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-Project Gutenberg's Socialismo y ciencia positiva, by Enrique Ferri
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
-other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
-the Project Gutenberg License included with this eBook or online at
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-
-
-
-Title: Socialismo y ciencia positiva
- (Darwin-Spencer-Marx)
-
-Author: Enrique Ferri
-
-Translator: Roberto Payró
-
-Release Date: March 4, 2017 [EBook #54282]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK SOCIALISMO Y CIENCIA POSITIVA ***
-
-
-
-
-Produced by Pedro Silvio Vivono
-
-
-
-
- ENRIQUE FERRI
- DIPUTADO AL PARLAMENTO ITALIANO.
-
- * * *
-
- SOCIALISMO
- Y
- CIENCIA POSITIVA
- (DARWIN-SPENCER-MARX)
-
- TRADUCIDO DE LA PRIMERA EDICIÓN ITALIANA
- POR
- ROBERTO J. PAYRÓ.
-
- * * *
-
- BUENOS AIRES
- IMPRENTA DE «LA NACIÓN» SAN MARTÍN 344
- 1895
-
-
-
-
-
-{III}
-
-ÍNDICE.
-
- Páginas
-El traductor a los lectores argentinos..............................V
-Prefacio..........................................................XXI
-
-_Primera parte. Darwinismo y socialismo._
-I. Virchow y Haeckel en el Congreso de Munich. Las tres pretendidas
-contradicciones entre darwinismo y socialismo.......................3
-II. La igualdad de los hombres.....................................10
-III. Los vencidos en la lucha por la vida..........................26
-IV. La supervivencia de los más aptos..............................41
-V. Socialismo y creencias religiosas...............................51
-VI. El individuo y la especie......................................57
-VII. La «lucha por la vida» y la «lucha de clase»..................64
-
-_Segunda parte. Evolución y socialismo._
-VIII. La tesis ortodoxa y la tesis socialista ante la teoría
-científica de la evolución.........................................87
-IX. La ley de regresión aparente y la propiedad colectiva..........94
-
-{IV}
-X. La evolución social y la libertad individual...................102
-XI. Evolución, revolución, rebelión, violencia personal. Socialismo y
-anarquía..........................................................121
-
-_Tercera parte. Sociología y socialismo._
-XII. El limbo estéril de la sociología............................153
-XIII. Marx completa a Darwin y a Spencer. Conservadores y socialistas
-..................................................................156
-
-Obras citadas por el autor........................................171
-
-* * * * *
-
-{V}
-
-EL TRADUCTOR A LOS LECTORES ARGENTINOS.
-
-He aquí un libro que debe ser leído por cuantos se ocupan o preocupan
-de la cuestión social, por más que sólo sea un trabajo de polémica
-y propaganda, sin grandes pretensiones científicas ni largos
-desarrollos complementarios de las ideas en él expuestas.
-
-Tiene otros méritos: es accesible a todas las inteligencias sin exigir
-preparación especial; da una clarísima explicación de lo que es el
-socialismo marxista; echa a rodar las conjeturas infundadas y las
-interesadas calumnias; rebate con éxito las objeciones que se hacen
-a éste y que muchas veces tienen todo el aspecto de sentencias
-inapelables; desvanece los temores que despierta en ciertos espíritus
-la creencia de que el socialismo marchará a la conquista de su ideal
-político con las armas en la mano, y demuestra de una manera clara,
-terminante y fructífera, que este movimiento que se inicia en el
-mundo entero, no es el espasmo epiléptico de una humanidad enferma,
-sino la marcha gradual, acusada por síntomas a veces sobresaltados,
-de una evolución inevitable y lógica, que podrá prolongarse,
-pero que llegará necesariamente a su fin.
-
-{VI} Importa que estas ideas --que no son creadoras del _hecho_, sino
-derivadas de él y por él inspiradas--, tengan amplia difusión
-entre nosotros; el problema planteado tan categóricamente en
-Europa no puede dejarnos en la indiferencia, desde que sabemos
-cuán poderoso influjo ejerce aquí la evolución europea, cuya
-repercusión trajo la revolución de 1810, efecto indirecto pero
-innegable de la de 1789, y que ha seguido produciendo otros
-efectos reflejos que se acentuarán cada vez más.
-
-Hemos podido observar, sin embargo, que en la mayoría de los
-argentinos --hasta entre los inteligentes y estudiosos-- la
-idea del socialismo se refiere siempre al embrión romántico
-de principios de siglo, y permaneciendo en estado de nebulosa,
-se asocia al nombre de Blanc, de Proudhon, de Fourier, de
-Saint-Simon, se confunde con el comunismo, y viene a ser una
-amalgama informe de individualismo, socialismo y anarquía, sin
-que se siga siquiera con mediana atención la evolución poderosa
-y progresista que en él se efectúa a partir de Carlos Marx.
-
-La propaganda ardiente y a veces calumniosa de sus adversarios,
-el sentimentalismo utópico de la mayoría de sus adeptos, la poca
-difusión de las obras socialistas en este país, las mayores
-facilidades y seguridades de vida que suelen encontrarse aquí,
-son otras tantas causas de esa indiferencia y de esa ignorancia,
-que hace encogerse de hombros a los más, diciéndose que no ha
-llegado el momento de preocuparse de la cuestión social.
-
-La lectura de este trabajo del sociólogo italiano {VII} desvanecerá
-necesariamente este falso concepto que se tiene del socialismo,
-al presentar, con sólida argumentación y numerosos datos ilustrativos,
-un cuadro exacto de la situación actual de la evolución en el viejo
-mundo, los progresos realizados, la estrecha vinculación que el
-socialismo tiene con la ciencia positiva, etc., haciendo que el libro,
-de polémica en su propósito principal, sea al mismo tiempo
-de propaganda clara y eficaz.
-
-Sin embargo, el lector tropezará con observaciones y afirmaciones que,
-exactas en el medio en que actúa el autor y para el cual escribe,
-cesan de serlo en este país y en otros países americanos, o pierden
-de su fuerza por no estar generalizadas las causas que las provocan:
-por ejemplo en las partes en que se refiere al enriquecimiento rápido,
-a las dificultades de la juventud para ilustrarse, al celibato forzoso
-del soldado, etc., etc., y que para aplicarse a nosotros tienen que
-ser modificadas hasta tal punto que se hace necesaria una observación
-personal y directa del medio, las costumbres, los habitantes, etc.
-Salvo estos puntos en que el lector tiene que juzgar con el criterio
-de Europa, suponiéndose en medio de sus viejas sociedades, el resto
-del libro generaliza, y sus premisas y conclusiones son perfectamente
-adaptables a nuestro país. Y aún más: esas observaciones hoy
-discutibles vendrán a ser perfectamente exactas más tarde,
-cuando haya ejecutado su completa evolución el capitalismo
-industrial, comercial y territorial que tan rápidamente nos invade.
-
-Hemos querido hacer notar esto, por cuanto la {VIII} apariencia
-de inexactitud de algunos párrafos inaplicables al medio en que
-vivimos, pero reflejo de la verdad en el viejo mundo, daría
-asidero a la crítica, ya superficial ya malévola, proporcionando
-armas decisivas al parecer a los que asisten con desconfianza o
-temor al desarrollo y a la difusión de la idea socialista.
-
-Y esta idea tiene que hacer mayor camino cada vez, aumentando de
-día en día el número de sus prosélitos, en razón del aumento del
-proletariado. Hace algunos años, el socialismo no tenía entre nosotros
-sino pocos partidarias aislados. Las cosas cambian rápidamente,
-y en este momento existen en Buenos Aires cinco agrupaciones
-socialistas, a saber: Centro Socialista Obrero, Centro Universitario
-Socialista, Fascio dei Lavoratori, Les Egaux y Vorwärts que acaba
-de inaugurar un hermoso edificio construido por su cuenta.
-
-Además de la publicación de libros, folletos y artículos de los
-socialistas europeos, que toman incremento cada vez mayor,
-aparecen dos periódicos socialistas que tienen su existencia
-asegurada: _Vorwärts_ fundado en 1886 y _La Vanguardia_ en 1893,
-aparte de otras numerosas publicaciones de vida efímera, y
-de las que suele hacer _La Nación_ de artículos y correspondencias
-de De Amicis, Reclus, Liebknecht, etc.
-
-Pero otro síntoma señala claramente la evolución que se efectúa,
-y son las treinta y cuatro sociedades gremiales y de resistencia
-que hoy existen --entre las que figura una de mujeres-- que
-cuentan con numerosos asociados y que sin duda no tardarán en
-adherirse al socialismo como pasa con las _Trade Unions_ inglesas.
-
-Y decimos que este movimiento se irá acentuando, {IX} porque
-todo se encarga de precipitar la evolución, hasta en esta misma
-ciudad, cuya gran masa de población ignora aún la idea socialista:
-desde la mayor unificación de los capitales, o sea el aumento
-de la propiedad individual, hasta el inesperado crecimiento del
-número de los asalariados en sus diversos nombres y categorías . . .
-¿Qué importa para su realización que un fenómeno sea observado o no?
-¿Acaso los gérmenes necesitan para su desarrollo del microscopio del
-sabio? ¿El mundo se ha detenido en su evolución progresiva por la
-indiferencia medieval? Si la causa existe ¿el no advertirla
-puede impedir sus efectos?
-
-Sin detenerse a considerar hechos que ya no son aislados aunque sean
-insignificantes en relación a los análogos que se producen en Europa,
-y complaciéndose en la observación de los que triunfan, es decir, de
-las excepciones, se olvida generalmente que hay una enorme masa de
-población que puede calcularse en mucho más de la mitad del total
-que vive de un salario más o menos mezquino.
-
-El censo que se prepara --si no sufre los usuales olvidos y
-enmendaturas para que todo aparezca muy _bonito_--, va a
-proporcionar datos bien curiosos y reveladores sobre el estado
-actual de las clases pobres. Mientras nos llega, para presentarnos,
-aun sin querer, un cuadro verdaderamente desolador de las provincias,
-no es inútil recorrer las páginas del censo de la capital levantado
-en 1887, tomando como buenas las primeras cifras, pues los mismos
-detalles presentan discordancias incomprensibles en los diversos
-capítulos de la obra en que se repiten.
-
-{X} Por ese censo sabemos que sobre 423.996 habitantes, 38.904
-eran empleados de comercio, 75.622 obreros, y 73.598 individuos
-dedicados al _servicio personal_. Contábanse también entonces
-9137 empleados públicos y 1499 maestros . . . Es decir 198.760
-individuos asalariados, fuera de muchos miles más cuya vida era
-de _dependencia_ absoluta o relativa . . . Las circunstancias
-han variado, y después de la «crisis de progreso», muchos
-miembros de la clase media han descendido un escalón, yendo a
-engrosar el número de los asalariados, sea en una, sea en otra
-de las múltiples formas que asume el Proteo-jornal, mientras
-que ha continuado la inmigración, aunque en menor escala, y con
-la depreciación del papel moneda hemos asistido al fenómeno del
-encarecimiento de la vida con la baja de los salarios y el alza
-de los artículos de primera necesidad, desde el pan hasta la
-habitación. De tal modo que se ha hecho más difícil la existencia
-de los asalariados y al mismo tiempo ha aumentado su número . . .
-
-Un diario argentino que se reputa serio y que leen las clases
-pobres, suponiendo en él una tendencia amplia que no tiene, se ocupa
-hace tiempo de estas cuestiones, y alarmado por la paralización de
-algunas industrias, que dejan sin trabajo a numerosos obreros, viene
-repitiendo que hacen falta consumidores y que, por consiguiente, hay
-que fomentar la inmigración del proletario productor . . . No nos
-detendremos a refutar esta enormidad, desprovista hasta de apariencias
-de sentido común; citamos el caso porque demuestra que hasta en este
-país, que aparece como privilegiado, la {XI} cuestión está planteada
-en términos análogos a los europeos, aun cuando se inicie apenas.
-
-El simple examen de las cifras y de los apuntes que acabamos de
-exponer, teniendo en cuenta el enorme aumento de la población que
-hoy pasa de 600.000 habitantes, basta para darse cuenta de que la
-idea del socialismo tiene ya _causa_ --aunque el efecto no se haya
-resentado en formas ostensibles y categóricas--, desde que --como
-lo demuestra Ferri en las páginas que van a leerse-- se trata de
-una cuestión económica, aunque esté íntimamente ligada a la política.
-
-Muchos son los síntomas precursores de un gran movimiento futuro:
-la fundación de las agrupaciones ya citadas, la propaganda cada vez
-mayor, las huelgas recientes reivindicando las 8 horas de trabajo
-y el aumento de salarios, etc., etc., como efecto; la carestía
-enorme de los alquileres, la depreciación de la moneda papel, la
-falta de trabajo en algunas industrias que se derrumbarían sin los
-derechos prohibitivos a pesar del precio del oro, y el individualismo
-industrial y territorial cada vez más acentuado, como causa.
-
-No es esto un cuadro imaginario, y estamos satisfechos de poder
-ofrecer aquí el testimonio de un observador que no puede tacharse
-de apasionado --el doctor Francisco Latzina-- quien en un estudio
-sobre los _latifundios_ {[Nota al pie:] _La Nación_, núm. 7648, de
-17 Marzo 1895, «La calamidad de los latifundios.»} decía lo
-siguiente, refiriéndose a nuestro país:
-
-«La concentración de la tierra en pocas manos {XII} progresa con
-movimiento acelerado, e implica la degradación de los pequeños
-propietarios al papel de arrendatarios o peones. Esta misma
-tendencia de concentración de los capitales, reduce al artesano
-independiente a jornalero, al bolichero a peón, al pequeño
-comerciante a empleado de un negocio grande, y a las personas
-que han sido independientes en el régimen antiguo, a la dependencia
-de las grandes empresas.»
-
-Esto no es metafísica; viene de la observación directa de los hechos,
-y otros escritores como E. Quesada, Lallemant, etc., han parado
-mientes en ello antes de ahora. Y no hay que demostrar --porque
-salta a la vista--, la agravación rápida del mal, agravación que
-resulta de nuestro sistema monetario y del proteccionismo a la
-industria que favorece a los menos en detrimento de los más,
-cuya vida se encarece en términos alarmantes, así como del
-drenaje de intereses enormes que van al extranjero, etc., etc.
-
-Claro es que este estado de cosas se irá acentuando con el
-aumento de población y por la inevitable tendencia absorbente
-de los grandes propietarios territoriales.
-
-Lo mismo que con el territorio, lo mismo que con la industria
-está sucediendo con el comercio. Las grandes casas como la Ciudad
-de Londres, el Progreso, etcétera, que cuentan con capitales
-crecidos y con los más variados artículos, realizando diariamente
-ventas importantísimas que les permiten competir con ventaja en
-el mercado, están siendo la sombra del manzanillo para el pequeño
-comercio, que tiene que vender más caro en razón de que no
-introduce directamente sus {XIII} mercaderías, de que siempre
-paga algo más a los intermediarios, y de que sus ventas son en
-menor escala. Muchos de los pequeños comerciantes son, pues,
-absorbidos, y no es extraño verlos ir a servir a esas mismas
-casas que indirectamente, en apariencia, han causado su ruina.
-
-Pero esto pasa generalmente desapercibido, quizá porque
-no haya tomado aún los resueltos contornos que en Europa.
-
-Para el no observador puede aún ser aplicable a la República Argentina
-la célebre frase de Pangloss, a pasar de la vida semisalvaje de los
-jornaleros criollos de nuestras provincias, de cuyo trabajo se abusa,
-y de las privaciones del obrero, que en las ciudades comienza ya a
-verse obligado a vivir en montón, en infectos tugurios.
-
-La situación de los trabajadores argentinos en las provincias no puede
-ser más abyecta: descalzos, casi sin ropas, ignorantes hasta el grado
-sumo, no alcanzan muchas veces a ganar una mensualidad de diez pesos
-que gastan en alcohol, embriagándose y riñendo muy a menudo en luchas
-sangrientas, sin otra causa positiva que la borrachera y la
-ignorancia. En algunas provincias hemos podido ver estancias en que
-trabajaban tribus de indios reducidos, sin salario alguno, casi
-desnudos, por el trozo de carne de sus comidas y algunos vasos de
-aguardiente los días de fiesta. Pero aquellos que han salido de la
-vida salvaje no tienen una existencia mucho mejor, y viven miserables,
-no sólo en las estancias, sino en los ingenios, y en todas las
-industrias enriquecedoras de sus amos, que ostentan en {XIV}
-Buenos Aires o en las capitales de provincia el lujo que les
-proporciona el _supertrabajo_ obtenido en su beneficio de la
-ignorancia y la semiesclavitud de sus peones y obreros.
-
-En muchas provincias la ignorancia es, por decirlo así,
-fomentada por el capital, pues tiene la emancipación del
-obrero que, sabiendo algo, se negaría a la cuasi esclavitud actual.
-
-Así en las antiguas Misiones, donde los trabajadores suelen
-vivir de mandioca y naranjas como en el Paraguay. Así en la
-misma provincia de Buenos Aires donde el gaucho, más apto,
-para las tareas de la ganadería, y sólo por ser gaucho,
-tiene mucho menor salario que el obrero europeo . . .
-
-Esto no nos lo dicen los anteriores censos ni nos lo dirá el que se
-prepara, porque su compilación tiene siempre un propósito político
-más o menos consciente, y la estadística no se usa para mostrar
-males, sino para equilibrar fuerzas electorales o para aumentar
-el crédito exterior con riquezas que suelen no existir y poblaciones
-que amenudo sólo han sido engendradas por el cerebro del estadígrafo
-político. Ya daríamos ejemplos si no temiéramos extendernos demasiado.
-
-Entretanto, y olvidándolo todo, se repite:
-
-«No hay por qué pensar en el socialismo. No estamos en Europa donde
-escasean los medios de vida; aquí cualquiera se hace rico.»
-
-Quizás la proporción de los que se enriquecen sea mayor aquí que en
-otras partes; pero una simple mirada a nuestro rededor nos demostrará
-que se trata de {XV} un pequeño tanto por mil, mientras que el resto
-continúa esclavizado al capital, más poderoso y más absorbente cada
-vez.
-
-Lo que hay, sí, es que, todavía hoy, los remedios se presentan
-más fáciles que en el viejo mundo, porque aquí --donde se aplica
-a Spencer, vendiendo los ferrocarriles-- hay aún mucha tierra
-fiscal improductiva, que podría servir de base para una evolución,
-acelerada por el impuesto a la renta, a los terrenos baldíos a
-las herencias, etc., etc., que necesariamente se realizará más
-tarde en medio de mayores sacudimientos que darán inmenso relieve
-a Rivadavia y su previsora ley de enfiteusis. Aquél profundo
-observador previó, en efecto, lo que iba a pasar, algo de lo
-que está pasando y mucho de lo que no ha pasado todavía, y es
-lástima que sus lecciones se hayan olvidado en estas épocas en
-que aún se espera una renovación de la «crisis de progreso»
-que _nunca_ se repetirá en la misma forma, porque cada día se
-irán acentuando más las diferencias de clase que ya se diseñan
-tanto, así como el capitalismo absorbente y el derrumbe ya
-iniciado de las clases medias que van descendiendo escalón por
-escalón hasta que lleguen al proletariado y reaccionen entonces
-entrando de lleno en la lucha de clase.
-
-Cabe observar aquí lo que ha pasado con los centros agrícolas de
-la provincia de Buenos Aires, con las colonias de Santa Fe, cuya
-gran parte está aún en manos de empresarios que se enriquecen,
-etc. etc., y lo que pasa en los territorios nacionales como en
-el Neuquén, por ejemplo, donde muchos labradores no pueden colonizar
-porque inmensas zonas, las mejores {XVI} y más feraces, están desde
-años atrás en poder de concesionarios que las dejan improductivas
-esperando una oportunidad feliz que les permita especular con el
-mayor valor de la tierra, artificialmente provocado, puesto que
-no habiendo sido trabajada no puede calcularse qué producto
-dará, único medio de señalar su valor real y positivo.
-
-En este territorio --para no citar otros-- hay un concesionario
-que posee, él solo, _cuatrocientas leguas_, que arrienda para
-pastoreo, sin haber hecho una construcción ni haber cumplido
-con ninguna de las prescripciones de la ley; otro encumbrado
-concesionario hace lo mismo con _trescientas leguas_, en que nada
-ha puesto y cuyos arrendamientos cobra, contándose por docenas los
-posesores de lotes de _treinta y dos_ leguas, que en esos vastos y
-feraces terrenos no se han cuidado de levantar ni un rancho.
-
-Y esto, poco más o menos, ocurre en todos los territorios
-condenados así a convertirse en puntos improductivos o a
-ser bombas aspirantes de lo que produzcan los trabajadores.
-
-A pesar de las lecciones recibidas, el mal parece no tener
-remedio, tan generalizado está.
-
-Pregúntese a los especuladores en tierras de Bahía Blanca y otras
-comarcas semiestériles o que exigen mucho esfuerzo para la producción,
-qué beneficio general o particular produjo a la larga la suba de
-los terrenos; pregúntese a los territorios más fértiles, qué
-beneficio les han traído los propietarios de grandes feudos
-abandonados y casi eriales mientras viene {XVII} --que no vendrá
-sino con la producción-- el mayor valor de la tierra . . .
-
-¿Dónde nos llevaría un examen aparentemente prolijo de todos
-los inagotables aspectos de la cuestión? . . . El prólogo rompería
-sus proporciones, para tomar las del libro, las del _in folio_,
-aquí donde no suelen resolverse con este criterio sino con el
-escolástico, todos los problemas económico-sociales, de tal
-manera que cuanto se dijese en este sentido sería nuevo e
-incitaría a grandes desarrollos hasta al escritor mediocre.
-Pocos, bien pocos --sobrarían para contarlos los dedos de
-una mano-- son los que se libran de la lógica de factura,
-con premisas falsas o variables, del capitalismo, y pueden
-lanzarse a la observación directa de los hechos, sacados
-los anteojos de todos colores del prejuicio y de la tradición . . .
-
-Así no se mira por su lado positivo nuestra dependencia del capital
-europeo, invertido en ferrocarriles, industrias, bancos, empréstitos
---temas fecundos, y el último sobre todo, de muchos libros por
-escribir-- cuyos productos e intereses, dobles y triples de los que
-rigen en el viejo mundo, no se invierten aquí, ni mejoran la situación
-de obreros y trabajadores, sino que vuelven al punto de partida del
-capital, a hacer más fácil la vida del que lo arriesgó, como
-es lógico, natural y _justo_ en el sistema actual . . .
-
-Y sin embargo, se sueña con muchas cosas, a las que debería haber
-dado golpe de muerte la frase fundada en cifras que en un informe
-al ministro de hacienda, doctor Terry, para acompañar su conocida
-_memoria_ {XVIII} al Congreso sobre la conversión, lanzó el doctor
-Francisco Latzina y que nosotros recogemos aquí:
-
-«El oro a la par es la ruina de la agricultura y de todas las
-industrias, y el agio a un tipo inferior de 300, significa la
-_insolvencia del gobierno_ respecto de sus acreedores a oro».
-
-¡Qué atolladero! Y lo más curioso es el sitio en que ha sido
-presentado a la pública atención, malbaratando el utópico
-andamiaje del ministro.
-
-Se ve, pues, si hay o no tela en que cortar, si nos detuviéramos
-a examinar los males de que padecemos, incurables en el sistema
-económico actual.
-
-Pero terminemos aquí estas líneas, que no pretenden sino dar
-una ligera idea del camino que el socialismo tiene que hacer
-entre nosotros.
-
-Nuestros millonarios habrán sufrido a causa de la crisis natural e
-inevitable, una merma en su capital absoluto con la baja de la tierra,
-la depreciación de la moneda etc., etc., pero nadie que pare mientes
-en ello podrá negar que su capital relativo ha aumentado por la ley
-que Ferri expone de que los ricos se hacen más ricos y los pobres más
-pobres cada vez. Y algunos aún no habrán experimentado ni esa
-disminución absoluta, como los que colocaron su dinero en propiedades
-muebles que fueran susceptibles de convertirse siempre en oro.
-
-Mientras tanto, las clases medias que vivieron fácilmente en aquel
-período de fiebre --que no ha de olvidar ninguno de los que lo han
-presenciado, y que a pesar de todo nos ha dejado adquisiciones que
-nadie {XIX} nos puede quitar--, ven cada vez más dificultada su
-existencia, y si no aciertan todavía con el remedio, los observadores
-tienen que ver en esas amargas penalidades de hoy, el punto de
-partida de una evolución inevitable, que tanto puede venir,
-como repercusión, del movimiento europeo, cuanto --a la
-larga-- de los mismos gérmenes existentes en nuestro país.
-
-Roberto J. Payró.
-
-
-
-
-
-{XXI}
-
-PREFACIO.
-
-Mientras escribo la segunda edición de un ensayo ya antiguo sobre
-_Socialismo y criminalidad_ (Turín, 1883) en el que, siguiendo la
-evolución progresiva de mi pensamiento científico, he de completar
-las ideas _sociológicas_ de entonces con las ideas _socialistas_
-de hoy; quiero publicar este trabajo, el que ha sido, en parte, la
-conferencia dada en Milán el 1º de Mayo del año que corre.
-
-Darwinista y spenceriano convencido, me propongo probar como el
-socialismo marxista --el único que tenga método y valor científicamente
-positivo, y por lo mismo el único que ahora inspira y dirige
-con unidad a los socialistas demócratas de todo el mundo civil--
-no es sino el complemento práctico y fecundo en la vida
-social de esa moderna revolución científica, preparada en los
-siglos pasados por la renovación italiana del método experimental
-en todos los ramos del saber humano, y ejecutada y disciplinada
-en nuestros días por las obras de Darwin y de Spencer.
-
-Verdad es que Darwin, y sobre todo Spencer, se han quedado a la mitad
-del camino de las últimas {XXII} conclusiones de orden religioso-
-político-social, que derivan de sus indestructibles premisas de hecho.
-
-Pero ese episodio personal que no puede detener el inevitable progreso
-de la ciencia regenerada y de sus consecuencias prácticas --en
-formidable acuerdo con las más dolorosas necesidades de la vida
-contemporánea--, no hace, por otra parte, sino evidenciar más la
-justicia histórica que debe recaer sobre la obra científica
-y política de Carlos Marx, en quien se completa la gran
-trinidad renovadora del pensamiento científico moderno.
-
-* * *
-
-El sentimiento y la idea son las dos inseparables fuerzas
-propulsoras de la vida individual y colectiva.
-
-El socialismo, que hasta hace pocos años estaba a merced de las
-fluctuaciones vivaces pero indisciplinadas, y por lo tanto no
-concluyentes, del sentimiento humanitario, ha encontrado en la obra
-genial de Marx y de los que la han desarrollado y completado, su
-brújula científica y política. Esta la razón de sus conquistas
-cuotidianas en todas sus manifestaciones de la vida sentimental e
-intelectual.
-
-La civilización, al mismo tiempo que representa el desenvolvimiento
-complicado, fecundo y bello de las energías humanas, es también un
-_virus_ de terrible poder infeccioso. Al lado de los esplendores del
-trabajo artístico, científico, industrial, acumula los productos
-gangrenados del ocio, de la miseria, de la locura, del delito, del
-suicidio físico, y de ese suicidio moral que se llama el servilismo.
-
-{XXIII} El pesimismo --síntoma doloroso de la vida sin ideales, y en
-gran manera efecto de agotamiento o de degeneración del sistema
-nervioso-- preconiza el aniquilamiento final como cesación del dolor.
-
-Nosotros, por el contrario, tenemos fe en la eterna «virtud medicinal
-de la naturaleza»; y el socialismo representa justamente ese íntimo
-hálito de vida nueva y mejor que libertará a la humanidad --aunque
-sea con un proceso febril-- de los productos virulentos de la fase
-presente de la civilización, para conservar y rejuvenecer en una fase
-ulterior, las energías sanas y fecundas en bien para todos los humanos.
-
-Roma, Junio de 1894.
-
-Enrique Ferri.
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-{1}
-PRIMERA PARTE. DARWINISMO Y SOCIALISMO.
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-{3}
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-I. VIRCHOW Y HAECKEL EN EL CONGRESO DE MUNICH.
-
-El 18 de Septiembre de 1877, en el congreso de naturalistas de Munich,
-Ernesto Haeckel, el famoso embriólogo de Jena, pronunció un elocuente
-discurso en defensa y como propaganda del darwinismo, que atravesaba
-entonces por su época más aguda y tempestuosa de polémica y de lucha.
-
-Pocos días después, Virchow, el gran patólogo --que aunque milite ya
-en el partido parlamentario «progresista» es bastante _misoneísta_,
-tanto en la política como en la ciencia-- combatía enérgicamente la
-teoría darwiniana de la evolución orgánica, contra la cual, con
-agudísima previsión, lanzaba el grito de alarma y el anatema político,
-diciendo que «el darwinismo conduce directamente al socialismo».
-
-Protestaron de seguida los darwinistas capitaneados por Oscar Schmidt
-y por Haeckel; y para {4} que a tanta oposición de índole religiosa,
-filosófica y biológica levantada entonces contra el darwinismo, no se
-agregara también esta grave preocupación política, sostuvieron que,
-por el contrario, la teoría darwiniana estaba en abierta y absoluta
-contradicción con el socialismo.
-
-«Si los socialistas fuesen pillos (escribía el profesor Oscar Schmidt
-en el _Ausland_ de 27 de Noviembre de 1877), harían todo lo posible por
-sofocar en el silencio la teoría de la sucesión, porque esa doctrina
-proclama altamente que las ideas socialistas son inaplicables».
-
-«En efecto, agregaba Hseckel, no hay doctrina científica que declare
-más abiertamente que la teoría darwiniana, que la igualdad de los
-individuos a que tiende el socialismo es un imposible, y que esa
-quimérica igualdad está en contradicción absoluta con la necesaria
-desigualdad de hecho que en todas partes existe entre los individuos.
-
-»El socialismo pide para todos los ciudadanos derechos iguales,
-iguales deberes, bienes iguales e iguales goces; la teoría de la
-herencia establece, por el contrario, que la realización de estas
-aspiraciones es pura y simplemente imposible; que, en las sociedades
-humanas como en las animales, ni los derechos, ni los deberes, ni la
-propiedad, {5} ni los goces de todos los individuos asociados, son ni
-podrán nunca ser iguales.
-
-»La gran ley diferencial enseña que, tanto en la teoría general de la
-evolución, cuanto en su parte biológica o teoría de la herencia, la
-variedad de los fenómenos surge de una unidad originaria, la
-diferencia de las funciones de una identidad primitiva, la complejidad
-del organismo de una sencillez primordial. Las condiciones de
-existencia son, desde el ingreso a la vida, desiguales para todos los
-individuos. Agréganse las cualidades hereditarias, las disposiciones
-innatas más o menos desemejantes, ¿cómo, pues, podrían ser iguales en
-todas partes, nuestras tareas en la vida y sus resultados consiguientes?
-
-»Cuanto más desarrollada está la vida social, más importancia adquiere
-el gran principio de la división del trabajo, y la existencia duradera
-del estado exige más que sus miembros se dividan los deberes tan
-varios de la vida; y puesto que el trabajo que debe ser realizado por
-los individuos, así como el consumo de fuerza, de ingenio, de medios,
-etc., que demanda, difieren en el más alto grado, es natural, también,
-que la recompensa de ese trabajo sea proporcionalmente desigual.
-
-»Estos son hechos tan sencillos y evidentes, {6} que todo hombre
-político, inteligente y culto, debería, según me parece, preconizar la
-teoría de la herencia y la doctrina general de la evolución, como el
-mejor contraveneno para las absurdas utopías igualitarias de los
-socialistas.
-
-»¡Y es el darwinismo o teoría de la selección, lo que en su denuncia
-ha tomado Virchow como blanco, más que el transformismo o teoría de la
-herencia, siempre confundida con aquélla! El darwinismo es todo menos
-socialista.
-
-»Si se quiere atribuir tendencias políticas a esta doctrina inglesa
---lo que es lícito-- esas tendencias no podrían ser sino
-aristocráticas, nunca democráticas, y menos socialistas.
-
-»La teoría de la selección enseña que en la vida de la humanidad, como
-en la de las plantas y de los animales, siempre y en todas partes sólo
-una débil minoría arriba a vivir y a desarrollarse; la inmensa
-mayoría, por el contrario, sufre y sucumbe más o menos prematuramente.
-Innumerables son los gérmenes de todas las especies vegetales o
-animales, y los individuos jóvenes que no florecen; pero el número de
-los que tienen la suerte de desarrollarse hasta su completa madurez,
-y alcanzan al final de su existencia, es hasta cierto punto
-insignificante.
-
-»La cruel y despiadada «lucha por la vida», {7} feroz en toda la
-naturaleza animada, y que tiene naturalmente que serlo, esa eterna e
-inexorable competencia de todo cuanto vive, es un hecho innegable. Sólo
-el número escaso de los electos, de los más fuertes y de los más aptos,
-está en condiciones de sostener victoriosamente esa competencia; la gran
-mayoría de los competidores desgraciados debe perecer necesariamente.
-
-»Que se deplore esa fatalidad trágica, está bien; pero no se puede ni
-negarla ni variarla. ¡Todos son los llamados; pocos son los elegidos!
-
-»La selección, la _elección_ de estos elegidos está necesariamente
-ligada a la derrota o a la pérdida del gran número de seres que son
-sobrevividos. Por eso, otro hombre de ciencia inglés ha llamado al
-principio fundamental del darwinismo "la supervivencia de los más
-aptos, la victoria de los mejores".
-
-»En todo caso, pues, el principio de la selección no es, en manera
-alguna, democrático; es más bien fundamentalmente aristocrático. Si
-entonces el darwinismo llevado a sus últimas consecuencias tiene,
---según Virchow--, "un lado extremadamente peligroso" para el
-hombre político, consiste esto, sin duda, en que favorece las
-aspiraciones aristocráticas.»
-
-* * *
-
-{8} He copiado _in extenso_ esta argumentación de Haeckel, porque es
-precisamente --con diverso tono y con expresiones más o menos
-precisas y elocuentes-- la que repiten aquellos adversarios del
-socialismo que gustan de asumir actitudes científicas y se sirven
---para comodidad en la polémica-- de las frases hechas que, hasta
-en la ciencia misma, tienen más curso de lo que parece.
-
-Sin embargo, es fácil demostrar cómo, en este debate, la mirada de
-Virchow ha sido más segura y más límpida, desde que la historia de
-los últimos veinte años ha venido a darle plenamente la razón.
-
-Ha sucedido, en efecto, que el darwinismo y el socialismo han
-progresado juntos con una maravillosa fuerza de expansión,
-conquistando el uno para su doctrina fundamental la unanimidad de
-los naturalistas, y continuando el otro en su difusión --tanto en
-sus aspiraciones generales como en su disciplina política-- por
-todos los poros de la conciencia social, como inundación torrencial
-de territorios enteros determinada por el aumento diario del
-malestar material y moral, o como infiltración lenta, capilar,
-irrevocable en los cerebros más despreocupados y menos serviles
-del interés personal de la ortodoxa ruindad.
-
-{9} Ahora bien, así como las teorías políticas o científicas son
-fenómenos naturales como cualesquiera otros y no el adorno caprichoso
-y efímero del albedrío individual de quien las inicia y las propaga,
-así también es evidente que si ambas corrientes del pensamiento
-moderno han podido, juntas, vencer las primeras y más fuertes
-oposiciones del misoneísmo científico y político, y si juntas aumentan
-día a día la falange de sus conscientes partidarios, esto significa
-por sí solo --casi diré por una ley de _simbiosis_ intelectual--
-que no son ni inconciliables ni contradictorias entre sí.
-
-Pero, por otra parte, los tres argumentos principales a que, en
-substancia, se reduce el raciocinio antisocialista de Haeckel, no
-resisten ni a la crítica más elemental de las nociones científicas,
-ni a la observación más superficial de la vida ordinaria.
-
-1º El socialismo tiende a una quimérica igualdad de todos y de todo,
-el darwinismo, por el contrario, no sólo comprueba, sino también
-explica las razones orgánicas de la natural desigualdad de los
-hombres en sus aptitudes, y por lo tanto, en sus necesidades.
-
-2º En la vida de la humanidad, como en la de las plantas y de los
-animales, la inmensa mayoría {10} de los nacidos está destinada a
-sucumbir, porque sólo una pequeña minoría queda vencedora en la
-«lucha por la vida». El socialismo, por el contrario, pretende que
-todos deben vencer en esa lucha y nadie debe sucumbir en ella.
-
-3º La lucha por la vida asegura «la supervivencia de los mejores y de
-los más aptos» y sigue más bien un procedimiento aristocrático de
-selección individualista, que la democrática nivelación colectivista
-del socialismo.
-
-* * * * *
-
-II. LA IGUALDAD ENTRE LOS HOMBRES.
-
-La primera de estas objeciones opuestas al socialismo en nombre del
-darwinismo, carece en absoluto de base.
-
-Si fuese cierto que el socialismo aspira a la _igualdad de todos los
-hombres_, nada sería más exacto: el darwinismo lo condenaría
-irrevocablemente.
-
-Pero aun cuando, todavía hoy, muchos de buena fe, como oyentes que
-repiten las frases hechas, o de mala fe, por habilidad polemista,
-sostengan que socialismo es sinónimo de igualdad y de nivelación,
-la verdad es, por el contrario, que el {11} socialismo científico
-(es decir, aquel que se inspira en la teoría de Marx y que es el
-único que hoy merezca ser sostenido o atacado) no niega para nada
-la desigualdad de los hombres, ni la de los demás seres vivientes,
-desigualdad innata y adquirida, física y moral.
-
-Sería como decir que el socialismo pretende, por ejemplo, que por
-decreto del rey o del pueblo se establezca que: «¡De hoy en adelante,
-todos los hombres tendrán un metro y setenta centímetros de
-estatura! . . . »
-
-Pero el socialismo es algo más serio y menos fácil de combatir.
-
-Y el socialismo dice: _Los hombres son desiguales, pero son hombres_.
-
-Y así, aun cuando todo individuo humano nazca y se desarrolle de una
-manera más o menos distinta de los demás (porque así como en una selva
-no hay dos hojas idénticas, en todo el mundo no existen dos hombres
-perfectamente iguales), todo hombre, por el simple hecho de ser _un
-hombre_, debe tener asegurada una existencia de hombre y no de ilota
-o de bestia de carga.
-
-Nosotros también sabemos que no todos los hombres pueden llevar a cabo
-el mismo trabajo, ahora que las desigualdades sociales aumentan las
-desigualdades naturales; ni lo podrán tampoco {12} bajo el régimen
-socialista, cuando la organización social tienda, al contrario, a
-atenuar las desigualdades congénitas.
-
-Siempre habrá quien tenga un cerebro y una musculatura más aptos para
-la labor científica o artística y quien para un trabajo manual, o de
-precisión mecánica, o de esfuerzo agrícola, etc.
-
-Pero lo que no debería haber y que no habrá, es hombres que no
-trabajen nada, y otros que trabajen mucho o muy mal recompensados.
-
-No es esto sólo: el colmo de la injusticia y de lo absurdo es que,
-ahora, el que no trabaja tiene las recompensas mayores, que le asegura
-el monopolio individual de la riqueza, acumulable por transmisión
-hereditaria; riqueza que en el menor número de los casos se debe a los
-sacrificios de ahorro y de privaciones inhumanas del actual poseedor,
-o de algún antepasado laborioso; y que casi siempre es fruto secular
-de espoliaciones por conquista militar, por comercio poco decoroso
-o por favoritismo de los soberanos; siempre y de todos modos
-independiente de cualquier esfuerzo, de cualquier trabajo socialmente
-útil por parte del heredero, a menudo dilapidador veloz en las varias
-formas del ocio más o menos barnizado de una vida tan vacía cuanto
-brillante en apariencia.
-
-{13} Y si no se trata de riqueza heredada, se trata de riqueza
-defraudada. Aparte del mecanismo económico de que hablaré después,
-revelado por Carlos Marx, y por el cual, aun fuera del fraude, el
-capitalista o propietario puede acumular normalmente, sin trabajar,
-una renta o una ganancia; aparte de esto, digo, es un hecho que
-los patrimonios más rápidamente acumulados o engrosados ante
-nuestros ojos, no son ni pueden ser fruto del trabajo honrado.
-
-El trabajador realmente honrado, y por lo tanto infatigable y
-económico, que llega a elevarse de la condición de asalariado a la de
-jefe de fábrica o empresario, podrá acumular en una larga existencia
-de privaciones, cuando más algunos miles de liras. Por el contrario,
-aquellos que sin descubrimientos industriales debidos a su genio,
-reúnen millones en pocos años, no pueden ser más que negociantes poco
-escrupulosos, aparte algún caso excepcional de un honrado golpe de
-fortuna. Y esos son los que --parásitos de los Bancos y los negocios
-públicos-- viven como señores, cubiertos de condecoraciones
-carnavalescas y de honores oficiales . . . premio a sus buenas acciones.
-
-Y viceversa, los que trabajan, que son la inmensa mayoría, no tienen
-más recompensa que {14} un alimento y una habitación que bastan apenas
-para no dejarlos morir de hambre cruel, y cuyos fondines, cuyos
-desvanes, cuyas callejuelas infectas en las grandes ciudades, o cuyas
-casuchas en la campaña, no se admitirían ni para caballerizas ni para
-establos! . . .
-
-Y esto sin agregar los desesperados espasmos de la desocupación
-forzada, que es uno de los tres síntomas más dolorosos y más
-crecientes de esa _igualdad en la miseria_ que se propaga por el
-mundo económico en Italia y, más o menos, en todas partes.
-
-Hablo del inmenso ejército de los _desocupados_ entre los operarios
-agrícolas e industriales, de los _abandonados_ entre la pequeña
-burguesía, de los _expropiados_ por impuestos, deudas o usura entre
-la pequeña propiedad.
-
-No es verdad, pues, que el socialismo pida para todos los ciudadanos
-una igualdad material y positiva de trabajo y de placeres.
-
-La igualdad puede, solamente, asumir la forma de la obligación de todo
-hombre a trabajar para vivir, asegurándose a todo individuo las
-condiciones de existencia _humana_, en cambio de la labor dada a la
-sociedad.
-
-La _igualdad entre los hombres_ según el socialismo --como decía
-Malon-- debe entenderse por lo tanto en un doble sentido relativo.
-
-{15} 1º Que todos los hombres, como tales, tengan aseguradas las
-condiciones de existencia humana.
-
-2º Que, por consiguiente, los hombres sean iguales en el _punto de
-partida_ de la lucha por la existencia, para que cada uno desarrolle
-libremente su personalidad, en igualdad de condiciones sociales.
-
-* * *
-
-Ahora, el niño que nace sano y robusto, pero pobre, tiene que
-sucumbir en la competencia con el niño nacido débil, pero rico.
-
-Esta es precisamente la radical e inmensa transformación que no
-sólo pide el socialismo, sino que indica y prevé como evolución
-ya comenzada en la humanidad presente --y necesaria, fatal, en la
-humanidad próxima futura--.
-
-Transformación que consiste en la conversión de la propiedad privada
-o individual de los medios de producción, es decir, de la base física
-de la vida humana (tierra, minas, casas, fábricas, máquinas,
-instrumentos de trabajo, medios de transporte) en propiedad colectiva
-o social, según los métodos y procedimientos de que debo ocuparme
-más adelante.
-
-Entretanto, queda demostrado que la primera objeción del raciocinio
-antisocialista no tiene consistencia alguna, sencillamente porque
-parte {16} de una premisa que no existe: es decir, supone que el
-socialismo moderno afirma y quiere una quimérica igualdad física y
-moral de todos los hombres, en que el socialismo científico y
-positivo no sueña siquiera.
-
-Por el contrario, el socialismo afirma que esta desigualdad entre
-los hombres (que en una organización social mejor deberá atenuarse
-inmensamente, suprimiendo todos los defectos orgánicos y físicos
-que la miseria viene acumulando de generación en generación) no
-podrá desaparecer todavía, precisamente por las razones que el
-darwinismo ha descubierto en el misterioso mecanismo de la vida
-y en la sucesión sin fin de los individuos y de las especies.
-
-En cualquiera organización social, como quiera que se imagine,
-siempre habrá hombres altos y bajos, débiles y fuertes, sanguíneos
-y nerviosos, más o menos inteligentes, en quienes prevalezca la
-musculatura o el cerebro; es bien que así sea, y además es inevitable.
-
-Y es bien que así sea porque de la variedad y desigualdad de las
-aptitudes individuales, nace espontáneamente esa división del trabajo
-que el darwinismo señala como una ley, tanto de la fisiología
-individual como de la economía social.
-
-{17} Todos los hombres deben vivir trabajando: pero cada uno debe
-hacer el trabajo que responda mejor a sus aptitudes, para evitar
-desperdicios perjudiciales de fuerza y también para que el trabajo no
-repugne, y hasta llegue a ser placentero y necesario como condición
-de salud física y moral.
-
-Los hombres que han dado a la sociedad el trabajo que responde mejor
-a sus aptitudes innatas y adquiridas, son igualmente meritorios porque
-concurren por igual a esa solidaridad de labor por la que se determina
-justamente la vida del conglomerado social y, solidariamente, la de
-cada individuo.
-
-El campesino que labra la tierra hace un trabajo más modesto en
-apariencia pero no menos necesario, útil y meritorio que el del
-obrero que construye una locomotora o del ingeniero que la perfecciona
-o del hombre de ciencia que lucha contra lo desconocido en un gabinete
-de estudio o en un laboratorio.
-
-Lo esencial es que todos trabajen en la sociedad, así como en el
-organismo individual todas las células realizan sus diversas funciones,
-más o menos modestas en apariencia --por ejemplo entre las células
-nerviosas y las musculares y óseas-- pero funciones y trabajos
-biológicos {18} igualmente necesarios y útiles para la vida del
-organismo entero.
-
-Y como en el organismo biológico ninguna célula viva está sin trabajo,
-sino que toma su nutrición de la recompensa material en cuanto
-trabaja, así en el organismo social ningún individuo debe vivir sin
-trabajo, en cualquier trabajo que sea.
-
-Y he aquí, ahora, cómo se desvanecen muchas de las dificultades
-artificiales que al socialismo oponen sus adversarios.
-
---¿Quién lustrará los botines bajo el régimen socialista? pregunta
-Richter en aquel libro suyo tan linfático que llega a la grotesca
-suposición de que, en nombre de la igualdad social, «el Gran
-Canciller» de la sociedad socialista, se vea obligado, antes de
-ocuparse de la cosa pública, a lustrarse los zapatos y a remendarse
-la ropa! De veras que si los adversarios del socialismo no tuviesen
-mejores argumentos, sería perfectamente inútil la discusión.
-
---Pero todos querrán hacer los trabajos menos fatigosos y más
-agradables --se dice con mayor apariencia de seriedad.
-
-Y bien, volvemos a contestar que lo misma sería referirse desde
-ahora a un decreto que dijese:
-
-{19} _Desde hoy en adelante todos los hombres nacerán pintores
-o cirujanos._
-
-Pero, justamente las variedades antropológicas de temperamento y de
-carácter son las que distribuirán, sin necesidad de regularización
-monacal (otra infundada objeción contra el socialismo), las diversas
-tareas intelectuales y manuales.
-
-Decidle a un campesino de constitución mediana que vaya a estudiar
-la anatomía o el código penal; por el contrario, decid a quien tenga
-más desarrollado el cerebro que los músculos, que vaya a arar en vez
-de observar con el microscopio: uno y otro preferirán el trabajo para
-el cual estén mejor dispuestos.
-
-Tampoco será tan grande el desorden de las profesiones como muchos lo
-indican fantásticamente, cuando la sociedad está ordenada según el
-régimen colectivista. Suprimidas las industrias de mero lujo
-_personal_ --que tantas veces representa un indecoroso sarcasmo a la
-miseria de los más-- la suma y la variedad de los trabajos se adaptará
-gradualmente, es decir, naturalmente, a la fase de la civilización
-socialista, como corresponde ahora a la fase de la civilización burguesa.
-
-En el régimen socialista, cada cual tendrá {20} mayor libertad de
-consolidar y aplicar sus aptitudes propias, y no sucederá como ahora,
-que por falta de medios pecuniarios muchos campesinos y ciudadanos y
-pequeños burgueses, dotados de natural inteligencia, permanecen
-atrofiados, y se ven obligados a ser labradores, obreros o empleados,
-cuando podrían dar a la sociedad un trabajo diferente y más fecundo,
-como más adaptado a sus cualidades particulares.
-
-Lo esencial está únicamente en que tanto el labrador como el
-profesional que dan su trabajo a la sociedad, tengan por ella
-aseguradas las condiciones de una existencia digna de seres humanos.
-Así será también suprimido el indigno espectáculo de que, por ejemplo,
-una bailarina sólo con sus piruetas, en una noche, gane lo que un
-hombre de ciencia o un profesional recibe en todo un año de trabajo,
-cuando no encarna a la miseria de levita.
-
-Las bellas artes vivirán bajo el régimen socialista, porque el
-socialismo quiere que la vida sea dulce para todos --y no, como ahora,
-para algunos privilegiados-- y dará por lo tanto, grande, maravilloso
-impulso a todas las artes, aboliendo el lujo privado, pero favoreciendo
-el esplendor de los edificios y de las reuniones públicas.
-
-Pero, entretanto, serán más respetadas las {21} proporciones de la
-recompensa asegurada a cada uno en razón de los trabajos realizados.
-Proporciones que también se disminuirán, disminuyendo el tiempo de
-trabajo en razón de su rudeza o de su peligro; así, si un campesino
-pudiera trabajar siete u ocho horas diarias al aire libre, un minero
-debería trabajar tres o cuatro. En efecto, cuando todos trabajen y se
-hayan suprimido muchos trabajos improductivos, la suma total de
-cuotidiana labor, repartida entre los hombres, será mucho menos pesada
-y más soportable (con la mejor alimentación y habitación y con la
-distracción asegurada) de lo que hoy lo es por aquellos que trabajan y
-que son tan mal recompensados; mas no hay que considerar esto sólo,
-sino también que los progresos de la ciencia aplicada a la industria,
-harán cada vez menos fatigosa la labor humana.
-
-Por eso el trabajo mismo será buscado espontáneamente por todos, a
-pesar de la falta de salario o remuneración acumulable como riqueza
-privada; justamente porque el hombre sano, normal y bien alimentado,
-así como huye de un irabajo excesivo y mal recompensado, así también
-huye del ocio, sintiendo una verdadera y propia necesidad fisiológica
-y psíquica de diaria ocupación correspondiente a sus aptitudes.
-
-{22} Lo vemos, en efecto, diariamente en la clase ociosa que busca en
-las varias formas, más o menos fatigosas, del _sport_, cómo sustituir
-el trabajo productivo, justamente como necesidad fisiológica para
-evitar los perjuicios del ocio absoluto y del aburrimiento.
-
-El problema difícil consistirá, después, en _proporcionar_ la
-recompensa del trabajo hecho por cada uno. Y es sabido que el
-colectivismo adopta la fórmula:
-
-«A cada uno en relación con el trabajo realizado»
-
-mientras que el comunismo adopta la otra:
-
-«A cada uno según sus necesidades».
-
-Nadie podrá decir _á priori_ cómo será resuelto este problema _en
-sus detalles prácticos_; pero esta imposibilidad de profetizar el
-porvenir en sus detalles, se opone sin razón al socialismo para
-tratarlo de irrealizable utopía. Nadie habría podido profetizar _á
-priori_, en el alboreo de ninguna civilización, sus desenvolvimientos
-sucesivos, según lo diré después, al hablar de los métodos de
-renovación social.
-
-Lo que, en cambio, podemos decir con plena seguridad, por las
-inducciones más acertadas de la psicología y de la sociología, es esto:
-
-{23} Es innegable, como lo reconoció también Carlos Marx, que
-esta segunda fórmula --que para algunos es lo que distingue al
-anarquismo (teórico y platónico) del socialismo-- representa un
-ideal ulterior y más complicado. Pero es también innegable que,
-de todas maneras, la fórmula del colectivismo representa una fase
-de evolución social y de disciplina individual que deberá
-necesariamente preceder a la del comunismo.
-
-¡No hay que creer que con el socialismo la humanidad vaya a realizar
-completamente todos los ideales posibles, y que después no le quede
-nada que desear ni que conquistar! . . .
-
-La posteridad estaría condenada al ocio y la vagancia si
-pretendiéramos agotar todos los posibles ideales humanos.
-
-El individuo o la sociedad que no tienen ya un ideal por qué combatir,
-están muertos o moribundos. La fórmula del comunismo podrá, pues, ser
-un ideal ulterior que conquistar, cuando el colectivismo haya llegado
-a su completa acción por los procedimientos históricos de que me
-ocuparé más adelante.
-
-Pero, por ahora, volviendo a Darwin, queda, pues, eliminada la
-pretendida contradicción entre el socialismo y el darwinismo, a
-propósito de la igualdad de todos los hombres en que no sueña
-{24} el socialismo y que tampoco quiere, darwinianamente.
-
-Así se contesta también a la repetidísima objeción de que el
-socialismo quiere sofocar y suprimir la personalidad humana bajo la
-uniforme capa de plomo de la colectividad, reduciendo al individuo a
-la función monástica de una de tantas abejas de la colmena social.
-
-Es precisamente lo contrario.
-
-En efecto, es evidente que la atrofia y la pérdida de tantas
-personalidades que podrían surgir con mucha mayor ventaja propia y
-de los demás, ocurren ahora, en la actual organización burguesa, en
-que cada hombre --salvo raras excepciones de las individualidades más
-sobresalientes-- cuenta por lo que _tiene_ y no por lo que es.
-
-El que nace pobre --claro que sin tener la culpa-- puede haber salido
-de la naturaleza siendo un genio artístico o científico, pero si no
-tiene patrimonio propio que le facilite el modo de triunfar en las
-primeras batallas por la vida y de completar su cultura, o si el pastor
-Giotto no tiene la suerte de encontrarse con el rico Cimabue . . .
-entonces esa inteligencia tiene que ir a apagarse en la inmensa cárcel de
-los asalariados, y la misma sociedad pierde tesoros de fuerza intelectual.
-
-En cambio, el que nace rico, sin que en ello {25} tenga parte, puede
-ser un microcéfalo o un fatuo cualquiera; pero está cierto de que
-llegará al escenario del teatro social, y que todos los serviles serán
-para él pródigos en elogios y caricias, y sólo porque _tiene_ dinero,
-creerá ser diferente de lo que _es_.
-
-Por el contrario, con la propiedad colectiva, es decir, bajo el
-régimen socialista --teniendo cada individuo aseguradas sus condiciones
-de vida-- el trabajo diario no servirá sino para sacar a luz las
-aptitudes especiales, más o menos geniales de cada hombre, y los años
-mejores y más fecundos de la vida no serán, así, consumidos como ahora
-en la conquista desesperada, espasmódica y envilecedora del pan de
-cada día.
-
-En el socialismo tendrán todos, con la seguridad de una existencia
-humana, la verdadera libertad de desarrollar y manifestar su propia
-personalidad física y moral, tal como se tuvo al nacer, en la infinita
-variedad y desigualdad antropológica, que el socialismo no niega pero
-que quiere ver mejor encaminada hacia el libre y fecundo
-desenvolvimiento de la vida humana.
-
-* * * * *
-
-III. LOS VENCIDOS EN LA LUCHA POR LA VIDA.
-
-La segunda contradicción que se señala entre socialismo y darwinismo
-es, que mientras por el darwinismo se demuestra cómo la inmensa mayoría
-de los nacidos --entre las plantas, los animales, los hombres-- está
-destinada a sucumbir, porque sólo una pequeña minoría queda vencedora
-en la «lucha por la vida», por el socialismo se pretende al contrario
-que todos triunfen de esa lucha y nadie sucumba en ella.
-
-Varias son las respuestas que pueden darse.
-
-La primera es que en el mismo campo biológico de la lucha por la vida,
-la desproporción entre los individuos nacidos y los sobrevivientes va
-atenuándose progresivamente según se pasa de los vegetales a los animales y de los animales al hombre.
-
-Además, esa ley de desproporción decreciente entre «llamados» y
-«elegidos» sirve también para las diversas especies de un mismo
-orden natural.
-
-En efecto, en el orden vegetal, cada individuo genera cada año un
-número desmesurado de semillas, de las que sólo sobrevive una parte
-{27} infinitesimal. En el orden animal, disminuye el número de los que
-nacen de cada individuo, y aumenta el número de los sobrevivientes. En
-el orden humano, entretanto, es mínimo el número de nacidos que cada
-individuo puede generar, pero sobrevive la mayor parte.
-
-No es esto sólo; en el orden vegetal como en el animal y en el humano,
-las especies inferiores y más sencillas, las razas y las clases menos
-elevadas, son las que tienen en sus individuos mayor abundancia
-generadora y más rápida generación en cambio de menor longevidad en
-los individuos.
-
-Un helecho produce millones de esporos y vive poco tiempo, mientras que
-una palmera da pocas docenas de semillas por año, y tiene vida secular.
-
-Un pez produce muchos millares de huevos, mientras que el elefante
-y el chimpancé tienen pocos hijos y viven muchos años.
-
-Entre los hombres, las razas salvajes son más prolíficas y tienen
-escasa longevidad, mientras que las razas civilizadas tienen escasa
-natalidad y longevidad mayor.
-
-De modo que, aun permaneciendo en el terreno exclusivamente biológico,
-es evidente que la proporción de los vencedores en la «lucha por la
-{28} vida» aumenta cada vez más sobre el total de los nacidos, según se
-pasa de los vegetales a los animales, de los animales a los hombres, y
-según se vaya de la especie o variedad inferior a las razas o variedades
-superiores.
-
-La misma férrea ley de la lucha por la vida, va, pues, disminuyendo
-la hecatombe de los vencidos, tanto cuanto se elevan complicándose
-y perfeccionándose las formas de esa misma vida.
-
-Sería, pues, un error oponer, sin más razón, el socialismo a la ley
-darwiniana de la selección natural, tal como se manifiesta en las
-formas primitivas de la vida, sin tener en cuenta su continua
-atenuación al pasar de los vegetales a los animales, de los animales
-al hombre, y en la misma humanidad, de las razas primitivas a las
-razas más adelantadas.
-
-Así, pues, representando el socialismo una fase de progreso ulterior en
-la vida de la humanidad, no puede en manera alguna oponérsele una
-interpretación tan grosera e inexacta de la ley darwiniana.
-
-* * *
-
-Cierto es que los adversarios del socialismo han abusado de la
-ley darwiniana o mejor dicho de esa interpretación «brutal»,
-para intentar una justificación a la moderna competencia {29}
-individualista, que demasiado a menudo se convierte en una forma
-disimulada de antropofagia, y hace propia del estado social presente,
-aquella condición del _homo homini lupus_ que Hobbes colocaba por el
-contrario en el supuesto estado _natural_ del hombre, antes del
-contrato de convivencia social.
-
-Pero el abuso de un principio científico no es la prueba de su
-falsedad, pues más bien sirve de aguijón para precisar más su
-índole y sus términos, y obtener su más exacta y completa aplicación
-práctica, como estoy haciéndolo en esta explicación de perfecta
-armonía entre socialismo y darwinismo.
-
-He ahí por qué, en la primera edición de mi _Socialismo y
-criminalidad_, he sostenido que la lucha por la vida es ley innata
-de la humanidad, como de todos los seres vivientes, aunque cambie y
-se atenúe continuamente en sus formas.
-
-Tal es aún mi pensamiento, contra el de algunos socialistas que
-creyeron mejor vencer esa objeción opuesta en nombre del darwinismo,
-afirmando que en la humanidad la «lucha por la vida» es una ley que
-debe perder todo valor y toda aplicación una vez realizada la
-transformación que el socialismo desea. La señalaban, pues, como una
-ley que, tiránica dominadora de todos {30} los seres, desde el
-microbio hasta el mono antropoide, debería extinguirse y caer inerte
-a los pies del hombre, como si él no fuese un eslabón indisoluble de
-la gran cadena biológica.
-
-Yo, por el contrario, sostuve y sostengo que la lucha por la
-vida es ley inseparable de la existencia, y por lo mismo, de
-la humanidad; pero que, siendo siempre ley inmanente y continua,
-va transformándose en su contenido y atenuándose en sus formas.
-
-En la humanidad primitiva, la lucha por la vida casi no se distingue
-de la que sostienen los demás animales: es la lucha brutal por el
-alimento cuotidiano o por la hembra --desde que hambre y amor son
-las dos necesidades fundamentales y los dos polos de la vida-- y esa
-lucha se traba con sólo la fuerza muscular. En una fase ulterior, se
-agrega la lucha por la supremacía política (en el clan, en la tribu,
-en la aldea, en la comuna, en el estado) y se combate cada
-vez menos con los músculos, cada vez más con el cerebro.
-
-En el período histórico, la humanidad greco-latina combate por la
-igualdad _civil_ (abolición de la esclavitud); vence, mas no reposa,
-porque la vida es lucha; la humanidad de la Edad Media lucha por la
-igualdad _religiosa_, y la conquista, pero no se detiene; al terminar
-el pasado siglo, {31} lucha por la igualdad _política_. Y ahora la
-humanidad lucha por la igualdad _económica_, no en el sentido de
-igualdad material y absoluta, sino en el más positivo, que he
-explicado antes; y todo hace prever, con seguridad matemática,
-que esta lucha también se terminará para ceder su lugar a
-nuevas conquistas y a ideales nuevos para nuestros sucesores.
-
-Y con el cambio sucesivo del significado o de los ideales de la
-lucha por la vida, continúa la progresiva atenuación de los métodos
-de lucha, que de violenta y muscular se torna más pacífica e
-intelectual, a pesar de las regresiones atávicas o las manifestaciones
-psico-patológicas de las violencias personales del individuo
-contra la sociedad y de la sociedad contra el individuo.
-
-Sobre esta concepción mía --que recientemente ha tenido espléndida
-demostración en la obra genial de Novicow, quien ha desmentido, sin
-embargo, la lucha sexual--, sobre esta concepción, digo, volveré más
-ampliamente en el capítulo que trata del _Porvenir moral de la
-humanidad_, en la segunda edición de _Socialismo y criminalidad_.
-
-Por ahora bástame agregar una respuesta a la objeción antisocialista:
-no sólo disminuye siempre la desproporción entre nacidos y
-sobrevivientes, sino que también la misma «lucha por {32} la vida»
-cambia de significado y se atenúa en sus modalidades a cada fase
-sucesiva de la evolución biológica y social.
-
-Así, pues, el socialismo puede afirmar muy bien que deben asegurarse
-a todos los hombres las condiciones de una existencia de hombre --a
-cambio del trabajo dado a la colectividad--, sin tropezar por eso
-contra la ley darwiniana de la supervivencia de los vencedores en la
-lucha por la vida, y desde que es necesario interpretarla y aplicarla
-exactamente en sus varias manifestaciones a la vida progresiva de la
-humanidad, en relación a las épocas primitivas de ésta y en
-relación al orden inferior de vivientes vegetales y animales.
-
-* * *
-
-Por otra parte, el mismo socialismo, científicamente comprendido, no
-impide y no puede impedir que haya siempre en la humanidad vencidos en
-la lucha por la vida.
-
-Este argumento se refiere más directamente a las relaciones entre
-socialismo y criminalidad, porque justamente los que sostienen que
-la lucha por la vida es ley caduca de la humanidad, afirman en
-consecuencia que el _delito_ (forma anormal y antisocial de la lucha
-por la vida, así como el _trabajo_ es la forma normal y social) {33}
-deberá desaparecer de la Tierra, y por eso se cree encontrar cierta
-contradicción entre el socialismo y las doctrinas de la antropología
-criminal sobre el delincuente nato, que también se derivan del
-darwinismo.
-
-Reservando para otro lugar el más amplio desarrollo de esta cuestión,
-puedo, entretanto, resumir así mi pensamiento de antropólogo
-criminalista y de socialista al mismo tiempo:
-
-Ante todo, la escuela criminal positiva se ocupa de la vida presente,
-y su mérito es incontestable por haber aplicado el método experimental
-al estudio del fenómeno criminal, deduciendo de él lo absurdo e
-hipócrita de los actuales sistemas penales basados en el concepto del
-libre albedrío y de la culpa moral, y aplicados en las cárceles de
-sistema celular, que llamé y llamo «una de las aberraciones del siglo
-XIX», para sustituirle por la simple segregación de los individuos
-inaptos para la vida social por condiciones patológicas congénitas o
-adquiridas, permanentes o transitorias.
-
-Pero decir que con el socialismo desaparecerán todas las formas del
-delito, es una afirmación inspirada por generoso idealismo
-sentimental, mas no fundada en rigurosa observación científica.
-
-{34} La escuela criminal positiva demuestra que el delito es un
-fenómeno natural y social --como la locura y el suicidio-- determinado
-por la anormal constitución orgánica y psíquica del delincuente, junto
-con las influencias del ambiente físico y del ambiente social. Factores
-antropológicos físicos y sociales concurren siempre unidos
-indisolublemente a determinar cualquier delito, del más leve al más
-grave --como pasa en resumen con todo acto humano--; sólo que para
-cualquier delincuente y para cualquier delito es diversa la intensidad
-determinante de cada orden de factores.
-
-Por ejemplo: en el asesinato cometido por celos o por alucinación, la
-acción más poderosa pertenece al factor antropológico, sin que por eso
-pueda excluirse la acción del ambiente físico y del ambiente social.
-Por el contrario, en el delito contra la propiedad, o también contra
-las personas, por furor de muchedumbre amotinada, o por alcoholismo,
-etc., la intensidad mayor es del ambiente social, sin que por eso pueda
-excluirse la influencia del ambiente físico y del factor antropológico.
-
-El mismo raciocinio --completando el examen de la objeción
-antisocialista hecha en nombre del darwinismo-- puede repetirse para
-las {35} enfermedades comunes, aunque, por otra parte, el delito
-pertenece también a la patología humana.
-
-Cualquier enfermedad aguda o crónica, infecciosa o no, grave o ligera,
-es la resultante de la constitución antropológica del individuo y de
-las influencias del ambiente físico y social. Solamente que en las
-diversas enfermedades varía la intensidad determinante de las
-condiciones personales o del ambiente; la tisis o la cardiopatía por
-ejemplo, son enfermedades que dependen en grandísima parte de la
-constitución orgánica individual, aunque concurriendo a ella la
-complicidad del ambiente; pero la gota, o el cólera, o el tifus, o la
-caquexia palustre etc., dependen, por el contrario, de las condiciones
-sociales y físicas del ambiente más que de otra cosa. He ahí por qué la
-tisis hace estragos hasta entre las gentes acomodadas y, por lo tanto,
-bien alimentadas y mejor alojadas; mientras que el cólera hace el
-máximum de víctimas entre los mal alimentados, es decir, entre los pobres.
-
-Es, entonces, evidente que con el régimen socialista de la propiedad
-colectiva que asegura a cada hombre las condiciones de existencia de
-hombre, disminuirán muchísimo, y quizá desaparezcan --con la ayuda de
-los continuos descubrimientos científicos y de la progresiva {36}
-previsión higiénica-- las enfermedades determinadas en gran parte por
-las condiciones del ambiente y por la insuficiente alimentación y
-abrigo contra la intemperie; pero no por eso desaparecerán las
-enfermedades por traumatismo, la locura, las pulmonitis, etc.
-
-Lo mismo debe decirse del delito: suprimida la miseria y las inicuas
-desigualdades de condiciones económicas, seguro es que por la falta
-directa del estímulo del hambre, aguda y crónica, por la indirecta
-influencia benéfica, física y moral de la mejor alimentación, y por la
-falta de ocasiones de abusar del poder o la riqueza, disminuirán
-muchísimo y desaparecerán esos delitos en gran parte ocasionales y que
-toman su mayor intensidad determinante del ambiente social. Pero, sin
-embargo, no desaparecerán, por ejemplo, los atentados contra el pudor
-por inversión sexual patológica, o los homicidios por epilepsia,
-o los hurtos por degeneración psicopatológica etc., etc.
-
-Del mismo modo, con el socialismo se hará más extensa e intensa la
-cultura popular, desaparecerán los analfabetos, todo ingenio tendrá
-como desenvolverse y consolidarse libremente; pero no por eso
-desaparecerán los idiotas y los imbéciles por condición patológica
-hereditaria, {37} por más que también tenga benéfica influencia
-preventiva y alejadora sobre las degeneraciones congénitas
-(enfermedades comunes, delincuencia, locura, neurosis), la mejor
-organización económica y social, unida a la guía cada vez más
-clarovidente de la biología experimental, y por lo tanto de las más
-frecuentes abstenciones personales de procreación en los casos de
-enfermedad hereditaria.
-
-Vale decir, en conclusión, que también en el régimen socialista
---aunque en proporciones infinitamente menores-- habrá siempre
-vencidos en la lucha por la vida, bajo la forma de débiles, de
-enfermos, de locos, de neuróticos, de delincuentes, de suicidas,
-y por consiguiente que el socialismo no niega la ley darwiniana.
-
-Pero con la inmensa superioridad de que las formas epidémicas o
-endémicas de la degeneración humana, física y moral, serán
-completamente suprimidas con la eliminación de su fuente principal,
-que es la miseria física, y por lo tanto moral, de los más.
-
-Así pues, aunque la lucha por la vida continúe siendo la eterna
-fuerza propulsora de la existencia social, se desenvolverá en formas
-cada vez menos brutales y más humanas o intelectuales, y por ideales
-cada vez más elevados, es decir, {38} de perfeccionamiento fisiológico
-y psíquico, sobre la base fecunda del pan cuotidiano para el
-cuerpo y para la mente, asegurado a todos los hombres.
-
-* * *
-
-A propósito de la «lucha por la vida» es preciso no olvidar otra ley
-del darwinismo natural y social, a la que algunos socialistas han dado
-excesiva y unilateral importancia, mientras que, por el contrario,
-muchos individualistas la han condenado a erróneo olvido: hablo de la
-ley de solidaridad entre los seres vivientes o de la misma especie,
-como entre los animales que viven en sociedad por la abundancia del
-común alimento (herbívoros) o también entre especies diversas, por
-ese fenómeno que los naturalistas llaman hoy de simbiosis, de acuerdo
-en la vida.
-
-Es excesivo afirmar que en la naturaleza y en la sociedad la única
-ley imperante sea la lucha por la vida, como es excesivo decir que
-esa ley no rige para la humanidad. La verdad positiva es que la lucha
-por la vida es también ley eterna en el mundo humano, aunque se atenúe
-en las formas y se eleve en los ideales; pero al lado suyo, y más que
-ella, como determinante progresivamente eficaz de la evolución social,
-está la ley de la solidaridad o cooperación entre los seres vivientes.
-
-{39} En las mismas sociedades animales, la ayuda mutua contra las
-fuerzas naturales adversas o contra especies vivas enemigas, tiene
-manifestaciones constantes y cada vez más intensas, que se desarrollan
-más en la especie humana, comenzando por las mismas tribus salvajes; y
-máxime en aquellas que, por condiciones favorables del ambiente, o sea
-por seguridad y abundancia de medios de subsistencia, presentan el
-tipo industrial o pacífico de sociedad humana, antes que el militar o
-batallador que demasiado predomina (justamente por la falta de
-seguridad e insuficiencia de los medios de vida) en la humanidad
-primitiva y en las fases de la civilización menor o regresiva;
-aunque, como lo ha demostrado Spencer, ese tipo tienda continuamente
-a ser sustituido por el tipo industrial.
-
-Por eso, para permanecer en el mundo humano, mientras en los albores
-de la evolución social el predominio pertenece más a la ley de la
-lucha por la vida que a la ley de la solidaridad, a medida que la
-división del trabajo y por ella la connecesidad entre las partes
-crece en el organismo social, la lucha se atenúa y se transforma,
-y la ley de solidaridad y de cooperación adquiere un imperio
-progresivamente intenso y extenso. Y todo esto, siempre por la
-razón fundamental que {40} indicó Carlos Marx y que constituye su
-verdadero y grande descubrimiento científico, es decir, por la
-seguridad o inseguridad de las condiciones de existencia, y en
-primer término, entre ellas, la seguridad de la alimentación.
-
-Tanto en la vida de un individuo como en la de varios individuos o de
-varias sociedades, puede comprobarse que cuando los medios de
-alimentación, base física de la existencia, están asegurados, la ley
-de solidaridad predomina sobre la de lucha, y viceversa. El
-infanticidio y el parricidio se consideran acciones no sólo lícitas
-sino debidas en el mundo salvaje, si la tribu vive en islas donde los
-alimentos escasean (Polinesia, etc.) y se convierten en acciones
-inmorales y delictuosas en los continentes donde el alimento es más
-abundante y seguro. Así del mundo actual, la falta de seguridad en
-el pan de cada día para la mayor parte de los hombres, recrudece y
-embrutece también las manifestaciones de la lucha por la vida, o
-de la «libre competencia» como dicen los individualistas.
-
-Apenas la propiedad colectiva asegure a cada hombre las condiciones de
-existencia, prevalecerá indudablemente la ley de solidaridad.
-
-Lo que hoy sucede en pequeño y por excepción en la familia que,
-mientras sus negocios {41} marchan bien y tiene asegurado el pan
-cuotidiano, se halla en perfecto acuerdo y pronta a la mutua
-benevolencia, para dejar que intervengan el desacuerdo y la lucha,
-apenas la miseria asoma, sucede también en grande en la sociedad
-entera, y sucederá como regla constante en cualquier mejor
-organización futura.
-
-Tal será la conquista, y tal, lo repito, es la interpretación más
-completa y más fecunda que debe darse con el socialismo a las
-inexorables leyes naturales descubiertas por el darwinismo.
-
-* * * * *
-
-IV. LA SUPERVIVIENCIA DE LOS MÁS APTOS.
-
-La tercera y última objeción del raciocinio haeckeliano, mientras es
-exacta en sus términos técnicamente biológicos y darwinianos, carece
-de base en la aplicación que de ella quisiera hacerse en el campo
-social contra el socialismo.
-
-Se dice: la lucha por la vida asegura la supervivencia de los
-mejores y de los más aptos, y sigue por lo tanto un procedimiento
-aristocrático de selección individualista antes que la democrática
-nivelación colectivista del socialismo.
-
-Comencemos, una vez más, por precisar bien {42} en qué consiste la
-famosa selección natural, fruto innegable de la lucha por la vida.
-
-La expresión repetida por Haeckel y por tantos otros de «supervivencia
-de los mejores y más aptos» debe ser corregida en el sentido de
-suprimir la palabra _mejores_. Esto representa un resto de aquella
-teología por la cual se admitía en la naturaleza y en la historia un
-punto final a que alcanzar mediante un mejoramiento continuo.
-
-Por el contrario el socialismo, y más aún la teoría de la evolución
-universal, ha excluido todo _finalismo_ del pensamiento moderno y de
-la interpretación de los fenómenos naturales: la evolución comprende
-también la involución y la disolución. Puede ser, y es, que en el
-resultado final, comparando los dos extremos del camino de la
-humanidad, se halle que realmente hubo una mejoría poderosa;
-pero de cualquier manera, esta no va en línea recta ascendente,
-si no, como dice Goethe, siguiendo una espiral, con ritmos
-parciales de progreso y de regreso, de evolución y de disolución.
-
-Cualquier ciclo de evolución, tanto en la vida individual como en la
-vida colectiva, lleva consigo los gérmenes del correspondiente ciclo
-de disolución; y viceversa, con la putrefacción de la {43} forma ya
-agotada, se prepara en el laboratorio cierno nuevas evoluciones y
-nuevas formas de vida.
-
-Por eso en el mundo social humano cada fase de civilización lleva
-consigo y desarrolla siempre los gérmenes de su propia disolución,
-de la que evoluciona una nueva fase de civilización --cambiando más
-o menos de asiento geográfico-- en el ritmo eterno de la humanidad
-viviente. Las antiguas civilizaciones hieráticas del Oriente se
-disuelven y resurgen en el mundo greco-romano, reemplazado después
-por la civilización feudal y aristocrática de la Europa Central,
-disuelta a su vez por los excesos a que había llegado, como las
-civilizaciones anteriores, la sucede la civilización burguesa,
-más desarrollada en el mundo anglo-sajón. Pero ésta siente ya los
-calofríos de la fiebre de disolución, mientras nace y evoluciona
-la civilización socialista, que se esparcirá en mayor extensión
-del mundo que cada una de las civilizaciones anteriores.
-
-* * *
-
-No es, pues, exacto decir que la selección natural determinada por la
-lucha por la vida asegura la supervivencia de los _mejores_; la
-verdad es que asegura la supervivencia de los más _aptos_.
-
-{44} Y la diferencia es grandísima, tanto en el darwinismo natural
-como en el social.
-
-Indudablemente: la lucha por la vida determina la supervivencia de los
-individuos más adaptados al ambiente y al momento histórico en que viven.
-
-Ahora bien, en el campo biológico natural, el libre juego de las
-fuerzas y de las condiciones cósmicas, determina precisamente una
-elevación de las formas vivas, desde el microbio al hombre.
-
-En el campo humano, entretanto, de aquello que Spencer llama la
-cooperación superorgánica, la interferencia de otras fuerzas y de
-otras condiciones, determina a veces una selección al revés,
-disolutiva, que es siempre la supervivencia de los más _aptos_
-en un ambiente especial y en un momento histórico, pero que resiente
-justamente las condiciones viciadas --si lo son-- de ese ambiente mismo.
-
-Tal es la cuestión de las «selecciones naturales» que también
-interpretan inexactamente, de primera impresión, algunos socialistas
-y no socialistas, en el sentido de negar toda aplicabilidad de las
-teorías de Darwin a la sociedad humana.
-
-Es sabido, en efecto, como se ha viciado la selección natural en la
-humanidad civil, con el {45} concurso de la selección _militar_,
-_matrimonial_ y sobre todo _económica_.
-
-El celibato que se impone hoy a los soldados, ejerce evidentemente
-una influencia perniciosa sobre la raza humana, porque deja en el
-hogar a los más débiles en la procreación, mientras expone a los
-jóvenes más sanos a la esterilidad transitoria, y, en las grandes
-ciudades, a los peligros de la sífilis, desgraciadamente no tan
-transitoria.
-
-Así el matrimonio, perjudicado como está en la civilización
-presente por los intereses económicos, efectúa por regla general
-una selección sexual al revés, porque las mujeres defectuosas o
-degeneradas pero con buena dote, encuentran marido más fácilmente
-que las más robustas, del pueblo o burguesas, que están, sin dote,
-condenadas a esterilizarse en el celibato, o a perderse en la
-prostitución más o menos dorada.
-
-En la vida social compleja es, pues, innegable la influencia de
-las actuales condiciones económicas, por las que el monopolio de
-la riqueza asegura a sus posesores el triunfo en la lucha por la
-vida, de tal modo que los ricos, aunque menos robustos, gozan de
-más larga existencia que los mal alimentados; mientras que por el
-trabajo inhumano, diurno y nocturno, impuesto a los hombres adultos
-y por el más desastroso {46} todavía que impone a las mujeres y a
-los niños el capitalismo moderno, se degradan cada vez más las
-condiciones biológicas de la gran masa de los proletarios.
-
-A esto se agrega también ahora la selección moral al revés, por
-medio de la cual el capitalismo, en la lucha trabada con el
-proletariado, favorece la supervivencia de los serviles, mientras
-persigue y trata de extinguir a los individuos de carácter, menos
-dispuestos a soportar el juego de la actual organización económica.
-
-La primera impresión determinada por la comprobación de estos hechos,
-conduce a negar que la ley darwiniana de la selección natural tenga
-aplicabilidad y valor alguno en el mundo humano.
-
-Pero he sostenido y sostengo que esas selecciones sociales al revés,
-no sólo no contradicen la ley darwiniana, sino que constituyen un
-argumento ulterior en favor del socialismo, que, por ese lado,
-reclama precisamente, y determinará sin duda, un funcionamiento
-más benéfico de la misma ley inexorable de la selección natural.
-
-En efecto, la ley darwiniana no es «la supervivencia de los
-_mejores_»; es solamente la de los «más _aptos_».
-
-Ahora, es evidente que hasta los efectos {47} degenerativos producidos
-por la selección social, y especialmente por el más amplio campo de
-acción continua, en la organización económica actual, confirman hoy y
-siempre la supervivencia de los más adaptados a este mismo orden
-económico.
-
-Si los vencedores en la lucha por la vida son los peores y los más
-débiles, no quiere decir que la ley darwiniana no encuentre aplicación;
-significa sólo que el ambiente está viciado, y en él, por lo tanto,
-sobreviven los que están más adaptados a él.
-
-Así como en mis estudios de psicología criminal he tenido que
-comprobar muy a menudo que en las cárceles o en el mundo criminal
-quedan vencedores los delincuentes más feroces o más astutos,
-justamente porque son los más _adaptados_ a ese ambiente viciado;
-así en el individualismo económico moderno vence quien menos
-escrúpulos tiene, y la lucha por la vida favorece a quien está más
-adaptado a un mundo en que el hombre vale por lo que tiene (sin que
-importe cómo lo ha tenido) y no por lo que es.
-
-La ley darwiniana de la selección funciona, pues, en el mundo humano
-también; y el error de los que lo niegan proviene de confundir el
-actual ambiente y momento histórico (que toma el {48} nombre de
-_burgués_ como el de la edad media se llamó _feudal_) con la historia
-entera de la humanidad, y no ver por lo tanto, que los innegables y
-desastrosos efectos de la actual selección social al revés, no son más
-que la confirmación de la ley darwiniana de la «supervivencia de los
-_más aptos_». La observación popular expresa ese hecho con el refrán
-de _la botte da il vino che ha_ (la bota da el vino que tiene) y la
-observación científica lo explica con las necesarias relaciones
-biológicas entre un ambiente determinado y los individuos que nacen,
-luchan y sobreviven en él.
-
-Pero esto, justamente, constituye un argumento decisivo en favor del
-socialismo. Salvándose el ambiente de los vicios que hoy lo enturbian
-a causa del desenfrenado individualismo económico, se corregirán
-también, necesariamente los efectos de la selección natural y
-social. En un ambiente física y moralmente sano, serán también
-sanos los individuos, más aptos y por lo mismo sobrevivientes.
-
-La victoria en la lucha por la vida estará verdaderamente asegurada
-entonces a quien tenga mayores y más fecundas energías físicas y
-morales, y por lo tanto la organización económica colectivista,
-asegurando a cada hombre los {49} medios de subsistencia, deberá
-mejorar necesariamente la raza humana en lo físico y en lo moral.
-
-* * *
-
-Pero se añade: aunque se admite que el socialismo y la selección
-darwiniana marchan de acuerdo ¿no se ve que la supervivencia de los
-más aptos constituye un procedimiento aristocrático individualista
-que va contra la nivelación socialista?
-
-Tenemos la respuesta, por una parte en la observación hecha más atrás
-sobre la libertad asegurada por el socialismo a todos los individuos
---y no sólo a pocos privilegiados o afortunados como ahora-- para
-afianzar y desarrollar su propia personalidad. El efecto de la lucha por
-la vida será entonces, verdaderamente, la supervivencia de los mejores,
-justamente porque en un ambiente normal la victoria está asegurada
-a los individuos más normales. Y entonces el darwinismo social no
-hará sino continuar y hacer más fecundo en bienes el darwinismo natural.
-
-Pero, por otra parte, y contra la afirmación de una indefinida
-selección aristocrática, es preciso recordar otra ley natural que
-viene a completar ese ritmo de acciones y reacciones que determina
-justamente el equilibrio de la vida.
-
-Es necesario agregar a la ley darwiniana de {50} las desigualdades
-naturales, la correlativa e inseparable de ella, que después de Morel,
-Lucas, Galton, De Candolle, Ribot, Spencer, Madame Royer, Lombroso,
-etc., fue puesta en su mayor evidencia por Jacoby.
-
-La misma naturaleza que hace de la «selección» y de la elevación
-aristocrática una condición de progreso vital, restablece en seguida
-el equilibrio con una ley niveladora y democrática.
-
-«De la inmensidad humana surgen individuos, familias, razas que tienden
-a elevarse sobre el nivel común; trepan por las alturas escarpadas,
-llegan a la cumbre del poder, de la riqueza, de la inteligencia, del
-genio, y una vez llegados se precipitan abajo y desaparecen en los
-abismos de la locura o de la degeneración. La muerte es la gran
-niveladora; aniquilando todo cuanto se eleva, democratiza la humanidad».
-
-Todo lo que tiende a constituir un monopolio de las fuerzas naturales,
-choca contra la ley suprema de la naturaleza que ha dado a todo
-viviente el uso y la disposición de los agentes naturales: el aire y
-la luz, como el agua y la tierra.
-
-Todo lo que se aleja muy abajo o muy arriba del término medio
-humano --que varía elevándose de época en época, pero que tiene
-valor absoluto en cada momento histórico--, no es vivaz, y se apaga.
-
-{51} Tanto el cretino como, el genio, el hambriento como el
-millonario, el enano como el gigante, son monstruos naturales o
-sociales, y la naturaleza los hiere inexorable con la degeneración o
-la esterilidad. Estirpes aristocráticas, dinastías de soberanos,
-familias de genios artísticos o científicos, prole de millonarios . . .
-todas siguen la ley común que viene a confirmar las inducciones,
-igualitarias en ese sentido, de la ciencia y del socialismo.
-
-* * * * *
-
-V. SOCIALISMO Y CREENCIAS RELIGIOSAS.
-
-Así, pues, ninguna de las tres pretendidas contradicciones entre
-darwinismo y socialismo, afirmadas por Haeckel y repetidas por tantos
-otros, resiste a un examen más sereno y sincero de las leyes naturales
-que toman su nombre del de Carlos Darwin.
-
-Pero quiero agregar que el darwinismo no sólo no contradice al
-socialismo, sino que más bien constituye una de sus premisas
-científicas fundamentales, como también, según lo veía acertadamente
-Virchow, que el socialismo no es, por una parte, más que la lógica y
-vivaz filiación del darwinismo, como por otra parte lo es del
-evolucionismo spenceriano.
-
-* * *
-
-{52} La teoría de Darwin, quiérase o no, al demostrar que el hombre
-desciende de los animales, ha dado un grave golpe a la creencia en
-Dios, creador del universo y del hombre con un _fiat_ especial. Y es
-por eso que las más encarnizadas oposiciones y las únicas que
-sobreviven contra su inducción fundamental, han sido y son promovidas
-en nombre de la religión.
-
-Cierto es que Darwin no se dice ateo y que no lo es Spencer; y en
-rigor, tanto la teoría de Darwin como la de Spencer pueden conciliarse
-con la creencia en Dios, porque se puede admitir que Dios haya creado
-la materia y la fuerza, y éstas se hayan desenvuelto luego en formas
-sucesivas, siguiendo el impulso creador inicial. Pero es innegable,
-sin embargo, que esas teorías que han hecho cada vez más inflexible y
-universal la idea de la causalidad natural, caen inevitablemente a la
-negación de Dios, porque contra esa idea queda siempre la pregunta de:
---Y a Dios ¿quién lo ha creado? --Y a la respuesta de expediente de
-que Dios ha existido siempre, se le opone la misma, diciendo que
-siempre ha existido el universo. --Según la observación de Ardigó, el
-pensamiento humano no puede concebir que la cadena que va de los
-efectos a las causas pueda detenerse en un punto dado convencional.
-
-{53} Dios, como decía Laplace, es una hipótesis de que no ha menester
-la ciencia positiva y que, cuando más, según Herzen, es una X que
-resume en sí, no ya lo _incognoscible_ --como dicen Spencer y
-Dubois-Reymond-- sino todo _lo que no es conocido todavía_ por la
-humanidad. Y es, por lo tanto, una X variable, que se restringe y
-retrocede a medida que avanzan los descubrimientos de la ciencia.
-
-Y he ahí por qué la ciencia y la religión proceden en razón inversa,
-la una debilitándose y atrofiándose tanto cuanto la otra se extiende y
-refuerza en la lucha contra lo desconocido.
-
-Ahora bien, si éste es uno de los efectos del darwinismo, es
-evidentísima su repercusión sobre el desarrollo del socialismo.
-
-Suprimida la fe en ultratumba, donde los pobres serían los elegidos
-del Señor, y la miseria de este «valle de lágrimas» encontraría eterna
-compensación en el paraíso, es natural que se reavive el deseo de un
-poco de «paraíso terrestre» también para los miserables y los menos
-afortunados, que son los más sobre la Tierra.
-
-También fuera del socialismo, Hartmann y Guyau han notado que la
-evolución de las creencias religiosas se realiza en el sentido de
-{54} que mientras todas las religiones tienen en sí la promesa de
-la felicidad, las primitivas admiten la realización de esa felicidad
-en la vida misma del individuo, de donde las sucesivas la transportaron
-por exceso de reacción, a ultratumba, y en la fase definitiva esa
-realización de la felicidad se repone nuevamente en la vida humana,
-pero no ya en el breve instante de la existencia individual, sino en
-la permanente evolución de la humanidad entera.
-
-Así, pues, el socialismo también por este lado, se acerca a la
-evolución religiosa y tiende a sustituirla, porque justamente
-quiere que la humanidad tenga en sí misma el «paraíso terrestre»
-sin esperarlo en un _más allá_ que, cuando menos, es muy
-problemático.
-
-Y he ahí por qué muchos han notado que el movimiento socialista
-tiene, por ejemplo, muchos caracteres semejantes a los del
-primitivo cristianismo, hasta por el ardor de la fe en el que
-ha desertado del árido campo del escepticismo burgués: tanto
-que varios hombres de ciencia, hasta no socialistas, como Wallace,
-Laveleye, De Roberty etc., admiten que el socialismo puede
-sustituir perfectamente con su fe humanitaria la fe ultraterrestre
-de las viejas religiones.
-
-Pero las relaciones más directas y eficaces son {55} siempre, sin
-embargo, las que existen entre el socialismo y la creencia en Dios.
-
-Cierto es que el socialismo marxista, después del Congreso de los
-socialistas en Erfurt (1891) declara justamente que las creencias
-religiosas son asunto de la conciencia privada, y que por lo tanto el
-partido socialista combate toda forma de intolerancia religiosa, sea
-contra católicos, sea contra judíos, como yo sostuve también en un
-artículo contra el _antisemitismo_. Pero esa superioridad de miras no
-es, en substancia, más que el efecto de la seguridad de la victoria
-final.
-
-Justamente porque el socialismo sabe y prevé que las creencias
-religiosas, si no como fenómenos patológicos de la psicología humana,
-como las calificó Serbi, seguramente como inútiles fenómenos de
-incrustación moral, están destinadas a atrofiarse ante la divulgación
-de la cultura naturalista, aunque sólo sea elemental; justamente por
-eso el socialismo no siente la necesidad de combatir de una manera
-especial las mismas creencias religiosas, destinadas a perecer. Y eso
-aunque sepa que una de las fuerzas más poderosas en favor suyo, es
-justamente la falta o la disminución de la creencia en Dios, por
-medio de la cual los sacerdotes de todas las religiones y en todas
-las fases históricas, han sido los más {56} fuertes aliados de las
-clases dominantes, al mantener a las turbas subyugadas por la
-fascinación religiosa, como las fieras bajo el látigo del domador.
-
-Y he ahí por qué los conservadores más clarovidentes, aunque sean
-ateos por su cuenta, lamentan que el sentimiento religioso --ese
-narcótico preciocísimo-- vaya decayendo entre las masas,
-entendiéndolo ellos, utilitaria y farisaicamente (aunque no lo digan)
-como un instrumento de dominación política.
-
-Desgraciadamente, sin embargo, --o afortunadamente-- el sentimiento
-religioso no puede restablecerse por decreto de rey ni de presidente
-de república. Se va extinguiendo, no por culpa de éste o del otro, y
-sin necesidad de propaganda especial, porque está en el aire que
-respiramos --preñado de inducciones científicas experimentales-- que
-no encuentre ya las condiciones de existencia que hallaba tan
-favorables en la ignorancia mística de los siglos pasados.
-
-Y queda así demostrada la directa influencia de la ciencia positiva
-moderna --que sustituye el concepto de la causalidad natural al del
-milagro y de la divinidad--, en el desarrollo rapidísimo y en las
-bases experimentales del socialismo contemporáneo.
-
-* * * * *
-
-{57}
-
-VI. EL INDIVIDUO Y LA ESPECIE.
-
-El segundo punto que demuestra la filiación directa del socialismo
-científico del darwinismo, está en el diverso modo de concebir al
-individuo con relación a la especie.
-
-El siglo XVIII se cerraba con la glorificación exclusiva del
-individuo, del _hombre_ --como entidad por sí estante-- y no era,
-en las obras de Rousseau, más que un benéfico exceso de reacción
-contra las tiranías política y sacerdotal de la Edad Media.
-
-Es consecuencia directa de este individualismo, el artificialismo
-político de que he de ocuparme en seguida, al estudiar las relaciones
-de la teoría de la evolución con el socialismo, y que es común tanto
-a los gobernantes del sistema burgués cuanto a los anarquistas
-individualistas, desde que unos y otros creen que la organización
-social puede cambiarse de hoy a mañana por el golpe mágico de un
-artículo de ley o por la explosión más o menos homicida de una bomba.
-
-Por el contrario, la biología moderna ha cambiado radicalmente
-ese concepto del _individuo_ y ha demostrado en su campo y en el de
-la {58} sociología que, por una parte, el individuo no es más que el
-conjunto de elementos vitales más simples, y por otra parte que el
-individuo por sí estante (_selbstwesen_ dirían los alemanes) no
-existe, sino que existe sólo en cuanto es parte de una sociedad
-(_gliedwesen_).
-
-Todo lo que vive es una asociación; una colectividad.
-
-La misma _mónada_, la misma célula viviente, que es la expresión
-irreductible de la individualidad biológica, es un compuesto de
-diversas partes, cada una de las cuales, a su vez, está compuesta
-de moléculas, que están compuestas de átomos.
-
-El átomo sólo existe como individuo, pero el átomo es invisible e
-impalpable, y el átomo no vive.
-
-Todo cuanto vive es una asociación, una colectividad.
-
-Y a medida que se asciende en la serie zoológica hasta el hombre,
-aumenta más y más la complexidad del compuesto, la federación de
-las partes.
-
-Porque así como a la metafísica del individualismo corresponde el
-artificialismo jacobino, unificador y uniformador, así a la
-_positividad_ del socialismo corresponde el concepto del federalismo
-nacional e internacional.
-
-{59} Como el organismo de un mamífero no es más que una federación
-de tejidos, de órganos, de aparatos, el organismo de una sociedad
-no puede ser sino una federación de comunas, de provincias, de
-regiones, y el organismo de la humanidad una federación de naciones.
-
-Y como sería absurdo concebir un mamífero que debiera mover por
-ejemplo la cabeza uniformemente con las extremidades y éstas todas
-juntas, así también es absurda una organización política y
-administrativa en la que, por ejemplo, la última provincia del norte
-o de la montaña, debiese tenerlos mismos engranajes burocráticos,
-la misma red de leyes, los mismos movimientos de la última provincia
-del sur o de la llanura, por amor a la simétrica uniformidad que es
-la expresión patológica de la unidad.
-
-Dejando de lado estas consideraciones políticas --según las cuales,
-como he dicho en otra parte, la única organización posible para
-Italia como para cualquier otro país, me parece ser la unidad
-política en el federalismo administrativo--, queda evidenciado
-que al final del siglo XIX, el individuo como entidad estante por
-sí, se encuentra destronado en el campo de la biología y en el de
-la sociología.
-
-{60} El individuo existe; pero sólo en cuanto forma parte de un
-compuesto social.
-
-Robinson Crusoe --la genuina expresión del individualismo-- no puede
-ser sino una leyenda o un caso patológico.
-
-La especie --esto es, el compuesto social-- es la grande, viva y
-eterna realidad de la vida, como lo ha demostrado el socialismo y
-como lo confirman todas las ciencias positivas, desde la astronomía
-hasta la sociología.
-
-Así, mientras al final del siglo XVIII Rousseau decía que sólo el
-individuo existe, y que la sociedad es un producto artificial del
-«contrato», y añadía --atribuyendo (como antes Aristóteles al hablar
-de la esclavitud) carácter humano permanente a las manifestaciones
-transitorias del momento histórico de putrefacción del antiguo régimen
-en que él vivió-- que la causa de todos los males era la sociedad,
-pues todos los individuos nacían buenos e iguales; así, por el
-contrario, al fin del siglo XIX todas las ciencias positivas están
-acordes en decir que la sociedad, el compuesto, es un hecho natural
-e invencible de la vida, así en las especies vegetales como en las
-animales, desde las primeras «colonias animales» (zoófitos), hasta
-la sociedad de las mamíferos (herbívoros) y del hombre.
-
-{61} Y todo aquello que el individuo tiene de mejor en sí, lo debe
-justamente a la vida social, por cuanto cada fase de evolución está
-caracterizada por condiciones patológicas y finales de putrefacción
-social que son, sin embargo, esencialmente transitorias y preludian
-fatalmente un nuevo ciclo de renovación social.
-
-Si el individuo pudiera vivir como tal, viviría obedeciendo a una
-sola de las dos necesidades e instintos fundamentales de la
-existencia: la alimentación --esto es, la conservación egoísta del
-organismo propio, mediante esa primordial función que ya Aristóteles
-señalaba con el nombre de _ctesis_--, de conquista de la comida.
-
-Pero todo individuo debe vivir en sociedad, justamente porque se le
-impone la segunda necesidad e instinto fundamental de la vida, la
-reproducción de seres semejantes a él, para conservación de la especie,
-y de esa vida de relación y reproducción (sexual y social) es que
-nace precisamente el sentido moral o social, por el cual aprende el
-individuo no solo a _existir_ sino a _coexistir_ con sus semejantes.
-
-Puede decirse, pues, que estos dos instintos fundamentales de la
-vida --pan y amor-- llenan una función de equilibrio social en la
-vida de los animales, y especialmente del hombre.
-
-{62} El amor es, para el mayor número de los hombres, la principal
-dispersión fisiológica y primera de las fuerzas acumuladas, más o
-menos abundantes, con el pan cuotidiano, y economizadas en la diaria
-labor, o que han quedado intactas en la parasitaria ociosidad.
-
-El amor es el único goce que tenga verdaderamente carácter universal
-e igualitario, tanto que el pueblo lo llama «el paraíso de los
-pobres», que, precisamente, son empujados por la religión a gozar de
-él sin limitación alguna --_crescite et multiplicamini_-- porque el
-agotamiento erótico, sobre todo en el macho, mientras aminora o hace
-olvidar las torturas del trabajo o del hambre servil, enerva también
-la energía de la constante organización, y tiene por lo tanto una
-función útil a la clase dirigente.
-
-Sin embargo, así como a este efecto del instinto sexual corresponde
-ineludiblemente el otro, de aumento de población, así la
-inmovilización de un orden social dado, es frustrada justamente por
-la presión de la población que en nuestro siglo se acentúa por el
-fenómeno característico del _proletariado_, y la evolución social
-procede por lo tanto, inexonerable y fatal.
-
-Volviendo al argumento: de todas maneras es innegable que, mientras
-al final del siglo XVIII {63} se creía que la sociedad era hecha para
-el individuo --y de esto podría derivar como repercusión imprevista
-quizás, que millones de hombres pudiesen y debiesen vivir trabajando
-y sufriendo a beneficio de unos pocos individuos--, al fin del
-nuestro las ciencias positivas han demostrado que es el individuo
-el que vive para la especie, siendo ésta sola la realidad eterna
-de la vida.
-
-De donde brota evidente toda la dirección del pensamiento científico
-moderno en el sentido sociológico o socialista, contra el exagerado
-individualismo, que dejó como herencia el siglo pasado.
-
-Es verdad que la biología demuestra que no debe caerse en el opuesto
-extremo --en que caen algunas escuelas de socialismo utópico y de
-comunismo-- de no ver después más que la sociedad, para olvidar
-completamente al individuo. En efecto, es otra ley biológica que la
-existencia del compuesto es la resultante de la vida de todos los
-individuos, como la existencia de un individuo es la resultante
-de la vida de las células de que se compone.
-
-Pero de todas maneras queda demostrado que el socialismo científico
-que señala el fin de nuestro siglo y será el alba del siglo XX, está
-en acuerdo perfecto con la dirección del {64} pensamiento moderno,
-hasta en el punto fundamental del predominio dado a las exigencias
-vitales de la solidaridad colectiva y social, ante las exageraciones
-dogmáticas del individualismo, que señala un poderoso y fecundo
-despertar a fines del siglo pasado, pero que a través de las
-manifestaciones patológicas de la desenfrenada competencia, toca
-fatalmente a la explosión «libertista» del anarquismo que predica
-la acción individual con olvido completo de la solidaridad social
-y humana.
-
-Y así es como se llega al último punto de contacto y de íntima
-conexión entre darwinismo y socialismo.
-
-* * * * *
-
-VII. LA «LUCHA POR LA VIDA» Y LA «LUCHA DE CLASE».
-
-El darwinismo ha demostrado que todo el mecanismo de la evolución
-animal, consiste en la lucha por la vida entre individuo e individuo
-de una misma especie, por una parte, y entre especie y especie en el
-mundo entero de los vivientes por otra.
-
-Así, todo el mecanismo de la evolución social fue reducido por el
-socialismo marxista a la ley de la _lucha de clase_, concentrando
-en ella no sólo {65} la atención como secreto motor y única
-explicación positiva de la historia humana, sino también el ideal y
-la rígida norma disciplinaria del socialismo político, substrayéndolo
-así a todas las incertidumbres elásticas, vaporosas e inconcluyentes
-del socialismo sentimental.
-
-La historia de la vida animal no ha encontrado su explicación
-positiva sino en la gran ley darwiniana de la _lucha por la vida_
---por la que solamente se pueden determinar las causas naturales del
-nacimiento, el desarrollo y la extinción de las especies vegetales y
-animales, desde las épocas paleontológicas hasta hoy--. Así, la
-historia de la vida humana no ha encontrado su explicación sino en la
-gran ley marxista de la _lucha de clase_, para la que los anales de
-la humanidad primitiva, bárbara y civilizada, dejan de ser un
-caprichoso y superficial kaleidoscopio de episodios individuales,
-para convertirse en un drama determinado, grandioso y fatal
---consciente o inconscientemente, tanto en los detalles nimios cuanto
-en las catástrofes gigantescas-- por el motor fatal de las
-_condiciones económicas_ que son la base física y por consiguiente
-imprescindible de la vida y de la _lucha de clase_ por la conquista
-y conservación de la fuerza económica de que, necesariamente,
-dependen {66} todas las demás (la fuerza político-jurídico-social).
-
-De este grandioso concepto, que constituye la gloria imperecedera de
-Carlos Marx --y le señalan en la sociología el puesto que Darwin
-tiene en la biología y Spencer en la filosofía natural-- tendré
-ocasión de hablar más adelante, al delinear las relaciones que
-existen entre la sociología y el socialismo.
-
-Por ahora me basta con señalar otra concordancia entre darwinismo y
-socialismo, consistente en que mientras la expresión _lucha de clase_
-puede causar una primera impresión de antipatía (que hasta yo
-confieso haber tenido cuando no había comprendido aún el espíritu
-científico de las teorías marxistas) encierra, entretanto, en su
-verdadero significado, la ley primera de la historia humana, y puede
-por consiguiente ser, ella sola la norma segura para el advenimiento
-de la nueva fase de evolución humana que el socialismo prevé y
-apresura.
-
-Lucha de clase quiere decir que la sociedad humana, como cualquiera
-otro organismo viviente, no es un todo homogéneo, la suma indistinta
-de un número más o menos grande de individuos, sino por el contrario
-un organismo viviente, resultante de la agregación de partes {67}
-diversas y cada vez más diversas, cuanto más alto es el grado de la
-evolución social.
-
-Así como un protozoo está casi solamente compuesto de gelatina
-albuminosa, mientras un mamífero está formado por tejidos
-diversísimos entre sí; así una tribu acéfala de los salvajes más
-primitivos está solamente compuesta de pocas familias que viven
-más bien en agregación de pura vecindad material, mientras que
-una sociedad privilegiada del mundo histórico o contemporáneo se
-compone de clases diversas entre sí, sea por la constitución
-fisio-psíquica de los mismos componentes, sea por lo complejo de
-las costumbres y de las tendencias de su existencia personal,
-familiar y social.
-
-Estas clases diversas pueden ser rígidamente catalogadas como en
-la antigua India desde el _bramino_ al _sudra_, y también en la
-Europa de la Edad Media, desde el emperador o el pontífice al
-feudatario, al vasallo, al artesano; de tal modo que no sea admitido
-entre una y otra clase el cambio de los individuos que por sólo el
-azar del nacimiento le pertenecen; o que pueden perder la etiqueta
-legal, como sucede en Europa y América después de la Revolución
-Francesa, y admitir por lo tanto, como rara excepción, el cambio y
-el pase de los individuos de una a otra --como las {68} moléculas
-químicas en los fenómenos de exósmosis y de endósmosis, o según la
-expresión de Dumont, por un fenómeno de «capilaridad social»--. Pero
-siempre, de todos modos, esas varias clases existen como realidad
-innegable y rebelde a toda nivelación de superficie jurídica, por
-cuanto persiste la razón fundamental de su variedad.
-
-Carlos Marx es quien, más lúcidamente que cualquier otro, ha
-indicado, comprobado y confirmado esta razón en el crisol de la
-observación sociológica, por la diversidad de las condiciones
-económicas.
-
-Variarán los nombres, las apariencias, los fenómenos de repercusión
-en cada fase de evolución social, pero siempre el fondo trágico de
-la vida humana estará en el contraste que existe entre quien tiene
-el monopolio de los medios de producción --y son los menos-- y quien,
-por el contrario, está desposeído de ellos --y son los más--.
-
-_Guerreros y pastores_, en la sociedad primitiva, apenas realizada la
-apropiación, primero familiar y luego individual, de la tierra bajo
-el colectivismo inicial; _patricios y plebeyos_; _feudales y
-vasallos_; _nobles y pecheros_; _burgueses y proletarios_ . . . todas
-estas son indicaciones diversas de un hecho idéntico: el monopolio
-de la riqueza de un lado, el trabajo productor del otro.
-
-{69} Ahora bien, la gran importancia de la ley marxista --lucha de
-clase-- consiste precisamente en indicar con evidente precisión _en
-qué_ está verdaderamente el punto vital de la cuestión social, y
-_por qué método_ se puede arribar a resolverla.
-
-Mientras la base económica de la vida política, jurídica y moral no
-se asentó con evidencia positiva, las aspiraciones de los más hacia
-un mejoramiento social vagaron inciertas entre la reclamación y la
-conquista parcial de algún instrumento _accesorio_, como libertad
-de culto, sufragio político, instrucción pública, etc., etc. Y no
-se niega que tales conquistas hayan sido de grande utilidad.
-
-Pero el _sancta sanctorum_ permanecía impenetrable siempre a los
-ojos de la multitud, y el poder económico, al persistir como el
-privilegio de los menos, hacía que cualquier conquista o concesión
-quedara edificada en el aire, sin raíces, arrancada del cimiento
-sólido y fecundo, único que puede dar vida y fuerza perennes.
-
-Ahora que el socialismo --aun antes que Marx, pero no con tanta
-precisión científica-- ha señalado en la apropiación individual,
-en la propiedad privada, de la tierra y de los medios de producción,
-el punto vital de la cuestión: ahora el {70} problema está planteado,
-preciso, claro, inexorable en la conciencia de la humanidad
-contemporánea.
-
-* * *
-
-¿Cuál es el método de abolir este monopolio del poder económico y
-su consiguiente serie de dolores, de males, de odios y de iniquidad?
-
-Aquí está el método de la _lucha de clase_ que partiendo del dato
-positivo de que toda clase tiende a conservar y acrecentar las
-ventajas y privilegios conquistados, enseña a la clase privada del
-poder económico, que para llegar a obtenerlo, la lucha (y de las
-modalidades de esta lucha nos ocuparemos en seguida) debe ser de
-clase a clase, no de persona a persona.
-
-Odiar, ultrajar, suprimir a este o aquel individuo que pertenece a
-la clase dominante, no hace adelantar un segundo la solución del
-problema, y antes bien la retarda por la reacción del sentimiento
-común contra la violencia personal, desde que ofende el principio
-de _respeto a la persona humana_ que el socialismo proclama bien
-alto para todos y contra todos. Y no coopera a la solución del
-problema, porque la anormal condición presente (que se ha hecho
-más aguda), miseria de muchos y satisfacción de pocos, no es efecto
-de la mala voluntad de este o aquel individuo.
-
-{71} Hasta por ese lado, en efecto, el socialismo está en pleno y
-completo acuerdo con la ciencia positiva que niega el libre albedrío
-en el hombre y estudia la actividad humana, individual y colectiva,
-como el efecto necesariamente determinado por las condiciones de
-raza y de ambiente.
-
-El delito, el suicidio, la locura, la miseria, no son el fruto
-del libre albedrío, de la culpa individual, como predica el
-espiritualismo metafísico; ni es fruto del libre albedrío ni
-culpa individual del capitalista, si el obrero está mal
-retribuido, sin trabajo, en la miseria.
-
-Todo fenómeno social es la resultante necesaria de las condiciones
-históricas y del ambiente; y en el mundo moderno, la facilidad y
-la frecuencia de las relaciones por todas partes de la tierra, ha
-hecho más estrecha la dependencia de cada hecho --económico,
-político, jurídico, moral, artístico o científico-- de las
-condiciones más lejanas y más indirectas de la vida universal.
-
-Dada la organización actual de la propiedad privada, sin limitación
-de herencia familiar y de acumulación personal; dada la continua y
-cada vez más completa aplicación de los descubrimientos científicos
-al trabajo humano de transformación de la materia; dado el telégrafo
-y el vapor; dado el torrente cada vez más {72} desbordante de las
-migraciones humanas, es inevitable que la existencia de una familia
-de labradores, de operarios, o de pequeños comerciantes, etc., ligada
-a los hilos invisibles pero inexorables de la vida del mundo, por
-los que la cosecha del algodón, del café o del trigo en los países
-más lejanos, repercute por todas partes del mundo civil, así como
-el aumento o la diminución de las manchas solares es un coeficiente
-de las periódicas crisis agrícolas, e influye directamente sobre el
-destino de millones de hombres.
-
-En este grandioso concepto científico de la «unidad de las fuerzas
-físicas», según la expresión del padre Secchi, o de la solidaridad
-universal ¿cómo puede admitirse aún el concepto mezquino e infantil
-del libre albedrío y del individuo como causa de los fenómenos
-humanos?
-
-Si un socialista tuviese la idea --aun con miras de beneficencia--
-de fundar un taller industrial para dar trabajo a los desocupados,
-y produjese un artículo abandonado por la moda o por la necesidad
-del consumo general, se vería evidentemente obligado a quebrar, a
-pesar de sus intenciones filantrópicas, por el decreto mudo pero
-inevitable de las leyes económicas.
-
-O si un socialista quisiese dar a los obreros de su establecimiento
-un salario doble o triple {73} que el corriente, tendría sin duda
-alguna la misma suerte, por la misma inexorable aplicación de las
-leyes económicas, porque tendría que vender sus mercaderías con
-pérdida, o que guardarlas en sus almacenes, sin venderlas mientras
-su precio --en igualdad de clase-- fuese superior al del mercado.
-
-Se vería reducido a la quiebra, y el mundo no le daría otro
-consuelo que llamarlo _un buen hombre_, palabra que en la
-actual fase de «moralidad mercantil» tiene doble sentido.
-
-Aparte, pues, de las relaciones personales más o menos cordiales
-entre capitalista y obrero, su respectiva condición económica
-está fatalmente determinada por la ley del _supertrabajo_ con
-la que Marx explica irrefutablemente cómo el capitalista puede
-acumular riquezas sin trabajar, sólo porque el obrero produce
-en cada jornada de trabajo un equivalente de riqueza superior
-al salario recibido, demasía de producto que naturalmente va a
-beneficio gratuito del capitalista, aun cuando se le quisiese
-deducir el salario de un trabajo suyo intelectual de dirección
-técnica y administrativa.
-
-La tierra abandonada al sol y a la lluvia, no produce por sí sola
-ni trigo ni vino. Los minerales no salen por sí solos de las
-entrañas de la tierra.
-
-{74} La producción de la riqueza no se efectúa sino por una
-transformación de la materia trabajada por la labor humana. Y sólo
-porque el campesino cultiva la tierra, el minero extrae los
-minerales, el obrero mueve las máquinas, el químico hace
-experimentos en su gabinete, el ingeniero inventa etc., etc.,
-es que el propietario o el capitalista, sin haber hecho nada
-para heredar su patrimonio, y sin fatiga alguna si permanece
-_ausente_ de su propiedad, puede tener cada año asegurado un
-producto que otros producen para él a cambio de pan escaso y
-miserable vivienda, envenenados las más de las veces por los
-miasmas de los arrozales o de los pantanos, por el gas de las
-minas o de los talleres, sin lograr nunca una existencia digna
-de criaturas humanas.
-
-Y hasta en el régimen de la perfecta medianería --que se muestra
-como una fórmula de socialismo práctico-- queda siempre que
-preguntar por qué milagro el propietario, que no trabaja, ve llegar
-a su casa el trigo, el aceite y el vino en cantidad suficiente para
-vivir con comodidad, mientras que el medianero da cada día su
-trabajo para arrancar a la Madre Tierra el alimento para sí y
-para los otros.
-
-Lo que hay de menos doloroso en la {75} medianería es la seguridad
-tranquila de llegar a fin de año sin los espasmos de la desocupación
-a que están condenados los trabajadores adventicios de la campaña y
-de la ciudad. Pero, en substancia, el problema queda sin alteración
-y siempre hay uno que vive bien sin trabajar, porque diez viven mal,
-trabajando.
-
-Tal es el engranaje de la propiedad privada y tales sus
-efectos, fuera y contra la misma voluntad de los individuos.
-
-Así, resulta vana y estéril toda tentativa contra este o aquel
-individuo: lo que hay que cambiar es la orientación de la sociedad,
-lo que hay que abolir es la propiedad individual, no con la
-_repartición_, como vulgarmente se dice, y que sería forma más
-aguda y más mezquina de propiedad privada, mientras que un año
-después, persistiendo esa orientación individualista, se volvería
-al _statu quo_, sólo en beneficio de los más pillos y de los
-menos escrupulosos.
-
-Pero la abolición de la propiedad privada o individual,
-sustituyéndola la propiedad colectiva y social de la tierra y
-de los medios de producción; sustitución que, por otra parte,
-mientras no puede hacerse por decreto, de hoy a mañana, como
-algunos nos acusan de querer, se va realizando de día en día,
-de hora en hora en forma directa y en forma indirecta.
-
-{76} En forma directa: porque la civilización señala una
-continua sustitución de propiedades y funciones sociales, a
-las que antes eran propiedades y funciones individuales. Los
-caminos, los correos, los ferrocarriles, los museos, la
-iluminación urbana, la instrucción, etc., etc., que hasta
-hace pocas decenas de años eran propiedades o funciones
-privadas, se han hecho propiedades o funciones sociales; y
-sería absurdo pensar que este procedimiento directo de
-socialización deba detenerse justamente ahora, en vez de
-acelerarse progresivamente, como se va acelerando todo en
-la vida moderna.
-
-En forma indirecta: como último efecto del individualismo económico
-que tomó el nombre de _burgués_, de los bravos lugareños que en la
-Edad Media vivían en los burgos sometidos al castillo feudal y a la
-iglesia parroquial --símbolos de la clase entonces dominante-- y que
-preparados por un trabajo fecundo y consciente y por las condiciones
-históricas que cambiaron la orientación económica del mundo (como el
-descubrimiento de América) hicieron su revolución al final del siglo
-XVIII, conquistando con ella el poder, y escribiendo páginas de oro
-en la historia del mundo civil con las epopeyas nacionales y con los
-milagros de la ciencia aplicada a la industria . . . {77} pero que
-describen ahora la parábola descendente y presentan síntomas
-evidentes de una disolución sin la cual, por otra parte, no sería
-posible la inauguración de una nueva fase social.
-
-El individualismo económico, llevado a sus últimas consecuencias,
-determina necesariamente la centralización progresiva de la propiedad
-en un número cada vez más restringido de personas. El «millonario»
-es palabra nueva, propia del siglo XIX, y expresa en proporciones
-más evidentes este fenómeno que George reducía a la ley histórica
-del individualismo económico, por la cual los ricos se hacen cada
-vez más ricos, y los pobres más pobres.
-
-Ahora, es evidente que cuanto más restringido es el número de los
-detentadores de la tierra y de los medios de producción, tanto más
-fácil se hace su sustitución --con o sin indemnización personal--
-por parte de un solo propietario que es la sociedad y que no puede
-ser más que ella.
-
-La tierra es la base física del organismo social. Es, por lo tanto,
-absurdo que pertenezca a pocos individuos y no a toda la colectividad
-social, como sería absurdo que perteneciese al monopolio de pocos
-propietarios, el aire que respiramos.
-
-Y esta es la intención suprema del socialismo.
-
-{78} Pero, es evidente que no se puede llegar a eso, tomando como
-punto de mira a este o aquel propietario, a este o aquel capitalista.
-
-Ese es también un medio individualista de lucha, que está destinado
-a permanecer estéril o que por lo menos exige un desparramo inmenso
-de fuerzas para obtener escasos resultados parciales y provisionales.
-
-Por eso es que cuando veo a los hombres políticos afanarse con
-protestas diarias o anecdóticas, en una lucha personalista --a la
-que, por otra parte, las asambleas y el público se acostumbran y
-amoldan por su misma monótona continuidad--, me parece ver a un
-higienista extravagante que quisiera hacer habitable un pantano,
-matando a tiros y uno por uno los mosquitos, en vez de proponerse
-como método y objetivo, el completo saneamiento de toda la zona
-miasmática . . .
-
-¡Nada, pues, de luchas o violencias personales! Lucha de clase, en
-el sentido de dar a la inmensa clase de los trabajadores de cualquier
-arte o profesión, la conciencia de estas verdades fundamentales y por
-lo tanto de sus propios intereses de clase, contrapuestos a los
-intereses de la clase que retiene el poder económico, para llegar
-con la organización consciente a la conquista {79} de ese poder
-económico, por medio de los demás poderes públicos que la
-civilización actual ha asegurado a los pueblos libres.
-
-Aunque pueda preverse que la clase dominante de todos los países,
-antes de ceder restringirá las libertades públicas que para ella
-eran inocuas cuando las usaban los trabajadores no constituidos en
-partido de clase, sino distraídos o hipnotizados en seguimiento de
-otros partidos políticos, tan radicales en las cuestiones accesorias
-cuanto profundamente conservadores en la cuestión fundamental de la
-organización económica y de la propiedad.
-
-Lucha de clase, pues. Lucha de clase a clase.
-
-Y lucha, se comprende, con los métodos de que hablaré en seguida,
-al ocuparme de los cuatro modos de transformación social: evolución,
-revolución, rebelión, violencia personal.
-
-Pero, entretanto, lucha de clase en el sentido darwiniano,
-repitiéndose en la historia humana el drama grandioso de la
-lucha por la vida entre especie y especie, sin relajarse en el
-pugilato salvaje e insignificante de individuo a individuo.
-
-* * *
-
-Detengámonos en este punto, aunque el mismo argumento de las
-relaciones entre darwinismo y {80} socialismo podría ir más
-lejos, siempre en el sentido de eliminar toda pretendida
-contradicción entre una y otra corriente del pensamiento
-científico moderno, y de confirmar, por el contrario, el más
-íntimo, natural e indisoluble acuerdo.
-
-Por eso, la aguda previsión de Virchow responde exactamente al
-paralelo histórico de Juan Jacoby.
-
-«En el mismo año en que apareció el libro de Darwin (1859), de una
-dirección enteramente distinta hacia el mismo objetivo, dábase
-empuje a un importantísimo desarrollo de la ciencia social, por
-medio de un trabajo que permaneció mucho tiempo desconocido,
-trabajo que tiene por título _Crítica de la economía política_,
-por Carlos Marx, y que fue precursor de la obra _El capital_.
-
-»Lo que el libro de Darwin sobre el _Origen de las especies_ es
-para el génesis y la evolución de la naturaleza inconsciente
-llegando hasta el hombre, lo es la obra de Marx para el génesis
-y la evolución de la comunidad de los individuos humanos, de las
-naciones y de las formas sociales de la humanidad».
-
-Y he ahí por qué la Alemania contemporánea, que ha sido el campo
-más fecundo para el desarrollo de las teorías darwinianas, lo es
-también {81} para la propaganda consciente, disciplinada,
-inconmovible, de las ideas socialistas.
-
-Y he ahí por qué, justamente, en Berlín, en las vidrieras de
-las librerías de propaganda socialista, las obras de Carlos
-Darwin tienen su puesto de honor junto a las de Carlos Marx.
-
-
-
-
-
-{83}
-
-SEGUNDA PARTE. EVOLUCIÓN Y SOCIALISMO.
-
-
-
-
-
-{85}
-
-INTRODUCCIÓN
-
-Aun ante la teoría de la evolución universal que --fuera de este
-o aquel detalle más o menos discutible-- representa verdaderamente
-la orientación vital del pensamiento científico moderno, se ha
-creído razonable afirmar que contradice substancialmente las
-teorías y los ideales prácticos del socialismo.
-
-Pero aquí hay error evidente.
-
-Si por socialismo se entiende esa complicación fluctuante de
-aspiraciones sentimentales que muchas veces se ha cristalizado
-en las utópicas creaciones artificiales de un nuevo mundo humano,
-que por un golpe de varita mágica debía sustituir de un día para
-otro al viejo mundo en que vivimos, entonces es perfectamente
-cierto que la teoría científica de la evolución condena los
-prejuicios y las ilusiones del artificialismo político,
-reaccionario o revolucionario, pero romántico siempre.
-
-{86} Pero la desgracia de nuestros adversarios está en que el
-socialismo actual es muy diferente del que precedió a la obra de
-Marx: y fuera del sentimiento animador de protestas contra las
-iniquidades presentes y de la aspiración de un porvenir mejor,
-nada tiene de común con aquel en su estructura lógica y en sus
-mismas inducciones, sino la visión clara, matemáticamente exacta,
-(en fuerza justamente de las teorías de la evolución) de la final
-organización social, basada en la propiedad colectiva de la tierra
-y de los medios de producción.
-
-Esto se hará evidente en el examen de las tres pretendidas
-contradicciones principales que, según se afirma, existen entre
-el socialismo y el evolucionismo científico.
-
-Entretanto es imposible no ver, desde ahora, la filiación directa
-del socialismo marxista, también, del evolucionismo científico,
-cuando se piensa que aquél no es, justamente, más que la aplicación
-lógica y consecuente de la teoría evolucionista en el campo económico.
-
-* * * * *
-
-{87}
-
-VIII. LA TESIS ORTODOXA Y LA TESIS SOCIALISTA ANTE LA TEORÍA
-DE LA EVOLUCIÓN.
-
-En resumen ¿qué dice el socialismo? Que el mundo económico presente
-no puede ser inmutable y eterno, sino que por el contrario representa
-una fase transitoria de la evolución social, a la que debe suceder
-una fase ulterior y un mundo diferentemente organizado.
-
-Que esta diversa organización venidera deba realizarse en sentido
-colectivista o socialista --o también individualista-- es lo que
-resulta como conclusión última y positiva del estudio ya hecho
-sobre las relaciones entre darwinismo y socialismo.
-
-Entretanto es necesario establecer aquí, que esa afirmación
-fundamental del socialismo --fuera de los detalles de la futura
-organización social de que hablaré más adelante-- es coherente
-con la teoría experimental del evolucionismo.
-
-¿Cuál es, pues, la contradicción substancial entre la economía
-política ortodoxa y el socialismo? Esto: que la economía política
-ha sostenido y sostiene que las leyes económicas por ella analizadas
-e ilustradas acerca de la producción y la {88} distribución de la
-riqueza son _leyes naturales_ . . . no, sin embargo, en el sentido
-de que sean leyes determinadas naturalmente por las condiciones del
-organismo social (lo que sería exacto) sino en el sentido de que son
-_leyes absolutas_, es decir propias de toda la humanidad en todo
-tiempo y lugar, y por consiguiente inmutables en sus puntos
-principales aunque susceptibles de modificaciones parciales y
-accesorias en sus expresiones de detalle.
-
-El socialismo científico sostiene, por el contrario, que las
-leyes establecidas por la economía política clásica, desde Adam
-Smith en adelante, son leyes propias del actual momento histórico
-de la humanidad civil, y que por lo tanto son leyes esencialmente
-_relativas_ al instante en que fueron analizadas, y como ya no
-responden a la realidad de las cosas si se quieren hacer
-extensivas, por ejemplo, a la remota antigüedad histórica y más
-aún a los tiempos prehistóricos, no pueden representar una
-inmutable petrificación del porvenir social.
-
-Ahora, de estas dos tesis fundamentales, la tesis ortodoxa y la
-tesis socialista ¿cuál es la más acorde con la teoría científica
-de la evolución universal?
-
-La respuesta no es dudosa.
-
-{89} La teoría de la evolución --cuyo genial creador ha sido
-verdaderamente Heriberto Spencer-- desenvolviendo y fecundando
-en el terreno sociológico la dirección relativista ya señalada
-de la escuela histórica tanto del derecho como de la economía
-política (que era parcialmente heterodoxa), ha dado al pensamiento
-humano esta imprescindible brújula: que todo cambia, que el
-presente --tanto en el orden astronómico como en el biológico,
-como en el sociológico-- no es más que la resultante de las
-transformaciones precedentes, naturales, necesarias e incesantes,
-mil veces milenarias, y que, en consecuencia, así como el presente
-es distinto del pasado, así también el porvenir será sin duda alguna
-distinto al presente.
-
-Así, el spencerismo no ha hecho más que dar una provisión
-verdaderamente maravillosa de pruebas científicas en todos los
-ramos del saber humano, a los dos pensamientos abstractos de
-Leibnitz y de Hegel, de que «el presente es hijo del pasado,
-pero padre del porvenir» y de que «Nada es, pero todo llega»;
-lo que, desde Lyell la geología había, sobre todo, demostrado
-maravillosamente, sustituyendo al concepto tradicional de los
-cataclismos imprevistos, el concepto científico de la gradual y
-diaria transformación de la tierra.
-
-{90} Verdad es que el enciclopédico saber de Heriberto Spencer
-es deficiente en economía política, o por lo menos no ha dado en
-ese terreno pruebas tan completas como en las ciencias naturales;
-pero eso no impide que el socialismo, después de todo, no sea otra
-cosa, en su concepto animador, que la aplicación lógica de la teoría
-científica de la evolución natural, al orden de los fenómenos
-económicos.
-
-Justamente por esto es que Carlos Marx, primero (en 1859) con la
-_Crítica de la economía política_ (y también con el famoso
-_Manifiesto_ de 1847, escrito por él y Engels, casi diez años
-antes de los _Primeros principios_ de Spencer, y maravilloso por
-su potencia y por su lucidez de síntesis) y después con el
-_Capital_ (1867) ha venido a completar en el campo social
-la revolución científica provocada por Darwin y Spencer.
-
-Mientras el viejo pensamiento metafísico concebía la moral, el
-derecho, la economía, como la combinación de leyes absolutas y
-eternas según el modo platónico de pensar, y limitando su
-observación al mundo histórico, sin usar otro instrumento de
-indagación que la lógica fantasía del filósofo, inoculaba en
-el cerebro de tantas generaciones ese concepto del absolutismo
-de las leyes naturales, debatiéndose en el dualismo {91} de la
-materia y del espíritu; la ciencia positiva, por el contrario,
-llegando a la síntesis grandiosa del _monismo_, es decir, de
-la única realidad fenoménica --materia y fuerza inseparables e
-indestructibles-- desarrollándose de una manera continua, de
-forma en forma según normas relativas al tiempo y al lugar, ha
-cambiado radicalmente la orientación del pensamiento moderno
-justamente en el sentido de la evolución universal.
-
-Moral, derecho, política, no son más que superestructuras más
-que reparaciones de la estructura económica, y varían con ésta
-de un paralelo a otro, de un siglo a otro siglo.
-
-Esta es la grande, la genial intuición de Carlos Marx en la
-_Crítica de la economía política_ de la que más adelante examinaré
-la parte que se refiere a la fuente única de las condiciones
-económicas, pero de la que importa ahora señalar lo referente
-a su continua e irrefrenable versatilidad, desde el mundo
-prehistórico al mundo histórico y en las varias épocas de éste.
-
-Normas de la moral, creencias religiosas, sanciones jurídicas de
-leyes civiles o penales, organización política, todo cambia y
-todo está en relación con el ambiente histórico y telúrico en
-que se observa.
-
-Asesinar a sus padres es el mayor de los {92} delitos en Europa
-y en América; matarlos es, por el contrario, una acción obligatoria
-y santificada por la religión en la isla de Sumatra, así como el
-canibalismo es lícito en el centro del Africa y lo fue en la Europa
-y en la América prehistóricas.
-
-La familia que apenas se forma transitoriamente (como entre
-los animales) en el comunismo sexual primitivo, se organiza en
-la poliandria y el _matriarcado_ allí donde los escasos
-alimentos exigen un escaso aumento de población, pero pasa a
-la poligamia y al patriarcado cuando está donde esa razón
-económica fundamental no domina tiránicamente, para asumir por
-último en el mundo histórico la forma monogámica que es,
-sin duda, la mejor y la más adelantada, aun cuando necesite
-ser libertada del convencionalismo absolutista del vínculo
-indisoluble y de la prostitución disfrazada y legalizada (por
-razones económicas) que la manchan en el mundo actual.
-
-¿Y sólo la constitución de la propiedad debe continuar eterna,
-inmutable, en esta corriente oceánica de instituciones sociales
-y de reglas morales, sujetas a continuas y profundas evoluciones
-y transformaciones?
-
-¡Sólo la propiedad debe permanecer imperturbable e inalterable
-en su forma de {93} monopolio privado de la tierra y de los
-medios de producción! . . .
-
-Esa es la absurda pretensión de la ortodoxia económica y jurídica,
-con la única concesión a las irresistibles comprobaciones de la
-teoría evolucionista (hecha por los progresistas o radicales tanto
-en la ciencia como en la política), de que puedan variarle los
-ornamentos accesorios, atemperarle los _abusos_, pero quedando
-siempre intangible el principio de que unos pocos individuos puedan
-apropiarse la tierra y los instrumentos de producción, necesarios
-a la vida de todo organismo social, que debería así permanecer
-eternamente bajo el dominio más o menos eterno de esos detentadores
-de la base física de la vida.
-
-Basta exponer así, en su límpida precisión, las dos tesis
-fundamentales --la ortodoxa del derecho y de la economía práctica
-y la heterodoxa del socialismo económico y científico--, para
-decidir sin necesidad de más este primer punto de controversia:
-que en todos los casos la teoría de la evolución está de acuerdo
-perfecto e irrefutable con las inducciones del socialismo,
-mientras que, por el contrario, contradice las afirmaciones
-contrapuestas del _inmovilismo_ económico y jurídico.
-
-* * * * *
-
-{94}
-
-IX. LA LEY DE LA REGRESIÓN APARENTE Y LA PROPIEDAD COLECTIVA.
-
-Pero --dicen los adversarios-- aun admitiendo que el socialismo,
-al invocar una transformación social, esté de acuerdo aparentemente
-con la teoría evolucionista, no se desprende de eso que sus
-conclusiones más precisas --entre las que figura la fundamental
-de la sustitución de la propiedad social o la propiedad individual--
-sean apoyadas por la misma teoría. Nosotros, por el contrario
---se dice-- sostenemos que justamente contra esa teoría científica
-chocan diametralmente esas conclusiones, y en consecuencia son,
-por lo menos, utópicas y absurdas.
-
-Y la primera contradicción que se señala entre socialismo y
-evolucionismo, consistiría en que la vuelta a la propiedad
-colectiva de la tierra sería al mismo tiempo la vuelta a las
-edades primitivas y salvajes de la humanidad, y el socialismo,
-por lo tanto, sería en efecto una transformación, pero al revés;
-es decir, contra la corriente de la evolución social, que del
-primitivo colectivismo territorial ha llegado a la presente
-propiedad individual, índice de la adelantada civilización.
-El socialismo, por consiguiente, representaría en ese caso un
-regreso a la barbarie.
-
-{95} También esta objeción tiene una parte de verdad que es
-innegable: la afirmación de que la propiedad colectiva (por
-lo menos, en las apariencias externas) será una vuelta hacia
-la primitiva organización social. Pero, la conclusión que de
-ahí se deriva, es absolutamente errónea y anticientífica,
-porque olvida una ley menos comúnmente observada pero no por
-eso menos verdadera y positiva que la evolución social.
-
-Es una ley sociológica que un médico francés de mucho ingenio,
-muerto ya desgraciadamente, (Dramard) no ha hecho más que señalar
-a propósito de algunas afinidades entre transformismo y socialismo,
-y de la que me he ocupado reconociéndole toda su verdad e
-importancia, aun antes de inscribirme en el socialismo militante, en
-las páginas 420-424 de la tercera edición de mi _Sociología criminal_
-(1892) y sobre la que he insistido nuevamente en mi polémica con
-Morselli, a propósito del divorcio.
-
-Esa ley de regresión aparente demuestra que es un hecho constante
-la vuelta de las instituciones sociales a las formas y a los
-caracteres primitivos.
-
-Antes de presentar algunos ejemplos evidentes, quiero demostrar
-que Cognetti De Martiis, desde 1881, demostraba conocer
-intuitivamente {96} y de un modo vago esa ley sociológica,
-porque su libro sobre las _Formas primitivas en la evolución
-económica_ (Turín 1881), tan notable por la abundancia,
-precisión y seguridad de sus datos positivos --aunque no
-llegara a conclusión alguna después de la riqueza de su
-análisis sociológico-- se cerraba en las últimas líneas con
-una vaga referencia a la posible reaparición, en la futura
-evolución económica, de las formas primitivas que señalan
-el punto de partida.
-
-Y recuerdo también que cuando, en la universidad de Bolonia,
-asistía a las lecciones de Carducci, varias veces le he oído
-indicar que en las formas y en el fondo de la literatura, el
-progreso último no es muchas veces más que la reproducción del
-fondo y de las formas de la literatura primitiva, greco-oriental;
-así como, en resumen, la teoría moderna del monismo, que es el
-alma misma de la evolución universal y que representa la última
-y definitiva disciplina positiva del pensamiento humano frente a
-la realidad del mundo, después del brillante vagabundear de la
-metafísica, no hace más que volver a los conceptos de los filósofos
-griegos y de Lucrecio, el gran poeta naturalista.
-
-Pero también en el orden de las instituciones sociales son
-demasiado evidentes y numerosos {97} los ejemplos de este
-regreso a las formas primitivas.
-
-Ya hablé de la evolución religiosa según Hartmann, por la cual,
-en las épocas infantiles de la humanidad, la felicidad se creía
-accesible en la existencia individual, después en la vida de
-ultratumba, y ahora tiende a volver a colocarla en la misma
-humanidad, pero en la serie de las generaciones por venir.
-
-Así Spencer (_Sociología_, III, capítulo V) señalaba en política
-que la voluntad de todos --elemento soberano de la humanidad
-primitiva-- cede paso a paso su lugar a la voluntad de uno solo
-y en seguida de pocos (por medio de diversas aristocracias:
-militares, de nacimiento, de profesión, de dinero) y tiende por
-último a volver a hacerse soberana con el procedimiento de la
-democracia (sufragio universal, referéndum, legislación directa
-popular, etc.)
-
-El derecho de castigar, simple función de defensa en la humanidad
-primitiva, tiende a serlo de nuevo desprendiéndose de toda
-pretensión teológica de justicia retributiva, superpuesta por
-la ilusión del libre albedrío al fondo natural de la defensa,
-pero deshojado ahora por las observaciones típicas sobre el
-delito como fenómeno natural y social, que demuestran que es
-absurda {98} e imposible la omnisciente pretensión, del legislador
-o del juez, de pesar y medir «la culpa» del delincuente y
-equilibrar el castigo, en lugar de limitarse a segregar, temporal
-o perpetuamente del consorcio civil, a los individuos inaptos
-para él, como se hace con los locos o los atacados de enfermedades
-infecciosas.
-
-Con el matrimonio pasó lo mismo: su fácil disolución en la humanidad
-primitiva cedió poco a poco a las imposiciones absolutas de la
-teología y del espiritualismo, que creen que el «libre albedrío»
-puede ligar eternamente el destino de una persona con un monosílabo
-pronunciado en momentos de tan inestable equilibrio psíquico como
-el período del noviazgo y de las bodas. Pero luego se impone la
-vuelta a la forma espontánea y primitiva del consentimiento, y la
-unión matrimonial, con el uso siempre creciente y cada vez más
-fácil del divorcio, retorna a sus orígenes, saneando la familia,
-que es la célula social.
-
-Así es también con la organización de la sociedad, en la que el
-mismo Spencer ha tenido que reconocer la tendencia fatal de un
-regreso al primitivo colectivismo, después de la apropiación
-primero familiar y en seguida individual de la tierra --como lo
-ha demostrado él mismo-- ha llegado a sus últimos extremos, tanto
-que en {99} algunos países (ley _Torrens_) la tierra se ha
-convertido en una especie de propiedad mueble, transmisible
-como una acción cualquiera de cualquier sociedad anónima.
-
-He aquí, en efecto, a título de documento, lo que escribe el
-_individualista_ Spencer:
-
-«A primera vista parece poderse deducir que la propiedad de la
-tierra, a título absoluto, por parte de los particulares, deba
-ser el estado _definitivo_ que está llamado a realizar el
-industrialismo. Sin embargo, aunque el industrialismo haya
-tenido hasta ahora por efecto la individualización de toda esta
-propiedad, _puede discutirse que desde ahora se haya arribado
-al estado definitivo_.
-
-»En un tiempo se reconocían derechos de propiedad sobre seres
-humanos, y ahora no se admiten ya. Hace algunos siglos se hubiera
-podido creer que el principio de la propiedad del hombre sobre el
-hombre, estaba en camino de establecerse de un modo _definitivo_.
-Sin embargo, en época más avanzada de su curso, la civilización,
-derribando aquel procedimiento, ha destruido la propiedad del
-hombre sobre el hombre. De una manera análoga, en época más avanzada
-aún, podrá suceder que _tenga que desaparecer la propiedad privada
-de la tierra_».
-
-{100} Y, por otra parte, este proceso de socialización de la
-propiedad, aunque ahora parcial y accesorio, es, sin embargo,
-tan evidente y continuo que sería negar lo innegable, sostener
-que la dirección económica y por lo tanto jurídica de la
-organización de la propiedad, no vaya en el sentido de una
-preponderancia cada vez mayor de los intereses y de los derechos
-de la colectividad sobre los del individuo; preponderancia que
-evidentemente se convertirá por una fatal evolución, en una
-sustitución completa en cuanto a la propiedad de la tierra y de
-los medios de la producción.
-
-* * *
-
-Así, pues, lo repetimos, la tesis fundamental del socialismo
-marcha de perfecto acuerdo con esa ley sociológica de regresión
-aparente cuyas razones naturales señalaba muy bien Loria,
-diciendo que la humanidad primitiva extrae de las primeras
-impresiones de la naturaleza circunstante, las líneas fundamentales
-y más sencillas de su pensamiento y de su vida; después, con el
-progreso de la inteligencia y la complicación creciente por ley
-de evolución, se tiene un desarrollo analítico de los principales
-elementos contenidos en los primeros gérmenes de cualquier
-institución; y una vez realizado este desarrollo analítico y a
-menudo antagónico, de un exceso al otro, de {101} los elementos
-particulares, la humanidad misma, llegada a un alto grado de
-evolución, recompone en una síntesis final esos varios elementos,
-y vuelve al primitivo punto de partida.
-
-A esto, sin embargo, agrego yo que ese regreso a la forma primitiva
-no es una repetición pura y simple. Y he ahí por qué se dice ley
-de regresión _aparente_, y he ahí por qué la objeción de un
-«retroceso a la _barbarie_ primitiva» es infundada. No es una
-repetición pura y simple sino la terminación de un ciclo, de un
-gran ritmo --como decía también recientemente Asturaro--, que no
-puede dejar de llevar consigo los efectos y las conquistas,
-irrevocables en lo que tienen de vital y de fecundo, de la larga
-evolución anterior; y es, por lo tanto, muy superior en la
-realidad objetiva y en la conciencia humana a aquel primitivo
-embrión.
-
-El curso de la evolución social no está representado por el
-círculo cerrado que, como la serpiente mordiéndose la cola del
-símbolo antiguo, cierre los términos de un porvenir mejor, sino
-que, por el contrarío, y según la imagen de Goethe, se figura
-con una espiral que parece volver sobre sí misma y que, por el
-contrario, avanza y se eleva sin cesar.
-
-* * * * *
-
-{102}
-
-X. LA EVOLUCIÓN SOCIAL Y LA LIBERTAD INDIVIDUAL.
-
-Esta última observación sirve aquí para examinar también la segunda
-contradicción que, se afirma, existe entre el socialismo y la teoría
-de la evolución, diciendo y repitiendo en todos los tonos, que el
-socialismo será una nueva forma de tiranía y que suprimirá todos
-los beneficios de la libertad fatigosamente conquistada por nuestro
-siglo a costa de tantos martirios y sacrificios.
-
-He dicho ya, hablando de las desigualdades antropológicas, como,
-por el contrario, el socialismo asegurará a todo hombre las
-condiciones de existencia humana y la base más libre y completa
-de su propia personalidad.
-
-Aquí me basta recordar otra ley, establecida por la teoría
-científica de la evolución para demostrar en general (porque
-no es tarea de esta monografía entrar en pequeños detalles)
-cómo esa pretendida supresión de la parte viva y fecunda de
-la libertad personal y política, se toma sin razón como
-consecuencia del advenimiento del socialismo.
-
-La siguiente es una ley de la evolución natural ilustrada por
-Ardigó mejor que por cualquier otro:
-
-{103} Toda fase subsiguiente de la evolución natural y social
-no destruye, no borra las manifestaciones vitales y fecundas de
-las fases precedentes, sino que las continúa en lo que tienen
-de vital mientras elimina, sin embargo, sus manifestaciones
-aberrantes o patológicas.
-
-En la evolución biológica, las manifestaciones de la vida vegetal
-no borran los primeros albores de la vida que se encuentran en la
-cristalización de los minerales, como las manifestaciones de la
-vida animal no borran las de la vida mineral y vegetal; y la
-forma humana de la vida no borra las formas y los eslabones
-anteriores de la gran serie de los vivientes, sino que las formas
-últimas viven, por el contrario, en cuanto son el resultado de
-las formas primitivas, y coexisten con éstas.
-
-Así sucede en la evolución social: y esta es, justamente, la
-interpretación que el evolucionismo científico da a las Edades
-Medias, que no borran las conquistas de las anteriores
-civilizaciones, sino que por el contrario las conservan en su
-parte vital, y las fecundan en un periodo de sosiego para el
-renacimiento de nuevas civilizaciones.
-
-Y esta ley que domina por entero el grandioso desarrollo de la
-vida social, rige igualmente {104} el destino y la parábola de
-cada institución social.
-
-La sucesión de una a otra fase de evolución social elimina, es
-cierto, las partes no vitales, los productos patológicos de las
-instituciones anteriores; pero conserva, vigoriza y desarrolla
-las partes sanas y fecundas, elevando cada vez más el nivel físico
-y moral de la humanidad.
-
-Así, por ese procedimiento natural, el gran río de la humanidad
-salido de las selvas vírgenes de la vida salvaje, se ha extendido
-majestuoso en los períodos de la barbarie y en la presente
-civilización, que es, sin duda, superior por muchos conceptos,
-a las fases precedentes de la vida social, pero que por otros
-está emponzoñada con los productos virulentos de su propia
-degeneración, como lo he recordado a propósito de la selección
-social al revés.
-
-Así, por ejemplo, es verdad que los trabajadores del período
-actual de civilización burguesa, tienen, en resumen, una existencia
-física y moral superior a la de los siglos pasados; pero, sin
-embargo, es innegable que su condición económica de _asalariados
-libres_, es peor bajo muchos aspectos, que la anterior condición
-de _esclavos_ en la antigüedad, de _siervos_ en la Edad Media.
-
-En efecto, el _esclavo_ antiguo era propiedad {105} absoluta
-del patrono, del hombre _libre_, y estaba condenado a una vida
-casi bestial; pero entretanto el patrono tenía interés, por lo
-menos, de asegurarle el pan cuotidiano, puesto que el esclavo
-formaba parte de su patrimonio, como los bueyes y los caballos.
-
-Y el siervo de la gleba en la Edad Media, tenía en compensación
-ciertos derechos de costumbre, que lo arraigaban a la tierra y
-le aseguraban cuando menos --excepto en los casos de escasez--
-el pan de cada día.
-
-Por el contrario, el asalariado libre del mundo moderno, está
-siempre condenado a un trabajo inhumano por su duración y
-calidad (y al cual se debe justamente la parcial reivindicación
-socialista de las _ocho horas_, que cuenta ya muchas victorias
-y está destinada a un triunfo seguro); pero no teniendo ninguna
-relación jurídica permanente ni con el propietario capitalista
-ni con la tierra, carece de toda seguridad de tener el pan
-cuotidiano, porque el propietario no tiene ya interés en alimentar
-y sostener a los trabajadores de su fábrica o de su campo, puesto
-que no sufre diminución alguna en su patrimonio, ni por su muerte
-ni por sus enfermedades, gracias a la fuente inagotable de
-proletarios que la falta de trabajo le ofrece en el mercado.
-
-{106} Y he ahí cómo --no porque los propietarios de hoy sean
-más perversos que los de la antigüedad, sino solamente porque
-también los sentimientos morales son productos de la condición
-económica-- si en el establo se enferma un buey, el propietario
-o su administrador llama al veterinario inmediatamente, para
-evitar la pérdida de un capital; mientras que si se enferma el
-hijo del boyero no se da tanta prisa para llamar el médico.
-
-Verdad es que puede existir, como excepción más o menos frecuente,
-un propietario de buen corazón que desmienta esta regla, máxime
-cuando vive en contacto cuotidiano con los trabajadores; como no
-se niega que el espíritu de beneficencia tenga manifestaciones
-frecuentes y más o menos ruidosas --aun fuera del _charity sport_--
-por parte de las clases ricas que así también atenúan la voz
-interna del desagrado moral que la invade, pero la regla inexorable
-es ésta: en la forma de industrialismo moderno el trabajador ha
-conquistado la libertad política de voto, de asociación, etc.
-(de que se le deja gozar mientras no demuestre hacer uso de
-ella para formar un partido de clase que se encamine al punto
-substancial de la cuestión social), pero ha perdido la seguridad
-del pan y del domicilio cuotidiano.
-
-El socialismo quiere llegar a esa seguridad para {107} todos los
-hombres --y demuestra su matemático positivismo con la sustitución
-de la propiedad social a la propiedad individual de los medios de
-producción-- pero no por esto el socialismo ha de suprimir todas
-las conquistas útiles y realmente fecundas de la presente y de las
-anteriores fases de civilización.
-
-Véase un ejemplo característico: la invención de tantas máquinas
-industriales y agrícolas, que es una aplicación genial de la ciencia
-a la transformación de las fuerzas naturales, y que por lo tanto,
-no debería ser sino fecunda en bienes --elevando el trabajo a
-dignidad humana, desde la abyección y postración de trabajo bestial--
-ha ocasionado y ocasiona, sin embargo, la miseria y la ruina de
-millares de trabajadores que, por reducción de personal sustituido
-por el trabajo de las máquinas, son inevitablemente condenados a las
-torturas de la desocupación, o a la ley de hierro del salario mínimo,
-que apenas basta para no morir de hambre aguda.
-
-Y la primera e instintiva reacción de esos desventurados ha sido y
-es, en muchos casos, destruir las máquinas, maldiciéndolas como
-instrumento de perdición inmerecida y sangrienta.
-
-Pero destruir las máquinas sería, realmente, un regreso puro y simple
-a la barbarie, y el {108} socialismo no lo quiere, el socialismo que
-representa una fase más elevada de la civilización humana.
-
-Así es, entonces, que el socialismo es el único que da a la dolorosa
-dificultad una solución que no puede darle el individualismo
-económico, que continúa siempre aplicando nuevas máquinas, porque
-tal es la tendencia irresistible del capitalista.
-
-Y la solución es que las máquinas se constituyan en propiedad
-colectiva o social. Entonces es evidente que su único efecto
-será disminuir la suma total de trabajo y de esfuerzo muscular
-para producir una suma dada de artículos, y por lo tanto se
-disminuirá la parte diaria de trabajo de cada obrero, y su
-existencia se elevará cada vez más a la dignidad de criatura humana.
-
-Este efecto se produce ya parcialmente, por ejemplo, en aquellos
-lugares donde diversos pequeños propietarios se unen en sociedad
-para la adquisición, de una trilladora a vapor, por ejemplo y se
-la prestan por turno. Si se unieran también a los pequeños
-propietarios, en grande y fraternal cooperación, los obreros y
-los labradores (y esto sucedería sólo cuando la tierra fuese de
-propiedad social) y las máquinas fueran, por ejemplo, de propiedad
-municipal, como lo son las {109} bombas de incendio y se cediesen
-para el uso sucesivo de los trabajos campestres, es evidente que
-esas máquinas no producirían ninguna repercusión dolorosa y de
-miseria, sino que serían bendecidas por todos los hombres, por el
-mero hecho de ser propiedad colectiva.
-
-Como el socialismo representa una fase más elevada de la evolución
-humana, no eliminaría, pues, de la fase presente, sino los productos
-infecciosos del excesivo individualismo económico actual, que crea
-por una parte los millonarios o los arrendatarios que se hacen
-millonarios en pocos años robando los dineros públicos --en una
-forma más o menos prevista por el Código Penal-- y por otra parte,
-forma una acumulación gangrenosa de miserables criaturas en las
-bohardillas infectas de las grandes ciudades, o en las cabañas
-de paja y barro, que copian a las cabañas australianas en la
-Basilicata, en el Agro Romano o en el valle del Po.
-
-Ningún socialista consciente ha soñado jamás en negar los grandes
-méritos de la burguesía para con la civilización humana, o de
-deslucir las páginas de oro por ella escritas en la historia del
-mundo civil con las epopeyas nacionales y las maravillosas
-aplicaciones de la ciencia a la industria y a los comercios
-ideales y mercantiles entre los pueblos.
-
-{110} Esas son conquistas irrevocables del progreso humano, y
-el socialismo no sueña renegar de ellas ni suprimirlas, y tributa
-la justa admiración agradecida a los _pioneers_ generosos que las
-han iniciado y realizado. Del mismo modo, por ejemplo, ni soñaría
-en destruir o en negar su admiración a un cuadro de Rafael o a
-una estatua de Miguel Ángel, sólo porque éstos transfiguraron y
-eternizaron con el arte las leyendas religiosas.
-
-Pero el socialismo ve en la presente civilización burguesa, llegada
-a su pendiente final, los síntomas dolorosos de una disolución
-irremediable, y afirma que es necesario librar al organismo social
-del _virus_ infeccioso, no limitándose a la curación sintomática e
-individualista de este o aquel quebrado, de este o aquel funcionario
-corrompido, de este o aquel empresario ladrón . . . sino llegando a
-la raíz del mal, a la fuente innegable de la infección virulenta.
-Cambiando radicalmente de régimen --con la sustitución de la
-propiedad social a la individual-- es necesario renovar las
-fuerzas sanas y vitales de la sociedad humana para que pueda
-elevarse a una fase más alta de civilización, en la que no podrán
-unos pocos privilegiados vivir la vida del ocio, del lujo, de la
-orgía en que hoy viven, y tendrán que someterse a una existencia
-laboriosa y más modesta, pero {111} en que la inmensa mayoría de
-los hombres elevará la suya propia, a dignidad serena, tranquila
-seguridad, simpática y alegre fraternidad, en lugar de los dolores,
-de las ansias, de los rencores presentes.
-
-* * *
-
-Así, opóngase la banal objeción de que el socialismo suprimirá
-toda libertad, objeción demasiado repetida por aquellos que bajo
-la capa del liberalismo político ocultan las tendencias más o menos
-conscientes del conservatismo económico.
-
-Esta repugnancia que sienten muchos en nombre de la libertad
---hasta de buena fe--, no es más que el efecto de otra ley de la
-evolución humana, que Heriberto Spencer formulaba diciendo:
-todo progreso realizado es un obstáculo a los progresos venideros.
-
-Tendencia psicológica natural, que podría llamarse fetichista, es
-la que se niega a considerar el ideal logrado y el realizado progreso
-como un simple instrumento antes que como un ídolo y a tomarlos como
-un punto de partida para otros ideales y para otros progresos antes
-que detenerse en la adoración fetichista de un punto de arribo que
-agote todo otro ideal, toda otra aspiración.
-
-Así como el salvaje beneficiado por el árbol {112} frutal, adora al
-árbol por él mismo, no por los frutos que puede darle aún, y lo
-convierte en un fetiche, en un ídolo intangible, pero que por lo
-mismo se esteriliza; como el avaro que en el mundo individualista
-conoce el valor del dinero, concluye por adorar el dinero en sí y
-por sí, como fetiche y como ídolo, y lo deja sepultado en el cofre,
-esterilizándolo, en vez de usarlo como instrumento de nuevas
-ganancias; así el liberal sincero, hijo de la Revolución Francesa,
-se hace de la libertad un ídolo, término de ella misma, estéril
-fetiche, en lugar de emplearla como instrumento de nuevas
-conquistas, como medio de realización de nuevos ideales.
-
-Se comprende que bajo la tiranía política el ideal primero, el
-más urgente, el febril, fuese la conquista de la libertad y de
-la soberanía política.
-
-Y nosotros, los recién llegados, estamos por esta conquista
-agradecidos a los mártires y a los héroes que la han querido al
-precio de su sangre.
-
-¡Pero la libertad no es y no puede ser el término de sí misma!
-
-¿De qué sirve la libertad de reunión y de pensamiento si el
-estómago no tiene el pan cuotidiano y millones do individuos
-tienen paralizada toda fuerza moral por la anemia del cuerpo y
-del cerebro?
-
-{113} ¿De qué sirve al pueblo tener una parte platónica de la
-soberanía política con el derecho de voto, si continúa bajo la
-esclavitud material de la miseria, de la desocupación, del hambre
-aguda o crónica?
-
-La libertad por la libertad indica un progreso realizado que se
-opone a los progresos venideros, y es una especie de onanismo
-político, estéril por sí ante las nuevas necesidades de la vida.
-
-El socialismo responde, por lo tanto, que así como la fase
-subsiguiente no borra las conquistas de las fases precedentes
-de la evolución social, así tampoco quiere suprimir la libertad
-gloriosamente conquistada por el mundo burgués con su revolución
-de 1789, sino que por el contrario quiere que, conquistando la
-conciencia de los intereses y de las necesidades de su clase
-frente a la clase de los capitalistas y propietarios, los
-trabajadores se sirvan de ella para avanzar hacia una organización
-social más equitativa y más humana.
-
-Sin embargo, es innegable no sólo que, dada la propiedad individual
-y por lo tanto el monopolio del poder económico, la libertad dejada
-a quien no tiene ese monopolio, es un juguete impotente y platónico,
-sino también que cuando {114} los trabajadores demuestran querer
-valerse de esa libertad con conciencia clara de sus intereses de
-clase, los detentadores del poder económico y por lo tanto político,
-se apresuran a renegar de los grandes principios liberales «los
-principios del 89» y suprimen toda libertad pública, ¡soñando detener
-así la marcha fatal de la evolución humana!
-
-Lo mismo puede decirse de una acusación semejante contra los
-socialistas: que renegarían de la patria en nombre del
-internacionalismo.
-
-También esto es erróneo.
-
-Las epopeyas nacionales con que la Italia o la Alemania
-reconquistaron en nuestro siglo la unidad y la independencia,
-fueron realmente un gran progreso, y estamos agradecidos, lo
-repetimos, a quien nos ha dado una patria libre.
-
-Pero la Patria no puede convertirse por eso en obstáculo de los
-progresos venideros, que están indudablemente en la fraternidad
-de todos los pueblos, sin los odios de nacionalidad, que, o son un
-residuo de la barbarie, o son barnices que disimulan los intereses
-del capitalismo que, por su cuenta, sin embargo, ha sabido ejecutar
-el más estrecho internacionalismo universal.
-
-Como haber dejado atrás la fase de las guerras comunales de Italia,
-para sentirse hermanos en {115} una misma nación, ha sido un
-verdadero progreso moral y social, así también lo será transponer
-la fase de las rivalidades «patrióticas», para sentirse todos
-hermanos de una misma humanidad.
-
-Que sirva a las clases que están en el poder y que se hallan
-vinculadas en estrecha liga internacional (el banquero de Londres,
-con el telégrafo, domina el mercado de Pekín o de Nueva York)
-tener dividida la gran familia de los trabajadores de todo el
-mundo o también de la vieja Europa solamente --porque la división
-de los trabajadores hace posible el poder de los capitalistas--
-y que esa división se disimule y se mantenga viva, abusando del
-fondo primitivo y salvaje de los odios contra «el extranjero»,
-todo esto se comprende y se explica claramente con la clave
-histórica de los intereses de clase.
-
-Pero eso no quita que el socialismo intemacionalista constituya,
-también bajo ese aspecto, un innegable progreso moral y una fase
-inevitable de evolución humana.
-
-* * *
-
-Del mismo modo y por la misma ley sociológica no sería exacto
-decir que el socialismo llegará a suprimir con la propiedad
-colectiva toda o cualquiera propiedad individual.
-
-{116} Estamos siempre en esto: una fase subsiguiente de evolución
-no puede borrar todo lo realizado en las fases anteriores, sino que
-suprime solamente aquellas manifestaciones que no son vitales porque
-están en contradicción con las nuevas condiciones de existencia de
-la nueva fase.
-
-Sustituida la propiedad particular con la propiedad social de la
-tierra y de los medios de producción, es evidente por ejemplo que
-la propiedad de los alimentos necesarios para el individuo no podrá
-ser suprimida, como tampoco la de las ropas y objetos de uso
-personal, que se consumirán en bien exclusivo individual o familiar.
-
-Esta forma de propiedad individual subsistirá siempre, pues, aun en
-el régimen colectivista, porque es inevitable y perfectamente
-compatible con la propiedad social de la tierra, de las minas, de
-las fábricas, de las casas, de las máquinas, de los instrumentos
-de trabajo, de los medios de transporte.
-
-Como, por ejemplo, la propiedad colectiva de las bibliotecas
---que existe y funciona a nuestra vista-- no impide a los individuos
-el uso personal de libros raros o costosos que de otro modo no
-podrían tener, sino que acrecienta inmensamente su utilidad, en
-comparación con el mismo libro encerrado y sepultado en la
-biblioteca privada de {117} un bibliófilo estéril, así la propiedad
-colectiva de la tierra y de los medios de producción, al acordar a
-un individuo que deberá vivir trabajando el uso de una máquina, de
-un utensilio, de un campo, no hará más que centuplicar su utilidad.
-
-Y no se diga que cuando los hombres no tengan la _propiedad_
-exclusiva, acumulable, y transmisible de la riqueza no estarán
-inclinados a trabajar por la falta del resorte egoísta del interés
-personal o familiar. Vemos, por ejemplo, también en el mundo
-individualista presente, que los residuos de propiedad colectiva
-de las tierras --que fueron tan estudiados desde que Laveleye
-llamó tan brillantemente sobre ellos la atención de los sociólogos--
-son cultivados y dan un rédito no inferior a los campos de propiedad
-privada, aun cuando los comunistas de tales «participaciones» o
-colectivistas agrarios, no tengan más que el derecho de uso y de
-goce de los mismos.
-
-Y si algunos de estos residuos de propiedad colectiva --menos
-alejados del vórtice del individualismo mercantil-- van
-desapareciendo y son mal administrados, el hecho no prueba nada
-contra el socialismo, porque se comprende que, en el orden
-económico actual, completamente orientado por el individualismo
-absoluto, esos {118} organismos no encuentran en nuestro
-ambiente las condiciones de una existencia posible.
-
-Sería como pretender que un pez viva fuera del agua o un mamífero
-en una atmósfera privada de oxígeno.
-
-Y he ahí por qué, entre paréntesis, son sencillamente fantásticos
-todos los famosos experimentos de colonias socialistas, comunistas
-o anarquistas que algunos intentan implantar aquí o allí como
-«experimento preventivo del socialismo», sin advertir que tales
-experimentos tienen fatalmente que abortar desde que habrían de
-desarrollarse rodeados de un ambiente económico y moral
-individualista que no les puede consentir las condiciones de
-desarrollo fisiológico que tendrán cuando toda la organización
-social se haya orientado colectivamente, es decir, cuando toda
-la sociedad esté _socializada_.
-
-Entonces también las tendencias y las aptitudes psicológicas
-individuales se adaptarán al ambiente y lo reflejarán; desde
-que es natural que en un ambiente individualista, de libre
-competencia, en que todo hombre ve en su hermano, si no un
-adversario, cuando menos un competidor, el egoísmo antisocial
-tiene que ser la tendencia que fatalmente se desarrolla más,
-por necesidad del instinto de propia conservación, máxime {119}
-en estas últimas fases de una civilización lanzada a todo vapor
-en comparación con el individualismo pacífico y lento de los
-siglos pasados.
-
-Pero en un ambiente donde, por el contrario, y en cambio del
-trabajo manual o intelectual dado a la sociedad, todo hombre
-tenga asegurado el pan cuotidiano del cuerpo y de la mente, y
-se vea substraído, por lo tanto, al ansia diaria de la propia
-existencia, es evidente que el egoísmo tendrá un número infinitamente
-menor de estímulos, de ocasiones y de manifestaciones, ante el
-sentido de la solidaridad, de la simpatía, del altruismo, y ya no
-será verdad la despiadada máxima _homo homini lupus_ que,
-confesada o no, envenena tanto nuestra vida presente.
-
-No pudiendo, sin embargo, detenerme más en estos detalles,
-concluyo el examen de esta segunda pretendida oposición entre
-la evolución y el socialismo, recordando que la ley sociológica
---por la que la fase subsiguiente no borra las manifestaciones
-vitales y fecundas de las anteriores fases de evolución-- da
-acerca de la organización social que ya está en vías de formación,
-una idea más positiva de lo que piensan nuestros adversarios,
-que creen siempre que están ante el socialismo romántico y
-sentimental de la primera mitad de este siglo.
-
-{120} Y he ahí por qué, en fin, no tiene consistencia alguna esta
-objeción fundamental que recientemente oponía Tansú al socialismo,
-en nombre de un eclecticismo sociológico, erudito pero inconcluyente,
-a pesar del talento y los estudios de aquel eximio filósofo del
-derecho:
-
-«El socialismo contemporáneo no se identifica con el individualismo,
-porque asienta como base de la organización social un principio que
-no es de autonomía del individuo, sino por el contrario, su negación.
-Si, no obstante, mantiene ideas individualistas que repugnan a ese
-principio, eso no implica que mude de naturaleza o cese de ser
-socialismo: _significa, solamente, que éste vive de contradicciones_.»
-
-Ahora bien, no es que el socialismo, al admitir y hasta ampliar y
-asegurar, con las condiciones de existencia diaria, el fortalecimiento
-y el desarrollo de toda individualidad humana, caiga en una
-contradicción de principio; es que, por el contrario, el socialismo,
-fase ulterior de civilización humana, no puede suprimir ni borrar lo
-vital, lo compatible con la nueva forma social que existe en las
-formas anteriores.
-
-Y, por lo tanto, así como el internacionalismo socialista no está
-en contradicción con la existencia de la patria porque admite su
-concepto {121} en lo que tiene de verdad, eliminándole, sin embargo,
-la parte patológica del _chauvinismo_, así también el socialismo no
-vive de contradicciones sino que sigue las leyes fundamentales de la
-evolución natural cuando conserva y desarrolla la parte vital del
-individualismo, suprimiendo, sin embargo, sus manifestaciones
-patológicas por las cuales, como decía Rampolini, se tiene en el
-mundo moderno un organismo social en que el noventa por ciento de
-las células están condenadas a la anemia, sólo porque el diez por
-ciento están enfermas de hiperemia y de consiguiente hipertrofia.
-
-* * * * *
-
-XI. EVOLUCIÓN, REVOLUCIÓN, REBELIÓN, VIOLENCIAS PERSONALES.
-SOCIALISMO Y ANARQUÍA.
-
-La última y más grave contradicción que muchos creen encontrar
-entre el socialismo y la teoría científica de la evolución, está
-en el _cómo_ podrá realizarse prácticamente el socialismo.
-
-Por una parte algunos pretenden que el socialismo debe presentar
-desde ahora, en todos y en sus más mínimos detalles, el cuadro
-preciso y simétrico de su positiva organización social. «Dadme una
-descripción práctica de la nueva {122} sociedad y entonces decidiré
-si la he de preferir a la presente».
-
-Por otra parte --y como consecuencia de este primer concepto
-equivocado y artificialista-- se cree que el socialismo pretende
-cambiar la faz del mundo de un día para otro, de tal manera, por
-ejemplo, que esta noche nos retiremos todos a dormir bajo el
-régimen burgués para despertarnos mañana en pleno mundo socialista.
-
-Y entonces --se dice-- cómo no ver que todo esto choca
-irremediablemente contra la ley de evolución, cuyas dos ideas
-fundamentales --que caracterizan justamente la nueva evolución
-del pensamiento positivo moderno, frente a la vieja metafísica--
-son precisamente la _naturalidad_ y la _gradualidad_ de todos los
-fenómenos en cualquier orden de vida universal, desde la astronomía
-hasta la sociología.
-
-Es innegable que estas dos objeciones tenían mucha razón de ser
-contra aquello que Engels llamaba el «socialismo utópico», frente
-al «socialismo científico».
-
-Cuando el socialismo, antes de Carlos Marx, no era más que la
-expresión sentimental de un humanitarismo tan generoso cuanto
-careciente de los más elementales principios del positivismo {128}
-científico, se comprende perfectamente que sus secuaces o defensores
-cedieran fácilmente a los impulsos del corazón, ya sea en las
-protestas ruidosas contra las iniquidades sociales evidentes, ya
-sea en la contemplación sonámbula de un mundo mejor al que la
-fantasía trataba de dar perfiles determinados, desde la _República_
-de Platón hasta el _Looking backward_ (_En el año 2000_) de Bellamy.
-
-Y se comprende también mejor que esas construcciones _a priori_
-debían dar asidero a las críticas, en parte erradas, porque son
-siempre dependientes de las costumbres mentales propias del ambiente
-moderno, y se olvida que serán distintas en un ambiente diverso,
-pero fundadas también en gran parte porque la complexidad enorme
-de los fenómenos sociales hace imposible cualquiera profecia de
-los detalles insignificantes de una vida social que será más
-radicalmente diversa de la nuestra que lo que la vida présentelo
-es de la Edad Media y de la antigüedad, por la razón de que el
-mundo burgués que ha sucedido a los anteriores, ha dejado la
-sociedad sobre los mismos puntos cardinales del individualismo;
-mientras que el mundo socialista tendrá una polarización
-fundamentalmente distinta.
-
-{124} Esas construcciones anticipadas y proféticas de un nuevo
-orden social son, por otra parte, el designio genuino de ese
-artificialismo político y social, en que están embebidos hasta
-los individualistas más ortodoxos y jacobinos, que creen siempre,
-como observa el mismo Spencer, que la sociedad humana es una
-pasta a la que el artículo _tot_ de una ley cualquiera puede
-dar una forma más que otra, fuera de las cualidades, tendencias
-y aptitudes orgánicas y psíquicas, étnicas e históricas de los
-diversos pueblos . . .
-
-El socialismo continental ha dado muchos ensayos de construcción
-utópica; pero más ha dado y da el mundo político actual, con el
-fárrago absurdo y caótico de sus leyes y de sus códigos que (¡á
-propósito de la libertad! . . .) envuelven a todo hombre desde
-su nacimiento hasta su muerte y aun antes de que nazca y después
-de que muera, en una red inextricable de códigos, leyes, decretos,
-reglamentos, etc., sofocándolo como al gusano de seda en su
-capullo . . .
-
-Y cada día la experiencia demuestra que nuestros legisladores,
-embebidos en este artificialismo político y social, no hacen más que
-copiarse recíprocamente las leyes de los pueblos más diversos según
-la moda esté por París y por Berlín, y divierten con ellas a sus
-países, en vez de {125} sacar de esos mismos paises los criterios
-positivos para adaptarles las leyes, que por eso y como sucede
-todos los días, siguen siendo letra muerta, puesto que la realidad
-de las cosas no les permite profundizar sus raíces, y regular y
-fecundar sus puntos vitales.
-
-En cuanto a construcciones sociales artificiosas, los socialistas
-podrán repetirá los individualistas:
-
---¡El que esté sin pecado, que tire la primera piedra!
-
-Pero la respuesta verdadera, irrefutable, es que el socialismo
-científico representa una fase mucho más avanzada de las ideas
-socialistas, de acuerdo precisamente con la ciencia positiva
-moderna, y ha abandonado por completo la fantástica idea de
-profetizar hoy lo que será la sociedad humana en la nueva
-organización colectivista.
-
-Lo que el socialismo científico puede afirmar y afirma, con
-seguridad matemática, es que la dirección, la trayectoria de
-la evolución humana, marcha en el sentido general indicado y
-previsto por el socialismo, es decir, en el sentido de una
-continua y progresiva preponderancia de los intereses y las
-utilidades de la especie, sobre los intereses y las utilidades
-del individuo, y por {126} consiguiente en el sentido de la
-continua _socialización_ de la vida económica y por ella de
-la vida jurídica, moral y política que de ella dependen.
-
-En cuanto a los detalles nimios del nuevo edificio social, no
-podemos preverlos, justamente porque ese nuevo edificio social
-será y es un producto _natural_ y _espontáneo_ de la evolución
-humana, que está ya en vías de formación y cuyas líneas generales
-se esbozan ya en embrión, pero no es la construcción inmediata y
-artificial imaginada en el estudio de un utópico o de un metafísico.
-
-Así sucede tanto en las ciencias sociales cuanto en las
-ciencias naturales.
-
-Si a un biólogo le dais a observar un embrión humano que tenga sólo
-pocos días o pocas semanas de desarrollo, no sabrá deciros --por la
-conocida ley haeckeliana de que el desarrollo de todo embrión
-_individual_ reproduce en conjunto las diversas formas de desarrollo
-de las _especies_ que le han precedido en la serie zoológica-- no
-sabrá deciros, repito, si será macho o hembra, ni mucho menos podrá
-prever si será un individuo robusto o débil, sanguíneo o nervioso,
-inteligente o nó.
-
-Sabrá sólo deciros las líneas generales de la {127} evolución futura
-de ese individuo, dejando al tiempo la tarea de definir natural y
-espontáneamente --según las condiciones orgánicas hereditarias y las
-condiciones del ambiente en que vivirá-- los detalles variadísimos de
-su personalidad.
-
-Así puede y debe responder el socialista, justamente como lo hizo
-Bebel en el Reichstag germánico, contestando con un elocuente
-discurso a los que querían saber desde ahora, de los socialistas,
-cómo será en sus detalles el Estado futuro, y que aprovechando
-hábilmente la ingenuidad de los romanceros socialistas, critican
-sus anticipadas fantasías artificiales, verdaderas en las líneas
-generales, pero demasiado arbitrarias en sus detalles.
-
-Lo mismo hubiera sucedido si antes de la Revolución Francesa --que
-determinó el florecimiento del mundo burgués, preparado y madurado
-en la evolución anterior-- las clases aristocrática y clerical,
-en el poder entonces, hubiesen dicho a los representantes del tercer
-estado --burgueses de nacimiento o aristócratas y sacerdotes que
-abrazaban la causa de la burguesía contra los privilegios de su
-casta, como el marqués de Mirabeau y el abate Sieyes-- hubiesen
-dicho, repito: «Pero ¿cómo será vuestro mundo nuevo? {128} Dadnos
-antes su plan preciso y luego decidiremos.»
-
-El tercer estado, la burguesía, no hubiera sabido contestar
-entonces, ni hubiera podido prever el aspecto de la sociedad humana
-en el siglo XIX; y, sin embargo, eso no ha impedido que se realizara
-la revolución burguesa, porque representaba la fase ulterior, natural
-e inevitable de una evolución eterna, como ahora el socialismo se
-halla frente a frente con el mundo burgués. Y si ese mundo burgués,
-nacido hace poco más de un siglo, tiene un ciclo histórico mucho más
-breve que el mundo feudal (aristocrático-clerical), será solamente
-porque, habiendo los maravillosos progresos científicos del siglo
-XIX centuplicado la velocidad de la vida en el tiempo y en el
-espacio, hacen recorrer ahora a la humanidad civil en sólo diez
-años, el mismo camino que antes recorría en un siglo o dos de la
-Edad Media.
-
-La velocidad continuamente acelerada de la evolución humana es
-justamente otra de las leyes establecidas y confirmadas por la
-ciencia social positiva.
-
-Y de esas construcciones artificiales del socialismo sentimental
-es que se ha derivado y se ha radicado la impresión --justa en lo
-que a ellas {129} respecta-- de que _socialismo_ es sinónimo de
-_tiranía_.
-
-Es natural: si entendéis el nuevo orden social no como la forma
-espontánea de la inmanente evolución humana, sino como la
-construcción artificial que brota del cerebro de un arquitecto
-social, es imposible que éste se sustraiga a la necesidad de
-disciplinar el nuevo engranaje con una infinidad de reglamentos y
-con el poder supremo de una mente directriz, individual o colectiva.
-Y se comprende entonces cómo semejante organización socialista deja
-en los adversarios --que sólo ven las ventajas de la libertad en el
-mundo individualista y olvidan las plagas que lo gangrenan
-libremente-- la impresión de un convento, de una regimentación o
-cosa semejante.
-
-Y otro producto artificial contemporáneo ha venido también a
-confirmar esta impresión --_el socialismo de Estado_-- que es
-fundamentalmente lo mismo que el socialismo sentimental o utópico,
-y que sólo, como decía Liebknecht en el Congreso de Berlín de 1892
-sería «un capitalismo de Estado que agregaría al usufructo económico
-la esclavitud política». El llamado Socialismo de Estado puede dar
-pruebas del poder irresistible de sugestión que tiene el socialismo
-científico y democrático --como demuestran los famosos {130}
-_rescriptos_ del emperador Guillermo, convocando a una conferencia
-internacional-- de resolver (hasta con la idea infantil del Decreto)
-los problemas del trabajo: o sino la famosa encíclica _De
-conditione opificum_ del habilísimo papa León XIII, que da una
-en el clavo y otra en la herradura. Pero Rescriptos imperiales
-y Encíclicas papales --ya que las fases de la evolución ni se
-suprimen ni se saltan--, no podían sino abortar en pleno mundo
-burgués, individualista y _liberista_, al que no disgustaría
-destrozar el demasiado vigoroso socialismo contemporáneo en el
-amoroso abrazo del artificialismo oficial y del socialismo de
-Estado, desde que se ha comprobado en. Alemania y en otras partes,
-que no bastan contra aquél ni leyes ni represiones excepcionales.
-
-Todo este arsenal de reglamentos y superintendencias no tiene
-nada que hacer con el socialismo científico que prevé clarísimamente
-que la dirección del nuevo orden social, necesaria para la
-administración de la propiedad colectiva, no será en manera alguna
-más complicada que la que ahora se necesita para la administración
-del Estado, de las Provincias y de las Comunas, y que por el
-contrario responderá mucho mejor a las utilidades sociales e
-individuales como producto natural --y no parasitario-- del
-nuevo {131} organismo social; así como el sistema nervioso de
-un mamífero y aparato regulador de su organismo, es más complicado
-que el organismo de un pez o de un molusco, pero sin ninguna
-sofocación tiránica de la autonomía de los otros órganos y
-aparatos, hasta las células, en su confederación viviente.
-
-Queda, pues, entendido, que si se quiere refutar seriamente el
-socialismo, no hay que repetir las acostumbradas objeciones que
-se refieren al socialismo artificialista y sentimental, que no
-niego que podrá continuar todavía en la masa nebulosa de las ideas
-populares, pero que cada día va perdiendo más terreno entre los
-partidarios conscientes --de origen popular, o burgués, o
-aristocrático-- del socialismo científico que armado por el
-impulso genial de Carlos Marx de todas las más positivas
-inducciones de la ciencia moderna, se alza triunfante sobre
-las añejas objeciones repetidas todavía por nuestros adversarios
-sólo por costumbre mental, pero que han desaparecida ya de la
-conciencia contemporánea, junto con el mismo socialismo utópico
-que las había determinado.
-
-* * *
-
-La misma respuesta sirve para la segunda parte de la objeción
-relativa a la manera como se realizará el advenimiento del socialismo.
-
-{132} Es consecuencia inevitable y lógica del socialismo utópico y
-artificialista, pensar que la construcción arquitectónica propuesta
-por este o aquel reformador, deba o pueda aplicarse de un día para
-otro por decreto de rey o de pueblo.
-
-Y en este sentido la ilusión utópica del socialismo empírico se
-halla en oposición con la ley positiva de la evolución y es, por
-lo tanto, equivocada. Y justamente _como tal_, la combatí en mi
-_Socialismo y criminalidad_, porque todavía entonces (1883) no
-se habían divulgado en Italia las ideas del socialismo científico
-o marxista.
-
-Un partido político o una teoría científica, son también productos
-naturales que deben pasar por las fases vitales de la infancia y
-la juventud antes de llegar a su desarrollo completo. Era inevitable,
-por lo tanto, que antes de ser científico y positivo, el socialismo
-en Italia y en otros países pasara también por las fases infantiles
-sea del exclusivismo corporativista (de los trabajadores _manuales_
-únicamente) sea del romanticismo nebuloso que, dando a la palabra
-_revolución_ un significado restringido e incompleto, se ha mantenido
-siempre en la ilusión de que un organismo social puede cambiarse
-radicalmente de un día para otro, con cuatro descargas de {133}
-fusilería, así como un régimen monárquico puede cambiarse en
-régimen republicano.
-
-Pero cambiar la cáscara política de un orden social es inmensamente
-más fácil --porque es menos concluyente y menos influyente en el
-fondo económico de la vida social-- que la diferente orientación
-de esta vida social en su constitución económica.
-
-Los procesos de transformación social son, como por otra parte
-lo son con otros nombres, los de toda transformación de los seres
-vivientes: la evolución, la revolución, la rebelión, la violencia
-personal.
-
-Una especie mineral, vegetal, o animal, puede pasar en el ciclo de
-su existencia por estos mismos procesos de transformación.
-
-Desde que el primer núcleo de cristalización, o el germen, o el
-embrión aumenta gradualmente en estructura y en volumen, tenemos
-un proceso gradual y continuo de _evolución_ al que, de un modo ú
-otro debe suceder un proceso de _revolución_ más o menos prolongado,
-representado por ejemplo por el destacamiento completo del cristal
-de la masa mineral circundante, o por ciertas fases revolucionarias
-de la vida vegetal o animal, como por ejemplo el momento de la
-reproducción sexual, etc.; y así puede {134} presentarse cualquier
-momento de _rebelión_, es decir de violencia individual asociada,
-como sucede tan frecuentemente entre las especies animales que viven
-en sociedad; y puede suceder también la _violencia personal_ aislada
-como en las luchas por la conquista del alimento o de la hembra,
-entre animales de la misma especie, etc.
-
-En el mundo humano se repiten los mismos procesos, entendiéndose
-por _evolución_ la transformación diaria casi desapercibida pero
-continua e inevitable; por _revolución_ el período crítico y
-resolutivo, más o menos prolongado, de una evolución arribada
-a su extremo; por _rebelión_ la violencia parcialmente colectiva,
-que estalla por la provocación de esta o de aquella circunstancia
-particular en un punto y en un momento dado, y por _violencia
-personal_, la tentativa de un individuo contra uno o varios
-individuos y que puede ser: o el efecto de un arrebato de pasión
-fanática, o la explosión de instintos criminales, o la manifestación
-de desequilibrio mental --con vinculaciones a las ideas más en boga
-en un momento dado, político o religioso--.
-
-Ahora, la primera observación que hay que hacer es ésta: que
-mientras la evolución y la revolución pertenecen a la fisiología
-social, la rebelión y la violencia personal son, por el contrario,
-síntomas de patología social.
-
-{135} Verdad es que todos son procesos naturales y espontáneos
-desde que, según el concepto de Virchow, renovador en gran parte
-de la biología moderna, la patología no es más que la continuación
-de la fisiología, y hasta los síntomas patológicos tienen o
-deberían tener gran valor diagnóstico para las clases que están
-en el poder, que en toda época histórica, así en los momentos de
-crisis política como en los de crisis social, no saben idear otro
-remedio que la represión personal, guillotinando o encarcelando,
-y figurándose haber curado con eso la enfermedad constitucional
-y orgánica que trabaja al cuerpo social.
-
-Pero es de todos modos irrefutable que los procesos normales
---y por eso más fecundos y más seguros aun cuando en apariencia
-sean más lentos y menos eficaces--, de transformación social,
-son la evolución y la revolución, entendida esta última en el
-sentido exacto y positivo de fase última de una evolución anterior,
-y no convirtiéndola en sinónimo de una rebelión tumultuosa y
-violenta como por lo común se piensa equivocadamente.
-
-En efecto, es evidentente que al finalizar el siglo XIX, Europa y
-América se encuentran ya en un período de revolución preparada por
-la {136} anterior evolución fecundada por la misma organización
-burguesa, y continuada por el socialismo primero utópico y después
-científico, por la cual no sólo estamos ahora en ese período crítico
-de vida social que Bagehot llamaba «la edad de la discusión» sino
-que se advierte ya aquello que Zola, en su maravilloso _Germinal_,
-llamó el estallido del armazón político-social, por todos los
-síntomas que casi con la mismas palabras describe Taine en su
-_Ancien Régime_, narrando los veinte años anteriores a 1789.
-Síntomas por los cuales --produciéndose aquí y allí por las
-grietas del terreno social, fugas parciales de vapores y gases
-volcánicos-- se tiene indicio de que toda la corteza terrestre
-se rinde a la presión de una revolución interna, contra la cual
-de nada valdrán las medidas represivas sobre esta o aquella grieta,
-mientras que podrían ser eficasísimas y fecundas en bienes todas
-las sabias leyes de reforma y previsión que, aun cooperando al
-presente, hicieran menos doloroso «el parto de la nueva sociedad»,
-como decía Marx.
-
-Y he aquí por qué, entendidas en este sentido positivo, la
-evolución y la revolución se presentan como los procesos más
-fecundos y más seguros de metamorfosis social.
-
-Justamente porque la sociedad humana es un {137} organismo natural
-y viviente, como cualquier otro no puede sufrir transformaciones
-inmediatas y de improviso, como lo imaginan aquellos que sostienen
-que se debe recurrir solamente, o en precedencia a la rebelión o
-a la violencia personal para la realización de un nuevo orden
-social. Sería como pretender que un niño o un joven pudieran llenar
-en un día una evolución biológica dada --aunque sea en el período
-revolucionario de la pubertad-- para convertirse inmediatamente
-en adulto.
-
-Se comprende, sin embargo, que el desocupado, bajo los espasmos
-del hambre o en el agotamiento cerebral por la falta de alimentación,
-o en los ensueños de la ignorancia, pueda imaginarse que dando
-un puñetazo a un guardia de seguridad, o arrojando una bomba, o
-haciendo una barricada o un motín, se acercará a la realización
-de un ideal de menor iniquidad social.
-
-Y aun fuera de este caso, se comprende que la fuerza impulsiva del
-sentimiento, al prevalecer en ciertos hombres, pueda empujarlos por
-generosa impaciencia a cualquier tentativa, aunque sea real y no
-imaginaria como las que han presentado siempre las policías de todos
-los tiempos y de todos los lugares, a la represión de los tribunales
---para secundar la manía o el terror {138} pánico de los que sienten
-escapárseles de las manos el poder político o económico--.
-
-Pero la táctica del socialismo científico, especialmente en Alemania
-por la influencia más directa del marxismo, ha abandonado por
-completo estos viejos métodos del romanticismo revolucionario, que
-repetidos tantas veces han abortado siempre y son por eso, en
-sustancia, menos temidos por las clases dominantes porque son
-leves sacudimientos localizados contra una fortaleza que tiene
-todavía consistencia más que suficiente para quedar victoriosa
-de ellos, y asegurarse con la victoria del momento el retardo de
-la evolución, mediante la selección eliminadora de los adversarios
-más audaces y más fuertes.
-
-El socialismo marxista es revolucionario en el sentido científico de
-la palabra, y se desenvuelve ahora en plena revolución social,
-porque nadie negará que el final del siglo XIX señala la fase
-crítica de la evolución burguesa lanzada a todo vapor, más en
-otras partes que en Italia, por el camino del capitalismo
-individualista.
-
-Y el socialismo marxista tiene la franqueza de decir, por boca de
-sus representantes más cultos, a la gran falange dolorosa del
-proletariado moderno, que no tiene la varita mágica para {139}
-cambiar el mando de un día para otro cómo se cambian las decoraciones
-de teatro al levantar el telón; pero dice también, con el fatídico
-grito de reunión que Marx lanzaba al mundo de los trabajadores:
-_¡Uníos, proletarios del mundo entero!_, dice que la revolución
-social no puede llegar a su término si antes no se ha madurado en
-la conciencia de los trabajadores mismos, con la visión clara de
-sus intereses de clase y de su fuerza inmanente cuando están unidos,
-y no con la creencia de poder despertar un día en pleno régimen
-socialista, sólo porque permaneciendo inertes y divididos 364 días
-del año se les pusiera en la cabeza el 365º, entregarse a cualquier
-rebelión o a cualquier violencia personal.
-
-Esta es la psicología que yo llamo «terno a la lotería», por la
-que justamente, los trabajadores y todos los heridos por la miseria,
-sueñan --sin hacer nada por constituirse en partido consciente de
-clase--, en poder un bello día ganar el terno a la lotería de la
-revolución social, así como se dice, les cayó el maná del cielo
-a los judíos.
-
-El socialismo científico demuestra, pues, cómo la potencia
-transformadora va menguando de uno a otro proceso: a medida que
-de la evolución se pasa a la revolución, de ésta a la rebelión y
-de ésta a la violencia personal. {140} Justamente porque se trata
-de una transformación de la sociedad entera en su base económica
-y por lo tanto en sus organizaciones jurídicas, políticas y
-morales, por eso también el proceso de transformación es más eficaz
-y adaptado cuanto más _social_ y menos _individual_ es.
-
-Los partidos individualistas son también personalistas en la lucha
-diaria, el socialismo, por el contrario, es colectivista en esta
-misma, porque sabe que el orden actual no depende de éste o de
-aquel individuo, sinó de la sociedad entera. Y he ahí por qué,
-en el hecho opuesto, la _beneficencia_, siendo, aunque generosa,
-necesariamente personal o parcial, no puede ser un remedio a la
-cuestión social y por lo tanto colectiva, de la distribución de
-la riqueza.
-
-En la cuestión política que deja intacta la base económico-social,
-se comprende cómo el destierro de Napoleón III o de D. Pedro II
-puede instaurar una república. Pero esa transformación superficial
-no tocará al fondo de la vida social y el Imperio Alemán o la
-monarquía italiana son socialmente burgueses como la República
-Francesa o los Estados Unidos; porque a pesar de las diferencias
-de barniz _político_ pertenecen a la misma fase _económico-social_.
-
-Por eso es que los procesos: evolución y {141} revolución, los
-únicos completamente sociales o colectivos, son los más eficaces,
-mientras que la rebelión parcial y mucho más la violencia personal
-no tienen en sí más que una alejadísima energía de transformación
-social, y por el contrario encierra tanta parte anti-social y
-anti-humana, despertando los instintos primitivos de la sangre y
-del fratricidio, y junto a la _persona_ del herido ofenden al mismo
-principio en que se creen inspirados: el principio del respeto a
-la vida humana y de la solidaridad.
-
-Poco importa hipnotizarse con las frases de la «propaganda de hecho»
-o de la «acción inmediata».
-
-Como se sabe, los anarquistas que son individualistas o «amorfistas»,
-admiten como medio de transformación social la _violencia personal_,
-que va del homicidio al hurto hasta entre compañeros, y que no es,
-entonces, evidentemente, más que un barniz político dado a instintos
-criminales que no es posible confundir con el fanatismo político que
-es un fenómeno muy diverso y común a los partidos extremos y
-románticos de todas las épocas. Y sólo el examen positivo de cada
-caso particular puede, con ayuda de la antropología y de la
-psicología, decidir si el autor de esta o aquella violencia
-personal es un {142} delincuente nato, un delincuente loco o un
-delincuente por pasión y fanatismo político.
-
-En efecto, he sostenido siempre y sostengo hoy, que el «delincuente
-político» de quien algunos querrían hacer una categoría especial,
-no constituye una variedad antropológica, sino que puede pertenecer
-a cualquiera de las categorías antropológicas de delincuentes
-comunes y especialmente a una de estas tres: o delincuente _nato_
-por tendencia congénita, o delincuente _loco_, o delincuente por
-impulso de _pasión_ fanática.
-
-La historia del pasado y la de esta misma época nos ofrece
-ejemplos evidentes.
-
-Así como en la Edad Media las creencias religiosas preocupaban la
-conciencia universal y daban color a los excesos criminales o
-dementes de muchos desequilibrados, o también determinaban realmente
-casos de «santidad» más o menos histérica, así al finalizar
-nuestro siglo, las cuestiones político-sociales que preocupan con
-mayor violencia la conciencia universal --que se exalta también
-con el mayor contagio universal producido por el periodismo con
-su gran _réclame_-- son las que dan color a los excesos criminales
-o dementes de muchos desequilibrados, o determinan también casos
-de fanatismo en hombres verdaderamente honestos pero hiperestésicos.
-
-{143} Y las cuestiones político-sociales en su forma extrema
-asumida en cada momento histórico, son naturalmente las que
-tienen con mayor intensidad esa energía sugestiva. Sesenta años
-ha, en Italia, era el _mazzinianismo_ o el _carbonarismo_; hace
-veinte años el _socialismo_; ahora el _anarquismo_ . . .
-
-Y así se comprende cómo se han cometido violencias personales
-en todo tiempo y según el color del tiempo . . . Orsini, por
-ejemplo, figura entre los mártires de la revolución italiana.
-
-Ahora, aparte de los juicios inevitablemente erróneos dictados
-por la emoción del momento, la decisión sobre cada caso de
-_violencia personal_, no debe ser sino el fruto de un examen
-fisio-psíquico sobre su autor, como para cualquier otro delito.
-
-Orsini fue un delincuente político por impulso de pasión. Entre
-los anarquistas bombardeadores o apuñaleadores de nuestros días,
-puede encontrarse tanto el delincuente nato --que disfraza sin
-embargo su congénita carencia de sentido moral o social con el
-barniz político-- cuanto el delincuente loco o matoide, que
-refiere su desequilibrio mental a las ideas políticas del momento,
-así como puede encontrarse también el delincuente por _pasión_
-política, verdaderamente {144} convencido y bastante normal,
-en quien se determina el acto violento sólo por el falso concepto
-(qué el socialismo combate) de una posible transformación _social_
-mediante la violencia _personal_.
-
-Sea como sea, trátese de delincuente nato o loco, o también de
-delincuente político por impulso pasional, no deja de ser verdad
-que la _violencia personal_, adoptada por los anarquistas
-individualistas, al mismo tiempo que es el producto lógico del
-individualismo llegado a los extremos y lo es por lo tanto de la
-actual organización económica llegada a sus extremos --con el
-relativo «delirio del hambre» aguda o crónica-- es el medio menos
-eficaz y más antihumano de transformación social.
-
-Pero, además de los anarquistas individualistas, o amorfistas,
-o autonomistas, hay también los anarquistas comunistas.
-
-Estos repudian la _violencia personal_ como medio ordinario de
-transformación social (y hace poco lo declaraba, entre otros,
-Merlino en su opúsculo _Necesidad y base de un acuerdo_); sin
-embargo estos anarquistas comunistas disienten del socialismo
-marxista, no sólo en el _ideal_ último, sino también y sobre
-todo en el _método_ de transformación social, que combatiendo a los
-socialistas marxistas como «legalitarios» y {145} «parlamentaristas»,
-sostienen que el medio más eficaz y seguro de transformación social
-es la _rebelión_.
-
-Con estas afirmaciones que responden demasiado bien a la
-nebulosidad de los sentimientos e ideas de una crecidísima
-parte de los trabajadores y a la impaciencia de su situación
-miserable, podrán tener un inconsciente influjo momentáneo;
-pero su acción tiene que ser transitoria como espuma en el
-agua, así como el estallido de una bomba puede producir cierta
-momentánea emoción, pero no hace avanzar un paso la evolución
-de las conciencias hacia el socialismo, mientras que por el
-contrario determina una reacción del sentimiento, en gran parte
-sincera, pero también hábilmente fomentada y usada como pretexto
-de represión.
-
-Decir a los trabajadores que deben rebelarse contra las clases
-que tienen el poder, sin preparación no sólo de medios materiales
-sino también de solidaridad y de conciencia moral, es más bien
-servir los intereses de esas clases dominantes, porque tienen
-la seguridad de la victoria material, puesto que la evolución
-no está madura y la revolución no está pronta.
-
-Por eso, a pesar de todas las mentiras interesadas, se ha visto
-en los recientes movimientos {146} de Sicilia, que allí dónde el
-socialismo estaba más avanzado no han ocurrido ni violencias
-personales ni rebeliones, como entre los labriegos de Piana dei
-Greci, educados en el socialismo consciente por Nicolás Barbato;
-mientras que esos movimientos convulsivos se han presentado o
-fuera de la propaganda socialista como rebelión contra las
-vejaciones y las _comunas_ municipales, o allí donde la propaganda
-socialista menos consciente fue ultrapasada por los impulsos del
-hambre y de la miseria.
-
-La historia enseña que los países donde las rebeliones han sido
-más frecuentes, son aquellos cuyo progreso social está menos
-avanzado; justamente porque las energías populares se agitan y
-se despedazan en esos excesos febriles y convulsivos, y alternándose
-con períodos de enervación y de desconfianza --a que responde
-la teoría budista de la _abstención del voto_, tan cómoda para
-los partidos conservadores-- no representan ninguna continuidad
-de esa acción consciente, en apariencia más lenta y menos eficaz,
-pero en realidad la única que sepa realizar esos que parecen los
-milagros de la historia.
-
-Y por eso el socialismo marxista de todos los países ha proclamado
-que el medio principal de transformación social debe ser _la
-conquista de los_ {147} _poderes públicos_ (en las administraciones
-locales y en los parlamentos), como uno de los efectos de la
-organización consciente de los trabajadores en un solo partido
-de clase; mientras que a medida que se haga más intensa y extensa
-esa organización, otros serán sus efectos, verdaderamente
-revolucionarios en el sentido positivo ya explicado. Cuánto más
-progrese en los países civilizados la organización política de
-los trabajadores, tanto más verán realizarse, por evolución fatal,
-la organización socialista de la sociedad, primero con las
-concesiones parciales pero cada vez más amplias de la clase
-capitalista a la clase trabajadora (ejemplo elocuente: la ley de
-las _8 horas_) y después la transformación completa de la
-propiedad individual en propiedad social.
-
-Que esta transformación integral que, preparándose por evolución
-gradual, se acerca al momento crítico y resolutivo de la revolución
-social, pueda después realizarse con o sin el concurso de los demás
-medios de transformación --rebelión y violencia personal-- es lo
-que nadie puede profetizar.
-
-Nuestra sincera aspiración es que la revolución social se realice
-cuando esté madura la evolución, pacíficamente, como tantas otras
-{148} revoluciones que se han hecho en paz, sin derramar una gota
-de sangre: ejemplo: la Revolución inglesa que precedió un siglo
-con el _Bill of Rights_ a la Revolución francesa; como la Revolución
-italiana hecha en Toscana en 1859; como se hizo la Revolución
-brasileña, con el destierro del emperador D. Pedro en 1892.
-
-Y es evidente que la más difundida cultura del pueblo y su
-organización consciente en partido de clase bajo la bandera
-del socialismo, no hacen sino aumentar las probabilidades de
-esa aspiración nuestra, y desvanecer también las añejas
-previsiones de un período de _reacción_ después del advenimiento
-del socialismo, que sólo tendrían razón de ser si el socialismo
-fuese todavía utópico en sus medios de acción, en lugar de ser,
-como es, la fase natural y espontánea y por lo tanto inevitable
-e irrevocable, de la evolución humana.
-
-¿Y dónde comenzará esta revolución social?
-
-Estoy firmemente convencido que mientras los pueblos latinos,
-como meridionales, tienen mayor facilidad para las rebeliones
-sobresaltadas y pueden lograr transformaciones puramente _políticas_,
-los pueblos septentrionales, alemanes o anglo-sajones, están más
-dispuestos a la disciplina tranquila pero inexorable de la verdadera
-{149} revolución, como fase crítica de anterior evolución orgánica y
-gradual, único proceso eficaz de una transformación verdaderamente
-_social_.
-
-Y es en Alemania o en Inglaterra donde el mayor desarrollo del
-individualismo burgués acelera fatalmente sus inconvenientes y por
-lo tanto la necesidad del socialismo, es allí donde probablemente
-se realizará la gran metamorfosis social, iniciada ya también en
-todas partes, y de allí se propagará por la vieja Europa, como al
-fin del siglo pasado partió de Francia la señal de la revolución
-política y burguesa.
-
-* * *
-
-Queda, pues, una vez más demostrada la profunda diferencia que
-existe entre socialismo y anarquismo --que a nuestros adversarios
-y a la prensa servil agrada presentar confundidos a los ojos
-velados por la emoción o por la ignorancia-- y queda de todos
-modos demostrado que el socialismo marxista representa una armonía
-vital y una continuación fecunda de la ciencia positiva, justamente
-porque ha hecho de la teoría de la evolución la savia y la sangre
-de sus propias inducciones y señala por lo tanto la fase
-verdaderamente vivaz y definitiva --y en consecuencia la única que
-desde ahora sobrevivirá en {150} la conciencia de la democracia
-colectivista-- de ese socialismo que hasta hace poco había
-permanecido fluctuando en las nebulosidades del sentimentalismo,
-sin la brújula infalible del pensamiento científico renovado por
-las obras de Darwin y de Spencer.
-
-
-
-
-
-{151}
-
-TERCERA PARTE. SOCIOLOGÍA Y SOCIALISMO.
-
-
-
-
-
-{153}
-
-XII. EL LIMBO ESTÉRIL DE LA SOCIOLOGÍA.
-
-Fenómeno verdaderamente extraño en la historia del pensamiento,
-después de la primera mitad del siglo XIX, fue el siguiente:
-
-La profunda revolución científica determinada por el darwinismo y
-el spencerismo había invadido, renovándolas con nueva juventud,
-todas las ramas de las ciencias físicas, biológicas y psicológicas;
-pero llegada al terreno de las ciencias sociales no había hecho más
-que encrespar superficialmente las ondas del tranquilo lago ortodoxo
-de la ciencia social por excelencia: la economía política.
-
-Es verdad que por iniciativa de Augusto Comte --obscurecido en parte
-por los nombres de Darwin y de Spencer, pero que indudablemente fue
-uno de los cerebros más grandiosos y fecundos de nuestra época--,
-es verdad que por su iniciativa se creó una ciencia nueva: la
-sociología, {154} que hubiera debido ser con la historia natural de
-las sociedades humanas, el glorioso coronamiento del nuevo edificio
-científico levantado por el método experimental. Y no niego que la
-sociología en la parte de pura anatomía descriptiva del organismo
-social, haya traído grandes y fecundas novedades a la ciencia
-contemporánea, ramificándose también en varias sociologías especiales,
-uno de cuyos resultados más útiles y más vivos es la sociología
-criminal, creada por la escuela positiva italiana.
-
-Pero cuando se abordaba la cuestión político-social, la nueva
-ciencia de la sociología era atacada por una especie de sueño
-hipnótico, y permaneciendo suspendida en un limbo incoloro e
-inodoro, permitía que los sociólogos fueran, tanto en economía
-pública como en política, ya conservadores, ya radicales, según
-su capricho y sus tendencias personales.
-
-Y mientras la biología darwinista con el estudio de las relaciones
-entre el individuo y la especie, y la misma sociología evolucionista,
-al determinar en la sociedad humana los órganos y las funciones de
-un verdadero organismo viviente, reducían al individuo, en el
-organismo social a la proporción relativa de una célula en el
-organismo animal, Heriberto Spencer se declaraba {155} anglicanamente
-individualista, hasta el anarquismo teórico más absoluto.
-
-Era por lo tanto inevitable una estagnación de la producción
-científica de la sociología, después de las primeras observaciones
-originales de anatomía social descriptiva y de historia natural
-de las sociedades humanas. La sociología representaba así una
-detención del desarrollo en el pensamiento científico experimental,
-porque sus cultores, consciente e inconscientemente, se retraían
-de las conclusiones lógicas y radicales que la revolución científica
-moderna debía llevar inevitablemenle al campo social --que es el
-que interesa más, si el positivismo quiere hacer la ciencia por
-la vida, antes que detenerse en la formula onanista de la ciencia
-por la ciencia--.
-
-E1 fácil secreto de este fenómeno extraño, no sólo consiste, como
-apuntaba Malagodi, en que la sociología se encuentra en el período
-del _análisis_ científico, antes de llegar a la _síntesis_, sino
-sobre todo en que las consecuencias lógicas del darwinismo y del
-evolucionismo científico, aplicadas al estudio de la sociedad
-humana, conducen inevitablemente al socialismo, como lo he
-demostrado en estas páginas.
-
-* * * * *
-
-{156}
-
-XIII. MARX COMPLETA A DARWIN Y SPENCER. CONSERVADORES Y SOCIALISTAS.
-
-Sin embargo, el mérito de haber dado expresión científica a estas
-aplicaciones lógicas del experimentalismo científico en el terreno
-de la economía social, aunque envuelta en un fárrago de detalles
-técnicos y de fórmulas en apariencia dogmáticas --como por otra
-parte ocurre en los _Primeros Principios_ de Spencer en que los
-luminosos párrafos sobre la _evolución_ están envueltos por la
-niebla de las abstracciones sobre el tiempo, el espacio, lo
-incognoscible, etc.-- pertenece a Carlos Marx. Y su obra científica
-ahogada hasta hace pocos años por una especie de conspiración
-del silencio de parte de la ciencia ortodoxa, resplandece ahora
-con luz inextinguible y lo coloca incontestablemente junto a
-Carlos Darwin y Heriberto Spencer, completando la trinidad de
-la revolución científica que agita en los extremecimientos de
-una nueva primavera intelectual, el pensamiento civil de la
-segunda mitad del siglo XIX.
-
-Son especialmente tres las ideas geniales con que Carlos Marx
-completaba la revolución {157} provocada por la ciencia positiva
-en el terreno de la economía política.
-
-El descubrimiento de la ley de la _supervalía_, en que, sin embargo,
-prevalece un carácter técnico --como explicación positiva de la
-acumulación de la propiedad privada desligada del trabajo--, sobre
-lo que no hay que insistir, pues se ha dado una idea elemental en
-las páginas anteriores.
-
-Las otras dos teorías marxistas, son de mucho mayor interés para
-nuestras observaciones generales sobre el socialismo científico,
-porque dan verdaderamente la clave segura e infalible de todos los
-secretos de la vida social.
-
-Aludo a la idea expresada desde 1859 en la _Crítica de la economía
-política_, de que el fenómeno económico es la base y la condición
-de toda manifestación humana y social; y que por lo tanto, la moral,
-el derecho, la política no son más que fenómenos derivados del
-factor económico, según las condiciones de cada pueblo en cada
-fase de la historia y en cada zona de la Tierra.
-
-Y esta idea, que responde a la gran ley biológica por la cual la
-función es determinada por el órgano y por la que cada hombre es
-tal como resulta de las condiciones innatas y adquiridas {158} de
-su organismo fisiológico, viviendo en un ambiente dado, así como
-puede darse una extensión verdaderamente biológica a la famosa frase
-«dime como comes y te diré quien eres» --esta idea genial que
-realmente desarrolla ante nuestros ojos el grandioso drama de la
-vida humana, no ya como la caprichosa sucesión de los grandes
-hombres en el escenario del teatro social, sino como la resultante
-de las condiciones económicas de cada pueblo-- ha sido, después de
-algunas aplicaciones parciales de Thorold Rogers, tan poderosamente
-explicada por Aquiles Soria que creo inútil agregarle nada mío.
-
-Una sola idea creo necesaria para completar esa teoría marxista, como
-ya lo sostuve en la primera edición de _Socialismo y criminalidad_.
-
-Esa teoría irrefutable tiene que ser despojada de esa especie de
-dogmatismo unilateral que ha venido asumiendo en Marx y más aún
-en Soria.
-
-Es cierto que todo fenómeno e institución social, moral, jurídica
-o política, no es más que la repercusión del fenómeno y de las
-condiciones económicas en cada momento del ambiente físico e
-histórico.
-
-Pero por la ley de causalidad natural, por la cual todo efecto es
-siempre la resultante de muchas causas enlazadas y nó de una sola,
-y todo {159} efecto se convierte a su vez en causa de otros
-fenómenos, es necesario completar esa forma demasiado esquemática
-de una idea verdadera.
-
-Como todas las manifestaciones psíquicas del individuo son la
-resultante de sus condiciones orgánicas (temperamento) y del
-ambiente en que vive, así todas las manifestaciones sociales de
-un pueblo --morales, jurídicas, políticas--, son la resultante
-de sus condiciones orgánicas (raza) y del ambiente, en cuanto
-éstas determinan una organización económica dada, que es la base
-física de la vida.
-
-Pero como en seguida y a su vez las resultantes condiciones
-psíquicas del individuo, influyen aunque con menor eficacia
---de efecto convertido en causa-- sobre sus condiciones orgánicas
-y sobre el éxito de su lucha por la vida, así también las
-instituciones morales, jurídicas y políticas, a su vez, de efecto
-se convierten en causa, (no existiendo para la ciencia positiva
-ninguna diferencia _substancial_ entre causa y efecto, sino en
-que el efecto es subsiguiente constante de un fenómeno dado, y
-la causa es su precedente constante) y por lo tanto reaccionan
-con mucha menor eficacia sobre las condiciones económicas.
-
-Por ejemplo, un individuo que sepa de higiene, puede influir
-sobre las imperfecciones de su {160} aparato digestivo, pero
-siempre dentro de los límites muy restringidos de su potencialidad
-orgánica --como un descubrimiento científico o una ley electoral
-puede influir sobre la industria o sobre las condiciones del
-trabajo, pero dentro de las líneas de la organización económica
-fundamental--. Así, las instituciones morales, jurídicas, políticas,
-determinan efectos bastante mayores en las relaciones de las varias
-categorías de la clase detentadora del poder económico (capitalistas,
-industriales y propietarios territoriales), que en las relaciones
-de los capitalista-propietarios por una parte y los trabajadores
-por otra.
-
-De todas maneras --y enviando al sugestivo libro de Soria al lector
-que quiera ver cómo, con esa ley marxista, se explican positivamente
-todos los fenómenos, desde los mínimos hasta los grandiosos, de la
-vida social--, me basta por ahora con haberla recordado aquí, porque
-ella es verdaderamente la teoría sociológica más positiva, más
-fecunda, más genial que se haya presentado nunca, y por la cual,
-repito, tanto la historia social en sus más grandiosos dramas,
-cuanto la historia individual en sus episodios más nimios, obtienen
-una explicación positiva, fisiológica, experimental --en pleno
-acuerdo con la orientación, que fue llamada materialista, del
-pensamiento científico moderno--.
-
-{161} La historia humana tuvo dos explicaciones unilaterales y por
-lo tanto incompletas aunque positivas y científicas --fuera de
-las anticientíficas del libre albedrío o de la providencia divina--
-y son el _determinismo telúrico_ sostenido desde Montesquieu hasta
-Buckle y Metschnikoff, y el _determinismo antropológico_, sostenido
-por todos los etnólogos que limitaron a los caracteres orgánicos
-y psíquicos de raza la razón histórica de los acontecimientos.
-
-Carlos Marx con el _determinismo económico_ resume y completa
-las dos teorías haciéndolas verdaderamente psicológicas.
-
-Las condiciones económicas --que son la resultante de las
-energías y aptitudes _étnicas_ operando en un ambiente _telúrico_
-dado-- son la base determinante de todas las demás manifestaciones
---moral, jurídica, política-- en la existencia humana, individual
-y social.
-
-Tal es la genial teoría marxista, positiva y científica si las
-hay, apoyada como está por las más seguras indagaciones de la
-geología y de la biología, de la psicología y de la sociología.
-
-Sólo por medio de ella pueden los filósofos del derecho y los
-sociólogos, determinar la verdadera naturaleza y las funciones
-del _Estado_, el cual, no siendo otra cosa que «la _Sociedad_
-{162} jurídica y políticamente organizada», no es evidentemente
-sino el brazo secular de que dispone la clase detentadora del
-poder económico --y por lo tanto del poder político, jurídico
-y administrativo--, para conservar y ceder lo menos y lo más
-tarde posible sus propios privilegios.
-
-* * *
-
-La otra teoría sociológica con que Carlos Marx ha enrarecido
-realmente las tinieblas que hasta ahora obscurecían el cielo de
-las aspiraciones socialista --que, sin embargo, por el solo hecho
-de su existencia secular tienen la confirmación de responder
-instintivamente a la verdad de las cosas-- y ha dado al socialismo
-científico la brújula política para orientarse con plena seguridad
-en el debate de la vida diaria: es la ley histórica de la _lucha
-de clase_.
-
-Una vez establecido que las condiciones económicas de los grupos
-sociales como de los individuos son el fundamento determinante de
-cualquier otra de sus manifestaciones morales, jurídicas, políticas;
-es evidente que cualquier grupo social como cualquier individuo
-será empujado a obrar según su utilidad económica, porque tal es
-la base física de la vida y las condiciones de cualquier otra
-existencia; y por lo tanto es evidente que, en el orden político,
-toda clase social {163} será empujada a hacer leyes, a establecer
-instituciones, a consagrar costumbres y creencias que respondan a
-su utilidad directa o indirecta.
-
-Leyes, instituciones, creencias que después, por transmisión
-hereditaria y por tradición, velan y esconden su origen económico,
-y son por lo tanto, muy a menudo, sostenidas y defendidas por
-juristas y filósofos, o también por profanos, como verdad
-existente por sí misma, sin apercibir su fuente real; pero
-no deja de ser esa la única explicación positiva de esas leyes,
-instituciones y creencias. Y ahí justamente reside la potencia
-genial de la mirada de Carlos Marx.
-
-Y ya que, en el mundo moderno, las clases son clara y substancialmente
-dos, a pesar de sus variedades accesorias --de un lado los
-_trabajadores_ de cualquier categoría a que pertenezcan, y del
-otro los propietarios _no trabajadores_-- en las conclusiones
-prácticas y en la disciplina política, la teoría socialista de
-Carlos Marx lleva a este resultado evidente: que así como los
-partidos políticos no son más que el eco y el portavoz de los
-intereses de clase, así también por más variedades superficiales
-o metódicas que puedan existir, los partidos políticos no pueden
-ser substancialmente más que dos: el partido socialista de los
-trabajadores y el partido individualista de la {164} clase
-detentadora de la tierra y de los demás medios de producción.
-
-Las diferencias del monopolio económico pueden determinar cierta
-diversidad de _colores_ políticos: y he dicho siempre que los
-grandes propietarios de la tierra, por ejemplo, representan las
-tendencias conservadoras del _inmovilismo_ político, mientras
-que los detentadores del capital mueble o industrial representan
-a menudo el partido progresista, naturalmente llevado a las
-pequeñas innovaciones de forma y superficie, mientras que los
-detentadores sólo del capital intelectual, profesionales libres
-y sus similares, pueden también llegar hasta el radicalismo político.
-
-Pero en la substancia vital de las cosas, es decir en la cuestión
-económica de la propiedad, conservadores, progresistas, radicales,
-todos son individualistas, carne y médula de la misma clase social,
-y por lo tanto están substancialmente divididos, a pesar de las
-simpatías sentimentales pero poco concluyentes, de la clase de los
-trabajadores y de aquellos que, aun perteneciendo por su cuna _á la
-otra orilla_, explícitamente abrazan y defienden el programa político
-que responde necesariamente a la primordial e imprescindible
-necesidad económica, esto es, la socialización de la tierra y de los
-medios de producción, {165} con todas las innumerables y radicales
-transformaciones morales, jurídicas y políticas, que determinará
-naturalmente en el mundo social.
-
-Y he ahí, por consiguiente, cómo la vida política contemporánea
-no puede sino degenerar en el bizantinismo más estéril o en el
-comercialismo más corrompido, desde que se limita a las batallas
-superficiales de los partidos individualistas, divididos hoy,
-solamente, por el calor y la etiqueta formulista, pero de tal modo
-confusos en sus ideas que a menudo se ven radicales y progresistas
-menos modernos en las ideas sociales que muchos conservadores.
-
-Sólo con la presentación y el fortalecimiento del partido
-socialista, es que la vida política se reavivará y saneará,
-porque --desaparecidas de la escena política las figuras
-históricas de los patriotas y las razones personales de
-discusión entre los representantes de las varias gradaciones
-políticas-- será inevitable la formación de ese conglomerado
-de los partidos individualistas que anuncié en el parlamento
-italiano en la sesión del 20 de Diciembre de 1893, y cuyos
-síntomas de formación aumentan cada día.
-
-Y el duelo histórico se empeñará entonces, y la lucha de clase
-desplegará entonces también, en el terreno político, su benéfica
-influencia, no {166} en el sentido mezquino de los pujilatos o
-de los ultrajes, de los rencores o de las violencias personales,
-sino en el significado grandioso de un drama social que con toda
-el alma deseamos tenga por la adelantada civilización y cultura,
-un desenlace sin convulsiones sangrientas, pero que de todos
-modos está establecido ya por la fatalidad histórica y no es
-dado ni a nosotros ni a nadie, impedirlo o retardarlo.
-
-Como se ve, estas ideas del socialismo político llevan a esa
-misma _tolerancia personal_ unida a la _intransigencia en las
-ideas_ que es, también, efecto de la psicología positiva en el
-campo filosófico, y por las cuales, mientras podemos tener la
-mayor simpatía personal por este o aquel representante de la
-fracción radical del partido individualista (como, por otra
-parte, para cualquier representante honesto y sincero de cualquier
-opinión científica, religiosa o política), debemos sin embargo
-reconocer absolutamente que ante el socialismo no existen los
-llamados «partidos afines». O de este lado o del otro --o
-individualistas o socialistas-- no hay camino del medio; y
-he tenido que convencerme cada vez más de que la única táctica
-útil para la formación de un partido socialista vital, es
-justamente esa intransigencia de las ideas y ese {167} rechazo
-de cualquiera de las llamadas «alianzas» con los partidos afines,
-los que no pueden representar para el socialismo otra cosa que
-una «falsa placenta» para un feto no viable.
-
-Conservadores y socialistas son productos naturales del carácter
-individual y del ambiente social, porque se nace conservador o
-innovador, como se nace pintor o cirujano. Por consiguiente, los
-socialistas no tienen ningún desprecio ni rencor hacia los
-representantes sinceros de cualquier fracción del partido
-conservador, aunque combatan a todo trance sus ideas. Si algún
-socialista cae en la intolerancia o en el _ultraje_ personal,
-es víctima de la emoción momentánea o de un temperamento poco
-equilibrado y sereno; y por lo tanto es muy excusable.
-
-Lo que provoca sonrisa de compasión, es ver a ciertos conservadores
-«jóvenes de años pero viejos de pensamiento» --porque el
-conservatismo de los jóvenes, si no es cálculo de ganancia, es
-indicio de anemia psíquica-- tomando cierto aire de suficiencia
-y casi de compasión hacia los socialistas conservadores cuando
-más, como «extraviados», sin advertir que si es normal que los
-viejos sean conservadores, los conservadores jóvenes, salvo pocas
-excepciones, no son más que _egoístas_ temerosos de perder las
-ociosas {168} conveniencias de la vida en que han nacido, o las
-comodidades de grey ortodoxa. Es decir que son, si no microcéfalos,
-seguramente _microcardíacos_. El socialista, entretanto, que tiene
-todo que perder y nada que ganar sosteniendo abiertamente sus
-ideas, puede oponerles toda la superioridad de su altruismo
-desinteresado, máxime cuando, nacido de clase aristocrática o
-burguesa, se aparta de las lisonjas de la vida brillante y ociosa,
-para defender la causa de los miserables y de los oprimidos.
-
-¡Pero --se dice-- estos «socialistas burgueses» lo hacen por amor
-a la popularidad! Extraño egoísmo, de todas maneras el de aquél
-que al «individualismo burgués» de los estipendios y de las súbitas
-ganancias, prefiere el «idealismo socialista» de la simpatía
-popular, aun cuando ésta no le faltara después por otros caminos
-y con otros medios que lo comprometieran menos ante la clase que
-está en el poder.
-
-De todos modos deseamos que cuando la burguesía tenga que ceder
-el poder económico y por lo tanto político, para que vaya a
-beneficio de todos en la nueva organización social --y vencedores
-y vencidos, como decía muy bien Berenini, se hagan verdaderamente
-humanos, sin distinciones de clase en la común seguridad de {169}
-una vida digna de criaturas humanas-- deseamos, decía, que al ceder
-el poder, la burguesía dé pruebas de esa dignidad y respetabilidad
-de que ha dado y da la aristocracia en su despojo repentino como
-clase, obra de la misma burguesía triunfante con la Revolución
-Francesa.
-
-De todas maneras, esta verdad substancial del socialismo marxista
-y su perfecta e íntima correspondencia con las inducciones más
-seguras de la ciencia positiva, explican hasta la saciedad los
-progresos inmensos, no sólo del proselitismo --que también podría
-ser el efecto puramente negativo de una incomunidad material y
-moral hecha aguda en un período de crisis social-- sino sobre
-todo en la concorde unidad de disciplina y en la solidaridad
-consciente que en su manifestación universal y periódica del 1º
-de Mayo, presenta una grandiosidad de fenómeno moral cuyo parangón
-no se nos ofrece en la historia humana, si se exceptúa el movimiento
-del primitivo cristianismo que, sin embargo, tuvo un campo de
-acción mucho más estrecho que el socialismo contemporáneo.
-
-Y desde hoy --fuera de los conatos histéricos o inconscientes de
-un regreso de la escéptica burguesía al misticismo como salvación
-de la crisis material y moral del momento, justamente {170} como
-la mujer licenciosa se hace devota a la vejez-- y desde hoy,
-adversarios y partidarios están obligados a reconocer que el
-socialismo representa hoy, como el cristianismo al derrumbarse el
-mundo Romano, la única fuerza que devuelva a la vieja civilización
-humana, la esperanza en un porvenir mejor, en nombre de una fe,
-no ya nacida de los inconscientes ímpetus del sentimiento, sino
-de la consciente seguridad de la ciencia positiva.
-
-
-
-
-
-{171}
-
-OBRAS CITADAS POR EL AUTOR
-
-_Albertini_....................La questione delle otto ore di lavoro.
-
-_Amicis, De_....................Osservazione sulla questione sociale.
-
-_Arcangeli_............................La evoluzione della proprietà.
-
-_Ardigo_...........................................Obras filosóficas.
-
-_Asturaro_...........................................I ritmi sociali.
-
-_Bagehot_............Lois scientifiques du developpement des nations.
-
-_Bebel_.....................................La mujer y el socialismo.
-
-_»_.................................Zukunftstaatund Socialdemokratie.
-
-_Biel_.....................................A los labradores toscanos.
-
-_Bonardi_.................................Evoluzionismo e socialismo.
-
-_Bordier_..................................La vida de las sociedades.
-
-_Boucher_....................................Darwinismo y socialismo.
-
-_Broca_..............................................Las selecciones.
-
-_Ciccotti_..............Socialismo di Stato e socialismo democratico.
-
-_Cognelti de Martiis_..............................Socialismo antico.
-
-{172} _Colaianni_......................................Il socialismo.
-
-_»_.......................................................In Sicilia.
-
-_Deville_...............................................L'anarchisme.
-
-_Dramard_................................Transformisme et socialisme.
-
-_Dumont_.................................Despoblación y civilización.
-
-_Durkheim_.........................De la división del trabajo social.
-
-_Ellero, P._...................................La tirannide borghese.
-
-_Engels_..................Socialismo utópico y socialismo científico.
-
-_Fogazzaro_...............................Por la belleza de una idea.
-
-_George_..........................................Progreso y pobreza.
-
-_Greef De_.......L'empirisme, l'utopie et le socialisme scientifique.
-
-_Guyau_...................................La irreligión del porvenir.
-
-_Guyot_.........................Les principes de 89 et le socialisme.
-
-_»_...........................................La tyrannie socialiste.
-
-_Haeckel_..............................Las pruebas del transformismo.
-
-_Hanon_.....................Les hommes et les théories de l'anarchie.
-
-_Huxley_............................On the natural inequality of men.
-
-_Jacoby_................Estudios sobre la selección en sus relaciones
-con la herencia del hombre.
-
-_»_..........................................La idea de la evolución.
-
-_Johannis, J. de_.......El concepto de la igualdad en el socialismo y
-en la ciencia.
-
-_Kropotkine_............................Mutual aid among the savages.
-
-_Kuliscioff_.................................El monopolio del hombre.
-
-_Labriola_.............................................Il socialismo.
-
-{173} _Lafargue_...................El materialismo económico de Marx.
-
-_»_.............................................La teoria darwiniana.
-
-_»_................................Heriberto Spencer y el socialismo.
-
-_Lapouge_...................................Las selecciones sociales.
-
-_Laveleye_......................................L'Etat et l'individu.
-
-_»_.......................................Le socialisme contemporain.
-
-_Lebon_........Las leyes psicológicas de la evolución de los pueblos.
-
-_Lerda_.........................................La lucha por la vida.
-
-_Letourneau_................................La evolución de la moral.
-
-_»_..........................Pasado, presente y porvenir del trabajo.
-
-_Lombroso_........................................El hombre de genio.
-
-_»_.......Ultime scoperte et aplicazioni dell'antropologia criminale.
-
-_» y Ferrero_..............La mujer delincuente, prostituta y normal.
-
-_» y Laschi_........................................Delitto politico.
-
-_Loria_..............La teoria economica della costituzione politica.
-
-_»_.....................................Discurso sobre Carlos Darwin.
-
-_»_....................................Darwin y la economía política.
-
-_»_.............................Análisis de la propiedad capitalista.
-
-_Malagodi_................................Il socialismo e la scienza.
-
-_Malon_.......................................El socialismo integral.
-
-_»_.........................................L'histoire du socialisme.
-
-_Masé Dari_............................................Il socialismo.
-
-_Massart y Van der V._.....Parasitismo orgánico y parasitismo social.
-
-{174} _Meuger_...................Il diritto civile e il proletariato.
-
-_Morselli_.....................................Antropologia generale.
-
-_Mozzoni_..............Los socialistas y la emancipación de la mujer.
-
-_Nitti_.......................................El socialismo católico.
-
-_Nordau, Max_....Las mentiras convencionales de nuestra civilización.
-
-_Novicoro_.........Los hechos entre sociedades y sus fases sucesivas.
-
-_Ocgero G._............................................Il socialismo.
-
-_Plechanow_..................................Socialismo y anarquismo.
-
-_Rabbeno V._.....................Le leggi economiche e il socialismo.
-
-_Rae_....................................El socialismo contemporáneo.
-
-_Reclus, Elíseo_..............................Evolución y Revolución.
-
-_Richter_......................Después de la victoria del socialismo.
-
-_Rienzi_................................................L'anarchisme.
-
-_Ritchie_.....................................Darwinism and politics.
-
-_Rocchi, Rinieri De_...El derecho penal y una obra reciente de Loria.
-
-_Rogers, Th._..............L'interprétation économique de l'histoire.
-
-_Rossi_......................................L'agitazione in Sicilia.
-
-_Sergi_...................................Las degeneraciones humanas.
-
-_»_..El origen de los fenómenos psíquicos y su significado biológico.
-
-_Spencer_...................................Principios de sociología.
-
-_»_......................................................La Justicia.
-
-_»_...............................Problemas de moral y de sociología.
-
-{175} _Spencer_.......................De la libertad a la esclavitud.
-
-_»_....................................El individuo contra el Estado.
-
-_Stuart Mill_................Fragmentos póstumos sobre el socialismo.
-
-_Tolstoi_.......................................Le salut est en vous.
-
-_Turati_............................................Selección servil.
-
-_Vaccaro_..........................Le base del diritto e dello Stato.
-
-_Vadalá_......................Darwinismo natural y darwinismo social.
-
-_Vanni Icilio_........La funzione pratica della filosofia del diritto
-consirlerata in sè e in rapporto al socialismo contemporáneo.
-
-_Verce, Fornasari di_........Sobre la criminalidad y las alternativas
-económicas de Italia de 1873 a 1890.
-
-_Virchow_...................................Transformismo y herencia.
-
-_Winterer_................................Le socialisme contemporain.
-
-_Zanni_.........................................La questione sociale.
-
-_Zerboglio_..........................................La vida moderna.
-
-_Ziegler_...................La cuestión social es una cuestión moral.
-
-
-
-
-
-
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