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-The Project Gutenberg EBook of Libro intitulado El cortesano, by Luis Milan
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
-other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
-the Project Gutenberg License included with this eBook or online at
-www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you'll have
-to check the laws of the country where you are located before using this ebook.
-
-Title: Libro intitulado El cortesano
-
-Author: Luis Milan
-
-Release Date: August 27, 2016 [EBook #52837]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LIBRO INTITULADO EL CORTESANO ***
-
-
-
-
-Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares and the Online
-Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
-file was produced from images generously made available
-by The Internet Archive/Canadian Libraries)
-
-
-
-
-
-
-
- NOTA DEL TRANSCRIPTOR:
-
-—Los errores obvios de impresión y puntuación han sido corregidos.
-
-—Se ha mantenido la acentuación del libro original, que difiere
-notablemente de la utilizada en español moderno.
-
-
-
-
- COLECCION
-
- DE
-
- LIBROS ESPAÑOLES
-
- RAROS Ó CURIOSOS.
-
-
- TOMO SÉPTIMO.
-
-
-
-
- LIBRO INTITULADO
-
- EL CORTESANO,
-
- COMPUESTO
-
- POR D. LUIS MILAN.
-
- LIBRO DE MOTES
-
- DE DAMAS Y CABALLEROS,
-
- POR EL MISMO.
-
-[Illustration: LOGO]
-
- MADRID,
-
- IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE ARIBAU Y C.^a
- (SUCESORES DE RIVADENEYRA),
- calle del Duque de Osuna, núm. 3.
-
- 1874.
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-ADVERTENCIA PRELIMINAR.
-
-
-HACE mucho tiempo que la obra intitulada EL CORTESANO, que compuso
-y publicó el caballero valenciano D. Luis Milan, es tenida entre
-los bibliófilos por un libro de los más raros de nuestra antigua
-literatura; tanto que uno de los más entendidos, el Sr. D. Vicente
-Salvá, decia en 1826: «Es uno de los más escasos de cuantos hay en
-idioma castellano; Ximeno no tuvo ocasion de ver ninguna de las dos
-ediciones que menciona de 1561 y 65, tal es su rareza: este ejemplar es
-de la primera edicion, y está completo áun cuando aparenta carecer de
-portada, pues nunca la tuvo. Perteneció á don Gregorio Mayans»[1]. A
-incluirla en nuestra coleccion nos ha movido, no sólo su extraordinaria
-rareza, sino tambien su indudable mérito, pues áun cuando la obra de
-Milan no admite comparacion con la de Castiglioni, que le sirvió de
-modelo, tiene más interes para nosotros bajo el punto de vista español,
-porque al hacer una exacta descripcion de las costumbres y manera de
-vivir de aquella época en el palacio del duque de Calabria[2], pinta
-tambien, y admirablemente por cierto, la sociedad de entónces haciendo
-figurar en su libro, no personajes ficticios, sino lo más escogido de
-los nobles y poetas valencianos; es, en una palabra, la resurreccion
-del siglo XVI, y hace pasar ante nuestra vista los saraos, fiestas y
-trajes de su tiempo.
-
-Más afortunados nosotros que el señor Salvá, tenemos noticia de seis
-ejemplares de EL CORTESANO[3]; todos los cuales tienen, como ya
-advirtió aquel distinguido bibliófilo, la página primera en blanco,
-empezando al reverso el libro, de modo que éste no llegó á tener
-portada; rareza que en sentido inverso se encuentra en otro del mismo
-Luis Milan, titulado: _El Maestro ó música de vihuela_[4], pues hemos
-visto en los ejemplares que de él se conservan en la Biblioteca de
-Palacio y en la de nuestro querido amigo el Sr. D. Pascual de Gayángos
-que en la portada tienen el fólio 2, lo cual parece indicar debieron
-tener otra anterior ó al ménos una ante-portada; porque de no ser así,
-no se concibe empiece la numeracion en ese fólio, siguiendo luégo
-correlativa.
-
-Ximeño asegura[5] que de EL CORTESANO se hicieron dos ediciones, una
-en 1561, y otra cuatro año despues, ó sea en 1565; pero creemos se
-equivocó en esto, pues todos los ejemplares que se conservan y hemos
-podido ver son de la primera, que es la que debia ser más rara, así
-como se equivocó tambien al citar dos ediciones (1534 y 1535) del libro
-_El Maestro ó música de la vihuela_, siendo una sola, con la fecha en
-la portada de 1535 y en el colofon la de 1536, que es cuando concluyó
-de imprimirse.
-
-Hubiéramos deseado dar en esta advertencia algunas noticias de D. Luis
-Milan, ademas de las que sobre él traen Ximeno, Rodriguez, Fuster,
-Cerdá y demas autores que han escrito sobre bibliografía valenciana,
-pero nuestros esfuerzos para procurárnoslas han sido inútiles, así
-como tambien los del distinguido bibliófilo Sr. D. Manuel Cerdá, que á
-instancia nuestra se prestó á hacer investigaciones en Valencia con el
-mismo objeto, y con una eficacia que le agradecemos vivamente; ni en el
-Dietario del Ayuntamiento de dicha ciudad, ni en otros papeles de aquel
-tiempo que ha examinado aparece hasta ahora el nombre de D. Luis Milan.
-
-En cambio, nuestros lectores verán hoy reimpreso otro libro de este
-autor, del que no da noticia alguna, que sepamos, ninguno de sus
-biógrafos, tan raro es. El único ejemplar que se conoce del _Libro
-de motes_ ó _Juego del mandar_ se conserva en la Biblioteca Nacional
-y procede de la del Sr. D. Serafin Estébanez Calderon; fáltanle dos
-hojas, cuya falta, que nos ha sido imposible subsanar, indicamos en
-la reimpresion con puntos suspensivos. Tambien publicamos un exacto
-facsímile de su portada, que creemos verán con gusto nuestros lectores.
-
-Lugar oportuno nos parece éste para hacer mencion de otra obra titulada
-EL CORTESANO, inédita, desconocida, y cuyo autor no sabemos quién
-fuese. A la buena amistad del Sr. D. Manuel de Goicoechea, entendido
-Bibliotecario de la Academia de la Historia, debimos la noticia de
-existir en la Biblioteca de esta corporacion un manuscrito de letra del
-siglo XVI que se titula EL CORTESANO, y á cuyo título se veia añadido
-de letra de Don Bartolomé José Gallardo el nombre de D. Luis Milan.
-Examinado por nosotros el citado manuscrito, nos hemos convencido
-no ser de D. Luis Milan, ó al ménos no ser igual ni parecido al que
-corre impreso con el nombre de este autor, ignorando el motivo que
-tendria persona tan competente como el Sr. Gallardo para atribuírselo:
-desgraciadamente el libro nos parece incompleto; pero así y todo,
-creemos no merece el olvido en que hasta ahora ha estado sepultado.
-
- F. DEL V. J. S. R.
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-LIBRO
-
-INTITULADO
-
-EL CORTESANO.
-
- DIRIGIDO Á LA CATÓLICA REAL MAGESTAD DEL INVICTISIMO DON FELIPE, POR
- LA GRACIA DE DIOS REY DE ESPAÑA, NUESTRO SEÑOR, ETC.; COMPUESTO POR
- DON LUIS MILAN. DONDE SE VERÁ LO QUE DEBE TENER POR REGLAS Y PRÁCTICA;
- REPARTIDO POR JORNADAS. MOSTRANDO SU INTINCION POR HUIR PROLIXIDAD
- DEBAXO ESTA BREVEDAD; SIRVIENDO DE PRÓLOGO Y DIRECCION, Y UTILIDAD
- ESTA PRESENTE CARTA.
-
-C. R. M.
-
-
-HÁLLASE por escrito que en una plaza de Roma, nombrada Campo Marcio, se
-abrió la tierra, y por la abertura salian grandes llamas de fuego, y
-crescia cada dia de manera que toda la ciudad fuera consumida en poco
-tiempo si no se remediára; y preguntado por los romanos al oráculo, su
-ídolo, qué remedio ternian, respondió que echasen por aquella abertura
-la mejor cosa que debaxo del cielo fuese criada. Y determinaron que
-era el hombre, y de los hombres el caballero armado de todas armas
-buenas. Eligieron al valeroso Curcio romano, pues él, de muy bueno,
-voluntariamente quiso perder la vida porque su patria no se perdiese;
-y así vino, acompañado de toda Roma, muy ricamente armado, y puso á
-su caballo una venda en los ojos, porque rehusaba la muerte que su
-señor no temia, y en haberse echado Curcio en el fuego cerróse luégo
-la abertura; por donde se determina que el caballero armado virtuoso
-es la mejor criatura de la tierra, y para tener perfecta mejoría
-debe ser cortesano, que es en toda cosa saber bien hablar y callar
-donde es menester. Las armas de este caballero han de ser un yelmo
-de consideracion, que sea bien considerado en dichos y hechos, y una
-goleta de temperancia, que no coma sino para vivir, y no viva para
-comer, porque el hombre destemplado de comer y beber:
-
- Quien de sí fuere vencido
- Nunca bien podrá vencer;
-
-y un peto animoso, que ofrezca su pecho á cualquier contrario para
-reparo de quien justamente lo habrá menester, con un volante diligente,
-porque no se pierda lo bien hecho, por negligencia, y un espaldar
-de sufrimiento, para, que traiga á sus espaldas la carga que debe
-el caballero; y la doble pieza de esperar para que espere qualquier
-encuentro que fuere obligado; y unos brazales de esecuciones para
-que esecute, defendiendo lo bueno y ofendiendo lo malo, en su caso y
-lugar; y unos guardabrazos defensivos para defender á los brazos de
-su República, militar, eclesiástico, real, conforme á justas leyes; y
-unas manoplas liberales para que tenga manos abiertas para dar la vida
-á quien debe; y un arnés de piernas bien andantes, para que anden por
-pasos mostrando el paso para pasar á él y á otros á la verdadera vida,
-pues el caballero debe pasearse por este mundo dando exemplo y leyes
-de bien vivir. Sabido que hube el mayor presente que á un príncipe se
-podia hacer, segun la determinacion de los romanos, que es un caballero
-bien armado cortesano, viendo que éste representaba á vuestra Real
-Magestad, dije: Muy bien será presentar _quod Cæsaris Cæsari_, y así
-presento al César lo que es de César, pues por lo que vemos se espera
-lo que se cree de vuestra católica Magestad. Este caballero armado
-cortesano que por presente doy, hice de la manera que diré: hablándome
-con ciertas damas de Valencia, que tenian entre manos el _Cortesano_
-del conde Baltasar Castillon, dixeron qué me parescia dél, yo dije:
-
- Más querria ser vos conde
- Que no don Luis Milan,
- Por estar en esas manos
- Donde yo querria estar.
-
-Respondieron las damas: Pues haced vos un otro, para que allegueis á
-veros en las manos que tanto os han dado de mano. Probé hacelle y
-ha allegado á tanto, que no le han dado de mano, sino la mano para
-levantalle. Tiene estas partes que diré: Dá modos y avisos de hablar
-sin verbosidad, ni afectacion, ni cortedad de palabras que sea para
-esconder la razon, dando conversaciones para saber burlar á modo de
-palacio. Representa la córte del real duque de Calabria y la reina
-Germana, con todas aquellas damas y caballeros de aquel tiempo,
-habilitando algunos que para dar placer fueron habilitados por el
-Duque, haciendo que hablen en nuestra lengua valenciana como ellos
-hablaban, pues muchos que han escrito usaron escribir en diversas
-lenguas, para bien representar el natural de cada uno. El principio
-deste libro comienza representando una caza que hacen la Reina y el
-Duque, donde fuí mandado que pusiese por obra el Cortesano, que las
-damas mandaron que hiciese y que lo dirigiese á vuestra Real Magestad,
-pues con mucha razon se le debia, y así tuve por muy buena ventura ser
-tan bien mandado como está dirigido. Suplico á vuestra Real Magestad
-reciba este presente como dice el filósofo, quel menor servicio, con
-voluntad, vale más que el mayor sin ella.
-
-[Illustration]
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-JORNADA PRIMERA
-
-DEL
-
-PRESENTE CORTESANO.
-
-
-EN el tiempo deleitoso de la hermosa primavera, cuando todo el mundo,
-para conservacion de la vida humana, saliendo del estremo invierno,
-entra en estos dos suaves hermanos Abril y Mayo, enramados con
-guirnaldas de flores y frutos, se hizo una real caza de monte de las
-damas y caballeros que aquí verán.
-
-Salió el real duque de Calabria y la reina Germana, muy ricamente
-vestidos de terciopelo carmesí, broslados de hilo de oro, por invincion
-muchas matas de retama, que los granos dellas eran muy gruesas y
-finas perlas orientales de gran valor, diciendo á todas las damas: _Mi
-invincion traigo por mote_. A esto respondió la Reina con unos celos
-cortesanos, y dixo:
-
- La retama es mi amor,
- Y vos della el amargor.
-
-Dixo el Duque sonriendo:
-
- Mi amor es la retama,
- Por mostrar sobrado amor,
- Que en mí no está el amargor,
- Sino en mi dama.
-
-Gilot salió, que el Duque le habia vestido, de terciopelo verde, con
-una mona en la cabeza encima de una montera, y el mote que sacó decia:
-_Por remedar_, y y dixo á la Reina: Vostra altesa adevine qué vol dir
-la mona que yo he tret per invincio, que la retama clar parla que lo
-Duch mon senyor diu que no sols la ama, mas la reama. Respondió la
-Reina: Gilote, yo te adevinaré tu invincion: El Duque, mi señor, es lo
-verde que traes, que está en verdor, que se madurará su amor, y la mona
-por remedar, que en amor quiere engañar, como suelen todos los falsos
-hombres; y tú sales por majadero, que majarás en este banquete, por
-alcahuete. Gilote respondió: Seynora, vostra altesa es exida huy ab lo
-peu esquerre, y tot lo dia va coxo qui ab mal pensament hix de casa.
-Nom veurá mes en tota sa vida en jornades de plaer, que los celosos son
-gasta festes. Si de aci avant no acomana los cels á la cambrera don Ana
-de Dicastillo quels hi guarde en la cambra, que estes navarres son tan
-guardoses, que perzo he posat nom Navarra á una goza mia, per ques bona
-guardaroba. A esto respondió la camarera y dixo: Gilote, á la Reina, mi
-señora, no le pesa que seas alcahuete del Duque, mi señor, que pues no
-se puede escusar por haber tantos dese oficio, más vale que tú lo seas
-que no el Reverendo canónigo Ester. Respondió á la camarerael Canónigo,
-diciendo: Donos reverent ab tal sobrescrit, seynora don Ana, ¿qui li
-ha dit que yo so alcabot? Dixo la camarera: Señor canónigo Ester, en
-verdad que no se lo alevanto, que Gilote me lo ha dicho, y no sé qué me
-crea. Tomóse á reir como quien regaña el Canónigo, y dixo: La dob es
-bo pera uns guants, diu que no me alleva; allevantmo ab un no sé qué
-me crea, Senyora don Ana, yo li diré per quen diu alcabot lo bellaco
-de Gilot: En dies passats porti unes mendacions á la sua Beatriz de
-part de don Luis Vich, pera yo tenir entrada en sa casa, y Gilot haguen
-sentiment que estaba amagat escoltantme, y feuse á la finestra cridant
-com un orat: Veyns, veyns, socorreume, que un lladre tinch en casa.
-Y venint tot lo veynat diguerenli: ¡Á hon es lo lladre: Y ell dix:
-Vel vos aquí; lo canonge Ester es quem vol robar la honra, portant
-alcaboteries á la mia Beatriz, que pijor es que lladre un alcabot.
-Prenguérense á riure y dexárenlo tots pera qui es, que tal es com ell
-qui creu al orat.
-
-Salió á esta caza don Luis Vique y la señora doña Mencía Manrrique,
-su mujer, con unas ropas de terciopelo morado, pasamanadas de oro y
-plata, llenas de unos ojales con un ojo en cada uno dellos, y el mote
-decia _Vi que vi_; y como la señora doña Mencía oyó al canónigo Ester,
-que habia traido á Beatriz de Gilote encomiendas de parte de D. Luis
-Vique, su marido, dixo: Señor canónigo Ester, si no hubiera emprestado
-mis celos á la señora doña Violante Mascó, mi vecina, que los ha bien
-menester, yo me hiciera celosa por haber traido vuesa reverencia
-encomiendas á Beatriz de Gilote de parte de D. Luis Vique, mi señor;
-y áun que os amparastes del nombre de mi marido para entrar en su
-casa, más me siento deso que si fuérades tercero, que no es bien tomar
-nombre honrado para hacer deshonras. Respondió el Canónigo, y dixo:
-Señora doña Mencía, Gilot es lo cornut, y vosa merced la celosa, y yo
-lo alcabot; parme que danzan los furios los tres, y lo señor D. Luis
-Vich, son marit, sen riu; dexen esta danza, que en jornades de plaer lo
-furios no sa de fer. Don Luis Vique, confirmando la razon del Canónigo,
-dixo á su mujer: Señora, el señor canónigo Ester dice bien y obra mal;
-disimúlense los celos en esta jornada y no gastemos la fiesta, pues yo
-disimulo la reverenda traicion que se me ha hecho, que entre en casa
-de Beatriz de Gilote el Canónigo, como alcahuete mio, para alzarse con
-ella.
-
-Vino á esta caza D. Luis Margarite y la señora doña Violante, su mujer,
-con ropas muy bien divisadas y ricas, de terciopelo, aforradas de tela
-de oro; y entre unos recamos y brosladuras de cañutillo estaban unas
-medallas, y en las del marido los rostros dél y su mujer que se miraban
-el uno al otro, y el mote decia: _Viola ante mi deseo que la veo_.
-
-Y en las medallas que la señora doña Violante traia estaban unas manos
-con el puño cerrado, y el dedo más pequeño alto, que se nombra el
-margarite, y el mote decia:
-
- Mi mano muestra con razon
- Quién está en mi corazon.
-
-Llegóse riendo la señora doña Violante Mascó, y dixo á la señora doña
-Mencía: Yo vuelvo los celos que vuestra merced me ha emprestado, que
-más los ha menester que yo, segun va embeatrizado el Sr. don Luis,
-su marido, de Beatriz de Gilote, y no lo tome por mote; pues le he
-oido decir aquí que el canónigo Ester le ha hecho una reverenda
-traicion, que no se puede adevinar si son burlas las que pueden ser
-véras. Respondió la señora doña Mencía: Señora doña Violante Mascó,
-yo quiero cobrar mis celos, y de aquí adelante no me los ampreste más
-que no se los emprestaré, pues burla dellos, sino á la señora doña
-Castellana Belvis, su cuñada, que me han dicho que por no ser celosa
-dice su marido que no es amorosa, y va á buscar el amor de fuera de
-casa; y porque sea más casero no debe dexar un dia en la semana de
-ser celosa, que á maridos que se desmandan los celos los enfrenan, y
-si muerden el freno como á caballos desbocados, y pasan la carrera
-hasta á donde quieren, quando se cansarán ó alcanzarán volverán á su
-casa, y conoscerán que su mujer les mostraba con los celos los recelos
-que tenian de su perdicion; que no hay amor sin celos, ni cordura
-sin recelos. Dixo don Luis Margarite: Señora doña Mencía, beso las
-manos de vuestra merced de los celos que ha emprestado á mi mujer,
-que yo lo deseaba, diciéndole cadal dia: mujer, haceos celosa porque
-no engordeis, que si más engordais, yo me buscaré un festejo flaco y
-unos amores éticos. Y desparóme un dia con unos celos rabiosos que
-bien parescen emprestados, pues se lo rie en ser yo fuera casa con una
-castellana, camarera suya, que se nombra Mariseca.
-
-Dixo la señora doña Violante: Señor marido, pues quereis que hagamos la
-tortilla de celos que hacen Joan Fernandez y su mujer, séanos juez la
-señora doña Mencía; y diga si tengo de ser celosa de marido que cadal
-dia va de boda en boda festejando toda Valencia, dándome á entender que
-festeja por competir de burlas con el comendador Montagudo, por ver
-cómo se hace celoso, y he caido en la cuenta que suelen con las burlas
-encubrirse las véras.
-
-Vino á esta caza don Pedro Mascó y la señora doña Castellana Belvis, su
-mujer, con unas ropas de terciopelo encarnado, todas brosladas de unos
-manzanos al natural, las hojas verdes y la fruta colorada, con unos
-letreros de oro colgados dellos, y tenian unas letras que, haciendo de
-cada una dellas sílaba, dicen: _Él es de ella y ella es de él_, como
-dice este letrero:
-
- L. S. D. L. A. Y. L. A. S. D. L.;
-
-conformando á esta voluntad el manzano y la manzana, quel uno procede
-del otro. Fué tan buena esta invincion como la burla que la señora
-doña Castellana pasó diciendo: Señora doña Mencía, yo recibo la merced
-que me hizo cuando dixo á la señora doña Violante, mi cuñada, que me
-emprestaria celos para que un dia en la semana sea celosa, porque le
-han dicho que por no tener celos don Pedro, mi señor, me tiene por
-desamorada y vase á buscar nuevos amores fuera de casa; suplico á
-vuestra merced me los empreste, que para luégo es tarde lo que mucho
-es menester. Dixo la señora doña Mencía: Señora doña Castellana, tome
-vuestra merced, que con un abrazo se debe emprestar y volver lo que es
-para bien hacer. La señora doña Castellana dixo: Agora que soy celosa
-verá mi marido qué cosa son jinetes, por más que él sea buen jinete.
-Respondióle su marido: Señora mujer, si como dixo jinetes dixera
-jinetas, que son raposas, guardára mis pollos que no me los coma. Dixo
-la señora doña Castellana: Pues por mucho que los guardeis yo comeré
-dellos. Su marido se rió y dixo: Eso sería la comida que hizo una mujer
-de Hierusalen, que, estando cercada por Vespasiano, emperador de Roma,
-y su hijo Tito, teniéndola en gran aprieto, al fin de diez años que
-duró la guerra, vinieron los cercados en tan gran rabia de hambre, que
-una viuda hebrea, de las que estaban dentro la ciudad, dió la muerte á
-un solo hijo que tenía mochacho, haciéndolo quatro quartos y comióselo.
-Dixo la señora doña Castellana: ¿Esos son los pollos? ¿y de qué gallina
-los habeis sacado? que si son vuestros hijos y de buena casta, no los
-comeré como la mujer hebrea, sino criarlos he para que no se pierdan,
-que los celos de la mujer no han de ser para hacer receloso á su marido.
-
-Salió Joan Fernandez de Heredia y la señora doña Hierónima, su mujer,
-con unas ropas de terciopelo azul, recamadas de hilo de plata y oro,
-broslados unos ruiseñores, que son páxaros que no cantan ni muestran
-alegrarse sino en la primavera, y el mote decia:
-
- Gozan del que yo quisiera
- Cantar en la primavera.
-
-Doña Hierónima dióse cata que su marido habia sacado la invincion y el
-mote por una prima suya, y con un zuño dijo:
-
- Señor marido,
- Hablemos un poco al oido.
-
-Y él respondió:
-
- Señora mujer,
- Guárdeme Dios de tal hacer.
-
-Dixo la señora doña Hierónima:
-
- Vos temeis que yo os dixera
- Quién es vuestra primavera,
- Ques tan falsa para vos,
- Como sois falsos los dos:
- Decidle ques por demas
- Quella me vesite más,
- Pues que vuestros ruiseñores
- Cantan que me sois traidores.
-
-Dixo Joan Fernandez:
-
- ¿Quién os hizo trovadora,
- Mi señora,
- Quién os hizo trovadora?
-
-Dixo la señora doña Hierónima, su mujer:
-
- Por trovar vuestras maldades,
- Digo en versos las verdades.
- Que meresceis que yo diga
- Que vestis mujer y amiga;
- Pues dos jaulas parescemos,
- Destas aves que traemos;
- Ya nos dicen farsa es ésta,
- Paxareros son de fiesta;
- Yo me voy, quedaos con Dios,
- Que corrida voy con vos.
-
-La Reina, viendo que se iba, le dijo: doña Hierónima, por me hacer
-placer, y pesar á quien os quiere mal, que volvais, que nunca se debe
-hacer lo que el enemigo quiere. La señora doña Hierónima volvió á la
-Reina y dixo:
-
- Señora, con tan gran favor
- Yo seré tan socorrida
- Que no me veré corrida
- Sino por mi corredor.
-
-Dijo Joan Fernandez, su marido:
-
- ¿Quién os ha mal enojado,
- Mi buen amor,
- Que me hicistes corredor?
-
-Respondióle su mujer:
-
- ¿Quién os hizo pajarero,
- Caballero,
- Quién os hizo pajarero?
-
-La Reina le dijo: Señora doña Hierónima, más querria ser vos que
-yo, que muy gran cordura es saber enojarse y desenojarse cuando es
-menester.
-
-Vino á esta caza don Diego Ladron y la señora doña María, su mujer, y
-por lo que le pareció, él no salió vestido de fiesta y ella sí, con
-una ropa de terciopelo negro, toda broslada de unas sierpes, muy al
-natural, que tenian cortado del pescuezo un tercio y de la cola otro
-tanto, y en una montera que de lo mismo traia estaba este letrero:
-
- En el medio está lo bueno;
- Que en los estremos
- Se pierden los que perdemos.
-
-Paresció esta invincion y mote muy bien á todos y alabáronselo mucho,
-y don Diego dixo: Señores, todos pienso que me engañais, si no me
-desengaña la señora doña Hierónima, que del señor Joan Fernandez, su
-marido, desengañado estoy, que las más veces burla alabando el que
-va lisonjeando. Dixo la señora doña Hierónima: Señor don Diego, pues
-yo no soy lisonjera, dice mi marido que tengo mala condicion, yo
-tengo por mal acondicionado el corazon falsificado, que por eso se
-dice: vé con él y guarte dél. Lo que yo siento de invincion es, que
-á nosotras habeis hecho sierpes y á vos apoticario, que para que nos
-puedan comer, que no emponzoñemos, nos habeis hecho sacar á la señora,
-vuestra mujer, cortadas las cabezas y colas, mostrando que las mujeres
-tenemos la ponzoña en la cabeza y en los piés, de mal parleras y muy
-andariegas, y encobris esta malicia con el aviso que dais en el mote,
-diciendo: _En los extremos se pierden los que perdemos._ Vos y mi
-marido sois en esto médico y apoticario, que ordenais contra mujeres.
-Yo creo que tan poca paz tiene su mujer en casa como yo en la mia, pues
-no son portapaces los maridos que son desplaces. Dixo don Diego: Señora
-doña Hierónima, yo no pensé decir tanto, ni he dexado de tocar mucho,
-mas yo, de lo mucho que dixe, no he querido decir tanto de lo malo que
-vuestra merced ha sacado; y por esto se dice: no hay nada mal dicho si
-no es mal tomado, como ha hecho agora vuestra merced, que ha sospechado
-que para decir mal de mujeres hice sacar á mi mujer doña María las
-sierpes por invincion, y no ha sido sino por la semejanza que tiene
-la sierpe á lo que dice el mote, y es que así como tiene en el medio
-gran virtud, y en los estremos, que son la cabeza y cola, ponzoña, así
-se ve que en el medio está lo bueno, donde consiste la virtud para
-bien obrar, que en los extremos, que hacen perder, se pierden los
-que los siguen. Mi intincion no fué hacer sierpes á las damas, mas
-vuestra merced, para hacernos médico y apoticario, á vuestro marido y
-á mí, contra mujeres, habeis hecho esta glosa, y lo demas, dexo á Joan
-Fernandez, su marido, que lo dirá mejor que yo. Armóle á Juan Fernandez
-ir á la mano á la señora doña Hierónima, por vengarse de las que ella
-le habia dado y dixo: Señora mujer, quien tiene la cola de paja, del
-fuego se teme; como vos sois una sierpe para mí, habeis sospechado que
-el señor don Diego Ladron las hizo sacar para motejar á las mujeres,
-y cuando por esto lo hubiese hecho, no teneis que enojaros, pues se
-dice: sed prudentes como serpientes, esto tienen por quien las crió,
-que es la prudencia, y la ponzoña por la serpiente, que á la primera
-mujer engañó; ya veis qué mal os viene porque os hayan acomparado á
-serpientes, diciendo la mesma verdad que son de su naturaleza sábias,
-y cuando no lo quieren ser es por creer á Lucifer, que les dice que
-hagan lo que les vedan. Respondió la señora doña Hierónima y dixo:
-Señoras, preicador es mi marido y yo no lo sabía, sepamos dónde preica
-la cuaresma y vamos á oille, yo creo que será á casa de don Anton
-Vilaragut, que por lo que allí hace y dice le hizo don Luis Milan
-una obra, donde le hace en ella Adan y á doña Antona Vilaragut y de
-Heredia Eva; que no se cazaria mejor cosa en esta caza que don Luis
-Milan la hiciese correr por aquí como á liebre, á ruego de todas las
-damas, que yo creo que lo hará si una dama de las que han salido aquí
-se lo manda, que nadi puede mandar si no es bien mandado. Dixo Joan
-Fernandez: Señora mujer, si tales liebres levantais contra mí en esta
-caza, yo las haré correr á mis galgos. Respondió don Luis Milan: Señor
-Joan Fernandez, si la dama que la señora doña Hierónima, vuestra mujer,
-ha dicho, lo manda, mis coplas saldrán, y no serán vuestros galgos tan
-corredores que las corran, pues nunca las mias quedaron corridas de las
-vuestras.
-
-Salió don Francisco Fenollet á esta caza, y la señora doña Francisca,
-su mujer, vestidos de monte, con ropas y monteras de terciopelo
-amarillo, aforradas de tela de plata, con muchas guchilladas y
-prendederos de oro, y el mote decia:
-
- Sus ojos son prendederos
- Que los mios aprendaron;
- Amarillo me dexaron,
- ¿Cómo pude meresceros?
-
-Dixo don Francisco: Bien habeis escaramuzado con la señora vuestra
-mujer, señor Joan Fernandez.
-
- Caballero de frontera
- Sois en todo, mi señor,
- Siempre escaramuzador
- Por de dentro y por de fuera.
-
-Respondióle Joan Fernandez:
-
- Don Francisco, ballestero,
- Con virote habeis tirado,
- Que muy mal está encarado
- Quien hiere su compañero.
-
-Don Diego Ladron, que vió escaramuzar á motes á don Francisco y á Joan
-Fernandez, entró en la escaramuza y dixo:
-
- ¿Jugais á pasa Gonzalo?
- Señores, decídnoslo,
- Que tambien jugaré yo,
- Si Joan es el Gonzalo.
-
-Don Luis Milan atravesó como á valedor de Joan Fernandez, y, mostrando
-defendelle, le hirió sin sacar sangre y dixo:
-
- Dexad vos ese mi Joan,
- Que no sufre papirote,
- Sino á quien le da en el mote
- Más del palo que del pan.
-
-Joan Fernandez revolvió sobre don Diego y don Luis, y con una piedra
-mató estos dos páxaros y descalabró á don Francisco, diciendo:
-
- Mirad qué Milan y Diego,
- Para competir conmigo;
- Don Francisco, nuestro amigo,
- Sedles vos mozo de ciego.
-
-Vino á esta caza don Miguel Fernandez y la señora doña Ana, su mujer,
-con ropas de monte de terciopelo naranjado, llenas de muchos oidos
-broslados, que estaban entre unas obras, que hacian muy buen matiz,
-de cordoncillo de hilo de plata y seda verde; y los motes que en sus
-monteras traian, decia el del marido:
-
- Todo estoy hecho oidos
- En sentiros, por oiros.
-
-Y el de la señora doña Ana, su mujer, decia:
-
- Toda estoy hecha oidos,
- Del que oigo de maridos.
-
-Dixo don Miguel Fernandez: Señora mujer, vuestros oidos querria ser,
-por oir si os dice algunas mentiras contra mí vuestra Castellana
-Marinuevas, que por vuestra autoridad no la debríades escuchar,
-que mujer novicholera, nunca fué buena casera. Dijo la señora doña
-Ana: Señor marido, vos querríades ser mis oidos, yo querria ser los
-vuestros, por saber si es verdad lo que decis en vuestro letrero, que
-os volveis todo oidos en sentirme por oirme, que yo creo lo debeis
-decir por huirme, segun huis muchas veces de casa; que el marido mal
-casero canta en otro gallinero.
-
-Salió á esta caza don Baltasar Mercader y la señora doña Isabel Ferrer,
-su mujer, vestidos de terciopelo verde, con muchas flores de jazmil,
-brosladas de hilo de plata, y el mote decia:
-
- Como flor es de jazmil
- El amor de poca fe,
- Que entre manos secasé.
-
-Dixo don Baltasar Mercader: Señora mujer, ¿cómo le paresce este nuestro
-letrero que hice para decir una gran verdad? Respondió la señora
-doña Isabel: Señor marido, mucho querria saber en quién ha probado
-vuestra merced esta verdad, que por mí no se puede entender. Dixo don
-Baltasar: Señora, muy poco há que se probó con la vida de mi hermano
-don Berenguer Mercader, que murió de amores por una dama que se le
-casó, pensando que estaba tan casada en la voluntad dél como no lo fué,
-pues pudo casar con otro y descasar á quien tan casado estaba de amor
-con ella; no digo que por ser mujer tuvo poca fe, sino porque no fué
-hombre en agradescer, que tan de véras es el amor que mata, como es
-de burlas el que no da vida; pues piensan que todo le es debido á la
-dama que matando pone en fama. Dixo la señora doña Isabel, su mujer:
-Señor, dicho me ha la señora doña Ana Mercader que le ha parescido
-muy bien todo lo que vuestra merced ha dicho, sino tacharnos á las
-mujeres de poca fe, y alabar á los hombres de agradescidos, que no
-quedan desculpados los que culpan á mujeres, si ellos quedan infamados;
-y lo más dirá la dama que he nombrado, pues lo siente mejor que yo.
-Respondió la señora doña Ana Mercader: Señora doña Isabel, no tengo
-parescer sino el de vuestra merced; aquí está don Luis Milan, que,
-yo creo, segun ha escuchado á vuesa merced, que guarda muy bien esta
-razon que ha dicho, y ella es tan avisada que descubrirá el parescer
-de algunos para mostrar lo que sienten, pues hay razones que no
-debrian hablar en ellas, sino el que puede entendellas. Entendamos
-por qué trae las víboras en el vestido que ha sacado, que bien viene
-invincionado, y dígalo, por vida de quien las sacó.
-
-Dixo don Luis Milan: Señora doña Ana, lo que se debe callar no es de
-decir, y lo que se puede decir no es de callar. Las mejores invinciones
-son las que ellas mismas hablan sin letrero, y éstas apénas las hallan
-sino los bien invincionados cortesanos, como fué el Almirante de
-Castilla, que traia un corazon de piedrazufre, que nombrándole, dice la
-intincion del que le trae; y don Fernando de Torres, baile general de
-nuestra Valencia, que sacó la vela de la nave que nombran contramesana,
-que claro dice: contra mí es Ana; y nuestro caballero valenciano don
-Baltasar Romani, que traia un sino de libra, que es uno de los sinos
-del cielo, que esta invincion quiere decir: si, no, delibra; como es
-verdad que si ó no delibra al que espera. Y un otro que por Ana traia
-una partesana, que claro dice: parte es Ana, queriendo decir que Ana es
-parte para matar ó dar la vida; y ésta que yo he sacado, que son las
-víboras, que ellas mismas son el letrero, pues dicen por el que las
-trae, vivo horas, que bien se puede decir que en esta vida no se vive
-sino horas;
-
- Que las horas del pesar
- Más son que las del reposo,
- Pues que se puede mudar
- Lo venturoso.
-
-Y el que se acordáre desto no estará sin sintir,
-
- Que las horas del pesar,
- Que es el morir,
- Más son que las del placer,
- Que es el vivir.
-
-Salió don Berenguer Aguilar y la señora doña Leonor Gualvez, su mujer,
-con unos vestidos de terciopelo leonado; y el marido traia unos
-círculos redondos de plata, con un leon de oro dentro dellos, que
-tenian este letrero:
-
- Leonor de oro es mi invincion,
- Como muestra este leon.
-
-Y la mujer sacó unas águilas volando, brosladas de hilo de oro, y en
-una montera traia el mote que decia: _Tras águilas fué mi volar._
-
-Dixo don Berenguer á la señora su mujer: Una dama me ha dicho que por
-haber casado con vuestra merced me pueden decir el marido de la gala y
-que no me faltaba sino que me dixesen Martin, pues ya tenía la gala.
-Dígame cómo se ha de entender esto, que yo no lo entiendo.
-
-Respondió la señora doña Leonor: Señor, pregunte vuesa merced al señor
-Joan Fernandez, qué quiso decir esta dama, que no la entiendo, por qué
-queria que le dijesen á vuestra merced Martin, si ya no es ella por
-quien se dixo esta cancion,
-
- ¿Por qué no tramas tela,
- Di, Berenguela?
-
-Respondió Joan Fernandez: Señora doña Leonor, pues vuestra merced lo
-manda, y el señor don Berenguer se lo rie, digo que esa dama quisiera
-ser Berenguera, y como no lo ha sido, se burla de lo que ella quisiera
-ser burlada, y quiere decir que pues el señor don Berenguer alcanzó
-renombre de marido de la gala, que si le dixesen Martin le dirian
-Martingala.
-
-Don Berenguer se corrió de la risa que este apodo levantó, y dixo:
-Señor Joan Fernandez, ese nombre mejor sería para vuestra merced, pues
-un tiempo usó la martingala en las calzas, quando se iba de cámaras de
-baxas coplas, que contra don Luis Milan trobó, que pullas las llamo
-yo. Respondió Joan Fernandez: Si el Milan dice que son pullas, yo lo
-otorgaré, y de otra manera no. Dixo don Luis Milan: Pues el Sr. Joan
-Fernandez se fia de mí, yo no digo que son pullas, sino repullones, y
-dígalo su excelencia, si fueron coplones lo que respondió á mis coplas,
-y séanos juez.
-
-Respondió el Duque: Si yo tengo de ser el juez, para bien juzgar he de
-oir las dos partes cuando yo daré audiencia, que será mejor despues
-de haber cazado, porque los monteros traen los sabuesos que no los
-pueden tener de sentir los puercos, que no deben estar léxos; y en esto
-levantaron un gran puerco, y maltrató los perros que le asieron, y el
-Duque demandó una porquera y mató al puerco, y presentóle á la Reina
-con este requiebro:
-
- Un muerto presenta á otro;
- Que el amor
- Mata y hace matador.
-
-La Reina respondió al requiebro del Duque con una risa, y dixo, á mí me
-dicen: _Je vus entendo ben._ Y el Duque respondió: Y á mí me nombran
-_Sans mal pensier_; y porque es así como digo, qualquier de la compañía
-que mate caza, preséntela á quien quisiere y no á mí, por quitar de
-sospecha á vuestra alteza que la tomo para presentalla á damas; pues no
-quiero hacer presente sino á quien no soy ausente, que es á la Reina,
-mi señora. Levantóse un otro puerco muy fiero, y matóle don Luis Vique,
-y presentóle á la señora doña Mencía su mujer, con este requiebro:
-
- Presento de lo que dais,
- Muerto, pues que vos matais.
-
-Dixo la señora doña Mencía: No sabía yo que fuese matadora, por esto
-el médico de nuestra casa no sabía decirme el otro dia qué mal era el
-de vuestra merced; agora veo que mejor están los amadores enfermos que
-estando buenos.
-
-Dixo el Duque: Señora doña Mencía á esa razon no se le puede responder
-estando á las manos, sino á las lenguas en conversacion de damas, y no
-entre puercos. Yo me acordaré della á su tiempo, porque vuestra merced
-nos la haga de dárnosla á entender. Salió un puerco muy bravo que puso
-espanto á todas las damas, porque iba entre las mulas, y mató la de
-la señora doña Violante Mascó; y don Luis Margarite, su marido, saltó
-del caballo y púsose á las espaldas su mujer, y el puerco vino para
-ellos, y este galan le puso la espada por la boca hasta la empuñadura,
-y muerto el puerco, dixo este requiebro:
-
- Cuando en vos me vi salvar
- De la muerte que moria,
- Nunca llegaré á pagar
- Con esta muerte la mia.
-
-Dixo la señora doña Violante, su mujer: No me ganaréis á requiebros más
-de lo que ya me habeis ganado, y respondió con este otro:
-
- Si de muerte os he librado,
- Fué porque vos me librastes;
- Con lo que vos me pagastes
- He pagado.
-
-Don Pedro Mascó se fué con los monteros de ciervos, y no tardó mucho
-á venir con un ciervo que habia muerto, y trúxole con los cantores
-del Duque que delante dél venian cantando: _Sicut cervus ad fontes
-aquarum_, viene el ciervo del marido que su mujer le ha herido.
-
-Dixo la señora doña Castellana, su mujer: Señor don Pedro, el que hizo
-ese cantar muy gran verdad ha dicho, porque así como el ciervo herido
-va á las fuentes de las aguas, con el mismo deseo viene el marido á su
-mujer, si della ha sido herido ántes de casar.
-
-Dixo el Duque: Señora doña Castellana, guardemos esa razon, que hay
-mucho que decir, para la conversacion que se terná en la comida desta
-caza, que yo la sacaré por postre, pues á vuestro marido le dió tan
-buenas primerías.
-
-Dixo la señora doña Hierónima, mujer de Joan Fernandez: Señor Duque, su
-servidor y mi marido he visto de aquí trabado con un puerco al pié de
-aquel montecico, y parésceme que su caballo está mal herido; mándeme
-dar un caballo y una lanza, que yo le quiero socorrer. Héle allá, agora
-le veo, y está á pié, muerto debe ser su caballo. Socorrieron el Duque
-y todos los caballeros, y hallaron á Joan Fernandez á caballo sobre el
-puerco, asido de las orejas con la mano izquierda, y con la derecha
-dándole de puñaladas, que ya le tenía casi muerto, caido entre sus
-piernas. Levantóse de tierra y vió venir con el socorro á su mujer, con
-un caballo y una lanza á la jineta; y como su marido Joan Fernandez
-la vió venir de tal manera, rióse v díxole: doña Hierónima, ¿á quién
-veníades á socorrer, á mí ó al puerco?
-
-Y ella le respondió: Yo os respondo con lo que dixo el Duque de Ferrara
-en un socorro que hizo á los franceses contra los españoles en la
-batalla de Rávena, que viendo los dos campos muy trabados y perdidos,
-para acaballos del todo, mandó desparar su artillería á todos y dijo:
-_Tutti son inimici._
-
-Rieron mucho y Joan Fernandez respondió: Señora mujer, pues decis que
-á los dos teneis por enemigos, á mí y al puerco, bien será que yo le
-presente á la primavera vuestra amiga, que nos terná por amigos, con
-este mote:
-
- Recebid este presente
- Mi seniora primavera,
- Que mi mujer le comiera,
- Sino por un accidente.
-
-Respondióle doña Hierónima: Sepamos por qué decis que yo comiera el
-puerco, sino por un acidente, que ninguno tengo para dejar de comelle,
-sino ser mal casada.
-
-Dixo Joan Fernandez: Pues sabed, señora mujer, que, hablando de véras,
-el puerco es vuestro, que matándole me dixo: Yo me dexo á tu mujer, y
-así os le presento con este cantar:
-
- Mal casada, no te enojes,
- Que me matan tus amores.
-
-Y ella le respondió con este otro:
-
- ¡Ay, señoras, si se usase
- Que quien mal marido tiene
- Que lo dexase!
-
-Y así se volvieron cantando y riendo, para alegrar á las señoras, que
-tristes estaban hasta que vieron á Joan Fernandez sin peligro.
-
-No muy léjos deste placer donde estaban, se levantó un puerco muy
-fiero, y don Diego Ladron tomó una lanza y fué para él, y dióle una
-lanzada por los costados, que le pasó de parte á parte; y el puerco le
-rompió la lanza con los colmillos, y le hirió el caballo, y dixo estas
-palabras: Mahoma, no me faltes.
-
-Joan Fernandez se rió, diciendo: A no decirse vuestro caballo Mahoma,
-pensáramos que sois moro.
-
-Respondióle don Diego: Mas ántes yo lo soy despues que moro con vuestra
-amistad, aunque más lo parescistes vos el tiempo que trujistes la turca
-de grana, que enojastes en traella á dos veranos de caliente y á tres
-inviernos de frio, que don Luis Milan se acordó desto en una copla que
-os hizo haciéndoos turquesa quando sacastes una ropa larga, de paño
-azul, como la que traen los pregonamuertos de la cofradía de Santiago,
-que si don Luis Milan la quiere decir y vos no os correis, seréis mucho
-de palacio.
-
-Dixo Joan Fernandez: Sólo por paresceros cortesano sufriré papirotes
-del Milan, cuanto más coplas.
-
-Dixo don Luis Milan: Bien será decilla, y no os corrais, que de color
-os mudais.
-
- No se vió mejor empresa,
- Ni azuleja más galana,
- Tan turco sois con la grana
- Como con lazul turquesa.
- Azulejo, mi señor.
- Turquesa contra caida;
- No tengais ningun temor,
- Que no caeréis de amor
- En vuestra vida.
-
-Dixo Joan Fernandez: Pues habeis empezado la escaramuza de coplas, vos
-seréis como Moriana, bien servida y mal contenta de mis respuestas;
-y recebid ésta con perdon que os hace búfalo, por ser animal que
-aborresce la grana, y á toda cosa que con ella está. Pues mi ropa azul
-aborrecistes por vos haber sacado tras ella mi turca de grana que me
-quisistes matar á motes cuando la traia, así como el búfalo quiere
-quitar la vida á quien la trae; y la respuesta que doy á vuestra copla
-es ésta:
-
- Nombrar mi ropa azuleja,
- De azulejo fué tomado,
- Paresce que habeis sacado
- Vestido de ropa vieja.
- Turco y turquesa me heciste,
- Corriste carrera vana,
- Búfalo me parecistes,
- Que lazul aborrecistes
- Por la grana.
-
-Don Francisco Fenollet, como no es muy amigo de cazar puercos, siguió
-á los monteros de ciervos, y vino con un ciervo cariblanco, que tenía
-el pié derecho negro, y cuando fueron en vista y oida de la señora doña
-Francisca, su mujer, venía delante del ciervo cantando Olivarte, cantor
-del Duque, este romance:
-
- Aquel ciervo cariblanco
- Que corre por aquel llano,
- Quien fuere mi caballero,
- Tráigamelo á la mano.
- Dias há que yo ensoñé
- Que mi mal no será sano
- Si no me traen un ciervo
- Cariblanco y rabicano.
- Con el pié derecho negro,
- Que no es de señal villano
- Por la propiedad que tiene,
- Que sabella no es en vano.
- Quien comiere deste ciervo
- De Cupido será hermano;
- No le matará el amor,
- Que no le dará de mano.
-
-En acabar de cantar Olivarte, don Francisco le presentó á la señora,
-su mujer, y le dixo: Señora, con el romance que hice por servicio
-de vuesa merced, ántes de seros marido, os he presentado este ciervo
-cariblanco, que la ventura me ha hecho cazar, para que se cumpliese mi
-deseo de presentaros lo que yo represento.
-
- Ciervo cazado del amor
- Para ser vuestro amador.
-
-Dixo la señora doña Francisca: Señor, si las señales no mienten, vuesa
-merced las tiene de buen marido, que hasta agora no tengo de qué
-quejarme, sino que anda mucho en burlas con Gilot.
-
- Que á las veces salen véras
- Las burlas que son terceras.
-
-Dixo Gilot: Señora doña Francisca, totes les celoses son com á cigales,
-que en cantar una responen molges. La Reina ha comenzat lo cant, que
-de cels es un encant; y la señora doña Mencía fa lo contralt, que son
-marit ne stá malalt, y vosa merced es un tenor sospitos, que pijor es
-que la tos; y la seniora doña Hierónima lo contrabaix, puix son marit
-va tos temps baix en amors,
-
- Que pijor es que dolor
- De mal frances,
- Baix amor en caballers.
-
-Don Miguel Fernandez vió un ciervo no muy léjos de donde estaban, y
-dixo á la señora doña Ana, su mujer: Yo quiero ir á matalle como á
-servidor, y no como á marido, porque si lo presento á vuestra merced le
-tomará de mejor gana, pues yo le daré con mejor modo. Y tomó un arcabuz
-de un montero, y mató el ciervo y presentóselo con este requiebro:
-
- Tenedme por recebido
- Ciervo, vuestro servidor,
- Y sabráos mucho mejor
- Que de marido.
-
-Dixo la señora doña Ana, su mujer:
-
- No le tomára
- Si como á marido le presentára,
- Y en presentalle como á servidor,
- Le tomo con más amor,
-
-que, para conservarse la voluntad entre los casados, siempre ha de
-saber como á servidor el marido, porque no sea tenida en poco la mujer,
-
- Pues en ser casada es olvidada,
- Lo que no debria ser,
- Que la guerra en la posada
- Peor mal no puede ser.
-
-Dixo el Duque: Señora doña Ana, porque no le responda su marido á esta
-plática, que ha menester hora más desocupada, dejémosla para despues
-de la comida por lo que se dice:
-
- Lo que á muchos toca,
- Con pocos no se platica.
-
-Levantaron un puerco y vino hácia donde estaba don Baltasar Mercader,
-y tomó una lanza, y dixo á la señora doña Isabel, su mujer: En nombre
-vuestro le daré lanzada, porque no se me vaya; y mató el puerco, y
-dióselo con este requiebro:
-
- Si con vos no le hiriera,
- No muriera.
-
-Respondió la señora doña Isabel:
-
- No es tan mortal
- Mi lanzada,
- Pues que no puedo matar
- Vuestro burlar.
-
-Venía don Berenguer Aguilar corriendo tras un ciervo que habia herido
-al pié de un monte, á vista de todos, y vino á morir delante de la
-señora doña Leonor Gualvez, su mujer, y presentóselo con este requiebro:
-
- Por vuestra vista murió
- El que os miró.
-
-Dixo don Luis Milan: Basilisco ha hecho el señor don Berenguer á vuesa
-merced, que mata con la vista.
-
- Díganos en qué está muerto,
- Que no lo entiendo por cierto;
- Que en la carne está engordando
- Y en su espíritu burlando.
- Creo que esta muerte debe ser
- Que murió de gran placer
- Por haber con vos casado,
- Y vióse resucitado,
- Más sabido
- Por habella conoscido.
-
-Ya era mediodia, y el Duque mandó que cesase la caza, y dixo:
-
- Buena caza habemos hecho,
- Como hacen en cazar
- Los que cazan para dar
- A su provecho.
- Hora será de comer,
- Que ya espero esta comida,
- Pues comer es para vida
- Gran placer.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: ¿Trovador es vuestra excellencia?
-
-Respondió el Duque: No soy sino perdedor.
-
-Dixo don Luis Milan: Nadi pierde por otro sino por sí.
-
-Replicó Joan Fernandez: En el merescer está el tener.
-
-Respondió don Diego Ladron: Nadi meresce sino á quien se le paresce.
-
-Todos allegaron con gran regocijo á la comida, que fué en Liria, y
-sentados que fueron á la mesa, dieron muy buen tocino con vino blanco
-y azúcar, y dixo el Duque: Gilot, muy buenos principios son éstos, del
-tocino de Aragon deben ser, que tú lo debes conoscer.
-
-Respondió Gilot: Señor, gran merces del mot quem habeu donat; juheu me
-habeu fet, mas no so cobart, á un canonge ne fas part, ques diu Ester,
-que sé que lin fas gran placer.
-
-El Canónigo le tiró un bofeton, y erró á él, y dió al paje del mal
-recaudo, y los dos para vengarse trujeron dos halcones muertos de
-hambre, y soltáronlos al Canónigo, que sin bonete en la cabeza estaba
-delante el Duque, y asidos dél le picaron en la calva y él gritando, y
-Gilot y el paje teníanle, porque los halcones estuviesen como en barra
-asidos con las uñas dél; y quedó tan ensangrentado que si el Duque no
-le socorriera, muerto fuera, y el paje le apodó, y díxole:
-
- Señor mosen Agron,
- ¿Cómo os fué con mi halcon?
-
-Y él respondió:
-
- Y á vos, patge del ganget,
- ¿Cóm vos va ab lo meu bufet?
-
-A ruego de las damas el Duque los perdonó, y mandó que no se
-desmandasen más de manos.
-
-Sacaron unas aves asadas de tan estraño olor y sabor, que de no
-conocellas les pusieron nombre las desconocidas. El gobernador
-Cabanillas, por haber tomado el cargo desta comida, no le vimos hasta
-la hora del comer y dixo: Ninguno sabe el nombre destas aves sino
-yo, que de las Indias me han enviado dellas poco há, y en Benizano y
-Bolbait las hago criar dentro en los castillos, porque son de tan gran
-sentido que sirven por sentinelas, pues por poco ruido que sientan de
-noche dan grandes voces, y hace la guardia una dellas despierta, como
-está la grulla con la mano alta y una piedra en ella, miéntras las
-otras duermen, porque si se aduerme, al caer de lo que tiene entre las
-uñas despierta, y desta manera no puede dormir, que por esto no me ha
-de tener en poco su excelencia de las muchas que yo he traido aquí,
-teniendo la propiedad que tienen para centinelas, que guarda fuerzas se
-debrian nombrar, y no el nombre que tienen.
-
-Dixo el Duque: Cabanillas, nadi alcanza lo que vos, pues alcanzais
-hasta las Indias á tener lo que dellas no alcanzan reyes. Decime, por
-vida de la Reina, mi señora, qué nombre tienen, si es tan bueno como el
-que vos les habeis puesto.
-
-Respondió Cabanillas: Señor, soy contento; el nombre dellas es
-perdizajeras.
-
-Dixo doña Hierónima, la mujer de Joan Fernandez: Esto, perdices son
-con ajos, que el nombre se lo dice, pues nombrando una que se dirá
-perdizajera, lo dice claro.
-
-Rieron mucho de la burla de Cabanillas, y el Duque le dixo cómo las
-habian aparejado; y él respondió: Ponen dentro dellas agiaceite, de
-manera que no pueda salir, y al asar incorpórase todo en la perdiz,
-y queda tan desconoscida como conoscida de la señora doña Hierónima,
-por ser muy enemiga de los ajos, que su marido no los osa comer en su
-casa, porque un dia le corrió con el majadero que los habian hecho y
-arrojóselo; y él vino huyendo á mi casa, á hora de comer, hediendo á
-los ajos y díxome: Señor, acógeme en vuestra mesa, que huyendo vengo
-del majadero, que nunca estuvo más donoso en su vida, por los donaires
-que aquel dia dixo, y fueron tales, que doña Elena, mi nuera, le puso
-nombre Joan Donaire.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señor Cabanillas, buen sermon habeis estudiado
-para venir á decirme Joan Donaire. Bien será que sepan lo que á vos
-os siguió en otra comida que don Guerau Bou estuvo en ella y me dixo
-que Juan Vilarrasa, vuestro sobrino, convidó á comer á su huerta á
-fray Palomo, que aquella cuaresma preicaba en Valencia, y convidóle
-para oirle, que era muy buen decidor. Y al hora que se asentaban á la
-mesa, vuestra merced entró y dixo: _Pax vobis_, y sentóse á comer,
-y don Juan Vilarrasa fuése á la cocina por no oir vuestros cuentos
-católicos del tiempo del Rey Católico; que fueron tantos, que nunca el
-fraile pudo envidar con los suyos, y á cada paso vuesa merced decia:
-Esto que digo en este cuento don Juan Vilarrasa lo sabe tan bien como
-yo. Y él respondió de la cocina, donde estaba, gritando: Noy sé res de
-quant diu, puix mal profit me ha fet entrar lo frare que nunca la dexat
-parlar. Y en irse vuesa merced, el fraile os puso nombre el gobernador
-Campanillas, porque quando ellas tañen nadie puede hablar.
-
-Despues de las perdices dieron pavones de las Indias y de los nuestros,
-y dixo don Diego Ladron: Apostaré que al señor Joan Fernandez mejor
-le parecerán los pavones indianos que los de Valencia, aunque para lo
-que siempre hace en sus amores, mejor le debrian parescer los nuestros,
-pues los contrahace estando en rueda como están ellos con las plumas
-muy hermosas, que son las que don Luis Milan le pasa por la nariz, y
-son tantas que queda emplumado. Pues digámosle Joan de Rueda, y no lo
-digo porque sea como Lope de Rueda, que no hace farsas como él.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Si él es más amigo de los pavones
-indianos, yo le diré Juan pavon indiano.
-
-Joan Fernandez le respondió con esta copla, que de presto hizo:
-
- Cuervos habeis parescido,
- Que muy mal habeis picado,
- La ropa me habeis rasgado,
- Que sangre no m’ha salido.
- No seais corveadores,
- Qu’es muy malo corvear;
- Alquilaos á podar,
- Pues sabeis á podadores.
-
-Don Diego y don Francisco, que se oyeron apodar á cuervos, dixeron
-á las damas si era bueno el apodo, y en qué les parescia que fuesen
-corveadores, como Joan Fernandez les habia dicho en su copla; y que lo
-pensasen entre tanto que respondian cada uno á la copla con otra suya,
-y dixo don Francisco:
-
- Paresce que os enojastes
- Por deciros Joan pavon;
- Y’os apodo al abejon,
- Pues que siempre le jugastes.
- En las burlas deste juego
- Siempre haceis sentir el palo:
- Comenzad á rezar luégo,
- De las manos de don Diego
- _Sed liberanos à malo_.
-
-Y tras esta copla de don Francisco Fenollet salió la de don Diego
-Ladron y es ésta:
-
- Si cuervo os he parescido,
- Lagarto me semejais,
- Con vuestra cola gastais
- Lo que os sale del sentido.
- Yo no he visto mejor pieza,
- Digámosle Joan Lagarto;
- Pues la cola gasta harto
- Lo que adoba su cabeza.
-
-Dixeron las damas á don Francisco Fenollet y á don Diego Ladron: Con
-mucha razon os apodó Juan Fernandez á cuervos por aquello que dice;
-ántes que dices diga que la señora doña Hierónima, su mujer, lo ha
-dicho, que si les apodó su marido á cuervo, fué porque no le apodasen
-primero á él cuervo, que mejor le estuviera, pues siempre la va
-picando; que yerros son del marido y la mujer, decirse cuentos para
-quedar descontentos.
-
-Tras los pavones sacaron muy grandes pasteles, y fueron nombrados copos
-de amor, con muchas aves en ellos, y de todas carnes, que buenos los
-hacen; y el Duque presentó uno á la Reina con este requiebro:
-
- En este copo de amor
- Le presento á su alteza
- Una ave, ques mi firmeza.
-
-Don Luis Vique dió otro á la señora doña Mencía, su mujer, y dixo:
-
- En este copo de amor
- Por ave mia os presento,
- De Mencía es mi contento.
-
-Don Luis Margarite dió otro á la señora doña Violante, su mujer, y dixo:
-
- Este copo del amor
- Por ave os presento yo,
- Que se nombra, vuestro so.
-
-Don Pedro Mascó dió otro á la señora doña Castellana, su mujer, y dixo:
-
- En este copo de amor
- De vos y de mí está lleno
- De un ave, ques gusto bueno.
-
-Joan Fernandez dió otro á la señora doña Hierónima, su mujer, con este
-dicho:
-
- En este copo de amor
- Os presento un ave hermosa,
- Qu’es la vuestra mariposa.
-
-Don Diego Ladron dió otro á la señora doña María, su mujer, y dixo:
-
- En este copo de amor
- Os presento un muy gran dón,
- Un ave vuestro Ladron.
-
-Don Francisco Fenollet dió otro á la señora doña Francisca, su mujer, y
-dixo:
-
- En este copo de amor
- Por ave Francisco doy,
- Pues que de Francisca soy.
-
-Don Miguel Fernandez dió otro á la señora doña Ana Mercader, su mujer,
-y dixo:
-
- En este copo de amor
- N’os presentó cosa vana
- Por ave la mayorana.
-
-Don Baltasar Mercader dió otro á la señora doña Isabel, su mujer, con
-este dicho:
-
- En este copo de amor
- Doy lo que de vos más quiero,
- Un ave qu’es, mucho quiero.
-
-Don Berenguer Aguilar dió otro á la señora doña Leonor Gualvez, su
-mujer, y dixo:
-
- En este copo de amor
- A mi Leonor se da
- Por ave mi aguila.
-
-Tras estos copos de amor sacaron muchas maneras de potajes: manjar
-blanco de amor en blanco, y mirrauste de mal miraste, y diamante del
-amante, y aves cocidas de escocidas, y escodillas de salsas de falsas,
-y salchichones de burlones, y longanizas de falsas risas, y sobreasadas
-de refalsadas, y pollastres de desastres, y porcellas de querellas,
-y cabritos de malditos, y cabezas de ternera de parleras, y tortras
-de mal de otras, y empanadillas de rencillas; y por postres dieron
-peras de mal esperas, y queso de mal seso, y aceitunas de importunas,
-y camuesas de feezas, y ragea de mal se vea, y muchas maneras de
-confituras de amarguras; todo
-
- Fué con tanto cumplimiento,
- Que por burla como á cuento
- He sacado
- Los manjares que he burlado,
- Que hablando muy de véras
- Sin falsete,
- Nunca fué mejor banquete.
-
-Acabada que fué la comida, dixo el Duque: Quien promete en deuda
-se mete. Yo prometí ser juez para juzgar cuál de los dos, ó Joan
-Fernandez, ó don Luis Milan, agora podeis decir las coplas que os
-hecistes, que, oidas las dos partes, yo diré mi parescer.
-
-Dixo don Luis Milan: Pues vuestra excelencia lo manda, y estamos
-en juicio, tengámosle los que habernos de ser juzgados en ser bien
-sufridos,
-
- Que en el lugar de las verdades
- Decir mentiras, son maldades.
-
-Y tratando muy gran verdad digo, que Joan Fernandez vino al juego de
-la pelota muy canicular en los dias caniculares, en cuerpo, sin capa,
-vestido de monte ó de mote, con un sayo y calzas y montera de paño,
-y un jubon algodonado de fustan; todo tan verde que no vino nada
-maduro, con tan grandes calores como hacia, que no se podia vivir con
-tafetanes; y diciéndome don Francisco Fenollet: ¿Qué risa es ésta que
-se ha levantado tan grande? yo le dixe: Del cielo viene lo que por
-castigo se hace, ¿no veis cuál ha venido nuestro amigo, un Enero en
-Juliol hecho un verderol? Y por esto le hice estas tres coplas, que si
-comienzan con puntos de música, fué por burlar de la suya, pues burla
-de la de todos, y recíbalo con paciencia.
-
- Que poco enoja
- La burla que desenoja.
-
-Dixo Joan Fernandez: Decildas, que las burlas sin dañar nunca obligan á
-enojar.
-
- Señor, ut, re, mi, fa, sol,
- Joan Fernandez sin par,
- Ogaño os podrán pescar
- En la mar por verderol.
- Un tiempo fuistes pajel
- Trayendo turca de grana,
- Yo no sé por cuál desgana
- Dejastes la color dél,
- Por una esperanza vana.
- Suplicos se os acuerde
- Sobre tal caso escribir,
- Si no, habrémos de decir,
- Adelante los del verde.
- Y á refran tan conoscido,
- Por quitar murmuradores,
- Dad razon á trovadores,
- Si de verde os sois vestido
- Por ir verde en los amores.
- Por mote no lo tomeis,
- Pues es pregunta que os pido,
- Si no, yo seré el corrido,
- Si vos desto os correis.
- Y perdone la ocasion
- Que lo verde me ha dado,
- Que por verderol, pescado
- Entre platos y un limon,
- Al Duque os he presentado.
-
-Dixo Joan Fernandez: Con un cuento quiero responder al yerro que sintió
-don Luis Milan, de malas coplas que le hice, por contentar á quien
-contentando descontenta.
-
- Que peor no puede ser
- Que á malos apetitos complacer.
-
-Y siguióse que el Rey de Portugal hizo hacer un exercicio para hacer
-galanes, y fué que armó un maestro de gala porque amostrase á hacer
-el galan á quien lo hubiese menester para bien servir á damas, porque
-no se daba licencia de servirlas sino á quien fuese examinado oficial
-de la gala, y si el caballero sirviendo á su dama hacia algun nescio
-pecado, ella le daba la pena que merescia. Y como el mayor de todos los
-pecados fuese hacer malas coplas, hizo un portugues á un competidor
-suyo unas, que sabian á pullas por ser mentirosas y de bajo estilo;
-y la pena que su dama le dió, fué despedirle de servidor, y él iba
-diciendo:
-
- Por facer malas coplas
- Perdí miña amor,
- Doleyvos de meu dolor.
-
-Yo soy este portugues, que por lo mismo fuí despedido de una dama que
-serviamos don Luis Milan y yo, y despidióme con este cantar de muertos:
-
- No me sirvais, caballero,
- Ios con Dios,
- Que quien hace malas coplas,
- _Nescio vos_.
-
-Yo quedé tan arrepentido, que luégo rasgué todas las malas coplas que
-pude haber, y de nuevo le respondí á todas las suyas con las que agora
-le responderé á cuantas me dirá; y respondo á las del verderol, que me
-ha hecho, con éstas:
-
- Señor: re, mi, fa, sol, la,
- Respondo al ut, re, mi, fa, sol;
- Vuestro galan.
- De vos se queja mi águila,
- Que la hizo verderol
- Vuestro milan.
- En el vuelo se ha mostrado
- Vuestro milan, como en caja,
- En amor.
- Quien tras águila ha volado,
- Si por verderol se abaja,
- Es pescador.
- Vos haceis lo que hacer suele
- El milan en su volar
- Por vivir sano.
- Que por muy alto que vuele,
- L’habemos visto abajar
- Por un liviano.
- Ese milan que teneis
- Daltibajo es su gran vuelo
- En llano y sierra.
- Cantad lo que vos haceis,
- Que vuelo hasta el cielo
- Y quedo en tierra.
- Las damas os desengañan,
- Que n’os quieren mirar más
- Si las mirais.
- Pues vuestras cosas engañan,
- Todo es Pedro por demas
- Si festejais.
- Dicen que os han descubierto
- Que sois muy desamorado
- En amores.
- Qu’el primer dia sois muerto,
- Y al tercer resucitado
- Sin dolores.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Duque, si estuviese en mi mano, lloraria
-por no dar en reir de lo que diré, que no sé cómo lo diga, que ya me
-rio del sayete de paño naranjado que sacó el señor Joan Fernandez para
-ruar, ó reir á hora de vueltas; y estaba guarnescido con una trepilla,
-ó tripilla cortesana de tercioperro negro, que tan negro terciopelo
-nunca vi. Pues fué tan reido por la trepilla, como trepado de todos,
-por ser tan corto como vizcaíno, y tan estrecho como catalan, que don
-Diego Ladron, en una copla que le hizo, le dixo que era sayo-paje,
-y don Francisco Fenollet, en otra, le apodó á sayo-mono, y yo, á
-cuera-sayo, como en esta copla vuestra excelencia verá:
-
- No caigo bien en la cuenta,
- Y he caido de quién es,
- Que ese sayo que traés
- Á los dos os descontenta.
- Para sayo más es cuera,
- Para cuera más es sayo,
- Librea pensé que fuera;
- Digámosle sayo-cuera,
- Ó si quereis, cuera-sayo.
-
-RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ.
-
- Pues tambien canta estrambotes
- Á mi sayo su milan,
- Si quisiese ser truhan,
- Ganaríale á motes.
- Cuera-sayo le decis,
- Y no está de vos quejoso,
- Que si vos os lo vestis,
- Decirle han sayo Luis,
- Que se ensaya á ser donoso.
-
-COPLA DE DON DIEGO LADRON Á JOAN FERNANDEZ.
-
- Ya tengo perdido el norte,
- No puedo saber quién es,
- Ese sayo que traés
- Debe ser de vuestro corte.
- Ó de vuestra corte traje,
- Me paresce, señor Juan,
- Dalde luégo á un truhan,
- Que paresce sayo-paje.
-
-RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ Á DON DIEGO LADRON.
-
- Pues el norte que perdistes
- Os hizo perder la gala,
- Don Diego Ginagala
- Á mi sayo parescistes.
- Sayo-paje le apodastes,
- Y él á vos os ha apodado
- Á galan Ginagalado,
- Pues de Ginagala hablastes.
-
-COPLA DE DON FRANCISCO FENOLLET Á JOAN FERNANDEZ.
-
- Espantados vais los dos,
- Vos y el sayo que traeis;
- ¿Cómo los dos n’os correis,
- Vos con él, y él con vos?
- Dende agora y’os perdono,
- Y podréis os dél servir,
- Si me le dejais decir
- Que parece sayo-mono.
-
-RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ Á DON FRANCISCO FENOLLET.
-
- Si los dos nos espantamos,
- Yo y mi sayo naranjado,
- Fué de veros espantado
- Por lo que de vos burlamos.
- Para hacer una comedia,
- Yo le dixe á mi sayete,
- Mejor fueras fenollete
- Que sayo-mono de Heredia.
-
-Dixo don Luis Milan: Item más, salió el señor Joan Fernandez por la
-iglesia mayor, sin capa y con el sayo desabrochado, para oir, la oncena
-qu’es la misa de los perezosos. Y fué tan mortal este pecado, que
-nadie lo quiso absolver, sino el Obispo de Fez de vuestra excellencia,
-que perdona de todos los pecados, y porque supo que no pecó en dia
-de fiesta, ni por mostrar su gentil cuerpo, sino por remedar á un
-caballero mallorquin que quiso poner este mal uso en nuestra Valencia;
-y fué tan reido, qu’el señor Joan no osó más volver á pecar en este
-pecado, y por esto fué de las damas perdonado. Pero no se me fué sin
-copla, y es ésta:
-
- Dicho me han, señor don Joan,
- Que se toma residencia
- En la ciudad de Valencia
- Del oficio de galan.
- El pueblo está alborotado,
- Que en cuerpo y desabrochado
- Remedais al mallorquin:
- Decidme, ¿qu’es vuestro fin,
- Que de risa m’he finado?
-
-RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ.
-
- Dicho me han, señor don Luis,
- Que os han hecho juez de gala,
- Buena será para mala,
- Si juzgais como servis.
- Rey fué mal aconsejado,
- Creo que vos lo aconsejastes,
- Á vos y á él ha engañado,
- Á él porque á vos l’ha dado,
- Y á vos porque lo tomastes.
-
-RÉPLICA DE DON LUIS MILAN.
-
- Yo quiero renunciar
- Al oficio de galan,
- Mejor será para tal Joan,
- Pues sabe tambien juzgar.
- De razon me alcanzais,
- Que mejor que yo juzgais,
- L’ajeno y vuestro decis,
- Vos hablais como vestis,
- Y vestis como hablais.
-
-RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ.
-
- Vos sois muy buen danzador,
- Y danzais para reir,
- Del són os veo salir
- Para ser gran tañedor.
- Harto fué salir del són,
- Sacarnos, como á desastre,
- Á mis vestidos y razon,
- Aquel juez sois de Aragon
- Que ahorcó tejedor por sastre.
-
-
-DON LUIS MILAN.
-
- Yo por sastre os he tomado,
- Que vos no sois tejedor,
- Ordidor ni tramador,
- Sino de muy mal cortado.
- Y aunque mucho habeis reido,
- Del són no me soy salido,
- Que despues que os guié,
- De tal baja y’os saqué,
- Que en el alta os he metido.
-
-
-DE JOAN FERNANDEZ.
-
- L’alta y baja que nombrastes
- Es de vuestra condicion,
- Alto sois de presuncion
- Y muy bajo copleastes.
- Contrabajo sois de tono
- Por burlar de bajo traje,
- Siendo contralto en linaje,
- Quien dixera sayo-mono,
- Sayo-cuera y sayo-paje.
-
-
-DON DIEGO LADRON.
-
- Tened al Rey, trovadores,
- Qu’el Rey me ha dado poder
- Que presos pueda traer
- Á quien son copleadores.
- Copleadores paresceis
- Porque mucho os encendeis,
- Que burlas n’os han de alargar,
- Ya os podeis espabilar,
- Que gran pábilo teneis.
-
-Dixo el Duque: Tiene razon, don Diego Ladron, que las burlas no deben
-ser largas aunque sean buenas, que si turan mucho, pueden hacer mal
-estómago, por ser de mala digestion el burlar, y si son pocas puédense
-digerir; y pues los caballeros no deben reñir de burlas, no se ha
-de burlar para que puedan reñir de véras, porque sufriendo muchas,
-parescen hombres de burlas, y siendo pocas, no apocan á los burladores
-en sufrillas. Yo doy por tan buenas vuestras coplas, que no sé á quién
-dar la mejoría, despues que se ha mejorado Joan Fernandez en rasgar las
-malas coplas, que, por mal consejo, hizo contra don Luis Milan.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Señor, agora le pueden decir, Joan
-Fernandez adobado como guante, pues ha sido tan bueno el adobo de
-la dama que le despidió, que ha mejorado de coplas en las burlas.
-Y vuestra excelencia, para acabar de bien juzgar, no debe atajar
-que digan las demas que se hicieron, para que vea si son tan buenas
-las que vernán como las pasadas, que volviéndose á encender, yo los
-espabilaré y departiré con otra copla, como lo hizo don Diego Ladron.
-
-Dixo el Duque: Don Francisco, bien me parece lo que decis, aguarden
-tiempo y lugar que venga á buen propósito, y podrán tornar á volar el
-águila del Joan y el milan de don Luis, y agora tratemos de las muy
-avisadas y graciosas razones que estas señoras dixeron ántes de cazar,
-que yo las atajé para que mejor platicásemos dellas despues de la
-comida. Y agora diga la señora doña Mencía la suya.
-
-Dixo la señora doña Mencía: Señor, lo que yo dixe fué, que mejor
-están los amadores estando malos que buenos, porque la dolencia de
-los que aman es salud para la honra de sus damas, pues estando malos
-sus servidores, muestran no estar sanos de favores, y estar los
-galanes dolientes, desfavorecidos, es sanidad para ellos; pues no
-andan atrevidos sino para bien servir y no enojar; que si estuviesen
-sanos de bien tratados, andáran descuidados en el servicio de sus
-damas, pensando que no pueden parescer mal, de cualquier manera que
-sirvan, los que por buenos servicios han allegado á parescer bien y van
-engañados; que los que se descuidan son los que se pierden. Y como
-mi señor don Luis Vique tiene bien probado ser esto lo mejor, siendo
-marido se trata conmigo como á servidor, y á quien tal hace, meresce
-que nunca le contradiga su mujer.
-
-Dixo el Duque: Señora doña Mencía, no hay más que decir, sino dígalo el
-señor don Luis Vique, su marido.
-
-Dixo don Luis Vique; Señora mujer, yo ensoñé, quando os era servidor,
-que os habia de ser buen marido, porque siendo leal la dama cuando es
-amiga, no puede ser desleal cuando es mujer, que si ántes de casar,
-cuando ella manda, se dexa mandar de la razon, despues de casada no se
-puede desmandar para dar pasion. Siempre vi en vuesa merced, cuando
-os servia, lo que debe hacer la dama á su servidor cuando no merece
-competidor, pues vió en mí que no lo merescia, ni por desleal para
-seros traidor, ni por atrevido para mal serviros, ni por confiado para
-prometerme, ni por descuidado para yo faltaros; que ni yo me confié
-de meresceros, ni me desconfié para olvidaros. Y así la ventura os
-hizo mia, pues vió que todo era vuestro, y con el modo que le gané la
-voluntad, como á servidor, la quiero conservar como á marido, pues
-vuesa merced se hizo amar como amiga, que habia de ser mi mujer. Que
-las amigas que son buenas para mujeres, agradan mas que las mujeres que
-son buenas para amigas.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señora doña Mencía, por lo que vuesa merced ha
-dicho, ha mostrado qu’el señor don Luis Vique, su marido, va tan
-enfermo de vuestro amor como cuando os era servidor; y á mi parescer no
-se vió Luis más sano. Díganos en qué está mal, si es dolor de quixal.
-
-Dixo don Francisco Fenollet:
-
- No puede ser mal de muelas,
- Que sería gritador;
- Más paresce mal de amor.
-
-Dixo don Diego Ladron: Más parece el mal del tordo.
-
-Dixo don Luis Milan: Más será el del gavilan, que, por gentileza, á la
-mañana suelta la presa.
-
-Dixo la señora doña Mencía: Señores desamorados, como no teneis amor,
-habeis burlado del mal de mi señor don Luis Vique; Don Francisco
-Fenollet ha acertado, que deste mal fué oleado.
-
-Dixo don Luis Milan: Y cuán oleado, y áun batizado del agua del palo,
-que mal frances fué su amor.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Ximeno, por su mal conoce el ajeno.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Francisco, vos no quereis acabar de conoscer
-ese milan; por él se dixo: El mal de milano, las alas quebradas y el
-pico sano.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez, pues quereis que tenga pico,
-repico. Bien se os acuerda, cuando fuisteis dama de don Enéas Ladron,
-que os sacó á danzar en el Real, estando en sarao la Reina, mi señora,
-y su excelencia, y vos no le negastes vuestro cuerpo, que parescistes
-la reina Dido, que iba danzando con su Enéas troyano, como vos con el
-vuestro, que parescia Enéas gitano, que por parescernos vos tan feo
-para dama como él para galan, le apodamos á Camafeo, y á vos á dama
-fea. Pues fué el caso tan feo, que no hallamos con qué salvaros, sino
-con Lope de Rueda, que lo quisistes contra-hacer por dar placer á costa
-vuestra, como esta copla muestra:
-
- Bueno vais, señor don Joan,
- Puesto estais en buena fama,
- Y’os tenía por galan,
- Y hanme dicho que sois dama.
- Bien podeis cantar de hoy más
- Aquella triste sonada
- De Dido, la desdichada:
- Enéas, pues que te vas
- Y me dejas tan burlada.
-
-
-RESPUESTA DE JOAN FRNANDEZ.
-
- Cantó l’alba la perdiz,
- Más le valiera dormir,
- Pues danzastes con Betriz
- Para darnos que reir.
- Gilot lo supo despues
- Que con su Betriz danzastes,
- Pues de su casa llevastes
- Á la vuestra el mal frances,
- Que á don Francisco pegastes.
-
-Don Francisco los departió y dixo:
-
- Tené al Rey, no más burlar,
- Que ya dais mucha ocasion,
- Como á don Diego Ladron
- Quando os quiso espabilar.
- No paseis más adelante,
- Y de mal frances no hablemos;
- Enviémoslo á Alicante,
- Que lo embarquen á Levante,
- Que los tres harto tenemos.
-
-Dixo el Duque: Yo quiero poner en medio, para departir como maestro de
-esgrima, la vara, y es del palo del canónigo Ester.
-
-Dixo el Canónigo: Señor, un dia me diréu lo canonge boix, puix me habeu
-fet de palo.
-
-Dixo el Duque: Canónigo, por mi vida, no haya más, pues no sois para
-ménos; y diga la señora doña Castellana Belvis la razon que en la caza
-le dixe que la dexase para agora.
-
-Respondió la señora doña Castellana: Vuestra Excelencia manda que diga
-lo que no querrian oir los malos maridos. Yo dixe, quando don Pedro,
-mi señor, me presentó el ciervo con los cantores, que para conoscer si
-estuvieron enamorados de véras los amadores, ántes de casar, que siendo
-casados, siempre han de venir delante sus mujeres, como á servidores,
-para ser buenos maridos, con mucho deseo á beber de la fuente del deseo
-de su mujer; porque en perderse los deseos, reinan los menosprecios. Y
-por esto las menospreciadas son las mal casadas.
-
- Y hombres menospreciadores
- Siempre saben á traidores,
- Y desleales,
- Abren puerta para males.
-
-Vengan pues con el deseo que viene el ciervo herido al agua, y creerá
-la mujer que su marido no se dice don Olvido, como en este cuento
-oirán. Una señora amiga mia, siendo mal casada, siempre nombraba á
-su marido don Olvido, y él le puso nombre á ella doña Olvidada.
-Hiciéronles esta cancion:
-
- Si quereis saber quién son
- Don Olvido y doña Olvidada,
- Mal marido y mal casada.
-
-El Duque se rió de buena gana y dixo: Señora doña Castellana, atapado
-nos ha las bocas, aunque no para reir, que no hay más que decir.
-Caballeros, sirvamos á nuestras mujeres como amigos, y ellas servirnos
-han como á mujeres.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señor, vuestra Excelencia da unos consejos que
-saben á conejos casolanos, que son mal sanos; gran trabajo es hacer
-el siervo para ser señor, por esto rehusó de casar un sabio que en
-este cuento diré. El Petrarca, siendo canónigo de Padua, dispensaba
-el Papa que casase con madona Laura, por quien él mostró estar tan
-enamorado della, como en sus Triunfos y sus sonetos se ve, y consentia
-que viviese con sus rentas eclesiásticas si se casaba, porque no
-escandalizase con amor temporal á su hábito eclesiástico; y él, no
-queriendo casar, respondió al Papa: No quiero trocar los placeres del
-amiga por los enojos de la mujer.
-
-Dixo doña Hierónima, mujer de Joan Fernandez: Senyores, quin preycador
-de bulles falses es mont marit; non prengau ninguna, que totes les que
-ell preyca porten al infern.
-
-Respondióle su marido: Mujer, engañada vais, que poco há me aparesció
-una mujer que murió de amores de su marido, y díxome que era salvada
-por haber tomado una bulla que yo preyco, y es, que ninguna mujer se
-puede salvar si no muere de amores de su marido.
-
-Dixo doña Hierónima, su mujer:
-
- De tal marit com vos,
- ¿Qui pot morir de amors?
- Que jaus diuen Joan farcer,
- Puix farçes feu de la muller.
-
-La Reina rió mucho y dixo: Doña Hierónima, siempre querria que
-hablásedes en valenciano, que en vuestra boca es gracioso; las dos
-podemos cantar:
-
- Mal me quieren mis comadres,
- Porque les digo las verdades.
-
-Y diga, Gilot, ¿quién son las comadres?
-
-Dixo Gilot: Senyora, puix vostra altesa ho mana, yo diré qui son les
-comares ab est cuento. En lo carrer de la Nau dos dones eren grans
-amigues per ser enemigues de sos marits, baralléuenlos cada dia, y
-ells deyen: Vosastres no sou dones, sino homens; y elles responien:
-Homens som, puix vosastres sou dones no fentnos parir, y posárenlos
-nom, les comares. Nou dich perque sa Excellencia y Joan Ferrandiz ó
-siem en cara que may han fet parir á ses mullers.
-
-Dixo Joan Fernandez: Gilot, ¿tú no sabes que á su Excelencia y á mí
-nos han parido dos mujeres? Que este mal de ser estériles no está en
-nosotros, sino en las rabiosas,
-
- Que por maravilla paren
- Las que rabias conciben,
- Pues que matan y no viven,
-
-segun dice la regla de medicina.
-
-Dixo doña Hierónima, su mujer: Senyora, ¿qui li par á vostra altesa de
-mont marit? ¿Quin metge y buller que es? ab bulles falses que preica,
-diu que posa dones en parais, y ab regles fingides de medisina nos
-infama que som rabioses, y per ço no parim. No sería mal acusarlo,
-que l’atre dia tragueren á la scala un buller falsari y un metge no
-doctorat.
-
-Dixo la Reina: Doña Hierónima, por adúltero meresceria más ser sacado á
-la vergüenza, pues tiene tan poca que nos dice cara á cara que les han
-parido dos mujeres.
-
-Dixo el Duque: ¿Vuestra alteza sabe lo que me ha dicho al oido Joan
-Fernandez? díxome: Mire qué primor diré, que diciendo una gran mentira
-que nos han parido dos mujeres, diré una gran verdad; que dos mujeres,
-que son nuestras madres, nos han parido.
-
-Dixo la Reina: Eso teneis los hombres engañadores, que de las verdades
-haceis mentiras y de las mentiras verdades. Mudemos de nuevas, que en
-casos hay que es bien mudar para desenojar. Dixo don Miguel Fernandez:
-Si como dixo vuesa alteza mudemos de nuevas, dixera mudemos de
-costumbres, las mujeres no serian tan rabiosas, y los maridos serian
-más caseros, y mi mujer y yo terniamos mejor vida, porque siempre le
-digo: Mujer, mudemos de nuevas; y ella me responde: Marido, mudavos de
-costumbres; yo le respondo: Mujer, vos de condicion.
-
-Y la señora doña Ana, su mujer, le dixo: Dexad vos la que habeis tomado
-de vuestro hermano Joan Fernandez, yo dexaré la que tengo de la señora
-doña Hierónima, su mujer, pues las dos más tenemos los maridos mozeros
-que dameros por tener gustos bajos, que no son sino de cortesanos de
-rameras cortesanas, bien mereceis el nombre que os han puesto las
-damas, que en veros dicen: Hé aquí los viejos mozos, y dicen bien, pues
-sois viejos para vuestras mujeres, y mozos para las mozas de vuestra
-casa, que siempre andais á caza dellas, que peor es que de moxcas.
-
-Tomó la mano don Berenguer, y dixo: Señora mujer, pues á decir
-condiciones de casados va, yo diré la vuestra y la mia, y su alteza
-séanos juez cuál de las dos es mejor; yo le digo á doña Leonor, mi
-mujer, cantando por casa:
-
- Tus ojos, Leonor,
- Mis enemigos son;
-
-y ella me responde con este otro cantar:
-
- Quitad el caballero
- Los ojos de mí,
- No mireis ansí.
-
-Dixo la señora doña Leonor á la Reina: Pues vuestra alteza es nuestro
-juez, dígame si tengo razon de mirar de mal ojo á marido que viene
-fuera casa tomado de mala vista, que todo el año tenemos los dos mal
-de ojos, él de perderme de vista, yo de buscalle con la mia, que
-sombra está de asombrado de bajos amores, pues siguiéndole me huye, y
-huyéndole me sigue como sombra; que ya le pueden decir lo que dicen las
-damas á don Francisco Fenollet, que vuestra alteza lo debria saber de
-don Luis Milan por un cuento donoso que dél me contó.
-
-Dixo la Reina que lo contase.
-
-Don Luis Milan respondió: Que no convenia decir cuento tan bajo delante
-su alteza.
-
-Dixo don Francisco: Si lo decis, yo diré otro de vos, mucho peor.
-
-Yo le respondí: Porque vea su alteza quál corrió lança más baja de vos
-ó yo, quiero decille; sepa vuestra alteza que el cuento es éste: Yo
-visité á don Francisco, que estaba mal de unos amores bajos, que yo se
-lo conoscí por este villancico que me dixo:
-
- Herediano es el mi amor,
- Herediano es
- Quien me le hizo aragonés.
-
-Y contóme que tenía amores con una hermosa cortesana aragonesa, que
-se decia Herediana; y pensando estar sólo en esta baja que danzaba,
-supo que un mercader ginoves, nombrado micer Maltevollo, tenía amores
-con ella, y don Francisco quísola dejar y no pudo de muy herediano.
-Quedó don Francisco con este concierto que Herediana no diese más de
-un hora al dia á Maltevollo, y si más se detenia y no se queria ir de
-casa, salia don Francisco amortajado con una mortaja de tela negra
-diciendo: Guarda la sombra, guarda la sombra; y Herediana decia: Ios,
-ios, Maltevollo, que ya viene la sombra de mi padre del otro mundo,
-que me quiere matar porque sea buena; y no queriendo irse Maltevollo,
-por comer una buena cena que se habia hecho traer, salió otra vez la
-sombra diciendo: Vate, Maltevollo; y él decia: Prima vollo manjar. Y él
-que no, y el otro que sí, y abrazáronse los dos y rodaron la escalera
-abaxo. Maltevollo huyó con la cabeza quebrada, y don Francisco cerró
-la puerta y comióse la cena de Maltevollo; y quedó desta caida cojo de
-reputacion, y por esto le dicen las damas don Francisco Sombra, que
-sombra es quien de baxos amores se asombra.
-
-Don Francisco dixo: Pues nos habeis resfriado con mi cuento, yo
-escallentaré con el vuestro de risa. Bien se os acuerda que estando vos
-enamorado de una criada de una dama que serviades, en pago desta baja
-traicion burlaban de vos desta manera: La señora hacia con su criada
-que os hiciese estar en un árbol de su huerta haciendo el mochuelo
-toda la noche, porque no fuésedes descubierto, esperando que la criada
-os diese entrada, y cuando hubieron muchas noches burlado de vos, una
-noche que su marido de la señora era fuera Valencia, subieron ella y su
-criada al terrado, y decian:
-
- Mal canta este mochuelo,
- Matémosle;
-
-y vos deciades:
-
- No tireis piedras,
- Que yo cantaré bien.
-
-Y ellas decian: ¿Qué, los mochuelos hablan? vos algun ladron debeis
-ser; respondíades vos: No soy sino mochuelo de amores; y ellas á tirar
-piedras y vos hacer el mochuelo, hasta que os derribaron del árbol
-abajo, y fuístesos apedreado como el gallo de Carnestoliendas.
-
- Que peor es que mochuelo
- Quien sirve la señora,
- Y pára en ser mozero.
-
-El chiste que hicistes sobre esto quiero decir, pues tan bueno es para
-contar como para hacer reir, y es éste:
-
- Quéjome de una dama
- D’ella á ella.
- Que no puedo estar sin vella
- Y no la veo.
- Vengo yo d’este deseo
- Á llorar.
- Miedo tengo de cegar,
- Mejor sería.
- Pues no veo á quien querria,
- Que sois vos.
- Alabado sea Dios,
- Que os crió,
- Para que cegase yo,
- Que ya lo’stoy.
- Pues no veo por do voy
- Á las gentes.
- Diciendo van entre dientes,
- Hélo, hélo.
- Vuelto se nos ha mochuelo,
- Que tal sería.
- Cierto no ve de dia
- Y va mirando.
- Vémosle estropezando
- En sus amigos.
- Señales son y testigos
- De su muerte.
- Dícenme: muy mala suerte
- Habeis tenido.
- Yo les digo: no ha sido
- Sino buena;
- Que no ver no me da pena,
- Pues no veo
- Á la que más ver deseo,
- Que’s mi dama.
- Dícenme si me defama,
- Yo les digo:
- Las obras son el testigo
- Del amor.
- ¿Veisme ciego amador
- Y burlais?
- Plega á Dios que os veais
- Como yo.
- Mas no de quien me cegó.
-
-Dixo la señora doña Violante Mascó:
-
- Dios lo guarde á mi marido
- De mochuelo,
- Que no lo está de ser mozero.
-
-Respondió don Luis Margarit, su marido:
-
- Guardado estoy de mozero,
- Pero no de ser mochuelo.
-
-Dixo la señora doña Mencía: No temo yo de mi marido que se me haga
-mochuelo ni mozero desvergonzado viéndose tan bien casado; que cantando
-va por casa:
-
- Soy mozo y vergonzoso,
- Soy mozo.
-
-Respondió don Luis Vique, su marido:
-
- Quien de vos se vió mochuelo,
- ¿Cómo puede ser mozero?
-
-Dixo doña Castellana Belvis:
-
- Como gavilan en mano,
- Tan leal fué mi mochuelo.
- Que jamas le vi mozero.
-
-Dixo don Pedro Mascó, su marido: Señora mujer, quien no asegura no
-prende.
-
-La señora doña Ana Mercader dixo:
-
- Claro se deja entender,
- Que no fiemos de maridos
- Que aseguran por prender.
-
-Respondió don Miguel Fernandez, su marido:
-
- No me entiendo yo en esto,
- Que jamas os fuí travieso.
-
-Dixo Joan Fernandez: Nunca son creidos los que tienen sus mujeres por
-maridos.
-
-Respondió la señora doña Hierónima, su mujer: ¿Cómo os va de calor? que
-de frio no digo nada.
-
-Dixo don Diego Ladron: Señora doña Hierónima, habiendo salido el señor
-Joan Fernandez y vuesa merced una primavera de amor, ni él puede tener
-frio ni vuestra merced calor.
-
-Dixo la señora doña María, su mujer: Piénsase el ladron que todos son
-de su condicion.
-
-Dixo la señora doña Isabel Ferrer:
-
- Señora hermana,
- No correis carrera vana,
- Que ladron tengo yo el mio,
- Que mi prima no le fio.
-
-Respondió don Baltasar Mercader, su marido: Si mal es de quien no deben
-confiar, peor es de quien se debe no fiar.
-
-Dixo don Berenguer Aguilar: nunca pudo engordar mi mujer de no fiar.
-
-Respondió la señora doña Leonor:
-
- Mi señor don Berenguer,
- De engordar mucho el marido
- Enflaquece la mujer.
-
-El Duque y la Reina se holgaron mucho destas cortesanías destos
-caballeros y damas, y dixo: Bien sería que don Luis Milan pusiese por
-obra el Cortesano que le mandaron las damas que hiciese; yo respondí:
-Si vuestra Excellencia me avisa diciendo las partes que ha de tener el
-Cortesano,
-
- Yo sabré hacer lo que no sabria,
- Que del Rey se ha de tomar cortesanía.
-
-Dixo el Duque: Yo diré mi parescer y esos caballeros digan el suyo:
-
- Que en las cosas de gran sér,
- El Rey con los caballeros
- Tiene muy buen parescer.
-
-
-REGLAS DEL CORTESANO.
-
-Comenzó el Duque y dixo: Á mí me paresce que el Cortesano ha de tener
-estas reglas: saber hablar y callar donde es menester, que no en todos
-tiempos ni en todo lugar ni á toda persona es bien hablar, sino en su
-caso y lugar; que si se habla en tiempos que pueden causar algun mal,
-mejor es callar; ni ménos se ha de hablar en el lugar que se debe tener
-silencio, que ha de ser en la casa de Dios, cuando se ha de rezar ó
-tener atencion á los oficios que se dicen, y asimesmo en los lugares y
-casas reales estando delante del Rey, por la fidelidad y acato que se
-le debe, sino cuando él lo manda, ó hay ocasion ó interroga que delante
-dél se hable; ni ménos se debe hablar á la persona qu’es prohibido,
-como escomulgado con participantes, por no menospreciar la Iglesia
-de Dios que lo manda; ni con hereje ni moro, sino por necesidad ó
-conversion dellos, y en este caso es bueno ser amigo del amigo, qu’es
-Dios, y enemigo de su enemigo, ni en lo temporal nadie debe ser amigo
-de su enemigo para encender fuego en lugar de matalle, y lo demas diga
-quien quisiere.
-
-Dixo don Diego Ladron: Pues vuestra Excelencia lo manda, digo, que el
-Cortesano no debria hablar sino de aquello que él sabe, pues qualquier
-que habla lo que no comprende, descubre lo que no entiende. Ni ménos
-debe hacer lo que ignora ó lo que no puede, que muestra saber poco, y
-poder ménos quien mal se atreve.
-
-Dixo Juan Fernandez: Yo diria que el Cortesano debe hablar siempre á
-buen propósito, que apénas hay cosa mal dicha á buen propósito ni bien
-hablada fuera dél, hora sea moviendo conversacion, ó respondiendo á
-quien la mueve, pues sería conversacion despropositada, como si se
-hablase de alegría en tiempo de tristeza, si ya no se hiciese para
-alegrar á uno que se holgase lo sanase de triste un alegre donoso.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Yo digo que el Cortesano siempre debe
-estar en lo que hace y dice, por no parescer descuidado, como en este
-cuento diré: Iban camino dos caminantes, y pasando por un pajar dixo
-el uno: ¡oh qué buena paja es ésta! y de allí á una hora respondió el
-otro: para albardas. Esta paja se les podria dar á comer á los que no
-están en lo que están, ni traen cuenta con quien les habla, que no se
-ha de responder tarde para luégo, ni luégo para tarde. Otros hay que
-no están en lo que hacen, como hacia un justador portugues que nunca
-engozaba la lanza sino cuando su contrario lo habia encontrado, y decia
-que se le hacia gran traicion de encontralle ántes que él engozase;
-quiso ser juzgado, y el Rey de Portugal, que era el juez, juzgó y dixo:
-
- Descuidado justador,
- Nan juste mais en amor.
-
-Dixo don Luis Milan: El Cortesano ha de ser padre de la verdad, hijo
-del modo, hermano de la crianza, pariente de la gravedad, varon con
-ley, amigo de limpieza y enemigo de pesadumbre; y por mostrar cómo lo
-entiendo, digo, que debe ser tan verdadero como el padre á sus hijos,
-tratando mucha verdad con ellos para que sean verdaderos, mostrando
-amor y correccion donde se debe, que en casos hay que si mostrase
-voluntad sería tenido en poco; y porque no lo sea, no le han de ver la
-cara para ser temido, sino obras para ser amado, que no debe causar
-menosprecio quien ha de ser respetado; y en todo lo que ha de tratar
-verdad ha de ser muy verdadero, sino cuando va de burlas placentero.
-
-Tambien ha de ser hijo del modo por lo que diré: Un filósofo, haciendo
-vida en un desierto, vió una muy hermosa ninfa y demandóle quién era,
-y ella le respondió: Soy la Justicia; dixo el filósofo: ¿De dónde
-veniste? respondió: Vine del cielo; prosiguió el filósofo diciendo:
-¿Por qué vas por desiertos? dixo la Justicia: Porque donde yo reinaba
-han muerto mi padre, que do el modo se pierde, justicia no reina. Por
-donde se ve que el modo es padre de la justicia y del Cortesano, que,
-para ser justo y llegado á razon, ha de ser su hijo y de su condicion.
-
-Tambien ha de ser hermano de la crianza, como en este cuento mostraré:
-Topáronse cazando dos cazadores, muy lindos hombres; dixo el uno al
-otro: Tan bien me paresces, que yo querria saber tu nombre y de qué
-vives. Respondióle: Á mí me dicen don Venturoso, y vivo de cazar lo que
-desdichados no alcanzan; yo tambien querria saber lo mesmo de tí. Dixo
-el otro: Á mí me nombran don Bien-criado, y vivo de cazar lo que mal
-criados pierden; el Cortesano debe ser el uno que es don Bien-criado y
-cazará siempre lo que mal criados vienen muchas veces á perder, que es
-el cielo y la tierra; y puede ser el otro que es don Venturoso, porque
-el cielo da la ventura á quien trabaja de ganalle con bondades y no
-parencerias, como debe ser la crianza, que no ha de ser fingida para
-engañar, sino verdadera para contentar.
-
-Tambien ha de ser pariente de la gravedad, como en este cuento diré: Un
-caballero de muy gran presencia y gravedad topó con una reina, de gran
-hermosura y auctoridad, que se paseaba sola por una deleitosa floresta,
-y díxole: Señora, ¿quién sois, que tanto contentais á quien os mira?
-respondióle: Yo soy la Reina de la gravedad; dixo el caballero: ¿Y por
-qué vais sola? respondió ella: Más vale soledad que mala compañía, que
-la gravedad ha de ir acompañada de virtudes y sola de vicios.
-
-Tambien ha de ser varon con ley, como dixo un valeroso caballero
-castellano, en la guerra de Granada, nombrado don Manuel de Leon, que
-siendo muy amado, por su gran valentía, de un moro no ménos valiente
-que él, que se decia Muza, que fué cativado en una escaramuza, y
-trabajando el rey don Fernando y la reina doña Isabel que se hiciese
-cristiano, viéndose muy importunado, dixo: Yo no haré sino lo que me
-aconsejáre don Manuel Leon, mi gran amigo. Fué á hablalle por mandado
-de los reyes y díxole: Muça, si tú te pasas á nuestra ley y de corazon
-no fueres della, ni serás de la tuya ni de la nuestra, y quedarás
-hombre sin ley; no dexes de serlo, que no debe estar sin ley un momento
-el corazon para ser todo varon. Muy bien mostró este caballero tener lo
-que aconsejaba; pues hallándose en Roma, asaltado de malhechores una
-noche, hizo tan maravillosas cosas en armas, que siendo los contrarios
-muchos, los hizo pocos, venciendo á todos, huyendo de su gran corazon;
-y viendo esta hazaña un romano, dixo á su mujer lo que don Manuel de
-Leon habia hecho, y ella, enamorada de su gran valor, fuese á él y
-contóle lo que su marido le habia dicho, ofresciéndose para cumplir su
-voluntad si della se queria servir. A esto respondió él: Ios, señora,
-que muy mala obra haria yo á quien me la hizo tan buena, que fué
-vuestro marido; que jamas está sin ley l’agradescido.
-
-Tambien ha de ser el Cortesano enemigo de pesadumbre,
-
- Que si fuere pesadilla
- No le cumple ir en Castilla
- Ni en córte de Portugal;
-
-que á pesados hacen mal y burlan dellos. Sepan más
-
- Que’l buen galan,
- Sus vestidos y ademan
- Han de ser buenas razones,
- Honestas calzas y jubones,
- Capas y sayos.
- Que si visten
- Como mayos
- De colores,
-
-ha de ser
-
- En justas y cañas,
- Por amores.
-
-Y al usado, honesto y limpio y adobado de buenos guantes adobados,
-porque no den mala olor, de cuero de mal servidor:
-
- Que no debe mal oler
- El vestido cortesano
- Porque no le den de mano
-
-camisas y pañizuelos limpios y de buen olor
-
- Y si fuese servidor,
- En la gorra una invincion,
- Que el otro monerías son.
-
-Tambien debe tener el Cortesano buen estilo de hablar.
-
- Que á los muy malos vocablos
- Gasta bocas digo yo,
- Que bocajes engendró.
-
-Y si viene á burlar en conversacion, jugar del vocablo da buen son
-
- Á los muy buenos oidos,
- Que nunca serán reidos
- Y podrán hacer reir.
-
-Que agudeza muy graciosa, apénas es enojosa, como dixo un cortesano á
-otro de amor mal sano:
-
- Por demas sois en la gala.
-
-Dixo el otro:
-
- Mas no Pedro por demas,
- Como vos en una sala.
-
-Y algunas veces en burlar:
-
- Prosa y verso debe hablar.
- Y debaxo esta alegría,
- No calle filosofía.
- Muy de véras,
- Que las burlas hacen véras.
-
-Tambien ha de ser amigo de limpieza el Cortesano, como nos muestra
-aquel animal nombrado herminio, que por no caer en el lodo que los
-caçadores le ponen para caçalle, se dexa tomar. Con más razon debe ser
-limpio el Cortesano, siendo herminio de damas por ir mucho entr’ellas:
-lo que no son dos medio galanes nuestros amigos. Que no son de los
-cumplidos los que en bajos aposentos hacen nidos.
-
-Dixo don Diego Ladron: Ya sé por quién preguntais.
-
-Dixo Joan Fernandez: Por Herediano decis.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: No lo dice sino por su mochuelo.
-
-Dixo el Duque: No he visto tan grandes véras parar en tan buenas
-burlas; volvamos á Valencia, que yo daré mucho de mí si dan de sí las
-damas y caballeros que aquí están para que nazca este Cortesano, que
-no le faltarán comadres y compadres en esta compañía cortesana, y
-batizarle ha el canónigo Ester y póngale nombre luégo.
-
-Senyor, yo so content, y de ara li pose nom el Pico, puix piccará mes
-que una picaraza.
-
-Respondió don Luis Milan:
-
- Armad vuestra giba
- Porque no reciba.
-
-Dixo Joan Fernandez:
-
- Yo la armaré
- Con lo que sé.
-
-Dixo el canónigo:
-
- Armaula ab vostra muller
- Y picau tots á plaer,
- Que molt poch y fareu mella
- Ab tal rodella.
- Y restau pera corps
- Picadors,
- Que buitrera sou de mors.
-
-Y dió de espuelas á su cuartago, y á más correr de corrido se fué
-diciendo: Als corps, als corps. Y los pajes tras él gritando al
-tartugote, canónigo giba, mendrugo Ster, y así se fué, y nosotros tras
-él finados de risa hasta llegar á Valencia, y determinóse en el camino
-que los cuatro á quien el Duque dió cargo que traigamos la córte en
-peso, fuésemos nombrados desta manera:
-
- Que don Diego Ladron se nombrase Diego
- en él; y don Francisco Fenollet, Francisconio;
- y Joan Fernandez, Joanin;
- y don Luis Milan, Milanteo,
- como nos verán nombrados
- en las pláticas que pasarémos
- en esta córte,
- y aquí se acaba
- la primera
- jornada.
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-JORNADA SEGUNDA.
-
-
-_Y en ella verán que los caballeros de los nombres mudados no quisieron
-dexar los suyos, que no se debe dexar nombre de buen renombre._
-
-_La conversacion della será declarar al principio debaxo jocosidad el
-presente_
-
-
-SONETO.
-
- Con alta voz yo cantaré llorando,
- Pues es llorar cantar penalidades,
- Á fin de bien diré muchas verdades,
- Que muchos van por esto sospirando.
- Mi fin será que vayan escuchando
- Para mostrar las fieras crueldades,
- Qu’el dios de amor, por campos y ciudades,
- Á sombras va con sombras espantando.
- ¿Sabeis quién es el dios d’amor nombrado?
- Tené por fe qu’es nuestro mal deseo,
- Por desear desvergonzadamente;
- Desnudo va quien es desvergonzado,
- No le creais, que no es Dios ni lo creo,
- Que lo qu’es Dios no reina malamente.
-
-Dice Joan Fernandez: Don Luis Milan, vos decis en el presente soneto
-vuestro estos versos que dicen:
-
- Con alta voz yo cantaré llorando,
- Pues es llorar cantar penalidades.
-
-Maravillado estoy de vos, que nos quereis dar á entender que se pueda
-cantar llorando; acompaña-muertos debeis ser, que paresce que lloran
-cantando, y queréisnos cantar á muertos entre vivos.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez, no os debeis maravillar de
-lo que puede ser, que cantar versos de penalidades es llorar cantando;
-bien sé que vos lo sabeis mejor que yo, pues sois llorador y cantador
-en amores, que de vuestra dama he sabido que una noche os tomó por
-mochuelo, que fuera mejor por mozuelo, para parescelle bien vuestro
-canto, que por no sello le parecistes mal; sino, dígalo vuestro amigo
-don Francisco Fenollet, que se entiende de cantos de mochuelos, si
-lo pareceis; pues de aborrecido de las damas, por ser más mocero que
-damero, pareceis que llorais cantando.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Señor don Luis Milan, jugador debeis ser
-de axedrez, que dais jaque á uno y mate á otro; á Joan Fernandez
-dixistes mochuelo, y á mí que me entiendo de cantos de mochuelos; pues
-sabed que cantan por vos este cantar:
-
- Pajarero sois d’amor,
- Mi señor,
- Pajarero sois d’amor.
-
-Sino, dígalo si lo pareceis don Diego Ladron, pues sois de su condicion.
-
-Dixo don Diego Ladron: Señor don Francisco, vos dixistes á don Luis
-Milan que debia ser jugador de ajedrez, y vos lo sois de espada de
-dos manos, pues con tanto osar acometeis á dos, diciendo que don Luis
-y yo somos pajareros en amores, y nuestros pájaros, respondiendo por
-nosotros, dicen de vos cantando:
-
- Engañado andais sirviendo,
- Nuestro amigo,
- Que en amor sois papahigo.
-
-Callad y callemos, que sendas no tenemos, y Joan Fernandez pida á don
-Luis Milan que nos acabe á declarar su soneto.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señor don Luis, pues sois colmena de miel, acabad
-de darnos á comer della sin abejas, que hasta agora no la habemos
-gustado sin ellas; pues nos han picado vuestros motes, que todo lo
-tenemos por bien empleado porque acabeis el dulce panal de vuestro
-soneto.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez, y’os agradezco, pues no me
-habeis dicho colmenero, que vuestra lengua lo queria decir y vuestro
-seso no lo sufrió, por ser tan sabido como donoso; pues en vos se ve
-cuanto bien paresce este dicho:
-
- Primero debe venir
- Al seso que no á la boca
- La palabra, pues nos toca
- Para dar muerte ó vivir.
-
-Y pues me hicistes colmena, y’os haré della el colmenero, qué á la
-miel me supo el beso, y acabaré de dar á comer el panal de mi soneto,
-que, por ser á causa vuestra, será de miel; y pues sois traga-versos,
-empezad á comer estos dos, que dicen ansí:
-
- Á fin de bien diré muchas verdades,
- Que muchos van por esto sospirando.
-
-Quiero decir que yo diré las verdades á los penados amadores para que
-sepan guardarse de las mentiras que se dan á entender, confiándose
-mucho para seguir lo que les hace sospirar, como á Joan Fernandez cada
-dia le sigue, que se confia merescer en amores tanto, como desmerece
-en dexarse engañar de una tercera, que le da á entender ser verdades
-las mentiras que le dice para engañarle, y no la quiere creer de las
-verdades para desengañarle, como oiréis en este cuento que os diré:
-Una tercera de Joan Fernandez emprendió de metelle en casa, diciéndole
-que su señora lo sabía, y no era verdad, y encerrólo en un gallinero
-dándole á entender que era el más seguro lugar para no ser descubierto,
-y que cantase alguna vez haciendo el gallo, que su señora subiria á
-esta señal; y como él un dia cantase, la señora dixo: ¿De dónde nos ha
-venido este gallo que nos canta en casa? y la criada le respondió: No
-lo sé, suba vuestra merced arriba y vello ha; y como las dos subiesen y
-la señora viese á Joan Fernandez en el gallinero, díxole: ¿Quién sois
-vos que estais ahí? respondióle: Señora, soy el gallo de la pasion; y
-la señora se fué riendo y él se quedó hasta la noche, que la criada lo
-echó de allí, lleno de piojos de gallinas.
-
-Dixo Joan Fernandez: Pues vos habeis dicho un cuento de mí, yo diré
-un otro de vos, y es éste: Sepan que don Luis Milan se halló en una
-huerta pasada media noche, y era en una casa fuera de la ciudad donde
-él hacia entradas y salidas siguiendo sus aventuras en amores, y, como
-quisiese salir, halló la puerta falsa cerrada, y el hortelano tan
-borracho que nunca le pudo despertar. Fuéle forzado aguardar hasta la
-mañana, y al gran ladrar que un perro de la huerta hacia, el señor de
-casa con dos criados salió á ver por qué ladraba el perro. Y don Luis
-Milan, que los vió venir en punto de guerra, subióse en una higuera por
-no ser conoscido, y con un arcabuz que traia, amenazábales de arriba,
-diciendo: Guarda el arcabuz, y ellos decian: ¿Quién sois, quién sois? y
-él díxoles: Higo soy, higo soy. Y ellos, finados de risa, abrieron la
-puerta y él salió corriendo y ellos dándole grita, al higo, al higo, y
-así se salvó por donoso, haciéndose higo, como yo en el gallinero gallo.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez, si quereis trocar, yo me
-comeré vuestro gallo y vos comeos mi higo con el cuarteto de miel que
-os daré, que son estos cuatro versos del soneto:
-
- Mi fin será que vayan escuchando
- Para mostrar las fieras crueldades,
- Qu’el dios d’amor, por campos y ciudades,
- Á sombras va con sombras espantando.
-
-Digo que mi fin es avisar que vayan escuchando los que están ó podrian
-estar enamorados, para saber las fieras crueldades que el dios de amor
-hace por campos y ciudades, desde el mayor hasta el menor, espantando
-con sombras que son todas sus cosas, á sombras que no son hombres, como
-le ha seguido á don Francisco, que sabiendo que’l dios de amor no tiene
-poder si no se lo da el amada para enamorar á su amador, ó el amador
-para enamorar á su amada, siendo tan sabido, no se ha podido guardar
-destas armas de Cupido, que sombras son para quien resistirle puede, y
-el que se deja vencer dél es más sombra que hombre; digámosle, pues,
-don Francisco sombra; aparéjese don Diego Ladron á comer la postre de
-mi soneto, que son estos seis versos, nombrados tercetos:
-
- ¿Sabeis quién es el dios d’amor nombrado?
- Tené por fe qu’es nuestro mal deseo,
- Por desear desvergonzadamente.
- Desnudo va quien es desvergonzado,
- No le creais, que no es Dios ni lo creo,
- Que lo qu’es Dios no reina malamente.
-
-
-DECLARACION DE LOS DICHOS VERSOS.
-
-Con gran curiosidad he sacado en limpio quién podia ser este Cupido,
-nombrado dios de amor de la mentira, y pintado, como le veis, de
-la verdad, y hallaréis que en los enamorados viciosos es nuestro
-deseo que, por desear desvergonzadamente, le pintan desnudo como á
-desvergonzado y ciego, pues lo son todas sus cosas, y con armas para
-hacer mal, pues siempre lo hace, que cuanto más da placer, no está sin
-dar pesar; nómbranle aquello que él no es, pues lo que es Dios no reina
-malamente, para que don Diego Ladron crea en lo que es Dios, y no en
-quien no lo puede ser, como de muy enamorado, le tomé un dia por el
-mismo dios de amor.
-
-Dijo don Diego Ladron: Nunca he visto buena postre y mal provecho
-sino agora, habeisme convidado á tercetos y hanme sabido á motes, ni
-los unos ni los otros me han parescido mal por ser vos el convidador;
-pagar os quiero esta comida con este cuento que oiréis: El almirante
-de Castilla convidó á unos portugueses, y fueron servidos de truhanes
-á la mesa porque les diesen de motes, y dióles por comida no más de
-ruiseñores, que son aves de poca carne y mucho cantar; y como ellos
-estuviesen muertos de hambre y hartos de risa por haber comido poco y
-reido mucho, con los truhanes, dixeron: Señor Almirante, mais manjares
-é ménos donaires. Don Luis Milan, yo no he dicho esto sino porque nos
-deis más sonetos y ménos motes, aunque todo es tan bueno que por vos
-se puede decir: Cada cosa en su lugar, imposible es enojar.
-
-Dixo don Luis Milan: Responder os quiero con otro cuento, y es éste:
-Un señor tenía un barbero en su casa, y era tan loco, que siempre
-queria hacer el donoso, y tan importuno, que jamas se apartaba de
-su señor quebrándole la cabeza de mucho hablar; tanto, que de sus
-locuras adolesció de dolores de cabeza que tenía muy á menudo, y para
-sanalle, untábale la cabeza en tomalle el dolor, y en lugar de sanar,
-más adolescia. Cayó en la cuenta su señor que su barbero le habia
-adolescido, y díxole: Véte de mi casa, que yo no sé que sepas hacer
-otra cosa sino quebrarme la cabeça y untarme los cascos; que ni sabios
-verbosos ni ignorantes graciosos.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Don Luis Milan, pues don Diego Ladron os
-quebró la cabeza con su cuento, y vos os habeis bien pagado con el
-vuestro, untalde los cascos con otro soneto y quedarémos de las burlas
-en paz, con tan buenas véras como vos nos dais.
-
-Respondió don Luis Milan: Soy contento si no salle algun cuento fuera
-de tiempo, que los cuentos, para nunca enojar, han de ser en su lugar.
-
-Aseguralde y salir ha; y respondieron: Él se asegura tanto como está
-seguro de no parescer mal, y con esta seguridad, el soneto salió
-diciendo:
-
- De mí dirán aquel refran muy cierto:
- Quien no’s á sí, ¿á quién podrá ser bueno?
- Escarmentad por bien en mal ajeno,
- Y no burleis de quien muchos ha muerto.
- No sea, pues, mi prédica en desierto,
- Que mal amor peor es que veneno,
- Pues deste mal á mí mismo condeno
- Por despertar á quien no va despierto.
- Ya veis que fué d’aquel tan gran maestro
- Del griego rey, Alexandre nombrado,
- Que fué d’amor de su mujer vencido.
- Della se vió con freno ir de diestro,
- Y respondió: Deste gran rey burlado,
- ¿Qué harás tú, si yo no me he valido?
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, lo que en vos sobra, en nosotros
-falta para alabaros; mucho debeis á Dios, merescimiento habréis de
-amprar á toda la letanía de los santos para pagar tan gran deuda, como
-debeis á quien os crió, porque vos avisais muy avisadamente en vuestro
-soneto á todos que escarmienten en mal ajeno mirando el vuestro, y no
-desperdicien lo bueno que vos aconsejais y el mal que Cupido puede
-hacer, trayendo por exemplo lo que le siguió al gran Aristotil con la
-mujer del rey Alexandre, su discípulo, que en este cuento oirán:
-
-El príncipe de los filósofos, nombrado Aristotil, siendo maestro
-del rey Alexandre, se enamoró de la mujer de su discípulo, y de muy
-enamorado se desvergonzó á pedille lo que no debia, y ella, burlando
-dél, le otorgó lo que no debiera, diciéndole: Aristotil, yo soy
-contenta de hacer cuanto me pides, si tú te dejas enfrenar y ensillar
-de mi mano en secreto, sólo para que yo tenga contento de mí, que pudo
-mi hermosura vencer á tu gran saber; y teniéndole encerrado de la
-manera que habeis oido, como á bestia, hizo venir á su marido Alexandre
-para que viese á su maestro; y muy espantado de velle como estaba,
-le dixo: ¡Oh Aristotil! tú, que me avisabas con todo tu saber que me
-guardase de ser vencido y sojuzgado de mujer, ¿te has dexado vencer?
-Respondióle como á sabio, aunque estaba como bestia: ¡Oh Alexandre!
-agora te debes más guardar viendo que yo no me pude defender, ¿qué
-harás tú si no te guardas? que á mí me han traido en lo que estó.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez, gracias os hago, pues
-habeis declarado mejor que yo supiera declarar mi soneto; si vos me
-emprestais vuestra lengua, que tanto bien sabe alabar burlando, y’os
-emprestaré mis manos para que tañendo desenojeis lo que me habeis
-enojado burlando de mí con tanto alabarme cara á cara, que de corrido
-estoy para correr á pedir socorro á don Diego Ladron, que responda
-por mí y me vengue de vos, como hizo un portugues en este cuento que
-os contaré: Vino á Castilla un portugues, y dixo que era venido para
-vender donaires á castellanos, y viniendo un castellano á mercalle
-un donaire, el portugues le dixo: Castelau, ¿cuánto m’habeis de dar
-que heu vos faça donoso? y respondió el castellano: Pagaros he con un
-cuento muy bueno desto que se siguió en Lisboa, que oiréis: Fué un
-castellano á Portugal diciendo que los portugueses habian enviado á
-Castilla para que viniese algun castellano á mostralles ser donosos,
-que el Rey de Portugal lo pagaria muy bien, y que él venía allí para
-maestro de donaires; y parando escuela, tenía muchos criados del
-Rey que les avezaba á ser donosos desta manera: hacíales desnudar y
-metíales al sol en el verano quando más hervia, y dábales aire con
-unos fuelles por la boca, que abierta con un badajo tenian, y en
-ver á su discípulo bien hinchado, hacíale atapar la boca y el aire
-salia por detras con muchos truenos; convidaba á los vecinos para que
-viesen si sabian bien estos donaires. Y ellos decian: Castelau, fazey
-boca donosa que rabos donosos son. Y en oir esto el portugues que era
-venido á vender donaires á Castilla, fuése de corrido diciendo: Vo
-correndo á Portugal á trazer socorro de un muito donoso portugues que
-nos vengue de un frio castelau. Señor Joan Fernandez, esto he dicho
-por ir corriendo de corrido para que venga don Diego Ladron á vengarme
-de vos, que sois tal cortesano que alabais para burlar, pues sabe á
-burla alabar con palabras para hacer reir como vos hecistes, diciendo
-que yo debia tanto á Dios, que para pagalle habia menester amprar
-merescimientos á toda la letanía de los sanctos. Yo voy por don Diego
-Ladron que me venga á socorrer.
-
-Dixo don Diego Ladron: No será menester, que muy bien he oido lo que
-habeis pasado con Joan Fernandez, y no le quedais deudor, que muy bien
-le habeis pagado; sino, dígalo don Francisco, que los dos estábamos
-escuchando de la cuadra de fuera mirando una pintura que yo saqué,
-y en oir la escaramuza de los dos, fué parte para que dejásemos de
-gozar con los ojos de la buena pintura que teníamos entre manos, para
-recrearnos con los oidos de oiros á los dos.
-
-Dixo don Francisco: Señor don Diego, vos habeis movido una question
-diciendo que no le debe nada don Luis Milan á Joan Fernandez, que no
-la podrémos apaciguar sino con mostralles vuestra pintura; sacalda,
-que bien menester será; dádmela, que yo la quiero amostrar, porque si
-los dos vienen á reñir, yo me porné entre ellos, y en ver el retrato
-de su dama, todos se convertirán en ojos, que no ternán manos para
-desacatarse delante della, haciendo besar, como á portapaz, esta
-pintura, pues es el retrato de la dama que van servidores don Luis
-Milan y Joan Fernandez. Parésceme que acontecerá con esta tabla deste
-retrato, lo que aconteció en nuestra Valencia con un otra tablilla
-de un sancto que hacia reñir y hacer paz, como en este cuento diré:
-Iba un chocarrero por Valencia, vestido como fraile, pidiendo con un
-sancto que traia pintado en una tablilla, que por esto le decian el
-fraile de la posteta, y en hallar alguno que al seguro le podia hacer
-besar la tablilla, metíase tras el hombre y hacíasela besar por fuerza
-y pedíale caridad, y como alguno no se la queria dar con el modo que
-la pedia, díxole uno, que no merescia caridad paz que reñir hacia; y
-el fraile gritaba diciendo que no creian en el sancto, y ellos que sí,
-y él que no, venian á las manos alguna vez sobre esto, y diciéndole
-un departidor que hiciese paz con el hombre que habia reñido, díxole
-el fraile: No haré paz si no la paga al sancto, y siendo contento su
-contrario dixo: Yo doy caridad á un sancto por hacer paz con un diablo.
-Y tornando á nuestro propósito, hé aquí la tabla del retrato de vuestra
-dama, que fuerza tiene para paz lo que puede hacer reñir.
-
-Dixo Joan Fernandez: Yo querria mucho saber cómo ha venido en manos
-de don Diego este retrato, porque á mí me la hurtaron por temor de mi
-mujer, que un dia reñimos por ella sobre esto que oiréis: Yo la tenía
-en mis manos solo encerrado en una cámara y decíale: Más te quiero yo
-pintada que á mi mujer viva, pues tú me desenojas en mirarte, y mi
-mujer me enoja en mirarme, ella de braveza me mata, y tú de benina me
-resucitas, y como ella me viese y oyese por la cerradura de la puerta,
-abrió y entró diciendo: Á mis manos habeis de morir, don traidor;
-yo díxele: Buena mujer, teneos allá, que no soy quien vos pensais,
-nombraisme don traidor y á mi vez me dicen don leal. Respondió: No
-sois sino don diablo; pues estais idolatrando en esa diablesa pintada,
-que más lo va ella de afeites que vos la teneis en esa tablilla.
-Respondíle: Á lo que me decis que soy diablo, agora me habeis acertado
-el nombre, que para ser uno galan ha de ir tras las almas como él va,
-aunque yo no lo soy para vos, que nunca iré tras vuestra alma siendo
-tan rabiosa; y á lo que decis que esta dama va de afeites más pintada
-que aquí está en la pintura, ¿n’os acordais que un dia os desconocí en
-una fiesta, muy pintada de afeites, y tomándoos por otra os decia de
-amores y vos me respondistes: Ciego, rézame una oracion; y conociéndo’s
-en el habla os dixe: Más os querria pintada y muda que despintada
-hablando?
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez, vos pretendeis que el
-retrato de nuestra dama es vuestro, yo no otorgaré jamas sino qu’es
-mio, porque yo le hice pintar y hurtáronlo de casa del pintor, y creo
-que vos lo habeis hecho, pues estaba en vuestro poder; y porque se vea
-qu’es mio, hé allí aquella señal, que llorando de vella tan hermosa
-pintada como desapiadada viva, cayó una lágrima mia sobre su mano
-y hizo aquel agujero que veis, y de presto demandé tinta y papel,
-haciendo una glosa á este villancico que tan á mi propósito hecho está,
-que en el postrer verso le hallaréis de cada copla destas que yo os
-diré agora:
-
- Tengo tanto sentimiento
- De lo que me haceis sentir,
- Que siento tanto el morir
- Cuanto mi vivir no siento.
- Deste mal saco este bien,
- Que estoy hecho un Hieremías,
- Que por vuestro gran desden,
- Lloran mi Hierusalen
- _Las tristes lágrimas mias_.
- Mi Hierusalen en mí,
- Es la triste de mi vida,
- Que la veo tan caida
- Cuanto yo de vos caí.
- No alcanzo un válaos Dios,
- De caida tan mortal,
- Que llorando para dos,
- De no hacer señal en vos,
- _En piedras hacen señal_.
- Son tan grandes mis enojos,
- Que sangre vengo á sudar,
- Y me siento distillar
- Agua amarga por los ojos.
- De mí tiene piedad
- Cualquïer fiero animal,
- Qu’en tan grande crueldad,
- En todos hay caridad,
- _Y en vos nunca, por mi mal_.
-
-Señor Joan Fernandez, muy gran menoscabo de mi honra sería sufrir que
-aquella que está siempre en mi pensamiento, que yo hice pintar, la dexe
-estar en quien, ni viva ni pintada, la quiere tanto como yo.
-
-Respondió Joan Fernandez: Don Luis Milan, ántes moriré que yo otorgue
-lo que decis, ni consienta lo que vos quereis, y pues nadie la puede
-querer más que yo, no está bien que esté sin mí quien no puede estar
-sin ella.
-
-Dixo don Diego Ladron: Yo quiero responder á lo que el señor Joan
-Fernandez dixo quando vió el retrato de su dama en mi poder, que
-holgaria mucho de saber cómo habia venido á mis manos; y ha de saber
-que visitando un dia su mujer con una dama que á su casa habia traido,
-nos contó la question que tuvo por ella con el señor Joan Fernandez,
-que aquí nos ha contado, y llorando me rogó que le sacase una diablesa
-que pintada tenía en casa; yo díxele que la mostrase y sacóla, y en ver
-el retrato, conoscí quién era la dama y llevémela, y así ha venido á
-mi poder; que no querria causase enojo entre sus competidores la que
-da en miralla tanto placer á sus servidores; y para escusar que no
-viniésedes á las manos, querria veros á las lenguas, con lo que diré;
-que entreis en campo los dos á daros de motes, y serémos jueces don
-Francisco y yo, y el que mejor nos parecerá que lo ha hecho, se lleve
-el retrato: pareció tanto bien á todos, cuanto parece mal reñir los
-competidores, que el competir descubre quién sabe servir. Comenzó los
-motes don Luis Milan, y dixo:
-
-Señor Joan: Si tan bueno fuésedes en casa como en calle, n’os hubiera
-puesto nombre vuestra mujer, Encasamalo.
-
-Respondió Joan Fernandez: Señor don Luis, si tan bien acabásedes en
-los amores como empezais, n’os hubieran puesto por nombre las damas,
-Enmalacaba.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan, dicho me han que sois en amores
-perrigalgo, que levantais liebres y otro las mata.
-
-Respondió Joan Fernandez: Señor don Luis, no creais lo que os dicen de
-mí, que tambien me han dicho de vos que sois en amores perro mestizo,
-que levanta liebre y mata lagarto.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan, apodo’s al muy frio caballero catalan,
-que le cantaban en Barcelona:
-
- Del galan de don Dimas
- Nous ne cal tenir enveja.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, apodo’s á Calisto, que siempre
-decia: Yo Melibeo só; y vos siempre decis: Yo Margarite só.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor Joan, camaleon me pareceis en amores, que
-mudais muchos festejos y colores; que por esto os hice esta copla á un
-vestido morado que sacastes de la color que iba vestida la mujer que
-servíades entónces, y la copla es ésta:
-
- ¿Es morada intincion,
- Ó intincion enamorada,
- Ó es condicion mudada,
- Vuelta en camaleon?
- Camaleon sois, mi señor,
- Esto cierto debe ser,
- Qu’en mudar de nuevo amor,
- Os vestis de la color
- Que se viste la mujer.
-
-No más, no más, dixeron don Diego y don Francisco, que fueron jueces
-dellos, y dieron el retrato de su dama á don Luis Milan, que ganar
-en el campo muy gran verdad muestra, pues la señal que mostró de su
-lágrima era testigo de la verdad. Rogaron á don Luis Milan que sacase
-un otro soneto, y fué tan bueno para desenojar á Joan Fernandez, que no
-sin razon dixo: El soneto me cata.
-
- Quiero pasar por todos estamentos,
- Dende el mayor hasta el menor convido
- Para comer con Vénus y Cupido,
- Y gustarán guisados descontentos.
- Pocos irán de su manjar contentos,
- Pues es comer muy tarde digirido,
- El nombre dél se nombra dolorido
- Por dar dolor de muchos sentimientos.
- Al que darán manjar de venturosos
- Muy buena pro terná de su comida,
- No morirá del mal de enamorado;
- Que d’este mal mueren presumptuosos,
- Que es condicion jamas no digirida,
- Que bien sufrir de todos es loado.
-
-Dixo don Diego Ladron: Don Luis Milan, tales son vuestras cosas que á
-Joan Fernandez matais de envidia mala, y á don Francisco dais la vida
-de envidia buena, porque la mala quiere deshacer lo bueno de todo, y la
-buena no quiere gastar lo qu’es de alabar; al uno haceis hacer cara de
-perro cuando regaña de envidioso, y al otro cara de papagayo risueño.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Diego, pues apodastes nuestras caras, yo’s
-apodo la vuestra á cara de truhan pedigüeño, que no se la pueden ver de
-zuño quando no le quieren dar lo que pide. Demandásteme unas espuelas,
-y si fuera freno n’os lo negára, pues lo habeis más menester.
-
-Dixo don Francisco: Don Diego, vos habeis hallado lo que buscábades,
-que buscando lo que no conviene se halla lo que no cumple, como halló
-un truhan que iba buscando los cinco piés del carnero, y él no tiene
-sino cuatro, porque un médico le habia dicho que si le hallaba y comia
-dél sería muy donoso; y pensando dónde le podria hallar, díxole un
-otro truhan: Yo he comido dél, y por esto soy más donoso de lo que
-ántes era, tú le hallarás en su lugar donde yo le hallé, que fué en una
-cocina de frailes; y creyéndole, entróse por ella vestido como fraile
-á hora de comer, y reconocia las ollas si le hallaria, y viniendo los
-que servian y viendo que no era el cocinero del monesterio, lleváronlo
-delante del superior dellos, y sabido todo el caso por que era venido,
-mandóle desnudar y dar disciplina: y cuando le azotaban decíanle:
-¿Que buscábades, don ladron? y él gritando decia: El cinquen pié del
-carnero; y respondian dándole: Ya le teneis, ya le teneis, id para
-donoso. Fuése desnudo huyendo, y topó con el médico que le habia
-aconsejado, y díxole riendo: ¡Oh, cómo estás donoso! tú debes haber
-comido del pié que te dixe; respondióle el truhan: Tal pase por tí; y
-contóle todo lo que le siguió; y el médico le dixo: Agora ternás que
-contar para hacer reir con el pié del carnero que te dieron á comer los
-frailes. Yo creo, don Diego, que, segun sois donoso, vos habeis comido
-dél, que muchas veces le vais á buscar.
-
-Respondió don Diego Ladron: Don Francisco, mejor puedo yo deciros
-donoso que vos á mí, que dese pié que decis que voy buscando andais vos
-coxqueando, como acontesció á un caballero aragones en Barcelona, que
-en este cuento oiréis: Siendo visorey don Fadrique de Portugal, mandó
-que ningun cojo anduviese de noche por la ciudad, porque muchos lo
-hacian para engañar, y como una noche topase uno, mandóle llevar preso,
-y era el caballero aragones, que competia con él en amores, y díxole:
-Señor visorey, vení conmigo á la prision, pues estamos los dos en ella
-por amores, que del pié que yo coxqueo coxqueais vos tambien; dixo el
-Visorey: Soltalde,
-
- Que harto preso está
- Quien d’amores cojo va.
-
-Don Francisco, teneos por entendido que dos de un mal se conocen por
-señal; dejadme revolver con don Luis Milan sobre el postrer soneto
-que nos ha dicho, que no se ha de tratar poco de lo mucho ni mucho de
-lo poco. Oidme, don Luis Milan: Vos decis en vuestro soneto que del
-mayor hasta el menor convidais á todos, para comer con Vénus y Cupido,
-y gustarán guisados descontentos; comeos vos solo tal guisado si mal
-provecho ha de hacer; mesonero catalan debeis de ser en amores, que
-dais mal á comer y haceisos pagar á vuestro placer.
-
-Dixo don Luis Milan: Yo he convidado de lo que Cupido da á comer á
-los que maltrata, que pocos irán de su manjar contentos, pues es muy
-tarde ó nunca digirido en el estómago desdichado; y si alguna vez, del
-mucho calor enamorado, lo viene á digirir, para estar contento ha de
-ser con grandes trabajos que muelan el ahito desdeñado, untándose con
-el ungüento que le nombran «el porfiado», compuesto por la receta que
-dice, porfía mata venado.
-
-Esta es la comida de los desdichados, que por estar muy descomidos,
-para que no pierdan del todo el apetito del contento y desesperen, se
-les da una postre italiana, que la nombran: Qui la seque la vince, y á
-los que darán manjar de venturosos muy buena pro ternán de su comida,
-pues no morirán del mal de enamorados, que le nombran morrion; pues
-desto mueren presumptuosos, y no los humildes que lavan su cara con
-agua de alegría de lágrimas de placer, que da tan buen olor, más que
-el agua almizcada, pues el almizque della es buen modo, y el algalia
-crianza, y el ámbar agradescimiento; que la almizquera italiana la
-compone de la recepta que dice: Humil amante vince dona altiera. Lo
-que en todos los soberbios es al contrario, pues tienen condicion para
-hacer estómagos acedos, que bien sufrir de todos es loado, y no como
-vos, que siempre sois tan mal sufrido como aborrescido.
-
-Dixo don Diego Ladron: Don Luis Milan, ¿n’os acordais de los amores de
-Belerma y Durandarte? que siendo desterrado por mandado de su emperador
-Carlo, y volviendo á la córte perdonado, halló á Gaiferos servidor de
-Belerma, sin haber dado él ocasion, y quejándose desta traicion, dejó
-de servirla, diciendo:
-
- Que por no sufrir ultraje
- Moriré desesperado,
-
-mostrando que la dama ha de mostrarse enojada si la sirve otro
-caballero, si ya su servidor no le ha dado ocasion para despedille si
-le ha sido desleal; y si esta culpa no tiene y su mucho amor le hace
-volver á servirla, ha de ser con gran arrepentimiento de su dama, y
-pues ella causó la pena, debe traer en un letrero este mote: Digo mi
-culpa. Pues ya veis cómo por esta ley de agradecimiento que se tenía en
-aquel tiempo, no era bien qu’el caballero desdeñado fuese bien sufrido,
-pues sabeis que y’os visité estando doliente en la cama, deste mal, y
-dixísteme una glosa vuestra á este villancico que dice:
-
- _Desdeñado soy d’amor,
- Guarde os Dios de tal dolor._
-
-
-GLOSA.
-
- El mayor mal de los males
- Que el amor nos da á sentir,
- Lo que no pueden sufrir
- Los más simples animales,
- Es tan malo de pasar,
- Por ser esta mar mayor,
- Que me vengo ahogar
- Cuando yo quiero cantar,
- _Desdeñado soy d’amor_.
- Es mi vida ya un poca,
- Si della querrán saber,
- Que en el gesto se ha de ver
- Cuando está muda la boca.
- Á muerte soy condenado,
- Trátanme como á traidor;
- No vale ser coronado
- Por leal enamorado,
- _Guarde os Dios de tal dolor_.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor don Diego, reir me hecistes cuando os oí
-decir si me acordaba de los amores de Durandarte y Belerma, como
-si fuéramos de aquel tiempo. Si Dios os guarde, ¿habeis tenido mal
-frances? que de ahí os debe venir sacar amores de Francia; en la
-boca habeis debido tener este mal, que siempre teneis en ella á los
-franceses. Decíme, ¿qué os parece deste romance?
-
- Mala la vistes, franceses,
- La caza de Roncesvalles;
- Don Cárlos perdió la honra,
- Murieron los doce pares.
-
-Respondió don Diego Ladron: Paréceme tan bien como muy mal de la
-traicion que Galalon hizo, pues por él fueron vendidos y muertos de los
-moros los que no bastára matar todo el mundo, si apercibidos y no solos
-tomáran á don Roldan y á Oliveros y á Durandarte, que bien parece que
-le sois amigo en la glosa que hicistes á su romance, que dice:
-
- Durandarte, Durandarte,
- Buen caballero probado,
-
-que si gana os toma de tañer y cantalle, aquí tengo una muy buena
-vihuela y damas que os escucharán, que están en visita con doña María
-mi mujer.
-
-Respondió don Luis Milan: Señor don Diego, soy contento si n’os enojais
-que despues de este romance cante un otro, y podrá ser que os sane del
-mal frances que mostrais tener en la afeccion francesa, que traeis como
-á gorra en la cabeza.
-
-Dixo don Diego: No respondo á vuestra lengua por más presto oir tañer
-vuestras manos; yo voy á presentallas á las damas de la visita, de
-parte vuestra, que sé que os haré gran placer, y luégo volveré con el
-recaudo.
-
-Dixo don Francisco: No seais músico y no ternéis terceros; si fuese de
-don Luis Milan, yo le cantaria á don Diego: El diablo trae á su casa
-con que llore. Su pago sería que le quedase competidor el tañedor, como
-hizo aquel nuestro caballero valenciano nombrado Diaz, que trayéndole
-un gran amigo suyo á tañer á una dama que servia, se enamoró della,
-y el otro dia hallóle dando vueltas á caballo por su calle y díjole:
-¿Anoche músico y hoy competidor? no seréis más mi tañedor; y Diaz le
-respondió: No siam mes amichs.
-
-Dixo Joan Fernandez: Muy gran necedad es traer á tañer amigo que puede
-enamorar y enamorarse de vuestra amiga, que si él es para enamorar,
-n’os quejeis della, pues le traeis hombre que tenga lo que vos no
-teneis para contentar, y si es para enamorarse n’os quejeis dél, pues
-le fuisteis tercero, quejaos de vos mismo; por lo que dice el italiano:
-Non te fidar, e non saray gabato.
-
-Dixo don Diego: Don Luis Milan, hé aquí un paje que os trae un buen
-recaudo de parte de las damas, que no sé yo con qué pagueis una tan
-gran merced sino con una ingratitud á modo de encarecer, mas no de
-hacer, aunque dice el refran: No se puede pagar lo que no tiene precio;
-como quiso decir un caballero castellano, aquí en Valencia, al rey
-Francisco de Francia, cuando vino preso, saliendo de visitar á la reina
-Germana, francesa; y las palabras qu’el caballero le dixo fueron éstas:
-Syra, vuestra Majestad va preso de tal Emperador,
-
- Que en velle se volverá
- En placer vuestro dolor.
-
-Y tan gran merced no puede pagarse sino con una ingratitud, y el Rey
-de Francia lo hizo mejor que se lo dixo; que en pago de habelle dado
-el Emperador libertad y á su hermana por mujer, en ser en Francia le
-rompió la paz y le movió nueva guerra; no querria, don Luis Milan, que,
-en pago de esta merced que os he hecho hacer á las damas, fuésedes tan
-ingrato como fué el Rey de Francia, pues sería peor mal frances el
-vuestro que no el mio. Paje, dile el recaudo que le traes de parte de
-las damas, que buena pro me haga.
-
-Dixo el paje: Señor don Luis Milan, mi señora y las señoras que arriba
-están, mueren de deseo de veros y oiros, y dicen que si vuestra merced
-tiene el mismo deseo, podréis cantar:
-
- Nunca fuera caballero
- De damas más bien querido.
-
-Respondió don Luis Milan: Paje, diréis á todas esas señoras que os
-envian, que yo les beso las manos y cumpliré su deseo, pues el mio
-muere porque me vean y oigan, y responderé á su romance con este
-villancico:
-
- Si amores m’han de matar,
- Agora ternán lugar.
-
-Dixo don Diego Ladron: Don Luis Milan, vamos, vamos, que yo temo de
-cantar:
-
- D’este mal moriré, madre,
- D’este mal moriré yo.
-
-Y en ser todos delante las damas, don Diego tomó de la mano á don Luis
-Milan, diciendo:
-
- Señoras, hé aquí á Orfeo
- Que yo le querria más feo.
-
-Dixo la señora doña Leonor Gualvez: Señor don Diego:
-
- Nunca os vi tener temor
- Á ningun competidor,
- Y agora veo
- Que Narciso teme á Orfeo.
-
-Dixo don Luis Milan: Señora doña Leonor, con una glosa quiero responder
-á vuestra merced, que me mandó hacer una dama á este
-
- MOTE.
-
- _Guárdeme Dios de mí._
-
- GLOSA.
-
- Si Narciso se ahogo
- De sí mismo enamorado,
- Tened de vos más cuidado,
- Pues que ménos se perdió
- En haber á vos cobrado.
-
- Y pues más teneis razon
- De la que tuvo de sí,
- Traed con gran devocion
- El mote por oracion,
- _Guárdeme Dios de mí_.
-
-Con más razon debe temer de su hermosura, señora doña Leonor, que n’os
-acontezca como á Narciso, pues siendo ménos la dél que la vuestra, se
-turbó, de sí mismo enamorado, mirándose en una fuente donde cayó y
-murió ahogado; mande vuestra merced al Narciso, que habeis nombrado que
-traiga consigo el mote por oracion, porque no se ahogue si se turba
-mirándose muy hermoso en la fuente de vuestra hermosura.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señor don Luis Milan, para celos sería bueno
-vuestro requiebro, pues decis que el Narciso que la señora doña Leonor
-ha nombrado pasa peligro de ahogarse, mirándose muy hermoso en la
-fuente de su hermosura, que si no me engaño, no es feo quien en su dama
-se mira Narciso; tales celos como los vuestros no los hay en Portugal.
-
-Dixo la señora doña Ana: Señora doña Leonor, departa vuestra merced
-á Joan Fernandez y á don Luis Milan, que si tales cortesanos dan en
-alabar vuestra hermosura, no quedará qué alabar para nosotras ni quien
-alabe la nuestra, que don Diego Ladron no está para alabarnos, que
-tomado está de ojo y don Francisco de boca.
-
-Dixo la señora doña Leonor: Señora doña Ana, no tengo qué departir,
-pues no tienen qué partir conmigo los cortesanos que ha nombrado,
-depártalos vuestra merced, ó desencante á don Diego y á don Francisco,
-que están encantados mirando vuestra gracia y hermosura.
-
-Dixo don Diego: Señora doña Leonor, diga vuestra merced á la señora
-doña Ana que si yo estoy tomado de ojo, ella no lo está de boca, pues
-no mira lo que habla, sino dígalo don Francisco, que tambien ha muerto
-su pájaro como el mio con la piedra que nos ha tirado; cure de su
-comendador Montagudo, que va tan ciego de miralla como ella por no
-velle, y vayan á Sancta Lucía que los sane.
-
-Dixo don Francisco: Don Diego, n’os maravilleis deso, que la señora
-doña Ana se burla de todos por ir de véras con uno, y es su marido, que
-lo quiere tanto, que hizo apedrear á su Montagudo una noche porque le
-hacia cantar á la puerta: «La bella malmaridada» á un ciego.
-
-Dixo la señora doña Hierónima: Yo quiero responder por la señora doña
-Ana por las pedradas que decis que tiró; habeis de saber que no tira
-piedras sino quien no piensa tirallas, que en su seso está quien sabe
-lo que hace, que no es tirar piedras adonde se debe, pues hay galanes
-que lo piensan y no lo son, que para sello, en todo lo deben ser,
-que el ojo y la boca, la mano y el pié no se han de mover sino para
-contentar á las damas, que don Diego bien mostró estar en pasion y no
-en razon, pues habló lo que no quiso entender; que la señora doña Ana
-no mató su pájaro ni el de don Francisco, pues no fué la que tiró, sino
-piedra iman que nos tira á querella; que no fué mal decir lo que dixo,
-que de muy enamorados el uno estaba tomado de ojo y el otro de boca,
-que de pensar es que lo hizo para hacelles hablar, pues se perdia mucho
-en ellos callar.
-
-Dixo la señora doña María: Paréceme que convidamos don Luis Milan á una
-vihuela y dámosle á comer palabras; callemos, qu’es gran desacato que
-su tañer calle por nuestro hablar, y este descuido que habemos tenido
-merece ser perdonado, pues oyéndole hablar hace olvidar su tañer, y
-tañendo se olvida su hablar.
-
-Dixo don Luis Milan: Señora doña María, no he visto descuido con tan
-buen adobo como este que vuestra merced ha adobado; no le ponga tal
-nombre, que no ha sido sino cuidado para que yo oyendo palabras tan
-cuerdas lo fuesen las de mi vihuela, que, remedando armonía, de tan
-dulce conversacion saque el mal espíritu de la envidia del cuerpo de
-Joan Fernandez, como hacia el arpa de David al rey Saul; y por hacer lo
-que me rogó don Diego, lo primero que cantaré será la glosa que hice al
-romance de Belerma y Durandarte quando se dejó de servirla, y es ésta:
-
- Ya no es él, perdido está
- El que no cura de fama,
- Que el galan sin servir dama
- Fuera de camino va.
- Vuelve, vuelve, caballero,
- No quieras desesperarte,
- Que en tu amor tan verdadero
- Siempre serás tú el primero,
- _Durandarte, Durandarte_.
- ¿Cómo estás de tí tan fuera,
- Que tán fuera estás de mí?
- Ménos de tí conoscí
- Que si no te conosciera.
- No te venza la pasion,
- Sino la de enamorado,
- Y á mayor satisfacion
- Prueba y tente á la razon,
- _Buen caballero probado_.
- No estés tanto sin acuerdo,
- Pues tan acordado eras
- Que en las burlas y las véras
- Nadie se halló más cuerdo.
- Para tu mortal dolor
- Gran remedio te sería,
- Que d’aquel tan gran favor
- Aceptarte servidor,
- _Acordar se te debria_.
- Quien del tiempo se olvida
- El tiempo se olvida dél,
- Mucho es para sí cruel
- Quien lo fué para su vida.
- Tanto un tiempo te acordabas
- Cuanto fuistes envidiado,
- Y pues todo lo alegrabas,
- Muestra ser lo que mostrabas.
- _D’aquel buen tiempo pasado_.
- No parece que pasaba
- Cuando el tiempo entretenias,
- Las tinieblas despedias
- Y la noche se aclaraba.
- Tus mayores devaneos
- Eran en tí perficiones,
- Pues que fueron tus arreos
- Cuándo en justas y torneos,
- _Cuándo en galas y envinciones_.
- Nunca fué tal amador
- En amar como tú fuiste.
- Siempre alegre sobre triste
- Por no descubrir favor.
- No porque te hice favores
- Á mi costa y á tu grado,
- Sino alivio de dolores,
- Pues penando sin clamores
- _Publicabas tu cuidado_.
- Tu mirar fué por mirarme
- Con acatamiento y honra,
- Nunca fuiste á mi deshonra
- Sino para más honrarme.
- Durandarte solias ser,
- Y dudo haberte conocido,
- Porque está sin conocer,
- Sin oir, hablar, ni ver.
- _Agora desconocido_.
- Estos ruegos no lo son,
- Pues que yo doy por testigo
- Lo pasado, y lo que digo
- Abonando mi intincion.
- No te ruego yo por mí,
- Pues lo tienes tan probado,
- Lo que te ruego es por tí,
- Que no siendo tú sin mí,
- _Di ¿por qué me has olvidado?_
-
-
-RESPUESTA DE DURANDARTE.
-
- Ya, señora, no soy yo,
- Pues no sois, señora, vos;
- La que se sirve de dos,
- Nunca amor en ella entró.
- Razon hay de sospechar
- Que burlais mucho de véras,
- Pues mudastes en mudar
- Con las obras el hablar,
- _Palabras son lisonjeras_.
- Si tan grande voluntad
- Tan abierta n’os mostrára.
- Yo no viera cara á cara
- Tanto vuestra crueldad.
- Voluntad tan verdadera
- Nunca tan mal s’ha pagado,
- Pues m’he visto en vos quien era
- Por lo que mostrais afuera,
- _Señora, de vuestro grado_.
- En mis ojos mostraré
- Siempre seros tan amigos,
- Cuanto vos muy enemigos
- Los hicistes sin por qué.
- Mientra ojos mirarán,
- Bien verán cuanto y’os quise,
- y por lo que en mí verán,
- Todos os preguntarán
- _Que si yo mudanza hice_.
- Si algun tiempo vos quejais.
- No hay razon para quejaros,
- Pues mostrais apïadaros
- De quien n’os apïadais.
- Si se viene á tocar
- Lo que habeis falsificado,
- En la piedra de mi amar
- Se verá que mi mudar
- _Vos, señora, lo heis causado_.
- Yo querria mas no puedo,
- No decir lo que se muestra,
- Que lo qu’es á culpa vuestra
- De vergüenza tengo miedo.
- Y aunque en damas no es tan mal
- No tener ley en no veros,
- Siendo yo tanto leal,
- En vos fué más que mortal,
- _Pues amastes á Gaiferos_.
- Y si esto á vos infama,
- Sálveos esta razon
- Que en nosotros es traicion
- Lo que no es traicion en dama.
- El quejar solo me queda
- Á mí triste agraviado,
- Pues fortuna siempre rueda,
- Imposible era estar queda
- _Cuando yo fuí desterrado_.
- Es la ley en los destierros
- Sufrir pena por un yerro,
- Mas en mi triste destierro
- Yo la sufro por dos yerros.
- El otro fué vos consentir,
- Servidor, en mi viaje,
- Que por esto he de morir
- Por sufrir y más sufrir,
- _Y por no sufrir ultraje_.
- Como si fuera traidor
- Me habeis dado la sentencia,
- Haceisme sin competencia
- Y distes me competidor.
- Nunca fué tan mala suerte,
- Ni se vió tal desterrado,
- Ni habrá quien lo concierte,
- Y pues todo sabe á muerte,
- _Moriré desesperado_.
-
- FIN.
-
-Agora quiero cantar en este romance una gran verdad española, contra
-una error francesa que defiende don Diego por tener mal frances, y es
-la pasion que tiene por los franceses, diciendo que la batalla que
-tuvieron en Roncesvalles con nuestros españoles, si fueron vencidos
-fué por la traicion que su Galalon les hizo convidándoles á una caza,
-que fué batalla, donde fueron vencidos y muertos muchos de los doce
-pares; y la verdad española es esta que oiréis en este romance:
-
- Mala la vistes, franceses,
- La caza de Roncesvalles,
- Que salida fué de Francia
- Para alzaros con España.
- Cuando don Alonso el Casto
- Llamó al Emperador Carlo
- Para conquistar los moros
- De Castilla cativada,
- Prometiéndole su reino
- Si hacia esta jornada,
- Y españoles no quisieron
- Mostrar gente acobardada,
- Que el gran leon español
- Bravo Bernaldo del Cárpio,
- Fué muy valerosa lanza
- Y gran cortador d’espada.
- Salió con sus españoles
- Defendiendo vuestra entrada
- En la muy cruel batalla
- De Roncesvalles nombrada.
- Don Cárlos perdió la honra,
- Murieron los doce Pares,
- Porque fuera tiranía
- Francia reinar en España.
-
-Dixo don Diego: Don Luis Milan, y’os agradezco lo que vos debeis
-agradecerme; pues yo seré causa que os agradezcan las desagradecidas el
-servicio que les habeis hecho en dejarlas encantadas de vuestro cantar
-y tañer; y vos, con el romance que habeis cantado de la batalla de
-Roncesvalles, me habeis sanado del mal frances que tenía defendiendo la
-error francesa contra la verdad española.
-
-Dixo la señora doña Leonor: Señor don Diego, de grado os reñiria, sino
-por no hacer paz con vos; que no es bien reñir donde es mal hacer paz.
-¿Para qué habeis dicho á don Luis Milan que somos desagradecidas?
-Meresceríades que lo fuésemos para vos, pues lo sois para nosotras,
-porque os quejásedes con la cabeza quebrada hasta que va Juliana os
-curase, que es vuestra enxarmadora.
-
-Dixo don Diego: Señora doña Leonor, mucho me tira vuestra merced hoy
-con flecha, y si fuese la de la bella Laura por quien Petrarca decía
-«Amor ma posto como seño, astrale», yo quedaria tambien asaetado de
-vuestra mano como verian en este letrero: «Le onor più que la vitta.»
-Dixo la señora doña Ana: Tiene razon la señora doña Leonor, pues nos
-decis ingratas para que don Luis Milan tome por achaque lo que decís y
-no se deje más oir, diciendo de nosotras lo que de los necios se dice:
-los que no tienen sentir, no saben agradecer.
-
-Pues agora veréis cómo se lo agradezco yo con lo que le diré: don Luis
-Milan dad muchas gracias á Dios, que don Diego tiene envidia de vos.
-
- Y no es poco
- Que desto se vuelva loco,
- Que sólo de vos lo está
- Quien nunca envidiado há.
-
-Dixo la señora doña Hierónima: Señora doña Ana, vuestra merced ha
-envidado con un dos vale, que si don Luis Milan no valiese por tres, no
-revidaria con este envite:
-
- Si n’os hubiera oido,
- Pluguiera Dios que no fuera,
- Porque yo no aborreciera
- Cuantos han por mi tañido.
-
-Dixo la señora doña María: Don Luis Milan, con un cuento quiero
-alabaros: Cuando yo era dama de la Reina, iba servidor un caballero
-gran músico de una de palacio amiga mia, y cuando le tañia atapábase
-los oidos diciendo: No se debe oir lo que no es de agradecer.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señoras, como á pan bendito habeis gustado y
-comido á don Luis Milan; rezando cada una su oracion de alabanzas, él
-quedará bien alabado aunque luégo olvidado; pues la condicion de las
-damas es, pan comido compañía deshecha; sino, dígalo don Francisco si
-es verdad.
-
-Respondió don Francisco:
-
- Amén, amén, dixo tio
- Vámonos luégo á cenar,
- Que diez horas son ya dadas
- Y es bien irnos acostar.
-
- AQUÍ SE ACABA LA SEGUNDA JORNADA Y COMIENZA LA TERCERA.
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-JORNADA TERCERA.
-
-Y COMIENZA DON LUIS MILAN.
-
-
-Muy solo me hallo la hora que no estoy en compañía de Joan Fernandez,
-por ser de tan buen gusto que para maestresala de damas sería bueno,
-pues los manjares que les daria serian de tan buen sabor como don
-Francisco los sabe guisar, qu’es tan buen cocinero de tales potajes
-como don Diego para mayordomo de la Gala-gineta.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, buenos oficios nos habeis dado;
-á don Diego hicistes mayordomo de la Gala-gineta y á mí maestresala
-de damas, y á don Francisco cocinero, que de enojado no quiere entrar
-si no le desenojais en dalle otro oficio más honrado. Diréis que nos
-habeis mucho alabado, pues decis de mí que yo les daria manjares de
-muy buen sabor, y juraria que ha sido vuestra intincion hacerme donoso
-de damas. Y’os lo agradezco si vos me otorgais: que más vale en todo
-sello que parescello, pues de los donaires que á mí me sobran se podria
-hacer un Perico de Ayala, que fué donoso, y de los que á vos faltan se
-haria un Perico de hielo, pues sois frio.
-
-Dixo don Diego: Pues Joan Fernandez se ha vengado, yo me quiero
-vengar. Don Luis Milan, vos decis de mí que parezco mayordomo de la
-Gala-gineta, bien sé que diréis que lo habeis dicho por alabarme de
-galan jinete, y creeria que no burlais sino por este romance que me
-dice que sois burlador y es éste: La Gina-gala, la gala-gineta, donde
-mostrais que por no decirme á la descubierta mayordomo de la Gina-gala,
-habeis dicho de la Gala-gineta, burlando de mi gala; pues habeis de
-saber que de la mia se podria hacer un don Antonio de Velasco, y de la
-vuestra un don Antonio Vellaco de travieso y avisado.
-
-Dixo don Francisco: Adargaos, adargaos, don Luis Milan, que no quiero
-tomaros desadargado, sino cubierto de la adarga que vos teneis, y es
-que despues que habeis quebrado la cabeza á motes, os adargais con
-decir, no lo dixe por tanto. Y á los que tales cañas tiran, tiralles
-á traicion no lo sería, pues á todos excusa aquella ley que dice: A
-traidor, traidor y medio. Esto sería vuestro pago, si no quedase tan
-pagado y contento de vos, que con un soneto que nos digais quedarémos
-satisfechos.
-
-Dixo don Luis Milan: Primero quiero mostrar la poca culpa que tengo y
-la mucha que vosotros teneis, pues no os puedo desculpar que sentis
-mucho, de sentir poco, que sería yo sentir poco de lo mucho que sentis;
-y pues así es, que no teneis desculpa de ignorancia, quiero mostrar
-vuestra malicia, y comienzo por Juan Fernandez: Él dice que juraria que
-mi intincion fué decille donoso de damas; ya que fuese así, no debe ser
-mal tomado lo que no es mal dicho, si ya no tiene cola de paja que d’el
-fuego teme, pensando que yo le decia truhan; y si creyese que tal ha
-pensado, por tal lo ternia, mas como todos le tengan por galan, yo no
-lo puedo tener por truhan; hízose ignorante, que fué sacarse un ojo por
-sacarme á mí los dos, diciendo que de mi gala se podria hacer un Perico
-de hielo de frio que soy, yo digo que más quiero ser de hielo que de
-Ayala y truhan; por él se podria decir: trocastes Rebolledo por Giron,
-no sé si teneis razon.
-
-Agora quiero haberlas con don Diego y decille que haga buen broquel,
-pues don Francisco me dixo que me adargase, que bien es satisfacer á
-cortesías y á descortesías, pues dixo que de mi gala se podria hacer un
-don Antonio Vellaco de travieso y avisado, yo digo que por lo mismo se
-puede hacer dél un don Antonio del Asco.
-
-Dixo don Francisco: No más, por vida de vuestras damas, que si Marina
-bailó, tómese lo que ganó, y quítese el enojo con lo que desenoja don
-Luis Milan, que ya le veo la risa en la cara y el soneto que nos quiere
-decir en la boca.
-
-Dixo don Luis Milan: Yo haré lo que mandeis, pues es de buen cortesano,
-que sois, querer que mudemos de conversacion; que cuando los motes
-pican, para que no saquen sangre es bien mudar de nuevas: que el
-divertir hace vivir. Y oigan el soneto:
-
- El gran Sanson se queja de su amiga,
- Que fué un varon muy fuerte en los hebreos;
- Por ella fué vendido á Filisteos,
- Sus enemigos, puesto en gran fatiga.
- ¿Por qué dirán amiga al enemiga
- Siendo enemigos nuestros sus deseos?
- Impropios nombres son por casos feos,
- Nombrémosla como es razon se diga.
- La de Sanson fué Dálida nombrada,
- Dálida es bien que nombre yo la mia,
- Pues siempre vi las caras del olvido.
- Mostró en la una ser de mí pagada,
- Yo vi en la otra que no me queria,
- Que entre enemigos va quien es vendido.
-
-Dixo don Diego: Don Luis Milan, nunca he oido mejor parecer que el
-vuestro, ni mejores quejas que las de Sanson; mucho querria saber cómo
-pasó esta tan gran traicion, vender Dálida su amigo á sus enemigos.
-
-Dixo don Luis Milan: Y’os lo diré: Ya habréis oido decir la fuerza de
-Sanson cuán grande fué y la gran amor que á su amiga Dálida tuvo, pues
-oid el pago que della recibió, y fué este que diré: Deseando saber los
-filisteos, sus enemigos, en cuál parte del cuerpo tenía Sanson las
-fuerzas, rogaron á su amiga Dálida y diéronle mucho tesoro para que lo
-supiese, y como ella trabajase saberlo, rogaba con gran importunidad
-á su amigo Sanson se lo dixese, y él, no sospechando que lo quisiese
-saber por mal suyo mostrándole ella tan buena amor como él la mostraba,
-díxole: Dálida, tú sabrás que la gran fuerza que yo tengo es por gracia
-que Dios me ha dado, y por ser así sé que la tengo en unos cabellos que
-en medio de mi cabeza están, y si á mí me los cortasen, yo perderia
-todas mis fuerzas; y rogándole ella que se los dejase cortar para
-ver si era verdad lo que él decia, consintió que se los cortase, y
-viéndole sin las fuerzas que primero tenía, esecutó su traicion y dió
-entrada á los filisteos, sus enemigos, y sacáronle los ojos y dejáronle
-vivo para hacer burla dél; y por no morir muchas veces con esta vida
-muerte, determinó de acabar sus tristes dias desta manera que diré:
-Sintiendo ya cobradas sus fuerzas por haberle crecido los cabellos que
-Dálida le habia cortado, hízose guiar á un templo donde gran multitud
-de filisteos estaban, y abrazóse con unas columnas que sostenian todo
-aquel edificio y derribólas; donde murieron sus enemigos, y él por
-vengarse dellos.
-
-Dixo don Diego: Don Luis Milan, gran espanto pone la gran traicion que
-Dálida hizo á su amigo Sanson, que por interese del tesoro que hubo de
-los filisteos vendiese tan gran riqueza como fué la fuerza de Sanson
-para defension de los hebreos; una Dálida querria dar á Joan Fernandez
-para que anduviese como Sanson, sin ojos, entre las damas, rezando
-entre dientes por oracion la letanía que se rezó al dios d’amor cuando
-le ahorcaron en la justa de un amador, que desamador le digo yo, y que
-dixese, de las crueles damas, _libera nos, Domine_, para que armasen
-contra él uno otro ciego que le respondiese, contra el mocero Joan
-Fernandez, _te rogamos audi nos_.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Diego, vos decis que me querríades ver una
-Dálida por amiga para que me acontesciese lo que le acontesció á
-Sanson, y si yo en tal me viese, á vuestra puerta rezaria los setenta
-y dos nombres que las damas os han puesto, para que se guarden de vos
-los que n’os conocen, y en esto les haria tan gran placer como vos les
-haceis pesar con vuestra lengua.
-
-Respondió don Diego: Joan Fernandez, si á mí me quieren mal las damas
-por la lengua, á vos n’os quieren bien por la boca, que os hiede de
-tomar y dar paz con ella donde os sería mejor tener guerra; lo que yo
-digo es esto que dice don Luis Milan en su soneto con estos versos:
-
- ¿Por qué dirán amiga al enemiga
- Siendo enemigos nuestros sus deseos?
-
-Dixo don Luis Milan: Don Diego, no me revolvais con las damas, que en
-mi boca no les parescerá mal esa razon como en la vuestra que teneis
-bocaje; pues bien entendido, como yo lo digo, no es decir mal, que
-impropio nombre es decir amiga á la que hace obras de enemiga.
-
-Dixo don Francisco: Donoso sois, don Luis Milan, pues qué, ¿querríades
-vos que se os diese en amores lo que no se meresce, para que de no
-poderlo digirir de poco merescello os ahitase y que os matase una
-poplejía desamorada? Dexaos d’eso y no vais tras lo imposible por no
-parecer á Joan Fernandez y á don Diego; que vos y él os querríades
-que el amor os trujese con el plato de vuestro apetito, la perdiz que
-deseais comer en los amores; y si esto no se hace, luégo decis que el
-amiga es enemiga, pues no cumple vuestros deseos.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Francisco maestr’escuela pareceis, pues
-habeis entrado en esta disputa como á determinador, con decir que don
-Luis Milan y yo vamos tras lo imposible diciéndonos lo que el refran
-dice: Tras lo imposible van los locos; ¿quién os ha dicho que nosotros
-tenemos esta locura? ¿supistes lo de la paloma de Mahoma que decia que
-por ella lo sabía todo? De ser moro en amores, venis á creer que don
-Luis Milan y yo tenemos lo que vos debeis tener, por lo que dicen:
-Piénsase el ladron que todos son de su condicion.
-
-Dixo don Luis Milan: Departiros quiero con un cuento, pues me habeis
-dado con el hierro: El gran poeta Dante Florentino fué tan donoso
-como avisado, y los florentines le tenian en tanto como él los tenía
-en poco, por ver la ciudad de Florencia poblada de hombres que tenian
-de lo mucho poco, y de lo poco mucho; enhadado desto, desaparecióles
-de manera que iba entre ellos y no le podian hallar, y no podiendo
-vivir sin él no sabian qué hacerse para hallarlo; aconsejóles un sabio
-filósofo, y díxoles: El Dante es tan sabio que no le hallarán sino para
-responder y dar cabo á una muy avisada razon que la oyese comenzada
-y no acabada, porque no terná sufrimiento que esté sin acabar lo que
-está bien empezado; y’os aconsejaria que fuésedes diciendo por la
-ciudad estas palabras: ¿Qui sà lo bene? ¿Qui sà lo bene? Y diciendo
-los florentines esto, oyeron al Dante que iba disfrazado entre ellos,
-y respondióles: Qui ha provato lo male, qui ha provato lo male; que
-quiere decir: Aquel sabe el bien, que ha probado el mal. Yo he dicho
-esto sólo para mostrar que pues tanto he probado el mal del amor,
-sé qué cosa es bien, aunque nunca he gustado á qué sabe, como á don
-Francisco que le supo á miel rosate colado, y á Joan Fernandez á
-miel de azúcar, y á don Diego á vino cocho, que les alargaron con
-dulzuras los amores burlando dellos. Y por yo ser estado muchas veces
-acuchillado á casa del cirujano del amor que es el sufrimiento, dixe
-en mi soneto, como harto experimentado, que no se debia nombrar amiga
-la qu’es enemiga, y para prueba desto, truje por ejemplo á Dálida,
-que mejor se podia decir enemiga que amiga, pues hizo tales obras á
-Sanson. Dixe más, que poner impropios nombres son por casos feos, pues
-es impropio nombre decir enemiga á la que deberia ser amiga de su
-naturaleza, que por lo uno parece fiera, y por lo otro pareceria más
-hermosa; no lo digo por lo que ha dicho don Francisco, que yo querria
-que el amor me presentase la perdiz que deseo comer en los amores, y
-no me ha querido entender, pues lo que yo digo es esto: La dama puede
-hacer bien sin daño suyo, y á ésta se debe decir amiga, y á la que hace
-el contrario desto, la deben nombrar enemiga, que por sello la mia,
-quiero nombralla Dálida, pues siempre me mostró las caras del olvido,
-que son buena cara y mala obra, mostrando en la una esperanza y en la
-otra desesperacion; y así vamos vendidos como quien va entre enemigos.
-
-Dixo don Francisco: Don Luis Milan, jugador de pasa pasa debeis ser;
-dixistes que pues os habiamos dado con el hierro, nos queríades dar
-con el cuento, y por sutilmente que habeis pasado las galas de vuestra
-gala, habemos sentido el hierro de tal cuento, acomparastes os al
-Dante y á nosotros á los florentines, haciendo mucho vuestras cosas y
-deshaciendo las nuestras.
-
-Dixo don Diego: De aquí adelante os nombrarémos don Luis Milan de
-Piedra-iman, pues tirais la piedra y escondeis la mano; dixistes
-que los florentines tienen de lo poco mucho y de lo mucho poco, y
-acomparándonos á los florentines, ha sido decirnos, á tú lo digo,
-hijuela, entiéndete tú, mi nuera.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, perro escusero me pareceis, que
-mordeis sin ladrar, embozado habemos vuestro perro con estos apodos que
-os hacemos, pues no respondeis.
-
-Dixo don Luis Milan: Pues esperaos un poco y vello heis; á don
-Francisco que me apodó á jugador de pasa pasa, yo le respondo con el
-nombre que le han sacado las damas, y es don Francisco pasa pasa, que
-no quieran que pare en ellas; y á don Diego que me dixo que me podian
-decir don Luis Milan de Piedra-iman le respondo que se le puede decir
-don Diego de Piedra-zufre, pues tiene la color dél; y á Joan Fernandez
-que me apodó á perro escusero, le respondo con lo que le dice su
-mujer: Joan, perro mocero, que va tras mozas carnicero.
-
-Dixo don Francisco: Bien os habeis pagado don Luis Milan, y’os doy
-la mejoría si me decis quién son las damas y por qué me dixeron don
-Francisco pasa pasa.
-
-Dixo don Luis Milan: Las damas no diré; la causa por que sacaron el
-nombre, fué porque pasando vos por allí os cantó la una dellas este
-cantar: Pasau el tempo que fuy enamorato.
-
-Dixo don Francisco: ¡Ay que ya sé quién es! ¡ay que ya sé quién es!
-
-Dixo don Luis: Sospirastes, Baldoynos, os podemos cantar.
-
-Respondió Joan Fernandez: Yo quiero responder por mi amigo don
-Francisco que se ha pasado á los franceses con un sospiro; y á vos, don
-Luis, se os puede decir: Vuestro Milan, señora, vuela por la cola.
-
-Dixo don Luis: Y á vos, Joan, se os puede cantar esto que siempre
-cantais: En hora mala me perdereis, mozas, para vosotras.
-
-Dixo don Diego: Yo quiero departir estos motes para que mejor acabemos
-el dia; vamos á casa de Joan Fernandez que hay una visita de damas,
-y son doña Mencía y doña Luisa, y doña Violante y doña Castellana,
-cuatro estrellas, y están esperando una farsa que si verdad es lo que
-me han dicho, no puede ser sino muy escelente por ser de don Luis
-Milan, y entre tanto que no viene, sacará un soneto quien tan bien nos
-provee dellos; vamos, que á tal fiesta ya tardamos, porque alleguemos
-con tiempo para aguardar al Duque y á la Reina, que vienen á favorecer
-la fiesta de la señora doña Hierónima.
-
-Dixo don Luis Milan: Bien será si os parece que enviemos un recaudo
-á la señora doña Hierónima, que sería desacato entrar en su casa sin
-licencia, porque no seamos tenidos por licenciados, aunque su marido
-Joan Fernandez nos aseguraria como dia de fiesta: Que todos pueden
-entrar los que merecen lugar.
-
-Dixo Joan Fernandez: Bien conoceis á mi mujer, mejor fuera para marido;
-yo me habré de asegurar con vosotros de alguna riña, que Dios nos
-guarde della, no olvidemos en el recaudo á las otras damas porque me
-valgan si reñimos mi mujer y yo, y ordenalde vos, que don Francisco
-está desordenado despues que sospiró, y don Diego piensa en hacer una
-buena entrada porque yo la tenga con mi mujer.
-
-Dixo don Luis: Pues así mandais que sea yo lo haré. Paje, iréis á la
-señora doña Hierónima y decilde que estos caballeros y yo besamos las
-manos de su merced y de las otras señoras, y les suplicamos nos den
-licencia para visitallas, que no la queremos sino de su mano, aunque la
-daria la fiesta que se harán Joan Fernandez y su merced.
-
-Volvió el paje con la respuesta y dixo: Señores, las damas dicen que
-agora será fiesta por venir tales caballeros á ella, y que suban de
-manera que no abajen.
-
-Dixo don Diego: Señoras, á mí se me han de dar estas albricias, las
-damas porque les truje tales caballeros, y los caballeros porque les he
-traido á tales damas.
-
-Respondió la señora doña Mencía: Señor don Diego, las albricias que
-demandais á fiestas se os darán.
-
-Replicó don Diego:
-
- Si á fiestas se me dan
- D’aquellas que yo querria,
- Siempre deudor le sería.
-
-Dixo don Luis Milan: Mucho tenemos que agradecer á don Diego, que nos
-dió parte de fiesta, que aunque no se nos haga la ternemos.
-
-Respondió la señora doña Luisa: Don Luis Milan, con razon debeis hacer
-gracias á quien os ha dado parte de fiesta que seréis el todo della.
-
-Dixo don Francisco: Señoras, si no adoleciera poco há de un sospiro
-oyendo un nombre de una dama, yo cayera malo viendo aquí las que veo.
-
-Respondió la señora doña Violante: Señor don Francisco, estaos con
-vuestro sospiro, que si es leal no os hará mal.
-
-Dixo Joan Fernandez: Con tan buena vista como ésta, quien la tuviese en
-una celada, bien se podria justar y ganar precio.
-
-Respondió la señora doña Castellana: Señor Joan Fernandez, no querais
-vista en celada, que no asegura, que es peligrosa armadura.
-
-Dixo don Diego: Señoras si deseasen lo que don Luis Milan desea, oirian
-algun soneto suyo, que sus palabras son mejores que las obras de otros,
-y desenojalde, que hace rostro de enojado por ser alabado; mándenle que
-diga sonetos á damas, que por decir sonsonetos, ése debe ser su deseo.
-
-Dixo la señora doña Mencía: Con licencia destas señoras, pues me lo
-mandan, diré si nuestros ruegos han de aprovechar, conforme serán
-nuestros deseos, para oir tan buenas palabras como tienen sus obras.
-
-Don Luis Milan respondió: Señora doña Mencía, con tan buen mandado,
-¿quién no se dejará mandar? y adonde con obras se ha de servir no debe
-ser con palabras, y no se me enojen del sonsoneto, pues la fin no es de
-enojar de éste
-
-
-SONETO.
-
- Es tan comun burlar de quien os ama,
- Que deste mal las más andais dolientes,
- Y no burlais hablándolo entre dientes,
- Que siempre vais tras ciervos á la brama.
- No es mal decir lo qu’es pública fama,
- Hay un refran comun entre las gentes,
- Haz siempre bien y á quien no pares mientes,
- Que bien hacer da buena mesa y cama.
- Pues es perder seguir un mal camino
- Que va á parar al más profundo infierno
- ¿Por qué quereis salir de vuestro estado?
- Y aunque yo soy de merecer indino,
- Pues vos teneis de mí todo gobierno,
- Tenga de vos no ser d’amor burlado.
-
-Dixo la señora doña Luisa: Señora doña Mencía, ¿qué le parece cómo nos
-trata en este soneto don Luis Milan de burladoras, diciéndonos que las
-más de nosotras andamos dolientes deste mal burlando de quien nos ama?
-y por más encarecello dice que burlamos tan de véras, como los monteros
-del rey don Alfonso iban tras ciervos y osos, segun dice este cantar:
-
- Tres monteros
- Matan el oso,
- Monteros son
- Del rey don Alfonso.
-
-Y si él fuese el oso, yo le cantaria: Villanos le maten al oso.
-
-Dixo la señora doña Mencía Señora doña Luisa, paréceme que nos ha hecho
-mataciervos, y ellos no se dejan matar, por ser muy grandes corredores,
-que no hay saeta de amor que los alcance, que los hombres muy de burlas
-no pueden ser muy de véras, y éstos son los que toman las burlas de
-véras y las véras de burlas; y de esto que nos alevanta nunca nos
-pedirá perdon, pues escusa su pecado diciendo, que no es maldecir de
-aquello qu’es pública fama, ser nosotras burladoras de quien nos ama,
-qu’es la mayor infamia que puede ser, pues la ley nos manda que amemos
-á quien nos desama; cierto él se irá al infierno por donoso y no le
-valdrán sus donaires para salvarse de las penas que á los infamadores
-dan.
-
-Dixo la señora doña Castellana: Pues lo bueno es que se nos ha hecho
-consejero diciendo que sigamos aquel refran que dice: Haz siempre bien
-y no mires á quién, que bien hacer da buena mesa y cama. Tras eso anda
-él, y merece, por lo que nos alevanta, que el amor le dé cama de galgo
-y mesa de hospital.
-
-Respondió la señora doña Violante: Él verná á ser confesor, pues nunca
-fué mártir en amores; ermitaño de Monte Olivete le querria ver, que
-yo iria á confesarme con él, pues preica tan bien como veis, diciendo
-que irémos al más profundo infierno si no vamos por el camino de su
-voluntad, y es que amemos á quien nos ama, y debe ser que á él le debe
-ir mal en amores y querria ser amado, como muestra á la fin del soneto
-diciendo á su dama: Que pues ella tiene el gobierno suyo bien mandado
-y enfrenado, hecho caballo de amor, que no le ensille burlando dél,
-como hacia Laura á su Petrarca, que lo gobernaba como á caballo bien
-enfrenado, que, en desmandarse de confiado, le daba una sofrenada, y
-en acobardarse de triste, le aflojaba la rienda, segun nos contaba don
-Luis Milan un dia delante su Margarita, que de velle muy triste le
-dixo: Alégrate, que pues escribes como el Petrarca, yo leeré tus obras
-como Laura.
-
-Dixo don Diego: Señoras, mudar de bien en mejor es gran cordura; si
-parece á vuestras mercedes, vamos al Real y presentemos al Duque y á la
-Reina la farsa, y nosotros harémos otra con sus damas, porque sepan
-nuestro palacio ser tan bueno como el suyo.
-
-Respondió la señora doña Mencía: Señor don Diego, yo soy de su parecer,
-que tan bueno es mudar de bien en mejor, como es malo de mal en peor.
-
-Ya querria que estuviésemos allá por meter la guerra en casa ajena y
-sacarla de la nuestra, pues aquí ya estaba comenzada contra don Luis
-Milan y sus valedores, y vos, señor don Diego, empezaréis la escaramuza
-con las amazonas de la Reina que pelean diciendo: Que no se pueden
-decir damas sino las de palacio, y nosotras entrarémos á pelear con
-ellas como á valedoras vuestras.
-
-Dixo don Diego: Señora doña Mencía con tal valenza la victoria tenemos
-cierta, vamos: Que mucho se gasta en tardar lo que se debe ejecutar.
-
-Hé aquí el Duque que ya sale del Real, á buen tiempo allegamos: Señor,
-mande vuestra excelencia que se haga la farsa en el Real y será sacar
-de necesidad á don Luis Milan, que las damas que traemos habian movido
-una escaramuza contra él, que no podia acampar de muerto ó preso, y
-pues aquí verá cara de rey, será salvo, puesto que más vale ser buen
-preso que mal libertado.
-
-Dixo el Duque: Bien me parece lo que habeis determinado, id al apear
-de la Reina.
-
-Joan Fernandez llegó primero y dixo: Vuestra alteza sírvase de mí para
-tablas de apear y serémos el Cristóbal y el Jesus, pues siempre le
-tiene en la boca cuando me ve, como si yo fuese el enemigo.
-
-Dixo la Reina: Por mi fe yo no me fiaria de vos por un refran que dicen
-en valenciano; doña Hierónima, adevinaldo y responded á vuestro marido,
-que yo no acertaré.
-
-Respondió la señora doña Hierónima: Mes val ase quem porte, que caball
-quem derroque; no se si acerti á dir lo que vostra altesa volia.
-
-Dixo Joan Fernandez: Mirad qué duda, para decir mal del marido, si
-habia de acertar la mujer.
-
-Dixo don Diego: Vuestra alteza y su excelencia sean nos jueces quien
-terná más razon, ó las damas de su casa ó las de Valencia, en lo que
-dirémos.
-
-Señora doña Beatriz de Osorio: Vuestra merced y estas otras señoras
-de palacio, lo quieren ser tanto, que emprenden á defender que no
-se pueden decir damas sino las que están en él; y seréis la torre
-de Babilonia que quiso subir tan alto cuanto abajó: Que no se debe
-comenzar lo que no se puede acabar.
-
-Respondió la señora doña Beatriz: Don Diego, pues decis que somos la
-torre de Babilonia, vos sois el que la mandó hacer, que de soberbio era
-un Lucifer; lo de nosotras no es soberbia, sino ley.
-
-Dixo don Francisco: Señora doña Beatriz, no puede ser ley lo que en
-ley no está; en Castilla debe ser hecha sólo para contra Valencia, que
-segun las gentes dicen, suegra y nuera son entrambas.
-
-Dixo la señora doña Joana de Guzman: Don Francisco, en Castilla no
-hacen leyes para contra Valencia, y si yo las hiciese diria: Don
-Francisco y burlador padre y hijo son entrambos.
-
-Dixo Joan Fernandez: Si vuestra merced hiciese esa ley, aquí le harian
-otra que diria:
-
- Doña Joana de Guzman
- Ley no tiene á su galan.
-
-Dixo doña Joanilla de Dicastillo, y es esta á quien la reina decia
-marido:
-
- Reina, pues le soy marido,
- Si más sufre esta porfía,
- De vos me descasaría.
-
-La Reina le dixo: Doña Joanilla,
-
- No lo tengo á maravilla,
- Que ley no quieras tener
- En marido ser.
-
-Dixo la señora doña María de Tobar: No hablemos más de leyes, que en
-los hombres se perdieron, y volvamos en lo que primero hablamos;
-
- Que en Castilla no se llama
- Si no es de palacio, dama.
-
-Dixo don Luis Milan: Señora doña Merina:
-
- Mucho va eso al reves,
- Que el palacio no hace dama,
- Sino la que dama es.
-
-Dixo el Duque: No se hable más desto, que don Luis Milan me ha quitado
-de la boca lo que yo queria decir, y vuestra alteza, pues es juez
-conmigo, no sea amiga del amigo de pasion, sino enemiga del enemigo de
-razon.
-
-Dixo la Reina: Yo no me apartaré de la razon, que por mis damas no
-quiero tener pasion:
-
- Sino por don Pedro Milan,
- Que es mi galan.
-
-Dixo la señora doña Mencía: Pues su excelencia y alteza han determinado
-que pasemos por damas, pasarémos á servirlas como galanes, que yo
-quiero requebrarme con la señora doña Beatriz de Osorio,
-
- Que es tan hermosa,
- Que es muy poco hacella rosa.
-
-Respondió doña Beatriz de Osorio: Señora doña Mencía:
-
- Los ojos que nos verán
- Nunca vieron,
- Y los que os vieron ménos
- Si n’os conocieron.
-
-Dixo la señora doña Luisa: Señora Doña Joana:
-
- Si yo fuese tan galan
- Como vos sois muy galana,
- Sería el mejor Guzman
- Por tal Guzmana.
-
-Respondió doña Joana de Guzman: Señora Doña Luisa:
-
- Nos dirán como al frisado:
- Cayó la frisa
- Y queda la risa,
- Pues sois brocado.
-
-Dixo la señora doña Violante: Señora doña Merina de Tobar:
-
- Quien á vos ha de llevar,
- Muerto no estará en marina
- De vuestra mar.
-
-Respondió doña Merina de Tobar: Señora doña Violante:
-
- Pues sois otra Bradamente,
- Querria ser
- Para vos otro Rugier.
-
-Dixo la señora doña Castellana: Señora doña Joana de Dicastillo:
-
- Mucho quedará ufano
- Quien será de su castillo
- El castellano.
-
-Respondió la señora doña Joana: Señora doña Castellana:
-
- De mi dedo sois anillo,
- Vos sereis de mi castillo
- El castellana.
-
-Dixo don Diego: Estos amores que se dicen las damas de Valencia con las
-del Real, se encienden mucho; Joan Fernandez, pues sois llorador en
-amores, llorad y matarán vuestras lágrimas este fuego.
-
-Respondió Joan Fernandez: Don Diego, mejor sería matalle con el hielo
-de vuestra frialdad, pues os pueden hoy cantar:
-
- Fuente fria, fuente fria,
- Fuente fria sois, señor;
- Pues atravesais con hombres
- Donde hay damas de primor.
-
-Dixo don Francisco: Yo voy por la farsa para atajar la que hacen don
-Diego y Joan Fernandez, y no será menester, que ya me parece que
-entran. Todo el mundo esté atento y sin mucho reir, que don Miramucho,
-que es el Milan, si reimos demasiado nos terná por hombres de farsa y
-burlará de nuestras risadas con aquello que dice:
-
- Un reir demasiado
- Juzgan por muy alocado.
-
-Guardemos, pues, la autoridad y vergüenza, que donde se pierde, tarde
-se cobra, y callemos, que ya comienzan.
-
- * * * * *
-
-El Capitan de las galeras de la religion de Sanct Joan comienza y dice:
-
- Duque, todo rey sin falta,
- Hoy son justos veinte dias,
- Que con grandes alegrías
- Partimos todos de Malta.
- Y saliendo de Isladeras
- Dió al través la Capitana
- Y las otras tres galeras
- Con fortuna tan de véras
- Van corriendo Tramontana.
- La fortuna ya pasada
- Fletamos un bergantin,
- Y embarcámonos á fin
- Para hacer esta jornada.
- Medio dia no pasó
- Que acudió Griego y Levante,
- Y en un punto nos echó
- Que sueño me pareció
- Ser tan presto en Alicante.
- Demos gracias á Dios
- Y hacer siempre buena cara,
- Pero quién no se alegrára
- Sino en ver, señor, á vos.
- Caballeros esforzados,
- Hagamos cara de hierro,
- Que tras casos desastrados
- Parecer regocijados
- Nadi lo terná por yerro.
- Si hacemos de donosos
- N’os debeis maravillar,
- Que así suelen espantar
- La fortuna valerosos.
- Y fortuna de espantada
- En no darnos cata della,
- Nos ha puesto en tal posada
- Que si es el Real nombrada,
- Es por quien hoy posa en ella.
- Lo que agora diré yo
- Es de estar enamorado,
- Que si el mar no m’anegado
- Fué por quien negado so.
- Y tened esto por cierto,
- Como es muy cierto el morir,
- Que la mar, como á muerto,
- Por echarme á tan buen puerto,
- He cobrado aquí el vivir.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Perdone sobre este paso
- Por la parte que me toca,
- Que no es bien calle mi boca
- Pues d’amores me traspaso.
- Si no me negó este mar,
- Fué tambien por ser negado
- En aquella del amar,
- Donde amor hace tragar
- El morir que ya he tragado.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- ¡Ay amor! ¿yo qué diré?
- Habla tú por mi agora,
- Negóme una señora
- Que yo nunca la negué.
- Y al tiempo que me negaba
- En mi alta mar de amor
- De lo mucho que lloraba,
- Un paje se me ahogaba
- Si no fuera nadador.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- No es mi pena así tan poca
- Como la que se ha contado,
- Pues de sed me só ahogado
- Teniendo el agua á la boca.
- ¿Como me negára aquí
- En aquesta mar salada,
- Pues huye el agua de mí,
- Si por la que no bebí
- Siento mi vida negada?
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Nunca fuera acontecido
- Ni jamas ojos lo vieran,
- Que los peces me comieran
- Siendo ya d’amor comido.
- Que donosa cosa fuera,
- Todo fuera por demas,
- Que ballena me comiera,
- Y si fuera que tal fuera
- Verme por vos un Jonas.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Yo solo fuí sabidor
- De lo que nos sucedió,
- Pues á mí me apareció
- Por Santelmo, el Dios d’amor.
- Díxome que no quisiese
- Esta aparicion contar,
- Porque en tal fortuna viese
- Quién sería el que dixese
- Amor nos puede salvar.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Pensamientos fueron vanos
- Sino en mar d’amor negarnos,
- Pues no podemos negarnos
- Muertos d’amorosas manos.
- Pues negar no nos podemos
- Mártires enamorados,
- De reir es que pensemos,
- Por mucho que naveguemos,
- Que podamos ser negados.
-
-Dixo Otro Comendador:
-
- Mucho fuera gran dolor
- Que muriéramos negados,
- Siendo tan enamorados,
- Si no fuera en mar d’amor.
- Y pues no podia ser,
- Ya yo estaba confiado
- Que no me podia perder;
- Que en la mar de mi querer
- Ya estoy hecho un pescado.
-
-Prosigue el Capitan:
-
- Como al eco parecieron,
- Desculpados son, señor,
- Que en oir hablar d’amor
- Todos ellos respondieron.
- Y tambien porque se vea
- Que coxquean en amar,
- Que cojo d’amor no afea
- Cuando la dama no es fea
- La que hace coxquear.
- Las damas por quien andamos
- En amores tan de véras
- Vienen en las tres galeras
- Por ver cómo peleamos.
- Peleando en su presencia
- Serémos fuertes guerreros
- Contra toda otra potencia;
- Que no hallan resistencia
- Amadores caballeros.
- Suplicamos su excelencia
- Por un correo sin tardar,
- Mande luégo atalayar
- Por la costa de Valencia.
- Que de todos tomen lenguas
- Si habrán visto las galeras,
- Porque algun aviso venga,
- Que sería muy gran mengua
- Descuidarse en las de véras.
- Gilot y Joan de Sevilla
- Podrán ir en tal despacho,
- Que harán muy poco empacho
- Al caballo ni á la silla.
- Tan ligeros siempre están
- De cabezas y de piés,
- Que sin duda volarán
- y por donde pasarán
- Cada cual dirá quién es.
- Mándeles, señor, venir,
- Vaya un paje bien criado,
- Tráiganles mucho á su grado
- Los que han de hacer reir.
- Si me da la comision,
- Presto los despacharé,
- Porque haré la provision
- Más conforme á la razon
- Que yo en ellos hallaré.
- Manda el Duque que partais
- Para hacer luégo un viaje,
- Por correos de aventaje,
- Pues siempre en todo volais.
- Iréis hasta á Gibraltar
- Muy en seso y muy de véras
- Orillas siempre á la mar,
- Y mandad atalayar
- Si verán nuestras galeras.
-
-Vuelven Joan de Sevilla y Gilot, y dicen que una armada de turcos han
-tomado las tres galeras y están en Dénia, y dice el capitan:
-
- A consejo, á consejo,
- Que bien será menester,
- Dadme todos parecer
- Cada cual como hombre viejo.
- Que el consejo en perficion
- En los viejos floresció,
- Que en mozos hay confusion
- Si no fué el de Scipion
- Cuando á Roma libertó.
-
-Dixo Otro Comendador:
-
- Caballeros de Sanct Joan,
- Oyan todos este mote,
- Á las armas moriscote,
- Que bien menester serán.
- Por armas quiero mi dama
- Del turco que la tuviere,
- Que ganalla por la fama
- Es mejor que por la cama,
- Véngame lo que viniere.
-
-Dixo Otro Comendador:
-
- Yo pedir quiero la mia,
- Que no vivo ya sin ella,
- Porque estar tanto sin vella
- Ya parece cobardía.
- Batallar será por fe,
- Pues por fe será el motivo,
- Y si muero ganaré,
- Y si preso, ya yo sé
- Á qué sabe ser cativo.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Yo tambien no veo el hora,
- Pues que sé que ha de vencer
- La que m’ha de dar poder
- Para hacella vencedora.
- Ella es la que vencerá
- Con su fuerza y mi persona,
- Pues á mí vencido m’há
- Desta suerte dias ha
- Mi dulce brava leona.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Por metelles más espanto
- Vamos presto, que ya es tarde,
- Que me dirá de cobarde
- Mi señora en tardar tanto.
- Suenen, suenen nuestras mallas,
- Vaya, vaya muy de véras,
- Peleemos por ganallas
- Y será vencer batallas
- Y cobrar nuestras galeras.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Ya veis que siento en tardar,
- Pues que traigo yo en mis armas:
- Mis arreos son las armas,
- Mi descanso es pelear.
- Mi costumbre esta es
- Por vencer al Dios d’amor,
- Ya veis si será gran pres
- Libertar la que despues
- Puede hacerme vencedor.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Yo tambien de armas me arreo,
- Peleando por vencer,
- Pero no para ofender
- La que causa mi deseo.
- Esta es ya mi condicion,
- Mi señora la causó,
- Pues ya veis si es gran razon,
- Para salir de prision,
- Que la deje presa yo.
-
-Dixo otro Comendador:
-
- Mi señora, ¿qué dirá,
- Qué podrá decir de mí,
- Sino que si estoy aquí,
- Es por no estar todo allá?
- Este mote contradice,
- Que por oracion lo digo;
- Pues que por ella lo hice,
- Siempre mi boca lo dice:
- Cuando ménos más contigo.
-
-Dice el Capitan:
-
- Pues teneis tanto en memoria
- Cada uno vuestra dama,
- Caballeros de gran fama,
- Y’os prometo la victoria.
- Yo no quedo en la posada,
- De gana de verme en ello,
- Primero será mi espada,
- Por quien mi vida colgada
- Tiene siempre de un cabello.
-
-Va el Capitan, y viene con los turcos, con quien han de combatir los
-Comendadores uno á uno, para lo que veréis, y dice:
-
- Caballeros, sedlo en todo,
- Ya veis qu’el turco me espera,
- Si Dios quiere que aquí muera,
- Regíos con muy buen modo.
- Turco, vuélvete cristiano
- Y dame mi linda amada,
- Que esto te será más sano,
- Y sino, pon luégo mano
- Como yo pongo á mi espada.
-
-Vence el Capitan al turco y cobra su dama griega, y dícele:
-
- Gracias hago á mi Dios,
- Gran victoria me ha dado,
- Pues que vos la habeis ganado,
- Que yo no venzo sin vos.
-
-Respóndele su dama:
-
- Caballero de verdad,
- De muy alto corazon,
- Siempre estuve en libertad,
- Porque en vuestra gran bondad
- Nunca se siente prision.
-
-Pelea otro Comendador.
-
- Si tan turco más no fueses,
- Como hasta aquí has sido,
- Harás muy mejor partido
- Si mi dama me volvieses.
- Y sino, pon mano luégo
- Al espada como yo,
- Y verás que si te ruego,
- Es porque no vayas ciego
- Para aquel que te crió.
-
-Dice á su dama:
-
- Vuestra es esta mi victoria,
- Vos, señora, la vencistes,
- Pues que siempre lo tuvistes
- De vencer en mi memoria.
-
-Su dama responde:
-
- Caballero, vuestra es,
- Nunca vos seréis vencido
- De valiente y muy cortés,
- Porque muy tarde verés,
- Cortesano ser perdido.
-
-Pelea otro Comendador.
-
- Turco, oye lo que digo,
- Deja tu secta enemiga,
- Y á mí vuélveme mi amiga
- Y yo volverm’he tu amigo.
- Y sino, guarte de mí,
- Que de tí guardado estoy,
- Que la ley en que nascí
- Me defenderá de tí
- Por la fe que yo le doy.
-
-Dice á su dama:
-
- Gracias á Dios verdadero,
- Mi dama llevó el mejor,
- Qu’ella ha sido el vencedor
- Siendo yo su prisionero.
-
-Su dama responde:
-
- Caballero, vos vencistes
- A mí y al turco en verdad,
- Á él, pues que lo rendistes,
- Y á mí, porque causa distes
- De cobrar yo libertad.
-
-Pelea otro Comendador, y dice:
-
- Lástima tengo de tí
- Siendo tan turco en tu ley,
- Yo terné contigo ley
- Si tú la ternas con mí.
- Déjame mi dama ya,
- Que contigo va corrida,
- Y sino, aquí estará
- Quien dejártela hará,
- Ó tú dejarás la vida.
-
-Vence al turco y cobra su dama griega, y dícele:
-
- Señora, ser no pudiera,
- Pues que fuera sin razon
- Ser vos en mi corazon
- Y que turco me venciera.
-
-Respóndele su dama:
-
- Caballero vencedor,
- Á vos se ha de atribuir,
- Que teniendo tanto amor,
- No habia matador,
- Sino vos hacer morir.
-
-Pelea otro Comendador, y dice:
-
- Turco, no lo seas tanto,
- Y conviértete á Dios,
- Y pornáse entre los dos
- Paz con l’Espíritu Sancto.
- Y por dama cobrarás
- La reina Vírgen María,
- Y mi griega dejarás,
- Y sino, conoscerás
- Que rogar no es cobardía.
-
-Gana en el combate á su dama, y dícele:
-
- Señora, Dios que os crió,
- Permitió lo que ha sido,
- Que si el turco fué vencido,
- Vos sois la que le venció.
-
-Respóndele su dama:
-
- Caballero, para dos,
- Aunque fuesen más romanos,
- Haced gracias á Dios,
- Que no se dirá por vos:
- Más tuvo lengua que manos.
-
-Pelea otro Comendador, y dice:
-
- Yo ternía por mejor,
- Turco, que te convirtieses,
- Y mi dama me volvieses,
- Porque toda es desamor.
- Créeme, que yo lo sé,
- Déjala qu’es muy ingrata,
- Y sino, aparejaté,
- Que tal cual la cobraré,
- Aunque más y más me mata.
-
-Cobra su dama y dícele:
-
- Lo que dixe engaño era,
- Señora, para engañar,
- Que de vos sale el matar,
- Si el turco aquí muriera.
-
-Respóndele su dama:
-
- Buen caballero engañoso
- Y muy sabio en combatir,
- Vuestro engaño gracïoso
- Á vos hizo venturoso
- Y á mí me hizo reir.
-
-Pelea otro Comendador.
-
- ¿Quién te puso en tal favor,
- Turco mal aventurado?
- ¿Quién te hizo enamorado,
- Siendo el mismo desamor?
- Déxame, mi dama, Can,
- Que no es hueso de roer;
- Vuélvesela á su galan,
- Que tus ojos no verán
- Que yo te la deje ver.
-
-Dice á su dama:
-
- Vos, victorïosa dama,
- Sois semblante al Amazona,
- Que al gran Héctor en persona
- Quiso ver por su gran fama.
-
-Respóndele su dama:
-
- Si yo el Amazona soy,
- Vos sois Héctor ciertamente,
- Que si tal renombre os doy,
- Es por lo que hecistes hoy
- Contra un turco tan valiente.
-
-Pelea otro Comendador, y dice:
-
- Pues que cada cual venció
- Á su turco con gran fama,
- Turco, vuélveme mi dama,
- Pues que para mí nasció;
- Y sino, sé convidado,
- Que si me acampares vivo,
- Nunca serás libertado
- Por haber tú cativado
- Á quien me tiene cativo.
-
-Cobra su dama, y dícele:
-
- Mi señora, ya me veis,
- Que vos misma os libertastes,
- Vos sois la que peleastes,
- Pues que todo lo venceis.
-
-Respóndele su dama:
-
- Caballero, no burlais
- Mucho, gran verdad decis,
- Que los que d’amor penais,
- Fuerzas son con que matais
- Las fuerzas con que moris.
-
-Quedan vencidos los turcos y cativos, y requiébranse los Comendadores
-con sus damas.
-
-Caballero:
-
- Qué triunfo, qué victoria,
- Toda de gloria tan llena,
- Ganar damas para pena,
- Que la pena toda es gloria.
-
-Dama:
-
- Caballero, bien mostrais
- Cuánto en todo mereceis,
- Pues que tanto nos honrais,
- Que las penas que pasais
- Por gran gloria las teneis.
-
-Caballero:
-
- Diga qué sintió, señora,
- Ver á sus piés d’un reves,
- Cuando el Turco vió á sus piés,
- Siendo dél trïunfadora.
-
-Dama:
-
- Lo que yo podré decir,
- Alabar, señor, á Cristo,
- Que entre la muerte y vivir,
- Vos me habeis hecho reir,
- que en tal caso no s’ha visto.
-
-Caballero:
-
- Señora, bien es saber
- Cóm’os fué de servidores,
- Y á los turcos de favores,
- Que otro no podia ser.
-
-Dama:
-
- A mi Turco le ha ido
- Como vos lo habeis gustado,
- Que segun me ha tenido,
- Tan mandado l’he tuvido,
- Que jamas s’ha desmandado.
-
-Caballero:
-
- Yo tambien tengo un dolor;
- Pues ser otra no podia,
- Que favor al Turco haria,
- Más de miedo que de amor.
-
-Dama:
-
- Eso no pudiera ser
- Que de miedo yo le amase;
- Que esperando su valer,
- No tenía qué temer,
- Que más no me asegurase.
-
-Caballero:
-
- Turcos requiebros dirian,
- Turcos tan enamorados,
-
-Dama:
-
- No merecen ser burlados,
- Pues que tanto nos querian.
-
-Caballero:
-
- Celos querria tener
- Si licencia me daïs.
-
-Dama:
-
- Bien los habeis menester,
- Pues mostrais ménos querer
- De lo que, señor, mostrais.
-
-Caballero:
-
- Señora, ¿qué le presento
- El Turco su servidor?
-
-Dama:
-
- Lo que pudo y buen amor,
- Pues con obras lo mostró,
- L’arco y flechas que traia,
- En mis manos todo estaba.
-
-Caballero:
-
- Ya vuestra merced tenía
- Arco y flechas, pues heria
- Con los ojos que miraba.
-
-Caballero:
-
- Señora, ¿quién me dirá
- Este tiempo que n’os vi,
- Si os acordastes de mí,
- Que yo siempre estuve allá.?
-
-Dama:
-
- Nadi os lo dirá, señor,
- Como yo con más razon,
- Pues perdí todo temor,
- Confiando en la valor
- De vuestro gran corazon.
-
-Caballero:
-
- ¡Oh quién supiese, señora,
- Si sentistes unos tiros,
- No de bronzo, mas suspiros
- Que os tiraba cada hora!
-
-Dama:
-
- Sí sentí, pues allegaron
- Las pelotas hasta mí,
- Y á los turcos espantaron,
- Que’en mi boca retumbaron,
- Que por eco os respondí.
-
-El Capitan:
-
- Ea ya, señores, ea,
- Vamos, vamos á danzar,
- Porque yo quiero estorbar
- Con danzar esta pelea.
- Sea trisca, sí querrán,
- Y cantemos en la fiesta,
- Y las damas callarán,
- Y callando mostrarán
- Que el callar dan por respuesta.
-
-Dama:
-
- Fiesta de tanto placer
- No se puede festejar
- Con bailar y no cantar,
- Por vengarme en responder.
-
-Caballero:
-
- Damas que vengar se quieren,
- Pues no quieren amistades,
- Respondan lo que quisieren,
- Que pues matan y no mueren,
- Cantar quiero las verdades.
-
-Canta el caballero:
-
- En mi gesto se os amuestra
- Gran amor,
- Y en el vuestro á culpa vuestra
- Hay desamor.
- Siempre estoy mirando al cielo
- Cuando yo n’os puedo ver,
- Y vos daisme por placer
- Del pelillo pelo á pelo.
- Callo y mi gesto os amuestra
- Gran amor,
- Y en el vuestro á culpa vuestra
- Hay desamor.
-
-Respuesta de la dama:
-
- Si en el gesto se ha de ver
- Cuanto quereis,
- Poco mostrais el querer
- Que me teneis.
- Vos mostrais en vuestro gesto
- que teneis muy poco amor,
- Que tan sano servidor
- No podrá estar mal dispuesto.
- Ya por vos no puede ser
- Que amor mostreis,
- Pues que nunca por querer
- Enflaqueceis.
-
-Canta Otro caballero:
-
- Yendo y viniendo
- Vóyme enamorando,
- Una vez riendo,
- Y otra vez llorando.
- N’es la de mi ciego
- Voluntad pequeña;
- Mas arde mi fuego
- Si le añaden leña.
- Vánmela añadiendo,
- Mis ojos mirando,
- Una vez riendo,
- Y otra vez llorando.
-
-Respuesta de la dama:
-
- Cuando más os veo
- Ir apasionado,
- Más y ménos creo
- Que estais namorado.
- Más amor y ménos
- Veo en su manera,
- Más amor de fuera,
- Y de dentro ménos.
- Sois otro Teseo
- Muy falsificado,
- Más y ménos creo
- Que estais namorado.
-
-Canta otro caballero:
-
- Cuando más y más os miro,
- Más sospiro.
- Tanto tengo que mirar
- En su gesto muy hermoso,
- Que me hace sospirar,
- Pues no soy su venturoso.
- Si me quiero retirar
- De miraros, como os miro,
- Más sospiro.
-
-Respuesta de la dama:
-
- Si os creyese cantaría,
- Sospirastes Baldoínos
- Las cosas que más queria.
- No tengo mucha razon
- De cantar este cantar,
- Pues que vuestro sospirar
- Muy falsos sospiros son;
- Si n’os correis cantaria:
- Sospirastes, Baldoínos,
- Las cosas que más queria.
-
-Canta otro caballero:
-
- ¡Ay que me matais!
- Caballero, ¿qué teneis?
- Señora, muerto m’habeis.
- Por mi vida que os burlais.
- ¿Cómo puedo yo burlar
- Burlas que son tan de véras,
- Pues matais de mil maneras
- Para más enamorar?
- Cruelmente me matais.
- Caballero, ¿qué teneis?
- Señora, muerto m’habeis.
- Por mi vida que os burlais.
-
-Respóndele su dama:
-
- Caballero burlador.
- Mas lo sois vos, mi señora.
- ¿Para qué os burlais d’amor?
- Porque vos sois burladora.
- Huélgome que lo otorgais,
- No habeis menester tormento.
- Por vida vuestra, que miento,
- Que vos sois la que burlais.
- ¿Para qué os burlais d’amor?
- Tened vergüenza en mal hora.
- Más burlais vos, mi señora,
- Que yo no soy burlador.
-
-Canta otro caballero:
-
- Vaya, vaya, en hora mala,
- Vaya, vaya.
- He perdido mi dormir,
- Y no le quiero cobrar.
- Porque más quiero morir
- Que vivir para penar.
- No lo quiero más buscar
- Si Dios me vala,
- Vaya, vaya, en hora mala,
- Vaya, vaya.
-
-Respuesta de su dama:
-
- Venga, venga, en hora buena,
- Venga, venga.
- Dicen si quiero un truhan,
- Que burla de servidores,
- Burlára de mi galan,
- Que quiere morir d’amores.
- Dalles ha, pues son traidores,
- Mala strena,
- Venga, venga, enhorabuena,
- Venga, venga.
-
-Canta otro caballero:
-
- Loco estoy del mal que siento;
- Piedras me haceis tirar,
- Búscame mi entendimiento,
- Yo no lo quiero cobrar.
- Mucho más vale ser loco,
- Que morir con la cordura,
- Yo moria poco á poco,
- Y hora vivo con locura.
- Con ser loco estoy contento;
- Pues no siento mi penar,
- Búscame mi entendimiento,
- Yo no lo quiero cobrar.
-
-Respuesta de su dama:
-
- Un loco tengo donoso,
- Por amar
- No quiere el seso cobrar.
- Yo querria que sanase,
- Vále buscando su seso,
- Tírale piedras y vase
- Como si fuese sabueso.
- Muestra tener más reposo
- En loquear,
- No quiere el seso cobrar.
-
-Canta otro caballero:
-
- Con dolores descorteses
- Voy cantando por las calles:
- Mala la vistes, franceses,
- La caza de Roncesvalles.
- Tengo mal frances d’amor,
- Qu’es peor que mal frances,
- Que jamas curado es
- Sino de quien da el dolor;
- Deste mal há muchos meses
- Que me sienten por las calles,
- Mala la vistes, franceses,
- La caza de Roncesvalles.
-
-Respuesta de su dama:
-
- Buena pro os haga, señor,
- Buena pro.
- Mal frances teneis d’amor,
- Tenéoslo.
- Mal frances d’amor no sé,
- Buscad quién os l’ha pegado;
- Yo n’os tengo enamorado,
- Que nunca vistes por qué.
- Buena pro os haga el dolor,
- Buena pro,
- Mal frances teneis d’amor,
- Tenéoslo.
-
-Canta otro caballero:
-
- No sé qué me digo,
- No sé qué me hago,
- Dame amor un higo,
- Y tómole por pago.
- Tal os pague amor
- Á cuantos burlais,
- Pues que no tragais
- Higos por amor.
- Ya no estoy conmigo,
- No sé qué me hago,
- Dame amor un higo
- Y tómole por pago.
-
-Respóndele su dama:
-
- Si l’amor n’os da un higo,
- Y’os daré una castañeta,
- Pues teneis falsa riseta
- De enemigo.
- Vos teneis muy buena paga,
- Pues que de burlas servis,
- Buena pro, señor, os haga,
- Ya que todo os lo reis.
- Vuestra cara es el testigo,
- Tomad una castañeta,
- Pues teneis falsa riseta
- De enemigo.
-
- * * * * *
-
- No más trisca y acabemos
- Con tener debida ley;
- Pues vieron casa de rey,
- Á los turcos libertemos.
- Y mandémosles bailar,
- Pues su mal volvió alegría,
- Que no sentirán pesar,
- Pues se vean libertar
- Para volverse á Turquía.
- Turcos, pues lo mereceis,
- Cobrad vuestra libertad,
- Y si lo mandais, bailad
- Como en Turquía soleis.
- Y por más regocijar
- Dia, que tan dia fué,
- Que en placer volvió el pesar,
- Le podrémos acabar
- Con un torneo de pié.
- Esto es lo que hacer debemos,
- Vamos por las armas, vamos,
- Pues con armas nos honramos,
- Con las armas acabemos.
- Y vosotros no dejeis
- De bailar, pues dais placer,
- Que tambien pareceréis,
- Con el baile que haréis.
- Que podréis entretener.
-
-Acabado el torneo se acaba la farsa con esta copla:
-
- Si nos da, señor, licencia,
- Volvernos hemos á Malta,
- Aunque parece que falta
- Vista en no ver su excelencia.
- La fortuna que pasamos,
- Pasarémos en no veros;
- Que si dulce lo gustamos,
- Muy amargo lo esperamos
- Lo que se pierde en perderos.
-
-Dixo el Duque: Don Luis Milan, bien habeis mostrado que no son
-farsas las que vos haceis, pues de vuestras burlas se pueden sacar
-avisadas véras, y de las véras avisadas burlas, como mostraron: _Los
-comendadores, por mi mal os vi_; que esto puede cantar Juan Fernandez,
-vuestro competidor, pues los vió, para tener envidia de vos, por
-habellos hecho tan cortesanos en las burlas como en las véras.
-
-Dixo don Luis Milan: Si las de vuestra excelencia no fuesen burlas
-para favorecer, creeria que son véras para burlar, que de reyes es
-burlando hacer mercedes, como oirán en este cuento: Nuestro valenciano
-Penarroja, comendador de Christus, viviendo con el rey Manuel de
-Portugal, fuéle á demandar casamiento, y díxole: Decey, Comendador,
-¿habeis casado por trato ó por amores? y respondióle: No, señor, sino
-por trato; y el Rey le dixo: ¿He vídevos ella? Quiso decir con esta
-burla, que si le habia visto ella ántes de casar, siendo tan feo, nunca
-le tomára por marido, y si habia casado por amores, creyéralo, pues no
-hay amor feo; y despues de haber burlado con él, le dió más de lo que
-demandó; que burlas de reyes mercedes son.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, las burlas de su excelencia lo han
-sido para mí, y no para vos, pues me ha dicho que vi los Comendadores
-de vuestra farsa por mi mal, para tener envidia de vos; y téngola, pues
-habeis sabido hacer lo que os diré con este romance:
-
- Más pesar he de vos, Conde,
- Pues no sois de envidiar
- En armar las cortesanas
- Damas para farsear.
-
-Dixo don Luis Milan: Juan Fernandez, lo que yo hice de burlas vos lo
-haceis de véras, como en este contra romance al vuestro oiréis:
-
- Siempre os vi, señor don Juan,
- Armado de cortesanas
- Contra damas muy galanas
- Por ser muy bajo galan.
-
-Dixo don Diego: No teneis razon, Joan Fernandez, de buscar tachas
-donde no las hay, que os tacharán; tachador real de córtes pareceis, ó
-coracero en poner tachas en la coraza de don Luis Milan, teniendo tan
-fuertes launas de respuestas, que no las pasarán vuestros hierros, que
-por ser de amores bajos, cuentos son para burlar.
-
-Dixo don Francisco: Don Diego, bien habeis defendido á don Luis Milan,
-vuestro amigo, perro ropero me habeis parecido, de aquellos que les
-dicen, guarda la ropa, guarda la ropa.
-
-Dixo la señora doña Beatriz de Osorio: Señora doña Mencía, donoso ha
-sido don Francisco, que á don Luis Milan ha hecho hacer risa de perro,
-y mereceria que se quedase con ella, pues los mofadores parece que
-regañan riendo quando quieren mofar.
-
-Dixo la señora doña Mencía: Señora doña Beatriz, no puede parecer
-don Luis Milan á lo que no paresce, que no siendo perras sus cosas,
-haga risa de perro; más parece á risa de córte, que risas de avisados
-reprensiones son.
-
-Dixo la señora doña Violante: Señora doña Merina de Tovar, ¿qué le
-parece destas dos lanzas que han corrido estas señoras? ¿á quién daria
-vuestra merced la mejoría,? que el merecimiento no debe estar sin
-precio.
-
-Dixo doña Merina de Tovar: La señora doña Mencía corrió mejor lanza,
-pues socorrió á don Luis Milan, que estaba corrido de verse apodado á
-risa de perro, por haber sido mucho reido. Y la señora doña Beatriz de
-Osorio no corrió mala lanza, pues corrió á don Luis Milan, que ha sido
-echar lanza en Fez, lo que yo les doy es lo que se traen consigo, que
-el merecimiento no está sin precio. Dixo la señora doña Luisa: Señora
-doña Joana de Guzman, adevinar querria lo que vuestra merced piensa y
-debe ser; que tiene muy risueño el servidor, y es señal de poco amor.
-
-Respondió la señora doña Joana de Guzman: Señora doña Luisa, mi
-servidor no rie de poco amor, mas ríese de lo que sé.
-
-Dixo la señora doña Castellana: Señora doña Joana de Dicastillo, ¿de
-qué puede reir el servidor de la señora doña Juana de Guzman? ¿si se
-rie que le dicen don Donoso, y nunca dice donaires?
-
-Respondió la señora doña Joana de Dicastillo: Señora doña Castellana,
-á jornadas es donoso, que el otro dia acertó á decir uno á su dama, y
-fué que la apodó á saboga, que tenía gusto para contentar, y espinas
-para ahogar, y ella le dixo: que tenía donaires de pescador. Y él
-respondió:
-
- Si pescase vuestro amor,
- Sería buen pescador.
-
-Y ella replicó:
-
- No me dejaré pescar
- En vuestra mar.
-
-Y él se fué desavenido con ella, y así está como halcon encapirotado,
-que no dice nada.
-
-Dixo don Luis Milan: Muy contento estó de la señora doña Beatriz de
-Osorio, que me apodó á risa de perro, porque me hizo mercurino, de la
-propiedad del planeta Mercurio, que le pintan la cabeza de perro, por
-ser muy sentido y entendido; y así risa de perro es de avisado, que
-apénas ha de mostrar los dientes cuando rie, mostrando que siente lo
-bueno y lo malo de la conversacion, y á lo bueno ha de reir como quien
-alaba, y á lo malo como quien reprende. Dixo que yo reia regañando
-cuando queria mofar, y en esto quiso decir mal de mí, ó no me entendió,
-que mejor mostró la señora doña Mencía entenderme, en lo que respondió
-por mí; y aunque en mí no haya tanto bien como dixo, en su mercad hay
-aviso para hacerme más de lo que soy, pues puso nombre risa de córte,
-á la que la señora doña Beatriz dixo de perro; que no es perra ni
-mofadora la risa que al reprendido mejora.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, mucho querria saber cómo se ha de
-reir para alabar ó para reprender, que yo nunca he oido ni visto risas
-que hablen, sino agora.
-
-Respondió don Luis Milan: Señor Joan Fernandez, razon sería que me
-hubiésedes entendido las risas que me habeis hecho hacer muchas
-veces; que por responder á lo que me habeis preguntado, contaré lo
-que á muchos caballeros y á mí nos contastes en el Real, delante su
-excelencia; y dixistes que viniendo muy tarde á dormir, pasada media
-noche, os desnudastes solo por no ser sentido; despertó vuestra mujer,
-muy brava y celosa riñéndos mucho, y como le sobrase la razon, á vos os
-faltaba para respondelle, y siempre callando os acostastes; y ella, de
-muy enojada, dándoos empujones os trajo hasta la orilla al despeñadero,
-y como vos os vistes tan apretado, porque no os derribase de su cama,
-dixístesnos que le tirastes una púa, y ella os dixo: _Vade retro_,
-Satanas, que mi marido no era tan sucio; y huyendo de la cama, y vos
-tras ella le respondistes: Mujer, no soy Satanas, sino puerco espin,
-que cuando le aprietan tira púas. Y preguntándome el Duque qué me habia
-parecido del cuento, yo le respondí: Señor, preguntaldo á mi risa; y
-él me dixo: ¿Qué, las risas hablan? yo le dixe: Cuando el reir es con
-zuño y gesto de menosprecio, entónces es reprender, y el sonreir con
-gesto amoroso es alabar, que harto hablan las risas, que descubren á
-los ánimos lo que sienten. Si Joan Fernandez me cree, ántes se dejará
-despeñar de la cama, que hacer más el puerco espin.
-
-Dixo Joan Fernandez: Bien será mudar de nuevas, porque mi mujer se ha
-parado colorada y está corrida. Yo le he hecho del ojo que disimule, y
-no sé si lo hará.
-
-Respondió la señora doña Hierónima: No cumple hacerme del ojo, ni del
-dedo, que calle, pues no es para disimular lo qu’es mal disimularlo;
-que sufrir la mujer al marido, no ha de ser para que la tenga en poco
-como vos haceis, que á su excelencia quiero pedir justicia de vos, que
-os mande no saqueis cuentos sobre mí.
-
-Dixo Joan Fernandez: Mujer, mirad lo que decis, que nunca saqué cuentos
-sobre vos, que siempre quereis que yo esté debajo, y á vuestro mando,
-que yo no he casado con mujer, sino con hombre; y así cuando las damas
-me preguntan qué hace doña Hierónima, vuestra mujer, yo les digo:
-Señoras, no se puede vivir con don Hierónimo, mi marido, que yo soy la
-mujer, pues ella no lo quiere ser.
-
-Respondió la señora doña Hierónima: Si yo no hiciese el hombre, ninguna
-mujer ternia segura en casa de vos; y á tal marido tal mujer.
-
-Dixo la Reina: Doña Hierónima, reir me habeis hecho de buena gana;
-amostráme cómo haré el hombre, pues vuestro marido ha mostrado al
-Duque, mi señor, á ir tras las de su casa.
-
-Respondió el Duque: Vuestra alteza es tan celosa, que á mí me ha hecho
-celoso, y por esto voy tanto tras sus damas, para guardallas.
-
-Dixo Joan Fernandez: De la boca me lo quitó vuestra excelencia, que eso
-mismo le queria decir á doña Hierónima, mi mujer.
-
-Respondió la señora doña Hierónima: ¿Qué le parece á vuestra alteza,
-qué buen médico y apotecario son? mejor visitan las sanas de casa que
-las enfermas; que yo estando enferma poco há, halló al mio mi hermana
-vestido como á médico, tentando el pulso á una criada mia, y díxole:
-Hermano, ¿qué es eso que haceis? y él respondió: Señora, no soy quien
-pensais, que el médico de casa soy.
-
-Dixo don Francisco: Si vuestra alteza y su excelencia mandan, aquí está
-á la puerta un Rey d’armas que viene á publicar un cartel; entrará si
-le dan licencia.
-
-Dixo el Duque: Hacelde entrar, que el corazon me dice qu’es alguna
-fiesta que don Luis Milan quiere hacer en servicio de su dama. Entró el
-Rey d’armas, y publicó este cartel, que dice:
-
-Muy altos príncipes y señores: Yo Miraflor de Milan, caballero errante,
-os hago saber que soy llegado á esta tierra, por dar cabo á una
-aventura, ó acabar mi desventura, y es que hallándome por el reino de
-Frigia, en el puerto Tenedo, donde la griega armada tuvo diez años
-sitiada Troya, salí de mi galera, y siendo en tierra sentí una voz que
-me dixo: Sube en ese monte nombrado Ida, que delante tienes, donde
-Páris Alexandre fué criado, y estuvo hasta que hizo el juicio á las
-diosas, dando la manzana de oro á la Vénus, por más hermosa que la Juno
-y la Pallas, y sabrás lo que has de hacer. Y subiendo hallé al entrada
-dél la fuente de Policena, que el retrato della, en bulto de cristal,
-sobre una columna estaba, echando agua por un caño de oro que en los
-pechos tenía con un letrero que decia:
-
- Quien d’esta agua gustará,
- Hermosura beberá.
-
-Yo, queriendo beber della para que me viese hermoso la que feo le
-parecia salió un caballero armado de unas muy hermosas y ricas armas,
-con unas letras de oro por ellas sembradas, que decian:
-
- Yo soy Achíles, mandado
- Que l’agua de Policena
- No deje beber de grado
- Si Cupido no lo ordena.
-
-Yo, que vi la guarda desta fuente ser Achíles, pensando cómo podia
-ser esto, estuve más espantado que de verme en batalla con él; que la
-muerte no deshonra cuando el matador da honra.
-
-Y viniendo á palabras, me dixo: Nadi merece gustar del agua que no
-pude beber; que do falta el merecer, nadi se debe probar. Yo, que
-me vi despreciado, holgué que me dió ocasion de ensañarme con él, y
-respondíle:
-
- No estará sin merecer,
- Quien ventura le quisiere,
- Desta agua dejar beber.
-
-Y él metiendo mano á su espada y yo á la mia, combatimos gran rato,
-hasta que sentimos una voz que dixo:
-
- Achíles, deja beber
- Del agua de Policena
- Á Miraflor á su placer.
-
-Y él con un gran sospiro desapareció, que no vi por dónde se fué; yo,
-bebido que hube del agua, vime en ella tan hermoso como ántes era feo.
-
-Pasé más adelante, y vi un otra, nombrada la fuente de Casandra, hija
-de Priamo, rey de Troya, que profetizó la destruccion de los troyanos y
-no fué creida; y asimismo estaba un retrato della de bulto, de piedra
-amatiste, sobre una columna, con un caño que de la frente le salia,
-echando agua por él, con este letrero que decia:
-
- Quien d’esta agua beberá,
- La sciencia de Casandra
- Alcanzará.
-
-Yo, queriendo beber della, vime delante un caballero con unas armas
-negras y unos letreros de oro por ellas, que decian:
-
- Corebbo soy por querer,
- Que si amor no me lo manda,
- De mi señora Casandra
- Su agua no dexe beber.
-
-Conociendo que este caballero era Corebbo, que la hermosura de Casandra
-le hizo enemigo de sus amigos, y amigo de sus enemigos, como amor suele
-hacer, que por selle servidor, siendo griego, sirvió á los troyanos
-contra sus griegos en la guerra que tuvieron, y viendo que de Troya
-habian hurtado sus enemigos á Casandra, su señora, salió sólo contra
-ellos, y peleó de tal manera, que su dama se salvó y él fué muerto allí
-por ella; y viniendo él y yo á las armas, por defenderme que no bebiese
-del agua, sentimos la misma voz que le dijo:
-
- Corebbo, Cupido manda
- Que del agua de Casandra
- Á Miraflor dejes beber.
-
-Desapareció, que ni sé cómo vino ni por dónde se fué, y bebí del agua,
-que me pareció de tal gusto como lo que da á gustar; pues que nadi se
-hartaria de beber sabiduría.
-
-Y pasando más adelante, hallé un otra, nombrada la fuente de Elena,
-mujer del rey Menelao, griego, que fué robada de Páris Alexandre,
-hijo del rey Priamo de Troya, en venganza del robo que hizo Hércules,
-griego, de Hesiona, troyana, hija del rey Loomedon, troyano, que
-entónces reinaba, llevándola á Grecia, que fué causa de la destruccion
-de Troya; y vi, como en las pasadas fuentes, que esta hermosa Elena
-estaba de bulto damantino retratada sobre una columna, con un caño que
-de la teta izquierda le salia, echando agua por él, con un letrero que
-decia:
-
- Quien d’esta agua beberá,
- Otro Páris en amores se verá.
-
-Yo, queriendo beber della, con gran desseo de verme tan venturoso
-como Páris en amores, vi venir á gran prisa un caballero muy hermoso,
-armado de muy ricas y hermosas armas, con un arco y saeta encarada para
-mí, con un letrero que en la ventanilla de la celada traia, que desta
-manera decia:
-
- Páris só que voy en pena
- Sino cuando vengo á ver
- Para no dejar beber
- L’agua de la reina Elena.
-
-Yo, que por el letrero conocí que este caballero era Páris Alexandre,
-hijo del rey Priamo de Troya, que siendo preñada dél la Reina, su
-madre, ensoñó que paria una hacha quemando á toda Troya; y sabido por
-el Rey, su marido, de los sabios que tenía, que este sueño significaba
-la destruccion y pérdida de todo su reino, mandó por consejo dellos
-que luégo en nacer lo matasen; y como nació este infante muy hermoso,
-su madre no tuvo corazon de hacelle matar, y mandó á una criada suya
-que ántes del dia lo echase al pié deste monte Ida, secretamente que
-nadi lo supiese, y que lo dejase allí; viniendo el dia, fué hallado
-por un pastor, que lo crió como á hijo suyo hasta que fué hombre, y
-saliendo muy gran luchador, que jamas halló quien le venciese, llevólo
-el pastor que lo habia criado á una fiesta de lucha que en Troya se
-hizo, donde venció á Hector y á todos sus hermanos; y espantados dél,
-quisieron saber quién era y supieron toda su historia. Y conocido
-ser hijo del Rey, por decir la Reina que no lo habia hecho matar,
-alegráronse todos y quedó con ellos; yo, pensando con el arte que me
-hacian ver lo que via, muy espantado fuí á beber del agua, y Páris
-tiróme una saeta que en mi escudo quedó enclavada, y echando mano á las
-espadas, turó muy gran rato nuestra batalla, hasta que nos departió la
-misma voz que siempre oido habia, que le dixo:
-
- Páris, deja tu furor,
- Que mi voluntad ordena
- Que de la fuente de Elena
- Beba el agua Miraflor.
-
-Y desapareciendo como los otros, yo pude beber del agua desta fuente de
-Elena, que tal sabor tenía como Páris la gustó, al principio dulce y á
-la fin muy amarga; pues fué muerto de Pirro, hijo de Achíles, á quien
-Páris mató en el templo de Pállas, viniendo sobre seguro á tratar con
-la reina Hecuba y su hija Policena, para casar con ella; y si allí le
-mató Páris con engaño, fué porque Achíles habia muerto á Hector en la
-batalla á traicion, no osando acometelle cara á cara, que por traidor
-era tenido entónces quien tal hacia.
-
-Pasé más adelante y vine á parar en una muy hermosa plaza que en medio
-de lo más alto deste monte estaba, con un palacio real que el rey
-Priamo habia mandado hacer para cuando venía á cazar en este deleitoso
-monte, lleno de caza y muchos deleites, que al parecer todo animal
-allí vivia más tiempo; que el deleite virtuoso conserva la vida hasta
-el término della: y recreando de ver estas maravillas, vime delante un
-hombre de maravillosa presencia, y díxome: Sígueme y no receles, que
-entre enemigos no va quien favorecido está, de la manera que tú has
-sido en esta aventura de las fuentes, quedando más hermoso y más sabio
-y más venturoso, por haber alcanzado con tanta honra á beber del agua
-dellas. Tomóme de la mano y fuimos á parar donde paran los favorecidos
-de Cupido, que fué en la sala del alegría, pues todo parece que reia,
-y vi á Cupido y á su madre asentados sobre dos grifos de oro, que en
-el aire por maravilloso artificio estaban, con este letrero que desta
-manera decia:
-
- Por la tierra y por la mar
- Vuelan grifos del Amor,
- Desde el rey hasta el pastor,
- Qu’es reir y sospirar.
-
-Yo, con el acato que debia, hablé desta manera al Amor: ¡Oh Cupido! no
-sé cómo servirte las grandes mercedes que me has hecho, que por tu mano
-haya sido merecedor de beber el agua de las tres fuentes que en este
-monte tuyo están, que, por ser de tanto valor, muy pocos beberán dellas
-si no es por tu favor; yo te suplico me mandes con qué te sirva porque
-sepa lo mejor, y respondiendo con estas amorosas palabras, me dixo:
-
-¡Oh Miraflor de Milan! tan pagado estoy de tí como tú deudor á mí, que
-por lo que mereces te he pagado, y no por cuanto hecistes ni harás por
-mí; tu has de partir luégo para la ciudad de Valencia de Aragon, mi
-mortal enemiga, pues reino tan poco en ella, que me ahorcaron en una
-justa, como tú sabes, que sólo en tí quedé vivo por una obra que en
-honra mia heciste, mostrando tu gran lealtad y la poca que los jueces
-tuvieron en dejarme ahorcar contra razon, siendo los aventureros que
-me defendian ganadores y perdedores de perdidos, pues á la fin fuí
-ahorcado por ser muy desconocidos; donde se vió el poco amor que tienen
-y el mucho que hay en tí, pues se ve que por ser desamorados, las damas
-hacen gestos á los caballeros burlando dellos, y ellos guiñan dellas de
-cola de ojo, que dias hay que no se conocen los unos á los otros, pues
-ellos parecen tuertos por guiñar, y ellas desamoradas por mofar, y de
-aquí viene que se van cantando:
-
- No fie nadi d’amor,
- Qu’es mudable y burlador.
-
-Y así no se fian unos de otros, que si un caballero quiere servir,
-ha de dar fianzas que no ha de guiñar, y ellas dar fiadores que no
-han de mofar; y en llegando á tu Valencia, enviarás un cartel por
-el rey d’armas mio, que de aquí llevarás nombrado el Revolvedor, y
-mandarle has presentar de parte tuya á los desamorados valencianos
-tuyos, y tomarás por querella, que, por el desacato que me hicieron
-y menosprecio de ahorcarme, les combatirás que me fueron traidores en
-un torneo de pié, á tres golpes de pica y cinco de espada; y porque
-vean cómo pago á mis leales amadores, como tú eres, escríbeles las
-maravillas que en este monte te hice ver, y la gran honra y provecho
-que has ganado por combatir con tan nombrados caballeros y beber del
-agua destas tres fuentes, de tanto valor y propiedad como son; agora
-véte y harás como quien eres, que yo nunca te faltaré. Y así me partí
-el más contento hombre que del amor se partió, por donde os desafío con
-ese cartel de hoy en un mes en la plaza Mayor, dicha el Mercado, con
-las condiciones y armas y querella que aquí tengo dicho; y el combatir
-será sobre el monte Ida que allí veréis, y al subir dél me hallaréis
-á mí primero, defendiendo que no beban del agua de la fuente que yo
-guardaré, y el que mejor lo hiciere que yo tenga libertad de pasar
-adelante, si querrán probarse con Achíles y Corebbo y Páris, que allí
-estarán guardando sus fuentes que no beban del agua dellas, y el que
-pudiere pasar y vencer todos estos caballeros, y llegáre al palacio
-real del dios d’amor, que allí verán, su madre, la diosa Vénus, le
-alcanzará perdon que no esté en desgracia de su hijo Cupido, y daránle
-un anillo nombrando el venturoso, con un letrero en torno dél que dirá:
-
- Quien anillo llevará del amor,
- Será anillo de su dedo el servidor.
-
-Dixo el Duque: En mi vida oí cartel que más placer me diese, por
-haber contado la maravillosa y extraña aventura de las fuentes del
-monte Ida. Si en libertad estuviese, yo iria á probarme en ella, que
-no es caballero el que no emplea su vida por alcanzar honra y fama,
-mayormente donde se alcanzaria tan gran provecho bebiendo del agua
-destas tres fuentes, que dellas se alcanza hermosura, que yo la querria
-para parecer bien á la Reina, mi señora, y sabiduría para disimular los
-celos que tengo de don Pedro Milan, y ventura para que no me fuese más
-contraria.
-
-Dixo la Reina: Y’os digo, por mi fe, que si fuese caballero, me iria
-á probar en esta aventura por ganar hermosura para parecer bien á don
-Pedro Milan, mi servidor, y sabiduría para saber cómo le va al Duque,
-mi señor, en amores, y ventura para ser más querida dél.
-
-Dixo don Francisco: Si una dama me diese licencia, yo iria á probarme
-en ella, y si alcanzase la hermosura, no la querria, sino para matar de
-celos á un competidor mio, y la sabiduría para saber si una dama burla
-de mí ó no, en hacerme un higo debajo manga que me hace en verme, y la
-ventura para que fuese venturoso con ella, que siempre me desengaña en
-ponerme á la ventana una mona cuando le doy vueltas.
-
-Dixo don Diego: Si no fuese que soy desdichado en aventuras, no
-tardaria de verme en ésta, que muy poco se aventura para lo que
-se gana; y si alcanzase la hermosura, la querria por no tener que
-agradecer mucho á mi dama, que los feos han de agradecer que los dejen
-servir, y á los hermosos se les ha de sufrir, pues hermoso alegre y feo
-entristecen; y si alcanzase sabiduría la emplearia para que nunca me
-acabasen de entender, que lo entendido desprecia el no saber que nada
-aprecia; y si alcanzase la ventura, no la querria sino para no tomar
-lo que se alcanza con ella, pues mucho mejor sabe lo que por merecer
-se posee, como dixo un criado favorecido en este cuento que oiréis:
-Un rey muy soberbio no queria hacer mercedes por merecer sino por
-ventura, pretendiendo que todo servicio se le debia de deuda debida, y
-queriendo usar desta mala plática, mandó henchir muchas arcas la metad
-de caras que hacian gestos para burlar, y las otras de mano de fe, que
-tienen solo un dedo alto, y los que habian de recibir las mercedes
-abrian las arcas, y el que abria arca que hacia gestos de burlar,
-decíale el Rey: Toma deso que tú me das, que la ventura le paga á quien
-de su señor se burla; y el que abria arca de fe el Rey le decia: Toma
-deso que tú me das, y hacíale mercedes. Y el criado favorecido no quiso
-abrir arca ninguna y dixo:
-
- No quiero bien por ventura,
- Sino por merecimiento,
- Que no puede dar contento
- Lo que se da por locura.
-
-Dixo Joan Fernandez: Si mi mujer no quisiese ser el marido, ternía
-libertad de irme á probar en esta aventura, que tan hombre me hallo
-para pelear con hombres, como mujer para resistir á mi mujer, y si
-alcanzase la hermosura, no la querria sino para que una dama no dixese
-una mentira de celos, porque se ha dado á entender que ando tras de una
-camarera suya, y cuando paso por su puerta á hora de vueltas, arremete
-á su criada, y dándole pellizcos, le dice: Toma, porque te festeja don
-Feo, y su criada le dice: No es sino don Hermoso; No es sino feo; No
-es sino hermoso: alborotan toda la casa hasta que las departen; y si
-alcanzase la sabiduría no la emplearia sino para saber cuándo andan de
-véras ó de burlas los amores desta criada de la dama de los pellizcos,
-diciendo yo por un agujero que le hablo, decidme, por vuestra vida:
-¿Andáis conmigo de burlas ó de véras? y respóndeme: Un dia de burlas
-y otro de véras, porque veais quién son mujeres; y si alcanzase la
-ventura, no la querria sino para ganar de venturoso lo que gano de
-porfiado, que diez años, los mejores de mi vida, me ha costado una moza
-aragonesa, y díceme cuando conmigo se enoja: Andad para porfiado. Yo
-le digo: No soy sino venturoso en haberos alcanzado; y ella me dice:
-No sois sino porfioso, que nunca me fuistes agradoso. Yo dígole: Andad
-para moza; y ella me dice: Andad para viejo. Yo le digo: Troquemos si
-pensais que os he enojado; y respóndeme: Ya he trocado, que bien troca
-quien mejora.
-
-Dixo don Luis Milan: Yo me he de ver en esta aventura y si alcanzase la
-hermosura, no la querria sino para hacer celoso á Joan Fernandez, con
-nuestra competencia, porque va diciendo que nuestra dama le dice que
-me gana de gentil-hombre lo que yo le gano de más valido entre damas,
-y él me gana de jugador de pelota á largas, lo que yo le gano á la
-cuerda, y él me gana á la jineta lo que yo le gano á la brida, pues no
-me voy tanto della como él; y si alcanzase la sabiduría no la emplearia
-sino para saber qué le pasa por la cabeza á Joan Fernandez cuando
-vuelve los ojos en blanco y mira al cielo, y dice, tan blanco el ojo,
-que yo creeria que alguna moza se le ha ido de las redes quando retiga
-los ojos, y si alcanzase la ventura, no la querria sino para ganalla
-donde Juan Fernandez la pierde, y perdella donde él la gana;
-
- Que segun dicen las gentes,
- Entre damas siempre pierde,
- Y con mozas siempre gana.
-
-Dixo el Duque: Horas dan, ya debe ser muy tarde, aunque no les querria
-dejar ir sin una condicion que nos veamos mañana, á la hora misma,
-así como estamos, que mucho querria más largamente platicásemos de la
-córte del rey Priamo de Troya, desde el principio de este reino hasta
-su malaventurado fin. Y sea sin falta, porque si Joan Fernandez la
-hace, don Luis Milan le ganará quince y treinta, con la ventaja que
-mostraria tenelle ganándole á este juego.
-
-
-_Aquí se acaba la tercera jornada._
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-JORNADA CUARTA.
-
-Y DICE DON LUIS MILAN.
-
-
-Señor Joan Fernandez, el Duque me ha enviado un paje para que vaya con
-la dama, que ayer llevé, y quiere que le traiga una montería que tengo
-hecha del Rey de Troya con sus damas y caballeros, y que tenga cuidado
-de haceros ir, porque no perdais el juego de falta: yo querria que
-viniésedes, para que si os tengo de ganar, no sea por la falta que vos
-haréis en faltarnos, porque no digan que si yo gané en la conversacion
-fué por vos no estar en ella; aunque más os conviene ir á vos que á mí,
-pues dirian las damas que no osais veros conmigo en el campo cerrado de
-la gala, que es en sarau, donde más se muestra quien es galan, pues el
-que no lo fuese en sala no lo será en calle, que por más que vaya bien
-vestido y encabalgado, no será sino don Juan Mula, ó don Pedro Caballo:
-y tomad el primer consejo del enemigo y venid, que yo me voy, y vos,
-paje, id á casa de don Diego y don Francisco y Joan Fernandez, que
-menester será, segun se ha ido enojado, para que no hagan falta, sino á
-todos les ganaré el juego.
-
-Va el paje del Duque á casa de Joan Fernandez, y llama y respóndele una
-criada. _Paje._ ¿Quién está en su casa? ¿quién está en su casa?
-
-_Criada._ El que no está en la ajena.
-
-_Paje._ Mirad qué fria razon. Mas pensé que habia de estar en casa
-ajena el que está en la suya. ¿Quién está arriba? ¿quién está arriba?
-
-_Criada._ El que no está abajo.
-
-_Paje._ ¡Oh cuerpo de mí qué frialdad! Esta debe ser la que dicen
-mozuela de Caraza.
-
-_Criada._ Ved si sois vos el que dicen
-
- Tirte allá, que no quiero,
- Mozuelo Rodrigo,
- Tirte allá, que no quiero
- Que burles conmigo.
-
-_Paje._ Mejor os podrian decir á vos mozuela de Logroño; pues estais
-engroñada con quien n’os merece nada. Salid, veamos con quién hablo,
-si es del palacio ó del establo.
-
-_Criada._ Vos debeis ser del establo, que yo de palacio soy; pues á
-tales preguntas como haceis, tales respuestas mereceis. Mi señor Joan
-Fernandez contaba á la señora, su mujer, el otro dia, que tenía un
-criado, que donde quiera que lo enviaba, siempre le traia mal recaudo,
-y púsole nombre paje del mal recaudo, y porque le daban grita los pajes
-sobre esto, lo despidió; quizá debeis ser vos: esperad, y decírselo he.
-Señor, á vuestra merced creo que viene un criado del Duque, y cierto
-debe ser el paje del mal recaudo que vuestra merced despidió.
-
-Díxole Juan Fernandez: Dile que suba, veamos si me trae algun mal
-recaudo, que peor se le llevará.
-
-Dixo el paje: El Duque mi señor me ha mandado que yo viniese á no sé
-quién, para que no falte de ir allá, como ayer le ofreció, que para
-luégo es tarde.
-
-Respondióle Joan Fernandez: Paje, mirad bien á quién os envian, que á
-mí no me nombran Noséquién.
-
-Dixo el paje: Señor, ya sé que no le dicen Noséquién, sino Nosécómo,
-que no me acordaba de su nombre sino del que vuestra merced me puso,
-que por él voy corrido y habré de irme de Valencia.
-
-Respondióle Joan Fernandez: ¿Y por qué me habeis puesto por nombre
-Nosécómo?
-
-Dixo el paje: Parecióme, señor, que los nombres y apodos han de ser
-conformes al parecer y condicion de los apodados, y con razon se le
-puede decir el señor Nosécómo, pues no se puede saber cómo han de
-contentar á vuestra merced; y por no enhadalle más voy á don Diego, por
-lo mismo que á vuestra merced soy enviado.
-
-Respondióle Joan Fernandez: Paje,
-
- Ios para burlador,
- Que mejor vais apodado
- Que vos sois apodador.
-
-Vase el paje para casa de don Diego Ladron y dice: Si tan mal me va en
-casa de don Diego como en la de Joan Fernandez, yo podré cantar:
-
- Estos mis cabellos, madre,
- Dos á dos se los lleva el aire.
-
-Pues me han dado tal pelillo el señor y su criada, ella debe pelar á su
-amo. Ya veo casa de don Diego, y una criada á la ventana, que le dicen
-la Peladilla; en nombre de Dios, y échome á nadar.
-
-_Paje._ ¡Ah, señora Peladilla! ¿está vuestro señor en casa?
-
-_Pelad._ Señor Pelado, no sé sino que para vos no hay nadi.
-
-_Paje._ Ea, por mi vida, diga la verdad, aunque pocas veces la soleis
-decir.
-
-_Pelad._ A lo ménos agora no he dicho mentira, pues pareceis gurrion
-pelado. No sé de qué gavilan habeis acampado.
-
-_Paje._ Del que vos acampastes, pues tuvo presa con vos toda la noche.
-
-_Pelad._ Toma esa pedrada, porque se os acuerde de la mentira que
-decis, y del nombre que me habeis sacado.
-
-_Paje._ ¡Ay! ¡ay! que me ha escalabrado la calabacilla de romero, que
-no hay media bebida en ella.
-
-Salió don Diego y dixo: ¿Qué es esto? ¿qué es esto, paje de mal
-recaudo? ¿qué teneis vos que ver con mis criadas, que le sacais nombres?
-
-Respondió el paje: Señor, ¿mas qué tienen ellas que ver conmigo, que me
-han sacado nombre gurrion pelado?
-
-Dixo don Diego: Pues así es que los dos os habeis motejado, y estais al
-cabal, no se hable más en ello; que vos habeis picado como á gurrion
-pelado, y ella á vos como á peladilla. Decidme si sois venido con algun
-recaudo.
-
-Respondió el paje: Señor, sí; que el Duque me envia á vuestra merced se
-le acuerde del sarau que está aplazado hoy en el Real, pues el suyo le
-hace valer á veinte y cuatro.
-
-Dixo don Diego: Paje, diréis á su excelencia que luégo soy allá, que
-aquí aguardo á Joan Fernandez y á don Luis Milán, para ir, que me han
-enviado á decir que están armándose de motes para contra mí, porque yo
-haga lo mismo, que bien lo habrémos menester don Francisco y yo.
-
-Partióse el paje para casa de don Francisco y dixo: Con temor voy á
-casa de don Francisco para que vaya, y, si no me engaño, yo soy de
-bodas, que Guzmana veo qu’es peor que perra parida, que, de celos de
-sus hijos, á cuantos entran en su casa muerde. ¡Ah, señora Guzmana!
-¿por qué se entró de la ventana?
-
-_Guzm._ Por el paje del mal recaudo, si lo conosceis.
-
-_Paje._ Tan bien le conozco como á Guzmana de los afeites.
-
-_Guzm._ Mirad el murciégano, traga-morcillas, con qué ojos me mira; él
-no tiene vista para ver los papirotes que le dan cara cara, y ve los
-afeites que yo no traigo.
-
-_Paje._ No hablemos de mala vista, que el otro dia vi que os entrastes
-en casa de mosen Calamoja, por la grita que os dió un hombre, que
-topastes con él, haciéndole saltar la sangre de las narices, y él fué
-tras vos para ensangrentaros, y vos huyendo, os iba diciendo: A la
-lechuza, á la lechuza Guzmana de los afeites, encuentra-hombres, que no
-ve de dia.
-
-Salió don Francisco y díxole: ¿Qué alboroto es éste, Guzmana, con el
-paje del mal recaudo? ¿entendeisos los dos?
-
-Respondió Guzmana: El diablo le entienda á este pan perdido, mendrugo
-de casas, que, de bellaco, ratones no quieren comer dél; revesado de
-mesones, que yo me espanto cómo está en casa del Duque, si ya no es
-criado del secretario Sis.
-
-Dixo don Francisco: Paz, paz, con que no la hagais de boca, que
-engendraréis como víboras, que mata la hembra su macho al engendrar:
-Que mi Guzmana y vos ponzoña sois los dos.
-
-Vino don Luis Milan y dixo: ¡Ah señor don Francisco! hénos aquí ya
-con nuestras damas; la señora doña Mencía os está esperando al cabo
-de la escalera, que no se alcanza esto de damas. Mereceríades ser el
-ahorcado, y que os diese la vuelta, pues os haceis desear de quien
-sería mejor desealla.
-
-Respondió don Francisco: Don Luis Milan, mucho mejor es hacerse desear,
-que no aborrecer.
-
-Dixo don Luis Milan: Responda la señora doña Violante, pues es para
-responder por los dos.
-
-Dixo la señora doña Violante: Cabalgue presto, y vamos á recoger la
-señora doña Mencía,
-
- Que donde se puede perder,
- Quien se hace desear,
- Le vernán aborrecer.
-
-Allegaron á casa de la señora doña Mencía, y díxole don Francisco:
-Señora, diera yo mil vidas por vella hecha leon de cabo de escalera,
-por morir á sus manos, pues se podria decir este mote que yo en una
-justa saqué:
-
- Quien á vuestras manos muere,
- ¿Qué más quiere?
-
-Respondió la señora doña Mencía: Señor don Francisco, bueno es hacer
-del enojado las damas, por oir un adobo de tal galan como vos sois;
-que de leona que estaba al cabo de la escalera, por vos tardar tanto
-os matára, sino que vemos por el letrero de las manos que nos habeis
-dicho que ya n’os queda vida para que se os pueda dar la muerte; sino,
-dígalo la señora doña Castellana, si es verdad.
-
-Respondió la señora doña Castellana: Señora doña Mencía, nunca la
-he visto recibir engaño sino agora; y no es maravilla, que no son
-engañados sino los que no saben engañar. ¿No ve vuestra merced que don
-Francisco es el gato pajarero de nuestra vecina, que saltando tras
-pájaras por los tejados, aunque caya de muy alto, siempre cae de piés y
-queda sano? La señora doña Luisa se rie, díganos de qué.
-
-Respondió la señora doña Luisa: Señoras, de lo que yo me rio es que
-pocos dias há me contaron este cuento de don Francisco; él iba haciendo
-el gato de noche, por encubrir el rumor que hacia en un tejado por
-donde pasaba á cazar pájaras, y resbalando cayó de muy alto sobre un
-gran monton de plumas de almohadas, que de ventura halló para acampar
-la vida; y dióse gran prisa de maullar, porque nadi se hubiese pensado
-que fuese gato; y como el ruido de la caida fué grande, subió la señora
-de casa para ver lo que era, y vió un hombre casi todo cubierto de
-las plumas, maullando, y díxole: ¿Quién sois vos, que maullais? y
-él conosciéndola respondióle: Vuestro gato soy, señora; y ella mandó
-secretamente que subiesen agua, diciendo: Echalde agua, porque no se me
-muera el gato, echalde agua; y quedó tan gato mojado, que nunca más ha
-maullado en amores.
-
-El Duque vió venir las damas, y envióles el paje y dixo:
-
-Su excellencia ha visto á vuestras mercedes de la ventana de su
-aposento, y mandóme que las guiase allá, donde las aguarda la Reina.
-
-Dixo la Reina: Bien seais venidas, amigas mias; á esos caballeros que
-os han traido no digo nada, pues vienen á endechar, que el Duque mi
-señor quiere resuscitar hoy muertos, con una montería, que me han dicho
-que nos trae, de las damas y caballeros de Troya, don Luis Milan.
-
-Dixo el Duque: Señora, no veo el hora cuando oirla, que Joan Fernandez
-me ha dicho que es muy buena; óyala vuestra alteza, y será poner gana
-á don Luis Milan para decirnos lo que sabe de los troyanos, y si de
-lástima vienen las damas á llorar, en oir la crueldad que los griegos
-tuvieron con las damas troyanas, quedarán piadosas, que no podrán
-reirse de los que matan de amores; y roguemos á don Luis Milan que
-lea, que ya está con la obra en las manos, esperando que vuestra
-alteza se lo mande.
-
-Dixo la Reina: Don Luis Milan, por vida de don Pedro Milan, vuestro
-primo, que leais, que y’os prometo de oir de buena gana por ser la obra
-milana.
-
-Respondió don Luis Milan: Con el favor de vuestra alteza será el obra
-del alteza que será, por oir quien la oirá.
-
-Y dice así:
-
- Damas salian de Troya,
- A una montería van,
- ¡Cuán hermosa y cuán galan
- Iba Elena!
- Presa va d’una cadena
- De oro fino, y de amor,
- Por la saya al derredor
- Bien labrada.
- Toda va invincionada,
- De rubís toda salió,
- Pues que Páris la robó
- A su grado.
- Saya del oro tirado,
- Pues d’amor tirada fué,
- Cuando con Páris se fué
- Para Troya.
- En sus pechos una joya
- Con un rico diamante,
- Por aquel hermoso amante,
- Amiga d’ella.
- Parecia una estrella
- De hermosura que guiaba,
- Mano á mano la llevaba
- Su amado.
- Todo su vestir broslado
- D’unas hachas que ardian,
- Y con letras que decian:
- Ardo yo.
- La madre que lo parió
- Ensoñó dél, que paria
- Una hacha que ardia
- A su ciudad.
- Invincion de crueldad,
- Pues que le costó la vida,
- D’él ni della no entendida,
- Mas gustada.
- Elena muy regocijada,
- Para más placer mostrar,
- Entonó este cantar
- Y cantó:
- Ojos que me veis en Troya,
- No seré más griega, no,
- Pues que Páris me robó.
- Fuerza tuvo de tirano,
- Pues que me pudo tirar,
- Gran cosario es en la mar
- Del amor este troyano.
- Ya no está más en mi mano
- Sino ser troyana yo,
- Pues que Páris me robó.
-
-Aquí salen á la caza Trohilo y Policena:
-
- Como un sol luégo salió
- Policena tan hermosa,
- Qu’es muy poco hacella diosa
- De hermosura.
- Su cuerpo, gesto y postura
- No se pueden alabar,
- Pues turbaban en mirar
- Toda vista.
- Tan graciosa sobre trista,
- Que fingia su alegría,
- Y en lo poco que reia
- Bien mostraba.
- Señalar lo que esperaba
- De su fin muy desastrada,
- Que por Pyrro degollada
- Se vió en Troya.
- ¡Oh resplandeciente joya!
- Tu hermosura te dejó,
- Pues á Pyrro no mató
- Tu hermosura.
- Caso fué de desventura
- Que se habia de seguir,
- Qu’el remedio del morir
- Es la muerte.
- Siguiendo su mala suerte,
- Sobre triste muy galan,
- Mano á mano los dos van,
- Trohilo y ella.
- Ella en todo ya una estrella,
- Y él un otro Héctor troyano,
- Despues de Héctor su hermano,
- En los troyanos.
- Ella y él que dos hermanos,
- Pues de bien invincionados,
- Los dos fueron muy nombrados
- Este dia.
- De un carmesí traia
- Una saya recamada
- De hilo plata, broslada,
- Toda estrellas.
- Y un sol eclipsado entr’ellas,
- Hecho de tan subtil arte,
- Que no parecia arte,
- Mas verdad.
- Vióse en él escuridad,
- Y d’estrellas resplandor;
- Invincion fué de dolor
- Y profecía.
- Las estrellas que de dia
- Todo eclipsi hace ver,
- Las más veces suele ser
- Muy gran mal.
- Harto fué mala señal
- De la muy triste jornada,
- De su Troya asolada
- Y todos ellos.
- Iba en rubios cabellos,
- Y tan claros rayos daban,
- Que los del sol se espantaban
- Y escondian.
- Enlazaban cuantos vian,
- Y ansí iban enlazados,
- Con muchos ojos colgados
- Della y dellos.
- Sino, dígalo de aquellos
- Achíles el fuerte griego,
- Si fueron rayos de fuego
- En que murió.
- Fué el vestido que sacó
- Trohilo muy señalado,
- De un carmesí broslado
- De leones.
- Ellos dicen quién él es,
- Que Trohilo fué un leon,
- Tal que puso en ocasion
- De perderse
- Á los griegos y volverse,
- Que mucho desconfiaban,
- Pues en Trohilo cobraban
- Los troyanos
- Las victoriosas manos
- De Héctor, que ya no vivia;
- Mas fortuna no queria
- Que así fuese,
- Porque Troya se perdiese,
- Como veis que se perdió;
- Policena se entonó,
- Muy suave,
- Á cantar como aquel ave
- Que la nombran ruiseñor:
- Aguas de la mar,
- Miedo he
- Que en vosotras moriré.
- Ondas turbias saladas,
- Al mejor de mi dormir,
- Ensueño que m’a de venir
- Por vosotras, malas hadas,
- Mil veces os he ensoñadas,
- Miedo he
- Que en vosotras moriré.
-
-Aquí salen Héctor y Andrómaca:
-
- Salió la mayor valor
- De hombre humano,
- Héctor era el troyano,
- Flor de la caballería,
- que con su gran valentía
- Estorbó
- Que griego no desembarcó
- Aquel dia que allegaron,
- Que ni tierra le ganaron
- Ni pudieran,
- Si los hados no quisieran;
- Pues aquel griego poder
- Todo se pensó perder
- En aquel dia.
- Mar de sangre parecia,
- El mar junto á la tierra,
- De la gran matanza y guerra
- Que Héctor hizo.
- Un griego le contrahizo
- Aquel dia en pelear,
- Ajaz Thalomon sin par,
- Por que vió,
- Desde el puerto Tenedo,
- Los griegos en perdicion,
- Y salió como un leon
- En sólo ver
- Que Héctor pudiera vencer
- Sólo á la griega armada,
- Fuese contra aquella espada
- Hectorea,
- Que tanto nombrada está
- Del gran Héctor invencible,
- Con denuedo muy terrible
- Y gran osar.
- Que al Héctor hizo hablar,
- De sus fuerzas espantado:
- ¡Oh caballero esforzado!
- Yo te ruego,
- Pues eres valiente griego,
- Que te conozca por nombre,
- Pues te conozco por hombre
- En tu persona.
- Hijo soy de Exiona,
- Yo soy Ajaz Thalomon.
- Esto fué la perdicion
- De troyanos,
- Que Héctor retiró sus manos,
- Este dia de los griegos,
- Que Ajaz Thalomon, á ruegos,
- Lo alcanzó.
- Por lo cual desembarcó
- El armada griega en paz,
- Por amor del fuerte Ajaz,
- Su primo hermano.
- Héctor, el valor troyano,
- De oro y verde ha salido
- Muy broslado su vestido
- De hazañas.
- D’él huyendo alimañas,
- Osos, tigres y leones
- Salvajes, sierpes, dragones,
- Que en miralle,
- No osaban esperalle,
- Que tan conoscido era,
- Por temor de una fiera
- Sin razon.
- Como del fuerte varon,
- Achíles dado por suerte,
- Para que diese la muerte
- Al desdichado
- De Héctor, muerto más por hado
- Que no por quien le mató,
- Porque nunca le esperó
- Cara cara,
- Tanto tiempo, que esperára
- Lo que suceder pudiera,
- Y buscó nueva manera
- Y ocasion.
- No sé si fué á traicion,
- Pues se puede presumir,
- No pudiéndolo sufrir
- En batalla.
- En razon y escrito se halla
- Que fué muerto á cautela,
- Porque muriese la vela
- Que velaba,
- Y á los griegos espantaba,
- Que si Héctor no muriera,
- Troya nunca se perdiera.
- Salió con él
- La joya de tal joyel,
- Con la saya de coronas
- Que la Reina de Amazonas
- Se la dió;
- Sólo porque meresció
- Hombre de tal merescer,
- Gloriosa tal mujer.
- ¡Oh qué dama!
- Más hermosa por la fama
- De mujer de tal ventura,
- Que la misma hermosura
- Como á dea,
- La reina Pantasilea,
- La miraba y la acató,
- Cuando la saya le dió
- Por el nombre
- De mujer de tan gran hombre.
- Las coronas que traia,
- Son por las que merescia,
- Y ganó
- De los reyes que mató
- Sobre Troya, su marido.
- Un sol era su vestido;
- Relucia
- De la grande pedrería,
- Finas, de muy gran valor,
- Por el muy fino valor
- D’él y della.
- Iba Andrómaca tan bella
- Como Héctor muy galan,
- Mano á mano los dos van,
- Y ella cantando:
- ¡Oh qué fresco y claro dia,
- Si no turban tristes hados
- La alegría!
- Rosas d’esta pradería,
- Cogidas y por coger,
- Bien nos va con el placer,
- Pues nos hace compañía;
- Buena va la montería,
- Si no turban tristes hados
- La alegría.
-
-Aquí salen Corebbo y Casandra:
-
- Tras éstas salió una dama
- Como radial cometa,
- Casandra, la gran profeta
- No creida.
- Con una invincion subida
- Y una ropa muy extraña,
- Y broslada una montaña
- Toda fuegos.
- Que si no estuvieran ciegos
- Los troyanos de valientes,
- Vieran estos accidentes
- Ser mortales.
- Proveyeran á los males
- Como Casandra decia,
- Que la ciega valentía
- Es peligrosa.
- Con su cara piadosa
- Entre dientes sospirando,
- Como quien rie llorando
- Descubria
- Que el placer no es alegría
- Con sospecha de pesar.
- Todo fué profetizar
- Su montaña,
- Porque viese cuanto daña
- No creer lo porvenir,
- Pues lo puede descubrir
- El alto cielo.
- Gran cordura es el recelo,
- Que Casandra lo mostró;
- La montaña que sacó
- Figuraba
- Troya, como se quemaba
- Rocafuerte su Illion,
- Quemada sin defension
- De aquel fuego
- De los griegos más que griegos,
- Pues sus llamas más quemaron,
- Cuanto más agua echaron
- En llorar,
- Damas tan de apiadar,
- Que aquel fuego se apiadára,
- Si sintiera y él gustára
- Lo que hacia.
- Su Corebbo la seguia
- Con tan acatado amor,
- Cuanto fué gran servidor
- De Casandra.
- Sacó d’una Salamandra
- Un vestir todo broslado,
- D’un raso fino encamado;
- Iba tal,
- Como aquel que va en su mal,
- Vivo en pena como el ciego,
- Pues viviendo en su gran fuego
- D’amador,
- Trasportado todo amor,
- Tal cual veis siempre se vió
- Salamandra, que vivió
- En la llama
- Desta tan hermosa dama,
- Como muestra su invincion.
- No salió con su intincion
- El desdichado,
- Porque no se vió casado
- Con Casandra, su señora,
- D’él en todo matadora,
- Pues murió,
- Cuando sólo acometió
- A los griegos que llevaban
- Su Casandra, que apartaban
- De Troyanos.
- Por decilles los humanos
- Casos que eran por venir,
- Corebbo paró en morir,
- De tal suerte,
- Que su vida está en su muerte,
- Siguiendo su suerte mala;
- Los dos van la mesma gala
- Este dia
- Lealtad y cortesía
- Eran sus guardadores,
- Pues fiaban sus amores
- Sólo dellos.
-
- _Corebbo._ ¿Quién pudiese merecellos,
- Casandra, tus pensamientos?
-
- _Casandra._ No ternias muy contentos
- Tus cuidados.
-
- _Cor._ Ya los viese aposentados
- En la casa de los mios.
-
- _Cas._ Nascerian desvaríos
- De dolor.
-
- _Cor._ Hijos de mi grande amor,
- No podrian enojar,
- Que un muy buen desvariar
- No enoja.
-
- _Cas._ Corebbo, vuelve la hoja.
-
- _Cor._ Vuelta está, señora, ya,
- Si en mí leer querrá
- Tu mercé.
-
- _Cas._ Que verdades que hallaré,
- No quiero decir mentiras.
-
- _Cor._ Verdad dices que me tiras,
- Verdad es.
-
- _Cas._ Corebbo, vuelve otra vez
- La hoja como se estaba,
- Porque no desvariaba
- Tanto aquélla.
-
- _Cor._ Pues tu mano escribe en ella,
- No las aguas de carbon,
- Que letras de tu mano son.
-
- _Cas._ ¡Ay, Corebbo,
- Cómo salle lindo el Febo
- Con sus rayos tan dorados!
-
- _Cor._ Rayos son enamorados,
- Que han salido
- De mi sol tan relucido
- Por tu amor,
- Que inflamado de amador
- He dorado,
- Este sol que nos ha dado
- La mañana tan hermosa.
-
- _Cas._ Háblese ya de otra cosa,
- Pues el cielo
- Habla lo que yo recelo
- Por sus cursos naturales.
-
- _Cor._ Celos tienen d’esos males
- Venideros,
- Mis males tan verdaderos,
- Los mios son de llorar,
- Que ésos suélelos mudar
- La ventura.
- Prevenillos es cordura,
- Y no ser previsto d’ellos;
- Mas llorar ántes de vellos
- Es flaqueza.
- Casandra, tu fortaleza
- Debe ser que te ha dejado,
- Contra mí l’han empleado
- Tristes hados.
- No serán muy malhadados,
- Pues con tus fuerzas haré
- Lo que nunca emprenderé
- Con la mia.
- En mí está tu valentía,
- Pues á mí me conquistó,
- Otro Héctor seré yo
- De tí animado.
- Á tus dioses he jurado
- De servirte en esta guerra
- Hasta ver libre tu tierra
- Ó morir.
- Cuando me verás salir
- De Troya contra los griegos,
- No me olvides en tus ruegos,
- Con tus dioses.
- No descanses ni reposes
- De rogar siempre por mí,
- Porque tuyo vuelva á tí,
- Pues soy tuyo.
-
- _Cas._ Ya se está eso de suyo,
- Que á mí tocará el rogar,
- Qu’el sentir y el sospirar
- Cerca están.
- Los dioses te defenderán
- Mientra yo libre seré,
- Lo demas yo callaré
- Para agora.
-
- _Cor._ Baste, baste, mi señora,
- Ya no más tanta tristeza,
- ¿Por qué empleas la crueza
- Contra tí?
- Vamos como van aquí,
- No turbemos la alegría,
- Tal el gesto cual el dia
- Ha de ser.
- Y trabaja en contrahacer
- Alegría de alegrar,
- Pues tú sola me has de dar
- Alegría.
- Tal cual veis fué en este dia
- Esta dama tan penada,
- Cuanto fué disimulada
- Á la vista.
- Iba entre alegre y trista,
- Contrahaciendo al natural;
- Como quien saca d’un mal
- Un provecho,
- Sacó risa del despecho
- Por mostrar alegre cara,
- Que no hay quien la juzgára
- Ser fingida.
- Fué Casandra tan sabida,
- Como era sin igual,
- Venció el arte al natural
- Y cantó:
- Si ventura no se muda,
- Las señales
- Claro muestran nuestros males.
- Veo cursos inhumanos,
- Contra Troya muy irados,
- Cuanto veo descuidados
- De creerme los troyanos.
- Si no se vuelven humanos,
- Las señales
- Claro muestran nuestros males.
-
-Aquí salen Enéas y Crehusa, su mujer:
-
- Salió Crehusa,
- Tal que nadi la rehusa
- De hacelle acatamiento,
- Que real merescimiento
- Merescia.
- Como esmalte parecia
- La real sangre de Enéas,
- Que una dea entre estas deas
- Pareció.
- Y unos nublos que sacó
- Broslados sobre su manto;
- Á Casandra puso espanto
- Con razon.
- Pues esta triste invincion,
- Un sol que sacó nublaba,
- Y entre los nublos mostraba
- Algun claror.
- ¡Ay Crehusa, gran temor
- Estos nublos me han puesto!
- ¿Cómo saliste con esto,
- Qu’es agüero
- De algun caso venidero
- Que señala una traicion?
- ¡Oh Casandra,! mi intincion
- Ninguna fué,
- Sueño es esto que ensoñé,
- Desta linda montería,
- Y ensoñaba que traia
- Este manto;
- Parescióme bien, y tanto
- Cuanto temes ser verdad,
- Pues que no fué vanidad
- Mi soñar.
- Crehusa, quiero declarar
- Lo que tu invincion declara,
- Ese sol que no se aclara
- Es nuestro Rey,
- Que ni lealtad ni ley
- Dos troyanos le ternán,
- Su claror le nublarán
- A gran traicion.
- Venderánle su Illion,
- Qu’es su Troya tan nombrada,
- Y entrará la griega armada
- Con gran fuego.
- Que ni lágrimas ni ruego
- Este fuego amatará,
- Que en ser griego quemará
- Toda Troya.
- Basta ya, que no nos oya
- Tu Enéas y Antenor,
- Que han perdido la color
- De sus caras;
- Debe ser porque declaras,
- Casandra, esta perdicion,
- Muda de conversacion,
- Pon esperanza,
- Que tras fortuna hay bonanza,
- Pues se suele ella mudar.
- Por tal plática atajar,
- Dixo Enéas.
- ¡Oh Crehusa! nada creas
- Desto que Casandra dice,
- Pues fortuna contradice
- Y se muda.
- Casandra paróse muda,
- y Antenor jamas habló,
- y Corebbo atravesó
- Contra Enéas.
- Tú no hables cosas feas,
- Que no son de caballero,
- Mi amor muy verdadero
- Es tan leal,
- Que si te sufro hablar mal
- De Casandra, mi señora,
- Mi lengua será traidora
- Si yo callo.
- Enéas quiso vengallo,
- Que su gesto lo decia,
- Pero tuvo cortesía
- A las damas,
- Cuyas honras, cuyas famas,
- Han de ser muy acatadas,
- Servidas y muy amadas,
- Aunque son
- Crueles de condicion.
- De Corebbo paresció
- Que fué ley lo que él habló,
- Y él callar
- De Enéas quiso mostrar,
- Que en su caso el sufrimiento
- Es gran dón de entendimiento
- Y cordura.
- Fué vestido en su ventura,
- Enéas en este dia,
- Que de tornasol traia
- Un vestido.
- Naturalmente ha salido
- De colores variando,
- Que quien males va pensando
- Va alterado.
- Que la fuerza del cuidado
- De la mala inclinacion,
- Va alterando el corazon,
- Y la cara
- A veces blanca la para,
- Y á veces muy colorada,
- Y á ratos mortificada
- Muy cetrina;
- Segun l’ánimo se inclina,
- Tal el gesto se nos muestra,
- Porque en él está la muestra
- Como en paño.
- Que temor y amor y engaño,
- Ó vergüenza ó corrimiento,
- Ó traicion ó descontento
- Veis en él.
- La invincion fué muy cruel,
- Que lo más que se mostraban,
- Fuego y sangre señalaban
- Sus vislumbres.
- Qu’él vestir y las costumbres
- Muy conformes siempre van;
- Pues traia este galan
- Unas Y griegas.
- ¡Oh troyanas gentes ciegas!
- En los casos venideros
- Invinciones son agüeros
- A las veces.
- Veis por haces y en enveses,
- En vestidos y invinciones,
- Vuestras claras prediciones
- A la clara,
- Que Casandra las declara,
- Y no las quereis creer;
- Víspera está de perder
- La ceguedad.
- Cantad, señora, cantad,
- Dixo Casandra á Crehusa,
- Que Enéas no rehusa
- De oiros.
- Esto no quiero deciros
- De qué modo os huirá,
- Que la noche lo dirá
- Que yo sé.
- Crehusa no le dió fe,
- Porque Enéas se lo dixo,
- Que jamas le contradijo
- Por hacer
- El oficio de mujer,
- Y cantó con un cantar
- Que no siendo de alegrar
- Alegró:
- Contra ventura
- No se ha de buscar placer
- Que poco tura.
- Muy mal se puede alegrar
- Quien con el cielo está en guerra,
- Qu’el placer no está en la tierra,
- Pues que no suele turar.
- No sé reir, sino llorar
- Contra ventura,
- Que pesar es el placer
- Que poco tura.
-
-Aquí salen el rey Priamo y la reina Hecuba, su mujer.
-
- El rey Priamo salió,
- Todo honra y valentía,
- En su real montería
- Muy ufano,
- Con un laurel en su mano
- Prometiéndose victoria,
- Y triunfó de gran gloria,
- Confiando
- Qu’él y Héctor triunfando
- De la griega montería,
- Con toda su caballería
- Triunfarán,
- Y á los griegos vencerán;
- Tanto de Héctor confiaba,
- Que Héctores con él miraba
- A sus hermanos.
- Sacó lleno de unas manos
- Un vestido esta jornada,
- Con una espada sacada
- En cada mano;
- Qu’el poder fuerte troyano
- Esto por armas usó,
- Y por tal su Rey sacó
- Tal invincion,
- Mostrando su gran corazon
- Que á los griegos venceria
- Y en las armas se veria
- La verdad.
- Hablar quiero en libertad
- Y á los ánimos mover,
- Que digan su parecer
- Sin pasion,
- Que verdad está en razon.
- Digan pues ¿cómo y por qué
- Tan contraria les fué
- La fortuna?
- Que no hay persona alguna
- Que no haga vencedor
- Al gran Héctor sin temor,
- Y sin igual,
- Muy valiente natural,
- Qu’el vencido no’s vencido,
- Si de sí jamas lo ha sido.
- Yo diré;
- Por lo que ya dicho hé
- De los griegos y troyanos,
- Porque en armas y á las manos
- Y en crueldad,
- Quisieron saber la verdad
- De quien más razon tenía,
- La troyana valentía
- Como creo.
- De Hércules un caso feo
- Con razon se está quejando,
- De su gran osar hablando,
- Como se engaña
- El que fia en gente extraña,
- Qu’es la que no’s conocida,
- Que en gente desgradescida
- No hay fe.
- Sin pasion yo culparé
- Al ingrato Hércules,
- Pues que tan sabida es
- Su historia.
- Triunfando con gran gloria
- De sus hechos y hazañas
- Volviendo de las Españas,
- A sus tierras,
- Vencedor siempre en sus guerras,
- Y de sí mismo vencido,
- Fué mucho bien recebido,
- Como hermano,
- Del rey Laumedon, troyano,
- Con amor, brazos abiertos,
- Recógele por sus puertos
- En su Troya.
- Vista aquella hermosa joya,
- Del rey Priamo hermana,
- Exiona, de galana
- Un trofeo,
- Si ella hermosa, él no feo,
- Sino fuera en el error
- Que fué vencido d’amor
- De mujer.
- Quien jamas se vió vencer,
- A Exiona se llevó,
- Que pues ella le robó,
- Robó á ella.
- Esta princesa doncella
- Se vió en Grecia llevada
- De Hércules muy acatada
- Y afírmase
- Con Thalomon casada fué,
- Y el troyano corazon
- Dixo qu’esto fué traicion,
- Pues la casó,
- Con modo que despreció
- Hércules á los troyanos.
- Con las armas á las manos
- Fué propuesto
- De tomar venganza d’esto,
- Y así se determinó,
- Que Páris troyano robó
- La reina Elena.
- Que fué recompensa y pena,
- Y de Troya perdicion,
- Porque siempre con razon
- Vence fortuna.
- La razon se vió ser una
- Que los griegos han tenido
- Para haber Troya vencido,
- Y ésta fué,
- Que el rey Menalao, sin por qué,
- Pagó el robo de Hércules,
- Que de fortuna fué reves
- Roballe Helena.
- Dieran á Hércules pena
- Si á Exiona les robó,
- Pues d’él sólo procedió
- Y de otri no;
- Por donde claro se vió
- De Troya la perdicion
- Con soberbio corazon
- Que tuvieron,
- Los troyanos se perdieron,
- Que las venganzas erradas
- Del cielo son castigadas;
- Que el castigo
- Ha de ser al enemigo,
- Que en la culpa es más culpado
- Para ser justificado.
- Y bien mirado,
- Hércules va desculpado,
- Que buen fin no es con traicion
- Pues casó con Thalomon
- Exiona.
- Que Páris robó persona
- Casada, que fué adulterar
- Con quien no pudo casar.
- Salido ha
- La Real reina Hecuba,
- En esta caza y montería,
- Con la mesma fantasía
- Que sacó
- Su marido Priamo,
- Toda su ropa broslada
- De manos con una espada
- En cada mano.
- Y allegando en un gran llano
- De altos montes rodeado,
- Allí fué determinado
- De montear:
- Y ántes de nadi cazar,
- Casandra en un árbol subió,
- Y á los troyanos habló
- D’esta manera:
- ¡Oh troyanos! mejor fuera
- Que primero se pensára
- Y nò se determinára,
- Qu’el pensar
- Ántes del determinar,
- En los casos ha de ser,
- Y éste es el mejor saber.
- Estais ciegos
- En la guerra contra griegos
- Que determinado habeis,
- Y tan ciegos que no veis
- Que los agüeros
- Se nos muestran muy guerreros
- Y de griegos muy amigos;
- Señales son y testigos
- Que hace el cielo.
- No quereis tener recelo
- De lo que se ha de tener,
- Al cielo se ha de temer
- En la guerra,
- Para vencer en la tierra;
- Volved en paz vuestra espada
- En guerra qu’es mal pensada,
- Que la luna
- Nos muestra mala fortuna,
- Que en fuego y sangre la vemos,
- En sacrificios que hacemos
- Para saber
- D’esta guerra que ha de ser.
- Sacrifiquemos primero
- Ántes que se vea agüero
- Esta jornada,
- Para ver si está mudada
- Fortuna en nuestro favor,
- Y esto será lo mejor
- D’este dia.
- La troyana valentía
- Y sus fuertes corazones
- Burlaron de las razones
- D’esta infanta.
- Decian, no nos espanta
- Hado en casos venideros,
- Do suelen mentir agüeros,
- Qu’es todo error.
- Casandra, no pongas temor,
- Díxo Héctor, su hermano,
- Que á un corazon villano
- Vence opinion.
- El fuerte siempre ésta en razon,
- Nunca se deja vencer,
- Que siempre vence al temer
- La vergüenza.
- Tú harás poca valenza
- A tu padre y tus hermanos,
- Si acobardas los villanos
- Corazones.
- Confia con tus razones,
- Pon á todos esperanza,
- Que el cielo pone mudanza
- En fortuna.
- Que sin confianza alguna
- La valor se perderia,
- Y se desesperaria
- El esperar.
- Fortuna suele mudar
- Los agüeros y señales
- De cuerpos celestiales,
- Pues su sér
- En todo es el mayor poder.
- Y Trohilo, su hermano,
- Dió á Casandra otra mano
- Y díxole:
- Casandra, desespérate,
- Pues no te falta otra cosa
- Que persona muy medrosa
- Muerta está.
- Acaba y muérete ya,
- Y no pongas cobardía,
- Que medrosa compañía
- Tarde venció.
- Páris la mano tomó
- Diciendo, Casandra hermana,
- En creer no seas vana
- Qu’es mal agüero.
- No creas tan de ligero
- En los sueños ni en agüeros,
- Qu’es de ingenios ligeros
- Agüero ser.
- Cree en el mayor poder
- En los casos por venir,
- Que en lo que suele mentir
- No pongas fe.
- Enéas desto rióse;
- Los troyanos muy turbados,
- Con los rostros enojados
- De alteracion,
- Temieron alguna traicion,
- Que el corazon siempre avisa,
- Respondieron á la risa
- De Enéas:
- Yo no sé si nos deseas
- Que nos venga bien ó mal,
- Tú nos puedes ser leal,
- Mas tu modo
- No lo muestra ser en todo,
- Enéas dixo enojado:
- Nadi debe ser culpado
- Sino el obrar,
- Qu’el efecto es de juzgar,
- Y no las demostraciones,
- Que juzgar los corazones
- Sólo es dado
- A quien todo lo ha criado;
- Que por lo que yo he reido
- No debo ser reprendido,
- Qu’el reir
- No se puede corregir,
- Hasta que se declaró
- Porqué rie el que rió.
- Doy por testigo
- Al cielo de lo que digo,
- Pues sólo sabe mi intincion.
- Jamas me dixo el corazon
- Que guerreeis
- Con quien guerrear quereis;
- Y no lo tengáis á risa,
- Qu’el buen corazon avisa
- Justificado,
- Quando no está apasionado.
- El rey Priamo habló:
- Pues guerra se determinó
- Por mar y tierra,
- No hay hablar sino de guerra.
- En esto salió un leon,
- Y Héctor con gran corazon
- Le mató;
- Su leona arremetió
- A Trohilo, y él á ella,
- Y matóla sin temella.
- Párís corria
- Tras un oso que huia,
- Y tiróle una saeta,
- Y él volvió como cometa
- Y abrazóle,
- Y Páris luégo matóle;
- Y Corebbo arremetió
- A una tigre y la tomó,
- Y bien atada,
- A Casandra presentada
- Fué por él d’esta manera:
- Sea de mi linda fíera
- La vencida,
- Pues por ella tiene vida.
- Enéas arrojó un dardo
- A un fiero leon pardo,
- Y en ser herido,
- Viéronse á brazo partido,
- Y Enéas fué el matador,
- Que era de muy gran valor.
- Salió el Rey
- Y arremetió á un bravo buey,
- Y de un golpe le mató
- Que la cabeza le cortó.
- Todo el dia
- Hicieron carnicería
- Á muchas fieras matando,
- Y volviéronse cantando,
- En anochecer,
- A Troya con muy gran placer.
- Hicieron fiestas y fuegos
- Toda la noche con juegos
- Y alegría,
- Teniendo esta montería
- Por agüero de vencer
- A todo el griego poder.
-
-Dixo el Duque: Don Luis Milan y vos Joan Fernandez, haceme placer que
-os vais de aquí, si no quereis morir los dos esta noche.
-
-Dixo don Luis: Señor Joan, supliquemos á su excelencia nos haga saber
-por qué nos manda ir de aquí si no queremos morir; y si yo no me engaño
-yo querria adevinallo, y es que vos haceis gestos de envidioso y yo de
-vanaglorioso, de veros que estais muerto de envidia d’esta montería de
-Troya por haberla hecho yo, que si vos la hiciérades, la rezárades por
-puertas como á oracion de ciego.
-
-Dixo don Diego: Yo lo queria decir si don Luis Milan no lo dixera,
-que los gestos que Joan Fernandez hacia oyendo la montería, eran de
-envidioso, quocando como á mono, que meresceríades por pena d’este
-pecado que vos y vuestros descendientes quedásedes con caras de monos
-que quocan, y les quedase por nombre el linaje de los monos, así como
-quedó el de los bailadores, que bailando muchos hombres y mujeres en
-fiestas del sancto Nacimiento, pasaron por una iglesia en Alemaña
-al tiempo que preicaban, y el obispo maldíjoles por el desacato y
-menosprecio que hicieron á la casa de Dios, y quedaron toda su vida
-hasta la muerte bailando, heredando esta pena sus descendientes, que
-vuestro hijo parece que ya la ha heredada.
-
-Dixo Joan Fernandez: Porque no muera de vanagloria don Luis Milan,
-quiero rogalle que hagamos una máxcara para mañana á la noche, aquí en
-el Real, contrahaciendo su montería y prometo de hacelles envidiosos
-porque no me digan envidioso, pues soy mejor para envidiado.
-
-Dixo don Francisco: Señor Duque, si Joan Fernandez nos ha de hacer
-envidiosos diciendo donaires, no consienta que los diga á costa de la
-señora doña Hierónima, su mujer, que yo vi lo queria decir á vuestra
-Excelencia, y por atajar este fuego lo quise yo decir, y no se fie d’él
-que se le destiene la ballesta, y dé fianzas que no hará el donoso,
-pues no’s gracioso sino quien lo es; que d’esta manera negocié yo con
-Enguera en casa del Romano, donde jugábamos muchos caballeros, como
-en este cuento contaré: Enguera nos enojaba mucho que se destenia
-su ballesta, y por ser caballero de baja calidad y conversacion,
-lo echamos del juego, y estando algunos dias en la entrada de casa
-aguardando si le dejariamos subir á jugar, yo le dixe: Enguera, yo
-recabaré con estos caballeros que os dejen subir si vos dais fianzas
-por las ignocencias, y dióme á mí por fianza y subió. Si mi amigo Joan
-me promete que no hará el donoso á costa de su mujer, yo le seré fiador.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Francisco, pasado os sois á los franceses
-contra mí, no se me da nada, por vos se puede decir:
-
- Ó teneis miedo á los moros,
- Ó en Francia teneis amiga.
-
-Respondió don Francisco:
-
- No tengo miedo á los moros,
- Ni en Francia tengo amiga,
- Mas tú moro y yo cristiano
- Traemos muy gran porfía.
-
-Con los malos trajes que sacais, lisiado de mal vestido, que si don
-Luis Milan á coplas n’os tuviera la rienda, fuérades el monstruo de la
-gala, que pudieran ganar con vuestra ropa los truhanes, mostrándola
-diciendo: Hé aquí las ropas de Joan de mal traje.
-
-Dixo el Duque: Demos parte á la noche y Joan Fernandez y don Francisco
-hagan paz, que si están en guerra no ternemos cierta la máxcara, y
-vuestra alteza y esas señoras, que ellos han traido, tomen la palabra
-haciéndolos jurar por vida de sus damas, porque sepamos quién son; y no
-se olviden á don Diego, como á revolvedor, ni á don Luis Milan, que es
-mátalas callando: y comience la Reina, mi señora.
-
-Dixo la Reina: Joan Fernandez, hacé paz con don Francisco, por vida de
-vuestra mujer.
-
-Respondió Joan Fernandez: Si vuestra alteza me jurára, por la vida que
-nunca da vuestra mujer, fuera mejor jura; pues ni ella la tiene de
-brava, ni yo la tengo si no fuera de mi casa.
-
-Dixo la señora doña Hierónima: Per vos se dix, bell en banch y mal en
-casa.
-
-Dixo la señora doña Mencía: Don Francisco, pues hoy os mando como
-acompañador mio, hacé paz con Joan Fernandez, por vida de vuestra dama,
-y nombralda, que el Duque lo manda.
-
-Respondió don Francisco:
-
- Pues vuestra merced lo manda,
- Yo haré paz con el Joan,
- Y este mote es mi refran:
- _Quien me manda
- Me desmanda_.
-
-Dixo la señora doña Luisa: Don Diego,
-
- No dejeis de entrar en paz,
- Pues que sois revolvedor,
- Que os querrá muy mal l’amor.
-
-Por vida de vuestra dama, nombralda, que el Duque lo manda.
-
-Respondió don Diego:
-
- Yo entraré en la paz, señora,
- Por vida de quien oirán,
- Que en esta hierba lo verán:
- _Anapelo es matadora_.
-
-Dixo la señora doña Violante: Don Luis Milan, pues manda el que se
-deja mandar, hacé paz con Joan Fernandez, por vida de vuestra dama y
-nombralda, que el Duque lo manda.
-
-Respondió don Luis Milan:
-
- Pues mandar es ser mandado,
- En paz quiero siempre estar,
- Mi dama quiero nombrar;
- De su nombre soy nombrado
- Margarite por amar.
-
-Dixo el Duque:
-
- Vámonos á dormir,
- Mi Reina gentil,
- Vámonos á dormir,
-
-y venga mañana la máxcara á prima noche.
-
-
-_Aquí acaba la jornada cuarta._
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-JORNADA QUINTA.
-
-Y DICE EL DUQUE.
-
-
-Señora, si le parece, enviemos á las damas y caballeros á rogalles que
-sea el sarao y máxcara despues de mañana, por no poderse hacer más; y
-vaya el canónigo Ester de parte de vuestra alteza, y de la mia el paje
-del mal recaudo, que no les faltarán motes y apodos, á la giba del uno
-y al mal nombre del otro, y ternémos parte de las burlas por relacion
-de los burladores, que yo comenzaré la plática para que riamos.
-
-Dixo la Reina: Paréceme tan bien como al canónigo Ester no le parecerá,
-que siempre dice le hago ir á convidar damas para fiestas, que no las
-querria mandar, por hallar criadas que se desmandan con su giba. Hélos
-aquí á los dos; por su mal vienen los que para bien nunca se hallan.
-Canónigo, diréis de mi parte á las damas que mañana habian de venir
-á la fiesta, que el Duque, mi señor, la manda alargar hasta despues
-de mañana, por estar ocupado, y que no dejen de acudir por nos hacer
-placer.
-
-Respondió el canónigo Ester: Senyora, tos temps me posa vostra altesa á
-les banyes dels bous pera que burlen de la mia gepa. Doneli quitasio,
-puix li han posat nom, la gepa Stera mana festes. Yo iré ab la ballesta
-parada, puix no faltarán á la mia gepa aljaba, virots quem tirarán pera
-tornarlos á tirar.
-
-Dixó el Duque: Paje de mal recaudo, irás de mi parte á don Luis Milan,
-y á Juan Fernandez, y á don Diego, y á don Francisco, á decilles lo
-mismo que la Reina, mi señora, envia á decir á las damas, y en cuanto
-has de hacer ten buen seso.
-
-Respondió el Paje: Señor, lo uno hará, mas el otro, que es tener buen
-seso, no sé si podré yendo en compañía del canónigo Ester, que para
-defender su giba, manos y lengua sería menester.
-
-Dixo el Canónigo: ¿Com se pot comportar asó, que la Reina vulla fer
-corro de bous tot l’any ab mí, enviantme á convidar dames, que par que
-sia andador de festes, y ara, per millor adobaro, lo Duch, mon senyor,
-fa venir en ma companyía aquest tava del patje, que tos temps me va
-picant en la gepa, quem fa rabejar com á macho de lloguer? Renegau de
-senyors que pera riure donen ocasió ques riguen de sos criats.
-
-El paje le respondió: Vamos, señor Canónigo, y, aunque me ha dicho que
-soy tavano de su giba, yo le prometo de no picar esta jornada en ella,
-sino cuanto podré para defendella, y por señal que lo haré, quiero
-cantar, para daros placer, esta cancion catalana:
-
- Bella, de vos so enamoros,
- Gibeta mia,
- Tos temps sospir pensant en vos
- La nit y’l dia.
-
-Dixo el Canónigo: Puix tú has cantat pera mí, yo vull cantar pera tú.
-
- Tot lo mon me stá mirant
- Com si fos una donsella,
- Si bem veu anar galant,
- Lladre so per maravella.
-
-El paje le dixo: ¿Qué es eso, Canónigo? ¿ladron me dices? Para ésta,
-que yo lo diga á nuestro obispo de Fez que os excomulgue y no os
-absuelva hasta que me hayais restituido la fama, irregular, tartuga de
-mujeres, que por vuestro vecindado siempre les andais en torno de las
-haldas con una guitarra tañendo y cantando este cantar:
-
- Comed de mi tartugado,
- La de lo verdugado.
-
-El Canónigo le dixo: Vesten, endemoniat, davant de mí, _per Deum
-vivum_, _per Deum vivum_; Jesus, Jesus, desaparegut es. Per cert ara
-crech que deu ser lo familiar del italiá que tenim en casa. Y o’m
-vull donar presa en lo que tinch de fer, per tornar pres á contar al
-Duch, mon senyor, ques’ guarde del patje del mal recaudo y li fasa la
-creu si li ve davant; que cert deu ser dimoni, puix ab conjurs me ha
-desaparegut. A Joan Fernandez veig á la finestra de sa casa, ab sa
-muller, espantat estich, pau es esta de hostaler cathalá, que may la fa
-ab sa muller sino quant la vol engañar. ¡Ah señor Joan Fernandez! ¡ah
-señor! entrat sen es de la finestra, nom’ ha degut conexer, ó nom’ ha
-oit, que no sen fora entrat.
-
-Dixo Joan Fernandez: Ántes de haberos oido os he huido y me soy
-entrado; subí y guardaos de Maricorta, mi criada, que bien lo habeis
-menester.
-
-El Canónigo dixo: Vejam qui es esta Maricorta, que si les paraules son
-tals com lo seu nom, cerca quit parle. ¡Ah senyora Maricorta! ¿estam
-segures? Fora d’aquí, fora d’aquí, ¿quin diable de gosa es ésta que ma
-exquexada la clocha?
-
-Salió riendo Joan Fernandez y dixo: Hexe d’ahí, hexe d’ahí, Maricorta;
-diablo haya parte en el cazador y en tí, que no te tiene atada estando
-parida. Perdone, señor Canónigo, que pensaba que le queríades hurtar
-sus hijos, que dicho le han que sois hurta perrillos.
-
-Respondió muy enojado el Canónigo: Hábit de sent Pere, ¿asó es la
-Maricorta criada vóstra? ¿desta manera feu lo graciós? Altres grasies
-pensaba que tenien millors en vostra casa; persous ha posat nom vostra
-muller, Encasamalo.
-
-Dixo la señora doña Hierónima: Par vos que tinch rahó, señor Canonge.
-¿Qui ha de comportar estes fredors, fer soltar la gosa parida pera que
-esquexe cloches? Puix habeu fet lo grasiós, donauli una nova.
-
-Dixo Joan Fernandez: Ya sin esto se la debia por un recuado que llevó
-de parte mia donde él sabe, y porque se la tengo aparejada nueva,
-le he hecho rasgar á Maricorta esa vieja que trae; que así como puse
-nombre proprio al paje del mal recaudo, por los malos recaudos que me
-traia, así por los buenos que vuestra reverencia me trae, le quiero
-decir de aquí adelante, el canónigo del buen recaudo.
-
-El Canónigo respondió: Vos per altrem preniu; nous burleu ab mí de tal
-manera, que pera repondre á mots que fan alcabot al motejar, abat y
-ballester so. Que en ma terra un temp nom deyen mosen Ster sino mosen
-Ballester. Que sta gepa que tinch, no es sino aljaba de passadors, pera
-passar apodadors daquest mon en laltre.
-
-Dixo la señora doña Hierónima: Riñen las comadres y dícense las
-verdades. O com he pres plaer de haber sabut que lo canonge Ster no
-es alcabot en les obres, sino en les paraules, perque los alcabots da
-paraules tots parlen com alcabotes. Cert y hoy peccaba, perdone senyor
-Canonge, que per tal lo tenia.
-
-Respondió el Canónigo: Cercau quius perdone, pera una sou los dos,
-que yo men vaig dient: _Quos diabolus conjungit homo non separet_. Lo
-recaudo que portaba men tornaba á casa, y es que la Reina y lo Duch,
-mos senyors, han allargat la festa pera despus demá; preguenvos que noy
-falteu, y que porteu millors mots que á mí me habeu donat. Ab por vaig
-á casa de don Diego, que per troneres tiren les mots les moces; que
-tostemps están en aguait, com á gent ques recela. Ya so prop la casa,
-senyar la vull ans que entre en ella. ¿Ah de casa? ¿Ah de casa?
-
-Respondió Marimancha, criada: ¿Ha de caso? ¿ah de caso? ¿para qué
-cruzais la casa? guardad n’os crucen la cara; si ya no lo haceis por
-entrar el diablo en ella, que sois vos.
-
-El canónigo dixo: ¿Qué tanta por teniu á la creu? ¿Per ventura han vos
-tret ab ella al cadafal?
-
-Dixo Marimancha: Rabo rastrando heme aquí, que no traigo sambenito. Mas
-porque veo sanmaldito, que sois vos, yo haré la señal de la cruz, que
-pienso que huiréis como á diablo, pues lo pareceis.
-
-Dixo el canónigo: ¿Ah senyor don Diego? ¿sou en casa? ¿sou en casa? Par
-que noy haja amo en ella, segons los criats fan á son plaer.
-
-Respondió don Diego, y dixo: ¿Qué es esto, señor Canónigo Ester? ¿A qué
-viene vuestra merced, y con quién está enojado?
-
-Respondió el Canónigo: Senyor don Diego, vaig y vinch, y vinch y vaig,
-y res no fas.
-
-Don Diego le respondió: Señor Canónigo, yo no entiendo este lenguaje;
-volvé á decirme por lo que venis, y declaraldo mejor que se deje
-entender.
-
-Salió Martineta, criada de casa, y dixo: Senyor yo declararé lo que vol
-dir. Vaig burlant, y vinch fredas, y res no fas.
-
-El Canónigo se santiguó, y dixo: No mes, no mes. Yo so nat en mala
-planeta, fins á Martineta burla de mí; yom despediré de la Reina y del
-Duch, si mes tinch de anar per cases de orats, convidant á festes que
-tan mal profit me fan, y vos senyor don Diego, enfrenau estes gates de
-vostra casa, que arrapen la cara, sino vindrem á creure que elles vos
-tenen enfrenat. Lo que you digui que no volgues entendre, es azó: Que
-vaig y vinch convidant á festes, y vinch y vaig á mon desgrat, y res
-no fas á mon plaer. Lo Duch vos fa saber, que allargat la festa pera
-despues demá; hy voldreu ser, sino á Deu siau que bens veurem. Per
-labit de sent Pere que si en casa de don Francisco me parlen de tal
-manera les criades, yols reganyaré les dents; ya veig una delles á la
-porta ab una mona que sta quocant, y reganyant les dents, y si ab mí
-les ha, yo so de bodes. Un patje veig á la finestra quey prench plaer.
-¿Hola, hola, patje, com te dius, no respons? ¿es tom amo en casa,
-Malfaras?
-
-Dixo el paje: Mossen tartugo, ó tartuga, ¿quién os ha dicho que á mi me
-dicen mal farás? Pues venis tan bien hablado como mal carado, y peor
-dispuesto á pedir de mi amo, preguntaldo á la mona, pues teneis cara de
-mona. Quocalo mona, quocalo mona.
-
-Respondió el Canónigo: Rapaz aballau azí, que yous mostraré com habeu
-de parlar, y puix per vostres tacanieries la mona me ha squexat la
-clocha, si vostre amo no lam paga yo sé lo que faré. Senyor don
-Francisco, mirau quines bondats se fan en vostra casa, venint de par
-del Duch á fer vos saber que allargat la festa para despus demá; que
-demanant aquest patje vostre si stabeu en casa, la resposta quem a
-donat es que a embregat la mona ab mí, yam esquexat la clocha.
-
-Dixo don Francisco: Señor Canónigo, no tome enojo, que al paje yo le
-haré dar doscientos azotes, y mañana yo os pagaré la loba para que os
-hagais otra nueva, y podréis hacer paz con la mona, porque es muy
-aparentada en esta tierra con muchos monos que hay; y por quitar mal,
-ya que no teneis vergüenza, será bien que seais amigos vos y ella.
-
-Dixo el Canónigo: Algun dia tindrán fi estes fredors, y si lo Duch nou
-remedia, yo y posaré remey ab uns quants delats del camp de Tarragona,
-parents meus; y no passará axi com pensau, que dret men vaig al Duch.
-Señor yom vinch á despedir de vostra Excellencia, si nom llevau lo
-carrech de convida festes. Y lo demes quem resta á dir sobre azó, será
-contar les burles que man fet los criats destos cortesans, davant ells
-depus demá, que sitant de cor fossen com ells se pinten, no serien tan
-descortesos sos criats. Que en los servidors se veu lo senyor quál es.
-
-Dixo el Duque: Canónigo, descansad, que yo haré con la Reina que no
-tengais más ese oficio, sino guarda damas, ó guarda polvo.
-
-Dixo el Canónigo: ¿Yo nou dich que lo primer que burla de mí es vostra
-Excellencia? Guarda dames me ha fet com si fos molle de sastre, y
-guarda polvo pera ques seguen sobre mí. Yo men vaig á clamar á la
-Reina, y será exir del foch y donar en les brases.
-
-La Reina le dixo: ¿Qué es esto, canónigo Ester? por mi vida que no
-esteis enojado, sino haceros he cantar:
-
- ¿Quién os ha mal enojado,
- Mi buen amor,
- Quién os ha mal enojado?
-
-Yo que debia enojarme con vos por haberme hecho brasas de fuego, no lo
-estoy; ¿y vos enojaisos? El raton caza el gato; pues vos sois el uno, y
-el otro el Duque mi señor.
-
-Dixo el Duque: Canónigo, desenojaos, pues tambien hay para mí de las
-burlas de la Reina, mi señora, como para vos, que á mí me ha hecho
-gato, y á vos raton; y si lo dice por lo que vos sabeis, adevinado ha.
-
-El Canónigo respondió: Senyor, yo vull parlar clar, perque nom tinga
-per alcabot la Reina ma senyora, que si á vostra Excellencia diu
-gat per ser cazador de ses criades, yo no so rata que les rosegue
-de alcaboteríes. Yo men vaig á reposar, que si fora de casa me han
-verguejat, ací me han espalmat, que no ma restat pel en la roba.
-
-Dixo la Reina: Canónigo, quedemos en paz, que no os faltará pelo en
-la ropa, y hacé que no le tengais en la lengua, para burlar de los
-caballeros que decis que os han enojado por las casas que habeis ido.
-Y si les ganais en las burlas, yo os daré un vestido muy de véras,
-y será una lobera, y cuera de martas, y calzas de grana, y chapeu de
-terciopelo carmesí, con pluma y medalla, y mote que dirá: Soy canónigo
-d’amor, por una Hierónima que muerto me ha.
-
-El Canónigo respondió: Bese les mans de vostra altesa, ab ninguna cosa
-me podia desenujar sino ab la dama que ha nomenat, que l’mor ab lo que
-enuja desenuja.
-
-Dixo el Duque: Canónigo, espabilar os quiero, que gran pábilo teneis de
-muy encendido de amor.
-
-Respondió el Canónigo: Señor, pera demá será millor, y anem á dormir,
-que hora es.
-
-El paje del mal recaudo dixo: Señor don Luis Milan, vuestra merced
-sabrá que el canónigo Ester y yo salimos hoy de palacio, de parte del
-Duque y de la Reina, para que la máxcara se alargase hasta despues de
-mañana, dímosnos de motes y enojóse conmigo, porque el hombre que toma
-las burlas de véras, las véras toma de burlas, y fuíme para entender en
-lo que á vuestra merced diré: Yo tengo un amigo que tiene un familiar,
-y habemos concertado él y yo de hacer por arte mágica la máxcara de la
-montería de Troya, que vuestras mercedes querian hacer, y harémosla
-contrahecha al natural, cada uno de los troyanos en su propia
-figura, como por esta arte se puede hacer; y tras éstos, entrará una
-contramáxcara de los más fuertes y valientes griegos, que sobre Troya
-estuvieron y la tomaron, y combatirán un torneo de pié, uno á uno, y
-serán: El rey Priamo, troyano, con el rey Agamenon, griego, y Páris con
-el rey Menalao, porque robó á la reina Helena, su mujer; y Trohilo,
-troyano, con el rey Diomedes, griego; y Héctor con Achíles, y Enéas,
-troyano, con Ayax Thalomon, griego, y acabarán con una folla; vuestras
-mercedes no saquen la suya, pues más al natural será ésta; y diga al
-Duque lo que yo le he dicho, y cada vez que mandára cesar el combatir,
-haga señalar á un trompeta; y acabado el torneo, oirán una música y
-cantarán un romance de cada uno de los troyanos y griegos, y acabará la
-fiesta. Yo me voy á ponello por obra.
-
-Dixo don Luis Milan: Don Diego, á vuestra casa soy venido para lo
-que oiréis; el paje del mal recaudo no lo será agora, pues con él lo
-ternemos muy bueno, que no se halla ninguno de quien no se pueda haber
-algun placer, y por esto es bien no dar ocasion de estar con nadie
-mal, sino con quien no se puede estar bien. Hame dicho que no tomemos
-trabajo de hacer la máxcara nosotros, que él la hará más al natural,
-con un amigo suyo que tiene familiar; por eso avisad á don Francisco y
-á Joan Fernandez de lo que pasa.
-
-Dixo Joan Fernandez: Avisados estamos, que todo lo habemos oido don
-Francisco y yo, y parésceme que la debemos vender al Duque y á la Reina
-por nuestra, por ser la más importante máxcara que haya sido, en ver
-tan valerosos caballeros en su propia forma.
-
-Don Francisco le respondió:
-
- Engañado andais en trajos,
- Mi buen amigo,
- No digais que n’os lo digo.
-
-¿No veis que vuestra disposicion no parescerá á la de los troyanos ni
-griegos, ni ménos las fuerzas? pues se dice d’ellos que arrojaban en
-aquel tiempo con la mano una piedra tan grande como vos sois, cuando
-en amores os volveis de piedra; aunque don Luis Milan no puede creer
-que en vos pueda entrar amor, por más que os haya hecho embojar y
-encasillar una ramera; perdonad, que romera quise decir, y la razon
-que dice es ésta, que cada uno se inclina más á su semblante, como el
-caballero á la dama, y que no puede ser verdadero amor de hombre alto
-con mujer baja, que yo más le diré vicio que voluntad verdadera, la que
-tuvo Anníbal á la ramera que le detuvo en Cannas, cuando no siguió la
-victoria de la batalla que venció á los romanos, que pudiera entrarse
-por Roma como por su casa, segun dice Petrarcha en este soneto: _Vince
-Anníbal, et non sepe usar poi_.
-
-Dixo don Luis Milan: Don Francisco, porque no piense Joan Fernandez
-que me haceis placer en irle á la mano, yo la quiero tomar por él, y
-responderos á quanto le habeis culpado. A lo que le dixistes:
-
- Engañado andais en trajos,
- Mi buen amigo,
- No digais que n’os lo digo.
-
-A esto os respondo, que si él dixo que vendiésemos por nuestra la
-máxcara de los troyanos y griegos al Duque, fué bueno para malo, y pues
-tuvo esta bondad, vos no la tuvistes en corregirlo; y si le dixistes
-que su disposicion y fuerzas no son tan grandes como las de Héctor,
-bien podria ser tenido por él, pues defiende lo que nadi defenderia
-para ofender á buenos ojos, que no es menester poco valor defender
-malos trajos y baxos amores, segun vos decis; que yo no digo sino que
-de ser buen maestro de trajos, podria ser mayoral de los sastres y
-provincial de los amores, que por más que digais que los tiene bajos,
-la baja dél es alta, pues los danza remedando á tan grandes hombres
-como oiréis, que si él encasilló y embojó por amores en Liria, Hércules
-hiló, y Virgilio estuvo en un cesto, y Aristótil enfrenado y ensillado;
-que, por remedar á grandes hombres, á nadi deben culpar si se puede
-desculpar, sino dígalo mastre Zapater que viene por la calle, veisle
-allá, llamémosle. ¡Ah, señor mastre Zapater! vuestra merced viene á tan
-buen tiempo, como la nave que nuestro sanct Vicente Ferrer dixo que
-venia preicando en Barcelona, que fué gran remedio para matar la hambre
-que tenian los catalanes.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan, pues si supiésedes cómo sabe matar
-la hambre el señor mastre Zapater, con más razon lo podríades decir;
-tan buenos manjares da en su hortecico para los cuerpos de sus amigos,
-como en el púlpito para los espíritus; vos más querríades los que da
-para el cuerpo que los que le quereis pedir agora para el espíritu.
-
-Dixo don Diego: Joan Fernandez, yo quiero responder por don Luis Milan,
-vos no dejais de tener buen palacio, mas teneis malas cámaras, pues
-huelen á mal decir, ¿de dónde sabeis vos que don Luis Milan querria más
-que el señor mastre Zapater le matase la hambre del cuerpo que la del
-espíritu? Yo bien sé que os ha movido á decillo por jugar del vocablo
-de la hambre que don Luis Milan sacó; y vos, por mostrar que es mucho
-del palacio levantar conversacion jugando del vocablo, hablais como
-diablo. Pues el buen dejo del avisado ha de ser dulce, y no como del
-truhan, que es amargo; que lo mejor del cortesano es que el burlado
-quede contento del burlador, y quien esto no sabe hacer, déjese de
-burlar si no quiere enojar, que si malas burlas apénas se pueden sufrir
-á ley de honra de un truhan, no es razon se sufran á un galan, que lo
-que enoja no es cortesanía sino descortesía, que puesto que no obliga
-á honra uno que vive de hacer el loco, pero no se le ha de sufrir que
-desautorice la autoridad, porque la reputacion no se pierda en ser
-reida de quien debe ser acatada, que los ignorantes no tienen ojo sino
-á la risa; y por lo que se puede decir que entre avisados se sufre
-burlar lo que entre simples no se debe hablar, tengo por bien que don
-Luis Milan disimule y dé en callar, y Joan Fernandez en no enojar, que
-la cólera en todos tiempos se debe templar.
-
-Dixo don Francisco: Don Diego habló tan bien como entiende, y entiende
-tan bien como habla; no se ha dicho mejor licion sobre el caso. Lo
-que yo querria añadir con su licencia es esto: El cortesano no es
-obligado sino á callar, quando no está para bien hablar si no es á
-juego forzado, que no hay muestra quando la honra y obligacion obligan
-á responder, como es á satisfacer injurias, ó á preguntas que sois
-obligado á dar respuestas.
-
-Dixo mastre Zapater: Yo alabo esta conversacion, por la mejor que he
-oido sobre el caso, en lo que es buena, y no puedo alabarla en lo que
-es mala, y en lo que es buena es en aquello que hace un cortesano
-buen cristiano, y en lo que es mala es en lo que hace un cortesano
-mal cristiano. Todo lo que don Diego habló es tan bueno, que no hay
-que reprender, sino alabar; pues no puede ser buen cortesano que
-sea avisado para el cuerpo y nescio para el alma, que si vamos tras
-agudezas de palacio perjudiciales á nuestro prójimo, para hacer reir á
-los cuerpos hacen llorar á las almas, pues en la córte celestial dan
-grandes penas por las culpas; que tan buen cortesano ha de ser para la
-córte del cielo como para la de la tierra, porque nunca contentará al
-Criador el que deshace la criatura burlando della. Que las burlas que
-hacen
-
- Perder la reputacion
- Al burlado y burlador,
- Castígalas el Criador.
-
-Pues las más veces el burlado queda honrado del burlador por justicia
-del Señor; que si el burlado queda para los necios derreputado, el
-burlador es condenado de los sabios por malhechor. La conclusion d’esto
-es ésta: Lo que no querria nadi para sí, no le quiera para otri, pues
-para ser verdadero sabio, no puede ser sino haciendo lo qu’este dicho
-dice:
-
- Esta vida tan penada,
- Si quereis que en bien acabe,
- Aquel que se salva sabe
- Qu’el otro no sabe nada.
-
-Dixo don Luis Milan: Señor mastre Zapater, gran jornada ha sido ésta,
-en ser vuestra merced en ella, pues vuestro decir ataja porfías y
-vuestro saber adoba razones. Mucho debe á Dios por lo que le dió,
-pues por él tanto alcanzó; y pues tan bueno es para todo, téngase por
-corregidor de la gala, porque algunos la hacen ginagala. Unos hay
-que dicen malicias encubiertas con palabras á dos sentimientos, para
-salvarse con decir: Yo no dixe á mala fin lo que me han tomado por mal,
-y si á vuestras mercedes parece, con éstos se debe disimular por no
-obligarnos á responder. Hay otros que declarando la malicia dicha por
-otro, con boca ajena dicen mal por la suya; y por esto hay un refran
-en valenciano que dice: Qui la splana la gasta, como hizo don Diego,
-que, interpretando la hambre que dixo que me mataria el señor mastre
-Zapater, hizo malicia de lo que no debia ser; y por esto no es bien
-hablar por otri, sino en absencia de vuestro amigo si le perjudican,
-como en este cuento diré: Un caballero castellano dixo una malicia con
-palabras cubiertas á un portugues competidor suyo, y no respondiéndole,
-quiso un otro castellano responder por el portugues, declarando la
-burla encubierta que su competidor le habia dicho, y enojado d’esto el
-portugues dixo al castellano que por él habia respondido: Castelau, vos
-falais con tres bocas, con la vostra é con la miña é con vuestro rabo,
-que en Portugal rabo é quien fala mal. Y pues tal Zapater tenemos, que
-sabe calzar á la medida de cada uno, declárenos si hay errores que
-tengan desculpa ó no, que por esto llamamos á vuestra merced.
-
-Dixo mastre Zapater: Yo diré cristianamente lo que d’esto siento; pues
-los cortesanos no dejan de sello por ser buenos cristianos, mucho deben
-huir todos de los errores que no tienen desculpa, como son aquellos por
-quien se pierde la honra y el alma, que agora oireis: Nadi debe venir
-á ménos de su palabra sino en lo que no se debe cumplir, como prometer
-lo imposible y obligarse á lo que no podéis; que si uno prometiese
-dar su hija por mujer, ó hacerla religiosa, y ella no quisiese uno ni
-otro, no’s tenido á tener su palabra, y si la tuviese, sería ir al
-infierno; ni ménos debe tenella quien prometiera casarse por tercera
-persona, si ántes de ser casado mudase de parecer; verdad es que son
-tenidos por muy vanos y de poco saber los que prometen lo que no deben
-ni pueden tener, y por esto es de muy sabio prometer lo que se puede y
-debe tener, y despues de prometido, no dexarlo de cumplir por ninguna
-cosa, porque el hombre sin verdad, cuando la dice no’s creido y queda
-sin autoridad, que sin ella todas las habilidades de los hombres son
-tenidas en poco, y muestran ser poco de la misma verdad los que no son
-della. Tambien derreputa mucho la traicion, pues el cielo y la tierra
-no la pueden sufrir, no tardando en dalle la pena que merece. No’s de
-callar el ladronicio, pues el ladron es tan derreputado y aborrecido,
-que Alexandre, príncipe muy bueno, tuvo tan gran ódio con los ladrones,
-que, segun Elio Lampidio escribe d’él, en viendo uno dellos, luego
-iba para sacarle el ojo con su dedo, y tan gran rencor tenía á los
-infamados de algunos hurtos, que si acaso les veia se le alteraba el
-corazon, que venía á echar cólera por la boca, y así se le abrasaba el
-gesto con la gran ira, que no podia hablar. ¡Oh noble enojo y de ánimo
-generoso, como en este cuento oiréis! Un varon de los que falsamente
-nombran honrados, habiendo sido algunas veces culpado de hurtos, quiso
-presumptuosamente, con favor de algunos reyes, sus amigos, subir á la
-órden de caballería, y como fuese luégo tomado por ladron, preguntó
-Alexandre á los reyes, por cuyo favor habia sido caballero aquel varon,
-que le dixesen que pena tenian entre ellos los ladrones, y respondieron
-que la horca, y así le mandó luégo ahorcar diciendo: No merece honrada
-muerte quien tuvo deshonrada caballería. No’s de callar la cobardía
-cuán vil cosa es, pues apoca y derreputa tanto cualquier hombre, que
-no se debria dar honra alguna á quien no tiene ninguna, pues no está
-bien dar oficio honrado á quien no le puede honrar; que los cargos y
-oficios y gobiernos no los debrian tener los de flaco ánimo, habiendo
-tanto menester la fortaleza como la sabiduría para dar buena cuenta de
-sí, que muy poco aprovecha la sabieza para gobernar, si falta la osadía
-para esecutar; y considerando los reyes de España cuanto conviene la
-fortaleza de ánimo al caballero para dar buena cuenta de su oficio,
-no se da la cruz de Santiago á quien se le pruebe que haya perdido
-honra, como en este cuento oiréis: Vino un caballero á demandar la
-cruz, y probadas todas las cosas que suele probar la órden, si era
-bueno para recibille por comendador, determinaron de dársela, y estando
-para recibilla, él les demandó á que era obligado, y ellos le dixeron:
-Primeramente habeis por fuerza de ser valiente; y él les respondió:
-Si quereis que lo sea de grado, si no quedaos con Dios, que no quiero
-valentía por fuerza, y así se fué que no le recibieron, pues mostró ser
-cobarde. Gran virtud es la fortaleza de corazon, mas ha de ir siempre
-apegada con virtudes, pues no puede ser buena si no es virtuosa, ni
-ser alabada sino entrando en los peligros que puedan honrar y no
-deshonrar; y así se determina, de los que son obligados por oficios
-y gobiernos y cargos, que se hayan de ofrecer á los peligros por sus
-repúblicas y fidelidades, y no temer la muerte, que para siempre hace
-vivir, y en general obliga á todos conservar honra virtuosa conforme á
-su estamento, y no irla á buscar, que son locos los que las más veces
-que la buscan la pierden, pues quien busca honra con perjuicio de otri,
-la pierde con daño suyo; piérdense muchos en no medir su corazon con su
-poder, que gran corazon sin gran poder es gran locura.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señor mastre Zapater, preguntaron á uno que
-habia oido preicar á san Bernardo, que dixese cómo le habia parecido,
-y respondió: _Vidi hominem, et audivi angelum_. Así me ha parecido
-vuestra merced.
-
-Dixo don Diego: Decí, Joan Fernandez, ¿cómo hablais latin? ó vos
-le teneis ó no; si vos le teneis, ¿dónde le tuvistes tanto tiempo
-escondido? ¿fué en Andilla ó en Liria, donde vos sois Leriano, ó en
-casa de mosen Rodela, de quien sois vos rodelero?
-
- ¿Ó en casa de don Anton,
- Donde vos sois un Sanson,
- No faltando Dalida,
- Que siempre vendido os há?
- Y si latin no teneis,
- Suplíco’s que no le hableis.
-
-Que veo reir al Paje del mal recaudo y apodaros há el Papagayo del papa
-Paulo, veneciano, que habló en latin muy cortesano.
-
-Dixo el Paje del mal recaudo: Señores, _pax vobis para nobis_, tras la
-puerta oí un latin que dixo mi señor Joan Fernandez, y no esté nadí
-espantado, que mucho há que es latinado y muy buen griego, que su
-maestro fué Diego y Juan de Sevilla.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Diego, hacé buen broquel, pues habeis sacado
-contra mí vuestra lengua espada; luenga queria decir, y la teneis tan
-larga como la mula del portugues, que en este cuento oiréis: Tenía
-un portugues una mula que lo más cabalgaba con ella porque la hacia
-rebuznar cuando le daban de motes, y tenía la lengua tan larga, que
-la traia colgando fuera de la boca; y sirviendo á una dama, competia
-con él un otro portugues, gran motejador, que por no respondelle daba
-siempre en callar, y fatigándose un dia de muchos motes que le daba
-delante la dama que servian, dió ocasion su competidor que un paje le
-motejase como vos lo habeis hecho agora conmigo, por el latin que ha
-sacado el Paje del mal recaudo á causa vuestra, y diciéndole su dama
-cómo no respondia por sí á los motes que le daban, respondió: A motes
-mulos responda meu mula, que ten larga lengua é muito rebuzna.
-
-Dixo don Francisco: Departir querria á don Diego y Joan Fernandez con
-un otro cuento que diré: Competian don Antonio de Velasco y don Juan
-de Mendoza sirviendo á una dama de la reina doña Isabel, mujer del Rey
-Católico, y dándose de motes un dia delante el Rey y la Reina donde
-estaba su dama, dixo don Antonio á don Juan:
-
- _Pregunta._ Decidme, pues sois galan,
- Por vida d’una Doñana,
- A deciros doña Juana,
- ¿Fuera yo vuestro don Juan?
-
- _Respuesta._ Don Antonio de Velasco,
- Vos seríades buen hombre,
- Sino por vuestro renombre,
- Que diciendo está Ve lasco.
-
- _Preg._ Don Juan, adeviná,
- Por vida de nuestra dama,
- A cuál de los dos desama,
- Pues adevinado está.
-
- _Resp._ Adevino que á los dos,
- Qu’es el pago que esperamos,
- Que pensando que burlamos,
- Burlará de mí y de vos.
-
- _Preg._ Otra cosa decir quiso
- Vuestra boca, si mandais,
- Que segun lo que mostrais,
- Vos creeis ser un Narciso.
-
- _Resp._ Para yo bien responder,
- Lo que vos callais me toca,
- Uno teneis en la boca,
- y otro es vuestro parecer.
-
- _Preg._ ¿Para qué vais sospirando
- Por amores noche y dia,
- Que yo no sospiraria,
- Para sospirar burlando?
-
- _Resp._ Más nos dais vos que decir
- Con los ojos lloradores,
- Pues que no llorais d’amores,
- Sino es de mucho reir.
-
- _Preg._ Pañizuelos sois d’amor,
- Siempre traeis pañizuelo,
- No llorais d’amor un pelo,
- Y mostrais ser llorador.
-
- _Resp._ Mi llorar es de manera
- Como yo siento l’amor,
- Quien adentro es llorador,
- Nunca llora lo de fuera.
-
- _Preg._ Al cielo siempre mirais,
- Digan os tan blanco el ojo,
- ¿Para qué tomais enojo
- De lo que n’os enojais?
-
- _Resp._ Si yo voy mirando al cielo,
- Vos tambien sois estrellero,
- Vais buscando aquel lucero
- Que perdisteis en el suelo.
-
- _Preg._ Vuestro amor es estafeta,
- Que de gran desdicha trota,
- No correis á la extradiota,
- Sino siempre á la jineta.
-
- _Resp._ Si estafeta soy d’amor,
- Soy lo siempre de aventaja,
- Pues á vos os dan la paja,
- Y á mí el grano d’amador.
-
- _Preg._ Si una dama sospirase,
- Por cierto yo creeria
- Que por vos sospiraria,
- Aunque de mí se acordase.
-
- _Resp._ Aunque sois engañador,
- Vos n’os engañais agora,
- Que dama sospiradora
- No será de vuestro amor.
-
- _Preg._ Estais d’amor tan relleno,
- Que podeis dar á los dos,
- Y teniéndole de vos,
- Para malo será bueno.
-
- _Resp._ Del relleno que burlais,
- Que por burla lo quereis.
- Tan vacío quedaréis,
- Como vos d’amor estais.
-
- _Preg._ Desengaños desde agora,
- No vivais más engañado,
- No estais mas enamorado
- De lo que en vos enamora.
-
- _Resp._ Nunca vi mayor engaño,
- Vos mirais con tal antojo,
- Veis un no sé qué en mi ojo,
- Y no veis vuestro mal año.
-
- _Preg._ La mano os daré de grado,
- Si vos no le dais del pié,
- Que de porfiar gané,
- Más que no de porfiado.
-
- _Resp._ Yo no quiero vuestra mano,
- Ántes y’os daré la mia,
- Que en tomarla perdería
- La que yo gané de mano.
-
- _Preg._ En paz debemos quedar,
- Y en amores en abierto,
- De los motes quedo muerto,
- Pero no del motejar.
-
- _Resp._ De la paz yo no me esquivo,
- Sea como vos mandais,
- Cuando más muerto quedais,
- Dais á entender que sois vivo.
-
-Dixo don Luis Milan: Don Francisco, don Francisco, ¡quién no te las
-entendiese! Mostrastes querer departir, y daréis más que partir;
-habeis sacado los motes de los más galanes cortesanos que en el mundo
-fueron, ¿y quereis con tizones matar tizones, y con carne departir
-carne y perro? Vos no buscastes sino guerra; que envidiosos no sufren á
-mayores, que por no mostrar que lo fueron don Antonio de Velasco y don
-Joan de Mendoza, se matarán á motes don Diego y Joan Fernandez.
-
-Dixo Joan Fernandez: Mirá qué duda, apercibíos don Diego que ya soy con
-vos; y si quereis ayudador, sea don Luis Milan, que cuanto más monos
-más ganancia. Perdonad que moros quise decir, pues lo sois en amores.
-
-Dixo don Diego: mucho estais gallardo, Joan, mucho estais gallardo, y
-no sé de qué, pues cuando fuistes á la córte, lo ménos que parecistes
-fué de lo que más os confiais. Que la ocasion muestra el varon, como
-dice este mote:
-
- Nadie se confie, no,
- Hasta ver dónde allegó,
- Que no está en el parecello,
- Sino en sello.
-
-Y por qué no es bien disimular lo que no se debe, responderé á vuestros
-donaires, pues van por los aires cantando:
-
- Mi gavilan, señora,
- Por los aires vola.
-
-Y él no vuela sino de noche como murciégalo, cazando moscas de ramo,
-que son rameras. Perdonad que romeras quise decir, que Joan Fernandez
-es romero en amores, que el otro dia le cantaba la cortesana de su
-córte doña Antona de don Anton de Vilaragut y de Heredia:
-
- Romerico, tú que vienes
- De donde serrana está,
- Di, ¿cómo d’amor te va?
-
-Y n’os maravilleis si me he destemplado con vos en sacar vuestras
-romeras, pues tambien os destemplastes con don Luis Milan y conmigo,
-apodándonos á monos, que’s un género de milicias, que dan un bofeton
-con un perdon, como este dicho dice:
-
- Al juego del abejon
- Parece el muy mal burlar,
- Perdon piden para dar
- Un bofeton.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Diego, más motes teneis en el cuerpo que un
-meson de camino, para general de mesoneros seríades bueno, pues no hay
-meson que no esté don Diego Ladron en este mote:
-
- Ladron de nadi
- Sino de mí.
-
-De manera que si os perdemos, hallarémos á don Diego Ladron de meson en
-meson, que por cierto
-
- Mas es gala
- Mesonera,
- Que de sala;
-
-el que va escribiendo por mesones en carbon sus intinciones.
-
-Merece ser muy burlada la gala qu’es mascarada, como oiréis en este
-cuento: Un portugues era muy galan, sobre callado, y un castellano
-competia con él en amores, y era galan muy fanfarron que jamas callaba;
-y estando los dos un dia delante la dama que servian, el castellano,
-pensando ganalle la dama por decidor, dábale muchos motes; y el
-portugues en acabar el castellano, le corrió con este apodo que le
-hizo: Castelau, heu vos apodo á meson de camino geno de motes. Don
-Diego, tenéme por entendido, pues sabeis á resabido.
-
-Dixo don Luis Milan: Más cortesano fué el portugues que no el
-castellano, que la trecha para matar un verboso decidor es callarle
-hasta que ha revesado toda su verbosidad, y en acabar darle con un
-apodo, ó con un cuento tal, que sienta el hierro con que no saque
-sangre, como hizo este portugues, que le apodó muy al natural al
-verboso castellano que pensaba ganalle la dama á motes; esto es la cosa
-que más debria enfadar á las damas, y no sólo no reirse de servidores,
-motejadores pesados, mas debrian mostrar enojarse, porque se pierde el
-acato que se debe tener delante la dama, y la autoridad del motejador
-por parecer truhan más que galan, y tambien la del motejado, pues
-parece atambor de guerra que tocan alarma con él. Lo que yo haria en
-tal necedad, hacer lo que hizo este portugues, que callando por no
-parecer truhan, como su competidor, tuvo más saber y más autoridad
-y más vergüenza y crianza, que son cuatro cosas, que teniéndolas un
-servidor feo, le hacen parecer hermoso, y no tenellas, á un hermoso
-hacen parecer feo, como en este cuento oiréis.
-
-Tenía una dama dos servidores, el uno muy galan, sobre callado, y el
-otro muy verboso decidor, y el callado no era hermoso y el verboso era
-gentil-hombre; y como algunas veces el verboso fatigase á motes al
-callado, delante la dama que servian, oyéndolo un dia una muy amiga
-suya le dixo: Señora, ¿há mucho tiempo que tura esta farza? y ella
-respondió: Muy poco para lo que yo me doy cata d’esto, y mucho para lo
-que me enfada d’ello; mostrando que nadi se debe catar de lo qu’es bien
-disimular y mostrar enojarse de lo que puede desacatar. Y turando mucho
-este mal palacio, díxole el servidor callado á la dama que servian:
-Señora, aunque á mí me cueste la vida dejar de serviros, más quiero
-perdella que enojaros, ¿qué manda vuestra merced que se haga d’este mal
-palacio? ¿irnos hemos ó quedarémos en vuestro servicio? Dixo ella: pues
-á mí habeis dexado el cargo, oid lo que diré á los dos: Quedad vos para
-feo hermoso, y vos íos para hermoso feo; y así se fué el verboso bien
-pintado, pues la locura hace feo al hermoso, y quedó por servidor el
-callado, pues la cordura hace hermoso al que es feo.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Diego, aunque don Luis Milan ha embarrerado
-esta lanza de conversacion, tan deleitosa como provechosa para estorbar
-nuestros motes, no se deben excusar los caballeros dejar de hacer lo
-que la honra les obliga, porque no parece caballero sin ella, y aunque
-don Francisco se reirá que nos ha hecho picar, mejor es que se ría de
-lo que honrar nos puede, que d’aquello que deshonrar nos podria; si
-dejásemos de vernos en el campo de la gala que las armas son buenos
-motes que han de señalar sin sacar sangre; como en las armas de burlas
-de la esgrima, no parece bien ejecutar las veras porque no digan: No’s
-hombre de véras quien en las burlas muestra las véras; y pues esto es
-lo mejor, reciba este mote como á servidor:
-
- JOAN FERNANDEZ.
-
- No está mucho á su placer,
- Aunque en su placer está,
- El galan que mal le va
- Y muy bien al parecer.
-
- DON DIEGO LADRON.
-
- No he visto mejor pintor,
- Bien os habeis retratado;
- En las veras vais burlado,
- Y en las burlas don favor,
-
- JOAN FERNANDEZ.
-
- Del ojo está lisiado,
- El tomado de mal ojo,
- Porque da muy gran enojo
- Un ojo desamorado.
-
- DON DIEGO LADRON.
-
- Vos teneis lo que decis,
- De mal ojo estais tomado,
- L’ojo teneis regañado,
- Que regañando reís.
-
- JOAN FERNANDEZ.
-
- Del amor van condenados
- Los galanes á galeras,
- Que nos tiran por troneras
- Motes que son atronados.
-
- DON DIEGO LADRON.
-
- Vos burlais de tal manera,
- Que de vos eso si suena,
- Porque relampega y truena
- Vuestra gala por tronera.
-
- JOAN FERNANDEZ.
-
- Galan de ademanes frios,
- Que sus guantes siempre estira,
- Y ojos en blanco sospira,
- Hace venir calosfríos.
-
- DON DIEGO LADRON.
-
- Lo mejor que vos teneis
- Cuando no teneis que hablar,
- Vuestros guantes estirar,
- Que rasgados los traeis.
-
- JOAN FERNANDEZ.
-
- Gran ventaja nos llevais,
- Y aunque no sería poca,
- Si hablásedes de boca
- Lo que con dedos hablais.
-
- DON DIEGO LADRON.
-
- Cuando con los dedos hablo,
- Quiero señalar á todos,
- Que vuestros cuentos y apodos
- Los den todos al diablo.
-
- JOAN FERNANDEZ.
-
- Ó vestí como hablais,
- Ó hablá como vestís,
- Que de aquello que reís,
- A reir mucho nos dais.
-
- DON DIEGO LADRON.
-
- No burlemos del vestir,
- Pues que no teneis vestidos
- Que merezcan ser reidos.
- Sino para hacer reir.
-
-Dixo mastre Zapater: Mucho me he holgado d’este palacio tan avisado,
-que nos ha hecho reir sin perjuicio de nadi, que la conversacion que
-perjudica es de perro que ladra y muerde; y cree que los hombres de
-mala lengua, los más hacen mala fin, y el diablo va muy apegado con
-ellos, como en este cuento, que fué verdad, oiréis: Un labrador tenía
-muy mala lengua, y tuvo el mal espíritu en figura de perro siete años
-en su casa, y cada sábado desaparecia, que no sabian qué se hacia, y
-no volvia hasta el domingo de mañana; y como se dieron cata d’esto,
-un hijo de casa tuvo cuidado de no perdelle de ojo, y vió que se iba
-fuera del lugar, y siguióle una legua hasta que fué á parar al pié de
-un monte, donde le esperaban muchos perros que se pusieron á bailar, y
-á ratos se mordian y ladraban, y el hijo del labrador, muy espantado,
-contó á su padre todo lo que habia visto; y volviendo el perro, fué
-atado con una cadena y conjurado por el cura del lugar, que le dixese
-si era el diablo y lo demas que dél queria saber, y respondió que sí,
-y que estaba esperando al señor d’aquella casa para llevárselo cuando
-se muriese, que, por ser muy maldiciente y jurador, era compañero
-suyo, y que ya se lo hubiera llevado sino porque decia cada sábado el
-rosario de la Vírgen María, y que los otros perros con quien bailaba
-eran demonios como el que aguardaban, y hacian compañía á maldicientes
-y juradores, para llevarlos al infierno cuando pudiesen. Porque veais
-quién es el compañero del maldiciente y jurador; y si el Paje del mal
-recaudo, que delante se lo digo, no deja de ser blasfemo y de mala
-lengua, creeré que el perro, que muchas veces va tras él, es algun
-familiar, y no lo tengais á burla, que más demonios van que moxcas
-entre los hombres que nos tientan á mal decir y hacer; así como los
-ángeles, custodios nuestros, nos aconsejan á bien obrar, por donde
-en las voluntades que teneis, si son buenas, conoceréis que vuestro
-ángel custodio os aconseja, y si son malas, el mal espíritu, que si
-don Luis Milan quiere echarle de aquí, taña un poco, que no faltará
-el demonio de la envidia que alguno terná á su música, y saliéndole
-del cuerpo, podrá alabar las obras de Dios que el envidioso deshacer
-quiere; guárdense de la envidia, que pierden por ella al Criador y á la
-criatura.
-
-Dixo don Luis Milan: Denme la vihuela, que para luégo es tarde, para
-sanar un envidioso. Oyamos qué horas tocan; las doce han dado: mudemos
-de parecer, que si agora tañese y cantase, me apodaria el señor Joan
-Fernandez á galo relóx, que canta á media noche. Mejor será dexarlo
-para mañana á la noche, delante el Duque y la Reina, que me han mandado
-les dé una cena de lengua y manos, tañendo y cantando la aventura del
-monte Parnaso, donde me vi. Vuestras mercedes podrán decir ántes de
-la mia cada uno la suya, que nunca faltan aventuras á quien buenas
-las busca; y quedando con este concierto acabamos la noche, que no lo
-parescia con tal compañía; que dia es todo conversar con muy buen modo.
-
-
-_Acaba la quinta jornada._
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-JORNADA SEXTA.
-
-
-Y halláronse todos al Real á la hora que tenian concertado de ir, y
-dixo don Luis Milan: Sepan vuestra alteza y su excelencia que yo vengo
-esta noche para hacer un descargo del cargo que tenía, de dar la cena
-que me mandaron de lengua y manos, de tañer y cantar, y á la postre
-daré por confituras la aventura del monte Parnaso, donde fuí probado y
-puesto en muy gran peligro, por la residencia que me tomaron; y porque
-no se me enojen los que esperan la música, quiero tomarme la licencia
-para darla, que para no dar pesar licencia se puede tomar.
-
-Y denme la vihuela que me han traido, y cantaré con esta primera obra
-las obras que las damas suelen hacer. Y es una carta, que para ganar,
-si á cartas jugára, el resto del amor ganára; y dice así:
-
- Carta mia, pues que vas
- En pasos de tanta gloria,
- Si no son en mi memoria,
- No te acuerdes de mi más;
- No vuelvas de tal manera,
- Que me hagas más mortal
- De lo que yo ántes era,
- Porque no seas mensajera
- De mi bien para mi mal.
- Y en llegar delante aquella,
- Do mi voluntad te envia,
- Para conocer si es ella,
- Conocerás que no es mia;
- Y despues de conoscida,
- Para que quiera leerte,
- Di que sólo fué tu ida
- A mostralle con mi vida
- Un traslado de mi muerte.
- Preséntale mi corazon,
- Donde siempre se verá
- Quien bien retratada está,
- Segun es su condicion;
- Muy perfeta al natural
- El amor la retrató,
- Pues le soy en todo tal
- Para sufrir tanto mal,
- Cuanto yo contento estó.
- Lévale mi entendimiento,
- Porque vea en lo que entiendo,
- Que velando ni durmiendo,
- No le busco descontento;
- Basta lo que le he buscado,
- Aunque no soy de culpar,
- Que si estoy enamorado,
- Téngame por desculpado,
- Pues es para enamorar.
- Mi memoria le presenta
- Por espejo que se vea,
- Como está en mí su idea
- Muy hermosa y mal contenta;
- Es tan grande su hermosura,
- Que aunque no me quiera ver,
- Contemplando su figura,
- Todo gusto de tristura
- Se me convierte en placer.
- Muéstrale mi voluntad
- Cuanto está llena de fe,
- Aunque sabe que yo sé
- Que no duda la verdad;
- La verdad trastrueca y muda,
- Nómbrame desamador,
- Que para mostrarse cruda,
- Pone la verdad en duda,
- No dudando de mi amor.
- Preséntale mi sentido,
- Si es á su contentamiento,
- Cuando tengo sentimiento
- De verme su aborrecido;
- Que si yo no me sentia
- De ser d’ella despreciado,
- Tan mal le pareceria,
- Por lo que no sentiria
- Como por demasiado.
- Mi pensamiento doliente
- De pensar en su dolencia,
- Le pornás en su presencia,
- Si le terná por presente;
- Dile que dentro de mí
- Tan presente siempre está,
- Que el tiempo que no está en si,
- Tanto yo la tengo aquí,
- Cuanto no me tiene allá.
- Muéstrale mi gran sufrir,
- Aunque tú lo mostrarás,
- Cuando por mí te verás
- Estos tormentos sentir;
- Luégo te dará un tormento,
- Que es muy recio de pasar,
- Tal que en decillo lo siento,
- Y es el descontentamiento,
- Que ella me suele mostrar.
- Y tras este tan cruel,
- Luégo un otro te dará,
- Que nunca te mirará
- Por no mirar mi papel;
- Otro tormento de fuego
- Te dará mucho peor,
- Y será darte gran fuego,
- Que te vayas luégo, luégo,
- Por ser yo su servidor.
- Y por cuanto has de hacer
- No seas desacatada,
- Sino, tú serás rasgada,
- Y rompido mi placer;
- Y si vieres sentimiento
- De alguna voluntad,
- Di con mucho acatamiento,
- Ved qué tal es su tormento,
- Que vos le tengais piedad.
- Bien sé luégo que dirá:
- ¿Quién te puso en tal locura,
- De ponerte en aventura
- Por quien ventura no ha?
- Di, que piedad de ver
- Un dolor de verme tal,
- Que podria merescer
- Que holgase de leer
- Una letra de mi mal.
- Dile más, cómo me dejas
- Esperando tu venida,
- Entre la muerte y la vida,
- Dando de mi vida quejas;
- Y que son de calidad
- Las quejas de mi pasion,
- Que pueden poner piedad
- A la mesma crueldad,
- Ántes que á su corazon.
- Y si algo se le antoja
- En decille que es cruel,
- Dile que lo dice aquel
- A quien ya el vivir enoja;
- Y á quien ya su mal le tiene
- Tal, que dice el que no sabe:
- Pues que sabes dó me viene,
- Trabaja que más no pene,
- Ó que mi pena m’acabe.
-
- FIN.
-
-Dixo el Duque: Don Luis Milan, no se podrá decir por esta carta: de las
-cartas placer hube, de las palabras pesar.
-
-Respondió Joan Fernandez: Yo le perdono la confianza que tuvo ántes de
-cantar, cuando dixo que si á cartas con esta carta jugára, el resto
-del amor ganára; aunque no me ganaria si en amor fuese mi competidor.
-Yo le hiciera una primera, que primero en l’amor fuera de bien querido,
-de mejor haber servido.
-
-Dixo don Diego Ladron: A lo ménos de confiado el resto le teneis
-ganado, y á las veces lo que engaña desengaña, como muestran vuestros
-trabajos en amores, que son desengañadores, de esa confianza vuestra
-como se muestra.
-
-Dixo don Francisco: Más estais vos confiado por haber desengañado á tal
-Joan, que sus pensamientos van volando como mariposas, que se queman
-tras hermosas de gran lumbre, por rodar por alta cumbre.
-
-Dixo el Duque: Muy bien habeis discantado sobre la carta que ha cantado
-don Luis Milan; pues mejor discantaréis si las siete angustias canta,
-que l’amor hace pasar á quien más siente en amar; y por vida de quien
-más quereis, que las canteis.
-
-Y don Luis Milan respondió: Por vida de quien lo mandó cantaré, y son
-estas que diré:
-
-
-LAS SIETE ANGUSTIAS DE AMOR.
-
- Canten los gozos de amor
- Los que sienten alegrías,
- Y yo las angustias mias,
- Pues que siento su dolor;
- Y dirélas lamentando
- Con voz de extraña tristura,
- Ofreciéndolas llorando
- Á la perfeta figura
- Que siempre estoy contemplando.
- La primera angustia siento,
- Causada del desear,
- Cuando n’os puedo mirar
- Sino con el pensamiento;
- Pues si es gran padecer
- No veros y contemplaros,
- Ved cuán mayor debe ser,
- Cuando yo alcanzo á miraros,
- Y vos no me quereis ver.
- La segunda angustia triste
- Siente más el más sufrido,
- Porque el gesto va vestido
- De lo que l’alma se viste;
- Esta es sin comparacion
- Por sufrir lo que se siente,
- Que si pena el corazon,
- Amor escribe en la frente
- De que pena la pasion.
- La tercera angustia alcanza
- El servidor á la hora
- Que conoce en su señora
- Ser perdida su esperanza;
- Pues mi esperanza perdida,
- ¿Quien la perdió como yo?
- ¿Quien la tuvo tan sin vida,
- Que primero se secó
- Ántes que fuese nacida?
- La cuarta por mi dolor,
- Que mil veces he gustado,
- Es aquel cruel desgrado
- Que mostrais con disfavor;
- Ora ved qué tal me siento,
- Si es firme mi firmeza,
- Que con tal conocimiento,
- No puede vuestra crueza
- Estragar mi sufrimiento.
- La quinta angustia parezco
- De muerto y descolorido,
- Que estoy muerto en vuestro olvido,
- Y vivo en lo que padezco;
- ¿Quién se vió tan olvidado,
- Que ante vos se halle ausente,
- Sino yo desesperado,
- En mi mal siempre presente,
- Y en su presencia pasado?
- La sexta sentí en veros,
- Qu’es el temor de enojaros,
- Mas quien no puede ganaros,
- ¿Por qué ha de temer perderos?
- Quien nunca tuvo favores,
- ¿Por qué teme disfavor?
- Porque en el trato de amores
- Se confia el amador
- Con sospechas y temores.
- La setena y la mayor
- Es la angustia del partir;
- ¡Oh, cuán grave es de sufrir
- Si dejais competidor!
- Pues si es cosa conocida
- Al tiempo del despediros
- Ser gran trance la partida,
- Más es no poder partiros
- Cuando ella está partida.
- Hé aquí, gentil señora,
- Las siete angustias d’amor.
- Que siéndo’s tan servidor,
- Siento cadal dia y hora.
- No me perdí, mas perdí
- En esta triste jornada
- Lo que sentiréis de mí;
- Siete años te serví
- Sin de tí alcanzar nada.
-
-Dixo el Duque: Si tan poca pena diesen en sentirlas como en oirlas,
-ántes serian gozos que angustias, pues tanto alegra vuestra música.
-
-Respondió Joan Fernandez: Señor, el uno y l’otro creo que son, parecen
-gozos por lo poco que siente angustias de amor don Luis Milan, y no
-dejan de parecer por lo mucho que muestra sentirlas cantando que de
-amor se va burlando.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Para saber desto la verdad, cantemos tras
-las angustias los gozos de amor, que siendo las dos obras suyas, en
-cantar se verá,
-
- Que si él se alegrára,
- Nos dirá su corazon,
- Que sus angustias gozos son.
-
-Dixo don Diego Ladron: Si los cantais, sean por don Pedro Milan y gozos
-nos parecerán, pues su alteza os hará mucho favor cantando por su
-servidor.
-
-Don Luis le respondió:
-
- Para gozos parecer,
- Así lo entiendo de hacer.
-
-Y son éstos:
-
- Siete gozos cantar quiero
- Que el amor me hace sentir,
- Por mostrar
- Que por más y más que muero,
- Siento gozo de sufrir
- Por amar.
- Si por ser vuestro sufrido
- Quiere amor que por constante
- Valga más,
- No me vea tan perdido
- Que en lugar de ir adelante
- Vuelva atras.
- El primer gozo de amor
- Que siente el enamorado
- Donde ama,
- Verse en honra el amador,
- Por estar bien empleado
- Puesto en fama.
- Es tan grande este contento,
- Que jamas dejo de veros
- No mirándoos,
- Porque mira el pensamiento
- Con los ojos del quereros
- Contemplándoos.
- El segundo gozo siente
- L’amador cuando recrea
- En los amores,
- Que de aquello se contente,
- Que ninguna cosa afea
- Disfavores.
- Como yo que siempre quedo
- Tan contento de que quiera
- Y tan ufano,
- Que si me diera su dedo,
- Nunca yo el villano hiciera
- Con la mano.
- El tercero gozo gusta
- Quien mostró bien parecer
- Do quiere bien,
- Que su gusto no desgusta,
- Pues en cuanto debe hacer
- Parece bien.
- Recibir querria engaño,
- Que vuestra merced me quiere
- Para vos,
- Para huir al desengaño,
- Porque no me desespere
- De los dos.
- El cuarto gozo diré,
- Que’n veros siempre he sentido
- Todo gloria,
- Pensar que no moriré
- De la muerte del caido
- De memoria.
- D’este gozo gozará
- Quien nació bajo la estrella,
- Que ella es él,
- Ya veis, pues, si vivirá,
- Quien será para ser della,
- Y ella d’él.
- El quinto gozo contenta,
- Pues es cosa muy probada
- Ser mejor,
- Cuando se remata cuenta
- Que se toma d’el amada
- Al amador.
- Ésta nunca tomé yo,
- Que si de vos la tomára
- A vuestro grado,
- Quien de veros se pagó,
- De ménos se contentára
- Ser pagado.
- El sexto gozo es mirarse
- Los amantes muy hermosos
- En amar,
- Que si son para mostrarse,
- Son amores más gustosos
- De gustar.
- Lo que gusto no gustais,
- Señora, de la hermosura
- Que teneis,
- Porque todo lo matais,
- Pues que sois mata figura
- De quien veis.
- El seteno gozo digo,
- Si sois de mi parecer,
- Qu’es más gustado,
- Si el amiga y el amigo,
- Vinieren á poseer
- Lo deseado.
- Si es muy dulce merecello,
- Más y más es el gustallo
- Con descargo;
- ¿Quereis ver qu’es poseello?
- Que hace dulce el deseallo
- Siendo amargo.
-
-Dixo el Duque: Don Luis Milan, alegremente habeis cantado los gozos de
-amor, sepamos por quién los cantastes, que si fué por vuestro primo don
-Pedro Milan,
-
- Habeis sido muy galan,
- Por mostrar
- Que gozos sienten en amar,
- Aunque tengan disfavores,
- Los que rien en amores.
-
-Don Diego Ladron dixo: Señor, no se podrá decir eso por Joan Fernandez,
-que por tenerlos lloradores, alcatara es en amores, que se dice en
-valenciano alambique, que destila por sus ojos y nariz lágrimas por
-Beatriz de don Anton, que agua rosada son para ella; pues en la redoma
-della, qu’es su engaño, caen para su mal año.
-
-Respondió Joan Fernandez: Don Diego,
-
- Burlas de mozo de ciego
- Pareció vuestro burlar,
- Cuando para hacer reir,
- Pullas le hacen cantar.
-
-Dixo don Francisco:
-
- Bien parece que son gozos
- Los que el Milan ha cantado;
- Pues nos han regocijado.
- Agora os digo
- Que de gozos es amigo
- En los amores,
- Que no sufre disfavores;
- Pues que no es de los que lloran,
- Sino de quien va cantando.
- Buenas obras enamoran,
- Malas van desamorando.
-
-Dixo don Luis Milan:
-
- Órganos hacen de mí,
- Que mis flautas han tañido
- Como les ha parecido.
- No faltó buen manchador,
- Que’s el Duque, mi señor,
- Pues ha dado tan buen aire,
- Que me tañió don Donaire;
- El Fenollet, nuestro amigo,
- Que don Donaire yo le digo
- De esta vez;
- Que’es mal aire de traves,
- Que la mar levanta en puerto;
- Pues levanta un desconcierto,
- Que jamas sufrí en amores
- Disfavores.
-
-Don Francisco le respondió: Si me pagais una verdad, por lo que dicho
-me habeis, yo sé que lo otorgaréis por lo que sé, y si quereis, la
-cantaré.
-
- Y es la más linda cancion
- Que glosastes con razon;
- Y diréla con la glosa,
- Que la hicistes muy hermosa.
- Y esta cancion por respuesta
- Os quiero dar
- En este nuestro burlar.
- _De piedra puedo decir
- Que son nuestros corazones;
- El mio en sufrir pasiones
- Y el vuestro en no las sentir._
- _Ha causado mi ventura
- Lo que más tuve temor,
- He topado con l’amor
- Haciendo mi sepultura._
- _En su piedra vi esculpir
- Dos contrarios corazones;
- El mio en sufrir pasiones,
- Y el vuestro en no las sentir._
-
- GLOSA.
-
- Sufro por vos tanto daño,
- Cuanto por sufrillo es honra,
- Que en su caso no es deshonra
- Sufrimiento tras engaño.
- De este bien tan mal estoy,
- Que estoy cerca d’el morir;
- Que por do quiera que voy,
- Si me preguntan quién soy,
- _De piedra puedo decir_.
- Es ya tanto lo que sufre
- Mi sufrido corazon,
- Que traigo por invincion
- Corazon de piedra zufre.
- Vos de no sentir dolor,
- Yo de sufrir sus pasiones,
- De este amor y desamor,
- De piedra dice el amor
- _Que son nuestros corazones_.
- Tales corazones dos
- En el mundo no se han visto,
- Esto hace el Antechristo,
- Qu’es l’amor que teneis vos.
- Dos contrarios se han juntado
- En nuestras dos condiciones,
- El vuestro desamorado,
- Que no siente ser amado,
- _El mio en sufrir pasiones_.
- Tanto siento vuestra culpa,
- Cuanto á mí me da gran pena,
- Que tenella yo por buena
- Del que digo me desculpa.
- Entre amor y desamores
- Siento muerte en mi vivir;
- Pues tengo por valedores,
- El mio en sentir dolores,
- _Y el vuestro en no las sentir_.
- Sóbrame tanta razon,
- Cuanto vos teneis muy poca,
- Que no hallo en vuestra boca
- Lo que en vuestro corazon.
- Ya no tengo á quién quejarme,
- Muerto estoy en mi ventura;
- Todo bien viene á faltarme,
- Qu’este mal para matarme
- _Ha causado desventura_.
- Mi mano sintió quién es
- Lo cruel de vuestra mano,
- Con el pié me dais de mano,
- Pues me veis á vuestros piés.
- Ya yo estaba temeroso
- De caer malo de amor,
- Mas es mal contagioso,
- Que se pega al más medroso
- _Lo que más tuve temor_.
- Mucho milagrosamente
- Una vez de amor curé,
- Y hartas veces yo juré
- De quitar inconviniente.
- Viendo causa yo cerraba
- Los ojos d’este temor,
- Del amor me desviaba,
- Cuando más d’él me apartaba
- _He topado con l’amor_.
- Yo estaba muy espantado,
- Que no estando ya con él,
- No pudiese huir d’él,
- Y vi ser juego forzado.
- Y aunque más miré por mí,
- Me mató vuestra hermosura,
- Y tan muerto me sentí,
- Que luégo al amor le vi
- _Haciendo mi sepultura_.
- Con el duro mármol frio
- D’ese vuestro desamor,
- Labrando estaba el amor
- En este sepulcro mio
- Estas letras que decian:
- Muerto estaba por morir,
- Y matar no le querian;
- Y otras más que se leian
- _En su piedra vi esculpir_.
- Esta sepultura honrada,
- Pues deshonra se me hacia,
- Pues que por ella le via
- Ser mi vida deshonrada.
- Lo que ser vuestro me honraba,
- Gastaban dos condiciones,
- La vuestra me despreciaba
- Y era porque lo causaba
- _Dos contrarios corazones_.
- Tan desavenidos fueron
- Vuestro corazon y el mio,
- Que muy duro mármol frio
- L’uno al otro se volvieron.
- De vos tengo compasion
- Que n’os tengan compasiones,
- Porque veo á perdicion,
- El vuestro en no sentir pasion,
- _El mio en sufrir pasiones_.
- Con tal condicion tan dura,
- Hacer paz sería excusado,
- Que el amor reconciliado
- En ningun tiempo asegura.
- Quien no sabe agradecer,
- Nunca puede en paz vivir;
- Mi corazon veo perder
- De pasiones padecer,
- _Y el vuestro en no las sentir_.
-
-Dixo el Duque:
-
- Bueno ha sido el manchador,
- Que por manchar ha sonado
- La glosa que s’a cantado;
- Pues burló como á galan
- El Fenollet al Milan,
- Que de piedra corazones
- Tenian en sus pasiones,
- Don Francisco de sufrillas
- Y el Milan de no sentillas;
- Por lo que le motejó
- Que nunca angustias sintió,
- Sino gozos en amar;
- Diciendo qu’es burlador en amores,
- Que todo se pasa en flores;
- Y el coge d’este burlar,
- Frutos por disimular.
-
-Respondió Joan Fernandez:
-
- ¿Qué frutos puede coger?
- Camuesas deben de ser
- Encamusadas,
- De mal frances desnarigadas.
-
-Respondióle don Luis Milan:
-
- Esas vos las conoceis,
- Que d’esas camuesas comeis,
- Cuando con mosen Rodela
- Cenais á lumbre de vela,
- Embelesado,
- Pues os tiene encandilado
- Con una cierta Beatriz,
- Que postiza la nariz
- La tragais,
- Y por coplas alabais
- Su gesto; qu’es todo risa,
- Que tragueis nariz postiza.
-
-El Duque dixo: Yo sería de parecer que las damas de vuestra alteza
-oyesen la música de don Luis Milan, que mucho lo desean; mándelas
-venir,
-
- Que sin damas los galanes
- No se muestran lo que son,
- Que piedra toque es la ocasion.
-
-Las damas de la Reina vinieron; que la señora doña Leonor Gualvez,
-que’s guion de la gala, habló á voluntad de todas y dixo: ya que en
-jubileo de música nos hallamos, pues por jubileo se deja oir don Luis
-Millan, las damas quieren mostrar:
-
- Que de sabio es no mandar
- El mandador,
- Que mandado es muy mejor.
-
-Como verémos en vos, que os dejaréis mandar de las damas en dalles
-cuanto os pedirán; y la primera quiero ser yo, que os mando me canteis
-sonetos vuestros, porque gustemos de los sonsonetos, que nos harán bien
-callar y mejor hablar para entendellos.
-
-Don Luis Milan respondió: Señora doña Leonor, si por jubileo me dejo
-oir, no se maraville vuestra merced, pues por jubileo se dejan ver las
-damas, y no para sacar almas de penas, por donde, siguiendo yo sus
-pisadas, no me perderé. Que no es bien dejar pisar lo que debe estar en
-pié; yo no soy tan desmandado de no dejarme mandar donde soy muy bien
-mandado. Y pues aquí está mi palomando que mandar me puede, yo me doy
-por mandado.
-
-Dixo el Duque: Bien muestra en su hablar don Luis Milan que los milanes
-vinieron de los griegos con Hércules en Italia, pues habla con la
-brevedad d’ellos, como agora ha dicho en este vocablo, palomando,
-queriendo decir palo y mando. Y en los motes que se dieron el Joan y el
-Milan para ganar el retrato de su dama, hay otro que dice Encasamalo
-por abreviar lo que dicen en valenciano: Bell en banch y mal en casa.
-Y el nombre que agora ha puesto á don Francisco, que dice Dondonaire,
-queriéndole decir en valenciano Don, dona, aire, haciéndole fuelle, que
-es mal aire lo que da; y tambien nos ha dicho poco há que la ocasion
-es piedratoque, queriendo decir que es piedra de toque, que descubre á
-cada uno de qué metal es; y muchos otros que ha dicho, imitando á los
-lacedemonios griegos en esta brevedad, que con sólo un vocablo se diga
-una sentencia, que los latinos muy poco lo acertaron á decir. Fué este
-modo de hablar en tanto tenido, que Petrarcha recita en su libro _De
-próspera y adversa fortuna_, una palabra que solia decir Andromaca,
-mujer de Héctor, á su marido, y era ésta, Demome, que quiere decir:
-Buen hombre, tu gran corazon te echará á perder. Es tan cortesano el
-corto hablar, que _vorria sensa parlar eser inteso_; y no le estorbemos
-el gran mandamiento que le han hecho, que cante sus sonetos.
-
-Respondió don Luis Milan: La mejor respuesta que se puede dar, obedecer
-á buen mandar; y empezó á cantar este
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Si voluntad merece ser pagada
- Por cual razon, no soy d’esto pagado,
- Diréisme vos, pues has mal deseado
- Mal desear, pagalle con no nada.
- Respondo yo, qu’es muy perjudicada
- Mi gratitud, que nunca os ha enojado,
- Respondereis que debe ser juzgado
- Lo que sin ley no es cosa bien juzgada.
- Si fuese yo juez d’esto, aunque soy parte,
- Con gran razon daria ley en esto,
- Que lealtad gran lealtad merece.
- Pues buen amor no tiene ningun arte,
- Y en bien amar á todos gano el resto,
- Quien meresció jamas no desmerece.
-
-Dixo don Diego: Don Luis Milan, en pleito habeis traido vuestra dama,
-y respondistes por ella, haciéndoos procurador de los embargos,
-respondiendo contra vos, como hizo un portugues que emplazó delante
-justicia á la que servia, diciendo al juez: Nan deis por muller á meu
-competidor miña dama, que eu la queiro, ella dice que nan me queire, eu
-torno á decir que la queiro, que amor primero he casamenteiro. Rieron
-mucho del portugues, que por pleito queria á quien no le queria.
-
-Dixo don Luis Milan: Don Diego, yo respondo á vuestro bocaje, como
-respondí á un estorbamúsica, que le dije: Yo tengo un atapabocas, que
-es éste
-
-
-SONETO.
-
- Hermosa maya, llena de mil flores
- Y extrañas hierbas, de propiedades
- Sanais con ellas mil enfermedades,
- Que de miraros sanan amadores.
- Y á mí no sanan, d’estos mis dolores,
- Que hierbas fueron vuestras crueldades,
- Que entosicaron nuestras voluntades,
- La vuestra y mia para desamores.
- La vuestra hicieron de ponzoña llena,
- Que emponzoñada voluntad se muestra,
- La mia siento desto entosicada.
- Y aunque está siempre para amaros buena,
- Va muy doliente, por no verse vuestra,
- Qu’el rostro muestra voluntad dañada.
-
-Joan Fernandez sospiró, y su mujer le dixo: Vos me par que sou lo que
-anava venent sospirs per Valencia.
-
-Y él respondió:
-
- Yo no los vendí,
- Mas ellos me vendieron
- Cuando’s vi.
-
-Díxole ella: ¿Y per que os han venut? ¿Per que yous compri mercat pera
-mal marit?
-
-Dixo él: No por eso, sino porque habia de mercar brava mujer para
-sospirar. Que pensando que fuérades una maya, sois una desmaya, que
-siempre desmayo de vuestra mala condicion, que hierbas son. Que al
-médico moro fuí que me sanase, y para sanar me hizo estar en su casa
-ocho dias, acostado en una cama llena de hierbas de montaña, y algunas
-dellas pinchaban, que me hacian dar voces, y el moro decia: ¿Sufris
-hierbas en vuestra casa para matar, y no sufrireis para sanar? Yo
-diciendo no sufriré, y él que sí, yo que no, salvéme dél como de
-vuestra merced haciendo el puerco espin.
-
-Dixo su mujer: Don Luis Milan llanzau de aci aquest porch espi, ó feulo
-callar á mots, que sols vos lo embozau, quant los dos vos motejau.
-
-Y don Luis respondió: Para hacerle yo callar, á su fumeto será con este
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Para mi bien y por mi mal os veo,
- Pues me mirais con rostro muy irado,
- No siento yo que esté por mí enojado,
- Pues que por vos con todas me peleo.
- Digo que sois un otra doña Iseo,
- Yo don Tristan, de triste desamado,
- No digo aquel don Tristan muy amado,
- Que desamor lo vuelve todo feo.
- ¿Quereisme mal, pues mi ventura quiso,
- Y no quereis que esté peor que muestro,
- Que el bien no sé dónde tiene la posada?
- Queredme bien y verm’heis un Narciso
- Para probar que tal parezco vuestro;
- Que hermosa está la cara qu’es amada.
-
-Dixo don Diego: Señor Joan, tanto os toca este soneto, que á ser silla
-y vos caballo no lo podríades sufrir, por lo que os siguió cuando
-dixistes de amores á una cortesana de la córte, que le demandastes como
-se decia, y ella respondió: A mí me dicen doña Iseo, y vos sospiraste
-diciendo:
-
- Yo soy vuestro don Tristan,
- Que por veros, mi señora,
- Pasé yo la mar salada;
- Pues que veros enamora.
-
-Y ella os respondió:
-
- Vos no sois mi don Tristan,
- Que pasó la mar salada,
- Mejor sois para ensalada
- De truhan.
-
-Cerró la ventana y entróse, y unos escuchamores que os escucharon os
-apodaron á don Joan ensalada.
-
-Y don Luis Milan les departió con este
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Tan triste estoy, que vivo muy mal sano,
- No sé si son mis pensamientos sanos,
- Quizá es mejor morir de vuestras manos,
- Las que me dais, pues que me dais de mano.
- Pues vos sabeis cuál me será más sano,
- Mejor será dejarlo en vuestras manos,
- Que yo no haré lo que suelen villanos,
- Que si les dan toman dedo y la mano.
- Yo sé muy bien, si en tal caso se viese
- Vuesa merced, si fuese caballero,
- Que dedo y más de tal mano quisiese.
- Que por mandar aquel César primero,
- Tuvo por ley, que ley no se tuviese,
- Que por mejor se muda ley por fuero.
-
-Dixo don Francisco: Vengar quiero á Joan Fernandez con este cuento que
-diré: Una noche estaba en una calle escuchando á don Diego, que decia
-los amores de Audallá á la criada de una dama que servia, y díxole:
-Dadme el dedo, que no tomaré la mano, pues no soy villano; y ella
-fiando dél dióle el dedo y él tomóle la mano, que fué parte para subir
-donde estaba. El señor sintió ruido, y reconosciendo casa topó con don
-Diego, que con una sábana se habia envuelto gritando: Alma soy que voy
-en pena, y el señor le soltó un perro de ayuda diciendo: Cómete esa
-alma, que un perro comerá otro, y vos saltastes por la ventana y el
-perro tras vos, haciendo tan gran alborote, que las damas del vecindado
-salieron á las ventanas con lumbres, y conosciéndoos dixeron: Señor don
-Diego ensabanado, ¿cómo vais aperreado? y vos respondistes: Quien tras
-perras va aperreado será; y las criadas d’ellas en veros os dicen, don
-Diego ensabanado.
-
-Dixo don Luis Milan al Duque: Señor, si más salen cuentos, yo no sacaré
-sonetos. Y todos dixeron que no dirian más.
-
-La Reina dixo: Don Luis Milan tiene razon, que cuando la música es de
-caballero, hase de escuchar si ya él no quiere hablar.
-
-Y él dixo este
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- De bien y mal mi vida se sostiene,
- Porque el vivir se vaya conservando,
- Con sólo el bien no va el saber reinando,
- Pues no es pesar el mal que de vos viene.
- Amor, amor, pues mandas que yo pene,
- Sostiéneme, que muero deseando;
- No vea yo que vas de mí burlando,
- Qu’en posta voy y nadi me detiene.
- Corro al morir, y muerte no me quiere,
- Cansado estoy, y siento gran descanso,
- Quiero llorar, y voy de mí riendo.
- Sé que dirá quien tal por vos se viere:
- Fiero leon, amor le vuelve manso,
- Que gran amor de sombras va temiendo.
-
-
-SONETO INTERCALADO.
-
- Gran bien durmiendo vengo á ensoñarme,
- No sé yo en sueños qu’es lo que me crea,
- Séos decir que tanto me recrea,
- Que yo querria nunca despertarme.
- Dicen que sueños son gran vanidad,
- Y á veces vemos ser muy verdaderos,
- Mas veo mal en todos mis agüeros,
- Que hijos son de vuestra crueldad.
- ¿Amor, amor, qué tengo de creer?
- Pues tú me haces reir y llorar,
- Hazme dormir, pues huelgo de ensoñar.
- Que vanidad á ratos da placer.
- O bien ó mal de tí sepa lo cierto,
- Que es en fin pena un vivir incierto.
-
-
-SONETOS. 6. 6.
-
- Cabellos principian, cabellos fenecen
- Mis altos cuidados de vida y de muerte,
- De tales cabellos se cuelga mi suerte,
- Que matan al oro y al sol escurecen.
- Mi vista se altera mirándome en ellos,
- Del todo turbado ni veo ni atino,
- De mucho atinaros estoy tan sin tino,
- Que vengo á estar léjos estando cabellos.
- Los rayos de Febo si ciegan no matan,
- Mas vuestros cabellos me matan y ciegan,
- Son rayos que pasan, traspasan y allegan,
- Á ojos de un alma, que con ellos atan.
- De cada cabello me veo colgado,
- Temiendo no quiebre de muy desdichado.
-
- Mortal dolor con quien amor tormenta,
- No me tormentes, dame algun sosiego,
- Pues siempre otorgo por más que reniego,
- Que soy de amor perdido á mi cuenta.
- Soy como aquel que tienen al tormento,
- Y estando en él, del gran dolor se aduerme,
- Así me sigue para sostenerme;
- Pensando en vos se aduerme el sentimiento.
- Cruel amor, no tal, cual es tu nombre,
- Manda al dolor, que más no me tormente,
- Que aquella parte en mí que más te siente,
- Muere y revive por quedar más hombre,
- Que buen pensar es gusto que descansa,
- Y en los tormentos su dolor amansa.
-
- Allá me voy, á dó el amor me guia,
- Soy como aquel que va en su pensamiento,
- Qu’está muy fuera del conoscimiento,
- Sino d’aquel que está en su fantasía
- ¿Pensando en vos quién ha de estar en sí
- Que por idea en vos no se transforme?
- Estoy sin vos, y en vos tanto conforme,
- Que voy conmigo, y nunca voy en mí.
- Ni pié ni mano, la boca ni l’ojo,
- No mandan ya, pues tal señora reina,
- Reinas en mi tan absoluta reina,
- Qu’en mí es placer aquello qu’es enojo
- Ó bien ó mal, avenga como quiera,
- Vos sola sois mi voluntad postrera.
-
- Yo voy buscando todos los lugares,
- Para miraros si podria veros,
- Y en descubrirme no quereis volveros,
- Y hállome vuelto para ver pesares.
- No sé yo cómo pueda sostenerme,
- ¡Miraros siempre y vos nunca mirarme!
- Bien podrá ser que amor pueda cegarme,
- Mas nunca hará qu’en vos no pueda verme.
- Dos ojos tengo y son para llorar,
- Pues que no ven lo que ver querrian,
- Dos rios son que siempre correrian,
- Si dellos fuese vuestro amor la mar;
- Y aunque éstos pierda, vuestra merced crea
- Que tengo mil que os miran por idea.
-
-
-SONETOS INTERCALADOS.
-
- Á todo el mundo doy de mí descargo
- Del bien que os quiero y mal que me quereis;
- Ya veis, señora, lo que vos haceis,
- Que de mi muerte tengais tanto cargo.
- Dirán de vos que fuistes matadora,
- Y vos diréis que yo mismo me he muerto,
- Dirá el amor en tal caso lo cierto,
- Qu’en vos estaba ser remediadora.
- Sé que diréis que no pudo haber medio
- Entre mi mal y vuestra gran bondad,
- Todos dirán que en vuestra piedad
- Estaba el bien de todo mi remedio;
- Que siendo siempre tanto valerosa,
- La piedad en vos no’s es viciosa.
-
- Pensando en vos un no sé qué me enoja;
- Sélo sentir y no dar á entender
- Es un amargo en medio del placer
- Qu’el mundo da por lo que se le antoja.
- Muy gran mal es y cuento mucho largo,
- Ser esto en todo tan naturalmente,
- Que piense en vos muy mucho dulcemente,
- Y un no sé qué lo vuelva todo amargo.
- Soy como aquel que muestra ser mortal,
- Que su accidente da señal de muerte,
- Si no mudais de mal en bien mi suerte,
- Dadme por muerto deste grave mal.
- Y es lacidente ser desconfiado,
- Señal de muerte en cualquier estado.
-
-
-SONETOS. 5. 6.
-
- Al pié d’un monte cerca de una fuente,
- En un bell prado muy verde y florido,
- Pasciendo estaba su triste sentido,
- Cogiendo flores un pastor doliente.
- De mal d’amores era su accidente,
- Que sospiraba nombrando Cupido;
- Yo sospirando d’él fuí conoscido,
- Que amor dó reina descubre su gente.
- Y platicando de nuestros amores,
- Cada cual dixo que fué su venida;
- Él iba en busca de sana-dolores,
- Qu’es una hierba que d’amor olvida;
- Yo la que nombran acuerda amadores,
- Que cualquier calza segun su medida.
-
- D’un árbol d’amor yo vi que colgaba
- Una guirnalda de muy lindas flores,
- Muchas pastoras y muchos pastores
- Se la ensayaban y á nadi encajaba.
- Y en la cabeza que muy bien entraba,
- Era dichosa y amada en amores;
- L’árbol nombraban manzano d’amores,
- Y era malsano de quien no sanaba.
- L’amor me mandó que yo me probase,
- Dixo riendo que d’él no temiese,
- Con grande temor probé esta aventura.
- Y ántes fué seca que yo la ensayase,
- Porque esperanza ninguna tuviese,
- Qu’el engañoso jamas asegura.
-
-
-SONETOS. 4. 7.
-
- Linda Thamar, más bella que la rosa
- Del mes de Abril, cogida en la mañana,
- Saliendo el sol con su estrella Diana,
- Qu’en ver á vos se vuelve envidiosa.
- El sol está miránd’os tan hermosa,
- Como el galan que mira su galana,
- Rie de ver á su estrella tan vana,
- Que competir no es bien con mayor cosa.
- ¿Qué haré yo mirando vuestra cara,
- Sino seguir al sol que os ha mirado
- Y sospirar de mi triste ventura?
- Que no pensé que tanto me costára,
- Que por amar me viese despreciado,
- Que despreciar es contra la natura.
-
- Supe d’amor una cosa excusada,
- Su condicion cual es en desdichados,
- Y díxome que los trae engañados,
- Promételes y no les tiene nada.
- Quise dejar la empresa comenzada,
- Y en comenzar vinieron mis soldados,
- Temor y amor, que estaban espantados,
- Que yo de vos hiciese retirada.
- Dixéronme, mejor es hacer cara
- Que no dejar de ver cara tan bella,
- Á bien ó mal venga lo que viniere.
- Sin este mal, menor mal me matára,
- Que proseguir con muy buena querella,
- No muere no, que vive cuando muere.
-
-
-SONETO INTERCALADO.
-
- ¡Oh quién pudiese vivir sin deseo
- Por no saber qué cosa es desear!
- ¡Oh quién pudiese nunca sospirar
- Por no mostrar l’amor qu’en vos no veo!
- Son el deseo y el sospiro hermanos,
- Y mi tristeza d’ellos es su madre,
- Vuestro desden les es natural padre,
- Y yo el seráu de tales cortesanos.
- Séos decir que mil requiebros siento
- Dentro de mí dó está vuestra idea,
- Que nadi hay que á vos, señora, vea,
- Que no esté mal d’alegre descontento;
- Y es este mal como quien se sonrie,
- Que dentro llora y defuera rie.
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Como el dulzor de la dulce armonía
- Hace acordar cualquier tiempo pasado,
- Tañendo yo, lloro de enamorado
- Lo que no soy, á lo que ser solia.
- La suavidad de vuestra melodía,
- Si vos cantais sois como aquel pescado
- Que hace dormir lo que soy olvidado,
- Y hace ensoñar toda la pena mia.
- Despiértame teneros en memoria,
- Qu’es un reloj que me está despertando,
- Y en acordar me hallo como añoria,
- Que agua doy, mi gran ardor regando,
- Y siempre en vos hallo seca mi gloria,
- Que sequedad todo lo va secando.
-
-
-SONETOS. 5. 6.
-
- Nasció cuando os vi lo que no quisiera,
- Que siempre vivió de vos maltratado,
- Tuvo por nombre lo que m’ha quedado
- Desventurado, destraña manera.
- Y es el mal hado que el cielo me diera,
- Él sabe por qué yo fuí malhadado;
- Que muere en nascer, cualquier desdichado,
- Que en veros mostró mi estrella quién era.
- Parezco la flor que muere nasciendo,
- Que nasce en nascer la linda mañana
- Del Mayo gentil, que el mundo recrea.
- Y dándole el sol se seca muriendo,
- Tal soy y seré por vuestra Diana,
- Que ver y cegar verá quien os vea.
-
- Siempre querria con vos endeudarme
- Para deberos, y no estais contenta,
- Que nunca poneis la cruz en mi cuenta,
- Y en cruz me teneis por crucificarme.
- No por rematar, mas por rematarme
- Haceisme la cruz, de muy descontenta,
- Yo digo que vos haceis la contenta,
- y vos decis no, por no contentarme.
- Yo me pagára de ser mal pagado
- Para que vieran que no sois deudora,
- Que buen pagador de todos es grado.
- Y vos, por mostrar no ser mi señora,
- Nunca mostraste que os fuese criado,
- Que muy mal querer se muestra do mora.
-
-
-SONETO INTERCALADO.
-
- Sintiendo voy d’amor gran agonía,
- La cara traigo de color de tierra,
- Ya viene por llevarme quien entierra,
- Que ya murió del todo mi alegría.
- Matóla vuestra grande guerrería,
- Que siempre m’habeis hecho cruel guerra,
- Venciéndome en el llano y en la sierra,
- Que son mi corazon y fantasía.
- Vos m’habeis hecho el corazon muy llano,
- Que guerra del amor lo allana todo,
- Y allanará la ciencia más subida.
- Ganástesme el castillo, y castellano
- Mi entendimiento con mi leal modo,
- Que muy alto subir da gran caida.
-
-
-SONETOS. 5. 6.
-
- Del paraxismo d’amor voy tollido,
- Ya m’he venido d’aquel infernado
- Para sí mismo, Cupido malvado,
- Que sólo es de sí quien siempre lo ha sido.
- Por vos me gané, por vos m’he perdido,
- Gané por servir y soy mal pagado,
- No quereis cuenta del bien que he gastado,
- Por no tomalla de haberos servido.
- ¿Qué os costaria decirme, burlando,
- Quieres ser sano, y yo que os dixese,
- Ya fuese por vos, pues soy vuestro, muerto?
- Que no sana mal, que va deseando,
- Si no es con dotor que como vos fuese,
- Que bien aplicar da luégo en lo cierto.
-
- Tiro mi querer el mal que tirado
- Lo malo de vos, que mal os hacia
- Mal paresceros de noche y de dia,
- Que dar mal por bien es mucho mal dado.
- Vos estais sana, que y’os he sanado,
- Mata venado será mi porfía,
- Yo estoy malsano, morirme querria,
- Por ver si de vos sería llorado.
- Soy como el ámbar que tira pajuela,
- Y así vuestro mal de vos á mí tiro,
- Que y’os doy mi fe que más nunca os duela;
- Pues siempre seréis por quien yo sospiro,
- Que vos para mí sois siempre mi estrella,
- Mas yo para vos no soy lo que miro.
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Rosa d’Abril, cogida en la mañana,
- Saliendo el sol con sus rayos dorados,
- Muy gran olor sentimos los penados,
- Pues huele bien lo que de vos nos sana.
- El Dios d’amor os saca á la ventana,
- L’aire de vos da vista á los cegados,
- Milagros son que vos haceis contados,
- Dejaros ver por dar salud humana.
- Cobran vivir mis cinco sentimientos,
- Vee mi ver en ver quien le ha cegado,
- El toque más que vivo ya se toca,
- Gustar y oler reviven más contentos,
- Pues cobra más del que perdió el cobrado,
- Vive el oir oyendo buena boca.
-
-
-SONETOS. 5. 6.
-
- Yo sentí en veros el mal no temido,
- Por lo que dicen del mal de terciana
- Nunca fué visto, se toca campana,
- Tangan á muertos, que siempre lo he sido.
- Malenconía de verme en olvido
- En las entrañas de vuestra desgana,
- Causaron en mí la vida malsana,
- Que vivo por vos, y nunca he vivido.
- Terciana d’amor es mucho más fuerte,
- De frio mayor y más callentura,
- Que mis contrarios de vos y mí vienen.
- D’estar fria vos mi frio es de muerte,
- De yo no lo estar la vida me tura,
- Que mal qu’es por bien extremos sostienen.
-
- Señala las horas el Norte su estrella,
- Que Norte del cielo d’amor sois, señora,
- Mas nunca señala vengais en buen hora,
- Quien horas amuestra de muerte por vella.
- Es muy mal agüero miralla y perdella,
- Su cara me dice que vaya en malhora,
- La mala ventura muestra do mora,
- Que vista señala lo qu’es de creella.
- Es como quien pierde, quien ha de perderos
- El mar que navega de vuestra belleza,
- Qu’el Norte su estrella do pierde la cobra.
- Pues va navegando por no meresceros
- Por Indias crueles de vuestra crueza,
- Que todo bien falta do mucho mal sobra.
-
-
-SONETOS INTERCALADOS.
-
- Pensando en vos está mi pensamiento,
- Alegre y triste por diversas vias,
- Dase á entender no sé qué alegrías,
- Que alegre error amando da contento.
- ¡Qué dulce rato, qué embelesamiento
- Es l’amador creer sus fantasías!
- Matar podrian estas niñerías,
- Que peligroso es gran contentamiento.
- Provee amor con vuestra gran cordura
- Que en el placer se mezcle la tristeza,
- Mareas son de amor que mengua y cresce;
- En la creciente sube mi ventura,
- En la menguante que es vuestra crueza
- Baja en l’amar d’amor quien n’os merece.
-
- Dulce cuidado y amargo deseo
- Me tienen puesto en prision muy contenta,
- Contento estoy de vida descontenta,
- Pues fué por ver y por lo que no veo.
- No sé yo cómo ni con quién peleo,
- Que con mi cuenta no se traiga cuenta,
- Todo lo veo mucho á mi descuenta,
- Mi mucho amor y el que de vos no creo.
- ¡Oh dulce mal con hiel siempre á la boca
- Acaba ya de darme muerte ó vida
- Por ver cuál es el fin de mi ventura.
- Si soy de vida, ¿cómo es ya tan poca?
- Si soy de muerte, acorta mi partida,
- Que mal d’amor sin fin no tiene cura.
-
-Dixo la Reina: Don Luis Milan, por vida de Matalinda y Matacruel, que
-canteis las coplas que por esto hecistes, y de palabra nos conteis la
-historia.
-
-Señora, porque sepan mejor las coplas á vuestra alteza, ántes de cantar
-diré lo que me siguió: Yo hablaba algunas noches á una burladora que
-servia, y cada noche la desconocia, que todolo suele mudar el engañar.
-Yo le dixe: Tantas mutaciones de hablar haceis, que no sé con quién
-hablo: decíme ¿cómo habeis nombre? Respondióme: A mí me dicen una noche
-Matalinda y otra Matacruel. Díxele:
-
- Si con tantos servidores
- No poneis tela, señora,
- No sois buena burladora.
-
-Por eso Joan Fernandez jura muchas veces por vida de Matalinda, y don
-Francisco os dixo en una fiesta: Ios para Matacruel; que por bajo
-que lo dixo, mucho más bajo fué él que no se ha de descuidar el buen
-hablar. Bien será porque sepamos que baile de tres bailamos; que d’esto
-unas coplas haga, y serán reseña y paga para pagar tales fiestas, y son
-éstas:
-
- Gran bien es pensar en vos,
- Y gran mal tambien, señora,
- Contemplaros matadora
- Para dar muerte á los dos.
- La vuestra quiero mostrar,
- Que ya os huyen de cruel,
- La mia no es de dudar,
- Que Cain sois en matar,
- Yo en morir un otro Abel.
- ¿Matalinda no bastára
- Que os quedaba por renombre,
- Que Matacruel por nombre
- Os pregonan cara á cara?
- Dejad nombre de traidor,
- Que cruel sabe á traicion;
- Todos os tienen temor,
- Sino yo, que os tengo amor
- Á razon ó sin razon.
- Si lo haceis porque n’os sigan,
- Siendo más para seguiros,
- Es vos misma perseguiros
- Que Matacruel os digan.
- Como hierba os dejarán
- No cogida de recelo;
- Que en los berros la hallarán,
- Y en veros luégo dirán
- Huyamos del anapelo.
- Muy mejor seréis nombrada
- Matalinda de lindeza,
- Que del nombre de crueza
- Quedaréis desacatada.
- Que si á vos os van nombrando
- Matacruel de crueldad,
- Quedaré por vos en bando,
- Y con todos peleando
- Que es mentira la verdad.
- Bien sé que os enojarán,
- Mas debeislo de sufrir,
- Cuando vos oiréis decir:
- No lo hagais, no lo dirán.
- Basta que lo vengue yo
- Con obras, y responder
- Que si en otras amargó,
- En vos dulce paresció
- Lo que amor nos da á comer.
- No penseis que voy tras pago,
- Que bien sé con qué pagais;
- De vos misma os olvidais,
- Cuanto más de lo que yo hago.
- Aunque más está en razon,
- Que haceis del olvidado,
- Para dar satisfaccion,
- Que teneis por condicion
- Corazon desacordado.
- Vos teneis mucho por gala
- Reiros á costa ajena,
- Es muy mala para buena,
- Y muy buena para mala.
- Si al contrario paresciese,
- Muy mejor paresceria,
- Porque de vos se dixese:
- Quien de vos, señora, fuese,
- De ninguna más sería.
- Mudad de costumbre ya,
- Que por vuestro bien lo digo,
- Y haréis de todo enemigo,
- Que enemigo no será.
- Si me fuesen más traidores
- Que fué Júdas para Dios,
- Por oir de vos loores,
- Más quiero competidores
- Que velles huir de vos.
-
-Dixo el Duque: Don Luis Milan, si os cansais de cantar, n’os canséis de
-contar más sonetos, que no son para cansar los graciosos sonsonetos.
-
-Dixo don Diego Ladron: y decidnos la razon cómo quedará un soneto para
-que sea perfecto.
-
-Item, don Francisco dixo:
-
- Por quitar un dixo dixo
- De perversos pareceres,
- Que juzgan á sus placeres,
- Decidnos lo que sabeis
- De los sonetos que haceis.
-
-Joan Fernandez se rió y díxoles: Aquí estoy yo que lo diré.
-
- Ellos han de ir muy derechos,
- Que no puedan coxquear,
- Porque el morisco Alatar
- No los vea ir contrechos.
- Item, más han de mostrar,
- El sol que no esté nublado;
- Que no vayan á buscar
- Lo presente y lo pasado
- De la razon,
- Que nublados muchos son.
- Item, más han de tener,
- Que si querrán dellos coger
- Frutos para alguna dama,
- Que no sean todo rama,
- Que enramadas son de fiestas
- De verano
- Los que son pajar sin grano.
- Item más no queden frios,
- Que si dicen desvaríos
- En los modos del hablar,
- Guárdense de no topar
- Con don Artal.
-
-Dixo don Luis Milan:
-
- Burla burlando,
- El Joan dixo verdades,
- Que burlas no son maldades
- Avisando.
- Y pues ya no he de cantar,
- Sino contar los sonetos,
- Bien podrémos discantar
- Los sonsonetes.
-
-Y comiencen á templar, que bien hay que discantar en mí.
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- No porfiar hablando descontentos,
- Dos cosas son que dan bien al oido,
- Sabido ser y ser muy bien sufrido,
- Que la valor sufrida es en tormentos.
- Dama real, vos dais merescimientos
- Como da el Rey, que todo l’es debido;
- Mas crueldad y desagradescido,
- Parescen mal en todos estamentos.
- Mi reina sois, yo soy vuestro vasallo,
- Mandar podeis á tuerto ó á derecho,
- El tuerto soy, pues vos me habeis cegado.
- Derecho no, que cojo y manco me hallo,
- Su crueldad me tiene muy deshecho,
- Por bien mirar me veo mal mirado.
-
-Dixo don Diego: Templado ó destemplado, yo quiero discantar sobre
-este soneto, que yo sé una glosa d’él y es: Que don Francisco y Joan
-Fernandez servian á dos viudas que en una casa estaban, y burlaban
-d’ellos en secreto, y en público no traian cuenta con ellos. Solian
-hablar alguna noche de una ventana, y ellos de una huerta, y de muy
-enamorados, algunas veces se desconcertaban, y ellas les decian: Don
-Joan tuerto, todo estais un desconcierto. Y él respondia: Si he hablado
-desconcierto, allá me teneis un concierto. La otra decia: Don Cojo
-Francisco, ¿quién os puso en tal arrisco? Respondió él: Si soy don Cojo
-Francisco, allá me teneis un pellizco. Y ellas, enojadas de alabarse
-de lo que no era verdad, me contaron que una noche les dejaron entrar
-en casa para pagarse d’ellos, y encerrólos en una cocina una criada
-d’ellas, diciendo que allí estaban más secretos; y las viudas de una
-ventana hacíanles arrojar un agua almangrentada á sus criadas, diciendo
-todas: Don Joan tuerto deslenguado, bien estais almangrentado; tomad,
-don Cojo Francisco, pues mentis con el pellisco.
-
-Y fuéronse como merescian por el terrado de casa, que les dió salida
-una vecina.
-
-¿Qué meresce quien deshonra? Que no se le haga honra.
-
-Dixo don Luis Milan: Hagamos honra á este
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Yo retraté su gesto muy hermoso,
- Y téngole perfeto retratado,
- Cuando no estais haciendo el desdeñado,
- Que feo está mirar muy desdeñoso.
- Rato me dais que no sé qu’es reposo
- Cuando mirais, mirar desamorado;
- Tal me parais, de vos muy mal parado,
- Que muérdome las manos de rabioso;
- Y en veros tal, rabiosa por matarme,
- Corriendo voy á ver vuestro retrato
- Por descansar mirand’os en pintura.
- Y el dios d’amor, por más desengañarme,
- Húrtamela por darme muy mal rato,
- Que del mortal le huye su natura.
-
-Dixo don Francisco: Señor Duque, este soneto recita la farsa que Joan
-Fernandez hacia, y era que en su oratorio tenía el retrato que hurtó
-á don Luis Milan de la dama que servian, y en ella hacerle mala cara,
-luégo le decia: Yo me voy á ver vuestro buen gesto, pues este que me
-haceis no es sino el de Marifea, vuestra favorecida; que el compañero
-sella como sello. Y con gran prisa iba á su casa, y algunas veces no
-hallaba el retrato, y él decia cantando:
-
- ¿Dónde estás, que no te veo?
- ¿Qu’es de tí, pintura mia?
- Vuelve, que verte deseo,
- Si estás en la morería.
-
-Y esto cantaba porque sospechaba que una mora hechicera, de quien
-él estaba hechizado d’amores, se la tenía, porque le dió á entender
-qu’el dios d’amor se lo traia. Y era que una criada de su mujer se lo
-llevaba á la mora para composar á Joan Fernandez cuando se lo volvia,
-partiéndose las dos la composicion.
-
-Dixo don Luis Milan: Tan buena me ha sabido la glosa, que por oir otra
-diré luégo este otro
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Seguir á quien ningun respeto tiene
- Sino mandar y nunca ser mandado,
- Es de cruel que manda su criado,
- Y d’este mal alguna merced viene.
- Mas yo de vos, por más y más que pene,
- Por bien servir no soy galardonado,
- Mas de tener por vos ser muy honrado,
- Que mal qu’es bien en honra nos sostiene.
- Contento estoy d’estar en vuestro puesto,
- Vos no debeis del mio estar contenta,
- Pues nunca estais en puesto de mi juego.
- Parésceme juego de cañas esto;
- Tirámosnos las cañas d’esta cuenta,
- Yo juego bien, y vos haceis mal juego.
-
-Dixo Joan Fernandez: Adargaos, don Diego, que vos recebiréis. Bien se
-os acuerda que una vieja de sesenta años se os hacia moza de afeites
-y mechuelas de cabellos rubios, dándole á entender que la servíades:
-Que la natural cordura en ningun tiempo asegura; y vos íbades tras
-una sobrina suya secretamente, y cuando ella se dió cata del engaño,
-matábala á pellizcos, diciendo: Toma, porque te festeja don Diego el
-desbocado, que á tu puesto se es pasado; y la sobrina, pellizcada por
-vos, en una fiesta os dixo:
-
- No me sirvais, caballero,
- Ios con Dios,
- Que pellizcada voy por vos.
-
-Dixo don Luis Milan: Si Martina bailó, tómese lo que ganó; porque baile
-otra Marina, quiero decir otro
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Espejo sois d’amor desamorado
- Para quien es á vos muy enojoso,
- Mírase en vos, y no se ve hermoso,
- Que feo está un rostro desdeñado.
- Y el que será muy hecho á vuestro grado
- Parecerá Narciso glorioso,
- Que gentil es un feo venturoso,
- Y no es gentil quien es desventurado.
- Tal os miré, cual quedo por memoria,
- Un Lucifer muy desfavorecido,
- Vos un Luzbel de muy gran hermosura.
- soy Luzmal, caido de la gloria,
- Pues deseé ser yo con vos unido,
- Que pena da lo que se desmesura.
-
-Dixo don Diego: Juan Fernandez, este soneto os va cantando: Joan, arte,
-Joan, arte,
-
- Buen caballero probado,
- Acordarte se debria
- D’aquel buen tiempo pasado.
-
-De lo que pasó por vos, que diciendo muchas veces: Espejo mio, espejo
-mio, á una cara de luna de fuego que vos servíades, que pensando que
-la motejábades, se enfadó tanto desta frialdad que os dixo: No me lo
-digais más, que me enojais; y estando un dia enrubiándose los cabellos
-en su terrado, y vos escondido en un gallinero de su casa, hecistes
-el gallo porque se volviese á miraros, y en veros le dixistes: Espejo
-mio, y ella os le tiró á la cara diciendo: A quien no pensando enoja,
-volvelle la hoja. Pues tan bien me pagan, hé aquí un otro
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Nunca pensé que mal por bien viniese,
- Y mal por bien por vos me ha venido,
- Vínome: el mal, y todo m’ha tollido,
- Que mal frances pensé luégo que fuese.
- Yo le rogué su nombre me dixese,
- Y díxome: yo soy nombrado olvido,
- Vengo á matar á quien bien ha servido,
- Que el dios d’amor mandó que yo lo hiciese.
- Doña cruel tu dama fué la parte,
- Ventura el juez, yo soy verdugo della,
- Dice el pregon: éste es el desdichado.
- Que siempre fué d’amor un Durandarte,
- Y mándanle que muera por no vella,
- Que muerte dá no ver lo deseado.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Diego, este soneto debia ir como carta nueva
-por Valencia cuando fuistes infamado de mal frances, que vuestra dama
-os dixo en una fiesta: No se llegue más á mí quien se pasa á los
-franceses; y una amiga suya lo declaró, que no se debe declarar lo que
-puede enojar, y dixo: Eso mal frances será, señor, de bajo amor. Otra
-dama dixo: No es ese mal por cierto, sino que su dama le ha dicho que
-no la vea ni oya mas, y él, por obedecerla, trae la gorra encima de los
-ojos por no vella, y algodones en los oidos por no oilla; que por esto
-sacó un ahorcado en una justa, con este mote: ahorcado amador, ni ve ni
-oye d’amor.
-
-Dixo don Luis Milan: Resucite el ahorcado con este
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- Temor y amor, amor es verdadero,
- Y de temor en veros me santigo,
- Pregúntanme si veo al enemigo,
- Yo digo sí, que de enemiga muero.
- Y del amor queriendo como os quiero,
- Vengo á temblar si alguna cosa os digo,
- Por acertar errando voy conmigo
- Que ce por be y’os digo en cuanto quiero.
- No respondeis; si toco vuestra aldaba
- Dais en callar, al son de mi sospiro,
- Vengo á parar en mármol convertido.
- Y para estar como primero estaba,
- Despárame Cupido nuevo tiro,
- Que nuevo mal recuerda amortecido.
-
-Dixo don Diego: Yo traia una dama á vesita un dia, y salió tras canton
-un caballero, y en topar con nosotros se santiguó; yo díxele: Joan
-Cruzado, ¿de qué os santiguais? ¿veis al enemigo? respondióme: Sí, que
-de enemiga muero. Pareció tan galan, que no quisiera que tambien nos
-pareciera el señor Joan Fernandez.
-
-Dixo don Luis Milan: A este cuento no se ha de responder agora por no
-estorbar este
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- La perramor es esta perra mia,
- Que pena fué, pues me mordió rabiando,
- N’os enojeis si os voy acomparando
- Al animal que más veros querria.
- Es muy leal á aquel que dél se fia,
- Es todo amor á quien lo está halagando,
- No es ella ansí, mas siempre va ladrando
- Para morder lo que sanar debria.
- Curar debeis la llaga que me hecistes
- Con piedad que damas hermosea,
- Que, vivo yo, mejor seréis servida.
- No seais vos lo que no sois ni fuistes,
- Que puesto que sois de hermosura dea,
- Lo que no es Dios no sea mata vida.
-
-Dixo Joan Fernandez: Con otro cuento muy mejor respondo á don Diego
-Apodador; y es éste, que los dos nos hallamos en una vesita de damas en
-casa de mi hermana doña Marquesa, y él vendió este soneto por suyo, y
-díxolo para decir perra á una que servia de las que estaban allí, y su
-dama le dixo: Don Diego Perramor, ¿de quién andais servidor? Respondió
-por él un otra dama, que él se lo rogó: De sí mismo se enamora, que
-Perramor es su señora. Dixo otra: Y cuán perro es el señor que
-mordiendo va d’amor. Y vos os fuistes, un pañizuelo rasgando, como
-perro rabiando.
-
-Dixo don Luis Milan: Pues Joan Fernandez se ha vengado, oyan si querrán
-oir otro
-
-
-SONETO. 5. 6.
-
- Quien osaria por mucho que osase,
- Tener tal ser de ser atrevido,
- Probarse con vos á brazo partido
- Si no fuese ya que desvariase,
- Si mi loquear en esto parase
- Pues fuese por vos su seso perdido,
- Meresceria lo que es merescido,
- Quien hizo al loco que le perdonase.
- Á ley de razon si estoy loqueando,
- Pues vos lo causais, yo soy desculpado,
- Que no tiene ser quien es para poco.
- Si loco con vos me viese luchando,
- Debria de ser de vos perdonado,
- Que no es buen amor si no es amor loco.
-
-Dixo don Diego: Este soneto hará saber á quien no sabe unos requiebros
-lirianos, que en Liria dixo el señor don Joan Fernandez, y son éstos;
-hallóse en una vesita de una partera liriana, que le tenian hecho un
-liriano de amores, y díxole este soneto que habia amparado á don Luis
-Milan, y en haberlo dicho desampararon las mujeres la vesita, pensando
-que quisiese luchar con alguna de ellas, que de todas iba servidor á
-jornadas; y él se fué tras ellas diciendo: no le huyais al loco de amor
-si es buen luchador. Dixo don Luis Milan: pues se vió tan mareado el
-señor Joan Fernandez en Liria, oya al propósito un otro
-
-
-SONETO. 4. 7.
-
- El marear que el mar d’amor nos hace,
- Es muy peor qu’el mar que se navega,
- El mar d’amor muy más veces reniega
- Y mueve más, pues con placer desplace.
- Desplácenos con lo que más nos place,
- Con el mirar que nos contenta y ciega,
- Y este placer á mucha gente niega,
- Y en tierra y mar amor hace y deshace.
- Digámosle del mar suyo almirante,
- Que es el marqués de libertad perdida,
- Duque tambien de voluntad humana.
- Conde de paz, sino reina levante,
- Y rey del fin y reina sin medida,
- Que amor es rey do voluntades gana.
-
-Dixo Joan Fernandez: Este otro soneto hará saber cómo le fué al señor
-don Diego acompañando unas damas que fueron á ver las galeras de don
-Álvaro de Bazan, y en ser luégo en barca se mareó en tanta manera, que
-le pusieron nombre don Diego mareado, y volviéronlo á tierra y á su
-casa en una litera á la noche, y las damas le iban cantando:
-
- Mal amar os prueba mucho,
- Caballero,
- Debe ser de mal parlero.
-
-Y él respondió:
-
- Mareado estoy d’amor,
- Que dado me han competidor.
-
-Dixo don Luis Milan: Para sanar este mareado d’amor que se conhorte con
-lo que dice: _Solatium est miseris socios habere penates_, doy este
-
-
-SONETO INTERCALADO.
-
- Soñado he lo que no fué soñado,
- La triste muerte de Leandro y Hero,
- Amor y muerte fué con ellos Nero,
- Que amor se vuelve muerte al desdichado.
- De su torre por él se ha arrojado
- En ver que se ahogó su caballero,
- Pasando el mar d’amor tan verdadero,
- Sus vidas con sus muertes han casado.
- Tal soy, como Leandro, más que muerto
- Por olas d’este mal de mi enemiga,
- Vos no sois Hero, sino Nero mia.
- Aquél pasando el mar gozó de puerto
- Los dias que vivió con su fatiga,
- Yo por mejor Leandro ser querria.
-
-Dixo don Francisco: Mejor se hallaria ahora una Nero á cada paso que
-media Hero en medio mundo.
-
-Dixo la señora doña Leonor Gualvez: Por no haber ya ningun Leandro no
-se halla Hero alguna.
-
-Respondió Joan Fernandez: Esta casta de enamorados yo la he conservado
-hasta agora, que no ha mucho que estaba yo hecho un Leandro medio
-muerto de amores al pié de una torre, y no faltó una Hero que pensando
-que yo estaba muerto se quiso echar, si yo no echára de presto un
-sospiro que la detuvo, que no se echó de la torre abajo por mí, y dixo:
-A no sospirar mi Leandro, yo me desesperaba como Hero.
-
-Dixo don Luis Milan:
-
- Nunca fuera caballero
- De damas tan bien querido,
- Como fué Joan Leandro
- De una Hero que no ha sido.
-
-Y no porque no se hallen Heros y Leandros, mas no se hallará Leandro en
-tal Joan, que sus amores flojos van;
-
- Pues que no osaria nadar
- Por aquel brazo de mar,
- Que á nado le pasaba
- Leandro cuando nadaba,
- Una legua por la mar,
- Para á su Hero llegar.
-
-Dixo la Reina:
-
- Perdido se ha l’amor
- En Valencia,
- Aunque no en una excelencia.
-
-Respondió el Duque:
-
- Ni ménos perdido le han
- Un alteza y un milan.
-
-Replicó la Reina:
-
- Para hacer que no me enojen
- Sus amores,
- Sácame mis burladores.
-
-Dixo la señora doña Margarita de Peralta:
-
- Ya no se hallarán Leandros
- Amadores,
- Sino landres en amores.
-
-Respondióle Joan Fernandez:
-
- Pues yo sé una Hero sin falta,
- Qu’es una linda Peralta,
- Que el galan que la sirviese,
- Leandro por ella volviese.
-
-Dixo la señora doña Beatriz de Osorio:
-
- Si un Leandro verdadero
- Fuesen hoy dia á buscar,
- Para nunca sospirar,
- En don Diego Maltequiero
- Este amor podrán hallar.
-
-Respondióle don Diego Ladron:
-
- Si una verdadera Hero
- Buscan para burladora,
- Osorio es esta señora,
- Que se nombra doña Nero.
-
-Dixo la señora doña Marina de Tobar:
-
- Si un Leandro amor se hallase,
- L’amor resucitaria;
- Y si mucho se buscase,
- En don Francisco se hallaria.
-
-Respondióle don Francisco:
-
- Señora doña Marina,
- Si en ella un Hero viese,
- Y Leandro me volviese,
- No me ahogue su Marina.
-
-Dixo don Luis Milan: Hero en latin quiere decir yo seré, si una Leonor
-Galan d’esto se quiere servir, la serviré.
-
-Respondió la señora doña Leonor:
-
- Si Leandro quereis ser,
- ¿Cómo puede faltar Hero
- Á un amor muy verdadero?
-
-Dixo el Duque: Ya veis cuán infamada está Valencia, que no hay amor
-en ella; y esto no viene sino por un gran descuido que se tiene, que
-no quieren ser buenos oficiales los caballeros en su oficio, que es
-saber á maestro en todo lo que no debe ignorar un caballero, que para
-ganar buen nombre críanos naturaleza, y quiere que se ayude el hombre;
-y exercitándose en las virtudes, el cielo da la gracia para alcanzarlas
-y la paga para remunerarlas, porque no hay bien sin amigo ni mal sin
-castigo: y así como la verdadera justicia remunera lo bueno y castiga
-lo malo, los príncipes para ser buenos deben galardonar á los buenos
-y castigar á los malos, que el galardon hace los hombres mejores y el
-castigo que no sean peores. Mucha culpa tienen los padres si sus hijos
-se pierden á culpa dellos, pues hay algunos que tienen más cuidado de
-hacer un buen caballo que un hombre bueno; y por esto dixo un cortesano
-portugues, á quien fué demandado qué le parescia de una ciudad muy
-nombrada que habia visto: Heu e visto muytos homos boos para cavalos
-e muytos cavalos boos para homes; queriendo decir lo más malo que una
-república podia tener y lo mejor que poseer debria, que son hombres,
-como hacia un filósofo viendo su ciudad de Aténas muy perdida por falta
-de hombres, que iba de dia con una lanterna encendida poniéndola á la
-cara de cuantos topaba, y decíanle qué buscaba, y él respondió: Busco
-hombres y no los hallo. Y por esto don Luis Milan dixo que el caballero
-bien aderezado sólo de cuerpo, y no de alma, le podrian decir don Pedro
-Mula ó don Juan Caballo; y tornando á nuestro propósito, para que el
-amor se cobrase en Valencia, sería menester hacer leyes para algunas
-damas, que no se descuidasen de hacer lo que deben, y á los caballeros
-que supiesen cómo las han de servir, y sería de parescer que mañana,
-despues de haber comido, acudiesen aquí las damas que venir querrán,
-para que se hiciesen á voluntad de todos estas leyes, que no reina
-amor ni rey sin tener ley. Paresció bien á todos, y quedaron con este
-concierto.
-
-El otro dia no vieron el hora cómo acudir y acudieron muchos caballeros
-y damas á esta sala-córte, que se tuvo en la sala mayor del Real, donde
-el Duque y la Reina se pusieron sobre un teatro de quince gradas en
-alto, y los caballeros en un cadalso y las damas en otro, y el Duque
-proponiendo, dixo: Señores, Valencia está muy infamada por todo el
-mundo, de muy desamorada, que ningun amor hay en ella; para que se
-cobre el amor y la fama della, fuy de parescer que, á voluntad de
-todos los que aquí están, se hagan leyes para que las damas sean
-bien servidas, y los caballeros que lo habrán menester sepan en qué
-las han de servir, y diga cada uno de qué está agraviado del otro, y
-concertados todos haráse ley sobre ello.
-
-Comenzó don Rodrigo de Borja, y dixo: Yo estoy agraviado d’esto que
-hacen las damas, no dan crédito en amores que caballero tenga amor,
-y hanse vuelto burladoras, y el galan más burlador, que perdido el
-crédito se pierde el amor.
-
-Respondió la señora doña Ángela de Aragon y del Milan, condesa de
-Almenara, y dixo: Señor don Rodrigo, si las damas lo son, no han de
-sufrir á los caballeros que digan á la que sirven requiebros sin
-sospirar, que es indicio de burlar, ni ménos se requiebren sino con sus
-damas; que l’amor que es chocarrero, no sospira y es parlero.
-
-Sobre esto hizo el Duque esta primera ley:
-
- Lo que está en ley sea ley
- Que sospire el servidor,
- Y si no es sospirador,
- Tenga con su dama ley.
- Y será la que y’os digo
- Que requiebro nunca diga,
- Sino sólo á su amiga,
- Sino, denle al enemigo.
-
-Dixo don Diego Ladron: yo estoy muy agraviado de la mala condicion que
-las damas tienen, que siempre nos muestran zuño, que nublos de piedra
-son zuños de mala condicion, y temiendo de pedradas huimos de nuboladas.
-
-Respondió la señora doña Mencía Manrique: Señor don Diego, merescen ser
-apedreados y ver zuños muy nublados los que tienen tan poco miramiento,
-que sin saber la condicion de su dama la sirva el caballero, pues es
-cierto, quien contra condicion irá, piensa servir y enojará.
-
-El Duque rió mucho de los zuños nublados, y hizo esta segunda ley:
-
- Deben saber la condicion
- De cualquier servida dama,
- Para bien servir quien l’ama,
- Pues está mucho en razon.
- Que contentacion no da
- Sin la condicion seguir,
- Que pensando bien servir,
- Deservir parescerá.
-
-Dixo don Berenguer Aguilar: Yo tengo un agravio de las damas, que son
-mucho descuidadas, que nunca responden á lo dicho sino, ¿qu’es eso que
-me habeis dicho? que nunca bien responderá quien nunca está en lo que
-está.
-
-Respondió la señora doña Castellana Belvis: Señor don Berenguer, si lo
-que me han dicho es verdad, vuestra merced más tira á engordar que á
-festejar; y si es ansí, los descuidados con descuidos son pagados.
-
-El Duque hizo sobre este caso esta tercera ley:
-
- No deben ser descuidados
- Que muestran desamorados,
- Que descuido es accidente
- Que muestra quien poco siente.
- El que falta en aguardar
- Falta muestra en el amar,
- Qu’el amor muy más se muestra
- En las obras que á la muestra.
-
-Dixo Joan Fernandez: yo tengo un muy grande agravio que las damas nos
-hacen, y es la deslealtad que tienen, que poco há se estaban alabando
-en una vesita, deciendo: Pues tenemos el palomando sobre los amadores,
-hagamos que sientan el palo porque no tengan el mando.
-
-Respondió la señora doña Hierónima su mujer: Tostemps feu lo Margarit,
-per vesites aguartant encenser que va encensant, fum de noyes vos han
-dit.
-
-Dixo el Duque: Nunca mejor apodo se dixo, encensero de humo de nuevas.
-Señor don Luis Margarit, avisadamente dió ocasion la señora doña
-Hierónima que hablase, que mucho se pierde en callar un buen hablar; y
-escuchen, que á todos comprende esta cuarta ley.
-
- Nadi sea desleal
- En obrar, mirar, ni hablar,
- Que traicion es en amar;
- Vamos todos al igual.
- Y para muy justa ser
- Tengan libertad si quieren,
- A quien ley no le tuvieren
- Que no la haya de tener.
-
-Dixo don Luis Margarit: Señora doña Hierónima, pues me hizo encensero,
-yo quiero encensar para humo quitar entre damas y caballeros; Cupido
-me aparesció esta noche pasada y díxome: Tú has de proponer mañana en
-la sala-córte un agravio que se hace muy grande en los amores, que da
-ocasion de mucho mal y es éste; que los enamorados nunca deben reñir
-con sus competidores, por no dar que hablar á miradores echando juicios
-temerarios sobre las honras de las amadas y amadores, que la causa del
-reñir ha de ser para alabar y no infamar. Mas no deben negarse las
-cortesías á la italiana; háblanse sin tener gana por quitar mal decir
-y mal pensar, y la estrecha amistad no la deben detener, que es muy
-malo de comer, en la mesa, que es traicion ó gran simpleza. Que la dama
-no sea fia, de simple ó falsa compañía; y es de tener por mucho mal
-parecer.
-
-Respondió la señora doña Hierónima: Ab molta raó he donat occasió que
-vossa merce parlas. No se puede decir más donde responder es ménos.
-
-Al Duque le paresció muy bien, haciendo sobre esto esta quinta ley:
-
- No paresce bien que sirve
- Reñir con el competidor,
- Qu’es locura ó poco amor
- El que sirve si desirve.
- Y da mucho que hablar
- De lo que no es bien decir,
- Y si debe de reñir,
- Sea para más honrar.
-
-Dixo don Francisco Fenollet: Un grande agravio quiero proponer por
-parte de la Vénus, madre de Cupido, qu’esta noche me vino en sueños y
-díxome: Mañana en la sala-córte has de proclamar que no se consienta
-mentir mal, sino bien, en los amores; yo le dixe que me dixera cuál
-era mal ó bien mentir. Respondióme: Aquel es mentir bestial, qu’es
-causador de mucho mal, y el que mal no puede hacer es mentir para
-placer. Entendido que hube que hay buenas mentiras, yo desculpé á
-Joan Fernandez de sus cuentos, pues no son yerros, aunque lo son por
-ser de baja nascion, que de bajos podrian ser contrabajos de música
-desentonada, pues que todos son risada para bocas de reir, que se rien
-sin sentir, como papagayos son risueños sin intencion.
-
-Dixo la señora doña Violante Mascó: Si supiese quién sana de mucho reir
-querria desto sanar, para no dar que hablar si rio de no sentir, qu’es
-peor que mal pensar.
-
-Dixo el Duque: Tan bien me ha parecido lo que ha dicho la señora doña
-Violante como todos lo verán en esta sexta ley:
-
- Cuando no s’ha de burlar
- Nadi sea fementido,
- Que no debe ser creido
- Quien no puede acreditar.
- Y lo que burlar se puede,
- Sea para dar placer,
- Mentir con tan gran saber,
- Que por verdadero quede.
-
-Dixo don Luis Vique: Esta mañana, cuando amanescia, entre durmiendo
-y velando, sentí una voz de mujer que mostraba ir en pena como la
-que sintió Julio César, estando para pasar el rio Rubicon, cuando se
-determinó hacer guerra contra los romanos sus enemigos, que por lo que
-le dixo esta vision, vino en conocimiento ser la ciudad de Roma, que
-le contó las grandes fatigas que sintió por las crueles guerras y mala
-voluntad que entre sus ciudadanos habia; por donde yo tambien he venido
-á conoscer quién es ésta que me aparesció. Y es la ciudad de Valencia,
-diciendo que yo hiciese una figura que la representase delante vuestra
-excelencia para que la desagraviase de los agravios que está agraviada;
-y dejóme en un papel escrito todo lo que por parte suya se habia de
-suplicar. Ya la veo entrar, desagráviela vuestra excelencia para que
-torne á ser Valencia. Hecha la entrada y acato debido al Duque, dixo:
-
-Excelentísimo señor, yo estoy agraviada de las damas que están hechas
-tan á su placer, que todos los servicios que les hacen sus servidores
-los toman á burlas; que no es de burlar lo que no se debe olvidar;
-y aunque todo se les debe, debrian quedar deudoras para mostrarse
-agradecidas y no desconocidas. Yo me veo muy mal pagada dellas, que
-siendo mis hijas me hacen obras de enemigas; pues con los menosprecios
-que hacen se retiran los que las sirven de servirlas, que bien dice
-este dicho: Por do se piensa ganar se pierde el desengañar. Piensan
-ganar mucho con despreciar algunos que no son para servirlas ni para
-ser sus criados, y ellos quedan sin oirlas ni verlas de maltratados.
-Que no es bien dar ocasion perderse la reputacion, pues la dellas y
-dellos se pierde en perderse la crianza, que cada uno dellos podria
-decir al otro, viendo la vuestra se pierde la mia. Suplico á vuestra
-excelencia, pues ha hecho leyes para los caballeros, se haga para las
-damas; y todos haciendo lo que deben yo seré Valencia, que agora no soy
-sino Desvalencia.
-
-Luego salió con un agravio don Joan de Cardona y dixo: Señor, yo estoy
-maravillado de las damas, que por haber la primera dellas sojuzgado
-al primer hombre, quieren tener el mando sobre nosotros, que nunca
-mejor cosa se dixo, que decille palomando, haciendo al hombre palo,
-y á la mujer mando. Y no lo digo por los casados que no están desto
-agraviados, sino de los por casar, que mejor paresceria no fuesen
-maltratados los que no pueden llegar con quien aman á ser casados, que
-si no son para maridos en más deben ser tenidos, en servir sin esperar
-galardon por bien amar; y por esta razon las damas se debrian dejar
-servir de todos los caballeros, porque no se pierda lo que tanto se
-gana.
-
-Respondió la señora doña Margarita de Peralta, y dixo: Mucho se ha
-maravillado el señor don Juan de Cardona, y ha quedado una flor de
-maravillas, que huele bien lo que ha dicho y parece mal, pues no se
-usa; temiendo estoy que se han de secar sus flores á la salida del sol
-de mi razon, que ya sale y digo: Que del palomando que ha dicho, lo
-mejor d’este nombre es que el hombre sea palo para sostener el cuerpo
-de los trabajos que tiene el deseo del amor, y la mujer ha de ser el
-mando para moderar su mal desear de los apetitos desmesurados que
-vuestro Cupido tiene; y si á vuestra excelencia le parece que yo he
-ganado este palomando, qu’es tener nosotras el mando para que no se
-desmanden los malos deseos de los que nos sirven, póngalo en la ley que
-se ha de hacer.
-
-Dixo el Duque: En razon está todo cuanto ha dicho la señora doña
-Margarita de Peralta, que su nombre dice: _Per alta piace_, como dirá
-esta séptima ley:
-
- Por alta place la dama
- Que bien mandando manda,
- Pues que no se desmanda,
- Mande la buena fama.
- Quiero decir, señores,
- Que el mando esté en mujeres,
- Por moderar placeres
- Que gastan los amores.
-
-Don Joan de Cardona salió con otro agravio, y dixo: Los caballeros
-estamos muy agraviados de las damas que no se quieren tener á ley,
-mostrando la poca que tienen en dejarse servir de muchos caballeros; y
-si dicen que nadi puede forzar á no ser bien quisto es muy gran verdad,
-mas puédense mostrar con demostraciones las intinciones, que en la cara
-pueden ver lo que siente de pesar ó de placer. Responderán las damas
-que si no se puede atajar de ser amadas, ménos se podrá excusar si
-l’amor les hace fuerza para amar, y páguenme de procurador por haber
-respondido lo que nunca respondieran; porque jamas han otorgado, que
-mujeres han amado.
-
-Dixo la señora doña Beatriz de Osorio:
-
- No hay don Joan más avisado
- Que sólo en él paresce bueno,
- Si habla el suyo y l’ajeno.
-
-Una cosa me paresce decir que se ha olvidado, que aquello que no toca,
-suélelo callar la boca, y es que si la dama muestra estar descontenta
-del que la sirve, sea desculpada quien no consiente ser amada.
-
-Dixo el Duque: Muy poco trabajo hay de hacer leyes entre los muy bien
-hablados, que hablando hablan leyes avisados. Y pues ya está platicada
-diréla más abreviada, esta muy importante octava ley:
-
- Las damas que con ley van,
- Nunca deben consentir
- Que las haya de servir
- Sino sólo su galan.
- Si no se puede atajar,
- Muestre con demostracion
- Que no está en su corazon
- Lo que no puede excusar.
-
-El almirante de Aragon salió con luto por la muerte de don Berenguer
-Mercader, que murió d’amores por una crueldad que las damas usan, y
-dixo: Grande agravio nos hacen las damas, que siendo gasta hombres,
-no quieren dalles adobo, que á ser guantes los adobarian No sé qué
-sufrimiento basta, que una dama de nuestra tierra la haya puesto sobre
-los ojos al muerto qu’he nombrado, porque le vino cuerdo para servirla,
-y ella le volvió insensible de mucho sentir lo que le despreció. Razon
-sería que al servidor, que le trastornan el seso, diesen adobo con
-ámbar de bien tratar, y almizque le compasion y que dixesen: Cuerdo es
-bien amador que pierde el seso de amor, y si no pudiera hablar, diga
-yo le haga callar y diga, si locuras dice, no me enoja lo que dice,
-y si dice necedades, conténtense de haber traido al hombre fuera de
-sentido.
-
-Respondió la señora doña Marina de Tovar: Muy bien ha pintado el
-señor Almirante á su placer y á nuestro pesar, si él fuera dama
-peor le sabria sufrir locuras y necedades en amores que ganarle sus
-competidores; yo quiero ser de su parte, pues es el todo de la razon,
-que en ley está, quien hizo el loco que lo sufra, como dice este
-cantar: Quien gasta debe adobar.
-
-Dixo el Duque: No se debe responder donde todo es aprender, y doy por
-respuesta la vuestra plática, que es esta novena ley:
-
- La dama que su hermosura
- Hace al hombre enloquecer,
- Quien hace el seso perder,
- Súfralo como cordura.
- Que de ser bien avisado,
- Se pierde el seso por amar;
- Adóbelo para adobar
- Lo que muy bien ha gastado.
-
-Don Miguel Fernandez dixo: Si no fuese gastar el dia llorando,
-demandaria justicia d’esto. Las damas ayudan á mal morir á sus
-servidores, que riendo se mueren de amores, y el hacer morir riendo
-es matarnos halagando. Yo creo que les dan á comer de la hierba de
-Cerdeña, que se dice matariendo, que riendo d’él se muere, quien do
-no le quieren quiere; y ésta es la hierba de Cerdeña que le dan, que
-por ser de mal querer, qu’es mala tierra, con la vida nos entierra.
-Yo, señor, suplico por vos á vuestra excelencia, y por todos los
-enamorados, que por esto ley se haga, que no den reseña y paga en
-amores burlar de los servidores á cada rincon, qu’es matar á gran
-traicion, como muestra este dicho: La autoridad de matar no la tiene de
-burlar.
-
-Dixo la Reina: Don Miguel, vos habeis puesto en el baile del amor
-á quien más que todos baila, que es el Duque, mi señor. Yo quiero
-responder por las damas, que las hecistes hechiceras con la hierba
-de Cerdeña, que vos le pusistes nombre matarriendo, y la vuestra se
-dice mátalascallando, que vuestra mujer lo dice, que sois desencamina
-casados. No sé por qué habeis demandado lo que no habeis menester, que
-negar se le puede á quien pide lo que no debe. Vos nunca sois estado
-en la cama por amor, y temeisos de morir, y más será del desamor que
-teneis, que todos mueren éticos d’ese mal; yo sería de parescer que no
-se haga ley, para que las damas dejen de burlar de burladores, que
-sería desigual en los amores.
-
-Dixo el Duque: Santiguar me quiero para esta ley, pues no puedo sino
-hacer justicia, y temo de ser justiciado de la Reina, mi señora, que ya
-sin esto es matadora, cuanto más haciendo esta ley, que todas cantarán
-contra mí:
-
- Enemiga le soy, madre,
- Aquel caballero yo,
- Mal enemiga le só.
-
-Yo sé que les pasará el enojo cuando se verán mejor servidas con esta
-última decena ley:
-
- No burlen más de galanes,
- So pena de ser burladas,
- Que seguir malas pisadas,
- Se pierden los capitanes;
- Y tambien las capitanas,
- Que si más se burlarán,
- Lo que d’esto ganarán,
- Correrán carreras vanas.
-
-Dixo el Duque: Señores, yo les quiero convidar á lo que soy convidado.
-Bajemos á la huerta, que mis cantores quieren hacer la fiesta del Mayo
-que hacen en Italia, y con razon meresce ser tan celebrado este mes;
-sino, dígalo mastre Zapater para que sepamos lo mejor d’esta fiesta
-en qué está, y lo que más le parescerá decirnos, que será un buen dejo
-d’esta sala-córte que aquí se ha tuvido.
-
-Mastre Zapater, como lo era de crianza y saber, dió el obrar por
-respuesta, y dixo: El saber y poder del Criador de todo lo criado es
-tal y tan grande, que fué cosa conveniente no dejarse comprender,
-que de no saber perfectamente lo que su Majestad es, venimos á
-saber claramente qué cosa es Dios; por donde se viene á considerar
-que aquello qu’es más saber y poder que todas las criaturas, es el
-Criador, á quien debemos adorar y creer. Grande engaño recibieron en
-este mundo los que dieron crédito á Lucifer, como fueron los idólatras
-y mahométicos que le creyeron y adoraron, pues siendo criatura, no
-podia ser él creador, sino quien á él habia creado; y pues esto no
-tiene contradicion, ménos la tiene para creer qu’es Dios, considerar
-la gran providencia y gobierno que en todo tiene, y contemplando su
-casa y oficios d’ella, se ve quién es Su Majestad, como en los criados
-se conoce cuál es el señor d’ellos; pues lo conoscerémos por el sér y
-dignidad y operaciones de los ángeles, que el espiritual ser d’ellos
-nos dice que nadi lo supo ni pudo crear sino el Creador; y asimismo
-que siendo de mayor dignidad que los hombres, ha sabido y podido hacer
-que nos sirvan por custodios y medianeros, alcanzándonos gracias para
-ir al cielo, que son las operaciones d’ellos.
-
-Tambien es de considerar en los otros cuerpos celestiales, que son
-el sol y la luna para alumbrar la tierra, y los signos y planetas
-y estrellas, los efectos que hacen por sus influencias y las
-inclinaciones que dan á en debajo su curso nasce, por ser cuerpos
-superiores, y nosotros inferiores á ellos, y tanto, que si por
-menosprecio tenemos osar de hablar y entrar donde algun mal espíritu
-está de los que sentimos por el mundo, nos asombran y matan, sino los
-que tienen mando sobre ellos, que son sacerdotes y seculares por divina
-virtud; por donde se concluye que la primera causa sólo es Dios, de
-quien proceden todas las segundas causas, que son las criaturas. Y por
-esto, respondiendo á lo que vuestra excelencia me ha mandado, digo que
-sólo al mes de Mayo dan las estrellas influencias para engendrar todos
-los metales, que por mineros de la tierra se engendran, como el oro y
-plata y los otros, y tambien todo género de piedras preciosas, y tienen
-más virtud las hierbas en este mes que en todo el año por el rucío que
-cae del cielo sobre la tierra, que es manná cogido en muchas partes
-para medicinar los cuerpos humanos; y vistas las grandes excelencias y
-provechos que se alcanzan en este mes de Mayo, vinieron los romanos y
-muchas naciones á celebrar esta fiesta, por la que el cielo nos hace
-en darnos tan grandes tesoros como nos da, y para ser católicas estas
-alegrías, han de ser dando gracias á quien las da, que es nuestro Señor
-Dios, de quien todas las criaturas proceden y son hechas.
-
-En acabar mastre Zapater abajaron á la huerta del Real, donde hallaron
-un aparato de la manera que oirán.
-
-Estaba un cielo de tela, pintado tan natural que no parescia
-artificial, con un sol de vidro como vidriera, que los rayos del otro
-verdadero daban en él, y le hacian dar luz, no faltando estrellas
-que por sutil arte resplandecieron á la noche. Debajo dél habia una
-bellísima arboleda, con unos paseaderos de obra de cañas, cubiertas de
-arrayan, y entre ellos unas estancias en cuadro, hechas de lo mesmo; y
-en medio de este edificio estaba una plaza redonda, arbolada al entorno
-de cipreses con asentaderos, donde estaba una fuente de plata, que
-sobre una columna tenía la figura de Cupido, que la representaba un
-mochacho muy hermoso con el arco sin cuerda, asegurando con este mote
-que en una guirnalda traia: sin cuerda por no acordar. En el remate de
-la columna estaba este letrero: Soy la fuente del deseo, que su deseo
-alcanzará quien d’esta agua beberá.
-
-Tenia en la mano izquierda un ramo de flores, y en la mano derecha un
-guion real con una plancha de oro por bandera, con estos versos en
-ella, que muestran, moralizando á Cupido, quién es:
-
- El muy grande niño de muchos señor,
- Desnudo con alas y nunca cansadas,
- Con arco y saetas de plomo y doradas,
- en yerra le llama el gran dios d’amor.
- ¿Sabeis quién es este de tanto valor?
- Cupido se dice, y es nuestro deseo
- Que cuando codicia d’amor lo más feo,
- Pierde lo bueno y es todo dolor.
- Entónces desnudo, muy desvergonzado,
- Razon le contempla, y muchos le pintan,
- Sin ver, pues no ve qu’es mal deseado
- Volar con dos alas de vicio malvado,
- Y voluntad mala que el bueno despintan.
- El arco su fuerza primero nos tira,
- Saeta dorada que toma de grado,
- Las otras de plomo despues que ha tomado,
- Penando las siente quien ama en su ira.
-
-Los que se probaban en esta aventura habian de beber del agua, y al
-que no se queria dar secábase la fuente, y ántes de gustar della habian
-de publicar lo que deseaban. Estando en este deleite sintieron que
-venian los del Mayo con gran música de todo género de instrumentos, que
-tañeron en esta fiesta, y subieron á las ventanas para ver la entrada
-dellos. Venía delante de todos un Confaloner, con un caballo blanco
-cubierto de una red de oro guarnecida de muchas flores, y el vestido de
-lo mismo con un estandarte de seda verde, broslado todo de flores, y
-una guirnalda en la cabeza, de lo mesmo, sobre una cabellera, y él era
-rubio y dispuesto, hermoso y desbarbado. Venian en torno dél, vestidos
-en figura de ninfas, los cantores de su excelencia cantando:
-
- Bien venga el magio
- El Confaloner selvagio.
-
-Con este triunfo entraron en la huerta del Real, y en ser delante el
-Duque y la Reina, el Confaloner selvagio dixo: Yo soy el Mayo, hijo de
-naturaleza humana, representador del placer con flores y frutos, para
-recreacion de las criaturas, que debilitadas salen de la frialdad del
-invierno, enemigo de la vida humana, y renovador de la virtud, pues
-conmigo renueva lo que el invierno envejece. Proveedor de la salud,
-con hierbas de maravillosas virtudes, conservador del contento, porque
-el deleite no se pierda; traia este mote en la guirnalda de su cabeza:
-Quien es Mayo pasa el año.
-
-Habló luégo una de las que le acompañaban, que venía vestida de una
-ropa montesina, toda broslada de montes con un mote que decia: Por
-montes se debe andar, por no abaxar, y dixo: Yo soy la ninfa de los
-montes, que habito en el monte Olimpo, que está en la Grecia, de quien
-muchas naciones contaron el tiempo, porque los griegos hacian unos
-juegos en él de cuatro en cuatro años, que principiaron el año cccc. y
-vj. despues de la destruccion de Troya. Y los romanos de cien en cien
-años hacian sacrificios en él, que por ser más alto que las nubes y los
-vientos, siempre hallaban la ceniza de los cienaños pasados como las
-dejaban.
-
-Habló un otra que venía vestida con una ropa toda broslada de ondas
-de aguas del mar, y el mote decia: los que mejor triunfaron mis aguas
-ensangrentaron, y dixo: Yo soy la ninfa de las aguas, que lo más habito
-en la profundidad della, entre las gentes que habitan en lo interior
-del medio de la tierra, que son nombradas gente de agua, que estando lo
-más dentro della no los mata.
-
-Habló un otra que venía vestida de una ropa toda broslada de muy lindas
-arboledas, y el mote decia: por mis florestas no matan calorosas
-fiestas. Y dixo: Yo soy la ninfa de las florestas que lo más habito por
-Flándes y Alemania, donde las gentes dejan las poblaciones y viven en
-las florestas, que son muy arboladas, para que la furia del sol, cuando
-está en Leon, no pueda entrar en ellas.
-
-Cada una d’estas ninfas traian muchas vestidas como ellas venian, que
-fué cosa de ver, y oirles tañer la diversidad de instrumentos que
-tañeron.
-
-Levantóse Joan Fernandez diciendo: Yo quiero ser el primero que me
-probaré en esta aventura, y dixo: Yo tengo deseo de alcanzar que mi
-mujer en los dias caniculares no tenga celos de mí, que peor es que
-cigarra, que en todo el dia no calla, y temo que no reviente; y en
-allegarse á beber el agua se le secó, y él echó un
-
- Reniego de mí
- Porque me casé,
- Que si no me casára
- No me encativára
- Por una Beneita
- Que nunca lo fué.
-
-Su mujer se llegó á probarse, y dixo: Yo tinch un desig, que bon profit
-me faza, que estigues en la caza, tostems mon marit y nom cazas en
-casa, que mi posa brasa. Quiso beber del agua y no salió; y su marido
-le dixo: ¿qué haré yo, que el agua huye de vos?
-
-Don Diego Ladron llegó á beber del agua, y dixo: Yo tengo un deseo, que
-las damas perdiesen los deseos, que peores son que de preñadas, que no
-les podeis negar lo que piden, porque no muevan, y no dejan de mover,
-que no están firmes en querer. La fuente se le secó, y él dixo: Las
-damas le habrán hecho del ojo que no saliese, que cuando sus ojos tiran
-por la mira del enojo, tan blanco el ojo.
-
-Llegó á probarse la señora doña María de Robles su mujer, y dixo:
-Yo tengo un deseo, que mi señor don Diego tuviese deseos de preñada
-de bien parir, que si no pareciese mal no le faltarian comadres y
-compadres para batizar, y sé que le pornian por nombre don Diego Git y
-Calla, que no hallo qué es saber galan y hacerse mal querer.
-
-Respondió su marido: Si me hago mal querer es por sanar una celosa,
-que sois vos: que mucho se debe hacer para conservar á la mujer.
-
-Dixo ella: Verdad es, mas nadi debe ser bueno con mal ajeno.
-
-Al Duque les paresció tan bien está plática, que dixo á la Reina:
-Señora, probarme quiero en esta aventura, pues hace tanbien hablar, que
-Julio César fué en Asia por aprender retórica de Apolonio, astrólogo.
-Que todo se debe probar por saber muy bien hablar.
-
-Tomó de la mano á la Reina, y en ser delante la fuente, dixo: Yo deseo
-ser deseado de vuestra alteza y no aborrecido; y en querer beber del
-agua no salió.
-
-Rióse mucho la Reina, y dixo: Todo se le hace mal á mal pensar, yo me
-quiero probar por ver cómo me irá. Tal voy al agua, como cierva herida,
-y no soy creida, porque tengo por marido un descreido. Yo digo que
-tengo un deseo de preñada, y es de no ser olvidada del Duque, mi señor,
-que cualquier que no se quiere es muy gran olvidador; allegar quiero al
-agua, ya la veo seca, pues todo se me deseca, que mucho daña si ventura
-desengaña.
-
-El Duque se rió, y dixo: Señora, cabales estamos de risas y deseos,
-vuestra alteza de mal pensar perdió; que sin tocar nunca es bien
-determinar.
-
-La Reina dixo: ¿Amigo sois de tocar? Respondió, no, sino de destocar,
-d’eso pues reniego yo. Señora, no me ha entendido, que de no tocar ha
-sido mi destocar. A otro perro con ese hueso.
-
-Dixo Joan Fernandez: Señora, si perra dixera por mi mujer lo
-entendiera; puix sou gos, seré yo gosa, per ser vos un Barbarosa ab
-cent mullers. Hágolo por haber hijos, para mostrar que en vos se toma
-no engendrar, y no en mí. Mes val que estigam axí, que si fill tingues
-de vos sería masa graciós.
-
-Dixo don Luis Margarit: Departir quiero estos amores d’estos señores;
-probarme quiero que de un gran deseo muero.
-
-La señora, su mujer, dixo: Los deseos de maridos no merescen ser
-cumplidos, porque son parientes de la traicion.
-
-Respondió su marido: Vuestra merced lo verá, qu’el agua no me faltará
-por mostrar que os soy leal á bien y á mal. Y digo que mi deseo, que
-ninguna me mirase porque en vos no idolatrase. Que al parangon se
-muestra más la perficion, y en llegarse á la fuente se le secó.
-
-Su mujer se le rió cara á cara, y dixo: Cuán cierto está que no engaña
-la ventura, vuestro deseo fué engañarme, queriendo darme á entender
-desear no ser mirado por no idolatrar en mí, y todo vais falsificado,
-pues huis siempre de mí; y no fuig qui á casa torna.
-
-Dixo la señora doña Joana Pallas: Señora doña Violante, amagau lo
-valenciá, que castellans van per la terra, que per burlar de nostra
-llengua nos furten les peraules, y pórtenles á Castella pera fer farses
-ab ella, que mones son de Valencia, parlant ab reverencia.
-
-Dixo Joan Fernandez: D’esas monerías don Diego se ha burlado con
-cuentos valencianos de castellanos, y hánselo muy bien pagado, que
-burlar del burlador es de avisado.
-
-Dixo don Francisco: Yo quiero probar en qué parará un deseo que tengo,
-y es, si he de comer un higo que me hacen en una relogía; y queriendo
-beber del agua se le secó.
-
-Dixo la señora doña Francisca, su mujer: Yo conozco la higuera de ese
-higo, que por esto vos sacastes en las cañas papahigo y no le paparéis;
-por eso no subais á la higuera que sabeis, que dicho me ha que no deja
-cogerse, que bajar es el subir que ha de perderse. Yo tambien quiero
-probar un buen deseo en qué tiene de parar, y es que nunca os mirasen
-otros ojos sino los mios, porque estaria al seguro que no seríades
-burlado, pues los más hombres que se enamoran, son de ojos burladores,
-que los miran, y por ellos no sospiran, ántes hacen sospirar. Que el
-mirar de la mujer, lo más es para burlar. El agua se me ha secado, vos
-ternéis, señor marido, muchos higos y burlado.
-
-Don Pedro Mascó y la señora doña Castellana, su mujer, llegaron
-á probarse, y dixo el marido: Yo deseo nunca ser olvidado de una
-valenciana y castellana, que cuando más y más las miro más sospiro; y
-probó á beber del agua y secóse.
-
-Dixo la señora, su mujer: Pues me tengo de probar, deseo no desear á un
-Pedro más contento de sí mesmo que de mí, que no está léjos de aquí; y
-queriendo beber del agua se le secó.
-
-Dixo el marido: Señora mujer, decidme quién es el Pedro más contento
-que habeis deseado, que todo estoy demudado, mas no mudado en desamor,
-que no se muda un buen amor.
-
-Y ella respondió: Y’os lo diré, si vos me decis quién son las dos que
-deseais no ser olvidado dellas.
-
-Él se rió, y dixo: Mirad cuánto ciegan los celos, que os habeis
-desconocido; pues nombránd’os yo Valenciana y Castellana, que sois vos,
-os habeis hecho celosa pensando que fuesen dos; picado habeis, no lo
-negueis.
-
-Ella se rió, y dixo:
-
- Tambien habeis vos picado
- Del Pedro que os he nombrado,
- Más contento de sí mesmo
- Que de mí;
- Pues sois vos si estais aquí.
-
-Don Baltasar Mercader llegó á probarse en la aventura, y dixo: Yo tengo
-un deseo que pocos le tienen, de morir primero que mi mujer, porque
-yo me desesperaria si ella me faltase, y de otra parte no lo querria,
-porque de celos yo iria al infierno si otro la gozase; alargó la mano
-para beber del agua y secóse la fuente.
-
-Y la señora doña Isabel, su mujer, dixo: Yo tambien quiero probarme
-con el mismo deseo que mi señor don Baltasar tiene, y de las dos cosas
-que él ha deseado, la que ménos querria quiero, y es, que su merced se
-muriese primero porque nadi d’él gozase si por ventura se casase, que
-por ventura habria de ser segun me suele querer; y el agua se le secó
-y sospiró.
-
-Don Luis Vich tomó de la mano á la señora doña Mencía, su mujer, y
-dixo: Señora, vamos á probarnos en esa aventura, que mostrar quiero
-cuanto os quiero, y es mi deseo que vuestra merced creyese de mí que
-despues que la miré he cegado para cuantas he mirado, que topándolas
-voy como á ciego, y perdon les pido luégo diciéndoles: Hag’os saber que
-mis ojos dejo en casa mirando siempre á mi mujer.
-
-Dixo la señora doña Mencía: Tan casados son nuestros deseos como
-nosotros, pues deseo lo mismo de vuestra merced, que si deja los ojos
-en casa para siempre mirarme, no quedan los mios en la posada por irse
-tras él; que si en ella tengo de ver, con los ojos de mi hija ha de
-ser, que no veo sino con los de Doñana. Llegaron estos dos tan casados
-en su voluntad á beber del agua y no se les dió, que Cupido que la daba
-la quitó porque no muriesen de placer de verse favorecer más que todos
-del amor, que fuera hacer gran sinsabor.
-
-Don Berenguer Aguilar llegó á probarse, y dixo: Yo deseo que la señora
-doña Leonor, mi mujer, me tuviese por tan buen casado que no dejase
-cantar por casa á su criada Marinsueña: Mal casada, no te enojes; que
-cantando le va esta cancion por meternos en quistion, que en ser en
-Valencia estas castellanas, son revuelve-casados y descasa-maridos.
-
-Dixo la señora doña Leonor: Quien se da mal á entender, se va á perder.
-
-Respondió su marido: Quien se da á mal sospechar, va á mal andar, como
-hace Marinsueña, que debe ensoñar que yo soy mal marido, y serlo he,
-porque ella vaya á cantar á otra casa; y queriendo beber del agua, se
-le secó, y á su mujer le rogó que no se probase en ella, que enojado
-estuvo d’ella.
-
-Don Miguel Fernandez tuvo por cierto que se cumpliria un deseo que
-tenía, y llegó á la fuente á probarse, y dixo: Yo tengo un deseo de ser
-muy leal en amores si me guardasen lealtad, mas no se usa, que mal uso
-descubre quien es confuso, bien sé que hablo contra mí, mas yo sé quién
-obra contra nosotros en seguir y perseguir las damas á sus amadores,
-con este diabólico uso, nombrado deslealtad, que tantos quieren cuantos
-ven de servidores, y á todos hacen disfavores; y queriendo beber del
-agua, se le secó, y dixo: Desculpado so si no tengo lealtad, que no
-quiere esta bondad, Cupido, nuestro deseo, por seguir l’amor más feo
-en los amores, que nascen de mal amor desamores.
-
-Dixo la señora doña Ana, su mujer:
-
- Buen pintor es mi marido,
- Á su placer ha pintado,
- Falsas nos ha retratado,
- Guárdeos Dios de arrepentido.
- Todas l’han amenazado
- Que será bien combatido.
-
-Y’os prometo de no ayudaros, que bien dicen: Quien mal busca, presto
-le halla. Yo quiero tambien probarme en esta aventura, y es mi deseo
-que no viese lo que veo cuando me enoja, que ver mal, males antoja; y
-en llegar á beber del agua se le secó, y dixo: Ya me temia que jamas
-alcanzaria dejar de ver en amores refalsados amadores. Señoras, demos
-mala postre á mi marido, que esta plática ha movido.
-
-Vinieron dos disfrazados á probarse en esta aventura, y el uno venía
-armado de cuerpo con unas muy ricas armas, llenas de flores esmaltadas
-sobre planchas de oro de martillo y en un chapeu que traia una red
-de oro colgaba, que su rostro le atapaba, y este mote en él traia,
-Miraflor de Milan.
-
-Y el otro venía en cuerpo muy bien vestido, como á soldado, de
-terciopelo carmesí, con unos ojos en blanco mirando al cielo, broslados
-entre muchas alas de oro de martillo, esmaltadas, y en un sombrerete de
-lo mismo traia este mote que decia: El deseo siempre vela, mira y vuela.
-
-Y en ser delante la fuente para decir sus deseos, el uno que en su mote
-representaba ser el deseo, quiso comenzar á decir lo que deseaba, y
-el otro, que venía armado, le dixo razonando á modo de diálogo lo que
-oiréis en este razonamiento:
-
- _Miraflor._ Paso, paso, mi Deseo,
- N’os pongais á desear
- Lo que n’os puede matar
- De la muerte que ya veo.
- _Deseo._ ¿Y que muerte podeis ver,
- Que no sea más placer
- El morir por gentil dama,
- Que despues de muerto ser?
- Más se vive por la fama.
- Ya yo sé
- Lo que de Leriano fué,
- Que murió por Laureola;
- Mártir con tal laureola,
- Que laurel d’amores fué.
- _Mir._ Deseo, n’os engañeis,
- N’os perdais de confiado,
- Que do vos habeis entrado,
- Nunca pienso que saldréis.
- _Des._ ¿Y qué mal puede venir,
- Que no sea más vivir
- Morir bien enamorado?
- Que si envida fué nombrado,
- Mucho más es en morir.
- Ya sé yo
- Que por lo que deseó
- Leandro, su linda Hero
- Murió de lo que yo espero,
- Que en l’amar se ahogó.
- _Mir._ Deseo, dejad razones,
- No paseis más adelante,
- Vos pornéis á vuestro amante
- Por mil bocas de leones.
- _Des._ ¿Y qué afrenta le verná?
- Pues que más leon será
- En cualquier inconviniente,
- Que el cobarde es más valiente
- Cuando enamorado está.
- Ya está visto,
- Que por desear Calisto
- A su linda Melibea,
- Murió del que yo me vea,
- Pues no fué d’ella malquisto.
- _Mir._ Deseo porfiador,
- No salgais de la barrera,
- Hablemos de talanquera,
- Que mata el toro d’amor.
- _Des._ ¿Y qué muerte darnos puede,
- Que muy más muerto no quede
- El que por temor olvida?
- Que amor mata y da la vida
- Cuando todo lo procede.
- Yo bien veo
- Que Sanson y su deseo
- Por su Dalida murió,
- Cuando el templo derribó
- Con el pueblo filistéo.
- _Mir._ Deseo, creedme, pues,
- Desear es gran fatiga,
- Mate da cualquier amiga,
- Si amor juega al ajedres.
- _Des._ ¿Y qué mate nos dará?
- Pues su mano matará,
- Que muy más es ganador
- El que pierde por amor,
- Cuando bien perdido está.
- Ya contemplo
- Que Achíles murió en el templo
- Deseando á Policena,
- Que si desear da pena,
- Troya queda por ejemplo.
- _Mir._ Deseo, no me enojeis,
- Que tambien ternéis vos parte,
- Recelad de cada parte,
- Que enemigos hallaréis.
- _Des._ ¿Y de qué parte vernán?
- Sé que no nos matarán
- Si de nuestra dama vienen,
- Que de muertos que nos tienen,
- Poco que matar hallarán.
- Bien sé que avino
- Que por desear Tarquino
- Á Lucrecia su romana,
- Él quedó muerto en Toscana,
- Que de Roma huyendo vino.
- _Mir._ Deseo, ya podeis ver
- Lo que nos puede seguir,
- Si vos n’os dejais regir,
- Yo no me podré valer.
- _Des._ ¿Y qué seso bastará?
- Quien tal dama mirará,
- Que se pueda regir más,
- Pues que tú mirado la has,
- Quien la vió la deseará.
- Calla, pues,
- Que amor pasa todo arnes,
- Si con esta dama mata,
- Nombrada Margarimata,
- Que en su nombre está quien es.
-
-Pues nombraste la dama que has nombrado, no se puede excusar el desear
-que hasta agora t’he rogado; hícelo porque mostrases la razon que tengo
-yo de siempre ser de quien yo so; y así deseo lo que tú deseas, nunca
-estar en libertad, que pueda tener deseos sino de servir á la señora
-que serle su servidor hace ser muy gran señor. Alargó la mano, y el
-agua se le dió, y Cupido le habló desta manera: Miraflor de Milan, si
-yo te he dejado beber del agua desta fuente del Deseo, ha sido porque
-el Cupido que yo represento me aparesció esta mañana, y me dixo que no
-te negase el agua del Deseo, pues deseas en los amores para merescer
-favores, y que no te niegue cuanto me pedirás, pues tan bien deseado
-has. Toma esta carta que me dió para tí, y mira lo que mandas de mí.
-Con lacato que se toma una carta real la tomé y le sopliqué me dixese
-por qué habia negado el agua en dia que nos mostró con su invincion
-que á ninguno enojaria; respondióme: Por probar de paciencia, que mucho
-se contenta amor de bien sufrido amador. Agora yo la daré, que á buen
-sufrir se le debe sin pedir.
-
-Todos bebieron con gran placer desta agua que tan buen sabor tenía,
-como el efecto que hacia; el Duque y la Reina quisieron saber quién
-yo era, yo respondí: Mi nombre traigo por mote; dixéronme: ¿Luego vos
-debeis ser aquel Miraflor de Milan que nos hizo publicar con el rey
-darmas el cartel de la aventura del monte Ida, donde vos os hallasteis
-muy favorecido de Cupido? quitéme el disfraz y dixe: Yo soy quien
-siempre fué muy gran servidor de vuestra alteza y su excelencia. Rieron
-mucho de mi arreboz tan disimulado, que buen engañar no enoja al
-engañado; mandáronme que leyese la carta, yo dixe: Quien me la dió debe
-saber si en público se ha de leer, dársela quiero, y él la tomó, y á
-todos la carta leyó, que ansí decia:
-
- Buen amador con quien amor recrea,
- No l’amador por quien fuí ahorcado,
- Deten la fiesta, que yo te he mandado,
- Del monte Ida, porque yo la vea.
- Mandamos esta carta que se lea
- Para mostrar lo que he determinado,
- Que por mi mano seas muy honrado,
- Porque mejor de tus manos lo sea.
- Yo llevaré mi madre en compañía,
- Y ella dará jornada d’este dia.
-
-Las damas que tenian amenazado á don Miguel Fernandez vinieron todas
-juntas contra él, y dixéronle que se pusiese en punto de guerra, que
-le querian dar la batalla que tenía aplazada, y fué de mujeres á
-maridos, porque fueron valederos d’él, y ellas de la señora doña Ana,
-su mujer, y por excusar prolijidad en esta escaramuza, serán señalados
-los caballeros, cuando hablan, con una C., y las damas con una D., y
-comenzó la señora doña Ana Mercader:
-
- _Dama._ Señor don Miguel, Olvido.
-
- _Caballero._ Señora Doña Ana, Acuerdo,
- Para tener desacuerdo,
- Siempre os vi contra el marido.
-
- _D._ Dígame, señora hermana,
- ¿No está muy bien apodado?
- Dichli pájaro pintado,
- Vestit de vert y de grana.
-
- _C._ Decid, señora mujer,
- ¿Qué os ha hecho don Miguel?
-
- _D._ Perque vos sou tal com ell,
- Pensi dar en lo terrer.
-
- _C._ Señora doña Leonor,
- ¿Com li va de mal marit?
-
- _D._ Mejor era servidor;
- Respondre vull al envit,
- Doña Juana Pallas so,
- També cante exa cansó.
- Don Diego mal querer,
- ¿Porque no entrais en batalla?
-
- _C._ Don Diego git y calla
- Me ha puesto mi mujer,
- Con un mote de Milan
- Os respondré muy conforme:
- Non despertar el can que dorme.
-
- _D._ Muy mejor está durmiendo
- Que vellando, mal marido.
-
- _C._ Porque no tenga sentido,
- ¿Quereis que no esté sintiendo,
- Señora doña Isabel?
- ¿De qué visten los maridos?
-
- _D._ De raposos van vestidos,
- Que huelen á mala piel.
-
- _C._ Señora mujer, ¿qué es eso,
- Que raposo me decis?
-
- _D._ Un poco dello vestis,
- Que en amores sois travieso.
-
- _C._ Señora doña Violante,
- Mi mujer,
- ¿Amazona quereis ser?
-
- _D._ No soy sino Bradamante
- De bien querer,
- Aunque vos no sois Rugier.
-
- _C._ Señora doña Mencía,
- ¿A franceses os pasais?
- Quien os hizo en este dia
- Lo que nunca me mostrais.
-
- _D._ Perdone, señor don Luis,
- Que no puedo paz tener;
- engarme quiero por ver
- Si es placer cuando reñis.
-
- _C._ Doña brava Castellana,
- ¿Armastes hoy la ballesta
- Contra mí?
-
- _D._ Don Pedro, mala semana
- Y peor dia de fiesta,
- Veisla aquí.
-
- _C._ Bravas andan las señoras,
- Que Doñana, mi mujer,
- Las saca al corro.
-
- _D._ Don Miguel, poco enamoras,
- Salidnos vos á correr
- Que no me corro.
-
- _C._ Don Miguel, teneos bien,
- N’os derribe de la silla
- Vuestra mujer.
-
- _D._ Joan Fernandez Desden,
- Corregidor de Castilla,
- Debeis ser.
-
- _C._ Diga, señora Doñana,
- ¿Hale entrado por la boca
- Mi mujer?
-
- _D._ Fet habeu carrera vana,
- Caball sou que mol se toca
- De llauger.
-
-El Duque se rió mucho d’este palacio, y dixo d’esta manera: Señores,
-nunca fué mejor batalla, que los muertos son de risa, y los vivos
-d’amores quedan cativos. Las mesas están paradas para cenar, váyanse
-luégo á sentar, porque miéntras cenarémos, alabanzas oirémos de las
-damas de Valencia, que serán en un _toma vivo te lo do_, que cantarán
-todos mis cantores, y dirá Olivarte sólo la copla de cada dama tañendo
-y cantando; y porque será tarde cuando de aquí saldrémos, yo hago
-franco á don Luis Milan para agora de la aventura del monte Parnaso que
-nos ofresció de contar, con que nos quede deudor della para cuando se
-la demandarémos, que buena deuda, pedir se debe, y comience la música á
-darnos por principio d’esta dulce cena el
-
-
-TOMA VIVO TE LO DO.
-
- Para quien falta mi pluma,
- Aunque sea de Milan;
- Que las garzas altas van,
- Pues de damas son la suma.
- Son las cuatro de Aragon,
- Que en Doñana os mostraré
- Un noli me tangere,
- Que de César diz que son.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Perellosa,
- En muy buen oro engastada,
- Que cuando será tocada
- La hallarán muy más preciosa.
- Es de tal quilate bella,
- Qu’es para dorar su oro,
- Que á mí me ha vuelto moro
- Y no he renegado della.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Francisca
- De Mascó y Castellví,
- Por amores me perdí,
- Cantará quien se le arrisca.
- Aunque no se olvidará,
- Y si me cobrase hoy dia,
- Otra vez me perderia
- Quien tambien perdido está.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Gracía Ladron,
- Que de sí retrato está,
- Pues en ella se verá
- Su nombre por condicion.
- Lo que en todos es desgracia,
- Es muy grande gracia en vos
- Tener tales nombres dos,
- Ladron puesto en tanta gracia.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Desprecia,
- Que desprecia toda hermosa,
- Sino mi linda preciosa,
- Y es en todo otra Lucrecia.
- Y aunque trae luto agora,
- Luégo le podrá vestir
- Quien la mire por servir,
- Pues en todo es matadora.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Ventura,
- De la hermosura Marquesa,
- Pues nasció para deesa
- De la mesma hermosura.
- Hable un marqués, dígalo
- Quien es esta Madalena,
- Pues que lo sacó de pena
- La pena que ella le dió.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Leonor,
- Qu’es en todo tanta dama,
- Y Gualvez, qu’es en la fama
- Con las de mayor valor.
- Es de tanta perficion,
- Como en ella se verá,
- Si viene otra reina Sabba
- Para ver su Salomon.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Ana Mercader,
- Pues con su mercadería
- A todos abatiria,
- Y no para abatidos ser.
- Todos s’abaten en vella,
- Nadi deja de servilla,
- Aunque perderá la silla
- Quien irá encontrado d’ella.
- _Toma vivo te lo do._
- Para tres puertas al cielo
- Que harán perder de vista,
- Si no es águila la vista
- Que las mire d’este suelo.
- Adevínelas, señor,
- Que la segunda es muy linda,
- Mariángel, Cathalinda,
- Joanamor.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una matadora,
- Qu’es en todo mucho bella,
- Quien dirá quien fuere d’ella,
- Sano era, mas no agora.
- Aunque cierto yo diria
- Qu’es contraria á su nombre,
- Que María sana al hombre
- Y en ella no sanaria.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Theodora
- De Carroz y de Artes,
- Que de tan gran arte es,
- Que á las damas enamora.
- Porque no es poco saber
- No matar envidiosas,
- Que son las ménos hermosas
- Delante su parescer.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una aragonesa
- D’Aragon y de Casada,
- Doña Francisca nombrada,
- Que era toda gentileza.
- Dígalo quien lo dirá,
- Qu’es su don Juan Valterra,
- Que no está debajo tierra
- Quien bien enterrado está.
- _Toma vivo te lo do._
- Para dos de gran blason,
- Doña Mencía doña Ana,
- Quien d’ellas muere no sana,
- Madre y hija entrambas son.
- Son de hermosura tan bella,
- Como no tiene respuesta,
- Que no paresce ser fiesta
- Si las dos no son en ella.
- _Toma vivo te lo do._
- Para las tres saboyanas
- De la casa de Saboya,
- Que quien ménos vea y oya
- Las dará por muy galanas.
- Todas son tan angeles,
- De hermosura valenciana,
- Doña Beatriz y Doñana,
- Con doña Francisca tres.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Doñana Blanes,
- Qu’es de muy alta casada,
- Que si no fuese casada,
- Casaria mil galanas.
- Casados con su parescer,
- Irian ciegos tras ella,
- Pues nasció debajo estrella
- Para siempre estrella ser.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una su cuñada,
- Mujer de Blanes, su hermano,
- Que no le darán de mano
- De graciosa y avisada.
- Pues que tiene tal aviso,
- Qu’el espejo en que se mira,
- Tras su marido sospira,
- Pues en él ve un Narciso.
- _Toma vivo te lo do._
- Para quien nada le falta
- Que pueda tener, señora,
- Que un Milan voló en buen hora,
- Por volar garza tan alta.
- Sepan, pues, qu’es esta dama
- Doña Joana de Cardona,
- Que muy caro da persona
- Que tiene mucho de fama.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una linda Pallas,
- Con un Margarit casada,
- Que por servir no da nada,
- Que servirla es por demas.
- Porqu’es escupir al cielo,
- Que se volverá á la cara,
- Pues es cosa mucho cara
- Lo sin precio en este suelo.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una d’este són,
- Que sin honra á nadi da,
- Que no es como Dalidá,
- Aunque es mujer de Sanson.
- Adevinénmela, pues,
- Que entre todas damas cabe
- Que don Pedro Sans lo sabe,
- Pues que su medalla es.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Beatriz Vique,
- Pues es dama tan de ver,
- Que de quien no debe ser
- Por demas es que repique.
- Tiene pacto con ventura,
- Que terná della contento,
- Que muy gran merescimiento
- Tarde para en desventura.
- _Toma vivo te lo do._
- Para dos lindas Violantes,
- Madre y hija son las dos,
- Que mucho deben á Dios,
- Pues que son muy importantes.
- Pallas serán y Pujadas,
- Pues que suben á tal alto,
- Que daria mortal salto
- Quien siguiese sus pisadas.
- _Toma vivo te lo do._
- Para tres de muy gran vuelo,
- Garzas son estas Garcías,
- Que si viviera Macías,
- Muriera tras este vuelo.
- Doña Joana lo dirá,
- Villarasa, linda dama,
- Que si tal señuelo llama,
- Qualquier ave le verná.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una qu’es el norte
- De hermosura en el amar.
- Estrella del navegar,
- Guia del galan de córte.
- Doña Joana Jofre es ésta,
- De los cortesanos guía,
- Que estrellas á mediodia
- Hace ver á quien le cuesta.
- _Toma vivo te lo do._
- Para tres lindas cometas
- Que sacan rayos de fuego,
- Quien los mira queda ciego
- D’estas lindas Fenolletas.
- Cuando se muestran en fiesta,
- Señalan caso de muerte,
- Para el de muy mala suerte,
- Que con ellas no hará fiesta.
- _Toma vivo te lo do._
- Para dos que están vecinas,
- Que la una es milanesa,
- Y la otra es ferraresa,
- Muy hermosas clavellinas;
- Pues que son d’ellas claveles,
- Dos que con mucho de ver,
- Un Milan con un Ferrer,
- Que parescen dos joyeles.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Sanoguera,
- Señora de Catarroja,
- Que prometo que no acoja
- En este lugar quinquisera.
- Dícese doña María
- Sanoguera mucho bella,
- Que cualquier dirá por ella,
- Por María yo amaría.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Joana
- Que la gracia está en su nombre,
- Vida y muerte dará al hombre
- De Vilanova y galana.
- Es de muy gran hermosura,
- Hija del Rey del amor,
- Pues da vida al amador
- Que le da la sepoltura.
- _Toma vivo te lo do._
- Para dos cuñadas bellas
- Doña Esperanza Despes,
- Qu’el oro y ruchicler es,
- Con doña Joana Centellas.
- Son la más bella cadena
- Que s’ha visto en los nascidos,
- Pues que tienen sus maridos
- Libertados y en cadena.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Castellví
- Que nombran doña Rafela,
- Quien tras su castillo vela,
- Mejor vellador no vi.
- Fortaleza tanto bella
- Nunca se podrá ganar,
- Porque no llega el amar
- A tomar almena della.
- _Toma vivo te lo do._
- Para quien valen por ciento
- Que siempre serán nombradas,
- Ejemplo y paz de cuñadas
- Por su gran avisamiento.
- Doña Castellana es una,
- Y el otra doña Violante,
- Que de poniente á levante
- Como ellas fué ninguna.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Dorotea
- Pellicer y de Scribá,
- Que bien para mal le va,
- Pues no es matadora fea.
- Es de tal arte sabida,
- Que no se puede atinar,
- Que sabe tambien matar,
- Qu’en la muerte da la vida.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una linda Cardona,
- Paloma del alto cielo,
- Que siempre la veis al cielo,
- Pues del cielo es su persona.
- Un Milan, gran volador,
- Por ser alto su volar,
- Se vinieron á cazar,
- Que no fué caza mejor.
- _Toma vivo te lo do._
- Para tres Borjas Joanas,
- Que Joanas son y Borjas,
- Sayas traen con alforjas
- De mil gracias y ademanes.
- De sobrinas tienen talle
- Del gran Honorat Joan,
- Qu’es el más gentil galan
- Que se vió de sala y calle.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Luisa
- Penarroja y de Pujadas,
- Que no terná malas hadas
- Quien por ella tenga risa.
- Guay de quien hará llorar,
- Porqu’es dama tan en todo,
- Que en servirla de mal modo,
- Luégo puede comulgar.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Mencía
- Margarit y de Mascó,
- Quien á tí no te buscó
- Todo bien desmerescia.
- Más linda que Cleopatra,
- De las más lindas que vi,
- Por idolatrar en tí,
- Muerta estás por idolatra.
- _Toma vivo te lo do._
- A doña Agraida Parda,
- Y á su hermana la Rubina,
- Que con su doña Agustina
- Danzarán alta y gallarda,
- Porque son tan altas tres,
- Y de tanta gallardía,
- Que baja no danzaria
- Quien danzase con sus piés.
- _Toma vivo te lo do._
- A las lindas escribanas
- Que están siempre bajo velo,
- Como imágines del cielo,
- Aunque estén á sus ventanas.
- Ellas y Vilaragudas
- Gustan de cualquier que pasa,
- Pues el gusto más traspasa
- De las más bellas y agudas.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Madalena
- Sanoguera y de Pujadas,
- Que en seguille las pisadas,
- Será gloria toda pena
- Es de tal contentacion
- Todo lo que veis en ella,
- Que lo que no fuere della
- Todo es descontentacion.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una gentileza,
- Que en su cruz no morirá,
- Á quien crucificará
- Si es Andres de tal Andresa.
- Cuando se nos mostrará
- Veréis si digo verdad,
- Que ciega va en claridad,
- Voluntad que ciega está.
- _Toma vivo te lo do._
- Para aquella muy galana,
- De don Diego Ladron hija,
- Qu’en la gala poco aguija
- Quien no va tras doña Joana.
- Qu’ella tiene por legado
- Que su padre le dejó,
- Qu’el galan que la sirvió,
- Quede por galan marcado.
- _Toma vivo te lo do._
- Para otra Doñana Vique,
- Que de Betera es señora,
- Que de todo se enseñora
- Quien no halla le replique.
- Que yo le consejaría
- No viese á Margarimata,
- Qu’es Margarita que mata,
- Que tambien la mataria.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Marquesa,
- Qu’es Condesa d’Almenara,
- Que le huirán la cara,
- Si no es mi gran milanesa.
- De la cerda de do viene,
- Cuelga luégo al que la mira,
- Que por mucho que sospira,
- Mucho ménos vida tiene.
- _Toma vivo te lo do._
- Para tres lindas Vidalas,
- Que la una es Aguilar,
- Águilas son en volar,
- Que muy altas van sus galas.
- Guárdeme Dios el Milan,
- Aunque ya guardado está,
- Que la garza muerto le ha,
- Que mata todo galan.
- _Toma vivo te lo do._
- Para un Ángel y Angelá,
- Devinen quién puede ser,
- Que sin ver se puede ver
- Qu’en ser Ángel se verá.
- Y es el Ángel su marido,
- Adevinénmela pues,
- Esa dama Borja es,
- Que á los dos he conoscido.
- _Toma vivo te lo do._
- Para un otra su hermana,
- Que bien la conoscerán,
- Que en su gracia la verán
- Castellana en valenciana.
- Es de Borja y gran saber,
- Y en todo gobernadora,
- Pues gobierna esta señora
- Un gobernador Ferrer.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Alponta y Parda
- De mi parte tú irás,
- Y en llegando le dirás
- Fuera, fuera, guarda, guarda;
- Aquí traigo un motecillo,
- Miren bien lo que diré,
- Y es esto que cantaré:
- Moriana en el castillo.
- _Toma vivo te lo do._
- Para dos lindas que vi,
- Que son para más que tres,
- Que la una Parda es,
- Y la otra es Castellví.
- Adevinen la cancion,
- Pues no son desconoscidos
- Los nombres de los maridos,
- Que ellas Vilanovas son.
- _Toma vivo te lo do._
- A doña Laudomia irás,
- Que un galan dixo por ella,
- Ésta es cierto la más bella
- Qu’en mi gala vi jamas.
- Ésta remontó mi córte,
- Por ella sé qu’es amor,
- Laudo mia sorte amor,
- Laudo mia sorte.
- _Toma vivo te lo do._
- A una que fué y será
- Doña Marquesa de Heredia,
- Que su gala fué comedia
- Que jamas enfadará.
- Porque puso ley en gala
- Para hacer un servidor,
- Que en servirla fué señor
- Y galan de calle y sala.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña María
- De Robles, que robles son
- Que colgaron un ladron,
- Que ella sola lo podia.
- El mayor ladron ha sido
- Don Diego Ladron d’ella;
- Pues quedó colgado en vella,
- Y ella d’él para marido.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Raphela,
- Que de Almunia fué mujer,
- Que paresce que fué ayer,
- Que siempre se nos revela.
- Nunca en gala puso cisma,
- Que si quieren batizar
- Una dama singular
- De su gala toman crisma.
- _Toma vivo te lo do._
- A Doñana Mompalau,
- Que si el Petrarcha la viera,
- Su madona Laura fuera,
- Pues de gala fué un serau.
- Dama de sala y ventana
- Mejor qu’ella no se vió,
- Pues por ella se acertó
- Sacar la contramesana.
- _Toma vivo te lo do._
- A dos hijas de esta dama,
- Que en la gala las verés,
- Las columnas de Hercules,
- Que d’ella dejan gran fama.
- Doña Ines, doña Merina,
- Son los nombres d’estas bellas,
- Pues dirán d’estas estrellas
- Su virtud á bien inclina.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Borja y Aguilar
- Que nombran doña Angela,
- Que en todo es tal aguila,
- Que otro Joan puede mostrar.
- Un buey en sus armas tiene
- Que d’ellas es su defendedor,
- Que luégo mata al servidor,
- Que servilla no conviene.
- _Toma vivo te lo do._
- Para dos lindas estrellas
- Que inclinan á sus maridos,
- Que ni ojos ni oidos
- Tienen sino es para ellas.
- Adevinen quién serán
- El de Borja y Granullés,
- Que en ellos conoscerés
- Por otras no trocarán.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Ángela condesa
- Que ninguna le aventaja,
- Porque á la natura ataja
- Cuando salle esta deesa.
- Dícele, tu sér y modo
- Mucho mal te lo pagára
- Quien te dió una almenára
- Meresciendo un mundo todo.
- _Toma vivo te lo do._
- Véte al otro mundo, vé
- Á doña Isabel Ferrer,
- Mujer de Joan Mercader,
- Que por ella rico fué.
- Pues ganó ciento por uno
- Y jamas fué logrería;
- Pues con tal mercadería
- Fué más rico que ninguno.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Violante
- De Pallas y de Artes,
- Que de un Ximen Perez es
- Que no es mejor en Levante.
- No hay perro que aquí le ladre,
- Que madre y hija son joyel,
- Y en la hija veis Rachel,
- Y á Lucrecia en su madre.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una gobernadora
- De Borja y de Cabanillas,
- Que sallen las siete cabrillas
- Cuando salle esta señora.
- Las cabrillas son estrellas
- Que sallen con su gran norte,
- Cuando salle con su córte
- Para ser guion de vellas.
- _Toma vivo te lo do._
- Para la la estrella Diana,
- Doña Hierónima Exarque,
- Que no hay quien no se embarque
- En su nave capitana.
- Señora fué de Callosa,
- Y era para hacer callar
- A quien la oyera hablar,
- Y dar habla á toda cosa.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña María
- Valterra, mas no enterrada,
- Que sobre ella es levantada
- En muy gran altanería.
- Un valenciano justador
- Por ella sacó en cimera
- Un palmito, y el mote era:
- Devall terra es lo millor.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña María Flos,
- Que fué flor de aquesta tierra,
- Plantada en esta Valterra,
- Que un jardin fueron las dos.
- Dígalo el Comendador
- Montagut que la sirvió,
- Que á gato de algalia olió
- Quien fué della servidor.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una de gran norte
- Vilanova y Catalá,
- Que en vella cualquier dirá
- Cata la dama de Córte.
- Que Joan Fernandez quiso
- Hacer una cortesana
- Del córte d’esta galana,
- Y perdióse en su aviso.
- _Toma vivo te lo do._
- A doña Esperanza Despes,
- Que mujer fué de Sanctángel,
- Que por ella tuvo el Ángel,
- Pues en todo un ángel es.
- Y ella su Despes por él,
- Pues tuvo gran esperanza,
- Que temia una esperanza
- Que parió como un pincel.
- _Toma vivo te lo do._
- Para su suegra Centellas,
- Que fué del Conde d’Oliva,
- De su boca la saliva,
- Que sal fué para las bellas.
- Provision fueron sus minas
- De sal, pues fué tan salada
- Que mejor fuera nombrada
- Doña Francisca Salinas.
- _Toma vivo te lo do._
- Para quien fué tal mujer
- Como fué su embajador,
- Vique fué muy gran señor
- Por tal dama poseer.
- Doña Violante fué
- De Ferrer y Castellví,
- Que castillo tal no vi,
- Ni tal castellan veré.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Luisa,
- La mujer de don Ramon
- Peromaza y de Ladron,
- Pues rey fué con ella en Frisa.
- Y á su doña Violante,
- Qu’es hermana d’esta dama,
- Que las dos van en la fama
- Con un plus ultra adelante.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una dama de talle,
- Que señora fué de Heriza,
- Que presto será ceniza
- Lo que de Valencia salle.
- El contento que no tura
- Nos mostró esta doña Joana,
- Que pasa carrera vana
- Quien para en mala ventura.
- _Toma vivo te lo do._
- Para un otra doña Joana
- Cañavate y Corverán,
- Que jamas la picarán
- Cuervos á tal corverana.
- Cuervos son los maldicientes,
- Pues tal viuda no se vió,
- Que ninguno la picó,
- Haciendo picar á las gentes.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Margarita
- Corverán y de Cruilles,
- Que no sé sino decilles
- Que este nombre nunca ahita.
- Este nombre es de virtud,
- Que hermosea á quien le tiene,
- Porque siempre les sostiene
- Hermosura y joventud.
- _Toma vivo te lo do._
- Para tres de admiracion
- Margaritas preciosas,
- Borjas son estas tres diosas,
- Juno, Pallas, Vénus son.
- Que si yo les fuese el juez,
- La manzana les daria
- Á las tres, pues que veria
- Que una Vénus son las tres.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una doña Francisca,
- Qu’es señora de la Daya,
- Que mata como azagaya,
- Qu’es una lanza morisca.
- Pasará de parte á parte
- Al galan que irá tras ella,
- Porque mata la que es bella
- Sobre honestidad sin arte.
- _Toma vivo te lo do._
- Para quien no se desmanda,
- Y manda á un gobernador
- Que fué siempre mandador
- Sino desta que le manda.
- Ésta que n’os he nombrado,
- Boyl es, castiza casa,
- Manda á don Juan Vilarrasa,
- Por ser d’ella bien mandado.
- _Toma vivo te lo do._
- Para una Villarrasa,
- Que no es villa, mas ciudad,
- Que ladrona voluntad
- No le verán por su casa.
- Su nombre es doña Rafela,
- Llena de propiedades,
- Que robando voluntades,
- Nunca robarán las della.
- _Toma vivo te lo do._
- Para doña Joana Aguilon,
- Que de peste se murió,
- Pues á quien ella hirió
- Nunca tuvo defension.
- Que la peor landre es ésta,
- Ser herido de la dama,
- Cuando amando nos desama,
- Defendiéndose de honesta.
- _Toma vivo te lo do._
- Para dos de grande primor,
- Joan Fernandez, cantad vos,
- De las dos hermanas dos,
- A mi mátame la mayor.
- Y diréis muy gran verdad
- Sinos asis á dos ramas,
- Que Beneitas son las damas
- Isabel, Hieronima.
-
-Dixo el Duque: Don Luis Milan, no paseis más adelante, pues habeis
-parado tan bien, que hecistes parar muy colorado al que estaba sin
-color de vuestro «toma vivo te lo do» que por Joan Fernandez se pudiera
-decir: toma muerto te lo do; pues lo estaba tanto, que si fuera
-envidioso como es envidiado, creyera que lo estaba de vos.
-
-Dixo don Francisco: Acertado ha vuestra excelencia, que Joan Fernandez
-me ha dicho que no ha oido mejor toma vivo te lo do, ni ha visto tal
-toma muerto te lo do, como estaba don Diego de envidia de no haberlo
-hecho él.
-
-Dixo don Diego: Don Francisco, pareceisme sacabuche, pues del buche
-de Joan Fernandez habeis sacado lo que habeis dicho contra mí por
-vuestra boca; y vos, Joan Fernandez, me pareceis ventosa, que por vos
-ha salido el humor malencólico de don Francisco, que vuestra malicia le
-ha engendrado para dañarme, diciendo que yo estaba un toma muerto te
-lo do, de envidia de don Luis Milan de su toma vivo te lo do; y decis
-verdad, que no puede haber cosa buena que no sea envidiada, ni cosa
-mala que no sea reprendida.
-
-Dixo Joan Fernandez: Don Diego, pues nos habeis apodado, á don
-Francisco á sacabuche, y á mí á ventosa, y’os apodo á vos á cinfoynero
-de perro bailador, que nunca tañe la cinfoyna sino para sacar dineros;
-y es el perro vuestro pensamiento, que siempre va rondando, como á
-bailador, para embaucar á quien de vos se deja; sino, dígalo la córte á
-cuántos habeis embaucado, para sacarles presentes, tañendo las cuerdas
-de vuestra armonía; pues lo son tanto que saben sacar joyas burlando de
-vuestros valencianos en Castilla, como vuestro padre don Luis Ladron de
-Castellanos en Portugal, que es oficio de lisonjeros, que por él vos
-podrian decir don Diego lisonjero.
-
-Dixo don Francisco: Joan Fernandez, pues vos os habeis vengado de don
-Diego en apodarle á cinfoynero, yo le apodo á melcochero, que se hace
-pagar mala miel por buena á los que no tienen gusto, como se siguió
-en Portugal en este cuento que oiréis: Un castellano melcochero iba
-vendiendo melcocha en Portugal diciendo «á la buena melcocha, á la
-buena melcocha», y un portugues díxole: Melcochero castelau, nan dezis
-ben, que sendo os castelaos suzios, muito mejor direis, «á la boa merda
-cocha, á la boa merda cocha».
-
-Dixo don Diego: Don Francisco, á vuestro cuento sucio y al de Joan
-Fernandez frio, quiero responder con un cuento que oiréis: Dos
-volteadores allegaron en tiempo de Julio César á Roma, y prometieron
-hacer espantar y reir á cuantos les mirasen, fuéles mandado que
-volteasen en el Coliseo, porque todos los que quisiesen los pudiesen
-ver, y voltearon vestidos de la cintura arriba, y de la cintura abajo
-desnudos; y hacian tales vueltas que de muy peligrosas espantaban,
-y de muy desvergonzadas hacian reir, porque mostraban todas sus
-desvergüenzas volteando. Acabado que hubieron, fueron á los senadores
-y á Julio César que les miraban, á pedir por paga lo que mandasen,
-y fué mandado que se les diese de lo que ellos habian dado para
-hacer reir, y ansí fueron puestos en sendos asnos á caballo, de la
-misma manera que habian volteado, mostrando sus desvergüenzas, y
-mandáronles dar cien azotes por paga á cada uno, y el pregon decia:
-A los desvergonzados sean en sus desvergüenzas azotados. Por donde
-se puede entender que á todos los que hacen, ó dicen, ó piden con
-desvergüenza, es bien pagalles con la misma moneda d’esta manera;
-á los que hacen algun placer desvergonzadamente, sean pagados con
-desvergüenza como éstos fueron, y á los que dicen desvergüenzas para
-hacer reir, desvergonzarse para hacelles llorar; y á los que piden con
-desvergüenza lo que no deben, no dalles nada, y decilles lo que yo diré
-á vosotros, y es esto: Viendo la vuestra se pierde la mia, que con la
-poca vergüenza que me habeis motejado, os he respondido.
-
-Dixo el Duque: Qué os parece, mastre Zapater, qué buenas lanzas han
-corrido estos caballeros cortesanos, y cuán poco se han corrido de los
-apodos que se han hecho, mostrando la severidad que los avisados han de
-tener para mostrar que ni en las burlas ni en las véras deben salir de
-seso, sino estar siempre en consideracion, para bien responder y obrar
-en todo lo que conviene, como mostró Julio César en su primera edad,
-que siendo de la parte de Mario, fué preso de los contrarios, y traido
-delante Sila. Y rogándole todos que lo soltase por ser muy mancebo,
-respondióles: ¡Oh caballeros! ¿para qué rogais que yo dé libertad y
-vida á quien muestra su presencia, qu’es para dar y quitar libertades
-y vidas? ¿No veis vosotros que en él hay muchos Marios? Yo haré lo que
-me rogais, sólo por mostrar que tengo tan poco miedo de Mario como él
-muestra tener de Sila. Véte, Julio César, y dirás á tu Mario que si te
-he dado la vida, es por tener muy poco miedo á los que le parescen á
-él. Palabras fueron como de tal varon, mostrando lo que debe hacer el
-hombre sabio para mostrar ser fuerte; que en ninguna ocasion contraria,
-ni en burlas ni en véras, muestre ser vencido.
-
-Mastre Zapater: Señor, parésceme que no se puede decir por vuestra
-excelencia lo que dice nuestro valenciano: Qui la esplana la gasta,
-pues ha declarado tan bien las burlas d’estos caballeros cortesanos,
-que ha mostrado el fruto que se debe coger de los que echan flores por
-la boca; y si los que leen y oyen razones avisadas, no gustan de lo
-que vuestra excelencia ha gustado, no muestran entender lo que leen
-y oyen, que si lo entendiesen, ó trabajasen de entendello, haríanse
-avisados, que muchos lo serian si quisiesen; diránme algunos que no hay
-quien no quisiese ser avisado, mas como sea dón de Dios, él lo da á
-donde quiere. A esto les respondo con lo que dice el Papa á los judíos
-que le están esperando con sus cerimonias, cuando vuelve á Roma de la
-coronacion que le hacen en San Joan de Letran, y son estas palabras:
-_Lex vestra est bona, sed est male intellecta_. Diciéndoles, vuestra
-ley es buena, mas es mal entendida de vosotros. Así se puede decir á
-los que dicen que nuestro Señor Dios da la gracia adonde quiere, verdad
-decis, mas entendeislo mal si creeis que si á unos da gracia especial
-de sabiduría por nacer debajo la estrella que nascen, ó por lo que á su
-Majestad le place, que á los otros no la dará. Esto es muy gran error,
-porque Dios tiene prometido, dicho por su boca, que á ninguno dejará de
-dar gracia y gloria, que trabajará de alcanzarla haciendo buenas obras,
-con que nadi se confie que por sus propios merescimientos meresce el
-Paraíso, sino por virtud de la muerte y pasion de Jesu-Christo, nuestro
-redentor.
-
-Gilot: Señor mestre Sabater, puix axí es com vos dieu, yo bem puch
-salvar vivint ab ma amiga Beatriz si fas bones obres.
-
-El canonge Ster: Demonium habet; y es lo dimoni la sua Beatriz, que li
-deu preicar esta taulegia, que vivint amigat pot anar á Parays ab lo
-diable al cos.
-
-Gilot: Blasfemavit, que ma dit que yo tinch lo diable al cos tenintlo
-ell en la gepa, que si per Beatriz ho diu, no te tall de diablesa com
-la mare del seu corbinet Ster, que cascunani la lloguen pera ballar ab
-los diables de la roca de intern.
-
-El Canonge: ¿Nos pijor que cada nit es llogue la tua Beatriz, ó
-farsatriz pera ballar vestida con á home en la farsa de Lope de Rueda,
-y tornát á casa ab lo porró plé de oli per paga, com á beata almoynera?
-
-Gilot: Senyor Duch, ¿pera que teniu aquest tartugot? nous entraré mes
-en casa, si nol llansau á la gola del vall, ó donaulo al bachiller
-Molina que vaja á Castella ab ell, que per los hostals del camí
-guanyará á diner, mostrantlo; dient que es lo diable de Viterbo, y fará
-millor guany que ab les medalles que amostra.
-
-Molina: Gilot, nunca creí tanto como agora que un loco hiciese ciento,
-que sacado me has de donde estaba escondido para escuchar lo que en mi
-vida he oido ni visto como agora, que en banquete tan bien banqueteado,
-todos estén tan firmes, que ninguno ha perdido los estribos ni la
-silla, sino el canónigo, que te los ha hecho perder en tocarte á
-Beatriz; y tú en tocalle á la madre de su hijo Corbinet Ster le has
-hecho perder su silla giba, que no se la veo á cuestas, segun anda
-derecho en disparates.
-
-El Canonge: Gilot, ara tens sabata de ton peu, lo diable te ha fet
-tocar esta cigala que pera tots ni haurá, que per ser tan gran
-charrador, en casa de mestre Sabater li han posat nom lo bachiller
-Cigala.
-
-Gilot: Canonge, armeuvos los dos contra ell, posauvos de espatles, y
-servirnos ha per rodella la vostra gepa á vos y á mí, y yo tirarvos he
-per lleu, y restarme ab la gepa enrodellat, y ab les vostres lleuhades
-farem un corro de bous, y lo bou será Malfarás, patge del mal recaudo.
-
-Molina: Señor Duque, grandes humores se son movidos aquí con mi venida;
-vuestra excelencia calle y mire, y póngase en talanquera porque no le
-dé algun liviano d’estos que Gilot quiere tirar al canonge Ester.
-
-Canonge: Bachiller Cigala, rebeume está lleuhada.
-
-Molina: ¿Qué bellaquería es ésta? ¿Al bachiller Molina se habia de
-hacer este desacato, tirarme un liviano de véras?
-
-Gilot: Canonge, molt me pesa del que habeu fet, baix sou anat un poch.
-
-Molina: ¿Qué te parece, Gilot, cuán bajo ha ido?
-
-Gilot: Senyor bachiller, es anat tan baix que á mim pesa, que si ell me
-creguera, vosa merced en les galtes la rebera.
-
-Molina: Cuán cierto está, que palabra á dos sentimientos en boca de
-bellaco ha de parar en ser bellaca. Yo pensé que Gilot decia á mosen
-Ester que habia hecho gran bajedad en tirar buetago á tal hombre
-como yo, que pienso que en mi cuerpo no le tengo, por no quererme
-dar naturaleza cosa tan baja. Y no lo dixo el bellaco sino porque
-habia hecho el golpe bajo, pues no me habia dado en el rostro como
-él quisiera. Yo quiero responder á este botegazo lo que respondió el
-duque de Cardona pasado, que entrando por un corro de toros, que por
-él se hacia en Valencia, vino un buetago volando de los que suelen
-volar en tales fiestas valencianas, y dióle en el rostro, y dixo: Per
-altri me ha pres lo lleu. Así puedo yo decir; lo que más d’esto siento
-es que su excelencia se haya reido de lo que habia de castigar por
-holgarse más con Gilot que conmigo, por parecelle mejor sus letras
-que las mias, y á esto respondo con este cuento que diré: Un señor de
-Italia de casa de Colunna holgábase mucho de tener truhanes y locos
-en su casa, y tenía uno como Gilot muy desvergonzado y atrevido, y
-reprendiéndole un filósofo por ver que todo era de locos y muy poco de
-sabios, trabajó mucho de tener en su servicio al Dante; y por no ser
-este Colunnes dantista, sino truhanista, el truhan era muy favorescido
-y el Dante muy olvidado, y estando muy arrinconado y siempre mudo al
-rincon de una sala donde aquel dia se hacia gran fiesta, el truhan
-diciendo y haciendo muchas locuras para hacer reir, traia una ropa muy
-rica á cuestas que su señor le habia dado, y pasando por donde estaba
-el Dante, díxole burlando dél: Qui sa far el bufone e rico garzone.
-Respondióle el Dante: Quando io troverò un signore simile à me, como tu
-hai trovato simile à te, sarò rico.
-
-Gilot: Senior Duch, bona lans ha pegada aquest Bachiller Cigala.
-
-Duque: Gilot, á tí te lo pegó, que á mí poco me tocó, que por divertir
-locos se pueden sufrir, qu’es muy grande enfermedad estar siempre en
-gravedad; si no, dígalo Molina cuando muere su harina; a donaires
-y razones mostrando por los mesones las medallas que ha llevado; y
-en habelles acabado de preicar, él se convida á cenar con el más
-embaucado, y queda bien aposentado de mesa y cama. En cada lugar
-ó villa hasta llegar á Castilla. Y es muy gran sabiduría la buena
-truhanería; pues mejora al decidor, y da placer al señor, si no queda
-por refran que el señor es el truhan, y el truhan es el señor.
-
-Gilot: No he oit cosa que millor me donas á les orelles que lo que
-vostra excellencia á dit pera que tot hom vixca, lo albarda pera que
-no muira de fam, y lo señor del mal de gravetat. Mas ab tot azó en son
-seni esta algunes hores lo canonge Ster.
-
-El Canonge: Mas no cuant toca lo teu relonge.
-
-Gilot: Habieu de dir ab lo vostre batall.
-
-Malfaras: Señor Canónigo: Razon tiene Gilot; pues no le dejastes
-acabar la razon que comenzado habia. Parescístesme gato zarpador, que
-con la zarpa quita la carne de la boca del perro, como el otro dia
-nos hizo reir á todos los pajes estando á la mesa, que yo llamé al
-perro del cocinero que estaba emprisionado en la cámara de su señor
-dos dias habia, por haberle comido su comida, y soltéle porque moria
-de hambre, y díxele: Sírveme de paje, y darte he á cenar; y estándome
-delante rabeando de placer, como el Canónigo está con el rabo de su
-loba delante la señora doña Hierónima, trujéronme un buen pedazo de
-carnero sin cortar, y ántes que yo le tomase ya le vi en la boca del
-perro, y un gatazo como el Canónigo que le estaba detras, tiróle un
-zarpazo y quitóle la meitad de la boca, y dame á mí con el otra zarpa
-en las narices porque no cobrase mi carne, y fuéronse huyendo hasta la
-cámara donde cenaba el secretario Sis, y yo tras ellos diciendo «á los
-ladrones del gato Ester y perro Gilot», que me han hurtado la cena; y
-tomámoslos, y el secretario dió la sentencia que cortase la nariz al
-perro Gilot y el rabo al gato Ester. Lo uno está por hacer, porque el
-perro es amigo mio, y lo otro está hecho, que no sé quién ha cortado el
-rabo de la loba del canónigo Ester.
-
-_El Canonge._ Habit de Sempere, ¿cóm se poden comportar aquestes
-tacanyeries; que vajen per ací taya rabos? Als potreros de mules se
-comporta azó, que nos faria sino davant vostra excellentia, que tot so
-riu.
-
-_El Duque._ Canónigo, n’os enojeis, que yo os daré otra loba mejor, y
-será la señora doña Hierónima, pues ha sido loba en escoger á vos por
-servidor.
-
-_El Canonge._ Vostra excellencia per pabil de ciri de morts me deu
-tenir, que espabilant me van ací, ab les ullades que contra mí li veig
-fer. Nom tinga ningu per pabil, que nou so, niu vull ser, com alguns
-ques dexen espabilar.
-
-_Gilot._ Señor Duch, bom remey, si no vol ser pa bil, fiavil pa, que
-pijor es que de centeno.
-
-_Joan Fernandez._ Señor Canónigo, Gilot dice bien, que porque no os
-digan pabil, os debeis dexar decir vil pa.
-
-_El Canonge._ Yo so content, si vos acabau ab la señora doña Hierónima,
-vostra muller, que menje de mí. Que los caballers que fan lo donos, ab
-cobles y cuentos y gistes de tan poca vergonya com vos feu, tots parent
-en ser alcabots de sa muller; si no digau lo cuento del porch espí, y
-lo del armat, que molt á costa vostra y della feren.
-
-_Juan Fernandez._ Mira qué tacha, que teniendo bandos mi mujer conmigo
-me armase yo; y estando tras una puerta de una cámara armado y desnudo,
-entró en busca mia diciendo: Adónde es este traidor de mi marido. Yo
-díxele, héle aquí cómo os espera; y ella dió voces diciendo: Dones,
-correu, que mont marit es tornat orat. Yo díxele mira cuán endiablada
-y brava sois, que tengo de ir por casa siempre armado para valerme con
-vos; y ella tornóse á reir y díxome: Axous val, que yous aguera mort,
-sius trobara desarmat, y hicimos paz.
-
-_El Canonge._ Lo mal no está en fero, sino en diro, que be sé yo que
-les dones braves, lo marit ben armat les amansa, y á voltes noi basta
-quien ha menester algun companyo, que si me portaba mí, yous posare
-tanta pau en vostra casa, que li poran dir lo templum pacis com lo dels
-Romans.
-
-_Joan Fernandez._ No entraréis vos en este templum pacis que decis,
-sino como salió un truhan que habia entrado en achaque de hacer oracion
-á la diosa de aquel templo, y halláronle con una moza, y mandaron que
-anduviesen ella y él desnudos por Roma azotando el uno al otro; y él,
-cuando le daba, le decia: _Toma, vivo te lo do_, y ella á él: _Toma,
-porque se cansó_. Y si quereis veros en esto, yo tengo en casa una
-mozuela de Logroño, que por mucho que le digais toma vivo te lo do,
-ella os responderá toma porque se cansó.
-
-_El Duque._ No riamos más, que pienso reventar; las doce dan agora;
-vámonos á reposar, y no falte nadi de los que estamos aquí, que la
-máscara de Malfarás, de los griegos y troyanos, es cierto mañana á la
-noche.
-
-Acudieron todos el otro dia en el mismo lugar, y el Canónigo Ester
-estaba en una ventana aguardando á la máscara para dar aviso al Duque,
-y dixo: Senyor Duch, puix me habe fet Monjuhí lo de Barcelona, ja he
-descubert los cuatro galeons galans ab la conserva que tostemps porten
-de les quatre galeres, que per la capitana, que es la señora doña
-Hierónima, he dit galeres, que vol dir galan eres.
-
-_El Duque._ Canónigo, por vos se puede decir, no con quien nasces, sino
-con quien pasces. Nacistes catalan y habeisos hecho galan sirviendo la
-señora doña Hierónima, que de aquí en adelante os haré nombrar mosen
-Hierónimo Ester.
-
-_El Canonge._ Señor, á la darrería yo exiré de vostra casa orat y plé
-de noms; vostra excellencia no fia huy contra mí, que yo vull pagarme
-á mots destos cortesans per les burles que en ses cases me feren lo
-dia quels allargui la máscara pera huy; que á senyors que á sos criats
-dexan ser amos, be será tenirlos á ells per criats. Yo vaig á rebrels
-al apear, que allí vull comensar la escaramusa.
-
-¡Ah, senyor Joan Fernandez! á la trocada me par que dansau huy la baxa;
-vos portau á la senyora doña Isabeth, vostra cunyada, y altri us porta
-la muller; millor sou pera porta homes que pera porta mullers.
-
-_Joan Fernandez._ Señor Canónigo, ni con la señora doña Isabel se puede
-danzar baja ni con vos alta.
-
-_Doña Isabeth._ Senyor Canonge, dexeu burlas á part, ¿trobaria en son
-poder un poch de tortugat? ¿que volen los metges, quem prenga una
-novena?
-
-_El Canonge._ Senyora doña Isabeth, ¿trovaria yo en poder de vosa merce
-un poch de codonyat pera guarit de unas cambres que man vengut del mals
-mots de vostre portador?
-
-_Doña Hierónima._ Senyor Canonge, yo he sabut del vostre mal, que son
-cambres de cels que teniu de la vostra Corbina, mare del vostre fill
-Corbinet Ster. Yous enviaré mel rosada alexandrine, qu’es millor que lo
-codonyat que demanau.
-
-_Joan Fernandez._ Señor Canónigo, tiznado os sois parado en nombraros á
-vuestra negra Corbina, que de tal molino, tal harina.
-
-_El Canónigo._ Senyora doña Gracia, encara que vosa merce sia filla de
-la senyora doña Isabeth y nevoda de la senyora doña Hierónima, responga
-per mí á estos mots quem ha pegat. Que en son cas y lloch, ab una filla
-es bó vengarse de una mare, y ab una neboda de una tia.
-
-_Doña Gracia._ En verdad que no teneis razon de quejaros, que motes de
-damas favores son. Si no dígalo don Diego Ladron.
-
-_Don Diego._ Señora doña Gracia, el Canónigo me parece que ha venido á
-trasquilar y queda trasquilado, como carnero sardo de cuatro cuernos,
-que de la tisera queda bravo, que no hay rodela que lo espere; si me
-empresta la que trae á cuestas, yo le esperaré.
-
-_El Canonge._ Don Diego, Esperaume ab lo broquer de roble queus ha
-portat vostra muller, y sil vos pase, restar vos han los corns del meu
-moltó per llesió, y á Deu siau, que allá en la sala tindré camp á
-vostra gala.
-
-_Don Diego._ Dalde grita, pajes; dalde grita: Al lobo, al lobo,
-gibalgaba, mandafiestas, tartugote, carnero sardo, gurrion pelado.
-
-_El Duque._ ¿Qué es esto, Canónigo? ¿Qué grita es la que siento? ¿Cómo
-venis mudado de color?
-
-_El Canonge._ Senyor, yo ya estich com á roba pelada al coll de
-corredor, que tot hom me corre y fa menyspreu de mí, per conoxer en
-vostra excellencia quey pren plaer, puix sen riu. Lo diable me ha fet
-moure la escaramusa vaix, que tots me han perdut la vergonya, hanme
-avisat los patges com á gosos, que si non fora devot de senta Quiteria,
-me haguerent rosegat. Yo’m vull retraure en la mia cambra y exiré
-desfresat com á frare ab la máscara que vostra excellencia me ha donat,
-y nom descobra, que vull aguaytar á la senyora doña Hierónima y á mon
-competidor com li va ab ella, y será fugir de orats en lloch estret,
-que nos pochs saber.
-
-_Joan Fernandez._ Vuestra excellencia sabrá que el Canónigo Ester nos
-ha salido á recibir al descabalgar, y ha hecho entrada en nosotros
-como á lobo que acomete ganado, que si no le resistiéramos, queria
-hacer presa, segun venía hambriento de carne, y desvergonzado carnicero
-con los motes que á nuestras damas ha dado; y como ha visto tan gran
-resistencia, púsose á huir, y los pajes como á perros tras él dándole
-grita: Al lobo, al lobo, con una de nombres que le han sacado, que ha
-sido la mejor fiesta que aquí se hará hoy.
-
-_El Duque._ Yo he visto cuanto habeis pasado por donde nadi me podia
-ver, porque de mí se partió con una modorra para recibiros, que yo
-quedára con ella si dejára de gustar cosa tan de ver; y cuando volvió
-para mí, venía como lobo acosado y peor; pues le acosaban pajes, que
-son peores que perros: Díxome que se iba á retraer á su cámara y salir
-como á fraile en máscara para acechar á la señora doña Hierónima,
-vuestra mujer, y á un competidor que tiene para ver cómo le va.
-
-_Joan Fernandez._ Señor Duque, don Luis Vich hizo lo mismo cuando
-servia á doña Violante Almunia, su mujer. Disfrazóse como armado de
-Juéves Santo para ver cómo le iba á un competidor suyo que ella le daba
-á entender que no hacia caso d’él; y como él le hallase en una iglesia
-aguardándola, allegóse á ella armado y alzó la ventanilla del helmete,
-y díxole: Dona Violant, preneu esta figa y una alta pijor pera tal
-competidor.
-
-_Don Luis Milan._ No tuvo mal parescer don Luis Vich de acechar y
-probar lo que se debe, porque de dos cosas me paresce que es bien hacer
-prueba ántes de fiar de ellas, y son del amigo y del amiga d’esta
-manera; amprar á vuestro amigo en todas aquellas cosas que vos haríades
-por él para saber qué teneis en él, que no es justo tenga más en vos de
-lo que teneis en él; y la otra prueba es á la amiga, ora sea para casar
-con ella ó no, porque si no la hallais tal que sea buena para mujer y
-casais con ella, quejaos de vos, que los descontentos son muy malos de
-digerir cuando es la culpa del que siente la pena.
-
-_Don Diego._ No he visto de una burla salir mejor cosa de véras, que de
-la burla de don Luis Vich sacar tan gran verdad don Luis Milan. Bien se
-puede decir, el hombre que es muy de hecho, de burlas saca provecho.
-
-_Don Francisco._ Pues la boca de don Luis Milan nunca da pesar sino á
-pesar suyo, y siempre toma placer para dalle, no nos daria mal rato con
-un soneto, pues tiene tal dejo, que nunca los deja de memoria de quien
-los oye, como este dicho dice: Lo que es mucho de acordar, tarde se
-puede olvidar.
-
-_El Duque._ Si nos ha de aprovechar, dése por mí rogado.
-
-_Don Luis Milan._
-
- Yo me doy por su mandado,
- Pues sabe tan bien mandar.
-
-
-SONETO INTERCALADO.
-
- Un hijo sé que nasce de ignorancia,
- Y es tal que siempre va enojando á todos,
- Y nómbrase por nombre Error de modos,
- Que nunca de enojar salió ganancia.
-
- De vos, señora, á él hay gran distancia;
- Mas yo osaré decir en mis apodos
- Que en crueldad sois un rey de los godos,
- Que conquistais Italia, España y Francia.
-
- Italia, en mí de vos muy sojuzgada,
- Es donde estais, que es mi memoria vuestra,
- Y España es mi razon por vos nombrada.
-
- Que más reinais en ella que se muestra,
- Y es Francia en mí de vos muy guerreada,
- Mi voluntad que nunca os fué siniestra.
-
-_El Duque._ Pues tal hijo nos ha engendrado este soneto tan natural,
-adevinemos en quién le hallarémos á él y á su madre; y comience mastre
-Zapater, y no se excuse, que me enojará.
-
-_Mastre Zapater._ Señor, no hay cosa que hacer se deba que yo no la
-haga por no enojar á vuestra excelencia, aunque más querria deservir-le
-callando que enojarle hablando.
-
-_El Duque._ Haciendo vuestro oficio nunca me enojaré; pues tan bien
-sabeis hablar como callar lo que se debe.
-
-_Mastre Zapater._ Usando de mi oficio, que es decir las verdades, y
-vuestra excelencia del suyo, que es ser amigo de ellas, digo: Que este
-hijo nombrado Error de modos, que este soneto, tan acertadamente, dice
-que su madre es la ignorancia, en ningunas personas lo hallo yo mejor
-que en los privados que mandan para mal hacer á los príncipes, porque
-si ellos me dicen que no pueden tener Error de modos, los que no pueden
-ser privados sino con avisados modos. A esto respondo: Que aunque la
-privanza sea para bien hacer, no debe ser para mandar al príncipe,
-sino para ser mandado de él, como dice este dicho: Mal hay en aquel
-bien que mal del bien se sigue. Pues la potestad Real que Dios da,
-tal se ha de conservar como de quien viene; mostrando que no proceden
-las esecuciones sino de quien tiene el poder, que es el Rey, y no de
-quien lo quiere tener, que es el privado; y esto porque no se siga ser
-malquisto el príncipe mandado; pues el bien no debe dar por su criado,
-y así, bien considerado, no puede tener sabios modos el que los tiene
-tan errados, que quiera mandar á uno para ser aborrecido de muchos;
-pues al fin es ignorancia el saber que con él se han de perder.
-
-_Molina._ Señor mastre Zapater, ya sé por quién preguntais; vos habeis
-calzado, como á buen zapatero, á un pié que sabeis de qué coxquea;
-y oya un cuento de un muy notable príncipe que jamas se dejó mandar
-de manera que pareciese ser mandado. Julio César, como nació para
-príncipe, siempre lo fué, y rogándole los senadores y cónsules de Roma
-muy mucho que cobrase á su mujer, que él habia repudiado, diciéndole
-que le hacia gran sinrazon por no parescer en ella causa alguna para
-ser repudiada y dejada d’él. Respondió Julio César: Quien no calza el
-zapato no sabe dónde le duele, yo que lo calzo sé dónde me toca.
-
-_Gilot._ Trompetes y clarins sent, la máscara deu venir, yo vull anar á
-la finestra per veure si venen. Senyor Duch, cert es la máscara espant
-posa de veurela; tots venen armats, y son tan grans, que par que fien
-pagans.
-
-_El Duque._ Calla, Gilot, que más dices de lo que piensas, y estemos
-atentos y gocemos de las invinciones y motes, y del combatir, que será
-cosa de ver.
-
-_Malfarás._ Porque vuestra excellencia mejor goce de ver las
-invinciones que traen los de la máscara, está ordenado que al pasar
-cada uno d’ellos l’estará delante hasta que señale que pase; yo voy
-á guiallos, que cerca están. Señor, este que delante está vuestra
-excellencia es el rey Priamo de Troya. Mire qué lindas armas doradas
-trae, con el juego del ajedres de diamantes y rubis, que por invincion
-sobre ellas lleva, y el mote en la celada que dice: Yo di el jaque, y
-fortuna me dió el mate.
-
-Pues mire vuestra excelencia este otro que viene, que ya delante tiene.
-El muy valeroso y nombrado Héctor troyano, que lindas armas verdes que
-trae, cubiertas de hiedra de esmeraldas, qu’es es el árbol que más
-tura, y jamas pierde la hoja si no le roe gusano. Y el mote dice: Mi
-hiedra no morirá, que en su muerte vivirá.
-
-Y este que agora viene, que ya delante su excelencia está, si le
-viese desarmado diria por su hermosura lo que yo diré: Este es Páris
-Alexandre el troyano, que juzgó las res deesas y robó á la reina
-Elena, y porque él fué más robado de su gran hermosura, mire cómo
-la trae retratada sobre sus armas, que tan hermosas son por ella
-como desdichadas por él. Y el mote decia: Retrato de la hermosura y
-desventura.
-
-Y este otro que delante tiene, es el fuerte Trohilo, troyano, hermano
-del gran Héctor, á quien él paresció tanto en las armas, que por esto
-las ha sacado verdes como las d’él, con muchas manos de oro de martillo
-sobre ellas. Y el mote dice: Poco valen muchas manos contra casos
-inhumanos.
-
-Y este postrero del puesto de los troyanos, que aquí está, es Enéas,
-troyano, sobrino del rey Priamo. Mire cuán bien proporcionado y grande
-era, y qué bien invincionadas armas que trae, llenas de medallas de
-emperadores romanos que representan los que d’él vinieron. Y el mote
-dice: Al que guia la ventura en peligros asegura.
-
-Tras estos verná el puesto de los griegos, ya entran. Mire vuestra
-excelencia este primero que viene, que ya delante tiene, cómo muestra
-su presencia que es Agamenon, griego, rey de Micena, capitan de todo
-el exército de los griegos contra los troyanos, en la guerra de Troya.
-¡Oh, cuán espantosas armas trae! de color de fuego y sangre son. Y el
-mote dice: Do no es bien que valga ruego, á sangre y fuego.
-
-Este otro que viene es Menalao, griego, rey de Lacedemonia, marido de
-Helena, la que robó Páris, troyano, hermano de Héctor, en recompensa
-del robo de Hesiona, hermana de Priamo, rey de Troya, que Hércules
-Griego robó á los troyanos. Qué bien invincionadas y ricas armas
-que trae, con relieves de oro de martillo, que hacen unos corazones
-abrasados sobre brasas de fuego de esmalte de ruchicler. Y el mote
-dice: Corazones abrasados arden hasta ser vengados.
-
-Agora entra el muy fuerte Achílles, griego, hijo de Peleo, rey de
-Tesalia, que mató á Héctor y Trohilo en la guerra de Troya; envidiado
-de Alexandro Magno por la pluma de Homero, que muy altamente de sus
-hazañas escribió. Mire las más fuertes y ricas armas que se han hecho
-fabricadas de Vulcano. Y el mote dice: Las mejores que se halláran si á
-Policena armáran.
-
-Este que agora viene es Ajaz Telamon, griego, hijo de Hesiona,
-hermana del rey Priamo, y la que Hércules Griego robó de Troya. Fué
-tan fortísimo en armas, que puso espanto á Héctor cuando los dos
-combatieron y se vinieron á conocer por primos hermanos; de quien
-Héctor, siguiendo el costumbre antiguo, tomó el Baltheo, que es el
-militar, y él le dió un cuchillo que Ajaz se mató con él, porque los
-griegos, demandando Ulíxes y él las armas de Achíles, despues de
-muerto, las dieron al tímido Ulíxes y las negaron al muy temido Ajaz.
-No sin gran propósito debe traer sobre las armas aquellos animales
-que la hembra mata al macho al engendrar, y los hijos matan la madre
-al nacer, que son víboras. Oya el letrero lo que dice: Víbora es mal
-parescer; lo que muere al engendrar, mata al nascer.
-
-Diomedes, el muy valeroso y sabio griego, hijo de Thideo es este que
-ve, que despues de muerto Achíles y Ajaz era el más valiente y osado
-de los griegos. Mire qué ricas y bien invincionadas armas que trae,
-con muchos ojos cerrados por todas ellas. Y el mote que dice: A ojos
-cerrados se han de mirar cuidados.
-
-Ya que todos fueron entrados, estando donde hablan de combatir, hecha
-que fué la señal, vinieron con muy gran saña uno para el otro, el rey
-Priamo, troyano, y el rey Agamenon, griego, y en haber rompido sus
-picas pusieron mano á las espadas, que gran espanto ponian los golpes
-que se daban, y el Duque mandó señalar al trompeta porque las damas
-habian perdido la color de sus caras de la ferocidad dellos, y cesaron
-de combatir.
-
-Luégo tras éstos vino al palenque el invincible Héctor, troyano, con
-muy gran braveza contra el ferocísimo Achíles, griego, y diéronse tan
-grandes encuentros de picas, que la tierra que pisaban temblaba; y
-poniendo mano á sus espadas, salian tan grandes centellas de fuego
-de los espantosos golpes que se daban, que las damas, de temor de
-ser abrasadas, señalaron al Duque, y el trompeta señaló y cesaron de
-combatir.
-
-Vino como un bravísimo toro agalochado al palenque el rey Menalao,
-griego, marido de Helena, contra el muy fuerte Páris, troyano, que
-lo esperó con más ferocidad que ira, por tenerle su mujer, que el
-agraviador debe ser defendedor. Rompió Menalao las tres picas, que bien
-mostró estar picado, y daba tan fuertes golpes, que Páris se desapiadó;
-y viniendo á las espadas, hicieron tales cosas, que si el uno mostró
-ser hermano de Héctor, el otro peleó como Achíles; pues la mayor parte
-de las lumbres se mataron del aire que movian los grandes golpes que se
-daban. Señaló el trompeta, y el combate dellos cesó.
-
-Vinieron dos tan furiosos al palenque, que bien mostró la honra no
-tener respeto á parentesco, y era Trohilo, troyano, y Ajaz Telamon,
-griego; diéronse tan grandes golpes de pica, que Gilot, de gran miedo,
-se echó á los piés del Duque, y dixo: Señor, llansau diables de vostra
-casa, que axó no son homes. Y el canónigo Ester se puso en las espaldas
-de la señora doña Hierónima, y díxole: Señora, nos troba al cor sino
-aun lo te l’amor; y viniendo á las espadas, tan grandes fueron los
-golpes que se dieron, que Héctor dixo: No pelean como primos aunque son
-primos hermanos; y el trompeta señaló y dejaron de combatir.
-
-Los postreros fueron Enéas, troyano, y Diómedes, griego, que del golpe
-de la primera pica dió con la rodilla en el suelo, y á la segunda que
-rompieron, Enéas perdió un paso de tierra, y á la tercera pensaron
-caer. Pusieron mano á las espadas, y los golpes fueron tales, que de
-temblar todo aquello, algunas gorras, que damas traian en las cabezas,
-cayeron. El Duque mandó señalar al trompeta y dejaron de combatir uno
-á uno, y arremetieron cinco á cinco, unos contra otros al palenque, y
-de la gran furia dieron con él en tierra, que temblando estaban las
-hojas de los árboles. El grande aire que levantaron del combatir, la
-mayor parte de las lumbres mataron; las damas se pusieron detras sus
-caballeros; el Real pensaron que cayera del terremoto que sintieron,
-que paresce que el mundo se hundia de la cruel batalla y grandes
-golpes que se daban, que jamas sintieron el trompeta que señalaba que
-cesasen; y estando en esto se pararon como encantados, porque entró
-Apolo tañendo con su cítara, que compuso para representar á la dulce
-armonía que los siete cielos de las planetas hacen. Este fué un gran
-sabio de Grecia, y el primero que halló el arte de la medicina; tuvo
-un hijo que se decia Astrolapio, que amplió mucho esta ciencia; murió
-herido de rayo celestial, y la gente bárbara quemó todos sus libros,
-y de allí adelante no quisieron más medicinarse, creyendo que Dios le
-habia muerto porque daba veneno mezclado con la medicina, y por esto
-no la usaron por tiempo de cien años, hasta que Athanases, rey de
-Persia, que fué docto en ella, la resucitó. Este Apolo fué aplicado al
-cuarto planeta, qu’es el sol, despues de muerto Entró en esta fiesta
-con la ninfa nombrada Syringa, que tan dulcemente cantaba, como él
-con la cítara tañia. Fué de tan gran suavidad esta música por lo que
-representaba y los efectos que hace, que hizo cesar la gran batalla de
-los troyanos y griegos. Representaron á Syringa y Apolo muy al natural
-dos grandes músicos, que cantaron los romances que oiréis, y el primero
-es del rey Priamo de Troya, que es este presente
-
-
-ROMANCE.
-
- ¡Oh buen Priamo troyano,
- Rey de los fuertes troyanos,
- Héctor muestra y sus hermanos,
- Tales hijos de tal padre.
- Tu mujer, y d’ellos madre,
- Se volvió perra ladrando,
- La noche que vió quemando
- Troya con todo tu estado.
- Cuando te vió degollado
- De manos de Pirro el griego,
- Que bien era griego fuego,
- Pues con agua más ardia.
- Lágrimas todo lo vía
- De tus hijas y troyanas,
- ¡Oh entrañas inhumanas
- De Pirro, perro cruel!
- Llevarate en Grecia con él
- Para más honrado ser,
- Que no triunfa el vencer,
- Vencido de crueldad.
- Reinó tu prosperidad
- Cincuenta dos años vida,
- Hasta ser Troya perdida
- Con tu corona real.
- De dolor que das señal,
- Que no hay persona alguna,
- Que no llore tu fortuna,
- Y á tu Héctor sin igual.
-
-Del gran Héctor, troyano, es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- Héctor, príncipe troyano,
- ¿Quién terná sabiduría,
- Que no falten las palabras
- Cantando tu valentía?
- La mujer del griego Ulixes
- A su marido escribia
- Que por Grecia el nombre de Héctor
- Muy gran espanto ponia.
- Y ella, cuando le nombraban,
- Su rostro el color perdia,
- Temiendo que su marido
- A sus manos moriria.
- Fué de griegos tan temido,
- Que nadi se le atrevia
- A esperalle uno á uno,
- Sino con gran compañía.
- Los griegos por temor dél
- Dejáran su guerrería,
- Sino que Eritrea dixo
- Que Troya se perderia.
- El más fuerte de los griegos
- A la fin desflaquecia,
- Que tu muy gran fortaleza
- A todos siempre vencia.
- Llegó el dia de tu muerte,
- Que fortuna lo queria,
- Achíles y la traicion
- Se juntaron aquel dia.
- No te vino cara á cara
- Porque mucho la temia,
- Que si por traicion no fuera
- Nadi matar te podia.
-
-De Páris Alexandre, troyano, es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- Páris Alexandre hermoso,
- Hijo del buen rey de Troya,
- Caro te costó la joya
- De los griegos que llevastes.
- Al rey Menalao robastes
- Su linda mujer Helena,
- Cual la culpa tal la pena
- A tu Troya le fué dada.
- A traicion le fué robada
- Á Menalao su mujer,
- Y á traicion se vió perder
- Troya y su gran Illion.
- Tú mataste con razon
- Achíles que lo mereció,
- Que si á traicion Héctor mató,
- Con lo mismo te vengaste.
- A la fin tambien pagaste,
- Siguiendo tu mala suerte,
- Que Pirro te dió la muerte,
- Hijo de quien tú mataste.
-
-Del fuerte Trohilo, troyano, es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- Trohilo, fuerte troyano,
- Si fortuna lo quisiera,
- Héctor nunca muerto fuera,
- Pues en tí vivo se vía.
- Tu muy grande valentía
- A los griegos espantaba,
- Que cualquier griego pensaba
- No volver más á su tierra.
- Tú dieras fin á la guerra
- Cuando vino el Amazona
- Á socorrer en persona
- Á tu Héctor, que halló muerto.
- Puso gran fuego en el puerto
- Y quemó la griega armada,
- Porque estaba confiada
- Vencer con tu corazon.
- Todos dirán con razon
- Achíles no te mató,
- Sino aquel que te crió,
- Que secretos de Dios son.
-
-Del valeroso troyano Enéas es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- La noche que Troya ardia
- Partióse Enéas troyano,
- Navegando por las mares,
- Á Cartago es allegado,
- Ciudad de la reina Dido,
- Do fué bien aposentado,
- Él y todos sus troyanos
- Por su puerto s’han entrado.
- En llegar delante d’ella,
- A sus piés s’ha arrodillado;
- Apiádate, señora,
- D’este Enéas desdichado.
- Esta Reina piadosa
- Dixo: Bien seas llegado;
- Cuéntame, troyano Enéas,
- De Troya lo que ha pasado.
- Reina Dido, pues que mandas
- Renovar dolor llorado,
- Yo te contaré llorando
- Troya cómo ha quedado.
- Diez años tuvieron griegos
- Guerra sobre nuestro estado,
- Y á la fin de los diez años
- Su real fué levantado;
- Fingiendo volverse á Grecia,
- En sus naves s’han entrado,
- Dejaron un hombre en tierra,
- Que Sinon era nombrado.
- Dixo que en la griega armada
- Ya se habian embarcado,
- Yo huí la noche ántes
- Y escondíme en este prado,
- Porque me cupo la suerte
- Que fuese sacrificado,
- Por placar al dios Neptuno
- Y el mar no estuviese irado.
- Dejaron este caballo
- De manera bien labrado,
- Por el Paladion de Pallas
- Que de Troya os han hurtado.
- Creimos Sinon el griego,
- De sus griegos consejado,
- Para darnos á entender
- Todo lo por él contado.
- Yo les dixe que quemasen
- El caballo, que era engaño,
- Por su mal no me creyeron
- Y á la ciudad fué llevado.
- Haciendo fiestas de Baco,
- Los troyanos se han turbado,
- Y quedáronse durmiendo,
- Que el placer es descuidado.
- Y pasada media noche,
- Salieron los del caballo;
- Los griegos desembarcaron,
- Y por Troya s’han entrado.
- Dieron fuego á toda Troya,
- Nuestro Rey fué degollado,
- Y delante dél sus hijos,
- Sólo yo soy acampado.
- Entre tanto fuego y sangre,
- De Héctor fuí aconsejado,
- Que volvió del otro mundo,
- De los dioses enviado.
- Díxome, véte, Enéas,
- A buscar nuevo reinado;
- Lleva los dioses de Troya,
- Que por esto te han guardado.
- Lleva tu padre y tu hijo,
- Y entra en mar aconsolado,
- Que los dioses te dirán
- Que serás bien fortunado.
- Que si el cielo no quisiera
- Derribar á nuestro estado,
- A traicion no me matára
- Achíles falsificado,
- Por la muerte de Patroclo,
- Su amigo muy amado,
- Que maté delante Troya
- Con las armas d’él armado.
- Pensando que fuese Achíles,
- Derribéle del caballo,
- Y cortéle la cabeza
- Y enviéle muy honrado.
- Lo que yo no fuí de griegos,
- Que muerto fuí deshonrado,
- Fuera los muros de Troya
- Siete veces arrastrado.
- Abracémonos, Enéas,
- En lugar tan desdichado,
- Donde yo perdí mi reino,
- Y tú te vas desterrado.
-
-Del rey Agamenon, griego, capitan de todos los griegos, es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- El griego Rey de Micena,
- Agamenon, puso mano,
- Para vengar su hermano
- De quien le robó su Helena.
- Como alma que va en pena
- Por la Grecia discurriendo,
- Arma, arma, va diciendo,
- Venguémonos de troyanos.
- Todos con armas en manos,
- Mil naves juntado han;
- Haciéndole capitan,
- De troyanos se vengaron.
- A su Troya les quemaron,
- No dexando rosa á vida;
- Mas si Troya fué perdida,
- Fué porque su Héctor murió.
- Agamenon se volvió
- Vencedor para su tierra,
- Y halló en su casa guerra,
- Pues que fué muerto de Egisto.
- Nunca tal guerra s’ha visto,
- Que los más d’ellos murieron;
- Vencidos y quien vencieron,
- Que mal fin en mal acaba.
-
-De Menalao, griego, rey de Lacedemonia, es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- El rey de Lacedemonia,
- Menalao, de sí salió,
- Su real ropa rasgó
- Y echó su corona en tierra.
- Toda Grecia estaba en guerra
- Por el robo de su Helena,
- Lo que más le daba pena
- Verse menospreciado.
- Venir Páris tan osado
- A su tierra á ser traidor,
- De su padre embajador,
- Para robar su mujer.
- Juntóse muy gran poder
- Por la tierra y por la mar,
- Para Troya conquistar,
- Y en diez años la tomaron.
- Cien mil vidas les costaron,
- Y muy más ántes que ménos,
- Murieron tantos de buenos,
- Que gran valor se perdió.
- Si el rey Priamo murió,
- Con sus hijos tan nombrados,
- Muchos griegos señalados
- Sobre Troya se quedaron.
- Las manos de Héctor mataron
- Tantos, que si él no muriera,
- Menalao nunca se viera
- Cobrar más su reina Helena.
-
-Del fuerte Ajaz Thelamon es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- Aquel fuerte caballero
- De sangre, griego y troyano,
- Del gran Héctor primo hermano,
- Ajaz Thelamon nombrado,
- A Héctor tuvo espantado
- Cuando los dos pelearon,
- Y á la fin se abrazaron
- Despues que se conoscieron.
- Dos presentes se hicieron,
- Héctor dél quiso tomar,
- El Baltheo militar,
- Y un cuchillo á él le dió.
- Ajaz con él se mató
- Por la ingratitud que hicieron
- Los griegos, que no le dieron
- Lo que mucho merescia.
- Las armas de Achíles pedia,
- Y á Ulíses fueron dadas,
- Por sentencia juzgadas
- Con pasion y ceguedad.
- Danlas á la flojedad,
- y al valor se las quitaron,
- Que jueces que tal juzgaron
- Dejan gran enemistad.
-
-Del fuerte Achíles, griego, es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- Achíles el fuerte griego
- Á Héctor ha amenazado,
- Porque le mató á Patroclo,
- Su amigo muy amado.
- A buscarle fué por Troya,
- Y en un templo le ha hallado,
- Con la reina Helena hablando,
- Que Páris habia robado.
- En mirarse el uno al otro
- Los dos se han demudado,
- Achíles con grande enojo
- D’esta suerte le ha hablado.
- Ya no veo el hora, Héctor,
- Las treguas hayan pasado,
- Para mostrarte en el campo
- Cuánto estoy de tí enojado.
- Yo espero vengar la muerte
- Que á Patroclo le has dado,
- Malamente le mataste,
- Tú serás dello pagado.
- Héctor le dixo, Achíles,
- Falsamente has hablado,
- Que yo no maté á Patroclo
- Como hombre acobardado.
- Que jamas temí las armas,
- Como tú lo has mostrado,
- Cuando te halló Ulíses
- Como mujer disfrazado.
- Del rey Peleo, tu padre,
- Y de tí fué ordenado,
- Por no verte en esta guerra,
- Que te habia amedrentado.
- Mas si tú tanto deseas
- Ver tu Patroclo vengado,
- Combatámonos los dos
- Mañana en campo aplazado.
- Y será con un concierto
- Por nuestros campos jurado,
- Que si tú vences á mí,
- Harémos vuestro mandado.
- Y si yo te venzo á tí,
- Todos esteis á mi grado.
- Pláceme dixo Achíles,
- Y su guante le ha dado.
- Los griegos no lo quisieron,
- Por haberse ya probado
- Héctor más fuerte que Achíles,
- Aunque no más esforzado.
-
-Del muy sabio y esforzado Diomedes, griego, es este otro
-
-
-ROMANCE.
-
- Diomedes el buen griego,
- Tan fuerte como avisado,
- Muertos Achíles y Ajaz,
- A los griegos ha emparado.
- Él hizo venir á Pirro,
- Hijo de Achíles, nombrado
- Porque vengase la muerte
- Que á su padre habian dado.
- Diómedes le traia
- En batallas á su lado,
- Que con al les parescia
- Achíles haber cobrado.
- Esforzó al griego poder
- Que estaba desanimado,
- Que Diómedes tomó Troya,
- De muy sabio y esforzado.
- No volvió más á su casa,
- Porque se vió mal casado,
- De Troya se fué por mar,
- Y en Pulla fué bien llegado.
- Parte del reino de Dauno,
- De fortuna le fué dado,
- Cerca del monte Gargano
- Ciudades ha edificado.
- Los suyos edificaron
- Nápoles por su mandado,
- Y en la isla Diomedea
- Otros suyos han poblado.
- De su nombre la nombraron
- Por ser nombre tan nombrado,
- Donde está su cuerpo hoy dia,
- Honradamente enterrado.
-
-En ser acabados los romances se fueron tras Apolo y la ninfa los del
-torneo, y movióse una conversacion que turó hasta el dia, con mucha
-diversidad de pláticas graves y jocosas. Y por excusar prolixidad,
-donde veréis C. hablará caballero, y con la D. dama. Comenzó el Duque
-y dixo: Platiquemos de condiciones, que son menester muchos pareceres
-para dejarse bien entender, y pues yo he movido esta plática, haré
-las preguntas para sacar respuestas de tales cortesanos, que no serán
-menester réplicas. Díganme, pues, ¿de qué viene una condicion que no se
-deja acabar de entender?
-
-_C._ Señor, yo diria que de sabio ó de loco le viene á quien tal
-condicion tiene, que muy gran locura es no dejarse entender para
-bien hacer; y gran saber es no descubrir la intincion que sea para
-perdicion, como se sigue entre enemigos, que saben proveer contra quien
-se deja comprender; no lo digo por las mujeres, aunque algunas dellas
-tienen esta condicion, que en habelle entendido se rien de su marido; y
-éstas son las que no quieren bien á sí ni á otri, y no sé de qué viene,
-querríalo saber para aprender.
-
-_D._ A las que sabes mueras, aunque no tengo que responder por mí, sino
-por vos, que modorra me paresce que teneis en esto que hablado habeis.
-
-_C._ Señora, no es modorra, sino modo razonable, que bien es que no
-sepa la mujer, si no es leal su marido, que encubrir esto es de sabido.
-
-_D._ A otro perro con ese hueso.
-
-_C._ Por mi mujer lo debe decir, que perra y perro es en roer, que nada
-le puedo esconder, que más sabe que el diablo, pues entiende lo que
-callo y cuanto hablo.
-
-_D._ Diable so pera entendreu, perque us llanci la diablesa pintada,
-quem portas á casa plena de afeyts.
-
-_C._ Señora doña Hierónima: Non in die festo.
-
-_D._ Don Luis Milá, feu del resto, que com aguant lom adobau, que no
-put á mal marit, quant los dos vos coblejau.
-
-_C._ Señora mujer, el latin que don Luis Milan os ha dicho, se nombra
-adoba lenguas; una tiene adobada de ternera, ¡ojalá la vuestra fuera!
-
-_D._ Si tan malos fuesen los lenguados como son los deslenguados, no
-los nombrarian los franceses perdigones de mar.
-
-Dixo el Duque: Buenas lanzas se han corrido, que bocas bien enfrenadas
-no hacen embarreradas, y volvamos la hoja. Decíme de que viene la muy
-mala condicion de celosos.
-
-_C._ Los celos, señor, son hijos del amor, los buenos son legítimos,
-que son los avisados, y los malos son bastardos, que son los necios;
-los locos son alborotadores, como los de Gilot; los necios son
-rebuznadores como los del canónigo Ster; los sabios son falsirisueños,
-como los de don Luis Milan, que los tiene risueños sobre tristes,
-mostrando con una falsa risa que siente lo que de palabra no se debe
-dar á sentir.
-
-Dixo el Duque: Por mejor tengo no mostrar celoso sino receloso secreto,
-apartando todo lo que puede mal hacer con sabio modo, que, aunque sea
-poco el fuego, descuido lo enciende todo.
-
-_D._ Si justicia se hiciese de celos, cuántos hombres veriamos á la
-casa de locos.
-
-_C._ No quedarian las mujeres en la posada, que un casado poco há envió
-á su perrochia para que tocasen la campana, diciendo que tenía fuego en
-su casa, y los que fueron á socorrelle dixéronle: ¿A dó está el fuego,
-que no le vemos? y él respondió: En los celos de mi mujer lo hallaréis,
-que peor son que fuego celos de mujer, que no se puede socorrer.
-
-Dixo el Duque: Tan buenas son estas lanzas como las pasadas, pasemos
-adelante. Mucho querria saber qué os paresce de una condicion
-demasiadamente dulce.
-
-_D._ Señor, la bona condicion ha de ser agredolsa com á magrana de
-Xativa, que lo dols de les mullers fa bon agre en los marits, y esta
-es bona mixtura pera conservar la honra deis casats.
-
-Dixo el Canónigo: Veritat es, sino que á voltes si mescla algun gasta
-honres.
-
-Respondió Gilot: Almenys no les gastará un tartugot gasta pa tal com
-vos, espanta pardals, aborrit de cuants hostals es anat per festejador
-orat.
-
-_D._ Gil, may te vist tan grasiós com ab lo meu servidor mosen Coster,
-que may entra en lo terrer mosen Ster.
-
-_C._ Paso, señora doña Hierónima, que el Canónigo no’s quien quiera,
-que hijo es de una panadera, y quedó pan lisiado al enhornar.
-
-Dixo Gilot: Be dieu señor Joan, que al enfornar se fan los pans
-geperuts.
-
-Dixo el Duque: ¿Pues tan gran mar ha levantado el gasta honras del
-canónigo Ster? sepamos qué cosa es honra, y dígalo mastre Zapater, que
-lo sabrá mejor; y rogado de todos, dixo: Yo diria, no apartándome de
-la ley de Dios, que la honra es el valor de cualquier persona, mas ha
-de ser la que á Dios place, y no la que Lucifer quiere; y así es mucho
-de notar que con sola su palabra, diciendo fiat, fueron hechas todas
-las criaturas, y pudiendo con lo mismo echar á Lucifer del cielo, no
-quiso su Majestad que fuese echado, sino resistiendo á modo de batalla
-sus ministros los buenos ángeles, mostrando que justamente se puede
-resistir y pelear por la verdadera honra, que es conservar justicia y
-verdad, como ellos hicieron á voluntad de Dios, resistiendo y peleando
-contra la injusticia y la mentira, que es el diablo; por donde nos
-debemos mirar siempre en Cristo, nuestro señor inmaculado, espejo de
-cristal, siguiendo aquellas letras que dicen en torno d’él: _Omnis vita
-Christi actio nostra est_. Diciendo que toda la vida de Cristo debemos
-imitar, peleando por la justa honra, conservando lo que Dios nos da;
-y es de entender por su ley, como mandó á los judíos, que siempre
-fueron vencedores peleando por la honra de Dios, y así no osó Alexandre
-conquistarlos, porque le dixo un filósofo que si estaban en gracia de
-su Dios, no lo emprendiese, que se perderia. Tambien es lícito pelear
-por el natural rey con justa guerra, y por el bien comun, y asimismo
-defendiendo cada uno su vivienda cuando con injusticia se la quieren
-quitar, y ésta es la verdadera honra; la falsa es la que Lucifer ha
-introducido en el mundo usando las armas contra caridad y justicia,
-siguiendo la voluntad, y no la razon, en perjuicio del prójimo para
-perdicion de quien tal hiciese.
-
-_C._ Señor Duque, yo hallo á mi cuenta, tratando de la honra, que
-los más injuriados los unos lo son á culpa suya, y otros por falta
-de buenos juzgadores. Los hombres, para vivir honradamente, debrian
-guardarse mucho de todas las ocasiones por donde les puede venir
-deshonra, y si no dan ocasion y se ven en ella, nunca debrian
-satisfacer á las injurias con obras donde se puede con palabras, que
-es falta de razon ó gran soberbia que las más veces hace perder. Otros
-hay que son tenidos por deshonrados sin culpa, de quien no saben
-juzgar de honras, que debrian, para ser buenos jueces, saber los casos
-que obligan á satisfaccion, y hallarán que son muy pocos; y para muy
-bien gobernarse, débese tomar consejo de quien tiene calidades para
-darle bueno, y son éstas: Que sea experimentado y no apasionado, ni
-interesado, ni sospechoso, y sabido en lo que aconseja, que los más
-consejos están lisiados por falta de buenos consejeros, por quien se
-siguen grandes deshonras y pérdidas; y en deshonra venida por mujeres,
-no obliga sino aquella que por descuido ó consentimiento del deshonrado
-le viene, como es descuidarse no proveyendo á las deshonras que seguir
-se pueden, ó consintiendo á las que ven venir ó tienen en su casa; y si
-á quien toca ha proveido en todo lo que debe, no puede tener deshonra
-por la de otro quien por sí no la tiene.
-
-Dixo el Duque: Muy bien se ha tratado de la honra, y mal se trata
-d’ella cuanto más va, y en cosa que tanto importa calzar se debrian
-con este zapatero y armarse de tal caballero, pues se puede decir por
-ellos: Quien las sabe las tañe, y no como algunos, que primero las
-tañen que las saben. Decidme, pues, qué os parece de una condicion
-descuidada.
-
-Respondió el bachiller Molina: Señor, á esa condicion la nombran cuerpo
-de buen tiempo; yo puse por nombre á un nuestro caballero castellano
-don Pedro Melacha, por ser tan descuidado y dulzacho, que más cuidado
-tenía de hacer perros de caza que de sus hijos, que por haberlos mal
-criado, todos murieron á mala muerte; y por la gran culpa que tuvo, un
-dia le aparecieron como á galgos en una caza, y á bocados le mataron
-diciendo que venian por él para llevarle al infierno, adonde los habia
-hecho ir. Todas las repúblicas que están perdidas es por ser perdidos
-sus caballeros, que debrian los padres d’ellos apartarlos de sí
-en la primera edad para que se hiciesen hombres por casas de reyes
-y señores; que la propria tierra ni la cara del padre nunca hacen
-perfecto hombre al hijo; y así, porque no desasosegasen á su tierra
-ni á los suyos, solian los romanos echar fuera de Roma á los mancebos
-en la edad desasosegada de quince hasta veinte años, ó en la guerra,
-ó para saber letras por casas ajenas, porque volviesen más hombres
-para regir y conservar su tierra. Y si por necesidad algun romano
-pedia á los senadores que le dejasen su hijo, habia de entrar fianza
-por las innocencias d’él para pagar cualquier pena que le fuese dada
-por justicia; y si no tenía posibilidad el padre, á costa del público
-tesoro criaban á su hijo para que no se perdiese, y así quedaban
-hombres bien mandados para saber mandar. Hay una costumbre mala, que
-se nombra gasta criados, y es que los señores no debrian tomar criado
-ni vasallo de otro, y si esto se usase, ninguno se despidiria si no
-hallase quien los recogiese, y sería gran bien, pues no habria gasta
-buenos, sino adoba malos.
-
-_D._ Nos pot dir per vos aquel cantar que diu: Que no puede ser, señor
-bachiller, que no puede ser, puix noy falta algun don Pedro Melacha que
-de fats á molts fan tornar orats, que tot home fa lo galan enfastijan,
-y la mor es de natura que fa parer be la oradura com he llegit en uns
-tercetes de don Luis Milá, que en los darrers versos diu: Ved amor en
-qué nos trae, y haga parescer bien la locura.
-
-Don Luis Milan tomó una vihuela, qu’esta señora le dió para que cantase
-este diálogo de amores, que es razonamiento de un galan y una dama en
-los presentes
-
-
-TERCETOS.
-
- _G._
-
- Cuando más miro más estoy mirando,
- Si podré ver en vuestros lindos ojos
- Lo que de vos, señora, voy buscando.
-
- _D._
-
- Tú buscas, amador, muchos enojos,
- Que yo no puedo dar sino tristeza;
- Quien busca mal, coger quiere abrojos.
-
- _G._
-
- No puede ser de vuestra gran belleza
- Puedan coger sino gran alegría,
- Que no puede mentir naturaleza.
-
- _D._
-
- Mentir suelen señales cadal dia,
- Que muchas veces corre gran fortuna
- Quien de la mar bonanza se confia.
-
- _G._
-
- Bien sé que no hallarán firmeza alguna,
- Por más que vuestra mar muestre bonanza,
- Que no tiene mujer amor ninguna.
- No tengo yo, señora, confianza
- Que s’ha de ver en puerto mi navío,
- Qu’el aire me es contrario de esperanza.
- Si veis alguna vez que yo me rio,
- Doyme á entender que no soy desdichado,
- Pues me tienen por vuestro más que mio.
- Con mal me tengo por muy bien pagado,
- Yo me pagué de lo que me enamora,
- Verme de tal señora enamorado.
- Un loco fué d’amor de su señora,
- Gracioso, que la amor muda natura,
- Que á velle iban muchos de hora en hora.
- Por ver y oir locuras de cordura,
- Decia, ved amor en qué nos trae,
- Que haga parescer bien la locura.
-
- _Fin._
-
-Dixo una dama: No he oido mejores tercetos, por decir en poco mucho,
-y ser tan mesurados, que si tales fuesen los que se desmesuran en
-festejos, no dixera la señora doña Juana Pallas lo que quiso decir de
-los que se desigualan en servir donde no debrian. Decidnos, ¿qué mesura
-se debe usar al que no iguala, que allegue á festejar?
-
-_C._ Al que se desmesura hacelle poca mesura, y esto se ha de entender
-por los festejos hormigueros, que son como las hormigas, que yendo por
-tierra van más seguras, y en hallarse con alas quieren volar para en
-mal parar.
-
-Dixo el Duque: No creo que mejor se haya tratado de condiciones que
-agora; pues se trata del adobo que pueden tomar los que se querrán
-adobar: decíme, ¿qué os parece de la condicion miserable?
-
-Dixo mastre Zapater: Señor, el avaro para la verdadera gloria es
-mísero, y para la vana es liberal, que no hay mal que no haga quien
-con el bien no la hace; que cierto está que hará muchos males quien no
-puede hacer bien con los bienes temporales; pues el cativo del oro es
-peor que del moro, porque éste trabaja de salir de cativerio, y el otro
-cuanto más va más lo quiere ser, por lo que dice el poeta: _Crescit
-amor numi quantum ipsa pecunia crescit_. Él no tiene el amor que á
-todos debe: pues no da de lo que Dios dado lo há, para poder remediar
-aquel mal de la pobreza, que la dió para probar la paciencia, que sana
-cualquier dolencia causada del pecador; que médico es el Criador, que
-en la piscina se vió la llaga y medicina.
-
-Dixo el Duque: Lo que se pierde, de mastre Zapater no se cobrará por
-ningun bachiller, aunque fuese Molina.
-
-Respondió mastre Zapater:
-
- Nunca vi mejor Molina,
- Que tan bueno es su salvado,
- Que se salva por harina.
-
-Dixo el Bachiller:
-
- Vos y Juvenal
- Con el bien decis del mal.
-
-El Duque atajó este satírico palacio, y dixo: Decíme, ¿qué os parece de
-una condicion perezosa, que se descuida de lo que deberia tener cuidado
-para no verse juzgado; y decid los dos primero, el Zapater y Molina:
-pues dará tan buena harina, que el Zapater avisado no la terná por
-salvado.
-
-Respondió Molina: Dixo Aníbal cuando Quinto Fabio Máximo Romano se
-honró dél con sus mañas: _Et romani suum Anibalem habent_. Esto se
-puede decir por vuestra excelencia d’esta manera: _Et Valentini suum
-Juvenalem habent_.
-
-_D._ Vaja fora lo llatí, que mon marit noy entra aci, qu’es tan verbos
-que si no parla está rabios, que yol sent ja rosegant lo llatí que
-estant parlant.
-
-_C._ Mujer, _quid mihi aut tibi_? Eso que decis de mí debeis vos hacer
-aquí, que roeis de rabiosa toda cosa.
-
-_D._ Señor marit, ¿de cuán enzá parlau llatí? don Anton lous fa parlar,
-qu’es lo vostre familiar.
-
-Dixo mastre Zapater al Duque: Señor, en la condicion perezosa que
-vuestra excelencia manda que yo hable, nadi se debe enojar de lo qu’es
-de aprovechar. En los príncipes hallo yo que la condicion perezosa es
-muy dañosa, y para bien gobernar á sus pueblos debrian mandar tener
-siempre en su córte un embajador por parte de su república, y un Juez
-de residencia contínuo dél en ella, para que del embajador supiese
-mejor lo que ha menester su tierra si está mal gobernada, y del juez de
-residencia fuese remediada, informando á su príncipe para que diese la
-pena condigna á quien la meresce, porque no se la den á él de perezoso
-en el otro mundo, que Jesucristo nuestro redentor no rehusó cualquier
-trabajo para redimirnos.
-
-Dixo el Duque: No he oido mejor licion para bien gobernarse los
-príncipes, que si esto se hiciese como debe, muchos se salvarian que se
-pierden: decíme, ¿qué os parece de la condicion parlera?
-
-Dixo don Luis Milan: Señor, la condicion parlera se dice ventera, por
-ser llena de viento, que la verbosidad es enemiga del buen hablar, y
-para ser uno bien hablado, si á vuestra excelencia le paresce, debe
-tener estas partes: Estar siempre en su pensamiento para pensar ántes
-que hable si es bueno ó malo lo que quiere hablar, que despues de mal
-hablado, si se ha de remediar, se verá ser remendado, y para guardarse
-de errar, sólo en lo que sabe debe hablar, sopena de ser tenido por
-nescio ó loco ó atrevido.
-
-Tambien debe considerar cada uno para lo que es bueno en la
-conversacion, porque hay unos que son buenos sólo para recitar, y quien
-no fuese para más, recite lo que habrá oido ó visto ó leido, por no ser
-tenido en ménos si habla más de lo debido. Otros hay que saben inventar
-razones, y quien tal gracia tuviere no lo deben atajar, pues desobliga
-á quien lo oyera de hablar. En ningun tiempo ni lugar deben estorbar
-á la persona que habla si es para dejarle hablar, que es una licencia
-que descubre muy licenciado á quien se la toma, que la mala crianza es
-gasta buenos, y la buena adoba malos. Dícese una razon de don Hernando
-de Abajos, marqués de Pescara, que fué tan excelente cortesano como
-guerrero, pues tanto venció con avisadas palabras como por armas. Fué
-tenido por tan sabio y valeroso, que con su fama venció el gran Antonio
-de Leiva al rey de Francia una jornada que los franceses le tenian
-banderas dentro Pavía, y valióse con una estafeta que hizo entrar
-corriendo por Pavía diciendo: Victoria, victoria, que el Marqués de
-Pescara ha vencido á Lanzon, y viene en vuestro socorro; que puso tanto
-temor en los enemigos como esfuerzo en los españoles, pues vencieron
-á los franceses. Solia decir este invencible capitan cortesano que la
-obligacion de hablar es una pesada carga, y cuando alguno hablando bien
-desobligaba de hablar, no sólo debrian callar y escucharle, mas hacerle
-gracias, como hizo un portugués á un castellano competidor suyo, que
-no le daba lugar que hablase delante la dama que servian, y dixo:
-Portugués, ¿por qué no hablais? y él le respondió: Castelau, heu vos
-faço gracias que falais por los dos, e vos agradesceime que amo por mí
-e por vos.
-
-_D._ Mejor estoy con el portugués, que el callado amor muy mejor es.
-
-_C._ Y si algo quieren demandar, ¿han de callar?
-
-_D._ A quien pide lo qu’es malo, dalle del palo.
-
-_C._ Y si meresce del pan, ¿qué le darán?
-
-_D._ Si ha de ser para casar, d’este pan le pueden dar.
-
-_C._ ¿Y si no es casamentero?
-
-_D._ Ame, sirva y sospire, que un amor muy verdadero, un no, suele
-volver sí, que diciéndoles de no, á muchos casados ví que la ventura
-los casó.
-
-_C._ Señora, nombrarse debria doña Esperanza, pues que la da.
-
-_D._ Y vos don desesperado, de mal hablado.
-
-_C._ ¿De no dar nada estais enojada?
-
-_D._ Jugador de pasa pasa debeis ser.
-
-_C._ Eso mismo soy, señora, pues me decis pasa pasa en mal hora.
-
-_D._ A Dalmau me semejais, que figura por punto mostrais.
-
-_C._ Mas ántes he mostrado el punto, pues en tal punto he venido, que
-la tengo retratada en mi posada.
-
-_D._ ¿Quién os ha dado licencia de retratarme?
-
-_C._ El que á vos os dió poder para matarme, qu’es vuestra gran
-hermosura, que en vella vi su pintura en mí pintada por idea
-aposentada.
-
-_D._ Hablad alto, que n’os oigo lo que hablais.
-
-_C._ Alto hablo, pues no es bajo sino lo que me abajais.
-
-_D._ Altibajo debeis ser, y no brocado, pues andais desvariado.
-
-_C._ Alto es todo el amador cuando no es bajo su amor.
-
-_D._ Callad un poco, que dirán si hablar os oyen que sois loco, que por
-no dar á entender que os atreveis, disimulo lo que haceis, que un buen
-disimular vale más que mal hablar.
-
-Dixo el Duque: Mal estoy con la parlería inconsiderada, que bestia es
-desenfrenada. Nasce desta mala madre una peor hija nombrada Verbosidad,
-y los que la tienen para no ser enojosos de verbosos debrian tener en
-su memoria una recámara de muchas diversidades de razones, tomadas de
-lo mejor que leen y oyen y ven, que sin leer, oir ni ver no se puede
-bien saber; y haciéndose avisados desta manera la lengua verbosa se
-convertiria ensabrosa, y será muy bien oida hablando como sabida; pues
-sea la conclusion, que la parlería inconsiderada no debe ser creida ni
-escuchada si con arte no se hiciere avisada, que tanto cansa un verboso
-alocado como descansa un hablador avisado.
-
-_D._ Mala estoy de unos requiebros largos, que ribetes viejos son.
-
-_C._ Serán de mi competidor, que viejo muestra ser su amor.
-
-_D._ Guardad que no sean vuestros, que á ropavejeros han apodado
-vuestros amores, que de viejos amadores tomais cuentos, pues de largos
-paran siempre en descontentos.
-
-Dixo el bachiller Molina: Señor Duque, á jaraves apodo á los malos
-amores, que mueven malos humores, si se dicen fuera tiempo y lugar que
-á veces suelen matar de frialdad, purgallos luégo es sanidad, y la
-purga debria ser despedilles con este cantar:
-
- No me sirvais, caballeros,
- Ios con Dios,
- Que purgada estoy por vos.
-
-_C._ Señor Bachiller, á vos habemos menester; sarnoso sois en amores,
-que rascando sacais sangre con humores. Mejor sería que preicásedes las
-leyes que se han hecho en la Salacorte para que no se pierda el amor,
-que no haceros purgador con tales purgas y jaraves, que sea despedido
-el amador de su amada. Guardaos de aquel refran que dice: El que hace
-cudolete le meresce en su posada.
-
-Dixo el Duque: Don Luis Milan, ¿en qué punto teneis el Cortesano que
-las damas os mandaron hacer?
-
-_C._ Señor, ya está hecho y heme visto en una gran batalla por
-defendelle de quien vuestra excelencia oirá: La noche pasada, ántes
-del dia, salí al campo para ver en el curso de las estrellas si ternía
-contrarios mi libro, y buscando mi estrella, que es el planeta Març, vi
-que muchos cometas estaban encarados contra él con unas colas de fuego,
-y él echaba tan gran resplandor que en un cuarto de hora desaparecieron
-sus contrarios por tener dominio sobre las batallas. Este curso
-señalaba que los cometas eran invidiosos, que siempre señalan mal, y
-si no se ha de seguir en la persona que ha nascido debaxo el planeta
-Març, él se oposa delante d’ellos y queda vencedor. Este planeta,
-por ser mi estrella, señaló ser mi libro, que será vencedor de sus
-envidiosos, pues señala el cielo quien bien ó mal terná en el suelo. Y
-trasportado todo en este curso, vine á parar en unos campos solitarios
-al pié de un monte tan alto que parescia que llegaba al cielo, arbolado
-de maravillosos y odoríferos árboles, donde vi una hermosa ninfa
-extrañamente vestida, con una ropa de color de cielo, y por guarnicion
-al entorno traia el arco Iri con unas letras de oro por toda ella
-que decian: El arco Iri y la verdad salen por seguridad. Admirado de
-ver tan extraña belleza, la saludé y dixe: Señora, pues fuí venturoso
-para veros, séalo para conoceros, que ya lo querria, pues asegurais
-de tristura, como hace el arco Iri, que asegura. Respondióme: Yo soy
-hija de la Razon, la ninfa de la verdad, y somos del alto Dios, á quien
-servimos las dos; sígueme, que para tu bien he venido. Tomóme de la
-mano y subimos á lo más alto de este monte, donde vi una muy hermosa
-plaza con una cerca torreada de extraña y muy fuerte fina piedra,
-grabadas unas letras por ella, que decian: _In ratione fortitudo, in
-fortitudine ratio_.
-
-En medio d’esta plaza estaba una casa-fuerza real, toda labrada de la
-misma piedra de la cerca. Las cubiertas eran de oro de martillo, y los
-suelos de plata, labrado todo de maravillosos esmaltes y figuras de
-notables varones que en este mundo tuvieron gran verdad y fe. Tenian
-debaxo sus piés muchos envidiosos en figura de perros, que son los
-animales que más envidia tienen. El nombre d’esta maravillosa casa
-estaba en la puerta del entrada intitulado con este letrero: _Domus
-rationis, ubi residentiadatur_.
-
-La ninfa de la verdad me entró en una sala donde la Razon estaba sobre
-un trono real, que por estar donde reinaba, tenía debajo sus piés á
-la Voluntad, su enemiga, en figura de una cortesana mundanal, vestida
-de tornasol, con este letrero en sus manos, que decia: _Sine ratione
-voluntas sub pedibus ejus_.
-
-En vella me arrodillé á sus piés y pedíle la mano para que me la diese
-de correction, si mi Cortesano la merescia en la residencia que tomar
-me queria, que la Ninfa me dixo haberlo procurado contra envidia y su
-pasion, porque en mí no se perdiese, si la tengo, la razon. Y esta
-Reina que la representaba me dixo estas palabras: Yo te hice venir para
-tomarte la residencia que te conviene dar, porque no te la tome quien
-no la puede tomar, que de razon sólo juzga la Razon. Mucho holgaré que
-me digas la intincion y obra de tu Cortesano, pues sé la de los que
-te van á la mano, que son el Invidioso y el Ignorante y el Loco, que
-ya entran á contradecirte, que es el oficio d’ellos; ten paciencia y
-reposo, que mejor es envidiado que envidioso. El primero que entró fué
-el Invidioso en figura de un viejo muy arrugado, de color de alacran,
-mirando de cola de ojo como á traidor, con una ropa toda de lenguas
-de fuego, y unas letras al entorno por guarnicion, que decian: _Ponam
-solium meum super astra c[oe]li, et similis ero altissimo_.
-
-Luégo despues entró el Ignorante en figura de un sordo que no gusta de
-lo que no siente, con una ropa de muy grosero paño, y un mote en un
-sombrero, que decia: _Nescio vos_.
-
-El postrero que entró fué el Loco en figura de un hombre desnudo
-desvergonzado, con un letrero en sus manos, diciendo: _Quod habeo vobis
-do_.
-
-Mandóme la Razon que yo hablase primero, y dixe: Envidioso, dime, ¿qué
-ha de tener un libro para ser cual debe? Respondióme: Ser bueno. Yo le
-dixe: Más pensé que ser malo; tanto se dixeran el Nescio y el Loco, tus
-hermanos. Respondieron: ¿De qué te maravillas? ¿de haberte dicho la
-verdad nuestro hermano? y levantaron una gran risa, que bien parescia
-de quién era; y díxeles: Y’os respondo con lo que dixo un filósofo á
-un amigo suyo, que le decia que entrasen en una casa; respondióle el
-filósofo: Yo no entro en casa que se sienten las risas del cabo de la
-calle. Y volviendo á tí las razones, Envidioso, sabrás que para bien
-juzgar ha de saber el que juzga las partes que debe tener lo juzgado
-para ser bueno, y si tú las supieras, respondieras á mi pregunta, que
-cuatro cosas habia menester un libro para ser bueno. La primera que ha
-de tener, ser útil, porque todo lo que hay en el libro pueda aprovechar
-para lo que es hecho, como hallarán en este tu envidiado, que tiene
-muchas sentencias de filosofía y muchas jocosidades y cuentos para
-aprobacion de razones; tiene estilos para saber hablar y escribir á
-modo de córte, á quien yo he querido tanto imitar, que por la brevedad
-de palabras y la verbosidad que no tiene, será menester leerle á
-espacio y con atencion para mejor gustar lo que no se gusta sin pensar.
-
-La segunda que debe tener, ser delectable, prosiguiendo de bien en
-mejor todo lo que tratáre, porque no enfade y ponga gana de leerle
-muchas veces, para que mejor quede lo bueno d’él en la memoria del
-lector; y por esto he tratado con diversos lenguajes que á tí,
-Envidioso, te han hecho deslenguado, no mirando que muchos autores
-extranjeros lo han hecho, que no dices mal sino por decille de tu
-natural.
-
-La tercera que ha de tener, ser inventivo, para que no sea aborrescido
-por ladron si le hallan con el hurto en las manos, porque las tuyas no
-le azoten como á verdugo, que por el mal uso no tiene piedad, y ésta
-es gran desvergüenza del que hace con obras ajenas libro suyo; que por
-huir de tus envidiosos azotes me guardé de ser ladron de la primera
-hasta la postrera letra d’este libro, qu’está libre, si no de tu
-envidia, que no le hallará la razon ni la verdad, fuera de la historia,
-que no es hurto, para que tú le puedas ahorcar.
-
-La cuarta que ha de tener es arte, servando las partes de la retórica:
-tratar cada cosa en su lugar, principio, medio y fin, con sus
-preparaciones y colores retóricos para autorizar lo que propone y
-acaba, poniendo gran fuerza en las palabras atractivas para traer los
-ánimos á lo que el autor quiere. Esto es lo que ha de tener un buen
-libro y un buen orador en el hablar y escribir, que si tú la tuvieses,
-no ternias de qué tener envidia, que el envidioso muéstrase defectuoso,
-y á su envidiado hace más aventajado.
-
-La intincion mia en este Cortesano ha sido representar todo lo que en
-córtes de príncipes se trata: diversidad de lenguas, por las diversas
-naciones que suele tener; uso de todos los estilos, usando del altiloco
-en las cosas altas, que son consejos y pareceres para gobernar nuestra
-vida y estados; sirviéndome del mediocre para las conversaciones
-jocosas de graves cortesanos, exercitando el ínfimo para las pláticas
-risueñas de donosos y truhanes, que por secretos y públicos lugares de
-señores, alivian de las pesadumbres de los negocios y gravedades. Yo
-pido de merced á quien leyere este libro, que mire la intincion de cada
-cosa para lo que fué hecha, que no hay bajedad mal dicha si está como
-debe, ó para alegrar y divertir d’aquello que turando mucho enfada,
-ó para hacer preparaciones, que de las burlas se saquen provechosas
-véras; y si no saben juzgar, pidan lo que ignoran á quien lo entiende,
-porque les pueda aprovechar para no dexar de leer y más saber.
-
-Mandó la Razon al Envidioso que hablase, y él queria y no sabía, que
-contra razon no podia ni acertaba, que era señal que hablaba contra
-verdad; _quia fortior est veritas_. Y visto la Razon el efecto que hace
-la Verdad, que turba los sentidos á sus contrarios delante d’ella,
-hizo parte por sí misma para que la Razon juzgase quién la tenía, que
-tratando della, la Verdad está agraviada si van contra la Razon, que
-madre y hija entrambas son. Y el juicio que la Razon hizo, fué avisar á
-todos que aprovechasen con estos presentes versos:
-
-
-CARMINA CONSONANTIA DUODECIM SYLLABARUM, IN OCTAVA RIMA.
-
- _Si de longe vides et profundus eris,
- Respice per librum eius horizontem
- Utilem suavem, gustabis hunc fontem
- Si liber in libro, teipsum videris;
- Synon si non eris, agam tibi gratias,
- Ulysses ne fias, in forma fallace;
- Crede mihi, lector, audi, vide et tace;
- Quod tibi non velis alteri non facias._
-
- Fué impresa la presente obra en la insigne
- ciudad de Valencia, en casa de Joan
- de Arcos, corregida á voluntad
- y contentamiento del autor.
-
- Año MDLXI.
-
- Vt. Blasius Navarro.
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-Libro de motes de damas y caualleros: Intitulado el juego de mádar. Lo
-puesto por don Luys Milan. Dirigido a las damas.
-
-[Illustration]
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-PRÓLOGO.
-
-
-_Señoras damas: resplandeciente virtud: estrellas relumbrantes:
-glorias de los caballeros: espejo de gala: celestial hermosura:
-exemplo de crianza: graciosa conversacion: leyes y mando en la tierra
-para dar vida y muerte y fama de inmortal memoria. ¿Quién será tan
-ignorante que no conozca todo lo sobredicho ser poca alabanza, para
-tanto merecimiento? No hay ninguno que ignore que con mucha razon os
-podemos decir señoras damas, pues sois tan señoras que no hay poder
-humano que sea poder delante el vuestro. Si no, dígame alguno ¿qué
-poder humano hay en esta vida que pueda hacer una tan gran cosa como
-las damas hacen, en mudar un hombre y hacelle todo otro de lo que es?
-ninguno en este mundo podrá hacer de un cobarde valiente y ni de un
-avaro liberal, sino estas tan poderosas señoras, que mudan condicion,
-sér y vida al hombre que por ellas es hombre. Tambien con mucha razon
-os podemos decir resplandeciente virtud, pues siendo la mesma virtud
-resplandeceis tanto en virtudes, que cegais á todos los ojos que con
-vicio os miran, como el rayo del sol á la vista humana, y dais tan
-clara y fuerte vista á los ojos que con virtud os miran, como tiene
-el águila mirando el rayo del sol. Tambien con mucha razon os podemos
-decir estrellas relumbrantes, pues pareciendo por la tierra entre
-la vulgar gente, relumbrais como las estrellas del cielo entre las
-tinieblas de la noche. Tambien con mucha razon os podemos decir gloria
-de los caballeros, pues todo lo que parece trabajo por servir las damas
-es gloria; que si la gloria es descanso de trabajos, y contentamiento
-de vista, y alegría de pensamientos, ¿qué otra cosa es el trabajo del
-caballero, sirviendo su dama como caballero, sino descanso? ¿Y qué
-mayor contentamiento en este mundo para la vista que ver una gentil
-dama? ¿ni qué mayor alegría de pensamiento que veros servidor de quien
-os hace tan señor? No parece el señor ser tan señor, ni el caballero
-tan caballero, sino sirviendo las damas con tales servicios, que el
-trabajo se convierta en descanso, y el mirar en contentamiento, y el
-pensar en alegría. Tambien con mucha razon os podemos decir espejo
-de gala, pues nunca se tiene el caballero ni es tenido por perfecto
-galan, de muy bien adereszado de cuerpo y de alma, sino cuando las
-damas dicen que lo es; pues si el caballero no es galan si las damas
-no lo dicen, con mucha razon las podemos tener por la misma gala,
-pues el buen parescer dellas es espejo de gala, donde nos habemos de
-mirar para parescer bien. Tambien con mucha razon os podemos decir
-celestial hermosura, pues ninguna hermosura paresce tanto ser venida
-del cielo como la de las damas y señoras. Que aunque toda hermosura es
-criada por el Criador de todos, en las damas se paresce más aquello
-que dice_: Signatum est super nos lumen vultus tui, Domine. _Tambien
-con mucha razon os podemos decir exemplo de crianza, pues la mayor
-cortesía de los caballeros no es tanto como la menor cortesía de las
-damas, porque en ellas no hay menor ni poco, sino mayor y mucho, pues
-el gran merescimiento dellas todo lo meresce. Tambien con mucha razon
-os podemos decir graciosa conversacion, pues sois la misma gracia, y
-en tanta manera, que si un caballero habla una razon sábia, y una dama
-dice una otra razon avisada, en más y por más graciosa será tenida la
-de la dama que la del caballero, por la poca turbacion de ingenio que
-siempre tienen y la mucha que nosotros delante dellas tenemos, y por
-aquel gran privilegio que tienen por haberse dicho en la más alta
-de todas_: Gracia plena. _Tambien con mucha razon os podemos decir
-leyes y mando en la tierra para dar vida y muerte y fama de inmortal
-memoria, pues ninguna ley humana hace tanto sentir que la vida parezca
-muerte, y la muerte vida, sino la ley y mando de las damas, porque
-si un caballero es desfavorecido ó desdeñado dellas, todo lo que es
-vida le paresce muerte, pues sabe á muerte su vida, y todo lo que le
-paresce muerte por amarlas y servirlas es vida, pues les da fama de
-inmortal memoria. Considerando, pues, tan gran merecimiento y valor de
-tan poderosas y excelentes señoras, ¿quién no trabajará en servirlas
-y alabarlas sino el que ni es para uno ni para otro? Y por no ser yo
-tenido por tal, ofrezco mi voluntad por obra, pues ninguna obra, por
-grande que fuese, sería sino voluntad para servir tan grandes señoras,
-y por esta razon este libro, intitulado el_ Juego de mandar, _es
-pequeño, pues tambien lo sería aunque fuese grande. Recíbanlo como á
-pequeño servicio y gran voluntad, y rescebido desta manera el libro
-será grande, e yo el más dichoso servidor de damas._
-
-
-LA MANERA COMO SE HA DE JUGAR ESTE JUEGO DE MANDAR.
-
-Teniendo un caballero el libro entre sus manos cerrado, suplicará á
-una dama que le abra, y abierto que le haya, hallarán una dama y un
-caballero pintados cada uno con un mote delante sí. El de la dama será
-para mandar el caballero, el cual ha de ser muy obediente, pues por la
-obediencia que ha de tener en hacer lo que le mandará la dama, tiene
-mote á su propósito en el libro; y el caballero que no será obediente
-sea condenado por las damas en lo que les pareciere, y echado de
-la sala. Despues otro caballero y otra dama harán lo mismo que los
-primeros han hecho, y todos los otros despues, por su órden, hasta que
-las damas manden cesar el juego.
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-[Illustration]
-
-
- Alzad los ojos al cielo
- Sospirando si podeis,
- Que muy presto alcanzaréis
- Tanto cuanto monta un pelo.
-
- * * * * *
-
- Pues quereis que yo lo diga,
- Yo haré vuestro mandado,
- Pero siento gran fatiga,
- Que muriendo por mi amiga
- No parezca enamorado.
-
- * * * * *
-
- Levantaos á bailar,
- Que con tal disposicion
- Bien podeis bailar sin són.
-
- No paresceria loco
- En bailar sin són por vos
- Si bailásemos los dos.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y decilde, si hay Merina,
- Yo la mar, vos la marina.
-
- Merina,
- Yo la mar d’amar muy dina,
- Pues mi corazon ha echado,
- Como hombre ahogado,
- De la mar á la marina.
-
- * * * * *
-
- Levantaos y decid
- Un requiebro á la dama
- Que aquí ménos os ama.
-
- Ninguna tan mal me quiere,
- Como vos m’habeis mostrado;
- Pues á vos soy enviado,
- Sufridme lo que os dijere.
-
- * * * * *
-
- Descalzaos los zapatos,
- Y si os hieden vuestros piés,
- Calzaros heis al reves.
-
- Yo bien me descalzaré,
- Y por lo que me haceis,
- Plega Dios que’n mí halleis
- Zapato de vuestro pié.
-
- * * * * *
-
- Sospirad un gran sospiro
- D’aquellos que vos soleis
- Cuando ménos mal teneis.
-
- Con las burlas que decis,
- Y el mal que me haceis,
- Más sospiros sacaréis
- De los que vos me pedis.
-
- * * * * *
-
- Buscando entre estas damas,
- Decid, si Ursola hubiere,
- Quien os vió, ¿como no muere?
-
- * * * * *
-
- No será tirar de loco,
- Mas de cuerdo,
- Si por vos el seso pierdo.
-
- * * * * *
-
- Limpiaos las narices
- Que no diga algun donoso
- Que sois sucio e mocoso.
-
- Tambien lloran mis narices
- Lo que lloro con mis ojos,
- Lágrimas de mis enojos.
-
- * * * * *
-
- Yo os ruego, pues tengo mando,
- Que canteis,
- Por ver si parescéreis
- Como pareceis callando.
-
- Cantar mal y porfiar
- Es muy malo,
- Cuando más os dan del palo.
- Que del pan del bien amar.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y si hay Jerónima,
- Decilde cómo le va.
-
- Jerónima
- Decirme ha, va como va,
- Yo diré, no como debe,
- Pues que sé qu’ella no bebe
- Con el cáliz que me da.
-
- * * * * *
-
- Jugad á pasa Gonzalo
- Vos y el que está cabo vos,
- Y reirme de los dos.
-
- Si jugamos á pasar,
- El Gonzalo quiero ser
- Para daros más placer.
-
- * * * * *
-
- Limpiaos vuestros ojos
- Y pestañas,
- Que están llenos de lagañas.
-
- Secáronse por mi mal
- Lágrimas de mis entrañas,
- Y han quedado en las pestañas
- Secas por una señal.
-
- * * * * *
-
- Id pidiendo con un guante
- Para ver lo que os darán
- Todas cuantas aquí están.
-
- Yo bien andaré pidiendo
- Lo que mucho ha menester
- Este pobre de placer.
-
- Buscando por estas damas,
- Decilde, si hay Mencía,
- Hermosura y alegría.
-
- Mencía,
- Quien os hizo bien sabía
- Que criaba en vos dos cosas,
- Hermosura entre hermosas,
- Y entre tristes alegría.
-
- * * * * *
-
- Yo os mando que toqueis palmas,
- Pues yo sé que poco á poco
- Vos las tocaréis de loco.
-
- Yo lo haré como mandais,
- Que ya há mucho que las toco,
- Que por vos he vuelto loco.
-
- * * * * *
-
- A la noche yo querria
- Que canteis en la vihuela:
- Nadie de mi mal se duela,
- Pues que todo es alegría.
-
- A la noche cantaré,
- Nadie de mi mal se duela,
- Pues el mismo me consuela.
-
- * * * * *
-
- Arrancaos dos cabellos
- De vuestras barbas muy presto
- Sin hacer señal ni gesto.
-
- Hé aquí ya dos cabellos,
- Mas si yo fuese de ellas,
- A cabellos ó cabellas
- Me querria ver con ellos.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y diréis, si hay Raphela:
- Quien os ama siempre vela.
-
- Raphela,
- Quien os ama siempre vela,
- Que durmiendo está velando
- Quien á vos está ensoñando.
-
- * * * * *
-
- Yo os mando que os asenteis
- Al cabo d’aquella sala,
- Que de léjos vuestra gala
- Muy mejor la venderéis.
-
- ¿Qué aprovecha que yo esté
- Léjos de poder hablaros,
- Pues estoy para alcanzaros
- Tan cerca como yo sé?
-
- * * * * *
-
- Un deseo me ha tomado
- De veros cómo correis,
- Si no os correis.
-
- Un otro deseo tengo
- D’alcanzaros, por mi vida,
- De corrida.
-
- * * * * *
-
- Yo os mando que me sirvais
- Ciertos dias la semana,
- Y si estoy de mala gana,
- Que por do venis volvais.
-
- Si atras he de volver,
- Cuando tal os hallaré,
- Cierto está que caeré,
- Pero no de bien querer.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y si Aldonza hay diréis:
- Vos sabeis á qué sabeis.
-
- Aldonza sabe
- Sólo ella á lo que sabe,
- Que quien quiere gustar della,
- Gustará sólo en vella
- Lo que en ella nunca cabe.
-
- * * * * *
-
- Yo os mando que no hableis
- Por espacio de un hora,
- Porque no nos enojeis
- A criada ni á señora.
-
- Yo haré vuestro mandado,
- Mas á veces yo no mando,
- Pues harto habla callando
- Quien de vos es mal tratado.
-
- * * * * *
-
- No quiero que esteis sentado
- Hasta tanto que os lo diga,
- Por ver si ternéis fatiga
- De haberos yo mandado.
-
- Vos holgais de verme en pié
- Para más cansar mis piés;
- Yo querria estar en tres
- Por lo que me cansaré.
-
- * * * * *
-
- Iréis con ojos cerrados
- A tocar á la pared
- Y pedirme una merced.
-
- La merced que y’os pido
- Pues cegado me habeis,
- Que vos, señora, me guieis.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y decid á Isabel
- Matadora no cruel.
-
- Isabel
- Tiene el nombre de Abel
- Y las obras de Caín,
- Dos contrarios en un fin,
- Matadora no cruel.
-
- * * * * *
-
- Levantaos á saltar,
- Que saltando ganaréis
- Algun baque que daréis.
-
- Si saltando yo pudiese
- Dar un baque do querria,
- Nunca me levantaria.
-
- * * * * *
-
- No lo hagais de mala gana,
- Que n’os pienso hacer enojo;
- Cerradnos una ventana
- Y seréis de ella cerrojo.
-
- Tiro de tan cruel guerra
- Busque á otro que escalabre,
- Que á dó una se cierra
- Otra ventana se abre.
-
- * * * * *
-
- Meteos á la ventana
- Hasta que seais llamado
- Ó saludado.
-
- Yo iré con condicion,
- Que si no soy saludado
- Sea yo de vos llamado.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y decilde, si hay Juana,
- En la gala muy galana.
-
- Juana,
- En la gala muy galana,
- Y hermosa entre hermosas,
- Y á quien matan estas cosas
- Nunca sana.
-
- * * * * *
-
- Extendeos en el suelo,
- Como hombre amortecido,
- Y echad un gran gemido.
-
- Vos, señora, sois el suelo,
- y yo soy el extendido
- Enterrado en vuestro olvido.
-
- * * * * *
-
- Levantaos con dos otros,
- Y los tres sin lision
- Jugaréis al abejon
-
- L’abejon sabeis que dice,
- Cuando él hace zun zon,
- Que las damas falsas son.
-
- * * * * *
-
- Allegad á una dama
- Y decilde en confision
- Una muy buena razon.
-
- Véome con tanta pena
- Y con tanta turbacion,
- Que no estando en razon,
- ¿Cómo la diré muy buena?
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y decilde á Leonor:
- Quien os sirve es muy señor.
-
- Leonor,
- Quien la sirve es muy señor,
- Pero no della,
- Que vencido queda en vella.
-
- * * * * *
-
- Mandad luchar á dos pajes,
- Y si el vuestro es vencedor,
- Vos lo seréis en amor.
-
- Nunca me veré perdido,
- Ni mi paje perdedor,
- Pues que yo soy en amor
- Vencedor de bien vencido.
-
- * * * * *
-
- Quitaos de la cabeza
- Vuestra gorra, porque creo
- Que con ella estais más feo.
-
- Yo me quitaré la gorra,
- Pero no de la cabeza,
- Que en vos nunca se estropieza.
-
- * * * * *
-
- En el suelo arrodillado
- Soplicad á una dama
- Que os mande meter en fama
- De muy frio enamorado.
-
- Agora, por Dios eterno,
- Veo mi trabajo en vano,
- Pues que siendo un verano
- Me tienen por un invierno.
-
- * * * * *
-
- Buscando por estas damas,
- Decilde, si hay Francisca,
- Quien os ama bien s’arrisca.
-
- Francisca,
- Quien os ama bien s’arrisca,
- Que si muere por tal dama,
- Siempre vivirá su fama.
-
- * * * * *
-
- Yo os mando que digais
- De cuantas soy servidor,
- Para daros por traidor.
-
- A traidoras ser traidor,
- Pues no hay otro remedio
- Que á traidor traidor y medio.
-
- * * * * *
-
- Por mostrar qué gesto haceis,
- Reios sin alegría
- Con una risada fria.
-
- Vuestro amor anda tan frio,
- Que helando mi placer,
- El reir frio ha de ser.
-
- * * * * *
-
- Yo os mando que digais
- De las gracias que soleis,
- Y que vos os las riais,
- Que solo las reiréis.
-
- Yo haré lo acostumbrado
- Vuestras gracias diciendo,
- Y ellas me han tan maltratado,
- Que no quedaré riendo.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y diréis á Margarita:
- Vuestra gracia es infinita.
-
- Margarita,
- Es su gracia infinita,
- Tanto que los que la miran
- La dessean y sospiran.
-
- * * * * *
-
- Jugaréis otro y vos
- Con las manos á la esgrima,
- Y el que quedará encima
- Sea señor de los dos.
-
- Hartas veces he jugado
- Con mis males á la esgrima,
- Pero nunca fuí encima,
- Pues no os he señoreado.
-
- * * * * *
-
- Y’os mando, si vos quereis,
- Que digais una mentira
- D’aquellas que vos soleis.
-
- Nunca mentí, por mi fe,
- En deciros que soy vuestro,
- Pues lo siento y lo muestro.
-
- * * * * *
-
- Bajad bajo á la entrada
- Y subid con gran presencia,
- Y haréis una reverencia
- A la que n’os tiene en nada.
-
- Aunque no me tenga en nada
- No me quiero maldecir,
- Pues me veo ya subir
- La escalera del entrada.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas
- Si hubiere Chatalina,
- Y decilde que es divina.
-
- Chatalina
- En sus obras es divina,
- Y humana cuando mira
- Al galan que la sospira.
-
- * * * * *
-
- Id pidiendo con un guante,
- Para ver lo que os darán
- Todas cuantas aquí están.
-
- Yo bien andaré pidiendo
- Lo que más ha menester
- Este pobre de placer.
-
- * * * * *
-
- Haceos á la ventura,
- Y decid á dos ó tres
- Que os digan qué hora es.
-
- Las horas de gran contento,
- Cuando las quieren contar
- Más presto suelen pasar.
-
- * * * * *
-
- Abajad bajo á la puerta
- Y pedid á dos ó tres
- Cuanto tenemos del mes.
-
- Si ha de ser en mi favor,
- Dende agora os lo muestro,
- Si me asentais por vuestro
- En libro de servidor.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas
- Si hay Ángela alguna,
- Y decilde, sola una.
-
- Ángela,
- Ángel es, ángel será,
- Y á quien ella es el bueno
- Siempre está de gloria lleno.
-
- * * * * *
-
- Punchad vuestra mala lengua
- Con un alfilé delgado,
- Pues que sois tan mal hablado.
-
- Porque sienta mayor mengua
- Ha causado mi pasion,
- Qu’en hablar mi corazon
- Lo borra todo la lengua.
-
- * * * * *
-
- Menazalda con el dedo
- A quien vos sois servidor,
- Por ver si hará de miedo
- Lo que no hace d’amor.
-
- Pláceme, mas yo recelo
- Qu’esta burla cueste cara,
- Pues será escupir al cielo
- Y volverme á la cara.
-
- * * * * *
-
- Volved los ojos en blanco,
- Mostrando muy grande enojo,
- Y diréos tan blanco el ojo.
-
- De haber sido tan franco
- Y de verme tan cativo,
- Volveré, pues que no vivo,
- Mis tristes ojos en blanco.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas
- Si hay alguna Esperanza,
- Y diréis sin confianza.
-
- Esperanza,
- En su nombre hay confianza
- Y en sus obras no es tal,
- Pues á mí me hacen mal.
-
- * * * * *
-
- Meté el dedo en vuestra boca
- Y mordelde con gran saña,
- Y será muy buena maña
- Si engañais alguna loca.
-
- Ninguna veo tan loca
- Que se deje ya engañar,
- Sino mordiendo el lugar
- Con que se gana la boca.
-
- * * * * *
-
- Preguntad á una dama
- Si llegais á treinta años,
- Que, segun vuestros engaños.
- Mas nos muestra vuestra fama.
-
- Si engañando á quien engaña
- Perdones s’han alcanzado,
- ¿Cuántos habeis vos ganado?
-
- Echad fuera esos pajes,
- Vayan fuera de la sala,
- Pues pareceis maestresala.
-
- * * * * *
-
- Muy mejor pareceria,
- De mayor nombre y fama,
- Maestro en cama.
-
- * * * * *
-
- Buscad bien por estas damas
- Si hallais alguna Ines,
- Y decilde: una es.
-
- Ines,
- En el mundo una es,
- Sola Fénix en el mundo,
- Sin igual ni sin segundo.
-
- * * * * *
-
- Pues que sois buen cazador,
- Haced con un pañezuelo
- Un señuelo.
-
- A quien yo haré señuelo
- Me verná tarde ó temprano
- A la mano.
-
- * * * * *
-
- Id delante una dama
- Y decilde un donaire
- De buen aire.
-
- Yo iré delante aquella
- Que no sé sino mirarla
- Y contemplarla.
-
- * * * * *
-
- Preguntad á una dama
- Si sois para ser amado
- O desamado.
-
- A quien yo preguntaré
- Ya yo sé qué me dirá,
- Segun os va.
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Diréis á Beatriz,
- Tú mi sola emperatriz.
-
- Beatriz
- Es mi sola emperatriz;
- Y hame muerto con justicia,
- Pues no mata con malicia.
-
- * * * * *
-
- Pues que sois un espantajo,
- Espantad una doncella
- Y n’os allegueis á ella.
-
- Si suelen morir d’amores,
- Mejor soy para matar
- Que no soy para espantar.
-
- * * * * *
-
- Preguntad á una dama,
- Si mostrais en ser callado
- Enamorado.
-
- Yo se lo preguntaré,
- Y en mi gesto lo verá
- Y creerá.
-
- * * * * *
-
- Mal os está vuestra gorra;
- Ensayadla á uno ó dos
- Si estará mejor que á vos.
-
- Gorra que tan bien criada
- Siempre ha sido para vos,
- ¿Por qué burlais de los dos?
-
- * * * * *
-
- Buscaréis por estas damas,
- Y si Anna se hallará,
- Decilde vos mi manná.
-
- Anna
- Es como una manna
- D’allá del cielo caida,
- Muy sabrosa é bien sabida.
-
- * * * * *
-
- Soplicad á vuestra dama
- Que por toda una semana
- N’os mire de mala gana.
-
- Ya quisiese mi ventura
- Que á mirarme se volviese,
- Y fuese como quisiese.
-
- * * * * *
-
- Vuestra capa está bien hecha,
- Y en mirarla he conocido
- De la bolsa que ha salido,
- En ser corta y tan estrecha.
-
- Ya yo sé lo que mandais
- Que sea muy largo y hecho,
- Que quien es corto y estrecho
- Con razon lo motejais.
-
- * * * * *
-
- Estiraos esas calzas,
- Que no diga algun donoso
- Que son calzas de gotoso.
-
- Son tan viejos mis amores,
- Que de viejos han rugado
- Mis carrillos y calzado.
-
- * * * * *
-
- No es dese cuerpo esa capa,
- Y pues no es de galan,
- Ensayalda algun truhan.
-
- Pues quereis que me la quite,
- Vístasela el más gracioso,
- Y será vuestro donoso.
-
- * * * * *
-
- La dama qu’en su mote está,
- Si la veis en esta sala,
- Decilde con mucha gala:
- Laudomia, Laudomia.
-
- Laudomia es
- La que siempre fué despues,
- Y ántes della
- De su nombre la más bella.
-
- * * * * *
-
- Preguntad á una dama
- Que de qué os ha venido
- Estar tan descolorido.
-
- Desque perdí la esperanza,
- Que es color del amador,
- He perdido la color.
-
- * * * * *
-
- Preguntad á una dama
- Cuándo, poco más ó ménos,
- Seréis vos de los muy buenos.
-
- Muy bueno para bellaco
- Soy yo siempre y seré
- En lo que sé.
-
- * * * * *
-
- Si la veis en esta sala,
- Decilde á Violante:
- Ya soy vuestro diamante.
-
- Violante,
- Yo soy vuestro diamante
- Falso, pues que ser no puedo
- Anillo de vuestro dedo.
-
- * * * * *
-
- Sabed de cuantas aquí están,
- O de quien querréis pedillo,
- Si destar flaco, amarillo,
- Sois salido tan galan.
-
- Donde sobra tanto afan,
- Con razon puedo decillo,
- Que yo soy el amarillo,
- Y lo flaco es el galan.
-
- * * * * *
-
- Si hallais en esta sala
- A María,
- Decilde: yo os amaria.
-
- María,
- Con razon os amaria
- Como hombre,
- Si no por vuestro gran nombre.
-
- * * * * *
-
- Vuestro amor viejo y rugado
- Bien será que lo mudeis,
- Porque ya n’os pareceis,
- Que andais muy corcovado.
-
- Ponerme quiero una muda
- Y mudar nuevo amor
- Para parescer mejor,
- Que quien muda Dios le ayuda.
-
- * * * * *
-
- Saquen algo de comer,
- Que ver quiero si maxcais
- De la suerte que hablais.
-
- El que no puede tragar
- Ningun bien en sus pasiones,
- Maxca siempre las razones.
-
- * * * * *
-
- A la muy linda Felipa
- Decilde muy sospirando:
- Con vos tiene amor gran mando.
-
- Felipa,
- A vos sólo se aplica
- Este mote tan señor:
- Toda cosa vence amor.
-
- * * * * *
-
- Quitaos la capa y sayo,
- Y verémos si el jubon
- Es mejor que no el sayon.
-
- Lo encubierto es lo mejor,
- Que lo que se puede ver
- No da tanto de placer.
-
- * * * * *
-
- Enviadle un recaudo
- A quien mal recaudo os da,
- Por ver qué responderá.
-
- Ella me responderá
- Lo que siempre suele hacer,
- El callar por responder.
-
- * * * * *
-
- Id delante una dama
- Con mesura
- Y decilde la ventura.
-
- Yo le diré la ventura,
- Que bien la sé por su mano,
- Pues me convirtió en gitano
- Lo cruel de su hermosura.
-
- * * * * *
-
- Si la veis en esta sala,
- Diréis á la linda Elena,
- Vos la gloria, yo la pena.
-
- E lena,
- Vos la gloria, yo la pena,
- Pues no soy por mi tristura
- Vuestro Páris en ventura.
-
- * * * * *
-
- Preguntad á una dama,
- Si teneis de gracioso
- Tan poco como de hermoso.
-
- No soy cierto gracioso,
- Pero doy gracias á Dios
- Que si no soy para vos,
- Para otra soy hermoso.
-
- * * * * *
-
- Decilde que os adevine
- Una dama
- Qué soñastes en la cama.
-
- Mucho más quiero creer
- Lo que ella pensará
- Que lo que adevinará.
-
- * * * * *
-
- Si Hipólita veréis,
- Decilde de vuestra parte:
- Hermosura y muy gran arte.
-
- Hipólita,
- Quien la vee bien verá
- Que es hermosa y de gran arte,
- Pues en todo tiene parte.
-
- * * * * *
-
- Pues siempre mirais al cielo,
- Pareciendo un estrellero,
- Salid á ver el lucero.
-
- No soy muy mal estrellero,
- Pues que voy mirando aquella
- Que de damas es estrella
- Y de galanes lucero.
-
- * * * * *
-
- Pintad luégo en la pared,
- Con un carbon,
- Quién os tiene el corazon.
-
- La pared es mi afficion,
- Y el nombre que pintaré
- Es la que siempre terné,
- Y ella á mí mi corazon.
-
- * * * * *
-
- Decilde, si es aquí,
- Ala linda castellana,
- Vos sois la estrella Diana.
-
- Castellana,
- Vos sois la estrella Diana,
- Que trae la luz del dia
- A quien vuestra lumbre guia.
-
- * * * * *
-
- Haced un poco el truhan,
- Que yo sé que todo el año
- Lo haceis á vuestro daño.
-
- Yo lo hago todo el año
- Por daros placer, señora,
- Y vos haceislo cada hora
- Sólo por hacerme daño.
-
- * * * * *
-
- Salid á mirar el cielo,
- Para ver si podréis vellas
- A tal hora las estrellas.
-
- Ya de aquí veo el cielo
- Y aquella que ver me hacia
- Estrellas á mediodía
-
- * * * * *
-
- Decilde, pues la servis,
- A la linda Estephanía,
- Venado mata porfía.
-
- Estephanía,
- Venado mata porfía,
- Que no porfía venado,
- Pues en vos está probado.
-
- * * * * *
-
- Por las rayas de mi mano
- Divinad, si sois muy diestro,
- Qué tiempo de vida muestro.
-
- No teneis más de vivir
- Del que vos me daréis vida,
- Pues es cosa conocida
- Que quien mata ha de morir.
-
- * * * * *
-
- Decid á cuantos aquí están:
- Dios loado,
- Pues que ya sois acabado.
-
- Sepan cuantos aquí están
- Que vos me habeis acabado,
- Dios loado.
-
- Fué impressa la presente obra en la Metropolitana
- ciudad de Valencia, por Francisco
- Diaz, romano, en el año de
- Mil y D. y xxxv á xxviiii dias
- del mes de Octubre.
-
-[Illustration]
-
-
-
-
-FOOTNOTES:
-
-[1] Catálogo de Salvá, publicado en Lóndres, 1826-29, parte 1.ª, pág.
-142.
-
-[2] Don Fernando de Aragon duque de Calabria y Príncipe de Taranto,
-fué hijo de D. Fadrique, rey de Nápoles; casó con doña Germana de Fox,
-viuda del rey D. Fernando el Católico, y en segundas nupcias con doña
-Mencía Mendoza, segunda marquesa del Zenete: murió en 1551.
-
-[3] Dos hay en la Biblioteca Nacional, otro en la Colombina, en
-Sevilla, otro tiene nuestro querido amigo el Sr. D. Pascual de
-Gayángos; el Sr. D. Ricardo Heredia tiene el que fué de Salvá, y
-por último don Blas Hernandez el que perteneció á D. Bartolomé José
-Gallardo.
-
-[4] Libro de mvsica de vihuela de mano, intitulado El Maestro, el qual
-trahe el mesmo estilo y órden que un maestro traheria con un discípulo
-principiante: mostrandole ordenadamente desde los principios toda cosa
-que podria ignorar para entender la presente obra. Año 1535. Fól.
-
-[5] Escritores del reino de Valencia. Valencia, 1747-49, tomo 1.º, pág.
-137.
-
-
-
-
-
-
-End of Project Gutenberg's Libro intitulado El cortesano, by Luis Milan
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- The Project Gutenberg eBook of Libro intitulado El cortesano, by Luis Milan .
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-
-<pre>
-
-The Project Gutenberg EBook of Libro intitulado El cortesano, by Luis Milan
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
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-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
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-
-Title: Libro intitulado El cortesano
-
-Author: Luis Milan
-
-Release Date: August 27, 2016 [EBook #52837]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LIBRO INTITULADO EL CORTESANO ***
-
-
-
-
-Produced by Josep Cols Canals, Ramon Pajares and the Online
-Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net (This
-file was produced from images generously made available
-by The Internet Archive/Canadian Libraries)
-
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-
-
-
-</pre>
-
-<div class="limit">
-
-<div class="chapter">
-<div class="transnote p4">
-<p class="pc large">NOTA DEL TRANSCRIPTOR:</p>
-<p class="ptn">&mdash;Los errores obvios de impresión y puntuación han sido corregidos.</p>
-<p class="ptn">&mdash;Se ha mantenido la acentuación del libro original, que difiere
-notablemente de la utilizada en español moderno.</p>
-<p class="ptn">&mdash;El transcriptor de este libro creó la imagen de tapa utilizando la
-portada del libro original. La nueva imagen pertenece al dominio público.</p>
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_i" id="Page_i">[i]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<p class="pc4 mid">COLECCION</p>
-
-<p class="pc1">DE</p>
-
-<p class="pc1 large">LIBROS ESPAÑOLES</p>
-
-<p class="pc1 lmid">RAROS Ó CURIOSOS.</p>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p class="pc lmid">TOMO SÉPTIMO.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_ii" id="Page_ii">[ii]</a></span></p>
-<p>&nbsp;</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_iii" id="Page_iii">[iii]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<p class="pc4 large">LIBRO INTITULADO</p>
-<h1 class="red">EL CORTESANO,</h1>
-<p class="pc2 mid">COMPUESTO</p>
-<p class="pc2 elarge">POR D. LUIS MILAN.</p>
-<p class="pc2 large red">LIBRO DE MOTES</p>
-<p class="pc2 mid">DE DAMAS Y CABALLEROS,</p>
-<p class="pc2 lmid">POR EL MISMO.</p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/logo.jpg" width="150" height="141"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<p class="pc mid red">MADRID,</p>
-
-<p class="pc lmid">IMPRENTA Y ESTEREOTIPIA DE ARIBAU Y C.<sup>a</sup><br />
-(SUCESORES DE RIVADENEYRA),
-calle del Duque de Osuna, núm. 3.</p>
-
-<hr class="d2" />
-
-<p class="pc lmid">1874.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_iv" id="Page_iv">[iv]</a></span></p>
-<p>&nbsp;</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_v" id="Page_v">[v]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-a005.jpg" width="500" height="109"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<h2 class="p2">ADVERTENCIA PRELIMINAR.</h2>
-
-<hr class="d1" />
-
-<div>
- <img class="dc1" src="images/dh.jpg" width="80" height="88" alt=""/>
-</div>
-<p class="dc13"><span class="smcap">Hace</span> mucho tiempo que la obra
-intitulada <span class="smcap">El Cortesano</span>, que
-compuso y publicó el caballero
-valenciano D. Luis Milan, es tenida entre
-los bibliófilos por un libro de los más
-raros de nuestra antigua literatura; tanto
-que uno de los más entendidos, el
-Sr. D. Vicente Salvá, decia en 1826:
-«Es uno de los más escasos de cuantos
-hay en idioma castellano; Ximeno
-no tuvo ocasion de ver ninguna de
-las dos ediciones que menciona de 1561
-y 65, tal es su rareza: este ejemplar es
-de la primera edicion, y está completo
-áun cuando aparenta carecer de portada,
-pues nunca la tuvo. Perteneció á don<span class="pagenum"><a name="Page_vi" id="Page_vi">[vi]</a></span>
-Gregorio Mayans»<a name="FNanchor_1_1" id="FNanchor_1_1"></a><a href="#Footnote_1_1" class="fnanchor">[1]</a>. A incluirla en
-nuestra coleccion nos ha movido, no
-sólo su extraordinaria rareza, sino tambien
-su indudable mérito, pues áun
-cuando la obra de Milan no admite comparacion
-con la de Castiglioni, que le
-sirvió de modelo, tiene más interes para
-nosotros bajo el punto de vista español,
-porque al hacer una exacta descripcion
-de las costumbres y manera de vivir de
-aquella época en el palacio del duque de
-Calabria<a name="FNanchor_2_2" id="FNanchor_2_2"></a><a href="#Footnote_2_2" class="fnanchor">[2]</a>, pinta tambien, y admirablemente
-por cierto, la sociedad de entónces
-haciendo figurar en su libro, no personajes
-ficticios, sino lo más escogido
-de los nobles y poetas valencianos; es,
-en una palabra, la resurreccion del siglo
-<span class="smcap">XVI</span>, y hace pasar ante nuestra vista
-los saraos, fiestas y trajes de su tiempo.</p>
-
-<p>Más afortunados nosotros que el señor
-Salvá, tenemos noticia de seis ejemplares
-<span class="pagenum"><a name="Page_vii" id="Page_vii">[vii]</a></span>de <span class="smcap">El Cortesano</span><a name="FNanchor_3_3" id="FNanchor_3_3"></a><a href="#Footnote_3_3" class="fnanchor">[3]</a>; todos los
-cuales tienen, como ya advirtió aquel distinguido
-bibliófilo, la página primera en
-blanco, empezando al reverso el libro,
-de modo que éste no llegó á tener portada;
-rareza que en sentido inverso se encuentra
-en otro del mismo Luis Milan,
-titulado: <i>El Maestro ó música de vihuela</i><a name="FNanchor_4_4" id="FNanchor_4_4"></a><a href="#Footnote_4_4" class="fnanchor">[4]</a>,
-pues hemos visto en los ejemplares
-que de él se conservan en la Biblioteca
-de Palacio y en la de nuestro querido
-amigo el Sr. D. Pascual de Gayángos
-que en la portada tienen el fólio 2,
-lo cual parece indicar debieron tener otra
-anterior ó al ménos una ante-portada;
-porque de no ser así, no se concibe empiece
-la numeracion en ese fólio, siguiendo
-luégo correlativa.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_viii" id="Page_viii">[viii]</a></span></p>
-
-<p>Ximeño asegura<a name="FNanchor_5_5" id="FNanchor_5_5"></a><a href="#Footnote_5_5" class="fnanchor">[5]</a> que de <span class="smcap">El Cortesano</span>
-se hicieron dos ediciones, una
-en 1561, y otra cuatro año despues, ó
-sea en 1565; pero creemos se equivocó
-en esto, pues todos los ejemplares que
-se conservan y hemos podido ver son de
-la primera, que es la que debia ser más
-rara, así como se equivocó tambien al
-citar dos ediciones (1534 y 1535) del
-libro <i>El Maestro ó música de la vihuela</i>,
-siendo una sola, con la fecha en la portada
-de 1535 y en el colofon la de 1536,
-que es cuando concluyó de imprimirse.</p>
-
-<p>Hubiéramos deseado dar en esta advertencia
-algunas noticias de D. Luis
-Milan, ademas de las que sobre él traen
-Ximeno, Rodriguez, Fuster, Cerdá y
-demas autores que han escrito sobre bibliografía
-valenciana, pero nuestros esfuerzos
-para procurárnoslas han sido inútiles,
-así como tambien los del distinguido
-bibliófilo Sr. D. Manuel Cerdá,
-que á instancia nuestra se prestó á hacer
-investigaciones en Valencia con el<span class="pagenum"><a name="Page_ix" id="Page_ix">[ix]</a></span>
-mismo objeto, y con una eficacia que le
-agradecemos vivamente; ni en el Dietario
-del Ayuntamiento de dicha ciudad, ni
-en otros papeles de aquel tiempo que ha
-examinado aparece hasta ahora el nombre
-de D. Luis Milan.</p>
-
-<p>En cambio, nuestros lectores verán
-hoy reimpreso otro libro de este autor,
-del que no da noticia alguna, que sepamos,
-ninguno de sus biógrafos, tan raro es.
-El único ejemplar que se conoce del
-<i>Libro de motes</i> ó <i>Juego del mandar</i> se
-conserva en la Biblioteca Nacional y
-procede de la del Sr. D. Serafin Estébanez
-Calderon; fáltanle dos hojas, cuya
-falta, que nos ha sido imposible subsanar,
-indicamos en la reimpresion con
-puntos suspensivos. Tambien publicamos
-un exacto facsímile de su portada,
-que creemos verán con gusto nuestros
-lectores.</p>
-
-<p>Lugar oportuno nos parece éste para
-hacer mencion de otra obra titulada <span class="smcap">El
-Cortesano</span>, inédita, desconocida, y cuyo
-autor no sabemos quién fuese. A la
-buena amistad del Sr. D. Manuel de Goicoechea,
-entendido Bibliotecario de la<span class="pagenum"><a name="Page_x" id="Page_x">[x]</a></span>
-Academia de la Historia, debimos la noticia
-de existir en la Biblioteca de esta corporacion
-un manuscrito de letra del siglo
-<span class="smcap">XVI</span> que se titula <span class="smcap">El Cortesano</span>, y á cuyo
-título se veia añadido de letra de Don
-Bartolomé José Gallardo el nombre de
-D. Luis Milan. Examinado por nosotros
-el citado manuscrito, nos hemos convencido
-no ser de D. Luis Milan, ó al ménos
-no ser igual ni parecido al que corre
-impreso con el nombre de este autor,
-ignorando el motivo que tendria persona
-tan competente como el Sr. Gallardo
-para atribuírselo: desgraciadamente el
-libro nos parece incompleto; pero así y
-todo, creemos no merece el olvido en
-que hasta ahora ha estado sepultado.</p>
-
-<p class="pc"><span class="smcap">F. del V.</span><span class="vh">&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;&mdash;</span><span class="smcap">J. S. R.</span></p>
-
-<div class="figcenter">
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-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_1" id="Page_1">[1]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b001.jpg" width="500" height="107"
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-</div>
-
-<h2 class="lh1 p4"><span class="large">LIBRO</span><br />
-<span class="small">INTITULADO</span><br />
-<span class="mid">EL CORTESANO.</span></h2>
-
-<p class="pch">DIRIGIDO Á LA CATÓLICA REAL MAGESTAD
-DEL INVICTISIMO DON FELIPE, POR LA
-GRACIA DE DIOS REY DE ESPAÑA, NUESTRO
-SEÑOR, ETC.; COMPUESTO POR DON LUIS
-MILAN. DONDE SE VERÁ LO QUE DEBE TENER
-POR REGLAS Y PRÁCTICA; REPARTIDO
-POR JORNADAS. MOSTRANDO SU INTINCION
-POR HUIR PROLIXIDAD DEBAXO ESTA BREVEDAD;
-SIRVIENDO DE PRÓLOGO Y DIRECCION,
-Y UTILIDAD ESTA PRESENTE CARTA.</p>
-
-<p class="pc2 large">C. R. M.</p>
-
-<div>
- <img class="dc1" src="images/dh.jpg" width="80" height="88" alt=""/>
-</div>
-<p class="dc13"><span class="smcap">Hállase</span> por escrito que en una
-plaza de Roma, nombrada
-Campo Marcio, se abrió la
-tierra, y por la abertura salian
-grandes llamas de fuego, y crescia cada<span class="pagenum"><a name="Page_2" id="Page_2">[2]</a></span>
-dia de manera que toda la ciudad fuera
-consumida en poco tiempo si no se remediára;
-y preguntado por los romanos al
-oráculo, su ídolo, qué remedio ternian,
-respondió que echasen por aquella abertura
-la mejor cosa que debaxo del cielo
-fuese criada. Y determinaron que era el
-hombre, y de los hombres el caballero
-armado de todas armas buenas. Eligieron
-al valeroso Curcio romano, pues él, de
-muy bueno, voluntariamente quiso perder
-la vida porque su patria no se perdiese;
-y así vino, acompañado de toda Roma,
-muy ricamente armado, y puso á su caballo
-una venda en los ojos, porque rehusaba
-la muerte que su señor no temia,
-y en haberse echado Curcio en el fuego
-cerróse luégo la abertura; por donde
-se determina que el caballero armado virtuoso
-es la mejor criatura de la tierra, y
-para tener perfecta mejoría debe ser cortesano,
-que es en toda cosa saber bien hablar
-y callar donde es menester. Las armas
-de este caballero han de ser un yelmo
-de consideracion, que sea bien considerado
-en dichos y hechos, y una goleta
-de temperancia, que no coma sino<span class="pagenum"><a name="Page_3" id="Page_3">[3]</a></span>
-para vivir, y no viva para comer, porque
-el hombre destemplado de comer y
-beber:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Quien de sí fuere vencido<br />
-Nunca bien podrá vencer;</p>
-
-<p class="pn1">y un peto animoso, que ofrezca su pecho
-á cualquier contrario para reparo
-de quien justamente lo habrá menester,
-con un volante diligente, porque no
-se pierda lo bien hecho, por negligencia,
-y un espaldar de sufrimiento, para, que
-traiga á sus espaldas la carga que debe
-el caballero; y la doble pieza de esperar
-para que espere qualquier encuentro que
-fuere obligado; y unos brazales de esecuciones
-para que esecute, defendiendo
-lo bueno y ofendiendo lo malo, en su caso
-y lugar; y unos guardabrazos defensivos
-para defender á los brazos de su República,
-militar, eclesiástico, real, conforme
-á justas leyes; y unas manoplas liberales
-para que tenga manos abiertas para
-dar la vida á quien debe; y un arnés de
-piernas bien andantes, para que anden
-por pasos mostrando el paso para pasar<span class="pagenum"><a name="Page_4" id="Page_4">[4]</a></span>
-á él y á otros á la verdadera vida, pues
-el caballero debe pasearse por este mundo
-dando exemplo y leyes de bien vivir.
-Sabido que hube el mayor presente que
-á un príncipe se podia hacer, segun la
-determinacion de los romanos, que es un
-caballero bien armado cortesano, viendo
-que éste representaba á vuestra Real
-Magestad, dije: Muy bien será presentar
-<i>quod Cæsaris Cæsari</i>, y así presento
-al César lo que es de César, pues por lo
-que vemos se espera lo que se cree de
-vuestra católica Magestad. Este caballero
-armado cortesano que por presente
-doy, hice de la manera que diré: hablándome
-con ciertas damas de Valencia,
-que tenian entre manos el <i>Cortesano</i>
-del conde Baltasar Castillon, dixeron qué
-me parescia dél, yo dije:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Más querria ser vos conde<br />
-Que no don Luis Milan,<br />
-Por estar en esas manos<br />
-Donde yo querria estar.</p>
-
-<p class="pn1">Respondieron las damas: Pues haced vos
-un otro, para que allegueis á veros en<span class="pagenum"><a name="Page_5" id="Page_5">[5]</a></span>
-las manos que tanto os han dado de mano.
-Probé hacelle y ha allegado á tanto,
-que no le han dado de mano, sino la mano
-para levantalle. Tiene estas partes que
-diré: Dá modos y avisos de hablar sin
-verbosidad, ni afectacion, ni cortedad de
-palabras que sea para esconder la razon,
-dando conversaciones para saber burlar
-á modo de palacio. Representa la córte
-del real duque de Calabria y la reina
-Germana, con todas aquellas damas y
-caballeros de aquel tiempo, habilitando
-algunos que para dar placer fueron habilitados
-por el Duque, haciendo que
-hablen en nuestra lengua valenciana
-como ellos hablaban, pues muchos que
-han escrito usaron escribir en diversas
-lenguas, para bien representar el natural
-de cada uno. El principio deste libro
-comienza representando una caza que
-hacen la Reina y el Duque, donde fuí
-mandado que pusiese por obra el Cortesano,
-que las damas mandaron que hiciese
-y que lo dirigiese á vuestra Real Magestad,
-pues con mucha razon se le debia,
-y así tuve por muy buena ventura
-ser tan bien mandado como está dirigido.<span class="pagenum"><a name="Page_6" id="Page_6">[6]</a></span>
-Suplico á vuestra Real Magestad reciba
-este presente como dice el filósofo,
-quel menor servicio, con voluntad, vale
-más que el mayor sin ella.</p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b006.jpg" width="200" height="156"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_7" id="Page_7">[7]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b007.jpg" width="500" height="127"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<h2 class="p4 lh1"><span class="mid">JORNADA PRIMERA</span><br />
-DEL<br />
-<span class="large">PRESENTE CORTESANO</span>.</h2>
-
-<hr class="d1" />
-
-<div>
- <img class="dc1" src="images/de.jpg" width="80" height="106" alt=""/>
-</div>
-<p class="dc13"><span class="smcap">En</span> el tiempo deleitoso de la hermosa
-primavera, cuando todo el
-mundo, para conservacion de la
-vida humana, saliendo del estremo invierno,
-entra en estos dos suaves hermanos
-Abril y Mayo, enramados con guirnaldas
-de flores y frutos, se hizo una real caza de
-monte de las damas y caballeros que aquí
-verán.</p>
-
-<p>Salió el real duque de Calabria y la
-reina Germana, muy ricamente vestidos de
-terciopelo carmesí, broslados de hilo de
-oro, por invincion muchas matas de retama,<span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[8]</a></span>
-que los granos dellas eran muy gruesas y
-finas perlas orientales de gran valor, diciendo
-á todas las damas: <i>Mi invincion traigo
-por mote</i>. A esto respondió la Reina con
-unos celos cortesanos, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">La retama es mi amor,<br />
-Y vos della el amargor.</p>
-
-<p class="pn1">Dixo el Duque sonriendo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Mi amor es la retama,<br />
-Por mostrar sobrado amor,<br />
-Que en mí no está el amargor,<br />
-Sino en mi dama.</p>
-
-<p class="pn1">Gilot salió, que el Duque le habia vestido,
-de terciopelo verde, con una mona en la cabeza
-encima de una montera, y el mote que
-sacó decia: <i>Por remedar</i>, y y dixo á la Reina:
-Vostra altesa adevine qué vol dir la mona
-que yo he tret per invincio, que la retama
-clar parla que lo Duch mon senyor diu que
-no sols la ama, mas la reama. Respondió la
-Reina: Gilote, yo te adevinaré tu invincion:
-El Duque, mi señor, es lo verde que traes,
-que está en verdor, que se madurará su
-amor, y la mona por remedar, que en amor
-quiere engañar, como suelen todos los falsos
-hombres; y tú sales por majadero, que<span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[9]</a></span>
-majarás en este banquete, por alcahuete.
-Gilote respondió: Seynora, vostra altesa es
-exida huy ab lo peu esquerre, y tot lo dia
-va coxo qui ab mal pensament hix de casa.
-Nom veurá mes en tota sa vida en jornades
-de plaer, que los celosos son gasta festes.
-Si de aci avant no acomana los cels á la
-cambrera don Ana de Dicastillo quels hi
-guarde en la cambra, que estes navarres
-son tan guardoses, que perzo he posat nom
-Navarra á una goza mia, per ques bona
-guardaroba. A esto respondió la camarera
-y dixo: Gilote, á la Reina, mi señora, no le
-pesa que seas alcahuete del Duque, mi señor,
-que pues no se puede escusar por haber
-tantos dese oficio, más vale que tú lo
-seas que no el Reverendo canónigo Ester.
-Respondió á la camarerael Canónigo, diciendo:
-Donos reverent ab tal sobrescrit,
-seynora don Ana, ¿qui li ha dit que yo so alcabot?
-Dixo la camarera: Señor canónigo
-Ester, en verdad que no se lo alevanto, que
-Gilote me lo ha dicho, y no sé qué me
-crea. Tomóse á reir como quien regaña el
-Canónigo, y dixo: La dob es bo pera uns
-guants, diu que no me alleva; allevantmo
-ab un no sé qué me crea, Senyora don Ana,
-yo li diré per quen diu alcabot lo bellaco
-de Gilot: En dies passats porti unes mendacions<span class="pagenum"><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span>
-á la sua Beatriz de part de
-don Luis Vich, pera yo tenir entrada en sa
-casa, y Gilot haguen sentiment que estaba
-amagat escoltantme, y feuse á la finestra cridant
-com un orat: Veyns, veyns, socorreume,
-que un lladre tinch en casa. Y venint
-tot lo veynat diguerenli: ¡Á hon es lo lladre:
-Y ell dix: Vel vos aquí; lo canonge
-Ester es quem vol robar la honra, portant
-alcaboteries á la mia Beatriz, que pijor es
-que lladre un alcabot. Prenguérense á riure
-y dexárenlo tots pera qui es, que tal es
-com ell qui creu al orat.</p>
-
-<p>Salió á esta caza don Luis Vique y la señora
-doña Mencía Manrrique, su mujer, con
-unas ropas de terciopelo morado, pasamanadas
-de oro y plata, llenas de unos ojales
-con un ojo en cada uno dellos, y el mote
-decia <i>Vi que vi</i>; y como la señora doña
-Mencía oyó al canónigo Ester, que habia
-traido á Beatriz de Gilote encomiendas de
-parte de D. Luis Vique, su marido, dixo:
-Señor canónigo Ester, si no hubiera emprestado
-mis celos á la señora doña Violante
-Mascó, mi vecina, que los ha bien menester,
-yo me hiciera celosa por haber traido
-vuesa reverencia encomiendas á Beatriz
-de Gilote de parte de D. Luis Vique, mi
-señor; y áun que os amparastes del nombre<span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span>
-de mi marido para entrar en su casa, más
-me siento deso que si fuérades tercero, que
-no es bien tomar nombre honrado para hacer
-deshonras. Respondió el Canónigo, y
-dixo: Señora doña Mencía, Gilot es lo cornut,
-y vosa merced la celosa, y yo lo alcabot;
-parme que danzan los furios los tres, y
-lo señor D. Luis Vich, son marit, sen riu;
-dexen esta danza, que en jornades de plaer
-lo furios no sa de fer. Don Luis Vique, confirmando
-la razon del Canónigo, dixo á su
-mujer: Señora, el señor canónigo Ester dice
-bien y obra mal; disimúlense los celos en
-esta jornada y no gastemos la fiesta, pues
-yo disimulo la reverenda traicion que se me
-ha hecho, que entre en casa de Beatriz de
-Gilote el Canónigo, como alcahuete mio,
-para alzarse con ella.</p>
-
-<p>Vino á esta caza D. Luis Margarite y la
-señora doña Violante, su mujer, con ropas
-muy bien divisadas y ricas, de terciopelo,
-aforradas de tela de oro; y entre unos recamos
-y brosladuras de cañutillo estaban unas
-medallas, y en las del marido los rostros dél
-y su mujer que se miraban el uno al otro, y
-el mote decia: <i>Viola ante mi deseo que la veo</i>.</p>
-
-<p>Y en las medallas que la señora doña
-Violante traia estaban unas manos con el
-puño cerrado, y el dedo más pequeño alto,<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span>
-que se nombra el margarite, y el mote
-decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">
-Mi mano muestra con razon<br />
-Quién está en mi corazon.</p>
-
-<p class="p1">Llegóse riendo la señora doña Violante
-Mascó, y dixo á la señora doña Mencía:
-Yo vuelvo los celos que vuestra merced me
-ha emprestado, que más los ha menester
-que yo, segun va embeatrizado el Sr. don
-Luis, su marido, de Beatriz de Gilote, y no
-lo tome por mote; pues le he oido decir aquí
-que el canónigo Ester le ha hecho una reverenda
-traicion, que no se puede adevinar si
-son burlas las que pueden ser véras. Respondió
-la señora doña Mencía: Señora doña
-Violante Mascó, yo quiero cobrar mis celos,
-y de aquí adelante no me los ampreste más
-que no se los emprestaré, pues burla dellos,
-sino á la señora doña Castellana Belvis, su
-cuñada, que me han dicho que por no ser celosa
-dice su marido que no es amorosa, y va
-á buscar el amor de fuera de casa; y porque
-sea más casero no debe dexar un dia en
-la semana de ser celosa, que á maridos que
-se desmandan los celos los enfrenan, y si
-muerden el freno como á caballos desbocados,
-y pasan la carrera hasta á donde quieren,
-quando se cansarán ó alcanzarán volverán<span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span>
-á su casa, y conoscerán que su mujer
-les mostraba con los celos los recelos que
-tenian de su perdicion; que no hay amor
-sin celos, ni cordura sin recelos. Dixo don
-Luis Margarite: Señora doña Mencía, beso
-las manos de vuestra merced de los celos
-que ha emprestado á mi mujer, que yo lo
-deseaba, diciéndole cadal dia: mujer, haceos
-celosa porque no engordeis, que si más
-engordais, yo me buscaré un festejo flaco y
-unos amores éticos. Y desparóme un dia con
-unos celos rabiosos que bien parescen emprestados,
-pues se lo rie en ser yo fuera
-casa con una castellana, camarera suya, que
-se nombra Mariseca.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Violante: Señor
-marido, pues quereis que hagamos la tortilla
-de celos que hacen Joan Fernandez y su
-mujer, séanos juez la señora doña Mencía;
-y diga si tengo de ser celosa de marido que
-cadal dia va de boda en boda festejando
-toda Valencia, dándome á entender que festeja
-por competir de burlas con el comendador
-Montagudo, por ver cómo se hace celoso,
-y he caido en la cuenta que suelen con
-las burlas encubrirse las véras.</p>
-
-<p>Vino á esta caza don Pedro Mascó y la
-señora doña Castellana Belvis, su mujer,
-con unas ropas de terciopelo encarnado, todas<span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span>
-brosladas de unos manzanos al natural,
-las hojas verdes y la fruta colorada, con
-unos letreros de oro colgados dellos, y tenian
-unas letras que, haciendo de cada una
-dellas sílaba, dicen: <i>Él es de ella y ella es de
-él</i>, como dice este letrero:</p>
-
-<p class="pc1 lmid">L. S. D. L. A. Y. L. A. S. D. L.;</p>
-
-<p class="pn1">conformando á esta voluntad el manzano
-y la manzana, quel uno procede del otro.
-Fué tan buena esta invincion como la burla
-que la señora doña Castellana pasó diciendo:
-Señora doña Mencía, yo recibo la
-merced que me hizo cuando dixo á la señora
-doña Violante, mi cuñada, que me emprestaria
-celos para que un dia en la semana
-sea celosa, porque le han dicho que por
-no tener celos don Pedro, mi señor, me tiene
-por desamorada y vase á buscar nuevos amores
-fuera de casa; suplico á vuestra merced
-me los empreste, que para luégo es tarde
-lo que mucho es menester. Dixo la señora
-doña Mencía: Señora doña Castellana, tome
-vuestra merced, que con un abrazo se
-debe emprestar y volver lo que es para bien
-hacer. La señora doña Castellana dixo:
-Agora que soy celosa verá mi marido qué
-cosa son jinetes, por más que él sea buen
-jinete. Respondióle su marido: Señora mujer,<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span>
-si como dixo jinetes dixera jinetas, que
-son raposas, guardára mis pollos que no me
-los coma. Dixo la señora doña Castellana:
-Pues por mucho que los guardeis yo comeré
-dellos. Su marido se rió y dixo: Eso sería
-la comida que hizo una mujer de Hierusalen,
-que, estando cercada por Vespasiano,
-emperador de Roma, y su hijo Tito, teniéndola
-en gran aprieto, al fin de diez años que
-duró la guerra, vinieron los cercados en tan
-gran rabia de hambre, que una viuda hebrea,
-de las que estaban dentro la ciudad, dió la
-muerte á un solo hijo que tenía mochacho,
-haciéndolo quatro quartos y comióselo. Dixo
-la señora doña Castellana: ¿Esos son los pollos?
-¿y de qué gallina los habeis sacado? que
-si son vuestros hijos y de buena casta, no los
-comeré como la mujer hebrea, sino criarlos
-he para que no se pierdan, que los celos de
-la mujer no han de ser para hacer receloso
-á su marido.</p>
-
-<p>Salió Joan Fernandez de Heredia y la señora
-doña Hierónima, su mujer, con unas
-ropas de terciopelo azul, recamadas de hilo
-de plata y oro, broslados unos ruiseñores, que
-son páxaros que no cantan ni muestran alegrarse
-sino en la primavera, y el mote decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Gozan del que yo quisiera<br />
-Cantar en la primavera.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Doña Hierónima dióse cata que su marido
-habia sacado la invincion y el mote
-por una prima suya, y con un zuño dijo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señor marido,<br />
-Hablemos un poco al oido.</p>
-
-<p class="p1">Y él respondió:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora mujer,<br />
-Guárdeme Dios de tal hacer.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Hierónima:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vos temeis que yo os dixera<br />
-Quién es vuestra primavera,<br />
-Ques tan falsa para vos,<br />
-Como sois falsos los dos:<br />
-Decidle ques por demas<br />
-Quella me vesite más,<br />
-Pues que vuestros ruiseñores<br />
-Cantan que me sois traidores.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez:</p>
-
-<p class="pp7 p1">¿Quién os hizo trovadora,<br />
-Mi señora,<br />
-Quién os hizo trovadora?</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Hierónima, su mujer:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Por trovar vuestras maldades,<br />
-Digo en versos las verdades.<br />
-Que meresceis que yo diga<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span>Que vestis mujer y amiga;<br />
-Pues dos jaulas parescemos,<br />
-Destas aves que traemos;<br />
-Ya nos dicen farsa es ésta,<br />
-Paxareros son de fiesta;<br />
-Yo me voy, quedaos con Dios,<br />
-Que corrida voy con vos.</p>
-
-<p class="p1">La Reina, viendo que se iba, le dijo:
-doña Hierónima, por me hacer placer, y
-pesar á quien os quiere mal, que volvais,
-que nunca se debe hacer lo que el enemigo
-quiere. La señora doña Hierónima volvió á
-la Reina y dixo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Señora, con tan gran favor<br />
-Yo seré tan socorrida<br />
-Que no me veré corrida<br />
-Sino por mi corredor.</p>
-
-<p class="p1">Dijo Joan Fernandez, su marido:</p>
-
-<p class="pp6 p1">¿Quién os ha mal enojado,<br />
-Mi buen amor,<br />
-Que me hicistes corredor?</p>
-
-<p class="p1">Respondióle su mujer:</p>
-
-<p class="pp6 p1">
-¿Quién os hizo pajarero,<br />
-Caballero,<br />
-Quién os hizo pajarero?</p>
-
-<p class="p1">La Reina le dijo: Señora doña Hierónima,
-más querria ser vos que yo, que muy gran<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span>
-cordura es saber enojarse y desenojarse
-cuando es menester.</p>
-
-<p>Vino á esta caza don Diego Ladron y la
-señora doña María, su mujer, y por lo que
-le pareció, él no salió vestido de fiesta y ella
-sí, con una ropa de terciopelo negro, toda
-broslada de unas sierpes, muy al natural, que
-tenian cortado del pescuezo un tercio y de
-la cola otro tanto, y en una montera que de
-lo mismo traia estaba este letrero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En el medio está lo bueno;<br />
-Que en los estremos<br />
-Se pierden los que perdemos.</p>
-
-<p class="p1">Paresció esta invincion y mote muy bien
-á todos y alabáronselo mucho, y don Diego
-dixo: Señores, todos pienso que me engañais,
-si no me desengaña la señora doña
-Hierónima, que del señor Joan Fernandez,
-su marido, desengañado estoy, que las más
-veces burla alabando el que va lisonjeando.
-Dixo la señora doña Hierónima: Señor don
-Diego, pues yo no soy lisonjera, dice mi
-marido que tengo mala condicion, yo tengo
-por mal acondicionado el corazon falsificado,
-que por eso se dice: vé con él y guarte
-dél. Lo que yo siento de invincion es, que á
-nosotras habeis hecho sierpes y á vos apoticario,
-que para que nos puedan comer, que<span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span>
-no emponzoñemos, nos habeis hecho sacar á
-la señora, vuestra mujer, cortadas las cabezas
-y colas, mostrando que las mujeres tenemos
-la ponzoña en la cabeza y en los piés,
-de mal parleras y muy andariegas, y encobris
-esta malicia con el aviso que dais en el
-mote, diciendo: <i>En los extremos se pierden
-los que perdemos.</i> Vos y mi marido sois en
-esto médico y apoticario, que ordenais contra
-mujeres. Yo creo que tan poca paz tiene
-su mujer en casa como yo en la mia, pues
-no son portapaces los maridos que son desplaces.
-Dixo don Diego: Señora doña Hierónima,
-yo no pensé decir tanto, ni he dexado
-de tocar mucho, mas yo, de lo mucho que
-dixe, no he querido decir tanto de lo malo
-que vuestra merced ha sacado; y por esto se
-dice: no hay nada mal dicho si no es mal
-tomado, como ha hecho agora vuestra merced,
-que ha sospechado que para decir mal
-de mujeres hice sacar á mi mujer doña María
-las sierpes por invincion, y no ha sido
-sino por la semejanza que tiene la sierpe á
-lo que dice el mote, y es que así como tiene
-en el medio gran virtud, y en los estremos,
-que son la cabeza y cola, ponzoña,
-así se ve que en el medio está lo bueno, donde
-consiste la virtud para bien obrar, que
-en los extremos, que hacen perder, se pierden<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[20]</a></span>
-los que los siguen. Mi intincion no fué
-hacer sierpes á las damas, mas vuestra merced,
-para hacernos médico y apoticario, á
-vuestro marido y á mí, contra mujeres, habeis
-hecho esta glosa, y lo demas, dexo á
-Joan Fernandez, su marido, que lo dirá mejor
-que yo. Armóle á Juan Fernandez ir á
-la mano á la señora doña Hierónima, por
-vengarse de las que ella le habia dado y
-dixo: Señora mujer, quien tiene la cola de
-paja, del fuego se teme; como vos sois una
-sierpe para mí, habeis sospechado que el señor
-don Diego Ladron las hizo sacar para motejar
-á las mujeres, y cuando por esto lo hubiese
-hecho, no teneis que enojaros, pues se
-dice: sed prudentes como serpientes, esto
-tienen por quien las crió, que es la prudencia,
-y la ponzoña por la serpiente, que á la primera
-mujer engañó; ya veis qué mal os viene
-porque os hayan acomparado á serpientes,
-diciendo la mesma verdad que son de su naturaleza
-sábias, y cuando no lo quieren ser es
-por creer á Lucifer, que les dice que hagan
-lo que les vedan. Respondió la señora
-doña Hierónima y dixo: Señoras, preicador
-es mi marido y yo no lo sabía, sepamos
-dónde preica la cuaresma y vamos á oille,
-yo creo que será á casa de don Anton Vilaragut,
-que por lo que allí hace y dice le<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[21]</a></span>
-hizo don Luis Milan una obra, donde le hace
-en ella Adan y á doña Antona Vilaragut y
-de Heredia Eva; que no se cazaria mejor
-cosa en esta caza que don Luis Milan la hiciese
-correr por aquí como á liebre, á ruego
-de todas las damas, que yo creo que lo hará
-si una dama de las que han salido aquí se
-lo manda, que nadi puede mandar si no es
-bien mandado. Dixo Joan Fernandez: Señora
-mujer, si tales liebres levantais contra
-mí en esta caza, yo las haré correr á mis
-galgos. Respondió don Luis Milan: Señor
-Joan Fernandez, si la dama que la señora
-doña Hierónima, vuestra mujer, ha dicho,
-lo manda, mis coplas saldrán, y no serán
-vuestros galgos tan corredores que las corran,
-pues nunca las mias quedaron corridas
-de las vuestras.</p>
-
-<p>Salió don Francisco Fenollet á esta caza, y
-la señora doña Francisca, su mujer, vestidos
-de monte, con ropas y monteras de terciopelo
-amarillo, aforradas de tela de plata,
-con muchas guchilladas y prendederos de
-oro, y el mote decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Sus ojos son prendederos<br />
-Que los mios aprendaron;<br />
-Amarillo me dexaron,<br />
-¿Cómo pude meresceros?</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[22]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco: Bien habeis escaramuzado
-con la señora vuestra mujer, señor
-Joan Fernandez.</p>
-
-<p class="pp6 p1">Caballero de frontera<br />
-Sois en todo, mi señor,<br />
-Siempre escaramuzador<br />
-Por de dentro y por de fuera.</p>
-
-<p class="p1">Respondióle Joan Fernandez:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Don Francisco, ballestero,<br />
-Con virote habeis tirado,<br />
-Que muy mal está encarado<br />
-Quien hiere su compañero.</p>
-
-<p class="p1">Don Diego Ladron, que vió escaramuzar
-á motes á don Francisco y á Joan Fernandez,
-entró en la escaramuza y dixo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">¿Jugais á pasa Gonzalo?<br />
-Señores, decídnoslo,<br />
-Que tambien jugaré yo,<br />
-Si Joan es el Gonzalo.</p>
-
-<p class="p1">Don Luis Milan atravesó como á valedor
-de Joan Fernandez, y, mostrando defendelle,
-le hirió sin sacar sangre y dixo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Dexad vos ese mi Joan,<br />
-Que no sufre papirote,<br />
-Sino á quien le da en el mote<br />
-Más del palo que del pan.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[23]</a></span></p>
-
-<p class="pp6 p1">Joan Fernandez revolvió sobre don Diego
-y don Luis, y con una piedra mató estos dos
-páxaros y descalabró á don Francisco, diciendo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Mirad qué Milan y Diego,<br />
-Para competir conmigo;<br />
-Don Francisco, nuestro amigo,<br />
-Sedles vos mozo de ciego.</p>
-
-<p class="p1">Vino á esta caza don Miguel Fernandez
-y la señora doña Ana, su mujer, con ropas
-de monte de terciopelo naranjado, llenas de
-muchos oidos broslados, que estaban entre
-unas obras, que hacian muy buen matiz, de
-cordoncillo de hilo de plata y seda verde; y
-los motes que en sus monteras traian, decia
-el del marido:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Todo estoy hecho oidos<br />
-En sentiros, por oiros.</p>
-
-<p class="p1">Y el de la señora doña Ana, su mujer,
-decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Toda estoy hecha oidos,<br />
-Del que oigo de maridos.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Miguel Fernandez: Señora mujer,
-vuestros oidos querria ser, por oir si os
-dice algunas mentiras contra mí vuestra<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[24]</a></span>
-Castellana Marinuevas, que por vuestra autoridad
-no la debríades escuchar, que mujer
-novicholera, nunca fué buena casera.
-Dijo la señora doña Ana: Señor marido,
-vos querríades ser mis oidos, yo querria ser
-los vuestros, por saber si es verdad lo que
-decis en vuestro letrero, que os volveis todo
-oidos en sentirme por oirme, que yo creo lo
-debeis decir por huirme, segun huis muchas
-veces de casa; que el marido mal casero
-canta en otro gallinero.</p>
-
-<p>Salió á esta caza don Baltasar Mercader y
-la señora doña Isabel Ferrer, su mujer, vestidos
-de terciopelo verde, con muchas flores
-de jazmil, brosladas de hilo de plata, y el
-mote decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Como flor es de jazmil<br />
-El amor de poca fe,<br />
-Que entre manos secasé.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Baltasar Mercader: Señora mujer,
-¿cómo le paresce este nuestro letrero
-que hice para decir una gran verdad? Respondió
-la señora doña Isabel: Señor marido,
-mucho querria saber en quién ha probado
-vuestra merced esta verdad, que por
-mí no se puede entender. Dixo don Baltasar:
-Señora, muy poco há que se probó con la<span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[25]</a></span>
-vida de mi hermano don Berenguer Mercader,
-que murió de amores por una dama
-que se le casó, pensando que estaba tan casada
-en la voluntad dél como no lo fué,
-pues pudo casar con otro y descasar á quien
-tan casado estaba de amor con ella; no digo
-que por ser mujer tuvo poca fe, sino porque
-no fué hombre en agradescer, que tan de
-véras es el amor que mata, como es de burlas
-el que no da vida; pues piensan que
-todo le es debido á la dama que matando
-pone en fama. Dixo la señora doña Isabel,
-su mujer: Señor, dicho me ha la señora
-doña Ana Mercader que le ha parescido
-muy bien todo lo que vuestra merced ha
-dicho, sino tacharnos á las mujeres de poca
-fe, y alabar á los hombres de agradescidos,
-que no quedan desculpados los que culpan
-á mujeres, si ellos quedan infamados; y lo
-más dirá la dama que he nombrado, pues lo
-siente mejor que yo. Respondió la señora
-doña Ana Mercader: Señora doña Isabel,
-no tengo parescer sino el de vuestra merced;
-aquí está don Luis Milan, que, yo creo,
-segun ha escuchado á vuesa merced, que
-guarda muy bien esta razon que ha dicho,
-y ella es tan avisada que descubrirá el parescer
-de algunos para mostrar lo que sienten,
-pues hay razones que no debrian hablar<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span>
-en ellas, sino el que puede entendellas.
-Entendamos por qué trae las víboras en el
-vestido que ha sacado, que bien viene invincionado,
-y dígalo, por vida de quien las
-sacó.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señora doña Ana,
-lo que se debe callar no es de decir, y lo
-que se puede decir no es de callar. Las mejores
-invinciones son las que ellas mismas
-hablan sin letrero, y éstas apénas las hallan
-sino los bien invincionados cortesanos, como
-fué el Almirante de Castilla, que traia un
-corazon de piedrazufre, que nombrándole,
-dice la intincion del que le trae; y don Fernando
-de Torres, baile general de nuestra
-Valencia, que sacó la vela de la nave que
-nombran contramesana, que claro dice:
-contra mí es Ana; y nuestro caballero valenciano
-don Baltasar Romani, que traia un
-sino de libra, que es uno de los sinos del
-cielo, que esta invincion quiere decir: si,
-no, delibra; como es verdad que si ó no delibra
-al que espera. Y un otro que por Ana
-traia una partesana, que claro dice: parte
-es Ana, queriendo decir que Ana es parte
-para matar ó dar la vida; y ésta que yo he
-sacado, que son las víboras, que ellas mismas
-son el letrero, pues dicen por el que
-las trae, vivo horas, que bien se puede decir<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span>
-que en esta vida no se vive sino horas;</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que las horas del pesar<br />
-Más son que las del reposo,<br />
-Pues que se puede mudar<br />
-Lo venturoso.</p>
-
-<p class="p1">Y el que se acordáre desto no estará sin
-sintir,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que las horas del pesar,<br />
-Que es el morir,<br />
-Más son que las del placer,<br />
-Que es el vivir.</p>
-
-<p class="p1">Salió don Berenguer Aguilar y la señora
-doña Leonor Gualvez, su mujer, con unos
-vestidos de terciopelo leonado; y el marido
-traia unos círculos redondos de plata, con
-un leon de oro dentro dellos, que tenian
-este letrero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Leonor de oro es mi invincion,<br />
-Como muestra este leon.</p>
-
-<p class="p1">Y la mujer sacó unas águilas volando,
-brosladas de hilo de oro, y en una montera
-traia el mote que decia: <i>Tras águilas fué
-mi volar.</i></p>
-
-<p>Dixo don Berenguer á la señora su mujer:
-Una dama me ha dicho que por haber
-casado con vuestra merced me pueden decir
-el marido de la gala y que no me faltaba
-sino que me dixesen Martin, pues ya<span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span>
-tenía la gala. Dígame cómo se ha de entender
-esto, que yo no lo entiendo.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Leonor: Señor,
-pregunte vuesa merced al señor Joan
-Fernandez, qué quiso decir esta dama, que
-no la entiendo, por qué queria que le dijesen
-á vuestra merced Martin, si ya no es ella por
-quien se dixo esta cancion,</p>
-
-<p class="pp6i p1">¿Por qué no tramas tela,<br />
-Di, Berenguela?</p>
-
-<p class="p1">Respondió Joan Fernandez: Señora doña
-Leonor, pues vuestra merced lo manda, y el
-señor don Berenguer se lo rie, digo que esa
-dama quisiera ser Berenguera, y como no
-lo ha sido, se burla de lo que ella quisiera
-ser burlada, y quiere decir que pues el señor
-don Berenguer alcanzó renombre de marido
-de la gala, que si le dixesen Martin
-le dirian Martingala.</p>
-
-<p>Don Berenguer se corrió de la risa que
-este apodo levantó, y dixo: Señor Joan Fernandez,
-ese nombre mejor sería para vuestra
-merced, pues un tiempo usó la martingala
-en las calzas, quando se iba de cámaras
-de baxas coplas, que contra don Luis
-Milan trobó, que pullas las llamo yo. Respondió
-Joan Fernandez: Si el Milan dice que
-son pullas, yo lo otorgaré, y de otra manera<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span>
-no. Dixo don Luis Milan: Pues el Sr. Joan
-Fernandez se fia de mí, yo no digo que son
-pullas, sino repullones, y dígalo su excelencia,
-si fueron coplones lo que respondió
-á mis coplas, y séanos juez.</p>
-
-<p>Respondió el Duque: Si yo tengo de ser
-el juez, para bien juzgar he de oir las dos
-partes cuando yo daré audiencia, que será
-mejor despues de haber cazado, porque los
-monteros traen los sabuesos que no los pueden
-tener de sentir los puercos, que no deben
-estar léxos; y en esto levantaron un
-gran puerco, y maltrató los perros que le
-asieron, y el Duque demandó una porquera
-y mató al puerco, y presentóle á la Reina
-con este requiebro:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Un muerto presenta á otro;<br />
-Que el amor<br />
-Mata y hace matador.</p>
-
-<p class="p1">La Reina respondió al requiebro del Duque
-con una risa, y dixo, á mí me dicen:
-<i>Je vus entendo ben.</i> Y el Duque respondió:
-Y á mí me nombran <i>Sans mal pensier</i>; y porque
-es así como digo, qualquier de la compañía
-que mate caza, preséntela á quien quisiere
-y no á mí, por quitar de sospecha á
-vuestra alteza que la tomo para presentalla
-á damas; pues no quiero hacer presente sino<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span>
-á quien no soy ausente, que es á la Reina,
-mi señora. Levantóse un otro puerco muy
-fiero, y matóle don Luis Vique, y presentóle
-á la señora doña Mencía su mujer, con este
-requiebro:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Presento de lo que dais,<br />
-Muerto, pues que vos matais.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Mencía: No sabía yo
-que fuese matadora, por esto el médico de
-nuestra casa no sabía decirme el otro dia
-qué mal era el de vuestra merced; agora
-veo que mejor están los amadores enfermos
-que estando buenos.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Señora doña Mencía á
-esa razon no se le puede responder estando
-á las manos, sino á las lenguas en conversacion
-de damas, y no entre puercos. Yo me
-acordaré della á su tiempo, porque vuestra
-merced nos la haga de dárnosla á entender.
-Salió un puerco muy bravo que puso espanto
-á todas las damas, porque iba entre las mulas,
-y mató la de la señora doña Violante
-Mascó; y don Luis Margarite, su marido,
-saltó del caballo y púsose á las espaldas su
-mujer, y el puerco vino para ellos, y este
-galan le puso la espada por la boca hasta la
-empuñadura, y muerto el puerco, dixo este
-requiebro:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Cuando en vos me vi salvar<br />
-De la muerte que moria,<br />
-Nunca llegaré á pagar<br />
-Con esta muerte la mia.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Violante, su mujer:
-No me ganaréis á requiebros más de lo que
-ya me habeis ganado, y respondió con este
-otro:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si de muerte os he librado,<br />
-Fué porque vos me librastes;<br />
-Con lo que vos me pagastes<br />
-He pagado.</p>
-
-<p class="p1">Don Pedro Mascó se fué con los monteros
-de ciervos, y no tardó mucho á venir
-con un ciervo que habia muerto, y trúxole
-con los cantores del Duque que delante dél
-venian cantando: <i>Sicut cervus ad fontes aquarum</i>,
-viene el ciervo del marido que su
-mujer le ha herido.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Castellana, su mujer:
-Señor don Pedro, el que hizo ese cantar
-muy gran verdad ha dicho, porque así
-como el ciervo herido va á las fuentes de
-las aguas, con el mismo deseo viene el marido
-á su mujer, si della ha sido herido ántes
-de casar.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Señora doña Castellana,
-guardemos esa razon, que hay mucho que<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span>
-decir, para la conversacion que se terná en
-la comida desta caza, que yo la sacaré por
-postre, pues á vuestro marido le dió tan
-buenas primerías.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Hierónima, mujer
-de Joan Fernandez: Señor Duque, su
-servidor y mi marido he visto de aquí trabado
-con un puerco al pié de aquel montecico,
-y parésceme que su caballo está mal
-herido; mándeme dar un caballo y una
-lanza, que yo le quiero socorrer. Héle allá,
-agora le veo, y está á pié, muerto debe ser
-su caballo. Socorrieron el Duque y todos
-los caballeros, y hallaron á Joan Fernandez
-á caballo sobre el puerco, asido de las orejas
-con la mano izquierda, y con la derecha
-dándole de puñaladas, que ya le tenía casi
-muerto, caido entre sus piernas. Levantóse
-de tierra y vió venir con el socorro á su
-mujer, con un caballo y una lanza á la jineta;
-y como su marido Joan Fernandez la
-vió venir de tal manera, rióse v díxole:
-doña Hierónima, ¿á quién veníades á socorrer,
-á mí ó al puerco?</p>
-
-<p>Y ella le respondió: Yo os respondo con
-lo que dixo el Duque de Ferrara en un
-socorro que hizo á los franceses contra los
-españoles en la batalla de Rávena, que
-viendo los dos campos muy trabados y perdidos,<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span>
-para acaballos del todo, mandó desparar
-su artillería á todos y dijo: <i>Tutti son
-inimici.</i></p>
-
-<p>Rieron mucho y Joan Fernandez respondió:
-Señora mujer, pues decis que á los dos
-teneis por enemigos, á mí y al puerco, bien
-será que yo le presente á la primavera vuestra
-amiga, que nos terná por amigos, con
-este mote:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Recebid este presente<br />
-Mi seniora primavera,<br />
-Que mi mujer le comiera,<br />
-Sino por un accidente.</p>
-
-<p class="p1">Respondióle doña Hierónima: Sepamos
-por qué decis que yo comiera el puerco,
-sino por un acidente, que ninguno tengo
-para dejar de comelle, sino ser mal casada.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Pues sabed, señora
-mujer, que, hablando de véras, el puerco
-es vuestro, que matándole me dixo: Yo
-me dexo á tu mujer, y así os le presento
-con este cantar:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Mal casada, no te enojes,<br />
-Que me matan tus amores.</p>
-
-<p class="p1">Y ella le respondió con este otro:</p>
-
-<p class="pp6 p1">¡Ay, señoras, si se usase<br />
-Que quien mal marido tiene<br />
-Que lo dexase!</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span></p>
-
-<p class="pn1">Y así se volvieron cantando y riendo, para
-alegrar á las señoras, que tristes estaban hasta
-que vieron á Joan Fernandez sin peligro.</p>
-
-<p>No muy léjos deste placer donde estaban,
-se levantó un puerco muy fiero, y don Diego
-Ladron tomó una lanza y fué para él, y
-dióle una lanzada por los costados, que le
-pasó de parte á parte; y el puerco le rompió
-la lanza con los colmillos, y le hirió
-el caballo, y dixo estas palabras: Mahoma,
-no me faltes.</p>
-
-<p>Joan Fernandez se rió, diciendo: A no
-decirse vuestro caballo Mahoma, pensáramos
-que sois moro.</p>
-
-<p>Respondióle don Diego: Mas ántes yo lo
-soy despues que moro con vuestra amistad,
-aunque más lo parescistes vos el tiempo que
-trujistes la turca de grana, que enojastes
-en traella á dos veranos de caliente y á tres
-inviernos de frio, que don Luis Milan se
-acordó desto en una copla que os hizo haciéndoos
-turquesa quando sacastes una ropa
-larga, de paño azul, como la que traen los
-pregonamuertos de la cofradía de Santiago,
-que si don Luis Milan la quiere decir y vos
-no os correis, seréis mucho de palacio.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Sólo por paresceros
-cortesano sufriré papirotes del Milan,
-cuanto más coplas.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[35]</a></span></p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Bien será decilla,
-y no os corrais, que de color os mudais.</p>
-
-<p class="pp6i p1">No se vió mejor empresa,<br />
-Ni azuleja más galana,<br />
-Tan turco sois con la grana<br />
-Como con lazul turquesa.</p>
-<p class="pp6i">Azulejo, mi señor.<br />
-Turquesa contra caida;<br />
-No tengais ningun temor,<br />
-Que no caeréis de amor<br />
-En vuestra vida.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Pues habeis empezado
-la escaramuza de coplas, vos seréis
-como Moriana, bien servida y mal contenta
-de mis respuestas; y recebid ésta con perdon
-que os hace búfalo, por ser animal que
-aborresce la grana, y á toda cosa que con
-ella está. Pues mi ropa azul aborrecistes
-por vos haber sacado tras ella mi turca de
-grana que me quisistes matar á motes cuando
-la traia, así como el búfalo quiere quitar
-la vida á quien la trae; y la respuesta que
-doy á vuestra copla es ésta:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nombrar mi ropa azuleja,<br />
-De azulejo fué tomado,<br />
-Paresce que habeis sacado<br />
-Vestido de ropa vieja.</p>
-<p class="pp6i">Turco y turquesa me heciste,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span>Corriste carrera vana,<br />
-Búfalo me parecistes,<br />
-Que lazul aborrecistes<br />
-Por la grana.</p>
-
-<p class="p1">Don Francisco Fenollet, como no es muy
-amigo de cazar puercos, siguió á los monteros
-de ciervos, y vino con un ciervo cariblanco,
-que tenía el pié derecho negro, y
-cuando fueron en vista y oida de la señora
-doña Francisca, su mujer, venía delante del
-ciervo cantando Olivarte, cantor del Duque,
-este romance:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Aquel ciervo cariblanco<br />
-Que corre por aquel llano,<br />
-Quien fuere mi caballero,<br />
-Tráigamelo á la mano.</p>
-<p class="pp6i">Dias há que yo ensoñé<br />
-Que mi mal no será sano<br />
-Si no me traen un ciervo<br />
-Cariblanco y rabicano.</p>
-<p class="pp6i">Con el pié derecho negro,<br />
-Que no es de señal villano<br />
-Por la propiedad que tiene,<br />
-Que sabella no es en vano.</p>
-<p class="pp6i">Quien comiere deste ciervo<br />
-De Cupido será hermano;<br />
-No le matará el amor,<br />
-Que no le dará de mano.</p>
-
-<p class="p1">En acabar de cantar Olivarte, don Francisco
-le presentó á la señora, su mujer, y
-le dixo: Señora, con el romance que hice<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span>
-por servicio de vuesa merced, ántes de
-seros marido, os he presentado este ciervo
-cariblanco, que la ventura me ha hecho cazar,
-para que se cumpliese mi deseo de presentaros
-lo que yo represento.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ciervo cazado del amor<br />
-Para ser vuestro amador.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Francisca: Señor, si
-las señales no mienten, vuesa merced las
-tiene de buen marido, que hasta agora no
-tengo de qué quejarme, sino que anda mucho
-en burlas con Gilot.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que á las veces salen véras<br />
-Las burlas que son terceras.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Gilot: Señora doña Francisca, totes
-les celoses son com á cigales, que en cantar
-una responen molges. La Reina ha comenzat
-lo cant, que de cels es un encant;
-y la señora doña Mencía fa lo contralt, que
-son marit ne stá malalt, y vosa merced es
-un tenor sospitos, que pijor es que la tos;
-y la seniora doña Hierónima lo contrabaix,
-puix son marit va tos temps baix en amors,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que pijor es que dolor<br />
-De mal frances,<br />
-Baix amor en caballers.</p>
-
-<p class="p1">Don Miguel Fernandez vió un ciervo no<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span>
-muy léjos de donde estaban, y dixo á la
-señora doña Ana, su mujer: Yo quiero ir
-á matalle como á servidor, y no como á marido,
-porque si lo presento á vuestra merced
-le tomará de mejor gana, pues yo le
-daré con mejor modo. Y tomó un arcabuz
-de un montero, y mató el ciervo y presentóselo
-con este requiebro:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tenedme por recebido<br />
-Ciervo, vuestro servidor,<br />
-Y sabráos mucho mejor<br />
-Que de marido.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Ana, su mujer:</p>
-
-<p class="pp6 p1">No le tomára<br />
-Si como á marido le presentára,<br />
-Y en presentalle como á servidor,<br />
-Le tomo con más amor,</p>
-
-<p class="pn1">que, para conservarse la voluntad entre los
-casados, siempre ha de saber como á servidor
-el marido, porque no sea tenida en
-poco la mujer,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues en ser casada es olvidada,<br />
-Lo que no debria ser,<br />
-Que la guerra en la posada<br />
-Peor mal no puede ser.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Señora doña Ana, porque
-no le responda su marido á esta plática,<span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[39]</a></span>
-que ha menester hora más desocupada,
-dejémosla para despues de la comida por lo
-que se dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Lo que á muchos toca,<br />
-Con pocos no se platica.</p>
-
-<p class="p1">Levantaron un puerco y vino hácia donde
-estaba don Baltasar Mercader, y tomó
-una lanza, y dixo á la señora doña Isabel,
-su mujer: En nombre vuestro le daré lanzada,
-porque no se me vaya; y mató el puerco,
-y dióselo con este requiebro:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si con vos no le hiriera,<br />
-No muriera.</p>
-
-<p class="p1">Respondió la señora doña Isabel:</p>
-
-<p class="pp6 p1">No es tan mortal<br />
-Mi lanzada,<br />
-Pues que no puedo matar<br />
-Vuestro burlar.</p>
-
-<p class="p1">Venía don Berenguer Aguilar corriendo
-tras un ciervo que habia herido al pié de un
-monte, á vista de todos, y vino á morir delante
-de la señora doña Leonor Gualvez, su
-mujer, y presentóselo con este requiebro:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Por vuestra vista murió<br />
-El que os miró.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Basilisco ha hecho<span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span>
-el señor don Berenguer á vuesa merced,
-que mata con la vista.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Díganos en qué está muerto,<br />
-Que no lo entiendo por cierto;<br />
-Que en la carne está engordando<br />
-Y en su espíritu burlando.</p>
-<p class="pp6i">Creo que esta muerte debe ser<br />
-Que murió de gran placer<br />
-Por haber con vos casado,<br />
-Y vióse resucitado,<br />
-Más sabido<br />
-Por habella conoscido.</p>
-
-<p class="p1">Ya era mediodia, y el Duque mandó que
-cesase la caza, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Buena caza habemos hecho,<br />
-Como hacen en cazar<br />
-Los que cazan para dar<br />
-A su provecho.</p>
-<p class="pp6i">Hora será de comer,<br />
-Que ya espero esta comida,<br />
-Pues comer es para vida<br />
-Gran placer.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco Fenollet: ¿Trovador
-es vuestra excellencia?</p>
-
-<p>Respondió el Duque: No soy sino perdedor.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Nadi pierde por
-otro sino por sí.</p>
-
-<p>Replicó Joan Fernandez: En el merescer
-está el tener.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[41]</a></span></p>
-
-<p>Respondió don Diego Ladron: Nadi meresce
-sino á quien se le paresce.</p>
-
-<p>Todos allegaron con gran regocijo á la
-comida, que fué en Liria, y sentados que
-fueron á la mesa, dieron muy buen tocino
-con vino blanco y azúcar, y dixo el Duque:
-Gilot, muy buenos principios son éstos, del
-tocino de Aragon deben ser, que tú lo debes
-conoscer.</p>
-
-<p>Respondió Gilot: Señor, gran merces del
-mot quem habeu donat; juheu me habeu
-fet, mas no so cobart, á un canonge ne fas
-part, ques diu Ester, que sé que lin fas gran
-placer.</p>
-
-<p>El Canónigo le tiró un bofeton, y erró
-á él, y dió al paje del mal recaudo, y los
-dos para vengarse trujeron dos halcones
-muertos de hambre, y soltáronlos al Canónigo,
-que sin bonete en la cabeza estaba delante
-el Duque, y asidos dél le picaron en
-la calva y él gritando, y Gilot y el paje teníanle,
-porque los halcones estuviesen como
-en barra asidos con las uñas dél; y quedó
-tan ensangrentado que si el Duque no le socorriera,
-muerto fuera, y el paje le apodó,
-y díxole:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señor mosen Agron,<br />
-¿Cómo os fué con mi halcon?</p>
-
-<p class="p1">Y él respondió:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Y á vos, patge del ganget,<br />
-¿Cóm vos va ab lo meu bufet?</p>
-
-<p class="p1">A ruego de las damas el Duque los perdonó,
-y mandó que no se desmandasen más
-de manos.</p>
-
-<p>Sacaron unas aves asadas de tan estraño
-olor y sabor, que de no conocellas les pusieron
-nombre las desconocidas. El gobernador
-Cabanillas, por haber tomado el cargo
-desta comida, no le vimos hasta la hora
-del comer y dixo: Ninguno sabe el nombre
-destas aves sino yo, que de las Indias
-me han enviado dellas poco há, y en Benizano
-y Bolbait las hago criar dentro en los
-castillos, porque son de tan gran sentido que
-sirven por sentinelas, pues por poco ruido
-que sientan de noche dan grandes voces, y
-hace la guardia una dellas despierta, como
-está la grulla con la mano alta y una piedra
-en ella, miéntras las otras duermen, porque
-si se aduerme, al caer de lo que tiene entre
-las uñas despierta, y desta manera no puede
-dormir, que por esto no me ha de tener
-en poco su excelencia de las muchas que yo
-he traido aquí, teniendo la propiedad que
-tienen para centinelas, que guarda fuerzas
-se debrian nombrar, y no el nombre que
-tienen.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span></p>
-
-<p>Dixo el Duque: Cabanillas, nadi alcanza
-lo que vos, pues alcanzais hasta las Indias
-á tener lo que dellas no alcanzan reyes.
-Decime, por vida de la Reina, mi señora,
-qué nombre tienen, si es tan bueno
-como el que vos les habeis puesto.</p>
-
-<p>Respondió Cabanillas: Señor, soy contento;
-el nombre dellas es perdizajeras.</p>
-
-<p>Dixo doña Hierónima, la mujer de Joan
-Fernandez: Esto, perdices son con ajos,
-que el nombre se lo dice, pues nombrando
-una que se dirá perdizajera, lo dice
-claro.</p>
-
-<p>Rieron mucho de la burla de Cabanillas,
-y el Duque le dixo cómo las habian aparejado;
-y él respondió: Ponen dentro dellas
-agiaceite, de manera que no pueda salir, y
-al asar incorpórase todo en la perdiz, y
-queda tan desconoscida como conoscida
-de la señora doña Hierónima, por ser
-muy enemiga de los ajos, que su marido no
-los osa comer en su casa, porque un dia le
-corrió con el majadero que los habian hecho
-y arrojóselo; y él vino huyendo á mi
-casa, á hora de comer, hediendo á los ajos y
-díxome: Señor, acógeme en vuestra mesa,
-que huyendo vengo del majadero, que nunca
-estuvo más donoso en su vida, por los donaires
-que aquel dia dixo, y fueron tales,<span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span>
-que doña Elena, mi nuera, le puso nombre
-Joan Donaire.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señor Cabanillas,
-buen sermon habeis estudiado para venir á
-decirme Joan Donaire. Bien será que sepan
-lo que á vos os siguió en otra comida que
-don Guerau Bou estuvo en ella y me dixo
-que Juan Vilarrasa, vuestro sobrino, convidó
-á comer á su huerta á fray Palomo, que
-aquella cuaresma preicaba en Valencia, y
-convidóle para oirle, que era muy buen decidor.
-Y al hora que se asentaban á la mesa,
-vuestra merced entró y dixo: <i>Pax vobis</i>, y
-sentóse á comer, y don Juan Vilarrasa fuése
-á la cocina por no oir vuestros cuentos católicos
-del tiempo del Rey Católico; que
-fueron tantos, que nunca el fraile pudo envidar
-con los suyos, y á cada paso vuesa
-merced decia: Esto que digo en este cuento
-don Juan Vilarrasa lo sabe tan bien como
-yo. Y él respondió de la cocina, donde estaba,
-gritando: Noy sé res de quant diu, puix
-mal profit me ha fet entrar lo frare que nunca
-la dexat parlar. Y en irse vuesa merced,
-el fraile os puso nombre el gobernador
-Campanillas, porque quando ellas tañen nadie
-puede hablar.</p>
-
-<p>Despues de las perdices dieron pavones
-de las Indias y de los nuestros, y dixo don<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[45]</a></span>
-Diego Ladron: Apostaré que al señor Joan
-Fernandez mejor le parecerán los pavones
-indianos que los de Valencia, aunque para lo
-que siempre hace en sus amores, mejor le
-debrian parescer los nuestros, pues los contrahace
-estando en rueda como están ellos
-con las plumas muy hermosas, que son las
-que don Luis Milan le pasa por la nariz, y
-son tantas que queda emplumado. Pues digámosle
-Joan de Rueda, y no lo digo porque
-sea como Lope de Rueda, que no hace
-farsas como él.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: Si él es más
-amigo de los pavones indianos, yo le diré
-Juan pavon indiano.</p>
-
-<p>Joan Fernandez le respondió con esta copla,
-que de presto hizo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Cuervos habeis parescido,<br />
-Que muy mal habeis picado,<br />
-La ropa me habeis rasgado,<br />
-Que sangre no m’ha salido.</p>
-<p class="pp6i">No seais corveadores,<br />
-Qu’es muy malo corvear;<br />
-Alquilaos á podar,<br />
-Pues sabeis á podadores.</p>
-
-<p class="p1">Don Diego y don Francisco, que se oyeron
-apodar á cuervos, dixeron á las damas si
-era bueno el apodo, y en qué les parescia
-que fuesen corveadores, como Joan Fernandez<span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span>
-les habia dicho en su copla; y que lo
-pensasen entre tanto que respondian cada
-uno á la copla con otra suya, y dixo don
-Francisco:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Paresce que os enojastes<br />
-Por deciros Joan pavon;<br />
-Y’os apodo al abejon,<br />
-Pues que siempre le jugastes.</p>
-<p class="pp6i">En las burlas deste juego<br />
-Siempre haceis sentir el palo:<br />
-Comenzad á rezar luégo,<br />
-De las manos de don Diego<br />
-<i>Sed liberanos à malo</i>.</p>
-
-<p class="p1">Y tras esta copla de don Francisco Fenollet
-salió la de don Diego Ladron y es ésta:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si cuervo os he parescido,<br />
-Lagarto me semejais,<br />
-Con vuestra cola gastais<br />
-Lo que os sale del sentido.</p>
-<p class="pp6i">Yo no he visto mejor pieza,<br />
-Digámosle Joan Lagarto;<br />
-Pues la cola gasta harto<br />
-Lo que adoba su cabeza.</p>
-
-<p class="p1">Dixeron las damas á don Francisco Fenollet
-y á don Diego Ladron: Con mucha razon
-os apodó Juan Fernandez á cuervos por
-aquello que dice; ántes que dices diga que
-la señora doña Hierónima, su mujer, lo ha
-dicho, que si les apodó su marido á cuervo,<span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span>
-fué porque no le apodasen primero á él
-cuervo, que mejor le estuviera, pues siempre
-la va picando; que yerros son del marido
-y la mujer, decirse cuentos para quedar
-descontentos.</p>
-
-<p>Tras los pavones sacaron muy grandes
-pasteles, y fueron nombrados copos de
-amor, con muchas aves en ellos, y de todas
-carnes, que buenos los hacen; y el Duque
-presentó uno á la Reina con este requiebro:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-Le presento á su alteza<br />
-Una ave, ques mi firmeza.</p>
-
-<p class="p1">Don Luis Vique dió otro á la señora doña
-Mencía, su mujer, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-Por ave mia os presento,<br />
-De Mencía es mi contento.</p>
-
-<p class="p1">Don Luis Margarite dió otro á la señora
-doña Violante, su mujer, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Este copo del amor<br />
-Por ave os presento yo,<br />
-Que se nombra, vuestro so.</p>
-
-<p class="p1">Don Pedro Mascó dió otro á la señora
-doña Castellana, su mujer, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-De vos y de mí está lleno<br />
-De un ave, ques gusto bueno.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[48]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Joan Fernandez dió otro á la señora doña
-Hierónima, su mujer, con este dicho:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-Os presento un ave hermosa,<br />
-Qu’es la vuestra mariposa.</p>
-
-<p class="p1">Don Diego Ladron dió otro á la señora
-doña María, su mujer, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-Os presento un muy gran dón,<br />
-Un ave vuestro Ladron.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Don Francisco Fenollet dió otro á la señora
-doña Francisca, su mujer, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-Por ave Francisco doy,<br />
-Pues que de Francisca soy.</p>
-
-<p class="p1">Don Miguel Fernandez dió otro á la señora
-doña Ana Mercader, su mujer, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-N’os presentó cosa vana<br />
-Por ave la mayorana.</p>
-
-<p class="p1">Don Baltasar Mercader dió otro á la señora
-doña Isabel, su mujer, con este dicho:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-Doy lo que de vos más quiero,<br />
-Un ave qu’es, mucho quiero.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[49]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Don Berenguer Aguilar dió otro á la señora
-doña Leonor Gualvez, su mujer, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En este copo de amor<br />
-A mi Leonor se da<br />
-Por ave mi aguila.</p>
-
-<p>Tras estos copos de amor sacaron muchas
-maneras de potajes: manjar blanco de amor
-en blanco, y mirrauste de mal miraste, y diamante
-del amante, y aves cocidas de escocidas,
-y escodillas de salsas de falsas, y salchichones
-de burlones, y longanizas de falsas
-risas, y sobreasadas de refalsadas, y pollastres
-de desastres, y porcellas de querellas, y cabritos
-de malditos, y cabezas de ternera de
-parleras, y tortras de mal de otras, y empanadillas
-de rencillas; y por postres dieron
-peras de mal esperas, y queso de mal seso, y
-aceitunas de importunas, y camuesas de feezas,
-y ragea de mal se vea, y muchas maneras
-de confituras de amarguras; todo</p>
-
-<p class="pp6i p1">Fué con tanto cumplimiento,<br />
-Que por burla como á cuento<br />
-He sacado<br />
-Los manjares que he burlado,<br />
-Que hablando muy de véras<br />
-Sin falsete,<br />
-Nunca fué mejor banquete.</p>
-
-<p class="p1">Acabada que fué la comida, dixo el Duque:
-Quien promete en deuda se mete. Yo<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span>
-prometí ser juez para juzgar cuál de los dos,
-ó Joan Fernandez, ó don Luis Milan, agora
-podeis decir las coplas que os hecistes,
-que, oidas las dos partes, yo diré mi parescer.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Pues vuestra excelencia
-lo manda, y estamos en juicio,
-tengámosle los que habernos de ser juzgados
-en ser bien sufridos,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que en el lugar de las verdades<br />
-Decir mentiras, son maldades.</p>
-
-<p class="p1">Y tratando muy gran verdad digo, que
-Joan Fernandez vino al juego de la pelota
-muy canicular en los dias caniculares, en
-cuerpo, sin capa, vestido de monte ó de
-mote, con un sayo y calzas y montera de
-paño, y un jubon algodonado de fustan;
-todo tan verde que no vino nada maduro,
-con tan grandes calores como hacia, que no
-se podia vivir con tafetanes; y diciéndome
-don Francisco Fenollet: ¿Qué risa es ésta que
-se ha levantado tan grande? yo le dixe: Del
-cielo viene lo que por castigo se hace, ¿no
-veis cuál ha venido nuestro amigo, un Enero
-en Juliol hecho un verderol? Y por esto
-le hice estas tres coplas, que si comienzan
-con puntos de música, fué por burlar de la
-suya, pues burla de la de todos, y recíbalo
-con paciencia.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[51]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Que poco enoja<br />
-La burla que desenoja.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Decildas, que las
-burlas sin dañar nunca obligan á enojar.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señor, ut, re, mi, fa, sol,<br />
-Joan Fernandez sin par,<br />
-Ogaño os podrán pescar<br />
-En la mar por verderol.</p>
-<p class="pp6i">Un tiempo fuistes pajel<br />
-Trayendo turca de grana,<br />
-Yo no sé por cuál desgana<br />
-Dejastes la color dél,<br />
-Por una esperanza vana.</p>
-<p class="pp6i">Suplicos se os acuerde<br />
-Sobre tal caso escribir,<br />
-Si no, habrémos de decir,<br />
-Adelante los del verde.</p>
-<p class="pp6i">Y á refran tan conoscido,<br />
-Por quitar murmuradores,<br />
-Dad razon á trovadores,<br />
-Si de verde os sois vestido<br />
-Por ir verde en los amores.</p>
-<p class="pp6i">Por mote no lo tomeis,<br />
-Pues es pregunta que os pido,<br />
-Si no, yo seré el corrido,<br />
-Si vos desto os correis.</p>
-<p class="pp6i">Y perdone la ocasion<br />
-Que lo verde me ha dado,<br />
-Que por verderol, pescado<br />
-Entre platos y un limon,<br />
-Al Duque os he presentado.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Con un cuento
-quiero responder al yerro que sintió don
-Luis Milan, de malas coplas que le hice,
-por contentar á quien contentando descontenta.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que peor no puede ser<br />
-Que á malos apetitos complacer.</p>
-
-<p class="p1">Y siguióse que el Rey de Portugal hizo
-hacer un exercicio para hacer galanes, y fué
-que armó un maestro de gala porque amostrase
-á hacer el galan á quien lo hubiese
-menester para bien servir á damas, porque
-no se daba licencia de servirlas sino á quien
-fuese examinado oficial de la gala, y si el caballero
-sirviendo á su dama hacia algun nescio
-pecado, ella le daba la pena que merescia.
-Y como el mayor de todos los pecados
-fuese hacer malas coplas, hizo un
-portugues á un competidor suyo unas, que
-sabian á pullas por ser mentirosas y de
-bajo estilo; y la pena que su dama le dió,
-fué despedirle de servidor, y él iba diciendo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Por facer malas coplas<br />
-Perdí miña amor,<br />
-Doleyvos de meu dolor.</p>
-
-<p class="p1">Yo soy este portugues, que por lo mismo
-fuí despedido de una dama que serviamos
-don Luis Milan y yo, y despidióme con este
-cantar de muertos:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[53]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">No me sirvais, caballero,<br />
-Ios con Dios,<br />
-Que quien hace malas coplas,<br />
-<i>Nescio vos</i>.</p>
-
-<p class="p1">Yo quedé tan arrepentido, que luégo rasgué
-todas las malas coplas que pude haber,
-y de nuevo le respondí á todas las suyas con
-las que agora le responderé á cuantas me
-dirá; y respondo á las del verderol, que me
-ha hecho, con éstas:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señor: re, mi, fa, sol, la,<br />
-Respondo al ut, re, mi, fa, sol;<br />
-Vuestro galan.</p>
-<p class="pp6i">De vos se queja mi águila,<br />
-Que la hizo verderol<br />
-Vuestro milan.</p>
-<p class="pp6i">En el vuelo se ha mostrado<br />
-Vuestro milan, como en caja,<br />
-En amor.</p>
-<p class="pp6i">Quien tras águila ha volado,<br />
-Si por verderol se abaja,<br />
-Es pescador.</p>
-<p class="pp6i">Vos haceis lo que hacer suele<br />
-El milan en su volar<br />
-Por vivir sano.</p>
-<p class="pp6i">Que por muy alto que vuele,<br />
-L’habemos visto abajar<br />
-Por un liviano.</p>
-<p class="pp6i">Ese milan que teneis<br />
-Daltibajo es su gran vuelo<br />
-En llano y sierra.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span><p class="pp6i">Cantad lo que vos haceis,<br />
-Que vuelo hasta el cielo<br />
-Y quedo en tierra.</p>
-<p class="pp6i">Las damas os desengañan,<br />
-Que n’os quieren mirar más<br />
-Si las mirais.</p>
-<p class="pp6i">Pues vuestras cosas engañan,<br />
-Todo es Pedro por demas<br />
-Si festejais.</p>
-<p class="pp6i">Dicen que os han descubierto<br />
-Que sois muy desamorado<br />
-En amores.</p>
-<p class="pp6i">Qu’el primer dia sois muerto,<br />
-Y al tercer resucitado<br />
-Sin dolores.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Señor Duque, si
-estuviese en mi mano, lloraria por no dar en
-reir de lo que diré, que no sé cómo lo diga,
-que ya me rio del sayete de paño naranjado
-que sacó el señor Joan Fernandez para
-ruar, ó reir á hora de vueltas; y estaba
-guarnescido con una trepilla, ó tripilla cortesana
-de tercioperro negro, que tan negro
-terciopelo nunca vi. Pues fué tan reido por
-la trepilla, como trepado de todos, por ser
-tan corto como vizcaíno, y tan estrecho como
-catalan, que don Diego Ladron, en una
-copla que le hizo, le dixo que era sayo-paje,
-y don Francisco Fenollet, en otra, le
-apodó á sayo-mono, y yo, á cuera-sayo,
-como en esta copla vuestra excelencia verá:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">No caigo bien en la cuenta,<br />
-Y he caido de quién es,<br />
-Que ese sayo que traés<br />
-Á los dos os descontenta.</p>
-<p class="pp6i">Para sayo más es cuera,<br />
-Para cuera más es sayo,<br />
-Librea pensé que fuera;<br />
-Digámosle sayo-cuera,<br />
-Ó si quereis, cuera-sayo.</p>
-
-<p class="pc1">RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues tambien canta estrambotes<br />
-Á mi sayo su milan,<br />
-Si quisiese ser truhan,<br />
-Ganaríale á motes.</p>
-<p class="pp6i">Cuera-sayo le decis,<br />
-Y no está de vos quejoso,<br />
-Que si vos os lo vestis,<br />
-Decirle han sayo Luis,<br />
-Que se ensaya á ser donoso.</p>
-
-<p class="pc1">COPLA DE DON DIEGO LADRON Á JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ya tengo perdido el norte,<br />
-No puedo saber quién es,<br />
-Ese sayo que traés<br />
-Debe ser de vuestro corte.</p>
-<p class="pp6i">Ó de vuestra corte traje,<br />
-Me paresce, señor Juan,<br />
-Dalde luégo á un truhan,<br />
-Que paresce sayo-paje.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[56]</a></span></p>
-
-<p class="pc1">RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ Á DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues el norte que perdistes<br />
-Os hizo perder la gala,<br />
-Don Diego Ginagala<br />
-Á mi sayo parescistes.</p>
-<p class="pp6i">Sayo-paje le apodastes,<br />
-Y él á vos os ha apodado<br />
-Á galan Ginagalado,<br />
-Pues de Ginagala hablastes.<br />
-</p>
-
-<p class="pc1">COPLA DE DON FRANCISCO FENOLLET Á JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Espantados vais los dos,<br />
-Vos y el sayo que traeis;<br />
-¿Cómo los dos n’os correis,<br />
-Vos con él, y él con vos?</p>
-<p class="pp6i">Dende agora y’os perdono,<br />
-Y podréis os dél servir,<br />
-Si me le dejais decir<br />
-Que parece sayo-mono.<br />
-</p>
-
-<p class="pc1">RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ Á DON FRANCISCO FENOLLET.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si los dos nos espantamos,<br />
-Yo y mi sayo naranjado,<br />
-Fué de veros espantado<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[57]</a></span>Por lo que de vos burlamos.</p>
-<p class="pp6i">Para hacer una comedia,<br />
-Yo le dixe á mi sayete,<br />
-Mejor fueras fenollete<br />
-Que sayo-mono de Heredia.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Item más, salió el
-señor Joan Fernandez por la iglesia mayor,
-sin capa y con el sayo desabrochado,
-para oir, la oncena qu’es la misa de los perezosos.
-Y fué tan mortal este pecado, que
-nadie lo quiso absolver, sino el Obispo de
-Fez de vuestra excellencia, que perdona de
-todos los pecados, y porque supo que no
-pecó en dia de fiesta, ni por mostrar su
-gentil cuerpo, sino por remedar á un caballero
-mallorquin que quiso poner este mal
-uso en nuestra Valencia; y fué tan reido,
-qu’el señor Joan no osó más volver á pecar
-en este pecado, y por esto fué de las damas
-perdonado. Pero no se me fué sin copla, y
-es ésta:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Dicho me han, señor don Joan,<br />
-Que se toma residencia<br />
-En la ciudad de Valencia<br />
-Del oficio de galan.</p>
-<p class="pp6i">El pueblo está alborotado,<br />
-Que en cuerpo y desabrochado<br />
-Remedais al mallorquin:<br />
-Decidme, ¿qu’es vuestro fin,<br />
-Que de risa m’he finado?</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span></p>
-
-<p class="pc1">RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Dicho me han, señor don Luis,<br />
-Que os han hecho juez de gala,<br />
-Buena será para mala,<br />
-Si juzgais como servis.</p>
-<p class="pp6i">Rey fué mal aconsejado,<br />
-Creo que vos lo aconsejastes,<br />
-Á vos y á él ha engañado,<br />
-Á él porque á vos l’ha dado,<br />
-Y á vos porque lo tomastes.</p>
-
-<p class="pc1">RÉPLICA DE DON LUIS MILAN.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo quiero renunciar<br />
-Al oficio de galan,<br />
-Mejor será para tal Joan,<br />
-Pues sabe tambien juzgar.</p>
-<p class="pp6i">De razon me alcanzais,<br />
-Que mejor que yo juzgais,<br />
-L’ajeno y vuestro decis,<br />
-Vos hablais como vestis,<br />
-Y vestis como hablais.</p>
-
-<p class="pc1">RESPUESTA DE JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vos sois muy buen danzador,<br />
-Y danzais para reir,<br />
-Del són os veo salir<br />
-Para ser gran tañedor.</p>
-<p class="pp6i">Harto fué salir del són,<br />
-Sacarnos, como á desastre,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[59]</a></span>Á mis vestidos y razon,<br />
-Aquel juez sois de Aragon<br />
-Que ahorcó tejedor por sastre.</p>
-
-<p class="pc1">DON LUIS MILAN.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo por sastre os he tomado,<br />
-Que vos no sois tejedor,<br />
-Ordidor ni tramador,<br />
-Sino de muy mal cortado.</p>
-<p class="pp6i">Y aunque mucho habeis reido,<br />
-Del són no me soy salido,<br />
-Que despues que os guié,<br />
-De tal baja y’os saqué,<br />
-Que en el alta os he metido.</p>
-
-
-<p class="pc1">DE JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">L’alta y baja que nombrastes<br />
-Es de vuestra condicion,<br />
-Alto sois de presuncion<br />
-Y muy bajo copleastes.</p>
-<p class="pp6i">Contrabajo sois de tono<br />
-Por burlar de bajo traje,<br />
-Siendo contralto en linaje,<br />
-Quien dixera sayo-mono,<br />
-Sayo-cuera y sayo-paje.</p>
-
-
-<p class="pc1">DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tened al Rey, trovadores,<br />
-Qu’el Rey me ha dado poder<br />
-Que presos pueda traer<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span>Á quien son copleadores.</p>
-<p class="pp6i">Copleadores paresceis<br />
-Porque mucho os encendeis,<br />
-Que burlas n’os han de alargar,<br />
-Ya os podeis espabilar,<br />
-Que gran pábilo teneis.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Tiene razon, don Diego
-Ladron, que las burlas no deben ser largas
-aunque sean buenas, que si turan mucho,
-pueden hacer mal estómago, por ser de mala
-digestion el burlar, y si son pocas puédense
-digerir; y pues los caballeros no deben
-reñir de burlas, no se ha de burlar para
-que puedan reñir de véras, porque sufriendo
-muchas, parescen hombres de burlas, y
-siendo pocas, no apocan á los burladores
-en sufrillas. Yo doy por tan buenas vuestras
-coplas, que no sé á quién dar la mejoría,
-despues que se ha mejorado Joan Fernandez
-en rasgar las malas coplas, que, por
-mal consejo, hizo contra don Luis Milan.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: Señor, agora
-le pueden decir, Joan Fernandez adobado
-como guante, pues ha sido tan bueno el
-adobo de la dama que le despidió, que ha
-mejorado de coplas en las burlas. Y vuestra
-excelencia, para acabar de bien juzgar,
-no debe atajar que digan las demas que se
-hicieron, para que vea si son tan buenas las<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[61]</a></span>
-que vernán como las pasadas, que volviéndose
-á encender, yo los espabilaré y departiré
-con otra copla, como lo hizo don Diego
-Ladron.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Don Francisco, bien me
-parece lo que decis, aguarden tiempo y lugar
-que venga á buen propósito, y podrán
-tornar á volar el águila del Joan y el milan
-de don Luis, y agora tratemos de las
-muy avisadas y graciosas razones que estas
-señoras dixeron ántes de cazar, que yo las
-atajé para que mejor platicásemos dellas
-despues de la comida. Y agora diga la señora
-doña Mencía la suya.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Mencía: Señor, lo
-que yo dixe fué, que mejor están los amadores
-estando malos que buenos, porque la
-dolencia de los que aman es salud para la
-honra de sus damas, pues estando malos sus
-servidores, muestran no estar sanos de favores,
-y estar los galanes dolientes, desfavorecidos,
-es sanidad para ellos; pues no
-andan atrevidos sino para bien servir y no
-enojar; que si estuviesen sanos de bien
-tratados, andáran descuidados en el servicio
-de sus damas, pensando que no pueden
-parescer mal, de cualquier manera que sirvan,
-los que por buenos servicios han allegado
-á parescer bien y van engañados; que<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span>
-los que se descuidan son los que se pierden.
-Y como mi señor don Luis Vique tiene bien
-probado ser esto lo mejor, siendo marido se
-trata conmigo como á servidor, y á quien
-tal hace, meresce que nunca le contradiga
-su mujer.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Señora doña Mencía, no
-hay más que decir, sino dígalo el señor don
-Luis Vique, su marido.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Vique; Señora mujer, yo
-ensoñé, quando os era servidor, que os habia
-de ser buen marido, porque siendo leal
-la dama cuando es amiga, no puede ser
-desleal cuando es mujer, que si ántes de
-casar, cuando ella manda, se dexa mandar
-de la razon, despues de casada no se puede
-desmandar para dar pasion. Siempre vi
-en vuesa merced, cuando os servia, lo que
-debe hacer la dama á su servidor cuando
-no merece competidor, pues vió en mí
-que no lo merescia, ni por desleal para
-seros traidor, ni por atrevido para mal serviros,
-ni por confiado para prometerme,
-ni por descuidado para yo faltaros; que ni
-yo me confié de meresceros, ni me desconfié
-para olvidaros. Y así la ventura os hizo
-mia, pues vió que todo era vuestro, y con
-el modo que le gané la voluntad, como á servidor,
-la quiero conservar como á marido,<span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span>
-pues vuesa merced se hizo amar como
-amiga, que habia de ser mi mujer. Que las
-amigas que son buenas para mujeres, agradan
-mas que las mujeres que son buenas para
-amigas.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señora doña Mencía,
-por lo que vuesa merced ha dicho, ha
-mostrado qu’el señor don Luis Vique, su marido,
-va tan enfermo de vuestro amor como
-cuando os era servidor; y á mi parescer no
-se vió Luis más sano. Díganos en qué está
-mal, si es dolor de quixal.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No puede ser mal de muelas,<br />
-Que sería gritador;<br />
-Más paresce mal de amor.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego Ladron: Más parece el
-mal del tordo.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Más será el del gavilan,
-que, por gentileza, á la mañana suelta
-la presa.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Mencía: Señores
-desamorados, como no teneis amor, habeis
-burlado del mal de mi señor don Luis Vique;
-Don Francisco Fenollet ha acertado,
-que deste mal fué oleado.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Y cuán oleado, y
-áun batizado del agua del palo, que mal frances
-fué su amor.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[64]</a></span></p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: Ximeno,
-por su mal conoce el ajeno.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Francisco,
-vos no quereis acabar de conoscer ese milan;
-por él se dixo: El mal de milano, las
-alas quebradas y el pico sano.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez,
-pues quereis que tenga pico, repico.
-Bien se os acuerda, cuando fuisteis dama de
-don Enéas Ladron, que os sacó á danzar en
-el Real, estando en sarao la Reina, mi señora,
-y su excelencia, y vos no le negastes
-vuestro cuerpo, que parescistes la reina Dido,
-que iba danzando con su Enéas troyano,
-como vos con el vuestro, que parescia Enéas
-gitano, que por parescernos vos tan feo
-para dama como él para galan, le apodamos
-á Camafeo, y á vos á dama fea. Pues
-fué el caso tan feo, que no hallamos con qué
-salvaros, sino con Lope de Rueda, que lo
-quisistes contra-hacer por dar placer á costa
-vuestra, como esta copla muestra:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Bueno vais, señor don Joan,<br />
-Puesto estais en buena fama,<br />
-Y’os tenía por galan,<br />
-Y hanme dicho que sois dama.</p>
-<p class="pp6i">Bien podeis cantar de hoy más<br />
-Aquella triste sonada<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[65]</a></span>De Dido, la desdichada:<br />
-Enéas, pues que te vas<br />
-Y me dejas tan burlada.</p>
-
-
-<p class="pc1">RESPUESTA DE JOAN FRNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Cantó l’alba la perdiz,<br />
-Más le valiera dormir,<br />
-Pues danzastes con Betriz<br />
-Para darnos que reir.</p>
-<p class="pp6i">Gilot lo supo despues<br />
-Que con su Betriz danzastes,<br />
-Pues de su casa llevastes<br />
-Á la vuestra el mal frances,<br />
-Que á don Francisco pegastes.</p>
-
-<p class="pc1">Don Francisco los departió y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tené al Rey, no más burlar,<br />
-Que ya dais mucha ocasion,<br />
-Como á don Diego Ladron<br />
-Quando os quiso espabilar.</p>
-<p class="pp6i">No paseis más adelante,<br />
-Y de mal frances no hablemos;<br />
-Enviémoslo á Alicante,<br />
-Que lo embarquen á Levante,<br />
-Que los tres harto tenemos.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Yo quiero poner en medio,
-para departir como maestro de esgrima,
-la vara, y es del palo del canónigo Ester.</p>
-
-<p>Dixo el Canónigo: Señor, un dia me
-diréu lo canonge boix, puix me habeu fet
-de palo.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[66]</a></span></p>
-
-<p>Dixo el Duque: Canónigo, por mi vida,
-no haya más, pues no sois para ménos; y diga
-la señora doña Castellana Belvis la razon
-que en la caza le dixe que la dexase para
-agora.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Castellana:
-Vuestra Excelencia manda que diga lo que
-no querrian oir los malos maridos. Yo dixe,
-quando don Pedro, mi señor, me presentó
-el ciervo con los cantores, que para conoscer
-si estuvieron enamorados de véras los
-amadores, ántes de casar, que siendo casados,
-siempre han de venir delante sus mujeres,
-como á servidores, para ser buenos
-maridos, con mucho deseo á beber de la
-fuente del deseo de su mujer; porque en
-perderse los deseos, reinan los menosprecios.
-Y por esto las menospreciadas son las mal
-casadas.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Y hombres menospreciadores<br />
-Siempre saben á traidores,<br />
-Y desleales,<br />
-Abren puerta para males.</p>
-
-<p class="p1">Vengan pues con el deseo que viene el
-ciervo herido al agua, y creerá la mujer que
-su marido no se dice don Olvido, como en
-este cuento oirán. Una señora amiga mia,
-siendo mal casada, siempre nombraba á su<span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[67]</a></span>
-marido don Olvido, y él le puso nombre á
-ella doña Olvidada. Hiciéronles esta cancion:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si quereis saber quién son<br />
-Don Olvido y doña Olvidada,<br />
-Mal marido y mal casada.</p>
-
-<p class="p1">El Duque se rió de buena gana y dixo:
-Señora doña Castellana, atapado nos ha las
-bocas, aunque no para reir, que no hay más
-que decir. Caballeros, sirvamos á nuestras
-mujeres como amigos, y ellas servirnos han
-como á mujeres.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señor, vuestra Excelencia
-da unos consejos que saben á conejos
-casolanos, que son mal sanos; gran
-trabajo es hacer el siervo para ser señor,
-por esto rehusó de casar un sabio que en este
-cuento diré. El Petrarca, siendo canónigo
-de Padua, dispensaba el Papa que casase
-con madona Laura, por quien él mostró
-estar tan enamorado della, como en sus
-Triunfos y sus sonetos se ve, y consentia
-que viviese con sus rentas eclesiásticas si
-se casaba, porque no escandalizase con
-amor temporal á su hábito eclesiástico; y
-él, no queriendo casar, respondió al Papa:
-No quiero trocar los placeres del amiga por
-los enojos de la mujer.</p>
-
-<p>Dixo doña Hierónima, mujer de Joan<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span>
-Fernandez: Senyores, quin preycador de
-bulles falses es mont marit; non prengau
-ninguna, que totes les que ell preyca porten
-al infern.</p>
-
-<p>Respondióle su marido: Mujer, engañada
-vais, que poco há me aparesció una mujer que
-murió de amores de su marido, y díxome
-que era salvada por haber tomado una bulla
-que yo preyco, y es, que ninguna mujer se
-puede salvar si no muere de amores de su
-marido.</p>
-
-<p>Dixo doña Hierónima, su mujer:</p>
-
-<p class="pp6i p1">De tal marit com vos,<br />
-¿Qui pot morir de amors?<br />
-Que jaus diuen Joan farcer,<br />
-Puix farçes feu de la muller.</p>
-
-<p class="p1">La Reina rió mucho y dixo: Doña Hierónima,
-siempre querria que hablásedes en
-valenciano, que en vuestra boca es gracioso;
-las dos podemos cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mal me quieren mis comadres,<br />
-Porque les digo las verdades.</p>
-
-<p>Y diga, Gilot, ¿quién son las comadres?</p>
-
-<p class="p1">Dixo Gilot: Senyora, puix vostra altesa
-ho mana, yo diré qui son les comares ab est
-cuento. En lo carrer de la Nau dos dones
-eren grans amigues per ser enemigues de<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[69]</a></span>
-sos marits, baralléuenlos cada dia, y ells deyen:
-Vosastres no sou dones, sino homens;
-y elles responien: Homens som, puix vosastres
-sou dones no fentnos parir, y posárenlos
-nom, les comares. Nou dich
-perque sa Excellencia y Joan Ferrandiz ó
-siem en cara que may han fet parir á ses
-mullers.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Gilot, ¿tú no sabes
-que á su Excelencia y á mí nos han parido
-dos mujeres? Que este mal de ser estériles
-no está en nosotros, sino en las rabiosas,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que por maravilla paren<br />
-Las que rabias conciben,<br />
-Pues que matan y no viven,</p>
-
-<p class="pn1">segun dice la regla de medicina.</p>
-
-<p>Dixo doña Hierónima, su mujer: Senyora,
-¿qui li par á vostra altesa de mont marit?
-¿Quin metge y buller que es? ab bulles
-falses que preica, diu que posa dones en parais,
-y ab regles fingides de medisina nos
-infama que som rabioses, y per ço no parim.
-No sería mal acusarlo, que l’atre dia
-tragueren á la scala un buller falsari y un
-metge no doctorat.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Doña Hierónima, por
-adúltero meresceria más ser sacado á la vergüenza,<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span>
-pues tiene tan poca que nos dice
-cara á cara que les han parido dos mujeres.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: ¿Vuestra alteza sabe lo
-que me ha dicho al oido Joan Fernandez?
-díxome: Mire qué primor diré, que diciendo
-una gran mentira que nos han parido
-dos mujeres, diré una gran verdad; que
-dos mujeres, que son nuestras madres, nos
-han parido.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Eso teneis los hombres
-engañadores, que de las verdades haceis mentiras
-y de las mentiras verdades. Mudemos
-de nuevas, que en casos hay que es bien
-mudar para desenojar. Dixo don Miguel
-Fernandez: Si como dixo vuesa alteza mudemos
-de nuevas, dixera mudemos de costumbres,
-las mujeres no serian tan rabiosas,
-y los maridos serian más caseros, y mi
-mujer y yo terniamos mejor vida, porque
-siempre le digo: Mujer, mudemos de nuevas;
-y ella me responde: Marido, mudavos
-de costumbres; yo le respondo: Mujer,
-vos de condicion.</p>
-
-<p>Y la señora doña Ana, su mujer, le dixo:
-Dexad vos la que habeis tomado de vuestro
-hermano Joan Fernandez, yo dexaré la que
-tengo de la señora doña Hierónima, su mujer,
-pues las dos más tenemos los maridos<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[71]</a></span>
-mozeros que dameros por tener gustos bajos,
-que no son sino de cortesanos de rameras
-cortesanas, bien mereceis el nombre
-que os han puesto las damas, que en
-veros dicen: Hé aquí los viejos mozos, y
-dicen bien, pues sois viejos para vuestras
-mujeres, y mozos para las mozas de vuestra
-casa, que siempre andais á caza dellas, que
-peor es que de moxcas.</p>
-
-<p>Tomó la mano don Berenguer, y dixo:
-Señora mujer, pues á decir condiciones de
-casados va, yo diré la vuestra y la mia, y su
-alteza séanos juez cuál de las dos es mejor;
-yo le digo á doña Leonor, mi mujer, cantando
-por casa:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tus ojos, Leonor,<br />
-Mis enemigos son;</p>
-
-<p class="p1">y ella me responde con este otro cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quitad el caballero<br />
-Los ojos de mí,<br />
-No mireis ansí.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Leonor á la Reina:
-Pues vuestra alteza es nuestro juez, dígame
-si tengo razon de mirar de mal ojo á marido
-que viene fuera casa tomado de mala
-vista, que todo el año tenemos los dos mal
-de ojos, él de perderme de vista, yo de buscalle<span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span>
-con la mia, que sombra está de asombrado
-de bajos amores, pues siguiéndole
-me huye, y huyéndole me sigue como sombra;
-que ya le pueden decir lo que dicen
-las damas á don Francisco Fenollet, que
-vuestra alteza lo debria saber de don Luis
-Milan por un cuento donoso que dél me
-contó.</p>
-
-<p>Dixo la Reina que lo contase.</p>
-
-<p>Don Luis Milan respondió: Que no convenia
-decir cuento tan bajo delante su alteza.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Si lo decis, yo diré
-otro de vos, mucho peor.</p>
-
-<p>Yo le respondí: Porque vea su alteza
-quál corrió lança más baja de vos ó yo,
-quiero decille; sepa vuestra alteza que el
-cuento es éste: Yo visité á don Francisco,
-que estaba mal de unos amores bajos, que
-yo se lo conoscí por este villancico que me
-dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Herediano es el mi amor,<br />
-Herediano es<br />
-Quien me le hizo aragonés.</p>
-
-<p class="p1">Y contóme que tenía amores con una hermosa
-cortesana aragonesa, que se decia Herediana;
-y pensando estar sólo en esta baja
-que danzaba, supo que un mercader ginoves,<span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[73]</a></span>
-nombrado micer Maltevollo, tenía
-amores con ella, y don Francisco quísola
-dejar y no pudo de muy herediano. Quedó
-don Francisco con este concierto que Herediana
-no diese más de un hora al dia á
-Maltevollo, y si más se detenia y no se
-queria ir de casa, salia don Francisco amortajado
-con una mortaja de tela negra diciendo:
-Guarda la sombra, guarda la sombra;
-y Herediana decia: Ios, ios, Maltevollo,
-que ya viene la sombra de mi padre del
-otro mundo, que me quiere matar porque
-sea buena; y no queriendo irse Maltevollo,
-por comer una buena cena que se habia hecho
-traer, salió otra vez la sombra diciendo:
-Vate, Maltevollo; y él decia: Prima
-vollo manjar. Y él que no, y el otro que sí,
-y abrazáronse los dos y rodaron la escalera
-abaxo. Maltevollo huyó con la cabeza quebrada,
-y don Francisco cerró la puerta y
-comióse la cena de Maltevollo; y quedó
-desta caida cojo de reputacion, y por esto
-le dicen las damas don Francisco Sombra,
-que sombra es quien de baxos amores se
-asombra.</p>
-
-<p>Don Francisco dixo: Pues nos habeis
-resfriado con mi cuento, yo escallentaré con
-el vuestro de risa. Bien se os acuerda que
-estando vos enamorado de una criada de<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span>
-una dama que serviades, en pago desta baja
-traicion burlaban de vos desta manera: La
-señora hacia con su criada que os hiciese
-estar en un árbol de su huerta haciendo el
-mochuelo toda la noche, porque no fuésedes
-descubierto, esperando que la criada os diese
-entrada, y cuando hubieron muchas noches
-burlado de vos, una noche que su marido
-de la señora era fuera Valencia, subieron
-ella y su criada al terrado, y decian:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mal canta este mochuelo,<br />
-Matémosle;</p>
-
-<p class="pn1">y vos deciades:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No tireis piedras,<br />
-Que yo cantaré bien.</p>
-
-<p class="p1">Y ellas decian: ¿Qué, los mochuelos hablan?
-vos algun ladron debeis ser; respondíades
-vos: No soy sino mochuelo de amores;
-y ellas á tirar piedras y vos hacer el
-mochuelo, hasta que os derribaron del árbol
-abajo, y fuístesos apedreado como el
-gallo de Carnestoliendas.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que peor es que mochuelo<br />
-Quien sirve la señora,<br />
-Y pára en ser mozero.</p>
-
-<p class="p1">El chiste que hicistes sobre esto quiero<span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[75]</a></span>
-decir, pues tan bueno es para contar como
-para hacer reir, y es éste:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quéjome de una dama<br />
-D’ella á ella.</p>
-<p class="pp6i">Que no puedo estar sin vella<br />
-Y no la veo.</p>
-<p class="pp6i">Vengo yo d’este deseo<br />
-Á llorar.</p>
-<p class="pp6i">Miedo tengo de cegar,<br />
-Mejor sería.</p>
-<p class="pp6i">Pues no veo á quien querria,<br />
-Que sois vos.</p>
-<p class="pp6i">Alabado sea Dios,<br />
-Que os crió,</p>
-<p class="pp6i">Para que cegase yo,<br />
-Que ya lo’stoy.</p>
-<p class="pp6i">Pues no veo por do voy<br />
-Á las gentes.</p>
-<p class="pp6i">Diciendo van entre dientes,<br />
-Hélo, hélo.</p>
-<p class="pp6i">Vuelto se nos ha mochuelo,<br />
-Que tal sería.</p>
-<p class="pp6i">Cierto no ve de dia<br />
-Y va mirando.</p>
-<p class="pp6i">Vémosle estropezando<br />
-En sus amigos.</p>
-<p class="pp6i">Señales son y testigos<br />
-De su muerte.</p>
-<p class="pp6i">Dícenme: muy mala suerte<br />
-Habeis tenido.</p>
-<p class="pp6i">Yo les digo: no ha sido<br />
-Sino buena;</p>
-<p class="pp6i">Que no ver no me da pena,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span>Pues no veo</p>
-<p class="pp6i">Á la que más ver deseo,<br />
-Que’s mi dama.</p>
-<p class="pp6i">Dícenme si me defama,<br />
-Yo les digo:</p>
-<p class="pp6i">Las obras son el testigo<br />
-Del amor.</p>
-<p class="pp6i">¿Veisme ciego amador<br />
-Y burlais?</p>
-<p class="pp6i">Plega á Dios que os veais<br />
-Como yo.</p>
-<p class="pp6i">Mas no de quien me cegó.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Violante Mascó:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Dios lo guarde á mi marido<br />
-De mochuelo,<br />
-Que no lo está de ser mozero.</p>
-
-<p class="p1">Respondió don Luis Margarit, su marido:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Guardado estoy de mozero,<br />
-Pero no de ser mochuelo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Mencía: No temo
-yo de mi marido que se me haga mochuelo
-ni mozero desvergonzado viéndose tan bien
-casado; que cantando va por casa:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Soy mozo y vergonzoso,<br />
-Soy mozo.</p>
-
-<p class="p1">Respondió don Luis Vique, su marido:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quien de vos se vió mochuelo,<br />
-¿Cómo puede ser mozero?</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[77]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo doña Castellana Belvis:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Como gavilan en mano,<br />
-Tan leal fué mi mochuelo.<br />
-Que jamas le vi mozero.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Pedro Mascó, su marido: Señora
-mujer, quien no asegura no prende.</p>
-
-<p>La señora doña Ana Mercader dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Claro se deja entender,<br />
-Que no fiemos de maridos<br />
-Que aseguran por prender.</p>
-
-<p class="p1">Respondió don Miguel Fernandez, su
-marido:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No me entiendo yo en esto,<br />
-Que jamas os fuí travieso.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Nunca son creidos
-los que tienen sus mujeres por maridos.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Hierónima, su
-mujer: ¿Cómo os va de calor? que de frio
-no digo nada.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: Señora doña
-Hierónima, habiendo salido el señor Joan
-Fernandez y vuesa merced una primavera
-de amor, ni él puede tener frio ni vuestra
-merced calor.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[78]</a></span></p>
-
-<p>Dixo la señora doña María, su mujer:
-Piénsase el ladron que todos son de su condicion.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Isabel Ferrer:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora hermana,<br />
-No correis carrera vana,<br />
-Que ladron tengo yo el mio,<br />
-Que mi prima no le fio.</p>
-
-<p class="p1">Respondió don Baltasar Mercader, su
-marido: Si mal es de quien no deben confiar,
-peor es de quien se debe no fiar.</p>
-
-<p>Dixo don Berenguer Aguilar: nunca pudo
-engordar mi mujer de no fiar.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Leonor:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mi señor don Berenguer,<br />
-De engordar mucho el marido<br />
-Enflaquece la mujer.</p>
-
-<p class="p1">El Duque y la Reina se holgaron mucho
-destas cortesanías destos caballeros y damas,
-y dixo: Bien sería que don Luis Milan pusiese
-por obra el Cortesano que le mandaron
-las damas que hiciese; yo respondí: Si
-vuestra Excellencia me avisa diciendo las
-partes que ha de tener el Cortesano,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo sabré hacer lo que no sabria,<br />
-Que del Rey se ha de tomar cortesanía.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[79]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Yo diré mi parescer y
-esos caballeros digan el suyo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que en las cosas de gran sér,<br />
-El Rey con los caballeros<br />
-Tiene muy buen parescer.</p>
-
-<p class="pc2 lmid">REGLAS DEL CORTESANO.</p>
-
-<p class="p2">Comenzó el Duque y dixo: Á mí me
-paresce que el Cortesano ha de tener estas
-reglas: saber hablar y callar donde es menester,
-que no en todos tiempos ni en todo
-lugar ni á toda persona es bien hablar, sino
-en su caso y lugar; que si se habla en
-tiempos que pueden causar algun mal, mejor
-es callar; ni ménos se ha de hablar en
-el lugar que se debe tener silencio, que ha
-de ser en la casa de Dios, cuando se ha de
-rezar ó tener atencion á los oficios que se dicen,
-y asimesmo en los lugares y casas reales
-estando delante del Rey, por la fidelidad
-y acato que se le debe, sino cuando él
-lo manda, ó hay ocasion ó interroga que
-delante dél se hable; ni ménos se debe hablar
-á la persona qu’es prohibido, como escomulgado
-con participantes, por no menospreciar
-la Iglesia de Dios que lo manda;
-ni con hereje ni moro, sino por necesidad<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span>
-ó conversion dellos, y en este caso es bueno
-ser amigo del amigo, qu’es Dios, y enemigo
-de su enemigo, ni en lo temporal nadie debe
-ser amigo de su enemigo para encender
-fuego en lugar de matalle, y lo demas diga
-quien quisiere.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: Pues vuestra
-Excelencia lo manda, digo, que el Cortesano
-no debria hablar sino de aquello que él
-sabe, pues qualquier que habla lo que no
-comprende, descubre lo que no entiende.
-Ni ménos debe hacer lo que ignora ó lo que
-no puede, que muestra saber poco, y poder
-ménos quien mal se atreve.</p>
-
-<p>Dixo Juan Fernandez: Yo diria que el
-Cortesano debe hablar siempre á buen propósito,
-que apénas hay cosa mal dicha á
-buen propósito ni bien hablada fuera dél,
-hora sea moviendo conversacion, ó respondiendo
-á quien la mueve, pues sería conversacion
-despropositada, como si se hablase
-de alegría en tiempo de tristeza, si ya
-no se hiciese para alegrar á uno que se holgase
-lo sanase de triste un alegre donoso.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: Yo digo
-que el Cortesano siempre debe estar en lo
-que hace y dice, por no parescer descuidado,
-como en este cuento diré: Iban camino
-dos caminantes, y pasando por un pajar<span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[81]</a></span>
-dixo el uno: ¡oh qué buena paja es ésta! y
-de allí á una hora respondió el otro: para albardas.
-Esta paja se les podria dar á comer
-á los que no están en lo que están, ni traen
-cuenta con quien les habla, que no se ha de
-responder tarde para luégo, ni luégo para
-tarde. Otros hay que no están en lo que
-hacen, como hacia un justador portugues
-que nunca engozaba la lanza sino cuando su
-contrario lo habia encontrado, y decia que
-se le hacia gran traicion de encontralle ántes
-que él engozase; quiso ser juzgado, y el
-Rey de Portugal, que era el juez, juzgó y
-dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Descuidado justador,<br />
-Nan juste mais en amor.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: El Cortesano ha
-de ser padre de la verdad, hijo del modo,
-hermano de la crianza, pariente de la gravedad,
-varon con ley, amigo de limpieza y
-enemigo de pesadumbre; y por mostrar cómo
-lo entiendo, digo, que debe ser tan verdadero
-como el padre á sus hijos, tratando
-mucha verdad con ellos para que sean verdaderos,
-mostrando amor y correccion donde
-se debe, que en casos hay que si mostrase
-voluntad sería tenido en poco; y porque
-no lo sea, no le han de ver la cara para<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[82]</a></span>
-ser temido, sino obras para ser amado,
-que no debe causar menosprecio quien ha
-de ser respetado; y en todo lo que ha de
-tratar verdad ha de ser muy verdadero, sino
-cuando va de burlas placentero.</p>
-
-<p>Tambien ha de ser hijo del modo por lo
-que diré: Un filósofo, haciendo vida en un
-desierto, vió una muy hermosa ninfa y demandóle
-quién era, y ella le respondió: Soy
-la Justicia; dixo el filósofo: ¿De dónde veniste?
-respondió: Vine del cielo; prosiguió
-el filósofo diciendo: ¿Por qué vas por
-desiertos? dixo la Justicia: Porque donde
-yo reinaba han muerto mi padre, que do
-el modo se pierde, justicia no reina. Por
-donde se ve que el modo es padre de la justicia
-y del Cortesano, que, para ser justo y
-llegado á razon, ha de ser su hijo y de su
-condicion.</p>
-
-<p>Tambien ha de ser hermano de la crianza,
-como en este cuento mostraré: Topáronse
-cazando dos cazadores, muy lindos
-hombres; dixo el uno al otro: Tan bien
-me paresces, que yo querria saber tu nombre
-y de qué vives. Respondióle: Á mí me
-dicen don Venturoso, y vivo de cazar lo
-que desdichados no alcanzan; yo tambien
-querria saber lo mesmo de tí. Dixo el otro:
-Á mí me nombran don Bien-criado, y vivo<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[83]</a></span>
-de cazar lo que mal criados pierden; el Cortesano
-debe ser el uno que es don Bien-criado
-y cazará siempre lo que mal criados vienen
-muchas veces á perder, que es el cielo y la
-tierra; y puede ser el otro que es don Venturoso,
-porque el cielo da la ventura á quien
-trabaja de ganalle con bondades y no parencerias,
-como debe ser la crianza, que no
-ha de ser fingida para engañar, sino verdadera
-para contentar.</p>
-
-<p>Tambien ha de ser pariente de la gravedad,
-como en este cuento diré: Un caballero
-de muy gran presencia y gravedad
-topó con una reina, de gran hermosura y
-auctoridad, que se paseaba sola por una deleitosa
-floresta, y díxole: Señora, ¿quién
-sois, que tanto contentais á quien os mira?
-respondióle: Yo soy la Reina de la gravedad;
-dixo el caballero: ¿Y por qué vais
-sola? respondió ella: Más vale soledad que
-mala compañía, que la gravedad ha de ir
-acompañada de virtudes y sola de vicios.</p>
-
-<p>Tambien ha de ser varon con ley, como
-dixo un valeroso caballero castellano, en la
-guerra de Granada, nombrado don Manuel
-de Leon, que siendo muy amado, por su
-gran valentía, de un moro no ménos valiente
-que él, que se decia Muza, que fué cativado
-en una escaramuza, y trabajando el<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span>
-rey don Fernando y la reina doña Isabel que
-se hiciese cristiano, viéndose muy importunado,
-dixo: Yo no haré sino lo que me
-aconsejáre don Manuel Leon, mi gran amigo.
-Fué á hablalle por mandado de los reyes y
-díxole: Muça, si tú te pasas á nuestra ley
-y de corazon no fueres della, ni serás de la
-tuya ni de la nuestra, y quedarás hombre
-sin ley; no dexes de serlo, que no debe estar
-sin ley un momento el corazon para ser
-todo varon. Muy bien mostró este caballero
-tener lo que aconsejaba; pues hallándose
-en Roma, asaltado de malhechores una noche,
-hizo tan maravillosas cosas en armas,
-que siendo los contrarios muchos, los hizo
-pocos, venciendo á todos, huyendo de su
-gran corazon; y viendo esta hazaña un romano,
-dixo á su mujer lo que don Manuel
-de Leon habia hecho, y ella, enamorada de
-su gran valor, fuese á él y contóle lo que
-su marido le habia dicho, ofresciéndose para
-cumplir su voluntad si della se queria
-servir. A esto respondió él: Ios, señora, que
-muy mala obra haria yo á quien me la hizo
-tan buena, que fué vuestro marido; que jamas
-está sin ley l’agradescido.</p>
-
-<p>Tambien ha de ser el Cortesano enemigo
-de pesadumbre,</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[85]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Que si fuere pesadilla<br />
-No le cumple ir en Castilla<br />
-Ni en córte de Portugal;</p>
-
-<p class="pn1">que á pesados hacen mal y burlan dellos.
-Sepan más</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que’l buen galan,<br />
-Sus vestidos y ademan<br />
-Han de ser buenas razones,<br />
-Honestas calzas y jubones,<br />
-Capas y sayos.<br />
-Que si visten<br />
-Como mayos<br />
-De colores,</p>
-
-<p class="pn1">ha de ser</p>
-
-<p class="pp6 p1">En justas y cañas,<br />
-Por amores.</p>
-
-<p class="pn1">Y al usado, honesto y limpio y adobado de
-buenos guantes adobados, porque no den
-mala olor, de cuero de mal servidor:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Que no debe mal oler<br />
-El vestido cortesano<br />
-Porque no le den de mano</p>
-
-<p class="pn1">camisas y pañizuelos limpios y de buen olor</p>
-
-<p class="pp6 p1">Y si fuese servidor,<br />
-En la gorra una invincion,<br />
-Que el otro monerías son.</p>
-
-<p class="p1">Tambien debe tener el Cortesano buen
-estilo de hablar.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[86]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Que á los muy malos vocablos<br />
-Gasta bocas digo yo,<br />
-Que bocajes engendró.</p>
-
-<p class="pn1">Y si viene á burlar en conversacion, jugar
-del vocablo da buen son</p>
-
-<p class="pp6 p1">Á los muy buenos oidos,<br />
-Que nunca serán reidos<br />
-Y podrán hacer reir.</p>
-
-<p class="pn1">Que agudeza muy graciosa, apénas es enojosa,
-como dixo un cortesano á otro de amor
-mal sano:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Por demas sois en la gala.</p>
-
-<p class="pn">Dixo el otro:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Mas no Pedro por demas,<br />
-Como vos en una sala.</p>
-
-<p class="pn1">Y algunas veces en burlar:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Prosa y verso debe hablar.<br />
-Y debaxo esta alegría,<br />
-No calle filosofía.<br />
-Muy de véras,<br />
-Que las burlas hacen véras.</p>
-
-<p class="p1">Tambien ha de ser amigo de limpieza el
-Cortesano, como nos muestra aquel animal
-nombrado herminio, que por no caer en el
-lodo que los caçadores le ponen para caçalle,
-se dexa tomar. Con más razon debe ser limpio
-el Cortesano, siendo herminio de damas<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span>
-por ir mucho entr’ellas: lo que no son dos
-medio galanes nuestros amigos. Que no son
-de los cumplidos los que en bajos aposentos
-hacen nidos.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: Ya sé por quién
-preguntais.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Por Herediano
-decis.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: No lo dice
-sino por su mochuelo.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: No he visto tan grandes
-véras parar en tan buenas burlas; volvamos
-á Valencia, que yo daré mucho de mí
-si dan de sí las damas y caballeros que aquí
-están para que nazca este Cortesano, que no
-le faltarán comadres y compadres en esta
-compañía cortesana, y batizarle ha el canónigo
-Ester y póngale nombre luégo.</p>
-
-<p>Senyor, yo so content, y de ara li pose
-nom el Pico, puix piccará mes que una picaraza.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Armad vuestra giba<br />
-Porque no reciba.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Yo la armaré<br />
-Con lo que sé.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el canónigo:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[88]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Armaula ab vostra muller<br />
-Y picau tots á plaer,<br />
-Que molt poch y fareu mella<br />
-Ab tal rodella.<br />
-Y restau pera corps<br />
-Picadors,<br />
-Que buitrera sou de mors.</p>
-
-<p class="p1">Y dió de espuelas á su cuartago, y á más
-correr de corrido se fué diciendo: Als
-corps, als corps. Y los pajes tras él gritando
-al tartugote, canónigo giba, mendrugo
-Ster, y así se fué, y nosotros tras él finados
-de risa hasta llegar á Valencia, y determinóse
-en el camino que los cuatro á quien el
-Duque dió cargo que traigamos la córte en
-peso, fuésemos nombrados desta manera:</p>
-
-<p>Que don Diego Ladron se nombrase Diego
-en él; y don Francisco Fenollet, Francisconio;
-y Joan Fernandez, Joanin;
-y don Luis Milan, Milanteo,
-como nos verán nombrados
-en las pláticas que pasarémos
-en esta córte,
-y aquí se acaba
-la primera
-jornada.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[89]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b089.jpg" width="500" height="97"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<h2 class="p2">JORNADA SEGUNDA.</h2>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p><i>Y en ella verán que los caballeros de los
-nombres mudados no quisieron dexar los suyos,
-que no se debe dexar nombre de buen renombre.</i></p>
-
-<p><i>La conversacion della será declarar al principio
-debaxo jocosidad el presente</i></p>
-
-<p class="pc2">SONETO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Con alta voz yo cantaré llorando,<br />
-Pues es llorar cantar penalidades,<br />
-Á fin de bien diré muchas verdades,<br />
-Que muchos van por esto sospirando.</p>
-<p class="pp6i">Mi fin será que vayan escuchando<br />
-Para mostrar las fieras crueldades,<br />
-Qu’el dios de amor, por campos y ciudades,<br />
-Á sombras va con sombras espantando.</p>
-<p class="pp6i">¿Sabeis quién es el dios d’amor nombrado?<br />
-Tené por fe qu’es nuestro mal deseo,<br />
-Por desear desvergonzadamente;</p>
-<p class="pp6i">Desnudo va quien es desvergonzado,<br />
-No le creais, que no es Dios ni lo creo,<br />
-Que lo qu’es Dios no reina malamente.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dice Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-vos decis en el presente soneto vuestro estos
-versos que dicen:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Con alta voz yo cantaré llorando,<br />
-Pues es llorar cantar penalidades.</p>
-
-<p class="p1">Maravillado estoy de vos, que nos quereis
-dar á entender que se pueda cantar llorando;
-acompaña-muertos debeis ser, que
-paresce que lloran cantando, y queréisnos
-cantar á muertos entre vivos.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez,
-no os debeis maravillar de lo que
-puede ser, que cantar versos de penalidades
-es llorar cantando; bien sé que vos lo
-sabeis mejor que yo, pues sois llorador y
-cantador en amores, que de vuestra dama
-he sabido que una noche os tomó por mochuelo,
-que fuera mejor por mozuelo, para parescelle
-bien vuestro canto, que por no sello
-le parecistes mal; sino, dígalo vuestro amigo
-don Francisco Fenollet, que se entiende de
-cantos de mochuelos, si lo pareceis; pues de
-aborrecido de las damas, por ser más mocero
-que damero, pareceis que llorais cantando.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: Señor
-don Luis Milan, jugador debeis ser de axedrez,
-que dais jaque á uno y mate á otro; á<span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[91]</a></span>
-Joan Fernandez dixistes mochuelo, y á mí
-que me entiendo de cantos de mochuelos;
-pues sabed que cantan por vos este cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pajarero sois d’amor,<br />
-Mi señor,<br />
-Pajarero sois d’amor.</p>
-
-<p class="p1">Sino, dígalo si lo pareceis don Diego Ladron,
-pues sois de su condicion.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: Señor don
-Francisco, vos dixistes á don Luis Milan
-que debia ser jugador de ajedrez, y vos lo
-sois de espada de dos manos, pues con tanto
-osar acometeis á dos, diciendo que don
-Luis y yo somos pajareros en amores, y
-nuestros pájaros, respondiendo por nosotros,
-dicen de vos cantando:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Engañado andais sirviendo,<br />
-Nuestro amigo,<br />
-Que en amor sois papahigo.</p>
-
-<p class="p1">Callad y callemos, que sendas no tenemos,
-y Joan Fernandez pida á don Luis
-Milan que nos acabe á declarar su soneto.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señor don Luis,
-pues sois colmena de miel, acabad de darnos
-á comer della sin abejas, que hasta agora
-no la habemos gustado sin ellas; pues
-nos han picado vuestros motes, que todo lo<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[92]</a></span>
-tenemos por bien empleado porque acabeis
-el dulce panal de vuestro soneto.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez,
-y’os agradezco, pues no me habeis
-dicho colmenero, que vuestra lengua lo
-queria decir y vuestro seso no lo sufrió,
-por ser tan sabido como donoso; pues en
-vos se ve cuanto bien paresce este dicho:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Primero debe venir<br />
-Al seso que no á la boca<br />
-La palabra, pues nos toca<br />
-Para dar muerte ó vivir.</p>
-
-<p class="p1">Y pues me hicistes colmena, y’os haré della
-el colmenero, qué á la miel me supo el
-beso, y acabaré de dar á comer el panal
-de mi soneto, que, por ser á causa vuestra,
-será de miel; y pues sois traga-versos, empezad
-á comer estos dos, que dicen ansí:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Á fin de bien diré muchas verdades,<br />
-Que muchos van por esto sospirando.</p>
-
-<p class="p1">Quiero decir que yo diré las verdades á
-los penados amadores para que sepan guardarse
-de las mentiras que se dan á entender,
-confiándose mucho para seguir lo que
-les hace sospirar, como á Joan Fernandez
-cada dia le sigue, que se confia merescer en
-amores tanto, como desmerece en dexarse<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[93]</a></span>
-engañar de una tercera, que le da á entender
-ser verdades las mentiras que le dice
-para engañarle, y no la quiere creer de las
-verdades para desengañarle, como oiréis
-en este cuento que os diré: Una tercera de
-Joan Fernandez emprendió de metelle en
-casa, diciéndole que su señora lo sabía, y no
-era verdad, y encerrólo en un gallinero dándole
-á entender que era el más seguro lugar
-para no ser descubierto, y que cantase
-alguna vez haciendo el gallo, que su señora
-subiria á esta señal; y como él un dia cantase,
-la señora dixo: ¿De dónde nos ha venido
-este gallo que nos canta en casa? y la
-criada le respondió: No lo sé, suba vuestra
-merced arriba y vello ha; y como las dos
-subiesen y la señora viese á Joan Fernandez
-en el gallinero, díxole: ¿Quién sois vos que
-estais ahí? respondióle: Señora, soy el gallo
-de la pasion; y la señora se fué riendo y
-él se quedó hasta la noche, que la criada lo
-echó de allí, lleno de piojos de gallinas.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Pues vos habeis
-dicho un cuento de mí, yo diré un otro de
-vos, y es éste: Sepan que don Luis Milan
-se halló en una huerta pasada media noche,
-y era en una casa fuera de la ciudad donde él
-hacia entradas y salidas siguiendo sus aventuras
-en amores, y, como quisiese salir, halló<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span>
-la puerta falsa cerrada, y el hortelano tan
-borracho que nunca le pudo despertar.
-Fuéle forzado aguardar hasta la mañana, y
-al gran ladrar que un perro de la huerta hacia,
-el señor de casa con dos criados salió á
-ver por qué ladraba el perro. Y don Luis
-Milan, que los vió venir en punto de guerra,
-subióse en una higuera por no ser conoscido,
-y con un arcabuz que traia, amenazábales
-de arriba, diciendo: Guarda el
-arcabuz, y ellos decian: ¿Quién sois, quién
-sois? y él díxoles: Higo soy, higo soy. Y
-ellos, finados de risa, abrieron la puerta y
-él salió corriendo y ellos dándole grita, al
-higo, al higo, y así se salvó por donoso, haciéndose
-higo, como yo en el gallinero
-gallo.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez,
-si quereis trocar, yo me comeré
-vuestro gallo y vos comeos mi higo con el
-cuarteto de miel que os daré, que son estos
-cuatro versos del soneto:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mi fin será que vayan escuchando<br />
-Para mostrar las fieras crueldades,<br />
-Qu’el dios d’amor, por campos y ciudades,<br />
-Á sombras va con sombras espantando.</p>
-
-<p class="p1">Digo que mi fin es avisar que vayan escuchando
-los que están ó podrian estar enamorados,<span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[95]</a></span>
-para saber las fieras crueldades
-que el dios de amor hace por campos y ciudades,
-desde el mayor hasta el menor, espantando
-con sombras que son todas sus cosas,
-á sombras que no son hombres, como
-le ha seguido á don Francisco, que sabiendo
-que’l dios de amor no tiene poder si no se
-lo da el amada para enamorar á su amador,
-ó el amador para enamorar á su amada,
-siendo tan sabido, no se ha podido guardar
-destas armas de Cupido, que sombras son
-para quien resistirle puede, y el que se deja
-vencer dél es más sombra que hombre; digámosle,
-pues, don Francisco sombra; aparéjese
-don Diego Ladron á comer la postre
-de mi soneto, que son estos seis versos, nombrados
-tercetos:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¿Sabeis quién es el dios d’amor nombrado?<br />
-Tené por fe qu’es nuestro mal deseo,<br />
-Por desear desvergonzadamente.</p>
-<p class="pp6i">Desnudo va quien es desvergonzado,<br />
-No le creais, que no es Dios ni lo creo,<br />
-Que lo qu’es Dios no reina malamente.</p>
-
-<p class="pc2">DECLARACION DE LOS DICHOS VERSOS.</p>
-
-<p class="p2">Con gran curiosidad he sacado en limpio
-quién podia ser este Cupido, nombrado
-dios de amor de la mentira, y pintado, como
-le veis, de la verdad, y hallaréis que en<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[96]</a></span>
-los enamorados viciosos es nuestro deseo
-que, por desear desvergonzadamente, le
-pintan desnudo como á desvergonzado y
-ciego, pues lo son todas sus cosas, y con armas
-para hacer mal, pues siempre lo hace,
-que cuanto más da placer, no está sin dar
-pesar; nómbranle aquello que él no es, pues
-lo que es Dios no reina malamente, para que
-don Diego Ladron crea en lo que es Dios, y
-no en quien no lo puede ser, como de muy
-enamorado, le tomé un dia por el mismo
-dios de amor.</p>
-
-<p>Dijo don Diego Ladron: Nunca he visto
-buena postre y mal provecho sino agora, habeisme
-convidado á tercetos y hanme sabido
-á motes, ni los unos ni los otros me han
-parescido mal por ser vos el convidador; pagar
-os quiero esta comida con este cuento
-que oiréis: El almirante de Castilla convidó
-á unos portugueses, y fueron servidos
-de truhanes á la mesa porque les diesen de
-motes, y dióles por comida no más de ruiseñores,
-que son aves de poca carne y mucho
-cantar; y como ellos estuviesen muertos
-de hambre y hartos de risa por haber
-comido poco y reido mucho, con los truhanes,
-dixeron: Señor Almirante, mais manjares
-é ménos donaires. Don Luis Milan,
-yo no he dicho esto sino porque nos deis<span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[97]</a></span>
-más sonetos y ménos motes, aunque todo
-es tan bueno que por vos se puede decir:
-Cada cosa en su lugar, imposible es
-enojar.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Responder os
-quiero con otro cuento, y es éste: Un señor
-tenía un barbero en su casa, y era tan
-loco, que siempre queria hacer el donoso,
-y tan importuno, que jamas se apartaba de
-su señor quebrándole la cabeza de mucho
-hablar; tanto, que de sus locuras adolesció
-de dolores de cabeza que tenía muy á menudo,
-y para sanalle, untábale la cabeza en
-tomalle el dolor, y en lugar de sanar, más
-adolescia. Cayó en la cuenta su señor que
-su barbero le habia adolescido, y díxole:
-Véte de mi casa, que yo no sé que sepas
-hacer otra cosa sino quebrarme la cabeça y
-untarme los cascos; que ni sabios verbosos
-ni ignorantes graciosos.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: Don Luis
-Milan, pues don Diego Ladron os quebró
-la cabeza con su cuento, y vos os habeis
-bien pagado con el vuestro, untalde los cascos
-con otro soneto y quedarémos de las
-burlas en paz, con tan buenas véras como
-vos nos dais.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan: Soy contento
-si no salle algun cuento fuera de tiempo,<span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[98]</a></span>
-que los cuentos, para nunca enojar, han de
-ser en su lugar.</p>
-
-<p>Aseguralde y salir ha; y respondieron:
-Él se asegura tanto como está seguro de no
-parescer mal, y con esta seguridad, el soneto
-salió diciendo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">De mí dirán aquel refran muy cierto:<br />
-Quien no’s á sí, ¿á quién podrá ser bueno?<br />
-Escarmentad por bien en mal ajeno,<br />
-Y no burleis de quien muchos ha muerto.</p>
-<p class="pp6i">No sea, pues, mi prédica en desierto,<br />
-Que mal amor peor es que veneno,<br />
-Pues deste mal á mí mismo condeno<br />
-Por despertar á quien no va despierto.</p>
-<p class="pp6i">Ya veis que fué d’aquel tan gran maestro<br />
-Del griego rey, Alexandre nombrado,<br />
-Que fué d’amor de su mujer vencido.</p>
-<p class="pp6i">Della se vió con freno ir de diestro,<br />
-Y respondió: Deste gran rey burlado,<br />
-¿Qué harás tú, si yo no me he valido?</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-lo que en vos sobra, en nosotros falta para
-alabaros; mucho debeis á Dios, merescimiento
-habréis de amprar á toda la letanía
-de los santos para pagar tan gran deuda,
-como debeis á quien os crió, porque vos
-avisais muy avisadamente en vuestro soneto
-á todos que escarmienten en mal ajeno mirando
-el vuestro, y no desperdicien lo bueno<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[99]</a></span>
-que vos aconsejais y el mal que Cupido
-puede hacer, trayendo por exemplo lo que
-le siguió al gran Aristotil con la mujer del
-rey Alexandre, su discípulo, que en este
-cuento oirán:</p>
-
-<p>El príncipe de los filósofos, nombrado
-Aristotil, siendo maestro del rey Alexandre,
-se enamoró de la mujer de su discípulo,
-y de muy enamorado se desvergonzó á
-pedille lo que no debia, y ella, burlando dél,
-le otorgó lo que no debiera, diciéndole:
-Aristotil, yo soy contenta de hacer cuanto
-me pides, si tú te dejas enfrenar y ensillar
-de mi mano en secreto, sólo para que yo
-tenga contento de mí, que pudo mi hermosura
-vencer á tu gran saber; y teniéndole
-encerrado de la manera que habeis oido,
-como á bestia, hizo venir á su marido Alexandre
-para que viese á su maestro; y muy
-espantado de velle como estaba, le dixo:
-¡Oh Aristotil! tú, que me avisabas con todo
-tu saber que me guardase de ser vencido y
-sojuzgado de mujer, ¿te has dexado vencer?
-Respondióle como á sabio, aunque estaba
-como bestia: ¡Oh Alexandre! agora te debes
-más guardar viendo que yo no me pude defender,
-¿qué harás tú si no te guardas? que
-á mí me han traido en lo que estó.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez,<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[100]</a></span>
-gracias os hago, pues habeis declarado
-mejor que yo supiera declarar mi
-soneto; si vos me emprestais vuestra lengua,
-que tanto bien sabe alabar burlando, y’os
-emprestaré mis manos para que tañendo
-desenojeis lo que me habeis enojado burlando
-de mí con tanto alabarme cara á cara,
-que de corrido estoy para correr á pedir
-socorro á don Diego Ladron, que responda
-por mí y me vengue de vos, como hizo un
-portugues en este cuento que os contaré:
-Vino á Castilla un portugues, y dixo que
-era venido para vender donaires á castellanos,
-y viniendo un castellano á mercalle un
-donaire, el portugues le dixo: Castelau,
-¿cuánto m’habeis de dar que heu vos faça
-donoso? y respondió el castellano: Pagaros
-he con un cuento muy bueno desto que se
-siguió en Lisboa, que oiréis: Fué un castellano
-á Portugal diciendo que los portugueses
-habian enviado á Castilla para que viniese
-algun castellano á mostralles ser donosos,
-que el Rey de Portugal lo pagaria muy
-bien, y que él venía allí para maestro de
-donaires; y parando escuela, tenía muchos
-criados del Rey que les avezaba á ser donosos
-desta manera: hacíales desnudar y metíales
-al sol en el verano quando más hervia,
-y dábales aire con unos fuelles por la<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[101]</a></span>
-boca, que abierta con un badajo tenian, y
-en ver á su discípulo bien hinchado, hacíale
-atapar la boca y el aire salia por detras con
-muchos truenos; convidaba á los vecinos
-para que viesen si sabian bien estos donaires.
-Y ellos decian: Castelau, fazey boca
-donosa que rabos donosos son. Y en oir esto
-el portugues que era venido á vender donaires
-á Castilla, fuése de corrido diciendo:
-Vo correndo á Portugal á trazer socorro de
-un muito donoso portugues que nos vengue
-de un frio castelau. Señor Joan Fernandez,
-esto he dicho por ir corriendo de corrido
-para que venga don Diego Ladron á vengarme
-de vos, que sois tal cortesano que
-alabais para burlar, pues sabe á burla alabar
-con palabras para hacer reir como vos
-hecistes, diciendo que yo debia tanto á
-Dios, que para pagalle habia menester amprar
-merescimientos á toda la letanía de
-los sanctos. Yo voy por don Diego Ladron
-que me venga á socorrer.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: No será menester,
-que muy bien he oido lo que habeis
-pasado con Joan Fernandez, y no le quedais
-deudor, que muy bien le habeis pagado; sino,
-dígalo don Francisco, que los dos estábamos
-escuchando de la cuadra de fuera mirando
-una pintura que yo saqué, y en oir la escaramuza<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[102]</a></span>
-de los dos, fué parte para que dejásemos
-de gozar con los ojos de la buena pintura
-que teníamos entre manos, para recrearnos
-con los oidos de oiros á los dos.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Señor don Diego,
-vos habeis movido una question diciendo
-que no le debe nada don Luis Milan á Joan
-Fernandez, que no la podrémos apaciguar
-sino con mostralles vuestra pintura; sacalda,
-que bien menester será; dádmela, que
-yo la quiero amostrar, porque si los dos vienen
-á reñir, yo me porné entre ellos, y en
-ver el retrato de su dama, todos se convertirán
-en ojos, que no ternán manos para
-desacatarse delante della, haciendo besar,
-como á portapaz, esta pintura, pues es el
-retrato de la dama que van servidores don
-Luis Milan y Joan Fernandez. Parésceme
-que acontecerá con esta tabla deste retrato,
-lo que aconteció en nuestra Valencia con
-un otra tablilla de un sancto que hacia reñir
-y hacer paz, como en este cuento diré:
-Iba un chocarrero por Valencia, vestido
-como fraile, pidiendo con un sancto que
-traia pintado en una tablilla, que por esto
-le decian el fraile de la posteta, y en hallar
-alguno que al seguro le podia hacer besar
-la tablilla, metíase tras el hombre y hacíasela
-besar por fuerza y pedíale caridad, y<span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[103]</a></span>
-como alguno no se la queria dar con el modo
-que la pedia, díxole uno, que no merescia
-caridad paz que reñir hacia; y el fraile
-gritaba diciendo que no creian en el sancto,
-y ellos que sí, y él que no, venian á las manos
-alguna vez sobre esto, y diciéndole un departidor
-que hiciese paz con el hombre que
-habia reñido, díxole el fraile: No haré paz
-si no la paga al sancto, y siendo contento
-su contrario dixo: Yo doy caridad á un
-sancto por hacer paz con un diablo. Y tornando
-á nuestro propósito, hé aquí la tabla
-del retrato de vuestra dama, que fuerza
-tiene para paz lo que puede hacer reñir.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Yo querria mucho
-saber cómo ha venido en manos de don
-Diego este retrato, porque á mí me la hurtaron
-por temor de mi mujer, que un dia reñimos
-por ella sobre esto que oiréis: Yo la
-tenía en mis manos solo encerrado en una
-cámara y decíale: Más te quiero yo pintada
-que á mi mujer viva, pues tú me desenojas
-en mirarte, y mi mujer me enoja en
-mirarme, ella de braveza me mata, y tú de
-benina me resucitas, y como ella me viese
-y oyese por la cerradura de la puerta, abrió
-y entró diciendo: Á mis manos habeis de
-morir, don traidor; yo díxele: Buena mujer,<span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[104]</a></span>
-teneos allá, que no soy quien vos pensais,
-nombraisme don traidor y á mi vez me dicen
-don leal. Respondió: No sois sino don
-diablo; pues estais idolatrando en esa diablesa
-pintada, que más lo va ella de afeites
-que vos la teneis en esa tablilla. Respondíle:
-Á lo que me decis que soy diablo,
-agora me habeis acertado el nombre,
-que para ser uno galan ha de ir tras las almas
-como él va, aunque yo no lo soy para
-vos, que nunca iré tras vuestra alma siendo
-tan rabiosa; y á lo que decis que esta dama
-va de afeites más pintada que aquí está en
-la pintura, ¿n’os acordais que un dia os desconocí
-en una fiesta, muy pintada de afeites,
-y tomándoos por otra os decia de amores
-y vos me respondistes: Ciego, rézame
-una oracion; y conociéndo’s en el habla os
-dixe: Más os querria pintada y muda que
-despintada hablando?</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan Fernandez,
-vos pretendeis que el retrato de
-nuestra dama es vuestro, yo no otorgaré
-jamas sino qu’es mio, porque yo le hice
-pintar y hurtáronlo de casa del pintor, y
-creo que vos lo habeis hecho, pues estaba
-en vuestro poder; y porque se vea qu’es
-mio, hé allí aquella señal, que llorando de
-vella tan hermosa pintada como desapiadada<span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[105]</a></span>
-viva, cayó una lágrima mia sobre su
-mano y hizo aquel agujero que veis, y de
-presto demandé tinta y papel, haciendo una
-glosa á este villancico que tan á mi propósito
-hecho está, que en el postrer verso le
-hallaréis de cada copla destas que yo os diré
-agora:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tengo tanto sentimiento<br />
-De lo que me haceis sentir,<br />
-Que siento tanto el morir<br />
-Cuanto mi vivir no siento.</p>
-<p class="pp6i">Deste mal saco este bien,<br />
-Que estoy hecho un Hieremías,<br />
-Que por vuestro gran desden,<br />
-Lloran mi Hierusalen<br />
-<i>Las tristes lágrimas mias</i>.</p>
-<p class="pp6i">Mi Hierusalen en mí,<br />
-Es la triste de mi vida,<br />
-Que la veo tan caida<br />
-Cuanto yo de vos caí.</p>
-<p class="pp6i">No alcanzo un válaos Dios,<br />
-De caida tan mortal,<br />
-Que llorando para dos,<br />
-De no hacer señal en vos,<br />
-<i>En piedras hacen señal</i>.</p>
-<p class="pp6i">Son tan grandes mis enojos,<br />
-Que sangre vengo á sudar,<br />
-Y me siento distillar<br />
-Agua amarga por los ojos.</p>
-<p class="pp6i">De mí tiene piedad<br />
-Cualquïer fiero animal,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[106]</a></span>Qu’en tan grande crueldad,</p>
-<p class="pp6i">En todos hay caridad,<br />
-<i>Y en vos nunca, por mi mal</i>.</p>
-
-<p class="p1">Señor Joan Fernandez, muy gran menoscabo
-de mi honra sería sufrir que aquella
-que está siempre en mi pensamiento, que
-yo hice pintar, la dexe estar en quien, ni
-viva ni pintada, la quiere tanto como yo.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Don Luis
-Milan, ántes moriré que yo otorgue lo que
-decis, ni consienta lo que vos quereis, y
-pues nadie la puede querer más que yo, no
-está bien que esté sin mí quien no puede
-estar sin ella.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: Yo quiero responder
-á lo que el señor Joan Fernandez
-dixo quando vió el retrato de su dama en
-mi poder, que holgaria mucho de saber
-cómo habia venido á mis manos; y ha de
-saber que visitando un dia su mujer con
-una dama que á su casa habia traido, nos
-contó la question que tuvo por ella con el
-señor Joan Fernandez, que aquí nos ha contado,
-y llorando me rogó que le sacase una
-diablesa que pintada tenía en casa; yo díxele
-que la mostrase y sacóla, y en ver el retrato,
-conoscí quién era la dama y llevémela,
-y así ha venido á mi poder; que no querria
-causase enojo entre sus competidores la que<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[107]</a></span>
-da en miralla tanto placer á sus servidores;
-y para escusar que no viniésedes á las manos,
-querria veros á las lenguas, con lo que
-diré; que entreis en campo los dos á daros de
-motes, y serémos jueces don Francisco y yo,
-y el que mejor nos parecerá que lo ha hecho,
-se lleve el retrato: pareció tanto bien
-á todos, cuanto parece mal reñir los competidores,
-que el competir descubre quién
-sabe servir. Comenzó los motes don Luis
-Milan, y dixo:</p>
-
-<p>Señor Joan: Si tan bueno fuésedes en casa
-como en calle, n’os hubiera puesto nombre
-vuestra mujer, Encasamalo.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Señor don
-Luis, si tan bien acabásedes en los amores
-como empezais, n’os hubieran puesto por
-nombre las damas, Enmalacaba.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan, dicho
-me han que sois en amores perrigalgo,
-que levantais liebres y otro las mata.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Señor don
-Luis, no creais lo que os dicen de mí, que
-tambien me han dicho de vos que sois en
-amores perro mestizo, que levanta liebre y
-mata lagarto.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan, apodo’s
-al muy frio caballero catalan, que le
-cantaban en Barcelona:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[108]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Del galan de don Dimas<br />
-Nous ne cal tenir enveja.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-apodo’s á Calisto, que siempre decia: Yo
-Melibeo só; y vos siempre decis: Yo Margarite
-só.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor Joan, camaleon
-me pareceis en amores, que mudais
-muchos festejos y colores; que por esto os
-hice esta copla á un vestido morado que
-sacastes de la color que iba vestida la mujer
-que servíades entónces, y la copla es
-ésta:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¿Es morada intincion,<br />
-Ó intincion enamorada,<br />
-Ó es condicion mudada,<br />
-Vuelta en camaleon?</p>
-<p class="pp6i">Camaleon sois, mi señor,<br />
-Esto cierto debe ser,<br />
-Qu’en mudar de nuevo amor,<br />
-Os vestis de la color<br />
-Que se viste la mujer.</p>
-
-<p class="p1">No más, no más, dixeron don Diego y
-don Francisco, que fueron jueces dellos, y
-dieron el retrato de su dama á don Luis
-Milan, que ganar en el campo muy gran
-verdad muestra, pues la señal que mostró de<span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[109]</a></span>
-su lágrima era testigo de la verdad. Rogaron
-á don Luis Milan que sacase un otro
-soneto, y fué tan bueno para desenojar á
-Joan Fernandez, que no sin razon dixo: El
-soneto me cata.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quiero pasar por todos estamentos,<br />
-Dende el mayor hasta el menor convido<br />
-Para comer con Vénus y Cupido,<br />
-Y gustarán guisados descontentos.</p>
-<p class="pp6i">Pocos irán de su manjar contentos,<br />
-Pues es comer muy tarde digirido,<br />
-El nombre dél se nombra dolorido<br />
-Por dar dolor de muchos sentimientos.</p>
-<p class="pp6i">Al que darán manjar de venturosos<br />
-Muy buena pro terná de su comida,<br />
-No morirá del mal de enamorado;</p>
-<p class="pp6i">Que d’este mal mueren presumptuosos,<br />
-Que es condicion jamas no digirida,<br />
-Que bien sufrir de todos es loado.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego Ladron: Don Luis Milan,
-tales son vuestras cosas que á Joan Fernandez
-matais de envidia mala, y á don
-Francisco dais la vida de envidia buena,
-porque la mala quiere deshacer lo bueno de
-todo, y la buena no quiere gastar lo qu’es de
-alabar; al uno haceis hacer cara de perro
-cuando regaña de envidioso, y al otro cara
-de papagayo risueño.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Diego, pues<span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[110]</a></span>
-apodastes nuestras caras, yo’s apodo la vuestra
-á cara de truhan pedigüeño, que no se
-la pueden ver de zuño quando no le quieren
-dar lo que pide. Demandásteme unas
-espuelas, y si fuera freno n’os lo negára,
-pues lo habeis más menester.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Don Diego, vos habeis
-hallado lo que buscábades, que buscando
-lo que no conviene se halla lo que no
-cumple, como halló un truhan que iba buscando
-los cinco piés del carnero, y él no tiene
-sino cuatro, porque un médico le habia
-dicho que si le hallaba y comia dél sería
-muy donoso; y pensando dónde le podria
-hallar, díxole un otro truhan: Yo he comido
-dél, y por esto soy más donoso de lo que ántes
-era, tú le hallarás en su lugar donde yo
-le hallé, que fué en una cocina de frailes; y
-creyéndole, entróse por ella vestido como
-fraile á hora de comer, y reconocia las ollas
-si le hallaria, y viniendo los que servian y
-viendo que no era el cocinero del monesterio,
-lleváronlo delante del superior dellos, y
-sabido todo el caso por que era venido, mandóle
-desnudar y dar disciplina: y cuando le
-azotaban decíanle: ¿Que buscábades, don ladron?
-y él gritando decia: El cinquen pié del
-carnero; y respondian dándole: Ya le teneis,
-ya le teneis, id para donoso. Fuése desnudo<span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[111]</a></span>
-huyendo, y topó con el médico que le
-habia aconsejado, y díxole riendo: ¡Oh,
-cómo estás donoso! tú debes haber comido
-del pié que te dixe; respondióle el truhan:
-Tal pase por tí; y contóle todo lo que le siguió;
-y el médico le dixo: Agora ternás
-que contar para hacer reir con el pié del
-carnero que te dieron á comer los frailes. Yo
-creo, don Diego, que, segun sois donoso,
-vos habeis comido dél, que muchas veces le
-vais á buscar.</p>
-
-<p>Respondió don Diego Ladron: Don Francisco,
-mejor puedo yo deciros donoso que
-vos á mí, que dese pié que decis que voy
-buscando andais vos coxqueando, como acontesció
-á un caballero aragones en Barcelona,
-que en este cuento oiréis: Siendo visorey
-don Fadrique de Portugal, mandó que ningun
-cojo anduviese de noche por la ciudad,
-porque muchos lo hacian para engañar, y
-como una noche topase uno, mandóle llevar
-preso, y era el caballero aragones, que competia
-con él en amores, y díxole: Señor visorey,
-vení conmigo á la prision, pues estamos
-los dos en ella por amores, que del pié
-que yo coxqueo coxqueais vos tambien; dixo
-el Visorey: Soltalde,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que harto preso está<br />
-Quien d’amores cojo va.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[112]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Don Francisco, teneos por entendido
-que dos de un mal se conocen por señal; dejadme
-revolver con don Luis Milan sobre
-el postrer soneto que nos ha dicho, que no
-se ha de tratar poco de lo mucho ni mucho
-de lo poco. Oidme, don Luis Milan: Vos
-decis en vuestro soneto que del mayor hasta
-el menor convidais á todos, para comer con
-Vénus y Cupido, y gustarán guisados descontentos;
-comeos vos solo tal guisado si mal provecho
-ha de hacer; mesonero catalan debeis
-de ser en amores, que dais mal á comer y
-haceisos pagar á vuestro placer.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Yo he convidado
-de lo que Cupido da á comer á los que maltrata,
-que pocos irán de su manjar contentos,
-pues es muy tarde ó nunca digirido en
-el estómago desdichado; y si alguna vez, del
-mucho calor enamorado, lo viene á digirir,
-para estar contento ha de ser con grandes
-trabajos que muelan el ahito desdeñado, untándose
-con el ungüento que le nombran «el
-porfiado», compuesto por la receta que dice,
-porfía mata venado.</p>
-
-<p>Esta es la comida de los desdichados, que
-por estar muy descomidos, para que no
-pierdan del todo el apetito del contento y
-desesperen, se les da una postre italiana,
-que la nombran: Qui la seque la vince, y á<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[113]</a></span>
-los que darán manjar de venturosos muy
-buena pro ternán de su comida, pues no morirán
-del mal de enamorados, que le nombran
-morrion; pues desto mueren presumptuosos,
-y no los humildes que lavan su cara
-con agua de alegría de lágrimas de placer,
-que da tan buen olor, más que el agua almizcada,
-pues el almizque della es buen
-modo, y el algalia crianza, y el ámbar agradescimiento;
-que la almizquera italiana la
-compone de la recepta que dice: Humil
-amante vince dona altiera. Lo que en todos
-los soberbios es al contrario, pues tienen
-condicion para hacer estómagos acedos,
-que bien sufrir de todos es loado, y no como
-vos, que siempre sois tan mal sufrido
-como aborrescido.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: Don Luis Milan,
-¿n’os acordais de los amores de Belerma
-y Durandarte? que siendo desterrado por
-mandado de su emperador Carlo, y volviendo
-á la córte perdonado, halló á Gaiferos
-servidor de Belerma, sin haber dado él
-ocasion, y quejándose desta traicion, dejó
-de servirla, diciendo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Que por no sufrir ultraje<br />
-Moriré desesperado,</p>
-
-<p class="pn1">mostrando que la dama ha de mostrarse<span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[114]</a></span>
-enojada si la sirve otro caballero, si ya su
-servidor no le ha dado ocasion para despedille
-si le ha sido desleal; y si esta culpa
-no tiene y su mucho amor le hace volver
-á servirla, ha de ser con gran arrepentimiento
-de su dama, y pues ella causó la
-pena, debe traer en un letrero este mote:
-Digo mi culpa. Pues ya veis cómo por esta
-ley de agradecimiento que se tenía en
-aquel tiempo, no era bien qu’el caballero
-desdeñado fuese bien sufrido, pues sabeis
-que y’os visité estando doliente en la cama,
-deste mal, y dixísteme una glosa vuestra á
-este villancico que dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1"><i>Desdeñado soy d’amor,<br />
-Guarde os Dios de tal dolor.</i></p>
-
-<p class="pc2">GLOSA.</p>
-
-<p class="pp6i p1">El mayor mal de los males<br />
-Que el amor nos da á sentir,<br />
-Lo que no pueden sufrir<br />
-Los más simples animales,</p>
-<p class="pp6 p1">Es tan malo de pasar,<br />
-Por ser esta mar mayor,<br />
-Que me vengo ahogar<br />
-Cuando yo quiero cantar,<br />
-<i>Desdeñado soy d’amor</i>.</p>
-<p class="pp6 p1">Es mi vida ya un poca,<br />
-Si della querrán saber,<br />
-Que en el gesto se ha de ver<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[115]</a></span>Cuando está muda la boca.</p>
-<p class="pp6i p1">Á muerte soy condenado,<br />
-Trátanme como á traidor;<br />
-No vale ser coronado<br />
-Por leal enamorado,<br />
-<i>Guarde os Dios de tal dolor</i>.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Señor don Diego,
-reir me hecistes cuando os oí decir si me
-acordaba de los amores de Durandarte y
-Belerma, como si fuéramos de aquel tiempo.
-Si Dios os guarde, ¿habeis tenido mal
-frances? que de ahí os debe venir sacar amores
-de Francia; en la boca habeis debido
-tener este mal, que siempre teneis en ella
-á los franceses. Decíme, ¿qué os parece deste
-romance?</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mala la vistes, franceses,<br />
-La caza de Roncesvalles;<br />
-Don Cárlos perdió la honra,<br />
-Murieron los doce pares.</p>
-
-<p class="p1">Respondió don Diego Ladron: Paréceme
-tan bien como muy mal de la traicion que
-Galalon hizo, pues por él fueron vendidos
-y muertos de los moros los que no bastára
-matar todo el mundo, si apercibidos y no
-solos tomáran á don Roldan y á Oliveros y
-á Durandarte, que bien parece que le sois
-amigo en la glosa que hicistes á su romance,
-que dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Durandarte, Durandarte,<br />
-Buen caballero probado,</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[116]</a></span></p>
-
-<p class="pn1">que si gana os toma de tañer y cantalle,
-aquí tengo una muy buena vihuela y damas
-que os escucharán, que están en visita
-con doña María mi mujer.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan: Señor don
-Diego, soy contento si n’os enojais que despues
-de este romance cante un otro, y podrá
-ser que os sane del mal frances que mostrais
-tener en la afeccion francesa, que traeis
-como á gorra en la cabeza.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: No respondo á vuestra
-lengua por más presto oir tañer vuestras
-manos; yo voy á presentallas á las damas de
-la visita, de parte vuestra, que sé que os haré
-gran placer, y luégo volveré con el recaudo.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: No seais músico y
-no ternéis terceros; si fuese de don Luis
-Milan, yo le cantaria á don Diego: El
-diablo trae á su casa con que llore. Su pago
-sería que le quedase competidor el tañedor,
-como hizo aquel nuestro caballero
-valenciano nombrado Diaz, que trayéndole
-un gran amigo suyo á tañer á una dama que
-servia, se enamoró della, y el otro dia hallóle
-dando vueltas á caballo por su calle y
-díjole: ¿Anoche músico y hoy competidor?
-no seréis más mi tañedor; y Diaz le respondió:
-No siam mes amichs.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Muy gran necedad<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[117]</a></span>
-es traer á tañer amigo que puede enamorar
-y enamorarse de vuestra amiga, que
-si él es para enamorar, n’os quejeis della,
-pues le traeis hombre que tenga lo que vos
-no teneis para contentar, y si es para enamorarse
-n’os quejeis dél, pues le fuisteis tercero,
-quejaos de vos mismo; por lo que
-dice el italiano: Non te fidar, e non saray
-gabato.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Don Luis Milan, hé
-aquí un paje que os trae un buen recaudo
-de parte de las damas, que no sé yo con
-qué pagueis una tan gran merced sino con
-una ingratitud á modo de encarecer, mas
-no de hacer, aunque dice el refran: No se
-puede pagar lo que no tiene precio; como
-quiso decir un caballero castellano, aquí
-en Valencia, al rey Francisco de Francia,
-cuando vino preso, saliendo de visitar á la
-reina Germana, francesa; y las palabras
-qu’el caballero le dixo fueron éstas: Syra,
-vuestra Majestad va preso de tal Emperador,</p>
-
-<p class="pp6 p1">Que en velle se volverá<br />
-En placer vuestro dolor.</p>
-
-<p class="p1">Y tan gran merced no puede pagarse sino
-con una ingratitud, y el Rey de Francia
-lo hizo mejor que se lo dixo; que en pago<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[118]</a></span>
-de habelle dado el Emperador libertad y á
-su hermana por mujer, en ser en Francia le
-rompió la paz y le movió nueva guerra; no
-querria, don Luis Milan, que, en pago de
-esta merced que os he hecho hacer á las
-damas, fuésedes tan ingrato como fué el Rey
-de Francia, pues sería peor mal frances el
-vuestro que no el mio. Paje, dile el recaudo
-que le traes de parte de las damas, que
-buena pro me haga.</p>
-
-<p>Dixo el paje: Señor don Luis Milan, mi
-señora y las señoras que arriba están, mueren
-de deseo de veros y oiros, y dicen que
-si vuestra merced tiene el mismo deseo, podréis
-cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nunca fuera caballero<br />
-De damas más bien querido.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan: Paje, diréis
-á todas esas señoras que os envian, que yo
-les beso las manos y cumpliré su deseo,
-pues el mio muere porque me vean y oigan,
-y responderé á su romance con este
-villancico:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si amores m’han de matar,<br />
-Agora ternán lugar.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego Ladron: Don Luis Milan,<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[119]</a></span>
-vamos, vamos, que yo temo de cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">D’este mal moriré, madre,<br />
-D’este mal moriré yo.</p>
-
-<p class="p1">Y en ser todos delante las damas, don
-Diego tomó de la mano á don Luis Milan,
-diciendo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señoras, hé aquí á Orfeo<br />
-Que yo le querria más feo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Leonor Gualvez:
-Señor don Diego:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nunca os vi tener temor<br />
-Á ningun competidor,<br />
-Y agora veo<br />
-Que Narciso teme á Orfeo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Señora doña Leonor,
-con una glosa quiero responder á vuestra
-merced, que me mandó hacer una dama
-á este</p>
-
-<p class="pc1">MOTE.</p>
-
-<p class="pp6i p1"><i>Guárdeme Dios de mí.</i></p>
-
-<p class="pc1">GLOSA.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si Narciso se ahogo<br />
-De sí mismo enamorado,<br />
-Tened de vos más cuidado,<br />
-Pues que ménos se perdió<br />
-En haber á vos cobrado.</p>
-<p class="pp6i">Y pues más teneis razon<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[120]</a></span><br />
-De la que tuvo de sí,<br />
-Traed con gran devocion<br />
-El mote por oracion,<br />
-<i>Guárdeme Dios de mí</i>.</p>
-
-<p class="p1">Con más razon debe temer de su hermosura,
-señora doña Leonor, que n’os acontezca
-como á Narciso, pues siendo ménos
-la dél que la vuestra, se turbó, de sí mismo
-enamorado, mirándose en una fuente donde
-cayó y murió ahogado; mande vuestra
-merced al Narciso, que habeis nombrado
-que traiga consigo el mote por oracion,
-porque no se ahogue si se turba mirándose
-muy hermoso en la fuente de vuestra hermosura.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señor don Luis
-Milan, para celos sería bueno vuestro requiebro,
-pues decis que el Narciso que la
-señora doña Leonor ha nombrado pasa peligro
-de ahogarse, mirándose muy hermoso
-en la fuente de su hermosura, que si no me
-engaño, no es feo quien en su dama se mira
-Narciso; tales celos como los vuestros no
-los hay en Portugal.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Ana: Señora doña
-Leonor, departa vuestra merced á Joan
-Fernandez y á don Luis Milan, que si tales
-cortesanos dan en alabar vuestra hermosura,<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[121]</a></span>
-no quedará qué alabar para nosotras ni
-quien alabe la nuestra, que don Diego Ladron
-no está para alabarnos, que tomado
-está de ojo y don Francisco de boca.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Leonor: Señora doña
-Ana, no tengo qué departir, pues no
-tienen qué partir conmigo los cortesanos
-que ha nombrado, depártalos vuestra merced,
-ó desencante á don Diego y á don
-Francisco, que están encantados mirando
-vuestra gracia y hermosura.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Señora doña Leonor,
-diga vuestra merced á la señora doña Ana
-que si yo estoy tomado de ojo, ella no lo
-está de boca, pues no mira lo que habla,
-sino dígalo don Francisco, que tambien ha
-muerto su pájaro como el mio con la piedra
-que nos ha tirado; cure de su comendador
-Montagudo, que va tan ciego de miralla
-como ella por no velle, y vayan á
-Sancta Lucía que los sane.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Don Diego, n’os
-maravilleis deso, que la señora doña Ana se
-burla de todos por ir de véras con uno, y
-es su marido, que lo quiere tanto, que hizo
-apedrear á su Montagudo una noche porque
-le hacia cantar á la puerta: «La bella
-malmaridada» á un ciego.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Hierónima: Yo quiero<span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[122]</a></span>
-responder por la señora doña Ana por
-las pedradas que decis que tiró; habeis de
-saber que no tira piedras sino quien no
-piensa tirallas, que en su seso está quien
-sabe lo que hace, que no es tirar piedras
-adonde se debe, pues hay galanes que lo
-piensan y no lo son, que para sello, en todo
-lo deben ser, que el ojo y la boca, la mano
-y el pié no se han de mover sino para contentar
-á las damas, que don Diego bien
-mostró estar en pasion y no en razon, pues
-habló lo que no quiso entender; que la señora
-doña Ana no mató su pájaro ni el de
-don Francisco, pues no fué la que tiró, sino
-piedra iman que nos tira á querella; que no
-fué mal decir lo que dixo, que de muy enamorados
-el uno estaba tomado de ojo y el
-otro de boca, que de pensar es que lo hizo
-para hacelles hablar, pues se perdia mucho
-en ellos callar.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña María: Paréceme
-que convidamos don Luis Milan á una vihuela
-y dámosle á comer palabras; callemos,
-qu’es gran desacato que su tañer calle
-por nuestro hablar, y este descuido que habemos
-tenido merece ser perdonado, pues
-oyéndole hablar hace olvidar su tañer, y tañendo
-se olvida su hablar.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señora doña María,<span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[123]</a></span>
-no he visto descuido con tan buen adobo
-como este que vuestra merced ha adobado;
-no le ponga tal nombre, que no ha sido
-sino cuidado para que yo oyendo palabras
-tan cuerdas lo fuesen las de mi vihuela, que,
-remedando armonía, de tan dulce conversacion
-saque el mal espíritu de la envidia del
-cuerpo de Joan Fernandez, como hacia el
-arpa de David al rey Saul; y por hacer lo
-que me rogó don Diego, lo primero que
-cantaré será la glosa que hice al romance
-de Belerma y Durandarte quando se dejó
-de servirla, y es ésta:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ya no es él, perdido está<br />
-El que no cura de fama,<br />
-Que el galan sin servir dama<br />
-Fuera de camino va.</p>
-<p class="pp6i">Vuelve, vuelve, caballero,<br />
-No quieras desesperarte,<br />
-Que en tu amor tan verdadero<br />
-Siempre serás tú el primero,<br />
-<i>Durandarte, Durandarte</i>.</p>
-<p class="pp6i">¿Cómo estás de tí tan fuera,<br />
-Que tán fuera estás de mí?<br />
-Ménos de tí conoscí<br />
-Que si no te conosciera.</p>
-<p class="pp6i">No te venza la pasion,<br />
-Sino la de enamorado,<br />
-Y á mayor satisfacion<br />
-Prueba y tente á la razon,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[124]</a></span><i>Buen caballero probado</i>.</p>
-<p class="pp6i">No estés tanto sin acuerdo,<br />
-Pues tan acordado eras<br />
-Que en las burlas y las véras<br />
-Nadie se halló más cuerdo.</p>
-<p class="pp6i">Para tu mortal dolor<br />
-Gran remedio te sería,<br />
-Que d’aquel tan gran favor<br />
-Aceptarte servidor,<br />
-<i>Acordar se te debria</i>.</p>
-<p class="pp6i">Quien del tiempo se olvida<br />
-El tiempo se olvida dél,<br />
-Mucho es para sí cruel<br />
-Quien lo fué para su vida.</p>
-<p class="pp6i">Tanto un tiempo te acordabas<br />
-Cuanto fuistes envidiado,<br />
-Y pues todo lo alegrabas,<br />
-Muestra ser lo que mostrabas.<br />
-<i>D’aquel buen tiempo pasado</i>.</p>
-<p class="pp6i">No parece que pasaba<br />
-Cuando el tiempo entretenias,<br />
-Las tinieblas despedias<br />
-Y la noche se aclaraba.</p>
-<p class="pp6i">Tus mayores devaneos<br />
-Eran en tí perficiones,<br />
-Pues que fueron tus arreos<br />
-Cuándo en justas y torneos,<br />
-<i>Cuándo en galas y envinciones</i>.</p>
-<p class="pp6i">Nunca fué tal amador<br />
-En amar como tú fuiste.<br />
-Siempre alegre sobre triste<br />
-Por no descubrir favor.</p>
-<p class="pp6i">No porque te hice favores<br />
-Á mi costa y á tu grado,<br />
-Sino alivio de dolores,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[125]</a></span>Pues penando sin clamores<br />
-<i>Publicabas tu cuidado</i>.</p>
-<p class="pp6i">Tu mirar fué por mirarme<br />
-Con acatamiento y honra,<br />
-Nunca fuiste á mi deshonra<br />
-Sino para más honrarme.</p>
-<p class="pp6i">Durandarte solias ser,<br />
-Y dudo haberte conocido,<br />
-Porque está sin conocer,<br />
-Sin oir, hablar, ni ver.<br />
-<i>Agora desconocido</i>.</p>
-<p class="pp6i">Estos ruegos no lo son,<br />
-Pues que yo doy por testigo<br />
-Lo pasado, y lo que digo<br />
-Abonando mi intincion.</p>
-<p class="pp6i">No te ruego yo por mí,<br />
-Pues lo tienes tan probado,<br />
-Lo que te ruego es por tí,<br />
-Que no siendo tú sin mí,<br />
-<i>Di ¿por qué me has olvidado?</i></p>
-
-
-<p class="pc1">RESPUESTA DE DURANDARTE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ya, señora, no soy yo,<br />
-Pues no sois, señora, vos;<br />
-La que se sirve de dos,<br />
-Nunca amor en ella entró.</p>
-<p class="pp6i">Razon hay de sospechar<br />
-Que burlais mucho de véras,<br />
-Pues mudastes en mudar<br />
-Con las obras el hablar,<br />
-<i>Palabras son lisonjeras</i>.</p>
-<p class="pp6i">Si tan grande voluntad<br />
-Tan abierta n’os mostrára.<br />
-Yo no viera cara á cara<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[126]</a></span>Tanto vuestra crueldad.</p>
-<p class="pp6i">Voluntad tan verdadera<br />
-Nunca tan mal s’ha pagado,<br />
-Pues m’he visto en vos quien era<br />
-Por lo que mostrais afuera,<br />
-<i>Señora, de vuestro grado</i>.</p>
-<p class="pp6i">En mis ojos mostraré<br />
-Siempre seros tan amigos,<br />
-Cuanto vos muy enemigos<br />
-Los hicistes sin por qué.</p>
-<p class="pp6i">Mientra ojos mirarán,<br />
-Bien verán cuanto y’os quise,<br />
-y por lo que en mí verán,<br />
-Todos os preguntarán<br />
-<i>Que si yo mudanza hice</i>.</p>
-<p class="pp6i">Si algun tiempo vos quejais.<br />
-No hay razon para quejaros,<br />
-Pues mostrais apïadaros<br />
-De quien n’os apïadais.</p>
-<p class="pp6i">Si se viene á tocar<br />
-Lo que habeis falsificado,<br />
-En la piedra de mi amar<br />
-Se verá que mi mudar<br />
-<i>Vos, señora, lo heis causado</i>.</p>
-<p class="pp6i">Yo querria mas no puedo,<br />
-No decir lo que se muestra,<br />
-Que lo qu’es á culpa vuestra<br />
-De vergüenza tengo miedo.</p>
-<p class="pp6i">Y aunque en damas no es tan mal<br />
-No tener ley en no veros,<br />
-Siendo yo tanto leal,<br />
-En vos fué más que mortal,<br />
-<i>Pues amastes á Gaiferos</i>.</p>
-<p class="pp6i">Y si esto á vos infama,<br />
-Sálveos esta razon<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[127]</a></span>Que en nosotros es traicion<br />
-Lo que no es traicion en dama.</p>
-<p class="pp6i">El quejar solo me queda<br />
-Á mí triste agraviado,<br />
-Pues fortuna siempre rueda,<br />
-Imposible era estar queda<br />
-<i>Cuando yo fuí desterrado</i>.</p>
-<p class="pp6i">Es la ley en los destierros<br />
-Sufrir pena por un yerro,<br />
-Mas en mi triste destierro<br />
-Yo la sufro por dos yerros.</p>
-<p class="pp6i">El otro fué vos consentir,<br />
-Servidor, en mi viaje,<br />
-Que por esto he de morir<br />
-Por sufrir y más sufrir,<br />
-<i>Y por no sufrir ultraje</i>.</p>
-<p class="pp6i">Como si fuera traidor<br />
-Me habeis dado la sentencia,<br />
-Haceisme sin competencia<br />
-Y distes me competidor.</p>
-<p class="pp6i">Nunca fué tan mala suerte,<br />
-Ni se vió tal desterrado,<br />
-Ni habrá quien lo concierte,<br />
-Y pues todo sabe á muerte,<br />
-<i>Moriré desesperado</i>.</p>
-
-<p class="pc1">FIN.</p>
-
-<p class="p1">Agora quiero cantar en este romance una
-gran verdad española, contra una error francesa
-que defiende don Diego por tener mal
-frances, y es la pasion que tiene por los
-franceses, diciendo que la batalla que tuvieron
-en Roncesvalles con nuestros españoles,<span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[128]</a></span>
-si fueron vencidos fué por la traicion
-que su Galalon les hizo convidándoles á una
-caza, que fué batalla, donde fueron vencidos
-y muertos muchos de los doce pares; y
-la verdad española es esta que oiréis en este
-romance:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mala la vistes, franceses,<br />
-La caza de Roncesvalles,<br />
-Que salida fué de Francia<br />
-Para alzaros con España.</p>
-<p class="pp6i">Cuando don Alonso el Casto<br />
-Llamó al Emperador Carlo<br />
-Para conquistar los moros<br />
-De Castilla cativada,</p>
-<p class="pp6i">Prometiéndole su reino<br />
-Si hacia esta jornada,<br />
-Y españoles no quisieron<br />
-Mostrar gente acobardada,</p>
-<p class="pp6i">Que el gran leon español<br />
-Bravo Bernaldo del Cárpio,<br />
-Fué muy valerosa lanza<br />
-Y gran cortador d’espada.</p>
-<p class="pp6i">Salió con sus españoles<br />
-Defendiendo vuestra entrada<br />
-En la muy cruel batalla<br />
-De Roncesvalles nombrada.</p>
-<p class="pp6i">Don Cárlos perdió la honra,<br />
-Murieron los doce Pares,<br />
-Porque fuera tiranía<br />
-Francia reinar en España.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Don Luis Milan, y’os<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[129]</a></span>
-agradezco lo que vos debeis agradecerme;
-pues yo seré causa que os agradezcan las
-desagradecidas el servicio que les habeis hecho
-en dejarlas encantadas de vuestro cantar
-y tañer; y vos, con el romance que habeis
-cantado de la batalla de Roncesvalles,
-me habeis sanado del mal frances que tenía
-defendiendo la error francesa contra la verdad
-española.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Leonor: Señor don
-Diego, de grado os reñiria, sino por no hacer
-paz con vos; que no es bien reñir donde
-es mal hacer paz. ¿Para qué habeis dicho á
-don Luis Milan que somos desagradecidas?
-Meresceríades que lo fuésemos para vos,
-pues lo sois para nosotras, porque os quejásedes
-con la cabeza quebrada hasta que va
-Juliana os curase, que es vuestra enxarmadora.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Señora doña Leonor, mucho
-me tira vuestra merced hoy con flecha,
-y si fuese la de la bella Laura por quien Petrarca
-decía «Amor ma posto como seño,
-astrale», yo quedaria tambien asaetado de
-vuestra mano como verian en este letrero:
-«Le onor più que la vitta.» Dixo la señora
-doña Ana: Tiene razon la señora doña Leonor,
-pues nos decis ingratas para que don
-Luis Milan tome por achaque lo que decís<span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[130]</a></span>
-y no se deje más oir, diciendo de nosotras
-lo que de los necios se dice: los que no
-tienen sentir, no saben agradecer.</p>
-
-<p>Pues agora veréis cómo se lo agradezco
-yo con lo que le diré: don Luis Milan dad
-muchas gracias á Dios, que don Diego tiene
-envidia de vos.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Y no es poco<br />
-Que desto se vuelva loco,<br />
-Que sólo de vos lo está<br />
-Quien nunca envidiado há.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Hierónima: Señora
-doña Ana, vuestra merced ha envidado con
-un dos vale, que si don Luis Milan no valiese
-por tres, no revidaria con este envite:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si n’os hubiera oido,<br />
-Pluguiera Dios que no fuera,<br />
-Porque yo no aborreciera<br />
-Cuantos han por mi tañido.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña María: Don Luis
-Milan, con un cuento quiero alabaros: Cuando
-yo era dama de la Reina, iba servidor
-un caballero gran músico de una de palacio
-amiga mia, y cuando le tañia atapábase los
-oidos diciendo: No se debe oir lo que no
-es de agradecer.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señoras, como á<span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[131]</a></span>
-pan bendito habeis gustado y comido á don
-Luis Milan; rezando cada una su oracion
-de alabanzas, él quedará bien alabado aunque
-luégo olvidado; pues la condicion de
-las damas es, pan comido compañía deshecha;
-sino, dígalo don Francisco si es verdad.</p>
-
-<p>Respondió don Francisco:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Amén, amén, dixo tio<br />
-Vámonos luégo á cenar,<br />
-Que diez horas son ya dadas<br />
-Y es bien irnos acostar.</p>
-
-<p class="pc1">AQUÍ SE ACABA LA SEGUNDA JORNADA Y COMIENZA
-LA TERCERA.</p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b131.jpg" width="300" height="119"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[132]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b132.jpg" width="500" height="114"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<h2 class="p2">JORNADA TERCERA.</h2>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p class="pc2">Y COMIENZA DON LUIS MILAN.</p>
-
-<p class="p2">Muy solo me hallo la hora que no estoy
-en compañía de Joan Fernandez, por ser de
-tan buen gusto que para maestresala de damas
-sería bueno, pues los manjares que les
-daria serian de tan buen sabor como don
-Francisco los sabe guisar, qu’es tan buen
-cocinero de tales potajes como don Diego
-para mayordomo de la Gala-gineta.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-buenos oficios nos habeis dado; á don Diego
-hicistes mayordomo de la Gala-gineta y
-á mí maestresala de damas, y á don Francisco
-cocinero, que de enojado no quiere
-entrar si no le desenojais en dalle otro oficio
-más honrado. Diréis que nos habeis
-mucho alabado, pues decis de mí que yo les<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[133]</a></span>
-daria manjares de muy buen sabor, y juraria
-que ha sido vuestra intincion hacerme donoso
-de damas. Y’os lo agradezco si vos me
-otorgais: que más vale en todo sello que
-parescello, pues de los donaires que á mí
-me sobran se podria hacer un Perico de
-Ayala, que fué donoso, y de los que á vos
-faltan se haria un Perico de hielo, pues
-sois frio.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Pues Joan Fernandez se
-ha vengado, yo me quiero vengar. Don
-Luis Milan, vos decis de mí que parezco
-mayordomo de la Gala-gineta, bien sé que
-diréis que lo habeis dicho por alabarme de
-galan jinete, y creeria que no burlais sino
-por este romance que me dice que sois
-burlador y es éste: La Gina-gala, la gala-gineta,
-donde mostrais que por no decirme
-á la descubierta mayordomo de la Gina-gala,
-habeis dicho de la Gala-gineta, burlando
-de mi gala; pues habeis de saber que de la
-mia se podria hacer un don Antonio de
-Velasco, y de la vuestra un don Antonio
-Vellaco de travieso y avisado.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Adargaos, adargaos,
-don Luis Milan, que no quiero tomaros
-desadargado, sino cubierto de la adarga que
-vos teneis, y es que despues que habeis
-quebrado la cabeza á motes, os adargais con<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[134]</a></span>
-decir, no lo dixe por tanto. Y á los que tales
-cañas tiran, tiralles á traicion no lo sería,
-pues á todos excusa aquella ley que
-dice: A traidor, traidor y medio. Esto sería
-vuestro pago, si no quedase tan pagado
-y contento de vos, que con un soneto que
-nos digais quedarémos satisfechos.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Primero quiero
-mostrar la poca culpa que tengo y la mucha
-que vosotros teneis, pues no os puedo desculpar
-que sentis mucho, de sentir poco, que
-sería yo sentir poco de lo mucho que sentis;
-y pues así es, que no teneis desculpa de
-ignorancia, quiero mostrar vuestra malicia,
-y comienzo por Juan Fernandez: Él dice
-que juraria que mi intincion fué decille
-donoso de damas; ya que fuese así, no debe
-ser mal tomado lo que no es mal dicho, si
-ya no tiene cola de paja que d’el fuego teme,
-pensando que yo le decia truhan; y si creyese
-que tal ha pensado, por tal lo ternia,
-mas como todos le tengan por galan, yo no
-lo puedo tener por truhan; hízose ignorante,
-que fué sacarse un ojo por sacarme á mí
-los dos, diciendo que de mi gala se podria
-hacer un Perico de hielo de frio que soy, yo
-digo que más quiero ser de hielo que de Ayala
-y truhan; por él se podria decir: trocastes
-Rebolledo por Giron, no sé si teneis razon.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[135]</a></span></p>
-
-<p>Agora quiero haberlas con don Diego y
-decille que haga buen broquel, pues don
-Francisco me dixo que me adargase, que
-bien es satisfacer á cortesías y á descortesías,
-pues dixo que de mi gala se podria hacer
-un don Antonio Vellaco de travieso y
-avisado, yo digo que por lo mismo se puede
-hacer dél un don Antonio del Asco.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: No más, por vida
-de vuestras damas, que si Marina bailó, tómese
-lo que ganó, y quítese el enojo con lo
-que desenoja don Luis Milan, que ya le veo
-la risa en la cara y el soneto que nos quiere
-decir en la boca.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Yo haré lo que
-mandeis, pues es de buen cortesano, que
-sois, querer que mudemos de conversacion;
-que cuando los motes pican, para que no
-saquen sangre es bien mudar de nuevas: que
-el divertir hace vivir. Y oigan el soneto:</p>
-
-<p class="pp6i p1">El gran Sanson se queja de su amiga,<br />
-Que fué un varon muy fuerte en los hebreos;<br />
-Por ella fué vendido á Filisteos,<br />
-Sus enemigos, puesto en gran fatiga.</p>
-<p class="pp6i">¿Por qué dirán amiga al enemiga<br />
-Siendo enemigos nuestros sus deseos?<br />
-Impropios nombres son por casos feos,<br />
-Nombrémosla como es razon se diga.</p>
-<p class="pp6i">La de Sanson fué Dálida nombrada,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[136]</a></span>Dálida es bien que nombre yo la mia,<br />
-Pues siempre vi las caras del olvido.</p>
-<p class="pp6i">Mostró en la una ser de mí pagada,<br />
-Yo vi en la otra que no me queria,<br />
-Que entre enemigos va quien es vendido.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Don Luis Milan, nunca
-he oido mejor parecer que el vuestro,
-ni mejores quejas que las de Sanson; mucho
-querria saber cómo pasó esta tan gran
-traicion, vender Dálida su amigo á sus enemigos.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Y’os lo diré: Ya
-habréis oido decir la fuerza de Sanson cuán
-grande fué y la gran amor que á su amiga
-Dálida tuvo, pues oid el pago que della recibió,
-y fué este que diré: Deseando saber
-los filisteos, sus enemigos, en cuál parte del
-cuerpo tenía Sanson las fuerzas, rogaron á
-su amiga Dálida y diéronle mucho tesoro
-para que lo supiese, y como ella trabajase
-saberlo, rogaba con gran importunidad á su
-amigo Sanson se lo dixese, y él, no sospechando
-que lo quisiese saber por mal suyo
-mostrándole ella tan buena amor como él
-la mostraba, díxole: Dálida, tú sabrás que
-la gran fuerza que yo tengo es por gracia
-que Dios me ha dado, y por ser así sé que
-la tengo en unos cabellos que en medio de
-mi cabeza están, y si á mí me los cortasen,
-yo perderia todas mis fuerzas; y rogándole<span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[137]</a></span>
-ella que se los dejase cortar para ver si era
-verdad lo que él decia, consintió que se los
-cortase, y viéndole sin las fuerzas que primero
-tenía, esecutó su traicion y dió entrada
-á los filisteos, sus enemigos, y sacáronle los
-ojos y dejáronle vivo para hacer burla dél; y
-por no morir muchas veces con esta vida
-muerte, determinó de acabar sus tristes
-dias desta manera que diré: Sintiendo ya
-cobradas sus fuerzas por haberle crecido los
-cabellos que Dálida le habia cortado, hízose
-guiar á un templo donde gran multitud de
-filisteos estaban, y abrazóse con unas columnas
-que sostenian todo aquel edificio y
-derribólas; donde murieron sus enemigos, y
-él por vengarse dellos.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Don Luis Milan, gran
-espanto pone la gran traicion que Dálida
-hizo á su amigo Sanson, que por interese
-del tesoro que hubo de los filisteos vendiese
-tan gran riqueza como fué la fuerza de Sanson
-para defension de los hebreos; una Dálida
-querria dar á Joan Fernandez para que
-anduviese como Sanson, sin ojos, entre las
-damas, rezando entre dientes por oracion
-la letanía que se rezó al dios d’amor cuando
-le ahorcaron en la justa de un amador,
-que desamador le digo yo, y que dixese, de
-las crueles damas, <i>libera nos, Domine</i>, para que<span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[138]</a></span>
-armasen contra él uno otro ciego que le
-respondiese, contra el mocero Joan Fernandez,
-<i>te rogamos audi nos</i>.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Diego, vos
-decis que me querríades ver una Dálida por
-amiga para que me acontesciese lo que le
-acontesció á Sanson, y si yo en tal me viese,
-á vuestra puerta rezaria los setenta y
-dos nombres que las damas os han puesto,
-para que se guarden de vos los que n’os conocen,
-y en esto les haria tan gran placer
-como vos les haceis pesar con vuestra lengua.</p>
-
-<p>Respondió don Diego: Joan Fernandez,
-si á mí me quieren mal las damas por la
-lengua, á vos n’os quieren bien por la boca,
-que os hiede de tomar y dar paz con ella
-donde os sería mejor tener guerra; lo que
-yo digo es esto que dice don Luis Milan en
-su soneto con estos versos:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¿Por qué dirán amiga al enemiga<br />
-Siendo enemigos nuestros sus deseos?</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Don Diego, no
-me revolvais con las damas, que en mi boca
-no les parescerá mal esa razon como en la
-vuestra que teneis bocaje; pues bien entendido,
-como yo lo digo, no es decir mal, que
-impropio nombre es decir amiga á la que
-hace obras de enemiga.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[139]</a></span></p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Donoso sois, don
-Luis Milan, pues qué, ¿querríades vos que se
-os diese en amores lo que no se meresce,
-para que de no poderlo digirir de poco merescello
-os ahitase y que os matase una poplejía
-desamorada? Dexaos d’eso y no vais
-tras lo imposible por no parecer á Joan
-Fernandez y á don Diego; que vos y él os
-querríades que el amor os trujese con el
-plato de vuestro apetito, la perdiz que deseais
-comer en los amores; y si esto no se
-hace, luégo decis que el amiga es enemiga,
-pues no cumple vuestros deseos.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Francisco
-maestr’escuela pareceis, pues habeis entrado
-en esta disputa como á determinador,
-con decir que don Luis Milan y yo vamos
-tras lo imposible diciéndonos lo que el refran
-dice: Tras lo imposible van los locos;
-¿quién os ha dicho que nosotros tenemos
-esta locura? ¿supistes lo de la paloma de
-Mahoma que decia que por ella lo sabía
-todo? De ser moro en amores, venis á creer
-que don Luis Milan y yo tenemos lo que
-vos debeis tener, por lo que dicen: Piénsase
-el ladron que todos son de su condicion.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Departiros quiero
-con un cuento, pues me habeis dado con el
-hierro: El gran poeta Dante Florentino fué<span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[140]</a></span>
-tan donoso como avisado, y los florentines le
-tenian en tanto como él los tenía en poco,
-por ver la ciudad de Florencia poblada de
-hombres que tenian de lo mucho poco, y
-de lo poco mucho; enhadado desto, desaparecióles
-de manera que iba entre ellos
-y no le podian hallar, y no podiendo vivir
-sin él no sabian qué hacerse para hallarlo;
-aconsejóles un sabio filósofo, y díxoles: El
-Dante es tan sabio que no le hallarán sino
-para responder y dar cabo á una muy avisada
-razon que la oyese comenzada y no acabada,
-porque no terná sufrimiento que esté
-sin acabar lo que está bien empezado; y’os
-aconsejaria que fuésedes diciendo por la ciudad
-estas palabras: ¿Qui sà lo bene? ¿Qui
-sà lo bene? Y diciendo los florentines esto,
-oyeron al Dante que iba disfrazado entre
-ellos, y respondióles: Qui ha provato lo
-male, qui ha provato lo male; que quiere
-decir: Aquel sabe el bien, que ha probado
-el mal. Yo he dicho esto sólo para mostrar
-que pues tanto he probado el mal del amor,
-sé qué cosa es bien, aunque nunca he gustado
-á qué sabe, como á don Francisco que
-le supo á miel rosate colado, y á Joan Fernandez
-á miel de azúcar, y á don Diego á
-vino cocho, que les alargaron con dulzuras
-los amores burlando dellos. Y por yo ser<span class="pagenum"><a name="Page_141" id="Page_141">[141]</a></span>
-estado muchas veces acuchillado á casa del
-cirujano del amor que es el sufrimiento, dixe
-en mi soneto, como harto experimentado,
-que no se debia nombrar amiga la qu’es enemiga,
-y para prueba desto, truje por ejemplo
-á Dálida, que mejor se podia decir enemiga
-que amiga, pues hizo tales obras á
-Sanson. Dixe más, que poner impropios
-nombres son por casos feos, pues es impropio
-nombre decir enemiga á la que deberia
-ser amiga de su naturaleza, que por lo uno
-parece fiera, y por lo otro pareceria más
-hermosa; no lo digo por lo que ha dicho
-don Francisco, que yo querria que el amor
-me presentase la perdiz que deseo comer en
-los amores, y no me ha querido entender,
-pues lo que yo digo es esto: La dama puede
-hacer bien sin daño suyo, y á ésta se debe
-decir amiga, y á la que hace el contrario desto,
-la deben nombrar enemiga, que por sello
-la mia, quiero nombralla Dálida, pues siempre
-me mostró las caras del olvido, que son
-buena cara y mala obra, mostrando en la
-una esperanza y en la otra desesperacion; y
-así vamos vendidos como quien va entre enemigos.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Don Luis Milan,
-jugador de pasa pasa debeis ser; dixistes
-que pues os habiamos dado con el hierro,<span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[142]</a></span>
-nos queríades dar con el cuento, y por sutilmente
-que habeis pasado las galas de vuestra
-gala, habemos sentido el hierro de tal
-cuento, acomparastes os al Dante y á nosotros
-á los florentines, haciendo mucho
-vuestras cosas y deshaciendo las nuestras.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: De aquí adelante os
-nombrarémos don Luis Milan de Piedra-iman,
-pues tirais la piedra y escondeis la
-mano; dixistes que los florentines tienen de
-lo poco mucho y de lo mucho poco, y acomparándonos
-á los florentines, ha sido decirnos,
-á tú lo digo, hijuela, entiéndete tú, mi
-nuera.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-perro escusero me pareceis, que mordeis sin
-ladrar, embozado habemos vuestro perro
-con estos apodos que os hacemos, pues no
-respondeis.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Pues esperaos un
-poco y vello heis; á don Francisco que me
-apodó á jugador de pasa pasa, yo le respondo
-con el nombre que le han sacado las damas,
-y es don Francisco pasa pasa, que no
-quieran que pare en ellas; y á don Diego
-que me dixo que me podian decir don Luis
-Milan de Piedra-iman le respondo que se le
-puede decir don Diego de Piedra-zufre, pues
-tiene la color dél; y á Joan Fernandez que<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[143]</a></span>
-me apodó á perro escusero, le respondo con
-lo que le dice su mujer: Joan, perro mocero,
-que va tras mozas carnicero.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Bien os habeis pagado
-don Luis Milan, y’os doy la mejoría
-si me decis quién son las damas y por qué
-me dixeron don Francisco pasa pasa.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Las damas no diré;
-la causa por que sacaron el nombre, fué
-porque pasando vos por allí os cantó la una
-dellas este cantar: Pasau el tempo que fuy
-enamorato.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: ¡Ay que ya sé quién
-es! ¡ay que ya sé quién es!</p>
-
-<p>Dixo don Luis: Sospirastes, Baldoynos,
-os podemos cantar.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Yo quiero
-responder por mi amigo don Francisco que
-se ha pasado á los franceses con un sospiro;
-y á vos, don Luis, se os puede decir: Vuestro
-Milan, señora, vuela por la cola.</p>
-
-<p>Dixo don Luis: Y á vos, Joan, se os puede
-cantar esto que siempre cantais: En hora
-mala me perdereis, mozas, para vosotras.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Yo quiero departir estos
-motes para que mejor acabemos el dia; vamos
-á casa de Joan Fernandez que hay una
-visita de damas, y son doña Mencía y
-doña Luisa, y doña Violante y doña Castellana,<span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[144]</a></span>
-cuatro estrellas, y están esperando
-una farsa que si verdad es lo que me han
-dicho, no puede ser sino muy escelente por
-ser de don Luis Milan, y entre tanto que
-no viene, sacará un soneto quien tan bien
-nos provee dellos; vamos, que á tal fiesta
-ya tardamos, porque alleguemos con tiempo
-para aguardar al Duque y á la Reina,
-que vienen á favorecer la fiesta de la señora
-doña Hierónima.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Bien será si os parece
-que enviemos un recaudo á la señora
-doña Hierónima, que sería desacato entrar
-en su casa sin licencia, porque no seamos tenidos
-por licenciados, aunque su marido
-Joan Fernandez nos aseguraria como dia de
-fiesta: Que todos pueden entrar los que merecen
-lugar.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Bien conoceis á
-mi mujer, mejor fuera para marido; yo me
-habré de asegurar con vosotros de alguna
-riña, que Dios nos guarde della, no olvidemos
-en el recaudo á las otras damas porque
-me valgan si reñimos mi mujer y yo, y ordenalde
-vos, que don Francisco está desordenado
-despues que sospiró, y don Diego
-piensa en hacer una buena entrada porque
-yo la tenga con mi mujer.</p>
-
-<p>Dixo don Luis: Pues así mandais que sea<span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[145]</a></span>
-yo lo haré. Paje, iréis á la señora doña Hierónima
-y decilde que estos caballeros y yo
-besamos las manos de su merced y de las otras
-señoras, y les suplicamos nos den licencia
-para visitallas, que no la queremos sino de su
-mano, aunque la daria la fiesta que se harán
-Joan Fernandez y su merced.</p>
-
-<p>Volvió el paje con la respuesta y dixo:
-Señores, las damas dicen que agora será
-fiesta por venir tales caballeros á ella, y que
-suban de manera que no abajen.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Señoras, á mí se me
-han de dar estas albricias, las damas porque
-les truje tales caballeros, y los caballeros
-porque les he traido á tales damas.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Mencía: Señor
-don Diego, las albricias que demandais
-á fiestas se os darán.</p>
-
-<p>Replicó don Diego:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si á fiestas se me dan<br />
-D’aquellas que yo querria,<br />
-Siempre deudor le sería.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Mucho tenemos
-que agradecer á don Diego, que nos dió
-parte de fiesta, que aunque no se nos haga
-la ternemos.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Luisa: Don
-Luis Milan, con razon debeis hacer gracias<span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[146]</a></span>
-á quien os ha dado parte de fiesta que seréis
-el todo della.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Señoras, si no adoleciera
-poco há de un sospiro oyendo un
-nombre de una dama, yo cayera malo viendo
-aquí las que veo.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Violante: Señor
-don Francisco, estaos con vuestro sospiro,
-que si es leal no os hará mal.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Con tan buena
-vista como ésta, quien la tuviese en una
-celada, bien se podria justar y ganar precio.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Castellana: Señor
-Joan Fernandez, no querais vista en
-celada, que no asegura, que es peligrosa armadura.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Señoras si deseasen lo
-que don Luis Milan desea, oirian algun soneto
-suyo, que sus palabras son mejores que
-las obras de otros, y desenojalde, que hace
-rostro de enojado por ser alabado; mándenle
-que diga sonetos á damas, que por decir sonsonetos,
-ése debe ser su deseo.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Mencía: Con licencia
-destas señoras, pues me lo mandan, diré
-si nuestros ruegos han de aprovechar, conforme
-serán nuestros deseos, para oir tan
-buenas palabras como tienen sus obras.</p>
-
-<p>Don Luis Milan respondió: Señora doña<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[147]</a></span>
-Mencía, con tan buen mandado, ¿quién no se
-dejará mandar? y adonde con obras se ha
-de servir no debe ser con palabras, y no se
-me enojen del sonsoneto, pues la fin no es
-de enojar de éste</p>
-
-<p class="pc1">SONETO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Es tan comun burlar de quien os ama,<br />
-Que deste mal las más andais dolientes,<br />
-Y no burlais hablándolo entre dientes,<br />
-Que siempre vais tras ciervos á la brama.</p>
-<p class="pp6i">No es mal decir lo qu’es pública fama,<br />
-Hay un refran comun entre las gentes,<br />
-Haz siempre bien y á quien no pares mientes,<br />
-Que bien hacer da buena mesa y cama.</p>
-<p class="pp6i">Pues es perder seguir un mal camino<br />
-Que va á parar al más profundo infierno<br />
-¿Por qué quereis salir de vuestro estado?</p>
-<p class="pp6i">Y aunque yo soy de merecer indino,<br />
-Pues vos teneis de mí todo gobierno,<br />
-Tenga de vos no ser d’amor burlado.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Luisa: Señora doña
-Mencía, ¿qué le parece cómo nos trata en
-este soneto don Luis Milan de burladoras,
-diciéndonos que las más de nosotras andamos
-dolientes deste mal burlando de quien
-nos ama? y por más encarecello dice que
-burlamos tan de véras, como los monteros
-del rey don Alfonso iban tras ciervos y osos,
-segun dice este cantar:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[148]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Tres monteros<br />
-Matan el oso,<br />
-Monteros son<br />
-Del rey don Alfonso.</p>
-
-<p class="p1">Y si él fuese el oso, yo le cantaria: Villanos
-le maten al oso.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Mencía Señora doña
-Luisa, paréceme que nos ha hecho mataciervos,
-y ellos no se dejan matar, por ser
-muy grandes corredores, que no hay saeta
-de amor que los alcance, que los hombres
-muy de burlas no pueden ser muy de véras,
-y éstos son los que toman las burlas de véras
-y las véras de burlas; y de esto que nos
-alevanta nunca nos pedirá perdon, pues escusa
-su pecado diciendo, que no es maldecir
-de aquello qu’es pública fama, ser nosotras
-burladoras de quien nos ama, qu’es la mayor
-infamia que puede ser, pues la ley nos manda
-que amemos á quien nos desama; cierto
-él se irá al infierno por donoso y no le valdrán
-sus donaires para salvarse de las penas
-que á los infamadores dan.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Castellana: Pues lo
-bueno es que se nos ha hecho consejero diciendo
-que sigamos aquel refran que dice:
-Haz siempre bien y no mires á quién, que
-bien hacer da buena mesa y cama. Tras eso
-anda él, y merece, por lo que nos alevanta,<span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[149]</a></span>
-que el amor le dé cama de galgo y mesa de
-hospital.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Violante: Él
-verná á ser confesor, pues nunca fué mártir
-en amores; ermitaño de Monte Olivete
-le querria ver, que yo iria á confesarme con
-él, pues preica tan bien como veis, diciendo
-que irémos al más profundo infierno si
-no vamos por el camino de su voluntad, y
-es que amemos á quien nos ama, y debe ser
-que á él le debe ir mal en amores y querria
-ser amado, como muestra á la fin del soneto
-diciendo á su dama: Que pues ella tiene
-el gobierno suyo bien mandado y enfrenado,
-hecho caballo de amor, que no le ensille
-burlando dél, como hacia Laura á su
-Petrarca, que lo gobernaba como á caballo
-bien enfrenado, que, en desmandarse de
-confiado, le daba una sofrenada, y en acobardarse
-de triste, le aflojaba la rienda, segun
-nos contaba don Luis Milan un dia delante
-su Margarita, que de velle muy triste le
-dixo: Alégrate, que pues escribes como el
-Petrarca, yo leeré tus obras como Laura.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Señoras, mudar de bien
-en mejor es gran cordura; si parece á vuestras
-mercedes, vamos al Real y presentemos
-al Duque y á la Reina la farsa, y nosotros
-harémos otra con sus damas, porque sepan<span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[150]</a></span>
-nuestro palacio ser tan bueno como el suyo.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Mencía: Señor
-don Diego, yo soy de su parecer, que
-tan bueno es mudar de bien en mejor, como
-es malo de mal en peor.</p>
-
-<p>Ya querria que estuviésemos allá por meter
-la guerra en casa ajena y sacarla de la
-nuestra, pues aquí ya estaba comenzada
-contra don Luis Milan y sus valedores, y
-vos, señor don Diego, empezaréis la escaramuza
-con las amazonas de la Reina que pelean
-diciendo: Que no se pueden decir damas
-sino las de palacio, y nosotras entrarémos
-á pelear con ellas como á valedoras
-vuestras.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Señora doña Mencía
-con tal valenza la victoria tenemos cierta,
-vamos: Que mucho se gasta en tardar lo
-que se debe ejecutar.</p>
-
-<p>Hé aquí el Duque que ya sale del Real,
-á buen tiempo allegamos: Señor, mande
-vuestra excelencia que se haga la farsa en
-el Real y será sacar de necesidad á don Luis
-Milan, que las damas que traemos habian
-movido una escaramuza contra él, que no
-podia acampar de muerto ó preso, y pues
-aquí verá cara de rey, será salvo, puesto que
-más vale ser buen preso que mal libertado.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Bien me parece lo que<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[151]</a></span>
-habeis determinado, id al apear de la Reina.</p>
-
-<p>Joan Fernandez llegó primero y dixo:
-Vuestra alteza sírvase de mí para tablas de
-apear y serémos el Cristóbal y el Jesus, pues
-siempre le tiene en la boca cuando me ve,
-como si yo fuese el enemigo.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Por mi fe yo no me fiaria
-de vos por un refran que dicen en valenciano;
-doña Hierónima, adevinaldo y responded
-á vuestro marido, que yo no acertaré.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Hierónima:
-Mes val ase quem porte, que caball quem
-derroque; no se si acerti á dir lo que vostra
-altesa volia.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Mirad qué duda,
-para decir mal del marido, si habia de
-acertar la mujer.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Vuestra alteza y su excelencia
-sean nos jueces quien terná más
-razon, ó las damas de su casa ó las de Valencia,
-en lo que dirémos.</p>
-
-<p>Señora doña Beatriz de Osorio: Vuestra
-merced y estas otras señoras de palacio, lo
-quieren ser tanto, que emprenden á defender
-que no se pueden decir damas sino las
-que están en él; y seréis la torre de Babilonia
-que quiso subir tan alto cuanto abajó:
-Que no se debe comenzar lo que no se puede
-acabar.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[152]</a></span></p>
-
-<p>Respondió la señora doña Beatriz: Don
-Diego, pues decis que somos la torre de
-Babilonia, vos sois el que la mandó hacer,
-que de soberbio era un Lucifer; lo de nosotras
-no es soberbia, sino ley.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Señora doña Beatriz,
-no puede ser ley lo que en ley no
-está; en Castilla debe ser hecha sólo para
-contra Valencia, que segun las gentes dicen,
-suegra y nuera son entrambas.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Joana de Guzman:
-Don Francisco, en Castilla no hacen leyes
-para contra Valencia, y si yo las hiciese diria:
-Don Francisco y burlador padre y hijo
-son entrambos.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Si vuestra merced
-hiciese esa ley, aquí le harian otra que diria:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Doña Joana de Guzman<br />
-Ley no tiene á su galan.</p>
-
-<p class="p1">Dixo doña Joanilla de Dicastillo, y es
-esta á quien la reina decia marido:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Reina, pues le soy marido,<br />
-Si más sufre esta porfía,<br />
-De vos me descasaría.</p>
-
-<p class="p1">La Reina le dixo: Doña Joanilla,</p>
-
-<p class="pp6 p1">
-No lo tengo á maravilla,<br />
-Que ley no quieras tener<br />
-En marido ser.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[153]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña María de Tobar: No
-hablemos más de leyes, que en los hombres
-se perdieron, y volvamos en lo que primero
-hablamos;</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que en Castilla no se llama<br />
-Si no es de palacio, dama.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Señora doña Merina:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Mucho va eso al reves,<br />
-Que el palacio no hace dama,<br />
-Sino la que dama es.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: No se hable más desto,
-que don Luis Milan me ha quitado de la
-boca lo que yo queria decir, y vuestra alteza,
-pues es juez conmigo, no sea amiga
-del amigo de pasion, sino enemiga del enemigo
-de razon.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Yo no me apartaré de la
-razon, que por mis damas no quiero tener
-pasion:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Sino por don Pedro Milan,<br />
-Que es mi galan.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Mencía: Pues su
-excelencia y alteza han determinado que
-pasemos por damas, pasarémos á servirlas
-como galanes, que yo quiero requebrarme
-con la señora doña Beatriz de Osorio,</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[154]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Que es tan hermosa,<br />
-Que es muy poco hacella rosa.</p>
-
-<p class="p1">Respondió doña Beatriz de Osorio: Señora
-doña Mencía:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Los ojos que nos verán<br />
-Nunca vieron,<br />
-Y los que os vieron ménos<br />
-Si n’os conocieron.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Luisa: Señora Doña
-Joana:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si yo fuese tan galan<br />
-Como vos sois muy galana,<br />
-Sería el mejor Guzman<br />
-Por tal Guzmana.</p>
-
-<p class="p1">Respondió doña Joana de Guzman: Señora
-Doña Luisa:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Nos dirán como al frisado:<br />
-Cayó la frisa<br />
-Y queda la risa,<br />
-Pues sois brocado.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Violante: Señora
-doña Merina de Tobar:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Quien á vos ha de llevar,<br />
-Muerto no estará en marina<br />
-De vuestra mar.</p>
-
-<p class="p1">Respondió doña Merina de Tobar: Señora
-doña Violante:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[155]</a></span></p>
-
-<p class="pp6 p1">Pues sois otra Bradamente,<br />
-Querria ser<br />
-Para vos otro Rugier.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Castellana: Señora
-doña Joana de Dicastillo:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Mucho quedará ufano<br />
-Quien será de su castillo<br />
-El castellano.</p>
-
-<p class="p1">Respondió la señora doña Joana: Señora
-doña Castellana:</p>
-
-<p class="pp6 p1">De mi dedo sois anillo,<br />
-Vos sereis de mi castillo<br />
-El castellana.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Estos amores que se dicen
-las damas de Valencia con las del Real,
-se encienden mucho; Joan Fernandez, pues
-sois llorador en amores, llorad y matarán
-vuestras lágrimas este fuego.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Don Diego,
-mejor sería matalle con el hielo de vuestra
-frialdad, pues os pueden hoy cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Fuente fria, fuente fria,<br />
-Fuente fria sois, señor;<br />
-Pues atravesais con hombres<br />
-Donde hay damas de primor.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco: Yo voy por la farsa
-para atajar la que hacen don Diego y Joan<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[156]</a></span>
-Fernandez, y no será menester, que ya me
-parece que entran. Todo el mundo esté
-atento y sin mucho reir, que don Miramucho,
-que es el Milan, si reimos demasiado
-nos terná por hombres de farsa y burlará
-de nuestras risadas con aquello que dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Un reir demasiado<br />
-Juzgan por muy alocado.</p>
-
-<p class="pn1">Guardemos, pues, la autoridad y vergüenza,
-que donde se pierde, tarde se cobra, y
-callemos, que ya comienzan.</p>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p>El Capitan de las galeras de la religion de
-Sanct Joan comienza y dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Duque, todo rey sin falta,<br />
-Hoy son justos veinte dias,<br />
-Que con grandes alegrías<br />
-Partimos todos de Malta.</p>
-<p class="pp6i">Y saliendo de Isladeras<br />
-Dió al través la Capitana<br />
-Y las otras tres galeras<br />
-Con fortuna tan de véras<br />
-Van corriendo Tramontana.</p>
-<p class="pp6i">La fortuna ya pasada<br />
-Fletamos un bergantin,<br />
-Y embarcámonos á fin<br />
-Para hacer esta jornada.</p>
-<p class="pp6i">Medio dia no pasó<br />
-Que acudió Griego y Levante,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[157]</a></span>Y en un punto nos echó<br />
-Que sueño me pareció<br />
-Ser tan presto en Alicante.</p>
-<p class="pp6i">Demos gracias á Dios<br />
-Y hacer siempre buena cara,<br />
-Pero quién no se alegrára<br />
-Sino en ver, señor, á vos.</p>
-<p class="pp6i">Caballeros esforzados,<br />
-Hagamos cara de hierro,<br />
-Que tras casos desastrados<br />
-Parecer regocijados<br />
-Nadi lo terná por yerro.</p>
-<p class="pp6i">Si hacemos de donosos<br />
-N’os debeis maravillar,<br />
-Que así suelen espantar<br />
-La fortuna valerosos.</p>
-<p class="pp6i">Y fortuna de espantada<br />
-En no darnos cata della,<br />
-Nos ha puesto en tal posada<br />
-Que si es el Real nombrada,<br />
-Es por quien hoy posa en ella.</p>
-<p class="pp6i">Lo que agora diré yo<br />
-Es de estar enamorado,<br />
-Que si el mar no m’anegado<br />
-Fué por quien negado so.</p>
-<p class="pp6i">Y tened esto por cierto,<br />
-Como es muy cierto el morir,<br />
-Que la mar, como á muerto,<br />
-Por echarme á tan buen puerto,<br />
-He cobrado aquí el vivir.</p>
-
-<p class="pn1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Perdone sobre este paso<br />
-Por la parte que me toca,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[158]</a></span>Que no es bien calle mi boca<br />
-Pues d’amores me traspaso.</p>
-<p class="pp6i">Si no me negó este mar,<br />
-Fué tambien por ser negado<br />
-En aquella del amar,<br />
-Donde amor hace tragar<br />
-El morir que ya he tragado.</p>
-
-<p class="pn1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¡Ay amor! ¿yo qué diré?<br />
-Habla tú por mi agora,<br />
-Negóme una señora<br />
-Que yo nunca la negué.</p>
-<p class="pp6i">Y al tiempo que me negaba<br />
-En mi alta mar de amor<br />
-De lo mucho que lloraba,<br />
-Un paje se me ahogaba<br />
-Si no fuera nadador.</p>
-
-<p class="pn1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No es mi pena así tan poca<br />
-Como la que se ha contado,<br />
-Pues de sed me só ahogado<br />
-Teniendo el agua á la boca.</p>
-<p class="pp6i">¿Como me negára aquí<br />
-En aquesta mar salada,<br />
-Pues huye el agua de mí,<br />
-Si por la que no bebí<br />
-Siento mi vida negada?</p>
-
-<p class="pn1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nunca fuera acontecido<br />
-Ni jamas ojos lo vieran,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[159]</a></span>Que los peces me comieran<br />
-Siendo ya d’amor comido.</p>
-<p class="pp6i">Que donosa cosa fuera,<br />
-Todo fuera por demas,<br />
-Que ballena me comiera,<br />
-Y si fuera que tal fuera<br />
-Verme por vos un Jonas.</p>
-
-<p class="pn1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo solo fuí sabidor<br />
-De lo que nos sucedió,<br />
-Pues á mí me apareció<br />
-Por Santelmo, el Dios d’amor.</p>
-<p class="pp6i">Díxome que no quisiese<br />
-Esta aparicion contar,<br />
-Porque en tal fortuna viese<br />
-Quién sería el que dixese<br />
-Amor nos puede salvar.</p>
-
-<p class="pn1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pensamientos fueron vanos<br />
-Sino en mar d’amor negarnos,<br />
-Pues no podemos negarnos<br />
-Muertos d’amorosas manos.</p>
-<p class="pp6i">Pues negar no nos podemos<br />
-Mártires enamorados,<br />
-De reir es que pensemos,<br />
-Por mucho que naveguemos,<br />
-Que podamos ser negados.</p>
-
-<p class="pn1">Dixo Otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mucho fuera gran dolor<br />
-Que muriéramos negados,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[160]</a></span>Siendo tan enamorados,<br />
-Si no fuera en mar d’amor.</p>
-<p class="pp6i">Y pues no podia ser,<br />
-Ya yo estaba confiado<br />
-Que no me podia perder;<br />
-Que en la mar de mi querer<br />
-Ya estoy hecho un pescado.</p>
-
-<p class="pn1">Prosigue el Capitan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Como al eco parecieron,<br />
-Desculpados son, señor,<br />
-Que en oir hablar d’amor<br />
-Todos ellos respondieron.</p>
-<p class="pp6i">Y tambien porque se vea<br />
-Que coxquean en amar,<br />
-Que cojo d’amor no afea<br />
-Cuando la dama no es fea<br />
-La que hace coxquear.</p>
-<p class="pp6i">Las damas por quien andamos<br />
-En amores tan de véras<br />
-Vienen en las tres galeras<br />
-Por ver cómo peleamos.</p>
-<p class="pp6i">Peleando en su presencia<br />
-Serémos fuertes guerreros<br />
-Contra toda otra potencia;<br />
-Que no hallan resistencia<br />
-Amadores caballeros.</p>
-<p class="pp6i">Suplicamos su excelencia<br />
-Por un correo sin tardar,<br />
-Mande luégo atalayar<br />
-Por la costa de Valencia.</p>
-<p class="pp6i">Que de todos tomen lenguas<br />
-Si habrán visto las galeras,<br />
-Porque algun aviso venga,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[161]</a></span>Que sería muy gran mengua<br />
-Descuidarse en las de véras.</p>
-<p class="pp6i">Gilot y Joan de Sevilla<br />
-Podrán ir en tal despacho,<br />
-Que harán muy poco empacho<br />
-Al caballo ni á la silla.</p>
-<p class="pp6i">Tan ligeros siempre están<br />
-De cabezas y de piés,<br />
-Que sin duda volarán<br />
-y por donde pasarán<br />
-Cada cual dirá quién es.</p>
-<p class="pp6i">Mándeles, señor, venir,<br />
-Vaya un paje bien criado,<br />
-Tráiganles mucho á su grado<br />
-Los que han de hacer reir.</p>
-<p class="pp6i">Si me da la comision,<br />
-Presto los despacharé,<br />
-Porque haré la provision<br />
-Más conforme á la razon<br />
-Que yo en ellos hallaré.</p>
-<p class="pp6i">Manda el Duque que partais<br />
-Para hacer luégo un viaje,<br />
-Por correos de aventaje,<br />
-Pues siempre en todo volais.</p>
-<p class="pp6i">Iréis hasta á Gibraltar<br />
-Muy en seso y muy de véras<br />
-Orillas siempre á la mar,<br />
-Y mandad atalayar<br />
-Si verán nuestras galeras.</p>
-
-<p class="p1">Vuelven Joan de Sevilla y Gilot, y dicen
-que una armada de turcos han tomado las
-tres galeras y están en Dénia, y dice el capitan:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[162]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">A consejo, á consejo,<br />
-Que bien será menester,<br />
-Dadme todos parecer<br />
-Cada cual como hombre viejo.</p>
-<p class="pp6i">Que el consejo en perficion<br />
-En los viejos floresció,<br />
-Que en mozos hay confusion<br />
-Si no fué el de Scipion<br />
-Cuando á Roma libertó.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballeros de Sanct Joan,<br />
-Oyan todos este mote,<br />
-Á las armas moriscote,<br />
-Que bien menester serán.</p>
-<p class="pp6i">Por armas quiero mi dama<br />
-Del turco que la tuviere,<br />
-Que ganalla por la fama<br />
-Es mejor que por la cama,<br />
-Véngame lo que viniere.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo pedir quiero la mia,<br />
-Que no vivo ya sin ella,<br />
-Porque estar tanto sin vella<br />
-Ya parece cobardía.</p>
-<p class="pp6i">Batallar será por fe,<br />
-Pues por fe será el motivo,<br />
-Y si muero ganaré,<br />
-Y si preso, ya yo sé<br />
-Á qué sabe ser cativo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[163]</a></span><p class="pp6i p1">Yo tambien no veo el hora,<br />
-Pues que sé que ha de vencer<br />
-La que m’ha de dar poder<br />
-Para hacella vencedora.</p>
-<p class="pp6i">Ella es la que vencerá<br />
-Con su fuerza y mi persona,<br />
-Pues á mí vencido m’há<br />
-Desta suerte dias ha<br />
-Mi dulce brava leona.</p>
-
-<p class="p1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Por metelles más espanto<br />
-Vamos presto, que ya es tarde,<br />
-Que me dirá de cobarde<br />
-Mi señora en tardar tanto.</p>
-<p class="pp6i">Suenen, suenen nuestras mallas,<br />
-Vaya, vaya muy de véras,<br />
-Peleemos por ganallas<br />
-Y será vencer batallas<br />
-Y cobrar nuestras galeras.</p>
-
-<p class="p1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ya veis que siento en tardar,<br />
-Pues que traigo yo en mis armas:<br />
-Mis arreos son las armas,<br />
-Mi descanso es pelear.</p>
-<p class="pp6i">Mi costumbre esta es<br />
-Por vencer al Dios d’amor,<br />
-Ya veis si será gran pres<br />
-Libertar la que despues<br />
-Puede hacerme vencedor.</p>
-
-<p class="p1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo tambien de armas me arreo,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[164]</a></span>Peleando por vencer,<br />
-Pero no para ofender<br />
-La que causa mi deseo.</p>
-<p class="pp6i">Esta es ya mi condicion,<br />
-Mi señora la causó,<br />
-Pues ya veis si es gran razon,<br />
-Para salir de prision,<br />
-Que la deje presa yo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo otro Comendador:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mi señora, ¿qué dirá,<br />
-Qué podrá decir de mí,<br />
-Sino que si estoy aquí,<br />
-Es por no estar todo allá?</p>
-<p class="pp6i">Este mote contradice,<br />
-Que por oracion lo digo;<br />
-Pues que por ella lo hice,<br />
-Siempre mi boca lo dice:<br />
-Cuando ménos más contigo.</p>
-
-<p class="p1">Dice el Capitan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues teneis tanto en memoria<br />
-Cada uno vuestra dama,<br />
-Caballeros de gran fama,<br />
-Y’os prometo la victoria.</p>
-<p class="pp6i">Yo no quedo en la posada,<br />
-De gana de verme en ello,<br />
-Primero será mi espada,<br />
-Por quien mi vida colgada<br />
-Tiene siempre de un cabello.</p>
-
-<p class="p1">Va el Capitan, y viene con los turcos,
-con quien han de combatir los Comendadores
-uno á uno, para lo que veréis, y dice:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[165]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballeros, sedlo en todo,<br />
-Ya veis qu’el turco me espera,<br />
-Si Dios quiere que aquí muera,<br />
-Regíos con muy buen modo.</p>
-<p class="pp6i">Turco, vuélvete cristiano<br />
-Y dame mi linda amada,<br />
-Que esto te será más sano,<br />
-Y sino, pon luégo mano<br />
-Como yo pongo á mi espada.</p>
-
-<p class="p1">Vence el Capitan al turco y cobra su
-dama griega, y dícele:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Gracias hago á mi Dios,<br />
-Gran victoria me ha dado,<br />
-Pues que vos la habeis ganado,<br />
-Que yo no venzo sin vos.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballero de verdad,<br />
-De muy alto corazon,<br />
-Siempre estuve en libertad,<br />
-Porque en vuestra gran bondad<br />
-Nunca se siente prision.</p>
-
-<p class="p1">Pelea otro Comendador.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si tan turco más no fueses,<br />
-Como hasta aquí has sido,<br />
-Harás muy mejor partido<br />
-Si mi dama me volvieses.</p>
-<p class="pp6i">Y sino, pon mano luégo<br />
-Al espada como yo,<br />
-Y verás que si te ruego,<br />
-Es porque no vayas ciego<br />
-Para aquel que te crió.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[166]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dice á su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vuestra es esta mi victoria,<br />
-Vos, señora, la vencistes,<br />
-Pues que siempre lo tuvistes<br />
-De vencer en mi memoria.</p>
-
-<p class="p1">Su dama responde:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballero, vuestra es,<br />
-Nunca vos seréis vencido<br />
-De valiente y muy cortés,<br />
-Porque muy tarde verés,<br />
-Cortesano ser perdido.</p>
-
-<p class="p1">Pelea otro Comendador.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Turco, oye lo que digo,<br />
-Deja tu secta enemiga,<br />
-Y á mí vuélveme mi amiga<br />
-Y yo volverm’he tu amigo.</p>
-<p class="pp6i">Y sino, guarte de mí,<br />
-Que de tí guardado estoy,<br />
-Que la ley en que nascí<br />
-Me defenderá de tí<br />
-Por la fe que yo le doy.</p>
-
-<p class="p1">Dice á su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Gracias á Dios verdadero,<br />
-Mi dama llevó el mejor,<br />
-Qu’ella ha sido el vencedor<br />
-Siendo yo su prisionero.</p>
-
-<p class="p1">Su dama responde:</p>
-
-<p class="pp6i p1"><span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[167]</a></span>Caballero, vos vencistes<br />
-A mí y al turco en verdad,<br />
-Á él, pues que lo rendistes,<br />
-Y á mí, porque causa distes<br />
-De cobrar yo libertad.</p>
-
-<p class="p1">Pelea otro Comendador, y dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Lástima tengo de tí<br />
-Siendo tan turco en tu ley,<br />
-Yo terné contigo ley<br />
-Si tú la ternas con mí.</p>
-<p class="pp6i">Déjame mi dama ya,<br />
-Que contigo va corrida,<br />
-Y sino, aquí estará<br />
-Quien dejártela hará,<br />
-Ó tú dejarás la vida.</p>
-
-<p class="p1">Vence al turco y cobra su dama griega,
-y dícele:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora, ser no pudiera,<br />
-Pues que fuera sin razon<br />
-Ser vos en mi corazon<br />
-Y que turco me venciera.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballero vencedor,<br />
-Á vos se ha de atribuir,<br />
-Que teniendo tanto amor,<br />
-No habia matador,<br />
-Sino vos hacer morir.</p>
-
-<p class="p1">Pelea otro Comendador, y dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Turco, no lo seas tanto,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[168]</a></span>Y conviértete á Dios,<br />
-Y pornáse entre los dos<br />
-Paz con l’Espíritu Sancto.</p>
-<p class="pp6i">Y por dama cobrarás<br />
-La reina Vírgen María,<br />
-Y mi griega dejarás,<br />
-Y sino, conoscerás<br />
-Que rogar no es cobardía.</p>
-
-<p class="p1">Gana en el combate á su dama, y dícele:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora, Dios que os crió,<br />
-Permitió lo que ha sido,<br />
-Que si el turco fué vencido,<br />
-Vos sois la que le venció.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballero, para dos,<br />
-Aunque fuesen más romanos,<br />
-Haced gracias á Dios,<br />
-Que no se dirá por vos:<br />
-Más tuvo lengua que manos.</p>
-
-<p class="p1">Pelea otro Comendador, y dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo ternía por mejor,<br />
-Turco, que te convirtieses,<br />
-Y mi dama me volvieses,<br />
-Porque toda es desamor.</p>
-<p class="pp6i">Créeme, que yo lo sé,<br />
-Déjala qu’es muy ingrata,<br />
-Y sino, aparejaté,<br />
-Que tal cual la cobraré,<br />
-Aunque más y más me mata.</p>
-
-<p class="p1">Cobra su dama y dícele:</p>
-
-<p class="pp6i p1"><span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[169]</a></span>Lo que dixe engaño era,<br />
-Señora, para engañar,<br />
-Que de vos sale el matar,<br />
-Si el turco aquí muriera.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Buen caballero engañoso<br />
-Y muy sabio en combatir,<br />
-Vuestro engaño gracïoso<br />
-Á vos hizo venturoso<br />
-Y á mí me hizo reir.</p>
-
-<p class="p1">Pelea otro Comendador.</p>
-
-<p class="pp6i p1">¿Quién te puso en tal favor,<br />
-Turco mal aventurado?<br />
-¿Quién te hizo enamorado,<br />
-Siendo el mismo desamor?</p>
-<p class="pp6i">Déxame, mi dama, Can,<br />
-Que no es hueso de roer;<br />
-Vuélvesela á su galan,<br />
-Que tus ojos no verán<br />
-Que yo te la deje ver.</p>
-
-<p class="p1">Dice á su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vos, victorïosa dama,<br />
-Sois semblante al Amazona,<br />
-Que al gran Héctor en persona<br />
-Quiso ver por su gran fama.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si yo el Amazona soy,<br />
-Vos sois Héctor ciertamente,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[170]</a></span>Que si tal renombre os doy,<br />
-Es por lo que hecistes hoy<br />
-Contra un turco tan valiente.</p>
-
-<p class="p1">Pelea otro Comendador, y dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues que cada cual venció<br />
-Á su turco con gran fama,<br />
-Turco, vuélveme mi dama,<br />
-Pues que para mí nasció;</p>
-<p class="pp6i p1">Y sino, sé convidado,<br />
-Que si me acampares vivo,<br />
-Nunca serás libertado<br />
-Por haber tú cativado<br />
-Á quien me tiene cativo.</p>
-
-<p class="p1">Cobra su dama, y dícele:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mi señora, ya me veis,<br />
-Que vos misma os libertastes,<br />
-Vos sois la que peleastes,<br />
-Pues que todo lo venceis.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballero, no burlais<br />
-Mucho, gran verdad decis,<br />
-Que los que d’amor penais,<br />
-Fuerzas son con que matais<br />
-Las fuerzas con que moris.</p>
-
-<p class="p1">Quedan vencidos los turcos y cativos, y
-requiébranse los Comendadores con sus damas.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Qué triunfo, qué victoria,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[171]</a></span>Toda de gloria tan llena,<br />
-Ganar damas para pena,<br />
-Que la pena toda es gloria.</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballero, bien mostrais<br />
-Cuánto en todo mereceis,<br />
-Pues que tanto nos honrais,<br />
-Que las penas que pasais<br />
-Por gran gloria las teneis.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Diga qué sintió, señora,<br />
-Ver á sus piés d’un reves,<br />
-Cuando el Turco vió á sus piés,<br />
-Siendo dél trïunfadora.</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Lo que yo podré decir,<br />
-Alabar, señor, á Cristo,<br />
-Que entre la muerte y vivir,<br />
-Vos me habeis hecho reir,<br />
-que en tal caso no s’ha visto.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora, bien es saber<br />
-Cóm’os fué de servidores,<br />
-Y á los turcos de favores,<br />
-Que otro no podia ser.</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">A mi Turco le ha ido<br />
-Como vos lo habeis gustado,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[172]</a></span>Que segun me ha tenido,<br />
-Tan mandado l’he tuvido,<br />
-Que jamas s’ha desmandado.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo tambien tengo un dolor;<br />
-Pues ser otra no podia,<br />
-Que favor al Turco haria,<br />
-Más de miedo que de amor.</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Eso no pudiera ser<br />
-Que de miedo yo le amase;<br />
-Que esperando su valer,<br />
-No tenía qué temer,<br />
-Que más no me asegurase.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Turcos requiebros dirian,<br />
-Turcos tan enamorados,</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No merecen ser burlados,<br />
-Pues que tanto nos querian.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Celos querria tener<br />
-Si licencia me daïs.</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Bien los habeis menester,<br />
-Pues mostrais ménos querer<br />
-De lo que, señor, mostrais.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[173]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora, ¿qué le presento<br />
-El Turco su servidor?</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Lo que pudo y buen amor,<br />
-Pues con obras lo mostró,<br />
-L’arco y flechas que traia,<br />
-En mis manos todo estaba.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ya vuestra merced tenía<br />
-Arco y flechas, pues heria<br />
-Con los ojos que miraba.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora, ¿quién me dirá<br />
-Este tiempo que n’os vi,<br />
-Si os acordastes de mí,<br />
-Que yo siempre estuve allá.?</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nadi os lo dirá, señor,<br />
-Como yo con más razon,<br />
-Pues perdí todo temor,<br />
-Confiando en la valor<br />
-De vuestro gran corazon.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¡Oh quién supiese, señora,<br />
-Si sentistes unos tiros,<br />
-No de bronzo, mas suspiros<br />
-Que os tiraba cada hora!</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[174]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Sí sentí, pues allegaron<br />
-Las pelotas hasta mí,<br />
-Y á los turcos espantaron,<br />
-Que’en mi boca retumbaron,<br />
-Que por eco os respondí.</p>
-
-<p class="p1">El Capitan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ea ya, señores, ea,<br />
-Vamos, vamos á danzar,<br />
-Porque yo quiero estorbar<br />
-Con danzar esta pelea.<br />
-Sea trisca, sí querrán,<br />
-Y cantemos en la fiesta,<br />
-Y las damas callarán,<br />
-Y callando mostrarán<br />
-Que el callar dan por respuesta.</p>
-
-<p class="p1">Dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Fiesta de tanto placer<br />
-No se puede festejar<br />
-Con bailar y no cantar,<br />
-Por vengarme en responder.</p>
-
-<p class="p1">Caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Damas que vengar se quieren,<br />
-Pues no quieren amistades,<br />
-Respondan lo que quisieren,<br />
-Que pues matan y no mueren,<br />
-Cantar quiero las verdades.</p>
-
-<p class="p1">Canta el caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">En mi gesto se os amuestra<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[175]</a></span>Gran amor,<br />
-Y en el vuestro á culpa vuestra<br />
-Hay desamor.</p>
-<p class="pp6i">Siempre estoy mirando al cielo<br />
-Cuando yo n’os puedo ver,<br />
-Y vos daisme por placer<br />
-Del pelillo pelo á pelo.</p>
-<p class="pp6i">Callo y mi gesto os amuestra<br />
-Gran amor,<br />
-Y en el vuestro á culpa vuestra<br />
-Hay desamor.</p>
-
-<p class="p1">Respuesta de la dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si en el gesto se ha de ver<br />
-Cuanto quereis,<br />
-Poco mostrais el querer<br />
-Que me teneis.</p>
-<p class="pp6i">Vos mostrais en vuestro gesto<br />
-que teneis muy poco amor,<br />
-Que tan sano servidor<br />
-No podrá estar mal dispuesto.</p>
-<p class="pp6i">Ya por vos no puede ser<br />
-Que amor mostreis,<br />
-Pues que nunca por querer<br />
-Enflaqueceis.</p>
-
-<p class="p1">Canta Otro caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yendo y viniendo<br />
-Vóyme enamorando,<br />
-Una vez riendo,<br />
-Y otra vez llorando.</p>
-<p class="pp6i">N’es la de mi ciego<br />
-Voluntad pequeña;<br />
-Mas arde mi fuego<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[176]</a></span>Si le añaden leña.</p>
-<p class="pp6i">Vánmela añadiendo,<br />
-Mis ojos mirando,<br />
-Una vez riendo,<br />
-Y otra vez llorando.</p>
-
-<p class="p1">Respuesta de la dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Cuando más os veo<br />
-Ir apasionado,<br />
-Más y ménos creo<br />
-Que estais namorado.</p>
-<p class="pp6i">Más amor y ménos<br />
-Veo en su manera,<br />
-Más amor de fuera,<br />
-Y de dentro ménos.</p>
-<p class="pp6i">Sois otro Teseo<br />
-Muy falsificado,<br />
-Más y ménos creo<br />
-Que estais namorado.</p>
-
-<p class="p1">Canta otro caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Cuando más y más os miro,<br />
-Más sospiro.</p>
-<p class="pp6i">Tanto tengo que mirar<br />
-En su gesto muy hermoso,<br />
-Que me hace sospirar,<br />
-Pues no soy su venturoso.</p>
-<p class="pp6i">Si me quiero retirar<br />
-De miraros, como os miro,<br />
-Más sospiro.</p>
-
-<p class="p1">Respuesta de la dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">
-Si os creyese cantaría,<br />
-Sospirastes Baldoínos<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[177]</a></span>Las cosas que más queria.</p>
-<p class="pp6i">No tengo mucha razon<br />
-De cantar este cantar,<br />
-Pues que vuestro sospirar<br />
-Muy falsos sospiros son;<br />
-Si n’os correis cantaria:<br />
-Sospirastes, Baldoínos,<br />
-Las cosas que más queria.</p>
-
-<p class="p1">Canta otro caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¡Ay que me matais!<br />
-Caballero, ¿qué teneis?<br />
-Señora, muerto m’habeis.<br />
-Por mi vida que os burlais.</p>
-<p class="pp6i">¿Cómo puedo yo burlar<br />
-Burlas que son tan de véras,<br />
-Pues matais de mil maneras<br />
-Para más enamorar?</p>
-<p class="pp6i">Cruelmente me matais.<br />
-Caballero, ¿qué teneis?<br />
-Señora, muerto m’habeis.<br />
-Por mi vida que os burlais.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Caballero burlador.<br />
-Mas lo sois vos, mi señora.<br />
-¿Para qué os burlais d’amor?<br />
-Porque vos sois burladora.</p>
-<p class="pp6i">Huélgome que lo otorgais,<br />
-No habeis menester tormento.<br />
-Por vida vuestra, que miento,<br />
-Que vos sois la que burlais.</p>
-<p class="pp6i">¿Para qué os burlais d’amor?<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[178]</a></span>Tened vergüenza en mal hora.<br />
-Más burlais vos, mi señora,<br />
-Que yo no soy burlador.</p>
-
-<p class="p1">Canta otro caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vaya, vaya, en hora mala,<br />
-Vaya, vaya.</p>
-<p class="pp6i">He perdido mi dormir,<br />
-Y no le quiero cobrar.<br />
-Porque más quiero morir<br />
-Que vivir para penar.</p>
-<p class="pp6i">No lo quiero más buscar<br />
-Si Dios me vala,<br />
-Vaya, vaya, en hora mala,<br />
-Vaya, vaya.</p>
-
-<p class="p1">Respuesta de su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Venga, venga, en hora buena,<br />
-Venga, venga.</p>
-<p class="pp6i">Dicen si quiero un truhan,<br />
-Que burla de servidores,<br />
-Burlára de mi galan,<br />
-Que quiere morir d’amores.</p>
-<p class="pp6i">Dalles ha, pues son traidores,<br />
-Mala strena,<br />
-Venga, venga, enhorabuena,<br />
-Venga, venga.</p>
-
-<p class="p1">Canta otro caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Loco estoy del mal que siento;<br />
-Piedras me haceis tirar,<br />
-Búscame mi entendimiento,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[179]</a></span>Yo no lo quiero cobrar.</p>
-<p class="pp6i">Mucho más vale ser loco,<br />
-Que morir con la cordura,<br />
-Yo moria poco á poco,<br />
-Y hora vivo con locura.</p>
-<p class="pp6i">Con ser loco estoy contento;<br />
-Pues no siento mi penar,<br />
-Búscame mi entendimiento,<br />
-Yo no lo quiero cobrar.</p>
-
-<p class="p1">Respuesta de su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Un loco tengo donoso,<br />
-Por amar<br />
-No quiere el seso cobrar.</p>
-<p class="pp6i">Yo querria que sanase,<br />
-Vále buscando su seso,<br />
-Tírale piedras y vase<br />
-Como si fuese sabueso.</p>
-<p class="pp6i">Muestra tener más reposo<br />
-En loquear,<br />
-No quiere el seso cobrar.</p>
-
-<p class="p1">Canta otro caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Con dolores descorteses<br />
-Voy cantando por las calles:<br />
-Mala la vistes, franceses,<br />
-La caza de Roncesvalles.</p>
-<p class="pp6i">Tengo mal frances d’amor,<br />
-Qu’es peor que mal frances,<br />
-Que jamas curado es<br />
-Sino de quien da el dolor;</p>
-<p class="pp6i">Deste mal há muchos meses<br />
-Que me sienten por las calles,<br />
-Mala la vistes, franceses,<br />
-La caza de Roncesvalles.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[180]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Respuesta de su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Buena pro os haga, señor,<br />
-Buena pro.</p>
-<p class="pp6i">Mal frances teneis d’amor,<br />
-Tenéoslo.</p>
-<p class="pp6i">Mal frances d’amor no sé,<br />
-Buscad quién os l’ha pegado;<br />
-Yo n’os tengo enamorado,<br />
-Que nunca vistes por qué.</p>
-<p class="pp6i">Buena pro os haga el dolor,<br />
-Buena pro,<br />
-Mal frances teneis d’amor,<br />
-Tenéoslo.</p>
-
-<p class="p1">Canta otro caballero:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No sé qué me digo,<br />
-No sé qué me hago,<br />
-Dame amor un higo,<br />
-Y tómole por pago.</p>
-<p class="pp6i">Tal os pague amor<br />
-Á cuantos burlais,<br />
-Pues que no tragais<br />
-Higos por amor.</p>
-<p class="pp6i">Ya no estoy conmigo,<br />
-No sé qué me hago,<br />
-Dame amor un higo<br />
-Y tómole por pago.</p>
-
-<p class="p1">Respóndele su dama:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si l’amor n’os da un higo,<br />
-Y’os daré una castañeta,<br />
-Pues teneis falsa riseta<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[181]</a></span>De enemigo.</p>
-<p class="pp6i">Vos teneis muy buena paga,<br />
-Pues que de burlas servis,<br />
-Buena pro, señor, os haga,<br />
-Ya que todo os lo reis.</p>
-<p class="pp6i">Vuestra cara es el testigo,<br />
-Tomad una castañeta,<br />
-Pues teneis falsa riseta<br />
-De enemigo.</p>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p class="pp6i p1">No más trisca y acabemos<br />
-Con tener debida ley;<br />
-Pues vieron casa de rey,<br />
-Á los turcos libertemos.</p>
-<p class="pp6i">Y mandémosles bailar,<br />
-Pues su mal volvió alegría,<br />
-Que no sentirán pesar,<br />
-Pues se vean libertar<br />
-Para volverse á Turquía.</p>
-<p class="pp6i">Turcos, pues lo mereceis,<br />
-Cobrad vuestra libertad,<br />
-Y si lo mandais, bailad<br />
-Como en Turquía soleis.</p>
-<p class="pp6i">Y por más regocijar<br />
-Dia, que tan dia fué,<br />
-Que en placer volvió el pesar,<br />
-Le podrémos acabar<br />
-Con un torneo de pié.</p>
-<p class="pp6i">Esto es lo que hacer debemos,<br />
-Vamos por las armas, vamos,<br />
-Pues con armas nos honramos,<br />
-Con las armas acabemos.</p>
-<p class="pp6i">Y vosotros no dejeis<br />
-De bailar, pues dais placer,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[182]</a></span>Que tambien pareceréis,<br />
-Con el baile que haréis.<br />
-Que podréis entretener.</p>
-
-<p class="p1">Acabado el torneo se acaba la farsa con
-esta copla:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si nos da, señor, licencia,<br />
-Volvernos hemos á Malta,<br />
-Aunque parece que falta<br />
-Vista en no ver su excelencia.</p>
-<p class="pp6i">La fortuna que pasamos,<br />
-Pasarémos en no veros;<br />
-Que si dulce lo gustamos,<br />
-Muy amargo lo esperamos<br />
-Lo que se pierde en perderos.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Don Luis Milan, bien
-habeis mostrado que no son farsas las que
-vos haceis, pues de vuestras burlas se pueden
-sacar avisadas véras, y de las véras avisadas
-burlas, como mostraron: <i>Los comendadores,
-por mi mal os vi</i>; que esto puede
-cantar Juan Fernandez, vuestro competidor,
-pues los vió, para tener envidia de vos,
-por habellos hecho tan cortesanos en las burlas
-como en las véras.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Si las de vuestra
-excelencia no fuesen burlas para favorecer,
-creeria que son véras para burlar, que de
-reyes es burlando hacer mercedes, como
-oirán en este cuento: Nuestro valenciano Penarroja,
-comendador de Christus, viviendo<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[183]</a></span>
-con el rey Manuel de Portugal, fuéle á demandar
-casamiento, y díxole: Decey, Comendador,
-¿habeis casado por trato ó por
-amores? y respondióle: No, señor, sino
-por trato; y el Rey le dixo: ¿He vídevos
-ella? Quiso decir con esta burla, que si le
-habia visto ella ántes de casar, siendo tan
-feo, nunca le tomára por marido, y si habia
-casado por amores, creyéralo, pues no hay
-amor feo; y despues de haber burlado con
-él, le dió más de lo que demandó; que
-burlas de reyes mercedes son.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-las burlas de su excelencia lo han sido para
-mí, y no para vos, pues me ha dicho que vi
-los Comendadores de vuestra farsa por mi
-mal, para tener envidia de vos; y téngola,
-pues habeis sabido hacer lo que os diré con
-este romance:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Más pesar he de vos, Conde,<br />
-Pues no sois de envidiar<br />
-En armar las cortesanas<br />
-Damas para farsear.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Juan Fernandez,
-lo que yo hice de burlas vos lo haceis de
-véras, como en este contra romance al
-vuestro oiréis:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Siempre os vi, señor don Juan,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[184]</a></span>Armado de cortesanas<br />
-Contra damas muy galanas<br />
-Por ser muy bajo galan.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: No teneis razon, Joan
-Fernandez, de buscar tachas donde no las
-hay, que os tacharán; tachador real de córtes
-pareceis, ó coracero en poner tachas en
-la coraza de don Luis Milan, teniendo tan
-fuertes launas de respuestas, que no las pasarán
-vuestros hierros, que por ser de amores
-bajos, cuentos son para burlar.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Don Diego, bien
-habeis defendido á don Luis Milan, vuestro
-amigo, perro ropero me habeis parecido,
-de aquellos que les dicen, guarda la
-ropa, guarda la ropa.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Beatriz de Osorio:
-Señora doña Mencía, donoso ha sido don
-Francisco, que á don Luis Milan ha hecho
-hacer risa de perro, y mereceria que se
-quedase con ella, pues los mofadores parece
-que regañan riendo quando quieren mofar.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Mencía: Señora
-doña Beatriz, no puede parecer don Luis
-Milan á lo que no paresce, que no siendo
-perras sus cosas, haga risa de perro; más parece
-á risa de córte, que risas de avisados
-reprensiones son.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Violante: Señora<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[185]</a></span>
-doña Merina de Tovar, ¿qué le parece destas
-dos lanzas que han corrido estas señoras?
-¿á quién daria vuestra merced la mejoría,?
-que el merecimiento no debe estar sin
-precio.</p>
-
-<p>Dixo doña Merina de Tovar: La señora
-doña Mencía corrió mejor lanza, pues socorrió
-á don Luis Milan, que estaba corrido
-de verse apodado á risa de perro, por haber
-sido mucho reido. Y la señora doña Beatriz
-de Osorio no corrió mala lanza, pues corrió
-á don Luis Milan, que ha sido echar lanza
-en Fez, lo que yo les doy es lo que se traen
-consigo, que el merecimiento no está sin precio.
-Dixo la señora doña Luisa: Señora doña
-Joana de Guzman, adevinar querria lo que
-vuestra merced piensa y debe ser; que tiene
-muy risueño el servidor, y es señal de poco
-amor.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Joana de Guzman:
-Señora doña Luisa, mi servidor no rie
-de poco amor, mas ríese de lo que sé.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Castellana: Señora
-doña Joana de Dicastillo, ¿de qué puede reir
-el servidor de la señora doña Juana de Guzman?
-¿si se rie que le dicen don Donoso,
-y nunca dice donaires?</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Joana de Dicastillo:
-Señora doña Castellana, á jornadas<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[186]</a></span>
-es donoso, que el otro dia acertó á decir uno
-á su dama, y fué que la apodó á saboga, que
-tenía gusto para contentar, y espinas para
-ahogar, y ella le dixo: que tenía donaires
-de pescador. Y él respondió:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Si pescase vuestro amor,<br />
-Sería buen pescador.</p>
-
-<p class="p1">Y ella replicó:</p>
-
-<p class="pp6 p1">No me dejaré pescar<br />
-En vuestra mar.</p>
-
-<p class="p1">Y él se fué desavenido con ella, y así está
-como halcon encapirotado, que no dice
-nada.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Muy contento estó
-de la señora doña Beatriz de Osorio, que me
-apodó á risa de perro, porque me hizo mercurino,
-de la propiedad del planeta Mercurio,
-que le pintan la cabeza de perro, por
-ser muy sentido y entendido; y así risa de
-perro es de avisado, que apénas ha de mostrar
-los dientes cuando rie, mostrando que
-siente lo bueno y lo malo de la conversacion,
-y á lo bueno ha de reir como quien alaba,
-y á lo malo como quien reprende. Dixo que
-yo reia regañando cuando queria mofar, y
-en esto quiso decir mal de mí, ó no me entendió,
-que mejor mostró la señora doña
-Mencía entenderme, en lo que respondió<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[187]</a></span>
-por mí; y aunque en mí no haya tanto bien
-como dixo, en su mercad hay aviso para
-hacerme más de lo que soy, pues puso nombre
-risa de córte, á la que la señora doña
-Beatriz dixo de perro; que no es perra ni
-mofadora la risa que al reprendido mejora.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-mucho querria saber cómo se ha de reir para
-alabar ó para reprender, que yo nunca he
-oido ni visto risas que hablen, sino agora.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan: Señor Joan
-Fernandez, razon sería que me hubiésedes
-entendido las risas que me habeis hecho
-hacer muchas veces; que por responder
-á lo que me habeis preguntado, contaré
-lo que á muchos caballeros y á mí nos
-contastes en el Real, delante su excelencia;
-y dixistes que viniendo muy tarde á
-dormir, pasada media noche, os desnudastes
-solo por no ser sentido; despertó vuestra
-mujer, muy brava y celosa riñéndos mucho,
-y como le sobrase la razon, á vos os
-faltaba para respondelle, y siempre callando
-os acostastes; y ella, de muy enojada, dándoos
-empujones os trajo hasta la orilla al
-despeñadero, y como vos os vistes tan apretado,
-porque no os derribase de su cama, dixístesnos
-que le tirastes una púa, y ella os
-dixo: <i>Vade retro</i>, Satanas, que mi marido<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[188]</a></span>
-no era tan sucio; y huyendo de la cama, y
-vos tras ella le respondistes: Mujer, no soy
-Satanas, sino puerco espin, que cuando le
-aprietan tira púas. Y preguntándome el
-Duque qué me habia parecido del cuento,
-yo le respondí: Señor, preguntaldo á mi
-risa; y él me dixo: ¿Qué, las risas hablan?
-yo le dixe: Cuando el reir es con zuño y
-gesto de menosprecio, entónces es reprender,
-y el sonreir con gesto amoroso es alabar,
-que harto hablan las risas, que descubren
-á los ánimos lo que sienten. Si Joan
-Fernandez me cree, ántes se dejará despeñar
-de la cama, que hacer más el puerco
-espin.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Bien será mudar de
-nuevas, porque mi mujer se ha parado colorada
-y está corrida. Yo le he hecho del
-ojo que disimule, y no sé si lo hará.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Hierónima: No
-cumple hacerme del ojo, ni del dedo, que
-calle, pues no es para disimular lo qu’es mal
-disimularlo; que sufrir la mujer al marido,
-no ha de ser para que la tenga en poco como
-vos haceis, que á su excelencia quiero pedir
-justicia de vos, que os mande no saqueis
-cuentos sobre mí.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Mujer, mirad lo
-que decis, que nunca saqué cuentos sobre<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[189]</a></span>
-vos, que siempre quereis que yo esté debajo,
-y á vuestro mando, que yo no he casado
-con mujer, sino con hombre; y así cuando
-las damas me preguntan qué hace doña
-Hierónima, vuestra mujer, yo les digo: Señoras,
-no se puede vivir con don Hierónimo,
-mi marido, que yo soy la mujer, pues ella
-no lo quiere ser.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Hierónima: Si
-yo no hiciese el hombre, ninguna mujer
-ternia segura en casa de vos; y á tal marido
-tal mujer.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Doña Hierónima, reir me
-habeis hecho de buena gana; amostráme
-cómo haré el hombre, pues vuestro marido
-ha mostrado al Duque, mi señor, á ir tras
-las de su casa.</p>
-
-<p>Respondió el Duque: Vuestra alteza es
-tan celosa, que á mí me ha hecho celoso, y
-por esto voy tanto tras sus damas, para guardallas.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: De la boca me lo
-quitó vuestra excelencia, que eso mismo le
-queria decir á doña Hierónima, mi mujer.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Hierónima:
-¿Qué le parece á vuestra alteza, qué buen médico
-y apotecario son? mejor visitan las sanas
-de casa que las enfermas; que yo estando
-enferma poco há, halló al mio mi hermana<span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[190]</a></span>
-vestido como á médico, tentando el pulso á
-una criada mia, y díxole: Hermano, ¿qué es
-eso que haceis? y él respondió: Señora, no
-soy quien pensais, que el médico de casa
-soy.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Si vuestra alteza y
-su excelencia mandan, aquí está á la puerta
-un Rey d’armas que viene á publicar un
-cartel; entrará si le dan licencia.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Hacelde entrar, que el
-corazon me dice qu’es alguna fiesta que don
-Luis Milan quiere hacer en servicio de su
-dama. Entró el Rey d’armas, y publicó este
-cartel, que dice:</p>
-
-<p>Muy altos príncipes y señores: Yo Miraflor
-de Milan, caballero errante, os hago
-saber que soy llegado á esta tierra, por dar
-cabo á una aventura, ó acabar mi desventura,
-y es que hallándome por el reino de Frigia,
-en el puerto Tenedo, donde la griega armada
-tuvo diez años sitiada Troya, salí de
-mi galera, y siendo en tierra sentí una voz
-que me dixo: Sube en ese monte nombrado
-Ida, que delante tienes, donde Páris Alexandre
-fué criado, y estuvo hasta que hizo
-el juicio á las diosas, dando la manzana de
-oro á la Vénus, por más hermosa que la
-Juno y la Pallas, y sabrás lo que has de
-hacer. Y subiendo hallé al entrada dél la<span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[191]</a></span>
-fuente de Policena, que el retrato della, en
-bulto de cristal, sobre una columna estaba,
-echando agua por un caño de oro que en
-los pechos tenía con un letrero que decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quien d’esta agua gustará,<br />
-Hermosura beberá.</p>
-
-<p class="p1">Yo, queriendo beber della para que me
-viese hermoso la que feo le parecia salió un
-caballero armado de unas muy hermosas y
-ricas armas, con unas letras de oro por ellas
-sembradas, que decian:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo soy Achíles, mandado<br />
-Que l’agua de Policena<br />
-No deje beber de grado<br />
-Si Cupido no lo ordena.</p>
-
-<p class="p1">Yo, que vi la guarda desta fuente ser
-Achíles, pensando cómo podia ser esto, estuve
-más espantado que de verme en batalla
-con él; que la muerte no deshonra cuando
-el matador da honra.</p>
-
-<p>Y viniendo á palabras, me dixo: Nadi
-merece gustar del agua que no pude beber;
-que do falta el merecer, nadi se debe probar.
-Yo, que me vi despreciado, holgué que
-me dió ocasion de ensañarme con él, y respondíle:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No estará sin merecer,<br />
-Quien ventura le quisiere,<br />
-Desta agua dejar beber.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[192]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Y él metiendo mano á su espada y yo á
-la mia, combatimos gran rato, hasta que
-sentimos una voz que dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Achíles, deja beber<br />
-Del agua de Policena<br />
-Á Miraflor á su placer.</p>
-
-<p class="p1">Y él con un gran sospiro desapareció, que
-no vi por dónde se fué; yo, bebido que hube
-del agua, vime en ella tan hermoso como
-ántes era feo.</p>
-
-<p>Pasé más adelante, y vi un otra, nombrada
-la fuente de Casandra, hija de Priamo,
-rey de Troya, que profetizó la destruccion
-de los troyanos y no fué creida; y asimismo
-estaba un retrato della de bulto, de
-piedra amatiste, sobre una columna, con un
-caño que de la frente le salia, echando agua
-por él, con este letrero que decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quien d’esta agua beberá,<br />
-La sciencia de Casandra<br />
-Alcanzará.</p>
-
-<p class="p1">Yo, queriendo beber della, vime delante
-un caballero con unas armas negras y unos
-letreros de oro por ellas, que decian:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Corebbo soy por querer,<br />
-Que si amor no me lo manda,<br />
-De mi señora Casandra<br />
-Su agua no dexe beber.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[193]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Conociendo que este caballero era Corebbo,
-que la hermosura de Casandra le
-hizo enemigo de sus amigos, y amigo de sus
-enemigos, como amor suele hacer, que por
-selle servidor, siendo griego, sirvió á los
-troyanos contra sus griegos en la guerra
-que tuvieron, y viendo que de Troya habian
-hurtado sus enemigos á Casandra, su
-señora, salió sólo contra ellos, y peleó de
-tal manera, que su dama se salvó y él fué
-muerto allí por ella; y viniendo él y yo á
-las armas, por defenderme que no bebiese
-del agua, sentimos la misma voz que le dijo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Corebbo, Cupido manda<br />
-Que del agua de Casandra<br />
-Á Miraflor dejes beber.</p>
-
-<p class="p1">Desapareció, que ni sé cómo vino ni por
-dónde se fué, y bebí del agua, que me pareció
-de tal gusto como lo que da á gustar;
-pues que nadi se hartaria de beber sabiduría.</p>
-
-<p>Y pasando más adelante, hallé un otra,
-nombrada la fuente de Elena, mujer del
-rey Menelao, griego, que fué robada de
-Páris Alexandre, hijo del rey Priamo de
-Troya, en venganza del robo que hizo Hércules,
-griego, de Hesiona, troyana, hija del
-rey Loomedon, troyano, que entónces reinaba,<span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[194]</a></span>
-llevándola á Grecia, que fué causa
-de la destruccion de Troya; y vi, como en
-las pasadas fuentes, que esta hermosa Elena
-estaba de bulto damantino retratada sobre
-una columna, con un caño que de la teta
-izquierda le salia, echando agua por él, con
-un letrero que decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quien d’esta agua beberá,<br />
-Otro Páris en amores se verá.</p>
-
-<p class="p1">Yo, queriendo beber della, con gran desseo
-de verme tan venturoso como Páris en
-amores, vi venir á gran prisa un caballero
-muy hermoso, armado de muy ricas y hermosas
-armas, con un arco y saeta encarada
-para mí, con un letrero que en la ventanilla
-de la celada traia, que desta manera decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Páris só que voy en pena<br />
-Sino cuando vengo á ver<br />
-Para no dejar beber<br />
-L’agua de la reina Elena.</p>
-
-<p class="p1">Yo, que por el letrero conocí que este
-caballero era Páris Alexandre, hijo del rey
-Priamo de Troya, que siendo preñada dél
-la Reina, su madre, ensoñó que paria una
-hacha quemando á toda Troya; y sabido
-por el Rey, su marido, de los sabios que
-tenía, que este sueño significaba la destruccion
-y pérdida de todo su reino, mandó por<span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[195]</a></span>
-consejo dellos que luégo en nacer lo matasen;
-y como nació este infante muy hermoso,
-su madre no tuvo corazon de hacelle
-matar, y mandó á una criada suya que ántes
-del dia lo echase al pié deste monte Ida,
-secretamente que nadi lo supiese, y que lo
-dejase allí; viniendo el dia, fué hallado por
-un pastor, que lo crió como á hijo suyo
-hasta que fué hombre, y saliendo muy gran
-luchador, que jamas halló quien le venciese,
-llevólo el pastor que lo habia criado á
-una fiesta de lucha que en Troya se hizo,
-donde venció á Hector y á todos sus hermanos;
-y espantados dél, quisieron saber
-quién era y supieron toda su historia. Y conocido
-ser hijo del Rey, por decir la Reina
-que no lo habia hecho matar, alegráronse
-todos y quedó con ellos; yo, pensando
-con el arte que me hacian ver lo que via,
-muy espantado fuí á beber del agua, y Páris
-tiróme una saeta que en mi escudo quedó
-enclavada, y echando mano á las espadas,
-turó muy gran rato nuestra batalla,
-hasta que nos departió la misma voz que
-siempre oido habia, que le dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Páris, deja tu furor,<br />
-Que mi voluntad ordena<br />
-Que de la fuente de Elena<br />
-Beba el agua Miraflor.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[196]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Y desapareciendo como los otros, yo pude
-beber del agua desta fuente de Elena,
-que tal sabor tenía como Páris la gustó, al
-principio dulce y á la fin muy amarga; pues
-fué muerto de Pirro, hijo de Achíles, á
-quien Páris mató en el templo de Pállas,
-viniendo sobre seguro á tratar con la reina
-Hecuba y su hija Policena, para casar con
-ella; y si allí le mató Páris con engaño, fué
-porque Achíles habia muerto á Hector en
-la batalla á traicion, no osando acometelle
-cara á cara, que por traidor era tenido entónces
-quien tal hacia.</p>
-
-<p>Pasé más adelante y vine á parar en una
-muy hermosa plaza que en medio de lo más
-alto deste monte estaba, con un palacio real
-que el rey Priamo habia mandado hacer para
-cuando venía á cazar en este deleitoso monte,
-lleno de caza y muchos deleites, que al parecer
-todo animal allí vivia más tiempo; que
-el deleite virtuoso conserva la vida hasta el
-término della: y recreando de ver estas
-maravillas, vime delante un hombre de maravillosa
-presencia, y díxome: Sígueme y no
-receles, que entre enemigos no va quien favorecido
-está, de la manera que tú has sido
-en esta aventura de las fuentes, quedando
-más hermoso y más sabio y más venturoso,
-por haber alcanzado con tanta honra á beber<span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[197]</a></span>
-del agua dellas. Tomóme de la mano y
-fuimos á parar donde paran los favorecidos
-de Cupido, que fué en la sala del alegría,
-pues todo parece que reia, y vi á Cupido y
-á su madre asentados sobre dos grifos de
-oro, que en el aire por maravilloso artificio
-estaban, con este letrero que desta manera
-decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Por la tierra y por la mar<br />
-Vuelan grifos del Amor,<br />
-Desde el rey hasta el pastor,<br />
-Qu’es reir y sospirar.</p>
-
-<p class="p1">Yo, con el acato que debia, hablé desta
-manera al Amor: ¡Oh Cupido! no sé cómo
-servirte las grandes mercedes que me has
-hecho, que por tu mano haya sido merecedor
-de beber el agua de las tres fuentes que
-en este monte tuyo están, que, por ser de
-tanto valor, muy pocos beberán dellas si no
-es por tu favor; yo te suplico me mandes
-con qué te sirva porque sepa lo mejor, y
-respondiendo con estas amorosas palabras,
-me dixo:</p>
-
-<p>¡Oh Miraflor de Milan! tan pagado estoy
-de tí como tú deudor á mí, que por lo que
-mereces te he pagado, y no por cuanto hecistes
-ni harás por mí; tu has de partir luégo
-para la ciudad de Valencia de Aragon, mi<span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[198]</a></span>
-mortal enemiga, pues reino tan poco en
-ella, que me ahorcaron en una justa, como
-tú sabes, que sólo en tí quedé vivo por una
-obra que en honra mia heciste, mostrando
-tu gran lealtad y la poca que los jueces tuvieron
-en dejarme ahorcar contra razon,
-siendo los aventureros que me defendian
-ganadores y perdedores de perdidos, pues á
-la fin fuí ahorcado por ser muy desconocidos;
-donde se vió el poco amor que tienen y
-el mucho que hay en tí, pues se ve que por
-ser desamorados, las damas hacen gestos á
-los caballeros burlando dellos, y ellos guiñan
-dellas de cola de ojo, que dias hay que
-no se conocen los unos á los otros, pues ellos
-parecen tuertos por guiñar, y ellas desamoradas
-por mofar, y de aquí viene que se van
-cantando:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No fie nadi d’amor,<br />
-Qu’es mudable y burlador.</p>
-
-<p class="p1">Y así no se fian unos de otros, que si un
-caballero quiere servir, ha de dar fianzas
-que no ha de guiñar, y ellas dar fiadores que
-no han de mofar; y en llegando á tu Valencia,
-enviarás un cartel por el rey d’armas
-mio, que de aquí llevarás nombrado el Revolvedor,
-y mandarle has presentar de parte
-tuya á los desamorados valencianos tuyos, y<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[199]</a></span>
-tomarás por querella, que, por el desacato
-que me hicieron y menosprecio de ahorcarme,
-les combatirás que me fueron traidores
-en un torneo de pié, á tres golpes de
-pica y cinco de espada; y porque vean cómo
-pago á mis leales amadores, como tú
-eres, escríbeles las maravillas que en este
-monte te hice ver, y la gran honra y provecho
-que has ganado por combatir con tan
-nombrados caballeros y beber del agua destas
-tres fuentes, de tanto valor y propiedad
-como son; agora véte y harás como quien
-eres, que yo nunca te faltaré. Y así me partí
-el más contento hombre que del amor se
-partió, por donde os desafío con ese cartel
-de hoy en un mes en la plaza Mayor, dicha
-el Mercado, con las condiciones y armas y
-querella que aquí tengo dicho; y el combatir
-será sobre el monte Ida que allí veréis,
-y al subir dél me hallaréis á mí primero, defendiendo
-que no beban del agua de la fuente
-que yo guardaré, y el que mejor lo hiciere
-que yo tenga libertad de pasar adelante, si
-querrán probarse con Achíles y Corebbo y
-Páris, que allí estarán guardando sus fuentes
-que no beban del agua dellas, y el que pudiere
-pasar y vencer todos estos caballeros, y
-llegáre al palacio real del dios d’amor, que
-allí verán, su madre, la diosa Vénus, le alcanzará<span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[200]</a></span>
-perdon que no esté en desgracia de
-su hijo Cupido, y daránle un anillo nombrando
-el venturoso, con un letrero en torno
-dél que dirá:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quien anillo llevará del amor,<br />
-Será anillo de su dedo el servidor.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: En mi vida oí cartel que
-más placer me diese, por haber contado la
-maravillosa y extraña aventura de las fuentes
-del monte Ida. Si en libertad estuviese,
-yo iria á probarme en ella, que no es caballero
-el que no emplea su vida por alcanzar
-honra y fama, mayormente donde se alcanzaria
-tan gran provecho bebiendo del agua
-destas tres fuentes, que dellas se alcanza hermosura,
-que yo la querria para parecer bien
-á la Reina, mi señora, y sabiduría para disimular
-los celos que tengo de don Pedro
-Milan, y ventura para que no me fuese más
-contraria.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Y’os digo, por mi fe, que
-si fuese caballero, me iria á probar en esta
-aventura por ganar hermosura para parecer
-bien á don Pedro Milan, mi servidor,
-y sabiduría para saber cómo le va al Duque,
-mi señor, en amores, y ventura para ser
-más querida dél.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[201]</a></span></p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Si una dama me
-diese licencia, yo iria á probarme en ella,
-y si alcanzase la hermosura, no la querria,
-sino para matar de celos á un competidor
-mio, y la sabiduría para saber si una dama
-burla de mí ó no, en hacerme un higo debajo
-manga que me hace en verme, y la
-ventura para que fuese venturoso con ella,
-que siempre me desengaña en ponerme á la
-ventana una mona cuando le doy vueltas.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Si no fuese que soy desdichado
-en aventuras, no tardaria de verme
-en ésta, que muy poco se aventura para lo
-que se gana; y si alcanzase la hermosura, la
-querria por no tener que agradecer mucho
-á mi dama, que los feos han de agradecer
-que los dejen servir, y á los hermosos se les
-ha de sufrir, pues hermoso alegre y feo entristecen;
-y si alcanzase sabiduría la emplearia
-para que nunca me acabasen de entender,
-que lo entendido desprecia el no saber
-que nada aprecia; y si alcanzase la ventura,
-no la querria sino para no tomar lo
-que se alcanza con ella, pues mucho mejor
-sabe lo que por merecer se posee, como
-dixo un criado favorecido en este cuento
-que oiréis: Un rey muy soberbio no queria
-hacer mercedes por merecer sino por ventura,
-pretendiendo que todo servicio se le<span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[202]</a></span>
-debia de deuda debida, y queriendo usar desta
-mala plática, mandó henchir muchas arcas
-la metad de caras que hacian gestos para
-burlar, y las otras de mano de fe, que
-tienen solo un dedo alto, y los que habian
-de recibir las mercedes abrian las arcas, y el
-que abria arca que hacia gestos de burlar,
-decíale el Rey: Toma deso que tú me das,
-que la ventura le paga á quien de su señor
-se burla; y el que abria arca de fe el Rey
-le decia: Toma deso que tú me das, y hacíale
-mercedes. Y el criado favorecido no
-quiso abrir arca ninguna y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No quiero bien por ventura,<br />
-Sino por merecimiento,<br />
-Que no puede dar contento<br />
-Lo que se da por locura.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Si mi mujer no
-quisiese ser el marido, ternía libertad de
-irme á probar en esta aventura, que tan
-hombre me hallo para pelear con hombres,
-como mujer para resistir á mi mujer, y si
-alcanzase la hermosura, no la querria sino
-para que una dama no dixese una mentira
-de celos, porque se ha dado á entender que
-ando tras de una camarera suya, y cuando
-paso por su puerta á hora de vueltas, arremete
-á su criada, y dándole pellizcos, le<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[203]</a></span>
-dice: Toma, porque te festeja don Feo, y
-su criada le dice: No es sino don Hermoso;
-No es sino feo; No es sino hermoso: alborotan
-toda la casa hasta que las departen; y si alcanzase
-la sabiduría no la emplearia sino para
-saber cuándo andan de véras ó de burlas los
-amores desta criada de la dama de los pellizcos,
-diciendo yo por un agujero que le hablo,
-decidme, por vuestra vida: ¿Andáis conmigo
-de burlas ó de véras? y respóndeme: Un
-dia de burlas y otro de véras, porque veais
-quién son mujeres; y si alcanzase la ventura,
-no la querria sino para ganar de venturoso
-lo que gano de porfiado, que diez años,
-los mejores de mi vida, me ha costado una
-moza aragonesa, y díceme cuando conmigo
-se enoja: Andad para porfiado. Yo le digo:
-No soy sino venturoso en haberos alcanzado;
-y ella me dice: No sois sino porfioso,
-que nunca me fuistes agradoso. Yo dígole:
-Andad para moza; y ella me dice: Andad
-para viejo. Yo le digo: Troquemos si pensais
-que os he enojado; y respóndeme: Ya
-he trocado, que bien troca quien mejora.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Yo me he de ver en
-esta aventura y si alcanzase la hermosura,
-no la querria sino para hacer celoso á Joan
-Fernandez, con nuestra competencia, porque
-va diciendo que nuestra dama le dice<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[204]</a></span>
-que me gana de gentil-hombre lo que yo le
-gano de más valido entre damas, y él me
-gana de jugador de pelota á largas, lo que
-yo le gano á la cuerda, y él me gana á la
-jineta lo que yo le gano á la brida, pues no
-me voy tanto della como él; y si alcanzase
-la sabiduría no la emplearia sino para saber
-qué le pasa por la cabeza á Joan Fernandez
-cuando vuelve los ojos en blanco y
-mira al cielo, y dice, tan blanco el ojo, que
-yo creeria que alguna moza se le ha ido de
-las redes quando retiga los ojos, y si alcanzase
-la ventura, no la querria sino para ganalla
-donde Juan Fernandez la pierde, y
-perdella donde él la gana;</p>
-
-<p class="pp6 p1">Que segun dicen las gentes,<br />
-Entre damas siempre pierde,<br />
-Y con mozas siempre gana.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Horas dan, ya debe ser
-muy tarde, aunque no les querria dejar ir
-sin una condicion que nos veamos mañana,
-á la hora misma, así como estamos, que
-mucho querria más largamente platicásemos
-de la córte del rey Priamo de Troya,
-desde el principio de este reino hasta su
-malaventurado fin. Y sea sin falta, porque
-si Joan Fernandez la hace, don Luis Milan<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[205]</a></span>
-le ganará quince y treinta, con la ventaja
-que mostraria tenelle ganándole á este
-juego.</p>
-
-
-<p class="pc1"><i>Aquí se acaba la tercera jornada.</i></p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b205.jpg" width="200" height="156"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[206]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b206.jpg" width="500" height="105"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<h2 class="p2">JORNADA CUARTA.</h2>
-
-<p class="pc2">Y DICE DON LUIS MILAN.</p>
-
-<p class="p2">Señor Joan Fernandez, el Duque me ha
-enviado un paje para que vaya con la dama,
-que ayer llevé, y quiere que le traiga una
-montería que tengo hecha del Rey de Troya
-con sus damas y caballeros, y que tenga cuidado
-de haceros ir, porque no perdais el juego
-de falta: yo querria que viniésedes, para que
-si os tengo de ganar, no sea por la falta que
-vos haréis en faltarnos, porque no digan que
-si yo gané en la conversacion fué por vos
-no estar en ella; aunque más os conviene ir á
-vos que á mí, pues dirian las damas que no
-osais veros conmigo en el campo cerrado de
-la gala, que es en sarau, donde más se
-muestra quien es galan, pues el que no lo
-fuese en sala no lo será en calle, que por<span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[207]</a></span>
-más que vaya bien vestido y encabalgado,
-no será sino don Juan Mula, ó don Pedro
-Caballo: y tomad el primer consejo del enemigo
-y venid, que yo me voy, y vos, paje, id
-á casa de don Diego y don Francisco y Joan
-Fernandez, que menester será, segun se ha
-ido enojado, para que no hagan falta, sino á
-todos les ganaré el juego.</p>
-
-<p>Va el paje del Duque á casa de Joan Fernandez,
-y llama y respóndele una criada.
-<i>Paje.</i> ¿Quién está en su casa? ¿quién
-está en su casa?</p>
-
-<p><i>Criada.</i> El que no está en la ajena.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> Mirad qué fria razon. Mas pensé
-que habia de estar en casa ajena el que está
-en la suya. ¿Quién está arriba? ¿quién está
-arriba?</p>
-
-<p><i>Criada.</i> El que no está abajo.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> ¡Oh cuerpo de mí qué frialdad!
-Esta debe ser la que dicen mozuela de Caraza.</p>
-
-<p><i>Criada.</i> Ved si sois vos el que dicen</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tirte allá, que no quiero,<br />
-Mozuelo Rodrigo,<br />
-Tirte allá, que no quiero<br />
-Que burles conmigo.</p>
-
-<p class="p1"><i>Paje.</i> Mejor os podrian decir á vos mozuela
-de Logroño; pues estais engroñada<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[208]</a></span>
-con quien n’os merece nada. Salid, veamos
-con quién hablo, si es del palacio ó del establo.</p>
-
-<p><i>Criada.</i> Vos debeis ser del establo, que
-yo de palacio soy; pues á tales preguntas
-como haceis, tales respuestas mereceis. Mi
-señor Joan Fernandez contaba á la señora,
-su mujer, el otro dia, que tenía un criado,
-que donde quiera que lo enviaba, siempre
-le traia mal recaudo, y púsole nombre paje
-del mal recaudo, y porque le daban grita
-los pajes sobre esto, lo despidió; quizá debeis
-ser vos: esperad, y decírselo he. Señor,
-á vuestra merced creo que viene un criado
-del Duque, y cierto debe ser el paje del mal
-recaudo que vuestra merced despidió.</p>
-
-<p>Díxole Juan Fernandez: Dile que suba,
-veamos si me trae algun mal recaudo, que
-peor se le llevará.</p>
-
-<p>Dixo el paje: El Duque mi señor me ha
-mandado que yo viniese á no sé quién,
-para que no falte de ir allá, como ayer le
-ofreció, que para luégo es tarde.</p>
-
-<p>Respondióle Joan Fernandez: Paje, mirad
-bien á quién os envian, que á mí no me
-nombran Noséquién.</p>
-
-<p>Dixo el paje: Señor, ya sé que no le dicen
-Noséquién, sino Nosécómo, que no me
-acordaba de su nombre sino del que vuestra<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[209]</a></span>
-merced me puso, que por él voy corrido
-y habré de irme de Valencia.</p>
-
-<p>Respondióle Joan Fernandez: ¿Y por qué
-me habeis puesto por nombre Nosécómo?</p>
-
-<p>Dixo el paje: Parecióme, señor, que los
-nombres y apodos han de ser conformes al
-parecer y condicion de los apodados, y con
-razon se le puede decir el señor Nosécómo,
-pues no se puede saber cómo han de contentar
-á vuestra merced; y por no enhadalle
-más voy á don Diego, por lo mismo que
-á vuestra merced soy enviado.</p>
-
-<p>Respondióle Joan Fernandez: Paje,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ios para burlador,<br />
-Que mejor vais apodado<br />
-Que vos sois apodador.</p>
-
-<p class="p1">Vase el paje para casa de don Diego Ladron
-y dice: Si tan mal me va en casa de
-don Diego como en la de Joan Fernandez,
-yo podré cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Estos mis cabellos, madre,<br />
-Dos á dos se los lleva el aire.</p>
-
-<p class="p1">Pues me han dado tal pelillo el señor y
-su criada, ella debe pelar á su amo. Ya
-veo casa de don Diego, y una criada á la
-ventana, que le dicen la Peladilla; en nombre
-de Dios, y échome á nadar.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[210]</a></span></p>
-
-<p><i>Paje.</i> ¡Ah, señora Peladilla! ¿está vuestro
-señor en casa?</p>
-
-<p><i>Pelad.</i> Señor Pelado, no sé sino que para
-vos no hay nadi.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> Ea, por mi vida, diga la verdad,
-aunque pocas veces la soleis decir.</p>
-
-<p><i>Pelad.</i> A lo ménos agora no he dicho
-mentira, pues pareceis gurrion pelado. No
-sé de qué gavilan habeis acampado.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> Del que vos acampastes, pues tuvo
-presa con vos toda la noche.</p>
-
-<p><i>Pelad.</i> Toma esa pedrada, porque se os
-acuerde de la mentira que decis, y del nombre
-que me habeis sacado.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> ¡Ay! ¡ay! que me ha escalabrado
-la calabacilla de romero, que no hay media
-bebida en ella.</p>
-
-<p>Salió don Diego y dixo: ¿Qué es esto?
-¿qué es esto, paje de mal recaudo? ¿qué teneis
-vos que ver con mis criadas, que le sacais
-nombres?</p>
-
-<p>Respondió el paje: Señor, ¿mas qué tienen
-ellas que ver conmigo, que me han sacado
-nombre gurrion pelado?</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Pues así es que los dos os
-habeis motejado, y estais al cabal, no se hable
-más en ello; que vos habeis picado como á
-gurrion pelado, y ella á vos como á peladilla.
-Decidme si sois venido con algun recaudo.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[211]</a></span></p>
-
-<p>Respondió el paje: Señor, sí; que el Duque
-me envia á vuestra merced se le acuerde
-del sarau que está aplazado hoy en el Real,
-pues el suyo le hace valer á veinte y cuatro.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Paje, diréis á su excelencia
-que luégo soy allá, que aquí aguardo
-á Joan Fernandez y á don Luis Milán, para
-ir, que me han enviado á decir que están
-armándose de motes para contra mí, porque
-yo haga lo mismo, que bien lo habrémos
-menester don Francisco y yo.</p>
-
-<p>Partióse el paje para casa de don Francisco
-y dixo: Con temor voy á casa de don
-Francisco para que vaya, y, si no me engaño,
-yo soy de bodas, que Guzmana veo qu’es
-peor que perra parida, que, de celos de sus
-hijos, á cuantos entran en su casa muerde.
-¡Ah, señora Guzmana! ¿por qué se entró
-de la ventana?</p>
-
-<p><i>Guzm.</i> Por el paje del mal recaudo, si lo
-conosceis.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> Tan bien le conozco como á Guzmana
-de los afeites.</p>
-
-<p><i>Guzm.</i> Mirad el murciégano, traga-morcillas,
-con qué ojos me mira; él no tiene
-vista para ver los papirotes que le dan cara
-cara, y ve los afeites que yo no traigo.</p>
-
-<p><i>Paje.</i> No hablemos de mala vista, que el
-otro dia vi que os entrastes en casa de mosen<span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[212]</a></span>
-Calamoja, por la grita que os dió un
-hombre, que topastes con él, haciéndole saltar
-la sangre de las narices, y él fué tras vos
-para ensangrentaros, y vos huyendo, os iba
-diciendo: A la lechuza, á la lechuza Guzmana
-de los afeites, encuentra-hombres, que
-no ve de dia.</p>
-
-<p>Salió don Francisco y díxole: ¿Qué alboroto
-es éste, Guzmana, con el paje del mal
-recaudo? ¿entendeisos los dos?</p>
-
-<p>Respondió Guzmana: El diablo le entienda
-á este pan perdido, mendrugo de
-casas, que, de bellaco, ratones no quieren
-comer dél; revesado de mesones, que yo me
-espanto cómo está en casa del Duque, si ya
-no es criado del secretario Sis.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Paz, paz, con que
-no la hagais de boca, que engendraréis como
-víboras, que mata la hembra su macho
-al engendrar: Que mi Guzmana y vos ponzoña
-sois los dos.</p>
-
-<p>Vino don Luis Milan y dixo: ¡Ah señor
-don Francisco! hénos aquí ya con nuestras
-damas; la señora doña Mencía os está esperando
-al cabo de la escalera, que no se alcanza
-esto de damas. Mereceríades ser el
-ahorcado, y que os diese la vuelta, pues
-os haceis desear de quien sería mejor desealla.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[213]</a></span></p>
-
-<p>Respondió don Francisco: Don Luis Milan,
-mucho mejor es hacerse desear, que
-no aborrecer.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Responda la señora
-doña Violante, pues es para responder
-por los dos.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Violante: Cabalgue
-presto, y vamos á recoger la señora
-doña Mencía,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que donde se puede perder,<br />
-Quien se hace desear,<br />
-Le vernán aborrecer.</p>
-
-<p class="p1">Allegaron á casa de la señora doña Mencía,
-y díxole don Francisco: Señora, diera
-yo mil vidas por vella hecha leon de cabo
-de escalera, por morir á sus manos, pues se
-podria decir este mote que yo en una justa
-saqué:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quien á vuestras manos muere,<br />
-¿Qué más quiere?</p>
-
-<p class="p1">Respondió la señora doña Mencía: Señor
-don Francisco, bueno es hacer del enojado
-las damas, por oir un adobo de tal galan como
-vos sois; que de leona que estaba al cabo de
-la escalera, por vos tardar tanto os matára,
-sino que vemos por el letrero de las manos<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[214]</a></span>
-que nos habeis dicho que ya n’os queda vida
-para que se os pueda dar la muerte; sino,
-dígalo la señora doña Castellana, si es verdad.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Castellana: Señora
-doña Mencía, nunca la he visto recibir
-engaño sino agora; y no es maravilla, que no
-son engañados sino los que no saben engañar.
-¿No ve vuestra merced que don Francisco
-es el gato pajarero de nuestra vecina,
-que saltando tras pájaras por los tejados,
-aunque caya de muy alto, siempre cae de
-piés y queda sano? La señora doña Luisa se
-rie, díganos de qué.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Luisa: Señoras,
-de lo que yo me rio es que pocos dias
-há me contaron este cuento de don Francisco;
-él iba haciendo el gato de noche,
-por encubrir el rumor que hacia en un tejado
-por donde pasaba á cazar pájaras, y
-resbalando cayó de muy alto sobre un gran
-monton de plumas de almohadas, que de
-ventura halló para acampar la vida; y dióse
-gran prisa de maullar, porque nadi se hubiese
-pensado que fuese gato; y como el ruido
-de la caida fué grande, subió la señora
-de casa para ver lo que era, y vió un hombre
-casi todo cubierto de las plumas, maullando,
-y díxole: ¿Quién sois vos, que maullais?<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[215]</a></span>
-y él conosciéndola respondióle: Vuestro
-gato soy, señora; y ella mandó secretamente
-que subiesen agua, diciendo: Echalde
-agua, porque no se me muera el gato,
-echalde agua; y quedó tan gato mojado, que
-nunca más ha maullado en amores.</p>
-
-<p>El Duque vió venir las damas, y envióles
-el paje y dixo:</p>
-
-<p>Su excellencia ha visto á vuestras mercedes
-de la ventana de su aposento, y mandóme
-que las guiase allá, donde las aguarda
-la Reina.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Bien seais venidas, amigas
-mias; á esos caballeros que os han traido
-no digo nada, pues vienen á endechar, que
-el Duque mi señor quiere resuscitar hoy
-muertos, con una montería, que me han dicho
-que nos trae, de las damas y caballeros
-de Troya, don Luis Milan.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Señora, no veo el hora
-cuando oirla, que Joan Fernandez me ha
-dicho que es muy buena; óyala vuestra alteza,
-y será poner gana á don Luis Milan
-para decirnos lo que sabe de los troyanos, y
-si de lástima vienen las damas á llorar, en
-oir la crueldad que los griegos tuvieron con
-las damas troyanas, quedarán piadosas, que
-no podrán reirse de los que matan de amores;
-y roguemos á don Luis Milan que lea,<span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[216]</a></span>
-que ya está con la obra en las manos, esperando
-que vuestra alteza se lo mande.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Don Luis Milan, por vida
-de don Pedro Milan, vuestro primo, que leais,
-que y’os prometo de oir de buena gana por
-ser la obra milana.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan: Con el favor
-de vuestra alteza será el obra del alteza
-que será, por oir quien la oirá.</p>
-
-<p>Y dice así:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Damas salian de Troya,<br />
-A una montería van,<br />
-¡Cuán hermosa y cuán galan<br />
-Iba Elena!</p>
-<p class="pp6i">Presa va d’una cadena<br />
-De oro fino, y de amor,<br />
-Por la saya al derredor<br />
-Bien labrada.</p>
-<p class="pp6i">Toda va invincionada,<br />
-De rubís toda salió,<br />
-Pues que Páris la robó<br />
-A su grado.</p>
-<p class="pp6i">Saya del oro tirado,<br />
-Pues d’amor tirada fué,<br />
-Cuando con Páris se fué<br />
-Para Troya.</p>
-<p class="pp6i">En sus pechos una joya<br />
-Con un rico diamante,<br />
-Por aquel hermoso amante,<br />
-Amiga d’ella.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[217]</a></span><p class="pp6i">Parecia una estrella<br />
-De hermosura que guiaba,<br />
-Mano á mano la llevaba<br />
-Su amado.</p>
-<p class="pp6i">Todo su vestir broslado<br />
-D’unas hachas que ardian,<br />
-Y con letras que decian:<br />
-Ardo yo.</p>
-<p class="pp6i">La madre que lo parió<br />
-Ensoñó dél, que paria<br />
-Una hacha que ardia<br />
-A su ciudad.</p>
-<p class="pp6i">Invincion de crueldad,<br />
-Pues que le costó la vida,<br />
-D’él ni della no entendida,<br />
-Mas gustada.</p>
-<p class="pp6i">Elena muy regocijada,<br />
-Para más placer mostrar,<br />
-Entonó este cantar<br />
-Y cantó:</p>
-<p class="pp6i">Ojos que me veis en Troya,<br />
-No seré más griega, no,<br />
-Pues que Páris me robó.</p>
-<p class="pp6i">Fuerza tuvo de tirano,<br />
-Pues que me pudo tirar,<br />
-Gran cosario es en la mar<br />
-Del amor este troyano.</p>
-<p class="pp6i">Ya no está más en mi mano<br />
-Sino ser troyana yo,<br />
-Pues que Páris me robó.</p>
-
-<p class="p1">Aquí salen á la caza Trohilo y Policena:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Como un sol luégo salió<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[218]</a></span>Policena tan hermosa,<br />
-Qu’es muy poco hacella diosa<br />
-De hermosura.</p>
-<p class="pp6i">Su cuerpo, gesto y postura<br />
-No se pueden alabar,<br />
-Pues turbaban en mirar<br />
-Toda vista.</p>
-<p class="pp6i">Tan graciosa sobre trista,<br />
-Que fingia su alegría,<br />
-Y en lo poco que reia<br />
-Bien mostraba.</p>
-<p class="pp6i">Señalar lo que esperaba<br />
-De su fin muy desastrada,<br />
-Que por Pyrro degollada<br />
-Se vió en Troya.</p>
-<p class="pp6i">¡Oh resplandeciente joya!<br />
-Tu hermosura te dejó,<br />
-Pues á Pyrro no mató<br />
-Tu hermosura.</p>
-<p class="pp6i">Caso fué de desventura<br />
-Que se habia de seguir,<br />
-Qu’el remedio del morir<br />
-Es la muerte.</p>
-<p class="pp6i">Siguiendo su mala suerte,<br />
-Sobre triste muy galan,<br />
-Mano á mano los dos van,<br />
-Trohilo y ella.</p>
-<p class="pp6i">Ella en todo ya una estrella,<br />
-Y él un otro Héctor troyano,<br />
-Despues de Héctor su hermano,<br />
-En los troyanos.</p>
-<p class="pp6i">Ella y él que dos hermanos,<br />
-Pues de bien invincionados,<br />
-Los dos fueron muy nombrados<br />
-Este dia.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[219]</a></span><p class="pp6i">De un carmesí traia<br />
-Una saya recamada<br />
-De hilo plata, broslada,<br />
-Toda estrellas.</p>
-<p class="pp6i">Y un sol eclipsado entr’ellas,<br />
-Hecho de tan subtil arte,<br />
-Que no parecia arte,<br />
-Mas verdad.</p>
-<p class="pp6i">Vióse en él escuridad,<br />
-Y d’estrellas resplandor;<br />
-Invincion fué de dolor<br />
-Y profecía.</p>
-<p class="pp6i">Las estrellas que de dia<br />
-Todo eclipsi hace ver,<br />
-Las más veces suele ser<br />
-Muy gran mal.</p>
-<p class="pp6i">Harto fué mala señal<br />
-De la muy triste jornada,<br />
-De su Troya asolada<br />
-Y todos ellos.</p>
-<p class="pp6i">Iba en rubios cabellos,<br />
-Y tan claros rayos daban,<br />
-Que los del sol se espantaban<br />
-Y escondian.</p>
-<p class="pp6i">Enlazaban cuantos vian,<br />
-Y ansí iban enlazados,<br />
-Con muchos ojos colgados<br />
-Della y dellos.</p>
-<p class="pp6i">Sino, dígalo de aquellos<br />
-Achíles el fuerte griego,<br />
-Si fueron rayos de fuego<br />
-En que murió.</p>
-<p class="pp6i">Fué el vestido que sacó<br />
-Trohilo muy señalado,<br />
-De un carmesí broslado<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[220]</a></span>De leones.</p>
-<p class="pp6i">Ellos dicen quién él es,<br />
-Que Trohilo fué un leon,<br />
-Tal que puso en ocasion<br />
-De perderse</p>
-<p class="pp6i">Á los griegos y volverse,<br />
-Que mucho desconfiaban,<br />
-Pues en Trohilo cobraban<br />
-Los troyanos</p>
-<p class="pp6i">Las victoriosas manos<br />
-De Héctor, que ya no vivia;<br />
-Mas fortuna no queria<br />
-Que así fuese,</p>
-<p class="pp6i">Porque Troya se perdiese,<br />
-Como veis que se perdió;<br />
-Policena se entonó,<br />
-Muy suave,<br />
-Á cantar como aquel ave<br />
-Que la nombran ruiseñor:</p>
-<p class="pp6i">Aguas de la mar,<br />
-Miedo he<br />
-Que en vosotras moriré.</p>
-<p class="pp6i">Ondas turbias saladas,<br />
-Al mejor de mi dormir,<br />
-Ensueño que m’a de venir<br />
-Por vosotras, malas hadas,<br />
-Mil veces os he ensoñadas,</p>
-<p class="pp6i">Miedo he<br />
-Que en vosotras moriré.</p>
-
-<p class="p1">Aquí salen Héctor y Andrómaca:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Salió la mayor valor<br />
-De hombre humano,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[221]</a></span>Héctor era el troyano,</p>
-<p class="pp6i">Flor de la caballería,<br />
-que con su gran valentía<br />
-Estorbó</p>
-<p class="pp6i">Que griego no desembarcó<br />
-Aquel dia que allegaron,<br />
-Que ni tierra le ganaron<br />
-Ni pudieran,</p>
-<p class="pp6i">Si los hados no quisieran;<br />
-Pues aquel griego poder<br />
-Todo se pensó perder<br />
-En aquel dia.</p>
-<p class="pp6i">Mar de sangre parecia,<br />
-El mar junto á la tierra,<br />
-De la gran matanza y guerra<br />
-Que Héctor hizo.</p>
-<p class="pp6i">Un griego le contrahizo<br />
-Aquel dia en pelear,<br />
-Ajaz Thalomon sin par,<br />
-Por que vió,</p>
-<p class="pp6i">Desde el puerto Tenedo,<br />
-Los griegos en perdicion,<br />
-Y salió como un leon<br />
-En sólo ver</p>
-<p class="pp6i">Que Héctor pudiera vencer<br />
-Sólo á la griega armada,<br />
-Fuese contra aquella espada<br />
-Hectorea,</p>
-<p class="pp6i">Que tanto nombrada está<br />
-Del gran Héctor invencible,<br />
-Con denuedo muy terrible<br />
-Y gran osar.</p>
-<p class="pp6i">Que al Héctor hizo hablar,<br />
-De sus fuerzas espantado:<br />
-¡Oh caballero esforzado!<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[222]</a></span>Yo te ruego,</p>
-<p class="pp6i">Pues eres valiente griego,<br />
-Que te conozca por nombre,<br />
-Pues te conozco por hombre<br />
-En tu persona.</p>
-<p class="pp6i">Hijo soy de Exiona,<br />
-Yo soy Ajaz Thalomon.<br />
-Esto fué la perdicion<br />
-De troyanos,</p>
-<p class="pp6i">Que Héctor retiró sus manos,<br />
-Este dia de los griegos,<br />
-Que Ajaz Thalomon, á ruegos,<br />
-Lo alcanzó.</p>
-<p class="pp6i">Por lo cual desembarcó<br />
-El armada griega en paz,<br />
-Por amor del fuerte Ajaz,<br />
-Su primo hermano.</p>
-<p class="pp6i">Héctor, el valor troyano,<br />
-De oro y verde ha salido<br />
-Muy broslado su vestido<br />
-De hazañas.</p>
-<p class="pp6i">D’él huyendo alimañas,<br />
-Osos, tigres y leones<br />
-Salvajes, sierpes, dragones,<br />
-Que en miralle,</p>
-<p class="pp6i">No osaban esperalle,<br />
-Que tan conoscido era,<br />
-Por temor de una fiera<br />
-Sin razon.</p>
-<p class="pp6i">Como del fuerte varon,<br />
-Achíles dado por suerte,<br />
-Para que diese la muerte<br />
-Al desdichado</p>
-<p class="pp6i">De Héctor, muerto más por hado<br />
-Que no por quien le mató,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[223]</a></span>Porque nunca le esperó<br />
-Cara cara,</p>
-<p class="pp6i">Tanto tiempo, que esperára<br />
-Lo que suceder pudiera,<br />
-Y buscó nueva manera<br />
-Y ocasion.</p>
-<p class="pp6i">No sé si fué á traicion,<br />
-Pues se puede presumir,<br />
-No pudiéndolo sufrir<br />
-En batalla.</p>
-<p class="pp6i">En razon y escrito se halla<br />
-Que fué muerto á cautela,<br />
-Porque muriese la vela<br />
-Que velaba,</p>
-<p class="pp6i">Y á los griegos espantaba,<br />
-Que si Héctor no muriera,<br />
-Troya nunca se perdiera.<br />
-Salió con él</p>
-<p class="pp6i">La joya de tal joyel,<br />
-Con la saya de coronas<br />
-Que la Reina de Amazonas<br />
-Se la dió;</p>
-<p class="pp6i">Sólo porque meresció<br />
-Hombre de tal merescer,<br />
-Gloriosa tal mujer.<br />
-¡Oh qué dama!</p>
-<p class="pp6i">Más hermosa por la fama<br />
-De mujer de tal ventura,<br />
-Que la misma hermosura<br />
-Como á dea,</p>
-<p class="pp6i">La reina Pantasilea,<br />
-La miraba y la acató,<br />
-Cuando la saya le dió<br />
-Por el nombre</p>
-<p class="pp6i">De mujer de tan gran hombre.<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[224]</a></span>Las coronas que traia,<br />
-Son por las que merescia,<br />
-Y ganó</p>
-<p class="pp6i">De los reyes que mató<br />
-Sobre Troya, su marido.<br />
-Un sol era su vestido;<br />
-Relucia</p>
-<p class="pp6i">De la grande pedrería,<br />
-Finas, de muy gran valor,<br />
-Por el muy fino valor<br />
-D’él y della.</p>
-<p class="pp6i">Iba Andrómaca tan bella<br />
-Como Héctor muy galan,<br />
-Mano á mano los dos van,<br />
-Y ella cantando:</p>
-<p class="pp6i">¡Oh qué fresco y claro dia,<br />
-Si no turban tristes hados<br />
-La alegría!</p>
-<p class="pp6i">Rosas d’esta pradería,<br />
-Cogidas y por coger,<br />
-Bien nos va con el placer,<br />
-Pues nos hace compañía;<br />
-Buena va la montería,<br />
-Si no turban tristes hados<br />
-La alegría.</p>
-
-<p class="p1">Aquí salen Corebbo y Casandra:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tras éstas salió una dama<br />
-Como radial cometa,<br />
-Casandra, la gran profeta<br />
-No creida.</p>
-<p class="pp6i">Con una invincion subida<br />
-Y una ropa muy extraña,<br />
-Y broslada una montaña<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[225]</a></span>Toda fuegos.</p>
-<p class="pp6i">Que si no estuvieran ciegos<br />
-Los troyanos de valientes,<br />
-Vieran estos accidentes<br />
-Ser mortales.</p>
-<p class="pp6i">Proveyeran á los males<br />
-Como Casandra decia,<br />
-Que la ciega valentía<br />
-Es peligrosa.</p>
-<p class="pp6i">Con su cara piadosa<br />
-Entre dientes sospirando,<br />
-Como quien rie llorando<br />
-Descubria</p>
-<p class="pp6i">Que el placer no es alegría<br />
-Con sospecha de pesar.<br />
-Todo fué profetizar<br />
-Su montaña,</p>
-<p class="pp6i">Porque viese cuanto daña<br />
-No creer lo porvenir,<br />
-Pues lo puede descubrir<br />
-El alto cielo.</p>
-<p class="pp6i">Gran cordura es el recelo,<br />
-Que Casandra lo mostró;<br />
-La montaña que sacó<br />
-Figuraba</p>
-<p class="pp6i">Troya, como se quemaba<br />
-Rocafuerte su Illion,<br />
-Quemada sin defension<br />
-De aquel fuego</p>
-<p class="pp6i">De los griegos más que griegos,<br />
-Pues sus llamas más quemaron,<br />
-Cuanto más agua echaron<br />
-En llorar,</p>
-<p class="pp6i">Damas tan de apiadar,<br />
-Que aquel fuego se apiadára,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[226]</a></span>Si sintiera y él gustára<br />
-Lo que hacia.</p>
-<p class="pp6i">Su Corebbo la seguia<br />
-Con tan acatado amor,<br />
-Cuanto fué gran servidor<br />
-De Casandra.</p>
-<p class="pp6i">Sacó d’una Salamandra<br />
-Un vestir todo broslado,<br />
-D’un raso fino encamado;<br />
-Iba tal,</p>
-<p class="pp6i">Como aquel que va en su mal,<br />
-Vivo en pena como el ciego,<br />
-Pues viviendo en su gran fuego<br />
-D’amador,</p>
-<p class="pp6i">Trasportado todo amor,<br />
-Tal cual veis siempre se vió<br />
-Salamandra, que vivió<br />
-En la llama</p>
-<p class="pp6i">Desta tan hermosa dama,<br />
-Como muestra su invincion.<br />
-No salió con su intincion<br />
-El desdichado,</p>
-<p class="pp6i">Porque no se vió casado<br />
-Con Casandra, su señora,<br />
-D’él en todo matadora,<br />
-Pues murió,</p>
-<p class="pp6i">Cuando sólo acometió<br />
-A los griegos que llevaban<br />
-Su Casandra, que apartaban<br />
-De Troyanos.</p>
-<p class="pp6i">Por decilles los humanos<br />
-Casos que eran por venir,<br />
-Corebbo paró en morir,<br />
-De tal suerte,</p>
-<p class="pp6i">Que su vida está en su muerte,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[227]</a></span>Siguiendo su suerte mala;<br />
-Los dos van la mesma gala<br />
-Este dia</p>
-<p class="pp6i">Lealtad y cortesía<br />
-Eran sus guardadores,<br />
-Pues fiaban sus amores<br />
-Sólo dellos.</p>
-
-<div class="sl"><i>Corebbo.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Quién pudiese merecellos,<br />
-Casandra, tus pensamientos?</p>
-
-<div class="sl"><i>Casandra.</i></div>
-<p class="pp6i">No ternias muy contentos<br />
-Tus cuidados.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Ya los viese aposentados<br />
-En la casa de los mios.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cas.</i></div>
-<p class="pp6i">Nascerian desvaríos<br />
-De dolor.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Hijos de mi grande amor,<br />
-No podrian enojar,<br />
-Que un muy buen desvariar<br />
-No enoja.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cas.</i></div>
-<p class="pp6i">Corebbo, vuelve la hoja.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Vuelta está, señora, ya,<br />
-Si en mí leer querrá<br />
-Tu mercé.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cas.</i></div>
-<p class="pp6i">Que verdades que hallaré,<br />
-No quiero decir mentiras.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Verdad dices que me tiras,<br />
-Verdad es.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cas.</i></div>
-<p class="pp6i">Corebbo, vuelve otra vez<br />
-La hoja como se estaba,<br />
-Porque no desvariaba<br />
-Tanto aquélla.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Pues tu mano escribe en ella,<br />
-No las aguas de carbon,<br />
-Que letras de tu mano son.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cas.</i></div>
-<p class="pp6i">¡Ay, Corebbo,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[228]</a></span>Cómo salle lindo el Febo<br />
-Con sus rayos tan dorados!</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Rayos son enamorados,<br />
-Que han salido<br />
-De mi sol tan relucido<br />
-Por tu amor,</p>
-<p class="pp6i">Que inflamado de amador<br />
-He dorado,</p>
-<p class="pp6i">Este sol que nos ha dado<br />
-La mañana tan hermosa.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cas.</i></div>
-<p class="pp6i">Háblese ya de otra cosa,<br />
-Pues el cielo<br />
-Habla lo que yo recelo<br />
-Por sus cursos naturales.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Celos tienen d’esos males<br />
-Venideros,</p>
-<p class="pp6i">Mis males tan verdaderos,<br />
-Los mios son de llorar,<br />
-Que ésos suélelos mudar<br />
-La ventura.</p>
-<p class="pp6i">Prevenillos es cordura,<br />
-Y no ser previsto d’ellos;<br />
-Mas llorar ántes de vellos<br />
-Es flaqueza.</p>
-<p class="pp6i">Casandra, tu fortaleza<br />
-Debe ser que te ha dejado,<br />
-Contra mí l’han empleado<br />
-Tristes hados.</p>
-<p class="pp6i">No serán muy malhadados,<br />
-Pues con tus fuerzas haré<br />
-Lo que nunca emprenderé<br />
-Con la mia.</p>
-<p class="pp6i">En mí está tu valentía,<br />
-Pues á mí me conquistó,<br />
-Otro Héctor seré yo<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[229]</a></span>De tí animado.</p>
-<p class="pp6i">Á tus dioses he jurado<br />
-De servirte en esta guerra<br />
-Hasta ver libre tu tierra<br />
-Ó morir.</p>
-<p class="pp6i">Cuando me verás salir<br />
-De Troya contra los griegos,<br />
-No me olvides en tus ruegos,<br />
-Con tus dioses.</p>
-<p class="pp6i">No descanses ni reposes<br />
-De rogar siempre por mí,<br />
-Porque tuyo vuelva á tí,<br />
-Pues soy tuyo.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cas.</i></div>
-<p class="pp6i">Ya se está eso de suyo,<br />
-Que á mí tocará el rogar,<br />
-Qu’el sentir y el sospirar<br />
-Cerca están.</p>
-<p class="pp6i">Los dioses te defenderán<br />
-Mientra yo libre seré,<br />
-Lo demas yo callaré<br />
-Para agora.</p>
-
-<div class="sl"><i>Cor.</i></div>
-<p class="pp6i">Baste, baste, mi señora,<br />
-Ya no más tanta tristeza,<br />
-¿Por qué empleas la crueza<br />
-Contra tí?</p>
-<p class="pp6i">Vamos como van aquí,<br />
-No turbemos la alegría,<br />
-Tal el gesto cual el dia<br />
-Ha de ser.</p>
-<p class="pp6i">Y trabaja en contrahacer<br />
-Alegría de alegrar,<br />
-Pues tú sola me has de dar<br />
-Alegría.</p>
-<p class="pp6i">Tal cual veis fué en este dia<br />
-Esta dama tan penada,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[230]</a></span>Cuanto fué disimulada<br />
-Á la vista.</p>
-<p class="pp6i">Iba entre alegre y trista,<br />
-Contrahaciendo al natural;<br />
-Como quien saca d’un mal<br />
-Un provecho,</p>
-<p class="pp6i">Sacó risa del despecho<br />
-Por mostrar alegre cara,<br />
-Que no hay quien la juzgára<br />
-Ser fingida.</p>
-<p class="pp6i">Fué Casandra tan sabida,<br />
-Como era sin igual,<br />
-Venció el arte al natural<br />
-Y cantó:</p>
-<p class="pp6i">Si ventura no se muda,<br />
-Las señales<br />
-Claro muestran nuestros males.</p>
-<p class="pp6i">Veo cursos inhumanos,<br />
-Contra Troya muy irados,<br />
-Cuanto veo descuidados<br />
-De creerme los troyanos.</p>
-<p class="pp6i">Si no se vuelven humanos,<br />
-Las señales<br />
-Claro muestran nuestros males.</p>
-
-<p class="p1">Aquí salen Enéas y Crehusa, su mujer:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Salió Crehusa,<br />
-Tal que nadi la rehusa<br />
-De hacelle acatamiento,<br />
-Que real merescimiento<br />
-Merescia.</p>
-<p class="pp6i">Como esmalte parecia<br />
-La real sangre de Enéas,<br />
-Que una dea entre estas deas<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[231]</a></span>Pareció.</p>
-<p class="pp6i">Y unos nublos que sacó<br />
-Broslados sobre su manto;<br />
-Á Casandra puso espanto<br />
-Con razon.</p>
-<p class="pp6i">Pues esta triste invincion,<br />
-Un sol que sacó nublaba,<br />
-Y entre los nublos mostraba<br />
-Algun claror.</p>
-<p class="pp6i">¡Ay Crehusa, gran temor<br />
-Estos nublos me han puesto!<br />
-¿Cómo saliste con esto,<br />
-Qu’es agüero</p>
-<p class="pp6i">De algun caso venidero<br />
-Que señala una traicion?<br />
-¡Oh Casandra,! mi intincion<br />
-Ninguna fué,</p>
-<p class="pp6i">Sueño es esto que ensoñé,<br />
-Desta linda montería,<br />
-Y ensoñaba que traia<br />
-Este manto;</p>
-<p class="pp6i">Parescióme bien, y tanto<br />
-Cuanto temes ser verdad,<br />
-Pues que no fué vanidad<br />
-Mi soñar.</p>
-<p class="pp6i">Crehusa, quiero declarar<br />
-Lo que tu invincion declara,<br />
-Ese sol que no se aclara<br />
-Es nuestro Rey,</p>
-<p class="pp6i">Que ni lealtad ni ley<br />
-Dos troyanos le ternán,<br />
-Su claror le nublarán<br />
-A gran traicion.</p>
-<p class="pp6i">Venderánle su Illion,<br />
-Qu’es su Troya tan nombrada,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[232]</a></span>Y entrará la griega armada<br />
-Con gran fuego.</p>
-<p class="pp6i">Que ni lágrimas ni ruego<br />
-Este fuego amatará,<br />
-Que en ser griego quemará<br />
-Toda Troya.</p>
-<p class="pp6i">Basta ya, que no nos oya<br />
-Tu Enéas y Antenor,<br />
-Que han perdido la color<br />
-De sus caras;</p>
-<p class="pp6i">Debe ser porque declaras,<br />
-Casandra, esta perdicion,<br />
-Muda de conversacion,<br />
-Pon esperanza,</p>
-<p class="pp6i">Que tras fortuna hay bonanza,<br />
-Pues se suele ella mudar.<br />
-Por tal plática atajar,<br />
-Dixo Enéas.</p>
-<p class="pp6i">¡Oh Crehusa! nada creas<br />
-Desto que Casandra dice,<br />
-Pues fortuna contradice<br />
-Y se muda.</p>
-<p class="pp6i">Casandra paróse muda,<br />
-y Antenor jamas habló,<br />
-y Corebbo atravesó<br />
-Contra Enéas.</p>
-<p class="pp6i">Tú no hables cosas feas,<br />
-Que no son de caballero,<br />
-Mi amor muy verdadero<br />
-Es tan leal,</p>
-<p class="pp6i">Que si te sufro hablar mal<br />
-De Casandra, mi señora,<br />
-Mi lengua será traidora<br />
-Si yo callo.</p>
-<p class="pp6i">Enéas quiso vengallo,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[233]</a></span>Que su gesto lo decia,<br />
-Pero tuvo cortesía<br />
-A las damas,</p>
-<p class="pp6i">Cuyas honras, cuyas famas,<br />
-Han de ser muy acatadas,<br />
-Servidas y muy amadas,<br />
-Aunque son</p>
-<p class="pp6i">Crueles de condicion.<br />
-De Corebbo paresció<br />
-Que fué ley lo que él habló,<br />
-Y él callar</p>
-<p class="pp6i">De Enéas quiso mostrar,<br />
-Que en su caso el sufrimiento<br />
-Es gran dón de entendimiento<br />
-Y cordura.</p>
-<p class="pp6i">Fué vestido en su ventura,<br />
-Enéas en este dia,<br />
-Que de tornasol traia<br />
-Un vestido.</p>
-<p class="pp6i">Naturalmente ha salido<br />
-De colores variando,<br />
-Que quien males va pensando<br />
-Va alterado.</p>
-<p class="pp6i">Que la fuerza del cuidado<br />
-De la mala inclinacion,<br />
-Va alterando el corazon,<br />
-Y la cara</p>
-<p class="pp6i">A veces blanca la para,<br />
-Y á veces muy colorada,<br />
-Y á ratos mortificada<br />
-Muy cetrina;</p>
-<p class="pp6i">Segun l’ánimo se inclina,<br />
-Tal el gesto se nos muestra,<br />
-Porque en él está la muestra<br />
-Como en paño.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[234]</a></span><p class="pp6i">Que temor y amor y engaño,<br />
-Ó vergüenza ó corrimiento,<br />
-Ó traicion ó descontento<br />
-Veis en él.</p>
-<p class="pp6i">La invincion fué muy cruel,<br />
-Que lo más que se mostraban,<br />
-Fuego y sangre señalaban<br />
-Sus vislumbres.</p>
-<p class="pp6i">Qu’él vestir y las costumbres<br />
-Muy conformes siempre van;<br />
-Pues traia este galan<br />
-Unas Y griegas.</p>
-<p class="pp6i">¡Oh troyanas gentes ciegas!<br />
-En los casos venideros<br />
-Invinciones son agüeros<br />
-A las veces.</p>
-<p class="pp6i">Veis por haces y en enveses,<br />
-En vestidos y invinciones,<br />
-Vuestras claras prediciones<br />
-A la clara,</p>
-<p class="pp6i">Que Casandra las declara,<br />
-Y no las quereis creer;<br />
-Víspera está de perder<br />
-La ceguedad.</p>
-<p class="pp6i">Cantad, señora, cantad,<br />
-Dixo Casandra á Crehusa,<br />
-Que Enéas no rehusa<br />
-De oiros.</p>
-<p class="pp6i">Esto no quiero deciros<br />
-De qué modo os huirá,<br />
-Que la noche lo dirá<br />
-Que yo sé.</p>
-<p class="pp6i">Crehusa no le dió fe,<br />
-Porque Enéas se lo dixo,<br />
-Que jamas le contradijo<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[235]</a></span>Por hacer</p>
-<p class="pp6i">El oficio de mujer,<br />
-Y cantó con un cantar<br />
-Que no siendo de alegrar<br />
-Alegró:</p>
-<p class="pp6i">Contra ventura<br />
-No se ha de buscar placer<br />
-Que poco tura.</p>
-<p class="pp6i">Muy mal se puede alegrar<br />
-Quien con el cielo está en guerra,<br />
-Qu’el placer no está en la tierra,<br />
-Pues que no suele turar.</p>
-<p class="pp6i">No sé reir, sino llorar<br />
-Contra ventura,<br />
-Que pesar es el placer<br />
-Que poco tura.</p>
-
-<p class="p1">Aquí salen el rey Priamo y la reina Hecuba,
-su mujer.</p>
-
-<p class="pp6i p1">El rey Priamo salió,<br />
-Todo honra y valentía,<br />
-En su real montería<br />
-Muy ufano,</p>
-<p class="pp6i">Con un laurel en su mano<br />
-Prometiéndose victoria,<br />
-Y triunfó de gran gloria,<br />
-Confiando</p>
-<p class="pp6i">Qu’él y Héctor triunfando<br />
-De la griega montería,<br />
-Con toda su caballería<br />
-Triunfarán,</p>
-<p class="pp6i">Y á los griegos vencerán;<br />
-Tanto de Héctor confiaba,<br />
-Que Héctores con él miraba<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[236]</a></span>A sus hermanos.</p>
-<p class="pp6i">Sacó lleno de unas manos<br />
-Un vestido esta jornada,<br />
-Con una espada sacada<br />
-En cada mano;</p>
-<p class="pp6i">Qu’el poder fuerte troyano<br />
-Esto por armas usó,<br />
-Y por tal su Rey sacó<br />
-Tal invincion,</p>
-<p class="pp6i">Mostrando su gran corazon<br />
-Que á los griegos venceria<br />
-Y en las armas se veria<br />
-La verdad.</p>
-<p class="pp6i">Hablar quiero en libertad<br />
-Y á los ánimos mover,<br />
-Que digan su parecer<br />
-Sin pasion,</p>
-<p class="pp6i">Que verdad está en razon.<br />
-Digan pues ¿cómo y por qué<br />
-Tan contraria les fué<br />
-La fortuna?</p>
-<p class="pp6i">Que no hay persona alguna<br />
-Que no haga vencedor<br />
-Al gran Héctor sin temor,<br />
-Y sin igual,</p>
-<p class="pp6i">Muy valiente natural,<br />
-Qu’el vencido no’s vencido,<br />
-Si de sí jamas lo ha sido.<br />
-Yo diré;</p>
-<p class="pp6i">Por lo que ya dicho hé<br />
-De los griegos y troyanos,<br />
-Porque en armas y á las manos<br />
-Y en crueldad,</p>
-<p class="pp6i">Quisieron saber la verdad<br />
-De quien más razon tenía,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[237]</a></span>La troyana valentía<br />
-Como creo.</p>
-<p class="pp6i">De Hércules un caso feo<br />
-Con razon se está quejando,<br />
-De su gran osar hablando,<br />
-Como se engaña</p>
-<p class="pp6i">El que fia en gente extraña,<br />
-Qu’es la que no’s conocida,<br />
-Que en gente desgradescida<br />
-No hay fe.</p>
-<p class="pp6i">Sin pasion yo culparé<br />
-Al ingrato Hércules,<br />
-Pues que tan sabida es<br />
-Su historia.</p>
-<p class="pp6i">Triunfando con gran gloria<br />
-De sus hechos y hazañas<br />
-Volviendo de las Españas,<br />
-A sus tierras,</p>
-<p class="pp6i">Vencedor siempre en sus guerras,<br />
-Y de sí mismo vencido,<br />
-Fué mucho bien recebido,<br />
-Como hermano,</p>
-<p class="pp6i">Del rey Laumedon, troyano,<br />
-Con amor, brazos abiertos,<br />
-Recógele por sus puertos<br />
-En su Troya.</p>
-<p class="pp6i">Vista aquella hermosa joya,<br />
-Del rey Priamo hermana,<br />
-Exiona, de galana<br />
-Un trofeo,</p>
-<p class="pp6i">Si ella hermosa, él no feo,<br />
-Sino fuera en el error<br />
-Que fué vencido d’amor<br />
-De mujer.</p>
-<p class="pp6i">Quien jamas se vió vencer,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[238]</a></span>A Exiona se llevó,<br />
-Que pues ella le robó,<br />
-Robó á ella.</p>
-<p class="pp6i">Esta princesa doncella<br />
-Se vió en Grecia llevada<br />
-De Hércules muy acatada<br />
-Y afírmase</p>
-<p class="pp6i">Con Thalomon casada fué,<br />
-Y el troyano corazon<br />
-Dixo qu’esto fué traicion,<br />
-Pues la casó,</p>
-<p class="pp6i">Con modo que despreció<br />
-Hércules á los troyanos.<br />
-Con las armas á las manos<br />
-Fué propuesto</p>
-<p class="pp6i">De tomar venganza d’esto,<br />
-Y así se determinó,<br />
-Que Páris troyano robó<br />
-La reina Elena.</p>
-<p class="pp6i">Que fué recompensa y pena,<br />
-Y de Troya perdicion,<br />
-Porque siempre con razon<br />
-Vence fortuna.</p>
-<p class="pp6i">La razon se vió ser una<br />
-Que los griegos han tenido<br />
-Para haber Troya vencido,<br />
-Y ésta fué,</p>
-<p class="pp6i">Que el rey Menalao, sin por qué,<br />
-Pagó el robo de Hércules,<br />
-Que de fortuna fué reves<br />
-Roballe Helena.</p>
-<p class="pp6i">Dieran á Hércules pena<br />
-Si á Exiona les robó,<br />
-Pues d’él sólo procedió<br />
-Y de otri no;</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[239]</a></span><p class="pp6i">Por donde claro se vió<br />
-De Troya la perdicion<br />
-Con soberbio corazon<br />
-Que tuvieron,</p>
-<p class="pp6i">Los troyanos se perdieron,<br />
-Que las venganzas erradas<br />
-Del cielo son castigadas;<br />
-Que el castigo</p>
-<p class="pp6i">Ha de ser al enemigo,<br />
-Que en la culpa es más culpado<br />
-Para ser justificado.<br />
-Y bien mirado,</p>
-<p class="pp6i">Hércules va desculpado,<br />
-Que buen fin no es con traicion<br />
-Pues casó con Thalomon<br />
-Exiona.</p>
-<p class="pp6i">Que Páris robó persona<br />
-Casada, que fué adulterar<br />
-Con quien no pudo casar.<br />
-Salido ha</p>
-<p class="pp6i">La Real reina Hecuba,<br />
-En esta caza y montería,<br />
-Con la mesma fantasía<br />
-Que sacó</p>
-<p class="pp6i">Su marido Priamo,<br />
-Toda su ropa broslada<br />
-De manos con una espada<br />
-En cada mano.</p>
-<p class="pp6i">Y allegando en un gran llano<br />
-De altos montes rodeado,<br />
-Allí fué determinado<br />
-De montear:</p>
-<p class="pp6i">Y ántes de nadi cazar,<br />
-Casandra en un árbol subió,<br />
-Y á los troyanos habló<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[240]</a></span>D’esta manera:</p>
-<p class="pp6i">¡Oh troyanos! mejor fuera<br />
-Que primero se pensára<br />
-Y nò se determinára,<br />
-Qu’el pensar</p>
-<p class="pp6i">Ántes del determinar,<br />
-En los casos ha de ser,<br />
-Y éste es el mejor saber.<br />
-Estais ciegos</p>
-<p class="pp6i">En la guerra contra griegos<br />
-Que determinado habeis,<br />
-Y tan ciegos que no veis<br />
-Que los agüeros</p>
-<p class="pp6i">Se nos muestran muy guerreros<br />
-Y de griegos muy amigos;<br />
-Señales son y testigos<br />
-Que hace el cielo.</p>
-<p class="pp6i">No quereis tener recelo<br />
-De lo que se ha de tener,<br />
-Al cielo se ha de temer<br />
-En la guerra,</p>
-<p class="pp6i">Para vencer en la tierra;<br />
-Volved en paz vuestra espada<br />
-En guerra qu’es mal pensada,<br />
-Que la luna</p>
-<p class="pp6i">Nos muestra mala fortuna,<br />
-Que en fuego y sangre la vemos,<br />
-En sacrificios que hacemos<br />
-Para saber</p>
-<p class="pp6i">D’esta guerra que ha de ser.<br />
-Sacrifiquemos primero<br />
-Ántes que se vea agüero<br />
-Esta jornada,</p>
-<p class="pp6i">Para ver si está mudada<br />
-Fortuna en nuestro favor,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[241]</a></span>Y esto será lo mejor<br />
-D’este dia.</p>
-<p class="pp6i">La troyana valentía<br />
-Y sus fuertes corazones<br />
-Burlaron de las razones<br />
-D’esta infanta.</p>
-<p class="pp6i">Decian, no nos espanta<br />
-Hado en casos venideros,<br />
-Do suelen mentir agüeros,<br />
-Qu’es todo error.</p>
-<p class="pp6i">Casandra, no pongas temor,<br />
-Díxo Héctor, su hermano,<br />
-Que á un corazon villano<br />
-Vence opinion.</p>
-<p class="pp6i">El fuerte siempre ésta en razon,<br />
-Nunca se deja vencer,<br />
-Que siempre vence al temer<br />
-La vergüenza.</p>
-<p class="pp6i">Tú harás poca valenza<br />
-A tu padre y tus hermanos,<br />
-Si acobardas los villanos<br />
-Corazones.</p>
-<p class="pp6i">Confia con tus razones,<br />
-Pon á todos esperanza,<br />
-Que el cielo pone mudanza<br />
-En fortuna.</p>
-<p class="pp6i">Que sin confianza alguna<br />
-La valor se perderia,<br />
-Y se desesperaria<br />
-El esperar.</p>
-<p class="pp6i">Fortuna suele mudar<br />
-Los agüeros y señales<br />
-De cuerpos celestiales,<br />
-Pues su sér</p>
-<p class="pp6i">En todo es el mayor poder.<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[242]</a></span>Y Trohilo, su hermano,<br />
-Dió á Casandra otra mano<br />
-Y díxole:</p>
-<p class="pp6i">Casandra, desespérate,<br />
-Pues no te falta otra cosa<br />
-Que persona muy medrosa<br />
-Muerta está.</p>
-<p class="pp6i">Acaba y muérete ya,<br />
-Y no pongas cobardía,<br />
-Que medrosa compañía<br />
-Tarde venció.</p>
-<p class="pp6i">Páris la mano tomó<br />
-Diciendo, Casandra hermana,<br />
-En creer no seas vana<br />
-Qu’es mal agüero.</p>
-<p class="pp6i">No creas tan de ligero<br />
-En los sueños ni en agüeros,<br />
-Qu’es de ingenios ligeros<br />
-Agüero ser.</p>
-<p class="pp6i">Cree en el mayor poder<br />
-En los casos por venir,<br />
-Que en lo que suele mentir<br />
-No pongas fe.</p>
-<p class="pp6i">Enéas desto rióse;<br />
-Los troyanos muy turbados,<br />
-Con los rostros enojados<br />
-De alteracion,</p>
-<p class="pp6i">Temieron alguna traicion,<br />
-Que el corazon siempre avisa,<br />
-Respondieron á la risa<br />
-De Enéas:</p>
-<p class="pp6i">Yo no sé si nos deseas<br />
-Que nos venga bien ó mal,<br />
-Tú nos puedes ser leal,<br />
-Mas tu modo</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[243]</a></span><p class="pp6i">No lo muestra ser en todo,<br />
-Enéas dixo enojado:<br />
-Nadi debe ser culpado<br />
-Sino el obrar,</p>
-<p class="pp6i">Qu’el efecto es de juzgar,<br />
-Y no las demostraciones,<br />
-Que juzgar los corazones<br />
-Sólo es dado</p>
-<p class="pp6i">A quien todo lo ha criado;<br />
-Que por lo que yo he reido<br />
-No debo ser reprendido,<br />
-Qu’el reir</p>
-<p class="pp6i">No se puede corregir,<br />
-Hasta que se declaró<br />
-Porqué rie el que rió.<br />
-Doy por testigo</p>
-<p class="pp6i">Al cielo de lo que digo,<br />
-Pues sólo sabe mi intincion.<br />
-Jamas me dixo el corazon<br />
-Que guerreeis</p>
-<p class="pp6i">Con quien guerrear quereis;<br />
-Y no lo tengáis á risa,<br />
-Qu’el buen corazon avisa<br />
-Justificado,</p>
-<p class="pp6i">Quando no está apasionado.<br />
-El rey Priamo habló:<br />
-Pues guerra se determinó<br />
-Por mar y tierra,</p>
-<p class="pp6i">No hay hablar sino de guerra.<br />
-En esto salió un leon,<br />
-Y Héctor con gran corazon<br />
-Le mató;</p>
-<p class="pp6i">Su leona arremetió<br />
-A Trohilo, y él á ella,<br />
-Y matóla sin temella.<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[244]</a></span>Párís corria</p>
-<p class="pp6i">Tras un oso que huia,<br />
-Y tiróle una saeta,<br />
-Y él volvió como cometa<br />
-Y abrazóle,</p>
-<p class="pp6i">Y Páris luégo matóle;<br />
-Y Corebbo arremetió<br />
-A una tigre y la tomó,<br />
-Y bien atada,</p>
-<p class="pp6i">A Casandra presentada<br />
-Fué por él d’esta manera:<br />
-Sea de mi linda fíera<br />
-La vencida,</p>
-<p class="pp6i">Pues por ella tiene vida.<br />
-Enéas arrojó un dardo<br />
-A un fiero leon pardo,<br />
-Y en ser herido,</p>
-<p class="pp6i">Viéronse á brazo partido,<br />
-Y Enéas fué el matador,<br />
-Que era de muy gran valor.<br />
-Salió el Rey</p>
-<p class="pp6i">Y arremetió á un bravo buey,<br />
-Y de un golpe le mató<br />
-Que la cabeza le cortó.<br />
-Todo el dia</p>
-<p class="pp6i">Hicieron carnicería<br />
-Á muchas fieras matando,<br />
-Y volviéronse cantando,<br />
-En anochecer,</p>
-<p class="pp6i">A Troya con muy gran placer.<br />
-Hicieron fiestas y fuegos<br />
-Toda la noche con juegos<br />
-Y alegría,</p>
-<p class="pp6i">Teniendo esta montería<br />
-Por agüero de vencer<br />
-A todo el griego poder.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[245]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Don Luis Milan y vos Joan
-Fernandez, haceme placer que os vais de
-aquí, si no quereis morir los dos esta noche.</p>
-
-<p>Dixo don Luis: Señor Joan, supliquemos
-á su excelencia nos haga saber por qué
-nos manda ir de aquí si no queremos morir;
-y si yo no me engaño yo querria adevinallo,
-y es que vos haceis gestos de envidioso
-y yo de vanaglorioso, de veros que estais
-muerto de envidia d’esta montería de
-Troya por haberla hecho yo, que si vos la
-hiciérades, la rezárades por puertas como á
-oracion de ciego.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Yo lo queria decir si
-don Luis Milan no lo dixera, que los gestos
-que Joan Fernandez hacia oyendo la montería,
-eran de envidioso, quocando como á
-mono, que meresceríades por pena d’este
-pecado que vos y vuestros descendientes
-quedásedes con caras de monos que quocan,
-y les quedase por nombre el linaje de los
-monos, así como quedó el de los bailadores,
-que bailando muchos hombres y mujeres en
-fiestas del sancto Nacimiento, pasaron por
-una iglesia en Alemaña al tiempo que preicaban,
-y el obispo maldíjoles por el desacato
-y menosprecio que hicieron á la casa
-de Dios, y quedaron toda su vida hasta la
-muerte bailando, heredando esta pena sus<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[246]</a></span>
-descendientes, que vuestro hijo parece que
-ya la ha heredada.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Porque no muera
-de vanagloria don Luis Milan, quiero rogalle
-que hagamos una máxcara para mañana
-á la noche, aquí en el Real, contrahaciendo
-su montería y prometo de hacelles envidiosos
-porque no me digan envidioso, pues soy
-mejor para envidiado.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Señor Duque, si
-Joan Fernandez nos ha de hacer envidiosos
-diciendo donaires, no consienta que los diga
-á costa de la señora doña Hierónima, su
-mujer, que yo vi lo queria decir á vuestra
-Excelencia, y por atajar este fuego lo quise
-yo decir, y no se fie d’él que se le destiene
-la ballesta, y dé fianzas que no hará el donoso,
-pues no’s gracioso sino quien lo es;
-que d’esta manera negocié yo con Enguera
-en casa del Romano, donde jugábamos muchos
-caballeros, como en este cuento contaré:
-Enguera nos enojaba mucho que se
-destenia su ballesta, y por ser caballero de
-baja calidad y conversacion, lo echamos
-del juego, y estando algunos dias en la entrada
-de casa aguardando si le dejariamos
-subir á jugar, yo le dixe: Enguera, yo recabaré
-con estos caballeros que os dejen subir
-si vos dais fianzas por las ignocencias, y<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[247]</a></span>
-dióme á mí por fianza y subió. Si mi amigo
-Joan me promete que no hará el donoso á
-costa de su mujer, yo le seré fiador.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Francisco,
-pasado os sois á los franceses contra mí, no
-se me da nada, por vos se puede decir:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ó teneis miedo á los moros,<br />
-Ó en Francia teneis amiga.</p>
-
-<p class="p1">Respondió don Francisco:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No tengo miedo á los moros,<br />
-Ni en Francia tengo amiga,<br />
-Mas tú moro y yo cristiano<br />
-Traemos muy gran porfía.</p>
-
-<p class="p1">Con los malos trajes que sacais, lisiado de
-mal vestido, que si don Luis Milan á coplas
-n’os tuviera la rienda, fuérades el monstruo
-de la gala, que pudieran ganar con vuestra
-ropa los truhanes, mostrándola diciendo:
-Hé aquí las ropas de Joan de mal traje.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Demos parte á la noche y
-Joan Fernandez y don Francisco hagan paz,
-que si están en guerra no ternemos cierta la
-máxcara, y vuestra alteza y esas señoras,
-que ellos han traido, tomen la palabra haciéndolos
-jurar por vida de sus damas, porque
-sepamos quién son; y no se olviden á
-don Diego, como á revolvedor, ni á don<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[248]</a></span>
-Luis Milan, que es mátalas callando: y comience
-la Reina, mi señora.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Joan Fernandez, hacé
-paz con don Francisco, por vida de vuestra
-mujer.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Si vuestra
-alteza me jurára, por la vida que nunca da
-vuestra mujer, fuera mejor jura; pues ni
-ella la tiene de brava, ni yo la tengo si no
-fuera de mi casa.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Hierónima: Per vos
-se dix, bell en banch y mal en casa.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Mencía: Don Francisco,
-pues hoy os mando como acompañador
-mio, hacé paz con Joan Fernandez, por
-vida de vuestra dama, y nombralda, que el
-Duque lo manda.</p>
-
-<p>Respondió don Francisco:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues vuestra merced lo manda,<br />
-Yo haré paz con el Joan,<br />
-Y este mote es mi refran:</p>
-<p class="pp6i"><i>Quien me manda<br />
-Me desmanda</i>.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Luisa: Don Diego,</p>
-
-<p class="pp6i p1">No dejeis de entrar en paz,<br />
-Pues que sois revolvedor,<br />
-Que os querrá muy mal l’amor.</p>
-
-<p class="pn1">Por vida de vuestra dama, nombralda, que
-el Duque lo manda.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[249]</a></span></p>
-
-<p>Respondió don Diego:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo entraré en la paz, señora,<br />
-Por vida de quien oirán,<br />
-Que en esta hierba lo verán:<br />
-<i>Anapelo es matadora</i>.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Violante: Don Luis
-Milan, pues manda el que se deja mandar,
-hacé paz con Joan Fernandez, por vida de
-vuestra dama y nombralda, que el Duque
-lo manda.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues mandar es ser mandado,<br />
-En paz quiero siempre estar,<br />
-Mi dama quiero nombrar;<br />
-De su nombre soy nombrado<br />
-Margarite por amar.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vámonos á dormir,<br />
-Mi Reina gentil,<br />
-Vámonos á dormir,</p>
-
-<p class="pn1">y venga mañana la máxcara á prima noche.</p>
-
-<p class="pc1"><i>Aquí acaba la jornada cuarta.</i></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[250]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b250.jpg" width="500" height="131"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<h2 class="p2">JORNADA QUINTA.</h2>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p class="pc2">Y DICE EL DUQUE.</p>
-
-<p class="p2">Señora, si le parece, enviemos á las damas
-y caballeros á rogalles que sea el sarao
-y máxcara despues de mañana, por no poderse
-hacer más; y vaya el canónigo Ester
-de parte de vuestra alteza, y de la mia
-el paje del mal recaudo, que no les faltarán
-motes y apodos, á la giba del uno y al
-mal nombre del otro, y ternémos parte de
-las burlas por relacion de los burladores, que
-yo comenzaré la plática para que riamos.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Paréceme tan bien como
-al canónigo Ester no le parecerá, que siempre
-dice le hago ir á convidar damas para
-fiestas, que no las querria mandar, por hallar
-criadas que se desmandan con su giba.
-Hélos aquí á los dos; por su mal vienen<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[251]</a></span>
-los que para bien nunca se hallan. Canónigo,
-diréis de mi parte á las damas que mañana
-habian de venir á la fiesta, que el Duque,
-mi señor, la manda alargar hasta despues
-de mañana, por estar ocupado, y que
-no dejen de acudir por nos hacer placer.</p>
-
-<p>Respondió el canónigo Ester: Senyora,
-tos temps me posa vostra altesa á les banyes
-dels bous pera que burlen de la mia gepa.
-Doneli quitasio, puix li han posat nom, la
-gepa Stera mana festes. Yo iré ab la ballesta
-parada, puix no faltarán á la mia gepa aljaba,
-virots quem tirarán pera tornarlos á
-tirar.</p>
-
-<p>Dixó el Duque: Paje de mal recaudo,
-irás de mi parte á don Luis Milan, y á Juan
-Fernandez, y á don Diego, y á don Francisco,
-á decilles lo mismo que la Reina, mi señora,
-envia á decir á las damas, y en cuanto
-has de hacer ten buen seso.</p>
-
-<p>Respondió el Paje: Señor, lo uno hará,
-mas el otro, que es tener buen seso, no sé si
-podré yendo en compañía del canónigo Ester,
-que para defender su giba, manos y lengua
-sería menester.</p>
-
-<p>Dixo el Canónigo: ¿Com se pot comportar
-asó, que la Reina vulla fer corro de
-bous tot l’any ab mí, enviantme á convidar
-dames, que par que sia andador de festes,<span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[252]</a></span>
-y ara, per millor adobaro, lo Duch,
-mon senyor, fa venir en ma companyía
-aquest tava del patje, que tos temps me va
-picant en la gepa, quem fa rabejar com á
-macho de lloguer? Renegau de senyors que
-pera riure donen ocasió ques riguen de
-sos criats.</p>
-
-<p>El paje le respondió: Vamos, señor Canónigo,
-y, aunque me ha dicho que soy tavano
-de su giba, yo le prometo de no picar
-esta jornada en ella, sino cuanto podré para
-defendella, y por señal que lo haré, quiero
-cantar, para daros placer, esta cancion catalana:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Bella, de vos so enamoros,<br />
-Gibeta mia,<br />
-Tos temps sospir pensant en vos<br />
-La nit y’l dia.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Canónigo: Puix tú has cantat
-pera mí, yo vull cantar pera tú.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tot lo mon me stá mirant<br />
-Com si fos una donsella,<br />
-Si bem veu anar galant,<br />
-Lladre so per maravella.</p>
-
-<p class="p1">El paje le dixo: ¿Qué es eso, Canónigo?
-¿ladron me dices? Para ésta, que yo lo diga
-á nuestro obispo de Fez que os excomulgue<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[253]</a></span>
-y no os absuelva hasta que me hayais
-restituido la fama, irregular, tartuga de
-mujeres, que por vuestro vecindado siempre
-les andais en torno de las haldas con una
-guitarra tañendo y cantando este cantar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Comed de mi tartugado,<br />
-La de lo verdugado.</p>
-
-<p class="p1">El Canónigo le dixo: Vesten, endemoniat,
-davant de mí, <i>per Deum vivum</i>, <i>per
-Deum vivum</i>; Jesus, Jesus, desaparegut es.
-Per cert ara crech que deu ser lo familiar
-del italiá que tenim en casa. Y o’m vull donar
-presa en lo que tinch de fer, per tornar
-pres á contar al Duch, mon senyor,
-ques’ guarde del patje del mal recaudo y li
-fasa la creu si li ve davant; que cert deu
-ser dimoni, puix ab conjurs me ha desaparegut.
-A Joan Fernandez veig á la finestra
-de sa casa, ab sa muller, espantat estich,
-pau es esta de hostaler cathalá, que may la
-fa ab sa muller sino quant la vol engañar.
-¡Ah señor Joan Fernandez! ¡ah señor! entrat
-sen es de la finestra, nom’ ha degut conexer,
-ó nom’ ha oit, que no sen fora entrat.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Ántes de haberos
-oido os he huido y me soy entrado; subí y<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[254]</a></span>
-guardaos de Maricorta, mi criada, que bien
-lo habeis menester.</p>
-
-<p>El Canónigo dixo: Vejam qui es esta Maricorta,
-que si les paraules son tals com lo
-seu nom, cerca quit parle. ¡Ah senyora Maricorta!
-¿estam segures? Fora d’aquí, fora
-d’aquí, ¿quin diable de gosa es ésta que ma
-exquexada la clocha?</p>
-
-<p>Salió riendo Joan Fernandez y dixo: Hexe
-d’ahí, hexe d’ahí, Maricorta; diablo
-haya parte en el cazador y en tí, que no te
-tiene atada estando parida. Perdone, señor
-Canónigo, que pensaba que le queríades
-hurtar sus hijos, que dicho le han que sois
-hurta perrillos.</p>
-
-<p>Respondió muy enojado el Canónigo:
-Hábit de sent Pere, ¿asó es la Maricorta
-criada vóstra? ¿desta manera feu lo graciós?
-Altres grasies pensaba que tenien millors en
-vostra casa; persous ha posat nom vostra
-muller, Encasamalo.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Hierónima: Par
-vos que tinch rahó, señor Canonge. ¿Qui
-ha de comportar estes fredors, fer soltar
-la gosa parida pera que esquexe cloches?
-Puix habeu fet lo grasiós, donauli una
-nova.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Ya sin esto se la
-debia por un recuado que llevó de parte<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[255]</a></span>
-mia donde él sabe, y porque se la tengo aparejada
-nueva, le he hecho rasgar á Maricorta
-esa vieja que trae; que así como puse nombre
-proprio al paje del mal recaudo, por los
-malos recaudos que me traia, así por los
-buenos que vuestra reverencia me trae, le
-quiero decir de aquí adelante, el canónigo
-del buen recaudo.</p>
-
-<p>El Canónigo respondió: Vos per altrem
-preniu; nous burleu ab mí de tal manera,
-que pera repondre á mots que fan alcabot
-al motejar, abat y ballester so. Que en ma
-terra un temp nom deyen mosen Ster sino
-mosen Ballester. Que sta gepa que tinch,
-no es sino aljaba de passadors, pera passar
-apodadors daquest mon en laltre.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Hierónima: Riñen
-las comadres y dícense las verdades. O com
-he pres plaer de haber sabut que lo canonge
-Ster no es alcabot en les obres, sino
-en les paraules, perque los alcabots da paraules
-tots parlen com alcabotes. Cert y hoy
-peccaba, perdone senyor Canonge, que per
-tal lo tenia.</p>
-
-<p>Respondió el Canónigo: Cercau quius
-perdone, pera una sou los dos, que yo men
-vaig dient: <i>Quos diabolus conjungit homo
-non separet</i>. Lo recaudo que portaba men tornaba
-á casa, y es que la Reina y lo Duch,<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[256]</a></span>
-mos senyors, han allargat la festa pera despus
-demá; preguenvos que noy falteu, y
-que porteu millors mots que á mí me habeu
-donat. Ab por vaig á casa de don Diego,
-que per troneres tiren les mots les moces;
-que tostemps están en aguait, com á
-gent ques recela. Ya so prop la casa, senyar
-la vull ans que entre en ella. ¿Ah de casa?
-¿Ah de casa?</p>
-
-<p>Respondió Marimancha, criada: ¿Ha de
-caso? ¿ah de caso? ¿para qué cruzais la casa?
-guardad n’os crucen la cara; si ya no lo haceis
-por entrar el diablo en ella, que sois
-vos.</p>
-
-<p>El canónigo dixo: ¿Qué tanta por teniu
-á la creu? ¿Per ventura han vos tret ab ella
-al cadafal?</p>
-
-<p>Dixo Marimancha: Rabo rastrando heme
-aquí, que no traigo sambenito. Mas porque
-veo sanmaldito, que sois vos, yo haré la señal
-de la cruz, que pienso que huiréis como
-á diablo, pues lo pareceis.</p>
-
-<p>Dixo el canónigo: ¿Ah senyor don Diego?
-¿sou en casa? ¿sou en casa? Par que noy
-haja amo en ella, segons los criats fan á son
-plaer.</p>
-
-<p>Respondió don Diego, y dixo: ¿Qué es
-esto, señor Canónigo Ester? ¿A qué viene
-vuestra merced, y con quién está enojado?</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[257]</a></span></p>
-
-<p>Respondió el Canónigo: Senyor don
-Diego, vaig y vinch, y vinch y vaig, y res no
-fas.</p>
-
-<p>Don Diego le respondió: Señor Canónigo,
-yo no entiendo este lenguaje; volvé á
-decirme por lo que venis, y declaraldo mejor
-que se deje entender.</p>
-
-<p>Salió Martineta, criada de casa, y dixo:
-Senyor yo declararé lo que vol dir. Vaig
-burlant, y vinch fredas, y res no fas.</p>
-
-<p>El Canónigo se santiguó, y dixo: No
-mes, no mes. Yo so nat en mala planeta,
-fins á Martineta burla de mí; yom despediré
-de la Reina y del Duch, si mes tinch de
-anar per cases de orats, convidant á festes
-que tan mal profit me fan, y vos senyor
-don Diego, enfrenau estes gates de vostra
-casa, que arrapen la cara, sino vindrem á
-creure que elles vos tenen enfrenat. Lo que
-you digui que no volgues entendre, es azó:
-Que vaig y vinch convidant á festes, y
-vinch y vaig á mon desgrat, y res no fas
-á mon plaer. Lo Duch vos fa saber, que
-allargat la festa pera despues demá; hy
-voldreu ser, sino á Deu siau que bens veurem.
-Per labit de sent Pere que si en casa
-de don Francisco me parlen de tal manera
-les criades, yols reganyaré les dents; ya
-veig una delles á la porta ab una mona que<span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[258]</a></span>
-sta quocant, y reganyant les dents, y si ab
-mí les ha, yo so de bodes. Un patje veig
-á la finestra quey prench plaer. ¿Hola, hola,
-patje, com te dius, no respons? ¿es tom amo
-en casa, Malfaras?</p>
-
-<p>Dixo el paje: Mossen tartugo, ó tartuga,
-¿quién os ha dicho que á mi me dicen
-mal farás? Pues venis tan bien hablado como
-mal carado, y peor dispuesto á pedir de
-mi amo, preguntaldo á la mona, pues teneis
-cara de mona. Quocalo mona, quocalo
-mona.</p>
-
-<p>Respondió el Canónigo: Rapaz aballau
-azí, que yous mostraré com habeu de parlar,
-y puix per vostres tacanieries la mona me
-ha squexat la clocha, si vostre amo no lam
-paga yo sé lo que faré. Senyor don Francisco,
-mirau quines bondats se fan en vostra
-casa, venint de par del Duch á fer vos saber
-que allargat la festa para despus demá; que
-demanant aquest patje vostre si stabeu en
-casa, la resposta quem a donat es que a
-embregat la mona ab mí, yam esquexat la
-clocha.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Señor Canónigo,
-no tome enojo, que al paje yo le haré dar
-doscientos azotes, y mañana yo os pagaré la
-loba para que os hagais otra nueva, y podréis
-hacer paz con la mona, porque es muy<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[259]</a></span>
-aparentada en esta tierra con muchos monos
-que hay; y por quitar mal, ya que no
-teneis vergüenza, será bien que seais amigos
-vos y ella.</p>
-
-<p>Dixo el Canónigo: Algun dia tindrán
-fi estes fredors, y si lo Duch nou remedia,
-yo y posaré remey ab uns quants delats
-del camp de Tarragona, parents meus; y no
-passará axi com pensau, que dret men vaig
-al Duch. Señor yom vinch á despedir de
-vostra Excellencia, si nom llevau lo carrech
-de convida festes. Y lo demes quem
-resta á dir sobre azó, será contar les burles
-que man fet los criats destos cortesans,
-davant ells depus demá, que sitant de cor
-fossen com ells se pinten, no serien tan descortesos
-sos criats. Que en los servidors se
-veu lo senyor quál es.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Canónigo, descansad, que
-yo haré con la Reina que no tengais más
-ese oficio, sino guarda damas, ó guarda
-polvo.</p>
-
-<p>Dixo el Canónigo: ¿Yo nou dich que lo
-primer que burla de mí es vostra Excellencia?
-Guarda dames me ha fet com si fos
-molle de sastre, y guarda polvo pera ques
-seguen sobre mí. Yo men vaig á clamar á la
-Reina, y será exir del foch y donar en les
-brases.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[260]</a></span></p>
-
-<p>La Reina le dixo: ¿Qué es esto, canónigo
-Ester? por mi vida que no esteis enojado,
-sino haceros he cantar:</p>
-
-<p class="pp6 p1">¿Quién os ha mal enojado,<br />
-Mi buen amor,<br />
-Quién os ha mal enojado?</p>
-
-<p class="p1">Yo que debia enojarme con vos por haberme
-hecho brasas de fuego, no lo estoy;
-¿y vos enojaisos? El raton caza el gato; pues
-vos sois el uno, y el otro el Duque mi señor.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Canónigo, desenojaos,
-pues tambien hay para mí de las burlas de
-la Reina, mi señora, como para vos, que á
-mí me ha hecho gato, y á vos raton; y si lo
-dice por lo que vos sabeis, adevinado ha.</p>
-
-<p>El Canónigo respondió: Senyor, yo vull
-parlar clar, perque nom tinga per alcabot
-la Reina ma senyora, que si á vostra Excellencia
-diu gat per ser cazador de ses criades,
-yo no so rata que les rosegue de alcaboteríes.
-Yo men vaig á reposar, que si
-fora de casa me han verguejat, ací me han
-espalmat, que no ma restat pel en la roba.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Canónigo, quedemos en
-paz, que no os faltará pelo en la ropa, y hacé
-que no le tengais en la lengua, para burlar
-de los caballeros que decis que os han enojado
-por las casas que habeis ido. Y si les<span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[261]</a></span>
-ganais en las burlas, yo os daré un vestido
-muy de véras, y será una lobera, y cuera
-de martas, y calzas de grana, y chapeu de
-terciopelo carmesí, con pluma y medalla, y
-mote que dirá: Soy canónigo d’amor, por
-una Hierónima que muerto me ha.</p>
-
-<p>El Canónigo respondió: Bese les mans
-de vostra altesa, ab ninguna cosa me podia
-desenujar sino ab la dama que ha nomenat,
-que l’mor ab lo que enuja desenuja.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Canónigo, espabilar os
-quiero, que gran pábilo teneis de muy encendido
-de amor.</p>
-
-<p>Respondió el Canónigo: Señor, pera demá
-será millor, y anem á dormir, que hora es.</p>
-
-<p>El paje del mal recaudo dixo: Señor don
-Luis Milan, vuestra merced sabrá que el
-canónigo Ester y yo salimos hoy de palacio,
-de parte del Duque y de la Reina, para que
-la máxcara se alargase hasta despues de mañana,
-dímosnos de motes y enojóse conmigo,
-porque el hombre que toma las burlas
-de véras, las véras toma de burlas, y fuíme
-para entender en lo que á vuestra merced
-diré: Yo tengo un amigo que tiene un familiar,
-y habemos concertado él y yo de
-hacer por arte mágica la máxcara de la
-montería de Troya, que vuestras mercedes
-querian hacer, y harémosla contrahecha al<span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[262]</a></span>
-natural, cada uno de los troyanos en su propia
-figura, como por esta arte se puede hacer;
-y tras éstos, entrará una contramáxcara
-de los más fuertes y valientes griegos,
-que sobre Troya estuvieron y la tomaron, y
-combatirán un torneo de pié, uno á uno, y serán:
-El rey Priamo, troyano, con el rey Agamenon,
-griego, y Páris con el rey Menalao,
-porque robó á la reina Helena, su mujer; y
-Trohilo, troyano, con el rey Diomedes, griego;
-y Héctor con Achíles, y Enéas, troyano,
-con Ayax Thalomon, griego, y acabarán
-con una folla; vuestras mercedes no
-saquen la suya, pues más al natural será
-ésta; y diga al Duque lo que yo le he dicho,
-y cada vez que mandára cesar el combatir,
-haga señalar á un trompeta; y acabado
-el torneo, oirán una música y cantarán
-un romance de cada uno de los troyanos
-y griegos, y acabará la fiesta. Yo me voy
-á ponello por obra.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Don Diego, á
-vuestra casa soy venido para lo que oiréis;
-el paje del mal recaudo no lo será agora,
-pues con él lo ternemos muy bueno, que no
-se halla ninguno de quien no se pueda haber
-algun placer, y por esto es bien no dar
-ocasion de estar con nadie mal, sino con
-quien no se puede estar bien. Hame dicho<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[263]</a></span>
-que no tomemos trabajo de hacer la máxcara
-nosotros, que él la hará más al natural,
-con un amigo suyo que tiene familiar;
-por eso avisad á don Francisco y á Joan
-Fernandez de lo que pasa.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Avisados estamos,
-que todo lo habemos oido don Francisco y
-yo, y parésceme que la debemos vender al
-Duque y á la Reina por nuestra, por ser la
-más importante máxcara que haya sido, en
-ver tan valerosos caballeros en su propia
-forma.</p>
-
-<p>Don Francisco le respondió:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Engañado andais en trajos,<br />
-Mi buen amigo,<br />
-No digais que n’os lo digo.</p>
-
-<p class="p1">¿No veis que vuestra disposicion no parescerá
-á la de los troyanos ni griegos, ni
-ménos las fuerzas? pues se dice d’ellos que
-arrojaban en aquel tiempo con la mano una
-piedra tan grande como vos sois, cuando en
-amores os volveis de piedra; aunque don
-Luis Milan no puede creer que en vos pueda
-entrar amor, por más que os haya hecho
-embojar y encasillar una ramera; perdonad,
-que romera quise decir, y la razon que dice
-es ésta, que cada uno se inclina más á
-su semblante, como el caballero á la dama,<span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[264]</a></span>
-y que no puede ser verdadero amor de
-hombre alto con mujer baja, que yo más le
-diré vicio que voluntad verdadera, la que tuvo
-Anníbal á la ramera que le detuvo en Cannas,
-cuando no siguió la victoria de la batalla
-que venció á los romanos, que pudiera
-entrarse por Roma como por su casa, segun
-dice Petrarcha en este soneto: <i>Vince Anníbal,
-et non sepe usar poi</i>.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Don Francisco,
-porque no piense Joan Fernandez que me
-haceis placer en irle á la mano, yo la quiero
-tomar por él, y responderos á quanto le
-habeis culpado. A lo que le dixistes:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Engañado andais en trajos,<br />
-Mi buen amigo,<br />
-No digais que n’os lo digo.</p>
-
-<p class="p1">A esto os respondo, que si él dixo que
-vendiésemos por nuestra la máxcara de los
-troyanos y griegos al Duque, fué bueno para
-malo, y pues tuvo esta bondad, vos no
-la tuvistes en corregirlo; y si le dixistes que
-su disposicion y fuerzas no son tan grandes
-como las de Héctor, bien podria ser tenido
-por él, pues defiende lo que nadi defenderia
-para ofender á buenos ojos, que no es
-menester poco valor defender malos trajos
-y baxos amores, segun vos decis; que<span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[265]</a></span>
-yo no digo sino que de ser buen maestro de
-trajos, podria ser mayoral de los sastres y
-provincial de los amores, que por más que
-digais que los tiene bajos, la baja dél es
-alta, pues los danza remedando á tan grandes
-hombres como oiréis, que si él encasilló
-y embojó por amores en Liria, Hércules
-hiló, y Virgilio estuvo en un cesto, y Aristótil
-enfrenado y ensillado; que, por remedar
-á grandes hombres, á nadi deben
-culpar si se puede desculpar, sino dígalo
-mastre Zapater que viene por la calle, veisle
-allá, llamémosle. ¡Ah, señor mastre Zapater!
-vuestra merced viene á tan buen tiempo,
-como la nave que nuestro sanct Vicente
-Ferrer dixo que venia preicando en Barcelona,
-que fué gran remedio para matar la
-hambre que tenian los catalanes.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Luis Milan,
-pues si supiésedes cómo sabe matar la hambre
-el señor mastre Zapater, con más razon
-lo podríades decir; tan buenos manjares
-da en su hortecico para los cuerpos de
-sus amigos, como en el púlpito para los espíritus;
-vos más querríades los que da para
-el cuerpo que los que le quereis pedir agora
-para el espíritu.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Joan Fernandez, yo
-quiero responder por don Luis Milan, vos<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[266]</a></span>
-no dejais de tener buen palacio, mas teneis
-malas cámaras, pues huelen á mal decir,
-¿de dónde sabeis vos que don Luis Milan
-querria más que el señor mastre Zapater
-le matase la hambre del cuerpo que la
-del espíritu? Yo bien sé que os ha movido á
-decillo por jugar del vocablo de la hambre
-que don Luis Milan sacó; y vos, por mostrar
-que es mucho del palacio levantar conversacion
-jugando del vocablo, hablais como
-diablo. Pues el buen dejo del avisado
-ha de ser dulce, y no como del truhan, que
-es amargo; que lo mejor del cortesano es
-que el burlado quede contento del burlador,
-y quien esto no sabe hacer, déjese de
-burlar si no quiere enojar, que si malas burlas
-apénas se pueden sufrir á ley de honra de
-un truhan, no es razon se sufran á un galan,
-que lo que enoja no es cortesanía sino descortesía,
-que puesto que no obliga á honra
-uno que vive de hacer el loco, pero no se le
-ha de sufrir que desautorice la autoridad,
-porque la reputacion no se pierda en ser
-reida de quien debe ser acatada, que los ignorantes
-no tienen ojo sino á la risa; y por
-lo que se puede decir que entre avisados se
-sufre burlar lo que entre simples no se debe
-hablar, tengo por bien que don Luis Milan
-disimule y dé en callar, y Joan Fernandez<span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[267]</a></span>
-en no enojar, que la cólera en todos tiempos
-se debe templar.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Don Diego habló
-tan bien como entiende, y entiende tan
-bien como habla; no se ha dicho mejor licion
-sobre el caso. Lo que yo querria añadir
-con su licencia es esto: El cortesano no
-es obligado sino á callar, quando no está para
-bien hablar si no es á juego forzado, que
-no hay muestra quando la honra y obligacion
-obligan á responder, como es á satisfacer
-injurias, ó á preguntas que sois obligado
-á dar respuestas.</p>
-
-<p>Dixo mastre Zapater: Yo alabo esta conversacion,
-por la mejor que he oido sobre el
-caso, en lo que es buena, y no puedo alabarla
-en lo que es mala, y en lo que es buena es
-en aquello que hace un cortesano buen
-cristiano, y en lo que es mala es en lo que
-hace un cortesano mal cristiano. Todo lo
-que don Diego habló es tan bueno, que no
-hay que reprender, sino alabar; pues no
-puede ser buen cortesano que sea avisado
-para el cuerpo y nescio para el alma, que si
-vamos tras agudezas de palacio perjudiciales
-á nuestro prójimo, para hacer reir á los
-cuerpos hacen llorar á las almas, pues en la
-córte celestial dan grandes penas por las
-culpas; que tan buen cortesano ha de ser para<span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[268]</a></span>
-la córte del cielo como para la de la tierra,
-porque nunca contentará al Criador el
-que deshace la criatura burlando della. Que
-las burlas que hacen</p>
-
-<p class="pp6i p1">Perder la reputacion<br />
-Al burlado y burlador,<br />
-Castígalas el Criador.</p>
-
-<p class="p1">Pues las más veces el burlado queda honrado
-del burlador por justicia del Señor;
-que si el burlado queda para los necios derreputado,
-el burlador es condenado de los
-sabios por malhechor. La conclusion d’esto
-es ésta: Lo que no querria nadi para sí, no
-le quiera para otri, pues para ser verdadero
-sabio, no puede ser sino haciendo lo qu’este
-dicho dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Esta vida tan penada,<br />
-Si quereis que en bien acabe,<br />
-Aquel que se salva sabe<br />
-Qu’el otro no sabe nada.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Señor mastre Zapater,
-gran jornada ha sido ésta, en ser vuestra
-merced en ella, pues vuestro decir ataja
-porfías y vuestro saber adoba razones. Mucho
-debe á Dios por lo que le dió, pues por
-él tanto alcanzó; y pues tan bueno es para
-todo, téngase por corregidor de la gala,<span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[269]</a></span>
-porque algunos la hacen ginagala. Unos hay
-que dicen malicias encubiertas con palabras
-á dos sentimientos, para salvarse con
-decir: Yo no dixe á mala fin lo que me han
-tomado por mal, y si á vuestras mercedes
-parece, con éstos se debe disimular por no
-obligarnos á responder. Hay otros que declarando
-la malicia dicha por otro, con boca
-ajena dicen mal por la suya; y por esto
-hay un refran en valenciano que dice: Qui
-la splana la gasta, como hizo don Diego,
-que, interpretando la hambre que dixo que
-me mataria el señor mastre Zapater, hizo
-malicia de lo que no debia ser; y por esto
-no es bien hablar por otri, sino en absencia
-de vuestro amigo si le perjudican, como
-en este cuento diré: Un caballero castellano
-dixo una malicia con palabras cubiertas á
-un portugues competidor suyo, y no respondiéndole,
-quiso un otro castellano responder
-por el portugues, declarando la burla
-encubierta que su competidor le habia
-dicho, y enojado d’esto el portugues dixo
-al castellano que por él habia respondido:
-Castelau, vos falais con tres bocas, con la
-vostra é con la miña é con vuestro rabo, que
-en Portugal rabo é quien fala mal. Y pues
-tal Zapater tenemos, que sabe calzar á la
-medida de cada uno, declárenos si hay<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[270]</a></span>
-errores que tengan desculpa ó no, que por
-esto llamamos á vuestra merced.</p>
-
-<p>Dixo mastre Zapater: Yo diré cristianamente
-lo que d’esto siento; pues los cortesanos
-no dejan de sello por ser buenos
-cristianos, mucho deben huir todos de los
-errores que no tienen desculpa, como son
-aquellos por quien se pierde la honra y el
-alma, que agora oireis: Nadi debe venir á
-ménos de su palabra sino en lo que no se
-debe cumplir, como prometer lo imposible
-y obligarse á lo que no podéis; que si uno
-prometiese dar su hija por mujer, ó hacerla
-religiosa, y ella no quisiese uno ni otro, no’s
-tenido á tener su palabra, y si la tuviese,
-sería ir al infierno; ni ménos debe tenella
-quien prometiera casarse por tercera persona,
-si ántes de ser casado mudase de parecer;
-verdad es que son tenidos por muy vanos
-y de poco saber los que prometen lo
-que no deben ni pueden tener, y por esto
-es de muy sabio prometer lo que se puede
-y debe tener, y despues de prometido, no
-dexarlo de cumplir por ninguna cosa, porque
-el hombre sin verdad, cuando la dice
-no’s creido y queda sin autoridad, que sin
-ella todas las habilidades de los hombres
-son tenidas en poco, y muestran ser poco
-de la misma verdad los que no son della.<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[271]</a></span>
-Tambien derreputa mucho la traicion, pues
-el cielo y la tierra no la pueden sufrir, no
-tardando en dalle la pena que merece. No’s
-de callar el ladronicio, pues el ladron es tan
-derreputado y aborrecido, que Alexandre,
-príncipe muy bueno, tuvo tan gran ódio
-con los ladrones, que, segun Elio Lampidio
-escribe d’él, en viendo uno dellos, luego
-iba para sacarle el ojo con su dedo, y
-tan gran rencor tenía á los infamados de algunos
-hurtos, que si acaso les veia se le alteraba
-el corazon, que venía á echar cólera
-por la boca, y así se le abrasaba el gesto
-con la gran ira, que no podia hablar. ¡Oh
-noble enojo y de ánimo generoso, como en
-este cuento oiréis! Un varon de los que falsamente
-nombran honrados, habiendo sido
-algunas veces culpado de hurtos, quiso presumptuosamente,
-con favor de algunos reyes,
-sus amigos, subir á la órden de caballería,
-y como fuese luégo tomado por ladron,
-preguntó Alexandre á los reyes, por
-cuyo favor habia sido caballero aquel varon,
-que le dixesen que pena tenian entre ellos
-los ladrones, y respondieron que la horca,
-y así le mandó luégo ahorcar diciendo: No
-merece honrada muerte quien tuvo deshonrada
-caballería. No’s de callar la cobardía
-cuán vil cosa es, pues apoca y derreputa<span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[272]</a></span>
-tanto cualquier hombre, que no se debria
-dar honra alguna á quien no tiene ninguna,
-pues no está bien dar oficio honrado á quien
-no le puede honrar; que los cargos y oficios
-y gobiernos no los debrian tener los de
-flaco ánimo, habiendo tanto menester la
-fortaleza como la sabiduría para dar buena
-cuenta de sí, que muy poco aprovecha la
-sabieza para gobernar, si falta la osadía para
-esecutar; y considerando los reyes de España
-cuanto conviene la fortaleza de ánimo
-al caballero para dar buena cuenta de su
-oficio, no se da la cruz de Santiago á quien
-se le pruebe que haya perdido honra, como
-en este cuento oiréis: Vino un caballero á
-demandar la cruz, y probadas todas las cosas
-que suele probar la órden, si era bueno para
-recibille por comendador, determinaron de
-dársela, y estando para recibilla, él les demandó
-á que era obligado, y ellos le dixeron:
-Primeramente habeis por fuerza de ser
-valiente; y él les respondió: Si quereis que
-lo sea de grado, si no quedaos con Dios,
-que no quiero valentía por fuerza, y así se
-fué que no le recibieron, pues mostró ser
-cobarde. Gran virtud es la fortaleza de corazon,
-mas ha de ir siempre apegada con
-virtudes, pues no puede ser buena si no es
-virtuosa, ni ser alabada sino entrando en los<span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[273]</a></span>
-peligros que puedan honrar y no deshonrar;
-y así se determina, de los que son obligados
-por oficios y gobiernos y cargos, que se hayan
-de ofrecer á los peligros por sus repúblicas
-y fidelidades, y no temer la muerte,
-que para siempre hace vivir, y en general
-obliga á todos conservar honra virtuosa
-conforme á su estamento, y no irla á buscar,
-que son locos los que las más veces
-que la buscan la pierden, pues quien busca
-honra con perjuicio de otri, la pierde con
-daño suyo; piérdense muchos en no medir
-su corazon con su poder, que gran corazon
-sin gran poder es gran locura.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señor mastre
-Zapater, preguntaron á uno que habia oido
-preicar á san Bernardo, que dixese cómo
-le habia parecido, y respondió: <i>Vidi
-hominem, et audivi angelum</i>. Así me ha parecido
-vuestra merced.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Decí, Joan Fernandez,
-¿cómo hablais latin? ó vos le teneis ó no;
-si vos le teneis, ¿dónde le tuvistes tanto tiempo
-escondido? ¿fué en Andilla ó en Liria,
-donde vos sois Leriano, ó en casa de mosen
-Rodela, de quien sois vos rodelero?</p>
-
-<p class="pp6 p1">
-¿Ó en casa de don Anton,<br />
-Donde vos sois un Sanson,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[274]</a></span>No faltando Dalida,<br />
-Que siempre vendido os há?<br />
-Y si latin no teneis,<br />
-Suplíco’s que no le hableis.</p>
-
-<p class="p1">Que veo reir al Paje del mal recaudo y
-apodaros há el Papagayo del papa Paulo,
-veneciano, que habló en latin muy cortesano.</p>
-
-<p>Dixo el Paje del mal recaudo: Señores,
-<i>pax vobis para nobis</i>, tras la puerta oí un latin
-que dixo mi señor Joan Fernandez, y no
-esté nadí espantado, que mucho há que es
-latinado y muy buen griego, que su maestro
-fué Diego y Juan de Sevilla.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Diego, hacé
-buen broquel, pues habeis sacado contra
-mí vuestra lengua espada; luenga queria
-decir, y la teneis tan larga como la mula
-del portugues, que en este cuento oiréis:
-Tenía un portugues una mula que lo más
-cabalgaba con ella porque la hacia rebuznar
-cuando le daban de motes, y tenía la lengua
-tan larga, que la traia colgando fuera de la
-boca; y sirviendo á una dama, competia con
-él un otro portugues, gran motejador, que
-por no respondelle daba siempre en callar,
-y fatigándose un dia de muchos motes que
-le daba delante la dama que servian, dió
-ocasion su competidor que un paje le motejase
-como vos lo habeis hecho agora conmigo,<span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[275]</a></span>
-por el latin que ha sacado el Paje del
-mal recaudo á causa vuestra, y diciéndole
-su dama cómo no respondia por sí á los motes
-que le daban, respondió: A motes mulos
-responda meu mula, que ten larga lengua
-é muito rebuzna.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Departir querria á
-don Diego y Joan Fernandez con un otro
-cuento que diré: Competian don Antonio
-de Velasco y don Juan de Mendoza sirviendo
-á una dama de la reina doña Isabel, mujer
-del Rey Católico, y dándose de motes
-un dia delante el Rey y la Reina donde estaba
-su dama, dixo don Antonio á don Juan:</p>
-
-<div class="sl p1"><i>Pregunta.</i></div>
-<p class="pp6i p1">Decidme, pues sois galan,<br />
-Por vida d’una Doñana,<br />
-A deciros doña Juana,<br />
-¿Fuera yo vuestro don Juan?</p>
-
-<div class="sl"><i>Respuesta.</i></div>
-<p class="pp6i">Don Antonio de Velasco,<br />
-Vos seríades buen hombre,<br />
-Sino por vuestro renombre,<br />
-Que diciendo está Ve lasco.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Don Juan, adeviná,<br />
-Por vida de nuestra dama,<br />
-A cuál de los dos desama,<br />
-Pues adevinado está.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Adevino que á los dos,<br />
-Qu’es el pago que esperamos,<br />
-Que pensando que burlamos,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[276]</a></span>Burlará de mí y de vos.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Otra cosa decir quiso<br />
-Vuestra boca, si mandais,<br />
-Que segun lo que mostrais,<br />
-Vos creeis ser un Narciso.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Para yo bien responder,<br />
-Lo que vos callais me toca,<br />
-Uno teneis en la boca,<br />
-y otro es vuestro parecer.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Para qué vais sospirando<br />
-Por amores noche y dia,<br />
-Que yo no sospiraria,<br />
-Para sospirar burlando?</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Más nos dais vos que decir<br />
-Con los ojos lloradores,<br />
-Pues que no llorais d’amores,<br />
-Sino es de mucho reir.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Pañizuelos sois d’amor,<br />
-Siempre traeis pañizuelo,<br />
-No llorais d’amor un pelo,<br />
-Y mostrais ser llorador.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Mi llorar es de manera<br />
-Como yo siento l’amor,<br />
-Quien adentro es llorador,<br />
-Nunca llora lo de fuera.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Al cielo siempre mirais,<br />
-Digan os tan blanco el ojo,<br />
-¿Para qué tomais enojo<br />
-De lo que n’os enojais?</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Si yo voy mirando al cielo,<br />
-Vos tambien sois estrellero,<br />
-Vais buscando aquel lucero<br />
-Que perdisteis en el suelo.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Vuestro amor es estafeta,<br />
-Que de gran desdicha trota,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[277]</a></span>No correis á la extradiota,<br />
-Sino siempre á la jineta.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Si estafeta soy d’amor,<br />
-Soy lo siempre de aventaja,<br />
-Pues á vos os dan la paja,<br />
-Y á mí el grano d’amador.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Si una dama sospirase,<br />
-Por cierto yo creeria<br />
-Que por vos sospiraria,<br />
-Aunque de mí se acordase.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Aunque sois engañador,<br />
-Vos n’os engañais agora,<br />
-Que dama sospiradora<br />
-No será de vuestro amor.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Estais d’amor tan relleno,<br />
-Que podeis dar á los dos,<br />
-Y teniéndole de vos,<br />
-Para malo será bueno.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Del relleno que burlais,<br />
-Que por burla lo quereis.<br />
-Tan vacío quedaréis,<br />
-Como vos d’amor estais.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">Desengaños desde agora,<br />
-No vivais más engañado,<br />
-No estais mas enamorado<br />
-De lo que en vos enamora.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Nunca vi mayor engaño,<br />
-Vos mirais con tal antojo,<br />
-Veis un no sé qué en mi ojo,<br />
-Y no veis vuestro mal año.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">La mano os daré de grado,<br />
-Si vos no le dais del pié,<br />
-Que de porfiar gané,<br />
-Más que no de porfiado.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">Yo no quiero vuestra mano,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[278]</a></span>Ántes y’os daré la mia,<br />
-Que en tomarla perdería<br />
-La que yo gané de mano.</p>
-
-<div class="sl"><i>Preg.</i></div>
-<p class="pp6i">En paz debemos quedar,<br />
-Y en amores en abierto,<br />
-De los motes quedo muerto,<br />
-Pero no del motejar.</p>
-
-<div class="sl"><i>Resp.</i></div>
-<p class="pp6i">De la paz yo no me esquivo,<br />
-Sea como vos mandais,<br />
-Cuando más muerto quedais,<br />
-Dais á entender que sois vivo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Don Francisco,
-don Francisco, ¡quién no te las entendiese!
-Mostrastes querer departir, y daréis más que
-partir; habeis sacado los motes de los más
-galanes cortesanos que en el mundo fueron,
-¿y quereis con tizones matar tizones, y con
-carne departir carne y perro? Vos no buscastes
-sino guerra; que envidiosos no sufren
-á mayores, que por no mostrar que lo
-fueron don Antonio de Velasco y don Joan
-de Mendoza, se matarán á motes don Diego
-y Joan Fernandez.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Mirá qué duda,
-apercibíos don Diego que ya soy con vos; y
-si quereis ayudador, sea don Luis Milan,
-que cuanto más monos más ganancia. Perdonad
-que moros quise decir, pues lo sois
-en amores.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: mucho estais gallardo,
-Joan, mucho estais gallardo, y no sé de<span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[279]</a></span>
-qué, pues cuando fuistes á la córte, lo ménos
-que parecistes fué de lo que más os confiais.
-Que la ocasion muestra el varon, como
-dice este mote:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nadie se confie, no,<br />
-Hasta ver dónde allegó,<br />
-Que no está en el parecello,<br />
-Sino en sello.</p>
-
-<p class="p1">Y por qué no es bien disimular lo que no
-se debe, responderé á vuestros donaires,
-pues van por los aires cantando:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Mi gavilan, señora,<br />
-Por los aires vola.</p>
-
-<p class="p1">Y él no vuela sino de noche como murciégalo,
-cazando moscas de ramo, que son
-rameras. Perdonad que romeras quise decir,
-que Joan Fernandez es romero en amores,
-que el otro dia le cantaba la cortesana de
-su córte doña Antona de don Anton de Vilaragut
-y de Heredia:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Romerico, tú que vienes<br />
-De donde serrana está,<br />
-Di, ¿cómo d’amor te va?</p>
-
-<p class="p1">Y n’os maravilleis si me he destemplado
-con vos en sacar vuestras romeras, pues tambien
-os destemplastes con don Luis Milan y
-conmigo, apodándonos á monos, que’s un género<span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[280]</a></span>
-de milicias, que dan un bofeton con
-un perdon, como este dicho dice:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Al juego del abejon<br />
-Parece el muy mal burlar,<br />
-Perdon piden para dar<br />
-Un bofeton.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Don Diego, más
-motes teneis en el cuerpo que un meson de
-camino, para general de mesoneros seríades
-bueno, pues no hay meson que no esté
-don Diego Ladron en este mote:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ladron de nadi<br />
-Sino de mí.</p>
-
-<p class="p1">De manera que si os perdemos, hallarémos
-á don Diego Ladron de meson en meson,
-que por cierto</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mas es gala<br />
-Mesonera,<br />
-Que de sala;</p>
-
-<p class="pn1">el que va escribiendo por mesones en carbon
-sus intinciones.</p>
-
-<p>Merece ser muy burlada la gala qu’es mascarada,
-como oiréis en este cuento: Un
-portugues era muy galan, sobre callado, y
-un castellano competia con él en amores, y
-era galan muy fanfarron que jamas callaba;
-y estando los dos un dia delante la dama que
-servian, el castellano, pensando ganalle la<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[281]</a></span>
-dama por decidor, dábale muchos motes; y
-el portugues en acabar el castellano, le corrió
-con este apodo que le hizo: Castelau,
-heu vos apodo á meson de camino geno de
-motes. Don Diego, tenéme por entendido,
-pues sabeis á resabido.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Más cortesano fué
-el portugues que no el castellano, que la
-trecha para matar un verboso decidor es callarle
-hasta que ha revesado toda su verbosidad,
-y en acabar darle con un apodo, ó con
-un cuento tal, que sienta el hierro con que
-no saque sangre, como hizo este portugues,
-que le apodó muy al natural al verboso castellano
-que pensaba ganalle la dama á motes;
-esto es la cosa que más debria enfadar
-á las damas, y no sólo no reirse de servidores,
-motejadores pesados, mas debrian mostrar
-enojarse, porque se pierde el acato que
-se debe tener delante la dama, y la autoridad
-del motejador por parecer truhan más
-que galan, y tambien la del motejado, pues
-parece atambor de guerra que tocan alarma
-con él. Lo que yo haria en tal necedad, hacer
-lo que hizo este portugues, que callando
-por no parecer truhan, como su competidor,
-tuvo más saber y más autoridad y más vergüenza
-y crianza, que son cuatro cosas, que
-teniéndolas un servidor feo, le hacen parecer<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[282]</a></span>
-hermoso, y no tenellas, á un hermoso
-hacen parecer feo, como en este cuento oiréis.</p>
-
-<p>Tenía una dama dos servidores, el uno
-muy galan, sobre callado, y el otro muy verboso
-decidor, y el callado no era hermoso
-y el verboso era gentil-hombre; y como algunas
-veces el verboso fatigase á motes al callado,
-delante la dama que servian, oyéndolo
-un dia una muy amiga suya le dixo: Señora,
-¿há mucho tiempo que tura esta farza?
-y ella respondió: Muy poco para lo que
-yo me doy cata d’esto, y mucho para lo que
-me enfada d’ello; mostrando que nadi se debe
-catar de lo qu’es bien disimular y mostrar
-enojarse de lo que puede desacatar. Y turando
-mucho este mal palacio, díxole el servidor
-callado á la dama que servian: Señora, aunque
-á mí me cueste la vida dejar de serviros,
-más quiero perdella que enojaros, ¿qué
-manda vuestra merced que se haga d’este
-mal palacio? ¿irnos hemos ó quedarémos en
-vuestro servicio? Dixo ella: pues á mí habeis
-dexado el cargo, oid lo que diré á los
-dos: Quedad vos para feo hermoso, y vos
-íos para hermoso feo; y así se fué el verboso
-bien pintado, pues la locura hace feo
-al hermoso, y quedó por servidor el callado,
-pues la cordura hace hermoso al que es
-feo.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[283]</a></span></p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Diego, aunque
-don Luis Milan ha embarrerado esta
-lanza de conversacion, tan deleitosa como
-provechosa para estorbar nuestros motes, no
-se deben excusar los caballeros dejar de hacer
-lo que la honra les obliga, porque no
-parece caballero sin ella, y aunque don
-Francisco se reirá que nos ha hecho picar,
-mejor es que se ría de lo que honrar nos
-puede, que d’aquello que deshonrar nos podria;
-si dejásemos de vernos en el campo
-de la gala que las armas son buenos motes
-que han de señalar sin sacar sangre; como
-en las armas de burlas de la esgrima, no
-parece bien ejecutar las veras porque no digan:
-No’s hombre de véras quien en las
-burlas muestra las véras; y pues esto es lo
-mejor, reciba este mote como á servidor:</p>
-
-<p class="pc1">JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">No está mucho á su placer,<br />
-Aunque en su placer está,<br />
-El galan que mal le va<br />
-Y muy bien al parecer.</p>
-
-<p class="pc1">DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">No he visto mejor pintor,<br />
-Bien os habeis retratado;<br />
-En las veras vais burlado,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[284]</a></span>Y en las burlas don favor,</p>
-
-<p class="pc1">JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Del ojo está lisiado,<br />
-El tomado de mal ojo,<br />
-Porque da muy gran enojo<br />
-Un ojo desamorado.</p>
-
-<p class="pc1">DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vos teneis lo que decis,<br />
-De mal ojo estais tomado,<br />
-L’ojo teneis regañado,<br />
-Que regañando reís.</p>
-
-<p class="pc1">JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Del amor van condenados<br />
-Los galanes á galeras,<br />
-Que nos tiran por troneras<br />
-Motes que son atronados.</p>
-
-<p class="pc1">DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vos burlais de tal manera,<br />
-Que de vos eso si suena,<br />
-Porque relampega y truena<br />
-Vuestra gala por tronera.</p>
-
-<p class="pc1">JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Galan de ademanes frios,<br />
-Que sus guantes siempre estira,<br />
-Y ojos en blanco sospira,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[285]</a></span>Hace venir calosfríos.</p>
-
-<p class="pc1">DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Lo mejor que vos teneis<br />
-Cuando no teneis que hablar,<br />
-Vuestros guantes estirar,<br />
-Que rasgados los traeis.</p>
-
-<p class="pc1">JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Gran ventaja nos llevais,<br />
-Y aunque no sería poca,<br />
-Si hablásedes de boca<br />
-Lo que con dedos hablais.</p>
-
-<p class="pc1">DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Cuando con los dedos hablo,<br />
-Quiero señalar á todos,<br />
-Que vuestros cuentos y apodos<br />
-Los den todos al diablo.</p>
-
-<p class="pc1">JOAN FERNANDEZ.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ó vestí como hablais,<br />
-Ó hablá como vestís,<br />
-Que de aquello que reís,<br />
-A reir mucho nos dais.</p>
-
-<p class="pc1">DON DIEGO LADRON.</p>
-
-<p class="pp6i p1">No burlemos del vestir,<br />
-Pues que no teneis vestidos<br />
-Que merezcan ser reidos.<br />
-Sino para hacer reir.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[286]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo mastre Zapater: Mucho me he holgado
-d’este palacio tan avisado, que nos ha
-hecho reir sin perjuicio de nadi, que la conversacion
-que perjudica es de perro que ladra
-y muerde; y cree que los hombres de
-mala lengua, los más hacen mala fin, y el
-diablo va muy apegado con ellos, como en
-este cuento, que fué verdad, oiréis: Un labrador
-tenía muy mala lengua, y tuvo el
-mal espíritu en figura de perro siete años
-en su casa, y cada sábado desaparecia, que
-no sabian qué se hacia, y no volvia hasta el
-domingo de mañana; y como se dieron cata
-d’esto, un hijo de casa tuvo cuidado de no
-perdelle de ojo, y vió que se iba fuera del
-lugar, y siguióle una legua hasta que fué á
-parar al pié de un monte, donde le esperaban
-muchos perros que se pusieron á bailar,
-y á ratos se mordian y ladraban, y el hijo
-del labrador, muy espantado, contó á su
-padre todo lo que habia visto; y volviendo
-el perro, fué atado con una cadena y conjurado
-por el cura del lugar, que le dixese
-si era el diablo y lo demas que dél queria
-saber, y respondió que sí, y que estaba esperando
-al señor d’aquella casa para llevárselo
-cuando se muriese, que, por ser muy
-maldiciente y jurador, era compañero suyo,
-y que ya se lo hubiera llevado sino porque<span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[287]</a></span>
-decia cada sábado el rosario de la Vírgen
-María, y que los otros perros con quien
-bailaba eran demonios como el que aguardaban,
-y hacian compañía á maldicientes y
-juradores, para llevarlos al infierno cuando
-pudiesen. Porque veais quién es el compañero
-del maldiciente y jurador; y si el Paje del
-mal recaudo, que delante se lo digo, no deja
-de ser blasfemo y de mala lengua, creeré que
-el perro, que muchas veces va tras él, es algun
-familiar, y no lo tengais á burla, que
-más demonios van que moxcas entre los
-hombres que nos tientan á mal decir y hacer;
-así como los ángeles, custodios nuestros,
-nos aconsejan á bien obrar, por donde en
-las voluntades que teneis, si son buenas, conoceréis
-que vuestro ángel custodio os aconseja,
-y si son malas, el mal espíritu, que si
-don Luis Milan quiere echarle de aquí, taña
-un poco, que no faltará el demonio de la
-envidia que alguno terná á su música, y saliéndole
-del cuerpo, podrá alabar las obras
-de Dios que el envidioso deshacer quiere;
-guárdense de la envidia, que pierden por
-ella al Criador y á la criatura.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Denme la vihuela,
-que para luégo es tarde, para sanar un
-envidioso. Oyamos qué horas tocan; las
-doce han dado: mudemos de parecer, que<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[288]</a></span>
-si agora tañese y cantase, me apodaria el señor
-Joan Fernandez á galo relóx, que canta
-á media noche. Mejor será dexarlo para mañana
-á la noche, delante el Duque y la Reina,
-que me han mandado les dé una cena de
-lengua y manos, tañendo y cantando la aventura
-del monte Parnaso, donde me vi. Vuestras
-mercedes podrán decir ántes de la mia
-cada uno la suya, que nunca faltan aventuras
-á quien buenas las busca; y quedando
-con este concierto acabamos la noche, que
-no lo parescia con tal compañía; que dia es
-todo conversar con muy buen modo.</p>
-
-<p class="pc1"><i>Acaba la quinta jornada.</i></p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b288.jpg" width="250" height="189"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[289]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b289.jpg" width="500" height="130"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<h2 class="p2">JORNADA SEXTA.</h2>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p class="p2">Y halláronse todos al Real á la hora que
-tenian concertado de ir, y dixo don Luis
-Milan: Sepan vuestra alteza y su excelencia
-que yo vengo esta noche para hacer un
-descargo del cargo que tenía, de dar la cena
-que me mandaron de lengua y manos, de
-tañer y cantar, y á la postre daré por confituras
-la aventura del monte Parnaso, donde
-fuí probado y puesto en muy gran peligro,
-por la residencia que me tomaron; y
-porque no se me enojen los que esperan la
-música, quiero tomarme la licencia para
-darla, que para no dar pesar licencia se puede
-tomar.</p>
-
-<p>Y denme la vihuela que me han traido,
-y cantaré con esta primera obra las obras
-que las damas suelen hacer. Y es una carta,<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[290]</a></span>
-que para ganar, si á cartas jugára, el resto
-del amor ganára; y dice así:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Carta mia, pues que vas<br />
-En pasos de tanta gloria,<br />
-Si no son en mi memoria,<br />
-No te acuerdes de mi más;<br />
-No vuelvas de tal manera,<br />
-Que me hagas más mortal<br />
-De lo que yo ántes era,<br />
-Porque no seas mensajera<br />
-De mi bien para mi mal.</p>
-<p class="pp6i">Y en llegar delante aquella,<br />
-Do mi voluntad te envia,<br />
-Para conocer si es ella,<br />
-Conocerás que no es mia;<br />
-Y despues de conoscida,<br />
-Para que quiera leerte,<br />
-Di que sólo fué tu ida<br />
-A mostralle con mi vida<br />
-Un traslado de mi muerte.</p>
-<p class="pp6i">Preséntale mi corazon,<br />
-Donde siempre se verá<br />
-Quien bien retratada está,<br />
-Segun es su condicion;<br />
-Muy perfeta al natural<br />
-El amor la retrató,<br />
-Pues le soy en todo tal<br />
-Para sufrir tanto mal,<br />
-Cuanto yo contento estó.</p>
-<p class="pp6i">Lévale mi entendimiento,<br />
-Porque vea en lo que entiendo,<br />
-Que velando ni durmiendo,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[291]</a></span>No le busco descontento;<br />
-Basta lo que le he buscado,<br />
-Aunque no soy de culpar,<br />
-Que si estoy enamorado,<br />
-Téngame por desculpado,<br />
-Pues es para enamorar.</p>
-<p class="pp6i">Mi memoria le presenta<br />
-Por espejo que se vea,<br />
-Como está en mí su idea<br />
-Muy hermosa y mal contenta;<br />
-Es tan grande su hermosura,<br />
-Que aunque no me quiera ver,<br />
-Contemplando su figura,<br />
-Todo gusto de tristura<br />
-Se me convierte en placer.</p>
-<p class="pp6i">Muéstrale mi voluntad<br />
-Cuanto está llena de fe,<br />
-Aunque sabe que yo sé<br />
-Que no duda la verdad;<br />
-La verdad trastrueca y muda,<br />
-Nómbrame desamador,<br />
-Que para mostrarse cruda,<br />
-Pone la verdad en duda,<br />
-No dudando de mi amor.</p>
-<p class="pp6i">Preséntale mi sentido,<br />
-Si es á su contentamiento,<br />
-Cuando tengo sentimiento<br />
-De verme su aborrecido;<br />
-Que si yo no me sentia<br />
-De ser d’ella despreciado,<br />
-Tan mal le pareceria,<br />
-Por lo que no sentiria<br />
-Como por demasiado.</p>
-<p class="pp6i">Mi pensamiento doliente<br />
-De pensar en su dolencia,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[292]</a></span>Le pornás en su presencia,<br />
-Si le terná por presente;<br />
-Dile que dentro de mí<br />
-Tan presente siempre está,<br />
-Que el tiempo que no está en si,<br />
-Tanto yo la tengo aquí,<br />
-Cuanto no me tiene allá.</p>
-<p class="pp6i">Muéstrale mi gran sufrir,<br />
-Aunque tú lo mostrarás,<br />
-Cuando por mí te verás<br />
-Estos tormentos sentir;<br />
-Luégo te dará un tormento,<br />
-Que es muy recio de pasar,<br />
-Tal que en decillo lo siento,<br />
-Y es el descontentamiento,<br />
-Que ella me suele mostrar.</p>
-<p class="pp6i">Y tras este tan cruel,<br />
-Luégo un otro te dará,<br />
-Que nunca te mirará<br />
-Por no mirar mi papel;<br />
-Otro tormento de fuego<br />
-Te dará mucho peor,<br />
-Y será darte gran fuego,<br />
-Que te vayas luégo, luégo,<br />
-Por ser yo su servidor.</p>
-<p class="pp6i">Y por cuanto has de hacer<br />
-No seas desacatada,<br />
-Sino, tú serás rasgada,<br />
-Y rompido mi placer;<br />
-Y si vieres sentimiento<br />
-De alguna voluntad,<br />
-Di con mucho acatamiento,<br />
-Ved qué tal es su tormento,<br />
-Que vos le tengais piedad.</p>
-<p class="pp6i">Bien sé luégo que dirá:<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[293]</a></span>¿Quién te puso en tal locura,<br />
-De ponerte en aventura<br />
-Por quien ventura no ha?<br />
-Di, que piedad de ver<br />
-Un dolor de verme tal,<br />
-Que podria merescer<br />
-Que holgase de leer<br />
-Una letra de mi mal.</p>
-<p class="pp6i">Dile más, cómo me dejas<br />
-Esperando tu venida,<br />
-Entre la muerte y la vida,<br />
-Dando de mi vida quejas;<br />
-Y que son de calidad<br />
-Las quejas de mi pasion,<br />
-Que pueden poner piedad<br />
-A la mesma crueldad,<br />
-Ántes que á su corazon.</p>
-<p class="pp6i">Y si algo se le antoja<br />
-En decille que es cruel,<br />
-Dile que lo dice aquel<br />
-A quien ya el vivir enoja;<br />
-Y á quien ya su mal le tiene<br />
-Tal, que dice el que no sabe:<br />
-Pues que sabes dó me viene,<br />
-Trabaja que más no pene,<br />
-Ó que mi pena m’acabe.</p>
-
-<p class="pc1">FIN.</p>
-
-<p class="p2">Dixo el Duque: Don Luis Milan, no se
-podrá decir por esta carta: de las cartas placer
-hube, de las palabras pesar.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Yo le perdono
-la confianza que tuvo ántes de cantar,<span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[294]</a></span>
-cuando dixo que si á cartas con esta carta
-jugára, el resto del amor ganára; aunque no
-me ganaria si en amor fuese mi competidor.
-Yo le hiciera una primera, que primero en
-l’amor fuera de bien querido, de mejor haber
-servido.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: A lo ménos de
-confiado el resto le teneis ganado, y á las veces
-lo que engaña desengaña, como muestran
-vuestros trabajos en amores, que son desengañadores,
-de esa confianza vuestra como
-se muestra.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Más estais vos confiado
-por haber desengañado á tal Joan, que
-sus pensamientos van volando como mariposas,
-que se queman tras hermosas de gran
-lumbre, por rodar por alta cumbre.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Muy bien habeis discantado
-sobre la carta que ha cantado don
-Luis Milan; pues mejor discantaréis si las
-siete angustias canta, que l’amor hace pasar
-á quien más siente en amar; y por vida
-de quien más quereis, que las canteis.</p>
-
-<p>Y don Luis Milan respondió: Por vida
-de quien lo mandó cantaré, y son estas que
-diré:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[295]</a></span></p>
-
-<p class="pc1">LAS SIETE ANGUSTIAS DE AMOR.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Canten los gozos de amor<br />
-Los que sienten alegrías,<br />
-Y yo las angustias mias,<br />
-Pues que siento su dolor;<br />
-Y dirélas lamentando<br />
-Con voz de extraña tristura,<br />
-Ofreciéndolas llorando<br />
-Á la perfeta figura<br />
-Que siempre estoy contemplando.</p>
-<p class="pp6i">La primera angustia siento,<br />
-Causada del desear,<br />
-Cuando n’os puedo mirar<br />
-Sino con el pensamiento;<br />
-Pues si es gran padecer<br />
-No veros y contemplaros,<br />
-Ved cuán mayor debe ser,<br />
-Cuando yo alcanzo á miraros,<br />
-Y vos no me quereis ver.</p>
-<p class="pp6i">La segunda angustia triste<br />
-Siente más el más sufrido,<br />
-Porque el gesto va vestido<br />
-De lo que l’alma se viste;<br />
-Esta es sin comparacion<br />
-Por sufrir lo que se siente,<br />
-Que si pena el corazon,<br />
-Amor escribe en la frente<br />
-De que pena la pasion.</p>
-<p class="pp6i">La tercera angustia alcanza<br />
-El servidor á la hora<br />
-Que conoce en su señora<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[296]</a></span>Ser perdida su esperanza;<br />
-Pues mi esperanza perdida,<br />
-¿Quien la perdió como yo?<br />
-¿Quien la tuvo tan sin vida,<br />
-Que primero se secó<br />
-Ántes que fuese nacida?</p>
-<p class="pp6i">La cuarta por mi dolor,<br />
-Que mil veces he gustado,<br />
-Es aquel cruel desgrado<br />
-Que mostrais con disfavor;<br />
-Ora ved qué tal me siento,<br />
-Si es firme mi firmeza,<br />
-Que con tal conocimiento,<br />
-No puede vuestra crueza<br />
-Estragar mi sufrimiento.</p>
-<p class="pp6i">La quinta angustia parezco<br />
-De muerto y descolorido,<br />
-Que estoy muerto en vuestro olvido,<br />
-Y vivo en lo que padezco;<br />
-¿Quién se vió tan olvidado,<br />
-Que ante vos se halle ausente,<br />
-Sino yo desesperado,<br />
-En mi mal siempre presente,<br />
-Y en su presencia pasado?</p>
-<p class="pp6i">La sexta sentí en veros,<br />
-Qu’es el temor de enojaros,<br />
-Mas quien no puede ganaros,<br />
-¿Por qué ha de temer perderos?<br />
-Quien nunca tuvo favores,<br />
-¿Por qué teme disfavor?<br />
-Porque en el trato de amores<br />
-Se confia el amador<br />
-Con sospechas y temores.</p>
-<p class="pp6i">La setena y la mayor<br />
-Es la angustia del partir;<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[297]</a></span>¡Oh, cuán grave es de sufrir<br />
-Si dejais competidor!<br />
-Pues si es cosa conocida<br />
-Al tiempo del despediros<br />
-Ser gran trance la partida,<br />
-Más es no poder partiros<br />
-Cuando ella está partida.</p>
-<p class="pp6i">Hé aquí, gentil señora,<br />
-Las siete angustias d’amor.<br />
-Que siéndo’s tan servidor,<br />
-Siento cadal dia y hora.<br />
-No me perdí, mas perdí<br />
-En esta triste jornada<br />
-Lo que sentiréis de mí;<br />
-Siete años te serví<br />
-Sin de tí alcanzar nada.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Si tan poca pena diesen
-en sentirlas como en oirlas, ántes serian gozos
-que angustias, pues tanto alegra vuestra
-música.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Señor, el
-uno y l’otro creo que son, parecen gozos
-por lo poco que siente angustias de amor
-don Luis Milan, y no dejan de parecer por
-lo mucho que muestra sentirlas cantando
-que de amor se va burlando.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco Fenollet: Para saber
-desto la verdad, cantemos tras las angustias
-los gozos de amor, que siendo las dos obras
-suyas, en cantar se verá,</p>
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[298]</a></span><p class="pp6i">Que si él se alegrára,<br />
-Nos dirá su corazon,<br />
-Que sus angustias gozos son.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego Ladron: Si los cantais,
-sean por don Pedro Milan y gozos nos parecerán,
-pues su alteza os hará mucho favor
-cantando por su servidor.</p>
-
-<p>Don Luis le respondió:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Para gozos parecer,<br />
-Así lo entiendo de hacer.</p>
-
-<p class="p1">Y son éstos:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Siete gozos cantar quiero<br />
-Que el amor me hace sentir,<br />
-Por mostrar<br />
-Que por más y más que muero,<br />
-Siento gozo de sufrir<br />
-Por amar.</p>
-<p class="pp6i">Si por ser vuestro sufrido<br />
-Quiere amor que por constante<br />
-Valga más,<br />
-No me vea tan perdido<br />
-Que en lugar de ir adelante<br />
-Vuelva atras.</p>
-<p class="pp6i">El primer gozo de amor<br />
-Que siente el enamorado<br />
-Donde ama,<br />
-Verse en honra el amador,<br />
-Por estar bien empleado<br />
-Puesto en fama.</p>
-<p class="pp6i">Es tan grande este contento,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_299" id="Page_299">[299]</a></span>Que jamas dejo de veros<br />
-No mirándoos,<br />
-Porque mira el pensamiento<br />
-Con los ojos del quereros<br />
-Contemplándoos.</p>
-<p class="pp6i">El segundo gozo siente<br />
-L’amador cuando recrea<br />
-En los amores,<br />
-Que de aquello se contente,<br />
-Que ninguna cosa afea<br />
-Disfavores.</p>
-<p class="pp6i">Como yo que siempre quedo<br />
-Tan contento de que quiera<br />
-Y tan ufano,<br />
-Que si me diera su dedo,<br />
-Nunca yo el villano hiciera<br />
-Con la mano.</p>
-<p class="pp6i">El tercero gozo gusta<br />
-Quien mostró bien parecer<br />
-Do quiere bien,<br />
-Que su gusto no desgusta,<br />
-Pues en cuanto debe hacer<br />
-Parece bien.</p>
-<p class="pp6i">Recibir querria engaño,<br />
-Que vuestra merced me quiere<br />
-Para vos,<br />
-Para huir al desengaño,<br />
-Porque no me desespere<br />
-De los dos.</p>
-<p class="pp6i">El cuarto gozo diré,<br />
-Que’n veros siempre he sentido<br />
-Todo gloria,<br />
-Pensar que no moriré<br />
-De la muerte del caido<br />
-De memoria.</p>
-<p class="pp6i">D’este gozo gozará<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_300" id="Page_300">[300]</a></span>
-Quien nació bajo la estrella,<br />
-Que ella es él,<br />
-Ya veis, pues, si vivirá,<br />
-Quien será para ser della,<br />
-Y ella d’él.</p>
-<p class="pp6i">El quinto gozo contenta,<br />
-Pues es cosa muy probada<br />
-Ser mejor,<br />
-Cuando se remata cuenta<br />
-Que se toma d’el amada<br />
-Al amador.</p>
-<p class="pp6i">Ésta nunca tomé yo,<br />
-Que si de vos la tomára<br />
-A vuestro grado,<br />
-Quien de veros se pagó,<br />
-De ménos se contentára<br />
-Ser pagado.</p>
-<p class="pp6i">El sexto gozo es mirarse<br />
-Los amantes muy hermosos<br />
-En amar,<br />
-Que si son para mostrarse,<br />
-Son amores más gustosos<br />
-De gustar.</p>
-<p class="pp6i">Lo que gusto no gustais,<br />
-Señora, de la hermosura<br />
-Que teneis,<br />
-Porque todo lo matais,<br />
-Pues que sois mata figura<br />
-De quien veis.</p>
-<p class="pp6i">El seteno gozo digo,<br />
-Si sois de mi parecer,<br />
-Qu’es más gustado,<br />
-Si el amiga y el amigo,<br />
-Vinieren á poseer<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_301" id="Page_301">[301]</a></span>Lo deseado.</p>
-<p class="pp6i">Si es muy dulce merecello,<br />
-Más y más es el gustallo<br />
-Con descargo;<br />
-¿Quereis ver qu’es poseello?<br />
-Que hace dulce el deseallo<br />
-Siendo amargo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Don Luis Milan, alegremente
-habeis cantado los gozos de amor,
-sepamos por quién los cantastes, que si fué
-por vuestro primo don Pedro Milan,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Habeis sido muy galan,<br />
-Por mostrar<br />
-Que gozos sienten en amar,<br />
-Aunque tengan disfavores,<br />
-Los que rien en amores.</p>
-
-<p class="p1">Don Diego Ladron dixo: Señor, no se
-podrá decir eso por Joan Fernandez, que
-por tenerlos lloradores, alcatara es en amores,
-que se dice en valenciano alambique,
-que destila por sus ojos y nariz lágrimas por
-Beatriz de don Anton, que agua rosada son
-para ella; pues en la redoma della, qu’es su
-engaño, caen para su mal año.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Don Diego,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Burlas de mozo de ciego<br />
-Pareció vuestro burlar,<br />
-Cuando para hacer reir,<br />
-Pullas le hacen cantar.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_302" id="Page_302">[302]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Bien parece que son gozos<br />
-Los que el Milan ha cantado;<br />
-Pues nos han regocijado.<br />
-Agora os digo<br />
-Que de gozos es amigo<br />
-En los amores,<br />
-Que no sufre disfavores;<br />
-Pues que no es de los que lloran,<br />
-Sino de quien va cantando.<br />
-Buenas obras enamoran,<br />
-Malas van desamorando.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Órganos hacen de mí,<br />
-Que mis flautas han tañido<br />
-Como les ha parecido.<br />
-No faltó buen manchador,<br />
-Que’s el Duque, mi señor,<br />
-Pues ha dado tan buen aire,<br />
-Que me tañió don Donaire;<br />
-El Fenollet, nuestro amigo,<br />
-Que don Donaire yo le digo<br />
-De esta vez;<br />
-Que’es mal aire de traves,<br />
-Que la mar levanta en puerto;<br />
-Pues levanta un desconcierto,<br />
-Que jamas sufrí en amores<br />
-Disfavores.</p>
-
-<p class="p1">Don Francisco le respondió: Si me pagais
-una verdad, por lo que dicho me habeis, yo
-sé que lo otorgaréis por lo que sé, y si quereis,
-la cantaré.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_303" id="Page_303">[303]</a></span></p>
-
-<p class="pp6i p1">Y es la más linda cancion<br />
-Que glosastes con razon;<br />
-Y diréla con la glosa,<br />
-Que la hicistes muy hermosa.</p>
-<p class="pp6i">Y esta cancion por respuesta<br />
-Os quiero dar<br />
-En este nuestro burlar.</p>
-<p class="pp6i"><i>De piedra puedo decir<br />
-Que son nuestros corazones;<br />
-El mio en sufrir pasiones<br />
-Y el vuestro en no las sentir.</i></p>
-<p class="pp6i"><i>Ha causado mi ventura<br />
-Lo que más tuve temor,<br />
-He topado con l’amor<br />
-Haciendo mi sepultura.</i></p>
-<p class="pp6i"><i>En su piedra vi esculpir<br />
-Dos contrarios corazones;<br />
-El mio en sufrir pasiones,<br />
-Y el vuestro en no las sentir.</i></p>
-
-<p class="pc1">GLOSA.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Sufro por vos tanto daño,<br />
-Cuanto por sufrillo es honra,<br />
-Que en su caso no es deshonra<br />
-Sufrimiento tras engaño.</p>
-<p class="pp6i">De este bien tan mal estoy,<br />
-Que estoy cerca d’el morir;<br />
-Que por do quiera que voy,<br />
-Si me preguntan quién soy,<br />
-<i>De piedra puedo decir</i>.<br />
-Es ya tanto lo que sufre<br />
-Mi sufrido corazon,<br />
-Que traigo por invincion<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_304" id="Page_304">[304]</a></span>Corazon de piedra zufre.</p>
-<p class="pp6i">Vos de no sentir dolor,<br />
-Yo de sufrir sus pasiones,<br />
-De este amor y desamor,<br />
-De piedra dice el amor<br />
-<i>Que son nuestros corazones</i>.</p>
-<p class="pp6i">Tales corazones dos<br />
-En el mundo no se han visto,<br />
-Esto hace el Antechristo,<br />
-Qu’es l’amor que teneis vos.</p>
-<p class="pp6i">Dos contrarios se han juntado<br />
-En nuestras dos condiciones,<br />
-El vuestro desamorado,<br />
-Que no siente ser amado,<br />
-<i>El mio en sufrir pasiones</i>.</p>
-<p class="pp6i">Tanto siento vuestra culpa,<br />
-Cuanto á mí me da gran pena,<br />
-Que tenella yo por buena<br />
-Del que digo me desculpa.</p>
-<p class="pp6i">Entre amor y desamores<br />
-Siento muerte en mi vivir;<br />
-Pues tengo por valedores,<br />
-El mio en sentir dolores,<br />
-<i>Y el vuestro en no las sentir</i>.</p>
-<p class="pp6i">Sóbrame tanta razon,<br />
-Cuanto vos teneis muy poca,<br />
-Que no hallo en vuestra boca<br />
-Lo que en vuestro corazon.</p>
-<p class="pp6i">Ya no tengo á quién quejarme,<br />
-Muerto estoy en mi ventura;<br />
-Todo bien viene á faltarme,<br />
-Qu’este mal para matarme<br />
-<i>Ha causado desventura</i>.</p>
-<p class="pp6i">Mi mano sintió quién es<br />
-Lo cruel de vuestra mano,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_305" id="Page_305">[305]</a></span>Con el pié me dais de mano,<br />
-Pues me veis á vuestros piés.</p>
-<p class="pp6i">Ya yo estaba temeroso<br />
-De caer malo de amor,<br />
-Mas es mal contagioso,<br />
-Que se pega al más medroso<br />
-<i>Lo que más tuve temor</i>.</p>
-<p class="pp6i">Mucho milagrosamente<br />
-Una vez de amor curé,<br />
-Y hartas veces yo juré<br />
-De quitar inconviniente.</p>
-<p class="pp6i">Viendo causa yo cerraba<br />
-Los ojos d’este temor,<br />
-Del amor me desviaba,<br />
-Cuando más d’él me apartaba<br />
-<i>He topado con l’amor</i>.</p>
-<p class="pp6i">Yo estaba muy espantado,<br />
-Que no estando ya con él,<br />
-No pudiese huir d’él,<br />
-Y vi ser juego forzado.</p>
-<p class="pp6i">Y aunque más miré por mí,<br />
-Me mató vuestra hermosura,<br />
-Y tan muerto me sentí,<br />
-Que luégo al amor le vi<br />
-<i>Haciendo mi sepultura</i>.</p>
-<p class="pp6i">Con el duro mármol frio<br />
-D’ese vuestro desamor,<br />
-Labrando estaba el amor<br />
-En este sepulcro mio</p>
-<p class="pp6i">Estas letras que decian:<br />
-Muerto estaba por morir,<br />
-Y matar no le querian;<br />
-Y otras más que se leian<br />
-<i>En su piedra vi esculpir</i>.</p>
-<p class="pp6i">Esta sepultura honrada,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_306" id="Page_306">[306]</a></span>Pues deshonra se me hacia,<br />
-Pues que por ella le via<br />
-Ser mi vida deshonrada.</p>
-<p class="pp6i">Lo que ser vuestro me honraba,<br />
-Gastaban dos condiciones,<br />
-La vuestra me despreciaba<br />
-Y era porque lo causaba<br />
-<i>Dos contrarios corazones</i>.</p>
-<p class="pp6i">Tan desavenidos fueron<br />
-Vuestro corazon y el mio,<br />
-Que muy duro mármol frio<br />
-L’uno al otro se volvieron.</p>
-<p class="pp6i">De vos tengo compasion<br />
-Que n’os tengan compasiones,<br />
-Porque veo á perdicion,<br />
-El vuestro en no sentir pasion,<br />
-<i>El mio en sufrir pasiones</i>.</p>
-<p class="pp6i">Con tal condicion tan dura,<br />
-Hacer paz sería excusado,<br />
-Que el amor reconciliado<br />
-En ningun tiempo asegura.</p>
-<p class="pp6i">Quien no sabe agradecer,<br />
-Nunca puede en paz vivir;<br />
-Mi corazon veo perder<br />
-De pasiones padecer,<br />
-<i>Y el vuestro en no las sentir</i>.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Bueno ha sido el manchador,<br />
-Que por manchar ha sonado<br />
-La glosa que s’a cantado;<br />
-Pues burló como á galan<br />
-El Fenollet al Milan,<br />
-Que de piedra corazones<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_307" id="Page_307">[307]</a></span>Tenian en sus pasiones,<br />
-Don Francisco de sufrillas<br />
-Y el Milan de no sentillas;<br />
-Por lo que le motejó<br />
-Que nunca angustias sintió,<br />
-Sino gozos en amar;<br />
-Diciendo qu’es burlador en amores,<br />
-Que todo se pasa en flores;<br />
-Y el coge d’este burlar,<br />
-Frutos por disimular.</p>
-
-<p class="p1">Respondió Joan Fernandez:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¿Qué frutos puede coger?<br />
-Camuesas deben de ser<br />
-Encamusadas,<br />
-De mal frances desnarigadas.</p>
-
-<p class="p1">Respondióle don Luis Milan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Esas vos las conoceis,<br />
-Que d’esas camuesas comeis,<br />
-Cuando con mosen Rodela<br />
-Cenais á lumbre de vela,<br />
-Embelesado,<br />
-Pues os tiene encandilado<br />
-Con una cierta Beatriz,<br />
-Que postiza la nariz<br />
-La tragais,<br />
-Y por coplas alabais<br />
-Su gesto; qu’es todo risa,<br />
-Que tragueis nariz postiza.</p>
-
-<p class="p1">El Duque dixo: Yo sería de parecer que
-las damas de vuestra alteza oyesen la música<span class="pagenum"><a name="Page_308" id="Page_308">[308]</a></span>
-de don Luis Milan, que mucho lo desean;
-mándelas venir,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que sin damas los galanes<br />
-No se muestran lo que son,<br />
-Que piedra toque es la ocasion.</p>
-
-<p class="p1">Las damas de la Reina vinieron; que la
-señora doña Leonor Gualvez, que’s guion
-de la gala, habló á voluntad de todas y
-dixo: ya que en jubileo de música nos hallamos,
-pues por jubileo se deja oir don
-Luis Millan, las damas quieren mostrar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Que de sabio es no mandar<br />
-El mandador,<br />
-Que mandado es muy mejor.</p>
-
-<p class="p1">Como verémos en vos, que os dejaréis
-mandar de las damas en dalles cuanto os
-pedirán; y la primera quiero ser yo, que
-os mando me canteis sonetos vuestros, porque
-gustemos de los sonsonetos, que nos harán
-bien callar y mejor hablar para entendellos.</p>
-
-<p>Don Luis Milan respondió: Señora doña
-Leonor, si por jubileo me dejo oir, no se
-maraville vuestra merced, pues por jubileo
-se dejan ver las damas, y no para sacar almas<span class="pagenum"><a name="Page_309" id="Page_309">[309]</a></span>
-de penas, por donde, siguiendo yo sus
-pisadas, no me perderé. Que no es bien
-dejar pisar lo que debe estar en pié; yo no
-soy tan desmandado de no dejarme mandar
-donde soy muy bien mandado. Y pues aquí
-está mi palomando que mandar me puede,
-yo me doy por mandado.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Bien muestra en su hablar
-don Luis Milan que los milanes vinieron
-de los griegos con Hércules en Italia,
-pues habla con la brevedad d’ellos, como
-agora ha dicho en este vocablo, palomando,
-queriendo decir palo y mando. Y en los motes
-que se dieron el Joan y el Milan para
-ganar el retrato de su dama, hay otro que
-dice Encasamalo por abreviar lo que dicen
-en valenciano: Bell en banch y mal en casa.
-Y el nombre que agora ha puesto á don
-Francisco, que dice Dondonaire, queriéndole
-decir en valenciano Don, dona, aire, haciéndole
-fuelle, que es mal aire lo que da; y
-tambien nos ha dicho poco há que la ocasion
-es piedratoque, queriendo decir que es
-piedra de toque, que descubre á cada uno
-de qué metal es; y muchos otros que ha dicho,
-imitando á los lacedemonios griegos
-en esta brevedad, que con sólo un vocablo
-se diga una sentencia, que los latinos muy
-poco lo acertaron á decir. Fué este modo de<span class="pagenum"><a name="Page_310" id="Page_310">[310]</a></span>
-hablar en tanto tenido, que Petrarcha recita
-en su libro <i>De próspera y adversa fortuna</i>,
-una palabra que solia decir Andromaca,
-mujer de Héctor, á su marido, y era
-ésta, Demome, que quiere decir: Buen hombre,
-tu gran corazon te echará á perder.
-Es tan cortesano el corto hablar, que <i>vorria
-sensa parlar eser inteso</i>; y no le estorbemos
-el gran mandamiento que le han
-hecho, que cante sus sonetos.</p>
-
-<p>Respondió don Luis Milan: La mejor
-respuesta que se puede dar, obedecer á buen
-mandar; y empezó á cantar este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si voluntad merece ser pagada<br />
-Por cual razon, no soy d’esto pagado,<br />
-Diréisme vos, pues has mal deseado<br />
-Mal desear, pagalle con no nada.</p>
-<p class="pp6i">Respondo yo, qu’es muy perjudicada<br />
-Mi gratitud, que nunca os ha enojado,<br />
-Respondereis que debe ser juzgado<br />
-Lo que sin ley no es cosa bien juzgada.</p>
-<p class="pp6i">Si fuese yo juez d’esto, aunque soy parte,<br />
-Con gran razon daria ley en esto,<br />
-Que lealtad gran lealtad merece.</p>
-<p class="pp6i">Pues buen amor no tiene ningun arte,<br />
-Y en bien amar á todos gano el resto,<br />
-Quien meresció jamas no desmerece.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_311" id="Page_311">[311]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Don Luis Milan, en
-pleito habeis traido vuestra dama, y respondistes
-por ella, haciéndoos procurador de los
-embargos, respondiendo contra vos, como
-hizo un portugues que emplazó delante justicia
-á la que servia, diciendo al juez: Nan
-deis por muller á meu competidor miña
-dama, que eu la queiro, ella dice que nan
-me queire, eu torno á decir que la queiro,
-que amor primero he casamenteiro. Rieron
-mucho del portugues, que por pleito queria
-á quien no le queria.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Don Diego, yo respondo
-á vuestro bocaje, como respondí á un
-estorbamúsica, que le dije: Yo tengo un atapabocas,
-que es éste</p>
-
-<p class="pc1">SONETO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Hermosa maya, llena de mil flores<br />
-Y extrañas hierbas, de propiedades<br />
-Sanais con ellas mil enfermedades,<br />
-Que de miraros sanan amadores.</p>
-<p class="pp6i">Y á mí no sanan, d’estos mis dolores,<br />
-Que hierbas fueron vuestras crueldades,<br />
-Que entosicaron nuestras voluntades,<br />
-La vuestra y mia para desamores.</p>
-<p class="pp6i">La vuestra hicieron de ponzoña llena,<br />
-Que emponzoñada voluntad se muestra,<br />
-La mia siento desto entosicada.</p>
-<p class="pp6i">Y aunque está siempre para amaros buena,<br />
-Va muy doliente, por no verse vuestra,<br />
-Qu’el rostro muestra voluntad dañada.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_312" id="Page_312">[312]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Joan Fernandez sospiró, y su mujer le
-dixo: Vos me par que sou lo que anava venent
-sospirs per Valencia.</p>
-
-<p>Y él respondió:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo no los vendí,<br />
-Mas ellos me vendieron<br />
-Cuando’s vi.</p>
-
-<p class="p1">Díxole ella: ¿Y per que os han venut?
-¿Per que yous compri mercat pera mal marit?</p>
-
-<p>Dixo él: No por eso, sino porque habia
-de mercar brava mujer para sospirar. Que
-pensando que fuérades una maya, sois una
-desmaya, que siempre desmayo de vuestra
-mala condicion, que hierbas son. Que al
-médico moro fuí que me sanase, y para sanar
-me hizo estar en su casa ocho dias, acostado
-en una cama llena de hierbas de montaña,
-y algunas dellas pinchaban, que me
-hacian dar voces, y el moro decia: ¿Sufris
-hierbas en vuestra casa para matar, y no
-sufrireis para sanar? Yo diciendo no sufriré,
-y él que sí, yo que no, salvéme dél como
-de vuestra merced haciendo el puerco espin.</p>
-
-<p>Dixo su mujer: Don Luis Milan llanzau
-de aci aquest porch espi, ó feulo callar á
-mots, que sols vos lo embozau, quant los
-dos vos motejau.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_313" id="Page_313">[313]</a></span></p>
-
-<p>Y don Luis respondió: Para hacerle yo
-callar, á su fumeto será con este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Para mi bien y por mi mal os veo,<br />
-Pues me mirais con rostro muy irado,<br />
-No siento yo que esté por mí enojado,<br />
-Pues que por vos con todas me peleo.</p>
-<p class="pp6i">Digo que sois un otra doña Iseo,<br />
-Yo don Tristan, de triste desamado,<br />
-No digo aquel don Tristan muy amado,<br />
-Que desamor lo vuelve todo feo.</p>
-<p class="pp6i">¿Quereisme mal, pues mi ventura quiso,<br />
-Y no quereis que esté peor que muestro,<br />
-Que el bien no sé dónde tiene la posada?</p>
-<p class="pp6i">Queredme bien y verm’heis un Narciso<br />
-Para probar que tal parezco vuestro;<br />
-Que hermosa está la cara qu’es amada.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Señor Joan, tanto os
-toca este soneto, que á ser silla y vos caballo
-no lo podríades sufrir, por lo que os siguió
-cuando dixistes de amores á una cortesana
-de la córte, que le demandastes como
-se decia, y ella respondió: A mí me dicen
-doña Iseo, y vos sospiraste diciendo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo soy vuestro don Tristan,<br />
-Que por veros, mi señora,<br />
-Pasé yo la mar salada;<br />
-Pues que veros enamora.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_314" id="Page_314">[314]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Y ella os respondió:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Vos no sois mi don Tristan,<br />
-Que pasó la mar salada,<br />
-Mejor sois para ensalada<br />
-De truhan.</p>
-
-<p class="p1">Cerró la ventana y entróse, y unos escuchamores
-que os escucharon os apodaron
-á don Joan ensalada.</p>
-
-<p>Y don Luis Milan les departió con este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tan triste estoy, que vivo muy mal sano,<br />
-No sé si son mis pensamientos sanos,<br />
-Quizá es mejor morir de vuestras manos,<br />
-Las que me dais, pues que me dais de mano.</p>
-<p class="pp6i">Pues vos sabeis cuál me será más sano,<br />
-Mejor será dejarlo en vuestras manos,<br />
-Que yo no haré lo que suelen villanos,<br />
-Que si les dan toman dedo y la mano.</p>
-<p class="pp6i">Yo sé muy bien, si en tal caso se viese<br />
-Vuesa merced, si fuese caballero,<br />
-Que dedo y más de tal mano quisiese.</p>
-<p class="pp6i">Que por mandar aquel César primero,<br />
-Tuvo por ley, que ley no se tuviese,<br />
-Que por mejor se muda ley por fuero.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco: Vengar quiero á
-Joan Fernandez con este cuento que diré:
-Una noche estaba en una calle escuchando
-á don Diego, que decia los amores de
-Audallá á la criada de una dama que servia,<span class="pagenum"><a name="Page_315" id="Page_315">[315]</a></span>
-y díxole: Dadme el dedo, que no tomaré la
-mano, pues no soy villano; y ella fiando
-dél dióle el dedo y él tomóle la mano,
-que fué parte para subir donde estaba. El
-señor sintió ruido, y reconosciendo casa
-topó con don Diego, que con una sábana se
-habia envuelto gritando: Alma soy que voy
-en pena, y el señor le soltó un perro de
-ayuda diciendo: Cómete esa alma, que un
-perro comerá otro, y vos saltastes por la
-ventana y el perro tras vos, haciendo tan
-gran alborote, que las damas del vecindado
-salieron á las ventanas con lumbres, y
-conosciéndoos dixeron: Señor don Diego
-ensabanado, ¿cómo vais aperreado? y vos
-respondistes: Quien tras perras va aperreado
-será; y las criadas d’ellas en veros os
-dicen, don Diego ensabanado.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan al Duque: Señor,
-si más salen cuentos, yo no sacaré sonetos.
-Y todos dixeron que no dirian más.</p>
-
-<p>La Reina dixo: Don Luis Milan tiene
-razon, que cuando la música es de caballero,
-hase de escuchar si ya él no quiere hablar.</p>
-
-<p>Y él dixo este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">De bien y mal mi vida se sostiene,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_316" id="Page_316">[316]</a></span>Porque el vivir se vaya conservando,<br />
-Con sólo el bien no va el saber reinando,<br />
-Pues no es pesar el mal que de vos viene.</p>
-<p class="pp6i">Amor, amor, pues mandas que yo pene,<br />
-Sostiéneme, que muero deseando;<br />
-No vea yo que vas de mí burlando,<br />
-Qu’en posta voy y nadi me detiene.</p>
-<p class="pp6i">Corro al morir, y muerte no me quiere,<br />
-Cansado estoy, y siento gran descanso,<br />
-Quiero llorar, y voy de mí riendo.</p>
-<p class="pp6i">Sé que dirá quien tal por vos se viere:<br />
-Fiero leon, amor le vuelve manso,<br />
-Que gran amor de sombras va temiendo.</p>
-
-<p class="pc1">SONETO INTERCALADO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Gran bien durmiendo vengo á ensoñarme,<br />
-No sé yo en sueños qu’es lo que me crea,<br />
-Séos decir que tanto me recrea,<br />
-Que yo querria nunca despertarme.</p>
-<p class="pp6i">Dicen que sueños son gran vanidad,<br />
-Y á veces vemos ser muy verdaderos,<br />
-Mas veo mal en todos mis agüeros,<br />
-Que hijos son de vuestra crueldad.</p>
-<p class="pp6i">¿Amor, amor, qué tengo de creer?<br />
-Pues tú me haces reir y llorar,<br />
-Hazme dormir, pues huelgo de ensoñar.</p>
-<p class="pp6i">Que vanidad á ratos da placer.<br />
-O bien ó mal de tí sepa lo cierto,<br />
-Que es en fin pena un vivir incierto.</p>
-
-<p class="pc1">SONETOS. 6. 6.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Cabellos principian, cabellos fenecen<br />
-Mis altos cuidados de vida y de muerte,<br />
-De tales cabellos se cuelga mi suerte,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_317" id="Page_317">[317]</a></span>Que matan al oro y al sol escurecen.</p>
-<p class="pp6i">Mi vista se altera mirándome en ellos,<br />
-Del todo turbado ni veo ni atino,<br />
-De mucho atinaros estoy tan sin tino,<br />
-Que vengo á estar léjos estando cabellos.</p>
-<p class="pp6i">Los rayos de Febo si ciegan no matan,<br />
-Mas vuestros cabellos me matan y ciegan,<br />
-Son rayos que pasan, traspasan y allegan,</p>
-<p class="pp6i">Á ojos de un alma, que con ellos atan.<br />
-De cada cabello me veo colgado,<br />
-Temiendo no quiebre de muy desdichado.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mortal dolor con quien amor tormenta,<br />
-No me tormentes, dame algun sosiego,<br />
-Pues siempre otorgo por más que reniego,<br />
-Que soy de amor perdido á mi cuenta.</p>
-<p class="pp6i">Soy como aquel que tienen al tormento,<br />
-Y estando en él, del gran dolor se aduerme,<br />
-Así me sigue para sostenerme;<br />
-Pensando en vos se aduerme el sentimiento.</p>
-<p class="pp6i">Cruel amor, no tal, cual es tu nombre,<br />
-Manda al dolor, que más no me tormente,<br />
-Que aquella parte en mí que más te siente,</p>
-<p class="pp6i">Muere y revive por quedar más hombre,<br />
-Que buen pensar es gusto que descansa,<br />
-Y en los tormentos su dolor amansa.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Allá me voy, á dó el amor me guia,<br />
-Soy como aquel que va en su pensamiento,<br />
-Qu’está muy fuera del conoscimiento,<br />
-Sino d’aquel que está en su fantasía</p>
-<p class="pp6i">¿Pensando en vos quién ha de estar en sí<br />
-Que por idea en vos no se transforme?<br />
-Estoy sin vos, y en vos tanto conforme,<br />
-Que voy conmigo, y nunca voy en mí.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_318" id="Page_318">[318]</a></span><p class="pp6">Ni pié ni mano, la boca ni l’ojo,<br />
-No mandan ya, pues tal señora reina,<br />
-Reinas en mi tan absoluta reina,</p>
-<p class="pp6i">Qu’en mí es placer aquello qu’es enojo<br />
-Ó bien ó mal, avenga como quiera,<br />
-Vos sola sois mi voluntad postrera.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo voy buscando todos los lugares,<br />
-Para miraros si podria veros,<br />
-Y en descubrirme no quereis volveros,<br />
-Y hállome vuelto para ver pesares.</p>
-<p class="pp6i">No sé yo cómo pueda sostenerme,<br />
-¡Miraros siempre y vos nunca mirarme!<br />
-Bien podrá ser que amor pueda cegarme,<br />
-Mas nunca hará qu’en vos no pueda verme.</p>
-<p class="pp6i">Dos ojos tengo y son para llorar,<br />
-Pues que no ven lo que ver querrian,<br />
-Dos rios son que siempre correrian,</p>
-<p class="pp6i">Si dellos fuese vuestro amor la mar;<br />
-Y aunque éstos pierda, vuestra merced crea<br />
-Que tengo mil que os miran por idea.</p>
-
-<p class="pc1">SONETOS INTERCALADOS.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Á todo el mundo doy de mí descargo<br />
-Del bien que os quiero y mal que me quereis;<br />
-Ya veis, señora, lo que vos haceis,<br />
-Que de mi muerte tengais tanto cargo.</p>
-<p class="pp6i">Dirán de vos que fuistes matadora,<br />
-Y vos diréis que yo mismo me he muerto,<br />
-Dirá el amor en tal caso lo cierto,<br />
-Qu’en vos estaba ser remediadora.</p>
-<p class="pp6i">Sé que diréis que no pudo haber medio<br />
-Entre mi mal y vuestra gran bondad,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_319" id="Page_319">[319]</a></span>Todos dirán que en vuestra piedad</p>
-<p class="pp6i">Estaba el bien de todo mi remedio;<br />
-Que siendo siempre tanto valerosa,<br />
-La piedad en vos no’s es viciosa.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pensando en vos un no sé qué me enoja;<br />
-Sélo sentir y no dar á entender<br />
-Es un amargo en medio del placer<br />
-Qu’el mundo da por lo que se le antoja.</p>
-<p class="pp6i">Muy gran mal es y cuento mucho largo,<br />
-Ser esto en todo tan naturalmente,<br />
-Que piense en vos muy mucho dulcemente,<br />
-Y un no sé qué lo vuelva todo amargo.</p>
-<p class="pp6i">Soy como aquel que muestra ser mortal,<br />
-Que su accidente da señal de muerte,<br />
-Si no mudais de mal en bien mi suerte,</p>
-<p class="pp6i">Dadme por muerto deste grave mal.<br />
-Y es lacidente ser desconfiado,<br />
-Señal de muerte en cualquier estado.</p>
-
-
-<p class="pc1">SONETOS. 5. 6.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Al pié d’un monte cerca de una fuente,<br />
-En un bell prado muy verde y florido,<br />
-Pasciendo estaba su triste sentido,<br />
-Cogiendo flores un pastor doliente.</p>
-<p class="pp6i">De mal d’amores era su accidente,<br />
-Que sospiraba nombrando Cupido;<br />
-Yo sospirando d’él fuí conoscido,<br />
-Que amor dó reina descubre su gente.</p>
-<p class="pp6i">Y platicando de nuestros amores,<br />
-Cada cual dixo que fué su venida;<br />
-Él iba en busca de sana-dolores,</p>
-<p class="pp6i">Qu’es una hierba que d’amor olvida;<br />
-Yo la que nombran acuerda amadores,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_320" id="Page_320">[320]</a></span>Que cualquier calza segun su medida.</p>
-
-<p class="pp6i p1">D’un árbol d’amor yo vi que colgaba<br />
-Una guirnalda de muy lindas flores,<br />
-Muchas pastoras y muchos pastores<br />
-Se la ensayaban y á nadi encajaba.</p>
-<p class="pp6i">Y en la cabeza que muy bien entraba,<br />
-Era dichosa y amada en amores;<br />
-L’árbol nombraban manzano d’amores,<br />
-Y era malsano de quien no sanaba.</p>
-<p class="pp6i">L’amor me mandó que yo me probase,<br />
-Dixo riendo que d’él no temiese,<br />
-Con grande temor probé esta aventura.</p>
-<p class="pp6i">Y ántes fué seca que yo la ensayase,<br />
-Porque esperanza ninguna tuviese,<br />
-Qu’el engañoso jamas asegura.</p>
-
-<p class="pc1">SONETOS. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Linda Thamar, más bella que la rosa<br />
-Del mes de Abril, cogida en la mañana,<br />
-Saliendo el sol con su estrella Diana,<br />
-Qu’en ver á vos se vuelve envidiosa.</p>
-<p class="pp6i">El sol está miránd’os tan hermosa,<br />
-Como el galan que mira su galana,<br />
-Rie de ver á su estrella tan vana,<br />
-Que competir no es bien con mayor cosa.</p>
-<p class="pp6i">¿Qué haré yo mirando vuestra cara,<br />
-Sino seguir al sol que os ha mirado<br />
-Y sospirar de mi triste ventura?</p>
-<p class="pp6i">Que no pensé que tanto me costára,<br />
-Que por amar me viese despreciado,<br />
-Que despreciar es contra la natura.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Supe d’amor una cosa excusada,<br />
-Su condicion cual es en desdichados,<br />
-Y díxome que los trae engañados,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_321" id="Page_321">[321]</a></span>Promételes y no les tiene nada.</p>
-<p class="pp6i">Quise dejar la empresa comenzada,<br />
-Y en comenzar vinieron mis soldados,<br />
-Temor y amor, que estaban espantados,<br />
-Que yo de vos hiciese retirada.</p>
-<p class="pp6i">Dixéronme, mejor es hacer cara<br />
-Que no dejar de ver cara tan bella,<br />
-Á bien ó mal venga lo que viniere.</p>
-<p class="pp6i">Sin este mal, menor mal me matára,<br />
-Que proseguir con muy buena querella,<br />
-No muere no, que vive cuando muere.</p>
-
-<p class="pc1">SONETO INTERCALADO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">¡Oh quién pudiese vivir sin deseo<br />
-Por no saber qué cosa es desear!<br />
-¡Oh quién pudiese nunca sospirar<br />
-Por no mostrar l’amor qu’en vos no veo!</p>
-<p class="pp6i">Son el deseo y el sospiro hermanos,<br />
-Y mi tristeza d’ellos es su madre,<br />
-Vuestro desden les es natural padre,<br />
-Y yo el seráu de tales cortesanos.</p>
-<p class="pp6i">Séos decir que mil requiebros siento<br />
-Dentro de mí dó está vuestra idea,<br />
-Que nadi hay que á vos, señora, vea,</p>
-<p class="pp6i">Que no esté mal d’alegre descontento;<br />
-Y es este mal como quien se sonrie,<br />
-Que dentro llora y defuera rie.</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Como el dulzor de la dulce armonía<br />
-Hace acordar cualquier tiempo pasado,<br />
-Tañendo yo, lloro de enamorado<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_322" id="Page_322">[322]</a></span>Lo que no soy, á lo que ser solia.</p>
-<p class="pp6i">La suavidad de vuestra melodía,<br />
-Si vos cantais sois como aquel pescado<br />
-Que hace dormir lo que soy olvidado,<br />
-Y hace ensoñar toda la pena mia.</p>
-<p class="pp6i">Despiértame teneros en memoria,<br />
-Qu’es un reloj que me está despertando,<br />
-Y en acordar me hallo como añoria,</p>
-<p class="pp6i">Que agua doy, mi gran ardor regando,<br />
-Y siempre en vos hallo seca mi gloria,<br />
-Que sequedad todo lo va secando.</p>
-
-<p class="pc1">SONETOS. 5. 6.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nasció cuando os vi lo que no quisiera,<br />
-Que siempre vivió de vos maltratado,<br />
-Tuvo por nombre lo que m’ha quedado<br />
-Desventurado, destraña manera.</p>
-<p class="pp6i">Y es el mal hado que el cielo me diera,<br />
-Él sabe por qué yo fuí malhadado;<br />
-Que muere en nascer, cualquier desdichado,<br />
-Que en veros mostró mi estrella quién era.</p>
-<p class="pp6i">Parezco la flor que muere nasciendo,<br />
-Que nasce en nascer la linda mañana<br />
-Del Mayo gentil, que el mundo recrea.</p>
-<p class="pp6i">Y dándole el sol se seca muriendo,<br />
-Tal soy y seré por vuestra Diana,<br />
-Que ver y cegar verá quien os vea.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Siempre querria con vos endeudarme<br />
-Para deberos, y no estais contenta,<br />
-Que nunca poneis la cruz en mi cuenta,<br />
-Y en cruz me teneis por crucificarme.</p>
-<p class="pp6i">No por rematar, mas por rematarme<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_323" id="Page_323">[323]</a></span>Haceisme la cruz, de muy descontenta,<br />
-Yo digo que vos haceis la contenta,<br />
-y vos decis no, por no contentarme.</p>
-<p class="pp6i">Yo me pagára de ser mal pagado<br />
-Para que vieran que no sois deudora,<br />
-Que buen pagador de todos es grado.</p>
-<p class="pp6i">Y vos, por mostrar no ser mi señora,<br />
-Nunca mostraste que os fuese criado,<br />
-Que muy mal querer se muestra do mora.</p>
-
-<p class="pc1">SONETO INTERCALADO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Sintiendo voy d’amor gran agonía,<br />
-La cara traigo de color de tierra,<br />
-Ya viene por llevarme quien entierra,<br />
-Que ya murió del todo mi alegría.</p>
-<p class="pp6i">Matóla vuestra grande guerrería,<br />
-Que siempre m’habeis hecho cruel guerra,<br />
-Venciéndome en el llano y en la sierra,<br />
-Que son mi corazon y fantasía.</p>
-<p class="pp6i">Vos m’habeis hecho el corazon muy llano,<br />
-Que guerra del amor lo allana todo,<br />
-Y allanará la ciencia más subida.</p>
-<p class="pp6i">Ganástesme el castillo, y castellano<br />
-Mi entendimiento con mi leal modo,<br />
-Que muy alto subir da gran caida.</p>
-
-<p class="pc1">SONETOS. 5. 6.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Del paraxismo d’amor voy tollido,<br />
-Ya m’he venido d’aquel infernado<br />
-Para sí mismo, Cupido malvado,<br />
-Que sólo es de sí quien siempre lo ha sido.</p>
-<p class="pp6i">Por vos me gané, por vos m’he perdido,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_324" id="Page_324">[324]</a></span>Gané por servir y soy mal pagado,<br />
-No quereis cuenta del bien que he gastado,<br />
-Por no tomalla de haberos servido.</p>
-<p class="pp6i">¿Qué os costaria decirme, burlando,<br />
-Quieres ser sano, y yo que os dixese,<br />
-Ya fuese por vos, pues soy vuestro, muerto?</p>
-<p class="pp6i">Que no sana mal, que va deseando,<br />
-Si no es con dotor que como vos fuese,<br />
-Que bien aplicar da luégo en lo cierto.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tiro mi querer el mal que tirado<br />
-Lo malo de vos, que mal os hacia<br />
-Mal paresceros de noche y de dia,<br />
-Que dar mal por bien es mucho mal dado.</p>
-<p class="pp6i">Vos estais sana, que y’os he sanado,<br />
-Mata venado será mi porfía,<br />
-Yo estoy malsano, morirme querria,<br />
-Por ver si de vos sería llorado.</p>
-<p class="pp6i">Soy como el ámbar que tira pajuela,<br />
-Y así vuestro mal de vos á mí tiro,<br />
-Que y’os doy mi fe que más nunca os duela;</p>
-<p class="pp6i">Pues siempre seréis por quien yo sospiro,<br />
-Que vos para mí sois siempre mi estrella,<br />
-Mas yo para vos no soy lo que miro.</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Rosa d’Abril, cogida en la mañana,<br />
-Saliendo el sol con sus rayos dorados,<br />
-Muy gran olor sentimos los penados,<br />
-Pues huele bien lo que de vos nos sana.</p>
-<p class="pp6i">El Dios d’amor os saca á la ventana,<br />
-L’aire de vos da vista á los cegados,<br />
-Milagros son que vos haceis contados,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_325" id="Page_325">[325]</a></span>Dejaros ver por dar salud humana.</p>
-<p class="pp6i">Cobran vivir mis cinco sentimientos,<br />
-Vee mi ver en ver quien le ha cegado,<br />
-El toque más que vivo ya se toca,</p>
-<p class="pp6i">Gustar y oler reviven más contentos,<br />
-Pues cobra más del que perdió el cobrado,<br />
-Vive el oir oyendo buena boca.</p>
-
-<p class="pc1">SONETOS. 5. 6.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo sentí en veros el mal no temido,<br />
-Por lo que dicen del mal de terciana<br />
-Nunca fué visto, se toca campana,<br />
-Tangan á muertos, que siempre lo he sido.</p>
-<p class="pp6i">Malenconía de verme en olvido<br />
-En las entrañas de vuestra desgana,<br />
-Causaron en mí la vida malsana,<br />
-Que vivo por vos, y nunca he vivido.</p>
-<p class="pp6i">Terciana d’amor es mucho más fuerte,<br />
-De frio mayor y más callentura,<br />
-Que mis contrarios de vos y mí vienen.</p>
-<p class="pp6i">D’estar fria vos mi frio es de muerte,<br />
-De yo no lo estar la vida me tura,<br />
-Que mal qu’es por bien extremos sostienen.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señala las horas el Norte su estrella,<br />
-Que Norte del cielo d’amor sois, señora,<br />
-Mas nunca señala vengais en buen hora,<br />
-Quien horas amuestra de muerte por vella.</p>
-<p class="pp6i">Es muy mal agüero miralla y perdella,<br />
-Su cara me dice que vaya en malhora,<br />
-La mala ventura muestra do mora,<br />
-Que vista señala lo qu’es de creella.</p>
-<p class="pp6i">Es como quien pierde, quien ha de perderos<br />
-El mar que navega de vuestra belleza,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_326" id="Page_326">[326]</a></span>Qu’el Norte su estrella do pierde la cobra.</p>
-<p class="pp6i">Pues va navegando por no meresceros<br />
-Por Indias crueles de vuestra crueza,<br />
-Que todo bien falta do mucho mal sobra.</p>
-
-<p class="pc1">SONETOS INTERCALADOS.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pensando en vos está mi pensamiento,<br />
-Alegre y triste por diversas vias,<br />
-Dase á entender no sé qué alegrías,<br />
-Que alegre error amando da contento.</p>
-<p class="pp6i">¡Qué dulce rato, qué embelesamiento<br />
-Es l’amador creer sus fantasías!<br />
-Matar podrian estas niñerías,<br />
-Que peligroso es gran contentamiento.</p>
-<p class="pp6i">Provee amor con vuestra gran cordura<br />
-Que en el placer se mezcle la tristeza,<br />
-Mareas son de amor que mengua y cresce;</p>
-<p class="pp6i">En la creciente sube mi ventura,<br />
-En la menguante que es vuestra crueza<br />
-Baja en l’amar d’amor quien n’os merece.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Dulce cuidado y amargo deseo<br />
-Me tienen puesto en prision muy contenta,<br />
-Contento estoy de vida descontenta,<br />
-Pues fué por ver y por lo que no veo.</p>
-<p class="pp6i">No sé yo cómo ni con quién peleo,<br />
-Que con mi cuenta no se traiga cuenta,<br />
-Todo lo veo mucho á mi descuenta,<br />
-Mi mucho amor y el que de vos no creo.</p>
-<p class="pp6i">¡Oh dulce mal con hiel siempre á la boca<br />
-Acaba ya de darme muerte ó vida<br />
-Por ver cuál es el fin de mi ventura.</p>
-<p class="pp6i">Si soy de vida, ¿cómo es ya tan poca?<br />
-Si soy de muerte, acorta mi partida,<br />
-Que mal d’amor sin fin no tiene cura.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_327" id="Page_327">[327]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo la Reina: Don Luis Milan, por
-vida de Matalinda y Matacruel, que canteis
-las coplas que por esto hecistes, y de
-palabra nos conteis la historia.</p>
-
-<p>Señora, porque sepan mejor las coplas á
-vuestra alteza, ántes de cantar diré lo que
-me siguió: Yo hablaba algunas noches á una
-burladora que servia, y cada noche la desconocia,
-que todolo suele mudar el engañar.
-Yo le dixe: Tantas mutaciones de hablar
-haceis, que no sé con quién hablo: decíme
-¿cómo habeis nombre? Respondióme: A mí
-me dicen una noche Matalinda y otra Matacruel.
-Díxele:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si con tantos servidores<br />
-No poneis tela, señora,<br />
-No sois buena burladora.</p>
-
-<p class="p1">Por eso Joan Fernandez jura muchas veces
-por vida de Matalinda, y don Francisco
-os dixo en una fiesta: Ios para Matacruel;
-que por bajo que lo dixo, mucho más bajo
-fué él que no se ha de descuidar el buen
-hablar. Bien será porque sepamos que baile
-de tres bailamos; que d’esto unas coplas haga,
-y serán reseña y paga para pagar tales
-fiestas, y son éstas:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Gran bien es pensar en vos,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_328" id="Page_328">[328]</a></span>Y gran mal tambien, señora,<br />
-Contemplaros matadora<br />
-Para dar muerte á los dos.</p>
-<p class="pp6i">La vuestra quiero mostrar,<br />
-Que ya os huyen de cruel,<br />
-La mia no es de dudar,<br />
-Que Cain sois en matar,<br />
-Yo en morir un otro Abel.</p>
-<p class="pp6i">¿Matalinda no bastára<br />
-Que os quedaba por renombre,<br />
-Que Matacruel por nombre<br />
-Os pregonan cara á cara?</p>
-<p class="pp6i">Dejad nombre de traidor,<br />
-Que cruel sabe á traicion;<br />
-Todos os tienen temor,<br />
-Sino yo, que os tengo amor<br />
-Á razon ó sin razon.</p>
-<p class="pp6i">Si lo haceis porque n’os sigan,<br />
-Siendo más para seguiros,<br />
-Es vos misma perseguiros<br />
-Que Matacruel os digan.</p>
-<p class="pp6i">Como hierba os dejarán<br />
-No cogida de recelo;<br />
-Que en los berros la hallarán,<br />
-Y en veros luégo dirán<br />
-Huyamos del anapelo.</p>
-<p class="pp6i">Muy mejor seréis nombrada<br />
-Matalinda de lindeza,<br />
-Que del nombre de crueza<br />
-Quedaréis desacatada.</p>
-<p class="pp6i">Que si á vos os van nombrando<br />
-Matacruel de crueldad,<br />
-Quedaré por vos en bando,<br />
-Y con todos peleando<br />
-Que es mentira la verdad.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_329" id="Page_329">[329]</a></span><p class="pp6i">Bien sé que os enojarán,<br />
-Mas debeislo de sufrir,<br />
-Cuando vos oiréis decir:<br />
-No lo hagais, no lo dirán.</p>
-<p class="pp6i">Basta que lo vengue yo<br />
-Con obras, y responder<br />
-Que si en otras amargó,<br />
-En vos dulce paresció<br />
-Lo que amor nos da á comer.</p>
-<p class="pp6i">No penseis que voy tras pago,<br />
-Que bien sé con qué pagais;<br />
-De vos misma os olvidais,<br />
-Cuanto más de lo que yo hago.</p>
-<p class="pp6i">Aunque más está en razon,<br />
-Que haceis del olvidado,<br />
-Para dar satisfaccion,<br />
-Que teneis por condicion<br />
-Corazon desacordado.</p>
-<p class="pp6i">Vos teneis mucho por gala<br />
-Reiros á costa ajena,<br />
-Es muy mala para buena,<br />
-Y muy buena para mala.</p>
-<p class="pp6i">Si al contrario paresciese,<br />
-Muy mejor paresceria,<br />
-Porque de vos se dixese:<br />
-Quien de vos, señora, fuese,<br />
-De ninguna más sería.</p>
-<p class="pp6i">Mudad de costumbre ya,<br />
-Que por vuestro bien lo digo,<br />
-Y haréis de todo enemigo,<br />
-Que enemigo no será.</p>
-<p class="pp6i">Si me fuesen más traidores<br />
-Que fué Júdas para Dios,<br />
-Por oir de vos loores,<br />
-Más quiero competidores<br />
-Que velles huir de vos.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_330" id="Page_330">[330]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Don Luis Milan, si os
-cansais de cantar, n’os canséis de contar
-más sonetos, que no son para cansar los graciosos
-sonsonetos.</p>
-
-<p>Dixo don Diego Ladron: y decidnos la
-razon cómo quedará un soneto para que sea
-perfecto.</p>
-
-<p>Item, don Francisco dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Por quitar un dixo dixo<br />
-De perversos pareceres,<br />
-Que juzgan á sus placeres,<br />
-Decidnos lo que sabeis<br />
-De los sonetos que haceis.</p>
-
-<p class="p1">Joan Fernandez se rió y díxoles: Aquí
-estoy yo que lo diré.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ellos han de ir muy derechos,<br />
-Que no puedan coxquear,<br />
-Porque el morisco Alatar<br />
-No los vea ir contrechos.</p>
-<p class="pp6i">Item, más han de mostrar,<br />
-El sol que no esté nublado;<br />
-Que no vayan á buscar<br />
-Lo presente y lo pasado<br />
-De la razon,<br />
-Que nublados muchos son.</p>
-<p class="pp6i">Item, más han de tener,<br />
-Que si querrán dellos coger<br />
-Frutos para alguna dama,<br />
-Que no sean todo rama,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_331" id="Page_331">[331]</a></span>Que enramadas son de fiestas<br />
-De verano<br />
-Los que son pajar sin grano.</p>
-<p class="pp6i">Item más no queden frios,<br />
-Que si dicen desvaríos<br />
-En los modos del hablar,<br />
-Guárdense de no topar<br />
-Con don Artal.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Burla burlando,<br />
-El Joan dixo verdades,<br />
-Que burlas no son maldades<br />
-Avisando.<br />
-Y pues ya no he de cantar,<br />
-Sino contar los sonetos,<br />
-Bien podrémos discantar<br />
-Los sonsonetes.</p>
-
-<p class="p1">Y comiencen á templar, que bien hay que
-discantar en mí.</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">No porfiar hablando descontentos,<br />
-Dos cosas son que dan bien al oido,<br />
-Sabido ser y ser muy bien sufrido,<br />
-Que la valor sufrida es en tormentos.</p>
-<p class="pp6i">Dama real, vos dais merescimientos<br />
-Como da el Rey, que todo l’es debido;<br />
-Mas crueldad y desagradescido,<br />
-Parescen mal en todos estamentos.</p>
-<p class="pp6i">Mi reina sois, yo soy vuestro vasallo,<br />
-Mandar podeis á tuerto ó á derecho,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_332" id="Page_332">[332]</a></span>El tuerto soy, pues vos me habeis cegado.</p>
-<p class="pp6i">Derecho no, que cojo y manco me hallo,<br />
-Su crueldad me tiene muy deshecho,<br />
-Por bien mirar me veo mal mirado.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Templado ó destemplado,
-yo quiero discantar sobre este soneto,
-que yo sé una glosa d’él y es: Que don
-Francisco y Joan Fernandez servian á dos
-viudas que en una casa estaban, y burlaban
-d’ellos en secreto, y en público no traian
-cuenta con ellos. Solian hablar alguna noche
-de una ventana, y ellos de una huerta,
-y de muy enamorados, algunas veces se desconcertaban,
-y ellas les decian: Don Joan
-tuerto, todo estais un desconcierto. Y él
-respondia: Si he hablado desconcierto, allá
-me teneis un concierto. La otra decia: Don
-Cojo Francisco, ¿quién os puso en tal arrisco?
-Respondió él: Si soy don Cojo Francisco,
-allá me teneis un pellizco. Y ellas,
-enojadas de alabarse de lo que no era verdad,
-me contaron que una noche les dejaron
-entrar en casa para pagarse d’ellos, y
-encerrólos en una cocina una criada d’ellas,
-diciendo que allí estaban más secretos; y
-las viudas de una ventana hacíanles arrojar
-un agua almangrentada á sus criadas, diciendo
-todas: Don Joan tuerto deslenguado,
-bien estais almangrentado; tomad, don Cojo<span class="pagenum"><a name="Page_333" id="Page_333">[333]</a></span>
-Francisco, pues mentis con el pellisco.</p>
-
-<p>Y fuéronse como merescian por el terrado
-de casa, que les dió salida una vecina.</p>
-
-<p>¿Qué meresce quien deshonra? Que no se
-le haga honra.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Hagamos honra
-á este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo retraté su gesto muy hermoso,<br />
-Y téngole perfeto retratado,<br />
-Cuando no estais haciendo el desdeñado,<br />
-Que feo está mirar muy desdeñoso.</p>
-<p class="pp6i">Rato me dais que no sé qu’es reposo<br />
-Cuando mirais, mirar desamorado;<br />
-Tal me parais, de vos muy mal parado,<br />
-Que muérdome las manos de rabioso;</p>
-<p class="pp6i">Y en veros tal, rabiosa por matarme,<br />
-Corriendo voy á ver vuestro retrato<br />
-Por descansar mirand’os en pintura.</p>
-<p class="pp6i">Y el dios d’amor, por más desengañarme,<br />
-Húrtamela por darme muy mal rato,<br />
-Que del mortal le huye su natura.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco: Señor Duque, este
-soneto recita la farsa que Joan Fernandez
-hacia, y era que en su oratorio tenía el retrato
-que hurtó á don Luis Milan de la dama
-que servian, y en ella hacerle mala cara,
-luégo le decia: Yo me voy á ver vuestro<span class="pagenum"><a name="Page_334" id="Page_334">[334]</a></span>
-buen gesto, pues este que me haceis no es
-sino el de Marifea, vuestra favorecida; que
-el compañero sella como sello. Y con gran
-prisa iba á su casa, y algunas veces no hallaba
-el retrato, y él decia cantando:</p>
-
-<p class="pp6i p1">¿Dónde estás, que no te veo?<br />
-¿Qu’es de tí, pintura mia?<br />
-Vuelve, que verte deseo,<br />
-Si estás en la morería.</p>
-
-<p class="p1">Y esto cantaba porque sospechaba que
-una mora hechicera, de quien él estaba hechizado
-d’amores, se la tenía, porque le dió
-á entender qu’el dios d’amor se lo traia. Y
-era que una criada de su mujer se lo llevaba
-á la mora para composar á Joan Fernandez
-cuando se lo volvia, partiéndose las dos
-la composicion.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Tan buena me
-ha sabido la glosa, que por oir otra diré
-luégo este otro</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Seguir á quien ningun respeto tiene<br />
-Sino mandar y nunca ser mandado,<br />
-Es de cruel que manda su criado,<br />
-Y d’este mal alguna merced viene.</p>
-<p class="pp6i">Mas yo de vos, por más y más que pene,<br />
-Por bien servir no soy galardonado,<br />
-Mas de tener por vos ser muy honrado,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_335" id="Page_335">[335]</a></span>Que mal qu’es bien en honra nos sostiene.</p>
-<p class="pp6i">Contento estoy d’estar en vuestro puesto,<br />
-Vos no debeis del mio estar contenta,<br />
-Pues nunca estais en puesto de mi juego.</p>
-<p class="pp6i">Parésceme juego de cañas esto;<br />
-Tirámosnos las cañas d’esta cuenta,<br />
-Yo juego bien, y vos haceis mal juego.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Adargaos, don Diego,
-que vos recebiréis. Bien se os acuerda
-que una vieja de sesenta años se os hacia
-moza de afeites y mechuelas de cabellos rubios,
-dándole á entender que la servíades:
-Que la natural cordura en ningun tiempo
-asegura; y vos íbades tras una sobrina suya
-secretamente, y cuando ella se dió cata del
-engaño, matábala á pellizcos, diciendo:
-Toma, porque te festeja don Diego el desbocado,
-que á tu puesto se es pasado; y la
-sobrina, pellizcada por vos, en una fiesta
-os dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No me sirvais, caballero,<br />
-Ios con Dios,<br />
-Que pellizcada voy por vos.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Si Martina bailó,
-tómese lo que ganó; porque baile otra Marina,
-quiero decir otro</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Espejo sois d’amor desamorado<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_336" id="Page_336">[336]</a></span>Para quien es á vos muy enojoso,<br />
-Mírase en vos, y no se ve hermoso,</p>
-<p class="pp6i">Que feo está un rostro desdeñado.<br />
-Y el que será muy hecho á vuestro grado<br />
-Parecerá Narciso glorioso,<br />
-Que gentil es un feo venturoso,<br />
-Y no es gentil quien es desventurado.</p>
-<p class="pp6i">Tal os miré, cual quedo por memoria,<br />
-Un Lucifer muy desfavorecido,<br />
-Vos un Luzbel de muy gran hermosura.</p>
-<p class="pp6i">soy Luzmal, caido de la gloria,<br />
-Pues deseé ser yo con vos unido,<br />
-Que pena da lo que se desmesura.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Juan Fernandez, este
-soneto os va cantando: Joan, arte, Joan,
-arte,</p>
-
-<p class="pp6i p1">Buen caballero probado,<br />
-Acordarte se debria<br />
-D’aquel buen tiempo pasado.</p>
-
-<p class="p1">De lo que pasó por vos, que diciendo
-muchas veces: Espejo mio, espejo mio, á una
-cara de luna de fuego que vos servíades, que
-pensando que la motejábades, se enfadó
-tanto desta frialdad que os dixo: No me lo
-digais más, que me enojais; y estando un dia
-enrubiándose los cabellos en su terrado, y
-vos escondido en un gallinero de su casa,
-hecistes el gallo porque se volviese á miraros,
-y en veros le dixistes: Espejo mio, y ella os
-le tiró á la cara diciendo: A quien no pensando<span class="pagenum"><a name="Page_337" id="Page_337">[337]</a></span>
-enoja, volvelle la hoja. Pues tan bien
-me pagan, hé aquí un otro</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nunca pensé que mal por bien viniese,<br />
-Y mal por bien por vos me ha venido,<br />
-Vínome: el mal, y todo m’ha tollido,<br />
-Que mal frances pensé luégo que fuese.</p>
-<p class="pp6i">Yo le rogué su nombre me dixese,<br />
-Y díxome: yo soy nombrado olvido,<br />
-Vengo á matar á quien bien ha servido,<br />
-Que el dios d’amor mandó que yo lo hiciese.</p>
-<p class="pp6i">Doña cruel tu dama fué la parte,<br />
-Ventura el juez, yo soy verdugo della,<br />
-Dice el pregon: éste es el desdichado.</p>
-<p class="pp6i">Que siempre fué d’amor un Durandarte,<br />
-Y mándanle que muera por no vella,<br />
-Que muerte dá no ver lo deseado.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Don Diego, este
-soneto debia ir como carta nueva por Valencia
-cuando fuistes infamado de mal frances,
-que vuestra dama os dixo en una fiesta: No
-se llegue más á mí quien se pasa á los franceses;
-y una amiga suya lo declaró, que no
-se debe declarar lo que puede enojar, y
-dixo: Eso mal frances será, señor, de bajo
-amor. Otra dama dixo: No es ese mal por
-cierto, sino que su dama le ha dicho que no
-la vea ni oya mas, y él, por obedecerla, trae
-la gorra encima de los ojos por no vella, y<span class="pagenum"><a name="Page_338" id="Page_338">[338]</a></span>
-algodones en los oidos por no oilla; que por
-esto sacó un ahorcado en una justa, con este
-mote: ahorcado amador, ni ve ni oye d’amor.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Resucite el ahorcado
-con este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Temor y amor, amor es verdadero,<br />
-Y de temor en veros me santigo,<br />
-Pregúntanme si veo al enemigo,<br />
-Yo digo sí, que de enemiga muero.</p>
-<p class="pp6i">Y del amor queriendo como os quiero,<br />
-Vengo á temblar si alguna cosa os digo,<br />
-Por acertar errando voy conmigo<br />
-Que ce por be y’os digo en cuanto quiero.</p>
-<p class="pp6i">No respondeis; si toco vuestra aldaba<br />
-Dais en callar, al son de mi sospiro,<br />
-Vengo á parar en mármol convertido.</p>
-<p class="pp6i">Y para estar como primero estaba,<br />
-Despárame Cupido nuevo tiro,<br />
-Que nuevo mal recuerda amortecido.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Yo traia una dama á
-vesita un dia, y salió tras canton un caballero,
-y en topar con nosotros se santiguó;
-yo díxele: Joan Cruzado, ¿de qué os santiguais?
-¿veis al enemigo? respondióme: Sí,
-que de enemiga muero. Pareció tan galan,
-que no quisiera que tambien nos pareciera
-el señor Joan Fernandez.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: A este cuento no<span class="pagenum"><a name="Page_339" id="Page_339">[339]</a></span>
-se ha de responder agora por no estorbar
-este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">La perramor es esta perra mia,<br />
-Que pena fué, pues me mordió rabiando,<br />
-N’os enojeis si os voy acomparando<br />
-Al animal que más veros querria.</p>
-<p class="pp6i">Es muy leal á aquel que dél se fia,<br />
-Es todo amor á quien lo está halagando,<br />
-No es ella ansí, mas siempre va ladrando<br />
-Para morder lo que sanar debria.</p>
-<p class="pp6i">Curar debeis la llaga que me hecistes<br />
-Con piedad que damas hermosea,<br />
-Que, vivo yo, mejor seréis servida.</p>
-<p class="pp6i">No seais vos lo que no sois ni fuistes,<br />
-Que puesto que sois de hermosura dea,<br />
-Lo que no es Dios no sea mata vida.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Con otro cuento
-muy mejor respondo á don Diego Apodador;
-y es éste, que los dos nos hallamos en
-una vesita de damas en casa de mi hermana
-doña Marquesa, y él vendió este soneto
-por suyo, y díxolo para decir perra á una
-que servia de las que estaban allí, y su dama
-le dixo: Don Diego Perramor, ¿de quién
-andais servidor? Respondió por él un otra
-dama, que él se lo rogó: De sí mismo se
-enamora, que Perramor es su señora. Dixo<span class="pagenum"><a name="Page_340" id="Page_340">[340]</a></span>
-otra: Y cuán perro es el señor que mordiendo
-va d’amor. Y vos os fuistes, un pañizuelo
-rasgando, como perro rabiando.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Pues Joan Fernandez
-se ha vengado, oyan si querrán oir
-otro</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 5. 6.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Quien osaria por mucho que osase,<br />
-Tener tal ser de ser atrevido,<br />
-Probarse con vos á brazo partido</p>
-<p class="pp6i">Si no fuese ya que desvariase,<br />
-Si mi loquear en esto parase<br />
-Pues fuese por vos su seso perdido,<br />
-Meresceria lo que es merescido,<br />
-Quien hizo al loco que le perdonase.</p>
-<p class="pp6i">Á ley de razon si estoy loqueando,<br />
-Pues vos lo causais, yo soy desculpado,<br />
-Que no tiene ser quien es para poco.</p>
-<p class="pp6i">Si loco con vos me viese luchando,<br />
-Debria de ser de vos perdonado,<br />
-Que no es buen amor si no es amor loco.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego: Este soneto hará saber
-á quien no sabe unos requiebros lirianos, que
-en Liria dixo el señor don Joan Fernandez,
-y son éstos; hallóse en una vesita de una
-partera liriana, que le tenian hecho un liriano
-de amores, y díxole este soneto que
-habia amparado á don Luis Milan, y en haberlo
-dicho desampararon las mujeres la vesita,<span class="pagenum"><a name="Page_341" id="Page_341">[341]</a></span>
-pensando que quisiese luchar con alguna
-de ellas, que de todas iba servidor á jornadas;
-y él se fué tras ellas diciendo: no le
-huyais al loco de amor si es buen luchador.
-Dixo don Luis Milan: pues se vió tan mareado
-el señor Joan Fernandez en Liria, oya
-al propósito un otro</p>
-
-<p class="pc1">SONETO. 4. 7.</p>
-
-<p class="pp6i p1">El marear que el mar d’amor nos hace,<br />
-Es muy peor qu’el mar que se navega,<br />
-El mar d’amor muy más veces reniega<br />
-Y mueve más, pues con placer desplace.</p>
-<p class="pp6i">Desplácenos con lo que más nos place,<br />
-Con el mirar que nos contenta y ciega,<br />
-Y este placer á mucha gente niega,<br />
-Y en tierra y mar amor hace y deshace.</p>
-<p class="pp6i">Digámosle del mar suyo almirante,<br />
-Que es el marqués de libertad perdida,<br />
-Duque tambien de voluntad humana.</p>
-<p class="pp6i">Conde de paz, sino reina levante,<br />
-Y rey del fin y reina sin medida,<br />
-Que amor es rey do voluntades gana.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: Este otro soneto
-hará saber cómo le fué al señor don Diego
-acompañando unas damas que fueron á ver
-las galeras de don Álvaro de Bazan, y en
-ser luégo en barca se mareó en tanta manera,
-que le pusieron nombre don Diego mareado,
-y volviéronlo á tierra y á su casa en<span class="pagenum"><a name="Page_342" id="Page_342">[342]</a></span>
-una litera á la noche, y las damas le iban
-cantando:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mal amar os prueba mucho,<br />
-Caballero,<br />
-Debe ser de mal parlero.</p>
-
-<p class="p1">Y él respondió:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Mareado estoy d’amor,<br />
-Que dado me han competidor.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Para sanar este mareado
-d’amor que se conhorte con lo que dice:
-<i>Solatium est miseris socios habere penates</i>,
-doy este</p>
-
-<p class="pc1">SONETO INTERCALADO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Soñado he lo que no fué soñado,<br />
-La triste muerte de Leandro y Hero,<br />
-Amor y muerte fué con ellos Nero,<br />
-Que amor se vuelve muerte al desdichado.</p>
-<p class="pp6i">De su torre por él se ha arrojado<br />
-En ver que se ahogó su caballero,<br />
-Pasando el mar d’amor tan verdadero,<br />
-Sus vidas con sus muertes han casado.</p>
-<p class="pp6i">Tal soy, como Leandro, más que muerto<br />
-Por olas d’este mal de mi enemiga,<br />
-Vos no sois Hero, sino Nero mia.</p>
-<p class="pp6i">Aquél pasando el mar gozó de puerto<br />
-Los dias que vivió con su fatiga,<br />
-Yo por mejor Leandro ser querria.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco: Mejor se hallaria<span class="pagenum"><a name="Page_343" id="Page_343">[343]</a></span>
-ahora una Nero á cada paso que media Hero
-en medio mundo.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Leonor Gualvez:
-Por no haber ya ningun Leandro no se halla
-Hero alguna.</p>
-
-<p>Respondió Joan Fernandez: Esta casta
-de enamorados yo la he conservado hasta
-agora, que no ha mucho que estaba yo hecho
-un Leandro medio muerto de amores al
-pié de una torre, y no faltó una Hero que
-pensando que yo estaba muerto se quiso
-echar, si yo no echára de presto un sospiro
-que la detuvo, que no se echó de la torre
-abajo por mí, y dixo: A no sospirar mi
-Leandro, yo me desesperaba como Hero.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nunca fuera caballero<br />
-De damas tan bien querido,<br />
-Como fué Joan Leandro<br />
-De una Hero que no ha sido.</p>
-
-<p class="p1">Y no porque no se hallen Heros y Leandros,
-mas no se hallará Leandro en tal
-Joan, que sus amores flojos van;</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues que no osaria nadar<br />
-Por aquel brazo de mar,<br />
-Que á nado le pasaba<br />
-Leandro cuando nadaba,<br />
-Una legua por la mar,<br />
-Para á su Hero llegar.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_344" id="Page_344">[344]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo la Reina:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Perdido se ha l’amor<br />
-En Valencia,<br />
-Aunque no en una excelencia.</p>
-
-<p class="p1">Respondió el Duque:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ni ménos perdido le han<br />
-Un alteza y un milan.</p>
-
-<p class="p1">Replicó la Reina:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Para hacer que no me enojen<br />
-Sus amores,<br />
-Sácame mis burladores.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Margarita de Peralta:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Ya no se hallarán Leandros<br />
-Amadores,<br />
-Sino landres en amores.</p>
-
-<p class="p1">Respondióle Joan Fernandez:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Pues yo sé una Hero sin falta,<br />
-Qu’es una linda Peralta,<br />
-Que el galan que la sirviese,<br />
-Leandro por ella volviese.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Beatriz de Osorio:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si un Leandro verdadero<br />
-Fuesen hoy dia á buscar,<br />
-Para nunca sospirar,<br />
-En don Diego Maltequiero<br />
-Este amor podrán hallar.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_345" id="Page_345">[345]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Respondióle don Diego Ladron:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si una verdadera Hero<br />
-Buscan para burladora,<br />
-Osorio es esta señora,<br />
-Que se nombra doña Nero.</p>
-
-<p class="p1">Dixo la señora doña Marina de Tobar:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si un Leandro amor se hallase,<br />
-L’amor resucitaria;<br />
-Y si mucho se buscase,<br />
-En don Francisco se hallaria.</p>
-
-<p class="p1">Respondióle don Francisco:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Señora doña Marina,<br />
-Si en ella un Hero viese,<br />
-Y Leandro me volviese,<br />
-No me ahogue su Marina.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Milan: Hero en latin
-quiere decir yo seré, si una Leonor Galan
-d’esto se quiere servir, la serviré.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Leonor:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Si Leandro quereis ser,<br />
-¿Cómo puede faltar Hero<br />
-Á un amor muy verdadero?</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Ya veis cuán infamada
-está Valencia, que no hay amor en ella;
-y esto no viene sino por un gran descuido
-que se tiene, que no quieren ser buenos oficiales
-los caballeros en su oficio, que es<span class="pagenum"><a name="Page_346" id="Page_346">[346]</a></span>
-saber á maestro en todo lo que no debe ignorar
-un caballero, que para ganar buen
-nombre críanos naturaleza, y quiere que
-se ayude el hombre; y exercitándose en
-las virtudes, el cielo da la gracia para
-alcanzarlas y la paga para remunerarlas,
-porque no hay bien sin amigo ni mal sin
-castigo: y así como la verdadera justicia
-remunera lo bueno y castiga lo malo, los
-príncipes para ser buenos deben galardonar
-á los buenos y castigar á los malos, que el
-galardon hace los hombres mejores y el castigo
-que no sean peores. Mucha culpa tienen
-los padres si sus hijos se pierden á culpa
-dellos, pues hay algunos que tienen más
-cuidado de hacer un buen caballo que un
-hombre bueno; y por esto dixo un cortesano
-portugues, á quien fué demandado qué
-le parescia de una ciudad muy nombrada
-que habia visto: Heu e visto muytos homos
-boos para cavalos e muytos cavalos
-boos para homes; queriendo decir lo más
-malo que una república podia tener y lo
-mejor que poseer debria, que son hombres,
-como hacia un filósofo viendo su ciudad
-de Aténas muy perdida por falta de
-hombres, que iba de dia con una lanterna encendida
-poniéndola á la cara de cuantos
-topaba, y decíanle qué buscaba, y él respondió:<span class="pagenum"><a name="Page_347" id="Page_347">[347]</a></span>
-Busco hombres y no los hallo. Y
-por esto don Luis Milan dixo que el caballero
-bien aderezado sólo de cuerpo, y no de
-alma, le podrian decir don Pedro Mula ó
-don Juan Caballo; y tornando á nuestro
-propósito, para que el amor se cobrase en
-Valencia, sería menester hacer leyes para
-algunas damas, que no se descuidasen de
-hacer lo que deben, y á los caballeros que
-supiesen cómo las han de servir, y sería de
-parescer que mañana, despues de haber comido,
-acudiesen aquí las damas que venir
-querrán, para que se hiciesen á voluntad de
-todos estas leyes, que no reina amor ni rey
-sin tener ley. Paresció bien á todos, y quedaron
-con este concierto.</p>
-
-<p>El otro dia no vieron el hora cómo acudir
-y acudieron muchos caballeros y damas
-á esta sala-córte, que se tuvo en la sala
-mayor del Real, donde el Duque y la Reina
-se pusieron sobre un teatro de quince
-gradas en alto, y los caballeros en un cadalso
-y las damas en otro, y el Duque proponiendo,
-dixo: Señores, Valencia está muy
-infamada por todo el mundo, de muy desamorada,
-que ningun amor hay en ella; para
-que se cobre el amor y la fama della, fuy de
-parescer que, á voluntad de todos los que
-aquí están, se hagan leyes para que las damas<span class="pagenum"><a name="Page_348" id="Page_348">[348]</a></span>
-sean bien servidas, y los caballeros que
-lo habrán menester sepan en qué las han
-de servir, y diga cada uno de qué está agraviado
-del otro, y concertados todos haráse
-ley sobre ello.</p>
-
-<p>Comenzó don Rodrigo de Borja, y dixo:
-Yo estoy agraviado d’esto que hacen las damas,
-no dan crédito en amores que caballero
-tenga amor, y hanse vuelto burladoras,
-y el galan más burlador, que perdido el crédito
-se pierde el amor.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Ángela de Aragon
-y del Milan, condesa de Almenara, y
-dixo: Señor don Rodrigo, si las damas lo
-son, no han de sufrir á los caballeros que
-digan á la que sirven requiebros sin sospirar,
-que es indicio de burlar, ni ménos se
-requiebren sino con sus damas; que l’amor
-que es chocarrero, no sospira y es parlero.</p>
-
-<p>Sobre esto hizo el Duque esta primera
-ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Lo que está en ley sea ley<br />
-Que sospire el servidor,<br />
-Y si no es sospirador,<br />
-Tenga con su dama ley.</p>
-<p class="pp6i">Y será la que y’os digo<br />
-Que requiebro nunca diga,<br />
-Sino sólo á su amiga,<br />
-Sino, denle al enemigo.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Diego Ladron: yo estoy muy<span class="pagenum"><a name="Page_349" id="Page_349">[349]</a></span>
-agraviado de la mala condicion que las damas
-tienen, que siempre nos muestran zuño,
-que nublos de piedra son zuños de mala
-condicion, y temiendo de pedradas huimos
-de nuboladas.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Mencía Manrique:
-Señor don Diego, merescen ser apedreados
-y ver zuños muy nublados los que
-tienen tan poco miramiento, que sin saber
-la condicion de su dama la sirva el caballero,
-pues es cierto, quien contra condicion
-irá, piensa servir y enojará.</p>
-
-<p>El Duque rió mucho de los zuños nublados,
-y hizo esta segunda ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Deben saber la condicion<br />
-De cualquier servida dama,<br />
-Para bien servir quien l’ama,<br />
-Pues está mucho en razon.</p>
-<p class="pp6i">Que contentacion no da<br />
-Sin la condicion seguir,<br />
-Que pensando bien servir,<br />
-Deservir parescerá.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Berenguer Aguilar: Yo tengo
-un agravio de las damas, que son mucho
-descuidadas, que nunca responden á lo dicho
-sino, ¿qu’es eso que me habeis dicho?
-que nunca bien responderá quien nunca está
-en lo que está.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_350" id="Page_350">[350]</a></span></p>
-
-<p>Respondió la señora doña Castellana Belvis:
-Señor don Berenguer, si lo que me han
-dicho es verdad, vuestra merced más tira á
-engordar que á festejar; y si es ansí, los descuidados
-con descuidos son pagados.</p>
-
-<p>El Duque hizo sobre este caso esta tercera
-ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No deben ser descuidados<br />
-Que muestran desamorados,<br />
-Que descuido es accidente<br />
-Que muestra quien poco siente.</p>
-<p class="pp6i">El que falta en aguardar<br />
-Falta muestra en el amar,<br />
-Qu’el amor muy más se muestra<br />
-En las obras que á la muestra.</p>
-
-<p class="p1">Dixo Joan Fernandez: yo tengo un muy
-grande agravio que las damas nos hacen, y
-es la deslealtad que tienen, que poco há se
-estaban alabando en una vesita, deciendo:
-Pues tenemos el palomando sobre los amadores,
-hagamos que sientan el palo porque
-no tengan el mando.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Hierónima su
-mujer: Tostemps feu lo Margarit, per vesites
-aguartant encenser que va encensant,
-fum de noyes vos han dit.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Nunca mejor apodo se
-dixo, encensero de humo de nuevas. Señor
-don Luis Margarit, avisadamente dió ocasion<span class="pagenum"><a name="Page_351" id="Page_351">[351]</a></span>
-la señora doña Hierónima que hablase,
-que mucho se pierde en callar un buen hablar;
-y escuchen, que á todos comprende
-esta cuarta ley.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Nadi sea desleal<br />
-En obrar, mirar, ni hablar,<br />
-Que traicion es en amar;<br />
-Vamos todos al igual.</p>
-<p class="pp6i">Y para muy justa ser<br />
-Tengan libertad si quieren,<br />
-A quien ley no le tuvieren<br />
-Que no la haya de tener.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Margarit: Señora doña
-Hierónima, pues me hizo encensero, yo
-quiero encensar para humo quitar entre damas
-y caballeros; Cupido me aparesció esta
-noche pasada y díxome: Tú has de proponer
-mañana en la sala-córte un agravio que
-se hace muy grande en los amores, que da
-ocasion de mucho mal y es éste; que los
-enamorados nunca deben reñir con sus competidores,
-por no dar que hablar á miradores
-echando juicios temerarios sobre las
-honras de las amadas y amadores, que la
-causa del reñir ha de ser para alabar y no
-infamar. Mas no deben negarse las cortesías
-á la italiana; háblanse sin tener gana
-por quitar mal decir y mal pensar, y la estrecha
-amistad no la deben detener, que es<span class="pagenum"><a name="Page_352" id="Page_352">[352]</a></span>
-muy malo de comer, en la mesa, que es
-traicion ó gran simpleza. Que la dama no
-sea fia, de simple ó falsa compañía; y es
-de tener por mucho mal parecer.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Hierónima: Ab
-molta raó he donat occasió que vossa merce
-parlas. No se puede decir más donde
-responder es ménos.</p>
-
-<p>Al Duque le paresció muy bien, haciendo
-sobre esto esta quinta ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No paresce bien que sirve<br />
-Reñir con el competidor,<br />
-Qu’es locura ó poco amor<br />
-El que sirve si desirve.</p>
-<p class="pp6i">Y da mucho que hablar<br />
-De lo que no es bien decir,<br />
-Y si debe de reñir,<br />
-Sea para más honrar.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Francisco Fenollet: Un grande
-agravio quiero proponer por parte de la
-Vénus, madre de Cupido, qu’esta noche
-me vino en sueños y díxome: Mañana en
-la sala-córte has de proclamar que no se
-consienta mentir mal, sino bien, en los amores;
-yo le dixe que me dixera cuál era mal ó
-bien mentir. Respondióme: Aquel es mentir
-bestial, qu’es causador de mucho mal, y el
-que mal no puede hacer es mentir para placer.
-Entendido que hube que hay buenas<span class="pagenum"><a name="Page_353" id="Page_353">[353]</a></span>
-mentiras, yo desculpé á Joan Fernandez de
-sus cuentos, pues no son yerros, aunque lo
-son por ser de baja nascion, que de bajos
-podrian ser contrabajos de música desentonada,
-pues que todos son risada para bocas
-de reir, que se rien sin sentir, como papagayos
-son risueños sin intencion.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Violante Mascó: Si
-supiese quién sana de mucho reir querria
-desto sanar, para no dar que hablar si rio
-de no sentir, qu’es peor que mal pensar.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Tan bien me ha parecido
-lo que ha dicho la señora doña Violante
-como todos lo verán en esta sexta ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Cuando no s’ha de burlar<br />
-Nadi sea fementido,<br />
-Que no debe ser creido<br />
-Quien no puede acreditar.</p>
-<p class="pp6i">Y lo que burlar se puede,<br />
-Sea para dar placer,<br />
-Mentir con tan gran saber,<br />
-Que por verdadero quede.</p>
-
-<p class="p1">Dixo don Luis Vique: Esta mañana,
-cuando amanescia, entre durmiendo y velando,
-sentí una voz de mujer que mostraba
-ir en pena como la que sintió Julio César,
-estando para pasar el rio Rubicon, cuando
-se determinó hacer guerra contra los romanos<span class="pagenum"><a name="Page_354" id="Page_354">[354]</a></span>
-sus enemigos, que por lo que le dixo
-esta vision, vino en conocimiento ser la
-ciudad de Roma, que le contó las grandes
-fatigas que sintió por las crueles guerras y
-mala voluntad que entre sus ciudadanos habia;
-por donde yo tambien he venido á conoscer
-quién es ésta que me aparesció. Y es
-la ciudad de Valencia, diciendo que yo hiciese
-una figura que la representase delante
-vuestra excelencia para que la desagraviase
-de los agravios que está agraviada; y dejóme
-en un papel escrito todo lo que por parte
-suya se habia de suplicar. Ya la veo entrar,
-desagráviela vuestra excelencia para
-que torne á ser Valencia. Hecha la entrada
-y acato debido al Duque, dixo:</p>
-
-<p>Excelentísimo señor, yo estoy agraviada
-de las damas que están hechas tan á su
-placer, que todos los servicios que les hacen
-sus servidores los toman á burlas; que
-no es de burlar lo que no se debe olvidar;
-y aunque todo se les debe, debrian quedar
-deudoras para mostrarse agradecidas y no
-desconocidas. Yo me veo muy mal pagada
-dellas, que siendo mis hijas me hacen
-obras de enemigas; pues con los menosprecios
-que hacen se retiran los que las
-sirven de servirlas, que bien dice este
-dicho: Por do se piensa ganar se pierde<span class="pagenum"><a name="Page_355" id="Page_355">[355]</a></span>
-el desengañar. Piensan ganar mucho con
-despreciar algunos que no son para servirlas
-ni para ser sus criados, y ellos quedan
-sin oirlas ni verlas de maltratados. Que no es
-bien dar ocasion perderse la reputacion,
-pues la dellas y dellos se pierde en perderse
-la crianza, que cada uno dellos podria decir
-al otro, viendo la vuestra se pierde la mia.
-Suplico á vuestra excelencia, pues ha hecho
-leyes para los caballeros, se haga para las
-damas; y todos haciendo lo que deben yo seré
-Valencia, que agora no soy sino Desvalencia.</p>
-
-<p>Luego salió con un agravio don Joan de
-Cardona y dixo: Señor, yo estoy maravillado
-de las damas, que por haber la primera
-dellas sojuzgado al primer hombre,
-quieren tener el mando sobre nosotros, que
-nunca mejor cosa se dixo, que decille palomando,
-haciendo al hombre palo, y á la
-mujer mando. Y no lo digo por los casados
-que no están desto agraviados, sino de los
-por casar, que mejor paresceria no fuesen
-maltratados los que no pueden llegar con
-quien aman á ser casados, que si no son
-para maridos en más deben ser tenidos, en
-servir sin esperar galardon por bien amar;
-y por esta razon las damas se debrian dejar
-servir de todos los caballeros, porque no se
-pierda lo que tanto se gana.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_356" id="Page_356">[356]</a></span></p>
-
-<p>Respondió la señora doña Margarita de
-Peralta, y dixo: Mucho se ha maravillado el
-señor don Juan de Cardona, y ha quedado
-una flor de maravillas, que huele bien lo que
-ha dicho y parece mal, pues no se usa; temiendo
-estoy que se han de secar sus flores á
-la salida del sol de mi razon, que ya sale y digo:
-Que del palomando que ha dicho, lo mejor
-d’este nombre es que el hombre sea palo
-para sostener el cuerpo de los trabajos que
-tiene el deseo del amor, y la mujer ha de ser
-el mando para moderar su mal desear de los
-apetitos desmesurados que vuestro Cupido
-tiene; y si á vuestra excelencia le parece
-que yo he ganado este palomando, qu’es
-tener nosotras el mando para que no se desmanden
-los malos deseos de los que nos
-sirven, póngalo en la ley que se ha de
-hacer.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: En razon está todo cuanto
-ha dicho la señora doña Margarita de
-Peralta, que su nombre dice: <i>Per alta piace</i>,
-como dirá esta séptima ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Por alta place la dama<br />
-Que bien mandando manda,<br />
-Pues que no se desmanda,<br />
-Mande la buena fama.</p>
-<p class="pp6i">Quiero decir, señores,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_357" id="Page_357">[357]</a></span>Que el mando esté en mujeres,<br />
-Por moderar placeres<br />
-Que gastan los amores.</p>
-
-<p class="p1">Don Joan de Cardona salió con otro agravio,
-y dixo: Los caballeros estamos muy
-agraviados de las damas que no se quieren
-tener á ley, mostrando la poca que tienen
-en dejarse servir de muchos caballeros; y
-si dicen que nadi puede forzar á no ser bien
-quisto es muy gran verdad, mas puédense
-mostrar con demostraciones las intinciones,
-que en la cara pueden ver lo que siente de
-pesar ó de placer. Responderán las damas
-que si no se puede atajar de ser amadas,
-ménos se podrá excusar si l’amor les hace
-fuerza para amar, y páguenme de procurador
-por haber respondido lo que nunca respondieran;
-porque jamas han otorgado, que
-mujeres han amado.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Beatriz de Osorio:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No hay don Joan más avisado<br />
-Que sólo en él paresce bueno,<br />
-Si habla el suyo y l’ajeno.</p>
-
-<p class="p1">Una cosa me paresce decir que se ha olvidado,
-que aquello que no toca, suélelo callar
-la boca, y es que si la dama muestra
-estar descontenta del que la sirve, sea desculpada
-quien no consiente ser amada.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_358" id="Page_358">[358]</a></span></p>
-
-<p>Dixo el Duque: Muy poco trabajo hay
-de hacer leyes entre los muy bien hablados,
-que hablando hablan leyes avisados. Y pues
-ya está platicada diréla más abreviada, esta
-muy importante octava ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Las damas que con ley van,<br />
-Nunca deben consentir<br />
-Que las haya de servir<br />
-Sino sólo su galan.</p>
-<p class="pp6i">Si no se puede atajar,<br />
-Muestre con demostracion<br />
-Que no está en su corazon<br />
-Lo que no puede excusar.</p>
-
-<p class="p1">El almirante de Aragon salió con luto
-por la muerte de don Berenguer Mercader,
-que murió d’amores por una crueldad
-que las damas usan, y dixo: Grande agravio
-nos hacen las damas, que siendo gasta
-hombres, no quieren dalles adobo, que á ser
-guantes los adobarian No sé qué sufrimiento
-basta, que una dama de nuestra tierra la
-haya puesto sobre los ojos al muerto qu’he
-nombrado, porque le vino cuerdo para servirla,
-y ella le volvió insensible de mucho
-sentir lo que le despreció. Razon sería que
-al servidor, que le trastornan el seso, diesen
-adobo con ámbar de bien tratar, y almizque
-le compasion y que dixesen: Cuerdo es bien<span class="pagenum"><a name="Page_359" id="Page_359">[359]</a></span>
-amador que pierde el seso de amor, y si no
-pudiera hablar, diga yo le haga callar y diga,
-si locuras dice, no me enoja lo que dice,
-y si dice necedades, conténtense de haber
-traido al hombre fuera de sentido.</p>
-
-<p>Respondió la señora doña Marina de Tovar:
-Muy bien ha pintado el señor Almirante
-á su placer y á nuestro pesar, si él fuera
-dama peor le sabria sufrir locuras y necedades
-en amores que ganarle sus competidores;
-yo quiero ser de su parte, pues es el todo de
-la razon, que en ley está, quien hizo el loco
-que lo sufra, como dice este cantar: Quien
-gasta debe adobar.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: No se debe responder
-donde todo es aprender, y doy por respuesta
-la vuestra plática, que es esta novena ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">La dama que su hermosura<br />
-Hace al hombre enloquecer,<br />
-Quien hace el seso perder,<br />
-Súfralo como cordura.</p>
-<p class="pp6i">Que de ser bien avisado,<br />
-Se pierde el seso por amar;<br />
-Adóbelo para adobar<br />
-Lo que muy bien ha gastado.</p>
-
-<p class="p1">Don Miguel Fernandez dixo: Si no fuese
-gastar el dia llorando, demandaria justicia
-d’esto. Las damas ayudan á mal morir á
-sus servidores, que riendo se mueren de<span class="pagenum"><a name="Page_360" id="Page_360">[360]</a></span>
-amores, y el hacer morir riendo es matarnos
-halagando. Yo creo que les dan á comer
-de la hierba de Cerdeña, que se dice matariendo,
-que riendo d’él se muere, quien do
-no le quieren quiere; y ésta es la hierba de
-Cerdeña que le dan, que por ser de mal querer,
-qu’es mala tierra, con la vida nos entierra.
-Yo, señor, suplico por vos á vuestra excelencia,
-y por todos los enamorados, que
-por esto ley se haga, que no den reseña y
-paga en amores burlar de los servidores á
-cada rincon, qu’es matar á gran traicion,
-como muestra este dicho: La autoridad de
-matar no la tiene de burlar.</p>
-
-<p>Dixo la Reina: Don Miguel, vos habeis
-puesto en el baile del amor á quien más que
-todos baila, que es el Duque, mi señor. Yo
-quiero responder por las damas, que las hecistes
-hechiceras con la hierba de Cerdeña,
-que vos le pusistes nombre matarriendo, y
-la vuestra se dice mátalascallando, que vuestra
-mujer lo dice, que sois desencamina casados.
-No sé por qué habeis demandado lo
-que no habeis menester, que negar se le
-puede á quien pide lo que no debe. Vos
-nunca sois estado en la cama por amor, y
-temeisos de morir, y más será del desamor
-que teneis, que todos mueren éticos d’ese
-mal; yo sería de parescer que no se haga<span class="pagenum"><a name="Page_361" id="Page_361">[361]</a></span>
-ley, para que las damas dejen de burlar de
-burladores, que sería desigual en los amores.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Santiguar me quiero para
-esta ley, pues no puedo sino hacer justicia,
-y temo de ser justiciado de la Reina,
-mi señora, que ya sin esto es matadora,
-cuanto más haciendo esta ley, que todas cantarán
-contra mí:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Enemiga le soy, madre,<br />
-Aquel caballero yo,<br />
-Mal enemiga le só.</p>
-
-<p class="p1">Yo sé que les pasará el enojo cuando se
-verán mejor servidas con esta última decena
-ley:</p>
-
-<p class="pp6i p1">No burlen más de galanes,<br />
-So pena de ser burladas,<br />
-Que seguir malas pisadas,<br />
-Se pierden los capitanes;</p>
-<p class="pp6i">Y tambien las capitanas,<br />
-Que si más se burlarán,<br />
-Lo que d’esto ganarán,<br />
-Correrán carreras vanas.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Señores, yo les quiero
-convidar á lo que soy convidado. Bajemos
-á la huerta, que mis cantores quieren hacer
-la fiesta del Mayo que hacen en Italia,
-y con razon meresce ser tan celebrado este
-mes; sino, dígalo mastre Zapater para que<span class="pagenum"><a name="Page_362" id="Page_362">[362]</a></span>
-sepamos lo mejor d’esta fiesta en qué está, y
-lo que más le parescerá decirnos, que será
-un buen dejo d’esta sala-córte que aquí se
-ha tuvido.</p>
-
-<p>Mastre Zapater, como lo era de crianza
-y saber, dió el obrar por respuesta, y dixo:
-El saber y poder del Criador de todo lo
-criado es tal y tan grande, que fué cosa conveniente
-no dejarse comprender, que de no
-saber perfectamente lo que su Majestad es,
-venimos á saber claramente qué cosa es Dios;
-por donde se viene á considerar que aquello
-qu’es más saber y poder que todas las criaturas,
-es el Criador, á quien debemos adorar y
-creer. Grande engaño recibieron en este
-mundo los que dieron crédito á Lucifer,
-como fueron los idólatras y mahométicos
-que le creyeron y adoraron, pues siendo
-criatura, no podia ser él creador, sino quien á
-él habia creado; y pues esto no tiene contradicion,
-ménos la tiene para creer qu’es
-Dios, considerar la gran providencia y gobierno
-que en todo tiene, y contemplando
-su casa y oficios d’ella, se ve quién es Su
-Majestad, como en los criados se conoce
-cuál es el señor d’ellos; pues lo conoscerémos
-por el sér y dignidad y operaciones de
-los ángeles, que el espiritual ser d’ellos nos
-dice que nadi lo supo ni pudo crear sino el<span class="pagenum"><a name="Page_363" id="Page_363">[363]</a></span>
-Creador; y asimismo que siendo de mayor
-dignidad que los hombres, ha sabido y podido
-hacer que nos sirvan por custodios y
-medianeros, alcanzándonos gracias para ir al
-cielo, que son las operaciones d’ellos.</p>
-
-<p>Tambien es de considerar en los otros
-cuerpos celestiales, que son el sol y la luna
-para alumbrar la tierra, y los signos y planetas
-y estrellas, los efectos que hacen por
-sus influencias y las inclinaciones que dan á
-en debajo su curso nasce, por ser cuerpos
-superiores, y nosotros inferiores á ellos,
-y tanto, que si por menosprecio tenemos
-osar de hablar y entrar donde algun mal espíritu
-está de los que sentimos por el mundo,
-nos asombran y matan, sino los que tienen
-mando sobre ellos, que son sacerdotes
-y seculares por divina virtud; por donde se
-concluye que la primera causa sólo es Dios,
-de quien proceden todas las segundas causas,
-que son las criaturas. Y por esto, respondiendo
-á lo que vuestra excelencia me ha mandado,
-digo que sólo al mes de Mayo dan las
-estrellas influencias para engendrar todos los
-metales, que por mineros de la tierra se
-engendran, como el oro y plata y los otros,
-y tambien todo género de piedras preciosas,
-y tienen más virtud las hierbas en este mes
-que en todo el año por el rucío que cae del<span class="pagenum"><a name="Page_364" id="Page_364">[364]</a></span>
-cielo sobre la tierra, que es manná cogido
-en muchas partes para medicinar los cuerpos
-humanos; y vistas las grandes excelencias
-y provechos que se alcanzan en este
-mes de Mayo, vinieron los romanos y muchas
-naciones á celebrar esta fiesta, por la
-que el cielo nos hace en darnos tan grandes
-tesoros como nos da, y para ser católicas
-estas alegrías, han de ser dando gracias
-á quien las da, que es nuestro Señor Dios,
-de quien todas las criaturas proceden y son
-hechas.</p>
-
-<p>En acabar mastre Zapater abajaron á la
-huerta del Real, donde hallaron un aparato
-de la manera que oirán.</p>
-
-<p>Estaba un cielo de tela, pintado tan natural
-que no parescia artificial, con un sol
-de vidro como vidriera, que los rayos del
-otro verdadero daban en él, y le hacian dar
-luz, no faltando estrellas que por sutil arte
-resplandecieron á la noche. Debajo dél habia
-una bellísima arboleda, con unos paseaderos
-de obra de cañas, cubiertas de arrayan,
-y entre ellos unas estancias en cuadro,
-hechas de lo mesmo; y en medio de
-este edificio estaba una plaza redonda, arbolada
-al entorno de cipreses con asentaderos,
-donde estaba una fuente de plata, que sobre
-una columna tenía la figura de Cupido,<span class="pagenum"><a name="Page_365" id="Page_365">[365]</a></span>
-que la representaba un mochacho muy hermoso
-con el arco sin cuerda, asegurando con
-este mote que en una guirnalda traia: sin
-cuerda por no acordar. En el remate de la
-columna estaba este letrero: Soy la fuente
-del deseo, que su deseo alcanzará quien d’esta
-agua beberá.</p>
-
-<p>Tenia en la mano izquierda un ramo de
-flores, y en la mano derecha un guion real
-con una plancha de oro por bandera, con
-estos versos en ella, que muestran, moralizando
-á Cupido, quién es:</p>
-
-<p class="pp6i p1">El muy grande niño de muchos señor,<br />
-Desnudo con alas y nunca cansadas,<br />
-Con arco y saetas de plomo y doradas,<br />
-en yerra le llama el gran dios d’amor.</p>
-<p class="pp6i">¿Sabeis quién es este de tanto valor?<br />
-Cupido se dice, y es nuestro deseo<br />
-Que cuando codicia d’amor lo más feo,<br />
-Pierde lo bueno y es todo dolor.</p>
-<p class="pp6i">Entónces desnudo, muy desvergonzado,<br />
-Razon le contempla, y muchos le pintan,<br />
-Sin ver, pues no ve qu’es mal deseado<br />
-Volar con dos alas de vicio malvado,<br />
-Y voluntad mala que el bueno despintan.</p>
-<p class="pp6i">El arco su fuerza primero nos tira,<br />
-Saeta dorada que toma de grado,<br />
-Las otras de plomo despues que ha tomado,<br />
-Penando las siente quien ama en su ira.</p>
-
-<p class="p1">Los que se probaban en esta aventura<span class="pagenum"><a name="Page_366" id="Page_366">[366]</a></span>
-habian de beber del agua, y al que no se
-queria dar secábase la fuente, y ántes de
-gustar della habian de publicar lo que deseaban.
-Estando en este deleite sintieron
-que venian los del Mayo con gran música
-de todo género de instrumentos, que tañeron
-en esta fiesta, y subieron á las ventanas
-para ver la entrada dellos. Venía delante
-de todos un Confaloner, con un
-caballo blanco cubierto de una red de oro
-guarnecida de muchas flores, y el vestido
-de lo mismo con un estandarte de seda verde,
-broslado todo de flores, y una guirnalda
-en la cabeza, de lo mesmo, sobre una
-cabellera, y él era rubio y dispuesto, hermoso
-y desbarbado. Venian en torno dél, vestidos
-en figura de ninfas, los cantores de su
-excelencia cantando:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Bien venga el magio<br />
-El Confaloner selvagio.</p>
-
-<p class="p1">Con este triunfo entraron en la huerta
-del Real, y en ser delante el Duque y la
-Reina, el Confaloner selvagio dixo: Yo soy
-el Mayo, hijo de naturaleza humana, representador
-del placer con flores y frutos,
-para recreacion de las criaturas, que debilitadas
-salen de la frialdad del invierno,
-enemigo de la vida humana, y renovador<span class="pagenum"><a name="Page_367" id="Page_367">[367]</a></span>
-de la virtud, pues conmigo renueva lo que
-el invierno envejece. Proveedor de la salud,
-con hierbas de maravillosas virtudes,
-conservador del contento, porque el deleite
-no se pierda; traia este mote en la guirnalda
-de su cabeza: Quien es Mayo pasa el
-año.</p>
-
-<p>Habló luégo una de las que le acompañaban,
-que venía vestida de una ropa montesina,
-toda broslada de montes con un mote
-que decia: Por montes se debe andar, por
-no abaxar, y dixo: Yo soy la ninfa de los
-montes, que habito en el monte Olimpo,
-que está en la Grecia, de quien muchas
-naciones contaron el tiempo, porque los
-griegos hacian unos juegos en él de cuatro
-en cuatro años, que principiaron el año cccc.
-y vj. despues de la destruccion de Troya.
-Y los romanos de cien en cien años hacian
-sacrificios en él, que por ser más alto que
-las nubes y los vientos, siempre hallaban la
-ceniza de los cienaños pasados como las
-dejaban.</p>
-
-<p>Habló un otra que venía vestida con una
-ropa toda broslada de ondas de aguas del
-mar, y el mote decia: los que mejor triunfaron
-mis aguas ensangrentaron, y dixo:
-Yo soy la ninfa de las aguas, que lo más
-habito en la profundidad della, entre las<span class="pagenum"><a name="Page_368" id="Page_368">[368]</a></span>
-gentes que habitan en lo interior del medio
-de la tierra, que son nombradas gente
-de agua, que estando lo más dentro della
-no los mata.</p>
-
-<p>Habló un otra que venía vestida de una
-ropa toda broslada de muy lindas arboledas,
-y el mote decia: por mis florestas no matan
-calorosas fiestas. Y dixo: Yo soy la ninfa
-de las florestas que lo más habito por
-Flándes y Alemania, donde las gentes dejan
-las poblaciones y viven en las florestas, que
-son muy arboladas, para que la furia del sol,
-cuando está en Leon, no pueda entrar en
-ellas.</p>
-
-<p>Cada una d’estas ninfas traian muchas vestidas
-como ellas venian, que fué cosa de ver,
-y oirles tañer la diversidad de instrumentos
-que tañeron.</p>
-
-<p>Levantóse Joan Fernandez diciendo: Yo
-quiero ser el primero que me probaré en
-esta aventura, y dixo: Yo tengo deseo de
-alcanzar que mi mujer en los dias caniculares
-no tenga celos de mí, que peor es que
-cigarra, que en todo el dia no calla, y temo
-que no reviente; y en allegarse á beber el
-agua se le secó, y él echó un</p>
-
-<p class="pp6i p1">Reniego de mí<br />
-Porque me casé,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_369" id="Page_369">[369]</a></span>Que si no me casára<br />
-No me encativára<br />
-Por una Beneita<br />
-Que nunca lo fué.</p>
-
-<p class="p1">Su mujer se llegó á probarse, y dixo: Yo
-tinch un desig, que bon profit me faza, que
-estigues en la caza, tostems mon marit y
-nom cazas en casa, que mi posa brasa. Quiso
-beber del agua y no salió; y su marido le
-dixo: ¿qué haré yo, que el agua huye de
-vos?</p>
-
-<p>Don Diego Ladron llegó á beber del agua,
-y dixo: Yo tengo un deseo, que las damas
-perdiesen los deseos, que peores son que de
-preñadas, que no les podeis negar lo que piden,
-porque no muevan, y no dejan de mover,
-que no están firmes en querer. La fuente
-se le secó, y él dixo: Las damas le habrán
-hecho del ojo que no saliese, que
-cuando sus ojos tiran por la mira del enojo,
-tan blanco el ojo.</p>
-
-<p>Llegó á probarse la señora doña María de
-Robles su mujer, y dixo: Yo tengo un deseo,
-que mi señor don Diego tuviese deseos de
-preñada de bien parir, que si no pareciese mal
-no le faltarian comadres y compadres para
-batizar, y sé que le pornian por nombre don
-Diego Git y Calla, que no hallo qué es saber
-galan y hacerse mal querer.</p>
-
-<p>Respondió su marido: Si me hago mal<span class="pagenum"><a name="Page_370" id="Page_370">[370]</a></span>
-querer es por sanar una celosa, que sois vos:
-que mucho se debe hacer para conservar á
-la mujer.</p>
-
-<p>Dixo ella: Verdad es, mas nadi debe ser
-bueno con mal ajeno.</p>
-
-<p>Al Duque les paresció tan bien está plática,
-que dixo á la Reina: Señora, probarme
-quiero en esta aventura, pues hace tanbien
-hablar, que Julio César fué en Asia
-por aprender retórica de Apolonio, astrólogo.
-Que todo se debe probar por saber
-muy bien hablar.</p>
-
-<p>Tomó de la mano á la Reina, y en ser delante
-la fuente, dixo: Yo deseo ser deseado
-de vuestra alteza y no aborrecido; y
-en querer beber del agua no salió.</p>
-
-<p>Rióse mucho la Reina, y dixo: Todo
-se le hace mal á mal pensar, yo me quiero
-probar por ver cómo me irá. Tal voy al
-agua, como cierva herida, y no soy creida,
-porque tengo por marido un descreido. Yo
-digo que tengo un deseo de preñada, y es
-de no ser olvidada del Duque, mi señor, que
-cualquier que no se quiere es muy gran olvidador;
-allegar quiero al agua, ya la veo
-seca, pues todo se me deseca, que mucho
-daña si ventura desengaña.</p>
-
-<p>El Duque se rió, y dixo: Señora, cabales
-estamos de risas y deseos, vuestra alteza<span class="pagenum"><a name="Page_371" id="Page_371">[371]</a></span>
-de mal pensar perdió; que sin tocar nunca
-es bien determinar.</p>
-
-<p>La Reina dixo: ¿Amigo sois de tocar?
-Respondió, no, sino de destocar, d’eso pues
-reniego yo. Señora, no me ha entendido,
-que de no tocar ha sido mi destocar. A otro
-perro con ese hueso.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Señora, si perra
-dixera por mi mujer lo entendiera; puix
-sou gos, seré yo gosa, per ser vos un Barbarosa
-ab cent mullers. Hágolo por haber hijos,
-para mostrar que en vos se toma no engendrar,
-y no en mí. Mes val que estigam
-axí, que si fill tingues de vos sería masa
-graciós.</p>
-
-<p>Dixo don Luis Margarit: Departir quiero
-estos amores d’estos señores; probarme
-quiero que de un gran deseo muero.</p>
-
-<p>La señora, su mujer, dixo: Los deseos de
-maridos no merescen ser cumplidos, porque
-son parientes de la traicion.</p>
-
-<p>Respondió su marido: Vuestra merced lo
-verá, qu’el agua no me faltará por mostrar
-que os soy leal á bien y á mal. Y digo que
-mi deseo, que ninguna me mirase porque
-en vos no idolatrase. Que al parangon se
-muestra más la perficion, y en llegarse á la
-fuente se le secó.</p>
-
-<p>Su mujer se le rió cara á cara, y dixo:<span class="pagenum"><a name="Page_372" id="Page_372">[372]</a></span>
-Cuán cierto está que no engaña la ventura,
-vuestro deseo fué engañarme, queriendo
-darme á entender desear no ser mirado
-por no idolatrar en mí, y todo vais falsificado,
-pues huis siempre de mí; y no fuig
-qui á casa torna.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Joana Pallas: Señora
-doña Violante, amagau lo valenciá, que
-castellans van per la terra, que per burlar
-de nostra llengua nos furten les peraules, y
-pórtenles á Castella pera fer farses ab ella,
-que mones son de Valencia, parlant ab reverencia.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: D’esas monerías
-don Diego se ha burlado con cuentos valencianos
-de castellanos, y hánselo muy bien
-pagado, que burlar del burlador es de avisado.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Yo quiero probar
-en qué parará un deseo que tengo, y es, si
-he de comer un higo que me hacen en una
-relogía; y queriendo beber del agua se le
-secó.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Francisca, su mujer:
-Yo conozco la higuera de ese higo, que
-por esto vos sacastes en las cañas papahigo
-y no le paparéis; por eso no subais á la higuera
-que sabeis, que dicho me ha que no
-deja cogerse, que bajar es el subir que ha<span class="pagenum"><a name="Page_373" id="Page_373">[373]</a></span>
-de perderse. Yo tambien quiero probar un
-buen deseo en qué tiene de parar, y es que
-nunca os mirasen otros ojos sino los mios,
-porque estaria al seguro que no seríades
-burlado, pues los más hombres que se enamoran,
-son de ojos burladores, que los miran,
-y por ellos no sospiran, ántes hacen sospirar.
-Que el mirar de la mujer, lo más es para burlar.
-El agua se me ha secado, vos ternéis,
-señor marido, muchos higos y burlado.</p>
-
-<p>Don Pedro Mascó y la señora doña Castellana,
-su mujer, llegaron á probarse, y dixo
-el marido: Yo deseo nunca ser olvidado
-de una valenciana y castellana, que cuando
-más y más las miro más sospiro; y probó
-á beber del agua y secóse.</p>
-
-<p>Dixo la señora, su mujer: Pues me tengo
-de probar, deseo no desear á un Pedro
-más contento de sí mesmo que de mí, que
-no está léjos de aquí; y queriendo beber
-del agua se le secó.</p>
-
-<p>Dixo el marido: Señora mujer, decidme
-quién es el Pedro más contento que habeis
-deseado, que todo estoy demudado, mas no
-mudado en desamor, que no se muda un buen
-amor.</p>
-
-<p>Y ella respondió: Y’os lo diré, si vos me
-decis quién son las dos que deseais no ser
-olvidado dellas.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_374" id="Page_374">[374]</a></span></p>
-
-<p>Él se rió, y dixo: Mirad cuánto ciegan los
-celos, que os habeis desconocido; pues nombránd’os
-yo Valenciana y Castellana, que
-sois vos, os habeis hecho celosa pensando
-que fuesen dos; picado habeis, no lo negueis.</p>
-
-<p>Ella se rió, y dixo:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Tambien habeis vos picado<br />
-Del Pedro que os he nombrado,<br />
-Más contento de sí mesmo<br />
-Que de mí;<br />
-Pues sois vos si estais aquí.</p>
-
-<p class="p1">Don Baltasar Mercader llegó á probarse
-en la aventura, y dixo: Yo tengo un deseo
-que pocos le tienen, de morir primero que
-mi mujer, porque yo me desesperaria si ella
-me faltase, y de otra parte no lo querria,
-porque de celos yo iria al infierno si otro la
-gozase; alargó la mano para beber del agua
-y secóse la fuente.</p>
-
-<p>Y la señora doña Isabel, su mujer, dixo:
-Yo tambien quiero probarme con el mismo
-deseo que mi señor don Baltasar tiene, y de
-las dos cosas que él ha deseado, la que ménos
-querria quiero, y es, que su merced se
-muriese primero porque nadi d’él gozase si
-por ventura se casase, que por ventura habria<span class="pagenum"><a name="Page_375" id="Page_375">[375]</a></span>
-de ser segun me suele querer; y el agua
-se le secó y sospiró.</p>
-
-<p>Don Luis Vich tomó de la mano á la señora
-doña Mencía, su mujer, y dixo: Señora,
-vamos á probarnos en esa aventura,
-que mostrar quiero cuanto os quiero, y es
-mi deseo que vuestra merced creyese de mí
-que despues que la miré he cegado para
-cuantas he mirado, que topándolas voy como
-á ciego, y perdon les pido luégo diciéndoles:
-Hag’os saber que mis ojos dejo en
-casa mirando siempre á mi mujer.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Mencía: Tan casados
-son nuestros deseos como nosotros, pues
-deseo lo mismo de vuestra merced, que si
-deja los ojos en casa para siempre mirarme,
-no quedan los mios en la posada por irse tras
-él; que si en ella tengo de ver, con los ojos
-de mi hija ha de ser, que no veo sino con
-los de Doñana. Llegaron estos dos tan casados
-en su voluntad á beber del agua y no se
-les dió, que Cupido que la daba la quitó
-porque no muriesen de placer de verse favorecer
-más que todos del amor, que fuera hacer
-gran sinsabor.</p>
-
-<p>Don Berenguer Aguilar llegó á probarse,
-y dixo: Yo deseo que la señora doña Leonor,
-mi mujer, me tuviese por tan buen casado
-que no dejase cantar por casa á su criada<span class="pagenum"><a name="Page_376" id="Page_376">[376]</a></span>
-Marinsueña: Mal casada, no te enojes;
-que cantando le va esta cancion por meternos
-en quistion, que en ser en Valencia estas
-castellanas, son revuelve-casados y descasa-maridos.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Leonor: Quien se
-da mal á entender, se va á perder.</p>
-
-<p>Respondió su marido: Quien se da á
-mal sospechar, va á mal andar, como hace
-Marinsueña, que debe ensoñar que yo soy
-mal marido, y serlo he, porque ella vaya á
-cantar á otra casa; y queriendo beber del
-agua, se le secó, y á su mujer le rogó que
-no se probase en ella, que enojado estuvo
-d’ella.</p>
-
-<p>Don Miguel Fernandez tuvo por cierto
-que se cumpliria un deseo que tenía, y llegó
-á la fuente á probarse, y dixo: Yo tengo
-un deseo de ser muy leal en amores si
-me guardasen lealtad, mas no se usa, que
-mal uso descubre quien es confuso, bien
-sé que hablo contra mí, mas yo sé quién
-obra contra nosotros en seguir y perseguir
-las damas á sus amadores, con este diabólico
-uso, nombrado deslealtad, que tantos quieren
-cuantos ven de servidores, y á todos hacen
-disfavores; y queriendo beber del agua, se
-le secó, y dixo: Desculpado so si no tengo
-lealtad, que no quiere esta bondad, Cupido,<span class="pagenum"><a name="Page_377" id="Page_377">[377]</a></span>
-nuestro deseo, por seguir l’amor más feo en
-los amores, que nascen de mal amor desamores.</p>
-
-<p>Dixo la señora doña Ana, su mujer:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Buen pintor es mi marido,<br />
-Á su placer ha pintado,<br />
-Falsas nos ha retratado,<br />
-Guárdeos Dios de arrepentido.<br />
-Todas l’han amenazado<br />
-Que será bien combatido.</p>
-
-<p class="p1">Y’os prometo de no ayudaros, que bien
-dicen: Quien mal busca, presto le halla.
-Yo quiero tambien probarme en esta aventura,
-y es mi deseo que no viese lo que veo
-cuando me enoja, que ver mal, males antoja;
-y en llegar á beber del agua se le secó,
-y dixo: Ya me temia que jamas alcanzaria
-dejar de ver en amores refalsados amadores.
-Señoras, demos mala postre á mi marido,
-que esta plática ha movido.</p>
-
-<p>Vinieron dos disfrazados á probarse en
-esta aventura, y el uno venía armado de
-cuerpo con unas muy ricas armas, llenas de
-flores esmaltadas sobre planchas de oro de
-martillo y en un chapeu que traia una red
-de oro colgaba, que su rostro le atapaba, y
-este mote en él traia, Miraflor de Milan.</p>
-
-<p>Y el otro venía en cuerpo muy bien vestido,<span class="pagenum"><a name="Page_378" id="Page_378">[378]</a></span>
-como á soldado, de terciopelo carmesí,
-con unos ojos en blanco mirando al cielo,
-broslados entre muchas alas de oro de martillo,
-esmaltadas, y en un sombrerete de lo
-mismo traia este mote que decia: El deseo
-siempre vela, mira y vuela.</p>
-
-<p>Y en ser delante la fuente para decir sus
-deseos, el uno que en su mote representaba
-ser el deseo, quiso comenzar á decir lo que
-deseaba, y el otro, que venía armado, le dixo
-razonando á modo de diálogo lo que oiréis
-en este razonamiento:</p>
-
-<div class="sl p1"><i>Miraflor.</i></div>
-<p class="pp6i p1">Paso, paso, mi Deseo,<br />
-N’os pongais á desear<br />
-Lo que n’os puede matar<br />
-De la muerte que ya veo.</p>
-<div class="sl"><i>Deseo.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Y que muerte podeis ver,<br />
-Que no sea más placer<br />
-El morir por gentil dama,<br />
-Que despues de muerto ser?<br />
-Más se vive por la fama.</p>
-<p class="pp6i">Ya yo sé<br />
-Lo que de Leriano fué,<br />
-Que murió por Laureola;<br />
-Mártir con tal laureola,<br />
-Que laurel d’amores fué.</p>
-<div class="sl"><i>Mir.</i></div>
-<p class="pp6i">Deseo, n’os engañeis,<br />
-N’os perdais de confiado,<br />
-Que do vos habeis entrado,<br />
-Nunca pienso que saldréis.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_379" id="Page_379">[379]</a></span><div class="sl"><i>Des.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Y qué mal puede venir,<br />
-Que no sea más vivir<br />
-Morir bien enamorado?<br />
-Que si envida fué nombrado,<br />
-Mucho más es en morir.</p>
-<p class="pp6i">Ya sé yo<br />
-Que por lo que deseó<br />
-Leandro, su linda Hero<br />
-Murió de lo que yo espero,<br />
-Que en l’amar se ahogó.</p>
-<div class="sl"><i>Mir.</i></div>
-<p class="pp6i">Deseo, dejad razones,<br />
-No paseis más adelante,<br />
-Vos pornéis á vuestro amante<br />
-Por mil bocas de leones.</p>
-<div class="sl"><i>Des.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Y qué afrenta le verná?<br />
-Pues que más leon será<br />
-En cualquier inconviniente,<br />
-Que el cobarde es más valiente<br />
-Cuando enamorado está.</p>
-<p class="pp6i">Ya está visto,<br />
-Que por desear Calisto<br />
-A su linda Melibea,<br />
-Murió del que yo me vea,<br />
-Pues no fué d’ella malquisto.</p>
-<div class="sl"><i>Mir.</i></div>
-<p class="pp6i">Deseo porfiador,<br />
-No salgais de la barrera,<br />
-Hablemos de talanquera,<br />
-Que mata el toro d’amor.</p>
-<div class="sl"><i>Des.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Y qué muerte darnos puede,<br />
-Que muy más muerto no quede<br />
-El que por temor olvida?<br />
-Que amor mata y da la vida<br />
-Cuando todo lo procede.</p>
-<p class="pp6i">Yo bien veo<br />
-Que Sanson y su deseo<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_380" id="Page_380">[380]</a></span>Por su Dalida murió,<br />
-Cuando el templo derribó<br />
-Con el pueblo filistéo.</p>
-<div class="sl"><i>Mir.</i></div>
-<p class="pp6i">Deseo, creedme, pues,<br />
-Desear es gran fatiga,<br />
-Mate da cualquier amiga,<br />
-Si amor juega al ajedres.</p>
-<div class="sl"><i>Des.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Y qué mate nos dará?<br />
-Pues su mano matará,<br />
-Que muy más es ganador<br />
-El que pierde por amor,<br />
-Cuando bien perdido está.</p>
-<p class="pp6i">Ya contemplo<br />
-Que Achíles murió en el templo<br />
-Deseando á Policena,<br />
-Que si desear da pena,<br />
-Troya queda por ejemplo.</p>
-<div class="sl"><i>Mir.</i></div>
-<p class="pp6i">Deseo, no me enojeis,<br />
-Que tambien ternéis vos parte,<br />
-Recelad de cada parte,<br />
-Que enemigos hallaréis.</p>
-<div class="sl"><i>Des.</i></div>
-<p class="pp6i">¿Y de qué parte vernán?<br />
-Sé que no nos matarán<br />
-Si de nuestra dama vienen,<br />
-Que de muertos que nos tienen,<br />
-Poco que matar hallarán.</p>
-<p class="pp6i">Bien sé que avino<br />
-Que por desear Tarquino<br />
-Á Lucrecia su romana,<br />
-Él quedó muerto en Toscana,<br />
-Que de Roma huyendo vino.</p>
-<div class="sl"><i>Mir.</i></div>
-<p class="pp6i">Deseo, ya podeis ver<br />
-Lo que nos puede seguir,<br />
-Si vos n’os dejais regir,<br />
-Yo no me podré valer.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_381" id="Page_381">[381]</a></span><div class="sl"><i>Des.</i></div><p class="pp6i">¿Y qué seso bastará?<br />
-Quien tal dama mirará,<br />
-Que se pueda regir más,<br />
-Pues que tú mirado la has,<br />
-Quien la vió la deseará.</p>
-<p class="pp6i">Calla, pues,<br />
-Que amor pasa todo arnes,<br />
-Si con esta dama mata,<br />
-Nombrada Margarimata,<br />
-Que en su nombre está quien es.</p>
-
-<p class="p1">Pues nombraste la dama que has nombrado,
-no se puede excusar el desear que
-hasta agora t’he rogado; hícelo porque mostrases
-la razon que tengo yo de siempre ser
-de quien yo so; y así deseo lo que tú deseas,
-nunca estar en libertad, que pueda tener
-deseos sino de servir á la señora que serle
-su servidor hace ser muy gran señor. Alargó
-la mano, y el agua se le dió, y Cupido
-le habló desta manera: Miraflor de Milan,
-si yo te he dejado beber del agua desta fuente
-del Deseo, ha sido porque el Cupido que yo
-represento me aparesció esta mañana, y me
-dixo que no te negase el agua del Deseo, pues
-deseas en los amores para merescer favores,
-y que no te niegue cuanto me pedirás, pues
-tan bien deseado has. Toma esta carta que
-me dió para tí, y mira lo que mandas de
-mí. Con lacato que se toma una carta real
-la tomé y le sopliqué me dixese por qué<span class="pagenum"><a name="Page_382" id="Page_382">[382]</a></span>
-habia negado el agua en dia que nos mostró
-con su invincion que á ninguno enojaria;
-respondióme: Por probar de paciencia, que
-mucho se contenta amor de bien sufrido
-amador. Agora yo la daré, que á buen sufrir
-se le debe sin pedir.</p>
-
-<p>Todos bebieron con gran placer desta
-agua que tan buen sabor tenía, como el
-efecto que hacia; el Duque y la Reina quisieron
-saber quién yo era, yo respondí: Mi
-nombre traigo por mote; dixéronme: ¿Luego
-vos debeis ser aquel Miraflor de Milan
-que nos hizo publicar con el rey darmas el
-cartel de la aventura del monte Ida, donde
-vos os hallasteis muy favorecido de Cupido?
-quitéme el disfraz y dixe: Yo soy quien
-siempre fué muy gran servidor de vuestra alteza
-y su excelencia. Rieron mucho de mi
-arreboz tan disimulado, que buen engañar
-no enoja al engañado; mandáronme que
-leyese la carta, yo dixe: Quien me la dió
-debe saber si en público se ha de leer, dársela
-quiero, y él la tomó, y á todos la carta
-leyó, que ansí decia:</p>
-
-<p class="pp6i p1">Buen amador con quien amor recrea,<br />
-No l’amador por quien fuí ahorcado,<br />
-Deten la fiesta, que yo te he mandado,<br />
-Del monte Ida, porque yo la vea.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_383" id="Page_383">[383]</a></span><p class="pp6i">Mandamos esta carta que se lea<br />
-Para mostrar lo que he determinado,<br />
-Que por mi mano seas muy honrado,<br />
-Porque mejor de tus manos lo sea.<br />
-Yo llevaré mi madre en compañía,<br />
-Y ella dará jornada d’este dia.</p>
-
-<p class="p1">Las damas que tenian amenazado á don
-Miguel Fernandez vinieron todas juntas
-contra él, y dixéronle que se pusiese en
-punto de guerra, que le querian dar la batalla
-que tenía aplazada, y fué de mujeres á
-maridos, porque fueron valederos d’él, y ellas
-de la señora doña Ana, su mujer, y por excusar
-prolijidad en esta escaramuza, serán
-señalados los caballeros, cuando hablan, con
-una C., y las damas con una D., y comenzó
-la señora doña Ana Mercader:</p>
-
-<div class="sl p1"><i>Dama.</i></div>
-<p class="pp6i p1">Señor don Miguel, Olvido.</p>
-
-<div class="sl"><i>Caballero.</i></div>
-<p class="pp6i">Señora Doña Ana, Acuerdo,<br />
-Para tener desacuerdo,<br />
-Siempre os vi contra el marido.</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Dígame, señora hermana,<br />
-¿No está muy bien apodado?<br />
-Dichli pájaro pintado,<br />
-Vestit de vert y de grana.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Decid, señora mujer,<br />
-¿Qué os ha hecho don Miguel?</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Perque vos sou tal com ell,<br />
-Pensi dar en lo terrer.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Señora doña Leonor,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_384" id="Page_384">[384]</a></span>¿Com li va de mal marit?</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Mejor era servidor;<br />
-Respondre vull al envit,<br />
-Doña Juana Pallas so,<br />
-També cante exa cansó.<br />
-Don Diego mal querer,<br />
-¿Porque no entrais en batalla?</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Don Diego git y calla<br />
-Me ha puesto mi mujer,<br />
-Con un mote de Milan<br />
-Os respondré muy conforme:<br />
-Non despertar el can que dorme.</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Muy mejor está durmiendo<br />
-Que vellando, mal marido.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Porque no tenga sentido,<br />
-¿Quereis que no esté sintiendo,<br />
-Señora doña Isabel?<br />
-¿De qué visten los maridos?</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">De raposos van vestidos,<br />
-Que huelen á mala piel.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Señora mujer, ¿qué es eso,<br />
-Que raposo me decis?</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Un poco dello vestis,<br />
-Que en amores sois travieso.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Señora doña Violante,<br />
-Mi mujer,<br />
-¿Amazona quereis ser?</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">No soy sino Bradamante<br />
-De bien querer,<br />
-Aunque vos no sois Rugier.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Señora doña Mencía,<br />
-¿A franceses os pasais?<br />
-Quien os hizo en este dia<br />
-Lo que nunca me mostrais.</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Perdone, señor don Luis,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_385" id="Page_385">[385]</a></span>Que no puedo paz tener;<br />
-engarme quiero por ver<br />
-Si es placer cuando reñis.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Doña brava Castellana,<br />
-¿Armastes hoy la ballesta<br />
-Contra mí?</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Don Pedro, mala semana<br />
-Y peor dia de fiesta,<br />
-Veisla aquí.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Bravas andan las señoras,<br />
-Que Doñana, mi mujer,<br />
-Las saca al corro.</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Don Miguel, poco enamoras,<br />
-Salidnos vos á correr<br />
-Que no me corro.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Don Miguel, teneos bien,<br />
-N’os derribe de la silla<br />
-Vuestra mujer.</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Joan Fernandez Desden,<br />
-Corregidor de Castilla,<br />
-Debeis ser.</p>
-
-<div class="sl"><i>C.</i></div>
-<p class="pp6i">Diga, señora Doñana,<br />
-¿Hale entrado por la boca<br />
-Mi mujer?</p>
-
-<div class="sl"><i>D.</i></div>
-<p class="pp6i">Fet habeu carrera vana,<br />
-Caball sou que mol se toca<br />
-De llauger.</p>
-
-<p class="p1">El Duque se rió mucho d’este palacio, y
-dixo d’esta manera: Señores, nunca fué mejor
-batalla, que los muertos son de risa, y
-los vivos d’amores quedan cativos. Las mesas
-están paradas para cenar, váyanse luégo
-á sentar, porque miéntras cenarémos, alabanzas<span class="pagenum"><a name="Page_386" id="Page_386">[386]</a></span>
-oirémos de las damas de Valencia,
-que serán en un <i>toma vivo te lo do</i>, que
-cantarán todos mis cantores, y dirá Olivarte
-sólo la copla de cada dama tañendo y cantando;
-y porque será tarde cuando de aquí
-saldrémos, yo hago franco á don Luis Milan
-para agora de la aventura del monte
-Parnaso que nos ofresció de contar, con que
-nos quede deudor della para cuando se la
-demandarémos, que buena deuda, pedir se
-debe, y comience la música á darnos por
-principio d’esta dulce cena el</p>
-
-<p class="pc1">TOMA VIVO TE LO DO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Para quien falta mi pluma,<br />
-Aunque sea de Milan;<br />
-Que las garzas altas van,<br />
-Pues de damas son la suma.</p>
-<p class="pp6i">Son las cuatro de Aragon,<br />
-Que en Doñana os mostraré<br />
-Un noli me tangere,<br />
-Que de César diz que son.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Perellosa,<br />
-En muy buen oro engastada,<br />
-Que cuando será tocada<br />
-La hallarán muy más preciosa.</p>
-<p class="pp6i">Es de tal quilate bella,<br />
-Qu’es para dorar su oro,<br />
-Que á mí me ha vuelto moro<br />
-Y no he renegado della.<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_387" id="Page_387">[387]</a></span><i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Francisca<br />
-De Mascó y Castellví,<br />
-Por amores me perdí,<br />
-Cantará quien se le arrisca.</p>
-<p class="pp6i">Aunque no se olvidará,<br />
-Y si me cobrase hoy dia,<br />
-Otra vez me perderia<br />
-Quien tambien perdido está.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Gracía Ladron,<br />
-Que de sí retrato está,<br />
-Pues en ella se verá<br />
-Su nombre por condicion.</p>
-<p class="pp6i">Lo que en todos es desgracia,<br />
-Es muy grande gracia en vos<br />
-Tener tales nombres dos,<br />
-Ladron puesto en tanta gracia.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Desprecia,<br />
-Que desprecia toda hermosa,<br />
-Sino mi linda preciosa,<br />
-Y es en todo otra Lucrecia.</p>
-<p class="pp6i">Y aunque trae luto agora,<br />
-Luégo le podrá vestir<br />
-Quien la mire por servir,<br />
-Pues en todo es matadora.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Ventura,<br />
-De la hermosura Marquesa,<br />
-Pues nasció para deesa<br />
-De la mesma hermosura.</p>
-<p class="pp6i">Hable un marqués, dígalo<br />
-Quien es esta Madalena,<br />
-Pues que lo sacó de pena<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_388" id="Page_388">[388]</a></span>La pena que ella le dió.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Leonor,<br />
-Qu’es en todo tanta dama,<br />
-Y Gualvez, qu’es en la fama<br />
-Con las de mayor valor.</p>
-<p class="pp6i">Es de tanta perficion,<br />
-Como en ella se verá,<br />
-Si viene otra reina Sabba<br />
-Para ver su Salomon.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Ana Mercader,<br />
-Pues con su mercadería<br />
-A todos abatiria,<br />
-Y no para abatidos ser.</p>
-<p class="pp6i">Todos s’abaten en vella,<br />
-Nadi deja de servilla,<br />
-Aunque perderá la silla<br />
-Quien irá encontrado d’ella.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para tres puertas al cielo<br />
-Que harán perder de vista,<br />
-Si no es águila la vista<br />
-Que las mire d’este suelo.</p>
-<p class="pp6i">Adevínelas, señor,<br />
-Que la segunda es muy linda,<br />
-Mariángel, Cathalinda,<br />
-Joanamor.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una matadora,<br />
-Qu’es en todo mucho bella,<br />
-Quien dirá quien fuere d’ella,<br />
-Sano era, mas no agora.</p>
-<p class="pp6i">Aunque cierto yo diria<br />
-Qu’es contraria á su nombre,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_389" id="Page_389">[389]</a></span>Que María sana al hombre<br />
-Y en ella no sanaria.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Theodora<br />
-De Carroz y de Artes,<br />
-Que de tan gran arte es,<br />
-Que á las damas enamora.</p>
-<p class="pp6i">Porque no es poco saber<br />
-No matar envidiosas,<br />
-Que son las ménos hermosas<br />
-Delante su parescer.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una aragonesa<br />
-D’Aragon y de Casada,<br />
-Doña Francisca nombrada,<br />
-Que era toda gentileza.</p>
-<p class="pp6i">Dígalo quien lo dirá,<br />
-Qu’es su don Juan Valterra,<br />
-Que no está debajo tierra<br />
-Quien bien enterrado está.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para dos de gran blason,<br />
-Doña Mencía doña Ana,<br />
-Quien d’ellas muere no sana,<br />
-Madre y hija entrambas son.</p>
-<p class="pp6i">Son de hermosura tan bella,<br />
-Como no tiene respuesta,<br />
-Que no paresce ser fiesta<br />
-Si las dos no son en ella.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para las tres saboyanas<br />
-De la casa de Saboya,<br />
-Que quien ménos vea y oya<br />
-Las dará por muy galanas.</p>
-<p class="pp6i">Todas son tan angeles,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_390" id="Page_390">[390]</a></span>De hermosura valenciana,<br />
-Doña Beatriz y Doñana,<br />
-Con doña Francisca tres.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Doñana Blanes,<br />
-Qu’es de muy alta casada,<br />
-Que si no fuese casada,<br />
-Casaria mil galanas.</p>
-<p class="pp6i">Casados con su parescer,<br />
-Irian ciegos tras ella,<br />
-Pues nasció debajo estrella<br />
-Para siempre estrella ser.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una su cuñada,<br />
-Mujer de Blanes, su hermano,<br />
-Que no le darán de mano<br />
-De graciosa y avisada.</p>
-<p class="pp6i">Pues que tiene tal aviso,<br />
-Qu’el espejo en que se mira,<br />
-Tras su marido sospira,<br />
-Pues en él ve un Narciso.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para quien nada le falta<br />
-Que pueda tener, señora,<br />
-Que un Milan voló en buen hora,<br />
-Por volar garza tan alta.</p>
-<p class="pp6i">Sepan, pues, qu’es esta dama<br />
-Doña Joana de Cardona,<br />
-Que muy caro da persona<br />
-Que tiene mucho de fama.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una linda Pallas,<br />
-Con un Margarit casada,<br />
-Que por servir no da nada,<br />
-Que servirla es por demas.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_391" id="Page_391">[391]</a></span><p class="pp6i">Porqu’es escupir al cielo,<br />
-Que se volverá á la cara,<br />
-Pues es cosa mucho cara<br />
-Lo sin precio en este suelo.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una d’este són,<br />
-Que sin honra á nadi da,<br />
-Que no es como Dalidá,<br />
-Aunque es mujer de Sanson.</p>
-<p class="pp6i">Adevinénmela, pues,<br />
-Que entre todas damas cabe<br />
-Que don Pedro Sans lo sabe,<br />
-Pues que su medalla es.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Beatriz Vique,<br />
-Pues es dama tan de ver,<br />
-Que de quien no debe ser<br />
-Por demas es que repique.</p>
-<p class="pp6i">Tiene pacto con ventura,<br />
-Que terná della contento,<br />
-Que muy gran merescimiento<br />
-Tarde para en desventura.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para dos lindas Violantes,<br />
-Madre y hija son las dos,<br />
-Que mucho deben á Dios,<br />
-Pues que son muy importantes.</p>
-<p class="pp6i">Pallas serán y Pujadas,<br />
-Pues que suben á tal alto,<br />
-Que daria mortal salto<br />
-Quien siguiese sus pisadas.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para tres de muy gran vuelo,<br />
-Garzas son estas Garcías,<br />
-Que si viviera Macías,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_392" id="Page_392">[392]</a></span>Muriera tras este vuelo.</p>
-<p class="pp6i">Doña Joana lo dirá,<br />
-Villarasa, linda dama,<br />
-Que si tal señuelo llama,<br />
-Qualquier ave le verná.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una qu’es el norte<br />
-De hermosura en el amar.<br />
-Estrella del navegar,<br />
-Guia del galan de córte.</p>
-<p class="pp6i">Doña Joana Jofre es ésta,<br />
-De los cortesanos guía,<br />
-Que estrellas á mediodia<br />
-Hace ver á quien le cuesta.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para tres lindas cometas<br />
-Que sacan rayos de fuego,<br />
-Quien los mira queda ciego<br />
-D’estas lindas Fenolletas.</p>
-<p class="pp6i">Cuando se muestran en fiesta,<br />
-Señalan caso de muerte,<br />
-Para el de muy mala suerte,<br />
-Que con ellas no hará fiesta.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para dos que están vecinas,<br />
-Que la una es milanesa,<br />
-Y la otra es ferraresa,<br />
-Muy hermosas clavellinas;</p>
-<p class="pp6i">Pues que son d’ellas claveles,<br />
-Dos que con mucho de ver,<br />
-Un Milan con un Ferrer,<br />
-Que parescen dos joyeles.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Sanoguera,<br />
-Señora de Catarroja,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_393" id="Page_393">[393]</a></span>Que prometo que no acoja<br />
-En este lugar quinquisera.</p>
-<p class="pp6i">Dícese doña María<br />
-Sanoguera mucho bella,<br />
-Que cualquier dirá por ella,<br />
-Por María yo amaría.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Joana<br />
-Que la gracia está en su nombre,<br />
-Vida y muerte dará al hombre<br />
-De Vilanova y galana.</p>
-<p class="pp6i">Es de muy gran hermosura,<br />
-Hija del Rey del amor,<br />
-Pues da vida al amador<br />
-Que le da la sepoltura.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para dos cuñadas bellas<br />
-Doña Esperanza Despes,<br />
-Qu’el oro y ruchicler es,<br />
-Con doña Joana Centellas.</p>
-<p class="pp6i">Son la más bella cadena<br />
-Que s’ha visto en los nascidos,<br />
-Pues que tienen sus maridos<br />
-Libertados y en cadena.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Castellví<br />
-Que nombran doña Rafela,<br />
-Quien tras su castillo vela,<br />
-Mejor vellador no vi.</p>
-<p class="pp6i">Fortaleza tanto bella<br />
-Nunca se podrá ganar,<br />
-Porque no llega el amar<br />
-A tomar almena della.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para quien valen por ciento<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_394" id="Page_394">[394]</a></span>Que siempre serán nombradas,<br />
-Ejemplo y paz de cuñadas<br />
-Por su gran avisamiento.</p>
-<p class="pp6i">Doña Castellana es una,<br />
-Y el otra doña Violante,<br />
-Que de poniente á levante<br />
-Como ellas fué ninguna.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Dorotea<br />
-Pellicer y de Scribá,<br />
-Que bien para mal le va,<br />
-Pues no es matadora fea.</p>
-<p class="pp6i">Es de tal arte sabida,<br />
-Que no se puede atinar,<br />
-Que sabe tambien matar,<br />
-Qu’en la muerte da la vida.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una linda Cardona,<br />
-Paloma del alto cielo,<br />
-Que siempre la veis al cielo,<br />
-Pues del cielo es su persona.</p>
-<p class="pp6i">Un Milan, gran volador,<br />
-Por ser alto su volar,<br />
-Se vinieron á cazar,<br />
-Que no fué caza mejor.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para tres Borjas Joanas,<br />
-Que Joanas son y Borjas,<br />
-Sayas traen con alforjas<br />
-De mil gracias y ademanes.</p>
-<p class="pp6i">De sobrinas tienen talle<br />
-Del gran Honorat Joan,<br />
-Qu’es el más gentil galan<br />
-Que se vió de sala y calle.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_395" id="Page_395">[395]</a></span><p class="pp6i">Para una doña Luisa<br />
-Penarroja y de Pujadas,<br />
-Que no terná malas hadas<br />
-Quien por ella tenga risa.</p>
-<p class="pp6i">Guay de quien hará llorar,<br />
-Porqu’es dama tan en todo,<br />
-Que en servirla de mal modo,<br />
-Luégo puede comulgar.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Mencía<br />
-Margarit y de Mascó,<br />
-Quien á tí no te buscó<br />
-Todo bien desmerescia.</p>
-<p class="pp6i">Más linda que Cleopatra,<br />
-De las más lindas que vi,<br />
-Por idolatrar en tí,<br />
-Muerta estás por idolatra.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">A doña Agraida Parda,<br />
-Y á su hermana la Rubina,<br />
-Que con su doña Agustina<br />
-Danzarán alta y gallarda,</p>
-<p class="pp6i">Porque son tan altas tres,<br />
-Y de tanta gallardía,<br />
-Que baja no danzaria<br />
-Quien danzase con sus piés.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">A las lindas escribanas<br />
-Que están siempre bajo velo,<br />
-Como imágines del cielo,<br />
-Aunque estén á sus ventanas.</p>
-<p class="pp6i">Ellas y Vilaragudas<br />
-Gustan de cualquier que pasa,<br />
-Pues el gusto más traspasa<br />
-De las más bellas y agudas.<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_396" id="Page_396">[396]</a></span><i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Madalena<br />
-Sanoguera y de Pujadas,<br />
-Que en seguille las pisadas,<br />
-Será gloria toda pena</p>
-<p class="pp6i">Es de tal contentacion<br />
-Todo lo que veis en ella,<br />
-Que lo que no fuere della<br />
-Todo es descontentacion.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una gentileza,<br />
-Que en su cruz no morirá,<br />
-Á quien crucificará<br />
-Si es Andres de tal Andresa.</p>
-<p class="pp6i">Cuando se nos mostrará<br />
-Veréis si digo verdad,<br />
-Que ciega va en claridad,<br />
-Voluntad que ciega está.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para aquella muy galana,<br />
-De don Diego Ladron hija,<br />
-Qu’en la gala poco aguija<br />
-Quien no va tras doña Joana.</p>
-<p class="pp6i">Qu’ella tiene por legado<br />
-Que su padre le dejó,<br />
-Qu’el galan que la sirvió,<br />
-Quede por galan marcado.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para otra Doñana Vique,<br />
-Que de Betera es señora,<br />
-Que de todo se enseñora<br />
-Quien no halla le replique.</p>
-<p class="pp6i">Que yo le consejaría<br />
-No viese á Margarimata,<br />
-Qu’es Margarita que mata,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_397" id="Page_397">[397]</a></span>Que tambien la mataria.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Marquesa,<br />
-Qu’es Condesa d’Almenara,<br />
-Que le huirán la cara,<br />
-Si no es mi gran milanesa.</p>
-<p class="pp6i">De la cerda de do viene,<br />
-Cuelga luégo al que la mira,<br />
-Que por mucho que sospira,<br />
-Mucho ménos vida tiene.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para tres lindas Vidalas,<br />
-Que la una es Aguilar,<br />
-Águilas son en volar,<br />
-Que muy altas van sus galas.</p>
-<p class="pp6i">Guárdeme Dios el Milan,<br />
-Aunque ya guardado está,<br />
-Que la garza muerto le ha,<br />
-Que mata todo galan.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para un Ángel y Angelá,<br />
-Devinen quién puede ser,<br />
-Que sin ver se puede ver<br />
-Qu’en ser Ángel se verá.</p>
-<p class="pp6i">Y es el Ángel su marido,<br />
-Adevinénmela pues,<br />
-Esa dama Borja es,<br />
-Que á los dos he conoscido.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para un otra su hermana,<br />
-Que bien la conoscerán,<br />
-Que en su gracia la verán<br />
-Castellana en valenciana.</p>
-<p class="pp6i">Es de Borja y gran saber,<br />
-Y en todo gobernadora,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_398" id="Page_398">[398]</a></span>Pues gobierna esta señora<br />
-Un gobernador Ferrer.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Alponta y Parda<br />
-De mi parte tú irás,<br />
-Y en llegando le dirás<br />
-Fuera, fuera, guarda, guarda;</p>
-<p class="pp6i">Aquí traigo un motecillo,<br />
-Miren bien lo que diré,<br />
-Y es esto que cantaré:<br />
-Moriana en el castillo.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para dos lindas que vi,<br />
-Que son para más que tres,<br />
-Que la una Parda es,<br />
-Y la otra es Castellví.</p>
-<p class="pp6i">Adevinen la cancion,<br />
-Pues no son desconoscidos<br />
-Los nombres de los maridos,<br />
-Que ellas Vilanovas son.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">A doña Laudomia irás,<br />
-Que un galan dixo por ella,<br />
-Ésta es cierto la más bella<br />
-Qu’en mi gala vi jamas.</p>
-<p class="pp6i">Ésta remontó mi córte,<br />
-Por ella sé qu’es amor,<br />
-Laudo mia sorte amor,<br />
-Laudo mia sorte.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">A una que fué y será<br />
-Doña Marquesa de Heredia,<br />
-Que su gala fué comedia<br />
-Que jamas enfadará.</p>
-<p class="pp6i">Porque puso ley en gala<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_399" id="Page_399">[399]</a></span>Para hacer un servidor,<br />
-Que en servirla fué señor<br />
-Y galan de calle y sala.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña María<br />
-De Robles, que robles son<br />
-Que colgaron un ladron,<br />
-Que ella sola lo podia.</p>
-<p class="pp6i">El mayor ladron ha sido<br />
-Don Diego Ladron d’ella;<br />
-Pues quedó colgado en vella,<br />
-Y ella d’él para marido.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Raphela,<br />
-Que de Almunia fué mujer,<br />
-Que paresce que fué ayer,<br />
-Que siempre se nos revela.</p>
-<p class="pp6i">Nunca en gala puso cisma,<br />
-Que si quieren batizar<br />
-Una dama singular<br />
-De su gala toman crisma.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">A Doñana Mompalau,<br />
-Que si el Petrarcha la viera,<br />
-Su madona Laura fuera,<br />
-Pues de gala fué un serau.</p>
-<p class="pp6i">Dama de sala y ventana<br />
-Mejor qu’ella no se vió,<br />
-Pues por ella se acertó<br />
-Sacar la contramesana.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">A dos hijas de esta dama,<br />
-Que en la gala las verés,<br />
-Las columnas de Hercules,<br />
-Que d’ella dejan gran fama.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_400" id="Page_400">[400]</a></span><p class="pp6i">Doña Ines, doña Merina,<br />
-Son los nombres d’estas bellas,<br />
-Pues dirán d’estas estrellas<br />
-Su virtud á bien inclina.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Borja y Aguilar<br />
-Que nombran doña Angela,<br />
-Que en todo es tal aguila,<br />
-Que otro Joan puede mostrar.</p>
-<p class="pp6i">Un buey en sus armas tiene<br />
-Que d’ellas es su defendedor,<br />
-Que luégo mata al servidor,<br />
-Que servilla no conviene.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para dos lindas estrellas<br />
-Que inclinan á sus maridos,<br />
-Que ni ojos ni oidos<br />
-Tienen sino es para ellas.</p>
-<p class="pp6i">Adevinen quién serán<br />
-El de Borja y Granullés,<br />
-Que en ellos conoscerés<br />
-Por otras no trocarán.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Ángela condesa<br />
-Que ninguna le aventaja,<br />
-Porque á la natura ataja<br />
-Cuando salle esta deesa.</p>
-<p class="pp6i">Dícele, tu sér y modo<br />
-Mucho mal te lo pagára<br />
-Quien te dió una almenára<br />
-Meresciendo un mundo todo.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Véte al otro mundo, vé<br />
-Á doña Isabel Ferrer,<br />
-Mujer de Joan Mercader,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_401" id="Page_401">[401]</a></span>Que por ella rico fué.</p>
-<p class="pp6i">Pues ganó ciento por uno<br />
-Y jamas fué logrería;<br />
-Pues con tal mercadería<br />
-Fué más rico que ninguno.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Violante<br />
-De Pallas y de Artes,<br />
-Que de un Ximen Perez es<br />
-Que no es mejor en Levante.</p>
-<p class="pp6i">No hay perro que aquí le ladre,<br />
-Que madre y hija son joyel,<br />
-Y en la hija veis Rachel,<br />
-Y á Lucrecia en su madre.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una gobernadora<br />
-De Borja y de Cabanillas,<br />
-Que sallen las siete cabrillas<br />
-Cuando salle esta señora.</p>
-<p class="pp6i">Las cabrillas son estrellas<br />
-Que sallen con su gran norte,<br />
-Cuando salle con su córte<br />
-Para ser guion de vellas.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para la la estrella Diana,<br />
-Doña Hierónima Exarque,<br />
-Que no hay quien no se embarque<br />
-En su nave capitana.</p>
-<p class="pp6i">Señora fué de Callosa,<br />
-Y era para hacer callar<br />
-A quien la oyera hablar,<br />
-Y dar habla á toda cosa.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña María<br />
-Valterra, mas no enterrada,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_402" id="Page_402">[402]</a></span>Que sobre ella es levantada<br />
-En muy gran altanería.</p>
-<p class="pp6i">Un valenciano justador<br />
-Por ella sacó en cimera<br />
-Un palmito, y el mote era:<br />
-Devall terra es lo millor.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña María Flos,<br />
-Que fué flor de aquesta tierra,<br />
-Plantada en esta Valterra,<br />
-Que un jardin fueron las dos.</p>
-<p class="pp6i">Dígalo el Comendador<br />
-Montagut que la sirvió,<br />
-Que á gato de algalia olió<br />
-Quien fué della servidor.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una de gran norte<br />
-Vilanova y Catalá,<br />
-Que en vella cualquier dirá<br />
-Cata la dama de Córte.</p>
-<p class="pp6i">Que Joan Fernandez quiso<br />
-Hacer una cortesana<br />
-Del córte d’esta galana,<br />
-Y perdióse en su aviso.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">A doña Esperanza Despes,<br />
-Que mujer fué de Sanctángel,<br />
-Que por ella tuvo el Ángel,<br />
-Pues en todo un ángel es.</p>
-<p class="pp6i">Y ella su Despes por él,<br />
-Pues tuvo gran esperanza,<br />
-Que temia una esperanza<br />
-Que parió como un pincel.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para su suegra Centellas,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_403" id="Page_403">[403]</a></span>Que fué del Conde d’Oliva,<br />
-De su boca la saliva,<br />
-Que sal fué para las bellas.</p>
-<p class="pp6i">Provision fueron sus minas<br />
-De sal, pues fué tan salada<br />
-Que mejor fuera nombrada<br />
-Doña Francisca Salinas.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para quien fué tal mujer<br />
-Como fué su embajador,<br />
-Vique fué muy gran señor<br />
-Por tal dama poseer.</p>
-<p class="pp6i">Doña Violante fué<br />
-De Ferrer y Castellví,<br />
-Que castillo tal no vi,<br />
-Ni tal castellan veré.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Luisa,<br />
-La mujer de don Ramon<br />
-Peromaza y de Ladron,<br />
-Pues rey fué con ella en Frisa.</p>
-<p class="pp6i">Y á su doña Violante,<br />
-Qu’es hermana d’esta dama,<br />
-Que las dos van en la fama<br />
-Con un plus ultra adelante.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una dama de talle,<br />
-Que señora fué de Heriza,<br />
-Que presto será ceniza<br />
-Lo que de Valencia salle.</p>
-<p class="pp6i">El contento que no tura<br />
-Nos mostró esta doña Joana,<br />
-Que pasa carrera vana<br />
-Quien para en mala ventura.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_404" id="Page_404">[404]</a></span><p class="pp6i">Para un otra doña Joana<br />
-Cañavate y Corverán,<br />
-Que jamas la picarán<br />
-Cuervos á tal corverana.</p>
-<p class="pp6i">Cuervos son los maldicientes,<br />
-Pues tal viuda no se vió,<br />
-Que ninguno la picó,<br />
-Haciendo picar á las gentes.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Margarita<br />
-Corverán y de Cruilles,<br />
-Que no sé sino decilles<br />
-Que este nombre nunca ahita.</p>
-<p class="pp6i">Este nombre es de virtud,<br />
-Que hermosea á quien le tiene,<br />
-Porque siempre les sostiene<br />
-Hermosura y joventud.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para tres de admiracion<br />
-Margaritas preciosas,<br />
-Borjas son estas tres diosas,<br />
-Juno, Pallas, Vénus son.</p>
-<p class="pp6i">Que si yo les fuese el juez,<br />
-La manzana les daria<br />
-Á las tres, pues que veria<br />
-Que una Vénus son las tres.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una doña Francisca,<br />
-Qu’es señora de la Daya,<br />
-Que mata como azagaya,<br />
-Qu’es una lanza morisca.</p>
-<p class="pp6i">Pasará de parte á parte<br />
-Al galan que irá tras ella,<br />
-Porque mata la que es bella<br />
-Sobre honestidad sin arte.<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_405" id="Page_405">[405]</a></span><i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para quien no se desmanda,<br />
-Y manda á un gobernador<br />
-Que fué siempre mandador<br />
-Sino desta que le manda.</p>
-<p class="pp6i">Ésta que n’os he nombrado,<br />
-Boyl es, castiza casa,<br />
-Manda á don Juan Vilarrasa,<br />
-Por ser d’ella bien mandado.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para una Villarrasa,<br />
-Que no es villa, mas ciudad,<br />
-Que ladrona voluntad<br />
-No le verán por su casa.</p>
-<p class="pp6i">Su nombre es doña Rafela,<br />
-Llena de propiedades,<br />
-Que robando voluntades,<br />
-Nunca robarán las della.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para doña Joana Aguilon,<br />
-Que de peste se murió,<br />
-Pues á quien ella hirió<br />
-Nunca tuvo defension.</p>
-<p class="pp6i">Que la peor landre es ésta,<br />
-Ser herido de la dama,<br />
-Cuando amando nos desama,<br />
-Defendiéndose de honesta.<br />
-<i>Toma vivo te lo do.</i></p>
-<p class="pp6i">Para dos de grande primor,<br />
-Joan Fernandez, cantad vos,<br />
-De las dos hermanas dos,<br />
-A mi mátame la mayor.</p>
-<p class="pp6i">Y diréis muy gran verdad<br />
-Sinos asis á dos ramas,<br />
-Que Beneitas son las damas<br />
-Isabel, Hieronima.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_406" id="Page_406">[406]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Dixo el Duque: Don Luis Milan, no paseis
-más adelante, pues habeis parado tan
-bien, que hecistes parar muy colorado al
-que estaba sin color de vuestro «toma vivo te
-lo do» que por Joan Fernandez se pudiera
-decir: toma muerto te lo do; pues lo estaba
-tanto, que si fuera envidioso como es envidiado,
-creyera que lo estaba de vos.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Acertado ha vuestra
-excelencia, que Joan Fernandez me ha
-dicho que no ha oido mejor toma vivo te lo
-do, ni ha visto tal toma muerto te lo do,
-como estaba don Diego de envidia de no
-haberlo hecho él.</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Don Francisco, pareceisme
-sacabuche, pues del buche de Joan
-Fernandez habeis sacado lo que habeis dicho
-contra mí por vuestra boca; y vos, Joan
-Fernandez, me pareceis ventosa, que por
-vos ha salido el humor malencólico de don
-Francisco, que vuestra malicia le ha engendrado
-para dañarme, diciendo que yo estaba
-un toma muerto te lo do, de envidia de
-don Luis Milan de su toma vivo te lo do;
-y decis verdad, que no puede haber cosa
-buena que no sea envidiada, ni cosa mala
-que no sea reprendida.</p>
-
-<p>Dixo Joan Fernandez: Don Diego, pues
-nos habeis apodado, á don Francisco á sacabuche,<span class="pagenum"><a name="Page_407" id="Page_407">[407]</a></span>
-y á mí á ventosa, y’os apodo á vos
-á cinfoynero de perro bailador, que nunca
-tañe la cinfoyna sino para sacar dineros; y
-es el perro vuestro pensamiento, que siempre
-va rondando, como á bailador, para
-embaucar á quien de vos se deja; sino, dígalo
-la córte á cuántos habeis embaucado,
-para sacarles presentes, tañendo las cuerdas
-de vuestra armonía; pues lo son tanto que
-saben sacar joyas burlando de vuestros valencianos
-en Castilla, como vuestro padre
-don Luis Ladron de Castellanos en Portugal,
-que es oficio de lisonjeros, que por él
-vos podrian decir don Diego lisonjero.</p>
-
-<p>Dixo don Francisco: Joan Fernandez,
-pues vos os habeis vengado de don Diego
-en apodarle á cinfoynero, yo le apodo á melcochero,
-que se hace pagar mala miel por
-buena á los que no tienen gusto, como se
-siguió en Portugal en este cuento que oiréis:
-Un castellano melcochero iba vendiendo
-melcocha en Portugal diciendo «á la
-buena melcocha, á la buena melcocha», y
-un portugues díxole: Melcochero castelau,
-nan dezis ben, que sendo os castelaos suzios,
-muito mejor direis, «á la boa merda cocha, á
-la boa merda cocha».</p>
-
-<p>Dixo don Diego: Don Francisco, á vuestro
-cuento sucio y al de Joan Fernandez<span class="pagenum"><a name="Page_408" id="Page_408">[408]</a></span>
-frio, quiero responder con un cuento que
-oiréis: Dos volteadores allegaron en tiempo
-de Julio César á Roma, y prometieron
-hacer espantar y reir á cuantos les mirasen,
-fuéles mandado que volteasen en el Coliseo,
-porque todos los que quisiesen los pudiesen
-ver, y voltearon vestidos de la cintura arriba,
-y de la cintura abajo desnudos; y hacian
-tales vueltas que de muy peligrosas espantaban,
-y de muy desvergonzadas hacian
-reir, porque mostraban todas sus desvergüenzas
-volteando. Acabado que hubieron,
-fueron á los senadores y á Julio César que
-les miraban, á pedir por paga lo que mandasen,
-y fué mandado que se les diese de lo
-que ellos habian dado para hacer reir, y
-ansí fueron puestos en sendos asnos á caballo,
-de la misma manera que habian volteado,
-mostrando sus desvergüenzas, y mandáronles
-dar cien azotes por paga á cada uno,
-y el pregon decia: A los desvergonzados
-sean en sus desvergüenzas azotados. Por
-donde se puede entender que á todos los
-que hacen, ó dicen, ó piden con desvergüenza,
-es bien pagalles con la misma moneda
-d’esta manera; á los que hacen algun
-placer desvergonzadamente, sean pagados
-con desvergüenza como éstos fueron, y á los
-que dicen desvergüenzas para hacer reir,<span class="pagenum"><a name="Page_409" id="Page_409">[409]</a></span>
-desvergonzarse para hacelles llorar; y á los
-que piden con desvergüenza lo que no deben,
-no dalles nada, y decilles lo que yo
-diré á vosotros, y es esto: Viendo la vuestra
-se pierde la mia, que con la poca vergüenza
-que me habeis motejado, os he respondido.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Qué os parece, mastre
-Zapater, qué buenas lanzas han corrido estos
-caballeros cortesanos, y cuán poco se
-han corrido de los apodos que se han hecho,
-mostrando la severidad que los avisados han
-de tener para mostrar que ni en las burlas
-ni en las véras deben salir de seso, sino estar
-siempre en consideracion, para bien responder
-y obrar en todo lo que conviene,
-como mostró Julio César en su primera
-edad, que siendo de la parte de Mario, fué
-preso de los contrarios, y traido delante
-Sila. Y rogándole todos que lo soltase por
-ser muy mancebo, respondióles: ¡Oh caballeros!
-¿para qué rogais que yo dé libertad y
-vida á quien muestra su presencia, qu’es
-para dar y quitar libertades y vidas? ¿No
-veis vosotros que en él hay muchos Marios?
-Yo haré lo que me rogais, sólo por mostrar
-que tengo tan poco miedo de Mario como
-él muestra tener de Sila. Véte, Julio César,
-y dirás á tu Mario que si te he dado la vida,<span class="pagenum"><a name="Page_410" id="Page_410">[410]</a></span>
-es por tener muy poco miedo á los que le
-parescen á él. Palabras fueron como de tal
-varon, mostrando lo que debe hacer el hombre
-sabio para mostrar ser fuerte; que en ninguna
-ocasion contraria, ni en burlas ni en
-véras, muestre ser vencido.</p>
-
-<p>Mastre Zapater: Señor, parésceme que
-no se puede decir por vuestra excelencia
-lo que dice nuestro valenciano: Qui la esplana
-la gasta, pues ha declarado tan bien
-las burlas d’estos caballeros cortesanos, que
-ha mostrado el fruto que se debe coger de
-los que echan flores por la boca; y si los
-que leen y oyen razones avisadas, no gustan
-de lo que vuestra excelencia ha gustado,
-no muestran entender lo que leen y
-oyen, que si lo entendiesen, ó trabajasen de
-entendello, haríanse avisados, que muchos lo
-serian si quisiesen; diránme algunos que no
-hay quien no quisiese ser avisado, mas como
-sea dón de Dios, él lo da á donde quiere.
-A esto les respondo con lo que dice el
-Papa á los judíos que le están esperando
-con sus cerimonias, cuando vuelve á Roma
-de la coronacion que le hacen en San Joan
-de Letran, y son estas palabras: <i>Lex vestra
-est bona, sed est male intellecta</i>. Diciéndoles,
-vuestra ley es buena, mas es mal entendida
-de vosotros. Así se puede decir á<span class="pagenum"><a name="Page_411" id="Page_411">[411]</a></span>
-los que dicen que nuestro Señor Dios da la
-gracia adonde quiere, verdad decis, mas entendeislo
-mal si creeis que si á unos da gracia
-especial de sabiduría por nacer debajo
-la estrella que nascen, ó por lo que á su
-Majestad le place, que á los otros no la dará.
-Esto es muy gran error, porque Dios
-tiene prometido, dicho por su boca, que á
-ninguno dejará de dar gracia y gloria, que
-trabajará de alcanzarla haciendo buenas
-obras, con que nadi se confie que por sus
-propios merescimientos meresce el Paraíso,
-sino por virtud de la muerte y pasion de
-Jesu-Christo, nuestro redentor.</p>
-
-<p>Gilot: Señor mestre Sabater, puix axí es
-com vos dieu, yo bem puch salvar vivint ab
-ma amiga Beatriz si fas bones obres.</p>
-
-<p>El canonge Ster: Demonium habet; y es
-lo dimoni la sua Beatriz, que li deu preicar
-esta taulegia, que vivint amigat pot anar á
-Parays ab lo diable al cos.</p>
-
-<p>Gilot: Blasfemavit, que ma dit que yo
-tinch lo diable al cos tenintlo ell en la gepa,
-que si per Beatriz ho diu, no te tall de diablesa
-com la mare del seu corbinet Ster, que
-cascunani la lloguen pera ballar ab los diables
-de la roca de intern.</p>
-
-<p>El Canonge: ¿Nos pijor que cada nit es
-llogue la tua Beatriz, ó farsatriz pera ballar<span class="pagenum"><a name="Page_412" id="Page_412">[412]</a></span>
-vestida con á home en la farsa de Lope de
-Rueda, y tornát á casa ab lo porró plé de
-oli per paga, com á beata almoynera?</p>
-
-<p>Gilot: Senyor Duch, ¿pera que teniu
-aquest tartugot? nous entraré mes en casa, si
-nol llansau á la gola del vall, ó donaulo al
-bachiller Molina que vaja á Castella ab ell,
-que per los hostals del camí guanyará á diner,
-mostrantlo; dient que es lo diable
-de Viterbo, y fará millor guany que ab les
-medalles que amostra.</p>
-
-<p>Molina: Gilot, nunca creí tanto como
-agora que un loco hiciese ciento, que sacado
-me has de donde estaba escondido para
-escuchar lo que en mi vida he oido ni visto
-como agora, que en banquete tan bien banqueteado,
-todos estén tan firmes, que ninguno
-ha perdido los estribos ni la silla, sino
-el canónigo, que te los ha hecho perder en
-tocarte á Beatriz; y tú en tocalle á la madre
-de su hijo Corbinet Ster le has hecho
-perder su silla giba, que no se la veo á cuestas,
-segun anda derecho en disparates.</p>
-
-<p>El Canonge: Gilot, ara tens sabata de ton
-peu, lo diable te ha fet tocar esta cigala que
-pera tots ni haurá, que per ser tan gran charrador,
-en casa de mestre Sabater li han posat
-nom lo bachiller Cigala.</p>
-
-<p>Gilot: Canonge, armeuvos los dos contra<span class="pagenum"><a name="Page_413" id="Page_413">[413]</a></span>
-ell, posauvos de espatles, y servirnos ha per
-rodella la vostra gepa á vos y á mí, y yo tirarvos
-he per lleu, y restarme ab la gepa
-enrodellat, y ab les vostres lleuhades farem
-un corro de bous, y lo bou será Malfarás,
-patge del mal recaudo.</p>
-
-<p>Molina: Señor Duque, grandes humores
-se son movidos aquí con mi venida; vuestra
-excelencia calle y mire, y póngase en talanquera
-porque no le dé algun liviano d’estos
-que Gilot quiere tirar al canonge Ester.</p>
-
-<p>Canonge: Bachiller Cigala, rebeume está
-lleuhada.</p>
-
-<p>Molina: ¿Qué bellaquería es ésta? ¿Al bachiller
-Molina se habia de hacer este desacato,
-tirarme un liviano de véras?</p>
-
-<p>Gilot: Canonge, molt me pesa del que
-habeu fet, baix sou anat un poch.</p>
-
-<p>Molina: ¿Qué te parece, Gilot, cuán bajo
-ha ido?</p>
-
-<p>Gilot: Senyor bachiller, es anat tan baix
-que á mim pesa, que si ell me creguera,
-vosa merced en les galtes la rebera.</p>
-
-<p>Molina: Cuán cierto está, que palabra á
-dos sentimientos en boca de bellaco ha de
-parar en ser bellaca. Yo pensé que Gilot
-decia á mosen Ester que habia hecho gran
-bajedad en tirar buetago á tal hombre como
-yo, que pienso que en mi cuerpo no le tengo,<span class="pagenum"><a name="Page_414" id="Page_414">[414]</a></span>
-por no quererme dar naturaleza cosa tan
-baja. Y no lo dixo el bellaco sino porque
-habia hecho el golpe bajo, pues no me habia
-dado en el rostro como él quisiera. Yo
-quiero responder á este botegazo lo que respondió
-el duque de Cardona pasado, que
-entrando por un corro de toros, que por él
-se hacia en Valencia, vino un buetago volando
-de los que suelen volar en tales fiestas
-valencianas, y dióle en el rostro, y dixo:
-Per altri me ha pres lo lleu. Así puedo yo
-decir; lo que más d’esto siento es que su
-excelencia se haya reido de lo que habia de
-castigar por holgarse más con Gilot que
-conmigo, por parecelle mejor sus letras que
-las mias, y á esto respondo con este cuento
-que diré: Un señor de Italia de casa de Colunna
-holgábase mucho de tener truhanes y
-locos en su casa, y tenía uno como Gilot muy
-desvergonzado y atrevido, y reprendiéndole
-un filósofo por ver que todo era de locos y
-muy poco de sabios, trabajó mucho de tener
-en su servicio al Dante; y por no ser
-este Colunnes dantista, sino truhanista, el
-truhan era muy favorescido y el Dante muy
-olvidado, y estando muy arrinconado y siempre
-mudo al rincon de una sala donde aquel
-dia se hacia gran fiesta, el truhan diciendo
-y haciendo muchas locuras para hacer reir,<span class="pagenum"><a name="Page_415" id="Page_415">[415]</a></span>
-traia una ropa muy rica á cuestas que su señor
-le habia dado, y pasando por donde
-estaba el Dante, díxole burlando dél: Qui
-sa far el bufone e rico garzone. Respondióle
-el Dante: Quando io troverò un signore simile
-à me, como tu hai trovato simile à te,
-sarò rico.</p>
-
-<p>Gilot: Senior Duch, bona lans ha pegada
-aquest Bachiller Cigala.</p>
-
-<p>Duque: Gilot, á tí te lo pegó, que á mí poco
-me tocó, que por divertir locos se pueden
-sufrir, qu’es muy grande enfermedad estar
-siempre en gravedad; si no, dígalo Molina
-cuando muere su harina; a donaires y razones
-mostrando por los mesones las medallas
-que ha llevado; y en habelles acabado de
-preicar, él se convida á cenar con el más
-embaucado, y queda bien aposentado de mesa
-y cama. En cada lugar ó villa hasta llegar
-á Castilla. Y es muy gran sabiduría la buena
-truhanería; pues mejora al decidor, y da
-placer al señor, si no queda por refran que
-el señor es el truhan, y el truhan es el señor.</p>
-
-<p>Gilot: No he oit cosa que millor me donas
-á les orelles que lo que vostra excellencia
-á dit pera que tot hom vixca, lo albarda
-pera que no muira de fam, y lo señor del
-mal de gravetat. Mas ab tot azó en son seni
-esta algunes hores lo canonge Ster.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_416" id="Page_416">[416]</a></span></p>
-
-<p>El Canonge: Mas no cuant toca lo teu
-relonge.</p>
-
-<p>Gilot: Habieu de dir ab lo vostre batall.</p>
-
-<p>Malfaras: Señor Canónigo: Razon tiene
-Gilot; pues no le dejastes acabar la razon
-que comenzado habia. Parescístesme gato
-zarpador, que con la zarpa quita la carne
-de la boca del perro, como el otro dia nos
-hizo reir á todos los pajes estando á la mesa,
-que yo llamé al perro del cocinero que
-estaba emprisionado en la cámara de su señor
-dos dias habia, por haberle comido su
-comida, y soltéle porque moria de hambre,
-y díxele: Sírveme de paje, y darte he á cenar;
-y estándome delante rabeando de placer,
-como el Canónigo está con el rabo de
-su loba delante la señora doña Hierónima,
-trujéronme un buen pedazo de carnero sin
-cortar, y ántes que yo le tomase ya le vi en
-la boca del perro, y un gatazo como el Canónigo
-que le estaba detras, tiróle un zarpazo
-y quitóle la meitad de la boca, y dame
-á mí con el otra zarpa en las narices porque
-no cobrase mi carne, y fuéronse huyendo
-hasta la cámara donde cenaba el secretario
-Sis, y yo tras ellos diciendo «á los ladrones
-del gato Ester y perro Gilot», que me han
-hurtado la cena; y tomámoslos, y el secretario
-dió la sentencia que cortase la nariz al<span class="pagenum"><a name="Page_417" id="Page_417">[417]</a></span>
-perro Gilot y el rabo al gato Ester. Lo uno
-está por hacer, porque el perro es amigo
-mio, y lo otro está hecho, que no sé quién
-ha cortado el rabo de la loba del canónigo
-Ester.</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Habit de Sempere, ¿cóm se
-poden comportar aquestes tacanyeries; que
-vajen per ací taya rabos? Als potreros de
-mules se comporta azó, que nos faria sino
-davant vostra excellentia, que tot so riu.</p>
-
-<p><i>El Duque.</i> Canónigo, n’os enojeis, que yo
-os daré otra loba mejor, y será la señora
-doña Hierónima, pues ha sido loba en escoger
-á vos por servidor.</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Vostra excellencia per pabil
-de ciri de morts me deu tenir, que espabilant
-me van ací, ab les ullades que contra
-mí li veig fer. Nom tinga ningu per pabil,
-que nou so, niu vull ser, com alguns
-ques dexen espabilar.</p>
-
-<p><i>Gilot.</i> Señor Duch, bom remey, si no vol
-ser pa bil, fiavil pa, que pijor es que de centeno.</p>
-
-<p><i>Joan Fernandez.</i> Señor Canónigo, Gilot
-dice bien, que porque no os digan pabil, os
-debeis dexar decir vil pa.</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Yo so content, si vos acabau
-ab la señora doña Hierónima, vostra
-muller, que menje de mí. Que los caballers<span class="pagenum"><a name="Page_418" id="Page_418">[418]</a></span>
-que fan lo donos, ab cobles y cuentos y gistes
-de tan poca vergonya com vos feu, tots
-parent en ser alcabots de sa muller; si no
-digau lo cuento del porch espí, y lo del
-armat, que molt á costa vostra y della feren.</p>
-
-<p><i>Juan Fernandez.</i> Mira qué tacha, que teniendo
-bandos mi mujer conmigo me armase
-yo; y estando tras una puerta de una
-cámara armado y desnudo, entró en busca
-mia diciendo: Adónde es este traidor de
-mi marido. Yo díxele, héle aquí cómo os
-espera; y ella dió voces diciendo: Dones,
-correu, que mont marit es tornat orat. Yo
-díxele mira cuán endiablada y brava sois,
-que tengo de ir por casa siempre armado
-para valerme con vos; y ella tornóse á reir
-y díxome: Axous val, que yous aguera
-mort, sius trobara desarmat, y hicimos paz.</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Lo mal no está en fero, sino
-en diro, que be sé yo que les dones braves,
-lo marit ben armat les amansa, y á voltes noi
-basta quien ha menester algun companyo,
-que si me portaba mí, yous posare tanta
-pau en vostra casa, que li poran dir lo templum
-pacis com lo dels Romans.</p>
-
-<p><i>Joan Fernandez.</i> No entraréis vos en
-este templum pacis que decis, sino como
-salió un truhan que habia entrado en achaque
-de hacer oracion á la diosa de aquel<span class="pagenum"><a name="Page_419" id="Page_419">[419]</a></span>
-templo, y halláronle con una moza, y mandaron
-que anduviesen ella y él desnudos
-por Roma azotando el uno al otro; y él,
-cuando le daba, le decia: <i>Toma, vivo te lo
-do</i>, y ella á él: <i>Toma, porque se cansó</i>. Y si
-quereis veros en esto, yo tengo en casa una
-mozuela de Logroño, que por mucho que
-le digais toma vivo te lo do, ella os responderá
-toma porque se cansó.</p>
-
-<p><i>El Duque.</i> No riamos más, que pienso
-reventar; las doce dan agora; vámonos á
-reposar, y no falte nadi de los que estamos
-aquí, que la máscara de Malfarás, de los
-griegos y troyanos, es cierto mañana á la noche.</p>
-
-<p>Acudieron todos el otro dia en el mismo
-lugar, y el Canónigo Ester estaba en una
-ventana aguardando á la máscara para dar
-aviso al Duque, y dixo: Senyor Duch, puix
-me habe fet Monjuhí lo de Barcelona, ja
-he descubert los cuatro galeons galans ab
-la conserva que tostemps porten de les quatre
-galeres, que per la capitana, que es la
-señora doña Hierónima, he dit galeres, que
-vol dir galan eres.</p>
-
-<p><i>El Duque.</i> Canónigo, por vos se puede
-decir, no con quien nasces, sino con quien
-pasces. Nacistes catalan y habeisos hecho
-galan sirviendo la señora doña Hierónima,<span class="pagenum"><a name="Page_420" id="Page_420">[420]</a></span>
-que de aquí en adelante os haré nombrar
-mosen Hierónimo Ester.</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Señor, á la darrería yo exiré
-de vostra casa orat y plé de noms; vostra
-excellencia no fia huy contra mí, que yo
-vull pagarme á mots destos cortesans per les
-burles que en ses cases me feren lo dia quels
-allargui la máscara pera huy; que á senyors
-que á sos criats dexan ser amos, be será tenirlos
-á ells per criats. Yo vaig á rebrels al
-apear, que allí vull comensar la escaramusa.</p>
-
-<p>¡Ah, senyor Joan Fernandez! á la trocada
-me par que dansau huy la baxa; vos portau
-á la senyora doña Isabeth, vostra cunyada,
-y altri us porta la muller; millor sou pera
-porta homes que pera porta mullers.</p>
-
-<p><i>Joan Fernandez.</i> Señor Canónigo, ni con
-la señora doña Isabel se puede danzar baja
-ni con vos alta.</p>
-
-<p><i>Doña Isabeth.</i> Senyor Canonge, dexeu
-burlas á part, ¿trobaria en son poder un
-poch de tortugat? ¿que volen los metges,
-quem prenga una novena?</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Senyora doña Isabeth, ¿trovaria
-yo en poder de vosa merce un poch de
-codonyat pera guarit de unas cambres que
-man vengut del mals mots de vostre portador?</p>
-
-<p><i>Doña Hierónima.</i> Senyor Canonge, yo he<span class="pagenum"><a name="Page_421" id="Page_421">[421]</a></span>
-sabut del vostre mal, que son cambres de
-cels que teniu de la vostra Corbina, mare
-del vostre fill Corbinet Ster. Yous enviaré
-mel rosada alexandrine, qu’es millor que lo
-codonyat que demanau.</p>
-
-<p><i>Joan Fernandez.</i> Señor Canónigo, tiznado
-os sois parado en nombraros á vuestra negra
-Corbina, que de tal molino, tal harina.</p>
-
-<p><i>El Canónigo.</i> Senyora doña Gracia, encara
-que vosa merce sia filla de la senyora doña
-Isabeth y nevoda de la senyora doña
-Hierónima, responga per mí á estos mots
-quem ha pegat. Que en son cas y lloch, ab
-una filla es bó vengarse de una mare, y ab
-una neboda de una tia.</p>
-
-<p><i>Doña Gracia.</i> En verdad que no teneis
-razon de quejaros, que motes de damas favores
-son. Si no dígalo don Diego Ladron.</p>
-
-<p><i>Don Diego.</i> Señora doña Gracia, el Canónigo
-me parece que ha venido á trasquilar
-y queda trasquilado, como carnero sardo
-de cuatro cuernos, que de la tisera queda
-bravo, que no hay rodela que lo espere; si
-me empresta la que trae á cuestas, yo le esperaré.</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Don Diego, Esperaume ab
-lo broquer de roble queus ha portat vostra
-muller, y sil vos pase, restar vos han los
-corns del meu moltó per llesió, y á Deu siau,<span class="pagenum"><a name="Page_422" id="Page_422">[422]</a></span>
-que allá en la sala tindré camp á vostra
-gala.</p>
-
-<p><i>Don Diego.</i> Dalde grita, pajes; dalde
-grita: Al lobo, al lobo, gibalgaba, mandafiestas,
-tartugote, carnero sardo, gurrion
-pelado.</p>
-
-<p><i>El Duque.</i> ¿Qué es esto, Canónigo? ¿Qué
-grita es la que siento? ¿Cómo venis mudado
-de color?</p>
-
-<p><i>El Canonge.</i> Senyor, yo ya estich com á
-roba pelada al coll de corredor, que tot hom
-me corre y fa menyspreu de mí, per conoxer
-en vostra excellencia quey pren plaer,
-puix sen riu. Lo diable me ha fet moure la
-escaramusa vaix, que tots me han perdut la
-vergonya, hanme avisat los patges com á gosos,
-que si non fora devot de senta Quiteria,
-me haguerent rosegat. Yo’m vull retraure en
-la mia cambra y exiré desfresat com á frare
-ab la máscara que vostra excellencia me
-ha donat, y nom descobra, que vull aguaytar
-á la senyora doña Hierónima y á mon
-competidor com li va ab ella, y será fugir
-de orats en lloch estret, que nos pochs saber.</p>
-
-<p><i>Joan Fernandez.</i> Vuestra excellencia sabrá
-que el Canónigo Ester nos ha salido á recibir
-al descabalgar, y ha hecho entrada en
-nosotros como á lobo que acomete ganado,<span class="pagenum"><a name="Page_423" id="Page_423">[423]</a></span>
-que si no le resistiéramos, queria hacer presa,
-segun venía hambriento de carne, y
-desvergonzado carnicero con los motes que
-á nuestras damas ha dado; y como ha visto
-tan gran resistencia, púsose á huir, y los
-pajes como á perros tras él dándole grita:
-Al lobo, al lobo, con una de nombres que
-le han sacado, que ha sido la mejor fiesta
-que aquí se hará hoy.</p>
-
-<p><i>El Duque.</i> Yo he visto cuanto habeis pasado
-por donde nadi me podia ver, porque
-de mí se partió con una modorra para recibiros,
-que yo quedára con ella si dejára de
-gustar cosa tan de ver; y cuando volvió para
-mí, venía como lobo acosado y peor;
-pues le acosaban pajes, que son peores que
-perros: Díxome que se iba á retraer á su
-cámara y salir como á fraile en máscara
-para acechar á la señora doña Hierónima,
-vuestra mujer, y á un competidor que tiene
-para ver cómo le va.</p>
-
-<p><i>Joan Fernandez.</i> Señor Duque, don Luis
-Vich hizo lo mismo cuando servia á doña
-Violante Almunia, su mujer. Disfrazóse como
-armado de Juéves Santo para ver cómo
-le iba á un competidor suyo que ella le daba
-á entender que no hacia caso d’él; y como
-él le hallase en una iglesia aguardándola,
-allegóse á ella armado y alzó la ventanilla<span class="pagenum"><a name="Page_424" id="Page_424">[424]</a></span>
-del helmete, y díxole: Dona Violant,
-preneu esta figa y una alta pijor pera tal
-competidor.</p>
-
-<p><i>Don Luis Milan.</i> No tuvo mal parescer
-don Luis Vich de acechar y probar lo que
-se debe, porque de dos cosas me paresce
-que es bien hacer prueba ántes de fiar de
-ellas, y son del amigo y del amiga d’esta
-manera; amprar á vuestro amigo en todas
-aquellas cosas que vos haríades por él para
-saber qué teneis en él, que no es justo tenga
-más en vos de lo que teneis en él; y la
-otra prueba es á la amiga, ora sea para casar
-con ella ó no, porque si no la hallais
-tal que sea buena para mujer y casais con
-ella, quejaos de vos, que los descontentos
-son muy malos de digerir cuando es la culpa
-del que siente la pena.</p>
-
-<p><i>Don Diego.</i> No he visto de una burla salir
-mejor cosa de véras, que de la burla de
-don Luis Vich sacar tan gran verdad don
-Luis Milan. Bien se puede decir, el hombre
-que es muy de hecho, de burlas saca
-provecho.</p>
-
-<p><i>Don Francisco.</i> Pues la boca de don Luis
-Milan nunca da pesar sino á pesar suyo, y
-siempre toma placer para dalle, no nos daria
-mal rato con un soneto, pues tiene tal
-dejo, que nunca los deja de memoria de<span class="pagenum"><a name="Page_425" id="Page_425">[425]</a></span>
-quien los oye, como este dicho dice: Lo
-que es mucho de acordar, tarde se puede
-olvidar.</p>
-
-<p><i>El Duque.</i> Si nos ha de aprovechar, dése
-por mí rogado.</p>
-
-<p><i>Don Luis Milan.</i></p>
-
-<p class="pp6i p1">Yo me doy por su mandado,<br />
-Pues sabe tan bien mandar.</p>
-
-<p class="pc1">SONETO INTERCALADO.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Un hijo sé que nasce de ignorancia,<br />
-Y es tal que siempre va enojando á todos,<br />
-Y nómbrase por nombre Error de modos,<br />
-Que nunca de enojar salió ganancia.</p>
-<p class="pp6i">De vos, señora, á él hay gran distancia;<br />
-Mas yo osaré decir en mis apodos<br />
-Que en crueldad sois un rey de los godos,<br />
-Que conquistais Italia, España y Francia.</p>
-<p class="pp6i">Italia, en mí de vos muy sojuzgada,<br />
-Es donde estais, que es mi memoria vuestra,<br />
-Y España es mi razon por vos nombrada.</p>
-<p class="pp6i">Que más reinais en ella que se muestra,<br />
-Y es Francia en mí de vos muy guerreada,<br />
-Mi voluntad que nunca os fué siniestra.</p>
-
-<p class="p1"><i>El Duque.</i> Pues tal hijo nos ha engendrado
-este soneto tan natural, adevinemos
-en quién le hallarémos á él y á su madre;
-y comience mastre Zapater, y no se excuse,
-que me enojará.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_426" id="Page_426">[426]</a></span></p>
-
-<p><i>Mastre Zapater.</i> Señor, no hay cosa que
-hacer se deba que yo no la haga por no enojar
-á vuestra excelencia, aunque más querria
-deservir-le callando que enojarle hablando.</p>
-
-<p><i>El Duque.</i> Haciendo vuestro oficio nunca
-me enojaré; pues tan bien sabeis hablar
-como callar lo que se debe.</p>
-
-<p><i>Mastre Zapater.</i> Usando de mi oficio, que
-es decir las verdades, y vuestra excelencia
-del suyo, que es ser amigo de ellas, digo:
-Que este hijo nombrado Error de modos,
-que este soneto, tan acertadamente, dice
-que su madre es la ignorancia, en ningunas
-personas lo hallo yo mejor que en los privados
-que mandan para mal hacer á los
-príncipes, porque si ellos me dicen que no
-pueden tener Error de modos, los que no
-pueden ser privados sino con avisados modos.
-A esto respondo: Que aunque la privanza
-sea para bien hacer, no debe ser para
-mandar al príncipe, sino para ser mandado
-de él, como dice este dicho: Mal hay
-en aquel bien que mal del bien se sigue.
-Pues la potestad Real que Dios da, tal se ha
-de conservar como de quien viene; mostrando
-que no proceden las esecuciones
-sino de quien tiene el poder, que es el Rey,
-y no de quien lo quiere tener, que es el privado;<span class="pagenum"><a name="Page_427" id="Page_427">[427]</a></span>
-y esto porque no se siga ser malquisto
-el príncipe mandado; pues el bien no
-debe dar por su criado, y así, bien considerado,
-no puede tener sabios modos el que
-los tiene tan errados, que quiera mandar á
-uno para ser aborrecido de muchos; pues
-al fin es ignorancia el saber que con él se
-han de perder.</p>
-
-<p><i>Molina.</i> Señor mastre Zapater, ya sé por
-quién preguntais; vos habeis calzado, como
-á buen zapatero, á un pié que sabeis de qué
-coxquea; y oya un cuento de un muy notable
-príncipe que jamas se dejó mandar de
-manera que pareciese ser mandado. Julio
-César, como nació para príncipe, siempre
-lo fué, y rogándole los senadores y cónsules
-de Roma muy mucho que cobrase á su mujer,
-que él habia repudiado, diciéndole que
-le hacia gran sinrazon por no parescer en
-ella causa alguna para ser repudiada y dejada
-d’él. Respondió Julio César: Quien no
-calza el zapato no sabe dónde le duele, yo
-que lo calzo sé dónde me toca.</p>
-
-<p><i>Gilot.</i> Trompetes y clarins sent, la máscara
-deu venir, yo vull anar á la finestra
-per veure si venen. Senyor Duch, cert es la
-máscara espant posa de veurela; tots venen
-armats, y son tan grans, que par que fien
-pagans.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_428" id="Page_428">[428]</a></span></p>
-
-<p><i>El Duque.</i> Calla, Gilot, que más dices de
-lo que piensas, y estemos atentos y gocemos
-de las invinciones y motes, y del combatir,
-que será cosa de ver.</p>
-
-<p><i>Malfarás.</i> Porque vuestra excellencia
-mejor goce de ver las invinciones que traen
-los de la máscara, está ordenado que al pasar
-cada uno d’ellos l’estará delante hasta
-que señale que pase; yo voy á guiallos, que
-cerca están. Señor, este que delante está vuestra
-excellencia es el rey Priamo de Troya.
-Mire qué lindas armas doradas trae, con el
-juego del ajedres de diamantes y rubis, que
-por invincion sobre ellas lleva, y el mote
-en la celada que dice: Yo di el jaque, y
-fortuna me dió el mate.</p>
-
-<p>Pues mire vuestra excelencia este otro
-que viene, que ya delante tiene. El muy
-valeroso y nombrado Héctor troyano, que
-lindas armas verdes que trae, cubiertas de
-hiedra de esmeraldas, qu’es es el árbol que
-más tura, y jamas pierde la hoja si no le roe
-gusano. Y el mote dice: Mi hiedra no morirá,
-que en su muerte vivirá.</p>
-
-<p>Y este que agora viene, que ya delante
-su excelencia está, si le viese desarmado
-diria por su hermosura lo que yo diré: Este
-es Páris Alexandre el troyano, que juzgó las
-res deesas y robó á la reina Elena, y porque<span class="pagenum"><a name="Page_429" id="Page_429">[429]</a></span>
-él fué más robado de su gran hermosura,
-mire cómo la trae retratada sobre sus
-armas, que tan hermosas son por ella como
-desdichadas por él. Y el mote decia: Retrato
-de la hermosura y desventura.</p>
-
-<p>Y este otro que delante tiene, es el fuerte
-Trohilo, troyano, hermano del gran Héctor,
-á quien él paresció tanto en las armas,
-que por esto las ha sacado verdes como las
-d’él, con muchas manos de oro de martillo
-sobre ellas. Y el mote dice: Poco valen muchas
-manos contra casos inhumanos.</p>
-
-<p>Y este postrero del puesto de los troyanos,
-que aquí está, es Enéas, troyano,
-sobrino del rey Priamo. Mire cuán bien
-proporcionado y grande era, y qué bien
-invincionadas armas que trae, llenas de
-medallas de emperadores romanos que representan
-los que d’él vinieron. Y el mote
-dice: Al que guia la ventura en peligros
-asegura.</p>
-
-<p>Tras estos verná el puesto de los griegos,
-ya entran. Mire vuestra excelencia este primero
-que viene, que ya delante tiene, cómo
-muestra su presencia que es Agamenon,
-griego, rey de Micena, capitan de todo el
-exército de los griegos contra los troyanos,
-en la guerra de Troya. ¡Oh, cuán espantosas
-armas trae! de color de fuego y sangre<span class="pagenum"><a name="Page_430" id="Page_430">[430]</a></span>
-son. Y el mote dice: Do no es bien que
-valga ruego, á sangre y fuego.</p>
-
-<p>Este otro que viene es Menalao, griego,
-rey de Lacedemonia, marido de Helena, la
-que robó Páris, troyano, hermano de Héctor,
-en recompensa del robo de Hesiona,
-hermana de Priamo, rey de Troya, que
-Hércules Griego robó á los troyanos. Qué
-bien invincionadas y ricas armas que trae,
-con relieves de oro de martillo, que hacen
-unos corazones abrasados sobre brasas
-de fuego de esmalte de ruchicler. Y el mote
-dice: Corazones abrasados arden hasta ser
-vengados.</p>
-
-<p>Agora entra el muy fuerte Achílles, griego,
-hijo de Peleo, rey de Tesalia, que mató
-á Héctor y Trohilo en la guerra de Troya;
-envidiado de Alexandro Magno por la
-pluma de Homero, que muy altamente de
-sus hazañas escribió. Mire las más fuertes y
-ricas armas que se han hecho fabricadas de
-Vulcano. Y el mote dice: Las mejores que
-se halláran si á Policena armáran.</p>
-
-<p>Este que agora viene es Ajaz Telamon,
-griego, hijo de Hesiona, hermana del rey
-Priamo, y la que Hércules Griego robó de
-Troya. Fué tan fortísimo en armas, que puso
-espanto á Héctor cuando los dos combatieron
-y se vinieron á conocer por primos<span class="pagenum"><a name="Page_431" id="Page_431">[431]</a></span>
-hermanos; de quien Héctor, siguiendo el
-costumbre antiguo, tomó el Baltheo, que es
-el militar, y él le dió un cuchillo que Ajaz
-se mató con él, porque los griegos, demandando
-Ulíxes y él las armas de Achíles, despues
-de muerto, las dieron al tímido Ulíxes y
-las negaron al muy temido Ajaz. No sin gran
-propósito debe traer sobre las armas aquellos
-animales que la hembra mata al macho
-al engendrar, y los hijos matan la madre al
-nacer, que son víboras. Oya el letrero lo
-que dice: Víbora es mal parescer; lo que
-muere al engendrar, mata al nascer.</p>
-
-<p>Diomedes, el muy valeroso y sabio griego,
-hijo de Thideo es este que ve, que despues
-de muerto Achíles y Ajaz era el más valiente
-y osado de los griegos. Mire qué ricas
-y bien invincionadas armas que trae,
-con muchos ojos cerrados por todas ellas. Y
-el mote que dice: A ojos cerrados se han
-de mirar cuidados.</p>
-
-<p>Ya que todos fueron entrados, estando
-donde hablan de combatir, hecha que fué
-la señal, vinieron con muy gran saña uno
-para el otro, el rey Priamo, troyano, y el
-rey Agamenon, griego, y en haber rompido
-sus picas pusieron mano á las espadas, que
-gran espanto ponian los golpes que se daban,
-y el Duque mandó señalar al trompeta<span class="pagenum"><a name="Page_432" id="Page_432">[432]</a></span>
-porque las damas habian perdido la color
-de sus caras de la ferocidad dellos, y cesaron
-de combatir.</p>
-
-<p>Luégo tras éstos vino al palenque el invincible
-Héctor, troyano, con muy gran
-braveza contra el ferocísimo Achíles, griego,
-y diéronse tan grandes encuentros de picas,
-que la tierra que pisaban temblaba; y
-poniendo mano á sus espadas, salian tan
-grandes centellas de fuego de los espantosos
-golpes que se daban, que las damas,
-de temor de ser abrasadas, señalaron al Duque,
-y el trompeta señaló y cesaron de
-combatir.</p>
-
-<p>Vino como un bravísimo toro agalochado
-al palenque el rey Menalao, griego, marido
-de Helena, contra el muy fuerte Páris,
-troyano, que lo esperó con más ferocidad
-que ira, por tenerle su mujer, que el agraviador
-debe ser defendedor. Rompió Menalao
-las tres picas, que bien mostró estar picado,
-y daba tan fuertes golpes, que Páris se
-desapiadó; y viniendo á las espadas, hicieron
-tales cosas, que si el uno mostró ser hermano
-de Héctor, el otro peleó como Achíles;
-pues la mayor parte de las lumbres se
-mataron del aire que movian los grandes
-golpes que se daban. Señaló el trompeta, y
-el combate dellos cesó.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_433" id="Page_433">[433]</a></span></p>
-
-<p>Vinieron dos tan furiosos al palenque, que
-bien mostró la honra no tener respeto á parentesco,
-y era Trohilo, troyano, y Ajaz
-Telamon, griego; diéronse tan grandes golpes
-de pica, que Gilot, de gran miedo, se
-echó á los piés del Duque, y dixo: Señor,
-llansau diables de vostra casa, que axó no
-son homes. Y el canónigo Ester se puso en
-las espaldas de la señora doña Hierónima, y
-díxole: Señora, nos troba al cor sino aun
-lo te l’amor; y viniendo á las espadas, tan
-grandes fueron los golpes que se dieron,
-que Héctor dixo: No pelean como primos
-aunque son primos hermanos; y el trompeta
-señaló y dejaron de combatir.</p>
-
-<p>Los postreros fueron Enéas, troyano, y
-Diómedes, griego, que del golpe de la primera
-pica dió con la rodilla en el suelo, y
-á la segunda que rompieron, Enéas perdió
-un paso de tierra, y á la tercera pensaron
-caer. Pusieron mano á las espadas, y los
-golpes fueron tales, que de temblar todo
-aquello, algunas gorras, que damas traian en
-las cabezas, cayeron. El Duque mandó señalar
-al trompeta y dejaron de combatir uno
-á uno, y arremetieron cinco á cinco, unos
-contra otros al palenque, y de la gran furia
-dieron con él en tierra, que temblando estaban
-las hojas de los árboles. El grande<span class="pagenum"><a name="Page_434" id="Page_434">[434]</a></span>
-aire que levantaron del combatir, la mayor
-parte de las lumbres mataron; las damas se
-pusieron detras sus caballeros; el Real pensaron
-que cayera del terremoto que sintieron,
-que paresce que el mundo se hundia
-de la cruel batalla y grandes golpes que se
-daban, que jamas sintieron el trompeta que
-señalaba que cesasen; y estando en esto se
-pararon como encantados, porque entró
-Apolo tañendo con su cítara, que compuso
-para representar á la dulce armonía que
-los siete cielos de las planetas hacen. Este
-fué un gran sabio de Grecia, y el primero
-que halló el arte de la medicina; tuvo un
-hijo que se decia Astrolapio, que amplió
-mucho esta ciencia; murió herido de rayo
-celestial, y la gente bárbara quemó todos
-sus libros, y de allí adelante no quisieron
-más medicinarse, creyendo que Dios le habia
-muerto porque daba veneno mezclado
-con la medicina, y por esto no la usaron
-por tiempo de cien años, hasta que Athanases,
-rey de Persia, que fué docto en ella, la
-resucitó. Este Apolo fué aplicado al cuarto
-planeta, qu’es el sol, despues de muerto
-Entró en esta fiesta con la ninfa nombrada
-Syringa, que tan dulcemente cantaba, como
-él con la cítara tañia. Fué de tan gran suavidad
-esta música por lo que representaba<span class="pagenum"><a name="Page_435" id="Page_435">[435]</a></span>
-y los efectos que hace, que hizo cesar la
-gran batalla de los troyanos y griegos. Representaron
-á Syringa y Apolo muy al natural
-dos grandes músicos, que cantaron los
-romances que oiréis, y el primero es del
-rey Priamo de Troya, que es este presente</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">¡Oh buen Priamo troyano,<br />
-Rey de los fuertes troyanos,<br />
-Héctor muestra y sus hermanos,<br />
-Tales hijos de tal padre.</p>
-<p class="pp6i">Tu mujer, y d’ellos madre,<br />
-Se volvió perra ladrando,<br />
-La noche que vió quemando<br />
-Troya con todo tu estado.</p>
-<p class="pp6i">Cuando te vió degollado<br />
-De manos de Pirro el griego,<br />
-Que bien era griego fuego,<br />
-Pues con agua más ardia.</p>
-<p class="pp6i">Lágrimas todo lo vía<br />
-De tus hijas y troyanas,<br />
-¡Oh entrañas inhumanas<br />
-De Pirro, perro cruel!</p>
-<p class="pp6i">Llevarate en Grecia con él<br />
-Para más honrado ser,<br />
-Que no triunfa el vencer,<br />
-Vencido de crueldad.</p>
-<p class="pp6i">Reinó tu prosperidad<br />
-Cincuenta dos años vida,<br />
-Hasta ser Troya perdida<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_436" id="Page_436">[436]</a></span>Con tu corona real.</p>
-<p class="pp6i">De dolor que das señal,<br />
-Que no hay persona alguna,<br />
-Que no llore tu fortuna,<br />
-Y á tu Héctor sin igual.</p>
-
-<p class="p1">Del gran Héctor, troyano, es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Héctor, príncipe troyano,<br />
-¿Quién terná sabiduría,<br />
-Que no falten las palabras<br />
-Cantando tu valentía?</p>
-<p class="pp6i">La mujer del griego Ulixes<br />
-A su marido escribia<br />
-Que por Grecia el nombre de Héctor<br />
-Muy gran espanto ponia.</p>
-<p class="pp6i">Y ella, cuando le nombraban,<br />
-Su rostro el color perdia,<br />
-Temiendo que su marido<br />
-A sus manos moriria.</p>
-<p class="pp6i">Fué de griegos tan temido,<br />
-Que nadi se le atrevia<br />
-A esperalle uno á uno,<br />
-Sino con gran compañía.</p>
-<p class="pp6i">Los griegos por temor dél<br />
-Dejáran su guerrería,<br />
-Sino que Eritrea dixo<br />
-Que Troya se perderia.</p>
-<p class="pp6i">El más fuerte de los griegos<br />
-A la fin desflaquecia,<br />
-Que tu muy gran fortaleza<br />
-A todos siempre vencia.</p>
-<p class="pp6i">Llegó el dia de tu muerte,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_437" id="Page_437">[437]</a></span>Que fortuna lo queria,<br />
-Achíles y la traicion<br />
-Se juntaron aquel dia.</p>
-<p class="pp6i">No te vino cara á cara<br />
-Porque mucho la temia,<br />
-Que si por traicion no fuera<br />
-Nadi matar te podia.</p>
-
-<p class="p1">De Páris Alexandre, troyano, es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Páris Alexandre hermoso,<br />
-Hijo del buen rey de Troya,<br />
-Caro te costó la joya<br />
-De los griegos que llevastes.</p>
-<p class="pp6i">Al rey Menalao robastes<br />
-Su linda mujer Helena,<br />
-Cual la culpa tal la pena<br />
-A tu Troya le fué dada.</p>
-<p class="pp6i">A traicion le fué robada<br />
-Á Menalao su mujer,<br />
-Y á traicion se vió perder<br />
-Troya y su gran Illion.</p>
-<p class="pp6i">Tú mataste con razon<br />
-Achíles que lo mereció,<br />
-Que si á traicion Héctor mató,<br />
-Con lo mismo te vengaste.</p>
-<p class="pp6i">A la fin tambien pagaste,<br />
-Siguiendo tu mala suerte,<br />
-Que Pirro te dió la muerte,<br />
-Hijo de quien tú mataste.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_438" id="Page_438">[438]</a></span></p>
-
-<p class="p1">Del fuerte Trohilo, troyano, es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Trohilo, fuerte troyano,<br />
-Si fortuna lo quisiera,<br />
-Héctor nunca muerto fuera,<br />
-Pues en tí vivo se vía.</p>
-<p class="pp6i">Tu muy grande valentía<br />
-A los griegos espantaba,<br />
-Que cualquier griego pensaba<br />
-No volver más á su tierra.</p>
-<p class="pp6i">Tú dieras fin á la guerra<br />
-Cuando vino el Amazona<br />
-Á socorrer en persona<br />
-Á tu Héctor, que halló muerto.</p>
-<p class="pp6i">Puso gran fuego en el puerto<br />
-Y quemó la griega armada,<br />
-Porque estaba confiada<br />
-Vencer con tu corazon.</p>
-<p class="pp6i">Todos dirán con razon<br />
-Achíles no te mató,<br />
-Sino aquel que te crió,<br />
-Que secretos de Dios son.</p>
-
-<p class="p1">Del valeroso troyano Enéas es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">La noche que Troya ardia<br />
-Partióse Enéas troyano,<br />
-Navegando por las mares,<br />
-Á Cartago es allegado,</p>
-<p class="pp6i">Ciudad de la reina Dido,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_439" id="Page_439">[439]</a></span>Do fué bien aposentado,<br />
-Él y todos sus troyanos<br />
-Por su puerto s’han entrado.</p>
-<p class="pp6i">En llegar delante d’ella,<br />
-A sus piés s’ha arrodillado;<br />
-Apiádate, señora,<br />
-D’este Enéas desdichado.</p>
-<p class="pp6i">Esta Reina piadosa<br />
-Dixo: Bien seas llegado;<br />
-Cuéntame, troyano Enéas,<br />
-De Troya lo que ha pasado.</p>
-<p class="pp6i">Reina Dido, pues que mandas<br />
-Renovar dolor llorado,<br />
-Yo te contaré llorando<br />
-Troya cómo ha quedado.</p>
-<p class="pp6i">Diez años tuvieron griegos<br />
-Guerra sobre nuestro estado,<br />
-Y á la fin de los diez años<br />
-Su real fué levantado;</p>
-<p class="pp6i">Fingiendo volverse á Grecia,<br />
-En sus naves s’han entrado,<br />
-Dejaron un hombre en tierra,<br />
-Que Sinon era nombrado.</p>
-<p class="pp6i">Dixo que en la griega armada<br />
-Ya se habian embarcado,<br />
-Yo huí la noche ántes<br />
-Y escondíme en este prado,</p>
-<p class="pp6i">Porque me cupo la suerte<br />
-Que fuese sacrificado,<br />
-Por placar al dios Neptuno<br />
-Y el mar no estuviese irado.</p>
-<p class="pp6i">Dejaron este caballo<br />
-De manera bien labrado,<br />
-Por el Paladion de Pallas<br />
-Que de Troya os han hurtado.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_440" id="Page_440">[440]</a></span><p class="pp6i">Creimos Sinon el griego,<br />
-De sus griegos consejado,<br />
-Para darnos á entender<br />
-Todo lo por él contado.</p>
-<p class="pp6i">Yo les dixe que quemasen<br />
-El caballo, que era engaño,<br />
-Por su mal no me creyeron<br />
-Y á la ciudad fué llevado.</p>
-<p class="pp6i">Haciendo fiestas de Baco,<br />
-Los troyanos se han turbado,<br />
-Y quedáronse durmiendo,<br />
-Que el placer es descuidado.</p>
-<p class="pp6i">Y pasada media noche,<br />
-Salieron los del caballo;<br />
-Los griegos desembarcaron,<br />
-Y por Troya s’han entrado.</p>
-<p class="pp6i">Dieron fuego á toda Troya,<br />
-Nuestro Rey fué degollado,<br />
-Y delante dél sus hijos,<br />
-Sólo yo soy acampado.</p>
-<p class="pp6i">Entre tanto fuego y sangre,<br />
-De Héctor fuí aconsejado,<br />
-Que volvió del otro mundo,<br />
-De los dioses enviado.</p>
-<p class="pp6i">Díxome, véte, Enéas,<br />
-A buscar nuevo reinado;<br />
-Lleva los dioses de Troya,<br />
-Que por esto te han guardado.</p>
-<p class="pp6i">Lleva tu padre y tu hijo,<br />
-Y entra en mar aconsolado,<br />
-Que los dioses te dirán<br />
-Que serás bien fortunado.</p>
-<p class="pp6i">Que si el cielo no quisiera<br />
-Derribar á nuestro estado,<br />
-A traicion no me matára<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_441" id="Page_441">[441]</a></span>Achíles falsificado,</p>
-<p class="pp6i">Por la muerte de Patroclo,<br />
-Su amigo muy amado,<br />
-Que maté delante Troya<br />
-Con las armas d’él armado.</p>
-<p class="pp6i">Pensando que fuese Achíles,<br />
-Derribéle del caballo,<br />
-Y cortéle la cabeza<br />
-Y enviéle muy honrado.</p>
-<p class="pp6i">Lo que yo no fuí de griegos,<br />
-Que muerto fuí deshonrado,<br />
-Fuera los muros de Troya<br />
-Siete veces arrastrado.</p>
-<p class="pp6i">Abracémonos, Enéas,<br />
-En lugar tan desdichado,<br />
-Donde yo perdí mi reino,<br />
-Y tú te vas desterrado.</p>
-
-<p class="p1">Del rey Agamenon, griego, capitan de
-todos los griegos, es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">El griego Rey de Micena,<br />
-Agamenon, puso mano,<br />
-Para vengar su hermano<br />
-De quien le robó su Helena.</p>
-<p class="pp6i">Como alma que va en pena<br />
-Por la Grecia discurriendo,<br />
-Arma, arma, va diciendo,<br />
-Venguémonos de troyanos.</p>
-<p class="pp6i">Todos con armas en manos,<br />
-Mil naves juntado han;<br />
-Haciéndole capitan,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_442" id="Page_442">[442]</a></span>De troyanos se vengaron.</p>
-<p class="pp6i">A su Troya les quemaron,<br />
-No dexando rosa á vida;<br />
-Mas si Troya fué perdida,<br />
-Fué porque su Héctor murió.</p>
-<p class="pp6i">Agamenon se volvió<br />
-Vencedor para su tierra,<br />
-Y halló en su casa guerra,<br />
-Pues que fué muerto de Egisto.</p>
-<p class="pp6i">Nunca tal guerra s’ha visto,<br />
-Que los más d’ellos murieron;<br />
-Vencidos y quien vencieron,<br />
-Que mal fin en mal acaba.</p>
-
-<p class="p1">De Menalao, griego, rey de Lacedemonia,
-es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">El rey de Lacedemonia,<br />
-Menalao, de sí salió,<br />
-Su real ropa rasgó<br />
-Y echó su corona en tierra.</p>
-<p class="pp6i">Toda Grecia estaba en guerra<br />
-Por el robo de su Helena,<br />
-Lo que más le daba pena<br />
-Verse menospreciado.</p>
-<p class="pp6i">Venir Páris tan osado<br />
-A su tierra á ser traidor,<br />
-De su padre embajador,<br />
-Para robar su mujer.</p>
-<p class="pp6i">Juntóse muy gran poder<br />
-Por la tierra y por la mar,<br />
-Para Troya conquistar,<br />
-Y en diez años la tomaron.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_443" id="Page_443">[443]</a></span><p class="pp6i">Cien mil vidas les costaron,<br />
-Y muy más ántes que ménos,<br />
-Murieron tantos de buenos,<br />
-Que gran valor se perdió.</p>
-<p class="pp6i">Si el rey Priamo murió,<br />
-Con sus hijos tan nombrados,<br />
-Muchos griegos señalados<br />
-Sobre Troya se quedaron.</p>
-<p class="pp6i">Las manos de Héctor mataron<br />
-Tantos, que si él no muriera,<br />
-Menalao nunca se viera<br />
-Cobrar más su reina Helena.</p>
-
-<p class="p1">Del fuerte Ajaz Thelamon es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Aquel fuerte caballero<br />
-De sangre, griego y troyano,<br />
-Del gran Héctor primo hermano,<br />
-Ajaz Thelamon nombrado,</p>
-<p class="pp6i">A Héctor tuvo espantado<br />
-Cuando los dos pelearon,<br />
-Y á la fin se abrazaron<br />
-Despues que se conoscieron.</p>
-<p class="pp6i">Dos presentes se hicieron,<br />
-Héctor dél quiso tomar,<br />
-El Baltheo militar,<br />
-Y un cuchillo á él le dió.</p>
-<p class="pp6i">Ajaz con él se mató<br />
-Por la ingratitud que hicieron<br />
-Los griegos, que no le dieron<br />
-Lo que mucho merescia.</p>
-<p class="pp6i">Las armas de Achíles pedia,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_444" id="Page_444">[444]</a></span>Y á Ulíses fueron dadas,<br />
-Por sentencia juzgadas<br />
-Con pasion y ceguedad.</p>
-<p class="pp6i">Danlas á la flojedad,<br />
-y al valor se las quitaron,<br />
-Que jueces que tal juzgaron<br />
-Dejan gran enemistad.</p>
-
-<p class="p1">Del fuerte Achíles, griego, es este otro</p>
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Achíles el fuerte griego<br />
-Á Héctor ha amenazado,<br />
-Porque le mató á Patroclo,<br />
-Su amigo muy amado.</p>
-<p class="pp6i">A buscarle fué por Troya,<br />
-Y en un templo le ha hallado,<br />
-Con la reina Helena hablando,<br />
-Que Páris habia robado.</p>
-<p class="pp6i">En mirarse el uno al otro<br />
-Los dos se han demudado,<br />
-Achíles con grande enojo<br />
-D’esta suerte le ha hablado.</p>
-<p class="pp6i">Ya no veo el hora, Héctor,<br />
-Las treguas hayan pasado,<br />
-Para mostrarte en el campo<br />
-Cuánto estoy de tí enojado.</p>
-<p class="pp6i">Yo espero vengar la muerte<br />
-Que á Patroclo le has dado,<br />
-Malamente le mataste,<br />
-Tú serás dello pagado.</p>
-<p class="pp6i">Héctor le dixo, Achíles,<br />
-Falsamente has hablado,<br />
-Que yo no maté á Patroclo<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_445" id="Page_445">[445]</a></span>Como hombre acobardado.</p>
-<p class="pp6i">Que jamas temí las armas,<br />
-Como tú lo has mostrado,<br />
-Cuando te halló Ulíses<br />
-Como mujer disfrazado.</p>
-<p class="pp6i">Del rey Peleo, tu padre,<br />
-Y de tí fué ordenado,<br />
-Por no verte en esta guerra,<br />
-Que te habia amedrentado.</p>
-<p class="pp6i">Mas si tú tanto deseas<br />
-Ver tu Patroclo vengado,<br />
-Combatámonos los dos<br />
-Mañana en campo aplazado.</p>
-<p class="pp6i">Y será con un concierto<br />
-Por nuestros campos jurado,<br />
-Que si tú vences á mí,<br />
-Harémos vuestro mandado.</p>
-<p class="pp6i">Y si yo te venzo á tí,<br />
-Todos esteis á mi grado.<br />
-Pláceme dixo Achíles,<br />
-Y su guante le ha dado.</p>
-<p class="pp6i">Los griegos no lo quisieron,<br />
-Por haberse ya probado<br />
-Héctor más fuerte que Achíles,<br />
-Aunque no más esforzado.</p>
-
-<p class="p1">Del muy sabio y esforzado Diomedes,
-griego, es este otro</p>
-
-
-<p class="pc1">ROMANCE.</p>
-
-<p class="pp6i p1">Diomedes el buen griego,<br />
-Tan fuerte como avisado,<br />
-Muertos Achíles y Ajaz,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_446" id="Page_446">[446]</a></span>A los griegos ha emparado.</p>
-<p class="pp6i">Él hizo venir á Pirro,<br />
-Hijo de Achíles, nombrado<br />
-Porque vengase la muerte<br />
-Que á su padre habian dado.</p>
-<p class="pp6i">Diómedes le traia<br />
-En batallas á su lado,<br />
-Que con al les parescia<br />
-Achíles haber cobrado.</p>
-<p class="pp6i">Esforzó al griego poder<br />
-Que estaba desanimado,<br />
-Que Diómedes tomó Troya,<br />
-De muy sabio y esforzado.</p>
-<p class="pp6i">No volvió más á su casa,<br />
-Porque se vió mal casado,<br />
-De Troya se fué por mar,<br />
-Y en Pulla fué bien llegado.</p>
-<p class="pp6i">Parte del reino de Dauno,<br />
-De fortuna le fué dado,<br />
-Cerca del monte Gargano<br />
-Ciudades ha edificado.</p>
-<p class="pp6i">Los suyos edificaron<br />
-Nápoles por su mandado,<br />
-Y en la isla Diomedea<br />
-Otros suyos han poblado.</p>
-<p class="pp6i">De su nombre la nombraron<br />
-Por ser nombre tan nombrado,<br />
-Donde está su cuerpo hoy dia,<br />
-Honradamente enterrado.</p>
-
-<p class="p1">En ser acabados los romances se fueron
-tras Apolo y la ninfa los del torneo, y movióse
-una conversacion que turó hasta el
-dia, con mucha diversidad de pláticas graves
-y jocosas. Y por excusar prolixidad, donde<span class="pagenum"><a name="Page_447" id="Page_447">[447]</a></span>
-veréis C. hablará caballero, y con la D. dama.
-Comenzó el Duque y dixo: Platiquemos
-de condiciones, que son menester muchos
-pareceres para dejarse bien entender,
-y pues yo he movido esta plática, haré
-las preguntas para sacar respuestas de tales
-cortesanos, que no serán menester réplicas.
-Díganme, pues, ¿de qué viene una condicion
-que no se deja acabar de entender?</p>
-
-<p><i>C.</i> Señor, yo diria que de sabio ó de loco
-le viene á quien tal condicion tiene, que
-muy gran locura es no dejarse entender
-para bien hacer; y gran saber es no descubrir
-la intincion que sea para perdicion,
-como se sigue entre enemigos, que saben
-proveer contra quien se deja comprender;
-no lo digo por las mujeres, aunque algunas
-dellas tienen esta condicion, que en habelle
-entendido se rien de su marido; y éstas son
-las que no quieren bien á sí ni á otri, y no sé
-de qué viene, querríalo saber para aprender.</p>
-
-<p><i>D.</i> A las que sabes mueras, aunque no
-tengo que responder por mí, sino por vos,
-que modorra me paresce que teneis en esto
-que hablado habeis.</p>
-
-<p><i>C.</i> Señora, no es modorra, sino modo razonable,
-que bien es que no sepa la mujer,
-si no es leal su marido, que encubrir esto
-es de sabido.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_448" id="Page_448">[448]</a></span></p>
-
-<p><i>D.</i> A otro perro con ese hueso.</p>
-
-<p><i>C.</i> Por mi mujer lo debe decir, que perra
-y perro es en roer, que nada le puedo
-esconder, que más sabe que el diablo, pues
-entiende lo que callo y cuanto hablo.</p>
-
-<p><i>D.</i> Diable so pera entendreu, perque us
-llanci la diablesa pintada, quem portas á
-casa plena de afeyts.</p>
-
-<p><i>C.</i> Señora doña Hierónima: Non in die
-festo.</p>
-
-<p><i>D.</i> Don Luis Milá, feu del resto, que
-com aguant lom adobau, que no put á mal
-marit, quant los dos vos coblejau.</p>
-
-<p><i>C.</i> Señora mujer, el latin que don Luis
-Milan os ha dicho, se nombra adoba lenguas;
-una tiene adobada de ternera, ¡ojalá
-la vuestra fuera!</p>
-
-<p><i>D.</i> Si tan malos fuesen los lenguados
-como son los deslenguados, no los nombrarian
-los franceses perdigones de mar.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Buenas lanzas se han
-corrido, que bocas bien enfrenadas no hacen
-embarreradas, y volvamos la hoja. Decíme
-de que viene la muy mala condicion
-de celosos.</p>
-
-<p><i>C.</i> Los celos, señor, son hijos del amor,
-los buenos son legítimos, que son los avisados,
-y los malos son bastardos, que son los
-necios; los locos son alborotadores, como los<span class="pagenum"><a name="Page_449" id="Page_449">[449]</a></span>
-de Gilot; los necios son rebuznadores como
-los del canónigo Ster; los sabios son falsirisueños,
-como los de don Luis Milan, que
-los tiene risueños sobre tristes, mostrando
-con una falsa risa que siente lo que de palabra
-no se debe dar á sentir.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Por mejor tengo no mostrar
-celoso sino receloso secreto, apartando
-todo lo que puede mal hacer con sabio modo,
-que, aunque sea poco el fuego, descuido
-lo enciende todo.</p>
-
-<p><i>D.</i> Si justicia se hiciese de celos, cuántos
-hombres veriamos á la casa de locos.</p>
-
-<p><i>C.</i> No quedarian las mujeres en la posada,
-que un casado poco há envió á su
-perrochia para que tocasen la campana, diciendo
-que tenía fuego en su casa, y los
-que fueron á socorrelle dixéronle: ¿A dó
-está el fuego, que no le vemos? y él respondió:
-En los celos de mi mujer lo hallaréis,
-que peor son que fuego celos de mujer, que
-no se puede socorrer.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Tan buenas son estas
-lanzas como las pasadas, pasemos adelante.
-Mucho querria saber qué os paresce de
-una condicion demasiadamente dulce.</p>
-
-<p><i>D.</i> Señor, la bona condicion ha de ser
-agredolsa com á magrana de Xativa, que lo
-dols de les mullers fa bon agre en los marits,<span class="pagenum"><a name="Page_450" id="Page_450">[450]</a></span>
-y esta es bona mixtura pera conservar
-la honra deis casats.</p>
-
-<p>Dixo el Canónigo: Veritat es, sino que
-á voltes si mescla algun gasta honres.</p>
-
-<p>Respondió Gilot: Almenys no les gastará
-un tartugot gasta pa tal com vos, espanta
-pardals, aborrit de cuants hostals es anat
-per festejador orat.</p>
-
-<p><i>D.</i> Gil, may te vist tan grasiós com ab
-lo meu servidor mosen Coster, que may entra
-en lo terrer mosen Ster.</p>
-
-<p><i>C.</i> Paso, señora doña Hierónima, que el
-Canónigo no’s quien quiera, que hijo es de
-una panadera, y quedó pan lisiado al enhornar.</p>
-
-<p>Dixo Gilot: Be dieu señor Joan, que al
-enfornar se fan los pans geperuts.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: ¿Pues tan gran mar ha
-levantado el gasta honras del canónigo Ster?
-sepamos qué cosa es honra, y dígalo mastre
-Zapater, que lo sabrá mejor; y rogado
-de todos, dixo: Yo diria, no apartándome
-de la ley de Dios, que la honra es el
-valor de cualquier persona, mas ha de ser
-la que á Dios place, y no la que Lucifer
-quiere; y así es mucho de notar que
-con sola su palabra, diciendo fiat, fueron
-hechas todas las criaturas, y pudiendo con
-lo mismo echar á Lucifer del cielo, no<span class="pagenum"><a name="Page_451" id="Page_451">[451]</a></span>
-quiso su Majestad que fuese echado, sino
-resistiendo á modo de batalla sus ministros
-los buenos ángeles, mostrando que
-justamente se puede resistir y pelear por
-la verdadera honra, que es conservar justicia
-y verdad, como ellos hicieron á voluntad
-de Dios, resistiendo y peleando
-contra la injusticia y la mentira, que es
-el diablo; por donde nos debemos mirar
-siempre en Cristo, nuestro señor inmaculado,
-espejo de cristal, siguiendo aquellas
-letras que dicen en torno d’él: <i>Omnis
-vita Christi actio nostra est</i>. Diciendo que
-toda la vida de Cristo debemos imitar, peleando
-por la justa honra, conservando lo
-que Dios nos da; y es de entender por su
-ley, como mandó á los judíos, que siempre
-fueron vencedores peleando por la honra de
-Dios, y así no osó Alexandre conquistarlos,
-porque le dixo un filósofo que si estaban
-en gracia de su Dios, no lo emprendiese,
-que se perderia. Tambien es lícito pelear
-por el natural rey con justa guerra, y por
-el bien comun, y asimismo defendiendo
-cada uno su vivienda cuando con injusticia
-se la quieren quitar, y ésta es la verdadera
-honra; la falsa es la que Lucifer ha introducido
-en el mundo usando las armas contra
-caridad y justicia, siguiendo la voluntad,<span class="pagenum"><a name="Page_452" id="Page_452">[452]</a></span>
-y no la razon, en perjuicio del prójimo para
-perdicion de quien tal hiciese.</p>
-
-<p><i>C.</i> Señor Duque, yo hallo á mi cuenta,
-tratando de la honra, que los más injuriados
-los unos lo son á culpa suya, y otros
-por falta de buenos juzgadores. Los hombres,
-para vivir honradamente, debrian guardarse
-mucho de todas las ocasiones por donde
-les puede venir deshonra, y si no dan ocasion
-y se ven en ella, nunca debrian satisfacer
-á las injurias con obras donde se puede
-con palabras, que es falta de razon ó
-gran soberbia que las más veces hace perder.
-Otros hay que son tenidos por deshonrados
-sin culpa, de quien no saben juzgar de
-honras, que debrian, para ser buenos jueces,
-saber los casos que obligan á satisfaccion, y
-hallarán que son muy pocos; y para muy bien
-gobernarse, débese tomar consejo de quien
-tiene calidades para darle bueno, y son éstas:
-Que sea experimentado y no apasionado,
-ni interesado, ni sospechoso, y sabido en lo
-que aconseja, que los más consejos están
-lisiados por falta de buenos consejeros, por
-quien se siguen grandes deshonras y pérdidas;
-y en deshonra venida por mujeres, no
-obliga sino aquella que por descuido ó consentimiento
-del deshonrado le viene, como
-es descuidarse no proveyendo á las deshonras<span class="pagenum"><a name="Page_453" id="Page_453">[453]</a></span>
-que seguir se pueden, ó consintiendo á
-las que ven venir ó tienen en su casa; y si
-á quien toca ha proveido en todo lo que debe,
-no puede tener deshonra por la de otro
-quien por sí no la tiene.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Muy bien se ha tratado
-de la honra, y mal se trata d’ella cuanto
-más va, y en cosa que tanto importa calzar
-se debrian con este zapatero y armarse
-de tal caballero, pues se puede decir por
-ellos: Quien las sabe las tañe, y no como
-algunos, que primero las tañen que las saben.
-Decidme, pues, qué os parece de una
-condicion descuidada.</p>
-
-<p>Respondió el bachiller Molina: Señor, á
-esa condicion la nombran cuerpo de buen
-tiempo; yo puse por nombre á un nuestro
-caballero castellano don Pedro Melacha,
-por ser tan descuidado y dulzacho, que más
-cuidado tenía de hacer perros de caza que
-de sus hijos, que por haberlos mal criado,
-todos murieron á mala muerte; y por la
-gran culpa que tuvo, un dia le aparecieron
-como á galgos en una caza, y á bocados
-le mataron diciendo que venian por él
-para llevarle al infierno, adonde los habia
-hecho ir. Todas las repúblicas que están
-perdidas es por ser perdidos sus caballeros,
-que debrian los padres d’ellos apartarlos de<span class="pagenum"><a name="Page_454" id="Page_454">[454]</a></span>
-sí en la primera edad para que se hiciesen
-hombres por casas de reyes y señores; que
-la propria tierra ni la cara del padre nunca
-hacen perfecto hombre al hijo; y así, porque
-no desasosegasen á su tierra ni á los suyos,
-solian los romanos echar fuera de Roma
-á los mancebos en la edad desasosegada
-de quince hasta veinte años, ó en la guerra,
-ó para saber letras por casas ajenas, porque
-volviesen más hombres para regir y conservar
-su tierra. Y si por necesidad algun romano
-pedia á los senadores que le dejasen
-su hijo, habia de entrar fianza por las innocencias
-d’él para pagar cualquier pena que
-le fuese dada por justicia; y si no tenía posibilidad
-el padre, á costa del público tesoro
-criaban á su hijo para que no se perdiese,
-y así quedaban hombres bien mandados
-para saber mandar. Hay una costumbre mala,
-que se nombra gasta criados, y es que los
-señores no debrian tomar criado ni vasallo
-de otro, y si esto se usase, ninguno se despidiria
-si no hallase quien los recogiese, y
-sería gran bien, pues no habria gasta buenos,
-sino adoba malos.</p>
-
-<p><i>D.</i> Nos pot dir per vos aquel cantar que
-diu: Que no puede ser, señor bachiller,
-que no puede ser, puix noy falta algun
-don Pedro Melacha que de fats á molts fan<span class="pagenum"><a name="Page_455" id="Page_455">[455]</a></span>
-tornar orats, que tot home fa lo galan enfastijan,
-y la mor es de natura que fa parer
-be la oradura com he llegit en uns tercetes
-de don Luis Milá, que en los darrers versos
-diu: Ved amor en qué nos trae, y haga
-parescer bien la locura.</p>
-
-<p>Don Luis Milan tomó una vihuela, qu’esta
-señora le dió para que cantase este diálogo
-de amores, que es razonamiento de un
-galan y una dama en los presentes</p>
-
-<p class="pc1">TERCETOS.</p>
-
-<p class="pi12 lmid p1"><i>G.</i></p>
-<p class="pp6i">Cuando más miro más estoy mirando,<br />
-Si podré ver en vuestros lindos ojos<br />
-Lo que de vos, señora, voy buscando.</p>
-<p class="pi12 lmid p1"><i>D.</i></p>
-<p class="pp6i">Tú buscas, amador, muchos enojos,<br />
-Que yo no puedo dar sino tristeza;<br />
-Quien busca mal, coger quiere abrojos.</p>
-<p class="pi12 lmid p1"><i>G.</i></p>
-<p class="pp6i">No puede ser de vuestra gran belleza<br />
-Puedan coger sino gran alegría,<br />
-Que no puede mentir naturaleza.</p>
-<p class="pi12 lmid p1"><i>D.</i></p>
-<p class="pp6i">Mentir suelen señales cadal dia,<br />
-Que muchas veces corre gran fortuna<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_456" id="Page_456">[456]</a></span>Quien de la mar bonanza se confia.</p>
-<p class="pi12 lmid p1"><i>G.</i></p>
-<p class="pp6i">Bien sé que no hallarán firmeza alguna,<br />
-Por más que vuestra mar muestre bonanza,<br />
-Que no tiene mujer amor ninguna.</p>
-<p class="pp6i">No tengo yo, señora, confianza<br />
-Que s’ha de ver en puerto mi navío,<br />
-Qu’el aire me es contrario de esperanza.</p>
-<p class="pp6i">Si veis alguna vez que yo me rio,<br />
-Doyme á entender que no soy desdichado,<br />
-Pues me tienen por vuestro más que mio.</p>
-<p class="pp6i">Con mal me tengo por muy bien pagado,<br />
-Yo me pagué de lo que me enamora,<br />
-Verme de tal señora enamorado.</p>
-<p class="pp6i">Un loco fué d’amor de su señora,<br />
-Gracioso, que la amor muda natura,<br />
-Que á velle iban muchos de hora en hora.</p>
-<p class="pp6i">Por ver y oir locuras de cordura,<br />
-Decia, ved amor en qué nos trae,<br />
-Que haga parescer bien la locura.</p>
-
-<p class="pc1"><i>Fin.</i></p>
-
-<p class="p1">Dixo una dama: No he oido mejores
-tercetos, por decir en poco mucho, y ser tan
-mesurados, que si tales fuesen los que se
-desmesuran en festejos, no dixera la señora
-doña Juana Pallas lo que quiso decir de
-los que se desigualan en servir donde no
-debrian. Decidnos, ¿qué mesura se debe usar
-al que no iguala, que allegue á festejar?</p>
-
-<p><i>C.</i> Al que se desmesura hacelle poca mesura,<span class="pagenum"><a name="Page_457" id="Page_457">[457]</a></span>
-y esto se ha de entender por los festejos
-hormigueros, que son como las hormigas,
-que yendo por tierra van más seguras, y en
-hallarse con alas quieren volar para en mal
-parar.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: No creo que mejor se
-haya tratado de condiciones que agora; pues
-se trata del adobo que pueden tomar los que
-se querrán adobar: decíme, ¿qué os parece
-de la condicion miserable?</p>
-
-<p>Dixo mastre Zapater: Señor, el avaro
-para la verdadera gloria es mísero, y para
-la vana es liberal, que no hay mal que no
-haga quien con el bien no la hace; que
-cierto está que hará muchos males quien
-no puede hacer bien con los bienes temporales;
-pues el cativo del oro es peor que del
-moro, porque éste trabaja de salir de cativerio,
-y el otro cuanto más va más lo quiere
-ser, por lo que dice el poeta: <i>Crescit
-amor numi quantum ipsa pecunia crescit</i>. Él
-no tiene el amor que á todos debe: pues
-no da de lo que Dios dado lo há, para poder
-remediar aquel mal de la pobreza, que
-la dió para probar la paciencia, que sana
-cualquier dolencia causada del pecador; que
-médico es el Criador, que en la piscina se
-vió la llaga y medicina.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Lo que se pierde, de<span class="pagenum"><a name="Page_458" id="Page_458">[458]</a></span>
-mastre Zapater no se cobrará por ningun
-bachiller, aunque fuese Molina.</p>
-
-<p>Respondió mastre Zapater:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Nunca vi mejor Molina,<br />
-Que tan bueno es su salvado,<br />
-Que se salva por harina.</p>
-
-<p class="p1">Dixo el Bachiller:</p>
-
-<p class="pp6 p1">Vos y Juvenal<br />
-Con el bien decis del mal.</p>
-
-<p class="p1">El Duque atajó este satírico palacio, y
-dixo: Decíme, ¿qué os parece de una condicion
-perezosa, que se descuida de lo que
-deberia tener cuidado para no verse juzgado;
-y decid los dos primero, el Zapater y
-Molina: pues dará tan buena harina, que
-el Zapater avisado no la terná por salvado.</p>
-
-<p>Respondió Molina: Dixo Aníbal cuando
-Quinto Fabio Máximo Romano se honró
-dél con sus mañas: <i>Et romani suum Anibalem
-habent</i>. Esto se puede decir por vuestra
-excelencia d’esta manera: <i>Et Valentini suum
-Juvenalem habent</i>.</p>
-
-<p><i>D.</i> Vaja fora lo llatí, que mon marit
-noy entra aci, qu’es tan verbos que si no
-parla está rabios, que yol sent ja rosegant
-lo llatí que estant parlant.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_459" id="Page_459">[459]</a></span></p>
-
-<p><i>C.</i> Mujer, <i>quid mihi aut tibi</i>? Eso que
-decis de mí debeis vos hacer aquí, que roeis
-de rabiosa toda cosa.</p>
-
-<p><i>D.</i> Señor marit, ¿de cuán enzá parlau
-llatí? don Anton lous fa parlar, qu’es lo
-vostre familiar.</p>
-
-<p>Dixo mastre Zapater al Duque: Señor, en
-la condicion perezosa que vuestra excelencia
-manda que yo hable, nadi se debe enojar
-de lo qu’es de aprovechar. En los príncipes
-hallo yo que la condicion perezosa es
-muy dañosa, y para bien gobernar á sus
-pueblos debrian mandar tener siempre en
-su córte un embajador por parte de su república,
-y un Juez de residencia contínuo dél
-en ella, para que del embajador supiese mejor
-lo que ha menester su tierra si está mal gobernada,
-y del juez de residencia fuese remediada,
-informando á su príncipe para que
-diese la pena condigna á quien la meresce,
-porque no se la den á él de perezoso en
-el otro mundo, que Jesucristo nuestro redentor
-no rehusó cualquier trabajo para redimirnos.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: No he oido mejor licion
-para bien gobernarse los príncipes, que si
-esto se hiciese como debe, muchos se salvarian
-que se pierden: decíme, ¿qué os parece
-de la condicion parlera?</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_460" id="Page_460">[460]</a></span></p>
-
-<p>Dixo don Luis Milan: Señor, la condicion
-parlera se dice ventera, por ser llena
-de viento, que la verbosidad es enemiga
-del buen hablar, y para ser uno bien hablado,
-si á vuestra excelencia le paresce, debe
-tener estas partes: Estar siempre en su pensamiento
-para pensar ántes que hable si es
-bueno ó malo lo que quiere hablar, que despues
-de mal hablado, si se ha de remediar,
-se verá ser remendado, y para guardarse de
-errar, sólo en lo que sabe debe hablar, sopena
-de ser tenido por nescio ó loco ó atrevido.</p>
-
-<p>Tambien debe considerar cada uno para
-lo que es bueno en la conversacion, porque
-hay unos que son buenos sólo para recitar, y
-quien no fuese para más, recite lo que habrá
-oido ó visto ó leido, por no ser tenido en
-ménos si habla más de lo debido. Otros hay
-que saben inventar razones, y quien tal
-gracia tuviere no lo deben atajar, pues desobliga
-á quien lo oyera de hablar. En ningun
-tiempo ni lugar deben estorbar á la
-persona que habla si es para dejarle hablar,
-que es una licencia que descubre muy licenciado
-á quien se la toma, que la mala crianza
-es gasta buenos, y la buena adoba malos.
-Dícese una razon de don Hernando de Abajos,
-marqués de Pescara, que fué tan excelente<span class="pagenum"><a name="Page_461" id="Page_461">[461]</a></span>
-cortesano como guerrero, pues tanto
-venció con avisadas palabras como por armas.
-Fué tenido por tan sabio y valeroso, que
-con su fama venció el gran Antonio de Leiva
-al rey de Francia una jornada que los
-franceses le tenian banderas dentro Pavía,
-y valióse con una estafeta que hizo entrar
-corriendo por Pavía diciendo: Victoria,
-victoria, que el Marqués de Pescara ha vencido
-á Lanzon, y viene en vuestro socorro;
-que puso tanto temor en los enemigos como
-esfuerzo en los españoles, pues vencieron á
-los franceses. Solia decir este invencible capitan
-cortesano que la obligacion de hablar
-es una pesada carga, y cuando alguno hablando
-bien desobligaba de hablar, no sólo
-debrian callar y escucharle, mas hacerle
-gracias, como hizo un portugués á un castellano
-competidor suyo, que no le daba lugar
-que hablase delante la dama que servian,
-y dixo: Portugués, ¿por qué no hablais?
-y él le respondió: Castelau, heu
-vos faço gracias que falais por los dos, e
-vos agradesceime que amo por mí e por
-vos.</p>
-
-<p><i>D.</i> Mejor estoy con el portugués, que el
-callado amor muy mejor es.</p>
-
-<p><i>C.</i> Y si algo quieren demandar, ¿han de
-callar?</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_462" id="Page_462">[462]</a></span></p>
-
-<p><i>D.</i> A quien pide lo qu’es malo, dalle del
-palo.</p>
-
-<p><i>C.</i> Y si meresce del pan, ¿qué le darán?</p>
-
-<p><i>D.</i> Si ha de ser para casar, d’este pan le
-pueden dar.</p>
-
-<p><i>C.</i> ¿Y si no es casamentero?</p>
-
-<p><i>D.</i> Ame, sirva y sospire, que un amor
-muy verdadero, un no, suele volver sí, que
-diciéndoles de no, á muchos casados ví que
-la ventura los casó.</p>
-
-<p><i>C.</i> Señora, nombrarse debria doña Esperanza,
-pues que la da.</p>
-
-<p><i>D.</i> Y vos don desesperado, de mal hablado.</p>
-
-<p><i>C.</i> ¿De no dar nada estais enojada?</p>
-
-<p><i>D.</i> Jugador de pasa pasa debeis ser.</p>
-
-<p><i>C.</i> Eso mismo soy, señora, pues me decis
-pasa pasa en mal hora.</p>
-
-<p><i>D.</i> A Dalmau me semejais, que figura
-por punto mostrais.</p>
-
-<p><i>C.</i> Mas ántes he mostrado el punto, pues
-en tal punto he venido, que la tengo retratada
-en mi posada.</p>
-
-<p><i>D.</i> ¿Quién os ha dado licencia de retratarme?</p>
-
-<p><i>C.</i> El que á vos os dió poder para matarme,
-qu’es vuestra gran hermosura, que en
-vella vi su pintura en mí pintada por idea
-aposentada.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_463" id="Page_463">[463]</a></span></p>
-
-<p><i>D.</i> Hablad alto, que n’os oigo lo que hablais.</p>
-
-<p><i>C.</i> Alto hablo, pues no es bajo sino lo
-que me abajais.</p>
-
-<p><i>D.</i> Altibajo debeis ser, y no brocado,
-pues andais desvariado.</p>
-
-<p><i>C.</i> Alto es todo el amador cuando no es
-bajo su amor.</p>
-
-<p><i>D.</i> Callad un poco, que dirán si hablar
-os oyen que sois loco, que por no dar á entender
-que os atreveis, disimulo lo que haceis,
-que un buen disimular vale más que
-mal hablar.</p>
-
-<p>Dixo el Duque: Mal estoy con la parlería
-inconsiderada, que bestia es desenfrenada.
-Nasce desta mala madre una peor hija
-nombrada Verbosidad, y los que la tienen
-para no ser enojosos de verbosos debrian
-tener en su memoria una recámara de muchas
-diversidades de razones, tomadas de
-lo mejor que leen y oyen y ven, que sin leer,
-oir ni ver no se puede bien saber; y haciéndose
-avisados desta manera la lengua verbosa
-se convertiria ensabrosa, y será muy bien
-oida hablando como sabida; pues sea la conclusion,
-que la parlería inconsiderada no debe
-ser creida ni escuchada si con arte no se
-hiciere avisada, que tanto cansa un verboso
-alocado como descansa un hablador avisado.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_464" id="Page_464">[464]</a></span></p>
-
-<p><i>D.</i> Mala estoy de unos requiebros largos,
-que ribetes viejos son.</p>
-
-<p><i>C.</i> Serán de mi competidor, que viejo
-muestra ser su amor.</p>
-
-<p><i>D.</i> Guardad que no sean vuestros, que
-á ropavejeros han apodado vuestros amores,
-que de viejos amadores tomais cuentos,
-pues de largos paran siempre en descontentos.</p>
-
-<p>Dixo el bachiller Molina: Señor Duque,
-á jaraves apodo á los malos amores, que
-mueven malos humores, si se dicen fuera
-tiempo y lugar que á veces suelen matar de
-frialdad, purgallos luégo es sanidad, y la
-purga debria ser despedilles con este cantar:</p>
-
-<p class="pp6 p1">
-No me sirvais, caballeros,<br />
-Ios con Dios,<br />
-Que purgada estoy por vos.</p>
-
-<p class="p1"><i>C.</i> Señor Bachiller, á vos habemos menester;
-sarnoso sois en amores, que rascando
-sacais sangre con humores. Mejor sería
-que preicásedes las leyes que se han hecho
-en la Salacorte para que no se pierda el
-amor, que no haceros purgador con tales
-purgas y jaraves, que sea despedido el amador
-de su amada. Guardaos de aquel refran
-que dice: El que hace cudolete le meresce
-en su posada.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_465" id="Page_465">[465]</a></span></p>
-
-<p>Dixo el Duque: Don Luis Milan, ¿en qué
-punto teneis el Cortesano que las damas os
-mandaron hacer?</p>
-
-<p><i>C.</i> Señor, ya está hecho y heme visto en
-una gran batalla por defendelle de quien
-vuestra excelencia oirá: La noche pasada,
-ántes del dia, salí al campo para ver en el
-curso de las estrellas si ternía contrarios
-mi libro, y buscando mi estrella, que es el
-planeta Març, vi que muchos cometas estaban
-encarados contra él con unas colas de
-fuego, y él echaba tan gran resplandor que
-en un cuarto de hora desaparecieron sus contrarios
-por tener dominio sobre las batallas.
-Este curso señalaba que los cometas eran
-invidiosos, que siempre señalan mal, y si no
-se ha de seguir en la persona que ha nascido
-debaxo el planeta Març, él se oposa delante
-d’ellos y queda vencedor. Este planeta,
-por ser mi estrella, señaló ser mi libro, que
-será vencedor de sus envidiosos, pues señala
-el cielo quien bien ó mal terná en el
-suelo. Y trasportado todo en este curso, vine
-á parar en unos campos solitarios al pié
-de un monte tan alto que parescia que llegaba
-al cielo, arbolado de maravillosos y odoríferos
-árboles, donde vi una hermosa ninfa
-extrañamente vestida, con una ropa de
-color de cielo, y por guarnicion al entorno<span class="pagenum"><a name="Page_466" id="Page_466">[466]</a></span>
-traia el arco Iri con unas letras de oro por
-toda ella que decian: El arco Iri y la verdad
-salen por seguridad. Admirado de ver
-tan extraña belleza, la saludé y dixe: Señora,
-pues fuí venturoso para veros, séalo
-para conoceros, que ya lo querria, pues asegurais
-de tristura, como hace el arco Iri,
-que asegura. Respondióme: Yo soy hija de
-la Razon, la ninfa de la verdad, y somos
-del alto Dios, á quien servimos las dos; sígueme,
-que para tu bien he venido. Tomóme
-de la mano y subimos á lo más alto de
-este monte, donde vi una muy hermosa plaza
-con una cerca torreada de extraña y muy
-fuerte fina piedra, grabadas unas letras por
-ella, que decian: <i>In ratione fortitudo, in fortitudine
-ratio</i>.</p>
-
-<p>En medio d’esta plaza estaba una casa-fuerza
-real, toda labrada de la misma piedra
-de la cerca. Las cubiertas eran de oro
-de martillo, y los suelos de plata, labrado todo
-de maravillosos esmaltes y figuras de notables
-varones que en este mundo tuvieron
-gran verdad y fe. Tenian debaxo sus piés
-muchos envidiosos en figura de perros, que
-son los animales que más envidia tienen.
-El nombre d’esta maravillosa casa estaba en
-la puerta del entrada intitulado con este letrero:
-<i>Domus rationis, ubi residentiadatur</i>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_467" id="Page_467">[467]</a></span></p>
-
-<p>La ninfa de la verdad me entró en una
-sala donde la Razon estaba sobre un trono
-real, que por estar donde reinaba, tenía
-debajo sus piés á la Voluntad, su enemiga,
-en figura de una cortesana mundanal, vestida
-de tornasol, con este letrero en sus manos,
-que decia: <i>Sine ratione voluntas sub
-pedibus ejus</i>.</p>
-
-<p>En vella me arrodillé á sus piés y pedíle
-la mano para que me la diese de correction,
-si mi Cortesano la merescia en la residencia
-que tomar me queria, que la Ninfa me dixo
-haberlo procurado contra envidia y su pasion,
-porque en mí no se perdiese, si la tengo,
-la razon. Y esta Reina que la representaba
-me dixo estas palabras: Yo te hice venir
-para tomarte la residencia que te conviene
-dar, porque no te la tome quien no la
-puede tomar, que de razon sólo juzga la
-Razon. Mucho holgaré que me digas la intincion
-y obra de tu Cortesano, pues sé la
-de los que te van á la mano, que son el Invidioso
-y el Ignorante y el Loco, que ya entran
-á contradecirte, que es el oficio d’ellos;
-ten paciencia y reposo, que mejor es envidiado
-que envidioso. El primero que entró
-fué el Invidioso en figura de un viejo muy
-arrugado, de color de alacran, mirando de
-cola de ojo como á traidor, con una ropa<span class="pagenum"><a name="Page_468" id="Page_468">[468]</a></span>
-toda de lenguas de fuego, y unas letras al
-entorno por guarnicion, que decian: <i>Ponam
-solium meum super astra cœli, et similis ero altissimo</i>.</p>
-
-<p>Luégo despues entró el Ignorante en figura
-de un sordo que no gusta de lo que no
-siente, con una ropa de muy grosero paño,
-y un mote en un sombrero, que decia: <i>Nescio
-vos</i>.</p>
-
-<p>El postrero que entró fué el Loco en figura
-de un hombre desnudo desvergonzado,
-con un letrero en sus manos, diciendo:
-<i>Quod habeo vobis do</i>.</p>
-
-<p>Mandóme la Razon que yo hablase primero,
-y dixe: Envidioso, dime, ¿qué ha de
-tener un libro para ser cual debe? Respondióme:
-Ser bueno. Yo le dixe: Más pensé
-que ser malo; tanto se dixeran el Nescio
-y el Loco, tus hermanos. Respondieron: ¿De
-qué te maravillas? ¿de haberte dicho la verdad
-nuestro hermano? y levantaron una
-gran risa, que bien parescia de quién era;
-y díxeles: Y’os respondo con lo que dixo
-un filósofo á un amigo suyo, que le decia
-que entrasen en una casa; respondióle el filósofo:
-Yo no entro en casa que se sienten
-las risas del cabo de la calle. Y volviendo á
-tí las razones, Envidioso, sabrás que para
-bien juzgar ha de saber el que juzga las partes<span class="pagenum"><a name="Page_469" id="Page_469">[469]</a></span>
-que debe tener lo juzgado para ser bueno,
-y si tú las supieras, respondieras á mi
-pregunta, que cuatro cosas habia menester
-un libro para ser bueno. La primera que ha
-de tener, ser útil, porque todo lo que hay
-en el libro pueda aprovechar para lo que es
-hecho, como hallarán en este tu envidiado,
-que tiene muchas sentencias de filosofía y
-muchas jocosidades y cuentos para aprobacion
-de razones; tiene estilos para saber hablar
-y escribir á modo de córte, á quien yo
-he querido tanto imitar, que por la brevedad
-de palabras y la verbosidad que no tiene,
-será menester leerle á espacio y con atencion
-para mejor gustar lo que no se gusta sin
-pensar.</p>
-
-<p>La segunda que debe tener, ser delectable,
-prosiguiendo de bien en mejor todo lo
-que tratáre, porque no enfade y ponga gana
-de leerle muchas veces, para que mejor
-quede lo bueno d’él en la memoria del lector;
-y por esto he tratado con diversos lenguajes
-que á tí, Envidioso, te han hecho deslenguado,
-no mirando que muchos autores extranjeros
-lo han hecho, que no dices mal
-sino por decille de tu natural.</p>
-
-<p>La tercera que ha de tener, ser inventivo,
-para que no sea aborrescido por ladron si le
-hallan con el hurto en las manos, porque<span class="pagenum"><a name="Page_470" id="Page_470">[470]</a></span>
-las tuyas no le azoten como á verdugo, que
-por el mal uso no tiene piedad, y ésta es
-gran desvergüenza del que hace con obras
-ajenas libro suyo; que por huir de tus envidiosos
-azotes me guardé de ser ladron de
-la primera hasta la postrera letra d’este libro,
-qu’está libre, si no de tu envidia, que
-no le hallará la razon ni la verdad, fuera de
-la historia, que no es hurto, para que tú le
-puedas ahorcar.</p>
-
-<p>La cuarta que ha de tener es arte, servando
-las partes de la retórica: tratar cada
-cosa en su lugar, principio, medio y fin,
-con sus preparaciones y colores retóricos para
-autorizar lo que propone y acaba, poniendo
-gran fuerza en las palabras atractivas para
-traer los ánimos á lo que el autor quiere.
-Esto es lo que ha de tener un buen libro y
-un buen orador en el hablar y escribir, que
-si tú la tuvieses, no ternias de qué tener envidia,
-que el envidioso muéstrase defectuoso,
-y á su envidiado hace más aventajado.</p>
-
-<p>La intincion mia en este Cortesano ha
-sido representar todo lo que en córtes de
-príncipes se trata: diversidad de lenguas, por
-las diversas naciones que suele tener; uso de
-todos los estilos, usando del altiloco en las
-cosas altas, que son consejos y pareceres para
-gobernar nuestra vida y estados; sirviéndome<span class="pagenum"><a name="Page_471" id="Page_471">[471]</a></span>
-del mediocre para las conversaciones
-jocosas de graves cortesanos, exercitando el
-ínfimo para las pláticas risueñas de donosos
-y truhanes, que por secretos y públicos lugares
-de señores, alivian de las pesadumbres
-de los negocios y gravedades. Yo pido
-de merced á quien leyere este libro, que
-mire la intincion de cada cosa para lo que
-fué hecha, que no hay bajedad mal dicha
-si está como debe, ó para alegrar y divertir
-d’aquello que turando mucho enfada, ó para
-hacer preparaciones, que de las burlas se saquen
-provechosas véras; y si no saben juzgar,
-pidan lo que ignoran á quien lo entiende,
-porque les pueda aprovechar para
-no dexar de leer y más saber.</p>
-
-<p>Mandó la Razon al Envidioso que hablase,
-y él queria y no sabía, que contra
-razon no podia ni acertaba, que era señal
-que hablaba contra verdad; <i>quia fortior est
-veritas</i>. Y visto la Razon el efecto que hace
-la Verdad, que turba los sentidos á sus contrarios
-delante d’ella, hizo parte por sí misma
-para que la Razon juzgase quién la tenía,
-que tratando della, la Verdad está
-agraviada si van contra la Razon, que madre
-y hija entrambas son. Y el juicio que la
-Razon hizo, fué avisar á todos que aprovechasen
-con estos presentes versos:</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_472" id="Page_472">[472]</a></span></p>
-
-<p class="pc1">CARMINA CONSONANTIA DUODECIM SYLLABARUM,<br />
-IN OCTAVA RIMA.</p>
-
-<p class="pp6i p1"><i>Si de longe vides et profundus eris,<br />
-Respice per librum eius horizontem<br />
-Utilem suavem, gustabis hunc fontem<br />
-Si liber in libro, teipsum videris;<br />
-Synon si non eris, agam tibi gratias,<br />
-Ulysses ne fias, in forma fallace;<br />
-Crede mihi, lector, audi, vide et tace;<br />
-Quod tibi non velis alteri non facias.</i></p>
-
-<p class="pc1">Fué impresa la presente obra en la insigne<br />
-ciudad de Valencia, en casa de Joan<br />
-de Arcos, corregida á voluntad<br />
-y contentamiento del autor.<br />
-Año <span class="smcap">MDLXI</span>.</p>
-
-<p class="pr4 p1">Vt. Blasius Navarro.</p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b472.jpg" width="200" height="151"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b472a.jpg" width="400" height="303"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b472b.jpg" width="400" height="327"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b473.jpg" width="500" height="179"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_473" id="Page_473">[473]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p2">PRÓLOGO.</h2>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p><i>Señoras damas: resplandeciente virtud: estrellas
-relumbrantes: glorias de los caballeros:
-espejo de gala: celestial hermosura: exemplo
-de crianza: graciosa conversacion: leyes y
-mando en la tierra para dar vida y muerte y
-fama de inmortal memoria. ¿Quién será tan ignorante
-que no conozca todo lo sobredicho ser
-poca alabanza, para tanto merecimiento? No
-hay ninguno que ignore que con mucha razon
-os podemos decir señoras damas, pues sois tan
-señoras que no hay poder humano que sea poder
-delante el vuestro. Si no, dígame alguno
-¿qué poder humano hay en esta vida que pueda
-hacer una tan gran cosa como las damas hacen,
-en mudar un hombre y hacelle todo otro de lo
-que es? ninguno en este mundo podrá hacer de
-un cobarde valiente y ni de un avaro liberal, sino
-estas tan poderosas señoras, que mudan condicion,<span class="pagenum"><a name="Page_474" id="Page_474">[474]</a></span>
-sér y vida al hombre que por ellas es
-hombre. Tambien con mucha razon os podemos
-decir resplandeciente virtud, pues siendo la
-mesma virtud resplandeceis tanto en virtudes,
-que cegais á todos los ojos que con vicio os miran,
-como el rayo del sol á la vista humana, y
-dais tan clara y fuerte vista á los ojos que con
-virtud os miran, como tiene el águila mirando
-el rayo del sol. Tambien con mucha razon os
-podemos decir estrellas relumbrantes, pues pareciendo
-por la tierra entre la vulgar gente, relumbrais
-como las estrellas del cielo entre las
-tinieblas de la noche. Tambien con mucha razon
-os podemos decir gloria de los caballeros, pues
-todo lo que parece trabajo por servir las damas
-es gloria; que si la gloria es descanso de
-trabajos, y contentamiento de vista, y alegría
-de pensamientos, ¿qué otra cosa es el trabajo
-del caballero, sirviendo su dama como caballero,
-sino descanso? ¿Y qué mayor contentamiento
-en este mundo para la vista que ver una gentil
-dama? ¿ni qué mayor alegría de pensamiento
-que veros servidor de quien os hace tan señor?
-No parece el señor ser tan señor, ni el caballero
-tan caballero, sino sirviendo las damas con tales
-servicios, que el trabajo se convierta en descanso,
-y el mirar en contentamiento, y el pensar
-en alegría. Tambien con mucha razon os podemos
-decir espejo de gala, pues nunca se tiene el<span class="pagenum"><a name="Page_475" id="Page_475">[475]</a></span>
-caballero ni es tenido por perfecto galan, de
-muy bien adereszado de cuerpo y de alma, sino
-cuando las damas dicen que lo es; pues si el caballero
-no es galan si las damas no lo dicen,
-con mucha razon las podemos tener por la misma
-gala, pues el buen parescer dellas es espejo
-de gala, donde nos habemos de mirar para parescer
-bien. Tambien con mucha razon os podemos
-decir celestial hermosura, pues ninguna
-hermosura paresce tanto ser venida del cielo como
-la de las damas y señoras. Que aunque toda
-hermosura es criada por el Criador de todos,
-en las damas se paresce más aquello que dice</i>:
-Signatum est super nos lumen vultus tui,
-Domine. <i>Tambien con mucha razon os podemos
-decir exemplo de crianza, pues la mayor cortesía
-de los caballeros no es tanto como la menor
-cortesía de las damas, porque en ellas no hay
-menor ni poco, sino mayor y mucho, pues el
-gran merescimiento dellas todo lo meresce. Tambien
-con mucha razon os podemos decir graciosa
-conversacion, pues sois la misma gracia, y en
-tanta manera, que si un caballero habla una razon
-sábia, y una dama dice una otra razon avisada,
-en más y por más graciosa será tenida la
-de la dama que la del caballero, por la poca turbacion
-de ingenio que siempre tienen y la mucha
-que nosotros delante dellas tenemos, y por aquel
-gran privilegio que tienen por haberse dicho en<span class="pagenum"><a name="Page_476" id="Page_476">[476]</a></span>
-la más alta de todas</i>: Gracia plena. <i>Tambien
-con mucha razon os podemos decir leyes y mando
-en la tierra para dar vida y muerte y fama de
-inmortal memoria, pues ninguna ley humana
-hace tanto sentir que la vida parezca muerte,
-y la muerte vida, sino la ley y mando de las damas,
-porque si un caballero es desfavorecido ó
-desdeñado dellas, todo lo que es vida le paresce
-muerte, pues sabe á muerte su vida, y todo lo
-que le paresce muerte por amarlas y servirlas
-es vida, pues les da fama de inmortal memoria.
-Considerando, pues, tan gran merecimiento y
-valor de tan poderosas y excelentes señoras,
-¿quién no trabajará en servirlas y alabarlas sino
-el que ni es para uno ni para otro? Y por no
-ser yo tenido por tal, ofrezco mi voluntad por
-obra, pues ninguna obra, por grande que fuese,
-sería sino voluntad para servir tan grandes señoras,
-y por esta razon este libro, intitulado
-el</i> Juego de mandar, <i>es pequeño, pues tambien
-lo sería aunque fuese grande. Recíbanlo como
-á pequeño servicio y gran voluntad, y rescebido
-desta manera el libro será grande, e yo el más
-dichoso servidor de damas.</i></p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_477" id="Page_477">[477]</a></span></p>
-
-<p class="pc4">LA MANERA COMO SE HA DE JUGAR ESTE<br />
-JUEGO DE MANDAR.</p>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p>Teniendo un caballero el libro entre sus
-manos cerrado, suplicará á una dama que
-le abra, y abierto que le haya, hallarán
-una dama y un caballero pintados cada uno
-con un mote delante sí. El de la dama será
-para mandar el caballero, el cual ha de ser
-muy obediente, pues por la obediencia que
-ha de tener en hacer lo que le mandará la
-dama, tiene mote á su propósito en el libro;
-y el caballero que no será obediente sea
-condenado por las damas en lo que les pareciere,
-y echado de la sala. Despues otro
-caballero y otra dama harán lo mismo que
-los primeros han hecho, y todos los otros
-despues, por su órden, hasta que las damas
-manden cesar el juego.</p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b477.jpg" width="300" height="97"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_478" id="Page_478">[478]</a></span></p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b478.jpg" width="400" height="215"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-
-<p class="pp12i p4">Alzad los ojos al cielo<br />
-Sospirando si podeis,<br />
-Que muy presto alcanzaréis<br />
-Tanto cuanto monta un pelo.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Pues quereis que yo lo diga,<br />
-Yo haré vuestro mandado,<br />
-Pero siento gran fatiga,<br />
-Que muriendo por mi amiga<br />
-No parezca enamorado.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Levantaos á bailar,<br />
-Que con tal disposicion<br />
-Bien podeis bailar sin són.</p>
-<p class="pp12i p1">No paresceria loco<br />
-En bailar sin són por vos<br />
-Si bailásemos los dos.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_479" id="Page_479">[479]</a></span>Y decilde, si hay Merina,<br />
-Yo la mar, vos la marina.</p>
-<p class="pp12i p1">Merina,<br />
-Yo la mar d’amar muy dina,<br />
-Pues mi corazon ha echado,<br />
-Como hombre ahogado,<br />
-De la mar á la marina.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Levantaos y decid<br />
-Un requiebro á la dama<br />
-Que aquí ménos os ama.</p>
-<p class="pp12i p1">Ninguna tan mal me quiere,<br />
-Como vos m’habeis mostrado;<br />
-Pues á vos soy enviado,<br />
-Sufridme lo que os dijere.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Descalzaos los zapatos,<br />
-Y si os hieden vuestros piés,<br />
-Calzaros heis al reves.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo bien me descalzaré,<br />
-Y por lo que me haceis,<br />
-Plega Dios que’n mí halleis<br />
-Zapato de vuestro pié.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Sospirad un gran sospiro<br />
-D’aquellos que vos soleis<br />
-Cuando ménos mal teneis.</p>
-<p class="pp12i p1">Con las burlas que decis,<br />
-Y el mal que me haceis,<br />
-Más sospiros sacaréis<br />
-De los que vos me pedis.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_480" id="Page_480">[480]</a></span>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscando entre estas damas,<br />
-Decid, si Ursola hubiere,<br />
-Quien os vió, ¿como no muere?</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">No será tirar de loco,<br />
-Mas de cuerdo,<br />
-Si por vos el seso pierdo.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Limpiaos las narices<br />
-Que no diga algun donoso<br />
-Que sois sucio e mocoso.</p>
-<p class="pp12i p1">Tambien lloran mis narices<br />
-Lo que lloro con mis ojos,<br />
-Lágrimas de mis enojos.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Yo os ruego, pues tengo mando,<br />
-Que canteis,<br />
-Por ver si parescéreis<br />
-Como pareceis callando.</p>
-<p class="pp12i p1">Cantar mal y porfiar<br />
-Es muy malo,<br />
-Cuando más os dan del palo.<br />
-Que del pan del bien amar.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-Y si hay Jerónima,<br />
-Decilde cómo le va.</p>
-<p class="pp12i p1">Jerónima<br />
-Decirme ha, va como va,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_481" id="Page_481">[481]</a></span>Yo diré, no como debe,<br />
-Pues que sé qu’ella no bebe<br />
-Con el cáliz que me da.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Jugad á pasa Gonzalo<br />
-Vos y el que está cabo vos,<br />
-Y reirme de los dos.</p>
-<p class="pp12i p1">Si jugamos á pasar,<br />
-El Gonzalo quiero ser<br />
-Para daros más placer.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Limpiaos vuestros ojos<br />
-Y pestañas,<br />
-Que están llenos de lagañas.</p>
-<p class="pp12i p1">Secáronse por mi mal<br />
-Lágrimas de mis entrañas,<br />
-Y han quedado en las pestañas<br />
-Secas por una señal.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Id pidiendo con un guante<br />
-Para ver lo que os darán<br />
-Todas cuantas aquí están.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo bien andaré pidiendo<br />
-Lo que mucho ha menester<br />
-Este pobre de placer.</p>
-<p class="pp12i p1">Buscando por estas damas,<br />
-Decilde, si hay Mencía,<br />
-Hermosura y alegría.</p>
-<p class="pp12i p1">Mencía,<br />
-Quien os hizo bien sabía<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_482" id="Page_482">[482]</a></span>Que criaba en vos dos cosas,<br />
-Hermosura entre hermosas,<br />
-Y entre tristes alegría.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Yo os mando que toqueis palmas,<br />
-Pues yo sé que poco á poco<br />
-Vos las tocaréis de loco.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo lo haré como mandais,<br />
-Que ya há mucho que las toco,<br />
-Que por vos he vuelto loco.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">A la noche yo querria<br />
-Que canteis en la vihuela:<br />
-Nadie de mi mal se duela,<br />
-Pues que todo es alegría.</p>
-<p class="pp6i p1">A la noche cantaré,<br />
-Nadie de mi mal se duela,<br />
-Pues el mismo me consuela.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Arrancaos dos cabellos<br />
-De vuestras barbas muy presto<br />
-Sin hacer señal ni gesto.</p>
-<p class="pp12i p1">Hé aquí ya dos cabellos,<br />
-Mas si yo fuese de ellas,<br />
-A cabellos ó cabellas<br />
-Me querria ver con ellos.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-Y diréis, si hay Raphela:<br />
-Quien os ama siempre vela.</p>
-<p class="pp12i p1">Raphela,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_483" id="Page_483">[483]</a></span>Quien os ama siempre vela,<br />
-Que durmiendo está velando<br />
-Quien á vos está ensoñando.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Yo os mando que os asenteis<br />
-Al cabo d’aquella sala,<br />
-Que de léjos vuestra gala<br />
-Muy mejor la venderéis.</p>
-<p class="pp12i p1">¿Qué aprovecha que yo esté<br />
-Léjos de poder hablaros,<br />
-Pues estoy para alcanzaros<br />
-Tan cerca como yo sé?</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Un deseo me ha tomado<br />
-De veros cómo correis,<br />
-Si no os correis.</p>
-<p class="pp12i p1">Un otro deseo tengo<br />
-D’alcanzaros, por mi vida,<br />
-De corrida.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Yo os mando que me sirvais<br />
-Ciertos dias la semana,<br />
-Y si estoy de mala gana,<br />
-Que por do venis volvais.</p>
-<p class="pp12i p1">Si atras he de volver,<br />
-Cuando tal os hallaré,<br />
-Cierto está que caeré,<br />
-Pero no de bien querer.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-Y si Aldonza hay diréis:<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_484" id="Page_484">[484]</a></span>Vos sabeis á qué sabeis.</p>
-<p class="pp12i p1">Aldonza sabe<br />
-Sólo ella á lo que sabe,<br />
-Que quien quiere gustar della,<br />
-Gustará sólo en vella<br />
-Lo que en ella nunca cabe.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Yo os mando que no hableis<br />
-Por espacio de un hora,<br />
-Porque no nos enojeis<br />
-A criada ni á señora.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo haré vuestro mandado,<br />
-Mas á veces yo no mando,<br />
-Pues harto habla callando<br />
-Quien de vos es mal tratado.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">No quiero que esteis sentado<br />
-Hasta tanto que os lo diga,<br />
-Por ver si ternéis fatiga<br />
-De haberos yo mandado.</p>
-<p class="pp12i p1">Vos holgais de verme en pié<br />
-Para más cansar mis piés;<br />
-Yo querria estar en tres<br />
-Por lo que me cansaré.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Iréis con ojos cerrados<br />
-A tocar á la pared<br />
-Y pedirme una merced.</p>
-<p class="pp6i p1">La merced que y’os pido<br />
-Pues cegado me habeis,<br />
-Que vos, señora, me guieis.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_485" id="Page_485">[485]</a></span>Y decid á Isabel<br />
-Matadora no cruel.</p>
-<p class="pp12i p1">Isabel<br />
-Tiene el nombre de Abel<br />
-Y las obras de Caín,<br />
-Dos contrarios en un fin,<br />
-Matadora no cruel.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Levantaos á saltar,<br />
-Que saltando ganaréis<br />
-Algun baque que daréis.</p>
-<p class="pp12i p1">Si saltando yo pudiese<br />
-Dar un baque do querria,<br />
-Nunca me levantaria.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">No lo hagais de mala gana,<br />
-Que n’os pienso hacer enojo;<br />
-Cerradnos una ventana<br />
-Y seréis de ella cerrojo.</p>
-<p class="pp12i p1">Tiro de tan cruel guerra<br />
-Busque á otro que escalabre,<br />
-Que á dó una se cierra<br />
-Otra ventana se abre.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Meteos á la ventana<br />
-Hasta que seais llamado<br />
-Ó saludado.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo iré con condicion,<br />
-Que si no soy saludado<br />
-Sea yo de vos llamado.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_486" id="Page_486">[486]</a></span>Y decilde, si hay Juana,<br />
-En la gala muy galana.</p>
-<p class="pp12i p1">Juana,<br />
-En la gala muy galana,<br />
-Y hermosa entre hermosas,<br />
-Y á quien matan estas cosas<br />
-Nunca sana.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Extendeos en el suelo,<br />
-Como hombre amortecido,<br />
-Y echad un gran gemido.</p>
-<p class="pp12i p1">Vos, señora, sois el suelo,<br />
-y yo soy el extendido<br />
-Enterrado en vuestro olvido.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Levantaos con dos otros,<br />
-Y los tres sin lision<br />
-Jugaréis al abejon</p>
-<p class="pp12i p1">L’abejon sabeis que dice,<br />
-Cuando él hace zun zon,<br />
-Que las damas falsas son.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Allegad á una dama<br />
-Y decilde en confision<br />
-Una muy buena razon.</p>
-<p class="pp12i p1">Véome con tanta pena<br />
-Y con tanta turbacion,<br />
-Que no estando en razon,<br />
-¿Cómo la diré muy buena?</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_487" id="Page_487">[487]</a></span><p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-Y decilde á Leonor:<br />
-Quien os sirve es muy señor.</p>
-<p class="pp12i p1">Leonor,<br />
-Quien la sirve es muy señor,<br />
-Pero no della,<br />
-Que vencido queda en vella.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Mandad luchar á dos pajes,<br />
-Y si el vuestro es vencedor,<br />
-Vos lo seréis en amor.</p>
-<p class="pp12i p1">Nunca me veré perdido,<br />
-Ni mi paje perdedor,<br />
-Pues que yo soy en amor<br />
-Vencedor de bien vencido.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Quitaos de la cabeza<br />
-Vuestra gorra, porque creo<br />
-Que con ella estais más feo.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo me quitaré la gorra,<br />
-Pero no de la cabeza,<br />
-Que en vos nunca se estropieza.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">En el suelo arrodillado<br />
-Soplicad á una dama<br />
-Que os mande meter en fama<br />
-De muy frio enamorado.</p>
-<p class="pp12i p1">Agora, por Dios eterno,<br />
-Veo mi trabajo en vano,<br />
-Pues que siendo un verano<br />
-Me tienen por un invierno.</p>
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_488" id="Page_488">[488]</a></span>
-
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i p1">Buscando por estas damas,<br />
-Decilde, si hay Francisca,<br />
-Quien os ama bien s’arrisca.</p>
-<p class="pp12i p1">Francisca,<br />
-Quien os ama bien s’arrisca,<br />
-Que si muere por tal dama,<br />
-Siempre vivirá su fama.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Yo os mando que digais<br />
-De cuantas soy servidor,<br />
-Para daros por traidor.</p>
-<p class="pp12i p1">A traidoras ser traidor,<br />
-Pues no hay otro remedio<br />
-Que á traidor traidor y medio.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Por mostrar qué gesto haceis,<br />
-Reios sin alegría<br />
-Con una risada fria.</p>
-<p class="pp12i p1">Vuestro amor anda tan frio,<br />
-Que helando mi placer,<br />
-El reir frio ha de ser.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Yo os mando que digais<br />
-De las gracias que soleis,<br />
-Y que vos os las riais,<br />
-Que solo las reiréis.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo haré lo acostumbrado<br />
-Vuestras gracias diciendo,<br />
-Y ellas me han tan maltratado,<br />
-Que no quedaré riendo.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_489" id="Page_489">[489]</a></span><p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-Y diréis á Margarita:<br />
-Vuestra gracia es infinita.</p>
-<p class="pp12i p1">Margarita,<br />
-Es su gracia infinita,<br />
-Tanto que los que la miran<br />
-La dessean y sospiran.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Jugaréis otro y vos<br />
-Con las manos á la esgrima,<br />
-Y el que quedará encima<br />
-Sea señor de los dos.</p>
-<p class="pp12i p1">Hartas veces he jugado<br />
-Con mis males á la esgrima,<br />
-Pero nunca fuí encima,<br />
-Pues no os he señoreado.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Y’os mando, si vos quereis,<br />
-Que digais una mentira<br />
-D’aquellas que vos soleis.</p>
-<p class="pp12i p1">Nunca mentí, por mi fe,<br />
-En deciros que soy vuestro,<br />
-Pues lo siento y lo muestro.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Bajad bajo á la entrada<br />
-Y subid con gran presencia,<br />
-Y haréis una reverencia<br />
-A la que n’os tiene en nada.</p>
-<p class="pp12i p1">Aunque no me tenga en nada<br />
-No me quiero maldecir,<br />
-Pues me veo ya subir<br />
-La escalera del entrada.</p>
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_490" id="Page_490">[490]</a></span>
-
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i p1">Buscaréis por estas damas<br />
-Si hubiere Chatalina,<br />
-Y decilde que es divina.</p>
-<p class="pp12i p1">Chatalina<br />
-En sus obras es divina,<br />
-Y humana cuando mira<br />
-Al galan que la sospira.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Id pidiendo con un guante,<br />
-Para ver lo que os darán<br />
-Todas cuantas aquí están.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo bien andaré pidiendo<br />
-Lo que más ha menester<br />
-Este pobre de placer.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Haceos á la ventura,<br />
-Y decid á dos ó tres<br />
-Que os digan qué hora es.</p>
-<p class="pp12i p1">Las horas de gran contento,<br />
-Cuando las quieren contar<br />
-Más presto suelen pasar.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Abajad bajo á la puerta<br />
-Y pedid á dos ó tres<br />
-Cuanto tenemos del mes.</p>
-<p class="pp12i p1">Si ha de ser en mi favor,<br />
-Dende agora os lo muestro,<br />
-Si me asentais por vuestro<br />
-En libro de servidor.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_491" id="Page_491">[491]</a></span><p class="pp12i">Buscaréis por estas damas<br />
-Si hay Ángela alguna,<br />
-Y decilde, sola una.</p>
-<p class="pp12i p1">Ángela,<br />
-Ángel es, ángel será,<br />
-Y á quien ella es el bueno<br />
-Siempre está de gloria lleno.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Punchad vuestra mala lengua<br />
-Con un alfilé delgado,<br />
-Pues que sois tan mal hablado.</p>
-<p class="pp12i p1">Porque sienta mayor mengua<br />
-Ha causado mi pasion,<br />
-Qu’en hablar mi corazon<br />
-Lo borra todo la lengua.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Menazalda con el dedo<br />
-A quien vos sois servidor,<br />
-Por ver si hará de miedo<br />
-Lo que no hace d’amor.</p>
-<p class="pp12i p1">Pláceme, mas yo recelo<br />
-Qu’esta burla cueste cara,<br />
-Pues será escupir al cielo<br />
-Y volverme á la cara.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Volved los ojos en blanco,<br />
-Mostrando muy grande enojo,<br />
-Y diréos tan blanco el ojo.</p>
-<p class="pp12i p1">De haber sido tan franco<br />
-Y de verme tan cativo,<br />
-Volveré, pues que no vivo,<br />
-Mis tristes ojos en blanco.</p>
-
-<span class="pagenum"><a name="Page_492" id="Page_492">[492]</a></span>
-
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas<br />
-Si hay alguna Esperanza,<br />
-Y diréis sin confianza.</p>
-<p class="pp12i p1">Esperanza,<br />
-En su nombre hay confianza<br />
-Y en sus obras no es tal,<br />
-Pues á mí me hacen mal.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Meté el dedo en vuestra boca<br />
-Y mordelde con gran saña,<br />
-Y será muy buena maña<br />
-Si engañais alguna loca.</p>
-<p class="pp12i p1">Ninguna veo tan loca<br />
-Que se deje ya engañar,<br />
-Sino mordiendo el lugar<br />
-Con que se gana la boca.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Preguntad á una dama<br />
-Si llegais á treinta años,<br />
-Que, segun vuestros engaños.<br />
-Mas nos muestra vuestra fama.</p>
-<p class="pp12i p1">Si engañando á quien engaña<br />
-Perdones s’han alcanzado,<br />
-¿Cuántos habeis vos ganado?</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Echad fuera esos pajes,<br />
-Vayan fuera de la sala,<br />
-Pues pareceis maestresala.</p>
-
-<p class="pp12i p1">Muy mejor pareceria,<br />
-De mayor nombre y fama,<br />
-Maestro en cama.</p>
-<span class="pagenum"><a name="Page_493" id="Page_493">[493]</a></span>
-
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i p1">Buscad bien por estas damas<br />
-Si hallais alguna Ines,<br />
-Y decilde: una es.</p>
-<p class="pp12i p1">Ines,<br />
-En el mundo una es,<br />
-Sola Fénix en el mundo,<br />
-Sin igual ni sin segundo.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Pues que sois buen cazador,<br />
-Haced con un pañezuelo<br />
-Un señuelo.</p>
-<p class="pp12i p1">A quien yo haré señuelo<br />
-Me verná tarde ó temprano<br />
-A la mano.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Id delante una dama<br />
-Y decilde un donaire<br />
-De buen aire.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo iré delante aquella<br />
-Que no sé sino mirarla<br />
-Y contemplarla.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Preguntad á una dama<br />
-Si sois para ser amado<br />
-O desamado.</p>
-<p class="pp12i p1">A quien yo preguntaré<br />
-Ya yo sé qué me dirá,<br />
-Segun os va.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_494" id="Page_494">[494]</a></span>Diréis á Beatriz,<br />
-Tú mi sola emperatriz.</p>
-<p class="pp12i p1">Beatriz<br />
-Es mi sola emperatriz;<br />
-Y hame muerto con justicia,<br />
-Pues no mata con malicia.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Pues que sois un espantajo,<br />
-Espantad una doncella<br />
-Y n’os allegueis á ella.</p>
-<p class="pp12i p1">Si suelen morir d’amores,<br />
-Mejor soy para matar<br />
-Que no soy para espantar.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Preguntad á una dama,<br />
-Si mostrais en ser callado<br />
-Enamorado.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo se lo preguntaré,<br />
-Y en mi gesto lo verá<br />
-Y creerá.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Mal os está vuestra gorra;<br />
-Ensayadla á uno ó dos<br />
-Si estará mejor que á vos.</p>
-<p class="pp12i p1">Gorra que tan bien criada<br />
-Siempre ha sido para vos,<br />
-¿Por qué burlais de los dos?</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Buscaréis por estas damas,<br />
-Y si Anna se hallará,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_495" id="Page_495">[495]</a></span>Decilde vos mi manná.</p>
-<p class="pp12i p1">Anna<br />
-Es como una manna<br />
-D’allá del cielo caida,<br />
-Muy sabrosa é bien sabida.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Soplicad á vuestra dama<br />
-Que por toda una semana<br />
-N’os mire de mala gana.</p>
-<p class="pp12i p1">Ya quisiese mi ventura<br />
-Que á mirarme se volviese,<br />
-Y fuese como quisiese.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Vuestra capa está bien hecha,<br />
-Y en mirarla he conocido<br />
-De la bolsa que ha salido,<br />
-En ser corta y tan estrecha.</p>
-<p class="pp12i p1">Ya yo sé lo que mandais<br />
-Que sea muy largo y hecho,<br />
-Que quien es corto y estrecho<br />
-Con razon lo motejais.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Estiraos esas calzas,<br />
-Que no diga algun donoso<br />
-Que son calzas de gotoso.<br />
-<br />
-Son tan viejos mis amores,<br />
-Que de viejos han rugado<br />
-Mis carrillos y calzado.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">No es dese cuerpo esa capa,<br />
-Y pues no es de galan,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_496" id="Page_496">[496]</a></span>Ensayalda algun truhan.</p>
-<p class="pp12i p1">Pues quereis que me la quite,<br />
-Vístasela el más gracioso,<br />
-Y será vuestro donoso.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">La dama qu’en su mote está,<br />
-Si la veis en esta sala,<br />
-Decilde con mucha gala:<br />
-Laudomia, Laudomia.</p>
-<p class="pp12i p1">Laudomia es<br />
-La que siempre fué despues,<br />
-Y ántes della<br />
-De su nombre la más bella.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Preguntad á una dama<br />
-Que de qué os ha venido<br />
-Estar tan descolorido.</p>
-<p class="pp12i p1">Desque perdí la esperanza,<br />
-Que es color del amador,<br />
-He perdido la color.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Preguntad á una dama<br />
-Cuándo, poco más ó ménos,<br />
-Seréis vos de los muy buenos.<br />
-<br />
-Muy bueno para bellaco<br />
-Soy yo siempre y seré<br />
-En lo que sé.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Si la veis en esta sala,<br />
-Decilde á Violante:<br />
-Ya soy vuestro diamante.<br />
-<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_497" id="Page_497">[497]</a></span>Violante,<br />
-Yo soy vuestro diamante<br />
-Falso, pues que ser no puedo<br />
-Anillo de vuestro dedo.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Sabed de cuantas aquí están,<br />
-O de quien querréis pedillo,<br />
-Si destar flaco, amarillo,<br />
-Sois salido tan galan.</p>
-<p class="pp12i p1">Donde sobra tanto afan,<br />
-Con razon puedo decillo,<br />
-Que yo soy el amarillo,<br />
-Y lo flaco es el galan.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Si hallais en esta sala<br />
-A María,<br />
-Decilde: yo os amaria.</p>
-<p class="pp12i p1">María,<br />
-Con razon os amaria<br />
-Como hombre,<br />
-Si no por vuestro gran nombre.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Vuestro amor viejo y rugado<br />
-Bien será que lo mudeis,<br />
-Porque ya n’os pareceis,<br />
-Que andais muy corcovado.</p>
-<p class="pp12i p1">Ponerme quiero una muda<br />
-Y mudar nuevo amor<br />
-Para parescer mejor,<br />
-Que quien muda Dios le ayuda.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Saquen algo de comer,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_498" id="Page_498">[498]</a></span>Que ver quiero si maxcais<br />
-De la suerte que hablais.</p>
-<p class="pp12i p1">El que no puede tragar<br />
-Ningun bien en sus pasiones,<br />
-Maxca siempre las razones.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">A la muy linda Felipa<br />
-Decilde muy sospirando:<br />
-Con vos tiene amor gran mando.</p>
-<p class="pp12i p1">Felipa,<br />
-A vos sólo se aplica<br />
-Este mote tan señor:<br />
-Toda cosa vence amor.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Quitaos la capa y sayo,<br />
-Y verémos si el jubon<br />
-Es mejor que no el sayon.</p>
-<p class="pp12i p1">Lo encubierto es lo mejor,<br />
-Que lo que se puede ver<br />
-No da tanto de placer.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Enviadle un recaudo<br />
-A quien mal recaudo os da,<br />
-Por ver qué responderá.</p>
-<p class="pp12i p1">Ella me responderá<br />
-Lo que siempre suele hacer,<br />
-El callar por responder.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Id delante una dama<br />
-Con mesura<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_499" id="Page_499">[499]</a></span>Y decilde la ventura.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo le diré la ventura,<br />
-Que bien la sé por su mano,<br />
-Pues me convirtió en gitano<br />
-Lo cruel de su hermosura.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Si la veis en esta sala,<br />
-Diréis á la linda Elena,<br />
-Vos la gloria, yo la pena.<br />
-<br />
-E lena,<br />
-Vos la gloria, yo la pena,<br />
-Pues no soy por mi tristura<br />
-Vuestro Páris en ventura.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Preguntad á una dama,<br />
-Si teneis de gracioso<br />
-Tan poco como de hermoso.</p>
-<p class="pp12i p1">No soy cierto gracioso,<br />
-Pero doy gracias á Dios<br />
-Que si no soy para vos,<br />
-Para otra soy hermoso.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Decilde que os adevine<br />
-Una dama<br />
-Qué soñastes en la cama.</p>
-<p class="pp12i p1">Mucho más quiero creer<br />
-Lo que ella pensará<br />
-Que lo que adevinará.</p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pp12i">Si Hipólita veréis,<br />
-Decilde de vuestra parte:<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_500" id="Page_500">[500]</a></span>Hermosura y muy gran arte.</p>
-<p class="pp12i p1">Hipólita,<br />
-Quien la vee bien verá<br />
-Que es hermosa y de gran arte,<br />
-Pues en todo tiene parte.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Pues siempre mirais al cielo,<br />
-Pareciendo un estrellero,<br />
-Salid á ver el lucero.</p>
-<p class="pp12i p1">No soy muy mal estrellero,<br />
-Pues que voy mirando aquella<br />
-Que de damas es estrella<br />
-Y de galanes lucero.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Pintad luégo en la pared,<br />
-Con un carbon,<br />
-Quién os tiene el corazon.</p>
-<p class="pp12i p1">La pared es mi afficion,<br />
-Y el nombre que pintaré<br />
-Es la que siempre terné,<br />
-Y ella á mí mi corazon.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Decilde, si es aquí,<br />
-Ala linda castellana,<br />
-Vos sois la estrella Diana.</p>
-<p class="pp12i p1">Castellana,<br />
-Vos sois la estrella Diana,<br />
-Que trae la luz del dia<br />
-A quien vuestra lumbre guia.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Haced un poco el truhan,<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_501" id="Page_501">[501]</a></span>Que yo sé que todo el año<br />
-Lo haceis á vuestro daño.</p>
-<p class="pp12i p1">Yo lo hago todo el año<br />
-Por daros placer, señora,<br />
-Y vos haceislo cada hora<br />
-Sólo por hacerme daño.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Salid á mirar el cielo,<br />
-Para ver si podréis vellas<br />
-A tal hora las estrellas.</p>
-<p class="pp12i p1">Ya de aquí veo el cielo<br />
-Y aquella que ver me hacia<br />
-Estrellas á mediodía</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Decilde, pues la servis,<br />
-A la linda Estephanía,<br />
-Venado mata porfía.</p>
-<p class="pp12i p1">Estephanía,<br />
-Venado mata porfía,<br />
-Que no porfía venado,<br />
-Pues en vos está probado.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Por las rayas de mi mano<br />
-Divinad, si sois muy diestro,<br />
-Qué tiempo de vida muestro.<br />
-<br />
-No teneis más de vivir<br />
-Del que vos me daréis vida,<br />
-Pues es cosa conocida<br />
-Que quien mata ha de morir.</p>
-<hr class="d3" />
-<p class="pp12i">Decid á cuantos aquí están:<br />
-<span class="pagenum"><a name="Page_502" id="Page_502">[502]</a></span>Dios loado,<br />
-Pues que ya sois acabado.</p>
-<p class="pp12i p1">Sepan cuantos aquí están<br />
-Que vos me habeis acabado,<br />
-Dios loado.</p>
-
-<p class="pc2">Fué impressa la presente obra en la Metropolitana<br />
-ciudad de Valencia, por Francisco<br />
-Diaz, romano, en el año de<br />
-Mil y D. y xxxv á xxviiii dias<br />
-del mes de Octubre.</p>
-
-<div class="figcenter">
- <img src="images/ill-b502.jpg" width="400" height="159"
- alt=""
- title="" />
-</div>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4">FOOTNOTES:</h2>
-
-<div class="footnotes">
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_1_1" id="Footnote_1_1"></a><a href="#FNanchor_1_1"><span class="label">[1]</span></a></span>
-Catálogo de Salvá, publicado en Lóndres, 1826-29,
-parte 1.ª, pág. 142.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_2_2" id="Footnote_2_2"></a><a href="#FNanchor_2_2"><span class="label">[2]</span></a></span>
-Don Fernando de Aragon duque de Calabria y
-Príncipe de Taranto, fué hijo de D. Fadrique, rey de
-Nápoles; casó con doña Germana de Fox, viuda del rey
-D. Fernando el Católico, y en segundas nupcias con
-doña Mencía Mendoza, segunda marquesa del Zenete:
-murió en 1551.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_3_3" id="Footnote_3_3"></a><a href="#FNanchor_3_3"><span class="label">[3]</span></a></span>
-Dos hay en la Biblioteca Nacional, otro en la
-Colombina, en Sevilla, otro tiene nuestro querido amigo
-el Sr. D. Pascual de Gayángos; el Sr. D. Ricardo
-Heredia tiene el que fué de Salvá, y por último don
-Blas Hernandez el que perteneció á D. Bartolomé José
-Gallardo.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_4_4" id="Footnote_4_4"></a><a href="#FNanchor_4_4"><span class="label">[4]</span></a></span>
-Libro de mvsica de vihuela de mano, intitulado
-El Maestro, el qual trahe el mesmo estilo y órden que
-un maestro traheria con un discípulo principiante: mostrandole
-ordenadamente desde los principios toda cosa
-que podria ignorar para entender la presente obra.
-Año 1535. Fól.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_5_5" id="Footnote_5_5"></a><a href="#FNanchor_5_5"><span class="label">[5]</span></a></span>
-Escritores del reino de Valencia. Valencia, 1747-49,
-tomo 1.º, pág. 137.</p>
-</div></div>
-
-</div>
-
-
-
-
-
-
-
-<pre>
-
-
-
-
-
-End of Project Gutenberg's Libro intitulado El cortesano, by Luis Milan
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LIBRO INTITULADO EL CORTESANO ***
-
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