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-The Project Gutenberg EBook of Historia natural y moral de las Indias (vol
-2 of 2), by P. Joseph, de Acosta
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
-other parts of the world at no cost and with almost no restrictions
-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
-the Project Gutenberg License included with this eBook or online at
-www.gutenberg.org. If you are not located in the United States, you'll have
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-
-Title: Historia natural y moral de las Indias (vol 2 of 2)
-
-Author: P. Joseph, de Acosta
-
-Release Date: November 11, 2015 [EBook #50430]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: UTF-8
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA NATURAL Y MORAL DE ***
-
-
-
-
-Produced by Giovanni Fini, Adrian Mastronardi and the
-Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net
-(This file was produced from images generously made
-available by The Internet Archive/American Libraries.)
-
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-
-
- HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS
-
-
-
-
- HISTORIA
- NATURAL Y MORAL
- DE LAS INDIAS
-
- ESCRITA POR EL P. JOSEPH DE ACOSTA,
-
- DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
-
- _Publicada en Sevilla en 1590._
-
- y ahora fielmente reimpresa de la primera edición.
-
- TOMO SEGUNDO
-
- MADRID
-
- 1894
-
-
-
-
- Ramón Anglés, impresor.--Reina, 43.--Madrid.
-
-
-
-
- HISTORIA
- NATURAL
- Y
- MORAL DE LAS
- INDIAS
-
- EN QUÉ SE TRATAN LAS COSAS
- _notables del Cielo, elementos, metales, plantas y animales
- dellas; y los ritos y ceremonias, leyes
- y govierno y guerras de los indios_.
-
- COMPUESTA POR EL PADRE JOSEPH DE ACOSTA,
- Religioso de la Compañía de Jesús.
-
- DIRIGIDA Á LA SERENISSIMA
- INFANTA DOÑA ISABEL CLARA EUGENIA DE AUSTRIA
-
- CON PRIVILEGIO
-
- _Impreso en Sevilla en Casa de Juan de Leon._
-
- AÑO DE M. D. XC.
-
-
-
-
-PRÓLOGO DEL AUTOR Á LOS LIBROS SIGUIENTES
-
-
-Habiendo tratado lo que á la historia natural de Indias pertenece,
-en lo que resta se tratará de la historia moral, esto es, de las
-costumbres y hechos de los Indios. Porque despues del Cielo, temple,
-sitio y cualidades del nuevo orbe, y de los elementos y mixtos, quiero
-decir de sus metales, plantas y animales, de que los cuatro libros
-precedentes se ha dicho lo que se ha ofrecido, la razon dicta seguirse
-el tratar de los hombres, que habitan el nuevo orbe. Así que en los
-libros siguientes se dirá de ellos, lo que pareciere digno de relacion;
-y porque el intento de esta historia no es solo dar noticia de lo que
-en Indias pasa, sino enderezar esa noticia al fruto que se puede sacar
-del conocimiento de tales cosas, que es ayudar aquellas gentes para
-su salvación, y glorificar al Criador y Redentor, que los sacó de las
-tinieblas obscurisimas de su infidelidad, y les comunicó la admirable
-lumbre de su Evangelio: Por tanto primero se dirá lo que toca á su
-Religion ó supersticion, ritos, idolatrías y sacrificios en este libro
-siguiente, y despues de lo que toca á su policía, gobierno, leyes,
-costumbres y hechos. Y porque en la nación Mejicana se ha conservado
-memoria de sus principios, sucesion, guerras y otras cosas dignas
-de referirse, fuera de lo comun que se trata en el libro sexto, se
-hará propia y especial relacion en el libro séptimo, hasta mostrar la
-disposicion y prenuncios que estas gentes tuvieron del nuevo Reino
-de Cristo nuestro Dios, que habia de extenderse á aquellas tierras,
-y sojuzgarlas á sí, como lo ha hecho en todo el resto del mundo. Que
-cierto es cosa digna de gran consideracion, ver en qué modo ordenó la
-divina providencia, que la luz de su palabra hallase entrada en los
-últimos términos de la tierra. No es de mi propósito escribir ahora
-lo que los Españoles hicieron en aquellas partes, que de eso hay
-hartos libros escritos: ni tampoco lo que los siervos del Señor han
-trabajado y fructificado, porque eso requiere otra nueva diligencia:
-solo me contentaré con poner esta historia ó relacion á las puertas
-del Evangelio, pues toda ella va encaminada á servir de noticia en
-lo natural y moral de Indias, para que lo espiritual y cristiano se
-plante y acreciente, como está largamente explicado en los libros que
-escribimos: «De procuranda Indorum salute». Si alguno se maravillare
-de algunos ritos y costumbres de los Indios, y los despreciare por
-insipientes y necios, ó los detestare por inhumanos ó diabólicos,
-mire que en los Griegos y Romanos que mandaron el mundo, se hallan ó
-los mismos, ó otros semejantes, y á veces peores, como podrá entender
-facilmente no solo de nuestros Autores, Eusebio Cesariense, Clemente
-Alexandrino, Teodoreto Cirense, y otros, sino tambien de los mismos
-suyos, como son Plinio, Dionisio Halicarnaseo, y Plutarco. Porque,
-siendo el maestro de toda la infidelidad el príncipe de las tinieblas,
-no es cosa nueva hallar en los infieles, crueldades inmundicias,
-disparates, y locuras propias de tal enseñanza y escuela. Bien que en
-el valor y saber natural excedieron mucho los antiguos Gentiles á éstos
-del nuevo orbe, aunque tambien se hallaron en éstos cosas dignas de
-memoria; pero, en fin, lo más es como de gentes bárbaras, que fuera de
-la luz sobrenatural, les faltó tambien la Filosofía y doctrina natural.
-
-
-
-
- ÍNDICE DE LOS LIBROS Y CAPÍTULOS DE ESTE TOMO SEGUNDO
-
-
-_Libro quinto._
-
- Páginas
-
- Capitulo primero.--Que la causa de la idolatría ha sido la
- soberbia y envidia del demonio. 1
-
- Cap. II.--De los géneros de idolatrías que han usado los Indios. 5
-
- Cap. III.--Que en los Indios hay algun conocimiento de Dios. 7
-
- Cap. IV.--Del primer género de idolatría de cosas naturales y
- universales. 10
-
- Cap. V.--De la idolatría que usaron los Indios con casos
- particulares. 16
-
- Cap. VI.--De otro género de idolatría con los difuntos. 21
-
- Cap. VII.--De las supersticiones que usaban con los muertos. 25
-
- Cap. VIII.--Del uso de los mortuorios que tuvieron los Mejicanos
- y otras naciones. 29
-
- Cap. IX.--Del cuarto y último género de idolatría que usaron los
- Indios con imágenes y estátuas, especialmente los Mejicanos. 31
-
- Cap. X.--De un extraño modo de idolatría que usaron los
- Mejicanos. 40
-
- Cap. XI.--De como el Demonio ha procurado asemejarse á Dios en el
- modo de sacrificios, Religion y Sacramentos. 42
-
- Cap. XII.--De los Templos que se han hallado en las Indias. 44
-
- Cap. XIII.--De los soberbios Templos de Méjico. 47
-
- Cap. XIV.--De los Sacerdotes y oficios que hacian. 51
-
- Cap. XV.--De los Monasterios de Doncellas que inventó el Demonio
- para su servicio. 54
-
- Cap. XVI.--De los Monasterios de Religiosos que tiene el Demonio
- para su supersticion. 58
-
- Cap. XVII.--De las penitencias y asperezas que han usado los
- Indios por persuasion del Demonio. 63
-
- Cap. XVIII.--De los Sacrificios que al Demonio hacian los Indios;
- y de qué cosas. 66
-
- Cap. XIX.--De los sacrificios de hombres que hacian. 72
-
- Cap. XX.--De los sacrificios horribles de hombres que usaron los
- Mejicanos. 75
-
- Cap. XXI.--De otro género de sacrificios de hombres que usaban
- los Mejicanos. 81
-
- Cap. XXII.--Como ya los mismos Indios estaban cansados, y no
- podian sufrir las crueldades de sus Dioses. 85
-
- Cap. XXIII.--Como el Demonio ha procurado remedar los Sacramentos
- de la santa Iglesia. 88
-
- Cap. XXIV.--De la manera con que el Demonio procuró en Méjico
- remedar la fiesta de Corpus Cristi, y Comunion que usa la Santa
- Iglesia. 91
-
- Cap. XXV.--De la Confesion y Confesores que usaban los Indios. 97
-
- Cap. XXVI.--De la uncion abominable que usaban los Sacerdotes
- Mejicanos y otras naciones y de sus hechiceros. 103
-
- Cap. XXVII.--De otras ceremonias y ritos de los Indios á
- semejanza de los nuestros. 110
-
- Cap. XXVIII.--De algunas fiestas que usaron los del Cuzco, y
- como el Demonio quiso tambien imitar el misterio de la Santísima
- Trinidad. 114
-
- Cap. XXIX.--De la fiesta del Jubileo que usaron los Mejicanos. 122
-
- Cap. XXX.--De la fiesta de los Mercaderes que usaron los
- Cholutécas. 131
-
- Cap. XXXI.--Qué provecho se ha de sacar de la relacion de las
- supersticiones de los Indios. 137
-
-
-_Libro sexto._
-
- Capítulo primero.--Que es falsa la opinion de los que tienen á
- los Indios por hombres faltos de entendimiento. 141
-
- Cap. II.--Del modo de cómputo y Kalendario que usaban los
- Mejicanos. 144
-
- Cap. III.--Del modo de contar los años y meses que usaron los
- Incas. 148
-
- Cap. IV.--Que ninguna nacion de Indios se ha descubierto que use
- de letras. 150
-
- Cap. V.--Del género de letras y libros que usan los Chinos. 153
-
- Cap. VI.--De las Universidades y Estudios de la China. 158
-
- Cap. VII.--Del modo de letras y escritura que usaron los
- Mejicanos. 160
-
- Cap. VIII.--De los memoriales y cuentas que usaron los Indios del
- Perú. 165
-
- Cap. IX.--Del orden que guardan en sus escrituras los Indios. 168
-
- Cap. X.--Como enviaban los Indios sus mensageros. 170
-
- Cap. XI.--Del gobierno y Reyes que tuvieron. 172
-
- Cap. XII.--Del gobierno de los Reyes Incas del Perú. 175
-
- Cap. XIII.--De la distribucion que hacian los Incas de sus
- vasallos. 178
-
- Cap. XIV.--De los edificios y órden de fábricas de los Incas. 181
-
- Cap. XV.--De la hacienda del Inca, y órden de tributos que impuso
- á los Indios. 184
-
- Cap. XVI.--De los oficios que aprendian los Indios. 190
-
- Cap. XVII.--De las Postas y Chasquís que usaba el Inca. 192
-
- Cap. XVIII.--De las leyes, justicia y castigo que los Incas
- pusieron, y de sus matrimonios. 194
-
- Cap. XIX.--Del origen de los Incas, Señores del Perú, y de sus
- conquistas y victorias. 197
-
- Cap. XX.--Del primer Inca y de sus sucesores. 201
-
- Cap. XXI.--De Pachacúti Inca Yupángui, y lo que sucedió hasta
- Guaynacápa. 203
-
- Cap. XXII.--Del principal Inca llamado Guaynacápa. 207
-
- Cap. XXIII.--De los últimos sucesores de los Incas. 210
-
- Cap. XXIV.--Del modo de República que tuvieron los Mejicanos. 212
-
- Cap. XXV.--De los diversos Dictados y Ordenes de los Mejicanos. 215
-
- Cap. XXVI.--Del modo de pelear de los Mejicanos, y de las Ordenes
- Militares que tenian. 218
-
- Cap. XXVII.--Del cuidado grande y policía que tenian los
- Mejicanos en criar la juventud. 221
-
- Cap. XXVIII.--De los bailes y fiestas de los Indios. 224
-
-
-_Libro séptimo._
-
- Capítulo primero.--Que importa tener noticia de los hechos de los
- Indios, mayormente de los Mejicanos. 229
-
- Cap. II.--De los antiguos moradores de la Nueva-España, y cómo
- vinieron á ella los Navatlácas. 232
-
- Cap. III.--Como los seis linages Navatlácas poblaron la tierra de
- Méjico. 236
-
- Cap. IV.--De la salida de los Mejicanos, y camino y poblacion de
- Mechoacán. 241
-
- Cap. V.--De lo que les sucedió en Malinálco, en Tula y en
- Chapultepéc. 245
-
- Cap. VI.--De la guerra que tuvieron con los de Culhuacán. 249
-
- Cap. VII.--De la fundacion de Méjico. 252
-
- Cap. VIII.--Del motin de los de Tlatellulco, y del primer Rey que
- eligieron los Mejicanos. 256
-
- Cap. IX.--Del extraño tributo que pagaban los Mejicanos á los de
- Azcapuzálco. 261
-
- Cap. X.--Del segundo Rey, y de lo que sucedió en su reinado. 265
-
- Cap. XI.--Del tercer Rey Chimalpopóca y de su cruel muerte, y
- ocasion de la guerra que hicieron los Mejicanos. 268
-
- Cap. XII.--Del cuarto Rey Izcoált, y de la guerra contra los
- Tepanécas. 274
-
- Cap. XIII.--De la batalla que dieron los Mejicanos los á
- Tepanécas, y de la gran victoria que alcanzaron. 280
-
- Cap. XIV.--De la guerra y victoria que tuvieron los Mejicanos de
- la ciudad de Cuyoacán. 284
-
- Cap. XV.--De la guerra y victoria que tuvieron los Mejicanos de
- los Suchimilcos. 287
-
- Cap. XVI.--Del quinto Rey de Méjico, llamado Motezuma, primero de
- este nombre. 292
-
- Cap. XVII.--Que Tlacaellél no quiso ser Rey, y de la eleccion y
- sucesos de Tizocíc. 297
-
- Cap. XVIII.--De la muerte de Tlacaellél y hazañas de Axayaca,
- séptimo Rey de Méjico. 300
-
- Cap. XIX.--De los hechos de Autzól, octavo Rey de Méjico. 305
-
- Cap. XX.--De la eleccion del gran Motezuma, ultimo Rey de Méjico. 309
-
- Cap. XXI.--Cómo ordenó Motezuma el servicio de su casa, y la
- guerra que hizo para coronarse. 314
-
- Cap. XXII.--De las costumbres y grandeza de Motezuma. 317
-
- Cap. XXIII.--De los presagios y prodigios extraños que acaecieron
- en Méjico, antes de fenecerse su Imperio. 319
-
- Cap. XXIV.--De la nueva que tuvo Motezuma de los Españoles que
- habian aportado á su tierra, y de la embajada que les envió. 329
-
- Cap. XXV.--De la entrada de los Españoles en Méjico. 335
-
- Cap. XXVI.--De la muerte de Motezuma, y salida de los Españoles
- de Méjico. 340
-
- Cap. XXVII.--De algunos milagros, que en las Indias ha obrado
- Dios en favor de la Fé, sin méritos de los que los obraron. 346
-
- Cap. XXVIII.--De la disposicion que la divina providencia ordenó
- en Indias para la entrada de la Religion Cristiana en ellas. 351
-
- TABLA de las cosas mas principales que se contienen en este tomo
- segundo. 361
-
-
-
-
-LIBRO QUINTO DE LA HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS
-
-
-
-
-CAPÍTULO PRIMERO
-
-_Que la causa de la idolatría ha sido la soberbia y envidia del
-demonio._
-
-
-Es la soberbia del demonio tan grande y tan porfiada, que siempre
-apetece y procura ser tenido y honrado por Dios: y en todo cuanto
-puede hurtar y apropiar á sí lo que solo al altísimo Dios es debido,
-no cesa de hacerlo en las ciegas naciones del mundo, á quien no ha
-esclarecido aun la luz y resplandor del santo Evangelio. De este tan
-soberbio tirano leemos en Job[1], que pone sus ojos en lo más alto;
-y que entre todos los hijos de soberbia él es el Rey. Sus dañados
-intentos y traicion tan atrevida, con que pretendió igualar su trono
-con el de Dios, bien claro nos lo refieren las divinas Escrituras,
-diciéndole en Isaías[2]: Decías entre tí mismo: _Subiré hasta el
-Cielo, pondré mi silla sobre todas las estrellas de Dios, me sentaré
-en la cumbre del Testamento, en las faldas de Aquilón, pasaré la
-alteza de las nubes, seré semejante al Altísimo_. Y en Ezequiél[3]:
-Elevóse tu corazon, y dijiste: _Dios soy yo, y en silla de Dios me
-he sentado en medio de el mar_. Este tan malvado apetito de hacerse
-Dios, todavía le dura á Satanás; y aunque el castigo justo y severo
-de el muy Alto le quitó toda la pompa y lozanía, por donde se engrió
-tanto, tratándole como merecía su descortesía y locura, como en los
-mismos Profetas largamente se prosigue; pero no por eso aflojó un punto
-su perversa intención, la cual muestra por todas las vias que puede,
-como perro rabioso, mordiendo la misma espada con que le hieren[4].
-Porque la soberbia, como está escrito, de los que aborrecen á Dios,
-porfia siempre. De aquí procede el perpetuo y extraño cuidado, que este
-enemigo de Dios ha tenido siempre de hacerse adorar de los hombres,
-inventando tantos géneros de idolatrías, con que tantos tiempos tuvo
-sujeta la mayor parte del mundo, que apenas le quedó á Dios un rincón
-de su pueblo Israél[5]. Y con la misma tiranía, después que el fuerte
-del Evangelio le venció, y desarmó y entró por la fuerza de la Cruz las
-mas importantes y poderosas plazas de su Reyno, acometió las gentes
-más remotas y bárbaras, procurando conservar entre ellas la falsa y
-mentida divinidad que el Hijo de Dios le había quitado en su Iglesia,
-encerrándole como á fiera, en jaula, para que fuese para escarnio
-suyo y regocijo de sus siervos, como lo significa por Job[6]. Mas en
-fin, ya que la idolatría fue extirpada de la mejor y mas noble parte
-del mundo, retiróse á lo mas apartado, y reinó en estotra parte del
-mundo, que aunque en nobleza muy inferior, en grandeza y anchura no lo
-es. Las causas porque el demonio tanto ha esforzado la idolatría en
-toda infidelidad, que apenas se hallan gentes que no sean idólatras,
-y los motivos para esto, principalmente son dos. Uno es, el que está
-tocado de su increíble soberbia, la cual, quien quisiere bien ponderar,
-considere que al mismo Hijo de Dios y Dios verdadero acometió, con
-decirle tan desvergonzadamente[7], que se postráse ante él y le
-adoráse; y esto le dijo, aunque no sabiendo de cierto que era el
-mismo Dios; pero teniendo por lo menos grandes barruntos de que fuese
-Hijo de Dios. ¿A quién no asombrará tan extraño acometimiento? ¿Una
-tan excesiva y tan cruél soberbia? ¿Qué mucho que se haga adorar de
-gentes ignorantes por Dios el que al mismo Dios acometió, con hacersele
-Dios, siendo una tan sucia y abominable criatura? Otra causa y motivo
-de idolatría es el ódio mortal y enemistad que tiene con los hombres.
-Porque como dice el Salvador[8]: Desde el principio fué homicida, y
-eso tiene por condicion y propiedad inseparable de su maldad. Y porque
-sabe que el mayor daño del hombre es adorar por Dios á la criatura,
-por eso no cesa de inventar modos de idolatría con que destruir los
-hombres y hacerlos enemigos de Dios. Y son dos los males que hace el
-demonio al idólatra: uno que niega á su Dios, segun aquello[9]: Al Dios
-que te crió desamparaste: otro que se sujeta á cosa mas baja que él,
-porque todas las criaturas son inferiores á la racional; y el demonio,
-aunque en la naturaleza es superior al hombre, pero en el estado es muy
-inferior, pues el hombre en esta vida es capaz de la vida divina y
-eterna. Y así por todas partes con la idolatría Dios es deshonrado y el
-hombre destruído; y por ambas vias el demonio soberbio y envidioso muy
-contento.
-
-
-
-
-CAPÍTULO II
-
-_De los géneros de idolatrías que han usado los Indios._
-
-
-La idolatría, dice el Sábio, y por él el Espíritu Santo[10], que es
-causa y principio y fin de todos los males; y por eso el enemigo de
-los hombres ha multiplicado tantos géneros y suertes de idolatría, que
-pensar de contarlos por menudo, es cosa infinita. Pero reduciendo la
-idolatría á cabezas, hay dos linajes de ella: una es cerca de cosas
-naturales: otra cerca de cosas imaginadas ó fabricadas por invencion
-humana. La primera de estas se parte en dos, porque, ó la cosa que
-se adora es general, como Sol, Luna, fuego, tierra, elementos: ó es
-particular, como tal rio, fuente, ó árbol ó monte, y cuando no por su
-especie, sino en particular son adoradas estas cosas: y este género de
-idolatría se usó en el Perú en grande exceso, y se llama propiamente
-Guaca. El segundo género de idolatría, que pertenece á invención ó
-ficción humana, tiene también otras dos diferencias: una de lo que
-consiste en pura arte é invención humana, como es adorar Idolos ó
-estátuas de palo, ó de piedra ó de oro, como de Mercurio ó Palas, que
-fuera de aquella pintura ó escultura, ni es nada, ni fué nada. Otra
-diferencia es, de lo que realmente fué y es algo; pero no lo que finge
-el idólatra que lo adora, como los muertos ó cosas suyas, que por
-vanidad y lisonja adoran los hombres. De suerte, que por todas contamos
-cuatro maneras de idolatría que usan los infieles; y de todas convendrá
-decir algo.
-
-
-
-
-CAPÍTULO III
-
-_Que en los Indios hay algun conocimiento de Dios._
-
-
-Primeramente, aunque las tinieblas de la infidelidad tienen obscurecido
-el entendimiento de aquellas naciones, en muchas cosas no deja la luz
-de la verdad y razón algún tanto de obrar en ellos: y así comunmente
-sienten y confiesan un supremo Señor y Hacedor de todo, al cual los
-del Perú llamaban Viracocha, y le ponian nombre de gran excelencia,
-como Pachacamac ó Pachayachachic, que es criador del Cielo y tierra, y
-Usapu, que es admirable, y otros semejantes. A éste hacian adoracion, y
-era el principal que veneraban mirando al Cielo. Y lo mismo se halla en
-su modo en los de Méjico, y hoy dia en los Chinos y en otros infieles.
-Que es muy semejante á lo que refiere el libro de los Actos de los
-Apóstoles[11], haber hallado San Pablo en Aténas, donde vió un altar
-intitulado: _Ignoto Deo_: al Dios no conocido. De donde tomó el Apóstol
-ocasion de su predicacion, diciéndoles: Al que vosotros venerais sin
-conocerle, ese es el que yo os predico. Y así al mismo modo, los que
-hoy dia predican el Evangelio á los Indios no hallan mucha dificultad
-en persuadirles, que hay un supremo Dios y Señor de todo, y que éste
-es el Dios de los Cristianos, y el verdadero Dios. Aunque es cosa
-que mucho me ha maravillado, que con tener esta noticia que digo, no
-tuviesen vocablo propio para nombrar á Dios. Porque si queremos en
-lengua de Indios hallar vocablo que responda á éste, Dios, como en
-latin responde _Deus_, y en griego _Theos_, y en hebreo _El_, y en
-arábigo _Alá_, no se halla en lengua del Cuzco, ni en lengua de Méjico;
-por donde los que predican ó escriben para Indios, usan el mismo
-nuestro Español, Dios, acomodándose en la pronunciacion y declaracion
-á la propiedad de las lenguas Indicas, que son muy diversas. De donde
-se ve, cuan corta y flaca noticia tenian de Dios, pues aun nombrarle
-no saben sino por nuestro vocablo. Pero en efecto no dejaban de tener
-alguna tal cual; y así le hicieron un templo riquísimo en el Perú,
-que llamaban el Pachamac, que era el principal Santuario de aquel
-Reino. Y como está dicho, es lo mismo Pachacamac, que el Criador:
-aunque tambien en este templo ejercitaban sus idolatrías, adorando al
-Demonio y figuras suyas. Y tambien hacian al Viracocha sacrificios y
-ofrendas, y tenia el supremo lugar entre los adoratorios que los Reyes
-Incas tuvieron. Y el llamar á los Españoles viracochas, fué de aquí,
-por tenerlos en opinion de hijos del Cielo y como divinos, al modo
-que los otros atribuyeron deidad á Paulo y á Bernabé, llamando al uno
-Júpiter, y al otro Mercurio, é intentando de ofrecerles sacrificio
-como á Dioses. Y al mismo tono los otros bárbaros de Melite, que es
-Malta, viendo que la vívora no hacía mal al Apóstol, le llamaban
-Dios[12]. Pues como sea verdad tan conforme á toda buena razon haber un
-Soberano Señor y Rey del Cielo, lo cual los Gentiles[13], con todas sus
-idolatrías é infidelidad, no negaron, como parece así en la Filosofía
-del Timéo de Platón, y de la Metafísica de Aristóteles, y Asclepio de
-Trismegistro, como también en las Poesías de Homero y de Virgilio.
-De aquí es, que en asentar y persuadir esta verdad de un supremo
-Dios, no padecen mucha dificultad los predicadores Evangélicos, por
-bárbaras y bestiales que sean las naciones á quien predican. Pero les
-es dificultosísimo de desarraigar de sus entendimientos, que ninguno
-otro Dios hay, ni otra deidad hay sino uno; y que todo lo demás no
-tiene propio poder, ni propio ser, ni propia operacion, mas de lo
-que les da, y comunica aquel supremo y solo Dios y Señor. Y esto es
-sumamente necesario persuadirles por todas vias, reprobando sus errores
-en universal, de adorar mas de un Dios. Y mucho mas en particular, de
-tener por Dioses, y atribuir deidad, y pedir favor á otras cosas que no
-son Dioses, ni pueden nada, mas de lo que el verdadero Dios, Señor y
-Hacedor suyo les concede.
-
-
-
-
-CAPÍTULO IV
-
-_Del primer género de idolatría de cosas naturales y universales._
-
-
-Después del Viracocha ó supremo Dios, fué y es en los Infieles el que
-mas comunmente veneran y adoran, el Sol, y tras él esotras cosas, que
-en la naturaleza celeste ó elemental se señalan, como luna, lucero,
-mar, tierra. Los Incas, Señores del Perú, despues del Viracocha y
-del Sol, la tercera guaca ó adoratorio, y demás veneracion, ponian
-al trueno, al cual llamaban por tres nombres, Chuquilla, Catuilla é
-Intiillapa, fingiendo que es un hombre que está en el Cielo con una
-honda y una porra, y que está en su mano el llover, granizar, tronar,
-y todo lo demás que pertenece á la región del aire, donde se hacen los
-nublados. Esta era Guaca (que así llaman á sus adoratorios) general
-á todos los Indios del Perú, y ofrecíanle diversos sacrificios. Y en
-el Cuzco, que era la Corte y Metrópoli, se le sacrificaban tambien
-niños como al Sol. A estos tres que he dicho, Viracocha, Sol y Trueno,
-adoraban en forma diversa de todos los demás, como escribe Polo
-haberlo él averiguado, que era poniendo una como manopla ó guante en
-las manos cuando las alzaban, para adorarles. Tambien adoraban á la
-tierra, que llamaban Pachamama, al modo que los Antiguos celebraban
-la Diosa Tellus: y al mar, que llamaban Mamacocha, como los Antiguos
-á la Tetis ó á Neptuno. Tambien adoraban el arco del Cielo, y era
-armas ó insignias del Inca con dos culebras á los lados á la larga.
-Entre las estrellas, comunmente todos adoraban á la que ellos llaman
-Collca, que llamamos nosotros las Cabrillas. Atribuían á diversas
-estrellas diversos oficios, y adorábanlas los que tenian necesidad
-de su favor; como los ovejeros hacian veneracion y sacrificio á una
-estrella, que ellos llamaban Urcuchillai, que dicen es un carnero de
-muchos colores, el cual entiende en la conservacion del ganado, y se
-entiende ser la que los Astrólogos llaman Lira. Y los mismos adoran
-otras dos que andan cerca de ella, que llaman Catuchillay, Urcuchillay,
-que fingen ser una oveja con un cordero. Otros adoraban una estrella,
-que llaman Machacuay, á cuyo cargo están las serpientes y culebras,
-para que no les hagan mal; como á cargo de otra estrella, que llamaban
-Chuquichinchay, que es tigre, estan los tigres, osos y leones. Y
-generalmente, de todos los animales y aves que hay en la tierra,
-creyeron que hubiese un semejante en el Cielo, á cuyo cargo estaba su
-procreacion y aumento; y así tenian cuenta con diversas estrellas, como
-la que llamaban Chacana, Topatorca, Mamana, Mirco, Miquiquiray, y así
-otras, que en alguna manera parece que tiraban al dogma de las ideas de
-Platón. Los Mejicanos, cuasi por la misma forma, despues del supremo
-Dios adoraban al Sol; y así á Hernando Cortés, como él refiere en una
-carta al Emperador Carlos V, le llamaban hijo del Sol, por la presteza
-y vigor con que rodeaba la tierra. Pero la mayor adoracion daban al
-Idolo llamado Vitzilipuztli, al cual toda aquella nacion llamaba el
-Todopoderoso y Señor de lo criado; y como á tal los Mejicanos hicieron
-el mas suntuoso templo y de mayor altura, y mas hermoso y galan
-edificio, cuyo sitio y fortaleza se puede conjeturar por las ruinas
-que de él han quedado en medio de la ciudad de Méjico. Pero en esta
-parte la idolatría de los Mejicanos fué mas errada y perniciosa que la
-de los Incas, como adelante se verá mejor. Porque la mayor parte de su
-adoracion é idolatría se ocupaba en Idolos, y no en las mismas cosas
-naturales, aunque á los Idolos se atribuían estos efectos naturales,
-como del llover y del ganado, de la guerra, de la generacion, como los
-Griegos y Latinos pusieron tambien Idolos de Febo, de Mercurio, de
-Júpiter, de Minerva, y de Marte, &c. Finalmente, quien con atencion lo
-miráre, hallará que el modo que el Demonio ha tenido de engañar á los
-Indios, es el mismo con que engañó á los Griegos y Romanos, y otros
-Gentiles antiguos, haciendoles entender, que estas criaturas insignes
-Sol, Luna, Estrellas, elementos, tenian propio poder y autoridad para
-hacer bien ó mal á los hombres, y habiéndolas Dios criado para servicio
-de el hombre, él se supo tan mal regir y gobernar, que por una parte
-se quiso alzar con ser Dios, y por otra dió en reconocer y sujetarse
-á las criaturas inferiores á él, adorando ó invocando estas obras, y
-dejando de adorar é invocar al Criador: como lo pondera bien el Sabio
-por estas palabras[14]: _Vanos y errados son todos los hombres, en
-quien no se halla el conocimiento de Dios. Pues de las mismas cosas
-que tienen buen parecer, no acabaron de entender al que verdaderamente
-tiene ser. Y con mirar sus obras, no atinaron al Autor y artífice,
-sino que el fuego, ó el viento, ó el aire presuroso, ó el cerco de las
-estrellas, ó las muchas aguas, ó el Sol, ó la Luna, creyeron que eran
-dioses y gobernadores del mundo. Mas si enamorados de la hermosura de
-las tales cosas les pareció tenerlas por dioses, razon es que miren
-cuanto es mas hermoso que ellas el Hacedor de ellas, pues el dador
-de hermosura es el que hizo todas estas cosas. Y si les admiró la
-fuerzas y maravilloso obrar de estas cosas, por ellas mismas acaben de
-entender cuanto será mas poderoso que todas ellas el que les dió el ser
-que tienen. Porque por la propia grandeza y hermosura que tienen las
-criaturas, se puede bien conjeturar qué tal sea el Criador de todas._
-Hasta aquí son palabras de el libro de la Sabiduría. De las cuales se
-pueden tomar argumentos muy maravillosos y eficaces para convencer
-el grande engaño de los idólatras infieles, que quieren mas servir y
-reverenciar á la criatura, que al Criador, como justísimamamente les
-arguye el Apóstol[15]. Mas porque esto no es del presente intento, y
-está hecho bastantemente en los sermones que se escribieron contra los
-errores de los Indios, baste por ahora decir, que tenían un mismo modo
-de hacer adoración al sumo Dios. Porque el modo de hacerle adoracion
-al Viracocha, y al Sol, y á las estrellas, y á las demás Guacas ó
-Idolos, era abrir las manos, y hacer cierto sonido con los labios, como
-quien besa, y pedir lo que cada uno quería, y ofrecerle sacrificio.
-Aunque en las palabras habia diferencia, cuando hablaban con el gran
-Ticciviracocha, al cual atribuían principalmente el poder y mando de
-todo, y á los otros como dioses ó señores particulares cada uno en su
-casa, y que eran intercesores para con el gran Ticciviracocha. Este
-modo de adorar abriendo las manos y como besando, en alguna manera
-es semejante al que el Santo Job abomina como propio de idólatras,
-diciendo[16]: _Si besé mis manos con mi boca mirando al Sol, cuando
-resplandece, ó á la Luna, cuando está clara: lo cual es muy grande
-maldad, y negar al altísimo Dios_.
-
-
-
-
-CAPÍTULO V
-
-_De la idolatría que usaron los Indios con casos particulares._
-
-
-No se contentó el demonio con hacer á los ciegos Indios que adorasen al
-Sol, la Luna, estrellas, tierra, mar y cosas generales de naturaleza;
-pero pasó adelante á darles por dioses, y sujetarlos á cosas menudas,
-y muchas de ellas muy soeces. No se espantará de esta ceguera en
-bárbaros, quien trajere á la memoria que de los Sabios y Filósofos
-dice el Apóstol[17], que habiendo conocido á Dios, no le glorificaron
-ni dieron gracias como á su Dios; sino que se envanecieron en su
-pensamiento, y se oscureció su corazon necio, y vinieron á trocar la
-gloria y deidad del eterno Dios, por semejanzas y figuras de cosas
-caducas y corruptibles, como de hombres, de aves, de bestias, de
-serpientes. Bien sabida cosa es el perro Osiris, que adoraban los
-Egipcios, y la vaca Isis, y el carnero Amon: y en Roma la diosa Februa
-de las calenturas, y el Anser de Tarpeya: y en Aténas la sabia, el
-cuervo y el gallo. Y de semejantes bajezas y burlerías están llenas las
-memorias de la gentilidad, viniendo en tan gran oprobio los hombres por
-no haber querido sujetarse á la ley de su verdadero Dios y Criador,
-como San Atanasio doctamente lo trata escribiendo contra los idólatras.
-Mas en los Indios, especialmente del Perú, es cosa que saca de juicio
-la rotura y perdicion que hubo en esto. Porque adoran los rios, las
-fuentes, las quebradas, las peñas ó piedras grandes, los cerros, las
-cumbres de los montes que ellos llaman apachitas, y lo tienen por cosa
-de gran devocion; finalmente, cualquiera cosa de naturaleza que les
-parezca notable y diferente de las demas, la adoran como reconociendo
-allí alguna particular Deidad. En Cajamalca de la Nasca me mostraban
-un cerro grande de arena, que fué principal adoratorio ó guaca de los
-antiguos. Preguntando yo qué divinidad hallaban allí, me respondieron,
-que aquella maravilla de ser un cerro altísimo de arena en medio de
-otros muchos todos de peña. Y á la verdad era cosa maravillosa pensar
-cómo se puso tan gran pico de arena en medio de montes espesísimos de
-piedra. Para fundir una campana grande tuvimos en la ciudad de los
-Reyes necesidad de mucha leña recia, y cortóse un arbolazo disforme,
-que por su antigüedad y grandeza habia sido largos años adoratorio y
-guaca de los Indios. A este tono cualquier cosa que tenga extrañeza
-entre las de su género, les parecia que tenia divinidad, hasta hacer
-esto con pedrezuelas y metales, y aun raíces y frutos de la tierra,
-como en las raíces que llaman papas hay unas extrañas, á quien ellos
-ponen nombre llallahuas, y las besan y las adoran. Adoran tambien
-osos, leones, tigres y culebras, porque no les hagan mal. Y como son
-tales sus dioses, así son donosas las cosas que les ofrecen, cuando
-los adoran. Usan cuando van de camino, echar en los mismos caminos ó
-encrucijadas, en los cerros, y principalmente en las cumbres que llaman
-apachitas, calzados viejos y plumas, coca mascada, que es una yerba que
-mucho usan, y cuando no pueden mas, siquiera una piedra; y todo esto
-es como ofrenda para que les dejen pasar, y les den fuerzas, y dicen
-que las cobran con esto: como se refiere en un Concilio provincial del
-Perú[18]. Y así se hallan en esos caminos muy grandes rimeros de estas
-piedras ofrecidas, y de otras inmundicias dichas. Semejante disparate
-al que usaban los Antiguos, de quien se dice en los Proverbios[19]:
-Como quien ofrece piedras al montón de Mercurio, así el que honra á
-necios, que es decir, que no se saca mas fruto, ni utilidad, de lo
-segundo que de lo primero: porque ni el Mercurio de piedra siente
-la ofrenda, ni el necio sabe agradecer la honra que le hacen. Otra
-ofrenda no menos donosa usan, que es tirarse las pestañas ó cejas, y
-ofrecerlas al Sol, ó á los cerros y apachitas, á los vientos ó á las
-cosas que temen. Tanta es la desventura en que han vivido, y hoy dia
-viven muchos Indios, que como á muchachos les hace el demonio entender
-cuanto se le antoja, por grandes disparates que sean, como de los
-Gentiles hace semejante comparacion San Crisóstomo en una Homilia[20].
-Mas los siervos de Dios, que atienden á su enseñanza y salvacion, no
-deben despreciar estas niñerías, pues son tales que bastan á enlazarlos
-en su eterna perdicion. Mas con buenas y fáciles razones desengañarlos
-de tan grandes ignorancias. Porque cierto es cosa de ponderar, cuan
-sujetos estan á quien los pone en razon. No hay cosa entre las
-criaturas corporales mas ilustre que el Sol, y es á quien los Gentiles
-todos comunmente adoran. Pues con una buena razon me contaba un Capitan
-discreto y buen Cristiano, que habia persuadido á los indios, que el
-Sol no era Dios, sino solo criado de Dios; y fué así. Pidió al Cacique
-y Señor principal, que le diese un Indio ligero para enviar una carta:
-diósele tal, y preguntóle el Capitan al Cacique: díme, ¿quien es el
-Señor y el principal, aquel Indio que lleva la carta tan ligero, ó
-tú que se la mandas llevar? Respondió el Cacique, yo, sin ninguna
-duda, porque aquel no hace mas de lo que yo le mando. Pues eso mismo,
-replicó el Capitan, pasa entre ese Sol que vemos y el Criador de todo.
-Porque el Sol no es mas que un criado de aquel altísimo Señor, que
-por su mandado anda con tanta ligereza sin cansarse, llevando lumbre
-á todas las gentes. Y así vereis como es sin razon ni engaño dar al
-Sol la honra que se le debe á su Criador y Señor de todo. Cuadróles
-mucho la razon del Capitan á todos, y dijo el Cacique y los Indios que
-estaban con él, que era gran verdad, y que se habian holgado mucho de
-entenderla. Refiérese de uno de los Reyes Incas, hombre de muy delicado
-ingenio, que viendo como todos sus antepasados adoraban al Sol, dijo,
-que no le parecía á él, que el Sol era Dios, ni lo podia ser. Porque
-Dios es gran Señor, y con gran sosiego y señorío hace sus cosas; y que
-el Sol nunca para de andar, y que cosa tan inquieta no le parecia ser
-Dios. Dijo bien. Y si con razones suaves, y que se dejen percibir,
-les declaran á los Indios sus engaños y cegueras, admirablemente se
-convencen y rinden á la verdad.
-
-
-
-
-CAPÍTULO VI
-
-_De otro género de idolatría con los difuntos._
-
-
-Otro género de idolatría muy diverso de los referidos es el que los
-Gentiles han usado por ocasion de sus difuntos, á quien querian bien y
-estimaban. Y aun parece que el Sabio da á entender, que el principio de
-la idolatría fué esto, diciendo así[21]: El principio de fornicacion
-fué la reputacion de los Idolos; y esta invencion es total corrupcion
-de la vida. Porque al principio del mundo no hubo Idolos, ni al fin
-los habrá para siempre jamás. Mas la vanidad y ociosidad de las
-hombres trajo al mundo esta invencion, y aun por eso acabaron sus
-vidas tan presto. Porque sucedió que sintiendo el padre amargamente
-la muerte del hijo mal logrado, hizo para su consuelo un retrato del
-difunto, y comenzó á honrar y adorar como á Dios, al que poco antes
-como hombre mortal acabó sus días; y para este fin ordenó entre sus
-criados, que en memoria suya se hiciesen devociones y sacrificios.
-Despues pasando dias, y tomando autoridad esta maldita costumbre,
-quedó este yerro canonizado por ley; y así por mandado de los tiranos
-y Reyes eran adorados los retratos é Idolos. De aquí vino que con los
-ausentes se comenzó á hacer lo mismo; y á los que no podian adorar
-en presencia por estar lejos, trayendo los retratos de los Reyes que
-querian honrar, por este modo los adoraban, supliendo con su invencion
-y traza la ausencia de los que querian adorar. Acrecentó esta invencion
-de idolatría la curiosidad de excelentes artífices, que con su arte
-hicieron estas imágenes y estatuas tan elegantes, que los que no sabían
-lo que era, les provocaban á adorarlas. Porque con el primor de su
-arte, pretendiendo contentar al que les daba su obra, sacaban retratos
-y pinturas mucho mas excelentes. Y el vulgo de la gente, llevado de
-la apariencia y gracia de la obra, al otro que poco antes habia sido
-honrado como hombre, vino ya á tenerle y estimarle por su Dios. Y
-este fué el engaño miserable de los hombres, que acomodándose ahora
-á su afecto y sentimiento, ahora á la lisonja de los Reyes, el nombre
-incomunicable de Dios, le vinieron á poner en las piedras, adorándolas
-por Dioses. Todo esto es del libro de la Sabiduría, que es lugar
-digno de ser notado. Y á la letra hallarán los que fueren curiosos
-desenvolvedores de antigüedad, que el origen de la idolatría fueron
-estos retratos y estatuas de los difuntos. Digo de la idolatría, que
-propiamente es adorar Idolos é imágenes, porque eso otro de adorar
-criaturas como al Sol y á la malicia del Cielo, de que se hace mencion
-en los Profetas[22], no es cierto que fuese despues; aunque el hacer
-estatuas é Idolos en honra del Sol y de la Luna y de la tierra, sin
-duda lo fué. Viniendo á nuestros Indios, por los mismos pasos que pinta
-la Escritura, vinieron á la cumbre de sus idolatrías. Primeramente los
-cuerpos de los Reyes y Señores procuraban conservarlos, y permanecian
-enteros, sin oler mal, ni corromperse mas de doscientos años. De esta
-manera estaban los Reyes Incas en el Cuzco, cada uno en su capilla y
-adoratorio, de los cuales el Virey Marqués de Cañete (por extirpar la
-idolatría) hizo sacar y traer á la ciudad de los Reyes tres ó cuatro
-de ellos, que causó admiracion ver cuerpos humanos de tantos años con
-tan linda tez y tan enteros. Cada uno de estos Reyes Incas dejaba todos
-sus tesoros, y hacienda y renta para sustentar su adoratorio, donde se
-ponia su cuerpo y gran copia de ministros, y toda su familia dedicada
-á su culto. Porque ningun Rey sucesor usurpaba los tesoros y vagilla
-de su antecesor, sino de nuevo juntaba para sí y para su palacio. No
-se contentaron con esta idolatría de los cuerpos de los difuntos, sino
-que tambien hacian sus estatuas; y cada Rey en vida hacía un Idolo ó
-estatua suya de piedra, la cual llamaba Guaoiquí, que quiere decir
-hermano, porque á aquella estatua en vida y en muerte se le habia de
-hacer la misma veneracion que al propio Inca; las cuales llevaban á la
-guerra, y sacaban en procesion, para alcanzar agua y buenos temporales,
-y les hacian diversas fiestas y sacrificios. De estos Idolos hubo gran
-suma en el Cuzco y en su comarca: entiéndese que ha cesado del todo, ó
-en gran parte la supersticion de adorar estas piedras, despues que por
-la diligencia del Licenciado Polo se descubrieron; y fué la primera la
-de Ingaróca, cabeza de la parcialidad principal de Hanan Cuzco. De esta
-manera se halla en otras naciones gran cuenta con los cuerpos de los
-antepasados y sus estatuas, que adoran y veneran.
-
-
-
-
-CAPÍTULO VII
-
-_De las supersticiones que usaban con los muertos._
-
-
-Comunmente creyeron los Indios del Perú, que las ánimas vivian despues
-de esta vida, y que los buenos tenian gloria, y los malos pena; y así
-en persuadirles estos artículos hay poca dificultad. Mas de que los
-cuerpos hubiesen de resucitar con las ánimas, no lo alcanzaron; y así
-ponian excesiva diligencia, como está dicho, en conservar los cuerpos,
-y honrarlos despues de muertos. Para esto sus descendientes les ponían
-ropa, y hacian sacrificios, especialmente los Reyes Incas en sus
-entierros habian de ser acompañados de gran número de criados y mugeres
-para el servicio de la otra vida; y así el dia que morian, mataban
-las mugeres á quien tenian aficion, y criados y oficiales, para que
-fuesen á servir á la otra vida. Cuando murió Gaunacapa, que fué padre
-de Atagualpa, en cuyo tiempo entraron los Españoles, fueron muertas
-mil y tantas personas de todas edades y suertes para su servicio y
-acompañamiento en la otra vida. Matábanlos despues de muchos cantares
-y borracheras; y ellos se tenian por bienaventurados: sacrificábanles
-muchas cosas, especialmente niños, y de su sangre hacian una raya
-de oreja á oreja en el rostro del difunto. La misma supersticion é
-inhumanidad de matar hombres y mugeres para acompañamiento y servicio
-del difunto en la otra vida han usado y usan otras naciones bárbaras.
-Y aun, segun escribe Polo, cuasi ha sido general en Indias; y aun
-refiere el Venerable Beda, que usaban los Anglos antes de convertirse
-al Evangelio la misma costumbre de matar gente, que fuese en compañía
-y servicio de los difuntos. De un Portugués, que siendo cautivo entre
-bárbaros le dieron un flechazo con que perdió un ojo, cuentan, que
-queriéndole sacrificar para que acompañase un Señor difunto, respondió,
-que los que moraban en la otra vida tendrian en poco al difunto, pues
-le daban por compañero á un hombre tuerto, y que era mejor dársele
-con dos ojos; y pareciéndoles bien esta razon á los bárbaros, le
-dejaron. Fuera de esta supersticion de sacrificar hombres al difunto,
-que no se hace sino con señores muy calificados, hay otra mucho más
-comun y general en todas las Indias, de poner comida y bebida á los
-difuntos sobre sus sepulturas y cuevas, y creer que con aquello se
-sustentan, que tambien fué error de los antiguos, como dice San
-Agustin[23]. Y para este efecto de darles de comer y beber, hoy dia
-muchos Indios infieles desentierran secretamente sus difuntos de las
-Iglesias y cementerios, y los entierran en cerros, ó quebradas, ó en
-sus propias casas. Usan tambien ponerles plata en las bocas, en las
-manos, en los senos, y vestirles ropas nuevas, y provechosas dobladas
-debajo de la mortaja. Creen que las ánimas de los difuntos andan
-vagueando, y que sienten frio y sed, y hambre y trabajo, y por eso
-hacen sus aniversarios, llevándoles comida, bebida y ropa. A esta causa
-advierten con mucha razon los Prelados en sus Sinodos, que procuren
-los Sacerdotes dar á entender á los Indios, que las ofrendas que en
-la Iglesia se ponen en las sepulturas, no son comida ni bebida de
-las ánimas, sino de los pobres, ó de los ministros, y solo Dios es
-el que en la otra vida sustenta las ánimas, pues no comen, ni beben
-cosa corporal. Y va mucho en que sepan esto bien sabido, porque no
-conviertan el uso santo en supersticion gentílica, como muchos lo
-hacen.
-
-
-
-
-CAPÍTULO VIII
-
-_Del uso de los mortuorios que tuvieron los Mejicanos y otras naciones._
-
-
-Habiendo referido lo que en el Perú usaron muchas naciones con sus
-difuntos, es bien hacer especial mencion de los Mejicanos en esta
-parte, cuyos mortuorios eran solemnísimos, y llenos de grandes
-disparates. Era oficio de Sacerdotes y Religiosos en Méjico (que los
-habia con extraña observancia, como se dirá despues) enterrar los
-muertos, y hacerles sus exequias; y los lugares donde los enterraban,
-eran las sementeras y patios de sus casas propias: á otros llevaban
-á los sacrificaderos de los montes: otros quemaban, y enterraban las
-cenizas en los templos, y á todos enterraban con cuanta ropa, joyas
-y piedras tenian; y á los que quemaban, metian las cenizas en unas
-ollas, y en ellas las joyas y piedras y atavios, por ricos que fuesen.
-Cantaban los oficios funerales como responsos, y levantaban á los
-cuerpos de los difuntos muchas veces, haciendo muchas ceremonias.
-En estos mortuorios comian y bebian; y si eran personas de calidad,
-daban de vestir á todos los que habian acudido al enterramiento. En
-muriendo alguno, ponianle tendido en un aposento hasta que acudian
-de todas partes los amigos y conocidos, los cuales traian presentes
-al muerto, y le saludaban como si fuera vivo. Y si era Rey, ó Señor
-de algun pueblo, le ofrecian esclavos, para que los matasen con él,
-y le fuesen á servir al otro mundo. Mataban asímismo al sacerdote ó
-capellan que tenia, porque todos los Señores tenian un sacerdote, que
-dentro de casa les administraba las ceremonias; y así le mataban para
-que fuese á administrar al muerto: mataban al Maestresala, al Copero,
-á los enanos y corcovados, que de estos se servian mucho, y á los
-hermanos que mas le habian servido; lo cual era grandeza entre los
-Señores servirse de sus hermanos y de los referidos. Finalmente mataban
-á todos los de su casa, para llevar y poner casa al otro mundo. Y por
-que no tuviesen allá pobreza, enterraban mucha riqueza de oro, plata y
-piedras, ricas cortinas de muchas labores, brazaletes de oro, y otras
-ricas piezas; y si quemaban al difunto, hacian lo mismo con toda la
-gente y atavíos que le daban para el otro mundo. Tomaban toda aquella
-ceniza, y enterrábanla con grande solemnidad: duraban las exequias
-diez dias de lamentables y llorosos cantos. Sacaban los sacerdotes
-á los difuntos con diversas ceremonias, segun ellos lo pedian, las
-cuales eran tantas, que cuasi no se podian numerar. A los Capitanes y
-grandes Señores les ponian sus insignias y trofeos, segun sus hazañas
-y valor que habian tenido en las guerras y gobierno, que para esto
-tenian sus particulares blasones y armas. Llevaban todas estas cosas y
-señales al lugar donde habia de ser enterrado, ó quemado, delante del
-cuerpo, acompañandole con ellas en procesion, donde iban los sacerdotes
-y dignidades del templo, con diversos aparatos, unos incensando, y
-otros cantando, y otros tañendo tristes flautas y tambores, lo cual
-aumentaba mucho el llanto de los vasallos y parientes. El Sacerdote
-que hacía el oficio, iba ataviado con las insignias del Idolo, á quien
-habia representado el muerto, porque todos los Señores representaban á
-los Idolos, y tenian sus renombres, á cuya causa eran tan estimados y
-honrados. Estas insignias sobredichas llevaba de ordinario la orden de
-la Caballería. Y al que quemaban, despues de haberle llevado al lugar
-adonde habian de hacer las cenizas, rodeabanle de tea á él, y á todo lo
-que pertenecia á su matalotage, como queda dicho, y pegabanle fuego,
-aumentándolo siempre con maderos resinosos hasta que todo se hacía
-ceniza. Salia luego un Sacerdote vestido con unos atavíos de demonio,
-con bocas por todas las coyunturas, y muchos ojos de espejuelos, con
-un gran palo, y con él revolvia todas aquellas cenizas con gran ánimo y
-denuedo, el cual hacía una representacion tan fiera, que ponia grima á
-todos los presentes. Y algunas veces este ministro sacaba otros trages
-diferentes, segun era la cualidad del que moría. Esta digresion de los
-muertos y mortuorios se ha hecho por ocasion de la idolatría de los
-difuntos; ahora será justo volver al intento principal, y acabar con
-esta materia.
-
-
-
-
-CAPÍTULO IX
-
-_Del cuarto y último género de idolatría que usaron los Indios con
-imágenes y estatuas, especialmente los Mejicanos._
-
-
-Aunque en los dichos géneros de idolatría, en que se adoraban
-criaturas, hay gran ofensa de Dios, el Espíritu Santo condena mucho
-mas, y abomina otro linage de idólatras, que adoran solamente las
-figuras é imágenes fabricadas por manos de hombres, sin haber en ellas
-mas de ser piedras, palos, ó metal, y la figura que el artífice quiso
-darles. Así dice el Sabio[24] de estos tales: Desventurados, y entre
-los muertos se puede contar su esperanza, de los que llamaron Dioses
-á las obras de las manos de los hombres, al oro, á la plata con la
-invencion y semejanza de animales, ó la piedra inútil, que no tiene mas
-de ser de una antigualla. Y va prosiguiendo divinamente contra este
-engaño y desatino de los Gentiles, como tambien el Profeta Isaías y
-el Profeta Jeremías y el Profeta Baruch y el Santo Rey David copiosa
-y graciosamente disputan[25]. Y convendrá que el Ministro de Cristo,
-que reprueba los errores de idolatría, tenga bien vistos y digeridos
-estos lugares, y las razones que en ellos tan galanamente el Espíritu
-Santo toca, que todas se reducen á una breve sentencia, que pone el
-Profeta Oseas[26]: _El oficial fué el que le hizo, y así no es Dios;
-servirá pues, para telas de arañas el becerro de Samaria_. Viniendo á
-nuestro cuento, hubo en las Indias gran curiosidad de hacer Idolos y
-pinturas de diversas formas y diversas materias, y á éstas adoraban
-por Dioses. Llamábanlas en el Perú Guácas, y ordinariamente eran de
-gestos feos y disformes, á lo menos las que yo he visto, todas eran
-así. Creo, sin duda, que el demonio, en cuya veneracion las hacian,
-gustaba de hacerse adorar en figuras mal agestadas. Y es así en efecto
-verdad, que en muchas de estas Guácas, ó Idolos, el demonio hablaba y
-respondia, y los Sacerdotes y Ministros suyos acudian á estos oráculos
-del padre de las mentiras; y cual él es, tales eran sus consejos y
-avisos y profecías. En donde este género de idolatría prevaleció mas
-que en parte del mundo, fué en la Provincia de Nueva-España, en la
-de Méjico y Tezcúco, y Tlascála y Cholúla, y partes convecinas de
-aquel Reino. Y es cosa prodigiosa de contar las supersticiones que
-en esta parte tuvieron; mas no será sin gusto referir algo de ellas.
-El principal Idolo de los Mejicanos, como está arriba dicho, era
-Vitzilipuztli: esta era una estatua de madera entretallada en semejanza
-de un hombre sentado en un escaño azul fundado en unas andas, y de cada
-esquina salia un madero con una cabeza de sierpe al cabo: el escaño
-denotaba que estaba sentado en el Cielo. El mismo Idolo tenia toda la
-frente azul, y por encima de la nariz una venda azul, que tomaba de
-una oreja á otra. Tenia sobre la cabeza un rico plumage de hechura de
-pico de pájaro: el remate de él de oro muy bruñido. Tenia en la mano
-izquierda una rodela blanca con cinco piñas de plumas blancas puestas
-en cruz: salia por lo alto un gallardete de oro, y por las manijas
-cuatro saetas, que segun decian los Mejicanos, les habian enviado del
-Cielo para hacer las hazañas que en su lugar se dirán. Tenia en la mano
-derecha un báculo labrado á manera de culebra, todo azul ondeado. Todo
-este ornato, y el demas, que era mucho, tenia sus significaciones,
-segun los Mejicanos declaraban. El nombre de Vitzilipuztli quiere decir
-siniestra de pluma relumbrante. Del templo superbísimo, y sacrificios
-y fiestas y ceremonias de este gran Idolo se dirá abajo, que son
-cosas muy notables. Solo digo al presente, que este Idolo vestido y
-aderezado ricamente estaba puesto en un altar muy alto en una pieza
-pequeña, muy cubierta de sábanas, de joyas, de plumas y de aderezos
-de oro, con muchas rodelas de pluma, lo mas galana y curiosamente que
-ellos podian tenerle, y siempre delante de él una cortina para mayor
-veneracion. Junto al aposento de este Idolo habia otra pieza menos
-aderezada, donde habia otro Idolo que se decia Tlalóc. Estaban siempre
-juntos estos dos Idolos, porque los tenian por compañeros, y de igual
-poder. Otro Idolo habia en Méjico muy principal, que era el Dios de
-la penitencia, y de los jubileos y perdon de pecados. Este Idolo se
-llamaba Tezcatlipúca, el cual era de una piedra muy relumbrante, y
-negra como azabache, vestido de algunos atavíos galanos á su modo.
-Tenia zarcillos de oro y de plata, en el labio bajo un cañutillo
-cristalino de un geme de largo, y en él metida una pluma verde, y
-otras veces azul, que parecia esmeralda ó turquesa. La coleta de los
-cabellos le ceñia una cinta de oro bruñido, y en ella por remate una
-oreja de oro con unos humos pintados en ella, que significaban los
-ruegos de los afligidos y pecadores, que oia cuando se encomendaban á
-él. Entre esta oreja y la otra salian unas garzotas en grande número:
-al cuello tenia un joyel de oro colgado, tan grande, que le cubria todo
-el pecho: en ambos brazos brazaletes de oro: en el ombligo una rica
-piedra verde: en la mano izquierda un mosqueador de plumas preciadas
-verdes, azules, amarillas, que salian de una chapa de oro reluciente
-muy bruñido, tanto, que parecia espejo: en que daba á entender, que
-en aquel espejo veía todo lo que se hacía en el mundo. A este espejo
-ó chapa de oro llamaban Itlacheaya, que quiere decir, su mirador.
-En la mano derecha tenía cuatro saetas, que significaban el castigo
-que por los pecados daba á los malos. Y así al Idolo que mas temian,
-porque no les descubriesen sus delitos, era éste, en cuya fiesta, que
-era de cuatro á cuatro años, habia perdon de pecados, como adelante
-se relatará. A este mismo Idolo Tezcatlipúca tenian por Dios de las
-sequedades, hambres, esterilidad y pestilencia. Y así le pintaban en
-otra forma, que era asentado con mucha autoridad en un escaño rodeado
-de una cortina colorada labrada de calaveras y huesos de muertos. En la
-mano izquierda una rodela con cinco piñas de algodon, y en la derecha
-una vara arrojadiza, amenazando con ella; el brazo muy estirado, como
-que la queria ya tirar. De la rodela salian cuatro saetas: el semblante
-airado: el cuerpo untado todo de negro: la cabeza llena de plumas de
-codornices. Eran grandes las supersticiones que usaban con este Idolo,
-por el mucho miedo que le tenian. En Cholula, que es cerca de Méjico,
-y era república por sí, adoraban un famoso Idolo, que era el Dios de
-las mercaderías, porque ellos eran grandes mercaderes; y hoy dia son
-muy dados á tratos: llamábanle Quetzaalcoátl. Estaba este Idolo en una
-gran plaza, en un templo muy alto. Tenia al derredor de sí oro, plata,
-joyas y plumas ricas, ropas de mucho valor, y de diversos colores. Era
-en figura de hombre, pero la cara de pájaro, con un pico colorado, y
-sobre él una cresta y berrugas, con unas rengleras de dientes, y la
-lengua de fuera. En la cabeza una mitra de papel puntiaguda pintada:
-una hoz en la mano, y muchos aderezos de oro en las piernas, y otras
-mil invenciones de disparates, que todo aquello significaba, y en
-efecto le adoraban, porque hacía ricos á los que queria, como el otro
-Dios Mamón, ó el otro Plutón. Y cierto el nombre que le daban los
-Cholulanos á su Dios, era á propósito, aunque ellos no lo entendian.
-Llamábanle Quetzaalcoátl, que es culebra de pluma rica, que tal es
-el demonio de la codicia. No se contentaban estos bárbaros de tener
-dioses, sino que tambien tenian sus diosas, como las fábulas de los
-Poetas las introdujeron, y la ciega gentilidad de Griegos y Romanos
-las veneraron. La principal de las diosas que adoraban, llamaban Tozi,
-que quiere decir, nuestra abuela, que segun refieren las historias de
-los Mejicanos, fué hija del Rey de Culhuacán, que fué la primera que
-desollaron por mandado de Vitzilipuztli, consagrándola de esta arte por
-su hermana; y desde entonces comenzaron á desollar los hombres para los
-sacrificios, y vestirse los vivos de los pellejos de los sacrificados,
-entendiendo que su Dios se agradaba de ello; como tambien el sacar los
-corazones á los que sacrificaban, lo aprendieron de su Dios, cuando él
-mismo los sacó á los que castigó en Tula, como se dirá en su lugar.
-Una de estas diosas, que adoraban, tuvo un hijo grandísimo cazador,
-que despues tomaron por dios los de Tlascála, que fué el bando opuesto
-á los Mejicanos, con cuya ayuda los Españoles ganaron á Méjico. Es la
-provincia de Tlascala muy aparejada para caza, y la gente muy dada á
-ella, y asi hacian gran fiesta. Pintan al Idolo de cierta forma, que no
-hay que gastar tiempo en referirla; mas la fiesta que le hacian, es muy
-donosa. Y era así, que al reir del alba tocaban una bocina, con que se
-juntaban todos con sus arcos y flechas, redes y otros instrumentos de
-caza, é iban con su Idolo en procesion, y tras ellos grandísimo número
-de gente á una sierra alta, donde en la cumbre de ella tenian puesta
-una ramada, y en medio un altar riquísimamente aderezado, donde ponían
-al Idolo. Yendo caminando con el gran ruido de bocinas, caracoles,
-flautas, y atambores llegados al puesto, cercaban toda la falda de
-aquella sierra al derredor, y pegándole por todas partes fuego, salian
-muchos y muy diversos animales, venados, conejos, liebres, zorras,
-lobos, &c., los cuales iban hácia la cumbre, huyendo de el fuego; y
-yendo los cazadores tras ellos con grande grita y vocería, tocando
-diversos instrumentos, los llevaban hasta la cumbre delante del Idolo,
-donde venia á haber tanta apretura en la caza, que dando saltos, unos
-rodaban, otros daban sobre la gente y otros sobre el altar, con que
-había grande regocijo y fiesta. Tomaban entonces grande número de caza,
-y á los venados y animales grandes sacrificaban delante de el Idolo,
-sacándoles los corazones con la ceremonia que usaban en los sacrificios
-de los hombres. Lo cual hecho, tomaban toda aquella caza á cuestas,
-y volvíanse con su Idolo por el mismo órden que fueron, y entraban en
-la ciudad con todas estas cosas muy regocijados, con grande música de
-bocinas y atabales, hasta llegar al templo, adonde ponian su Idolo
-con muy gran reverencia y solemnidad. Ibanse luego todos á guisar las
-carnes de toda aquella caza, de que hacian un convite á todo el pueblo;
-y despues de comer hacian sus representaciones y baile delante de el
-Idolo. Otros muchos dioses y diosas tenian con gran suma de Idolos, mas
-los principales eran en la nacion Mejicana y en sus vecinas, los que
-están dichos.
-
-
-
-
-CAPÍTULO X
-
-_De un extraño modo de idolatría que usaron los Mejicanos._
-
-
-Como dijimos, que los Reyes Incas del Perú substituyeron ciertas
-estatuas de piedra hechas á su semejanza, que les llamaban sus
-Guaoiquíes ó hermanos, y les hacían dar la misma veneracion que á
-ellos; así los Mejicanos lo usaron con sus dioses; pero pasaron estos
-mucho más adelante, porque hacian dioses de hombres vivos, y era en
-esta manera: Tomaban un cautivo, el que mejor les parecia, y antes de
-sacrificarle á sus Idolos, ponianle el nombre de el mismo Idolo, á
-quien habia de ser sacrificado, y vestíanle y adornábanle de el mismo
-ornato que á su Idolo, y decían, que representaba al mismo Idolo. Y
-por todo el tiempo que duraba esta representacion, que en unas fiestas
-era de un año, y en otras era de seis meses, y en otras de menos,
-de la misma manera le veneraban y adoraban, que al propio Idolo, y
-comia, bebia y holgaba. Y cuando iba por las calles, salia la gente á
-adorarle, y todos le ofrecian mucha limosna; y llevábanle los niños,
-y los enfermos para que los sanase y bendijese, y en todo le dejaban
-hacer su voluntad, salvo, que porque no se huyese, le acompañaban
-siempre diez ó doce hombres, adonde quiera que iba. Y él, para que
-le hiciesen reverencia por donde pasaba, tocaba de cuando en cuando
-un cañutillo, con que se apercibia la gente para adorarle. Cuando
-estaba de sazon y bien gordo, llegada la fiesta, le abrian, mataban y
-comian, haciendo solemne sacrificio de él. Cierto pone lástima ver de
-la manera que Satanás estaba apoderado de esta gente, y lo está hoy
-dia de muchas, haciendo semejantes potages y embustes á costa de las
-tristes almas y miserables cuerpos que le ofrecen, quedándose él riendo
-de la burla tan pesada que les hace á los desventurados, mereciendo
-sus pecados que le deje el altísimo Dios en poder de su enemigo, á
-quien escogieron por dios y amparo suyo. Mas, pues se ha dicho lo que
-basta de las idolatrías de los Indios, síguese que tratemos del modo de
-religion ó supersticion, por mejor decir, que usan de sus ritos, de sus
-sacrificios, de templos, y ceremonias, y lo demás que á esto toca.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XI
-
-_De como el Demonio ha procurado asemejarse á Dios en el modo de
-sacrificios, Religion y Sacramentos._
-
-
-Pero antes de venir á eso, se ha de advertir una cosa, que es muy
-digna de ponderar; y es, que como el Demonio ha tomado por su soberbia
-bando y competencia con Dios, lo que nuestro Dios con su sabiduría
-ordena para su culto y honra, y para bien y salud del hombre, procura
-el Demonio imitarlo y pervertirlo, para ser él honrado, y el hombre
-mas condenado. Y así vemos que como el sumo Dios tiene sacrificios,
-Sacerdotes, Sacramentos, Religiosos, Profetas y gente dedicada á su
-divino culto y ceremonias santas, así tambien el Demonio tiene sus
-sacrificios y Sacerdotes, y su modo de Sacramentos, y gente dedicada á
-recogimiento y santimonía fingida, y mil géneros de profetas falsos.
-Todo lo cual, declarado en particular como pasa, es de grande gusto, y
-de no menor consideracion para el que se acordáre, como el Demonio es
-padre de la mentira, segun la suma Verdad lo dice en su Evangelio[27];
-y así procura usurpar para sí la gloria de Dios, y fingir con sus
-tinieblas la luz. Los encantadores de Egipto, enseñados de su maestro
-Satanás, procuraban hacer en competencia de Moisés y Aarón otras
-maravillas semejantes[28]. Y en el libro de los Jueces[29] leemos de
-el otro Micas, que era Sacerdote del Idolo vano, usando los aderezos
-que en el tabernáculo del verdadero Dios se usaban, aquel _ephod_ y
-_teraphim_, y lo demas: Sease lo que quisieren los doctos. Apenas
-hay cosa instituída por Jesu-Cristo, nuestro Dios y Señor, en su Ley
-Evangélica, que en alguna manera no la haya el Demonio sofisticado y
-pasado á su gentilidad: como echará de ver quien advirtiere en lo que
-por ciertas relaciones tenemos sabido de los ritos y ceremonias de los
-Indios, de que vamos tratando en este libro.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XII
-
-_De los Templos que se han hallado en las Indias._
-
-
-Comenzando, pues, por los templos, como el sumo Dios quiso que se
-le dedicase casa, en que su santo nombre fuese con particular culto
-celebrado, así el demonio para sus intentos persuadió á los infieles
-que le hiciesen soberbios templos y particulares adoratorios y
-santuarios. En cada Provincia del Perú habia una principal Guáca, ó
-casa de adoracion; y ademas de ésta algunas universales, que eran
-para todos los Reinos de los Incas. Entre todas fueron dos señaladas:
-una que llaman de Pachacáma, que está cuatro leguas de Lima, y se
-ven hoy las ruinas de un antiquísimo y grandísimo edificio, de donde
-Francisco Pizarro y los suyos hubieron aquella inmensa riqueza de
-vasijas y cántaros de oro y plata, que les trajeron cuando tuvieron
-preso al Inca Atagualpa. En este templo hay relacion cierta, que
-hablaba visiblemente el Demonio, y daba respuestas desde su oráculo,
-y que á tiempos veían una culebra muy pintada; y esto de hablar y
-responder el Demonio en estos falsos santuarios, y engañar á los
-miserables, es cosa muy comun y muy averiguada en Indias; aunque
-donde ha entrado el Evangelio, y levantado la señal de la Santa Cruz,
-manifiestamente ha enmudecido el padre de las mentiras, como de su
-tiempo escribe Plutarco[30]: _Cur cessaverit Pithias fundere oracula_.
-Y San Justino Mártir trata largo[31] de este silencio que Cristo puso
-á los demonios que hablaban en los Idolos, como estaba mucho antes
-profetizado en la divina Escritura. El modo que tenian de consultar á
-sus dioses los ministros infieles hechiceros, era como el Demonio les
-enseñaba; ordinariamente era de noche; y entraban las espaldas vueltas
-al Idolo, andando hácia atrás; y doblando el cuerpo, y inclinando la
-cabeza, ponianse en una postura fea, y así consultaban. La respuesta
-de ordinario era en una manera de silvo temeroso, ó con un chillido,
-que les ponia horror; y todo cuanto les avisaba y mandaba, era
-encaminado á su engaño y perdicion. Ya, por la misericordia de Dios,
-y gran poder de Jesu-Cristo, muy poco se halla de esto. Otro templo y
-adoratorio aun muy mas principal hubo en el Perú, que fué en la ciudad
-del Cúzco, adonde es ahora el Monasterio de Santo Domingo; y en los
-sillares y piedras del edificio, que hoy dia permanecen, se echa de
-ver que fuese cosa muy principal. Era este templo como el Panteon de
-los Romanos, cuanto á ser casa y morada de todos los dioses. Porque
-en ella pusieron los Reyes Incas los dioses de todas las provincias y
-gentes que conquistaron, estando cada Idolo en su particular asiento, y
-haciéndole culto y veneracion los de su provincia con un gasto excesivo
-de cosas que se traían para su ministerio; y con esto les parecía que
-tenian seguras las provincias ganadas, con tener como en rehenes sus
-dioses. En esta misma casa estaba el Puncháo, que era un Idolo del Sol,
-de oro finísimo, con gran riqueza de pedrería, y puesto al oriente
-con tal artificio, que en saliendo el Sol, daba en él; y como era el
-metal finísimo, volvian los rayos con tanta claridad, que parecía otro
-Sol. Este adoraban los Incas por su dios, y al Pachayachachíc, que es
-el hacedor del Cielo. En los despojos de este templo riquísimo dicen,
-que un soldado hubo aquella hermosísima plancha de oro del Sol; y como
-andaba largo el juego, la perdió una noche jugando. De donde toma
-origen el refrán que en el Perú anda de grandes tahures, diciendo:
-juega el Sol, antes que nazca.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIII
-
-_De los soberbios Templos de Méjico._
-
-
-Pero sin comparacion fué mayor la supersticion de los Mejicanos, así en
-sus ceremonias, como en la grandeza de sus templos, que antiguamente
-llamaban los Españoles el Cu, y debió de ser vocablo tomado de los
-Isleños de Santo Domingo, ó de Cuba, como otros muchos que se usan, y
-no son ni de España, ni de otra lengua que hoy dia se use en Indias,
-como son maíz, chicha, vaquiano, chapeton, y otros tales. Habia, pues,
-en Méjico el Cu, tan famoso templo de Vitzipúztli, que tenia una cerca
-muy grande, y formaba dentro de sí un hermosísimo patio: toda ella
-era labrada de piedras grandes á manera de culebras, asidas las unas
-á las otras; y por eso se llamaba esta cerca Coatepántli, que quiere
-decir cerca de culebras. Tenian las cumbres de las cámaras y oratorios
-donde los Idolos estaban, un pretil muy galano, labrado con piedras
-menudas, negras como azabache, puestas con mucho órden y concierto,
-revocado todo el campo de blanco y colorado, que desde abajo lucía
-mucho. Encima de este pretil habia unas almenas muy galanas, labradas
-como caracoles: tenia por remate de los estribos dos Indios de piedra,
-asentados con unos candeleros en las manos, y de ellos salian unas
-como mangas de cruz, con remates de ricas plumas amarillas y verdes,
-y unos rapacejos largos de lo mismo. Por dentro de la cerca de este
-patio habia muchos aposentos de Religiosos, y otros en lo alto para
-Sacerdotes y Papas, que así llamaban á los supremos Sacerdotes que
-servian al Idolo. Era este patio tan grande y espacioso, que se
-juntaban á danzar ó bailar en él en rueda al derredor, como lo usaban
-en aquel reino, sin estorbo ninguno, ocho ó diez mil hombres, que
-parece cosa increíble. Tenia cuatro puertas ó entradas á oriente y
-poniente, y norte y mediodia: de cada puerta de estas principiaba una
-calzada muy hermosa de dos y tres leguas; y así habia en medio de la
-laguna, donde estaba fundada la ciudad de Méjico, cuatro calzadas en
-cruz muy anchas, que la hermoseaban mucho. Estaban en estas portadas
-cuatro dioses, ó Idolos, los rostros vueltos á las mismas partes de
-las calzadas. Frontero de la puerta de este Templo de Vitzilipúztli
-habia treinta gradas de treinta brazas de largo, que las dividia una
-calle que estaba entre la cerca del patio y ellas. En lo alto de las
-gradas habia un paseadero de treinta pies de ancho, todo encalado:
-en medio de este paseadero una palizada muy bien labrada de árboles
-muy altos puestos en hilera, una braza uno de otro: estos maderos eran
-muy gruesos, y estaban todos barrenados con unos agujeros pequeños:
-desde abajo hasta la cumbre venian por los agujeros de un madero á
-otro unas varas delgadas, en las cuales estaban ensartadas muchas
-calaveras de hombres por las sienes: tenia cada una veinte cabezas.
-Llegaban estas hileras de calaveras desde lo bajo hasta lo alto de los
-maderos, llena la palizada de cabo á cabo, de tantas y tan espesas
-calaveras, que ponian admiracion y grima. Eran estas calaveras de los
-que sacrificaban, porque despues de muertos, y comida la carne, traían
-la calavera, y entregábanla á los ministros del templo, y ellos la
-ensartaban allí, hasta que se caian á pedazos; y tenian cuidado de
-renovar con otras las que caían. En la cumbre del templo estaban dos
-piezas como capillas, y en ellas los dos Idolos que se han dicho de
-Vitzilipúztli, y su compañero Tlalóc, labradas las capillas dichas de
-figuras de talla; y estaban tan altas, que para subir á ellas, habia
-una escalera de ciento y veinte gradas de piedra. Delante de sus
-aposentos habia un patio de cuarenta pies en cuadro, en medio del cual
-habia una piedra de hechura de pirámide verde y puntiaguda, de altura
-de cinco palmos; y estaba puesta para los sacrificios de hombres
-que allí se hacían, porque echado un hombre de espaldas sobre ella,
-le hacía doblar el cuerpo, y así le abrian, y le sacaban el corazon,
-como adelante se dirá. Habia en la ciudad de Méjico otros ocho ó nueve
-templos como éste que se ha dicho, los cuales estaban pegados unos con
-otros dentro de un circuíto grande; y tenian sus gradas particulares, y
-su patio con aposentos y dormitorios. Estaban las entradas de los unos
-á poniente, otros á levante, otros al sur, otros al norte, todos muy
-labrados, y torreados con diversas hechuras de almenas y pinturas, con
-muchas figuras de piedra, fortalecidos con grandes y anchos estribos.
-Eran estos dedicados á diversos dioses; pero despues del Templo de
-Vitzilipúztli, era el del Idolo Tezcatlipúca, que era dios de la
-penitencia, y de los castigos, muy alto, y muy hermosamente labrado.
-Tenia para subir á él ochenta gradas, al cabo de las cuales se hacía
-una mesa de ciento y veinte pies de ancho; y junto á ella una sala toda
-entapizada de cortinas de diversos colores y labores: la puerta baja
-y ancha, y cubierta siempre con un velo; y solo los Sacerdotes podian
-entrar; y todo el templo labrado de varias efigies y tallas, con gran
-curiosidad, porque estos dos templos eran como Iglesias Catedrales,
-y los demas en su respecto como Parroquias y Hermitas. Y eran tan
-espaciosos y de tantos aposentos, que en ellos habia los Ministerios,
-Colegios, Escuelas y Casas de Sacerdotes, que se dirá despues. Lo dicho
-puede bastar para entender la soberbia del Demonio, y la desventura
-de la miserable gente, que con tanta costa de sus haciendas, trabajo
-y vidas servian á su propio enemigo, que no pretendia de ellos mas
-que destruirles las almas, y consumirles los cuerpos; y con esto muy
-contentos, pareciéndoles por su grave engaño, que tenian grandes y
-poderosos Dioses, á quien tanto servicio se hacía.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIV
-
-_De los Sacerdotes y oficios que hacian._
-
-
-En todas las naciones del mundo se hallan hombres particularmente
-diputados al culto de Dios verdadero ó falso, los cuales sirven
-para los sacrificios, y para declarar al pueblo lo que sus Dioses
-les mandan. En Méjico hubo en esto extraña curiosidad; y remedando
-el Demonio el uso de la Iglesia de Dios, puso tambien su orden de
-Sacerdotes menores, mayores y supremos, y unos como Acólitos, y otros
-como Levitas. Y lo que mas me ha admirado, hasta en el nombre parece
-que el Diablo quiso usurpar el culto de Cristo para sí, porque á los
-supremos Sacerdotes, y como si dijésemos Sumos Pontífices, llamaban
-en su antigua lengua Papas los Mejicanos, como hoy dia consta por sus
-historias y relaciones. Los Sacerdotes de Vitzilipúztli sucedian por
-linages de ciertos barrios diputados á esto. Los Sacerdotes de otros
-Idolos eran por eleccion ó ofrecimiento desde su niñez al templo. Su
-perpetuo ejercicio de los Sacerdotes era incensar á los Idolos, lo cual
-se hacia cuatro veces cada dia natural: la primera en amaneciendo: la
-secunda al medio dia: la tercera á puesta del Sol: la cuarta á media
-noche. A esta hora se levantaban todas las Dignidades del templo, y en
-lugar de campanas tocaban unas bocinas y caracoles grandes, y otros
-unas flautillas, y tañían un gran rato un sonido triste; y despues de
-haber tañido, salia el Hebdomadario ó Semanero, vestido de una ropa
-blanca como Dalmática, con su incensario en la mano lleno de brasa,
-la cual tomaba del brasero ó fogon que perpetuamente ardia ante el
-altar, y en la otra mano una bolsa llena de incienso, del cual echaba
-en el incensario y entrando donde estaba el Idolo, incensaba con
-mucha reverencia. Despues tomaba un paño, y con la misma limpiaba el
-altar y cortinas; y acabado esto, se iban á una pieza juntos, y allí
-hacían cierto género de penitencia muy rigurosa y cruel, hiriéndose
-y sacándose sangre en el modo que se dirá, cuando se trate de la
-penitencia que el Diablo enseñó á los suyos: estos maitines á media
-noche jamás faltaban. En los sacrificios no podian entender otros sino
-solos los Sacerdotes, cada uno conforme á su grado y dignidad. Tambien
-predicaban á la gente en ciertas fiestas, como cuando de ellas se trate
-diremos: tenian sus rentas; y tambien se les hacían copiosas ofrendas.
-De la uncion con que se consagraban Sacerdotes, se dirá tambien
-adelante. En el Perú se sustentaban de las heredades, que allá llaman
-Chácaras de sus Dioses, las cuales eran muchas, y muy ricas.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XV
-
-_De los Monasterios de Doncellas que inventó el Demonio para su
-servicio._
-
-
-Como la vida religiosa (que á imitacion de Jesu-Cristo y sus Sagrados
-Apóstoles han profesado y profesan en la Santa Iglesia tantos siervos y
-siervas de Dios) es cosa tan acepta en los ojos de la divina Magestad,
-y con que tanto su santo nombre se honra, y su Iglesia se hermosea;
-así el padre de la mentira ha procurado, no solo remedar esto, pero
-en cierta forma tener competencia, y hacer á sus Ministros que se
-señalen en aspereza y observancia. En el Perú hubo muchos Monasterios
-de Doncellas, que de otra suerte no podian ser recibidas; y por lo
-menos en cada provincia habia uno, en el cual estaban dos géneros de
-mugeres: unas ancianas, que llamaban Mamacónas, para enseñanza de
-las demás: otras eran muchachas, que estaban allí cierto tiempo, y
-despues las sacaban para sus Dioses, ó para el Inca. Llamaban esta
-casa ó Monasterio, Acllaguáci, que es casa de escogidas; y cada
-Monasterio tenia su Vicario ó Gobernador, llamado Apopanáca, el cual
-tenia facultad de escoger todas las que quisiese, de cualquier calidad
-que fuesen, siendo de ocho años abajo, como le pareciesen de buen
-talle y disposicion. Estas encerradas allí eran doctrinadas por las
-Mamacónas en diversas cosas necesarias para la vida humana, y en los
-ritos y ceremonias de sus Dioses: de allí se sacaban de catorce años
-para arriba, y con grande guardia se enviaban á la Corte: parte de
-ellas se diputaban para servir en las Guácas y Santuarios, conservando
-perpetua virginidad: parte para los sacrificios ordinarios que hacían
-de Doncellas, y otros extraordinarios por la salud, ó muerte, ó guerras
-del Inca: parte tambien para mugeres ó mancebas del Inca, y de otros
-parientes ó Capitanes suyos, á quien él las daba; y era hacerles gran
-merced: este repartimiento se hacía cada año. Para el sustento de estos
-Monasterios, que era gran cuantidad de Doncellas las que tenian, habia
-rentas y heredades propias, de cuyos frutos se mantenian. A ningun
-padre era lícito negar sus hijas cuando el Apopanáca se las pedía para
-encerrarlas en los dichos Monasterios, y aun muchos ofrecian sus hijas
-de su voluntad, pareciéndoles que ganaban gran mérito en que fuesen
-sacrificadas por el Inca. Si se hallaba haber alguna de estas Mamacónas
-ó Acllas delinquido contra su honestidad, era infalible el castigo de
-enterrarla viva, ó matarla con otro género de muerte cruel. En Méjico
-tuvo tambien el Demonio su modo de Monjas, aunque no les duraba la
-profesion y santimonia mas de por un año; y era de esta manera: dentro
-de aquella cerca grandísima, que dijimos arriba, que tenia el templo
-principal, habia dos casas de recogimiento, una frontero de otra; la
-una de varones, y la otra de mugeres. En la de mugeres solo habia
-Doncellas de doce á trece años, á las cuales llamaban las mozas de la
-penitencia: eran otras tantas como los varones: vivian en castidad y
-clausura como doncellas diputadas al culto de su Dios. El ejercicio
-que tenian era regar y barrer el templo, y hacer cada mañana de comer
-al Idolo y á sus Ministros de aquello que de limosna recogían los
-Religiosos. La comida que al Idolo hacian eran unos bollos pequeños en
-figura de manos y pies, y otros retorcidos como melcochas. Con este
-pan hacían ciertos guisados, y poníanselo al Idolo delante cada dia,
-y comíanlo sus Sacerdotes, como los de Bel, que cuenta Daniel[32].
-Estaban estas mozas trasquiladas, y despues dejaban crecer el cabello
-hasta cierto tiempo. Levantábanse á media noche á los maitines de los
-Idolos, que siempre se hacían, haciendo ellas los mismos ejercicios
-que los Religiosos. Tenian sus Abadesas, que las ocupaban en hacer
-lienzos de muchas labores para ornato de los Idolos y templos. El traje
-que continuamente traían, era todo blanco, sin labor, ni color alguna.
-Hacían tambien su penitencia á media noche, sacrificándose con herirse
-en las puntas de las orejas en la parte de arriba; y la sangre que se
-sacaban, poníansela en las mejillas; y dentro de su recogimiento tenian
-una alberca, donde se lavaban aquella sangre: vivian con honestidad
-y recato. Y si hallaban que hubiese alguna faltado, aunque fuese muy
-levemente, sin remision moria luego, diciendo que había violado la
-casa de su Dios; y tenian por agüero y por indicio de haber sucedido
-algun mal caso de estos, si veian pasar algun raton ó murciélago en
-la capilla de su Idolo, ó que habian roído algun velo; porque decian,
-que si no hubiera precedido algun delito, no se atreviera el raton
-ó murciélago á hacer tal descortesía. Y de aquí procedian á hacer
-pesquisa; y hallando el delincuente, por principal que fuese, luego le
-daban la muerte. En este Monasterio no eran admitidas Doncellas sino
-de uno de seis barrios, que estaban nombrados para el efecto; y duraba
-esta clausura, como está dicho, un año, por el cual ellas ó sus padres
-habian hecho voto de servir al Idolo en aquella forma; y de allí salian
-para casarse. Alguna semejanza tiene lo de estas Doncellas, y mas lo
-de las del Perú, con las Vírgenes Vestales de Roma, que refieren los
-Historiadores, para que se entienda como el Demonio ha tenido codicia
-de ser servido de gente que guarda limpieza, no porque á él le agrade
-la limpieza, pues es de suyo espiritu inmundo, sino por quitar al sumo
-Dios, en el modo que puede, esta gloria de servirse de integridad y
-limpieza.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVI
-
-_De los Monasterios de Religiosos que tiene el Demonio para su
-supersticion._
-
-
-Cosa es muy sabida por las cartas de los Padres de nuestra Compañía,
-escritas de Japón, la multitud y grandeza que hay en aquellas tierras,
-de Religiosos, que llaman Bonzos, sus costumbres, supersticion y
-mentiras; y así de estos no hay que decir de nuevo. De los Bonzos ó
-Religiosos de la China refieren Padres que estuvieron allá dentro,
-haber diversas maneras ú órdenes, y que vieron unos de hábito blanco y
-con bonetes; y otros de hábito negro, sin bonete ni cabello; y que de
-ordinario son poco estimados, y los Mandarines ó ministros de justicia
-los azotan como á los demas. Estos profesan no comer carne, ni pescado,
-ni cosa viva, sino arroz y yerbas: mas de secreto comen de todo, y
-son peores que la gente comun. Los Religiosos de la Corte, que está
-en Pekin, dicen, que son muy estimados. A las Varelas ó monasterios
-de estos monjes van de ordinario los Mandarines á recrearse, y cuasi
-siempre vuelven borrachos. Estan estos monasterios de ordinario fuera
-de las ciudades: dentro de ellos hay templos; pero en esto de Idolos y
-templos hay poca curiosidad en la China, porque los Mandarines hacen
-poco caso de Idolos y tienénlos por cosa de burla, ni aun creen que
-hay otra vida, ni aun otro paraíso, sino tener oficio de Mandarin;
-ni otro infierno sino las cárceles que ellos dan á los delincuentes.
-Para el vulgo dicen que es necesario entretenerle con idolatría,
-como también lo apunta el Filósofo[33] de sus Gobernadores. Y aun en
-la Escritura[34] fué género de escusa, que dió Aaron, del Idolo del
-becerro que fabricó. Con todo eso usan los Chinos en las popas de sus
-navios, en unas capilletas, traer allí puesta una doncella de bulto,
-asentada en su silla, con dos Chinos delante de ella arrodillados á
-manera de Angeles, y tiene lumbre de noche y de dia; y cuando han
-de dar á la vela, le hacen muchos sacrificios y ceremonias con gran
-ruído de atambores y campanas, y echan papeles ardiendo por la popa.
-Viniendo á los Religiosos, no sé que en el Perú haya habido casa propia
-de hombres recogidos, mas de sus Sacerdotes y hechiceros, que eran
-infinitos. Pero propia observancia, en donde parece haberla el Demonio
-puesto, fué en Méjico, porque habia en la cerca del gran templo dos
-monasterios, como arriba se ha tocado: uno de doncellas, de que se
-trató: otro de mancebos recogidos de diez y ocho á veinte años, los
-cuales llamaban Religiosos. Traían en las cabezas unas coronas como
-frailes: el cabello poco mas crecido, que les daba á media oreja,
-excepto que al colodrillo dejaban crecer el cabello cuatro dedos en
-ancho, que les descendía por las espaldas, y á manera de tranzado
-los ataban y tranzaban. Estos mancebos, que servían en el templo de
-Vitzilipúztli, vivian en pobreza, castidad y obediencia, y hacian el
-oficio de Levitas, administrando á los Sacerdotes y dignidades del
-templo el incensario, la lumbre y los vestimentos: barrian los lugares
-sagrados: traían leña para que siempre ardiese en el brasero del
-Dios, que era como lámpara, la cual ardía contínuo delante del altar
-del Idolo. Sin estos mancebos habia otros muchachos, que eran como
-monacillos, que servian de cosas manuales, como era enramar y componer
-los templos con rosas y juntos dar agua á manos á los Sacerdotes,
-administrar navajuelas para sacrificar, ir con los que iban á pedir
-limosna, para traer la ofrenda. Todos estos tenian sus Prepósitos, que
-tenian cargo de ellos, y vivian con tanta honestidad, que cuando salian
-en público donde habia mugeres, iban las cabezas muy bajas, los ojos
-en el suelo, sin osar alzarlos á mirarlas: traían por vestido unas
-sabanas de red. Estos mozos recogidos tenian licencia de salir por
-la ciudad de cuatro en cuatro, y de seis en seis, muy mortificados,
-á pedir limosna por los barrios; y cuando no se la daban, tenian
-licencia de llegarse á las sementeras, y coger las espigas de pan ó
-mazorcas, que habian menester, sin que el dueño osáse hablarles, ni
-evitárselo. Tenian esta licencia, porque vivian en pobreza sin otra
-renta mas de la limosna. No podia haber mas de cincuenta: ejercitábanse
-en penitencia, y levantábanse á media noche á tañer unos caracoles
-y bocinas, con que despertaban á la gente. Velaban el Idolo por sus
-cuartos, porque no se apagase la lumbre que estaba delante del altar:
-administraban el incensario con que los Sacerdotes incensaban el Idolo
-á media noche, á la mañana, al medio dia y á la oracion. Estos estaban
-muy sujetos y obedientes á los mayores, y no salian un punto de lo
-que les mandaban. Y despues que á media noche acababan de incensar
-los Sacerdotes, estos se iban á un lugar particular y sacrificaban,
-sacandose sangre de los molledos con unas puntas duras y agudas; y la
-sangre que así sacaban, se la ponian por las sienes hasta lo bajo de la
-oreja. Y hecho este sacrificio se iban luego á lavar á una laguna: no
-se untaban estos mozos con ningun betun en la cabeza, ni en el cuerpo,
-como los Sacerdotes: y su vestido era una tela que allá se hace muy
-áspera y blanca. Durábales este ejercicio y aspereza de penitencia un
-año entero, en el cual vivian con mucho recogimiento y mortificacion.
-Cierto es de maravillar, que la falsa opinion de Religion pudiese
-en estos mozos y mozas de Méjico tanto, que con tan gran aspereza
-hiciesen en servicio de Sátanas lo que muchos no hacemos en servicio
-del altísimo Dios: que es grave confusion para los que con un poquito
-de penitencia que hacen, estan muy ufanos y contentos. Aunque el no ser
-aquel ejercicio perpetuo, sino de un año, lo hacía más tolerable.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVII
-
-_De las penitencias y asperezas que han usado los Indios por persuasion
-del Demonio._
-
-
-Y pues hemos llegado á este punto, bien será que así para manifestar
-la maldita soberbia de Satanás, como para confundir y despertar algo
-nuestra tibieza en el servicio de el sumo Dios, digamos algo de los
-rigores y penitencias extrañas, que esta miserable gente hacía por
-persuasion del Demonio, como los falsos Profetas de Baal[35], que con
-lancetas se herian y sacaban sangre: y como los que al sucio Beelfegor
-sacrificaban sus hijos é hijas[36]: y los pasaban por fuego, segun
-dan testimonio las Divinas letras[37], que siempre Satanás fué amigo
-de ser servido á mucha costa de los hombres. Ya se ha dicho, que los
-Sacerdotes y Religiosos de Méjico se levantaban á media noche, y
-habiendo incensado al Idolo los Sacerdotes, y como dignidades del
-templo, se iban á un lugar de una pieza ancha, donde habia muchos
-asientos, y allí se sentaban: y tomando cada uno una pua de manguéy,
-que es como alesna ó punzon agudo, ó con otro género de lancetas ó
-navajas, pasábanse las pantorrillas junto á la espinilla, sacándose
-mucha sangre, con la cual se untaban las sienes, bañando con la demas
-sangre las puas ó lancetas, y poníanlas despues entre las almenas del
-patio hincadas en unos globos ó bolas de paja, para que todos las
-viesen y entendiesen la penitencia que hacian por el pueblo. Lavábanse
-de esta sangre en una laguna diputada para esto, llamada Ezapán, que
-es agua de sangre; y habia gran número de estas lancetas ó puas en el
-templo, porque ninguna habia de servir dos veces. Demás de esto tenian
-grandes ayunos estos Sacerdotes y Religiosos, como era ayunar cinco y
-diez dias seguidos antes de algunas fiestas principales, que eran estas
-como cuatro Temporas. Guardaban tan estrechamente la continencia, que
-muchos de ellos, por no venir á caer en alguna flaqueza, se hendian por
-medio los miembros viriles, y hacian mil cosas para hacerse impotentes,
-por no ofender á sus Dioses: no bebian vino: dormian muy poco, porque
-los mas de sus ejercicios eran de noche, y hacian en sí crueldades,
-martirizándose por el Diablo, y todo á trueco de que les tuviesen
-por grandes y una adores, y muy penitentes. Usaban disciplinarse
-con unas sogas que tenian ñudos; y no solo los Sacerdotes, pero todo
-el pueblo, hacía disciplina en la procesión y fiesta que se hacía al
-Idolo Tezcatlipúca, que se dijo arriba, era el Dios de la penitencia.
-Porque entonces llevaban todos en las manos unas sogas de hilo de
-manguéy, nuevas, de una braza, con un ñudo al cabo, y con aquellas
-se disciplinaban dándose grandes golpes en las espaldas. Para esta
-misma fiesta ayunaban los Sacerdotes cinco dias seguidos, comiendo una
-sola vez al dia, y apartados de sus mugeres, y no salian del templo
-aquellos cinco dias, azotándose reciamente con las sogas dichas. De
-las penitencias y extremos de rigor que usan los Bonzos, hablan largo
-las cartas de los Padres de la Compañía de Jesus, que escribieron de
-la India, aunque todo esto siempre ha sido sofisticado, y mas por
-apariencia, que verdad. En el Perú, para la fiesta de el Itu, que era
-grande, ayunaba toda la gente dos dias, en los cuales no llegaban á
-mugeres, ni comian cosa con sal, ni ají, ni bebian chicha; y este
-modo de ayunar usaban mucho. En ciertos pecados hacian penitencia de
-azotarse con unas hortigas muy ásperas: otras veces darse unos á otros
-con cierta piedra cuantidad de golpes en las espaldas. En algunas
-partes, esta ciega gente, por persuasion de el Demonio, se van á
-sierras muy agrias, y alli hacen vida asperísima largo tiempo. Otras
-veces se sacrifican despeñándose de algun alto risco, que todos son
-embustes del que ninguna cosa ama mas que el daño y perdicion de los
-hombres.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVIII
-
-_De los Sacrificios que al Demonio hacían los Indios; y de qué cosas._
-
-
-En lo que mas el enemigo de Dios y de los hombres ha mostrado siempre
-su astucia, ha sido en la muchedumbre y variedad de ofrendas y
-sacrificios, que para sus idolatrías ha enseñado á los infieles. Y como
-el consumir la substancia de las criaturas en servicio y culto del
-Criador, es acto admirable y propio de Religion, y esto es sacrificio,
-así el padre de la mentira ha inventado, que como á autor y señor le
-ofrezcan y sacrifiquen las criaturas de Dios. El primer género de
-sacrificios que usaron los hombres, fué muy sencillo, ofreciendo
-Caín[38] de los frutos de la tierra y Abel de lo mejor de su ganado: lo
-cual hicieron despues tambien Noé y Abrahan, y los otros Patriarcas,
-hasta que por Moysen le dió aquel largo Ceremonial del Levítico, en
-que se ponen tantas suertes y diferencias de sacrificios, y para
-diversos negocios de diversas cosas, y con diversas ceremonias; así
-tambien Satanás en algunas naciones se ha contentado con enseñar, que
-le sacrifiquen de lo que tienen, como quiera que sea: en otras ha
-pasado tan adelante en darles multitud de ritos y ceremonias en esto,
-y tantas observancias, que admira; y parece que es querer claramente
-competir con la ley antigua, y en muchas cosas usurpar sus propias
-ceremonias. A tres géneros de sacrificios podemos reducir todos los que
-usan estos infieles: unos de cosas insensibles, otros de animales, y
-otros de hombres. En el Perú usaron sacrificar coca, que es una yerba
-que mucho estiman, y maíz, que es su trigo, y plumas de colores, y
-chaquíra, que ellos llaman mollo, y conchas de la mar, y á veces oro
-y plata, figurando de ello animalejos; tambien ropa fina de cúmbi, y
-madera labrada y olorosa, y muy ordinariamente sebo quemado. Eran estas
-ofrendas ó sacrificios para alcanzar buenos temporales, ó salud, ó
-librarse de peligros y males. En el segundo género era su ordinario
-sacrificio de cuíes, que son unos animalejos como gazapillos, que comen
-los Indios bien. Y en cosas de importancia, ó personas caudalosas,
-ofrecian carneros de la tierra, ó pacos rasos, ó lanudos; y en el
-número, y en las colores, y en los tiempos habia gran consideracion y
-ceremonia. El modo de matar cualquier res chica ó grande, que usaban
-los Indios, segun su ceremonia antigua, es la propia que tienen los
-Moros, que llaman el alquible, que es, tomar la res encima del brazo
-derecho, y volverle los ojos hácia el Sol diciendo diferentes palabras,
-conforme á la cualidad de la res que se mata. Porque si era pintada,
-se dirigian las palabras al chuquílla ó trueno, para que no faltase el
-agua: y si era blanco raso, ofreciánle al Sol con unas palabras: y si
-era lanudo, con otras, para que alumbrase y criase: y si era guanáco,
-que es como pardo, dirigian el sacrificio al Viracócha. Y en el Cuzco
-se mataba con esta ceremonia cada dia un carnero raso al Sol, y se
-quemaba vestido con una camiseta colorada, y cuando se quemaba, echaban
-ciertos cestillos de coca en el fuego (que llamaban villcarónca); y
-para este sacrificio tenian gente diputada, y ganado que no servia
-de otra cosa. Tambien sacrificaban pájaros, aunque esto no se halla
-tan frecuente en el Perú como en Méjico, donde era muy ordinario el
-sacrificio de codornices. Los del Perú sacrificaban pájaros de la
-puna, que así llaman allá al desierto, cuando habian de ir á la guerra,
-para hacer disminuir las fuerzas de las guacas de sus contrarios.
-Este sacrificio se llamaba cuzcovícza, ó contevícza, ó huallavícza, ó
-sopavícza, y hacíanlo en esta forma: Tomaban muchos géneros de pájaros
-de la puna, y juntaban mucha leña espinosa, llamada yanlli, la cual
-encendida, juntaban los pájaros, y esta junta llamaban quizo, y los
-echaban en el fuego, alderedor de el cual andaban los oficiales del
-sacrificio con ciertas piedras redondas y esquinadas, á donde estaban
-pintadas muchas culebras, leones, sapos y tigres, diciendo (usachúm)
-que significa: Suceda nuestra victoria bien; y otras palabras en que
-decían: Piérdanse las fuerzas de las guacas de nuestros enemigos. Y
-sacaban unos carneros prietos, que estaban en prision algunos dias
-sin comer, que se llamaban urcu, y matandolos decian, que así como
-los corazones de aquellos animales estaban desmayados, así desmayasen
-sus contrarios. Y si en estos carneros veían, que cierta carne que
-está detrás de el corazon no se les habia consumido con los ayunos
-y prision pasada, teníanlo por mal agüero. Y traían ciertos perros
-negros llamados apurúcos, y matábanlos, y echábanlos en un llano, y
-con ciertas ceremonias hacían comer aquella carne á cierto género
-de gente. Tambien hacían este sacrificio para que el Inca no fuese
-ofendido con ponzoña, y para esto ayunaban desde la mañana hasta que
-salía la estrella, y entonces se hartaban y zahoraban á usanza de
-Moros. Este sacrificio era el mas acepto para contra los Dioses de
-los contrarios. Y aunque el dia de hoy ha cesado cuasi todo esto,
-por haber cesado las guerras, con todo han quedado rastros, y no
-pocos, para pendencias particulares de Indios comunes, ó de Caciques,
-ó de unos pueblos con otros. Item, tambien sacrificaban ú ofrecian
-conchas de la mar, que llamaban mollo, y ofrecíanlas á las fuentes y
-manantiales, diciendo, que las conchas eran hijas de la mar, madre de
-todas las aguas. Tienen diferentes nombres segun la color, y así sirven
-á diferentes efectos. Usan de estas conchas cuasi en todas las maneras
-de sacrificios; y aun el dia de hoy echan algunos el mollo molido en
-la chicha por supersticion. Finalmente, de todo cuanto sembraban y
-criaban, si les parecía conveniente, ofrecian sacrificio. Tambien habia
-Indios señalados para hacer sacrificios á las fuentes, manantiales ó
-arroyos que pasaban por el pueblo, y chacras, ó heredades, y hacíanlos
-en acabando de sembrar, para que no dejasen de correr, y regasen sus
-heredades. Estos sacrificios elegían los sortílegos por sus suertes,
-las cuales acabadas, de la contribucion del pueblo se juntaba lo que
-se habia de sacrificar, y lo entregaban á los que tenían el cargo de
-hacer los dichos sacrificios. Y hacianlos al principio del invierno,
-que es cuando las fuentes, manantiales y rios crecen por la humedad
-del tiempo, y ellos atribuianlo á sus sacrificios, y no sacrificaban á
-las fuentes y manantiales de los despoblados. El dia de hoy aún queda
-todavía esta veneracion de las fuentes, manantiales, acequias, arroyos
-ó rios, que pasan por lo poblado y chacras: y tambien tienen reverencia
-á las fuentes y rios de los despoblados. Al encuentro de dos rios
-hacen particular reverencia y veneracion, y allí se lavan para sanar,
-untándose primero con harina de maíz, ó con otras cosas, y añadiendo
-diferentes ceremonias; y lo mismo hacen tambien en los baños.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIX
-
-_De los sacrificios de hombres que hacian._
-
-
-Pero lo que mas es de doler de la desventura de esta triste gente,
-es el vasallage que pagaban al Demonio sacrificándole hombres, que
-son á imágen de Dios, y fueron criados para gozar de Dios. En muchas
-naciones usaron matar, para acompañamiento de sus difuntos, como se
-ha dicho arriba, las personas que les eran mas agradables, y de quien
-imaginaban que podrian mejor servirse en la otra vida. Fuera de esta
-ocasion usaron en el Perú sacrificar niños de cuatro ó de seis años
-hasta diez; y lo mas de esto era en negocios que importaban al Inca,
-como en enfermedades suyas para alcanzarle salud: tambien cuando iba
-á la guerra por la victoria. Y cuando le daban la borla al nuevo
-Inca, que era la insignia de Rey, como acá el cetro ó corona, en
-la solemnidad sacrificaban cuantidad de doscientos niños de cuatro
-á diez años: duro é inhumano espectáculo. El modo de sacrificarlos
-era ahogarlos y enterrarlos con ciertos visages y ceremonias: otras
-veces los degollaban, y con su sangre se untaban de oreja á oreja.
-Tambien sacrificaban doncellas de aquellas que traían al Inca de los
-Monasterios, que ya arriba tratamos. Una abusion habia en este mismo
-género muy grande y muy general, y era, que cuando estaba enfermo algun
-Indio principal ó comun, y el agorero le decia que de cierto habia de
-morir, sacrificaban al Sol ó al Viracócha, su hijo, diciéndole, que
-se contentase con él, y que no quisiese quitar la vida á su padre.
-Semejante crueldad á la que refiere la Escritura[39] haber usado el
-Rey de Moab en sacrificar su hijo primogénito sobre el muro á vista
-de los de Israél, á los cuales pareció este hecho tan triste, que no
-quisieron apretarle mas, y así se volvieron á sus casas. Este mismo
-género de cruel sacrificio refiere la divina Escritura haberse usado
-entre aquellas naciones bárbaras de Cananeos y Jebuseos, y los demas de
-quien escribe el libro de la Sabiduria[40]: Llaman paz vivir en tantos
-y tan graves males, como es sacrificar sus propios hijos, ó hacer otros
-sacrificios ocultos, ó velar toda la noche haciendo cosas de locos; y
-así ni guardan limpieza en su vida, ni en sus matrimonios, sino que
-éste de envidia quita al otro la vida, estotro le quita la muger, y
-el contento, y todo anda revuelto, sangre, muertes, hurtos, engaños,
-corrupcion, infidelidad, alborotos, perjuicios, motines, olvido de
-Dios, contaminar las almas, trocar el sexo y nacimiento, mudar los
-matrimonios, desórden de adulterios y suciedades, porque la idolatría
-es un abismo de todos males. Esto dice el Sabio de aquellas gentes,
-de quien se queja David[41], que aprendieron tales costumbres los de
-Israél, hasta llegar á sacrificar sus hijos é hijas á los Demonios, lo
-cual nunca jamás quiso Dios, ni le fué agradable, porque como es Autor
-de la vida, y todo lo demás hizo para el hombre, no le agrada que le
-quiten hombres la vida á otros hombres; y aunque la voluntad del fiel
-Patriarca Abrahan la probó y aceptó el Señor, el hecho de degollar á
-su hijo, de ninguna suerte lo consintió, de donde se ve la malicia y
-tiranía del Demonio, que en esto ha querido exceder á Dios, gustando
-ser adorado con derramamiento de sangre humana, y por este camino
-procurando la perdicion de los hombres en almas y cuerpos, por el
-rabioso ódio que les tiene, como su tan cruel adversario.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XX
-
-_De los sacrificios horribles de hombres que usaron los Mejicanos._
-
-
-Aunque en el matar niños y sacrificar sus hijos los del Perú se
-aventajaron á los de Méjico, porque no he leido, ni entendido que
-usasen esto los Mejicanos; pero en el número de los hombres que
-sacrificaban, y en el modo horrible con que lo hacian, excedieron
-estos á los del Perú, y aun á cuantas naciones hay en el mundo; y
-para que se vea la gran desventura en que tenia ciega esta gente el
-Demonio, referiré por extenso el uso inhumano que tenian en esta parte.
-Primeramente, los hombres que se sacrificaban eran habidos en guerra;
-y si no era de cautivos, no hacian estos solemnes sacrificios. Que
-parece siguieron en esto el estilo de los Antiguos, que segun quieren
-decir Autores, por eso llamaban _Víctima_ al sacrificio, porque era de
-cosa vencida; como tambien la llamaban _Hostia, quasi ab hoste_, porque
-era ofrenda hecha de sus enemigos, aunque el uso fué extendiendo
-el un vocablo y el otro á todo género de sacrificio. En efecto los
-Mejicanos no sacrificaban á sus Idolos, sino sus cautivos; y por tener
-cautivos para sus sacrificios, eran sus ordinarias guerras; y así
-cuando peleaban unos y otros, procuraban haber vivos á sus contrarios,
-y prenderlos, y no matarlos, por gozar de sus sacrificios; y esta razon
-dió Motezuma al Marqués del Valle cuando le preguntó, ¿como siendo tan
-poderoso, y habiendo conquistado tantos Reinos, no habia sojuzgado la
-Provincia de Tlascála, que tan cerca estaba? Respondió á esto Motezuma,
-que por dos causas no habian allanado aquella Provincia, siéndoles cosa
-facil de hacer, si lo quisieran. La una era, por tener en que ejercitar
-la juventud Mejicana, para que no se criase en ócio y regalo. La otra,
-y principal, que habia reservado aquella Provincia para tener de donde
-sacar cautivos que sacrificar á sus Dioses. El modo que tenian en estos
-sacrificios era, que en aquella palizada de calaveras, que se dijo
-arriba, juntaban los que habian de ser sacrificados; y hacíase al pie
-de esta palizada una ceremonia con ellos, y era, que á todos los ponian
-en hilera al pie de ella con mucha gente de guardia, que los cercaba.
-Salía luego un Sacerdote vestido con una alba corta llena de flecos por
-la orla, y descendía de lo alto del templo con un Idolo hecho de masa
-de bledos y maíz amasado con miel, que tenia los ojos de unas cuentas
-verdes, y los dientes de granos de maíz y venía con toda la priesa que
-podia por las gradas del templo abajo, y subia por encima de una gran
-piedra que estaba fijada en un muy alto humilladero en medio del patio:
-llamábase la piedra Quauxicálli, que quiere decir la piedra del Aguila.
-Subiendo el Sacerdote por una escalerilla, que estaba enfrente del
-humilladero, y bajando por otra, que estaba de la otra parte, siempre
-abrazado con su Idolo, subia adonde estaban los que se habian de
-sacrificar; y desde un lado hasta otro iba mostrando aquel Idolo á cada
-uno en particular; y diciéndoles: este es vuestro Dios; y en acabando
-de mostrárselo, descendia por el otro lado de las gradas, y todos los
-que habian de morir, se iban en procesion hasta el lugar donde habian
-de ser sacrificados, y alli hallaban aparejados los ministros que los
-habian de sacrificar. El modo ordinario del sacrificio era abrir el
-pecho al que sacrificaban, y sacándole el corazon medio vivo, al hombre
-lo echaban á rodar por las gradas del templo, las cuales se bañaban en
-sangre; lo cual para que se entienda mejor, es de saber, que al lugar
-del sacrificio salian seis Sacrificadores constituídos en aquella
-dignidad: los cuatro para tener los pies y manos del que habia de ser
-sacrificado, y otro para la garganta, y otro para cortar el pecho, y
-sacar el corazon del sacrificado. Llamaban á estos Chachalmúa, que en
-nuestra lengua es lo mismo que ministro de cosa sagrada: era ésta una
-dignidad suprema, y entre ellos tenida en mucho, la cual se heredaba
-como cosa de mayorazgo. El ministro que tenia oficio de matar, que era
-el sexto de éstos, era tenido y reverenciado como supremo Sacerdote ó
-Pontífice, el nombre del cual era diferente segun la diferencia de los
-tiempos y solemnidades en que sacrificaba; asímismo eran diferentes las
-vestiduras cuando salían á ejercitar su oficio en diferentes tiempos.
-El nombre de su dignidad era Papa y Topilzín: el trage y ropa era una
-cortina colorada á manera de dalmática, con unas flocaduras por orla,
-una corona de plumas ricas verdes y amarillas en la cabeza, y en las
-orejas unos como sarcillos de oro, engastadas en ellos unas piedras
-verdes, y debajo del labio, junto al medio de la barba, una pieza
-como cañutillo de una piedra azul. Venian estos seis Sacrificadores
-el rostro y las manos untados de negro muy atezado: los cinco traían
-unas cabelleras muy encrespadas y revueltas, con unas vendas de cuero
-ceñidas por medio de las cabezas; y en la frente traian unas rodelas
-de papel pequeñas pintadas de diversas colores, vestidos con unas
-dalmáticas blancas labradas de negro. Con este atavio se revestia en
-la misma figura del Demonio, que verlos salir con tan mala catadura,
-ponia grandísimo miedo á todo el pueblo. El supremo Sacerdote traía en
-la mano un gran cuchillo de pedernal muy agudo y ancho: otro Sacerdote
-traía un collar de palo labrado á manera de una culebra. Puestos
-todos seis ante el Idolo hacían su humillacion, y poníanse en orden
-junto á la piedra piramidal, que arriba se dijo, que estaba frontero
-de la puerta de la cámara del Idolo. Era tan puntiaguda esta piedra,
-que echado de espaldas sobre ella el que habia de ser sacrificado,
-se doblaba de tal suerte, que dejando caer el cuchillo sobre el
-pecho, con mucha facilidad se abria un hombre por medio. Despues de
-puestos en orden estos Sacrificadores, sacaban todos los que habian
-preso en las guerras, que en esta fiesta habian de ser sacrificados,
-y muy acompañados de gente de guardia, subíanlos en aquellas largas
-escaleras, todos en ringlera, y desnudos en carnes, al lugar donde
-estaban apercibidos los ministros; y en llegando cada uno por su orden,
-los seis Sacrificadores lo tomaban, uno de un pie, y otro del otro; uno
-de una mano, y otro de otra, y lo echaban de espaldas encima de aquella
-piedra puntiaguda, donde el quinto de estos ministros le echaba el
-collar á la garganta, y el sumo Sacerdote le abría el pecho con aquel
-cuchillo con una presteza extraña, arrancándole el corazon con las
-manos; y así vaheando, se lo mostraba al Sol, á quien ofrecía aquel
-calor y baho del corazon; y luego volvía al Idolo, y arrojábaselo al
-rostro; y luego el cuerpo del sacrificado le echaban rodando por las
-gradas del templo con mucha facilidad, porque estaba la piedra puesta
-tan junto á las gradas, que no había dos pies de espacio entre la
-piedra y el primer escalon; y así con un puntapie echaban los cuerpos
-por las gradas abajo; y de esta suerte sacrificaban todos los que
-habia, uno por uno; y despues de muertos, y echados abajo los cuerpos,
-los alzaban los dueños, por cuyas manos habian sido presos, y se los
-llevaban, y repartíanlos entre sí, y se los comían, celebrando con
-ellos solemnidad; los cuales, por pocos que fuesen, siempre pasaban de
-cuarenta y cincuenta, porque habia hombres muy diestros en cautivar.
-Lo mismo hacian todas las demás naciones comarcanas, imitando á los
-Mejicanos en sus ritos y ceremonias en servicio de sus Dioses.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXI
-
-_De otro género de sacrificios de hombres que usaban los Mejicanos._
-
-
-Habia otro género de sacrificio en diversas fiestas, al cual llamaban
-Racaxipe Valiztli, que quiere decir desollamiento de personas. Llamóse
-así, porque en ciertas fiestas tomaban un esclavo ó esclavos, segun
-el número que querian, y desollándoles el cuero, se lo vestía una
-persona diputada para esto: éste andaba por todas las casas y mercados
-de las ciudades cantando y bailando, y habíanle de ofrecer todos, y
-al que no le ofrecia, le daba con un canto del pellejo en el rostro,
-untándole con aquella sangre que tenia cuajada: duraba esta invencion
-hasta que el cuero se corrompía. En este tiempo juntaban estos que
-así andaban, mucha limosna, la cual se gastaba en cosas necesarias al
-culto de sus Dioses. En muchas de estas fiestas hacian un desafio entre
-el que habia de sacrificar y el sacrificado, en esta forma: Ataban al
-esclavo por un pie en una rueda grande de piedra, y dábanle unaespada
-y rodela en las manos para que se defendiese, y salia luego el que
-le habia de sacrificar, armado con otra espada y rodela; y si el que
-habia de ser sacrificado prevalecia contra el otro, quedaba libre del
-sacrificio, y con nombre de Capitan famoso; y como tal era despues
-tratado; pero si era vencido, allí en la misma piedra en que estaba
-atado le sacrificaban. Otro género de sacrificio era cuando dedicaban
-algun cautivo que representase al Idolo, cuya semejanza decian que
-era. Cada año daban un esclavo á los Sacerdotes para que nunca faltase
-la semejanza viva del Idolo, el cual luego que entraba en el oficio,
-despues de muy bien lavado, le vestian todas las ropas é insignias del
-Idolo, y poníanle su mismo nombre, y andaba todo el año tan honrado y
-reverenciado como el mismo Idolo: traía consigo siempre doce hombres
-de guerra porque no se huyese, y con esta guarda le dejaban andar
-libremente por donde quería; y si acaso se huía, el principal de la
-guardia entraba en su lugar para representar al Idolo, y despues ser
-sacrificado. Tenia aqueste Indio el mas honrado aposento del templo,
-donde comia y bebia, y adonde todos los principales le venian á servir
-y reverenciar, trayéndole de comer con el aparato y orden que á los
-Grandes; y cuando salia por la ciudad, iba muy acompañado de Señores
-y principales, y llevaba una flautilla en la mano, que de cuando en
-cuando tocaba, dando á entender que pasaba, y luego las mugeres salian
-con sus niños en los brazos, y se los ponian delante, saludándole como
-á Dios: lo mismo hacía la demás gente. De noche le metian en una jaula
-de recias vergetas porque no se fuese, hasta que llegando la fiesta
-le sacrificaban, como queda arriba referido. En las formas dichas,
-y en otras muchas traía el Demonio engañados y escarnecidos á los
-miserables; y era tanta la multitud de los que eran sacrificados con
-esta infernal crueldad, que parece cosa increible. Porque afirman, que
-habia vez que pasaban de cinco mil, y dia hubo que en diversas partes
-fueron así sacrificados mas de veinte mil. Para esta horrible matanza
-usaba el Diablo, por sus ministros, una donosa invencion, y era, que
-cuando les parecia, iban los Sacerdotes de Satanás á los Reyes, y
-manifestábanles como los Dioses se morian de hambre, que se acordasen
-de ellos. Luego los Reyes se apercibian, y avisaban unos á otros, como
-los Dioses pedian de comer, por tanto que apercibiesen su gente para un
-dia señalado, enviando sus mensageros á las provincias contrarias, para
-que se apercibiesen á venir á la guerra. Y así congregadas sus gentes,
-y ordenadas sus compañías y escuadrones, salian al campo situado, donde
-se juntaban los ejércitos; y toda su contienda y batalla era prenderse
-unos á otros para el efecto de sacrificar, procurando señalarse así
-una parte, como otra en traer mas cautivos para el sacrificio, de
-suerte, que en estas batallas mas pretendian prenderse, que matarse;
-porque todo su fin era traer hombres vivos para dar de comer á los
-Idolos: y éste era el modo con que traían las víctimas á sus Dioses.
-Y es de advertir, que ningun Rey era coronado, si no vencia primero
-alguna provincia, de suerte que trajese gran número de cautivos para
-sacrificios de sus Dioses. Y así, por todas vias era infinita cosa la
-sangre humana que se vertia en honra de Satanás.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXII
-
-_Como ya los mismos Indios estaban cansados, y no podian sufrir las
-crueldades de sus Dioses._
-
-
-Esta tan excesiva crueldad en derramar tanta sangre de hombres, y el
-tributo tan pesado de haber de ganar siempre cautivos para el sustento
-de sus Dioses, tenia ya cansados á muchos de aquellos bárbaros,
-pareciéndoles cosa insufrible; y con todo eso, por el gran miedo
-que los ministros de los Idolos les ponian de su parte, y por los
-embustes con que traían engañado al pueblo, no dejaban de ejecutar
-sus rigurosas leyes; mas en lo interior deseaban verse libres de tan
-pesada carga. Y fué providencia del Señor, que en esta disposicion
-hallasen á esta gente los primeros que les dieron noticia de la ley de
-Cristo, porque sin duda ninguna les pareció buena ley y buen Dios, el
-que así se quería servir. A este propósito me contaba un Padre grave
-en la Nueva-España, que cuando fué á aquel Reino habia preguntado á
-un Indio viejo y principal, ¿cómo los Indios habian recibido tan
-presto la Ley de Jesu-Cristo, y dejado la suya, sin hacer mas prueba,
-ni averiguacion, ni disputa sobre ello? que parecía se habian mudado,
-sin moverse por razon bastante. Respondió el Indio: no creas, Padre,
-que tomamos la Ley de Cristo tan inconsideradamente como dices, porque
-te hago saber, que estábamos ya tan cansados y descontentos con las
-cosas que los Idolos nos mandaban, que habiamos tratado de dejarlos y
-tomar otra ley. Y como la que vosotros nos predicasteis, nos pareció
-que no tenia crueldades, y que era muy á nuestro propósito, y tan
-justa y buena, entendimos que era la verdadera ley, y asi la recibimos
-con gran voluntad. Lo que este Indio dijo, se confirma bien con lo
-que se lee en las primeras relaciones que Hernando Cortés envió al
-Emperador Carlos V, donde refiere, que despues de tener conquistada
-la ciudad de Méjico, estando en Cuyoacán, le vinieron Embajadores de
-la República y Provincia de Mechoacán, pidiéndole que les enviáse su
-ley, y quien se la declaráse, porque ellos pretendian dejar la suya,
-porque no les parecía bien; y así lo hizo Cortés, y hoy dia son de los
-mejores Indios y mas buenos Cristianos que hay en la Nueva-España.
-Los Españoles que vieron aquellos crueles sacrificios de hombres,
-quedaron con determinacion de hacer todo su poder para destruir tan
-maldita carnicería de hombres: y mas cuando vieron, que una tarde
-ante sus ojos sacrificaron sesenta ó setenta soldados Españoles, que
-habian prendido en una batalla que tuvieron durante la conquista de
-Méjico. Y otra vez hallaron en Tezcúco en un aposento, escrito de
-carbon: Aquí estuvo preso el desventurado de fulano con sus compañeros,
-que sacrificaron los de Tezcúco. Acaeció tambien un caso extraño,
-pero verdadero, pues lo refieren personas muy fidedignas, y fué, que
-estando mirando los Españoles un espectáculo de aquellos sacrificios,
-habiendo abierto y sacado el corazon á un mancebo muy bien dispuesto,
-y echándole rodando por la escalera abajo, como era su costumbre,
-cuando llegó abajo, dijo el mancebo á los Españoles en su lengua:
-Caballeros, muerto me han: lo cual causó grandísima lástima y horror
-á los nuestros. Y no es cosa increible, que aquél hablase, habiéndole
-arrancado el corazon, pues refiere Galeno[42] haber sucedido algunas
-veces en sacrificios de animales, despues de haberles sacado el corazon
-y echádole en el altar, respirar los tales animales, y aun bramar
-reciamente, y huir por un rato. Dejando por ahora la disputa de como se
-comparezca esto con la naturaleza, lo que hace al intento es ver, cuan
-insufrible servidumbre tenian aquellos bárbaros al homicida infernal,
-y cuan grande misericordia les ha hecho el Señor en comunicarles su ley
-mansa, justa y toda agradable.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXIII
-
-_Como el Demonio ha procurado remedar los Sacramentos de la santa
-Iglesia._
-
-
-Lo que mas admira de la envidia y competencia de Satanás es, que no
-solo en idolatrías y sacrificios, sino tambien en cierto modo de
-ceremonias, haya remedado nuestros Sacramentos, que Jesucristo nuestro
-Señor instituyó, y usa su santa Iglesia: especialmente el Sacramento de
-Comunion, que es el mas alto y divino, pretendió en cierta forma imitar
-para gran engaño de los infieles; lo cual pasa de esta manera: En el
-mes primero, que en el Perú se llamaba Rayme, y responde á nuestro
-Diciembre, se hacía una solemnísima fiesta llamada Capacrayme, y en
-ella grandes sacrificios y ceremonias por muchos dias, en los cuales
-ningun forastero podia hallarse en la Corte, que era el Cuzco. Al cabo
-de estos dias se daba licencia para que entrasen todos los forasteros,
-y los hacian participantes de la fiesta y sacrificios, comulgándolos en
-esta forma: Las Mamaconas del Sol, que eran como monjas del Sol, hacian
-unos bollos pequeños de harina de maíz, teñida y amasada en sangre
-sacada de carneros blancos, los cuales aquel dia sacrificaban. Luego
-mandaban entrar los forasteros de todas las Provincias, y poníanse
-en órden, y los Sacerdotes, que eran de cierto linage descendientes
-de Lluquiyupangui, daban á cada uno un bocado de aquellos bollos,
-diciéndoles, que aquellos bocados les daban, para que estuviesen
-confederados y unidos con el Inca, y que les avisaban, que no dijesen,
-ni pensasen mal contra el Inca, sino que tuviesen siempre buena
-intencion con él, porque aquel bocado seria testigo de su intencion,
-y si no hiciesen lo que debian, los habia de descubrir y ser contra
-ellos. Estos bollos se sacaban en platos grandes de oro y de plata, que
-estaban diputados para esto, y todos recibian y comian los bocados,
-agradeciendo mucho al Sol tan grande merced, diciendo palabras, y
-haciendo ademanes de mucho contento y devocion. Y protestaban que en
-su vida no harian, ni pensarian cosa contra el Sol, ni contra el Inca,
-y que con aquella condicion recibian aquel manjar de el Sol, y que
-aquel manjar estaría en sus cuerpos para testimonio de la fidelidad que
-guardaban al Sol y al Inca su Rey. Esta manera de comunion diabólica se
-daba tambien en el décimo mes llamado Coyaraime, que era Septiembre,
-en la fiesta solemne que llaman Citua, haciendo la misma ceremonia;
-y demás de comulgar (si se sufre usar de este vocablo en cosa tan
-diabólica) á todos los que habian venido de fuera, enviaban tambien de
-los dichos bollos á todas las guacas ó santuarios, ó Idolos forasteros
-de todo el Reino, y estaban al mismo tiempo personas de todas partes
-para recibirlos; y les decian, que el Sol les enviaba aquello en señal
-que queria que todos lo venerasen y honrasen: y tambien se enviaba
-algo á los Caciques por favor. Alguno por ventura tendrá esto por
-fábula ó invencion, mas en efecto, es cosa muy cierta, que desde Inca,
-Yupangui, que fué el que mas leyes hizo de ritos y ceremonias, como
-otro Numa en Roma, duró esta manera de comunion hasta que el Evangelio
-de Nuestro Señor Jesu-Cristo echó todas estas supersticiones, dando
-el verdadero manjar de vida, y que confedera las almas, y las une con
-Dios. Y quien quisiere satisfacerse enteramente, lea la relacion que
-el Licenciado Polo escribió al Arzobispo de los Reyes D. Gerónimo de
-Loaysa, y hallará esto y otras muchas cosas, que con grande diligencia
-y certidumbre averiguó.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXIV
-
-_De la manera con que el Demonio procuró en Méjico remedar la fiesta de
-Corpus Cristi, y Comunion que usa la Santa Iglesia._
-
-
-Mayor admiracion pondrá la fiesta y semejanza de comunion que el
-mismo Demonio, Príncipe de los hijos de soberbia ordenó en Méjico, la
-cual, aunque sea un poco larga, es bien referirla como está escrita
-por personas fidedignas. En el mes de Mayo hacian los Mejicanos su
-principal fiesta de su Dios Vitzilipúztli; y dos dias antes de la
-fiesta aquellas mozas, que dijimos arriba, que guardaban recogimiento
-en el mismo templo, y eran como monjas, molian cuantidad de semilla
-de bledos juntamente con maíz tostado, y despues de molido amasábanlo
-con miel, y hacian de aquella masa un Idolo tan grande como era el de
-madera: y ponianle por ojos unas cuentas verdes, ó azules, ó blancas,
-y por dientes unos granos de maíz, sentado con todo el aparato que
-arriba queda dicho. El cual, despues de perfeccionado, venian todos
-los Señores, y traian un vestido curioso y rico, conforme al trage
-del Idolo, con el cual le vestian: y despues de muy bien vestido y
-aderezado sentábanlo en un escaño azul en sus andas, para llevarle en
-hombros. Llegada la mañana de la fiesta, una hora antes de amanecer,
-salian todas estas doncellas vestidas de blanco con atavíos nuevos,
-y aquel dia las llamaban hermanas del Dios Vitzilipúztli. Venian
-coronadas con guirnaldas de maíz tostado y reventado, que parece
-azahar, y á los cuellos gruesos sartales de lo mismo, que les venian
-por debajo de el brazo izquierdo, puesta su color en los carrillos;
-y los brazos desde los codos hasta las muñecas emplumados con plumas
-coloradas de papagayos; y así aderezadas tomaban las andas del Idolo
-en los hombros, y sacábanlas al patio, donde estaban ya todos los
-mancebos vestidos con unos paños de red galanos, coronados de la misma
-manera que las mugeres. En saliendo las mozas con el Idolo, llegaban
-los mancebos con mucha reverencia, y tomaban las andas en los hombros,
-trayéndolas al pie de las gradas del templo, donde se humillaba todo
-el pueblo; y tomando tierra del suelo se la ponian en la cabeza, que
-era ceremonia ordinaria entre ellos en las principales fiestas de
-sus Dioses. Hecha esta ceremonia, salía todo el pueblo en procesion
-con toda la priesa posible, é iban á un cerro que está una legua de
-la ciudad de Méjico, llamado Chapultepéc, y allí hacian estacion y
-sacrificios. Luego partian con la misma priesa á un lugar cerca de
-alli, que se dice Atlacuyavaya, donde hacían la segunda estacion: y
-de allí iban á otro pueblo una legua adelante, que se dice Cuyoacán,
-de donde partían, volviéndose á la ciudad de Méjico sin hacer pausa.
-Hacíase este camino de mas de cuatro leguas en tres ó cuatro horas:
-llamaban á esta procesion Ipayna Vitzilipúztli, que quiere decir, el
-veloz y apresurado camino de Vitzilipúztli. Acabados de llegar al pie
-de las gradas, ponian allí las andas, y tomaban unas sogas gruesas, y
-atábanlas á los asideros de las andas, y con mucho tiento y reverencia
-unos tiraban de arriba, y otros ayudando de abajo, subian las andas
-con el Idolo á la cumbre del templo, con mucho ruido de flautas, y
-clamor de bocinas, caracoles y atambores. Subíanlo de esta manera,
-por ser las gradas del templo muy empinadas y angostas, y la escalera
-bien larga, y así no podian subir con las andas en los hombros. Y al
-tiempo que subian al Idolo, estaba todo el pueblo en el patio con
-mucha reverencia y temor. Acabado de subirle á lo alto, y metido en
-una casilla de rosas que le tenian hecha, venian luego los mancebos,
-y derramaban muchas flores de diversas colores, henchiendo todo
-el templo dentro y fuera, de ellas. Hecho esto, salian todas las
-doncellas con el aderezo referido, y sacaban de su recogimiento unos
-trozos de masa de maíz tostado y bledos, que era la misma de que el
-Idolo era hecho, hechos á manera de huesos grandes, y entregábanlos
-á los mancebos, y ellos subíanlos arriba, y poníanlos á los pies del
-Idolo por todo aquel lugar, hasta que no cabian mas. A estos trozos de
-masa llamaban los huesos y carne de Vitzilipúztli. Puestos allí los
-huesos, salian todos los ancianos, del templo, Sacerdotes y Levitas, y
-todos los demás Ministros, segun sus dignidades y antigüedades, porque
-las habia con mucho concierto y órden, con sus nombres y dictados:
-salian unos tras otros con sus velos de red de diferentes colores y
-labores, segun la dignidad y oficio de cada uno, con guirnaldas en
-las cabezas, y sartales de flores en los cuellos. Tras estos salian
-los dioses y diosas, que adoraban en diversas figuras, vestidos de la
-misma librea, y poniéndose en órden al derredor de aquellos trozos de
-masa, hacian cierta ceremonia de canto y baile sobre ellos, con lo cual
-quedaban benditos y consagrados por carne y huesos de aquel Idolo.
-Acabada la bendicion y ceremonia de aquellos trozos de masa, con que
-quedaban tenidos por huesos y carne del Idolo, de la misma manera los
-veneraban que á su Dios. Salian luego los Sacrificadores, y hacían el
-sacrificio de hombres en la forma que está referida arriba, y eran
-en este sacrificados mas número que en otro dia, por ser la fiesta
-tan principal. Acabados, pues, los sacrificios, salian luego todos
-los mancebos y mozas del templo, aderezados como está dicho: puestos
-en órden y en hileras, los unos en frente de los otros, bailaban y
-cantaban al son de un atambor que les tañian en loor de la solemnidad,
-y del Idolo que celebraban, á cuyo canto todos los Señores, y viejos, y
-gente principal respondian, bailando en el circuito de ellos, haciendo
-un hermoso corro como lo tienen de costumbre, estando siempre los
-mozos y las mozas enmedio, á cuyo espectáculo venía toda la ciudad.
-En este dia del Idolo Vitzilipúztli era precepto muy guardado en toda
-la tierra, que no se habia de comer otra comida, sino de aquella masa
-con miel, de que el Idolo era hecho; y este manjar se habia de comer
-luego en amaneciendo, y que no se habia de beber agua, ni otra cosa
-alguna sobre ello, hasta pasado medio dia, y lo contrario tenian por
-gran agüero y sacrilegio: pasadas las ceremonias podian comer otras
-cosas. En este ínterin escondian el agua, de los niños, y avisaban á
-todos los que tenian uso de razon, que no bebiesen agua, porque vendría
-la ira de Dios sobre ellos, y moririan: y guardaban esto con gran
-cuidado y rigor. Concluídas las ceremonias, bailes y sacrificios,
-íbanse á desnudar; y los Sacerdotes y dignidades del templo tomaban el
-Idolo de masa, y desnudábanle de aquellos aderezos que tenia, y así
-á él, como á los trozos que estaban consagrados, los hacian muchos
-pedazos; y comenzando desde los mayores, repartíanlos, y dábanlos
-á modo de comunion á todo el pueblo, chicos y grandes, hombres y
-mugeres; y recibianlo con tanta reverencia, temor y lágrimas, que ponía
-admiracion, diciendo, que comian la carne y huesos de Dios, teniéndose
-por indignos de ello: los que tenian enfermedades pedian para ellos,
-y llevábanselo con mucha reverencia y veneracion: todos los que
-comulgaban quedaban obligados á dar diezmo de aquella semilla de que
-se hacía el Idolo. Acabada la solemnidad de la comunion, se subía un
-viejo de mucha autoridad, y en voz alta predicaba su ley y ceremonias.
-¿A quién no pondrá admiracion, que tuviese el Demonio tanto cuidado
-de hacerse adorar, y recibir, al modo que Jesu-Cristo, nuestro Dios,
-ordenó y enseñó, y como la santa Iglesia lo acostumbra? Verdaderamente
-se echa de ver bien lo que al principio se dijo, que, en cuanto puede,
-procura Satanás usurpar y hurtar para sí la honra y culto debido á
-Dios, aunque siempre mezcla sus crueldades y suciedades, porque es
-espíritu homicida é inmundo y padre de mentira.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXV
-
-_De la Confesión y Confesores que usaban los Indios._
-
-
-Tambien el Sacramento de la Confesion quiso el mismo padre de mentira
-remedar, y de sus idólatras hacerse honrar con ceremonia muy semejante
-al uso de los fieles. En el Perú tenian por opinion, que todas las
-adversidades y enfermedades venian por pecados que habian hecho, y para
-remedio usaban de sacrificios; y además de eso también se confesaban
-vocalmente cuasi en todas las Provincias, y tenian confesores diputados
-para esto mayores y menores, y pecados reservados al mayor, y recibian
-penitencias, y algunas veces ásperas, especialmente si era hombre
-pobre el que hacia el pecado, y no tenia que dar al confesor; y este
-oficio de confesar tambien lo tenian las mugeres. En las Provincias de
-Collasuyo fué y es mas universal este uso de confesores hechiceros,
-que llaman ellos Ichúri ó Ichúiri. Tienen por opinion, que es pecado
-notable encubrir algun pecado en la confesion, y los Ichúris ó
-confesores averiguan, ó por suertes, ó mirando la asadura de algun
-animal, si les encubren algun pecado; y castíganlo con darle en las
-espaldas cuantidad de golpes con una piedra hasta que lo dice todo,
-y le dan la penitencia, y hacen el sacrificio. Esta confesion usan
-tambien cuando estan enfermos sus hijos, ó mugeres, ó maridos, ó sus
-Caciques, ó cuando estan en algunos grandes trabajos; y cuando el Inca
-estaba enfermo se confesaban todas las Provincias, especialmente los
-Collas. Los confesores tenian obligacion al secreto, pero con ciertas
-limitaciones. Los pecados de que principalmente se acusaban, eran: lo
-primero, matar uno á otro fuera de la guerra: item, hurtar: item, tomar
-la muger agena: item, dar yerbas ó hechizos para hacer mal; y por muy
-notable pecado tenian el descuido en la reverencia de sus guácas, y el
-quebrantar sus fiestas, y el decir mal del Inca, y el no obedecerle.
-No se acusaban de pecados y actos interiores; y segun relacion de
-algunos Sacerdotes, despues que los Cristianos vinieron á la tierra,
-se acusaban á sus Ichúris ó confesores, aun de los pensamientos. El
-Inca no confesaba sus pecados á ningun hombre sino solo al Sol, para
-que él los dijese al Viracócha, y le perdonase. Despues de confesado el
-Inca hacia cierto lavatorio, para acabar de limpiarse de sus culpas;
-y era en esta forma, que poniéndose en un rio corriente decía estas
-palabras: Yo he dicho mis pecados al Sol, tú, rio, los recibe, llevalos
-á la mar, donde nunca mas parezcan. Estos lavatorios usaban tambien
-los demas que se confesaban, con ceremonia muy semejante á la que
-los Moros usan, que ellos llaman el Guadoi, y los Indios los llaman
-Opacúna; y cuando acaecia morirsele á algun hombre sus hijos, le tenian
-por gran pecador, diciendole, que por sus pecados sucedia que muriese
-primero el hijo que el padre; y á estos tales, cuando despues de
-haberse confesado, hacian los lavatorios llamados Opacúna, segun está
-dicho, los habia de azotar con ciertas ortigas algun Indio monstruoso,
-como corcovado ó contrahecho de su nacimiento. Si los hechiceros ó
-sortílegos por sus suertes ó agüeros afirmaban, que habia de morir
-algun enfermo, no dudaba de matar su propio hijo, aunque no tuviese
-otro; y con esto entendia que adquiria salud, diciendo, que ofrecia
-á su hijo en su lugar en sacrificio; y despues de haber Cristianos
-en aquella tierra, se ha hallado en algunas partes esta crueldad.
-Notable cosa es cierto que haya prevalecido esta costumbre de confesar
-pecados secretos, y hacer tan rigurosas penitencias, como era, ayunar,
-dar ropa, oro, plata, estar en las sierras, recibir recios golpes en
-las espaldas; y hoy dia dicen los nuestros, que en la Provincia de
-Chicuito encuentran esta pestilencia de confesores ó ichúris, y que
-muchos enfermos acuden á ellos. Mas ya, por la gracia del Señor, se
-van desengañando del todo, y conocen el beneficio grande de nuestra
-confesion sacramental, y con gran devocion y fé acuden á ella. Y en
-parte ha sido providencia del Señor, permitir el uso pasado para que
-la confesion no se les haga dificultosa: y así en todo, el Señor es
-glorificado, y el Demonio burlador queda burlado. Por venir á este
-propósito referiré aquí el uso de confesion extraño, que el Demonio
-introdujo en el Japon, segun por una carta de allá consta, la cual
-dice así: En Ozaca hay unas peñas grandísimas, y tan altas, que hay
-en ellas riscos de mas de doscientas brazas de altura, y entre estas
-peñas sale hácia fuera una punta tan terrible, que de solo llegar los
-Xamabújis (que son los Romeros) á ella, les tiemblan las carnes, y se
-les despeluzan los cabellos, segun es el lugar terrible y espantoso.
-Aquí en esta punta está puesto con extraño artificio un grande baston
-de hierro, de tres brazas de largo ó mas, y en la punta de este baston
-está asido uno como peso, cuyas balanzas son tan grandes, que en una de
-ellas puede sentarse un hombre: y en una de ellas hacen los Goquís (que
-son los Demonios en figura de hombre) que entren estos peregrinos uno
-por uno, sin que quede ninguno, y por un ingenio que se menea mediante
-una rueda, hacen que vaya el baston saliendo hácia fuera, y en él la
-balanza va saliendo, de manera, que finalmente queda toda en el aire,
-y asentado en ella uno de los Xamabújis. Y como la balanza en que está
-asentado el hombre, no tiene contrapeso ninguno en la otra, baja luego
-hácia abajo, y levántase la otra hasta que tropieza en el baston,
-y entonces le dicen los Goquís desde las peñas, que se confiese, y
-diga todos sus pecados, cuantos hubiere hecho y se acordáre. Y esto
-es en voz tan alta, que lo oigan todos los demás que allí estan. Y
-comienza luego á confesarse; y unos de los circunstantes se rien de
-los pecados que oyen, y otros gimen. Y á cada pecado que dicen, baja
-la otra balanza un poco, hasta que finalmente, habiendo dicho todos
-sus pecados, queda la balanza vacia igual con la otra en que está el
-triste penitente. Y llegada la balanza al fin con la otra, vuelven
-los Goquís á hacer andar la rueda, y traen para dentro el baston, y
-ponen á otro de los peregrinos en la balanza, hasta que pasan todos.
-Contaba esto uno de los Japones despues de hecho Cristiano, el cual
-habia andado esta peregrinación siete veces, y entrado en la balanza
-otras tantas, donde públicamente se habia confesado. Y decia, que si
-acaso alguno de estos, puesto en aquel lugar, deja de confesar el
-pecado como pasó, ó lo encubre, la balanza vacia no baja, y si despues
-de haberle hecho instancia que confiese, él porfia en no querer
-confesar sus pecados, échanlo los Goquís de la balanza abajo, donde al
-momento se hace pedazos. Pero decíanos este Cristiano llamado Juan,
-que ordinariamente es tan grande el temor y temblor de aquel lugar
-en todos los que á él llegan, y el peligro que cada uno ve al ojo,
-de caer de aquella balanza, y ser despeñado de allí abajo, que cuasi
-nunca por maravilla acontece haber alguno, que no descubra todos sus
-pecados: llámase aquel lugar, por otro nombre, Sangenotocóro, que
-quiere decir lugar de confesion. Se ve por esta relacion bien claro,
-como el Demonio ha pretendido usurpar el culto divino para sí, haciendo
-la confesion de los pecados que el Salvador instituyó para remedio de
-los hombres, supersticion diabólica para mayor daño de ellos, no menor
-en la gentilidad del Japon, que en la de las Provincias del Collao en
-el Perú.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXVI
-
-_De la uncion abominable que usaban los Sacerdotes Mejicanos y otras
-naciones, y de sus hechiceros._
-
-
-En la ley antigua ordenó Dios el modo con que se habia de consagrar
-Aarón, y los otros Sacerdotes; y en la ley Evangélica tambien tenemos
-el santo Crisma y uncion, de que usamos cuando nos consagran Sacerdotes
-de Cristo. Tambien habia en la ley antigua cierta composicion olorosa,
-que mandaba Dios que no se usase, sino solo para el culto divino. Todo
-esto ha querido el Demonio en su modo remedar, pero como él suele,
-inventando cosas tan asquerosas y sucias, que ellas mismas dicen cual
-sea su Autor. Los Sacerdotes de los Idolos en Méjico se ungían en esta
-forma: Untábanse de pies á cabeza, y el cabello todo; y de esta uncion
-que ellos se ponian mojada, venian á criarse en el cabello unas como
-trenzas, que parecian clines de caballo encrisnejadas; y con el largo
-tiempo crecíales tanto el cabello, que les venia á dar á las corvas,
-y era tanto el peso que en la cabeza traían, que pasaban grandisimo
-trabajo, porque no lo cortaban ó cercenaban hasta que morian, ó hasta
-que ya de muy viejos los jubilaban, y ponian en cargos de Regimientos,
-ú otros oficios honrosos en la República. Traían estos las cabelleras
-tranzadas en unas trenzas de algodon de seis dedos en ancho. El
-humo con que se tiznaban, era ordinario de tea, porque desde sus
-antigüedades fué siempre ofrenda particular de sus Dioses, y por esto
-muy tenido y reverenciado. Estaban con esta tinta siempre untados de
-los pies á la cabeza, que parecian negros muy atezados, y ésta era su
-ordinaria uncion, excepto que cuando iban á sacrificar, y á encender
-incienso á las espesuras y cumbres de los montes, y á las cuevas
-obscuras y temerosas, donde tenian sus Idolos, usaban de otra uncion
-diferente, haciendo ciertas ceremonias para perder el temor y cobrar
-grande ánimo. Esta uncion era hecha de diversas sabandijas ponzoñosas
-como de arañas, alacranes, cientopies, salamanquesas, vívoras, &c. Las
-cuales recogian los muchachos de los Colegios, y eran tan diestros,
-que tenian muchas juntas en cuantidad, para cuando los Sacerdotes las
-pedian. Su particular cuidado era andar á caza de estas sabandijas, y
-si yendo á otra cosa acaso encontraban alguna, allí ponian el cuidado
-en cazarla, como si en ello les fuese la vida. Por cuya causa de
-ordinario no tenian temor estos Indios de estas sabandijas ponzoñosas,
-tratándolas como si no lo fueran, por haberse criado todos en este
-ejercicio. Para hacer el ungüento de éstas, tomábanlas todas juntas, y
-quemábanlas en el brasero de el templo, que estaba delante de el altar,
-hasta que quedaban hechas ceniza. La cual echaban en unos morteros con
-mucho tabaco (que es una yerba de que esta gente usa para amortiguar la
-carne, y no sentir el trabajo); con esto revolvian aquellas cenizas,
-que les hacía perder la fuerza: echaban juntamente con esta yerba y
-ceniza algunos alacranes, y arañas vivas, y cientopies, y allí lo
-revolvian y amasaban, y despues de todo esto le echaban una semilla
-molida, que llaman ololúchqui, que toman los Indios bebida para ver
-visiones, cuyo efecto es privar de juicio. Molian asímismo con estas
-cenizas gusanos negros y peludos, que solo el pelo tiene ponzoña. Todo
-esto junto amasaban con tizne, y echándolo en unas ollitas poníanlo
-delante de sus Dioses, diciendo, que aquella era su comida, y así la
-llamaban comida divina. Con esta uncion se volvian brujos, y veían
-y hablaban al Demonio. Embijados los Sacerdotes con aquesta masa
-perdian todo temor, cobrando un espíritu de crueldad; y asi mataban
-los hombres en los sacrificios con grande osadía, é iban de noche
-solos á montes, y cuevas obscucuras y temerosas, menospreciando las
-fieras, teniendo por muy averiguado, que los leones, tigres, lobos,
-serpientes y otras fieras que en los montes se crian, huirían de ellos
-por virtud de aquel betún de Dios: y aunque no huyesen de el betún,
-huirian de un retrato de el Demonio, en que iban transformados. Tambien
-servia este betun para curar los enfermos y niños, por lo cual le
-llamaban todos medicina divina; y así acudian de todas partes á las
-dignidades y Sacerdotes como á saludadores, para que les aplicasen la
-medicina divina, y ellos les untaban con ellas las partes enfermas.
-Y afirman, que sentian con ella notable alivio, y debia esto de ser
-porque el tabaco y el ololúchqui tienen gran virtud de amortiguar; y
-aplicado por via de emplasto amortigua las carnes, esto solo por sí,
-cuanto mas con tanto género de ponzoñas; y como les amortiguaba el
-dolor, parecíales efecto de sanidad, y de virtud divina, acudiendo á
-estos Sacerdotes como á hombres santos, los cuales traian engañados y
-embaucados los ignorantes, persuadiéndoles cuanto querian, haciéndoles
-acudir á sus medicinas y ceremonias diabólicas, porque tenian tanta
-autoridad, que bastaba decirles ellos cualquiera cosa, para tenerla
-por artículo de Fé. Y asi hacían en el vulgo mil supersticiones, en el
-modo de ofrecer incienso, y en la manera de cortarles el cabello, y en
-atarles palillos á los cuellos, y hilos con huesezuelos de culebras,
-que se bañasen á tal y tal hora, que velasen de noche á un fogon, y
-que no comiesen otra cosa de pan, sino lo que habia sido ofrecido
-á sus Dioses; y luego acudiesen á los sortílegos, que con ciertos
-granos echaban suertes, y adivinaban mirando en lebrillos y cercos de
-agua. En el Perú usaron tambien embadurnarse mucho los hechiceros y
-ministros del Demonio. Y es cosa infinita la gran multitud que hubo de
-estos adivinos, sortílegos, hechiceros, agoreros y otros mil géneros
-de falsos profetas, y hoy dia dura mucha parte de esta pestilencia,
-aunque de secreto, porque no se atreven descubiertamente á usar sus
-endiabladas y sacrílegas ceremonias y supersticiones. Para lo cual se
-advierte mas á la larga en particular de sus abusos y maleficios en el
-confesonario hechos por los Prelados del Perú. Señaladamente hubo un
-género de hechiceros entre aquellos Indios, permitido por los Reyes
-Incas, que son como brujos, y toman la figura que quieren, y van por
-el aire en breve tiempo largo camino, y ven lo que pasa; hablan con el
-Demonio, el cual les responde en ciertas piedras, ó en otras cosas, que
-ellos veneran mucho. Estos sirven de adivinos, y de decir lo que pasa
-en lugares muy remotos, antes que venga ó pueda venir la nueva; como
-aun despues que los Españoles vinieron ha sucedido, que en distancia
-de mas de doscientas ó trescientas leguas se ha sabido de los motines,
-de las batallas y de los alzamientos y muertes, así de los tiranos,
-como de los que eran de la parte del Rey, y de personas particulares,
-el mismo dia y tiempo que las tales cosas sucedieron, ó el dia
-siguiente, que por curso natural era imposible saberlas tan presto.
-Para hacer esta abusion de adivinaciones se meten en una casa cerrada
-por de dentro, y se emborrachan hasta perder el juicio, y despues á
-cabo de un dia dicen lo que se les pregunta. Algunos dicen y afirman
-que estos usan de ciertas unturas: los Indios dicen que las viejas usan
-de ordinario este oficio, y viejas de una Provincia llamada Coaíllo,
-y de otro pueblo llamado Mancháy, y en la Provincia de Guarochirí, y
-en otras partes que ellos no señalan. Tambien sirven de declarar donde
-estan las cosas perdidas y hurtadas; y de este género de hechiceros
-hay en todas partes, á los cuales acuden muy de ordinario los Anacónas
-y Chinas, que sirven á los Españoles cuando pierden alguna cosa de su
-amo, ó desean saber algun suceso de cosas pasadas, ó que están por
-venir, como cuando bajan á las ciudades de los Españoles á negocios
-particulares ó públicos, preguntan si les irá bien, ó si enfermarán,
-ó morirán, ó volverán sanos, ó si alcanzarán lo que pretenden, y los
-hechiceros responden sí ó no, habiendo hablado con el Demonio en lugar
-obscuro, de manera que se oye su voz, mas no se ve con quien hablan, ni
-lo que dicen; y hacen mil ceremonias y sacrificios para este efecto,
-con que invocan al Demonio, y emborráchanse bravamente; y para este
-oficio particular usan de una yerba llamada villca, echando el zumo
-de ella en la chicha, ó tomándola por otra via. Por todo lo dicho
-consta cuan grande sea la desventura de los que tienen por maestros á
-tales ministros, del que tiene por oficio engañar; y es averiguado,
-que ninguna dificultad hay mayor para recibir la verdad del Santo
-Evangelio, y perseverar en ella los Indios, que la comunion de estos
-hechiceros, que han sido y son innumerables, aunque por la gracia del
-Señor, y diligencia de los Prelados y Sacerdotes van siendo menos, y no
-tan perjudiciales. Algunos de estos se han convertido, y públicamente
-han predicado al pueblo, retratando sus errores y engaños, y declarando
-sus embustes y mentiras, de que se ha seguido gran fruto; como tambien
-por letras del Japon sabemos haber sucedido en aquellas partes á grande
-gloria de nuestro Dios y Señor.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXVII
-
-_De otras ceremonias y ritos de los Indios á semejanza de los nuestros._
-
-
-Otras innumerables ceremonias y ritos tuvieron los Indios, y en muchas
-de ellas hay semejanza de las de la ley antigua de Moysén: en otras se
-parecen á las que usan los Moros; y algunas tiran algo á las de la ley
-Evangélica, como los lavatorios ó opacúna que llaman, que era bañarse
-en agua, para quedar limpios de sus pecados. Los Mejicanos tenian
-tambien sus bautismos con esta ceremonia, y es, que á los niños recien
-nacidos les sacrificaban las orejas y el miembro viril, que en alguna
-manera remedaban la circuncision de los Judíos. Esta ceremonia se hacía
-principalmente con los hijos de los Reyes y Señores: en naciendo, los
-lavaban los Sacerdotes, y despues de lavados, les ponian en la mano
-derecha una espada pequeña, y en la izquierda una rodelilla. A los
-hijos de la gente vulgar les ponian las insignias de sus oficios y á
-las niñas aparejos de hilar, tejer y labrar; y esto usaban por cuatro
-dias, y todo esto delante de algun Idolo. En los matrimonios habia su
-modo de contraerlos, de que escribió un tratado entero el Licenciado
-Polo, y adelante se dirá algo; y en otras cosas tambien llevaban alguna
-manera de razon sus ceremonias y ritos. Casábanse los Mejicanos por
-mano de sus Sacerdotes en esta forma: Poníanse el novio y la novia
-juntos delante del Sacerdote, el cual tomaba por las manos á los
-novios, y les preguntaba si se querian casar, y sabida la voluntad de
-ambos, tomaba un canto del velo con que ella traía cubierta la cabeza,
-y otro de la ropa de él, y atábalos, haciendo un ñudo; y así atados,
-llevábalos á la casa de ella, adonde tenian un fogon encendido, y á
-ella hacíale dar siete vueltas al derredor, donde se asentaban juntos
-los novios, y allí quedaba hecho el matrimonio. Eran los Mejicanos
-celosísimos en la integridad de sus esposas, tanto, que si no las
-hallaban tales, con señales y palabras afrentosas lo daban á entender
-con muy grande confusion y vergüenza de los padres y parientes,
-porque no miraron bien por ella; y á la que conservaba su honestidad,
-hallándola tal, hacian muy grandes fiestas, dando muchas dádivas á
-ella y á sus padres, haciendo grandes ofrendas á sus Dioses, y gran
-banquete, uno en casa de ella, y otro en casa de él; y cuando los
-llevaban á su casa, ponian por memoria todo lo que él y ella traían de
-provision de casas, tierras, joyas, atavíos, y guardaban esta memoria
-los padres de ellos, por si acaso se viniesen á descasar, como era
-costumbre entre ellos; y no llevándose bien, hacian particion de los
-bienes, conforme á lo que cada uno de ellos trajo, dándoles libertad
-que cada uno se casase con quien quisiese, y á ella le daban las hijas,
-y á él los hijos. Mandábanles estrechamente, que no se volviesen á
-juntar, so pena de muerte, y así se guardaba con mucho rigor; y aunque
-en muchas ceremonias parece que concurren con las nuestras, pero es
-muy diferente, por la gran mezcla que siempre tienen de abominaciones.
-Lo comun y general de ellas es, tener una de tres cosas, que son, ó
-crueldad, ó suciedad, ó ociosidad, porque todas ellas, ó eran crueles y
-perjudiciales, como el matar hombres, y derramar sangre, ó eran sucias
-y asquerosas, como el comer y beber en nombre de sus Idolos, y con
-ellos á cuestas orinar en nombre del Idolo, y el untarse y embijarse
-tan feamente, y otras cien mil bajezas; ó por lo menos eran vanas y
-ridículas, y puramente ociosas, y mas cosas de niños, que hechos de
-hombres. La razon de esto es la propia condicion del espíritu maligno,
-cuyo intento es hacer mal, provocando á homicidios, ó á suciedades, ó
-por lo menos á vanidades y ocupaciones impertinentes; lo cual echará
-de ver cualquiera que con atencion mirare el trato del Demonio con los
-hombres que engaña, pues en todos los ilusos se halla ó todo ó parte
-de lo dicho. Los mismos Indios, despues que tienen la luz de nuestra
-Fe, se rien y hacen burla de las niñerías en que sus Dioses falsos
-los traian ocupados, á los cuales servian mucho mas por el temor que
-tenían de que les habian de hacer mal, si no les obedecian en todo, que
-no por el amor que les tenian, aunque tambien vivian muchos de ellos
-engañados con falsas esperanzas de bienes temporales, que los eternos
-no llegaban á su pensamiento; y es de advertir, que donde la potencia
-temporal estuvo mas engrandecida, allí se acrecentó la supersticion,
-como se ve en los Reinos de Méjico y del Cúzco, donde es cosa increíble
-los adoratorios que habia, pues dentro de la mísma ciudad del Cuzco
-pasaban de trescientos. De los Reyes del Cuzco fué Mangoínga yupángui
-el que mas acrecentó el culto de sus Idolos, inventando mil diferencias
-de sacrificios, fiestas y ceremonias; y lo mismo fué en Méjico por el
-Rey Izcoált, que fué el cuarto de aquel Reino. En esotras naciones
-de Indios, como en la Provincia de Guatemala, y en las Islas y nuevo
-Reino, y Provincias de Chile, y otras que eran como behetrias, aunque
-habia gran multitud de supersticiones y sacrificios; pero no tenian que
-ver con lo del Cúzco y Méjico, donde Satanás estaba como en su Roma ó
-Jerusalén, hasta que fué echado á su pesar; y en su lugar se colocó la
-santa Cruz; y el Reino de Cristo, nuestro Dios, ocupó lo que el tirano
-tenia usurpado.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXVIII
-
-_De algunas fiestas que usaron los del Cuzco, y como el Demonio quiso
-tambien imitar el misterio de la Santísima Trinidad._
-
-
-Para concluir este libro, que es de lo que toca á la Religion, resta
-decir algo de las fiestas y solemnidades que usaban los Indios, las
-cuales, porque eran muchas y varias, no se podrán tratar todas. Los
-Incas, Señores del Perú, tenian dos géneros de fiestas, unas eran
-ordinarias, que venian á tiempos determinados por sus meses, y otras
-extraordinarias, que eran por causas ocurrentes de importancia, como
-cuando se coronaba algun nuevo Rey, y cuando se comenzaba alguna
-guerra de importancia, y cuando habia alguna muy grande necesidad de
-temporales. De las fiestas ordinarias se ha de entender, que en cada
-uno de los doce meses del año hacian fiesta y sacrificio diferente;
-porque aunque cada mes y fiesta de él se ofrecian cien carneros; pero
-las colores ó facciones habian de ser diferentes. En el primero, que
-llaman Ráyme, y es de Diciembre, hacian la primera fiesta, y mas
-principal de todas, y por eso la llamaban Capacráyme, que es decir
-fiesta rica ó principal. En esta fiesta se ofrecian grande suma de
-carneros y corderos en sacrificio, y se quemaban con leña labrada y
-olorosa; y traian carneros, oro y plata, y se ponian las tres estatuas
-del Sol, y las tres del Trueno, padre, hijo y hermano, que decian, que
-tenian el Sol y el Trueno. En estas fiestas se dedicaban los muchachos
-Incas, y les ponian las guáras ó pañetes, y les horadaban las orejas,
-y les azotaban con hondas los viejos, y untaban con sangre el rostro,
-todo en señal que habian de ser Caballeros leales del Inca. Ningun
-extranjero podia estar este mes y esta fiesta en el Cúzco; y al cabo de
-las fiestas entraban todos los de fuera, y les daban aquellos bollos de
-maíz con sangre del sacrificio, que comian en señal de confederacion
-con el Inca, como se dijo arriba; y cierto es de notar, que en su
-modo el Demonio haya tambien en la idolatría introducido trinidad,
-porque las tres estatuas del Sol se intitulaban Apoínti, Churíinti
-é Inticuaoquí, que quiere decir, el padre y señor Sol, el hijo Sol,
-el hermano Sol; y de la misma manera nombraban las tres estatuas del
-Chuquiílla, que es el Dios que preside en la region del aire, donde
-truena, llueve y nieva. Acuérdome, que estando en Chuquisaca me mostró
-un Sacerdote honrado una informacion, que yo la tuve harto tiempo
-en mi poder, en que habia averiguado de cierta guáca ó adoratorio,
-donde los Indios profesaban adorar á Tangatánga, que era un Idolo,
-que decian, que en uno eran tres, y en tres una; y admirándose aquel
-Sacerdote de esto, creo, le dije, que el Demonio todo cuanto podia
-hurtar de la verdad para sus mentiras y engaños, lo hacia con aquella
-infernal y porfiada soberbia, con que siempre apetece ser como Dios.
-Volviendo á las fiestas, en el segundo mes, que se llamaba Cámay, demás
-de los sacrificios, echaban las cenizas por un arroyo abajo, yendo con
-bordones tras ellas cinco leguas por el arroyo, rogándole las llevase
-hasta la mar, porque allí habia de recibir el Viracócha aquel presente.
-En el tercero, cuarto y quinto mes tambien ofrecian en cada uno sus
-cien carneros negros, pintados y pardos, con otras muchas cosas, que
-por no cansar se dejan. El sexto mes se llama Hatuncúzqui Aymoráy,
-que responde á Mayo; tambien se sacrificaban otros cien carneros de
-todos colores. En esta luna y mes, que es cuando se trae el maíz de
-la era á casa, se hacia la fiesta, que hoy dia es muy usada entre
-los Indios que llaman Aymoráy: esta fiesta se hace viniendo desde la
-chácra ó heredad á su casa, diciendo ciertos cantares, en que ruegan
-que dure mucho el maíz; la cual llaman Mamacóra, tomando de su chácra
-cierta parte de maíz mas señalado en cuantidad, y poniéndola en una
-troje pequeña, que llaman Pírua, con ciertas ceremonias, velando en
-tres noches; y este maíz meten en las mantas mas ricas que tienen, y
-despues que está tapado y aderezado, adoran esta Pírua, y la tienen
-en gran veneracion, y dicen que es madre del maíz de su chácra, y
-que con esto se da y se conserva el maíz; y por este mes hacen un
-sacrificio particular, y los hechiceros preguntan á la Pírua si tiene
-fuerza para el año que viene, y si responde que no, lo llevan á quemar
-á la misma chácra con la solemnidad que cada uno puede, y hacen otra
-Pírua con las mismas ceremonias, diciendo, que la renuevan, para que
-no perezca la simiente del maíz; y si responde que tiene fuerza para
-durar mas, la dejan hasta otro año: esta impertinencia dura hasta
-hoy dia, y es muy comun entre Indios tener estas Píruas, y hacer la
-fiesta del Aymoráy. El séptimo mes, que responde á Junio, se llama
-Aucaycúzqui Intiráymi, y en él se hacia la fiesta llamada Intiráymi,
-en que se sacrificaban cien carneros guanácos, que decian, que esta
-era la fiesta del Sol: en este mes se hacian gran suma de estatuas
-de leña labrada de Quínua, todas vestidas de ropas ricas, y se hacía
-el baile, que llamaban Cáyo; y en esta fiesta se derramaban muchas
-flores por el camino, y venian los Indios muy embijados, y los Señores
-con unas patenillas de oro puestas en las barbas, y cantando todos.
-Hase de advertir, que esta fiesta cae cuasi al mismo tiempo que los
-Cristianos hacemos la solemnidad del Corpus Christi, y que en algunas
-cosas tiene alguna apariencia de semejanza, como en las danzas, ó
-representaciones, ó cantares; y por esta causa ha habido, y hay hoy dia
-entre los Indios, que parecen celebrar nuestra solemne fiesta de Corpus
-Christi, mucha supersticion de celebrar la suya antigua del Intiráymi.
-El octavo mes se llama Cháhua Huarquí, en el cual se quemaban otros
-cien carneros por el órden dicho, todos pardos de color de Vizcácha;
-y este mes responde al nuestro de Julio. El noveno mes se llamaba
-Yápaquis, en el cual se quemaban otros cien carneros castaños, y se
-degollaban y quemaban mil Cuíes, para que el hielo, el aire, el agua y
-el Sol no dañasen á las Chácaras: éste parece que responde á Agosto.
-El décimo mes se llama Coyaráymi, en el cual se quemaban otros cien
-carneros blancos lanudos: en este mes, que responde á Septiembre,
-se hacia la fiesta llamada Cítua, en esta forma: que se juntaban
-todos antes que saliese la luna el primer dia; y en viéndola, daban
-grandes voces con hachos de fuego en las manos, diciendo: Vaya el mal
-fuera, dándose unos á otros con ellos: estos se llamaban Pancóncos; y
-aquesto hecho se hacia el lavatorio general en los arroyos y fuentes,
-cada uno en su acequia ó pertenencia, y bebian cuatro dias seguidos.
-Este mes sacaban las Mamacónas del Sol gran cantidad de bollos hechos
-con sangre de sacrificios, y á cada uno de los forasteros daban un
-bocado; y tambien enviaban á las Guácas forasteras de todo el Reino,
-y á diversos Curacas, en señal de confederacion y lealtad al Sol y
-al Inca, como está ya dicho. Los lavatorios y borracheras, y algun
-rastro de esta fiesta llamada Cítua, aún duran todavía en algunas
-partes, con ceremonias algo diferenciadas, y con mucho secreto,
-aunque lo principal y público haya cesado. El undécimo mes se llamaba
-Homaráimi Punchaiquís, en el cual sacrificaban otros cien carneros; y
-si faltaba agua, para que lloviese, ponian un carnero todo negro atado
-en un llano, derramando mucha chicha al derredor, y no le daban de
-comer hasta que lloviese: esto se usa tambien ahora en muchas partes
-por este mismo tiempo, que es por Octubre. El último mes se llama
-Ayamara, en el cual se sacrificaban otros cien carneros, y se hacia
-la fiesta llamada Raymicantará Ráyquis: en este mes, que responde
-á Noviembre, se aparejaba lo necesario para los muchachos, que se
-habian de hacer orejones el mes siguiente, y los muchachos con los
-viejos hacian cierto alarde dando algunas vueltas: y esta fiesta se
-llamaba Ituráymi, la cual se hace de ordinario cuando llueve mucho
-ó poco, ó hay pestilencia. Fiestas extraordinarias, aunque habia
-muchas, la mas famosa era la que llamaban Itu. La fiesta del Itu no
-tenia tiempo señalado, mas de que en tiempos de necesidad se hacia.
-Para ella ayunaba toda la gente dos dias, en los cuales no llegaban
-á mugeres, ni comian cosa con sal, ni ají, ni bebian chicha, y todos
-se juntaban en una plaza donde no hubiese forastero, ni animales, y
-para esta fiesta tenian ciertas mantas, y vestidos y aderezos, que
-solo servian para ella, y andaban en procesion cubiertas las cabezas
-con sus mantas, muy de espacio, tocando sus atambores, y sin hablar
-uno con otro. Duraba esto un dia y una noche, y el dia siguiente
-comian y bebian, y bailaban dos dias con sus noches, diciendo, que
-su oracion habia sido acepta; y aunque no se haga hoy dia con toda
-aquella ceremonia; pero es muy general hacer otra fiesta muy semejante,
-que llaman Ayma, con vestiduras que tienen depositadas para ello; y
-como está dicho, esta manera de procesion á vueltas con atambores,
-y el ayuno que precede, y borrachera que se sigue, usan por urgentes
-necesidades. Y aunque el sacrificar reses y otras cosas, que no pueden
-esconder de los Españoles, las han dejado, á lo menos en lo público;
-pero conservan todavía muchas ceremonias, que tienen origen de estas
-fiestas y supersticion antigua. Por eso es necesario advertir en ellas
-especialmente, que esta fiesta del Itu la hacen disimuladamente hoy dia
-en las danzas del Corpus Christi, haciendo las danzas del Llamallama, y
-de Guacon, y otras conforme á su ceremonia antigua, en lo cual se debe
-mirar mucho. En donde ha sido necesario advertir de estas abusiones y
-supersticiones, que tuvieron en el tiempo de su gentilidad los Indios,
-para que no se consientan por los Curas y Sacerdotes, allá se ha dado
-mas larga relacion de lo que toca á esta materia: al presente basta
-haber tocado el ejercicio en que el Demonio ocupaba á sus devotos,
-para que á pesar suyo se vea la diferencia que hay de la luz á las
-tinieblas, y de la verdad Cristiana á la mentira gentílica, por mas que
-haya con artificio procurado remedar las cosas de Dios el enemigo de
-los hombres y de su Dios.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXIX
-
-_De la fiesta del Jubileo, que usaron los Mejicanos._
-
-
-Los Mejicanos no fueron menos curiosos en sus solemnidades y fiestas,
-las cuales de hacienda eran mas baratas; pero de sangre humana sin
-comparacion mas costosas. De la fiesta principal de Vitzilipúztli ya
-queda arriba referido. Tras ella la fiesta del Idolo Tezcatlipúca
-era muy solemnizada. Venía esta fiesta por Mayo, y en su Kalendario
-tenia nombre Toxcólt; pero la misma cada cuatro años concurría con la
-fiesta de la Penitencia, en que habia indulgencia plenaria y perdon
-de pecados. Sacrificaban este dia un cautivo, que tenia la semejanza
-del Idolo Tezcatlipúca, que era á los diez y nueve de Mayo. En la
-víspera de esta fiesta venian los Señores al templo, y traían un
-vestido nuevo, conforme al del Idolo, el cual le ponian los Sacerdotes,
-quitándole las otras ropas, y guardándolas con tanta reverencia, como
-nosotros tratamos los ornamentos, y aun mas. Habia en las arcas del
-Idolo muchos aderezos y atavíos, joyas y otras preseas, y brazaletes
-de plumas ricas, que no servian de nada sino de estarse allí, todo lo
-cual adoraban como al mismo Dios. Demás del vestido con que le adoraban
-este dia, le ponian particulares insignias de plumas, brazaletes,
-quitasoles y otras cosas. Compuesto de esta suerte, quitaban la cortina
-de la puerta, para que fuese visto de todos, y en abriendo, salia una
-dignidad de las de aquel templo, vestido de la misma manera que el
-Idolo, con unas flores en la mano y una flauta pequeña de barro, de un
-sonido muy agudo; y vuelto á la parte de Oriente la tocaba, y volviendo
-al Occidente, al Norte y Sur, hacía lo mismo. Y habiendo tañido hácia
-las cuatro partes de el mundo, denotando que los presentes y ausentes
-le oían, ponía el dedo en el suelo, y cogiendo tierra con él, la metia
-en la boca, y la comia en señal de adoracion, y lo mismo hacian todos
-los presentes, y llorando postrábanse, invocando á la obscuridad de
-la noche, y al viento, y rogándoles, que no los desamparasen, ni los
-olvidasen, ó que les acabasen la vida, y diesen fin á tantos trabajos
-como en ella se padecian. En tocando esta flautilla, los ladrones,
-fornicarios, homicidas, ó cualquier género de delincuentes, sentian
-grandisimo temor y tristeza, y algunos se cortaban de tal manera, que
-no podian disimular haber delinquido. Y así todos aquellos no pedian
-otra cosa á su Dios, sino que no fuesen sus delitos manifiestos,
-derramando muchas lágrimas con grande compuncion y arrepentimiento,
-ofreciendo cuantidad de incienso para aplacar á Dios. Los valientes y
-valerosos hombres, y todos los soldados viejos, que seguian la milicia,
-en oyendo la flautilla, con muy grande agonía y devocion, pedian al
-Dios de lo criado, y al Señor por quien vivimos, y al Sol, con otros
-principales Dioses suyos, que les diesen victoria contra sus enemigos,
-y fuerzas para prender muchos cautivos, para honrar sus sacrificios.
-Hacíase la ceremonia sobredicha diez dias antes de la fiesta, en los
-cuales tañía aquel Sacerdote la flautilla, para que todos hiciesen
-aquella adoracion de comer tierra, y pedir á los Idolos lo que querían,
-haciendo cada dia oracion, alzados los ojos al Cielo, con suspiros
-y gemidos, como gente que se dolia de sus culpas y pecados. Aunque
-este dolor de ellos no era sino por temor de la pena corporal que les
-daban, y no por la eterna, porque certifican, que no sabian que en la
-otra vida hubiese pena tan estrecha; y así se ofrecian á la muerte
-tan sin pena, entendiendo que todos descansaban en ella. Llegado el
-propio dia de la fiesta de este Idolo Tezcatlipúca, juntábase toda la
-ciudad en el patio para celebrar asimismo la fiesta del Kalendario, que
-ya dijimos se llamaba Toxcoátl, que quiere decir cosa seca, la cual
-fiesta toda se endereza á pedir agua de el Cielo, al modo que nosotros
-hacemos las rogaciones, y así tenian aquesta fiesta siempre por Mayo,
-que es el tiempo en que en aquella tierra hay mas necesidad de agua.
-Comenzábase su celebracion á nueve de Mayo, y acabábase á diez y nueve.
-En la mañana del último dia sacaban sus Sacerdotes unas andas muy
-aderezadas, con cortinas y cendales de diversas maneras. Tenian estas
-andas tantos asideros, cuantos eran los ministros que las habian de
-llevar, todos los cuales salian embijados de negro, con unas cabelleras
-largas trenzadas por la mitad de ellas, con unas cintas blancas, y
-con unas vestiduras de librea del Idolo. Encima de aquellas andas
-ponian el personage de el Idolo señalado para este oficio, que ellos
-llamaban semejanza del Dios Tezcatlipúca, y tomándolo en los hombros lo
-sacaban en público al pie de las gradas. Salian luego los mozos y mozas
-recogidas de aquel templo con una soga gruesa, torcida de sartales de
-maíz tostado, y rodeando todas las andas con ella, ponian luego una
-sarta de lo mismo al cuello del Idolo, y en la cabeza una guirnalda:
-llamábase la soga Toxcátl, denotando la sequedad y esterilidad del
-tiempo. Salian los mozos rodeados con unas cortinas de red, y con
-guirnaldas y sartales de maíz tostado: las mozas salian vestidas de
-nuevos atavíos y aderezos con sartales de lo mismo á los cuellos, y en
-las cabezas llevaban unas tiaras hechas de varillas das cubiertas de
-aquel maíz, emplumados los pies y los brazos, y las mejillas llenas
-de color. Sacaban asímismo muchos sartales de este maíz tostado, y
-ponianselos los principales en las cabezas y cuellos, y en las manos
-unas flores. Despues de puesto el Idolo en sus andas tenia por todo
-aquel lugar gran cantidad de pencas de manguéy, cuyas hojas son anchas
-y espinosas. Puestas las andas en los hombros de los sobredichos,
-llevábanlas en procesion por dentro del circuíto del patio, llevando
-delante de sí dos Sacerdotes con dos braseros ó incensarios incensando
-muy amenudo el Idolo y cada vez que echaban el incienso, alzaban el
-brazo, cuan alto podian, hácia el Idolo y hácia el Sol, diciéndoles
-subiesen sus oraciones al Cielo, como subia aquel humo á lo alto. Toda
-la demás gente que estaba en el patio, volviéndose en rueda hácia
-la parte donde iba el Idolo, llevaban todos en las manos unas sogas
-de hilo de manguéy nuevas de una braza, con un ñudo al cabo, y con
-aquellas se disciplinaban, dándose grandes golpes en las espaldas,
-de la manera que acá se disciplinan el Jueves Santo. Toda la cerca
-del patio y las almenas estaban llenas de ramos y flores, tan bien
-adornadas, y con tanta frescura, que causaban gran contento. Acabada
-esta procesion, volvian á subir el Idolo á su lugar, á donde lo ponian:
-salia luego gran cuantidad de gente con flores aderezadas de diversas
-maneras, y henchian el altar, y la pieza, y todo el patio de ellas,
-que parecia aderezo de monumento. Estas rosas ponian por sus manos los
-Sacerdotes, administrándoselas los mancebos del templo desde acá fuera,
-y quedábase aquel dia descubierto, y el aposento sin echar el velo.
-Esto hecho, salian todos á ofrecer cortinas, cendales, joyas, piedras
-ricas, incienso, maderos resinosos, mazorcas de maíz, codornices,
-y finalmente, todo lo que en semejantes solemnidades acostumbraban
-ofrecer. En la ofrenda de las codornices, que era de los pobres, usaban
-esta ceremonia, que las daban al Sacerdote, y tomándolas, las arrancaba
-las cabezas, y echábalas luego al pie del altar, adonde se desangrasen;
-y así hacían de todas las que ofrecian. Otras comidas y frutas ofrecia
-cada uno segun su posibilidad, las cuales eran al pie del altar de los
-Ministros del templo; y así ellos eran los que las alzaban, y llevaban
-á los aposentos que allí tenian. Hecha esta solemne ofrenda, íbase la
-gente á comer á sus lugares y casas, quedando la fiesta así suspensa
-hasta haber comido. Y á este tiempo los mozos y mozas del templo, con
-los atavíos referidos, se ocupaban en servir al Idolo de todo lo que
-estaba dedicado á él para su comida, la cual guisaban otras mujeres,
-que habian hecho voto de ocuparse aquel dia en hacer la comida del
-Idolo, sirviendo allí todo el dia. Y asi se venian todas las que
-habian hecho voto, en amaneciendo, y ofrecíanse á los Prepósitos de
-el templo, para que les mandasen lo que habian de hacer, y hacíanlo
-con mucha diligencia y cuidado. Sacaban despues tantas diferencias é
-invenciones de manjares, que era cosa de admiracion. Hecha esta comida,
-y llegada la hora de comer, salian todas aquellas doncellas del templo
-en procesion, cada una con una cestica de pan en la una mano, y en la
-otra una escudilla de aquellos guisados: traían delante de sí un viejo,
-que servia de Maestresala, con un hábito harto donoso. Venía vestido
-con una sobrepellíz blanca, que le llegaba á las pantorrillas, sobre
-un jubon sin mangas á manera de sambenito, de cuero colorado: traía en
-lugar de mangas unas alas, y de ellas salian unas cintan anchas, de
-las cuales pendia en medio de las espaldas una calabaza mediana, que
-por unos agujerillos que tenia, estaba toda llena de flores, y dentro
-de ella diversas cosas de supersticion. Iba este viejo así ataviado,
-delante de todo el aparato, muy humilde, triste y cabizbajo, y en
-llegando al puesto, que era al pie de las gradas, hacía una grande
-humillacion, y haciéndose á un lado, llegaban las mozas con la comida,
-é íbanla poniendo en hilera, llegando una á una con mucha reverencia.
-En habiéndola puesto, volvia el viejo á guiarlas, y volvíanse á sus
-recogimientos. Acabadas ellas de entrar, salian los mozos y ministros
-de aquel templo, y alzaban de allí aquella comida, y metianla en los
-aposentos de las dignidades y de los Sacerdotes, los cuales habian
-ayunado cinco dias seguidos, comiendo sola una vez al dia, apartados de
-sus mugeres, y no salian de el templo aquellos cinco dias, azotándose
-reciamente con sogas, y comian de aquella comida divina (que así
-la llamaban) todo cuanto podian, de la cual á ninguno era lícito
-comer sino á ellos. En acabando todo el pueblo de comer, volvia á
-recogerse en el patio á celebrar y ver el fin de la fiesta, donde
-sacaban un esclavo, que habia representado el Idolo un año, vestido,
-aderezado y honrado como el mismo Idolo, y haciéndole todos reverencia
-le entregaban á los Sacrificadores, que al mismo tiempo salian, y
-tomándole de pies y manos, el Papa le cortaba el pecho, y le sacaba el
-corazon, alzándolo en la mano todo lo que podia, y mostrándolo al Sol,
-y al Idolo, como ya queda referido. Muerto éste, que representaba al
-Idolo, llegábanse á un lugar consagrado y diputado para el efecto, y
-salian los mozos y mozas con el aderezo sobredicho, donde tañéndoles
-las dignidades del templo, bailaban y cantaban puestos en órden junto
-al atambor; y todos los Señores ataviados con las insignias que los
-mozos traían, bailaban en cerco al derredor de ellos. En este dia no
-moria ordinariamente mas que este sacrificado, porque solamente de
-cuatro á cuatro años morian otros con él, y cuando estos morian era
-el año del Jubileo é Indulgencia plenaria. Hartos ya de tañer, comer
-y beber, á puesta del Sol íbanse aquellas mozas á sus retraimientos,
-y tomaban unos grandes platos de barro, y llenos de pan amasado con
-miel, cubiertos con unos fruteros labrados de calaveras y huesos de
-muertos cruzados, llevaban colacion al Idolo, y subian hasta el patio,
-que estaba antes de la puerta del oratorio, y poniéndolo allí, yendo
-su Maestresala delante, se bajaban por el mismo orden que lo habian
-llevado. Salian luego todos los mancebos puestos en órden, y con unas
-cañas en las manos arremetían á las gradas del templo, procurando
-llegar mas presto unos que otros á los platos de la colacion. Y las
-dignidades del templo tenian cuenta de mirar al primero, segundo,
-tercero y cuarto, que llegaban, no haciendo caso de los demas, hasta
-que todos arrebataban aquella colacion, la cual llevaban como grandes
-reliquias. Hecho esto, los cuatro que primero llegaron, tomaban en
-medio las dignidades y ancianos del templo, y con mucha honra los
-metian en los aposentos, premiándoles y dándoles muy buenos aderezos,
-y de allí adelante los respetaban y honraban como á hombres señalados.
-Acabada la presa de la colacion, y celebrada con mucho regocijo y
-gritería, á todas aquellas mozas que habian servido al Idolo y á los
-mozos, les daban licencia para que se fuesen, y así se iban unas tras
-de otras. Al tiempo que ellas salian, estaban los muchachos de los
-Colegios y Escuelas á la puerta del patio, todos con pelotas de juncia,
-y de yerbas en las manos, y con ellas las apedreaban, burlando y
-escarneciendo de ellas, como á gente que se iba del servicio del Idolo.
-Iban con libertad de disponer de sí á su voluntad, y con esto se daba
-fin á esta solemnidad.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXX
-
-_De la fiesta de los Mercaderes que usaron los Cholutécas._
-
-
-Aunque se ha dicho harto del culto que los Mejicanos daban á sus
-Dioses; pero porque el que se llamaba Quetzaálcoátl, y era Dios de
-gente rica, tenia particular veneracion y solemnidad, se dirá aquí lo
-que de su fiesta refieren. Solemnizábase la fiesta de este Idolo en
-esta forma: Cuarenta dias antes compraban los Mercaderes un esclavo
-bien hecho, sin mácula, ni señal alguna, así de enfermedad, como de
-herida ó golpe: á éste le vestian con los atavios del mismo Idolo, para
-que le representase estos cuarenta dias; y antes que le vistiesen,
-le purificaban, lavándole dos veces en un lago, que llamaban de los
-Dioses; y despues de purificado, le vestian en la forma que el Idolo
-estaba vestido. Era muy reverenciado en estos cuarenta dias, por lo que
-representaba: enjaulábanle de noche, como queda dicho, porque no se
-fuese, y luego de mañana lo sacaban de la jaula, y le ponian en lugar
-preeminente, y allí le servian, dándole á comer preciosas viandas.
-Despues de haber comido, poníanle sartales de flores al cuello, y
-muchos ramilletes en las manos: traía su guardia muy cumplida, con
-otra mucha gente que le acompañaba, y salian con él por la ciudad,
-el cual iba cantando y bailando por toda ella, para ser conocido por
-semejanza de su Dios; y en comenzando á cantar, salian de sus casas las
-mugeres y niños á saludarle y ofrecerle ofrendas como á Dios. Nueve
-dias antes de la fiesta venian ante él dos viejos muy venerables de
-las dignidades del templo; y humillándose ante él, le decian con una
-voz muy humilde y baja: Señor, sabrás que de aquí á nueve dias se te
-acaba el trabajo de bailar y cantar, porque entonces has de morir; y
-él habia de responder, que fuese mucho de enhorabuena. Llamaban á esta
-ceremonia Neyólo Maxílt Iléztli, que quiere decir el apercibimiento; y
-cuando le apercibian, mirábanle con mucha atencion, si se entristecia,
-ó si bailaba con el contento que solía; y si no lo hacia con la
-alegría que ellos deseaban, hacian una supersticion asquerosa, y era,
-que iban luego y tomaban las navajas del sacrificio, y lavábanles la
-sangre humana que estaba en ellas pegada de los sacrificios pasados,
-y con aquellas lavazas, hacianle una bebida mezclada con otra de
-cacao, y dabánsela á beber, porque decian, que hacía tal operacion
-en él, que quedaba sin alguna memoria de lo que le habian dicho, y
-cuasi insensible, volviendo luego al ordinario canto; y aun dicen, que
-con este medio él mismo con mucha alegría se ofrecia á morir, siendo
-hechizado con aquel brebage. La causa porque procuraban quitar á éste
-la tristeza era, porque lo tenian por muy mal agüero, y pronóstico de
-algun gran mal. Llegado el dia de la fiesta, á media noche, despues
-de haberle hecho mucha honra de música é incienso, tomábanle los
-Sacrificadores, y sacrificaban al modo arriba dicho, haciendo ofrenda
-de su corazon á la Luna; y despues arrojándolo al Idolo, dejando caer
-el cuerpo por las gradas del templo abajo, de donde lo alzaban los
-que le habian ofrecido, que eran los Mercaderes, cuya fiesta era
-ésta; y llevándolo á la casa del mas principal, lo hacian aderezar en
-diferentes manjares, para celebrar en amaneciendo el banquete y comida
-de la fiesta, dando primero los buenos dias al Idolo, con un pequeño
-baile que hacian mientras amanecia, y se guisaba el sacrificado.
-Juntábanse despues todos los Mercaderes á este banquete, especialmente
-los que tenian trato de vender y comprar esclavos, á cuyo cargo era
-ofrecer cada año un esclavo para la semejanza de su Dios. Era este
-Idolo de los mas principales de aquella tierra, como queda referido;
-y así el templo en que estaba era de mucha autoridad, el cual tenia
-sesenta gradas para subir á él, y en la cumbre de ellas se formaba
-un patio de mediana anchura, muy curiosamente encalado: en medio de
-él habia una pieza grande y redonda á manera de horno, y la entrada
-estrecha y baja, que para entrar era menester inclinarse mucho. Tenia
-este templo los aposentos que los demas, donde habia recogimiento de
-Sacerdotes, mozos y mozas, y de muchachos, como queda dicho, á los
-cuales asistia solo un Sacerdote, que continuamente residia allí, el
-cual era como semanero, porque puesto caso que habia de ordinario tres
-ó cuatro curas ó dignidades en cualquiera templo, servia cada uno una
-semana sin salir de allí. El oficio del semanero de este templo,
-despues de la doctrina de los mozos, era, que todos los dias, á la hora
-que se pone el Sol, tañía un grande atambor, haciendo señal con él,
-como nosotros usamos tañer á la oracion. Era tan grande este atambor,
-que su sonido ronco se oía por toda la ciudad; y en oyéndolo, se ponian
-todos en tanto silencio, que parecia no haber hombre, desbaratándose
-los mercados, y recogiéndose la gente, con que quedaba todo en grande
-quietud y sosiego. Al alba, cuando ya amanecia, le volvia á tocar, con
-que se daba señal de que ya amanecia; y así los caminantes y forasteros
-se aprestaban con aquella señal, para hacer sus viages, estando hasta
-entonces impedidos para poder salir de la ciudad. Este templo tenia un
-patio mediano, donde el dia de su fiesta se hacian grandes bailes y
-regocijos, y muy graciosos entremeses, para lo cual habia en medio de
-este patio un pequeño teatro de á treinta pies en cuadro, curiosamente
-encalado, el cual enramaban y aderezaban para aquel dia, con toda la
-policía posible, cercándolo todo de arcos hechos de diversidad de
-flores y plumería, colgando á trechos muchos pájaros, conejos, y otras
-cosas apacibles, donde, despues de haber comido, se juntaba toda la
-gente. Salian los representantes, y hacian entremeses, haciéndose
-sordos, arromadizados, cojos, ciegos y mancos, viniendo á pedir sanidad
-al Idolo: los sordos respondiendo adefesios; y los arromadizados
-tosiendo: los cojos cojeando decian sus miserias y quejas, con que
-hacian reir grandemente al pueblo. Otros salian en nombre de las
-sabandijas: unos vestidos como escarabajos, y otros como sapos, y otros
-como lagartijas, &c.; y encontrándose allí, referian sus oficios; y
-volviendo cada uno por sí, tocaban algunas flautillas, de que gustaban
-sumamente los oyentes, porque eran muy ingeniosas: fingian asimismo
-muchas mariposas y pájaros de muy diversos colores, sacando vestidos á
-los muchachos del templo en aquestas formas, los cuales subiéndose en
-una arboleda, que allí plantaban, los Sacerdotes del templo les tiraban
-con cebratanas, donde habia en defensa de los unos, y ofensa de los
-otros, graciosos dichos, con que entretenian los circunstantes; lo cual
-concluído, hacian un mitote ó baile con todos estos personages, y se
-concluía la fiesta; y esto acostumbraban hacer en las mas principales
-fiestas.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXXI
-
-_Qué provecho se ha de sacar de la relacion de las supersticiones de
-los Indios._
-
-
-Baste lo referido para entender el cuidado que los Indios ponian en
-servir y honrar á sus Idolos, y al Demonio, que es lo mismo; porque
-contar por entero lo que en esto hay, es cosa infinita, y de poco
-provecho; y aun de lo referido podrá parecer á algunos, que lo hay muy
-poco ó ninguno, y que es como gastar tiempo en leer las patrañas que
-fingen los libros de Caballerías; pero estos, si lo consideran bien,
-hallarán ser muy diferente negocio, y que puede ser útil para muchas
-cosas tener noticia de los ritos y ceremonias que usaron los Indios.
-Primeramente, en las tierras donde ello se usó, no solo es útil, sino
-del todo necesario, que los Cristianos y Maestros de la ley de Cristo
-sepan los errores y supersticiones de los antiguos, para ver si clara ó
-disimuladamente las usan tambien ahora los Indios; y para este efecto
-hombres graves y diligentes escribieron relaciones largas de lo que
-averiguaron, y aun los Concilios Provinciales han mandado, que se
-escriban y estampen, como se hizo en Lima; y esto muy mas cumplidamente
-de lo que aquí va tratado. Así que en tierras de Indios cualquier
-noticia que de aquesto se da á los Españoles, es importante para el
-bien de los Indios. Para los mismos Españoles allá y donde quiera
-puede servir esta narracion, de ser agradecidos á Dios, nuestro Señor,
-dándole infinitas gracias por tan gran bien, como es habernos dado su
-santa ley, la cual toda es justa, toda limpia, toda provechosa; lo cual
-se conoce bien, cotejándola con las leyes de Satanás, en que han vivido
-tantos desdichados. Tambien puede servir para conocer la soberbia,
-envidia, engaños y mañas del Demonio con que los tiene cautivos, pues
-por una parte quiere imitar á Dios, y tener competencias con él y
-con su santa ley; y por otra mezcla tantas vanidades y suciedades, y
-aun crueldades, como quien tiene por oficio estragar todo lo bueno y
-corromperlo. Finalmente, quien viere la ceguedad y tinieblas en que
-tantos tiempos han vivido Provincias y Reinos grandes, y que todavía
-viven en semejantes engaños muchas gentes, y grande parte del mundo, no
-podrá, si tiene pecho cristiano, dejar de dar gracias al altísimo Dios
-por los que ha llamado de tales tinieblas á la admirable lumbre de su
-Evangelio, suplicando á la inmensa caridad del Criador las conserve y
-acreciente en su conocimiento y obediencia; y juntamente doliéndose de
-los que todavia siguen el camino de su perdicion, instar al Padre de
-misericordia que les descubra los tesoros y riquezas de Jesu-Cristo, el
-cual con el Padre y con el Espíritu Santo reina por todos los siglos.
-Amen.
-
- FIN DEL QUINTO LIBRO
-
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-
-
-LIBRO SEXTO DE LA HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS
-
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-
-
-CAPÍTULO PRIMERO
-
-_Que es falsa la opinion de los que tienen á los Indios por hombres
-faltos de entendimiento._
-
-
-Habiendo tratado lo que toca á la Religion que usaban los Indios,
-pretendo en este libro escribir de sus costumbres, policía y gobierno,
-para dos fines: el uno deshacer la falsa opinion, que comunmente se
-tiene de ellos, como de gente bruta y bestial, y sin entendimiento,
-ó tan corto, que apenas merece ese nombre: del cual engaño se sigue
-hacerles muchos y muy notables agravios, sirviéndose de ellos poco
-menos que de animales, y despreciando cualquier género de respeto que
-se les tenga. Que es tan vulgar y tan pernicioso engaño, como saben
-bien los que con algun celo y consideracion han andado entre ellos, y
-visto y sabido sus secretos y avisos, y juntamente el poco caso que de
-todos ellos hacen los que piensan que saben mucho, que son de ordinario
-los mas necios, y mas confiados de sí. Esta tan perjudicial opinion
-no veo medio con que pueda mejor deshacerse, que con dar á entender
-el órden y modo de proceder que estos tenian cuando vivian en su ley,
-en la cual, aunque tenian muchas cosas de bárbaros y sin fundamento;
-pero habia tambien otras muchas dignas de admiracion, por las cuales
-se deja bien comprehender, que tienen natural capacidad para ser bien
-enseñados, y aun en gran parte hacen ventaja á muchas de nuestras
-Repúblicas. Y no es de maravillar, que se mezclasen yerros graves, pues
-en los mas estirados de los Legisladores y Filósofos se hallan, aunque
-entren Licurgo y Platon en ellos. Y en las mas sabias Repúblicas, como
-fueron la Romana y la Atheniense, vemos ignorancias dignas de risa,
-que cierto, si las Repúblicas de los Mejicanos, y de los Incas, se
-refirieran en tiempos de Romanos ó Griegos, fueran sus leyes y gobierno
-estimado. Mas como sin saber nada de esto, entramos por la espada,
-sin oirles, ni entenderles, no nos parece que merecen reputacion las
-cosas de los Indios, sino como de caza habida en el monte, y traída
-para nuestro servicio y antojo. Los hombres mas curiosos y sabios que
-han penetrado y alcanzado sus secretos, su estilo y gobierno antiguo,
-muy de otra suerte lo juzgan, maravillándose que hubiese tanto órden
-y razon entre ellos. De estos autores es uno Polo Ondegardo, á quien
-comunmente sigo en las cosas de el Perú: y en las materias de Méjico
-Juan de Tovar, Prebendado que fué de la Iglesia de Méjico, y ahora es
-Religioso de nuestra Compañia de Jesus, el cual por órden del Virey
-Don Martin Enriquez, hizo diligente y copiosa averiguacion de las
-historias antiguas de aquella nacion, sin otros autores graves, que por
-escrito ó de palabra me han bastantemente informado de todo lo que voy
-refiriendo. El otro fin que puede conseguirse con la noticia de las
-leyes, costumbres y policía de los Indios, es ayudarlos y regirlos por
-ellas mismas, pues en lo que no contradicen á la Ley de Cristo y de
-su santa Iglesia, deben ser gobernados conforme á sus fueros, que son
-como sus leyes municipales. Por cuya ignorancia se han cometido yerros
-de no poca importancia, no sabiendo los que juzgan, ni los que rigen,
-por donde han de juzgar y regir sus súbditos. Que demas de ser agravio
-y sinrazon que se les hace, es en gran daño por tenernos aborrecidos
-como á hombres que en todo, así en lo bueno como en lo malo, les somos
-y hemos siempre sido contrarios.
-
-
-
-
-CAPÍTULO II
-
-_Del modo de cómputo y Kalendario que usaban los Mejicanos._
-
-
-Comenzando, pues, por el repartimiento de los tiempos y cómputo que
-los Indios usaban, que es una de las mas notorias muestras de su
-ingenio y habilidad, diré primero, de qué manera contaban y repartian
-su año los Mejicanos, y de sus meses y Kalendario, y de su cuenta de
-siglos ó edades. El año dividian en diez y ocho meses: á cada mes
-daban veinte dias, con que se hacen trescientos y sesenta dias, y
-los otros cinco que restan para cumplimiento del año entero, no los
-daban á mes ninguno, sino contábanlos por sí, y llamábanlos dias
-valdíos, en los cuales no hacia la gente cosa alguna, ni acudian al
-templo, solo se ocupaban en visitarse unos á otros perdiendo tiempo,
-y los Sacerdotes del templo cesaban de sacrificar. Los cuales dias
-cumplidos, volvian á comenzar la cuenta de su año, cuyo primer mes
-y principio era por Marzo, cuando comienza á reverdecer la hoja,
-aunque tomaban tres dias de Febrero, porque su primer dia del año era
-á veinte y seis de Febrero, como consta por el Kalendario suyo: en el
-cual está incorporado el nuestro con notable cuenta y artificio, hecho
-por los Indios antiguos, que conocieron á los primeros Españoles, el
-cual Kalendario yo ví, y aun le tengo en mi poder, que es digno de
-considerar para entender el discurso y habilidad que tenian estos
-Indios Mejicanos. Cada uno de los diez y ocho meses que digo, tiene su
-nombre especial, y su pintura y señal propia: y comunmente se tomaba
-de la fiesta principal, que en aquel mes se hacia, ó de la diferencia
-que el año va entonces causando. Y para todas sus fiestas tenian sus
-ciertos dias señalados en su Kalendario. Las semanas contaban de trece
-en trece dias, y á cada dia señalaban con un cero ó redondo pequeño,
-multiplicando los ceros hasta trece, y luego volvian á contar uno, dos,
-&c. Partian tambien los años de cuatro en cuatro signos, atribuyendo
-á cada año un signo. Estas eran cuatro figuras: la una de casa, la
-otra de conejo, la tercera de caña, la cuarta de pedernal; y así las
-pintaban, y por ellas nombraban el año que corria, diciendo: A tantas
-casas, ó á tantos pedernales de tal rueda, sucedió tal y tal cosa.
-Porque es de saber, que su rueda, que es como siglo, contenia cuatro
-semanas de años, siendo cada una de trece, de suerte, que eran por
-todos cincuenta y dos años. Pintaban en medio un Sol, y luego salian
-de él en Cruz cuatro brazos ó líneas hasta la circunferencia de la
-rueda, y daban vuelta, de modo, que se dividía en cuatro partes la
-circunferencia, y cada una de ellas iba con su brazo de la misma
-color, que eran cuatro diferentes, de verde, de azul, de colorado, de
-amarillo: y cada parte de éstas tenia sus trece apartamientos, con su
-signo de casa, ó conejo, ó caña, ó pedernal, significando en cada uno
-su año, y al lado pintaban lo sucedido en aquel año. Y así ví yo en el
-Kalendario que he dicho, señalado el año que entraron los Españoles
-en Méjico, con una pintura de un hombre vestido á nuestro talle de
-colorado, que tal fué el hábito del primer Español, que envió Hernando
-Cortés. Al cabo de los cincuenta y dos años que se cerraba la rueda,
-usaban una ceremonia donosa, y era, que la última noche quebraban
-cuantas vasijas tenian, y apagaban cuantas lumbres habia, diciendo, que
-en una de las ruedas habia de fenecer el mundo, y que por ventura sería
-aquella en que se hallaban, y que pues se habia de acabar el mundo,
-no habian de guisar, ni comer, que para qué eran vasijas, ni lumbre,
-y así se estaban toda la noche, diciendo, que quizá no amanecería
-mas, velando con gran atencion todos para ver si amanecía. En viendo
-que venía el dia, tocaban muchos atambores, bocinas, flautas y otros
-instrumentos de regocijo y alegría, diciendo, que ya Dios les alargaba
-otro siglo, que eran cincuenta y dos años, y comenzaban otra rueda.
-Sacaban, el dia que amanecía para principio de otro siglo, lumbre
-nueva, y compraban vasos de nuevo, ollas, y todo lo necesario para
-guisar de comer, é iban todos por lumbre nueva donde la sacaba el sumo
-Sacerdote, precediendo una solemnísima procesion en hacimiento de
-gracias, porque les habia amanecido, y prorogádoles otro siglo: éste
-era su modo de contar años, meses, semanas y siglos.
-
-
-
-
-CAPÍTULO III
-
-_Del modo de contar los años y meses que usaron los Incas._
-
-
-En este cómputo de los Mejicanos, aunque hay mucha cuenta é ingenio
-para hombres sin letras; pero paréceme falta de consideracion no
-tener cuenta con las lunas, ni hacer distribucion de meses conforme á
-ellas; en lo cual, sin duda, les hicieron ventaja los del Perú, porque
-contaban cabalmente su año de tantos dias como nosotros, y partíanle
-en doce meses ó lunas, consumiendo los once dias que sobran de luna,
-segun escribe Polo, en los mismos meses. Para tener cierta y cabal la
-cuenta del año, usaban esta habilidad, que en los cerros que están al
-derredor de la ciudad del Cúzco (que era la Corte de los Reyes Incas, y
-juntamente el mayor santuario de sus Reinos, y como si dijésemos otra
-Roma) tenian puestos por su orden doce pilarejos, en tal distancia y
-postura, que en cada mes señalaba cada uno, donde salia el Sol, y donde
-se ponia. Estos llamaban Succanga; y por allí anunciaban las fiestas,
-y los tiempos de sembrar y coger, y lo demas. A estos pilares del Sol
-hacian ciertos sacrificios conforme á su supersticion. Cada mes tenia
-su nombre propio y distinto, y sus fiestas especiales. Comenzaban el
-año por Enero como nosotros; pero despues un Rey Inca, que llamaron
-Pachacúto, que quiere decir reformador del tiempo, dió principio al
-año por Diciembre, mirando (á lo que se puede pensar) cuando el Sol
-comienza á volver del último punto de Capricornio, que es el trópico
-á ellos mas propincuo. Cuenta cierta de bisiesto no se sabe que la
-tuviesen unos ni otros, aunque algunos dicen que sí tenian. Las semanas
-que contaban los Mejicanos, no eran propiamente semanas, pues no eran
-de siete dias, ni los Incas hicieron esta division; y no es maravilla,
-pues la cuenta de la semana no es como la del año por curso del Sol,
-ni como la del mes por el curso de la Luna, sino en los Hebreos por
-el órden de la creacion del mundo, que refiere Moysén[43], y en los
-Griegos y Latinos por el número de los siete Planetas, de cuyos nombres
-se nombran tambien los dias de la semana; pero para hombres sin libros
-ni letras, harto es, y aun demasiado, que tuviesen el año, las fiestas
-y tiempos con tanto concierto y órden, como está dicho.
-
-
-
-
-CAPÍTULO IV
-
-_Que ninguna nacion de Indios se ha descubierto que use de letras._
-
-
-Las letras se inventaron para referir y significar inmediatamente las
-palabras que pronunciamos, así como las mismas palabras y vocablos,
-según el Filósofo[44], son señales inmediatamente de los conceptos
-y pensamientos de los hombres; y lo uno y lo otro (digo las letras
-y las voces) se ordenaron para dar á entender las cosas: las voces
-á los presentes: las letras á los ausentes y futuros. Las señales
-que no se ordenan de próximo á significar palabras sino cosas, no se
-llaman, ni son en realidad de verdad letras, aunque estén escritas;
-así como una imágen del Sol pintada no se puede decir que es escritura
-ó letras del Sol, sino pintura. Ni mas ni menos otras señales que no
-tienen semejanza con la cosa, sino solamente sirven para memoria,
-porque el que las inventó, no las ordenó para significar palabras,
-sino para denotar aquella cosa: estas tales señales no se dicen,
-ni son propiamente letras ni escritura, sino cifras ó memoriales,
-como las que usan los Esferistas ó Astrólogos, para denotar diversos
-signos ó planetas de Marte, de Venus, de Júpiter, &c., son cifra, y
-no letras, porque por cualquier nombre que se llame Marte, igualmente
-lo denota al Italiano, al Francés y al Español; lo cual no hacen las
-letras, que aunque denoten las cosas, es mediante las palabras, y así
-no las entienden, sino los que saben aquella lengua: _verbi gratia_,
-está escrita esta palabra _Sol_, no percibe el Griego ni el Hebreo
-qué significa, porque ignora el mismo vocablo latino; de manera, que
-escritura y letras solamente las usan los que con ellas significan
-vocablos; y si inmediatamente significan las mismas cosas, no son
-ya letras, ni escrituras, sino pintura y cifras. De aquí se sacan
-dos cosas bien notables, la una es, que la memoria de historias y
-antigüedad puede permanecer en los hombres por una de tres maneras; ó
-por letras y escritura, como lo usan los Latinos, Griegos y Hebreos, y
-otras muchas naciones; ó por pintura, como cuasi en todo el mundo se ha
-usado, pues como se dice en el Concilio Niceno segundo, la pintura es
-libro para los idiotas que no saben leer; ó por cifras ó caractéres,
-como el guarismo significa los números de ciento, de mil, y los demas,
-sin significar esta palabra ciento, ni la otra mil: el otro notable que
-se infiere es el que en este capitulo se ha propuesto; es á saber, que
-ninguna nacion de Indios, que se ha descubierto en nuestros tiempos,
-usa de letras, ni escritura, sino de las otras dos maneras, que son
-imágenes ó figuras; y entiendo esto, no solo de los Indios del Perú y
-de los de Nueva-España, sino en parte tambien de los Japones y Chinos;
-y aunque parecerá á algunos muy falso lo que digo, por haber tanta
-relacion de las grandes librerías y estudios de la China y del Japon, y
-de sus chapas, provisiones y cartas; pero es muy llana verdad, como se
-entenderá en el discurso siguiente.
-
-
-
-
-CAPÍTULO V
-
-_De género de letras y libros que usan los Chinos._
-
-
-Las escrituras que usan los Chinos, piensan muchos, y aun es común
-opinion, que son letras como las que usamos en Europa, quiero decir,
-que con ellas se puedan escribir palabras ó razones, y que solo
-difieren de nuestras letras y escritura en ser sus caractéres de otra
-forma, como difieren los Griegos de los Latinos, y los Hebreos y
-Caldeos; y por la mayor parte no es así, porque ni tienen alfabeto,
-ni escriben letras, ni es la diferencia de caractéres, sino en que
-principalmente su escribir es pintar ó cifrar, y sus letras no
-significan partes de dicciones como las nuestras, sino son figuras de
-cosas, como de Sol, de fuego, de hombre, de mar, y así de lo demás.
-Pruébase esto evidentemente, porque siendo las lenguas que hablan los
-Chinos, innumerables, y muy diferentes entre sí, sus escrituras y
-chapas igualmente se leen y entienden en todas lenguas, como nuestros
-números de guarismo igualmente se entienden en Francés y Español, y
-en Arábigo; porque esta figura 8, donde quiera dice ocho, aunque ese
-número el Francés le llama de una suerte, y el Español de otra. De aquí
-es, que como las cosas son en sí innumerables, las letras ó figuras
-que usan los Chinas, para denotarlas, son cuasi infinitas, porque el
-que ha de leer ó escribir en la China, como los Mandarines hacen, ha
-de saber, por lo menos, ochenta y cinco mil figuras ó letras; y los
-que han de ser perfectos en esta lectura ciento y veinte y tantas mil.
-Cosa prodigiosa, y que no fuera creíble, si no lo dijeran personas tan
-dignas de fé, como lo son los Padres de nuestra Compañia, que estan
-allá actualmente aprendiendo su lengua y escritura; y ha mas de diez
-años que de noche y de dia estudian en esto con inmortal trabajo, que
-todo lo vence la caridad de Cristo y deseo de la salvacion de las
-almas. Esta misma es la causa porque en la China son tan estimados
-los letrados, como de cosa tan dificil; y solos ellos tienen oficios
-de Mandarines, Gobernadores, Jueces y Capitanes; y así es grande el
-cuidado de los padres en que sus hijos aprendan á leer y escribir. Las
-Escuelas donde esto aprenden los niños ó mozos, son muchas y ciertas,
-y el Maestro de dia en ellas, y sus padres de noche en casa, les hacen
-estudiar tanto, que traen los ojos gastados, y les azotan muy á
-menudo con cañas, aunque no de aquellas rigurosas con que azotan los
-malhechores: ésta llaman la lengua Mandarina, que ha menester la edad
-de un hombre para aprenderse; y es de advertir, que aunque la lengua
-en que hablan los Mandarines, es una, y diferente de las vulgares, que
-son muchas, y allá se estudia como acá la Latina ó Griega, y solo la
-saben los letrados que están por toda la China; pero lo que se escribe
-en ella, en todas las lenguas se entiende, porque aunque las Provincias
-no se entienden de palabra unas á otras, mas por escrito sí, porque las
-letras ó figuras son unas mismas para todos, y significan lo mismo;
-mas no tienen el mismo nombre, ni prolacion, porque, como he dicho,
-son para denotar cosas, y no palabras, así como en el ejemplo de los
-números de guarismo que puse, se puede facilmente entender. De aquí
-tambien procede, que siendo los Japones y Chinas naciones y lenguas tan
-diferentes, leen y entienden los unos las escrituras de los otros; y
-si hablasen lo que leen ó escriben, poco ni mucho no se entenderian.
-Estas, pues, son las letras y libros que usan los Chinos tan afamados
-en el mundo; y sus impresiones son grabando una tabla de las figuras
-que quieren imprimir, y estampando tantos pliegos como quieren, en la
-misma forma que acá estampamos imágenes, grabando el cobre ó madera;
-mas preguntará cualquier hombre inteligente, como pueden significar
-sus conceptos por unas mismas figuras, porque no se puede con una
-misma figura significar la diversidad que cerca de la cosa se concibe,
-como es decir, que el Sol calienta, ó que miró al Sol, ó que el dia es
-del Sol: finalmente, los casos, conjunciones y artículos que tienen
-muchas lenguas y escrituras, ¿cómo es posible denotarlos por unas
-mismas figuras? á esto se responde, que con diversos puntos, rasgos
-y posturas hacen toda esa variedad de significacion. Mas dificultad
-tiene entender, como pueden escribir en su lengua nombres propios,
-especialmente de extranjeros, pues son cosas que nunca vieron, ni
-pudieron inventar figura para ellos: yo quise hacer experiencia de
-esto hallándome en Méjico con unos Chinas, y pedí que escribiesen en
-su lengua esta proposicion: Josef de Acosta ha venido del Perú, ó otra
-semejante; y el China estuvo gran rato pensando, y al cabo escribió,
-y despues él y otro leyeron en efecto la misma razon, aunque en el
-nombre propio algun tanto variaban; porque usan de este artificio,
-tomando el nombre propio, y buscan alguna cosa en su lengua con que
-tenga semejanza aquel nombre, y ponen la figura de aquella cosa; y como
-es dificil en tantos nombres hallar semejanza de cosas, y sonido de su
-lengua, así les es muy trabajoso escribir los tales nombres: tanto,
-que nos decia el Padre Alonso Sanchez, que el tiempo que anduvo en la
-China, trayéndole en tantos Tribunales, de Mandarin en Mandarin para
-escribirle su nombre en aquellas chapas, que ellos usan, estaban gran
-rato, y al cabo salían con nombrarle á su modo, en un modo ridículo
-que apenas acertaban con él. Este es el modo de letras y escritura que
-usan los Chinos. El de los Japones es muy semejante á éste, aunque de
-los Señores Japones que estuvieron en Europa afirman, que escribian
-fácilmente en su lengua cualquiera cosa, aunque fuesen de nombres
-propios de acá, y me mostraron algunas escrituras suyas, por donde
-parece que deben de tener algun género de letras, aunque lo mas de su
-escritura debe de ser por caractéres y figuras, como está dicho de los
-Chinos.
-
-
-
-
-CAPÍTULO VI
-
-_De las Universidades y Estudios de la China._
-
-
-De Escuelas mayores y Universidades de Filosofía y otras ciencias
-naturales, los Padres de la Compañía que han estado allá, dicen, que
-no las vieron, ni pueden creer que las haya, y que todo su estudio
-es de la lengua Mandarin, que es dificilísima y amplísima, como está
-referido. Lo que tambien estudian son cosas que hay en esta lengua,
-que son historias, sectas, leyes civiles, moralidad de proverbios,
-fábulas y otras muchas composiciones: y los grados que hay son en
-estos estudios de su lengua y leyes. De las ciencias divinas ningun
-rastro tienen: de las naturales no mas que algun rastro, con muy
-poco, ó ningun método, ni arte, sino proposiciones sueltas, segun es
-mayor ó menor el ingenio y estudio de cada uno; en las Matemáticas
-por experiencia de los movimientos y estrellas, y en la Medicina por
-conocimiento de yerbas, de que usan mucho, y hay muchos que curan.
-Escriben con pinceles: tienen muchos libros de mano, y muchos
-impresos, todos mal aliñados. Son grandes representantes, y hácenlo con
-grande aparato de tablado, vestidos, campanas y atambores, y voces á
-sus tiempos. Refieren Padres haber visto comedia de diez ó doce dias
-con sus noches, sin faltar gente en el tablado, ni quien mire: van
-saliendo personages y escenas diferentes, y mientras unos representan,
-otros duermen ó comen. Tratan en estas comedias cosas morales, y de
-buen ejemplo; pero envueltas en otras notables de gentilidad. Esto
-es en suma lo que los nuestros refieren de las letras y ejercicios
-de ellas de la China, que no se puede negar sea de mucho ingenio y
-habilidad. Pero todo ello es de muy poca substancia, porque en efecto
-toda la ciencia de los Chinos viene á parar en saber escribir y leer
-no mas, porque ciencias mas altas no las alcanzan; y el mismo escribir
-y leer no es verdadero escribir y leer, pues no son letras las suyas,
-que sirvan para palabras, sino figurillas de innumerables cosas, que
-con infinito trabajo y tiempo prolijo se alcanzan; y al cabo de toda
-su ciencia sabe mas un Indio del Perú ó de Méjico, que ha aprendido á
-leer y escribir, que el mas sabio Mandarin de ellos, pues el Indio con
-veinte y cuatro letras que sabe escribir y juntar, escribirá, y leerá
-todos cuantos vocablos hay en el mundo, y el Mandarin con sus cien mil
-letras estará muy dudoso para escribir cualquier nombre propio de
-Martin ó Alonso, y mucho menos podrá escribir los nombres de cosas que
-no conoce, porque en resolucion el escribir de la China es género de
-pintar ó cifrar.
-
-
-
-
-CAPÍTULO VII
-
-_Del modo de letras y escritura que usaron los Mejicanos._
-
-
-Hállase en las naciones de la Nueva-España gran noticia y memoria de
-sus antiguallas. Y queriendo yo averiguar en qué manera podian los
-Indios conservar sus historias y tantas particularidades, entendí,
-que aunque no tenian tanta curiosidad y delicadeza como los Chinos y
-Japones, todavía no les faltaba algun género de letras y libros, con
-que á su modo conservaban las cosas de sus mayores. En la Provincia
-de Yucatán, donde es el Obispado que llaman de Honduras, habia unos
-libros de hojas á su modo encuadernados ó plegados, en que tenian
-los Indios sabios la distribucion de sus tiempos, y conocimiento de
-planetas y animales, y otras cosas naturales, y sus antiguallas; cosa
-de grande curiosidad y diligencia. Parecióle á un Doctrinero, que todo
-aquello debia de ser hechizos y arte mágica, y porfió, que se habian
-de quemar, y quemáronse aquellos libros, lo cual sintieron despues no
-solo los Indios, sino Españoles curiosos, que deseaban saber secretos
-de aquella tierra. Lo mismo ha acaecido en otras cosas, que pensando
-los nuestros que todo es supersticion, han perdido muchas memorias de
-cosas antiguas y ocultas, que pudieran no poco aprovechar. Esto sucede
-de un celo necio, que sin saber, ni aun querer saber las cosas de los
-Indios, á carga cerrada dicen, que todas son hechicerías, y que éstos
-son todos unos borrachos, que ¿qué pueden saber, ni entender? Los que
-han querido con buen modo informarse de ellos, han hallado muchas cosas
-dignas de consideracion. Uno de los de nuestra Compañia de Jesus,
-hombre muy práctico y diestro, juntó en la Provincia de Méjico á los
-ancianos de Tuscuco, y de Tulla, y de Méjico, y confirió mucho con
-ellos, y le mostraron sus librerías, y sus historias y kalendarios;
-cosa mucho de ver. Porque tenian sus figuras y geroglíficos con que
-pintaban las cosas en esta forma, que las cosas que tenian figuras
-las ponian con sus propias imágenes, y para las cosas que no habia
-imágen propia, tenian otros caractéres significativos de aquello, y
-con este modo figuraban cuanto querian, y para memoria del tiempo en
-que acaecia cada cosa, tenian aquellas ruedas pintadas, que cada una
-de ellas tenia un siglo, que eran cincuenta y dos años, como se dijo
-arriba; y al lado de estas ruedas, conforme al año en que sucedian
-cosas memorables, las iban pintando con las figuras y caractéres que he
-dicho, como con poner un hombre pintado con un sombrero y sayo colorado
-en el signo de caña, que corría entonces, señalaron el año que entraron
-los Españoles en su tierra, y así de los demás sucesos; pero porque sus
-figuras y caractéres no eran tan suficientes como nuestra escritura y
-letras, por eso no podian concordar tan puntualmente en las palabras,
-sino solamente en lo substancial de los conceptos. Mas porque tambien
-usan referir de coro arengas y parlamentos que hacian los oradores y
-retóricos antiguos, y muchos cantares que componian sus poétas, lo
-cual era imposible aprenderse por aquellos geroglíficos y caractéres.
-Es de saber, que tenian los Mejicanos grande curiosidad en que los
-muchachos tomasen de memoria los dichos parlamentos y composiciones,
-y para esto tenian Escuelas, y como Colegios ó Seminarios, adonde
-los ancianos enseñaban á los mozos éstas y otras muchas cosas, que
-por tradicion se conservan tan enteras, como si hubiera escritura de
-ellas. Especialmente las naciones famosas hacian á los muchachos que se
-imponian para ser retóricos, y usar oficio de oradores, que las tomasen
-palabra por palabra; y muchas de éstas, cuando vinieron los Españoles,
-y les enseñaron á escribir y leer nuestra lengua, los mismos Indios
-las escribieron, como lo testifican hombres graves, que las leyeron; y
-esto se dice, porque quien en la historia Mejicana leyere semejantes
-razonamientos largos y elegantes, creerá fácilmente que son inventados
-de los Españoles, y no realmente referidos de los Indios; mas entendida
-la verdad, no dejará de dar el crédito que es razon á sus historias.
-Tambien escribieron á su modo por imágenes y caractéres los mismos
-razonamientos; y yo he visto, para satisfacerme en esta parte, las
-oraciones del Pater noster, Ave María, Símbolo y la Confesion general
-en el modo dicho de Indios, y cierto se admirará cualquiera que lo
-viere, porque para significar aquella palabra: yo pecador me confieso,
-pintan un Indio hincado de rodillas á los pies de un Religioso, como
-que se confiesa; y luego para aquella: á Dios Todopoderoso, pintan tres
-caras con sus coronas al modo de la Trinidad; y á la gloriosa Virgen
-María, pintan un rostro de nuestra Señora, y medio cuerpo con un niño;
-y á San Pedro y á San Pablo, dos cabezas con coronas, y unas llaves,
-y una espada, y á este modo va toda la Confesion escrita por imágenes;
-y donde faltan imágenes, ponen caractéres, como: en que pequé, &c, de
-donde se podrá colegir la viveza de los ingenios de estos Indios, pues
-este modo de escribir nuestras oraciones y cosas de la Fé, ni se lo
-enseñaron los Españoles, ni ellos pudieran salir con él, si no hicieran
-muy particular concepto de lo que les enseñaban. Por la misma forma
-de pinturas y caractéres ví en el Perú escrita la confesion que de
-todos sus pecados un Indio traía para confesarse, pintando cada uno de
-los diez Mandamientos por cierto modo; y luego allí haciendo ciertas
-señales como cifras, que eran los pecados que habia hecho contra aquel
-mandamiento. No tengo duda, que si á muchos de los muy estirados
-Españoles les dieran á cargo de hacer memoria de cosas semejantes, por
-via de imágenes y señales, que en un año no acertáran, ni aun quizá en
-diez.
-
-
-
-
-CAPÍTULO VIII
-
-_De los memoriales y cuentas que usaron los Indios del Perú._
-
-
-Los Indios del Perú, antes de venir Españoles, ningun género de
-escritura tuvieron, ni por letras, ni caractéres ó cifras, ó
-figurillas, como los de la China, y los de Méjico; mas no por eso
-conservaron menos la memoria de sus antiguallas, ni tuvieron menos
-su cuenta para todos los negocios de paz, guerra y gobierno, porque
-en la tradicion de unos á otros fueron muy diligentes, y como cosa
-sagrada recibian y guardaban los mozos lo que sus mayores les referian,
-y con el mismo cuidado lo enseñaban á sus sucesores. Fuera de esta
-diligencia, suplian la falta de escritura y letras, parte con pinturas
-como los de Méjico, aunque las del Perú eran muy groseras y toscas;
-parte, y lo mas, con quipos. Son quipos unos memoriales ó registros
-hechos de ramales, en que diversos ñudos y diversas colores significan
-diversas cosas. Es increíble lo que en este modo alcanzaron, porque
-cuanto los libros pueden decir de historias, leyes, ceremonias y
-cuentas de negocios, todo eso suplen los quipos tan puntualmente, que
-admira. Habia para tener estos quipos ó memoriales oficiales diputados,
-que se llaman hoy dia Quipo camáyo, los cuales eran obligados á dar
-cuenta de cada cosa, como los Escribanos públicos acá, y así se les
-habia de dar entero crédito; porque para diversos géneros, como de
-guerra, de gobierno, de tributos, de ceremonias, de tierras, habia
-diversos quipos ó ramales; y en cada manojo de estos tantos ñudos,
-ñudicos é hilillos atados, unos colorados, otros verdes, otros azules,
-otros blancos, y finalmente tantas diferencias, que así como nosotros
-de veinte y cuatro letras, guisándolas en diferentes maneras, sacamos
-tanta infinidad de vocablos, así éstos de sus ñudos y colores sacaban
-innumerables significaciones de cosas. Es esto de manera, que hoy
-dia acaece en el Perú á cabo de dos y tres años, cuando van á tomar
-residencia á un Corregidor, salir los Indios con sus cuentas menudas y
-averiguadas, pidiendo, que en tal pueblo, le dieron seis huevos, y no
-los pagó, y en tal casa una gallina, y allá dos haces de yerba para sus
-caballos, y no pagó sino tantos tomines y queda debiendo tantos; y para
-todo esto hecha la averiguacion allí al pié de la obra con cuantidad
-de ñudos y manojos de cuerdas, que dan por testigos y escritura
-cierta. Yo ví un manojo de estos hilos, en que una India traía escrita
-una confesion general de toda su vida, y por ellos se confesaba, como
-yo lo hiciera por papel escrito; y aun pregunté de algunos hilillos,
-que me parecieron algo diferentes, y eran ciertas circunstancias que
-requeria el pecado para confesarle enteramente. Fuera de estos quipos
-de hilo tienen otros de pedrezuelas, por donde puntualmente aprenden
-las palabras que quieren tomar de memoria; y es cosa de ver á viejos ya
-caducos con una rueda hecha de pedrezuelas aprender el Padre nuestro,
-y con otra el Ave Maria, y con otra el Credo, y saber cual piedra es:
-que fué concebido de Espíritu Santo, y cual: que padeció debajo del
-poder de Poncio Pilato, y no hay mas que verlos enmendar cuando yerran,
-y toda la enmienda consiste en mirar sus pedrezuelas, que á mí, para
-hacerme olvidar cuanto sé de coro, me bastára una rueda de aquellas. De
-éstas suele haber no pocas en los cimenterios de las Iglesias para este
-efecto; pues verles otra suerte de quipos, que usan de granos de maíz,
-es cosa que encanta; porque una cuenta muy embarazosa, en que tendrá un
-muy buen contador que hacer por pluma y tinta, para ver á como les cabe
-entre tantos, tanto de contribucion, sacando tanto de allá, y añadiendo
-tanto de acá, con otras cien retartalillas, tomarán estos Indios sus
-granos, y pondrán uno aquí, tres allá, ocho no sé donde; pasarán un
-grano de aquí, trocarán tres de allá, y en efecto ellos salen con su
-cuenta hecha puntualísimamente sin errar un tilde; y mucho mejor se
-saben ellos poner en cuenta y razon de lo que cabe á cada uno de pagar
-ó dar, que sabremos nosotros dárselo por pluma y tinta averiguado. Si
-esto no es ingenio, y si estos hombres son bestias, júzguelo quien
-quisiere, que lo que yo juzgo de cierto es, que en aquello á que se
-aplican, nos hacen grandes ventajas.
-
-
-
-
-CAPÍTULO IX
-
-_Del órden que guardan en sus escrituras los Indios._
-
-
-Bien es añadir á lo que hemos notado de escrituras de Indios, que
-su modo no era escribir renglon seguido, sino de alto abajo, ó á la
-redonda. Los Latinos y Griegos escribieron de la parte izquierda á
-la derecha, que es el comun y vulgar modo que usamos. Los Hebreos
-al contrario, de la derecha comienzan hácia la izquierda; y así sus
-libros tienen el principio donde los nuestros acaban. Los Chinos no
-escriben, ni como los Griegos, ni como los Hebreos, sino de alto
-abajo; porque como no son letras, sino dicciones enteras, que cada una
-figura ó carácter significa una cosa, no tienen necesidad de trabar
-unas partes con otras, y así pueden escribir de arriba abajo. Los de
-Méjico, por la misma razon, no escribian en renglon de un lado á otro,
-sino al revés de los Chinos, comenzando de abajo, iban subiendo, y de
-esta suerte iban en la cuenta de los dias, y de lo demás que notaban;
-aunque cuando escribian en sus ruedas ó signos, comenzaban de en medio,
-donde pintaban al Sol, y de allí iban subiendo por sus años hasta la
-vuelta de la rueda. Finalmente, todas cuatro diferencias se hallan en
-escrituras: unos escriben de la derecha á la izquierda: otros de la
-izquierda á la derecha: otros de arriba abajo: otros de abajo arriba,
-que tal es la diversidad de los ingenios de los hombres.
-
-
-
-
-CAPÍTULO X
-
-_Cómo enviaban los Indios sus mensageros._
-
-
-Por acabar lo que toca á esto de escribir, podrá con razon dudar
-alguno, cómo tenian noticia de todos sus Reinos, que eran tan grandes,
-los Reyes de Méjico y del Perú; ó qué modo de despacho daban á negocios
-que ocurrian á su Corte, pues no tenian letras, ni escribian cartas:
-á esta duda se satisface con saber, que de palabra, y por pintura ó
-memoriales se les daba muy á menudo razon de todo cuanto se ofrecía.
-Para este efecto habia hombres de grandísima ligereza, que servian de
-correos, que iban y venian, y desde muchachos los criaban en ejercicio
-de correr, y procuraban fuesen muy alentados, de suerte que pudiesen
-subir una cuesta muy grande corriendo sin cansarse; y así daban premio
-en Méjico á los tres ó cuatro primeros, que subian aquella larga
-escalera del templo, como se ha dicho en el libro precedente: y en
-el Cuzco los muchachos orejones en la solemne fiesta del Capacráyme
-subian á porfia el cerro de Yanacáuri; y generalmente ha sido y es
-entre Indios muy usado ejercitarse en correr. Cuando era caso de
-importancia, llevaban á los Señores de Méjico pintado el negocio de que
-les querian informar, como lo hicieron cuando aparecieron los primeros
-navíos de Españoles, y cuando fueron á tomar á Toponchan. En el Perú
-hubo una curiosidad en los correos extraña, porque tenia el Inca en
-todo su Reino puestas postas ó correos, que llaman allá Chasquís, de
-los cuales se dirá en su lugar.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XI
-
-_Del gobierno y Reyes que tuvieron._
-
-
-Cosa es averiguada, que en lo que muestran mas los bárbaros su
-barbarismo, es en el gobierno y modo de mandar; porque cuanto los
-hombres son mas llegados á razon, tanto es mas humano y menos soberbio
-el gobierno, y los que son Reyes y Señores se allanan y acomodan mas
-á sus vasallos, conociéndolos por iguales en naturaleza, é inferiores
-en tener menor obligacion de mirar por el bien público; mas entre los
-bárbaros todo es al revés, porque es tiránico su gobierno, y tratan á
-sus súbditos como á bestias, y quieren ser ellos tratados como Dioses.
-Por esto muchas naciones y gentes de Indios no sufren Reyes ni Señores
-absolutos, sino viven en behetria; y solamente para ciertas cosas,
-mayormente de guerra, crian Capitanes y Príncipes, á los cuales,
-durante aquel ministerio, obedecen, y despues se vuelven á sus primeros
-oficios. De esta suerte se gobierna la mayor parte de este nuevo
-orbe, donde no hay Reinos fundados, ni Repúblicas establecidas, ni
-Príncipes ó Reyes perpetuos y conocidos, aunque hay algunos Señores,
-y principales, que son como caballeros aventajados al vulgo de los
-demás. De esta suerte pasa en toda la tierra de Chile, donde tantos
-años se han sustentado contra Españoles los Araucanos, los de Tucapel y
-otros. Así fué todo lo del nuevo Reino de Granada, lo de Guatemala, las
-Islas, toda la Florida, el Brasil y Luzón, y otras tierras grandísimas,
-excepto que en muchas de ellas es aun mayor el barbarismo, porque
-apenas conocen cabeza, sino todos de comun mandan y gobiernan, donde
-todo es antojo, violencia, sinrazon y desórden, y el que mas puede,
-ese prevalece y manda. En la India Oriental hay Reinos amplios y muy
-fundados, como el de Siam, el de Bisnaga y otros, que juntan ciento
-ó doscientos mil hombres en campo, cuando quieren; y sobre todo en
-la grandeza y poder del Reino de la China, cuyos Reyes, segun ellos
-refieren, han durado más de dos mil años, por el gran gobierno que
-tienen. En la India Occidental solamente se han descubierto dos Reinos
-ó Imperios fundados, que es el de los Mejicanos en la Nueva-España, y
-el de los Incas en el Perú; y no sabría yo decir facilmente cual de
-éstos haya sido mas poderoso Reino, porque en edificios y grandeza
-de Corte, excedia el Motezuma á los del Perú: en tesoros, riqueza
-y grandeza de Provincias excedian los Incas á los de Méjico: en
-antigüedad era mas antiguo el Reino de los Incas, aunque no mucho: en
-hechos de armas y victorias paréceme haber sido iguales. Una cosa es
-cierta, que en buen órden y policía hicieron estos dos Reinos gran
-ventaja á todos los demas Señoríos de Indios que se han descubierto en
-aquel nuevo mundo, como en poder y riqueza, y mucho mas en supersticion
-y culto de sus Idolos la hicieron, siendo muy semejantes en muchas
-cosas: en una eran bien diferentes, que en los Mejicanos la sucesion
-del Reino era por eleccion, como el Imperio Romano, y en los del Perú
-era por herencia y sangre, como los Reinos de España y Francia. De
-estos dos gobiernos (como de lo mas principal y mas conocido de los
-Indios) se tratará lo que pareciere hacer al propósito, dejando muchas
-menudencias y prolijidades, que no importan.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XII
-
-_Del gobierno de los Reyes Incas del Perú._
-
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-Muerto el Inca que reinaba en el Perú, sucedia su hijo legítimo, y
-tenian por tal el que habia nacido de la muger principal del Inca, á
-la cual llamaban Coya; y ésta, desde uno que se llamó Inca Yupángui,
-era hermana suya, porque los Reyes tenian por punto casarse con sus
-hermanas; y aunque tenian otras mugeres ó mancebas, la sucesion en
-el Reino era del hijo de la Coya. Verdad es, que cuando el Rey tenia
-hermano legítimo, antes de suceder el hijo, sucedía el hermano, y
-tras éste, el sobrino de éste, é hijo del primero; y la misma órden
-de sucesion guardaban los Cúracas y Señores en las haciendas y
-cargos. Hacíanse con el difunto infinitas ceremonias y exequias á su
-modo excesivas. Guardaban una grandeza, que lo es grande, y es, que
-ningun Rey que entraba á reinar de nuevo, heredaba cosa alguna de la
-vajilla, tesoros y haciendas del antecesor, sino que habia de poner
-casa de nuevo, y juntar plata y oro, y todo lo demás de por sí, sin
-llegar á lo del difunto; lo cual todo se dedicaba para su adoratorio ó
-guáca, y para gastos y renta de la familia que dejaba, la cual con su
-sucesion toda se ocupaba perpetuamente en los sacrificios, ceremonias
-y culto del Rey muerto, porque luego lo tenian por Dios, y habia sus
-sacrificios y estatuas, y lo demás. Por este órden era inmenso el
-tesoro que en el Perú habia, procurando cada uno de los Incas aventajar
-su casa y tesoro al de sus antecesores. La insignia con que tomaba la
-posesion del Reino era una borla colorada de lana finisima, mas que de
-seda, la cual le colgaba en medio de la frente, y solo el Inca la podia
-traer, porque era como la corona ó diadema Real. Al lado colgada hácia
-la oreja, si podían traer borla y la traían otros Señores; pero en
-medio de la frente solo el Inca, como está dicho. En tomando la borla,
-luego se hacian fiestas muy solemnes, y gran multitud de sacrificios,
-con gran cuantidad de vasos de oro y plata, y muchas ovejuelas pequeñas
-hechas de lo mismo, y gran suma de ropa de cumbí muy bien obrada,
-grande y pequeña, y muchas conchas de la mar de todas maneras, y muchas
-plumas ricas, y mil carneros, que habian de ser de diferentes colores,
-y de todo esto se hacia sacrificio; y el sumo Sacerdote tomaba un niño
-de hasta seis ú ocho años en las manos; y á la estatua del Viracocha
-decia juntamente con los demas ministros: Señor, esto te ofrecemos,
-porque nos tengas en quietud, y nos ayudes en nuestras guerras, y
-conserves á nuestro Señor el Inca en su grandeza y estado, y que vaya
-siempre en aumento, y le des mucho saber para que nos gobierne. A esta
-ceremonia ó jura se hallaban de todo el Reino, y de parte de todas las
-guacas y santuarios que tenian; y sin duda era grande la reverencia
-y aficion que esta gente tenia á sus Incas, sin que se halle jamás
-haberles hecho ninguno de los suyos traicion, porque en su gobierno
-procedian, no solo con gran poder, sino tambien con mucha rectitud y
-justicia, no consintiendo que nadie fuese agraviado. Ponia el Inca
-sus Gobernadores por diversas Provincias, y habia unos supremos é
-inmediatos á él: otros mas moderados; y otros particulares con extraña
-subordinacion, en tanto grado, que ni emborracharse, ni tomar una
-mazorca de maiz de su vecino se atrevian. Tenian por máxima estos
-Incas, que convenia traer siempre ocupados á los Indios; y así vemos
-hoy dia calzadas, caminos y obras de inmenso trabajo, que dicen era
-para ejercitar á los Indios, procurando no estuviesen ociosos. Cuando
-conquistaba de nuevo una Provincia, era su aviso luego, luego pasar lo
-principal de los naturales á otras Provincias, ó á su Corte; y éstos
-hoy dia los llaman en el Perú Mitimas, y en lugar de estos plantaba de
-los de su nacion del Cuzco, especialmente los orejones, que eran como
-caballeros de linage antiguo. El castigo por los delitos era riguroso.
-Así concuerdan los que alcanzaron algo de esto, que mejor gobierno para
-los Indios no le puede haber, ni mas acertado.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIII
-
-_De la distribucion que hacian los Incas de sus vasallos._
-
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-Especificando mas lo que está dicho, es de saber, que la distribucion
-que hacian los Incas de sus vasallos, era tan particular, que con
-facilidad los podian gobernar á todos, siendo un Reino de mil leguas
-de distrito, porque en conquistando cada Provincia, luego reducían
-los Indios á pueblos y comunidad, y contábanlos por parcialidades,
-y á cada diez Indios ponian uno, que tuviese cuenta con ellos, y á
-cada ciento otro, y á cada mil otro, y á cada diez mil otro, y á éste
-llamaban Uno, que era cargo principal; y sobre todos éstos en cada
-Provincia un Gobernador del linage de los Incas, al cual obedecían
-todos, y daba cuenta cada un año de todo lo sucedido por menudo, es
-á saber, de los que habian nacido, de los que habian muerto, de los
-ganados, de las sementeras. Estos Gobernadores salian cada año del
-Cuzco, que era la Corte, y volvian para la gran fiesta del Ráyme; y
-entonces traían todo el tributo del Reino á la Corte, y no podían
-entrar de otra suerte. Todo el Reino estaba dividido en cuatro partes,
-que llamaban Tahuantinsuyo, que eran Chinchasuyo, Collasuyo, Andesuyo,
-Condesuyo, conforme á cuatro caminos que salen del Cuzco, donde era la
-Corte, y se juntaban en juntas generales. Estos caminos y Provincias
-que les corresponden, están á las cuatro esquinas del mundo, Collasuyo
-al sur, Chinchasuyo al norte, Condesuyo al poniente, Andesuyo al
-levante. En todos sus pueblos usaban dos parcialidades, que eran de
-Hanansaya y urinsaya, que es como decir, los de arriba y los de abajo.
-Cuando se mandaba hacer algo, ó traer al Inca, ya estaba declarado
-cuanta parte de aquello cabia á cada Provincia, pueblo y parcialidad,
-lo cual no era por partes iguales, sino por cuotas, conforme á la
-cualidad y posibilidad de la tierra, de suerte que ya se sabia para
-cumplir cien mil hanegas de maíz: _verbi gratia_, ya se sabia que á
-tal Provincia le cabia la décima parte, y á tal la séptima, y á tal
-la quinta, &c. y lo mismo entre los pueblos, parcialidades y ayllos ó
-linages. Para la razon y cuenta del todo habia los Quipocamayos, que
-eran los oficiales Contadores, que con sus hilos y ñudos sin faltar
-decian lo que se habia dado, hasta una gallina, y una carga de leña; y
-por los registros de éstos en un momento se contaba entre los Indios lo
-que á cada uno le cabia.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIV
-
-_De los edificios y órden de fábricas de los Incas._
-
-
-Los edificios y fábricas que los Incas hicieron en fortalezas, en
-templos, en caminos, en casas de campo, y otras, fueron muchos, y
-de excesivo trabajo, como lo manifiestan el dia de hoy las ruinas y
-pedazos que han quedado, como se ven en el Cuzco, en Tiaguanaco y en
-Tambo, y en otras partes, donde hay piedras de inmensa grandeza, que
-no se puede pensar como se cortaron, trajeron y asentaron donde están.
-Para todos estos edificios y fortalezas, que el Inca mandaba hacer en
-el Cuzco, y en diversas partes de su Reino, acudia grandísimo número
-de todas las Provincias, porque la labor es extraña, y para espantar;
-y no usaban de mezcla, ni tenian hierro, ni acero para cortar y labrar
-las piedras, ni máquinas, ni instrumentos para traerlas, y con todo eso
-están tan pulidamente labradas, que en muchas partes apenas se vé la
-juntura de unas con otras; y son tan grandes muchas piedras de éstas,
-como está dicho, que sería cosa increíble si no se viese. En Tiaguanaco
-medí yo una de treinta y ocho pies de largo, y de diez y ocho de ancho,
-y el grueso sería de seis pies; y en la muralla de la fortaleza del
-Cuzco, que está de mampostería, hay muchas piedras de mucho mayor
-grandeza; y lo que mas admira es, que no siendo cortadas éstas que digo
-de la muralla por regla, sino entre sí muy desiguales en el tamaño y en
-la faccion, encajan unas con otras con increíble juntura sin mezcla.
-Todo esto se hacia á poder de mucha gente, y con gran sufrimiento en el
-labrar, porque para encajar una piedra con otra, segun están ajustadas,
-era forzoso probarla muchas veces, no estando las mas de ellas iguales,
-ni llenas. El número que habia de acudir de gente para labrar piedras y
-edificios, el Inca lo señalaba cada año: la distribucion, como en las
-demás cosas, hacían los Indios entre sí, sin que nadie se agraviase;
-pero aunque eran grandes estos edificios, comunmente estaban mal
-repartidos y aprovechados, y propiamente como mezquitas ó edificios de
-bárbaros. Arco en sus edificios no le supieron hacer, ni alcanzaron
-mezcla para ello. Cuando en el rio de Jauja vieron formar los arcos de
-cimbrias, y despues de hecha la puente vieron derribar las cimbrias,
-echaron á huir, entendiendo que se habia de caer luego toda la puente,
-que es de cantería: como la vieron quedar firme, y á los Españoles
-andar por encima, dijo el Cacique á sus compañeros: Razon es servir á
-éstos, que bien parecen hijos del Sol. Las puentes que usaban, eran de
-bejucos, ó juncos tejidos, y con recias maromas asidos á las riberas,
-porque de piedra, ni de madera no hacian puentes. La que hoy dia hay
-en el desaguadero de la gran laguna de Chicuíto en el Collao pone
-admiracion, porque es hondísimo aquel brazo, sin que se pueda echar
-en él cimiento alguno, y es tan ancho, que no es posible haber arco
-que le tome, ni pasarse por un ojo; y así del todo era imposible hacer
-puente de piedra, ni de madera. El ingenio é industria de los Indios
-halló como hacer puente muy firme y muy segura, siendo solo de paja,
-que parece fábula, y es verdad; porque, como se dijo en otro libro, de
-unos juncos ó espadañas que cría la laguna, que ellos llaman tótora,
-hacen unos como manojos atados; y como es materia muy liviana no se
-hunden: encima de éstos echan mucha juncia, y teniendo aquellos manojos
-ó balsas muy bien amarrados de una parte y de otra del rio, pasan
-hombres y bestias cargadas muy á placer. Pasando algunas veces esta
-puente, me maravillé del artificio de los Indios, pues con cosa tan
-fácil hacen mejor y mas segura puente, que es la de barcos de Sevilla
-á Triana. Medí tambien el largo de la puente, y si bien me acuerdo,
-serán trescientos y tantos pies. La profundidad de aquel desaguadero
-dicen, que es inmensa: por encima no parece que se mueve el agua: por
-abajo dicen que lleva furiosísima corriente. Esto baste de edificios.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XV
-
-_De la hacienda del Inca, y órden de tributos que impuso á los Indios._
-
-
-Era incomparable la riqueza de los Incas, porque con no heredar ningun
-Rey de las haciendas y tesoro de sus antecesores, tenia á su voluntad
-cuanta riqueza tenian sus Reinos, que así de plata y oro, como de ropa
-y ganados, eran abundantísimos; y la mayor riqueza de todas era la
-innumerable multitud de vasallos, todos ocupados y atentos á lo que
-le daba gusto á su Rey. De cada Provincia le traían lo que en ella
-habia escogido: de los Chichas le servian con madera olorosa y rica:
-de los Lucanas con anderos para llevar su litera: de los Chumbibilcas
-con bailadores, y así en lo demas que cada Provincia se aventajaba,
-y esto fuera del tributo general que todos contribuían. Las minas de
-plata y oro (de que hay en el Perú maravillosa abundancia) labraban
-Indios, que se señalaban para aquello, á los cuales el Inca proveía
-lo que habian menester para su gasto, y todo cuanto sacaban era para
-el Inca. Con esto hubo en aquel Reino tan grandes tesoros, que es
-opinion de muchos, que lo que vino á las manos de los Españoles, con
-ser tanto como sabemos, no llegaba á la décima parte de lo que los
-Indios hundieron y escondieron, sin que se haya podido descubrir por
-grandes diligencias que la codicia ha puesto para saberlo. Pero la
-mayor riqueza de aquellos bárbaros Reyes era ser sus esclavos todos
-sus vasallos, de cuyo trabajo gozaban á su contento. Y lo que pone
-admiracion, servíase de ellos por tal órden y por tal gobierno, que
-no se les hacía servidumbre, sino vida muy dichosa. Para entender el
-órden de tributos que los Indios daban á sus Señores, es de saber,
-que en asentando el Inca los pueblos que conquistaba, dividía todas
-sus tierras en tres partes. La primera parte de ellas era para la
-Religion y ritos, de suerte que el Pachayachachí, que es el Criador,
-y el Sol, y el Chuquiílla, que es el trueno, y la Pachamáma, y los
-muertos, y otras Guacas, y santuarios tuviesen cada uno sus tierras
-propias: el fruto se gastaba en sacrificios y sustento de los ministros
-y Sacerdotes, porque para cada Guaca ó adoratorio habia sus Indios
-diputados. La mayor parte de esto se gastaba en el Cuzco, donde
-era el universal santuario: otra parte en el mismo pueblo donde se
-cogía, porque á imitacion del Cuzco habia en cada pueblo Guacas y
-adoratorios por la misma órden y por las mismas vocaciones, y así se
-servian con los mismos ritos y ceremonias que en el Cuzco, que es cosa
-de admiracion y muy averiguada, porque se verificó con mas de cien
-pueblos, y algunos distaban cuasi doscientas leguas del Cuzco. Lo que
-en estas tierras se sembraba y cogía, se ponía en depósitos de casas,
-hechas para solo este efecto, y ésta era una gran parte del tributo que
-daban los Indios. No consta que tanto fuese, porque en unas tierras era
-mas, y en otras menos, y en algunas era cuasi todo; y esta parte era la
-que primero se beneficiaba. La segunda parte de las tierras y heredades
-era para el Inca: de ésta se sustentaba él, su servicio y parientes,
-y los Señores, las guarniciones y soldados; y así era la mayor parte
-de los tributos, como lo muestran los depósitos ó casas de pósito, que
-son mas largas y anchas que las de los depósitos de las Guacas. Este
-tributo se llevaba al Cuzco, ó á las partes donde habia necesidad
-para los soldados, con extraña presteza y cuidado, y cuando no era
-menester, estaba guardado diez y doce años hasta tiempo de necesidad.
-Beneficiábanse estas tierras de el Inca, despues de las de los Dioses,
-é iban todos, sin excepcion, á trabajar, vestidos de fiesta, y diciendo
-cantares en loor de el Inca y de las Guacas; y todo el tiempo que
-duraba el beneficio ó trabajo, comian á costa de el Inca, ó del Sol, ó
-de las Guacas, cuyas tierras labraban. Pero viejos, enfermos y mugeres
-viudas, eran reservadas de este tributo. Y aunque lo que se cogia era
-del Inca, ó del Sol, ó Guacas; pero las tierras eran propias de los
-Indios y de sus antepasados. La tercera parte de tierras daba el Inca
-para la comunidad. No se ha averiguado qué tanta fuese esta parte, si
-mayor, ó menor que la de el Inca y Guacas; pero es cierto que se tenia
-atencion á que bastase á sustentar el pueblo. De esta tercera parte
-ningun particular poseía cosa propia, ni jamas poseyeron los Indios
-cosa propia, si no era por merced especial de el Inca, y aquello no se
-podia enagenar, ni aun dividir entre los herederos. Estas tierras de
-comunidad se repartían cada año, y á cada uno se le señalaba el pedazo
-que habia menester para sustentar su persona, y la de su muger y sus
-hijos, y así era unos años mas, otros menos, segun era la familia,
-para lo cual habia ya sus medidas determinadas. De esto que á cada uno
-se le repartia, no daban jamás tributo, porque todo su tributo era
-labrar y beneficiar las tierras de el Inca y de las Guacas, y ponerles
-en sus depósitos los frutos. Cuando el año salía muy estéril, de estos
-mismos depósitos se les daba á los necesitados, porque siempre habia
-allí grande abundancia sobrada. De el ganado hizo el Inca la misma
-distribucion que de las tierras, que fué contarlo, y señalar pastos y
-términos del ganado de las Guacas, del Inca y de cada pueblo, y así de
-lo que se criaba, era una parte para su Religion, otra para el Rey,
-y otra para los mismos Indios, y aun de los cazadores habia la misma
-division y órden: no consentía que se llevasen ni matasen hembras.
-Los hatos del Inca y Guacas eran muchos y grandes, y llamábanlos
-Capaellamas. Los hatos concegiles ó de comunidad son pocos y pobres, y
-así los llamaban Guacchallama. En la conservacion del ganado puso el
-Inca gran diligencia, porque era y es toda la riqueza de aquel Reino:
-hembras, como está dicho, por ninguna vía se sacrificaban, ni mataban,
-ni en la caza se tomaban. Si á alguna res le daba sarna ó roña, que
-allá dicen carache, luego habia de ser enterrada viva, porque no se
-pegase á otras su mal. Trasquilábase á su tiempo el ganado, y daban á
-cada uno á hilar y tejer su ropa para hijos y muger, y habia visita si
-lo cumplian, y castigo al negligente. De el ganado del Inca se tejía
-ropa para él y su Corte: una rica de cumbí á dos haces: otra vil y
-grosera, que llaman de abasca. No habia número determinado de aquestos
-vestidos, sino los que cada uno señalaba. La lana que sobraba, poníase
-en sus depósitos, y así los hallaron muy llenos de esto, y de todas las
-otras cosas necesarias á la vida humana, los Españoles cuando en ella
-entraron. Ningun hombre de consideracion habrá, que no se admire de
-tan notable y próvido gobierno, pues sin ser Religiosos, ni Cristianos
-los Indios, en su manera guardaban aquella tan alta perfeccion, de
-no tener cosa propia y proveer á todos lo necesario, y sustentar tan
-copiosamente las cosas de la Religion y las de su Rey y Señor.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVI
-
-_De los oficios que aprendian los Indios._
-
-
-Otro primor tuvieron tambien los Indios de el Perú, que es enseñarse
-cada uno desde muchacho en todos los oficios que ha menester un hombre
-para la vida humana. Porque entre ellos no habia Oficiales señalados,
-como entre nosotros, de Sastres, Zapateros y Tejedores, sino que todo
-cuanto en sus personas y casa habian menester, lo aprendian todos,
-y se proveían á sí mismos. Todos sabian tejer y hacer sus ropas: y
-así el Inca con proveerles de lana, los daba por vestidos. Todos
-sabian labrar la tierra y beneficiarla, sin alquilar otros obreros.
-Todos se hacian sus casas; y las mugeres eran las que mas sabian de
-todo, sin criarse en regalo, sino con mucho cuidado, sirviendo á sus
-maridos. Otros oficios, que no son para cosas comunes y ordinarias de
-la vida humana, tenian sus propios y especiales Oficiales, como eran
-Plateros, Pintores, Olleros, Barqueros, Contadores y Tañedores; y
-en los mismos oficios de tejer y labrar, ó edificar, habia maestros
-para obra prima, de quien se servian los Señores. Pero el vulgo comun,
-como está dicho, cada uno acudia á lo que habia menester en su casa,
-sin que uno pagase á otro para esto, y hoy dia es así, de manera que
-ninguno ha menester á otro para las cosas de su casa y persona, como es
-calzar, vestir, hacer una casa, sembrar y coger, y hacer los aparejos
-y herramientas necesarias para ello. Y cuasi en esto imitan los Indios
-á los institutos de los monjes antiguos, que refieren las Vidas de los
-Padres. A la verdad, ellos son gente poco codiciosa, ni regalada, y así
-se contentan con pasar bien moderadamente, que cierto si su linage de
-vida se tomara por eleccion, y no por costumbre y naturaleza, dijéramos
-que era vida de gran perfeccion; y no deja de tener harto aparejo
-para recibir la doctrina del santo Evangelio, que tan enemiga es de
-la soberbia, codicia y regalo; pero los Predicadores no todas veces
-se conforman con el ejemplo que dan, con la doctrina que predican á
-los Indios. Una cosa es mucho de advertir, que con ser tan sencillo
-el trage y vestido de los Indios, con todo eso se diferenciaban todas
-las Provincias, especialmente en lo que ponen sobre la cabeza, que en
-unas es una trenza tejida, y dada muchas vueltas: en otras ancha, y
-de una vuelta: en otra unos como morteretes ó sombreruelos: en otras
-unos como bonetes altos redondos: en otras unos como aros de cedazo, y
-así otras mil diferencias; y era ley inviolable no mudar cada uno el
-trage y hábito de su Provincia, aunque se mudase á otra, y para el buen
-gobierno lo tenia el Inca por muy importante, y lo es hoy dia, aunque
-no hay tanto cuidado como solía.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVII
-
-_De las Postas y Chasquís que usaba el Inca._
-
-
-De Correos y Postas tenia gran servicio el Inca en todo su Reino:
-llamábanles Chasquís, que eran los que llevaban sus mandatos á los
-Gobernadores, y traían avisos de ellos á la Corte. Estaban puestos
-estos Chasquís en cada topo, que es legua y media, en dos casillas,
-donde estaban cuatro Indios. Estos se proveían y mudaban por meses de
-cada comarca, y corrían con el recado que se les daba, á toda furia,
-hasta darlo al otro Chasquí, que siempre estaban apercibidos y en
-vela los que habian de correr. Corrian entre dia y noche á cincuenta
-leguas, con ser tierra la mas de ella asperísima. Servian tambien de
-traer cosas que el Inca queria con gran brevedad, y así tenia en el
-Cuzco pescado fresco de la mar (con ser cien leguas) en dos dias ó poco
-mas. Despues de entrados los Españoles, se han usado estos Chasquís en
-tiempos de alteraciones, y con gran necesidad. El Virey D. Martin los
-puso ordinarios á cuatro leguas, para llevar y traer despachos, que es
-cosa de grandísima importancia en aquel Reino, aunque no corren con la
-velocidad que los antiguos, ni son tantos, y son bien pagados; y sirven
-como los ordinarios de España, dando los pliegos que llevan á cada
-cuatro ó cinco leguas.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVIII
-
-_De las leyes, justicia y castigo que los Incas pusieron, y de sus
-matrimonios._
-
-
-Como á los que servian bien en guerras ó otros ministerios se les
-daban preeminencias y ventajas, como tierras propias, insignias,
-casamientos con mugeres del linage del Inca, así á los desobedientes
-y culpados se les daban tambien severos castigos: los homicidios
-y hurtos castigaban con muerte; y los adulterios é incestos con
-ascendientes y descendientes en recta linea tambien eran castigados
-con muerte del delincuente; pero es bien saber, que no tenian por
-adulterio tener muchas mugeres ó mancebas, ni ellas tenian pena de
-muerte si las hallaban con otros, sino solamente la que era verdadera
-muger, con quien contraían propiamente matrimonio, porque ésta no
-era mas de una, y recibíase con especial solemnidad y ceremonia, que
-era ir el desposado á su casa, ó llevarla consigo, y ponerle él una
-otoja en el pie. Otoja llaman el calzado que allá usan, que es como
-alpargate, ó zapato de Frailes Franciscos abierto. Si era la novia
-doncella, la otoja era de lana; si no lo era, era de esparto. A ésta
-servian y reconocian todas las otras; y ésta traía luto de negro un
-año por el marido difunto, y no se casaba dentro de un año: comunmente
-era de menos edad que el marido. Esta daba el Inca de su mano á sus
-Gobernadores ó Capitanes; y los Gobernadores y Caciques en sus pueblos
-juntaban los mozos y mozas en una plaza, y daban á cada uno su muger; y
-con la ceremonia dicha de calzarle la otoja, se contraía el matrimonio.
-Esta tenia pena de muerte si la hallaban con otro, y el delincuente lo
-mismo; y aunque el marido perdonase, no dejaban de darles castigo, pero
-no de muerte. La misma pena tenia incesto con madre, ó abuela, ó hija,
-ó nieta: con otras parientas no era prohibido el casarse ó amancebarse,
-solo el primer grado lo era. Hermano con hermana tampoco se consentia
-tener acceso, ni habia casamiento, en lo cual están muchos engañados en
-el Perú, creyendo que los Incas y Señores se casaban legítimamente con
-sus hermanas, aunque fuesen de padre y madre; pero la verdad es, que
-siempre se tuvo esto por ilícito y prohibido contraer en primer grado;
-y esto duró hasta el tiempo de Topa Inca Yupángui, padre de Guaynacápa,
-y abuelo de Atahualpa, en cuyo tiempo entraron los Españoles en el
-Perú; porque el dicho Topa Inca Yupángui fue el primero que quebrantó
-esta costumbre, y se casó con Mamaocllo, su hermana de parte de padre;
-y éste mandó, que solos los Señores Incas se pudiesen casar con hermana
-de padre, y no otros ningunos. Así lo hízo él, y tuvo por hijo á
-Guaynácava, y una hija llamada Coya Cusilímay; y al tiempo de su muerte
-mandó, que estos hijos suyos, hermanos de padre y madre, se casasen, y
-que la demas gente principal pudiesen tomar por mugeres sus hermanas de
-padre. Y como aquel matrimonio fue ilícito, y contra ley natural, así
-ordenó Dios, que en el fruto que de él procedió, que fue Guascar Inca,
-y Atahualpa Inca, se acabase el Reino de los Incas. Quien quisiere mas
-de raíz entender el uso de los matrimonios entre los Indios del Perú,
-lea el tratado que á instancia de Don Gerónimo de Loaysa, Arzobispo de
-los Reyes, escribió Polo, el cual hizo diligente averiguacion de esto,
-como de otras muchas cosas de los Indios; y es importante esto, para
-evitar el error de muchos, que no sabiendo cual sea entre los Indios
-mujer legítima, y cual manceba, hacen casar al Indio bautizado con la
-manceba, dejando la verdadera muger; y tambien se ve el poco fundamento
-que han tenido algunos, que han pretendido decir, que bautizándose
-marido y muger, aunque fuesen hermanos, se habia de ratificar su
-matrimonio. Lo contrario está determinado por el Sínodo Provincial de
-Lima[45]; y con mucha razon, pues aun entre los mismos Indios no era
-legítimo aquel matrimonio.
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-
-CAPÍTULO XIX
-
-_Del origen de los Incas, Señores del Perú, y de sus conquistas y
-victorias._
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-Por mandado de la Magestad Católica del Rey Don Felipe, nuestro Señor,
-se hizo averiguacion, con la diligencia que fue posible, del origen,
-ritos y fueros de los Incas, y por no tener aquellos Indios escrituras,
-no se pudo apurar tanto como se deseaba; mas por sus quipos y registros
-que, como está dicho, les sirven de libros, se averiguó lo que aqui
-diré. Primeramente, en el tiempo antiguo en el Perú no habia Reino, ni
-Señor á quien todos obedeciesen; mas eran behetrias y comunidades,
-como lo es hoy dia el Reino de Chile, y ha sido cuasi todo lo que han
-conquistado los Españoles en aquellas Indias Occidentales, excepto el
-Reino de Méjico; para lo cual es de saber, que se han hallado tres
-géneros de gobierno y vida en los Indios. El primero y principal y
-mejor, ha sido de Reino ó Monarquía, como fue el de los Incas y el de
-Motezuma, aunque éstos eran en mucha parte tiránicos. El segundo es
-de behetrias ó comunidades, donde se gobiernan por consejo de muchos,
-y son como concejos. Estos en tiempo de guerra eligen un Capitan, á
-quien toda una nacion ó Provincia obedece. En tiempo de paz cada pueblo
-ó congregacion se rige por sí, y tiene algunos principalejos, á quien
-respeta el vulgo; y cuando mucho, júntanse algunos de éstos en negocios
-que les parecen de importancia, á ver lo que les conviene. El tercer
-género de gobierno es totalmente bárbaro, y son Indios sin ley, ni Rey,
-ni asiento, sino que andan á manadas como fieras y salvages. Cuanto yo
-he podido comprehender, los primeros moradores de estas Indias fueron
-de este género, como lo son hoy dia gran parte de los Brasiles y los
-Chiriguánas, Chunchos, Iscaycingas y Pilcozones, y la mayor parte de
-los Floridos, y en la Nueva-España todos los Chichimecos. De este
-género, por industria y saber de algunos principales de ellos, se hizo
-el otro gobierno de comunidades y behetrias, donde hay alguna mas órden
-y asiento, como son hoy dia los de Aráuco y Tucapél en Chile, y lo eran
-en el nuevo Reino de Granada los Moscas, y en la Nueva-España algunos
-Otomítes; y en todos los tales se halla menos fiereza, y mas razon. De
-este género, por la valentía y saber de algunos excelentes hombres,
-resultó el otro gobierno mas poderoso y próvido de Reino y Monarquía,
-que hallamos en Méjico y en el Perú, porque los Incas sujetaron toda
-aquella tierra, y pusieron sus leyes y gobierno. El tiempo que se halla
-por sus memorias haber gobernado, no llega á cuatrocientos años, y pasa
-de trescientos; aunque su Señorío por gran tiempo no se extendió mas
-de cinco ó seis leguas al derredor del Cuzco. Su principio y origen
-fue del valle del Cuzco, y poco á poco fueron conquistando la tierra
-que llamamos del Perú, pasando Quito hasta el rio de Pasto hácia el
-norte, y llegaron á Chile hácia el sur, que serán cuasi mil leguas
-en largo; por lo ancho hasta la mar del sur al poniente, y hasta los
-grandes campos de la otra parte de la cordillera de los Andes, donde
-se ve hoy día, y se nombra el Pucará del Inca, que es una fuerza que
-edificó para defensa hácia el oriente. No pasaron de allí los Incas
-por la inmensidad de aguas, de pantanos, lagunas y rios que de allí
-corren: lo ancho de su Reino no llegará á cien leguas. Hicieron estos
-Incas ventaja á todas las otras naciones de la América en policía y
-gobierno, y mucho mas en armas y valentía, aunque los Cañarís, que
-fueron sus mortales enemigos, y favorecieron á los Españoles, jamás
-quisieron conocerles ventaja; y hoy dia, moviéndose esta plática, si
-les soplan un poco, se matarán millares sobre quien es mas valiente,
-como ha acaecido en el Cuzco. El título con que conquistaron, y se
-hicieron señores de toda aquella tierra, fué fingir, que despues del
-diluvio universal, de que todos estos Indios tenian noticia, en estos
-Incas se habia recuperado el mundo, saliendo siete de ellos de la cueva
-de Pacaritambo; y que por eso les debian tributo y vasallage todos
-los demas hombres, como á sus progenitores. Demas de esto decian y
-afirmaban, que ellos solos tenian la verdadera Religion, y sabian como
-habia de ser Dios servido y honrado; y así habian de enseñar á todos
-los demas: en esto es cosa infinita el fundamento que hacian de sus
-ritos y ceremonias. Habia en el Cuzco mas de cuatrocientos adoratorios,
-como tierra santa, y todos los lugares estaban llenos de misterios;
-y como iban conquistando, así iban introduciendo sus mismas Guácas
-y ritos en todo aquel Reino. El principal á quien adoraban, era el
-Viracócha Pachayachachíc, que es el Criador del mundo, y despues de él
-al Sol; y así el Sol, como todas las demás Guacas decian, que recibian
-virtud y ser del Criador, y que eran intercesores con él.
-
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-
-CAPÍTULO XX
-
-_Del primer Inca y de sus sucesores._
-
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-El primer hombre que nombraron los Indios, por principio de los Incas,
-fue Mangocápa; y de éste fingen, que despues del diluvio salió de la
-cueva ó ventana de Tambo, que dista del Cuzco cinco ó seis leguas. Este
-dicen, que dió principio á dos linages principales de Incas: unos se
-llamaron Hanancuzco, y otros Urincuzco, y del primer linage vinieron
-los Señores que conquistaron y gobernaron la tierra. El primero que
-hace cabeza de linage de estos Señores que digo, se llamó Incaróca, el
-cual fundó una familia ó ayllo, que ellos llaman por nombre Vizaquiráo.
-Este, aunque no era gran Señor, todavia se servia con vajilla de oro y
-plata; y ordenó, que todo su tesoro se dedicase para el culto de su
-cuerpo, y sustento de su familia; y así el sucesor hizo otro tanto, y
-fué general costumbre, como está dicho, que ningun Inca heredase la
-hacienda y casa del predecesor, si no que él fundase casa de nuevo:
-en tiempo de este Incaróca usaron Idolos de oro. A Incaróca sucedió
-Yaguarguaque, ya viejo: dicen haberse llamado por este nombre, que
-quiere decir lloro de sangre, porque habiendo una vez sido vencido, y
-preso por sus enemigos, de puro dolor lloró sangre: éste se enterró
-en un pueblo llamado Paulo, que está en el camino de Omasuyo: éste
-fundó la familia llamada Aocaillipanaca. A éste sucedió un hijo suyo,
-Viracócha Inca: éste fue muy rico, é hizo grandes vajillas de oro y
-plata, y fundó el linage ó familia Coccopanáca. El cuerpo de éste, por
-la fama del gran tesoro que estaba enterrado con él, buscó Gonzalo
-Pizarro; y despues de crueles tormentos que dió á muchos Indios,
-le halló en Xaquijaguana, donde él fue despues vencido y preso, y
-ajusticiado por el Presidente Gasca: mandó quemar el dicho Gonzalo
-Pizarro el cuerpo del dicho Viracócha Inca, y los Indios tomaron
-despues sus cenizas, y puestas en una tinajuela, le conservaron,
-haciendo grandísimos sacrificios, hasta que Polo lo remedió con los
-demas cuerpos de Incas, que con admirable diligencia y maña sacó de
-poder de los Indios, hallándolos muy embalsamados y enteros, con que
-quitó gran suma de idolatrías que les hacian. A este Inca le tuvieron
-á mal, que se intitulase Viracócha, que es el nombre de Dios; y para
-excusarse dijo, que el mismo Viracócha en sueños le habia aparecido, y
-mandado que tomase su nombre. A éste sucedió Pachacúti Inca Yupángui,
-que fue muy valeroso conquistador, y gran republicano, é inventor de la
-mayor parte de los ritos y supersticiones de su idolatría, como luego
-diré.
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-
-CAPÍTULO XXI
-
-_De Pachacúti Inca Yupángui, y lo que sucedió hasta Guaynacápa._
-
-
-Pachacúti Inca Yupángui reinó sesenta años, y conquistó mucho. El
-principio de sus victorias fue, que un hermano mayor suyo, que tenia el
-Señorío en vida de su padre, y con su voluntad administraba la guerra,
-fue desbaratado en una batalla que tuvo con los Chángas, que es la
-nacion que poseia el valle de Andaguaylas, que está obra treinta ó
-cuarenta leguas del Cuzco, camino de Lima; y así desbaratado, se retiró
-con poca gente. Visto esto el hermano menor Inca Yupángui, para hacerse
-Señor, inventó, y dijo, que estando él solo, y muy congojado, le habia
-hablado el Viracócha, Criador, y quejándosele, que siendo él Señor
-universal, y Criador de todo, y habiendo él hecho el Cielo, el Sol, el
-mundo y los hombres, y estando todo debajo de su poder, no le daban la
-obediencia debida, antes hacian veneracion igual al Sol, al trueno y
-á la tierra, y á otras cosas, no teniendo ellas ninguna virtud mas de
-la que les daba; y que le hacía saber, que en el Cielo donde estaba,
-le llamaban Viracócha Pachayachachíc, que significa Criador universal;
-y que para que creyesen que esto era verdad, que aunque estaba solo,
-no dudase de hacer gente con este título, que aunque los Chángas eran
-tantos, y estaban victoriosos, que él le daría victoria contra ellos,
-y le haría Señor, porque le enviaría gente, que sin que fuese vista,
-le ayudase; y fue así, que con este apellido comenzó á hacer gente,
-y juntó mucha cuantidad, y alcanzó la victoria, y se hizo Señor, y
-quitó á su padre y á su hermano el Señorio, venciéndolos en guerra:
-despues conquistó los Chángas; y desde aquella victoria instituyó,
-que el Viracócha fuese tenido por Señor universal, y que las estatuas
-del Sol y del trueno le hiciesen reverencia y acatamiento, y desde
-aquel tiempo se puso la estatua del Viracócha mas alta que la del Sol
-y del trueno y de las demás Guácas; y aunque este Inca Yupángui señaló
-chácras, tierras y ganados al Sol y al trueno y á otras Guácas, no
-señaló cosa ninguna al Viracócha, dando por razon, que siendo Señor
-universal y Criador, no lo habia menester. Habida, pues, la victoria de
-los Chángas, declaró á sus soldados, que no habian sido ellos los que
-habian vencido, sino ciertos hombres barbudos que el Viracócha le habia
-enviado, y que nadie pudo verlos sino él, y que éstos se habian despues
-convertido en piedras, y convenia buscarlos, que él los conocería; y
-así juntó de los montes gran suma de piedras, que él escogió, y las
-puso por Guácas, y las adoraban, y hacian sacrificios, y éstas llamaban
-los Pururáucas, las cuales llevaban á la guerra con grande devocion,
-teniendo por cierta la victoria con su ayuda; y pudo esta imaginacion
-y ficcion de aquel Inca tanto, que con ella alcanzó victorias muy
-notables. Este fundó la familia llamada Inacapánaca, é hizo una estatua
-de oro grande, que llamó Indiillápa, y púsola en unas andas todas de
-oro de gran valor, del cual oro llevaron mucho á Caxamalca, para la
-libertad de Atahualpa, cuando le tuvo preso el Marqués Francisco
-Pizarro. La casa de éste, criados y Mamacónas que servian su memoria,
-halló el Licenciado Polo en el Cuzco, y el cuerpo halló trasladado
-de Patallacta á Totocache, donde se fundó la Parroquia de San Blas.
-Estaba el cuerpo tan entero, y tan bien aderezado con cierto betun,
-que parecia vivo. Los ojos tenia hechos de una telilla de oro tan bien
-puestos, que no le hacian falta los naturales, y tenia en la cabeza una
-pedrada, que le dieron en cierta guerra. Estaba cano, y no le faltaba
-cabello, como si muriera aquel mismo dia, habiendo mas de sesenta ó
-ochenta años que habia muerto. Este cuerpo, con otros de Incas, envió
-el dicho Polo á la ciudad de Lima por mandado del Virey Marqués de
-Cañete, que para desarraigar la idolatria del Cuzco fue muy necesario;
-y en el Hospital de San Andrés, que fundó el dicho Marqués, han visto
-muchos Españoles este cuerpo con los demás, aunque ya están maltratados
-y gastados. Don Felipe Caritópa, que fue bisnieto ó rebisnieto de este
-Inca, afirmó, que la hacienda que éste dejó á su familia era inmensa,
-y que habia de estar en poder de los Yanáconas Amáro y Tito y otros. A
-éste sucedió Topa Inca Yupángui, y á éste otro hijo suyo llamado del
-mismo nombre, que fundó la familia que se llamó Capac Ayllo.
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-
-CAPÍTULO XXII
-
-_Del principal Inca llamado Guaynacápa._
-
-
-Al dicho señor sucedió Guaynacápa, que quiere decir mancebo rico ó
-valeroso, y fue lo uno y lo otro mas que ninguno de sus antepasados ni
-sucesores. Fué muy prudente, y puso gran órden en la tierra en todas
-partes: fue determinado y valiente, y muy dichoso en la guerra, y
-alcanzó grandes victorias. Este extendió su Reino mucho mas que todos
-sus antepasados juntos. Tomóle la muerte en el Reino de Quito, que
-habia ganado, que dista de su Corte cuatrocientas leguas: abriéronle, y
-las tripas y el corazon quedaron en Quito, por haberlo él así mandado,
-y su cuerpo se trajo al Cuzco, y se puso en el famoso templo del
-Sol. Hoy dia se muestran muchos edificios, calzadas, fuertes y obras
-notables de este Rey: fundó la familia de Temebamba. Este Guaynacápa
-fue adorado de los suyos por Dios en vida, cosa que afirman los viejos,
-que con ninguno de sus antecesores se hizo. Cuando murió, mataron
-mil personas de su casa, que le fuesen á servir en la otra vida, y
-ellos morian con gran voluntad por ir á servirle, tanto, que muchos,
-fuera de los señalados, se ofrecian á la muerte para el mismo efecto.
-La riqueza y tesoro de éste fue cosa no vista; y como poco despues de
-su muerte entraron los Españoles, tuvieron gran cuidado los Indios de
-desaparecerlo todo, aunque mucha parte se llevó á Caxamalca para el
-rescate de Atahualpa su hijo. Afirman hombres dignos de crédito, que
-entre hijos y nietos tenia en el Cuzco mas de trescientos. La Madre
-de éste fué de gran estima: llamóse Mamaoclo. Los cuerpos de ésta y
-del Guaynacápa, muy embalsamados y curados, envió á Lima Polo, y quitó
-infinidad de idolatrías que con ellos se hacian. A Guaynacápa sucedió
-en el Cuzco un hijo suyo, que se llamó Tito Cusi Gualpa, y despues
-se llamó Guascar Inca, y su cuerpo fue quemado por los Capitanes de
-Atahualpa, que tambien fue hijo de Guaynacápa, y se alzó contra su
-hermano en Quito, y vino contra él con poderoso ejército. Entonces
-sucedió, que los Capitanes de Atahualpa, Quizquiz y Chilicuchima
-prendieron á Guascar Inca en la ciudad del Cuzco, despues de admitido
-por Señor y Rey, porque en efecto era legítimo sucesor. Fue grande el
-sentimiento que por ello se hizo en todo su Reino, especialmente en
-su Corte; y como siempre en sus necesidades ocurrian á sacrificios,
-no hallándose poderosos para poner en libertad á su Señor, así por
-estar muy apoderados de él los Capitanes que le prendieron, como por
-el grueso ejército con que Atahualpa venia, acordaron, y aun dicen que
-por órden suya, hacer un gran sacrificio al Viracócha Pachayachachic,
-que es el Criador universal, pidiéndole, que pues no podian librar á su
-Señor, él enviase del Cielo gente que le sacase de prision. Estando en
-gran confianza de éste su sacrificio, vino nueva, como cierta gente que
-vino por la mar, habia desembarcado y preso á Atahualpa. Y así, por ser
-tan poca la gente Española que prendió á Atahualpa en Caxamalca, como
-por haber esto sucedido luego que los Indios habian hecho el sacrificio
-referido al Viracócha, los llamaron Viracóchas, creyendo que era gente
-enviada de Dios; y así se introdujo este nombre hasta el dia de hoy,
-que llaman á los Españoles Viracóchas. Y cierto, si hubiéramos dado el
-ejemplo que era razon, aquellos Indios habian acertado en decir, que
-era gente enviada de Dios. Y es mucho de considerar la alteza de la
-providencia Divina, cómo dispuso la entrada de los nuestros en el Perú,
-la cual fuera imposible, á no haber la division de los dos hermanos y
-sus gentes, y la estima tan grande que tuvieron de los Cristianos, como
-de gente del Cielo, obliga cierto, á que ganándose la tierra de los
-Indios, se ganaran mucho mas sus almas para el Cielo.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXIII
-
-_De los últimos sucesores de los Incas._
-
-
-Lo demás que á lo dicho se sigue, está largamente tratado en las
-Historias de las Indias por Españoles; y por ser ageno del presente
-intento, solo diré la sucesion que hubo de los Incas. Muerto Atahuálpa
-en Caxamalca, y Guascar en el Cuzco, habiéndose apoderado del Reino
-Francisco Pizarro y los suyos, Mangocapa, hijo de Guaynacápa, les cercó
-en el Cuzco, y les tuvo muy apretados, y al fin desamparando del todo
-la tierra, se retiró á Vilcabamba, allá en las montañas, que por la
-aspereza de las sierras pudo sustentarse allí, donde estuvieron los
-sucesores Incas hasta Amáro, á quien prendieron y dieron la muerte
-en la plaza del Cuzco, con increíble dolor de los Indios, viendo
-hacer públicamente justicia del que tenian por su Señor. Tras esto
-sucedieron las prisiones de otros de aquel linage de los Incas. Conocí
-yo á Don Carlos, nieto del Guaynacápa, hijo de Paulo, que se bautizó,
-y favoreció siempre la parte de los Españoles contra Mangocapa su
-hermano. En tiempo del Marqués de Cañete salió de Vilcabamba Sayritopa
-Inca, y vino á la ciudad de los Reyes de paz, y diósele el valle
-de Yucay, con otras cosas en que sucedió una hija suya. Esta es la
-sucesion que se conoce hoy dia de aquella tan copiosa y riquísima
-familia de los Incas, cuyo mando duró trescientos y tantos años,
-contándose once sucesores en aquel Reino, hasta que del todo cesó. En
-la otra parcialidad de Urincuzco, que como arriba se dijo, se derivó
-tambien del primer Mangocapa, se cuentan ocho sucesores en esta forma:
-A Mangocapa sucedió Chinchiroca, á este Capác Yupángui, á éste Lluqui
-Yupángui, á éste Maytacápa, á éste Tarco Guaman, á éste un hijo suyo,
-no le nombran, y á éste Don Juan Tambo Maytapanáca. Y esto baste para
-la materia del origen y sucesion de los Incas, que señorearon la tierra
-del Perú, con lo demás que se ha dicho de sus leyes, gobierno y modo de
-proceder.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXIV
-
-_Del modo de República que tuvieron los Mejicanos._
-
-
-Aunque constará por la Historia, que del Reino, sucesion y origen de
-los Mejicanos se escribirá, su modo de República y gobierno, todavia
-diré en suma lo que pareciere mas notable aquí en comun, cuya mayor
-declaracion será la Historia despues. Lo primero en que parece haber
-sido muy político el gobierno de los Mejicanos, es en el órden que
-tenian y guardaban inviolablemente de elegir Rey. Porque desde el
-primero que tuvieron llamado Acamapich, hasta el último que fue
-Motezuma, el segundo de este nombre, ninguno tuvo por herencia y
-sucesion el Reino, sino por legítimo nombramiento y eleccion. Esta
-á los principios fue del comun, aunque los principales eran los que
-guiaban el negocio. Despues en tiempo de Izcoatl, cuarto Rey, por
-consejo y órden de un sabio y valeroso hombre, que tuvieron, llamado
-Tlacaellél, se señalaron cuatro electores, y á éstos juntamente con
-dos Señores ó Reyes sujetos al Mejicano, que eran el de Tezcuco y el
-de Tacuba, tocaba hacer la eleccion. Ordinariamente elegian mancebos
-para Reyes, porque iban los Reyes siempre á la guerra, y cuasi era lo
-principal aquello para lo que los querian, y así miraban que fuesen
-aptos para la milicia, y que gustasen y se preciasen de ella. Despues
-de la eleccion se hacian dos maneras de fiestas: unas al tomar posesion
-de el estado Real, para lo cual iban al templo, y hacian grandes
-ceremonias y sacrificios sobre el brasero que llamaban divino, donde
-siempre habia fuego ante el altar de su Idolo, y despues habia muchas
-oraciones y arengas de Retóricos, que tenian grande curiosidad en
-esto. Otra fiesta y mas solemne era la de su coronacion, para la cual
-habia de vencer primero en batalla, y traer cierto número de cautivos
-que se habian de sacrificar á sus Dioses, y entraban en triunfo con
-gran pompa, y hacíanles solemnísimo recibimiento, así de los del
-templo (que todos iban en procesion, tañendo diversos instrumentos,
-é incensando y cantando), como de los seglares y de Corte que salian
-con sus invenciones á recibir al Rey victorioso. La corona é insignia
-Real era á modo de mitra por delante, y por detrás derribada, de suerte
-que no era del todo redonda, porque la delantera era mas alta, y subia
-en punta hácia arriba. Era preeminencia del Rey de Tezcuco haber de
-coronar él por su mano al Rey de Méjico. Fueron los Mejicanos muy
-leales y obedientes á sus Reyes, y no se halla que les hayan hecho
-traicion. Solo al quinto Rey llamado Tizocic, por haber sido cobarde
-y para poco, refieren las historias, que con ponzoña le procuraron la
-muerte; mas por competencias y ambicion no se halla haber entre ellos
-habido disension ni bandos, que son ordinarios en comunidades. Antes,
-como se verá en su lugar, se refiere haber rehusado el Reino el mejor
-de los Mejicanos, pareciéndole que le estaba á la República mejor
-tener otro Rey. A los principios, como eran pobres los Mejicanos y
-estaban estrechos, los Reyes eran muy moderados en su trato y Corte:
-como fueron creciendo en poder, crecieron en aparato y grandeza, hasta
-llegar á la braveza de Motezuma, que cuando no tuviera mas de la casa
-de animales que tenia, era cosa soberbia y no vista otra tal como la
-suya. Porque de todos pescados, aves, animales y bestias habia en su
-casa, como otra arca de Noé; y para los pescados de mar tenia estanques
-de agua salada, y para los de rios estanques de agua dulce: para las
-aves de caza y de rapiña su comida: para las fieras, ni mas ni menos en
-gran abundancia, y grande suma de Indios, ocupados en mantener y criar
-estos animales. Cuando ya veia que no era posible sustentarse algun
-género de pescado, ó de ave, ó de fiera, habia de tener su semejanza
-labrada ricamente en piedras preciosas, ó plata, ú oro, ó esculpida
-en marmol ó piedra. Y para diversos géneros de vida tenia casas y
-palacios diversos: unos de placer, otros de luto y tristeza, y otros de
-gobierno; y en sus palacios diversos aposentos conforme á la cualidad
-de los Señores que le servian, con extraño órden y distincion.
-
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-
-CAPÍTULO XXV
-
-_De los diversos Dictados y Ordenes de los Mejicanos._
-
-
-Tuvieron gran primor en poner sus grados á los Señores y gente
-noble, para que entre ellos se reconociese á quien se debia mas
-honor. Despues del Rey era el grado de los cuatro como Príncipes
-electores, los cuales, despues de elegido el Rey, tambien ellos eran
-elegidos, y de ordinario eran hermanos ó parientes muy cercanos del
-Rey. Llamaban á estos Tlacohecalcátl, que significa el Príncipe de
-las lanzas arrojadizas, que era un género de armas que ellos mucho
-usaban. Tras éstos eran los que llamaban Tlacatecátl, que quiere decir
-cercenador ó cortador de hombres. El tercer dictado era de los que
-llamaban Ezuahuacátl, que es derramador de sangre, no como quiera, sino
-arañando: todos estos títulos eran de guerreros. Habia otro cuarto
-intitulado Tlillancalquí, que es Señor de la casa negra ó de negregura,
-por un cierto tizne con que se untaban los Sacerdotes, y servia para
-sus idolatrías. Todos estos cuatro dictados eran del Consejo supremo,
-sin cuyo parecer el Rey no hacia ni podia hacer cosa de importancia: y
-muerto el Rey, habia de ser elegido por Rey, hombre que tuviese algun
-dictado de estos cuatro. Fuera de los dichos, habia otros Consejos y
-Audiencias, y dicen hombres expertos de aquella tierra, que eran tantos
-como los de España, y que habia diversos Consistorios con sus Oídores y
-Alcaldes de Corte, y que habia otros subordinados, como Corregidores,
-Alcaldes mayores, Tenientes, Alguaciles mayores, y otros inferiores
-tambien subordinados á estos con grande órden, y todos ellos á los
-cuatro supremos Príncipes, que asistian con el Rey: y solos estos
-cuatro podian dar sentencia de muerte, y los demás habian de dar
-memorial á éstos de lo que sentenciaban y determinaban, y al Rey se
-daba á ciertos tiempos noticia de todo lo que en su Reino se hacia. En
-la hacienda tambien tenia su policia y buena administracion, teniendo
-por todo el Reino repartidos sus Oficiales, Contadores y Tesoreros,
-que cobraban el tributo y rentas Reales. El tributo se llevaba á la
-Corte cada mes por lo menos una vez. Era el tributo de todo cuanto en
-tierra y mar se cria, así de atavíos, como de comidas. En lo que toca
-á su religion ó supersticion é idolatría, tenian mucho mayor cuidado
-y distincion, con gran número de ministros, que tenian por oficio
-enseñar al pueblo los ritos y ceremonias de su ley. Por donde dijo bien
-y sabiamente un Indio viejo á un Sacerdote Cristiano, que se quejaba
-de los Indios, que no eran buenos Cristianos, ni aprendian la Ley de
-Dios. Pongan (dijo él) tanto cuidado los Padres en hacer los Indios
-Cristianos, como ponian los ministros de los Idolos en enseñarles sus
-ceremonias, que con la mitad de aquel cuidado seremos los Indios muy
-buenos Cristianos, porque la Ley de Jesu-Cristo es mucho mejor, y por
-falta de quien la enseñe, no la toman los Indios. Cierto dijo verdad, y
-es harta confusion y vergüenza nuestra.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXVI
-
-_Del modo de pelear de los Mejicanos, y de las Ordenes Militares que
-tenian._
-
-
-El principal punto de honra ponian los Mejicanos en la guerra, y así
-los nobles eran los principales soldados, y otros que no lo eran, por
-la gloria de la milicia subian á dignidades y cargos, y ser contados
-entre nobles. Daban notables premios á los que lo habian hecho
-valerosamente: gozaban de preeminencias, que ninguno otro las podia
-tener: con esto se animaban bravamente. Sus armas eran unas navajas
-agudas de pedernales puestas de una parte y de otra de un baston, y era
-esta arma tan furiosa, que afirman, que de un golpe echaban con ella
-la cabeza de un caballo abajo, cortando toda la cerviz: usaban porras
-pesadas y recias, lanzas tambien á modo de picas, y otras arrojadizas,
-en que eran muy diestros: con piedras hacian gran parte de su negocio.
-Para defenderse usaban rodelas pequeñas y escudos, algunas como
-celadas ó morriones, y grandísima plumería en rodelas y morriones, y
-vestíanse de pieles de tigres ó leones, ú otros animales fieros: venian
-presto á manos con el enemigo, y eran ejercitados mucho á correr y
-luchar, porque su modo principal de vencer, no era tanto matando, como
-cautivando; y de los cautivos, como está dicho, se servian para sus
-sacrificios. Motezuma puso en mas punto la caballería, instituyendo
-ciertas Ordenes Militares, como de Comendadores, con diversas
-insignias. Los mas preeminentes de éstos eran los que tenian atada la
-corona del cabello con una cinta colorada y un plumage rico, del cual
-colgaban unos ramales hácia las espaldas, con unas borlas de lo mismo
-al cabo: estas borlas eran tantas en número, cuantas hazañas habian
-hecho. De esta Orden de Caballeros era el mismo Rey tambien, y así se
-halla pintado con este género de plumages; y en Chapultepéc, donde
-están Motezuma y su hijo esculpidos en unas peñas, que son de ver,
-está con el dicho traje de grandísima plumagería. Habia otra Orden,
-que decian los Aguilas: otra, que llamaban los Leones y Tigres. De
-ordinario eran éstos los esforzados, que se señalaban en las guerras,
-los cuales salian siempre en ellas con sus insignias. Habia otros como
-Caballeros Pardos, que no eran de tanta cuenta como éstos, los cuales
-tenian unas coletas cortadas por encima de la oreja en redondo: éstos
-salian á la guerra con las insignias que esotros Caballeros; pero
-armados solamente de la cinta arriba: los mas ilustres se armaban
-enteramente. Todos los susodichos podian traer oro y plata, y vestirse
-de algodon rico, y tener vasos dorados y pintados, y andar calzados.
-Los plebeyos no podian usar vaso sino de barro, ni podian calzarse, ni
-vestir sino nequén, que es ropa vasta. Cada un género de los cuatro
-dichos tenia en Palacio sus aposentos propios con sus títulos: al
-primero llamaban aposento de los Príncipes: al segundo de los Aguilas:
-al tercero de Leones y Tigres: al cuarto de los Pardos, &c. La demas
-gente comun estaba abajo en sus aposentos mas comunes, y si alguno se
-alojaba fuera de su lugar, tenia pena de muerte.
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-CAPÍTULO XXVII
-
-_Del cuidado grande y policía que tenían los Mejicanos en criar la
-juventud._
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-Ninguna cosa me ha admirado, ni parecido mas digna de alabanza y
-memoria, que el cuidado y órden que en criar sus hijos tenian los
-Mejicanos; porque entendiendo bien, que en la crianza é institucion de
-la niñez y juventud consiste toda la buena esperanza de una república
-(lo cual trata Platón largamente en sus libros _de Legibus_), dieron
-en apartar sus hijos de regalo y libertad, que son las dos pestes de
-aquella edad, y en ocuparlos en ejercicios provechosos y honestos.
-Para este efecto habia en los templos casa particular de niños, como
-Escuela ó pupilage distinto del de los mozos y mozas del templo, de
-que se trató largamente en su lugar. Habia en los dichos pupilages
-ó Escuelas gran número de muchachos, que sus padres voluntariamente
-llevaban allí, los cuales tenian ayos y maestros que les enseñaban
-é industriaban en loables ejercicios, á ser bien criados, á tener
-respeto á los mayores, á servir y obedecer, dándoles documentos para
-ello; para que fuesen agradables á los Señores, enseñábanles á cantar y
-danzar; industriábanlos en ejercicios de guerra, como tirar una flecha,
-fisga ó vara tostada á puntería, á mandar bien una rodela, y jugar la
-espada. Hacíanles dormir mal, y comer peor, porque de niños se hiciesen
-al trabajo, y no fuese gente regalada. Fuera del comun número de estos
-muchachos, habia en los mismos recogimientos otros hijos de Señores
-y gente noble, y éstos tenian mas particular tratamiento: traíanles
-de sus casas la comida: estaban encomendados á viejos y ancianos que
-mirasen por ellos, de quien continuamente eran avisados y amonestados
-á ser virtuosos, y vivir castamente, á ser templados en el comer,
-y á ayunar, á moderar el paso, y andar con reposo y mesura: usaban
-probarlos en algunos trabajos y ejercicios pesados. Cuando estaban
-ya criados, consideraban mucho la inclinacion que en ellos habia:
-al que veian inclinado á la guerra, en teniendo edad le procuraban
-ocasion en qué probarle: á los tales, so color de que llevasen comida
-y bastimentos á los soldados, los enviaban á la guerra, para que allá
-viesen lo que pasaba, y el trabajo que se padecia, y para que así
-perdiesen el miedo: muchas veces les echaban unas cargas muy pesadas,
-para que mostrando ánimo en aquello, con mas facilidad fuesen admitidos
-á la compañía de los soldados. Asi acontecía ir con carga al campo, y
-volver Capitan con insignia de honra: otros se querian señalar tanto,
-que quedaban presos ó muertos, y por peor tenian quedar presos; y así
-se hacian pedazos por no ir cautivos en poder de sus enemigos. Así
-que los que á esto se aplicaban, que de ordinario eran los hijos de
-gente noble y valerosa, conseguian su deseo: otros que se inclinaban á
-cosas del templo, y por decirlo á nuestro modo, á ser eclesiásticos,
-en siendo de edad, los sacaban de la escuela, y los ponian en los
-aposentos del templo, que estaban para Religiosos, poniéndoles
-tambien sus insignias de eclesiásticos; y allí tenian sus prelados
-y maestros, que les enseñaban todo lo tocante á aquel ministerio; y
-en el ministerio que se dedicaban, en él habian de permanecer. Gran
-órden y concierto era éste de los Mejicanos en criar sus hijos, y si
-ahora se tuviese el mismo órden en hacer casas y Seminarios, donde se
-criasen estos muchachos, sin duda florecería mucho la cristiandad de
-los Indios. Algunas personas celosas lo han comenzado, y el Rey y su
-Consejo han mostrado favorecerlo; pero como no es negocio de interés,
-va muy poco á poco, y hácese friamente. Dios nos encamine para que
-siquiera nos sea confusion lo que en su perdicion hacian los hijos de
-tinieblas, y los hijos de luz no se queden tanto atrás en el bien.
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-
-CAPÍTULO XXVIII
-
-_De los bailes y fiestas de los Indios._
-
-
-Porque es parte de buen gobierno tener la república sus recreaciones
-y pasatiempos, cuando conviene, es bien digamos algo de lo que cuanto
-á esto usaron los Indios, mayormente los Mejicanos. Ningun linage de
-hombres que vivan en comun, se ha descubierto, que no tenga su modo
-de entretenimiento y recreacion, con juegos ó bailes, ó ejercicios de
-gusto. En el Perú ví un género de pelea hecha en juego, que se encendia
-con tanta porfia de los bandos, que venia á ser bien peligrosa su
-puella, que así la llamaban. Ví tambien mil diferencias de danzas,
-en que imitan diversos oficios, como de ovejeros, labradores, de
-pescadores, de monteros; ordinariamente eran todas con sonido, paso y
-compás muy espacioso y flemático. Otras danzas habia de enmascarados,
-que llaman guacónes; y las máscaras y su gesto eran del puro demonio.
-Tambien danzaban unos hombres sobre los hombros de los otros, al modo
-que en Portugal llevan las Pelas, que ellos llaman. De estas danzas
-la mayor parte era superstición y género de idolatría, porque así
-veneraban sus Idolos y Guácas; por lo cual han procurado los Prelados
-evitarles lo mas que pueden semejantes danzas, aunque por ser mucha
-parte de ella pura recreacion, les dejan que todavia dancen y bailen
-á su modo. Tañen diversos instrumentos para estas danzas: unas como
-flautillas ó cañutillos: otros como atambores: otros como caracoles:
-lo mas ordinario es en voz cantar todos, yendo uno ó dos diciendo sus
-poesías, y acudiendo los demas á responder con el pie de la copla.
-Algunos de estos romances eran muy artificiosos, y contenian historia:
-otros eran llenos de supersticion: otros eran puros disparates. Los
-nuestros que andan entre ellos, han probado ponerles las cosas de
-nuestra santa Fé en su modo de canto, y es cosa grande el provecho que
-se halla, porque con el gusto del canto y tonada están dias enteros
-oyendo y repitiendo sin cansarse. Tambien han puesto en su lengua
-composiciones y tonadas nuestras, como de octavas y canciones, de
-romances, de redondillas; y es maravilla cuán bien las toman los
-Indios, y cuanto gustan: es cierto gran medio éste, y muy necesario
-para esta gente. En el Perú llamaban estos bailes comunmente Taquí:
-en otras Provincias de Indias se llamaban Areytos: en Méjico se dicen
-Mitotes. En ninguna parte hubo tanta curiosidad de juegos y bailes
-como en la Nueva-España, donde hoy dia se ven Indios volteadores, que
-admiran, sobre una cuerda: otros sobre un palo alto derecho puestos
-de pies danzan y hacen mil mudanzas: otros con las plantas de los
-pies y con las corvas menean y echan en alto, y revuelven un tronco
-pesadísimo, que no parece cosa creíble, sino es viéndolo: hacen otras
-mil pruebas de gran sutileza en trepar, saltar, voltear, llevar
-grandísimo peso, sufrir golpes, que bastan á quebrantar hierro, de todo
-lo cual se ven pruebas harto donosas. Mas el ejercicio de recreacion
-mas tenido de los Mejicanos es el solemne Mitote, que es un baile que
-tenian por tan autorizado, que entraban á veces en él los Reyes; y no
-por fuerza, como el Rey Don Pedro de Aragon con el Barbero de Valencia.
-Hacíase este baile ó Mitote de ordinario en los patios de los templos
-y de las casas Reales, que eran los mas espaciosos. Ponian en medio
-del patio dos instrumentos: uno de hechura de atambor, y otro de forma
-de barril hecho de una pieza hueco por de dentro, y puesto como sobre
-una figura de hombre ó de animal, ó de una columna. Estaban ambos
-templados de suerte, que hacian entre si buena consonancia. Hacían con
-ellos diversos sones, y eran muchos y varios los cantores: todos iban
-cantando y bailando al son, con tanto concierto, que no discrepaba el
-uno del otro, yendo todos á una, así en las voces, como en el mover los
-pies, con tal destreza, que era de ver. En estos bailes se hacian dos
-ruedas de gente: en medio, donde estaban los instrumentos, se ponian
-los ancianos, señores y gente mas grave, y allí cuasi á pie quieto
-bailaban y cantaban. Al derredor de éstos, bien desviados, salian de
-dos en dos los demás, bailando en corro con mas ligereza, y haciendo
-diversas mudanzas, y ciertos saltos á propósito, y entre sí venian á
-hacer una rueda muy ancha y espaciosa. Sacaban en estos bailes las
-ropas mas preciosas, y diversas joyas, segun que cada uno podia. Tenian
-en esto gran punto, y así desde niños se enseñaban á este género de
-danzas, aunque muchas de estas danzas se hacian en honra de sus Idolos;
-pero no era eso de su institucion, sino, como está dicho, un género
-de recreacion y regocijo para el pueblo, y así no es bien quitárselas
-á los Indios, sino procurar no se mezcle supersticion alguna. En
-Tepotzotlan, que es un pueblo siete leguas de Méjico, ví hacer el
-baile ó Mitote, que he dicho, en el patio de la Iglesia, y me pareció
-bien ocupar y entretener los Indios los dias de fiesta, pues tienen
-necesidad de alguna recreacion; y en aquella que es pública y sin
-perjuicio de nadie hay menos inconvenientes que en otras, que podrian
-hacer á sus solas, si les quitasen éstas; y generalmente es digno de
-admitir, que lo que se pudiere dejar á los Indios de sus costumbres y
-usos (no habiendo mezcla de sus errores antiguos), es bien dejarlo; y
-conforme al consejo de San Gregorio, Papa, procurar que sus fiestas y
-regocijos se encaminen al honor de Dios y de los Santos, cuyas fiestas
-celebran. Esto podrá bastar así en comun de los usos y costumbres
-políticas de los Mejicanos: de su origen, acrecentamiento é Imperio,
-porque es negocio más largo, y que será de gusto entenderse de raíz,
-quedará el tratarse para otro libro.
-
- FIN DEL SEXTO LIBRO
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-
-LIBRO SEPTIMO DE LA HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS
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-CAPÍTULO PRIMERO
-
-_Que importa tener noticia de los hechos de los Indios, mayormente de
-los Mejicanos._
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-Cualquiera historia, siendo verdadera y bien escrita, trae no pequeño
-provecho al Lector, porque segun dice el Sabio[46], lo que fue, eso
-es, y lo que será, es lo que fue. Son las cosas humanas entre sí muy
-semejantes, y de los sucesos de unos aprenden otros. No hay gente tan
-bárbara, que no tenga algo bueno que alabar; ni la hay tan política
-y humana, que no tenga algo que enmendar; pues cuando la relacion ó
-la historia de los hechos de los Indios no tuviese otro fruto mas de
-este comun de ser historia y relacion de cosas, que en efecto de
-verdad pasaron, merece ser recibida por cosa útil; y no por ser Indios,
-es de desechar la noticia de sus cosas, como en las cosas naturales
-vemos, que no solo de los animales generosos, de las plantas insignes
-y piedras preciosas escriben los Autores, sino tambien de animales
-bajos, de yerbas comunes, de piedras y de cosas muy ordinarias, porque
-allí tambien hay propiedades dignas de consideracion. Así que cuando
-esto no tuviese mas que ser historia, siendo como lo es, y no fábulas
-y ficciones, no es sugeto digno de escribirse y leerse; mas hay otra
-muy particular razon, que por ser de gentes poco estimadas, se estima
-en mas lo que de ellas es digno de memoria, y por ser en materias
-diferentes de nuestra Europa, como lo son aquellas naciones, da mas
-gusto entender de raíz su origen, su modo de proceder, sus sucesos
-prósperos y adversos; y no es solo gusto, sino provecho tambien,
-mayormente para los que los han de tratar, pues la noticia de sus cosas
-convida á que nos den crédito en las nuestras, y enseñan en gran parte
-como se deban tratar, y aun quitan mucho del comun y necio desprecio
-en que los de Europa los tienen, no juzgando de estas gentes tengan
-cosas de hombres de razon y prudencia. El desengaño de ésta su vulgar
-opinion en ninguna parte le pueden mejor hallar que en la verdadera
-narracion de los hechos de esta gente. Trataré, pues, con ayuda del
-Señor, del origen, sucesiones y hechos notables de los Mejicanos con la
-brevedad que pudiere; y últimamente se podrá entender la disposicion
-que el altísimo Dios quiso escoger para enviar á estas naciones la luz
-del Evangelio de su unigénito Hijo Jesu-Cristo, nuestro Señor, al cual
-suplico enderece este nuestro pequeño trabajo, de suerte que salga á
-gloria de su divina grandeza, y alguna utilidad de estas gentes, á
-quien comunicó su santa Ley Evangélica.
-
-
-
-
-CAPÍTULO II
-
-_De los antiguos moradores de la Nueva-España, y cómo vinieron á ella
-los Navatlácas._
-
-
-Los antiguos y primeros moradores de las Provincias que llamamos
-Nueva-España, fueron hombres muy bárbaros y silvestres, que solo se
-mantenian de caza, y por eso les pusieron nombre de Chichimécas. No
-sembraban ni cultivaban la tierra, ni vivian juntos, porque todo su
-ejercicio y vida era cazar, y en esto eran diestrísimos. Habitaban en
-los riscos y mas ásperos lugares de las montañas, viviendo bestialmente
-sin ninguna policía, desnudos totalmente. Cazaban venados, liebres,
-conejos, comadrejas, topos, gatos monteses, pájaros, y aun inmundicias,
-como culebras, lagartos, ratones, langostas y gusanos, y de esto y de
-yerbas y raíces se sustentaban. Dormian por los montes en las cuevas,
-y entre las matas: las mugeres iban con los maridos á los mismos
-ejercicios de caza, dejando á los hijuelos colgados de una rama de un
-árbol, metidos en una cestilla de juncos, bien hartos de leche, hasta
-que volvian con la caza. No tenian superior, ni le reconocian, ni
-adoraban Dioses, ni tenian ritos, ni Religion alguna. Hoy dia hay en
-Nueva-España de este género de gente, que viven de su arco y flechas,
-y son muy perjudiciales, porque para hacer mal y saltear se acaudillan
-y juntan, y no han podido los Españoles, por bien ni mal, por maña
-ni fuerza, reducirlos á policía y obediencia, porque como no tienen
-pueblos, ni asiento, el pelear con éstos es puramente montear fieras,
-que se esparcen y esconden por lo mas áspero y encubierto de la sierra:
-tal es el modo de vivir de muchas Provincias hoy dia en diversas partes
-de Indias. Y de este género de Indios bárbaros principalmente se trata
-en los libros, _de procuranda Indorum salute_, cuando se dice, que
-tienen necesidad de ser compelidos y sujetados con alguna honesta
-fuerza, y que es necesario enseñarlos primero á ser hombres, y despues
-á ser Cristianos. Quieren decir, que de estos mismos eran los que
-en la Nueva-España llaman Otomíes, que comunmente son Indios pobres
-y poblados en tierra áspera; pero están poblados, y viven juntos, y
-tienen alguna policía, y aun para las cosas de Cristiandad, los que
-bien se entienden con ellos, no los hallan menos idóneos y hábiles, que
-á los otros que son mas ricos y tenidos por mas políticos. Viniendo
-al propósito, estos Chichimécas y Otomíes, de quien se ha dicho que
-eran los primeros moradores de la Nueva-España, como no cogian, ni
-sembraban, dejaron la mejor tierra y mas fértil sin poblarla, y
-esa ocuparon las naciones que vinieron de fuera, que por ser gente
-política, la llaman Navatláca, que quiere decir, gente que se explica y
-habla claro, á diferencia de esotra bárbara y sin razon. Vinieron estos
-segundos pobladores Navatlácas de otra tierra remota hácia el Norte,
-donde ahora se ha descubierto un Reino, que llaman el Nuevo-Méjico.
-Hay en aquella tierra dos Provincias: la una llaman Aztlan, que quiere
-decir, lugar de Garzas: la otra llamada Teuculhuacán, que quiere decir,
-tierra de los que tienen abuelos divinos. En estas Provincias tienen
-sus casas y sus sementeras, y sus Dioses, ritos y ceremonias, con órden
-y policía, los Navatlácas, los cuales se dividen en siete linages ó
-naciones; y porque en aquella tierra se usa, que cada linage tiene su
-sitio y lugar conocido, pintan los Navatlácas su origen y descendencia
-en figura de cueva, y dicen que de siete cuevas vinieron á poblar la
-tierra de Méjico, y en sus librerías hacen historia de esto, pintando
-siete cuevas con sus descendientes. El tiempo que ha que salieron los
-Navatlácas de su tierra conforme á la computacion de sus libros, pasa
-ya de ochocientos años, y reducido á nuestra cuenta fue el año del
-Señor de ochocientos y veinte, cuando comenzaron á salir de su tierra.
-Tardaron en llegar á la que ahora tienen poblada de Méjico, enteros
-ochenta años. Fue la causa de tan espacioso viage, haberles persuadido
-sus Dioses (que sin duda eran Demonios que hablaban visiblemente con
-ellos), que fuesen inquiriendo nuevas tierras de tales y tales señas,
-y así venian explorando la tierra, y mirando las señas que sus Idolos
-les habian dado, y donde hallaban buenos sitios, los iban poblando, y
-sembraban y cogian, y como descubrian mejores lugares, desamparaban
-los ya poblados, dejando todavia alguna gente, mayormente viejos y
-enfermos, y gente cansada: dejando tambien buenos edificios, de que
-hoy dia se halla rastro por el camino que trajeron. Con este modo de
-caminar tan de espacio gastaron ochenta años en camino que se puede
-andar en un mes, y así entraron en la tierra de Méjico el año de
-novecientos y dos á nuestra cuenta.
-
-
-
-
-CAPÍTULO III
-
-_Como los seis linages Navatlácas poblaron tierra de Méjico._
-
-
-Estos siete linages, que he dicho, no salieron todos juntos. Los
-primeros fueron los Suchimilcos, que quiere decir, gente de sementeras
-de flores. Estos poblaron á la orilla de la gran laguna de Méjico,
-hácia el Mediodia, y fundaron una ciudad de su nombre, y otros muchos
-lugares. Mucho despues llegaron los del segundo linage llamados
-Chalcas, que significa gente de las bocas, y tambien fundaron
-otra ciudad de su nombre, partiendo términos con los Suchimilcos.
-Los terceros fueron los Tepanecas, que quiere decir, gente de la
-Puente, y tambien poblaron en la orilla de la laguna al occidente.
-Estos crecieron tanto, que á la cabeza de su Provincia la llamaron
-Azcapuzálco, que quiere decir, hormiguero, y fueron gran tiempo muy
-poderosos. Tras éstos vinieron los que poblaron á Tezcuco, que son los
-de Culhua, que quiere decir, gente corva, porque en su tierra había
-un cerro muy encorvado. Y así quedó la laguna cercada de estas cuatro
-naciones, poblando éstos al oriente, y los Tepanécas al norte. Estos de
-Tezcuco fueron tenidos por muy cortesanos, y bien hablados; y su lengua
-es muy galana. Despues llegaron los Tlatluícas, que significa gente de
-la sierra: éstos eran los mas toscos de todos, y como hallaron ocupados
-todos los llanos en contorno de la laguna hasta las sierras, pasaron
-de la otra parte de la sierra, donde hallaron una tierra muy fértil,
-espaciosa y caliente, donde poblaron grandes pueblos y muchos: y á la
-cabeza de su Provincia llamaron Quahunahuác, que quiere decir, lugar
-donde suena la voz del Aguila, que corrompidamente nuestro vulgo llama
-Quernavaca; y aquella Provincia es la que hoy se dice el Marquesado.
-Los de la sexta generacion que son los Tlascaltécas, que quiere decir
-gente de pan, pasaron la serranía hácia el oriente, atravesando la
-sierra nevada, donde está el famoso volcan entre Méjico y la ciudad
-de los Angeles. Hallaron grandísimos sitios: extendiéronse mucho:
-fabricaron bravos edificios: fundaron diversos pueblos y ciudades:
-la cabeza de su Provincia llamaron de su nombre Tlascála. Esta es la
-nacion que favoreció á los Españoles, y con su ayuda ganaron la tierra,
-y por eso hasta el dia de hoy no pagan tributo, y gozan de exencion
-general. Al tiempo que todas estas naciones poblaban, los Chichimecas,
-antiguos pobladores, no mostraron contradiccion, ni hicieron
-resistencia, solamente se extrañaban, y como admirados se escondian en
-lo mas oculto de las peñas. Pero los que habitaban de la otra parte
-de la sierra nevada, donde poblaron los Tlascaltécas, no consintieron
-lo que los demas Chichimécas, antes se pusieron á defenderles la
-tierra, y como eran gigantes, segun la relacion de sus historias,
-quisieron echar por fuerza á los advenedizos; mas fue vencida su mucha
-fuerza con la maña de los Tlascaltécas. Los cuales los aseguraron, y
-fingiendo paz con ellos, los convidaron á una gran comida, y teniendo
-gente puesta en celada, cuando mas metidos estaban en su borrachera,
-hurtáronles las armas con mucha disimulacion, que eran unas grandes
-porras, rodelas, espadas de palo y otros géneros. Hecho esto, dieron
-de improviso en ellos: queriéndose poner en defensa, y echando menos
-sus armas, acudieron á los árboles cercanos, y echando mano de sus
-ramas, así las desgajaban, como otros deshojaran lechugas. Pero al
-fin; como los Tlascaltécas venian armados y en órden, desbarataron á
-los gigantes, y hirieron en ellos sin dejar hombre á vida. Nadie se
-maraville, ni tenga por fábula lo de estos gigantes, porque hoy dia se
-hallan huesos de hombres de increíble grandeza. Estando yo en Méjico
-año de ochenta y seis, encontraron un gigante de éstos enterrado en
-una heredad nuestra, que llamamos Jesús del Monte, y nos trajeron á
-mostrar una muela, que sin encarecimiento sería bien tan grande como un
-puño de un hombre, y á esta proporcion lo demás, lo cual yo ví, y me
-maravillé de su disforme grandeza. Quedaron, pues, con esta victoria
-los Tlascaltécas pacíficos, y todos los otros linages sosegados, y
-siempre conservaron entre sí amistad las seis generaciones forasteras,
-que he dicho, casando sus hijos é hijas unos con otros, y partiendo
-términos pacíficamente, y atendiendo con una honesta competencia
-á ampliar é ilustrar su República cada cual, hasta llegar á gran
-crecimiento y pujanza. Los bárbaros Chichimécos, viendo lo que pasaba,
-comenzaron á tener alguna policía, y cubrir sus carnes, y hacérseles
-vergonzoso lo que hasta entonces no lo era, y tratando ya con esotra
-gente, y con la comunicacion perdiéndoles el miedo, fueron aprendiendo
-de ellos, y ya hacian sus chozas y buhíos, y tenian algun órden de
-República, eligiendo sus Señores, y reconociéndoles superioridad. Y así
-salieron en gran parte de aquella vida bestial que tenian; pero siempre
-en los montes y llegados á las sierras, y apartados de los demás. Por
-este mismo tenor tengo por cierto, que han procedido las mas naciones
-y provincias de Indias, que los primeros fueron hombres salvages,
-y por mantenerse de caza, fueron penetrando tierras asperísimas, y
-descubriendo nuevo mundo, y habitando en él cuasi como fieras, sin
-casa, ni techo, ni sementera, ni ganado, ni Rey, ni ley, ni Dios, ni
-razon. Despues otros, buscando nuevas y mejores tierras, poblaron lo
-bueno, é introdujeron órden y policia, y modo de República, aunque es
-muy bárbara. Despues, ó de estos mismos, ó de otras naciones, hombres
-que tuvieron mas brío y maña que otros, se dieron á sujetar y oprimir
-á los menos poderosos, hasta hacer Reinos é Imperios grandes. Así fue
-en Méjico, así fue en el Perú, y así es sin duda donde quiera que
-se hallan ciudades y Repúblicas fundadas entre estos bárbaros. Por
-donde vengo á confirmarme en mi parecer, que largamente traté en el
-primer libro, que los primeros pobladores de las Indias occidentales
-vinieron por tierra, y por el consiguiente toda la tierra de Indias
-está continuada con la de Asia, Europa, Africa, y el mundo nuevo con el
-viejo, aunque hasta el dia presente no está descubierta la tierra, que
-añuda y junta estos dos mandos, ó si hay mar en medio, es tan corto,
-que le pueden pasar á nado fieras y hombres en pobres barcos. Mas
-dejando esta Filosofía, volvamos á nuestra historia.
-
-
-
-
-CAPÍTULO IV
-
-_De la salida de los Mejicanos, y camino y poblacion de Mechoacán._
-
-
-Habiendo, pues, pasado trescientos y dos años, que los seis linages
-referidos salieron de su tierra, y poblaron la de Nueva-España; estando
-ya la tierra muy poblada y reducida á órden y policía, aportaron á
-ella los de la séptima cueva ó linage, que es la nacion Mejicana, la
-cual, como las otras, salió de las Provincias de Aztlan y Teuculhuácan,
-gente política y cortesana, y muy belicosa. Adoraban éstos el Idolo
-llamado Vitzilipúztli, de quien se ha hecho larga mencion arriba, y
-el Demonio que estaba en aquel Idolo, hablaba y regia muy facilmente
-esta nacion. Este, pues, les mandó salir de su tierra, prometiéndoles
-que los haria Príncipes y Señores de todas las Provincias, que habian
-poblado las otras seis naciones: que les daria tierra muy abundante,
-mucho oro, plata, piedras preciosas, plumas y mantas ricas. Con esto
-salieron llevando á su Idolo metido en una arca de juncos, la cual
-llevaban cuatro Sacerdotes principales, con quien él se comunicaba,
-y decia en secreto los sucesos de su camino, avisándoles lo que les
-habia de suceder, dándoles leyes, y enseñándoles ritos, ceremonias
-y sacrificios. No se movian un punto sin parecer y mandato de este
-Idolo. Cuando habian de caminar, y cuando parar, y donde, él lo decía,
-y ellos puntualmente obedecian. Lo primero que hacian donde quiera que
-paraban, era edificar casa ó tabernáculo para su falso Dios, y poníanle
-siempre en medio del Real que asentaban, puesta el arca siempre sobre
-un altar hecho al mismo modo que le usa la Iglesia Cristiana. Hecho
-esto, hacian sus sementeras de pan, y de las demas legumbres que
-usaban; pero estaban tan puestos en obedecer á su Dios, que si él
-tenia por bien que se cogiese, lo cogian, y si no en mandándoles alzar
-su Real, allí se quedaba todo para semilla y sustento de los viejos
-y enfermos, y gente cansada, que iban dejando de propósito, donde
-quiera que poblaban, pretendiendo que toda la tierra quedase poblada
-de su nacion. Parecerá, por ventura, esta salida y peregrinacion de
-los Mejicanos, semejante á la salida de Egipto y camino que hicieron
-los hijos de Israél, pues aquellos, como éstos, fueron amonestados á
-salir y buscar tierra de promision, y los unos y los otros llevaban por
-guia su Dios, y consultaban el arca, y le hacian tabernáculo, y allí
-les avisaba y daba leyes y ceremonias, y así los unos como los otros,
-gastaron gran número de años en llegar á la tierra prometida. Que en
-todo esto y en otras muchas cosas hay semejanza de lo que las historias
-de los Mejicanos refieren, á lo que la divina Escritura cuenta de
-los Israelitas, y sin duda es ello así. Que el Demonio, Príncipe de
-soberbia, procuró en el trato y sujecion de esta gente, remedar lo
-que el altísimo y verdadero Dios obró con su pueblo, porque como está
-tratado arriba, es extraño el hipo que Satanás tiene de asemejarse á
-Dios, cuya familiaridad y trato con los hombres pretendió este enemigo
-mortal falsamente usurpar. Jamás se ha visto Demonio que así conversase
-con las gentes, como este Demonio Vitzilipúztli. Y bien se parece
-quien él era, pues no se han visto ni oído ritos mas supersticiosos,
-ni sacrificios mas crueles é inhumanos, que los que éste enseñó á los
-suyos; en fin, como dictados del mismo enemigo del género humano. El
-caudillo y Capitan que éstos seguian, tenia por nombre de Méji: y de
-ahí se derivó despues el nombre Méjico, y el de su nacion Mejicana.
-Caminando, pues, con la misma prolijidad que las otras seis naciones,
-poblando, sembrando y cogiendo en diversas partes, de que hay hasta hoy
-señales y ruinas, pasando muchos trabajos y peligros, vinieron á cabo
-de largo tiempo á aportar á la Provincia que se llama de Mechoacán,
-que quiere decir tierra de pescado, porque hay en ella mucho en
-grandes y hermosas lagunas que tiene, donde contentándose del sitio y
-frescura de la tierra, quisieran descansar y parar. Pero consultando
-su Idolo, y no siendo de ello contento pidiéronle, que á lo menos les
-permitiese dejar de su gente allí, que poblasen tan buena tierra, y de
-esto fue contento, dándoles industria como lo hiciesen, que fue, que
-en entrando á bañarse en una laguna hermosa que se dice Pázcuaro, así
-hombres como mugeres, les hurtasen la ropa los que quedasen, y luego
-sin ruido alzasen su Real, y se fuesen; y así se hizo. Los otros que no
-advirtieron el engaño, con el gusto de bañarse, cuando salieron, y se
-hallaron despojados de sus ropas, y así burlados y desamparados de los
-compañeros, quedaron muy sentidos y quejosos, y por declarar el ódio
-que les cobraron, dicen, que mudaron trage, y aun lenguage. A lo menos
-es cosa cierta, que siempre fueron estos Mechoacanes enemigos de los
-Mejicanos; y así vinieron á dar el parabien al Marqués del Valle de la
-victoria que habia alcanzado cuando ganó á Méjico.
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-CAPÍTULO V
-
-_De lo que les sucedió en Malinálco, en Tula y en Chapultepéc._
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-Hay de Mechoacán á Méjico mas de cincuenta leguas. En este camino
-está Malinálco, donde les sucedió, que quejándose á su Idolo de una
-muger que venia en su compañía, grandísima hechicera, cuyo nombre era
-Hermana de Dios, porque con sus malas artes les hacia grandísimos
-daños, pretendiendo por cierta vía hacerse adorar de ellos por Diosa,
-el Idolo habló en sueños á uno de aquellos viejos que llevaban el
-arca, y mandó, que de su parte consolase al pueblo, haciéndoles de
-nuevo grandes promesas, y que á aquella su Hermana, como cruel y mala,
-la dejasen con toda su familia, alzando el Real de noche, y con gran
-silencio, y sin dejar rastro por donde iban. Ellos lo hicieron así;
-y la hechicera hallándose sola con su familia, y burlada, pobló allí
-un pueblo, que se llama Malinálco, y tienen por grandes hechiceros á
-los naturales de Malinálco, como á hijos de tal madre. Los Mejicanos,
-por haberse disminuido mucho por estas divisiones, y por los muchos
-enfermos y gente cansada que iban dejando, quisieron rehacerse, y
-pararon en un asiento que se dice Tula, que quiere decir lugar de
-juncia. Allí el Idolo les mandó, que atajasen un rio muy grande, de
-suerte que se derramase por un gran llano, y con la industria que les
-dió, cercaron de agua un hermoso cerro llamado Coatepéc, é hicieron
-una laguna grande, la cual cercaron de sauces, álamos, sabinas y otros
-árboles. Comenzóse á criar mucho pescado, y á acudir allí muchos
-pájaros, con que se hizo un deleitoso lugar. Pareciéndoles bien el
-sitio, y estando hartos de tanto caminar, trataron muchos de poblar
-allí, y no pasar adelante. De esto el Demonio se enojó reciamente,
-y amenazando de muerte á sus sacerdotes, mandóles que quitasen la
-represa al rio, y la dejasen ir por donde antes corría; y á los que
-habian sido desobedientes, dijo, que aquella noche él les daría el
-castigo que merecian; y como el hacer mal es tan propio del Demonio,
-y permite la Justicia divina muchas veces, que sean entregados á tal
-verdugo los que le escogen por su Dios, acaeció que á la media noche
-oyeron en cierta parte del Real un gran ruido, y á la mañana yendo
-allá, hallaron muertos los que habian tratado quedarse allí; y el modo
-de matarlos fue abrirles los pechos, y sacarles los corazones, que de
-este modo los hallaron; y de aquí les enseñó á los desventurados su
-bonito Dios el modo de sacrificios que á él le agradaban, que era abrir
-los pechos, y sacar los corazones á los hombres, como lo usaron siempre
-de allí en adelante en sus horrendos sacrificios. Con este castigo,
-y con habérseles secado el campo, por haberse desaguado la laguna,
-consultando á su Dios de su voluntad y mandato, pasaron poco á poco
-hasta ponerse una legua de Méjico en Chapultepéc, lugar célebre por su
-recreacion y frescura. En este cerro se hicieron fuertes, temiéndose
-de las naciones que tenian poblada aquella tierra, que todas les eran
-contrarias, mayormente por haber infamado á los Mejicanos un Copíl,
-hijo de aquella hechicera, que dejaron en Malinálco; el cual, por
-mandado de su madre, al cabo de mucho tiempo, vino en seguimiento de
-los Mejicanos, y procuró incitar contra ellos á los Tepanécas, y á los
-otros circunvecinos, y hasta los Chálcas, de suerte que con mano armada
-vinieron á destruir á los Mejicanos. El Copíl se puso en un cerro,
-que está en medio de la laguna, que se llama Acopílco, esperando la
-destruccion de sus enemigos; mas ellos, por aviso de su Idolo, fueron
-á él, y hallándole descuidado, le mataron, y trajeron el corazon á su
-Dios, el cual mandó echar en la laguna, de donde fingen haber nacido
-un Tunal, donde se fundó Méjico. Vinieron á las manos los Chálcas, y
-las otras naciones con los Mejicanos, los cuales habian elegido por su
-Capitan á un valiente hombre llamado Vitzilovítli; y en la refriega
-éste fué preso y muerto por los contrarios; mas no perdieron por eso el
-ánimo los Mejicanos, y peleando valerosamente, á pesar de los enemigos
-abrieron camino por sus escuadrones, y llevando en medio á los viejos,
-niños y mugeres, pasaron hasta Atlacuyaváya, pueblo de los Cúlhuas,
-á los cuales hallaron de fiesta, y allí se hicieron fuertes. No les
-siguieron los Chálcas, ni los otros; antes de puro corridos de verse
-desbaratados de tan pocos, siendo tantos, se retiraron á sus pueblos.
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-
-CAPÍTULO VI
-
-_De la guerra que tuvieron con los de Culhuacán._
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-Por consejo del Idolo enviaron sus mensageros al Señor de Culhuacán,
-pidiéndole sitio donde poblar; y despues de haberlo consultado con
-los suyos, les señaló á Tizaapán, que quiere decir Aguas-Blancas, con
-intento de que se perdiesen y muriesen, porque en aquel sitio habia
-grande suma de vívoras, culebras y otros animales ponzoñosos, que se
-criaban en un cerro cercano; mas ellos, persuadidos y enseñados de su
-Demonio, admitieron de buena gana lo que les ofrecieron, y por arte
-diabólica amansaron todos aquellos animales, sin que les hiciesen
-daño alguno, y aun los convirtieron en mantenimiento, comiendo muy á
-su salvo y placer de ellos. Visto esto por el Señor de Culhuacán, y
-que habian hecho sementeras, y cultivaban la tierra, tuvo por bien
-admitirlos á su ciudad, y contratar con ellos muy de amistad; mas el
-Dios que los Mejicanos adoraban (como suele) no hacia bien, sino para
-hacerles mal. Dijo, pues, á sus sacerdotes, que no era aquél el sitio
-adonde él queria que permaneciesen, y que el salir de allí habia de
-ser trabando guerra; y para esto se habia de buscar una muger, que se
-habia de llamar la Diosa de la Discordia, y fue la traza enviar á pedir
-al Rey de Culhuacán su hija para Reina de los Mejicanos, y madre de
-su Dios: á él le pareció bien la embajada, y luego la dió con mucho
-aderezo y acompañamiento. Aquella misma noche que llegó, por órden del
-homicida á quien adoraban, mataron cruelmente la moza, y desollándole
-el cuero, como lo hacen delicadamente, vistiéronle á un mancebo, y
-encima sus ropas de ella, y de esta suerte le pusieron junto al Idolo,
-dedicándola por Diosa, y madre de su Dios; y siempre de allí adelante
-la adoraban, haciéndole despues Idolo, que llamaron Tozi, que es
-nuestra abuela. No contentos con esta crueldad, convidaron con engaño
-al Rey de Culhuacán, padre de la moza, que viniese á adorar á su hija,
-que estaba ya consagrada Diosa; y viniendo él con grandes presentes
-y mucho acompañamiento de los suyos, metiéronle á la capilla donde
-estaba su Idolo, que era muy obscura, para que ofreciese sacrificio
-á su hija, que estaba allí; mas acaeció encenderse el incienso que
-ofrecian en un brasero á su usanza, y con la llama reconoció el pellejo
-de su hija, y entendida la crueldad y engaño, salió dando voces, y con
-toda su gente dió en los Mejicanos con rabia y furia, hasta hacerles
-retirar á la laguna, tanto, que cuasi se hundian en ella. Los Mejicanos
-defendiéndose, y arrojando ciertas varas, que usaban, con que herian
-reciamente á sus contrarios, en fin cobraron la tierra, y desamparando
-aquel sitio, se fueron bajando la laguna, muy destrozados y mojados,
-llorando, y dando alaridos los niños y mugeres contra ellos, y contra
-su Dios, que en tales pasos los traía. Hubieron de pasar un rio, que
-no se pudo vadear, y de sus rodelas, fisgas y juncia hicieron unas
-balsillas, en que pasaron: en fin, rodeando de Culhuacán, vinieron
-á Iztapalápa, y de allí á Acatzintitlán, y despues á Iztacálco, y
-finalmente al lugar donde está hoy la Hermita de San Anton, á la
-entrada de Méjico, y al barrio que se llama al presente de San Pablo,
-consolándoles su Idolo en los trabajos, y animándoles con promesas de
-cosas grandes.
-
-
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-
-CAPÍTULO VII
-
-_De la fundacion de Méjico._
-
-
-Siendo ya llegado el tiempo, que el padre de las mentiras cumpliese con
-su pueblo, que ya no podia soportar tantos rodeos, trabajos y peligros,
-acaeció que unos viejos hechiceros ó Sacerdotes, entrando por un
-carrizal espeso, encontraron un golpe de agua muy clara y muy hermosa,
-y que parecia plateada, y mirando al derredor vieron los árboles todos
-blancos, y el prado blanco, y los peces blancos, y todo cuanto miraban
-muy blanco. Y admirados de esto, acordáronse de una profecía de su
-Dios, que les habia dado aquello por señal del lugar adonde habian de
-descansar, y hacerse Señores de las otras gentes, y llorando de gozo
-volvieron con las buenas nuevas al pueblo. La noche siguiente apareció
-en sueños Vitzilipúztli á un Sacerdote anciano, y díjole, que buscasen
-en aquella laguna un tunal, que nacia de una piedra, que segun él
-dijo, era donde por su mandado habian echado el corazon de Copíl, su
-enemigo, hijo de la hechicera, y que sobre aquel tunal verian un águila
-muy bella, que se apacentaba allí de pájaros muy galanos, y que cuando
-esto viesen, supiesen que era el lugar donde se habia de fundar su
-ciudad, la cual habia de prevalecer á todas las otras, y ser señalada
-en el mundo. El anciano por la mañana juntando todo el pueblo desde el
-mayor hasta el menor, les hizo una larga plática en razon de lo mucho
-que debian á su Dios, y de la revelacion, que aunque indigno, habia
-tenido aquella noche, concluyendo que debian todos ir en demanda de
-aquel bienaventurado lugar, que les era prometido: lo cual causó tanta
-devocion y alegria en todos, que sin dilacion se pusieron luego á la
-empresa. Y dividiéndose á una parte y á otra por toda aquella espesura
-de espadañas, carrizales y juncia de la laguna, comenzaron á buscar
-por las señales de la revelacion el lugar tan deseado. Encontraron
-aquel dia el golpe de agua del dia antes, pero muy diferente, porque
-no venia blanca, sino bermeja, como de sangre: y partiéndose en dos
-arroyos era el uno azul espesísimo, cosa que les maravilló, y denotó
-gran misterio, segun ellos lo ponderaban. Al fin, despues de mucho
-buscar acá y allá, apareció el tunal nacido de una piedra, y en él
-estaba un águila Real abiertas las alas y tendidas, y ella vuelta al
-Sol recibiendo su calor: al derredor habia gran variedad de pluma
-rica de pájaros blanca, colorada, amarilla, azul y verde, de aquella
-fineza que labran imágenes. Tenia el águila en las uñas un pájaro muy
-galano. Como la vieron y reconocieron, ser el lugar del oráculo, todos
-se arrodillaron haciendo gran veneracion al águila, y ella tambien les
-inclinó la cabeza mirándolos á todas partes. Aquí hubo grandes alaridos
-y muestras de devocion y hacimiento de gracias al Criador y á su gran
-Dios Vitzilipúztli, que en todo les era padre, y siempre les habia
-dicho verdad. Llamaron por eso la ciudad que allí fundaron Tenoxtitlán,
-que significa tunal en piedra; y sus armas é insignia son hasta el dia
-de hoy un águila sobre un tunal, con un pájaro en la una mano, y con la
-otra sentada en el tunal. El dia siguiente, de comun parecer, fueron
-á hacer una Hermita junto al tunal del águila, para que reposasen
-allí el arca de su Dios, hasta que tuviesen posibilidad de hacerle
-suntuoso templo; y así la hicieron de céspedes y tapias, y cubriéronla
-de paja. Luego, habida su consulta, determinaron comprar de los
-comarcanos piedra, madera y cal á trueque de peces, ranas y camarones,
-y asimismo de patos, gallaretas, corvejones y otros diversos géneros
-de aves marinas: todo lo cual pescaban y cazaban con suma diligencia
-en aquella laguna, que de esto es muy abundante. Iban con estas cosas
-á los mercados de las ciudades y pueblos de los Tepanécas y de los de
-Tezcuco circunvecinos, y con mucha disimulacion é industria juntaban
-poco á poco lo que habian menester para el edificio de su ciudad, y
-haciendo de piedra y cal otra capilla mejor para su Idolo, dieron en
-cegar con planchas y cimientos gran parte de la laguna. Hecho esto,
-habló el Idolo á uno de sus Sacerdotes una noche en esta forma: Dí á
-la Congregacion Mejicana, que se dividan los Señores cada uno con sus
-parientes, amigos y allegados en cuatro barrios principales, tomando
-en medio la casa que para mi descanso habeis hecho, y cada parcialidad
-edifique en su barrio á su voluntad. Así se puso en ejecucion, y éstos
-son los cuatro barrios principales de Méjico, que hoy dia se llaman,
-San Juan, Santa María la Redonda, San Pablo, San Sebastian. Despues de
-divididos los Mejicanos en estos cuatro barrios, mandóles su Dios, que
-repartiesen entre sí los Dioses que él les señalase, y cada principal
-barrio de los cuatro nombrase y señalase otros barrios particulares,
-donde aquellos Dioses fuesen reverenciados, y así á cada barrio de
-éstos eran subordinados otros muchos pequeños, segun el número de los
-Idolos que su Dios les mandó adorar, los cuales llamaron Calpultetco,
-que quiere decir, Dios de los barrios. De esta manera se fundó, y de
-pequeños principios vino á grande crecimiento la ciudad de Méjico
-Tenoxtitlán.
-
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-
-CAPÍTULO VIII
-
-_Del motin de los de Tlatellulco, y del primer Rey que eligieron los
-Mejicanos._
-
-
-Hecha la division de barrios y colaciones con el concierto dicho, á
-algunos de los viejos y ancianos pareciéndoles que en la particion
-de los sitios no se les daba la ventaja que merecian, como gente
-agraviada, ellos, sus parientes y amigos se amotinaron y se fueron á
-buscar nuevo asiento; y discurriendo por la laguna, vinieron á hallar
-una pequeña albarrada ó terrapleno, que ellos llaman Tlatelollí,
-adonde poblaron, dándole el nombre de Tlatellúlco, que es lugar de
-terrapleno. Esta fue la tercera division de los Mejicanos, despues que
-salieron de su tierra, siendo la primera la de Mechoacán, y la segunda
-la de Malinálco. Eran éstos que se apartaron á Tlatellúlco, de suyo
-inquietos y mal intencionados, y así hacian á sus vecinos los Mejicanos
-la peor vecindad que podian: siempre tuvieron revueltas con ellos,
-y les fueron molestos, y aun hasta hoy duran la enemistad y bandos
-antiguos. Viendo, pues, los de Tenoxtitlán, que les eran muy contrarios
-éstos de Tlatellúlco, y que iban multiplicando, con recelo y temor de
-que por tiempo viniesen á sobrepujarles, tuvieron sobre el caso larga
-consulta, y salió de acuerdo, que era bien elegir Rey, á quien ellos
-obedeciesen, y los contrarios temiesen, porque con esto estarian entre
-sí mas unidos y fuertes, y los enemigos no se les atreverian tanto.
-Puestos en elegir Rey, tomaron otro acuerdo muy importante y acertado,
-de no elegirle de entre sí mismos, por evitar disensiones, y por ganar
-con el nuevo Rey alguna de las naciones cercanas, de que se veian
-rodeados y destituídos de todo socorro. Y mirado todo, así para aplacar
-al Rey de Culhuacán, á quien tenian gravemente ofendido por haberle
-muerto y desollado la hija de su antecesor, y hecho tan pesada burla,
-como tambien por tener Rey que fuese de su sangre Mejicana, de cuya
-generacion habia muchos en Culhuacán, del tiempo que vivieron en paz
-con ellos, determinaron elegir por Rey un mancebo llamado Acamapixtli,
-hijo de un gran Príncipe Mejicano, y de una Señora, hija del Rey
-de Culhuacán. Enviáronle luego Embajadores á pedírselo con un gran
-presente, los cuales dieron su embajada en esta forma: Gran Señor,
-nosotros tus vasallos y siervos los Mejicanos, metidos y encerrados
-entre las espadañas y carrizales de la laguna, solos y desamparados de
-todas las naciones del mundo, encaminados solamente por nuestro Dios al
-sitio donde ahora estamos, que cae en la jurisdiccion de tu término,
-y del de Azcapuzálco, y del de Tezcuco, ya que nos habeis permitido
-estar en él, no queremos, ni es razon, estar sin cabeza y Señor que nos
-mande, corrija, guie y enseñe en nuestro modo de vivir, y nos defienda
-y ampare de nuestros enemigos. Por tanto acudimos á tí, sabiendo que
-en tu casa y Corte hay hijos de nuestra generacion emparentada con
-la vuestra, salidos de nuestras entrañas y de las vuestras, sangre
-nuestra y vuestra. Entre estos tenemos noticia de un nieto tuyo y
-nuestro, llamado Acamapixtli: suplicámoste nos lo des por Señor, al
-cual estimaremos como merece, pues es de la línea de los Señores
-Mejicanos, y de los Reyes de Culhuacán. El Rey, visto el negocio, y que
-no le estaba mal aliarse con los Mejicanos, que eran valientes, les
-respondió, que llevasen su nieto mucho en hora buena, aunque añadió,
-que si fuera muger no se la diera, significando el hecho tan feo que
-arriba se ha referido. Y acabó su plática con decir: Vaya mi nieto,
-y sirva á vuestro Dios, y sea su Lugar-Teniente, rija y gobierne las
-criaturas de aquel por quien vivimos, Señor de la noche y dia, y de
-los vientos. Vaya y sea Señor de el agua, y de la tierra que posee
-la nacion Mejicana; llevadle en buena hora, y mirad que le trateis
-como á hijo y nieto mio. Los Mejicanos le rindieron las gracias, y
-juntamente le pidieron le casase de su mano, y así le dió por muger
-una Señora muy principal entre ellos. Trajeron al nuevo Rey y Reina
-con la honra posible, y hiciéronles su recibimiento, saliendo cuantos
-habia, hasta los muy chiquitos, á ver su Rey, y llevándolos á unos
-palacios, que entonces eran harto pobres, y sentándolos en sus asientos
-de Reyes, luego se levantó uno de aquellos ancianos y Retóricos, de
-que tuvieron gran cuenta, y habló en esta manera: Hijo mio, Señor y
-Rey nuestro, seas muy bien venido á esta pobre casa y ciudad, entre
-estos carrizales y espadañas, adonde los pobres de tus padres, abuelos
-y parientes padecen lo que el Señor de lo criado se sabe. Mira, Señor,
-que vienes á ser amparo, sombra y abrigo de esta nacion Mejicana, por
-ser la semejanza de nuestro Dios Vitzilipúztli, por cuya causa se te
-da el mando y la jurisdiccion. Bien sabes que no estamos en nuestra
-tierra, pues la que poseemos ahora es agena, y no sabemos lo que será
-de nosotros mañana ó esotro dia. Y así considera, que no vienes á
-descansar, ni á recrearte, sino á tomar nuevo trabajo con carga tan
-pesada, que siempre te ha de hacer trabajar, siendo esclavo de toda
-esta multitud, que te cupo en suerte, y de toda esotra gente comarcana,
-á quien has de procurar de tener muy gratos y contentos, pues sabes
-vivimos en sus tierras y término. Y así cesó, con repetir seais muy
-bien venido tú y la Reina nuestra Señora á este vuestro Reino. Esta fué
-la plática del viejo, la cual, con las demás que celebran las historias
-Mejicanas, tenian por uso aprender de coro los mozos, y por tradicion
-se conservaron estos razonamientos, que algunos de ellos son dignos de
-referir por sus propias palabras. El Rey respondió dando las gracias,
-y ofreciendo su diligencia y cuidado en defenderles y ayudarles cuanto
-él pudiese. Con esto le juraron, y conforme á su modo le pusieron
-la corona de Rey, que tiene semejanza á la corona de la Señoría de
-Venecia. El nombre de este Rey primero Acamapixtli, quiere decir, Cañas
-en puño; y así su insignia es una mano, que tiene muchas saetas de
-caña.
-
-
-
-
-CAPÍTULO IX
-
-_Del extraño tributo que pagaban los Mejicanos á los de Azcapuzálco._
-
-
-Fué la eleccion del nuevo Rey tan acertada, que en poco tiempo
-comenzaron los Mejicanos á tener forma de República, y cobrar nombre
-y opinion con los extraños. Por donde sus circunvecinos, movidos de
-envidia y temor, trataron de sojuzgarlos, especialmente los Tepanécas,
-cuya cabeza era la ciudad de Azcapuzálco, á los cuales pagaban tributo,
-como gente que habia venido de fuera y moraba en su tierra. Pero el Rey
-de Azcapuzálco, con recelo del poder que iba creciendo, quiso oprimir
-á los mejicanos, y habida su consulta con los suyos, envió á decir al
-Rey Acamapixtli, que el tributo que le pagaban era poco, y que de ahí
-adelante le habian tambien de traer sabinas y sauces para el edificio
-de su ciudad, y además le habian de hacer una sementera en el agua de
-varias legumbres, y así nacida y criada se la habian de traer por
-la misma agua cada año sin faltar, donde no, que los declararía por
-enemigos, y los asolaría. De este mandato recibieron los Mejicanos
-terrible pena, pareciéndoles cosa imposible, lo que les demandaba, y
-que no era otra cosa sino buscar ocasion para destruirlos. Pero su
-Dios Vitzilipúztli les consoló apareciendo aquella noche á un viejo,
-y mandóle, que dijese á su hijo el Rey, de su parte, que no dudase de
-aceptar el tributo, que él le ayudaría, y todo sería fácil. Fué así,
-que llegado el tiempo del tributo, llevaron los Mejicanos los árboles
-que les habian mandado, y mas la sementera hecha en el agua, y llevada
-por el agua, en la cual habia mucho maiz (que es su trigo) granado ya
-con sus mazorcas, habia chili, ó ají, habia bledos, tomates, frísoles,
-chia, calabazas y otras muchas cosas, todo crecido y de sazon. Los
-que no han visto las sementeras que se hacen en la laguna de Méjico
-en medio de la misma agua, tendrán por patraña lo que aquí se cuenta,
-ó cuando mucho creerán que era encantamento del Demonio, á quien esta
-gente adoraba. Mas en realidad de verdad es cosa muy hacedera, y se ha
-hecho muchas veces, hacer sementera movediza en el agua, porque sobre
-juncia y espadaña se echa tierra en tal forma, que no la deshaga el
-agua, y allí se siembra, cultiva, crece y madura, y se lleva de una
-parte á otra. Pero el hacerse con facilidad, y en mucha cuantidad y
-muy de sazon, todo bien arguye, que el Vitzilipúztli, que por otro
-nombre se dice Patillas, anduviese por allí, mayormente cuando no
-habian hecho ni visto tal cosa. Así se maravilló mucho el Rey de
-Azcapuzálco, cuando vió cumplido lo que él habia tenido por imposible,
-y dijo á los suyos, que aquella gente tenia gran Dios, que todo les
-era fácil. Y á ellos les dijo, que pues su Dios se lo daba todo hecho,
-que queria que otro año, al tiempo del tributo, le trajesen tambien
-en la sementera un pato y una garza, con sus huevos empollados, y
-que habia de ser de suerte, que cuando llegasen habian de sacar sus
-pollos, y que no habia de ser de otra suerte, so pena de incurrir en
-su enemistad. Siguióse la congoja en los Mejicanos, que mandato tan
-soberbio y dificil requeria; mas su Dios de noche (como él solia) los
-conortó por uno de los suyos, y dijo, que todo aquello tomaba él á
-su cargo, que no tuviesen pena, y que estuviesen ciertos que vendria
-tiempo en que pagasen con las vidas los de Azcapuzálco aquellos antojos
-de nuevos tributos; pero que al presente era bien callar y obedecer. Al
-tiempo del tributo, llevando los Mejicanos cuanto se les habia pedido
-de su sementera, remaneció en la balsa (sin saber ellos como) un pato
-y una garza empollando sus huevos, y caminando llegaron á Azcapuzálco,
-donde luego sacaron sus pollos. Por donde admirado sobre manera el Rey
-de Azcapuzálco, volvió á decir á los suyos, que aquellas cosas eran
-mas que humanas, y que los Mejicanos llevaban manera de ser Señores
-de todo. Pero en fin, el órden de tributar no se aflojó un punto, y
-por no hallarse poderosos, tuvieron sufrimiento, y permanecieron en
-esta sujecion y servidumbre cincuenta años. En este tiempo acabó el
-Rey Acamapixtli, habiendo acrecentado su ciudad de Méjico de muchos
-edificios, calles y acequias, y mucha abundancia de mantenimientos.
-Reinó con mucha paz y quietud cuarenta años, celando siempre el bien y
-aumento de su República: estando para morir hizo una cosa memorable, y
-fué, que teniendo hijos legítimos, á quien pudiera dejar la sucesion
-del Reino, no lo quiso hacer, antes dejó en su libertad á la República,
-que como á él le habian libremente elegido, así eligiesen á quien les
-estuviese mejor para su buen gobierno, y amonestándoles que mirasen
-el bien de su República. Y mostrando dolor de no dejarles libres del
-tributo y sujecion, con encomendarles sus hijos y muger, hizo fin,
-dejando todo su pueblo desconsolado por su muerte.
-
-
-
-
-CAPÍTULO X
-
-_Del segundo Rey, y de lo que sucedió en su reinado._
-
-
-Hechas las exequias de el Rey difunto, los ancianos y gente principal,
-y alguna parte del comun, hicieron su junta para elegir Rey, donde el
-mas anciano propuso la necesidad en que estaban, y que convenia elegir
-por cabeza de su ciudad persona que tuviese piedad de los viejos, de
-las viudas y huérfanos, y fuese padre de la República, porque ellos
-habian de ser las plumas de sus alas, las pestañas de sus ojos, y las
-barbas de su rostro; y que era necesario fuese valeroso, pues habian
-de tener necesidad de valerse presto de sus brazos, según se lo habia
-profetizado su Dios. Fué la resolución elegir por Rey un hijo de el
-antecesor, usando en esto de tan noble término, de darle por sucesor
-á su hijo, como él lo tuvo en hacer más confianza de su República.
-Llamábase este mozo Vitzilovítli, que significa, pluma rica: pusiéronle
-corona Real, y ungiéronle, como fué costumbre hacerlo con todos sus
-Reyes, con una uncion que llamaban divina, porque era la misma con
-que ungian su Idolo. Hízole luego un Retórico una elegante plática,
-exhortándole á tener ánimo para sacarlos de los trabajos, servidumbre
-y miseria, en que vivian oprimidos de los Azcapuzálcos, y acabada,
-todos le saludaron, y le hicieron su reconocimiento. Era soltero este
-Rey, y pareció á su Consejo, que era bien casarle con hija del Rey de
-Azcapulzálco, para tenerle por amigo, y disminuir algo con esta ocasion
-de la pesada carga de los tributos que le daban; aunque temieron,
-que no se dignase darles su hija, por tenerles por vasallos. Mas
-pidiéndosela con grande humildad y palabras muy comedidas, el Rey de
-Azcapuzálco vino en ello, y les dió una hija suya llamada Ayauchiguál,
-á la cual llevaron con gran fiesta y regocijo á Méjico, é hicieron la
-ceremonia y solemnidad del casamiento, que era atar un canto de la
-capa de el hombre con otro del manto de la muger, en señal de vínculo
-de matrimonio. Naciole á esta Reina un hijo, cuyo nombre pidieron á
-su abuelo el Rey de Azcapuzálco, y echando sus suertes, como ellos
-usan, (porque eran en extremo grandes agoreros en dar nombres á sus
-hijos), mandó, que llamasen á su nieto Chimalpopóca, que quiere decir
-rodela que echa humo. Con el contento que el Rey de Azcapuzálco mostró
-del nieto, tomó por ocasion la Reina su hija, de pedirle tuviese por
-bien, pues tenia ya nieto Mejicano, de relevar á los Mejicanos de la
-carga tan grave de sus tributos, lo cual el Rey hizo de buena gana
-con parecer de los suyos, dejándoles en lugar del tributo que daban,
-obligacion de que cada año llevasen un par de patos ó unos peces en
-reconocimiento de ser sus súbditos, y estar en su tierra. Quedaron con
-esto muy aliviados y contentos los de Méjico, mas el contento les duró
-poco, porque la Reina, su protectora, murió dentro de pocos años, y
-otro año despues el Rey de Méjico Vitzilovítli, dejando de diez años
-á su hijo Chimalpopóca. Reinó trece años: murió de poca mas edad de
-treinta. Fué tenido por buen Rey, diligente en el culto de sus Dioses,
-de los cuales tenian por opinion, que eran semejanza los Reyes, y que
-la honra que se hacia á su Dios, se hacia al Rey, que era su semejanza,
-y por eso fueron tan curiosos los Reyes en el culto y veneracion de sus
-Dioses. Tambien fue sagaz en ganar las voluntades de los comarcanos,
-y trabar mucha contratacion con ellos, con que acrecentó su ciudad,
-haciendo se ejercitasen los suyos en cosas de la guerra, por la laguna,
-apercibiendo la gente para lo que andaban tramando de alcanzar, como
-presto parecerá.
-
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-
-CAPÍTULO XI
-
-_Del tercer Rey Chimalpopóca y de su cruel muerte, y ocasion de la
-guerra que hicieron los Mejicanos._
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-Por sucesor del Rey muerto eligieron los Mejicanos sobre mucho
-acuerdo á su hijo Chimalpopóca, aunque era muchacho de diez años,
-pareciéndoles que todavía les era necesario conservar la gracia del
-Rey de Azcapuzálco con hacer Rey á su nieto, y así le pusieron en
-su trono, dándole insignias de guerra, con un arco y flechas en la
-una mano, y una espada de navajas, que ellos usan, en la derecha,
-significando en esto, segun ellos dicen, que por armas pretendian
-libertarse. Pasaban los de Méjico gran penuria de agua, porque la de la
-laguna era cenagosa, y mala de beber, y para remedio de esto hicieron,
-que el Rey muchacho enviase á pedir á su abuelo el de Azcapuzálco el
-agua del cerro de Chapultepéc, que está una legua de Méjico, como
-arriba se dijo, lo cual alcanzaron liberalmente, y poniendo en ello
-diligencia, hicieron un acueducto de céspedes, estacas y carrizos,
-con que el agua llegó á su ciudad; pero por estar fundada sobre la
-laguna, y venir sobre ella el caño, en muchas partes se derrumbaba, y
-quebraba, y no podian gozar su agua como deseaban y habian menester.
-Con esta ocasion, bien sea que ellos de propósito la buscasen, para
-romper con los Tepanécas, ó bien que con poca consideracion se
-moviesen, en efecto enviaron una embajada al Rey de Azcapuzálco muy
-resuelta, diciendo, que del agua que les habia hecho merced, no podian
-aprovecharse, por habérseles desbaratado el caño por muchas partes, por
-tanto le pedian les proveyese de madera, cal y piedra, y enviase sus
-Oficiales, para que con ellos hiciesen un caño de cal y canto que no se
-desbaratase. No le supo bien al Rey este recado, y mucho menos á los
-suyos, pareciéndoles mensage muy atrevido, y mal término de vasallos
-con sus Señores. Indignados, pues, los principales del Consejo, y
-diciendo que ya aquella era mucha desvergüenza, pues no contentándose
-de que les permitiesen morar en tierra agena, y que les diesen su
-agua, querian que les fuesen á servir, que ¿qué cosa era aquella, ó de
-qué presumian gente fugitiva y metida entre espadañas? Que les habian
-de hacer entender si eran buenos para Oficiales, y que su orgullo
-se abajaría con quitarles la tierra y las vidas. Con esta plática y
-cólera se salieron, dejando al Rey, que lo tenian por algo sospechoso,
-por causa del nieto; y ellos aparte hicieron nueva consulta, de la
-cual salió mandar pregonar públicamente, que ningun Tepanéca tuviese
-comercio con Mejicano, ni fuesen á su ciudad, ni los admitiesen en la
-suya so pena de la vida. De donde se puede entender que entre éstos el
-Rey no tenia absoluto mando é imperio, y que mas gobernaba á modo de
-Consul ó Dux, que de Rey, aunque despues, con el poder, creció tambien
-el mando de los Reyes, hasta ser puro tiránico, como se verá en los
-últimos Reyes, porque entre bárbaros fué siempre así, que cuanto ha
-sido el poder, tanto ha sido el mandar. Y aun en nuestras Historias de
-España en algunos Reyes antiguos se halla el modo de reinar que los
-Tepanécas usaron. Y aun los primeros Reyes de los Romanos fueron así,
-salvo que Roma de Reyes declinó á Cónsules y Senado, hasta que despues
-volvió á Emperadores; mas los bárbaros, de Reyes moderados, declinaron
-á Tiranos, siendo el un gobierno y el otro como extremos, y el medio
-mas seguro el de Reino moderado. Mas volviendo á nuestra historia,
-viendo el Rey de Azcapuzálco la determinacion de los suyos, que era
-matar á los Mejicanos, rogoles que primero hurtasen á su nieto el
-Rey muchacho, y despues diesen en hora buena en los de Méjico. Cuasi
-todos venian en esto, por dar contento al Rey, y por tener lástima del
-muchacho; pero dos principales contradijeron reciamente, afirmando, que
-era mal consejo, porque Chimalpopóca, aunque era de su sangre, era por
-via de madre, y que la parte del padre habia de tirar de él mas. Y con
-esto concluyeron, que el primero á quien convenia quitar la vida era á
-Chimalpopóca, Rey de Méjico, y que así prometian de hacerlo. De esta
-resistencia que le hicieron, y de la determinacion con que quedaron,
-tuvo tanto sentimiento el Rey de Azcapuzcálco, que de pena y mohina
-adoleció luego, y murió poco despues. Con cuya muerte, acabando los
-Tepanécas de resolverse, acometieron una gran traicion, y una noche,
-estando el muchacho Rey de Méjico durmiendo sin guardia muy descuidado,
-entraron en su palacio los de Azcapuzálco, y con presteza mataron á
-Chimalpopóca, volviéndose sin ser sentidos. Cuando á la mañana los
-nobles Mejicanos, segun su costumbre, fueron á saludar su Rey, y le
-hallaron muerto, y con crueles heridas, alzaron un alarido y llanto,
-que cubrió toda la ciudad; y todos ciegos de ira se pusieron luego en
-armas para vengar la muerte de su Rey. Ya que ellos iban furiosos y sin
-órden, salióles al encuentro un caballero principal de los suyos, y
-procuró sosegarlos, y reportarlos con un prudente razonamiento. ¿Dónde
-vais, les dijo, ó Mejicanos? Sosegaos, y quietad vuestros corazones;
-mirad que las cosas sin consideracion no van bien guiadas, ni tienen
-buenos sucesos: reprimid la pena considerando, que aunque vuestro Rey
-es muerto, no se acabó en él la ilustre sangre de los Mejicanos. Hijos
-tenemos de los Reyes pasados, con cuyo amparo, sucediendo en el Reino,
-hareis mejor lo que pretendeis. Ahora ¿qué caudillo ó cabeza teneis,
-para que en vuestra determinacion os guie? No vais tan ciegos, reportad
-vuestros ánimos, elegid primero Rey y Señor, que os guie, esfuerce y
-anime contra vuestros enemigos. Entre tanto disimulad con cordura,
-haciendo las exequias á vuestro Rey muerto, que presente teneis, que
-despues habrá mejor coyuntura para la venganza. Con esto se reportaron,
-y para hacer las exequias de su Rey convidaron á los Señores de Tezcuco
-y á los de Culhuacán, á los cuales contaron el hecho tan feo y tan
-cruel, que los Tepanécas habian cometido, con que los movieron á
-lástima de ellos, y á indignacion contra sus enemigos. Añadieron, que
-su intento era, ó morir ó vengar tan grande maldad; que les pedian, no
-favoreciesen la parte tan injusta de sus contrarios, porque tampoco
-querian les valiesen á ellos con sus armas y gente, sino que estuviesen
-de por medio á la mira de lo que pasaba: solo para su sustento
-deseaban no les cerrasen el comercio, como habian hecho los Tepanécas.
-A estas razones los de Tezcuco y los de Culhuacán mostraron mucha
-voluntad y satisfaccion, ofreciendo sus ciudades, y todo el trato y
-rescate que quisiesen, para que á su gusto se proveyesen de bastimentos
-por tierra y agua. Tras esto les rogaron los de Méjico, se quedasen con
-ellos, y asistiesen á la eleccion del Rey, que querian hacer, lo cual
-tambien aceptaron por darles contento.
-
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-
-CAPÍTULO XII
-
-_Del cuarto Rey Izcoátl, y de la guerra contra los Tepanécas._
-
-
-Cuando estuvieron juntos todos los que se habian de hallar á la
-eleccion, levantóse un viejo, tenido por gran Orador, y segun refieren
-las historias, habló en esta manera: Fáltaos ¡ó Mejicanos! la lumbre de
-vuestros ojos, mas no la del corazon, porque dado que habeis perdido
-al que era luz y guia en esta República Mejicana, quedó la del corazon
-para considerar, que si mataron á uno, quedaron otros que podrán suplir
-muy aventajadamente la falta que aquél nos hace. No feneció aquí la
-nobleza de Méjico, ni se acabó la sangre Real. Volved los ojos, y mirad
-al derredor, y vereis en torno de vosotros la nobleza Mejicana puesta
-en orden, no uno, ni dos, sino muchos y muy excelentes Príncipes, hijos
-del Rey Acamapích, nuestro verdadero y legítimo Señor. Aqui podreis
-escoger á vuestra voluntad, diciendo: éste quiero, y estotro no quiero,
-que si perdísteis padre, aquí hallaréis padre y madre. Haced cuenta ¡ó
-Mejicanos! que por breve tiempo se eclipsó el Sol, y se obscureció la
-tierra, y que luego volvió la luz á ella. Si se obscureció Méjico con
-la muerte de vuestro Rey, salga luego el Sol, elegid otro Rey, mirad á
-quién, adonde echais los ojos, y á quién se inclina vuestro corazon,
-que ese es el que elige vuestro Dios Vitzilipúztli; y dilatando mas
-esta plática, concluyó el Orador con mucho gusto de todos. Salió de la
-consulta elegido por Rey Izcoált, que quiere decir, culebra de navajas,
-el cual era hijo del primer Rey Acamapích, habido en una esclava
-suya; y aunque no era legítimo, le escogieron, porque en costumbres,
-en valor y esfuerzo era el mas aventajado de todos. Mostraron gran
-contento todos, y mas los de Tezcuco, porque su Rey estaba casado con
-una hermana de Izcoált. Coronado, y puesto en su asiento Real, salió
-otro Orador, que trató copiosamente de la obligacion que tenia el Rey
-á su República, y del ánimo que habia de mostrar en los trabajos,
-diciendo, entre otras razones, así: Mira que ahora estamos pendientes
-de tí, ¿has por ventura de dejar caer la carga que está sobre tus
-hombros? ¿Has de dejar perecer al viejo y á la vieja? ¿Al huérfano
-y á la viuda? Ten lástima de los niños que andan gateando por el
-suelo, los cuales perecerán, si nuestros enemigos prevalecen contra
-nosotros. Ea, Señor, comienza á descoger y tender tu manto, para tomar
-á cuestas á tus hijos, que son los pobres y gente popular, que están
-confiados en la sombra de tu manto, y en el frescor de tu benignidad.
-Y á este tono otras muchas palabras, las cuales, como en su lugar se
-dijo, tomaban de coro para ejercicio suyo los mozos, y despues las
-enseñaban como leccion á los que de nuevo aprendian aquella facultad
-de Oradores. Ya entonces los Tepanécas estaban resueltos de destruir
-toda la nacion Mejicana, y para el efecto tenian mucho aparato: por lo
-cual el nuevo Rey trató de romper la guerra, y venir á las manos con
-los que tanto les habian agraviado. Mas el comun del pueblo, viendo
-que los contrarios les sobrepujaban en mucho número, y en todos los
-pertrechos de guerra, llenos de miedo, fuéronse al Rey, y con gran
-ahinco le pidieron, no emprendiese guerra tan peligrosa, que seria
-destruir su pobre ciudad y gente. Preguntados, pues, qué medio querian
-que se tomase, respondieron, que el nuevo Rey de Azcapuzálco era
-piadoso, que le pidiesen paz, y se ofreciesen á servirle, y que los
-sacase de aquellos carrizales, y les diese casas y tierras entre los
-suyos, y fuesen todos de un Señor; y que para recabar esto, llevasen á
-su Dios en sus andas por intercesor. Pudo tanto este clamor del pueblo,
-mayormente habiendo algunos de los nobles aprobado su parecer, que
-se mandaron llamar los Sacerdotes, y aprestar las andas con su Dios,
-para hacer la jornada. Ya que esto se ponia á punto, y todos pasaban
-por este acuerdo de paces, y sujetarse á los Tepanécas, descubrióse de
-entre la gente un mozo de gentil brio, y gallardo, que con mucha osadía
-les dijo: ¿Que es esto, Mejicanos? ¿Estáis locos? ¿Cómo tanta cobardía
-ha de haber, que nos hemos de ir á rendir así á los de Azcapuzálco? y
-vuelto al Rey le dijo: ¿Cómo, Señor, permites tal cosa? habla á ese
-pueblo, y dile, que deje buscar medio para nuestra defensa y honor, y
-que no nos pongamos tan necia y afrentosamente en las manos de nuestros
-enemigos. Llamábase este mozo Tlacaellél, sobrino del mismo Rey, y fué
-el mas valeroso Capitan, y de mayor consejo, que jamás los Mejicanos
-tuvieron, como adelante se verá. Reparando, pues, Izcoált con lo que
-el sobrino tan prudentemente le dijo, detuvo al pueblo, diciendo, que
-le dejasen probar primero otro medio mas honroso y mejor. Y con esto
-vuelto á la nobleza de los suyos, dijo: Aquí estais todos los que
-sois mis deudos, y lo bueno de Méjico: el que tiene ánimo para llevar
-un mensage mío á los Tepanécas, levántese. Mirándose unos á otros
-estuviéronse quedos, y no hubo quien quisiese ofrecerse al cuchillo.
-Entonces el mozo Tlacaellél, levantándose, se ofreció á ir, diciendo,
-que pues habia de morir, que importaba poco ser hoy ó mañana, que
-¿para cuál ocasion mejor se habia de guardar? que allí estaba, que le
-mandase lo que fuese servido. Y aunque todos juzgaron por temeridad
-el hecho, todavia el Rey se resolvió en enviarle, para que supiese
-la voluntad y disposicion del Rey de Azcapuzálco, y de su gente,
-teniendo por mejor aventurar la vida de su sobrino, que el honor de
-su República. Apercibido Tlacaellél, tomó su camino, y llegando á las
-guardias, que tenían órden de matar cualquier Mejicano que viniese, con
-artificio les persuadió le dejasen entrar al Rey; el cual se maravilló
-de verle, y oída su embajada que era pedirle paz con honestos medios,
-respondió, que hablaria con los suyos, y que volviese otro dia por la
-respuesta; y demandando Tlacaellél seguridad, ninguna otra le pudo dar,
-sino que usase de su buena diligencia: con esto volvió á Méjico, dando
-su palabra á los guardas de volver. El Rey de Méjico, agradeciéndole
-su buen ánimo, le tornó á enviar por la respuesta, la cual, si fuese
-de guerra, le mandó dar al Rey de Azcapuzálco ciertas armas para que
-se defendiese, y untarle y emplumarle la cabeza, como hacian á hombres
-muertos, diciéndole, que, pues no queria paz, le habian de quitar la
-vida á él y á su gente. Y aunque el Rey de Azcapuzálco quisiera paz,
-porque era de buena condicion, los suyos le embravecieron de suerte,
-que la respuesta fué de guerra rompida. Lo cual oído por el mensagero,
-hizo todo lo que su Rey le habia mandado, declarando con aquella
-ceremonia de dar armas y untar al Rey con la uncion de muertos, que de
-parte de su Rey le desafiaba. Por lo cual todo pasó ledamente el de
-Azcapuzálco, dejándose untar y emplumar, y en pago dió al mensagero
-unas muy buenas armas. Y con esto le avisó no volviese á salir por
-la puerta del Palacio, porque le aguardaba mucha gente para hacerle
-pedazos, sino que por un portillo, que habia abierto en un corral de
-su Palacio, se saliese secreto. Cumpliólo así el mozo, y rodeando por
-caminos ocultos, vino á ponerse en salvo á vista de las guardas. Y
-desde allí los desafió, diciendo: ¡Há Tepanécas! ¡há Azcapuzálcas,
-qué mal haceis vuestro oficio de guardar! pues sabed que habeis todos
-de morir, y que no ha de quedar Tepanéca á vida. Con esto las guardas
-dieron en él, y él se hubo tan valerosamente, que mató algunos de
-ellos, y viendo que cargaba gente, se retiró gallardamente á su ciudad,
-donde dió la nueva que la guerra era ya rompida sin remedio, y los
-Tepanécas y su Rey quedaban desafiados.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIII
-
-_De la batalla que dieron los Mejicanos á los Tepanécas, y de la gran
-victoria que alcanzaron._
-
-
-Sabido el desafio por el vulgo de Méjico, con la acostumbrada cobardía
-acudieron al Rey, pidiéndole licencia, que ellos se querian salir de
-su ciudad, porque tenian por cierta su perdicion. El Rey los consoló
-y animó, prometiéndoles que les daria libertad vencidos sus enemigos,
-y que no dudasen de tenerse por vencedores. El pueblo replicó: y si
-fuéredes vencido, ¿qué haremos? Si fuéremos vencidos, respondió él,
-nos obligamos desde ahora de ponernos en vuestras manos, para que nos
-mateis y comais nuestras carnes en tiestos sucios, y os vengueis de
-nosotros. Pues así será, dijeron ellos, si perdeis la victoria; y si
-la alcanzais, desde aquí nos ofrecemos á ser vuestros tributarios, y
-labraros vuestras casas, y haceros vuestras sementeras, y llevaros
-vuestras armas y vuestras cargas cuando fuéredes á la guerra,
-para siempre jamás nosotros y nuestros descendientes. Hechos estos
-conciertos entre los plebeyos y los nobles, (los cuales cumplieron
-despues de grado, ó por fuerza, tan por entero como lo prometieron)
-el Rey nombró por su Capitan general á Tlacaellél; y puesto en órden
-todo su campo por sus escuadras, dando el cargo de Capitanes á los mas
-valerosos de sus parientes y amigos, hízoles una muy avisada y ardiente
-plática, con que les añadió al corage que ellos ya se tenian, que no
-era pequeño, y mandó que estuviesen todos al órden del General que
-habia nombrado. El cual hizo dos partes su gente, y á los mas valerosos
-y osados mandó que en su compañía arremetiesen los primeros; y todo el
-resto se estuviese quedo con el Rey Izcoalt, hasta que viesen á los
-primeros romper por sus enemigos. Marchando, pues, en órden, fueron
-descubiertos los de Azcapuzálco, y luego ellos salieron con furia de
-su ciudad, llevando gran riqueza de oro y plata, y plumería galana, y
-armas de mucho valor, como los que tenian el imperio de toda aquella
-tierra. Hizo Izcoált señal en un atambor pequeño que llevaba en las
-espaldas; y luego alzando gran grita, y apellidando Méjico, Méjico
-dieron en los Tepanécas; y aunque eran en número sin comparacion
-superiores, los rompieron, é hicieron retirar á su ciudad. Y acudiendo
-los que habian quedado atrás, y dando voces Tlacaellél, victoria,
-victoria, todos de golpe se entraron por la ciudad, donde, por mandado
-del Rey, no perdonaron á hombre, ni á viejos, ni mugeres, ni niños,
-que todo lo metieron á cuchillo, y robaron y saquearon la ciudad,
-que era riquísima. Y no contentos con esto, salieron en seguimiento
-de los que habian huido y acogido á la aspereza de las sierras, que
-estaban allí vecinas, dando en ellos, y haciendo cruel matanza. Los
-Tepanécas, desde un monte donde se habian retirado, arrojaron las
-armas, y pidieron las vidas; ofreciéndose á servir á los Mejicanos, y
-darles tierras, sementeras, piedra, cal y madera, y tenerlos siempre
-por Señores, con lo cual Tlacaellél mandó retirar su gente, y cesar de
-la batalla, otorgándoles las vidas debajo de las condiciones puestas,
-haciéndoselas jurar solemnemente. Con tanto se volvieron á Azcapuzálco,
-y con sus despojos muy ricos y victoriosos á la ciudad de Méjico. Otro
-dia mandó el Rey juntar los principales y el pueblo, y repitiéndoles el
-concierto que habian hecho los plebeyos, preguntóles ¿si eran contentos
-de pasar por él? Los plebeyos dijeron, que ellos lo habian prometido,
-y los nobles muy. bien merecido, y que así eran contentos de servirles
-perpetuamente, y de esto hicieron juramento, el cual inviolablemente
-se ha guardado. Hecho esto, Izcoatl volvió á Azcapuzálco, y con
-consejo de los suyos repartió todas las tierras de los vencidos, y sus
-haciendas entre los vencedores. La principal parte cupo al Rey: luego
-á Tlacaellél: despues á los demás nobles, segun se habia señalado en
-la guerra: á algunos plebeyos tambien dieron tierras, porque se habian
-habido como valientes: á los demás dieron de mano, y echáronlos por
-ahí como á gente cobarde. Señalaron tambien tierras de comun para los
-barrios de Méjico, á cada uno las suyas, para que con ellas acudiesen
-al culto y sacrificio de sus Dioses. Este fue el orden que siempre
-guardaron de ahí adelante en el repartir las tierras y despojos de
-los que vencian y sujetaban. Con esto los de Azcapuzálco quedaron tan
-pobres, que ni aun sementera para sí tuvieron; y lo mas recio fué
-quitarles su Rey, y el poder tener otro, sino solo al Rey de Méjico.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIV
-
-_De la guerra y victoria que tuvieron los Mejicanos de la ciudad de
-Cuyoacan._
-
-
-Aunque lo principal de los Tepanécas era Azcapuzálco, habia tambien
-otras ciudades, que tenian entre ellos Señores propios, como Tacuba
-y Cuyoacán. Estos, visto el estrago pasado, quisieran que los de
-Azcapuzálco renovaran la guerra contra Mejicanos, y viendo que no
-salian á ello como gente del todo quebrantada, trataron los de Cuyoacán
-de hacer por sí la guerra, para lo cual procuraron incitar á las otras
-naciones comarcanas, aunque ellas no quisieron moverse, ni trabar
-pendencia con los Mejicanos. Mas creciendo el ódio y envidia de su
-prosperidad, comenzaron los de Cuyoacán á tratar mal á las mugeres
-Mejicanas, que iban á sus mercados, haciendo mofa de ellas, y lo mismo
-de los hombres que podian maltratar, por donde vedó el Rey de Méjico,
-que ninguno de los suyos fuese á Cuyoacán, ni admitiesen en Méjico
-ninguno de ellos. Con esto acabaron de resolverse los de Cuyoacán
-en darles guerra, y primero quisieron provocarles con alguna burla
-afrentosa. Y fue, convidarles á una fiesta suya solemne, donde despues
-de haberles dado una muy buena comida, y festejado con gran baile á
-su usanza, por fruta de postre les enviaron ropas de mujeres, y les
-constriñeron á vestírselas, y volverse así con vestidos mugeriles á
-su ciudad, diciéndoles, que de puro cobardes y mugeriles, habiéndoles
-ya provocado, no se habian puesto en armas. Los de Méjico, dicen, que
-les hicieron en recompensa otra burla pesada, de darles á las puertas
-de su ciudad de Cuyoacán, ciertos humazos con que hicieron malparir á
-muchas mugeres, y enfermar mucha gente. En fin, paró la cosa en guerra
-descubierta, y se vinieron los unos á los otros á dar la batalla de
-todo su poder, en la cual alcanzó la victoria el ardid y esfuerzo de
-Tlacaellél, porque dejando al Rey Izcoált peleando con los de Cuyoacán,
-y cargando sobre ellos les hizo retirar á su ciudad, y viendo que
-pretendian acogerse al templo, que era muy fuerte, con otros tres
-valientes soldados rompió por ellos, y les ganó la delantera, y tomó el
-templo, y se lo quemó, y forzó á huir por los campos, donde haciendo
-gran riza en los vencidos, les fueron siguiendo por diez leguas la
-tierra adentro, hasta que en un cerro, soltando las armas y cruzando
-las manos, se rindieron á los Mejicanos, y con muchas lágrimas les
-pidieron perdon del atrevimiento que habian tenido en tratarles como á
-mugeres, y ofreciéndose por esclavos, al fin les perdonaron. De esta
-victoria volvieron con riquísimos despojos los Mejicanos, de ropas,
-armas, oro, plata, joyas y plumeria lindísima, y gran suma de cautivos.
-Señaláronse en este hecho, sobre todos, tres principales de Culhuacán,
-que vinieron á ayudar á los Mejicanos, por ganar honra; despues de
-reconocidos por Tlacaellél, y probados por fieles, dándoles las divisas
-Mejicanas, los tuvo siempre á su lado peleando ellos con gran esfuerzo.
-Vióse bien, que á estos tres, con el General, se debia toda la
-victoria, porque de todos cuantos cautivos hubo, se halló, que de tres
-partes las dos eran de estos cuatro. Lo cual se averiguó facilmente
-por el ardid que ellos tuvieron, que en prendiendo alguno, luego le
-cortaban un poco del cabello, y lo entregaban á los demás, y hallaron
-ser los del cabello cortado en el exceso que he dicho. Por donde
-ganaron gran fama de valientes, y como á vencedores les honraron, con
-darles de los despojos y tierras partes muy aventajadas, como siempre
-lo usaron los Mejicanos: por donde se animaban tanto los que peleaban,
-á señalarse por las armas.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XV
-
-_De la guerra y victoria que hubieron los Mejicanos de los Suchimílcos._
-
-
-Rendida ya la nacion de los Tepanécas, tuvieron los Mejicanos ocasion
-de hacer lo propio de los Suchimílcos, que como está ya dicho, fueron
-los primeros de aquellas siete cuevas ó linages, que poblaron la
-tierra. La ocasion no la buscaron los Mejicanos, aunque como vencedores
-podian presumir de pasar adelante, sino los Suchimílcos escarvaron para
-su mal, como acaece á hombres de poco saber, y demasiada diligencia,
-que por prevenir el daño que imaginan, dan en él. Parecióles á los de
-Suchimílco, que con las victorias pasadas los Mejicanos tratarían de
-sujetarlos, y platicando esto entre sí, y habiendo quien dijese, que
-era bien reconocerles por superiores, y aprobar su ventura, prevaleció
-al fin el parecer contrario, de anticiparse y darles la batalla. Lo
-cual entendido por Izcoált, Rey de Méjico, envió su General Tlacaellél
-con su gente, y vinieron á darse la batalla en el mismo campo,
-donde partian términos. La cual, aunque en gente y aderezos no era
-muy desigual de ambas partes, fuélo mucho en el orden y concierto de
-pelear, porque los Suchimílcos acometiéronles todos juntos de monton
-sin órden. Tlacaellél tuvo á los suyos repartidos por escuadrones con
-gran concierto, y así presto desbarataron á sus contrarios, y los
-hicieron retirar á su ciudad, la cual de presto tambien entraron,
-siguiéndoles hasta encerrarlos en el templo, y de allí con fuego les
-hicieron huir á los montes, y rendirse finalmente cruzadas las manos.
-Volvió el Capitan Tlacaellél con gran triunfo. Saliéndole á recibir
-los Sacerdotes con su música de flautas, é incensándole á él y á
-los Capitanes principales, haciendo otras ceremonias y muestras de
-alegria que usaban, y el Rey con ellos, todos se fueron al templo á
-darle gracias á su falso Dios, que de esto fue siempre el Demonio muy
-codicioso, de alzarse con la honra de lo que él no habia hecho, pues
-el vencer y reinar lo da no él, sino el verdadero Dios, á quien le
-parece. El dia siguiente fué el Rey Izcoált á la ciudad de Suchimílco,
-y se hizo jurar por Rey de los Suchimílcos, y por consolarles prometió
-hacerles bien, y en señal de esto les dejó mandado hiciesen una gran
-calzada, que atravesase desde Méjico á Suchimílco, que son cuatro
-leguas, para que así hubiese entre ellos mas trato y comunicacion. Lo
-cual los Suchimílcos hicieron, y á poco tiempo les pareció tan bien
-el gobierno y buen tratamiento de los Mejicanos, que se tuvieron por
-muy dichosos en haber trocado Rey y República. No escarmentaron, como
-era razon, algunos comarcanos, llevados de la envidia ó del temor á su
-perdicion. Cuytlaváca era una ciudad puesta en la laguna, cuyo nombre
-y habitacion, aunque diferente, hoy dura: eran éstos muy diestros en
-barquear la laguna, y parecióles que por agua podian hacer daño á
-Méjico, lo cual visto por el Rey, quisiera que su ejército saliera
-á pelear con ellos. Mas Tlacaellél, teniendo en poco la guerra, y
-por cosa de afrenta tomarse tan de propósito con aquéllos, ofreció
-de vencerlos con solos muchachos, y así lo puso por obra. Fuese al
-templo, y sacó del recogimiento de él los mozos que le parecieron,
-y tomó desde diez á diez y ocho años los muchachos que halló, que
-sabian guiar barcos ó canoas, y dándoles ciertos avisos y órden de
-pelear, fué con ellos á Cuytlaváca, donde con sus ardides apretó á
-sus enemigos de suerte, que les hizo huir, y yendo en su alcance, el
-Señor de Cuytlaváca le salió al camino, rindiéndose á sí y á su ciudad
-y gente, y con esto cesó el hacerles mas mal. Volvieron los muchachos
-con grandes despojos y muchos cautivos para sus sacrificios, y fueron
-recibidos solemnísimamente con gran procesion, músicas y perfumes,
-y fueron á adorar su Idolo, tomando tierra, y comiendo de ella; y
-sacándose sangre de las espinillas con las lancetas los Sacerdotes, y
-otras supersticiones que en cosas de esta cualidad usaban. Quedaron
-los muchachos muy honrados y animados, abrazándoles y besándoles el
-Rey, y sus deudos y parientes acompañándoles, y en toda la tierra sonó,
-que Tlacaellél con muchachos habia vencido la ciudad de Cuytlaváca.
-La nueva de esta victoria y la consideracion de las pasadas, abrió
-los ojos á los de Tezcuco, gente principal y muy sabia para su modo
-de saber, y así el primero que fue de parecer se debian sujetar al
-Rey de Méjico, y convidarle con su ciudad, fue el Rey de Tezcuco, y
-con aprobacion de su Consejo enviaron Embajadores muy Retóricos con
-señalados presentes á ofrecerse por súbditos, pidiéndole su buena paz y
-amistad. Esta se aceptó gratamente, aunque por consejo de Tlacaellél,
-para efectuarse, se hizo ceremonia que los de Tezcuco salian á campo
-con los de Méjico, y se combatian y rendian al fin, que fue un auto y
-ceremonia de guerra, sin que hubiese sangre ni heridas de una y otra
-parte. Con esto quedó el Rey de Méjico por supremo señor de Tezcuco,
-y no quitándoles su Rey, sino haciéndole del supremo Consejo suyo;
-y así se conservó siempre hasta el tiempo de Motezuma II, en cuyo
-Reino entraron los Españoles. Con haber sujetado la ciudad y tierra
-de Tezcuco, quedó Méjico por Señora de toda la tierra, y pueblos que
-estaban en torno de la laguna, donde ella está fundada. Habiendo, pues,
-gozado de esta prosperidad, y reinado doce años, adoleció Izcoált, y
-murió, dejando en gran crecimiento el reino que le habian dado, por el
-valor y consejo de su sobrino Tlacaellél (como está referido), el cual
-tuvo por mejor hacer Reyes, que serlo él, como ahora se dirá.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVI
-
-_Del quinto Rey de Méjico, llamado Motezuma, primero de este nombre._
-
-
-La eleccion del nuevo Rey tocaba á los cuatro Electores principales
-(como en otra parte se dijo), y juntamente, por especial privilegio, al
-Rey de Tezcuco y al Rey de Tacuba. A estos seis juntó Tlacaellél, como
-quien tenia suprema autoridad, y propuesto el negocio, salió electo
-Motezuma, primero de este nombre, sobrino del mismo Tlacaellél. Fue su
-eleccion muy acepta, y así se hicieron solemnísimas fiestas con mayor
-aparato que á los pasados. Luego que lo eligieron, le llevaron con gran
-acompañamiento al templo, y delante del brasero, que llamaban divino,
-en que siempre habia fuego de dia y de noche, le pusieron un trono
-Real, y atavíos de Rey: allí con unas puntas de tigre y de venado, que
-para esto tenian, sacrificó el Rey á su Idolo sacándose sangre de las
-orejas, de los molledos y de las espinillas, que así gustaba el Demonio
-de ser honrado. Hicieron sus arengas allí los Sacerdotes, y ancianos
-y Capitanes, dándole todos el parabien. Usábanse en tales elecciones
-grandes banquetes y bailes, y mucha cosa de luminarias. E introdújose
-en tiempo de este Rey, que para la fiesta de su coronacion fuese él
-mismo en persona á mover guerra á alguna parte, de donde trajese
-cautivos, con que se hiciesen solemnes sacrificios, y desde aquel
-dia quedó esto por ley. Así fue Motezuma á la Provincia de Chálco,
-que se habian declarado por enemigos, donde peleando valerosamente
-hubo gran suma de cautivos, con que ofreció un insigne sacrificio el
-dia de su coronacion, aunque por entonces no dejó del todo rendida y
-allanada la Provincia de Chálco, que era de gente belicosa. Este dia
-de la coronacion acudian de diversas tierras, cercanas y remotas, á
-ver las fiestas, y á todos daban abundantes y principales comidas, y
-vestian á todos, especialmente á los pobres, de ropas nuevas. Para
-lo cual el mismo dia entraban por la ciudad los tributos del Rey
-con gran órden y aparato, ropa de toda suerte, cacao, oro, plata,
-plumería rica, grandes fardos de algodón, ají, pepitas, diversidad de
-legumbres, muchos géneros de pescados de mar y de rios, cuantidad de
-frutas, y caza sin cuento, sin los innumerables presentes, que los
-Reyes y Señores enviaban al nuevo Rey. Venia todo el tributo por sus
-cuadrillas, segun diversas Provincias: iban delante los Mayordomos
-y Cobradores con diversas insignias: todo esto con tanto órden y con
-tanta policía, que era no menos de ver la entrada de los tributos, que
-toda la demas fiesta. Coronado el Rey, dióse á conquistar diversas
-Provincias, y siendo valeroso y virtuoso llegó de mar á mar, valiéndose
-en todo del consejo y astucia de su General Tlacaellél, á quien amó y
-estimó mucho, como era razon. La guerra en que mas se ocupó, y con mas
-dificultad, fue la de la Provincia de Chálco, en la cual acaecieron
-grandes cosas. Fue una bien notable, que habiéndole cautivado un
-hermano suyo, pretendieron los Chálcas hacerle su Rey, y para ello le
-enviaron recados muy comedidos y obligatorios. El viendo su porfia les
-dijo, que si en efecto querian alzarle por Rey, levantasen en la plaza
-un madero altísimo, y en lo alto de él le hiciesen un tabladillo, donde
-él subiese. Creyendo era ceremonia de quererse mas ensalzar, lo cual
-pusieron así por obra, y juntando él todos sus Mejicanos al derredor
-del madero, subió en lo alto con un ramillete de flores en la mano, y
-desde allí habló á los suyos en esta forma: ¡O valerosos Mejicanos!
-éstos me quieren alzar por Rey suyo; mas no permitan los Dioses, que
-yo por ser Rey, haga traicion á mi patria: antes quiero que aprendais
-de mí; dejaros antes morir, que pasaros á vuestros enemigos: diciendo
-esto, se arrojó é hizo mil pedazos. De cuyo espectáculo cobraron tanto
-horror y enojo los Chálcas, que luego dieron en los Mejicanos, y allí
-los acabaron á lanzadas como á gente fiera é inexorable, diciendo,
-que tenian endemoniados corazones. La noche siguiente acaeció oir dos
-buhos dando ahullidos tristes el uno al otro, con que los de Chálco
-tomaron por agüero, que habian de ser presto destruidos. Y fue así,
-que el Rey Motezuma vino en persona sobre ellos con todo su poder, y
-los venció, y arruinó todo su Reino: y pasando la sierra nevada fue
-conquistando hasta la mar del Norte, y dando vuelta hácia la del Sur
-tambien ganó y sujetó diversas Provincias, de manera, que se hizo
-poderosísimo Rey: todo esto con el ayuda y consejo de Tlacaellél, á
-quien se debe cuasi todo el Imperio Mejicano. Con todo fue de parecer
-(y así se hizo) que no se conquistase la Provincia de Tlascala, porque
-tuviesen allí los Mejicanos frontera de enemigos, donde ejercitasen
-las armas los mancebos de Méjico, y juntamente tuviesen copia de
-cautivos, de que hacer sacrificios á sus Idolos, que como ya se ha
-visto, consumian gran suma de hombres en ellos, y éstos habian de ser
-forzoso tomados en guerra. A este Rey Motezuma, ó por mejor decir, á su
-General Tlacaellél, se debe todo el orden y policía que tuvo Méjico,
-de Consejos, Consistorios y Tribunales para diversas causas, en que
-hubo gran órden, y tanto número de Consejos, y de Jueces, como en
-cualquiera República de las mas floridas de Europa. Este mismo Rey puso
-su casa Real en gran autoridad, haciendo muchos y diversos Oficiales,
-y servíase con gran ceremonia y aparato. En el culto de sus Idolos
-no se señaló menos, ampliando el número de Ministros, é instituyendo
-nuevas ceremonias, y teniendo observancia extraña en su ley y vana
-supersticion. Edificó aquel gran templo á su Dios Vitzilipúztli, de que
-en otro libro se hizo mencion. En la dedicacion de el templo ofreció
-innumerables sacrificios de hombres, que él en varias victorias habia
-habido. Finalmente, gozando de grande prosperidad de su Imperio,
-adoleció y murió habiendo reinado veinte y ocho años, bien diferente de
-su sucesor Tizocíc, que ni en valor, ni en buena dicha le pareció.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVII
-
-_Que Tlacaellél no quiso ser Rey, y de la eleccion y sucesos de
-Tizocíc._
-
-
-Juntáronse los cuatro Diputados con los Señores de Tezcuco y Tacuba;
-y presidiendo Tlacaellél, procedieron á hacer eleccion de Rey, y
-encaminando todos sus votos á Tlacaellél, como quien merecia mejor
-aquel cargo que otro alguno, él lo rehusó con razones eficaces, que
-persuadieron á elegir otro. Porque decia él, que era mejor para la
-República que otro fuese Rey, y él fuese su ejecutor y coadjutor, como
-lo habia sido hasta entonces, que no cargar todo sobre él solo, pues
-sin ser Rey, era cierto que habia de trabajar por su República, no
-menos que si lo fuese. No es cosa muy usada no admitir el supremo lugar
-y mando, y querer el cuidado y trabajo, y no la honra y potestad; ni
-aun acaece que el que puede por sí manejarlo todo, huelgue que otro
-tenga la principal mano, á trueque que el negocio de la República salga
-mejor. Este bárbaro en esto hizo ventaja á los muy sabios Romanos y
-Griegos, y sino díganlo Alejandro y Julio Cesar, que al uno se le hizo
-poco mandar un mundo, y á los mas queridos y leales de los suyos sacó
-la vida á crueles tormentos, por livianas sospechas de que querian
-reinar. Y el otro se declaró por enemigo de su patria, diciendo, que
-si se habia de torcer del derecho, por solo reinar se habia de torcer:
-tanta es la sed que los hombres tienen de mandar. Aunque el hecho
-de Tlacaellél tambien pudo nacer de una demasiada confianza de sí,
-pareciéndole que sin ser Rey lo era, pues cuasi mandaba á los Reyes; y
-aun ellos le permitian traer cierta insignia como tiara, que á solos
-los Reyes pertenecia. Mas con todo, merece alabanza este hecho, y mayor
-su consideracion, de tener en mas el poder mejor ayudar á la República
-siendo súbdito, que siendo supremo Señor; pues en efecto es ello asi,
-que como en una comedia aquél merece mas gloria, que toma y representa
-el personage que mas importa, aunque sea de pastor ó villano, y deja
-el de Rey ó Capitan á otro que lo sabe hacer, así en buena Filosofía
-deben los hombres mirar mas el bien comun, y aplicarse al oficio y
-estado que entienden mejor. Pero esta Filosofía es mas remontada de
-lo que al presente se platica. Y con tanto, pasemos á nuestro cuento
-con decir, que en pago de su modestia, y por el respeto que le tenian
-los Electores Mejicanos, pidieron á Tlacaellél, que pues no queria
-reinar, dijese quien le parecia reinase. El dió su voto á un hijo del
-Rey muerto, muy muchacho, por nombre Tizocíc, y respondiéronle, que
-eran muy flacos hombros para tanto peso: respondió, que los suyos
-estaban allí para ayudarle á llevar la carga, como habia hecho con los
-pasados; con esto se resumieron, y salió electo el Tizocíc, y con él
-se hicieron las ceremonias acostumbradas. Horadáronle la nariz, y por
-gala pusiéronle allí una esmeralda, y esa es la causa que en sus libros
-de los Mejicanos se denota este Rey por la nariz horadada. Este salió
-muy diferente de su padre y antecesor, porque le notaron por hombre
-poco belicoso y cobarde: fue para coronarse á debelar una provincia
-que estaba alzada; y en la jornada perdió mucho mas de su gente, que
-cautivó de sus enemigos; con todo eso volvió diciendo traia el número
-de cautivos que se requeria para los sacrificios de su coronacion; y
-así se coronó con gran solemnidad. Pero los Mejicanos, descontentos de
-tener Rey poco animoso y guerrero, trataron de darle fin con ponzoña,
-y así no duró en el Reino mas de cuatro años. Donde se ve bien, que
-los hijos no siempre sacan con la sangre el valor de los padres, y
-que cuanto mayor ha sido la gloria de los predecesores, tanto mas es
-aborrecible el desvalor y vileza de los que suceden en el mando, y no
-en el merecimiento. Pero restauró bien esta pérdida otro hermano del
-muerto, hijo tambien del gran Motezuma, el cual se llamó Axayaca, y por
-parecer de Tlacaellél fue electo, acertando mas en éste que el pasado.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XVIII
-
-_De la muerte de Tlacaellél y hazañas de Axayaca, séptimo Rey de
-Méjico._
-
-
-Ya era muy viejo en este tiempo Tlacaellél, y como tal le traian en
-una silla á hombros, para hallarse en las consultas y negocios que
-se ofrecian. En fin adoleció, y visitándole el nuevo Rey, que aun no
-estaba coronado, y derramando muchas lágrimas, por parecerle que perdia
-en él padre y padre de su patria. Tlacaellél le encomendó ahincadamente
-á sus hijos, especialmente al mayor, que habia sido valeroso en las
-guerras que habia tenido. El Rey le prometió de mirar por él; y para
-mas consolar al viejo, allí delante de él le dió el cargo é insignias
-de su Capitan general, con todas las preeminencias de su padre, de
-que el viejo quedó tan contento, que con él acabó sus dias, que si no
-hubieran de pasar de allí á los de la otra vida, pudieran contarse por
-dichosos, pues de una pobre y abatida ciudad, en que nació, dejó por
-su esfuerzo fundado un Reino tan grande, tan rico y tan poderoso. Como
-á tal fundador cuasi de todo aquel Imperio le hicieron las exequias
-los Mejicanos, con mas aparato y demostracion que á ninguno de los
-Reyes habian hecho. Para aplacar el llanto, por la muerte de este su
-Capitan, de todo el pueblo Mejicano, acordó Axayaca hacer luego jornada
-como se requeria para ser coronado. Y con gran presteza paso con su
-campo á la provincia de Teguantepéc, que dista de Méjico doscientas
-leguas, y en ella dió batalla á un poderoso é innumerable ejército,
-que así de aquella provincia, como de las comarcanas, se habian
-juntado contra Méjico. El primero que salió delante de su campo fué
-el mismo Rey, desafiando á sus contrarios, de los cuales, cuando le
-acometieron, fingió huir hasta traerlos á una emboscada, donde tenia
-muchos soldados cubiertos con paja: éstos salieron á deshora, y los
-que iban huyendo revolvieron de suerte, que tomaron en medio á los de
-Teguantepéc, y dieron en ellos, haciendo cruel matanza, y prosiguiendo
-asolaron su ciudad y su templo, y á todos los comarcanos dieron
-castigo riguroso. Y sin parar fueron conquistando hasta Guatulco,
-puerto hoy dia muy conocido en el mar del sur. De esta jornada volvió
-Axayaca con grandísima presa y riquezas á Méjico, donde se coronó
-soberbiamente, con excesivo aparato de sacrificios, de tributos y de
-todo lo demás, acudiendo todo el mundo á ver su coronacion. Recibian
-la corona los Reyes de Méjico de mano de los Reyes de Tezcuco, y era
-esta preeminencia suya. Otras muchas empresas hizo, en que alcanzó
-grandes victorias, y siempre siendo él el primero que guiaba su gente y
-acometia á sus enemigos, por donde ganó nombre de muy valiente Capitan.
-Y no se contentó con rendir á los extraños, sino que á los suyos
-rebeldes les puso freno, cosa que nunca sus pasados habian podido,
-ni osado. Ya se dijo arriba, como se habian apartado de la República
-Mejicana algunos inquietos y mal contentos, que fundaron otra ciudad
-muy cerca de Méjico, la cual llamaron Tlatellúlco, y fué donde es ahora
-Santiago. Estos alzados hicieron bando por si, y fueron multiplicando
-mucho, y jamás quisieron reconocer á los Señores de Méjico, ni
-prestarles obediencia. Envió, pues, el Rey Axayaca á requerirles no
-estuviesen divisos, sino que, pues eran de una sangre y un pueblo, se
-juntasen y reconociesen al Rey de Méjico. A este recado respondió
-el Señor de Tlatellúlco con gran desprecio y soberbia, desafiando al
-Rey de Méjico para combatir de persona á persona; y luego apercibió
-su gente, mandando á una parte de ella esconderse entre las espadañas
-de la laguna, y para estar mas encubiertos, ó para hacer mayor burla
-á los de Méjico, mandóles tomar disfraces de cuervos, de ansares,
-de pájaros, de ranas y de otras sabandijas que andan por la laguna,
-pensando tomar por engaño á los de Méjico que pasasen por los caminos y
-calzadas de la laguna. Axayaca, oido el desafío, y entendido el ardid
-de su contrario, repartió su gente, y dando parte á su General, hijo de
-Tlacaellél, mandóle acudir á desbaratar aquella celada de la laguna.
-El por otra parte, con el resto de su gente, por paso no usado, fué
-sobre Tlatellúlco, y ante todas cosas llamó al que lo habia desafiado,
-para que cumpliese su palabra. Y saliendo á combatirse los dos Señores
-de Méjico y Tlatellúlco, mandaron ambos á los suyos se estuviesen
-quedos hasta ver quien era vencedor de los dos. Y obedecido el mandato,
-partieron uno contra otro animosamente, donde peleando buen rato, al
-fin le fue forzoso al de Tlatellúlco volver las espaldas, porque el
-de Méjico cargaba sobre él mas de lo que ya podia sufrir. Viendo huir
-los de Tlatellúlco á su Capitan, tambien ellos desmayaron y volvieron
-las espaldas, y siguiéndoles los Mejicanos, dieron furiosamente en
-ellos. No se le escapó á Axayaca, el Señor de Tlatellúlco, porque
-pensando hacerse fuerte en lo alto de su templo, subió tras él, y con
-fuerza le asió, y despeñó del templo abajo; y despues mandó poner
-fuego al templo y á la ciudad. Entre tanto que esto pasaba acá, el
-General Mejicano andaba muy caliente allá en la venganza de los que por
-engaño les habian pretendido ganar. Y despues de haberles compelido
-con las armas á rendirse, y pedir misericordia, dijo el General, que
-no habia de concederles perdon, si no hiciesen primero los oficios de
-los disfraces que habian tomado. Por eso, que les cumplía cantar como
-ranas, y graznar como cuervos, cuyas divisas habian tomado, y que de
-aquella manera alcanzarian perdon, y no de otra: queriendo por esta
-via afrentarles, y hacer burla y escarnio de su ardid: el miedo todo
-lo enseña presto. Cantaron y graznaron, y con todas las diferencias
-de voces que les mandaron, á trueco de salir con las vidas, aunque
-muy corridos del pasatiempo tan pesado que sus enemigos tomaban con
-ellos. Dicen que hasta hoy dura el darse trato los de Méjico á los de
-Tlatellúlco, y que es paso, porque pasan muy mal, cuando les recuerdan
-algo de estos graznidos y cantares donosos. Gustó el Rey Axayaca de la
-fiesta, y con ella y gran regocijo se volvieron á Méjico. Fué este Rey
-tenido por uno de los muy buenos: reinó once años, teniendo por sucesor
-otro no inferior en esfuerzo y virtudes.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XIX
-
-_De los hechos de Autzól, octavo Rey de Méjico._
-
-
-Entre los cuatro Electores de Méjico, que como está referido, daban el
-Reino con sus votos á quien les parecía, habia uno de grandes partes
-llamado Autzól: á éste dieron los demás sus votos, y fue su eleccion en
-extremo acepta á todo el pueblo, porque demás de ser muy valiente, le
-tenian todos por afable y amigo de hacer bien, que en los que gobiernan
-es principal parte para ser amados y obedecidos. Para la fiesta de
-su coronacion, la jornada que le pareció hacer fue, ir á castigar el
-desacato de los de Cuaxutátlan, Provincia muy rica y próspera, que hoy
-dia es de lo principal de Nueva-España. Habian éstos salteado á los
-Mayordomos y Oficiales, que traian el tributo á Méjico, y alzádose
-con él: tuvo gran dificultad en allanar esta gente, porque se habian
-puesto donde un gran brazo de mar impedia el paso á los Mejicanos. Para
-cuyo remedio, con extraño trabajo é invencion, hizo Autzól fundar en
-el agua una como Isleta hecha de fagina y tierra, y muchos materiales.
-Con esta obra pudo él y su gente pasar á sus enemigos, y darles
-batalla, en que les desbarató, venció y castigó á su voluntad, y volvió
-con gran riqueza y triunfo á Méjico á coronarse segun su costumbre.
-Extendió su reino con diversas conquistas Autzól, hasta llegarle á
-Guatemala, que está trescientas leguas de Méjico: no fue menos liberal
-que valiente: cuando venian sus tributos (que como está dicho, venian
-con grande aparato y abundancia) salíase de su palacio, y juntando
-donde le parecia todo el pueblo, mandaba llevasen allí los tributos:
-á todos los que habia necesitados y pobres repartia allí ropa y
-comida, y todo lo que habian menester en gran abundancia. Las cosas de
-precio, como oro, plata, joyas, plumería y preseas, repartíalas entre
-los Capitanes y soldados, y gente que le servia, segun los méritos y
-hechos de cada uno. Fué tambien Autzól gran Republicano, derribando
-los edificios mal puestos, y reedificando de nuevo muchos suntuosos.
-Parecióle que la ciudad de Méjico gozaba poca agua, y que la laguna
-estaba muy cenagosa, y determinóse echar en ella un brazo gruesísimo
-de agua, de que se servian los de Cuyoacán. Para el efecto envió á
-llamar al principal de aquella ciudad, que era un famosísimo hechicero,
-y propuesto su intento, el hechicero le dijo, que mirase lo que
-hacia, porque aquel negocio tenia gran dificultad, y que entendiese,
-que si sacaba aquella agua de madre, y la metia en Méjico, habia de
-anegar la ciudad. Pareciéndole al Rey eran excusas para no hacer lo
-que él mandaba, enojado le echó de allí. Otro dia envió á Cuyoacán un
-Alcalde de Corte á prender al hechicero, y entendido por él á lo que
-venian aquellos ministros de el Rey, les mandó entrar, y púsose en
-forma de una terrible águila, de cuya vista espantados se volvieron
-sin prenderle. Envió otros enojado Autzól, á los cuales se les puso
-en figura de tigre ferocísimo, y tampoco éstos osaron tocarle. Fueron
-los terceros, y halláronle hecho sierpe horrible, y temieron mucho
-mas. Amostazado el Rey de estos embustes, envió á amenazar á los de
-Cuyoacán, que si no le traían atado aquel hechicero, haria luego asolar
-la ciudad. Con el miedo de esto, ó él de su voluntad, ó forzado de los
-suyos, en fin fué el hechicero, y en llegando le mandó dar garrote. Y
-abriendo un caño por donde fuese el agua á Méjico, en fin salió con
-su intento, echando grandísimo golpe de agua en su laguna, la cual
-llevaron con grandes ceremonias y supersticion yendo unos Sacerdotes
-incensando á la orilla: otros sacrificando codornices, y untando con su
-sangre el borde del caño: otros tañendo caracoles, y haciendo música
-al agua, con cuya vestidura (digo de la Diosa del agua) iba revestido
-el principal, y todos saludando al agua, y dándole la bien venida. Así
-está todo hoy dia pintado en los Anales Mejicanos, cuyo libro tienen en
-Roma, y está puesto en la sacra Biblioteca ó librería Vaticana, donde
-un Padre de nuestra Compañía, que habia venido de Méjico, vió ésta y
-las demás historias, y las declaraba al Bibliotecario de su Santidad,
-que en extremo gustaba de entender aquel libro, que jamás habia podido
-entender. Finalmente, el agua llegó á Méjico, pero fué tanto el golpe
-de ella, que por poco se anegara la ciudad, como el otro habia dicho,
-y en efecto arruinó gran parte de ella. Mas á todo dió remedio la
-industria de Autzól, porque hizo sacar un desaguadero por donde aseguró
-la ciudad, y todo lo caido, que era ruin edificio, lo reparó de obra
-fuerte y bien hecha, y así dejó su ciudad cercada toda de agua, como
-otra Venecia, y muy bien edificada. Duró el reinado de éste once años,
-parando en el último y mas poderoso sucesor de todos los Mejicanos.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XX
-
-_De la eleccion del gran Motezuma, último Rey de Méjico._
-
-
-En el tiempo que entraron los Españoles en la Nueva-España, que fué
-el año del Señor de mil quinientos diez y ocho, reinaba Motezuma, el
-segundo de este nombre, y último Rey de los Mejicanos, digo último,
-porque aunque despues de muerto éste, los de Méjico eligieron otro, y
-aun en vida del mismo Motezuma, declarándole por enemigo de la Patria,
-segun adelante se verá; pero el que sucedió, y el que vino cautivo á
-poder del Marqués del Valle, no tuvieron mas del nombre y título de
-Reyes, por estar ya cuasi todo su Reino rendido á los Españoles. Así
-que á Motezuma con razon le contamos por último, y como tal así llegó á
-lo último de la potencia y grandeza Mejicana, que para entre bárbaros
-pone á todos grande admiracion. Por esta causa, y por ser ésta la sazon
-que Dios quiso para entrar la noticia de su Evangelio, y Reino de
-Jesu-Cristo en aquella tierra, referiré un poco mas por extenso las
-cosas de este Rey. Era Motezuma de suyo muy grave, y muy reposado: por
-maravilla se oía hablar, y cuando hablaba en el supremo Consejo, de
-que él era, ponia admiracion su aviso y consideracion, por donde aun
-antes de ser Rey, era temido y respetado. Estaba de ordinario recogido
-en una gran pieza, que tenia para sí diputada en el gran templo de
-Vitzilipúztli, donde decian, le comunicaba mucho su Idolo, hablando
-con él, y así presumia de muy religioso y devoto. Con estas partes,
-y con ser nobilísimo y de grande ánimo, fué su eleccion muy fácil y
-breve, como en persona en quien todos tenian puestos los ojos para tal
-cargo. Sabiendo su eleccion se fué á esconder al templo á aquella pieza
-de su recogimiento: fuese por consideracion de el negocio tan árduo,
-que era regir tanta gente: fuese (como yo mas creo) por hipocresía, y
-muestra que no estimaba el Imperio: allí en fin le hallaron, y tomaron
-y llevaron con el acompañamiento y regocijo posible á su Consistorio.
-Venía él con tanta gravedad, que todos decian, le estaba bien su
-nombre de Motezuma, que quiere decir, Señor sañudo. Hiciéronle gran
-reverencia los Electores: diéronle noticia de su eleccion, fué de allí
-al brasero de los Dioses á incensar, y luego ofrecer sus sacrificios,
-sacándose sangre de orejas, molledos y espinillas, como era costumbre.
-Pusiéronle sus atavíos de Rey, y horadándole las narices por las
-ternillas, colgáronle de ellas una esmeralda riquísima: usos bárbaros y
-penosos, mas el fausto de mandar hacía no se sintiesen. Sentado despues
-en su trono oyó las oraciones que le hicieron, que segun se usaba,
-eran con elegancia y artificio. La primera hizo el Rey de Tezcuco,
-que por haberse conservado con fresca memoria, y ser digna de oir, la
-pondré aquí, y fué así: La gran ventura que ha alcanzado todo este
-Reino, nobilísimo mancebo, en haber merecido tenerte á tí por cabeza
-de todo él, bien se deja entender, por la facilidad y concordia de tu
-eleccion, y por la alegría tan general que todos por ella muestran.
-Tienen cierto muy gran razon, porque está ya el Imperio Mejicano tan
-grande y tan dilatado, que para regir un mundo como éste, y llevar
-carga de tanto peso, no se requiere menos fortaleza y brio, que el
-de tu firme y animoso corazon, ni menos reposo, saber y prudencia,
-que la tuya. Claramente veo yo, que el Omnipotente Dios ama esta
-ciudad, pues le ha dado luz para escoger lo que le convenia. Porque
-¿quién duda, que un Príncipe, que antes de reinar habia investigado
-los nueve dobleces de el Cielo, ahora, obligándole el cargo de su
-Reino, con tan vivo sentido no alcanzará las cosas de la tierra, para
-acudir á su gente? ¿Quién duda, que el grande esfuerzo que has siempre
-valerosamente mostrado, en casos de importancia, no te haya de sobrar
-ahora, donde tanto es menester? ¿Quién pensará que en tanto valor haya
-de faltar remedio al huérfano y á la viuda? ¿Quién no se persuadirá,
-que el Imperio Mejicano haya ya llegado á la cumbre de la autoridad,
-pues te comunicó el Señor de lo criado tanta, que en solo verte, la
-pones á quien te mira? Alégrate ¡ó tierra dichosa! que te ha dado el
-Criador un Príncipe, que te será columna firme en que estrives, será
-padre y amparo de que te socorras, será mas que hermano en la piedad y
-misericordia para con los suyos. Tienes por cierto Rey, que no tomará
-ocasion con el estado, para regalarse y estarse tendido en el lecho,
-ocupado en vicios y pasatiempos; antes al mejor sueño le sobresaltará
-su corazon, y le dejará desvelado, el cuidado que de ti ha de tener.
-El mas sabroso bocado de su comida no sentirá, suspenso, en imaginar
-en tu bien. Dime, pues, Reino dichoso, si tengo razon en decir que te
-regocijes y alientes con tal Rey. Y tú ¡ó generosísimo mancebo, y muy
-poderoso Señor nuestro! ten confianza y buen ánimo, que pues el Señor
-de todo lo criado te ha dado este oficio, tambien te dará su esfuerzo
-para tenerle. Y el que todo el tiempo pasado ha sido tan liberal
-contigo, puedes bien confiar, que no te negará sus mayores dones, pues
-te ha puesto en mayor estado, de el cual goces por muchos años y
-buenos. Estuvo el Rey Motezuma muy atento á este razonamiento, el cual
-acabado, dicen se enterneció de suerte, que acometiendo á responder por
-tres veces, no pudo vencido de lágrimas, lágrimas que el propio gusto
-suele bien derramar, guisando un modo de devocion salida de su propio
-contentamiento, con muestra de grande humildad. En fin, reportándose,
-dijo brevemente: Harto ciego estuviera yo, buen Rey de Tezcuco, si no
-viera y entendiera, que las cosas que me has dicho, ha sido puro favor
-que me has querido hacer, pues habiendo tantos hombres tan nobles y
-generosos en este Reino, echastes mano para él del menos suficiente,
-que soy yo. Y es cierto que siento tan pocas prendas en mí para negocio
-tan árduo, que no sé qué hacerme, sino acudir al Señor de lo criado,
-que me favorezca, y pedir á todos que se lo supliquen por mí. Dichas
-estas palabras se tornó á enternecer y llorar.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXI
-
-_Cómo ordenó Motezuma el servicio de su casa, y la guerra que hizo para
-coronarse._
-
-
-Este, que tales muestras de humildad y ternura dió en su eleccion,
-luego, viéndose Rey, comenzó á descubrir sus pensamientos altivos.
-Lo primero mandó, que ningun plebeyo sirviese en su casa, ni tuviese
-oficio Real, como hasta allí sus antepasados lo habian usado, en los
-cuales reprehendió mucho haberse servido de algunos de bajo linage; y
-quiso, que todos los Señores y gente ilustre estuviese en su Palacio, y
-ejerciese oficios de su Casa y Corte. A esto le contradijo un anciano
-de gran autoridad, ayo suyo, que lo habia criado, diciéndole, que
-mirase que aquello tenia mucho inconveniente, porque era enagenar y
-apartar de sí todo el vulgo y gente plebeya, y ni aun mirarle á la
-cara no osarian viéndose así desechados. Replicó él, que eso era lo
-que él queria, y que no habia de consentir que anduviesen mezclados
-plebeyos y nobles como hasta allí, y que el servicio que los tales
-hacian, era cual ellos eran, con que ninguna reputacion ganaban los
-Reyes. Finalmente, se resolvió de modo, que envió á mandar á su Consejo
-quitasen luego todos los asientos y oficios que tenian los plebeyos
-en su Casa y en su Corte, y los diesen á Caballeros; y así se hizo.
-Tras esto salió en persona á la empresa, que para su coronacion era
-necesaria. Habíase rebelado á la Corona Real una Provincia muy remota
-hácia el mar Oceano del norte: llevó consigo á ella la flor de su
-gente, y todos muy lucidos y bien aderezados. Hizo la guerra con tanto
-valor y destreza, que en breve sojuzgó toda la provincia, y castigó
-rigurosamente los culpados, y volvió con grandísimo número de cautivos
-para los sacrificios, y con otros despojos muchos. A la vuelta le
-hicieron todas las ciudades solemnes recibimientos, y los Señores de
-ellas le sirvieron agua á manos, haciendo oficios de criados suyos,
-cosa que con ninguno de los pasados habian hecho: tanto era el temor
-y respeto que le habian cobrado. En Méjico se hicieron las fiestas
-de su coronacion con tanto aparato de danzas, comedias, entremeses,
-luminarias, invenciones, diversos juegos, y tanta riqueza de tributos
-traídos de todos sus Reinos, que concurrieron gentes extrañas, y nunca
-vistas, ni conocidas á Méjico, y aun los mismos enemigos de Mejicanos
-vinieron disimulados en gran número á verlas, como eran los de
-Tlascala y los de Mechoacán. Lo cual entendido por Motezuma los mandó
-aposentar, y tratar regaladísimamente como á su misma persona, y les
-hizo miradores galanos como los suyos, de donde viesen las fiestas; y
-de noche, así ellos, como el mismo Rey, entraban en ellas, y hacían sus
-juegos y máscaras. Y porque se ha hecho mencion de estas provincias,
-es bien saber, que jamás se quisieron rendir á los Reyes de Méjico,
-Mechoacán, ni Tlascala, ni Tepeáca, antes pelearon valerosamente, y
-algunas veces vencieron los de Mechoacán á los de Méjico, y lo mismo
-hicieron los de Tepeáca. Donde el Marqués Don Fernando Cortés, despues
-que le echaron á él y á los Españoles de Méjico, pretendió fundar la
-primera ciudad de Españoles, que llamó, si bien me acuerdo, Segura
-de la frontera, aunque permaneció poco aquella poblacion; y con la
-conquista que despues hizo de Méjico, se pasó á ella toda la gente
-Española. En efecto, aquellos de Tepeáca, y los de Tlascala, y los de
-Mechoacán se tuvieron siempre en pie con los Mejicanos, aunque Motezuma
-dijo á Cortés que de propósito no los habian conquistado, por tener
-ejercicio de guerra y número de cautivos.
-
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-
-CAPÍTULO XXII
-
-_De las costumbres y grandeza de Motezuma._
-
-
-Dió este Rey en hacerse respetar, y aun cuasi adorar como Dios. Ningun
-plebeyo le habia de mirar á la cara, y si lo hacia, moria por ello:
-jamás puso sus pies en el suelo, sino siempre llevado en hombros de
-Señores; y si habia de bajarse le ponian una alfombra rica donde
-pisase. Cuando iba camino, habia de ir él y los Señores de su compañía
-por uno como parque hecho de propósito, y toda la otra gente por
-defuera del parque á uno y á otro lado: jamás se vestia un vestido
-dos veces, ni comia, ni bebia en una vasija, ó plato mas de una vez:
-todo habia de ser siempre nuevo; y de lo que una vez se habia servido,
-dábalo luego á sus criados, que con estos percances andaban ricos y
-lucidos. Era en extremo amigo de que se guardasen sus leyes: acaecíale
-cuando volvia con victoria de alguna guerra, fingir que iba á alguna
-recreacion, y disfrazarse para ver, si por no pensar que estaba
-presente, se dejaba de hacer algo de la fiesta ó recibimiento: y si
-en algo se excedia ó faltaba, castigábalo sin remedio. Para saber cómo
-hacian su oficio sus Ministros, tambien se disfrazaba muchas veces, y
-aun echaba quien ofreciese cohechos á sus Jueces, ó les provocase á
-cosa mal hecha, y en cayendo en algo de esto, era luego sentencia de
-muerte con ellos. No curaba que fuesen Señores, ni aun deudos, ni aun
-propios hermanos suyos, porque sin remision moria el que delinquía:
-su trato con los suyos era poco: raras veces se dejaba ver: estábase
-encerrado mucho tiempo, y pensando en el gobierno de su Reino. Demás
-de ser justiciero y grave, fué muy belicoso, y aun muy venturoso, y
-así alcanzó grandes victorias, y llegó á toda aquella grandeza que por
-estar ya escrita en historias de España, no me parece referir mas. Y
-en lo que de aqui adelante se dijere, solo tendré cuidado de escribir
-lo que los libros y relaciones de los Indios cuentan, de que nuestros
-Escritores Españoles no hacen mencion, por no haber tanto entendido los
-secretos de aquella tierra, y son cosas muy dignas de ponderar, como
-ahora se verá.
-
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-
-
-CAPÍTULO XXIII
-
-_De los presagios y prodigios extraños que acaecieron en Méjico, antes
-de fenecerse su Imperio._
-
-
-Aunque la divina Escritura[47] nos veda el dar crédito á agüeros y
-pronósticos vanos, y Jeremias nos advierte[48], que de las señales del
-Cielo no temamos, como lo hacen los Gentiles; pero enseña con todo eso
-la misma Escritura, que en algunas mudanzas universales, y castigos
-que Dios quiere hacer, no son de despreciar las señales, monstruos y
-prodigios, que suelen preceder muchas veces, como lo advierte Eusebio
-Cesariense[49]. Porque el mismo Señor de los Cielos y de la tierra
-ordena semejantes extrañezas y novedades en el Cielo, elementos,
-animales y otras criaturas suyas, para que en parte sean aviso á los
-hombres, y en parte principio de castigo con el temor y espanto que
-ponen. En el segundo libro de los Macabeos[50] se escribe, que antes de
-aquella grande mudanza y perturbacion del pueblo de Israel, causada por
-la tiranía de Antioco llamado Epífanes, al cual intitulan las letras
-Sagradas[51] raíz de pecado, acaeció por cuarenta dias enteros verse
-por toda Jerusalén grandes escuadrones de caballeros en el aire, que
-con armas doradas, y sus lanzas y escudos, y caballos feroces, y con
-las espadas sacadas, tirándose é hiriéndose, escaramuzaban unos con
-otros; y dicen, que viendo esto los de Jerusalén, suplicaban á Dios
-alzase su ira, y que aquellos prodigios parasen en bien. En el libro
-de la Sabiduría tambien, cuando quiso Dios sacar de Egipto su pueblo,
-y castigar á los Egipcios, se refieren[52] algunas vistas y espantos
-de monstruos, como de fuegos vistos á deshora, de gestos horribles que
-aparecian. Josefo, en los libros de _Bello Judaico_, cuenta muchos y
-grandes prodigios, que precedieron á la destruccion de Jerusalén y
-último cautiverio de la desventurada gente, que con tanta razon tuvo
-á Dios por contrario. Y de Josefo tomó Eusebio Cesariense[53] y otros
-la misma relacion, autorizando aquellos pronósticos. Los Historiadores
-están llenos de semejantes observaciones en grandes mudanzas de
-estados, ó Repúblicas, ó Religion. Y Paulo Orosio cuenta no pocas:
-sin duda no es vana su observancia, porque aunque el dar crédito
-ligeramente á pronósticos y señales, es vanidad, y aun supersticion
-prohibida por la ley de nuestro Dios, mas en cosas muy grandes y
-mudanza de naciones, reinos, y leyes muy notables, no es vano, sino
-acertado creer, que la sabiduría del Altísimo ordena ó permite cosas,
-que den como alguna nueva de lo que ha de ser, que sirva, como he
-dicho, á unos de aviso, y á otros de parte de castigo, y á todos de
-indicio, que el Rey de los Cielos tiene cuenta con las cosas de los
-hombres. El cual, como para la mayor mudanza del mundo, que será el
-dia del Juicio, tiene ordenadas las mayores y mas terribles señales
-que se pueden imaginar, así para denotar otras mudanzas menores,
-pero notables, en diversas partes del mundo, no deja de dar algunas
-maravillosas muestras, que segun la ley de su eterna Sabiduría tiene
-dispuestas. Tambien se ha de entender, que aunque el Demonio es padre
-de la mentira; pero á su pesar le hace el Rey de gloria confesar
-la verdad muchas veces, y aun él mismo de puro miedo y despecho la
-dice no pocas. Así daba voces en el desierto[54], y por la boca de
-los endemoniados, que Jesús era el Salvador, que habia venido á
-destruirle. Así por la Pithonisa decia[55], que Paulo predicaba el
-verdadero Dios. Así apareciéndose, y atormentando á la muger de Pilato,
-le hizo negociar por Jesús, varon justo. Así otras historias, sin la
-sagrada, refieren diversos testimonios de los Idolos en aprobacion
-de la Religion Cristiana, de que Lactancio, Próspero y otros hacen
-mencion. Léase Eusebio en los libros de la Preparacion Evangélica,
-y despues en los de su Demostracion, que trata de esto largamente.
-He dicho todo esto tan de propósito, para que nadie desprecie lo que
-refieren las historias y Anales de los Indios cerca de los prodigios
-extraños, y pronósticos que tuvieron de acabarse su Reino y el Reino
-de el Demonio, á quien ellos adoraban juntamente: los cuales, así por
-haber pasado en tiempos muy cercanos, cuya memoria está fresca, como
-por ser muy conforme á buena razon, que de una tan gran mudanza el
-Demonio sagaz se recelase y lamentase, y Dios junto con esto comenzase
-á castigar á idólatras tan crueles y abominables, digo que me parecen
-dignos de crédito, y por tales los tengo y refiero aquí. Pasó, pues,
-de esta manera: que habiendo reinado Motezuma en suma prosperidad
-muchos años, y puesto en tan altos pensamientos, que realmente se
-hacia servir y temer, y aun adorar, como si fuera Dios, comenzó el
-Altísimo á castigarle, y en parte avisarle, con permitir, que los
-mismos Demonios á quien adoraba, le diesen tristísimos anuncios de la
-pérdida de su Reino, y le atormentasen con pronósticos nunca vistos,
-de que él quedó tan melancólico y atónito, que no sabia de sí. El
-Idolo de los de Cholóla, que se llama Quezalcóatl, anunció que venía
-gente extraña á poseer aquellos Reinos. El Rey de Tezcuco, que era
-gran Májico, y tenia pacto con el Demonio, vino á visitar á Motezuma
-á deshora, y le certificó, que le habian dicho sus Dioses, que se le
-aparejaban á él y á todo su Reino grandes pérdidas y trabajos. Muchos
-hechiceros y brujos le iban á decir lo mismo, entre los cuales fué
-uno, que muy en particular le dijo lo que despues le vino á suceder;
-y estándole hablando advirtió, que le faltaban los dedos pulgares de
-los pies y manos. Disgustado de tales nuevas, mandaba prender todos
-estos hechiceros, mas ellos se desaparecian presto de la prision, de
-que el Motezuma tomaba tanta rabia, que no pudiendo matarlos, hacia
-matar sus mugeres é hijos, y destruir sus casas y haciendas. Viéndose
-acosado de estos anuncios, quiso aplacar la ira de sus Dioses, y
-para esto dió en traer una piedra grandísima, para hacer sobre ella
-bravos sacrificios. Yendo á traerla muchísima gente con sus maromas
-y recaudo, no pudieron moverla, aunque porfiando quebraron muchas
-maromas muy gruesas, mas como porfiasen todavia, oyeron una voz junto á
-la piedra, que no trabajasen en vano, que no podrian llevarla, porque
-ya el Señor de lo criado no queria que se hiciesen aquellas cosas.
-Oyendo esto Motezuma, mandó que allí hiciesen los sacrificios. Dicen
-que volvió otra voz: ¿Ya no he dicho, que no es la voluntad del Señor
-de lo criado, que se haga eso? Para que veais que es así, yo me dejaré
-llevar un rato, y despues no podréis menearme. Fué así, que un rato
-la movieron con facilidad, y despues no hubo remedio, hasta que con
-muchos ruegos se dejó llevar hasta la entrada de la ciudad de Méjico,
-donde súbito se cayó en una acequia, y buscándola no pareció mas,
-sino fué en el propio lugar de adonde la habian traído, que allí la
-volvieron á hallar, de que quedaron muy confusos y espantados. Por este
-propio tiempo apareció en el Cielo una llama de fuego grandísima, y
-muy resplandeciente, de figura piramidal, la cual comenzaba á aparecer
-á la media noche yendo subiendo, y al amanecer cuando salia el Sol,
-llegaba al puesto de medio dia, donde desaparecía. Mostróse de este
-modo cada noche por espacio de un año, y todas las veces que salía, la
-gente daba grandes gritos, como acostumbran, entendiendo era pronóstico
-de gran mal. Tambien una vez, sin haber lumbre en todo el templo, ni
-fuera de él, se encendió todo, sin haber trueno ni relámpago, y dando
-voces las guardas, acudió muchísima gente con agua, y nada bastó,
-hasta que se consumió todo: dicen, que parecia que salia el fuego de
-los mismos maderos, y que ardia mas con el agua. Vieron otrosí salir
-un Cometa siendo de dia claro, que corrió de poniente á oriente,
-echando gran multitud de centellas: dicen era su figura de una cola
-muy larga, y al principio tres como cabezas. La laguna grande, que
-está entre Méjico y Tezcuco, sin haber aire, ni temblor de tierra,
-ni otra ocasion alguna, súbitamente comenzó á hervir, creciendo á
-borbollones tanto, que todos los edificios que estaban cerca de ella,
-cayeron por el suelo. A este tiempo dicen, se oyeron muchas voces como
-de muger angustiada, que decia unas veces, ¡ó hijos míos, que ya se ha
-llegado vuestra destruccion! Otras veces decia, ¡ó hijos mios! ¿dónde
-os llevaré, para que no os acabeis de perder? Aparecieron tambien
-diversos mónstruos con dos cabezas, que llevándolos delante de el Rey
-desaparecian. A todos estos mónstruos vencen dos muy extraños: uno
-fué, que los pescadores de la laguna tomaron una ave del tamaño de una
-grulla y de su color, pero de extraña hechura, y no vista. Lleváronla
-á Motezuma; estaba á la sazon en los Palacios que llamaban de llanto
-y luto, todos teñidos de negro, porque como tenía diversos Palacios
-para recreacion, tambien los tenia para tiempo de pena: y estaba él con
-muy grande, por las amenazas que sus Dioses le hacian con tan tristes
-anuncios. Llegaron los pescadores á punto de medio dia, y pusiéronle
-delante aquella ave, la cual tenia en lo alto de la cabeza una cosa
-como lucida y transparente, á manera de espejo, donde vió Motezuma,
-que se parecian los Cielos y las estrellas, de que quedó admirado,
-volviendo los ojos al Cielo, y no viendo estrellas en él. Volviendo á
-mirar en aquel espejo, vió que venia gente de guerra de hácia oriente,
-y que venia armada, peleando y matando. Mandó llamar sus agoreros, que
-tenia muchos, y habiendo visto lo mismo, y no sabiendo dar razon de lo
-que eran preguntados, al mejor tiempo desapareció el ave, que nunca
-mas la vieron, de que quedó tristísimo, y todo turbado el Motezuma. Lo
-otro que sucedió fué, que le vino á hablar un labrador, que tenía fama
-de hombre de bien, y llano, y éste le refirió que estando el día antes
-haciendo su sementera, vino una grandísima águila volando hácia él,
-y tomóle en peso sin lastimarle, y llevóle á una cierta cueva, donde
-le metió, diciendo el águila: Poderosísimo Señor, ya traje á quien
-me mandaste. Y el Indio labrador miró á todas partes á ver con quien
-hablaba, y no vió á nadie, y en esto oyó una voz que le dijo: ¿Conoces
-á ese hombre, que está ahí tendido en el suelo? y mirando al suelo vió
-un hombre adormecido, y muy vencido de sueño, con insignias Reales, y
-unas flores en la mano, con un pebete de olor ardiendo segun el uso de
-aquella tierra, y reconociéndole el labrador, entendió que era el gran
-Rey Motezuma. Respondió el labrador, luego despues de haberle mirado:
-Gran Señor, éste parece á nuestro Rey Motezuma. Volvió á sonar la voz;
-verdad dices, mírale cual está, tan dormido y descuidado de los grandes
-trabajos y males que han de venir sobre él. Ya es tiempo que pague las
-muchas ofensas que ha hecho á Dios, y las tiranías de su gran soberbia,
-y está tan descuidado de esto, y tan ciego en sus miserias, que ya no
-siente. Y para que lo veas, toma ese pebete que tiene ardiendo en la
-mano, y pégaselo en el muslo, y verás que no siente. El pobre labrador
-no osó llegar ni hacer lo que decian, por el gran miedo que todos
-tenían á aquel Rey. Mas volvió á decir la voz: No temas, que yo soy mas
-sin comparacion que ese Rey: yo le puedo destruir y defenderte á tí,
-por eso haz lo que te mando. Con esto el villano, tomando el pebete de
-la mano del Rey, pegóselo ardiendo al muslo, y no se meneó, ni mostró
-sentimiento. Hecho esto, le dijo la voz, que pues veía cuan dormido
-estaba aquel Rey, que le fuese á despertar, y le contase todo lo que
-habia pasado y que el águila por el mismo mandado le volvió á llevar
-en peso, y le puso en el propio lugar de donde lo habia traído: y en
-cumplimiento de lo que se le habia dicho, venia á avisarle. Dicen, que
-se miró entonces Motezuma el muslo, y vió que lo tenia quemado, que
-hasta entonces no lo habia sentido, de que quedó en extremo triste y
-congojado. Pudo ser, que esto que el rústico refirió, le hubiese á
-él pasado en imaginaria vision. Y no es increíble, que Dios ordenase
-por medio de Angel bueno, ó permitiese, por medio de Angel malo, dar
-aquel aviso al rústico (aunque infiel) para castigo de el Rey. Pues
-semejantes apariciones leemos en la divina Escritura[56] haberlas
-tenido tambien hombres infieles y pecadores, como Nabucodonosor, y
-Balam, y la Pithonisa de Saúl. Y cuando algo de estas cosas no hubiese
-acaecido tan puntualmente, á lo menos es cierto que Motezuma tuvo
-grandes tristezas y congojas por muchos y varios anuncios, de que su
-Reino y su ley habian de acabarse presto.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXIV
-
-_De la nueva que tuvo Motezuma de los Españoles que habian aportado á
-su tierra, y de la embajada que les envió._
-
-
-Pues á los catorce años del Reinado de Motezuma, que fué en los mil
-y quinientos y diez y siete de nuestro Salvador, aparecieron en la
-mar de el Norte unos navíos con gente, de que los moradores de la
-costa, que eran vasallos de Motezuma, recibieron grande admiracion,
-y queriendo satisfacerse mas quien eran, fueron en unas canoas los
-Indios á las naves, llevando mucho refresco de comida y ropa rica,
-como que iban á vender. Los Españoles les acogieron en sus naves, y en
-pago de las comidas y vestidos que les contentaron, les dieron unos
-sartales de piedras falsas, coloradas, azules, verdes y amarillas,
-las cuales creyeron los Indios ser piedras preciosas. Y habiéndose
-informado los Españoles de quien era su Rey, y de su gran potencia, les
-despidieron diciéndoles, que llevasen aquellas piedras á su Señor,
-y dijesen, que de presente no podian ir á verle, pero que presto
-volverian, y se verian con él. Con este recado fueron á Méjico los de
-la costa, llevando pintado en unos paños todo cuanto habian visto, y
-los navios y hombres, y su figura, y juntamente las piedras que les
-habian dado. Quedó con este mensage el Rey Motezuma muy pensativo, y
-mandó no dijesen nada á nadie. Otro dia juntó su Consejo, y mostrando
-los paños y los sartales, consultó qué se haria. Y resolvióse en dar
-órden á todas las costas de la mar, que estuviesen en vela, y que
-cualquiera cosa que hubiese le avisasen. Al año siguiente, que fué á
-la entrada del diez y ocho, vieron asomar por la mar la flota, en que
-vino el Marqués del Valle Don Fernando Cortés, con sus compañeros,
-de cuya nueva se turbó mucho Motezuma, y consultando con los suyos,
-dijeron todos, que sin falta era venido su antiguo y gran Señor
-Quetzaálcoatl, que él habia dicho volvería, y que así venia de la
-parte de oriente, adonde se habia ido. Hubo entre aquellos Indios una
-opinion, que un gran Príncipe les habia en tiempos pasados dejado,
-y prometido que volveria, de cuyo fundamento se dirá en otra parte.
-En fin, enviaron cinco Embajadores principales con presentes ricos
-á darles la bien venida, diciéndoles, que ellos sabian que su gran
-Señor Quetzaálcoatl venia allí, y que su siervo Motezuma le enviaba
-á visitar, teniéndose por siervo suyo. Entendieron los Españoles este
-mensage por medio de Marina, India, que traían consigo, que sabia
-la lengua Mejicana. Y pareciéndole á Hernando Cortés que era buena
-ocasion aquella para su entrada en Méjico, hizo que le aderezasen
-muy bien su aposento, y puesto él con gran autoridad y ornato, mandó
-entrar los Embajadores, á los cuales no les faltó sino adorarle por
-su Dios. Diéronle su embajada diciendo, que su siervo Motezuma le
-enviaba á visitar, y que como Teniente suyo le tenia la tierra en su
-nombre, y que ya sabía que él era el Topilcin, que les habia prometido
-muchos años habia volver á verlos, y que allí le traian de aquellas
-ropas, que él solia vestirse cuando andaba entre ellos, que le pedian
-las tomase, ofreciéndole muchos y muy buenos presentes. Respondió
-Cortés aceptando las ofertas, y dando á entender, que él era el que
-decian, de que quedaron muy contentos, viéndose tratar por él con gran
-amor y benevolencia (que en esto, como en otras cosas, fué digno de
-alabanza este valeroso Capitan), y si su traza fuera adelante, que
-era por bien ganar aquella gente, parece que se habia ofrecido la
-mejor coyuntura que se podia pensar, para sugetar al Evangelio con
-paz y amor toda aquella tierra. Pero los pecados de aquellos crueles
-homicidas y esclavos de Satanás pedian ser castigados del Cielo, y
-los de muchos Españoles no eran pocos; y así los juicios altos de
-Dios dispusieron la salud de las gentes, cortando primero las raíces
-dañadas. Y como dice el Apóstol[57]: la maldad y ceguera de los unos
-fué la salvacion de los otros. En efecto, el dia siguiente, despues
-de la embajada dicha, vinieron á la Capitana los Capitanes y gente
-principal de la flota, y entendiendo el negocio, y cuan poderoso
-y rico era el Reino de Motezuma, parecióles que importaba cobrar
-reputacion de bravos y valientes con aquella gente; y que así, aunque
-eran pocos, serian temidos y recibidos en Méjico. Para esto hicieron
-soltar toda la artillería de las naves, y como era cosa jamás vista
-por los Indios, quedaron tan atemorizados, como si se cayera el Cielo
-sobre ellos. Despues los soldados dieron en desafiarlos á que peleasen
-con ellos, y no atreviéndose los Indios, los denostaron, y trataron
-mal, mostrándoles sus espadas, lanzas, gorgujes, partesanas, y otras
-armas, con que mucho les espantaron. Salieron tan escandalizados y
-atemorizados los pobres Indios, que mudaron del todo opinion, diciendo,
-que allí no venia su Rey y Señor Topilcin, sino Dioses enemigos suyos
-para destruirlos. Cuando llegaron á Méjico, estaba Motezuma en la casa
-de Audiencia, y antes que le diesen la embajada, mandó el desventurado
-sacrificar en su presencia número de hombres, y con la sangre de los
-sacrificados rociar á los Embajadores, pensando con esta ceremonia
-(que usaban en solemnísimas embajadas) tenerla buena. Mas oída toda la
-relacion é informacion de la forma de navíos, gente y armas, quedó del
-todo confuso y perplejo, y habido su Consejo no halló otro mejor medio,
-que procurar estorbar la llegada de aquellos extranjeros por artes
-mágicas y conjuros. Solíanse valer de estos medios muchas veces, porque
-era grande el trato que tenian con el Diablo, con cuya ayuda conseguian
-muchas veces efectos extraños. Juntáronse, pues, los hechiceros, magos,
-y encantadores, y persuadidos de Motezuma tomaron á su cargo el hacer
-volver aquella gente á su tierra, y para esto fueron hasta ciertos
-puestos, que para invocar los Demonios, y usar su arte les pareció cosa
-digna de consideracion. Hicieron cuanto pudieron y supieron: viendo que
-ninguna cosa les empecia á los Cristianos, volvieron á su Rey diciendo,
-que aquellos eran mas que hombres, porque nada les dañaba de todos
-sus conjuros y encantos. Aquí ya le pareció á Motezuma echar por otro
-camino, y fingiendo contento de su venida, envió á mandar en todos
-sus Reinos, que sirviesen á aquellos Dioses celestiales, que habian
-venido á su tierra: todo el pueblo estaba en grandísima tristeza y
-sobresalto. Venian nuevas á menudo, que los Españoles preguntaban mucho
-por el Rey, y por su modo de proceder, y por su casa y hacienda. De
-ésto él se congojaba en demasía; y aconsejándole los suyos, y otros
-nigrománticos que se escondiese, y ofreciéndole que ellos le pondrian
-donde criatura no pudiese hallarle, parecióle bajeza, y determinó
-aguardar, aunque fuese muriendo. Y en fin, se pasó de sus casas Reales
-á otras, por dejar su palacio para aposentar en él á aquellos Dioses,
-como ellos decían.
-
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-
-CAPÍTULO XXV
-
-_De la entrada de los Españoles en Méjico._
-
-
-No pretendo tratar los hechos de los Españoles, que ganaron á la
-Nueva-España, ni los sucesos extraños que tuvieron, ni el ánimo y
-valor invencible de su Capitan Don Fernando Cortés, porque de esto
-hay ya muchas historias y relaciones, y las que el mismo Fernando
-Cortés, escribió al Emperador Carlos V, aunque con estilo llano y ageno
-de arrogancia, dan suficiente noticia de lo que pasó, y fué mucho,
-y muy digno de perpétua memoria. Solo para cumplir con mi intento,
-resta decir lo que los Indios refieren de este caso, que no anda en
-letras Españolas hasta el presente. Sabiendo, pues, Motezuma las
-victorias del Capitan y que venia marchando en demanda suya, y que
-se habia confederado con los de Tlascála, sus capitales enemigos, y
-hecho un duro castigo en los de Cholóla, sus amigos, pensó engañarle
-ó probarle con enviar con sus insignias y aparato un principal, que
-se fingiese ser Motezuma. Cuya ficcion entendida por el Marqués, de
-los de Tlascála, que venian en su compañía, envióle con una prudente
-reprehension por haberle querido engañar, de que quedó confuso
-Motezuma, y con el temor de esto, dando vueltas á su pensamiento,
-volvió á intentar hacer volver á los Cristianos por medio de hechiceros
-y encantadores. Para lo cual juntó muchos mas que la primera vez,
-amenazándoles que les quitaria las vidas, si les volvian sin hacer el
-efecto á que los enviaba: prometieron hacerlo. Fueron una cuadrilla
-grandísima de estos Oficiales diabólicos al camino de Chálco, que
-era por donde venian los Españoles. Subiendo por una cuesta arriba,
-aparecióles Tezcatlipúca, uno de sus principales Dioses, que venia
-de hácia el Real de los Españoles, en hábito de los Chálcas, y traía
-ceñidos los pechos con ocho vueltas de una soga de esparto: venia
-como fuera de sí, y como embriagado de coraje y rabia. En llegando
-al escuadron de los Nigrománticos y hechiceros, paróse, y díjoles
-con grandísimo enojo: ¿Para qué volveis vosotros acá? ¿qué pretende
-Motezuma por vuestro medio? Tarde ha acordado, que ya está determinado
-que le quiten su Reino, su honra y cuanto tiene, por las tiranías
-grandes que ha cometido contra sus vasallos, pues no ha regido como
-Señor, sino como Tirano traidor. Oyendo estas palabras, conocieron
-los hechiceros que era su Idolo, y humilláronse ante él, y allí le
-compusieron un altar de piedra, y le cubrieron de flores que por allí
-había. El no haciendo caso de esto, les volvió á reñir, diciendo:
-¿A qué vinisteis aquí, traidores? volveos, volveos luego, y mirad á
-Méjico, porque sepais lo que ha de ser de ella. Dicen, que volvieron
-á mirar á Méjico, y que la vieron arder y abrasarse toda en vivas
-llamas. Con esto el Demonio desapareció, y ellos, no osando pasar
-adelante, dieron noticia á Motezuma, el cual por un rato no pudo hablar
-palabra, mirando pensativo al suelo: pasado aquel tiempo dijo: ¿Pues
-qué hemos de hacer si los Dioses y nuestros amigos no nos favorecen,
-antes prosperan á nuestros enemigos? Ya yo estoy determinado, y
-determinémonos todos, que venga lo que viniere, que no hemos de huir,
-ni nos hemos de esconder, ni mostrar cobardía. Compadézcome de los
-viejos, niños y niñas, que no tienen pies, ni manos para defenderse;
-y diciendo esto calló, porque se comenzaba á enternecer. En fin,
-acercándose el Marqués á Méjico, acordó Motezuma hacer de la necesidad
-virtud, y salióle á recibir como tres cuartos de legua de la ciudad,
-yendo con mucha magestad, y llevado en hombros de cuatro Señores, y él
-cubierto de un rico palio de oro y plumería. Al tiempo de encontrarse
-bajó el Motezuma, y ambos se saludaron muy cortesmente, y Don Fernando
-Cortés le dijo estuviese sin pena, que su venida no era para quitarle,
-ni disminuirle su Reino. Aposentó Motezuma á Cortés y á sus compañeros
-en su Palacio principal, que lo era mucho, y él se fué á otras casas
-suyas; aquella noche los soldados jugaron el artillería por regocijo,
-de que no poco se asombraron los Indios, no hechos á semejante música.
-El dia siguiente juntó Cortés en una gran sala á Motezuma y á los
-Señores de su Corte, y juntos les dijo, sentado él en su silla: Que él
-era criado de un gran Príncipe, que le habia mandado ir por aquellas
-tierras á hacer bien, y que habia en ellas hallado á los de Tlascála,
-que eran sus amigos, muy quejosos de los agravios que les hacian
-siempre los de Méjico, y que queria entender quien tenia la culpa, y
-confederarlos para que no se hiciesen mal unos á otros de ahí adelante,
-y que él y sus hermanos, que eran los Españoles, estarían allí sin
-hacerles daño, antes les ayudarian lo que pudiesen. Este razonamiento
-procuró le entendiesen todos, usando de sus intérpretes. Lo cual
-percibido por el Rey y los demás Señores Mejicanos, fué grande el
-contento que tuvieron, y las muestras de amistad que á Cortés y á los
-demás dieron. Es opinion de muchos, que como aquel dia quedó el negocio
-puesto, pudieran con facilidad hacer del Rey y Reino lo que quisieran,
-y darles la Ley de Cristo con gran satisfaccion y paz. Mas los juicios
-de Dios son altos, y los pecados de ambas partes muchos; y asi se
-rodeó la cosa muy diferente, aunque al cabo salió Dios con su intento
-de hacer misericordia á aquella nacion con la luz de su Evangelio,
-habiendo primero hecho juicio y castigo de los que lo merecian en su
-divino acatamiento. En efecto hubo ocasiones, con que de la una parte
-á la otra nacieron sospechas, quejas y agravios, y viendo enagenados
-los ánimos de los Indios, á Cortés le pareció asegurarse con echar mano
-del Rey Motezuma, y prenderle, y echarle grillos: hecho que espanta al
-mundo, igual al otro suyo, de quemar los navios, y encerrarse entre
-sus enemigos á vencer ó morir. Lo peor de todo fué, que por ocasion
-de la venida impertinente de un Pánfilo de Narvaez á la Vera-Cruz
-para alterar la tierra, hubo Cortés de hacer ausencia de Méjico, y
-dejar al pobre Motezuma en poder de sus compañeros, que ni tenian la
-discrecion, ni moderacion que él. Y así vino la cosa á términos de
-total rompimiento, sin haber medio ninguno de paz.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXVI
-
-_De la muerte de Motezuma, y salida de los Españoles de Méjico._
-
-
-En la ausencia de Cortés de Méjico, pareció al que quedó en su lugar,
-hacer un castigo en los Mejicanos, y fué tan excesivo, y murió tanta
-nobleza en un gran mitote ó baile que hicieron en Palacio, que todo el
-pueblo se alborotó, y con furiosa rabia tomaron armas para vengarse
-y matar los Españoles; y así les cercaron la casa, y apretaron
-reciamente, sin que bastase el daño que recibian de la artilleria y
-ballestas, que era grande, á desviarse de su porfía. Duraron en esto
-muchos dias, quitándoles los bastimentos, y no dejando entrar ni salir
-criatura. Peleaban con piedras, dardos arrojadizos, su modo de lanzas
-y espadas, que son unos garrotes, en que tienen cuatro ó seis navajas
-agudísimas, y tales, que en estas refriegas refieren las Historias, que
-de un golpe de estas navajas llevó un Indio á cercen todo el cuello de
-un caballo. Como un dia peleasen con esta determinacion y furia, para
-quietarles hicieron los Españoles subir á Motezuma con otro Principal
-á lo alto de una azotea, amparados con las rodelas de dos soldados
-que iban con ellos. En viendo á su Señor Motezuma pararon todos, y
-tuvieron grande silencio. Díjoles entonces Motezuma, por medio de
-aquel Principal, á voces, que se sosegasen, y que no hiciesen guerra
-á los Españoles, pues estando él preso como veian, no les habia de
-aprovechar. Oyendo esto un mozo generoso, llamado Quicuxtemoc, á quien
-ya trataban de levantar por su Rey, dijo á voces á Motezuma, que se
-fuese para bellaco, pues habia sido tan cobarde, y que no le habian
-ya de obedecer, sino darle el castigo que merecia, llamándole por
-mas afrenta, de muger. Con esto enarcando su arco, comenzó á tirarle
-flechas, y el pueblo volvió á tirar piedras, y proseguir su combate.
-Dicen muchos, que esta vez le dieron á Motezuma una pedrada, de que
-murió. Los Indios de Méjico afirman, que no hubo tal, sino que despues
-murió la muerte que luego diré. Como se vieron tan apretados, Alvarado
-y los demás enviaron al Capitan Cortés aviso de el gran peligro en
-que estaban. Y él habiendo, con maravillosa destreza y valor, puesto
-recaudo en el Narvaez, y cogiéndole para sí la mayor parte de su gente,
-vino á grandes jornadas á socorrer á los suyos á Méjico, y aguardando
-á tiempo que los Indios estuviesen descansando, porque era su uso en
-la guerra, cada cuatro dias descansar uno, con maña y esfuerzo entró,
-hasta ponerse con el socorro en las casas Reales, donde se habian hecho
-fuertes los Españoles, por lo cual hicieron muchas alegrias, y jugaron
-el artillería. Mas como la rabia de los Mejicanos creciese, sin haber
-medio para sosegarlos, y los bastimentos los fuesen faltando de el
-todo, viendo que no habia esperanza de mas defensa, acordó el Capitan
-Cortés salirse una noche á cencerros tapados, y habiendo hecho unas
-puentes de madera para pasar dos acequias grandísimas y muy peligrosas,
-salió con muy gran silencio á media noche. Y habiendo ya pasado gran
-parte de la gente la primera acequia, antes de pasar la segunda, fueron
-sentidos de una India, la cual fué dando grandes voces, que se iban
-sus enemigos, y á las voces se convocó y acudió todo el pueblo con
-terrible furia, de modo que al pasar la segunda acequia, de heridos y
-atropellados cayeron muertos mas de trescientos, adonde está hoy una
-hermita, que impertinentemente y sin razon la llaman de los Mártires.
-Muchos, por guarecer el oro y joyas que tenian, no pudieron escapar:
-otros deteniéndose en recogerlo y traerlo, fueron presos por los
-Mejicanos, y cruelmente sacrificados ante sus Idolos. Al Rey Motezuma
-hallaron los Mejicanos muerto, y pasado, segun dicen, de puñaladas;
-y es su opinion, que aquella noche le mataron los Españoles con otros
-principales. El Marqués, en la relacion que envió al Emperador,
-antes dice, que á un hijo de Motezuma, que él llevaba consigo, con
-otros nobles, le mataron aquella noche los Mejicanos. Y dice, que
-toda la riqueza de oro, piedras y plata que llevaban, se cayó en la
-laguna, donde nunca mas pareció. Como quiera que sea, Motezuma acabó
-miserablemente, y de su gran soberbia y tiranías pagó al justo juicio
-de el Señor de los Cielos, lo que merecía. Porque viniendo á poder de
-los Indios su cuerpo, no quisieron hacerle exequias de Rey, ni aun
-de hombre comun, desechándole con gran desprecio y enojo. Un criado
-suyo, doliéndose de tanta desventura de un Rey, temido y adorado antes
-como Dios, allá le hizo una hoguera, y puso sus cenizas donde pudo, en
-lugar harto desechado. Volviendo á los Españoles que escaparon, pasaron
-grandísima fatiga y trabajo, porque los Indios les fueron siguiendo
-obstinadamente dos ó tres dias, sin dejarles reposar un momento, y
-ellos iban tan fatigados de comida, que muy pocos granos de maíz se
-repartian para comer. Las relaciones de los Españoles, y las de los
-Indios concuerdan, en que aqui les libró nuestro Señor por milagro,
-defendiéndoles la Madre de misericordia, y Reina del Cielo María,
-maravillosamente en un cerrillo, donde á tres leguas de Méjico está
-hasta el dia de hoy fundada una Iglesia en memoria de esto, con título
-de nuestra Señora de el Socorro. Fuéronse á los amigos de Tlascála,
-donde se rehicieron, y con su ayuda, y con el admirable valor y gran
-traza de Fernando Cortés volvieron á hacer la guerra á Méjico, por mar
-y tierra, con la invencion de los bergantines que echaron á la laguna;
-y despues de muchos combates, y mas de sesenta peleas peligrosísimas,
-vinieron á ganar del todo la ciudad dia de San Hipólito, á trece de
-Agosto de mil quinientos y veinte y un años. El último Rey de los
-Mejicanos habiendo porfiadísimamente sustentando la guerra, á lo
-último fué tomado en una canoa grande donde iba huyendo, y traído con
-otros principales ante Fernando Cortés. El Reyezuelo con extraño valor
-arrancando una daga se llegó á Cortés, y le dijo: Hasta ahora yo he
-hecho lo que he podido en defensa de los míos: ahora no debo mas sino
-darte ésta, y que con ella me mates luego. Respondió Cortés, que él
-no queria matarle, ni habia sido su intencion de dañarles; mas que
-su porfia tan loca tenia la culpa de tanto mal y destruccion, como
-habian padecido: que bien sabian cuantas veces les habian requerido
-con la paz y amistad. Con esto le mandó poner guardia, y tratar muy
-bien á él y á todos los demás que habian escapado. Sucedieron en esta
-conquista de Méjico muchas cosas maravillosas, y no tengo por mentira,
-ni por encarecimiento, lo que dicen los que escriben, que favoreció
-Dios el negocio de los Españoles con muchos milagros; y sin el favor
-del Cielo era imposible vencerse tantas dificultades, y allanarse
-toda la tierra al mando de tan pocos hombres. Porque aunque nosotros
-fuésemos pecadores, é indignos de tal favor, la causa de Dios, y gloria
-de nuestra Fé, y bien de tantos millares de almas, como de aquellas
-naciones tenia el Señor predestinadas, requería que para la mudanza
-que vemos, se pusiesen medios sobrenaturales, y propios del que llama
-á su conocimiento á los ciegos y presos, y les da luz y libertad con
-su sagrado Evangelio. Y porque esto mejor se crea y entienda, referiré
-algunos ejemplos, que me parecen á propósito de esta historia.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXVII
-
-_De algunos milagros, que en las Indias ha obrado Dios en favor de la
-Fé, sin méritos de los que los obraron._
-
-
-Santa Cruz de la Sierra es una provincia muy apartada y grande en
-los Reinos del Perú, que tiene vecindad con diversas naciones de
-infieles, que aun no tienen luz del Evangelio, si de los años acá que
-han ido Padres de nuestra Compañía con ese intento, no se la han dado.
-Pero la misma provincia es de Cristianos, y hay en ella Españoles é
-Indios bautizados en mucha cuantidad. La manera en que entró allá
-la Cristiandad fué ésta: Un soldado de ruín vida, y facineroso en
-la provincia de los Charcas, por temor de la justicia, que por sus
-delitos le buscaba, entró mucho la tierra adentro, y fué acogido de
-los Bárbaros de aquella tierra, á los cuales viendo el Español que
-pasaban gran necesidad por falta de agua, y que para que lloviese
-hacian muchas supersticiones, como ellos usan, díjoles, que si ellos
-hacian lo que él les diría, que luego lloveria. Ellos se ofrecieron
-á hacerlo de buena gana. El soldado con esto hizo una grande Cruz, y
-púsola en alto, y mandóles que adorasen allí, y pidiesen agua, y ellos
-lo hicieron así: cosa maravillosa. Cargó luego tan copiosísima lluvia,
-que los Indios cobraron tanta devocion á la santa Cruz, que acudian
-á ella con todas sus necesidades, y alcanzaban lo que pedian, tanto,
-que vinieron á derribar sus Idolos, y á traer la Cruz por insignia, y
-pedir Predicadores que les enseñasen y bautizasen; y la misma provincia
-se intitula hasta hoy por eso Santa Cruz de la Sierra. Mas porque se
-vea por quien obraba Dios estas maravillas, es bien decir, como el
-sobredicho soldado, despues de haber algunos años hechos estos milagros
-de Apóstol, no mejorando su vida, salió á la provincia de los Charcas,
-y haciendo de las suyas, fué en Potosí públicamente puesto en la horca.
-Polo que lo debia de conocer bien, escribe todo esto como cosa notoria
-que pasó en su tiempo. En la peregrinacion extraña que escribe Cabeza
-de Vaca, el que fué despues Gobernador en el Paraguay, que le sucedió
-en la Florida con otros dos ó tres compañeros, que solos quedaron de
-una armada, en que pasaron diez años en tierras de Bárbaros, penetrando
-hasta la mar del sur, cuenta, y es Autor fidedigno: Que compeliéndoles
-los Bárbaros á que les curasen de ciertas enfermedades, y que si
-no lo hacian, les quitarian la vida, no sabiendo ellos parte de
-medicina, ni teniendo aparejo para ello, compelidos de la necesidad se
-hicieron Médicos Evangélicos, y diciendo las oraciones de la Iglesia,
-y haciendo la señal de la Cruz, sanaron aquellos enfermos. De cuya
-fama hubieron de proseguir el mismo oficio por todos los pueblos, que
-fueron innumerables, concurriendo el Señor maravillosamente, de suerte
-que ellos se admiraban de sí mismos, siendo hombres de vida comun, y
-el uno de ellos un negro. Lancero fué en el Perú un soldado, que no
-se saben de él mas méritos que ser soldado, decia sobre las heridas
-ciertas palabras buenas, haciendo la señal de la Cruz, y sanaban
-luego, de donde vino á decirse como por refrán, el salmo de Lancero.
-Y examinado por los que tienen en la Iglesia autoridad, fué aprobado
-su hecho y oficio. En la ciudad del Cuzco, cuando estuvieron cercados
-los Españoles cercados, y en tanto aprieto que sin ayuda del Cielo
-fuera imposible escapar, cuentan personas fidedignas y yo se lo oí,
-que echando los Indios fuego arrojadizo sobre el techo de la morada
-de los Españoles, que era donde es ahora la Iglesia mayor, siendo el
-techo de cierta paja, que allá llaman chicho, y siendo los hachos de
-tea muy grandes, jamás prendió, ni quemó cosa, porque una Señora que
-estaba en lo alto, apagaba el fuego luego, y esto visiblemente lo
-vieron los Indios, y lo dijeron muy admirados. Por relaciones de muchos
-y por historias que hay, se sabe de cierto, que en diversas batallas
-que los Españoles tuvieron, así en la Nueva-España como en el Perú,
-vieron los Indios contrarios en el aire un Caballero con la espada en
-la mano, en un caballo blanco, peleando por los Españoles, de donde ha
-sido y es tan grande la veneracion que en todas las Indias tienen al
-glorioso Apostol Santiago. Otras veces vieron en tales conflictos la
-imagen de nuestra Señora, de quien los Cristianos en aquellas partes
-han recibido incomparables beneficios. Y si estas obras de el Cielo se
-hubiesen de referir por extenso, como han pasado, sería relacion muy
-larga. Baste haber tocado esto, con ocasion de la merced que la Reina
-de gloria hizo á los nuestros, cuando iban tan apretados y perseguidos
-de los Mejicanos: lo cual todo se ha dicho para que se entienda,
-que ha tenido nuestro Señor cuidado de favorecer la Fe y Religion
-Cristiana, defendiendo á los que la tenian aunque ellos por ventura no
-mereciesen por sus obras semejantes regalos y favores del Cielo. Junto
-con esto es bien que no se condenen tan absolutamente todas las cosas
-de los primeros Conquistadores de las Indias, como algunos Letrados
-y Religiosos han hecho con buen celo sin duda, pero demasiado. Porque
-aunque por la mayor parte fueron hombres codiciosos, y ásperos, y muy
-ignorantes del modo de proceder, que se habia de tener entre infieles,
-que jamás habian ofendido á los Cristianos; pero tampoco se puede
-negar, que de parte de los infieles hubo muchas maldades contra Dios
-y contra los nuestros, que les obligaron á usar de rigor y castigo. Y
-lo que es mas, el Señor de todos, aunque los fieles fueron pecadores,
-quiso favorecer su causa y partido para bien de los mismos infieles
-que habian de convertirse despues por esa ocasion al Santo Evangelio.
-Porque los caminos de Dios son altos, y sus trazas maravillosas.
-
-
-
-
-CAPÍTULO XXVIII
-
-_De la disposicion que la divina providencia ordenó en Indias para la
-entrada de la Religion Cristiana en ellas._
-
-
-Quiero dar fin á esta Historia de Indias, con declarar la admirable
-traza, con que Dios dispuso y preparó la entrada del Evangelio en
-ellas, que es mucho de considerar, para alabar y engrandecer el saber
-y bondad del Criador. Por la relacion y discurso que en estos libros
-he escrito, podrá cualquiera entender, que así en el Perú, como en la
-Nueva-España, al tiempo que entraron los Cristianos, habian llegado
-aquellos Reinos á lo sumo, y estaban en la cumbre de su pujanza, pues
-los Incas poseian en el Perú desde el Reino de Chile hasta pasado el
-de Quito, que son mil leguas; y estaban tan servidos y ricos de oro,
-plata y todas riquezas. Y en Méjico, Motezuma imperaba desde el mar
-Océano del norte hasta el mar del sur, siendo temido y adorado, no
-como hombre, sino como Dios. A este tiempo juzgó el Altísimo, que
-aquella piedra de Daniel[58], que quebrantó los Reinos y Monarquías
-del mundo, quebrantase tambien los de estotro mundo nuevo, y así como
-la Ley de Cristo vino, cuando la Monarquía de Roma habia llegado á su
-cumbre, así tambien fué en las Indias Occidentales: Y verdaderamente
-fué suma providencia de el Señor. Porque el haber en el orbe una
-cabeza, y un Señor temporal (como notan los Sagrados Doctores), hizo
-que el Evangelio se pudiese comunicar con facilidad á tantas gentes y
-naciones. Y lo mismo sucedió en las Indias, donde el haber llegado la
-noticia de Cristo á las Cabezas de tantos Reinos y gentes, hizo que con
-facilidad pasase por todas ellas. Y aun hay aquí un particular notable,
-que como iban los Señores de Méjico y de el Cuzco conquistando tierras,
-iban tambien introduciendo su lengua, porque aunque hubo y hay muy gran
-diversidad de lenguas particulares y propias; pero la lengua cortesana
-de el Cuzco corrió y corre hoy dia mas de mil leguas, y la de Méjico
-debe correr poco menos. Lo cual para facilitar la predicacion en tiempo
-que los Predicadores no reciben el don de lenguas como antiguamente,
-no ha importado poco, sino muy mucho. De cuanta ayuda haya sido para
-la predicacion y conversion de las gentes la grandeza de estos dos
-Imperios, que he dicho, mírelo quien quisiere en la suma dificultad que
-se ha experimentado en reducir á Cristo los Indios que no reconocen
-un Señor. Véanlo en la Florida, en el Brasil, en los Andes y en otras
-cien partes, donde no se ha hecho tanto efecto, en cincuenta años, como
-en el Perú y Nueva-España en menos de cinco se hizo. Si dicen, que el
-ser rica esa tierra fué la causa, yo no lo niego; pero esa riqueza
-era imposible haberla, ni conservarla, si no hubiera Monarquía. Y eso
-mismo es traza de Dios, en tiempo que los Predicadores de el Evangelio
-somos tan frios y falsos de espíritu, que haya Mercaderes y Soldados
-que con el calor de la codicia y del mando, busquen y hallen nuevas
-gentes, donde pasemos con nuestra mercadería. Pues como San Agustin
-dice[59], la profecía de Isaias se cumplió, en dilatarse la Iglesia
-de Cristianos, no solo á la diestra, sino tambien á la siniestra,
-que es como él declara, crecer por medios humanos y terrenos de
-hombres, que mas se buscan á sí, que á Jesu-Cristo. Fué tambien grande
-providencia de el Señor, que cuando fueron los primeros Españoles,
-hallaron ayuda en los mismos Indios, por haber parcialidades, y
-grandes divisiones. En el Perú está claro, que la division entre los
-dos hermanos Atahualpa y Guascar, recien muerto el gran Rey Guaynacapa
-su padre, esa dió la entrada al Marqués Don Francisco Pizarro, y á
-los Españoles, queriéndolos por amigos cada uno de ellos, y estando
-ocupados en hacerse la guerra el uno al otro. En la Nueva-España no es
-menos averiguado, que el ayuda de los de la provincia de Tlascála, por
-la perpétua enemistad que tenian con los Mejicanos, dió al Marqués Don
-Fernando Cortés, y á los suyos, la victoria y señorío de Méjico, y sin
-ellos fuera imposible ganarla, ni aun sustentarse en la tierra. Quien
-estima en poco á los Indios, y juzga que con la ventaja que tienen los
-Españoles de sus personas y caballos, y armas ofensivas y defensivas,
-podrán conquistar cualquier tierra y nacion de Indios, mucho se engaña.
-Ahí está Chile, ó por mejor decir Arauco y Tucapél, que son dos valles
-que ha mas de veinte y cinco años, que con pelear cada año, y hacer
-todo su posible, no les han podido ganar nuestros Españoles cuasi
-un pie de tierra, porque perdido una vez el miedo á los caballos y
-arcabuces, y sabiendo que el Español cae tambien con la pedrada, y con
-la flecha, atrévense los bárbaros, y entranse por las picas, y hacen
-su hecho. ¿Cuántos años ha que en la Nueva-España se hace gente, y va
-contra los Chichimécos, que son unos pocos de Indios desnudos con sus
-arcos y flechas; y hasta el dia de hoy no están vencidos, antes cada
-dia mas atrevidos y desvergonzados? ¿Pues los Chúchos, Chiriguánas,
-Pilcozones y los demás de los Andes? ¿No fué la flor del Perú llevando
-tan grande aparato de armas y gente como vimos? ¿Qué hizo? ¿Con qué
-ganancia volvió? Volvió no poco contenta de haber escapado con la
-vida, perdido el bagaje, y caballos cuasi todos. No piense nadie, que
-diciendo Indios, ha de entender hombres de tronchos, y si no llegue y
-pruebe. Atribúyase la gloria á quien se debe, que es principalmente á
-Dios, y á su admirable disposicion, que si Motezuma en Méjico, y el
-Inca en el Perú se pusieran á resistir á los Españoles la entrada, poca
-parte fuera Cortés, ni Pizarro, aunque fueron excelentes Capitanes,
-para hacer pie en la tierra. Fué tambien no pequeña ayuda para recibir
-los Indios bien la Ley de Cristo, la gran sujecion que tuvieron á sus
-Reyes y Señores. Y la misma servidumbre y sujecion al Demonio y á sus
-tiranías, y yugo tan pesado, fué excelente disposicion para la divina
-Sabiduría, que de los mismos males se aprovecha para bienes, y coge
-el bien suyo de el mal ageno, que él no sembró. Es llano, que ninguna
-gente de las Indias occidentales ha sido, ni es mas apta para el
-Evangelio, que los que han estado mas sujetos á sus Señores, y mayor
-carga han llevado, así de tributos y servicios, como de ritos y usos
-mortíferos. Todo lo que poseyeron los Reyes Mejicanos y del Perú, es
-hoy lo mas cultivado de Cristiandad, y donde menos dificultad hay en
-gobierno político y eclesiástico. El yugo pesadísimo é incomportable
-de las leyes de Satanás, y sacrificios y ceremonias, ya dijimos
-arriba, que los mismos indios estaban ya tan cansados de llevarlo, que
-consultaban entre sí de buscar otra ley y otros Dioses á quien servir.
-Así les pareció, y parece la Ley de Cristo justa, suave, limpia, buena,
-igual, y toda llena de bienes. Y lo que tiene dificultad en nuestra
-Ley, que es creer misterios tan altos y soberanos, facilitóse mucho
-entre éstos, con haberles platicado el Diablo otras cosas mucho mas
-difíciles, y las mismas cosas que hurtó de nuestra Ley Evangélica como
-su modo de Comunion y Confesion, y adoracion de tres en uno, y otras
-tales, á pesar del enemigo, sirvieron para que las recibiesen bien en
-la verdad los que en la mentira las habian recibido: en todo es Dios
-sabio y maravilloso, y con sus mismas armas vence al adversario, y
-con su lazo le coge, y con su espada le degüella. Finalmente, quiso
-nuestro Dios (que habia criado estas gentes, y tanto tiempo estaba, al
-parecer, olvidado de ellas, cuando llegó la dichosa hora) hacer, que
-los mismos Demonios, enemigos de los hombres, tenidos falsamente por
-Dioses, diesen á su pesar testimonio de la venida de la verdadera Ley,
-del poder de Cristo y del triunfo de su Cruz, como por los anuncios,
-profecías, señales y prodigios, arriba referidos, y por otros muchos
-que en el Perú, y en diversas partes pasaron, certísimamente consta.
-Y los mismos ministros de Satanás, Indios hechiceros y magos lo han
-confesado; y no se puede negar, porque es evidente y notorio al mundo,
-que donde se pone la Cruz, y hay Iglesias, y se confiesa el nombre de
-Cristo, no osa chistar el Demonio, y han cesado sus pláticas, oráculos,
-respuestas y apariencias visibles, que tan ordinarias eran en toda
-su infidelidad. Y si algun maldito ministro suyo participa hoy algo
-de esto, es allá en las cuevas ó simas, y lugares escondidísimos, y
-del todo remotos del nombre y trato de cristianos: sea el sumo Señor
-bendito por sus grandes misericordias y por la gloria de su santo
-nombre. Cierto, si á esta gente, como Cristo les dió Ley, y yugo suave,
-y carga ligera, así los que les rigen temporal y espiritualmente, no
-les echasen mas peso del que pueden bien llevar, como las cédulas del
-buen Emperador, de gloriosa memoria, lo disponen y mandan, y con esto
-hubiese siquiera la mitad del cuidado en ayudarle á su salvacion, del
-que se pone en aprovecharnos de sus pobres sudores y trabajos, sería
-la Cristiandad mas apacible y dichosa del mundo: nuestros pecados no
-dan muchas veces lugar á mas bien. Pero con esto digo lo que es verdad,
-y para mí muy cierta, que aunque la primera entrada del Evangelio en
-muchas partes no fué con la sinceridad y medios Cristianos que debiera
-ser; mas la bondad de Dios sacó bien de ese mal, é hizo que la sujecion
-de los Indios les fuese su entero remedio y salud. Véase todo lo que
-en nuestros siglos se há de nuevo allegado á la Cristiandad en oriente
-y poniente, y véase cuán poca seguridad y firmeza ha habido en la Fé
-y Religion Cristiana, donde quiera que los nuevamente convertidos
-han tenido entera libertad para disponer de sí á su albedrío: en los
-Indios sujetos la Cristiandad va sin duda creciendo y mejorando, y
-dando de cada dia mas fruto, y en otros de otra suerte, de principios
-mas dichosos va decayendo y amenazando ruina. Y aunque en las Indias
-occidentales fueron los principios bien trabajosos, no dejó el Señor
-de enviar luego muy buenos obreros y fieles ministros suyos, varones
-Santos y Apostólicos, como fueron Fray Martin de Valencia, de San
-Francisco: Fray Domingo de Betanzos, de Santo Domingo: Fray Juan
-de Roa, de San Agustin, con otros siervos del Señor, que vivieron
-santamente, y obraron cosas sobre humanas. Prelados tambien sabios y
-santos, y Sacerdotes muy dignos de memoria, de los cuales no solo
-oímos milagros notables y hechos propios de Apóstoles; pero aun en
-nuestro tiempo los conocimos y tratamos en este grado. Mas porque el
-intento mio no ha sido mas que tratar lo que toca á la Historia propia
-de los mismos Indios, y llegar hasta el tiempo que el Padre de nuestro
-Señor Jesu-Cristo tuvo por bien comunicarles la luz de su palabra, no
-pasaré adelante, dejando para otro tiempo, ó para mejor ingenio, el
-discurso del Evangelio en las Indias occidentales, pidiendo al sumo
-Señor de todos, y rogando á sus siervos, supliquen ahincadamente á
-la Divina Magestad, que se digne por su bondad visitar á menudo, y
-acrecentar con dones del Cielo la nueva Cristiandad, que en los últimos
-siglos ha plantado en los términos de la tierra. Sea al Rey de los
-siglos gloria, honra é imperio por siempre jamás. Amen.
-
- FIN
-
-
-
-
- TABLA
- DE LAS COSAS MAS PRINCIPALES QUE SE CONTIENEN
- EN ESTE TOMO SEGUNDO
-
-
- A
-
- Acamapixtli, Rey primero de los Mejicanos, página 257.
-
- Adoraban los Indios por Dios al Sol, Luna, Lucero y otras Estrellas,
- 1, y sigs.
- Al trueno, la tierra, la mar, y el arco del Cielo, id. Rios,
- fuentes, quebradas, arroyos, manantiales, acequias, 70.
- Peñas, piedras, cumbres de montes. Un cerro de arena en medio de
- otros de peñas. Un árbol grandísimo y antiquísimo. Algunas
- raíces y frutas. Metales, pedrezuelas, y ciertas piedras que
- llevaban á la guerra. Los osos, tigres, culebras y vientos, 11.
- Y finalmente, cualquier cosa natural extraordinaria, ó que se suele
- temer, id.
- Véase la palabra _Dioses_, y la palabra _Idolos_.
-
- Adoratorios habia en el Cuzco mas de trescientos, 113, 200.
- Véase la palabra _Templos_.
-
- Adulterio, se castigaba entre los Indios aunque la parte perdonase,
- 195.
-
- Agua dulce, traída á Méjico, 268, 307.
-
- Aguila sobre un Tunal, fué señal de la fundacion de Méjico y sus
- armas, 253, 254.
-
- Aguila que llevó en peso á un labrador á una cueva, 326.
-
- Agüeros que tenian los Indios, 57, 69.
-
- Al alba hacian señal los Indios para trabajar, y al anochecer para
- cesar de los oficios, 135.
-
- Al ánima comunmente la tienen los Indios por inmortal, 25.
- La buena tenia gloria y la mala pena, id.
- Fuera del cuerpo pensaban que anda, come, siente calor, frio y
- cansancio, 28.
-
- Anales Mejicanos hay hoy dia en el Vaticano de Roma, 308.
-
- Animales, muchos de todas suertes tenía Motezuma encerrados, 214.
-
- Año, unos Indios comenzaban por Marzo y otros por Diciembre, 144.
- Dividíanlo en cuatro tiempos, y en meses y semanas: tenia cinco dias
- valdíos, id., y sig. Bisiesto, no se sabe que lo alcanzaron los
- Indios, 149.
-
- Arauco se ha defendido contra los Españoles, 334.
-
- Arcos nunca hicieron los Indios en sus edificios, y espantáronse de
- los que hicieron los Españoles, 182.
-
- Armas de la Ciudad de Méjico era un Aguila sobre un Tunal, 253.
- Las de los Mejicanos para pelear, cuáles eran, 218.
-
- Aritmética de los Indios, 166, 168.
-
- Atahualpa cautivó á su hermano, y fué cautivado de los Españoles, 133.
-
- Audiencias y Consejos que tenía el Rey de Méjico, 215.
-
- Ave monstruosa, que fué hallada en la laguna de Méjico, 326.
-
- Autzol, octavo Rey de Méjico, 305, Fué gran republicano y liberal, y
- trajo á Méjico agua dulce, 307.
-
- Axayaca, séptimo Rey de los Mejicanos, 300.
-
- Ayunos, guardaban los Indios en servicio de sus Idolos, ellos y sus
- Sacerdotes, 6, y sig. 128.
-
-
- B
-
- Bautismo, quiso el demonio imitar, 110.
-
- Batalla, véase la palabra _Guerra_.
-
- Bailes y fiestas de Indios, 224, Cuáles se les deban permitir, 223.
-
- Borla en la frente era insignia del Rey del Cuzco. Traíanla los
- Grandes de su Reino á un lado, 176.
-
- Brasero que llamaban divino, ardía perpétuamente delante de los
- Idolos, 52, 292.
-
- Brujos permitían los Incas en el Perú, 107.
-
- Burla que hizo el Capitan de los Mejicanos de los de Tlatellulco,
- haciéndoles cantar como ranas, 30, y sig.
-
- Burla que hicieron los de Cuyoacán de los Mejicanos, 284.
-
-
- C
-
- Cabrillas del Cielo adoraban los Indios, 11.
-
- Calaveras de hombres sacrificados ponian los Indios por ornato en el
- templo de su Dios, 49.
-
- Capitanes y Señores, cómo se enterraban, véase la palabra
- _Mortuorios_.
-
- Cartas y mensages, cómo enviaban los Indios, 170.
-
- Casamientos, véase la palabra _Matrimonio_.
-
- Casos reservados tenían los Confesores de los Idolos, 194.
-
- Castidad, véase la palabra _Monasterios_.
-
- Castigos diversos de delitos que tenian los Indios, 124.
-
- Caballeros, solamente podían calzarse y servirse de oro y plata, 220.
-
- Ceremonia de Entierros, véase la palabra _Mortuorios_:
- de Casamientos la palabra _Matrimonio_;
- _Rey_. De hablar con el demonio los Indios, 45.
- De Sacrificios, 66.
- De sacrificar niños, 72.
- De sacrificar hombres, 72, 94.
- De ofrecer codornices é incienso á los Idolos, 127.
- De darles de comer y colacion, id. y sig. De adoracion, comiendo
- tierra, 290.
- De saber las cosas ocultas, 97, De confesarse, 197.
-
- Ceremonia de la fiesta de Vitzilipuztli, 91.
- De la fiesta de los Mercaderes, 131.
- De anunciar la muerte al que habia de ser sacrificado, 132.
-
- Ceremonias de desafios, 279.
- Del rendimiento que hicieron los de Tezcuco á los Mejicanos, 290.
-
- Ceremonias de Cristianos quiso imitar el demonio entre los Indios,
- 110.
- Las que hacian con los recien nacidos, id. Las de los Gentiles, ó
- son crueles, ó sucias ú ociosas, 112.
-
- Cerro de sola arena, en medio de muchos de piedra, adorado por Dios,
- 17.
-
- Chachalmua, era la principal dignidad de los Sacrificadores, 78.
-
- Chalcas, fueron el segundo linaje de los Navatlacas, que poblaron á
- Nueva-España, 232.
- Cautivaron á un hermano del Rey de Méjico, y quiso antes morir que
- ser su Rey, 294.
-
- Chimalpopóca, tercero Rey de los Mejicanos, 263.
- Muerto á traicion, 271.
-
- Chichimecas, fueron los primeros pobladores de Nueva-España, 232.
- Vivían como bestias, sin ley, y sin Rey, ni casa, ni república, id.
- Algunos de ellos eran Gigantes, 238.
- Redujéronse á poblaciones á imitacion de los Navatlacas, 239.
- Hanse defendido sin ser conquistados de los Españoles, 354.
-
- Chile, es provincia fértil, semejante á Europa, se conserva sin ser
- conquistada de Españoles, 354.
-
- Chinas con Japones se entienden por escrito, y no de palabra, 15, y
- sig.
- Cuando escriben no hacen verdaderamente letras. Como escriben cosas
- que nunca vieron. Escriben con pinceles: qué ciencias saben. Son
- grandes representantes: no saben mas que leer y escribir. Qué
- impresiones tengan, id.
-
- Codornices, era ofrenda de pobres, y con qué ceremonias se
- sacrificaban á los Idolos, 127.
-
- Colacion, con qué ceremonias se daba á los Idolos, 129, Teníase por
- grande reliquia, id.
-
- Comedias, véase la palabra _Representaciones_.
-
- Comer tierra era ceremonia de adoracion y agradecimiento, 290.
-
- Cometas, una que apareció en dia claro, 325.
-
- Comida que se guisaba para los Idolos. Quién la guisaba. Comíanla los
- sacerdotes, 56.
- Era el fin de las guerras, 84.
- Dábaseles con grandes ceremonias, 127, 128.
- La que se guisaba de carne humana comía tambien el pueblo, 80.
-
- Cómputo, véase la palabra _Kalendario_.
-
- Comunion y fiesta de Corpus Christi, como la quiso remedar el demonio,
- 8, y sig.
-
- Conciertos entre Nobles y Plebeyos de los Mejicanos, 27, y sig.
-
- Confesion que tenian los Indios: podian tambien administrar las
- mugeres: usábanla todos, y en qué casos, 96.
- Excepto el Inca, id.
-
- Confesores que tenian los Indios, cuáles eran: estaban obligados al
- secreto: sabían por arte del demonio cuando les callaban algun
- pecado en la confesion; tenian sus casos reservados, 92.
-
- Conquista de las tierras del Perú, con qué títulos las hicieron los
- Incas, 200.
-
- Conquistadores primeros de las Indias, no deben ser condenados en
- todo, 349.
-
- Consejos y Audiencias del Rey de Méjico, 216.
-
- Contar de los Indios, 165.
-
- Corazon de Copil echado en la laguna de Méjico, 247.
-
- Corazones sacados á los que se amotinaron, y de ahí se tomó la
- costumbre de sacarlos á los que sacrificaban, 24, y 247.
-
- Copil infamó á los Mejicanos, y por eso le mataron, id.
-
- Corona de los Reyes del Cuzco, era una borla en la frente, 176, Las de
- los Reyes de Méjico, era como mitra, 213.
-
- Coronacion del nuevo Rey, véase la palabra _Rey_.
-
- Correos y Postas de á pie tenian los Indios, 17, y 192.
- Entre dia y noche corrian cincuenta leguas, id.
-
- Cortés prendió á Motezuma, 339, Entró en Méjico de noche á socorrer á
- los Españoles, 342.
- Véase la palabra _Españoles_.
-
- Cruz de Cristo, donde quiera que se pone luego callan los Idolos, 29,
- 228.
- Adorándola ciertos Indios Gentiles alcanzaron agua, 346.
-
- Cuerpos de los Reyes Incas estuvieron sin corromperse por mas de
- doscientos años, 23.
- Hallólos el Licenciado Polo, 206, 207.
-
- Culhuacan, cómo asentaron los Mejicanos, y cómo salieron de allí, 249,
- 250.
-
- Culhuacanos fueron el cuarto linage de Navatlacas, que poblaron á
- Nueva-España, 237.
-
- Cuytlavaca fué conquistada de los muchachos Mejicanos, 290.
-
-
- D
-
- Delitos graves tenian ordinariamente pena de muerte, 194.
-
- Demonio, todavía desea ser como Dios, 1.
- Hablaba y respondia en los Idolos, 32, 45, 105.
- Calla donde quiera que se pone la Cruz de Cristo 45, 356.
- Ha procurado ser honrado como Dios, con estado de Religiosos, véase
- la palabra _Monasterios_. Con Sacrificios, Sacramentos, Templos,
- Sacerdotes, Profetas; y con ayunos, disciplinas y otras
- penitencias, 42, 43, 54, 55 y sigs.
- Ha procurado imitar todo cuanto Cristo tiene en su Iglesia, 43.
- Hízose adorar como uno en esencia, y trino en personas, 114, y sig.
- Aparecióles muchas veces á los Mejicanos, 247.
- Díjoles como el Reino de Motezuma se había de acabar presto, 336.
- En Japon, tomando figura de hombre, hace á los Romeros que confiesen
- sus pecados, 100.
-
- Desafío que hizo el Señor de la Ciudad de Tlatellulco, al Rey de
- Méjico, 301.
-
- Desafío, con qué ceremonias se hacía, 278.
-
- Dias valdíos del año, que tenían los Indios, 145.
-
- Difuntos, véase la palabra _Muertos_.
-
- Diluvio Universal era conocido de los Indios, 200.
-
- De Dios tuvieron los Indios alguna noticia, 8.
- Pónenle diversos nombres. No lo saben nombrar por un nombre propio,
- 7.
- Creer que hay uno solo, se les hace muy dificultoso, 9.
-
- Dios falso, véase la palabra _Dioses_.
-
- Diosa de la Discordia, fué hija del Rey de Culhuacan, 250.
-
- Diosas tambien tenian los Indios, 3, y sigs.
-
- Dioses, muchos tenían los Indios á quien adoraban, 17, 18, 32, 36, 40,
- 46.
- Al Viracocha, que llamaban al Criador, Supremo Dios de los de el
- Cuzco. Vitzilipúztli, Supremo Dios de losMejicanos, Ilalóc, su
- compañero, el Dios Punchao, el Dios de el Sol y del Trueno,
- Tezcatlipuca, Dios de la Penitencia, Quetzálcoalt, Dios de los
- Mercaderes. El Dios de la Caza. El Dios Tangatanga, que era tres
- en uno, y uno en tres. Y otras cosas diversas adoraban por
- Dioses, 9.
- Estátuas de Reyes en vida y en muerte, 24.
- Hacian tambien Dioses de hombres vivos, 40, 81, 12, y sigs.
- Ya les parecian todos ellos muy crueles Dioses, 87.
- Véase la palabra _Adorar_, y la palabra _Idolos_.
-
- Disciplinábase todo el Pueblo en honra de sus Idolos en algunas
- fiestas, 65, 12, y sig.
-
- Dictados diversos de Mejicanos, 215.
-
- Doncellas eran sacrificadas á los Idolos, 54.
- Véase la palabra _Monasterios_.
-
- Don Carlos, nieto de Guaynacapa, Inca, 211.
-
-
- E
-
- Edificios y fábricas de los Incas, 180.
-
- Edificios, no los hacian los Indios con mezcla de hierro, id.
-
- Electores de los Reyes, eran tambien elegidos, 215.
-
- Enfermos que sanaban con solas las Oraciones de la Santa Madre
- Iglesia, 348.
-
- Enterramientos, véase la palabra _Mortuorios_.
-
- Entremeses, véase la palabra _Representaciones_.
-
- Escarnio que hicieron los Mejicanos de los de Tlatellulco, 374.
-
- Escritura de letras, que cosa sea, 150.
- La de los Japoneses y Chinos es una misma, pero leen de diferente
- manera, 158.
-
- Escribir no sabe ninguna nacion de Indios, 150.
- Qué modo tengan, 151.
- El de los Mejicanos es más pintar, que escribir, 166, 168.
- El de los del Perú es hacer nudillos en hilos, id. y sig.
- El de los Chinas y Japones, en qué forma sea, 153.
- Y el que ha de escribir en la lengua China, ha menester saber por lo
- menos ochenta y cinco mil figuras, 156.
- Y éste es todo su saber y ciencia, 158.
-
- España Nueva, véase la palabra _Nueva-España_.
-
- Españoles, por qué son llamados Viracochas, 9.
- Cómo y cuando entraron en Nueva-España, 30, 310, 329.
- Sin que los pudieran impedir los hechiceros, id. y sig.
- Quisieron cobrar nombre de valientes, 332.
- Cómo y cuándo y por qué salieron de Méjico, id.
- Saliendo, fueron sentidos y seguidos de los Indios, 343.
- Favorecióles la Virgen Santísima milagrosamente, 343.
-
- Estrellas que las adoraban los Indios, 11.
-
- Estudios de la China, 158.
-
- El Evangelio impiden mucho los hechiceros, 110.
- Fué cosa fácil al principio introducirlo entre los Indios, 35, y
- sig.
-
- Exéquias, véase la palabra _Mortuorios_.
-
-
- F
-
- Fábricas y edificios de los Incas, 180.
-
- Fiesta que se hacía al Dios de la Caza, 38.
- Fiesta de Vitzilipúztli, que era como entre nosotros la de
- Corpus-Christi, 91.
- Fiesta de los Mercaderes, 131, Fiesta de desollamiento de personas,
- 81.
- Fiesta de Jubileo, 122.
- Fiesta de Tezcatlapuca, 122.
- Fiesta del Dios Toxcoatl, 124.
- Fiesta de Corpus Christi, cómo la quiso remedar el demonio, 145,
- 146.
- Fiesta que se hacia cada cincuenta y dos años, 155.
-
- Fiestas de todo el año de los Indios, 224.
-
- Fiestas y bailes diversos que tenian los Indios, 224.
- Cuáles se les deben prohibir, y cuáles conviene permitirles, 228.
-
- Fuego habia siempre delante del altar de Vitzilipúztli, 52, 60, 61.
-
- Fundación de Méjico, dónde, cuándo y cómo fué, 252.
-
-
- G
-
- Guaynacápa Inca, en vida fué adorado como Dios, 207.
- Entre hijos y nietos, tenia mas de trescientos, idem.
-
- Ganados, ellos y las tierras del Perú, estaban repartidos en tres
- partes, 188.
-
- Garza empollando sus huevos, que apareció por arte del demonio, en la
- laguna de Méjico, 263.
-
- Gigantes, éranlo algunos de los Chichimecas, 238.
-
- Gobierno de los Reyes de Indias, 172, 173, 185, 186.
-
- Grandes del Reino de Méjico, tenian aposentos en el Palacio Real, 218.
-
- Guacas, que son Adoratorios, habia más de cuatrocientos en el Cuzco,
- 200.
-
- Guascar, Inca, hijo de Guaynacápa, Inca, fué preso de su hermano, 208.
-
- Guerra, cómo la hacían los Mejicanos, y era su principal punto de
- honra, 218.
- Hacíase cuando sus Dioses tenían hambre, para darles de comer, 8, y
- sig.
- Más era cautivar, que matar, 83.
- Peleaban cuatro dias, y descansaban uno, 342.
-
- Guerra de Mejicanos contra los Chalcas, 284, 294.
- Contra los de Culhuacán, 249, Contra los Tepanécas, 279, 271, 279.
- Contra los de Cuyoacán, 284, Contra los Suchimilcos, 287.
- Contra los de Teguantepéc, 301.
- Contra los de Cuaxultatlán, 305.
- Contra los Españoles, 340.
-
-
- H
-
- Hechicero famoso, que se mudaba en diversas formas, 307.
-
- Hechiceros, son grande impedimento para la predicacion del Evangelio,
- 109.
- No pudieron con sus artes estorbar la entrada de los Españoles en
- Méjico, 33, y sig.
- Los de Malinalco eran señalados, 243.
- Decian á Motezuma la pérdida de su Imperio, y desaparecian de las
- cárceles, 324.
-
- Hermita, que sin causa se llama de los Mártires, 342.
-
- Hijos suyos sacrificaban los Indios por salud de sus padres, 73, 99.
- Cómo los criaban los Mejicanos, 227.
- Enderezábanlos conforme á sus inclinaciones, 222.
-
- Historias de los Indios, cómo se conservaban, 160.
- Cuando son verdaderas dan gusto, 229.
- Las de cosas de Indias son necesarias, id.
-
- Hombre, que habló después que le sacaron el corazón, 87.
-
- Hombres hacian los Indios representar á sus Dioses, y después los
- sacrificaban, 40, 82.
-
- Hombres que eran sacrificados, véase la palabra _Sacrificios_: y
- fueron sacrificados en un día más de veinte mil en diversos
- lugares, 83.
-
- Hombres barbados dijo el Inca que pelearon en su favor, y se habían
- hecho piedras, 305.
-
-
- I
-
- Idólatra, recibe dos maneras de daños del demonio, 7.
-
- Idolatría, es efecto de la soberbia y envidia del demonio, 1.
- Por qué causas las haya introducido y conservado su Autor, 2 y sig.
- De dónde haya tenido principio, 22.
- Fué de muchas maneras entre los Indios, desde la pág. 5 hasta la 74.
- De la que usaban para con los difuntos, 22.
- Véanse las palabras _Adorar_, _Ceremonias_, _Demonio_, _Diosas_,
- _Dioses_, _Fiestas_, _Idolos_, _Monasterios_, _Mortuorios_,
- _Sacerdotes_, _Sacrificios_ y _Templos_.
-
- Idolo Viracocha, Supremo del Perú, 10, Vitzílipuztli, Supremo de los
- Mejicanos, 33, 47, 48.
- Idolo llamado Tlalóc, 33, 48.
- El Punchao, 46.
- Tezcatlípuca, 34, 36, 122.
- Quetzáalcoal, 36, 136.
- Tangatanga, tres en uno, y uno en tres, 110.
- Idolo del Trueno, 11, 116, Idolo del Dios de Tlascála, 37.
- Idolos del Sol, 11, 116.
- El de la Diosa Tozi, 37.
- Estatuas de Reyes vivos y difuntos, 25, 40.
- Y sus cuerpos embalsamados, 23.
-
- Idolos de oro usaron les Indios, 201, De masa, 94, 91 y sig.
- De palo, 33, 91, 121.
- enían ordinariamente gestos feos, 33.
- Dábanles de comer con grandes ceremonias, 129.
- Poníanles fuego delante del Altar, 292.
- Traíanles en hombros, 38, 92, 95.
- Incensábalos, 52, 62.
- Ofrecíanles incienso, 127.
- Hablaban en ellos los demonios, 107.
- Callan luego donde se pone la Cruz de Cristo, 45.
- Véase la palabra _Dioses_, y la palabra _Adorar_.
-
- Impresiones de las Chinas, de qué manera sean, 155.
-
- Indias, fueron conquistadas cuando sus Imperios estaban en mayor
- pujanza, 351.
-
- Indios, tuvieron de Dios algun conocimiento, 7.
- No le nombran por un solo nombre propio, 8.
- Háceseles difícil de creer no haber más que uno, 9.
- Qué cosas adoren, véase la palabra _Adorar_, la palabra _Dioses_, y
- la palabra _Idolos_. Llaman á los Españoles Viracochas, y por
- qué causa, 9.
- Ríndese fácilmente á una buena razón, 20.
- Por qué causa recibieron la ley de Cristo con tanta facilidad, 85.
- Convertidos hacen burla de sus idolatrías, 113.
- No son tan faltos de entendimiento como algunos piensan, 121.
- Deberían ser gobernados conforme á justicia, segun sus leyes justas
- antiguas, 143, 178.
- En cinco días del año no hacían cosa alguna, 144.
- Todos sabían los oficios necesarios á la vida humana, 190.
- No son gente codiciosa, ni regalada, íd. Los de diferentes
- Provincias se diferencian en el trage, 193.
- Tienen tres maneras de vida y de gobierno, 198.
- Por falta de quien los enseñe no son buenos cristianos, 217.
- En la guerra cada cuatro días descansaban uno, 342.
-
- Indios, fueran tan facilmente conquistados porque había entonces
- division entre ellos, 365.
- Sería justo que fuesen revelados de tanto trabajo, 358.
- Siendo Gentiles, ciertos de ellos, adorando la Cruz, alcanzaron agua
- de nuestro Señor, 347.
- Los que llaman Uros, véase la palabra _Uros_.
-
- Inca primero, llamado Incaroca, y sus sucesores, 202.
-
- Incas del Perú, qué origen tuvieron, 186, 202.
- Con qué título conquistaron las tierras, 198.
- No se confesaban sino al Sol, y con ciertas ceremonias, 99.
-
- Invencion de Yupangui para hacerse Rey, 294.
-
- Izcoalt, cuarto Rey de Méjico, 287.
- Hízose jurar por Rey de los Suchimilcos, 288.
-
-
- J
-
- Japones con los Chinas se entienden por escrito, y no de palabra, 56.
- Cómo pueden escribir sus pensamientos, y las cosas que nunca vieron,
- id.
-
- Jubileo que usaban los Indios, 122.
-
- Juega el Sol antes que nazca, por qué se dijo, 46.
-
- Jura del nuevo Rey, 117.
-
- Justicias y castigos que hacian los Incas, 194, Qué hacian los Reyes
- de Méjico, 220.
-
- Juventud, con cuanto cuidado la criaban los Mejicanos, 211.
-
-
- K
-
- Kalendario de los Indios, 144.
-
- Kalendario Romano, se incorporó en el de los Indios, id.
-
-
- L
-
- Labrador, á quien llevó una águila en peso, 327.
-
- Lancero, soldado y otros, con solas las oraciones de la Iglesia
- sanaban los enfermos, 348.
-
- Lenguas Mejicana y del Cuzco, se hablan en todas sus tierras, 352.
-
- Letras, véase la palabra _Escribir_.
-
- Ley de Cristo, por falta de quien la enseñe no la toman los Indios,
- 217.
- Fué cosa fácil introducirla en ellos al principio, y por qué causas,
- 35, y 354.
-
- Leyes de los Incas, 188.
-
- Llama de fuego, que apareció en el Cielo, pronóstico de la destrucción
- de Méjico, 324.
-
- Lumbre nueva, sacaban los Indios cada cincuenta y dos años, 147.
-
- Luto negro, traía la muger un año por su marido difunto, 194.
-
-
- M
-
- Malinalco, cómo se pobló, 244, Sus moradores son tenidos por grandes
- hechiceros, id.
-
- Mamaconas, eran doncellas ancianas, maestras de las mozas, 54.
-
- Mangocápa, Inca, hijo de Guaynacápa, fué preso y justiciado en el
- Cuzco, 210.
-
- Mar, adoran los Indios por Dios, 11.
-
- María Virgen, Señora nuestra, milagrosamente favoreció los Españoles,
- 343, 349.
-
- Matrimonio, entre los Indios no se contraía mas que con una muger. Con
- qué ceremonias se contraía, 194.
- Y los Gobernadores, con quien el Inca quería, 195.
- Solamente era prohibido en el primer grado de parentesco, id.
- Hacíase por mano de Sacerdote, 111.
- Precedía primero inventario de los bienes que cada uno traía, 111.
- Podíase deshacer; y el deshecho no se podia revalidar, id.
-
- Maitines, con los cuales honraban á los Idolos, 52, 62, 63.
-
- Mechoacán, cómo se pobló, 274, Nunca se rindió á Méjico, 316, Sus
- pobladores por qué son enemigos de los Mejicanos, 344.
-
- Mensajeros y cartas, cómo enviaban los Indios, 170.
-
- Mercaderes, tenían particular Dios y particulares Fiestas, 131.
-
- Meses y semanas, cómo las contaban los Indios, 145, 146.
-
- Mexí fué el caudillo de los Mejicanos, yendo buscando la tierra
- prometida por su Dios Vitzilipúztli, y de ahí se derivó Méjico y
- Mejicanos, 248.
-
- Mejicanos adoraron á Vitzilipúztli antes que saliesen de su tierra,
- 241.
- Salieron de ella porque les prometió dar otra. En qué forma fueron
- marchando hasta hallarla, pareciendo á los Hebreos que salieron
- de Egipto, 242.
- En qué señales la conocieron cuado á ella llegaron, 252.
- Fueron el último linage de Navatlácas que salieron de su tierra,
- 240.
- Pidieron sitio y tierras á los de Culhuacán, 249.
- Amansaron las vívoras, y mantuviéronse de ellas, id.
- Como asentaron en Culhuacán, y desollaron á la hija del Rey, y
- salieron de allí, 25, y sig.
- Por qué ocasión eligieron Rey, 157.
- A quién fueron siempre leales, 214.
- Pagaban tributo á los de Azcapuzalco, 261.
- Estuvieron sujetos á ellos por espacio de cincuenta años, 264.
- Pidieron agua al Rey de Azcapuzalco, 268.
- Ofreciéronle conciertos de paz, 278.
- Fueron afrentados de los de Cuyoacán, 284.
- Convidaron con la paz á los de Tlatellulco, 302.
- Hiciéronles cantar como ranas, 303.
- Que guerras tuvieron, véase la palabra _Guerras_. Vieron en vision
- arder á Méjico, 337.
-
- Méjico, dónde, cuándo y cómo se fundó, 252.
- Llamóse primero Tenoxtitlán, y por qué causa, 254.
- Dividióse en cuatro barrios, por mandado de su Dios Vitzilipúztli,
- 255.
- Trajo á ella agua dulce Auzól, Rey, 306.
- Ganóse la ciudad de Méjico año 1521, en 1, de Agosto, 344.
- Y antes de su pérdida hubo grandes pronósticos, 319.
- Perdióse cuando su Imperio estaba en mayor pujanza.
-
- Milagros que hizo Dios, sin méritos de aquellos por cuyo medio los
- obraba, 346.
-
- Ministros de los Idolos, eran más diligentes en enseñar á los Indios,
- que lo son hoy los de Cristo, 217.
-
- Mitote, era el baile más famoso entre los Indios, 226.
-
- Mozos y mozas, véase la palabra _Monasterios_ y _Sacrificar_.
-
- Monasterios, así de hombres, como de mujeres, inventó el Demonio para
- su servicio, 54, 58.
- Los de las Doncellas eran en dos maneras, 54.
- De qué edad se recibian, y cuanto tiempo habian de estar, id. 58.
- En qué las ocupan sus superioras.
- Qué hábito traian. Qué penitencias hacian, 55, 57.
- En los sacrificios y fiestas de sus Dioses tenian diversos oficios,
- ceremonias y vestidos, 92, 119, 12, y sig.
- En ellos se guardaba limpieza y castidad con todo rigor, así en los
- de los varones, como en los de las mujeres, y la que contra ella
- pecaba, moría, 5, y sigs.
- Algunos habia donde se guardaba pobreza, castidad y obediencia, 60.
- Otros que se mantenian solamente de limosnas, 61.
-
- Monjas, véase lo dicho en _Monasterios_.
-
- Monstruos diversos, que después desaparecieron, 325.
- Pronosticaban la destruccion de Méjico, id. y sigs.
-
- Mortuorios y Enterramientos, en qué forma los usaban los Indios, 25,
- 28.
- Los de los Capitanes y Señores se hacian llevando las insignias y
- trofeos de sus hechos delante, 29.
- Cantaban en ellos los Sacerdotes los oficios funerales, id.
- Hacíanse enterrando ó quemando el difunto, 30.
- Quemábanse ó enterrábanse con grandes ceremonias, 2, y sigs.
-
- Motezuma, primero de este nombre, Rey de Méjico, 292.
-
- Motezuma, segundo de este nombre, último Rey de Méjico, de sus
- costumbres y grandeza, 309, 317.
- Tenia diversos Palacios y una insigne casa de animales, 214.
- Instituyó Ordenes militares, 216.
- Como ordenó su Casa, Corte y Estado, 314.
- Cuando se coronó, estuvieron á sus fiestas sus enemigos, 316.
- Jamás puso los pies en el suelo, no se vistió un vestido, ni comió,
- ni bebió en una vasija dos veces, 317.
- Envió Embajadores á los Españoles, 329.
- Por medio de hechiceros procuró estorbarles la entrada, 333.
- Pensó engañar al Capitán Cortés, 335.
- Salió á recibirlo, y aposentólo en su Palacio, 338.
- Fué preso de Cortés, 339.
- Su muerte, 34, y sig.
- No fué honrado con exequias, id.
-
- Motin de los Tlatellulcos contra Mejicanos, 257.
-
- Muchachos, cómo los criaban los Mejicanos, 221.
-
- Muchachos Mejicanos tomaron la ciudad de Cluitlaváca, 286.
-
- Muertos, sepultaban en el campo con joyas, comida, vestidos y muchas
- ceremonias, 2, y sigs.
- Véase la palabra _Mortuorios_.
-
- Mujeres, entre los Indios trabajaban más que sus maridos, 191.
-
- Mundo, continúase con el viejo, 240.
-
-
- N
-
- Navatlácas, primeros pobladores de Méjico, qué gente sea, y de su
- origen, 234.
- Salieron de sus tierras á buscar otras, por mandado de sus Dioses,
- año del Señor de 820.
- Caminaron por es pacio de 8, años, camino que se puede andar en un
- mes. Llegaron año de 90, á Méjico, id. y sigs.
- Por qué orden, y cómo entraron en Nueva-España, 236.
-
- Nobles y plebeyos, vease la palabra _Conciertos_.
-
- Nombres para nombrar á Dios, véase la palabra _Dios_.
-
- Nueva-España, qué pobladores tuvo primero, 239.
-
-
- O
-
- Oficios, todos los necesarios á la vida humana sabía cualquier, Indio,
- 190.
-
- Oraciones de Oradores y Retóricos, véase la palabra _Razonamientos_.
-
- Ordenes Militares de Mejicanos, 215.
-
- Ornamentos y vestiduras de los Idolos, eran muchos y con grande
- reverencia tratados, 129.
-
-
- P
-
- Pachacuti, Inca, 293.
-
- El padre cuando estaba enfermo sacrificaba al hijo por su salud.
-
- Pánfilo de Narvaez fué á la Vera-Cruz, 339.
-
- Papas, llamaban los Mejicanos á los sumos Sacerdotes, 48, 52.
-
- Parlamentos de Oradores, véase la palabra _Razonamientos_.
-
- Penas diversas de delitos, 194.
-
- Penitencias que hacian los Indios por persuasion del Demonio, 63.
-
- Piedra grandísima, que habiéndola traido hasta Méjico, fué despues
- hallada en el mismo lugar de donde se trajo, 324.
-
- Piedras que adoraban los del Perú, 205.
-
- Pinturas é Imágenes, servian á los Indios de libros y escritura, 161.
-
- Plebeyos, entre los Mejicanos no podian usar de oro, ni plata, ni
- calzado, 220.
- Privolos Motezuma de las dignidades y oficios que tenian en su
- Corte, 314.
-
- Pobladores antiguos de Nueva-España fueron los Chichimecas, 232.
- De los que despues la poblaron, fueron los primeros los Suchimilcos,
- segundos los Chalcas, terceros Tepanecas, cuartos Culhuacanes,
- quintos Tlacuitas, sextos Tlascaltecas, 23, y sigs.
- Ultimos fueron los Mejicanos, 240.
-
- Postas y correos de á pie que habia entre Indios, 170, 192.
- Corrian entre dia y noche á cincuenta leguas, 193.
-
- Pronósticos, no son siempre supersticion, 323.
- Los que en Méjico acontecieron antes de acabarse su Imperio, 316.
-
- Punchao, Idolo del Sol, 46.
-
- Pururáucas, eran unas piedras que adoraban los Indios, y las llevaban
- á las guerras, 205.
-
-
- Q
-
- Los de Quaxutatlán saltearon á los Tributarios de Méjico, 305.
-
- Quetzaálcoatl, Dios de los Mercaderes, 37.
- Pensaron los Indios que venia cuando vinieron los Españoles, 330.
-
- Quipocamayo, era el Escribano público de todos los Registros que
- tenian los Indios. Quipos hechos de hilos, son las escrituras de
- los Indios del Perú, 165.
- Hállaronse en ellos por extenso todas las menudencias y
- circunstancias de cualquier negocio, 167.
-
-
- R
-
- Razonamiento de Tlacaellel á Méjico y á su Rey, 277.
- Del Rey de Tezcuco, al gran Motezuma, 311.
- De un hermano del Rey de Méjico á los Mejicanos, 294.
-
- Razonamientos de los Oradores hechos en elecciones de Reyes, y en
- otras ocasiones semejantes, 268, 272, 27, y sigs.
- Tomábanlos de memoria los muchachos, y conservábanse por tradicion,
- 260, 274.
-
- Religion y Religiosos, véase la palabra _Monasterios_.
-
- Representaciones varias que hacian los Indios en sus fiestas, 135.
- Los Chinas las hacen muy grandes, 157.
-
- República de Mejicanos, cual haya sido, 212.
-
- Resurreccion de los cuerpos, no la alcanzaron los Indios, 25.
-
- Rey, no tienen muchas naciones, 172.
- Con qué ocasion lo eligieron los Mejicanos, 257.
- Elegíanlo cuatro Electores, 292.
-
- Reino del Perú y de Nueva-España, son en algunas cosas iguales, y en
- otras no, 173.
-
- Ritos, véase la palabra _Ceremonias_.
-
-
- S
-
- Sacerdotes de los Idolos, sucedian por linages, y por eleccion, 51.
- Qué oficios hacian, 52.
- Guardaban continencia. Comian y dormian poco. No bebian vino.
- Sacábanse sangre de las espinillas, y disciplinábanse, 64.
- Cómo se ungian, 103.
- Ellos solos podian comer de la comida de los Idolos, 130.
-
- Sacramentos de la Iglesia, como los ha querido el Demonio imitar, 88,
- 69.
-
- Sangre, lloró un Rey Inca, 22.
-
- Santiago, fué visto de los Indios, favoreciendo los Españoles, y es
- tenido en gran veneracion, 349.
-
- Sayritopa, Inca, vino de paz, 211.
-
- Semanero de los Idolos, en qué se ocupaba, 134.
-
- Sementeras movedizas, que se hacian sobre el agua, 262.
-
- Seminarios para hijos de Indios, son necesarios, 223.
-
- Señor de Tlatellulco, que desafió al Rey de Méjico, 303.
-
- Sentencia de muerte, quién la podia dar entre Mejicanos, 216.
-
- Siglo de los Indios, tenia 5, años, 168.
- En fin de cada uno esperaban que se habia de acabar el mundo, y
- quebraban todas sus vasijas, 167.
-
- Sol, era adorado de los Indios en segundo lugar despues de el
- Viracocha, 10, 11.
-
- Soldado, que por ser tuerto se libró de la muerte, 26.
-
- Suchimilcos, fueron el primer linage de Navatlacas que poblaron á
- Nueva-España, 235.
-
- Supersticiones de los Gentiles, qué provecho traían á los Cristianos,
- 138.
-
-
- T
-
- Tabaco tiene virtud de amortiguar la carne, 105.
-
- Tabernáculo de Vitzilipúztli, 212.
-
- Tangatanga era Idolo de tres en uno, y uno en tres, 176.
-
- Templo famoso del Idolo Vitzilipúztli, 48.
- El de Tezcalipúca, id. El de Quetzaálcoatl, 131.
- Otro que se quemó milagrosamente, 325.
-
- Templos diversos que habia en Indias, 41, 47.
-
- Tepanecas fueron el tercer linage de Navatlacas, que poblaron á
- Nueva-España, 235.
-
- Tepeaca nunca se quiso rendir á Méjico, 316.
-
- Tezcatlipúca, Dios de la Penitencia. De los jubileos y perdon de
- pecados, 34.
- Y de la esterilidad, hambre y peste, id.
- Apareció á los hechiceros en trage de Chalca, y fué adorado de
- ellos, 336.
-
- Tezcuco fué la Metrópoli de los Culhacanes, 236.
-
- Tizozic, sexto Rey de Méjico, 299.
- Reinó solos cuatro años. Fué muerto con ponzoña, id.
-
- Tierras todas se continuan, 240, En el Perú ninguno las poseía en
- propiedad, sino cada año se repartian á cada uno, 186.
-
- Tlacaellél, hombre animoso y discreto, qué principios tuvo, 277, 278.
- Con solo muchachos conquistó la ciudad de Cuitlavaca, 289.
- A él se debe toda la amplitud del Imperio Mejicano. Por su parecer
- no se conquistó Tlascála, 295.
- No quiso ser Rey, 296.
- Él, con otros dos, cautivaron más enemigos que todo un ejército,
- 297.
- Su muerte y exequias más que de Rey, 300.
-
- Tlacuitas fueron el quinto linage de Navatlacas, que poblaron á
- Nueva-España, 236.
-
- Tlalóc, Idolo compañero de Vitzilipúztli, 34, 49.
-
- Tlascala, por qué no la conquistaron los Mejicanos, 295.
- Nunca se rindió á Méjico, 316.
-
- Tlascaltecas por engaño mataron los Gigantes, Fueron el sexto linage
- de Navatlacas, que poblaron á Nueva-España. Favorecieron á los
- Españoles y por eso no pagan tributo, 237.
-
- Tlatellulco cómo se pobló, 256, Sus vecinos cantaron como ranas y
- cuervos, 304.
-
- Tozi era la principal Diosa de los Mejicanos, 37.
- Qué origen tuvo, 250, Fué hija del Rey de Culhuacán, y la primera
- que desollaron los Mejicanos, 37.
-
- Tradicion, por ella conservaban los Indios muchas cosas de sus
- historias, 161.
-
- Traicion de Tepanecas contra Mejicanos, 271.
-
- Tributos que el Inca tenia impuestos á los suyos, 184.
- Llevábanse al Rey cada mes, y el dia que se coronaba, con grande
- pompa, 293.
-
- Trueno adoraban los Indios por Dios, y como le fingian, 10.
-
- Tucapél, provincia, se ha defendido, sin ser conquistada de Españoles,
- 356.
-
- Tunál con águila encima, fué señal de la fundacion de Méjico, y
- despues sus armas, 253.
-
-
- U
-
- Uncion de los Cristianos ha querido el demonio imitar, 103.
- Aquella de que usaban hacian de sabandijas, 105.
-
- Universidades de la China, 158.
-
-
- V
-
- Vasallos de Reyes, cómo estaban distribuídos, 178.
-
- Vasijas quebraban los Indios cuantas tenian, cada cincuenta y dos
- años, 167.
-
- Vestiduras del Sumo Sacerdote, 50, 51.
-
- Vida de otro siglo con pena y gloria alcanzaron los Indios, 26.
-
- Viracocha era el principal Dios que adoraban los del Perú, 204, 205.
- Fué tenido por tal, por mandado de Yupangui, Inca, 204.
-
- Viracochas, por qué llaman á los Españoles, 209.
-
- Vírgenes, véase la palabra _Monasterios_.
-
- Vitzilipúztli era el principal Dios de los Mejicanos, 12.
- Qué quiere decir, y qué hechura tenía, 34.
- Fué adorado de ellos antes que Méjico se fundara. Mandóles salir de
- sus tierras, 317.
- Comunicaba con ellos muy familiarmente, 318.
- Castigó á los que se quisieron quedar en Coantepéc, 244.
- Tenía siempre ante su altar un brasero de fuego encendido.
-
- Vitzilovitli, Rey segundo de Mejicanos, 264.
-
- Viudas, no se podían casar dentro de un año, 195.
-
- Vívoras, amansaron los Indios, y se mantenian de ellas, 249.
-
- Voces sobrenaturales que se oyeron debajo de una peña, 324.
- Y en Méjico, otras como de muger angustiada, 325.
-
-
- Y
-
- Yupangui, Inca, instituyó por principal Dios, entre todos, al
- Viracocha: quitó á su padre y hermano el Reino, 204.
-
-
-
-
- TABLA
-
- DE ALGUNOS LUGARES DE LA SAGRADA ESCRITURA,
- CUYA DECLARACION SE TOCA DE PASO EN ESTE
- SEGUNDO TOMO DE LA HISTORIA NATURAL
- Y MORAL DE LAS INDIAS
-
-
- _Job._
-
- Páginas
-
- Cap. 31. vv. 26. 27. Si vidi solem cum fulgeret, &, &, obsculatus
- manum meam ore meo. 15
-
-
- _Proverbia._
-
- Cap. 26. v. 6. Sicut qui mittit lapidem in acerbum mercurii. 19
-
- LAUS DEO
-
-
-
-
- FOOTNOTES:
-
-[1] Job 41. v. 25.
-
-[2] Isaías 14. vv. 13. y 14.
-
-[3] Ezequiel 28. v. 2.
-
-[4] Psalm. 73. v. 23.
-
-[5] Mat. 12.
-
-[6] Job 40.
-
-[7] Mat. 4. v. 9.
-
-[8] Joan. 8. v. 44.
-
-[9] Deut. 32. v. 15.
-
-[10] Sap. 14. v. 12.
-
-[11] Act. 17 v. 23.
-
-[12] Actor. cap. 14. w. 11. pc. et c. 28. v. 3. pc.
-
-[13] Plat. in Timeo. Arist. cap. ultim. 12. Metaph. Trismeg. in
-Pimandro, p. Asclepio.
-
-[14] Sap. 13, v. 1, pc.
-
-[15] Rom. 1. v. 25.
-
-[16] Job 31. w. 26, 27 y 28.
-
-[17] Rom. 1.
-
-[18] Conc. Limens. 2. p. 2. cap. 99.
-
-[19] Prov. 26. v. 8.
-
-[20] Sup. 1. ad Cor. Hom. 4.
-
-[21] Sap. 14. v. 12.
-
-[22] Hierem. 19. Sophon. 1.
-
-[23] August. in epist. 64.
-
-[24] Sap. 13. v. 10.
-
-[25] Isai. 44. Hierem. 10. Baruch. 6. Psal. 113.
-
-[26] Oseas 8 v. 6.
-
-[27] Joan. 8. v. 44.
-
-[28] Exod. 7. w. 11. y 12.
-
-[29] Judic. 18.
-
-[30] Plutarc. lib. de Trac. re.
-
-[31] Justin. in Apolog. pro christian.
-
-[32] Dani. 14.
-
-[33] Arist. 12. Metaph.
-
-[34] Exod. 32.
-
-[35] 3. Reg. 18. v. 28.
-
-[36] Psalm. 105. vv. 37 y 38. Núm. 25.
-
-[37] 4. Reg. 21.
-
-[38] Gen. 4. Gen. 8. Gen. 15.
-
-[39] 4. Reg. 3. v. 27.
-
-[40] Sap. 12. cap. 14. v. 22. pc.
-
-[41] Psalm. 105. v. 37.
-
-[42] Galen. lib. 2. de Hyppocratis platonis placitis cap. 4.
-
-[43] Gen. 1.
-
-[44] Perihar. cap. 1.
-
-[45] Conc. Lim. Actio. 2. c.
-
-[46] Eccles. 1. v. 9.
-
-[47] Deut. 28. vv. 9, 10, y 11.
-
-[48] Jerem. 10. v. 2.
-
-[49] Lib. 9. de Demonstrat. Evangel. demonst. 1.
-
-[50] 2. Mach. 5.
-
-[51] 1. Mach. 1.
-
-[52] Sap. 17.
-
-[53] Euseb. lib. 1. de Eccles. Histor.
-
-[54] Mat. 1. Luc. 4.
-
-[55] Act. 16.
-
-[56] Dan. 2. Num. 22. 1. Reg. 28.
-
-[57] Rom. 11.
-
-[58] Dan. 2.
-
-[59] Aug. lib. 2. de Conc. Evang. cap. 36.
-
-
-
-
- NOTA DEL TRANSCRIPTOR:
-
-—Los errores obvios de impresión y puntuación han sido corregidos.
-
-—Se ha mantenido la acentuación del libro original, que difiere
- notablemente de la utilizada en español moderno.
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Historia natural y moral de las Indias
-(vol 2 of 2), by P. Joseph, de Acosta
-
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-
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-<body>
-
-
-<pre>
-
-The Project Gutenberg EBook of Historia natural y moral de las Indias (vol
-2 of 2), by P. Joseph, de Acosta
-
-This eBook is for the use of anyone anywhere in the United States and most
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-whatsoever. You may copy it, give it away or re-use it under the terms of
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-
-Title: Historia natural y moral de las Indias (vol 2 of 2)
-
-Author: P. Joseph, de Acosta
-
-Release Date: November 11, 2015 [EBook #50430]
-
-Language: Spanish
-
-Character set encoding: ISO-8859-1
-
-*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA NATURAL Y MORAL DE ***
-
-
-
-
-Produced by Giovanni Fini, Adrian Mastronardi and the
-Online Distributed Proofreading Team at http://www.pgdp.net
-(This file was produced from images generously made
-available by The Internet Archive/American Libraries.)
-
-
-
-
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-
-</pre>
-
-<div class="limit">
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_iii" id="Page_iii">[iii]</a></span></p>
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-<div class="chapter">
-
-<p class="pc4 large"><b>HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS</b></p>
-
-<hr class="chap" />
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_iv" id="Page_iv">[iv]</a></span></p>
-<p>&nbsp;</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_v" id="Page_v">[v]</a></span></p>
-
-<h1 class="p4 ls1">HISTORIA<br />
-<span class="small wn">NATURAL Y MORAL</span><br />
-DE LAS INDIAS</h1>
-
-
-<p class="pc4 mid">ESCRITA POR EL P. JOSEPH DE ACOSTA,</p>
-<p class="pc1">DE LA COMPAA DE JESS</p>
-
-<p class="pc2 lmid"><i>Publicada en Sevilla en 1590.</i></p>
-
-<p class="pc2 reduct">y ahora fielmente reimpresa de la primera edicin.</p>
-
-<hr class="d1" />
-
-<p class="pc mid">TOMO SEGUNDO</p>
-
-<hr class="d2" />
-
-<p class="pc mid">MADRID<br />
-1894</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_vi" id="Page_vi">[vi]</a></span></p>
-
-<hr class="d3" />
-
-<p class="pc reduct">Ramn Angls, impresor.&mdash;Reina, 43.&mdash;Madrid.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_vii" id="Page_vii">[vii]</a></span></p>
-
-<div class="ls2">
-<p class="pc4 xlarge">HISTORIA</p>
-<p class="pc large">NATURAL</p>
-<p class="pc mid">Y</p>
-<p class="pc large">MORAL DE LAS</p>
-<p class="pc xlarge">INDIAS</p>
-</div>
-
-<p class="pc lmid">EN QU SE TRATAN LAS COSAS</p>
-<p class="pc"><i>notables del Cielo, elementos, metales, plantas y animales<br />
-dellas; y los ritos y ceremonias, leyes<br />
-y govierno y guerras de los indios</i>.</p>
-<p class="pc reduct">COMPUESTA POR EL PADRE JOSEPH DE ACOSTA,<br />
-Religioso de la Compaa de Jess.<br />
-DIRIGIDA LA SERENISSIMA</p>
-<p class="pc">INFANTA DOA ISABEL CLARA EUGENIA DE AUSTRIA</p>
-
-<hr class="d4" />
-
-<p class="pc lmid ls1">CON PRIVILEGIO</p>
-<p class="pc"><i>Impreso en Sevilla en Casa de Juan de Leon.</i></p>
-
-<p class="pc1 reduct">AO DE M. D. XC.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_viii" id="Page_viii">[viii]</a></span></p>
-<p>&nbsp;</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_ix" id="Page_ix">[ix]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4">PRLOGO DEL AUTOR</h2>
-
-<p class="pch"> LOS LIBROS SIGUIENTES</p>
-
-<p>Habiendo tratado lo que la historia natural de Indias
-pertenece, en lo que resta se tratar de la historia
-moral, esto es, de las costumbres y hechos de los Indios.
-Porque despues del Cielo, temple, sitio y cualidades del
-nuevo orbe, y de los elementos y mixtos, quiero decir
-de sus metales, plantas y animales, de que los cuatro
-libros precedentes se ha dicho lo que se ha ofrecido, la
-razon dicta seguirse el tratar de los hombres, que habitan
-el nuevo orbe. As que en los libros siguientes se
-dir de ellos, lo que pareciere digno de relacion; y porque
-el intento de esta historia no es solo dar noticia de
-lo que en Indias pasa, sino enderezar esa noticia al fruto
-que se puede sacar del conocimiento de tales cosas,
-que es ayudar aquellas gentes para su salvacin, y glorificar
-al Criador y Redentor, que los sac de las tinieblas
-obscurisimas de su infidelidad, y les comunic la
-admirable lumbre de su Evangelio: Por tanto primero
-se dir lo que toca su Religion supersticion, ritos,
-idolatras y sacrificios en este libro siguiente, y despues
-de lo que toca su polica, gobierno, leyes, costumbres
-y hechos. Y porque en la nacin Mejicana se ha conservado
-memoria de sus principios, sucesion, guerras y
-otras cosas dignas de referirse, fuera de lo comun que
-se trata en el libro sexto, se har propia y especial relacion
-en el libro sptimo, hasta mostrar la disposicion y
-prenuncios que estas gentes tuvieron del nuevo Reino
-de Cristo nuestro Dios, que habia de extenderse aquellas<span class="pagenum"><a name="Page_x" id="Page_x">[x]</a></span>
-tierras, y sojuzgarlas s, como lo ha hecho en todo
-el resto del mundo. Que cierto es cosa digna de gran
-consideracion, ver en qu modo orden la divina providencia,
-que la luz de su palabra hallase entrada en los
-ltimos trminos de la tierra. No es de mi propsito escribir
-ahora lo que los Espaoles hicieron en aquellas
-partes, que de eso hay hartos libros escritos: ni tampoco
-lo que los siervos del Seor han trabajado y fructificado,
-porque eso requiere otra nueva diligencia: solo
-me contentar con poner esta historia relacion las
-puertas del Evangelio, pues toda ella va encaminada
-servir de noticia en lo natural y moral de Indias, para
-que lo espiritual y cristiano se plante y acreciente,
-como est largamente explicado en los libros que escribimos:
-De procuranda Indorum salute. Si alguno se
-maravillare de algunos ritos y costumbres de los Indios,
-y los despreciare por insipientes y necios, los detestare
-por inhumanos diablicos, mire que en los Griegos
-y Romanos que mandaron el mundo, se hallan los
-mismos, otros semejantes, y veces peores, como podr
-entender facilmente no solo de nuestros Autores,
-Eusebio Cesariense, Clemente Alexandrino, Teodoreto
-Cirense, y otros, sino tambien de los mismos suyos,
-como son Plinio, Dionisio Halicarnaseo, y Plutarco.
-Porque, siendo el maestro de toda la infidelidad el prncipe
-de las tinieblas, no es cosa nueva hallar en los infieles,
-crueldades inmundicias, disparates, y locuras propias
-de tal enseanza y escuela. Bien que en el valor y
-saber natural excedieron mucho los antiguos Gentiles
-stos del nuevo orbe, aunque tambien se hallaron en
-stos cosas dignas de memoria; pero, en fin, lo ms es
-como de gentes brbaras, que fuera de la luz sobrenatural,
-les falt tambien la Filosofa y doctrina natural.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_xi" id="Page_xi">[xi]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4">NDICE</h2>
-<p class="phei lmid">DE LOS LIBROS Y CAPTULOS DE<br />
-ESTE TOMO SEGUNDO</p>
-
-<hr class="d5" />
-
-<p class="pc lmid"><i>Libro quinto.</i></p>
-
-<table id="toc1" summary="cont1">
-
- <tr>
- <td class="tdr" colspan="2"><span class="small u">Pginas</span></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Capitulo primero.&mdash;Que la causa de la idolatra
-ha sido la soberbia y envidia del demonio.</td>
- <td class="tdrw"><a href="#c501">1</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. II.&mdash;De los gneros de idolatras que han
-usado los Indios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c502">5</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. III.&mdash;Que en los Indios hay algun conocimiento
-de Dios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c503">7</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. IV.&mdash;Del primer gnero de idolatra de cosas
-naturales y universales.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c504">10</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. V.&mdash;De la idolatra que usaron los Indios
-con casos particulares.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c505">16</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VI.&mdash;De otro gnero de idolatra con los
-difuntos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c506">21</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VII.&mdash;De las supersticiones que usaban con
-los muertos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c507">25</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VIII.&mdash;Del uso de los mortuorios que tuvieron
-los Mejicanos y otras naciones.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c508">29</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. IX.&mdash;Del cuarto y ltimo gnero de idolatra
-que usaron los Indios con imgenes y esttuas,
-especialmente los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c509">31</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. X.&mdash;De un extrao modo de idolatra que
-usaron los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c510">40</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XI.&mdash;De como el Demonio ha procurado
-asemejarse Dios en el modo de sacrificios,
-Religion y Sacramentos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c511">42</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XII.&mdash;De los Templos que se han hallado
-en las Indias.<span class="pagenum"><a name="Page_xii" id="Page_xii">[xii]</a></span></td>
- <td class="tdrl"><a href="#c512">44</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIII.&mdash;De los soberbios Templos de Mjico.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c513">47</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIV.&mdash;De los Sacerdotes y oficios que hacian.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c514">51</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XV.&mdash;De los Monasterios de Doncellas que
-invent el Demonio para su servicio.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c515">54</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVI.&mdash;De los Monasterios de Religiosos
-que tiene el Demonio para su supersticion.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c516">58</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVII.&mdash;De las penitencias y asperezas que
-han usado los Indios por persuasion del Demonio.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c517">63</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVIII.&mdash;De los Sacrificios que al Demonio
-hacian los Indios; y de qu cosas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c518">66</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIX.&mdash;De los sacrificios de hombres que
-hacian.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c519">72</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XX.&mdash;De los sacrificios horribles de hombres
-que usaron los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c520">75</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXI.&mdash;De otro gnero de sacrificios de
-hombres que usaban los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c521">81</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXII.&mdash;Como ya los mismos Indios estaban
-cansados, y no podian sufrir las crueldades de
-sus Dioses.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c522">85</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXIII.&mdash;Como el Demonio ha procurado
-remedar los Sacramentos de la santa Iglesia.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c523">88</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXIV.&mdash;De la manera con que el Demonio
-procur en Mjico remedar la fiesta de Corpus
-Cristi, y Comunion que usa la Santa Iglesia.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c524">91</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXV.&mdash;De la Confesion y Confesores que
-usaban los Indios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c525">97</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVI.&mdash;De la uncion abominable que usaban
-los Sacerdotes Mejicanos y otras naciones
-y de sus hechiceros.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c526">103</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVII.&mdash;De otras ceremonias y ritos de
-los Indios semejanza de los nuestros.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c527">110</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVIII.&mdash;De algunas fiestas que usaron
-los del Cuzco, y como el Demonio quiso tambien
-imitar el misterio de la Santsima Trinidad.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c528">114</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXIX.&mdash;De la fiesta del Jubileo que usaron
-los Mejicanos.<span class="pagenum"><a name="Page_xiii" id="Page_xiii">[xiii]</a></span></td>
- <td class="tdrl"><a href="#c529">122</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXX.&mdash;De la fiesta de los Mercaderes que
-usaron los Cholutcas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c530">131</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXXI.&mdash;Qu provecho se ha de sacar de la
-relacion de las supersticiones de los Indios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c531">137</a></td>
- </tr>
-
-</table>
-
-<p class="pc2 lmid"><i>Libro sexto.</i></p>
-
-<table id="toc2" summary="con2">
-
- <tr>
- <td class="tdt">Captulo primero.&mdash;Que es falsa la opinion de
-los que tienen los Indios por hombres faltos
-de entendimiento.</td>
- <td class="tdrw"><a href="#c601">141</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. II.&mdash;Del modo de cmputo y Kalendario
-que usaban los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c602">144</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. III.&mdash;Del modo de contar los aos y meses
-que usaron los Incas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c603">148</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. IV.&mdash;Que ninguna nacion de Indios se ha
-descubierto que use de letras.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c604">150</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. V.&mdash;Del gnero de letras y libros que usan
-los Chinos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c605">153</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VI.&mdash;De las Universidades y Estudios de
-la China.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c606">158</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VII.&mdash;Del modo de letras y escritura que
-usaron los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c607">160</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VIII.&mdash;De los memoriales y cuentas que
-usaron los Indios del Per.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c608">165</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. IX.&mdash;Del orden que guardan en sus escrituras
-los Indios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c609">168</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. X.&mdash;Como enviaban los Indios sus mensageros.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c610">170</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XI.&mdash;Del gobierno y Reyes que tuvieron.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c611">172</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XII.&mdash;Del gobierno de los Reyes Incas del
-Per.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c612">175</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIII.&mdash;De la distribucion que hacian los
-Incas de sus vasallos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c613">178</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIV.&mdash;De los edificios y rden de fbricas
-de los Incas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c614">181</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XV.&mdash;De la hacienda del Inca, y rden de
-tributos que impuso los Indios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c615">184</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVI.&mdash;De los oficios que aprendian los Indios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c616">190</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVII.&mdash;De las Postas y Chasqus que usaba
-el Inca.<span class="pagenum"><a name="Page_xiv" id="Page_xiv">[xiv]</a></span></td>
- <td class="tdrl"><a href="#c617">192</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVIII.&mdash;De las leyes, justicia y castigo que
-los Incas pusieron, y de sus matrimonios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c618">194</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIX.&mdash;Del origen de los Incas, Seores del
-Per, y de sus conquistas y victorias.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c619">197</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XX.&mdash;Del primer Inca y de sus sucesores.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c620">201</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXI.&mdash;De Pachacti Inca Yupngui, y lo
-que sucedi hasta Guaynacpa.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c621">203</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXII.&mdash;Del principal Inca llamado Guaynacpa.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c622">207</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXIII.&mdash;De los ltimos sucesores de los
-Incas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c623">210</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXIV.&mdash;Del modo de Repblica que tuvieron
-los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c624">212</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXV.&mdash;De los diversos Dictados y Ordenes
-de los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c625">215</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVI.&mdash;Del modo de pelear de los Mejicanos,
-y de las Ordenes Militares que tenian.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c626">218</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVII.&mdash;Del cuidado grande y polica que
-tenian los Mejicanos en criar la juventud.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c627">221</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVIII.&mdash;De los bailes y fiestas de los Indios.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c628">224</a></td>
- </tr>
-
-</table>
-
-<p class="pc2 lmid"><i>Libro sptimo.</i></p>
-
-<table id="toc3" summary="con3">
-
- <tr>
- <td class="tdt">Captulo primero.&mdash;Que importa tener noticia
-de los hechos de los Indios, mayormente de
-los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrw"><a href="#c701">229</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. II.&mdash;De los antiguos moradores de la Nueva-Espaa,
-y cmo vinieron ella los Navatlcas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c702">232</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. III.&mdash;Como los seis linages Navatlcas poblaron
-la tierra de Mjico.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c703">236</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. IV.&mdash;De la salida de los Mejicanos, y camino
-y poblacion de Mechoacn.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c704">241</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. V.&mdash;De lo que les sucedi en Malinlco, en
-Tula y en Chapultepc.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c705">245</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VI.&mdash;De la guerra que tuvieron con los de
-Culhuacn.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c706">249</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VII.&mdash;De la fundacion de Mjico.<span class="pagenum"><a name="Page_xv" id="Page_xv">[xv]</a></span></td>
- <td class="tdrl"><a href="#c707">252</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. VIII.&mdash;Del motin de los de Tlatellulco, y
-del primer Rey que eligieron los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c708">256</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. IX.&mdash;Del extrao tributo que pagaban los
-Mejicanos los de Azcapuzlco.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c709">261</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. X.&mdash;Del segundo Rey, y de lo que sucedi
-en su reinado.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c710">265</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XI.&mdash;Del tercer Rey Chimalpopca y de su
-cruel muerte, y ocasion de la guerra que hicieron
-los Mejicanos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c711">268</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XII.&mdash;Del cuarto Rey Izcolt, y de la guerra
-contra los Tepancas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c712">274</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIII.&mdash;De la batalla que dieron los Mejicanos
-los Tepancas, y de la gran victoria que
-alcanzaron.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c713">280</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIV.&mdash;De la guerra y victoria que tuvieron
-los Mejicanos de la ciudad de Cuyoacn.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c714">284</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XV.&mdash;De la guerra y victoria que tuvieron
-los Mejicanos de los Suchimilcos.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c715">287</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVI.&mdash;Del quinto Rey de Mjico, llamado
-Motezuma, primero de este nombre.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c716">292</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVII.&mdash;Que Tlacaelll no quiso ser Rey, y
-de la eleccion y sucesos de Tizocc.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c717">297</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XVIII.&mdash;De la muerte de Tlacaelll y hazaas
-de Axayaca, sptimo Rey de Mjico.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c718">300</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XIX.&mdash;De los hechos de Autzl, octavo Rey
-de Mjico.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c719">305</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XX.&mdash;De la eleccion del gran Motezuma,
-ultimo Rey de Mjico.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c720">309</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXI.&mdash;Cmo orden Motezuma el servicio
-de su casa, y la guerra que hizo para coronarse.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c721">314</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXII.&mdash;De las costumbres y grandeza de
-Motezuma.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c722">317</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXIII.&mdash;De los presagios y prodigios extraos
-que acaecieron en Mjico, antes de fenecerse
-su Imperio.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c723">319</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXIV.&mdash;De la nueva que tuvo Motezuma
-de los Espaoles que habian aportado su
-tierra, y de la embajada que les envi.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c724">329</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXV.&mdash;De la entrada de los Espaoles en
-Mjico.<span class="pagenum"><a name="Page_xvi" id="Page_xvi">[xvi]</a></span></td>
- <td class="tdrl"><a href="#c725">335</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVI.&mdash;De la muerte de Motezuma, y salida
-de los Espaoles de Mjico.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c726">340</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVII.&mdash;De algunos milagros, que en las
-Indias ha obrado Dios en favor de la F, sin
-mritos de los que los obraron.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c727">346</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">Cap. XXVIII.&mdash;De la disposicion que la divina
-providencia orden en Indias para la entrada
-de la Religion Cristiana en ellas.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#c728">351</a></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt">TABLA de las cosas mas principales que se contienen
-en este tomo segundo.</td>
- <td class="tdrl"><a href="#tabla">361</a></td>
- </tr>
-
-</table>
-
-<hr class="d1" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_1" id="Page_1">[1]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<p class="pc4 elarge">LIBRO QUINTO<br />
-<span class="little">DE LA</span><br />
-<span class="reduct ls3"><b>HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS</b></span></p>
-
-<hr class="d6" />
-<hr class="d7" />
-
-<h2 class="p4"><a name="c501" id="c501">CAPTULO PRIMERO</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Que la causa de la idolatra ha sido la soberbia y
-envidia del demonio.</i></p>
-
-<p>Es la soberbia del demonio tan grande y tan
-porfiada, que siempre apetece y procura ser tenido
-y honrado por Dios: y en todo cuanto puede
-hurtar y apropiar s lo que solo al altsimo Dios
-es debido, no cesa de hacerlo en las ciegas naciones
-del mundo, quien no ha esclarecido aun la
-luz y resplandor del santo Evangelio. De este tan
-soberbio tirano leemos en Job<a name="FNanchor_1_1" id="FNanchor_1_1"></a><a href="#Footnote_1_1" class="fnanchor">[1]</a>, que pone sus
-ojos en lo ms alto; y que entre todos los hijos
-de soberbia l es el Rey. Sus daados intentos y
-traicion tan atrevida, con que pretendi igualar su<span class="pagenum"><a name="Page_2" id="Page_2">[2]</a></span>
-trono con el de Dios, bien claro nos lo refieren las
-divinas Escrituras, dicindole en Isaas<a name="FNanchor_2_2" id="FNanchor_2_2"></a><a href="#Footnote_2_2" class="fnanchor">[2]</a>: Decas
-entre t mismo: <i>Subir hasta el Cielo, pondr mi
-silla sobre todas las estrellas de Dios, me sentar
-en la cumbre del Testamento, en las faldas de
-Aquiln, pasar la alteza de las nubes, ser semejante
-al Altsimo</i>. Y en Ezequil<a name="FNanchor_3_3" id="FNanchor_3_3"></a><a href="#Footnote_3_3" class="fnanchor">[3]</a>: Elevse tu
-corazon, y dijiste: <i>Dios soy yo, y en silla de Dios
-me he sentado en medio de el mar</i>. Este tan malvado
-apetito de hacerse Dios, todava le dura
-Satans; y aunque el castigo justo y severo de el
-muy Alto le quit toda la pompa y lozana, por
-donde se engri tanto, tratndole como mereca
-su descortesa y locura, como en los mismos Profetas
-largamente se prosigue; pero no por eso
-afloj un punto su perversa intencin, la cual
-muestra por todas las vias que puede, como perro
-rabioso, mordiendo la misma espada con que le
-hieren<a name="FNanchor_4_4" id="FNanchor_4_4"></a><a href="#Footnote_4_4" class="fnanchor">[4]</a>. Porque la soberbia, como est escrito,
-de los que aborrecen Dios, porfia siempre. De
-aqu procede el perpetuo y extrao cuidado, que
-este enemigo de Dios ha tenido siempre de hacerse
-adorar de los hombres, inventando tantos gneros
-de idolatras, con que tantos tiempos tuvo sujeta<span class="pagenum"><a name="Page_3" id="Page_3">[3]</a></span>
-la mayor parte del mundo, que apenas le
-qued Dios un rincn de su pueblo Isral<a name="FNanchor_5_5" id="FNanchor_5_5"></a><a href="#Footnote_5_5" class="fnanchor">[5]</a>. Y
-con la misma tirana, despus que el fuerte del
-Evangelio le venci, y desarm y entr por la
-fuerza de la Cruz las mas importantes y poderosas
-plazas de su Reyno, acometi las gentes ms remotas
-y brbaras, procurando conservar entre
-ellas la falsa y mentida divinidad que el Hijo de
-Dios le haba quitado en su Iglesia, encerrndole
-como fiera, en jaula, para que fuese para escarnio
-suyo y regocijo de sus siervos, como lo significa
-por Job<a name="FNanchor_6_6" id="FNanchor_6_6"></a><a href="#Footnote_6_6" class="fnanchor">[6]</a>. Mas en fin, ya que la idolatra fue
-extirpada de la mejor y mas noble parte del mundo,
-retirse lo mas apartado, y rein en estotra
-parte del mundo, que aunque en nobleza muy inferior,
-en grandeza y anchura no lo es. Las causas
-porque el demonio tanto ha esforzado la idolatra
-en toda infidelidad, que apenas se hallan gentes
-que no sean idlatras, y los motivos para esto,
-principalmente son dos. Uno es, el que est tocado
-de su increble soberbia, la cual, quien quisiere bien
-ponderar, considere que al mismo Hijo de Dios y
-Dios verdadero acometi, con decirle tan desvergonzadamente<a name="FNanchor_7_7" id="FNanchor_7_7"></a><a href="#Footnote_7_7" class="fnanchor">[7]</a>,
-que se postrse ante l y le adorse;<span class="pagenum"><a name="Page_4" id="Page_4">[4]</a></span>
-y esto le dijo, aunque no sabiendo de cierto
-que era el mismo Dios; pero teniendo por lo menos
-grandes barruntos de que fuese Hijo de Dios. A
-quin no asombrar tan extrao acometimiento?
-Una tan excesiva y tan crul soberbia? Qu mucho
-que se haga adorar de gentes ignorantes por Dios
-el que al mismo Dios acometi, con hacersele
-Dios, siendo una tan sucia y abominable criatura?
-Otra causa y motivo de idolatra es el dio mortal
-y enemistad que tiene con los hombres. Porque
-como dice el Salvador<a name="FNanchor_8_8" id="FNanchor_8_8"></a><a href="#Footnote_8_8" class="fnanchor">[8]</a>: Desde el principio fu
-homicida, y eso tiene por condicion y propiedad
-inseparable de su maldad. Y porque sabe que el
-mayor dao del hombre es adorar por Dios la
-criatura, por eso no cesa de inventar modos de
-idolatra con que destruir los hombres y hacerlos
-enemigos de Dios. Y son dos los males que hace
-el demonio al idlatra: uno que niega su Dios,
-segun aquello<a name="FNanchor_9_9" id="FNanchor_9_9"></a><a href="#Footnote_9_9" class="fnanchor">[9]</a>: Al Dios que te cri desamparaste:
-otro que se sujeta cosa mas baja que l,
-porque todas las criaturas son inferiores la racional;
-y el demonio, aunque en la naturaleza es
-superior al hombre, pero en el estado es muy inferior,
-pues el hombre en esta vida es capaz de la<span class="pagenum"><a name="Page_5" id="Page_5">[5]</a></span>
-vida divina y eterna. Y as por todas partes con
-la idolatra Dios es deshonrado y el hombre destrudo;
-y por ambas vias el demonio soberbio y
-envidioso muy contento.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c502" id="c502">CAPTULO II</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los gneros de idolatras que han usado
-los Indios.</i></p>
-
-<p>La idolatra, dice el Sbio, y por l el Espritu
-Santo<a name="FNanchor_10_10" id="FNanchor_10_10"></a><a href="#Footnote_10_10" class="fnanchor">[10]</a>, que es causa y principio y fin de todos
-los males; y por eso el enemigo de los hombres
-ha multiplicado tantos gneros y suertes de idolatra,
-que pensar de contarlos por menudo, es cosa
-infinita. Pero reduciendo la idolatra cabezas,
-hay dos linajes de ella: una es cerca de cosas naturales:
-otra cerca de cosas imaginadas fabricadas<span class="pagenum"><a name="Page_6" id="Page_6">[6]</a></span>
-por invencion humana. La primera de estas se
-parte en dos, porque, la cosa que se adora es
-general, como Sol, Luna, fuego, tierra, elementos:
- es particular, como tal rio, fuente, rbol
-monte, y cuando no por su especie, sino en particular
-son adoradas estas cosas: y este gnero de
-idolatra se us en el Per en grande exceso, y se
-llama propiamente Guaca. El segundo gnero de
-idolatra, que pertenece invencin ficcin humana,
-tiene tambin otras dos diferencias: una de lo
-que consiste en pura arte invencin humana,
-como es adorar Idolos esttuas de palo, de
-piedra de oro, como de Mercurio Palas, que
-fuera de aquella pintura escultura, ni es nada, ni
-fu nada. Otra diferencia es, de lo que realmente
-fu y es algo; pero no lo que finge el idlatra que
-lo adora, como los muertos cosas suyas, que por
-vanidad y lisonja adoran los hombres. De suerte,
-que por todas contamos cuatro maneras de idolatra
-que usan los infieles; y de todas convendr
-decir algo.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_7" id="Page_7">[7]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c503" id="c503">CAPTULO III</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Que en los Indios hay algun conocimiento de Dios.</i></p>
-
-<p>Primeramente, aunque las tinieblas de la infidelidad
-tienen obscurecido el entendimiento de
-aquellas naciones, en muchas cosas no deja la luz
-de la verdad y razn algn tanto de obrar en
-ellos: y as comunmente sienten y confiesan un supremo
-Seor y Hacedor de todo, al cual los del
-Per llamaban Viracocha, y le ponian nombre de
-gran excelencia, como Pachacamac Pachayachachic,
-que es criador del Cielo y tierra, y Usapu,
-que es admirable, y otros semejantes. A ste hacian
-adoracion, y era el principal que veneraban
-mirando al Cielo. Y lo mismo se halla en su modo
-en los de Mjico, y hoy dia en los Chinos y en
-otros infieles. Que es muy semejante lo que refiere
-el libro de los Actos de los Apstoles<a name="FNanchor_11_11" id="FNanchor_11_11"></a><a href="#Footnote_11_11" class="fnanchor">[11]</a>, haber
-hallado San Pablo en Atnas, donde vi un<span class="pagenum"><a name="Page_8" id="Page_8">[8]</a></span>
-altar intitulado: <i>Ignoto Deo</i>: al Dios no conocido.
-De donde tom el Apstol ocasion de su predicacion,
-dicindoles: Al que vosotros venerais sin conocerle,
-ese es el que yo os predico. Y as al mismo
-modo, los que hoy dia predican el Evangelio
-los Indios no hallan mucha dificultad en persuadirles,
-que hay un supremo Dios y Seor de todo, y
-que ste es el Dios de los Cristianos, y el verdadero
-Dios. Aunque es cosa que mucho me ha maravillado,
-que con tener esta noticia que digo, no
-tuviesen vocablo propio para nombrar Dios.
-Porque si queremos en lengua de Indios hallar vocablo
-que responda ste, Dios, como en latin responde
-<i>Deus</i>, y en griego <i>Theos</i>, y en hebreo <i>El</i>, y
-en arbigo <i>Al</i>, no se halla en lengua del Cuzco, ni
-en lengua de Mjico; por donde los que predican
- escriben para Indios, usan el mismo nuestro Espaol,
-Dios, acomodndose en la pronunciacion y
-declaracion la propiedad de las lenguas Indicas,
-que son muy diversas. De donde se ve, cuan corta
-y flaca noticia tenian de Dios, pues aun nombrarle
-no saben sino por nuestro vocablo. Pero en efecto
-no dejaban de tener alguna tal cual; y as le hicieron
-un templo riqusimo en el Per, que llamaban
-el Pachamac, que era el principal Santuario de
-aquel Reino. Y como est dicho, es lo mismo Pachacamac,
-que el Criador: aunque tambien en este
-templo ejercitaban sus idolatras, adorando al Demonio<span class="pagenum"><a name="Page_9" id="Page_9">[9]</a></span>
-y figuras suyas. Y tambien hacian al Viracocha
-sacrificios y ofrendas, y tenia el supremo
-lugar entre los adoratorios que los Reyes Incas tuvieron.
-Y el llamar los Espaoles viracochas, fu
-de aqu, por tenerlos en opinion de hijos del Cielo
-y como divinos, al modo que los otros atribuyeron
-deidad Paulo y Bernab, llamando al uno Jpiter,
-y al otro Mercurio, intentando de ofrecerles
-sacrificio como Dioses. Y al mismo tono los
-otros brbaros de Melite, que es Malta, viendo que
-la vvora no haca mal al Apstol, le llamaban
-Dios<a name="FNanchor_12_12" id="FNanchor_12_12"></a><a href="#Footnote_12_12" class="fnanchor">[12]</a>. Pues como sea verdad tan conforme
-toda buena razon haber un Soberano Seor y Rey
-del Cielo, lo cual los Gentiles<a name="FNanchor_13_13" id="FNanchor_13_13"></a><a href="#Footnote_13_13" class="fnanchor">[13]</a>, con todas sus
-idolatras infidelidad, no negaron, como parece
-as en la Filosofa del Timo de Platn, y de la Metafsica
-de Aristteles, y Asclepio de Trismegistro,
-como tambin en las Poesas de Homero y de Virgilio.
-De aqu es, que en asentar y persuadir esta
-verdad de un supremo Dios, no padecen mucha dificultad
-los predicadores Evanglicos, por brbaras
-y bestiales que sean las naciones quien predican.
-Pero les es dificultossimo de desarraigar de sus
-entendimientos, que ninguno otro Dios hay, ni otra<span class="pagenum"><a name="Page_10" id="Page_10">[10]</a></span>
-deidad hay sino uno; y que todo lo dems no tiene
-propio poder, ni propio ser, ni propia operacion,
-mas de lo que les da, y comunica aquel supremo
-y solo Dios y Seor. Y esto es sumamente necesario
-persuadirles por todas vias, reprobando sus
-errores en universal, de adorar mas de un Dios. Y
-mucho mas en particular, de tener por Dioses, y
-atribuir deidad, y pedir favor otras cosas que
-no son Dioses, ni pueden nada, mas de lo que el
-verdadero Dios, Seor y Hacedor suyo les concede.</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2><a name="c504" id="c504">CAPTULO IV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del primer gnero de idolatra de cosas naturales
-y universales.</i></p>
-
-<p>Despus del Viracocha supremo Dios, fu y es
-en los Infieles el que mas comunmente veneran y
-adoran, el Sol, y tras l esotras cosas, que en la<span class="pagenum"><a name="Page_11" id="Page_11">[11]</a></span>
-naturaleza celeste elemental se sealan, como
-luna, lucero, mar, tierra. Los Incas, Seores del
-Per, despues del Viracocha y del Sol, la tercera
-guaca adoratorio, y dems veneracion, ponian
-al trueno, al cual llamaban por tres nombres,
-Chuquilla, Catuilla Intiillapa, fingiendo que es un
-hombre que est en el Cielo con una honda y una
-porra, y que est en su mano el llover, granizar,
-tronar, y todo lo dems que pertenece la regin
-del aire, donde se hacen los nublados. Esta era
-Guaca (que as llaman sus adoratorios) general
-todos los Indios del Per, y ofrecanle diversos sacrificios.
-Y en el Cuzco, que era la Corte y Metrpoli,
-se le sacrificaban tambien nios como al Sol.
-A estos tres que he dicho, Viracocha, Sol y Trueno,
-adoraban en forma diversa de todos los dems,
-como escribe Polo haberlo l averiguado, que era
-poniendo una como manopla guante en las manos
-cuando las alzaban, para adorarles. Tambien
-adoraban la tierra, que llamaban Pachamama, al
-modo que los Antiguos celebraban la Diosa Tellus:
-y al mar, que llamaban Mamacocha, como los Antiguos
- la Tetis Neptuno. Tambien adoraban
-el arco del Cielo, y era armas insignias del Inca
-con dos culebras los lados la larga. Entre las
-estrellas, comunmente todos adoraban la que
-ellos llaman Collca, que llamamos nosotros las Cabrillas.
-Atribuan diversas estrellas diversos oficios,<span class="pagenum"><a name="Page_12" id="Page_12">[12]</a></span>
-y adorbanlas los que tenian necesidad de su
-favor; como los ovejeros hacian veneracion y sacrificio
- una estrella, que ellos llamaban Urcuchillai,
-que dicen es un carnero de muchos colores, el
-cual entiende en la conservacion del ganado, y se
-entiende ser la que los Astrlogos llaman Lira.
-Y los mismos adoran otras dos que andan cerca
-de ella, que llaman Catuchillay, Urcuchillay,
-que fingen ser una oveja con un cordero. Otros
-adoraban una estrella, que llaman Machacuay,
- cuyo cargo estn las serpientes y culebras,
-para que no les hagan mal; como cargo de
-otra estrella, que llamaban Chuquichinchay, que
-es tigre, estan los tigres, osos y leones. Y generalmente,
-de todos los animales y aves que hay en
-la tierra, creyeron que hubiese un semejante en el
-Cielo, cuyo cargo estaba su procreacion y aumento;
-y as tenian cuenta con diversas estrellas,
-como la que llamaban Chacana, Topatorca, Mamana,
-Mirco, Miquiquiray, y as otras, que en alguna
-manera parece que tiraban al dogma de las
-ideas de Platn. Los Mejicanos, cuasi por la misma
-forma, despues del supremo Dios adoraban al Sol;
-y as Hernando Corts, como l refiere en una
-carta al Emperador Carlos V, le llamaban hijo del
-Sol, por la presteza y vigor con que rodeaba la
-tierra. Pero la mayor adoracion daban al Idolo
-llamado Vitzilipuztli, al cual toda aquella nacion<span class="pagenum"><a name="Page_13" id="Page_13">[13]</a></span>
-llamaba el Todopoderoso y Seor de lo criado;
-y como tal los Mejicanos hicieron el mas suntuoso
-templo y de mayor altura, y mas hermoso y
-galan edificio, cuyo sitio y fortaleza se puede conjeturar
-por las ruinas que de l han quedado en
-medio de la ciudad de Mjico. Pero en esta parte
-la idolatra de los Mejicanos fu mas errada y perniciosa
-que la de los Incas, como adelante se ver
-mejor. Porque la mayor parte de su adoracion
-idolatra se ocupaba en Idolos, y no en las mismas
-cosas naturales, aunque los Idolos se atribuan
-estos efectos naturales, como del llover y del ganado,
-de la guerra, de la generacion, como los
-Griegos y Latinos pusieron tambien Idolos de Febo,
-de Mercurio, de Jpiter, de Minerva, y de Marte, &amp;c.
-Finalmente, quien con atencion lo mirre, hallar
-que el modo que el Demonio ha tenido de engaar
- los Indios, es el mismo con que enga los
-Griegos y Romanos, y otros Gentiles antiguos, haciendoles
-entender, que estas criaturas insignes
-Sol, Luna, Estrellas, elementos, tenian propio poder
-y autoridad para hacer bien mal los hombres,
-y habindolas Dios criado para servicio de el hombre,
-l se supo tan mal regir y gobernar, que por
-una parte se quiso alzar con ser Dios, y por otra
-di en reconocer y sujetarse las criaturas inferiores
- l, adorando invocando estas obras, y
-dejando de adorar invocar al Criador: como lo<span class="pagenum"><a name="Page_14" id="Page_14">[14]</a></span>
-pondera bien el Sabio por estas palabras<a name="FNanchor_14_14" id="FNanchor_14_14"></a><a href="#Footnote_14_14" class="fnanchor">[14]</a>:
-<i>Vanos y errados son todos los hombres, en quien no
-se halla el conocimiento de Dios. Pues de las mismas
-cosas que tienen buen parecer, no acabaron de entender
-al que verdaderamente tiene ser. Y con mirar
-sus obras, no atinaron al Autor y artfice, sino que
-el fuego, el viento, el aire presuroso, el cerco
-de las estrellas, las muchas aguas, el Sol, la
-Luna, creyeron que eran dioses y gobernadores del
-mundo. Mas si enamorados de la hermosura de las
-tales cosas les pareci tenerlas por dioses, razon es
-que miren cuanto es mas hermoso que ellas el Hacedor
-de ellas, pues el dador de hermosura es el
-que hizo todas estas cosas. Y si les admir la fuerzas
-y maravilloso obrar de estas cosas, por ellas
-mismas acaben de entender cuanto ser mas poderoso
-que todas ellas el que les di el ser que tienen.
-Porque por la propia grandeza y hermosura que
-tienen las criaturas, se puede bien conjeturar qu
-tal sea el Criador de todas.</i> Hasta aqu son palabras
-de el libro de la Sabidura. De las cuales se
-pueden tomar argumentos muy maravillosos y eficaces
-para convencer el grande engao de los idlatras
-infieles, que quieren mas servir y reverenciar
- la criatura, que al Criador, como justsimamamente<span class="pagenum"><a name="Page_15" id="Page_15">[15]</a></span>
-les arguye el Apstol<a name="FNanchor_15_15" id="FNanchor_15_15"></a><a href="#Footnote_15_15" class="fnanchor">[15]</a>. Mas porque
-esto no es del presente intento, y est hecho bastantemente
-en los sermones que se escribieron
-contra los errores de los Indios, baste por ahora
-decir, que tenan un mismo modo de hacer adoracin
-al sumo Dios. Porque el modo de hacerle
-adoracion al Viracocha, y al Sol, y las estrellas,
-y las dems Guacas Idolos, era abrir las manos,
-y hacer cierto sonido con los labios, como
-quien besa, y pedir lo que cada uno quera, y
-ofrecerle sacrificio. Aunque en las palabras habia
-diferencia, cuando hablaban con el gran Ticciviracocha,
-al cual atribuan principalmente el poder
-y mando de todo, y los otros como dioses
-seores particulares cada uno en su casa, y que
-eran intercesores para con el gran Ticciviracocha.
-Este modo de adorar abriendo las manos y
-como besando, en alguna manera es semejante al
-que el Santo Job abomina como propio de idlatras,
-diciendo<a name="FNanchor_16_16" id="FNanchor_16_16"></a><a href="#Footnote_16_16" class="fnanchor">[16]</a>: <i>Si bes mis manos con mi boca
-mirando al Sol, cuando resplandece, la Luna,
-cuando est clara: lo cual es muy grande maldad,
-y negar al altsimo Dios</i>.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_16" id="Page_16">[16]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c505" id="c505">CAPTULO V</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la idolatra que usaron los Indios con casos
-particulares.</i></p>
-
-<p>No se content el demonio con hacer los ciegos
-Indios que adorasen al Sol, la Luna, estrellas,
-tierra, mar y cosas generales de naturaleza; pero
-pas adelante darles por dioses, y sujetarlos
-cosas menudas, y muchas de ellas muy soeces.
-No se espantar de esta ceguera en brbaros,
-quien trajere la memoria que de los Sabios y
-Filsofos dice el Apstol<a name="FNanchor_17_17" id="FNanchor_17_17"></a><a href="#Footnote_17_17" class="fnanchor">[17]</a>, que habiendo conocido
- Dios, no le glorificaron ni dieron gracias
-como su Dios; sino que se envanecieron en su
-pensamiento, y se oscureci su corazon necio, y
-vinieron trocar la gloria y deidad del eterno
-Dios, por semejanzas y figuras de cosas caducas
-y corruptibles, como de hombres, de aves, de
-bestias, de serpientes. Bien sabida cosa es el perro<span class="pagenum"><a name="Page_17" id="Page_17">[17]</a></span>
-Osiris, que adoraban los Egipcios, y la vaca Isis,
-y el carnero Amon: y en Roma la diosa Februa
-de las calenturas, y el Anser de Tarpeya: y en
-Atnas la sabia, el cuervo y el gallo. Y de semejantes
-bajezas y burleras estn llenas las memorias
-de la gentilidad, viniendo en tan gran oprobio
-los hombres por no haber querido sujetarse la
-ley de su verdadero Dios y Criador, como San
-Atanasio doctamente lo trata escribiendo contra
-los idlatras. Mas en los Indios, especialmente del
-Per, es cosa que saca de juicio la rotura y perdicion
-que hubo en esto. Porque adoran los rios,
-las fuentes, las quebradas, las peas piedras
-grandes, los cerros, las cumbres de los montes que
-ellos llaman apachitas, y lo tienen por cosa de
-gran devocion; finalmente, cualquiera cosa de naturaleza
-que les parezca notable y diferente de las
-demas, la adoran como reconociendo all alguna
-particular Deidad. En Cajamalca de la Nasca me
-mostraban un cerro grande de arena, que fu
-principal adoratorio guaca de los antiguos. Preguntando
-yo qu divinidad hallaban all, me respondieron,
-que aquella maravilla de ser un cerro
-altsimo de arena en medio de otros muchos todos
-de pea. Y la verdad era cosa maravillosa pensar
-cmo se puso tan gran pico de arena en medio
-de montes espessimos de piedra. Para fundir una
-campana grande tuvimos en la ciudad de los Reyes<span class="pagenum"><a name="Page_18" id="Page_18">[18]</a></span>
-necesidad de mucha lea recia, y cortse un
-arbolazo disforme, que por su antigedad y grandeza
-habia sido largos aos adoratorio y guaca de
-los Indios. A este tono cualquier cosa que tenga
-extraeza entre las de su gnero, les parecia que
-tenia divinidad, hasta hacer esto con pedrezuelas
-y metales, y aun races y frutos de la tierra, como
-en las races que llaman papas hay unas extraas,
- quien ellos ponen nombre llallahuas, y las besan
-y las adoran. Adoran tambien osos, leones,
-tigres y culebras, porque no les hagan mal. Y
-como son tales sus dioses, as son donosas las cosas
-que les ofrecen, cuando los adoran. Usan
-cuando van de camino, echar en los mismos caminos
- encrucijadas, en los cerros, y principalmente
-en las cumbres que llaman apachitas, calzados
-viejos y plumas, coca mascada, que es una
-yerba que mucho usan, y cuando no pueden mas,
-siquiera una piedra; y todo esto es como ofrenda
-para que les dejen pasar, y les den fuerzas, y dicen
-que las cobran con esto: como se refiere en
-un Concilio provincial del Per<a name="FNanchor_18_18" id="FNanchor_18_18"></a><a href="#Footnote_18_18" class="fnanchor">[18]</a>. Y as se hallan
-en esos caminos muy grandes rimeros de estas
-piedras ofrecidas, y de otras inmundicias dichas.
-Semejante disparate al que usaban los Antiguos,<span class="pagenum"><a name="Page_19" id="Page_19">[19]</a></span>
-de quien se dice en los Proverbios<a name="FNanchor_19_19" id="FNanchor_19_19"></a><a href="#Footnote_19_19" class="fnanchor">[19]</a>: Como quien
-ofrece piedras al montn de Mercurio, as el que
-honra necios, que es decir, que no se saca mas
-fruto, ni utilidad, de lo segundo que de lo primero:
-porque ni el Mercurio de piedra siente la ofrenda,
-ni el necio sabe agradecer la honra que le hacen.
-Otra ofrenda no menos donosa usan, que es tirarse
-las pestaas cejas, y ofrecerlas al Sol, los
-cerros y apachitas, los vientos las cosas que
-temen. Tanta es la desventura en que han vivido,
-y hoy dia viven muchos Indios, que como muchachos
-les hace el demonio entender cuanto se
-le antoja, por grandes disparates que sean, como
-de los Gentiles hace semejante comparacion San
-Crisstomo en una Homilia<a name="FNanchor_20_20" id="FNanchor_20_20"></a><a href="#Footnote_20_20" class="fnanchor">[20]</a>. Mas los siervos
-de Dios, que atienden su enseanza y salvacion,
-no deben despreciar estas nieras, pues son tales
-que bastan enlazarlos en su eterna perdicion.
-Mas con buenas y fciles razones desengaarlos
-de tan grandes ignorancias. Porque cierto es cosa
-de ponderar, cuan sujetos estan quien los pone
-en razon. No hay cosa entre las criaturas corporales
-mas ilustre que el Sol, y es quien los Gentiles
-todos comunmente adoran. Pues con una buena
-razon me contaba un Capitan discreto y buen<span class="pagenum"><a name="Page_20" id="Page_20">[20]</a></span>
-Cristiano, que habia persuadido los indios, que
-el Sol no era Dios, sino solo criado de Dios; y fu
-as. Pidi al Cacique y Seor principal, que le
-diese un Indio ligero para enviar una carta: disele
-tal, y preguntle el Capitan al Cacique: dme,
-quien es el Seor y el principal, aquel Indio que
-lleva la carta tan ligero, t que se la mandas
-llevar? Respondi el Cacique, yo, sin ninguna
-duda, porque aquel no hace mas de lo que yo le
-mando. Pues eso mismo, replic el Capitan, pasa
-entre ese Sol que vemos y el Criador de todo.
-Porque el Sol no es mas que un criado de aquel
-altsimo Seor, que por su mandado anda con tanta
-ligereza sin cansarse, llevando lumbre todas
-las gentes. Y as vereis como es sin razon ni engao
-dar al Sol la honra que se le debe su Criador
-y Seor de todo. Cuadrles mucho la razon del
-Capitan todos, y dijo el Cacique y los Indios que
-estaban con l, que era gran verdad, y que se habian
-holgado mucho de entenderla. Refirese de
-uno de los Reyes Incas, hombre de muy delicado
-ingenio, que viendo como todos sus antepasados
-adoraban al Sol, dijo, que no le pareca l, que
-el Sol era Dios, ni lo podia ser. Porque Dios es
-gran Seor, y con gran sosiego y seoro hace sus
-cosas; y que el Sol nunca para de andar, y que
-cosa tan inquieta no le parecia ser Dios. Dijo bien.
-Y si con razones suaves, y que se dejen percibir,<span class="pagenum"><a name="Page_21" id="Page_21">[21]</a></span>
-les declaran los Indios sus engaos y cegueras,
-admirablemente se convencen y rinden la
-verdad.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c506" id="c506">CAPTULO VI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De otro gnero de idolatra con los difuntos.</i></p>
-
-<p>Otro gnero de idolatra muy diverso de los referidos
-es el que los Gentiles han usado por ocasion
-de sus difuntos, quien querian bien y estimaban.
-Y aun parece que el Sabio da entender,
-que el principio de la idolatra fu esto, diciendo
-as<a name="FNanchor_21_21" id="FNanchor_21_21"></a><a href="#Footnote_21_21" class="fnanchor">[21]</a>: El principio de fornicacion fu la reputacion
-de los Idolos; y esta invencion es total corrupcion
-de la vida. Porque al principio del mundo
-no hubo Idolos, ni al fin los habr para siempre
-jams. Mas la vanidad y ociosidad de las hombres
-trajo al mundo esta invencion, y aun por eso acabaron<span class="pagenum"><a name="Page_22" id="Page_22">[22]</a></span>
-sus vidas tan presto. Porque sucedi que
-sintiendo el padre amargamente la muerte del
-hijo mal logrado, hizo para su consuelo un retrato
-del difunto, y comenz honrar y adorar como
-Dios, al que poco antes como hombre mortal acab
-sus das; y para este fin orden entre sus criados,
-que en memoria suya se hiciesen devociones
-y sacrificios. Despues pasando dias, y tomando autoridad
-esta maldita costumbre, qued este yerro
-canonizado por ley; y as por mandado de los tiranos
-y Reyes eran adorados los retratos Idolos.
-De aqu vino que con los ausentes se comenz
-hacer lo mismo; y los que no podian adorar en
-presencia por estar lejos, trayendo los retratos de
-los Reyes que querian honrar, por este modo los
-adoraban, supliendo con su invencion y traza la
-ausencia de los que querian adorar. Acrecent
-esta invencion de idolatra la curiosidad de excelentes
-artfices, que con su arte hicieron estas imgenes
-y estatuas tan elegantes, que los que no saban
-lo que era, les provocaban adorarlas. Porque
-con el primor de su arte, pretendiendo contentar
-al que les daba su obra, sacaban retratos y
-pinturas mucho mas excelentes. Y el vulgo de la
-gente, llevado de la apariencia y gracia de la obra,
-al otro que poco antes habia sido honrado como
-hombre, vino ya tenerle y estimarle por su Dios.
-Y este fu el engao miserable de los hombres,<span class="pagenum"><a name="Page_23" id="Page_23">[23]</a></span>
-que acomodndose ahora su afecto y sentimiento,
-ahora la lisonja de los Reyes, el nombre incomunicable
-de Dios, le vinieron poner en las
-piedras, adorndolas por Dioses. Todo esto es del
-libro de la Sabidura, que es lugar digno de ser
-notado. Y la letra hallarn los que fueren curiosos
-desenvolvedores de antigedad, que el origen
-de la idolatra fueron estos retratos y estatuas de
-los difuntos. Digo de la idolatra, que propiamente
-es adorar Idolos imgenes, porque eso otro de
-adorar criaturas como al Sol y la malicia del
-Cielo, de que se hace mencion en los Profetas<a name="FNanchor_22_22" id="FNanchor_22_22"></a><a href="#Footnote_22_22" class="fnanchor">[22]</a>,
-no es cierto que fuese despues; aunque el hacer
-estatuas Idolos en honra del Sol y de la Luna y
-de la tierra, sin duda lo fu. Viniendo nuestros
-Indios, por los mismos pasos que pinta la Escritura,
-vinieron la cumbre de sus idolatras. Primeramente
-los cuerpos de los Reyes y Seores procuraban
-conservarlos, y permanecian enteros, sin
-oler mal, ni corromperse mas de doscientos aos.
-De esta manera estaban los Reyes Incas en el
-Cuzco, cada uno en su capilla y adoratorio, de los
-cuales el Virey Marqus de Caete (por extirpar
-la idolatra) hizo sacar y traer la ciudad de los
-Reyes tres cuatro de ellos, que caus admiracion<span class="pagenum"><a name="Page_24" id="Page_24">[24]</a></span>
-ver cuerpos humanos de tantos aos con tan
-linda tez y tan enteros. Cada uno de estos Reyes
-Incas dejaba todos sus tesoros, y hacienda y renta
-para sustentar su adoratorio, donde se ponia su
-cuerpo y gran copia de ministros, y toda su familia
-dedicada su culto. Porque ningun Rey sucesor
-usurpaba los tesoros y vagilla de su antecesor,
-sino de nuevo juntaba para s y para su palacio.
-No se contentaron con esta idolatra de los cuerpos
-de los difuntos, sino que tambien hacian sus
-estatuas; y cada Rey en vida haca un Idolo estatua
-suya de piedra, la cual llamaba Guaoiqu,
-que quiere decir hermano, porque aquella estatua
-en vida y en muerte se le habia de hacer la
-misma veneracion que al propio Inca; las cuales
-llevaban la guerra, y sacaban en procesion, para
-alcanzar agua y buenos temporales, y les hacian
-diversas fiestas y sacrificios. De estos Idolos hubo
-gran suma en el Cuzco y en su comarca: entindese
-que ha cesado del todo, en gran parte la
-supersticion de adorar estas piedras, despues que
-por la diligencia del Licenciado Polo se descubrieron;
-y fu la primera la de Ingarca, cabeza de la
-parcialidad principal de Hanan Cuzco. De esta
-manera se halla en otras naciones gran cuenta con
-los cuerpos de los antepasados y sus estatuas, que
-adoran y veneran.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_25" id="Page_25">[25]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c507" id="c507">CAPTULO VII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De las supersticiones que usaban con los muertos.</i></p>
-
-<p>Comunmente creyeron los Indios del Per, que
-las nimas vivian despues de esta vida, y que los
-buenos tenian gloria, y los malos pena; y as en
-persuadirles estos artculos hay poca dificultad.
-Mas de que los cuerpos hubiesen de resucitar con
-las nimas, no lo alcanzaron; y as ponian excesiva
-diligencia, como est dicho, en conservar los cuerpos,
-y honrarlos despues de muertos. Para esto sus
-descendientes les ponan ropa, y hacian sacrificios,
-especialmente los Reyes Incas en sus entierros habian
-de ser acompaados de gran nmero de criados
-y mugeres para el servicio de la otra vida; y
-as el dia que morian, mataban las mugeres quien
-tenian aficion, y criados y oficiales, para que fuesen
- servir la otra vida. Cuando muri Gaunacapa,
-que fu padre de Atagualpa, en cuyo tiempo
-entraron los Espaoles, fueron muertas mil y
-tantas personas de todas edades y suertes para su<span class="pagenum"><a name="Page_26" id="Page_26">[26]</a></span>
-servicio y acompaamiento en la otra vida. Matbanlos
-despues de muchos cantares y borracheras;
-y ellos se tenian por bienaventurados: sacrificbanles
-muchas cosas, especialmente nios, y de su
-sangre hacian una raya de oreja oreja en el rostro
-del difunto. La misma supersticion inhumanidad
-de matar hombres y mugeres para acompaamiento
-y servicio del difunto en la otra vida han
-usado y usan otras naciones brbaras. Y aun, segun
-escribe Polo, cuasi ha sido general en Indias;
-y aun refiere el Venerable Beda, que usaban los
-Anglos antes de convertirse al Evangelio la misma
-costumbre de matar gente, que fuese en compaa
-y servicio de los difuntos. De un Portugus, que
-siendo cautivo entre brbaros le dieron un flechazo
-con que perdi un ojo, cuentan, que querindole
-sacrificar para que acompaase un Seor difunto,
-respondi, que los que moraban en la otra vida
-tendrian en poco al difunto, pues le daban por
-compaero un hombre tuerto, y que era mejor
-drsele con dos ojos; y parecindoles bien esta
-razon los brbaros, le dejaron. Fuera de esta
-supersticion de sacrificar hombres al difunto,
-que no se hace sino con seores muy calificados,
-hay otra mucho ms comun y general en todas
-las Indias, de poner comida y bebida los difuntos
-sobre sus sepulturas y cuevas, y creer que
-con aquello se sustentan, que tambien fu error de<span class="pagenum"><a name="Page_27" id="Page_27">[27]</a></span>
-los antiguos, como dice San Agustin<a name="FNanchor_23_23" id="FNanchor_23_23"></a><a href="#Footnote_23_23" class="fnanchor">[23]</a>. Y para
-este efecto de darles de comer y beber, hoy dia
-muchos Indios infieles desentierran secretamente
-sus difuntos de las Iglesias y cementerios, y los
-entierran en cerros, quebradas, en sus propias
-casas. Usan tambien ponerles plata en las bocas,
-en las manos, en los senos, y vestirles ropas nuevas,
-y provechosas dobladas debajo de la mortaja.
-Creen que las nimas de los difuntos andan vagueando,
-y que sienten frio y sed, y hambre y
-trabajo, y por eso hacen sus aniversarios, llevndoles
-comida, bebida y ropa. A esta causa advierten
-con mucha razon los Prelados en sus Sinodos,
-que procuren los Sacerdotes dar entender los
-Indios, que las ofrendas que en la Iglesia se ponen
-en las sepulturas, no son comida ni bebida de las
-nimas, sino de los pobres, de los ministros, y
-solo Dios es el que en la otra vida sustenta las nimas,
-pues no comen, ni beben cosa corporal. Y
-va mucho en que sepan esto bien sabido, porque
-no conviertan el uso santo en supersticion gentlica,
-como muchos lo hacen.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_28" id="Page_28">[28]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c508" id="c508">CAPTULO VIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del uso de los mortuorios que tuvieron los
-Mejicanos y otras naciones.</i></p>
-
-<p>Habiendo referido lo que en el Per usaron
-muchas naciones con sus difuntos, es bien hacer
-especial mencion de los Mejicanos en esta parte,
-cuyos mortuorios eran solemnsimos, y llenos de
-grandes disparates. Era oficio de Sacerdotes y Religiosos
-en Mjico (que los habia con extraa observancia,
-como se dir despues) enterrar los
-muertos, y hacerles sus exequias; y los lugares
-donde los enterraban, eran las sementeras y patios
-de sus casas propias: otros llevaban los sacrificaderos
-de los montes: otros quemaban, y enterraban
-las cenizas en los templos, y todos enterraban
-con cuanta ropa, joyas y piedras tenian; y
- los que quemaban, metian las cenizas en unas
-ollas, y en ellas las joyas y piedras y atavios, por
-ricos que fuesen. Cantaban los oficios funerales
-como responsos, y levantaban los cuerpos de los
-difuntos muchas veces, haciendo muchas ceremonias.<span class="pagenum"><a name="Page_29" id="Page_29">[29]</a></span>
-En estos mortuorios comian y bebian; y si
-eran personas de calidad, daban de vestir todos
-los que habian acudido al enterramiento. En muriendo
-alguno, ponianle tendido en un aposento
-hasta que acudian de todas partes los amigos y
-conocidos, los cuales traian presentes al muerto,
-y le saludaban como si fuera vivo. Y si era Rey,
- Seor de algun pueblo, le ofrecian esclavos, para
-que los matasen con l, y le fuesen servir al otro
-mundo. Mataban asmismo al sacerdote capellan
-que tenia, porque todos los Seores tenian un
-sacerdote, que dentro de casa les administraba las
-ceremonias; y as le mataban para que fuese administrar
-al muerto: mataban al Maestresala, al
-Copero, los enanos y corcovados, que de estos
-se servian mucho, y los hermanos que mas le
-habian servido; lo cual era grandeza entre los Seores
-servirse de sus hermanos y de los referidos.
-Finalmente mataban todos los de su casa, para
-llevar y poner casa al otro mundo. Y por que no
-tuviesen all pobreza, enterraban mucha riqueza
-de oro, plata y piedras, ricas cortinas de muchas
-labores, brazaletes de oro, y otras ricas piezas; y
-si quemaban al difunto, hacian lo mismo con toda
-la gente y atavos que le daban para el otro
-mundo. Tomaban toda aquella ceniza, y enterrbanla
-con grande solemnidad: duraban las exequias
-diez dias de lamentables y llorosos cantos. Sacaban<span class="pagenum"><a name="Page_30" id="Page_30">[30]</a></span>
-los sacerdotes los difuntos con diversas ceremonias,
-segun ellos lo pedian, las cuales eran
-tantas, que cuasi no se podian numerar. A los Capitanes
-y grandes Seores les ponian sus insignias
-y trofeos, segun sus hazaas y valor que habian
-tenido en las guerras y gobierno, que para esto
-tenian sus particulares blasones y armas. Llevaban
-todas estas cosas y seales al lugar donde habia
-de ser enterrado, quemado, delante del cuerpo,
-acompaandole con ellas en procesion, donde iban
-los sacerdotes y dignidades del templo, con diversos
-aparatos, unos incensando, y otros cantando,
-y otros taendo tristes flautas y tambores, lo cual
-aumentaba mucho el llanto de los vasallos y parientes.
-El Sacerdote que haca el oficio, iba ataviado
-con las insignias del Idolo, quien habia
-representado el muerto, porque todos los Seores
-representaban los Idolos, y tenian sus renombres,
- cuya causa eran tan estimados y honrados.
-Estas insignias sobredichas llevaba de ordinario
-la orden de la Caballera. Y al que quemaban,
-despues de haberle llevado al lugar adonde habian
-de hacer las cenizas, rodeabanle de tea l,
-y todo lo que pertenecia su matalotage, como
-queda dicho, y pegabanle fuego, aumentndolo
-siempre con maderos resinosos hasta que todo se
-haca ceniza. Salia luego un Sacerdote vestido con
-unos atavos de demonio, con bocas por todas las<span class="pagenum"><a name="Page_31" id="Page_31">[31]</a></span>
-coyunturas, y muchos ojos de espejuelos, con un
-gran palo, y con l revolvia todas aquellas cenizas
-con gran nimo y denuedo, el cual haca una
-representacion tan fiera, que ponia grima todos
-los presentes. Y algunas veces este ministro sacaba
-otros trages diferentes, segun era la cualidad
-del que mora. Esta digresion de los muertos y
-mortuorios se ha hecho por ocasion de la idolatra
-de los difuntos; ahora ser justo volver al intento
-principal, y acabar con esta materia.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c509" id="c509">CAPTULO IX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del cuarto y ltimo gnero de idolatra que usaron
-los Indios con imgenes y estatuas,
-especialmente los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Aunque en los dichos gneros de idolatra, en
-que se adoraban criaturas, hay gran ofensa de
-Dios, el Espritu Santo condena mucho mas, y
-abomina otro linage de idlatras, que adoran solamente<span class="pagenum"><a name="Page_32" id="Page_32">[32]</a></span>
-las figuras imgenes fabricadas por manos
-de hombres, sin haber en ellas mas de ser piedras,
-palos, metal, y la figura que el artfice quiso
-darles. As dice el Sabio<a name="FNanchor_24_24" id="FNanchor_24_24"></a><a href="#Footnote_24_24" class="fnanchor">[24]</a> de estos tales: Desventurados,
-y entre los muertos se puede contar
-su esperanza, de los que llamaron Dioses las
-obras de las manos de los hombres, al oro, la
-plata con la invencion y semejanza de animales,
-la piedra intil, que no tiene mas de ser de una
-antigualla. Y va prosiguiendo divinamente contra
-este engao y desatino de los Gentiles, como tambien
-el Profeta Isaas y el Profeta Jeremas y el
-Profeta Baruch y el Santo Rey David copiosa y
-graciosamente disputan<a name="FNanchor_25_25" id="FNanchor_25_25"></a><a href="#Footnote_25_25" class="fnanchor">[25]</a>. Y convendr que el
-Ministro de Cristo, que reprueba los errores de
-idolatra, tenga bien vistos y digeridos estos lugares,
-y las razones que en ellos tan galanamente el
-Espritu Santo toca, que todas se reducen una
-breve sentencia, que pone el Profeta Oseas<a name="FNanchor_26_26" id="FNanchor_26_26"></a><a href="#Footnote_26_26" class="fnanchor">[26]</a>: <i>El
-oficial fu el que le hizo, y as no es Dios; servir
-pues, para telas de araas el becerro de Samaria</i>.
-Viniendo nuestro cuento, hubo en las Indias gran
-curiosidad de hacer Idolos y pinturas de diversas
-formas y diversas materias, y stas adoraban por<span class="pagenum"><a name="Page_33" id="Page_33">[33]</a></span>
-Dioses. Llambanlas en el Per Gucas, y ordinariamente
-eran de gestos feos y disformes, lo menos
-las que yo he visto, todas eran as. Creo, sin
-duda, que el demonio, en cuya veneracion las hacian,
-gustaba de hacerse adorar en figuras mal
-agestadas. Y es as en efecto verdad, que en muchas
-de estas Gucas, Idolos, el demonio hablaba
-y respondia, y los Sacerdotes y Ministros suyos
-acudian estos orculos del padre de las mentiras;
-y cual l es, tales eran sus consejos y avisos y
-profecas. En donde este gnero de idolatra prevaleci
-mas que en parte del mundo, fu en la
-Provincia de Nueva-Espaa, en la de Mjico y
-Tezcco, y Tlascla y Cholla, y partes convecinas
-de aquel Reino. Y es cosa prodigiosa de
-contar las supersticiones que en esta parte tuvieron;
-mas no ser sin gusto referir algo de ellas. El
-principal Idolo de los Mejicanos, como est arriba
-dicho, era Vitzilipuztli: esta era una estatua de
-madera entretallada en semejanza de un hombre
-sentado en un escao azul fundado en unas andas,
-y de cada esquina salia un madero con una cabeza
-de sierpe al cabo: el escao denotaba que estaba
-sentado en el Cielo. El mismo Idolo tenia toda la
-frente azul, y por encima de la nariz una venda
-azul, que tomaba de una oreja otra. Tenia sobre
-la cabeza un rico plumage de hechura de pico de
-pjaro: el remate de l de oro muy bruido. Tenia<span class="pagenum"><a name="Page_34" id="Page_34">[34]</a></span>
-en la mano izquierda una rodela blanca con
-cinco pias de plumas blancas puestas en cruz: salia
-por lo alto un gallardete de oro, y por las manijas
-cuatro saetas, que segun decian los Mejicanos,
-les habian enviado del Cielo para hacer las
-hazaas que en su lugar se dirn. Tenia en la
-mano derecha un bculo labrado manera de culebra,
-todo azul ondeado. Todo este ornato, y el
-demas, que era mucho, tenia sus significaciones,
-segun los Mejicanos declaraban. El nombre de
-Vitzilipuztli quiere decir siniestra de pluma relumbrante.
-Del templo superbsimo, y sacrificios y
-fiestas y ceremonias de este gran Idolo se dir
-abajo, que son cosas muy notables. Solo digo al
-presente, que este Idolo vestido y aderezado ricamente
-estaba puesto en un altar muy alto en una
-pieza pequea, muy cubierta de sbanas, de joyas,
-de plumas y de aderezos de oro, con muchas rodelas
-de pluma, lo mas galana y curiosamente que
-ellos podian tenerle, y siempre delante de l una
-cortina para mayor veneracion. Junto al aposento
-de este Idolo habia otra pieza menos aderezada,
-donde habia otro Idolo que se decia Tlalc. Estaban
-siempre juntos estos dos Idolos, porque los
-tenian por compaeros, y de igual poder. Otro
-Idolo habia en Mjico muy principal, que era el
-Dios de la penitencia, y de los jubileos y perdon
-de pecados. Este Idolo se llamaba Tezcatlipca, el<span class="pagenum"><a name="Page_35" id="Page_35">[35]</a></span>
-cual era de una piedra muy relumbrante, y negra
-como azabache, vestido de algunos atavos galanos
- su modo. Tenia zarcillos de oro y de plata, en
-el labio bajo un cautillo cristalino de un geme de
-largo, y en l metida una pluma verde, y otras
-veces azul, que parecia esmeralda turquesa. La
-coleta de los cabellos le ceia una cinta de oro
-bruido, y en ella por remate una oreja de oro
-con unos humos pintados en ella, que significaban
-los ruegos de los afligidos y pecadores, que oia
-cuando se encomendaban l. Entre esta oreja y
-la otra salian unas garzotas en grande nmero: al
-cuello tenia un joyel de oro colgado, tan grande,
-que le cubria todo el pecho: en ambos brazos brazaletes
-de oro: en el ombligo una rica piedra verde:
-en la mano izquierda un mosqueador de plumas
-preciadas verdes, azules, amarillas, que salian
-de una chapa de oro reluciente muy bruido, tanto,
-que parecia espejo: en que daba entender,
-que en aquel espejo vea todo lo que se haca en
-el mundo. A este espejo chapa de oro llamaban
-Itlacheaya, que quiere decir, su mirador. En la
-mano derecha tena cuatro saetas, que significaban
-el castigo que por los pecados daba los malos.
-Y as al Idolo que mas temian, porque no les descubriesen
-sus delitos, era ste, en cuya fiesta, que
-era de cuatro cuatro aos, habia perdon de pecados,
-como adelante se relatar. A este mismo<span class="pagenum"><a name="Page_36" id="Page_36">[36]</a></span>
-Idolo Tezcatlipca tenian por Dios de las sequedades,
-hambres, esterilidad y pestilencia. Y as le
-pintaban en otra forma, que era asentado con mucha
-autoridad en un escao rodeado de una cortina
-colorada labrada de calaveras y huesos de
-muertos. En la mano izquierda una rodela con cinco
-pias de algodon, y en la derecha una vara
-arrojadiza, amenazando con ella; el brazo muy estirado,
-como que la queria ya tirar. De la rodela
-salian cuatro saetas: el semblante airado: el cuerpo
-untado todo de negro: la cabeza llena de plumas de
-codornices. Eran grandes las supersticiones que
-usaban con este Idolo, por el mucho miedo que le
-tenian. En Cholula, que es cerca de Mjico, y era
-repblica por s, adoraban un famoso Idolo, que
-era el Dios de las mercaderas, porque ellos eran
-grandes mercaderes; y hoy dia son muy dados
-tratos: llambanle Quetzaalcotl. Estaba este Idolo
-en una gran plaza, en un templo muy alto. Tenia
-al derredor de s oro, plata, joyas y plumas ricas,
-ropas de mucho valor, y de diversos colores. Era
-en figura de hombre, pero la cara de pjaro, con
-un pico colorado, y sobre l una cresta y berrugas,
-con unas rengleras de dientes, y la lengua de
-fuera. En la cabeza una mitra de papel puntiaguda
-pintada: una hoz en la mano, y muchos aderezos
-de oro en las piernas, y otras mil invenciones de
-disparates, que todo aquello significaba, y en efecto<span class="pagenum"><a name="Page_37" id="Page_37">[37]</a></span>
-le adoraban, porque haca ricos los que queria,
-como el otro Dios Mamn, el otro Plutn. Y
-cierto el nombre que le daban los Cholulanos su
-Dios, era propsito, aunque ellos no lo entendian.
-Llambanle Quetzaalcotl, que es culebra de pluma
-rica, que tal es el demonio de la codicia. No
-se contentaban estos brbaros de tener dioses, sino
-que tambien tenian sus diosas, como las fbulas de
-los Poetas las introdujeron, y la ciega gentilidad
-de Griegos y Romanos las veneraron. La principal
-de las diosas que adoraban, llamaban Tozi, que
-quiere decir, nuestra abuela, que segun refieren
-las historias de los Mejicanos, fu hija del Rey
-de Culhuacn, que fu la primera que desollaron
-por mandado de Vitzilipuztli, consagrndola de
-esta arte por su hermana; y desde entonces comenzaron
- desollar los hombres para los sacrificios, y
-vestirse los vivos de los pellejos de los sacrificados,
-entendiendo que su Dios se agradaba de ello;
-como tambien el sacar los corazones los que sacrificaban,
-lo aprendieron de su Dios, cuando l
-mismo los sac los que castig en Tula, como se
-dir en su lugar. Una de estas diosas, que adoraban,
-tuvo un hijo grandsimo cazador, que despues
-tomaron por dios los de Tlascla, que fu el bando
-opuesto los Mejicanos, con cuya ayuda los Espaoles
-ganaron Mjico. Es la provincia de Tlascala
-muy aparejada para caza, y la gente muy<span class="pagenum"><a name="Page_38" id="Page_38">[38]</a></span>
-dada ella, y asi hacian gran fiesta. Pintan al Idolo
-de cierta forma, que no hay que gastar tiempo en
-referirla; mas la fiesta que le hacian, es muy donosa.
-Y era as, que al reir del alba tocaban una
-bocina, con que se juntaban todos con sus arcos y
-flechas, redes y otros instrumentos de caza, iban
-con su Idolo en procesion, y tras ellos grandsimo
-nmero de gente una sierra alta, donde en la
-cumbre de ella tenian puesta una ramada, y en
-medio un altar riqusimamente aderezado, donde
-ponan al Idolo. Yendo caminando con el gran
-ruido de bocinas, caracoles, flautas, y atambores
-llegados al puesto, cercaban toda la falda de aquella
-sierra al derredor, y pegndole por todas partes
-fuego, salian muchos y muy diversos animales,
-venados, conejos, liebres, zorras, lobos, &amp;c., los
-cuales iban hcia la cumbre, huyendo de el fuego;
-y yendo los cazadores tras ellos con grande grita
-y vocera, tocando diversos instrumentos, los llevaban
-hasta la cumbre delante del Idolo, donde
-venia haber tanta apretura en la caza, que dando
-saltos, unos rodaban, otros daban sobre la gente y
-otros sobre el altar, con que haba grande regocijo
-y fiesta. Tomaban entonces grande nmero de
-caza, y los venados y animales grandes sacrificaban
-delante de el Idolo, sacndoles los corazones
-con la ceremonia que usaban en los sacrificios
-de los hombres. Lo cual hecho, tomaban toda<span class="pagenum"><a name="Page_39" id="Page_39">[39]</a></span>
-aquella caza cuestas, y volvanse con su Idolo
-por el mismo rden que fueron, y entraban en la
-ciudad con todas estas cosas muy regocijados, con
-grande msica de bocinas y atabales, hasta llegar
-al templo, adonde ponian su Idolo con muy gran
-reverencia y solemnidad. Ibanse luego todos guisar
-las carnes de toda aquella caza, de que hacian
-un convite todo el pueblo; y despues de comer
-hacian sus representaciones y baile delante de el
-Idolo. Otros muchos dioses y diosas tenian con
-gran suma de Idolos, mas los principales eran en
-la nacion Mejicana y en sus vecinas, los que estn
-dichos.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_40" id="Page_40">[40]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c510" id="c510">CAPTULO X</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De un extrao modo de idolatra que usaron los
-Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Como dijimos, que los Reyes Incas del Per
-substituyeron ciertas estatuas de piedra hechas su
-semejanza, que les llamaban sus Guaoiques hermanos,
-y les hacan dar la misma veneracion que
- ellos; as los Mejicanos lo usaron con sus dioses;
-pero pasaron estos mucho ms adelante, porque
-hacian dioses de hombres vivos, y era en esta manera:
-Tomaban un cautivo, el que mejor les parecia,
-y antes de sacrificarle sus Idolos, ponianle el
-nombre de el mismo Idolo, quien habia de ser sacrificado,
-y vestanle y adornbanle de el mismo
-ornato que su Idolo, y decan, que representaba
-al mismo Idolo. Y por todo el tiempo que duraba
-esta representacion, que en unas fiestas era de un
-ao, y en otras era de seis meses, y en otras de
-menos, de la misma manera le veneraban y adoraban,
-que al propio Idolo, y comia, bebia y holgaba.
-Y cuando iba por las calles, salia la gente <span class="pagenum"><a name="Page_41" id="Page_41">[41]</a></span>
-adorarle, y todos le ofrecian mucha limosna; y
-llevbanle los nios, y los enfermos para que los
-sanase y bendijese, y en todo le dejaban hacer su
-voluntad, salvo, que porque no se huyese, le acompaaban
-siempre diez doce hombres, adonde
-quiera que iba. Y l, para que le hiciesen reverencia
-por donde pasaba, tocaba de cuando en cuando
-un cautillo, con que se apercibia la gente para
-adorarle. Cuando estaba de sazon y bien gordo,
-llegada la fiesta, le abrian, mataban y comian, haciendo
-solemne sacrificio de l. Cierto pone lstima
-ver de la manera que Satans estaba apoderado
-de esta gente, y lo est hoy dia de muchas,
-haciendo semejantes potages y embustes costa
-de las tristes almas y miserables cuerpos que le
-ofrecen, quedndose l riendo de la burla tan pesada
-que les hace los desventurados, mereciendo
-sus pecados que le deje el altsimo Dios en poder
-de su enemigo, quien escogieron por dios y
-amparo suyo. Mas, pues se ha dicho lo que basta
-de las idolatras de los Indios, sguese que tratemos
-del modo de religion supersticion, por mejor
-decir, que usan de sus ritos, de sus sacrificios, de
-templos, y ceremonias, y lo dems que esto toca.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_42" id="Page_42">[42]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c511" id="c511">CAPTULO XI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De como el Demonio ha procurado asemejarse
-Dios en el modo de sacrificios, Religion y
-Sacramentos.</i></p>
-
-<p>Pero antes de venir eso, se ha de advertir una
-cosa, que es muy digna de ponderar; y es, que
-como el Demonio ha tomado por su soberbia bando
-y competencia con Dios, lo que nuestro Dios
-con su sabidura ordena para su culto y honra, y
-para bien y salud del hombre, procura el Demonio
-imitarlo y pervertirlo, para ser l honrado, y el
-hombre mas condenado. Y as vemos que como el
-sumo Dios tiene sacrificios, Sacerdotes, Sacramentos,
-Religiosos, Profetas y gente dedicada su divino
-culto y ceremonias santas, as tambien el Demonio
-tiene sus sacrificios y Sacerdotes, y su modo
-de Sacramentos, y gente dedicada recogimiento
-y santimona fingida, y mil gneros de profetas
-falsos. Todo lo cual, declarado en particular
-como pasa, es de grande gusto, y de no menor
-consideracion para el que se acordre, como el<span class="pagenum"><a name="Page_43" id="Page_43">[43]</a></span>
-Demonio es padre de la mentira, segun la suma
-Verdad lo dice en su Evangelio<a name="FNanchor_27_27" id="FNanchor_27_27"></a><a href="#Footnote_27_27" class="fnanchor">[27]</a>; y as procura
-usurpar para s la gloria de Dios, y fingir con sus
-tinieblas la luz. Los encantadores de Egipto, enseados
-de su maestro Satans, procuraban hacer
-en competencia de Moiss y Aarn otras maravillas
-semejantes<a name="FNanchor_28_28" id="FNanchor_28_28"></a><a href="#Footnote_28_28" class="fnanchor">[28]</a>. Y en el libro de los Jueces<a name="FNanchor_29_29" id="FNanchor_29_29"></a><a href="#Footnote_29_29" class="fnanchor">[29]</a>
-leemos de el otro Micas, que era Sacerdote del
-Idolo vano, usando los aderezos que en el tabernculo
-del verdadero Dios se usaban, aquel <i>ephod</i>
-y <i>teraphim</i>, y lo demas: Sease lo que quisieren los
-doctos. Apenas hay cosa instituda por Jesu-Cristo,
-nuestro Dios y Seor, en su Ley Evanglica,
-que en alguna manera no la haya el Demonio sofisticado
-y pasado su gentilidad: como echar de
-ver quien advirtiere en lo que por ciertas relaciones
-tenemos sabido de los ritos y ceremonias de
-los Indios, de que vamos tratando en este libro.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_44" id="Page_44">[44]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c512" id="c512">CAPTULO XII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los Templos que se han hallado en las Indias.</i></p>
-
-<p>Comenzando, pues, por los templos, como el
-sumo Dios quiso que se le dedicase casa, en que
-su santo nombre fuese con particular culto celebrado,
-as el demonio para sus intentos persuadi
- los infieles que le hiciesen soberbios templos y
-particulares adoratorios y santuarios. En cada Provincia
-del Per habia una principal Guca, casa
-de adoracion; y ademas de sta algunas universales,
-que eran para todos los Reinos de los Incas.
-Entre todas fueron dos sealadas: una que llaman
-de Pachacma, que est cuatro leguas de Lima, y
-se ven hoy las ruinas de un antiqusimo y grandsimo
-edificio, de donde Francisco Pizarro y los
-suyos hubieron aquella inmensa riqueza de vasijas
-y cntaros de oro y plata, que les trajeron cuando
-tuvieron preso al Inca Atagualpa. En este templo
-hay relacion cierta, que hablaba visiblemente el
-Demonio, y daba respuestas desde su orculo, y
-que tiempos vean una culebra muy pintada; y<span class="pagenum"><a name="Page_45" id="Page_45">[45]</a></span>
-esto de hablar y responder el Demonio en estos
-falsos santuarios, y engaar los miserables, es
-cosa muy comun y muy averiguada en Indias;
-aunque donde ha entrado el Evangelio, y levantado
-la seal de la Santa Cruz, manifiestamente ha
-enmudecido el padre de las mentiras, como de su
-tiempo escribe Plutarco<a name="FNanchor_30_30" id="FNanchor_30_30"></a><a href="#Footnote_30_30" class="fnanchor">[30]</a>: <i>Cur cessaverit Pithias
-fundere oracula</i>. Y San Justino Mrtir trata largo<a name="FNanchor_31_31" id="FNanchor_31_31"></a><a href="#Footnote_31_31" class="fnanchor">[31]</a>
-de este silencio que Cristo puso los demonios
-que hablaban en los Idolos, como estaba mucho
-antes profetizado en la divina Escritura. El
-modo que tenian de consultar sus dioses los ministros
-infieles hechiceros, era como el Demonio
-les enseaba; ordinariamente era de noche; y entraban
-las espaldas vueltas al Idolo, andando
-hcia atrs; y doblando el cuerpo, y inclinando la
-cabeza, ponianse en una postura fea, y as consultaban.
-La respuesta de ordinario era en una manera
-de silvo temeroso, con un chillido, que les
-ponia horror; y todo cuanto les avisaba y mandaba,
-era encaminado su engao y perdicion. Ya,
-por la misericordia de Dios, y gran poder de
-Jesu-Cristo, muy poco se halla de esto. Otro
-templo y adoratorio aun muy mas principal hubo
-en el Per, que fu en la ciudad del Czco, adonde<span class="pagenum"><a name="Page_46" id="Page_46">[46]</a></span>
-es ahora el Monasterio de Santo Domingo; y
-en los sillares y piedras del edificio, que hoy dia
-permanecen, se echa de ver que fuese cosa muy
-principal. Era este templo como el Panteon de los
-Romanos, cuanto ser casa y morada de todos
-los dioses. Porque en ella pusieron los Reyes Incas
-los dioses de todas las provincias y gentes que
-conquistaron, estando cada Idolo en su particular
-asiento, y hacindole culto y veneracion los de su
-provincia con un gasto excesivo de cosas que se
-traan para su ministerio; y con esto les pareca
-que tenian seguras las provincias ganadas, con
-tener como en rehenes sus dioses. En esta misma
-casa estaba el Puncho, que era un Idolo del Sol,
-de oro finsimo, con gran riqueza de pedrera, y
-puesto al oriente con tal artificio, que en saliendo
-el Sol, daba en l; y como era el metal finsimo,
-volvian los rayos con tanta claridad, que pareca
-otro Sol. Este adoraban los Incas por su dios, y al
-Pachayachachc, que es el hacedor del Cielo. En
-los despojos de este templo riqusimo dicen, que
-un soldado hubo aquella hermossima plancha de
-oro del Sol; y como andaba largo el juego, la perdi
-una noche jugando. De donde toma origen el
-refrn que en el Per anda de grandes tahures,
-diciendo: juega el Sol, antes que nazca.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_47" id="Page_47">[47]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c513" id="c513">CAPTULO XIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los soberbios Templos de Mjico.</i></p>
-
-<p>Pero sin comparacion fu mayor la supersticion
-de los Mejicanos, as en sus ceremonias, como en
-la grandeza de sus templos, que antiguamente llamaban
-los Espaoles el Cu, y debi de ser vocablo
-tomado de los Isleos de Santo Domingo, de Cuba,
-como otros muchos que se usan, y no son ni de Espaa,
-ni de otra lengua que hoy dia se use en Indias,
-como son maz, chicha, vaquiano, chapeton, y
-otros tales. Habia, pues, en Mjico el Cu, tan famoso
-templo de Vitzipztli, que tenia una cerca
-muy grande, y formaba dentro de s un hermossimo
-patio: toda ella era labrada de piedras grandes
- manera de culebras, asidas las unas las
-otras; y por eso se llamaba esta cerca Coatepntli,
-que quiere decir cerca de culebras. Tenian las
-cumbres de las cmaras y oratorios donde los
-Idolos estaban, un pretil muy galano, labrado
-con piedras menudas, negras como azabache,
-puestas con mucho rden y concierto, revocado<span class="pagenum"><a name="Page_48" id="Page_48">[48]</a></span>
-todo el campo de blanco y colorado, que desde
-abajo luca mucho. Encima de este pretil habia unas
-almenas muy galanas, labradas como caracoles: tenia
-por remate de los estribos dos Indios de piedra,
-asentados con unos candeleros en las manos, y de
-ellos salian unas como mangas de cruz, con remates
-de ricas plumas amarillas y verdes, y unos rapacejos
-largos de lo mismo. Por dentro de la cerca
-de este patio habia muchos aposentos de Religiosos,
-y otros en lo alto para Sacerdotes y Papas,
-que as llamaban los supremos Sacerdotes que
-servian al Idolo. Era este patio tan grande y espacioso,
-que se juntaban danzar bailar en l en
-rueda al derredor, como lo usaban en aquel reino,
-sin estorbo ninguno, ocho diez mil hombres, que
-parece cosa increble. Tenia cuatro puertas entradas
- oriente y poniente, y norte y mediodia:
-de cada puerta de estas principiaba una calzada
-muy hermosa de dos y tres leguas; y as habia en
-medio de la laguna, donde estaba fundada la ciudad
-de Mjico, cuatro calzadas en cruz muy anchas,
-que la hermoseaban mucho. Estaban en estas
-portadas cuatro dioses, Idolos, los rostros
-vueltos las mismas partes de las calzadas. Frontero
-de la puerta de este Templo de Vitzilipztli habia
-treinta gradas de treinta brazas de largo, que las dividia
-una calle que estaba entre la cerca del patio
-y ellas. En lo alto de las gradas habia un paseadero<span class="pagenum"><a name="Page_49" id="Page_49">[49]</a></span>
-de treinta pies de ancho, todo encalado: en medio
-de este paseadero una palizada muy bien labrada
-de rboles muy altos puestos en hilera, una braza
-uno de otro: estos maderos eran muy gruesos, y
-estaban todos barrenados con unos agujeros pequeos:
-desde abajo hasta la cumbre venian por
-los agujeros de un madero otro unas varas delgadas,
-en las cuales estaban ensartadas muchas
-calaveras de hombres por las sienes: tenia cada
-una veinte cabezas. Llegaban estas hileras de calaveras
-desde lo bajo hasta lo alto de los maderos,
-llena la palizada de cabo cabo, de tantas y tan
-espesas calaveras, que ponian admiracion y grima.
-Eran estas calaveras de los que sacrificaban,
-porque despues de muertos, y comida la carne,
-traan la calavera, y entregbanla los ministros
-del templo, y ellos la ensartaban all, hasta que se
-caian pedazos; y tenian cuidado de renovar con
-otras las que caan. En la cumbre del templo estaban
-dos piezas como capillas, y en ellas los dos
-Idolos que se han dicho de Vitzilipztli, y su compaero
-Tlalc, labradas las capillas dichas de
-figuras de talla; y estaban tan altas, que para subir
- ellas, habia una escalera de ciento y veinte
-gradas de piedra. Delante de sus aposentos habia
-un patio de cuarenta pies en cuadro, en medio del
-cual habia una piedra de hechura de pirmide
-verde y puntiaguda, de altura de cinco palmos;<span class="pagenum"><a name="Page_50" id="Page_50">[50]</a></span>
-y estaba puesta para los sacrificios de hombres
-que all se hacan, porque echado un hombre de
-espaldas sobre ella, le haca doblar el cuerpo, y as
-le abrian, y le sacaban el corazon, como adelante
-se dir. Habia en la ciudad de Mjico otros ocho
- nueve templos como ste que se ha dicho, los
-cuales estaban pegados unos con otros dentro
-de un circuto grande; y tenian sus gradas particulares,
-y su patio con aposentos y dormitorios.
-Estaban las entradas de los unos poniente, otros
- levante, otros al sur, otros al norte, todos muy
-labrados, y torreados con diversas hechuras de
-almenas y pinturas, con muchas figuras de piedra,
-fortalecidos con grandes y anchos estribos. Eran
-estos dedicados diversos dioses; pero despues
-del Templo de Vitzilipztli, era el del Idolo Tezcatlipca,
-que era dios de la penitencia, y de los
-castigos, muy alto, y muy hermosamente labrado.
-Tenia para subir l ochenta gradas, al cabo de
-las cuales se haca una mesa de ciento y veinte
-pies de ancho; y junto ella una sala toda entapizada
-de cortinas de diversos colores y labores:
-la puerta baja y ancha, y cubierta siempre con un
-velo; y solo los Sacerdotes podian entrar; y todo
-el templo labrado de varias efigies y tallas, con
-gran curiosidad, porque estos dos templos eran
-como Iglesias Catedrales, y los demas en su respecto
-como Parroquias y Hermitas. Y eran tan<span class="pagenum"><a name="Page_51" id="Page_51">[51]</a></span>
-espaciosos y de tantos aposentos, que en ellos habia
-los Ministerios, Colegios, Escuelas y Casas de
-Sacerdotes, que se dir despues. Lo dicho puede
-bastar para entender la soberbia del Demonio, y
-la desventura de la miserable gente, que con tanta
-costa de sus haciendas, trabajo y vidas servian
- su propio enemigo, que no pretendia de ellos
-mas que destruirles las almas, y consumirles los
-cuerpos; y con esto muy contentos, parecindoles
-por su grave engao, que tenian grandes y poderosos
-Dioses, quien tanto servicio se haca.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c514" id="c514">CAPTULO XIV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los Sacerdotes y oficios que hacian.</i></p>
-
-<p>En todas las naciones del mundo se hallan hombres
-particularmente diputados al culto de Dios
-verdadero falso, los cuales sirven para los sacrificios,
-y para declarar al pueblo lo que sus Dioses
-les mandan. En Mjico hubo en esto extraa<span class="pagenum"><a name="Page_52" id="Page_52">[52]</a></span>
-curiosidad; y remedando el Demonio el uso de la
-Iglesia de Dios, puso tambien su orden de Sacerdotes
-menores, mayores y supremos, y unos
-como Aclitos, y otros como Levitas. Y lo que
-mas me ha admirado, hasta en el nombre parece
-que el Diablo quiso usurpar el culto de Cristo para
-s, porque los supremos Sacerdotes, y como si
-dijsemos Sumos Pontfices, llamaban en su antigua
-lengua Papas los Mejicanos, como hoy dia
-consta por sus historias y relaciones. Los Sacerdotes
-de Vitzilipztli sucedian por linages de ciertos
-barrios diputados esto. Los Sacerdotes de
-otros Idolos eran por eleccion ofrecimiento desde
-su niez al templo. Su perpetuo ejercicio de los
-Sacerdotes era incensar los Idolos, lo cual se hacia
-cuatro veces cada dia natural: la primera en
-amaneciendo: la secunda al medio dia: la tercera
- puesta del Sol: la cuarta media noche. A esta
-hora se levantaban todas las Dignidades del templo,
-y en lugar de campanas tocaban unas bocinas
-y caracoles grandes, y otros unas flautillas, y taan
-un gran rato un sonido triste; y despues de
-haber taido, salia el Hebdomadario Semanero,
-vestido de una ropa blanca como Dalmtica, con
-su incensario en la mano lleno de brasa, la cual
-tomaba del brasero fogon que perpetuamente
-ardia ante el altar, y en la otra mano una bolsa
-llena de incienso, del cual echaba en el incensario<span class="pagenum"><a name="Page_53" id="Page_53">[53]</a></span>
-y entrando donde estaba el Idolo, incensaba con
-mucha reverencia. Despues tomaba un pao, y con
-la misma limpiaba el altar y cortinas; y acabado
-esto, se iban una pieza juntos, y all hacan cierto
-gnero de penitencia muy rigurosa y cruel, hirindose
-y sacndose sangre en el modo que se
-dir, cuando se trate de la penitencia que el Diablo
-ense los suyos: estos maitines media noche
-jams faltaban. En los sacrificios no podian
-entender otros sino solos los Sacerdotes, cada uno
-conforme su grado y dignidad. Tambien predicaban
- la gente en ciertas fiestas, como cuando
-de ellas se trate diremos: tenian sus rentas; y tambien
-se les hacan copiosas ofrendas. De la uncion
-con que se consagraban Sacerdotes, se dir tambien
-adelante. En el Per se sustentaban de las heredades,
-que all llaman Chcaras de sus Dioses,
-las cuales eran muchas, y muy ricas.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_54" id="Page_54">[54]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c515" id="c515">CAPTULO XV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los Monasterios de Doncellas que invent el
-Demonio para su servicio.</i></p>
-
-<p>Como la vida religiosa (que imitacion de Jesu-Cristo
-y sus Sagrados Apstoles han profesado y
-profesan en la Santa Iglesia tantos siervos y siervas
-de Dios) es cosa tan acepta en los ojos de la
-divina Magestad, y con que tanto su santo nombre
-se honra, y su Iglesia se hermosea; as el padre
-de la mentira ha procurado, no solo remedar
-esto, pero en cierta forma tener competencia, y
-hacer sus Ministros que se sealen en aspereza y
-observancia. En el Per hubo muchos Monasterios
-de Doncellas, que de otra suerte no podian
-ser recibidas; y por lo menos en cada provincia
-habia uno, en el cual estaban dos gneros de mugeres:
-unas ancianas, que llamaban Mamacnas,
-para enseanza de las dems: otras eran muchachas,
-que estaban all cierto tiempo, y despues las
-sacaban para sus Dioses, para el Inca. Llamaban
-esta casa Monasterio, Acllaguci, que es casa de<span class="pagenum"><a name="Page_55" id="Page_55">[55]</a></span>
-escogidas; y cada Monasterio tenia su Vicario
-Gobernador, llamado Apopanca, el cual tenia facultad
-de escoger todas las que quisiese, de cualquier
-calidad que fuesen, siendo de ocho aos abajo,
-como le pareciesen de buen talle y disposicion.
-Estas encerradas all eran doctrinadas por las
-Mamacnas en diversas cosas necesarias para la
-vida humana, y en los ritos y ceremonias de sus
-Dioses: de all se sacaban de catorce aos para
-arriba, y con grande guardia se enviaban la Corte:
-parte de ellas se diputaban para servir en las
-Gucas y Santuarios, conservando perpetua virginidad:
-parte para los sacrificios ordinarios que hacan
-de Doncellas, y otros extraordinarios por la
-salud, muerte, guerras del Inca: parte tambien
-para mugeres mancebas del Inca, y de otros parientes
- Capitanes suyos, quien l las daba; y
-era hacerles gran merced: este repartimiento se
-haca cada ao. Para el sustento de estos Monasterios,
-que era gran cuantidad de Doncellas las
-que tenian, habia rentas y heredades propias, de
-cuyos frutos se mantenian. A ningun padre era lcito
-negar sus hijas cuando el Apopanca se las
-peda para encerrarlas en los dichos Monasterios,
-y aun muchos ofrecian sus hijas de su voluntad,
-parecindoles que ganaban gran mrito en que
-fuesen sacrificadas por el Inca. Si se hallaba haber
-alguna de estas Mamacnas Acllas delinquido<span class="pagenum"><a name="Page_56" id="Page_56">[56]</a></span>
-contra su honestidad, era infalible el castigo de
-enterrarla viva, matarla con otro gnero de
-muerte cruel. En Mjico tuvo tambien el Demonio
-su modo de Monjas, aunque no les duraba la profesion
-y santimonia mas de por un ao; y era de
-esta manera: dentro de aquella cerca grandsima,
-que dijimos arriba, que tenia el templo principal,
-habia dos casas de recogimiento, una frontero de
-otra; la una de varones, y la otra de mugeres. En
-la de mugeres solo habia Doncellas de doce trece
-aos, las cuales llamaban las mozas de la penitencia:
-eran otras tantas como los varones: vivian
-en castidad y clausura como doncellas diputadas
-al culto de su Dios. El ejercicio que tenian era
-regar y barrer el templo, y hacer cada maana de
-comer al Idolo y sus Ministros de aquello que de
-limosna recogan los Religiosos. La comida que al
-Idolo hacian eran unos bollos pequeos en figura
-de manos y pies, y otros retorcidos como melcochas.
-Con este pan hacan ciertos guisados, y ponanselo
-al Idolo delante cada dia, y comanlo sus
-Sacerdotes, como los de Bel, que cuenta Daniel<a name="FNanchor_32_32" id="FNanchor_32_32"></a><a href="#Footnote_32_32" class="fnanchor">[32]</a>.
-Estaban estas mozas trasquiladas, y despues dejaban
-crecer el cabello hasta cierto tiempo. Levantbanse
- media noche los maitines de los Idolos, que siempre<span class="pagenum"><a name="Page_57" id="Page_57">[57]</a></span>
-se hacan, haciendo ellas los mismos ejercicios que
-los Religiosos. Tenian sus Abadesas, que las ocupaban
-en hacer lienzos de muchas labores para
-ornato de los Idolos y templos. El traje que continuamente
-traan, era todo blanco, sin labor, ni
-color alguna. Hacan tambien su penitencia media
-noche, sacrificndose con herirse en las puntas
-de las orejas en la parte de arriba; y la sangre que
-se sacaban, ponansela en las mejillas; y dentro de
-su recogimiento tenian una alberca, donde se lavaban
-aquella sangre: vivian con honestidad y
-recato. Y si hallaban que hubiese alguna faltado,
-aunque fuese muy levemente, sin remision moria
-luego, diciendo que haba violado la casa de su
-Dios; y tenian por agero y por indicio de haber
-sucedido algun mal caso de estos, si veian pasar
-algun raton murcilago en la capilla de su Idolo,
- que habian rodo algun velo; porque decian, que
-si no hubiera precedido algun delito, no se atreviera
-el raton murcilago hacer tal descortesa.
-Y de aqu procedian hacer pesquisa; y hallando
-el delincuente, por principal que fuese, luego
-le daban la muerte. En este Monasterio no eran
-admitidas Doncellas sino de uno de seis barrios,
-que estaban nombrados para el efecto; y duraba
-esta clausura, como est dicho, un ao, por el cual
-ellas sus padres habian hecho voto de servir al
-Idolo en aquella forma; y de all salian para casarse.<span class="pagenum"><a name="Page_58" id="Page_58">[58]</a></span>
-Alguna semejanza tiene lo de estas Doncellas,
-y mas lo de las del Per, con las Vrgenes Vestales
-de Roma, que refieren los Historiadores, para
-que se entienda como el Demonio ha tenido codicia
-de ser servido de gente que guarda limpieza,
-no porque l le agrade la limpieza, pues es de
-suyo espiritu inmundo, sino por quitar al sumo
-Dios, en el modo que puede, esta gloria de servirse
-de integridad y limpieza.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c516" id="c516">CAPTULO XVI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los Monasterios de Religiosos que tiene el
-Demonio para su supersticion.</i></p>
-
-<p>Cosa es muy sabida por las cartas de los Padres
-de nuestra Compaa, escritas de Japn, la multitud
-y grandeza que hay en aquellas tierras, de
-Religiosos, que llaman Bonzos, sus costumbres, supersticion
-y mentiras; y as de estos no hay que
-decir de nuevo. De los Bonzos Religiosos de la<span class="pagenum"><a name="Page_59" id="Page_59">[59]</a></span>
-China refieren Padres que estuvieron all dentro,
-haber diversas maneras rdenes, y que vieron
-unos de hbito blanco y con bonetes; y otros de
-hbito negro, sin bonete ni cabello; y que de ordinario
-son poco estimados, y los Mandarines ministros
-de justicia los azotan como los demas. Estos
-profesan no comer carne, ni pescado, ni cosa viva,
-sino arroz y yerbas: mas de secreto comen de
-todo, y son peores que la gente comun. Los Religiosos
-de la Corte, que est en Pekin, dicen, que
-son muy estimados. A las Varelas monasterios
-de estos monjes van de ordinario los Mandarines
- recrearse, y cuasi siempre vuelven borrachos.
-Estan estos monasterios de ordinario fuera de las
-ciudades: dentro de ellos hay templos; pero en
-esto de Idolos y templos hay poca curiosidad en
-la China, porque los Mandarines hacen poco caso
-de Idolos y tiennlos por cosa de burla, ni aun
-creen que hay otra vida, ni aun otro paraso, sino
-tener oficio de Mandarin; ni otro infierno sino las
-crceles que ellos dan los delincuentes. Para el
-vulgo dicen que es necesario entretenerle con idolatra,
-como tambin lo apunta el Filsofo<a name="FNanchor_33_33" id="FNanchor_33_33"></a><a href="#Footnote_33_33" class="fnanchor">[33]</a> de
-sus Gobernadores. Y aun en la Escritura<a name="FNanchor_34_34" id="FNanchor_34_34"></a><a href="#Footnote_34_34" class="fnanchor">[34]</a> fu
-gnero de escusa, que di Aaron, del Idolo del becerro<span class="pagenum"><a name="Page_60" id="Page_60">[60]</a></span>
-que fabric. Con todo eso usan los Chinos
-en las popas de sus navios, en unas capilletas,
-traer all puesta una doncella de bulto, asentada
-en su silla, con dos Chinos delante de ella
-arrodillados manera de Angeles, y tiene lumbre
-de noche y de dia; y cuando han de dar
- la vela, le hacen muchos sacrificios y ceremonias
-con gran rudo de atambores y campanas,
-y echan papeles ardiendo por la popa. Viniendo
- los Religiosos, no s que en el Per haya
-habido casa propia de hombres recogidos, mas
-de sus Sacerdotes y hechiceros, que eran infinitos.
-Pero propia observancia, en donde parece
-haberla el Demonio puesto, fu en Mjico, porque
-habia en la cerca del gran templo dos monasterios,
-como arriba se ha tocado: uno de doncellas,
-de que se trat: otro de mancebos recogidos de
-diez y ocho veinte aos, los cuales llamaban Religiosos.
-Traan en las cabezas unas coronas como
-frailes: el cabello poco mas crecido, que les daba
- media oreja, excepto que al colodrillo dejaban
-crecer el cabello cuatro dedos en ancho, que les
-descenda por las espaldas, y manera de tranzado
-los ataban y tranzaban. Estos mancebos, que
-servan en el templo de Vitzilipztli, vivian en pobreza,
-castidad y obediencia, y hacian el oficio de
-Levitas, administrando los Sacerdotes y dignidades
-del templo el incensario, la lumbre y los<span class="pagenum"><a name="Page_61" id="Page_61">[61]</a></span>
-vestimentos: barrian los lugares sagrados: traan
-lea para que siempre ardiese en el brasero del
-Dios, que era como lmpara, la cual arda contnuo
-delante del altar del Idolo. Sin estos mancebos
-habia otros muchachos, que eran como monacillos,
-que servian de cosas manuales, como era
-enramar y componer los templos con rosas y juntos
-dar agua manos los Sacerdotes, administrar
-navajuelas para sacrificar, ir con los que iban
- pedir limosna, para traer la ofrenda. Todos
-estos tenian sus Prepsitos, que tenian cargo
-de ellos, y vivian con tanta honestidad, que
-cuando salian en pblico donde habia mugeres,
-iban las cabezas muy bajas, los ojos en el
-suelo, sin osar alzarlos mirarlas: traan por
-vestido unas sabanas de red. Estos mozos recogidos
-tenian licencia de salir por la ciudad de
-cuatro en cuatro, y de seis en seis, muy mortificados,
- pedir limosna por los barrios; y cuando no
-se la daban, tenian licencia de llegarse las sementeras,
-y coger las espigas de pan mazorcas, que
-habian menester, sin que el dueo osse hablarles,
-ni evitrselo. Tenian esta licencia, porque vivian
-en pobreza sin otra renta mas de la limosna. No
-podia haber mas de cincuenta: ejercitbanse en
-penitencia, y levantbanse media noche taer
-unos caracoles y bocinas, con que despertaban
-la gente. Velaban el Idolo por sus cuartos, porque<span class="pagenum"><a name="Page_62" id="Page_62">[62]</a></span>
-no se apagase la lumbre que estaba delante del
-altar: administraban el incensario con que los Sacerdotes
-incensaban el Idolo media noche, la
-maana, al medio dia y la oracion. Estos estaban
-muy sujetos y obedientes los mayores, y no salian
-un punto de lo que les mandaban. Y despues
-que media noche acababan de incensar los Sacerdotes,
-estos se iban un lugar particular y sacrificaban,
-sacandose sangre de los molledos con
-unas puntas duras y agudas; y la sangre que as
-sacaban, se la ponian por las sienes hasta lo bajo
-de la oreja. Y hecho este sacrificio se iban luego
-lavar una laguna: no se untaban estos mozos con
-ningun betun en la cabeza, ni en el cuerpo, como
-los Sacerdotes: y su vestido era una tela que all
-se hace muy spera y blanca. Durbales este ejercicio
-y aspereza de penitencia un ao entero, en el
-cual vivian con mucho recogimiento y mortificacion.
-Cierto es de maravillar, que la falsa opinion
-de Religion pudiese en estos mozos y mozas de Mjico
-tanto, que con tan gran aspereza hiciesen
-en servicio de Stanas lo que muchos no hacemos
-en servicio del altsimo Dios: que es grave confusion
-para los que con un poquito de penitencia que
-hacen, estan muy ufanos y contentos. Aunque el
-no ser aquel ejercicio perpetuo, sino de un ao, lo
-haca ms tolerable.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_63" id="Page_63">[63]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c517" id="c517">CAPTULO XVII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De las penitencias y asperezas que han usado los
-Indios por persuasion del Demonio.</i></p>
-
-<p>Y pues hemos llegado este punto, bien ser
-que as para manifestar la maldita soberbia de Satans,
-como para confundir y despertar algo nuestra
-tibieza en el servicio de el sumo Dios, digamos
-algo de los rigores y penitencias extraas, que esta
-miserable gente haca por persuasion del Demonio,
-como los falsos Profetas de Baal<a name="FNanchor_35_35" id="FNanchor_35_35"></a><a href="#Footnote_35_35" class="fnanchor">[35]</a>, que con
-lancetas se herian y sacaban sangre: y como los
-que al sucio Beelfegor sacrificaban sus hijos
-hijas<a name="FNanchor_36_36" id="FNanchor_36_36"></a><a href="#Footnote_36_36" class="fnanchor">[36]</a>: y los pasaban por fuego, segun dan testimonio
-las Divinas letras<a name="FNanchor_37_37" id="FNanchor_37_37"></a><a href="#Footnote_37_37" class="fnanchor">[37]</a>, que siempre Satans
-fu amigo de ser servido mucha costa de
-los hombres. Ya se ha dicho, que los Sacerdotes
-y Religiosos de Mjico se levantaban media noche,
-y habiendo incensado al Idolo los Sacerdotes,<span class="pagenum"><a name="Page_64" id="Page_64">[64]</a></span>
-y como dignidades del templo, se iban un lugar
-de una pieza ancha, donde habia muchos asientos,
-y all se sentaban: y tomando cada uno una pua
-de manguy, que es como alesna punzon agudo,
- con otro gnero de lancetas navajas, pasbanse
-las pantorrillas junto la espinilla, sacndose
-mucha sangre, con la cual se untaban las sienes,
-baando con la demas sangre las puas lancetas,
-y ponanlas despues entre las almenas del patio hincadas
-en unos globos bolas de paja, para que
-todos las viesen y entendiesen la penitencia que
-hacian por el pueblo. Lavbanse de esta sangre en
-una laguna diputada para esto, llamada Ezapn,
-que es agua de sangre; y habia gran nmero de
-estas lancetas puas en el templo, porque ninguna
-habia de servir dos veces. Dems de esto tenian
-grandes ayunos estos Sacerdotes y Religiosos,
-como era ayunar cinco y diez dias seguidos antes
-de algunas fiestas principales, que eran estas como
-cuatro Temporas. Guardaban tan estrechamente
-la continencia, que muchos de ellos, por no venir
- caer en alguna flaqueza, se hendian por medio
-los miembros viriles, y hacian mil cosas para hacerse
-impotentes, por no ofender sus Dioses: no
-bebian vino: dormian muy poco, porque los mas
-de sus ejercicios eran de noche, y hacian en s
-crueldades, martirizndose por el Diablo, y todo
-trueco de que les tuviesen por grandes y una adores,<span class="pagenum"><a name="Page_65" id="Page_65">[65]</a></span>
-y muy penitentes. Usaban disciplinarse con
-unas sogas que tenian udos; y no solo los Sacerdotes,
-pero todo el pueblo, haca disciplina en la
-procesin y fiesta que se haca al Idolo Tezcatlipca,
-que se dijo arriba, era el Dios de la penitencia.
-Porque entonces llevaban todos en las manos
-unas sogas de hilo de manguy, nuevas, de una
-braza, con un udo al cabo, y con aquellas se disciplinaban
-dndose grandes golpes en las espaldas.
-Para esta misma fiesta ayunaban los Sacerdotes
-cinco dias seguidos, comiendo una sola vez al
-dia, y apartados de sus mugeres, y no salian del
-templo aquellos cinco dias, azotndose reciamente
-con las sogas dichas. De las penitencias y extremos
-de rigor que usan los Bonzos, hablan largo
-las cartas de los Padres de la Compaa de Jesus,
-que escribieron de la India, aunque todo esto siempre
-ha sido sofisticado, y mas por apariencia, que
-verdad. En el Per, para la fiesta de el Itu, que
-era grande, ayunaba toda la gente dos dias, en los
-cuales no llegaban mugeres, ni comian cosa con
-sal, ni aj, ni bebian chicha; y este modo de ayunar
-usaban mucho. En ciertos pecados hacian penitencia
-de azotarse con unas hortigas muy speras:
-otras veces darse unos otros con cierta piedra
-cuantidad de golpes en las espaldas. En algunas
-partes, esta ciega gente, por persuasion de el
-Demonio, se van sierras muy agrias, y alli hacen<span class="pagenum"><a name="Page_66" id="Page_66">[66]</a></span>
-vida aspersima largo tiempo. Otras veces se
-sacrifican despendose de algun alto risco, que
-todos son embustes del que ninguna cosa ama mas
-que el dao y perdicion de los hombres.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c518" id="c518">CAPTULO XVIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los Sacrificios que al Demonio hacan los
-Indios; y de qu cosas.</i></p>
-
-<p>En lo que mas el enemigo de Dios y de los
-hombres ha mostrado siempre su astucia, ha sido
-en la muchedumbre y variedad de ofrendas y sacrificios,
-que para sus idolatras ha enseado los
-infieles. Y como el consumir la substancia de las
-criaturas en servicio y culto del Criador, es acto
-admirable y propio de Religion, y esto es sacrificio,
-as el padre de la mentira ha inventado, que
-como autor y seor le ofrezcan y sacrifiquen las
-criaturas de Dios. El primer gnero de sacrificios
-que usaron los hombres, fu muy sencillo, ofreciendo<span class="pagenum"><a name="Page_67" id="Page_67">[67]</a></span>
-Can<a name="FNanchor_38_38" id="FNanchor_38_38"></a><a href="#Footnote_38_38" class="fnanchor">[38]</a> de los frutos de la tierra y Abel
-de lo mejor de su ganado: lo cual hicieron despues
-tambien No y Abrahan, y los otros Patriarcas,
-hasta que por Moysen le di aquel largo Ceremonial
-del Levtico, en que se ponen tantas
-suertes y diferencias de sacrificios, y para diversos
-negocios de diversas cosas, y con diversas ceremonias;
-as tambien Satans en algunas naciones
-se ha contentado con ensear, que le sacrifiquen
-de lo que tienen, como quiera que sea: en otras ha
-pasado tan adelante en darles multitud de ritos y
-ceremonias en esto, y tantas observancias, que admira;
-y parece que es querer claramente competir
-con la ley antigua, y en muchas cosas usurpar
-sus propias ceremonias. A tres gneros de sacrificios
-podemos reducir todos los que usan estos infieles:
-unos de cosas insensibles, otros de animales,
-y otros de hombres. En el Per usaron sacrificar
-coca, que es una yerba que mucho estiman, y
-maz, que es su trigo, y plumas de colores, y chaqura,
-que ellos llaman mollo, y conchas de la mar,
-y veces oro y plata, figurando de ello animalejos;
-tambien ropa fina de cmbi, y madera labrada
-y olorosa, y muy ordinariamente sebo quemado.
-Eran estas ofrendas sacrificios para alcanzar
-buenos temporales, salud, librarse de peligros<span class="pagenum"><a name="Page_68" id="Page_68">[68]</a></span>
-y males. En el segundo gnero era su ordinario sacrificio
-de cues, que son unos animalejos como gazapillos,
-que comen los Indios bien. Y en cosas de
-importancia, personas caudalosas, ofrecian carneros
-de la tierra, pacos rasos, lanudos; y en
-el nmero, y en las colores, y en los tiempos habia
-gran consideracion y ceremonia. El modo de
-matar cualquier res chica grande, que usaban los
-Indios, segun su ceremonia antigua, es la propia
-que tienen los Moros, que llaman el alquible, que
-es, tomar la res encima del brazo derecho, y volverle
-los ojos hcia el Sol diciendo diferentes palabras,
-conforme la cualidad de la res que se
-mata. Porque si era pintada, se dirigian las palabras
-al chuqulla trueno, para que no faltase el
-agua: y si era blanco raso, ofrecinle al Sol con
-unas palabras: y si era lanudo, con otras, para que
-alumbrase y criase: y si era guanco, que es como
-pardo, dirigian el sacrificio al Viraccha. Y en el
-Cuzco se mataba con esta ceremonia cada dia un
-carnero raso al Sol, y se quemaba vestido con una
-camiseta colorada, y cuando se quemaba, echaban
-ciertos cestillos de coca en el fuego (que llamaban
-villcarnca); y para este sacrificio tenian gente diputada,
-y ganado que no servia de otra cosa. Tambien
-sacrificaban pjaros, aunque esto no se halla
-tan frecuente en el Per como en Mjico, donde
-era muy ordinario el sacrificio de codornices. Los<span class="pagenum"><a name="Page_69" id="Page_69">[69]</a></span>
-del Per sacrificaban pjaros de la puna, que as
-llaman all al desierto, cuando habian de ir la
-guerra, para hacer disminuir las fuerzas de las guacas
-de sus contrarios. Este sacrificio se llamaba
-cuzcovcza, contevcza, huallavcza, sopavcza,
-y hacanlo en esta forma: Tomaban muchos gneros
-de pjaros de la puna, y juntaban mucha
-lea espinosa, llamada yanlli, la cual encendida,
-juntaban los pjaros, y esta junta llamaban quizo,
-y los echaban en el fuego, alderedor de el cual
-andaban los oficiales del sacrificio con ciertas
-piedras redondas y esquinadas, donde estaban
-pintadas muchas culebras, leones, sapos y
-tigres, diciendo (usachm) que significa: Suceda
-nuestra victoria bien; y otras palabras en que
-decan: Pirdanse las fuerzas de las guacas de
-nuestros enemigos. Y sacaban unos carneros prietos,
-que estaban en prision algunos dias sin comer,
-que se llamaban urcu, y matandolos decian, que
-as como los corazones de aquellos animales estaban
-desmayados, as desmayasen sus contrarios. Y
-si en estos carneros vean, que cierta carne que
-est detrs de el corazon no se les habia consumido
-con los ayunos y prision pasada, tenanlo por
-mal agero. Y traan ciertos perros negros llamados
-apurcos, y matbanlos, y echbanlos en un
-llano, y con ciertas ceremonias hacan comer aquella
-carne cierto gnero de gente. Tambien hacan<span class="pagenum"><a name="Page_70" id="Page_70">[70]</a></span>
-este sacrificio para que el Inca no fuese ofendido
-con ponzoa, y para esto ayunaban desde la
-maana hasta que sala la estrella, y entonces se
-hartaban y zahoraban usanza de Moros. Este sacrificio
-era el mas acepto para contra los Dioses
-de los contrarios. Y aunque el dia de hoy ha cesado
-cuasi todo esto, por haber cesado las guerras,
-con todo han quedado rastros, y no pocos,
-para pendencias particulares de Indios comunes,
-de Caciques, de unos pueblos con otros. Item,
-tambien sacrificaban ofrecian conchas de la mar,
-que llamaban mollo, y ofrecanlas las fuentes y
-manantiales, diciendo, que las conchas eran hijas
-de la mar, madre de todas las aguas. Tienen diferentes
-nombres segun la color, y as sirven diferentes
-efectos. Usan de estas conchas cuasi en todas
-las maneras de sacrificios; y aun el dia de hoy
-echan algunos el mollo molido en la chicha por
-supersticion. Finalmente, de todo cuanto sembraban
-y criaban, si les pareca conveniente, ofrecian
-sacrificio. Tambien habia Indios sealados para
-hacer sacrificios las fuentes, manantiales arroyos
-que pasaban por el pueblo, y chacras, heredades,
-y hacanlos en acabando de sembrar,
-para que no dejasen de correr, y regasen sus heredades.
-Estos sacrificios elegan los sortlegos por
-sus suertes, las cuales acabadas, de la contribucion
-del pueblo se juntaba lo que se habia de sacrificar,<span class="pagenum"><a name="Page_71" id="Page_71">[71]</a></span>
-y lo entregaban los que tenan el cargo de
-hacer los dichos sacrificios. Y hacianlos al principio
-del invierno, que es cuando las fuentes, manantiales
-y rios crecen por la humedad del tiempo,
-y ellos atribuianlo sus sacrificios, y no sacrificaban
- las fuentes y manantiales de los despoblados.
-El dia de hoy an queda todava esta veneracion
-de las fuentes, manantiales, acequias,
-arroyos rios, que pasan por lo poblado y chacras:
-y tambien tienen reverencia las fuentes y
-rios de los despoblados. Al encuentro de dos rios
-hacen particular reverencia y veneracion, y all
-se lavan para sanar, untndose primero con harina
-de maz, con otras cosas, y aadiendo diferentes
-ceremonias; y lo mismo hacen tambien en
-los baos.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_72" id="Page_72">[72]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c519" id="c519">CAPTULO XIX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los sacrificios de hombres que hacian.</i></p>
-
-<p>Pero lo que mas es de doler de la desventura
-de esta triste gente, es el vasallage que pagaban
-al Demonio sacrificndole hombres, que son imgen
-de Dios, y fueron criados para gozar de Dios.
-En muchas naciones usaron matar, para acompaamiento
-de sus difuntos, como se ha dicho arriba,
-las personas que les eran mas agradables, y de
-quien imaginaban que podrian mejor servirse en la
-otra vida. Fuera de esta ocasion usaron en el Per
-sacrificar nios de cuatro de seis aos hasta diez;
-y lo mas de esto era en negocios que importaban al
-Inca, como en enfermedades suyas para alcanzarle
-salud: tambien cuando iba la guerra por la
-victoria. Y cuando le daban la borla al nuevo Inca,
-que era la insignia de Rey, como ac el cetro corona,
-en la solemnidad sacrificaban cuantidad de
-doscientos nios de cuatro diez aos: duro inhumano
-espectculo. El modo de sacrificarlos era
-ahogarlos y enterrarlos con ciertos visages y ceremonias:<span class="pagenum"><a name="Page_73" id="Page_73">[73]</a></span>
-otras veces los degollaban, y con su sangre
-se untaban de oreja oreja. Tambien sacrificaban
-doncellas de aquellas que traan al Inca de los
-Monasterios, que ya arriba tratamos. Una abusion
-habia en este mismo gnero muy grande y muy general,
-y era, que cuando estaba enfermo algun Indio
-principal comun, y el agorero le decia que
-de cierto habia de morir, sacrificaban al Sol al
-Viraccha, su hijo, dicindole, que se contentase
-con l, y que no quisiese quitar la vida su padre.
-Semejante crueldad la que refiere la Escritura<a name="FNanchor_39_39" id="FNanchor_39_39"></a><a href="#Footnote_39_39" class="fnanchor">[39]</a>
-haber usado el Rey de Moab en sacrificar su
-hijo primognito sobre el muro vista de los de
-Isral, los cuales pareci este hecho tan triste,
-que no quisieron apretarle mas, y as se volvieron
- sus casas. Este mismo gnero de cruel sacrificio
-refiere la divina Escritura haberse usado entre
-aquellas naciones brbaras de Cananeos y Jebuseos,
-y los demas de quien escribe el libro de la
-Sabiduria<a name="FNanchor_40_40" id="FNanchor_40_40"></a><a href="#Footnote_40_40" class="fnanchor">[40]</a>: Llaman paz vivir en tantos y tan
-graves males, como es sacrificar sus propios hijos,
- hacer otros sacrificios ocultos, velar toda la
-noche haciendo cosas de locos; y as ni guardan
-limpieza en su vida, ni en sus matrimonios, sino
-que ste de envidia quita al otro la vida, estotro le<span class="pagenum"><a name="Page_74" id="Page_74">[74]</a></span>
-quita la muger, y el contento, y todo anda revuelto,
-sangre, muertes, hurtos, engaos, corrupcion,
-infidelidad, alborotos, perjuicios, motines, olvido
-de Dios, contaminar las almas, trocar el sexo y
-nacimiento, mudar los matrimonios, desrden de
-adulterios y suciedades, porque la idolatra es un
-abismo de todos males. Esto dice el Sabio de aquellas
-gentes, de quien se queja David<a name="FNanchor_41_41" id="FNanchor_41_41"></a><a href="#Footnote_41_41" class="fnanchor">[41]</a>, que aprendieron
-tales costumbres los de Isral, hasta llegar
- sacrificar sus hijos hijas los Demonios, lo
-cual nunca jams quiso Dios, ni le fu agradable,
-porque como es Autor de la vida, y todo lo dems
-hizo para el hombre, no le agrada que le quiten
-hombres la vida otros hombres; y aunque la voluntad
-del fiel Patriarca Abrahan la prob y acept
-el Seor, el hecho de degollar su hijo, de ninguna
-suerte lo consinti, de donde se ve la malicia
-y tirana del Demonio, que en esto ha querido exceder
- Dios, gustando ser adorado con derramamiento
-de sangre humana, y por este camino procurando
-la perdicion de los hombres en almas y
-cuerpos, por el rabioso dio que les tiene, como
-su tan cruel adversario.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_75" id="Page_75">[75]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c520" id="c520">CAPTULO XX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los sacrificios horribles de hombres que usaron
-los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Aunque en el matar nios y sacrificar sus hijos
-los del Per se aventajaron los de Mjico, porque
-no he leido, ni entendido que usasen esto los
-Mejicanos; pero en el nmero de los hombres que
-sacrificaban, y en el modo horrible con que lo
-hacian, excedieron estos los del Per, y aun
-cuantas naciones hay en el mundo; y para que se
-vea la gran desventura en que tenia ciega esta
-gente el Demonio, referir por extenso el uso inhumano
-que tenian en esta parte. Primeramente,
-los hombres que se sacrificaban eran habidos en
-guerra; y si no era de cautivos, no hacian estos
-solemnes sacrificios. Que parece siguieron en esto
-el estilo de los Antiguos, que segun quieren decir
-Autores, por eso llamaban <i>Vctima</i> al sacrificio,
-porque era de cosa vencida; como tambien la llamaban
-<i>Hostia, quasi ab hoste</i>, porque era ofrenda
-hecha de sus enemigos, aunque el uso fu extendiendo<span class="pagenum"><a name="Page_76" id="Page_76">[76]</a></span>
-el un vocablo y el otro todo gnero de
-sacrificio. En efecto los Mejicanos no sacrificaban
- sus Idolos, sino sus cautivos; y por tener cautivos
-para sus sacrificios, eran sus ordinarias guerras;
-y as cuando peleaban unos y otros, procuraban
-haber vivos sus contrarios, y prenderlos,
-y no matarlos, por gozar de sus sacrificios; y esta
-razon di Motezuma al Marqus del Valle cuando
-le pregunt, como siendo tan poderoso, y habiendo
-conquistado tantos Reinos, no habia sojuzgado
-la Provincia de Tlascla, que tan cerca estaba?
-Respondi esto Motezuma, que por dos causas
-no habian allanado aquella Provincia, sindoles
-cosa facil de hacer, si lo quisieran. La una era,
-por tener en que ejercitar la juventud Mejicana,
-para que no se criase en cio y regalo. La otra, y
-principal, que habia reservado aquella Provincia
-para tener de donde sacar cautivos que sacrificar
- sus Dioses. El modo que tenian en estos sacrificios
-era, que en aquella palizada de calaveras, que
-se dijo arriba, juntaban los que habian de ser sacrificados;
-y hacase al pie de esta palizada una
-ceremonia con ellos, y era, que todos los ponian
-en hilera al pie de ella con mucha gente de guardia,
-que los cercaba. Sala luego un Sacerdote vestido
-con una alba corta llena de flecos por la orla,
-y descenda de lo alto del templo con un Idolo
-hecho de masa de bledos y maz amasado con<span class="pagenum"><a name="Page_77" id="Page_77">[77]</a></span>
-miel, que tenia los ojos de unas cuentas verdes, y
-los dientes de granos de maz y vena con toda la
-priesa que podia por las gradas del templo abajo,
-y subia por encima de una gran piedra que estaba
-fijada en un muy alto humilladero en medio del
-patio: llambase la piedra Quauxiclli, que quiere
-decir la piedra del Aguila. Subiendo el Sacerdote
-por una escalerilla, que estaba enfrente del humilladero,
-y bajando por otra, que estaba de la otra
-parte, siempre abrazado con su Idolo, subia adonde
-estaban los que se habian de sacrificar; y desde
-un lado hasta otro iba mostrando aquel Idolo
-cada uno en particular; y dicindoles: este es vuestro
-Dios; y en acabando de mostrrselo, descendia
-por el otro lado de las gradas, y todos los que habian
-de morir, se iban en procesion hasta el lugar
-donde habian de ser sacrificados, y alli hallaban
-aparejados los ministros que los habian de sacrificar.
-El modo ordinario del sacrificio era abrir el
-pecho al que sacrificaban, y sacndole el corazon
-medio vivo, al hombre lo echaban rodar por
-las gradas del templo, las cuales se baaban en
-sangre; lo cual para que se entienda mejor, es de
-saber, que al lugar del sacrificio salian seis Sacrificadores
-constitudos en aquella dignidad: los cuatro
-para tener los pies y manos del que habia de
-ser sacrificado, y otro para la garganta, y otro para
-cortar el pecho, y sacar el corazon del sacrificado.<span class="pagenum"><a name="Page_78" id="Page_78">[78]</a></span>
-Llamaban estos Chachalma, que en nuestra lengua
-es lo mismo que ministro de cosa sagrada: era
-sta una dignidad suprema, y entre ellos tenida en
-mucho, la cual se heredaba como cosa de mayorazgo.
-El ministro que tenia oficio de matar, que
-era el sexto de stos, era tenido y reverenciado
-como supremo Sacerdote Pontfice, el nombre
-del cual era diferente segun la diferencia de los
-tiempos y solemnidades en que sacrificaba; asmismo
-eran diferentes las vestiduras cuando salan
- ejercitar su oficio en diferentes tiempos. El nombre
-de su dignidad era Papa y Topilzn: el trage y
-ropa era una cortina colorada manera de dalmtica,
-con unas flocaduras por orla, una corona de plumas
-ricas verdes y amarillas en la cabeza, y en las
-orejas unos como sarcillos de oro, engastadas en
-ellos unas piedras verdes, y debajo del labio, junto
-al medio de la barba, una pieza como cautillo
-de una piedra azul. Venian estos seis Sacrificadores
-el rostro y las manos untados de negro muy
-atezado: los cinco traan unas cabelleras muy encrespadas
-y revueltas, con unas vendas de cuero
-ceidas por medio de las cabezas; y en la frente
-traian unas rodelas de papel pequeas pintadas
-de diversas colores, vestidos con unas dalmticas
-blancas labradas de negro. Con este atavio
-se revestia en la misma figura del Demonio,
-que verlos salir con tan mala catadura, ponia<span class="pagenum"><a name="Page_79" id="Page_79">[79]</a></span>
-grandsimo miedo todo el pueblo. El supremo
-Sacerdote traa en la mano un gran cuchillo
-de pedernal muy agudo y ancho: otro
-Sacerdote traa un collar de palo labrado manera
-de una culebra. Puestos todos seis ante el Idolo
-hacan su humillacion, y ponanse en orden junto
- la piedra piramidal, que arriba se dijo, que estaba
-frontero de la puerta de la cmara del Idolo.
-Era tan puntiaguda esta piedra, que echado de
-espaldas sobre ella el que habia de ser sacrificado,
-se doblaba de tal suerte, que dejando caer el cuchillo
-sobre el pecho, con mucha facilidad se
-abria un hombre por medio. Despues de puestos
-en orden estos Sacrificadores, sacaban todos los
-que habian preso en las guerras, que en esta fiesta
-habian de ser sacrificados, y muy acompaados
-de gente de guardia, subanlos en aquellas largas
-escaleras, todos en ringlera, y desnudos en carnes,
-al lugar donde estaban apercibidos los ministros;
-y en llegando cada uno por su orden, los seis Sacrificadores
-lo tomaban, uno de un pie, y otro del
-otro; uno de una mano, y otro de otra, y lo echaban
-de espaldas encima de aquella piedra puntiaguda,
-donde el quinto de estos ministros le echaba
-el collar la garganta, y el sumo Sacerdote le
-abra el pecho con aquel cuchillo con una presteza
-extraa, arrancndole el corazon con las manos;
-y as vaheando, se lo mostraba al Sol, quien<span class="pagenum"><a name="Page_80" id="Page_80">[80]</a></span>
-ofreca aquel calor y baho del corazon; y luego
-volva al Idolo, y arrojbaselo al rostro; y luego
-el cuerpo del sacrificado le echaban rodando por
-las gradas del templo con mucha facilidad, porque
-estaba la piedra puesta tan junto las gradas, que
-no haba dos pies de espacio entre la piedra y el
-primer escalon; y as con un puntapie echaban los
-cuerpos por las gradas abajo; y de esta suerte sacrificaban
-todos los que habia, uno por uno; y
-despues de muertos, y echados abajo los cuerpos,
-los alzaban los dueos, por cuyas manos habian
-sido presos, y se los llevaban, y repartanlos entre
-s, y se los coman, celebrando con ellos solemnidad;
-los cuales, por pocos que fuesen, siempre
-pasaban de cuarenta y cincuenta, porque habia
-hombres muy diestros en cautivar. Lo mismo
-hacian todas las dems naciones comarcanas, imitando
- los Mejicanos en sus ritos y ceremonias
-en servicio de sus Dioses.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_81" id="Page_81">[81]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c521" id="c521">CAPTULO XXI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De otro gnero de sacrificios de hombres que
-usaban los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Habia otro gnero de sacrificio en diversas fiestas,
-al cual llamaban Racaxipe Valiztli, que quiere
-decir desollamiento de personas. Llamse as, porque
-en ciertas fiestas tomaban un esclavo esclavos,
-segun el nmero que querian, y desollndoles
-el cuero, se lo vesta una persona diputada para
-esto: ste andaba por todas las casas y mercados
-de las ciudades cantando y bailando, y habanle
-de ofrecer todos, y al que no le ofrecia, le daba
-con un canto del pellejo en el rostro, untndole
-con aquella sangre que tenia cuajada: duraba esta
-invencion hasta que el cuero se corrompa. En
-este tiempo juntaban estos que as andaban, mucha
-limosna, la cual se gastaba en cosas necesarias al
-culto de sus Dioses. En muchas de estas fiestas
-hacian un desafio entre el que habia de sacrificar
-y el sacrificado, en esta forma: Ataban al esclavo
-por un pie en una rueda grande de piedra, y dbanle<span class="pagenum"><a name="Page_82" id="Page_82">[82]</a></span>
-unaespada y rodela en las manos para que
-se defendiese, y salia luego el que le habia de sacrificar,
-armado con otra espada y rodela; y si el
-que habia de ser sacrificado prevalecia contra el
-otro, quedaba libre del sacrificio, y con nombre
-de Capitan famoso; y como tal era despues tratado;
-pero si era vencido, all en la misma piedra en
-que estaba atado le sacrificaban. Otro gnero de
-sacrificio era cuando dedicaban algun cautivo que
-representase al Idolo, cuya semejanza decian que
-era. Cada ao daban un esclavo los Sacerdotes
-para que nunca faltase la semejanza viva del Idolo,
-el cual luego que entraba en el oficio, despues de
-muy bien lavado, le vestian todas las ropas insignias
-del Idolo, y ponanle su mismo nombre, y
-andaba todo el ao tan honrado y reverenciado
-como el mismo Idolo: traa consigo siempre doce
-hombres de guerra porque no se huyese, y con
-esta guarda le dejaban andar libremente por donde
-quera; y si acaso se hua, el principal de la
-guardia entraba en su lugar para representar al
-Idolo, y despues ser sacrificado. Tenia aqueste
-Indio el mas honrado aposento del templo, donde
-comia y bebia, y adonde todos los principales le
-venian servir y reverenciar, trayndole de comer
-con el aparato y orden que los Grandes; y
-cuando salia por la ciudad, iba muy acompaado
-de Seores y principales, y llevaba una flautilla en<span class="pagenum"><a name="Page_83" id="Page_83">[83]</a></span>
-la mano, que de cuando en cuando tocaba, dando
- entender que pasaba, y luego las mugeres salian
-con sus nios en los brazos, y se los ponian delante,
-saludndole como Dios: lo mismo haca la
-dems gente. De noche le metian en una jaula de
-recias vergetas porque no se fuese, hasta que llegando
-la fiesta le sacrificaban, como queda arriba
-referido. En las formas dichas, y en otras muchas
-traa el Demonio engaados y escarnecidos los
-miserables; y era tanta la multitud de los que eran
-sacrificados con esta infernal crueldad, que parece
-cosa increible. Porque afirman, que habia vez que
-pasaban de cinco mil, y dia hubo que en diversas
-partes fueron as sacrificados mas de veinte mil. Para
-esta horrible matanza usaba el Diablo, por sus ministros,
-una donosa invencion, y era, que cuando
-les parecia, iban los Sacerdotes de Satans los
-Reyes, y manifestbanles como los Dioses se morian
-de hambre, que se acordasen de ellos. Luego
-los Reyes se apercibian, y avisaban unos otros,
-como los Dioses pedian de comer, por tanto que
-apercibiesen su gente para un dia sealado, enviando
-sus mensageros las provincias contrarias, para
-que se apercibiesen venir la guerra. Y as congregadas
-sus gentes, y ordenadas sus compaas y
-escuadrones, salian al campo situado, donde se juntaban
-los ejrcitos; y toda su contienda y batalla
-era prenderse unos otros para el efecto de sacrificar,<span class="pagenum"><a name="Page_84" id="Page_84">[84]</a></span>
-procurando sealarse as una parte, como
-otra en traer mas cautivos para el sacrificio, de
-suerte, que en estas batallas mas pretendian prenderse,
-que matarse; porque todo su fin era traer
-hombres vivos para dar de comer los Idolos: y
-ste era el modo con que traan las vctimas sus
-Dioses. Y es de advertir, que ningun Rey era coronado,
-si no vencia primero alguna provincia, de
-suerte que trajese gran nmero de cautivos para
-sacrificios de sus Dioses. Y as, por todas vias era
-infinita cosa la sangre humana que se vertia en
-honra de Satans.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_85" id="Page_85">[85]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c522" id="c522">CAPTULO XXII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Como ya los mismos Indios estaban cansados, y no
-podian sufrir las crueldades de sus Dioses.</i></p>
-
-<p>Esta tan excesiva crueldad en derramar tanta
-sangre de hombres, y el tributo tan pesado de haber
-de ganar siempre cautivos para el sustento de
-sus Dioses, tenia ya cansados muchos de aquellos
-brbaros, parecindoles cosa insufrible; y con
-todo eso, por el gran miedo que los ministros de
-los Idolos les ponian de su parte, y por los embustes
-con que traan engaado al pueblo, no dejaban
-de ejecutar sus rigurosas leyes; mas en lo interior
-deseaban verse libres de tan pesada carga. Y fu
-providencia del Seor, que en esta disposicion hallasen
- esta gente los primeros que les dieron noticia
-de la ley de Cristo, porque sin duda ninguna
-les pareci buena ley y buen Dios, el que as se
-quera servir. A este propsito me contaba un Padre
-grave en la Nueva-Espaa, que cuando fu
-aquel Reino habia preguntado un Indio viejo y
-principal, cmo los Indios habian recibido tan<span class="pagenum"><a name="Page_86" id="Page_86">[86]</a></span>
-presto la Ley de Jesu-Cristo, y dejado la suya,
-sin hacer mas prueba, ni averiguacion, ni disputa
-sobre ello? que pareca se habian mudado, sin moverse
-por razon bastante. Respondi el Indio: no
-creas, Padre, que tomamos la Ley de Cristo tan
-inconsideradamente como dices, porque te hago
-saber, que estbamos ya tan cansados y descontentos
-con las cosas que los Idolos nos mandaban,
-que habiamos tratado de dejarlos y tomar otra ley.
-Y como la que vosotros nos predicasteis, nos pareci
-que no tenia crueldades, y que era muy
-nuestro propsito, y tan justa y buena, entendimos
-que era la verdadera ley, y asi la recibimos con
-gran voluntad. Lo que este Indio dijo, se confirma
-bien con lo que se lee en las primeras relaciones
-que Hernando Corts envi al Emperador Carlos
-V, donde refiere, que despues de tener conquistada
-la ciudad de Mjico, estando en Cuyoacn, le
-vinieron Embajadores de la Repblica y Provincia
-de Mechoacn, pidindole que les envise su ley,
-y quien se la declarse, porque ellos pretendian
-dejar la suya, porque no les pareca bien; y as lo
-hizo Corts, y hoy dia son de los mejores Indios y
-mas buenos Cristianos que hay en la Nueva-Espaa.
-Los Espaoles que vieron aquellos crueles
-sacrificios de hombres, quedaron con determinacion
-de hacer todo su poder para destruir tan maldita
-carnicera de hombres: y mas cuando vieron,<span class="pagenum"><a name="Page_87" id="Page_87">[87]</a></span>
-que una tarde ante sus ojos sacrificaron sesenta
-setenta soldados Espaoles, que habian prendido en
-una batalla que tuvieron durante la conquista de Mjico.
-Y otra vez hallaron en Tezcco en un aposento,
-escrito de carbon: Aqu estuvo preso el desventurado
-de fulano con sus compaeros, que sacrificaron
-los de Tezcco. Acaeci tambien un caso extrao,
-pero verdadero, pues lo refieren personas
-muy fidedignas, y fu, que estando mirando los
-Espaoles un espectculo de aquellos sacrificios,
-habiendo abierto y sacado el corazon un mancebo
-muy bien dispuesto, y echndole rodando por
-la escalera abajo, como era su costumbre, cuando
-lleg abajo, dijo el mancebo los Espaoles en su
-lengua: Caballeros, muerto me han: lo cual caus
-grandsima lstima y horror los nuestros. Y no es
-cosa increible, que aqul hablase, habindole arrancado
-el corazon, pues refiere Galeno<a name="FNanchor_42_42" id="FNanchor_42_42"></a><a href="#Footnote_42_42" class="fnanchor">[42]</a> haber sucedido
-algunas veces en sacrificios de animales,
-despues de haberles sacado el corazon y echdole
-en el altar, respirar los tales animales, y aun bramar
-reciamente, y huir por un rato. Dejando por
-ahora la disputa de como se comparezca esto con
-la naturaleza, lo que hace al intento es ver, cuan
-insufrible servidumbre tenian aquellos brbaros al<span class="pagenum"><a name="Page_88" id="Page_88">[88]</a></span>
-homicida infernal, y cuan grande misericordia les
-ha hecho el Seor en comunicarles su ley mansa,
-justa y toda agradable.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c523" id="c523">CAPTULO XXIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Como el Demonio ha procurado remedar los Sacramentos
-de la santa Iglesia.</i></p>
-
-<p>Lo que mas admira de la envidia y competencia
-de Satans es, que no solo en idolatras y sacrificios,
-sino tambien en cierto modo de ceremonias,
-haya remedado nuestros Sacramentos, que Jesucristo
-nuestro Seor instituy, y usa su santa Iglesia:
-especialmente el Sacramento de Comunion,
-que es el mas alto y divino, pretendi en cierta
-forma imitar para gran engao de los infieles; lo
-cual pasa de esta manera: En el mes primero, que
-en el Per se llamaba Rayme, y responde nuestro
-Diciembre, se haca una solemnsima fiesta llamada
-Capacrayme, y en ella grandes sacrificios y<span class="pagenum"><a name="Page_89" id="Page_89">[89]</a></span>
-ceremonias por muchos dias, en los cuales ningun
-forastero podia hallarse en la Corte, que era el
-Cuzco. Al cabo de estos dias se daba licencia para
-que entrasen todos los forasteros, y los hacian participantes
-de la fiesta y sacrificios, comulgndolos
-en esta forma: Las Mamaconas del Sol, que eran
-como monjas del Sol, hacian unos bollos pequeos
-de harina de maz, teida y amasada en sangre sacada
-de carneros blancos, los cuales aquel dia sacrificaban.
-Luego mandaban entrar los forasteros
-de todas las Provincias, y ponanse en rden, y los
-Sacerdotes, que eran de cierto linage descendientes
-de Lluquiyupangui, daban cada uno un bocado
-de aquellos bollos, dicindoles, que aquellos
-bocados les daban, para que estuviesen confederados
-y unidos con el Inca, y que les avisaban, que
-no dijesen, ni pensasen mal contra el Inca, sino que
-tuviesen siempre buena intencion con l, porque
-aquel bocado seria testigo de su intencion, y si no
-hiciesen lo que debian, los habia de descubrir y ser
-contra ellos. Estos bollos se sacaban en platos
-grandes de oro y de plata, que estaban diputados
-para esto, y todos recibian y comian los bocados,
-agradeciendo mucho al Sol tan grande merced, diciendo
-palabras, y haciendo ademanes de mucho
-contento y devocion. Y protestaban que en su vida
-no harian, ni pensarian cosa contra el Sol, ni contra
-el Inca, y que con aquella condicion recibian<span class="pagenum"><a name="Page_90" id="Page_90">[90]</a></span>
-aquel manjar de el Sol, y que aquel manjar estara
-en sus cuerpos para testimonio de la fidelidad que
-guardaban al Sol y al Inca su Rey. Esta manera de
-comunion diablica se daba tambien en el dcimo
-mes llamado Coyaraime, que era Septiembre, en
-la fiesta solemne que llaman Citua, haciendo la
-misma ceremonia; y dems de comulgar (si se sufre
-usar de este vocablo en cosa tan diablica)
-todos los que habian venido de fuera, enviaban
-tambien de los dichos bollos todas las guacas
-santuarios, Idolos forasteros de todo el Reino, y
-estaban al mismo tiempo personas de todas partes
-para recibirlos; y les decian, que el Sol les enviaba
-aquello en seal que queria que todos lo venerasen
-y honrasen: y tambien se enviaba algo los
-Caciques por favor. Alguno por ventura tendr
-esto por fbula invencion, mas en efecto, es cosa
-muy cierta, que desde Inca, Yupangui, que fu el
-que mas leyes hizo de ritos y ceremonias, como
-otro Numa en Roma, dur esta manera de comunion
-hasta que el Evangelio de Nuestro Seor Jesu-Cristo
-ech todas estas supersticiones, dando el verdadero
-manjar de vida, y que confedera las almas,
-y las une con Dios. Y quien quisiere satisfacerse
-enteramente, lea la relacion que el Licenciado Polo
-escribi al Arzobispo de los Reyes D. Gernimo de
-Loaysa, y hallar esto y otras muchas cosas, que
-con grande diligencia y certidumbre averigu.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_91" id="Page_91">[91]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c524" id="c524">CAPTULO XXIV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la manera con que el Demonio procur en
-Mjico remedar la fiesta de Corpus
-Cristi, y Comunion que usa la
-Santa Iglesia.</i></p>
-
-<p>Mayor admiracion pondr la fiesta y semejanza
-de comunion que el mismo Demonio, Prncipe de
-los hijos de soberbia orden en Mjico, la cual,
-aunque sea un poco larga, es bien referirla como
-est escrita por personas fidedignas. En el mes de
-Mayo hacian los Mejicanos su principal fiesta de
-su Dios Vitzilipztli; y dos dias antes de la fiesta
-aquellas mozas, que dijimos arriba, que guardaban
-recogimiento en el mismo templo, y eran como
-monjas, molian cuantidad de semilla de bledos
-juntamente con maz tostado, y despues de molido
-amasbanlo con miel, y hacian de aquella masa
-un Idolo tan grande como era el de madera: y
-ponianle por ojos unas cuentas verdes, azules,
- blancas, y por dientes unos granos de maz, sentado
-con todo el aparato que arriba queda dicho.<span class="pagenum"><a name="Page_92" id="Page_92">[92]</a></span>
-El cual, despues de perfeccionado, venian todos
-los Seores, y traian un vestido curioso y rico,
-conforme al trage del Idolo, con el cual le vestian:
-y despues de muy bien vestido y aderezado sentbanlo
-en un escao azul en sus andas, para llevarle
-en hombros. Llegada la maana de la fiesta,
-una hora antes de amanecer, salian todas estas
-doncellas vestidas de blanco con atavos nuevos,
-y aquel dia las llamaban hermanas del Dios Vitzilipztli.
-Venian coronadas con guirnaldas de maz
-tostado y reventado, que parece azahar, y los
-cuellos gruesos sartales de lo mismo, que les venian
-por debajo de el brazo izquierdo, puesta su
-color en los carrillos; y los brazos desde los codos
-hasta las muecas emplumados con plumas coloradas
-de papagayos; y as aderezadas tomaban las
-andas del Idolo en los hombros, y sacbanlas al
-patio, donde estaban ya todos los mancebos vestidos
-con unos paos de red galanos, coronados
-de la misma manera que las mugeres. En saliendo
-las mozas con el Idolo, llegaban los mancebos con
-mucha reverencia, y tomaban las andas en los
-hombros, trayndolas al pie de las gradas del templo,
-donde se humillaba todo el pueblo; y tomando
-tierra del suelo se la ponian en la cabeza, que
-era ceremonia ordinaria entre ellos en las principales
-fiestas de sus Dioses. Hecha esta ceremonia,
-sala todo el pueblo en procesion con toda la priesa<span class="pagenum"><a name="Page_93" id="Page_93">[93]</a></span>
-posible, iban un cerro que est una legua
-de la ciudad de Mjico, llamado Chapultepc, y
-all hacian estacion y sacrificios. Luego partian
-con la misma priesa un lugar cerca de alli, que
-se dice Atlacuyavaya, donde hacan la segunda
-estacion: y de all iban otro pueblo una legua
-adelante, que se dice Cuyoacn, de donde partan,
-volvindose la ciudad de Mjico sin hacer pausa.
-Hacase este camino de mas de cuatro leguas
-en tres cuatro horas: llamaban esta procesion
-Ipayna Vitzilipztli, que quiere decir, el veloz y
-apresurado camino de Vitzilipztli. Acabados de
-llegar al pie de las gradas, ponian all las andas,
-y tomaban unas sogas gruesas, y atbanlas los
-asideros de las andas, y con mucho tiento y reverencia
-unos tiraban de arriba, y otros ayudando
-de abajo, subian las andas con el Idolo la cumbre
-del templo, con mucho ruido de flautas, y clamor
-de bocinas, caracoles y atambores. Subanlo
-de esta manera, por ser las gradas del templo muy
-empinadas y angostas, y la escalera bien larga, y
-as no podian subir con las andas en los hombros.
-Y al tiempo que subian al Idolo, estaba todo el
-pueblo en el patio con mucha reverencia y temor.
-Acabado de subirle lo alto, y metido en una casilla
-de rosas que le tenian hecha, venian luego los
-mancebos, y derramaban muchas flores de diversas
-colores, henchiendo todo el templo dentro y<span class="pagenum"><a name="Page_94" id="Page_94">[94]</a></span>
-fuera, de ellas. Hecho esto, salian todas las doncellas
-con el aderezo referido, y sacaban de su recogimiento
-unos trozos de masa de maz tostado
-y bledos, que era la misma de que el Idolo era
-hecho, hechos manera de huesos grandes, y entregbanlos
- los mancebos, y ellos subanlos arriba,
-y ponanlos los pies del Idolo por todo aquel
-lugar, hasta que no cabian mas. A estos trozos de
-masa llamaban los huesos y carne de Vitzilipztli.
-Puestos all los huesos, salian todos los ancianos,
-del templo, Sacerdotes y Levitas, y todos los dems
-Ministros, segun sus dignidades y antigedades,
-porque las habia con mucho concierto y rden,
-con sus nombres y dictados: salian unos tras
-otros con sus velos de red de diferentes colores y
-labores, segun la dignidad y oficio de cada uno,
-con guirnaldas en las cabezas, y sartales de flores
-en los cuellos. Tras estos salian los dioses y diosas,
-que adoraban en diversas figuras, vestidos de
-la misma librea, y ponindose en rden al derredor
-de aquellos trozos de masa, hacian cierta ceremonia
-de canto y baile sobre ellos, con lo cual
-quedaban benditos y consagrados por carne y huesos
-de aquel Idolo. Acabada la bendicion y ceremonia
-de aquellos trozos de masa, con que quedaban
-tenidos por huesos y carne del Idolo, de la
-misma manera los veneraban que su Dios. Salian
-luego los Sacrificadores, y hacan el sacrificio de<span class="pagenum"><a name="Page_95" id="Page_95">[95]</a></span>
-hombres en la forma que est referida arriba, y
-eran en este sacrificados mas nmero que en otro
-dia, por ser la fiesta tan principal. Acabados,
-pues, los sacrificios, salian luego todos los mancebos
-y mozas del templo, aderezados como
-est dicho: puestos en rden y en hileras, los
-unos en frente de los otros, bailaban y cantaban
-al son de un atambor que les taian en loor
-de la solemnidad, y del Idolo que celebraban,
- cuyo canto todos los Seores, y viejos, y gente
-principal respondian, bailando en el circuito de
-ellos, haciendo un hermoso corro como lo tienen
-de costumbre, estando siempre los mozos y las
-mozas enmedio, cuyo espectculo vena toda la
-ciudad. En este dia del Idolo Vitzilipztli era precepto
-muy guardado en toda la tierra, que no se
-habia de comer otra comida, sino de aquella
-masa con miel, de que el Idolo era hecho; y este
-manjar se habia de comer luego en amaneciendo,
-y que no se habia de beber agua, ni otra cosa alguna
-sobre ello, hasta pasado medio dia, y lo contrario
-tenian por gran agero y sacrilegio: pasadas
-las ceremonias podian comer otras cosas. En
-este nterin escondian el agua, de los nios, y avisaban
- todos los que tenian uso de razon, que no
-bebiesen agua, porque vendra la ira de Dios sobre
-ellos, y moririan: y guardaban esto con gran cuidado
-y rigor. Concludas las ceremonias, bailes<span class="pagenum"><a name="Page_96" id="Page_96">[96]</a></span>
-y sacrificios, banse desnudar; y los Sacerdotes
-y dignidades del templo tomaban el Idolo de
-masa, y desnudbanle de aquellos aderezos que
-tenia, y as l, como los trozos que estaban
-consagrados, los hacian muchos pedazos; y comenzando
-desde los mayores, repartanlos, y
-dbanlos modo de comunion todo el pueblo,
-chicos y grandes, hombres y mugeres; y recibianlo
-con tanta reverencia, temor y lgrimas, que pona
-admiracion, diciendo, que comian la carne y
-huesos de Dios, tenindose por indignos de ello:
-los que tenian enfermedades pedian para ellos, y
-llevbanselo con mucha reverencia y veneracion:
-todos los que comulgaban quedaban obligados
-dar diezmo de aquella semilla de que se haca el
-Idolo. Acabada la solemnidad de la comunion, se
-suba un viejo de mucha autoridad, y en voz alta
-predicaba su ley y ceremonias. A quin no pondr
-admiracion, que tuviese el Demonio tanto cuidado
-de hacerse adorar, y recibir, al modo que
-Jesu-Cristo, nuestro Dios, orden y ense, y
-como la santa Iglesia lo acostumbra? Verdaderamente
-se echa de ver bien lo que al principio se
-dijo, que, en cuanto puede, procura Satans usurpar
-y hurtar para s la honra y culto debido
-Dios, aunque siempre mezcla sus crueldades y suciedades,
-porque es espritu homicida inmundo
-y padre de mentira.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_97" id="Page_97">[97]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c525" id="c525">CAPTULO XXV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la Confesin y Confesores que usaban
-los Indios.</i></p>
-
-<p>Tambien el Sacramento de la Confesion quiso
-el mismo padre de mentira remedar, y de sus idlatras
-hacerse honrar con ceremonia muy semejante
-al uso de los fieles. En el Per tenian por
-opinion, que todas las adversidades y enfermedades
-venian por pecados que habian hecho, y para
-remedio usaban de sacrificios; y adems de eso
-tambin se confesaban vocalmente cuasi en todas
-las Provincias, y tenian confesores diputados para
-esto mayores y menores, y pecados reservados al
-mayor, y recibian penitencias, y algunas veces speras,
-especialmente si era hombre pobre el que
-hacia el pecado, y no tenia que dar al confesor; y
-este oficio de confesar tambien lo tenian las mugeres.
-En las Provincias de Collasuyo fu y es mas
-universal este uso de confesores hechiceros, que
-llaman ellos Ichri Ichiri. Tienen por opinion,
-que es pecado notable encubrir algun pecado en<span class="pagenum"><a name="Page_98" id="Page_98">[98]</a></span>
-la confesion, y los Ichris confesores averiguan,
- por suertes, mirando la asadura de algun animal,
-si les encubren algun pecado; y castganlo
-con darle en las espaldas cuantidad de golpes con
-una piedra hasta que lo dice todo, y le dan la penitencia,
-y hacen el sacrificio. Esta confesion usan
-tambien cuando estan enfermos sus hijos, mugeres,
- maridos, sus Caciques, cuando estan en
-algunos grandes trabajos; y cuando el Inca estaba
-enfermo se confesaban todas las Provincias, especialmente
-los Collas. Los confesores tenian obligacion
-al secreto, pero con ciertas limitaciones. Los
-pecados de que principalmente se acusaban, eran:
-lo primero, matar uno otro fuera de la guerra:
-item, hurtar: item, tomar la muger agena: item,
-dar yerbas hechizos para hacer mal; y por muy
-notable pecado tenian el descuido en la reverencia
-de sus gucas, y el quebrantar sus fiestas, y el decir
-mal del Inca, y el no obedecerle. No se acusaban
-de pecados y actos interiores; y segun relacion
-de algunos Sacerdotes, despues que los Cristianos
-vinieron la tierra, se acusaban sus Ichris
- confesores, aun de los pensamientos. El Inca
-no confesaba sus pecados ningun hombre sino
-solo al Sol, para que l los dijese al Viraccha, y
-le perdonase. Despues de confesado el Inca hacia
-cierto lavatorio, para acabar de limpiarse de sus
-culpas; y era en esta forma, que ponindose en un<span class="pagenum"><a name="Page_99" id="Page_99">[99]</a></span>
-rio corriente deca estas palabras: Yo he dicho
-mis pecados al Sol, t, rio, los recibe, llevalos la
-mar, donde nunca mas parezcan. Estos lavatorios
-usaban tambien los demas que se confesaban, con
-ceremonia muy semejante la que los Moros usan,
-que ellos llaman el Guadoi, y los Indios los llaman
-Opacna; y cuando acaecia morirsele algun hombre
-sus hijos, le tenian por gran pecador, diciendole,
-que por sus pecados sucedia que muriese
-primero el hijo que el padre; y estos tales, cuando
-despues de haberse confesado, hacian los lavatorios
-llamados Opacna, segun est dicho, los
-habia de azotar con ciertas ortigas algun Indio
-monstruoso, como corcovado contrahecho de su
-nacimiento. Si los hechiceros sortlegos por sus
-suertes ageros afirmaban, que habia de morir
-algun enfermo, no dudaba de matar su propio hijo,
-aunque no tuviese otro; y con esto entendia
-que adquiria salud, diciendo, que ofrecia su hijo
-en su lugar en sacrificio; y despues de haber Cristianos
-en aquella tierra, se ha hallado en algunas
-partes esta crueldad. Notable cosa es cierto que
-haya prevalecido esta costumbre de confesar pecados
-secretos, y hacer tan rigurosas penitencias,
-como era, ayunar, dar ropa, oro, plata, estar en
-las sierras, recibir recios golpes en las espaldas; y
-hoy dia dicen los nuestros, que en la Provincia de
-Chicuito encuentran esta pestilencia de confesores<span class="pagenum"><a name="Page_100" id="Page_100">[100]</a></span>
- ichris, y que muchos enfermos acuden ellos.
-Mas ya, por la gracia del Seor, se van desengaando
-del todo, y conocen el beneficio grande de
-nuestra confesion sacramental, y con gran devocion
-y f acuden ella. Y en parte ha sido providencia
-del Seor, permitir el uso pasado para que
-la confesion no se les haga dificultosa: y as en todo,
-el Seor es glorificado, y el Demonio burlador
-queda burlado. Por venir este propsito referir
-aqu el uso de confesion extrao, que el Demonio
-introdujo en el Japon, segun por una carta de all
-consta, la cual dice as: En Ozaca hay unas peas
-grandsimas, y tan altas, que hay en ellas riscos
-de mas de doscientas brazas de altura, y entre
-estas peas sale hcia fuera una punta tan terrible,
-que de solo llegar los Xamabjis (que son los
-Romeros) ella, les tiemblan las carnes, y se les
-despeluzan los cabellos, segun es el lugar terrible
-y espantoso. Aqu en esta punta est puesto con
-extrao artificio un grande baston de hierro, de
-tres brazas de largo mas, y en la punta de este
-baston est asido uno como peso, cuyas balanzas
-son tan grandes, que en una de ellas puede sentarse
-un hombre: y en una de ellas hacen los Goqus
-(que son los Demonios en figura de hombre) que
-entren estos peregrinos uno por uno, sin que quede
-ninguno, y por un ingenio que se menea mediante
-una rueda, hacen que vaya el baston saliendo<span class="pagenum"><a name="Page_101" id="Page_101">[101]</a></span>
-hcia fuera, y en l la balanza va saliendo, de
-manera, que finalmente queda toda en el aire, y
-asentado en ella uno de los Xamabjis. Y como la
-balanza en que est asentado el hombre, no tiene
-contrapeso ninguno en la otra, baja luego hcia
-abajo, y levntase la otra hasta que tropieza en el
-baston, y entonces le dicen los Goqus desde las
-peas, que se confiese, y diga todos sus pecados,
-cuantos hubiere hecho y se acordre. Y esto es en
-voz tan alta, que lo oigan todos los dems que all
-estan. Y comienza luego confesarse; y unos de
-los circunstantes se rien de los pecados que oyen,
-y otros gimen. Y cada pecado que dicen, baja
-la otra balanza un poco, hasta que finalmente, habiendo
-dicho todos sus pecados, queda la balanza
-vacia igual con la otra en que est el triste penitente.
-Y llegada la balanza al fin con la otra, vuelven
-los Goqus hacer andar la rueda, y traen
-para dentro el baston, y ponen otro de los peregrinos
-en la balanza, hasta que pasan todos. Contaba
-esto uno de los Japones despues de hecho
-Cristiano, el cual habia andado esta peregrinacin
-siete veces, y entrado en la balanza otras tantas,
-donde pblicamente se habia confesado. Y decia,
-que si acaso alguno de estos, puesto en aquel lugar,
-deja de confesar el pecado como pas, lo
-encubre, la balanza vacia no baja, y si despues de
-haberle hecho instancia que confiese, l porfia en<span class="pagenum"><a name="Page_102" id="Page_102">[102]</a></span>
-no querer confesar sus pecados, chanlo los Goqus
-de la balanza abajo, donde al momento se
-hace pedazos. Pero decanos este Cristiano llamado
-Juan, que ordinariamente es tan grande el temor
-y temblor de aquel lugar en todos los que
-l llegan, y el peligro que cada uno ve al ojo, de
-caer de aquella balanza, y ser despeado de all
-abajo, que cuasi nunca por maravilla acontece haber
-alguno, que no descubra todos sus pecados:
-llmase aquel lugar, por otro nombre, Sangenotocro,
-que quiere decir lugar de confesion. Se ve
-por esta relacion bien claro, como el Demonio ha
-pretendido usurpar el culto divino para s, haciendo
-la confesion de los pecados que el Salvador
-instituy para remedio de los hombres, supersticion
-diablica para mayor dao de ellos, no menor
-en la gentilidad del Japon, que en la de las
-Provincias del Collao en el Per.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_103" id="Page_103">[103]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c526" id="c526">CAPTULO XXVI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la uncion abominable que usaban los
-Sacerdotes Mejicanos y otras naciones, y de sus
-hechiceros.</i></p>
-
-<p>En la ley antigua orden Dios el modo con que
-se habia de consagrar Aarn, y los otros Sacerdotes;
-y en la ley Evanglica tambien tenemos el
-santo Crisma y uncion, de que usamos cuando nos
-consagran Sacerdotes de Cristo. Tambien habia en
-la ley antigua cierta composicion olorosa, que
-mandaba Dios que no se usase, sino solo para el
-culto divino. Todo esto ha querido el Demonio en
-su modo remedar, pero como l suele, inventando
-cosas tan asquerosas y sucias, que ellas mismas
-dicen cual sea su Autor. Los Sacerdotes de los
-Idolos en Mjico se ungan en esta forma: Untbanse
-de pies cabeza, y el cabello todo; y de
-esta uncion que ellos se ponian mojada, venian
-criarse en el cabello unas como trenzas, que parecian
-clines de caballo encrisnejadas; y con el largo
-tiempo crecales tanto el cabello, que les venia <span class="pagenum"><a name="Page_104" id="Page_104">[104]</a></span>
-dar las corvas, y era tanto el peso que en la cabeza
-traan, que pasaban grandisimo trabajo, porque
-no lo cortaban cercenaban hasta que morian,
- hasta que ya de muy viejos los jubilaban, y ponian
-en cargos de Regimientos, otros oficios honrosos
-en la Repblica. Traan estos las cabelleras
-tranzadas en unas trenzas de algodon de seis dedos
-en ancho. El humo con que se tiznaban, era ordinario
-de tea, porque desde sus antigedades fu
-siempre ofrenda particular de sus Dioses, y por
-esto muy tenido y reverenciado. Estaban con
-esta tinta siempre untados de los pies la cabeza,
-que parecian negros muy atezados, y sta
-era su ordinaria uncion, excepto que cuando iban
-sacrificar, y encender incienso las espesuras y
-cumbres de los montes, y las cuevas obscuras y
-temerosas, donde tenian sus Idolos, usaban de otra
-uncion diferente, haciendo ciertas ceremonias para
-perder el temor y cobrar grande nimo. Esta uncion
-era hecha de diversas sabandijas ponzoosas
-como de araas, alacranes, cientopies, salamanquesas,
-vvoras, &amp;c. Las cuales recogian los muchachos
-de los Colegios, y eran tan diestros, que tenian
-muchas juntas en cuantidad, para cuando los
-Sacerdotes las pedian. Su particular cuidado era
-andar caza de estas sabandijas, y si yendo otra
-cosa acaso encontraban alguna, all ponian el cuidado
-en cazarla, como si en ello les fuese la vida.<span class="pagenum"><a name="Page_105" id="Page_105">[105]</a></span>
-Por cuya causa de ordinario no tenian temor estos
-Indios de estas sabandijas ponzoosas, tratndolas
-como si no lo fueran, por haberse criado todos en
-este ejercicio. Para hacer el ungento de stas, tombanlas
-todas juntas, y quembanlas en el brasero
-de el templo, que estaba delante de el altar,
-hasta que quedaban hechas ceniza. La cual echaban
-en unos morteros con mucho tabaco (que es
-una yerba de que esta gente usa para amortiguar
-la carne, y no sentir el trabajo); con esto revolvian
-aquellas cenizas, que les haca perder
-la fuerza: echaban juntamente con esta yerba y
-ceniza algunos alacranes, y araas vivas, y cientopies,
-y all lo revolvian y amasaban, y despues de
-todo esto le echaban una semilla molida, que llaman
-ololchqui, que toman los Indios bebida para
-ver visiones, cuyo efecto es privar de juicio. Molian
-asmismo con estas cenizas gusanos negros y
-peludos, que solo el pelo tiene ponzoa. Todo esto
-junto amasaban con tizne, y echndolo en unas
-ollitas ponanlo delante de sus Dioses, diciendo,
-que aquella era su comida, y as la llamaban comida
-divina. Con esta uncion se volvian brujos, y
-vean y hablaban al Demonio. Embijados los Sacerdotes
-con aquesta masa perdian todo temor,
-cobrando un espritu de crueldad; y asi mataban
-los hombres en los sacrificios con grande osada,
- iban de noche solos montes, y cuevas obscucuras<span class="pagenum"><a name="Page_106" id="Page_106">[106]</a></span>
-y temerosas, menospreciando las fieras,
-teniendo por muy averiguado, que los leones, tigres,
-lobos, serpientes y otras fieras que en los
-montes se crian, huiran de ellos por virtud de
-aquel betn de Dios: y aunque no huyesen de el
-betn, huirian de un retrato de el Demonio, en que
-iban transformados. Tambien servia este betun
-para curar los enfermos y nios, por lo cual le
-llamaban todos medicina divina; y as acudian de
-todas partes las dignidades y Sacerdotes como
- saludadores, para que les aplicasen la medicina
-divina, y ellos les untaban con ellas las partes enfermas.
-Y afirman, que sentian con ella notable
-alivio, y debia esto de ser porque el tabaco y el
-ololchqui tienen gran virtud de amortiguar; y
-aplicado por via de emplasto amortigua las carnes,
-esto solo por s, cuanto mas con tanto gnero
-de ponzoas; y como les amortiguaba el dolor,
-parecales efecto de sanidad, y de virtud divina,
-acudiendo estos Sacerdotes como hombres santos,
-los cuales traian engaados y embaucados los
-ignorantes, persuadindoles cuanto querian, hacindoles
-acudir sus medicinas y ceremonias
-diablicas, porque tenian tanta autoridad, que bastaba
-decirles ellos cualquiera cosa, para tenerla
-por artculo de F. Y asi hacan en el vulgo mil
-supersticiones, en el modo de ofrecer incienso, y
-en la manera de cortarles el cabello, y en atarles<span class="pagenum"><a name="Page_107" id="Page_107">[107]</a></span>
-palillos los cuellos, y hilos con huesezuelos de
-culebras, que se baasen tal y tal hora, que velasen
-de noche un fogon, y que no comiesen
-otra cosa de pan, sino lo que habia sido ofrecido
- sus Dioses; y luego acudiesen los sortlegos,
-que con ciertos granos echaban suertes, y adivinaban
-mirando en lebrillos y cercos de agua. En
-el Per usaron tambien embadurnarse mucho los
-hechiceros y ministros del Demonio. Y es cosa
-infinita la gran multitud que hubo de estos adivinos,
-sortlegos, hechiceros, agoreros y otros mil
-gneros de falsos profetas, y hoy dia dura mucha
-parte de esta pestilencia, aunque de secreto, porque
-no se atreven descubiertamente usar sus
-endiabladas y sacrlegas ceremonias y supersticiones.
-Para lo cual se advierte mas la larga en particular
-de sus abusos y maleficios en el confesonario
-hechos por los Prelados del Per. Sealadamente
-hubo un gnero de hechiceros entre aquellos
-Indios, permitido por los Reyes Incas, que
-son como brujos, y toman la figura que quieren,
-y van por el aire en breve tiempo largo camino,
-y ven lo que pasa; hablan con el Demonio, el
-cual les responde en ciertas piedras, en otras cosas,
-que ellos veneran mucho. Estos sirven de adivinos,
-y de decir lo que pasa en lugares muy remotos,
-antes que venga pueda venir la nueva;
-como aun despues que los Espaoles vinieron ha<span class="pagenum"><a name="Page_108" id="Page_108">[108]</a></span>
-sucedido, que en distancia de mas de doscientas
-trescientas leguas se ha sabido de los motines, de
-las batallas y de los alzamientos y muertes, as de
-los tiranos, como de los que eran de la parte del
-Rey, y de personas particulares, el mismo dia y
-tiempo que las tales cosas sucedieron, el dia siguiente,
-que por curso natural era imposible saberlas
-tan presto. Para hacer esta abusion de adivinaciones
-se meten en una casa cerrada por de
-dentro, y se emborrachan hasta perder el juicio, y
-despues cabo de un dia dicen lo que se les pregunta.
-Algunos dicen y afirman que estos usan de
-ciertas unturas: los Indios dicen que las viejas usan
-de ordinario este oficio, y viejas de una Provincia
-llamada Coallo, y de otro pueblo llamado Manchy,
-y en la Provincia de Guarochir, y en otras
-partes que ellos no sealan. Tambien sirven de declarar
-donde estan las cosas perdidas y hurtadas;
-y de este gnero de hechiceros hay en todas partes,
- los cuales acuden muy de ordinario los Anacnas
-y Chinas, que sirven los Espaoles cuando
-pierden alguna cosa de su amo, desean saber algun
-suceso de cosas pasadas, que estn por venir,
-como cuando bajan las ciudades de los Espaoles
- negocios particulares pblicos, preguntan si les
-ir bien, si enfermarn, morirn, volvern sanos,
- si alcanzarn lo que pretenden, y los hechiceros
-responden s no, habiendo hablado con el Demonio<span class="pagenum"><a name="Page_109" id="Page_109">[109]</a></span>
-en lugar obscuro, de manera que se oye su
-voz, mas no se ve con quien hablan, ni lo que dicen;
-y hacen mil ceremonias y sacrificios para
-este efecto, con que invocan al Demonio, y emborrchanse
-bravamente; y para este oficio particular
-usan de una yerba llamada villca, echando
-el zumo de ella en la chicha, tomndola por otra
-via. Por todo lo dicho consta cuan grande sea la
-desventura de los que tienen por maestros tales
-ministros, del que tiene por oficio engaar; y es
-averiguado, que ninguna dificultad hay mayor
-para recibir la verdad del Santo Evangelio, y perseverar
-en ella los Indios, que la comunion de estos
-hechiceros, que han sido y son innumerables,
-aunque por la gracia del Seor, y diligencia de los
-Prelados y Sacerdotes van siendo menos, y no tan
-perjudiciales. Algunos de estos se han convertido,
-y pblicamente han predicado al pueblo,
-retratando sus errores y engaos, y declarando
-sus embustes y mentiras, de que se ha seguido
-gran fruto; como tambien por letras del Japon sabemos
-haber sucedido en aquellas partes grande
-gloria de nuestro Dios y Seor.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_110" id="Page_110">[110]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c527" id="c527">CAPTULO XXVII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De otras ceremonias y ritos de los Indios
-semejanza de los nuestros.</i></p>
-
-<p>Otras innumerables ceremonias y ritos tuvieron
-los Indios, y en muchas de ellas hay semejanza de
-las de la ley antigua de Moysn: en otras se parecen
- las que usan los Moros; y algunas tiran algo
- las de la ley Evanglica, como los lavatorios
- opacna que llaman, que era baarse en agua,
-para quedar limpios de sus pecados. Los Mejicanos
-tenian tambien sus bautismos con esta ceremonia,
-y es, que los nios recien nacidos les sacrificaban
-las orejas y el miembro viril, que en alguna
-manera remedaban la circuncision de los Judos.
-Esta ceremonia se haca principalmente con
-los hijos de los Reyes y Seores: en naciendo, los
-lavaban los Sacerdotes, y despues de lavados, les
-ponian en la mano derecha una espada pequea,
-y en la izquierda una rodelilla. A los hijos de la
-gente vulgar les ponian las insignias de sus oficios
-y las nias aparejos de hilar, tejer y labrar; y<span class="pagenum"><a name="Page_111" id="Page_111">[111]</a></span>
-esto usaban por cuatro dias, y todo esto delante
-de algun Idolo. En los matrimonios habia su modo
-de contraerlos, de que escribi un tratado entero
-el Licenciado Polo, y adelante se dir algo; y en
-otras cosas tambien llevaban alguna manera de
-razon sus ceremonias y ritos. Casbanse los Mejicanos
-por mano de sus Sacerdotes en esta forma:
-Ponanse el novio y la novia juntos delante del
-Sacerdote, el cual tomaba por las manos los novios,
-y les preguntaba si se querian casar, y sabida
-la voluntad de ambos, tomaba un canto
-del velo con que ella traa cubierta la cabeza,
-y otro de la ropa de l, y atbalos, haciendo un
-udo; y as atados, llevbalos la casa de ella,
-adonde tenian un fogon encendido, y ella
-hacale dar siete vueltas al derredor, donde se
-asentaban juntos los novios, y all quedaba hecho
-el matrimonio. Eran los Mejicanos celossimos en
-la integridad de sus esposas, tanto, que si no las
-hallaban tales, con seales y palabras afrentosas
-lo daban entender con muy grande confusion y
-vergenza de los padres y parientes, porque no
-miraron bien por ella; y la que conservaba su
-honestidad, hallndola tal, hacian muy grandes
-fiestas, dando muchas ddivas ella y
-sus padres, haciendo grandes ofrendas sus Dioses,
-y gran banquete, uno en casa de ella, y
-otro en casa de l; y cuando los llevaban su<span class="pagenum"><a name="Page_112" id="Page_112">[112]</a></span>
-casa, ponian por memoria todo lo que l y ella
-traan de provision de casas, tierras, joyas, atavos,
-y guardaban esta memoria los padres de ellos,
-por si acaso se viniesen descasar, como era costumbre
-entre ellos; y no llevndose bien, hacian
-particion de los bienes, conforme lo que cada
-uno de ellos trajo, dndoles libertad que cada uno
-se casase con quien quisiese, y ella le daban las
-hijas, y l los hijos. Mandbanles estrechamente,
-que no se volviesen juntar, so pena de muerte,
-y as se guardaba con mucho rigor; y aunque
-en muchas ceremonias parece que concurren con
-las nuestras, pero es muy diferente, por la gran
-mezcla que siempre tienen de abominaciones. Lo
-comun y general de ellas es, tener una de tres cosas,
-que son, crueldad, suciedad, ociosidad,
-porque todas ellas, eran crueles y perjudiciales,
-como el matar hombres, y derramar sangre,
-eran sucias y asquerosas, como el comer y beber
-en nombre de sus Idolos, y con ellos cuestas orinar
-en nombre del Idolo, y el untarse y embijarse
-tan feamente, y otras cien mil bajezas; por lo
-menos eran vanas y ridculas, y puramente ociosas,
-y mas cosas de nios, que hechos de hombres.
-La razon de esto es la propia condicion del espritu
-maligno, cuyo intento es hacer mal, provocando
- homicidios, suciedades, por lo menos
-vanidades y ocupaciones impertinentes; lo cual<span class="pagenum"><a name="Page_113" id="Page_113">[113]</a></span>
-echar de ver cualquiera que con atencion mirare
-el trato del Demonio con los hombres que engaa,
-pues en todos los ilusos se halla todo
-parte de lo dicho. Los mismos Indios, despues que
-tienen la luz de nuestra Fe, se rien y hacen burla
-de las nieras en que sus Dioses falsos los traian
-ocupados, los cuales servian mucho mas por el
-temor que tenan de que les habian de hacer mal,
-si no les obedecian en todo, que no por el amor
-que les tenian, aunque tambien vivian muchos de
-ellos engaados con falsas esperanzas de bienes
-temporales, que los eternos no llegaban su pensamiento;
-y es de advertir, que donde la potencia
-temporal estuvo mas engrandecida, all se acrecent
-la supersticion, como se ve en los Reinos de
-Mjico y del Czco, donde es cosa increble los
-adoratorios que habia, pues dentro de la msma
-ciudad del Cuzco pasaban de trescientos. De los
-Reyes del Cuzco fu Mangonga yupngui el que
-mas acrecent el culto de sus Idolos, inventando
-mil diferencias de sacrificios, fiestas y ceremonias;
-y lo mismo fu en Mjico por el Rey Izcolt, que
-fu el cuarto de aquel Reino. En esotras naciones
-de Indios, como en la Provincia de Guatemala, y
-en las Islas y nuevo Reino, y Provincias de Chile,
-y otras que eran como behetrias, aunque habia
-gran multitud de supersticiones y sacrificios; pero
-no tenian que ver con lo del Czco y Mjico,<span class="pagenum"><a name="Page_114" id="Page_114">[114]</a></span>
-donde Satans estaba como en su Roma Jerusaln,
-hasta que fu echado su pesar; y en su lugar
-se coloc la santa Cruz; y el Reino de Cristo, nuestro
-Dios, ocup lo que el tirano tenia usurpado.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c528" id="c528">CAPTULO XXVIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De algunas fiestas que usaron los del Cuzco, y
-como el Demonio quiso tambien imitar el
-misterio de la Santsima Trinidad.</i></p>
-
-<p>Para concluir este libro, que es de lo que toca
- la Religion, resta decir algo de las fiestas y solemnidades
-que usaban los Indios, las cuales, porque
-eran muchas y varias, no se podrn tratar
-todas. Los Incas, Seores del Per, tenian dos gneros
-de fiestas, unas eran ordinarias, que venian
- tiempos determinados por sus meses, y otras extraordinarias,
-que eran por causas ocurrentes de importancia,
-como cuando se coronaba algun nuevo
-Rey, y cuando se comenzaba alguna guerra de importancia,<span class="pagenum"><a name="Page_115" id="Page_115">[115]</a></span>
-y cuando habia alguna muy grande necesidad
-de temporales. De las fiestas ordinarias
-se ha de entender, que en cada uno de los doce
-meses del ao hacian fiesta y sacrificio diferente;
-porque aunque cada mes y fiesta de l se ofrecian
-cien carneros; pero las colores facciones habian
-de ser diferentes. En el primero, que llaman Ryme,
-y es de Diciembre, hacian la primera fiesta,
-y mas principal de todas, y por eso la llamaban
-Capacryme, que es decir fiesta rica principal.
-En esta fiesta se ofrecian grande suma de carneros
-y corderos en sacrificio, y se quemaban con
-lea labrada y olorosa; y traian carneros, oro y plata,
-y se ponian las tres estatuas del Sol, y las tres
-del Trueno, padre, hijo y hermano, que decian, que
-tenian el Sol y el Trueno. En estas fiestas se dedicaban
-los muchachos Incas, y les ponian las
-guras paetes, y les horadaban las orejas, y les
-azotaban con hondas los viejos, y untaban con
-sangre el rostro, todo en seal que habian de ser
-Caballeros leales del Inca. Ningun extranjero
-podia estar este mes y esta fiesta en el Czco; y
-al cabo de las fiestas entraban todos los de fuera,
-y les daban aquellos bollos de maz con sangre
-del sacrificio, que comian en seal de confederacion
-con el Inca, como se dijo arriba; y cierto es
-de notar, que en su modo el Demonio haya tambien
-en la idolatra introducido trinidad, porque<span class="pagenum"><a name="Page_116" id="Page_116">[116]</a></span>
-las tres estatuas del Sol se intitulaban Aponti,
-Churinti Inticuaoqu, que quiere decir, el padre
-y seor Sol, el hijo Sol, el hermano Sol; y de la
-misma manera nombraban las tres estatuas del
-Chuquilla, que es el Dios que preside en la region
-del aire, donde truena, llueve y nieva. Acurdome,
-que estando en Chuquisaca me mostr un
-Sacerdote honrado una informacion, que yo la
-tuve harto tiempo en mi poder, en que habia averiguado
-de cierta guca adoratorio, donde los
-Indios profesaban adorar Tangatnga, que era un
-Idolo, que decian, que en uno eran tres, y en tres
-una; y admirndose aquel Sacerdote de esto, creo,
-le dije, que el Demonio todo cuanto podia hurtar
-de la verdad para sus mentiras y engaos, lo hacia
-con aquella infernal y porfiada soberbia, con que
-siempre apetece ser como Dios. Volviendo las
-fiestas, en el segundo mes, que se llamaba Cmay,
-dems de los sacrificios, echaban las cenizas por
-un arroyo abajo, yendo con bordones tras ellas
-cinco leguas por el arroyo, rogndole las llevase
-hasta la mar, porque all habia de recibir el Viraccha
-aquel presente. En el tercero, cuarto y
-quinto mes tambien ofrecian en cada uno sus cien
-carneros negros, pintados y pardos, con otras
-muchas cosas, que por no cansar se dejan. El sexto
-mes se llama Hatunczqui Aymory, que responde
- Mayo; tambien se sacrificaban otros cien<span class="pagenum"><a name="Page_117" id="Page_117">[117]</a></span>
-carneros de todos colores. En esta luna y mes,
-que es cuando se trae el maz de la era casa, se
-hacia la fiesta, que hoy dia es muy usada entre los
-Indios que llaman Aymory: esta fiesta se hace
-viniendo desde la chcra heredad su casa, diciendo
-ciertos cantares, en que ruegan que dure
-mucho el maz; la cual llaman Mamacra, tomando
-de su chcra cierta parte de maz mas sealado
-en cuantidad, y ponindola en una troje pequea,
-que llaman Prua, con ciertas ceremonias, velando
-en tres noches; y este maz meten en las
-mantas mas ricas que tienen, y despues que est
-tapado y aderezado, adoran esta Prua, y la tienen
-en gran veneracion, y dicen que es madre del
-maz de su chcra, y que con esto se da y se conserva
-el maz; y por este mes hacen un sacrificio
-particular, y los hechiceros preguntan la Prua
-si tiene fuerza para el ao que viene, y si responde
-que no, lo llevan quemar la misma chcra
-con la solemnidad que cada uno puede, y hacen
-otra Prua con las mismas ceremonias, diciendo,
-que la renuevan, para que no perezca la simiente
-del maz; y si responde que tiene fuerza para durar
-mas, la dejan hasta otro ao: esta impertinencia
-dura hasta hoy dia, y es muy comun entre Indios
-tener estas Pruas, y hacer la fiesta del Aymory.
-El sptimo mes, que responde Junio, se
-llama Aucayczqui Intirymi, y en l se hacia la<span class="pagenum"><a name="Page_118" id="Page_118">[118]</a></span>
-fiesta llamada Intirymi, en que se sacrificaban
-cien carneros guancos, que decian, que esta era
-la fiesta del Sol: en este mes se hacian gran suma
-de estatuas de lea labrada de Qunua, todas vestidas
-de ropas ricas, y se haca el baile, que llamaban
-Cyo; y en esta fiesta se derramaban muchas
-flores por el camino, y venian los Indios muy embijados,
-y los Seores con unas patenillas de oro
-puestas en las barbas, y cantando todos. Hase de
-advertir, que esta fiesta cae cuasi al mismo tiempo
-que los Cristianos hacemos la solemnidad del Corpus
-Christi, y que en algunas cosas tiene alguna
-apariencia de semejanza, como en las danzas,
-representaciones, cantares; y por esta causa ha
-habido, y hay hoy dia entre los Indios, que parecen
-celebrar nuestra solemne fiesta de Corpus
-Christi, mucha supersticion de celebrar la suya antigua
-del Intirymi. El octavo mes se llama Chhua
-Huarqu, en el cual se quemaban otros cien carneros
-por el rden dicho, todos pardos de color de
-Vizccha; y este mes responde al nuestro de Julio.
-El noveno mes se llamaba Ypaquis, en el cual se
-quemaban otros cien carneros castaos, y se degollaban
-y quemaban mil Cues, para que el hielo,
-el aire, el agua y el Sol no daasen las Chcaras:
-ste parece que responde Agosto. El dcimo
-mes se llama Coyarymi, en el cual se quemaban
-otros cien carneros blancos lanudos: en<span class="pagenum"><a name="Page_119" id="Page_119">[119]</a></span>
-este mes, que responde Septiembre, se hacia la
-fiesta llamada Ctua, en esta forma: que se juntaban
-todos antes que saliese la luna el primer dia;
-y en vindola, daban grandes voces con hachos
-de fuego en las manos, diciendo: Vaya el mal
-fuera, dndose unos otros con ellos: estos se llamaban
-Pancncos; y aquesto hecho se hacia el
-lavatorio general en los arroyos y fuentes, cada
-uno en su acequia pertenencia, y bebian cuatro
-dias seguidos. Este mes sacaban las Mamacnas
-del Sol gran cantidad de bollos hechos con sangre
-de sacrificios, y cada uno de los forasteros
-daban un bocado; y tambien enviaban las Gucas
-forasteras de todo el Reino, y diversos Curacas,
-en seal de confederacion y lealtad al Sol
-y al Inca, como est ya dicho. Los lavatorios y
-borracheras, y algun rastro de esta fiesta llamada
-Ctua, an duran todava en algunas partes, con
-ceremonias algo diferenciadas, y con mucho secreto,
-aunque lo principal y pblico haya cesado.
-El undcimo mes se llamaba Homarimi Punchaiqus,
-en el cual sacrificaban otros cien carneros; y
-si faltaba agua, para que lloviese, ponian un carnero
-todo negro atado en un llano, derramando
-mucha chicha al derredor, y no le daban de comer
-hasta que lloviese: esto se usa tambien ahora en
-muchas partes por este mismo tiempo, que es por
-Octubre. El ltimo mes se llama Ayamara, en el<span class="pagenum"><a name="Page_120" id="Page_120">[120]</a></span>
-cual se sacrificaban otros cien carneros, y se hacia
-la fiesta llamada Raymicantar Ryquis: en
-este mes, que responde Noviembre, se aparejaba
-lo necesario para los muchachos, que se habian
-de hacer orejones el mes siguiente, y los muchachos
-con los viejos hacian cierto alarde dando algunas
-vueltas: y esta fiesta se llamaba Iturymi,
-la cual se hace de ordinario cuando llueve mucho
- poco, hay pestilencia. Fiestas extraordinarias,
-aunque habia muchas, la mas famosa era la que
-llamaban Itu. La fiesta del Itu no tenia tiempo sealado,
-mas de que en tiempos de necesidad se
-hacia. Para ella ayunaba toda la gente dos dias,
-en los cuales no llegaban mugeres, ni comian
-cosa con sal, ni aj, ni bebian chicha, y todos se
-juntaban en una plaza donde no hubiese forastero,
-ni animales, y para esta fiesta tenian ciertas mantas,
-y vestidos y aderezos, que solo servian para
-ella, y andaban en procesion cubiertas las cabezas
-con sus mantas, muy de espacio, tocando sus
-atambores, y sin hablar uno con otro. Duraba esto
-un dia y una noche, y el dia siguiente comian y
-bebian, y bailaban dos dias con sus noches, diciendo,
-que su oracion habia sido acepta; y aunque
-no se haga hoy dia con toda aquella ceremonia;
-pero es muy general hacer otra fiesta muy semejante,
-que llaman Ayma, con vestiduras que tienen
-depositadas para ello; y como est dicho, esta<span class="pagenum"><a name="Page_121" id="Page_121">[121]</a></span>
-manera de procesion vueltas con atambores, y
-el ayuno que precede, y borrachera que se sigue,
-usan por urgentes necesidades. Y aunque el sacrificar
-reses y otras cosas, que no pueden esconder
-de los Espaoles, las han dejado, lo menos en lo
-pblico; pero conservan todava muchas ceremonias,
-que tienen origen de estas fiestas y supersticion
-antigua. Por eso es necesario advertir en ellas
-especialmente, que esta fiesta del Itu la hacen disimuladamente
-hoy dia en las danzas del Corpus
-Christi, haciendo las danzas del Llamallama, y de
-Guacon, y otras conforme su ceremonia antigua,
-en lo cual se debe mirar mucho. En donde ha sido
-necesario advertir de estas abusiones y supersticiones,
-que tuvieron en el tiempo de su gentilidad
-los Indios, para que no se consientan por
-los Curas y Sacerdotes, all se ha dado mas larga
-relacion de lo que toca esta materia: al presente
-basta haber tocado el ejercicio en que el Demonio
-ocupaba sus devotos, para que pesar suyo se
-vea la diferencia que hay de la luz las tinieblas,
-y de la verdad Cristiana la mentira gentlica, por
-mas que haya con artificio procurado remedar las
-cosas de Dios el enemigo de los hombres y de su
-Dios.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_122" id="Page_122">[122]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c529" id="c529">CAPTULO XXIX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la fiesta del Jubileo, que usaron los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Los Mejicanos no fueron menos curiosos en sus
-solemnidades y fiestas, las cuales de hacienda eran
-mas baratas; pero de sangre humana sin comparacion
-mas costosas. De la fiesta principal de
-Vitzilipztli ya queda arriba referido. Tras ella la
-fiesta del Idolo Tezcatlipca era muy solemnizada.
-Vena esta fiesta por Mayo, y en su Kalendario
-tenia nombre Toxclt; pero la misma cada cuatro
-aos concurra con la fiesta de la Penitencia, en
-que habia indulgencia plenaria y perdon de pecados.
-Sacrificaban este dia un cautivo, que tenia la
-semejanza del Idolo Tezcatlipca, que era los
-diez y nueve de Mayo. En la vspera de esta fiesta
-venian los Seores al templo, y traan un vestido
-nuevo, conforme al del Idolo, el cual le ponian
-los Sacerdotes, quitndole las otras ropas, y
-guardndolas con tanta reverencia, como nosotros
-tratamos los ornamentos, y aun mas. Habia en las
-arcas del Idolo muchos aderezos y atavos, joyas<span class="pagenum"><a name="Page_123" id="Page_123">[123]</a></span>
-y otras preseas, y brazaletes de plumas ricas, que
-no servian de nada sino de estarse all, todo lo
-cual adoraban como al mismo Dios. Dems del
-vestido con que le adoraban este dia, le ponian
-particulares insignias de plumas, brazaletes, quitasoles
-y otras cosas. Compuesto de esta suerte, quitaban
-la cortina de la puerta, para que fuese visto
-de todos, y en abriendo, salia una dignidad de las
-de aquel templo, vestido de la misma manera que
-el Idolo, con unas flores en la mano y una flauta
-pequea de barro, de un sonido muy agudo; y
-vuelto la parte de Oriente la tocaba, y volviendo
-al Occidente, al Norte y Sur, haca lo mismo.
-Y habiendo taido hcia las cuatro partes de el
-mundo, denotando que los presentes y ausentes le
-oan, pona el dedo en el suelo, y cogiendo tierra
-con l, la metia en la boca, y la comia en seal de
-adoracion, y lo mismo hacian todos los presentes,
-y llorando postrbanse, invocando la obscuridad
-de la noche, y al viento, y rogndoles, que no los
-desamparasen, ni los olvidasen, que les acabasen
-la vida, y diesen fin tantos trabajos como en ella
-se padecian. En tocando esta flautilla, los ladrones,
-fornicarios, homicidas, cualquier gnero de
-delincuentes, sentian grandisimo temor y tristeza,
-y algunos se cortaban de tal manera, que no podian
-disimular haber delinquido. Y as todos aquellos
-no pedian otra cosa su Dios, sino que no fuesen<span class="pagenum"><a name="Page_124" id="Page_124">[124]</a></span>
-sus delitos manifiestos, derramando muchas
-lgrimas con grande compuncion y arrepentimiento,
-ofreciendo cuantidad de incienso para aplacar
- Dios. Los valientes y valerosos hombres, y todos
-los soldados viejos, que seguian la milicia, en
-oyendo la flautilla, con muy grande agona y devocion,
-pedian al Dios de lo criado, y al Seor
-por quien vivimos, y al Sol, con otros principales
-Dioses suyos, que les diesen victoria contra sus
-enemigos, y fuerzas para prender muchos cautivos,
-para honrar sus sacrificios. Hacase la ceremonia
-sobredicha diez dias antes de la fiesta, en los cuales
-taa aquel Sacerdote la flautilla, para que todos hiciesen
-aquella adoracion de comer tierra, y pedir
-los Idolos lo que queran, haciendo cada dia oracion,
-alzados los ojos al Cielo, con suspiros y gemidos,
-como gente que se dolia de sus culpas y pecados.
-Aunque este dolor de ellos no era sino por temor
-de la pena corporal que les daban, y no por la eterna,
-porque certifican, que no sabian que en la otra
-vida hubiese pena tan estrecha; y as se ofrecian
-la muerte tan sin pena, entendiendo que todos descansaban
-en ella. Llegado el propio dia de la fiesta
-de este Idolo Tezcatlipca, juntbase toda la ciudad
-en el patio para celebrar asimismo la fiesta
-del Kalendario, que ya dijimos se llamaba Toxcotl,
-que quiere decir cosa seca, la cual fiesta toda
-se endereza pedir agua de el Cielo, al modo que<span class="pagenum"><a name="Page_125" id="Page_125">[125]</a></span>
-nosotros hacemos las rogaciones, y as tenian
-aquesta fiesta siempre por Mayo, que es el tiempo
-en que en aquella tierra hay mas necesidad de
-agua. Comenzbase su celebracion nueve de Mayo,
-y acabbase diez y nueve. En la maana del
-ltimo dia sacaban sus Sacerdotes unas andas muy
-aderezadas, con cortinas y cendales de diversas
-maneras. Tenian estas andas tantos asideros, cuantos
-eran los ministros que las habian de llevar, todos
-los cuales salian embijados de negro, con unas
-cabelleras largas trenzadas por la mitad de ellas,
-con unas cintas blancas, y con unas vestiduras de
-librea del Idolo. Encima de aquellas andas ponian
-el personage de el Idolo sealado para este oficio,
-que ellos llamaban semejanza del Dios Tezcatlipca,
-y tomndolo en los hombros lo sacaban en pblico
-al pie de las gradas. Salian luego los mozos
-y mozas recogidas de aquel templo con una soga
-gruesa, torcida de sartales de maz tostado, y rodeando
-todas las andas con ella, ponian luego una
-sarta de lo mismo al cuello del Idolo, y en la cabeza
-una guirnalda: llambase la soga Toxctl, denotando
-la sequedad y esterilidad del tiempo. Salian
-los mozos rodeados con unas cortinas de red,
-y con guirnaldas y sartales de maz tostado: las
-mozas salian vestidas de nuevos atavos y aderezos
-con sartales de lo mismo los cuellos, y en las
-cabezas llevaban unas tiaras hechas de varillas das<span class="pagenum"><a name="Page_126" id="Page_126">[126]</a></span>
-cubiertas de aquel maz, emplumados los pies
-y los brazos, y las mejillas llenas de color. Sacaban
-asmismo muchos sartales de este maz tostado,
-y ponianselos los principales en las cabezas y
-cuellos, y en las manos unas flores. Despues de
-puesto el Idolo en sus andas tenia por todo aquel
-lugar gran cantidad de pencas de manguy, cuyas
-hojas son anchas y espinosas. Puestas las andas en
-los hombros de los sobredichos, llevbanlas en procesion
-por dentro del circuto del patio, llevando
-delante de s dos Sacerdotes con dos braseros
-incensarios incensando muy amenudo el Idolo y
-cada vez que echaban el incienso, alzaban el brazo,
-cuan alto podian, hcia el Idolo y hcia el Sol,
-dicindoles subiesen sus oraciones al Cielo, como
-subia aquel humo lo alto. Toda la dems gente
-que estaba en el patio, volvindose en rueda hcia
-la parte donde iba el Idolo, llevaban todos en las
-manos unas sogas de hilo de manguy nuevas de
-una braza, con un udo al cabo, y con aquellas se
-disciplinaban, dndose grandes golpes en las espaldas,
-de la manera que ac se disciplinan el Jueves
-Santo. Toda la cerca del patio y las almenas
-estaban llenas de ramos y flores, tan bien adornadas,
-y con tanta frescura, que causaban gran contento.
-Acabada esta procesion, volvian subir el
-Idolo su lugar, donde lo ponian: salia luego
-gran cuantidad de gente con flores aderezadas de<span class="pagenum"><a name="Page_127" id="Page_127">[127]</a></span>
-diversas maneras, y henchian el altar, y la pieza,
-y todo el patio de ellas, que parecia aderezo de
-monumento. Estas rosas ponian por sus manos los
-Sacerdotes, administrndoselas los mancebos del
-templo desde ac fuera, y quedbase aquel dia
-descubierto, y el aposento sin echar el velo. Esto
-hecho, salian todos ofrecer cortinas, cendales,
-joyas, piedras ricas, incienso, maderos resinosos,
-mazorcas de maz, codornices, y finalmente, todo
-lo que en semejantes solemnidades acostumbraban
-ofrecer. En la ofrenda de las codornices, que era
-de los pobres, usaban esta ceremonia, que las daban
-al Sacerdote, y tomndolas, las arrancaba las
-cabezas, y echbalas luego al pie del altar, adonde
-se desangrasen; y as hacan de todas las que ofrecian.
-Otras comidas y frutas ofrecia cada uno segun
-su posibilidad, las cuales eran al pie del altar
-de los Ministros del templo; y as ellos eran los
-que las alzaban, y llevaban los aposentos que all
-tenian. Hecha esta solemne ofrenda, base la gente
- comer sus lugares y casas, quedando la fiesta
-as suspensa hasta haber comido. Y este tiempo
-los mozos y mozas del templo, con los atavos referidos,
-se ocupaban en servir al Idolo de todo lo
-que estaba dedicado l para su comida, la cual
-guisaban otras mujeres, que habian hecho voto de
-ocuparse aquel dia en hacer la comida del Idolo,
-sirviendo all todo el dia. Y asi se venian todas las<span class="pagenum"><a name="Page_128" id="Page_128">[128]</a></span>
-que habian hecho voto, en amaneciendo, y ofrecanse
- los Prepsitos de el templo, para que les
-mandasen lo que habian de hacer, y hacanlo con
-mucha diligencia y cuidado. Sacaban despues tantas
-diferencias invenciones de manjares, que era
-cosa de admiracion. Hecha esta comida, y llegada
-la hora de comer, salian todas aquellas doncellas
-del templo en procesion, cada una con una cestica
-de pan en la una mano, y en la otra una escudilla
-de aquellos guisados: traan delante de s un viejo,
-que servia de Maestresala, con un hbito harto donoso.
-Vena vestido con una sobrepellz blanca,
-que le llegaba las pantorrillas, sobre un jubon sin
-mangas manera de sambenito, de cuero colorado:
-traa en lugar de mangas unas alas, y de ellas
-salian unas cintan anchas, de las cuales pendia en
-medio de las espaldas una calabaza mediana, que
-por unos agujerillos que tenia, estaba toda llena de
-flores, y dentro de ella diversas cosas de supersticion.
-Iba este viejo as ataviado, delante de todo el
-aparato, muy humilde, triste y cabizbajo, y en llegando
-al puesto, que era al pie de las gradas, haca
-una grande humillacion, y hacindose un
-lado, llegaban las mozas con la comida, banla
-poniendo en hilera, llegando una una con mucha
-reverencia. En habindola puesto, volvia el viejo
-guiarlas, y volvanse sus recogimientos. Acabadas
-ellas de entrar, salian los mozos y ministros de<span class="pagenum"><a name="Page_129" id="Page_129">[129]</a></span>
-aquel templo, y alzaban de all aquella comida, y
-metianla en los aposentos de las dignidades y de los
-Sacerdotes, los cuales habian ayunado cinco dias
-seguidos, comiendo sola una vez al dia, apartados
-de sus mugeres, y no salian de el templo aquellos
-cinco dias, azotndose reciamente con sogas,
-y comian de aquella comida divina (que as la
-llamaban) todo cuanto podian, de la cual ninguno
-era lcito comer sino ellos. En acabando todo
-el pueblo de comer, volvia recogerse en el patio
- celebrar y ver el fin de la fiesta, donde sacaban
-un esclavo, que habia representado el Idolo un
-ao, vestido, aderezado y honrado como el mismo
-Idolo, y hacindole todos reverencia le entregaban
- los Sacrificadores, que al mismo tiempo salian,
-y tomndole de pies y manos, el Papa le cortaba
-el pecho, y le sacaba el corazon, alzndolo
-en la mano todo lo que podia, y mostrndolo al
-Sol, y al Idolo, como ya queda referido. Muerto
-ste, que representaba al Idolo, llegbanse un
-lugar consagrado y diputado para el efecto, y salian
-los mozos y mozas con el aderezo sobredicho,
-donde tandoles las dignidades del templo, bailaban
-y cantaban puestos en rden junto al atambor;
-y todos los Seores ataviados con las insignias
-que los mozos traan, bailaban en cerco al
-derredor de ellos. En este dia no moria ordinariamente
-mas que este sacrificado, porque solamente<span class="pagenum"><a name="Page_130" id="Page_130">[130]</a></span>
-de cuatro cuatro aos morian otros con l, y
-cuando estos morian era el ao del Jubileo Indulgencia
-plenaria. Hartos ya de taer, comer y
-beber, puesta del Sol banse aquellas mozas sus
-retraimientos, y tomaban unos grandes platos de
-barro, y llenos de pan amasado con miel, cubiertos
-con unos fruteros labrados de calaveras y huesos
-de muertos cruzados, llevaban colacion al Idolo,
-y subian hasta el patio, que estaba antes de la
-puerta del oratorio, y ponindolo all, yendo su
-Maestresala delante, se bajaban por el mismo orden
-que lo habian llevado. Salian luego todos los
-mancebos puestos en rden, y con unas caas en
-las manos arremetan las gradas del templo,
-procurando llegar mas presto unos que otros
-los platos de la colacion. Y las dignidades del
-templo tenian cuenta de mirar al primero, segundo,
-tercero y cuarto, que llegaban, no haciendo
-caso de los demas, hasta que todos arrebataban
-aquella colacion, la cual llevaban como grandes
-reliquias. Hecho esto, los cuatro que primero llegaron,
-tomaban en medio las dignidades y ancianos
-del templo, y con mucha honra los metian en
-los aposentos, premindoles y dndoles muy buenos
-aderezos, y de all adelante los respetaban y
-honraban como hombres sealados. Acabada la
-presa de la colacion, y celebrada con mucho regocijo
-y gritera, todas aquellas mozas que habian<span class="pagenum"><a name="Page_131" id="Page_131">[131]</a></span>
-servido al Idolo y los mozos, les daban licencia
-para que se fuesen, y as se iban unas tras
-de otras. Al tiempo que ellas salian, estaban los
-muchachos de los Colegios y Escuelas la puerta
-del patio, todos con pelotas de juncia, y de yerbas
-en las manos, y con ellas las apedreaban, burlando
-y escarneciendo de ellas, como gente que se iba
-del servicio del Idolo. Iban con libertad de disponer
-de s su voluntad, y con esto se daba fin
-esta solemnidad.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<h2 class="p4"><a name="c530" id="c530">CAPTULO XXX</a></h2>
-
-<div class="chapter">
-
-<p class="pch"><i>De la fiesta de los Mercaderes que usaron los
-Cholutcas.</i></p>
-
-<p>Aunque se ha dicho harto del culto que los Mejicanos
-daban sus Dioses; pero porque el que se
-llamaba Quetzalcotl, y era Dios de gente rica,
-tenia particular veneracion y solemnidad, se dir
-aqu lo que de su fiesta refieren. Solemnizbase la<span class="pagenum"><a name="Page_132" id="Page_132">[132]</a></span>
-fiesta de este Idolo en esta forma: Cuarenta dias
-antes compraban los Mercaderes un esclavo bien
-hecho, sin mcula, ni seal alguna, as de enfermedad,
-como de herida golpe: ste le vestian con
-los atavios del mismo Idolo, para que le representase
-estos cuarenta dias; y antes que le vistiesen,
-le purificaban, lavndole dos veces en un lago,
-que llamaban de los Dioses; y despues de purificado,
-le vestian en la forma que el Idolo estaba
-vestido. Era muy reverenciado en estos cuarenta
-dias, por lo que representaba: enjaulbanle de noche,
-como queda dicho, porque no se fuese, y luego
-de maana lo sacaban de la jaula, y le ponian
-en lugar preeminente, y all le servian, dndole
-comer preciosas viandas. Despues de haber comido,
-ponanle sartales de flores al cuello, y muchos
-ramilletes en las manos: traa su guardia
-muy cumplida, con otra mucha gente que le acompaaba,
-y salian con l por la ciudad, el cual iba
-cantando y bailando por toda ella, para ser conocido
-por semejanza de su Dios; y en comenzando
- cantar, salian de sus casas las mugeres y nios
- saludarle y ofrecerle ofrendas como Dios.
-Nueve dias antes de la fiesta venian ante l dos
-viejos muy venerables de las dignidades del templo;
-y humillndose ante l, le decian con una voz
-muy humilde y baja: Seor, sabrs que de aqu
-nueve dias se te acaba el trabajo de bailar y cantar,<span class="pagenum"><a name="Page_133" id="Page_133">[133]</a></span>
-porque entonces has de morir; y l habia de
-responder, que fuese mucho de enhorabuena. Llamaban
- esta ceremonia Neylo Maxlt Ilztli, que
-quiere decir el apercibimiento; y cuando le apercibian,
-mirbanle con mucha atencion, si se entristecia,
- si bailaba con el contento que sola; y
-si no lo hacia con la alegra que ellos deseaban,
-hacian una supersticion asquerosa, y era, que iban
-luego y tomaban las navajas del sacrificio, y lavbanles
-la sangre humana que estaba en ellas pegada
-de los sacrificios pasados, y con aquellas lavazas,
-hacianle una bebida mezclada con otra de
-cacao, y dabnsela beber, porque decian, que
-haca tal operacion en l, que quedaba sin alguna
-memoria de lo que le habian dicho, y cuasi insensible,
-volviendo luego al ordinario canto; y aun
-dicen, que con este medio l mismo con mucha
-alegra se ofrecia morir, siendo hechizado con
-aquel brebage. La causa porque procuraban quitar
- ste la tristeza era, porque lo tenian por muy
-mal agero, y pronstico de algun gran mal. Llegado
-el dia de la fiesta, media noche, despues
-de haberle hecho mucha honra de msica incienso,
-tombanle los Sacrificadores, y sacrificaban al
-modo arriba dicho, haciendo ofrenda de su corazon
- la Luna; y despues arrojndolo al Idolo, dejando
-caer el cuerpo por las gradas del templo
-abajo, de donde lo alzaban los que le habian ofrecido,<span class="pagenum"><a name="Page_134" id="Page_134">[134]</a></span>
-que eran los Mercaderes, cuya fiesta era
-sta; y llevndolo la casa del mas principal, lo
-hacian aderezar en diferentes manjares, para celebrar
-en amaneciendo el banquete y comida de la
-fiesta, dando primero los buenos dias al Idolo, con
-un pequeo baile que hacian mientras amanecia,
-y se guisaba el sacrificado. Juntbanse despues
-todos los Mercaderes este banquete, especialmente
-los que tenian trato de vender y comprar
-esclavos, cuyo cargo era ofrecer cada ao un
-esclavo para la semejanza de su Dios. Era este
-Idolo de los mas principales de aquella tierra, como
-queda referido; y as el templo en que estaba
-era de mucha autoridad, el cual tenia sesenta gradas
-para subir l, y en la cumbre de ellas se formaba
-un patio de mediana anchura, muy curiosamente
-encalado: en medio de l habia una pieza
-grande y redonda manera de horno, y la entrada
-estrecha y baja, que para entrar era menester
-inclinarse mucho. Tenia este templo los aposentos
-que los demas, donde habia recogimiento de
-Sacerdotes, mozos y mozas, y de muchachos, como
-queda dicho, los cuales asistia solo un Sacerdote,
-que continuamente residia all, el cual era como
-semanero, porque puesto caso que habia de ordinario
-tres cuatro curas dignidades en cualquiera
-templo, servia cada uno una semana sin
-salir de all. El oficio del semanero de este templo,<span class="pagenum"><a name="Page_135" id="Page_135">[135]</a></span>
-despues de la doctrina de los mozos, era, que
-todos los dias, la hora que se pone el Sol, taa
-un grande atambor, haciendo seal con l, como
-nosotros usamos taer la oracion. Era tan grande
-este atambor, que su sonido ronco se oa por
-toda la ciudad; y en oyndolo, se ponian todos en
-tanto silencio, que parecia no haber hombre, desbaratndose
-los mercados, y recogindose la gente,
-con que quedaba todo en grande quietud y
-sosiego. Al alba, cuando ya amanecia, le volvia
- tocar, con que se daba seal de que ya amanecia;
-y as los caminantes y forasteros se aprestaban
-con aquella seal, para hacer sus viages, estando
-hasta entonces impedidos para poder salir
-de la ciudad. Este templo tenia un patio mediano,
-donde el dia de su fiesta se hacian grandes bailes
-y regocijos, y muy graciosos entremeses, para lo
-cual habia en medio de este patio un pequeo teatro
-de treinta pies en cuadro, curiosamente encalado,
-el cual enramaban y aderezaban para aquel
-dia, con toda la polica posible, cercndolo todo
-de arcos hechos de diversidad de flores y plumera,
-colgando trechos muchos pjaros, conejos,
-y otras cosas apacibles, donde, despues de haber
-comido, se juntaba toda la gente. Salian los representantes,
-y hacian entremeses, hacindose sordos,
-arromadizados, cojos, ciegos y mancos, viniendo
- pedir sanidad al Idolo: los sordos respondiendo<span class="pagenum"><a name="Page_136" id="Page_136">[136]</a></span>
-adefesios; y los arromadizados tosiendo: los cojos
-cojeando decian sus miserias y quejas, con que
-hacian reir grandemente al pueblo. Otros salian
-en nombre de las sabandijas: unos vestidos como
-escarabajos, y otros como sapos, y otros como
-lagartijas, &amp;c.; y encontrndose all, referian sus
-oficios; y volviendo cada uno por s, tocaban algunas
-flautillas, de que gustaban sumamente los
-oyentes, porque eran muy ingeniosas: fingian asimismo
-muchas mariposas y pjaros de muy diversos
-colores, sacando vestidos los muchachos
-del templo en aquestas formas, los cuales subindose
-en una arboleda, que all plantaban, los Sacerdotes
-del templo les tiraban con cebratanas,
-donde habia en defensa de los unos, y ofensa de
-los otros, graciosos dichos, con que entretenian los
-circunstantes; lo cual concludo, hacian un mitote
- baile con todos estos personages, y se conclua
-la fiesta; y esto acostumbraban hacer en las mas
-principales fiestas.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_137" id="Page_137">[137]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c531" id="c531">CAPTULO XXXI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Qu provecho se ha de sacar de la relacion
-de las supersticiones de los Indios.</i></p>
-
-<p>Baste lo referido para entender el cuidado que
-los Indios ponian en servir y honrar sus Idolos,
-y al Demonio, que es lo mismo; porque contar por
-entero lo que en esto hay, es cosa infinita, y de
-poco provecho; y aun de lo referido podr parecer
- algunos, que lo hay muy poco ninguno, y
-que es como gastar tiempo en leer las patraas
-que fingen los libros de Caballeras; pero estos, si
-lo consideran bien, hallarn ser muy diferente negocio,
-y que puede ser til para muchas cosas tener
-noticia de los ritos y ceremonias que usaron
-los Indios. Primeramente, en las tierras donde ello
-se us, no solo es til, sino del todo necesario, que
-los Cristianos y Maestros de la ley de Cristo sepan
-los errores y supersticiones de los antiguos, para
-ver si clara disimuladamente las usan tambien
-ahora los Indios; y para este efecto hombres graves
-y diligentes escribieron relaciones largas de lo<span class="pagenum"><a name="Page_138" id="Page_138">[138]</a></span>
-que averiguaron, y aun los Concilios Provinciales
-han mandado, que se escriban y estampen, como
-se hizo en Lima; y esto muy mas cumplidamente
-de lo que aqu va tratado. As que en tierras de
-Indios cualquier noticia que de aquesto se da los
-Espaoles, es importante para el bien de los Indios.
-Para los mismos Espaoles all y donde
-quiera puede servir esta narracion, de ser agradecidos
- Dios, nuestro Seor, dndole infinitas gracias
-por tan gran bien, como es habernos dado su
-santa ley, la cual toda es justa, toda limpia, toda
-provechosa; lo cual se conoce bien, cotejndola
-con las leyes de Satans, en que han vivido tantos
-desdichados. Tambien puede servir para conocer
-la soberbia, envidia, engaos y maas del Demonio
-con que los tiene cautivos, pues por una parte
-quiere imitar Dios, y tener competencias con
-l y con su santa ley; y por otra mezcla tantas
-vanidades y suciedades, y aun crueldades, como
-quien tiene por oficio estragar todo lo bueno y
-corromperlo. Finalmente, quien viere la ceguedad
-y tinieblas en que tantos tiempos han vivido Provincias
-y Reinos grandes, y que todava viven en
-semejantes engaos muchas gentes, y grande parte
-del mundo, no podr, si tiene pecho cristiano,
-dejar de dar gracias al altsimo Dios por los que
-ha llamado de tales tinieblas la admirable lumbre
-de su Evangelio, suplicando la inmensa caridad<span class="pagenum"><a name="Page_139" id="Page_139">[139]</a></span>
-del Criador las conserve y acreciente en su
-conocimiento y obediencia; y juntamente dolindose
-de los que todavia siguen el camino de su
-perdicion, instar al Padre de misericordia que les
-descubra los tesoros y riquezas de Jesu-Cristo, el
-cual con el Padre y con el Espritu Santo reina
-por todos los siglos. Amen.</p>
-
-<p class="pc4 lmid">FIN DEL QUINTO LIBRO</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_140" id="Page_140">[140]</a><br /><a name="Page_141" id="Page_141">[141]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<p class="pc4 elarge">LIBRO SEXTO<br />
-<span class="little">DE LA</span><br />
-<span class="reduct ls3"><b>HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS</b></span></p>
-
-<hr class="d6" />
-<hr class="d7" />
-
-<h2 class="p4"><a name="c601" id="c601">CAPTULO PRIMERO</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Que es falsa la opinion de los que tienen los
-Indios por hombres faltos de
-entendimiento.</i></p>
-
-<p>Habiendo tratado lo que toca la Religion que
-usaban los Indios, pretendo en este libro escribir
-de sus costumbres, polica y gobierno, para dos
-fines: el uno deshacer la falsa opinion, que comunmente
-se tiene de ellos, como de gente bruta y
-bestial, y sin entendimiento, tan corto, que apenas
-merece ese nombre: del cual engao se sigue
-hacerles muchos y muy notables agravios, sirvindose
-de ellos poco menos que de animales, y despreciando
-cualquier gnero de respeto que se les
-tenga. Que es tan vulgar y tan pernicioso engao,
-como saben bien los que con algun celo y consideracion
-han andado entre ellos, y visto y sabido<span class="pagenum"><a name="Page_142" id="Page_142">[142]</a></span>
-sus secretos y avisos, y juntamente el poco caso
-que de todos ellos hacen los que piensan que saben
-mucho, que son de ordinario los mas necios,
-y mas confiados de s. Esta tan perjudicial opinion
-no veo medio con que pueda mejor deshacerse,
-que con dar entender el rden y modo de
-proceder que estos tenian cuando vivian en su
-ley, en la cual, aunque tenian muchas cosas de
-brbaros y sin fundamento; pero habia tambien
-otras muchas dignas de admiracion, por las cuales
-se deja bien comprehender, que tienen natural
-capacidad para ser bien enseados, y aun en gran
-parte hacen ventaja muchas de nuestras Repblicas.
-Y no es de maravillar, que se mezclasen
-yerros graves, pues en los mas estirados de los
-Legisladores y Filsofos se hallan, aunque entren
-Licurgo y Platon en ellos. Y en las mas sabias Repblicas,
-como fueron la Romana y la Atheniense,
-vemos ignorancias dignas de risa, que cierto,
-si las Repblicas de los Mejicanos, y de los Incas,
-se refirieran en tiempos de Romanos Griegos,
-fueran sus leyes y gobierno estimado. Mas como
-sin saber nada de esto, entramos por la espada,
-sin oirles, ni entenderles, no nos parece que merecen
-reputacion las cosas de los Indios, sino
-como de caza habida en el monte, y trada para
-nuestro servicio y antojo. Los hombres mas curiosos
-y sabios que han penetrado y alcanzado sus<span class="pagenum"><a name="Page_143" id="Page_143">[143]</a></span>
-secretos, su estilo y gobierno antiguo, muy de
-otra suerte lo juzgan, maravillndose que hubiese
-tanto rden y razon entre ellos. De estos autores
-es uno Polo Ondegardo, quien comunmente
-sigo en las cosas de el Per: y en las
-materias de Mjico Juan de Tovar, Prebendado
-que fu de la Iglesia de Mjico, y ahora es Religioso
-de nuestra Compaia de Jesus, el cual por rden
-del Virey Don Martin Enriquez, hizo diligente
-y copiosa averiguacion de las historias antiguas
-de aquella nacion, sin otros autores graves, que
-por escrito de palabra me han bastantemente
-informado de todo lo que voy refiriendo. El otro
-fin que puede conseguirse con la noticia de las leyes,
-costumbres y polica de los Indios, es ayudarlos
-y regirlos por ellas mismas, pues en lo que
-no contradicen la Ley de Cristo y de su santa
-Iglesia, deben ser gobernados conforme sus fueros,
-que son como sus leyes municipales. Por cuya
-ignorancia se han cometido yerros de no poca importancia,
-no sabiendo los que juzgan, ni los que
-rigen, por donde han de juzgar y regir sus sbditos.
-Que demas de ser agravio y sinrazon que se
-les hace, es en gran dao por tenernos aborrecidos
-como hombres que en todo, as en lo bueno
-como en lo malo, les somos y hemos siempre sido
-contrarios.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_144" id="Page_144">[144]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c602" id="c602">CAPTULO II</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del modo de cmputo y Kalendario que usaban
-los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Comenzando, pues, por el repartimiento de los
-tiempos y cmputo que los Indios usaban, que es
-una de las mas notorias muestras de su ingenio y
-habilidad, dir primero, de qu manera contaban
-y repartian su ao los Mejicanos, y de sus meses
-y Kalendario, y de su cuenta de siglos edades.
-El ao dividian en diez y ocho meses: cada mes
-daban veinte dias, con que se hacen trescientos y
-sesenta dias, y los otros cinco que restan para
-cumplimiento del ao entero, no los daban mes
-ninguno, sino contbanlos por s, y llambanlos
-dias valdos, en los cuales no hacia la gente cosa
-alguna, ni acudian al templo, solo se ocupaban en
-visitarse unos otros perdiendo tiempo, y los
-Sacerdotes del templo cesaban de sacrificar. Los
-cuales dias cumplidos, volvian comenzar la cuenta
-de su ao, cuyo primer mes y principio era por
-Marzo, cuando comienza reverdecer la hoja,<span class="pagenum"><a name="Page_145" id="Page_145">[145]</a></span>
-aunque tomaban tres dias de Febrero, porque su
-primer dia del ao era veinte y seis de Febrero,
-como consta por el Kalendario suyo: en el cual est
-incorporado el nuestro con notable cuenta y artificio,
-hecho por los Indios antiguos, que conocieron
- los primeros Espaoles, el cual Kalendario yo
-v, y aun le tengo en mi poder, que es digno de considerar
-para entender el discurso y habilidad que
-tenian estos Indios Mejicanos. Cada uno de los
-diez y ocho meses que digo, tiene su nombre especial,
-y su pintura y seal propia: y comunmente
-se tomaba de la fiesta principal, que en aquel
-mes se hacia, de la diferencia que el ao va entonces
-causando. Y para todas sus fiestas tenian
-sus ciertos dias sealados en su Kalendario. Las
-semanas contaban de trece en trece dias, y cada
-dia sealaban con un cero redondo pequeo,
-multiplicando los ceros hasta trece, y luego volvian
- contar uno, dos, &amp;c. Partian tambien los
-aos de cuatro en cuatro signos, atribuyendo
-cada ao un signo. Estas eran cuatro figuras: la
-una de casa, la otra de conejo, la tercera de caa,
-la cuarta de pedernal; y as las pintaban, y por
-ellas nombraban el ao que corria, diciendo: A
-tantas casas, tantos pedernales de tal rueda,
-sucedi tal y tal cosa. Porque es de saber, que su
-rueda, que es como siglo, contenia cuatro semanas
-de aos, siendo cada una de trece, de suerte,<span class="pagenum"><a name="Page_146" id="Page_146">[146]</a></span>
-que eran por todos cincuenta y dos aos. Pintaban
-en medio un Sol, y luego salian de l en Cruz
-cuatro brazos lneas hasta la circunferencia de
-la rueda, y daban vuelta, de modo, que se divida
-en cuatro partes la circunferencia, y cada una de
-ellas iba con su brazo de la misma color, que eran
-cuatro diferentes, de verde, de azul, de colorado,
-de amarillo: y cada parte de stas tenia sus trece
-apartamientos, con su signo de casa, conejo,
-caa, pedernal, significando en cada uno su ao,
-y al lado pintaban lo sucedido en aquel ao. Y as
-v yo en el Kalendario que he dicho, sealado el
-ao que entraron los Espaoles en Mjico, con una
-pintura de un hombre vestido nuestro talle de
-colorado, que tal fu el hbito del primer Espaol,
-que envi Hernando Corts. Al cabo de los cincuenta
-y dos aos que se cerraba la rueda, usaban
-una ceremonia donosa, y era, que la ltima noche
-quebraban cuantas vasijas tenian, y apagaban
-cuantas lumbres habia, diciendo, que en una de
-las ruedas habia de fenecer el mundo, y que por
-ventura sera aquella en que se hallaban, y que
-pues se habia de acabar el mundo, no habian de
-guisar, ni comer, que para qu eran vasijas, ni
-lumbre, y as se estaban toda la noche, diciendo,
-que quiz no amanecera mas, velando con gran
-atencion todos para ver si amaneca. En viendo
-que vena el dia, tocaban muchos atambores, bocinas,<span class="pagenum"><a name="Page_147" id="Page_147">[147]</a></span>
-flautas y otros instrumentos de regocijo y
-alegra, diciendo, que ya Dios les alargaba otro
-siglo, que eran cincuenta y dos aos, y comenzaban
-otra rueda. Sacaban, el dia que amaneca para
-principio de otro siglo, lumbre nueva, y compraban
-vasos de nuevo, ollas, y todo lo necesario
-para guisar de comer, iban todos por lumbre
-nueva donde la sacaba el sumo Sacerdote, precediendo
-una solemnsima procesion en hacimiento
-de gracias, porque les habia amanecido, y prorogdoles
-otro siglo: ste era su modo de contar
-aos, meses, semanas y siglos.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_148" id="Page_148">[148]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c603" id="c603">CAPTULO III</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del modo de contar los aos y meses que usaron
-los Incas.</i></p>
-
-<p>En este cmputo de los Mejicanos, aunque hay
-mucha cuenta ingenio para hombres sin letras;
-pero parceme falta de consideracion no tener
-cuenta con las lunas, ni hacer distribucion de meses
-conforme ellas; en lo cual, sin duda, les hicieron
-ventaja los del Per, porque contaban cabalmente
-su ao de tantos dias como nosotros, y
-partanle en doce meses lunas, consumiendo los
-once dias que sobran de luna, segun escribe Polo,
-en los mismos meses. Para tener cierta y cabal la
-cuenta del ao, usaban esta habilidad, que en los
-cerros que estn al derredor de la ciudad del
-Czco (que era la Corte de los Reyes Incas, y
-juntamente el mayor santuario de sus Reinos, y
-como si dijsemos otra Roma) tenian puestos por
-su orden doce pilarejos, en tal distancia y postura,
-que en cada mes sealaba cada uno, donde salia
-el Sol, y donde se ponia. Estos llamaban Succanga;<span class="pagenum"><a name="Page_149" id="Page_149">[149]</a></span>
-y por all anunciaban las fiestas, y los tiempos
-de sembrar y coger, y lo demas. A estos pilares
-del Sol hacian ciertos sacrificios conforme su
-supersticion. Cada mes tenia su nombre propio y
-distinto, y sus fiestas especiales. Comenzaban el
-ao por Enero como nosotros; pero despues un
-Rey Inca, que llamaron Pachacto, que quiere
-decir reformador del tiempo, di principio al ao
-por Diciembre, mirando ( lo que se puede pensar)
-cuando el Sol comienza volver del ltimo punto
-de Capricornio, que es el trpico ellos mas propincuo.
-Cuenta cierta de bisiesto no se sabe que la tuviesen
-unos ni otros, aunque algunos dicen que s
-tenian. Las semanas que contaban los Mejicanos, no
-eran propiamente semanas, pues no eran de siete
-dias, ni los Incas hicieron esta division; y no es maravilla,
-pues la cuenta de la semana no es como la
-del ao por curso del Sol, ni como la del mes por
-el curso de la Luna, sino en los Hebreos por el
-rden de la creacion del mundo, que refiere Moysn<a name="FNanchor_43_43" id="FNanchor_43_43"></a><a href="#Footnote_43_43" class="fnanchor">[43]</a>,
-y en los Griegos y Latinos por el nmero
-de los siete Planetas, de cuyos nombres se nombran
-tambien los dias de la semana; pero para
-hombres sin libros ni letras, harto es, y aun demasiado,
-que tuviesen el ao, las fiestas y tiempos
-con tanto concierto y rden, como est dicho.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_150" id="Page_150">[150]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c604" id="c604">CAPTULO IV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Que ninguna nacion de Indios se ha descubierto
-que use de letras.</i></p>
-
-<p>Las letras se inventaron para referir y significar
-inmediatamente las palabras que pronunciamos,
-as como las mismas palabras y vocablos, segn
-el Filsofo<a name="FNanchor_44_44" id="FNanchor_44_44"></a><a href="#Footnote_44_44" class="fnanchor">[44]</a>, son seales inmediatamente de los
-conceptos y pensamientos de los hombres; y lo uno
-y lo otro (digo las letras y las voces) se ordenaron
-para dar entender las cosas: las voces los presentes:
-las letras los ausentes y futuros. Las seales
-que no se ordenan de prximo significar
-palabras sino cosas, no se llaman, ni son en realidad
-de verdad letras, aunque estn escritas; as
-como una imgen del Sol pintada no se puede
-decir que es escritura letras del Sol, sino pintura.
-Ni mas ni menos otras seales que no tienen
-semejanza con la cosa, sino solamente sirven para
-memoria, porque el que las invent, no las orden<span class="pagenum"><a name="Page_151" id="Page_151">[151]</a></span>
-para significar palabras, sino para denotar aquella
-cosa: estas tales seales no se dicen, ni son propiamente
-letras ni escritura, sino cifras memoriales,
-como las que usan los Esferistas Astrlogos,
-para denotar diversos signos planetas de
-Marte, de Venus, de Jpiter, &amp;c., son cifra, y no
-letras, porque por cualquier nombre que se llame
-Marte, igualmente lo denota al Italiano, al Francs
-y al Espaol; lo cual no hacen las letras, que aunque
-denoten las cosas, es mediante las palabras, y
-as no las entienden, sino los que saben aquella
-lengua: <i>verbi gratia</i>, est escrita esta palabra <i>Sol</i>,
-no percibe el Griego ni el Hebreo qu significa,
-porque ignora el mismo vocablo latino; de manera,
-que escritura y letras solamente las usan los
-que con ellas significan vocablos; y si inmediatamente
-significan las mismas cosas, no son ya letras,
-ni escrituras, sino pintura y cifras. De aqu se sacan
-dos cosas bien notables, la una es, que la memoria
-de historias y antigedad puede permanecer
-en los hombres por una de tres maneras; por
-letras y escritura, como lo usan los Latinos, Griegos
-y Hebreos, y otras muchas naciones; por
-pintura, como cuasi en todo el mundo se ha usado,
-pues como se dice en el Concilio Niceno segundo,
-la pintura es libro para los idiotas que no saben
-leer; por cifras caractres, como el guarismo
-significa los nmeros de ciento, de mil, y los<span class="pagenum"><a name="Page_152" id="Page_152">[152]</a></span>
-demas, sin significar esta palabra ciento, ni la otra
-mil: el otro notable que se infiere es el que en este
-capitulo se ha propuesto; es saber, que ninguna
-nacion de Indios, que se ha descubierto en nuestros
-tiempos, usa de letras, ni escritura, sino de las
-otras dos maneras, que son imgenes figuras; y
-entiendo esto, no solo de los Indios del Per y de
-los de Nueva-Espaa, sino en parte tambien de
-los Japones y Chinos; y aunque parecer algunos
-muy falso lo que digo, por haber tanta relacion
-de las grandes libreras y estudios de la China
-y del Japon, y de sus chapas, provisiones y
-cartas; pero es muy llana verdad, como se entender
-en el discurso siguiente.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_153" id="Page_153">[153]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c605" id="c605">CAPTULO V</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De gnero de letras y libros que usan
-los Chinos.</i></p>
-
-<p>Las escrituras que usan los Chinos, piensan muchos,
-y aun es comn opinion, que son letras como
-las que usamos en Europa, quiero decir, que con
-ellas se puedan escribir palabras razones, y que
-solo difieren de nuestras letras y escritura en ser
-sus caractres de otra forma, como difieren los
-Griegos de los Latinos, y los Hebreos y Caldeos;
-y por la mayor parte no es as, porque ni tienen
-alfabeto, ni escriben letras, ni es la diferencia de
-caractres, sino en que principalmente su escribir
-es pintar cifrar, y sus letras no significan partes
-de dicciones como las nuestras, sino son figuras
-de cosas, como de Sol, de fuego, de hombre, de
-mar, y as de lo dems. Prubase esto evidentemente,
-porque siendo las lenguas que hablan los
-Chinos, innumerables, y muy diferentes entre s,
-sus escrituras y chapas igualmente se leen y entienden
-en todas lenguas, como nuestros nmeros<span class="pagenum"><a name="Page_154" id="Page_154">[154]</a></span>
-de guarismo igualmente se entienden en Francs
-y Espaol, y en Arbigo; porque esta figura 8,
-donde quiera dice ocho, aunque ese nmero el
-Francs le llama de una suerte, y el Espaol de
-otra. De aqu es, que como las cosas son en s innumerables,
-las letras figuras que usan los Chinas,
-para denotarlas, son cuasi infinitas, porque el
-que ha de leer escribir en la China, como los
-Mandarines hacen, ha de saber, por lo menos,
-ochenta y cinco mil figuras letras; y los que han
-de ser perfectos en esta lectura ciento y veinte y
-tantas mil. Cosa prodigiosa, y que no fuera creble,
-si no lo dijeran personas tan dignas de f,
-como lo son los Padres de nuestra Compaia, que
-estan all actualmente aprendiendo su lengua y
-escritura; y ha mas de diez aos que de noche y
-de dia estudian en esto con inmortal trabajo, que
-todo lo vence la caridad de Cristo y deseo de la
-salvacion de las almas. Esta misma es la causa
-porque en la China son tan estimados los letrados,
-como de cosa tan dificil; y solos ellos tienen oficios
-de Mandarines, Gobernadores, Jueces y Capitanes;
-y as es grande el cuidado de los padres
-en que sus hijos aprendan leer y escribir. Las
-Escuelas donde esto aprenden los nios mozos,
-son muchas y ciertas, y el Maestro de dia en ellas,
-y sus padres de noche en casa, les hacen estudiar
-tanto, que traen los ojos gastados, y les azotan<span class="pagenum"><a name="Page_155" id="Page_155">[155]</a></span>
-muy menudo con caas, aunque no de aquellas
-rigurosas con que azotan los malhechores: sta
-llaman la lengua Mandarina, que ha menester la
-edad de un hombre para aprenderse; y es de advertir,
-que aunque la lengua en que hablan los
-Mandarines, es una, y diferente de las vulgares,
-que son muchas, y all se estudia como ac la Latina
- Griega, y solo la saben los letrados que estn
-por toda la China; pero lo que se escribe en ella,
-en todas las lenguas se entiende, porque aunque
-las Provincias no se entienden de palabra unas
-otras, mas por escrito s, porque las letras figuras
-son unas mismas para todos, y significan lo
-mismo; mas no tienen el mismo nombre, ni prolacion,
-porque, como he dicho, son para denotar
-cosas, y no palabras, as como en el ejemplo
-de los nmeros de guarismo que puse, se
-puede facilmente entender. De aqu tambien procede,
-que siendo los Japones y Chinas naciones y
-lenguas tan diferentes, leen y entienden los unos
-las escrituras de los otros; y si hablasen lo que
-leen escriben, poco ni mucho no se entenderian.
-Estas, pues, son las letras y libros que usan los
-Chinos tan afamados en el mundo; y sus impresiones
-son grabando una tabla de las figuras que
-quieren imprimir, y estampando tantos pliegos
-como quieren, en la misma forma que ac estampamos
-imgenes, grabando el cobre madera;<span class="pagenum"><a name="Page_156" id="Page_156">[156]</a></span>
-mas preguntar cualquier hombre inteligente, como
-pueden significar sus conceptos por unas mismas
-figuras, porque no se puede con una misma figura
-significar la diversidad que cerca de la cosa se
-concibe, como es decir, que el Sol calienta, que
-mir al Sol, que el dia es del Sol: finalmente,
-los casos, conjunciones y artculos que tienen muchas
-lenguas y escrituras, cmo es posible denotarlos
-por unas mismas figuras? esto se responde,
-que con diversos puntos, rasgos y posturas hacen
-toda esa variedad de significacion. Mas dificultad
-tiene entender, como pueden escribir en su lengua
-nombres propios, especialmente de extranjeros,
-pues son cosas que nunca vieron, ni pudieron inventar
-figura para ellos: yo quise hacer experiencia
-de esto hallndome en Mjico con unos Chinas,
-y ped que escribiesen en su lengua esta proposicion:
-Josef de Acosta ha venido del Per,
-otra semejante; y el China estuvo gran rato pensando,
-y al cabo escribi, y despues l y otro leyeron
-en efecto la misma razon, aunque en el
-nombre propio algun tanto variaban; porque usan
-de este artificio, tomando el nombre propio, y
-buscan alguna cosa en su lengua con que tenga
-semejanza aquel nombre, y ponen la figura de
-aquella cosa; y como es dificil en tantos nombres
-hallar semejanza de cosas, y sonido de su lengua,
-as les es muy trabajoso escribir los tales nombres:<span class="pagenum"><a name="Page_157" id="Page_157">[157]</a></span>
-tanto, que nos decia el Padre Alonso Sanchez, que
-el tiempo que anduvo en la China, trayndole en
-tantos Tribunales, de Mandarin en Mandarin para
-escribirle su nombre en aquellas chapas, que ellos
-usan, estaban gran rato, y al cabo salan con nombrarle
- su modo, en un modo ridculo que
-apenas acertaban con l. Este es el modo de letras
-y escritura que usan los Chinos. El de los Japones
-es muy semejante ste, aunque de los Seores
-Japones que estuvieron en Europa afirman,
-que escribian fcilmente en su lengua cualquiera
-cosa, aunque fuesen de nombres propios de ac, y
-me mostraron algunas escrituras suyas, por donde
-parece que deben de tener algun gnero de letras,
-aunque lo mas de su escritura debe de ser por
-caractres y figuras, como est dicho de los
-Chinos.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_158" id="Page_158">[158]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c606" id="c606">CAPTULO VI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De las Universidades y Estudios de la China.</i></p>
-
-<p>De Escuelas mayores y Universidades de Filosofa
-y otras ciencias naturales, los Padres de la
-Compaa que han estado all, dicen, que no las
-vieron, ni pueden creer que las haya, y que todo
-su estudio es de la lengua Mandarin, que es dificilsima
-y amplsima, como est referido. Lo que
-tambien estudian son cosas que hay en esta lengua,
-que son historias, sectas, leyes civiles, moralidad
-de proverbios, fbulas y otras muchas composiciones:
-y los grados que hay son en estos estudios
-de su lengua y leyes. De las ciencias divinas
-ningun rastro tienen: de las naturales no mas
-que algun rastro, con muy poco, ningun mtodo,
-ni arte, sino proposiciones sueltas, segun es
-mayor menor el ingenio y estudio de cada uno;
-en las Matemticas por experiencia de los movimientos
-y estrellas, y en la Medicina por conocimiento
-de yerbas, de que usan mucho, y hay muchos
-que curan. Escriben con pinceles: tienen muchos<span class="pagenum"><a name="Page_159" id="Page_159">[159]</a></span>
-libros de mano, y muchos impresos, todos
-mal aliados. Son grandes representantes, y hcenlo
-con grande aparato de tablado, vestidos,
-campanas y atambores, y voces sus tiempos.
-Refieren Padres haber visto comedia de diez
-doce dias con sus noches, sin faltar gente en el tablado,
-ni quien mire: van saliendo personages y
-escenas diferentes, y mientras unos representan,
-otros duermen comen. Tratan en estas comedias
-cosas morales, y de buen ejemplo; pero envueltas
-en otras notables de gentilidad. Esto es en suma
-lo que los nuestros refieren de las letras y ejercicios
-de ellas de la China, que no se puede negar
-sea de mucho ingenio y habilidad. Pero todo ello
-es de muy poca substancia, porque en efecto toda
-la ciencia de los Chinos viene parar en saber
-escribir y leer no mas, porque ciencias mas altas
-no las alcanzan; y el mismo escribir y leer no es
-verdadero escribir y leer, pues no son letras las suyas,
-que sirvan para palabras, sino figurillas de innumerables
-cosas, que con infinito trabajo y tiempo
-prolijo se alcanzan; y al cabo de toda su ciencia
-sabe mas un Indio del Per de Mjico, que ha
-aprendido leer y escribir, que el mas sabio Mandarin
-de ellos, pues el Indio con veinte y cuatro
-letras que sabe escribir y juntar, escribir, y leer
-todos cuantos vocablos hay en el mundo, y el
-Mandarin con sus cien mil letras estar muy dudoso<span class="pagenum"><a name="Page_160" id="Page_160">[160]</a></span>
-para escribir cualquier nombre propio de
-Martin Alonso, y mucho menos podr escribir
-los nombres de cosas que no conoce, porque en
-resolucion el escribir de la China es gnero de
-pintar cifrar.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c607" id="c607">CAPTULO VII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del modo de letras y escritura que usaron
-los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Hllase en las naciones de la Nueva-Espaa
-gran noticia y memoria de sus antiguallas. Y queriendo
-yo averiguar en qu manera podian los Indios
-conservar sus historias y tantas particularidades,
-entend, que aunque no tenian tanta curiosidad
-y delicadeza como los Chinos y Japones, todava
-no les faltaba algun gnero de letras y libros,
-con que su modo conservaban las cosas de
-sus mayores. En la Provincia de Yucatn, donde
-es el Obispado que llaman de Honduras, habia
-unos libros de hojas su modo encuadernados <span class="pagenum"><a name="Page_161" id="Page_161">[161]</a></span>
-plegados, en que tenian los Indios sabios la distribucion
-de sus tiempos, y conocimiento de planetas
-y animales, y otras cosas naturales, y sus
-antiguallas; cosa de grande curiosidad y diligencia.
-Parecile un Doctrinero, que todo aquello
-debia de ser hechizos y arte mgica, y porfi, que
-se habian de quemar, y quemronse aquellos libros,
-lo cual sintieron despues no solo los Indios, sino
-Espaoles curiosos, que deseaban saber secretos
-de aquella tierra. Lo mismo ha acaecido en otras
-cosas, que pensando los nuestros que todo es supersticion,
-han perdido muchas memorias de cosas
-antiguas y ocultas, que pudieran no poco aprovechar.
-Esto sucede de un celo necio, que sin saber,
-ni aun querer saber las cosas de los Indios, carga
-cerrada dicen, que todas son hechiceras, y que
-stos son todos unos borrachos, que qu pueden
-saber, ni entender? Los que han querido con buen
-modo informarse de ellos, han hallado muchas
-cosas dignas de consideracion. Uno de los de
-nuestra Compaia de Jesus, hombre muy prctico
-y diestro, junt en la Provincia de Mjico los
-ancianos de Tuscuco, y de Tulla, y de Mjico, y
-confiri mucho con ellos, y le mostraron sus libreras,
-y sus historias y kalendarios; cosa mucho de
-ver. Porque tenian sus figuras y geroglficos con
-que pintaban las cosas en esta forma, que las
-cosas que tenian figuras las ponian con sus propias<span class="pagenum"><a name="Page_162" id="Page_162">[162]</a></span>
-imgenes, y para las cosas que no habia imgen
-propia, tenian otros caractres significativos de
-aquello, y con este modo figuraban cuanto querian,
-y para memoria del tiempo en que acaecia cada
-cosa, tenian aquellas ruedas pintadas, que cada
-una de ellas tenia un siglo, que eran cincuenta y
-dos aos, como se dijo arriba; y al lado de
-estas ruedas, conforme al ao en que sucedian
-cosas memorables, las iban pintando con las
-figuras y caractres que he dicho, como con
-poner un hombre pintado con un sombrero y
-sayo colorado en el signo de caa, que corra entonces,
-sealaron el ao que entraron los Espaoles
-en su tierra, y as de los dems sucesos; pero
-porque sus figuras y caractres no eran tan suficientes
-como nuestra escritura y letras, por eso no
-podian concordar tan puntualmente en las palabras,
-sino solamente en lo substancial de los conceptos.
-Mas porque tambien usan referir de coro
-arengas y parlamentos que hacian los oradores y
-retricos antiguos, y muchos cantares que componian
-sus potas, lo cual era imposible aprenderse
-por aquellos geroglficos y caractres. Es de
-saber, que tenian los Mejicanos grande curiosidad
-en que los muchachos tomasen de memoria los
-dichos parlamentos y composiciones, y para esto
-tenian Escuelas, y como Colegios Seminarios,
-adonde los ancianos enseaban los mozos stas<span class="pagenum"><a name="Page_163" id="Page_163">[163]</a></span>
-y otras muchas cosas, que por tradicion se conservan
-tan enteras, como si hubiera escritura de
-ellas. Especialmente las naciones famosas hacian
-los muchachos que se imponian para ser retricos,
-y usar oficio de oradores, que las tomasen palabra
-por palabra; y muchas de stas, cuando vinieron
-los Espaoles, y les ensearon escribir y
-leer nuestra lengua, los mismos Indios las escribieron,
-como lo testifican hombres graves, que las
-leyeron; y esto se dice, porque quien en la historia
-Mejicana leyere semejantes razonamientos largos
-y elegantes, creer fcilmente que son inventados
-de los Espaoles, y no realmente referidos
-de los Indios; mas entendida la verdad, no dejar
-de dar el crdito que es razon sus historias.
-Tambien escribieron su modo por imgenes y
-caractres los mismos razonamientos; y yo he visto,
-para satisfacerme en esta parte, las oraciones
-del Pater noster, Ave Mara, Smbolo y la Confesion
-general en el modo dicho de Indios, y cierto
-se admirar cualquiera que lo viere, porque para
-significar aquella palabra: yo pecador me confieso,
-pintan un Indio hincado de rodillas los pies
-de un Religioso, como que se confiesa; y luego
-para aquella: Dios Todopoderoso, pintan tres
-caras con sus coronas al modo de la Trinidad; y
-la gloriosa Virgen Mara, pintan un rostro de nuestra
-Seora, y medio cuerpo con un nio; y San<span class="pagenum"><a name="Page_164" id="Page_164">[164]</a></span>
-Pedro y San Pablo, dos cabezas con coronas, y
-unas llaves, y una espada, y este modo va toda
-la Confesion escrita por imgenes; y donde faltan
-imgenes, ponen caractres, como: en que pequ,
-&amp;c, de donde se podr colegir la viveza de los
-ingenios de estos Indios, pues este modo de escribir
-nuestras oraciones y cosas de la F, ni se lo
-ensearon los Espaoles, ni ellos pudieran salir
-con l, si no hicieran muy particular concepto de
-lo que les enseaban. Por la misma forma de
-pinturas y caractres v en el Per escrita la confesion
-que de todos sus pecados un Indio traa
-para confesarse, pintando cada uno de los diez
-Mandamientos por cierto modo; y luego all haciendo
-ciertas seales como cifras, que eran los
-pecados que habia hecho contra aquel mandamiento.
-No tengo duda, que si muchos de los muy
-estirados Espaoles les dieran cargo de hacer
-memoria de cosas semejantes, por via de imgenes
-y seales, que en un ao no acertran, ni aun
-quiz en diez.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_165" id="Page_165">[165]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c608" id="c608">CAPTULO VIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los memoriales y cuentas que usaron los Indios
-del Per.</i></p>
-
-<p>Los Indios del Per, antes de venir Espaoles,
-ningun gnero de escritura tuvieron, ni por letras,
-ni caractres cifras, figurillas, como los de la
-China, y los de Mjico; mas no por eso conservaron
-menos la memoria de sus antiguallas, ni tuvieron
-menos su cuenta para todos los negocios de
-paz, guerra y gobierno, porque en la tradicion de
-unos otros fueron muy diligentes, y como cosa
-sagrada recibian y guardaban los mozos lo que sus
-mayores les referian, y con el mismo cuidado lo
-enseaban sus sucesores. Fuera de esta diligencia,
-suplian la falta de escritura y letras, parte
-con pinturas como los de Mjico, aunque las del
-Per eran muy groseras y toscas; parte, y lo mas,
-con quipos. Son quipos unos memoriales registros
-hechos de ramales, en que diversos udos y
-diversas colores significan diversas cosas. Es increble
-lo que en este modo alcanzaron, porque<span class="pagenum"><a name="Page_166" id="Page_166">[166]</a></span>
-cuanto los libros pueden decir de historias, leyes,
-ceremonias y cuentas de negocios, todo eso suplen
-los quipos tan puntualmente, que admira. Habia
-para tener estos quipos memoriales oficiales diputados,
-que se llaman hoy dia Quipo camyo,
-los cuales eran obligados dar cuenta de cada
-cosa, como los Escribanos pblicos ac, y as se
-les habia de dar entero crdito; porque para diversos
-gneros, como de guerra, de gobierno, de
-tributos, de ceremonias, de tierras, habia diversos
-quipos ramales; y en cada manojo de estos tantos
-udos, udicos hilillos atados, unos colorados,
-otros verdes, otros azules, otros blancos, y
-finalmente tantas diferencias, que as como nosotros
-de veinte y cuatro letras, guisndolas en diferentes
-maneras, sacamos tanta infinidad de vocablos,
-as stos de sus udos y colores sacaban
-innumerables significaciones de cosas. Es esto de
-manera, que hoy dia acaece en el Per cabo de
-dos y tres aos, cuando van tomar residencia
-un Corregidor, salir los Indios con sus cuentas
-menudas y averiguadas, pidiendo, que en tal pueblo,
-le dieron seis huevos, y no los pag, y en tal
-casa una gallina, y all dos haces de yerba para
-sus caballos, y no pag sino tantos tomines y queda
-debiendo tantos; y para todo esto hecha la averiguacion
-all al pi de la obra con cuantidad de
-udos y manojos de cuerdas, que dan por testigos<span class="pagenum"><a name="Page_167" id="Page_167">[167]</a></span>
-y escritura cierta. Yo v un manojo de estos hilos,
-en que una India traa escrita una confesion general
-de toda su vida, y por ellos se confesaba,
-como yo lo hiciera por papel escrito; y aun pregunt
-de algunos hilillos, que me parecieron algo
-diferentes, y eran ciertas circunstancias que requeria
-el pecado para confesarle enteramente. Fuera
-de estos quipos de hilo tienen otros de pedrezuelas,
-por donde puntualmente aprenden las palabras
-que quieren tomar de memoria; y es cosa de ver
- viejos ya caducos con una rueda hecha de pedrezuelas
-aprender el Padre nuestro, y con otra
-el Ave Maria, y con otra el Credo, y saber cual
-piedra es: que fu concebido de Espritu Santo, y
-cual: que padeci debajo del poder de Poncio Pilato,
-y no hay mas que verlos enmendar cuando
-yerran, y toda la enmienda consiste en mirar sus
-pedrezuelas, que m, para hacerme olvidar
-cuanto s de coro, me bastra una rueda de aquellas.
-De stas suele haber no pocas en los cimenterios
-de las Iglesias para este efecto; pues verles
-otra suerte de quipos, que usan de granos de maz,
-es cosa que encanta; porque una cuenta muy embarazosa,
-en que tendr un muy buen contador
-que hacer por pluma y tinta, para ver como les
-cabe entre tantos, tanto de contribucion, sacando
-tanto de all, y aadiendo tanto de ac, con otras
-cien retartalillas, tomarn estos Indios sus granos,<span class="pagenum"><a name="Page_168" id="Page_168">[168]</a></span>
-y pondrn uno aqu, tres all, ocho no s donde;
-pasarn un grano de aqu, trocarn tres de all, y
-en efecto ellos salen con su cuenta hecha puntualsimamente
-sin errar un tilde; y mucho mejor se
-saben ellos poner en cuenta y razon de lo que
-cabe cada uno de pagar dar, que sabremos
-nosotros drselo por pluma y tinta averiguado.
-Si esto no es ingenio, y si estos hombres
-son bestias, jzguelo quien quisiere, que
-lo que yo juzgo de cierto es, que en aquello que
-se aplican, nos hacen grandes ventajas.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c609" id="c609">CAPTULO IX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del rden que guardan en sus escrituras
-los Indios.</i></p>
-
-<p>Bien es aadir lo que hemos notado de escrituras
-de Indios, que su modo no era escribir renglon
-seguido, sino de alto abajo, la redonda.
-Los Latinos y Griegos escribieron de la parte izquierda<span class="pagenum"><a name="Page_169" id="Page_169">[169]</a></span>
- la derecha, que es el comun y vulgar
-modo que usamos. Los Hebreos al contrario, de
-la derecha comienzan hcia la izquierda; y as sus
-libros tienen el principio donde los nuestros acaban.
-Los Chinos no escriben, ni como los Griegos,
-ni como los Hebreos, sino de alto abajo; porque
-como no son letras, sino dicciones enteras, que
-cada una figura carcter significa una cosa, no
-tienen necesidad de trabar unas partes con otras,
-y as pueden escribir de arriba abajo. Los de Mjico,
-por la misma razon, no escribian en renglon
-de un lado otro, sino al revs de los Chinos, comenzando
-de abajo, iban subiendo, y de esta suerte
-iban en la cuenta de los dias, y de lo dems
-que notaban; aunque cuando escribian en sus ruedas
- signos, comenzaban de en medio, donde
-pintaban al Sol, y de all iban subiendo por sus
-aos hasta la vuelta de la rueda. Finalmente,
-todas cuatro diferencias se hallan en escrituras:
-unos escriben de la derecha la izquierda: otros
-de la izquierda la derecha: otros de arriba abajo:
-otros de abajo arriba, que tal es la diversidad de
-los ingenios de los hombres.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_170" id="Page_170">[170]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c610" id="c610">CAPTULO X</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Cmo enviaban los Indios sus mensageros.</i></p>
-
-<p>Por acabar lo que toca esto de escribir, podr
-con razon dudar alguno, cmo tenian noticia de
-todos sus Reinos, que eran tan grandes, los Reyes
-de Mjico y del Per; qu modo de despacho
-daban negocios que ocurrian su Corte, pues
-no tenian letras, ni escribian cartas: esta duda
-se satisface con saber, que de palabra, y por pintura
- memoriales se les daba muy menudo razon
-de todo cuanto se ofreca. Para este efecto
-habia hombres de grandsima ligereza, que servian
-de correos, que iban y venian, y desde muchachos
-los criaban en ejercicio de correr, y procuraban
-fuesen muy alentados, de suerte que pudiesen
-subir una cuesta muy grande corriendo sin
-cansarse; y as daban premio en Mjico los tres
- cuatro primeros, que subian aquella larga escalera
-del templo, como se ha dicho en el libro precedente:
-y en el Cuzco los muchachos orejones en<span class="pagenum"><a name="Page_171" id="Page_171">[171]</a></span>
-la solemne fiesta del Capacryme subian porfia
-el cerro de Yanacuri; y generalmente ha sido y
-es entre Indios muy usado ejercitarse en correr.
-Cuando era caso de importancia, llevaban los
-Seores de Mjico pintado el negocio de que les
-querian informar, como lo hicieron cuando aparecieron
-los primeros navos de Espaoles, y cuando
-fueron tomar Toponchan. En el Per hubo
-una curiosidad en los correos extraa, porque tenia
-el Inca en todo su Reino puestas postas correos,
-que llaman all Chasqus, de los cuales se
-dir en su lugar.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_172" id="Page_172">[172]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c611" id="c611">CAPTULO XI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del gobierno y Reyes que tuvieron.</i></p>
-
-<p>Cosa es averiguada, que en lo que muestran
-mas los brbaros su barbarismo, es en el gobierno
-y modo de mandar; porque cuanto los hombres
-son mas llegados razon, tanto es mas humano y
-menos soberbio el gobierno, y los que son Reyes y
-Seores se allanan y acomodan mas sus vasallos,
-conocindolos por iguales en naturaleza, inferiores
-en tener menor obligacion de mirar por el bien
-pblico; mas entre los brbaros todo es al revs,
-porque es tirnico su gobierno, y tratan sus sbditos
-como bestias, y quieren ser ellos tratados como
-Dioses. Por esto muchas naciones y gentes de Indios
-no sufren Reyes ni Seores absolutos, sino viven
-en behetria; y solamente para ciertas cosas,
-mayormente de guerra, crian Capitanes y Prncipes,
- los cuales, durante aquel ministerio, obedecen,
-y despues se vuelven sus primeros oficios.
-De esta suerte se gobierna la mayor parte de este<span class="pagenum"><a name="Page_173" id="Page_173">[173]</a></span>
-nuevo orbe, donde no hay Reinos fundados, ni
-Repblicas establecidas, ni Prncipes Reyes perpetuos
-y conocidos, aunque hay algunos Seores,
-y principales, que son como caballeros aventajados
-al vulgo de los dems. De esta suerte pasa en
-toda la tierra de Chile, donde tantos aos se han
-sustentado contra Espaoles los Araucanos, los de
-Tucapel y otros. As fu todo lo del nuevo Reino
-de Granada, lo de Guatemala, las Islas, toda la
-Florida, el Brasil y Luzn, y otras tierras grandsimas,
-excepto que en muchas de ellas es aun
-mayor el barbarismo, porque apenas conocen cabeza,
-sino todos de comun mandan y gobiernan,
-donde todo es antojo, violencia, sinrazon y desrden,
-y el que mas puede, ese prevalece y manda.
-En la India Oriental hay Reinos amplios y
-muy fundados, como el de Siam, el de Bisnaga
-y otros, que juntan ciento doscientos mil hombres
-en campo, cuando quieren; y sobre todo en
-la grandeza y poder del Reino de la China, cuyos
-Reyes, segun ellos refieren, han durado ms de
-dos mil aos, por el gran gobierno que tienen.
-En la India Occidental solamente se han descubierto
-dos Reinos Imperios fundados, que es el
-de los Mejicanos en la Nueva-Espaa, y el de los
-Incas en el Per; y no sabra yo decir facilmente
-cual de stos haya sido mas poderoso Reino,
-porque en edificios y grandeza de Corte, excedia<span class="pagenum"><a name="Page_174" id="Page_174">[174]</a></span>
-el Motezuma los del Per: en tesoros,
-riqueza y grandeza de Provincias excedian los
-Incas los de Mjico: en antigedad era mas
-antiguo el Reino de los Incas, aunque no mucho:
-en hechos de armas y victorias parceme
-haber sido iguales. Una cosa es cierta, que en buen
-rden y polica hicieron estos dos Reinos gran
-ventaja todos los demas Seoros de Indios que
-se han descubierto en aquel nuevo mundo, como
-en poder y riqueza, y mucho mas en supersticion
-y culto de sus Idolos la hicieron, siendo muy semejantes
-en muchas cosas: en una eran bien diferentes,
-que en los Mejicanos la sucesion del Reino
-era por eleccion, como el Imperio Romano, y
-en los del Per era por herencia y sangre, como
-los Reinos de Espaa y Francia. De estos dos gobiernos
-(como de lo mas principal y mas conocido
-de los Indios) se tratar lo que pareciere hacer
-al propsito, dejando muchas menudencias y prolijidades,
-que no importan.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_175" id="Page_175">[175]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c612" id="c612">CAPTULO XII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del gobierno de los Reyes Incas del Per.</i></p>
-
-<p>Muerto el Inca que reinaba en el Per, sucedia
-su hijo legtimo, y tenian por tal el que habia nacido
-de la muger principal del Inca, la cual llamaban
-Coya; y sta, desde uno que se llam Inca
-Yupngui, era hermana suya, porque los Reyes
-tenian por punto casarse con sus hermanas; y aunque
-tenian otras mugeres mancebas, la sucesion
-en el Reino era del hijo de la Coya. Verdad es,
-que cuando el Rey tenia hermano legtimo, antes
-de suceder el hijo, suceda el hermano, y tras ste,
-el sobrino de ste, hijo del primero; y la misma
-rden de sucesion guardaban los Cracas y Seores
-en las haciendas y cargos. Hacanse con el difunto
-infinitas ceremonias y exequias su modo excesivas.
-Guardaban una grandeza, que lo es grande,
-y es, que ningun Rey que entraba reinar de nuevo,
-heredaba cosa alguna de la vajilla, tesoros y
-haciendas del antecesor, sino que habia de poner<span class="pagenum"><a name="Page_176" id="Page_176">[176]</a></span>
-casa de nuevo, y juntar plata y oro, y todo lo dems
-de por s, sin llegar lo del difunto; lo cual
-todo se dedicaba para su adoratorio guca, y
-para gastos y renta de la familia que dejaba, la
-cual con su sucesion toda se ocupaba perpetuamente
-en los sacrificios, ceremonias y culto del
-Rey muerto, porque luego lo tenian por Dios, y
-habia sus sacrificios y estatuas, y lo dems. Por
-este rden era inmenso el tesoro que en el Per
-habia, procurando cada uno de los Incas aventajar
-su casa y tesoro al de sus antecesores. La insignia
-con que tomaba la posesion del Reino era
-una borla colorada de lana finisima, mas que de
-seda, la cual le colgaba en medio de la frente,
-y solo el Inca la podia traer, porque era
-como la corona diadema Real. Al lado colgada
-hcia la oreja, si podan traer borla y la traan
-otros Seores; pero en medio de la frente solo el
-Inca, como est dicho. En tomando la borla, luego
-se hacian fiestas muy solemnes, y gran multitud
-de sacrificios, con gran cuantidad de vasos
-de oro y plata, y muchas ovejuelas pequeas hechas
-de lo mismo, y gran suma de ropa de cumb
-muy bien obrada, grande y pequea, y muchas
-conchas de la mar de todas maneras, y muchas
-plumas ricas, y mil carneros, que habian de ser de
-diferentes colores, y de todo esto se hacia sacrificio;
-y el sumo Sacerdote tomaba un nio de<span class="pagenum"><a name="Page_177" id="Page_177">[177]</a></span>
-hasta seis ocho aos en las manos; y la estatua
-del Viracocha decia juntamente con los demas
-ministros: Seor, esto te ofrecemos, porque
-nos tengas en quietud, y nos ayudes en nuestras
-guerras, y conserves nuestro Seor el Inca en
-su grandeza y estado, y que vaya siempre en aumento,
-y le des mucho saber para que nos gobierne.
-A esta ceremonia jura se hallaban de
-todo el Reino, y de parte de todas las guacas y
-santuarios que tenian; y sin duda era grande la
-reverencia y aficion que esta gente tenia sus Incas,
-sin que se halle jams haberles hecho ninguno
-de los suyos traicion, porque en su gobierno
-procedian, no solo con gran poder, sino tambien
-con mucha rectitud y justicia, no consintiendo que
-nadie fuese agraviado. Ponia el Inca sus Gobernadores
-por diversas Provincias, y habia unos supremos
- inmediatos l: otros mas moderados; y
-otros particulares con extraa subordinacion, en
-tanto grado, que ni emborracharse, ni tomar una
-mazorca de maiz de su vecino se atrevian. Tenian
-por mxima estos Incas, que convenia traer siempre
-ocupados los Indios; y as vemos hoy dia
-calzadas, caminos y obras de inmenso trabajo,
-que dicen era para ejercitar los Indios, procurando
-no estuviesen ociosos. Cuando conquistaba de
-nuevo una Provincia, era su aviso luego, luego
-pasar lo principal de los naturales otras Provincias,<span class="pagenum"><a name="Page_178" id="Page_178">[178]</a></span>
- su Corte; y stos hoy dia los llaman en
-el Per Mitimas, y en lugar de estos plantaba de
-los de su nacion del Cuzco, especialmente los orejones,
-que eran como caballeros de linage antiguo.
-El castigo por los delitos era riguroso. As
-concuerdan los que alcanzaron algo de esto, que
-mejor gobierno para los Indios no le puede haber,
-ni mas acertado.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<h2 class="p4"><a name="c613" id="c613">CAPTULO XIII</a></h2>
-
-<div class="chapter">
-
-<p class="pch"><i>De la distribucion que hacian los Incas
-de sus vasallos.</i></p>
-
-<p>Especificando mas lo que est dicho, es de saber,
-que la distribucion que hacian los Incas de
-sus vasallos, era tan particular, que con facilidad
-los podian gobernar todos, siendo un Reino de
-mil leguas de distrito, porque en conquistando
-cada Provincia, luego reducan los Indios pueblos
-y comunidad, y contbanlos por parcialidades,<span class="pagenum"><a name="Page_179" id="Page_179">[179]</a></span>
-y cada diez Indios ponian uno, que tuviese
-cuenta con ellos, y cada ciento otro, y cada
-mil otro, y cada diez mil otro, y ste llamaban
-Uno, que era cargo principal; y sobre todos stos
-en cada Provincia un Gobernador del linage de
-los Incas, al cual obedecan todos, y daba cuenta
-cada un ao de todo lo sucedido por menudo, es
- saber, de los que habian nacido, de los que habian
-muerto, de los ganados, de las sementeras.
-Estos Gobernadores salian cada ao del Cuzco,
-que era la Corte, y volvian para la gran fiesta del
-Ryme; y entonces traan todo el tributo del Reino
- la Corte, y no podan entrar de otra suerte.
-Todo el Reino estaba dividido en cuatro partes,
-que llamaban Tahuantinsuyo, que eran Chinchasuyo,
-Collasuyo, Andesuyo, Condesuyo, conforme
- cuatro caminos que salen del Cuzco, donde era
-la Corte, y se juntaban en juntas generales. Estos
-caminos y Provincias que les corresponden, estn
- las cuatro esquinas del mundo, Collasuyo al sur,
-Chinchasuyo al norte, Condesuyo al poniente,
-Andesuyo al levante. En todos sus pueblos usaban
-dos parcialidades, que eran de Hanansaya y
-urinsaya, que es como decir, los de arriba y los de
-abajo. Cuando se mandaba hacer algo, traer al
-Inca, ya estaba declarado cuanta parte de aquello
-cabia cada Provincia, pueblo y parcialidad, lo
-cual no era por partes iguales, sino por cuotas,<span class="pagenum"><a name="Page_180" id="Page_180">[180]</a></span>
-conforme la cualidad y posibilidad de la tierra,
-de suerte que ya se sabia para cumplir cien mil
-hanegas de maz: <i>verbi gratia</i>, ya se sabia que
-tal Provincia le cabia la dcima parte, y tal la
-sptima, y tal la quinta, &amp;c. y lo mismo entre
-los pueblos, parcialidades y ayllos linages. Para
-la razon y cuenta del todo habia los Quipocamayos,
-que eran los oficiales Contadores, que con sus hilos
-y udos sin faltar decian lo que se habia dado,
-hasta una gallina, y una carga de lea; y por los
-registros de stos en un momento se contaba entre
-los Indios lo que cada uno le cabia.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_181" id="Page_181">[181]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c614" id="c614">CAPTULO XIV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los edificios y rden de fbricas de los Incas.</i></p>
-
-<p>Los edificios y fbricas que los Incas hicieron
-en fortalezas, en templos, en caminos, en casas de
-campo, y otras, fueron muchos, y de excesivo trabajo,
-como lo manifiestan el dia de hoy las ruinas
-y pedazos que han quedado, como se ven en el
-Cuzco, en Tiaguanaco y en Tambo, y en otras
-partes, donde hay piedras de inmensa grandeza,
-que no se puede pensar como se cortaron, trajeron
-y asentaron donde estn. Para todos estos
-edificios y fortalezas, que el Inca mandaba hacer
-en el Cuzco, y en diversas partes de su Reino,
-acudia grandsimo nmero de todas las Provincias,
-porque la labor es extraa, y para espantar; y no
-usaban de mezcla, ni tenian hierro, ni acero para
-cortar y labrar las piedras, ni mquinas, ni instrumentos
-para traerlas, y con todo eso estn tan pulidamente
-labradas, que en muchas partes apenas
-se v la juntura de unas con otras; y son tan grandes<span class="pagenum"><a name="Page_182" id="Page_182">[182]</a></span>
-muchas piedras de stas, como est dicho, que
-sera cosa increble si no se viese. En Tiaguanaco
-med yo una de treinta y ocho pies de largo, y de
-diez y ocho de ancho, y el grueso sera de seis
-pies; y en la muralla de la fortaleza del Cuzco,
-que est de mampostera, hay muchas piedras de
-mucho mayor grandeza; y lo que mas admira es,
-que no siendo cortadas stas que digo de la muralla
-por regla, sino entre s muy desiguales en el
-tamao y en la faccion, encajan unas con otras
-con increble juntura sin mezcla. Todo esto se hacia
- poder de mucha gente, y con gran sufrimiento en
-el labrar, porque para encajar una piedra con otra,
-segun estn ajustadas, era forzoso probarla muchas
-veces, no estando las mas de ellas iguales, ni llenas.
-El nmero que habia de acudir de gente para labrar
-piedras y edificios, el Inca lo sealaba cada ao:
-la distribucion, como en las dems cosas, hacan
-los Indios entre s, sin que nadie se agraviase; pero
-aunque eran grandes estos edificios, comunmente
-estaban mal repartidos y aprovechados, y propiamente
-como mezquitas edificios de brbaros.
-Arco en sus edificios no le supieron hacer, ni alcanzaron
-mezcla para ello. Cuando en el rio de
-Jauja vieron formar los arcos de cimbrias, y despues
-de hecha la puente vieron derribar las cimbrias,
-echaron huir, entendiendo que se habia de
-caer luego toda la puente, que es de cantera:<span class="pagenum"><a name="Page_183" id="Page_183">[183]</a></span>
-como la vieron quedar firme, y los Espaoles
-andar por encima, dijo el Cacique sus compaeros:
-Razon es servir stos, que bien parecen hijos
-del Sol. Las puentes que usaban, eran de bejucos,
- juncos tejidos, y con recias maromas asidos
-las riberas, porque de piedra, ni de madera no hacian
-puentes. La que hoy dia hay en el desaguadero
-de la gran laguna de Chicuto en el Collao
-pone admiracion, porque es hondsimo aquel brazo,
-sin que se pueda echar en l cimiento alguno,
-y es tan ancho, que no es posible haber arco que
-le tome, ni pasarse por un ojo; y as del todo era
-imposible hacer puente de piedra, ni de madera.
-El ingenio industria de los Indios hall como hacer
-puente muy firme y muy segura, siendo solo
-de paja, que parece fbula, y es verdad; porque,
-como se dijo en otro libro, de unos juncos espadaas
-que cra la laguna, que ellos llaman ttora,
-hacen unos como manojos atados; y como es materia
-muy liviana no se hunden: encima de stos
-echan mucha juncia, y teniendo aquellos manojos
-balsas muy bien amarrados de una parte y de otra
-del rio, pasan hombres y bestias cargadas muy
-placer. Pasando algunas veces esta puente, me
-maravill del artificio de los Indios, pues con cosa
-tan fcil hacen mejor y mas segura puente, que es
-la de barcos de Sevilla Triana. Med tambien el
-largo de la puente, y si bien me acuerdo, sern<span class="pagenum"><a name="Page_184" id="Page_184">[184]</a></span>
-trescientos y tantos pies. La profundidad de aquel
-desaguadero dicen, que es inmensa: por encima
-no parece que se mueve el agua: por abajo dicen
-que lleva furiossima corriente. Esto baste de edificios.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c615" id="c615">CAPTULO XV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la hacienda del Inca, y rden de tributos que
-impuso los Indios.</i></p>
-
-<p>Era incomparable la riqueza de los Incas, porque
-con no heredar ningun Rey de las haciendas
-y tesoro de sus antecesores, tenia su voluntad
-cuanta riqueza tenian sus Reinos, que as de plata
-y oro, como de ropa y ganados, eran abundantsimos;
-y la mayor riqueza de todas era la innumerable
-multitud de vasallos, todos ocupados y atentos
- lo que le daba gusto su Rey. De cada Provincia
-le traan lo que en ella habia escogido: de
-los Chichas le servian con madera olorosa y rica:<span class="pagenum"><a name="Page_185" id="Page_185">[185]</a></span>
-de los Lucanas con anderos para llevar su litera:
-de los Chumbibilcas con bailadores, y as en lo demas
-que cada Provincia se aventajaba, y esto fuera
-del tributo general que todos contribuan. Las
-minas de plata y oro (de que hay en el Per maravillosa
-abundancia) labraban Indios, que se sealaban
-para aquello, los cuales el Inca provea
-lo que habian menester para su gasto, y todo
-cuanto sacaban era para el Inca. Con esto hubo
-en aquel Reino tan grandes tesoros, que es opinion
-de muchos, que lo que vino las manos de
-los Espaoles, con ser tanto como sabemos, no llegaba
- la dcima parte de lo que los Indios hundieron
-y escondieron, sin que se haya podido descubrir
-por grandes diligencias que la codicia ha
-puesto para saberlo. Pero la mayor riqueza de aquellos
-brbaros Reyes era ser sus esclavos todos sus
-vasallos, de cuyo trabajo gozaban su contento.
-Y lo que pone admiracion, servase de ellos por
-tal rden y por tal gobierno, que no se les haca
-servidumbre, sino vida muy dichosa. Para entender
-el rden de tributos que los Indios daban
-sus Seores, es de saber, que en asentando el Inca
-los pueblos que conquistaba, divida todas sus tierras
-en tres partes. La primera parte de ellas era
-para la Religion y ritos, de suerte que el Pachayachach,
-que es el Criador, y el Sol, y el Chuquilla,
-que es el trueno, y la Pachamma, y los muertos,<span class="pagenum"><a name="Page_186" id="Page_186">[186]</a></span>
-y otras Guacas, y santuarios tuviesen cada uno
-sus tierras propias: el fruto se gastaba en sacrificios
-y sustento de los ministros y Sacerdotes, porque
-para cada Guaca adoratorio habia sus Indios
-diputados. La mayor parte de esto se gastaba en
-el Cuzco, donde era el universal santuario: otra
-parte en el mismo pueblo donde se coga, porque
- imitacion del Cuzco habia en cada pueblo Guacas
-y adoratorios por la misma rden y por las
-mismas vocaciones, y as se servian con los mismos
-ritos y ceremonias que en el Cuzco, que es
-cosa de admiracion y muy averiguada, porque se
-verific con mas de cien pueblos, y algunos distaban
-cuasi doscientas leguas del Cuzco. Lo que en
-estas tierras se sembraba y coga, se pona en depsitos
-de casas, hechas para solo este efecto, y
-sta era una gran parte del tributo que daban los
-Indios. No consta que tanto fuese, porque en unas
-tierras era mas, y en otras menos, y en algunas
-era cuasi todo; y esta parte era la que primero se
-beneficiaba. La segunda parte de las tierras y heredades
-era para el Inca: de sta se sustentaba
-l, su servicio y parientes, y los Seores, las guarniciones
-y soldados; y as era la mayor parte de
-los tributos, como lo muestran los depsitos casas
-de psito, que son mas largas y anchas que
-las de los depsitos de las Guacas. Este tributo se
-llevaba al Cuzco, las partes donde habia necesidad<span class="pagenum"><a name="Page_187" id="Page_187">[187]</a></span>
-para los soldados, con extraa presteza y
-cuidado, y cuando no era menester, estaba guardado
-diez y doce aos hasta tiempo de necesidad.
-Beneficibanse estas tierras de el Inca, despues de
-las de los Dioses, iban todos, sin excepcion,
-trabajar, vestidos de fiesta, y diciendo cantares
-en loor de el Inca y de las Guacas; y todo el tiempo
-que duraba el beneficio trabajo, comian
-costa de el Inca, del Sol, de las Guacas, cuyas
-tierras labraban. Pero viejos, enfermos y mugeres
-viudas, eran reservadas de este tributo. Y aunque
-lo que se cogia era del Inca, del Sol, Guacas;
-pero las tierras eran propias de los Indios y de sus
-antepasados. La tercera parte de tierras daba el
-Inca para la comunidad. No se ha averiguado qu
-tanta fuese esta parte, si mayor, menor que la
-de el Inca y Guacas; pero es cierto que se tenia
-atencion que bastase sustentar el pueblo. De esta
-tercera parte ningun particular posea cosa propia,
-ni jamas poseyeron los Indios cosa propia, si no
-era por merced especial de el Inca, y aquello no se
-podia enagenar, ni aun dividir entre los herederos.
-Estas tierras de comunidad se repartan cada ao,
-y cada uno se le sealaba el pedazo que habia
-menester para sustentar su persona, y la de su muger
-y sus hijos, y as era unos aos mas, otros menos,
-segun era la familia, para lo cual habia ya sus
-medidas determinadas. De esto que cada uno se<span class="pagenum"><a name="Page_188" id="Page_188">[188]</a></span>
-le repartia, no daban jams tributo, porque todo su
-tributo era labrar y beneficiar las tierras de el Inca
-y de las Guacas, y ponerles en sus depsitos los frutos.
-Cuando el ao sala muy estril, de estos mismos
-depsitos se les daba los necesitados, porque
-siempre habia all grande abundancia sobrada. De
-el ganado hizo el Inca la misma distribucion que
-de las tierras, que fu contarlo, y sealar pastos
-y trminos del ganado de las Guacas, del Inca y
-de cada pueblo, y as de lo que se criaba, era una
-parte para su Religion, otra para el Rey, y otra
-para los mismos Indios, y aun de los cazadores
-habia la misma division y rden: no consenta que
-se llevasen ni matasen hembras. Los hatos del
-Inca y Guacas eran muchos y grandes, y llambanlos
-Capaellamas. Los hatos concegiles de comunidad
-son pocos y pobres, y as los llamaban
-Guacchallama. En la conservacion del ganado
-puso el Inca gran diligencia, porque era y es toda
-la riqueza de aquel Reino: hembras, como est
-dicho, por ninguna va se sacrificaban, ni mataban,
-ni en la caza se tomaban. Si alguna res le
-daba sarna roa, que all dicen carache, luego
-habia de ser enterrada viva, porque no se pegase
- otras su mal. Trasquilbase su tiempo el ganado,
-y daban cada uno hilar y tejer su ropa
-para hijos y muger, y habia visita si lo cumplian,
-y castigo al negligente. De el ganado del Inca se<span class="pagenum"><a name="Page_189" id="Page_189">[189]</a></span>
-teja ropa para l y su Corte: una rica de cumb
-dos haces: otra vil y grosera, que llaman de abasca.
-No habia nmero determinado de aquestos
-vestidos, sino los que cada uno sealaba. La lana
-que sobraba, ponase en sus depsitos, y as los
-hallaron muy llenos de esto, y de todas las otras
-cosas necesarias la vida humana, los Espaoles
-cuando en ella entraron. Ningun hombre de consideracion
-habr, que no se admire de tan notable
-y prvido gobierno, pues sin ser Religiosos, ni
-Cristianos los Indios, en su manera guardaban
-aquella tan alta perfeccion, de no tener cosa propia
-y proveer todos lo necesario, y sustentar tan
-copiosamente las cosas de la Religion y las de su
-Rey y Seor.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_190" id="Page_190">[190]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c616" id="c616">CAPTULO XVI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los oficios que aprendian los Indios.</i></p>
-
-<p>Otro primor tuvieron tambien los Indios de el
-Per, que es ensearse cada uno desde muchacho
-en todos los oficios que ha menester un hombre
-para la vida humana. Porque entre ellos no habia
-Oficiales sealados, como entre nosotros, de Sastres,
-Zapateros y Tejedores, sino que todo cuanto
-en sus personas y casa habian menester, lo aprendian
-todos, y se provean s mismos. Todos sabian
-tejer y hacer sus ropas: y as el Inca con
-proveerles de lana, los daba por vestidos. Todos
-sabian labrar la tierra y beneficiarla, sin alquilar
-otros obreros. Todos se hacian sus casas; y las
-mugeres eran las que mas sabian de todo, sin criarse
-en regalo, sino con mucho cuidado, sirviendo
- sus maridos. Otros oficios, que no son para cosas
-comunes y ordinarias de la vida humana, tenian
-sus propios y especiales Oficiales, como eran
-Plateros, Pintores, Olleros, Barqueros, Contadores<span class="pagenum"><a name="Page_191" id="Page_191">[191]</a></span>
-y Taedores; y en los mismos oficios de tejer y
-labrar, edificar, habia maestros para obra prima,
-de quien se servian los Seores. Pero el vulgo
-comun, como est dicho, cada uno acudia lo
-que habia menester en su casa, sin que uno pagase
- otro para esto, y hoy dia es as, de manera
-que ninguno ha menester otro para las cosas de
-su casa y persona, como es calzar, vestir, hacer
-una casa, sembrar y coger, y hacer los aparejos y
-herramientas necesarias para ello. Y cuasi en esto
-imitan los Indios los institutos de los monjes
-antiguos, que refieren las Vidas de los Padres.
-A la verdad, ellos son gente poco codiciosa,
-ni regalada, y as se contentan con pasar
-bien moderadamente, que cierto si su linage de
-vida se tomara por eleccion, y no por costumbre
-y naturaleza, dijramos que era vida de gran
-perfeccion; y no deja de tener harto aparejo para
-recibir la doctrina del santo Evangelio, que tan
-enemiga es de la soberbia, codicia y regalo; pero
-los Predicadores no todas veces se conforman con
-el ejemplo que dan, con la doctrina que predican
- los Indios. Una cosa es mucho de advertir, que
-con ser tan sencillo el trage y vestido de los Indios,
-con todo eso se diferenciaban todas las Provincias,
-especialmente en lo que ponen sobre la
-cabeza, que en unas es una trenza tejida, y dada
-muchas vueltas: en otras ancha, y de una vuelta:<span class="pagenum"><a name="Page_192" id="Page_192">[192]</a></span>
-en otra unos como morteretes sombreruelos:
-en otras unos como bonetes altos redondos: en
-otras unos como aros de cedazo, y as otras mil
-diferencias; y era ley inviolable no mudar cada
-uno el trage y hbito de su Provincia, aunque se
-mudase otra, y para el buen gobierno lo tenia el
-Inca por muy importante, y lo es hoy dia, aunque
-no hay tanto cuidado como sola.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c617" id="c617">CAPTULO XVII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De las Postas y Chasqus que usaba el Inca.</i></p>
-
-<p>De Correos y Postas tenia gran servicio el Inca
-en todo su Reino: llambanles Chasqus, que eran
-los que llevaban sus mandatos los Gobernadores,
-y traan avisos de ellos la Corte. Estaban
-puestos estos Chasqus en cada topo, que es legua
-y media, en dos casillas, donde estaban cuatro Indios.
-Estos se provean y mudaban por meses de
-cada comarca, y corran con el recado que se les<span class="pagenum"><a name="Page_193" id="Page_193">[193]</a></span>
-daba, toda furia, hasta darlo al otro Chasqu,
-que siempre estaban apercibidos y en vela los que
-habian de correr. Corrian entre dia y noche cincuenta
-leguas, con ser tierra la mas de ella aspersima.
-Servian tambien de traer cosas que el Inca
-queria con gran brevedad, y as tenia en el Cuzco
-pescado fresco de la mar (con ser cien leguas) en
-dos dias poco mas. Despues de entrados los Espaoles,
-se han usado estos Chasqus en tiempos
-de alteraciones, y con gran necesidad. El Virey
-D. Martin los puso ordinarios cuatro leguas,
-para llevar y traer despachos, que es cosa de
-grandsima importancia en aquel Reino, aunque
-no corren con la velocidad que los antiguos, ni son
-tantos, y son bien pagados; y sirven como los ordinarios
-de Espaa, dando los pliegos que llevan
- cada cuatro cinco leguas.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_194" id="Page_194">[194]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c618" id="c618">CAPTULO XVIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De las leyes, justicia y castigo que los Incas
-pusieron, y de sus matrimonios.</i></p>
-
-<p>Como los que servian bien en guerras otros
-ministerios se les daban preeminencias y ventajas,
-como tierras propias, insignias, casamientos con
-mugeres del linage del Inca, as los desobedientes
-y culpados se les daban tambien severos castigos:
-los homicidios y hurtos castigaban con
-muerte; y los adulterios incestos con ascendientes
-y descendientes en recta linea tambien eran
-castigados con muerte del delincuente; pero es
-bien saber, que no tenian por adulterio tener muchas
-mugeres mancebas, ni ellas tenian pena de
-muerte si las hallaban con otros, sino solamente la
-que era verdadera muger, con quien contraan
-propiamente matrimonio, porque sta no era mas
-de una, y recibase con especial solemnidad y ceremonia,
-que era ir el desposado su casa,
-llevarla consigo, y ponerle l una otoja en el
-pie. Otoja llaman el calzado que all usan, que<span class="pagenum"><a name="Page_195" id="Page_195">[195]</a></span>
-es como alpargate, zapato de Frailes Franciscos
-abierto. Si era la novia doncella, la otoja
-era de lana; si no lo era, era de esparto. A
-sta servian y reconocian todas las otras; y sta
-traa luto de negro un ao por el marido difunto,
-y no se casaba dentro de un ao: comunmente era
-de menos edad que el marido. Esta daba el Inca
-de su mano sus Gobernadores Capitanes; y los
-Gobernadores y Caciques en sus pueblos juntaban
-los mozos y mozas en una plaza, y daban cada
-uno su muger; y con la ceremonia dicha de calzarle
-la otoja, se contraa el matrimonio. Esta tenia
-pena de muerte si la hallaban con otro, y el
-delincuente lo mismo; y aunque el marido perdonase,
-no dejaban de darles castigo, pero no de
-muerte. La misma pena tenia incesto con madre,
- abuela, hija, nieta: con otras parientas no era
-prohibido el casarse amancebarse, solo el primer
-grado lo era. Hermano con hermana tampoco
-se consentia tener acceso, ni habia casamiento,
-en lo cual estn muchos engaados en el Per,
-creyendo que los Incas y Seores se casaban legtimamente
-con sus hermanas, aunque fuesen de
-padre y madre; pero la verdad es, que siempre se
-tuvo esto por ilcito y prohibido contraer en primer
-grado; y esto dur hasta el tiempo de Topa
-Inca Yupngui, padre de Guaynacpa, y abuelo
-de Atahualpa, en cuyo tiempo entraron los Espaoles<span class="pagenum"><a name="Page_196" id="Page_196">[196]</a></span>
-en el Per; porque el dicho Topa Inca Yupngui
-fue el primero que quebrant esta costumbre,
-y se cas con Mamaocllo, su hermana de parte
-de padre; y ste mand, que solos los Seores
-Incas se pudiesen casar con hermana de padre, y
-no otros ningunos. As lo hzo l, y tuvo por hijo
- Guayncava, y una hija llamada Coya Cusilmay;
-y al tiempo de su muerte mand, que estos hijos
-suyos, hermanos de padre y madre, se casasen, y
-que la demas gente principal pudiesen tomar por
-mugeres sus hermanas de padre. Y como aquel
-matrimonio fue ilcito, y contra ley natural, as
-orden Dios, que en el fruto que de l procedi,
-que fue Guascar Inca, y Atahualpa Inca, se acabase
-el Reino de los Incas. Quien quisiere mas de
-raz entender el uso de los matrimonios entre los
-Indios del Per, lea el tratado que instancia de
-Don Gernimo de Loaysa, Arzobispo de los Reyes,
-escribi Polo, el cual hizo diligente averiguacion
-de esto, como de otras muchas cosas de los
-Indios; y es importante esto, para evitar el error
-de muchos, que no sabiendo cual sea entre los Indios
-mujer legtima, y cual manceba, hacen casar
-al Indio bautizado con la manceba, dejando la verdadera
-muger; y tambien se ve el poco fundamento
-que han tenido algunos, que han pretendido
-decir, que bautizndose marido y muger, aunque
-fuesen hermanos, se habia de ratificar su matrimonio.<span class="pagenum"><a name="Page_197" id="Page_197">[197]</a></span>
-Lo contrario est determinado por el
-Snodo Provincial de Lima<a name="FNanchor_45_45" id="FNanchor_45_45"></a><a href="#Footnote_45_45" class="fnanchor">[45]</a>; y con mucha razon,
-pues aun entre los mismos Indios no era legtimo
-aquel matrimonio.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c619" id="c619">CAPTULO XIX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del origen de los Incas, Seores del Per,
-y de sus conquistas y victorias.</i></p>
-
-<p>Por mandado de la Magestad Catlica del Rey
-Don Felipe, nuestro Seor, se hizo averiguacion,
-con la diligencia que fue posible, del origen, ritos
-y fueros de los Incas, y por no tener aquellos Indios
-escrituras, no se pudo apurar tanto como se
-deseaba; mas por sus quipos y registros que, como
-est dicho, les sirven de libros, se averigu lo que
-aqui dir. Primeramente, en el tiempo antiguo en
-el Per no habia Reino, ni Seor quien todos<span class="pagenum"><a name="Page_198" id="Page_198">[198]</a></span>
-obedeciesen; mas eran behetrias y comunidades,
-como lo es hoy dia el Reino de Chile, y ha sido
-cuasi todo lo que han conquistado los Espaoles en
-aquellas Indias Occidentales, excepto el Reino de
-Mjico; para lo cual es de saber, que se han hallado
-tres gneros de gobierno y vida en los Indios.
-El primero y principal y mejor, ha sido de Reino
- Monarqua, como fue el de los Incas y el de Motezuma,
-aunque stos eran en mucha parte tirnicos.
-El segundo es de behetrias comunidades,
-donde se gobiernan por consejo de muchos, y son
-como concejos. Estos en tiempo de guerra eligen
-un Capitan, quien toda una nacion Provincia
-obedece. En tiempo de paz cada pueblo congregacion
-se rige por s, y tiene algunos principalejos,
- quien respeta el vulgo; y cuando mucho, jntanse
-algunos de stos en negocios que les parecen
-de importancia, ver lo que les conviene. El tercer
-gnero de gobierno es totalmente brbaro, y
-son Indios sin ley, ni Rey, ni asiento, sino que andan
- manadas como fieras y salvages. Cuanto yo
-he podido comprehender, los primeros moradores
-de estas Indias fueron de este gnero, como lo son
-hoy dia gran parte de los Brasiles y los Chirigunas,
-Chunchos, Iscaycingas y Pilcozones, y la mayor
-parte de los Floridos, y en la Nueva-Espaa
-todos los Chichimecos. De este gnero, por industria
-y saber de algunos principales de ellos, se<span class="pagenum"><a name="Page_199" id="Page_199">[199]</a></span>
-hizo el otro gobierno de comunidades y behetrias,
-donde hay alguna mas rden y asiento, como son
-hoy dia los de Aruco y Tucapl en Chile, y lo
-eran en el nuevo Reino de Granada los Moscas, y
-en la Nueva-Espaa algunos Otomtes; y en todos
-los tales se halla menos fiereza, y mas razon. De
-este gnero, por la valenta y saber de algunos excelentes
-hombres, result el otro gobierno mas
-poderoso y prvido de Reino y Monarqua, que
-hallamos en Mjico y en el Per, porque los Incas
-sujetaron toda aquella tierra, y pusieron sus leyes
-y gobierno. El tiempo que se halla por sus memorias
-haber gobernado, no llega cuatrocientos
-aos, y pasa de trescientos; aunque su Seoro por
-gran tiempo no se extendi mas de cinco seis
-leguas al derredor del Cuzco. Su principio y origen
-fue del valle del Cuzco, y poco poco fueron
-conquistando la tierra que llamamos del Per, pasando
-Quito hasta el rio de Pasto hcia el norte, y
-llegaron Chile hcia el sur, que sern cuasi mil leguas
-en largo; por lo ancho hasta la mar del sur al
-poniente, y hasta los grandes campos de la otra parte
-de la cordillera de los Andes, donde se ve hoy
-da, y se nombra el Pucar del Inca, que es una fuerza
-que edific para defensa hcia el oriente. No pasaron
-de all los Incas por la inmensidad de aguas,
-de pantanos, lagunas y rios que de all corren: lo
-ancho de su Reino no llegar cien leguas. Hicieron<span class="pagenum"><a name="Page_200" id="Page_200">[200]</a></span>
-estos Incas ventaja todas las otras naciones
-de la Amrica en polica y gobierno, y mucho
-mas en armas y valenta, aunque los Caars, que
-fueron sus mortales enemigos, y favorecieron
-los Espaoles, jams quisieron conocerles ventaja;
-y hoy dia, movindose esta pltica, si les soplan
-un poco, se matarn millares sobre quien es mas
-valiente, como ha acaecido en el Cuzco. El ttulo
-con que conquistaron, y se hicieron seores de
-toda aquella tierra, fu fingir, que despues del diluvio
-universal, de que todos estos Indios tenian noticia,
-en estos Incas se habia recuperado el mundo,
-saliendo siete de ellos de la cueva de Pacaritambo;
-y que por eso les debian tributo y vasallage
-todos los demas hombres, como sus progenitores.
-Demas de esto decian y afirmaban, que ellos
-solos tenian la verdadera Religion, y sabian como
-habia de ser Dios servido y honrado; y as habian
-de ensear todos los demas: en esto es cosa infinita
-el fundamento que hacian de sus ritos y ceremonias.
-Habia en el Cuzco mas de cuatrocientos
-adoratorios, como tierra santa, y todos los
-lugares estaban llenos de misterios; y como iban
-conquistando, as iban introduciendo sus mismas
-Gucas y ritos en todo aquel Reino. El
-principal quien adoraban, era el Viraccha
-Pachayachachc, que es el Criador del mundo, y
-despues de l al Sol; y as el Sol, como todas las<span class="pagenum"><a name="Page_201" id="Page_201">[201]</a></span>
-dems Guacas decian, que recibian virtud y ser
-del Criador, y que eran intercesores con l.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c620" id="c620">CAPTULO XX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del primer Inca y de sus sucesores.</i></p>
-
-<p>El primer hombre que nombraron los Indios,
-por principio de los Incas, fue Mangocpa; y de
-ste fingen, que despues del diluvio sali de la
-cueva ventana de Tambo, que dista del Cuzco
-cinco seis leguas. Este dicen, que di principio
- dos linages principales de Incas: unos se llamaron
-Hanancuzco, y otros Urincuzco, y del primer
-linage vinieron los Seores que conquistaron y
-gobernaron la tierra. El primero que hace cabeza
-de linage de estos Seores que digo, se llam Incarca,
-el cual fund una familia ayllo, que
-ellos llaman por nombre Vizaquiro. Este, aunque
-no era gran Seor, todavia se servia con vajilla de
-oro y plata; y orden, que todo su tesoro se dedicase<span class="pagenum"><a name="Page_202" id="Page_202">[202]</a></span>
-para el culto de su cuerpo, y sustento de su
-familia; y as el sucesor hizo otro tanto, y fu general
-costumbre, como est dicho, que ningun
-Inca heredase la hacienda y casa del predecesor,
-si no que l fundase casa de nuevo: en tiempo de
-este Incarca usaron Idolos de oro. A Incarca
-sucedi Yaguarguaque, ya viejo: dicen haberse
-llamado por este nombre, que quiere decir lloro
-de sangre, porque habiendo una vez sido vencido,
-y preso por sus enemigos, de puro dolor llor sangre:
-ste se enterr en un pueblo llamado Paulo,
-que est en el camino de Omasuyo: ste fund la
-familia llamada Aocaillipanaca. A ste sucedi un
-hijo suyo, Viraccha Inca: ste fue muy rico,
-hizo grandes vajillas de oro y plata, y fund el
-linage familia Coccopanca. El cuerpo de ste,
-por la fama del gran tesoro que estaba enterrado
-con l, busc Gonzalo Pizarro; y despues de crueles
-tormentos que di muchos Indios, le hall en
-Xaquijaguana, donde l fue despues vencido y
-preso, y ajusticiado por el Presidente Gasca: mand
-quemar el dicho Gonzalo Pizarro el cuerpo
-del dicho Viraccha Inca, y los Indios tomaron
-despues sus cenizas, y puestas en una tinajuela,
-le conservaron, haciendo grandsimos sacrificios,
-hasta que Polo lo remedi con los demas cuerpos
-de Incas, que con admirable diligencia y maa
-sac de poder de los Indios, hallndolos muy embalsamados<span class="pagenum"><a name="Page_203" id="Page_203">[203]</a></span>
-y enteros, con que quit gran suma
-de idolatras que les hacian. A este Inca le tuvieron
- mal, que se intitulase Viraccha, que es el
-nombre de Dios; y para excusarse dijo, que el
-mismo Viraccha en sueos le habia aparecido, y
-mandado que tomase su nombre. A ste sucedi
-Pachacti Inca Yupngui, que fue muy valeroso
-conquistador, y gran republicano, inventor de
-la mayor parte de los ritos y supersticiones de su
-idolatra, como luego dir.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c621" id="c621">CAPTULO XXI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De Pachacti Inca Yupngui, y lo que sucedi
-hasta Guaynacpa.</i></p>
-
-<p>Pachacti Inca Yupngui rein sesenta aos, y
-conquist mucho. El principio de sus victorias fue,
-que un hermano mayor suyo, que tenia el Seoro
-en vida de su padre, y con su voluntad administraba
-la guerra, fue desbaratado en una batalla<span class="pagenum"><a name="Page_204" id="Page_204">[204]</a></span>
-que tuvo con los Chngas, que es la nacion que
-poseia el valle de Andaguaylas, que est obra
-treinta cuarenta leguas del Cuzco, camino de
-Lima; y as desbaratado, se retir con poca
-gente. Visto esto el hermano menor Inca Yupngui,
-para hacerse Seor, invent, y dijo, que estando
-l solo, y muy congojado, le habia hablado
-el Viraccha, Criador, y quejndosele, que siendo
-l Seor universal, y Criador de todo, y habiendo
-l hecho el Cielo, el Sol, el mundo y los hombres,
-y estando todo debajo de su poder, no le daban
-la obediencia debida, antes hacian veneracion
-igual al Sol, al trueno y la tierra, y otras cosas,
-no teniendo ellas ninguna virtud mas de la que
-les daba; y que le haca saber, que en el Cielo
-donde estaba, le llamaban Viraccha Pachayachachc,
-que significa Criador universal; y que para
-que creyesen que esto era verdad, que aunque
-estaba solo, no dudase de hacer gente con este
-ttulo, que aunque los Chngas eran tantos, y estaban
-victoriosos, que l le dara victoria contra
-ellos, y le hara Seor, porque le enviara gente,
-que sin que fuese vista, le ayudase; y fue as, que
-con este apellido comenz hacer gente, y junt
-mucha cuantidad, y alcanz la victoria, y se hizo
-Seor, y quit su padre y su hermano el Seorio,
-vencindolos en guerra: despues conquist
-los Chngas; y desde aquella victoria instituy,<span class="pagenum"><a name="Page_205" id="Page_205">[205]</a></span>
-que el Viraccha fuese tenido por Seor universal,
-y que las estatuas del Sol y del trueno le hiciesen
-reverencia y acatamiento, y desde aquel
-tiempo se puso la estatua del Viraccha mas alta
-que la del Sol y del trueno y de las dems Gucas;
-y aunque este Inca Yupngui seal chcras,
-tierras y ganados al Sol y al trueno y otras
-Gucas, no seal cosa ninguna al Viraccha, dando
-por razon, que siendo Seor universal y Criador,
-no lo habia menester. Habida, pues, la victoria
-de los Chngas, declar sus soldados, que no
-habian sido ellos los que habian vencido, sino
-ciertos hombres barbudos que el Viraccha le habia
-enviado, y que nadie pudo verlos sino l, y
-que stos se habian despues convertido en piedras,
-y convenia buscarlos, que l los conocera; y as
-junt de los montes gran suma de piedras, que l
-escogi, y las puso por Gucas, y las adoraban, y
-hacian sacrificios, y stas llamaban los Pururucas,
-las cuales llevaban la guerra con grande
-devocion, teniendo por cierta la victoria con su
-ayuda; y pudo esta imaginacion y ficcion de aquel
-Inca tanto, que con ella alcanz victorias muy notables.
-Este fund la familia llamada Inacapnaca,
- hizo una estatua de oro grande, que llam Indiillpa,
-y psola en unas andas todas de oro de gran
-valor, del cual oro llevaron mucho Caxamalca,
-para la libertad de Atahualpa, cuando le tuvo<span class="pagenum"><a name="Page_206" id="Page_206">[206]</a></span>
-preso el Marqus Francisco Pizarro. La casa de
-ste, criados y Mamacnas que servian su memoria,
-hall el Licenciado Polo en el Cuzco, y el
-cuerpo hall trasladado de Patallacta Totocache,
-donde se fund la Parroquia de San Blas. Estaba
-el cuerpo tan entero, y tan bien aderezado con
-cierto betun, que parecia vivo. Los ojos tenia hechos
-de una telilla de oro tan bien puestos, que no
-le hacian falta los naturales, y tenia en la cabeza
-una pedrada, que le dieron en cierta guerra. Estaba
-cano, y no le faltaba cabello, como si muriera
-aquel mismo dia, habiendo mas de sesenta
-ochenta aos que habia muerto. Este cuerpo, con
-otros de Incas, envi el dicho Polo la ciudad de
-Lima por mandado del Virey Marqus de Caete,
-que para desarraigar la idolatria del Cuzco fue
-muy necesario; y en el Hospital de San Andrs,
-que fund el dicho Marqus, han visto muchos
-Espaoles este cuerpo con los dems, aunque ya
-estn maltratados y gastados. Don Felipe Caritpa,
-que fue bisnieto rebisnieto de este Inca, afirm,
-que la hacienda que ste dej su familia era
-inmensa, y que habia de estar en poder de los Yanconas
-Amro y Tito y otros. A ste sucedi
-Topa Inca Yupngui, y ste otro hijo suyo llamado
-del mismo nombre, que fund la familia que
-se llam Capac Ayllo.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_207" id="Page_207">[207]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c622" id="c622">CAPTULO XXII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del principal Inca llamado Guaynacpa.</i></p>
-
-<p>Al dicho seor sucedi Guaynacpa, que quiere
-decir mancebo rico valeroso, y fue lo uno y
-lo otro mas que ninguno de sus antepasados ni
-sucesores. Fu muy prudente, y puso gran rden
-en la tierra en todas partes: fue determinado y valiente,
-y muy dichoso en la guerra, y alcanz
-grandes victorias. Este extendi su Reino mucho
-mas que todos sus antepasados juntos. Tomle la
-muerte en el Reino de Quito, que habia ganado,
-que dista de su Corte cuatrocientas leguas: abrironle,
-y las tripas y el corazon quedaron en Quito,
-por haberlo l as mandado, y su cuerpo se trajo
-al Cuzco, y se puso en el famoso templo del Sol.
-Hoy dia se muestran muchos edificios, calzadas,
-fuertes y obras notables de este Rey: fund la familia
-de Temebamba. Este Guaynacpa fue adorado
-de los suyos por Dios en vida, cosa que afirman
-los viejos, que con ninguno de sus antecesores<span class="pagenum"><a name="Page_208" id="Page_208">[208]</a></span>
-se hizo. Cuando muri, mataron mil personas
-de su casa, que le fuesen servir en la otra vida,
-y ellos morian con gran voluntad por ir servirle,
-tanto, que muchos, fuera de los sealados, se
-ofrecian la muerte para el mismo efecto. La riqueza
-y tesoro de ste fue cosa no vista; y como
-poco despues de su muerte entraron los Espaoles,
-tuvieron gran cuidado los Indios de desaparecerlo
-todo, aunque mucha parte se llev Caxamalca
-para el rescate de Atahualpa su hijo. Afirman
-hombres dignos de crdito, que entre hijos y
-nietos tenia en el Cuzco mas de trescientos. La
-Madre de ste fu de gran estima: llamse Mamaoclo.
-Los cuerpos de sta y del Guaynacpa,
-muy embalsamados y curados, envi Lima Polo,
-y quit infinidad de idolatras que con ellos se hacian.
-A Guaynacpa sucedi en el Cuzco un hijo
-suyo, que se llam Tito Cusi Gualpa, y despues se
-llam Guascar Inca, y su cuerpo fue quemado por
-los Capitanes de Atahualpa, que tambien fue hijo
-de Guaynacpa, y se alz contra su hermano en
-Quito, y vino contra l con poderoso ejrcito. Entonces
-sucedi, que los Capitanes de Atahualpa,
-Quizquiz y Chilicuchima prendieron Guascar
-Inca en la ciudad del Cuzco, despues de admitido
-por Seor y Rey, porque en efecto era legtimo
-sucesor. Fue grande el sentimiento que por
-ello se hizo en todo su Reino, especialmente en su<span class="pagenum"><a name="Page_209" id="Page_209">[209]</a></span>
-Corte; y como siempre en sus necesidades ocurrian
- sacrificios, no hallndose poderosos para
-poner en libertad su Seor, as por estar muy
-apoderados de l los Capitanes que le prendieron,
-como por el grueso ejrcito con que Atahualpa
-venia, acordaron, y aun dicen que por rden suya,
-hacer un gran sacrificio al Viraccha Pachayachachic,
-que es el Criador universal, pidindole,
-que pues no podian librar su Seor, l enviase
-del Cielo gente que le sacase de prision. Estando
-en gran confianza de ste su sacrificio, vino nueva,
-como cierta gente que vino por la mar, habia desembarcado
-y preso Atahualpa. Y as, por ser
-tan poca la gente Espaola que prendi Atahualpa
-en Caxamalca, como por haber esto sucedido
-luego que los Indios habian hecho el sacrificio
-referido al Viraccha, los llamaron Viracchas,
-creyendo que era gente enviada de Dios; y
-as se introdujo este nombre hasta el dia de hoy,
-que llaman los Espaoles Viracchas. Y cierto,
-si hubiramos dado el ejemplo que era razon,
-aquellos Indios habian acertado en decir, que era
-gente enviada de Dios. Y es mucho de considerar
-la alteza de la providencia Divina, cmo dispuso
-la entrada de los nuestros en el Per, la cual fuera
-imposible, no haber la division de los dos
-hermanos y sus gentes, y la estima tan grande
-que tuvieron de los Cristianos, como de gente del<span class="pagenum"><a name="Page_210" id="Page_210">[210]</a></span>
-Cielo, obliga cierto, que ganndose la tierra de
-los Indios, se ganaran mucho mas sus almas para
-el Cielo.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c623" id="c623">CAPTULO XXIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los ltimos sucesores de los Incas.</i></p>
-
-<p>Lo dems que lo dicho se sigue, est largamente
-tratado en las Historias de las Indias por
-Espaoles; y por ser ageno del presente intento,
-solo dir la sucesion que hubo de los Incas. Muerto
-Atahulpa en Caxamalca, y Guascar en el Cuzco,
-habindose apoderado del Reino Francisco
-Pizarro y los suyos, Mangocapa, hijo de Guaynacpa,
-les cerc en el Cuzco, y les tuvo muy apretados,
-y al fin desamparando del todo la tierra, se
-retir Vilcabamba, all en las montaas, que por
-la aspereza de las sierras pudo sustentarse all,
-donde estuvieron los sucesores Incas hasta Amro,
- quien prendieron y dieron la muerte en la<span class="pagenum"><a name="Page_211" id="Page_211">[211]</a></span>
-plaza del Cuzco, con increble dolor de los Indios,
-viendo hacer pblicamente justicia del que tenian
-por su Seor. Tras esto sucedieron las prisiones
-de otros de aquel linage de los Incas. Conoc yo
-Don Carlos, nieto del Guaynacpa, hijo de Paulo,
-que se bautiz, y favoreci siempre la parte de los
-Espaoles contra Mangocapa su hermano. En tiempo
-del Marqus de Caete sali de Vilcabamba
-Sayritopa Inca, y vino la ciudad de los Reyes
-de paz, y disele el valle de Yucay, con
-otras cosas en que sucedi una hija suya. Esta es
-la sucesion que se conoce hoy dia de aquella tan
-copiosa y riqusima familia de los Incas, cuyo
-mando dur trescientos y tantos aos, contndose
-once sucesores en aquel Reino, hasta que del todo
-ces. En la otra parcialidad de Urincuzco, que
-como arriba se dijo, se deriv tambien del primer
-Mangocapa, se cuentan ocho sucesores en esta
-forma: A Mangocapa sucedi Chinchiroca, este
-Capc Yupngui, ste Lluqui Yupngui, ste
-Maytacpa, ste Tarco Guaman, ste un
-hijo suyo, no le nombran, y ste Don Juan
-Tambo Maytapanca. Y esto baste para la materia
-del origen y sucesion de los Incas, que seorearon
-la tierra del Per, con lo dems que se
-ha dicho de sus leyes, gobierno y modo de proceder.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_212" id="Page_212">[212]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c624" id="c624">CAPTULO XXIV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del modo de Repblica que tuvieron los
-Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Aunque constar por la Historia, que del Reino,
-sucesion y origen de los Mejicanos se escribir, su
-modo de Repblica y gobierno, todavia dir en
-suma lo que pareciere mas notable aqu en comun,
-cuya mayor declaracion ser la Historia
-despues. Lo primero en que parece haber sido
-muy poltico el gobierno de los Mejicanos, es en
-el rden que tenian y guardaban inviolablemente
-de elegir Rey. Porque desde el primero que tuvieron
-llamado Acamapich, hasta el ltimo que
-fue Motezuma, el segundo de este nombre, ninguno
-tuvo por herencia y sucesion el Reino, sino por
-legtimo nombramiento y eleccion. Esta los principios
-fue del comun, aunque los principales eran
-los que guiaban el negocio. Despues en tiempo de
-Izcoatl, cuarto Rey, por consejo y rden de un
-sabio y valeroso hombre, que tuvieron, llamado
-Tlacaelll, se sealaron cuatro electores, y stos<span class="pagenum"><a name="Page_213" id="Page_213">[213]</a></span>
-juntamente con dos Seores Reyes sujetos al
-Mejicano, que eran el de Tezcuco y el de Tacuba,
-tocaba hacer la eleccion. Ordinariamente
-elegian mancebos para Reyes, porque iban los Reyes
-siempre la guerra, y cuasi era lo principal
-aquello para lo que los querian, y as miraban
-que fuesen aptos para la milicia, y que gustasen y
-se preciasen de ella. Despues de la eleccion se
-hacian dos maneras de fiestas: unas al tomar posesion
-de el estado Real, para lo cual iban al templo,
-y hacian grandes ceremonias y sacrificios sobre
-el brasero que llamaban divino, donde siempre
-habia fuego ante el altar de su Idolo, y despues
-habia muchas oraciones y arengas de Retricos,
-que tenian grande curiosidad en esto. Otra
-fiesta y mas solemne era la de su coronacion, para
-la cual habia de vencer primero en batalla, y
-traer cierto nmero de cautivos que se habian de
-sacrificar sus Dioses, y entraban en triunfo con
-gran pompa, y hacanles solemnsimo recibimiento,
-as de los del templo (que todos iban en procesion,
-taendo diversos instrumentos, incensando
-y cantando), como de los seglares y de Corte
-que salian con sus invenciones recibir al Rey
-victorioso. La corona insignia Real era modo
-de mitra por delante, y por detrs derribada, de
-suerte que no era del todo redonda, porque la delantera
-era mas alta, y subia en punta hcia arriba.<span class="pagenum"><a name="Page_214" id="Page_214">[214]</a></span>
-Era preeminencia del Rey de Tezcuco haber
-de coronar l por su mano al Rey de Mjico. Fueron
-los Mejicanos muy leales y obedientes sus
-Reyes, y no se halla que les hayan hecho traicion.
-Solo al quinto Rey llamado Tizocic, por haber
-sido cobarde y para poco, refieren las historias,
-que con ponzoa le procuraron la muerte; mas
-por competencias y ambicion no se halla haber
-entre ellos habido disension ni bandos, que son ordinarios
-en comunidades. Antes, como se ver en su
-lugar, se refiere haber rehusado el Reino el mejor
-de los Mejicanos, parecindole que le estaba la
-Repblica mejor tener otro Rey. A los principios,
-como eran pobres los Mejicanos y estaban estrechos,
-los Reyes eran muy moderados en su trato
-y Corte: como fueron creciendo en poder, crecieron
-en aparato y grandeza, hasta llegar la
-braveza de Motezuma, que cuando no tuviera mas
-de la casa de animales que tenia, era cosa soberbia
-y no vista otra tal como la suya. Porque de
-todos pescados, aves, animales y bestias habia en
-su casa, como otra arca de No; y para los pescados
-de mar tenia estanques de agua salada, y
-para los de rios estanques de agua dulce: para las
-aves de caza y de rapia su comida: para las fieras,
-ni mas ni menos en gran abundancia, y grande
-suma de Indios, ocupados en mantener y criar
-estos animales. Cuando ya veia que no era posible<span class="pagenum"><a name="Page_215" id="Page_215">[215]</a></span>
-sustentarse algun gnero de pescado, de ave,
-de fiera, habia de tener su semejanza labrada ricamente
-en piedras preciosas, plata, oro, esculpida
-en marmol piedra. Y para diversos gneros
-de vida tenia casas y palacios diversos: unos
-de placer, otros de luto y tristeza, y otros de gobierno;
-y en sus palacios diversos aposentos conforme
- la cualidad de los Seores que le servian,
-con extrao rden y distincion.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c625" id="c625">CAPTULO XXV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los diversos Dictados y Ordenes de los
-Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Tuvieron gran primor en poner sus grados
-los Seores y gente noble, para que entre ellos se
-reconociese quien se debia mas honor. Despues
-del Rey era el grado de los cuatro como Prncipes
-electores, los cuales, despues de elegido el
-Rey, tambien ellos eran elegidos, y de ordinario<span class="pagenum"><a name="Page_216" id="Page_216">[216]</a></span>
-eran hermanos parientes muy cercanos del Rey.
-Llamaban estos Tlacohecalctl, que significa el
-Prncipe de las lanzas arrojadizas, que era un gnero
-de armas que ellos mucho usaban. Tras stos
-eran los que llamaban Tlacatectl, que quiere
-decir cercenador cortador de hombres. El tercer
-dictado era de los que llamaban Ezuahuactl,
-que es derramador de sangre, no como quiera,
-sino araando: todos estos ttulos eran de guerreros.
-Habia otro cuarto intitulado Tlillancalqu, que
-es Seor de la casa negra de negregura, por un
-cierto tizne con que se untaban los Sacerdotes, y
-servia para sus idolatras. Todos estos cuatro dictados
-eran del Consejo supremo, sin cuyo parecer
-el Rey no hacia ni podia hacer cosa de importancia:
-y muerto el Rey, habia de ser elegido
-por Rey, hombre que tuviese algun dictado
-de estos cuatro. Fuera de los dichos, habia
-otros Consejos y Audiencias, y dicen hombres
-expertos de aquella tierra, que eran tantos como
-los de Espaa, y que habia diversos Consistorios con
-sus Odores y Alcaldes de Corte, y que habia otros
-subordinados, como Corregidores, Alcaldes mayores,
-Tenientes, Alguaciles mayores, y otros inferiores
-tambien subordinados estos con grande rden,
-y todos ellos los cuatro supremos Prncipes, que
-asistian con el Rey: y solos estos cuatro podian
-dar sentencia de muerte, y los dems habian de<span class="pagenum"><a name="Page_217" id="Page_217">[217]</a></span>
-dar memorial stos de lo que sentenciaban y determinaban,
-y al Rey se daba ciertos tiempos
-noticia de todo lo que en su Reino se hacia. En la
-hacienda tambien tenia su policia y buena administracion,
-teniendo por todo el Reino repartidos
-sus Oficiales, Contadores y Tesoreros, que cobraban
-el tributo y rentas Reales. El tributo se llevaba
- la Corte cada mes por lo menos una vez. Era
-el tributo de todo cuanto en tierra y mar se cria,
-as de atavos, como de comidas. En lo que toca
- su religion supersticion idolatra, tenian mucho
-mayor cuidado y distincion, con gran nmero
-de ministros, que tenian por oficio ensear al pueblo
-los ritos y ceremonias de su ley. Por donde
-dijo bien y sabiamente un Indio viejo un Sacerdote
-Cristiano, que se quejaba de los Indios, que
-no eran buenos Cristianos, ni aprendian la Ley de
-Dios. Pongan (dijo l) tanto cuidado los Padres en
-hacer los Indios Cristianos, como ponian los ministros
-de los Idolos en ensearles sus ceremonias,
-que con la mitad de aquel cuidado seremos los
-Indios muy buenos Cristianos, porque la Ley de
-Jesu-Cristo es mucho mejor, y por falta de quien
-la ensee, no la toman los Indios. Cierto dijo verdad,
-y es harta confusion y vergenza nuestra.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_218" id="Page_218">[218]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c626" id="c626">CAPTULO XXVI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del modo de pelear de los Mejicanos, y de
-las Ordenes Militares que tenian.</i></p>
-
-<p>El principal punto de honra ponian los Mejicanos
-en la guerra, y as los nobles eran los principales
-soldados, y otros que no lo eran, por la gloria
-de la milicia subian dignidades y cargos, y
-ser contados entre nobles. Daban notables premios
- los que lo habian hecho valerosamente: gozaban
-de preeminencias, que ninguno otro las podia tener:
-con esto se animaban bravamente. Sus armas
-eran unas navajas agudas de pedernales puestas
-de una parte y de otra de un baston, y era esta
-arma tan furiosa, que afirman, que de un golpe
-echaban con ella la cabeza de un caballo abajo,
-cortando toda la cerviz: usaban porras pesadas y
-recias, lanzas tambien modo de picas, y otras
-arrojadizas, en que eran muy diestros: con piedras
-hacian gran parte de su negocio. Para defenderse
-usaban rodelas pequeas y escudos, algunas como
-celadas morriones, y grandsima plumera en rodelas<span class="pagenum"><a name="Page_219" id="Page_219">[219]</a></span>
-y morriones, y vestanse de pieles de tigres
- leones, otros animales fieros: venian presto
-manos con el enemigo, y eran ejercitados mucho
- correr y luchar, porque su modo principal de
-vencer, no era tanto matando, como cautivando;
-y de los cautivos, como est dicho, se servian
-para sus sacrificios. Motezuma puso en mas punto
-la caballera, instituyendo ciertas Ordenes Militares,
-como de Comendadores, con diversas insignias.
-Los mas preeminentes de stos eran los que
-tenian atada la corona del cabello con una cinta
-colorada y un plumage rico, del cual colgaban
-unos ramales hcia las espaldas, con unas borlas
-de lo mismo al cabo: estas borlas eran tantas
-en nmero, cuantas hazaas habian hecho. De
-esta Orden de Caballeros era el mismo Rey
-tambien, y as se halla pintado con este gnero
-de plumages; y en Chapultepc, donde estn
-Motezuma y su hijo esculpidos en unas peas, que
-son de ver, est con el dicho traje de grandsima
-plumagera. Habia otra Orden, que decian los
-Aguilas: otra, que llamaban los Leones y Tigres.
-De ordinario eran stos los esforzados, que se sealaban
-en las guerras, los cuales salian siempre
-en ellas con sus insignias. Habia otros como Caballeros
-Pardos, que no eran de tanta cuenta como
-stos, los cuales tenian unas coletas cortadas por
-encima de la oreja en redondo: stos salian la<span class="pagenum"><a name="Page_220" id="Page_220">[220]</a></span>
-guerra con las insignias que esotros Caballeros;
-pero armados solamente de la cinta arriba: los
-mas ilustres se armaban enteramente. Todos los
-susodichos podian traer oro y plata, y vestirse de
-algodon rico, y tener vasos dorados y pintados,
-y andar calzados. Los plebeyos no podian usar
-vaso sino de barro, ni podian calzarse, ni vestir
-sino nequn, que es ropa vasta. Cada un gnero
-de los cuatro dichos tenia en Palacio sus aposentos
-propios con sus ttulos: al primero llamaban aposento
-de los Prncipes: al segundo de los Aguilas:
-al tercero de Leones y Tigres: al cuarto de los
-Pardos, &amp;c. La demas gente comun estaba abajo
-en sus aposentos mas comunes, y si alguno se alojaba
-fuera de su lugar, tenia pena de muerte.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_221" id="Page_221">[221]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c627" id="c627">CAPTULO XXVII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del cuidado grande y polica que tenan
-los Mejicanos en criar la juventud.</i></p>
-
-<p>Ninguna cosa me ha admirado, ni parecido mas
-digna de alabanza y memoria, que el cuidado y
-rden que en criar sus hijos tenian los Mejicanos;
-porque entendiendo bien, que en la crianza institucion
-de la niez y juventud consiste toda la
-buena esperanza de una repblica (lo cual trata
-Platn largamente en sus libros <i>de Legibus</i>), dieron
-en apartar sus hijos de regalo y libertad, que
-son las dos pestes de aquella edad, y en ocuparlos
-en ejercicios provechosos y honestos. Para este
-efecto habia en los templos casa particular de
-nios, como Escuela pupilage distinto del de los
-mozos y mozas del templo, de que se trat largamente
-en su lugar. Habia en los dichos pupilages
- Escuelas gran nmero de muchachos, que sus
-padres voluntariamente llevaban all, los cuales
-tenian ayos y maestros que les enseaban industriaban<span class="pagenum"><a name="Page_222" id="Page_222">[222]</a></span>
-en loables ejercicios, ser bien criados,
-tener respeto los mayores, servir y obedecer,
-dndoles documentos para ello; para que fuesen
-agradables los Seores, ensebanles cantar y
-danzar; industribanlos en ejercicios de guerra,
-como tirar una flecha, fisga vara tostada puntera,
- mandar bien una rodela, y jugar la espada.
-Hacanles dormir mal, y comer peor, porque de
-nios se hiciesen al trabajo, y no fuese gente regalada.
-Fuera del comun nmero de estos muchachos,
-habia en los mismos recogimientos otros
-hijos de Seores y gente noble, y stos tenian mas
-particular tratamiento: traanles de sus casas la
-comida: estaban encomendados viejos y ancianos
-que mirasen por ellos, de quien continuamente
-eran avisados y amonestados ser virtuosos, y
-vivir castamente, ser templados en el comer, y
- ayunar, moderar el paso, y andar con reposo
-y mesura: usaban probarlos en algunos trabajos
-y ejercicios pesados. Cuando estaban ya criados,
-consideraban mucho la inclinacion que en
-ellos habia: al que veian inclinado la guerra, en
-teniendo edad le procuraban ocasion en qu
-probarle: los tales, so color de que llevasen
-comida y bastimentos los soldados, los enviaban
- la guerra, para que all viesen lo que pasaba,
-y el trabajo que se padecia, y para que
-as perdiesen el miedo: muchas veces les echaban<span class="pagenum"><a name="Page_223" id="Page_223">[223]</a></span>
-unas cargas muy pesadas, para que mostrando
-nimo en aquello, con mas facilidad fuesen
-admitidos la compaa de los soldados. Asi
-aconteca ir con carga al campo, y volver Capitan
-con insignia de honra: otros se querian sealar
-tanto, que quedaban presos muertos, y por peor
-tenian quedar presos; y as se hacian pedazos por
-no ir cautivos en poder de sus enemigos. As que
-los que esto se aplicaban, que de ordinario eran
-los hijos de gente noble y valerosa, conseguian su
-deseo: otros que se inclinaban cosas del templo,
-y por decirlo nuestro modo, ser eclesisticos,
-en siendo de edad, los sacaban de la escuela, y los
-ponian en los aposentos del templo, que estaban
-para Religiosos, ponindoles tambien sus insignias
-de eclesisticos; y all tenian sus prelados y maestros,
-que les enseaban todo lo tocante aquel
-ministerio; y en el ministerio que se dedicaban, en
-l habian de permanecer. Gran rden y concierto
-era ste de los Mejicanos en criar sus hijos, y si
-ahora se tuviese el mismo rden en hacer casas y
-Seminarios, donde se criasen estos muchachos, sin
-duda florecera mucho la cristiandad de los Indios.
-Algunas personas celosas lo han comenzado, y el
-Rey y su Consejo han mostrado favorecerlo; pero
-como no es negocio de inters, va muy poco
-poco, y hcese friamente. Dios nos encamine
-para que siquiera nos sea confusion lo que en<span class="pagenum"><a name="Page_224" id="Page_224">[224]</a></span>
-su perdicion hacian los hijos de tinieblas, y
-los hijos de luz no se queden tanto atrs en
-el bien.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c628" id="c628">CAPTULO XXVIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los bailes y fiestas de los Indios.</i></p>
-
-<p>Porque es parte de buen gobierno tener la repblica
-sus recreaciones y pasatiempos, cuando
-conviene, es bien digamos algo de lo que cuanto
- esto usaron los Indios, mayormente los Mejicanos.
-Ningun linage de hombres que vivan en
-comun, se ha descubierto, que no tenga su
-modo de entretenimiento y recreacion, con juegos
- bailes, ejercicios de gusto. En el Per
-v un gnero de pelea hecha en juego, que se encendia
-con tanta porfia de los bandos, que venia
- ser bien peligrosa su puella, que as la llamaban.
-V tambien mil diferencias de danzas, en que imitan
-diversos oficios, como de ovejeros, labradores,<span class="pagenum"><a name="Page_225" id="Page_225">[225]</a></span>
-de pescadores, de monteros; ordinariamente
-eran todas con sonido, paso y comps muy espacioso
-y flemtico. Otras danzas habia de enmascarados,
-que llaman guacnes; y las mscaras y su gesto
-eran del puro demonio. Tambien danzaban unos
-hombres sobre los hombros de los otros, al modo
-que en Portugal llevan las Pelas, que ellos llaman.
-De estas danzas la mayor parte era supersticin y
-gnero de idolatra, porque as veneraban sus Idolos
-y Gucas; por lo cual han procurado los Prelados
-evitarles lo mas que pueden semejantes danzas,
-aunque por ser mucha parte de ella pura recreacion,
-les dejan que todavia dancen y bailen su
-modo. Taen diversos instrumentos para estas
-danzas: unas como flautillas cautillos: otros
-como atambores: otros como caracoles: lo mas ordinario
-es en voz cantar todos, yendo uno dos
-diciendo sus poesas, y acudiendo los demas responder
-con el pie de la copla. Algunos de estos
-romances eran muy artificiosos, y contenian historia:
-otros eran llenos de supersticion: otros eran
-puros disparates. Los nuestros que andan entre
-ellos, han probado ponerles las cosas de nuestra
-santa F en su modo de canto, y es cosa grande
-el provecho que se halla, porque con el gusto del
-canto y tonada estn dias enteros oyendo y repitiendo
-sin cansarse. Tambien han puesto en su
-lengua composiciones y tonadas nuestras, como<span class="pagenum"><a name="Page_226" id="Page_226">[226]</a></span>
-de octavas y canciones, de romances, de redondillas;
-y es maravilla cun bien las toman los Indios,
-y cuanto gustan: es cierto gran medio ste, y muy
-necesario para esta gente. En el Per llamaban
-estos bailes comunmente Taqu: en otras Provincias
-de Indias se llamaban Areytos: en Mjico
-se dicen Mitotes. En ninguna parte hubo tanta curiosidad
-de juegos y bailes como en la Nueva-Espaa,
-donde hoy dia se ven Indios volteadores, que
-admiran, sobre una cuerda: otros sobre un palo
-alto derecho puestos de pies danzan y hacen mil
-mudanzas: otros con las plantas de los pies y con
-las corvas menean y echan en alto, y revuelven
-un tronco pesadsimo, que no parece cosa creble,
-sino es vindolo: hacen otras mil pruebas de gran
-sutileza en trepar, saltar, voltear, llevar grandsimo
-peso, sufrir golpes, que bastan quebrantar
-hierro, de todo lo cual se ven pruebas harto donosas.
-Mas el ejercicio de recreacion mas tenido de
-los Mejicanos es el solemne Mitote, que es un baile
-que tenian por tan autorizado, que entraban
-veces en l los Reyes; y no por fuerza, como el
-Rey Don Pedro de Aragon con el Barbero de Valencia.
-Hacase este baile Mitote de ordinario en
-los patios de los templos y de las casas Reales,
-que eran los mas espaciosos. Ponian en medio del
-patio dos instrumentos: uno de hechura de atambor,
-y otro de forma de barril hecho de una pieza<span class="pagenum"><a name="Page_227" id="Page_227">[227]</a></span>
-hueco por de dentro, y puesto como sobre una figura
-de hombre de animal, de una columna. Estaban
-ambos templados de suerte, que hacian entre
-si buena consonancia. Hacan con ellos diversos
-sones, y eran muchos y varios los cantores:
-todos iban cantando y bailando al son, con tanto
-concierto, que no discrepaba el uno del otro, yendo
-todos una, as en las voces, como en el mover
-los pies, con tal destreza, que era de ver. En
-estos bailes se hacian dos ruedas de gente: en
-medio, donde estaban los instrumentos, se ponian
-los ancianos, seores y gente mas grave, y all
-cuasi pie quieto bailaban y cantaban. Al derredor
-de stos, bien desviados, salian de dos en dos
-los dems, bailando en corro con mas ligereza, y
-haciendo diversas mudanzas, y ciertos saltos propsito,
-y entre s venian hacer una rueda muy
-ancha y espaciosa. Sacaban en estos bailes las
-ropas mas preciosas, y diversas joyas, segun
-que cada uno podia. Tenian en esto gran punto,
-y as desde nios se enseaban este gnero de
-danzas, aunque muchas de estas danzas se hacian
-en honra de sus Idolos; pero no era eso de su institucion,
-sino, como est dicho, un gnero de recreacion
-y regocijo para el pueblo, y as no es bien
-quitrselas los Indios, sino procurar no se mezcle
-supersticion alguna. En Tepotzotlan, que es un
-pueblo siete leguas de Mjico, v hacer el baile <span class="pagenum"><a name="Page_228" id="Page_228">[228]</a></span>
-Mitote, que he dicho, en el patio de la Iglesia, y
-me pareci bien ocupar y entretener los Indios los
-dias de fiesta, pues tienen necesidad de alguna recreacion;
-y en aquella que es pblica y sin perjuicio
-de nadie hay menos inconvenientes que en
-otras, que podrian hacer sus solas, si les quitasen
-stas; y generalmente es digno de admitir, que
-lo que se pudiere dejar los Indios de sus costumbres
-y usos (no habiendo mezcla de sus errores
-antiguos), es bien dejarlo; y conforme al consejo
-de San Gregorio, Papa, procurar que sus fiestas y
-regocijos se encaminen al honor de Dios y de los
-Santos, cuyas fiestas celebran. Esto podr bastar
-as en comun de los usos y costumbres polticas
-de los Mejicanos: de su origen, acrecentamiento
-Imperio, porque es negocio ms largo, y que ser
-de gusto entenderse de raz, quedar el tratarse
-para otro libro.</p>
-
-<p class="pc4 lmid">FIN DEL SEXTO LIBRO</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_229" id="Page_229">[229]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<p class="pc4 elarge">LIBRO SEPTIMO<br />
-<span class="little">DE LA</span><br />
-<span class="reduct ls3"><b>HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS</b></span></p>
-
-<hr class="d6" />
-<hr class="d7" />
-
-<h2 class="p4"><a name="c701" id="c701">CAPTULO PRIMERO</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Que importa tener noticia de los hechos
-de los Indios, mayormente de los
-Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Cualquiera historia, siendo verdadera y bien escrita,
-trae no pequeo provecho al Lector, porque
-segun dice el Sabio<a name="FNanchor_46_46" id="FNanchor_46_46"></a><a href="#Footnote_46_46" class="fnanchor">[46]</a>, lo que fue, eso es, y lo
-que ser, es lo que fue. Son las cosas humanas entre
-s muy semejantes, y de los sucesos de unos
-aprenden otros. No hay gente tan brbara, que
-no tenga algo bueno que alabar; ni la hay tan poltica
-y humana, que no tenga algo que enmendar;
-pues cuando la relacion la historia de los hechos
-de los Indios no tuviese otro fruto mas de este<span class="pagenum"><a name="Page_230" id="Page_230">[230]</a></span>
-comun de ser historia y relacion de cosas, que en
-efecto de verdad pasaron, merece ser recibida por
-cosa til; y no por ser Indios, es de desechar la
-noticia de sus cosas, como en las cosas naturales
-vemos, que no solo de los animales generosos, de
-las plantas insignes y piedras preciosas escriben
-los Autores, sino tambien de animales bajos, de
-yerbas comunes, de piedras y de cosas muy ordinarias,
-porque all tambien hay propiedades dignas
-de consideracion. As que cuando esto no tuviese
-mas que ser historia, siendo como lo es, y
-no fbulas y ficciones, no es sugeto digno de escribirse
-y leerse; mas hay otra muy particular razon,
-que por ser de gentes poco estimadas, se estima
-en mas lo que de ellas es digno de memoria,
-y por ser en materias diferentes de nuestra Europa,
-como lo son aquellas naciones, da mas gusto
-entender de raz su origen, su modo de proceder,
-sus sucesos prsperos y adversos; y no es solo
-gusto, sino provecho tambien, mayormente para
-los que los han de tratar, pues la noticia de sus
-cosas convida que nos den crdito en las nuestras,
-y ensean en gran parte como se deban tratar,
-y aun quitan mucho del comun y necio desprecio
-en que los de Europa los tienen, no juzgando
-de estas gentes tengan cosas de hombres de
-razon y prudencia. El desengao de sta su vulgar
-opinion en ninguna parte le pueden mejor hallar<span class="pagenum"><a name="Page_231" id="Page_231">[231]</a></span>
-que en la verdadera narracion de los hechos
-de esta gente. Tratar, pues, con ayuda del
-Seor, del origen, sucesiones y hechos notables
-de los Mejicanos con la brevedad que pudiere;
-y ltimamente se podr entender la disposicion
-que el altsimo Dios quiso escoger para enviar
- estas naciones la luz del Evangelio de su
-unignito Hijo Jesu-Cristo, nuestro Seor, al cual
-suplico enderece este nuestro pequeo trabajo, de
-suerte que salga gloria de su divina grandeza, y
-alguna utilidad de estas gentes, quien comunic
-su santa Ley Evanglica.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_232" id="Page_232">[232]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c702" id="c702">CAPTULO II</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los antiguos moradores de la Nueva-Espaa,
-y cmo vinieron ella los
-Navatlcas.</i></p>
-
-<p>Los antiguos y primeros moradores de las Provincias
-que llamamos Nueva-Espaa, fueron hombres
-muy brbaros y silvestres, que solo se mantenian
-de caza, y por eso les pusieron nombre de
-Chichimcas. No sembraban ni cultivaban la tierra,
-ni vivian juntos, porque todo su ejercicio y
-vida era cazar, y en esto eran diestrsimos. Habitaban
-en los riscos y mas speros lugares de las
-montaas, viviendo bestialmente sin ninguna polica,
-desnudos totalmente. Cazaban venados, liebres,
-conejos, comadrejas, topos, gatos monteses,
-pjaros, y aun inmundicias, como culebras, lagartos,
-ratones, langostas y gusanos, y de esto y de
-yerbas y races se sustentaban. Dormian por los
-montes en las cuevas, y entre las matas: las mugeres
-iban con los maridos los mismos ejercicios<span class="pagenum"><a name="Page_233" id="Page_233">[233]</a></span>
-de caza, dejando los hijuelos colgados de una
-rama de un rbol, metidos en una cestilla de juncos,
-bien hartos de leche, hasta que volvian con la
-caza. No tenian superior, ni le reconocian, ni adoraban
-Dioses, ni tenian ritos, ni Religion alguna.
-Hoy dia hay en Nueva-Espaa de este gnero de
-gente, que viven de su arco y flechas, y son muy
-perjudiciales, porque para hacer mal y saltear se
-acaudillan y juntan, y no han podido los Espaoles,
-por bien ni mal, por maa ni fuerza, reducirlos
- polica y obediencia, porque como no tienen
-pueblos, ni asiento, el pelear con stos es puramente
-montear fieras, que se esparcen y esconden
-por lo mas spero y encubierto de la sierra: tal es
-el modo de vivir de muchas Provincias hoy dia en
-diversas partes de Indias. Y de este gnero de Indios
-brbaros principalmente se trata en los libros,
-<i>de procuranda Indorum salute</i>, cuando se dice,
-que tienen necesidad de ser compelidos y sujetados
-con alguna honesta fuerza, y que es necesario
-ensearlos primero ser hombres, y despues
-ser Cristianos. Quieren decir, que de estos mismos
-eran los que en la Nueva-Espaa llaman Otomes,
-que comunmente son Indios pobres y poblados en
-tierra spera; pero estn poblados, y viven juntos,
-y tienen alguna polica, y aun para las cosas de
-Cristiandad, los que bien se entienden con ellos,
-no los hallan menos idneos y hbiles, que los<span class="pagenum"><a name="Page_234" id="Page_234">[234]</a></span>
-otros que son mas ricos y tenidos por mas polticos.
-Viniendo al propsito, estos Chichimcas y
-Otomes, de quien se ha dicho que eran los primeros
-moradores de la Nueva-Espaa, como no
-cogian, ni sembraban, dejaron la mejor tierra y
-mas frtil sin poblarla, y esa ocuparon las naciones
-que vinieron de fuera, que por ser gente poltica,
-la llaman Navatlca, que quiere decir, gente
-que se explica y habla claro, diferencia de esotra
-brbara y sin razon. Vinieron estos segundos
-pobladores Navatlcas de otra tierra remota hcia
-el Norte, donde ahora se ha descubierto un Reino,
-que llaman el Nuevo-Mjico. Hay en aquella tierra
-dos Provincias: la una llaman Aztlan, que
-quiere decir, lugar de Garzas: la otra llamada
-Teuculhuacn, que quiere decir, tierra de los
-que tienen abuelos divinos. En estas Provincias
-tienen sus casas y sus sementeras, y sus Dioses,
-ritos y ceremonias, con rden y polica,
-los Navatlcas, los cuales se dividen en siete
-linages naciones; y porque en aquella tierra se
-usa, que cada linage tiene su sitio y lugar conocido,
-pintan los Navatlcas su origen y descendencia
-en figura de cueva, y dicen que de siete cuevas
-vinieron poblar la tierra de Mjico, y en sus
-libreras hacen historia de esto, pintando siete cuevas
-con sus descendientes. El tiempo que ha que
-salieron los Navatlcas de su tierra conforme la<span class="pagenum"><a name="Page_235" id="Page_235">[235]</a></span>
-computacion de sus libros, pasa ya de ochocientos
-aos, y reducido nuestra cuenta fue el ao
-del Seor de ochocientos y veinte, cuando comenzaron
- salir de su tierra. Tardaron en llegar la
-que ahora tienen poblada de Mjico, enteros ochenta
-aos. Fue la causa de tan espacioso viage, haberles
-persuadido sus Dioses (que sin duda eran
-Demonios que hablaban visiblemente con ellos),
-que fuesen inquiriendo nuevas tierras de tales y
-tales seas, y as venian explorando la tierra, y
-mirando las seas que sus Idolos les habian dado,
-y donde hallaban buenos sitios, los iban poblando,
-y sembraban y cogian, y como descubrian mejores
-lugares, desamparaban los ya poblados, dejando
-todavia alguna gente, mayormente viejos y
-enfermos, y gente cansada: dejando tambien buenos
-edificios, de que hoy dia se halla rastro por el
-camino que trajeron. Con este modo de caminar
-tan de espacio gastaron ochenta aos en camino
-que se puede andar en un mes, y as entraron en
-la tierra de Mjico el ao de novecientos y dos
- nuestra cuenta.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_236" id="Page_236">[236]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c703" id="c703">CAPTULO III</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Como los seis linages Navatlcas poblaron
-tierra de Mjico.</i></p>
-
-<p>Estos siete linages, que he dicho, no salieron
-todos juntos. Los primeros fueron los Suchimilcos,
-que quiere decir, gente de sementeras de flores.
-Estos poblaron la orilla de la gran laguna de
-Mjico, hcia el Mediodia, y fundaron una ciudad
-de su nombre, y otros muchos lugares. Mucho
-despues llegaron los del segundo linage llamados
-Chalcas, que significa gente de las bocas, y tambien
-fundaron otra ciudad de su nombre, partiendo
-trminos con los Suchimilcos. Los terceros fueron
-los Tepanecas, que quiere decir, gente de la
-Puente, y tambien poblaron en la orilla de la laguna
-al occidente. Estos crecieron tanto, que la
-cabeza de su Provincia la llamaron Azcapuzlco,
-que quiere decir, hormiguero, y fueron gran tiempo
-muy poderosos. Tras stos vinieron los que
-poblaron Tezcuco, que son los de Culhua, que
-quiere decir, gente corva, porque en su tierra haba<span class="pagenum"><a name="Page_237" id="Page_237">[237]</a></span>
-un cerro muy encorvado. Y as qued la laguna
-cercada de estas cuatro naciones, poblando
-stos al oriente, y los Tepancas al norte. Estos
-de Tezcuco fueron tenidos por muy cortesanos, y
-bien hablados; y su lengua es muy galana. Despues
-llegaron los Tlatlucas, que significa gente de
-la sierra: stos eran los mas toscos de todos, y como
-hallaron ocupados todos los llanos en contorno de
-la laguna hasta las sierras, pasaron de la otra
-parte de la sierra, donde hallaron una tierra muy
-frtil, espaciosa y caliente, donde poblaron grandes
-pueblos y muchos: y la cabeza de su Provincia
-llamaron Quahunahuc, que quiere decir,
-lugar donde suena la voz del Aguila, que corrompidamente
-nuestro vulgo llama Quernavaca; y
-aquella Provincia es la que hoy se dice el Marquesado.
-Los de la sexta generacion que son los
-Tlascaltcas, que quiere decir gente de pan, pasaron
-la serrana hcia el oriente, atravesando la sierra
-nevada, donde est el famoso volcan entre Mjico
-y la ciudad de los Angeles. Hallaron grandsimos
-sitios: extendironse mucho: fabricaron bravos edificios:
-fundaron diversos pueblos y ciudades: la cabeza
-de su Provincia llamaron de su nombre Tlascla.
-Esta es la nacion que favoreci los Espaoles,
-y con su ayuda ganaron la tierra, y por eso hasta
-el dia de hoy no pagan tributo, y gozan de exencion
-general. Al tiempo que todas estas naciones<span class="pagenum"><a name="Page_238" id="Page_238">[238]</a></span>
-poblaban, los Chichimecas, antiguos pobladores,
-no mostraron contradiccion, ni hicieron resistencia,
-solamente se extraaban, y como admirados
-se escondian en lo mas oculto de las peas. Pero
-los que habitaban de la otra parte de la sierra nevada,
-donde poblaron los Tlascaltcas, no consintieron
-lo que los demas Chichimcas, antes se pusieron
- defenderles la tierra, y como eran gigantes,
-segun la relacion de sus historias, quisieron
-echar por fuerza los advenedizos; mas fue vencida
-su mucha fuerza con la maa de los Tlascaltcas.
-Los cuales los aseguraron, y fingiendo paz
-con ellos, los convidaron una gran comida, y teniendo
-gente puesta en celada, cuando mas metidos
-estaban en su borrachera, hurtronles las
-armas con mucha disimulacion, que eran unas
-grandes porras, rodelas, espadas de palo y otros
-gneros. Hecho esto, dieron de improviso en ellos:
-querindose poner en defensa, y echando menos
-sus armas, acudieron los rboles cercanos,
-y echando mano de sus ramas, as las desgajaban,
-como otros deshojaran lechugas. Pero
-al fin; como los Tlascaltcas venian armados
-y en rden, desbarataron los gigantes, y hirieron
-en ellos sin dejar hombre vida. Nadie se
-maraville, ni tenga por fbula lo de estos gigantes,
-porque hoy dia se hallan huesos de hombres de
-increble grandeza. Estando yo en Mjico ao de<span class="pagenum"><a name="Page_239" id="Page_239">[239]</a></span>
-ochenta y seis, encontraron un gigante de stos
-enterrado en una heredad nuestra, que llamamos
-Jess del Monte, y nos trajeron mostrar una
-muela, que sin encarecimiento sera bien tan grande
-como un puo de un hombre, y esta proporcion
-lo dems, lo cual yo v, y me maravill de su
-disforme grandeza. Quedaron, pues, con esta victoria
-los Tlascaltcas pacficos, y todos los otros
-linages sosegados, y siempre conservaron entre s
-amistad las seis generaciones forasteras, que he
-dicho, casando sus hijos hijas unos con otros, y
-partiendo trminos pacficamente, y atendiendo
-con una honesta competencia ampliar ilustrar
-su Repblica cada cual, hasta llegar gran crecimiento
-y pujanza. Los brbaros Chichimcos, viendo
-lo que pasaba, comenzaron tener alguna polica,
-y cubrir sus carnes, y hacrseles vergonzoso
-lo que hasta entonces no lo era, y tratando ya
-con esotra gente, y con la comunicacion perdindoles
-el miedo, fueron aprendiendo de ellos, y ya
-hacian sus chozas y buhos, y tenian algun rden
-de Repblica, eligiendo sus Seores, y reconocindoles
-superioridad. Y as salieron en gran parte
-de aquella vida bestial que tenian; pero siempre
-en los montes y llegados las sierras, y apartados
-de los dems. Por este mismo tenor tengo por
-cierto, que han procedido las mas naciones y provincias
-de Indias, que los primeros fueron hombres<span class="pagenum"><a name="Page_240" id="Page_240">[240]</a></span>
-salvages, y por mantenerse de caza, fueron
-penetrando tierras aspersimas, y descubriendo
-nuevo mundo, y habitando en l cuasi como fieras,
-sin casa, ni techo, ni sementera, ni ganado, ni
-Rey, ni ley, ni Dios, ni razon. Despues otros, buscando
-nuevas y mejores tierras, poblaron lo bueno,
- introdujeron rden y policia, y modo de Repblica,
-aunque es muy brbara. Despues, de
-estos mismos, de otras naciones, hombres que
-tuvieron mas bro y maa que otros, se dieron
-sujetar y oprimir los menos poderosos, hasta
-hacer Reinos Imperios grandes. As fue en Mjico,
-as fue en el Per, y as es sin duda donde
-quiera que se hallan ciudades y Repblicas fundadas
-entre estos brbaros. Por donde vengo
-confirmarme en mi parecer, que largamente trat
-en el primer libro, que los primeros pobladores de
-las Indias occidentales vinieron por tierra, y por
-el consiguiente toda la tierra de Indias est continuada
-con la de Asia, Europa, Africa, y el mundo
-nuevo con el viejo, aunque hasta el dia presente
-no est descubierta la tierra, que auda y junta
-estos dos mandos, si hay mar en medio, es tan
-corto, que le pueden pasar nado fieras y hombres
-en pobres barcos. Mas dejando esta Filosofa,
-volvamos nuestra historia.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_241" id="Page_241">[241]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c704" id="c704">CAPTULO IV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la salida de los Mejicanos, y camino
-y poblacion de Mechoacn.</i></p>
-
-<p>Habiendo, pues, pasado trescientos y dos aos,
-que los seis linages referidos salieron de su tierra,
-y poblaron la de Nueva-Espaa; estando ya la tierra
-muy poblada y reducida rden y polica,
-aportaron ella los de la sptima cueva linage,
-que es la nacion Mejicana, la cual, como las otras,
-sali de las Provincias de Aztlan y Teuculhucan,
-gente poltica y cortesana, y muy belicosa. Adoraban
-stos el Idolo llamado Vitzilipztli, de quien
-se ha hecho larga mencion arriba, y el Demonio
-que estaba en aquel Idolo, hablaba y regia muy
-facilmente esta nacion. Este, pues, les mand salir
-de su tierra, prometindoles que los haria Prncipes
-y Seores de todas las Provincias, que habian
-poblado las otras seis naciones: que les daria tierra
-muy abundante, mucho oro, plata, piedras preciosas,
-plumas y mantas ricas. Con esto salieron
-llevando su Idolo metido en una arca de juncos,<span class="pagenum"><a name="Page_242" id="Page_242">[242]</a></span>
-la cual llevaban cuatro Sacerdotes principales, con
-quien l se comunicaba, y decia en secreto los sucesos
-de su camino, avisndoles lo que les habia
-de suceder, dndoles leyes, y ensendoles ritos,
-ceremonias y sacrificios. No se movian un punto
-sin parecer y mandato de este Idolo. Cuando habian
-de caminar, y cuando parar, y donde, l lo
-deca, y ellos puntualmente obedecian. Lo primero
-que hacian donde quiera que paraban, era edificar
-casa tabernculo para su falso Dios, y ponanle
-siempre en medio del Real que asentaban,
-puesta el arca siempre sobre un altar hecho al
-mismo modo que le usa la Iglesia Cristiana. Hecho
-esto, hacian sus sementeras de pan, y de las
-demas legumbres que usaban; pero estaban tan
-puestos en obedecer su Dios, que si l tenia por
-bien que se cogiese, lo cogian, y si no en mandndoles
-alzar su Real, all se quedaba todo para semilla
-y sustento de los viejos y enfermos, y gente
-cansada, que iban dejando de propsito, donde
-quiera que poblaban, pretendiendo que toda la
-tierra quedase poblada de su nacion. Parecer, por
-ventura, esta salida y peregrinacion de los Mejicanos,
-semejante la salida de Egipto y camino que
-hicieron los hijos de Isral, pues aquellos, como
-stos, fueron amonestados salir y buscar tierra
-de promision, y los unos y los otros llevaban por
-guia su Dios, y consultaban el arca, y le hacian<span class="pagenum"><a name="Page_243" id="Page_243">[243]</a></span>
-tabernculo, y all les avisaba y daba leyes y ceremonias,
-y as los unos como los otros, gastaron
-gran nmero de aos en llegar la tierra prometida.
-Que en todo esto y en otras muchas cosas
-hay semejanza de lo que las historias de los Mejicanos
-refieren, lo que la divina Escritura cuenta
-de los Israelitas, y sin duda es ello as. Que el Demonio,
-Prncipe de soberbia, procur en el trato y
-sujecion de esta gente, remedar lo que el altsimo
-y verdadero Dios obr con su pueblo, porque
-como est tratado arriba, es extrao el hipo que
-Satans tiene de asemejarse Dios, cuya familiaridad
-y trato con los hombres pretendi este enemigo
-mortal falsamente usurpar. Jams se ha visto
-Demonio que as conversase con las gentes, como
-este Demonio Vitzilipztli. Y bien se parece quien
-l era, pues no se han visto ni odo ritos mas supersticiosos,
-ni sacrificios mas crueles inhumanos,
-que los que ste ense los suyos; en fin,
-como dictados del mismo enemigo del gnero humano.
-El caudillo y Capitan que stos seguian, tenia
-por nombre de Mji: y de ah se deriv despues
-el nombre Mjico, y el de su nacion Mejicana.
-Caminando, pues, con la misma prolijidad
-que las otras seis naciones, poblando, sembrando
-y cogiendo en diversas partes, de que hay hasta
-hoy seales y ruinas, pasando muchos trabajos y
-peligros, vinieron cabo de largo tiempo aportar<span class="pagenum"><a name="Page_244" id="Page_244">[244]</a></span>
- la Provincia que se llama de Mechoacn, que
-quiere decir tierra de pescado, porque hay en
-ella mucho en grandes y hermosas lagunas que
-tiene, donde contentndose del sitio y frescura de
-la tierra, quisieran descansar y parar. Pero consultando
-su Idolo, y no siendo de ello contento
-pidironle, que lo menos les permitiese dejar de
-su gente all, que poblasen tan buena tierra, y de
-esto fue contento, dndoles industria como lo hiciesen,
-que fue, que en entrando baarse en una
-laguna hermosa que se dice Pzcuaro, as hombres
-como mugeres, les hurtasen la ropa los que quedasen,
-y luego sin ruido alzasen su Real, y se fuesen;
-y as se hizo. Los otros que no advirtieron el
-engao, con el gusto de baarse, cuando salieron,
-y se hallaron despojados de sus ropas, y as burlados
-y desamparados de los compaeros, quedaron
-muy sentidos y quejosos, y por declarar el dio
-que les cobraron, dicen, que mudaron trage, y aun
-lenguage. A lo menos es cosa cierta, que siempre
-fueron estos Mechoacanes enemigos de los Mejicanos;
-y as vinieron dar el parabien al Marqus
-del Valle de la victoria que habia alcanzado cuando
-gan Mjico.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_245" id="Page_245">[245]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c705" id="c705">CAPTULO V</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De lo que les sucedi en Malinlco, en Tula
-y en Chapultepc.</i></p>
-
-<p>Hay de Mechoacn Mjico mas de cincuenta
-leguas. En este camino est Malinlco, donde les
-sucedi, que quejndose su Idolo de una muger
-que venia en su compaa, grandsima hechicera,
-cuyo nombre era Hermana de Dios, porque con
-sus malas artes les hacia grandsimos daos, pretendiendo
-por cierta va hacerse adorar de ellos
-por Diosa, el Idolo habl en sueos uno de
-aquellos viejos que llevaban el arca, y mand, que
-de su parte consolase al pueblo, hacindoles de
-nuevo grandes promesas, y que aquella su Hermana,
-como cruel y mala, la dejasen con toda su
-familia, alzando el Real de noche, y con gran silencio,
-y sin dejar rastro por donde iban. Ellos lo
-hicieron as; y la hechicera hallndose sola con su
-familia, y burlada, pobl all un pueblo, que se llama
-Malinlco, y tienen por grandes hechiceros
-los naturales de Malinlco, como hijos de tal<span class="pagenum"><a name="Page_246" id="Page_246">[246]</a></span>
-madre. Los Mejicanos, por haberse disminuido
-mucho por estas divisiones, y por los muchos enfermos
-y gente cansada que iban dejando, quisieron
-rehacerse, y pararon en un asiento que se
-dice Tula, que quiere decir lugar de juncia. All
-el Idolo les mand, que atajasen un rio muy grande,
-de suerte que se derramase por un gran llano,
-y con la industria que les di, cercaron de agua
-un hermoso cerro llamado Coatepc, hicieron
-una laguna grande, la cual cercaron de sauces,
-lamos, sabinas y otros rboles. Comenzse
-criar mucho pescado, y acudir all muchos pjaros,
-con que se hizo un deleitoso lugar. Parecindoles
-bien el sitio, y estando hartos de tanto
-caminar, trataron muchos de poblar all, y no pasar
-adelante. De esto el Demonio se enoj reciamente,
-y amenazando de muerte sus sacerdotes,
-mandles que quitasen la represa al rio, y la dejasen
-ir por donde antes corra; y los que habian
-sido desobedientes, dijo, que aquella noche l les
-dara el castigo que merecian; y como el hacer
-mal es tan propio del Demonio, y permite la Justicia
-divina muchas veces, que sean entregados
-tal verdugo los que le escogen por su Dios, acaeci
-que la media noche oyeron en cierta parte
-del Real un gran ruido, y la maana yendo all,
-hallaron muertos los que habian tratado quedarse
-all; y el modo de matarlos fue abrirles los pechos,<span class="pagenum"><a name="Page_247" id="Page_247">[247]</a></span>
-y sacarles los corazones, que de este modo los hallaron;
-y de aqu les ense los desventurados su
-bonito Dios el modo de sacrificios que l le
-agradaban, que era abrir los pechos, y sacar los
-corazones los hombres, como lo usaron siempre
-de all en adelante en sus horrendos sacrificios. Con
-este castigo, y con habrseles secado el campo,
-por haberse desaguado la laguna, consultando su
-Dios de su voluntad y mandato, pasaron poco
-poco hasta ponerse una legua de Mjico en Chapultepc,
-lugar clebre por su recreacion y frescura.
-En este cerro se hicieron fuertes, temindose
-de las naciones que tenian poblada aquella tierra,
-que todas les eran contrarias, mayormente por
-haber infamado los Mejicanos un Copl, hijo de
-aquella hechicera, que dejaron en Malinlco; el
-cual, por mandado de su madre, al cabo de mucho
-tiempo, vino en seguimiento de los Mejicanos,
-y procur incitar contra ellos los Tepancas, y
- los otros circunvecinos, y hasta los Chlcas, de
-suerte que con mano armada vinieron destruir
-los Mejicanos. El Copl se puso en un cerro, que
-est en medio de la laguna, que se llama Acoplco,
-esperando la destruccion de sus enemigos; mas
-ellos, por aviso de su Idolo, fueron l, y hallndole
-descuidado, le mataron, y trajeron el corazon
- su Dios, el cual mand echar en la laguna,
-de donde fingen haber nacido un Tunal, donde se<span class="pagenum"><a name="Page_248" id="Page_248">[248]</a></span>
-fund Mjico. Vinieron las manos los Chlcas, y
-las otras naciones con los Mejicanos, los cuales
-habian elegido por su Capitan un valiente hombre
-llamado Vitzilovtli; y en la refriega ste fu
-preso y muerto por los contrarios; mas no perdieron
-por eso el nimo los Mejicanos, y peleando
-valerosamente, pesar de los enemigos abrieron
-camino por sus escuadrones, y llevando en medio
- los viejos, nios y mugeres, pasaron hasta Atlacuyavya,
-pueblo de los Clhuas, los cuales hallaron
-de fiesta, y all se hicieron fuertes. No les
-siguieron los Chlcas, ni los otros; antes de puro
-corridos de verse desbaratados de tan pocos, siendo
-tantos, se retiraron sus pueblos.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_249" id="Page_249">[249]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c706" id="c706">CAPTULO VI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la guerra que tuvieron con los de Culhuacn.</i></p>
-
-<p>Por consejo del Idolo enviaron sus mensageros
-al Seor de Culhuacn, pidindole sitio donde poblar;
-y despues de haberlo consultado con los
-suyos, les seal Tizaapn, que quiere decir
-Aguas-Blancas, con intento de que se perdiesen y
-muriesen, porque en aquel sitio habia grande suma
-de vvoras, culebras y otros animales ponzoosos,
-que se criaban en un cerro cercano; mas ellos,
-persuadidos y enseados de su Demonio, admitieron
-de buena gana lo que les ofrecieron, y por
-arte diablica amansaron todos aquellos animales,
-sin que les hiciesen dao alguno, y aun los convirtieron
-en mantenimiento, comiendo muy su
-salvo y placer de ellos. Visto esto por el Seor de
-Culhuacn, y que habian hecho sementeras, y cultivaban
-la tierra, tuvo por bien admitirlos su
-ciudad, y contratar con ellos muy de amistad; mas
-el Dios que los Mejicanos adoraban (como suele)<span class="pagenum"><a name="Page_250" id="Page_250">[250]</a></span>
-no hacia bien, sino para hacerles mal. Dijo, pues,
- sus sacerdotes, que no era aqul el sitio adonde
-l queria que permaneciesen, y que el salir de all
-habia de ser trabando guerra; y para esto se habia
-de buscar una muger, que se habia de llamar la
-Diosa de la Discordia, y fue la traza enviar pedir
-al Rey de Culhuacn su hija para Reina de los
-Mejicanos, y madre de su Dios: l le pareci
-bien la embajada, y luego la di con mucho aderezo
-y acompaamiento. Aquella misma noche
-que lleg, por rden del homicida quien adoraban,
-mataron cruelmente la moza, y desollndole
-el cuero, como lo hacen delicadamente, vistironle
- un mancebo, y encima sus ropas de ella, y de
-esta suerte le pusieron junto al Idolo, dedicndola
-por Diosa, y madre de su Dios; y siempre de all
-adelante la adoraban, hacindole despues Idolo, que
-llamaron Tozi, que es nuestra abuela. No contentos
-con esta crueldad, convidaron con engao al
-Rey de Culhuacn, padre de la moza, que viniese
- adorar su hija, que estaba ya consagrada Diosa;
-y viniendo l con grandes presentes y mucho
-acompaamiento de los suyos, metironle la
-capilla donde estaba su Idolo, que era muy obscura,
-para que ofreciese sacrificio su hija, que
-estaba all; mas acaeci encenderse el incienso
-que ofrecian en un brasero su usanza, y con la
-llama reconoci el pellejo de su hija, y entendida<span class="pagenum"><a name="Page_251" id="Page_251">[251]</a></span>
-la crueldad y engao, sali dando voces, y con
-toda su gente di en los Mejicanos con rabia y
-furia, hasta hacerles retirar la laguna, tanto, que
-cuasi se hundian en ella. Los Mejicanos defendindose,
-y arrojando ciertas varas, que usaban, con
-que herian reciamente sus contrarios, en fin cobraron
-la tierra, y desamparando aquel sitio, se
-fueron bajando la laguna, muy destrozados y
-mojados, llorando, y dando alaridos los nios y
-mugeres contra ellos, y contra su Dios, que
-en tales pasos los traa. Hubieron de pasar un rio,
-que no se pudo vadear, y de sus rodelas, fisgas y
-juncia hicieron unas balsillas, en que pasaron: en
-fin, rodeando de Culhuacn, vinieron Iztapalpa,
-y de all Acatzintitln, y despues Iztaclco, y
-finalmente al lugar donde est hoy la Hermita de
-San Anton, la entrada de Mjico, y al barrio que
-se llama al presente de San Pablo, consolndoles
-su Idolo en los trabajos, y animndoles con promesas
-de cosas grandes.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_252" id="Page_252">[252]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c707" id="c707">CAPTULO VII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la fundacion de Mjico.</i></p>
-
-<p>Siendo ya llegado el tiempo, que el padre de
-las mentiras cumpliese con su pueblo, que ya no
-podia soportar tantos rodeos, trabajos y peligros,
-acaeci que unos viejos hechiceros Sacerdotes,
-entrando por un carrizal espeso, encontraron un
-golpe de agua muy clara y muy hermosa, y que
-parecia plateada, y mirando al derredor vieron
-los rboles todos blancos, y el prado blanco, y los
-peces blancos, y todo cuanto miraban muy blanco.
-Y admirados de esto, acordronse de una profeca
-de su Dios, que les habia dado aquello por seal
-del lugar adonde habian de descansar, y hacerse
-Seores de las otras gentes, y llorando de
-gozo volvieron con las buenas nuevas al pueblo.
-La noche siguiente apareci en sueos Vitzilipztli
- un Sacerdote anciano, y djole, que buscasen
-en aquella laguna un tunal, que nacia de una piedra,
-que segun l dijo, era donde por su mandado<span class="pagenum"><a name="Page_253" id="Page_253">[253]</a></span>
-habian echado el corazon de Copl, su enemigo,
-hijo de la hechicera, y que sobre aquel tunal verian
-un guila muy bella, que se apacentaba all
-de pjaros muy galanos, y que cuando esto viesen,
-supiesen que era el lugar donde se habia de fundar
-su ciudad, la cual habia de prevalecer todas
-las otras, y ser sealada en el mundo. El anciano
-por la maana juntando todo el pueblo desde el
-mayor hasta el menor, les hizo una larga pltica
-en razon de lo mucho que debian su Dios, y de
-la revelacion, que aunque indigno, habia tenido
-aquella noche, concluyendo que debian todos ir
-en demanda de aquel bienaventurado lugar, que
-les era prometido: lo cual caus tanta devocion y
-alegria en todos, que sin dilacion se pusieron
-luego la empresa. Y dividindose una parte y
- otra por toda aquella espesura de espadaas,
-carrizales y juncia de la laguna, comenzaron
-buscar por las seales de la revelacion el lugar
-tan deseado. Encontraron aquel dia el golpe de
-agua del dia antes, pero muy diferente, porque no
-venia blanca, sino bermeja, como de sangre: y
-partindose en dos arroyos era el uno azul espessimo,
-cosa que les maravill, y denot gran misterio,
-segun ellos lo ponderaban. Al fin, despues
-de mucho buscar ac y all, apareci el tunal nacido
-de una piedra, y en l estaba un guila Real
-abiertas las alas y tendidas, y ella vuelta al Sol<span class="pagenum"><a name="Page_254" id="Page_254">[254]</a></span>
-recibiendo su calor: al derredor habia gran variedad
-de pluma rica de pjaros blanca, colorada,
-amarilla, azul y verde, de aquella fineza que labran
-imgenes. Tenia el guila en las uas un pjaro
-muy galano. Como la vieron y reconocieron, ser
-el lugar del orculo, todos se arrodillaron haciendo
-gran veneracion al guila, y ella tambien les
-inclin la cabeza mirndolos todas partes. Aqu
-hubo grandes alaridos y muestras de devocion y
-hacimiento de gracias al Criador y su gran Dios
-Vitzilipztli, que en todo les era padre, y siempre
-les habia dicho verdad. Llamaron por eso la ciudad
-que all fundaron Tenoxtitln, que significa
-tunal en piedra; y sus armas insignia son hasta
-el dia de hoy un guila sobre un tunal, con un pjaro
-en la una mano, y con la otra sentada en
-el tunal. El dia siguiente, de comun parecer, fueron
- hacer una Hermita junto al tunal del guila,
-para que reposasen all el arca de su Dios,
-hasta que tuviesen posibilidad de hacerle suntuoso
-templo; y as la hicieron de cspedes y
-tapias, y cubrironla de paja. Luego, habida
-su consulta, determinaron comprar de los comarcanos
-piedra, madera y cal trueque de peces,
-ranas y camarones, y asimismo de patos, gallaretas,
-corvejones y otros diversos gneros de
-aves marinas: todo lo cual pescaban y cazaban
-con suma diligencia en aquella laguna, que de esto<span class="pagenum"><a name="Page_255" id="Page_255">[255]</a></span>
-es muy abundante. Iban con estas cosas los mercados
-de las ciudades y pueblos de los Tepancas
-y de los de Tezcuco circunvecinos, y con mucha
-disimulacion industria juntaban poco poco lo
-que habian menester para el edificio de su ciudad,
-y haciendo de piedra y cal otra capilla mejor
-para su Idolo, dieron en cegar con planchas y cimientos
-gran parte de la laguna. Hecho esto, habl
-el Idolo uno de sus Sacerdotes una noche en
-esta forma: D la Congregacion Mejicana, que
-se dividan los Seores cada uno con sus parientes,
-amigos y allegados en cuatro barrios principales,
-tomando en medio la casa que para mi descanso
-habeis hecho, y cada parcialidad edifique en su barrio
- su voluntad. As se puso en ejecucion, y stos
-son los cuatro barrios principales de Mjico, que hoy
-dia se llaman, San Juan, Santa Mara la Redonda,
-San Pablo, San Sebastian. Despues de divididos
-los Mejicanos en estos cuatro barrios, mandles su
-Dios, que repartiesen entre s los Dioses que l les
-sealase, y cada principal barrio de los cuatro
-nombrase y sealase otros barrios particulares,
-donde aquellos Dioses fuesen reverenciados, y as
- cada barrio de stos eran subordinados otros
-muchos pequeos, segun el nmero de los Idolos
-que su Dios les mand adorar, los cuales llamaron
-Calpultetco, que quiere decir, Dios de
-los barrios. De esta manera se fund, y de pequeos<span class="pagenum"><a name="Page_256" id="Page_256">[256]</a></span>
-principios vino grande crecimiento la
-ciudad de Mjico Tenoxtitln.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c708" id="c708">CAPTULO VIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del motin de los de Tlatellulco, y del primer
-Rey que eligieron los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Hecha la division de barrios y colaciones con
-el concierto dicho, algunos de los viejos y ancianos
-parecindoles que en la particion de los sitios
-no se les daba la ventaja que merecian, como gente
-agraviada, ellos, sus parientes y amigos se amotinaron
-y se fueron buscar nuevo asiento; y discurriendo
-por la laguna, vinieron hallar una pequea
-albarrada terrapleno, que ellos llaman Tlateloll,
-adonde poblaron, dndole el nombre de Tlatelllco,
-que es lugar de terrapleno. Esta fue la tercera
-division de los Mejicanos, despues que salieron de
-su tierra, siendo la primera la de Mechoacn, y
-la segunda la de Malinlco. Eran stos que se<span class="pagenum"><a name="Page_257" id="Page_257">[257]</a></span>
-apartaron Tlatelllco, de suyo inquietos y mal
-intencionados, y as hacian sus vecinos los Mejicanos
-la peor vecindad que podian: siempre tuvieron
-revueltas con ellos, y les fueron molestos,
-y aun hasta hoy duran la enemistad y bandos antiguos.
-Viendo, pues, los de Tenoxtitln, que les
-eran muy contrarios stos de Tlatelllco, y que
-iban multiplicando, con recelo y temor de que por
-tiempo viniesen sobrepujarles, tuvieron sobre el
-caso larga consulta, y sali de acuerdo, que era bien
-elegir Rey, quien ellos obedeciesen, y los contrarios
-temiesen, porque con esto estarian entre s mas
-unidos y fuertes, y los enemigos no se les atreverian
-tanto. Puestos en elegir Rey, tomaron otro
-acuerdo muy importante y acertado, de no elegirle
-de entre s mismos, por evitar disensiones, y
-por ganar con el nuevo Rey alguna de las naciones
-cercanas, de que se veian rodeados y destitudos
-de todo socorro. Y mirado todo, as para
-aplacar al Rey de Culhuacn, quien tenian
-gravemente ofendido por haberle muerto y desollado
-la hija de su antecesor, y hecho tan pesada
-burla, como tambien por tener Rey que
-fuese de su sangre Mejicana, de cuya generacion
-habia muchos en Culhuacn, del tiempo
-que vivieron en paz con ellos, determinaron
-elegir por Rey un mancebo llamado Acamapixtli,
-hijo de un gran Prncipe Mejicano, y de una<span class="pagenum"><a name="Page_258" id="Page_258">[258]</a></span>
-Seora, hija del Rey de Culhuacn. Environle
-luego Embajadores pedrselo con un gran presente,
-los cuales dieron su embajada en esta forma:
-Gran Seor, nosotros tus vasallos y siervos
-los Mejicanos, metidos y encerrados entre las espadaas
-y carrizales de la laguna, solos y desamparados
-de todas las naciones del mundo, encaminados
-solamente por nuestro Dios al sitio donde
-ahora estamos, que cae en la jurisdiccion de tu
-trmino, y del de Azcapuzlco, y del de Tezcuco,
-ya que nos habeis permitido estar en l, no queremos,
-ni es razon, estar sin cabeza y Seor que nos
-mande, corrija, guie y ensee en nuestro modo de
-vivir, y nos defienda y ampare de nuestros enemigos.
-Por tanto acudimos t, sabiendo que en tu
-casa y Corte hay hijos de nuestra generacion emparentada
-con la vuestra, salidos de nuestras entraas
-y de las vuestras, sangre nuestra y vuestra.
-Entre estos tenemos noticia de un nieto tuyo y
-nuestro, llamado Acamapixtli: suplicmoste nos lo
-des por Seor, al cual estimaremos como merece,
-pues es de la lnea de los Seores Mejicanos, y de
-los Reyes de Culhuacn. El Rey, visto el negocio,
-y que no le estaba mal aliarse con los Mejicanos,
-que eran valientes, les respondi, que llevasen su
-nieto mucho en hora buena, aunque aadi, que si
-fuera muger no se la diera, significando el hecho
-tan feo que arriba se ha referido. Y acab su pltica<span class="pagenum"><a name="Page_259" id="Page_259">[259]</a></span>
-con decir: Vaya mi nieto, y sirva vuestro
-Dios, y sea su Lugar-Teniente, rija y gobierne las
-criaturas de aquel por quien vivimos, Seor de la
-noche y dia, y de los vientos. Vaya y sea Seor
-de el agua, y de la tierra que posee la nacion Mejicana;
-llevadle en buena hora, y mirad que le trateis
-como hijo y nieto mio. Los Mejicanos le
-rindieron las gracias, y juntamente le pidieron le
-casase de su mano, y as le di por muger una
-Seora muy principal entre ellos. Trajeron al nuevo
-Rey y Reina con la honra posible, y hicironles
-su recibimiento, saliendo cuantos habia, hasta
-los muy chiquitos, ver su Rey, y llevndolos
-unos palacios, que entonces eran harto pobres, y
-sentndolos en sus asientos de Reyes, luego se levant
-uno de aquellos ancianos y Retricos, de
-que tuvieron gran cuenta, y habl en esta manera:
-Hijo mio, Seor y Rey nuestro, seas muy bien
-venido esta pobre casa y ciudad, entre estos carrizales
-y espadaas, adonde los pobres de tus padres,
-abuelos y parientes padecen lo que el Seor
-de lo criado se sabe. Mira, Seor, que vienes ser
-amparo, sombra y abrigo de esta nacion Mejicana,
-por ser la semejanza de nuestro Dios Vitzilipztli,
-por cuya causa se te da el mando y la jurisdiccion.
-Bien sabes que no estamos en nuestra
-tierra, pues la que poseemos ahora es agena, y no
-sabemos lo que ser de nosotros maana esotro<span class="pagenum"><a name="Page_260" id="Page_260">[260]</a></span>
-dia. Y as considera, que no vienes descansar,
-ni recrearte, sino tomar nuevo trabajo con
-carga tan pesada, que siempre te ha de hacer trabajar,
-siendo esclavo de toda esta multitud, que
-te cupo en suerte, y de toda esotra gente comarcana,
- quien has de procurar de tener muy gratos
-y contentos, pues sabes vivimos en sus tierras
-y trmino. Y as ces, con repetir seais muy bien
-venido t y la Reina nuestra Seora este vuestro
-Reino. Esta fu la pltica del viejo, la cual,
-con las dems que celebran las historias Mejicanas,
-tenian por uso aprender de coro los mozos,
-y por tradicion se conservaron estos razonamientos,
-que algunos de ellos son dignos de referir
-por sus propias palabras. El Rey respondi
-dando las gracias, y ofreciendo su diligencia y cuidado
-en defenderles y ayudarles cuanto l pudiese.
-Con esto le juraron, y conforme su modo le pusieron
-la corona de Rey, que tiene semejanza la
-corona de la Seora de Venecia. El nombre de
-este Rey primero Acamapixtli, quiere decir, Caas
-en puo; y as su insignia es una mano, que tiene
-muchas saetas de caa.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_261" id="Page_261">[261]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c709" id="c709">CAPTULO IX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del extrao tributo que pagaban los Mejicanos
- los de Azcapuzlco.</i></p>
-
-<p>Fu la eleccion del nuevo Rey tan acertada,
-que en poco tiempo comenzaron los Mejicanos
-tener forma de Repblica, y cobrar nombre y opinion
-con los extraos. Por donde sus circunvecinos,
-movidos de envidia y temor, trataron de sojuzgarlos,
-especialmente los Tepancas, cuya cabeza
-era la ciudad de Azcapuzlco, los cuales
-pagaban tributo, como gente que habia venido de
-fuera y moraba en su tierra. Pero el Rey de Azcapuzlco,
-con recelo del poder que iba creciendo,
-quiso oprimir los mejicanos, y habida su
-consulta con los suyos, envi decir al Rey Acamapixtli,
-que el tributo que le pagaban era poco,
-y que de ah adelante le habian tambien de traer
-sabinas y sauces para el edificio de su ciudad, y
-adems le habian de hacer una sementera en el
-agua de varias legumbres, y as nacida y criada<span class="pagenum"><a name="Page_262" id="Page_262">[262]</a></span>
-se la habian de traer por la misma agua cada ao
-sin faltar, donde no, que los declarara por enemigos,
-y los asolara. De este mandato recibieron los
-Mejicanos terrible pena, parecindoles cosa imposible,
-lo que les demandaba, y que no era otra
-cosa sino buscar ocasion para destruirlos. Pero su
-Dios Vitzilipztli les consol apareciendo aquella
-noche un viejo, y mandle, que dijese su hijo
-el Rey, de su parte, que no dudase de aceptar el
-tributo, que l le ayudara, y todo sera fcil. Fu
-as, que llegado el tiempo del tributo, llevaron los
-Mejicanos los rboles que les habian mandado, y
-mas la sementera hecha en el agua, y llevada
-por el agua, en la cual habia mucho maiz (que es
-su trigo) granado ya con sus mazorcas, habia chili,
- aj, habia bledos, tomates, frsoles, chia, calabazas
-y otras muchas cosas, todo crecido y de sazon.
-Los que no han visto las sementeras que se
-hacen en la laguna de Mjico en medio de la misma
-agua, tendrn por patraa lo que aqu se cuenta,
- cuando mucho creern que era encantamento
-del Demonio, quien esta gente adoraba. Mas en
-realidad de verdad es cosa muy hacedera, y se ha
-hecho muchas veces, hacer sementera movediza
-en el agua, porque sobre juncia y espadaa se echa
-tierra en tal forma, que no la deshaga el agua, y
-all se siembra, cultiva, crece y madura, y se lleva
-de una parte otra. Pero el hacerse con facilidad,<span class="pagenum"><a name="Page_263" id="Page_263">[263]</a></span>
-y en mucha cuantidad y muy de sazon, todo bien
-arguye, que el Vitzilipztli, que por otro nombre
-se dice Patillas, anduviese por all, mayormente
-cuando no habian hecho ni visto tal cosa. As se
-maravill mucho el Rey de Azcapuzlco, cuando
-vi cumplido lo que l habia tenido por imposible,
-y dijo los suyos, que aquella gente tenia gran
-Dios, que todo les era fcil. Y ellos les dijo, que
-pues su Dios se lo daba todo hecho, que queria
-que otro ao, al tiempo del tributo, le trajesen
-tambien en la sementera un pato y una garza,
-con sus huevos empollados, y que habia de ser de
-suerte, que cuando llegasen habian de sacar sus
-pollos, y que no habia de ser de otra suerte, so pena
-de incurrir en su enemistad. Siguise la congoja en
-los Mejicanos, que mandato tan soberbio y dificil
-requeria; mas su Dios de noche (como l solia)
-los conort por uno de los suyos, y dijo, que todo
-aquello tomaba l su cargo, que no tuviesen pena,
-y que estuviesen ciertos que vendria tiempo en que
-pagasen con las vidas los de Azcapuzlco aquellos
-antojos de nuevos tributos; pero que al presente
-era bien callar y obedecer. Al tiempo del tributo,
-llevando los Mejicanos cuanto se les habia pedido
-de su sementera, remaneci en la balsa (sin saber
-ellos como) un pato y una garza empollando sus
-huevos, y caminando llegaron Azcapuzlco, donde
-luego sacaron sus pollos. Por donde admirado<span class="pagenum"><a name="Page_264" id="Page_264">[264]</a></span>
-sobre manera el Rey de Azcapuzlco, volvi
-decir los suyos, que aquellas cosas eran mas que
-humanas, y que los Mejicanos llevaban manera de
-ser Seores de todo. Pero en fin, el rden de tributar
-no se afloj un punto, y por no hallarse poderosos,
-tuvieron sufrimiento, y permanecieron en
-esta sujecion y servidumbre cincuenta aos. En
-este tiempo acab el Rey Acamapixtli, habiendo
-acrecentado su ciudad de Mjico de muchos edificios,
-calles y acequias, y mucha abundancia de
-mantenimientos. Rein con mucha paz y quietud
-cuarenta aos, celando siempre el bien y aumento
-de su Repblica: estando para morir hizo una cosa
-memorable, y fu, que teniendo hijos legtimos,
-quien pudiera dejar la sucesion del Reino, no lo
-quiso hacer, antes dej en su libertad la Repblica,
-que como l le habian libremente elegido, as
-eligiesen quien les estuviese mejor para su buen
-gobierno, y amonestndoles que mirasen el bien
-de su Repblica. Y mostrando dolor de no dejarles
-libres del tributo y sujecion, con encomendarles
-sus hijos y muger, hizo fin, dejando todo su
-pueblo desconsolado por su muerte.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_265" id="Page_265">[265]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c710" id="c710">CAPTULO X</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del segundo Rey, y de lo que sucedi en
-su reinado.</i></p>
-
-<p>Hechas las exequias de el Rey difunto, los ancianos
-y gente principal, y alguna parte del comun,
-hicieron su junta para elegir Rey, donde el
-mas anciano propuso la necesidad en que estaban,
-y que convenia elegir por cabeza de su ciudad
-persona que tuviese piedad de los viejos, de las
-viudas y hurfanos, y fuese padre de la Repblica,
-porque ellos habian de ser las plumas de sus alas,
-las pestaas de sus ojos, y las barbas de su rostro;
-y que era necesario fuese valeroso, pues habian de
-tener necesidad de valerse presto de sus brazos,
-segn se lo habia profetizado su Dios. Fu la resolucin
-elegir por Rey un hijo de el antecesor, usando
-en esto de tan noble trmino, de darle por sucesor
- su hijo, como l lo tuvo en hacer ms confianza
-de su Repblica. Llambase este mozo
-Vitzilovtli, que significa, pluma rica: pusironle
-corona Real, y ungironle, como fu costumbre<span class="pagenum"><a name="Page_266" id="Page_266">[266]</a></span>
-hacerlo con todos sus Reyes, con una uncion que
-llamaban divina, porque era la misma con que ungian
-su Idolo. Hzole luego un Retrico una elegante
-pltica, exhortndole tener nimo para sacarlos
-de los trabajos, servidumbre y miseria, en
-que vivian oprimidos de los Azcapuzlcos, y acabada,
-todos le saludaron, y le hicieron su reconocimiento.
-Era soltero este Rey, y pareci su
-Consejo, que era bien casarle con hija del Rey de
-Azcapulzlco, para tenerle por amigo, y disminuir
-algo con esta ocasion de la pesada carga de los
-tributos que le daban; aunque temieron, que no se
-dignase darles su hija, por tenerles por vasallos.
-Mas pidindosela con grande humildad y palabras
-muy comedidas, el Rey de Azcapuzlco vino en
-ello, y les di una hija suya llamada Ayauchigul,
- la cual llevaron con gran fiesta y regocijo Mjico,
- hicieron la ceremonia y solemnidad del casamiento,
-que era atar un canto de la capa de el hombre
-con otro del manto de la muger, en seal de
-vnculo de matrimonio. Naciole esta Reina un hijo,
-cuyo nombre pidieron su abuelo el Rey de Azcapuzlco,
-y echando sus suertes, como ellos usan,
-(porque eran en extremo grandes agoreros en dar
-nombres sus hijos), mand, que llamasen su nieto
-Chimalpopca, que quiere decir rodela que echa
-humo. Con el contento que el Rey de Azcapuzlco
-mostr del nieto, tom por ocasion la Reina su<span class="pagenum"><a name="Page_267" id="Page_267">[267]</a></span>
-hija, de pedirle tuviese por bien, pues tenia ya nieto
-Mejicano, de relevar los Mejicanos de la carga
-tan grave de sus tributos, lo cual el Rey hizo de
-buena gana con parecer de los suyos, dejndoles
-en lugar del tributo que daban, obligacion de que
-cada ao llevasen un par de patos unos peces
-en reconocimiento de ser sus sbditos, y estar en
-su tierra. Quedaron con esto muy aliviados y contentos
-los de Mjico, mas el contento les dur
-poco, porque la Reina, su protectora, muri dentro
-de pocos aos, y otro ao despues el Rey de Mjico
-Vitzilovtli, dejando de diez aos su hijo
-Chimalpopca. Rein trece aos: muri de poca
-mas edad de treinta. Fu tenido por buen Rey, diligente
-en el culto de sus Dioses, de los cuales tenian
-por opinion, que eran semejanza los Reyes, y
-que la honra que se hacia su Dios, se hacia al
-Rey, que era su semejanza, y por eso fueron tan
-curiosos los Reyes en el culto y veneracion de sus
-Dioses. Tambien fue sagaz en ganar las voluntades
-de los comarcanos, y trabar mucha contratacion
-con ellos, con que acrecent su ciudad, haciendo
-se ejercitasen los suyos en cosas de la guerra,
-por la laguna, apercibiendo la gente para lo
-que andaban tramando de alcanzar, como presto
-parecer.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_268" id="Page_268">[268]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c711" id="c711">CAPTULO XI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del tercer Rey Chimalpopca y de su cruel
-muerte, y ocasion de la guerra que
-hicieron los Mejicanos.</i></p>
-
-<p>Por sucesor del Rey muerto eligieron los Mejicanos
-sobre mucho acuerdo su hijo Chimalpopca,
-aunque era muchacho de diez aos, parecindoles
-que todava les era necesario conservar
-la gracia del Rey de Azcapuzlco con hacer Rey
- su nieto, y as le pusieron en su trono, dndole
-insignias de guerra, con un arco y flechas en la
-una mano, y una espada de navajas, que ellos
-usan, en la derecha, significando en esto, segun
-ellos dicen, que por armas pretendian libertarse.
-Pasaban los de Mjico gran penuria de agua, porque
-la de la laguna era cenagosa, y mala de beber,
-y para remedio de esto hicieron, que el Rey
-muchacho enviase pedir su abuelo el de Azcapuzlco
-el agua del cerro de Chapultepc, que
-est una legua de Mjico, como arriba se dijo, lo<span class="pagenum"><a name="Page_269" id="Page_269">[269]</a></span>
-cual alcanzaron liberalmente, y poniendo en ello
-diligencia, hicieron un acueducto de cspedes, estacas
-y carrizos, con que el agua lleg su ciudad;
-pero por estar fundada sobre la laguna, y venir
-sobre ella el cao, en muchas partes se derrumbaba,
-y quebraba, y no podian gozar su agua
-como deseaban y habian menester. Con esta ocasion,
-bien sea que ellos de propsito la buscasen,
-para romper con los Tepancas, bien que con
-poca consideracion se moviesen, en efecto enviaron
-una embajada al Rey de Azcapuzlco muy
-resuelta, diciendo, que del agua que les habia
-hecho merced, no podian aprovecharse, por habrseles
-desbaratado el cao por muchas partes,
-por tanto le pedian les proveyese de madera, cal y
-piedra, y enviase sus Oficiales, para que con ellos
-hiciesen un cao de cal y canto que no se desbaratase.
-No le supo bien al Rey este recado, y
-mucho menos los suyos, parecindoles mensage
-muy atrevido, y mal trmino de vasallos con sus
-Seores. Indignados, pues, los principales del Consejo,
-y diciendo que ya aquella era mucha desvergenza,
-pues no contentndose de que les permitiesen
-morar en tierra agena, y que les diesen
-su agua, querian que les fuesen servir, que qu
-cosa era aquella, de qu presumian gente fugitiva
-y metida entre espadaas? Que les habian de
-hacer entender si eran buenos para Oficiales, y<span class="pagenum"><a name="Page_270" id="Page_270">[270]</a></span>
-que su orgullo se abajara con quitarles la tierra y
-las vidas. Con esta pltica y clera se salieron,
-dejando al Rey, que lo tenian por algo sospechoso,
-por causa del nieto; y ellos aparte hicieron
-nueva consulta, de la cual sali mandar pregonar
-pblicamente, que ningun Tepanca tuviese comercio
-con Mejicano, ni fuesen su ciudad, ni los
-admitiesen en la suya so pena de la vida. De donde
-se puede entender que entre stos el Rey no
-tenia absoluto mando imperio, y que mas gobernaba
- modo de Consul Dux, que de Rey,
-aunque despues, con el poder, creci tambien
-el mando de los Reyes, hasta ser puro tirnico,
-como se ver en los ltimos Reyes, porque entre
-brbaros fu siempre as, que cuanto ha sido
-el poder, tanto ha sido el mandar. Y aun en nuestras
-Historias de Espaa en algunos Reyes antiguos
-se halla el modo de reinar que los Tepancas
-usaron. Y aun los primeros Reyes de los Romanos
-fueron as, salvo que Roma de Reyes declin
- Cnsules y Senado, hasta que despues volvi
- Emperadores; mas los brbaros, de Reyes
-moderados, declinaron Tiranos, siendo el un
-gobierno y el otro como extremos, y el medio
-mas seguro el de Reino moderado. Mas volviendo
- nuestra historia, viendo el Rey de Azcapuzlco
-la determinacion de los suyos, que era matar los
-Mejicanos, rogoles que primero hurtasen su nieto<span class="pagenum"><a name="Page_271" id="Page_271">[271]</a></span>
-el Rey muchacho, y despues diesen en hora
-buena en los de Mjico. Cuasi todos venian en
-esto, por dar contento al Rey, y por tener lstima
-del muchacho; pero dos principales contradijeron
-reciamente, afirmando, que era mal consejo, porque
-Chimalpopca, aunque era de su sangre, era
-por via de madre, y que la parte del padre
-habia de tirar de l mas. Y con esto concluyeron,
-que el primero quien convenia quitar la vida era
- Chimalpopca, Rey de Mjico, y que as prometian
-de hacerlo. De esta resistencia que le hicieron,
-y de la determinacion con que quedaron,
-tuvo tanto sentimiento el Rey de Azcapuzclco,
-que de pena y mohina adoleci luego, y muri
-poco despues. Con cuya muerte, acabando los Tepancas
-de resolverse, acometieron una gran
-traicion, y una noche, estando el muchacho Rey
-de Mjico durmiendo sin guardia muy descuidado,
-entraron en su palacio los de Azcapuzlco, y con
-presteza mataron Chimalpopca, volvindose sin
-ser sentidos. Cuando la maana los nobles Mejicanos,
-segun su costumbre, fueron saludar su
-Rey, y le hallaron muerto, y con crueles heridas,
-alzaron un alarido y llanto, que cubri toda la ciudad;
-y todos ciegos de ira se pusieron luego en
-armas para vengar la muerte de su Rey. Ya que
-ellos iban furiosos y sin rden, saliles al encuentro
-un caballero principal de los suyos, y procur<span class="pagenum"><a name="Page_272" id="Page_272">[272]</a></span>
-sosegarlos, y reportarlos con un prudente razonamiento.
-Dnde vais, les dijo, Mejicanos? Sosegaos,
-y quietad vuestros corazones; mirad que las
-cosas sin consideracion no van bien guiadas, ni
-tienen buenos sucesos: reprimid la pena considerando,
-que aunque vuestro Rey es muerto, no se
-acab en l la ilustre sangre de los Mejicanos. Hijos
-tenemos de los Reyes pasados, con cuyo amparo,
-sucediendo en el Reino, hareis mejor lo que
-pretendeis. Ahora qu caudillo cabeza teneis,
-para que en vuestra determinacion os guie? No
-vais tan ciegos, reportad vuestros nimos, elegid
-primero Rey y Seor, que os guie, esfuerce y
-anime contra vuestros enemigos. Entre tanto disimulad
-con cordura, haciendo las exequias vuestro
-Rey muerto, que presente teneis, que despues
-habr mejor coyuntura para la venganza. Con esto
-se reportaron, y para hacer las exequias de su Rey
-convidaron los Seores de Tezcuco y los de
-Culhuacn, los cuales contaron el hecho tan feo
-y tan cruel, que los Tepancas habian cometido,
-con que los movieron lstima de ellos, y indignacion
-contra sus enemigos. Aadieron, que su
-intento era, morir vengar tan grande maldad;
-que les pedian, no favoreciesen la parte tan injusta
-de sus contrarios, porque tampoco querian les
-valiesen ellos con sus armas y gente, sino que
-estuviesen de por medio la mira de lo que pasaba:<span class="pagenum"><a name="Page_273" id="Page_273">[273]</a></span>
-solo para su sustento deseaban no les cerrasen
-el comercio, como habian hecho los Tepancas.
-A estas razones los de Tezcuco y los de Culhuacn
-mostraron mucha voluntad y satisfaccion,
-ofreciendo sus ciudades, y todo el trato y rescate
-que quisiesen, para que su gusto se proveyesen
-de bastimentos por tierra y agua. Tras esto les
-rogaron los de Mjico, se quedasen con ellos, y
-asistiesen la eleccion del Rey, que querian hacer,
-lo cual tambien aceptaron por darles contento.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_274" id="Page_274">[274]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c712" id="c712">CAPTULO XII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del cuarto Rey Izcotl, y de la guerra
-contra los Tepancas.</i></p>
-
-<p>Cuando estuvieron juntos todos los que se habian
-de hallar la eleccion, levantse un viejo,
-tenido por gran Orador, y segun refieren las historias,
-habl en esta manera: Fltaos Mejicanos!
-la lumbre de vuestros ojos, mas no la del corazon,
-porque dado que habeis perdido al que era luz y
-guia en esta Repblica Mejicana, qued la del corazon
-para considerar, que si mataron uno, quedaron
-otros que podrn suplir muy aventajadamente
-la falta que aqul nos hace. No feneci
-aqu la nobleza de Mjico, ni se acab la sangre
-Real. Volved los ojos, y mirad al derredor, y vereis
-en torno de vosotros la nobleza Mejicana
-puesta en orden, no uno, ni dos, sino muchos y
-muy excelentes Prncipes, hijos del Rey Acamapch,
-nuestro verdadero y legtimo Seor. Aqui
-podreis escoger vuestra voluntad, diciendo: ste
-quiero, y estotro no quiero, que si perdsteis padre,<span class="pagenum"><a name="Page_275" id="Page_275">[275]</a></span>
-aqu hallaris padre y madre. Haced cuenta
-Mejicanos! que por breve tiempo se eclips el Sol,
-y se obscureci la tierra, y que luego volvi la luz
- ella. Si se obscureci Mjico con la muerte de
-vuestro Rey, salga luego el Sol, elegid otro Rey,
-mirad quin, adonde echais los ojos, y quin
-se inclina vuestro corazon, que ese es el que elige
-vuestro Dios Vitzilipztli; y dilatando mas esta
-pltica, concluy el Orador con mucho gusto de
-todos. Sali de la consulta elegido por Rey Izcolt,
-que quiere decir, culebra de navajas, el cual era
-hijo del primer Rey Acamapch, habido en una
-esclava suya; y aunque no era legtimo, le escogieron,
-porque en costumbres, en valor y esfuerzo
-era el mas aventajado de todos. Mostraron gran
-contento todos, y mas los de Tezcuco, porque su
-Rey estaba casado con una hermana de Izcolt.
-Coronado, y puesto en su asiento Real, sali otro
-Orador, que trat copiosamente de la obligacion
-que tenia el Rey su Repblica, y del nimo que
-habia de mostrar en los trabajos, diciendo, entre
-otras razones, as: Mira que ahora estamos pendientes
-de t, has por ventura de dejar caer la
-carga que est sobre tus hombros? Has de dejar
-perecer al viejo y la vieja? Al hurfano y la
-viuda? Ten lstima de los nios que andan gateando
-por el suelo, los cuales perecern, si nuestros
-enemigos prevalecen contra nosotros. Ea, Seor,<span class="pagenum"><a name="Page_276" id="Page_276">[276]</a></span>
-comienza descoger y tender tu manto, para tomar
- cuestas tus hijos, que son los pobres y
-gente popular, que estn confiados en la sombra
-de tu manto, y en el frescor de tu benignidad. Y
- este tono otras muchas palabras, las cuales, como
-en su lugar se dijo, tomaban de coro para ejercicio
-suyo los mozos, y despues las enseaban
-como leccion los que de nuevo aprendian aquella
-facultad de Oradores. Ya entonces los Tepancas
-estaban resueltos de destruir toda la nacion
-Mejicana, y para el efecto tenian mucho aparato:
-por lo cual el nuevo Rey trat de romper la guerra,
-y venir las manos con los que tanto les habian
-agraviado. Mas el comun del pueblo, viendo
-que los contrarios les sobrepujaban en mucho nmero,
-y en todos los pertrechos de guerra, llenos
-de miedo, furonse al Rey, y con gran ahinco le
-pidieron, no emprendiese guerra tan peligrosa,
-que seria destruir su pobre ciudad y gente. Preguntados,
-pues, qu medio querian que se tomase,
-respondieron, que el nuevo Rey de Azcapuzlco
-era piadoso, que le pidiesen paz, y se ofreciesen
-servirle, y que los sacase de aquellos carrizales, y
-les diese casas y tierras entre los suyos, y fuesen
-todos de un Seor; y que para recabar esto, llevasen
- su Dios en sus andas por intercesor. Pudo
-tanto este clamor del pueblo, mayormente habiendo
-algunos de los nobles aprobado su parecer, que<span class="pagenum"><a name="Page_277" id="Page_277">[277]</a></span>
-se mandaron llamar los Sacerdotes, y aprestar las
-andas con su Dios, para hacer la jornada. Ya que
-esto se ponia punto, y todos pasaban por este
-acuerdo de paces, y sujetarse los Tepancas,
-descubrise de entre la gente un mozo de gentil
-brio, y gallardo, que con mucha osada les dijo:
-Que es esto, Mejicanos? Estis locos? Cmo tanta
-cobarda ha de haber, que nos hemos de ir
-rendir as los de Azcapuzlco? y vuelto al Rey
-le dijo: Cmo, Seor, permites tal cosa? habla
-ese pueblo, y dile, que deje buscar medio para
-nuestra defensa y honor, y que no nos pongamos
-tan necia y afrentosamente en las manos de nuestros
-enemigos. Llambase este mozo Tlacaelll,
-sobrino del mismo Rey, y fu el mas valeroso Capitan,
-y de mayor consejo, que jams los Mejicanos
-tuvieron, como adelante se ver. Reparando,
-pues, Izcolt con lo que el sobrino tan prudentemente
-le dijo, detuvo al pueblo, diciendo, que le
-dejasen probar primero otro medio mas honroso
-y mejor. Y con esto vuelto la nobleza de
-los suyos, dijo: Aqu estais todos los que sois
-mis deudos, y lo bueno de Mjico: el que tiene
-nimo para llevar un mensage mo los Tepancas,
-levntese. Mirndose unos otros estuvironse
-quedos, y no hubo quien quisiese ofrecerse al
-cuchillo. Entonces el mozo Tlacaelll, levantndose,
-se ofreci ir, diciendo, que pues habia de morir,<span class="pagenum"><a name="Page_278" id="Page_278">[278]</a></span>
-que importaba poco ser hoy maana, que
-para cul ocasion mejor se habia de guardar? que
-all estaba, que le mandase lo que fuese servido. Y
-aunque todos juzgaron por temeridad el hecho,
-todavia el Rey se resolvi en enviarle, para que
-supiese la voluntad y disposicion del Rey de Azcapuzlco,
-y de su gente, teniendo por mejor
-aventurar la vida de su sobrino, que el honor de
-su Repblica. Apercibido Tlacaelll, tom su camino,
-y llegando las guardias, que tenan rden
-de matar cualquier Mejicano que viniese, con artificio
-les persuadi le dejasen entrar al Rey; el
-cual se maravill de verle, y oda su embajada
-que era pedirle paz con honestos medios, respondi,
-que hablaria con los suyos, y que volviese
-otro dia por la respuesta; y demandando Tlacaelll
-seguridad, ninguna otra le pudo dar, sino que
-usase de su buena diligencia: con esto volvi
-Mjico, dando su palabra los guardas de volver.
-El Rey de Mjico, agradecindole su buen nimo,
-le torn enviar por la respuesta, la cual, si fuese
-de guerra, le mand dar al Rey de Azcapuzlco
-ciertas armas para que se defendiese, y untarle y
-emplumarle la cabeza, como hacian hombres
-muertos, dicindole, que, pues no queria paz, le
-habian de quitar la vida l y su gente. Y aunque
-el Rey de Azcapuzlco quisiera paz, porque
-era de buena condicion, los suyos le embravecieron<span class="pagenum"><a name="Page_279" id="Page_279">[279]</a></span>
-de suerte, que la respuesta fu de guerra rompida.
-Lo cual odo por el mensagero, hizo todo lo
-que su Rey le habia mandado, declarando con
-aquella ceremonia de dar armas y untar al Rey
-con la uncion de muertos, que de parte de su Rey
-le desafiaba. Por lo cual todo pas ledamente el
-de Azcapuzlco, dejndose untar y emplumar, y
-en pago di al mensagero unas muy buenas armas.
-Y con esto le avis no volviese salir por la puerta
-del Palacio, porque le aguardaba mucha gente
-para hacerle pedazos, sino que por un portillo, que
-habia abierto en un corral de su Palacio, se saliese
-secreto. Cumplilo as el mozo, y rodeando por
-caminos ocultos, vino ponerse en salvo vista
-de las guardas. Y desde all los desafi, diciendo:
-H Tepancas! h Azcapuzlcas, qu mal haceis
-vuestro oficio de guardar! pues sabed que habeis
-todos de morir, y que no ha de quedar Tepanca
- vida. Con esto las guardas dieron en l, y l
-se hubo tan valerosamente, que mat algunos de
-ellos, y viendo que cargaba gente, se retir gallardamente
- su ciudad, donde di la nueva que la
-guerra era ya rompida sin remedio, y los Tepancas
-y su Rey quedaban desafiados.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_280" id="Page_280">[280]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c713" id="c713">CAPTULO XIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la batalla que dieron los Mejicanos los
-Tepancas, y de la gran victoria que
-alcanzaron.</i></p>
-
-<p>Sabido el desafio por el vulgo de Mjico, con
-la acostumbrada cobarda acudieron al Rey, pidindole
-licencia, que ellos se querian salir de su
-ciudad, porque tenian por cierta su perdicion. El
-Rey los consol y anim, prometindoles que les
-daria libertad vencidos sus enemigos, y que no
-dudasen de tenerse por vencedores. El pueblo replic:
-y si furedes vencido, qu haremos? Si furemos
-vencidos, respondi l, nos obligamos desde
-ahora de ponernos en vuestras manos, para que
-nos mateis y comais nuestras carnes en tiestos sucios,
-y os vengueis de nosotros. Pues as ser, dijeron
-ellos, si perdeis la victoria; y si la alcanzais,
-desde aqu nos ofrecemos ser vuestros tributarios,
-y labraros vuestras casas, y haceros vuestras
-sementeras, y llevaros vuestras armas y vuestras<span class="pagenum"><a name="Page_281" id="Page_281">[281]</a></span>
-cargas cuando furedes la guerra, para siempre
-jams nosotros y nuestros descendientes. Hechos
-estos conciertos entre los plebeyos y los nobles,
-(los cuales cumplieron despues de grado, por
-fuerza, tan por entero como lo prometieron) el
-Rey nombr por su Capitan general Tlacaelll;
-y puesto en rden todo su campo por sus escuadras,
-dando el cargo de Capitanes los mas valerosos
-de sus parientes y amigos, hzoles una muy
-avisada y ardiente pltica, con que les aadi al
-corage que ellos ya se tenian, que no era pequeo,
-y mand que estuviesen todos al rden del General
-que habia nombrado. El cual hizo dos partes
-su gente, y los mas valerosos y osados mand
-que en su compaa arremetiesen los primeros; y
-todo el resto se estuviese quedo con el Rey Izcoalt,
-hasta que viesen los primeros romper por sus
-enemigos. Marchando, pues, en rden, fueron descubiertos
-los de Azcapuzlco, y luego ellos salieron
-con furia de su ciudad, llevando gran riqueza
-de oro y plata, y plumera galana, y armas de
-mucho valor, como los que tenian el imperio de
-toda aquella tierra. Hizo Izcolt seal en un atambor
-pequeo que llevaba en las espaldas; y luego
-alzando gran grita, y apellidando Mjico, Mjico
-dieron en los Tepancas; y aunque eran en nmero
-sin comparacion superiores, los rompieron,
-hicieron retirar su ciudad. Y acudiendo los<span class="pagenum"><a name="Page_282" id="Page_282">[282]</a></span>
-que habian quedado atrs, y dando voces Tlacaelll,
-victoria, victoria, todos de golpe se entraron
-por la ciudad, donde, por mandado del Rey,
-no perdonaron hombre, ni viejos, ni mugeres,
-ni nios, que todo lo metieron cuchillo, y robaron
-y saquearon la ciudad, que era riqusima. Y
-no contentos con esto, salieron en seguimiento de
-los que habian huido y acogido la aspereza de
-las sierras, que estaban all vecinas, dando en ellos,
-y haciendo cruel matanza. Los Tepancas, desde
-un monte donde se habian retirado, arrojaron las
-armas, y pidieron las vidas; ofrecindose servir
- los Mejicanos, y darles tierras, sementeras, piedra,
-cal y madera, y tenerlos siempre por Seores,
-con lo cual Tlacaelll mand retirar su gente,
-y cesar de la batalla, otorgndoles las vidas debajo
-de las condiciones puestas, hacindoselas jurar
-solemnemente. Con tanto se volvieron Azcapuzlco,
-y con sus despojos muy ricos y victoriosos
- la ciudad de Mjico. Otro dia mand el Rey juntar
-los principales y el pueblo, y repitindoles el
-concierto que habian hecho los plebeyos, preguntles
-si eran contentos de pasar por l? Los plebeyos
-dijeron, que ellos lo habian prometido, y
-los nobles muy. bien merecido, y que as eran contentos
-de servirles perpetuamente, y de esto hicieron
-juramento, el cual inviolablemente se ha
-guardado. Hecho esto, Izcoatl volvi Azcapuzlco,<span class="pagenum"><a name="Page_283" id="Page_283">[283]</a></span>
-y con consejo de los suyos reparti todas
-las tierras de los vencidos, y sus haciendas entre
-los vencedores. La principal parte cupo al Rey:
-luego Tlacaelll: despues los dems nobles,
-segun se habia sealado en la guerra: algunos
-plebeyos tambien dieron tierras, porque se habian
-habido como valientes: los dems dieron de
-mano, y echronlos por ah como gente cobarde.
-Sealaron tambien tierras de comun para los
-barrios de Mjico, cada uno las suyas, para que
-con ellas acudiesen al culto y sacrificio de sus
-Dioses. Este fue el orden que siempre guardaron
-de ah adelante en el repartir las tierras y despojos
-de los que vencian y sujetaban. Con esto los
-de Azcapuzlco quedaron tan pobres, que ni aun
-sementera para s tuvieron; y lo mas recio fu
-quitarles su Rey, y el poder tener otro, sino solo
-al Rey de Mjico.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_284" id="Page_284">[284]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c714" id="c714">CAPTULO XIV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la guerra y victoria que tuvieron los
-Mejicanos de la ciudad de Cuyoacan.</i></p>
-
-<p>Aunque lo principal de los Tepancas era Azcapuzlco,
-habia tambien otras ciudades, que tenian
-entre ellos Seores propios, como Tacuba y
-Cuyoacn. Estos, visto el estrago pasado, quisieran
-que los de Azcapuzlco renovaran la guerra
-contra Mejicanos, y viendo que no salian ello
-como gente del todo quebrantada, trataron los de
-Cuyoacn de hacer por s la guerra, para lo cual
-procuraron incitar las otras naciones comarcanas,
-aunque ellas no quisieron moverse, ni trabar
-pendencia con los Mejicanos. Mas creciendo el
-dio y envidia de su prosperidad, comenzaron los
-de Cuyoacn tratar mal las mugeres Mejicanas,
-que iban sus mercados, haciendo mofa de
-ellas, y lo mismo de los hombres que podian maltratar,
-por donde ved el Rey de Mjico, que
-ninguno de los suyos fuese Cuyoacn, ni admitiesen
-en Mjico ninguno de ellos. Con esto acabaron<span class="pagenum"><a name="Page_285" id="Page_285">[285]</a></span>
-de resolverse los de Cuyoacn en darles guerra,
-y primero quisieron provocarles con alguna
-burla afrentosa. Y fue, convidarles una fiesta
-suya solemne, donde despues de haberles dado
-una muy buena comida, y festejado con gran baile
- su usanza, por fruta de postre les enviaron ropas
-de mujeres, y les constrieron vestrselas, y
-volverse as con vestidos mugeriles su ciudad,
-dicindoles, que de puro cobardes y mugeriles,
-habindoles ya provocado, no se habian puesto en
-armas. Los de Mjico, dicen, que les hicieron en
-recompensa otra burla pesada, de darles las
-puertas de su ciudad de Cuyoacn, ciertos humazos
-con que hicieron malparir muchas mugeres,
-y enfermar mucha gente. En fin, par la cosa en
-guerra descubierta, y se vinieron los unos los
-otros dar la batalla de todo su poder, en la cual
-alcanz la victoria el ardid y esfuerzo de Tlacaelll,
-porque dejando al Rey Izcolt peleando
-con los de Cuyoacn, y cargando sobre ellos les
-hizo retirar su ciudad, y viendo que pretendian
-acogerse al templo, que era muy fuerte, con otros
-tres valientes soldados rompi por ellos, y les
-gan la delantera, y tom el templo, y se lo
-quem, y forz huir por los campos, donde haciendo
-gran riza en los vencidos, les fueron siguiendo
-por diez leguas la tierra adentro, hasta
-que en un cerro, soltando las armas y cruzando<span class="pagenum"><a name="Page_286" id="Page_286">[286]</a></span>
-las manos, se rindieron los Mejicanos, y con
-muchas lgrimas les pidieron perdon del atrevimiento
-que habian tenido en tratarles como mugeres,
-y ofrecindose por esclavos, al fin les perdonaron.
-De esta victoria volvieron con riqusimos
-despojos los Mejicanos, de ropas, armas, oro,
-plata, joyas y plumeria lindsima, y gran suma de
-cautivos. Sealronse en este hecho, sobre todos,
-tres principales de Culhuacn, que vinieron ayudar
- los Mejicanos, por ganar honra; despues de
-reconocidos por Tlacaelll, y probados por fieles,
-dndoles las divisas Mejicanas, los tuvo siempre
-su lado peleando ellos con gran esfuerzo. Vise
-bien, que estos tres, con el General, se debia
-toda la victoria, porque de todos cuantos cautivos
-hubo, se hall, que de tres partes las dos eran de
-estos cuatro. Lo cual se averigu facilmente por
-el ardid que ellos tuvieron, que en prendiendo alguno,
-luego le cortaban un poco del cabello, y lo
-entregaban los dems, y hallaron ser los del
-cabello cortado en el exceso que he dicho. Por
-donde ganaron gran fama de valientes, y como
-vencedores les honraron, con darles de los despojos
-y tierras partes muy aventajadas, como siempre
-lo usaron los Mejicanos: por donde se animaban
-tanto los que peleaban, sealarse por las
-armas.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_287" id="Page_287">[287]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c715" id="c715">CAPTULO XV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la guerra y victoria que hubieron los
-Mejicanos de los Suchimlcos.</i></p>
-
-<p>Rendida ya la nacion de los Tepancas, tuvieron
-los Mejicanos ocasion de hacer lo propio de
-los Suchimlcos, que como est ya dicho, fueron
-los primeros de aquellas siete cuevas linages,
-que poblaron la tierra. La ocasion no la buscaron
-los Mejicanos, aunque como vencedores podian
-presumir de pasar adelante, sino los Suchimlcos
-escarvaron para su mal, como acaece hombres
-de poco saber, y demasiada diligencia, que
-por prevenir el dao que imaginan, dan en l.
-Pareciles los de Suchimlco, que con las victorias
-pasadas los Mejicanos trataran de sujetarlos,
-y platicando esto entre s, y habiendo quien dijese,
-que era bien reconocerles por superiores, y aprobar
-su ventura, prevaleci al fin el parecer contrario,
-de anticiparse y darles la batalla. Lo cual
-entendido por Izcolt, Rey de Mjico, envi su
-General Tlacaelll con su gente, y vinieron darse<span class="pagenum"><a name="Page_288" id="Page_288">[288]</a></span>
-la batalla en el mismo campo, donde partian
-trminos. La cual, aunque en gente y aderezos
-no era muy desigual de ambas partes, fulo
-mucho en el orden y concierto de pelear, porque
-los Suchimlcos acometironles todos juntos de
-monton sin rden. Tlacaelll tuvo los suyos repartidos
-por escuadrones con gran concierto, y
-as presto desbarataron sus contrarios, y los
-hicieron retirar su ciudad, la cual de presto
-tambien entraron, siguindoles hasta encerrarlos
-en el templo, y de all con fuego les hicieron
-huir los montes, y rendirse finalmente cruzadas
-las manos. Volvi el Capitan Tlacaelll con
-gran triunfo. Salindole recibir los Sacerdotes
-con su msica de flautas, incensndole l y
-los Capitanes principales, haciendo otras ceremonias
-y muestras de alegria que usaban, y el Rey
-con ellos, todos se fueron al templo darle gracias
- su falso Dios, que de esto fue siempre el
-Demonio muy codicioso, de alzarse con la honra
-de lo que l no habia hecho, pues el vencer y reinar
-lo da no l, sino el verdadero Dios, quien le
-parece. El dia siguiente fu el Rey Izcolt la ciudad
-de Suchimlco, y se hizo jurar por Rey de los
-Suchimlcos, y por consolarles prometi hacerles
-bien, y en seal de esto les dej mandado hiciesen
-una gran calzada, que atravesase desde Mjico
-Suchimlco, que son cuatro leguas, para que as<span class="pagenum"><a name="Page_289" id="Page_289">[289]</a></span>
-hubiese entre ellos mas trato y comunicacion. Lo
-cual los Suchimlcos hicieron, y poco tiempo les
-pareci tan bien el gobierno y buen tratamiento
-de los Mejicanos, que se tuvieron por muy dichosos
-en haber trocado Rey y Repblica. No escarmentaron,
-como era razon, algunos comarcanos,
-llevados de la envidia del temor su perdicion.
-Cuytlavca era una ciudad puesta en la laguna,
-cuyo nombre y habitacion, aunque diferente, hoy
-dura: eran stos muy diestros en barquear la laguna,
-y pareciles que por agua podian hacer dao
- Mjico, lo cual visto por el Rey, quisiera que su
-ejrcito saliera pelear con ellos. Mas Tlacaelll,
-teniendo en poco la guerra, y por cosa de afrenta
-tomarse tan de propsito con aqullos, ofreci de
-vencerlos con solos muchachos, y as lo puso por
-obra. Fuese al templo, y sac del recogimiento de
-l los mozos que le parecieron, y tom desde diez
- diez y ocho aos los muchachos que hall, que
-sabian guiar barcos canoas, y dndoles ciertos
-avisos y rden de pelear, fu con ellos Cuytlavca,
-donde con sus ardides apret sus enemigos
-de suerte, que les hizo huir, y yendo en su
-alcance, el Seor de Cuytlavca le sali al camino,
-rindindose s y su ciudad y gente, y con
-esto ces el hacerles mas mal. Volvieron los muchachos
-con grandes despojos y muchos cautivos
-para sus sacrificios, y fueron recibidos solemnsimamente<span class="pagenum"><a name="Page_290" id="Page_290">[290]</a></span>
-con gran procesion, msicas y
-perfumes, y fueron adorar su Idolo, tomando
-tierra, y comiendo de ella; y sacndose sangre de
-las espinillas con las lancetas los Sacerdotes, y
-otras supersticiones que en cosas de esta cualidad
-usaban. Quedaron los muchachos muy honrados
-y animados, abrazndoles y besndoles el Rey, y
-sus deudos y parientes acompandoles, y en toda
-la tierra son, que Tlacaelll con muchachos habia
-vencido la ciudad de Cuytlavca. La nueva de
-esta victoria y la consideracion de las pasadas,
-abri los ojos los de Tezcuco, gente principal y
-muy sabia para su modo de saber, y as el primero
-que fue de parecer se debian sujetar al Rey de
-Mjico, y convidarle con su ciudad, fue el Rey de
-Tezcuco, y con aprobacion de su Consejo enviaron
-Embajadores muy Retricos con sealados
-presentes ofrecerse por sbditos, pidindole su
-buena paz y amistad. Esta se acept gratamente,
-aunque por consejo de Tlacaelll, para efectuarse,
-se hizo ceremonia que los de Tezcuco salian
-campo con los de Mjico, y se combatian y rendian
-al fin, que fue un auto y ceremonia de guerra,
-sin que hubiese sangre ni heridas de una y
-otra parte. Con esto qued el Rey de Mjico por
-supremo seor de Tezcuco, y no quitndoles su
-Rey, sino hacindole del supremo Consejo suyo;
-y as se conserv siempre hasta el tiempo de Motezuma II,<span class="pagenum"><a name="Page_291" id="Page_291">[291]</a></span>
-en cuyo Reino entraron los Espaoles.
-Con haber sujetado la ciudad y tierra de Tezcuco,
-qued Mjico por Seora de toda la tierra, y pueblos
-que estaban en torno de la laguna, donde ella
-est fundada. Habiendo, pues, gozado de esta
-prosperidad, y reinado doce aos, adoleci Izcolt,
-y muri, dejando en gran crecimiento el
-reino que le habian dado, por el valor y consejo
-de su sobrino Tlacaelll (como est referido), el
-cual tuvo por mejor hacer Reyes, que serlo l,
-como ahora se dir.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_292" id="Page_292">[292]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c716" id="c716">CAPTULO XVI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Del quinto Rey de Mjico, llamado Motezuma,
-primero de este nombre.</i></p>
-
-<p>La eleccion del nuevo Rey tocaba los cuatro
-Electores principales (como en otra parte se dijo),
-y juntamente, por especial privilegio, al Rey de
-Tezcuco y al Rey de Tacuba. A estos seis junt
-Tlacaelll, como quien tenia suprema autoridad, y
-propuesto el negocio, sali electo Motezuma, primero
-de este nombre, sobrino del mismo Tlacaelll.
-Fue su eleccion muy acepta, y as se hicieron
-solemnsimas fiestas con mayor aparato
-que los pasados. Luego que lo eligieron, le llevaron
-con gran acompaamiento al templo, y delante
-del brasero, que llamaban divino, en que
-siempre habia fuego de dia y de noche, le pusieron
-un trono Real, y atavos de Rey: all con unas
-puntas de tigre y de venado, que para esto tenian,
-sacrific el Rey su Idolo sacndose sangre de las
-orejas, de los molledos y de las espinillas, que as
-gustaba el Demonio de ser honrado. Hicieron sus<span class="pagenum"><a name="Page_293" id="Page_293">[293]</a></span>
-arengas all los Sacerdotes, y ancianos y Capitanes,
-dndole todos el parabien. Usbanse en tales elecciones
-grandes banquetes y bailes, y mucha cosa
-de luminarias. E introdjose en tiempo de este
-Rey, que para la fiesta de su coronacion fuese l
-mismo en persona mover guerra alguna parte,
-de donde trajese cautivos, con que se hiciesen solemnes
-sacrificios, y desde aquel dia qued esto
-por ley. As fue Motezuma la Provincia de Chlco,
-que se habian declarado por enemigos, donde
-peleando valerosamente hubo gran suma de cautivos,
-con que ofreci un insigne sacrificio el dia
-de su coronacion, aunque por entonces no dej
-del todo rendida y allanada la Provincia de Chlco,
-que era de gente belicosa. Este dia de la coronacion
-acudian de diversas tierras, cercanas y
-remotas, ver las fiestas, y todos daban abundantes
-y principales comidas, y vestian todos,
-especialmente los pobres, de ropas nuevas. Para
-lo cual el mismo dia entraban por la ciudad los
-tributos del Rey con gran rden y aparato, ropa
-de toda suerte, cacao, oro, plata, plumera rica,
-grandes fardos de algodn, aj, pepitas, diversidad
-de legumbres, muchos gneros de pescados de
-mar y de rios, cuantidad de frutas, y caza sin
-cuento, sin los innumerables presentes, que los Reyes
-y Seores enviaban al nuevo Rey. Venia todo
-el tributo por sus cuadrillas, segun diversas Provincias:<span class="pagenum"><a name="Page_294" id="Page_294">[294]</a></span>
-iban delante los Mayordomos y Cobradores
-con diversas insignias: todo esto con tanto rden
-y con tanta polica, que era no menos de ver
-la entrada de los tributos, que toda la demas fiesta.
-Coronado el Rey, dise conquistar diversas
-Provincias, y siendo valeroso y virtuoso lleg de
-mar mar, valindose en todo del consejo y astucia
-de su General Tlacaelll, quien am y
-estim mucho, como era razon. La guerra en que
-mas se ocup, y con mas dificultad, fue la de la
-Provincia de Chlco, en la cual acaecieron grandes
-cosas. Fue una bien notable, que habindole
-cautivado un hermano suyo, pretendieron los
-Chlcas hacerle su Rey, y para ello le enviaron
-recados muy comedidos y obligatorios. El viendo
-su porfia les dijo, que si en efecto querian alzarle
-por Rey, levantasen en la plaza un madero altsimo,
-y en lo alto de l le hiciesen un tabladillo,
-donde l subiese. Creyendo era ceremonia de
-quererse mas ensalzar, lo cual pusieron as por
-obra, y juntando l todos sus Mejicanos al derredor
-del madero, subi en lo alto con un ramillete
-de flores en la mano, y desde all habl los suyos
-en esta forma: O valerosos Mejicanos! stos
-me quieren alzar por Rey suyo; mas no permitan
-los Dioses, que yo por ser Rey, haga traicion
-mi patria: antes quiero que aprendais de m; dejaros
-antes morir, que pasaros vuestros enemigos:<span class="pagenum"><a name="Page_295" id="Page_295">[295]</a></span>
-diciendo esto, se arroj hizo mil pedazos. De
-cuyo espectculo cobraron tanto horror y enojo
-los Chlcas, que luego dieron en los Mejicanos, y
-all los acabaron lanzadas como gente fiera
-inexorable, diciendo, que tenian endemoniados corazones.
-La noche siguiente acaeci oir dos buhos
-dando ahullidos tristes el uno al otro, con que los
-de Chlco tomaron por agero, que habian de ser
-presto destruidos. Y fue as, que el Rey Motezuma
-vino en persona sobre ellos con todo su poder, y
-los venci, y arruin todo su Reino: y pasando la
-sierra nevada fue conquistando hasta la mar del
-Norte, y dando vuelta hcia la del Sur tambien
-gan y sujet diversas Provincias, de manera, que
-se hizo poderossimo Rey: todo esto con el ayuda
-y consejo de Tlacaelll, quien se debe cuasi todo
-el Imperio Mejicano. Con todo fue de parecer (y
-as se hizo) que no se conquistase la Provincia de
-Tlascala, porque tuviesen all los Mejicanos frontera
-de enemigos, donde ejercitasen las armas los
-mancebos de Mjico, y juntamente tuviesen copia
-de cautivos, de que hacer sacrificios sus Idolos,
-que como ya se ha visto, consumian gran suma de
-hombres en ellos, y stos habian de ser forzoso tomados
-en guerra. A este Rey Motezuma, por
-mejor decir, su General Tlacaelll, se debe todo
-el orden y polica que tuvo Mjico, de Consejos,
-Consistorios y Tribunales para diversas causas, en<span class="pagenum"><a name="Page_296" id="Page_296">[296]</a></span>
-que hubo gran rden, y tanto nmero de Consejos,
-y de Jueces, como en cualquiera Repblica de
-las mas floridas de Europa. Este mismo Rey puso
-su casa Real en gran autoridad, haciendo muchos
-y diversos Oficiales, y servase con gran ceremonia
-y aparato. En el culto de sus Idolos no se seal
-menos, ampliando el nmero de Ministros,
-instituyendo nuevas ceremonias, y teniendo observancia
-extraa en su ley y vana supersticion.
-Edific aquel gran templo su Dios Vitzilipztli,
-de que en otro libro se hizo mencion. En la dedicacion
-de el templo ofreci innumerables sacrificios
-de hombres, que l en varias victorias habia
-habido. Finalmente, gozando de grande prosperidad
-de su Imperio, adoleci y muri habiendo reinado
-veinte y ocho aos, bien diferente de su sucesor
-Tizocc, que ni en valor, ni en buena dicha
-le pareci.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_297" id="Page_297">[297]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c717" id="c717">CAPTULO XVII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Que Tlacaelll no quiso ser Rey, y de la
-eleccion y sucesos de Tizocc.</i></p>
-
-<p>Juntronse los cuatro Diputados con los Seores
-de Tezcuco y Tacuba; y presidiendo Tlacaelll,
-procedieron hacer eleccion de Rey, y
-encaminando todos sus votos Tlacaelll, como
-quien merecia mejor aquel cargo que otro alguno,
-l lo rehus con razones eficaces, que persuadieron
- elegir otro. Porque decia l, que era mejor
-para la Repblica que otro fuese Rey, y l fuese
-su ejecutor y coadjutor, como lo habia sido hasta
-entonces, que no cargar todo sobre l solo, pues
-sin ser Rey, era cierto que habia de trabajar por
-su Repblica, no menos que si lo fuese. No es
-cosa muy usada no admitir el supremo lugar y
-mando, y querer el cuidado y trabajo, y no la
-honra y potestad; ni aun acaece que el que puede
-por s manejarlo todo, huelgue que otro tenga la
-principal mano, trueque que el negocio de la
-Repblica salga mejor. Este brbaro en esto hizo<span class="pagenum"><a name="Page_298" id="Page_298">[298]</a></span>
-ventaja los muy sabios Romanos y Griegos, y
-sino dganlo Alejandro y Julio Cesar, que al uno
-se le hizo poco mandar un mundo, y los mas
-queridos y leales de los suyos sac la vida crueles
-tormentos, por livianas sospechas de que querian
-reinar. Y el otro se declar por enemigo de
-su patria, diciendo, que si se habia de torcer del
-derecho, por solo reinar se habia de torcer: tanta
-es la sed que los hombres tienen de mandar. Aunque
-el hecho de Tlacaelll tambien pudo nacer
-de una demasiada confianza de s, parecindole
-que sin ser Rey lo era, pues cuasi mandaba los
-Reyes; y aun ellos le permitian traer cierta insignia
-como tiara, que solos los Reyes pertenecia.
-Mas con todo, merece alabanza este hecho, y mayor
-su consideracion, de tener en mas el poder
-mejor ayudar la Repblica siendo sbdito, que
-siendo supremo Seor; pues en efecto es ello asi,
-que como en una comedia aqul merece mas gloria,
-que toma y representa el personage que mas
-importa, aunque sea de pastor villano, y deja el
-de Rey Capitan otro que lo sabe hacer, as en
-buena Filosofa deben los hombres mirar mas el
-bien comun, y aplicarse al oficio y estado que entienden
-mejor. Pero esta Filosofa es mas remontada
-de lo que al presente se platica. Y con tanto,
-pasemos nuestro cuento con decir, que en pago
-de su modestia, y por el respeto que le tenian los<span class="pagenum"><a name="Page_299" id="Page_299">[299]</a></span>
-Electores Mejicanos, pidieron Tlacaelll, que
-pues no queria reinar, dijese quien le parecia reinase.
-El di su voto un hijo del Rey muerto,
-muy muchacho, por nombre Tizocc, y respondironle,
-que eran muy flacos hombros para tanto
-peso: respondi, que los suyos estaban all para
-ayudarle llevar la carga, como habia hecho con
-los pasados; con esto se resumieron, y sali electo
-el Tizocc, y con l se hicieron las ceremonias
-acostumbradas. Horadronle la nariz, y por gala
-pusironle all una esmeralda, y esa es la causa
-que en sus libros de los Mejicanos se denota este
-Rey por la nariz horadada. Este sali muy diferente
-de su padre y antecesor, porque le notaron
-por hombre poco belicoso y cobarde: fue para
-coronarse debelar una provincia que estaba alzada;
-y en la jornada perdi mucho mas de su gente,
-que cautiv de sus enemigos; con todo eso
-volvi diciendo traia el nmero de cautivos que
-se requeria para los sacrificios de su coronacion;
-y as se coron con gran solemnidad. Pero los Mejicanos,
-descontentos de tener Rey poco animoso
-y guerrero, trataron de darle fin con ponzoa, y
-as no dur en el Reino mas de cuatro aos. Donde
-se ve bien, que los hijos no siempre sacan con
-la sangre el valor de los padres, y que cuanto mayor
-ha sido la gloria de los predecesores, tanto
-mas es aborrecible el desvalor y vileza de los que<span class="pagenum"><a name="Page_300" id="Page_300">[300]</a></span>
-suceden en el mando, y no en el merecimiento.
-Pero restaur bien esta prdida otro hermano del
-muerto, hijo tambien del gran Motezuma, el cual
-se llam Axayaca, y por parecer de Tlacaelll
-fue electo, acertando mas en ste que el pasado.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c718" id="c718">CAPTULO XVIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la muerte de Tlacaelll y hazaas de
-Axayaca, sptimo Rey de Mjico.</i></p>
-
-<p>Ya era muy viejo en este tiempo Tlacaelll, y
-como tal le traian en una silla hombros, para hallarse
-en las consultas y negocios que se ofrecian.
-En fin adoleci, y visitndole el nuevo Rey, que
-aun no estaba coronado, y derramando muchas
-lgrimas, por parecerle que perdia en l padre y
-padre de su patria. Tlacaelll le encomend ahincadamente
- sus hijos, especialmente al mayor,
-que habia sido valeroso en las guerras que habia
-tenido. El Rey le prometi de mirar por l; y para<span class="pagenum"><a name="Page_301" id="Page_301">[301]</a></span>
-mas consolar al viejo, all delante de l le di el
-cargo insignias de su Capitan general, con todas
-las preeminencias de su padre, de que el viejo
-qued tan contento, que con l acab sus dias,
-que si no hubieran de pasar de all los de la otra
-vida, pudieran contarse por dichosos, pues de una
-pobre y abatida ciudad, en que naci, dej por su
-esfuerzo fundado un Reino tan grande, tan rico y
-tan poderoso. Como tal fundador cuasi de todo
-aquel Imperio le hicieron las exequias los Mejicanos,
-con mas aparato y demostracion que ninguno
-de los Reyes habian hecho. Para aplacar el
-llanto, por la muerte de este su Capitan, de todo
-el pueblo Mejicano, acord Axayaca hacer luego
-jornada como se requeria para ser coronado. Y
-con gran presteza paso con su campo la provincia
-de Teguantepc, que dista de Mjico doscientas
-leguas, y en ella di batalla un poderoso
-innumerable ejrcito, que as de aquella provincia,
-como de las comarcanas, se habian juntado contra
-Mjico. El primero que sali delante de su campo
-fu el mismo Rey, desafiando sus contrarios, de
-los cuales, cuando le acometieron, fingi huir hasta
-traerlos una emboscada, donde tenia muchos
-soldados cubiertos con paja: stos salieron deshora,
-y los que iban huyendo revolvieron de suerte,
-que tomaron en medio los de Teguantepc,
-y dieron en ellos, haciendo cruel matanza, y prosiguiendo<span class="pagenum"><a name="Page_302" id="Page_302">[302]</a></span>
-asolaron su ciudad y su templo, y todos
-los comarcanos dieron castigo riguroso. Y sin
-parar fueron conquistando hasta Guatulco, puerto
-hoy dia muy conocido en el mar del sur. De esta
-jornada volvi Axayaca con grandsima presa y
-riquezas Mjico, donde se coron soberbiamente,
-con excesivo aparato de sacrificios, de tributos
-y de todo lo dems, acudiendo todo el mundo
-ver su coronacion. Recibian la corona los Reyes
-de Mjico de mano de los Reyes de Tezcuco, y
-era esta preeminencia suya. Otras muchas empresas
-hizo, en que alcanz grandes victorias, y siempre
-siendo l el primero que guiaba su gente y
-acometia sus enemigos, por donde gan nombre
-de muy valiente Capitan. Y no se content con
-rendir los extraos, sino que los suyos rebeldes
-les puso freno, cosa que nunca sus pasados
-habian podido, ni osado. Ya se dijo arriba, como
-se habian apartado de la Repblica Mejicana algunos
-inquietos y mal contentos, que fundaron
-otra ciudad muy cerca de Mjico, la cual llamaron
-Tlatelllco, y fu donde es ahora Santiago. Estos
-alzados hicieron bando por si, y fueron multiplicando
-mucho, y jams quisieron reconocer los
-Seores de Mjico, ni prestarles obediencia. Envi,
-pues, el Rey Axayaca requerirles no estuviesen
-divisos, sino que, pues eran de una sangre
-y un pueblo, se juntasen y reconociesen al Rey<span class="pagenum"><a name="Page_303" id="Page_303">[303]</a></span>
-de Mjico. A este recado respondi el Seor de
-Tlatelllco con gran desprecio y soberbia, desafiando
-al Rey de Mjico para combatir de persona
- persona; y luego apercibi su gente, mandando
- una parte de ella esconderse entre las espadaas
-de la laguna, y para estar mas encubiertos,
- para hacer mayor burla los de Mjico, mandles
-tomar disfraces de cuervos, de ansares, de
-pjaros, de ranas y de otras sabandijas que andan
-por la laguna, pensando tomar por engao los
-de Mjico que pasasen por los caminos y calzadas
-de la laguna. Axayaca, oido el desafo, y entendido
-el ardid de su contrario, reparti su gente, y
-dando parte su General, hijo de Tlacaelll, mandle
-acudir desbaratar aquella celada de la laguna.
-El por otra parte, con el resto de su gente,
-por paso no usado, fu sobre Tlatelllco, y ante
-todas cosas llam al que lo habia desafiado, para
-que cumpliese su palabra. Y saliendo combatirse
-los dos Seores de Mjico y Tlatelllco, mandaron
-ambos los suyos se estuviesen quedos
-hasta ver quien era vencedor de los dos. Y obedecido
-el mandato, partieron uno contra otro animosamente,
-donde peleando buen rato, al fin le
-fue forzoso al de Tlatelllco volver las espaldas,
-porque el de Mjico cargaba sobre l mas de lo
-que ya podia sufrir. Viendo huir los de Tlatelllco
- su Capitan, tambien ellos desmayaron y volvieron<span class="pagenum"><a name="Page_304" id="Page_304">[304]</a></span>
-las espaldas, y siguindoles los Mejicanos, dieron
-furiosamente en ellos. No se le escap Axayaca,
-el Seor de Tlatelllco, porque pensando
-hacerse fuerte en lo alto de su templo, subi tras
-l, y con fuerza le asi, y despe del templo abajo;
-y despues mand poner fuego al templo y la
-ciudad. Entre tanto que esto pasaba ac, el General
-Mejicano andaba muy caliente all en la venganza
-de los que por engao les habian pretendido
-ganar. Y despues de haberles compelido con
-las armas rendirse, y pedir misericordia, dijo el
-General, que no habia de concederles perdon, si
-no hiciesen primero los oficios de los disfraces que
-habian tomado. Por eso, que les cumpla cantar
-como ranas, y graznar como cuervos, cuyas divisas
-habian tomado, y que de aquella manera alcanzarian
-perdon, y no de otra: queriendo por esta
-via afrentarles, y hacer burla y escarnio de su ardid:
-el miedo todo lo ensea presto. Cantaron y
-graznaron, y con todas las diferencias de voces
-que les mandaron, trueco de salir con las vidas,
-aunque muy corridos del pasatiempo tan pesado
-que sus enemigos tomaban con ellos. Dicen que
-hasta hoy dura el darse trato los de Mjico los
-de Tlatelllco, y que es paso, porque pasan muy
-mal, cuando les recuerdan algo de estos graznidos
-y cantares donosos. Gust el Rey Axayaca de la
-fiesta, y con ella y gran regocijo se volvieron <span class="pagenum"><a name="Page_305" id="Page_305">[305]</a></span>
-Mjico. Fu este Rey tenido por uno de los muy
-buenos: rein once aos, teniendo por sucesor otro
-no inferior en esfuerzo y virtudes.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c719" id="c719">CAPTULO XIX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los hechos de Autzl, octavo Rey de Mjico.</i></p>
-
-<p>Entre los cuatro Electores de Mjico, que como
-est referido, daban el Reino con sus votos quien
-les pareca, habia uno de grandes partes llamado
-Autzl: ste dieron los dems sus votos, y fue
-su eleccion en extremo acepta todo el pueblo,
-porque dems de ser muy valiente, le tenian todos
-por afable y amigo de hacer bien, que en los que
-gobiernan es principal parte para ser amados y
-obedecidos. Para la fiesta de su coronacion, la
-jornada que le pareci hacer fue, ir castigar el
-desacato de los de Cuaxuttlan, Provincia muy
-rica y prspera, que hoy dia es de lo principal de
-Nueva-Espaa. Habian stos salteado los Mayordomos<span class="pagenum"><a name="Page_306" id="Page_306">[306]</a></span>
-y Oficiales, que traian el tributo Mjico,
-y alzdose con l: tuvo gran dificultad en allanar
-esta gente, porque se habian puesto donde un
-gran brazo de mar impedia el paso los Mejicanos.
-Para cuyo remedio, con extrao trabajo invencion,
-hizo Autzl fundar en el agua una como
-Isleta hecha de fagina y tierra, y muchos materiales.
-Con esta obra pudo l y su gente pasar sus
-enemigos, y darles batalla, en que les desbarat,
-venci y castig su voluntad, y volvi con gran
-riqueza y triunfo Mjico coronarse segun su
-costumbre. Extendi su reino con diversas conquistas
-Autzl, hasta llegarle Guatemala, que
-est trescientas leguas de Mjico: no fue menos
-liberal que valiente: cuando venian sus tributos
-(que como est dicho, venian con grande aparato
-y abundancia) salase de su palacio, y juntando donde
-le parecia todo el pueblo, mandaba llevasen
-all los tributos: todos los que habia necesitados
-y pobres repartia all ropa y comida, y todo
-lo que habian menester en gran abundancia. Las
-cosas de precio, como oro, plata, joyas, plumera
-y preseas, repartalas entre los Capitanes y soldados,
-y gente que le servia, segun los mritos y hechos
-de cada uno. Fu tambien Autzl gran Republicano,
-derribando los edificios mal puestos, y
-reedificando de nuevo muchos suntuosos. Parecile
-que la ciudad de Mjico gozaba poca agua, y<span class="pagenum"><a name="Page_307" id="Page_307">[307]</a></span>
-que la laguna estaba muy cenagosa, y determinse
-echar en ella un brazo gruessimo de agua, de que
-se servian los de Cuyoacn. Para el efecto envi
-llamar al principal de aquella ciudad, que era un
-famossimo hechicero, y propuesto su intento, el
-hechicero le dijo, que mirase lo que hacia, porque
-aquel negocio tenia gran dificultad, y que entendiese,
-que si sacaba aquella agua de madre, y la
-metia en Mjico, habia de anegar la ciudad. Parecindole
-al Rey eran excusas para no hacer lo que
-l mandaba, enojado le ech de all. Otro dia envi
- Cuyoacn un Alcalde de Corte prender al
-hechicero, y entendido por l lo que venian
-aquellos ministros de el Rey, les mand entrar, y
-psose en forma de una terrible guila, de cuya
-vista espantados se volvieron sin prenderle. Envi
-otros enojado Autzl, los cuales se les puso en
-figura de tigre ferocsimo, y tampoco stos osaron
-tocarle. Fueron los terceros, y hallronle hecho
-sierpe horrible, y temieron mucho mas. Amostazado
-el Rey de estos embustes, envi amenazar
- los de Cuyoacn, que si no le traan atado aquel
-hechicero, haria luego asolar la ciudad. Con el
-miedo de esto, l de su voluntad, forzado de
-los suyos, en fin fu el hechicero, y en llegando le
-mand dar garrote. Y abriendo un cao por donde
-fuese el agua Mjico, en fin sali con su intento,
-echando grandsimo golpe de agua en su<span class="pagenum"><a name="Page_308" id="Page_308">[308]</a></span>
-laguna, la cual llevaron con grandes ceremonias y
-supersticion yendo unos Sacerdotes incensando
-la orilla: otros sacrificando codornices, y untando
-con su sangre el borde del cao: otros taendo
-caracoles, y haciendo msica al agua, con cuya
-vestidura (digo de la Diosa del agua) iba revestido
-el principal, y todos saludando al agua, y dndole
-la bien venida. As est todo hoy dia pintado en los
-Anales Mejicanos, cuyo libro tienen en Roma, y
-est puesto en la sacra Biblioteca librera Vaticana,
-donde un Padre de nuestra Compaa, que
-habia venido de Mjico, vi sta y las dems historias,
-y las declaraba al Bibliotecario de su Santidad,
-que en extremo gustaba de entender aquel
-libro, que jams habia podido entender. Finalmente,
-el agua lleg Mjico, pero fu tanto el golpe
-de ella, que por poco se anegara la ciudad, como
-el otro habia dicho, y en efecto arruin gran parte
-de ella. Mas todo di remedio la industria de
-Autzl, porque hizo sacar un desaguadero por
-donde asegur la ciudad, y todo lo caido, que era
-ruin edificio, lo repar de obra fuerte y bien hecha,
-y as dej su ciudad cercada toda de agua,
-como otra Venecia, y muy bien edificada. Dur
-el reinado de ste once aos, parando en el ltimo
-y mas poderoso sucesor de todos los Mejicanos.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_309" id="Page_309">[309]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c720" id="c720">CAPTULO XX</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la eleccion del gran Motezuma, ltimo
-Rey de Mjico.</i></p>
-
-<p>En el tiempo que entraron los Espaoles en la
-Nueva-Espaa, que fu el ao del Seor de mil
-quinientos diez y ocho, reinaba Motezuma, el segundo
-de este nombre, y ltimo Rey de los Mejicanos,
-digo ltimo, porque aunque despues de
-muerto ste, los de Mjico eligieron otro, y aun
-en vida del mismo Motezuma, declarndole por
-enemigo de la Patria, segun adelante se ver; pero
-el que sucedi, y el que vino cautivo poder del
-Marqus del Valle, no tuvieron mas del nombre y
-ttulo de Reyes, por estar ya cuasi todo su Reino
-rendido los Espaoles. As que Motezuma con
-razon le contamos por ltimo, y como tal as lleg
- lo ltimo de la potencia y grandeza Mejicana,
-que para entre brbaros pone todos grande admiracion.
-Por esta causa, y por ser sta la sazon
-que Dios quiso para entrar la noticia de su Evangelio,
-y Reino de Jesu-Cristo en aquella tierra, referir<span class="pagenum"><a name="Page_310" id="Page_310">[310]</a></span>
-un poco mas por extenso las cosas de este
-Rey. Era Motezuma de suyo muy grave, y muy
-reposado: por maravilla se oa hablar, y cuando
-hablaba en el supremo Consejo, de que l era, ponia
-admiracion su aviso y consideracion, por donde
-aun antes de ser Rey, era temido y respetado.
-Estaba de ordinario recogido en una gran pieza,
-que tenia para s diputada en el gran templo de
-Vitzilipztli, donde decian, le comunicaba mucho
-su Idolo, hablando con l, y as presumia de muy
-religioso y devoto. Con estas partes, y con ser nobilsimo
-y de grande nimo, fu su eleccion muy
-fcil y breve, como en persona en quien todos tenian
-puestos los ojos para tal cargo. Sabiendo su
-eleccion se fu esconder al templo aquella pieza
-de su recogimiento: fuese por consideracion de
-el negocio tan rduo, que era regir tanta gente:
-fuese (como yo mas creo) por hipocresa, y muestra
-que no estimaba el Imperio: all en fin le hallaron,
-y tomaron y llevaron con el acompaamiento
-y regocijo posible su Consistorio. Vena l
-con tanta gravedad, que todos decian, le estaba
-bien su nombre de Motezuma, que quiere decir,
-Seor saudo. Hicironle gran reverencia los
-Electores: dironle noticia de su eleccion, fu de
-all al brasero de los Dioses incensar, y luego
-ofrecer sus sacrificios, sacndose sangre de orejas,
-molledos y espinillas, como era costumbre. Pusironle<span class="pagenum"><a name="Page_311" id="Page_311">[311]</a></span>
-sus atavos de Rey, y horadndole las narices
-por las ternillas, colgronle de ellas una esmeralda
-riqusima: usos brbaros y penosos, mas el
-fausto de mandar haca no se sintiesen. Sentado
-despues en su trono oy las oraciones que le hicieron,
-que segun se usaba, eran con elegancia y
-artificio. La primera hizo el Rey de Tezcuco, que
-por haberse conservado con fresca memoria, y ser
-digna de oir, la pondr aqu, y fu as: La gran
-ventura que ha alcanzado todo este Reino, nobilsimo
-mancebo, en haber merecido tenerte t
-por cabeza de todo l, bien se deja entender, por
-la facilidad y concordia de tu eleccion, y por la
-alegra tan general que todos por ella muestran.
-Tienen cierto muy gran razon, porque est ya el
-Imperio Mejicano tan grande y tan dilatado, que
-para regir un mundo como ste, y llevar carga de
-tanto peso, no se requiere menos fortaleza y brio,
-que el de tu firme y animoso corazon, ni menos
-reposo, saber y prudencia, que la tuya. Claramente
-veo yo, que el Omnipotente Dios ama esta ciudad,
-pues le ha dado luz para escoger lo que le
-convenia. Porque quin duda, que un Prncipe,
-que antes de reinar habia investigado los nueve
-dobleces de el Cielo, ahora, obligndole el cargo
-de su Reino, con tan vivo sentido no alcanzar las
-cosas de la tierra, para acudir su gente? Quin
-duda, que el grande esfuerzo que has siempre valerosamente<span class="pagenum"><a name="Page_312" id="Page_312">[312]</a></span>
-mostrado, en casos de importancia,
-no te haya de sobrar ahora, donde tanto es menester?
-Quin pensar que en tanto valor haya de
-faltar remedio al hurfano y la viuda? Quin no
-se persuadir, que el Imperio Mejicano haya ya
-llegado la cumbre de la autoridad, pues te comunic
-el Seor de lo criado tanta, que en solo
-verte, la pones quien te mira? Algrate tierra
-dichosa! que te ha dado el Criador un Prncipe,
-que te ser columna firme en que estrives, ser
-padre y amparo de que te socorras, ser mas que
-hermano en la piedad y misericordia para con los
-suyos. Tienes por cierto Rey, que no tomar ocasion
-con el estado, para regalarse y estarse tendido
-en el lecho, ocupado en vicios y pasatiempos;
-antes al mejor sueo le sobresaltar su corazon, y
-le dejar desvelado, el cuidado que de ti ha de
-tener. El mas sabroso bocado de su comida no
-sentir, suspenso, en imaginar en tu bien. Dime,
-pues, Reino dichoso, si tengo razon en decir que
-te regocijes y alientes con tal Rey. Y t generossimo
-mancebo, y muy poderoso Seor nuestro!
-ten confianza y buen nimo, que pues el Seor
-de todo lo criado te ha dado este oficio, tambien
-te dar su esfuerzo para tenerle. Y el que todo el
-tiempo pasado ha sido tan liberal contigo, puedes
-bien confiar, que no te negar sus mayores dones,
-pues te ha puesto en mayor estado, de el cual<span class="pagenum"><a name="Page_313" id="Page_313">[313]</a></span>
-goces por muchos aos y buenos. Estuvo el Rey
-Motezuma muy atento este razonamiento, el cual
-acabado, dicen se enterneci de suerte, que acometiendo
- responder por tres veces, no pudo
-vencido de lgrimas, lgrimas que el propio gusto
-suele bien derramar, guisando un modo de devocion
-salida de su propio contentamiento, con
-muestra de grande humildad. En fin, reportndose,
-dijo brevemente: Harto ciego estuviera yo,
-buen Rey de Tezcuco, si no viera y entendiera,
-que las cosas que me has dicho, ha sido puro favor
-que me has querido hacer, pues habiendo tantos
-hombres tan nobles y generosos en este Reino,
-echastes mano para l del menos suficiente, que
-soy yo. Y es cierto que siento tan pocas prendas
-en m para negocio tan rduo, que no s qu hacerme,
-sino acudir al Seor de lo criado, que me
-favorezca, y pedir todos que se lo supliquen por
-m. Dichas estas palabras se torn enternecer y
-llorar.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_314" id="Page_314">[314]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c721" id="c721">CAPTULO XXI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>Cmo orden Motezuma el servicio de su
-casa, y la guerra que hizo para
-coronarse.</i></p>
-
-<p>Este, que tales muestras de humildad y ternura
-di en su eleccion, luego, vindose Rey, comenz
- descubrir sus pensamientos altivos. Lo primero
-mand, que ningun plebeyo sirviese en su casa, ni
-tuviese oficio Real, como hasta all sus antepasados
-lo habian usado, en los cuales reprehendi
-mucho haberse servido de algunos de bajo linage;
-y quiso, que todos los Seores y gente ilustre estuviese
-en su Palacio, y ejerciese oficios de su
-Casa y Corte. A esto le contradijo un anciano de
-gran autoridad, ayo suyo, que lo habia criado, dicindole,
-que mirase que aquello tenia mucho inconveniente,
-porque era enagenar y apartar de s
-todo el vulgo y gente plebeya, y ni aun mirarle
-la cara no osarian vindose as desechados. Replic
-l, que eso era lo que l queria, y que no habia<span class="pagenum"><a name="Page_315" id="Page_315">[315]</a></span>
-de consentir que anduviesen mezclados plebeyos
-y nobles como hasta all, y que el servicio que los
-tales hacian, era cual ellos eran, con que ninguna
-reputacion ganaban los Reyes. Finalmente, se resolvi
-de modo, que envi mandar su Consejo
-quitasen luego todos los asientos y oficios que tenian
-los plebeyos en su Casa y en su Corte, y los diesen
- Caballeros; y as se hizo. Tras esto sali en persona
- la empresa, que para su coronacion era necesaria.
-Habase rebelado la Corona Real una Provincia
-muy remota hcia el mar Oceano del norte:
-llev consigo ella la flor de su gente, y todos
-muy lucidos y bien aderezados. Hizo la guerra
-con tanto valor y destreza, que en breve sojuzg
-toda la provincia, y castig rigurosamente los culpados,
-y volvi con grandsimo nmero de cautivos
-para los sacrificios, y con otros despojos muchos.
-A la vuelta le hicieron todas las ciudades
-solemnes recibimientos, y los Seores de ellas le
-sirvieron agua manos, haciendo oficios de criados
-suyos, cosa que con ninguno de los pasados
-habian hecho: tanto era el temor y respeto que le
-habian cobrado. En Mjico se hicieron las fiestas
-de su coronacion con tanto aparato de danzas, comedias,
-entremeses, luminarias, invenciones, diversos
-juegos, y tanta riqueza de tributos trados de
-todos sus Reinos, que concurrieron gentes extraas,
-y nunca vistas, ni conocidas Mjico, y aun<span class="pagenum"><a name="Page_316" id="Page_316">[316]</a></span>
-los mismos enemigos de Mejicanos vinieron disimulados
-en gran nmero verlas, como eran los
-de Tlascala y los de Mechoacn. Lo cual entendido
-por Motezuma los mand aposentar, y tratar
-regaladsimamente como su misma persona, y
-les hizo miradores galanos como los suyos, de donde
-viesen las fiestas; y de noche, as ellos, como el
-mismo Rey, entraban en ellas, y hacan sus juegos
-y mscaras. Y porque se ha hecho mencion de
-estas provincias, es bien saber, que jams se quisieron
-rendir los Reyes de Mjico, Mechoacn,
-ni Tlascala, ni Tepeca, antes pelearon valerosamente,
-y algunas veces vencieron los de Mechoacn
- los de Mjico, y lo mismo hicieron los de
-Tepeca. Donde el Marqus Don Fernando Corts,
-despues que le echaron l y los Espaoles
-de Mjico, pretendi fundar la primera ciudad de
-Espaoles, que llam, si bien me acuerdo, Segura
-de la frontera, aunque permaneci poco aquella
-poblacion; y con la conquista que despues hizo de
-Mjico, se pas ella toda la gente Espaola. En
-efecto, aquellos de Tepeca, y los de Tlascala, y
-los de Mechoacn se tuvieron siempre en pie con
-los Mejicanos, aunque Motezuma dijo Corts que
-de propsito no los habian conquistado, por tener
-ejercicio de guerra y nmero de cautivos.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_317" id="Page_317">[317]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c722" id="c722">CAPTULO XXII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De las costumbres y grandeza de Motezuma.</i></p>
-
-<p>Di este Rey en hacerse respetar, y aun cuasi
-adorar como Dios. Ningun plebeyo le habia de
-mirar la cara, y si lo hacia, moria por ello: jams
-puso sus pies en el suelo, sino siempre llevado
-en hombros de Seores; y si habia de bajarse
-le ponian una alfombra rica donde pisase. Cuando
-iba camino, habia de ir l y los Seores de su
-compaa por uno como parque hecho de propsito,
-y toda la otra gente por defuera del parque
- uno y otro lado: jams se vestia un vestido dos
-veces, ni comia, ni bebia en una vasija, plato
-mas de una vez: todo habia de ser siempre nuevo;
-y de lo que una vez se habia servido, dbalo luego
- sus criados, que con estos percances andaban
-ricos y lucidos. Era en extremo amigo de que se
-guardasen sus leyes: acaecale cuando volvia con
-victoria de alguna guerra, fingir que iba alguna
-recreacion, y disfrazarse para ver, si por no pensar
-que estaba presente, se dejaba de hacer algo<span class="pagenum"><a name="Page_318" id="Page_318">[318]</a></span>
-de la fiesta recibimiento: y si en algo se excedia
- faltaba, castigbalo sin remedio. Para saber cmo
-hacian su oficio sus Ministros, tambien se disfrazaba
-muchas veces, y aun echaba quien ofreciese
-cohechos sus Jueces, les provocase cosa mal
-hecha, y en cayendo en algo de esto, era luego
-sentencia de muerte con ellos. No curaba que fuesen
-Seores, ni aun deudos, ni aun propios hermanos
-suyos, porque sin remision moria el que delinqua:
-su trato con los suyos era poco: raras veces
-se dejaba ver: estbase encerrado mucho
-tiempo, y pensando en el gobierno de su Reino.
-Dems de ser justiciero y grave, fu muy belicoso,
-y aun muy venturoso, y as alcanz grandes victorias,
-y lleg toda aquella grandeza que por
-estar ya escrita en historias de Espaa, no me parece
-referir mas. Y en lo que de aqui adelante se
-dijere, solo tendr cuidado de escribir lo que los
-libros y relaciones de los Indios cuentan, de que
-nuestros Escritores Espaoles no hacen mencion,
-por no haber tanto entendido los secretos de aquella
-tierra, y son cosas muy dignas de ponderar,
-como ahora se ver.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_319" id="Page_319">[319]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c723" id="c723">CAPTULO XXIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De los presagios y prodigios extraos que
-acaecieron en Mjico, antes de
-fenecerse su Imperio.</i></p>
-
-<p>Aunque la divina Escritura<a name="FNanchor_47_47" id="FNanchor_47_47"></a><a href="#Footnote_47_47" class="fnanchor">[47]</a> nos veda el dar
-crdito ageros y pronsticos vanos, y Jeremias
-nos advierte<a name="FNanchor_48_48" id="FNanchor_48_48"></a><a href="#Footnote_48_48" class="fnanchor">[48]</a>, que de las seales del Cielo no
-temamos, como lo hacen los Gentiles; pero ensea
-con todo eso la misma Escritura, que en algunas
-mudanzas universales, y castigos que Dios quiere
-hacer, no son de despreciar las seales, monstruos
-y prodigios, que suelen preceder muchas veces,
-como lo advierte Eusebio Cesariense<a name="FNanchor_49_49" id="FNanchor_49_49"></a><a href="#Footnote_49_49" class="fnanchor">[49]</a>. Porque
-el mismo Seor de los Cielos y de la tierra ordena
-semejantes extraezas y novedades en el Cielo,
-elementos, animales y otras criaturas suyas, para
-que en parte sean aviso los hombres, y en parte
-principio de castigo con el temor y espanto que<span class="pagenum"><a name="Page_320" id="Page_320">[320]</a></span>
-ponen. En el segundo libro de los Macabeos<a name="FNanchor_50_50" id="FNanchor_50_50"></a><a href="#Footnote_50_50" class="fnanchor">[50]</a>
-se escribe, que antes de aquella grande mudanza
-y perturbacion del pueblo de Israel, causada por
-la tirana de Antioco llamado Epfanes, al cual
-intitulan las letras Sagradas<a name="FNanchor_51_51" id="FNanchor_51_51"></a><a href="#Footnote_51_51" class="fnanchor">[51]</a> raz de pecado,
-acaeci por cuarenta dias enteros verse por toda
-Jerusaln grandes escuadrones de caballeros en el
-aire, que con armas doradas, y sus lanzas y escudos,
-y caballos feroces, y con las espadas sacadas,
-tirndose hirindose, escaramuzaban unos con
-otros; y dicen, que viendo esto los de Jerusaln,
-suplicaban Dios alzase su ira, y que aquellos
-prodigios parasen en bien. En el libro de la Sabidura
-tambien, cuando quiso Dios sacar de Egipto
-su pueblo, y castigar los Egipcios, se refieren<a name="FNanchor_52_52" id="FNanchor_52_52"></a><a href="#Footnote_52_52" class="fnanchor">[52]</a>
-algunas vistas y espantos de monstruos, como de
-fuegos vistos deshora, de gestos horribles que
-aparecian. Josefo, en los libros de <i>Bello Judaico</i>,
-cuenta muchos y grandes prodigios, que precedieron
- la destruccion de Jerusaln y ltimo cautiverio
-de la desventurada gente, que con tanta
-razon tuvo Dios por contrario. Y de Josefo tom
-Eusebio Cesariense<a name="FNanchor_53_53" id="FNanchor_53_53"></a><a href="#Footnote_53_53" class="fnanchor">[53]</a> y otros la misma relacion,
-autorizando aquellos pronsticos. Los Historiadores
-estn llenos de semejantes observaciones en<span class="pagenum"><a name="Page_321" id="Page_321">[321]</a></span>
-grandes mudanzas de estados, Repblicas, Religion.
-Y Paulo Orosio cuenta no pocas: sin duda
-no es vana su observancia, porque aunque el dar
-crdito ligeramente pronsticos y seales, es vanidad,
-y aun supersticion prohibida por la ley de
-nuestro Dios, mas en cosas muy grandes y mudanza
-de naciones, reinos, y leyes muy notables,
-no es vano, sino acertado creer, que la sabidura
-del Altsimo ordena permite cosas, que den
-como alguna nueva de lo que ha de ser, que sirva,
-como he dicho, unos de aviso, y otros de parte
-de castigo, y todos de indicio, que el Rey de
-los Cielos tiene cuenta con las cosas de los hombres.
-El cual, como para la mayor mudanza del
-mundo, que ser el dia del Juicio, tiene ordenadas
-las mayores y mas terribles seales que se pueden
-imaginar, as para denotar otras mudanzas menores,
-pero notables, en diversas partes del mundo,
-no deja de dar algunas maravillosas muestras, que
-segun la ley de su eterna Sabidura tiene dispuestas.
-Tambien se ha de entender, que aunque el
-Demonio es padre de la mentira; pero su pesar
-le hace el Rey de gloria confesar la verdad muchas
-veces, y aun l mismo de puro miedo y despecho
-la dice no pocas. As daba voces en el desierto<a name="FNanchor_54_54" id="FNanchor_54_54"></a><a href="#Footnote_54_54" class="fnanchor">[54]</a>,
-y por la boca de los endemoniados, que<span class="pagenum"><a name="Page_322" id="Page_322">[322]</a></span>
-Jess era el Salvador, que habia venido destruirle.
-As por la Pithonisa decia<a name="FNanchor_55_55" id="FNanchor_55_55"></a><a href="#Footnote_55_55" class="fnanchor">[55]</a>, que Paulo predicaba
-el verdadero Dios. As aparecindose, y atormentando
- la muger de Pilato, le hizo negociar
-por Jess, varon justo. As otras historias, sin la
-sagrada, refieren diversos testimonios de los Idolos
-en aprobacion de la Religion Cristiana, de que
-Lactancio, Prspero y otros hacen mencion. Lase
-Eusebio en los libros de la Preparacion Evanglica,
-y despues en los de su Demostracion, que
-trata de esto largamente. He dicho todo esto tan
-de propsito, para que nadie desprecie lo que refieren
-las historias y Anales de los Indios cerca de
-los prodigios extraos, y pronsticos que tuvieron
-de acabarse su Reino y el Reino de el Demonio,
-quien ellos adoraban juntamente: los cuales, as
-por haber pasado en tiempos muy cercanos, cuya
-memoria est fresca, como por ser muy conforme
- buena razon, que de una tan gran mudanza el
-Demonio sagaz se recelase y lamentase, y Dios
-junto con esto comenzase castigar idlatras tan
-crueles y abominables, digo que me parecen dignos
-de crdito, y por tales los tengo y refiero aqu.
-Pas, pues, de esta manera: que habiendo reinado
-Motezuma en suma prosperidad muchos aos, y
-puesto en tan altos pensamientos, que realmente<span class="pagenum"><a name="Page_323" id="Page_323">[323]</a></span>
-se hacia servir y temer, y aun adorar, como si
-fuera Dios, comenz el Altsimo castigarle, y en
-parte avisarle, con permitir, que los mismos Demonios
- quien adoraba, le diesen tristsimos anuncios
-de la prdida de su Reino, y le atormentasen
-con pronsticos nunca vistos, de que l qued tan
-melanclico y atnito, que no sabia de s. El Idolo
-de los de Cholla, que se llama Quezalcatl, anunci
-que vena gente extraa poseer aquellos Reinos.
-El Rey de Tezcuco, que era gran Mjico, y
-tenia pacto con el Demonio, vino visitar Motezuma
- deshora, y le certific, que le habian dicho
-sus Dioses, que se le aparejaban l y todo
-su Reino grandes prdidas y trabajos. Muchos hechiceros
-y brujos le iban decir lo mismo, entre
-los cuales fu uno, que muy en particular le dijo
-lo que despues le vino suceder; y estndole hablando
-advirti, que le faltaban los dedos pulgares
-de los pies y manos. Disgustado de tales nuevas,
-mandaba prender todos estos hechiceros, mas
-ellos se desaparecian presto de la prision, de que
-el Motezuma tomaba tanta rabia, que no pudiendo
-matarlos, hacia matar sus mugeres hijos, y destruir
-sus casas y haciendas. Vindose acosado de
-estos anuncios, quiso aplacar la ira de sus Dioses,
-y para esto di en traer una piedra grandsima,
-para hacer sobre ella bravos sacrificios. Yendo
-traerla muchsima gente con sus maromas y recaudo,<span class="pagenum"><a name="Page_324" id="Page_324">[324]</a></span>
-no pudieron moverla, aunque porfiando
-quebraron muchas maromas muy gruesas, mas
-como porfiasen todavia, oyeron una voz junto la
-piedra, que no trabajasen en vano, que no podrian
-llevarla, porque ya el Seor de lo criado no queria
-que se hiciesen aquellas cosas. Oyendo esto
-Motezuma, mand que all hiciesen los sacrificios.
-Dicen que volvi otra voz: Ya no he dicho, que
-no es la voluntad del Seor de lo criado, que se
-haga eso? Para que veais que es as, yo me dejar
-llevar un rato, y despues no podris menearme.
-Fu as, que un rato la movieron con facilidad, y
-despues no hubo remedio, hasta que con muchos
-ruegos se dej llevar hasta la entrada de la ciudad
-de Mjico, donde sbito se cay en una acequia, y
-buscndola no pareci mas, sino fu en el propio
-lugar de adonde la habian trado, que all la volvieron
- hallar, de que quedaron muy confusos y
-espantados. Por este propio tiempo apareci en el
-Cielo una llama de fuego grandsima, y muy resplandeciente,
-de figura piramidal, la cual comenzaba
- aparecer la media noche yendo subiendo,
-y al amanecer cuando salia el Sol, llegaba al puesto
-de medio dia, donde desapareca. Mostrse de
-este modo cada noche por espacio de un ao, y
-todas las veces que sala, la gente daba grandes
-gritos, como acostumbran, entendiendo era pronstico
-de gran mal. Tambien una vez, sin haber<span class="pagenum"><a name="Page_325" id="Page_325">[325]</a></span>
-lumbre en todo el templo, ni fuera de l, se encendi
-todo, sin haber trueno ni relmpago, y dando
-voces las guardas, acudi muchsima gente con
-agua, y nada bast, hasta que se consumi todo:
-dicen, que parecia que salia el fuego de los mismos
-maderos, y que ardia mas con el agua. Vieron
-otros salir un Cometa siendo de dia claro,
-que corri de poniente oriente, echando gran
-multitud de centellas: dicen era su figura de una
-cola muy larga, y al principio tres como cabezas.
-La laguna grande, que est entre Mjico y Tezcuco,
-sin haber aire, ni temblor de tierra, ni otra ocasion
-alguna, sbitamente comenz hervir, creciendo
- borbollones tanto, que todos los edificios
-que estaban cerca de ella, cayeron por el suelo.
-A este tiempo dicen, se oyeron muchas voces
-como de muger angustiada, que decia unas veces,
- hijos mos, que ya se ha llegado vuestra destruccion!
-Otras veces decia, hijos mios! dnde
-os llevar, para que no os acabeis de perder? Aparecieron
-tambien diversos mnstruos con dos cabezas,
-que llevndolos delante de el Rey desaparecian.
-A todos estos mnstruos vencen dos muy
-extraos: uno fu, que los pescadores de la laguna
-tomaron una ave del tamao de una grulla y
-de su color, pero de extraa hechura, y no vista.
-Llevronla Motezuma; estaba la sazon en los
-Palacios que llamaban de llanto y luto, todos teidos<span class="pagenum"><a name="Page_326" id="Page_326">[326]</a></span>
-de negro, porque como tena diversos Palacios
-para recreacion, tambien los tenia para tiempo
-de pena: y estaba l con muy grande, por las
-amenazas que sus Dioses le hacian con tan tristes
-anuncios. Llegaron los pescadores punto de medio
-dia, y pusironle delante aquella ave, la cual
-tenia en lo alto de la cabeza una cosa como lucida
-y transparente, manera de espejo, donde vi
-Motezuma, que se parecian los Cielos y las estrellas,
-de que qued admirado, volviendo los ojos al
-Cielo, y no viendo estrellas en l. Volviendo
-mirar en aquel espejo, vi que venia gente de
-guerra de hcia oriente, y que venia armada, peleando
-y matando. Mand llamar sus agoreros,
-que tenia muchos, y habiendo visto lo mismo, y
-no sabiendo dar razon de lo que eran preguntados,
-al mejor tiempo desapareci el ave, que
-nunca mas la vieron, de que qued tristsimo, y
-todo turbado el Motezuma. Lo otro que sucedi
-fu, que le vino hablar un labrador, que tena
-fama de hombre de bien, y llano, y ste le refiri
-que estando el da antes haciendo su sementera,
-vino una grandsima guila volando hcia l, y tomle
-en peso sin lastimarle, y llevle una cierta
-cueva, donde le meti, diciendo el guila: Poderossimo
-Seor, ya traje quien me mandaste. Y el
-Indio labrador mir todas partes ver con quien
-hablaba, y no vi nadie, y en esto oy una voz<span class="pagenum"><a name="Page_327" id="Page_327">[327]</a></span>
-que le dijo: Conoces ese hombre, que est ah
-tendido en el suelo? y mirando al suelo vi un
-hombre adormecido, y muy vencido de sueo,
-con insignias Reales, y unas flores en la mano, con
-un pebete de olor ardiendo segun el uso de aquella
-tierra, y reconocindole el labrador, entendi que
-era el gran Rey Motezuma. Respondi el labrador,
-luego despues de haberle mirado: Gran Seor, ste
-parece nuestro Rey Motezuma. Volvi sonar
-la voz; verdad dices, mrale cual est, tan dormido
-y descuidado de los grandes trabajos y males que
-han de venir sobre l. Ya es tiempo que pague las
-muchas ofensas que ha hecho Dios, y las tiranas
-de su gran soberbia, y est tan descuidado de
-esto, y tan ciego en sus miserias, que ya no siente.
-Y para que lo veas, toma ese pebete que tiene ardiendo
-en la mano, y pgaselo en el muslo, y vers
-que no siente. El pobre labrador no os llegar
-ni hacer lo que decian, por el gran miedo que todos
-tenan aquel Rey. Mas volvi decir la voz:
-No temas, que yo soy mas sin comparacion que
-ese Rey: yo le puedo destruir y defenderte t,
-por eso haz lo que te mando. Con esto el villano,
-tomando el pebete de la mano del Rey, pegselo
-ardiendo al muslo, y no se mene, ni mostr sentimiento.
-Hecho esto, le dijo la voz, que pues vea
-cuan dormido estaba aquel Rey, que le fuese
-despertar, y le contase todo lo que habia pasado<span class="pagenum"><a name="Page_328" id="Page_328">[328]</a></span>
-y que el guila por el mismo mandado le volvi
-llevar en peso, y le puso en el propio lugar de
-donde lo habia trado: y en cumplimiento de lo
-que se le habia dicho, venia avisarle. Dicen, que
-se mir entonces Motezuma el muslo, y vi que
-lo tenia quemado, que hasta entonces no lo habia
-sentido, de que qued en extremo triste y congojado.
-Pudo ser, que esto que el rstico refiri, le
-hubiese l pasado en imaginaria vision. Y no es
-increble, que Dios ordenase por medio de Angel
-bueno, permitiese, por medio de Angel malo,
-dar aquel aviso al rstico (aunque infiel) para castigo
-de el Rey. Pues semejantes apariciones leemos
-en la divina Escritura<a name="FNanchor_56_56" id="FNanchor_56_56"></a><a href="#Footnote_56_56" class="fnanchor">[56]</a> haberlas tenido
-tambien hombres infieles y pecadores, como Nabucodonosor,
-y Balam, y la Pithonisa de Sal. Y
-cuando algo de estas cosas no hubiese acaecido
-tan puntualmente, lo menos es cierto que Motezuma
-tuvo grandes tristezas y congojas por muchos
-y varios anuncios, de que su Reino y su ley
-habian de acabarse presto.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_329" id="Page_329">[329]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c724" id="c724">CAPTULO XXIV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la nueva que tuvo Motezuma de los
-Espaoles que habian aportado
-su tierra, y de la embajada
-que les envi.</i></p>
-
-<p>Pues los catorce aos del Reinado de Motezuma,
-que fu en los mil y quinientos y diez y siete
-de nuestro Salvador, aparecieron en la mar de el
-Norte unos navos con gente, de que los moradores
-de la costa, que eran vasallos de Motezuma,
-recibieron grande admiracion, y queriendo satisfacerse
-mas quien eran, fueron en unas canoas los
-Indios las naves, llevando mucho refresco de comida
-y ropa rica, como que iban vender. Los
-Espaoles les acogieron en sus naves, y en pago
-de las comidas y vestidos que les contentaron, les
-dieron unos sartales de piedras falsas, coloradas,
-azules, verdes y amarillas, las cuales creyeron los
-Indios ser piedras preciosas. Y habindose informado
-los Espaoles de quien era su Rey, y de su
-gran potencia, les despidieron dicindoles, que llevasen<span class="pagenum"><a name="Page_330" id="Page_330">[330]</a></span>
-aquellas piedras su Seor, y dijesen, que
-de presente no podian ir verle, pero que presto
-volverian, y se verian con l. Con este recado fueron
- Mjico los de la costa, llevando pintado en
-unos paos todo cuanto habian visto, y los navios
-y hombres, y su figura, y juntamente las piedras
-que les habian dado. Qued con este mensage el
-Rey Motezuma muy pensativo, y mand no dijesen
-nada nadie. Otro dia junt su Consejo, y
-mostrando los paos y los sartales, consult qu
-se haria. Y resolvise en dar rden todas las
-costas de la mar, que estuviesen en vela, y que
-cualquiera cosa que hubiese le avisasen. Al ao
-siguiente, que fu la entrada del diez y ocho,
-vieron asomar por la mar la flota, en que vino el
-Marqus del Valle Don Fernando Corts, con sus
-compaeros, de cuya nueva se turb mucho Motezuma,
-y consultando con los suyos, dijeron todos,
-que sin falta era venido su antiguo y gran
-Seor Quetzalcoatl, que l habia dicho volvera, y
-que as venia de la parte de oriente, adonde se
-habia ido. Hubo entre aquellos Indios una opinion,
-que un gran Prncipe les habia en tiempos pasados
-dejado, y prometido que volveria, de cuyo fundamento
-se dir en otra parte. En fin, enviaron cinco
-Embajadores principales con presentes ricos
-darles la bien venida, dicindoles, que ellos sabian
-que su gran Seor Quetzalcoatl venia all, y que su<span class="pagenum"><a name="Page_331" id="Page_331">[331]</a></span>
-siervo Motezuma le enviaba visitar, tenindose
-por siervo suyo. Entendieron los Espaoles este
-mensage por medio de Marina, India, que traan
-consigo, que sabia la lengua Mejicana. Y parecindole
- Hernando Corts que era buena ocasion
-aquella para su entrada en Mjico, hizo que
-le aderezasen muy bien su aposento, y puesto l
-con gran autoridad y ornato, mand entrar los
-Embajadores, los cuales no les falt sino adorarle
-por su Dios. Dironle su embajada diciendo,
-que su siervo Motezuma le enviaba visitar, y que
-como Teniente suyo le tenia la tierra en su nombre,
-y que ya saba que l era el Topilcin, que les
-habia prometido muchos aos habia volver verlos,
-y que all le traian de aquellas ropas, que l
-solia vestirse cuando andaba entre ellos, que le
-pedian las tomase, ofrecindole muchos y muy
-buenos presentes. Respondi Corts aceptando las
-ofertas, y dando entender, que l era el que decian,
-de que quedaron muy contentos, vindose
-tratar por l con gran amor y benevolencia (que
-en esto, como en otras cosas, fu digno de alabanza
-este valeroso Capitan), y si su traza fuera adelante,
-que era por bien ganar aquella gente, parece
-que se habia ofrecido la mejor coyuntura que
-se podia pensar, para sugetar al Evangelio con
-paz y amor toda aquella tierra. Pero los pecados
-de aquellos crueles homicidas y esclavos de Satans<span class="pagenum"><a name="Page_332" id="Page_332">[332]</a></span>
-pedian ser castigados del Cielo, y los de muchos
-Espaoles no eran pocos; y as los juicios
-altos de Dios dispusieron la salud de las gentes,
-cortando primero las races daadas. Y como dice
-el Apstol<a name="FNanchor_57_57" id="FNanchor_57_57"></a><a href="#Footnote_57_57" class="fnanchor">[57]</a>: la maldad y ceguera de los unos
-fu la salvacion de los otros. En efecto, el dia siguiente,
-despues de la embajada dicha, vinieron
-la Capitana los Capitanes y gente principal de la
-flota, y entendiendo el negocio, y cuan poderoso
-y rico era el Reino de Motezuma, pareciles que
-importaba cobrar reputacion de bravos y valientes
-con aquella gente; y que as, aunque eran pocos,
-serian temidos y recibidos en Mjico. Para
-esto hicieron soltar toda la artillera de las naves,
-y como era cosa jams vista por los Indios, quedaron
-tan atemorizados, como si se cayera el Cielo
-sobre ellos. Despues los soldados dieron en
-desafiarlos que peleasen con ellos, y no atrevindose
-los Indios, los denostaron, y trataron mal,
-mostrndoles sus espadas, lanzas, gorgujes, partesanas,
-y otras armas, con que mucho les espantaron.
-Salieron tan escandalizados y atemorizados
-los pobres Indios, que mudaron del todo opinion,
-diciendo, que all no venia su Rey y Seor Topilcin,
-sino Dioses enemigos suyos para destruirlos.
-Cuando llegaron Mjico, estaba Motezuma en la<span class="pagenum"><a name="Page_333" id="Page_333">[333]</a></span>
-casa de Audiencia, y antes que le diesen la embajada,
-mand el desventurado sacrificar en su
-presencia nmero de hombres, y con la sangre
-de los sacrificados rociar los Embajadores, pensando
-con esta ceremonia (que usaban en solemnsimas
-embajadas) tenerla buena. Mas oda toda
-la relacion informacion de la forma de navos,
-gente y armas, qued del todo confuso y perplejo,
-y habido su Consejo no hall otro mejor medio,
-que procurar estorbar la llegada de aquellos
-extranjeros por artes mgicas y conjuros. Solanse
-valer de estos medios muchas veces, porque era
-grande el trato que tenian con el Diablo, con cuya
-ayuda conseguian muchas veces efectos extraos.
-Juntronse, pues, los hechiceros, magos, y encantadores,
-y persuadidos de Motezuma tomaron su
-cargo el hacer volver aquella gente su tierra, y
-para esto fueron hasta ciertos puestos, que para
-invocar los Demonios, y usar su arte les pareci
-cosa digna de consideracion. Hicieron cuanto pudieron
-y supieron: viendo que ninguna cosa les
-empecia los Cristianos, volvieron su Rey diciendo,
-que aquellos eran mas que hombres, porque
-nada les daaba de todos sus conjuros y encantos.
-Aqu ya le pareci Motezuma echar por
-otro camino, y fingiendo contento de su venida,
-envi mandar en todos sus Reinos, que sirviesen
- aquellos Dioses celestiales, que habian venido <span class="pagenum"><a name="Page_334" id="Page_334">[334]</a></span>
-su tierra: todo el pueblo estaba en grandsima
-tristeza y sobresalto. Venian nuevas menudo,
-que los Espaoles preguntaban mucho por el Rey,
-y por su modo de proceder, y por su casa y hacienda.
-De sto l se congojaba en demasa; y
-aconsejndole los suyos, y otros nigromnticos
-que se escondiese, y ofrecindole que ellos le pondrian
-donde criatura no pudiese hallarle, parecile
-bajeza, y determin aguardar, aunque fuese muriendo.
-Y en fin, se pas de sus casas Reales
-otras, por dejar su palacio para aposentar en l
-aquellos Dioses, como ellos decan.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_335" id="Page_335">[335]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c725" id="c725">CAPTULO XXV</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la entrada de los Espaoles en Mjico.</i></p>
-
-<p>No pretendo tratar los hechos de los Espaoles,
-que ganaron la Nueva-Espaa, ni los sucesos extraos
-que tuvieron, ni el nimo y valor invencible
-de su Capitan Don Fernando Corts, porque
-de esto hay ya muchas historias y relaciones, y
-las que el mismo Fernando Corts, escribi al Emperador
-Carlos V, aunque con estilo llano y ageno
-de arrogancia, dan suficiente noticia de lo que
-pas, y fu mucho, y muy digno de perptua memoria.
-Solo para cumplir con mi intento, resta decir
-lo que los Indios refieren de este caso, que no
-anda en letras Espaolas hasta el presente. Sabiendo,
-pues, Motezuma las victorias del Capitan
-y que venia marchando en demanda suya, y que
-se habia confederado con los de Tlascla, sus capitales
-enemigos, y hecho un duro castigo en los
-de Cholla, sus amigos, pens engaarle probarle
-con enviar con sus insignias y aparato un principal,
-que se fingiese ser Motezuma. Cuya ficcion<span class="pagenum"><a name="Page_336" id="Page_336">[336]</a></span>
-entendida por el Marqus, de los de Tlascla, que
-venian en su compaa, envile con una prudente
-reprehension por haberle querido engaar, de que
-qued confuso Motezuma, y con el temor de esto,
-dando vueltas su pensamiento, volvi intentar
-hacer volver los Cristianos por medio de hechiceros
-y encantadores. Para lo cual junt muchos
-mas que la primera vez, amenazndoles que les
-quitaria las vidas, si les volvian sin hacer el efecto
- que los enviaba: prometieron hacerlo. Fueron
-una cuadrilla grandsima de estos Oficiales diablicos
-al camino de Chlco, que era por donde venian
-los Espaoles. Subiendo por una cuesta arriba,
-apareciles Tezcatlipca, uno de sus principales
-Dioses, que venia de hcia el Real de los Espaoles,
-en hbito de los Chlcas, y traa ceidos
-los pechos con ocho vueltas de una soga de esparto:
-venia como fuera de s, y como embriagado de
-coraje y rabia. En llegando al escuadron de los
-Nigromnticos y hechiceros, parse, y djoles con
-grandsimo enojo: Para qu volveis vosotros ac?
-qu pretende Motezuma por vuestro medio? Tarde
-ha acordado, que ya est determinado que le
-quiten su Reino, su honra y cuanto tiene, por las
-tiranas grandes que ha cometido contra sus vasallos,
-pues no ha regido como Seor, sino como
-Tirano traidor. Oyendo estas palabras, conocieron
-los hechiceros que era su Idolo, y humillronse<span class="pagenum"><a name="Page_337" id="Page_337">[337]</a></span>
-ante l, y all le compusieron un altar de piedra,
-y le cubrieron de flores que por all haba. El no
-haciendo caso de esto, les volvi reir, diciendo:
-A qu vinisteis aqu, traidores? volveos, volveos
-luego, y mirad Mjico, porque sepais lo que
-ha de ser de ella. Dicen, que volvieron mirar
-Mjico, y que la vieron arder y abrasarse toda en
-vivas llamas. Con esto el Demonio desapareci, y
-ellos, no osando pasar adelante, dieron noticia
-Motezuma, el cual por un rato no pudo hablar
-palabra, mirando pensativo al suelo: pasado aquel
-tiempo dijo: Pues qu hemos de hacer si los Dioses
-y nuestros amigos no nos favorecen, antes
-prosperan nuestros enemigos? Ya yo estoy determinado,
-y determinmonos todos, que venga lo
-que viniere, que no hemos de huir, ni nos hemos
-de esconder, ni mostrar cobarda. Compadzcome
-de los viejos, nios y nias, que no tienen pies, ni
-manos para defenderse; y diciendo esto call, porque
-se comenzaba enternecer. En fin, acercndose
-el Marqus Mjico, acord Motezuma hacer
-de la necesidad virtud, y salile recibir como
-tres cuartos de legua de la ciudad, yendo con
-mucha magestad, y llevado en hombros de cuatro
-Seores, y l cubierto de un rico palio de oro y
-plumera. Al tiempo de encontrarse baj el Motezuma,
-y ambos se saludaron muy cortesmente, y
-Don Fernando Corts le dijo estuviese sin pena,<span class="pagenum"><a name="Page_338" id="Page_338">[338]</a></span>
-que su venida no era para quitarle, ni disminuirle
-su Reino. Aposent Motezuma Corts y sus
-compaeros en su Palacio principal, que lo era
-mucho, y l se fu otras casas suyas; aquella
-noche los soldados jugaron el artillera por regocijo,
-de que no poco se asombraron los Indios,
-no hechos semejante msica. El dia siguiente
-junt Corts en una gran sala Motezuma y los
-Seores de su Corte, y juntos les dijo, sentado l
-en su silla: Que l era criado de un gran Prncipe,
-que le habia mandado ir por aquellas tierras hacer
-bien, y que habia en ellas hallado los de
-Tlascla, que eran sus amigos, muy quejosos de
-los agravios que les hacian siempre los de Mjico,
-y que queria entender quien tenia la culpa, y confederarlos
-para que no se hiciesen mal unos otros
-de ah adelante, y que l y sus hermanos, que eran
-los Espaoles, estaran all sin hacerles dao, antes
-les ayudarian lo que pudiesen. Este razonamiento
-procur le entendiesen todos, usando de
-sus intrpretes. Lo cual percibido por el Rey y
-los dems Seores Mejicanos, fu grande el contento
-que tuvieron, y las muestras de amistad que
- Corts y los dems dieron. Es opinion de muchos,
-que como aquel dia qued el negocio puesto,
-pudieran con facilidad hacer del Rey y Reino
-lo que quisieran, y darles la Ley de Cristo con
-gran satisfaccion y paz. Mas los juicios de Dios son<span class="pagenum"><a name="Page_339" id="Page_339">[339]</a></span>
-altos, y los pecados de ambas partes muchos; y
-asi se rode la cosa muy diferente, aunque al cabo
-sali Dios con su intento de hacer misericordia
-aquella nacion con la luz de su Evangelio, habiendo
-primero hecho juicio y castigo de los que lo
-merecian en su divino acatamiento. En efecto
-hubo ocasiones, con que de la una parte la otra
-nacieron sospechas, quejas y agravios, y viendo
-enagenados los nimos de los Indios, Corts le
-pareci asegurarse con echar mano del Rey Motezuma,
-y prenderle, y echarle grillos: hecho que
-espanta al mundo, igual al otro suyo, de quemar
-los navios, y encerrarse entre sus enemigos vencer
- morir. Lo peor de todo fu, que por ocasion
-de la venida impertinente de un Pnfilo de Narvaez
- la Vera-Cruz para alterar la tierra, hubo
-Corts de hacer ausencia de Mjico, y dejar al
-pobre Motezuma en poder de sus compaeros, que
-ni tenian la discrecion, ni moderacion que l. Y
-as vino la cosa trminos de total rompimiento,
-sin haber medio ninguno de paz.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_340" id="Page_340">[340]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c726" id="c726">CAPTULO XXVI</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la muerte de Motezuma, y salida de los
-Espaoles de Mjico.</i></p>
-
-<p>En la ausencia de Corts de Mjico, pareci al
-que qued en su lugar, hacer un castigo en los
-Mejicanos, y fu tan excesivo, y muri tanta nobleza
-en un gran mitote baile que hicieron en
-Palacio, que todo el pueblo se alborot, y con furiosa
-rabia tomaron armas para vengarse y matar
-los Espaoles; y as les cercaron la casa, y apretaron
-reciamente, sin que bastase el dao que recibian
-de la artilleria y ballestas, que era grande,
- desviarse de su porfa. Duraron en esto muchos
-dias, quitndoles los bastimentos, y no dejando
-entrar ni salir criatura. Peleaban con piedras, dardos
-arrojadizos, su modo de lanzas y espadas, que
-son unos garrotes, en que tienen cuatro seis navajas
-agudsimas, y tales, que en estas refriegas
-refieren las Historias, que de un golpe de estas
-navajas llev un Indio cercen todo el cuello de
-un caballo. Como un dia peleasen con esta determinacion<span class="pagenum"><a name="Page_341" id="Page_341">[341]</a></span>
-y furia, para quietarles hicieron los Espaoles
-subir Motezuma con otro Principal lo
-alto de una azotea, amparados con las rodelas de
-dos soldados que iban con ellos. En viendo su
-Seor Motezuma pararon todos, y tuvieron grande
-silencio. Djoles entonces Motezuma, por medio
-de aquel Principal, voces, que se sosegasen, y
-que no hiciesen guerra los Espaoles, pues estando
-l preso como veian, no les habia de aprovechar.
-Oyendo esto un mozo generoso, llamado
-Quicuxtemoc, quien ya trataban de levantar por
-su Rey, dijo voces Motezuma, que se fuese para
-bellaco, pues habia sido tan cobarde, y que no le
-habian ya de obedecer, sino darle el castigo que
-merecia, llamndole por mas afrenta, de muger.
-Con esto enarcando su arco, comenz tirarle flechas,
-y el pueblo volvi tirar piedras, y proseguir
-su combate. Dicen muchos, que esta vez le
-dieron Motezuma una pedrada, de que muri.
-Los Indios de Mjico afirman, que no hubo tal,
-sino que despues muri la muerte que luego dir.
-Como se vieron tan apretados, Alvarado y los dems
-enviaron al Capitan Corts aviso de el gran
-peligro en que estaban. Y l habiendo, con maravillosa
-destreza y valor, puesto recaudo en el Narvaez,
-y cogindole para s la mayor parte de su
-gente, vino grandes jornadas socorrer los
-suyos Mjico, y aguardando tiempo que los<span class="pagenum"><a name="Page_342" id="Page_342">[342]</a></span>
-Indios estuviesen descansando, porque era su uso
-en la guerra, cada cuatro dias descansar uno, con
-maa y esfuerzo entr, hasta ponerse con el socorro
-en las casas Reales, donde se habian hecho
-fuertes los Espaoles, por lo cual hicieron muchas
-alegrias, y jugaron el artillera. Mas como la rabia
-de los Mejicanos creciese, sin haber medio para
-sosegarlos, y los bastimentos los fuesen faltando
-de el todo, viendo que no habia esperanza de mas
-defensa, acord el Capitan Corts salirse una noche
- cencerros tapados, y habiendo hecho unas
-puentes de madera para pasar dos acequias grandsimas
-y muy peligrosas, sali con muy gran silencio
- media noche. Y habiendo ya pasado gran
-parte de la gente la primera acequia, antes de pasar
-la segunda, fueron sentidos de una India, la
-cual fu dando grandes voces, que se iban sus
-enemigos, y las voces se convoc y acudi todo
-el pueblo con terrible furia, de modo que al pasar
-la segunda acequia, de heridos y atropellados cayeron
-muertos mas de trescientos, adonde est
-hoy una hermita, que impertinentemente y sin razon
-la llaman de los Mrtires. Muchos, por guarecer
-el oro y joyas que tenian, no pudieron escapar:
-otros detenindose en recogerlo y traerlo,
-fueron presos por los Mejicanos, y cruelmente sacrificados
-ante sus Idolos. Al Rey Motezuma hallaron
-los Mejicanos muerto, y pasado, segun dicen,<span class="pagenum"><a name="Page_343" id="Page_343">[343]</a></span>
-de pualadas; y es su opinion, que aquella
-noche le mataron los Espaoles con otros principales.
-El Marqus, en la relacion que envi al Emperador,
-antes dice, que un hijo de Motezuma,
-que l llevaba consigo, con otros nobles, le mataron
-aquella noche los Mejicanos. Y dice, que toda
-la riqueza de oro, piedras y plata que llevaban,
-se cay en la laguna, donde nunca mas pareci.
-Como quiera que sea, Motezuma acab miserablemente,
-y de su gran soberbia y tiranas pag al
-justo juicio de el Seor de los Cielos, lo que mereca.
-Porque viniendo poder de los Indios su
-cuerpo, no quisieron hacerle exequias de Rey, ni
-aun de hombre comun, desechndole con gran
-desprecio y enojo. Un criado suyo, dolindose de
-tanta desventura de un Rey, temido y adorado
-antes como Dios, all le hizo una hoguera, y puso
-sus cenizas donde pudo, en lugar harto desechado.
-Volviendo los Espaoles que escaparon, pasaron
-grandsima fatiga y trabajo, porque los Indios les
-fueron siguiendo obstinadamente dos tres dias,
-sin dejarles reposar un momento, y ellos iban tan
-fatigados de comida, que muy pocos granos de
-maz se repartian para comer. Las relaciones de
-los Espaoles, y las de los Indios concuerdan, en
-que aqui les libr nuestro Seor por milagro, defendindoles
-la Madre de misericordia, y Reina
-del Cielo Mara, maravillosamente en un cerrillo,<span class="pagenum"><a name="Page_344" id="Page_344">[344]</a></span>
-donde tres leguas de Mjico est hasta el dia de
-hoy fundada una Iglesia en memoria de esto, con
-ttulo de nuestra Seora de el Socorro. Furonse
- los amigos de Tlascla, donde se rehicieron, y
-con su ayuda, y con el admirable valor y gran
-traza de Fernando Corts volvieron hacer la
-guerra Mjico, por mar y tierra, con la invencion
-de los bergantines que echaron la laguna;
-y despues de muchos combates, y mas de sesenta
-peleas peligrossimas, vinieron ganar del todo la
-ciudad dia de San Hiplito, trece de Agosto de
-mil quinientos y veinte y un aos. El ltimo Rey
-de los Mejicanos habiendo porfiadsimamente sustentando
-la guerra, lo ltimo fu tomado en una
-canoa grande donde iba huyendo, y trado con
-otros principales ante Fernando Corts. El Reyezuelo
-con extrao valor arrancando una daga se
-lleg Corts, y le dijo: Hasta ahora yo he hecho
-lo que he podido en defensa de los mos: ahora no
-debo mas sino darte sta, y que con ella me mates
-luego. Respondi Corts, que l no queria matarle,
-ni habia sido su intencion de daarles; mas que
-su porfia tan loca tenia la culpa de tanto mal y
-destruccion, como habian padecido: que bien sabian
-cuantas veces les habian requerido con la
-paz y amistad. Con esto le mand poner guardia,
-y tratar muy bien l y todos los dems que
-habian escapado. Sucedieron en esta conquista de<span class="pagenum"><a name="Page_345" id="Page_345">[345]</a></span>
-Mjico muchas cosas maravillosas, y no tengo por
-mentira, ni por encarecimiento, lo que dicen los
-que escriben, que favoreci Dios el negocio de los
-Espaoles con muchos milagros; y sin el favor del
-Cielo era imposible vencerse tantas dificultades, y
-allanarse toda la tierra al mando de tan pocos
-hombres. Porque aunque nosotros fusemos pecadores,
- indignos de tal favor, la causa de Dios, y
-gloria de nuestra F, y bien de tantos millares de
-almas, como de aquellas naciones tenia el Seor
-predestinadas, requera que para la mudanza que
-vemos, se pusiesen medios sobrenaturales, y propios
-del que llama su conocimiento los ciegos
-y presos, y les da luz y libertad con su sagrado
-Evangelio. Y porque esto mejor se crea y entienda,
-referir algunos ejemplos, que me parecen
-propsito de esta historia.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_346" id="Page_346">[346]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c727" id="c727">CAPTULO XXVII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De algunos milagros, que en las Indias
-ha obrado Dios en favor de la F,
-sin mritos de los que los
-obraron.</i></p>
-
-<p>Santa Cruz de la Sierra es una provincia muy
-apartada y grande en los Reinos del Per, que tiene
-vecindad con diversas naciones de infieles, que
-aun no tienen luz del Evangelio, si de los aos ac
-que han ido Padres de nuestra Compaa con ese
-intento, no se la han dado. Pero la misma provincia
-es de Cristianos, y hay en ella Espaoles Indios
-bautizados en mucha cuantidad. La manera
-en que entr all la Cristiandad fu sta: Un soldado
-de run vida, y facineroso en la provincia de
-los Charcas, por temor de la justicia, que por sus
-delitos le buscaba, entr mucho la tierra adentro,
-y fu acogido de los Brbaros de aquella tierra,
- los cuales viendo el Espaol que pasaban gran
-necesidad por falta de agua, y que para que lloviese<span class="pagenum"><a name="Page_347" id="Page_347">[347]</a></span>
-hacian muchas supersticiones, como ellos usan,
-djoles, que si ellos hacian lo que l les dira, que
-luego lloveria. Ellos se ofrecieron hacerlo de
-buena gana. El soldado con esto hizo una grande
-Cruz, y psola en alto, y mandles que adorasen
-all, y pidiesen agua, y ellos lo hicieron as: cosa
-maravillosa. Carg luego tan copiossima lluvia,
-que los Indios cobraron tanta devocion la santa
-Cruz, que acudian ella con todas sus necesidades,
-y alcanzaban lo que pedian, tanto, que vinieron
-derribar sus Idolos, y traer la Cruz por insignia,
-y pedir Predicadores que les enseasen y bautizasen;
-y la misma provincia se intitula hasta hoy
-por eso Santa Cruz de la Sierra. Mas porque se
-vea por quien obraba Dios estas maravillas, es
-bien decir, como el sobredicho soldado, despues
-de haber algunos aos hechos estos milagros de
-Apstol, no mejorando su vida, sali la provincia
-de los Charcas, y haciendo de las suyas, fu
-en Potos pblicamente puesto en la horca. Polo
-que lo debia de conocer bien, escribe todo esto
-como cosa notoria que pas en su tiempo. En la
-peregrinacion extraa que escribe Cabeza de Vaca,
-el que fu despues Gobernador en el Paraguay,
-que le sucedi en la Florida con otros dos tres
-compaeros, que solos quedaron de una armada,
-en que pasaron diez aos en tierras de Brbaros,
-penetrando hasta la mar del sur, cuenta, y es<span class="pagenum"><a name="Page_348" id="Page_348">[348]</a></span>
-Autor fidedigno: Que compelindoles los Brbaros
- que les curasen de ciertas enfermedades, y que
-si no lo hacian, les quitarian la vida, no sabiendo
-ellos parte de medicina, ni teniendo aparejo para
-ello, compelidos de la necesidad se hicieron Mdicos
-Evanglicos, y diciendo las oraciones de la
-Iglesia, y haciendo la seal de la Cruz, sanaron
-aquellos enfermos. De cuya fama hubieron de
-proseguir el mismo oficio por todos los pueblos,
-que fueron innumerables, concurriendo el Seor
-maravillosamente, de suerte que ellos se admiraban
-de s mismos, siendo hombres de vida comun,
-y el uno de ellos un negro. Lancero fu en el Per
-un soldado, que no se saben de l mas mritos
-que ser soldado, decia sobre las heridas ciertas
-palabras buenas, haciendo la seal de la Cruz, y
-sanaban luego, de donde vino decirse como por
-refrn, el salmo de Lancero. Y examinado por
-los que tienen en la Iglesia autoridad, fu aprobado
-su hecho y oficio. En la ciudad del Cuzco,
-cuando estuvieron cercados los Espaoles cercados,
-y en tanto aprieto que sin ayuda del Cielo
-fuera imposible escapar, cuentan personas fidedignas
-y yo se lo o, que echando los Indios fuego
-arrojadizo sobre el techo de la morada de los Espaoles,
-que era donde es ahora la Iglesia mayor,
-siendo el techo de cierta paja, que all llaman
-chicho, y siendo los hachos de tea muy grandes,<span class="pagenum"><a name="Page_349" id="Page_349">[349]</a></span>
-jams prendi, ni quem cosa, porque una Seora
-que estaba en lo alto, apagaba el fuego luego, y
-esto visiblemente lo vieron los Indios, y lo dijeron
-muy admirados. Por relaciones de muchos y por
-historias que hay, se sabe de cierto, que en diversas
-batallas que los Espaoles tuvieron, as en la
-Nueva-Espaa como en el Per, vieron los Indios
-contrarios en el aire un Caballero con la espada
-en la mano, en un caballo blanco, peleando por
-los Espaoles, de donde ha sido y es tan grande
-la veneracion que en todas las Indias tienen al
-glorioso Apostol Santiago. Otras veces vieron en
-tales conflictos la imagen de nuestra Seora, de
-quien los Cristianos en aquellas partes han recibido
-incomparables beneficios. Y si estas obras de
-el Cielo se hubiesen de referir por extenso, como
-han pasado, sera relacion muy larga. Baste haber
-tocado esto, con ocasion de la merced que la Reina
-de gloria hizo los nuestros, cuando iban tan
-apretados y perseguidos de los Mejicanos: lo cual
-todo se ha dicho para que se entienda, que ha tenido
-nuestro Seor cuidado de favorecer la Fe
-y Religion Cristiana, defendiendo los que la
-tenian aunque ellos por ventura no mereciesen
-por sus obras semejantes regalos y favores del
-Cielo. Junto con esto es bien que no se condenen
-tan absolutamente todas las cosas de los
-primeros Conquistadores de las Indias, como<span class="pagenum"><a name="Page_350" id="Page_350">[350]</a></span>
-algunos Letrados y Religiosos han hecho con
-buen celo sin duda, pero demasiado. Porque
-aunque por la mayor parte fueron hombres codiciosos,
-y speros, y muy ignorantes del modo de
-proceder, que se habia de tener entre infieles, que
-jams habian ofendido los Cristianos; pero tampoco
-se puede negar, que de parte de los infieles
-hubo muchas maldades contra Dios y contra los
-nuestros, que les obligaron usar de rigor y castigo.
-Y lo que es mas, el Seor de todos, aunque
-los fieles fueron pecadores, quiso favorecer su
-causa y partido para bien de los mismos infieles
-que habian de convertirse despues por esa ocasion
-al Santo Evangelio. Porque los caminos de Dios
-son altos, y sus trazas maravillosas.</p>
-
-<hr class="d6" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_351" id="Page_351">[351]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4"><a name="c728" id="c728">CAPTULO XXVIII</a></h2>
-
-<p class="pch"><i>De la disposicion que la divina providencia
-orden en Indias para la entrada
-de la Religion Cristiana
-en ellas.</i></p>
-
-<p>Quiero dar fin esta Historia de Indias, con declarar
-la admirable traza, con que Dios dispuso y
-prepar la entrada del Evangelio en ellas, que es
-mucho de considerar, para alabar y engrandecer
-el saber y bondad del Criador. Por la relacion y
-discurso que en estos libros he escrito, podr cualquiera
-entender, que as en el Per, como en la
-Nueva-Espaa, al tiempo que entraron los Cristianos,
-habian llegado aquellos Reinos lo sumo, y
-estaban en la cumbre de su pujanza, pues los Incas
-poseian en el Per desde el Reino de Chile hasta
-pasado el de Quito, que son mil leguas; y estaban
-tan servidos y ricos de oro, plata y todas riquezas.
-Y en Mjico, Motezuma imperaba desde el mar
-Ocano del norte hasta el mar del sur, siendo temido<span class="pagenum"><a name="Page_352" id="Page_352">[352]</a></span>
-y adorado, no como hombre, sino como Dios.
-A este tiempo juzg el Altsimo, que aquella
-piedra de Daniel<a name="FNanchor_58_58" id="FNanchor_58_58"></a><a href="#Footnote_58_58" class="fnanchor">[58]</a>, que quebrant los Reinos
-y Monarquas del mundo, quebrantase tambien
-los de estotro mundo nuevo, y as como
-la Ley de Cristo vino, cuando la Monarqua de
-Roma habia llegado su cumbre, as tambien
-fu en las Indias Occidentales: Y verdaderamente
-fu suma providencia de el Seor. Porque el
-haber en el orbe una cabeza, y un Seor temporal
-(como notan los Sagrados Doctores), hizo que el
-Evangelio se pudiese comunicar con facilidad
-tantas gentes y naciones. Y lo mismo sucedi en
-las Indias, donde el haber llegado la noticia de
-Cristo las Cabezas de tantos Reinos y gentes,
-hizo que con facilidad pasase por todas ellas. Y
-aun hay aqu un particular notable, que como iban
-los Seores de Mjico y de el Cuzco conquistando
-tierras, iban tambien introduciendo su lengua,
-porque aunque hubo y hay muy gran diversidad
-de lenguas particulares y propias; pero la lengua
-cortesana de el Cuzco corri y corre hoy dia mas
-de mil leguas, y la de Mjico debe correr poco
-menos. Lo cual para facilitar la predicacion en
-tiempo que los Predicadores no reciben el don de
-lenguas como antiguamente, no ha importado<span class="pagenum"><a name="Page_353" id="Page_353">[353]</a></span>
-poco, sino muy mucho. De cuanta ayuda haya
-sido para la predicacion y conversion de las gentes
-la grandeza de estos dos Imperios, que he dicho,
-mrelo quien quisiere en la suma dificultad
-que se ha experimentado en reducir Cristo los
-Indios que no reconocen un Seor. Vanlo en la
-Florida, en el Brasil, en los Andes y en otras cien
-partes, donde no se ha hecho tanto efecto, en cincuenta
-aos, como en el Per y Nueva-Espaa en
-menos de cinco se hizo. Si dicen, que el ser rica
-esa tierra fu la causa, yo no lo niego; pero esa
-riqueza era imposible haberla, ni conservarla, si no
-hubiera Monarqua. Y eso mismo es traza de Dios,
-en tiempo que los Predicadores de el Evangelio
-somos tan frios y falsos de espritu, que haya
-Mercaderes y Soldados que con el calor de la codicia
-y del mando, busquen y hallen nuevas gentes,
-donde pasemos con nuestra mercadera. Pues
-como San Agustin dice<a name="FNanchor_59_59" id="FNanchor_59_59"></a><a href="#Footnote_59_59" class="fnanchor">[59]</a>, la profeca de Isaias
-se cumpli, en dilatarse la Iglesia de Cristianos, no
-solo la diestra, sino tambien la siniestra, que
-es como l declara, crecer por medios humanos
-y terrenos de hombres, que mas se buscan s,
-que Jesu-Cristo. Fu tambien grande providencia
-de el Seor, que cuando fueron los primeros
-Espaoles, hallaron ayuda en los mismos Indios,<span class="pagenum"><a name="Page_354" id="Page_354">[354]</a></span>
-por haber parcialidades, y grandes divisiones. En
-el Per est claro, que la division entre los dos
-hermanos Atahualpa y Guascar, recien muerto
-el gran Rey Guaynacapa su padre, esa di la entrada
-al Marqus Don Francisco Pizarro, y los
-Espaoles, querindolos por amigos cada uno de
-ellos, y estando ocupados en hacerse la guerra el
-uno al otro. En la Nueva-Espaa no es menos
-averiguado, que el ayuda de los de la provincia de
-Tlascla, por la perptua enemistad que tenian
-con los Mejicanos, di al Marqus Don Fernando
-Corts, y los suyos, la victoria y seoro de Mjico,
-y sin ellos fuera imposible ganarla, ni aun
-sustentarse en la tierra. Quien estima en poco
-los Indios, y juzga que con la ventaja que tienen
-los Espaoles de sus personas y caballos, y armas
-ofensivas y defensivas, podrn conquistar cualquier
-tierra y nacion de Indios, mucho se engaa.
-Ah est Chile, por mejor decir Arauco y Tucapl,
-que son dos valles que ha mas de veinte y
-cinco aos, que con pelear cada ao, y hacer
-todo su posible, no les han podido ganar nuestros
-Espaoles cuasi un pie de tierra, porque perdido
-una vez el miedo los caballos y arcabuces, y sabiendo
-que el Espaol cae tambien con la pedrada,
-y con la flecha, atrvense los brbaros, y entranse
-por las picas, y hacen su hecho. Cuntos
-aos ha que en la Nueva-Espaa se hace gente, y<span class="pagenum"><a name="Page_355" id="Page_355">[355]</a></span>
-va contra los Chichimcos, que son unos pocos de
-Indios desnudos con sus arcos y flechas; y hasta el
-dia de hoy no estn vencidos, antes cada dia mas
-atrevidos y desvergonzados? Pues los Chchos,
-Chirigunas, Pilcozones y los dems de los Andes?
-No fu la flor del Per llevando tan grande aparato
-de armas y gente como vimos? Qu hizo?
-Con qu ganancia volvi? Volvi no poco contenta
-de haber escapado con la vida, perdido el bagaje,
-y caballos cuasi todos. No piense nadie, que
-diciendo Indios, ha de entender hombres de tronchos,
-y si no llegue y pruebe. Atribyase la gloria
- quien se debe, que es principalmente Dios,
-y su admirable disposicion, que si Motezuma en
-Mjico, y el Inca en el Per se pusieran resistir
- los Espaoles la entrada, poca parte fuera Corts,
-ni Pizarro, aunque fueron excelentes Capitanes,
-para hacer pie en la tierra. Fu tambien no pequea
-ayuda para recibir los Indios bien la Ley de
-Cristo, la gran sujecion que tuvieron sus Reyes
-y Seores. Y la misma servidumbre y sujecion al
-Demonio y sus tiranas, y yugo tan pesado, fu
-excelente disposicion para la divina Sabidura, que
-de los mismos males se aprovecha para bienes, y
-coge el bien suyo de el mal ageno, que l no sembr.
-Es llano, que ninguna gente de las Indias occidentales
-ha sido, ni es mas apta para el Evangelio,
-que los que han estado mas sujetos sus Seores,<span class="pagenum"><a name="Page_356" id="Page_356">[356]</a></span>
-y mayor carga han llevado, as de tributos y
-servicios, como de ritos y usos mortferos. Todo
-lo que poseyeron los Reyes Mejicanos y del Per,
-es hoy lo mas cultivado de Cristiandad, y donde
-menos dificultad hay en gobierno poltico y eclesistico.
-El yugo pesadsimo incomportable de
-las leyes de Satans, y sacrificios y ceremonias, ya
-dijimos arriba, que los mismos indios estaban ya
-tan cansados de llevarlo, que consultaban entre s
-de buscar otra ley y otros Dioses quien servir.
-As les pareci, y parece la Ley de Cristo justa,
-suave, limpia, buena, igual, y toda llena de bienes.
-Y lo que tiene dificultad en nuestra Ley, que es
-creer misterios tan altos y soberanos, facilitse
-mucho entre stos, con haberles platicado el Diablo
-otras cosas mucho mas difciles, y las mismas
-cosas que hurt de nuestra Ley Evanglica como
-su modo de Comunion y Confesion, y adoracion
-de tres en uno, y otras tales, pesar del enemigo,
-sirvieron para que las recibiesen bien en la verdad
-los que en la mentira las habian recibido: en todo es
-Dios sabio y maravilloso, y con sus mismas armas
-vence al adversario, y con su lazo le coge, y con
-su espada le degella. Finalmente, quiso nuestro
-Dios (que habia criado estas gentes, y tanto tiempo
-estaba, al parecer, olvidado de ellas, cuando
-lleg la dichosa hora) hacer, que los mismos Demonios,
-enemigos de los hombres, tenidos falsamente<span class="pagenum"><a name="Page_357" id="Page_357">[357]</a></span>
-por Dioses, diesen su pesar testimonio de
-la venida de la verdadera Ley, del poder de Cristo
-y del triunfo de su Cruz, como por los anuncios,
-profecas, seales y prodigios, arriba referidos,
-y por otros muchos que en el Per, y en diversas
-partes pasaron, certsimamente consta. Y
-los mismos ministros de Satans, Indios hechiceros
-y magos lo han confesado; y no se puede negar,
-porque es evidente y notorio al mundo, que
-donde se pone la Cruz, y hay Iglesias, y se confiesa
-el nombre de Cristo, no osa chistar el Demonio,
-y han cesado sus plticas, orculos, respuestas
-y apariencias visibles, que tan ordinarias
-eran en toda su infidelidad. Y si algun maldito
-ministro suyo participa hoy algo de esto, es all
-en las cuevas simas, y lugares escondidsimos, y
-del todo remotos del nombre y trato de cristianos:
-sea el sumo Seor bendito por sus grandes misericordias
-y por la gloria de su santo nombre.
-Cierto, si esta gente, como Cristo les di Ley, y
-yugo suave, y carga ligera, as los que les rigen
-temporal y espiritualmente, no les echasen mas
-peso del que pueden bien llevar, como las cdulas
-del buen Emperador, de gloriosa memoria, lo disponen
-y mandan, y con esto hubiese siquiera la
-mitad del cuidado en ayudarle su salvacion, del
-que se pone en aprovecharnos de sus pobres sudores
-y trabajos, sera la Cristiandad mas apacible<span class="pagenum"><a name="Page_358" id="Page_358">[358]</a></span>
-y dichosa del mundo: nuestros pecados no dan
-muchas veces lugar mas bien. Pero con esto
-digo lo que es verdad, y para m muy cierta, que
-aunque la primera entrada del Evangelio en muchas
-partes no fu con la sinceridad y medios
-Cristianos que debiera ser; mas la bondad de Dios
-sac bien de ese mal, hizo que la sujecion de
-los Indios les fuese su entero remedio y salud.
-Vase todo lo que en nuestros siglos se h de nuevo
-allegado la Cristiandad en oriente y poniente,
-y vase cun poca seguridad y firmeza ha habido
-en la F y Religion Cristiana, donde quiera
-que los nuevamente convertidos han tenido entera
-libertad para disponer de s su albedro: en
-los Indios sujetos la Cristiandad va sin duda creciendo
-y mejorando, y dando de cada dia mas
-fruto, y en otros de otra suerte, de principios mas
-dichosos va decayendo y amenazando ruina. Y
-aunque en las Indias occidentales fueron los principios
-bien trabajosos, no dej el Seor de enviar
-luego muy buenos obreros y fieles ministros suyos,
-varones Santos y Apostlicos, como fueron Fray
-Martin de Valencia, de San Francisco: Fray Domingo
-de Betanzos, de Santo Domingo: Fray Juan
-de Roa, de San Agustin, con otros siervos del Seor,
-que vivieron santamente, y obraron cosas sobre
-humanas. Prelados tambien sabios y santos, y
-Sacerdotes muy dignos de memoria, de los cuales<span class="pagenum"><a name="Page_359" id="Page_359">[359]</a></span>
-no solo omos milagros notables y hechos propios
-de Apstoles; pero aun en nuestro tiempo los conocimos
-y tratamos en este grado. Mas porque el
-intento mio no ha sido mas que tratar lo que toca
- la Historia propia de los mismos Indios, y llegar
-hasta el tiempo que el Padre de nuestro Seor Jesu-Cristo
-tuvo por bien comunicarles la luz de su
-palabra, no pasar adelante, dejando para otro
-tiempo, para mejor ingenio, el discurso del
-Evangelio en las Indias occidentales, pidiendo al
-sumo Seor de todos, y rogando sus siervos,
-supliquen ahincadamente la Divina Magestad,
-que se digne por su bondad visitar menudo, y
-acrecentar con dones del Cielo la nueva Cristiandad,
-que en los ltimos siglos ha plantado en los
-trminos de la tierra. Sea al Rey de los siglos
-gloria, honra imperio por siempre jams. Amen.</p>
-
-<p class="pc4 mid">FIN</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_360" id="Page_360">[360]</a><br /><a name="Page_361" id="Page_361">[361]</a></span></p>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2><a name="tabla" id="tabla">TABLA</a></h2>
-
-<p class="phei">DE LAS COSAS MAS PRINCIPALES QUE SE CONTIENEN<br />
-EN ESTE TOMO SEGUNDO</p>
-
-
-<p class="pch">A</p>
-
-<p class="pni">Acamapixtli, Rey primero de los Mejicanos, pgina <a href="#Page_257">257</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Adoraban" name="Adoraban">Adoraban</a> los Indios por Dios al Sol, Luna, Lucero y otras Estrellas, <a href="#Page_1">1</a>, y sigs.</p>
-<p class="pnii">Al trueno, la tierra, la mar, y el arco del Cielo, id. Rios, fuentes, quebradas, arroyos, manantiales, acequias, <a href="#Page_70">70</a>.</p>
-<p class="pnii">Peas, piedras, cumbres de montes. Un cerro de arena en medio de otros de peas. Un rbol grandsimo y antiqusimo. Algunas races y frutas. Metales, pedrezuelas, y ciertas piedras que llevaban la guerra. Los osos, tigres, culebras y vientos, <a href="#Page_11">11</a>.</p>
-<p class="pnii">Y finalmente, cualquier cosa natural extraordinaria, que se suele temer, <a href="#Page_11">id</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_362" id="Page_362">[362]</a></span></p><p class="pnii">Vase la palabra <i><a href="#Dioses">Dioses</a></i>, y la palabra <i><a href="#Idolo">Idolos</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Adoratorios habia en el Cuzco mas de trescientos, <a href="#Page_113">113</a>, <a href="#Page_200">200</a>.</p>
-<p class="pnii">Vase la palabra <i><a href="#Templo">Templos</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Adulterio, se castigaba entre los Indios aunque la parte perdonase, <a href="#Page_195">195</a>.</p>
-
-<p class="pni">Agua dulce, trada Mjico, <a href="#Page_268">268</a>, <a href="#Page_307">307</a>.</p>
-
-<p class="pni">Aguila sobre un Tunal, fu seal de la fundacion de Mjico y sus armas, <a href="#Page_253">253</a>, <a href="#Page_254">254</a>.</p>
-
-<p class="pni">Aguila que llev en peso un labrador una cueva, <a href="#Page_326">326</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ageros que tenian los Indios, <a href="#Page_57">57</a>, <a href="#Page_69">69</a>.</p>
-
-<p class="pni">Al alba hacian seal los Indios para trabajar, y al anochecer para cesar de los oficios, <a href="#Page_135">135</a>.</p>
-
-<p class="pni">Al nima comunmente la tienen los Indios por inmortal, <a href="#Page_25">25</a>.</p>
-<p class="pnii">La buena tenia gloria y la mala pena, <a href="#Page_25">id</a>.</p>
-<p class="pnii">Fuera del cuerpo pensaban que anda, come, siente calor, frio y cansancio, <a href="#Page_28">28</a>.</p>
-
-<p class="pni">Anales Mejicanos hay hoy dia en el Vaticano de Roma, <a href="#Page_308">308</a>.</p>
-
-<p class="pni">Animales, muchos de todas suertes tena Motezuma encerrados, <a href="#Page_214">214</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ao, unos Indios comenzaban por Marzo y otros por Diciembre, <a href="#Page_144">144</a>.</p>
-<p class="pnii">Dividanlo en cuatro tiempos, y en meses y semanas: tenia cinco dias valdos, id., y sig. Bisiesto, no se sabe que lo alcanzaron los Indios, <a href="#Page_149">149</a>.</p>
-
-<p class="pni">Arauco se ha defendido contra los Espaoles, <a href="#Page_334">334</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_363" id="Page_363">[363]</a></span></p><p class="pni">Arcos nunca hicieron los Indios en sus edificios, y espantronse de los que hicieron los Espaoles, <a href="#Page_182">182</a>.</p>
-
-<p class="pni">Armas de la Ciudad de Mjico era un Aguila sobre un Tunal, <a href="#Page_253">253</a>.</p>
-<p class="pnii">Las de los Mejicanos para pelear, cules eran, <a href="#Page_218">218</a>.</p>
-
-<p class="pni">Aritmtica de los Indios, <a href="#Page_166">166</a>, <a href="#Page_168">168</a>.</p>
-
-<p class="pni">Atahualpa cautiv su hermano, y fu cautivado de los Espaoles, <a href="#Page_133">133</a>.</p>
-
-<p class="pni">Audiencias y Consejos que tena el Rey de Mjico, <a href="#Page_215">215</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ave monstruosa, que fu hallada en la laguna de Mjico, <a href="#Page_326">326</a>.</p>
-
-<p class="pni">Autzol, octavo Rey de Mjico, <a href="#Page_305">305</a>, Fu gran republicano y liberal, y trajo Mjico agua dulce, <a href="#Page_307">307</a>.</p>
-
-<p class="pni">Axayaca, sptimo Rey de los Mejicanos, <a href="#Page_300">300</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ayunos, guardaban los Indios en servicio de sus Idolos, ellos y sus Sacerdotes, <a href="#Page_6">6</a>, y sig. <a href="#Page_128">128</a>.</p>
-
-<p class="pch">B</p>
-
-<p class="pni">Bautismo, quiso el demonio imitar, <a href="#Page_110">110</a>.</p>
-
-<p class="pni">Batalla, vase la palabra <i><a href="#Guerra">Guerra</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Bailes y fiestas de Indios, <a href="#Page_224">224</a>, Cules se les deban permitir, <a href="#Page_223">223</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_364" id="Page_364">[364]</a></span></p><p class="pni">Borla en la frente era insignia del Rey del Cuzco. Traanla los Grandes de su Reino un lado, <a href="#Page_176">176</a>.</p>
-
-<p class="pni">Brasero que llamaban divino, arda perptuamente delante de los Idolos, <a href="#Page_52">52</a>, <a href="#Page_292">292</a>.</p>
-
-<p class="pni">Brujos permitan los Incas en el Per, <a href="#Page_107">107</a>.</p>
-
-<p class="pni">Burla que hizo el Capitan de los Mejicanos de los de Tlatellulco, hacindoles cantar como ranas, <a href="#Page_30">30</a>, y sig.</p>
-
-<p class="pni">Burla que hicieron los de Cuyoacn de los Mejicanos, <a href="#Page_284">284</a>.</p>
-
-<p class="pch">C</p>
-
-<p class="pni">Cabrillas del Cielo adoraban los Indios, <a href="#Page_11">11</a>.</p>
-
-<p class="pni">Calaveras de hombres sacrificados ponian los Indios por ornato en el templo de su Dios, <a href="#Page_49">49</a>.</p>
-
-<p class="pni">Capitanes y Seores, cmo se enterraban, vase la palabra <i><a href="#Mortuorios">Mortuorios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Cartas y mensages, cmo enviaban los Indios, <a href="#Page_170">170</a>.</p>
-
-<p class="pni">Casamientos, vase la palabra <i><a href="#Matrimonio">Matrimonio</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Casos reservados tenan los Confesores de los Idolos, <a href="#Page_194">194</a>.</p>
-
-<p class="pni">Castidad, vase la palabra <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Castigos diversos de delitos que tenian los Indios, <a href="#Page_124">124</a>.</p>
-
-<p class="pni">Caballeros, solamente podan calzarse y servirse de oro y plata, <a href="#Page_220">220</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Ceremonia" name="Ceremonia">Ceremonia</a> de Entierros, vase la palabra <i><a href="#Mortuorios">Mortuorios</a></i>:</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_365" id="Page_365">[365]</a></span></p><p class="pnii">de Casamientos la palabra <i><a href="#Matrimonio">Matrimonio</a></i>;</p>
-<p class="pnii"><i>Rey</i>. De hablar con el demonio los Indios, <a href="#Page_45">45</a>.</p>
-<p class="pnii">De <a id="Sacrificios" name="Sacrificios">Sacrificios</a>, <a href="#Page_66">66</a>.</p>
-<p class="pnii">De sacrificar nios, <a href="#Page_72">72</a>.</p>
-<p class="pnii">De sacrificar hombres, <a href="#Page_72">72</a>, <a href="#Page_94">94</a>.</p>
-<p class="pnii">De ofrecer codornices incienso los Idolos, <a href="#Page_127">127</a>.</p>
-<p class="pnii">De darles de comer y colacion, id. y sig. De adoracion, comiendo tierra, <a href="#Page_290">290</a>.</p>
-<p class="pnii">De saber las cosas ocultas, <a href="#Page_97">97</a>, De confesarse, <a href="#Page_197">197</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ceremonia de la fiesta de Vitzilipuztli, <a href="#Page_91">91</a>.</p>
-<p class="pnii">De la fiesta de los Mercaderes, <a href="#Page_131">131</a>.</p>
-<p class="pnii">De anunciar la muerte al que habia de ser sacrificado, <a href="#Page_132">132</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ceremonias de desafios, <a href="#Page_279">279</a>.</p>
-<p class="pnii">Del rendimiento que hicieron los de Tezcuco los Mejicanos, <a href="#Page_290">290</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ceremonias de Cristianos quiso imitar el demonio entre los Indios, <a href="#Page_110">110</a>.</p>
-<p class="pnii">Las que hacian con los recien nacidos, id. Las de los Gentiles, son crueles, sucias ociosas, <a href="#Page_112">112</a>.</p>
-
-<p class="pni">Cerro de sola arena, en medio de muchos de piedra, adorado por Dios, <a href="#Page_17">17</a>.</p>
-
-<p class="pni">Chachalmua, era la principal dignidad de los Sacrificadores, <a href="#Page_78">78</a>.</p>
-
-<p class="pni">Chalcas, fueron el segundo linaje de los Navatlacas, que poblaron Nueva-Espaa, <a href="#Page_232">232</a>.</p>
-<p class="pnii">Cautivaron un hermano del Rey de Mjico, y quiso antes morir que ser su Rey, <a href="#Page_294">294</a>.</p>
-
-<p class="pni">Chimalpopca, tercero Rey de los Mejicanos, <a href="#Page_263">263</a>.</p>
-<p class="pnii">Muerto traicion, <a href="#Page_271">271</a>.</p>
-
-<p class="pni">Chichimecas, fueron los primeros pobladores de Nueva-Espaa, <a href="#Page_232">232</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_366" id="Page_366">[366]</a></span></p><p class="pnii">Vivan como bestias, sin ley, y sin Rey, ni casa, ni repblica, id. Algunos de ellos eran Gigantes, <a href="#Page_238">238</a>.</p>
-<p class="pnii">Redujronse poblaciones imitacion de los Navatlacas, <a href="#Page_239">239</a>.</p>
-<p class="pnii">Hanse defendido sin ser conquistados de los Espaoles, <a href="#Page_354">354</a>.</p>
-
-<p class="pni">Chile, es provincia frtil, semejante Europa, se conserva sin ser conquistada de Espaoles, <a href="#Page_354">354</a>.</p>
-
-<p class="pni">Chinas con Japones se entienden por escrito, y no de palabra, <a href="#Page_15">15</a>, y sig.</p>
-<p class="pnii">Cuando escriben no hacen verdaderamente letras. Como escriben cosas que nunca vieron. Escriben con pinceles: qu ciencias saben. Son grandes representantes: no saben mas que leer y escribir. Qu impresiones tengan, <a href="#Page_15">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Codornices, era ofrenda de pobres, y con qu ceremonias se sacrificaban los Idolos, <a href="#Page_127">127</a>.</p>
-
-<p class="pni">Colacion, con qu ceremonias se daba los Idolos, <a href="#Page_129">129</a>, Tenase por grande reliquia, <a href="#Page_129">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Comedias, vase la palabra <i><a href="#Representaciones">Representaciones</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Comer tierra era ceremonia de adoracion y agradecimiento, <a href="#Page_290">290</a>.</p>
-
-<p class="pni">Cometas, una que apareci en dia claro, <a href="#Page_325">325</a>.</p>
-
-<p class="pni">Comida que se guisaba para los Idolos. Quin la guisaba. Comanla los sacerdotes, <a href="#Page_56">56</a>.</p>
-<p class="pnii">Era el fin de las guerras, <a href="#Page_84">84</a>.</p>
-<p class="pnii">Dbaseles con grandes ceremonias, <a href="#Page_127">127</a>, <a href="#Page_128">128</a>.</p>
-<p class="pnii">La que se guisaba de carne humana coma tambien el pueblo, <a href="#Page_80">80</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_367" id="Page_367">[367]</a></span></p><p class="pni">
-
-Cmputo, vase la palabra <i><a href="#Kalendario">Kalendario</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Comunion y fiesta de Corpus Christi, como la quiso remedar el demonio, <a href="#Page_8">8</a>, y sig.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Conciertos" name="Conciertos">Conciertos</a> entre Nobles y Plebeyos de los Mejicanos, <a href="#Page_27">27</a>, y sig.</p>
-
-<p class="pni">Confesion que tenian los Indios: podian tambien administrar las mugeres: usbanla todos, y en qu casos, <a href="#Page_96">96</a>.</p>
-<p class="pnii">Excepto el Inca, <a href="#Page_96">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Confesores que tenian los Indios, cules eran: estaban obligados al secreto: saban por arte del demonio cuando les callaban algun pecado en la confesion; tenian sus casos reservados, <a href="#Page_92">92</a>.</p>
-
-<p class="pni">Conquista de las tierras del Per, con qu ttulos las hicieron los Incas, <a href="#Page_200">200</a>.</p>
-
-<p class="pni">Conquistadores primeros de las Indias, no deben ser condenados en todo, <a href="#Page_349">349</a>.</p>
-
-<p class="pni">Consejos y Audiencias del Rey de Mjico, <a href="#Page_216">216</a>.</p>
-
-<p class="pni">Contar de los Indios, <a href="#Page_165">165</a>.</p>
-
-<p class="pni">Corazon de Copil echado en la laguna de Mjico, <a href="#Page_247">247</a>.</p>
-
-<p class="pni">Corazones sacados los que se amotinaron, y de ah se tom la costumbre de sacarlos los que sacrificaban, <a href="#Page_24">24</a>, y <a href="#Page_247">247</a>.</p>
-
-<p class="pni">Copil infam los Mejicanos, y por eso le mataron, <a href="#Page_247">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Corona de los Reyes del Cuzco, era una borla en la frente, <a href="#Page_176">176</a>, Las de los Reyes de Mjico, era como mitra, <a href="#Page_213">213</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_368" id="Page_368">[368]</a></span></p>
-
-<p class="pni">Coronacion del nuevo Rey, vase la palabra <i><a href="#Rey">Rey</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Correos y Postas de pie tenian los Indios, <a href="#Page_17">17</a>, y <a href="#Page_192">192</a>.</p>
-<p class="pnii">Entre dia y noche corrian cincuenta leguas, <a href="#Page_192">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Corts prendi Motezuma, <a href="#Page_339">339</a>, Entr en Mjico de noche socorrer los Espaoles, <a href="#Page_342">342</a>.</p>
-<p class="pnii">Vase la palabra <i><a href="#Espanoles">Espaoles</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Cruz de Cristo, donde quiera que se pone luego callan los Idolos, <a href="#Page_29">29</a>, <a href="#Page_228">228</a>.</p>
-<p class="pnii">Adorndola ciertos Indios Gentiles alcanzaron agua, <a href="#Page_346">346</a>.</p>
-
-<p class="pni">Cuerpos de los Reyes Incas estuvieron sin corromperse por mas de doscientos aos, <a href="#Page_23">23</a>.</p>
-<p class="pnii">Halllos el Licenciado Polo, <a href="#Page_206">206</a>, <a href="#Page_207">207</a>.</p>
-
-<p class="pni">Culhuacan, cmo asentaron los Mejicanos, y cmo salieron de all, <a href="#Page_249">249</a>, <a href="#Page_250">250</a>.</p>
-
-<p class="pni">Culhuacanos fueron el cuarto linage de Navatlacas, que poblaron Nueva-Espaa, <a href="#Page_237">237</a>.</p>
-
-<p class="pni">Cuytlavaca fu conquistada de los muchachos Mejicanos, <a href="#Page_290">290</a>.</p>
-
-<p class="pch">D</p>
-
-<p class="pni">Delitos graves tenian ordinariamente pena de muerte, <a href="#Page_194">194</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Demonio" name="Demonio">Demonio</a>, todava desea ser como Dios, <a href="#Page_1">1</a>.</p>
-<p class="pnii">Hablaba y respondia en los Idolos, <a href="#Page_32">32</a>, <a href="#Page_45">45</a>, <a href="#Page_105">105</a>.</p>
-<p class="pnii">Calla donde quiera que se pone la Cruz de Cristo <a href="#Page_45">45</a>, <a href="#Page_356">356</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_369" id="Page_369">[369]</a></span></p><p class="pnii">Ha procurado ser honrado como Dios, con estado de Religiosos, vase la palabra <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i>. Con Sacrificios, Sacramentos, Templos, Sacerdotes, Profetas; y con ayunos, disciplinas y otras penitencias, <a href="#Page_42">42</a>, <a href="#Page_43">43</a>, <a href="#Page_54">54</a>, <a href="#Page_55">55</a> y sigs.</p>
-<p class="pnii">Ha procurado imitar todo cuanto Cristo tiene en su Iglesia, <a href="#Page_43">43</a>.</p>
-<p class="pnii">Hzose adorar como uno en esencia, y trino en personas, <a href="#Page_114">114</a>, y sig.</p>
-<p class="pnii">Apareciles muchas veces los Mejicanos, <a href="#Page_247">247</a>.</p>
-<p class="pnii">Djoles como el Reino de Motezuma se haba de acabar presto, <a href="#Page_336">336</a>.</p>
-<p class="pnii">En Japon, tomando figura de hombre, hace los Romeros que confiesen sus pecados, <a href="#Page_100">100</a>.</p>
-
-<p class="pni">Desafo que hizo el Seor de la Ciudad de Tlatellulco, al Rey de Mjico, <a href="#Page_301">301</a>.</p>
-
-<p class="pni">Desafo, con qu ceremonias se haca, <a href="#Page_278">278</a>.</p>
-
-<p class="pni">Dias valdos del ao, que tenan los Indios, <a href="#Page_145">145</a>.</p>
-
-<p class="pni">Difuntos, vase la palabra <i><a href="#Muertos">Muertos</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Diluvio Universal era conocido de los Indios, <a href="#Page_200">200</a>.</p>
-
-<p class="pni">De <a id="Dios" name="Dios">Dios</a> tuvieron los Indios alguna noticia, <a href="#Page_8">8</a>.</p>
-<p class="pnii">Pnenle diversos nombres. No lo saben nombrar por un nombre propio, <a href="#Page_7">7</a>.</p>
-<p class="pnii">Creer que hay uno solo, se les hace muy dificultoso, <a href="#Page_9">9</a>.</p>
-
-<p class="pni">Dios falso, vase la palabra <i><a href="#Dioses">Dioses</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Diosa de la Discordia, fu hija del Rey de Culhuacan, <a href="#Page_250">250</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Diosas" name="Diosas">Diosas</a> tambien tenian los Indios, <a href="#Page_3">3</a>, y sigs.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Dioses" name="Dioses">Dioses</a>, muchos tenan los Indios quien adoraban, <a href="#Page_17">17</a>, <a href="#Page_18">18</a>, <a href="#Page_32">32</a>, <a href="#Page_36">36</a>, <a href="#Page_40">40</a>, <a href="#Page_46">46</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_370" id="Page_370">[370]</a></span></p><p class="pnii">Al Viracocha, que llamaban al Criador, Supremo Dios de los de el Cuzco. Vitzilipztli, Supremo Dios de losMejicanos, Ilalc, su compaero, el Dios Punchao, el Dios de el Sol y del Trueno, Tezcatlipuca, Dios de la Penitencia, Quetzlcoalt, Dios de los Mercaderes. El Dios de la Caza. El Dios Tangatanga, que era tres en uno, y uno en tres. Y otras cosas diversas adoraban por Dioses, <a href="#Page_9">9</a>.</p>
-<p class="pnii">Esttuas de Reyes en vida y en muerte, <a href="#Page_24">24</a>.</p>
-<p class="pnii">Hacian tambien Dioses de hombres vivos, <a href="#Page_40">40</a>, <a href="#Page_81">81</a>, <a href="#Page_12">12</a>, y sigs.</p>
-<p class="pnii">Ya les parecian todos ellos muy crueles Dioses, <a href="#Page_87">87</a>.</p>
-<p class="pnii">Vase la palabra <i><a href="#Adoraban">Adorar</a></i>, y la palabra <i><a href="#Idolo">Idolos</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Disciplinbase todo el Pueblo en honra de sus Idolos en algunas fiestas, <a href="#Page_65">65</a>, <a href="#Page_12">12</a>, y sig.</p>
-
-<p class="pni">Dictados diversos de Mejicanos, <a href="#Page_215">215</a>.</p>
-
-<p class="pni">Doncellas eran sacrificadas los Idolos, <a href="#Page_54">54</a>.</p>
-<p class="pnii">Vase la palabra <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Don Carlos, nieto de Guaynacapa, Inca, <a href="#Page_211">211</a>.</p>
-
-<p class="pch">E</p>
-
-<p class="pni">Edificios y fbricas de los Incas, <a href="#Page_180">180</a>.</p>
-
-<p class="pni">Edificios, no los hacian los Indios con mezcla de hierro, <a href="#Page_180">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Electores de los Reyes, eran tambien elegidos, <a href="#Page_215">215</a>.</p>
-
-<p class="pni">Enfermos que sanaban con solas las Oraciones de la Santa Madre Iglesia, <a href="#Page_348">348</a>.</p>
-
-<p class="pni">Enterramientos, vase la palabra <i><a href="#Mortuorios">Mortuorios</a></i>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_371" id="Page_371">[371]</a></span></p><p class="pni">Entremeses, vase la palabra <i><a href="#Representaciones">Representaciones</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Escarnio que hicieron los Mejicanos de los de Tlatellulco, <a href="#Page_374">374</a>.</p>
-
-<p class="pni">Escritura de letras, que cosa sea, <a href="#Page_150">150</a>.</p>
-<p class="pnii">La de los Japoneses y Chinos es una misma, pero leen de diferente manera, <a href="#Page_158">158</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Escribir" name="Escribir">Escribir</a> no sabe ninguna nacion de Indios, <a href="#Page_150">150</a>.</p>
-<p class="pnii">Qu modo tengan, <a href="#Page_151">151</a>.</p>
-<p class="pnii">El de los Mejicanos es ms pintar, que escribir, <a href="#Page_166">166</a>, <a href="#Page_168">168</a>.</p>
-<p class="pnii">El de los del Per es hacer nudillos en hilos, <a href="#Page_168">id</a>. y sig.</p>
-<p class="pnii">El de los Chinas y Japones, en qu forma sea, <a href="#Page_153">153</a>.</p>
-<p class="pnii">Y el que ha de escribir en la lengua China, ha menester saber por lo menos ochenta y cinco mil figuras, <a href="#Page_156">156</a>.</p>
-<p class="pnii">Y ste es todo su saber y ciencia, <a href="#Page_158">158</a>.</p>
-
-<p class="pni">Espaa Nueva, vase la palabra <i><a href="#Nueva-Espana">Nueva-Espaa</a></i>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Espanoles" name="Espanoles">Espaoles</a>, por qu son llamados Viracochas, <a href="#Page_9">9</a>.</p>
-<p class="pnii">Cmo y cuando entraron en Nueva-Espaa, <a href="#Page_30">30</a>, <a href="#Page_310">310</a>, <a href="#Page_329">329</a>.</p>
-<p class="pnii">Sin que los pudieran impedir los hechiceros, <a href="#Page_329">id</a>. y sig.</p>
-<p class="pnii">Quisieron cobrar nombre de valientes, <a href="#Page_332">332</a>.</p>
-<p class="pnii">Cmo y cundo y por qu salieron de Mjico, <a href="#Page_332">id</a>.</p>
-<p class="pnii">Saliendo, fueron sentidos y seguidos de los Indios, <a href="#Page_343">343</a>.</p>
-<p class="pnii">Favoreciles la Virgen Santsima milagrosamente, <a href="#Page_343">343</a>.</p>
-
-<p class="pni">Estrellas que las adoraban los Indios, <a href="#Page_11">11</a>.</p>
-
-<p class="pni">Estudios de la China, <a href="#Page_158">158</a>.</p>
-
-<p class="pni">El Evangelio impiden mucho los hechiceros, <a href="#Page_110">110</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_372" id="Page_372">[372]</a></span></p><p class="pnii">Fu cosa fcil al principio introducirlo entre los Indios, <a href="#Page_35">35</a>, y sig.</p>
-
-<p class="pni">Exquias, vase la palabra <i><a href="#Mortuorios">Mortuorios</a></i>.</p>
-
-
-<p class="pch">F</p>
-
-<p class="pni">Fbricas y edificios de los Incas, <a href="#Page_180">180</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Fiesta" name="Fiesta">Fiesta</a> que se haca al Dios de la Caza, <a href="#Page_38">38</a>.</p>
-<p class="pnii">Fiesta de Vitzilipztli, que era como entre nosotros la de Corpus-Christi, <a href="#Page_91">91</a>.</p>
-<p class="pnii">Fiesta de los Mercaderes, <a href="#Page_131">131</a>, Fiesta de desollamiento de personas, <a href="#Page_81">81</a>.</p>
-<p class="pnii">Fiesta de Jubileo, <a href="#Page_122">122</a>.</p>
-<p class="pnii">Fiesta de Tezcatlapuca, <a href="#Page_122">122</a>.</p>
-<p class="pnii">Fiesta del Dios Toxcoatl, <a href="#Page_124">124</a>.</p>
-<p class="pnii">Fiesta de Corpus Christi, cmo la quiso remedar el demonio, <a href="#Page_145">145</a>, <a href="#Page_146">146</a>.</p>
-<p class="pnii">Fiesta que se hacia cada cincuenta y dos aos, <a href="#Page_155">155</a>.</p>
-
-<p class="pni">Fiestas de todo el ao de los Indios, <a href="#Page_224">224</a>.</p>
-
-<p class="pni">Fiestas y bailes diversos que tenian los Indios, <a href="#Page_224">224</a>.</p>
-<p class="pnii">Cules se les deben prohibir, y cules conviene permitirles, <a href="#Page_228">228</a>.</p>
-
-<p class="pni">Fuego habia siempre delante del altar de Vitzilipztli, <a href="#Page_52">52</a>, <a href="#Page_60">60</a>, <a href="#Page_61">61</a>.</p>
-
-<p class="pni">Fundacin de Mjico, dnde, cundo y cmo fu, <a href="#Page_252">252</a>.</p>
-
-<p class="pch">G</p>
-
-<p class="pni">Guaynacpa Inca, en vida fu adorado como Dios, <a href="#Page_207">207</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_373" id="Page_373">[373]</a></span></p>
-
-<p class="pnii">Entre hijos y nietos, tenia mas de trescientos, <a href="#Page_207">idem</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ganados, ellos y las tierras del Per, estaban repartidos en tres partes, <a href="#Page_188">188</a>.</p>
-
-<p class="pni">Garza empollando sus huevos, que apareci por arte del demonio, en la laguna de Mjico, <a href="#Page_263">263</a>.</p>
-
-<p class="pni">Gigantes, ranlo algunos de los Chichimecas, <a href="#Page_238">238</a>.</p>
-
-<p class="pni">Gobierno de los Reyes de Indias, <a href="#Page_172">172</a>, <a href="#Page_173">173</a>, <a href="#Page_185">185</a>, <a href="#Page_186">186</a>.</p>
-
-<p class="pni">Grandes del Reino de Mjico, tenian aposentos en el Palacio Real, <a href="#Page_218">218</a>.</p>
-
-<p class="pni">Guacas, que son Adoratorios, habia ms de cuatrocientos en el Cuzco, <a href="#Page_200">200</a>.</p>
-
-<p class="pni">Guascar, Inca, hijo de Guaynacpa, Inca, fu preso de su hermano, <a href="#Page_208">208</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Guerra" name="Guerra">Guerra</a>, cmo la hacan los Mejicanos, y era su principal punto de honra, <a href="#Page_218">218</a>.</p>
-<p class="pnii">Hacase cuando sus Dioses tenan hambre, para darles de comer, <a href="#Page_8">8</a>, y sig.</p>
-<p class="pnii">Ms era cautivar, que matar, <a href="#Page_83">83</a>.</p>
-<p class="pnii">Peleaban cuatro dias, y descansaban uno, <a href="#Page_342">342</a>.</p>
-
-<p class="pni">Guerra de Mejicanos contra los Chalcas, <a href="#Page_284">284</a>, <a href="#Page_294">294</a>.</p>
-<p class="pnii">Contra los de Culhuacn, <a href="#Page_249">249</a>, Contra los Tepancas, <a href="#Page_279">279</a>, <a href="#Page_271">271</a>, <a href="#Page_279">279</a>.</p>
-<p class="pnii">Contra los de Cuyoacn, <a href="#Page_284">284</a>, Contra los Suchimilcos, <a href="#Page_287">287</a>.</p>
-<p class="pnii">Contra los de Teguantepc, <a href="#Page_301">301</a>.</p>
-<p class="pnii">Contra los de Cuaxultatln, <a href="#Page_305">305</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_374" id="Page_374">[374]</a></span></p><p class="pnii">Contra los Espaoles, <a href="#Page_340">340</a>.</p>
-
-<p class="pch">H</p>
-
-<p class="pni">Hechicero famoso, que se mudaba en diversas formas, <a href="#Page_307">307</a>.</p>
-
-<p class="pni">Hechiceros, son grande impedimento para la predicacion del Evangelio, <a href="#Page_109">109</a>.</p>
-<p class="pnii">No pudieron con sus artes estorbar la entrada de los Espaoles en Mjico, <a href="#Page_33">33</a>, y sig.</p>
-<p class="pnii">Los de Malinalco eran sealados, <a href="#Page_243">243</a>.</p>
-<p class="pnii">Decian Motezuma la prdida de su Imperio, y desaparecian de las crceles, <a href="#Page_324">324</a>.</p>
-
-<p class="pni">Hermita, que sin causa se llama de los Mrtires, <a href="#Page_342">342</a>.</p>
-
-<p class="pni">Hijos suyos sacrificaban los Indios por salud de sus padres, <a href="#Page_73">73</a>, <a href="#Page_99">99</a>.</p>
-<p class="pnii">Cmo los criaban los Mejicanos, <a href="#Page_227">227</a>.</p>
-<p class="pnii">Enderezbanlos conforme sus inclinaciones, <a href="#Page_222">222</a>.</p>
-
-<p class="pni">Historias de los Indios, cmo se conservaban, <a href="#Page_160">160</a>.</p>
-<p class="pnii">Cuando son verdaderas dan gusto, <a href="#Page_229">229</a>.</p>
-<p class="pnii">Las de cosas de Indias son necesarias, <a href="#Page_229">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Hombre, que habl despus que le sacaron el corazn, <a href="#Page_87">87</a>.</p>
-
-<p class="pni">Hombres hacian los Indios representar sus Dioses, y despus los sacrificaban, <a href="#Page_40">40</a>, <a href="#Page_82">82</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_375" id="Page_375">[375]</a></span></p><p class="pni">Hombres que eran sacrificados, vase la palabra <i><a href="#Sacrificios">Sacrificios</a></i>: y fueron sacrificados en un da ms de veinte mil en diversos lugares, <a href="#Page_83">83</a>.</p>
-
-<p class="pni">Hombres barbados dijo el Inca que pelearon en su favor, y se haban hecho piedras, <a href="#Page_305">305</a>.</p>
-
-<p class="pch">I</p>
-
-<p class="pni">Idlatra, recibe dos maneras de daos del demonio, <a href="#Page_7">7</a>.</p>
-
-<p class="pni">Idolatra, es efecto de la soberbia y envidia del demonio, <a href="#Page_1">1</a>.</p>
-<p class="pnii">Por qu causas las haya introducido y conservado su Autor, <a href="#Page_2">2</a> y sig.</p>
-<p class="pnii">De dnde haya tenido principio, <a href="#Page_22">22</a>.</p>
-<p class="pnii">Fu de muchas maneras entre los Indios, desde la <a href="#Page_5">pg. 5 hasta la 74</a>.</p>
-<p class="pnii">De la que usaban para con los difuntos, <a href="#Page_22">22</a>.</p>
-<p class="pnii">Vanse las palabras <i><a href="#Adoraban">Adorar</a></i>, <i><a href="#Ceremonia">Ceremonias</a></i>, <i><a href="#Demonio">Demonio</a></i>, <i><a href="#Diosas">Diosas</a></i>, <i><a href="#Dioses">Dioses</a></i>, <i><a href="#Fiesta">Fiestas</a></i>, <i><a href="#Idolo">Idolos</a></i>, <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i>, <i><a href="#Mortuorios">Mortuorios</a></i>, <i><a href="#Sacerdotes">Sacerdotes</a></i>, <i><a href="#Sacrificios">Sacrificios</a></i> y <i><a href="#Templo">Templos</a></i>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Idolo" name="Idolo">Idolo</a> Viracocha, Supremo del Per, <a href="#Page_10">10</a>, Vitzlipuztli, Supremo de los Mejicanos, <a href="#Page_33">33</a>, <a href="#Page_47">47</a>, <a href="#Page_48">48</a>.</p>
-<p class="pnii">Idolo llamado Tlalc, <a href="#Page_33">33</a>, <a href="#Page_48">48</a>.</p>
-<p class="pnii">El Punchao, <a href="#Page_46">46</a>.</p>
-<p class="pnii">Tezcatlpuca, <a href="#Page_34">34</a>, <a href="#Page_36">36</a>, <a href="#Page_122">122</a>.</p>
-<p class="pnii">Quetzalcoal, <a href="#Page_36">36</a>, <a href="#Page_136">136</a>.</p>
-<p class="pnii">Tangatanga, tres en uno, y uno en tres, <a href="#Page_110">110</a>.</p>
-<p class="pnii">Idolo del Trueno, <a href="#Page_11">11</a>, <a href="#Page_116">116</a>, Idolo del Dios de Tlascla, <a href="#Page_37">37</a>.</p>
-<p class="pnii">Idolos del Sol, <a href="#Page_11">11</a>, <a href="#Page_116">116</a>.</p>
-<p class="pnii">El de la Diosa Tozi, <a href="#Page_37">37</a>.</p>
-<p class="pnii">Estatuas de Reyes vivos y difuntos, <a href="#Page_25">25</a>, <a href="#Page_40">40</a>.</p>
-<p class="pnii">Y sus cuerpos embalsamados, <a href="#Page_23">23</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_376" id="Page_376">[376]</a></span></p>
-<p class="pni">Idolos de oro usaron les Indios, <a href="#Page_201">201</a>, De masa, <a href="#Page_94">94</a>, <a href="#Page_91">91</a> y sig.</p>
-<p class="pnii">De palo, <a href="#Page_33">33</a>, <a href="#Page_91">91</a>, <a href="#Page_121">121</a>.</p>
-<p class="pnii">enan ordinariamente gestos feos, <a href="#Page_33">33</a>.</p>
-<p class="pnii">Dbanles de comer con grandes ceremonias, <a href="#Page_129">129</a>.</p>
-<p class="pnii">Ponanles fuego delante del Altar, <a href="#Page_292">292</a>.</p>
-<p class="pnii">Traanles en hombros, <a href="#Page_38">38</a>, <a href="#Page_92">92</a>, <a href="#Page_95">95</a>.</p>
-<p class="pnii">Incensbalos, <a href="#Page_52">52</a>, <a href="#Page_62">62</a>.</p>
-<p class="pnii">Ofrecanles incienso, <a href="#Page_127">127</a>.</p>
-<p class="pnii">Hablaban en ellos los demonios, <a href="#Page_107">107</a>.</p>
-<p class="pnii">Callan luego donde se pone la Cruz de Cristo, <a href="#Page_45">45</a>.</p>
-<p class="pnii">Vase la palabra <i><a href="#Dioses">Dioses</a></i>, y la palabra <i><a href="#Adoraban">Adorar</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Impresiones de las Chinas, de qu manera sean, <a href="#Page_155">155</a>.</p>
-
-<p class="pni">Indias, fueron conquistadas cuando sus Imperios estaban en mayor pujanza, <a href="#Page_351">351</a>.</p>
-
-<p class="pni">Indios, tuvieron de Dios algun conocimiento, <a href="#Page_7">7</a>.</p>
-<p class="pnii">No le nombran por un solo nombre propio, <a href="#Page_8">8</a>.</p>
-<p class="pnii">Hceseles difcil de creer no haber ms que uno, <a href="#Page_9">9</a>.</p>
-<p class="pnii">Qu cosas adoren, vase la palabra <i><a href="#Adoraban">Adorar</a></i>, la palabra <i><a href="#Dioses">Dioses</a></i>, y la palabra <i><a href="#Idolo">Idolos</a></i>. Llaman los Espaoles Viracochas, y por qu causa, <a href="#Page_9">9</a>.</p>
-<p class="pnii">Rndese fcilmente una buena razn, <a href="#Page_20">20</a>.</p>
-<p class="pnii">Por qu causa recibieron la ley de Cristo con tanta facilidad, <a href="#Page_85">85</a>.</p>
-<p class="pnii">Convertidos hacen burla de sus idolatras, <a href="#Page_113">113</a>.</p>
-<p class="pnii">No son tan faltos de entendimiento como algunos piensan, <a href="#Page_121">121</a>.</p>
-<p class="pnii">Deberan ser gobernados conforme justicia, segun sus leyes justas antiguas, <a href="#Page_143">143</a>, <a href="#Page_178">178</a>.</p>
-<p class="pnii">En cinco das del ao no hacan cosa alguna, <a href="#Page_144">144</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_377" id="Page_377">[377]</a></span></p><p class="pnii">Todos saban los oficios necesarios la vida humana, <a href="#Page_190">190</a>.</p>
-<p class="pnii">No son gente codiciosa, ni regalada, d. Los de diferentes Provincias se diferencian en el trage, <a href="#Page_193">193</a>.</p>
-<p class="pnii">Tienen tres maneras de vida y de gobierno, <a href="#Page_198">198</a>.</p>
-<p class="pnii">Por falta de quien los ensee no son buenos cristianos, <a href="#Page_217">217</a>.</p>
-<p class="pnii">En la guerra cada cuatro das descansaban uno, <a href="#Page_342">342</a>.</p>
-
-<p class="pni">Indios, fueran tan facilmente conquistados porque haba entonces division entre ellos, <a href="#Page_365">365</a>.</p>
-<p class="pnii">Sera justo que fuesen revelados de tanto trabajo, <a href="#Page_358">358</a>.</p>
-<p class="pnii">Siendo Gentiles, ciertos de ellos, adorando la Cruz, alcanzaron agua de nuestro Seor, <a href="#Page_347">347</a>.</p>
-<p class="pnii">Los que llaman Uros, vase la palabra <i>Uros</i>.</p>
-
-<p class="pni">Inca primero, llamado Incaroca, y sus sucesores, <a href="#Page_202">202</a>.</p>
-
-<p class="pni">Incas del Per, qu origen tuvieron, <a href="#Page_186">186</a>, <a href="#Page_202">202</a>.</p>
-<p class="pnii">Con qu ttulo conquistaron las tierras, <a href="#Page_198">198</a>.</p>
-<p class="pnii">No se confesaban sino al Sol, y con ciertas ceremonias, <a href="#Page_99">99</a>.</p>
-
-<p class="pni">Invencion de Yupangui para hacerse Rey, <a href="#Page_294">294</a>.</p>
-
-<p class="pni">Izcoalt, cuarto Rey de Mjico, <a href="#Page_287">287</a>.</p>
-<p class="pnii">Hzose jurar por Rey de los Suchimilcos, <a href="#Page_288">288</a>.</p>
-
-<p class="pch">J</p>
-
-<p class="pni">Japones con los Chinas se entienden por escrito, y no de palabra, <a href="#Page_56">56</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_378" id="Page_378">[378]</a></span></p><p class="pnii">Cmo pueden escribir sus pensamientos, y las cosas que nunca vieron, <a href="#Page_56">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Jubileo que usaban los Indios, <a href="#Page_122">122</a>.</p>
-
-<p class="pni">Juega el Sol antes que nazca, por qu se dijo, <a href="#Page_46">46</a>.</p>
-
-<p class="pni">Jura del nuevo Rey, <a href="#Page_117">117</a>.</p>
-
-<p class="pni">Justicias y castigos que hacian los Incas, <a href="#Page_194">194</a>, Qu hacian los Reyes de Mjico, <a href="#Page_220">220</a>.</p>
-
-<p class="pni">Juventud, con cuanto cuidado la criaban los Mejicanos, <a href="#Page_211">211</a>.</p>
-
-<p class="pch">K</p>
-
-<p class="pni"><a id="Kalendario" name="Kalendario">Kalendario</a> de los Indios, <a href="#Page_144">144</a>.</p>
-
-<p class="pni">Kalendario Romano, se incorpor en el de los Indios, <a href="#Page_144">id</a>.</p>
-
-<p class="pch">L</p>
-
-<p class="pni">Labrador, quien llev una guila en peso, <a href="#Page_327">327</a>.</p>
-
-<p class="pni">Lancero, soldado y otros, con solas las oraciones de la Iglesia sanaban los enfermos, <a href="#Page_348">348</a>.</p>
-
-<p class="pni">Lenguas Mejicana y del Cuzco, se hablan en todas sus tierras, <a href="#Page_352">352</a>.</p>
-
-<p class="pni">Letras, vase la palabra <i><a href="#Escribir">Escribir</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Ley de Cristo, por falta de quien la ensee no la toman los Indios, <a href="#Page_217">217</a>.</p>
-<p class="pnii">Fu cosa fcil introducirla en ellos al principio, y por qu causas, <a href="#Page_35">35</a>, y <a href="#Page_354">354</a>.</p>
-
-<p class="pni">Leyes de los Incas, <a href="#Page_188">188</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_379" id="Page_379">[379]</a></span></p><p class="pni">Llama de fuego, que apareci en el Cielo, pronstico de la destruccin de Mjico, <a href="#Page_324">324</a>.</p>
-
-<p class="pni">Lumbre nueva, sacaban los Indios cada cincuenta y dos aos, <a href="#Page_147">147</a>.</p>
-
-<p class="pni">Luto negro, traa la muger un ao por su marido difunto, <a href="#Page_194">194</a>.</p>
-
-<p class="pch">M</p>
-
-<p class="pni">Malinalco, cmo se pobl, <a href="#Page_244">244</a>, Sus moradores son tenidos por grandes hechiceros, <a href="#Page_244">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mamaconas, eran doncellas ancianas, maestras de las mozas, <a href="#Page_54">54</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mangocpa, Inca, hijo de Guaynacpa, fu preso y justiciado en el Cuzco, <a href="#Page_210">210</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mar, adoran los Indios por Dios, <a href="#Page_11">11</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mara Virgen, Seora nuestra, milagrosamente favoreci los Espaoles, <a href="#Page_343">343</a>, <a href="#Page_349">349</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Matrimonio" name="Matrimonio">Matrimonio</a>, entre los Indios no se contraa mas que con una muger. Con qu ceremonias se contraa, <a href="#Page_194">194</a>.</p>
-<p class="pnii">Y los Gobernadores, con quien el Inca quera, <a href="#Page_195">195</a>.</p>
-<p class="pnii">Solamente era prohibido en el primer grado de parentesco, <a href="#Page_195">id</a>.</p>
-<p class="pnii">Hacase por mano de Sacerdote, <a href="#Page_111">111</a>.</p>
-<p class="pnii">Preceda primero inventario de los bienes que cada uno traa, <a href="#Page_111">111</a>.</p>
-<p class="pnii">Podase deshacer; y el deshecho no se podia revalidar, <a href="#Page_111">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Maitines, con los cuales honraban los Idolos, <a href="#Page_52">52</a>, <a href="#Page_62">62</a>, <a href="#Page_63">63</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_380" id="Page_380">[380]</a></span></p><p class="pni">Mechoacn, cmo se pobl, <a href="#Page_274">274</a>, Nunca se rindi Mjico, <a href="#Page_316">316</a>, Sus pobladores por qu son enemigos de los Mejicanos, <a href="#Page_344">344</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mensajeros y cartas, cmo enviaban los Indios, <a href="#Page_170">170</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mercaderes, tenan particular Dios y particulares Fiestas, <a href="#Page_131">131</a>.</p>
-
-<p class="pni">Meses y semanas, cmo las contaban los Indios, <a href="#Page_145">145</a>, <a href="#Page_146">146</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mex fu el caudillo de los Mejicanos, yendo buscando la tierra prometida por su Dios Vitzilipztli, y de ah se deriv Mjico y Mejicanos, <a href="#Page_248">248</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mejicanos adoraron Vitzilipztli antes que saliesen de su tierra, <a href="#Page_241">241</a>.</p>
-<p class="pnii">Salieron de ella porque les prometi dar otra. En qu forma fueron marchando hasta hallarla, pareciendo los Hebreos que salieron de Egipto, <a href="#Page_242">242</a>.</p>
-<p class="pnii">En qu seales la conocieron cuado ella llegaron, <a href="#Page_252">252</a>.</p>
-<p class="pnii">Fueron el ltimo linage de Navatlcas que salieron de su tierra, <a href="#Page_240">240</a>.</p>
-<p class="pnii">Pidieron sitio y tierras los de Culhuacn, <a href="#Page_249">249</a>.</p>
-<p class="pnii">Amansaron las vvoras, y mantuvironse de ellas, <a href="#Page_249">id</a>.</p>
-<p class="pnii">Como asentaron en Culhuacn, y desollaron la hija del Rey, y salieron de all, <a href="#Page_25">25</a>, y sig.</p>
-<p class="pnii">Por qu ocasin eligieron Rey, <a href="#Page_157">157</a>.</p>
-<p class="pnii">A quin fueron siempre leales, <a href="#Page_214">214</a>.</p>
-<p class="pnii">Pagaban tributo los de Azcapuzalco, <a href="#Page_261">261</a>.</p>
-<p class="pnii">Estuvieron sujetos ellos por espacio de cincuenta aos, <a href="#Page_264">264</a>.</p>
-<p class="pnii">Pidieron agua al Rey de Azcapuzalco, <a href="#Page_268">268</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_381" id="Page_381">[381]</a></span></p><p class="pnii">Ofrecironle conciertos de paz, <a href="#Page_278">278</a>.</p>
-<p class="pnii">Fueron afrentados de los de Cuyoacn, <a href="#Page_284">284</a>.</p>
-<p class="pnii">Convidaron con la paz los de Tlatellulco, <a href="#Page_302">302</a>.</p>
-<p class="pnii">Hicironles cantar como ranas, <a href="#Page_303">303</a>.</p>
-<p class="pnii">Que guerras tuvieron, vase la palabra <i><a href="#Guerra">Guerras</a></i>. Vieron en vision arder Mjico, <a href="#Page_337">337</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mjico, dnde, cundo y cmo se fund, <a href="#Page_252">252</a>.</p>
-<p class="pnii">Llamse primero Tenoxtitln, y por qu causa, <a href="#Page_254">254</a>.</p>
-<p class="pnii">Dividise en cuatro barrios, por mandado de su Dios Vitzilipztli, <a href="#Page_255">255</a>.</p>
-<p class="pnii">Trajo ella agua dulce Auzl, Rey, <a href="#Page_306">306</a>.</p>
-<p class="pnii">Ganse la ciudad de Mjico ao 1521, en 1, de Agosto, <a href="#Page_344">344</a>.</p>
-<p class="pnii">Y antes de su prdida hubo grandes pronsticos, <a href="#Page_319">319</a>.</p>
-<p class="pnii">Perdise cuando su Imperio estaba en mayor pujanza.</p>
-
-<p class="pni">Milagros que hizo Dios, sin mritos de aquellos por cuyo medio los obraba, <a href="#Page_346">346</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ministros de los Idolos, eran ms diligentes en ensear los Indios, que lo son hoy los de Cristo, <a href="#Page_217">217</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mitote, era el baile ms famoso entre los Indios, <a href="#Page_226">226</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mozos y mozas, vase la palabra <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i> y <i><a href="#Sacrificios">Sacrificar</a></i>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Monasterios" name="Monasterios">Monasterios</a>, as de hombres, como de mujeres, invent el Demonio para su servicio, <a href="#Page_54">54</a>, <a href="#Page_58">58</a>.</p>
-<p class="pnii">Los de las Doncellas eran en dos maneras, <a href="#Page_54">54</a>.</p>
-<p class="pnii">De qu edad se recibian, y cuanto tiempo habian de estar, <a href="#Page_54">id</a>. <a href="#Page_58">58</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_382" id="Page_382">[382]</a></span></p><p class="pnii">En qu las ocupan sus superioras.</p>
-<p class="pnii">Qu hbito traian. Qu penitencias hacian, <a href="#Page_55">55</a>, <a href="#Page_57">57</a>.</p>
-<p class="pnii">En los sacrificios y fiestas de sus Dioses tenian diversos oficios, ceremonias y vestidos, <a href="#Page_92">92</a>, <a href="#Page_119">119</a>, <a href="#Page_12">12</a>, y sig.</p>
-<p class="pnii">En ellos se guardaba limpieza y castidad con todo rigor, as en los de los varones, como en los de las mujeres, y la que contra ella pecaba, mora, <a href="#Page_5">5</a>, y sigs.</p>
-<p class="pnii">Algunos habia donde se guardaba pobreza, castidad y obediencia, <a href="#Page_60">60</a>.</p>
-<p class="pnii">Otros que se mantenian solamente de limosnas, <a href="#Page_61">61</a>.</p>
-
-<p class="pni">Monjas, vase lo dicho en <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Monstruos diversos, que despus desaparecieron, <a href="#Page_325">325</a>.</p>
-<p class="pnii">Pronosticaban la destruccion de Mjico, <a href="#Page_325">id</a>. y sigs.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Mortuorios" name="Mortuorios">Mortuorios</a> y Enterramientos, en qu forma los usaban los Indios, <a href="#Page_25">25</a>, <a href="#Page_28">28</a>.</p>
-<p class="pnii">Los de los Capitanes y Seores se hacian llevando las insignias y trofeos de sus hechos delante, <a href="#Page_29">29</a>.</p>
-<p class="pnii">Cantaban en ellos los Sacerdotes los oficios funerales, <a href="#Page_29">id</a>.</p>
-<p class="pnii">Hacanse enterrando quemando el difunto, <a href="#Page_30">30</a>.</p>
-<p class="pnii">Quembanse enterrbanse con grandes ceremonias, <a href="#Page_2">2</a>, y sigs.</p>
-
-<p class="pni">Motezuma, primero de este nombre, Rey de Mjico, <a href="#Page_292">292</a>.</p>
-
-<p class="pni">Motezuma, segundo de este nombre, ltimo Rey de Mjico, de sus costumbres y grandeza, <a href="#Page_309">309</a>, <a href="#Page_317">317</a>.</p>
-<p class="pnii">Tenia diversos Palacios y una insigne casa de animales, <a href="#Page_214">214</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_383" id="Page_383">[383]</a></span></p><p class="pnii">Instituy Ordenes militares, <a href="#Page_216">216</a>.</p>
-<p class="pnii">Como orden su Casa, Corte y Estado, <a href="#Page_314">314</a>.</p>
-<p class="pnii">Cuando se coron, estuvieron sus fiestas sus enemigos, <a href="#Page_316">316</a>.</p>
-<p class="pnii">Jams puso los pies en el suelo, no se visti un vestido, ni comi, ni bebi en una vasija dos veces, <a href="#Page_317">317</a>.</p>
-<p class="pnii">Envi Embajadores los Espaoles, <a href="#Page_329">329</a>.</p>
-<p class="pnii">Por medio de hechiceros procur estorbarles la entrada, <a href="#Page_333">333</a>.</p>
-<p class="pnii">Pens engaar al Capitn Corts, <a href="#Page_335">335</a>.</p>
-<p class="pnii">Sali recibirlo, y aposentlo en su Palacio, <a href="#Page_338">338</a>.</p>
-<p class="pnii">Fu preso de Corts, <a href="#Page_339">339</a>.</p>
-<p class="pnii">Su muerte, <a href="#Page_34">34</a>, y sig.</p>
-<p class="pnii">No fu honrado con exequias, <a href="#Page_34">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Motin de los Tlatellulcos contra Mejicanos, <a href="#Page_257">257</a>.</p>
-
-<p class="pni">Muchachos, cmo los criaban los Mejicanos, <a href="#Page_221">221</a>.</p>
-
-<p class="pni">Muchachos Mejicanos tomaron la ciudad de Cluitlavca, <a href="#Page_286">286</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Muertos" name="Muertos">Muertos</a>, sepultaban en el campo con joyas, comida, vestidos y muchas ceremonias, <a href="#Page_2">2</a>, y sigs.</p>
-<p class="pnii">Vase la palabra <i><a href="#Mortuorios">Mortuorios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Mujeres, entre los Indios trabajaban ms que sus maridos, <a href="#Page_191">191</a>.</p>
-
-<p class="pni">Mundo, continase con el viejo, <a href="#Page_240">240</a>.</p>
-
-<p class="pch">N</p>
-
-<p class="pni">Navatlcas, primeros pobladores de Mjico, qu gente sea, y de su origen, <a href="#Page_234">234</a>.</p>
-<p class="pnii">Salieron de sus tierras buscar otras, por mandado de sus Dioses, ao del Seor de 820.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_384" id="Page_384">[384]</a></span></p><p class="pnii">Caminaron por es pacio de 8, aos, camino que se puede andar en un mes. Llegaron ao de 90, Mjico, id. y sigs.</p>
-<p class="pnii">Por qu orden, y cmo entraron en Nueva-Espaa, <a href="#Page_236">236</a>.</p>
-
-<p class="pni">Nobles y plebeyos, vease la palabra <i><a href="#Conciertos">Conciertos</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Nombres para nombrar Dios, vase la palabra <i><a href="#Dios">Dios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Nueva-Espana" name="Nueva-Espana">Nueva-Espaa</a>, qu pobladores tuvo primero, <a href="#Page_239">239</a>.</p>
-
-
-<p class="pch">O</p>
-
-<p class="pni">Oficios, todos los necesarios la vida humana saba cualquier, Indio, <a href="#Page_190">190</a>.</p>
-
-<p class="pni">Oraciones de Oradores y Retricos, vase la palabra <i>Razonamientos</i>.</p>
-
-<p class="pni">Ordenes Militares de Mejicanos, <a href="#Page_215">215</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ornamentos y vestiduras de los Idolos, eran muchos y con grande reverencia tratados, <a href="#Page_129">129</a>.</p>
-
-
-<p class="pch">P</p>
-
-<p class="pni">Pachacuti, Inca, <a href="#Page_293">293</a>.</p>
-
-<p class="pni">El padre cuando estaba enfermo sacrificaba al hijo por su salud.</p>
-
-<p class="pni">Pnfilo de Narvaez fu la Vera-Cruz, <a href="#Page_339">339</a>.</p>
-
-<p class="pni">Papas, llamaban los Mejicanos los sumos Sacerdotes, <a href="#Page_48">48</a>, <a href="#Page_52">52</a>.</p>
-
-<p class="pni">Parlamentos de Oradores, vase la palabra <i><a href="#Razonamientos">Razonamientos</a></i>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_385" id="Page_385">[385]</a></span></p><p class="pni">Penas diversas de delitos, <a href="#Page_194">194</a>.</p>
-
-<p class="pni">Penitencias que hacian los Indios por persuasion del Demonio, <a href="#Page_63">63</a>.</p>
-
-<p class="pni">Piedra grandsima, que habindola traido hasta Mjico, fu despues hallada en el mismo lugar de donde se trajo, <a href="#Page_324">324</a>.</p>
-
-<p class="pni">Piedras que adoraban los del Per, <a href="#Page_205">205</a>.</p>
-
-<p class="pni">Pinturas Imgenes, servian los Indios de libros y escritura, <a href="#Page_161">161</a>.</p>
-
-<p class="pni">Plebeyos, entre los Mejicanos no podian usar de oro, ni plata, ni calzado, <a href="#Page_220">220</a>.</p>
-<p class="pnii">Privolos Motezuma de las dignidades y oficios que tenian en su Corte, <a href="#Page_314">314</a>.</p>
-
-<p class="pni">Pobladores antiguos de Nueva-Espaa fueron los Chichimecas, <a href="#Page_232">232</a>.</p>
-<p class="pnii">De los que despues la poblaron, fueron los primeros los Suchimilcos, segundos los Chalcas, terceros Tepanecas, cuartos Culhuacanes, quintos Tlacuitas, sextos Tlascaltecas, <a href="#Page_23">23</a>, y sigs.</p>
-<p class="pnii">Ultimos fueron los Mejicanos, <a href="#Page_240">240</a>.</p>
-
-<p class="pni">Postas y correos de pie que habia entre Indios, <a href="#Page_170">170</a>, <a href="#Page_192">192</a>.</p>
-<p class="pnii">Corrian entre dia y noche cincuenta leguas, <a href="#Page_193">193</a>.</p>
-
-<p class="pni">Pronsticos, no son siempre supersticion, <a href="#Page_323">323</a>.</p>
-<p class="pnii">Los que en Mjico acontecieron antes de acabarse su Imperio, <a href="#Page_316">316</a>.</p>
-
-<p class="pni">Punchao, Idolo del Sol, <a href="#Page_46">46</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_386" id="Page_386">[386]</a></span></p><p class="pni">Pururucas, eran unas piedras que adoraban los Indios, y las llevaban las guerras, <a href="#Page_205">205</a>.</p>
-
-<p class="pch">Q</p>
-
-<p class="pni">Los de Quaxutatln saltearon los Tributarios de Mjico, <a href="#Page_305">305</a>.</p>
-
-<p class="pni">Quetzalcoatl, Dios de los Mercaderes, <a href="#Page_37">37</a>.</p>
-<p class="pnii">Pensaron los Indios que venia cuando vinieron los Espaoles, <a href="#Page_330">330</a>.</p>
-
-<p class="pni">Quipocamayo, era el Escribano pblico de todos los Registros que tenian los Indios. Quipos hechos de hilos, son las escrituras de los Indios del Per, <a href="#Page_165">165</a>.</p>
-<p class="pnii">Hllaronse en ellos por extenso todas las menudencias y circunstancias de cualquier negocio, <a href="#Page_167">167</a>.</p>
-
-<p class="pch">R</p>
-
-<p class="pni">Razonamiento de Tlacaellel Mjico y su Rey, <a href="#Page_277">277</a>.</p>
-<p class="pnii">Del Rey de Tezcuco, al gran Motezuma, <a href="#Page_311">311</a>.</p>
-<p class="pnii">De un hermano del Rey de Mjico los Mejicanos, <a href="#Page_294">294</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Razonamientos" name="Razonamientos">Razonamientos</a> de los Oradores hechos en elecciones de Reyes, y en otras ocasiones semejantes, <a href="#Page_268">268</a>, <a href="#Page_272">272</a>, <a href="#Page_27">27</a>, y sigs.</p>
-<p class="pnii">Tombanlos de memoria los muchachos, y conservbanse por tradicion, <a href="#Page_260">260</a>, <a href="#Page_274">274</a>.</p>
-
-<p class="pni">Religion y Religiosos, vase la palabra <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Representaciones" name="Representaciones">Representaciones</a> varias que hacian los Indios en sus fiestas, <a href="#Page_135">135</a>.</p>
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_387" id="Page_387">[387]</a></span></p><p class="pnii">Los Chinas las hacen muy grandes, <a href="#Page_157">157</a>.</p>
-
-<p class="pni">Repblica de Mejicanos, cual haya sido, <a href="#Page_212">212</a>.</p>
-
-<p class="pni">Resurreccion de los cuerpos, no la alcanzaron los Indios, <a href="#Page_25">25</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Rey" name="Rey">Rey</a>, no tienen muchas naciones, <a href="#Page_172">172</a>.</p>
-<p class="pnii">Con qu ocasion lo eligieron los Mejicanos, <a href="#Page_257">257</a>.</p>
-<p class="pnii">Eleganlo cuatro Electores, <a href="#Page_292">292</a>.</p>
-
-<p class="pni">Reino del Per y de Nueva-Espaa, son en algunas cosas iguales, y en otras no, <a href="#Page_173">173</a>.</p>
-
-<p class="pni">Ritos, vase la palabra <i><a href="#Ceremonia">Ceremonias</a></i>.</p>
-
-<p class="pch">S</p>
-
-<p class="pni"><a id="Sacerdotes" name="Sacerdotes">Sacerdotes</a> de los Idolos, sucedian por linages, y por eleccion, <a href="#Page_51">51</a>.</p>
-<p class="pnii">Qu oficios hacian, <a href="#Page_52">52</a>.</p>
-<p class="pnii">Guardaban continencia. Comian y dormian poco. No bebian vino. Sacbanse sangre de las espinillas, y disciplinbanse, <a href="#Page_64">64</a>.</p>
-<p class="pnii">Cmo se ungian, <a href="#Page_103">103</a>.</p>
-<p class="pnii">Ellos solos podian comer de la comida de los Idolos, <a href="#Page_130">130</a>.</p>
-
-<p class="pni">Sacramentos de la Iglesia, como los ha querido el Demonio imitar, <a href="#Page_88">88</a>, <a href="#Page_69">69</a>.</p>
-
-<p class="pni">Sangre, llor un Rey Inca, <a href="#Page_22">22</a>.</p>
-
-<p class="pni">Santiago, fu visto de los Indios, favoreciendo los Espaoles, y es tenido en gran veneracion, <a href="#Page_349">349</a>.</p>
-
-<p class="pni">Sayritopa, Inca, vino de paz, <a href="#Page_211">211</a>.</p>
-
-<p class="pni">Semanero de los Idolos, en qu se ocupaba, <a href="#Page_134">134</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_388" id="Page_388">[388]</a></span></p><p class="pni">Sementeras movedizas, que se hacian sobre el agua, <a href="#Page_262">262</a>.</p>
-
-<p class="pni">Seminarios para hijos de Indios, son necesarios, <a href="#Page_223">223</a>.</p>
-
-<p class="pni">Seor de Tlatellulco, que desafi al Rey de Mjico, <a href="#Page_303">303</a>.</p>
-
-<p class="pni">Sentencia de muerte, quin la podia dar entre Mejicanos, <a href="#Page_216">216</a>.</p>
-
-<p class="pni">Siglo de los Indios, tenia 5, aos, <a href="#Page_168">168</a>.</p>
-<p class="pnii">En fin de cada uno esperaban que se habia de acabar el mundo, y quebraban todas sus vasijas, <a href="#Page_167">167</a>.</p>
-
-<p class="pni">Sol, era adorado de los Indios en segundo lugar despues de el Viracocha, <a href="#Page_10">10</a>, <a href="#Page_11">11</a>.</p>
-
-<p class="pni">Soldado, que por ser tuerto se libr de la muerte, <a href="#Page_26">26</a>.</p>
-
-<p class="pni">Suchimilcos, fueron el primer linage de Navatlacas que poblaron Nueva-Espaa, <a href="#Page_235">235</a>.</p>
-
-<p class="pni">Supersticiones de los Gentiles, qu provecho traan los Cristianos, <a href="#Page_138">138</a>.</p>
-
-<p class="pch">T</p>
-
-<p class="pni">Tabaco tiene virtud de amortiguar la carne, <a href="#Page_105">105</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tabernculo de Vitzilipztli, <a href="#Page_212">212</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tangatanga era Idolo de tres en uno, y uno en tres, <a href="#Page_176">176</a>.</p>
-
-<p class="pni"><a id="Templo" name="Templo">Templo</a> famoso del Idolo Vitzilipztli, <a href="#Page_48">48</a>.</p>
-<p class="pnii">El de Tezcalipca, id. El de Quetzalcoatl, <a href="#Page_131">131</a>.</p>
-<p class="pnii">Otro que se quem milagrosamente, <a href="#Page_325">325</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_389" id="Page_389">[389]</a></span></p><p class="pni">Templos diversos que habia en Indias, <a href="#Page_41">41</a>, <a href="#Page_47">47</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tepanecas fueron el tercer linage de Navatlacas, que poblaron Nueva-Espaa, <a href="#Page_235">235</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tepeaca nunca se quiso rendir Mjico, <a href="#Page_316">316</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tezcatlipca, Dios de la Penitencia. De los jubileos y perdon de pecados, <a href="#Page_34">34</a>.</p>
-<p class="pnii">Y de la esterilidad, hambre y peste, <a href="#Page_34">id</a>.</p>
-<p class="pnii">Apareci los hechiceros en trage de Chalca, y fu adorado de ellos, <a href="#Page_336">336</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tezcuco fu la Metrpoli de los Culhacanes, <a href="#Page_236">236</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tizozic, sexto Rey de Mjico, <a href="#Page_299">299</a>.</p>
-<p class="pnii">Rein solos cuatro aos. Fu muerto con ponzoa, <a href="#Page_299">id</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tierras todas se continuan, <a href="#Page_240">240</a>, En el Per ninguno las posea en propiedad, sino cada ao se repartian cada uno, <a href="#Page_186">186</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tlacaelll, hombre animoso y discreto, qu principios tuvo, <a href="#Page_277">277</a>, <a href="#Page_278">278</a>.</p>
-<p class="pnii">Con solo muchachos conquist la ciudad de Cuitlavaca, <a href="#Page_289">289</a>.</p>
-<p class="pnii">A l se debe toda la amplitud del Imperio Mejicano. Por su parecer no se conquist Tlascla, <a href="#Page_295">295</a>.</p>
-<p class="pnii">No quiso ser Rey, <a href="#Page_296">296</a>.</p>
-<p class="pnii">l, con otros dos, cautivaron ms enemigos que todo un ejrcito, <a href="#Page_297">297</a>.</p>
-<p class="pnii">Su muerte y exequias ms que de Rey, <a href="#Page_300">300</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tlacuitas fueron el quinto linage de Navatlacas, que poblaron Nueva-Espaa, <a href="#Page_236">236</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tlalc, Idolo compaero de Vitzilipztli, <a href="#Page_34">34</a>, <a href="#Page_49">49</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tlascala, por qu no la conquistaron los Mejicanos, <a href="#Page_295">295</a>.</p>
-<p class="pnii">Nunca se rindi Mjico, <a href="#Page_316">316</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_390" id="Page_390">[390]</a></span></p><p class="pni">Tlascaltecas por engao mataron los Gigantes, Fueron el sexto linage de Navatlacas, que poblaron Nueva-Espaa. Favorecieron los Espaoles y por eso no pagan tributo, <a href="#Page_237">237</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tlatellulco cmo se pobl, <a href="#Page_256">256</a>, Sus vecinos cantaron como ranas y cuervos, <a href="#Page_304">304</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tozi era la principal Diosa de los Mejicanos, <a href="#Page_37">37</a>.</p>
-<p class="pnii">Qu origen tuvo, <a href="#Page_250">250</a>, Fu hija del Rey de Culhuacn, y la primera que desollaron los Mejicanos, <a href="#Page_37">37</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tradicion, por ella conservaban los Indios muchas cosas de sus historias, <a href="#Page_161">161</a>.</p>
-
-<p class="pni">Traicion de Tepanecas contra Mejicanos, <a href="#Page_271">271</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tributos que el Inca tenia impuestos los suyos, <a href="#Page_184">184</a>.</p>
-<p class="pnii">Llevbanse al Rey cada mes, y el dia que se coronaba, con grande pompa, <a href="#Page_293">293</a>.</p>
-
-<p class="pni">Trueno adoraban los Indios por Dios, y como le fingian, <a href="#Page_10">10</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tucapl, provincia, se ha defendido, sin ser conquistada de Espaoles, <a href="#Page_356">356</a>.</p>
-
-<p class="pni">Tunl con guila encima, fu seal de la fundacion de Mjico, y despues sus armas, <a href="#Page_253">253</a>.</p>
-
-<p class="pch">U</p>
-
-<p class="pni">Uncion de los Cristianos ha querido el demonio imitar, <a href="#Page_103">103</a>.</p>
-<p class="pnii">Aquella de que usaban hacian de sabandijas, <a href="#Page_105">105</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_391" id="Page_391">[391]</a></span></p><p class="pni">Universidades de la China, <a href="#Page_158">158</a>.</p>
-
-<p class="pch">V</p>
-
-<p class="pni">Vasallos de Reyes, cmo estaban distribudos, <a href="#Page_178">178</a>.</p>
-
-<p class="pni">Vasijas quebraban los Indios cuantas tenian, cada cincuenta y dos aos, <a href="#Page_167">167</a>.</p>
-
-<p class="pni">Vestiduras del Sumo Sacerdote, <a href="#Page_50">50</a>, <a href="#Page_51">51</a>.</p>
-
-<p class="pni">Vida de otro siglo con pena y gloria alcanzaron los Indios, <a href="#Page_26">26</a>.</p>
-
-<p class="pni">Viracocha era el principal Dios que adoraban los del Per, <a href="#Page_204">204</a>, <a href="#Page_205">205</a>.</p>
-<p class="pnii">Fu tenido por tal, por mandado de Yupangui, Inca, <a href="#Page_204">204</a>.</p>
-
-<p class="pni">Viracochas, por qu llaman los Espaoles, <a href="#Page_209">209</a>.</p>
-
-<p class="pni">Vrgenes, vase la palabra <i><a href="#Monasterios">Monasterios</a></i>.</p>
-
-<p class="pni">Vitzilipztli era el principal Dios de los Mejicanos, <a href="#Page_12">12</a>.</p>
-<p class="pnii">Qu quiere decir, y qu hechura tena, <a href="#Page_34">34</a>.</p>
-<p class="pnii">Fu adorado de ellos antes que Mjico se fundara. Mandles salir de sus tierras, <a href="#Page_317">317</a>.</p>
-<p class="pnii">Comunicaba con ellos muy familiarmente, <a href="#Page_318">318</a>.</p>
-<p class="pnii">Castig los que se quisieron quedar en Coantepc, <a href="#Page_244">244</a>.</p>
-<p class="pnii">Tena siempre ante su altar un brasero de fuego encendido.</p>
-
-<p class="pni">Vitzilovitli, Rey segundo de Mejicanos, <a href="#Page_264">264</a>.</p>
-
-<p class="pni">Viudas, no se podan casar dentro de un ao, <a href="#Page_195">195</a>.</p>
-
-<p class="pni">Vvoras, amansaron los Indios, y se mantenian de ellas, <a href="#Page_249">249</a>.</p>
-
-<p class="pni">Voces sobrenaturales que se oyeron debajo de una pea, <a href="#Page_324">324</a>.</p>
-
-<p><span class="pagenum"><a name="Page_392" id="Page_392">[392]</a></span></p><p class="pnii">Y en Mjico, otras como de muger angustiada, <a href="#Page_325">325</a>.</p>
-
-<p class="pch">Y</p>
-
-<p class="pni">Yupangui, Inca, instituy por principal Dios, entre todos, al Viracocha: quit su padre y hermano el Reino, <a href="#Page_204">204</a>.</p>
-
-<hr class="d6" />
-<hr class="d7" />
-
-<p class="pc4 large ls2">TABLA</p>
-
-<p class="phei">DE ALGUNOS LUGARES DE LA SAGRADA ESCRITURA,<br />
-CUYA DECLARACION SE TOCA DE PASO EN ESTE<br />
-SEGUNDO TOMO DE LA HISTORIA NATURAL<br />
-Y MORAL DE LAS INDIAS</p>
-
-<hr class="d8" />
-
-<p class="pc lmid"><i>Job.</i></p>
-
-<table id="tot1" summary="tables1">
-
- <tr>
- <td class="tdr" colspan="2"><span class="small u">Pginas</span></td>
- </tr>
-
- <tr>
- <td class="tdt1">Cap. 31. vv. 26. 27. Si vidi solem cum fulgeret,
-&amp;, &amp;, obsculatus manum meam ore meo.</td>
- <td class="tdrw"><a href="#Page_15">15</a></td>
- </tr>
-
-</table>
-
-<p class="pc1 lmid"><i>Proverbia.</i></p>
-
-<table id="tot2" summary="tables2">
-
- <tr>
- <td class="tdt1">Cap. 26. v. 6. Sicut qui mittit lapidem in acerbum mercurii.</td>
- <td class="tdrw"><a href="#Page_19">19</a></td>
- </tr>
-
-</table>
-
-<p class="pc4 elarge">LAUS DEO</p>
-
-<hr class="chap" />
-
-</div>
-
-<div class="chapter">
-
-<h2 class="p4">FOOTNOTES:</h2>
-
-<div class="footnotes">
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_1_1" id="Footnote_1_1"></a><a href="#FNanchor_1_1"><span class="label">[1]</span></a></span>
-Job 41. v. 25.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_2_2" id="Footnote_2_2"></a><a href="#FNanchor_2_2"><span class="label">[2]</span></a></span>
-Isaas 14. vv. 13. y 14.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_3_3" id="Footnote_3_3"></a><a href="#FNanchor_3_3"><span class="label">[3]</span></a></span>
-Ezequiel 28. v. 2.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_4_4" id="Footnote_4_4"></a><a href="#FNanchor_4_4"><span class="label">[4]</span></a></span>
-Psalm. 73. v. 23.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_5_5" id="Footnote_5_5"></a><a href="#FNanchor_5_5"><span class="label">[5]</span></a></span>
-Mat. 12.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_6_6" id="Footnote_6_6"></a><a href="#FNanchor_6_6"><span class="label">[6]</span></a></span>
-Job 40.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_7_7" id="Footnote_7_7"></a><a href="#FNanchor_7_7"><span class="label">[7]</span></a></span>
-Mat. 4. v. 9.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_8_8" id="Footnote_8_8"></a><a href="#FNanchor_8_8"><span class="label">[8]</span></a></span>
-Joan. 8. v. 44.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_9_9" id="Footnote_9_9"></a><a href="#FNanchor_9_9"><span class="label">[9]</span></a></span>
-Deut. 32. v. 15.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_10_10" id="Footnote_10_10"></a><a href="#FNanchor_10_10"><span class="label">[10]</span></a></span>
-Sap. 14. v. 12.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_11_11" id="Footnote_11_11"></a><a href="#FNanchor_11_11"><span class="label">[11]</span></a></span>
-Act. 17 v. 23.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_12_12" id="Footnote_12_12"></a><a href="#FNanchor_12_12"><span class="label">[12]</span></a></span>
-Actor. cap. 14. w. 11. pc. et c. 28. v. 3. pc.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_13_13" id="Footnote_13_13"></a><a href="#FNanchor_13_13"><span class="label">[13]</span></a></span>
-Plat. in Timeo. Arist. cap. ultim. 12. Metaph. Trismeg. in
-Pimandro, p. Asclepio.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_14_14" id="Footnote_14_14"></a><a href="#FNanchor_14_14"><span class="label">[14]</span></a></span>
-Sap. 13, v. 1, pc.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_15_15" id="Footnote_15_15"></a><a href="#FNanchor_15_15"><span class="label">[15]</span></a></span>
-Rom. 1. v. 25.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_16_16" id="Footnote_16_16"></a><a href="#FNanchor_16_16"><span class="label">[16]</span></a></span>
-Job 31. w. 26, 27 y 28.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_17_17" id="Footnote_17_17"></a><a href="#FNanchor_17_17"><span class="label">[17]</span></a></span>
-Rom. 1.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_18_18" id="Footnote_18_18"></a><a href="#FNanchor_18_18"><span class="label">[18]</span></a></span>
-Conc. Limens. 2. p. 2. cap. 99.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_19_19" id="Footnote_19_19"></a><a href="#FNanchor_19_19"><span class="label">[19]</span></a></span>
-Prov. 26. v. 8.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_20_20" id="Footnote_20_20"></a><a href="#FNanchor_20_20"><span class="label">[20]</span></a></span>
-Sup. 1. ad Cor. Hom. 4.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_21_21" id="Footnote_21_21"></a><a href="#FNanchor_21_21"><span class="label">[21]</span></a></span>
-Sap. 14. v. 12.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_22_22" id="Footnote_22_22"></a><a href="#FNanchor_22_22"><span class="label">[22]</span></a></span>
-Hierem. 19. Sophon. 1.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_23_23" id="Footnote_23_23"></a><a href="#FNanchor_23_23"><span class="label">[23]</span></a></span>
-August. in epist. 64.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_24_24" id="Footnote_24_24"></a><a href="#FNanchor_24_24"><span class="label">[24]</span></a></span>
-Sap. 13. v. 10.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_25_25" id="Footnote_25_25"></a><a href="#FNanchor_25_25"><span class="label">[25]</span></a></span>
-Isai. 44. Hierem. 10. Baruch. 6. Psal. 113.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_26_26" id="Footnote_26_26"></a><a href="#FNanchor_26_26"><span class="label">[26]</span></a></span>
-Oseas 8 v. 6.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_27_27" id="Footnote_27_27"></a><a href="#FNanchor_27_27"><span class="label">[27]</span></a></span>
-Joan. 8. v. 44.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_28_28" id="Footnote_28_28"></a><a href="#FNanchor_28_28"><span class="label">[28]</span></a></span>
-Exod. 7. w. 11. y 12.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_29_29" id="Footnote_29_29"></a><a href="#FNanchor_29_29"><span class="label">[29]</span></a></span>
-Judic. 18.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_30_30" id="Footnote_30_30"></a><a href="#FNanchor_30_30"><span class="label">[30]</span></a></span>
-Plutarc. lib. de Trac. re.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_31_31" id="Footnote_31_31"></a><a href="#FNanchor_31_31"><span class="label">[31]</span></a></span>
-Justin. in Apolog. pro christian.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_32_32" id="Footnote_32_32"></a><a href="#FNanchor_32_32"><span class="label">[32]</span></a></span>
-Dani. 14.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_33_33" id="Footnote_33_33"></a><a href="#FNanchor_33_33"><span class="label">[33]</span></a></span>
-Arist. 12. Metaph.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_34_34" id="Footnote_34_34"></a><a href="#FNanchor_34_34"><span class="label">[34]</span></a></span>
-Exod. 32.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_35_35" id="Footnote_35_35"></a><a href="#FNanchor_35_35"><span class="label">[35]</span></a></span>
-3. Reg. 18. v. 28.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_36_36" id="Footnote_36_36"></a><a href="#FNanchor_36_36"><span class="label">[36]</span></a></span>
-Psalm. 105. vv. 37 y 38. Nm. 25.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_37_37" id="Footnote_37_37"></a><a href="#FNanchor_37_37"><span class="label">[37]</span></a></span>
-4. Reg. 21.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_38_38" id="Footnote_38_38"></a><a href="#FNanchor_38_38"><span class="label">[38]</span></a></span>
-Gen. 4. Gen. 8. Gen. 15.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_39_39" id="Footnote_39_39"></a><a href="#FNanchor_39_39"><span class="label">[39]</span></a></span>
-4. Reg. 3. v. 27.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_40_40" id="Footnote_40_40"></a><a href="#FNanchor_40_40"><span class="label">[40]</span></a></span>
-Sap. 12. cap. 14. v. 22. pc.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_41_41" id="Footnote_41_41"></a><a href="#FNanchor_41_41"><span class="label">[41]</span></a></span>
-Psalm. 105. v. 37.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_42_42" id="Footnote_42_42"></a><a href="#FNanchor_42_42"><span class="label">[42]</span></a></span>
-Galen. lib. 2. de Hyppocratis platonis placitis cap. 4.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_43_43" id="Footnote_43_43"></a><a href="#FNanchor_43_43"><span class="label">[43]</span></a></span>
-Gen. 1.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_44_44" id="Footnote_44_44"></a><a href="#FNanchor_44_44"><span class="label">[44]</span></a></span>
-Perihar. cap. 1.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_45_45" id="Footnote_45_45"></a><a href="#FNanchor_45_45"><span class="label">[45]</span></a></span>
-Conc. Lim. Actio. 2. c.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_46_46" id="Footnote_46_46"></a><a href="#FNanchor_46_46"><span class="label">[46]</span></a></span>
-Eccles. 1. v. 9.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_47_47" id="Footnote_47_47"></a><a href="#FNanchor_47_47"><span class="label">[47]</span></a></span>
-Deut. 28. vv. 9, 10, y 11.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_48_48" id="Footnote_48_48"></a><a href="#FNanchor_48_48"><span class="label">[48]</span></a></span>
-Jerem. 10. v. 2.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_49_49" id="Footnote_49_49"></a><a href="#FNanchor_49_49"><span class="label">[49]</span></a></span>
-Lib. 9. de Demonstrat. Evangel. demonst. 1.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_50_50" id="Footnote_50_50"></a><a href="#FNanchor_50_50"><span class="label">[50]</span></a></span>
-2. Mach. 5.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_51_51" id="Footnote_51_51"></a><a href="#FNanchor_51_51"><span class="label">[51]</span></a></span>
-1. Mach. 1.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_52_52" id="Footnote_52_52"></a><a href="#FNanchor_52_52"><span class="label">[52]</span></a></span>
-Sap. 17.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_53_53" id="Footnote_53_53"></a><a href="#FNanchor_53_53"><span class="label">[53]</span></a></span>
-Euseb. lib. 1. de Eccles. Histor.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_54_54" id="Footnote_54_54"></a><a href="#FNanchor_54_54"><span class="label">[54]</span></a></span>
-Mat. 1. Luc. 4.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_55_55" id="Footnote_55_55"></a><a href="#FNanchor_55_55"><span class="label">[55]</span></a></span>
-Act. 16.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_56_56" id="Footnote_56_56"></a><a href="#FNanchor_56_56"><span class="label">[56]</span></a></span>
-Dan. 2. Num. 22. 1. Reg. 28.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_57_57" id="Footnote_57_57"></a><a href="#FNanchor_57_57"><span class="label">[57]</span></a></span>
-Rom. 11.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_58_58" id="Footnote_58_58"></a><a href="#FNanchor_58_58"><span class="label">[58]</span></a></span>
-Dan. 2.</p>
-
-<p class="pfn4"><span class="ln1"><a name="Footnote_59_59" id="Footnote_59_59"></a><a href="#FNanchor_59_59"><span class="label">[59]</span></a></span>
-Aug. lib. 2. de Conc. Evang. cap. 36.</p>
-</div></div>
-
-
-<div class="chapter">
-
-<div class="transnote p4">
-<p class="pc large">NOTA DEL TRANSCRIPTOR:</p>
-<p class="ptn">&mdash;Los errores obvios de impresin y puntuacin han sido corregidos.</p>
-<p class="ptn">&mdash;Se ha mantenido la acentuacin del libro original, que difiere
-notablemente de la utilizada en espaol moderno.</p>
-<p class="ptn">&mdash;El transcriptor de este libro cre la imagen de tapa utilizando la
-portada del libro original. La nueva imagen pertenece al dominio pblico.</p>
-</div></div>
-
-</div>
-
-
-
-
-
-
-
-<pre>
-
-
-
-
-
-End of the Project Gutenberg EBook of Historia natural y moral de las Indias
-(vol 2 of 2), by P. Joseph, de Acosta
-
-*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK HISTORIA NATURAL Y MORAL DE ***
-
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-from people in all walks of life.
-
-Volunteers and financial support to provide volunteers with the
-assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
-goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
-remain freely available for generations to come. In 2001, the Project
-Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
-and permanent future for Project Gutenberg-tm and future
-generations. To learn more about the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation and how your efforts and donations can help, see
-Sections 3 and 4 and the Foundation information page at
-www.gutenberg.org
-
-
-
-Section 3. Information about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
-
-The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
-501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
-state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
-Revenue Service. The Foundation's EIN or federal tax identification
-number is 64-6221541. Contributions to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation are tax deductible to the full extent permitted by
-U.S. federal laws and your state's laws.
-
-The Foundation's principal office is in Fairbanks, Alaska, with the
-mailing address: PO Box 750175, Fairbanks, AK 99775, but its
-volunteers and employees are scattered throughout numerous
-locations. Its business office is located at 809 North 1500 West, Salt
-Lake City, UT 84116, (801) 596-1887. Email contact links and up to
-date contact information can be found at the Foundation's web site and
-official page at www.gutenberg.org/contact
-
-For additional contact information:
-
- Dr. Gregory B. Newby
- Chief Executive and Director
- gbnewby@pglaf.org
-
-Section 4. Information about Donations to the Project Gutenberg
-Literary Archive Foundation
-
-Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
-spread public support and donations to carry out its mission of
-increasing the number of public domain and licensed works that can be
-freely distributed in machine readable form accessible by the widest
-array of equipment including outdated equipment. Many small donations
-($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
-status with the IRS.
-
-The Foundation is committed to complying with the laws regulating
-charities and charitable donations in all 50 states of the United
-States. Compliance requirements are not uniform and it takes a
-considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
-with these requirements. We do not solicit donations in locations
-where we have not received written confirmation of compliance. To SEND
-DONATIONS or determine the status of compliance for any particular
-state visit www.gutenberg.org/donate
-
-While we cannot and do not solicit contributions from states where we
-have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
-against accepting unsolicited donations from donors in such states who
-approach us with offers to donate.
-
-International donations are gratefully accepted, but we cannot make
-any statements concerning tax treatment of donations received from
-outside the United States. U.S. laws alone swamp our small staff.
-
-Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
-methods and addresses. Donations are accepted in a number of other
-ways including checks, online payments and credit card donations. To
-donate, please visit: www.gutenberg.org/donate
-
-Section 5. General Information About Project Gutenberg-tm electronic works.
-
-Professor Michael S. Hart was the originator of the Project
-Gutenberg-tm concept of a library of electronic works that could be
-freely shared with anyone. For forty years, he produced and
-distributed Project Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of
-volunteer support.
-
-Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
-editions, all of which are confirmed as not protected by copyright in
-the U.S. unless a copyright notice is included. Thus, we do not
-necessarily keep eBooks in compliance with any particular paper
-edition.
-
-Most people start at our Web site which has the main PG search
-facility: www.gutenberg.org
-
-This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
-including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
-Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
-subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
-
-
-
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-
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