concebir uno o
-más Dioses con realidad propia, ajenos a la Naturaleza, Dioses vivos
-y actuantes, con aptitudes o funciones distintas de las humanas,
-capaces de justicia y de perfección absolutas. Las religiones de cepa
-judía postulan en esa forma extranatural la hipótesis de un Dios
-creador y árbitro del universo, con o sin una corte de pseudodioses
-menores, imaginados, aquél y éstos, a semejanza del hombre; toda otra
-interpretación equivale, para ellas, a negar la divinidad misma.
-
-En esa distinción entre lo sobrenatural y lo natural se fundan las
-relaciones entre lo humano y lo divino, fuente de toda ética religiosa.
-
-La lógica pura se satisface con el panteísmo; la moral práctica,
-no. Este escollo le es común con los otros sistemas monistas; para
-salvarlo, el propio Kant, tuvo que evitar el monismo a que la conducía
-su _Crítica de la Razón Pura_--que es una "Lógica"--postulando el
-dualismo que fluye de su _Crítica de la Razón Práctica_--que es una
-"Ética".
-
-Emerson presenta la clásica antinomia del "mundo físico" y del "mundo
-moral" como un simple documento de la experiencia, sin preocuparse
-de plantearla como un problema metafísico. Se limita a afirmar la
-correlación o paralelismo entre todo lo físico y todo lo moral;
-análoga actitud, cómoda aunque extrafilosófica, ha adoptado el moderno
-paralelismo psicofísico, que así evita plantearse el problema del alma,
-eliminándolo de la psicología y relegándolo a la metafísica.
-
-Ciertas contradicciones en que Emerson incurre, disculpables en
-un moralista y corrientes en la literatura de imaginación, serían
-inconcebibles en un filósofo digno de este nombre. Escuchad: "toda
-la naturaleza es la imagen del espíritu humano", dice, y agrega:
-"las leyes del espíritu dependen de la harmonía de la naturaleza".
-¿Os parece lo mismo?; reflexionad un minuto y comprenderéis que es
-exactamente lo contrario; lo primero implica idealismo a lo Hegel,
-lo segundo sensacionismo a lo Codillac. "Dios está vibrante en todo
-y lo vemos en todas las cosas de la naturaleza" y "la Naturaleza,
-y sólo ella, es toda la divinidad", son proposiciones que implican
-concepciones opuestas de la divinidad, aunque parecen decir lo
-mismo; la primera proposición es conciliable, por ejemplo, con la
-filosofía Vedanta, con Parménides, con los alejandrinos; la segunda
-con la filosofía Sankhya, con Heráclito, con los estoicos. Panteístas
-todas, ciertamente, pero las unas precursoras del espiritualismo
-trascendental y las otras del naturalismo trascendental; místicas
-aquéllas y realistas éstas; emanando las unas lo finito de lo infinito,
-concretando las otras lo infinito en lo finito.
-
-Emerson no trata esas cuestiones. Para él, moralista y no metafísico,
-después de establecida la correlación entre el mundo moral y el
-mundo físico, todo el problema de la ética se resuelve en seguir la
-Naturaleza, que marca el sendero de la perfección. El hombre puede
-equivocarse y decaer; la naturaleza no se equivoca ni decae. Es, pues,
-la maestra del hombre, la que le vuelve al buen camino. Es el reflejo
-o la objetivación del espíritu divino: "un paisaje--dice--es una cara
-de Dios". No pudiendo comprender a Dios en sí, aconseja estudiarle en
-la Naturaleza, cuyas leyes son morales y deben ser escuchadas como la
-mismísima palabra divina.
-
-En su famoso discurso de 1838 expresó esa idea de un culto puro
-de leyes morales abstractas, independientemente de cualquier dogma
-religioso. "Estas leyes se ejecutan por sí mismas. Están fuera del
-tiempo, fuera del espacio y no sujetas a las circunstancias. Así,
-en el alma del hombre existe una justicia cuyas atribuciones son
-inmediatas y completas. Aquél que cumple una buena obra, queda al
-instante ennoblecido. El que ejecuta un acto bajo y vil, es por el
-hecho mismo rebajado. Aquél que rechaza la impunidad, se viste por esta
-sola razón de pureza. Si un hombre es justo de verdadero corazón, es
-Dios en cuanto es justo; la certeza, la inmortalidad y la majestad de
-Dios entran, con la justicia, en aquel hombre. Si un hombre cambia,
-traiciona y engaña, por esto mismo se engaña a sí mismo, y sale de su
-propia conciencia moral; el carácter llega siempre a ser conocido. El
-hurto no enriquece; la limosna jamás empobrece a nadie; del asesino
-hablan hasta las paredes. La más ligera sombra de fraude, destruye
-espontáneamente todo buen efecto. En cambio, decid siempre la verdad,
-y todas las cosas hablarán en favor vuestro; hasta las raíces de las
-hierbas parecerán moverse bajo la tierra, para exaltaros. Porque todas
-las cosas proceden del mismo espíritu, llamado con nombres distintos:
-amor, justicia, templanza, según sus diversas aplicaciones, como el
-océano, que recibe nombres diversos, según las playas que baña. Cuanto
-más se separa un hombre de estos confines, tanto más se priva de poder
-y ayuda. Su ser se contrae..., tórnase cada vez más pequeño y mezquino,
-un grano de polvo, un punto, hasta que llega a la maldad absoluta, que
-es la muerte absoluta también. La percepción de esta ley despierta en
-nuestra mente un sentimiento que llamamos sentimiento religioso y que
-constituye nuestra más elevada felicidad. Es maravilloso el poder que
-tiene de encantarnos y de imponérsenos como el aire que se respira
-en las montañas. Es lo que da perfume a todo el mundo, sublimidad al
-cielo y a los montes; es el canto silencioso de las estrellas en la
-noche, la beatitud del hombre, que le hace partícipe del infinito...
-Todas las expresiones de este sentimiento son sagradas y permanentes en
-proporción a su pureza. Nos conmueven más profundamente que todas las
-demás. Los hechos pasados que destilan esa piedad, están aún frescos y
-fragantes. La impresión única e incomparable producida por Jesús sobre
-la humanidad, por lo cual su nombre no está escrito, sino grabado en la
-historia humana, es una prueba de la sutil virtud de esta penetración".
-
-Romántico sin dejar de ser puritano, Emerson siguió siendo un místico
-cuando se puso en la corriente de adoración a la Naturaleza en que
-ya navegaban todos los continuadores de Rousseau y de Goethe. Aunque
-volvió mil veces sobre el tema, paréceme que es en las primeras páginas
-de _Natura_ donde traduce mejor su misticismo panteísta, muy complicado
-de literatura.
-
-
- 7.--EL OPTIMISMO Y LA PERFECTIBILIDAD
-
-La inexactitud del lenguaje corriente, que hemos señalado ya tantas
-veces, nos obligará a detenemos sobre el sentido _optimista_ atribuído
-generalmente a la ética emersoniana. Desde el punto de vista filosófico
-debieran considerarse optimistas aquellas doctrinas que contemplan
-el universo como una obra perfecta y deducen de ello que la vida del
-hombre en nuestro planeta se desenvuelve en la mejor de las formas
-posibles: "todo sucede inmejorablemente en el más inmejorable de los
-mundos". Así se pensaba, más o menos, en la Academia y en el Pórtico,
-en la escuela de Alejandría, así lo creyeron Anselmo y Tomás, y así
-también se inclinaron a mirar las cosas Descartes y Leibnitz. Si
-hubieran dicho que nada puede ser distinto de como es, omitiendo
-todo juicio calificativo, su opinión equivaldría a reconocer la
-determinación natural de lo existente y que el deseo humano no influye
-para nada sobre la constitución del universo. El mismo concepto de la
-harmonía universal quedaría reducido a la comprobación de que todo lo
-existente está ordenado conforme a reglas generales que concuerdan con
-ciertos resultados de la lógica matemática considerados como formas
-de razonamiento perfecto. Las aplicaciones éticas de este optimismo
-conformista, que en Plotino llega hasta pretender que son grandes
-bienes para el hombre la cárcel, las guerras, las epidemias y la
-misma muerte, han sido, en todo tiempo, objeto de críticas risueñas;
-Voltaire, en su _Cándido_ famoso, dijo la última palabra, que nadie ha
-podido contradecir eficazmente.
-
-Filosóficamente, la doctrina contraria--nótese bien, contraria--al
-optimismo, sería la doctrina del progreso o de la perfectibilidad, que
-fué, como sabemos, uno de los temas habituales del sansimonismo; es
-un presupuesto necesario, en definitiva, en la conducta de todos los
-reformadores militantes. Como tal domina en Emerson y en Echeverría,
-inspirados en las mismas fuentes del romanticismo social francés.
-
-El uso, árbitro del lenguaje, ha dado al término _optimismo_ una
-significación contraria a la filosófica; cuando se dice que alguien es
-optimista se quiere significar su fe en el advenimiento futuro de un
-bien mayor, implicando la posibilidad de una perfección. Es el valor
-ético lo que caracteriza el vocablo, y no su sentido filosófico; y, en
-verdad, los mismos filósofos no han desdeñado conciliar verbalmente una
-cosa con su contraria, pues Leibnitz, en su _Teodicea_, procura enseñar
-que el concepto de la perfección universal debe entenderse como una
-perfectibilidad infinita de todo lo creado.
-
-Emerson, como reformador, cree que lo existente no es perfecto en sí,
-pero afirma que marcha hacia un perfeccionamiento inevitable, que para
-el hombre, en particular, se traduce en una dignificación de su vida.
-Todo lo que existe está sujeto a una ley de mejoramiento progresivo,
-de donde se infiere el advenimiento inevitable de un bien cada vez
-mayor, mensurable por ese conjunto de satisfacciones naturales en que
-el hombre hace consistir su felicidad. Afirmar la soberanía de la moral
-significa, precisamente, poner como base de la conducta humana la
-adaptación a ese mayor bien posible, que aumenta la felicidad de todos;
-y la inmoralidad, el vicio, el crimen, sólo se conciben como actitudes
-contrarias a esa adaptación. "Cada línea de la historia--dice--inspira
-la convicción de que nosotros no podemos avanzar mucho tiempo en el
-error o en el mal, pues las cosas tienden a enderezarse por sí mismas.
-La moral que surge de cuanto aprendemos es que todo justifica la
-Esperanza, madre fecunda de las reformas. Nuestro rol, evidentemente,
-es el de no sentarnos hasta vernos convertidos en piedras, sino de
-acechar las auroras de todos los amaneceres sucesivos, colaborando a
-las nuevas obras de los días nuevos". Se trata, explícitamente, de
-no contemplar la vida humana como la mejor de las cosas en el mejor
-de los mundos--que sería el optimismo filosófico--sino de afirmar su
-perfectibilidad incesante en el porvenir: lo que actualmente suele
-llamarse "optimismo social".
-
-Hay una posición secundaria, muy interesante, en la ética emersoniana:
-la negación del mal, de la culpa y del pecado. Para Emerson el mal no
-existe en el mundo como entidad positiva, sino como ausencia de bien.
-Lo que suele llamarse mal sería un simple no bien o menos bien; la
-maldad humana sería una incapacidad para la virtud, una ausencia de
-fe en el bien o de "gracia" natural, concebida como aquella fe que
-Juan Agrícola oponía a Lutero, contra la ley, en la disputa de los
-"antinomianos"; o como aquella otra gracia divina de Malebranche, que
-fué mística manzana de discordia entre Bossuet y Fenelón.
-
-Con dos diferencias fundamentales, empero. Emerson concibe la aptitud
-meliorativa como una cualidad de la misma Naturaleza humana; y afirma
-que esa verdadera gracia natural puede adquirirse y desarrollarse
-porque el hombre, siendo él mismo una parte de la divinidad, lleva
-en sí la capacidad para el bien, una partícula de gracia capaz de
-florecer... Me detengo, en este punto, temeroso de que en mi deseo de
-explicaros lo que el mismo Emerson no entiende con exactitud, acabéis
-por perder la visión clara del conjunto, única que nos interesa.
-
-Bástenos saber que él niega la existencia de un mal en lucha eterna
-con el bien, del clásico Arimán contra Ormuz, del Diablo contra
-Dios, del Infierno contra el Cielo, y que se inclina a pensar que
-en los buenos y en los malos sólo deben verse grados distintos de
-divinidad en acción, de acercamiento a la naturaleza, de fusión en
-la _Over-Soul_, o Alma Suprema, cuyo carácter podréis deducir del
-siguiente párrafo: "La Crítica suprema de los errores del pasado y del
-presente, y el único profeta de lo que será, es esa gran Naturaleza
-en la cual reposamos como la tierra reposa dulcemente en los brazos
-de la atmósfera; esa Unidad, esa Alma Suprema, en la cual cada sér
-está contenido y unificado, une a los demás; ese corazón común, del
-que toda conversación sincera es el culto y al que es un sometimiento
-toda buena acción; esa omnipotente realidad que confunde nuestras
-habilidades y nuestro ingenio, obligándonos a ser lo que realmente
-somos, a revelarnos por nuestro carácter y no por nuestras palabras,
-y que tiende de más en más a transfundirse en nuestros pensamientos y
-en nuestras acciones, para convertirse en sabiduría, virtud, poder y
-belleza. Nuestra vida se compone de sucesiones, de divisiones de partes
-y de partículas. Sin embargo, el hombre es el alma de todo; y ese
-poder profundo en el cual existimos y cuya beatitud nos es totalmente
-accesible, no sólo es completo por sí mismo (_self sufficing_) y
-perfecto en cada momento, mas es simultáneamente el acto de ver y la
-cosa vista, el espectador y el espectáculo, el sujeto y el objeto.
-Vemos el mundo pieza a pieza: el sol, la luna, el animal, el árbol;
-pero el todo, de que esos cosas son las partes salientes y radiantes,
-el todo es el Alma. Sólo por la visión de esa sabiduría podemos leer
-en el horóscopo de las edades; y solamente volviéndonos hacia nuestros
-mejores pensamientos, cediendo al espíritu profético innato en cada
-hombre, podemos comprender las advertencias de esa sabiduría" (_El Alma
-Suprema_). Esta cita debemos traducirla: "el Alma de la Naturaleza, de
-que el hombre mismo es parte, marca el camino hacia la perfección". Es
-más sencillo, sin duda; pero, como sabéis, una de las cosas hasta ahora
-más admiradas por la humanidad ha sido el arte de nublar con retóricas
-obscuras las cosas más claras, sin darse cuenta de que sólo llegan a
-hablar claramente los que piensan con claridad.
-
-Procediendo como un juez, que entre cien testimonios divergentes
-o contradictorios consigue al fin restaurar una verdad aproximada,
-nosotros podemos encontrar una posición de equilibrio a través de las
-numerosas oscilaciones que sufre el pensamiento de un filósofo o de
-un moralista. Para ello debemos distinguir los conceptos definidos y
-las divagaciones puramente verbales, tan frecuentes en Emerson como
-en todos los retóricos. En uno de sus ensayos (_Leyes del Espíritu_)
-define bien su concepto de la _naturalidad del instinto moral_, que
-es dominante en toda su ética. "La vida intelectual puede conservarse
-sana y clara, si el hombre vive la vida de la naturaleza y si no
-introduce en su espíritu dificultades que para nada le sirven. Nadie
-debe atormentarse con inexplicables especulaciones. Que el hombre
-haga y diga lo que emana estrictamente de él mismo y por ignorante
-que sea no será su naturaleza la que le traiga dudas y obstáculos.
-Nuestros jóvenes sufren a causa de los problemas teológicos del pecado
-original, el origen del mal, la predestinación y otros análogos. Esas
-cosas no han obscurecido nunca la ruta de los que no han salido de
-su camino natural para ir a buscarlas. Esas cosas son la coqueluche,
-el sarampión del espíritu, y los que no las han padecido no pueden
-describirlas ni señalarles remedios. Un espíritu sencillo y natural
-no conoce esos enemigos. Distinta cosa es poder explicar nuestra fe y
-la teoría de nuestra libertad, de nuestra unidad, de nuestra "unión
-con nosotros mismos". Esto exige dones no comunes. Sin embargo,
-aun en ese conocimiento de sí, puede haber una fuerza virgen y una
-integridad natural que empuje nuestras creencias: nos bastan algunos
-instintos poderosos y algunas reglas simples". La personalidad
-intelectual y moral se forma espontáneamente, burlándose de nuestra
-voluntad de nutrirla con artificios: "Los estudios metódicos, los
-años de educación profesional y académica, no han proporcionado a
-mi experiencia mejores datos de los que he aprendido en algún libro
-tonto, leído a hurtadillas bajo los bancos de la clase de latín. Lo que
-no llamamos educación suele ser más precioso que lo así denominado.
-Cuando nos llega una impresión o un dato nuevo no podemos sospechar la
-importancia que él tendrá para nosotros". _Ergo_: hay que dejar obrar
-espontáneamente la naturaleza, confiando en ella, no contrariándola.
-"Igualmente--continúa--nuestra naturaleza moral está viciada por la
-intervención artificiosa de nuestra voluntad. Hay personas que se
-representan la virtud como una lucha, y que se dan aires de héroes
-para calificar sus méritos penosos; y cada vez que aparece una noble
-personalidad, se devanan los sesos para discutir si no tiene más mérito
-el malo que vive luchando contra la tentación. No se trata de apreciar
-el mérito. O Dios está allí, o no está. Amamos a los caracteres en
-proporción de su espontaneidad, de su fuerza de impulsión. Cuanto menos
-conoce un hombre sus virtudes, cuanto menos piensa en ellas, tanto más
-lo amamos. Las victorias de Timoleón son las mejores: ellas fluían como
-los versos de Homero, al decir de Plutarco. Cuando vemos un espíritu
-cuyos actos son todos grandes, graciosos, tan agradables de ver como
-si fueran rosas, agradezcamos a Dios que cosas así puedan existir y
-existan, no le pongamos mala cara, no le digamos: tal desgraciado,
-con sus resistencias gruñonas y todos sus diablos íntimos, vale más
-que tú". De esas reflexiones, y de otras semejantes, deduce Emerson
-su optimismo moral, como posibilidad del perfeccionamiento humano
-acercándose a las leyes de la naturaleza: "esas observaciones nos
-demuestran forzosamente que nuestra vida podría ser más simple y más
-dulce de lo que la hacemos; que el mundo podría ser más feliz de lo
-que es; que no hay necesidad de complicar la existencia con luchas,
-convulsiones, desesperanzas, llantos y sufrimientos; que somos los
-inventores de nuestros propios males. Nosotros nos ocupamos en romper
-el optimismo de la naturaleza; cada vez que trepamos a una cumbre para
-mirar el pasado, o que un espíritu de nuestro siglo, el más sabio entre
-nosotros, nos eleva hasta su misma altura, nos damos cuenta de esta
-verdad fundamental: estamos rodeados de leyes que se cumplen por sí
-mismas".
-
-Creo necesario expresaros una impresión personal sobre el optimismo
-de Emerson. Cuando por vez primera visité la Universidad de Harvard,
-en compañía del naturalista argentino Cristóbal Hicken, accedió éste
-gentilmente a mi deseo de comenzar por el Departamento de Filosofía,
-cuyo nombre, _Emerson Hall_, duplicaba mi interés. Dos metros de
-nieve habían caído aquella mañana de Enero y continuaba la nevisca
-encapotando el cielo; en la penumbra del amplio vestíbulo divisamos
-la estatua del eticista y fuimos instintivamente hacia ella. Hubo un
-minuto de contemplación muda.--¡Era un roble! exclamó el botánico;--Por
-eso fué optimista, comenté con mi experiencia de psicólogo.
-
-En mi libreta de viaje consigné la anécdota; es una explicación
-psicológica del optimismo, tal vez la más importante. Los hombres sanos
-de cuerpo y de mente son, generalmente, optimistas y afirmativos; los
-enfermos y los desequilibrados suelen ser pesimistas y escépticos.
-La salud es bondad, tolerancia, firmeza, simpatía, solidaridad,
-admiración; los temperamentos equilibrados ignoran la maldad, la
-persecución, la inconstancia, el odio, el egoísmo, la envidia. Emerson
-tuvo la moral que correspondía a su salud y a su equilibrio: sus
-ideales fueron la resonancia harmónica de una hermosa Naturaleza en un
-Organismo ejemplar.
-
-
- 8.--LA CONFIANZA EN SÍ MISMO
-
-Muy característico entre los ensayos de Emerson es, sin duda, el
-titulado _Confianza en sí mismo_. Su tono individualista llega, por
-momentos, a parecer antisocial; es el más citado por los místicos
-anarquistas y recuerdo que en mi adolescencia fué el primero que leí,
-inducido a ello por un condiscípulo ácrata.
-
-El ensayo es, rigurosamente, un sermón por su estilo declamatorio,
-obsecrativo en ciertos pasajes; su verdadero tema es _la expansión de
-la personalidad humana_. Habitualmente sólo la mostramos a medias,
-condescendiendo a la hipocresía social: "se diría que tenemos vergüenza
-de ese pensamiento divino que cada uno de nosotros representa. Es
-necesario, sin embargo, confiar en ella con seguridad, considerándola
-proporcionada a nuestras fuerzas y segura de no fracasar, con tal que
-la interpretemos fielmente. Dios no quiere que su obra sea realizada
-por cobardes. Un hombre se siente aliviado y contento cuando ha puesto
-todo su corazón en su obra, cuando ha hecho lo mejor que podía. Lo
-que ha dicho y hecho de otro modo, no lo satisface". Es el grito del
-romanticismo individualista, la palabra de rebelión que reivindica
-los derechos de la personalidad contra toda coacción social: "_Cree
-en tí mismo_: vibre todo corazón a este llamado inflexible. Acepta el
-sitio que el destino te ha dado, la sociedad de tus contemporáneos,
-el encadenamiento de los sucesos. Los grandes hombres lo han hecho
-siempre, confiándose como niños al genio de su época, reflejándolo
-en sus obras; esa confianza absoluta penetraba en sus corazones y
-la misión de trabajar por sus manos dominaba todo su ser. Nosotros
-también somos hombres y debemos aceptar, en su sentido más elevado,
-ese mismo destino sublime; no somos menores ni inválidos refugiados en
-un rincón de asilo, ni cobardes fugitivos ante una revolución, sino
-guías, salvadores, benefactores, obedeciendo a un esfuerzo omnipotente
-y avanzando sobre el caos de las tinieblas". El egotismo no fué mayor
-en Stendhal o en Vigny; es digno, por su tono, de compararse con el de
-Stirner o Nietzsche.
-
-Su paralelo entre la libertad del niño y la esclavitud del hombre
-es interesante. El niño hace lo que quiere con espontaneidad y dice
-naturalmente lo que piensa. "Un niño en un salón es como un banquero en
-una casa de juego: independiente, irresponsable, mira desde su rincón
-a las gentes que pasan, juzgándolas, pronunciando su sentencia según
-sus méritos, y calificándolas con la sumaria viveza de los niños,
-en buenos, malos, interesantes, tontos, aburridos. No estorbándole
-su interés ni las consecuencias de sus palabras, da su veredicto
-independiente y sincero. Hacedle la corte, si queréis; él no os la hará
-nunca. El hombre, en cambio, está, por decir así, aprisionado por su
-experiencia. En cuanto habla o hace cosas significativas, está perdido;
-queda vigilado por el odio o la simpatía de muchos centenares de
-hombres, cuyos juicios y sentimientos gravitan sobre él para siempre".
-Si continuara observando y juzgando, desde lo alto de su inocencia
-natural, ese hombre podría ser una personalidad formidable y su palabra
-llegaría al oído de todos como un dardo; pero la sociedad conspira,
-en todas partes, contra la virilidad de cada uno de sus miembros. La
-sociedad es como una compañía de accionistas que se entienden para el
-progreso del conjunto, sacrificando la libertad y la expansión de cada
-uno: "la virtud más deseada es la _conformidad_ con los demás; se llega
-a odiar a los que confían en sí mismos. No son las cualidades reales
-y los espíritus creadores, los que allí se ama, sino las reputaciones
-y los intereses creados. El que quiere ser un hombre debe ser un
-_no-conformista_. El que quiera adquirir palmas de inmortalidad no debe
-dejarse detener por lo que se llama convencionalmente el bien; debe
-averiguar por sí mismo si lo es realmente. Nada es sagrado fuera de la
-integridad de vuestra propia conciencia moral. Si os podéis absolver
-vos mismo, tendréis el sufragio del mundo".
-
-Meditad las tres últimas frases: son la sinopsis de su moral sin
-dogmas. La obligación y la sanción no emanan ya de lo sobrenatural,
-sino del hombre. La clásica _confianza en Dios_ de las morales
-teológicas se ha convertido en la _confianza en sí mismo_; y es el
-hombre ahora la única divinidad que dirige la experiencia moral.
-
-Observa que, en la apreciación popular, las virtudes son más bien
-la excepción que la regla: existe el hombre y existen las virtudes,
-por separado. Los hombres hacen lo que llaman buenas acciones, como
-si pagaran un impuesto para ser bien juzgados. "Sus virtudes son
-penitencias. Yo no quiero expiar, sino vivir. Mi vida existe por sí
-misma y no para darla en espectáculo. Prefiero dejarle un curso modesto
-pero igual y natural, a hacerla brillante y contradictoria. La quiero
-sana y dulce, y no irregular, precisada de dietas y sangrías". El
-juez de la propia virtud debe ser uno mismo, sin esperar el juicio
-de los demás sobre las propias acciones. "No consiento en pagar como
-un privilegio, lo que considero mi derecho intrínseco". "Lo que debo
-hacer es cosa que concierne a mi personalidad y no lo que las gentes
-creen que debo hacer". "En la sociedad es fácil vivir ajustándose a la
-opinión de los demás; vivir de acuerdo con la nuestra, sólo es posible
-en la soledad. El gran hombre es aquél que conserva en el mundo, con
-perfecta dulzura, la independencia de la soledad". Renunciemos a seguir
-leyendo; sobre este último tópico hay una página casi perfecta (en _La
-Ética Literaria_), la que empieza aconsejando al hombre de estudio que
-abrace la soledad como una esposa.
-
-En el ensayo sobre la confianza en sí mismo, Emerson se nos presenta en
-la fase juvenil y negativa común a todos los románticos; su afirmación
-de la personalidad es francamente hostil a toda solidaridad social. Es
-un anarquista en el sentido más riguroso de la palabra, un stirneriano
-antes de Stirner, un nietzcheísta antes de Nietzche.
-
-Pero en Emerson, como en los más de los románticos, y especialmente en
-los sansimonianos y los fourieristas, la rebelión contra el dogmatismo
-social transformóse muy pronto en un verdadero y propio _mesianismo_,
-en un anhelo de reforma social, de reconstrucción conforme a planos
-ideales que siempre se pretenden fundamentados en la observación de
-la realidad social. Si no queremos estudiar esa evolución en Leroux o
-Fourier, en quienes aparece evidente, bástenos comparar el Echeverría
-quejumbroso y descorazonado, el poeta romántico del año treinta, con el
-Echeverría profético y optimista de la "Asociación de Mayo". En todo el
-mundo la segunda generación romántica engendró una corriente política
-y de acción, el romanticismo social, que en Emerson fué predominante
-en la época del "Club de los Trascendentales". Fué entonces cuando
-vió que la renovación moral del hombre, su perfeccionamiento, sólo
-era posible por la renovación global de la sociedad; desde esa época,
-como complemento de la educación individual por la confianza en sí
-mismo, señala la educación social para la solidaridad y la justicia. Y
-así como antes viera el más alto fin de la ética en la reintegración
-del hombre a la armonía de la naturaleza, comprendió que la sociedad
-humana podía volver también a esas fuentes, poniéndose el individuo y
-la sociedad juntos en un mismo camino de perfección, adaptándose a la
-verdad, tal como la naturaleza la presenta a nuestra experiencia.
-
-Afirmando la intensa profundidad de toda vida humana, Emerson ha
-enseñado a amar la vida, mostrando que la personalidad más humilde es
-susceptible de embellecerse y dignificarse, si sabe buscar en sí misma
-las fuerzas morales de su propio encumbramiento. No es el rango, no
-es la fortuna, no es el poder, lo que hace la grandeza de un hombre,
-sino su capacidad de ser intensamente tal como es por su naturaleza,
-expandiéndose espontáneamente, por la fuerza de su savia interior,
-sin torcerse bajo el peso de las coacciones sociales que espolonean
-la mentira y fomentan la vanidad. En esta orientación sus palabras
-alcanzan un tono místico, mezcla de poesía íntima y de exaltación
-egotista, que, sin embargo, no le impide reiterar su obsecuencia a
-la verdad y predicar todas las virtudes útiles a la vida social, al
-trabajo, a la fraternidad, a la paz, a todo lo que se estima provechoso
-para mejorar la existencia de la humanidad. Fuerza es reconocer que,
-juzgado en conjunto, difícilmente podría nombrarse un místico más
-realista, ni un individualista más social. Su temperamento fué sin
-cesar integrado por su experiencia.
-
-
- 9.--LA BELLA NECESIDAD
-
-Si hubiéramos de analizar, uno por uno, todos los ensayos de Emerson,
-prolongaríase nuestra tarea sin mayor provecho. Casi todos los
-problemas sociales, de actualidad en su medio y en su época, merecieron
-un comentario suyo, siempre perspicaz.
-
-Su imaginación vagó en torno de la naturaleza, de lo divino y de lo
-moral, con la singularidad de oponerse tenazmente a toda noción de
-lo sobrenatural y de confiar en los buenos métodos de investigación;
-sólo vemos fe en esta confianza, desde que nunca los había aprendido
-ni practicado. Su misticismo tradújose por una rebeldía a preceptos,
-cánones, dogmas, a todo lo que representa un intermediario entre el
-espíritu humano y la divinidad misma, incesantemente confundidos en
-sus escritos. Cuando execra la decadencia moral de su tiempo y augura
-"la vuelta a lo divino", su estilo se eleva por momentos hasta el de
-Ruysbroek o Teresa de Ávila, pero su pensamiento sigue estando cerca
-de Marco Aurelio o de Spinoza. Y del estoicismo, y del panteísmo,
-parecería haber heredado Emerson el sentimiento poderoso de la
-fatalidad, más próximo del determinismo moderno que del fatalismo
-alejandrino, musulmán o quietista, a pesar de su lenguaje.
-
-En el ensayo titulado _Fatalidad_ dice que ella se encuentra en
-la materia, en el espíritu, en la moral, en las razas y en los
-acontecimientos, lo mismo que en el pensamiento y en el carácter.
-Pero, a su vez, arguye: "la fatalidad tiene un amo, el límite está
-limitado, aunque la fatalidad es inmensa, la potencia o voluntad de
-querer, ese otro hecho de un mundo de dos caras, también es inmenso.
-Si la fatalidad sigue y limita a la potencia, la potencia acompaña y
-combate a la fatalidad... El espíritu no puede negar su libre voluntad;
-atreviéndonos a afirmar esa contradicción, diremos que "la libertad es
-una cosa necesaria en sí". Si queréis tomar partido por la fatalidad y
-decir que la fatalidad es todo, entonces diremos que "la libertad del
-hombre es una parte de la fatalidad". La facultad de elegir y de obrar
-brota eternamente del espíritu. La inteligencia anula la fatalidad. En
-cuanto un hombre piensa, es libre". Este párrafo, con más triquiñuelas
-verbales que razones, pertenece al número de los que suelen emplearse
-para no molestar las preocupaciones ancestrales del público inculto:
-ése es el insensato palabrismo razonante que las ignorantes confunden
-con la filosofía y con la metafísica, poniéndola en ridículo ante
-las personas capacitadas para descubrir la absoluta vaciedad de las
-palabras y el carácter delirante de tales razonamientos faltos de
-sentido. Creo por eso, como Emerson lo reconoce al elogiar la soledad,
-que el filósofo debe ser la antítesis del retórico, para no convertirse
-en involuntario eco de las supersticiones de la multitud que le
-aplaude. El arquetipo del filósofo es Spinoza; Cousin es el arquetipo
-del exitista.
-
-Toda vez que un pensador desciende a seducir el público, disfrazando
-de equívocas palabras su pensamiento, corre, como Emerson, el peligro
-de caer en disquisiciones intrínsecamente "conformistas" aunque ellas
-sean juegos malabares para hacer menos violenta la exposición de ideas
-"no-conformistas". Emerson no encuentra en el terreno de la ética
-práctica ciertos principios que la lógica pura demuestra absurdos,
-como hace Kant. No es eso; Emerson, por el contrario, después de hacer
-sonar su hojalatería sobre la libertad espiritual, termina su ensayo
-con cuatro invocaciones poéticas a la fatalidad, tan propias de su
-panteísmo como incompatibles con su librearbitrismo.
-
-Antes de leerlos recordemos que entre los puritanos tuvo siempre poco
-arraigo la creencia en la libertad moral; su dogma básico, de la gracia
-o de la predestinación, conducía lógicamente al sentimiento de la
-fatalidad. Emerson no hizo sino transferir a las leyes de la Naturaleza
-la confianza que ellos tenían puesta en el Destino. Contra lo que a
-primera vista parecería, esa idea de la fatalidad es un verdadero
-instrumento de acción para los que se han trazado un camino en la vida:
-vivir es ser fiel a su propio itinerario, recorrerlo sin descanso,
-como quien cumple realmente un destino irrevocable, sin tropezar en
-esas deliberaciones sucesivas que exponen a vivir fragmentariamente.
-Recuerdo esta observación psicológica y moral, de que sin duda se
-reirían los viejos metafísicos que sólo veían en la libertad un tema
-para ejercitar su razón razonante: "los más grandes profesores de
-energía tienen poco interés por el libre albedrío".
-
-¿Os sorprende? Escuchad a Emerson, al maestro de la confianza en sí
-mismo.
-
-"Elevamos altares a esa bella unidad que mantiene a la naturaleza y
-a las almas en una perfecta continuidad, y que obliga a cada átomo a
-servir a un fin universal. No es la extensión de nieve, el capullo, el
-paisaje estival, el esplendor de las estrellas, lo que me maravilla,
-sino la belleza necesaria, o, si queréis, la necesidad de belleza que
-gravita sobre el universo; que todo deba ser pintoresco y lo sea; que
-el arco iris, la curva del horizonte y la comba del cielo deban ser
-resultados del mecanismo del ojo. No necesito que ningún aficionado
-tonto venga a guiarme para admirar jardines, una nube dorada o una
-cascada, desde que no puedo abrir los ojos sin ver algo impregnado de
-esplendor y de gracia. Cuán vana es esa elección de tal o cual chispa
-dispersa al azar, cuando la necesidad inherente a las cosas enciende la
-llama de la belleza en la frente del caos y denuncia que la intención
-central de la naturaleza es ser armonía y dicha.
-
-"Elevemos altares a la bella necesidad. Haber creído libres a los
-hombres, en el sentido de que una voluntad antojadiza puede dominar la
-ley de las cosas, es como pretender que un dedo de niño puede hacer
-caer el sol. ¿Si en la menor de las cosas el hombre pudiera alterar el
-orden de la naturaleza, quien querría aceptar el don de la vida?
-
-"Elevemos altares a esa bella necesidad que nos prueba y nos asegura
-que todo está hecho de una pieza, que el acusador y el acusado, el
-amigo y el enemigo, el animal y el planeta, el alimento y quien lo
-consume, son de la misma y única especie. El espacio astronómico es
-inmenso, pero ningún sistema le es extraño. Los tiempos geológicos
-son inconmensurables, pero han regido en ellos leyes semejantes a
-las actuales. ¿Porqué nos espantaría la naturaleza, en que están
-objetivadas la filosofía y la teología? ¿Porqué temeríamos ser
-aplastados por los elementos de la naturaleza, si estamos hechos de
-esos mismos elementos?
-
-"Elevemos altares a esa bella necesidad que torna valiente al hombre,
-enseñándole que él no puede evitar un peligro seguro, ni exponerse a
-otro ficticio; a esa necesidad que nos conduce, ruda o dulcemente, a
-la noción de que no hay azar ni acontecimientos fortuitos; que la ley
-regula toda existencia,--una ley que no es inteligente, pero que es
-la inteligencia,--que no es personal ni impersonal; que desdeña las
-palabras y sobrepasa al entendimiento; que disuelve las personalidades,
-que vivifica la naturaleza y que sin embargo invita al corazón puro a
-apoyarse sobre toda su omnipotencia".
-
-Hermosa página literaria, sin duda; basta meditar sobre ella un minuto
-para comprender que para Emerson necesidad es fatalidad; lo de suponer
-que la ley de necesidad "es la inteligencia, sin ser inteligente", es
-una tímida portezuela de palabras que Emerson deja entreabierta para
-los hombres "inteligentes y libres" que podrían sentirse humillados
-ante los altares elevados a la bella necesidad. ¿Para qué detenernos?
-Emerson confiesa en ese mismo ensayo que está fuera de la lógica, tal
-como lo estuvo Kant a pesar de sus refinadas argucias dialécticas: "a
-pesar de todo, es _sano_ para el hombre no considerar las cosas desde
-el punto de vista de la fatalidad, sino desde el de la libertad: es
-la manera práctica de encarar la cuestión". Podríamos, una vez más,
-traducirlo en lenguaje claro, diciendo que la ilusión de la libertad
-es útil y sirve al hombre como si realmente existiera. Pero, ya lo
-hemos dicho, ciertas ideas, expresadas con exactitud, no tienen gracia;
-el encanto trascendental desaparecería sin la vaga atmósfera de
-inexactitud que lo hace parecer más hondo y misterioso...
-
-
- 10.--FUNCIÓN SOCIAL DEL NO-CONFORMISMO
-
-A pesar de estas condescendencias verbales a las preocupaciones
-dominantes en su medio, Emerson, fué temido en su edad viril como
-hereje peligroso, aunque en su larga ancianidad fué venerado hasta por
-sus antiguos contendores.
-
-Reconozcamos que la sociedad es enemiga de toda verdad que perturbe sus
-creencias más ancestrales.
-
-Frente a los hombres que le traen un nuevo mensaje su primera actitud
-es siempre hostil; vive de esas "mentiras vitales" cuyo símbolo
-expresivo nos dió Ibsen en _El Pato Salvaje_. ¡Qué sería de ella sin
-esos grandes caracteres que de tiempo en tiempo desafían su encono
-predicando alguna partícula de "verdad vital"!...
-
-Todos los que reforman y crean, mientras lo hacen, son
-_no-conformistas_ y herejes: contra las rutinas sociales, contra
-las leyes políticas, contra los dogmas religiosos. Sin ellos sería
-inconcebible la evolución de las ideas y de las costumbres colectivas,
-no existiría posibilidad de progreso social. Emerson, tantas veces
-acusado de herejía, pudo, ciertamente, consolarse pensando que también
-Cristo había sido hereje contra la rutina, contra la ley y contra el
-dogma de su pueblo, como lo fuera antes Sócrates, como después lo
-fué Bruno. Y acaso pensaría también en el común destino de todas las
-víctimas del conformismo: la humanidad venera por siglos sus nombres,
-ignorando el de sus perseguidores.
-
-Porque existe,--podemos creerlo,--una conciencia moral de la
-humanidad que da su sanción. Tarda a veces, cuando la disputan los
-contemporáneos; pero llega siempre, y acrecentada por la perspectiva
-del tiempo, cuando la discierne la posteridad.
-
-
-
-
- =LA ÉTICA SOCIAL=
-
- 1. Integración del pensamiento emersoniano.--2. La autonomía
- de la experiencia moral.--3. Idealismo y perfectibilidad.--4.
- El dogmatismo teológico excluye la perfectibilidad.--5. Valor
- social de la herejía.--6. Las morales independientes.--7.
- Insuficiencia de los dogmas racionales.--8. La ética social en las
- iglesias norteamericanas.--9. Su influencia sobre las iglesias
- inmigradas.--10. Ciencias morales sin dogmatismos.--11. El
- solidarismo.
-
-
- 1.--INTEGRACIÓN DEL PENSAMIENTO EMERSONIANO
-
-Renovarse o morir, dijeron los renacentistas en el siglo XVI;
-renovarse o morir, ha repetido el siglo XIX. No dudéis que en el siglo
-nuestro y en los venideros será ésa, y ninguna otra, la fórmula, de los
-hombres y de las naciones que aspiran a tener un porvenir mejor que
-su pasado. La juventud es, por definición, capacidad renovadora; la
-virilidad misma sólo se mide por la aptitud de renovarse parcialmente
-dentro de las orientaciones ya adquiridas. Cuando ella se apaga, cuando
-se miran con temor las ideas y los métodos que son piedras miliares en
-el sendero del porvenir, podemos asegurar que un hombre o una nación
-comienzan a envejecer; y si el temor se convierte en odio sordo, en
-suspicacia hostil, es un signo inequívoco de irreparable decrepitud.
-
-Sabemos muy bien, pues lo enseña la experiencia de siglos, que
-los grandes renovadores nunca han visto realizarse íntegramente
-sus ensueños; es destino común de todos los futuristas ver que la
-realidad reduce a términos exiguos sus ideales, como si la sociedad
-sólo pudiera beber muy aguada la pura esencia con que ellos embriagan
-su imaginación. Pero no es menos cierto que en las reclamaciones
-exageradas de los ilusos y utopistas están contenidas las pequeñas
-variaciones éticas y sociales que, en su conjunto, constituyen el
-progreso efectivo. ¡Alabados sean todos los hombres que equivocándose
-como ciento auguran a sus semejantes un beneficio igual a uno!
-¡Alabados sean todos los que arrojan semillas a puñados, generosamente,
-sin preguntarse cuántas de ellas se perderán y sólo pensando en que
-la más exigua puede ser fecunda! Para el perfeccionamiento moral de
-la humanidad son inútiles los que se ajustan escrupulosamente a los
-resultados de la experiencia pasada, sin arriesgarse a tentar nuevas
-experiencias; son los innovadores los únicos que sirven, descubriendo
-un astro o encendiendo una chispa. Y si bien es personalmente más
-cómodo no equivocarse nunca a errar muchas veces, para la humanidad son
-más provechosos los hombres que, en su afán de renovarse, para acertar
-una vez, aceptan los inconvenientes de equivocarse muchas.
-
-Es más cómodo, pensaréis, dejar a otros la función peligrosa de
-innovar, reservándoos el tranquilo aprovechamiento de los resultados.
-Cuestión es ésta que los epicúreos de todos los tiempos han resuelto
-según su temperamento; pero es indiscutible que los renovadores de
-las ciencias, de las artes, de la filosofía, de la política, de las
-costumbres, son los arquetipos selectos, las afortunadas variaciones
-de la especie humana, de que la naturaleza se ha valido para revelar
-a los demás hombres alguna de las formas innumerables en que deviene
-incesantemente el porvenir.
-
-Emerson fué de estos elegidos, en su tiempo y para su medio.
-Emerson fué joven y fué viril, al revés de esos jóvenes de años que
-nacen viejos de inteligencia y de corazón, esclavos de los errores
-tradicionales e impermeables a las verdades nuevas. Emerson supo ver y
-supo anunciar, antes que otros, un aspecto del mundo moral que estaba
-ya maduro para renovaciones provechosas. Y no calló lo que entreveía y
-deseaba: renunció a la tranquilidad epicúrea de gozar en silencio, se
-expuso a las heridas de los rutinarios y de los pasadistas. Por eso su
-nombre es amado por toda una raza joven, que ha visto ya realizarse una
-parte de sus ilusiones y ha dado algunos pasos hacia la religión sin
-doctrinas y hacia la moral sin dogmas.
-
-Siempre observando, siempre estudiando, siempre reflexionando, con esa
-inquietud sin sosiego que mantiene despierta nuestra curiosidad sobre
-la infinita Naturaleza que nos rodea, Emerson conservó hasta la edad
-viril la plasticidad mental de la juventud. Y supo renovarse, cuando
-fué menester; no volviendo atrás, sino mirando más lejos. Cuando su
-doctrina o su actitud juvenil le pareció insegura o incompleta, en
-vez de cerrar los ojos para volver a los errores tradicionales, buscó
-nuevas fórmulas que superasen el presente y se adaptasen al porvenir
-que devenía. Para decirlo con exactitud: cuando le pareció imperfecta
-su moral independiente e individualista, en vez de retrogradar a la
-moral sobrehumana y dogmática, fijó su pensamiento en la ética social.
-En eso se distingue el hombre mentalmente superior del inferior: el
-primero, cuando duda, rectifica su marcha y sigue adelante; el segundo,
-incapaz de sobreponerse a la dificultad, desiste y vuelve atrás. Esto,
-lo mismo que en la ética, ocurre en todos los dominios de la filosofía.
-
-La vida de Emerson presenta dos etapas distintas, habitualmente
-refundidas por sus biógrafos, sólo preocupados de elaborar un arquetipo
-abstracto más conforme con el deseo simplista de la mentalidad social.
-Nosotros podemos distinguir dos Emerson, que se suceden por una
-transición progresiva: el individualista rebelde y el reconstructor
-social.
-
-Ministro de una iglesia unitaria, como recordaréis, descendía, por
-varias generaciones, de pastores Congregacionistas. Cuando le llega
-la hora de ejercitar su ministerio, Emerson interroga su conciencia
-moral: no cree ya en los dogmas y prácticas rituales de su Iglesia.
-Duda, medita y se decide con dignidad: renuncia a predicar dogmas que
-no satisfacen su razón. En sus escritos de esa época vaga un intenso
-personalismo ético, una crítica sagaz del dogmatismo, un constante afán
-por afirmar la autonomía y la soberanía de la moralidad, poniendo la
-obligación y la sanción en los dominios individuales de la conciencia.
-A los ensayos de esa época se debe la simpatía con que Emerson es
-leído, hasta hoy, por los anarquistas individualistas.
-
-Al mismo tiempo que exalta la personalidad humana, postulando una
-moral independiente, Emerson conserva el tono místico: su panteísmo,
-mezcla de religión natural a lo Goethe y de amor a la naturaleza a
-lo Rousseau, fué el cauce en que tuvieron libre desahogo su herencia
-pastoral y su educación teológica. Es difícil concebir una combinación
-más íntima de profundo misticismo y de absoluto antidogmatismo; cuando
-exalta la energía individual, hace derivar la confianza propia del
-carácter divino que tiene la personalidad humana; cuando afirma la
-soberanía de la moralidad, pone la fuente espontánea de toda vida
-moral en la naturaleza. Y todo es uno para él: naturaleza, moralidad,
-divinidad.
-
-El interés social despertado en su tiempo por las conferencias de
-Emerson es fácil de comprender. Ellas satisfacían dos condiciones, rara
-vez coincidentes: su forma mística respetaba el viejo fondo religioso
-de sus oyentes y sus ideas individualistas satisfacían la inquietud
-renovadora, propia de la generación romántica. Esto podría hacernos
-pensar que los apóstoles más eficaces son los que dicen cosas nuevas en
-el tono que nos es familiar; si se cantaran estrofas anarquistas con
-música de viejos himnos religiosos, serían más fácilmente aprendidas
-por los que ya tuviesen el hábito de cantar los himnos.
-
-Así podemos explicarnos que Emerson fuese requerido para sermonear en
-las iglesias unitarias: hablaba de la misma manera, aunque decía otra
-cosa. Por otra parte, en los países protestantes existe--en épocas
-normales--una tolerancia religiosa que difícilmente comprendemos los
-que recibimos una educación católica. Decir que un sacerdote, después
-de colgar los hábitos, puede ser invitado a predicar en su parroquia,
-es para nosotros inconcebible; y no lo es menos ver a un sacerdote
-católico o a un rabí judío ocupar una tribuna protestante, o viceversa,
-o bien hallar reunidos en un congreso de religiones a los teólogos más
-eminentes de todas ellas...
-
-En su actitud individualista e independiente se mantiene Emerson hasta
-la fundación del Club de los Trascendentales y la aparición de _The
-Dial_. Conocemos ya la genealogía sansimoniana de ese movimiento. Con
-la revolución del año 30, los eclécticos habían pasado a actuar en
-el mundo oficioso y las simpatías de los románticos se pronunciaron
-por la filosofía social, hasta la revolución de 1848. El reflejo de
-esa evolución es fundamental en Emerson; desde entonces hasta su
-muerte, sin atenuar su culto por la intensificación de la personalidad
-individual, va acentuando progresivamente el sentido social de sus
-ideas éticas. Poco a poco ve en la sociedad la fuente de la obligación
-y el instrumento de la sanción moral; el deber no es mandamiento
-divino, sino producto de la convivencia, que impone la justicia
-como condición del libre desenvolvimiento personal; la sanción no
-está librada a la razón del individuo aislado, sino a la conciencia
-social en que se armoniza la razón de todos. Y el concepto de la
-perfectibilidad humana se consolida al poner como base de la escuela
-la educación moral, creando hábitos de veracidad, de justicia, de
-cooperación, de solidaridad.
-
-No decimos que Emerson llegó a definir la ética social tal como en
-la actualidad la vemos formulada. Reconocemos, simplemente, que esa
-tendencia llegó a prevalecer en él, en una época en que prefería hacer
-a conferenciar.
-
-¿Hacer? Hacer. Sonaba para su patria la hora de consolidar la
-nacionalidad y de prepararse a la asimilación de otros millones de
-europeos que vendrían a enriquecerla con el trabajo de sus brazos y con
-la sangre de sus hijos.
-
-Fué entonces que nació espontáneamente una nueva ética social, en
-función del medio, cuya expresión doctrinaria hemos conocido cincuenta
-años después: el pragmatismo.
-
-
- 2.--LA AUTONOMÍA DE LA EXPERIENCIA MORAL
-
-La evolución mental de un pensador--muy distinta de su variación
-ajustada a la moda, que sólo demuestra ausencia de ideas
-propias,--sigue siempre un curso lógico, es una integración permanente,
-enriquecida sin cesar por una experiencia que crece y por un sentido
-crítico que se perfecciona. Cambiar de ideas en esa forma es un proceso
-normal y una prueba de juventud; revela posibilidad de educarse más y
-más, de crecer mentalmente, de expandir la personalidad propia. Y es,
-precisamente, la incapacidad de perfeccionar las propias ideas, lo que
-permite diagnosticar el envejecimiento de un pensador: la declinación
-de esas aptitudes asimiladoras e imaginativas que enriquecen la cultura
-personal o ensanchan el horizonte de las síntesis, elevando los puntos
-de vista.
-
-El examen de las ideas dominantes en la obra de Emerson nos ha
-permitido establecer que si ellas carecen de contenido metafísico y,
-por ende, propiamente filosófico, tienen, en cambio, un alto valor
-ético; su obra es un continuo esfuerzo por acrecentar la intensidad
-intrínseca de los valores morales, separando la experiencia moral de la
-experiencia religiosa y tendiendo a constituir una moral sin dogmas.
-
-Este aspecto del problema, hoy definitivamente resuelto para todos
-los filósofos, sin distinción de escuelas o de creencias, no lo estaba
-hace un siglo. Las instituciones básicas del mundo feudal, la Reyecía
-y la Iglesia, no habían desaparecido por la crisis revolucionaria de
-fines del siglo XVIII; la soberanía popular, afirmada como fundamento
-de la vida civil democrática, no lograba aún sobreponerse a los
-regímenes de privilegio asentados en el derecho divino. Más todavía:
-las naciones reaccionarias en política y en religión--Rusia, Austria
-y Prusia,--en complicidad con la iglesia Romana, habíanse coaligado
-en la famosa Santa Alianza para restaurar el antiguo régimen y borrar
-las constituciones que preludiaban el advenimiento de una etapa nueva
-en la historia de la civilización; la iglesia Anglicana desempeñaba en
-los ambientes anglo-americanos una equivalente función conservadora o
-reaccionaria.
-
-La lucha por el progreso de las ciencias morales planteábase entre los
-sistemas fundados en el dogmatismo, en que se inspiraban las morales
-afirmativas de los teólogos escolásticos, y las morales críticas de los
-filósofos independientes.
-
-Conviene tener presente que, en todo tiempo, los filósofos
-independientes--llamando así a los que no tenían por objeto de sus
-especulaciones consolidar las bases de las religiones oficiales en sus
-medios respectivos--han sido, más o menos desembozadamente, enemigos de
-la teología y contradictores de la apologética. Ellos han determinado
-los progresos de la metafísica y de la ética contra el espíritu
-tradicionalista de las cartas sacerdotales, muchas veces pagando
-con sus vidas ese noble privilegio de pensar libremente contra la
-religión y contra el estado: así murieron Sócrates, y Jesús, y Bruno,
-y Servet, víctimas de las religiones de su tiempo, intolerantes todas
-cuando fueron oficiales, llamáranse paganismo, judaísmo, catolicismo,
-calvinismo.
-
-En nuestro siglo XX esa lucha entre los teólogos dogmáticos y los
-filósofos independientes parece terminada. La constitución civil de
-las nacionalidades modernas ha quitado a las iglesias su antigua
-preeminencia dentro de los estados; la autoridad las protege con
-benevolencia, pero está muy lejos de considerarse como simple brazo
-secular de los representantes de la divinidad.
-
-Este paréntesis me ha parecido necesario para comprender la posición de
-Emerson en la evolución de la moral. Juzgada con nuestro criterio de
-hoy, nos parecería atrasada e inexplicable; lo que en su tiempo era un
-ideal, hoy tiende a ser una realidad en las naciones civilizadas; otros
-ideales nuevos han venido a polarizar la actividad apasionada de los
-temperamentos idealistas.
-
-
- 3.--IDEALISMO Y PERFECTIBILIDAD
-
-He pronunciado las palabras "ideales" e "idealistas"; temería enmarañar
-vuestras ideas si las dejara sin explicación. Idealismo, en moral,
-significa perfectibilidad, y expresa cierto anhelo de remontarse
-hacia ideales que son concebidos como perfecciones posibles de la
-realidad. Todo dogmatismo, todo conformismo, todo tradicionalismo,
-implica inmovilización en fórmulas ya establecidas, que se acatan
-como invariables; y lo invariable es, por definición, imperfectible,
-como lo es todo lo que significa adhesión inamovible a las doctrinas,
-costumbres y rutinas del pasado.
-
-Es frecuente, sin embargo, que los dogmatistas de todo género, los
-conformistas en filosofía, en ciencia, en política, en moral, se
-llamen a sí mismos "idealistas", y mucha parte de la humanidad cree
-serlo sinceramente, confundiendo su adhesión al tradicionalismo con un
-"ideal". Prescindiendo de cierta fácil charlatanería que suele haber en
-ello, confieso que no concibo el idealismo moral separado del concepto
-de perfección incesante y del esfuerzo activo hacia la perfección; creo
-que sólo merecen el nombre de idealistas los que trabajan por aumentar
-la verdad y disminuir el error, los que fomentan la virtud contra la
-hipocresía, la dignidad contra el servilismo, el estudio contra la
-ignorancia, todo lo que es mejor y futuro contra todo lo que es actual
-e imperfecto.
-
-Sólo por eso doy a Emerson el calificativo de idealista, y pocos
-hombres lo han merecido mejor que él; sólo por eso un hombre
-estudioso puede enorgullecerse de usar tal nombre, que los ignorantes
-suelen prodigar a manos llenas a los que abusan de su inocencia
-para incitarlos a permanecer en el error y la domesticidad. Si las
-palabras que usamos no fueran precisas, nunca sería claro nuestro
-pensamiento; y nos temblaría el labio al hablar de idealismo, si con
-ello contribuyéramos a confundir los innovadores con los rutinarios,
-los estudiosos con los holgazanes, los pensadores con los palabristas
-y los virtuosos con los sinvergüenza. ¿Es un ideal obstruir el
-crecimiento progresivo de las verdades que permiten al hombre
-conocer la naturaleza y adaptarse a ella? ¿Es un ideal aconsejar la
-aquiescencia a las mentiras consuetudinarias y a los intereses creados,
-perpetuando entre los hombres los privilegios y las injusticias
-sustentadas en la tradición? ¿Es un ideal impedir que los hombres se
-instruyan y se eduquen en la medida máxima compatible con sus aptitudes
-individuales, convirtiéndose en unidades más intensas del guarismo
-social? ¿Es un ideal predicar acatamiento servil al despotismo de
-los autócratas, a los dogmas de los teólogos, a las mentiras de los
-políticos, a los intereses de los enriquecidos, a las argucias de
-los sofistas? Avergüenza el pensar que esas cosas puedan disfrazarse
-con el nombre de idealismo; y más avergüenza, todavía, que ciertas
-literaturas espiritualistas contribuyan a sugerir que las doctrinas o
-las realidades del pasado pueden ser preferibles a las que sin cesar
-van perfeccionándose hacia el porvenir, como si idealismo pudiera
-significar Regresión y no Perfeccionamiento.
-
-Es necesario no equivocarse en tan delicado problema, incesantemente
-embrollado por los que halagan el misticismo ancestral de los hombres y
-su incapacidad de prolongar su entendimiento más allá del galimatías de
-las palabras.
-
-El idealismo--fuera de su sentido metafísico, que significa ideísmo
-por oposición a realismo--no puede concebirse sino como doctrina de la
-perfectibilidad moral indefinida; y es, esencialmente, la antítesis de
-cualquier dogmatismo moral. Los ideales éticos son hipótesis acerca
-de posibles perfecciones morales futuras; se forman como todas las
-hipótesis y como ellas sirven a los hombres que creen en su posible
-advenimiento. Hemos definido ya la evolución humana como un esfuerzo
-continuo del hombre para adaptarse a la naturaleza, que evoluciona a
-su vez, necesitando para ello conocer la realidad ambiente y prever el
-sentido de sus propias adaptaciones: los caminos de su perfección. Sus
-etapas, entrevistas por la imaginación humana, constituyen los ideales.
-Un hombre, un grupo o una raza, son idealistas porque circunstancias
-propicias determinan su imaginación a concebir perfeccionamientos
-posibles. Los ideales--si puedo repetir mi propia opinión--son
-formaciones naturales; aparecen cuando la función de pensar alcanza
-tal desarrollo que la imaginación puede anticiparse a la experiencia.
-No son entidades misteriosamente infundadas en los hombres, ni
-nacen del azar; se forman como todos los fenómenos accesibles a
-nuestra observación, son efectos de causas, accidentes en el devenir
-universal metódicamente investigado por las ciencias e hipotéticamente
-sintetizado por la filosofía. Los ideales no son apriorísticos, sino
-inducidos de una vasta experiencia; sobre ésta se empina la imaginación
-para prever el sentido en que variará la Humanidad, y por ello todo
-ideal representa un nuevo estado de equilibrio entre el pasado y el
-porvenir.
-
-Partiendo de ese concepto he procurado distinguir siempre el idealismo
-moral, que considero admirable en todas sus formas, desde el estoicismo
-de Epicteto y el cristianismo de Jesús, hasta el panteísmo de Spinoza
-y el anarquismo de Tolstoy, del idealismo metafísico que--bien
-analizado--está más próximo del panteísmo que de cualquiera teología
-religiosa.
-
-Se engañan o mienten--¡la eterna hipocresía!--todos los que procuran
-reducir el idealismo moral a cualquier forma de dogmatismo, teológico
-o racionalista; ideal moral significa perfectibilidad, y ninguna
-perfectibilidad es compatible con el concepto mismo del dogma. Por eso
-he dicho tantas veces que subordinar el idealismo moral a una fórmula
-de escuela metafísica, equivale a castrarlo; por eso he insistido
-en que llamar idealismo a las fantasías y supersticiones de mentes
-enfermizas o ignorantes, es una de tantas ligerezas fomentadas por el
-palabrismo discursivo.
-
-El idealismo moral no es patrimonio exclusivo de ningún credo. Hay
-tantos idealismos como ideales, y tantos ideales como idealistas,
-y tantos idealistas como hombres aptos para concebir perfecciones
-y capaces de vivir hacia ellas; por eso rehusamos el monopolio de
-llamarse idealistas a cuantos lo reclaman en nombre de escuelas
-filosóficas, sistemas de moral, credos de religión, fanatismos de secta
-o dogmas de estética. Conocéis, probablemente, una página mía cuya
-lectura me permitiréis, pues la creo oportuna. "El idealismo moral no
-es privilegio de las doctrinas espiritualistas que desearían oponerlo
-al "materialismo", llamando así, despectivamente, a todas las demás;
-ese equívoco, tan explotado por los enemigos de las Ciencias--temidas
-justamente como hontanares de Verdad y de Libertad--se duplica
-al sugerir que la materia es la antítesis de la idea, después de
-confundir al ideal con la idea y a ésta con el espíritu, como entidad
-trascendente y ajena al mundo real. Se trata, visiblemente, de un
-juego de palabras, secularmente repetido por sus beneficiarios, que
-transportan a las doctrinas filosóficas el sentido que tienen los
-vocablos idealismo y materialismo en el orden moral. El anhelo de
-perfección en el conocimiento de la Verdad puede animar con igual
-ímpetu al filósofo monista y al dualista, al teólogo y al ateo, al
-estoico y al pragmatista. El particular ideal de cada uno concurre al
-ritmo total de la perfección posible, antes que obstar al esfuerzo
-similar de los demás.
-
-"Y es más estrecha, aún, la tendencia a confundir el idealismo, que
-se refiere a los ideales, con las tendencias metafísicas que así se
-denominan porque consideran a las "ideas" más reales que la realidad
-misma, o presuponen que ellas son la realidad única, forjada por
-nuestra mente, como en el sistema hegeliano. "Ideólogos" no puede ser
-sinónimo de "idealistas", aunque el mal uso induzca a creerlo.
-
-"Ni podríamos restringirlo al pretendido idealismo de ciertas escuelas
-estéticas, porque todas las maneras del naturalismo y del realismo
-pueden constituir un ideal de arte, cuando sus sacerdotes son Miguel
-Angel, Ticiano, Flaubert o Wagner; el esfuerzo imaginativo de los
-que persiguen una ideal armonía de ritmos, de colores, de líneas o
-de sonidos, se equivale, siempre que su obra trasparente un modo de
-belleza o una original personalidad.
-
-"No le confundiremos, en fin, con cierto idealismo ético que tiende
-a monopolizar el culto de la perfección en favor de alguno de los
-fanatismos religiosos predominantes en cada época, pues sobre no
-existir un único e invariable Bien ideal, difícilmente cabría en los
-catecismos para mentes obtusas. El esfuerzo individual hacia la virtud
-puede ser tan magníficamente concebido y realizado por el peripatético
-como por el cirenaico, por el cristiano como por el anarquista, por el
-filántropo como por el epicúreo, pues todas las teorías filosóficas
-son igualmente compatibles con la aspiración individual hacia el
-perfeccionamiento humano. Todos ellos pueden ser idealistas, si saben
-iluminarse en su doctrina; y en todas las doctrinas pueden cobijarse
-dignos y buscavidas, virtuosos y sin vergüenza. El anhelo y la
-posibilidad de la perfección no es patrimonio de ningún credo: recuerda
-el agua de aquella fuente citada por Platón, que no podía contenerse en
-ningún vaso.
-
-"La experiencia, sólo ella, decide sobre la legitimidad de los
-ideales, en cada tiempo y lugar. En el curso de la vida social se
-seleccionan naturalmente; sobreviven los más adaptados, los que
-mejor prevén el sentido de la evolución; es decir, los coincidentes
-con el perfeccionamiento efectivo. Mientras la experiencia no da su
-fallo, todo ideal es respetable, aunque parezca absurdo. Y es útil,
-por su fuerza de contraste; si es falso muere solo, no daña. Todo
-ideal, por ser una creencia, puede contener una parte de error, o
-serlo totalmente: es una visión remota y por lo tanto expuesta a
-ser inexacta. Lo único malo es carecer de ideales y esclavizarse a
-las contingencias de la vida práctica inmediata, renunciando a la
-posibilidad de la perfección moral."
-
-Me detengo en la lectura. Cuando hablamos de idealismo moral, sea
-en un individuo o en una sociedad, ¿qué es, exactamente, lo que
-expresamos? Que ese individuo o esa sociedad poseen ideales de
-perfeccionamiento y actúan en consonancia con su realización posible.
-
-En ese inequívoco sentido, nadie mejor que Emerson merece llamarse
-idealista; cuando llamó al conjunto de sus orientaciones _idealismo
-trascendental_ no quiso adherir estrictamente a la doctrina platónica
-de las ideas ni a la concepción metafísica hegeliana, sino expresar
-ese panteísmo naturalista que le inducía a contemplar la divinidad
-abstracta de las cosas y mostrar como digna de veneración la
-arquitectura moral del universo. Podríamos, también, acercar ciertas
-ideas de Emerson con otros modos de ver convergentes a postular la
-eficacia de las ideas abstractas, de las ideas-fuerzas y de las
-creencias sobre la conducta, en una heteróclita familia de pensadores
-que englobarían desde Kant hasta Fouilléc y hasta William James, que se
-han referido a un mismo asunto hablando idiomas heterogéneos.
-
-Os pido, aquí, una atención más firme para comprender con exactitud
-lo que va a seguir; no son ideas de Emerson, pero nos permitirán
-comprender mejor la posición del moralista de Concord en la evolución
-ética del siglo XIX.
-
-
- 4.--EL DOGMATISMO TEOLÓGICO EXCLUYE LA PERFECTIBILIDAD
-
-Trataré de ser claro y preciso; todo lo confuso o vago, aunque sea
-grato al oído, es sospechable de involuntario error o de obsecuencia
-deliberada a los errores de los demás.
-
-La historia de la ética, desde sus primeras concreciones hasta nuestros
-días, es una lucha constante entre dos géneros de sistemas morales:
-los unos--religiosos y dogmáticos--incompatibles con cualquier ideal
-de perfeccionamiento, y los otros--filosóficos e independientes--más o
-menos compatibles con la posibilidad de ideales.
-
-Presiento vuestra objeción: ¿Cómo podría negarse que los creadores y
-apóstoles de religiones se han propuesto el perfeccionamiento moral de
-la humanidad?
-
-No se puede negar; y sería insensato negarlo. Pero la objeción--aunque
-parezca--no se refiere a lo que antes dije. Si habéis leído, como es
-seguro, el libro de William James sobre la experiencia religiosa,
-recordaréis este párrafo: "al juzgar de un modo crítico el valor de
-los fenómenos religiosos, es importantísimo insistir en la distinción
-entre la religiosidad como función individual personal y las religiones
-organizadas como iglesias colectivas. Ya recordaréis que hice
-indicaciones respecto a dicha distinción. La palabra "religión", tal
-como se usa ordinariamente, es equívoca. La historia nos demuestra
-que, por lo general, los genios religiosos atraen discípulos a su
-alrededor y producen grupos que simpatizan con ellos. Cuando estos
-grupos son suficientemente fuertes para "organizarse", se convierten en
-instituciones eclesiásticas con ambiciones corporativas particulares.
-El espíritu de la política y el gusto por las reglas dogmáticas
-pueden entonces invadir y contaminar las cosas más inocentes en su
-origen; de modo que cuando actualmente oímos la palabra "religión",
-pensamos por necesidad en alguna "iglesia" u organización semejante.
-En algunas personas la palabra "iglesia" sugiere de tal manera la idea
-de hipocresía, tiranía, bajeza y aferramiento a toda superstición, de
-un modo general e indeterminado, que se envanecen diciendo "que son
-absolutamente contrarias a toda religión"; y hasta los que pertenecen
-a una Iglesia determinada, no libran de una condena general a los que
-pertenecen a otras".
-
-Si entendéis bien, eso quiere expresar que la religiosidad (como
-sentimiento personal) nada tiene que ver con los dogmas (como teología
-eclesiástica); la religiosidad es común a todos los creyentes, los
-dogmas son particulares de cada iglesia. De allí que la perfectibilidad
-sea un anhelo frecuente en los individuos de intensa religiosidad, al
-mismo tiempo que está cohibida por los sistemas morales establecidos en
-las teologías.
-
-La noción de dogma en la historia de las religiones es inequívoca;
-podéis leer su examen metódico en el excelente libro _La evolución
-de los dogmas_, de Guignebert, profesor de historia del cristianismo
-en la Sorbona. Un dogma--dice--es, a la vez, una verdad infalible y
-un precepto inviolable, revelado directamente por la divinidad o por
-sus elegidos, o indirectamente inspirada a hombres que tenían calidad
-particular para recibirla. El dogma debe ser acatado tal como lo ha
-definido y formulado de conformidad con la inspiración divina, una
-autoridad cuya competencia es indiscutida; la palabra de la autoridad,
-el dogma, expresa la verdad absoluta y debe ser objeto de fe inmutable,
-puesto que la divinidad no se engaña nunca ni puede engañar. "Tal es
-por lo menos la teoría. Revelación, autoridad, inmutabilidad, son sus
-tres cualidades principales. La razón, fundamento necesario de los
-dogmas filosóficos entre los griegos, no tiene aquí otro rol que el
-de aceptar las proposiciones dogmáticas y justificarlas si puede".
-Sabido es que no tienen otra función las Teologías y las Apologéticas,
-destinadas a sistematizar y defender los dogmas de las diversas
-religiones.
-
-Esa teoría, implícita en todos los sistemas teológicos, ha sido
-generalmente combatida por los filósofos independientes y auspiciada
-por los gobiernos feudales que cimentaban su autoridad en el derecho
-divino. Teoría absurda, de completa absurdidad según la historia de las
-religiones, cuyos estudios concuerdan unánimemente en aplicar a los
-dogmas el principio universal de evolución: "un dogma, históricamente
-considerado, no se presenta como un hecho revelado por la divinidad a
-la ignorancia del hombre, sino como una combinación laboriosa y sin
-cesar variable de una colectividad humana; es ante todo un fenómeno
-social y acumula durante su existencia el trabajo de la fe, a veces muy
-activo, de muchas generaciones" (pág. 339); "un dogma es un organismo
-viviente, que nace, se desarrolla, se transforma, envejece y muere;
-la vida lo arrastra, sin que pueda nunca detenerse: y cuando llega su
-hora, la vida se aparta de él, sin que él pueda retenerla". Eso os
-enseñarán, uniformemente, Guignebert en la obra citada y Harnack en su
-libro sobre la historia de los dogmas, para citar solamente los textos
-menos viejos y más accesibles.
-
-Toda ética fundada en una teología es, por definición, dogmática. Quien
-dice dogma, pretende invariabilidad, imperfectibilidad, imposibilidad
-de crítica y de reflexión personal. Quien acepte que la moral está
-formulada en una revelación, en la de su iglesia, y no en la de las
-otras, reconoce que sus preceptos son mandamientos sobrenaturales o
-divinos, ajenos a la posibilidad de alterarlos o perfeccionarlos, desde
-que son acatados como la perfección misma. El dogma no deja al creyente
-la menor libertad, ninguna iniciativa; un verdadero creyente reconoce,
-por el simple hecho de serlo, la imposibilidad de cualquier esfuerzo
-eficaz para el perfeccionamiento moral del individuo o de la sociedad,
-fuera de los preceptos dogmáticos.
-
-Esta breve y explícita consideración nos permite comprender la actitud
-herética de Emerson, al afirmar que _los dogmas sobrenaturales son
-incompatibles con el perfeccionamiento moral_. Su disconformismo es una
-rebeldía contra los dogmas propios de la secta protestante en que fué
-educado. Poniendo fuera de la Naturaleza el origen de los mandamientos
-que rigen la conducta moral del hombre, las morales teológicas excluyen
-de la vida humana actual, que segura y evidentemente vivimos, toda
-posibilidad de perfección; si alguna queda, es para después de la
-muerte, en otro mundo cuya existencia es creída por simple acto de fe,
-ya que las mayores iglesias cristianas se resisten violentamente a
-aceptar las pruebas que de ella ha intentado dar la moderna religión
-espiritista.
-
-Los mandamientos divinos imponen la obediencia a los dogmas morales de
-las iglesias, cuyas normas del deber no nacen de la reflexión personal,
-ni pueden ser modificadas por la razón. El hombre no interviene
-en la fijación de sus propios deberes; los acata como decretos
-sobrenaturales. Por eso la obligación y la sanción tienen un valor
-completamente distintos que en las morales filosóficas independientes.
-La obligación consiste en ajustarse al mandato imperativo de la
-divinidad, que ha fijado el deber sin intervención del que lo cumple;
-la única sanción reservada al cumplimiento de ese deber, es el premio
-o el castigo después de la muerte, o sea lo que en lenguaje sencillo,
-y por cierto más pintoresco, podríamos llamar la sanción trascendental
-del cielo y del infierno. Sabéis muy bien, los que habéis leído a
-Homero y a Virgilio, que el mundo pagano había inventado ya estos
-lugares de sanción eterna, heredados por el cristianismo, y tan
-magníficamente desenvueltos por la imaginación de Dante, cuya _Comedia_
-bien merecería calificarse de divina si este adjetivo significara
-superlativa excelsitud.
-
-
- 5.--VALOR SOCIAL DE LA HEREJÍA
-
-Todas las religiones, en cierto momento de su evolución, el más
-culminante, procuran fijar sus dogmas en una teología que interpreta
-inapelablemente los textos en que está enunciada la revelación
-primitiva; las teologías han pretendido ser, en su tiempo y en su
-medio, códigos de moral destinados a regir dogmáticamente la conducta
-humana.
-
-De allí que el disconformismo de Emerson, mucho más amplio que la
-primitiva disidencia en el seno de la iglesia Anglicana, se nos
-presente como un episodio en la eterna lucha de la razón humana contra
-los dogmas, como una renovación del derecho de libre examen. Eso es
-lo que, en todo tiempo, ha constituído la herejía. Hereje es todo el
-que discute y niega los dogmas, todo el que somete a su propia razón
-las conclusiones de una teología. La intensa religiosidad individual,
-propia de los temperamentos místicos, es la causa más frecuente de
-herejías; por lo mismo que ella permite concebir perfeccionamientos
-nuevos, aparta a los individuos de los dogmas teológicos que los
-obstaculizan. "Un experimento religioso genuino y de primera mano--dice
-James--debe parecer una heterodoxia a los que lo contemplan, y tal
-profeta debe producir el efecto de un loco solitario. Si su doctrina
-se muestra bastante contagiosa para difundirse a otros, entonces
-se convierte en herejía definida y catalogada. Pero si resulta tan
-contagiosa que llega a triunfar de las persecuciones, entonces se
-convierte a su vez en ortodoxa, y cuando una religión llega a este
-punto, es que ha terminado el tiempo en que se mantenía interior: el
-manantial se ha secado; los fieles viven sólo de una fe exclusivamente
-de segunda mano, y entonces, a su vez, lapidan a los nuevos profetas.
-No obstante la bondad humana que la nueva Iglesia está pronta a
-favorecer, se puede contar siempre con ella, como fiel aliado, cada
-vez que se trate de sofocar el espíritu religioso espontáneo y de
-reducir al silencio todo ulterior murmullo del manantial, de donde
-ella misma sacaba en días más puros su propia inspiración, a menos
-que adopte los nuevos movimientos y los aproveche para sus propios
-intereses corporativos egoístas. Nos ofrecen ejemplos muy instructivos
-de una acción política de este género, pronto o tardíamente asumida,
-los procedimientos de la Iglesia católica respecto a muchos santos y
-profetas individuales".
-
-Mientras no se produce esta asimilación práctica, todo proyecto de
-innovación es una herejía y la conducta del reformador es considerada
-inmoral; el hábito de ver la moralidad conformada al dogmatismo induce
-a juzgar inmorales a todos los que sienten esa honda "emoción cósmica"
-que sugiere la naturaleza y hace amar con optimismo una vida intensa y
-sin restricciones artificiales. "Los heréticos anteriores a la Reforma
-veíanse casi siempre acusados por la Iglesia de ejercer prácticas
-inmorales, del mismo modo que a los primeros cristianos acusábanles
-los romanos de entregarse a la orgía. Probablemente no ha existido
-período alguno en la vida de la humanidad, en que un número crecido de
-individuos no haya idealizado su resistencia a pensar mal de la vida,
-formando sectas libres o secretas, proclamando que todas las cosas
-naturales son permitidas. La máxima de San Agustín: _Dilige et quod
-vis fac_--si amas (a Dios) haz lo que te plazca--es moralmente una
-observación muy profunda; pero las personas de que hablábamos, la toman
-en el sentido de que es lícito salirse de los confines de la moral
-dogmática convencional. Según sus caracteres, podrán ser espíritus
-refinados o groseros, pero en todo tiempo sus creencias fueron lo
-suficientemente sistemáticas para constituir una actitud religiosa
-determinada. Para ellos, Dios es un dispensador de libertades; de este
-modo vencen el remordimiento del mal. San Francisco y sus discípulos
-pertenecían a esta categoría de almas, de la cual existen infinitas
-variedades. Rousseau, durante los primeros años de su vida literaria,
-Diderot, B. de Saint-Pierre y muchos otros, entre las mentes directoras
-del movimiento anticristiano del siglo XVIII, pertenecían a ese tipo de
-optimismo. Pensaban que la Naturaleza, siempre que sepamos entenderla,
-es absolutamente buena".
-
-No sorprende, pues, que los grandes místicos hayan sido melioristas lo
-mismo que los filósofos independientes; por eso han merecido, unos y
-otros, las persecuciones de la autoridad dogmática: teólogos, jueces,
-políticos, confundidos en un mismo interés común de preservar a la
-sociedad de toda herejía. ¡Y cómo se equivocan! Hereje es Sócrates
-cuando enseña a dudar de "la religión de sus padres", y le dan la
-cicuta. Hereje es Cristo para los judíos, y le dan la cruz, Hereje
-es Lutero para la iglesia romana, y le cubren de anatemas. Hereje es
-Spinoza, y le expulsan de la sinagoga. Hereje es Teresa de Ávila, y la
-persigue la inquisición. Hereje es Emerson, y le acusan de ateísmo.
-Hereje es Mæterlinck, cuyas obras están inscriptas en el Index, como
-las de Anatole France y las de Enrique Bergson, de igual manera que
-en nuestro país está prohibida la lectura de Ameghino y de Agustín
-Álvarez..... y aun la de Almafuerte y de Lugones.
-
-Quiero, con ésto, sugeriros que al hablar de dogmas y de herejías no se
-trata de cosas trascendentes y remotas, sino de fenómenos sencillos y
-actuales, que durarán tantos siglos cuantos persista en los hombres la
-tendencia a organizar su misticismo individual en iglesias colectivas.
-Los miles de religiones que han existido, todas verdaderas según sus
-adeptos, serán seguidas por otras en el porvenir, igualmente verdaderas
-para quienes las profesarán. Para que aparezcan--como producto natural
-de la experiencia religiosa, sin cesar renovada por los hombres--serán
-indispensables nuevas e incesantes herejías, es decir, _variaciones_
-personales para mejorar la _herencia_ social, inventores o renovadores
-de dogmas, inventores o renovadores de moral. Sabéis muy bien que, en
-los últimos cincuenta años, por disgregación de las iglesias cristianas
-han aparecido numerosas religiones nuevas. Se cuentan por docenas y
-algunas elevan a millones el número de sus creyentes.
-
-No se equivoca James al decir que a través de los siglos se han
-transformado sin cesar los sentimientos y necesidades místicas de los
-hombres, infiriendo que sería absurdo suponer que la edad presente
-está destinada a no sufrir correcciones por parte de las edades
-venideras. Habrá, pues, nuevas e incesantes herejías, y gracias a ellas
-evolucionará la experiencia religiosa y moral de la humanidad: "Los
-dioses que defendemos son los dioses que necesitamos y de los cuales
-podemos servirnos, los dioses cuyas preguntas respecto a nosotros
-son elementos para fundamentar las preguntas que nosotros mismos
-nos hacemos, unos a otros. En una palabra, lo que yo me propongo
-hacer es estudiar la santidad a la luz del sentido común, empleando
-criterios humanos para resolver la cuestión de si la vida religiosa se
-recomienda como forma ideal de actividad humana. Si es así, cualquier
-creencia teológica que pueda inspirarla es fundamentada, por lo menos
-en tal aspecto. En el caso contrario, aquellas creencias perderán
-todo crédito, sin más que referirlas a principios humanos activos.
-Sólo se trata de la eliminación de los humanamente ineptos y de la
-supervivencia de los más aptos, aplicada a las creencias religiosas;
-y si examinamos la historia, ingenuamente y sin prejuicios, debemos
-admitir que jamás ninguna religión ha podido establecerse o confirmarse
-a sí misma de un modo diverso. Las religiones se han _aprobado_ a sí
-mismas, han subvenido a las necesidades vitales que reinaban a su
-aparición; y han sido sustituídas por otras cuando violaron en exceso
-ciertas necesidades o al presentarse otras creencias que las proveían
-mejor".
-
-Volvamos atrás, el tiempo de Emerson. En la Nueva Inglaterra, y con
-relación a la iglesia protestante, ocurría un movimiento análogo al que
-en las naciones católicas se llamó catolicismo liberal, hace setenta
-años; la iglesia unitaria, en que Emerson se educara, representaba
-lo que hoy el modernismo dentro de la iglesia romana, acaso con un
-espíritu más acentuadamente liberal. Los teólogos protestantes, aunque
-sus escuelas e investigadores son, desde la Reforma, mucho más notables
-que los católicos, gracias al libre examen y a la alta crítica, no
-pudieron mirar con indiferencia las negaciones dogmáticas a que se
-entregaron los unitarios radicales y los trascendentalistas; Emerson,
-y podríamos decir que el mismo Channing, fueron sindicados como
-herejes, temiéndose que su liberalismo fuera el primer paso hacia la
-irreligiosidad.
-
-¿Quienes tenían razón? Desde su punto de vista, digámoslo sin vacilar:
-los teólogos dogmáticos. No existe, para una iglesia, la posibilidad
-de la fe a medias. Se cree o no se cree en sus dogmas; pretender que
-cada hombre se considere parte de la divinidad, es conceder a cada uno
-la posibilidad de revelarse a sí mismo la verdad en que debe creer y
-la moral a que debe conformarse. Desde ese punto de vista la lógica
-estaría en favor de los dogmáticos y contra todos los liberalismos;
-una iglesia que consiente algo, acaba por ceder todo. Proclamar que el
-cristianismo es un asunto de moral antes que de dogmas, es rebelarse,
-abiertamente, a las iglesias cristianas tradicionales; y ésa era, como
-lo dijimos, la posición religiosa de Emerson y de los trascendentales,
-lo mismo que la de Echeverría y la Asociación de Mayo entre nosotros:
-herejía frente a sus iglesias respectivas.
-
-
- 6.--LAS MORALES INDEPENDIENTES
-
-Implicada la moral en los dogmas teológicos, toda disconformidad
-religiosa es una disconformidad con el dogmatismo moral. Recordemos,
-como la mejor prueba de ello, que durante diez siglos, desde el
-edicto imperial que proscribió de Roma a los filósofos hasta el grito
-cismático proferido por Lutero, una sola teología y una sola moral
-floreció en la cristiandad. La patrología y la escolástica se mueven
-dentro de un dogmatismo único; bastaría comparar a Clemente y Orígenes
-con Tertuliano y Lactancio, a Agustín con Tomás, cuyos discípulos
-disputan hasta nuestros días, para comprender que si bien los dogmas
-evolucionaban, todos pretendían explícitamente ser fieles a ellos, sin
-lo cual hubiérase roto la unidad política de la iglesia romana. He
-dicho _unidad política_ y debo explicarme; la fuerza de esa iglesia,
-desde que reyes y emperadores, por razones políticas y no teológicas,
-resolvieron declararla oficial en sus estados, no residió en sus
-doctrinas, sino en el poder político adquirido por ella en el mundo
-feudal europeo. No podríamos detenernos ahora a examinar en qué medida
-la difusión del protestantismo fué, a su vez, un movimiento político,
-nacionalista en cada país, contra el poder internacional del estado
-pontificio; ello se percibiría también analizando en los estados
-católicos la lucha por constituir iglesias nacionales, emancipadas
-de Roma, de que dió memorable ejemplo el nunca apagado movimiento
-galicano. Y veríamos, también, que en nuestros días la fuerza de esa
-iglesia no está en sus doctrinas sino en la admirable organización
-como partido internacional, actuante en la política de cada país con
-unidad de miras temporales y con sorprendente disciplina para la acción
-práctica. Nunca, en la historia de la humanidad, ha existido un partido
-internacional que pueda comparársele en organización y eficacia.
-
-Cortemos la digresión. Durante la edad media no hay en la cristiandad
-un nombre de moralista independiente que merezca citarse, con la
-excepción, acaso única, de Eckhart, que a principios del siglo XIV
-puso en circulación un misticismo panteísta, declarado herético por
-la iglesia romana. Llega el Renacimiento y se rompen los moldes de
-la teología escolástica; los filósofos contemplan la naturaleza o
-el espíritu, independientemente de los dogmas religiosos. Averroes
-insinúa la doctrina de la religión natural y de la moral natural,
-que más tarde reaparece en Spinoza. El neoaristotelismo encuentra su
-hombre representativo en Bacon y se continúa en toda la escuela de los
-moralistas ingleses, que culmina en Hobbes, Locke, Shaftesbury, y en
-los escoceses, Hutcheson, Hume, Smith; la corriente neoplatónica se
-transmuta en el racionalismo, con Descartes y Malebranche en Francia,
-al mismo tiempo que aparecen con caracteres propios Leibnitz y Wolff,
-en Alemania. Y así, luchando los filósofos independiente contra la
-teología dogmática, el siglo XVIII ve surgir el racionalismo inglés,
-el enciclopedismo francés y la filosofía de las luces en Alemania.
-Cauteloso el primero, revolucionario el segundo, abstracta la
-tercera, predomina en todos el afán inquieto de poner en la razón los
-fundamentos de la moral, que hasta entonces residieran en el dogma.
-Sabéis que Kant elaboró, en su _Crítica de la Razón Práctica_, el
-monumento más grandioso concebido por hombre alguno hasta su tiempo;
-estoy muy lejos de significar, con ésto, que en nuestros días puedan
-considerarse aceptables los fundamentos racionales y apriorísticos de
-su sistema.
-
-Si Kant quiso decir que la moralidad es una exigencia de la razón
-para el bien de la sociedad, y no que la existencia social exige la
-formulación racional de una ética,--pareceres encontrados sobre los
-que no han logrado entenderse los que se creen sus continuadores--es
-seguro que el siglo XIX se pronunció por la segunda interpretación, que
-es la menos kantiana de las dos. Creemos más bien que el patriotismo
-filosófico alemán, empeñado en poner a Kant en el centro de la historia
-filosófica universal, ha estado y seguirá dispuesto a ver en Kant
-todos los gérmenes de las más contradictorias filosofías del porvenir;
-sabéis que el culto de Kant tiene vestales en irreconciliables escuelas
-filosóficas de su patria.
-
-Así como Tomás puede representar el momento culminante de la teología
-escolástica, Kant simboliza el más alto esfuerzo de la filosofía
-racionalista. La moral, antes dictada a los hombres por la misma
-divinidad, aparece ahora impuesta al hombre por su propia razón.
-
-Llamadle Hume, llamadle Helvecio o llamadle Kant, subrayad todas sus
-inconciliables divergencias, y os quedará siempre en sus concepciones
-de la moral un denominador común: su emancipación de la teología.
-
-Cualquiera de ellos constituye un tipo de moralista independiente; la
-moral de los tres es, ante todo, individual y pretende ser demostrable
-por la razón. La crítica y el libre examen las engendran, en oposición
-al dogmatismo religioso; para el mismo Kant, la religión es una
-necesidad racional y no un antecedente de la moralidad.
-
-En casi todos los moralistas independientes, cuyos ejemplares máximos
-acabamos de citar, aparece postulada la perfectibilidad humana y
-aumentado el valor del hombre mismo; aunque unos partan de la razón y
-otros de la naturaleza, convergen a reemplazar los mandamientos divinos
-por mandamientos humanos, y a sustituir sus fuentes sobrenaturales por
-fuentes naturales.
-
-A la afirmación intensiva de la personalidad, recogida por todas las
-literaturas románticas, se unió el concepto nuevo del deber; ya no
-se vió en él un simple acatamiento a una voluntad extraña, sino la
-obediencia del hombre a sí mismo. Y este tipo de ética individualista
-fué consonante con la más alta profesada por escuela alguna,--la de
-los estoicos,--poniendo el culto de la dignidad personal como norma
-directriz de la conducta.
-
-Así como es personal la obligación, es personal la sanción; no queda
-ya relegada a lo sobrenatural, no se traduce necesariamente en penas y
-castigos después de la muerte, sino que hace del hombre el juez de sí
-mismo, juzgado constantemente por su propia conciencia moral. En estas
-morales emancipadas de las teologías, la razón del hombre ha suplantado
-al mandamiento de la divinidad.
-
-
- 7.--INSUFICIENCIA DE LOS DOGMAS RACIONALES
-
-Los sistemas éticos racionales que se han apartado del dogmatismo
-religioso, afirmando la posibilidad de una moral independiente, no han
-conseguido la menor difusión social, reclutándose sus partidarios entre
-una minoría ilustrada, restringida muchas veces al círculo exiguo de
-los aficionados a las lecturas filosóficas.
-
-Esas deserciones esencialmente cualitativas, carecen de medida
-cuantitativa en la sociedad. ¿Por qué? En mi entender, por su carácter
-negativo; son fuerzas disolventes del pasado teológico, pero nada han
-construido para el porvenir; cual más, cual menos, son esencialmente
-individuales, cuando no individualistas.
-
-Las morales religiosas tenían en sus dogmas afirmativos una fuerza
-de cohesión social; y aunque nunca pusieron sus fundamentos en
-la sociedad, sino en lo sobrenatural, desempeñaban una función
-socializadora de la obligación, imponiendo normas de conducta
-apropiadas para facilitar la convivencia humana dentro de un régimen
-social dado.
-
-Las morales individuales, poniendo en la conciencia moral del hombre la
-medida de la obligación y de la sanción, carecen de valor social. Se
-concibe, y es la evidencia misma, que determinados individuos puedan
-vivir virtuosamente, santamente, sin necesidad de los dogmas morales
-que ofrecen las religiones; pero cuesta concebir que todos los hombres
-sean capaces de dirigir su conducta hacia el bien sin recibir impulso
-alguno superior a su propia razón personal. Bastaría recordar el daño
-que han causado tres moralistas individualistas del siglo XIX entre sus
-contados adeptos. Stendhal, con su diletantismo moral, Schopenhauer
-con su escepticismo pesimista, y Nietzsche, con su individualismo
-superhombrista, han hecho estragos morales entre jóvenes literatos
-que se tenían por genios y se creían autorizados a prescindir de toda
-obligación moral, ya porque fuera elegante hacerlo así, ya porque era
-absurdo respetar como valores reales a valores ilusorios, ya porque
-sólo los esclavos debían sujetarse al dogmatismo social.
-
-Tenemos que reconocerlo, todos los esfuerzos de los filósofos para
-construir una moral teórica racional han carecido de función eficaz,
-han sido actitudes individuales, prácticamente negativas; y en la
-sociedad no se pueden destruir creencias fundadas en seculares
-sentimientos y en intereses reales, sin sustituir lo destruido con
-otras creencias que puedan satisfacer los sentimientos e intereses que
-aquéllas sustentaban. Una moral de gabinete no puede reemplazar a una
-creencia social; podemos admirar la _Ética_ de Spinoza o la _Crítica de
-la Razón Práctica_ de Kant como prodigiosos poemas de lógica racional,
-sin creerlos susceptibles de dar nueva orientación a la moralidad de
-los hombres, ni de satisfacer su sentimiento místico. Los filósofos
-han elaborado hipótesis éticas para filósofos; sólo la humanidad--por
-su incesante experiencia social--puede elaborar éticas efectivas para
-la humanidad. Para entendernos: toda ética efectiva es un resultado
-natural de la experiencia.
-
-En la época inicial de Emerson--ya que estas digresiones deben
-servirnos para comprenderlo--el conflicto se planteaba todavía entre
-las dos concepciones clásicas de la moral: la religiosa, ínsita en las
-teologías dogmáticas, y la individualista, elaborada por filósofos
-independientes.
-
-
- 8.--LA ÉTICA SOCIAL DE LAS IGLESIAS NORTEAMERICANAS
-
-En la primera lección hemos recordado el sentido cívico y social,
-antes que dogmático, del puritanismo norteamericano; y vimos que en el
-unitario Channing, poco antes que en Emerson, se definió claramente la
-tendencia a convertir la religión en una pura moral social. Cerrado
-el ciclo del movimiento trascendentalista, que fué una exaltación del
-unitarismo radical, Emerson, como todos, quedó incluído en un gran
-movimiento de renovación nacional, al que ninguna iglesia permaneció
-totalmente ajena.
-
-Fuerzas poderosas se necesitaban para consolidar la nacionalidad. Las
-primitivas colonias del nordeste se veían incesantemente agrandadas
-por la anexión de vastos territorios, ocupados por una población
-étnica y moralmente inferior. Las colonizaciones española y francesa
-habían engendrado núcleos sociales muy distintos del que en la Nueva
-Inglaterra mantenía puro de toda mezcla indígena el tesoro biológico de
-la raza blanca; para mayor desgracia la miserable avidez humana había
-introducido turbas de negros esclavos, en cuyas mujeres los viejos amos
-latinos no habían desdeñado engendrar toda la gama del mulataje étnico
-y religioso, ya que en la mente de la obscura progenie se mezclaban
-pintorescamente las supersticiones africanas con los dogmas católicos,
-que en singular maridaje perduran hasta nuestros días en muchas que
-fueron colonias españolas. No hablemos de la espantosa guerra entre
-el Norte y el Sur, motivada por la abolición de la esclavitud; no
-hablemos del pavoroso problema de la raza negra, que aún preocupa a la
-nación que recibió esa triste herencia de las colonizaciones latinas;
-no hablemos, por fin, de la imposibilidad de segregar ese tumor
-del moderno organismo norteamericano y de la sensata resistencia a
-asimilarlo por la mestización. Sólo el tiempo dará una respuesta a ese
-interrogante, que los conquistadores ibero-americanos suprimieron en
-forma poco feliz desde la época colonial, mestizándose.
-
-Prescindiendo de ese núcleo inasimilable, la mayor preocupación
-nacional fué irradiar desde la Nueva Inglaterra el tipo de educación
-moral que la experiencia había demostrado más benéfico para la nueva
-raza; para ello era indispensable infundir cierta unidad de fines
-prácticos a las diversas comuniones religiosas, entendiéndose acerca de
-lo que no fuese dogmático: la acción ética y social. Es en esa obra de
-harmonización y tolerancia donde fué más eficaz la obra de las iglesias
-unitarias y de sus aliados históricos. La corriente de ideas en cuyo
-centro actuaron Channing, Emerson y Henry James, influyó de inmediato
-sobre todas las iglesias protestantes, y más tarde sobre dos grandes
-núcleos inmigrados, los católicos y los judíos.
-
-Por el ejemplo--nunca por imposición, desde que el Estado no tenía
-iglesia oficial,--los hombres y las iglesias de las otras comuniones
-fueron adaptándose al criterio que miraba las religiones como vehículos
-de moral sin dogmas o como instrumentos de acción cívica.
-
-El proceso no fué sencillo. Convergieron a él los esfuerzos de los
-independientes, con Emerson en la cumbre; de las iglesias unitarias,
-con Channing; de las presbiterianas, con Henry James. Conocemos ya a
-los dos primeros; el último, educado en el seminario más ortodoxo de su
-comunidad, en sus andanzas por Europa fué contagiado por la secta de
-Sandeman y por la teología de Swedemborg, que atenuaron grandemente su
-eficacia para actuar en Norte América. Por sus ideas tuvo, sin embargo,
-muchos puntos de contacto con Emerson, poniendo, como éste, la acción
-como fin supremo de la moralidad, haciéndola derivar de la naturaleza
-y servir a la sociedad. En los dogmas religiosos veía el inconveniente
-de obstaculizar la espontaneidad natural, poniendo en lo sobrenatural
-y no en la sociedad los móviles y la sanción de la conducta humana. Su
-mejor obra, "La Sociedad redentora del hombre", tiende a reemplazar
-la conciencia de la raza a la conciencia del individuo, sosteniendo
-que el resultado natural de la evolución histórica es el crecimiento
-de la solidaridad humana. Su sistema "se cierra como un círculo, que
-abre la idea de la naturaleza y que cierra la idea de la sociedad.
-La una es el símbolo y la revelación de la otra. La naturaleza y la
-sociedad rodean al hombre, la una sirviéndole de asiento, cubriéndolo
-la otra; en aquélla está su principio y en ésta su fin. Ambas le son
-necesarias y suficientes". De allí que James, conservándose cristiano,
-haga en realidad del cristianismo una moral naturalista y humanitaria,
-ajena a todo dogmatismo teológico. Toda su exaltación mística sobre la
-sublimidad de Cristo como revelador, resulta una simple condescendencia
-con la sociedad cristiana en que vivió: su hijo, el psicólogo William
-James, pudo escribir sin temor de equivocarse: "Me es forzoso creer
-que si mi padre hubiese nacido fuera del mundo cristiano habría podido
-construir todo su sistema, tal cual es, casi sin mentar a Cristo". Es,
-en efecto, una verdadera religión de la humanidad, en que la sociedad
-aparece como el objetivo natural del perfeccionamiento infinito.
-
-Acercad estas ideas a las dominantes en Channing y en el Emerson
-de la segunda época, y tendréis una noción acabada de la _ética
-social_ en las iglesias liberales norteamericanas. La obligación es
-social, lo mismo que la sanción; toda la modalidad es concebida como
-un producto natural y espontáneo del hombre, por el hecho mismo de
-vivir en sociedad. Y el propio Channing, menos audaz que Emerson como
-pensador, llegó a decir--más o menos,--que si no concibiéramos a Dios
-como provisto en grado perfecto de las cualidades humanas que llamamos
-virtudes, los hombres no podríamos concebirlo ni tendríamos necesidad
-de pensar en él. Panteísmo moral, diréis; antropomorfismo ético,
-tal vez. No es, en efecto, otra cosa; y de otro modo, agregan sus
-creadores, _no serviría a la humanidad_, representada concretamente por
-las diversas sociedades que la constituyen.
-
-No es todavía una ética _fuera_ de la religión; pero es ya una ética
-como fundamento de la religión misma, invirtiendo su rango clásico.
-Todo el que ha conversado con pastores norteamericanos sobre este
-punto ha oído repetir un estribillo expresivo: preferimos festejar
-a la patrona (la ética social) y no a las sirvientas (las teologías
-dogmáticas). Gracias a ello, sobreponiéndose a la pluralidad de
-los dogmas, ha sido posible entrever--no digo realizar, entiéndase
-bien,--la futura unidad moral de los hombres, independientemente de
-sus creencias. Y ya que todas las religiones expresan el propósito
-de contribuir al enaltecimiento moral de la sociedad ¿no es legítimo
-entenderse sobre esa común finalidad, antes que seguir riñendo por
-dogmas envejecidos? Este pensamiento central del unitarismo ha
-influenciado a todas las comunidades, aun a las que fueron sus más
-apasionadas enemigas: si no se ha llegado a una religión sin doctrinas,
-se está ya en camino de una moral sin dogmas, cuya única fuente sea la
-experiencia social.
-
-
- 9.--SU INFLUENCIA SOBRE LAS IGLESIAS INMIGRADAS
-
-Adaptándose a esas direcciones ético-sociales se ha desenvuelto
-el catolicismo norteamericano. En sus comienzos fué una religión
-extranjera; su vida fué raquítica, aunque respetada, tal como el
-protestantismo entre nosotros en la época de Rivadavia. Adquirió
-caracteres propios, esencialmente nacionales, cuando se le incorporaron
-elementos nativos, que lo impregnaron del espíritu unitario y
-trascendentalista; desde entonces dejó de circular un risueño libro
-católico de oraciones, titulado: "Leche espiritual para los niños
-americanos extraída de los pechos de los dos Testamentos", que menciona
-William James. Con esas metáforas de culinaria infantil no se podía
-ir muy lejos en un país de cuáqueros y puritanos. Brownson y Hecker,
-cristianos liberales, amigos de Channing y lectores de Emerson, afectos
-al sansimonismo y al fourierismo, a punto de vivir en el falansterio
-de Brook Farm, acabaron por entrar a la iglesia católica. ¿Atraídos
-por sus dogmas? En manera alguna. Pequeños desencantos de la política
-indujeron a Brownson a apartarse del radicalismo, inclinando sus
-simpatías hacia la política conservadora. Estaba a un paso y lo dió:
-"del conservatismo en política--dice--pasé muy pronto al conservatismo
-en religión". Optó por la más autoritaria y dogmática, viendo en el
-catolicismo el mejor camino para sobreponer una ética social a los
-desvaríos individuales, así como un escenario favorable para sus
-precedentes anhelos filantrópicos y humanitaristas. Brownson arrastró a
-Hecker, que había sido su discípulo; ambos entraron a su nueva iglesia
-poco antes de que Sarmiento escribiera sus interesantes impresiones
-sobre la geografía moral de los Estados Unidos (1847).
-
-Señalemos un hecho. En todos los países el liberalismo mira con
-simpatía a las iglesias contrarias de la oficial, tradicional o
-imperante; y el liberalismo, en los hombres de temperamento místico,
-suele resolverse en una adhesión a las primeras. En los países
-católicos el liberalismo puede conducir a las iglesias disidentes;
-en los protestantes, al catolicismo. En uno y otro caso la actitud
-es idéntica, ya que los dogmas nuevos sólo son aceptados como una
-disconformidad militante contra los tradicionales. Esto nos ayudará
-a comprender el siguiente párrafo de Bargy, en su libro sobre la
-evolución religiosa de los Estados Unidos: "No podrá insistirse
-bastante sobre este hecho, que fué el espíritu de Channing y de los
-Unitarios, de Emerson y los Trascendentalistas, el que condujo a
-Brownson y Hecker hasta las puertas de la Iglesia romana. En esa
-época, los protestantes más liberales se habían plegado al unitarismo;
-al mismo tiempo, las iglesias de que aquéllos desertaban, tendían
-por desconfianza a una reacción de intolerancia. El unitarismo, al
-constituirse, había monopolizado transitoriamente ese gusto por la
-tolerancia conciliadora que en el siglo anterior había favorecido
-su nacimiento; de manera que para las iglesias establecidas bajo
-otra inspiración fué un período de retroceso. Por eso Hecker las
-consideró como un elemento de discordia y el disgusto de la ortodoxia
-protestante le habría arrojado lejos del cristianismo, sin la acogida
-amplia y tranquila que encontró entre los discípulos de Channing y de
-Emerson". Brownson que declaraba "no creer sino en la humanidad" y
-entendía poderse comparar a Cristo en cuanto "reformador social", fué
-en busca de Hecker que estaba consagrado al "apostolado social" en el
-falansterio trascendentalista; de allí saltaron a la Iglesia católica,
-por un curioso proceso más práctico que espiritual, descrito en el
-libro mencionado. Hombres de acción, nacionalizaron el romanismo,
-siguiendo la política del primer obispo de Boston, Chévérus, un
-desterrado por la revolución francesa que comenzó por ciudadanizarse en
-su nueva sede y prestar servicios públicos de inmediata utilidad.
-
-Ése era el salvoconducto único para establecerse en un pueblo que
-juzgaba a los hombres por su conducta social, sin preocuparse de sus
-dogmas teológicos. A medida que fué creciendo, la Iglesia católica
-comprendió que en ese medio los hombres no se asociaban para rezar,
-sino para hacer. E hizo. La prosperidad de los Estados Unidos comenzaba
-a atraer grandes masas de poblaciones católicas europeas: italianos,
-franceses, irlandeses, alemanes. La iglesia católica tuvo una función
-que cumplir: asimilarlas a la nacionalidad, infundirles su espíritu.
-"Su rol--dice Bargy--fué formar como una vanguardia para recibir el
-primer choque de la inmigración, acoger los millones de desterrados
-que venían de los países católicos, orientar desde el desembarque
-sus masas flotantes e ignorantes, gobernarlas por la fe hasta que
-aprendan a gobernarse por la ley; ser, en una palabra, en torno de
-los puertos de inmigración, como un tentáculo avanzado y como un gran
-órgano digestivo capaz de asimilar los elementos extranjeros antes de
-volcarlos en la nación. Es por su rol de civilizadora provisoria que
-la Iglesia católica se ha impuesto al respeto del gran público". Este
-aspecto práctico, lo más social y lo menos dogmático posible, presenta
-una acentuada concordancia con la evolución ética de las iglesias
-norteamericanas.
-
-Americanizando la inmigración católica, esa Iglesia cumplió una
-función social; y en ello hubo su parte de sacrificio, pues los
-mejor americanizados se apartaron del catolicismo, cuyos dogmas y
-escenografías resultaban poco severos en parangón con los de las
-iglesias disidentes. Creo oportuno señalar el error en que incurrió
-recientemente un orador argentino al celebrar los grandes progresos de
-la iglesia romana en los Estados Unidos, error que es ya un lugar común
-en la oratoria de los países católicos. Carecería de interés entrar a
-un análisis estadístico; me limitaré a citaros un párrafo del mismo
-Bargy, de cuya exactitud global estoy seguro: "El patriotismo de la
-Iglesia americana ha sido puesto a prueba. Americanizando a sus fieles,
-ha perdido más de la mitad; familiarizándolos con el idioma, las leyes
-y las costumbres de su nueva patria ella ha apresurado su deserción
-hacia el protestantismo o el libre pensamiento. Según la estadística de
-inmigración, los católicos en los Estados Unidos deberían ser más de
-25 millones: sólo son 10 millones. La pérdida ha causado alarma y se
-ha buscado el remedio en la formación de Iglesias de lenguas diversas,
-que fortificando en los Alemanes, los Irlandeses, los Italianos,
-los Franceses, el recuerdo de su país natal, los retuvieran así más
-fuertemente en su religión originaria. En 1890 comenzó, por la división
-de la iglesia católica norteamericana en Iglesias llamadas nacionales,
-un gran movimiento... Pero monseñor Ireland y todo el alto clero
-afirmaron resueltamente la unidad: donde sólo debe haber una nación,
-sólo puede existir una Iglesia nacional.... De cada católico debía
-hacerse un Americano, aun a riesgo de preparar en él un protestante. La
-lealtad hacia el país fué antepuesta a la obsecuencia a la fe".
-
-Esta actitud antidogmática y social, es simplemente inconcebible en
-las naciones donde la iglesia católica es tradicionalmente amparada
-por el Estado. Y no vacilo en deciros, por haberlas visto, que las
-iglesias católicas de los Estados Unidos, desde los edificios hasta
-los sermones, se parecen mucho más a las iglesias protestantes de allí
-mismo, que a las católicas de los países latinos. El catolicismo se
-descatoliza, adaptándose al medio; descuida los dogmas y se eleva hacia
-la acción moral.
-
-No podemos detenernos a analizar el proceso que ha determinado una
-evolución semejante en la religión judía, iniciada,--la fecha es
-esencial,--antes de 1850. Las primeras sinagogas reformadas funcionaron
-según el tipo autónomo del Congregacionalismo puritano; su precursor,
-Isaac Wise, "el papa judío de América", había extremado en 1846 su
-liberalismo, a punto de ser expulsado de la sinagoga de Albany, en
-Nueva York. Su propaganda eficacísima fué coronada por la declaración
-de los rabíes reformados (Pittsburgh, 1885), cuyo liberalismo y
-nacionalismo norteamericano, produce escalofríos a los nuevos
-inmigrantes que llegan saturados de ortodoxia y de sionismo. En una o
-dos generaciones--lo mismo que los católicos--curan de sus dogmas y
-acaban por converger hacia los ideales de esa "religión sin dogmas"
-difundida por el unitarismo.
-
-La asimilación moral de los judíos por el ambiente norteamericano
-sugiere optimistas reflexiones respecto de la adaptabilidad de su raza
-en las naciones nuevas. Su fe en la redención por el trabajo y por
-la ilustración es, simplemente, admirable; acaban por descollar en
-todas las formas de la actividad social y por distinguirse en las más
-nobles emulaciones intelectuales. El esfuerzo prodigioso de esta raza,
-fortalecida en las persecuciones, se nota en ciertas Universidades, y
-de las mejores, como la _Columbia University_, de Nueva York; en la
-cátedra y en el aula se siente ya el hervor de estos nuevos americanos,
-que han encontrado en la patria de Lincoln su Tierra Prometida.
-
-
- 10.--CIENCIAS MORALES SIN DOGMATISMO
-
-El antiguo conflicto entre las morales teológicas sobrenaturales y las
-morales individualistas racionales, perturba poco a los contemporáneos;
-es una cuestión histórica. El tema actual es otro: en qué forma la
-experiencia moral coordina los derechos individuales y los deberes
-sociales. Es el problema de las relaciones entre el individuo y la
-sociedad.
-
-Consérvense o no los dogmas religiosos, interprétense de tal o cual
-manera los fundamentos racionales de la moral, prefiérase cualquiera
-de los métodos indicados para estudiar sus problemas, los moralistas
-contemporáneos convergen a afirmar el carácter _social_ de la ética.
-Es un hecho que escapa a toda discusión; basta leer cualquier manual
-de ética escrito en los últimos veinte años para advertir que la
-obligación social y la sanción social ocupan un rango preeminente.
-
-Eso ha pasado ya al dominio de las nociones no controvertidas. En
-cuanto al método para estudiar la experiencia moral, si exceptuamos a
-los escritores religiosos, los demás parecen contestes en que ella,
-siendo una ciencia social, es accesible a la investigación histórica
-y a los métodos científicos. Cada sociedad, y en cada momento de
-su evolución, ha tenido valores morales diversos, que han variado
-conjuntamente con la experiencia social; partiendo de ello se trata
-de plantear el estudio de la experiencia moral como una pura y simple
-historia de las costumbres.
-
-De esa experiencia, sin cesar renovada e infinitamente perfectible,
-han surgido, y seguirán surgiendo, los juicios de valor con que se ha
-calificado la conducta; y por un proceso espontáneo, más acentuado
-en el último siglo, la experiencia moral se ha desprendido de la
-experiencia religiosa, adquiriendo autonomía propia fuera de los
-dominios de lo sobrenatural. Independientemente del juicio que ello
-pueda merecernos, existen ya, fuera de toda metafísica teológica
-o racional, una ciencia de las costumbres y una ciencia de las
-religiones, con dominios bien deslindados.
-
-Personas inocentes--e inocencia en este caso resulta sinónimo
-de ignorancia--suponen que esas ciencias se proponen establecer
-dogmáticamente los principios definidos, _ne varietur_, de la moral
-que debemos practicar o de la religión que debemos creer. Los que
-desean o temen ese "dogmatismo científico" son personas incultas, que
-no habiendo estudiado jamás ciencia alguna creen que la Ciencia--con
-mayúscula y en abstracto--es una entidad metafísica susceptible de
-fijar dogmas nuevos que sustituyan a los dogmas viejos. Los que hemos
-estudiado algunas ciencias pensamos exactamente lo contrario; sabemos
-que ellas se proponen una integración progresiva e incesante de la
-experiencia en cada dominio de la realidad, valiéndose para ello
-de métodos cada vez menos inexactos; esos métodos, cuya aplicación
-distingue al método científico del método palabrista, permiten
-disminuir la cantidad de error contenido en las hipótesis con que la
-inteligencia humana se aventura a explicar los diversos problemas que
-escapan a la experiencia. Esto equivale a afirmar la relatividad de
-los conocimientos científicos, la perfectibilidad de los métodos y de
-los resultados, la absurdidad de toda creencia dogmática: absoluta,
-indiscutible e irrevocable.
-
-Sabéis muy bien que este modo de ver no difiere en lo más mínimo
-del adoptado por todos los hombres de ciencia dignos de ese nombre;
-leed "La Ciencia y la Realidad" de Pierre Delbet, uno de los libros
-filosóficos más claros y profundos publicados en los últimos años;
-escuchad, por el momento, las palabras con que William James respondía
-a los que le acusaban de contemporizar con el escepticismo, en su obra
-ya mencionada: "Quien reconoce la imperfección del propio instrumento
-de investigación y la tiene en cuenta al discutir sus propias
-observaciones, está en posición mucho mejor para llegar a la conquista
-de la verdad, que el que proclama la infalibilidad de su propio método.
-¿Es acaso menos dudosa de hecho la teología dogmática y escolástica
-porque se proclama infalible? Y, por lo contrario, ¿qué dominio sobre
-la verdad perdería realmente dicha teología si en vez de la certeza
-absoluta proclamase, en favor de sus conclusiones, una razonable
-probabilidad? Proclamarla equivale a afirmar que los hombres que aman
-la verdad pueden, siempre y en cualquier momento determinado, esperar
-alcanzarla, e indudablemente estaremos más prontos a ser dueños de ella
-los que nos damos cuenta de que estamos sujetos al error.
-
-"Sin embargo, el dogmatismo seguirá condenándonos por una confesión
-semejante. La pura forma exterior de la certeza inalterable es tan
-apreciada para algunas mentes, que no pueden renunciar explícitamente a
-ella. Dichas mentes la reclamarían hasta cuando los hechos pronunciasen
-de un modo patente su locura. Pero el camino más seguro es el de
-admitir que todos los modos de ver de efímeras criaturas, como los
-hombres, deben ser por necesidad provisionales. El más sabio de los
-críticos es un ser siempre variable, expuesto continuamente a ver mejor
-el mañana, y consciente de estar solo en la verdad cuando se trata
-de una verdad provisional, relativamente al momento o a la época, y
-aproximada. Cuando frente a nosotros se abren horizontes de verdad,
-es ciertamente mejor para nosotros que estemos en condiciones de
-contemplarlos sin que nos cieguen nuestras convicciones anteriores".
-
-Como veis, no puede concebirse un antidogmatismo más radical; afirmando
-que no es posible alcanzar jamás ninguna verdad "inmodificable", sobre
-todo en lo que respecta a cuestiones éticas y religiosas, los métodos
-científicos han eludido el peligro--históricamente comprobado--de
-perder un poco de verdad posible, por la pretensión de poseerla ya
-completa.
-
-La verdad se va haciendo, incesante e ilimitadamente, en todos los
-dominios de nuestra experiencia. Los que suponen que existe alguna
-ciencia terminada, revelan ignorarla; es tan candorosa la tontería de
-los que creen que las ciencias han resuelto todos los enigmas de la
-naturaleza, como la de los que esperan adivinar alguno sin estudiar
-previamente los resultados de las ciencias que con él se relacionan.
-
-Los buenos métodos, que permiten evitar algunos de los errores en que
-incurrieron nuestros predecesores, son un camino y no un fin. Por ese
-camino, y por ningún otro, podrá llegar la humanidad a la desaparición
-del dogmatismo. Dijimos que el dogma es una verdad infalible y un
-precepto fijo, sustentado en el principio de autoridad, y tenido por
-inmutable; las ciencias morales del porvenir no formularán verdades ni
-preceptos que tengan esos caracteres. El hombre que pretendiera poner
-sus opiniones fuera del contralor de la experiencia futura, revelaría
-carecer de las nociones más elementales del método científico.
-
-Desde hace muchos años, insisto sobre la incompatibilidad del
-dogmatismo con la filosofía científica del porvenir. "Las ciencias--he
-dicho--son impersonales. El principio de autoridad no puede ya imponer
-errores; la aplicación de los métodos científicos impedirá que el
-pensamiento futuro incurra en nuevos dogmatismos, que obstruyan el
-aumento de nuestra experiencia y la formación natural de nuestros
-ideales". Por eso no definimos las filosofías científicas como sistemas
-de verdades demostradas, sino como "_sistemas de hipótesis_ para
-explicar los problemas que exceden a la experiencia actual y posible,
-fundados en las leyes demostradas por las ciencias particulares".
-Cualquier dogmatismo es enemigo de la verdad; concebir una filosofía
-científica definitiva, sería absurdo, ya que la experiencia y las
-hipótesis se integran y se rectifican incesantemente: "_es un sistema
-en formación continua. Tiene métodos_, pero _no tiene dogmas_: _Se
-corrige incesantemente_, conforme varía el ritmo de la experiencia".
-Por todo eso he creído legítimo interpretarla como "una metafísica
-de la experiencia". Y acaso pueda establecer su programa y su método
-dentro de algunos años, si vivo; sus resultados definitivos nunca, pues
-los concibo indefinidamente perfectibles.
-
-Aplicad estas ideas a la _experiencia moral_ y comprenderéis
-exactamente lo que significará la _moral sin dogmas_ del porvenir: no
-solamente sin dogmas religiosos, sino también sin dogmas racionales.
-Suponed que esa experiencia es distinta en cada sociedad humana y en
-cada momento de su evolución, y comprenderéis la inevitable _variación
-de los ideales de perfección moral_ que los hombres construirán
-hipotéticamente sobre su experiencia incesantemente renovada.
-
-
- 11.--EL SOLIDARISMO
-
-Volvamos a Emerson y a la ética social, para terminar.
-
-En las sociedades contemporáneas que suelen considerarse más
-civilizadas, los ideales éticos predominantes son esencialmente
-sociales. El individualismo radical--estilo Stirner--y el humanitarismo
-absoluto--estilo Tolstoy--se consideran ya como posiciones reñidas
-con la experiencia moral. No se conocen individuos que no vivan en
-sociedad, ni sociedades que no estén constituídas por individuos;
-concebir los derechos individuales como antítesis de los deberes
-sociales, implica ignorar que la condición básica de aquellos derechos
-es la existencia de estos deberes. El derecho de cada uno representa
-el deber de los demás; y el deber de cada uno constituye el derecho
-de los otros. El ideal de Justicia, en una sociedad dada, consiste
-en determinar la fórmula de equilibrio entre el individuo que dice:
-"ningún deber sin derechos", y la sociedad que replica: "ningún derecho
-sin deberes".
-
-A ello tiende el _solidarismo_. Partiendo de principios heterogéneos
-muchos moralistas han llegado a esta misma conclusión: la perfección
-moral del individuo y el progreso moral de la sociedad son solidarios.
-El valor de la parte aumenta el valor del conjunto y el mayor valor
-de éste refluye sobre aquélla; como si dijéramos que un buen profesor
-aumenta la importancia de la Universidad a que pertenece, y que el
-formar parte de una buena Universidad aumenta la importancia de un
-profesor.
-
-
-
-
- =HACIA UNA MORAL SIN DOGMAS=
-
- 1. Independencia de la moralidad.--2. Una asociación religiosa
- libre.--3. Sociedades de cultura moral en Estados Unidos.--4.
- Algunos antecedentes del eticismo inglés.--5. Las iglesias
- éticas.--6. El culto religioso de la moralidad.--7. Espontaneidad
- y evolución de la moralidad.--8. Síntesis del pensamiento
- eticista.--9. El porvenir del eticismo.
-
-
- 1.--INDEPENDENCIA DE LA MORALIDAD
-
-Los principios éticos fundamentales en el pensamiento de Emerson,
-además de influir poderosamente sobre las iglesias norteamericanas,
-determinando su atenuación dogmática e intensificando su ética social,
-reaparecen más puros en el movimiento de que vamos a ocuparnos:
-las _sociedades de cultura moral_, independientes de las iglesias
-tradicionales.
-
-"America shall introduce a pure religion", había pronosticado
-Emerson. En su sentir, pura, significaba depurada de todo contenido
-sobrenatural, ajena a todo preceptismo teológico, adaptable a toda
-verdad conquistada por la ciencia, encaminada a exaltar en el hombre la
-autoeducación, la confianza en el propio esfuerzo, el culto del deber
-social.
-
-En la evolución de las iglesias no-conformistas estas ideas fermentaban
-desde principios del siglo XIX, sin atreverse a romper decididamente
-sus ataduras tradicionales. Channing había proclamado ya, sin ambajes,
-que el ideal de los unitarios era anteponer la comunidad de los
-sentimientos éticos a la identidad de las creencias individuales, al
-mismo tiempo que reiteraba la absoluta supremacía de la razón como
-autoridad cardinal en materia religiosa. Humanizando el concepto del
-amor a Dios, sostenía que era exactamente equiparable con el amor a
-la virtud y a la justicia; de ello deducía, legítimamente, que el
-cristianismo debía consistir en la práctica de la virtud y en el anhelo
-de la justicia, antes que en la adhesión escueta a un credo cuyos
-principios pudiera fijar la teología dogmática.
-
-Con Emerson y los trascendentalistas esas tendencias se acentuaron
-a punto de que su actitud pareció de franca hostilidad a todas las
-iglesias cristianas; y aunque no negaban que dentro del cristianismo,
-y sólo dentro de él, debían operarse las evoluciones que reputaban
-necesarias, Alcott se vió tratado como un reformador peligroso,
-Teodoro Parker fué sindicado como ateo, y el mismo Emerson despertó
-desconfianzas entre los que adherían al tradicionalismo.
-
-Su propaganda, empero, hallaba eco en todos los hombres emancipados.
-Al fin los "unitarios radicales" declararon (1866) que la completa
-libertad de pensar era el derecho y el deber de cada hombre, dando
-un sentido más amplio y liberal a las afirmaciones de Channing sobre
-la innecesaria conformidad de creencias, siempre que se conservara
-la unidad de aspiraciones morales. Y de esta extrema izquierda, cada
-día más encarrilada en la heterodoxia, nació, en 1867, la primera
-_asociación de cultura moral_ que se propuso realizar sus fines fuera
-de toda comunidad cristiana.
-
-A un mismo tiempo dos importantes núcleos de cuáqueros y de judíos,
-acentuaron sus respectivas disidencias en dirección análoga. Los
-"amigos progresistas" identificaron su religión con el bienestar
-físico, moral y espiritual de la humanidad, pidiendo el concurso de
-todos los que anhelaran mejorar y embellecer la vida del hombre, sin
-diferencias de dogma; los "judíos liberales", cada vez más adaptados
-al ambiente americano, siguieron las mismas huellas que los unitarios
-radicales.
-
-Digamos, desde ya, que el valor práctico de estas asociaciones
-éticas ha dependido de las oportunidades que ellas han ofrecido a los
-hombres de temperamento místico que ya no creían en los dogmas de las
-iglesias establecidas. William James, en sus excelentes conferencias de
-Edimburgo sobre la experiencia religiosa, insistió constantemente sobre
-la distinción necesaria entre la religiosidad personal y las religiones
-organizadas en iglesias; e hizo notar, con su habitual sagacidad
-de psicólogo, que la religiosidad es primaria e independiente del
-contenido secundario y dogmático de las teologías. Por eso debemos ver
-las sociedades éticas como un sustitutivo de las iglesias, y el culto
-de la moralidad como un equivalente del culto de otras divinidades;
-conocer la inexactitud de las tradiciones dogmáticas no implica para
-los temperamentos místicos librarse de su instintiva religiosidad, que
-es el producto de una acumulada herencia secular. Muchos hombres, aún
-variando sus ideas sobre la divinidad, no consiguen prescindir de esa
-contextura sentimental que los induce a buscar la emoción de lo divino.
-
-Ya que tales temperamentos existen ¿no es posible encauzar su
-misticismo hacia una acción moral intensa, benéfica para la sociedad?
-¿Pueden los ideales morales sustituir a los dogmas religiosos? ¿La
-evolución de la sociedad hacia esos ideales podrá efectuarse dentro de
-las iglesias contemporáneas?
-
-¿Son un exponente de esa evolución las sociedades de cultura moral? ¿Su
-instrumento más eficaz será la educación moral impartida en la escuela
-pública? Sin ofreceros una respuesta a esas interesantes preguntas,
-pues no soy profeta, os diré lo que he visto o leído, muy satisfecho
-si en alguno de entre vosotros despertara una curiosidad simpática por
-estos hechos.
-
-
- 2.--UNA ASOCIACIÓN RELIGIOSA LIBRE
-
-Las precedentes iniciativas encaminadas a la separación de la moral
-y el dogma, tuvieron expresión concreta en la constitución de una
-sociedad religiosa libre, la "_Free Religious Association_" que,
-en 1867, se declaró independiente de todas las sectas cristianas.
-Propúsose, en consonancia con los preceptos de Emerson, "favorecer los
-intereses prácticos de la religión pura", dejando a sus miembros la
-responsabilidad individual de sus creencias religiosas, sin exigirles
-más que su conformidad con el mejoramiento humano obtenido por la
-práctica de la virtud, la investigación de la verdad, el desarrollo de
-la solidaridad y la aspiración a la justicia social.
-
-Esta sociedad religiosa libre equivalía estrictamente a las sociedades
-que en los países latinos se denominan de libres pensadores o de
-creyentes libres. La diferencia de actitud entre aquélla y éstas, fué
-lógica dentro de la mentalidad dominante en unos y otros países. Los
-anglo-americanos, respetuosos de la costumbre, prefieren afirmar su
-liberalismo como una reforma de las costumbres religiosas existentes,
-más bien como un esfuerzo por mejorarlas que como un propósito de
-destruirlas; los latinos, sin duda por ser mayor la estabilidad e
-intolerancia de su religión, no pueden ser liberales sino contra
-ella misma, para combatirla antes que para transformarla. ¿Por qué?
-Es sencillo. El cristianismo católico, llevado hasta la proclamación
-dogmática de la infalibilidad papal, excluye todas las transformaciones
-legítimas exigidas por el aumento progresivo de la cultura social; el
-cristianismo disidente, en cambio, las consiente, por la afirmación
-del principio del libre examen. Lo que puede criticarse y mejorarse
-merece respeto; lo que se reputa infalible e intangible, sólo deja la
-posibilidad de su abandono y sustitución. Por este motivo es fácil
-comprender que la evolución liberal del mundo cristiano se presente
-en los países educados en el libre examen con los caracteres de un
-movimiento de progreso religioso, y en los países educados en la
-intolerancia como una lucha abierta contra las religiones que excluyen
-la posibilidad de su propio progreso.
-
-En la _Free Religious Association_ persistió cierto espíritu
-irreligioso que no era nuevo entre los unitarios más radicales; de allí
-cierta falta de cohesión que acabó por producir la decadencia de la
-sociedad, confirmando un precepto emersoniano: las personas no pueden
-juntarse sino para la acción, para hacer en común, y nunca para dejar
-de hacer lo que ya no les interesa.
-
-Cuando falta comunidad de sentimientos, no existe religión. Es el
-misticismo de los individuos lo que establece entre ellos la unidad de
-acción. La asociación religiosa libre era una sociedad de incrédulos
-que no querían parecerlo, olvidando que tras su irreligiosidad había
-una cuestión de temperamento. Observa Augusto Sabatier, en su _Esbozo
-de una filosofía de la religión_, que las llamadas "religiones
-naturales" no son tales religiones, sino artefactos intelectuales de
-personas que carecen de sentimientos místicos y no saben comunicarse
-con su divinidad racional por medio de la oración. Por eso mantienen
-una distancia entre el hombre y la divinidad, sin ningún comercio
-intenso, sin buscar una acción de ella sobre el hombre, fuera de la
-que naturalmente fluye de las leyes naturales. En el fondo, estas
-pretendidas religiones le parecen simples filosofías; nacidas en una
-época de racionalismo y de historiografía crítica, nunca han sido otra
-cosa que abstracciones nominales, sin contenido alguno místico. Por
-eso veremos que, poco a poco, en las sociedades éticas fué penetrando
-un misticismo que en sus comienzos quisieron evitar; su función de
-aunar voluntades para la acción moral sin dogmas, habría sido ineficaz
-mientras la masa de sus miembros no fuese animada por la levadura de
-una fe nueva. Sólo así se satisfacen los temperamentos religiosos;
-nunca por simples doctrinas de arquitectura racional.
-
-
- 3.--SOCIEDADES DE CULTURA MORAL EN ESTADOS UNIDOS
-
-Uno de los presidentes de la sociedad libre, profesor de lenguas
-orientales en la Universidad de Cornell, acometió la obra con fines
-más concretos. Hijo de un rabí, y destinado a serlo él mismo, Félix
-Adler, después de estudiar algunos años en las universidades alemanas,
-creyó que su vocación era otra; el estudio de la crítica bíblica, la
-influencia de la ética kantiana y el auge de la filosofía naturalista,
-le hicieron perder toda confianza en la autoridad de las teologías.
-Esto no modificó su temperamento místico ni amenguó mínimamente su fe
-en la necesidad de la educación moral; ¿la dignidad, el culto de la
-virtud, el valor de la vida humana, el esfuerzo hacia la perfección, la
-santidad, perderían su profundo sentido porque el hombre se apartase de
-las religiones dogmáticas?
-
-Creyó como Emerson que la vida privada y pública, en la sociedad
-contemporánea, tendía efectivamente a un descenso de su nivel moral,
-viendo en eso un resultado indirecto del viejo tradicionalismo que
-identificaba la moralidad con la religión; perdida la fe en los dogmas
-de ésta, se resentía aquélla. ¿Cuál era el remedio? ¿Volver a los
-dogmas cuya falsedad parecía evidente? Eso, además de inmoral, le
-pareció innecesario. Lo único lógico y moral era salvar la ética, en
-ese naufragio lento de los dogmas religiosos. ¿Cómo? Independizándola.
-
-Si pudiéramos detenernos a comparar la biografía de Emerson con la
-de Adler--su medio social, su ambiente de familia, su temperamento,
-su educación personal, su evolución religiosa--descubriríamos un
-paralelismo constante, en el conjunto y en los detalles, entre el
-fracasado pastor unitario y el abortado rabí judío. Todo lo que
-aquél supo predicar con elocuencia suma y escribir en cálido estilo,
-reaparece como punto de partida en el hombre que, el 15 de mayo de
-1876, fundó en Nueva York la primera _Society of Ethical Culture_.
-
-Proclamar ante todo la "autonomía de la moralidad" y proponerse la
-"educación moral" de sus miembros, fueron los acápites de su programa:
-organizar la vida moral de los individuos y de la sociedad sin
-preocuparse de creencias teológicas y metafísicas; es decir, asentar
-racionalmente la formación del carácter y las reglas de la conducta,
-inspirar el deseo y la fuerza de obrar moralmente, poner como faro de
-la vida humana _el ideal del perfeccionamiento ético_. Sobre la base
-única de la experiencia moral, este último debe derivarse de las nuevas
-condiciones de vida implícitas en el progreso incesante del mundo
-moderno.
-
-Pronto la sociedad formuló principios, dignos de ser mencionados para
-comprender mejor su espíritu. "La ley moral--dicen--es independiente de
-toda teología; nos es impuesta por nuestra misma naturaleza humana, y
-su autoridad es absoluta. Las aspiraciones democráticas y científicas
-de nuestra época, así como el desenvolvimiento de sus actividades
-industriales, han engendrado deberes nuevos que es necesario reconocer
-y formular. Tenemos el deber de emprender grandes obras de solidaridad
-social, sacudiendo la indiferencia general; pero nuestro primer deber
-es la "self-reform", nuestra propia reforma individual. La organización
-interna de la Sociedad Ética debe ser republicana, correspondiendo
-el trabajo y la responsabilidad a todos los miembros, tanto como al
-pastor. Es de la mayor importancia la educación moral de los niños,
-para cultivar en ellos el sentimiento del valor y de la dignidad
-humana".
-
-El espíritu de tolerancia y la indiferencia por los dogmas, fueron, si
-cabe, expresados con mayor firmeza que hasta entonces: "Durante más de
-tres mil años los hombres han reñido sobre las fórmulas de su fe y la
-diversidad de creencias ha ido acentuándose. Nosotros respetaremos toda
-convicción sincera. Unámonos en lo que nada puede dividirnos: en la
-religión práctica de la acción, allí donde el fiel y el infiel pueden
-encontrarse hermanados". Los profetas y los filósofos están de acuerdo
-sobre la primacía de la moralidad en la vida social, aunque difieran en
-la apreciación de su origen; lo importante es que, a fuerza de discutir
-sobre sus orígenes, no se acabe por desamparar la cultura de la moral
-en los hombres.
-
-A primera vista, sin conocer el proceso de su desenvolvimiento,
-podría suponerse que el eticismo presenta analogías con la religión
-de la humanidad de Augusto Comte, y aún se sospecharía que ésta pudo
-tener algún influjo sobre aquél. Nada menos cierto, sin embargo. Los
-verdaderos inspiradores del eticismo fueron Kant y Emerson; Kant, por
-su ética y sin su metafísica, Emerson por su optimismo naturalista y
-sin su misticismo trascendental.
-
-De Emerson acogen con simpatía el concepto panteísta--mejor diríamos
-humanista--de la Divinidad, confundida con la moralidad misma y
-distribuida en todos los hombres en la medida en que ellos son
-virtuosos: "Un hombre es Dios en tanto que es justo; con la justicia
-entran en su corazón la confianza, la inmortalidad y la majestad de
-Dios... La ley moral es la ley natural de nuestro ser. Un hombre tiene
-tanta más vida cuanta mayor es su benevolencia; todo mal es un tanto de
-inexistencia y de muerte. El hombre que persigue fines buenos lleva en
-sí toda la fuerza de la naturaleza; la maldad absoluta sería la muerte
-absoluta. La comprensión del sentimiento moral es una videncia de la
-perfección de nuestro espíritu. Ese sentimiento es divino y nos hace
-dioses".
-
-Adviértase, ya, el buen sentido de los eticistas al no proscribir el
-sentimiento religioso y el hábito ancestral de la adoración por lo
-divino; ni siquiera se preocupan de afirmar la falsedad de los dogmas
-o de combatir el mito de lo sobrenatural; dejan a este respecto una
-ventana abierta sobre el horizonte del teísmo tradicional, confiando en
-que ante el error posible los hombres podrían repetir la frase clásica
-de San Agustín: "¡Dios mío, si estamos engañados lo hemos sido por tí!"
-Se limitan a prescindir de los dogmas y de los mitos como creencias,
-tratando de aprovechar los sentimientos que la humanidad acostumbra
-asociar a ellos. ¿Los hombres necesitan una religión? Le ofrecen la del
-ideal moral. ¿El sentimiento de lo divino no puede desarraigarse porque
-es secular? Demuestran que la divinidad consiste en la perfección
-del hombre hacia un supremo ideal de virtud. ¿Puede acusárseles de
-ser irreligiosos y difundir el ateísmo? Toda su acción ética es el
-ejercicio de lo mejor a que aspira el sentimiento religioso y en el
-fuero de su conciencia moral puede cada eticista adorar a Dios en la
-forma que su propia razón se lo haga concebir.
-
-Las primeras preocupaciones de las sociedades eticistas fueron, en
-suma, encaminadas a tres objetivos principales. Procuraron contribuir
-a establecer una paz religiosa mediante la unificación moral, poniendo
-fin a las inútiles querellas dogmáticas de los teólogos; se propusieron
-aunar voluntades para reaccionar contra la relajación de la moralidad
-privada y pública, así como contra el desaliento de los escépticos y la
-ineficacia social de los individualistas; y, por fin, buscando curar el
-mal en la semilla, trataron de asegurar a los niños una educación moral
-intensa, para que ellos fuesen mañana hombres capaces de confiar en sí
-mismos y de alentar firmes ideales.
-
-Con relación a Emerson, las sociedades de cultura moral representan
-un ensayo práctico para hacer efectivas las doctrinas dominantes en
-el segundo período de su vida, es decir, las propiamente sociales;
-en ellas siguen inspirándose, no obstante cierta liberal amplitud
-de criterio que nunca las obliga a seguir estrictamente su palabra,
-ni a creer que ella fué definitiva. La moralidad se va haciendo, lo
-mismo que la verdad; sería renegar de ella, aceptar como sentencias
-inmutables las opiniones de cualquier pensador, ya que éste, en el
-mejor de los casos, sólo representa una cumbre de la cordillera que se
-eslabona indefinidamente hacia el porvenir.
-
-No es nuestro objeto examinar en detalle la expansión de las sociedades
-éticas americanas; basta decir que son numerosas y que su acción
-social se desenvuelve con sensible eficacia en algunos estados. Cada
-una de ellas aspira a ser un hogar moral para todos sus componentes;
-éstos emprenden fundaciones de utilidad práctica, escuelas, casas
-para obreros, obras de solidaridad social, sin olvidar por ello el
-estudio de todos los problemas sociales y políticos que afectan la vida
-nacional. Su actitud para las religiones que realizan obras análogas
-es de tolerancia y de simpatía, siendo frecuente su cooperación para
-secundar iniciativas ajenas.
-
-
- 4.--ALGUNOS ANTECEDENTES DEL ETICISMO INGLÉS
-
-Lo mismo que en Estados Unidos, numerosas heterodoxias religiosas
-precedieron en Inglaterra a la fundación de las sociedades de cultura
-moral. Un pastor anglicano, Voysey, había atacado durante cuarenta
-años al cristianismo en nombre de una religión universal, proclamando
-en su "Iglesia Teísta" la supremacía de la moral sobre el dogma; los
-"Secularistas", que menciona Guyau en _La irreligión del porvenir_,
-no eran otra cosa que una religión atea, aunque esta calificación
-parezca absurda; un grupo de positivistas había fundado a mediados del
-siglo una "Iglesia de la Humanidad". Más importante fué la "Sociedad
-Religiosa Libre", de South Place; dió nacimiento, en 1825, a una
-"Asociación Unitaria Inglesa", vinculando a Carlyle, a John Stuart
-Mill, a la Martineau, a Holyoake, a Roberto Browning, escuchando en
-su púlpito a William Fox, defendiendo a Th. Paine en sus horas de
-persecución, invitando a hablar en su seno a Max Muller, a Tyndall, a
-Huxley, a Darwin, dedicándose "al deber de la libre investigación y al
-derecho de la libertad religiosa", sin otro vínculo entre sus miembros
-que la "comunidad de la virtud". No es necesario insistir sobre el
-parentesco intelectual de este grupo inglés con el emersonismo; y todo
-induce a suponer que en su primera época tuvo sobre él algún influjo.
-La Sociedad Religiosa Libre, a poco de fundarse en Londres las primeras
-sociedades de cultura moral, se convirtió en la _Sociedad Ética de
-South Place_.
-
-Es interesante señalar dos fenómenos curiosos de adaptación al medio,
-bien manifiestos en el movimiento eticista inglés; por ser en él más
-acentuados preferimos su examen al del eticismo norteamericano.
-
-En América los únicos rastros filosóficos perceptibles fueron las
-de Emerson y Kant, aparte del liberalismo práctico de todas las
-religiones, y especialmente de la unitaria. En Inglaterra, por el año
-1885, las doctrinas filosóficas más difundidas eran el agnosticismo,
-el neo-hegelianismo y el evolucionismo; ya se pronunciaba la actual
-reacción espiritualista y religiosa, favorecida por todas los partidos
-conservadores, que con el equívoco disfraz del idealismo concentraba a
-todos los privilegiados y beneficiarios del régimen feudal contra la
-evolución democrática iniciada por la Revolución Francesa.
-
-Estamos en plena historia contemporánea. Contra todos los que se
-interesaban cada vez menos por el pasado y cada día más por el
-porvenir, contra los que combatían el Dogmatismo y el Privilegio
-en nombre del Libre Examen y de la Solidaridad Social, se difundió
-la denominación de "materialistas" y "positivistas", sabiendo que
-estas palabras tienen para las personas sencillas un significado de
-baja moralidad y de ausencia de ideales; eso permitió explotarlos
-indirectamente en favor de una regresión religiosa, igualmente
-fomentada por la iglesia católica y por la anglicana, ambas al
-servicio de las clases feudales de la sociedad. Frente al incesante
-progreso del espíritu moderno, y para reconquistar las posiciones
-perdidas, se atrajeron a las mujeres, las congregaron en corporaciones
-monopolizadoras del rango social, captaron la educación de sus hijas, y
-a éstas, a las madres de la generación siguiente, les impusieron--_sine
-qua non_--que entregasen sus hijos a educadores religiosos, para
-adiestrarlos a aborrecer los ideales de sus padres. Esta habilísima
-política, comentada desde sus comienzos por Michelet, en sus memorables
-conferencias sobre los jesuítas, tuvo en medio siglo el éxito que
-conocéis: está de moda, es prudente, es cómodo, es de buen tono,
-profesar alguno de esos nuevos espiritualismos palabristas que permiten
-filosofar contemporizando con el misticismo de las clases dirigentes.
-Sabéis que en toda época los que se han preocupado de _hacer carrera_
-en la política, en la enseñanza, en la burocracia, en los salones, han
-necesitado adherir a las "ideas" corrientes en el medio social. O lo
-han fingido. El _no-conformismo_ ha sido el hermoso privilegio de pocos
-renovadores extraordinarios.
-
-Cerremos este paréntesis de historia de la filosofía contemporánea,
-cuya importancia apreciarán mejor los que la estudien dentro de un
-siglo. Por el momento hay un hecho que es, para todos, la evidencia
-misma: las clases conservadoras han fortalecido a las iglesias
-dogmáticas, confiando a los teólogos la lucha contra las clases
-progresistas que surgían de las universidades. Imputando a éstas el
-materialismo de marras y sugiriendo que no hay moral posible fuera
-de la religión, se intentó rehabilitar el dogmatismo en nombre de la
-moral. Conocéis la doctrina difundida por los teólogos contemporáneos:
-"es indispensable renunciar a las verdades adquiridas por las ciencias
-si ellas comprometen el espiritualismo tradicional en que se funda
-nuestra moral religiosa". Son palabras del ilustre cardenal Newmann.
-Conocéis también el _Syllabus_, monumento único en la historia del
-dogmatismo.
-
-La fundación de las sociedades éticas en Inglaterra señala una
-interesante actitud de doble protesta: contra el pretendido
-"materialismo" y contra este nuevo "espiritualismo" que en nombre del
-pasado pretende interceptar la libre investigación de la verdad.
-
-Los eticistas ingleses, como los americanos, afirmaron que el libre
-examen y el sentimiento natural son los únicos árbitros en materia
-religiosa; insistieron en que la moralidad no es dogmática, sino el
-producto espontáneo y perfectible de la experiencia moral; proclamaron,
-en fin, que ninguna verdad adquirida por los hombres podría amenguar
-sus ideales morales. Y en vez de renegar de las verdades nuevas que no
-se ajustaban a los catecismos viejos, trataron de poner la experiencia
-moral en consonancia con la verdad, "a fin de que ningún hombre se
-viera obligado a cometer la suprema indignidad de tener que creer en el
-absurdo para salvar su moralidad".
-
-Así se explica que aparezcan ciertas influencias filosóficas, no
-extrañas al eticismo norteamericano, pero más acentuadas en el inglés.
-"Las doctrinas que han tenido una influencia más evidente sobre
-él--dice Juan Wagner, un discípulo de Coit,--y sin las cuales habría
-revestido una forma diferente, son las teorías evolucionistas de
-Darwin y de Spencer, y los ensayos de moral darwinista y científica,
-particularmente la ética de Leslie Stephen, que fué durante mucho
-tiempo presidente de una Sociedad de Cultura Moral. Es el método
-evolucionista que se quiere aplicar al estudio de los hechos
-religiosos y morales; no se conocen ya ideas absolutas e inmutables;
-la moralidad, particularmente, evoluciona sin cesar. Por otra parte,
-bajo la influencia de Stephen y de Spencer, los eticistas no conciben
-ya la ética como un conjunto de reglas abstractas para la conducta del
-individuo; insisten sobre la influencia de la sociedad, los orígenes
-sociales de la moralidad, el carácter social de la naturaleza humana;
-el altruismo nos es tan innato y es tan natural como el egoísmo;
-todas las relaciones de la vida en sociedad deben estar sometidas
-al imperio de la moralidad. Se separan, pues, de la ética teológica
-y dogmática que sólo ve en la humanidad una asociación accidental y
-no se ocupa sino de la salvación individual, aunque, para colmo, la
-relega a un mundo hipotético y extrahumano. Como la mayor parte de
-los moralistas posteriores a Darwin, los éticos consideran la moral
-como una ciencia positiva y no mezclan en ella las tradicionales
-preocupaciones teológicas". Aunque las ideas de los eticistas sobre una
-religión humana y natural, y sobre la divinidad del hombre, recuerdan
-a veces las de Comte y de Feuerbach, no es posible encontrar rastros
-de una influencia segura. Fácil es, en cambio, hallarlos de los poetas
-y escritores ingleses del siglo, que siempre mantuvieron encendido el
-sentimiento del deber y el culto de la justicia: Shelley, Wordsworth,
-Browning, Tennyson, Matthew Arnold, Coleridge, Swimburne, George
-Elliot; digno es de notarse que por la misma época del movimiento
-eticista floreció la _Sociedad Fabiana_, de acentuado carácter social,
-cuando el pueblo inglés escuchaba como nuevos apóstoles a los Watts,
-los Ruskin y los Morris.
-
-Esos y otros esfuerzos convergían a capacitar al hombre para vivir en
-un plano superior de moralidad, harmonizable con el conocimiento de
-todas las verdades, propicio a la comprensión de todas las bellezas.
-¿Porqué una nueva moral no sería compatible con Darwin y Ruskin, con
-Spencer y Morris? ¿Porqué el hombre renunciaría en este mundo a la
-verdad y a la belleza, persiguiendo el cielo en otro mundo? ¿Cómo sería
-posible que la divinidad todopoderosa y clemente, pusiera la mentira y
-la fealdad como precio de su recompensa futura?
-
-En 1886 un grupo de intelectuales, profesores universitarios y hombres
-afectos a estudiar los problemas sociales, fundaron la _London Ethical
-Society_, proponiéndose "cooperar al estudio y exposición de los
-verdaderos principios de la moralidad social". No tenía carácter
-alguno religioso y afirmaba más bien su propósito de despertar en la
-juventud el sentimiento de las responsabilidades cívicas y sociales.
-Con espíritu análogo se fundaron sociedades semejantes en Cambridge,
-Oxford, Edimburgo, etc.
-
-
- 5.--LAS IGLESIAS ÉTICAS
-
-Félix Adler tuvo entre sus amigos y discípulos a un emersoniano
-inglés, doctor en filosofía, Stanton Coit, que le indujo a fundar en
-Londres una rama de la sociedad ética americana; ella fué el punto de
-partida de las cincuenta que existían en 1914, en vísperas de iniciarse
-la guerra actual.
-
-Coit, en 1888, siendo conferencista en la "Sociedad Religiosa Libre"
-de South Place, hizo venir a Londres al profesor Adler, que en América
-le había asociado al movimiento eticista. La actividad de Coit, como
-organizador y propagandista, fué grandísima, tanto para hacer como para
-hablar y escribir. Con el objeto de disminuir las resistencias que el
-ambiente tradicionalista había opuesto hasta entonces a las sociedades
-de libres creyentes, imprimió a las nuevas un carácter marcadamente
-religioso, no vacilando al fin en llamarlas "_Ethical Church_". En
-1896 se inició la formación de una Unión de las Sociedades de Cultura
-Moral, cuyos principios, renovados y perfeccionados sin cesar, abarcan:
-la independencia de la moralidad, su supremacía, los móviles de la
-conducta moral, la confianza en sí mismo y la cooperación social, la
-evolución de las morales, el método científico aplicado al estudio
-de la experiencia moral, la necesidad de las reformas económicas y
-sociales, de la autoridad en moral, de la libertad en la Unión eticista
-y del poder de la comunidad moral.
-
-Esos _principios_ merecen leerse:
-
-a).--En todas las relaciones de la vida, personales, sociales,
-políticas, el factor moral debería ser el objeto de nuestra
-preocupación suprema.
-
-b).--El amor del bien y el amor de nuestros semejantes son los
-móviles primarios de la conducta moral; las verdaderas fuentes de
-ayuda son la confianza en sí mismo y la cooperación.
-
-c).--El conocimiento del bien ha evolucionado a lo largo de las
-experiencias hechas por la humanidad, y nosotros, que abogamos por un
-ideal progresivo de justicia personal y social, debemos tomar como
-punto de partida las obligaciones morales generalmente aceptadas por
-las comunidades civilizadas.
-
-d).--La autoridad suprema, en cuanto a la moralidad de una opinión o
-de una acción, es para cada individuo su propio juicio, concienzudo
-y razonado, después que él habrá tomado en consideración las
-convicciones de los demás.
-
-e).--En vista del bienestar de la sociedad, es necesario establecer
-las condiciones, económicas y de toda índole, que favorecerán mejor el
-desarrollo integral de cada individuo.
-
-f).--Conviene aplicar el método de las ciencias positivas al estudio
-de la experiencia moral.
-
-g).--La vida moral no implica la adopción o el rechazo de la creencia
-en ninguna divinidad personal o impersonal, ni en una vida después de
-la muerte.
-
-h).--No debe hacerse depender el ingreso a una sociedad eticista de la
-adopción de tal o cual criterio último del bien.
-
-i).--Las sociedades de cultura moral son el más poderoso medio de
-alentar el conocimiento y el amor de los principios que rigen la
-conducta moral, y de crear en sus miembros la fuerza de carácter
-necesaria para convertirlos en acción.
-
-Consecuente con el principio que pone en la sociedad humana las
-fuentes de la moralidad, dedica preferente atención a las cuestiones
-sociales, no descuidando fenómeno alguno que pueda constituir un tema
-de estudio o que pueda servir para el desenvolvimiento de una actividad
-moralizadora. En 1910 la Unión publicó una interesante _Declaración
-sobre las cuestiones sociales_, cuyas bases pueden sintetizarse como
-sigue. El progreso moral de la raza--dice--está estrechamente vinculado
-a su bienestar material; necesitamos, pues, una legislación eficiente
-para asegurar a todos un trabajo dignamente remunerado, asegurando el
-bienestar de los que se encuentren invalidados para el mismo, dando a
-todos un hogar confortable, proporcionando descanso y recreo a cuantos
-los necesiten. Se reputa indispensable la reforma completa del régimen
-escolar inglés, haciéndolo laico y gratuito, educando ante todo el
-carácter, organizando sistemáticamente una instrucción cívica y moral.
-Auspiciar la igualdad civil y política de los dos sexos, una moral
-sexual equivalente para el hombre y la mujer, medidas legislativas
-para impedir los matrimonios eugénicamente peligrosos; lucha contra
-el alcoholismo y el juego; saneamiento de la prensa y de los partidos
-políticos; esfuerzos para ajustar las relaciones internacionales a una
-más alta moralidad que hasta el presente.
-
-Casi no hay movimiento internacional de progreso y de libertad
-al que esta Unión no se haya asociado, con una amplitud de miras
-realmente loable; un día promueve meetings feministas, otro protesta
-contra la ejecución de Ferrer, lucha hoy contra la trata de blancas,
-mañana celebra funerales a Tolstoy, hasta organizar dos _Congresos
-Internacionales de Educación Moral_ (Londres y La Haya), el primer
-_Congreso Universal de las razas_ (Londres, 1911) y la _Liga Inglesa
-para la Enseñanza de la Moral_, que ya tiene entre sus adherentes a
-muchos miembros del parlamento inglés.
-
-En la bibliografía, ya vasta, llama la atención un carácter general: la
-falta de esos adornos literarios que suelen suplir al pensamiento claro
-o que se emplean para encubrirlo. Paul Desjardins ha dicho que algunos
-discursos de los eticistas evocan por su elevación y su eficacia a los
-estoicos antiguos, y ha creído poder compararlos a las páginas del
-_Manual_ de Epicteto.
-
-Cada sociedad o iglesia es libre de formular sus principios como lo
-estime conveniente, dentro de las líneas generales señaladas. Como tipo
-de una de ellas, leamos los "principios" y "fines" enunciados en la
-Constitución de la _Ethical Church_, en que se ha transformado la _West
-London Ethical Society_.
-
-a).--_principios._
-
-1.--La vida moral tiene sobre nosotros derechos supremos, que
-no reposan sobre una autoridad exterior, ni sobre un sistema de
-recompensas y castigos sobrenaturales, pero que se originan en la
-naturaleza del hombre, en cuanto es un ser inteligente y social.
-
-2.--En la práctica, la vida moral debe ser realizada por el
-cumplimiento de los deberes generalmente reconocidos como moralmente
-aceptables y, además, por el cumplimiento de obligaciones que todavía
-no han penetrado en la conciencia social.
-
-3.--Considerando la supremacía para el hombre de esos derechos de la
-vida moral, el ideal ético debe ser considerado como el objeto de
-nuestra devoción religiosa, consistiendo la religión en la obediencia
-y la lealtad a cualquier objeto que se considera digno de la suprema
-devoción.
-
-b).--_fines._
-
-1.--Concurrir a desarrollar la ciencia de la ética.
-
-2.--Aún dejando a los miembros absolutamente libres de creer o no
-creer en la existencia de una vida ulterior y en una realidad que
-excede de nuestra experiencia, enseñarles a independizar de ellas sus
-ideas y sus prácticas morales.
-
-3.--Insistir sobre la importancia del factor moral en todas las
-relaciones de la vida, personales, sociales, políticas, nacionales e
-internacionales.
-
-4.--Ayudar a los hombres a conocer, amar y practicar el bien, por
-medios puramente humanos y naturales.
-
-5.--Infundir a los miembros la fuerza y la inspiración que emanan de
-la actividad en común y de la confraternidad moral.
-
-En síntesis, la Sociedad se propone intensificar la moralidad sobre una
-base no dogmática y naturalista.
-
-Justo es señalar, ya, la segunda forma de adaptación al medio, sufrida
-en Inglaterra por las sociedades de cultura moral. Las reuniones van
-tomando el aspecto de ceremonias _religiosas_; aunque no hay liturgia
-fija, el procedimiento se acerca mucho al de las actuales iglesias
-unitarias de Estados Unidos. Para comprender mejor el espíritu de las
-reuniones creo útil traducir la descripción de la Iglesia, hecha por
-un miembro de la misma. "La antigua capilla metodista que es ahora la
-_Ethical Church_, se compone de una sala en hemiciclo, rodeada por dos
-galerías sobrepuestas. Así todo converge hacia la cátedra, o mejor
-dicho, a la tribuna, adosada a la pared del fondo: un fresco de vivos
-colores la adorna, representando hombres que se pasan antorchas de
-mano en mano. En lo alto, sobre el fresco, un busto de Pallas Athenea
-preside a todos los oficios del culto. Dos bajorrelieves de Della
-Robbia, con niños músicos y cantores, están encastrados en la pared, a
-uno y otro lado de la tribuna. Delante de ésta, sobre dos columnitas,
-estatuas de Jesús y de Buda, y en toda la sala bustos de Marco Aurelio,
-Lincoln, Sócrates, Josefina Butler, etc." Estos detalles decorativos
-dicen más que un programa.
-
-No hay _servicio religioso_ sin conferencia o sermón. Es curioso leer
-algunos títulos de la serie correspondiente a un trimestre de 1912:
-
- "El Dios de Bernard Shaw",
-
- "Dios: el Bien actuando en el mundo",
-
- "Cómo Dios necesita de nosotros",
-
- "La irreligión del Porvenir ",
-
- "La idea que la civilización es una enfermedad",
-
- "Los castillos de naipes de los utopistas",
-
- "La Gran Ilusión de Norman Angell",
-
- "La alquimia del pensamiento",
-
- "Donatello, Miguel Angel, los Della Robbia, Rodin y Meunier",
-
- "La religión de Riquet en la biblioteca de su maestro Bergeret",
-
- "La señora Sidney Webb y las otras mujeres",
-
- "Debemos cumplir nuestras promesas",
-
- "La política por sobre los partidos",
-
- "El poder que salva a los hombres",
-
- "Pericles y el Partenón",
-
- "La construcción de San Pedro en Roma",
-
- "La historia del Divorcio",
-
- "El temor de la responsabilidad",
-
- "Los siete sacramentos de la Iglesia romana",
-
- "La moralidad del Rito",
-
- "En qué Jesucristo sobrepasa a los demás hombres",
-
- "Doce conferencias sobre los Salmos", etc.
-
-Puede inferirse de esos temas que la Iglesia pretende ser, al mismo
-tiempo, una verdadera Universidad popular, con sus correspondientes
-proyecciones luminosas y cintas cinematográficas.
-
-En la imposibilidad de hacer una reseña analítica de las ideas
-contenidas en la vasta bibliografía, digamos solamente que la Iglesia
-encargó, en 1913, a Stanton Coit, la redacción de un _Social Worship_,
-o Manual del Culto Societario, cuyos dos volúmenes acentúan todavía
-más el carácter _religioso_ de las sociedades éticas inglesas. Y para
-que esa evolución de la forma no induzca a creer que las ideas han
-cambiado, mencionaremos este pasaje de un sermón sobre la lealtad
-intelectual: "Si un hombre posee una creencia, pero ahoga las dudas
-que surgen en su espíritu respecto de ella, y evita los hombres y las
-lecturas que de ella tratan y podrían ilustrarlo, y tiene además por
-impíos los pensamientos que podrían perturbarla,--la vida de ese hombre
-no es más que un largo pecado hacia la humanidad".
-
-
- 6.--EL CULTO RELIGIOSO DE LA MORALIDAD
-
-Acostumbrados a concebir la independencia moral como un apartamiento
-de la religiosidad, y no dentro de ella,--como efecto de la religión
-dogmática en que hemos sido educados--nos causa cierta impresión de
-extrañeza la conservación de la exterioridad ceremonial, y aun del
-nombre de iglesias, en sociedades cuya concepción naturalista de la
-divinidad no conseguimos distinguir del ateísmo.
-
-Acaso una comparación con algo que conocemos definidamente, nos permita
-entender mejor el sentido global del eticismo inglés. Poniendo en el
-hombre la divinidad, y mirando su perfeccionamiento moral como el
-advenimiento de la divinidad misma en cada hombre, el eticismo se
-presentaría como una doctrina del superhombre moral, predestinado
-a surgir del hombre religioso contemporáneo, y satisfaciendo las
-tendencias místicas del temperamento individual.
-
-Recordad que William James, después de estudiar las _Fases del
-sentimiento religioso_, llega a la conclusión de que en la hipótesis de
-la divinidad los hombres han sintetizado su sentimiento de admiración
-por lo que creen primordial, unánime y verdadero en sí mismo. La
-religiosidad sólo puede definirla como "la reacción total frente a la
-vida"; de allí su pregunta: ¿por qué, entonces, no decir que cualquier
-reacción total frente a la vida es una religión? Dejo a vosotros la
-respuesta, muy cómoda para los ateos que no quieren pasar por tales;
-yo os confieso que la pregunta de James me parece muy hábil, pero
-sospecho que es peligroso seguir embrollando a la humanidad con sabias
-hipocresías. Si la religiosidad es un sentimiento individual, las
-religiones sólo comienzan a existir cuando los individuos se organizan
-para cultivar o difundir creencias comunes, uniformando su conducta
-para ciertas prácticas. Al decir, pues, que el eticismo puede asumir
-un aspecto religioso, nos referimos, sin ambigüedad, a la organización
-en verdaderas comunidades regidas por prácticas rituales, y no a las
-simples reacciones de los individuos frente a la vida.
-
-En algunas de las Iglesias Éticas se ha producido, con el tiempo, un
-fervor místico que parece contrastar con el espíritu antidogmático y
-de libre crítica que figura en sus programas. Ahondando el examen, sin
-embargo, se percibe que la aparente contradicción sólo es un resultado
-de nuestros hábitos mentales, que nos impiden separar dos cosas que
-acostumbramos ver unidas; el sentimiento místico y las creencias
-dogmáticas. Los eticistas no sólo respetan el primero al repudiar las
-segundas, sino que tratan de utilizar en beneficio de la moralidad el
-misticismo que actualmente está desviado por dogmas contrarios a su
-espontánea expansión: ofrece un campo de experiencia más vasto a una
-inclinación natural de la personalidad humana.
-
-Por otra parte, atendiendo solamente a su eficacia sobre cada uno de
-sus creyentes, es indudable que las iglesias de todos los tiempos,
-además de satisfacer los sentimientos místicos, han satisfecho
-muchos sentimientos estéticos. Que el objeto del culto sea un Dios
-sobrenatural o la Moralidad humana, debe reconocerse que el ceremonial
-de una iglesia es un elemento efectivo de exaltación del culto mismo.
-Los jesuítas, profundos psicólogos, han comprendido siempre que la
-riqueza ornamental de sus iglesias es el mejor imán para atraer
-a las masas místicas; el número de creyentes que puede mirar esa
-_mise en scène_ como una falta de respeto a la Divinidad, es muy
-pequeño. Por esa misma razón comprendemos que, en cierta medida, los
-eticistas hánse visto en la necesidad de no extremar su primitivo
-deseo de formas sencillas y severas; actualmente dan la impresión de
-iglesias cristianas, donde se ha convertido a Dios en la Moral y se ha
-reemplazado el paraíso por la naturaleza, sin que todo esto disminuya
-la exterioridad del culto.
-
-"_Nosotros tenemos un Dios; nosotros tenemos altares._ Nuestro Dios:
-el _Ideal Moral_, la potencia del bien en la humanidad, o, mejor,
-todas las fuerzas del bien actuantes en el mundo. Nuestro Dios está
-diseminado en toda la humanidad.
-
-"En todas partes, donde un ser trata de hacer el bien y se esfuerza
-por perfeccionarse moralmente, allí está Dios, allí Dios deviene. El no
-vive sino en nosotros y por nosotros, y todos nosotros somos divinos en
-alguna medida.
-
-"Nuestro Dios _no es todopoderoso_, no es sobrenatural, no es _exterior
-a la humanidad_.
-
-"No es la fuerza de un Dios lo que lo hace divino a nuestros ojos;
-un Dios todopoderoso nos horroriza. Nunca adoraremos la fuerza; sólo
-adoraremos y sólo queremos servir la justicia y la bondad, aunque ellas
-fueran tan débiles como un niño en su cuna. Pero nuestra religión no
-excluye la contemplación conmovida de las fuerzas del universo, la
-admiración de la regularidad de las leyes naturales. Por otra parte,
-nuestra moralidad no es una mezquina preocupación personal. Aspiramos
-a poner cada vez más, la fuerza al servicio del derecho. Nuestra
-misión es traer el triunfo de la inteligencia sobre el instinto, de la
-moralidad responsable sobre la fuerza irresponsable. Así la moralidad
-deja de ser un asunto privado y deviene cósmica. Ella podrá ser, acaso,
-algún día, el instrumento mediante el cual nuestro amor desinteresado
-guiará al universo".
-
-Convengamos, francamente, en que no se puede pedir un lenguaje más
-impregnado de misticismo, de religiosidad. El sentimiento de lo divino,
-la emoción de lo trascendental emana de páginas escritas para sugerir
-que la perfección moral no requiere la cooperación de entidades
-sobrenaturales ni de principios anteriores a la experiencia humana.
-Para los que no tenemos un temperamento místico, siempre resultará un
-poco desconcertante este misticismo naturalista.
-
-"Se cree muy frecuentemente que los dioses son, necesariamente y por
-definición, espíritus sobrenaturales. Las más fuertes razones morales y
-de sentido común nos impiden creer en un Dios sobrenatural; tal clase
-de divinidad nos repugnaría. Si, a pesar de eso, somos felices de tener
-en nuestra comunidad a cristianos siempre que nos ayuden y nos amen, es
-porque entendemos que ellos no hacen sino interpretar mal una realidad
-que nosotros adoramos como ellos. Rechazando, no la existencia--pues
-esa cuestión no nos concierne,--sino la pretendida potencia redentora
-de seres sobrenaturales, renunciamos a la posibilidad de ser asistidos
-por ninguna divinidad sobrenatural, o por ningún ser humano después
-de su muerte, y particularmente por Jesús de Nazareth, reconociendo
-sin embargo la asistencia que ha podido prestarnos antes de su muerte
-y el valor imperecedero de sus consejos y de su conducta, que siguen
-asistiendo a la humanidad con el valor del ejemplo. Para un eticista
-que comienza por afirmar la autonomía de la moralidad y pone en segundo
-término todo lo demás, todo lo que disminuye la responsabilidad humana
-es condenable. Desde el momento en que imploráis el auxilio de un
-Creador personal, os sustraéis a vuestra responsabilidad propia y
-renegáis la fuente inmanente de redención. Aun si existe un Creador,
-no debemos humillar nuestra humanidad ni vivir postrados ante él. La
-moralidad que no es puramente humana, deja de ser moralidad".
-
-Todos los escritos de los eticistas ingleses convergen a afirmar lo
-que era un axioma para Emerson: la noción de realidades sobrenaturales
-(salvo que se llame "sobrenatural" a la perfección moral suprema)
-no es necesaria, para el desenvolvimiento de las fuerzas morales,
-y debe rechazarse la opinión de los que, sabiendo que aquéllas son
-ilusorias, persisten en creerlas de utilidad práctica. El motivo
-supremo de la conducta debe ser el respeto del ideal moral; cuando
-se lo medita con respetuosa simpatía, se convierte en fuente de
-inspiraciones tan fecundas como las que hasta ahora han emanado de
-entidades sobrehumanas. Los ideales no se proyectan sobre la pantalla
-del cielo, no flotan vagamente en el universo: viven en los hombres y
-entre los hombres, reconociendo a éstos el valor de su personalidad y
-comprendiendo que debe manifestarse en la familia, en la ciudad, en la
-nación, en el mundo. Un nuevo concepto del respeto propio nace en los
-eticistas al afirmar que todo ser se diviniza cuando en él despierta
-la conciencia de la ley moral; blasfemar del hombre, como hacen
-los pesimistas y los escépticos, es blasfemar de Dios, que sólo se
-manifiesta en el hombre. Sea cual fuere la interpretación que el hombre
-se forma de la divinidad, sea cual fuere su teología o su filosofía, es
-la experiencia moral lo único que lo torna divino; de allí que en el
-culto del ideal moral pueda asentarse la única religión incompatible
-con dogmas ni sectas, de allí que sus miembros no crean que será ésa
-"la religión de los incrédulos", sino la forma de creencia más pura a
-que pueden llegar los verdaderos creyentes. En uno de los himnos que
-suelen cantar los eticistas leemos estas palabras de Swinburne: "Los
-dioses rechazan, trampean, negocian, venden, calculan, economizan...",
-y Stanton Coit completa el pensamiento: "el hombre no rechazará
-a nadie, no perderá uno solo de todos los hombres para dignificarlo; a
-todos los enaltecerá con sus cuidados y con su amor".
-
-Insisto en mencionar algunos pasajes y fórmulas que parecen
-inconciliables; mi objeto no es apologético, sino puramente
-informativo. Es útil ver cómo toda nueva corriente de ideas, todo nuevo
-ensayo de prácticas, aparece imperfecto y poblado de disonancias.
-Contra el deseo de emanciparse del pasado, sigue el pasado ejercitando
-alguna influencia; en toda renovación, de costumbres o de ideas, la
-experiencia secular de nuestros abuelos reaparece, reclama su sitio, no
-se resigna a ceder ni a morir, presentándonos el cuadro inquieto del
-hábito luchando contra la experiencia nueva, de la herencia resistiendo
-a la variación.
-
-Concebido el movimiento eticista como una emancipación moral de toda
-tutela dogmática, vemos que el hábito de seculares prácticas religiosas
-se infiltra en él y tiende a convertirlo en una religión, sin contenido
-sobrenatural, ciertamente, pero religión al fin, si la consideramos
-como conjunto de prácticas y como actitud sentimental hacia algo que se
-considera Divino.
-
-Sin embargo, en mayor o menor proporción, lo nuevo altera siempre lo
-viejo, la variación modifica siempre la herencia: y en ello está la
-evolución que engendra perfeccionamientos. Las sociedades éticas se
-hacen más religiosas cada vez, pero su religiosidad es muy distinta que
-en las precedentes religiones; no representa una verdadera regresión
-al tipo de que se apartaron al comenzar. Para aumentar su eficacia
-los eticistas han adoptado, por temperamento o deliberadamente,
-las costumbres exteriores que el sentimiento místico reclama como
-necesarias, sin renunciar por ello a la heterodoxia intrínseca de su
-doctrina.
-
-"La religión--dice Stanton Coit--convertida a un espíritu social y
-democrático, enseñará el respeto de sí mismo como la primera virtud
-religiosa, fundará su plan de redención sobre ese respeto. Desde el
-punto de vista de un idealismo humanista, la religión sobrenatural ha
-cometido hacia el altísimo un sacrilegio casi inexplicable: todo lo que
-parecía emanar del hombre, y era bello y adorable, puro y santo, lo ha
-atribuído a una fuente sobrehumana y sobrenatural, mientras atribuía a
-la naturaleza humana todo lo que era bajo y sórdido. Para glorificar
-una divinidad trascendente, los sacerdotes y los teólogos arrancaban
-del corazón de los hombres hasta el último rastro del respeto de sí
-mismos. No solamente las acciones exteriores, sino la misma devoción
-interior era mirada como lodo. Empujando los hombres al desprecio de
-sí mismos, forzándolos a envilecerse hasta la agonía, se les inducía
-a prosternarse conscientes de su extrema bajeza, a los pies de un Ser
-que no era ni hombre ni naturaleza, pero que tenía sujeto al hombre, en
-cuerpo y espíritu, entre sus tentáculos infatigables... Esta doctrina
-es católica, anglicana, presbiteriana, bautista, wesleyana... Todos,
-todos traicionaban a la naturaleza superior del hombre, mentían a la
-creencia misma de su personalidad, al testimonio de su inteligencia
-y de su conciencia moral. ¿Es necesario sorprenderse de que, así, el
-pueblo cayera bajo la dominación de los sacerdotes y de los príncipes,
-aliados?... Hasta hoy se ha creído que un hombre que se respeta y
-obra por respeto propio, carece de religión y de piedad; hasta hoy,
-apenas un hombre sobre cien mil se atreve a identificar ese respeto
-con el de Dios, osa erguir dignamente la cabeza con la conciencia de
-su valor humano, osa atribuir el mal que lleva en sí al error y a la
-ignorancia, y no a una siniestra predestinación sobrenatural... Hoy,
-por fin, y sólo hoy, se predice la doctrina de la inmanencia del hombre
-y se comprende que ella significa la identidad de la suprema fuerza
-redentora del universo con la enaltecida personalidad de todo hombre o
-mujer."
-
-
- 7.--ESPONTANEIDAD Y EVOLUCIÓN DE LA MORALIDAD
-
-Esta exaltación mística del respeto a la personalidad humana
-acompaña al concepto, fundamental para Emerson, de que _la bondad es
-normal y natural_, debiendo mirarse el mal como una simple traba o
-incapacidad para vivir normalmente, integralmente. La maldad pertenece
-a la teratología o a la patología moral: es una monstruosidad o una
-enfermedad. Son monstruosos todos los que obran contra sí mismos o
-contra los demás, todos los que viven de la hipocresía o esparcen
-la calumnia, todos los que fingen o mienten, todos los que ocultan
-una partícula de la verdad que saben para obtener una prebenda o un
-beneficio, todos los que se avergüenzan de la indignidad propia o
-alientan la indignidad ajena, todos los cómplices interesados del error
-o de la superstición, de la injusticia o del privilegio.
-
-El hombre no se diviniza sino cuando se aproxima a su moralidad
-natural, que es la bondad, librándose del mal que conspira contra su
-propia divinización y contra la de los demás. Porque los resultados de
-la moralidad nunca son individuales, recaen sobre todos. Lo que más
-dificulta la perfección del hombre es su adaptación a un ambiente de
-moralidad inferior. Todos somos solidarios. Lo que rebaja moralmente
-a nuestros semejantes, nos rebaja a nosotros mismos; por eso la
-religión eticista conduce a una fe solidarista inquebrantable e impele
-a auspiciar todas las reformas que tienden a fundar una democracia
-social, aboliendo los obstáculos materiales que alejan al hombre de su
-perfeccionamiento moral.
-
-Creen los eticistas que el esfuerzo humano basta para transformar los
-individuos y las sociedades, creando esa verdadera democracia política
-y moral que ninguna nación puede jactarse de haber realizado todavía.
-Si la bondad es normal, prevalecerá naturalmente. En ninguna parte la
-vemos perfecta y omnipotente; pero su posibilidad puede presentirse
-en el deseo esforzado de los hombres. Si la experiencia permitiera
-descubrir los medios naturales que intensificarían la dignidad en el
-hombre y la justicia en la sociedad, lógico sería presumir que la
-aplicación de esos medios conduciría a un aumento progresivo de la
-moralidad individual y social.
-
-Los eticistas ingleses afirman su fe con una certeza y una esperanza
-impresionantes. Entienden que aun renunciando a lo sobrehumano y lo
-sobrenatural, siguen disponiendo de todos los medios que han usado las
-antiguas iglesias para mejorar a la humanidad; se consideran herederos
-suyos, de su larga experiencia, de su disciplina espiritual, de su
-conocimiento del corazón humano, es decir, de todos los instrumentos
-psicológicos de proselitismo, sin necesidad de conservar ninguno de sus
-dogmas ni transigir con ninguno de sus errores.
-
-La Unión de las sociedades éticas inglesas proclama el deseo firme
-de alentar y preparar el estudio científico de los hechos que
-constituyen la _experiencia moral_ de la humanidad. Reconoce que sólo
-especialistas en tales estudios pueden fundar esas "ciencias morales
-positivas"; pero, ocupándose teórica y prácticamente de las cuestiones
-morales y sociales, entienden proporcionar a los sabios observaciones
-y experimentos útiles, a la vez que preparar un público capaz de
-comprender sus resultados. "No tenemos, ni tendremos nunca, miedo de la
-ciencia; al contrario, su insuficiencia o su arresto nos perturbaría.
-Cuanto mejor conozcamos la naturaleza humana, tanto más seguros
-marcharemos hacia el advenimiento de la moral y de la justicia. Siempre
-nos adaptaremos a los resultados que se obtengan en el estudio de la
-experiencia moral mediante los métodos científicos".
-
-"Solamente los prejuicios que nacen del orgullo, de la avidez, del
-afán de dominar, de los intereses de clase, del envanecimiento, del
-desprecio de los pobres y de las mujeres, pueden cegar al hombre hasta
-impedirle ver los recursos infinitos de que dispondrían las iglesias
-de Cristo el día que aceptaran los descubrimientos y las invenciones
-de la ciencia, las usaran y pusieran en ellas su confianza, en vez de
-esperar una salvación milagrosa suplicando a espíritus invisibles y
-pretendiendo ser guiadas por agentes sobrenaturales."
-
-Justo es reconocer que los eticistas ingleses se adaptan con
-rigor lógico a esa confianza en la ciencia y a ese respeto por sus
-posibles resultados: desde el punto de vista pedagógico su actitud es
-verdaderamente crítica. No pretenden que su religión, sus iglesias,
-sus juicios morales, sean definitivos, ni que pueda erigirse en dogma
-inmutable ninguna de sus opiniones o creencias. No solamente creen
-que sus ideales son reformables y perfectibles, mas afirman que la
-historia del desenvolvimiento ético y religioso demuestra que los
-valores morales y las religiones están en constante evolución. "Ha
-habido en el pasado bastante charlatanismo en materias religiosas y
-morales; queremos tener el coraje de nuestra inevitable ignorancia
-y no presentarnos como sabiendo más de lo que podemos saber en el
-estado presente de las ciencias morales. Por eso no proclamamos nada
-que tengamos por absoluto, ninguna doctrina que reputemos definitiva
-e imperfectible. Tomamos como punto de partida de nuestra enseñanza
-los juicios morales generalmente aceptados en el mundo civilizado
-por los individuos que parecen normales y procuramos intensificarlos
-o expandirlos, contribuyendo así a su evolución, que consiste en
-depurar la moral corriente de todo lo que es solamente tradicional o
-convencional, complementándola, perfeccionándola, acostumbrando a los
-hombres a no concebir ya ningún ideal que no sea progresivo. La voz del
-deber manda augusta y absoluta; pero nuestro conocimiento del deber, y
-la noción que de él nos formamos, varían incesantemente. Las ciencias
-morales podrían darnos nuevas interpretaciones de nuestros ideales
-éticos, sin por eso destruir el fondo humano y social de la moralidad
-misma; y si demostraran que algunas de nuestras interpretaciones son
-erróneas, que algunos de nuestros ideales presentes son contradichos
-por la experiencia moral, encontrándolos nocivos para la dignificación
-de la vida individual y social, nosotros nos someteríamos a sus
-demostraciones o corregiríamos nuestros errores... Por eso, y mientras
-se constituya una ciencia positiva de la moralidad, no tenemos la
-pretensión de anticipar a los hombres la verdad absoluta."
-
-De allí que no se consideren obligados a adoptar un criterio particular
-y absoluto del bien, ni prefieran enseñar tal o cual sistema de moral;
-eso obstaculizaría su progreso, excluyendo experiencias determinadas
-que otros pudieran aportar.
-
-Entre los eticistas hay trinitarios, unitarios, ateos, mahometanos,
-hedonistas, utilitarios, kantianos; separados antes por sus dogmas o
-doctrinas, están unidos ahora por necesidades morales comunes, que
-engendran una fe análoga en el progreso moral de la humanidad. Los
-únicos excluidos son los incapaces de hacer esfuerzo alguno para
-mejorar su conducta y de sumar su voluntad con todas las otras que
-persiguen la solidaridad en el bien.
-
-Esta comunidad de ideales y de acción moral es lo que constituye la
-creencia de una Iglesia; todas las que conoce la historia, en cuanto
-han sido útiles a la humanidad, fueron verdaderas sociedades éticas.
-Si han difundido en el mundo concepciones falsas, y en ciertos casos
-depresivas, ha sido apartándose de su primitiva finalidad natural y
-humana. Por eso los eticistas no se declaran enemigos de las Iglesias
-cristianas; no quieren destruirlas ni suplantar su influencia en el
-mundo, sino reformarlas y perfeccionarlas, infundiéndoles una mayor
-preocupación por el progreso moral y purgándolas de todo su dogmatismo
-teológico. Ese sería el camino hacia la unidad de creencias de toda
-la humanidad; esa sería la única actitud religiosa que todos los
-hombres podrían subscribir sin reservas, sin temor a las ciencias que
-construyen la verdad, con la que nunca podrá estar en disidencia la
-moral. Ambas emanan de la Naturaleza misma, convergen hacia comunes
-ideales de dignificación humana.
-
-
- 8.--SÍNTESIS DEL PENSAMIENTO ETICISTA
-
-Lo característico del eticismo, en suma, no es la simple afirmación
-de "la soberanía de la moral", para repetir el título del ensayo
-de Emerson, sino su convicción de que _la moralidad es natural y
-humana, independiente de todo dogma religioso y de toda especulación
-metafísica_. La moralidad puede nacer, desarrollarse, prosperar,
-alcanzar su máxima plenitud e intensidad, sin tener por fundamento
-la noción de realidades sobrenaturales, la idea de una divinidad
-trascendente o de una vida después de la muerte. Esas hipótesis, sobre
-parecer inútiles, pueden ser nocivas al desarrollo de la moralidad, en
-cuanto ponen fuera de la conducta humana los estímulos y las sanciones
-que favorecen nuestra perfectibilidad. ¡Triste, miserable virtud, la
-de aquellos hombres que no podrían tenerla sino como resultado de una
-imposición dogmática o como simple negocio usurario para después de
-la muerte! ¡Desgraciados esclavos, no hombres, los que en su propia
-conciencia moral no podrían encontrar las normas para vivir con
-dignidad, respetándose a sí mismos, y con justicia, respetando a sus
-semejantes! Fuerza es reconocer que no carecen de lógica los eticistas
-cuando afirman que lo sobrenatural es un peligro para lo natural, y lo
-teológico para lo ético, y el dogmatismo para la perfectibilidad, y la
-superstición para la virtud.
-
-Quieren ellos constituir una religión exclusivamente humana. En todos
-sus escritos se advierte la tendencia firme a propiciar el advenimiento
-de un régimen social en que tengan una parte creciente la solidaridad
-y la justicia; y muestran, también, una confianza optimista que
-concilia su misticismo con los métodos de las ciencias contemporáneas,
-creyendo en la bienhechora fecundidad de sus aplicaciones prácticas a
-la felicidad humana. No temen que la Verdad pueda, en momento alguno,
-disminuir el coeficiente medio de Virtud difundido en el mundo.
-Emancipando la moralidad de todo dogmatismo, afirman que la Verdad sólo
-puede ser temida por los que ven en la ignorancia, en la mentira y en
-la superstición, los medios de perpetuar la maldad representada por la
-injusticia y el dolor cimentado en el privilegio. Y creen, con bella
-firmeza, que si los hombres logran poner algún día toda su fe, la más
-ardiente, la más incontrastable, la más devota, en ideales nacidos de
-la Experiencia Moral, habrá desaparecido el conflicto eterno entre la
-inteligencia racional y el sentimiento místico, entre la Ciencia y la
-Fe,--sólo incompatibles cuando un término busca la Verdad y el otro se
-asienta en el Error,--hermanadas para siempre cuando la religión del
-Ideal Moral limpie de sus malezas tradicionales el sendero que lleva al
-individuo hacia la dignidad, que lleva a la sociedad hacia la justicia.
-
-
- 9.--EL PORVENIR DEL ETICISMO
-
-¿Se organizará definitivamente como una iglesia sin doctrinas para
-cultivar una moral sin dogmas? Confieso que el eticismo me inspira
-mucha simpatía y que no considero perdidos los momentos que he
-consagrado a visitar sus sociedades y leer sus escritos; a pesar de
-ello no podría predecir si, en su forma actual o transformándose, está
-llamado a alcanzar una gran difusión. En todos los países de la Europa
-civilizada existen asociaciones animadas de ese mismo espíritu, con
-nombres análogos o diferentes; pero en todos, fuerza es reconocerlo,
-su esfera de acción es más bien cualitativa que cuantitativa: hombres
-de moralidad superior cuyo temperamento místico coincide con una
-disconformidad religiosa. Acaso lleguen a constituir una iglesia
-para las minorías selectas que necesiten un ambiente organizado para
-desenvolver su misticismo; eso mismo excluirá de ellas al exiguo número
-de hombres que no tenemos un temperamento místico.
-
-La masa de los creyentes, si se apartara de las iglesias actuales,
-preferiría vincularse a las nuevas religiones cristianas cuyo sentido
-práctico y social las hace más humanas que las antiguas. Los incapaces
-de creer en religión alguna, si tienen temperamento místico, serán
-atraídos siempre por esas grandes corrientes de renovación política
-y social, que equivalen prácticamente a verdaderas religiones de la
-humanidad.
-
-¿Evolucionarán las demás iglesias actuales hacia una moral sin dogmas?
-Sin dogmas, no; con menos dogmas, sí. Basta recordar la influencia
-del unitarismo y del trascendentalismo sobre todas las iglesias
-norteamericanas; ese es el sentido general de la evolución religiosa
-contemporánea, en el mundo civilizado: cada iglesia tiene en su seno
-un "modernismo" que depura incesantemente sus dogmas. Es indudable
-que los teólogos del siglo XX han aprendido cosas que no sospechaban
-los del XV; en ninguna Facultad o Seminario de Teología podría
-estudiarse un tratado de hace cincuenta años, fuera de su interés
-histórico o literario; las iglesias, para defender sus dogmas, han
-tenido que adaptarlos a los resultados menos inseguros de las ciencias
-contemporáneas. Revisando los libros de texto usados en la Universidad
-Católica de Louvain, y en la Divinity School de Harvard, he pensado con
-escalofríos en la hoguera que habría carbonizado a sus autores si los
-hubiesen escrito hace tres siglos.
-
-Con esto os quiero expresar que las mayores iglesias euroamericanas han
-experimentado grandes progresos, precursores de otros que atenuarán
-gradualmente su dogmatismo. Como cada una de ellas sólo polariza una
-parte limitada de las creencias sociales, es natural que llegue hasta
-los concilios de los teólogos el eco de lo que pasa fuera de cada
-iglesia; hemos visto que la ética social ha corregido ya en algunos
-países la ética de los teólogos y podemos presumir que toda nueva
-efervescencia moral tendrá repercusiones semejantes. Desde este punto
-de vista considero legítimo suponer que el eticismo puro puede tener
-una influencia indirecta, desdogmatizando poco a poco las morales
-teológicas más difundidas.
-
-Ciertos modos de pensar y de sentir, aunque adoptados por pocos,
-constituyen un obligado término de comparación para los que piensan
-y sienten de otra manera; poco importa que no tengan un éxito de
-proselitismo, su eficacia consiste en que no pueden prescindir de ellos
-los mismos que se proponen combatirlos.
-
-Es una acción indirecta, diréis; pero existe y es benéfica. No es
-la única, sin embargo. En horizontes más reducidos, para la minoría
-ilustrada a que poco antes nos referíamos, las asociaciones éticas son
-de utilidad directa. Baste pensar que ellas ofrecen un ambiente de
-educación moral intensiva a muchos hombres que no creen en dogma alguno
-religioso y que aislados están expuestos a caer en el dilettantismo,
-en el escepticismo o en el pesimismo moral; por el funesto hábito
-de asociar su moralidad a su religión abandonada, están expuestos a
-aflojar los resortes de su conducta privada y cívica, confundiendo
-la buena tolerancia doctrinal de todas las ideas con la detestable
-tolerancia práctica de todos los vicios.
-
-Reconozcamos que ese peligro existe; nadie podría negar su gravedad
-desde una cátedra sin eludir la responsabilidad social que acepta
-al ocuparla. Y el remedio contra ese peligro--después del ejemplo
-personal, que es siempre la lección más fecunda--está en fomentar
-toda nueva forma de experiencia moral que pueda suplir las ya
-impracticables. El hombre que abandona sus dogmas religiosos está
-obligado a intensificar su moral práctica, a ser mejor hijo y mejor
-padre, mejor amigo y mejor esposo, mejor obrero y mejor ciudadano. La
-_obligación social_ no es menor que la teológica o la metafísica; la
-_sanción social_ es tan severa como la divina o la racional... Y bien;
-si entre los hombres que no creen ya en las religiones dogmáticas,
-muchos carecen de energías morales suficientes, ¿no es deseable que las
-sociedades éticas les proporcionen un ambiente propicio para que su
-moralidad sea sostenida y se perfeccione?
-
-Basta reconocer que existe un peligro, para que no sea desdeñable
-ningún medio que contribuya a evitarlo. Sabéis--da vergüenza
-decirlo--que algunos señalan como único remedio la vuelta a los
-dogmatismos tradicionales repudiando de plano todas las verdades que
-desde hace un siglo los contradicen o los comprometen. No vacilemos en
-declarar, en voz alta y en nombre de nuestros hijos, que perseguir la
-moralidad a precio del error deliberado--que es la mentira--nos parece
-la más irreparable de las inmoralidades.
-
-Los eticistas, sin distinción de matices, quieren que la verdad,
-profunda voz con que habla a los hombres la Naturaleza, sea respetada.
-Nunca proponen ahogarla; prefieren depurar los viejos ideales éticos de
-todos sus elementos dogmáticos, perfeccionándolos, elaborando ideales
-nuevos.
-
-Existe, no lo descuidemos, otro aspecto de la cuestión, más importante
-para el porvenir. Las sociedades éticas no lo descuidan: es el problema
-de la educación moral en la enseñanza; es el único práctico para el
-porvenir. Así lo comprendieron, en nuestra patria, muchos grandes
-espíritus: Echeverría, Alberdi, Sarmiento, Estrada, Peyret, en bellas
-páginas que merecen releerse; Agustín Álvarez le consagró un volumen
-especial; desde esta misma cátedra os la ha predicado el dignísimo
-decano de esta Facultad, Rodolfo Rivarola.
-
-Las naciones civilizadas han expresado ya su voluntad de que
-la escuela pública se abstenga de preferir ninguno de los dogmas
-religiosos profesados por sus ciudadanos. Afirmemos también la
-necesidad de intensificar en ella la educación moral, preparando las
-generaciones futuras para esa tolerancia recíproca de las creencias que
-es la base misma de la solidaridad social. Sólo por obra de la escuela
-marchará la humanidad hacia una moral sin dogmas; sólo por ella podrán
-los argentinos de mañana repetir el lema de las sociedades éticas: _Los
-dogmas dividen a los hombres; el ideal moral los une_.
-
-
-
-
- DEL AUTOR, REEDICIONES EN EL MISMO FORMATO:
-
-
- Principios de Psicología (5.^a edición, corregida),
- 1 vol. de 500 páginas. 2 $ m|n.
-
- Criminología (6.^a edición, corregida),
- 1 vol. de 400 páginas. 2 " "
-
- El Hombre Mediocre (3.^a edición, corregida),
- 1 vol. de 256 páginas. (agotada)
-
- Hacia una moral sin dogmas, 1 volumen de 212 páginas. 1 $ m|n.
-
- -------
-
- El Hombre Mediocre (4.^a edición, formato menor). 1 $ m|n.
-
- EN PRENSA:
-
- La simulación en la lucha por la vida
- (11.^a edición, corregida), 1 vol. de 256 páginas. 1 $ m|n.
-
- -------
-
- PEDIDOS A LA CASA VACCARO
-
- Avenida de Mayo 646--Buenos Aires
-
-
- * * * * *
-
-
- NOTAS DEL TRANSCRIPTOR
-
-Las palabras en itálicas están indicadas con _sub-índices_ las palabras
-en negritas con el =signo igual= y ^a representa la "a" volada.
-
-Ciertas reglas de acentuación ortográfica del castellano cuando esta
-obra fue publicada por primera vez eran diferentes a las existentes
-cuando se realizó la transcripción. El criterio utilizado para llevar
-a cabo esta transcripción ha sido el de respetar la ortografía
-original. Sin embargo, en algunos casos la ortografía en la impresión
-original no es consistente. Tal es el caso del vocablo "da". En
-algunas ocasiones el vocablo aparece con acento, da, y en muchos
-más está escrito sin acento. El criterio utilizado para resolver
-esas inconsistencias fue privilegiar la forma que aparece más
-frecuentemente.
-
-Errores evidentes de impresión y de puntuación han sido corregidos.
-
-
-
-
-
-
-
-End of Project Gutenberg's Hacia una Moral sin Dogmas, by José Ingenieros
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HACIA UNA MORAL SIN DOGMAS ***
-
-***** This file should be named 56301-8.txt or 56301-8.zip *****
-This and all associated files of various formats will be found in:
- http://www.gutenberg.org/5/6/3/0/56301/
-
-Produced by Andrés V. Galia and the Online Distributed
-Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This file was
-produced from images generously made available by The
-Internet Archive)
-
-Updated editions will replace the previous one--the old editions will
-be renamed.
-
-Creating the works from print editions not protected by U.S. copyright
-law means that no one owns a United States copyright in these works,
-so the Foundation (and you!) can copy and distribute it in the United
-States without permission and without paying copyright
-royalties. Special rules, set forth in the General Terms of Use part
-of this license, apply to copying and distributing Project
-Gutenberg-tm electronic works to protect the PROJECT GUTENBERG-tm
-concept and trademark. Project Gutenberg is a registered trademark,
-and may not be used if you charge for the eBooks, unless you receive
-specific permission. If you do not charge anything for copies of this
-eBook, complying with the rules is very easy. You may use this eBook
-for nearly any purpose such as creation of derivative works, reports,
-performances and research. They may be modified and printed and given
-away--you may do practically ANYTHING in the United States with eBooks
-not protected by U.S. copyright law. Redistribution is subject to the
-trademark license, especially commercial redistribution.
-
-START: FULL LICENSE
-
-THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
-PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK
-
-To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
-distribution of electronic works, by using or distributing this work
-(or any other work associated in any way with the phrase "Project
-Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full
-Project Gutenberg-tm License available with this file or online at
-www.gutenberg.org/license.
-
-Section 1. General Terms of Use and Redistributing Project
-Gutenberg-tm electronic works
-
-1.A. By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
-electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
-and accept all the terms of this license and intellectual property
-(trademark/copyright) agreement. If you do not agree to abide by all
-the terms of this agreement, you must cease using and return or
-destroy all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your
-possession. If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a
-Project Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound
-by the terms of this agreement, you may obtain a refund from the
-person or entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph
-1.E.8.
-
-1.B. "Project Gutenberg" is a registered trademark. It may only be
-used on or associated in any way with an electronic work by people who
-agree to be bound by the terms of this agreement. There are a few
-things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
-even without complying with the full terms of this agreement. See
-paragraph 1.C below. There are a lot of things you can do with Project
-Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this
-agreement and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm
-electronic works. See paragraph 1.E below.
-
-1.C. The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the
-Foundation" or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection
-of Project Gutenberg-tm electronic works. Nearly all the individual
-works in the collection are in the public domain in the United
-States. If an individual work is unprotected by copyright law in the
-United States and you are located in the United States, we do not
-claim a right to prevent you from copying, distributing, performing,
-displaying or creating derivative works based on the work as long as
-all references to Project Gutenberg are removed. Of course, we hope
-that you will support the Project Gutenberg-tm mission of promoting
-free access to electronic works by freely sharing Project Gutenberg-tm
-works in compliance with the terms of this agreement for keeping the
-Project Gutenberg-tm name associated with the work. You can easily
-comply with the terms of this agreement by keeping this work in the
-same format with its attached full Project Gutenberg-tm License when
-you share it without charge with others.
-
-1.D. The copyright laws of the place where you are located also govern
-what you can do with this work. Copyright laws in most countries are
-in a constant state of change. If you are outside the United States,
-check the laws of your country in addition to the terms of this
-agreement before downloading, copying, displaying, performing,
-distributing or creating derivative works based on this work or any
-other Project Gutenberg-tm work. The Foundation makes no
-representations concerning the copyright status of any work in any
-country outside the United States.
-
-1.E. Unless you have removed all references to Project Gutenberg:
-
-1.E.1. The following sentence, with active links to, or other
-immediate access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear
-prominently whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work
-on which the phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the
-phrase "Project Gutenberg" is associated) is accessed, displayed,
-performed, viewed, copied or distributed:
-
- This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and
- most other parts of the world at no cost and with almost no
- restrictions whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it
- under the terms of the Project Gutenberg License included with this
- eBook or online at www.gutenberg.org. If you are not located in the
- United States, you'll have to check the laws of the country where you
- are located before using this ebook.
-
-1.E.2. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is
-derived from texts not protected by U.S. copyright law (does not
-contain a notice indicating that it is posted with permission of the
-copyright holder), the work can be copied and distributed to anyone in
-the United States without paying any fees or charges. If you are
-redistributing or providing access to a work with the phrase "Project
-Gutenberg" associated with or appearing on the work, you must comply
-either with the requirements of paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 or
-obtain permission for the use of the work and the Project Gutenberg-tm
-trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or 1.E.9.
-
-1.E.3. If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
-with the permission of the copyright holder, your use and distribution
-must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any
-additional terms imposed by the copyright holder. Additional terms
-will be linked to the Project Gutenberg-tm License for all works
-posted with the permission of the copyright holder found at the
-beginning of this work.
-
-1.E.4. Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
-License terms from this work, or any files containing a part of this
-work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.
-
-1.E.5. Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
-electronic work, or any part of this electronic work, without
-prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
-active links or immediate access to the full terms of the Project
-Gutenberg-tm License.
-
-1.E.6. You may convert to and distribute this work in any binary,
-compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including
-any word processing or hypertext form. However, if you provide access
-to or distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format
-other than "Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official
-version posted on the official Project Gutenberg-tm web site
-(www.gutenberg.org), you must, at no additional cost, fee or expense
-to the user, provide a copy, a means of exporting a copy, or a means
-of obtaining a copy upon request, of the work in its original "Plain
-Vanilla ASCII" or other form. Any alternate format must include the
-full Project Gutenberg-tm License as specified in paragraph 1.E.1.
-
-1.E.7. Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
-performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
-unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.
-
-1.E.8. You may charge a reasonable fee for copies of or providing
-access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works
-provided that
-
-* You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
- the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
- you already use to calculate your applicable taxes. The fee is owed
- to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he has
- agreed to donate royalties under this paragraph to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation. Royalty payments must be paid
- within 60 days following each date on which you prepare (or are
- legally required to prepare) your periodic tax returns. Royalty
- payments should be clearly marked as such and sent to the Project
- Gutenberg Literary Archive Foundation at the address specified in
- Section 4, "Information about donations to the Project Gutenberg
- Literary Archive Foundation."
-
-* You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
- you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
- does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
- License. You must require such a user to return or destroy all
- copies of the works possessed in a physical medium and discontinue
- all use of and all access to other copies of Project Gutenberg-tm
- works.
-
-* You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of
- any money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
- electronic work is discovered and reported to you within 90 days of
- receipt of the work.
-
-* You comply with all other terms of this agreement for free
- distribution of Project Gutenberg-tm works.
-
-1.E.9. If you wish to charge a fee or distribute a Project
-Gutenberg-tm electronic work or group of works on different terms than
-are set forth in this agreement, you must obtain permission in writing
-from both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and The
-Project Gutenberg Trademark LLC, the owner of the Project Gutenberg-tm
-trademark. Contact the Foundation as set forth in Section 3 below.
-
-1.F.
-
-1.F.1. Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
-effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
-works not protected by U.S. copyright law in creating the Project
-Gutenberg-tm collection. Despite these efforts, Project Gutenberg-tm
-electronic works, and the medium on which they may be stored, may
-contain "Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate
-or corrupt data, transcription errors, a copyright or other
-intellectual property infringement, a defective or damaged disk or
-other medium, a computer virus, or computer codes that damage or
-cannot be read by your equipment.
-
-1.F.2. LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
-of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
-Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
-Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
-liability to you for damages, costs and expenses, including legal
-fees. YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
-LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
-PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3. YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
-TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
-LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
-INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
-DAMAGE.
-
-1.F.3. LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
-defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
-receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
-written explanation to the person you received the work from. If you
-received the work on a physical medium, you must return the medium
-with your written explanation. The person or entity that provided you
-with the defective work may elect to provide a replacement copy in
-lieu of a refund. If you received the work electronically, the person
-or entity providing it to you may choose to give you a second
-opportunity to receive the work electronically in lieu of a refund. If
-the second copy is also defective, you may demand a refund in writing
-without further opportunities to fix the problem.
-
-1.F.4. Except for the limited right of replacement or refund set forth
-in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS', WITH NO
-OTHER WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT
-LIMITED TO WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.
-
-1.F.5. Some states do not allow disclaimers of certain implied
-warranties or the exclusion or limitation of certain types of
-damages. If any disclaimer or limitation set forth in this agreement
-violates the law of the state applicable to this agreement, the
-agreement shall be interpreted to make the maximum disclaimer or
-limitation permitted by the applicable state law. The invalidity or
-unenforceability of any provision of this agreement shall not void the
-remaining provisions.
-
-1.F.6. INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
-trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
-providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in
-accordance with this agreement, and any volunteers associated with the
-production, promotion and distribution of Project Gutenberg-tm
-electronic works, harmless from all liability, costs and expenses,
-including legal fees, that arise directly or indirectly from any of
-the following which you do or cause to occur: (a) distribution of this
-or any Project Gutenberg-tm work, (b) alteration, modification, or
-additions or deletions to any Project Gutenberg-tm work, and (c) any
-Defect you cause.
-
-Section 2. Information about the Mission of Project Gutenberg-tm
-
-Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
-electronic works in formats readable by the widest variety of
-computers including obsolete, old, middle-aged and new computers. It
-exists because of the efforts of hundreds of volunteers and donations
-from people in all walks of life.
-
-Volunteers and financial support to provide volunteers with the
-assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
-goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg-tm and future
-generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see
-Sections 3 and 4 and the Foundation information page at
-www.gutenberg.org
-
-
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by
-U.S. federal laws and your state's laws.
-
-The Foundation's principal office is in Fairbanks, Alaska, with the
-mailing address: PO Box 750175, Fairbanks, AK 99775, but its
-volunteers and employees are scattered throughout numerous
-locations. Its business office is located at 809 North 1500 West, Salt
-Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up to
-date contact information can be found at the Foundation's web site and
-official page at www.gutenberg.org/contact
-
-For additional contact information:
-
- Dr. Gregory B. Newby
- Chief Executive and Director
- gbnewby@pglaf.org
-
-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
-spread public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
-status with the IRS.
-
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
-where we have not received written confirmation of compliance. To SEND
-DONATIONS or determine the status of compliance for any particular
-state visit www.gutenberg.org/donate
-
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
-against accepting unsolicited donations from donors in such states who
-approach us with offers to donate.
-
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
-any statements concerning tax treatment of donations received from
-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
-
-Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations. To
-donate, please visit: www.gutenberg.org/donate
-
-Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works.
-
-Professor Michael S. Hart was the originator of the Project
-Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be
-freely shared with anyone. For forty years, he produced and
-distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of
-volunteer support.
-
-Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in
-the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not
-necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper
-edition.
-
-Most people start at our Web site which has the main PG search
-facility: www.gutenberg.org
-
-This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
-subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
-