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If you are not located in the United States, you'll have -to check the laws of the country where you are located before using this ebook. - - - -Title: Socialismo y ciencia positiva - (Darwin-Spencer-Marx) - -Author: Enrique Ferri - -Translator: Roberto Payró - -Release Date: March 4, 2017 [EBook #54282] - -Language: Spanish - -Character set encoding: UTF-8 - -*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK SOCIALISMO Y CIENCIA POSITIVA *** - - - - -Produced by Pedro Silvio Vivono - - - - - ENRIQUE FERRI - DIPUTADO AL PARLAMENTO ITALIANO. - - * * * - - SOCIALISMO - Y - CIENCIA POSITIVA - (DARWIN-SPENCER-MARX) - - TRADUCIDO DE LA PRIMERA EDICIÓN ITALIANA - POR - ROBERTO J. PAYRÓ. - - * * * - - BUENOS AIRES - IMPRENTA DE «LA NACIÓN» SAN MARTÍN 344 - 1895 - - - - - -{III} - -ÍNDICE. - - Páginas -El traductor a los lectores argentinos..............................V -Prefacio..........................................................XXI - -_Primera parte. Darwinismo y socialismo._ -I. Virchow y Haeckel en el Congreso de Munich. Las tres pretendidas -contradicciones entre darwinismo y socialismo.......................3 -II. La igualdad de los hombres.....................................10 -III. Los vencidos en la lucha por la vida..........................26 -IV. La supervivencia de los más aptos..............................41 -V. Socialismo y creencias religiosas...............................51 -VI. El individuo y la especie......................................57 -VII. La «lucha por la vida» y la «lucha de clase»..................64 - -_Segunda parte. Evolución y socialismo._ -VIII. La tesis ortodoxa y la tesis socialista ante la teoría -científica de la evolución.........................................87 -IX. La ley de regresión aparente y la propiedad colectiva..........94 - -{IV} -X. La evolución social y la libertad individual...................102 -XI. Evolución, revolución, rebelión, violencia personal. Socialismo y -anarquía..........................................................121 - -_Tercera parte. Sociología y socialismo._ -XII. El limbo estéril de la sociología............................153 -XIII. Marx completa a Darwin y a Spencer. Conservadores y socialistas -..................................................................156 - -Obras citadas por el autor........................................171 - -* * * * * - -{V} - -EL TRADUCTOR A LOS LECTORES ARGENTINOS. - -He aquí un libro que debe ser leído por cuantos se ocupan o preocupan -de la cuestión social, por más que sólo sea un trabajo de polémica -y propaganda, sin grandes pretensiones científicas ni largos -desarrollos complementarios de las ideas en él expuestas. - -Tiene otros méritos: es accesible a todas las inteligencias sin exigir -preparación especial; da una clarísima explicación de lo que es el -socialismo marxista; echa a rodar las conjeturas infundadas y las -interesadas calumnias; rebate con éxito las objeciones que se hacen -a éste y que muchas veces tienen todo el aspecto de sentencias -inapelables; desvanece los temores que despierta en ciertos espíritus -la creencia de que el socialismo marchará a la conquista de su ideal -político con las armas en la mano, y demuestra de una manera clara, -terminante y fructífera, que este movimiento que se inicia en el -mundo entero, no es el espasmo epiléptico de una humanidad enferma, -sino la marcha gradual, acusada por síntomas a veces sobresaltados, -de una evolución inevitable y lógica, que podrá prolongarse, -pero que llegará necesariamente a su fin. - -{VI} Importa que estas ideas --que no son creadoras del _hecho_, sino -derivadas de él y por él inspiradas--, tengan amplia difusión -entre nosotros; el problema planteado tan categóricamente en -Europa no puede dejarnos en la indiferencia, desde que sabemos -cuán poderoso influjo ejerce aquí la evolución europea, cuya -repercusión trajo la revolución de 1810, efecto indirecto pero -innegable de la de 1789, y que ha seguido produciendo otros -efectos reflejos que se acentuarán cada vez más. - -Hemos podido observar, sin embargo, que en la mayoría de los -argentinos --hasta entre los inteligentes y estudiosos-- la -idea del socialismo se refiere siempre al embrión romántico -de principios de siglo, y permaneciendo en estado de nebulosa, -se asocia al nombre de Blanc, de Proudhon, de Fourier, de -Saint-Simon, se confunde con el comunismo, y viene a ser una -amalgama informe de individualismo, socialismo y anarquía, sin -que se siga siquiera con mediana atención la evolución poderosa -y progresista que en él se efectúa a partir de Carlos Marx. - -La propaganda ardiente y a veces calumniosa de sus adversarios, -el sentimentalismo utópico de la mayoría de sus adeptos, la poca -difusión de las obras socialistas en este país, las mayores -facilidades y seguridades de vida que suelen encontrarse aquí, -son otras tantas causas de esa indiferencia y de esa ignorancia, -que hace encogerse de hombros a los más, diciéndose que no ha -llegado el momento de preocuparse de la cuestión social. - -La lectura de este trabajo del sociólogo italiano {VII} desvanecerá -necesariamente este falso concepto que se tiene del socialismo, -al presentar, con sólida argumentación y numerosos datos ilustrativos, -un cuadro exacto de la situación actual de la evolución en el viejo -mundo, los progresos realizados, la estrecha vinculación que el -socialismo tiene con la ciencia positiva, etc., haciendo que el libro, -de polémica en su propósito principal, sea al mismo tiempo -de propaganda clara y eficaz. - -Sin embargo, el lector tropezará con observaciones y afirmaciones que, -exactas en el medio en que actúa el autor y para el cual escribe, -cesan de serlo en este país y en otros países americanos, o pierden -de su fuerza por no estar generalizadas las causas que las provocan: -por ejemplo en las partes en que se refiere al enriquecimiento rápido, -a las dificultades de la juventud para ilustrarse, al celibato forzoso -del soldado, etc., etc., y que para aplicarse a nosotros tienen que -ser modificadas hasta tal punto que se hace necesaria una observación -personal y directa del medio, las costumbres, los habitantes, etc. -Salvo estos puntos en que el lector tiene que juzgar con el criterio -de Europa, suponiéndose en medio de sus viejas sociedades, el resto -del libro generaliza, y sus premisas y conclusiones son perfectamente -adaptables a nuestro país. Y aún más: esas observaciones hoy -discutibles vendrán a ser perfectamente exactas más tarde, -cuando haya ejecutado su completa evolución el capitalismo -industrial, comercial y territorial que tan rápidamente nos invade. - -Hemos querido hacer notar esto, por cuanto la {VIII} apariencia -de inexactitud de algunos párrafos inaplicables al medio en que -vivimos, pero reflejo de la verdad en el viejo mundo, daría -asidero a la crítica, ya superficial ya malévola, proporcionando -armas decisivas al parecer a los que asisten con desconfianza o -temor al desarrollo y a la difusión de la idea socialista. - -Y esta idea tiene que hacer mayor camino cada vez, aumentando de -día en día el número de sus prosélitos, en razón del aumento del -proletariado. Hace algunos años, el socialismo no tenía entre nosotros -sino pocos partidarias aislados. Las cosas cambian rápidamente, -y en este momento existen en Buenos Aires cinco agrupaciones -socialistas, a saber: Centro Socialista Obrero, Centro Universitario -Socialista, Fascio dei Lavoratori, Les Egaux y Vorwärts que acaba -de inaugurar un hermoso edificio construido por su cuenta. - -Además de la publicación de libros, folletos y artículos de los -socialistas europeos, que toman incremento cada vez mayor, -aparecen dos periódicos socialistas que tienen su existencia -asegurada: _Vorwärts_ fundado en 1886 y _La Vanguardia_ en 1893, -aparte de otras numerosas publicaciones de vida efímera, y -de las que suele hacer _La Nación_ de artículos y correspondencias -de De Amicis, Reclus, Liebknecht, etc. - -Pero otro síntoma señala claramente la evolución que se efectúa, -y son las treinta y cuatro sociedades gremiales y de resistencia -que hoy existen --entre las que figura una de mujeres-- que -cuentan con numerosos asociados y que sin duda no tardarán en -adherirse al socialismo como pasa con las _Trade Unions_ inglesas. - -Y decimos que este movimiento se irá acentuando, {IX} porque -todo se encarga de precipitar la evolución, hasta en esta misma -ciudad, cuya gran masa de población ignora aún la idea socialista: -desde la mayor unificación de los capitales, o sea el aumento -de la propiedad individual, hasta el inesperado crecimiento del -número de los asalariados en sus diversos nombres y categorías . . . -¿Qué importa para su realización que un fenómeno sea observado o no? -¿Acaso los gérmenes necesitan para su desarrollo del microscopio del -sabio? ¿El mundo se ha detenido en su evolución progresiva por la -indiferencia medieval? Si la causa existe ¿el no advertirla -puede impedir sus efectos? - -Sin detenerse a considerar hechos que ya no son aislados aunque sean -insignificantes en relación a los análogos que se producen en Europa, -y complaciéndose en la observación de los que triunfan, es decir, de -las excepciones, se olvida generalmente que hay una enorme masa de -población que puede calcularse en mucho más de la mitad del total -que vive de un salario más o menos mezquino. - -El censo que se prepara --si no sufre los usuales olvidos y -enmendaturas para que todo aparezca muy _bonito_--, va a -proporcionar datos bien curiosos y reveladores sobre el estado -actual de las clases pobres. Mientras nos llega, para presentarnos, -aun sin querer, un cuadro verdaderamente desolador de las provincias, -no es inútil recorrer las páginas del censo de la capital levantado -en 1887, tomando como buenas las primeras cifras, pues los mismos -detalles presentan discordancias incomprensibles en los diversos -capítulos de la obra en que se repiten. - -{X} Por ese censo sabemos que sobre 423.996 habitantes, 38.904 -eran empleados de comercio, 75.622 obreros, y 73.598 individuos -dedicados al _servicio personal_. Contábanse también entonces -9137 empleados públicos y 1499 maestros . . . Es decir 198.760 -individuos asalariados, fuera de muchos miles más cuya vida era -de _dependencia_ absoluta o relativa . . . Las circunstancias -han variado, y después de la «crisis de progreso», muchos -miembros de la clase media han descendido un escalón, yendo a -engrosar el número de los asalariados, sea en una, sea en otra -de las múltiples formas que asume el Proteo-jornal, mientras -que ha continuado la inmigración, aunque en menor escala, y con -la depreciación del papel moneda hemos asistido al fenómeno del -encarecimiento de la vida con la baja de los salarios y el alza -de los artículos de primera necesidad, desde el pan hasta la -habitación. De tal modo que se ha hecho más difícil la existencia -de los asalariados y al mismo tiempo ha aumentado su número . . . - -Un diario argentino que se reputa serio y que leen las clases -pobres, suponiendo en él una tendencia amplia que no tiene, se ocupa -hace tiempo de estas cuestiones, y alarmado por la paralización de -algunas industrias, que dejan sin trabajo a numerosos obreros, viene -repitiendo que hacen falta consumidores y que, por consiguiente, hay -que fomentar la inmigración del proletario productor . . . No nos -detendremos a refutar esta enormidad, desprovista hasta de apariencias -de sentido común; citamos el caso porque demuestra que hasta en este -país, que aparece como privilegiado, la {XI} cuestión está planteada -en términos análogos a los europeos, aun cuando se inicie apenas. - -El simple examen de las cifras y de los apuntes que acabamos de -exponer, teniendo en cuenta el enorme aumento de la población que -hoy pasa de 600.000 habitantes, basta para darse cuenta de que la -idea del socialismo tiene ya _causa_ --aunque el efecto no se haya -resentado en formas ostensibles y categóricas--, desde que --como -lo demuestra Ferri en las páginas que van a leerse-- se trata de -una cuestión económica, aunque esté íntimamente ligada a la política. - -Muchos son los síntomas precursores de un gran movimiento futuro: -la fundación de las agrupaciones ya citadas, la propaganda cada vez -mayor, las huelgas recientes reivindicando las 8 horas de trabajo -y el aumento de salarios, etc., etc., como efecto; la carestía -enorme de los alquileres, la depreciación de la moneda papel, la -falta de trabajo en algunas industrias que se derrumbarían sin los -derechos prohibitivos a pesar del precio del oro, y el individualismo -industrial y territorial cada vez más acentuado, como causa. - -No es esto un cuadro imaginario, y estamos satisfechos de poder -ofrecer aquí el testimonio de un observador que no puede tacharse -de apasionado --el doctor Francisco Latzina-- quien en un estudio -sobre los _latifundios_ {[Nota al pie:] _La Nación_, núm. 7648, de -17 Marzo 1895, «La calamidad de los latifundios.»} decía lo -siguiente, refiriéndose a nuestro país: - -«La concentración de la tierra en pocas manos {XII} progresa con -movimiento acelerado, e implica la degradación de los pequeños -propietarios al papel de arrendatarios o peones. Esta misma -tendencia de concentración de los capitales, reduce al artesano -independiente a jornalero, al bolichero a peón, al pequeño -comerciante a empleado de un negocio grande, y a las personas -que han sido independientes en el régimen antiguo, a la dependencia -de las grandes empresas.» - -Esto no es metafísica; viene de la observación directa de los hechos, -y otros escritores como E. Quesada, Lallemant, etc., han parado -mientes en ello antes de ahora. Y no hay que demostrar --porque -salta a la vista--, la agravación rápida del mal, agravación que -resulta de nuestro sistema monetario y del proteccionismo a la -industria que favorece a los menos en detrimento de los más, -cuya vida se encarece en términos alarmantes, así como del -drenaje de intereses enormes que van al extranjero, etc., etc. - -Claro es que este estado de cosas se irá acentuando con el -aumento de población y por la inevitable tendencia absorbente -de los grandes propietarios territoriales. - -Lo mismo que con el territorio, lo mismo que con la industria -está sucediendo con el comercio. Las grandes casas como la Ciudad -de Londres, el Progreso, etcétera, que cuentan con capitales -crecidos y con los más variados artículos, realizando diariamente -ventas importantísimas que les permiten competir con ventaja en -el mercado, están siendo la sombra del manzanillo para el pequeño -comercio, que tiene que vender más caro en razón de que no -introduce directamente sus {XIII} mercaderías, de que siempre -paga algo más a los intermediarios, y de que sus ventas son en -menor escala. Muchos de los pequeños comerciantes son, pues, -absorbidos, y no es extraño verlos ir a servir a esas mismas -casas que indirectamente, en apariencia, han causado su ruina. - -Pero esto pasa generalmente desapercibido, quizá porque -no haya tomado aún los resueltos contornos que en Europa. - -Para el no observador puede aún ser aplicable a la República Argentina -la célebre frase de Pangloss, a pasar de la vida semisalvaje de los -jornaleros criollos de nuestras provincias, de cuyo trabajo se abusa, -y de las privaciones del obrero, que en las ciudades comienza ya a -verse obligado a vivir en montón, en infectos tugurios. - -La situación de los trabajadores argentinos en las provincias no puede -ser más abyecta: descalzos, casi sin ropas, ignorantes hasta el grado -sumo, no alcanzan muchas veces a ganar una mensualidad de diez pesos -que gastan en alcohol, embriagándose y riñendo muy a menudo en luchas -sangrientas, sin otra causa positiva que la borrachera y la -ignorancia. En algunas provincias hemos podido ver estancias en que -trabajaban tribus de indios reducidos, sin salario alguno, casi -desnudos, por el trozo de carne de sus comidas y algunos vasos de -aguardiente los días de fiesta. Pero aquellos que han salido de la -vida salvaje no tienen una existencia mucho mejor, y viven miserables, -no sólo en las estancias, sino en los ingenios, y en todas las -industrias enriquecedoras de sus amos, que ostentan en {XIV} -Buenos Aires o en las capitales de provincia el lujo que les -proporciona el _supertrabajo_ obtenido en su beneficio de la -ignorancia y la semiesclavitud de sus peones y obreros. - -En muchas provincias la ignorancia es, por decirlo así, -fomentada por el capital, pues tiene la emancipación del -obrero que, sabiendo algo, se negaría a la cuasi esclavitud actual. - -Así en las antiguas Misiones, donde los trabajadores suelen -vivir de mandioca y naranjas como en el Paraguay. Así en la -misma provincia de Buenos Aires donde el gaucho, más apto, -para las tareas de la ganadería, y sólo por ser gaucho, -tiene mucho menor salario que el obrero europeo . . . - -Esto no nos lo dicen los anteriores censos ni nos lo dirá el que se -prepara, porque su compilación tiene siempre un propósito político -más o menos consciente, y la estadística no se usa para mostrar -males, sino para equilibrar fuerzas electorales o para aumentar -el crédito exterior con riquezas que suelen no existir y poblaciones -que amenudo sólo han sido engendradas por el cerebro del estadígrafo -político. Ya daríamos ejemplos si no temiéramos extendernos demasiado. - -Entretanto, y olvidándolo todo, se repite: - -«No hay por qué pensar en el socialismo. No estamos en Europa donde -escasean los medios de vida; aquí cualquiera se hace rico.» - -Quizás la proporción de los que se enriquecen sea mayor aquí que en -otras partes; pero una simple mirada a nuestro rededor nos demostrará -que se trata de {XV} un pequeño tanto por mil, mientras que el resto -continúa esclavizado al capital, más poderoso y más absorbente cada -vez. - -Lo que hay, sí, es que, todavía hoy, los remedios se presentan -más fáciles que en el viejo mundo, porque aquí --donde se aplica -a Spencer, vendiendo los ferrocarriles-- hay aún mucha tierra -fiscal improductiva, que podría servir de base para una evolución, -acelerada por el impuesto a la renta, a los terrenos baldíos a -las herencias, etc., etc., que necesariamente se realizará más -tarde en medio de mayores sacudimientos que darán inmenso relieve -a Rivadavia y su previsora ley de enfiteusis. Aquél profundo -observador previó, en efecto, lo que iba a pasar, algo de lo -que está pasando y mucho de lo que no ha pasado todavía, y es -lástima que sus lecciones se hayan olvidado en estas épocas en -que aún se espera una renovación de la «crisis de progreso» -que _nunca_ se repetirá en la misma forma, porque cada día se -irán acentuando más las diferencias de clase que ya se diseñan -tanto, así como el capitalismo absorbente y el derrumbe ya -iniciado de las clases medias que van descendiendo escalón por -escalón hasta que lleguen al proletariado y reaccionen entonces -entrando de lleno en la lucha de clase. - -Cabe observar aquí lo que ha pasado con los centros agrícolas de -la provincia de Buenos Aires, con las colonias de Santa Fe, cuya -gran parte está aún en manos de empresarios que se enriquecen, -etc. etc., y lo que pasa en los territorios nacionales como en -el Neuquén, por ejemplo, donde muchos labradores no pueden colonizar -porque inmensas zonas, las mejores {XVI} y más feraces, están desde -años atrás en poder de concesionarios que las dejan improductivas -esperando una oportunidad feliz que les permita especular con el -mayor valor de la tierra, artificialmente provocado, puesto que -no habiendo sido trabajada no puede calcularse qué producto -dará, único medio de señalar su valor real y positivo. - -En este territorio --para no citar otros-- hay un concesionario -que posee, él solo, _cuatrocientas leguas_, que arrienda para -pastoreo, sin haber hecho una construcción ni haber cumplido -con ninguna de las prescripciones de la ley; otro encumbrado -concesionario hace lo mismo con _trescientas leguas_, en que nada -ha puesto y cuyos arrendamientos cobra, contándose por docenas los -posesores de lotes de _treinta y dos_ leguas, que en esos vastos y -feraces terrenos no se han cuidado de levantar ni un rancho. - -Y esto, poco más o menos, ocurre en todos los territorios -condenados así a convertirse en puntos improductivos o a -ser bombas aspirantes de lo que produzcan los trabajadores. - -A pesar de las lecciones recibidas, el mal parece no tener -remedio, tan generalizado está. - -Pregúntese a los especuladores en tierras de Bahía Blanca y otras -comarcas semiestériles o que exigen mucho esfuerzo para la producción, -qué beneficio general o particular produjo a la larga la suba de -los terrenos; pregúntese a los territorios más fértiles, qué -beneficio les han traído los propietarios de grandes feudos -abandonados y casi eriales mientras viene {XVII} --que no vendrá -sino con la producción-- el mayor valor de la tierra . . . - -¿Dónde nos llevaría un examen aparentemente prolijo de todos -los inagotables aspectos de la cuestión? . . . El prólogo rompería -sus proporciones, para tomar las del libro, las del _in folio_, -aquí donde no suelen resolverse con este criterio sino con el -escolástico, todos los problemas económico-sociales, de tal -manera que cuanto se dijese en este sentido sería nuevo e -incitaría a grandes desarrollos hasta al escritor mediocre. -Pocos, bien pocos --sobrarían para contarlos los dedos de -una mano-- son los que se libran de la lógica de factura, -con premisas falsas o variables, del capitalismo, y pueden -lanzarse a la observación directa de los hechos, sacados -los anteojos de todos colores del prejuicio y de la tradición . . . - -Así no se mira por su lado positivo nuestra dependencia del capital -europeo, invertido en ferrocarriles, industrias, bancos, empréstitos ---temas fecundos, y el último sobre todo, de muchos libros por -escribir-- cuyos productos e intereses, dobles y triples de los que -rigen en el viejo mundo, no se invierten aquí, ni mejoran la situación -de obreros y trabajadores, sino que vuelven al punto de partida del -capital, a hacer más fácil la vida del que lo arriesgó, como -es lógico, natural y _justo_ en el sistema actual . . . - -Y sin embargo, se sueña con muchas cosas, a las que debería haber -dado golpe de muerte la frase fundada en cifras que en un informe -al ministro de hacienda, doctor Terry, para acompañar su conocida -_memoria_ {XVIII} al Congreso sobre la conversión, lanzó el doctor -Francisco Latzina y que nosotros recogemos aquí: - -«El oro a la par es la ruina de la agricultura y de todas las -industrias, y el agio a un tipo inferior de 300, significa la -_insolvencia del gobierno_ respecto de sus acreedores a oro». - -¡Qué atolladero! Y lo más curioso es el sitio en que ha sido -presentado a la pública atención, malbaratando el utópico -andamiaje del ministro. - -Se ve, pues, si hay o no tela en que cortar, si nos detuviéramos -a examinar los males de que padecemos, incurables en el sistema -económico actual. - -Pero terminemos aquí estas líneas, que no pretenden sino dar -una ligera idea del camino que el socialismo tiene que hacer -entre nosotros. - -Nuestros millonarios habrán sufrido a causa de la crisis natural e -inevitable, una merma en su capital absoluto con la baja de la tierra, -la depreciación de la moneda etc., etc., pero nadie que pare mientes -en ello podrá negar que su capital relativo ha aumentado por la ley -que Ferri expone de que los ricos se hacen más ricos y los pobres más -pobres cada vez. Y algunos aún no habrán experimentado ni esa -disminución absoluta, como los que colocaron su dinero en propiedades -muebles que fueran susceptibles de convertirse siempre en oro. - -Mientras tanto, las clases medias que vivieron fácilmente en aquel -período de fiebre --que no ha de olvidar ninguno de los que lo han -presenciado, y que a pesar de todo nos ha dejado adquisiciones que -nadie {XIX} nos puede quitar--, ven cada vez más dificultada su -existencia, y si no aciertan todavía con el remedio, los observadores -tienen que ver en esas amargas penalidades de hoy, el punto de -partida de una evolución inevitable, que tanto puede venir, -como repercusión, del movimiento europeo, cuanto --a la -larga-- de los mismos gérmenes existentes en nuestro país. - -Roberto J. Payró. - - - - - -{XXI} - -PREFACIO. - -Mientras escribo la segunda edición de un ensayo ya antiguo sobre -_Socialismo y criminalidad_ (Turín, 1883) en el que, siguiendo la -evolución progresiva de mi pensamiento científico, he de completar -las ideas _sociológicas_ de entonces con las ideas _socialistas_ -de hoy; quiero publicar este trabajo, el que ha sido, en parte, la -conferencia dada en Milán el 1º de Mayo del año que corre. - -Darwinista y spenceriano convencido, me propongo probar como el -socialismo marxista --el único que tenga método y valor científicamente -positivo, y por lo mismo el único que ahora inspira y dirige -con unidad a los socialistas demócratas de todo el mundo civil-- -no es sino el complemento práctico y fecundo en la vida -social de esa moderna revolución científica, preparada en los -siglos pasados por la renovación italiana del método experimental -en todos los ramos del saber humano, y ejecutada y disciplinada -en nuestros días por las obras de Darwin y de Spencer. - -Verdad es que Darwin, y sobre todo Spencer, se han quedado a la mitad -del camino de las últimas {XXII} conclusiones de orden religioso- -político-social, que derivan de sus indestructibles premisas de hecho. - -Pero ese episodio personal que no puede detener el inevitable progreso -de la ciencia regenerada y de sus consecuencias prácticas --en -formidable acuerdo con las más dolorosas necesidades de la vida -contemporánea--, no hace, por otra parte, sino evidenciar más la -justicia histórica que debe recaer sobre la obra científica -y política de Carlos Marx, en quien se completa la gran -trinidad renovadora del pensamiento científico moderno. - -* * * - -El sentimiento y la idea son las dos inseparables fuerzas -propulsoras de la vida individual y colectiva. - -El socialismo, que hasta hace pocos años estaba a merced de las -fluctuaciones vivaces pero indisciplinadas, y por lo tanto no -concluyentes, del sentimiento humanitario, ha encontrado en la obra -genial de Marx y de los que la han desarrollado y completado, su -brújula científica y política. Esta la razón de sus conquistas -cuotidianas en todas sus manifestaciones de la vida sentimental e -intelectual. - -La civilización, al mismo tiempo que representa el desenvolvimiento -complicado, fecundo y bello de las energías humanas, es también un -_virus_ de terrible poder infeccioso. Al lado de los esplendores del -trabajo artístico, científico, industrial, acumula los productos -gangrenados del ocio, de la miseria, de la locura, del delito, del -suicidio físico, y de ese suicidio moral que se llama el servilismo. - -{XXIII} El pesimismo --síntoma doloroso de la vida sin ideales, y en -gran manera efecto de agotamiento o de degeneración del sistema -nervioso-- preconiza el aniquilamiento final como cesación del dolor. - -Nosotros, por el contrario, tenemos fe en la eterna «virtud medicinal -de la naturaleza»; y el socialismo representa justamente ese íntimo -hálito de vida nueva y mejor que libertará a la humanidad --aunque -sea con un proceso febril-- de los productos virulentos de la fase -presente de la civilización, para conservar y rejuvenecer en una fase -ulterior, las energías sanas y fecundas en bien para todos los humanos. - -Roma, Junio de 1894. - -Enrique Ferri. - - - - - -{1} -PRIMERA PARTE. DARWINISMO Y SOCIALISMO. - - - - - -{3} - -I. VIRCHOW Y HAECKEL EN EL CONGRESO DE MUNICH. - -El 18 de Septiembre de 1877, en el congreso de naturalistas de Munich, -Ernesto Haeckel, el famoso embriólogo de Jena, pronunció un elocuente -discurso en defensa y como propaganda del darwinismo, que atravesaba -entonces por su época más aguda y tempestuosa de polémica y de lucha. - -Pocos días después, Virchow, el gran patólogo --que aunque milite ya -en el partido parlamentario «progresista» es bastante _misoneísta_, -tanto en la política como en la ciencia-- combatía enérgicamente la -teoría darwiniana de la evolución orgánica, contra la cual, con -agudísima previsión, lanzaba el grito de alarma y el anatema político, -diciendo que «el darwinismo conduce directamente al socialismo». - -Protestaron de seguida los darwinistas capitaneados por Oscar Schmidt -y por Haeckel; y para {4} que a tanta oposición de índole religiosa, -filosófica y biológica levantada entonces contra el darwinismo, no se -agregara también esta grave preocupación política, sostuvieron que, -por el contrario, la teoría darwiniana estaba en abierta y absoluta -contradicción con el socialismo. - -«Si los socialistas fuesen pillos (escribía el profesor Oscar Schmidt -en el _Ausland_ de 27 de Noviembre de 1877), harían todo lo posible por -sofocar en el silencio la teoría de la sucesión, porque esa doctrina -proclama altamente que las ideas socialistas son inaplicables». - -«En efecto, agregaba Hseckel, no hay doctrina científica que declare -más abiertamente que la teoría darwiniana, que la igualdad de los -individuos a que tiende el socialismo es un imposible, y que esa -quimérica igualdad está en contradicción absoluta con la necesaria -desigualdad de hecho que en todas partes existe entre los individuos. - -»El socialismo pide para todos los ciudadanos derechos iguales, -iguales deberes, bienes iguales e iguales goces; la teoría de la -herencia establece, por el contrario, que la realización de estas -aspiraciones es pura y simplemente imposible; que, en las sociedades -humanas como en las animales, ni los derechos, ni los deberes, ni la -propiedad, {5} ni los goces de todos los individuos asociados, son ni -podrán nunca ser iguales. - -»La gran ley diferencial enseña que, tanto en la teoría general de la -evolución, cuanto en su parte biológica o teoría de la herencia, la -variedad de los fenómenos surge de una unidad originaria, la -diferencia de las funciones de una identidad primitiva, la complejidad -del organismo de una sencillez primordial. Las condiciones de -existencia son, desde el ingreso a la vida, desiguales para todos los -individuos. Agréganse las cualidades hereditarias, las disposiciones -innatas más o menos desemejantes, ¿cómo, pues, podrían ser iguales en -todas partes, nuestras tareas en la vida y sus resultados consiguientes? - -»Cuanto más desarrollada está la vida social, más importancia adquiere -el gran principio de la división del trabajo, y la existencia duradera -del estado exige más que sus miembros se dividan los deberes tan -varios de la vida; y puesto que el trabajo que debe ser realizado por -los individuos, así como el consumo de fuerza, de ingenio, de medios, -etc., que demanda, difieren en el más alto grado, es natural, también, -que la recompensa de ese trabajo sea proporcionalmente desigual. - -»Estos son hechos tan sencillos y evidentes, {6} que todo hombre -político, inteligente y culto, debería, según me parece, preconizar la -teoría de la herencia y la doctrina general de la evolución, como el -mejor contraveneno para las absurdas utopías igualitarias de los -socialistas. - -»¡Y es el darwinismo o teoría de la selección, lo que en su denuncia -ha tomado Virchow como blanco, más que el transformismo o teoría de la -herencia, siempre confundida con aquélla! El darwinismo es todo menos -socialista. - -»Si se quiere atribuir tendencias políticas a esta doctrina inglesa ---lo que es lícito-- esas tendencias no podrían ser sino -aristocráticas, nunca democráticas, y menos socialistas. - -»La teoría de la selección enseña que en la vida de la humanidad, como -en la de las plantas y de los animales, siempre y en todas partes sólo -una débil minoría arriba a vivir y a desarrollarse; la inmensa -mayoría, por el contrario, sufre y sucumbe más o menos prematuramente. -Innumerables son los gérmenes de todas las especies vegetales o -animales, y los individuos jóvenes que no florecen; pero el número de -los que tienen la suerte de desarrollarse hasta su completa madurez, -y alcanzan al final de su existencia, es hasta cierto punto -insignificante. - -»La cruel y despiadada «lucha por la vida», {7} feroz en toda la -naturaleza animada, y que tiene naturalmente que serlo, esa eterna e -inexorable competencia de todo cuanto vive, es un hecho innegable. Sólo -el número escaso de los electos, de los más fuertes y de los más aptos, -está en condiciones de sostener victoriosamente esa competencia; la gran -mayoría de los competidores desgraciados debe perecer necesariamente. - -»Que se deplore esa fatalidad trágica, está bien; pero no se puede ni -negarla ni variarla. ¡Todos son los llamados; pocos son los elegidos! - -»La selección, la _elección_ de estos elegidos está necesariamente -ligada a la derrota o a la pérdida del gran número de seres que son -sobrevividos. Por eso, otro hombre de ciencia inglés ha llamado al -principio fundamental del darwinismo "la supervivencia de los más -aptos, la victoria de los mejores". - -»En todo caso, pues, el principio de la selección no es, en manera -alguna, democrático; es más bien fundamentalmente aristocrático. Si -entonces el darwinismo llevado a sus últimas consecuencias tiene, ---según Virchow--, "un lado extremadamente peligroso" para el -hombre político, consiste esto, sin duda, en que favorece las -aspiraciones aristocráticas.» - -* * * - -{8} He copiado _in extenso_ esta argumentación de Haeckel, porque es -precisamente --con diverso tono y con expresiones más o menos -precisas y elocuentes-- la que repiten aquellos adversarios del -socialismo que gustan de asumir actitudes científicas y se sirven ---para comodidad en la polémica-- de las frases hechas que, hasta -en la ciencia misma, tienen más curso de lo que parece. - -Sin embargo, es fácil demostrar cómo, en este debate, la mirada de -Virchow ha sido más segura y más límpida, desde que la historia de -los últimos veinte años ha venido a darle plenamente la razón. - -Ha sucedido, en efecto, que el darwinismo y el socialismo han -progresado juntos con una maravillosa fuerza de expansión, -conquistando el uno para su doctrina fundamental la unanimidad de -los naturalistas, y continuando el otro en su difusión --tanto en -sus aspiraciones generales como en su disciplina política-- por -todos los poros de la conciencia social, como inundación torrencial -de territorios enteros determinada por el aumento diario del -malestar material y moral, o como infiltración lenta, capilar, -irrevocable en los cerebros más despreocupados y menos serviles -del interés personal de la ortodoxa ruindad. - -{9} Ahora bien, así como las teorías políticas o científicas son -fenómenos naturales como cualesquiera otros y no el adorno caprichoso -y efímero del albedrío individual de quien las inicia y las propaga, -así también es evidente que si ambas corrientes del pensamiento -moderno han podido, juntas, vencer las primeras y más fuertes -oposiciones del misoneísmo científico y político, y si juntas aumentan -día a día la falange de sus conscientes partidarios, esto significa -por sí solo --casi diré por una ley de _simbiosis_ intelectual-- -que no son ni inconciliables ni contradictorias entre sí. - -Pero, por otra parte, los tres argumentos principales a que, en -substancia, se reduce el raciocinio antisocialista de Haeckel, no -resisten ni a la crítica más elemental de las nociones científicas, -ni a la observación más superficial de la vida ordinaria. - -1º El socialismo tiende a una quimérica igualdad de todos y de todo, -el darwinismo, por el contrario, no sólo comprueba, sino también -explica las razones orgánicas de la natural desigualdad de los -hombres en sus aptitudes, y por lo tanto, en sus necesidades. - -2º En la vida de la humanidad, como en la de las plantas y de los -animales, la inmensa mayoría {10} de los nacidos está destinada a -sucumbir, porque sólo una pequeña minoría queda vencedora en la -«lucha por la vida». El socialismo, por el contrario, pretende que -todos deben vencer en esa lucha y nadie debe sucumbir en ella. - -3º La lucha por la vida asegura «la supervivencia de los mejores y de -los más aptos» y sigue más bien un procedimiento aristocrático de -selección individualista, que la democrática nivelación colectivista -del socialismo. - -* * * * * - -II. LA IGUALDAD ENTRE LOS HOMBRES. - -La primera de estas objeciones opuestas al socialismo en nombre del -darwinismo, carece en absoluto de base. - -Si fuese cierto que el socialismo aspira a la _igualdad de todos los -hombres_, nada sería más exacto: el darwinismo lo condenaría -irrevocablemente. - -Pero aun cuando, todavía hoy, muchos de buena fe, como oyentes que -repiten las frases hechas, o de mala fe, por habilidad polemista, -sostengan que socialismo es sinónimo de igualdad y de nivelación, -la verdad es, por el contrario, que el {11} socialismo científico -(es decir, aquel que se inspira en la teoría de Marx y que es el -único que hoy merezca ser sostenido o atacado) no niega para nada -la desigualdad de los hombres, ni la de los demás seres vivientes, -desigualdad innata y adquirida, física y moral. - -Sería como decir que el socialismo pretende, por ejemplo, que por -decreto del rey o del pueblo se establezca que: «¡De hoy en adelante, -todos los hombres tendrán un metro y setenta centímetros de -estatura! . . . » - -Pero el socialismo es algo más serio y menos fácil de combatir. - -Y el socialismo dice: _Los hombres son desiguales, pero son hombres_. - -Y así, aun cuando todo individuo humano nazca y se desarrolle de una -manera más o menos distinta de los demás (porque así como en una selva -no hay dos hojas idénticas, en todo el mundo no existen dos hombres -perfectamente iguales), todo hombre, por el simple hecho de ser _un -hombre_, debe tener asegurada una existencia de hombre y no de ilota -o de bestia de carga. - -Nosotros también sabemos que no todos los hombres pueden llevar a cabo -el mismo trabajo, ahora que las desigualdades sociales aumentan las -desigualdades naturales; ni lo podrán tampoco {12} bajo el régimen -socialista, cuando la organización social tienda, al contrario, a -atenuar las desigualdades congénitas. - -Siempre habrá quien tenga un cerebro y una musculatura más aptos para -la labor científica o artística y quien para un trabajo manual, o de -precisión mecánica, o de esfuerzo agrícola, etc. - -Pero lo que no debería haber y que no habrá, es hombres que no -trabajen nada, y otros que trabajen mucho o muy mal recompensados. - -No es esto sólo: el colmo de la injusticia y de lo absurdo es que, -ahora, el que no trabaja tiene las recompensas mayores, que le asegura -el monopolio individual de la riqueza, acumulable por transmisión -hereditaria; riqueza que en el menor número de los casos se debe a los -sacrificios de ahorro y de privaciones inhumanas del actual poseedor, -o de algún antepasado laborioso; y que casi siempre es fruto secular -de espoliaciones por conquista militar, por comercio poco decoroso -o por favoritismo de los soberanos; siempre y de todos modos -independiente de cualquier esfuerzo, de cualquier trabajo socialmente -útil por parte del heredero, a menudo dilapidador veloz en las varias -formas del ocio más o menos barnizado de una vida tan vacía cuanto -brillante en apariencia. - -{13} Y si no se trata de riqueza heredada, se trata de riqueza -defraudada. Aparte del mecanismo económico de que hablaré después, -revelado por Carlos Marx, y por el cual, aun fuera del fraude, el -capitalista o propietario puede acumular normalmente, sin trabajar, -una renta o una ganancia; aparte de esto, digo, es un hecho que -los patrimonios más rápidamente acumulados o engrosados ante -nuestros ojos, no son ni pueden ser fruto del trabajo honrado. - -El trabajador realmente honrado, y por lo tanto infatigable y -económico, que llega a elevarse de la condición de asalariado a la de -jefe de fábrica o empresario, podrá acumular en una larga existencia -de privaciones, cuando más algunos miles de liras. Por el contrario, -aquellos que sin descubrimientos industriales debidos a su genio, -reúnen millones en pocos años, no pueden ser más que negociantes poco -escrupulosos, aparte algún caso excepcional de un honrado golpe de -fortuna. Y esos son los que --parásitos de los Bancos y los negocios -públicos-- viven como señores, cubiertos de condecoraciones -carnavalescas y de honores oficiales . . . premio a sus buenas acciones. - -Y viceversa, los que trabajan, que son la inmensa mayoría, no tienen -más recompensa que {14} un alimento y una habitación que bastan apenas -para no dejarlos morir de hambre cruel, y cuyos fondines, cuyos -desvanes, cuyas callejuelas infectas en las grandes ciudades, o cuyas -casuchas en la campaña, no se admitirían ni para caballerizas ni para -establos! . . . - -Y esto sin agregar los desesperados espasmos de la desocupación -forzada, que es uno de los tres síntomas más dolorosos y más -crecientes de esa _igualdad en la miseria_ que se propaga por el -mundo económico en Italia y, más o menos, en todas partes. - -Hablo del inmenso ejército de los _desocupados_ entre los operarios -agrícolas e industriales, de los _abandonados_ entre la pequeña -burguesía, de los _expropiados_ por impuestos, deudas o usura entre -la pequeña propiedad. - -No es verdad, pues, que el socialismo pida para todos los ciudadanos -una igualdad material y positiva de trabajo y de placeres. - -La igualdad puede, solamente, asumir la forma de la obligación de todo -hombre a trabajar para vivir, asegurándose a todo individuo las -condiciones de existencia _humana_, en cambio de la labor dada a la -sociedad. - -La _igualdad entre los hombres_ según el socialismo --como decía -Malon-- debe entenderse por lo tanto en un doble sentido relativo. - -{15} 1º Que todos los hombres, como tales, tengan aseguradas las -condiciones de existencia humana. - -2º Que, por consiguiente, los hombres sean iguales en el _punto de -partida_ de la lucha por la existencia, para que cada uno desarrolle -libremente su personalidad, en igualdad de condiciones sociales. - -* * * - -Ahora, el niño que nace sano y robusto, pero pobre, tiene que -sucumbir en la competencia con el niño nacido débil, pero rico. - -Esta es precisamente la radical e inmensa transformación que no -sólo pide el socialismo, sino que indica y prevé como evolución -ya comenzada en la humanidad presente --y necesaria, fatal, en la -humanidad próxima futura--. - -Transformación que consiste en la conversión de la propiedad privada -o individual de los medios de producción, es decir, de la base física -de la vida humana (tierra, minas, casas, fábricas, máquinas, -instrumentos de trabajo, medios de transporte) en propiedad colectiva -o social, según los métodos y procedimientos de que debo ocuparme -más adelante. - -Entretanto, queda demostrado que la primera objeción del raciocinio -antisocialista no tiene consistencia alguna, sencillamente porque -parte {16} de una premisa que no existe: es decir, supone que el -socialismo moderno afirma y quiere una quimérica igualdad física y -moral de todos los hombres, en que el socialismo científico y -positivo no sueña siquiera. - -Por el contrario, el socialismo afirma que esta desigualdad entre -los hombres (que en una organización social mejor deberá atenuarse -inmensamente, suprimiendo todos los defectos orgánicos y físicos -que la miseria viene acumulando de generación en generación) no -podrá desaparecer todavía, precisamente por las razones que el -darwinismo ha descubierto en el misterioso mecanismo de la vida -y en la sucesión sin fin de los individuos y de las especies. - -En cualquiera organización social, como quiera que se imagine, -siempre habrá hombres altos y bajos, débiles y fuertes, sanguíneos -y nerviosos, más o menos inteligentes, en quienes prevalezca la -musculatura o el cerebro; es bien que así sea, y además es inevitable. - -Y es bien que así sea porque de la variedad y desigualdad de las -aptitudes individuales, nace espontáneamente esa división del trabajo -que el darwinismo señala como una ley, tanto de la fisiología -individual como de la economía social. - -{17} Todos los hombres deben vivir trabajando: pero cada uno debe -hacer el trabajo que responda mejor a sus aptitudes, para evitar -desperdicios perjudiciales de fuerza y también para que el trabajo no -repugne, y hasta llegue a ser placentero y necesario como condición -de salud física y moral. - -Los hombres que han dado a la sociedad el trabajo que responde mejor -a sus aptitudes innatas y adquiridas, son igualmente meritorios porque -concurren por igual a esa solidaridad de labor por la que se determina -justamente la vida del conglomerado social y, solidariamente, la de -cada individuo. - -El campesino que labra la tierra hace un trabajo más modesto en -apariencia pero no menos necesario, útil y meritorio que el del -obrero que construye una locomotora o del ingeniero que la perfecciona -o del hombre de ciencia que lucha contra lo desconocido en un gabinete -de estudio o en un laboratorio. - -Lo esencial es que todos trabajen en la sociedad, así como en el -organismo individual todas las células realizan sus diversas funciones, -más o menos modestas en apariencia --por ejemplo entre las células -nerviosas y las musculares y óseas-- pero funciones y trabajos -biológicos {18} igualmente necesarios y útiles para la vida del -organismo entero. - -Y como en el organismo biológico ninguna célula viva está sin trabajo, -sino que toma su nutrición de la recompensa material en cuanto -trabaja, así en el organismo social ningún individuo debe vivir sin -trabajo, en cualquier trabajo que sea. - -Y he aquí, ahora, cómo se desvanecen muchas de las dificultades -artificiales que al socialismo oponen sus adversarios. - ---¿Quién lustrará los botines bajo el régimen socialista? pregunta -Richter en aquel libro suyo tan linfático que llega a la grotesca -suposición de que, en nombre de la igualdad social, «el Gran -Canciller» de la sociedad socialista, se vea obligado, antes de -ocuparse de la cosa pública, a lustrarse los zapatos y a remendarse -la ropa! De veras que si los adversarios del socialismo no tuviesen -mejores argumentos, sería perfectamente inútil la discusión. - ---Pero todos querrán hacer los trabajos menos fatigosos y más -agradables --se dice con mayor apariencia de seriedad. - -Y bien, volvemos a contestar que lo misma sería referirse desde -ahora a un decreto que dijese: - -{19} _Desde hoy en adelante todos los hombres nacerán pintores -o cirujanos._ - -Pero, justamente las variedades antropológicas de temperamento y de -carácter son las que distribuirán, sin necesidad de regularización -monacal (otra infundada objeción contra el socialismo), las diversas -tareas intelectuales y manuales. - -Decidle a un campesino de constitución mediana que vaya a estudiar -la anatomía o el código penal; por el contrario, decid a quien tenga -más desarrollado el cerebro que los músculos, que vaya a arar en vez -de observar con el microscopio: uno y otro preferirán el trabajo para -el cual estén mejor dispuestos. - -Tampoco será tan grande el desorden de las profesiones como muchos lo -indican fantásticamente, cuando la sociedad está ordenada según el -régimen colectivista. Suprimidas las industrias de mero lujo -_personal_ --que tantas veces representa un indecoroso sarcasmo a la -miseria de los más-- la suma y la variedad de los trabajos se adaptará -gradualmente, es decir, naturalmente, a la fase de la civilización -socialista, como corresponde ahora a la fase de la civilización burguesa. - -En el régimen socialista, cada cual tendrá {20} mayor libertad de -consolidar y aplicar sus aptitudes propias, y no sucederá como ahora, -que por falta de medios pecuniarios muchos campesinos y ciudadanos y -pequeños burgueses, dotados de natural inteligencia, permanecen -atrofiados, y se ven obligados a ser labradores, obreros o empleados, -cuando podrían dar a la sociedad un trabajo diferente y más fecundo, -como más adaptado a sus cualidades particulares. - -Lo esencial está únicamente en que tanto el labrador como el -profesional que dan su trabajo a la sociedad, tengan por ella -aseguradas las condiciones de una existencia digna de seres humanos. -Así será también suprimido el indigno espectáculo de que, por ejemplo, -una bailarina sólo con sus piruetas, en una noche, gane lo que un -hombre de ciencia o un profesional recibe en todo un año de trabajo, -cuando no encarna a la miseria de levita. - -Las bellas artes vivirán bajo el régimen socialista, porque el -socialismo quiere que la vida sea dulce para todos --y no, como ahora, -para algunos privilegiados-- y dará por lo tanto, grande, maravilloso -impulso a todas las artes, aboliendo el lujo privado, pero favoreciendo -el esplendor de los edificios y de las reuniones públicas. - -Pero, entretanto, serán más respetadas las {21} proporciones de la -recompensa asegurada a cada uno en razón de los trabajos realizados. -Proporciones que también se disminuirán, disminuyendo el tiempo de -trabajo en razón de su rudeza o de su peligro; así, si un campesino -pudiera trabajar siete u ocho horas diarias al aire libre, un minero -debería trabajar tres o cuatro. En efecto, cuando todos trabajen y se -hayan suprimido muchos trabajos improductivos, la suma total de -cuotidiana labor, repartida entre los hombres, será mucho menos pesada -y más soportable (con la mejor alimentación y habitación y con la -distracción asegurada) de lo que hoy lo es por aquellos que trabajan y -que son tan mal recompensados; mas no hay que considerar esto sólo, -sino también que los progresos de la ciencia aplicada a la industria, -harán cada vez menos fatigosa la labor humana. - -Por eso el trabajo mismo será buscado espontáneamente por todos, a -pesar de la falta de salario o remuneración acumulable como riqueza -privada; justamente porque el hombre sano, normal y bien alimentado, -así como huye de un irabajo excesivo y mal recompensado, así también -huye del ocio, sintiendo una verdadera y propia necesidad fisiológica -y psíquica de diaria ocupación correspondiente a sus aptitudes. - -{22} Lo vemos, en efecto, diariamente en la clase ociosa que busca en -las varias formas, más o menos fatigosas, del _sport_, cómo sustituir -el trabajo productivo, justamente como necesidad fisiológica para -evitar los perjuicios del ocio absoluto y del aburrimiento. - -El problema difícil consistirá, después, en _proporcionar_ la -recompensa del trabajo hecho por cada uno. Y es sabido que el -colectivismo adopta la fórmula: - -«A cada uno en relación con el trabajo realizado» - -mientras que el comunismo adopta la otra: - -«A cada uno según sus necesidades». - -Nadie podrá decir _á priori_ cómo será resuelto este problema _en -sus detalles prácticos_; pero esta imposibilidad de profetizar el -porvenir en sus detalles, se opone sin razón al socialismo para -tratarlo de irrealizable utopía. Nadie habría podido profetizar _á -priori_, en el alboreo de ninguna civilización, sus desenvolvimientos -sucesivos, según lo diré después, al hablar de los métodos de -renovación social. - -Lo que, en cambio, podemos decir con plena seguridad, por las -inducciones más acertadas de la psicología y de la sociología, es esto: - -{23} Es innegable, como lo reconoció también Carlos Marx, que -esta segunda fórmula --que para algunos es lo que distingue al -anarquismo (teórico y platónico) del socialismo-- representa un -ideal ulterior y más complicado. Pero es también innegable que, -de todas maneras, la fórmula del colectivismo representa una fase -de evolución social y de disciplina individual que deberá -necesariamente preceder a la del comunismo. - -¡No hay que creer que con el socialismo la humanidad vaya a realizar -completamente todos los ideales posibles, y que después no le quede -nada que desear ni que conquistar! . . . - -La posteridad estaría condenada al ocio y la vagancia si -pretendiéramos agotar todos los posibles ideales humanos. - -El individuo o la sociedad que no tienen ya un ideal por qué combatir, -están muertos o moribundos. La fórmula del comunismo podrá, pues, ser -un ideal ulterior que conquistar, cuando el colectivismo haya llegado -a su completa acción por los procedimientos históricos de que me -ocuparé más adelante. - -Pero, por ahora, volviendo a Darwin, queda, pues, eliminada la -pretendida contradicción entre el socialismo y el darwinismo, a -propósito de la igualdad de todos los hombres en que no sueña -{24} el socialismo y que tampoco quiere, darwinianamente. - -Así se contesta también a la repetidísima objeción de que el -socialismo quiere sofocar y suprimir la personalidad humana bajo la -uniforme capa de plomo de la colectividad, reduciendo al individuo a -la función monástica de una de tantas abejas de la colmena social. - -Es precisamente lo contrario. - -En efecto, es evidente que la atrofia y la pérdida de tantas -personalidades que podrían surgir con mucha mayor ventaja propia y -de los demás, ocurren ahora, en la actual organización burguesa, en -que cada hombre --salvo raras excepciones de las individualidades más -sobresalientes-- cuenta por lo que _tiene_ y no por lo que es. - -El que nace pobre --claro que sin tener la culpa-- puede haber salido -de la naturaleza siendo un genio artístico o científico, pero si no -tiene patrimonio propio que le facilite el modo de triunfar en las -primeras batallas por la vida y de completar su cultura, o si el pastor -Giotto no tiene la suerte de encontrarse con el rico Cimabue . . . -entonces esa inteligencia tiene que ir a apagarse en la inmensa cárcel de -los asalariados, y la misma sociedad pierde tesoros de fuerza intelectual. - -En cambio, el que nace rico, sin que en ello {25} tenga parte, puede -ser un microcéfalo o un fatuo cualquiera; pero está cierto de que -llegará al escenario del teatro social, y que todos los serviles serán -para él pródigos en elogios y caricias, y sólo porque _tiene_ dinero, -creerá ser diferente de lo que _es_. - -Por el contrario, con la propiedad colectiva, es decir, bajo el -régimen socialista --teniendo cada individuo aseguradas sus condiciones -de vida-- el trabajo diario no servirá sino para sacar a luz las -aptitudes especiales, más o menos geniales de cada hombre, y los años -mejores y más fecundos de la vida no serán, así, consumidos como ahora -en la conquista desesperada, espasmódica y envilecedora del pan de -cada día. - -En el socialismo tendrán todos, con la seguridad de una existencia -humana, la verdadera libertad de desarrollar y manifestar su propia -personalidad física y moral, tal como se tuvo al nacer, en la infinita -variedad y desigualdad antropológica, que el socialismo no niega pero -que quiere ver mejor encaminada hacia el libre y fecundo -desenvolvimiento de la vida humana. - -* * * * * - -III. LOS VENCIDOS EN LA LUCHA POR LA VIDA. - -La segunda contradicción que se señala entre socialismo y darwinismo -es, que mientras por el darwinismo se demuestra cómo la inmensa mayoría -de los nacidos --entre las plantas, los animales, los hombres-- está -destinada a sucumbir, porque sólo una pequeña minoría queda vencedora -en la «lucha por la vida», por el socialismo se pretende al contrario -que todos triunfen de esa lucha y nadie sucumba en ella. - -Varias son las respuestas que pueden darse. - -La primera es que en el mismo campo biológico de la lucha por la vida, -la desproporción entre los individuos nacidos y los sobrevivientes va -atenuándose progresivamente según se pasa de los vegetales a los animales y de los animales al hombre. - -Además, esa ley de desproporción decreciente entre «llamados» y -«elegidos» sirve también para las diversas especies de un mismo -orden natural. - -En efecto, en el orden vegetal, cada individuo genera cada año un -número desmesurado de semillas, de las que sólo sobrevive una parte -{27} infinitesimal. En el orden animal, disminuye el número de los que -nacen de cada individuo, y aumenta el número de los sobrevivientes. En -el orden humano, entretanto, es mínimo el número de nacidos que cada -individuo puede generar, pero sobrevive la mayor parte. - -No es esto sólo; en el orden vegetal como en el animal y en el humano, -las especies inferiores y más sencillas, las razas y las clases menos -elevadas, son las que tienen en sus individuos mayor abundancia -generadora y más rápida generación en cambio de menor longevidad en -los individuos. - -Un helecho produce millones de esporos y vive poco tiempo, mientras que -una palmera da pocas docenas de semillas por año, y tiene vida secular. - -Un pez produce muchos millares de huevos, mientras que el elefante -y el chimpancé tienen pocos hijos y viven muchos años. - -Entre los hombres, las razas salvajes son más prolíficas y tienen -escasa longevidad, mientras que las razas civilizadas tienen escasa -natalidad y longevidad mayor. - -De modo que, aun permaneciendo en el terreno exclusivamente biológico, -es evidente que la proporción de los vencedores en la «lucha por la -{28} vida» aumenta cada vez más sobre el total de los nacidos, según se -pasa de los vegetales a los animales, de los animales a los hombres, y -según se vaya de la especie o variedad inferior a las razas o variedades -superiores. - -La misma férrea ley de la lucha por la vida, va, pues, disminuyendo -la hecatombe de los vencidos, tanto cuanto se elevan complicándose -y perfeccionándose las formas de esa misma vida. - -Sería, pues, un error oponer, sin más razón, el socialismo a la ley -darwiniana de la selección natural, tal como se manifiesta en las -formas primitivas de la vida, sin tener en cuenta su continua -atenuación al pasar de los vegetales a los animales, de los animales -al hombre, y en la misma humanidad, de las razas primitivas a las -razas más adelantadas. - -Así, pues, representando el socialismo una fase de progreso ulterior en -la vida de la humanidad, no puede en manera alguna oponérsele una -interpretación tan grosera e inexacta de la ley darwiniana. - -* * * - -Cierto es que los adversarios del socialismo han abusado de la -ley darwiniana o mejor dicho de esa interpretación «brutal», -para intentar una justificación a la moderna competencia {29} -individualista, que demasiado a menudo se convierte en una forma -disimulada de antropofagia, y hace propia del estado social presente, -aquella condición del _homo homini lupus_ que Hobbes colocaba por el -contrario en el supuesto estado _natural_ del hombre, antes del -contrato de convivencia social. - -Pero el abuso de un principio científico no es la prueba de su -falsedad, pues más bien sirve de aguijón para precisar más su -índole y sus términos, y obtener su más exacta y completa aplicación -práctica, como estoy haciéndolo en esta explicación de perfecta -armonía entre socialismo y darwinismo. - -He ahí por qué, en la primera edición de mi _Socialismo y -criminalidad_, he sostenido que la lucha por la vida es ley innata -de la humanidad, como de todos los seres vivientes, aunque cambie y -se atenúe continuamente en sus formas. - -Tal es aún mi pensamiento, contra el de algunos socialistas que -creyeron mejor vencer esa objeción opuesta en nombre del darwinismo, -afirmando que en la humanidad la «lucha por la vida» es una ley que -debe perder todo valor y toda aplicación una vez realizada la -transformación que el socialismo desea. La señalaban, pues, como una -ley que, tiránica dominadora de todos {30} los seres, desde el -microbio hasta el mono antropoide, debería extinguirse y caer inerte -a los pies del hombre, como si él no fuese un eslabón indisoluble de -la gran cadena biológica. - -Yo, por el contrario, sostuve y sostengo que la lucha por la -vida es ley inseparable de la existencia, y por lo mismo, de -la humanidad; pero que, siendo siempre ley inmanente y continua, -va transformándose en su contenido y atenuándose en sus formas. - -En la humanidad primitiva, la lucha por la vida casi no se distingue -de la que sostienen los demás animales: es la lucha brutal por el -alimento cuotidiano o por la hembra --desde que hambre y amor son -las dos necesidades fundamentales y los dos polos de la vida-- y esa -lucha se traba con sólo la fuerza muscular. En una fase ulterior, se -agrega la lucha por la supremacía política (en el clan, en la tribu, -en la aldea, en la comuna, en el estado) y se combate cada -vez menos con los músculos, cada vez más con el cerebro. - -En el período histórico, la humanidad greco-latina combate por la -igualdad _civil_ (abolición de la esclavitud); vence, mas no reposa, -porque la vida es lucha; la humanidad de la Edad Media lucha por la -igualdad _religiosa_, y la conquista, pero no se detiene; al terminar -el pasado siglo, {31} lucha por la igualdad _política_. Y ahora la -humanidad lucha por la igualdad _económica_, no en el sentido de -igualdad material y absoluta, sino en el más positivo, que he -explicado antes; y todo hace prever, con seguridad matemática, -que esta lucha también se terminará para ceder su lugar a -nuevas conquistas y a ideales nuevos para nuestros sucesores. - -Y con el cambio sucesivo del significado o de los ideales de la -lucha por la vida, continúa la progresiva atenuación de los métodos -de lucha, que de violenta y muscular se torna más pacífica e -intelectual, a pesar de las regresiones atávicas o las manifestaciones -psico-patológicas de las violencias personales del individuo -contra la sociedad y de la sociedad contra el individuo. - -Sobre esta concepción mía --que recientemente ha tenido espléndida -demostración en la obra genial de Novicow, quien ha desmentido, sin -embargo, la lucha sexual--, sobre esta concepción, digo, volveré más -ampliamente en el capítulo que trata del _Porvenir moral de la -humanidad_, en la segunda edición de _Socialismo y criminalidad_. - -Por ahora bástame agregar una respuesta a la objeción antisocialista: -no sólo disminuye siempre la desproporción entre nacidos y -sobrevivientes, sino que también la misma «lucha por {32} la vida» -cambia de significado y se atenúa en sus modalidades a cada fase -sucesiva de la evolución biológica y social. - -Así, pues, el socialismo puede afirmar muy bien que deben asegurarse -a todos los hombres las condiciones de una existencia de hombre --a -cambio del trabajo dado a la colectividad--, sin tropezar por eso -contra la ley darwiniana de la supervivencia de los vencedores en la -lucha por la vida, y desde que es necesario interpretarla y aplicarla -exactamente en sus varias manifestaciones a la vida progresiva de la -humanidad, en relación a las épocas primitivas de ésta y en -relación al orden inferior de vivientes vegetales y animales. - -* * * - -Por otra parte, el mismo socialismo, científicamente comprendido, no -impide y no puede impedir que haya siempre en la humanidad vencidos en -la lucha por la vida. - -Este argumento se refiere más directamente a las relaciones entre -socialismo y criminalidad, porque justamente los que sostienen que -la lucha por la vida es ley caduca de la humanidad, afirman en -consecuencia que el _delito_ (forma anormal y antisocial de la lucha -por la vida, así como el _trabajo_ es la forma normal y social) {33} -deberá desaparecer de la Tierra, y por eso se cree encontrar cierta -contradicción entre el socialismo y las doctrinas de la antropología -criminal sobre el delincuente nato, que también se derivan del -darwinismo. - -Reservando para otro lugar el más amplio desarrollo de esta cuestión, -puedo, entretanto, resumir así mi pensamiento de antropólogo -criminalista y de socialista al mismo tiempo: - -Ante todo, la escuela criminal positiva se ocupa de la vida presente, -y su mérito es incontestable por haber aplicado el método experimental -al estudio del fenómeno criminal, deduciendo de él lo absurdo e -hipócrita de los actuales sistemas penales basados en el concepto del -libre albedrío y de la culpa moral, y aplicados en las cárceles de -sistema celular, que llamé y llamo «una de las aberraciones del siglo -XIX», para sustituirle por la simple segregación de los individuos -inaptos para la vida social por condiciones patológicas congénitas o -adquiridas, permanentes o transitorias. - -Pero decir que con el socialismo desaparecerán todas las formas del -delito, es una afirmación inspirada por generoso idealismo -sentimental, mas no fundada en rigurosa observación científica. - -{34} La escuela criminal positiva demuestra que el delito es un -fenómeno natural y social --como la locura y el suicidio-- determinado -por la anormal constitución orgánica y psíquica del delincuente, junto -con las influencias del ambiente físico y del ambiente social. Factores -antropológicos físicos y sociales concurren siempre unidos -indisolublemente a determinar cualquier delito, del más leve al más -grave --como pasa en resumen con todo acto humano--; sólo que para -cualquier delincuente y para cualquier delito es diversa la intensidad -determinante de cada orden de factores. - -Por ejemplo: en el asesinato cometido por celos o por alucinación, la -acción más poderosa pertenece al factor antropológico, sin que por eso -pueda excluirse la acción del ambiente físico y del ambiente social. -Por el contrario, en el delito contra la propiedad, o también contra -las personas, por furor de muchedumbre amotinada, o por alcoholismo, -etc., la intensidad mayor es del ambiente social, sin que por eso pueda -excluirse la influencia del ambiente físico y del factor antropológico. - -El mismo raciocinio --completando el examen de la objeción -antisocialista hecha en nombre del darwinismo-- puede repetirse para -las {35} enfermedades comunes, aunque, por otra parte, el delito -pertenece también a la patología humana. - -Cualquier enfermedad aguda o crónica, infecciosa o no, grave o ligera, -es la resultante de la constitución antropológica del individuo y de -las influencias del ambiente físico y social. Solamente que en las -diversas enfermedades varía la intensidad determinante de las -condiciones personales o del ambiente; la tisis o la cardiopatía por -ejemplo, son enfermedades que dependen en grandísima parte de la -constitución orgánica individual, aunque concurriendo a ella la -complicidad del ambiente; pero la gota, o el cólera, o el tifus, o la -caquexia palustre etc., dependen, por el contrario, de las condiciones -sociales y físicas del ambiente más que de otra cosa. He ahí por qué la -tisis hace estragos hasta entre las gentes acomodadas y, por lo tanto, -bien alimentadas y mejor alojadas; mientras que el cólera hace el -máximum de víctimas entre los mal alimentados, es decir, entre los pobres. - -Es, entonces, evidente que con el régimen socialista de la propiedad -colectiva que asegura a cada hombre las condiciones de existencia de -hombre, disminuirán muchísimo, y quizá desaparezcan --con la ayuda de -los continuos descubrimientos científicos y de la progresiva {36} -previsión higiénica-- las enfermedades determinadas en gran parte por -las condiciones del ambiente y por la insuficiente alimentación y -abrigo contra la intemperie; pero no por eso desaparecerán las -enfermedades por traumatismo, la locura, las pulmonitis, etc. - -Lo mismo debe decirse del delito: suprimida la miseria y las inicuas -desigualdades de condiciones económicas, seguro es que por la falta -directa del estímulo del hambre, aguda y crónica, por la indirecta -influencia benéfica, física y moral de la mejor alimentación, y por la -falta de ocasiones de abusar del poder o la riqueza, disminuirán -muchísimo y desaparecerán esos delitos en gran parte ocasionales y que -toman su mayor intensidad determinante del ambiente social. Pero, sin -embargo, no desaparecerán, por ejemplo, los atentados contra el pudor -por inversión sexual patológica, o los homicidios por epilepsia, -o los hurtos por degeneración psicopatológica etc., etc. - -Del mismo modo, con el socialismo se hará más extensa e intensa la -cultura popular, desaparecerán los analfabetos, todo ingenio tendrá -como desenvolverse y consolidarse libremente; pero no por eso -desaparecerán los idiotas y los imbéciles por condición patológica -hereditaria, {37} por más que también tenga benéfica influencia -preventiva y alejadora sobre las degeneraciones congénitas -(enfermedades comunes, delincuencia, locura, neurosis), la mejor -organización económica y social, unida a la guía cada vez más -clarovidente de la biología experimental, y por lo tanto de las más -frecuentes abstenciones personales de procreación en los casos de -enfermedad hereditaria. - -Vale decir, en conclusión, que también en el régimen socialista ---aunque en proporciones infinitamente menores-- habrá siempre -vencidos en la lucha por la vida, bajo la forma de débiles, de -enfermos, de locos, de neuróticos, de delincuentes, de suicidas, -y por consiguiente que el socialismo no niega la ley darwiniana. - -Pero con la inmensa superioridad de que las formas epidémicas o -endémicas de la degeneración humana, física y moral, serán -completamente suprimidas con la eliminación de su fuente principal, -que es la miseria física, y por lo tanto moral, de los más. - -Así pues, aunque la lucha por la vida continúe siendo la eterna -fuerza propulsora de la existencia social, se desenvolverá en formas -cada vez menos brutales y más humanas o intelectuales, y por ideales -cada vez más elevados, es decir, {38} de perfeccionamiento fisiológico -y psíquico, sobre la base fecunda del pan cuotidiano para el -cuerpo y para la mente, asegurado a todos los hombres. - -* * * - -A propósito de la «lucha por la vida» es preciso no olvidar otra ley -del darwinismo natural y social, a la que algunos socialistas han dado -excesiva y unilateral importancia, mientras que, por el contrario, -muchos individualistas la han condenado a erróneo olvido: hablo de la -ley de solidaridad entre los seres vivientes o de la misma especie, -como entre los animales que viven en sociedad por la abundancia del -común alimento (herbívoros) o también entre especies diversas, por -ese fenómeno que los naturalistas llaman hoy de simbiosis, de acuerdo -en la vida. - -Es excesivo afirmar que en la naturaleza y en la sociedad la única -ley imperante sea la lucha por la vida, como es excesivo decir que -esa ley no rige para la humanidad. La verdad positiva es que la lucha -por la vida es también ley eterna en el mundo humano, aunque se atenúe -en las formas y se eleve en los ideales; pero al lado suyo, y más que -ella, como determinante progresivamente eficaz de la evolución social, -está la ley de la solidaridad o cooperación entre los seres vivientes. - -{39} En las mismas sociedades animales, la ayuda mutua contra las -fuerzas naturales adversas o contra especies vivas enemigas, tiene -manifestaciones constantes y cada vez más intensas, que se desarrollan -más en la especie humana, comenzando por las mismas tribus salvajes; y -máxime en aquellas que, por condiciones favorables del ambiente, o sea -por seguridad y abundancia de medios de subsistencia, presentan el -tipo industrial o pacífico de sociedad humana, antes que el militar o -batallador que demasiado predomina (justamente por la falta de -seguridad e insuficiencia de los medios de vida) en la humanidad -primitiva y en las fases de la civilización menor o regresiva; -aunque, como lo ha demostrado Spencer, ese tipo tienda continuamente -a ser sustituido por el tipo industrial. - -Por eso, para permanecer en el mundo humano, mientras en los albores -de la evolución social el predominio pertenece más a la ley de la -lucha por la vida que a la ley de la solidaridad, a medida que la -división del trabajo y por ella la connecesidad entre las partes -crece en el organismo social, la lucha se atenúa y se transforma, -y la ley de solidaridad y de cooperación adquiere un imperio -progresivamente intenso y extenso. Y todo esto, siempre por la -razón fundamental que {40} indicó Carlos Marx y que constituye su -verdadero y grande descubrimiento científico, es decir, por la -seguridad o inseguridad de las condiciones de existencia, y en -primer término, entre ellas, la seguridad de la alimentación. - -Tanto en la vida de un individuo como en la de varios individuos o de -varias sociedades, puede comprobarse que cuando los medios de -alimentación, base física de la existencia, están asegurados, la ley -de solidaridad predomina sobre la de lucha, y viceversa. El -infanticidio y el parricidio se consideran acciones no sólo lícitas -sino debidas en el mundo salvaje, si la tribu vive en islas donde los -alimentos escasean (Polinesia, etc.) y se convierten en acciones -inmorales y delictuosas en los continentes donde el alimento es más -abundante y seguro. Así del mundo actual, la falta de seguridad en -el pan de cada día para la mayor parte de los hombres, recrudece y -embrutece también las manifestaciones de la lucha por la vida, o -de la «libre competencia» como dicen los individualistas. - -Apenas la propiedad colectiva asegure a cada hombre las condiciones de -existencia, prevalecerá indudablemente la ley de solidaridad. - -Lo que hoy sucede en pequeño y por excepción en la familia que, -mientras sus negocios {41} marchan bien y tiene asegurado el pan -cuotidiano, se halla en perfecto acuerdo y pronta a la mutua -benevolencia, para dejar que intervengan el desacuerdo y la lucha, -apenas la miseria asoma, sucede también en grande en la sociedad -entera, y sucederá como regla constante en cualquier mejor -organización futura. - -Tal será la conquista, y tal, lo repito, es la interpretación más -completa y más fecunda que debe darse con el socialismo a las -inexorables leyes naturales descubiertas por el darwinismo. - -* * * * * - -IV. LA SUPERVIVIENCIA DE LOS MÁS APTOS. - -La tercera y última objeción del raciocinio haeckeliano, mientras es -exacta en sus términos técnicamente biológicos y darwinianos, carece -de base en la aplicación que de ella quisiera hacerse en el campo -social contra el socialismo. - -Se dice: la lucha por la vida asegura la supervivencia de los -mejores y de los más aptos, y sigue por lo tanto un procedimiento -aristocrático de selección individualista antes que la democrática -nivelación colectivista del socialismo. - -Comencemos, una vez más, por precisar bien {42} en qué consiste la -famosa selección natural, fruto innegable de la lucha por la vida. - -La expresión repetida por Haeckel y por tantos otros de «supervivencia -de los mejores y más aptos» debe ser corregida en el sentido de -suprimir la palabra _mejores_. Esto representa un resto de aquella -teología por la cual se admitía en la naturaleza y en la historia un -punto final a que alcanzar mediante un mejoramiento continuo. - -Por el contrario el socialismo, y más aún la teoría de la evolución -universal, ha excluido todo _finalismo_ del pensamiento moderno y de -la interpretación de los fenómenos naturales: la evolución comprende -también la involución y la disolución. Puede ser, y es, que en el -resultado final, comparando los dos extremos del camino de la -humanidad, se halle que realmente hubo una mejoría poderosa; -pero de cualquier manera, esta no va en línea recta ascendente, -si no, como dice Goethe, siguiendo una espiral, con ritmos -parciales de progreso y de regreso, de evolución y de disolución. - -Cualquier ciclo de evolución, tanto en la vida individual como en la -vida colectiva, lleva consigo los gérmenes del correspondiente ciclo -de disolución; y viceversa, con la putrefacción de la {43} forma ya -agotada, se prepara en el laboratorio cierno nuevas evoluciones y -nuevas formas de vida. - -Por eso en el mundo social humano cada fase de civilización lleva -consigo y desarrolla siempre los gérmenes de su propia disolución, -de la que evoluciona una nueva fase de civilización --cambiando más -o menos de asiento geográfico-- en el ritmo eterno de la humanidad -viviente. Las antiguas civilizaciones hieráticas del Oriente se -disuelven y resurgen en el mundo greco-romano, reemplazado después -por la civilización feudal y aristocrática de la Europa Central, -disuelta a su vez por los excesos a que había llegado, como las -civilizaciones anteriores, la sucede la civilización burguesa, -más desarrollada en el mundo anglo-sajón. Pero ésta siente ya los -calofríos de la fiebre de disolución, mientras nace y evoluciona -la civilización socialista, que se esparcirá en mayor extensión -del mundo que cada una de las civilizaciones anteriores. - -* * * - -No es, pues, exacto decir que la selección natural determinada por la -lucha por la vida asegura la supervivencia de los _mejores_; la -verdad es que asegura la supervivencia de los más _aptos_. - -{44} Y la diferencia es grandísima, tanto en el darwinismo natural -como en el social. - -Indudablemente: la lucha por la vida determina la supervivencia de los -individuos más adaptados al ambiente y al momento histórico en que viven. - -Ahora bien, en el campo biológico natural, el libre juego de las -fuerzas y de las condiciones cósmicas, determina precisamente una -elevación de las formas vivas, desde el microbio al hombre. - -En el campo humano, entretanto, de aquello que Spencer llama la -cooperación superorgánica, la interferencia de otras fuerzas y de -otras condiciones, determina a veces una selección al revés, -disolutiva, que es siempre la supervivencia de los más _aptos_ -en un ambiente especial y en un momento histórico, pero que resiente -justamente las condiciones viciadas --si lo son-- de ese ambiente mismo. - -Tal es la cuestión de las «selecciones naturales» que también -interpretan inexactamente, de primera impresión, algunos socialistas -y no socialistas, en el sentido de negar toda aplicabilidad de las -teorías de Darwin a la sociedad humana. - -Es sabido, en efecto, como se ha viciado la selección natural en la -humanidad civil, con el {45} concurso de la selección _militar_, -_matrimonial_ y sobre todo _económica_. - -El celibato que se impone hoy a los soldados, ejerce evidentemente -una influencia perniciosa sobre la raza humana, porque deja en el -hogar a los más débiles en la procreación, mientras expone a los -jóvenes más sanos a la esterilidad transitoria, y, en las grandes -ciudades, a los peligros de la sífilis, desgraciadamente no tan -transitoria. - -Así el matrimonio, perjudicado como está en la civilización -presente por los intereses económicos, efectúa por regla general -una selección sexual al revés, porque las mujeres defectuosas o -degeneradas pero con buena dote, encuentran marido más fácilmente -que las más robustas, del pueblo o burguesas, que están, sin dote, -condenadas a esterilizarse en el celibato, o a perderse en la -prostitución más o menos dorada. - -En la vida social compleja es, pues, innegable la influencia de -las actuales condiciones económicas, por las que el monopolio de -la riqueza asegura a sus posesores el triunfo en la lucha por la -vida, de tal modo que los ricos, aunque menos robustos, gozan de -más larga existencia que los mal alimentados; mientras que por el -trabajo inhumano, diurno y nocturno, impuesto a los hombres adultos -y por el más desastroso {46} todavía que impone a las mujeres y a -los niños el capitalismo moderno, se degradan cada vez más las -condiciones biológicas de la gran masa de los proletarios. - -A esto se agrega también ahora la selección moral al revés, por -medio de la cual el capitalismo, en la lucha trabada con el -proletariado, favorece la supervivencia de los serviles, mientras -persigue y trata de extinguir a los individuos de carácter, menos -dispuestos a soportar el juego de la actual organización económica. - -La primera impresión determinada por la comprobación de estos hechos, -conduce a negar que la ley darwiniana de la selección natural tenga -aplicabilidad y valor alguno en el mundo humano. - -Pero he sostenido y sostengo que esas selecciones sociales al revés, -no sólo no contradicen la ley darwiniana, sino que constituyen un -argumento ulterior en favor del socialismo, que, por ese lado, -reclama precisamente, y determinará sin duda, un funcionamiento -más benéfico de la misma ley inexorable de la selección natural. - -En efecto, la ley darwiniana no es «la supervivencia de los -_mejores_»; es solamente la de los «más _aptos_». - -Ahora, es evidente que hasta los efectos {47} degenerativos producidos -por la selección social, y especialmente por el más amplio campo de -acción continua, en la organización económica actual, confirman hoy y -siempre la supervivencia de los más adaptados a este mismo orden -económico. - -Si los vencedores en la lucha por la vida son los peores y los más -débiles, no quiere decir que la ley darwiniana no encuentre aplicación; -significa sólo que el ambiente está viciado, y en él, por lo tanto, -sobreviven los que están más adaptados a él. - -Así como en mis estudios de psicología criminal he tenido que -comprobar muy a menudo que en las cárceles o en el mundo criminal -quedan vencedores los delincuentes más feroces o más astutos, -justamente porque son los más _adaptados_ a ese ambiente viciado; -así en el individualismo económico moderno vence quien menos -escrúpulos tiene, y la lucha por la vida favorece a quien está más -adaptado a un mundo en que el hombre vale por lo que tiene (sin que -importe cómo lo ha tenido) y no por lo que es. - -La ley darwiniana de la selección funciona, pues, en el mundo humano -también; y el error de los que lo niegan proviene de confundir el -actual ambiente y momento histórico (que toma el {48} nombre de -_burgués_ como el de la edad media se llamó _feudal_) con la historia -entera de la humanidad, y no ver por lo tanto, que los innegables y -desastrosos efectos de la actual selección social al revés, no son más -que la confirmación de la ley darwiniana de la «supervivencia de los -_más aptos_». La observación popular expresa ese hecho con el refrán -de _la botte da il vino che ha_ (la bota da el vino que tiene) y la -observación científica lo explica con las necesarias relaciones -biológicas entre un ambiente determinado y los individuos que nacen, -luchan y sobreviven en él. - -Pero esto, justamente, constituye un argumento decisivo en favor del -socialismo. Salvándose el ambiente de los vicios que hoy lo enturbian -a causa del desenfrenado individualismo económico, se corregirán -también, necesariamente los efectos de la selección natural y -social. En un ambiente física y moralmente sano, serán también -sanos los individuos, más aptos y por lo mismo sobrevivientes. - -La victoria en la lucha por la vida estará verdaderamente asegurada -entonces a quien tenga mayores y más fecundas energías físicas y -morales, y por lo tanto la organización económica colectivista, -asegurando a cada hombre los {49} medios de subsistencia, deberá -mejorar necesariamente la raza humana en lo físico y en lo moral. - -* * * - -Pero se añade: aunque se admite que el socialismo y la selección -darwiniana marchan de acuerdo ¿no se ve que la supervivencia de los -más aptos constituye un procedimiento aristocrático individualista -que va contra la nivelación socialista? - -Tenemos la respuesta, por una parte en la observación hecha más atrás -sobre la libertad asegurada por el socialismo a todos los individuos ---y no sólo a pocos privilegiados o afortunados como ahora-- para -afianzar y desarrollar su propia personalidad. El efecto de la lucha por -la vida será entonces, verdaderamente, la supervivencia de los mejores, -justamente porque en un ambiente normal la victoria está asegurada -a los individuos más normales. Y entonces el darwinismo social no -hará sino continuar y hacer más fecundo en bienes el darwinismo natural. - -Pero, por otra parte, y contra la afirmación de una indefinida -selección aristocrática, es preciso recordar otra ley natural que -viene a completar ese ritmo de acciones y reacciones que determina -justamente el equilibrio de la vida. - -Es necesario agregar a la ley darwiniana de {50} las desigualdades -naturales, la correlativa e inseparable de ella, que después de Morel, -Lucas, Galton, De Candolle, Ribot, Spencer, Madame Royer, Lombroso, -etc., fue puesta en su mayor evidencia por Jacoby. - -La misma naturaleza que hace de la «selección» y de la elevación -aristocrática una condición de progreso vital, restablece en seguida -el equilibrio con una ley niveladora y democrática. - -«De la inmensidad humana surgen individuos, familias, razas que tienden -a elevarse sobre el nivel común; trepan por las alturas escarpadas, -llegan a la cumbre del poder, de la riqueza, de la inteligencia, del -genio, y una vez llegados se precipitan abajo y desaparecen en los -abismos de la locura o de la degeneración. La muerte es la gran -niveladora; aniquilando todo cuanto se eleva, democratiza la humanidad». - -Todo lo que tiende a constituir un monopolio de las fuerzas naturales, -choca contra la ley suprema de la naturaleza que ha dado a todo -viviente el uso y la disposición de los agentes naturales: el aire y -la luz, como el agua y la tierra. - -Todo lo que se aleja muy abajo o muy arriba del término medio -humano --que varía elevándose de época en época, pero que tiene -valor absoluto en cada momento histórico--, no es vivaz, y se apaga. - -{51} Tanto el cretino como, el genio, el hambriento como el -millonario, el enano como el gigante, son monstruos naturales o -sociales, y la naturaleza los hiere inexorable con la degeneración o -la esterilidad. Estirpes aristocráticas, dinastías de soberanos, -familias de genios artísticos o científicos, prole de millonarios . . . -todas siguen la ley común que viene a confirmar las inducciones, -igualitarias en ese sentido, de la ciencia y del socialismo. - -* * * * * - -V. SOCIALISMO Y CREENCIAS RELIGIOSAS. - -Así, pues, ninguna de las tres pretendidas contradicciones entre -darwinismo y socialismo, afirmadas por Haeckel y repetidas por tantos -otros, resiste a un examen más sereno y sincero de las leyes naturales -que toman su nombre del de Carlos Darwin. - -Pero quiero agregar que el darwinismo no sólo no contradice al -socialismo, sino que más bien constituye una de sus premisas -científicas fundamentales, como también, según lo veía acertadamente -Virchow, que el socialismo no es, por una parte, más que la lógica y -vivaz filiación del darwinismo, como por otra parte lo es del -evolucionismo spenceriano. - -* * * - -{52} La teoría de Darwin, quiérase o no, al demostrar que el hombre -desciende de los animales, ha dado un grave golpe a la creencia en -Dios, creador del universo y del hombre con un _fiat_ especial. Y es -por eso que las más encarnizadas oposiciones y las únicas que -sobreviven contra su inducción fundamental, han sido y son promovidas -en nombre de la religión. - -Cierto es que Darwin no se dice ateo y que no lo es Spencer; y en -rigor, tanto la teoría de Darwin como la de Spencer pueden conciliarse -con la creencia en Dios, porque se puede admitir que Dios haya creado -la materia y la fuerza, y éstas se hayan desenvuelto luego en formas -sucesivas, siguiendo el impulso creador inicial. Pero es innegable, -sin embargo, que esas teorías que han hecho cada vez más inflexible y -universal la idea de la causalidad natural, caen inevitablemente a la -negación de Dios, porque contra esa idea queda siempre la pregunta de: ---Y a Dios ¿quién lo ha creado? --Y a la respuesta de expediente de -que Dios ha existido siempre, se le opone la misma, diciendo que -siempre ha existido el universo. --Según la observación de Ardigó, el -pensamiento humano no puede concebir que la cadena que va de los -efectos a las causas pueda detenerse en un punto dado convencional. - -{53} Dios, como decía Laplace, es una hipótesis de que no ha menester -la ciencia positiva y que, cuando más, según Herzen, es una X que -resume en sí, no ya lo _incognoscible_ --como dicen Spencer y -Dubois-Reymond-- sino todo _lo que no es conocido todavía_ por la -humanidad. Y es, por lo tanto, una X variable, que se restringe y -retrocede a medida que avanzan los descubrimientos de la ciencia. - -Y he ahí por qué la ciencia y la religión proceden en razón inversa, -la una debilitándose y atrofiándose tanto cuanto la otra se extiende y -refuerza en la lucha contra lo desconocido. - -Ahora bien, si éste es uno de los efectos del darwinismo, es -evidentísima su repercusión sobre el desarrollo del socialismo. - -Suprimida la fe en ultratumba, donde los pobres serían los elegidos -del Señor, y la miseria de este «valle de lágrimas» encontraría eterna -compensación en el paraíso, es natural que se reavive el deseo de un -poco de «paraíso terrestre» también para los miserables y los menos -afortunados, que son los más sobre la Tierra. - -También fuera del socialismo, Hartmann y Guyau han notado que la -evolución de las creencias religiosas se realiza en el sentido de -{54} que mientras todas las religiones tienen en sí la promesa de -la felicidad, las primitivas admiten la realización de esa felicidad -en la vida misma del individuo, de donde las sucesivas la transportaron -por exceso de reacción, a ultratumba, y en la fase definitiva esa -realización de la felicidad se repone nuevamente en la vida humana, -pero no ya en el breve instante de la existencia individual, sino en -la permanente evolución de la humanidad entera. - -Así, pues, el socialismo también por este lado, se acerca a la -evolución religiosa y tiende a sustituirla, porque justamente -quiere que la humanidad tenga en sí misma el «paraíso terrestre» -sin esperarlo en un _más allá_ que, cuando menos, es muy -problemático. - -Y he ahí por qué muchos han notado que el movimiento socialista -tiene, por ejemplo, muchos caracteres semejantes a los del -primitivo cristianismo, hasta por el ardor de la fe en el que -ha desertado del árido campo del escepticismo burgués: tanto -que varios hombres de ciencia, hasta no socialistas, como Wallace, -Laveleye, De Roberty etc., admiten que el socialismo puede -sustituir perfectamente con su fe humanitaria la fe ultraterrestre -de las viejas religiones. - -Pero las relaciones más directas y eficaces son {55} siempre, sin -embargo, las que existen entre el socialismo y la creencia en Dios. - -Cierto es que el socialismo marxista, después del Congreso de los -socialistas en Erfurt (1891) declara justamente que las creencias -religiosas son asunto de la conciencia privada, y que por lo tanto el -partido socialista combate toda forma de intolerancia religiosa, sea -contra católicos, sea contra judíos, como yo sostuve también en un -artículo contra el _antisemitismo_. Pero esa superioridad de miras no -es, en substancia, más que el efecto de la seguridad de la victoria -final. - -Justamente porque el socialismo sabe y prevé que las creencias -religiosas, si no como fenómenos patológicos de la psicología humana, -como las calificó Serbi, seguramente como inútiles fenómenos de -incrustación moral, están destinadas a atrofiarse ante la divulgación -de la cultura naturalista, aunque sólo sea elemental; justamente por -eso el socialismo no siente la necesidad de combatir de una manera -especial las mismas creencias religiosas, destinadas a perecer. Y eso -aunque sepa que una de las fuerzas más poderosas en favor suyo, es -justamente la falta o la disminución de la creencia en Dios, por -medio de la cual los sacerdotes de todas las religiones y en todas -las fases históricas, han sido los más {56} fuertes aliados de las -clases dominantes, al mantener a las turbas subyugadas por la -fascinación religiosa, como las fieras bajo el látigo del domador. - -Y he ahí por qué los conservadores más clarovidentes, aunque sean -ateos por su cuenta, lamentan que el sentimiento religioso --ese -narcótico preciocísimo-- vaya decayendo entre las masas, -entendiéndolo ellos, utilitaria y farisaicamente (aunque no lo digan) -como un instrumento de dominación política. - -Desgraciadamente, sin embargo, --o afortunadamente-- el sentimiento -religioso no puede restablecerse por decreto de rey ni de presidente -de república. Se va extinguiendo, no por culpa de éste o del otro, y -sin necesidad de propaganda especial, porque está en el aire que -respiramos --preñado de inducciones científicas experimentales-- que -no encuentre ya las condiciones de existencia que hallaba tan -favorables en la ignorancia mística de los siglos pasados. - -Y queda así demostrada la directa influencia de la ciencia positiva -moderna --que sustituye el concepto de la causalidad natural al del -milagro y de la divinidad--, en el desarrollo rapidísimo y en las -bases experimentales del socialismo contemporáneo. - -* * * * * - -{57} - -VI. EL INDIVIDUO Y LA ESPECIE. - -El segundo punto que demuestra la filiación directa del socialismo -científico del darwinismo, está en el diverso modo de concebir al -individuo con relación a la especie. - -El siglo XVIII se cerraba con la glorificación exclusiva del -individuo, del _hombre_ --como entidad por sí estante-- y no era, -en las obras de Rousseau, más que un benéfico exceso de reacción -contra las tiranías política y sacerdotal de la Edad Media. - -Es consecuencia directa de este individualismo, el artificialismo -político de que he de ocuparme en seguida, al estudiar las relaciones -de la teoría de la evolución con el socialismo, y que es común tanto -a los gobernantes del sistema burgués cuanto a los anarquistas -individualistas, desde que unos y otros creen que la organización -social puede cambiarse de hoy a mañana por el golpe mágico de un -artículo de ley o por la explosión más o menos homicida de una bomba. - -Por el contrario, la biología moderna ha cambiado radicalmente -ese concepto del _individuo_ y ha demostrado en su campo y en el de -la {58} sociología que, por una parte, el individuo no es más que el -conjunto de elementos vitales más simples, y por otra parte que el -individuo por sí estante (_selbstwesen_ dirían los alemanes) no -existe, sino que existe sólo en cuanto es parte de una sociedad -(_gliedwesen_). - -Todo lo que vive es una asociación; una colectividad. - -La misma _mónada_, la misma célula viviente, que es la expresión -irreductible de la individualidad biológica, es un compuesto de -diversas partes, cada una de las cuales, a su vez, está compuesta -de moléculas, que están compuestas de átomos. - -El átomo sólo existe como individuo, pero el átomo es invisible e -impalpable, y el átomo no vive. - -Todo cuanto vive es una asociación, una colectividad. - -Y a medida que se asciende en la serie zoológica hasta el hombre, -aumenta más y más la complexidad del compuesto, la federación de -las partes. - -Porque así como a la metafísica del individualismo corresponde el -artificialismo jacobino, unificador y uniformador, así a la -_positividad_ del socialismo corresponde el concepto del federalismo -nacional e internacional. - -{59} Como el organismo de un mamífero no es más que una federación -de tejidos, de órganos, de aparatos, el organismo de una sociedad -no puede ser sino una federación de comunas, de provincias, de -regiones, y el organismo de la humanidad una federación de naciones. - -Y como sería absurdo concebir un mamífero que debiera mover por -ejemplo la cabeza uniformemente con las extremidades y éstas todas -juntas, así también es absurda una organización política y -administrativa en la que, por ejemplo, la última provincia del norte -o de la montaña, debiese tenerlos mismos engranajes burocráticos, -la misma red de leyes, los mismos movimientos de la última provincia -del sur o de la llanura, por amor a la simétrica uniformidad que es -la expresión patológica de la unidad. - -Dejando de lado estas consideraciones políticas --según las cuales, -como he dicho en otra parte, la única organización posible para -Italia como para cualquier otro país, me parece ser la unidad -política en el federalismo administrativo--, queda evidenciado -que al final del siglo XIX, el individuo como entidad estante por -sí, se encuentra destronado en el campo de la biología y en el de -la sociología. - -{60} El individuo existe; pero sólo en cuanto forma parte de un -compuesto social. - -Robinson Crusoe --la genuina expresión del individualismo-- no puede -ser sino una leyenda o un caso patológico. - -La especie --esto es, el compuesto social-- es la grande, viva y -eterna realidad de la vida, como lo ha demostrado el socialismo y -como lo confirman todas las ciencias positivas, desde la astronomía -hasta la sociología. - -Así, mientras al final del siglo XVIII Rousseau decía que sólo el -individuo existe, y que la sociedad es un producto artificial del -«contrato», y añadía --atribuyendo (como antes Aristóteles al hablar -de la esclavitud) carácter humano permanente a las manifestaciones -transitorias del momento histórico de putrefacción del antiguo régimen -en que él vivió-- que la causa de todos los males era la sociedad, -pues todos los individuos nacían buenos e iguales; así, por el -contrario, al fin del siglo XIX todas las ciencias positivas están -acordes en decir que la sociedad, el compuesto, es un hecho natural -e invencible de la vida, así en las especies vegetales como en las -animales, desde las primeras «colonias animales» (zoófitos), hasta -la sociedad de las mamíferos (herbívoros) y del hombre. - -{61} Y todo aquello que el individuo tiene de mejor en sí, lo debe -justamente a la vida social, por cuanto cada fase de evolución está -caracterizada por condiciones patológicas y finales de putrefacción -social que son, sin embargo, esencialmente transitorias y preludian -fatalmente un nuevo ciclo de renovación social. - -Si el individuo pudiera vivir como tal, viviría obedeciendo a una -sola de las dos necesidades e instintos fundamentales de la -existencia: la alimentación --esto es, la conservación egoísta del -organismo propio, mediante esa primordial función que ya Aristóteles -señalaba con el nombre de _ctesis_--, de conquista de la comida. - -Pero todo individuo debe vivir en sociedad, justamente porque se le -impone la segunda necesidad e instinto fundamental de la vida, la -reproducción de seres semejantes a él, para conservación de la especie, -y de esa vida de relación y reproducción (sexual y social) es que -nace precisamente el sentido moral o social, por el cual aprende el -individuo no solo a _existir_ sino a _coexistir_ con sus semejantes. - -Puede decirse, pues, que estos dos instintos fundamentales de la -vida --pan y amor-- llenan una función de equilibrio social en la -vida de los animales, y especialmente del hombre. - -{62} El amor es, para el mayor número de los hombres, la principal -dispersión fisiológica y primera de las fuerzas acumuladas, más o -menos abundantes, con el pan cuotidiano, y economizadas en la diaria -labor, o que han quedado intactas en la parasitaria ociosidad. - -El amor es el único goce que tenga verdaderamente carácter universal -e igualitario, tanto que el pueblo lo llama «el paraíso de los -pobres», que, precisamente, son empujados por la religión a gozar de -él sin limitación alguna --_crescite et multiplicamini_-- porque el -agotamiento erótico, sobre todo en el macho, mientras aminora o hace -olvidar las torturas del trabajo o del hambre servil, enerva también -la energía de la constante organización, y tiene por lo tanto una -función útil a la clase dirigente. - -Sin embargo, así como a este efecto del instinto sexual corresponde -ineludiblemente el otro, de aumento de población, así la -inmovilización de un orden social dado, es frustrada justamente por -la presión de la población que en nuestro siglo se acentúa por el -fenómeno característico del _proletariado_, y la evolución social -procede por lo tanto, inexonerable y fatal. - -Volviendo al argumento: de todas maneras es innegable que, mientras -al final del siglo XVIII {63} se creía que la sociedad era hecha para -el individuo --y de esto podría derivar como repercusión imprevista -quizás, que millones de hombres pudiesen y debiesen vivir trabajando -y sufriendo a beneficio de unos pocos individuos--, al fin del -nuestro las ciencias positivas han demostrado que es el individuo -el que vive para la especie, siendo ésta sola la realidad eterna -de la vida. - -De donde brota evidente toda la dirección del pensamiento científico -moderno en el sentido sociológico o socialista, contra el exagerado -individualismo, que dejó como herencia el siglo pasado. - -Es verdad que la biología demuestra que no debe caerse en el opuesto -extremo --en que caen algunas escuelas de socialismo utópico y de -comunismo-- de no ver después más que la sociedad, para olvidar -completamente al individuo. En efecto, es otra ley biológica que la -existencia del compuesto es la resultante de la vida de todos los -individuos, como la existencia de un individuo es la resultante -de la vida de las células de que se compone. - -Pero de todas maneras queda demostrado que el socialismo científico -que señala el fin de nuestro siglo y será el alba del siglo XX, está -en acuerdo perfecto con la dirección del {64} pensamiento moderno, -hasta en el punto fundamental del predominio dado a las exigencias -vitales de la solidaridad colectiva y social, ante las exageraciones -dogmáticas del individualismo, que señala un poderoso y fecundo -despertar a fines del siglo pasado, pero que a través de las -manifestaciones patológicas de la desenfrenada competencia, toca -fatalmente a la explosión «libertista» del anarquismo que predica -la acción individual con olvido completo de la solidaridad social -y humana. - -Y así es como se llega al último punto de contacto y de íntima -conexión entre darwinismo y socialismo. - -* * * * * - -VII. LA «LUCHA POR LA VIDA» Y LA «LUCHA DE CLASE». - -El darwinismo ha demostrado que todo el mecanismo de la evolución -animal, consiste en la lucha por la vida entre individuo e individuo -de una misma especie, por una parte, y entre especie y especie en el -mundo entero de los vivientes por otra. - -Así, todo el mecanismo de la evolución social fue reducido por el -socialismo marxista a la ley de la _lucha de clase_, concentrando -en ella no sólo {65} la atención como secreto motor y única -explicación positiva de la historia humana, sino también el ideal y -la rígida norma disciplinaria del socialismo político, substrayéndolo -así a todas las incertidumbres elásticas, vaporosas e inconcluyentes -del socialismo sentimental. - -La historia de la vida animal no ha encontrado su explicación -positiva sino en la gran ley darwiniana de la _lucha por la vida_ ---por la que solamente se pueden determinar las causas naturales del -nacimiento, el desarrollo y la extinción de las especies vegetales y -animales, desde las épocas paleontológicas hasta hoy--. Así, la -historia de la vida humana no ha encontrado su explicación sino en la -gran ley marxista de la _lucha de clase_, para la que los anales de -la humanidad primitiva, bárbara y civilizada, dejan de ser un -caprichoso y superficial kaleidoscopio de episodios individuales, -para convertirse en un drama determinado, grandioso y fatal ---consciente o inconscientemente, tanto en los detalles nimios cuanto -en las catástrofes gigantescas-- por el motor fatal de las -_condiciones económicas_ que son la base física y por consiguiente -imprescindible de la vida y de la _lucha de clase_ por la conquista -y conservación de la fuerza económica de que, necesariamente, -dependen {66} todas las demás (la fuerza político-jurídico-social). - -De este grandioso concepto, que constituye la gloria imperecedera de -Carlos Marx --y le señalan en la sociología el puesto que Darwin -tiene en la biología y Spencer en la filosofía natural-- tendré -ocasión de hablar más adelante, al delinear las relaciones que -existen entre la sociología y el socialismo. - -Por ahora me basta con señalar otra concordancia entre darwinismo y -socialismo, consistente en que mientras la expresión _lucha de clase_ -puede causar una primera impresión de antipatía (que hasta yo -confieso haber tenido cuando no había comprendido aún el espíritu -científico de las teorías marxistas) encierra, entretanto, en su -verdadero significado, la ley primera de la historia humana, y puede -por consiguiente ser, ella sola la norma segura para el advenimiento -de la nueva fase de evolución humana que el socialismo prevé y -apresura. - -Lucha de clase quiere decir que la sociedad humana, como cualquiera -otro organismo viviente, no es un todo homogéneo, la suma indistinta -de un número más o menos grande de individuos, sino por el contrario -un organismo viviente, resultante de la agregación de partes {67} -diversas y cada vez más diversas, cuanto más alto es el grado de la -evolución social. - -Así como un protozoo está casi solamente compuesto de gelatina -albuminosa, mientras un mamífero está formado por tejidos -diversísimos entre sí; así una tribu acéfala de los salvajes más -primitivos está solamente compuesta de pocas familias que viven -más bien en agregación de pura vecindad material, mientras que -una sociedad privilegiada del mundo histórico o contemporáneo se -compone de clases diversas entre sí, sea por la constitución -fisio-psíquica de los mismos componentes, sea por lo complejo de -las costumbres y de las tendencias de su existencia personal, -familiar y social. - -Estas clases diversas pueden ser rígidamente catalogadas como en -la antigua India desde el _bramino_ al _sudra_, y también en la -Europa de la Edad Media, desde el emperador o el pontífice al -feudatario, al vasallo, al artesano; de tal modo que no sea admitido -entre una y otra clase el cambio de los individuos que por sólo el -azar del nacimiento le pertenecen; o que pueden perder la etiqueta -legal, como sucede en Europa y América después de la Revolución -Francesa, y admitir por lo tanto, como rara excepción, el cambio y -el pase de los individuos de una a otra --como las {68} moléculas -químicas en los fenómenos de exósmosis y de endósmosis, o según la -expresión de Dumont, por un fenómeno de «capilaridad social»--. Pero -siempre, de todos modos, esas varias clases existen como realidad -innegable y rebelde a toda nivelación de superficie jurídica, por -cuanto persiste la razón fundamental de su variedad. - -Carlos Marx es quien, más lúcidamente que cualquier otro, ha -indicado, comprobado y confirmado esta razón en el crisol de la -observación sociológica, por la diversidad de las condiciones -económicas. - -Variarán los nombres, las apariencias, los fenómenos de repercusión -en cada fase de evolución social, pero siempre el fondo trágico de -la vida humana estará en el contraste que existe entre quien tiene -el monopolio de los medios de producción --y son los menos-- y quien, -por el contrario, está desposeído de ellos --y son los más--. - -_Guerreros y pastores_, en la sociedad primitiva, apenas realizada la -apropiación, primero familiar y luego individual, de la tierra bajo -el colectivismo inicial; _patricios y plebeyos_; _feudales y -vasallos_; _nobles y pecheros_; _burgueses y proletarios_ . . . todas -estas son indicaciones diversas de un hecho idéntico: el monopolio -de la riqueza de un lado, el trabajo productor del otro. - -{69} Ahora bien, la gran importancia de la ley marxista --lucha de -clase-- consiste precisamente en indicar con evidente precisión _en -qué_ está verdaderamente el punto vital de la cuestión social, y -_por qué método_ se puede arribar a resolverla. - -Mientras la base económica de la vida política, jurídica y moral no -se asentó con evidencia positiva, las aspiraciones de los más hacia -un mejoramiento social vagaron inciertas entre la reclamación y la -conquista parcial de algún instrumento _accesorio_, como libertad -de culto, sufragio político, instrucción pública, etc., etc. Y no -se niega que tales conquistas hayan sido de grande utilidad. - -Pero el _sancta sanctorum_ permanecía impenetrable siempre a los -ojos de la multitud, y el poder económico, al persistir como el -privilegio de los menos, hacía que cualquier conquista o concesión -quedara edificada en el aire, sin raíces, arrancada del cimiento -sólido y fecundo, único que puede dar vida y fuerza perennes. - -Ahora que el socialismo --aun antes que Marx, pero no con tanta -precisión científica-- ha señalado en la apropiación individual, -en la propiedad privada, de la tierra y de los medios de producción, -el punto vital de la cuestión: ahora el {70} problema está planteado, -preciso, claro, inexorable en la conciencia de la humanidad -contemporánea. - -* * * - -¿Cuál es el método de abolir este monopolio del poder económico y -su consiguiente serie de dolores, de males, de odios y de iniquidad? - -Aquí está el método de la _lucha de clase_ que partiendo del dato -positivo de que toda clase tiende a conservar y acrecentar las -ventajas y privilegios conquistados, enseña a la clase privada del -poder económico, que para llegar a obtenerlo, la lucha (y de las -modalidades de esta lucha nos ocuparemos en seguida) debe ser de -clase a clase, no de persona a persona. - -Odiar, ultrajar, suprimir a este o aquel individuo que pertenece a -la clase dominante, no hace adelantar un segundo la solución del -problema, y antes bien la retarda por la reacción del sentimiento -común contra la violencia personal, desde que ofende el principio -de _respeto a la persona humana_ que el socialismo proclama bien -alto para todos y contra todos. Y no coopera a la solución del -problema, porque la anormal condición presente (que se ha hecho -más aguda), miseria de muchos y satisfacción de pocos, no es efecto -de la mala voluntad de este o aquel individuo. - -{71} Hasta por ese lado, en efecto, el socialismo está en pleno y -completo acuerdo con la ciencia positiva que niega el libre albedrío -en el hombre y estudia la actividad humana, individual y colectiva, -como el efecto necesariamente determinado por las condiciones de -raza y de ambiente. - -El delito, el suicidio, la locura, la miseria, no son el fruto -del libre albedrío, de la culpa individual, como predica el -espiritualismo metafísico; ni es fruto del libre albedrío ni -culpa individual del capitalista, si el obrero está mal -retribuido, sin trabajo, en la miseria. - -Todo fenómeno social es la resultante necesaria de las condiciones -históricas y del ambiente; y en el mundo moderno, la facilidad y -la frecuencia de las relaciones por todas partes de la tierra, ha -hecho más estrecha la dependencia de cada hecho --económico, -político, jurídico, moral, artístico o científico-- de las -condiciones más lejanas y más indirectas de la vida universal. - -Dada la organización actual de la propiedad privada, sin limitación -de herencia familiar y de acumulación personal; dada la continua y -cada vez más completa aplicación de los descubrimientos científicos -al trabajo humano de transformación de la materia; dado el telégrafo -y el vapor; dado el torrente cada vez más {72} desbordante de las -migraciones humanas, es inevitable que la existencia de una familia -de labradores, de operarios, o de pequeños comerciantes, etc., ligada -a los hilos invisibles pero inexorables de la vida del mundo, por -los que la cosecha del algodón, del café o del trigo en los países -más lejanos, repercute por todas partes del mundo civil, así como -el aumento o la diminución de las manchas solares es un coeficiente -de las periódicas crisis agrícolas, e influye directamente sobre el -destino de millones de hombres. - -En este grandioso concepto científico de la «unidad de las fuerzas -físicas», según la expresión del padre Secchi, o de la solidaridad -universal ¿cómo puede admitirse aún el concepto mezquino e infantil -del libre albedrío y del individuo como causa de los fenómenos -humanos? - -Si un socialista tuviese la idea --aun con miras de beneficencia-- -de fundar un taller industrial para dar trabajo a los desocupados, -y produjese un artículo abandonado por la moda o por la necesidad -del consumo general, se vería evidentemente obligado a quebrar, a -pesar de sus intenciones filantrópicas, por el decreto mudo pero -inevitable de las leyes económicas. - -O si un socialista quisiese dar a los obreros de su establecimiento -un salario doble o triple {73} que el corriente, tendría sin duda -alguna la misma suerte, por la misma inexorable aplicación de las -leyes económicas, porque tendría que vender sus mercaderías con -pérdida, o que guardarlas en sus almacenes, sin venderlas mientras -su precio --en igualdad de clase-- fuese superior al del mercado. - -Se vería reducido a la quiebra, y el mundo no le daría otro -consuelo que llamarlo _un buen hombre_, palabra que en la -actual fase de «moralidad mercantil» tiene doble sentido. - -Aparte, pues, de las relaciones personales más o menos cordiales -entre capitalista y obrero, su respectiva condición económica -está fatalmente determinada por la ley del _supertrabajo_ con -la que Marx explica irrefutablemente cómo el capitalista puede -acumular riquezas sin trabajar, sólo porque el obrero produce -en cada jornada de trabajo un equivalente de riqueza superior -al salario recibido, demasía de producto que naturalmente va a -beneficio gratuito del capitalista, aun cuando se le quisiese -deducir el salario de un trabajo suyo intelectual de dirección -técnica y administrativa. - -La tierra abandonada al sol y a la lluvia, no produce por sí sola -ni trigo ni vino. Los minerales no salen por sí solos de las -entrañas de la tierra. - -{74} La producción de la riqueza no se efectúa sino por una -transformación de la materia trabajada por la labor humana. Y sólo -porque el campesino cultiva la tierra, el minero extrae los -minerales, el obrero mueve las máquinas, el químico hace -experimentos en su gabinete, el ingeniero inventa etc., etc., -es que el propietario o el capitalista, sin haber hecho nada -para heredar su patrimonio, y sin fatiga alguna si permanece -_ausente_ de su propiedad, puede tener cada año asegurado un -producto que otros producen para él a cambio de pan escaso y -miserable vivienda, envenenados las más de las veces por los -miasmas de los arrozales o de los pantanos, por el gas de las -minas o de los talleres, sin lograr nunca una existencia digna -de criaturas humanas. - -Y hasta en el régimen de la perfecta medianería --que se muestra -como una fórmula de socialismo práctico-- queda siempre que -preguntar por qué milagro el propietario, que no trabaja, ve llegar -a su casa el trigo, el aceite y el vino en cantidad suficiente para -vivir con comodidad, mientras que el medianero da cada día su -trabajo para arrancar a la Madre Tierra el alimento para sí y -para los otros. - -Lo que hay de menos doloroso en la {75} medianería es la seguridad -tranquila de llegar a fin de año sin los espasmos de la desocupación -a que están condenados los trabajadores adventicios de la campaña y -de la ciudad. Pero, en substancia, el problema queda sin alteración -y siempre hay uno que vive bien sin trabajar, porque diez viven mal, -trabajando. - -Tal es el engranaje de la propiedad privada y tales sus -efectos, fuera y contra la misma voluntad de los individuos. - -Así, resulta vana y estéril toda tentativa contra este o aquel -individuo: lo que hay que cambiar es la orientación de la sociedad, -lo que hay que abolir es la propiedad individual, no con la -_repartición_, como vulgarmente se dice, y que sería forma más -aguda y más mezquina de propiedad privada, mientras que un año -después, persistiendo esa orientación individualista, se volvería -al _statu quo_, sólo en beneficio de los más pillos y de los -menos escrupulosos. - -Pero la abolición de la propiedad privada o individual, -sustituyéndola la propiedad colectiva y social de la tierra y -de los medios de producción; sustitución que, por otra parte, -mientras no puede hacerse por decreto, de hoy a mañana, como -algunos nos acusan de querer, se va realizando de día en día, -de hora en hora en forma directa y en forma indirecta. - -{76} En forma directa: porque la civilización señala una -continua sustitución de propiedades y funciones sociales, a -las que antes eran propiedades y funciones individuales. Los -caminos, los correos, los ferrocarriles, los museos, la -iluminación urbana, la instrucción, etc., etc., que hasta -hace pocas decenas de años eran propiedades o funciones -privadas, se han hecho propiedades o funciones sociales; y -sería absurdo pensar que este procedimiento directo de -socialización deba detenerse justamente ahora, en vez de -acelerarse progresivamente, como se va acelerando todo en -la vida moderna. - -En forma indirecta: como último efecto del individualismo económico -que tomó el nombre de _burgués_, de los bravos lugareños que en la -Edad Media vivían en los burgos sometidos al castillo feudal y a la -iglesia parroquial --símbolos de la clase entonces dominante-- y que -preparados por un trabajo fecundo y consciente y por las condiciones -históricas que cambiaron la orientación económica del mundo (como el -descubrimiento de América) hicieron su revolución al final del siglo -XVIII, conquistando con ella el poder, y escribiendo páginas de oro -en la historia del mundo civil con las epopeyas nacionales y con los -milagros de la ciencia aplicada a la industria . . . {77} pero que -describen ahora la parábola descendente y presentan síntomas -evidentes de una disolución sin la cual, por otra parte, no sería -posible la inauguración de una nueva fase social. - -El individualismo económico, llevado a sus últimas consecuencias, -determina necesariamente la centralización progresiva de la propiedad -en un número cada vez más restringido de personas. El «millonario» -es palabra nueva, propia del siglo XIX, y expresa en proporciones -más evidentes este fenómeno que George reducía a la ley histórica -del individualismo económico, por la cual los ricos se hacen cada -vez más ricos, y los pobres más pobres. - -Ahora, es evidente que cuanto más restringido es el número de los -detentadores de la tierra y de los medios de producción, tanto más -fácil se hace su sustitución --con o sin indemnización personal-- -por parte de un solo propietario que es la sociedad y que no puede -ser más que ella. - -La tierra es la base física del organismo social. Es, por lo tanto, -absurdo que pertenezca a pocos individuos y no a toda la colectividad -social, como sería absurdo que perteneciese al monopolio de pocos -propietarios, el aire que respiramos. - -Y esta es la intención suprema del socialismo. - -{78} Pero, es evidente que no se puede llegar a eso, tomando como -punto de mira a este o aquel propietario, a este o aquel capitalista. - -Ese es también un medio individualista de lucha, que está destinado -a permanecer estéril o que por lo menos exige un desparramo inmenso -de fuerzas para obtener escasos resultados parciales y provisionales. - -Por eso es que cuando veo a los hombres políticos afanarse con -protestas diarias o anecdóticas, en una lucha personalista --a la -que, por otra parte, las asambleas y el público se acostumbran y -amoldan por su misma monótona continuidad--, me parece ver a un -higienista extravagante que quisiera hacer habitable un pantano, -matando a tiros y uno por uno los mosquitos, en vez de proponerse -como método y objetivo, el completo saneamiento de toda la zona -miasmática . . . - -¡Nada, pues, de luchas o violencias personales! Lucha de clase, en -el sentido de dar a la inmensa clase de los trabajadores de cualquier -arte o profesión, la conciencia de estas verdades fundamentales y por -lo tanto de sus propios intereses de clase, contrapuestos a los -intereses de la clase que retiene el poder económico, para llegar -con la organización consciente a la conquista {79} de ese poder -económico, por medio de los demás poderes públicos que la -civilización actual ha asegurado a los pueblos libres. - -Aunque pueda preverse que la clase dominante de todos los países, -antes de ceder restringirá las libertades públicas que para ella -eran inocuas cuando las usaban los trabajadores no constituidos en -partido de clase, sino distraídos o hipnotizados en seguimiento de -otros partidos políticos, tan radicales en las cuestiones accesorias -cuanto profundamente conservadores en la cuestión fundamental de la -organización económica y de la propiedad. - -Lucha de clase, pues. Lucha de clase a clase. - -Y lucha, se comprende, con los métodos de que hablaré en seguida, -al ocuparme de los cuatro modos de transformación social: evolución, -revolución, rebelión, violencia personal. - -Pero, entretanto, lucha de clase en el sentido darwiniano, -repitiéndose en la historia humana el drama grandioso de la -lucha por la vida entre especie y especie, sin relajarse en el -pugilato salvaje e insignificante de individuo a individuo. - -* * * - -Detengámonos en este punto, aunque el mismo argumento de las -relaciones entre darwinismo y {80} socialismo podría ir más -lejos, siempre en el sentido de eliminar toda pretendida -contradicción entre una y otra corriente del pensamiento -científico moderno, y de confirmar, por el contrario, el más -íntimo, natural e indisoluble acuerdo. - -Por eso, la aguda previsión de Virchow responde exactamente al -paralelo histórico de Juan Jacoby. - -«En el mismo año en que apareció el libro de Darwin (1859), de una -dirección enteramente distinta hacia el mismo objetivo, dábase -empuje a un importantísimo desarrollo de la ciencia social, por -medio de un trabajo que permaneció mucho tiempo desconocido, -trabajo que tiene por título _Crítica de la economía política_, -por Carlos Marx, y que fue precursor de la obra _El capital_. - -»Lo que el libro de Darwin sobre el _Origen de las especies_ es -para el génesis y la evolución de la naturaleza inconsciente -llegando hasta el hombre, lo es la obra de Marx para el génesis -y la evolución de la comunidad de los individuos humanos, de las -naciones y de las formas sociales de la humanidad». - -Y he ahí por qué la Alemania contemporánea, que ha sido el campo -más fecundo para el desarrollo de las teorías darwinianas, lo es -también {81} para la propaganda consciente, disciplinada, -inconmovible, de las ideas socialistas. - -Y he ahí por qué, justamente, en Berlín, en las vidrieras de -las librerías de propaganda socialista, las obras de Carlos -Darwin tienen su puesto de honor junto a las de Carlos Marx. - - - - - -{83} - -SEGUNDA PARTE. EVOLUCIÓN Y SOCIALISMO. - - - - - -{85} - -INTRODUCCIÓN - -Aun ante la teoría de la evolución universal que --fuera de este -o aquel detalle más o menos discutible-- representa verdaderamente -la orientación vital del pensamiento científico moderno, se ha -creído razonable afirmar que contradice substancialmente las -teorías y los ideales prácticos del socialismo. - -Pero aquí hay error evidente. - -Si por socialismo se entiende esa complicación fluctuante de -aspiraciones sentimentales que muchas veces se ha cristalizado -en las utópicas creaciones artificiales de un nuevo mundo humano, -que por un golpe de varita mágica debía sustituir de un día para -otro al viejo mundo en que vivimos, entonces es perfectamente -cierto que la teoría científica de la evolución condena los -prejuicios y las ilusiones del artificialismo político, -reaccionario o revolucionario, pero romántico siempre. - -{86} Pero la desgracia de nuestros adversarios está en que el -socialismo actual es muy diferente del que precedió a la obra de -Marx: y fuera del sentimiento animador de protestas contra las -iniquidades presentes y de la aspiración de un porvenir mejor, -nada tiene de común con aquel en su estructura lógica y en sus -mismas inducciones, sino la visión clara, matemáticamente exacta, -(en fuerza justamente de las teorías de la evolución) de la final -organización social, basada en la propiedad colectiva de la tierra -y de los medios de producción. - -Esto se hará evidente en el examen de las tres pretendidas -contradicciones principales que, según se afirma, existen entre -el socialismo y el evolucionismo científico. - -Entretanto es imposible no ver, desde ahora, la filiación directa -del socialismo marxista, también, del evolucionismo científico, -cuando se piensa que aquél no es, justamente, más que la aplicación -lógica y consecuente de la teoría evolucionista en el campo económico. - -* * * * * - -{87} - -VIII. LA TESIS ORTODOXA Y LA TESIS SOCIALISTA ANTE LA TEORÍA -DE LA EVOLUCIÓN. - -En resumen ¿qué dice el socialismo? Que el mundo económico presente -no puede ser inmutable y eterno, sino que por el contrario representa -una fase transitoria de la evolución social, a la que debe suceder -una fase ulterior y un mundo diferentemente organizado. - -Que esta diversa organización venidera deba realizarse en sentido -colectivista o socialista --o también individualista-- es lo que -resulta como conclusión última y positiva del estudio ya hecho -sobre las relaciones entre darwinismo y socialismo. - -Entretanto es necesario establecer aquí, que esa afirmación -fundamental del socialismo --fuera de los detalles de la futura -organización social de que hablaré más adelante-- es coherente -con la teoría experimental del evolucionismo. - -¿Cuál es, pues, la contradicción substancial entre la economía -política ortodoxa y el socialismo? Esto: que la economía política -ha sostenido y sostiene que las leyes económicas por ella analizadas -e ilustradas acerca de la producción y la {88} distribución de la -riqueza son _leyes naturales_ . . . no, sin embargo, en el sentido -de que sean leyes determinadas naturalmente por las condiciones del -organismo social (lo que sería exacto) sino en el sentido de que son -_leyes absolutas_, es decir propias de toda la humanidad en todo -tiempo y lugar, y por consiguiente inmutables en sus puntos -principales aunque susceptibles de modificaciones parciales y -accesorias en sus expresiones de detalle. - -El socialismo científico sostiene, por el contrario, que las -leyes establecidas por la economía política clásica, desde Adam -Smith en adelante, son leyes propias del actual momento histórico -de la humanidad civil, y que por lo tanto son leyes esencialmente -_relativas_ al instante en que fueron analizadas, y como ya no -responden a la realidad de las cosas si se quieren hacer -extensivas, por ejemplo, a la remota antigüedad histórica y más -aún a los tiempos prehistóricos, no pueden representar una -inmutable petrificación del porvenir social. - -Ahora, de estas dos tesis fundamentales, la tesis ortodoxa y la -tesis socialista ¿cuál es la más acorde con la teoría científica -de la evolución universal? - -La respuesta no es dudosa. - -{89} La teoría de la evolución --cuyo genial creador ha sido -verdaderamente Heriberto Spencer-- desenvolviendo y fecundando -en el terreno sociológico la dirección relativista ya señalada -de la escuela histórica tanto del derecho como de la economía -política (que era parcialmente heterodoxa), ha dado al pensamiento -humano esta imprescindible brújula: que todo cambia, que el -presente --tanto en el orden astronómico como en el biológico, -como en el sociológico-- no es más que la resultante de las -transformaciones precedentes, naturales, necesarias e incesantes, -mil veces milenarias, y que, en consecuencia, así como el presente -es distinto del pasado, así también el porvenir será sin duda alguna -distinto al presente. - -Así, el spencerismo no ha hecho más que dar una provisión -verdaderamente maravillosa de pruebas científicas en todos los -ramos del saber humano, a los dos pensamientos abstractos de -Leibnitz y de Hegel, de que «el presente es hijo del pasado, -pero padre del porvenir» y de que «Nada es, pero todo llega»; -lo que, desde Lyell la geología había, sobre todo, demostrado -maravillosamente, sustituyendo al concepto tradicional de los -cataclismos imprevistos, el concepto científico de la gradual y -diaria transformación de la tierra. - -{90} Verdad es que el enciclopédico saber de Heriberto Spencer -es deficiente en economía política, o por lo menos no ha dado en -ese terreno pruebas tan completas como en las ciencias naturales; -pero eso no impide que el socialismo, después de todo, no sea otra -cosa, en su concepto animador, que la aplicación lógica de la teoría -científica de la evolución natural, al orden de los fenómenos -económicos. - -Justamente por esto es que Carlos Marx, primero (en 1859) con la -_Crítica de la economía política_ (y también con el famoso -_Manifiesto_ de 1847, escrito por él y Engels, casi diez años -antes de los _Primeros principios_ de Spencer, y maravilloso por -su potencia y por su lucidez de síntesis) y después con el -_Capital_ (1867) ha venido a completar en el campo social -la revolución científica provocada por Darwin y Spencer. - -Mientras el viejo pensamiento metafísico concebía la moral, el -derecho, la economía, como la combinación de leyes absolutas y -eternas según el modo platónico de pensar, y limitando su -observación al mundo histórico, sin usar otro instrumento de -indagación que la lógica fantasía del filósofo, inoculaba en -el cerebro de tantas generaciones ese concepto del absolutismo -de las leyes naturales, debatiéndose en el dualismo {91} de la -materia y del espíritu; la ciencia positiva, por el contrario, -llegando a la síntesis grandiosa del _monismo_, es decir, de -la única realidad fenoménica --materia y fuerza inseparables e -indestructibles-- desarrollándose de una manera continua, de -forma en forma según normas relativas al tiempo y al lugar, ha -cambiado radicalmente la orientación del pensamiento moderno -justamente en el sentido de la evolución universal. - -Moral, derecho, política, no son más que superestructuras más -que reparaciones de la estructura económica, y varían con ésta -de un paralelo a otro, de un siglo a otro siglo. - -Esta es la grande, la genial intuición de Carlos Marx en la -_Crítica de la economía política_ de la que más adelante examinaré -la parte que se refiere a la fuente única de las condiciones -económicas, pero de la que importa ahora señalar lo referente -a su continua e irrefrenable versatilidad, desde el mundo -prehistórico al mundo histórico y en las varias épocas de éste. - -Normas de la moral, creencias religiosas, sanciones jurídicas de -leyes civiles o penales, organización política, todo cambia y -todo está en relación con el ambiente histórico y telúrico en -que se observa. - -Asesinar a sus padres es el mayor de los {92} delitos en Europa -y en América; matarlos es, por el contrario, una acción obligatoria -y santificada por la religión en la isla de Sumatra, así como el -canibalismo es lícito en el centro del Africa y lo fue en la Europa -y en la América prehistóricas. - -La familia que apenas se forma transitoriamente (como entre -los animales) en el comunismo sexual primitivo, se organiza en -la poliandria y el _matriarcado_ allí donde los escasos -alimentos exigen un escaso aumento de población, pero pasa a -la poligamia y al patriarcado cuando está donde esa razón -económica fundamental no domina tiránicamente, para asumir por -último en el mundo histórico la forma monogámica que es, -sin duda, la mejor y la más adelantada, aun cuando necesite -ser libertada del convencionalismo absolutista del vínculo -indisoluble y de la prostitución disfrazada y legalizada (por -razones económicas) que la manchan en el mundo actual. - -¿Y sólo la constitución de la propiedad debe continuar eterna, -inmutable, en esta corriente oceánica de instituciones sociales -y de reglas morales, sujetas a continuas y profundas evoluciones -y transformaciones? - -¡Sólo la propiedad debe permanecer imperturbable e inalterable -en su forma de {93} monopolio privado de la tierra y de los -medios de producción! . . . - -Esa es la absurda pretensión de la ortodoxia económica y jurídica, -con la única concesión a las irresistibles comprobaciones de la -teoría evolucionista (hecha por los progresistas o radicales tanto -en la ciencia como en la política), de que puedan variarle los -ornamentos accesorios, atemperarle los _abusos_, pero quedando -siempre intangible el principio de que unos pocos individuos puedan -apropiarse la tierra y los instrumentos de producción, necesarios -a la vida de todo organismo social, que debería así permanecer -eternamente bajo el dominio más o menos eterno de esos detentadores -de la base física de la vida. - -Basta exponer así, en su límpida precisión, las dos tesis -fundamentales --la ortodoxa del derecho y de la economía práctica -y la heterodoxa del socialismo económico y científico--, para -decidir sin necesidad de más este primer punto de controversia: -que en todos los casos la teoría de la evolución está de acuerdo -perfecto e irrefutable con las inducciones del socialismo, -mientras que, por el contrario, contradice las afirmaciones -contrapuestas del _inmovilismo_ económico y jurídico. - -* * * * * - -{94} - -IX. LA LEY DE LA REGRESIÓN APARENTE Y LA PROPIEDAD COLECTIVA. - -Pero --dicen los adversarios-- aun admitiendo que el socialismo, -al invocar una transformación social, esté de acuerdo aparentemente -con la teoría evolucionista, no se desprende de eso que sus -conclusiones más precisas --entre las que figura la fundamental -de la sustitución de la propiedad social o la propiedad individual-- -sean apoyadas por la misma teoría. Nosotros, por el contrario ---se dice-- sostenemos que justamente contra esa teoría científica -chocan diametralmente esas conclusiones, y en consecuencia son, -por lo menos, utópicas y absurdas. - -Y la primera contradicción que se señala entre socialismo y -evolucionismo, consistiría en que la vuelta a la propiedad -colectiva de la tierra sería al mismo tiempo la vuelta a las -edades primitivas y salvajes de la humanidad, y el socialismo, -por lo tanto, sería en efecto una transformación, pero al revés; -es decir, contra la corriente de la evolución social, que del -primitivo colectivismo territorial ha llegado a la presente -propiedad individual, índice de la adelantada civilización. -El socialismo, por consiguiente, representaría en ese caso un -regreso a la barbarie. - -{95} También esta objeción tiene una parte de verdad que es -innegable: la afirmación de que la propiedad colectiva (por -lo menos, en las apariencias externas) será una vuelta hacia -la primitiva organización social. Pero, la conclusión que de -ahí se deriva, es absolutamente errónea y anticientífica, -porque olvida una ley menos comúnmente observada pero no por -eso menos verdadera y positiva que la evolución social. - -Es una ley sociológica que un médico francés de mucho ingenio, -muerto ya desgraciadamente, (Dramard) no ha hecho más que señalar -a propósito de algunas afinidades entre transformismo y socialismo, -y de la que me he ocupado reconociéndole toda su verdad e -importancia, aun antes de inscribirme en el socialismo militante, en -las páginas 420-424 de la tercera edición de mi _Sociología criminal_ -(1892) y sobre la que he insistido nuevamente en mi polémica con -Morselli, a propósito del divorcio. - -Esa ley de regresión aparente demuestra que es un hecho constante -la vuelta de las instituciones sociales a las formas y a los -caracteres primitivos. - -Antes de presentar algunos ejemplos evidentes, quiero demostrar -que Cognetti De Martiis, desde 1881, demostraba conocer -intuitivamente {96} y de un modo vago esa ley sociológica, -porque su libro sobre las _Formas primitivas en la evolución -económica_ (Turín 1881), tan notable por la abundancia, -precisión y seguridad de sus datos positivos --aunque no -llegara a conclusión alguna después de la riqueza de su -análisis sociológico-- se cerraba en las últimas líneas con -una vaga referencia a la posible reaparición, en la futura -evolución económica, de las formas primitivas que señalan -el punto de partida. - -Y recuerdo también que cuando, en la universidad de Bolonia, -asistía a las lecciones de Carducci, varias veces le he oído -indicar que en las formas y en el fondo de la literatura, el -progreso último no es muchas veces más que la reproducción del -fondo y de las formas de la literatura primitiva, greco-oriental; -así como, en resumen, la teoría moderna del monismo, que es el -alma misma de la evolución universal y que representa la última -y definitiva disciplina positiva del pensamiento humano frente a -la realidad del mundo, después del brillante vagabundear de la -metafísica, no hace más que volver a los conceptos de los filósofos -griegos y de Lucrecio, el gran poeta naturalista. - -Pero también en el orden de las instituciones sociales son -demasiado evidentes y numerosos {97} los ejemplos de este -regreso a las formas primitivas. - -Ya hablé de la evolución religiosa según Hartmann, por la cual, -en las épocas infantiles de la humanidad, la felicidad se creía -accesible en la existencia individual, después en la vida de -ultratumba, y ahora tiende a volver a colocarla en la misma -humanidad, pero en la serie de las generaciones por venir. - -Así Spencer (_Sociología_, III, capítulo V) señalaba en política -que la voluntad de todos --elemento soberano de la humanidad -primitiva-- cede paso a paso su lugar a la voluntad de uno solo -y en seguida de pocos (por medio de diversas aristocracias: -militares, de nacimiento, de profesión, de dinero) y tiende por -último a volver a hacerse soberana con el procedimiento de la -democracia (sufragio universal, referéndum, legislación directa -popular, etc.) - -El derecho de castigar, simple función de defensa en la humanidad -primitiva, tiende a serlo de nuevo desprendiéndose de toda -pretensión teológica de justicia retributiva, superpuesta por -la ilusión del libre albedrío al fondo natural de la defensa, -pero deshojado ahora por las observaciones típicas sobre el -delito como fenómeno natural y social, que demuestran que es -absurda {98} e imposible la omnisciente pretensión, del legislador -o del juez, de pesar y medir «la culpa» del delincuente y -equilibrar el castigo, en lugar de limitarse a segregar, temporal -o perpetuamente del consorcio civil, a los individuos inaptos -para él, como se hace con los locos o los atacados de enfermedades -infecciosas. - -Con el matrimonio pasó lo mismo: su fácil disolución en la humanidad -primitiva cedió poco a poco a las imposiciones absolutas de la -teología y del espiritualismo, que creen que el «libre albedrío» -puede ligar eternamente el destino de una persona con un monosílabo -pronunciado en momentos de tan inestable equilibrio psíquico como -el período del noviazgo y de las bodas. Pero luego se impone la -vuelta a la forma espontánea y primitiva del consentimiento, y la -unión matrimonial, con el uso siempre creciente y cada vez más -fácil del divorcio, retorna a sus orígenes, saneando la familia, -que es la célula social. - -Así es también con la organización de la sociedad, en la que el -mismo Spencer ha tenido que reconocer la tendencia fatal de un -regreso al primitivo colectivismo, después de la apropiación -primero familiar y en seguida individual de la tierra --como lo -ha demostrado él mismo-- ha llegado a sus últimos extremos, tanto -que en {99} algunos países (ley _Torrens_) la tierra se ha -convertido en una especie de propiedad mueble, transmisible -como una acción cualquiera de cualquier sociedad anónima. - -He aquí, en efecto, a título de documento, lo que escribe el -_individualista_ Spencer: - -«A primera vista parece poderse deducir que la propiedad de la -tierra, a título absoluto, por parte de los particulares, deba -ser el estado _definitivo_ que está llamado a realizar el -industrialismo. Sin embargo, aunque el industrialismo haya -tenido hasta ahora por efecto la individualización de toda esta -propiedad, _puede discutirse que desde ahora se haya arribado -al estado definitivo_. - -»En un tiempo se reconocían derechos de propiedad sobre seres -humanos, y ahora no se admiten ya. Hace algunos siglos se hubiera -podido creer que el principio de la propiedad del hombre sobre el -hombre, estaba en camino de establecerse de un modo _definitivo_. -Sin embargo, en época más avanzada de su curso, la civilización, -derribando aquel procedimiento, ha destruido la propiedad del -hombre sobre el hombre. De una manera análoga, en época más avanzada -aún, podrá suceder que _tenga que desaparecer la propiedad privada -de la tierra_». - -{100} Y, por otra parte, este proceso de socialización de la -propiedad, aunque ahora parcial y accesorio, es, sin embargo, -tan evidente y continuo que sería negar lo innegable, sostener -que la dirección económica y por lo tanto jurídica de la -organización de la propiedad, no vaya en el sentido de una -preponderancia cada vez mayor de los intereses y de los derechos -de la colectividad sobre los del individuo; preponderancia que -evidentemente se convertirá por una fatal evolución, en una -sustitución completa en cuanto a la propiedad de la tierra y de -los medios de la producción. - -* * * - -Así, pues, lo repetimos, la tesis fundamental del socialismo -marcha de perfecto acuerdo con esa ley sociológica de regresión -aparente cuyas razones naturales señalaba muy bien Loria, -diciendo que la humanidad primitiva extrae de las primeras -impresiones de la naturaleza circunstante, las líneas fundamentales -y más sencillas de su pensamiento y de su vida; después, con el -progreso de la inteligencia y la complicación creciente por ley -de evolución, se tiene un desarrollo analítico de los principales -elementos contenidos en los primeros gérmenes de cualquier -institución; y una vez realizado este desarrollo analítico y a -menudo antagónico, de un exceso al otro, de {101} los elementos -particulares, la humanidad misma, llegada a un alto grado de -evolución, recompone en una síntesis final esos varios elementos, -y vuelve al primitivo punto de partida. - -A esto, sin embargo, agrego yo que ese regreso a la forma primitiva -no es una repetición pura y simple. Y he ahí por qué se dice ley -de regresión _aparente_, y he ahí por qué la objeción de un -«retroceso a la _barbarie_ primitiva» es infundada. No es una -repetición pura y simple sino la terminación de un ciclo, de un -gran ritmo --como decía también recientemente Asturaro--, que no -puede dejar de llevar consigo los efectos y las conquistas, -irrevocables en lo que tienen de vital y de fecundo, de la larga -evolución anterior; y es, por lo tanto, muy superior en la -realidad objetiva y en la conciencia humana a aquel primitivo -embrión. - -El curso de la evolución social no está representado por el -círculo cerrado que, como la serpiente mordiéndose la cola del -símbolo antiguo, cierre los términos de un porvenir mejor, sino -que, por el contrarío, y según la imagen de Goethe, se figura -con una espiral que parece volver sobre sí misma y que, por el -contrario, avanza y se eleva sin cesar. - -* * * * * - -{102} - -X. LA EVOLUCIÓN SOCIAL Y LA LIBERTAD INDIVIDUAL. - -Esta última observación sirve aquí para examinar también la segunda -contradicción que, se afirma, existe entre el socialismo y la teoría -de la evolución, diciendo y repitiendo en todos los tonos, que el -socialismo será una nueva forma de tiranía y que suprimirá todos -los beneficios de la libertad fatigosamente conquistada por nuestro -siglo a costa de tantos martirios y sacrificios. - -He dicho ya, hablando de las desigualdades antropológicas, como, -por el contrario, el socialismo asegurará a todo hombre las -condiciones de existencia humana y la base más libre y completa -de su propia personalidad. - -Aquí me basta recordar otra ley, establecida por la teoría -científica de la evolución para demostrar en general (porque -no es tarea de esta monografía entrar en pequeños detalles) -cómo esa pretendida supresión de la parte viva y fecunda de -la libertad personal y política, se toma sin razón como -consecuencia del advenimiento del socialismo. - -La siguiente es una ley de la evolución natural ilustrada por -Ardigó mejor que por cualquier otro: - -{103} Toda fase subsiguiente de la evolución natural y social -no destruye, no borra las manifestaciones vitales y fecundas de -las fases precedentes, sino que las continúa en lo que tienen -de vital mientras elimina, sin embargo, sus manifestaciones -aberrantes o patológicas. - -En la evolución biológica, las manifestaciones de la vida vegetal -no borran los primeros albores de la vida que se encuentran en la -cristalización de los minerales, como las manifestaciones de la -vida animal no borran las de la vida mineral y vegetal; y la -forma humana de la vida no borra las formas y los eslabones -anteriores de la gran serie de los vivientes, sino que las formas -últimas viven, por el contrario, en cuanto son el resultado de -las formas primitivas, y coexisten con éstas. - -Así sucede en la evolución social: y esta es, justamente, la -interpretación que el evolucionismo científico da a las Edades -Medias, que no borran las conquistas de las anteriores -civilizaciones, sino que por el contrario las conservan en su -parte vital, y las fecundan en un periodo de sosiego para el -renacimiento de nuevas civilizaciones. - -Y esta ley que domina por entero el grandioso desarrollo de la -vida social, rige igualmente {104} el destino y la parábola de -cada institución social. - -La sucesión de una a otra fase de evolución social elimina, es -cierto, las partes no vitales, los productos patológicos de las -instituciones anteriores; pero conserva, vigoriza y desarrolla -las partes sanas y fecundas, elevando cada vez más el nivel físico -y moral de la humanidad. - -Así, por ese procedimiento natural, el gran río de la humanidad -salido de las selvas vírgenes de la vida salvaje, se ha extendido -majestuoso en los períodos de la barbarie y en la presente -civilización, que es, sin duda, superior por muchos conceptos, -a las fases precedentes de la vida social, pero que por otros -está emponzoñada con los productos virulentos de su propia -degeneración, como lo he recordado a propósito de la selección -social al revés. - -Así, por ejemplo, es verdad que los trabajadores del período -actual de civilización burguesa, tienen, en resumen, una existencia -física y moral superior a la de los siglos pasados; pero, sin -embargo, es innegable que su condición económica de _asalariados -libres_, es peor bajo muchos aspectos, que la anterior condición -de _esclavos_ en la antigüedad, de _siervos_ en la Edad Media. - -En efecto, el _esclavo_ antiguo era propiedad {105} absoluta -del patrono, del hombre _libre_, y estaba condenado a una vida -casi bestial; pero entretanto el patrono tenía interés, por lo -menos, de asegurarle el pan cuotidiano, puesto que el esclavo -formaba parte de su patrimonio, como los bueyes y los caballos. - -Y el siervo de la gleba en la Edad Media, tenía en compensación -ciertos derechos de costumbre, que lo arraigaban a la tierra y -le aseguraban cuando menos --excepto en los casos de escasez-- -el pan de cada día. - -Por el contrario, el asalariado libre del mundo moderno, está -siempre condenado a un trabajo inhumano por su duración y -calidad (y al cual se debe justamente la parcial reivindicación -socialista de las _ocho horas_, que cuenta ya muchas victorias -y está destinada a un triunfo seguro); pero no teniendo ninguna -relación jurídica permanente ni con el propietario capitalista -ni con la tierra, carece de toda seguridad de tener el pan -cuotidiano, porque el propietario no tiene ya interés en alimentar -y sostener a los trabajadores de su fábrica o de su campo, puesto -que no sufre diminución alguna en su patrimonio, ni por su muerte -ni por sus enfermedades, gracias a la fuente inagotable de -proletarios que la falta de trabajo le ofrece en el mercado. - -{106} Y he ahí cómo --no porque los propietarios de hoy sean -más perversos que los de la antigüedad, sino solamente porque -también los sentimientos morales son productos de la condición -económica-- si en el establo se enferma un buey, el propietario -o su administrador llama al veterinario inmediatamente, para -evitar la pérdida de un capital; mientras que si se enferma el -hijo del boyero no se da tanta prisa para llamar el médico. - -Verdad es que puede existir, como excepción más o menos frecuente, -un propietario de buen corazón que desmienta esta regla, máxime -cuando vive en contacto cuotidiano con los trabajadores; como no -se niega que el espíritu de beneficencia tenga manifestaciones -frecuentes y más o menos ruidosas --aun fuera del _charity sport_-- -por parte de las clases ricas que así también atenúan la voz -interna del desagrado moral que la invade, pero la regla inexorable -es ésta: en la forma de industrialismo moderno el trabajador ha -conquistado la libertad política de voto, de asociación, etc. -(de que se le deja gozar mientras no demuestre hacer uso de -ella para formar un partido de clase que se encamine al punto -substancial de la cuestión social), pero ha perdido la seguridad -del pan y del domicilio cuotidiano. - -El socialismo quiere llegar a esa seguridad para {107} todos los -hombres --y demuestra su matemático positivismo con la sustitución -de la propiedad social a la propiedad individual de los medios de -producción-- pero no por esto el socialismo ha de suprimir todas -las conquistas útiles y realmente fecundas de la presente y de las -anteriores fases de civilización. - -Véase un ejemplo característico: la invención de tantas máquinas -industriales y agrícolas, que es una aplicación genial de la ciencia -a la transformación de las fuerzas naturales, y que por lo tanto, -no debería ser sino fecunda en bienes --elevando el trabajo a -dignidad humana, desde la abyección y postración de trabajo bestial-- -ha ocasionado y ocasiona, sin embargo, la miseria y la ruina de -millares de trabajadores que, por reducción de personal sustituido -por el trabajo de las máquinas, son inevitablemente condenados a las -torturas de la desocupación, o a la ley de hierro del salario mínimo, -que apenas basta para no morir de hambre aguda. - -Y la primera e instintiva reacción de esos desventurados ha sido y -es, en muchos casos, destruir las máquinas, maldiciéndolas como -instrumento de perdición inmerecida y sangrienta. - -Pero destruir las máquinas sería, realmente, un regreso puro y simple -a la barbarie, y el {108} socialismo no lo quiere, el socialismo que -representa una fase más elevada de la civilización humana. - -Así es, entonces, que el socialismo es el único que da a la dolorosa -dificultad una solución que no puede darle el individualismo -económico, que continúa siempre aplicando nuevas máquinas, porque -tal es la tendencia irresistible del capitalista. - -Y la solución es que las máquinas se constituyan en propiedad -colectiva o social. Entonces es evidente que su único efecto -será disminuir la suma total de trabajo y de esfuerzo muscular -para producir una suma dada de artículos, y por lo tanto se -disminuirá la parte diaria de trabajo de cada obrero, y su -existencia se elevará cada vez más a la dignidad de criatura humana. - -Este efecto se produce ya parcialmente, por ejemplo, en aquellos -lugares donde diversos pequeños propietarios se unen en sociedad -para la adquisición, de una trilladora a vapor, por ejemplo y se -la prestan por turno. Si se unieran también a los pequeños -propietarios, en grande y fraternal cooperación, los obreros y -los labradores (y esto sucedería sólo cuando la tierra fuese de -propiedad social) y las máquinas fueran, por ejemplo, de propiedad -municipal, como lo son las {109} bombas de incendio y se cediesen -para el uso sucesivo de los trabajos campestres, es evidente que -esas máquinas no producirían ninguna repercusión dolorosa y de -miseria, sino que serían bendecidas por todos los hombres, por el -mero hecho de ser propiedad colectiva. - -Como el socialismo representa una fase más elevada de la evolución -humana, no eliminaría, pues, de la fase presente, sino los productos -infecciosos del excesivo individualismo económico actual, que crea -por una parte los millonarios o los arrendatarios que se hacen -millonarios en pocos años robando los dineros públicos --en una -forma más o menos prevista por el Código Penal-- y por otra parte, -forma una acumulación gangrenosa de miserables criaturas en las -bohardillas infectas de las grandes ciudades, o en las cabañas -de paja y barro, que copian a las cabañas australianas en la -Basilicata, en el Agro Romano o en el valle del Po. - -Ningún socialista consciente ha soñado jamás en negar los grandes -méritos de la burguesía para con la civilización humana, o de -deslucir las páginas de oro por ella escritas en la historia del -mundo civil con las epopeyas nacionales y las maravillosas -aplicaciones de la ciencia a la industria y a los comercios -ideales y mercantiles entre los pueblos. - -{110} Esas son conquistas irrevocables del progreso humano, y -el socialismo no sueña renegar de ellas ni suprimirlas, y tributa -la justa admiración agradecida a los _pioneers_ generosos que las -han iniciado y realizado. Del mismo modo, por ejemplo, ni soñaría -en destruir o en negar su admiración a un cuadro de Rafael o a -una estatua de Miguel Ángel, sólo porque éstos transfiguraron y -eternizaron con el arte las leyendas religiosas. - -Pero el socialismo ve en la presente civilización burguesa, llegada -a su pendiente final, los síntomas dolorosos de una disolución -irremediable, y afirma que es necesario librar al organismo social -del _virus_ infeccioso, no limitándose a la curación sintomática e -individualista de este o aquel quebrado, de este o aquel funcionario -corrompido, de este o aquel empresario ladrón . . . sino llegando a -la raíz del mal, a la fuente innegable de la infección virulenta. -Cambiando radicalmente de régimen --con la sustitución de la -propiedad social a la individual-- es necesario renovar las -fuerzas sanas y vitales de la sociedad humana para que pueda -elevarse a una fase más alta de civilización, en la que no podrán -unos pocos privilegiados vivir la vida del ocio, del lujo, de la -orgía en que hoy viven, y tendrán que someterse a una existencia -laboriosa y más modesta, pero {111} en que la inmensa mayoría de -los hombres elevará la suya propia, a dignidad serena, tranquila -seguridad, simpática y alegre fraternidad, en lugar de los dolores, -de las ansias, de los rencores presentes. - -* * * - -Así, opóngase la banal objeción de que el socialismo suprimirá -toda libertad, objeción demasiado repetida por aquellos que bajo -la capa del liberalismo político ocultan las tendencias más o menos -conscientes del conservatismo económico. - -Esta repugnancia que sienten muchos en nombre de la libertad ---hasta de buena fe--, no es más que el efecto de otra ley de la -evolución humana, que Heriberto Spencer formulaba diciendo: -todo progreso realizado es un obstáculo a los progresos venideros. - -Tendencia psicológica natural, que podría llamarse fetichista, es -la que se niega a considerar el ideal logrado y el realizado progreso -como un simple instrumento antes que como un ídolo y a tomarlos como -un punto de partida para otros ideales y para otros progresos antes -que detenerse en la adoración fetichista de un punto de arribo que -agote todo otro ideal, toda otra aspiración. - -Así como el salvaje beneficiado por el árbol {112} frutal, adora al -árbol por él mismo, no por los frutos que puede darle aún, y lo -convierte en un fetiche, en un ídolo intangible, pero que por lo -mismo se esteriliza; como el avaro que en el mundo individualista -conoce el valor del dinero, concluye por adorar el dinero en sí y -por sí, como fetiche y como ídolo, y lo deja sepultado en el cofre, -esterilizándolo, en vez de usarlo como instrumento de nuevas -ganancias; así el liberal sincero, hijo de la Revolución Francesa, -se hace de la libertad un ídolo, término de ella misma, estéril -fetiche, en lugar de emplearla como instrumento de nuevas -conquistas, como medio de realización de nuevos ideales. - -Se comprende que bajo la tiranía política el ideal primero, el -más urgente, el febril, fuese la conquista de la libertad y de -la soberanía política. - -Y nosotros, los recién llegados, estamos por esta conquista -agradecidos a los mártires y a los héroes que la han querido al -precio de su sangre. - -¡Pero la libertad no es y no puede ser el término de sí misma! - -¿De qué sirve la libertad de reunión y de pensamiento si el -estómago no tiene el pan cuotidiano y millones do individuos -tienen paralizada toda fuerza moral por la anemia del cuerpo y -del cerebro? - -{113} ¿De qué sirve al pueblo tener una parte platónica de la -soberanía política con el derecho de voto, si continúa bajo la -esclavitud material de la miseria, de la desocupación, del hambre -aguda o crónica? - -La libertad por la libertad indica un progreso realizado que se -opone a los progresos venideros, y es una especie de onanismo -político, estéril por sí ante las nuevas necesidades de la vida. - -El socialismo responde, por lo tanto, que así como la fase -subsiguiente no borra las conquistas de las fases precedentes -de la evolución social, así tampoco quiere suprimir la libertad -gloriosamente conquistada por el mundo burgués con su revolución -de 1789, sino que por el contrario quiere que, conquistando la -conciencia de los intereses y de las necesidades de su clase -frente a la clase de los capitalistas y propietarios, los -trabajadores se sirvan de ella para avanzar hacia una organización -social más equitativa y más humana. - -Sin embargo, es innegable no sólo que, dada la propiedad individual -y por lo tanto el monopolio del poder económico, la libertad dejada -a quien no tiene ese monopolio, es un juguete impotente y platónico, -sino también que cuando {114} los trabajadores demuestran querer -valerse de esa libertad con conciencia clara de sus intereses de -clase, los detentadores del poder económico y por lo tanto político, -se apresuran a renegar de los grandes principios liberales «los -principios del 89» y suprimen toda libertad pública, ¡soñando detener -así la marcha fatal de la evolución humana! - -Lo mismo puede decirse de una acusación semejante contra los -socialistas: que renegarían de la patria en nombre del -internacionalismo. - -También esto es erróneo. - -Las epopeyas nacionales con que la Italia o la Alemania -reconquistaron en nuestro siglo la unidad y la independencia, -fueron realmente un gran progreso, y estamos agradecidos, lo -repetimos, a quien nos ha dado una patria libre. - -Pero la Patria no puede convertirse por eso en obstáculo de los -progresos venideros, que están indudablemente en la fraternidad -de todos los pueblos, sin los odios de nacionalidad, que, o son un -residuo de la barbarie, o son barnices que disimulan los intereses -del capitalismo que, por su cuenta, sin embargo, ha sabido ejecutar -el más estrecho internacionalismo universal. - -Como haber dejado atrás la fase de las guerras comunales de Italia, -para sentirse hermanos en {115} una misma nación, ha sido un -verdadero progreso moral y social, así también lo será transponer -la fase de las rivalidades «patrióticas», para sentirse todos -hermanos de una misma humanidad. - -Que sirva a las clases que están en el poder y que se hallan -vinculadas en estrecha liga internacional (el banquero de Londres, -con el telégrafo, domina el mercado de Pekín o de Nueva York) -tener dividida la gran familia de los trabajadores de todo el -mundo o también de la vieja Europa solamente --porque la división -de los trabajadores hace posible el poder de los capitalistas-- -y que esa división se disimule y se mantenga viva, abusando del -fondo primitivo y salvaje de los odios contra «el extranjero», -todo esto se comprende y se explica claramente con la clave -histórica de los intereses de clase. - -Pero eso no quita que el socialismo intemacionalista constituya, -también bajo ese aspecto, un innegable progreso moral y una fase -inevitable de evolución humana. - -* * * - -Del mismo modo y por la misma ley sociológica no sería exacto -decir que el socialismo llegará a suprimir con la propiedad -colectiva toda o cualquiera propiedad individual. - -{116} Estamos siempre en esto: una fase subsiguiente de evolución -no puede borrar todo lo realizado en las fases anteriores, sino que -suprime solamente aquellas manifestaciones que no son vitales porque -están en contradicción con las nuevas condiciones de existencia de -la nueva fase. - -Sustituida la propiedad particular con la propiedad social de la -tierra y de los medios de producción, es evidente por ejemplo que -la propiedad de los alimentos necesarios para el individuo no podrá -ser suprimida, como tampoco la de las ropas y objetos de uso -personal, que se consumirán en bien exclusivo individual o familiar. - -Esta forma de propiedad individual subsistirá siempre, pues, aun en -el régimen colectivista, porque es inevitable y perfectamente -compatible con la propiedad social de la tierra, de las minas, de -las fábricas, de las casas, de las máquinas, de los instrumentos -de trabajo, de los medios de transporte. - -Como, por ejemplo, la propiedad colectiva de las bibliotecas ---que existe y funciona a nuestra vista-- no impide a los individuos -el uso personal de libros raros o costosos que de otro modo no -podrían tener, sino que acrecienta inmensamente su utilidad, en -comparación con el mismo libro encerrado y sepultado en la -biblioteca privada de {117} un bibliófilo estéril, así la propiedad -colectiva de la tierra y de los medios de producción, al acordar a -un individuo que deberá vivir trabajando el uso de una máquina, de -un utensilio, de un campo, no hará más que centuplicar su utilidad. - -Y no se diga que cuando los hombres no tengan la _propiedad_ -exclusiva, acumulable, y transmisible de la riqueza no estarán -inclinados a trabajar por la falta del resorte egoísta del interés -personal o familiar. Vemos, por ejemplo, también en el mundo -individualista presente, que los residuos de propiedad colectiva -de las tierras --que fueron tan estudiados desde que Laveleye -llamó tan brillantemente sobre ellos la atención de los sociólogos-- -son cultivados y dan un rédito no inferior a los campos de propiedad -privada, aun cuando los comunistas de tales «participaciones» o -colectivistas agrarios, no tengan más que el derecho de uso y de -goce de los mismos. - -Y si algunos de estos residuos de propiedad colectiva --menos -alejados del vórtice del individualismo mercantil-- van -desapareciendo y son mal administrados, el hecho no prueba nada -contra el socialismo, porque se comprende que, en el orden -económico actual, completamente orientado por el individualismo -absoluto, esos {118} organismos no encuentran en nuestro -ambiente las condiciones de una existencia posible. - -Sería como pretender que un pez viva fuera del agua o un mamífero -en una atmósfera privada de oxígeno. - -Y he ahí por qué, entre paréntesis, son sencillamente fantásticos -todos los famosos experimentos de colonias socialistas, comunistas -o anarquistas que algunos intentan implantar aquí o allí como -«experimento preventivo del socialismo», sin advertir que tales -experimentos tienen fatalmente que abortar desde que habrían de -desarrollarse rodeados de un ambiente económico y moral -individualista que no les puede consentir las condiciones de -desarrollo fisiológico que tendrán cuando toda la organización -social se haya orientado colectivamente, es decir, cuando toda -la sociedad esté _socializada_. - -Entonces también las tendencias y las aptitudes psicológicas -individuales se adaptarán al ambiente y lo reflejarán; desde -que es natural que en un ambiente individualista, de libre -competencia, en que todo hombre ve en su hermano, si no un -adversario, cuando menos un competidor, el egoísmo antisocial -tiene que ser la tendencia que fatalmente se desarrolla más, -por necesidad del instinto de propia conservación, máxime {119} -en estas últimas fases de una civilización lanzada a todo vapor -en comparación con el individualismo pacífico y lento de los -siglos pasados. - -Pero en un ambiente donde, por el contrario, y en cambio del -trabajo manual o intelectual dado a la sociedad, todo hombre -tenga asegurado el pan cuotidiano del cuerpo y de la mente, y -se vea substraído, por lo tanto, al ansia diaria de la propia -existencia, es evidente que el egoísmo tendrá un número infinitamente -menor de estímulos, de ocasiones y de manifestaciones, ante el -sentido de la solidaridad, de la simpatía, del altruismo, y ya no -será verdad la despiadada máxima _homo homini lupus_ que, -confesada o no, envenena tanto nuestra vida presente. - -No pudiendo, sin embargo, detenerme más en estos detalles, -concluyo el examen de esta segunda pretendida oposición entre -la evolución y el socialismo, recordando que la ley sociológica ---por la que la fase subsiguiente no borra las manifestaciones -vitales y fecundas de las anteriores fases de evolución-- da -acerca de la organización social que ya está en vías de formación, -una idea más positiva de lo que piensan nuestros adversarios, -que creen siempre que están ante el socialismo romántico y -sentimental de la primera mitad de este siglo. - -{120} Y he ahí por qué, en fin, no tiene consistencia alguna esta -objeción fundamental que recientemente oponía Tansú al socialismo, -en nombre de un eclecticismo sociológico, erudito pero inconcluyente, -a pesar del talento y los estudios de aquel eximio filósofo del -derecho: - -«El socialismo contemporáneo no se identifica con el individualismo, -porque asienta como base de la organización social un principio que -no es de autonomía del individuo, sino por el contrario, su negación. -Si, no obstante, mantiene ideas individualistas que repugnan a ese -principio, eso no implica que mude de naturaleza o cese de ser -socialismo: _significa, solamente, que éste vive de contradicciones_.» - -Ahora bien, no es que el socialismo, al admitir y hasta ampliar y -asegurar, con las condiciones de existencia diaria, el fortalecimiento -y el desarrollo de toda individualidad humana, caiga en una -contradicción de principio; es que, por el contrario, el socialismo, -fase ulterior de civilización humana, no puede suprimir ni borrar lo -vital, lo compatible con la nueva forma social que existe en las -formas anteriores. - -Y, por lo tanto, así como el internacionalismo socialista no está -en contradicción con la existencia de la patria porque admite su -concepto {121} en lo que tiene de verdad, eliminándole, sin embargo, -la parte patológica del _chauvinismo_, así también el socialismo no -vive de contradicciones sino que sigue las leyes fundamentales de la -evolución natural cuando conserva y desarrolla la parte vital del -individualismo, suprimiendo, sin embargo, sus manifestaciones -patológicas por las cuales, como decía Rampolini, se tiene en el -mundo moderno un organismo social en que el noventa por ciento de -las células están condenadas a la anemia, sólo porque el diez por -ciento están enfermas de hiperemia y de consiguiente hipertrofia. - -* * * * * - -XI. EVOLUCIÓN, REVOLUCIÓN, REBELIÓN, VIOLENCIAS PERSONALES. -SOCIALISMO Y ANARQUÍA. - -La última y más grave contradicción que muchos creen encontrar -entre el socialismo y la teoría científica de la evolución, está -en el _cómo_ podrá realizarse prácticamente el socialismo. - -Por una parte algunos pretenden que el socialismo debe presentar -desde ahora, en todos y en sus más mínimos detalles, el cuadro -preciso y simétrico de su positiva organización social. «Dadme una -descripción práctica de la nueva {122} sociedad y entonces decidiré -si la he de preferir a la presente». - -Por otra parte --y como consecuencia de este primer concepto -equivocado y artificialista-- se cree que el socialismo pretende -cambiar la faz del mundo de un día para otro, de tal manera, por -ejemplo, que esta noche nos retiremos todos a dormir bajo el -régimen burgués para despertarnos mañana en pleno mundo socialista. - -Y entonces --se dice-- cómo no ver que todo esto choca -irremediablemente contra la ley de evolución, cuyas dos ideas -fundamentales --que caracterizan justamente la nueva evolución -del pensamiento positivo moderno, frente a la vieja metafísica-- -son precisamente la _naturalidad_ y la _gradualidad_ de todos los -fenómenos en cualquier orden de vida universal, desde la astronomía -hasta la sociología. - -Es innegable que estas dos objeciones tenían mucha razón de ser -contra aquello que Engels llamaba el «socialismo utópico», frente -al «socialismo científico». - -Cuando el socialismo, antes de Carlos Marx, no era más que la -expresión sentimental de un humanitarismo tan generoso cuanto -careciente de los más elementales principios del positivismo {128} -científico, se comprende perfectamente que sus secuaces o defensores -cedieran fácilmente a los impulsos del corazón, ya sea en las -protestas ruidosas contra las iniquidades sociales evidentes, ya -sea en la contemplación sonámbula de un mundo mejor al que la -fantasía trataba de dar perfiles determinados, desde la _República_ -de Platón hasta el _Looking backward_ (_En el año 2000_) de Bellamy. - -Y se comprende también mejor que esas construcciones _a priori_ -debían dar asidero a las críticas, en parte erradas, porque son -siempre dependientes de las costumbres mentales propias del ambiente -moderno, y se olvida que serán distintas en un ambiente diverso, -pero fundadas también en gran parte porque la complexidad enorme -de los fenómenos sociales hace imposible cualquiera profecia de -los detalles insignificantes de una vida social que será más -radicalmente diversa de la nuestra que lo que la vida présentelo -es de la Edad Media y de la antigüedad, por la razón de que el -mundo burgués que ha sucedido a los anteriores, ha dejado la -sociedad sobre los mismos puntos cardinales del individualismo; -mientras que el mundo socialista tendrá una polarización -fundamentalmente distinta. - -{124} Esas construcciones anticipadas y proféticas de un nuevo -orden social son, por otra parte, el designio genuino de ese -artificialismo político y social, en que están embebidos hasta -los individualistas más ortodoxos y jacobinos, que creen siempre, -como observa el mismo Spencer, que la sociedad humana es una -pasta a la que el artículo _tot_ de una ley cualquiera puede -dar una forma más que otra, fuera de las cualidades, tendencias -y aptitudes orgánicas y psíquicas, étnicas e históricas de los -diversos pueblos . . . - -El socialismo continental ha dado muchos ensayos de construcción -utópica; pero más ha dado y da el mundo político actual, con el -fárrago absurdo y caótico de sus leyes y de sus códigos que (¡á -propósito de la libertad! . . .) envuelven a todo hombre desde -su nacimiento hasta su muerte y aun antes de que nazca y después -de que muera, en una red inextricable de códigos, leyes, decretos, -reglamentos, etc., sofocándolo como al gusano de seda en su -capullo . . . - -Y cada día la experiencia demuestra que nuestros legisladores, -embebidos en este artificialismo político y social, no hacen más que -copiarse recíprocamente las leyes de los pueblos más diversos según -la moda esté por París y por Berlín, y divierten con ellas a sus -países, en vez de {125} sacar de esos mismos paises los criterios -positivos para adaptarles las leyes, que por eso y como sucede -todos los días, siguen siendo letra muerta, puesto que la realidad -de las cosas no les permite profundizar sus raíces, y regular y -fecundar sus puntos vitales. - -En cuanto a construcciones sociales artificiosas, los socialistas -podrán repetirá los individualistas: - ---¡El que esté sin pecado, que tire la primera piedra! - -Pero la respuesta verdadera, irrefutable, es que el socialismo -científico representa una fase mucho más avanzada de las ideas -socialistas, de acuerdo precisamente con la ciencia positiva -moderna, y ha abandonado por completo la fantástica idea de -profetizar hoy lo que será la sociedad humana en la nueva -organización colectivista. - -Lo que el socialismo científico puede afirmar y afirma, con -seguridad matemática, es que la dirección, la trayectoria de -la evolución humana, marcha en el sentido general indicado y -previsto por el socialismo, es decir, en el sentido de una -continua y progresiva preponderancia de los intereses y las -utilidades de la especie, sobre los intereses y las utilidades -del individuo, y por {126} consiguiente en el sentido de la -continua _socialización_ de la vida económica y por ella de -la vida jurídica, moral y política que de ella dependen. - -En cuanto a los detalles nimios del nuevo edificio social, no -podemos preverlos, justamente porque ese nuevo edificio social -será y es un producto _natural_ y _espontáneo_ de la evolución -humana, que está ya en vías de formación y cuyas líneas generales -se esbozan ya en embrión, pero no es la construcción inmediata y -artificial imaginada en el estudio de un utópico o de un metafísico. - -Así sucede tanto en las ciencias sociales cuanto en las -ciencias naturales. - -Si a un biólogo le dais a observar un embrión humano que tenga sólo -pocos días o pocas semanas de desarrollo, no sabrá deciros --por la -conocida ley haeckeliana de que el desarrollo de todo embrión -_individual_ reproduce en conjunto las diversas formas de desarrollo -de las _especies_ que le han precedido en la serie zoológica-- no -sabrá deciros, repito, si será macho o hembra, ni mucho menos podrá -prever si será un individuo robusto o débil, sanguíneo o nervioso, -inteligente o nó. - -Sabrá sólo deciros las líneas generales de la {127} evolución futura -de ese individuo, dejando al tiempo la tarea de definir natural y -espontáneamente --según las condiciones orgánicas hereditarias y las -condiciones del ambiente en que vivirá-- los detalles variadísimos de -su personalidad. - -Así puede y debe responder el socialista, justamente como lo hizo -Bebel en el Reichstag germánico, contestando con un elocuente -discurso a los que querían saber desde ahora, de los socialistas, -cómo será en sus detalles el Estado futuro, y que aprovechando -hábilmente la ingenuidad de los romanceros socialistas, critican -sus anticipadas fantasías artificiales, verdaderas en las líneas -generales, pero demasiado arbitrarias en sus detalles. - -Lo mismo hubiera sucedido si antes de la Revolución Francesa --que -determinó el florecimiento del mundo burgués, preparado y madurado -en la evolución anterior-- las clases aristocrática y clerical, -en el poder entonces, hubiesen dicho a los representantes del tercer -estado --burgueses de nacimiento o aristócratas y sacerdotes que -abrazaban la causa de la burguesía contra los privilegios de su -casta, como el marqués de Mirabeau y el abate Sieyes-- hubiesen -dicho, repito: «Pero ¿cómo será vuestro mundo nuevo? {128} Dadnos -antes su plan preciso y luego decidiremos.» - -El tercer estado, la burguesía, no hubiera sabido contestar -entonces, ni hubiera podido prever el aspecto de la sociedad humana -en el siglo XIX; y, sin embargo, eso no ha impedido que se realizara -la revolución burguesa, porque representaba la fase ulterior, natural -e inevitable de una evolución eterna, como ahora el socialismo se -halla frente a frente con el mundo burgués. Y si ese mundo burgués, -nacido hace poco más de un siglo, tiene un ciclo histórico mucho más -breve que el mundo feudal (aristocrático-clerical), será solamente -porque, habiendo los maravillosos progresos científicos del siglo -XIX centuplicado la velocidad de la vida en el tiempo y en el -espacio, hacen recorrer ahora a la humanidad civil en sólo diez -años, el mismo camino que antes recorría en un siglo o dos de la -Edad Media. - -La velocidad continuamente acelerada de la evolución humana es -justamente otra de las leyes establecidas y confirmadas por la -ciencia social positiva. - -Y de esas construcciones artificiales del socialismo sentimental -es que se ha derivado y se ha radicado la impresión --justa en lo -que a ellas {129} respecta-- de que _socialismo_ es sinónimo de -_tiranía_. - -Es natural: si entendéis el nuevo orden social no como la forma -espontánea de la inmanente evolución humana, sino como la -construcción artificial que brota del cerebro de un arquitecto -social, es imposible que éste se sustraiga a la necesidad de -disciplinar el nuevo engranaje con una infinidad de reglamentos y -con el poder supremo de una mente directriz, individual o colectiva. -Y se comprende entonces cómo semejante organización socialista deja -en los adversarios --que sólo ven las ventajas de la libertad en el -mundo individualista y olvidan las plagas que lo gangrenan -libremente-- la impresión de un convento, de una regimentación o -cosa semejante. - -Y otro producto artificial contemporáneo ha venido también a -confirmar esta impresión --_el socialismo de Estado_-- que es -fundamentalmente lo mismo que el socialismo sentimental o utópico, -y que sólo, como decía Liebknecht en el Congreso de Berlín de 1892 -sería «un capitalismo de Estado que agregaría al usufructo económico -la esclavitud política». El llamado Socialismo de Estado puede dar -pruebas del poder irresistible de sugestión que tiene el socialismo -científico y democrático --como demuestran los famosos {130} -_rescriptos_ del emperador Guillermo, convocando a una conferencia -internacional-- de resolver (hasta con la idea infantil del Decreto) -los problemas del trabajo: o sino la famosa encíclica _De -conditione opificum_ del habilísimo papa León XIII, que da una -en el clavo y otra en la herradura. Pero Rescriptos imperiales -y Encíclicas papales --ya que las fases de la evolución ni se -suprimen ni se saltan--, no podían sino abortar en pleno mundo -burgués, individualista y _liberista_, al que no disgustaría -destrozar el demasiado vigoroso socialismo contemporáneo en el -amoroso abrazo del artificialismo oficial y del socialismo de -Estado, desde que se ha comprobado en. Alemania y en otras partes, -que no bastan contra aquél ni leyes ni represiones excepcionales. - -Todo este arsenal de reglamentos y superintendencias no tiene -nada que hacer con el socialismo científico que prevé clarísimamente -que la dirección del nuevo orden social, necesaria para la -administración de la propiedad colectiva, no será en manera alguna -más complicada que la que ahora se necesita para la administración -del Estado, de las Provincias y de las Comunas, y que por el -contrario responderá mucho mejor a las utilidades sociales e -individuales como producto natural --y no parasitario-- del -nuevo {131} organismo social; así como el sistema nervioso de -un mamífero y aparato regulador de su organismo, es más complicado -que el organismo de un pez o de un molusco, pero sin ninguna -sofocación tiránica de la autonomía de los otros órganos y -aparatos, hasta las células, en su confederación viviente. - -Queda, pues, entendido, que si se quiere refutar seriamente el -socialismo, no hay que repetir las acostumbradas objeciones que -se refieren al socialismo artificialista y sentimental, que no -niego que podrá continuar todavía en la masa nebulosa de las ideas -populares, pero que cada día va perdiendo más terreno entre los -partidarios conscientes --de origen popular, o burgués, o -aristocrático-- del socialismo científico que armado por el -impulso genial de Carlos Marx de todas las más positivas -inducciones de la ciencia moderna, se alza triunfante sobre -las añejas objeciones repetidas todavía por nuestros adversarios -sólo por costumbre mental, pero que han desaparecida ya de la -conciencia contemporánea, junto con el mismo socialismo utópico -que las había determinado. - -* * * - -La misma respuesta sirve para la segunda parte de la objeción -relativa a la manera como se realizará el advenimiento del socialismo. - -{132} Es consecuencia inevitable y lógica del socialismo utópico y -artificialista, pensar que la construcción arquitectónica propuesta -por este o aquel reformador, deba o pueda aplicarse de un día para -otro por decreto de rey o de pueblo. - -Y en este sentido la ilusión utópica del socialismo empírico se -halla en oposición con la ley positiva de la evolución y es, por -lo tanto, equivocada. Y justamente _como tal_, la combatí en mi -_Socialismo y criminalidad_, porque todavía entonces (1883) no -se habían divulgado en Italia las ideas del socialismo científico -o marxista. - -Un partido político o una teoría científica, son también productos -naturales que deben pasar por las fases vitales de la infancia y -la juventud antes de llegar a su desarrollo completo. Era inevitable, -por lo tanto, que antes de ser científico y positivo, el socialismo -en Italia y en otros países pasara también por las fases infantiles -sea del exclusivismo corporativista (de los trabajadores _manuales_ -únicamente) sea del romanticismo nebuloso que, dando a la palabra -_revolución_ un significado restringido e incompleto, se ha mantenido -siempre en la ilusión de que un organismo social puede cambiarse -radicalmente de un día para otro, con cuatro descargas de {133} -fusilería, así como un régimen monárquico puede cambiarse en -régimen republicano. - -Pero cambiar la cáscara política de un orden social es inmensamente -más fácil --porque es menos concluyente y menos influyente en el -fondo económico de la vida social-- que la diferente orientación -de esta vida social en su constitución económica. - -Los procesos de transformación social son, como por otra parte -lo son con otros nombres, los de toda transformación de los seres -vivientes: la evolución, la revolución, la rebelión, la violencia -personal. - -Una especie mineral, vegetal, o animal, puede pasar en el ciclo de -su existencia por estos mismos procesos de transformación. - -Desde que el primer núcleo de cristalización, o el germen, o el -embrión aumenta gradualmente en estructura y en volumen, tenemos -un proceso gradual y continuo de _evolución_ al que, de un modo ú -otro debe suceder un proceso de _revolución_ más o menos prolongado, -representado por ejemplo por el destacamiento completo del cristal -de la masa mineral circundante, o por ciertas fases revolucionarias -de la vida vegetal o animal, como por ejemplo el momento de la -reproducción sexual, etc.; y así puede {134} presentarse cualquier -momento de _rebelión_, es decir de violencia individual asociada, -como sucede tan frecuentemente entre las especies animales que viven -en sociedad; y puede suceder también la _violencia personal_ aislada -como en las luchas por la conquista del alimento o de la hembra, -entre animales de la misma especie, etc. - -En el mundo humano se repiten los mismos procesos, entendiéndose -por _evolución_ la transformación diaria casi desapercibida pero -continua e inevitable; por _revolución_ el período crítico y -resolutivo, más o menos prolongado, de una evolución arribada -a su extremo; por _rebelión_ la violencia parcialmente colectiva, -que estalla por la provocación de esta o de aquella circunstancia -particular en un punto y en un momento dado, y por _violencia -personal_, la tentativa de un individuo contra uno o varios -individuos y que puede ser: o el efecto de un arrebato de pasión -fanática, o la explosión de instintos criminales, o la manifestación -de desequilibrio mental --con vinculaciones a las ideas más en boga -en un momento dado, político o religioso--. - -Ahora, la primera observación que hay que hacer es ésta: que -mientras la evolución y la revolución pertenecen a la fisiología -social, la rebelión y la violencia personal son, por el contrario, -síntomas de patología social. - -{135} Verdad es que todos son procesos naturales y espontáneos -desde que, según el concepto de Virchow, renovador en gran parte -de la biología moderna, la patología no es más que la continuación -de la fisiología, y hasta los síntomas patológicos tienen o -deberían tener gran valor diagnóstico para las clases que están -en el poder, que en toda época histórica, así en los momentos de -crisis política como en los de crisis social, no saben idear otro -remedio que la represión personal, guillotinando o encarcelando, -y figurándose haber curado con eso la enfermedad constitucional -y orgánica que trabaja al cuerpo social. - -Pero es de todos modos irrefutable que los procesos normales ---y por eso más fecundos y más seguros aun cuando en apariencia -sean más lentos y menos eficaces--, de transformación social, -son la evolución y la revolución, entendida esta última en el -sentido exacto y positivo de fase última de una evolución anterior, -y no convirtiéndola en sinónimo de una rebelión tumultuosa y -violenta como por lo común se piensa equivocadamente. - -En efecto, es evidentente que al finalizar el siglo XIX, Europa y -América se encuentran ya en un período de revolución preparada por -la {136} anterior evolución fecundada por la misma organización -burguesa, y continuada por el socialismo primero utópico y después -científico, por la cual no sólo estamos ahora en ese período crítico -de vida social que Bagehot llamaba «la edad de la discusión» sino -que se advierte ya aquello que Zola, en su maravilloso _Germinal_, -llamó el estallido del armazón político-social, por todos los -síntomas que casi con la mismas palabras describe Taine en su -_Ancien Régime_, narrando los veinte años anteriores a 1789. -Síntomas por los cuales --produciéndose aquí y allí por las -grietas del terreno social, fugas parciales de vapores y gases -volcánicos-- se tiene indicio de que toda la corteza terrestre -se rinde a la presión de una revolución interna, contra la cual -de nada valdrán las medidas represivas sobre esta o aquella grieta, -mientras que podrían ser eficasísimas y fecundas en bienes todas -las sabias leyes de reforma y previsión que, aun cooperando al -presente, hicieran menos doloroso «el parto de la nueva sociedad», -como decía Marx. - -Y he aquí por qué, entendidas en este sentido positivo, la -evolución y la revolución se presentan como los procesos más -fecundos y más seguros de metamorfosis social. - -Justamente porque la sociedad humana es un {137} organismo natural -y viviente, como cualquier otro no puede sufrir transformaciones -inmediatas y de improviso, como lo imaginan aquellos que sostienen -que se debe recurrir solamente, o en precedencia a la rebelión o -a la violencia personal para la realización de un nuevo orden -social. Sería como pretender que un niño o un joven pudieran llenar -en un día una evolución biológica dada --aunque sea en el período -revolucionario de la pubertad-- para convertirse inmediatamente -en adulto. - -Se comprende, sin embargo, que el desocupado, bajo los espasmos -del hambre o en el agotamiento cerebral por la falta de alimentación, -o en los ensueños de la ignorancia, pueda imaginarse que dando -un puñetazo a un guardia de seguridad, o arrojando una bomba, o -haciendo una barricada o un motín, se acercará a la realización -de un ideal de menor iniquidad social. - -Y aun fuera de este caso, se comprende que la fuerza impulsiva del -sentimiento, al prevalecer en ciertos hombres, pueda empujarlos por -generosa impaciencia a cualquier tentativa, aunque sea real y no -imaginaria como las que han presentado siempre las policías de todos -los tiempos y de todos los lugares, a la represión de los tribunales ---para secundar la manía o el terror {138} pánico de los que sienten -escapárseles de las manos el poder político o económico--. - -Pero la táctica del socialismo científico, especialmente en Alemania -por la influencia más directa del marxismo, ha abandonado por -completo estos viejos métodos del romanticismo revolucionario, que -repetidos tantas veces han abortado siempre y son por eso, en -sustancia, menos temidos por las clases dominantes porque son -leves sacudimientos localizados contra una fortaleza que tiene -todavía consistencia más que suficiente para quedar victoriosa -de ellos, y asegurarse con la victoria del momento el retardo de -la evolución, mediante la selección eliminadora de los adversarios -más audaces y más fuertes. - -El socialismo marxista es revolucionario en el sentido científico de -la palabra, y se desenvuelve ahora en plena revolución social, -porque nadie negará que el final del siglo XIX señala la fase -crítica de la evolución burguesa lanzada a todo vapor, más en -otras partes que en Italia, por el camino del capitalismo -individualista. - -Y el socialismo marxista tiene la franqueza de decir, por boca de -sus representantes más cultos, a la gran falange dolorosa del -proletariado moderno, que no tiene la varita mágica para {139} -cambiar el mando de un día para otro cómo se cambian las decoraciones -de teatro al levantar el telón; pero dice también, con el fatídico -grito de reunión que Marx lanzaba al mundo de los trabajadores: -_¡Uníos, proletarios del mundo entero!_, dice que la revolución -social no puede llegar a su término si antes no se ha madurado en -la conciencia de los trabajadores mismos, con la visión clara de -sus intereses de clase y de su fuerza inmanente cuando están unidos, -y no con la creencia de poder despertar un día en pleno régimen -socialista, sólo porque permaneciendo inertes y divididos 364 días -del año se les pusiera en la cabeza el 365º, entregarse a cualquier -rebelión o a cualquier violencia personal. - -Esta es la psicología que yo llamo «terno a la lotería», por la -que justamente, los trabajadores y todos los heridos por la miseria, -sueñan --sin hacer nada por constituirse en partido consciente de -clase--, en poder un bello día ganar el terno a la lotería de la -revolución social, así como se dice, les cayó el maná del cielo -a los judíos. - -El socialismo científico demuestra, pues, cómo la potencia -transformadora va menguando de uno a otro proceso: a medida que -de la evolución se pasa a la revolución, de ésta a la rebelión y -de ésta a la violencia personal. {140} Justamente porque se trata -de una transformación de la sociedad entera en su base económica -y por lo tanto en sus organizaciones jurídicas, políticas y -morales, por eso también el proceso de transformación es más eficaz -y adaptado cuanto más _social_ y menos _individual_ es. - -Los partidos individualistas son también personalistas en la lucha -diaria, el socialismo, por el contrario, es colectivista en esta -misma, porque sabe que el orden actual no depende de éste o de -aquel individuo, sinó de la sociedad entera. Y he ahí por qué, -en el hecho opuesto, la _beneficencia_, siendo, aunque generosa, -necesariamente personal o parcial, no puede ser un remedio a la -cuestión social y por lo tanto colectiva, de la distribución de -la riqueza. - -En la cuestión política que deja intacta la base económico-social, -se comprende cómo el destierro de Napoleón III o de D. Pedro II -puede instaurar una república. Pero esa transformación superficial -no tocará al fondo de la vida social y el Imperio Alemán o la -monarquía italiana son socialmente burgueses como la República -Francesa o los Estados Unidos; porque a pesar de las diferencias -de barniz _político_ pertenecen a la misma fase _económico-social_. - -Por eso es que los procesos: evolución y {141} revolución, los -únicos completamente sociales o colectivos, son los más eficaces, -mientras que la rebelión parcial y mucho más la violencia personal -no tienen en sí más que una alejadísima energía de transformación -social, y por el contrario encierra tanta parte anti-social y -anti-humana, despertando los instintos primitivos de la sangre y -del fratricidio, y junto a la _persona_ del herido ofenden al mismo -principio en que se creen inspirados: el principio del respeto a -la vida humana y de la solidaridad. - -Poco importa hipnotizarse con las frases de la «propaganda de hecho» -o de la «acción inmediata». - -Como se sabe, los anarquistas que son individualistas o «amorfistas», -admiten como medio de transformación social la _violencia personal_, -que va del homicidio al hurto hasta entre compañeros, y que no es, -entonces, evidentemente, más que un barniz político dado a instintos -criminales que no es posible confundir con el fanatismo político que -es un fenómeno muy diverso y común a los partidos extremos y -románticos de todas las épocas. Y sólo el examen positivo de cada -caso particular puede, con ayuda de la antropología y de la -psicología, decidir si el autor de esta o aquella violencia -personal es un {142} delincuente nato, un delincuente loco o un -delincuente por pasión y fanatismo político. - -En efecto, he sostenido siempre y sostengo hoy, que el «delincuente -político» de quien algunos querrían hacer una categoría especial, -no constituye una variedad antropológica, sino que puede pertenecer -a cualquiera de las categorías antropológicas de delincuentes -comunes y especialmente a una de estas tres: o delincuente _nato_ -por tendencia congénita, o delincuente _loco_, o delincuente por -impulso de _pasión_ fanática. - -La historia del pasado y la de esta misma época nos ofrece -ejemplos evidentes. - -Así como en la Edad Media las creencias religiosas preocupaban la -conciencia universal y daban color a los excesos criminales o -dementes de muchos desequilibrados, o también determinaban realmente -casos de «santidad» más o menos histérica, así al finalizar -nuestro siglo, las cuestiones político-sociales que preocupan con -mayor violencia la conciencia universal --que se exalta también -con el mayor contagio universal producido por el periodismo con -su gran _réclame_-- son las que dan color a los excesos criminales -o dementes de muchos desequilibrados, o determinan también casos -de fanatismo en hombres verdaderamente honestos pero hiperestésicos. - -{143} Y las cuestiones político-sociales en su forma extrema -asumida en cada momento histórico, son naturalmente las que -tienen con mayor intensidad esa energía sugestiva. Sesenta años -ha, en Italia, era el _mazzinianismo_ o el _carbonarismo_; hace -veinte años el _socialismo_; ahora el _anarquismo_ . . . - -Y así se comprende cómo se han cometido violencias personales -en todo tiempo y según el color del tiempo . . . Orsini, por -ejemplo, figura entre los mártires de la revolución italiana. - -Ahora, aparte de los juicios inevitablemente erróneos dictados -por la emoción del momento, la decisión sobre cada caso de -_violencia personal_, no debe ser sino el fruto de un examen -fisio-psíquico sobre su autor, como para cualquier otro delito. - -Orsini fue un delincuente político por impulso de pasión. Entre -los anarquistas bombardeadores o apuñaleadores de nuestros días, -puede encontrarse tanto el delincuente nato --que disfraza sin -embargo su congénita carencia de sentido moral o social con el -barniz político-- cuanto el delincuente loco o matoide, que -refiere su desequilibrio mental a las ideas políticas del momento, -así como puede encontrarse también el delincuente por _pasión_ -política, verdaderamente {144} convencido y bastante normal, -en quien se determina el acto violento sólo por el falso concepto -(qué el socialismo combate) de una posible transformación _social_ -mediante la violencia _personal_. - -Sea como sea, trátese de delincuente nato o loco, o también de -delincuente político por impulso pasional, no deja de ser verdad -que la _violencia personal_, adoptada por los anarquistas -individualistas, al mismo tiempo que es el producto lógico del -individualismo llegado a los extremos y lo es por lo tanto de la -actual organización económica llegada a sus extremos --con el -relativo «delirio del hambre» aguda o crónica-- es el medio menos -eficaz y más antihumano de transformación social. - -Pero, además de los anarquistas individualistas, o amorfistas, -o autonomistas, hay también los anarquistas comunistas. - -Estos repudian la _violencia personal_ como medio ordinario de -transformación social (y hace poco lo declaraba, entre otros, -Merlino en su opúsculo _Necesidad y base de un acuerdo_); sin -embargo estos anarquistas comunistas disienten del socialismo -marxista, no sólo en el _ideal_ último, sino también y sobre -todo en el _método_ de transformación social, que combatiendo a los -socialistas marxistas como «legalitarios» y {145} «parlamentaristas», -sostienen que el medio más eficaz y seguro de transformación social -es la _rebelión_. - -Con estas afirmaciones que responden demasiado bien a la -nebulosidad de los sentimientos e ideas de una crecidísima -parte de los trabajadores y a la impaciencia de su situación -miserable, podrán tener un inconsciente influjo momentáneo; -pero su acción tiene que ser transitoria como espuma en el -agua, así como el estallido de una bomba puede producir cierta -momentánea emoción, pero no hace avanzar un paso la evolución -de las conciencias hacia el socialismo, mientras que por el -contrario determina una reacción del sentimiento, en gran parte -sincera, pero también hábilmente fomentada y usada como pretexto -de represión. - -Decir a los trabajadores que deben rebelarse contra las clases -que tienen el poder, sin preparación no sólo de medios materiales -sino también de solidaridad y de conciencia moral, es más bien -servir los intereses de esas clases dominantes, porque tienen -la seguridad de la victoria material, puesto que la evolución -no está madura y la revolución no está pronta. - -Por eso, a pesar de todas las mentiras interesadas, se ha visto -en los recientes movimientos {146} de Sicilia, que allí dónde el -socialismo estaba más avanzado no han ocurrido ni violencias -personales ni rebeliones, como entre los labriegos de Piana dei -Greci, educados en el socialismo consciente por Nicolás Barbato; -mientras que esos movimientos convulsivos se han presentado o -fuera de la propaganda socialista como rebelión contra las -vejaciones y las _comunas_ municipales, o allí donde la propaganda -socialista menos consciente fue ultrapasada por los impulsos del -hambre y de la miseria. - -La historia enseña que los países donde las rebeliones han sido -más frecuentes, son aquellos cuyo progreso social está menos -avanzado; justamente porque las energías populares se agitan y -se despedazan en esos excesos febriles y convulsivos, y alternándose -con períodos de enervación y de desconfianza --a que responde -la teoría budista de la _abstención del voto_, tan cómoda para -los partidos conservadores-- no representan ninguna continuidad -de esa acción consciente, en apariencia más lenta y menos eficaz, -pero en realidad la única que sepa realizar esos que parecen los -milagros de la historia. - -Y por eso el socialismo marxista de todos los países ha proclamado -que el medio principal de transformación social debe ser _la -conquista de los_ {147} _poderes públicos_ (en las administraciones -locales y en los parlamentos), como uno de los efectos de la -organización consciente de los trabajadores en un solo partido -de clase; mientras que a medida que se haga más intensa y extensa -esa organización, otros serán sus efectos, verdaderamente -revolucionarios en el sentido positivo ya explicado. Cuánto más -progrese en los países civilizados la organización política de -los trabajadores, tanto más verán realizarse, por evolución fatal, -la organización socialista de la sociedad, primero con las -concesiones parciales pero cada vez más amplias de la clase -capitalista a la clase trabajadora (ejemplo elocuente: la ley de -las _8 horas_) y después la transformación completa de la -propiedad individual en propiedad social. - -Que esta transformación integral que, preparándose por evolución -gradual, se acerca al momento crítico y resolutivo de la revolución -social, pueda después realizarse con o sin el concurso de los demás -medios de transformación --rebelión y violencia personal-- es lo -que nadie puede profetizar. - -Nuestra sincera aspiración es que la revolución social se realice -cuando esté madura la evolución, pacíficamente, como tantas otras -{148} revoluciones que se han hecho en paz, sin derramar una gota -de sangre: ejemplo: la Revolución inglesa que precedió un siglo -con el _Bill of Rights_ a la Revolución francesa; como la Revolución -italiana hecha en Toscana en 1859; como se hizo la Revolución -brasileña, con el destierro del emperador D. Pedro en 1892. - -Y es evidente que la más difundida cultura del pueblo y su -organización consciente en partido de clase bajo la bandera -del socialismo, no hacen sino aumentar las probabilidades de -esa aspiración nuestra, y desvanecer también las añejas -previsiones de un período de _reacción_ después del advenimiento -del socialismo, que sólo tendrían razón de ser si el socialismo -fuese todavía utópico en sus medios de acción, en lugar de ser, -como es, la fase natural y espontánea y por lo tanto inevitable -e irrevocable, de la evolución humana. - -¿Y dónde comenzará esta revolución social? - -Estoy firmemente convencido que mientras los pueblos latinos, -como meridionales, tienen mayor facilidad para las rebeliones -sobresaltadas y pueden lograr transformaciones puramente _políticas_, -los pueblos septentrionales, alemanes o anglo-sajones, están más -dispuestos a la disciplina tranquila pero inexorable de la verdadera -{149} revolución, como fase crítica de anterior evolución orgánica y -gradual, único proceso eficaz de una transformación verdaderamente -_social_. - -Y es en Alemania o en Inglaterra donde el mayor desarrollo del -individualismo burgués acelera fatalmente sus inconvenientes y por -lo tanto la necesidad del socialismo, es allí donde probablemente -se realizará la gran metamorfosis social, iniciada ya también en -todas partes, y de allí se propagará por la vieja Europa, como al -fin del siglo pasado partió de Francia la señal de la revolución -política y burguesa. - -* * * - -Queda, pues, una vez más demostrada la profunda diferencia que -existe entre socialismo y anarquismo --que a nuestros adversarios -y a la prensa servil agrada presentar confundidos a los ojos -velados por la emoción o por la ignorancia-- y queda de todos -modos demostrado que el socialismo marxista representa una armonía -vital y una continuación fecunda de la ciencia positiva, justamente -porque ha hecho de la teoría de la evolución la savia y la sangre -de sus propias inducciones y señala por lo tanto la fase -verdaderamente vivaz y definitiva --y en consecuencia la única que -desde ahora sobrevivirá en {150} la conciencia de la democracia -colectivista-- de ese socialismo que hasta hace poco había -permanecido fluctuando en las nebulosidades del sentimentalismo, -sin la brújula infalible del pensamiento científico renovado por -las obras de Darwin y de Spencer. - - - - - -{151} - -TERCERA PARTE. SOCIOLOGÍA Y SOCIALISMO. - - - - - -{153} - -XII. EL LIMBO ESTÉRIL DE LA SOCIOLOGÍA. - -Fenómeno verdaderamente extraño en la historia del pensamiento, -después de la primera mitad del siglo XIX, fue el siguiente: - -La profunda revolución científica determinada por el darwinismo y -el spencerismo había invadido, renovándolas con nueva juventud, -todas las ramas de las ciencias físicas, biológicas y psicológicas; -pero llegada al terreno de las ciencias sociales no había hecho más -que encrespar superficialmente las ondas del tranquilo lago ortodoxo -de la ciencia social por excelencia: la economía política. - -Es verdad que por iniciativa de Augusto Comte --obscurecido en parte -por los nombres de Darwin y de Spencer, pero que indudablemente fue -uno de los cerebros más grandiosos y fecundos de nuestra época--, -es verdad que por su iniciativa se creó una ciencia nueva: la -sociología, {154} que hubiera debido ser con la historia natural de -las sociedades humanas, el glorioso coronamiento del nuevo edificio -científico levantado por el método experimental. Y no niego que la -sociología en la parte de pura anatomía descriptiva del organismo -social, haya traído grandes y fecundas novedades a la ciencia -contemporánea, ramificándose también en varias sociologías especiales, -uno de cuyos resultados más útiles y más vivos es la sociología -criminal, creada por la escuela positiva italiana. - -Pero cuando se abordaba la cuestión político-social, la nueva -ciencia de la sociología era atacada por una especie de sueño -hipnótico, y permaneciendo suspendida en un limbo incoloro e -inodoro, permitía que los sociólogos fueran, tanto en economía -pública como en política, ya conservadores, ya radicales, según -su capricho y sus tendencias personales. - -Y mientras la biología darwinista con el estudio de las relaciones -entre el individuo y la especie, y la misma sociología evolucionista, -al determinar en la sociedad humana los órganos y las funciones de -un verdadero organismo viviente, reducían al individuo, en el -organismo social a la proporción relativa de una célula en el -organismo animal, Heriberto Spencer se declaraba {155} anglicanamente -individualista, hasta el anarquismo teórico más absoluto. - -Era por lo tanto inevitable una estagnación de la producción -científica de la sociología, después de las primeras observaciones -originales de anatomía social descriptiva y de historia natural -de las sociedades humanas. La sociología representaba así una -detención del desarrollo en el pensamiento científico experimental, -porque sus cultores, consciente e inconscientemente, se retraían -de las conclusiones lógicas y radicales que la revolución científica -moderna debía llevar inevitablemenle al campo social --que es el -que interesa más, si el positivismo quiere hacer la ciencia por -la vida, antes que detenerse en la formula onanista de la ciencia -por la ciencia--. - -E1 fácil secreto de este fenómeno extraño, no sólo consiste, como -apuntaba Malagodi, en que la sociología se encuentra en el período -del _análisis_ científico, antes de llegar a la _síntesis_, sino -sobre todo en que las consecuencias lógicas del darwinismo y del -evolucionismo científico, aplicadas al estudio de la sociedad -humana, conducen inevitablemente al socialismo, como lo he -demostrado en estas páginas. - -* * * * * - -{156} - -XIII. MARX COMPLETA A DARWIN Y SPENCER. CONSERVADORES Y SOCIALISTAS. - -Sin embargo, el mérito de haber dado expresión científica a estas -aplicaciones lógicas del experimentalismo científico en el terreno -de la economía social, aunque envuelta en un fárrago de detalles -técnicos y de fórmulas en apariencia dogmáticas --como por otra -parte ocurre en los _Primeros Principios_ de Spencer en que los -luminosos párrafos sobre la _evolución_ están envueltos por la -niebla de las abstracciones sobre el tiempo, el espacio, lo -incognoscible, etc.-- pertenece a Carlos Marx. Y su obra científica -ahogada hasta hace pocos años por una especie de conspiración -del silencio de parte de la ciencia ortodoxa, resplandece ahora -con luz inextinguible y lo coloca incontestablemente junto a -Carlos Darwin y Heriberto Spencer, completando la trinidad de -la revolución científica que agita en los extremecimientos de -una nueva primavera intelectual, el pensamiento civil de la -segunda mitad del siglo XIX. - -Son especialmente tres las ideas geniales con que Carlos Marx -completaba la revolución {157} provocada por la ciencia positiva -en el terreno de la economía política. - -El descubrimiento de la ley de la _supervalía_, en que, sin embargo, -prevalece un carácter técnico --como explicación positiva de la -acumulación de la propiedad privada desligada del trabajo--, sobre -lo que no hay que insistir, pues se ha dado una idea elemental en -las páginas anteriores. - -Las otras dos teorías marxistas, son de mucho mayor interés para -nuestras observaciones generales sobre el socialismo científico, -porque dan verdaderamente la clave segura e infalible de todos los -secretos de la vida social. - -Aludo a la idea expresada desde 1859 en la _Crítica de la economía -política_, de que el fenómeno económico es la base y la condición -de toda manifestación humana y social; y que por lo tanto, la moral, -el derecho, la política no son más que fenómenos derivados del -factor económico, según las condiciones de cada pueblo en cada -fase de la historia y en cada zona de la Tierra. - -Y esta idea, que responde a la gran ley biológica por la cual la -función es determinada por el órgano y por la que cada hombre es -tal como resulta de las condiciones innatas y adquiridas {158} de -su organismo fisiológico, viviendo en un ambiente dado, así como -puede darse una extensión verdaderamente biológica a la famosa frase -«dime como comes y te diré quien eres» --esta idea genial que -realmente desarrolla ante nuestros ojos el grandioso drama de la -vida humana, no ya como la caprichosa sucesión de los grandes -hombres en el escenario del teatro social, sino como la resultante -de las condiciones económicas de cada pueblo-- ha sido, después de -algunas aplicaciones parciales de Thorold Rogers, tan poderosamente -explicada por Aquiles Soria que creo inútil agregarle nada mío. - -Una sola idea creo necesaria para completar esa teoría marxista, como -ya lo sostuve en la primera edición de _Socialismo y criminalidad_. - -Esa teoría irrefutable tiene que ser despojada de esa especie de -dogmatismo unilateral que ha venido asumiendo en Marx y más aún -en Soria. - -Es cierto que todo fenómeno e institución social, moral, jurídica -o política, no es más que la repercusión del fenómeno y de las -condiciones económicas en cada momento del ambiente físico e -histórico. - -Pero por la ley de causalidad natural, por la cual todo efecto es -siempre la resultante de muchas causas enlazadas y nó de una sola, -y todo {159} efecto se convierte a su vez en causa de otros -fenómenos, es necesario completar esa forma demasiado esquemática -de una idea verdadera. - -Como todas las manifestaciones psíquicas del individuo son la -resultante de sus condiciones orgánicas (temperamento) y del -ambiente en que vive, así todas las manifestaciones sociales de -un pueblo --morales, jurídicas, políticas--, son la resultante -de sus condiciones orgánicas (raza) y del ambiente, en cuanto -éstas determinan una organización económica dada, que es la base -física de la vida. - -Pero como en seguida y a su vez las resultantes condiciones -psíquicas del individuo, influyen aunque con menor eficacia ---de efecto convertido en causa-- sobre sus condiciones orgánicas -y sobre el éxito de su lucha por la vida, así también las -instituciones morales, jurídicas y políticas, a su vez, de efecto -se convierten en causa, (no existiendo para la ciencia positiva -ninguna diferencia _substancial_ entre causa y efecto, sino en -que el efecto es subsiguiente constante de un fenómeno dado, y -la causa es su precedente constante) y por lo tanto reaccionan -con mucha menor eficacia sobre las condiciones económicas. - -Por ejemplo, un individuo que sepa de higiene, puede influir -sobre las imperfecciones de su {160} aparato digestivo, pero -siempre dentro de los límites muy restringidos de su potencialidad -orgánica --como un descubrimiento científico o una ley electoral -puede influir sobre la industria o sobre las condiciones del -trabajo, pero dentro de las líneas de la organización económica -fundamental--. Así, las instituciones morales, jurídicas, políticas, -determinan efectos bastante mayores en las relaciones de las varias -categorías de la clase detentadora del poder económico (capitalistas, -industriales y propietarios territoriales), que en las relaciones -de los capitalista-propietarios por una parte y los trabajadores -por otra. - -De todas maneras --y enviando al sugestivo libro de Soria al lector -que quiera ver cómo, con esa ley marxista, se explican positivamente -todos los fenómenos, desde los mínimos hasta los grandiosos, de la -vida social--, me basta por ahora con haberla recordado aquí, porque -ella es verdaderamente la teoría sociológica más positiva, más -fecunda, más genial que se haya presentado nunca, y por la cual, -repito, tanto la historia social en sus más grandiosos dramas, -cuanto la historia individual en sus episodios más nimios, obtienen -una explicación positiva, fisiológica, experimental --en pleno -acuerdo con la orientación, que fue llamada materialista, del -pensamiento científico moderno--. - -{161} La historia humana tuvo dos explicaciones unilaterales y por -lo tanto incompletas aunque positivas y científicas --fuera de -las anticientíficas del libre albedrío o de la providencia divina-- -y son el _determinismo telúrico_ sostenido desde Montesquieu hasta -Buckle y Metschnikoff, y el _determinismo antropológico_, sostenido -por todos los etnólogos que limitaron a los caracteres orgánicos -y psíquicos de raza la razón histórica de los acontecimientos. - -Carlos Marx con el _determinismo económico_ resume y completa -las dos teorías haciéndolas verdaderamente psicológicas. - -Las condiciones económicas --que son la resultante de las -energías y aptitudes _étnicas_ operando en un ambiente _telúrico_ -dado-- son la base determinante de todas las demás manifestaciones ---moral, jurídica, política-- en la existencia humana, individual -y social. - -Tal es la genial teoría marxista, positiva y científica si las -hay, apoyada como está por las más seguras indagaciones de la -geología y de la biología, de la psicología y de la sociología. - -Sólo por medio de ella pueden los filósofos del derecho y los -sociólogos, determinar la verdadera naturaleza y las funciones -del _Estado_, el cual, no siendo otra cosa que «la _Sociedad_ -{162} jurídica y políticamente organizada», no es evidentemente -sino el brazo secular de que dispone la clase detentadora del -poder económico --y por lo tanto del poder político, jurídico -y administrativo--, para conservar y ceder lo menos y lo más -tarde posible sus propios privilegios. - -* * * - -La otra teoría sociológica con que Carlos Marx ha enrarecido -realmente las tinieblas que hasta ahora obscurecían el cielo de -las aspiraciones socialista --que, sin embargo, por el solo hecho -de su existencia secular tienen la confirmación de responder -instintivamente a la verdad de las cosas-- y ha dado al socialismo -científico la brújula política para orientarse con plena seguridad -en el debate de la vida diaria: es la ley histórica de la _lucha -de clase_. - -Una vez establecido que las condiciones económicas de los grupos -sociales como de los individuos son el fundamento determinante de -cualquier otra de sus manifestaciones morales, jurídicas, políticas; -es evidente que cualquier grupo social como cualquier individuo -será empujado a obrar según su utilidad económica, porque tal es -la base física de la vida y las condiciones de cualquier otra -existencia; y por lo tanto es evidente que, en el orden político, -toda clase social {163} será empujada a hacer leyes, a establecer -instituciones, a consagrar costumbres y creencias que respondan a -su utilidad directa o indirecta. - -Leyes, instituciones, creencias que después, por transmisión -hereditaria y por tradición, velan y esconden su origen económico, -y son por lo tanto, muy a menudo, sostenidas y defendidas por -juristas y filósofos, o también por profanos, como verdad -existente por sí misma, sin apercibir su fuente real; pero -no deja de ser esa la única explicación positiva de esas leyes, -instituciones y creencias. Y ahí justamente reside la potencia -genial de la mirada de Carlos Marx. - -Y ya que, en el mundo moderno, las clases son clara y substancialmente -dos, a pesar de sus variedades accesorias --de un lado los -_trabajadores_ de cualquier categoría a que pertenezcan, y del -otro los propietarios _no trabajadores_-- en las conclusiones -prácticas y en la disciplina política, la teoría socialista de -Carlos Marx lleva a este resultado evidente: que así como los -partidos políticos no son más que el eco y el portavoz de los -intereses de clase, así también por más variedades superficiales -o metódicas que puedan existir, los partidos políticos no pueden -ser substancialmente más que dos: el partido socialista de los -trabajadores y el partido individualista de la {164} clase -detentadora de la tierra y de los demás medios de producción. - -Las diferencias del monopolio económico pueden determinar cierta -diversidad de _colores_ políticos: y he dicho siempre que los -grandes propietarios de la tierra, por ejemplo, representan las -tendencias conservadoras del _inmovilismo_ político, mientras -que los detentadores del capital mueble o industrial representan -a menudo el partido progresista, naturalmente llevado a las -pequeñas innovaciones de forma y superficie, mientras que los -detentadores sólo del capital intelectual, profesionales libres -y sus similares, pueden también llegar hasta el radicalismo político. - -Pero en la substancia vital de las cosas, es decir en la cuestión -económica de la propiedad, conservadores, progresistas, radicales, -todos son individualistas, carne y médula de la misma clase social, -y por lo tanto están substancialmente divididos, a pesar de las -simpatías sentimentales pero poco concluyentes, de la clase de los -trabajadores y de aquellos que, aun perteneciendo por su cuna _á la -otra orilla_, explícitamente abrazan y defienden el programa político -que responde necesariamente a la primordial e imprescindible -necesidad económica, esto es, la socialización de la tierra y de los -medios de producción, {165} con todas las innumerables y radicales -transformaciones morales, jurídicas y políticas, que determinará -naturalmente en el mundo social. - -Y he ahí, por consiguiente, cómo la vida política contemporánea -no puede sino degenerar en el bizantinismo más estéril o en el -comercialismo más corrompido, desde que se limita a las batallas -superficiales de los partidos individualistas, divididos hoy, -solamente, por el calor y la etiqueta formulista, pero de tal modo -confusos en sus ideas que a menudo se ven radicales y progresistas -menos modernos en las ideas sociales que muchos conservadores. - -Sólo con la presentación y el fortalecimiento del partido -socialista, es que la vida política se reavivará y saneará, -porque --desaparecidas de la escena política las figuras -históricas de los patriotas y las razones personales de -discusión entre los representantes de las varias gradaciones -políticas-- será inevitable la formación de ese conglomerado -de los partidos individualistas que anuncié en el parlamento -italiano en la sesión del 20 de Diciembre de 1893, y cuyos -síntomas de formación aumentan cada día. - -Y el duelo histórico se empeñará entonces, y la lucha de clase -desplegará entonces también, en el terreno político, su benéfica -influencia, no {166} en el sentido mezquino de los pujilatos o -de los ultrajes, de los rencores o de las violencias personales, -sino en el significado grandioso de un drama social que con toda -el alma deseamos tenga por la adelantada civilización y cultura, -un desenlace sin convulsiones sangrientas, pero que de todos -modos está establecido ya por la fatalidad histórica y no es -dado ni a nosotros ni a nadie, impedirlo o retardarlo. - -Como se ve, estas ideas del socialismo político llevan a esa -misma _tolerancia personal_ unida a la _intransigencia en las -ideas_ que es, también, efecto de la psicología positiva en el -campo filosófico, y por las cuales, mientras podemos tener la -mayor simpatía personal por este o aquel representante de la -fracción radical del partido individualista (como, por otra -parte, para cualquier representante honesto y sincero de cualquier -opinión científica, religiosa o política), debemos sin embargo -reconocer absolutamente que ante el socialismo no existen los -llamados «partidos afines». O de este lado o del otro --o -individualistas o socialistas-- no hay camino del medio; y -he tenido que convencerme cada vez más de que la única táctica -útil para la formación de un partido socialista vital, es -justamente esa intransigencia de las ideas y ese {167} rechazo -de cualquiera de las llamadas «alianzas» con los partidos afines, -los que no pueden representar para el socialismo otra cosa que -una «falsa placenta» para un feto no viable. - -Conservadores y socialistas son productos naturales del carácter -individual y del ambiente social, porque se nace conservador o -innovador, como se nace pintor o cirujano. Por consiguiente, los -socialistas no tienen ningún desprecio ni rencor hacia los -representantes sinceros de cualquier fracción del partido -conservador, aunque combatan a todo trance sus ideas. Si algún -socialista cae en la intolerancia o en el _ultraje_ personal, -es víctima de la emoción momentánea o de un temperamento poco -equilibrado y sereno; y por lo tanto es muy excusable. - -Lo que provoca sonrisa de compasión, es ver a ciertos conservadores -«jóvenes de años pero viejos de pensamiento» --porque el -conservatismo de los jóvenes, si no es cálculo de ganancia, es -indicio de anemia psíquica-- tomando cierto aire de suficiencia -y casi de compasión hacia los socialistas conservadores cuando -más, como «extraviados», sin advertir que si es normal que los -viejos sean conservadores, los conservadores jóvenes, salvo pocas -excepciones, no son más que _egoístas_ temerosos de perder las -ociosas {168} conveniencias de la vida en que han nacido, o las -comodidades de grey ortodoxa. Es decir que son, si no microcéfalos, -seguramente _microcardíacos_. El socialista, entretanto, que tiene -todo que perder y nada que ganar sosteniendo abiertamente sus -ideas, puede oponerles toda la superioridad de su altruismo -desinteresado, máxime cuando, nacido de clase aristocrática o -burguesa, se aparta de las lisonjas de la vida brillante y ociosa, -para defender la causa de los miserables y de los oprimidos. - -¡Pero --se dice-- estos «socialistas burgueses» lo hacen por amor -a la popularidad! Extraño egoísmo, de todas maneras el de aquél -que al «individualismo burgués» de los estipendios y de las súbitas -ganancias, prefiere el «idealismo socialista» de la simpatía -popular, aun cuando ésta no le faltara después por otros caminos -y con otros medios que lo comprometieran menos ante la clase que -está en el poder. - -De todos modos deseamos que cuando la burguesía tenga que ceder -el poder económico y por lo tanto político, para que vaya a -beneficio de todos en la nueva organización social --y vencedores -y vencidos, como decía muy bien Berenini, se hagan verdaderamente -humanos, sin distinciones de clase en la común seguridad de {169} -una vida digna de criaturas humanas-- deseamos, decía, que al ceder -el poder, la burguesía dé pruebas de esa dignidad y respetabilidad -de que ha dado y da la aristocracia en su despojo repentino como -clase, obra de la misma burguesía triunfante con la Revolución -Francesa. - -De todas maneras, esta verdad substancial del socialismo marxista -y su perfecta e íntima correspondencia con las inducciones más -seguras de la ciencia positiva, explican hasta la saciedad los -progresos inmensos, no sólo del proselitismo --que también podría -ser el efecto puramente negativo de una incomunidad material y -moral hecha aguda en un período de crisis social-- sino sobre -todo en la concorde unidad de disciplina y en la solidaridad -consciente que en su manifestación universal y periódica del 1º -de Mayo, presenta una grandiosidad de fenómeno moral cuyo parangón -no se nos ofrece en la historia humana, si se exceptúa el movimiento -del primitivo cristianismo que, sin embargo, tuvo un campo de -acción mucho más estrecho que el socialismo contemporáneo. - -Y desde hoy --fuera de los conatos histéricos o inconscientes de -un regreso de la escéptica burguesía al misticismo como salvación -de la crisis material y moral del momento, justamente {170} como -la mujer licenciosa se hace devota a la vejez-- y desde hoy, -adversarios y partidarios están obligados a reconocer que el -socialismo representa hoy, como el cristianismo al derrumbarse el -mundo Romano, la única fuerza que devuelva a la vieja civilización -humana, la esperanza en un porvenir mejor, en nombre de una fe, -no ya nacida de los inconscientes ímpetus del sentimiento, sino -de la consciente seguridad de la ciencia positiva. - - - - - -{171} - -OBRAS CITADAS POR EL AUTOR - -_Albertini_....................La questione delle otto ore di lavoro. - -_Amicis, De_....................Osservazione sulla questione sociale. - -_Arcangeli_............................La evoluzione della proprietà. - -_Ardigo_...........................................Obras filosóficas. - -_Asturaro_...........................................I ritmi sociali. - -_Bagehot_............Lois scientifiques du developpement des nations. - -_Bebel_.....................................La mujer y el socialismo. - -_»_.................................Zukunftstaatund Socialdemokratie. - -_Biel_.....................................A los labradores toscanos. - -_Bonardi_.................................Evoluzionismo e socialismo. - -_Bordier_..................................La vida de las sociedades. - -_Boucher_....................................Darwinismo y socialismo. - -_Broca_..............................................Las selecciones. - -_Ciccotti_..............Socialismo di Stato e socialismo democratico. - -_Cognelti de Martiis_..............................Socialismo antico. - -{172} _Colaianni_......................................Il socialismo. - -_»_.......................................................In Sicilia. - -_Deville_...............................................L'anarchisme. - -_Dramard_................................Transformisme et socialisme. - -_Dumont_.................................Despoblación y civilización. - -_Durkheim_.........................De la división del trabajo social. - -_Ellero, P._...................................La tirannide borghese. - -_Engels_..................Socialismo utópico y socialismo científico. - -_Fogazzaro_...............................Por la belleza de una idea. - -_George_..........................................Progreso y pobreza. - -_Greef De_.......L'empirisme, l'utopie et le socialisme scientifique. - -_Guyau_...................................La irreligión del porvenir. - -_Guyot_.........................Les principes de 89 et le socialisme. - -_»_...........................................La tyrannie socialiste. - -_Haeckel_..............................Las pruebas del transformismo. - -_Hanon_.....................Les hommes et les théories de l'anarchie. - -_Huxley_............................On the natural inequality of men. - -_Jacoby_................Estudios sobre la selección en sus relaciones -con la herencia del hombre. - -_»_..........................................La idea de la evolución. - -_Johannis, J. de_.......El concepto de la igualdad en el socialismo y -en la ciencia. - -_Kropotkine_............................Mutual aid among the savages. - -_Kuliscioff_.................................El monopolio del hombre. - -_Labriola_.............................................Il socialismo. - -{173} _Lafargue_...................El materialismo económico de Marx. - -_»_.............................................La teoria darwiniana. - -_»_................................Heriberto Spencer y el socialismo. - -_Lapouge_...................................Las selecciones sociales. - -_Laveleye_......................................L'Etat et l'individu. - -_»_.......................................Le socialisme contemporain. - -_Lebon_........Las leyes psicológicas de la evolución de los pueblos. - -_Lerda_.........................................La lucha por la vida. - -_Letourneau_................................La evolución de la moral. - -_»_..........................Pasado, presente y porvenir del trabajo. - -_Lombroso_........................................El hombre de genio. - -_»_.......Ultime scoperte et aplicazioni dell'antropologia criminale. - -_» y Ferrero_..............La mujer delincuente, prostituta y normal. - -_» y Laschi_........................................Delitto politico. - -_Loria_..............La teoria economica della costituzione politica. - -_»_.....................................Discurso sobre Carlos Darwin. - -_»_....................................Darwin y la economía política. - -_»_.............................Análisis de la propiedad capitalista. - -_Malagodi_................................Il socialismo e la scienza. - -_Malon_.......................................El socialismo integral. - -_»_.........................................L'histoire du socialisme. - -_Masé Dari_............................................Il socialismo. - -_Massart y Van der V._.....Parasitismo orgánico y parasitismo social. - -{174} _Meuger_...................Il diritto civile e il proletariato. - -_Morselli_.....................................Antropologia generale. - -_Mozzoni_..............Los socialistas y la emancipación de la mujer. - -_Nitti_.......................................El socialismo católico. - -_Nordau, Max_....Las mentiras convencionales de nuestra civilización. - -_Novicoro_.........Los hechos entre sociedades y sus fases sucesivas. - -_Ocgero G._............................................Il socialismo. - -_Plechanow_..................................Socialismo y anarquismo. - -_Rabbeno V._.....................Le leggi economiche e il socialismo. - -_Rae_....................................El socialismo contemporáneo. - -_Reclus, Elíseo_..............................Evolución y Revolución. - -_Richter_......................Después de la victoria del socialismo. - -_Rienzi_................................................L'anarchisme. - -_Ritchie_.....................................Darwinism and politics. - -_Rocchi, Rinieri De_...El derecho penal y una obra reciente de Loria. - -_Rogers, Th._..............L'interprétation économique de l'histoire. - -_Rossi_......................................L'agitazione in Sicilia. - -_Sergi_...................................Las degeneraciones humanas. - -_»_..El origen de los fenómenos psíquicos y su significado biológico. - -_Spencer_...................................Principios de sociología. - -_»_......................................................La Justicia. - -_»_...............................Problemas de moral y de sociología. - -{175} _Spencer_.......................De la libertad a la esclavitud. - -_»_....................................El individuo contra el Estado. - -_Stuart Mill_................Fragmentos póstumos sobre el socialismo. - -_Tolstoi_.......................................Le salut est en vous. - -_Turati_............................................Selección servil. - -_Vaccaro_..........................Le base del diritto e dello Stato. - -_Vadalá_......................Darwinismo natural y darwinismo social. - -_Vanni Icilio_........La funzione pratica della filosofia del diritto -consirlerata in sè e in rapporto al socialismo contemporáneo. - -_Verce, Fornasari di_........Sobre la criminalidad y las alternativas -económicas de Italia de 1873 a 1890. - -_Virchow_...................................Transformismo y herencia. - -_Winterer_................................Le socialisme contemporain. - -_Zanni_.........................................La questione sociale. - -_Zerboglio_..........................................La vida moderna. - -_Ziegler_...................La cuestión social es una cuestión moral. - - - - - - -End of Project Gutenberg's Socialismo y ciencia positiva, by Enrique Ferri - -*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK SOCIALISMO Y CIENCIA POSITIVA *** - -***** This file should be named 54282-0.txt or 54282-0.zip ***** -This and all associated files of various formats will be found in: - http://www.gutenberg.org/5/4/2/8/54282/ - 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